<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items?output=omeka-xml&amp;page=63&amp;sort_field=Dublin+Core%2CCreator" accessDate="2026-04-07T17:43:56+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>63</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>845</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="40" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="92">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/99d64d65798fa44d2cf121221217b5bd.pdf</src>
        <authentication>8b33489e8cd5a2cd8856f1863905c1db</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="373">
                    <text>Es dificil analizar con jnsteza en filosofia, sin estar familiarizado,
al menos instintivamente, con ciertos hechos que se observan muy
a menu do cuando se sigue la evolucion de los problemas. Esos hechos
podrian dar tema a un estudio muy fecundo para la critica filosOfica.
Limitado por el objeto especial de este libro, citare solamente algunos
de eHos.

Ites
lfil·
fiar
cerde
prosejo

Uno muy interesante, es el siguiente:
La mayor parte de los problemas filosOficos han sido plante ados
en una epoca en que las ideas sobre su materia eran todavia confusas;
los conocimientos, insuficientes; los analisis, muy deficientes 0 com·
pletamente nulos.
Una vez planteados los problemas, ese planteamiento primitivo
ha determinado una orienta cion, una direccion segun la cual han
venido a agruparse las nuevas teorias y los analisis e investigaciones
ulteriores. Como, casi siempre, la cuestion primera se planteaba muy
simple, con dos tesis opuestas e inconciliables entre las cuales era
forzoso elegir, son esas dos tesis primitivas las que han servido de
nucleos para toda la cristalizacion posterior.
Por eso ciertos problemas se presentan aparentemente, a pesar del
tiempo transcurrido, tan abiertos, tan terminantes y tan insolubles
como al principio; hasta se experiment a a veces la ilusion de que no
se ha adelantado un solo paso. Pero mirando mejor, Haman nuestra
(*)
(*)

l.a edicion:
2.a edicion:

Aiio

1907

Aiio 1915

�atencion, por nna parte, la falta de semejanza de much as interpretaciones clasificadas dentro de nna misma tesis, y, por la otra, las relaciones, a veces singularmente estrechas, que unen frecuentemente a
interpretaciones clasificadas dentro de las tesis opuestas. Un proceso
analitico de distinciones y subdistinciones descompone hasta el infinito
los puntos de vista, y nos impide afirmar absolutamente la falsedad
o la verdad de ningun argumento 0 teoria. Hay entonces un procedimiento que da resultados sorprendentes: es el de prescindir completamente del problema primitivo; estudiar los hechos y tratar de
coordinar las teorias como si aqueI no se hubiera planteado; y, rompiendo asi los lazos artificiales que las unian, dejar a las ideas
reordenarse naturalmente segun sus relaciones logicas. A todas esas
interpretaciones, teorias y soluciones cristalizadas en la direccion que
les habia impuesto el problema tradicional, cuando los terminos eran
mas ambiguos y los conceptos menos precisos, las dejamos polarizarse
libremente; y, entonces, sorprende el camino recorrido: much as definiciones se han precisado; muchos problemas estan resueltos; han
nacido otros nuevos; en cuanto al problema primitivo, 10 mas a menudo no hay lugar a plantearlo: se ha desmenuzado en muchos otros,
o bien se encuentra que no tiene senti do preciso.
Y ocurre asi que, en las cuestiones filosOficas, el progreso real es
muy a menu do mayor que el progreso aparente. Un escritor contemporaneo ha hecho observaciones ingeniosas sobre el desecamiento de
las viejas cuestiones, que acaban por fosilificarse, convirtiendose en
verdaderos quistes del pensamiento. Pero no explica como, a veces,
el trabajo vital se ha continuado dentro de esos quistes, y en su interior la solucion esta pronto a brotar (si es que no ha brotado ya),
porque sucede con estos problemas (que evolucionan dentro de un
planteo tradicional) 10 que con las crisalidas: conservan por mucho
tiempo el mismo aspecto exterior, ocultando alas miradas superficiales las profundas transformaciones que se operan en su seno.

Sea de naturaleza 0 simplemente de grado la diferencia entre la
ciencia y la metafisica, es 10 cierto que la facilidad que se encuentra
para pensar y discutir dentro de la primera, resulta en parte de que
las palabras tienen alIi un senti do preciso; 0, mejor, un senti do que
es mas 0 menos el mismo para todos, annque sea a menudo bien poco
preciso. Esto depende de que la ciencia toma como datos, sin discu-

�tirlas, ciertas nociones que son comunes a todos los hombres pOl'que
son precisamente los datos de la percepcion.
La metafisica, al contrario, se caracteriza porque emprende el
analisis de esas nociones; y como en este analisis se puede ir ma,s
o menos lejos, puesto que hay grados en el proceso de abstraccion que
10 constituye, result a que una misma idea es tomada en metafisica
en grados diversos de abstraccion, sin que pOl' esto se deje de sefialarla
con una misma palabra.
He aqui una de las razones pOl' las cuales solo los espiritus superficiales pueden tomar, en metafisica, esas actitudes simples y decisivas que pueden ser, en la ciencia, tan naturales y legitimas. En La
eiencia, el grado de abstraceion en que se piensa, esta estahleeido por
una eonveneion taeita. En la metafisiea, habria que estableeerlo en
eada easo por una eonveneion expresa; pero no se sigue casi nunca este
procedimiento que deberia ser erigido en regIa invariable.
Cuando el algebrista avanza progresivamente en la abstraccion,
va representando pOl' simbolos nuevos los valores que de aquella
resultan. En las ecuaciones de segundo grado, representa, pOl' ejemplo,
b
- pOl' p. Ahora bien: supongamos que en lugar de tomar este simbolo
a
nuevo p, hiciera uso del mismo simbolo a, y llamara a a la razon
b
a
cuidado de establecer en todo momenta el grado de abstraccion en
que es pensado a. Si se omitiera esta precaucion, sobrevendria la confusion mas absoluta, pues una proposicion cualquiera referente a a
podria ser verdadera 0 falsa, segun el grado de abstraccion en que
se colocara el p~nsamiento. Pues bien: en un estado semejante se
encuentran todavia la mayor parte de los problemas filosOficos.
Tomemos una no cion cualquiera: sea la de materia, tal como es
dada porIa percepcion. Despojandola de ciertas propiedades que la
psicologia muestra no ser mas que fenomenos subjetivos, obtenemos
una nocion mas abstracta, que seguiremos llamando materia. Llevando
mas lejos el analisis, podemos hacer aquella nocion mas y mas abstracta; y, en todos esos grados de abstraccion, emplearemos siempre
la misma palabra. Resulta de aqui que toda proposicion cuyo objeto
sea la nocion de materia, 0 que tenga simplemente una relacion cualquicra con esta nocion, puede ser verdadera 0 falsa (0 mejor to davia,

�es a menu do verdadera y falsa) segun el grado de abstraccion en que
se coloque el pensamiento.
Del hecho a que nos referimos, se ha visto solamente una parte.
Se ha visto bien que la verdad 0 la falsedad de una teoria (mejor:
de una formulacion verbal) en ciencia, es cosa muy distinta de su
verdad filosOfica y es independiente de elIa; se ha repetido con toda
exactitud que es posible superponer alas teorias cientificas una teoria
metafisica cualquiera, como es posible tambien no superponerles ninguna. Esa verdad ha lIegado hasta a ser un poco banal (1) ; pero se ha
visto con igual claridad esta otra verdad complementaria: que, siempre
por las mismas razones, es posible superponer a una teoria filosOfica
pensada en un plano de ahstraccion, una teoria filosOfica cualquiera
pensada en otro plano de abstraccion mas profundo.
Ahora bien: puede creerse que muchas de las teorias que se han
sostenido en filosofia, son verdaderas en ciertos grados de abstraccion,
sin perjuicio de ser, en otros, falsas 0 desprovistas de sentido; sohre
todo si se tiene en cuenta que el hecho de que se pueda, analizando
una nocion contenida en una teoria, lIegar a otra teoria diferente
o a una opuesta, no prueba que la primera sea falsa en su circulo de
abstracci6n. De donde la necesidad, para el que analiza, de distinguir
con toda la precision posible, estableciendo en todo momento en que
circulo de abstraccion entiende colocarse, como el musico establece,
notandola previamente por una lIave, la verdadera significacion de
10s signos que van a seguir y que podrian tener mas de una.
Estos dos hechos: mantenimiento de la polarizacion impuesta
a las ideas por el planteamiento primitivo de los problemas, y empleo
de la misma palabra para expresar una idea tomada en distintos grados
de abstraccion, son muy dignos de interes, 1.0 porque sugieren dos
reglas preciosas para la discusion filosOfica (la de tratar los hechos
(1)
He aqui, sin embargo,
un pasaje en que uu escritor
serio no ha escapado a la
confusion:
«Cuando Mill, en efecto, declara que en todo juicio la afirmacion
se refiere a los ohjetos, a la objetividad,
se guarda bien de decirnos 10 que son esos objetos, esa objetividad.
Nadie ba gastado mas talento que eI en explicar
el objeto por e1 sujeto;
y, en el momento
de investigar Ia naturaleza
del juicio, no tiene otro argumento
contra sus adversarios
que
el de llamarlos
al objeto. lOlvidaria
MiII en el capitulo
XVIII,
que ba consagrado
los ca·
pitulos IX, X, XI, XII, a demostrar
que el objeto se reduce a 10 subjetivo?»
(J. PAYOT, De
la Croyance, libro I, cap. 1).
Ahora bien: se ve claramente
que en el pensamiento
de MiII no ha habido contradiccion.
Como logico, como hombre de ciencia, habla de los cuerpos, de la realidad
objetiva;
y como
meta fisico, es decir, en un plano de abstraccion
mas profundo,
reduce el objeto al sujeto.
Si quisiera proyectar su leoria logica 0 cientifica
sabre ese plano metafisico,
bastariale ira·
ducir, diciendo v. g., en Ingar de cuerpos, estudos subjetivos
que re/crimos
a unal rcaUdad
exterior. Mill esta tan libre de contradiccion
en este caso, como si hubiera escrilo un· tratado
de fisica, en el cual hablaria, naturalmente,
de cuerpos, de objctos y de materia, no obstante
su idealismo.

�y las ideas relacionadas con una cuestlOn, como si esta no se huhiera
planteado nunca; y la de establecer expresamente, cuando pensamos
o cuando examinamos el pensamiento de los otros, en que grado de
abstraccion entendemos colocarnos); 2.° porque ocultan a tal punto
el progreso real de la filosofia, que la creencia de que no hay progreso
en esta rama del conocimiento ha po dido generalizarse.

Un tercer hecho, de otro orden, y no exclusivo este de las ciencias
filosOficas, debe todavia ser seiialado.
Sea una teoria cualquiera, de que se sacan ciertas consecuencias.
En el caso mas frecuente para nuestro ejemplo, la teoria es mas
o menos clasica, y las consecuencias estan de acuerdo con las ideas
corrientes 0 con las instituciones establecidas.
Aparece una teoria contraria; se entabla la lucha, y los partidarios
de la nueva teoria desenvuelven sus consecuencias practicas completamente opuestas a las de la teoria primitiva.
Pero la reaccion logica de las ideas acaba por mostrar muy a menudo que, por mas que la nueva teoria sea la verdadera 0 que la nueva
interpretacion sea la justa, ha habido un error mas 0 menos grande
en pretender sacar de ellas consecuencias contrarias 0 demasiado contrarias a las de la teoria 0 de la interpretacion tradicionales.
Asi, cuando se produjo un reaccion contra las explicaciones asociacionistas de los fenomenos mentales, y se formularon criticas como
la de W. James, bastante justas en cuanto a la explicacion, desde el
punto de vista teorico, fue forzoso reconocer, sin embargo, como hizo
el mismo J ames, que la nueva interpretacion no cambiaba los hechos,
y que muchas de las explicaciones asociacionistas quedaban adquiridas
con la simple condicion de traducirlas en lenguaje fisiologico y de
hablar de elementos cerebrales don de se hablaba de ideas (1).
La concepcion de los fenomenos psicologicos inconscientes, fue
igualmente combatida; pero mientras se eliminaba esta nocion, contradictoria si se toma el terII1ino conciencia en su senti do mas lato y
el termino psicologico en su senti do mas restringido, se sigue reconociendo, y cada vez con mas amplitud, el papel de 10 inconsciente en
psicologia.
Hasta se ha visto algo de esto a proposito de las consecuencias
higienicas de la teoria microbiana. Despues de haberse creido que la

�lucha debia limitarse en adelante a combatir directamente el microbio,
y sobre todo a evitarlo, se ha reconocido que esta consecuencia tenia
algo de demasiado absoluta, sobre todo despues de los recientes descubrimientos sobre los medios de defensa del organismo. Hay casi
siempre mas oposicion entre las teorias que entre sus consecuencias.
En las ciencias sociales, el hecho es notable. Pasense en revista,
por ejemplo, la mayor parte de las teorias penales, y comparense sus
diferencias profundas con las relativamente pequeiias de sus conse·
cuencias.
Comparense en pedagogia las innumerables teorias; no hay modo
de ponerlas de acuerdo. Comparense despues sus aplicaciones practicas.
Pero el caso mas tipico que pueda tomarse, es el del sistema
utilitario: al principio se deducen de eI consecuencias morales, juridicas, penales, etc., que se ereen destinadas, tanto por los partidarios
como por los adversarios, a revolucionar totalmente la sociedad; pero
l:;tevolucion de la nueva doctrina la conduce poco a poco a justificar
la moral tradicional y las instituciones establecidas; a justificarlas,
naturalmente, por razones distintas.
He querido hacer notar estos tres hechos, porque hay cierta con·
veniencia en tenerlos presentes en el estudio de los problemas que
engloba historicamente la cuestion tan debatida de la libertad. Restame
adelantar que la idea directriz de este libro es que en esa cuestion
tradicional ha habido un progreso y se ha llegado il un acuerdo mucho
mayores de 10 que se cree; y que 10 que impide ver este progreso y
este acuerdo es la inercia historica del problema, traducida en este
caso por la tendencia a tratar muchas cuestiones distintas como si
constituyeran una sola.
Es este, pues, un libro de analisis. He procurado aclarar, distinguir,
precisar a aqui y alIa en ese bloc de idola fori y de ignorationes elenchi.
Seria deseable que todas las cuestiones filosOficas fueran removidas
de tiempo en tiempo por este metodo, que creo tan fecundo, de tratar
los hechos y las teorias relativas a un problema, prescindiendo de su
enunciado tradicional; 10 que verificaria y constat aria el progreso realizado, haria desvanecerse las contradicciones aparentes, y permitiria
a las ideas reordenarse naturalmente segun sus verdaderas relaciones
logicas, dejandolas, en todo caso, en estado de ser claramente pen·
sadas y criticadas utilmente. Inutil agregar que la confianza que tengo
en ~ste metodo es independiente de mi esperanza de haber obtenido
eiito en el presente ensayo.

�§ 1. En esta primera parte del capitulo, las palabras fuerza,
cuerpo, movimiento, etc., se toman y deben ser entendidas en el sentido que les da la ciencia; en el sentido en que son empleadas, por
ejemplo, en un tratado de fisica elemental.
Las palabras ser y acto 0 hecho, en la significacion en que se las
emplea en el lenguaje corriente y en que parecen claras al sentido
comun, sin mas analisis.
§ 2. Supongamos un cuerpo sometido a la accion de varias fuerzas con respecto alas cuales esta en las condiciones de un movil, es
decir: que sufre simplemente su accion de una manera pasiva.
Ese cuerpo, en el caso tomado como ejemplo, no agrega nada
alas fuerzas del mundo exterior; no modifica en nada el efecto que
ellas tienden a producir, y, en este sentido, se puede decir que depende
totalmente de esas fuerzas, 0 de ese mundo exterior.
§ 3. Supongamos ahora que una 0 varias de las fuerzas que en
un momento dado concurren a producir el movimiento de un cuerpo,
estan en ese cuerpo mismo; que este las contiene, 0 las produce (como
se prefiera). En tanto que la suposicion del § anterior podria ser
realizada por un bote que nota conducido por la accion de los vientos
y las olas, a cuya fuerza no agrega ninguna pro pia, nuestra suposicion
actual seria realizada por un buque de vapor, considerado en un
momento en que su caldera estuviera cargada y su helice en movimiento (abstraccion hecha, naturalmente, de la accion del hombre).
En este segundo caso, podemos considerar: A. Loa movimientos
del cuerpo; B. El cuerpo mismo.
A. Los movimiento's del cuerpo pueden ser considerados a su
vez: a) en relacion a la totalidad de las fuerzas del universo (las que
son exteriores al cuerpo mas la que esta en el cuerpo) ; b) en relacion
alas fuerzas exteriores al cuerpo, solamente.
a) Considerados en su relacion con la totalidad de las fuerzas
del universo, los movimiento del cuerpo serian (teoricament
\)rg~-LA
nos) calculables y previsibles por esas fuerzas. En ese sen . Q?5);u@e---!t" //"
.
"\-('
decirse que son determinados por esas fuerzas como antec d~tes.
J:'
(:,

\ ".
\

-

45 -

.~ ~

~~

!

~J~

:.;'

"

�b) Considerados en su relacion con las fuerzas exteriores al
cuerpo, los movimientos de este no son determinados; no serian, aun
teoricamente, calculables y previsibles con esas fuerzas solamente como
datos.
En resumen: los movimientos de un cuerpo que contiene fuerza,
son determinados con relacion a la totalidad de la fuerza universal
(la que esta en el cuerpo, mas la que esta en el mundo exterior),
e indeterminados con relacion al mundo exterior, 0 alas fuerzas que
10 represent an. El movimiento del buque a vapor puede ser calculado
y previsto, en un momenta dado, teniendo en cuenta el viento, la corriente y la tension del vapor; pero no puede ser calculado ni previsto
teniendo en cuenta solo el viento y la corriente.
B. En cuanto al cuerpo mismo, no se puede decir en ningun
sentido que dependa (totalmente) del mundo exterior; es independiente de el, parcialmente al menos, porque una parte de la fuerza
universal esta en eI, 0 es el. En ese sentido de no totalmente dependiente del mulndo exterior, podria decirse que ese cuerpo es libre (1).
§ 4. Muchas confusiones son de temer en la consideracion de
estas relaciones entre los seres, sus actos y el mundo exterior. Importa,
sobre todo, distinguir bien el sentido de los terminos que deben emplearse y precisar rigurosamente el alcance de las formulas a que se
llega, segun que se consideren esas relaciones desde el punto de vista
de los seres 0 desde el punto de vista de los actos.
Sea el caso de un buque cuyo movimiento percibimos desde lejos.
Ignoramos si el movimiento depende solamente de las fuerzas exteriores al buque (viento, corrientes), 0 si contribuye a la produccion
de aquel alguna fuerza que esta en el buque mismo (como el vapor) .
Si tomamos el buque mismo coqo sujeto de esa cuestion, la plantearemos mas 0 menos en los siguientes terminos: el buque, en este
momento les movido como un simple movil: como algo pasivo, por
10s vientos y las olas; va a merced de elIos, -0 bien, en el momenta
en que 10 consideramos, agrega alguna fuerza propia alas exteriores
a el, contrihuyendo as! a la produccion de sus propios actos? Ese buque, en dos palabras les totalmente dependiente del mundo exterior,
o es relativamente independiente de el? I.a cuestion que se plantea
a proposito del buque, como puede plantearse a proposito de cualquier
ser, es la de la independencia, la de la libertad de ese ser respecto
del mundo exterior. As!, en nuestro caso, si resulta que el buque ha

==

(])
Entienda el lector el termino
solo en cse sentido:
libre
no totalmente
dependiente del ntundo exterior, con prescindencia
de todo recuerdo,
asociacion
u opinion
reIacionada con Ias cuestiones en que habitualmente
se cmplea esc termino.

�sido abandonado con los fuegos apagados, y ha quedado flotando sin
gobierno, diremos que es movido, que es llevado por los vientos y las
aguas, que sufre su accion pasivamente, que depende de esas fuerzas
exteriores; y si, al contrario, llegamos a saber que el mo~miento del
buque es una resultante, no solamente de las fuerzas exteriores del
viento y la corriente, sino tambien de la concurrencia, con esas fuerzas,
de otra que esta en el buque mismo, como el vapor, no decimos entonces que el buque es movido, sino que se mueve (1) ; no que esta
a merced de las fuerzas exteriores, sino que concurre con ellas para
producir sus propios movimientos; decimos, no que es pasivo, sino
que es activo; no que es dependiente, sino independiente, parcialmente al menos.
En cuanto a 105 actos, la cuestion mas natural a proposito de ellos
no es una cuestion de independencia 0 de libertad, sino de explicabilidad 0 de determinacion. Si pensamos, no en el buque (un ser) sino
en su movimiento (un acto) en un momento dado, ensayaremos la
explicacion de ese movimiento como una resultante de las fuerzas
concurrentes; y esta explicacion sera, en uno y otro caso, identic a por
su naturaleza; entre el movimiento del buque y sus antecedentes mecanicos, la relacion es siempre la misma, e importa poco desde este
punto de vista que una parte de la fuerza antecedente sea 0 no producida en (0 por) el buque.
Pudiendo, pues, la consideracion de esas relaciones, hacerse desde
dos puntos de vista, plantea dos cuestiones:
A proposito de los seres, la de su independencia
pecto del mundo exterior).
A proposito de los actos, la de su determinacion
cedentes) .

0

libertad

(res-

(por sus ante-

EI termino libre, en el sentido en que 10 hemos tom ado, es naturalmente aplicable a los seres.
EI termino determinado, en el senti do en que 10 hemos tomado,
es naturalmente aplicable a los actos.
Se puede, pues, en la significacion que hemos dado a ambos terminos, hablar inteligiblemente de seres libres 0 no lib res ; de actos
determinados 0 indeterminados; no tendria sentido, en cambio, con·
(1)
Este cjemplo del buquc pucde tener el inconveuiente
de haeer pensar en los lri·
pl!bntcs,
de 105 cuaics hay que hacer abstraccion.
Imaginese,
en los dos casos, un buque
ahandonarJo; pero, en eI primer caso, abandonado
con los fuegos apagados;
y en el segundo,
al&gt;3ndonc~j() ("J" Ia culdera ~n tension y 13 helice en movimiento;
0, si se prefiere,
imad·
nf'se !a lot:Cnloloril 0 .... La b~!e humaine
de Zola, y ('omparesela
con los "agones que ella
arr3:=tr::1.

�servando estricta y rigurosamente esa significacion, hablar, pOl' ejemplo, de seres determinados, 0 de actos libres.
Conservando estricta y rigurosamente esa significacion; pero claro
que podria darse otra a uno cualquiera de los dos terminos, 0 a ambos,
ya consciente y deliberadamente, ya pOl' confusion 0 vaguedad de pensamiento. Entonces se hablaria de actos libres, de seres determinados;
y nos interesa saber en que sentido (pOl' 10 menos en los casos que
parece mas natural prever), a fin de evitar confusiones posibles.
§ 5. Asi (empezando pOl' los actos) : se podria hablar de aetos
libres en dos sentidos. El primero seria el siguiente:
Los actos, hemos dicho, son considerados mecanicamente como
guardando con sus antecedentes una relacion de previsibilidad (1)
(practica 0 teoria), que es siempre de la misma naturaleza. En nuestro
caso del buque, que el movimiento dependa solo de los vientos y de
la corriente, 0 que dependa de los vientos, de las corriente y de la
tension del vapor, en nada altera la relacion que el acto en si mismo
guarda con dichos antecedentes, mientras no se trate de otra cosa que
de esta relacion. La diferencia solo aparece cuando el acto es considerado, no ya en si mismo, no simplemente como un movimiento, sino
como un movimiento del buque; esto es: cuando ya no consideramos
los actos sino Los aetos de Los seres, 10 que equivale a considerar los
seres indirectamente. Acto libre quiere decir aqui, pues, acto libremente
ejecutado (pOl' un ser); de manera que quien es realmente libre es,
no el acto (al que se aplica el termino pOl' extension), sino el ser que
lo ejecuta. Aunque se hable de actos, el punto de vista adoptado es
el punto de vista individualizante; el punto de vista de los seres.
Preguntar si tal acto es libre, en este sentido, equivale a preguntar si
el ser que 10 ejecuta, 10 ejecuta libremente; si ese ser es libre en ese
momento. En resumen: se trata de una manera indirecta de plantear
el problema de la libertad de los seres (2) ; de una variante un poco
confusa de ese problema, simplemente.
Pero, en la expresion aeto libre, este calificativo podria tener un
significado completamente distinto del anterior: podria tomarse como
equivalente de indeterminado; no de indeterminado con respecto a los
antecedentes exteriores al ser que 10 ejecuta, pues este seria todavia e]
sentido anterior (vel' § 3, b) , sino de indeterminado en la significacion
(1)
analisis
(2)
acto ... ».

No olvide el leetor que estamos en el plano de la dencia
elemental:
evitese
de esas nociones
(como «actos», su «previsibilidad»,
etc.),
por ahora.
Es casi el enunciado
vuelto por pasiva: «5i tal ser ejecuta Iibremente
actos,
«Si tal acto es ejecutado
libremenle
por tal ser ... ».

todo
0

tal

�categorica del termino;
antecedentes.
En resumen:

de indeterminado

con relacion a todos sus

1.0 En el senti do estrictamente riguroso que hemos adoptado, no
puede hablarse de actos libres (0 no libres) ; la nocion de libre conviene inteligiblemente a los seres y no a los actos.
2.° Sin embargo, por extension 0 indirectamente, puede hablarse
de actos lib res en la significacion de actos libremente ejecutados por
un ser, 0, 10 que viene a ser 10 mismo, de actos indeterminados con
relacion a 10 que no es ese ser.
3.° Podria todavia hablarse de actos lib res en la significacion
de actos indeterminados en absoluto. Pero hay que notar bien que esta
acepcion, mas 0 menos impropia, es completamente distinta de la anterior; y que, si no se las distingue claramente, debe sobrevenir por
fuerza, al tratar estas cuestiones, la confusion mas absoluta.
§ 6. Tambien podria hablarse de seres determinados; pero
igualmente merced a una transposicion del punto de vista, esto es:
pensando, no propiamente en los seres, sino en los hechos, en su encadenamiento anterior, en la serie de cambios antecedentes. Esta
cuestion no se plantea entre un ser y el mundo exterior, entre un
ser y 10 que no es eI en un momento dado, sino que tiene un caracter
historico 0 genesico. Asi, a proposito de nuestro buque que contiene
fuerza, podriamos decir:
"Bien: el buque no depende del mundo exterior, del no-buque,
en este momento; pero eso no impide que yo pueda explicar como
ha llegado a ser 10 que es; como fue construido, como se formaron la
madera y el hierro que 10 constituyen; y, sin mayor dificultad, como
entro, como se incluyo en el esa fuerza por la cual contribuye a sus
propios movimientos: como se formo el carbon, como arde ... " Pero
se ve claramente la transposicion de los puntos de vista: aqui se trata
de la explicacion de hechos por sus antecedentes.
El lector reconocera, sin la menor dificultad, la diferencia entre
las dos cuestiones; pero no sin gran tendencia a pensar que solo una
de ellas es la que verdaderamente importa, la que toca a los gran des
problemas cientificos y morales; y precisamente las consideraciones
que hemos hecho en este mismo parrafo sobre el buque "libre", parecen muy a proposito para afirmar el pensamiento, que seguramente
ya habra nacido, de que nuestro "punto de vista de los seres" es artificial 0 ficticio, y que el natural y unico de importancia es el de los
hechos.

�Algo distinto se demostrara mas adelante; pero en esta parte de
nuestro estudio, ni podemos anticipar esa demostracion, ni arm entrar
a definir las relaciones de este "problema genesico" con el del determinismo propiamente dicho. Que esas relaciones son estrechas, es algo
que se ve con claridad; pero no es el mismo problema ni una variante
de el. En efecto: el nuevo envuelve, en cierto sentido, la cuestion de
si el ser que nosotros hemos considerado era verdaderamente un ser;
en otros terminos: si teniamos derecho a individualizar en el caso
particular, 0 si la adopcion de ese punto de vista era, al contrario,
artificial y ficticia. Todo esto requiere un analisis ulterior; ahora se
trata unicamente, de distinguir las significaciones posibles de los tel'minos, y de fijar las que nosotros adoptaremos.

§ 7. Los terminos fuerza, fuerzas, que hemos empleado en la
parte anterior de este capitulo, pertenecen al vocabulario habitual de
la ciencia elemental; pero, no siendo la nocion de fuerza del mismo
orden que las de cuerpo, movimiento, etc., en el sentido de que no es,
como ellas, un dato de la percepcion (externa), creen muchos que el
lenguaje de los tratados element ales deberia "expurgarse" de tode&gt;
termino dinamista. Lo que es indudable, de todos modos, es que el
analisis de la nocion de fuerza empieza ya dentro de la ciencia, y que,
pOl' consiguiente, aun dentro de la ciencia misma, podrian distinguirse
dos pIanos de abstraccion: el de la ciencia elemental, y el que podriamos llamar del analisis cientifico en el cual se ha sometido a
analisis la nocion de fuerza, pero sin plantear el problema de la
percepcion, ni analizar los datos de esta (1).
(l)
Es mi deseo que mi estudio no se complique
con cuestiones ajenas a su objeto, y
que sus condusiones
no sean afectadas por 10 que puedan
tener de discutible
0 incierto
esss cuestiones,
mientras sean elIas separables. Por eso, y no solamente por 10 que tiene
ya en si de convencional
Ia determinacion
de Ios plauos de abstraccion,
hago esta deter.
minacion,
intencionalmente
con decta vaguedad,
para que mis expresiones
satisfagan a Ios
partidarios
de Ias dos opiniones
que se oponen a proposito
de un problema
separable,
a
saber: si Is ciencia y Is filosofia
difieren
radicalmente,
0 si,
81 contrario,
la segunda DO
es mas que Is continuacion
de Is primers, sin que exists entre ambas una linea precisa
de demarcacion.
Asi, he tornado como base algo que puede reducirse a una cuesti6n
de
hecho: cuando digo que el analisis de Ia nocion de fuerza empieza dentro de Ia ciencia,
el lector queda en Iibertad
de entender
simplemente
esto: que Ios hombres
de ciencia
(fisieos,
etc.) analizan
de hecho esta nocion,
y discuten
corrientemente
sobre ella. Por
10 demas,
es includable que, 8 ese analisis, se llega insensiblemente
por Is sola impulsion
del pensamiento
en su esfuerzo por precisar ciertas ideas; y se llega asi, sin soIncion
de continnidad,
a especnlaciones
ampliamente
filos6ficas,
si basta para merecer este nombre
un gran caracter
de generalidad.
Mientras
estas especulaciones
(aunque
se trate
de Ias
grandes cosmogonias)
se mantienen
en «el punta de vista de Ia experiencia,
para el cna)
el objeto se presents
como externo»,
no parecen
sino una extension
del conocimiento
cientifico.
Por consiguiente,
si hay algun momento preciso en que el proceso inteligente
presente un caracter n nevo, es, sin duda, aquel en que se emprende Ia critica de Ios datos

�Como resultado de ese aDlilisis de la nocion de fuerza, algunos
homhres de ciencia conservan como legitim a dicha nocion; otros Ie
suhstituyen la de energia; otros la resuelven en movimiento; pero
estos analisis, hechos en otro plano de ahstraccion, en nada alter an los
teoremas fisico-mccanicos, cuyas formulas, para el que 10 considere
necesario, pueden ser traducidas, simplemente, del lenguaje dinamico
en que generalmente se enuncian, al lenguaje energetico 0 al cinetico.
Con las conclusiones que nosotros hemos estahlecido, pasa exaetamente 10 mismo. Formuladas en el lenguaje dinamico habitual a la
ClenCla elemental, emincianse con igual facilidad en terminos ener·
geticos, cineticos, etc. Dejo al lector la facil tarea de hacer esta traduccion, si 10 necesita para satisfacer sus creencias 0 habitos cientificos;
quedando estableeida la suhsistencia, en el que hemos llama do con·
vencionalmente plano del analisis cientifico, de aquellas conclusiones,
con todas las distinciones y definiciones formuladas.
§ 8. Igualmente parece que subsistirian esas proposlClOnes relativas a los seres y a los aetos, en cualquier plano metafisico en que
conserven sentido estos dos terminos: seres y aetos, y se admitan como
legitimas las nociones que se expresan.
§ 9. Ciertas restricciones 0 dudas que la lectura de este capitulo
ha podido sugerir, se refieren a cuestiones completamente separables,
y pueden ser dejadas de lado, pues no afectan Las distincidnes (de
cuestiones y de tenninos) que hemos querido estahlecer.
Asi, y ya dentro de la eieneia, pudiera objetarse que la distineion
entre seres no lihres y lihres no es exacta, si se la qui ere haeer con·
de In percepcion
y del conocimiento.
Y aun es preparada esla critica por investigaciones
e
inlerprelaciones
de orden cientifico,
relativos a In fnocion de los sentidos, como, par ejemplo,
Ios descubrimientos
que, reduciendo
a movimiento
In luz, el calor, el saniclo (en el sentido
objetivo)
aparecen
como despojando
ya a los cnerpos de propiedades
con que se presentan
a In percepcion.
Pero, con lodo eslo, es includable
que el conocimiento
se transforma cunndo
se plantea
el problema
de la percepcion
y se emprende
el analisis
de la nocion de exte·
rioridad.
Conducido
a rigor absolnto de logica, este analisis lleva ya sabemos adonde;
pero
como el solipsismo
es «un horror», se haee necesario
hacer hip6tesis
mas 0 menos verasimiles; y de aqui ]n posibilidad
de un numero infinito
de teorias del conocimiento,
que son
solipsismos
detenidos,
desviados
0 complelados
por hipotesis...
Pero
he dicho que esta
cuestion es separable.
Es comuo que intenten el analisis de la nocion de fuerza, escritores cientificos.
Ejemplos:
La vie et la mort, de Dastre
(hipotesis
energetica);
Tratado de biologia de F. Le Dantec
(hipotesis
cinetica),
cuya lectura, en cuanto a estc punto, debe ser preparada
con ]a del
articulo
La place de la vie dans les phenomenes
naturels,
publicado
en 10s numeros
322 y
323 (1902)
de la Revlte Philosophiqlte
por el mismo autor,
de cuya doctrina
tendremos
que tratar especialmente
en otra parte de este libro.
(Esta demas advertir
que cuando
esta clase de antores, hombres de ciencia sin preparacion
filosofica,
pretenden
profnndizar
mucho mas alIa del plano de abstraccion
de la ciencia,
10 que hacen a veces conscientemente, otras sin quererlo 0 sin saberlo, sus analisis solo por excepcion
pueden ser exactos
y nuevos).
Para la parte historica
y metafisica
del problema
de la fuerza,
vease el importante
EstlLdio sobre La percepcioft
y La Juerza, en Le personalisme
de RENOUV1ER,
donde esta tratado a fondo este problema en sus relaciones
con el de Ia percepcion;
natural mente, desde
el punto de vista personal
(monadologico)
del autor.

�sistir en que los actos del ser libre son previsibles por el mundo exterior
solo (por 10 que no es ese ser) , en tanto que los actos del ser no libre
no son previsibles por el mundo exterior solo (aunque 10 sean por el
mundo exterior mas el ser mismo) ; y se diria que todo ser, aunque no
contribuya con fuerza pro pia a la produccion de sus actos, tiene una
forma, una posicion, etc., que hay que tener en cuenta para preyer
esos actos. Asi, para calcular e1 movimiento de un buque, aunque sea
conducido pasivamente por las aguas y el viento, es necesario conocer,
por ejemplo, la forma de ese buque, que es un elemento del calculo.
La observacion es, indudablemente, exacta; pero deja siempre subsistente una diferencia entre este caso y el del buque a cuya marcha
contribuye la fuerza del vapor que el mismo desprende.
Otra observacion, de orden igualmente cientifico, seria la siguiente:
la distincion entre seres que contienen fuerza y seres que no contienen
fuerza, es falsa: todos los seres tienen fuerza, y pueden ponerla en
libertad en ciertos casos, contribuyendo asi a sus propios actos; de
manera que no habra que oponer ]os seres que no contienen fuerza,
a ]os seres que contienen fuerza, sino ]os casos en que ]os seres no
contribuyen a sus actos 0 movimientos con la fuerza que les es propia,
y los casos en que los seres contribuyen a sus actos 0 movimientos con
la fuerza que Ie es propia. Todos los seres sedan, pues, cap aces de
obrar libremente (aunque no siempre esten obrando asi) en el sentido
que hemos dado antes a este termino.
Y, sobrepasado el punto de vista cientifico, pare?e muy legitima
una especulacion metafisica en esta direccion: el ser, por e1 hecho de
ser, es libre; no 10 hacen ser, es el quien se da ...
Pero, por razones de metodo, rue go al lector que, por ahora, deje
de lado todas estas cuestiones, y las demas analogas, cientificas 0 metafisicas, que puedan sugerirle los ejemplos que he tomado (como e]
del buque) , provisorios e intencionalmente groseros. En efecto: la nocion de libertad podra ser mas 0 menos extensa; podra aplicarse a
todos los seres, 0 a algunos solamente; en todos los casos, 0 en algunos.
Se podra decir que algunos seres son libres y otros no, 0 que todos
los seres son libres 0 cap aces de obrar libremente en ciertos casos;
pero siempre se discutira un mismo problema, problema de dependencia 0 independencia: el problema de la libertad, que es un problema para seres, y es distinto del problema de la determinacion, que
es un problema de actos. Esta distincion, con las que de ella se derivan,
es 10 unico que por el momento he querido fijar.

�§ 10. Si aplicamos al homhre, considerado como productor de
actos (y hecha ahstraccion de la conciencia, por el momento), las
consideraciones anteriores, hahremos planteado respecto de eI varios
prohlemas.
Ante todo, el de la lihertad propiamente dicho: si el homhre depende del mundo exterior, 0 si contrihuye con fuerza propia a la
produccion de sus actos (en algunos casos por 10 men os).
Conjuntamente con el prohlema anterior, se plantea el que hemos
considerado como una variante de el; en este caso, el de la determinacion 0 indeterminacion de los aetos del homhre, con relaci6n a lo
que no es el hombre (§ 5, 2.°).

'za,
no
)ia,
con
de
ido

Otro prohlema, completamente distinto, es el de la determinacion
o indeterminacion de los actos del homhre en el senti do ahsoluto, con
relaci6n a la totalidad de los antecedentes.
Finalmente, el "prohlema genesico 0 retroactivo" del § 6, que no
hacemos aqui mas que insinuar, pues no hahiendo iniciado su analisis,
no es posihle aun dade su formula precisa.

lma
de
leje
me·
)eI

noIe a

nos.

,dos
pen·
proque
van,

§ II. Bemos dicho que los actos que ejecutan los seres (contrihuyendo elIos mismos a su produccion), se presentan (siempre sin
profundizar mas alIa del plano de la ciencia, y admitiendo de esta,
sin analisis por ahora, el concepto de causalidad y el de hechos 0 fenomenos separados, etc.) como determinados si se los considera con
relacion a todos los antecedentes (el mundo exterior mas el mismo ser
que ohra) y como indeterminados si se les considera con relacion
a los antecedentes del mundo exterior solamente. Un acto del ser A
seria determinado con relacion a la totalidad del universo, que se
compone de A mas el mundo exterior a A: (T = E
A) y seria m·
determinado con relacion al mundo exterior: (E = T - A).

+

Vamos a suponer ahora que el ser A tiene conciencia (y para
ponernos de acuerdo con la experiencia corriente, imaginemos que es
el organismo del homhre, prescindiendo por ahora de las diferencias
posihles entre mecanismos y organismos, pues solo nos es preciso para

�seguir nuestro racioclDlO en esa forma, admitir el hecho evidente de
que en un organismo hay por 10 menos tanta libertad (en nuestro sen·
tido) como en un mecanismo.
En teoria, la conciencia puede agregarse a A de dos modos imaginabIes para nosotros, que corresponderian alas dos teorias corrientes
sobre las relaciones del cuerpo y el espiritu:
1.0 Como un simple reflejo 0 epifenomeno in activo, sin mas
funcion que la de constatacion;
2.0 Como fuerza activa.
Adoptemos la primera hipotesis: la de la conciencia pasiva
o epifenomenal. l Cual sera, de los dos antes seiialados, el punto de
vista propio y natural de la conciencia?
§ 12. Para dar la respuesta, que es clara y surge por si misma,
basta tener en cuenta que 10 que hacemos nosotros, artificialmente
y desde afuera, para considerar los actos de un ser en relacion con
10 que no es ese ser, 10 hace la conciencia, pero naturalmente y desde
adentro. La conciencia, en un momento dado, corresponde a un ser,
se siente ese ser, se identifica con eI; por consiguiente, por el solo
hecho de ser, por el solo hecho de darse, de concienciar, ella resta algo
a la totalidad de las fuerzas 0 de las causas; y ese algo sustraido son
las fuerzas 0 causas que ella siente ser. El punto de vista natural de
la conciencia es el de considerar sus actos, no con relacion a la totalidad
de la fuerza universal, sino con relacion alas fuerzas exteriores, con
relacion a 10 que no es ella, pues es ella la que considera.
La conciencia corresponde a un ser. Su punto de vista es el punto
de vista de 10s seres; el punto de vista individualizante.
Cuando el ser ejecuta un acto a cuya pl'oduccion contribuye con
fuerza propia, la conciencia 10 siente asi; siente que el acto no es
causado pOl' el mundo exterior; siente, en resumen, la libertad del
ser: su libertad, y la in determinacion del acto con l'e1acion a 10s an·
tecedentes exteriores, a 10 que no es ella.
Este sentimiento no es una ilusion, ni hay en el la mas minima
parte de ilusion.
§ 13. Si en lugar de la hipotesis de la conciencia epifenomenal,
adoptamos la de la conciencia activa, las consideraeiones antel'iores
sobl'e el punto de vista de la conciencia permanecen verdaderas
a fortiori. Lo que hayes una fuerza nueva, de otra natura1eza, agre·
gada a las que el ser agregaba ya al mundo exterior; y las enormes
complicaciones que aparecen para el ana1isis, debido alas cuestiones
nuevas que aparecen: causalidad psicologica {su existencia y su natu-

�raleza); aplicahilidad de la nocion de hecho 0 fenomeno, etc., etc.
Pero se puede prescindir en este momento de tales complicaciones.
Tenemos ahora dos lihertades: la del ser con respecto al mundo
exterior, que persiste; y, dentro de ese ser, la de la fuerza consciente
con respecto alas otras. Para·la conciencia, en este ultimo caso, el ser
mismo a que se agrega sera total 0 parcialmente exterior a ella, for·
mar a aparte de E; eso es todo.
§ 14. Asi, pues, puede decirse en cualquier caso que el punto
de vista propio y natural de la conciencia es el de considerar sus actos
con relacion a 10 que no es ella; punto de vista de lihertad y de in·
determinacion (relativa).
De lihertad: siento, cuando produzco un acto, que soy yo quien
10 produzco (0 contrihuyo a producirlo). Me siento libre.
De in determinacion : siento que mis actos son indeterminados,
porque pOl' el hecho de sentir, de considerarlos, de constituirme sujeto,
resto, de la universalidad de los antecedentes, aquellos antecedentes
que son yo, y considero mis actos con relacion a los antecedentes que
no son yo. 5iento que mis actos son lihres, en el sentido de lihremente
ejecutados (§ 5).
5i yo siento y afirmo, pOl' ejemplo, que puedo en este momento
continual' escrihiendo 0 dejar la pluma, ese puedo implica un yo que,
pOl' el solo hecho de sentirse, resta antecedentes a la totalidad de los
antecedentes del acto a efectuarse; y este acto, con respecto a los an·
tecedentes rest antes, que son algunos antecedentes y no todos, es
efectivamente, indeterminado.
Tal es el punto de vista de la conciencia, 0, si se quiere, de la
conciencia personalizada: el punto de vista de los seres. Desde eI con·
sideramos nuestros actos, no artificial 0 convencionalmente, pOl' un
esfuerzo de ahstraccion, como en el ejemplo de que nos servimos en
otro lugar (el huque de vapor), sino natural e invenciblemente. Aqui,
el esfuerzo de ahstraccion se necesita para adoptar el otro punto de
vista, y pensar en la determinacion posihle de nuestros actos pOl' todos
sus antecedentes, entre los cuales estamos nosotros mismos.
Y aquel puuto de vista individualizante 10 transportamos a los
demas seres, sea ahstracta 0 razonadamente, sea concretamente por la
simpatia. Lo ultimo solo es posihle cuando atrihuimos conciencia al
otro ser; y el transporte se va haciendo mas frecuente y mas natural
a medida que el otro ser se va haciendo, por su similaridad con nos·
otros, un sujeto mas natural de simpatia. El punto de vista individua·

�lizante es el de nuestras relaciones corrientes y vitales con los demas
hombres: de ser a ser. EI amor, el odio, la gratitud, los consejos, la
venganza, el castigo: de conciencia a conciencia.

§ 15. Preguntarse si la conciencia es un simple re£lejo de la
actividad organica, 0 si es ella misma una actividad independiente de
aquella, es plantear, en el fondo, un problema de libertad, a saber:
si la conciencia depende totalmente del cuerpo, 0 si es, en parte al
menos, independiente de el. Despues de habernos preguntado si
el hombre es libre con respecto al mundo exterior, nos preguntamos
si, dentro del hombre, la conciencia, el espiritu 0 como quiera llemarsele, es libre con respecto al cuerpo. Acabamos de decir que, sea cual
sea el senti do en que se resuelva esta cuestion, hay, en mayor 0 menor
grado (y siempre en el senti do que estamos dando al termino), Iibertad del hombre. Pero hay todavia una complicacion.
En el espiritu distinguimos nosotros distintas funciones: y, mas
o menos convencionalmente, establecemos divisiones en el. De aqui
que, dentro del espiritu, se planteen problemas de libertad, cuya formula general sera esta: si tal fun cion psiquica 0 tal manifestacion del
espiritu depende 0 no totalmente del resto del espiritu (0, si se quiere
extender el problema, de 10 que no es ella) .
La solucion de los problemas de esta especie es, teoricamente,
muy simple. Si la funcion 0 manifestacion mental que se considera es
realmente algo activo, en el sentido de representar 0 ser una fuerza,
son aplicables las sencillas consideraciones que hemos hecho sobre los
seres que contienen fuerza. Hay libertad.
Practicamente, todo es menos sencillo, por 10 que vamos aver
en seguida.
§ 16. Se llega de dos modos a estos problemas de libertad dentro
del espiritu: consider ando a este abstractamente, 0 consider andolo con·
cretamente.
Considerarlo abstractamente es distinguir en el funciones 0 aptitudes diversas. Podemos entonces preguntarnos si una de estas "facultades" es independiente de tal otra 0 de todas las otras.
Considerando el espiritu concretamente, solemos distinguir en eI,
vagamente, como circulos concentricos que corresponden a los diversos
grados de concentracion, de sistematizacion 0 de personalizacion de
la conciencia. Asi, ciertos estados de conciencia accidentales, exteriores,
adventicios, forman parte de mi yo, son yo, si llamo yo a toda mi

�conciencia; pero seran exteriores al yo, si entiendo referirme
personal fuertemente unificado.

al yo

Por representaciones esquematicas se pueden aclarar estas dos
maneras de considerar el espiritu:
En la figura I, representamos por el entremezclamiento (deberia
ser por la compenetracion) de los signos+ 0 V, el "tornasoleo" (I)
de las funciones mentales 0 facultades. Damos esa forma al esquema,
para adaptarlo a la concepcion moderna psicologica que ve en las
diversas funciones mentales mas bien aspectos distintos de los feno-

menos que facultades separadas (2). Esto mlsmo nos dice que tal manera de considerar el espiritu es esencialmente abstracta.
Por 10 demas, se comprende desde luego que todo problema de
libertad, planteado desde este punto de vista abstracto, 0 sea a
proposito de una "facultad" como sujeto, se complica de hecho con
cuestiones psicologicas dificilisimas: hay que saber si, cuando se usa
una palabra como nombre de una manifestacion psiquica, hay ahi
realmente, 0 no, algo mas que una palabra; hay que verificar hasta
que punto es legitimo, en el primer caso, erigir una manifestacion
en funcion separada; y, sobre todo, hasta que punto es legitimo considerarla como una actividad. Toda la psicologia puede ir envuelta en
(1)
«La trams de Dueslra vida mental nos presenta, no lres colores complementarios
que adicionados
nos daTian Is unidad de conciencia,
sino que es parecida a una tela tornasolada
en que dislinguimos,
por convencion,
tres cIases de reflejos,
sin pader lraZ3r
no obstante una linea de demarcacion
entre Ios tres tintes, tan instables
que nos huyen
en cusnla nueslro aniiIisis qui ere fijarlos, dejando cada uno de elIos, insensiblemente,
reaparecer los otros dos, a los que ocultaba».
(C. Bos, Revue Philosophique, abril 1903). Es
una imagen muy feliz.
(2)
V. Hoffdings
(y, en general,
casi todos los psic610gos contemponineos),
y los sutilisimos
analisis
de Bergson,
que conservan
lodo su valor aun cuando su valor se 108
independice
de las doctrinas
a que han servido de soporte.

�una cuestion de este orden. Pero si se admite la solucion afirmativa,
la fun cion 0 actividad mental es libre en el sentido que hemos dado
a este termino. Sea un conjunto de fuerzas (hablamos siempre en el
lenguaje de la ciencia elemental), en el cual distinguimos las fuerzas
parciales F, F' y F". No solo el conjunto F
F'
F" no depende
pasivamente del mundo exterior T - (F
F'
F"), sino que cada
una de estas fuerzas aisladas (si aislarlas es legitimo en algun senti do ) ,
no depende tampoco pasivamente de 10 que no es ella: F no depende,
ni de F', ni de F", ni de F'
F", ni de T - F, y el raciocinio se aplica
alas otras dos fuerzas. Como hay varias actividades dentro de otra,
hay varias libertades dentro de otra. Tal es la solucion que, realizan·
dose el supuesto anterior, admiten los problemas de esta clase, si
alguna admiten; esto es: si es legitima la abstraccion que los plantea.
Los que mas claramente tienden a resolverse en el senti do de la
libertad, son los problemas concretos de cuya formula da idea clara
la figura 2. Cualquiera de los circulos concentricos representa una entidad que, si contiene 0 es fuerza, es libre con relacion a 10 que la
rodea, a 10 que no es ella. Es un emboitement de libertades.
Como en este caso no se trata de abstracciones, sino de realidades
concretas de intuicion, los problemas de esta segunda serie pueden
plantearse y discutirse sin las complicaciones que obscurecen los de
la serie abstracta. Esto no quiere decir que no exista, y esta vez indis·
tintamente para unos y otros, una nueva complicacion, de orden
distinto.
§ 17. Esta nueva complicacion consiste en que los problemas
de libertad dentro del espiritu, deben ser pensados de distinta manera
segun la solucion que se postule para el problema, antes consider ado,
de las relaciones de la conciencia con el cuerpo .

+

+

.~..-J.!...
f .....
-.. ••..

((~M~
...•.•.........

+ +
+

�Tomemos como ejemplo los problemas concretos. Si se admite
que la conciencia es simple epifenomeno, habria que representarla·
esquematicamente como un reflejo inactivo, en otro plano, de la actio
vidad organica:
Supongamos que en el plano Ps (fig. 3), el circulo exterior c
representa toda la conciencia, y el mas interior p la parte de ella
fuertemente integrada, sistematizada 0 unificada en personalidad. Ese
circulo interno de la conciencia no es mas que el reflejo de la actividad
de 0', que vendria a ser la de cierto grupo 0 sistema de elementos
nerviosos, siendo 0 la actividad organica 0 corporal de todo el hombre.
En cambio, si admitimos la hipotesis de la conciencia activa, esta
actividad psiquica y la organica deben representarse en el mismo
plano; por ejemplo, asi:
Si se tratara de los problemas planteados abstractamente, las
mismas dos suposiciones sedan posibles. Una manifestacion psiquica,
por ejemplo: la voluntad, podria ser, ya una actividad de orden psi.
quico, independiente de la actividad organica 0 nerviosa, ya el reflejo
psiquico, el epifenomeno, de tal parte 0 manifestacion determinada
de la actividad organic a 0 nerviosa.
De aqui que sea necesario para plantear y discutir problemas de
este orden, declarar expresamente cual de las dos hipotesis sobre las
relaciones psico.fisicas se postula como verdadera, 0 por 10 menos,
cual es aquella cuyo lenguaje empleamos.
Notese (para distinguir mejor los problemas), que en una u otra
suposicion los problemas en cuestion se resolveran (mientras un
sujeto sea 0 tenga una fuerza) en el senti do de la no dependencia
total, aunque, naturalmente, en grado 0 de modo distinto. Asi, en la
hipotesis de la figura 3, considerese el plano F, de la actividad fisica:
no solo 0, todo el hombre, es libre en el senti do de que, al obrar,
contribuye a la produccion de sus actos por la fuerza que hay en el,
sino que, dentro de 0, la parte del sistema nervioso cuya actividad es
0', se encuentra precisamente en el mismo caso: hay alIi fuerza, y por
consiguiente, como ya se ha explicado, 0' es libre, en el senti do de
que contribuye a la produccion de sus actos, los cuales son indetermi·
nados con relacion a 10 que no es 0'. Y si p es la conciencia de 0',
debe constatar, sintiendola, esa libertad de 0' y esa in determinacion
de los actos de 0', a los cuales actos considera, no con relacion a todo,
sino con relacion a todo menos 0' (p se siente 0': el punto de vista
de la conciencia) sin que haya en todo esto ilusion alguna. Y si, en vez
de la hipotesis de la figura 3, adoptamos la de la figura 4, la libertad

�de p es directamente evidente, con su corolario: indeterminacion de
los actos de p con relacion a T - p.
§ 18. Los problemas de esta especie pueden ser muy numerosos,
'J en la pura teoria, infinitos; pero, si se tiene en cuenta la realidad
psicologica, los mas naturales deben ser dos: uno entre los del punto
de vista abstracto; otro entre los del punto de vista concreto.
Como la funcion psiquica que consideramos esencialmente activa
es la voluntad, el problema tipico de la serie abstracta es el de la
libertad de la voluntad. Preguntarse si la voluntad es libre, equivale
a preguntarse si la voluntad depende 0 no totalmente de 10 que no
es la voluntad; cuestion que se resuelve pOl' si misma, si la voluntad es
realmente una actividad. La unica dificultad esta en la complicacion
del problema con esta ultima cuestion psicolOgica; con la teoria de
la voluntad, todavia tan obscura.

Entre los problemas concretos, el que se plantea naturalmente es
el de la libertad de esa parte de la conciencia fuertemente integrada
y unificada que constituye la persona empirica. El problema es vago
en cierto senti do, pOl' 10 impreciso y ondeante de los limites del sujeto
a cuyo respecto se plantea; pero, en cambio, la personalidad es practicamente el sujeto de las relaciones vitales y morales. POI' eso, en
tanto qne el problema de la libertad de la voluntad es un problema
de psicologia abstracta, el de la libertad de la personalidad tiene un
supremo interes concreto y practico. De hecho, las relaciones de conciencia a conciencia son de persona a persona.

§ 19. Al considerar en este capitulo la conciencia, hemos distinguido nuevos problemas. Si quisieramos enumerar y sistematizar los
principales de 108 que hemos aislado hasta aqui pOl' el analisis, estableceriamos 10 siguiente:

�Hay, por una parte, problemas que tienen una mlsma formula,
y que no son mas que casos particulares del problema general de la
libertad de los seres. La multiplicidad de estos problemas depende
de que se pueden tomar como sujetos varios seres (en el sentido mas
general, comprendiendo actividades consideradas logicamente como
entidades) .
Si se toma al hombre como sujeto, tenemos el problema de la
libertad del hombre: si el hombre depende totalmente del mundo
exterior. Variante de este problema, aplicado a los actos del hombre:
si los actos del hombre son determinados por los antecedentes exteriores al hombre.
En vez de tomar como sujeto al hombre, podemos tomar como
sujeto una forma 0 manifestacion determinada de su actividad. Podriamos plantear asi muchos problemas, de sujeto abstracto 0 concreto,
dentro de la misma formula general. Entre ellos hay dos principales:
1. Si tomamos como sujeto, dentro del hombre, la voluntad del
hombre, planteamos el problema de la libertad de la voluntad (libre
arbitrio, etimologicamente): si la voluntad depende 0 no totalmente
de 10 que no es ella. Variante: si los actos de la voluntad pueden explicarse integramente por antecedentes exteriores a ella.
2. Tomando como sujeto la personalidad, tenemos un nuevo problema de libertad, cuyas formulas es innecesario repetir.
Dentro de la misma formula general de los problemas de libertad,
todavia cabe el discutidisimo problema de las relaciones psicofisicas,
si la conciencia es un simple reflejo epifenomenal de los fenomenos
materiales (en el caso, de los organicos, y especialmente de los nero
viosos), 0 si es una fuerza capaz de obrar sobre ellos; si es, 0 no,
activa. Este problema, de solucion dificilisima, debe ser estudiado
aparte, no solo por su importancia y especialidad, sino porque interfiere con los anteriores (§ 17).
Ahora, independiente de esos problemas sobre lihertad de seres,
cuya formula general es la misma, se plantea el de la determinacion
de los hechos, que por ahora es un solo problema para nosotros, pues
no 10 hcmos analiza do.
Aunque todavia no hemos hecho mas que empezar a deshastar la
cuestion, resumamos en un cuadro los problemas ya distinguidos (con
prescindencia de este ultimo); y para poder, cuando convenga a la
hrevedad, designarlos mas facilmente, vamos a ir estableciendo ya un
simbolo convencional para cada uno.

�§ 20, Nada mas artificial, 0, en todo caso, nada mas poco vital
qne la antitesis entre no-libre y libre, establecida, como 10 hemos
hecho, a proposito de una comparacion entre un bote y un buque de
vapor, 0 entre un vagon y la locomotora que 10 an'astra, Sin duda,
considerados en el momento del acto, difieren; pero basta, como ya
10 hemos sugerido, remontarnos un poco hacia atras siguiendo la serie
de antecedentes, para vel' como entro de afuera, en el buque 0 en la
locomotora, la energia activa; y, pOl' consiguiente, si en vez de plantear
el problema L (0 su variante L') en el momento de la accion, 10
planteamos, para el buque 0 la locomotora, tomando en cuenta un
espacio de tiempo anterior determinado (mayor que el transcurrido
desde la epoca en que se introdujo el carbon y se 10 encendio, y, para
evitar complicaciones, menor que el transcurrido desde la construccion de la locomotor a 0 del buque) , esas maquinas nos aparecen como
no·libres. No sucederia 10 mismo si el sujeto del problema fuel'a un
hombre 0 un caballo; aunque tomaramos en cuenta, no solo 10 que
es exterior al hombre 0 al caballo en el momento en que ejecutan
un acto, sino 10 que ha sido exterior a eI desde hace un ano, pOl'
ejemplo, no lograriamos explicar totalmente el acto en cuestion pOl'
los antecedentes exteriores al ser que 10 ejecuta (quedando abierta
la cuestion de si 10 lograriamos planteando el problema con una
retroaccion mayor).

Asi, todos los problemas de formula L pueden plantearse pura
y simplemente, 0 sea para el momento mismo, sin retroaccion, -0
bien con retroaccion. Esta ultima puede ser determinadamente mayor
o menor, y puede ser indeterminada. Ejemplo de todos los casos: dado
el sujeto S, yo puedo preguntarme: si depende totalmente de 10 que
actualmente no es el (problema L, sin retroaccion) ; si depende totalmente de 10 que no ha sido el en ningun momento de un lapso
anterior (el mismo problema con retroaccion: LI'), lapso que puede
ser de un ano, de dos, de cic&gt;n (V" u,. ano, LI' dos anos, V" cie,. an os ); y fi·
nalmente, si depende totalmente de 10 que no ha sido el en cualquier
momento de todo el pasado (V" ex&gt; ) ,
Se comprende que, a medida que se va dando retroaccion al problema, se va perdiendo la libertad de mas y mas seres; 0, para no
hablar impropiamente (pues no se pierde nada, y es solo cuestion de
puntos de vista diferentes), el numero de seres que realizan las condiciones de libertad en cada nuevo problema (cada problema, con

�(Si

el

hombre

totolmente
no
PRODLEMAS

'"
~
:ll

(Si

tal

..:l

totalmente

~

no

"8..

'0

~

eB e1).

(Si

que

eB e1).

10 qne

I

voluntod)

(Si lOB octOB del hombre)
Be explieon
totolmente
por

depende
de

la

no-

•

(Si

que

no

eB el

(Si
10

perBonolidad

de-

pende

totolmente

de

la no·perBonalidad).

de. 10 vo-

eB exphcon
por
10

eB la

de

Bonalidau

Be
por

eB la

la

Be
per.

cxplicon
10

VorianteB

equivalenteB

to- \ de lOB problemoo
que
(Si 100 oCIOB de

voluntad).

100 octoo

totolmente
no

L'

POOBLE'tAB

lOB aetoB

luntad
talmente
uo

©
(Si

10

hombre).

10 voluntod

totolmente

Ber depende
de

10

L

0

'"..

.!l
0
&lt;fl

depende
de

que

perBonolidad).

por

expliean

L.
tal Ber

totolmente

10 que no eo eBe Ber).

�mas retroaccion que los anteriores), va siendo menor. Van pasando,
por ejemplo, el buque de vapor y la locomotora, que estaban clasificados como seres libres, al grupo de los no-libres (1), mientras la
libertad de otros seres sigue todavia reductible con esa mayor retroaccion.
Verdaderamente, siento deseos de pedir disculpa al lector por
hacer tantas distinciones y refinar tanto el analisis; pero, aun sin
esperar el momento de discutir los problemas, podemos ya desde
ahora, aunque solo se trate de plantearlos, dejar entrever hasta que
punto era necesario proceder asi. En efecto, esta cuestion tan capital:
-si un ser obra por si mismo 0 si 10 hacen obrar-, se resuelve en
muchos casos de una manera 0 de otra, segun como se la entienda.
Si considero el buque de vapor en el momento mismo de su movimiento, digo con razon que se mueve por si mismo; y si considero
que ayer el buque no tenia carbon y que alguien se 10 trajo de afuera,
digo en otro senti do que no se mueve por si mismo, sino que es movido.
Un hombre, en este momento, ejecuta un acto cualquiera, por ejemplo,
un crimen: yo me puedo preguntar si obra por si mismo, en el sentido
de saber si es eI quien obra realmente; eI, tal y como es ahora, -0 si
10 hacen obrar; y, en este caso, dire que es el quien obra si movio el
brazo por su voluntad; y dire que no es eI quien obra si averiguo
que otro hombre Ie condujo el brazo por la fuerza; pero en otro sen·
tido, aun en el primer caso, dire que no es el quien obra si averiguo
que, antes han introducido en el una causa de accion que ha determinado el acto actual, por ejemplo: que 10 han hipnotizado 0 que Ie han
hecho beber un licor. Preguntar, pues, si un ser obra por si mismo,
no expresando si la cuestion se pone sin retroaccion 0 con ella, y con
cual, es plantear un problema en terminos ambiguos que engendraran
casi fatalmente confusiones.
§ 21. El analisis del problema de la libertad con retroaccion
es complicado, porque hace pensar en todo 10 siguiente:
l Que se entiende por "un ser"? lEn que sentido:se dice que la
causa de un acto esta en un ser 0 fuera de eI; que este obra, 0 no"
por si mismo? Cuestion poco embarazosa cuando solo se plantea para
un momento dado, pero muy compleja cuando se tiene en cuenta la
sucesion del tiempo. Sea nuestro ejemplo de un mecanismo de vapor:
nada parece mas sencillo que decir en un momento dado, 10 que es
una locomotora; pero supongamos que, teniendo en cuenta los ante·
(l)
(&gt;-

Entiend3SC

n~jrjuens(.:

pli'.:Jriones.

cv~tGndo

sicmprc:
Jesde el punto de vista de los hechos tornados
las complicaciones
seiialadas en e] § 9, que intcrfieren

como ejemplo.
con estas ex·

�~edentes anteriores, tratamos de averiguar si la locomotora se mueve
pOl' si misma 0 si es movida. Yo se que ayel' introdujeron en ella e]
carbon y el agua. Ahora bien: ese carbon y esa agua i forman parte
de la locomotora?; mejor aun: i son locomotora? Cuestion nominal 0
convencional en realidad, pues solo se trata de saber a que llamo
locomotora; pero, segUn la convencion que adoptemos, tendremos que
hablar de una manera 0 de otra, pues una misma proposicion sera
verdadera 0 falsa segun cual sea esa convencion. lLlamo locomotora
al mecanismo de hierro mas el carbon y el agua? entonces hablo bien
diciendo que la locomotor a se mueve pOl' si misma; pero entonces,
tambien, ayer no habia locomotora. lLlamo locomotora solo al mecanismo propiamente dicho, sin incluir en eI el carbon y el agua? entonces hablo mal si digo que la locomotora se mueve pOl' si misma, y debo
decir que es movida. Pero aqui surge una cuestion que sigue a muchas
cuestiones nominales, y que, ella, no 10 es: l cual de las convenciones es
mas natural? La primera pudo parecermelo cuando solo pensaba en
el momenta presente; al pensar con retroaccion, adopte la segunda,
y dije que la locomotora es movida. Probablemente, pareciendonos
mas natural este segundo punto de vista, acabaremos, en el caso, pOl'
quedarnos con la convencion de que el nos sugirio.
Pero continuese el analisis, y vease adonde vamos a parar. Pensando con retroaccion y refirieildome a ayeI', cuando la locomotora
no tenia carbon y agua, continue concibiendola y nombrandola como
"la locomotor a", conservandole en mi mente y en mi lenguaje su
identidad. Pero sigo retrotrayendo: retrocedo hasta la epoca en que
no habian acabado de construirla y no tenia caldera; todavia, casi
seguramente, seguire diciendo que era la locomotora, sin caldera; pero
en otro momenta anterior, no tenia bielas ni manivelas; en otro anterior, ya, propiamente, no habia locomotora, sino piezas separadas;
en otro anterior todavia, no habia mas que una masa de hierro fundido; y, antes, moleculas de hierro formando parte de trozos de
mineral.
Ahora, pido al lector la mayor atencion sobre 10 que sigue; en e]
caso de la locomotora, todo 10 anterior no engendra dificultades serias,
ni de pensamiento ni de expresion, porque el momenta en que penetro
La,energia (1) en el objeto (locomotora) es posterior al momenta en que
fue pensado ese objeto como locomotora y denominado asi; pero si
la fuerza 0 energia que engendro el acto del ejemplo hubiera estado
(1)
Carbon, agua:
el movimiento
visible.

nos referimos

a Ia energia

que engendre

el acto del

ejernplo,

0

sea

�leve

en los componentes, y hubiera sido aportada con ellos j que confusion
para pensar y para hablar! Concebimos a un animal como un agregado
de celulas; estas celulas eran depositos 0 continentes de energia (sin
perjuicio de la que despues tomara del exterior el ser total) _ Luego,
desde que ese animal existe como tal animal; desde el momenta en
que 10 concebimos y nombramos asi, tiene energia por la cual obra.
5i planteamos, pues, el problema de la libertad con retroaccion hasta
el momenta 0 epoca en que el animal vino a la existencia, diremos
que este obra por si mismo; pero si damos al problema mayor retroaccion, ;.como debemos pensar y expresarnos?

a e)

arte
alo

que
sera
tora
)ien

ton-

.ebo
:has
:s es
. en
Ida,
mos

)entora
)IDO

su
que
caSl
.ero

anlas;
[un-

de

el

rl

:ias,
etro
que
o

SI

ado

Nos sobreviene un estado de espiritu confuso: pensamos que, aun
cuando no se conciba ya nada claro, por 10 menos queda adquirido
esto: que hay seres que solo poseen energia que entro en ellos despues
que adquirieron su identidad, y otros cuyos elementos formadores ya
se la aportaron al constituirlos; que estos ultimos merecerian bien el
nombre de seres lib res, porque 10 son desde que existen; pero en seguida recordamos 10 que hay de convencional en esto de decir que
un ser existe, y que es un ser, pues en cierto sentido puede decirse
que un hombre existio siempre, con una existencia dispersa, en los
atomos antes separados y hoy unidos que 10 constituyen; por otro lado,
pensamos que, en la misma locomotora, desde cierto punto de vista,
pasa 10 que en el an~mal, no ya con la fuerza del vapor, que efectivamente entro de afuera despues de existente el ser, pero con la
energia que ya existia en los atomos componentes (una de las cuestiones del parrafo 9, que nos ha venido al espiritu) ; y que, asi cualquier cuerpo bruto. _. Dejemos por ahora la cuestion de perderse en
esta penumbra: algo nos ha quedado, y es la sensacion de la impor·
tancia capital de esta cuestion de la retroaccion en los problemas de
la libertad, y ya, con ella, la conviccion clara de que, sin tener presente continuamente esta cuestion, con las distinciones y cambios de
punto .de vista que ella presupone, todo 10 que se escriba sobre tales
problemas tiene, fatalmente, que ser impreciso.
§ 22. Nuestro cuadro de la pagina 62, en cuanto a los problemas,
tendria, pues, que ser completado todavia con nuevos enunciados y
simbolos. Habria que poner, para cada problema, un enunciado sin
retroaccion y otro con ella, acompaiiados de los simbolos respectivos,
10 que omitimos por tratarse de algo que el lector suplira facilmente.

�§ 23. Los problemas que hemos aislado por nuestro analisis
anterior, son problemas distintos. Decir que son distintos no quiere
decir que tal de ellos no admita alguna solucion que implique solucion
determinada de otro u otros. Los proble.mas solo son los mismos si
las dos soluciones se confunden, -las dos: la positiva y la negativa,como en el caso de L y L'. EI otro caso solo significa que hay relacion
entre los problemas. Por ejemplo: la solucion afirmativa del @ , hace
necesaria la solucion afirmativa del L @; pero la negativa del @
puede conciliarse, ya con la negativa, ya con la afirmativa del L @
(admitir que la conciencia agrega al cuerpo fuerza 0 causa de accion,
obliga a admitir, a fortiori, que el ser consciente en que eso pasa,
agrega fuerza 0 causa de accion a 10 que no es el; pero no reciprocamente). Otro caso: la solucion negativa del @ trae (a menos de
admitir la contingencia en 10 material), la so1ucion determinista del
problema de la determinacion de los actos, que vamos a designar asi:
problema D; pero La solucion afirmativa del @ no obliga a admitir
La indeterminista en el D, pues la conciencia puede ser una causa de
accion y sus actos estar sujetos a determinismo; etc.
§ 24. Aplicando el anterior criterio al problema D: lseria este
un solo problema?
Al referirnos a e1, 10 hemos encarado, de un modo bastante ge·
neral, -mejor
todavia: bastante vago,- como "el problema de la
determinacion de los actos por sus antecedentes". Basta empezar a
pensar sobre esto, para comprender la complejidad de la cuestion. He
aqui, por ejemplo, una serie de reflexiones que parecen presentarse
naturalmente.
Ante todo: si todo hecho depende totalmente de sus antecedentes,
se explica 0 determina por ellos, parece que nunc a hay comienzos
absolutos. Parece que los habra, al contrario, si hay hechos, algunos
por 10 menos, que no dependan totalmente de sus antecedentes. Si
preguntamos si hay 0 no comienzos absolutos, lhemos enunciado eJ
mismo problema? Cuestion a examinar: por el momento nos parece
el mismo, por 10 cual, sin perjuicio del analisis ulterior, escogeremos
una formula mas general que la de cualquiera de los dos enunciados,
la cual puede ser esta: relacion de los hechos con sus antecedentes.
Ahora: si un hecho es determinado por la totalidad de sus antecedentes, 0 si no hay comienzos absolutos, parece que en un momento
dado y dados ciertos antecedentes determinados, solo un hecho es

�posihle, y no mas de uno; nos preguntamos si realmente
y sohreviene el enunciado de un problema: (,es el mismo?

sera asi,

Mas hien nos parece que s1. Sin emhargo, no nos atrevemos sin
mas meditaci6n a afirmarlo decididamente: no seria completamente
ahsurdo sostener que las conclusiones negativas no coinciden forzosamente, y que podria, por ejemplo, no depender l1n hecho de sus antecedentes, y, sin emhargo, ser posible no mas que en un senti do. Ni
parecen tampoco imposibles en rigor comienzos absolutos que no
fueran, sin emhargo, posibles sino en un sentido. Tamblen hahria el
deher de examinar si efectivamente la soluci6n afirmativa de la primera cuesti6n impone la de la segunda; si realmente y en rigor, no
podria un hecho seguir siendo considerado como dependiente de sus
antecedentes aunque fuera posible en mas de un sentido. Cabe, pues,
duda sobre si se trata de dos problemas 0 de dos enunciados alotr6picos del mismo.

!isis
iere

:ion
1,-

ion

])
/(8)
ion,
!lsa,
lca-

de
del

Y, en cuanto se inicia el analisis de cualesquiera de los problemas,
o del problema en cualesquiera de los enun~iados, empieza nuestro
pensamiento a remontar de consiguientes a antecedentes, 10 que,
cuando los hechos de que se trata son (0 se consider an como) los actos
de un ser cualquiera, equivale a plantear los problemas genesicos 0 con
retroacci6n a que ya nos hemos referido: los problemas Lr, tan relacionados, segun ya 10 notamos, con los problemas D, y que ya han sido
enumerados. Prescindiendo, pues, de ellos y deteniendo aqui el analisis, tendriamos por 10 menos dos enunciados de equivalencia discutible
(que de paso vamos a representar por slmholos, para el caso de que la
brevedad hiciera conveniente el uso de estos) :

IS1 :

itir
de

tes,
zos
nos

&amp;

Si

L!1

el
ece
nos
los,

tes.
ltento

son

Relacion

de los hechos

Si los hechos
ambiguos.

con sus antecedentes.

son posibles

en mas de un sentido.

Mejor:

si los posibles

Esta cuestion
podria
limitarse
al pasado
(si el pasado pudo ser de otra
manera que como fue), al presente
(?) y al futuro
(si el futuro es amhiguo);
y aun variarse de olras muchas maneras.

�A menu do hab1aremos de estos problemas como de uno solo
(D), sin distinguirlos mas que en 10s casos especia1es en que convenga
a la discusion.
§ 25. Va adjunto el cuadro de los problemas que hemos aislado
como problemas distintos 0 que podrian serlo. Llevan respectivos
simbo10s, que he creido conveniente adoptar para 10s casos en que la
brevedad pueda exigirlo (e11ector agregara menta1mente los simbolos
de 10s problemas con retroaccion) (1).
El result ado de este analisis preliminar ofrece un aspecto mmucioso y escolastico. Sin embargo, era indispensable. Despues, la continuacion del mismo analisis matizara toda esa geometria, estableciendo
las re1aciones, 1as transiciones, 1as penumbras y hasta 1as confusiones,
porque para pensar bien hay que hacer como el dibujante que traza
primero el contorno, y despues, con el claroobscuro, completa, y
atemia la rigidez falsamente precisa del esquema inicial.
Pero antes tenemos que detenernos para mostrar como y hasta
que punto se han confundido los problemas en 1a discusion, en todas
las epocas, y, parece osado afirmar esto pero es exacto, por casi todos
10s pensadores. Tal es el objeto del libro II de esta primera parte, en
el cual vamos a entrar ahora y cuyo resultado justificara abundantemente la prolija suti1idad de nuestras distinciones iniciales.

§ 26. Los problemas que hemos distinguido por un analisis
sencillo, han sido tratados de hecho en la filosofia como si fueran uno
solo, 10 que ha mantenido la confusion (Introduccion, I). Cierto es
que se han intentado distinciones, pero incomp1etas 0 inconsecuentes,
sin que e1 pensamiento de 10s escritores haya podido 1ibrarse nunca
de la polarizacion di1ematica impuesta por 1as dos tesis primordiales:
"libertad" versus "determinismo".
Invitamos a1 lector a hojear con nosotros algunos libros, tomando10s casi al azar e indistintamente entre escritores del mas diver so
valor. Encontraremos 1as confusiones en todos, desde 10s simples vul(l)
Esta encuadernado
en tal forma que la pagina pueda mantenerse
abierta y a la
vista durante
la lectura
de toda la parte siguiente
de la obra, en que necesito emplear
10s signos con profusion.
Mucbo bq dudado
sobre la conveniencia
de adoptar
estos sim·
bolos:
pero, sin elIos, seria necesario
emplear
tantas palabras
para bablar
con claridad,
que el esfuerzo exigido al lector hubiera sido aun mas ingrato.

�(Si
(Si

L
w

(Si

(f)

'"
:;

tal

no

depende

de

10 qne

es eI).

(Relacion
parte~
cion
del

S
...

PROBLEMA
PROBLEMAS

(Relacion
chos

de
con

cedentes)

Ios

sus
.

heante-

L @
de

es

10

que

L'@

el).

"oluntad)

una

actos

del

hombre

por

10

que

no

es

el

aspcclo
con

de este).

(Si

L (®)

depende
de

10

no-

Ios

L'@

se

de

10 vo-

expIican

to-

"1m.,,,.
'" I. ".. "" \
es Ia voluntad).

Ia

de

total mente

no.personalidad)

(Si

de.

L'(®)

Ios

actos

de

sonalidad

se

totalmente

por

no

L'

PROBLEMAS

actos

Iuntad

.

10 personalidad

pende

1

llOmbre).

10 voluntad

totolmenle

Ios

" ."li~.'."lm ••••

manifesta-

'"
espiritu,

el resto

'0

I"&lt;

o

(Si

©

ser

totalmente

de

totalmente
no

depende

homhre

(Si

0

.0
0

,...i

L

PROBLEMAS

~
~
~

®

el

10 perexplican
10 que

es 10 personalidad).

Variantes
de

Ios
(Si

equivalentes

problemas

Ios actos

L.

de tal

se explican

totalmente

10 que

es ese ser).

no

ser
por

�garizadores hasta los espiritus originales. Y este analisis, preciso para
aclarar nuestras ideas sobre los problemas de la libertad, nos pre·
parara para abordar su discusion.
Las confusiones son de divers as clases 0 aspectos. Algunas de elias
son tradicionales, clasicas, hasta el punto de haberse organizado en
problemas: creaciones historicas y no logicas; problemas espurios de
la libertad, cuyo enunciado ya encierra en si mismo, 0 sugiere, por
equivoco, la confusion. Las otras son las &lt;;,onfusionesinnominadas.
Unas veces, hay altern ancia de dos 0 mas problemas: el autor pas~
de. uno a otro, en el curso de la discusion, sin notarlo, y se pueden
senalar esos cambios con la mayor facilidad. Otras veces la confusion
es simultanea, por una mezcla grosera de sentidos. En este caso, to·
davia, no es dificil descubrir y demostrar el equivoco. Mas 10 es cuando,
por ser el equivoco sutil y continuo, nuestra inteligencia percibe como
un tornasoleo de sentidos distintos, y, si bien puede con relativa facio
lidad determinar cuales son estos, no puede delimitarlos bien. Basta
hay casos en que el mismo autor, sea por las definiciones que admite,
o por el metodo que resuelve seguir, crea la confusion, 0 la hace
nccesaria.
EI capitulo I, que sigue, trata de los problemas espurios de la
libertad; y despues se entra en materia, examinando confusiones de
todo genero sobre la materia viva de los textos.

§ 27. Los verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio
de sus relaciones, distintos entre S1, Es cierto que, como ya 10 expli.
camos, la solucion positiva 0 la solucion negativa de algunos de elIos,
implica, a veces, la solucion de otros; asi, por ejemplo: si el espiritu
agrega ~lgo alas caus;s de accion puramente corporales (afirmativa
del
claro es, a fortiori, que el hombre agrega algo alas causas de
accion del mundo exterior (afirmativa del L@ ; pero la reciproca no
seria verdadera, y seria perfectamente posible que, representando el
hombre una fuerza dentro del universo (afirmativa del L@), sin
embargo, dentro del hombre, la conciencia fuera solo algo positivo
(negativa del @). Con igual facilidad se distinguen otros problemas.
En resumen: se trata de problemas logicamente aislables, que deben
separarse para la discusion, y que son, ademas, problemas reales, que
admiten ser planteados, resueltos, en su caso, y, si no, por 10 menos
entendidos y discutidos claramente. EI mal ha estado precisamente en
que no se haya hecho asi.

CID,

�Pero los que yo llamo problemas espurios de la libertad, se encuentran justamente en el caso opuesto: en vez de ser problemas
reales que no se han planteado clara e independientemente, son, al
contrario, problemas que se han planteado y discutido de hecho, sin
que hubiera debido hacerse asi, porque se trata de problemas que no
son reales, que no tienen sentido, 0 que implican confusion 0 ambigiiedad en los terminos, etc. De manera que, en cuanto uno de ellos
se plantea expresa 0 tacitamente, ya la confusion es forzosa.
Como ejemplos de estos problemas espurios de la libertad, citare
los dos mas vulgarizados.
§ 28. El primero de ellos es, empleando los terminos en que
habitualmente se 10 presenta, el de saber "si el hombre se determina
siempre por motivos". Si la afirmativa fuera verdadera, tendrian razon
los partidarios del determinismo contra los de la libertad; y al contrario. Otras formulas, mas 0 menos corrientes: "si dependemos de los
motivos"; "si somos esclavos de los motivos", 0 si nuestra voluntad
10 es; etc., etc.
Este problema aparece, y su discusion se mantiene, debido a un
estado de espiritu confuso; en efecto: por motivo, puede entenderse,
y entienden los autores, ya el hecho exterior, objetivo, que es tornado
en consideracion por el sujeto, ya las ideas, raciocinios, y en general,
estados subjetivos por los cuales este toma en consideracion a aque!.
Asi, puede decirse, en un sentido, que el motivo de mi huida fue la
aparicion de una serpiente, 0 bien, en otro, que el motivo fue mi percepcion, 0 en general, todo el estado subjetivo. Ahora bien: en e]
primer sentido, el problema de si el hombre obra por motivos, equi.
valdria a preguntarse, aunque en forma confusa, indirecta y obscura,
si el hombre depende en absoluto del mundo exterior (L &lt;ED ) _ Y, en
el segundo caso, hay que tener en cuenta que los motivos en senti do
subjetivo, ideas, raciocinios, etc. (1), forman parte del hombre: son e]
hombre (parte de eI) ; 10 que nos indica que, en este caso, no se piensa
realmente en el hombre, sino en su voluntad, 0 en su personalidad,
0, en general, en una parte 0 aspecto mas 0 menos claramente delimitado del hombre, considerado en sus relaciones con los actos intelectuales (2). Lo que se discute entonces es uno de los problemas © ,
obscuramente concebido.
Las mismas ambigiiedades, acrecidas, se comet en cuando se discute
(1) Se sabe que algunos hacian entrar,
entre los motivos, los estados afectivos;
10s distinguian
con el nombre de m6viles, etc.
(2)
0 inteIectuaies
y afcctivos, en el segundo caso de Ia nota anterior.

otros

�ennas

al
sin
no
lbi10s

[ue

na
6n
&gt;DLos

ad

"si el motivo mayor pre domina siempre". En este caso, la ambigiiedad
no se produce s610 a proposito de la palabra motivo, sino tambien de
la palabra mayor, confundiendose e1 punto de vista objetivo y el subjetivo en la apreciacion de la fuerza 0 importancia de los motivos.
Son, ya, varias confusiones; pero todavia hay la siguiente: cuando
nos preguntamos si el hombre obra por motivos, podria entenderse
que se trata: no ya de motivos exteriores al hombre (primero de los
casos referidos) ; no ya, tampoco, de motivos como ideas 0 sentimientos
con relacion a la voluntad (que era la segunda acepcion) ; sino de todo
motivo, en el senti do general de causa u otro analogo, en el cual caso
ya nos pasamos a los problemas de actos, preguntandonos si los actos
del hombre tienen 0 no motivos 0 razon de ser; si se explican por
todos sus antecedentes; y estamos en el problema D.
El que plantea la cuestion en esa forma, discute, pues, en globo,
tres cuestiones separadas, por 10 menos: (L @, un
y &amp;).
No quiero decir que, gracias a un esfuerzo sobrehumano de refi·
nada y constante distincion, no pudiera llevarse adelante una discusion
semejante, en logica estricta; pero, en la practica, en cuanto aparece
nuestro problema espurio, todo esta perdido.

©

§ 29. El segundo de los problemas espurios, es el de "si el
hombre depende de su caracter" ("si es esc1avo de su. caracter", "si
puede independizarse de su caracter", etc., etc.). Una de las soluciones,
como en el problema anterior, seria la tesis de la lihertad, y la solucion
opuesta, la tesis determinista; siempre concebidas estas dos tesis como
las soluciones opuestas e inconciliables de un solo problema.
Segun el senti do que se de a la palabra caracter, este problema,
o es absurdo, 0 es el enunciado obscuro de alguno de los problemas
reales.
El caracter de una persona, tal como es pensado ordinariamente,
es una simplificacion, 0 esquematizacion, para construir 0 pensar la
cual se quita mucho a la realidad ( los detalles particulares que no
entrar en la sistematizacion) y se agrega tambien casi seguramente
algo (para simetria de la caracterizacion). Claro es que, en esta
acepcion, el caracter es algo ficticio 0 ideal, y el problema no tiene
sentido.
Otras veces el caracter es pensado como una realidad, pero solo
como una parte de la realidad psicologica. Seria un conjunto de fenomenos psiquicos significativos, 0 habituales, que conocemos de una
persona, 0 que inducimos por sus actos, y que, a su vez, nos permiten
practicamente inducir sus actos futuros probables. En este caso, el

�"caracter" es una parte de la persona psicologica; y preguntarse si el
hombre depende de su caracter, es estudiar las relaciones de una parte
del hombre psiquico (el residuo, 10 que no es el caracter) con el resto
de eI, exactamente como en los problemas ©, con la sola diferencia
de que este se plantea invertido: no investigamos la dependencia 0
independencia de una parte 0 manifestacion del espiritu con respecto
al resto del espiritu, sino, al contrario, la del resto del espiritu con
relacion a la manifestacion mental que consideramos y a que damos
un nombre: diferencia puramente verbal, en el fondo.
En un tercer sentido, el caracter, si procuramos completar en el
caso dado el concepto que de el tenemos, para identificarlo con la
realidad, puede llegar a confundirse con el hombre mental mismo,
y entonces el problema es absurdo.
§ 30. Hay que agregar que, con respecto a los dos pseudo-problemas anteriores, se agrega a las confusiones seiialadas la que result a
de plantearlos y discutirlos, sin distincion, ya a proposito del hombre,
ya a proposito de los actos del hombre (§ 4).
§ 31. He aqui como plantea la cuestion de la libertad el autor
de una obrita (1) elogiada pOl' Paulhan (2), y que, realmente, con·
tiene bastantes cosas buenas, pero en la cual estan casi todas las con·
fusiones, com~ no podia menos de ser una vez enunciado el espurio
de los motivos.
"Somos, amigo lector, dos adversarios en presencia. Oye el tema
de nuestro debate, y juzganos. - Yo me que do hoy en mi casa, porque
llueve; sali ayeI', porque hacia buen tiempo; voy a comer, porque
tengo hambre; y, entretanto, hago encender mi fuego, pOl'que tengo
frio! Son Jnuchos porque lno es verdad? Y bien: yo pretendo que hay
siempre uno antes de cada una de nuestras acciones; que no haCeJIlOS
nada sin un motivo visible 0 escondido; que ese motivo es el que nos
determina a obrar; y me llamo, a causa de eso, determinista.
"Mientras estoy escribiendo, vienen a llamar a mi puerta: me
mandan una carta. Es un amigo que me invita a cO,merpara esta tarde.
lIre? Delihero; comparo el pro y el contra. La lluvia dura todavia;
he empezado un trabajo que urge; estoy bien en mi pieza ahrigada:
otros tantos motivos para quedarme. Pero, pOl' otra parte, mi amigo
se disgustara con mi ausencia; en esa comida se hebera buen vino, se
rena, se divertira uno; y ademas estoy fatigado de escribir, de permanecer sentado delante de mi escritorio: otros tantos motivos para
(1)
(2)

RENARD,
PAULHAN,

L'homme est-il libre? (Cito
La volonte.

traduciendo

de Ia segunda

edicion

de Alcan.)

�salir. Peso unos y otros como en una balanza. Han sido mas pesadoslos ultimos, y respondo que acepto la invitacion.
"Yo sostengo ahora que en todo caso semejante, en que luchan
unos con otros motivos contrarios, son los mas fuertes los que triunfan
y determinan nuestra conducta. Al hacerlo, sigo siendo determinista.
"Mi adversario dice a su vez: "Yo me he quedado en mi cuarto
como usted, y hasta Ie confesare que la lluvia no es extrana a mi resolucion; no oculto que he tenido, como usted, un motivo para obrar
como 10 he hecho; pero diferimos sobre dos puntos. Ante todo, hay
acciones a las que no veo ningun motivo. lPor que, pOl' ejemplo, se
muerde una una en este momento? Usted no 10 sabe. lPor que, de
esas dos hojas de papel que tenia usted del ante, igualmente blancas,
igualmente gran des, tomo esta mas bien que aquella? l Cual ha sido
su motivo determinante? Una vez mas: usted no 10 sabe.
"Abre usted la boca para decirme que, de ordinario, sabe pOl'
que obra. Estoy convencido de el1o. Acaba de exponerme detalladamente los motivos que 10 deciden a salir, pero es aqui donde estamos
todavia en desacuerdo. A su juicio, los motivos que 10 impulsan son
mas fuertes que los que 10 retienen. Segun mi opinion, 10 son porque
usted qui ere que 10 sean. Usted puede cambial' de decision y quedarse
en su casa; los motivos en pro y en contra seran siempre los mismos;
solo su voluntad habra cambiado. Usted compara sus motivos a los
pesos puestos en los platillos de una balanza; consiento: p'ero hay
alguien que los pesa y que con su mano hace inclinar el fiel del lado
que Ie parece. Esa es la verdad. Entre dos partidos puede usted elegir
indiferentemente el uno 0 el otro, porque tiene el honor de ser libre.
Es nuestra voluntad la que se determina ella misma.
•
"Tal es la cuestion sometida a tu juicio, amigo lector. Mi adversario se llama defensor del libre arbitrio; en cuanto ami, sostengo el
determinismo".
Se percibe el ondeo de la ambigiiedad. En algunas frases se expresa, 0 se sugiere, un problema; en otras, otro diferente; y sobre
todas £Iota como un vapor de asociaciones confusas. POI' ejemplo:
cuando se dice "pretendo que hay siempre uno (un porque) antes de
cada una de nuestras acciones", se piensa predominantemente en la
relacion de nuestras acciones con todos sus antecedentes (D); y probablemente, un poco tambien en los problemas
0 ©). Sigue la
frase "que no hacemos nada sin un motivo visible 0 escondido ... "
y todavia predomina la cuestion de la relacion de los actos con sus
antecedentes, si bien el nos sugiere tambien el problema de seres, por-

0

�que, cuando se dice que no hacemos nada sin un motivo, parece que
se tratara de motivos exteriores al nosotros @ 0 un ©). Pero en la
continuacion: "que ese motivo es 10 que nos determina a obrar", el que
se enuncia claramente es ya el problema de seres: si somos determi·
nados a obrar (se entiende: pOl' causas de accion exteriores al
nosotros); y ahora, el que esta en la inteligencia es un problema
L (el @, si pensamos en todo el hombre, 0 un ©, si, como es mas
probable, entendemos los motivos no como objetivos sino como
pensados) .
Cuando, en seguida, describe el "determinist a" la lucha de los
motivos, el autor y ellector conciben claramente un «J, y aquelllama
yo a una parte del espiritu, fuel'a de la cual estan las ideas-motivos.
Ese
parece que 10 resolviera porIa libertad, cuando emplea esta
frase: "yo peso los unos y los otros ... "; pero en seguida, y esto es
conforme con la intension del autor, 10 resuelve contra la libertad a]
expresarse asi: "estos ultimos han sido los mas pesados ... ".

©,

En cuanto al adversario, "el defensor del libre albedrio", empieza
pOl' hablar de acciones sin motivo, 10 que sugiere la solucion in deter·
minista del D (aunque puede interpretarse todo eso en otro senti do) ,
y despues, cuando dice a su contradictor que los motivos son mas
fuertes "porque usted quiere que 10 sean", que "su voluntad solo habra
cambiado", que hay alguien que pesa los motivos y despues inclina
la balanza, entonces plantea evidentemente el problema de la depen.
dencia de una manifestacion 0 parte del espiritu con relacion a 10
que no es ella: un ©, que, a estar alas expresiones del interlocutor,
seria el de la voluntad, y, a estar a su pensamiento, seria mas bien
el de la personalidad.
Y como se parte del principio de que son dos adversarios, qu~
sostienen "dos partidos" en una cuestion ("la cuestion" entre el "libre
albedrio y el determinismo"), claro es que no pueden reconocer, ni
podran ya reconocer jamas, que discuten mal; que el primero de ellos
podria, pOl' ejemplo, sosteneI' que todo acto humano tiene un motiyo,
en el sentido de que depende de la totalidad de sus antecedentes, y
aplicarse pOl' eso el nombre de determinista, sin perjuicio de estar
de acuerdo con el segundo para admitir que la voluntad no esta
pasivamente sometida a los motivos, entendiendose, portales, ideas,
o ideas y sentimientos, con 10 cual seria partidario del libre arbitrio
en su sentido mas literaL .. y tantas otras distinciones. Fatalmente,
ya es imposible pensar claro.
§

32.

En cuanto al otro problema espurio de la libertad:

el

�del caracter, -si se quiere, con la inspeccion de un solo libro, ver en
accion toda su virtud confusiva, reparense ciertos pasajes del Ensayo
sobre el Libre arbitrio, de Schopenhauer. EI ejemplo es notable, por·
que, en esa obra, el autor, habitualmente, piensa alto y firme (salvo,
siempre, las confusiones fatales), y por eso contrastan mas los para·
logismos y errores que la palabra caracter parece evocar por su sola
presencia cada vez que aparece.
Vease, por ejemplo, capitulo III, 3.° Y 4.°. EI autor se cree obli·
gada a sostener, como consecuencia de su "determinismo", que "el
caracter del hombre es invariable"; que "permanece el mismo pOT
toda la duracion de su vida"; y, en seguida, todavia, que "el caracter
individual es innato"; que "las virtudes y los vicios son cosas innatas";
todo esto, con afirmaciones del mas estrecho absolutismo: justificacion
de los proverbios exagerados vulgares: "ladron un dia, robara siem·
pre", "10 que entra con el capillo sale con la mortaja"; negacion de
las influencias educativas, etc.
Pedimos al lector repase esos pasajes, asi como otros posteriores
en que se trata del caracter (en el capitulo V, en el apendice II, etc.),
pasajes que no transcribo aqui, por extensos. AlIi se ve como las ambiguas cuestiones sobre el caracter engendran la confusion, por el
siguiente proceso.
EI autor ha sostenido que los actos del hombre son consecuencia
necesaria del modo de ser de este (0perari sequitur esse), 10 cual es
una aplicacion del principio de causalidad. Todo esto sufriria excepcion si el hombre, alguna vez, cometiera actos que no estuvieran de
acuerdo con su modo de ser; luego no los comete ; luego ese modo de
ser 0 caracter es invariable; luego nada puede modificarlo, etc. Se ve
como el paralogismo ha sido engendrado por la ambigiiedad del ter·
mino caracter, que puede querir decir, ya la manera total de ser del
ser, ya una simplificacion, esquematizacion 0 idealizacion de esa manera
de ser. Para comprender mejor esto, pongamos un ejemplo.
Supongamos que yo parto del principio de que las manifesta·
ciones meteorologicas de una regIOn son una consecuencia necesaria
del clima de esa region. Entendiendo l~ palabra clima en el senti do
amplio, el principio es verdadero. Tan verdadero, por 10 demas, que
es puramente verbal: una tautologia.
Supongamos una region como 1\.lejandria, donde las condiciones
climatericas son tales, que solo puede llover en rarisimos casos. Si yo
quisiera aplicar la anterior proposicion al caso de la lluvia en ALe-

�jandria, diria que, a consecuencia del clima de este lugar, solo puede
llover alli raras veces: es una verdad.
Pero supongamos que yo razonara asi: el clima de Alejandria es
seco pOl' naturaleza; luego, si es un clima seco, alli no puede llover.
Mi absurda conclusion depende de que he simplifieado 0 esquematizado el clima de Alejandria. Pues bien: exactisimamente el mismo
paralogismo es el que se comete cuando se dice: el canicter de tal
hombre es bueno; luego, no puede cometer un acto malo; tal hombre
es ladron, luego tiene que robar; es avaro, luego no hay que esperar
de eI una limosna, etc. "Seco", "bueno", "ladron", "avaro", son simplificqeiones. Seeo, tomado con absolutismo, seria un clima ideal (0
mejor, ficticio) de Alejandria, y no el clima real; como bueno, ladron,
avaro, entendidos a 10 Schopenhauer, son caracteres ideales 0 ficticios,
no reales, de individuos.
En realidad, hay hombres que rob an casi siempre; otros que a
veces rob an y a veces no; otros que no roban casi nunc a, y tambien
otros que no roban nunca; como hay climas en que llueve casi siempre;
otros en que llueve una veces y otras no; otros en que no llueve casi
nunca, y, tambien, otros en que no llueve jamas. Pero la asercion de
que los fenomenos meteorolOgicos dependen del clima, y la asercion
de que los actos dependen del caracter, no es mas ni menos verdadera
en unos que en otros, de todos esos casos. Puede un hombre ser bueno
a veces y otras malo, 0 mejor, obrar a veces bien y otras mal, como
hay paises en que llueve a ratos y en otros sale el sol, sin que el
principio de la causalidad, el "determinismo" (D) que Schopenhauer
sostiene en su libro, sufI'a excepcion.
El paralogismo podria continual' y agravarse, en esta forma: el
clima de Alejandria es naturalmente seco; sus manifestaciones tienen
que responder a su naturaleza, en virtud del determinismo; luego,
aunque se realicen obras, plantios, etc., no se puede modificar el clima
de Alejandria en el sentido de hacerlo mas humedo. Este paralogismo
es el de Schopenhauer, cuando niega, en nombre del operari sequitur
esse, la influencia de la educacion. Excuso demostraciones.
Asi es como "el espurio del caracter" engendra estados del mas
confuso ilogismo en las mejores inteligencias. En nuestro caso, se ve
facilmente cuales problemas han sido confundidos. POl' una parte, es
el D, el de la relacion de los actos con sus antecedentes, para el cual
adopta Schopenhauer la solucion deter.minista: esto, cuando pOl' ca·
racter se entiende el modo de ser completo y real del hombre, del
cual (mas el mundo exterior, naturalmente) dependen los actos del

�hombre. Y, por otra parte, el problema que se confunde con el, es,
como 10 explicamos antes (§ 29), un © obscuramente concebido e
invertido (si los actos del hombre dependen de una parte 0 manifestacion especial de el, que seria el canicter), y tambien (todo mezclado en un estado mental indistinto) un problema ficticio ( si los
actos del hombre dependen de una ficcion esquematica, que llamamos
su caracter).
Terminamos citando, de los mismos pasajes, esta frase en que se
ve claramente el
"Es... en el caracter innato, ese micleo verdadero del hombre moral todo entero, donde residen los germenes
de todas sus virtudes y de todos sus vicios". La concepcion del nlicleo
muestra claro el
que, en ese momento, esta en el espiritu de autor,
y que interfiere con el D cada vez que se habla del caracter.

© :. ..

©

§ 33. A veces, se trata en obras sociologicas, historic as 0 de
otra indole, del canicter nacional; y a proposito de su naturaleza,
de la posibilidad 0 imposibilidad de modificarlo y de otras cuestiones
conexas, se trata, para los pueblos, problemas analogos a los de individuos, con las mismas confusiones, alimentadas por los mismos equivocos, y todavia, por la vaguedad propia de esos asuntos.

§

34. Naturalmente: to do esto no quiere decir que la confusion
debe forzosamente producirse en cuanto se habla de motivos 0 de
caracteres. Un escritor po~ria dar un sentido claro y preciso alas
palabras, sostenerlo consecuentemente, y, por consiguiente, discutir
sin confusion. Lo que queremos decir es: 1.0 que siempre seria preferible evitar esas formulas, para no crearse dificultades artificiales;
y 2.° que en la practica, esas formulas han engendrado confusiones
pululantes.
§ 35. Bouvard y Pecuchet, que, como se sabe, eran mucho mas
inteligentes de 10 que Flaubert creia, deMan, naturalmente, discutir
"la" cuestion de la libertad, y deMan, infaliblemente, plantearla con
estas formulas. Asi cometian todas las confusiones que haMan cometido los filosofos, y no cometian ninguna que estos no habian cometido. Es sorprendente: estan los dos espurios: el de los motivos y el
del caracter; el primero, con su inevitable complicacion de los motivos
mayores y men ores :
"Y Bouvard nego positivamente el libre arbitrio.
"-Sin embargo, dijo el capitan, iYo puedo hacer 10 que quiero!
Soy libre, por ejemplo, de mover la pierna.
"-No,

senor, porque tiene usted un motivo para moverla!".

�"Bouvard 10 interpelo:
"-l emil es la causa de que no de usted su fortuna a los pobres?
"El especiero, con una mirada inquieta, recorrio toda su tienda.
"-jToma!
jNo soy tan imbecil! jLa guardo para mil
"-Si fuera usted San Vicente de Paul, obraria de otra manera,
porque tendria su caracter. Usted obedece, pues, al suyo. jLuego no
es libre!
"-Es una chicana, respondio en corD la reunion.
"Bouvard se mantuvo firme, y designando la balanza sobre el
mostrador:
"-Se mantendra inerte, mientras uno de los platillos este vacio.
Del mismo modo, la voluntad: y la oscilacion de la balanza entre dos
pesos que parecen iguales, figura el trabajo de nuestro espiritu cuando
delibera sobre los motivos, hasta el momento en que el mas fuerte 10
empuja, 10 determina" (I).
Despues de este planteamiento, si Kant, Leibnitz y Spinoza hubier an entrado en la tienda e intervenido en la discusion de nuestros
personajes, no hubieran aumentado mucho las probabilidades de llegar a una solucion clara.

La confusion fundamental de las obras, generalmente, ya se revela
en el titulo, que es casi siempre la enunciacion directa 0 indirecta de
un problema. Despues,_no hay mas que hojear casi al azar para mostrar confusiones: groscras 0 sutiles, nunca 0 casi nunca faltan, y no
siempre son raras en los grandes pensadores.
Lo que sigue es un trabajo que no terminaria nunca. Yo procurare
limitarlo a una extension razonable: nada mas que 10 indispensable
para dejar bien preparada la discusion que se hara en el libro III.

§ 36. El titulo de la obra de G. L. Fonsegrive, Essai sur le libre
arbitre (2), ya implica la confusion de los problemas, dado que el autor
se propone tratar, y trata, sin distinguirlas, de todas las cuestiones
que nosotros hemos separado. Este libro comprende dos partes: una
(1)
(2)

Edicion
Charpentier.
Cito por la segunda

1904. paginas
edicion

292 y 293.
de F. Alcan.

francesa

1896.

�historic a y otra cntlca. La segunda, en la cual nos fijaremos especialmente, se abre con una definicion previa.
A este respecto, como veremos, la actitud de los diferentes autores
es distinta: muchos prescinden en absoluto de toda definicion, y as]
las confusiones se forman solas; otros adoptan una definicion clara
que corresponde a un problema; pero despues no guardan consecuencia
y discuten mas de uno; otros definen por acumulacion, haciendo en·
trar varias cuestiones en el enunciado. La transcripcion que sigue (1)
es un ejemplo de esto ultimo.
"Antes de abordar la discusion del libre arbitrio (postula que es
una cuestion), es indispensable determinar la naturaleza y la extension
del problema (del: ya da por sentado que es un problema) ...
"Llamamos libre arbitrio al poder en virtud del cual el hombre
puede elegir entre dos acciones contrarias sin ser determinado por
ninguna necesidad". En esta frase, cuando se dice: el poder en virtud
del cual el hombre puede, se piensa fundamentalmente en el problema
L @, y 10 mismo cuando se dice sin ser determinado: es evidente
que se esta pensando en la relacion del hombre con el mundo exterior
y se entiende por libre arbitrio la independencia de aqueI con respecto a este. Pero ciertas palabras de la frase traen asociaciones del
problema D: algunas (como necesidad, y la misma palabra determinado), en la forma &amp;, y otras (elegir ... acciones contrarias) mas bien
en la forma Lili. Y preguntar "si el hombre puede elegir sin ser d€lterminado por ninguna necesidad", ya es hablar de un modo que hace
pensar confusamente, porque, si bien, en rigor, cuando se dice ser determinado por, debe entenderse que el sujeto agente que viene despues
debe ser externo y no debe ser ni comprender el mismo sujeto recipiente que es determinado, en cambio la palabra necesidad hace
fatalmente pensar en la relacion de un acto del hombre, en su determinacion, con respecto a todos sus antecedentes. Sin continuar este
analisis se ve, pues, que esta primera frase enuncia el problema
L@, con asociaciones de los problemas D. "El hombre para ser libre,
no debe, pues, ser constreiiido por nada exterior (aqui es el problema
L, clara y precisamente expresado) ; su voluntad no debe tampoco ser
la consecuencia de su naturaleza y de su caracter, como el movimiento
de una rueda es la consecuencia del movimiento de la maquina de
que esa rueda forma parte, 0 como una £lor resulta del desenvolvimiento de su tallo". (Si esta frase tiene algun senti do, 10 que podria
discutirse ann prescindiendo de las ambigiiedades relacionadas con eI

�canicter, etc., ese sentido seria probablemente este: que los actos del
hombre no dependen de sus antecedentes 0 no pueden preverse por
ellos, aunque entre ellos se tome en cuenta al mismo hombre, 10 que
dada una solucion negativa del D (&amp; 0 L!1) que no es consecuencia
Iorzosa de la solucion afirmativa del L
que la definicion postulaba
en la frase anterior. De manera que ya la tesis que el autor llama
libre arbitrio, comprende, por 10 menos, dos creencias, de las cuales,
o podrian admitirse las dos, 0 podria admitirse la primera sin admitir
la segunda, 0 podria no admitirse ninguna)

®

Sigue el autor: "En consecuencia, la accion producida por ellibre
arbitrio debe siempre quedar indeterminada hasta el momento de su
produccion; es decir, que la accion contraria debe siempre quedar
posible; por consiguiente, ninguna inteligencia debe poder predecir
infaliblemente la accion libre en un tiempo distinto del de su reali·
zacion; ellibre arbitrio tiene, pues, por dominio la contingencia".
Aqui se trata de acciones ("la accion producida por el libre
arbitrio" la "accion libre"), y se trata de su in determinacion absoluta;
problema D, claro.
Y sigue inmediatamente este otro parrafo: "La volicion producida
por el libre arbitrio no debe poder explicarse sino por el ser que la
produce; debe ser, pues, espontanea".
Ahora es el problema L, clarisimo.
(Sigue otro parrafo que no nos interesa citar, por el cual se
atribuye alas "acciones libres" el caracter de inteligencia, ademas de
los de contingencia y espontaneidad que ya les han sido atribuidos.)
Ahora bien: en rigor logico, un escritor tendria derecho de daJ',
para el libre arbitrio 0 para cualquier nocion, una definicion acumu·
lativa como la de nuestro autor, incluyendo en la connotacion de ella
mas de un atributo de los que no deben estar forzosamente unidos:
En nuestro caso, por ejemplo, solo se llamada accion libre a la que
reuniera las tres condiciones indicadas; y se discutiria sobre todo eso
a la vez. Pensar asi seria embarazoso, expuesto a confusiones propias
y ajenas, pero, en suma, logicamente legitimo. Tal no es, sin embargo,
la actitud mental del autor. El acumula la nocion de imprevisibilidad
o contingencia a la de espontaneidad, porque cree que son insepa·
rabIes, porque cree que la primera deriva de la segunda, como, por
10 demas, 10 dice expresamente algunas llneas mas abajo, en este
pasaje que nos sera utillsimo para mostrar un estado de espiritu que
es muy comun a proposito de esta cuestion, pero que generalmente
es inconsciente, y raras veces consciente como aqui.

�"Creemos al contr ario (de Leibnitz) que si el hombre es libre,
el alma puede modificarse por si misma, y por consiguiente que el
conocimiento perfecto de su estado presente no bastani para predecir
infaliblemente todas su acciones futuras".
Expresamente se declara aqui ("por consiguiente") que el indeterminismo (problema D) es una consecuencia de la libertad (problema L). Ahora bien: esta es confusion patente. Lo que se deduce
de la libertad en el L, esto es de que el hombre obre por si mismo,
de que sea causa de sus actos, es la imprevisibilidad de sus acciones
si se prescinde de el, 0 sea la imprevisibilidad relativa a que se
refieren los problemas L'. Pero si en vez de tratarse de esa imprevisibilidad relativa, se trata de la absoluta, el indeterminismo no es una
consecuencia de la libertad; el mismo autor, unas lineas antes, nos
decia que la volicion libre se explica por el ser que la produce; y los
deterministas dirian que precisamente por eso, porque se explica, se
puede 0 se podria teoricamente predecir.
En la misma pagina (308), insiste el autor en su confusion
expresa: "Con la humanidad entera, hacemos de la expresion accion
libm el sinonimo de accion independiente
(L). Solo que deducimos
de la independencia la imprevis;;bilidad (D) .... ", etc.
Estas ultimas citas nos mostrarian, pues, si ya el lenguaje empleado en la misma definicion no nos 10 hubiera revelado desde el
principio, que la acumulacion de mas de un problema en la definicion,
es confusion y no metodo. Entonces, despues de una definicion semejante, podra un libro traer much as cosas valiosas: erudicion, pasajes
utiles aqui y alla, buenos argumentos parciales; pero el todo sera
fatalmente, necesariamente, confuso, impreciso, falso.
Y asi es: repasamos el libro, y los siguientes pasajes nos dan una
idea del estado de confusion del autor, que pasara a ser el del quie
lea un libro de ese genero.
Pagina 311 (planteando la tesis del determinismo): "Nada es
dueno de si en el universo, nada es libre, todo 10 que sucede dehe
suceder". La estructura de esta frase presenta como equivalentes las
tres afirmaciones que contiene, en la primera de las cuales, sin embargo, se trata claramente del problema L (en la segunda, parece
que del mismo), y, en la tercera, evidente del problema D.
Pasajes como el anterior, como el que contiene la definicion, y
otros mas citados antes, se encuentran raramente, porque no es natural
en los escritores el estado de espiritu que presuponen estos saltos
bruscos de una cuestion pensada y eXIJresada claramente a otra cues-

�tion distinta, tambien pensada y expresada claramente. Lo comun es
que las cuestiones confundidas esten, no como distribuidas por capas,
sino mas mezcladas. Vease 10 que sigue (pagina 311) :
"Fatalistas,
conclusiones,

determinist as, estan,
cualesquiera

efecto: l que me importa

de

sean sus divergencias

acuerdo

sobre

las

de doctrina;

en

que la necesidad que me encadena venga

de adentro

0

exterior

por un determinismo

0

pues,

de afuera, que yo sea ligado (attache) por un fatalismo
interior?

l Estoy por ello menos

ligado ?"
Hay aqui una confusion inmensa; y el lector ya ha de estar preparado para verla: el espiritu del autor no se coloca bien, clara y
permanentemente, ni en el punto de vista de los seres, ni en el punto
de vista de los actos. Analicemos: comparando 10 que el llama fatalismo con 10 que eI llama determinismo, siente que hay algo que
queda igual en las dos doctrinas; y, en efecto, tiene razon: hay algo
que queda igual, y es el ser mi acto (mi acto; no yo) tan determinado
en el primer caso como en el segundo. Pero, como hemos explicado
en el parrafo 5, hay tendencia a hablar de actos libres y no-lib res,
y a llamar actos no-libres a los actos que se explican por todos sus
antecedentes, 0 sea a los actos determinados. El autor pasa de este
senti do, al otro sentido en que se puede hablar de actos no-libres,
esto es: al de actos no ejecutados libremente; y por esto piensa y habla
de un ser no libre, de un yo encadenado, ligado. Es claro que no
tiene sentido hablar de un ser, de un yo, encadenado por un determinismo interior; 10 que tiene sentido, es decir, que los actos de ese
yo (algunos de ellos) obedecen (por 10 menos en parte) a un determinismo interior al ser que los produce, y no puramente exterior a
el. En ese caso, el ser, el yo, es libre, y el acto es determinado. Yo, no
estoy encadenado, ligado, forzado, ni nada semejante; y el autor ha
sido llevado a emplear estas expresiones por su estado mental confuso.
Hojeando, veo pasar por las paginas 409 y 410 uno de los ©
(seria infinito citarlo todo) ; por la pagina 411, el espurio del caracter,
y subrayo esta frase caracteristica: Hay, por consecuencia, en el canicter de todo hombre, algo que viene verdaderamente de el (!). Por
la pagina 423 desfila el de los motivos, con una distincion entre la
hesitacion y la deliberacion, en que aparece la balanza, y que termina,
naturalmente, por la confusion de siempre: "Veamos ante todo si hay
en la decision algo que sea verdaderamente nuestro, y que merezca
ser llama do voluntario y libre". Demuestra que si, 10 que es facil, y

�estas demostraciones Ie producen sensaClOn de evidencia en favor del
indeterminismo, como si se tratara de la misma cuestion.
Pagina 430: " ... las conclusiones posibles son mas 0 menos probabIes, pero ninguna es necesaria. El ser razonable se siente entonces
indeterminado: es en eso en 10 que consiste la materia de su independencia y de su libertad. Despues siente que es el mismo el que hace
cesar la indeterminacion, y siente entonces el acto de su libertad".
Parrafo en que es permanente la confusion de cuestiones L y cuestiones
D, en forma tal que todo analisis seria artificial.

mga
smo

pre·
'a y

llnto
rata·
que
algo
lado
cado
~res,
I sus
este
bres,
.abla
e no
eter.eter·
lor a
[),no
'I'

ha

fuso.

s©
ieter,
!l .;a· POl'

re la
nina,
i hay
rezea
eil, y

Pagina 434: " ... El hombre, pues, se siente libre y se cree libre.
Rompe pOl' si mismo indeterminaciones; nada fuera de el puede rom·
perlas, porque esas indeterminaciones tienen lugar en la parte inma·
terial de su ser ... " Este pasaje es mas interesante que los anteriores,
porque, en vez de dos fundamentales, son tres los problemas que se
mezclan y que en el espiritu del autol' son "el problema" de la libertad: el L, el D, y, como se ve pOl' el fin de la cita, tambien @, 0
sea el de las relaciones de la conciencia con el cuerpo 0 con el mundo
material.
Este problema@,
como he dicho, tiene relaciones con los otros,
pero es distinto. Los autores, muy a menudo, no 10 distinguen y 10
mezclan con las cuestiones sobre libertad y sobre determinismo. EI
parrafo citado es un ejemplo. Vease este otro (pagina 449), donde
hay evidente confusion entre el mismo @ y el L: "l Cual es, pues,
la causa de que ningun hombre sensato tenga a Victor Hugo y a Newton pOl'puros automatas (el autor ha estado discutiendo el @, y todavia piensa en este problema), y de que, sobre todo, nadie consentiria en
ser tenido en concepto de tal pOl' los otros hombres? Es que todos
sentimos en nosotros algo de puramente nuestro (ahora se ha pasado
al L), el placer, el dolor, la sensacion, la imagen, la idea, y, para
nombrarlo con una sola palabra, el pensamiento".
Paginas 451-52: "Creemos, pues, poder concluir: nos creemos y
somos lib res, nuestros actos dependen de nosotros (L), nuestro caractel' entra como factor en la constitucion de nuestros actos (espurio),
y nosotros mismos, porIa
actividad racional que somos, entramos
como factores en la formacion de nuestras ideas (?), en la resolucion
de las determinaciones (el D, que predomina ahora) que sentimos en
nosotros, y pOl' eso mismo tambien en la constitucion de nuestro propio
caracter (espurio). Asi, todo 10 que en nosotros se eleva sobre las
pasividades (en oposicion de las cuales piensa e1 autor en actividad:
L) organicas y sensibles sin elevarse hasta la certeza absoluta y nece·

�saria (cuestiones D, que pasan otra vez) del conocimiento racional,
es decir, como 10 habia visto Aristoteles, el medio en que se encuentran y coinciden nuestras dos naturalezas (aqui parece que pasa algo
que tiene que vel' con el @) , todo eso forma la materia indeterminada
y c.ontingente (D) donde se ejerce nuestra libre voluntad {@)))".
Una vez mas: cuando, al analizar uno de estos parrafos, nos refe·
rimos a los distintos problemas que el autor confunde, y 10 hacemos sea
dando una explicacion, sea limitandonos, pOl' brevedad, a poneI' entre
parentesis el simbolo del problema, no queremos expresar que en esa
frase el autor piense clara y precisamente en ese problema exclusi·
vamente, y que en la frase siguiente pase a pensar en otro, y asi sucesivamente. Ya hemos dicho que este caso no es comun. POl' 10 general,
sobre todo el pasaje £Iota una bruma hecha de asociaciones de los
distintos problemas, sin perjuicio de que, a menudo, predomine en
unas partes la concepcion de uno y en otras la de otro; es como si de
un mismo lugar, pOl' ejemplo, de un jardin, se desprendiesen varios
perfumes: a veces nos vendrian todos mezclados; otras, diriamos que
pre domina el de las rosas 0 el de las violetas, sin perjuicio de sentirse
los demas; en ciertos momentos podriamos tambien decir que nos
llega uno solo... Esta comparacion, bien impropia, puede, sin embargo, hacer comprender que es 10 que pretendemos cuando, en un
punto del pasaje, anotamos el simbolo de un problema. Entiendase,
pues, todo, con cierta vaguedad, como es de buena psicologia. Lo
que queremos es, unicamente, mostrar como se tratan estas cuestiones;
que estado de confusion mental es el habitual en los que creen resolverlas y en los que creen comprenderlas.
Continuo citando: "El determinismo (pagina 508) nos parece,
pues, deber, poco menos que fatalmente, inclinarse al pesimismo ...
Un hombre bueno es bueno como una buena maquina 0 un buen
uti!, 0 si se quiere, como una planta benefica 0 un caballo excelente;
pero no es ya la causa de su bondad". Siempre a causa de la misma
confusion entre L y D, el autor saca (al fin de su frase) la consecuencia
de la solucion negativa del L (comparando al hombre a una maquina,
y diciendo que no es la causa de su bondad), y atribuira, y hani que
el lector atribuya esas consecuencias al determinismo, que en rigor
de terminos seria una teoria relativa a otro problema; y asi la confusion se mantiene a si misma, y se extiende.
Algo absolutamente igual ocurre con este pasaje (pagina 552) :
"Es claro que un determinista eonvencido, pintor, eseultor, poeta, 0
novelista, no podra representar mas que hombres esclavizados".

�§ 37. La parte historica del mismo libro, esta tambien, natu·
ralmente, llena de ejemplos de confusiones (a veces las del autor se
complican con las de los filosofos a quienes cita 0 juzga) .

lUce-

eral,
~ IDS

e en
,i de
arios
que
tirse
nos
em·
u un

dase,

. Lo
Illes;

·esol·
.rece,
lO •••

huen
ente;
lisma
encia

una,
i que

rigor

Pagina 22: "Acabamos de hacer presentir ya que Aris'toteles
acuerda al libre arbitrio una parte mas grande que Socrates y Platon.
Observa los hechos de mas cerca; esta habituado a las mas delicadas
observaciones psicologicas no menos que alas especulaciones meta·
fisicas mas elevadas. Ahora bien: es muy dificil a un observador atento
de la conciencia humana no descuhrir en ella la creencia en un poder
(pouvoir) del hombre sobre sus acciones (problema L). Aristoteles
cree, pues, en un poder (puissance) del hombre (sigue el L), en una
cierta in determinacion de los actos (el problema D, como si fuera
el mismo), en un libre arbitrio (expresion que designa a la vez la
solucion libertista del problema L y la indeterminista
de] problema
D; luego, confusion absoluta).
"Asi, no se puede casi negar que Aristoteles haya creido en el
poder (puissance) del hombre sobre sus acciones (L), en una eleccion
libre, imposible de determinar y de prever" (D) (pagina 29).
Nota. - Las confusiones del autor son, a menudo, mucho mas
groseras que las de los filosofos que analiza. Esto se ve a proposito
del mismo Aristoteles, y mejor todavia, naturalmente, a proposito de
los filosofos modernos que han pensado con mucha claridad y profundidad sobre estos problemas, como Leibnitz. Asi, cuando el autor
confunde el Leon el D, es, generalmente, pensando el L sin retroaccion, 0 con poca. Este es el caso en que la confusion es grosera .
No asi cuando se piensa el problema L con retroaccion, porque, como
ya 10 hemos sugerido en otro lugar, la retroaccion plantea el D, 0, en
todo caso, cuestiones con el relacionadas. Ademas, cuando se piensa
el L con retroaccion, decir que el hombre tiene "poder sobre sus actos", que es "el padre de sus actos" 0 "la causa de ellos", puede
implicar, en el espiritu del que asi piensa, la cuestion de los comienzos
absolutos, que es una de las formas 0 variantes del D.
Pagina 57: " ... el destino admitiria entonces (segun Seneca) una
cierta ambigiiedad (D); pero se ravisse en seguida y nos muestra la
realizacion de la condicion comprendida, tambien, en la orden del
destino, de manera que ninguna ambigiiedad (sigue el D, en su misma
forma L!h) queda subsistente. No somos, pues, independientes". (Ahora
es el L! Notese el pues, que muestra 10 enorme de la confusion.)

�Pagina 70 (resumiendo a Alejandro de Afrodisia) : "no se puede
negar tambien que haya contingencia en las cosas. Sin duda el fuego
es necesariamente caliente y la nieve fria necesariamente; pero, (,es
necesariamente como el hombre esta sentado 0 de pie? Evidentemente
no. (,Quien no ve que puede levantarse cuando esta sentado, y que
puede sentarse cuando esta de pie?" (Confusion inanalizable de las
cuestiones sobre contingencia, ya muy confusamente concebidas, con
la del poder del hombre para obrar sin causa de accion exterior en
un momento dado.)
El siguiente pasaje de la pagina 209 es muy significativo. Lo cito
por eso, aun cuando es posible que el lector, para comprender bien
mi analisis, necesitara leer el capitulo dedicado a Leibnitz: "Es, pues,
verdadero decir que Leibnitz, queriendo solamente rechazar la libertad de indiferencia, acabo por rehusar al hombre todo poder efectivo
sobre sus determinaciones". Claro es que 10 que Leibnitz suprimio (al
analizar a fondo la nocion de contingencia), no fue el poder del hombre sobre sus determinaciones, sino la ambigiiedad de esta determinacion, 0 sea su posibilidad en mas de un sentido. El autor confunde
siempre las cuestiones D y las cuestiones L, por 10 cual cuando juzga
suprimido el indeterminismo (D) juzga suprimida la libertad (L).
Excuso mas citas de esta obra, asi como emplear el otro procedimiento para mostrar confusiones que consistiria en citar separadamente pasajes en que se toman los terminos en un senti do y despues
otros en que los mismos terminos se tom an en sentido distinto.
Voy a segregar, sin embargo, una cita que va a servirnos de
ejemplo de una de las formas mas comunes de confusion.
§ 38. En el capitulo dedicado a Descartes, hay (paginas 151 y
152) unas citas de este filosofo. Entre esas citas estan los siguientes
pasajes:
"Porque ella (la libertad) consiste solamente en que nosotros
podemos hacer una misma cosa 0 no hacerla, afirmar 0 negar, perseguir 0 evitar una misma cosa".

"0 mas bien consiste solamente en que, para afirmar 0 negar,
perseguir 0 evitar las cosas que el entendimiento nos propone, obramos
de tal manera que no sentimos que ninguna fuerza fuerce (constraigne)".
Y sigue un tercer pasaje en que Descartes identifica la libertad
con el poder de obrar bien.
El autor del libro percibe facilmente que hay en Descartes confusion, porque el ultimo de los tres pasajes (el que no transcribo)

�~ro, ;,es
temente
, y que
, de las
las, con
'rior en
Lo cito
er bien
s, pues,
a libel'~fectivo
mi6 (al

~lhom.etermi'nfunde
[)juzga
Id (L).
proceparadalespues
to.
nos de
; 151 y
uientes
osotros
per-

11',

negar,
bramos
(cons-

es conlcribo)

se refiere a una cosa distinta de los otros. Llega tambien a hacer notal'
que el segundo pasaje "restringe el libre arbitrio a la ausencia de
coercion (contrainte}", y 10 juzga pOl' eso como no cquivalente al
primer pasaje, y menos amplio que el. Pero 10 que, naturalmente, no
ha nota do, es que ese mismo primer pasaje ya es en si ambiguo, y
debe, si no tal vez en rigor logico (porque podria darsele en sentido
univoco estableciendo convenciones expresas sobre el significado de
Ios terminos) pOl' 10 menos psicologicamente, provocar y mantener
una confusion. Tratemos de hacer este analisis, que es sutil y dificil,
pero muy importante, porque, como iremos viendo, la frase es tipica;
algo asi como una formula general de las confusiones mas comunes.
Si "nosotros podemos hacer una misma cosa, 0 no hacerla".
Cuestion ambigua, pOl' esto:
Al decir nosotros, ese nosotros (0 cualquier otro sujeto que se
tome para la frase: yo, tn, el, el hombre, un hombre, etc.), ese sujeto
es un ser que tiene 0 es fuerza. Al considerarlo como sujeto, adoptamos
el punto de vista individualizante, que consiste en considerar los actos
del sujeto con relacion, solamente, a los antecedentes exteriores al
sujeto (L'). Si pensaramos asi con perfecta claridad y pureza, y si nos
mantuvieramos consecuentes, esta cuestion seria simplemente el problema L', equivalente al L, y entonces, el primer pasaje de Descartes
equivaldria justamente al segundo.
Pero hay dos causas para que el pensamiento del lector, al leer
esa frase, ni piense con claridad y pureza ese punto de vista solo, ni
se mantenga consecuente en un mismo punto de vista.
La primera resulta de la ambigiiedad del verbo poder, que, en
cierto sentido, significa capacidad (grna que puede levantar cien toneladas; reverbero que puede hacer hervir un litro de agua) ; en otro
sentido, indica posibilidad 0 contingencia; y este segundo senti do 10
tiene, ya exclusivamente, ya mezclado con el anterior ( noviazgo que
puede romperse, navio que puede naufragar).
La segunda causa viene de la forma disyuntiva, que provoca la
idea de contingencia 0 ambigiiedad de posibles, y viene asi a reforzar
a la anterior. La presencia de esta idea de contingencia significa que,
ademas de la cuestion anterior, pensamos en una segunda distinta;
que al mismo tiempo que pensamos en si los actos del sujeto dependen
o no de los antecedentes que no son ese sujeto (cuestion de la libertad
de ese sujeto: L' 0 L), pensamos tambien en si los actos, de ese sujeto,
son 0 no posibles en mas de un sentido (D).
A cada momento encontraremos en adelante esta formula ambigua.

�No la inclui entre los problemas espurios, porque, en esta, la confusion
es menos fatal y podria evitarse lOgicamente; pero de hecho, es todavia mas comun que la que engendran aquellas.

§

39.

Otra clase de libro:

un "texto", el de Rabier.

La cuestion se plantea en las paginas 537 y 538 (I), Y se discute
en las siguientes. Veamos la entrada en materia:
Ya, en el titulo del capitulo (XXXIX), se ha sentado en principio
que. se trata de una cuestion. EI titulo es este: LA LIBERTAD
- CRiTiCA
DELDETERMINISMO.
Y, en la tercer a linea, se menciona "la cuestion
de la libertad". Ya queda, pues, convenido desde ese momento, que
hay una euestion que tiene dos soluciones: una que admitira la libertad, y otra, el determinismo, que el autor va a criticar.
En ese estado de espiritu, el lector lee 10 siguiente: "Pero ahora,
esa libertad (la de perfeccion), que es un fin, leI hombre tiene en SI
el medio de tender a ella? (2) Entre ella y su contrario, les eI capaz
de elegir? (Bien pronto, como se ve, nos encontramos con la formula
que acabamos de analizar hace un momento. La confusion se va estableciendo.) lO bien no puede mas que asistir, testigo inerte e im potente, al conflicto de la razon y de las pasiones, y ceder docilmente
al vencedor, sin jamas contribuir a la victoria? (Desde ese momento,
desde que se ha lei do esta frase, todo esta perdido!! Ya el lector
queda entendiendo que, en la cuestion, hay una solucion determinist a
que, en oposicion a la tesis de la libertad, sostiene que el hombre
es "inerte", pasivo, "testigo impotente ... " Ya la solucion determinist a
del problema D quedara irremisiblemente confundida en su mente
con la solucion inertista, con la solucion inertista extrema del problema L. Agreguese, todavia, que a clausula tiene pOl' sujeto a "el
hombre"; pero despues habla de la razon y las pasi~nes como de cosas
exteriores a ese sujeto que asiste, cede y jamas coniiibuye a la victoria,
10 que muestra que el sujeto en cuestion, desp~s de haber empezado
pOl' ser el hombre, ha pasado a ser una parte del hombre; seguramente
la voluntad: de modo que tambien hay confusion entre L @ y L @ ).
Sigue el autor: "He aqul el problema" (siempre uno) "TESISOPUESTAS
DELDETERMINISMO
Y DELLIBREALBEDRio"(como titulo de un §: la
confusion se confirma). "Precisemos en cuanto sea posible el objeto
(1)
ELiE
RABIER,
Le~olls de philosophie, psyehologio. 4me edition, Paris, Hachette, 1893.
(2)
Traduzro
cOl1servando
la construccion
francesa
de esta frase, que cs un solecismo
en nuestro idion13, para no alterar psicologicamenlc
cI pasaje.

�del debate. Al preguntar si el hombre tiene la libertad, queremos
preguntar si el hombre "tiene el poder de hacer 10 que no hace y de
no hacer 10 que hace" (cita de Condillac: vuelve nuevamente aquella
formula ambigua; la confusion aumenta). Pero, para mas claridad,
opongamos una a la otra (la polarizacion historic a del problema en
forma dilematica) la tesis determinista (negacion de la libertad) (el
autor, con este parentesis, cierra toda puerta para escapar a la con·
fusion) y la tesis del libre arbitrio: 1.0 en el orden psicologico 0 subjetivo, 2.° en el orden objetivo, 3.° en el orden logico.
o.cipio
RITICA

estiolt
que
liber-

1,

ahora,
: en Sl
capaz
rmula
1 esta'
impomente
nento,
lector
linista
ombre
linista
mente
I pro-

a "cl
~cosas
ctC'ria,
lezado
mente

~@).
UESTAS
§: la
objeto

1.° DESDEEL PUNTODEVISTASUBJETIVO.
Tesis determinista: DadO'
un estado del alma (motivos y moviles), no hay para la voluntad mas
que una solueion posible". (Suprimo, pOl' sencillez y brevedad, la
emmciacion de la tesis opuesta; la que he transcripto, que pretende
ser la determinista, pareee ser la negativa 0 inertista del emboite de
la voluntad planteado en su variante equivalente L' @ (1), pero con·
fundido con el D, puesto que se plantea la cuestion sobre posibilidades
en uno 0 mas sentidos. Aqui hay una cuestion muy sutil: podria emplearse la expresion del texto, en rigor, si ella quisiera decir sOlo que,
siendo la voluntad inerte, no activa, los actos de la voluntad son determinados pOl' 10 que no es la voluntad, y que, si ocurriera 10 contrario,
si la voluntad fuera activa, sus actos, como no serian totalmente
determinados pOl' 10 que no es la voluntad, quedarian, aun dado un
mismo estado exterior, posibles en mas de un senti do ; y, al decir
posibles en mas de un sentido, entenderiamos referirnos no a una
posibilidad absoluta y real, sino a esa otra aparente posibilidad en
mas de un sentido que resuha de la ignorancia 0 faha de datos completos sobre los antecedentes, como cuando yo digo que es posible
que llueva hoy, que tambien es posible que no llueva, con 10 cual nO'
quiero decir que son realmente posibles en si una cosa y otra, sino
que 10 son relativamente, para mi, pOl' faha de antecedentes. .. Pero,
aunque se pudiera, pOl' convencion, expresar asi un problema L'
cualquiera, ese sentido convencional no se sostendria un momento;
seria psicologicamente inestable. Lo que digo, tan sutil y teorico, seria
para el caso de que el autor hubiera pasado conscientemente todO'
eso; de hecho, esta de mas, pues el autor se expresa en la forma en
que 10 hace, simplemente pOl'que su pensamiento no es claro. Seguimos
citando) : 2.° "DESDEEL PUNTODEVISTAOBJETIVO.
Tesis determinista:
(1)
Pi do que se vea el cuadro, pagina
de otro modo tendria que complicar tanto
escribir iotcligiblemcolc.

68, me es necesario
referirme
a Cl a menudo;
cada explicacion
que casi me seds imposible

�'''Todos los acontecimientos futuros son, sin excepcion, predeterminados
pOl' el estado presente del Universo. - Tesis del libre arbitrio: EI
porvenir no es en su totalidad predeterminado pOl'el presente, y ciertos
acontecimientos futuros, a saber: los que dependen de la voluntad,
son ambiguos 0 posibles en diversos sentidos". Ahora el problema, "La
cuesti6n", es exclusivamente el D (enunciado &amp;); y la confusion
queda establecida definitivamente, sin remision. El lector queda pen·sando, pseudopensando, como el autor, que la primera de estas tesis
equivale a aquella otra anterior de que el hombre es pasivo e inerte,
simple testigo, etc., 0 que, en el mejor de los casos, esta ultima es consecuencia necesaria de la primera; y ya, sobre este asunto, no podni
pensar con claridad, nevermore.
Sigue una nueva enunciacion de las dos tesis desde el punto de
vista logico, a proposito de la aplicacion del principio de contradiccion
alas proposiciones relativas a hechos futuros concernientes a la voluntad. Esta enunciacion, tomada de Aristoteles, es, como la anterior,
un planteo claro del D L]1. La confusion se consolida, si aun es posible. Despues, en los dos capitulos que dedica a "la cuestion", el autor
no hace mas que pasar de un sentido a otro de los terminos, confun.dirlos, mezclarlos, y produce el mas raro efecto el trabajo de su talento
claro, metodico y bastante esquematico, sobre esa materia confusa,
toda pastosa de confusion.
Asi, hay momentos en que discute problemas de la formula L;
pOl' ejemplo, en la pagina 579: "Cuando un hombre esta en las tinieblas, sin saber a donde iI', permanece inmovil. La luz se hace; el
ve su destino, su camino, marcha. Pero, les la luz la que ha puesto
'en movimiento sus nervios y sus musculos? Asi, el motivo hace el acto
de la voluntad, posible, inteligente; no 10 produce". Esta defendiendo
.aqui la actividad de la voluntad; trata del L @. "Pero los deterministas instan: olvidais que alguna inclinacion se mezcla siempre a
nuestras ideas, algun movil a los motivos. Ahora bien; si la idea es
simplemente representativa, la inclinacion, seguramente es motriz: es
ella la que fuerza (entraine) a la voluntad". Sigue, pues, discutiendo
la cuestion de la actividad 0 pasividad de la voluntad. Mas abajo: "los
determinist as deberian probar que la voluntad cede siempre a la indinacion mas fuerte; en el cual caso se seguira, en efecto, que la voluntad es inerte y no posee ningun poder automotor". De manera que,
aqui, el problema es, para el autor, el L @. Lo mismo en la nota de
la pagina 550, que trae esta cita de W. James: "Cuando fuerzas extel'iores obran sobre un cuerpo, decimos que el movimiento result ante

�ados
: EI
~rtos
ltad,

, "La
lsion
pentesis
con·

&gt;dI'a
I

de

~i6D
vo'ioI',
po-

Itor
:un·

:oto

L;
ti: el
~sto
.cto
ldo
ml~ a
es
es
ldo

sigue la linea de fa menor resistencia 0 de la mas fuerte traccion. Para
simbolizar el drama mental en terminos de mecanica, el determinist a
dira que la voluntad sigue la linea de menor resistencia 0 de la mayor
atraccion. Pero es un hecho curio so que nuestro lenguaje espontaneo
no sea de ningun modo compatible con esa ley. En todos los casos
dificiles, 10 que parece al agente es que esta en presencia de una linea
mas dificil que otra, y que Ie ofrecia menos resistencia, aun en el
momento en que ha elegido esta otra. EI hombre que, bajo el bisturi
del cirujano, reprime gritos de dolor; el ciudadano que se expone al
ostracismo pOl' deber, siente que sigue la linea de la mayor resistencia
en ese momento. Habla de vencer, de sobrepujar (surmonter) sus impulsiones y sus tribulaciones. Pero el perezoso, el ebrio, el cobarde,
no tienen costumbre de hablar de su conduct a de esa manera; no
dicen que resisten a su energia; que sobrepujan a su voluntad; que
dominan su valor; y asi en los demas casos". Siguen mas consideraciones en el mismo sentido, que no transcribo pOl' no hacer mas
extensa la cita, y esta termina asi: "La unica definicion de la accion
moral conforme con las apariencias es, pues, esta: la accion en la
linea de la mayor I'esistencia". Es clarisimo que aqui se trata de un
problema L; en especial, de un L ©' indudablemente el ~, que es
el que debia plantearse un espiritu que .mira las cosas desde un punto
de vista tan vital y concreto como James. RabieI', pues, al hacer esta
cita, piensa el problema de la libertad como un problema L. Lo mismo
en este pasaje (pagina 557): "De hecho, los hombres creen en su
libertad, y se atribuyen, con razon 0 sin ella, el poder de elegir entre
varias resoluciones, permaneciendo los mismos los antecedentes". Se
ve, porIa expresion, que se trata de los antecedentes exteriores al
hombre (puesto que el hombre se ha constituido en sujeto y ya no se
toma en cuenta a el mismo como antecedente de cada acto suyo) ; se
trata, pues, mas 0 menos claramente, de un L, 0, 10 que es 10 mismo,
de un L'. Y asi en muchisimos otros pasajes. Entre tanto, en otI'os, se
trata patentemente del D. Y en casi todos, de mas de uno a la vez, confusamente. Inutil hacer mas citas.

los

§ 40. La Science Positive et fa Metaphysique, de L. Liard (I),
trae un capitulo sobre "La Libertad". Vamos a recorrerlo.
En el primer parrafo (pagina 381) se plantea la cuestion: " ... En

�este caso (si la actividad consciente esta limitada a seguir el desenvolvimiento de los fenomenos en el espacio y en el tiempo, a medirlos
y a unirlos por los lazos de la causalidad y de la substancia), como la
aparicion de los fenomenos no depende de nosotros, y como tambien
se imponen a nosotros las leyes conforme alas cuales los unimos, la
impulsion y la direccion de nuestra actividad vendrian de afuera
(l como esta pensada esta ultima frase?: del sentido general de los
primeros parrafos, se desprende que con retroaccion; por consiguiente,
cuando dentro de un momenta se pasa al problema D, como vamos
a verlo, la confusion no es tan grosera. Pero, como no se ha expresado
si se piensa con retroaccion 0 sin ella, ya hay confusion forzosa y con·
siderable: ya esta sugerida allector la creencia de que hay, sobre este
problema, una teoria; teoria contraria a la libertad, que sostiene que
1a impulsion y la direccion de nuestra actividad vienen de afuera;
y 10 natural es pensar esto sin retroaccion. El lector ha pensado, pues,
en la solucion inertista del L
Sin emb argo (sin embargo: luego
10 que sigue va a oponerse a 10 anterior), verdad 0 ilusion, nos parece
que nuestra vida consciente no esta regida (reglee) de una manera fatal
(este termino fatal, rico en ambigiiedades, se entiende aqui como forzoso, necesario; sugiere una cuestion D, y, por consiguiente, ya la confusion se esta haciendo; esta confusion es menor en el pensamiento
del aut or, que piensa el L con retroaccion generalmente, pero grande
en el del lector, quien ya esta pensando mas 0 menos vagamente en la
oposicion del determinismo (D) y la libertad (L). Sin emb argo, es
posible que el lector haya entendido la expresion reglada de una manera fatal, como equivalente a reglada de una manera neccsaria por el
exterior, 10 que seria posible, en parte por la vaguedad del mismo
termino, en parte por la significacion recipiente que da a la frase
el pasivo "reglada"; en este caso, podria el lector estar todavia pensando solo en cuestiones L, pero bien pronto va a establecerse resueltamente la confusion) y que a veces se dirige (nuestra vida consciente)
hacia fines puestos (poses) por ella misma" (sigue el L) .

® ).

"l Todas nuestras acciones son fatalmente determinadas? lLas
hay libres? l Se encadenan mecanicamente las unas alas otras como
una serie continua de movimientos, en queocada movimiento nuevo es
en todo determinado por los que 10 han precedido y por las circunstancias con que va a encontrarse, 0 bien al contrario, las hay que no
tengan toda razon de ser en los antecedentes? (Ahora, si, estam08 cIaramente en el D: se discute la relacion de los hechos de la voluntad
con sus antecedentes. El autor habla de los antecedentes en general,

�de todos, y no solamente de algunos que serian los exteriores. La
confusion, para el lector, ya esta establecida.) Cuando en nosotros un
posible abstracto pasa de la potencia al acto, (,es siempre unicamente
en virtud de su ligazon con los actos anteriores (sigue el D, claro) ~ es
a veces en virtud de una razon de otro orden y de una iniciativa que
nos seria propia?" ( ... de una iniciativa que nos seria propia. Es posible, casi seguro, que el autor escriba esta frase pensando todavia en
una forma del D; pero ya, en el mismo, hay faha de precision. Y en
quien queda definitivamente consolidada la confusion, es en el lector:
ya queda este pensando y creyendo que si los actos de la voluntad
dependen rigurosamente de sus antecedentes, entonces el hombre no
puede tener iniciativa propia; y que, para poder admitir que el hombre tiene iniciativa propia, es necesario rechazar la creencia en la
determinacion de los actos por los antecedentes; y, como ellector no
piensa con retroaccion 10 de la iniciativa propia,·o no 10 piensa exclusivamente con retroaccion, esta creencia que acaba de formarse no es
ni siquiera discutible: es una falsedad grosera).
Sigue, en el aut or, una frase que muestra como el, efectivamente,
piensa ahora el problema L con retroaccion: "en el primer caso (determinismo) la individualidad humana seria una apariencia; nuestros
aetos irian a perderse (soy yo quien subraya) por lig:zones mas y mas
lejanas, en el torrente de los acontecimientos exteriores, etc.". Se mezclan las cuestiones de retroaccion (§ § 6, 20, 21) con todo 10 que se
esta discutiendo...
Pero pronto vamos a ver como ni aun mantiene
el autor consecuentemente este punto de vista, cuando piensa en el L_

l? (,Las
as como
luevo es
circunsque no
mOB claroluntad
general,

"Pero, aunque no hubiera, en el campo de la conciencia, mas que
un solo acto substraido a la ligazon mecanica de los antecedentes y
los consecuentes, ya seria bastante para revelarnos la existencia de
una causalidad no mecanica" (pagina 306). Nueva e interesante cuestion: el autor sobrcentiende en esta frase que la afirmativa es la
solucion favorable a la libertad, en la cuestion entre la libertad y el
determinismo de que se trata en el capitulo; pero se ve que es otra
cuestion: ahora se supone que el determinismo admite que toda causalidad debe ser mecanica, y que la tesis opuesta al determinismo se
satisface con que haya casos de causalidad no mecanica, aunque sean
siempre de causalidad; de manera que ya no es el D; (,de que cuestion
se trata? de una intimamente relacionada con el @. En efecto: si
la conciencia es pasiva, si no agrega fuerza a las del cuerpo, si no
desempeiia mas que una funcion constante de epifenomeno, entonces
no hay mas causalidad que la mecanica, a la que el cuerpo esta so-

�metido; si, al contrario, la conciencia es activa, esta actividad agregada
a la del cuerpo, puede, ella, no estar sometida a una causalidad de
orden mecanico, aunque estuviera siempre sometida a una causalidad,
y, por consiguiente, fuera siempre verdadera la solucion determinista
del prohlema D. Ahora esta pensando, pues, el autor, en el prohlema
@ ; pero no, 10 que seria legitimo, consider andolo como un prohlema
independiente cuya solucion seria prep aratoria como la de una cuestion
previa, sino confundiendolo con los demas que trata como si fueran
uno solo.
(Pagina 387) : "Ateniendonos rigurosamente a la ohservacion del
sujeto, la conciencia depone en favor de la lihertad: ella nos atestigua
que tenemos la iniciativa de algunos de nuestros actos (en este momento se trata clarisimamente del L, y del L pensado sin retroaccion
o con poca, porque es asi como se plantea la cuestion la conciencia.
De manera que ya la confusion es ahsoluta: el autor no mantiene el
punto de vista de la retroaccion, que hace que los problemas L se parezcan mucho al D y tiendan, si no precisamente a confundirse con el
D, por 10 menos a plantearlo 0 a hacer pensar en el. Por esto hahiamos
anunciado que el autor no mantendria su punto de vista). A cada
resolucion voluntaria, sentimos que el partido contrario al que hemos
adoptado huhiera• podido serlo igualmente por nosotros (transicion
por la cual va pasando el pensamiento del autor del L al D). Antes
de ohrar, concehimos, en efecto, como posihle uno y otro, un acto y su
contrario (ya paso al D, en su forma L!1 relativa a la amhigiiedad de
los posihles) ... el que sera preferido no nos determinara (nuevamente
el L!) mecanicamente (involucracion implicita del @) como una
bola en reposo es puesta en movimiento por un cuerpo que la choca
(se piensa el L sin retroaccion ninguna, atribuyendose a la tesis contraria a la lihertad la solucion inertista de esc prohlema) ... ;,A que
esa concepcion de la contraria de un acto, si solo este acto era
posihle? (cuestion de posihilidades: el D). ;,A que esa lucha de
razones opuestas, si la resolucion estaha predeterminada
(D)
por
estas 0 por aquellas, excluidas las otras (nadie sostiene eso; pero
no analizo esta frase por no complicar). La verd'ad es que 108
motivos no pueden terminar ellos mismos su querella, y que nosotros
Ie ponemos fin (nosotros le ponemos fin: vuelta al L) por una razon
de fuerza irresistible: nuestra lihre voluntad (el L se piensa en forma
de un ©, que es el
puesto que el sujeto, el ser a proposito del cua]
se plantea el L, no es el homhre entero sino una parte 0 manifestacion
de su espiritu: la voluntad; esto, no muy claro, a causa de la confusion

®,

�~regada
idad de
lalidad,
minista
()blema
)blema
llestion
fueran

on

del

lstigua
te moaccion
iencia.
ene el
se pacon el
iamos
cada
lemos
sieion
Antes
) y su
ad de
una
~hoca
con-

I

l

que
era
a de

I

pOI

pero
: los
[)tros
azon
lrma
cual
.cion
lsion

que hay sobre esos motivos, por no expresarse si se los tom a en sentido
objetivo 0 subjetivo
). ;,No nos basta entonces intervenir para
romper el equilibrio
?" (sigue el L), etc., etc.
§ 41. Las dimensiones de esta obra no pueden extenderse mas
de 10 razonable, y, en este momento, 10 lamento, porque 10 mas instructivo que podria hacer seria transcribir todo el resto del capitulo,
con su analisis al margen. Este analisis mio, escrito, no podria ser muy
preciso, por el tornasoleo constante de la confusion; pero iria sugiriendo y facilitando al lector el analisis mejor que el mismo haria
pensando en este plano mas hondo don de se utiliza mas alla de 10
expresable. Podemos, sin embargo, llegar casi al mismo resultado de
la siguiente manera: yo hago el resumen esquematico de esas veinte
paginas, y, en el curso de ese resumen, hago las indicaciones fundamentales; el lector interesado en ahondar estas cuestiones, tom a el
libro del senor Liard, lee atentamente el capitulo, acompanando esa
lectura con la de mi resumen, y hara cumplidamente el trabajo, que,
ya en e1 peor de los casos, seria un buen ejercicio de logica viva.
Dando, pues, ya por leido el principio del capitulo (la parte a
que se refiere mi paragrafo anterior), entramos en la pagina 388. El
autor, que esta analizando "el testimonio de la conciencia en favor
de la libertad", dice que ese testimonio nos atestigua "la accion del
yo" (L). Que "sin la libertad esa accion seria ininteligible": esto es
cierto, y aun tautologico, si se sigue tratando del problema L, y, en
efecto, en problemas L sigue pensando principalmente el autor en este
parrafo, si bien los piensa preferentemente en forma de ©' pero no
sin que, entre la oscilacion de sentidos del L @ al L
y al L @ , tor·
nasoleen tambien cuestiones D: "Supongamtts que haya en nosotros
instintos, inclinaciones, habitos, sin una potencia superior a esas ra·
zones de obrar variadas (esa potencia superior forma el sujeto de un
©' en el pensamiento del autor: se trata, mas 0 menos, de un @ ) .
Cada uno de nuestros actos sera determinado por una u otra de esas
tendencias (aqui parece que pasara el D; se trata de actos y de determinacion de actos; pero vamos a ver en seguida de que problema se
trata realmente), y la trama continua sera, con la conciencia en mas,
semejante a la red de los fenomenos fisicos ( sigue pareciendo el D. Se
vera en seguida que no es. Habra sido, sin embargo, sugerido allector) .
Entonces, ;,donde estoy yo, en ese tejido compacto. .. Se dira que 10
que me determina son mis instintos, mis inclinaciones, mis habitos, mis
pasiones, y que asi yo soy verdaderamente la causa de mis actos? Pero
para que todo eso sea mio, es necesario que yo me 10 atribuya, y

®

�l como hacerlo si yo no me distingo de ello? (El problema es, pues,
un
el L ~, pero pensando en su forma alotropica L' ~: por eso
se hablaba antes de actos; de manera que, por ahora, el autor no es
demasiado inconsecuente, ni el fondo de su pensamiento, demasiado
confuso. Sigue el parrafo con formulas de ese problema L'
(puede
convenir ver el cuadro, pagina 68): "Si todo es determinado en m!
por inclinaciones preexistentes ... " y se continua con formulas L:
"automata consciente", "espectador inerte", "acciones en que no figuro
para nada", "papel pasivo", "mis capacidades", "acciones que correrian fuera de mi", "accion de aquellas cuya produccion no me pertenece verdaderamente", que "no es mia"; pero, de cuando en cuando,
cruza alguna expresion del vocabulario del D ("accion determinada"),
y acaba el parrafo con esta frase en que se afirma la libertad (L):
accion que "emana de mi iniciativa, de mi mismo", pero que no esta
pura de confusion, como bien 10 muestra esta otra frase anterior: "si
es mia, no esta prise en la cadena mecanica de los antecedentes y de
los consiguientes ... "; se ve que aqui hay, por 10 menos, dos confusiones: la de pensar el determinismo (problema D) en oposicion con
la libertad (problema L) , y la de dar por sentado que, en caso de haber
determinismo, este ha de ser mecanico.

©:

®

En el parrafo siguiente se exponen argumentos de los "adversarios de la libertad". Primero plantea el determinismo (D), bien, salvo
una confusion posible a causa del empleo de la expresion "nuestros
motivos". Sigue esto: " ... no obramos jamas sin poder dar cuenta de
las razones que nos han determinado a ello". Nos han determinado:
cuestion sobre libertad de seres: el L, nuevamente; en especial, un
L ©, si "razones" se entiende en sentido subjetivo, como es evidentemente la intencion del escritor. Sigue, en nomhre de los adversarios
de la libertad, distinguiendo el determinismo psicologico del mecanico,
con 10 cual se tiende a aclarar una confusion que se habia producido
antes. Se pasa a la cuestion de los motivos (paginas 390 a 391). Hay
grandes confusiones, como esta: "ella (la voluntad) es determinada
en el senti do en que se resuelve": ellector esta ya bien preparado para
notar, sin indicaciones, que aqui se aplican a un ser (aunque sea
abstracto) 10 que se ha supuesto 0 inferido para los actos.
Despues de concluir la argumentacion de los adversarios de la
libertad, el autor entra a conciliar los dos sistemas. Viene, entonces,
una parte debilisima del capitulo (paginas 393 y siguientes). Primero,
se sugiere que, en las epocas en que la historia "se desenvuelve con
lenta regularidad", no hay libertad, en tanto que cuando su curso

�Ie peruando,
ada") ,
I (L):
lr: "si

s y de
confu)n con
haber
adver, salvo
lestros
nta de
nado:
aI, un
viden:sanos
anico,
lucido
. Hay
linada
) para
le sea

onces,
mero,
e con
curso

regular se interrumpe y perturba (revoluciones), se revela una espontaneidad que se pone de traves en la corriente, en apariencia fatal,
de los acontecimientos, para cambiar su curso". Es como si se pensara
que los terremotos 0 los cataclismos geologicos, son fenomenos menos
"determinados" 0 mas "lib res" que el desgaste de las montaiias 0 las
formaciones aluvionicas. En seguida, parece sugerirse que aun aquellos
actos bruscos son determinados; y se concluye con esta frase: "No es,
pues, en el desenvolvimiento de la humanidad a traves de las edades,
donde hay que buscar la libertad" (pag. 395). Y, con esto, empieza
un paralogismo curiosisimo, que lleva al autor, defensor de la Iibertad, a irla negando, restringiendo cada vez mas: "l La encontraremos en el circulo mas restringido de nuestras relaciones con los
otros hombres, en la historia individual? Tampoco" (395); y siguen,
despues, otras restricciones.
Llamo la atencion sobre la interesantisima psicologia de ese paralogismo. Depende la confusion fundamental, de oponer (confundiendo
L y D) libertad 0 determinismo. Como eL autor, a medida que pro/undiza, va /undando mas hondamente eL determinismo
de Los actos, se
cree obligado a ir restriJngiendo La Libertad de Los seres.
A veces, para mayor confusion, cruza el @: "Se ha hecho consistir a veces la Iibertad en el poder de modificar los movimientos que
tienen lugar en nuestro organismo". Parece evidente que el sujeto de
esa frase es la conciencia. Y es efectivamente ese problema @ el que,
un momento despues, sale a £lor de pensamiento y viene a compIicar
mas de confusiones la solucion que el autor ofrece al fin. Veamos
como:
"De ordinario no se presta una atencion suficiente a ese poder de
las ideas; es, sin embargo, un hecho considerable en la historia de
nuestra vida mental, y es quiz a por haberlo desconocido y despreciado,
por 10 que numerosos sistemas han seguido un camino falso a pro posito de la cuestion que nos ocupa. Es inevitable equivocarse sobre la
libertad, negarla 0 desnaturaIizarla, si no se ha determinado de antemano todo 10 que constituye su materia. Mostremos, pues, desde luego,
que la idea tiene por si misma una potencia espontanea de realizacion"
(paginas 309 a 400) .
EI pensamiento del autor sigue, ahora, una marcha que importa
una doble confusion, que es quiza, desde nuestro punto de vista, la
mas interesante de todo el capitulo (400 a 404. Desearia que se leyeran
con atencion esas cinco paginas).
La primera confusion consiste en esto: el autor demuestra (bien,

�y con hechos bastantes)

la realidad de esa "potencia de realizacion"
de las ideas. Pero se ve claramente que eI no se da cuenta, 0, en todo
caso, no tiene presente en ese momento, que esa conocida ley psicologica de la tendencia de las ideas a realizarse, ley formulada y comprobada en el plano de la ciencia experimental, no implica solucion
alguna del problema
y puede adaptarse, tanto a la hipotesis de
la conciencia activa, como a la hipotesis de la conciencia no activa
(vease § 17). En el primer caso, esa potencia 0 fuerza de las ideas
es una manifestaciol1 de la actividad de p (fig. 4, pagina 60) ; en el
segundo caso, es manifestacion de la actividad de 0 reflejada en p
(fig. 3, pagil1a 58). El estado mental en que el escritor conduce la
discusion, 10 lleva a ir tomando las pruebas de la tendencia de las
ideas a realizarse, como pruebas 0 signos de la influencia activa del
espiritu sobre el cuerpo. Si el lector examina la conclusion final del
capitulo (fundamentalmente en la pag. 404), notara la accion para10gizante de esa confusion.

CID,

Y la otra confusion (cuando hablo de dos confusiones, y en todos
10s casos analogos, ya 10 he dicho, esquematizo. La expresion false a
el pensamiento, y el que comprende tiene que restablecerlo. Lo que
hay en nuestro caso es un tornasoleo ondeante de acepciones y conclusiones que se cOl1funden), COl1sisteen ir estableciendo una solucion
(libertad) del problema L, y servirse despues de esos hechos y arg mentos para dar por establecida una solucion (indeterminismo) del
problema D. Vease: "Nosotros estamos siempre en relacion con (no us
tenons it,) el exterior por las impresiones que nosotros (expreso y
subrayo los pronombres personales) recibimos de el incesantemente,
y por las inclinaciones que a el nos llevan (portent); sin embargo,
nosotros estamos lihertados de el". Continuamente nosotros: el problema de seres. "Terminada la crisis de que bablamos (reflexion sobre
las inclinaciones, que transform aria el mecanismo de finalidad) nosotros nos pertenecemos verdaderamente, porque podemos entonces
conferirnos la ley de nuestro desenvolvimiento". Sigue la formula del
L. Complicacion: si se pensara con retroaccion y profundamente, podria ser el it, en la relativo a los comienzos absolutos; de manera
que se va pasando mentalmente al D, pero sin mas bases que los
hechos y argumento que fundaron la libertad en el L). Sigue desarrollandose la demostracion, y su conclusion es esta: "Por la reflex ion
pasamos, pues, de la necesidad a la contingencia" (D!).
La contingencia sale aqui como de una boite it, surprise. Ninguno
de los hechos anteriores la supone; ninguno de 10s argnmentos an-

�·,
CIOn

"

todo
psicocom-

ucion
lis de
lctiva
ideas
en el
en p
ce la
e las
1 del
1 del

:odos
alsea
que

conlcion
Irgu-

del
so y

ente,
Irgo,

)bleobre

nosnces
. del
ponera
los
desKion

teriores la prueba. POl' una parte, puede el sujeto ser causa de sus
actos, sin que estos sean contingentes; pOl' otra, la existencia de la
causa final como /en6meno psicol6gico es tan compatible con el determinismo, que 10 seria con el determinismo puramente mecanico que
habria que admitir si se admitiera la solucion negativa del problema
@, en el cual caso, senciHamente, cierta actividad de cierto elemento
nervioso se manifestaria psicolOgicamente como concepcion de fines,
como voluntad de realizarlos, etc. Pero el lector que no haya hecho
las distinciones necesarias (y no las hace quien no haya empezado
pOl' distinguir bien los problemas) cae fatalmente en la confusion del
autor.
Esta continua hasta el fin del capitulo.

~ 42. La obra Le cerveau et l'activite cerebrale de A. Herzen (1) ,
trata estas cuestiones (no hay que decir que como una sola), especialmentc en el capitulo III y en el apendice de la segunda parte.
La definicion inicial es esta (pag. 156): "POI' liberal moral,
interior (de otro modo Hamada libre arbitrio), se entiende una
"facultad" que permitiria al hombre quercr una cosa mas bien que
otra, independiente de toda causa 0 motivo, externo 0 interno, que
venga a determinarlo a tal 0 cual resolucion 0 decision".
Nada mas interesante que el analisis de esta definicion. Es completamente ambigua y engloba cuestiones L y cuestiones D es una
confusion tal, que el que deja pasar la frase sin critic a ya esta condenado a no pensar claro.
"Que permitiria al hombre (se trata de un ser)...
querer
.
independientemente
de toda causa. .. que viniera a determinarlo
";
esta frase, csqueleto gramatical de la definicion, es la expresion del
problema L @; sahel' si un ser, el hombre, es independiente de causas
que dehen ser entendidas como causas que no son el homhre, puesto
que se dice que viniera a determinarlo. Se piensa, con motivo de tales
expresiones, en el problema L @.
Pero, pOl' otra parte, estas expresiones: "una cosa mas hien que
otra", "tal 0 cual resolucion 0 decision", sugieren cuestiones D sohre
la contingencia 0 posihilidad en mas de un senti do de esas voliciones,
resoluciones 0 decisiones; de esos aetos del homhre.

�Y aumentan mucho mas todavia la confusion, estas expresiones:
"causa 0 motivo, externo 0 interno".
Prescindiendo de la ambigiiedad ya analizada, del termino "motivo", he aqui como agrava la confusion el termino "interno":
En primer lugar, no se sabe si causa 0 motivo interno sera fisiologico 0 psicologico. Podria entenderse una u otra cosa. Si es fisiologico,
entonces se supone que los libre-arbitristas postulan actos independientes de las causas d"e accion organicas, las cuales, entonces, solo
pueden ser resultado de la actividad de una conciencia que no estara
limitada a ser un simple epifenomeno, con 10 cual se involucra el
problema @: cierto es que el que admita la solucion afirmativa
del @, admite la afirmativa del L @; mas no al contrario; esto, no
10 distingue el lector, de manera que es una nueva confusion. Si se
piensa esa causa 0 motivo interno como algo psicologico, sera un
estado de conciencia (probablemente de orden intelectual), y, como
se dice que ese motivo 0 causa viene a determinar al hombre, se 10
pensara, a causa de la estructura de la frase, como algo que no es el
hombre; luego, por "el hombre", se tiende a entender, no todo el
hombre, propiamente, sino una parte del hombre (puesto que se habla
de algunos de sus propios estados de conciencia como de algo que
viene a determinarlo, de algo con respecto a 10 cual es independiente)
de donde la confusion entre el problema L @ propiamente dicho
yun(Q).
En segundo lugar, como no se sabe bien de que manera ha de
entenderse esto de ser determinado por causas internas, result a que,
ademas de la tendencia psicologica de que acabamos de hablar, 0 sea
de la tendencia a pensar un (Q), la expresion produce otra tendencia:
la de pensar, no en el ser, porque no es natural pensar 0 discutir sobre
la dependencia de un ser con relacion a si mismo (en nuestro caso,
a una parte de si mismo), sino en sus actos, porque es a estos a los
que result a natural considerar en relacion con toda clase de causas,
tanto las exteriores al ser como las interiores a eI (que son parte de
el). Nueva causa psicologica para pensar cuestiones D.
iY esto no es mas que un analisis grueso!
§ 43. A cada momento siento la necesidad de interrumpir
exposicion para insistir sobre esto:

mz

Los analisis, en la forma en que Los hago, en la forma en que
forzosamente hay que hacerlos por medio del lenguaje, esquematizan,
y presentan el estado mental de confusion, distinto de lo que es en la
realidad psicoLOgica. Cuando yo muestro que una frase, como la an·

�led. fisio,siologico,
indepenIces, solo
no estara
olucra el
firmativa
; esto, no
on. Si se
sera un
y, como
re, se 10
no es el
todo el
se hahla
llgo que
tldiente)
te dicho
'a ha de
IIta que,
ar, 0 sea
Idencia:
~ir sohre
:ro caso,
os a los
causas,
&gt;arte de

en que
natizan,
gS en la
, la an·

teriormente analizada, se entiende en dos sentidos, como tengo forzosamente que expresar de un modo claro cuales son esos dos sentidos,
y explicarlos separadamente, tiendo a sugerir la creencia de que la
persona en cuya inteligencia esta la confusion (autor 0 lectores), piensa
con la misma claridad las dos significaciones, y piensa cada una indio
vidualmente,
aunque piense las dos al mismo tiempo. Tambien se
sugiere la creencia de que la confusion que ha de resultar ha de ser
una determinada, la misma para el autor y para cada lector y para
cada momento. Todo esto es falso y grosero. Ante todo, si bien es posible y no muy raro el caso de que se confundan dos 0 mas significaciones que se piensan clara mente, 10 mas frecuente, 10 mas psicologico,
es que no suceda asi: de hecho, las significaciones estan cancebidas
de una manera indistinta, incompleta; para hablar con mas exactitud,
10 que se confunde son las tendencias a pensar de uno u otro modo.
Despues, ni siquiera es propio decir que estan las dos significaciones
mezcladas: pasa aqui, en estos casos mas complejos, algo que W. James
nos explicaria muy bien; algo como aquel caso de las sensaciones, en
que decimos erroneamente que dos 0 mas estan mezcladas, cuando
10 que hayes otra sensacion parecida a una y a otra. EI psicologo
supo ver, y el escritor supo explicar que, cuando saboreamos el cafe
con leche, no experimentamos
dos sensaciones adicionadas: el gusto
a cate mas el gusto a leche; sino un estado de conciencia, el gusto a
cafe con leche, que se parece algo al del cate, que se parece algo al de
la leche, que recuerda el gusto del cafe, que recuerda el gusto de la
leche, pero en el cual seria ficticio distinguir los dos sabores. En
nuestro caso, que no es mas que la aplicacion de 10 mismo a psiquismos
mas elevados y complejos, habria que mostrar como, cuando se habla
de personas que piens(JJ1,una expresion 0 frase en mas de un sentido,
que confunden
dos teorias, etc., frecuentemente
el lenguaje nos
tr.aiciona, pues 10 que hayes un estado mental confuso, del cual, decir
que contiene las distintas concepciones, es tan ficticio como decir que
el sabor del cate con leche contiene el sabor del cate y el de la leche.
Finalmente, tratese del escritor 0 del lector, la confusion real, la confusion psicologica, no es igual a la que obtenemos nosotros por el
analisis reflexivo del significado de las frases: la confusion psicologica
no se superpone a la confusion 16gica; la confusion de hecho, no es
generalmente
la confusion en que se incurriria si, perdoneseme la
paradoja, confundieramos como seria razonable hacerlo. Por eso, un
lector dado confundira a su modo, y otro lector confundira al suya,
y aUn un mismo lector podra confundir de modos diferentes segun

�Los momentos. Solo el que comprenda bien todo esto, tendriL bastante
perspicacia para no ser victima de nuestro esquematismo y suficiente
benevolencia para no reprocharnoslo.
§ 44. Despues de aquella definicion, el autor ya no podra
pensar sino confusamente. Asi es: abre la discusion con esta afirmacion
absoluta: " ... nuestro punto de vista cientifico nos obliga, como consecuencia lOgica inevitable de todo 10 que precede, a declararla
(a la libertad) una ilusion". Desde este momento, ya quedara entendido que el sentimiento de la libertad es ilusorio; y, como el autor
ha confundido los dos problemas, se pensaran como falsas la solucion
indeterminista del D y la libertista del L, sin discernirlas, y como ilusorios la creencia, sentimie~to, idea, conciencia, etc., del indeterminismo, y la creencia, idea, sentimiento, conciencia, etc., de la libertad;
estado mental ilegitimo, pues si bien podria haber ilusion en ambos
casos, como podria no haberla en ninguno, tambien podria haberla
en un caso y no en el otro.
" ... cientificamente hablando, la libertad consiste en poder seguir
sin obstaculos Las leyes de nuestro propio ser" (pag. 157). Esta frase
puede entenderse de tal modo que resulte absolutamente exacta. Pero,
a causa, por una parte, de su estructura (por tener un sujeto), y a
causa, por otra parte, de uno de los terminos (seguir), da lugar a un
modo de entenderla que es el mas frecuente de hecho, y cuyo analisis~
es muy interesante:
Si se dijera que los actos de un ser se explican por las "leyes de
ese propio ser" (combinadas, naturalmente, con las leyes del mundo
exterior), hablariamos un lenguaje bastante claro, y hariamos una
afirmacion relativa al problema D, una afirmacion determinista, que
solo diferiria de la forma en que se expresa esa tesis en el enunciado
de ese problema, por el uso del termino leyes (hablar de explicar pOl'
leyes, en vez de hablar de explicar pOl' fenomenos antecedentes):
aunque este termino, tal vez, introduce alguna complicacion, estamos
claramente en el susodicho problema D, y ni tenemos tendencia a salirnos de el, ni contrariamos con ninguna de nuestras expresiones la
tendencia del lector a ponerse en el punto de vista de ese problema.
No asi nos expresamos como nuestro autor: se habla de "seguir leyes",
y, cuando se habla asi, se sugiere la idea de un ser que obedece a
algo exterior a el; pOl'consiguientc, de un ser sometido, obligado, constrenido; de un ser pasivo; de un ser no libre en el sentido L. Las leyes.
que no deberian ser concebidas sino como proposiciones que presumen 0 ensenan como ocurren los hechos, son concebidas como potencias

�podra
'macion
no conclararla
lenten1 autor
olueion
mo iluetermibertad;
amhos
laberla
. seguir
a frase
.. Pero,
,), y a
11' a un
malisis
lyes de

mundo
)S
una
:a, que
nciado
:ar

pOl'

:ntes):
stamos
a a sa-

mes la
blema.
leyes",
[Ieee a
" consIleyes.
presu:enClas

que hacen ohrar (recordar a Comte y todo 10 que tienen de sensato
y justo sus explicaciones sohre el estado metafisico). EI mismo estado
mental hay en el autor (sin duda que podria logicamente no haherlo;
pero psicologicamente, 10 hay: se ve, se siente) cuando continua su
frase asi: " ... 10 que no es ahsolutamente el podel' de dictar esas leyes
o de dirigirlas, como se 10 figuran los defensores del lihre alhedrio".
Acostumhrado como estoy a analizar la psicologia de los autores que
escrihen sohre estas cuestiones, me hastan esas frases para prever
con seguridad de acertar que un "determinista" de esta clase, hecho
determinista fundamentalmente pOl' argumentos del D, pero que confunde el D con el L, ha de creer justificada pOl' esos argumentos la
solucion negativa (inertista 0 antilihertista) del L, no solo con retroaccion (si llegara a pensar asi), sino tamhien sin retroaccion, en
esa forma en que es grosera y evidentemente falsa. Asi sucede, en
efecto, y recomendamos la lectura de esa segunda parte, con su
apendice, como un huen specimen de la psicologia de estas confusiones:
en ciertos pasajes, el auto I' defiende la lihertad en el senti do L; pero,
en otros, 10 lleva a comhatirla en confusion de L con D, pOl'que sostiene
la tesis determinista en este ultimo, y no la distingue de la solucion
antilihertista del primero, ni, dentro del primero, distingue entre el
L simple y el V. Asi, en tanto que en la pagina 159 explica como legitimo el sentimiento de nuestra lihertad (L), porque alIi esta pensando
directamente sohre los hechos y no arrastrado pOl' teoda, ya en la pagina 160 -la siguiente- empieza su pensamiento a tomar una marcha
que 10 va a llevar a una actitud contraria: el proceso (dehe seguirselo
en la ohra) es este: cita el argumento de los "sostenedores del lihre
alhedrio" hasado en la coneiencia de la lihertad, y, al suponerlo enunciado pOl' ellos, Ie da una forma tal que "lihertad" querria decir
principalmente la solucion indeterminista del prohlema D. Naturalmente, el autor, contrario a esa solucion, pasa a mostrar que ese sentimiento no tiene ni la universalidad ni la autoridad que se Ie atrihuye;
y, en el curso de la discusion, se ve hien como suhsiste, continua 0 pOl'
10 menos intermitentemente, la involucracion de L y D; ejemplo: esta
frase ". .. pero no se desprende en manera alguna que pucda camhiar
de decision sin una causa que se la haga camhiar", hase que se piensa
amhiguamente, pues, pOl' una parte, sugiere la cucstion de la relacion
causal de los hechos y sus antecedentes (D), y, pOl'otra, como se hahla
de "causa que se la haga camhiar (la decision; al homhre), se piensa
en el L; y el resultado es que cuando, concluido ya ese capitulo, entra
el autor (apendice, que empieza en la pag. 173) a mostrar que es "10

�que mantiene la ilusion del libre arbitrio", esta en un estado mental
en que declara ilusorio al "libre albedrio", no solo en uno de los sentidos que eI da a ese termino (indeterminismo en el D), sino en el otro
que tambien Ie da, a saber: libertad en el L, y aun sin retroaccion.
Ellector seiialara facilmente frases y pasajes; yo cito aqui solo la mas
caracteristica (pag. 174): " ... y, mientras mas crece la importancia
del acto, menos se admite la libre decision del individuo; siempre se
reconoce mas la eficacia de los motivos exteriores". De los motivos
EXTERIORES: el autor, contrariamente a 10 que sostuvo en otros pasajes,
identifica ahora el "determinismo", su tesis, con la afirmacion de que
el hombre depende de causas de accion exteriores; de 10 que no es el
hombre. [Recomiendo tambien el parrafo en que esta esa frase, como
ejemplo de la confusion entre el punto de vista de los actos y el de
los seres (§ § 4, 5, 6) : vease como se piensa en seres determinados por
si mismos (serianlo sus actos; no los mismos seres), y cuan confusamente se piensa a causa de ello.]
Otra frase digna de citarse hay mas adelante: " ... asi la psicologia fisiologica no ha lIegado todavia al conocimiento de la relacion
constante entre la organizacion especial de cad a individuo, las influencias que 10 hacen obrar (yo subrayo) y las reacciones que de aqui
resultan".
Pero 10 mas caracteristico de todo, en el mismo sentido, seria ver
tt
como acaba el autor por transcribir y adoptar los conocidos pasajes
de Spinoza, en que se identifica al hombre que obra con la piedra que
cae, y tambien otro de Priestley, en que esta la usual comparacion con
la balanza; sin embargo, reservo estos pasajes, y suspendo aqui e)
analisis de esta obra, porque me propongo hablar en otro Iugar de
esas explicaciones de Spinoza, como tambien de una tesis de Schopenhauer (el hombre es Iibre de hacer 10 que qui ere ; pero no de
querer 10 que quiere), que tambien nuestro autor adapta y desarrolla.

§ 45.
William H.
"Todos
preSIOn, en
lidad de la

De la obra The free-will problem in modern thought, por
Johnson (1), paginas 52, 53 y 54:
los argumentos en favor del determinismo son la exdiferentes form as, de Ia exigencia teorica de la universa·
causacion (D). Si A es elegido en Iugar de B (aqui hay

�asociaciones del D L!1, porque se trata de la posibilidad 0 imposibilidad'
de los hechos diversos A y B, y asociaciones del L, porque elegir su·
pone un sujeto que elige) es necesario que haya alguna razon para
hacer esa eleccion particular (sigue un estado mental de la misma
indole), y esta razon (cruzan confusiones sobre los dos sentidos de
"razon", como pensada y como causa material de accion), sea que se
la encuentre en un estado del cerebro, 0 en las voliciones de los antepasados (esta causa puede ser la misma anterior, si las huellas de
las voliciones de los antepasados 0 de sus concomitantes fisiolOgicos
estan representadas por el estado cerebral) 0 en la coercion (constraint)
de un motivo prevalente (el espurio), es una condicion antecedente
(D, ahora en su forma LG) que determina la eleccion (a causa de este
termino interfieren nuevamente asociaciones del L) tan ciertamente
como cualquier causa fisica (asociaciones del @) determina su
efecto (D LG) .

; In·
aqui
ver
;ajes
que
I

con

Li e]
r de
cho·
, de
olla.

ex·
:rsa·

Los argumentos POSltlVOS
en favor del indeterminismo (naturalmente: siempre se piensa en La cuestion y en las dos soluciones) son
practicamente reducibles ados. EI primero es la llamada conciencia
de la libertad, "la inmediata afirmacion de la conciencia de que en el
momenta de la accion somos lib res". (Ahora es el L, claro. Y hasta se
emplea una frase: "en el momenta de la accion", que muestra que
dicho problema es pensado sin retroaccion.) El segundo es de orden
etico, y es que la libertad de eleccion (ahora veremos en que senti do )
es un postulado necesario para la interpretacion de los hechos de
nuestra naturaleza moral. Es la conviccion, en los terminos del profesor
James, de que 10 que debe ser puede ser (ahora es el D: el D~),
y de
que los actos malos no pueden ser predeterminados (fated), sino que
pueden los actos buenos ser posibles en su lugar (el D ~, claro) .
"El argumento psicolOgico en favor de la libertad es la llamada
conciencia de la libertad, 0 la conciencia de un poder selectivo y directivo (vuelve el L), en virtud del cual nosotros podemos, dentro de
limites, controlar el curso de nuestro pensamiento y de nuestra conduct a (el L, confusamente). Es un deber formarse una idea tan clara
como sea posible de 10 que realmente es el testimonio de nuestra conciencia. .. Se concedera en general que significa muy por 10 menos
esto: que en la formacion, y, por consiguiente, en la realizacion de
nuestros propositos, nosotros (se ve que ha pasado al L), como individuos psiquicos (interesantisimo: de pronto aparece el @, y se
mezcla tambien!) somos causalmente eficientes (tesis afirmativa del
L, en general). En su sentimiento de la libertad, la conciencia no

�testifica. .. (1). Testifica, sin emb argo, que el individuo es realmente
un acto mas bien que un pasivo espectador en el juego de la vida
(el L clarisimo. Notese, 10 que es muy importante, que, habiendose
al principio planteado el D, despues no se discute casi; se dicute el
L, y la impresion de evidencia que produce su solucion afirmativa,
se extiende psicoLogicamente, por la confusion, a la solucion indeterminista del D), que sus acciones son determinadas por el (el L,; sigue
aplicandose la observacion anterior) y no por medio de el (for him)
por algo que esta afuera de la propia personalidad (sigue el L', clarisimo. Planteado en esta forma el problema, deberia ser imposible
confundirlo con el D) ... Si el senti do del poder causativo es una ilusion (el autor ha hecho sentir que 10 es), como el determinismo
mecanico debe sostener ... " (2) . Etc. La p alabra determinismo, aunque
vaya calificada de mecanismo, sugiere el D; y continuara en la mente
del lector la extension ilegitima de la impresion de evidencia de la
tesis libertista, a la indeterminista. La utilizacion involuntaria de esa
impresion, que, en la oscilacion, en el tornasoleo de sentidos, esta
pasando continuamente de una creencia a otra diferente, es el hecho
mas notable en la psico-logica del pasaje.
Pasa el autor, sin solucion de continuidad, a una pretendida explica cion de 10 que seria, segun la hipotesis determinist a, la ilusion
del libre arbitrio: esa explicacion es la de Miinsterberg, por la cta]
"la voluntad. .. es resuelta en un complejo de presentaciones 0 sensaciones". Y es evidente que, ahora, esta tratando otro problema:
el @, el emboite de La voLuntad, que Miinsterberg vendria a resolver
negativamentc. La misma observacion hay que haccr sobre esta cita
de Loeb, que viene en seguida: "La voluntad es solo una funcion del
mccanismo de la memoria asociativa". (En realidad, esta cita, y la de
Miinsterberg, serian, mas bien que soluciones negativas del @ explicaciones psicologicas en que podria basarse su solucion negativa.)
Algunas citas mas:
"En general, puede decirse que la discusion toma ahora un mas
. amplio caracter que nunca, siendo su "storm-center" en el presente,
la rclacion entre cl cucrpo y el cspiritu" (31. Mal modo de prcscnlar
los hechos: como 10 hemos visto, la relacion entre el cuerpo y el espiritu, considerada bajo cierto aspecto, constituye en efecto un
(1)
Se comprenclc que, ('uando snprimo partes de 108 pasajes que cito, 10 hago por
brevedad. En tales casos, me preocupo ,muy escrupulos31nente
de que la suprcsion
no dane
al pensamiento
del autor.
(2)
Paginas
53 y 54.
(3)
Pagina
11.

�problema de libertad (el @, asimilado a los L). Pero no hay que
sugerir que ese es el centro de "ia cuestion", sino que, de los problemas
ilegitimamente involucrados, hoy se discute mucho ese, 10 quc da un
aspecto especial a 10 que de hecho es ia cuestion.
Pagina 50: "l Puede el hombre, pOl' el ejercicio de su voluntad,
vencer 0 modificar las disposiciones con que nacio, 0 es cada pensamiento y cada acto controlado pOl' ellas? (el espurio del caracter, en
forma larvada: gran confusion). Esta es realmente la cuestion psicologica de la relacion de la volicion con las previas tendencias y habitos
U. como va a ser la misma cucstion? esta de ahora parccc cl @, con
retroaccion; pero pensado confusamente), y se discute mejor en esta
forma. .. (continua el autor afirmando exprcsamente que se trata
siempre de la misma cuestion; y 10 que hace es hacer pasar un kaleidoscopio de formulas confusas, como la que sigue:) Cuando nacen
motivos en conflicto: l es el hombre capaz (asociaciones del L
de
elegir uno u otro de ellos (pido especialmente que se yea parrafo 38),
o es la eleccion inevitablemente (esta palabra sugiere que la tesis
"determinista" implica la solucion negativa del L @ determinada de
antemano (porIa confusion analizada en el parrafo 38, se ha pasado
al D) pOl' previas tendencias a la accion ?".
Pagina 66: " ... y el mismo sentia, seguramente (Hercules, en la
alternativa de escoger entre una vida heroica y una vergonzosa), ser
mas que un espectador interesado que esperara...
la solucion del
conflicto. EI sentia, podemos decir, que tenia esta solucion en su propio
poder ... Aqui, pues, reside el argumento moral en favor de la libertad
de la voluntad: es la creencia de que dos posibilidades estan abiertas,
y de que esta en po del' de uno hacer actual a una 1.1 otl"a de ellas, la
que .hace imperativo al deber ... etc., etc.". Mezcla del L y el D: espec·
tador que espera, L; dos posibilidades, D.

®

esa
esta
~cho
ex·

SiOD
cual
sen·
ma:
Iver
cita
del
1 de
:pli.

nte,
1lar

Mi plan, al disponer la composicion de esta obra, es el de dejar
para su segunda parte, entre otras cosas, el analisis de los pasajes de
los pensadores origin ales, del cual sOlo se podra obtener la principal
utilidad despues que se haya hecho la discusion de los problemas.
Pero, siendo mi intencion aqui mostrar cuan poderosamente influyen
sobre la manera como dichos problemas son pensados, voy a citar
algunos pasajes de dos de los escritores contemporaneos mas potcntes
y originales: W. James y H. Bergson, cuyos admirables analisis han

�transformado la ciencia psicologica, y aseguran por si solos a sus
auto res un puesto de excepcion en la historia del pensamiento del
hombre, aun sin tomar en cuenta los meritos del uno como moralista
y del otro como metafisico. Mas adelante me propongo tratar de las
doctrinas de ambos, en cuanto al objeto especial de mi estudio; pero
10 que en este momento deseo, es hacer sentir allector esta impresion:
icuan gran des seran esas confusiones y cu.an potente fuerza la inercia
historica que las engendra y mantiene, si pueden influir sobre tales
inteligencias! Anticipo, pues, unas pocas citas, que bastaran a tal
objeto.
§ 46. En los Principios de psicologia, de James (1), despues
del extenso analisis sobre la voluntad, su relacion con las ideas, el
esfuerzo, se entra en estos terminos a la cuestion, que el autor, tambien,
piensa como una: "Si admitimos, en consecuencia, que nuestros pensamientos existen, debemos admitir que existen de la manera como nos
aparecen, a saber: como cosas que sobrevienen unas tras otra, a veces
con esfuerzo y a veces con facilidad; siendo la linica cuestion, esta:
el esfuerzo, cuando existe, les una funcion fija del objeto, que este
ultimo imp one al pensamiento, 0 es una "variable" independiente tal
que, con un objeto constante, una cantidad mayor 0 menor de eI puede
ser hecha?" (2)
l Que problema acaba de plantears.e? Analicemos: se pregunta,
no si el esfuerzo es una funcion fija, sino si el esfuerzo es una func 'n
fija del objeto: una funcion fija del objeto, que este ultimo impone
al pensamiento. No se pregunta si el esfuerzo es una variable en
absoluto, en abstracto, sino si es una variable independiente;
una
variable independiente, tal que, con un objeto constante (no con todo
constante, sino con un obje1to constante, solamente; el sujeto en, que
se piensa no se da como dato constante), una cantidad mayor 0 menor
de el puede ser hecha. Se ve, pues, que, en este momento, en el pensamiento del autor existe, como unica, 0 en todo caso como muy
predominante, la concepcion de un problema de formula L, 0, tal vez
mas precisamente, de formula L': problema para seres. Se trata de
un ser, de un sujeto (0 de sus actos), considerado en sus relaciones
con 10 que no es el. Si el objeto de que se habla es el mundo exterior,
10 objetivo, el sujeto sera el hombre, y el problema tenderia a ser
el L'@. Si el sujeto del esfuerzo es solamente una parte del espiritu
(y parece este el verdadero sentido, aunque haya alguna confusion
0)
The Principles 0/ Psychology, New York, Henry Holt and Company, 1893, vol. II.
(2)
Pagina
571. En la traducci6n
de este como de much os pasajes, me inclino
mas
a la fidelidad
que a la correcci6n,
en vista del fin especial para que traduzco.

�al respecto), una parte del espiritu de la cual no forman parte, a la
cual se consider an exteriores las ideas, entonces el problema tiende a
tomar la formula L'
sea @ 0 ~. Pero, en cualquier caso, se ve
que se piensa, no en la determinacion 0 in determinacion de actos en
absoluto, sino en la determinacion 0 in determinacion de actos con
relacion a 10 que no es un cierto sujeto: es, realmente, la formula L'.

©,

), despues
s ideas, el
r, tambien,
estros pen1 como nos
ra, a veces
tion, esta:
, que este
ldiente tal
e eI p'uede
pregunta,
la funcion
~oimpone
Iriable en
~nte; una
, con todo
to en. que
r 0 menor
:n el pen)mo muy
0, tal vez
trata de
:elaciones
I exterior,
ria a ser
1 espiritu
~onfusion
393, vol. II.
inclino

o.

mas

He aqui, ahora, como continua James: "En verdad, este (el esfuerzo) nos aparece como indeterminado, y como si, aun con un objeto
que permanece el mismo, pudieramos hacer mas 0 menos (esfuerzo)
a nuestra eleccion. 5i realmente es indeterminado, nuestros actos futuros son ambiguos 0 no predestinados: en terminos corrientes, nuestras
voluntades son libres". Llamo especialmente la atencion del lector sobre
este pasaje: he subrayado en ella frase en que aparece una conclusion
nueva e ilegitima que no se desprende de 10 dicho anteriormente.
James esta considerando actos (esfuerzos) del hombre, con relaci6n
al vb jeto, segun 10 ha dicho expresamente; y cierta apariencia Ie ha
sugerido la hipotesis de que sean variables aun permaneciendo el
mismo el objeto ("with an unchanging object") ; piensa, pues, en la
indeterminacion relativa, con respecto a (T - A) (§ 11) : problema
L'@. Cuando, en seguida, dice: "si realmente es indeterminado", au.n
se podria entender ese indeterminado en el mismo senti do relativo;
pero el autor concluye, de esa in determinacion, que nuestros actos
futuros son "ambiguos 0 no predestinados", y esto implica la mayor
de las confusiones: de la in determinacion de que ha hablado antes,
indeterminacion relativa (con relacion a 10 que no es el sujeto: problema L') no se desprende la indeterminacion absoluta (con relacion
a todo; con relacion al sujeto mas el sujeto: problema D) que va
implicada en la imprevisihilidad, en la ambigiiedad de futuros. Y, para
complemento de confusiones, el autor, al hablar, al mismo tiempo,
de "voluntades lihres", introduce tambien el punto de vista de los
problemas ©. No se hace, ni aun se intenta hacer, la menor distincion;
y la confusion, en tan distinguido pensador, result a tan grosera como
en los escritores comunes. "5i la suma de esfuerzo no es indeterminada
(equivoco, siempre, entre el senti do absoluto de esta palabra y el
relativo) sino relacionada de una manera fija con los objetos mismos
(con los objetos; determinada con relacion a los objetos, solamente;
sentido relativo de la palabra determinado; punto de vista de los
problemas L') de tal manera que cualquier objeto que en un tiempo
dado llena nuestra conciencia, estaba desde la eternidad destinado
a llenarla "then and there" (tendencia psicologica hacia el D, hacia

�un cuestion de det~rminacion absoluta, 0 mas precisamente, de predeterminacion: problema D Li1), y "compel from us" (vuelta al L!)
exactamente el esfuerzo, ni mas ni menos, que nosotros Ie concedemos
(se ve la continua confusion entre las tesis negativas, confundidas una
con otra, y las tesis afirmativas, confundidas una con otra, del problema D y del problema L) entonces nuestras voluntades son libres
(problema L @; todavia confusion, dentro de la formula L, entre L@
y los ©) y todos nuestros actos son preordenados". Realmente, parece
imposible: esta identificacion ilegitima de soluciones distintas, de
cuestiones distintas, se encuentra, ya sabemos, en todos 0 casi todos
10s escritores; pero, en pensadores de esta altura, la regIa es que
aparezca mas velada; no tan patente en las palabras, ni acusada tan
clara mente pOl' esa oscilacion grosera y brusca que ocurre en el mismo
parrafo, hasta en la misma linea.
"La cuesti6n de hecho en la controversia sobre el libre arbitrio
es, pues, extremadamente simple (una controversia, un problema, una
cuestion: todo falsamente simplificado). Se refiere solamente a la
surna de esfuerzo de atencion 0 consentimiento que nosotros podemos
en un momento dado producir (v. § 38). La duracion y la intensidad
de ese esfuerzo, lSOll funciones fijas del objeto 0 no 10' son?". (Este
es un pr~blema L: si "el objeto" es 10 exterior, 10 objetivo, es el
problema de la libertad del hombre; si "el objeto" es el objeto del
pensamiento considerado como un estado de conciencia al cual ~
aplica el esfuerzo, seria un ©; pero siempre un L, y la confusion
fundamental del autor esta en sacar del problema planteado asi, consecuencias relativas a la determinacion 0 indeterminacion de los actos
con relacion a todos los antecedentes de estos, consecuencias re1ativas
a la previsibilidad de los actos, etc.)
Facilmente se pueden indicar, en esta misma y en otras obras de
James, pasajes en los cuales los terminos "libre arbitrio" 0 "libertad",
"determinismo", etc., considerados siempre como las dos soluciones de
un mismo y solo problema, se toman, ya en un sentido, ya en otro.
Asi, y sin continual' el analisis de este pasaje especial (el cual sigue
asi: "Ahora bien: como acabo de decirlo, parece que el esfuerzo fuera
una variable independiente, y que pudieramos ejercer mas 0 menos
cantidad de eI en un caso dado". La formula cuya ambigiiedad hemos
explicado en el § 38, da lugar a que se utilice la sensacion de evidencia
que, para la in determinacion relativa, nos da el punto de vista de la
conciencia,. como 10 explicamos en el paragrafo 12, a que se utilice,
digo, esa sensacion de evidencia en favor de la indeterminacion abso-

�preLl)
mos
una
)r0Jres

~®
'eee
de
dos
Iue
tan
mo
no
~na
la
109

ad
ste
el
leI
se
on
'nos
as
Ie

",
Ie
o.
le
:a
)S
)S

La
~a

It

luta), concluyo por ahora con este autor haciendo notar que, cuando
pasa, para diseutir la cuestion, del punto de vista cientifico 0 experi·
mental, al punto de vista moral, como 10 hace en la misma obra citada,
y sobre to do en su celebre estudio The Dilemma of Determinism, (1)
siempre confunde los dos sentidos, y, a pesar de haber plant~ado "el
problema", como acabamos de ver, con predominancia del punto de
vista de los seres, pasa continuamente al punto de vista de las actos
y a la cuestion de su ambigiiedad; esto, sin perjuicio de la confusion
tambien permanente con los ©. No haria mas citas; pero no puedo
omitir una importantisima: acabamos de ver como plantea James el
problema en su Psicologia, y como, para eI, es este simple, sencillo,
claro. Ahora bien: en el estudio que acabo de citar, tambien James
plantea "el problema". "l Que enseiia el determinismo? Enseiia que
aquellas partes del Universo ya sentadas en absoluto (already laid
down) determinan (appoint and decree) 10 que las otras partes han
de ser. Que el futuro no guarda en su seno posibilidades ambiguas; la
parte que llamamos el presente es compatible con una totalidad solamente. Cualquier otra complementacion futura que la fijada por la
eternidad, es imposible ...
EI indeterminismo, al contrario...
admite que las posibilidades
pueden estar en exceso sobre las actualidades, y que las cosas no reveladas todavia a nuestro conocimiento pueden realmente en si mismas ser ambiguas. De dos futuros alternativos que concebimos, ambo&amp;
pueden ahora ser realmente posibles; y uno se hace imposible solo en
el momento mismo en que el otro, al hacerse real, 10 excluye ...
EI determinismo, al contrario, dice que ellas no existen en ninguna
parte (las posibilidades, que el indeterminismo dice "que existen en
alguna parte"), y que la necesidad por una parte y la imposibilidad
por la otra son las unicas categorias de 10 real".
Y sigue: "La ouestion se relaciona solamente (nOtese la simplicidad de todo esto) con la existencia de posibilidades, en el estricto
senti do del termino, como cosas que pueden, pero no necesitan, ser".
Ahora bien: aqui se ha planteado un problema, y ese planteo se
declara expresamente por el mismo autor, simple, inequivoco, claro.
En la otra obra tambien se planteo el problema, y tambien se declaro
10 mismo sobre ese planteamiento. Y, no obstante, en la psicologia se
hacia un planteo confuso, en que se sugerian varios problemas: el de
la dependencia 0 independencia del hombre con relacion a 10 que no

.-,

J-

and

(I)
The will to
Co, 1897 (articulo:

believe
and other essays in popular
philosophy.
Longmans
The Dilemma
0/ Determinism),
paginas
150 y siguientes.

Green

�·es eI, el de la dependencia de ciertas manifestaciones mentales con
relacion a 10 que no es elIas, y el de la posibilidad de los actos en uno
solo 0 en varios sentidos; todo esto confundido, con predominancia,
tal vez, de la primera cuestion; entretanto, en este otro articulo, se
da un planteo, bastante claro, del ultimo problema, a cuyo punto de
vista, por 10 demas, no permanece fiel el autor aqui tam poco: vease,
por ejemplo, como cuatro paginas despues del planteamiento (1) cruza
una cuestion sobre "independencia".
§ 47. En la obra fundamental de Bergson, se hace, al mismo
tiempo que la explicacion de una nueva concepcion de 10 mental, la
aplicacion de ella a un problema que el autor escoge como tipo de
problemas ficticios. "Hemos elegido, entre los problemas, aquel que
es comun a la metafisica y a la psicologia: el problema de la libertad.
Tratamos de establecer que toda discusion entre los deterministas y
sus adversarios implica una confusion previa de la duracion con la
extension, de la sucesion con la simultaneidad, de la calidad con la
cantidad: una vez disipada esta confusion, se yerian quiz as desvanecer
las objeciones dirigidas contra la libertad, las definiciones que de ella
se dan, y, en cierto sentido, el problema de la libertad mismo" (2).
~No es ya sorprendente notar cuan sencilla y categoricamente, ya
al entrar en materia, Bergson admite, sin salvedades, sin distingos, sin
reservas, que 10 que los hombres han discutido como el "problema de
la libertad" es un problema?
to
Pues bien: no solo confunde todos los problemas en uno, como
se ve por esa frase del prologo, sino que, y esto es 10 mas sorprendente
de todo, sus confusiones ni siquiera son menos groseras que en cualquier otro autor. La extraordinaria fuerza de la inercia historica se
muestra como en ninguna parte en los pasajes ambiguos que, cada vez
que se trata de nuestro asunto, aparecen en esa obra, en esa obra tan
honda, tan suti!, tan precisa, salvo esos casos especiales, y tan original,
que el comprenderla solo, enorgullece.
Van en seguida algunas citas. Entiendase bien que 10 que quiero demostrar con ellas, unica cosa que corresponde en esta parte de la obra,
es que el autor incurre en las mismas confusiones que son comunes.
Eso no quiere decir que, a pesar de ello, no trate los problemas con
la originalidad y profundidad que son cualidades de su inteligencia;
pero desde este punto de vista, debo estudiar sus teorias en otro lugar.
Veamos un parrafo que empieza en la pagina 126 y termina en la
(l)
(2)

Pagina 155.
H. BERGSON, Essai sur les donnees immediates de la conscience. Paris, Alcan, 1889.

�ffilsmo
Ital, la
ipo de
~l que
tertad.
.stas y
:on la
:on la
mecer
Ie ella
," (2) .

te, ya
sin
na de

IS,

como
dente
cual-

a tan
~inal,
deobra,
nnes.
I con
ncia;
agar.

:0

~n la

128. Comienza asi: "Es, pues, una psicologia grosera, engaiiada (dupe)
pOl' el lenguaje, la que nos muestra al alma determinada pOl' una
simpatia, una aversion 0 un odio como pOl' otras tantas fuerzas que
pesan sobre ella (los que hablan asi, aunque literalmente se refieren
a "el alma" toda entera, piensan solo, como se ve, en una parte del
alma, la que no es esa simpatia, esa aversion, ese odio que obran sobre
ella, y piensan, pOl' consiguiente, uno de los problemas L (Q»). Esos
sentimientos, con tal que hayan alcanzado una profundidad suficiente,
representan cada uno al alma entera, en el senti do de que todo el
contenido del alma se refleja en cada uno de ellos. Decir que el alma
se determina bajo la influencia de uno cualquiera de esos sentimientos,
es, pues, reconocer que se determina a si misma". Que se determina
a si misma: es clarisimo que el autor, en este pasaje, piensa en la dependencia 0 independencia del alma con respecto a 10 que no es ella:
el problema L. lustamente el mismo senti do da unas lineas mas adelante al termino libre: "un acto libre, puesto que el yo solo habra sido
su autor". Algunas lineas mas abajo vuelven a ser sugeridos problemas
mas 10 que nos interesa es esto: "Pero la sugestion llegaria
a ser persuacion si el yo entero se la asimilara; la pasion aun repentina, no presentaria ya el mismo caracter fatal ... " ifatal! he aqui un
termino que se refiere a otra cuestion; a las de las posibilidades:
al D Lfrl En seguida, el escritor vuelve al primer senti do L: "Es del
alma entera, en efecto, de donde la decision libre emana ... , etc.".
Otro pasaje, mas breve, en que se pasa sin transiciones del uno
al otro de esos mismos problemas diferentes: " ... y la conciencia no
afirma, no comprende siquiera la determinacion absoluta de los actos
futuros (problema D, sobre la determinacion de los actos) : he aqui,
pues, todo 10 que la experiencia nos enseiia, y si nos atuvieramos a la
experiencia, diriamos que nos sentimos lib res, que percihimos la
fuerza, con razon 0 sin ella, como una libre espontaneidad (problema
L, sobre la independencia de un ser, 0 L', de sus actos, con respecto
a 10 que no es ese ser)" (1).
En otros pasajes, los terminos "libertad", "libre", se emplean,
evidentemente, en un sentido que corresponde, no a ninguno de los
problemas anteriores, sino a otro todavia; al
si la conciencia
agrega energia al mecanismo material. Ejemplo: " ... nos elevamos pOl'
grados insensibles de los movimientos automaticos a los movimientos
libres. .. Si el placer y el dolor se producen en algunos privilegiados,
es verosimilmente para autorizar de su parte una resistencia a la re-

©;

CID:

�accion automatica que se produciria: 0 la sensaclOn no tiene razon
de ser, 0 es un principio de libertad. lPero como nos permitiria ella
resistir a la reaccion que se prepara? .. etc.". Es evidente que aqui
se entiende predominantemente como problema de la libertad el problema
si bien hay (0 por 10 menos se produce en el lector cierta
confusion con el L @ (el nos que subraye).

CID,

Escribe Bergson, en la pagina 108: " ... la nocion de inercia llega
a ser asi, por definicion misma, mas simple que la de libertad" ...
"Considerada desde este nuevo punto de vista, la idea de espontaneidad
es incontestablemente mas simple que la de inercia...
Cada uno de
nosotros tiene, en efecto, el sentimiento inmediato, real 0 ilusorio, de
su libre espontaneidad, sin que la idea de inercia entre para nada en
esa representacion ... " Estos pasajes, relacionados en el pensamiento
del autor con el problema de la libertad, en los cuales se opone la
espontaneidad a la inercia, la espontaneidad de los seres a la inercia
de los seres, se refieren claramente al problema de si los seres dependen
o no totalmente del mundo exterior, si obran ejerciendo una actividad
pro pia 0 si obedecen pasivamente alas fuerzas exteriores: el problema
L. Ahora bien: en seguida (pagina siguiente), viene este otro pasaje:
"Sin embargo, a posteriori, se invocan contra la libertad hechos precisos, los unos fisicos, los otros psicologicos. Ya se alega que nuestras
acciones son necesitadas por nuestros sentimientos, nuestras ideas, y
toda la serie anterior de nuestros estados de conciencia ..." Advierta el
lector el cambio de punto de vista: en los primeros pasajes se trataba
de la independencia del ser con relacion a 10 que no es el (espontaneidad, en oposicion a inercia); ahora, habiendose pasado a pe~sar
no en el ser sino en sus actos ("nuestras acciones"), se considera la
relacion de esos actos nuestros, no solo con relacion a sus antecedentes
exteriores al nosotros (10 que seria asi el mismo problema L', variante
de L), sino con relacion a todos sus antecedentes (puesto que se hace
entrar entre esos antecedentes a "nuestras ideas, nuestros sentimientos
y toda la serie anterior de nuestros estados de conciencia", de manera
que el autor cae, y hace caer al lector, en la confusion entre el problema L y el problema D, al presentar, como 10 hace, esta objecion
como una objecion contra la libertad de que ha hablado antes. La
confusion, el cambio del punto de vista ocurren justamente como 10
explique en el parrafo 5, y si yo mismo hubiera deseado arreglar ad-hoc
un ejemplo, no 10 hubiera ideado mejor que este.
Conviene aclarar un punto. El hecho de que un autor, al tratar
principal 0 incidentalmente cuestiones de "libertad", "detcrmina-

�razon
a ella
aqui
I procierta
llega

1"...
~idad
o de
[), de
la en
iento
Ie la
~rcla
lden
idad
ema
aje:

pre,tras
s, y

ael
aba
uta·
Isar
I

la

Ites

nte

cion", etc., comet a confusiones, no significa que esos pasajes no tengan
valor: pueden tener muchisimo: 10 que hayes que la confusion, 0 daiia
la justeza del analisis, 0 Ie impide lIegar a la profundidad que hubiera
podido alcanzar, 0 conduce al autor a sostener opiniones erroneas
o exageradas por una consecuencia mal entendida (por ejemplo:
cuando el partidario de cierta solucion de uno de los problemas se
cree obligado a sostener opiniones que son solucion de otro problema,
distinto, pero que eI cree que son la solucion del mismo problema),
0, tambien, muestra entre los autores 0 entre las opiniones discrepancias
o coincidencias que no son mas que aparentes, etc., etc. Como ejemplo,
ademas de tantos de los citados, puede verse el pasaje del libro que
empieza en la pagina 112 y continua hasta la 115: es un analisis del
problema de las relaciones entre el cuerpo y el espiritu, desde el punto
de vista de la dependencia 0 independencia del segundo con respecto
al primero (problema @) ; pero ese analisis esta todo enturbiado por
ambigiiedades y asociaciones de los otros problemas.
De la pagina 116: "Pero nada dice que el estudio de los fenomenos. .. nerviosos... no nos revelara...
alguna energia de un genero nuevo que se distinga de las otras dos (]a cinetica y la potencial)
en que ya no se preste al calculo" y, en seguida: "quedaria solamente
entendido (en el caso del descubrimiento anterior) que los sistemas
conservativos no son los unicos sistemas posibles" ... Ahora bien: ante
todo, podria un sistema no ser conservativo, no serlo en el sentido de
que en el se creara fuerza, y, sin embargo, esta fuerza podria prestarse
al calculo, 0 a alguna forma de prevision, por 10 menos en teoria. En
otros terminos: para postular la creacion de energia, el comienzo de
accion, 0 algo analogo, podria no ser en rigor necesario postular la
imprevisibilidad; esta cuestion, sin embargo, es delicada, y se tratara
a su tiempo: 10 que he querido seiialar en cuanto a ese primer punto,
es la faha de una reserva, la faha de una sospecha de que pudieran
no ser equivalentes esas dos formas del D; pero, sobre todo, y esto
es 10 mas interesante, he querido mostrar como el autor. cuando supone
que la conciencia agrega fuerza a las del cuerpo, se siente obligado
a suponer que esa fuerza agregada ha de ser de naturaleza incalculable
(10 que, en su pensamiento, supone imprevisible; alin cuando el ultimo termino es logicamente mas extenso); y esa suposicion no es
forzosa. Hay, pues, confusion del @ con el D.
Citemos ahora algunos pasajes en que el autor cnunCla claramente, consider andolo como el problema, un problema determinado,

�y otros pasajes en que enuncie tambien claramente otros problemas
distintos considerandolos tambien como el mismo problema.
Pagina 121: "Los deterministas se apoderaran de este argumento:
el prueba, en efecto, que nosotros sufrimos a veces de una manera
irresistible la influencia de una voluntad extrafia": clarisimamente el
problema L @, sobre la dependencia 0 independencia del hombre con
respecto al mundo exterior.
Pagina 131: "En resumen: somos lib res, cuando nuestros actos
emanan de nuestra personalidad entera". " (sentido del mismo problema L).
Pagina 132: "En una palabra: si se conviene en llamar libre a todo
acto que emana del yo" ... (mismo problema).
Pero, en la pagina siguiente (y entendiendo tratar siempre el
mismo problema; declarandolo expresamente; estableciendo la oposicion de las dos tesis: "La tesis de la libertad...
Pero el determinismo "los adversarios del determinismo no hesitan en seguirlos en ese
mismo terreno y en introducir en su definicion del acto libre ... "
" ... el error fundamental del determinismo y la ilusion de sus adversarios"), en la pagina siguiente, decia, cita pasajes de Stuart Mill, y
escribe el otros que se refieren no ya a la independencia del hombre
con respecto a 10 que no es el, sino a la previsibilidad 0 imprevisi- ••
bilidad, a la posibilidad en uno solo 0 en mas de un sentido, de los
actos del hombre ( D). Veanse esos pasajes: aqui transcribire solo
los del autor mismo: " ... los defensores de la libertad (siempre como
si fuera la misma cuestion) ... afirman que, cuando cumplimos una
aceion libremente, alguna otra accion hubiera sido igualmente posible.
Invocan a este respecto el testimonio de la conciencia, la cual nos hace
sentir (saisir), ademas del acto mismo, el poder de optar por el partido contrario. A la inversa, el determinismo pretende que, dados
ciertos antecedentes, una sola accion resultante era posible". "La ar·
gumentacion de los primeros implica, en efecto, que a antecedentes
dados corresponde un solo acto posible; los partidarios del libre arbitrio suponen, al contrario ... "; y sigue la conocida discusion, originalisima, de este problema de la ambigiiedad de los posibles.
Esa discusion (sobre la cual se haran algunas reflexiones en otra
parte de este libro) esta impurificada por los cambios de puntos de
vista (el de los seres y el impersonal de los actos) de que se trato
en el parrafo 4 y siguientes. Vease, por ejemplo, este parrafo: "Para
fijar las ideas, imaginemos un personaje llamado a tomar una decision
aparentemente libre en circunstancias graves: Ie llamaremos Pedro.

�La cuestlOn es saber si un filosofo Pablo, que VIVIera en la mlsma
epoca que Pedro, 0, si -se quiere, varios siglos antes, hubiera po dido,
conociendo todas las condiciones en que Pedro obra, predecir con
certeza la eleccion que Pedro ha hecho". Fijese bien ellector en estas
palabras: "conociendo todas [as condiciones en que Pedro obra" (I) ;
habria que agregar, conociendo a Pedro, si se quiere tratar el problema
de la posibilidad de los actos en uno solo 0 en mas de un senti do ;
pues, si se dan solamente las condiciones en que Pedro obra, no se
trata de la determinacion de los actos de Pedro pOl' todos sus antecedentes, sino de la determinacion de los actos de Pedro pOl' una parte
de sus antecedentes, esto es, pOl' los que no son Pedro, 0 no estan en
Pedro; pOl' 10 menos, asi es como sera pensada, 0 asi habra tendencia
a pensar la cuestion, pOl' el hecho de tomarse a Pedro como sujeto;
de aqui la ambigiiedad entre el L', que no es mas que un L enunciado
a proposito de los actos, y el D que el autor se propone discutir. Ciertamente, cuando indicamos la necesidad de estas distinciones (§ § ci·
tados), no se sentia su importancia, tan element ales parecian; result a
ahora que, pOl' falta de elIas, trabajan en falso hasta las mas altas
y admirables inteligencias.
Pagina 167: "Se llama libertad la relacion del yo concreto al
acto que ejecuta (sentido correspondiente al L@). Esa relacion es
indefinible, precisamente porque nosotros somos libres (nosotros: id)"
" ... se ve la espontaneidad resolverse en inercia (sigue el L) y la Iibertad en necesidad"; este ultimo termino ya sugiere el D, al cual se
pasa inmediatamente en este otro pasaje: "l Se definira en efecto, el
acto libre, diciendo de este acto, una vez cumplido, que hubiera podido no serlo ?".
EI libro termina estableciendo esto: "el problema de la lihertad
ha nacido, pues, de un mal entendido". La demostracion del autor,
sea cual sea su valor, se relaciona solo con el problema D, en especial
con el D L!1; no con otros problemas que, en el curso del libro, han
sido englobados con el.
Podria citar, con el mismo proposito de mostrar confusiones, pasajes de la otra obra de Bergson, Materia y memoria, en la cual
aparece desempeiiando un papel importantisimo la cuestion de la
retroaccion; pero, como he dicho, reservo un lugar en este libro para
el examen detenido de las ideas de este autor en cuanto se relacionan
con los problemas de la libertad.

�§ 48. Terminare este capitulo citando algunos pasajes de dos
importantes obras modernas que tratan sobre estas cuestiones.
De la obra de E. Boutroux, De La contingence
des Lois de La nature: "La creacion del hombre, ser consciente, no se explica, pues, pOl'
el solo juego de las leyes fisicas y fisiologicas. Su existencia y sus actos
imponen a la naturaleza modificaciones de que ella misma no puede
dar cuenta, y que aparecen como contingentes si nos colocamos en el
punto de vista del mundo fisico y del mundo fisiologico. l Que importa
al hombre, sin embargo disponer mas 0 menos de las cosas, si vuelve
a encontrar la fatalidad dentro de si, si sus sentimientos, sus ideas,
sus relaciones, su vida intima, en una palabra, son gobernados pOl' una
ley especial que los determina de una manera necesaria? La independencia del mundo pensante con relacion a los mundos inferiores,
lpuede alcanzar al individuo, si todos sus actos son implicados fatalmente en el sistema de los hechos psicologicos; si, con relacion a ese
sistema, no es el mas que una gota de agua arrastrada pOl' un torrente
irresistible?" (1). Magma ambiguo e inanalizahle, en que los distintos
problemas, 0 las soluciones de esos problemas, 0 los sentidos de los
terminos, aparecen, en algunos casos, confundidos, y, en otros, mal
relacionados entre si, esto es: ilegitimamente asimilados 0 ilegitimamente opuestos debido a la polarizacion tradicional de las ideas sobre
esas cuestiones; pOl' ejemplo, cuando, despues de establecerse (rnuy.
confusamente) la solucion libertista del @ (no explicabilidad del
"ser consciente" pOl' "el solo juego de las leyes fisicas y fisiologicas"),
se dice que el hombre "vuelve a encontrar la fatalidad dentro de si".
despues de haberse hecho intervenir tambien la contingencia; ideas
ambas, la de la fatalidad y la de contingencia, que corresponden
al D L!1, asi como corresponde al D ill la de determinacion necesaria,
que tambien aparece. En seguida, inmediatamente, se habla de "independencia" del mundo pensante (parece nuevamente un sentido
del L), y se afirma que ella no importa al individuo si los actos de
este son "implicados fatalmente en el sistema de los hechos psico·
logicos" (sentido del D), y, como una suposicion equiva.lente de esta
ultima, se da esta otra: "si... no es el mas que una gota de agua
arrastrada pOl' un torrente irresistible" (la solucion inertista del
L (8), ahora!).
"Parece, pues, que sea forzoso renunciar a toda contingencia (2)
en el orden de los fenomenos del alma, si se admite de una manera
(1)
(2)

Dcuxiemc
edition.
Pagina 112.

Paris,

Alcan,

1895, pa~ina

112.

�ues, por
us actos
) puede
)S en el
importa
l vuelve
s ideas,
por una
Ildepen'eriores,
IS fataln a ese
orrente
.istintos
de los
)s, mal
:gitimas sobre
~ (muy
lad del
~ica8"),
de si".
; ideas
ponden
~esaria,
~e "insentido
~tos de
psico~e esta
e agua
,ta del

absoluta la ley de la conservaClOn de la energia. .. (esto ultimo tiene
que ver con el D, con la relacion de los actos a sus antecedentes, y
podria adelantarse aqui que admitir la verdad de la ley de la conservacion de la energia, obligaria, parece, a admitir la determinacion
necesaria de los hechos por sus antecedentes, pero que la reciproca
no seria verdadera, pues aun no conservandose la misma, la energia,
o no teniendo senti do esa ley, podrian los hechos ser determinados
por sus antecedentes, como tambien ser posibles en un sentido solo;
claro es, esto no hay que decirlo, que podrian no serlo) ...
" ... Ella no es tampoco (la ley de conservacion) un juicio sintetico a priori, puesto que la tendencia del hombres es, al contrario,
a creer que dispone de sus actos" (1). Lo que he subrayado es notable:
la solucion libertista del L@, aparece ahora substituyendo en el razonamiento a la contingencia, 0 sea a la solucion indeterminista del D),
y aparece tambien como contraria a la ley de la conservacion de la
energia.
En la pagina 123 aparecen los dos espurios: "A despecho de las
apariencias, un individuo, una nacion, el hombre, en fin, no es nunca
completamente esclavo de su caracter".
"En la resolucion que sigue a la consideracion de los motivos,
hay algo mas que los motivos: el consentimiento de la voluntad dado
a tal motivo con preferencia a tal otro. EI motivo no es, pues, la causa
completa del acto. l Es por 10 menos su razon suficiente? Ciertamente
que es siempre el motivo mas fuerte el que triunfa, pero porque se da,
apres coup, ese epiteto precisamente al motivo elegido por la voluntad.
Quedaria por probar que la voluntad elige siempre el motivo que
por si mismo ejercia de antemano sobre el alma la influencia mas
fuerte. Ahora bien: lno sucede que la voluntad convierte practicamente en preponderante a un motivo que teoricamente no era la resultante de las fuerzas que solicitaban el alma ?". 5i bien se habla de
actos, es evidente que el que prepondera en el pensamiento del autor
es el punto de vista personalizante; se trata de la dependencia de los
actos de cierto sujeto con relacion a 10 que no es el (not~se como
ese sujeto es unas veces "la voluntad" y otras "el alma") ; seria, pues,
un problema: L', predominantemente el L'@: pero, en el espiritu
del autor, ese problema esta confundido con el D, y 10 prueba acabadamente el transito inmediato de aquel problema a este; en efecto:
la demostracion continua por una alusion al principio de causalidad,
a proposito del cual se pregunta si "admite alguna contingencia", y

�nuestro pensamiento se encuentra de lleno en el problema de la
determinacion de los actos voluntarios con relacion a todos sus antecedentes, en favor de cuya solucion negativa 0 indeterminist a se habia
producido ilegitimamente un estado mental favorable por la consideracion del problema de la determinacion de los actos de la voluntad
con relacion a 10 que no es la voluntad, confundiendose la solucion
negativa de este con la de aqueI.
Esta confusion continua en las paginas siguientes; por ejemplo,
en la 125: " ... ella (la voluntad) puede despertarse y obrar; puede
luchar contra las pasiones mas fuertes ... etc."; y, 'unas lineas mas
abajo: "Si la produccion de determinaciones voluntarias es el orden
de fenomenos psico16gicos en que se manifiesta mejor la contingencia ... ".
Se dice, en la pagma 129: "Si es asi, hay el derecho de admitir
que los fenomenos psicologicos no son absolutamente determinados,
sino que encierran (recident), bajo las uniformidades de sucesion que
ofrecen todavia al observador, una contingencia radical", concluyendo
sobre el problema D. En la pagina siguiente, se sigue hablando de
"fatalidad absoluta" y de "contingencia"; pero se dice tambien, como
afirmando la misma cosa con otros terminos: " ... a mas que todos los
otros seres, la persona human a tiene una existencia propia, es por
si misma su mundo (est it elle meme son monde), puede obrar s!n
ser forzada a hacer entrar sus actos en un sistema' que la ultrapasa",
y este es un senti do del otro problema.
Concluire sefialando los dos primeros parrafos de la conclusion (1),
donde se hace una historia del problema en un estado mental de
confusion completa. "Cuando, en la antigua Grecia, el hombre adquirio conciencia de si mismo y reflexiono sobre su condicion, se creyo
el juguete de una potencia exterior (ideas del L(8)), impenetrable
(vaga idea del D, en cuanto "impenetrable" se refiera a inteligible,
como explicable por sus antecedentes 0 como previsible) e irresistible
(L (8)), que llamo el Destino (como el destino se relaciona con la
"fatalidad" dc los actos futuros, estas son ideas del D, y persisten las
del L por cuanto se piensa en ese destino como en algo exterior al
hombre, que fuerza al hombre. Todo esto se confundia, entonces, en
el estado mental que el autor atribuye a los griegos, el cual, en cuanto
a la no distincion de las dos cuestiones, es igualmente el suyo propio) . .. Se sorprendio de haber aceptado sin examen ese yugo vergonzoso. Probo substraerse a el, romperlo, y, en efecto, 10 rompio.

�nplo,
me de
mas
Irden
'ntinmitir
ados,
que
endo
o de
:omo
S

los
pOl

. sin
lsa",
(1),
I de
qui:eyo
Ible
ble,
ible
I la
las
. al

Ya no fue el mundo el que Ie dicto leyes; fue eI el que dicto leyes
al mundo. Adquirio conciencia de su libertad (L @). Pero pronto
desperto en eI una nueva inquietud. lBastaba en efecto que fuel'a
libre con relacion al mundo exterior para ser efectivamente libre?
No sentia en si movimientos impetuosos, fuerzas irresistibles...
(en
este momento no debemos decir que el autor confunde, aunque conserva el mismo termino libre en sentidos diferentes; pero he aqui cmil
pasa a ser en seguida su estado mental) : Ausente del mundo exterior
(la potencia soberana de que el hombre dependia), lresidia ella en
8i mismo? l Era el esclavo de sus pasiones, de sus ideas, de su naturaleza? (Aqui se piensa al hombre en relacion pOl' una parte con
sus pasiones y sus ideas, pOl' otra con su naturaleza; en el primer sentido, ya no es el L @, sino un L ©, y ya no se trata de la libertad del
hombre con respecto al mundo exterior, sino de la libertad de una
parte 0 aspecto del espiritu con relaci6n a 10 que no es ella, estando
las pasiones e ideas en ese no-sujeto; en el otro sentido, decir que e]
hombre es 0 no es esclavo de su naturaleza, 0 no significa nada, 0
significaria que los actos del hombre derivan 0 no de la naturaleza
de este: completa confusion en todo eso). lLa fatalidad volvia a posesionarse de el ... ? Ahora se trata de la fatalidad, y las asociaciones
del D se confunden mas con las del L (8) y las del L©, en esa niebla
mental inanalizable .
§ 49. Siento la necesidad de terminal', pOl' 10 que me limit are
ados 0 tres citas de La Lib€'rte et le Determinisme de Fouillee (1), a
cuya doctrina, pOl' 10 demas, reservo en esta obra especial estudio.
He aqui el planteamiento inicial (2) : "EI problema es el siguiente:
Encontrar en las leyes mismas de nuestra dependencia (nuestra dependencia: el problema L @, cuya solucion negativa se postula) 10
que suple practicamente a nuestra independencia (mismo problema)
y produce en nosotros el sentimiento practico de ella; producir asi en
el seno mismo de la necesidad (otra cuestion: el problema D, confundido con el anterior) un progreso hacia la libertad" (de manera
que libertad es concebida como oponiendose tanto a dependencia como
a necesidad: ya la confusion esta establecida: persistira en todo el
libro). EI parrafo siguiente empieza asi: "Lo que el determinismo
encierra de mas solido y de verdaderamente cientifico, es la explicacion de los actos pOl' su relacion con (sous le rapport de) sus antecedentes cronologicos (el determinismo
queda concebido como una
(l)
(2)

Troisieme
edition,
Paginas 1 y 2.

Paris,

Alean,

1890.

�tesis que se opone a la de la libertad, y por la cual se sostiene a la
vez, y como cosas identicas 0 no separables, la depedencia del hombre
y la necesidad. Y el lector ha podido perfectamente notar, por esta
sola y breve cita, como la confusion que hay en el espiritu del autor,
10 ha llevado a postular la dependencia del hombre, porque, en su
calidad de determinista, cree en la determinacion de los actos por
sus antecedentes, y no distingue determinacion de Ios aetos de dependencia de Ios seres), de sus motivos y de sus moviles". Aparece la
cuestion de los motivos, todavia, por consolidar la confusion.
En esas piiginas iniciales, emprende Fouillee el aniilisis de la idea
de posibilidad, discute sobre la posibilidad de los contrarios, a proposito de ese mismo "problema" que se relacionaba con la dependencia; y ademiis, postula tiicitamente la accion de la conciencia sobre
10 material,
0 sea la solucion afirmativa
del .@ (1), sin discutir
propiamente ni establecer naturalmente la relacion de cada una de
sus soluciones con las de los otros.
En todo el libro (y sin perjuicio del valor de tantos aniilisis y
discusiones) persisten la alternancia 0 la confusion de los sentidos.
Ejemplo: En la piigina 35, el problema es el L: "Segun los partidarios
de la libertad, potencia exenta de constreiiimiento (contrainte) ... "
" ... obramos siempre hajo la idea...
de un poder que nos atribuimos. .. de una independencia de que dotamos a nuestra naturaleza
interior ... frente al exterior". Pero, justamente en los piirrafos anteriores, discutia sobre la ambigiiedad de los posibles, a proposito de
los contratantes que cumpliriin 0 no cumpliriin sus contratos. "En la
hipotesis de la libertad, es cierto, no estamos seguros de que el contratante cumplirii efectivamente el contrato ... "
Pero tal vez ningun piirrafo seria tan adecuado como este, de la
piigina 230: "La voluntad (se toma por sujeto la voluntad: ideas del
L@ 0 del L'@) no puede realizar el ideal del acto libre (acto libre:
veanse, en el § 5, las significaciones que puede tener esta expresion)
sin pasar por tres momentos ... Si por hipotesis, consideramos el yo
antes de que haya producido ningun acto bajo la idea de la libertad
(como en los niiios) (2), 10 encontramos determinado principalmente
por el exterior y por 10 que no viene de si mismo (esta idea del yo
como dependiente de 10 exterior a el, es la solucion negativa del L @;
pero no se emplea la palabra dependiente sino la palabra determinado,
(1)

Como

puede

verse

en el parraIo
3.
autor.

l'etat abstrait ... », en Ia pagina
(2)

Ese parentesis

es del

que

empieza:

«Cette

possibilite

ne reste

pas

Ii

�10 que trae confusion con el D. Veanse, en el § 6, las acepciones posibles de la expresion seres deter,minados); es todo entero esclavo de
la conformacion del cerebro {ahora es (ill el, confundido con todos
los anteriores, y sin que se sospechen siquiera las distinciones necesarias ni el relacionamiento justo de las soluciones del uno con las
soluciones de los otros). Es ese el primer momento, en que las determinaciones del yo inteligente (no de todo el yo, sino del yo inteligente:
un
especial) son presupuestas (posees) por fuerzas extranas (solucion negativa de ese
en formula L') herencia (ahora, complicaciones enormes por la cuestion de la retroaccion que aparece con ese
termino; efectivamente: es complicado decir si son extrafias, y en que
sentido, las peculiaridades que vienen a un ser por herencia pero que,
en el mO,mento de la "determinacion", estan en el, son el. Se comprende, pues, que no se pueda pensar, si 10 relativo a la retroaccion
no se aclara), medio, excitaciones del exterior (ahora ya volvemos a
estar en el L@, sin retroaccion), -mas bien que no los presupone
(pose) y no los afirma el mismo en su conciencia. Su actividad no se
ha ejercido todavia sino por reacciones puramente reflejas (no reflexivas) (el parentesis del autor confunde mas todavia), en razon compuesta de las acciones del exterior y de las fuerzas enmagasinadas en
el sistema nervioso. (Ra vuelto el @). Esas reacciones reflejas eran
como la traduccion exacta de 10 de afuera por 10 de adentro, de 10
fisico por 10 mental {sigue el mismo (ill, que se da por resuelto, en
cse caso, por la negativa, 0 sea por la no libertad de la conciencia
con respecto al cuerpo, sin base alguna para hacer la afirmacion, y
sin percibir ni establecer, como ya se dijo, las justas relaciones de
este problema y de sus soluciones con los otros problemas y sus soluciones). No era, sin embargo, una completa fatalidad (D) es decir una
completa pasividad (L)", i" ...es decir ... "!

©

©

§ 50. Y con eso ya alcanza para sentir cuan imperiosamente
se impone repensar la cuestion. Racer nuevos argumentos, descubrir
aspectos nuevos, es necesidad secundaria al lado de la esencial de
deshacer las confusiones para poder apreciar y utilizar la obra intelectual de riqueza incomparable que atraida por estos hermosos y vitales
proble,mas, ha realizado la inteligencia humana.
Ya se entreve como esa confusion utiliza una parte del trabajo
intelectual; como conduce al error, llevandonos continuamente a concluir sobre una cosa cuando hemos empezado a razonar sobre otra
distinta; a sostener 0 a combatir una tesis porque creemos deber sostener 0 combatir otra y no comprendemos con claridad ni la diferencia

�ni las relaciones logicas de ambos; y como "la cuestion" tiene infinitas
relaciones, y es vital y omnipresente: es como un inmenso iman que,
extendido a 10 largo de la filosofia, la polariza toda. Por esa polarizacion viciosa esta falseada la relacion entre las filosofias y entre los
filosofos. No puedo resistir a la tentacion de anticipar un ejemplo,
de autores de los que he citado ya: Schopenhauer es un gran defensor
del "determinismo"; Bergson es un gran defensor de "la libertad";
cuando leemos sus libros, los pensamos en oposicion; y, en efecto, sobre
algunos problemas, por ejemplo, sobre el de la ambigiiedad de los
posibles, hay verdadera oposicion, sosteniendo el uno la posibilidad
en un solo sentido, e inclinandose el otro a la ambigiiedad, aunque la
doctrina que procura probar mas expresamente es la de que el problema esta mal planteado y no tiene sentido. Pero sobre el problema
de la libertad del hombre, seria mas bien interesante comparar sus
opiniones y su lenguaje: no solo la aplicacion del operari sequitur esse,
y multitud de frases como esta: "nuestra causalidad inmediata y ...
nuestro poder personal gracias a los cuales las acciones que nosotros
hacemos son verdaderamente nuestras", del libro del filosofo "determinista", podrian pasar, y reciprocamente, al del filOsofo "libre-arbitrista" que escribe estas otras: "un acto libre; puesto que el yo solo
habra sido su autor, puesto que el expresara el yo todo entero" y que
compara el acto libre produciendose en el yo al fruto que se desprende
del arbol, -sino que seria interesante estudiar hasta que punto e]
estupendo analisis del filosofo de hoy a proposito de la retroacci' ,
cuando describe como la conciencia organiza el pasado en el presente
("ella prolonga el pasado en el presente, porque nuestra accion dispondra del porvenir en la exacta proporcion en que nuestra percepcion, grossie por la memoria, habra contraido el pasado. Responde a
una accion sufrida, por una reaccion inmediata ... he aqui la ley fundamental de la materia. .. Si hay acciones libres, 0 al menos parcialmente indeterminadas, ellas no pueden pertenecer mas que a seres
cap aces de fijar, de loin en loin, el devenir sobre el cual su propio
devenir se aplica, de solidificarlo en momentos distintos, de condensar
asi su materia y, asimilandosela, de digerirla en movimientos de reaccion que pasaran a traves de las mallas de la necesidad natural. .. La
independencia de su accion sobre la materia ambiente ... ") (l) hasta
que punto ese analisis, digo, no es mas que el magnifico acabamiento
de 10 que queria pensar el filosofo de ayer, cuando en la primera frase

�que cite, agregaba el adjetivo que yo he subrayado: "inmediata", y
cuando escribia otras como esta: "Pero esta libertad. .. nos substrae
a la contrainte de los objetos presentes, y ... nos vuelve superiores
a los animales" (I).
Por oposiciones ficticias, la humanidad se cree obligada a elegir,
a abandonar una cosa para poder conservar otra, no solo en los casos
en que realmente 10 imp one la logica, sino en otros, muchi~imos, en
que no es asi; y en ninguna cuestion como en la presente, esta tan
humana tendencia a tomar 10 complementario por contradictorio se
manifiesta falsamente exagerada, debido a la polarizacion histOrica.
Yes, en estos casos, un descubrimiento inesperado y feliz, descubrir
que no estabamos obligados a abandonar una parte tan considerable
como creimos del tesoro intelectual que nos fue legado.
No al objeto, pues, de decir cosas nuevas, que seran escasas y
pobres, sino al de mostrar, con un esbozo rudimentario, la fecundidad
de un trabajo que es necesario que mejores espiritus realicen, responden los siguientes incompletos analisis.

Esta obra fue completada por conferencias verbales, que no se tomaron taquigraficamente. Naturalmente,
dada la epoca en que fue escrita, todos los ejemplos
han quedado anticuados.
Pero las distinciones
fundamentales
que alli se hacen,
no se han tenido en cuenta en la Filosofia y en la Ciencia, 10 que hace persistir
las mismas confusiones, como 10 muestra, para tomar un ejemplo altisimo, el libro
de Planck "A donde va la Ciencia", en el cual se sigue oponiendo determinismo
o causalidad, a "libre albedrio", como si se tratara del mismo problema, y como
si existiera esa oposicion...
(Por ej.: Capitulo "Causalidad y libre albedrio").
En cuanto a los descubrimientos
de la ciencia de este 5iglo, 10 que han hecho
es multiplicar
libertades -en
el sentido de no dependencia: electrones y todas
las demas entidades que se mueven dentro del atomoy multiplicar
la imprevisibilidad priictica, sin que esto se relacione con el indeterminismo, 0 sea con la
admisibilidad
0 no admisibilidad
metafisica de la categoria de posibilidad.
Indeterminacion
e incertidumbre
son dos nociones; y a proposito, p. ej., del principio
de incertidumbre de Heisenberg, podria verse mi conferencia "Transcendentaliza·
ciones matematicas ilegitimas", publicada por la Facultad de Filosofia y Letras de
Buenos Aires en 1940.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="374">
                <text>Los problemas de la libertad</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="375">
                <text>Es difícil analizar con justeza en filosofía, sin estar familiarizado, al menos instintivamente, con ciertos hechos que se observan muy a menudo cuando se sigue la evolución de los problemas. Esos hechos podrían dar tema a un estudio muy fecundo para la critica filosófica. Limitado por el objeto especial de este libro, citare solamente algunos de ellos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="376">
                <text>VAZ FERREIRA, Carlos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="377">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República.  Montevideo : FHC, UR , 1947, Año I, Nº 1 : p. 39-125&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="378">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="380">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="382">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="418">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39">
        <name>CARLOS VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="7">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="119" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="186">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/6867a1ecbdccc1a7158e245114500a3a.PDF</src>
        <authentication>9db2b24577a90a3df264752ecd1e3125</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1140">
                    <text>"68

— Z—
o"N 'I 5V

H

BI

aaqos sauoisnpuoo jaoa^qBjsa aanaojd anb na SBpuaaajuoa ap ai-ias
eun ajaip 'Bjpajtp Bjsa na 'apjBj sej^ -oub asa na BpBoi^qnd anj '¿061
e saJoijajuB soné bo^ na B^ijasa 'oaqji asa ap ajjed Bjauíod ^j
iiu v¿vd saumsnjoiioQ

ti) tiPa'l-l9Cfí1 Z 3P stnuajqouj

•bjjoso[ij b| ajdmais opeao^epj Bq o[ b{[9 uoo ^ '¡ejom b¡
uod BuopBpj as sand 'oAUB^noads^ dbj opuoj p ua sa ou 'BBuiap O[
jod 'anb ^ 'opsjBjj aq o^ub^ anb o^anse un ajqos sauoisn^ouo^ jBpunj
jaqap opjaja aq 'BjpajBa iin b J3a^oa j^juajuí ^B 'oaad íajuefainas suia}
un aaqos SBtauajajuoa jrauai ap UBq a^uauíssozaoj anb o^oejjsqB tib^
jajaBjBa p jod 'ubSio ara anb so^ b ud(nasip jipad ap pepisa^an b^
o^uais a^uaniBJapBpjaA 'aoas Bjatuiad B[ b ojaadsaj uoa 'ejoqy
• • - go^iSoSBpad 'sa^Bpos 'soaijosojij SBmaj soun[B
aiqos sanoixa^jaj 'saijas sop sesa uoo opuBUjaj^B o 'sandsap lj^
•so¡duiafa eonn^[e ap namexa Á 'ojoadsa^ pj sa^jau
•a3 sauopBjapisuo^ '^pipnfjad o open^ap^ui sa anb na sos^a A '^i^n
A opBnaapB sa oajduia ns anb na sobeo :s}saj eo[ ajqos ai jas bjjq
•jBuiuuaj nis opanb anb 'Buiaj asa ajqos bjui Bjqo Bn^puB bou b p^uij
ap isb uBiJiAj^g 'omsrainuaiap jap so[ A pB^aaqif b^ ap sBuia^qojd boj
ajqos soipnisa sim ap sauoisnpuoa sb^ 'a^qísod Baija^uis sbcu bjou
-em b¡ ap 'jiransaj ajsjn^ojd anb na SBpnajajnoa ap auas
-rana opand is— oub a^sa ap SBpuajajuoa sbj ap BiuBjSoad

A sapoptwnung ap pojjnonj d; ap jojdsjiq X,
o¡ ap popisiaaiufi o; ap
ja jod s^povninuoid

pp i peii^qr^ ts\ ^p
so^ ^jqos s^uoisnpuo^) ^
zva soivvj

�aquellos problemas, y la solución de los que la admitían; pero esas
conferencias no fueron taquigrafiadas. De todos modos, los adelan
tos y cambios de la ciencia (muy especialmente de la Físico-Quími
ca) harían hoy anticuados los ejemplos que entonces utilicé, como
lo son, con razón mayor, los del libro primitivo. Pero, en cambio,
los problemas que fueron planteados en él, la enunciación de ellos,
las distinciones establecidas y el esclarecimiento de las confusiones,
a veces groseras, a veces más sutiles, en que la filosofía y la ciencia
siempre han caído al plantearlos o discutirlos: todo aquello, no sólo
me sigue pareciendo verdadero, sino que no he encontrado autores
posteriores que escapen a las mismas confusiones. Como recordará
quien pueda haber leído aquel libro, la mayor y fundamental de
esas confusiones era oponer "libertad" y "determinismo" como si
fueran soluciones opuestas de un mismo problema general, siendo así
que, como yo pude establecerlo, se trata de dos órdenes de proble
mas: los problemas de libertad, que se refieren a seres (dependencia
o independencia de un ser con respecto a lo que no es él: casos diver
sos, complicaciones, y solución positiva de los fundamentales de estos
problemas), y, problemas diferentes, les de determinismo e indeter
minismo, que se refieren, no a seres, sino a actos, o a hechos, o a
fenómenos, o a momentos de devenir...; hasta la enunciación es
aquí difícil, y la solución tal vez imposible; pero siempre problemas
que son diferentes de los primeros, y cuya dificultad no afecta la
solución, a veces fácil, de los problemas de libertad propiamente
dichos. (De paso, debo acusarme a mí mismo por haber titulado mal
mi libro, que en verdad debió llamarse "Los problemas de la liber
tad y los del determinismo", puesto que lo principal era distinguir
los...). Establecido todo lo anterior, empezaré por recordar cuáles
son algunos de los problemas que deben ser distinguidos. (Aquí re
cordaré, simplísticamente, lo esencial; para las distinciones, precisio
nes y... complicaciones, como no puedo aquí resumir el libro, no
tengo más remedio que referirme a él).

ante todo, plantearse para cualquier ser o ente: para seres inorgáni
cos; para organismos; dentro de éstos, muy especialmente, o con
especial interés, para el hombre; y, todavía, dentro del hombre, para
la conciencia o el espíritu con relación al cuerpo; y, dentro del espí
ritu, para una parte de él con relación al resto de él: p. ej.: abstrac
tamente, para una llamada "facultad", la voluntad, con relación a lo
que no es ella (literalmente, problema del "libre albedrío"), o, más
concretamente, para una parte del espíritu, la más personal (por más
honda o más permanente o fija), con respecto a lo que no es ella.
En estos dos últimos casos, lo que no es ese aspecto o manifestación
del espíritu, comprende el mundo exterior al sujeto, más una parte
del mismo espíritu...
Ahora, en el libro referido, yo indicaba algo que complica mucho
esos problemas de libertad, y es que, al considerar un ser o ente, se
lo puede tomar únicamente tal como es en ese momento, o bien con
siderar, además, lo que él ha sido: Un problema de libertad de un ser
se puede plantear considerando sólo el momento actual, o conside
rando su pasado, con menor o mayor "retroacción". Esta consideración
de retroacción hace que hayamos de dejar de considerar independien
tes a muchos seres inorgánicos que lo serían considerados en momento
presente; si bien, sobre este punto, la ciencia posterior ha venido in
troduciendo salvedades importantes (en el sentido de la no depen
dencia). Pero, en cuanto a entes orgánicos o espirituales, la conside
ración de retroacción no afecta la independencia, pues el problema
se pierde o deja de ser pensable antes de llegar al origen; o, para
hablar con menos oscuridad, los seres orgánicos (más, mientras más
elevados; mucho más, si se trata del hombre) o espirituales (p. ej.:
voluntad o personalidad del hombre), tomados como sujetos, no son
totalmente dependientes con una retroacción mayor que la que pueda
interesar para cualquier problema práctico (o que haya interés inte
lectual o moral en pensar).
Y entonces, si se eliminan las confusiones, ambigüedades y todo
lo demás que en la historia del pensamiento ha complicado los pro
blemas de libertad, resulta que:

El enunciado o fórmula general de los problemas de libertad es
éste: si tal ser depende o no totalmente de lo que no es él. Problema,
repitamos, para seres; y problema de dependencia o independencia.
Ese problema no tiene que ver con problemas relativos a hechos o
actos; pero conviene desde el principio advertir que puede enunciár
selo en una forma en que se nombran actos (diré, en función de actos),
así: si los acto^ de tal ser dependen o no totalmente de lo que ao es
él. Pero éste no es, diremos, más que un enunciado indirecto, pero
equivalente, del mismo problema de seres, por más que pueda contri
buir, y no poco ha contribuido, por cierto, a engendrar y mantenei
confusiones.
Bien: el problema de libertad, o sea de dependencia total o no
dependencia total de un ser con respecto a lo que no es él, puede,

El problema de la libertad del hombre (si el hombre depende o
no totalmente de lo que no es él; fórmula equivalente: si los actes
del hombre dependen o no totalmente de lo que no es el hombre I,
ese problema, se resuelve muy claramente en el sentido afirmativo
o de la libertad.
El problema de si, dentro del espíritu del hombre, la voluntad
depende o no totalmente de lo que no es ella (problema, literalmente,
del libre albedrío) se resuelve en el sentido de la libertad (dentro
de lo que puede haber de vago o incierto en esa consideración de
una "facultad" mental).
Con mayor claridad, el problema más completo de la libertad
de la personalidad, dentro del espíritu, se resuelve en el mismo sen
tido. (Estos dos problemas tienen también su fórmula equivalente en
que se nombran actos: si los actos de la voluntad, si los actos de la
personalidad dependen totalmente de lo que no es ellas).

— 24 —

— 25 —

�ái sajas BJBd :ajua o jas jambjBna BJBd asjBajnBjd 'opoj a^u

— ss —
•(sbjjs 83 on anb oj ap ajuatujBjoj uapuadap pBpijBuosjad
bj ap sojas eo[ is 'psjunjOA bj ap so^as so[ is :sojas nBjqniou as anb
na aju^jBAinba Bjnuuoj ns ñaiquis) uauaij SBiiiajqoad sop sojs^) 'opij
-uas orastuí ^a na aAjansaj a^ 'njiJídsa jap ojjuap 'pBpijBuosjad bj ap
pBjJsqij bj ap ojajdmoa sbui sinajqojd ja 'pspjjsja joábui no[)
•(jBjuaur t(pBj[noBjM buii
ap u^psjapisuoa sea na ojjapui o oSba ap aaqBq apand anb oj ap
oJiuap) p^jjaqij b[ ap oprjuas ja ua aApnsaj as (ojjpaqjB ^qij pp
'ajuaurjBjajij 'Bmajqojd) B¡p sa on anb oj ap ajuainjBjoj ou o apuadap
psjunjoA bj 'ajqiuoq pp njujdsa pp oj)uap '19 ap suiajqojd jg
•pBjjaqij B[ ap o
oaijbuijijb opijuas p na 3juaiuBJBja Ánui aAjansaj as 'Btuajqojd 3sa
'(ajqtuoq ja sa ou anb o[ ap ajuauíjBjoj ou o uapuadap sjqinoq pp
S3]3B so{ is : ajuajBAinba Bjnuuoj; íja sa ou anb o[ ap ajuauíjBjoj ou
o apuadap aaquioq p is) ajqtuoy jap psjjsqij bj ap suiajqojd jg
:anb sjjnsaj 'psjjsqij ap sBmsjq
-oad so[ opBaijdiuoa Bq ojuaiuiBSuad pp Bijojsiq bj ua anb ssuiap o[
opo} A sapspatühquiB 'sauoisnjuoo sbj ubu:uii[3 as is ^saauoiua j^
•(jBSuad ua ^iotn o jBniaa^
-ajuí saaajuí B^Bq anb o) oopoBjd Braajqojd jambpna BjBd jBsa^a^uí
Bpand anb ^\ anb joáboi nopaeoiiai Bun uoa sajuaipuadap ajuamjBjoj
uos ou 'sojafns onioo eopsuioj '(ajquioq pp pBpyjBuosjad o pBjunpDA
:*fa *d) 8ajBn^iJidsa o (saquioq pp bjbjj as xs 'sbui oqonm ísopBAap
SBrn BBJjuaun 'sbiu) sootubxÍjo sajas so[ 'papijiioso souam uoa JB^qBq
Bjcd 'o íua^ijo p jBáajf ap saiue afqBsuad jas ap BÍap o apjaid as
Biu3[qojd p sand 'Biauapuadaput ^\ BjaajB ou uopaBOjjaj ap upioBj
-apisuoa B[ 'eapniuídsa o sooiub^jo sajua b ojaena na 'oja^ • (Biauap
-uadap ou B[ ap opi^uas p ua) sa^uBiJoduii sap^paAfBS opuapnpojj
-ui opmaA Bq JOijajsod Biauaia b^ 'ojund a^sa ajqos 'uaiq is íajuasajd
ojuainotu ua sopsjapisuoa uBuas o[ anb soaiusájoui sajas soqanni b sa)
-uaipuadapui JBjapisuoa ap jBÍap ap souiB^Bq anb aasq uopaBOjjaj ap
uoiaBjapisuo;) bjs^j '^u^TaaBOJiaj^ joábui o jonam uoa 'opBSBd ns opuBj
-apisuoa o 'pnjaB ojuatuoui ja 0J9S opuBjapisuoa JBajunfd apand as
jas un ap pB}Jaqij ap Bmajqojd u^ :opis m¡ ja anb oj 'SBinapB 'jBjapis
-uoa uoiq o 'oiu^iuoiu ^sa ua sa omoa jb; ajuauisaiun jbuioj apand oj
as 'aiua o jas un JBjaptsuoa jb 'anb sa A 'pBjjaqij ap SBtnajqojd sosa
oqanni saijdaioa anb oSjb BqBaipui oÁ 'opuajaj ojqij ja ua 'BJoqy
• • -n^ijjdsa omsiiu jgp
ajjBd Bun SBín 'ojafns jb jowajxa opunra ja apuajduioa "'mijídsa. jap
uoiaB^sajmBui o o^aadsB asa sa on anb oj 'sosBa somijjn sop sojsa u^
•Bjja sa ou anb oj b ojaadsaj uoa '(bíij o ajuauBinjad sbxu o Bptioq
8bhi jod) jBnosjad sbut bj 'njijjdsa jap ajJBd Bun BjBd 'aiuaoiBiajauoa •
SBtn 'o '(^ojjpaqjB ajqij,, jap Bniajqojd 'ainanijBJaiij) Bjja sa ou anb
oj b uoiasjaj uoa 'pBjunjOA bj 'tipBlinaBi,, BpBniBjj Bun BjBd 'ajuauíBj
-aBJtsqB :*fa *d :ja ap o^saj jb nopBjaj uoa ja ap ajJBd Bun BJBd 'nju
-xdsa jap ojjuap '^ íodjano jb uopBjaj uoa njijjdsa ja o Biauaiauoa bj
BJBd 'ajquioq jap ojjuap 'BiABpoj lÁ íajqiuoq ja bjb¿ 'sajajuí jBiaadsa
uoa o 'aiuaoijBiaadsa Ánva- 'so^sa ap ojjuap ísouisiuBáao BJBd ísoa

'apand 'ja sa on anb oj b ojaadsaj uoa jas un ap jbioj Bpuapuadap
on o jb^oj Biauapnadap ap Bas o 'pBjjaqij ap Braajqojd ja :uaig
•-sauoisnjuoa
lauaiuBín A JBjpua^na b 'ojjaia jod 'opinqwjuoa Bq oaod on A 'amq
-ijjuoa Bpand anb sbiu jod 'sajas ap Buiajqojd otusim jap 'ainajBAinba
ojad 'oja3jipui opBpnnua un anb sbui 'soiuajip 'sa ou ajsa oja^ Éja
sa ou anb oj ap a^uatajBioi ou o uapuadap jas Jbj ap sojas soj is :isb
'(sojaB ap uoiaunj ua '^J}p) sojas uvjqiuou as anb na buxioj buti na ojas
-jBpunua apand anb jijjaAps oidianijd ja apsap auaiAiioa ojad ^ sojas
o soqaaq b soaijbj3J ssuiajqojd noa jaA anb anaij ou smajqoid asg
•Bpuapuadapui o Bpuapuadap ap Btnajqojd A í sajas BJBd 'souiBjídsj
'suiajqoj^ -ja sa ou 3nb oj sp ^jusrajBjoj on o apuadap jas jbj is :ajsa
sa psjjaqij ap sBtnajqojd soj ap jBjaua^ sjnmjoj o opBpnnua jg;

• (ja b ainjijajaj anb oiparaaj sbhi oSusj
ou 'ojqij ja Jiumsaj inbB opand ou ouioa 'sauopBaijdtuoa •••jÍ san
-oíspaad 'sauoputjsip sbj BJBd íjBpuasa oj 'ajuaniBaijsijdrais 'ajBpjoa
-aj inby) •sopmSnijsip jas uaqap snb SBuiajqojd soj ap sonnSjB uos
sajBnD JBpjoasj jod aJBzadraa 'jouajus oj opoj opp^jqBjsg •(•••soj
-jmáuijsip Bja jBdpuwd oj anb ojsand 'ítotn8ininijajap jap soj jC pnj
-jaqij bj ap SBinajqojd so^,, asjBniBjj piqap pspjsA ua anb 'ojqij ira
p3in opBjnjtj jaq^q jod ouisini un b aniJBsnaB oqap 'osBd a(j) "soqaip
ajuaraeidojd pBjjaqij ap SBtnajqojd soj ap 'jpBj saaaA b 'uopnjos
bj BjaajB ou pBjjnaijip ^Xna A 'sojauíijd soj ap sajusjajip uos anb
sBinajqojd ajduiaxs ojad ^ajqísodrai Z3A jbj uopnjos bj A 'jpjjip jnbs
83 nppBpunua bj Bjssq í • • • jiusAap ap sojuaraoni b o 'souainonaj
b o 'soqaaq b o 'sojaB b ouis 'sajas b ou 'uajaipj 38 anb 'ouisiuira
-jajapui 3 ouisiuinijajap ap soj 'eajuajajip SBinajqojd '^ '(SBuiajqojd
sojs3 ap sajBjusuiBpunj soj ap BAijieod u^pnjos A 'sauopBaijdraoa 'sos
-j3Aip sossa :ja sa ou anb oj s ojaadsaj uoa Jas un ap BpuapuadapuT o
Bpuapuadap) sajas b najaijaj as anb 'psjjaqij ap SBinajqojd soj :sbui
-sjqojd sp ssuspjo sop sp bjbjj 38 'ojjaaajqBjsa apnd oíC ouioa 'snb
I3B opusis 'jBjaua^ Buiajqojd ora^iui un ap SBjsando ssuopnjos uBJ3n^
¡8 oraoa ttomsiuiuij3jap,, A t4pBjj3qijM jauodo bjs sauotsnjuoa sssa
ap jBjuauíBpunj jC jo^boi bj 'ojqij janbs opiaj j^qsq Bpand uainb
BJBpjoaaj orao^ -sauoisnjuoa sbuisuu sbj b uadsasa snb sajoijajsod
sajojns opBjjuoana aq on anb ouis ''OJapBpjdA opuapaj^d an^is ara
oj^s oh 'ojjanbs opoj rsojjijnasip o sojJBajuBpd jb opiBa usq ajdraais
epuap bj A bijosojij bj anb ua 'sajijns sbhi saaaA b 'SBjasoj^ saaaA b
'ssuoisnjnoa sbj ap ojuanupajBpsa ja A ssppajqsjsa sauopuijsip sbj
'eojja ap uopBpunua bj 'ja ua sopBajnsjd uojanj anb SBinajqojd soj
'oiqtuBa na 'ojaj •OAijimijd ojqij jap soj 'jo^bui uozbj uoa 'uos oj
omoa 'aaijijn saauojua snb sojduiafs soj sopsnaijUB Xoq usjjBq (Ba
-irain^-oaisij; bj ap ajn^injBpsdss Xnm) spuap bj ap soiqiUBa A soj
-UBjapB soj 'sopora sopoj aQ -SBpBijBjSmbBj uoaanj ou SBpuajcajuoa
sssa ojad íuBjjiuipB bj anb soj 3p uopnjos bj A 'SBUisjqojdb

�Un problema asimilable, desde cierto punto de vista, a los ante
riores, es el de si el espíritu depende o no totalmente del cuerpo. En
épocas más o menos prescriptas, de la Filosofía, existían teorías como
la de la "conciencia epifenómeno", la del "doble aspecto de lo incog
noscible", etc. En verdad se puede prescindir de ellas, y reducir la
cuestión a una opción entre la hipótesis del "paralelismo" (psicofisiológico) y la de acción recíproca (entre el cuerpo y el espíritu).
En esta última hipótesis, sobre todo si se considera el cuerpo como un
"acumulador" de espíritu (aunque comparaciones como ésta sean
siempre groseras); mas si se analiza, como tan inteligentemente lo
supo hacer Bergson, el enriquecimiento del espíritu por la memoria,
entonces resultaría postulada la solución positiva de este otro proble
ma de libertad (el espíritu, no totalmente dependiente del cuerpo).
No puede decirse que se haya resuelto este problema, por más
que la última suposición parezca más naturalmente aceptable. Pero,
por lo que se va a decir en seguida, esto no afecta a lo vital de los
problemas de libertad humana.
Yviene lo esencial: Si no hubieran existido confusiones: solu
ciones confusas y planteos confusos, los problemas vitales de libertad
humana (entiéndase bien: de libertad, no de determinismo, que son
otros problemas), hubieran ofrecido solución fácil en el sentido de
la libertad, o sea de la no total dependencia.
¿Y cuáles son los vitales, y cuándo lo son? Cuando el ser no de
pendiente (no del todo dependiente) tiene conciencia de esa no
dependencia total, en lo cual no hay absolutamente ninguna ilusión...
Ylos problemas vitales son problemas de seres conscientes. Ya
de seres conscientes con relación al mundo no consciente (suponemos
tal), ya, sobre todo, entre seres conscientes: La ética, el bien y el mal,
el amor y el odio, la responsabilidad, el remordimiento...; todo eso,
de conciencia a conciencia. (Naturalmente: se trata de seres de con
ciencia capaz de plantearse esos problemas: conocemos uno).
Pero, entonces, ¿por qué estos problemas vitales de libertad, de
no dependencia total, han podido ser motivo de esa discusión cons
tante, sin fin?
Las causas de confusión han sido muchas. Entre ellas, fundamen
talmente, tres: Una, la enunciación de problemas de libertad en tér
minos en que se habla de actos. Otra la creación, por malos planteos,
de falsos problemas, de "problemas espurios" de la libertad.
Yotra, la mayor o más general de todas: oponer libertad a deter
minismo (que son soluciones para problemas distintos).

Primera causa de confusión: la enunciación de problemas de li
bertad (que son problemas de libertad para seres) en términos de
actos.
Esta enunciación, en rigor, es legítima, porque los problemas así
enunciados son los mismos. Pero, aunque legítima, en sí, tiende, psi— 26 —

cológicamente, a hacer nacer confusiones: y eso ha ocurrido en toda
la historia de los problemas de libertad.
Ese enunciado, decíamos, es correcto en sí: preguntarse si los actos
(algunos) de un ser dado dependen o no de lo que no es él, es un
modo equivalente de preguntarse si ese ser depende o no totalmente
de lo que no es él.
Pero psicológicamente (y aquí está la confusión que nunca se
evitó), a causa de hablarse de actos se pasa a relacionarlos con otros
actos, y así surge la confusión con el otro problema, el de la relación de
actos, hechos, fenómenos, momentos del devenir (como se prefiera
expresarse o pensar) con sus antecedentes; y ha aparecido el proble
ma del determinismo o indeterminismo... O se pasa a él francamen
te, o, lo que es más común, se confunde el pensamiento, se mezclan
los dos problemas: y basta la simple sombra del segundo problema
para obscurecer el primero.
Es ésta una de las vías que han llevado a la tercera de las causas
de confusión que enumeré, o sea a oponer determinismo a libertad.
Pero antes he de mencionar la segunda de esas causas de confusión,
que ha sido, he dicho, la creación ilegítima de problemas ficticios, en
términos cuya sola enunciación ya hace la confusión inevitable. En
mi libro los llamé "problemas espurios" de la libertad, y resumiré
lo que dije al respecto.
Los verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio de sus
relaciones, distintos entre sí. (Para las relaciones, ver los ejemplos
en mi libro). Pero, sin perjuicio de esas relaciones, son problemas ló
gicamente aislables, que deben separarse para la discusión, y que son,
además, problemas reales, que admiten ser planteados, resueltos, en su
caso, y, si no, por lo menos entendidos y discutidos claramente. El
mal ha estado, precisamente, en que no se haya hecho así. Pero los
que yo llamo problemas espurios de la libertad se encuentran justa
mente en el caso opuesto: en vez de ser problemas reales que no se
han planteado clara e independientemente, son, al contrario, proble
mas que se han planteado y discutido de hecho, sin que hubiera de
bido hacerse así, porque son problemas que no son reales, que o no
tienen sentido o envuelven confusión o ambigüedad en los términos,
etc. De manera que, en cuanto uno de ellos se plantea expresa o tá
citamente, ya la confusión es forzosa.
Los más vulgarizados de estos falsos problemas son los que yo
citaba en mi estudio originario.
El primero y más peligroso de ellos es —empleando los término^
en que habitualmente se lo presenta— el de saber "si el hombre se
determina siempre por motivos". Si la afirmativa fuera verdadera, se
piensa, el hombre no sería libre; y lo sería en el caso opuesto. Otras
fórmulas, más o menos corrientes: "si dependemos de los motivos",
"si somos esclavos de los motivos", o si nuestra voluntad lo es, etc., etc.
Este problema aparece, y su discusión se mantiene, debido a un
estado de espíritu confuso; en efecto: por "motivo" puede entenderse,
ya el hecho objetivo que es tomado en consideración por el sujeto,
ya ideas, raciocinios, sentimientos, en general estados subjetivos del
— 27 —r

�Un problema asimilable, desde cierto punto de vista, a los ante
riores, es el de si el espíritu depende o no totalmente del cuerpo. En
épocas más o menos prescriptas, de la Filosofía, existían teorías como
la de la "conciencia epifenómeno", la del "doble aspecto de lo incog
noscible", etc. En verdad se puede prescindir de ellas, y reducir la
cuestión a una opción entre la hipótesis del "paralelismo" (psicofisiológico) y la de acción recíproca (entre el cuerpo y el espíritu).
En esta última hipótesis, sobre todo si se considera el cuerpo como un
"acumulador" de espíritu (aunque comparaciones como ésta sean
siempre groseras) ; mas si se analiza, como tan inteligentemente lo
supo hacer Bergson, el enriquecimiento del espíritu por la memoria,
entonces resultaría postulada la solución positiva de este otro proble
ma de libertad (el espíritu, no totalmente dependiente del cuerpo).
No puede decirse que se haya resuelto este problema, por más
que la última suposición parezca más naturalmente aceptable. Pero,
por lo que se va a decir en seguida, esto no afecta a lo vital de los
problemas de libertad humana.
Yviene lo esencial: Si no hubieran existido confusiones: solu
ciones confusas y planteos confusos, los problemas vitales de libertad
humana (entiéndase bien: de libertad, no de determinismo, que son
otros problemas), hubieran ofrecido solución fácil en el sentido de
la libertad, o sea de la no total dependencia.
¿Y cuáles son los vitales, y cuándo lo son? Cuando el ser no de
pendiente (no del todo dependiente) tiene conciencia de esa no
dependencia total, en lo cual no hay absolutamente ninguna ilusión...
Ylos problemas vitales son problemas de seres conscientes. Ya
de seres conscientes con relación al mundo no consciente (suponemos
tal), ya, sobre todo, entre seres conscientes: La ética, el bien y el mal,
el amor y el odio, la responsabilidad, el remordimiento...; todo eso,
de conciencia a conciencia. (Naturalmente: se trata de seres de con
ciencia capaz de plantearse esos problemas: conocemos uno).
Pero, entonces, ¿por qué estos problemas vitales de libertad, de
no dependencia total, han podido ser motivo de esa discusión cons
tante, sin fin?
Las causas de confusión han sido muchas. Entre ellas, fundamen
talmente, tres: Una, la enunciación de problemas de libertad en tér
minos en que se habla de actos. Otra la creación, por malos planteos,
de falsos problemas, de "problemas espurios" de la libertad.
Yotra, la mayor o más general de todas: oponer libertad a deter
minismo (que son soluciones para problemas distintos).

Primera causa de confusión: la enunciación de problemas de li
bertad (que son problemas de libertad para seres) en términos de
actos.
Esta enunciación, en rigor, es legítima, porque los problemas así
enunciados son los mismos. Pero, aunque legítima, en sí, tiende, psi— 26 —

cológicamente, a hacer nacer confusiones: y eso ha ocurrido en toda
la historia de los problemas de libertad.
Ese enunciado, decíamos, es correcto en sí: preguntarse si los actos
(algunos) de un ser dado dependen o no de lo que no es él, es un
modo equivalente de preguntarse si ese ser depende o no totalmente
de lo que no es él.
Pero psicológicamente (y aquí está la confusión que nunca se
evitó), a causa de hablarse de actos se pasa a relacionarlos con otros
actos, y así surge la confusión con el otro problema, el de la relación de
actos, hechos, fenómenos, momentos del devenir (como se prefiera
expresarse o pensar) con sus antecedentes; y ha aparecido el proble
ma del determinismo o indeterminismo... O se pasa a él francamen
te, o, lo que es más común, se confunde el pensamiento, se mezclan
los dos problemas: y basta la simple sombra del segundo problema
para obscurecer el primero.
Es ésta una de las vías que han llevado a la tercera de las causas
de confusión que enumeré, o sea a oponer determinismo a libertad.
Pero antes he de mencionar la segunda de esas causas de confusión,
que ha sido, he dicho, la creación ilegítima de problemas ficticios, en
términos cuya sola enunciación ya hace la confusión inevitable. En
mi libro los llamé "problemas espurios" de la libertad, y resumiré
lo que dije al respecto.
Los verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio de sus
relaciones, distintos entre sí. (Para las relaciones, ver los ejemplos
en mi libro). Pero, sin perjuicio de esas relaciones, son problemas ló
gicamente aislables, que deben separarse para la discusión, y que son,
además, problemas reales, que admiten ser planteados, resueltos, en su
caso, y, si no, por lo menos entendidos y discutidos claramente. El
mal ha estado, precisamente, en que no se haya hecho así. Pero los
que yo llamo problemas espurios de la libertad se encuentran justa
mente en el caso opuesto: en vez de ser problemas reales que no se
han planteado clara e independientemente, son, al contrario, proble
mas que se han planteado y discutido de hecho, sin que hubiera de
bido hacerse así, porque son problemas que no son reales, que o no
tienen sentido o envuelven confusión o ambigüedad en los términos,
etc. De manera que, en cuanto uno de ellos se plantea expresa o tá
citamente, ya la confusión es forzosa.
Los más vulgarizados de estos falsos problemas son los que yo
citaba en mi estudio originario.
El primero y más peligroso de ellos es —empleando los términos
en que habitualmente se lo presenta— el de saber "si el hombre se
determina siempre por motivos". Si la afirmativa fuera verdadera, se
piensa, el hombre no sería libre; y lo sería en el caso opuesto. Otras
fórmulas, más o menos corrientes: "si dependemos de los motivos",
"si somos esclavos de los motivos", o si nuestra voluntad lo es, etc., etc.
Este problema aparece, y su discusión se mantiene, debido a un
estado de espíritu confuso; en efecto: por "motivo" puede entenderse,
ya el hecho objetivo que es tomado en consideración por el sujeto,
ya ideas, raciocinios, sentimientos, en general estados subjetivos del
— 27 —^

�^— LZ —
jap soAijafqns eopBjsa ^iauaS ua 'soiuairaijuas 'sompopBj 'sBapi bX
'ojafns p jod uopBjapisuos na oppuioj sa anb OAiiafqo oqoaq p bX
'asjapu^jua apand 4íoaijouiw jod :ojaap ua íosnjuoa njrjjdsa ap opEjsa
nn b opiqap 'anapuBtn as uoisnasip ns X 'aaaJBds Buiajqoad ajs^
'^)9 '-oj^ 'sa oj pBiun^oA Bj^sann is o 't48OAijoui soj ap soABjssa somos is,,
'u8OAijora soj ap sotuapuadap isM : sa^uaiajoa souam o geni 'sBjnuuoj
sbjjq -oisando osea p ua mías oj X ^ajqij Bijas on ajqtuoq p 'ssnaid
as 'ejapepjaA Bjanj bai^buijtjb bj ig -^soaijoiu jod ajdraais Buiuuajap
as ajqinoq p ibm jaqes ap p —Bjuasaad oj as aiuamjenjiqBU; anb ua
^ouiuuaj so[ opuBajdma— ea so[p ap osoi^ipd seta A oaaiuud j^
•oijbuiSijo oipnjsa im na BqBjto
oX anb soj uos SBmajqojd sosptf so^sa ap sopBzijB^piA sbui so^
•bbozjoj sa noisnjuos bj bX 'ajuauíBjio
-bj o Bsaadxa Bajasjd as sojja ap onn o^uBna ua 'anb BjauBtn a(j *sja
'souinuaj soj na pepanSiquiB o uoisnjuos uaApnAua o opijuas uauan
on o anb 'sajeaj uos on anb SBiua^qoad nos anbjod 'tsb asjaoBq opiq
-ap Bjaiqnq anb uis 'oqoaq ap opijnosip A opBajuB[d nBif as anfa sem
-á[qojd 'oijbjjuod ye 'nos 'ajuauíajuaipuadapui a BJBp opBa^uB[d UBq
as on anb sapaj SBma^qojd jas ap zaA ua :o^sando oseo p na ajuara
-Bjsnf uBjjuanaua as pBjjaqrj ^\ ap soijndsa SBraajqo^d ouib[[ oá anb
so{ o^iaj -isb oq^aq b^bu; as on anb na 'aiuaniespajd 'opBjsa bu; ^m
[g •a^uauiBJBp sop^nosip A sopipuajua souara o^ jod 'on is '^ 'oseo
ns na 'sojpnsajt 'sopBajue^d jas ua^iuipB anb 'sajvau SBtnajqojd 'sBraapB
'uos anb A 'uoi^nosip B[ ejed asjBjedas uaqap anb 'sajqBjsiB ajuauíBai^
-o¡ 8Buia[qojd uos ^sauopspj ssa ap oiomfjad uis 'ojaj *(ojqi[ ira ua
sofdmafa soj j^a 'sauoiaBjaj b[ bjb^) -js aj^ua soin^sip 'sauop^pj
sns ap opmfjad uis 'uos peuaqi[ bj ap SBiuajqcud eoJtapBpjaA so^j
•o^aadsaj ^b afip anb oj
^jirans^j X 'pBjiaqij b^ ap usoijndsa SBmajqo^d,, auiB^j 8O[ ojqi^ ira
U3 'ajqBjiAaui uoisnjuoo bj aaBq bX uopBpunua bjos eXna sonirajaj
ua '8OI3IJ3IJ s^raajqojd ap Brapi^aji u^iasaja bj 'oijoip ai{ 'opis Bq anb
'uoisnjuoa ap SBsnBa sssa ap b puna as bj JBuotouara ap aq sa^uB ojaj
-pBiJaqij b orasiuuujajap janodo b sas o 'ajaranna anb uoisnjuoa ap
8B8nB3 sbj ap BJaajai bj b opBAajj usq anb sbia sbj ap Bun Bjsa s^
'ojaraud ja jaoaanasqo BJBd
Braajqojd opun^as pp Bjqinoe ajdrais bj Bjssq X :SBUiajqojd sop soj
UBpzaui as 'o^uaimesuad ja apunjuos as 'unraoa sbui sa anb oj 'o 'ai
-uamB3UBjj ja b Bssd as q • • • oinsiuiuuajaput o omsiuirajajap jap Bra
-ajqojd ja oppajeds eij X í sa^uapaaajuB sns uos (jBsuad o asjssajdxa
BJaijajd as oraos) JinaAap jap sojuamora 'sonatnouaj 'soq^aq 'sojdb
ap nopBjaj bj ap ja 'Braajqojd ojio j^ uoa uoisnjuoa bj a^jns isb X 'sójob
soajo uoa sojjeuopBjaj b Bged as so;aB ap asjBjqsij ap Bsneo b ^(o^iAa
ae B^unu anb uoisnjuoa bj Bjsa inbB X) aiuaiuBaiáp^oaisd ojaj
•p sa ou anb oj ^p
a^uarajBioi ou o apuadap jas asa is asjBjunSajd ap a^uajBAinba opora
un sa 'ja sa ou anb oj ap on o uapuadap opsp jas nn ap (
sojas soj is aejBjun^ajd :is ua oj^ajjoa sa 'eouiBjaap 'opsiounua
• *pB^jaqij ap ssraajqojd soj ap Bijojsiq bj
epoi ua opijjn^o Bq osa X rsauoisnjuoa jaa^u jaaBq b

•isd 'apuan 'js ua 'BrapjSaj anbnnB 'oja^ •eouisira soj uos sopepunua
isb SBmajqojd soj anbjod 'eniiii^aj sa 'jo^ij ua 'uopepunua Bjs^
'8O^3B
ap sonirajai ua (sajas Bjsd pB^jaqij ap seraajqojd uos anb)
-ij ap e^raajqojd ap nopspunua bj :noisnjuo3 ap BsnBD

•(sojuiteip SBUiajqojd BJBd sauoianjos nos anb) orasinint
-jajap b pB^jaqij jauodo rsspoí ap jBjanaS sbot o joXbot bj 'bjjo j^
•pBjjaqij bj ap 4tsoijndsa SBmajqojd,, ap 'SBUiajqojd sosjbj ap
'soaiuBjd sojBra jod 'uop^aja bj bjjq -soj^b ap BjqBq as anb na souim
-jaj ua ps^jaqij ap setnajqojd ap uopepunua bj 'bu^ :eaaj 'ajuaui[B^
-uaraBpunj 'SBjja aJ^u^ -SBqanuí opis u^q u^isnjuoa ap sBsn^a SB'j
¿uij uis 'ajuB^
-suoa noisnasip sa ap OAijora jas opipod n^q 'jbio^ Bpuapnadap ou
ap 'pBjjaqij ap sajB^iA s^raajqojd sojsa anb jod? 'saanojua 'oja^
•(oun souiaoouoo :ssraajqojd sosa asjtBajuBjd ap zBdBa ^pnap
-uoa ap sajas ap b^bji as :aiuarajBJniB^[) •moumouoo v mou^touoo ap
'osa opoj i • • • ojuaiuiípjoraaj ja 'pspijiqesuodsaj bj 'oipo ja X jouib ja
'jBtu ja X uaiq ja 'Boija b^ ¡sa^uaiasuoa sajas aa^ua 'opoj ajqos 'bX '(jbj
somauodns) ajuapsuoa ou opumu je uopBpj uoa sa^uapsuos sajas ap
13A '^aiuapsuoa saass ap ssraajqojd uos sajBiíA SBraajqojd soj j^
• • ••upisnfi mtnSttm aiuawnjnjosqD Avy ou j^na oj ua 'jbjoj Biañapuadap
ou Bsa ap mou9iouoo auaii (aiuaipuadap opoj jap ou) aiuaipuad
-ap on jas ja opuBn^) ¿uob oj opusna X 'sajBjiA soj uos sajsna j^?
•Biauapuadap \&amp;\o\ ou bj ap sas o 'pBijaqij bj
ap opijuas ja ua jpsj uopnjos oppajjo UBJaiqnq '(SBraaj^ojd sojjo
uos anb 'orasiuinua^ap ap on 'p^^jaqij ap :uaiq asBpuaijua) BUBranq
pB^jaqij ap s^jbiia SBUiajqojd soj 'sosnjuoa soainejd X sbsiijuod sauop
-njos :sauoisnjuo3 opijsixa UBjaujnq on ig :jepuasa oj anaiA ^
•BUBiunq pe^jaqij ap SBUiajqojd
soj ap JB^IA oj b B^aajB ou o}8a '^pinSas ua jpap b ba as anb oj jod
'oja^ *ajqBida3B aiuarajBjniBu s^ra ^azajBd uopisodns Bmiijn bj anb
sbui jod 'Bmajqojd ajsa o^jansaj BXBq ^s anb asjpap apand o^^
•(odjana jap ajuaipuadap a^uarajejo; ou 'njiJídsa ja) pB^jaqij ap Bin
•ajqojd ojio a^sa ap BAijisod uopnjos bj Bp^jnisod BjjB^jnsaj saauo^ua
'Bijomaui bj jod njiJídsa jap o^uaiuipanbiJua ja 'nos^ja^ jaa^q odns
oj a^uauia^uaJÍipjuí ubj oraos 'bzijbub as is sbui i (SBjasojá aadraais
usas Bjsa oraos eanopBJBdraoa anbnnB) n^ijjdsa ap tíJopBjnrano8??
un oraos odjana ja Bjapisuos as is opoj ajqos 'sisa^pdiq Bmpjn B^sa u^
•(n^uídsa ja X odjana ja aj^ua) esojdpaj ñopas ap bj X (osi^ojoisij
-osisd) ^(ora8ijajBJBd,, jap sisajodiq bj aajua u^pdo Bun b uopsan^
bj jpnpaj X 'eejja ap Jipupsajd apand as pspjaA u^[ -aja '^ajqpsou
-Sooui oj ap o^oadsB ajqop,, jap ej '^ouampuajida Bpu^pnos,, bj ap bj
ouioo BBuoaj uBi^sixa 'Bjjoso^i^ bj ap 'se^dijssajd souara o sbui sssoda
u^j 'odjans jap a^uatnjBjoi ou o apuadap njijídsa ja is ap ja sa 4s3joij
-ajuB soj b 'bjsiá ap ojund o^jap apsap 'ajqBjiraiSB Braajqojd uq

�sujeto mismo. Ahora bien: en el primer sentido, preguntarse si el
hombre obra siempre por motivos, equivaldría a preguntarse, aunque
en forma confusa, indirecta y obscura, si el hombre depende totalmente
del mundo exterior: problema de la libertad del hombre. Mientras
que, en el segundo caso, como los motivos, en sentido subjetivo, están
en el hombre, forman parte de él, ya no se discutiría sobre la libertad
del hombre sino sobre la libertad de la voluntad o sobre la de la
personalidad. Confundidos estes problemas, ya no se puede pensai'
claro. Y menos aun si se habla, como es común, de motivos mayores
y menores, confundiendo siempre, para esa evaluación, lo objetivo y
lo subjetivo. Y, todavía, si se piensa en unos y otros motivos, en todo
motivo se está pasando, confusamente, al problema de la relación de
actos con todos sus antecedentes, esto es, se ha ido al problema ge
neral del determinismo o indeterminismo, que, ya hemos visto, es
otro problema...
Y, así, cuando se anuncia, expresa o tácitamente, ese problema
espurio, prácticamente todo está perdido.
El otro problema espurio, es el de preguntarse "si el hombre
depende de su carácter" (si es esclavo de él), etc. Una de las so
luciones, la negativa, sería la tesis de libertad, y la otra sería la "de
terminista" (siempre concebidas falsamente estas dos tesis como si
fueran soluciones opuestas de un solo problema).
Según el sentido que se dé al término carácter, este pseudo-pro
blema es ficticio o es el enunciado confuso de alguno de los que,
bien planteados, serían claros.
Ficticio, generalmente: porque lo que habitualmente se piensa
como carácter de una persona es una como simplificación o esquematización de su espíritu, la cual, todavía, se completa por algo que se
agrega para simetrizar la caracterización. Pensado así, el problema no
tiene sentido.
Otras veces, el "carácter" de una persona es pensado como una
realidad, pero sólo parcial: lo más predominante o habitual de sus
manifestaciones espirituales, que, en verdad, permiten prever muchas
de las reacciones de esa persona. Pero entonces no es más" que uno de
aquellos problemas en que se considera la libertad de una parte o
manifestación del espíritu; pero uno de esos problemas pensado al
revés (pues lo que se pone en cuestión es la libertad o no libertad
de aquella parte del espíritu que no es el "carácter"... I.
Pueden verse en el estudio a que me estoy refiriendo ejemplos
de las confusiones que ha engendrado el planteamiento ilegítimo de
estos dos problemas espurios.
Ahora, la tercera causa de confusión es creer, como han creído
más o menos todos los pensadores, que libertad y determinismo son
soluciones opuestas de un problema.•
Esta creencia, muchas veces, más que causa de confusión, fue
efecto de las anteriores; pero otras se postuló, expresa o tácitamente.
Y aquí ya vamos a entrar en consideraciones y ejemplos que se
relacionan con ciencia posterior a aquel estudio, y que van a ser el
motivo de esta serie de conferencias.

2.a CONFERENCIA
Un importantísimo hecho, de los posteriores a mi libro, hecho
por el cual la ciencia moderna renovó cuestiones filosóficas ( la ciencia
siempre emana filosofía) y dio lugar a confusiones también, fue el
principio de Heisenberg. Confusiones que no se debieron, por cierto,
al creador de ese principio, sino a quienes trascendentalizaron ilegí
timamente ese principio de incertidumbre en principio de "indeter
minación". En unas conferencias en que estudié algunas trascendentalizaciones matemáticas ilegítimas, analicé ésa. Y como poco tendría
que agregar ahora, se me permitirá que, antes dB analizar las conse
cuencias de otros descubrimientos o teorías de la ciencia moderna
en cuanto a los problemas que estamos tratando, haga una lectura
abreviada.
Dije yo a ese respecto, resumiendo en el año 1939 conferencias
anteriores:
"El problema del determinismo y del indeterminismo está bas
tante polarizado hoy por una tendencia a la trascendentalizición ile
^ítima del llamado principio de incertidumbre o de indeterminación
de Heisenberg (precisamente la trascendentalización ilegítima consiste
en convertir el principio de incertidumbre en principio de indetermi
nación y en darle en este último sentido un alcance ontológico).
"Notemos que trascendentalizar matemáticas, es trascendentalizar
un instrumento, o el uso de un instrumento, o el modo de usarlo, o sus
propiedades, o su eficacia, o tal vez sus deficiencias. Y esto líltimo
que digo puede ser muy sugestivo porque la trascendentalización de
la incertidumbre de Heisenberg en "principio de indeterminación"
(Werner Heisenberg, no es, por cierto, el culpable de esto) tiene un
carácter muy especial: es, ante todo, la trascendentalización de una
experiencia instrumental, pero con estas dos especialidades que con
dimentan el caso: una, que es la trascendentalización de una expe
riencia imaginaria, y otra, que es la trascendentalización de una ex
periencia imaginaria fracasada.
De la imposibilidad, o, si se quiere hacer reservas, de la impo
tencia para determinar al mismo tiempo la posición del corpúsculo
y su estado de movimiento, debido a que, en esa micro-escala, la ob
servación altera las condiciones del fenómeno; de esto, que es sólo de
hecho, o de posibilidades prácticas —o sea de ciencia—• se sacaría en
consecuencia el indeterminismo en sí —o metafísico— que es de po
sibilidades en sí; metafísico, entológico: la trascendentalización
ilegítima.
"Aclaremos esto: lo que opino sobre el alcance filosófico del
principio de Heisenberg es:
"1. — Que ese principio, si se denomina o pretende ser un prin
cipio de indeterminación, se referiría sólo a un sentido del indeter
minismo que es sólo práctico, aunque sea muy legítimo si es cons
ciente de su alcance y limitación.

28 —
— 29 —

�•uopB^iniij A ooubojb ns ap ajuap
-suod 83 is omijj^aj ^ruu 638 anbunB 'oDijOBjd ojos 83 snb oiusiuim
-jaíapui jap op^nas un 8 ojos buijojoj ^s 'uopBuuuja^apui op oidp
-uijd un jas opuojojd o Buiiuouop as is 'oxdpuijd ssa sn^) — 0-j;,,
:ss Sjoquaspjj ap oidpuud
jap ooijosojij s^ub^jb p sjqos ouido anb oj :ojS3 soui3JBjay^
bj ^odiSojojus 'o^isjpjaui íis n^ sspBpijiqís
-od ap 83 anb —oamjBjaui o— is ua oinsiuinuajapui js Bpuanaasuoo
113 BIJBDBS aS •—-BI3U3I3 3p 38 O- SBOIJOBjd 83pBpi{iqiSod 3p O 'oq^3q
ap ojos sa anb 'ojsa ap íouamouaj jap sauoioipuoa sbj bj^^jb uopBAjas
-qo bj 'BjBasa-ojaiui Bsa us 'anb b opiqap 'ojusiuuaoiu ap opB^sa ns A
ojnasndjoa jap uopisod bj oduiaij ouisnu jb jBuiuuaidp BJBd Bpuaj
-odiui B[ ap 'SBAaasa.i jsaBq ajainb as is 'o 'pBpijiqísodun b[ aQ
'BpBSB^BJJ BIJBUIBUII BTOUSIJSd
-xa Bun ap uopBzijejuspusosBjj bj sa anb 'bijo á 'bubui^boii Bpuaij
radxa Bun ap nopBzip3ju3pu30SBj^ b^ sa anb 'Bun :osb3 ¡3 uBjuannp
-uo^ anb sapepi[Bpadsa sop SBjsa uoo oiad '[B^uauínj^sui Bpuaoodxa
Bun ap uopBzijB^uapuaosBJi B^ 'opoj sjob 'sa ^jBpadsa Ánxa
un anarj (ojs^ sp ap^ed{n3 p 'ojaap jod '83 ou 'Sjsqussx^jj
tln9pBuiraj3i3pui 3p oidpuwd,, U3 Sjsqu^siajj ap 3jqmnpn-i33ni B[
op uopBzi^B^uopuaasBj} ^\ anbjod OAijeaáns Ánva jas apand o^ip anb
onnj[ti o^ss _^_ -SBpuapijap sns Z3A pj o 'BpBDtja ns o 'eapBpaido.id
ens o 'ojJBsn sp opotn p o 'ojusranajsui un ap osn ja o 'ojuaum-iísui un
83 'SBOi^BuiajBUi jBzi^iuapuaosBjj anb eouiajo^j;,,
o aouvojv un oppuas oiuijjn ajsa i/a 9jjvp va X upiovu
ut ap otdi^uidd a 9jqiunpiju^ui ap oidiouiid ja j-ijjaauoo ua
&amp;1S1SUO3 mutjiS^jt upionzfivruapu^osout vj atuaiuostoaud) S^aquastajj ap
uptovutuijaisput ap o aiquinpinaoui ap oidtoutud opmuvjj jap
-ají upi^izijDiiiapiíaosvJi ^\ b Bpuapusi Bun jod Áo\\ opBziJB[od
-SBq Bj83 ouisiuiuuaiapui pp A. oiusiuiinja^ap [3p Biua[qoad [^

SBpuoaajuoa ^,&lt;¿6\ oyB I^ uo opuoiiunsaj 'ojoadsaj 383 b oá
un BBq 'opuBjeaj souiBjsa anb SBUiap^ojd ^O\ b oju^no ua
Buaopoui Bpuap v\ ap SBiaoaj o soiuaimijqnasap sojjo ap SBpuona
-3SUO3 sb^ jbzi[bub ap sajuB 'snb BaijtuiJad ^vo. ss 'sjoqB. jb^sjSb snb
Bjjpuaj 030d 0UIO3 J^ *B83 33I^BUB 'SBUIIJlSajI 8B0IJBUI31BUI S3UOpBZip3}
-u^puaasBj^ 8BunS[B aipn^s^ snb ua SBpuajsjuoa seun u^ • ^uoioi^wiui
-jajapuj!^ ap ojdiomud ua ^jqtunppjaow ap oidtouiid ass aiu3uiBuii:j
-i3^i uojBzi{Biuapu30SBjj souatnb b ouis 'oidpupd ass sp aopB3.ia (b
'o)J3I3 Jod 'uojaiqap as ou anb S3uoisnjuo[) 'ájaquaspjj op otdpuud
p snj 'usiquxBj ssuoisnjuoD b j^^n[ oip L (bijoso^ij bubuis ojduuis
Bpusp B[ )8B3ij9so¡ij sauopsana oaousj BUJapoui Bpuap B{ p^n^ p jcod
in B saaouaisod so[ ap 'oq^aq oinm^uBiJoduii U^

•sBiouajajuoo ap sijas Bisa ap oaijoiu
p J3S b uba anb Á 'oipn^sa pnbB b aoiaajsod Bpuap uoa uBuopBpj
38 anb sopdmafa Á souopBaapisuoo ua jbjíju^ b souiba bá jnb^ ^
•sjusuiB^pB^ o Bsajdxa '^pnjsod ss sbj;o ojad í sajoijojue s^\ op
anj 'u^isnjuoa ap BsnBa anb sbui '8333a SBqoniu '^pussaa
g
•Biuajqojd un ap SBjsando sauopnp^s
uos oinsunuijojap Á pB)j3qi[ anb 'sajopBsuad sof sopo^ souam o sbiu
0 pja.10 UBl[ OUI03 'J33J3 83 UOISnjUOO 3p BSnBO BJ33J3J B[ 'BJOqy
•soijndsa SBUiapqojd sop so^sa
ap ouiuj^ají o^uotmBOjuBjd p opBjpuo^ua Bq anb souoTsnjnoo sb[ ap
so[dmafa opusuijsj jCoiss sui anb b oipnjsa p us as.i3A uspanj
•| • • • tíJjopjoa)5 ja sa ou anb njuídsa pp ajj^d Bjpnbs ap
pBiaaqif ou o pB^jaqij v\ sa uousano ua auod as anb o¡ sand) saoau
jv opvsuad SBUi,)[qo.id sosa ap oun ojad ínjiardsa pp uopBjsajiuEiu
o ajJBd Bun ap psijaqi^ b^ Bjopisuoo as anb us 8Buia[qoad soj^anbB
ap oun anb sbut sa ou saouoaua ojsj -Buosj^d bss sp eauopoBaj sbj ap
SBipnuí J3A3jd uo^iiujod 'pBpjOA u^ 'anb 'Sdp^nipídsa sauopB}So;iuBm
sne sp ^n^qeq o ajUBuuuopajd sbut o[ :^pjBd O|O8 oj^d 'pBpi^sa
Bun ouioa opBsuod ss Buosjod Bun ap 4tJ3iaB^Ba,, p 'saoaA sbjc^q
•opi^uss ausp
ou Braapqo^d p 'isb opBsua^ •uopBzij^jaBJBD bj JBZijjatuis BJBd
as anb oSp3 jod Bjspdui^oo se 'BiABpoj '^n^ b\ 'njijjdss ns ap
-Biuonbsa o uopBOTji[duiis ouioa Bun sa Buosjad Bun ap jo^objbo ouiod
Bsuaid as oiuauqBnjtqBq anb o[ anbjod : ojuom[Bjouaá 'oppat^j
•sojBp UBiJds 'sopB3)UBpJ uaiq
'anb boj ap ounS{B ap osnjuoo op^punua p sa o opi^aij sa Biuajq
•ojd-opnssd a^sa 'jbiobjbo ouiuua} [b ap a^ anb oppuas p unáag
•(Buia[C[Ojd opas un ap SB^sando sauopn[os UBJdnj
18 OIUOO SI83^ SOp SBJS3 3}U31UBSJBJ SBpiqaOUOO 3jdul3I8) 4(B)SIUTUIja^
-apH b^ Bijas bjjo B[ Á 'pBjjaqi^ ap sisaj B[ bijss 'BAijBSau v\ 'sauopn^
-os sbj ap bu^^ #ai3 '(p ap OABpsa sa is) 41jí3^objb3 ns sp opuadop
ajquioq p is,, asjBjun^ojd ap [3 83 'oiandsa Buid^qojd ojio ^^
•opipjsd B^83 opo^ ajuauiBOiiDBjd 'owndsa
Bni3[qojd 383 '3JU3UlBjpBJ O B83jdX3 'BpunuB 88 OpUBn3 'I8B i\
•' • einafqojd ojjo
sa 'ojsia soiuaq bá 'anb 'ouisiuiui.iajapui o ouistuiuud^sp pp ^jau
-aS Buisp^ojd p opt Bq 38 's^ ojss 'sajuopaoajuB sns sopoi uoa sojob
ap uop^pj b^ ap Buia^[ojd [b 's^u^uiBsnjuo^ 'opuBs^d B}sa as oaijoui
opo^ ua 'soat^out sojjo A soun ua Bsuaid as ts 'BjABpo^ '^ •OAi^afqns oj
A OAijafqo oj 'uopBnpAS Bsa BJBd 'ajduisis opusipunjuoa 'soiouaur A
B3JO^BUI soAijoui 3p 'unuioa sa ouioa 'Bp^Bq as 18 une souaiu ^^ *ojBp
^BBuad apand as ou tbA 'sBuiapcjojd eojss sopipunjuo^ •pBpijeuosjsd
bj ap bj sjqos o p^iunjoA bj ap pBjjaqij bj ajqos ouis ajquioq jap
pB^jaqij bj sjqos Bjjpnasrp as ou vA 'ja op o^j^d ubuijoi 'ajquioq ja ua
ubjso 'oApofqns opijuas uo 'soaijoui soj ouioo 'osbo opun^as ja ua 'anb
sbjju3ij^[ •ajqiuoi/ jap pBjjsqxj bj 3p Biusjqojd ijoijsixs opunui [3p
ojuouijB^o} opuodap aaqiuoq ja is 'Bjnasqo A Bjoajipui 'Bsnjuo^ biujoj ua
snbunB 'asjBiunSajd b BjjpjBAinba 'soaijoui jod a.idmais Bjqo ^jquioq
ja is asjBjun^oad 'opxiuss joiuijd js ns :uaiq Bjoqy -ouisini ojafns

�"2. — Que, si pretendiera alcance ontológico, llevaría a una trascendentalización ilegítima (en el caso particular, la trascendentalización ilegítima de una impotencia físico-matemática).
"Examinemos los dos puntos separadamente y por orden:
"1. —• La incertidumbre de Heiseriberg, al plantearse como inde
terminación, sólo tiene derecho a referirse a un sentido de indetermi
nismo puramente práctico, sin alcance ontológico.
"Hay, de hecho, dos sentidos de determinismo e indeterminismo,
no bien distinguidos habitualmente, y que vamos a llamar el teórico
o metafísico u ontológico, y el práctico, aplicado o pragmático.
"El sentido teórico o metafísico de indeterminismo es el de exk
tencia de un posible único (o sea, en el fondo, no existencia de la
categoría posibilidad). La existencia de un posible único: una sola
posibilidad, tanto en pasado como en presente y en porvenir. Lo que
fue era lo único que podía ser. Lo que es, lo único que ha podido
ser. Y, en cuanto al futuro, sólo una realidad sería posible para cada
momento o estado.
"Afirmar que sólo hay una posibilidad, es afirmar que la noción
de posibilidad es metafísicamente ilegítima, trascendentalmente ilegí
tima: que no hay más que necesidad e imposibilidad; que lo que no
es necesario es imposible o viceversa; sólo, pues, necesidad, negativa
o positiva. (Este ha sido muy bien explicado por W. James).

plea) : es el práctico, aplicado, o, si se quiere llamarlo así, científico.
Veamos cómo se relaciona con el anterior, y cómo o en qué no coincide
con el anterior, aunque muy habitualmente no se los separe.
"El concepto práctico o aplicado de determinismo e indetermi'
nismo se refiere a la previsión o a la demostración, a la posibilidad
práctica de prever el futuro, y a la de demostrar en su caso, por
ejemplo en cuanto al pasado, los consiguientes por los antecedentes.
"Por lo tanto, determinismo práctico o aplicado es admitir po
sibilidades o capacidades prácticas de previsión o de demostración,
en casos particulares o en general.
"Y parecería deducible del ontológico. Como según el determi
nismo ontológico un momento cualquiera determina todo el futuro,
se sugiere —y el determinismo práctico deriva de ahí— la previsibilidad, para el futuro, de los consiguientes por los antecedentes.
"Con respecto al pasado, como cada momento fenomenal fue de
terminado por sus antecedentes, se sugiere la posibilidad de demos
trarlo, o sea explicarlo necesariamente por ellos.
"Sin duda, así sale de hecho una noción de la otra; así se pass&gt;
de hecho psicológicamente, del determinismo metafísico trascendente,
ontológico, al determinismo práctico o de aplicación. El proceso de
derivación viene así: Si sólo un futuro es posible, entonces debe ser
previsible. Si sólo un pasado era posible, entonces debe ser demos'
trable.
"Pero previsible ¿por quién?; demostrable ¿por quién? Por una
mente infinita u omnipotente.
"Aquí pido atención, porque estamos en la región donde se forma

"De modo que posibilidad sería noción ilegítima metafísicamente.
"Y también lo sería la noción de probabilidad, especie de posi
bilidad calificada. Sería sólo noción de origen y alcance prácticos.
Prácticos, porque como con respecto al futuro —dentro de esa hipó
tesis determinista—• no podemos generalmente conocer lo necesario,
ese real único dentro de la hipótesis determinista, y como sin embargo
hay que tratar de prever y de actuar, de ahí que introduzcamos po
sibilidades y probabilidades: nociones prácticas que comportan
ignorancia parcial para el pensamiento concreto y para la acción.
"En cuanto al pasado, aunque ya realizado, consumado, tenemos
tendencia psicológica a aplicarle por transporte esas nociones de "po
sibilidades"; aunque, aquí, de un modo menos imperioso: el concepto
determinista en su caso, o ciertas modalidades o costumbres de pen
samiento, pueden dominar esa tendencia.
"Tal es el determinismo ontológico; al cual se opone el inde
terminismo ontológico, que consiste en creer que hay más de un
posible, que la posibilidad es más extensa que la realidad; que hasta
el momento en que un posible se realiza, había o podía haber otros
posibles. Esto es: que hay realmente posibilidad; que esta noción
es categoría ontológica legítima; que así, en cuanto al futuro, éste
no es necesario, o no es todo necesario; que no está predeterminado
o no está totalmente predeterminado.
"Tal es el concepto más profundo, el concepto metafísico, de
determinismo o indeterminismo. (En realidad, es la única acepción
que ese término debería tener).
"Pero hay de hecho otra acepción de determinismo e indetermi
nismo (repito: no debería emplearse aquí el término; pero se em-

"De hecho, sin embargo, se pasa de una noción a otra. Quizá
(¿quizá?) si se hablara de un ser capaz de previsión infinita, en
tonces no hubiera paralogismo —aunque la consecuencia sería pura
mente teórica. (Hay aquí, cuando más, posible salvedad teológica).
Pero el paralogismo se va a introducir seguramente si se habla o
piensa, no en capacidad de previsión infinita (y algo que la reba
saría en el ser superior de la teología, porque para ese ser superior
todo sería presente), sino en una facultad, expresa o tácitamente hu
mana, de prever.

— 30 —

— 31 —

un paralogismo.
"Ante todo, sin duda, determinismo supone que si alguien hu
biera previsto, afirmado o supuesto, antes de su realización, el futuro
por hipótesis necesario, habría después acertado, habría tenido que
acertar. (Suponemos al previsor causalmente aislado: si no, su pre
visión sería intervención). Y si anuncia ahora lo que vendrá, cuando
se realice habrá acertado. Pero notemos que eso no es exactamente lo
mismo que posibilidad de prever (aquí estamos en el centro mismo
del paralogismo). Aun dentro del determinismo teórico, podría no
haber posibilidad de prever, y por más de una causa: Puede haber
insuficiencia e inadecuación del proceso espiritual. Y puede haber
hasta inadecuación de la misma realidad para ser prevista; por ejem
plo, por ser artificial la distinción o recorte del devenir en fenó
menos. .. Y todavía puede haber lo que no entendemos...

�M3A3jd ap 'BUBUI
•nq ajuauíBipB^ o Bsajdxa 'pBjjnaBj Bnn ua ouis '(ajuasaad cuas opoj
joijadns ^^s as^ BJBd anbaod 'BiSojoaj bj ap joijadns jas ^a na bijbs
-Bqaj bj anb oSjb j) bjtuijui uoisiAajd p pepioEd^o na on 'ssuaid
o BjqBq as is aiaaniBjn^as jianpoj^uí b ba as oum^ojBjBd ja ojaj
•(Baiáojoaj p^paAjBS ajqísod 'sbiu opuBna 'mb^ abjj) -BaiJoaj ajuaui
-Bjnd BU9S spuanaasuoa bj anbuiiB— oum^ojBJBd Bjaiqnq on saauoj
-ua 'bjjuijut uoisiAaad ap zBd^a jas un ap BjBjq^q as is (¿Bzinb?)
Bzin^) -bjjo b uopou un ap BSBd as 'oájBquia uis 'oqasq sqm
• • • soraapuajua ou anb oj aaqsq apand BjAspoj ^ • • • souara
-ouaj ua jiuaAap jap auo^aj o uopu^etp Bj jBpijuJB jas jod 'ojd
-uiafa jod ÍB)siA3jd Jas Bjed pBpijBaj Binenn bj ap uopBnaapBui Bjs^q
jaqBq apand j^ 'jBniíJídsa osaacud [ap uopBnaapBui a Bpuapijnsui
jaqBq apan^ :bsiibo Bun ap sem jod A 'jaAajd ap pBpijiqísod jaq^q
ou Bjjpod 'oaijoaj omsiuiuuajap jap ojjuap uny • (omsiáojBjed pp
ouistra ojjuaa p ua souiBjsa mbB) u^ciaud ap pnpijiqisod anb ouisiui
oj atuatuvj^Dxa sa ou osa anb souiajou ojaj -opBjjaoB Bjq^q aorjBaj as
opiíBna 'BjpuaA anb o^ Bjoqs BiounuB is j^ • (uopuaAjainr Bijas uoisia
-ajd ns 'ou ts :opB[siB ajuanijBsnBD josiAajd [b souiauodng) -jEj^a^B
snb opiuaj Buqeq 'opBjjaaB sandsap BjjqB^ 'oiJBsa^au sisajodiq jod
ojnjnj [a 'uoiDBzi^aj ns ap sajuB 'ojsandns o opBouijB 'o^siAajd Bjatq
-ni^ uainá[B is anb auodns ouisiuimjajap 'Bpnp nis 'opoj aiuy,,
•orasiSojBJBd Un
biujoj as apuop uoi3aj bj ua soniBisa anbjod 'uppuaiB opid tnby,,
•ajnajodiumo n bjiuijui ajuara
eun jo^ ¿uamb Jod? a[qBjj8oinap í¿uamb jod? a^qísiAajd
•souiap jas aqap saouojua 'a[qisod bjb opBSBd un op^s tg -aq
jas aqap saouojua 'ajqísod sa oanjnj un ojos ig :jsb auoiA uoioBAiaap
ap osaaojd ^^ •uoioBDi^dB ap o ooijotud orasiunuja^ap {b 'oaiS^pDjuo
'ajuapuo^sBjj ooisjjBjaui ouisiutuijajap pp 'ajuaraBaiSo^oarsd oq^aq ap
asBd as tsb íbjjo b[ ap uopou eun oqoaq ap a^ss jsb 'Bpnp uigi5
•so^p jod aiusiuBiJBsa^au ojJBoijdxa Bas o 'ojjbjj
-souiap ap pBpijiqísod bj ajai^ns as 'saiuapa^ajuB sns jod p
-ap anj ^buouioujj ojuaiuoin Bps^ oiuod 'op^s^d [B ojoadsaj uo[)M
•sajuapaoajuB so¡ jod sajuainSisuoa so[ ap 'ojnin^ p BJBd 'ppjq
-istAajd b^ —jqB ap BAiJsp oai^OBjd oinsiuiuuajap p Á— ajaiSns as
'ojnjnj p opoj Buirajajap Bjambp^na ojuoraora un o^igopDjuo ouistu
-Tuuajap p un^as ouio^ "oaiSopDjuo pp ayqpnpap BuaaajBd j^n
'p^jaua^ ua o aajBjnaij-iBd sosea ua
'noioBJjsoraap ap o uoisiAajd ap SBaua^ad sapBppsdea o sapBpi^iqis
-od JTiitapB sa opBDijdB o ooijoBjd omsTuiuiaajap 'o^ubj oj -ioj,,
•sajuapaaajuB so[ jod sajuam^isuoa eo[ 'opBSBd jb ojuBna ua ojduiaf^
jod 'osbo ns ua jBJ^somap ap ^\ b á 'ojnjnj p jaAajd ap Baijasad
pBpijiqteod bj b &lt;u9pBJisoniap í[ o U9isiAajd B[ b ajaipj as oiusm
•imja^apui a omsiuiuuaiap ap opBaijdB o ooijoBJd o^daauoo ^g^
'ajBdas so[ as ou ajuarajBnjxqBq Xnm anbun^ 'JouaiuB p uoa
appuxoo ou anb ua o oiuod A 'joijaius p uoa Buopspj as oiuoa souiBa^
ap 'jsb o[jBraB¡{ ajainb as is 'o 'opBaijdB 'oaijoBjd p sa : (^ajd

— oe —
-uia as ojad íouiuuaj p rabB as.iBajdraa Buaqap ou :ojtdaj) ouisiu
-inuaj^pui a oiusmiuuajap ap uopdaa^ bjjo oqaaq ap ^Bq oaaj,,
* (jauai Bijaqap ouiuuaj asa anb
uopdaaB caiun b^ sa 'pBpipaj u^) 'orasiuiuijaiapui o oinsiuinua^ap
ap 'oDisjjBjaui ojdaauoa p 'opunjojd sbhi ojdaauoo p sa ^x,,
•opBUiuuaíapajd ajuarapioj Bjsa ou o
opBUinua^apajd B^sa ou anb íoiJBsaaau opoj sa ou o 'oiJBsaoan sa ou
a^sa 'ojnjnj jb ojuBtia ua 'isb anb íBra^i^aj boiSojojuo bijoS^íbo sa
uopon B^sa anb ípBpijiqísod ajuarajBaj XBq anb :sa ojs^ 'sajqísod
bojjo jaqsq Bjpod o Biq^q 'BzxjBaj as ajqísod un anb ua ojuaraora ja
B^s^q anb ípBpijBaj bj anb Bsua^xa sboi sa pBpijiqísod bj anb 'ajqísod
un ap 8but jí^q anb jaaja ua ajsisuoa anb 'oaiS^jojno orasiuiauaj
-apui ja ánodo as jBno jb íodi8ojojuo ouisiuiuuajap ja sa Jbj^,
•Btauapua^ Bsa jBuiuiop uapand 'ojuaunse
-uad ap sajquinisoa o sapepijBpoui SBjjap o 'osbo ns ua Bjsiuirajajap
oida^uoa ja :osowadrai souaui opom un ap 'inbB 'anbunB íusapBptjiqis
-od,, ap eauopou 8Bsa aiJodsuBjj jod ajJBatjdB b BoiSojoaisd cpuapuaj
souiaua) 'opsuinsuoo 'op^zijBaj bjÍ anbuns 'opBSBd jb ojusno ujj,,
'uop^B bj BJBd A ojajauoa o^uauuBSuad ja BJBd jBiaJBd BpuBJOuSí
UB^Joduioo anb SBaijas-id sauoiaou isapspijiqBqojd jÍ eapBpijiqis
-od someaznpoj^ui anb iijb ap 'jBixjaB ap A jdAajd ap jbjb.ij anb ÁBq
oJBqraa uis oraoa X 'Bjsiuinijajap eisa^odiq bj ap oj^usp ooiuti jb^j asa
'oiJBsaoau oj aaaouoo aiuauíjBJauoS somapod ou —Bisiurnua^ap sisaj
-pdtq Bsa ap OJjusp— ojnjnj jb ojaadsaj uoo onioa anbjod 'sootjdbjj
•soaijOBjd aauB^jB A uaSwo ap uopou ojos Bjjag -EpEoijijEa p^pijiq
-isod ap apadsa 'pBpijtqBqojd ap uopou bj Bijas oj uaiquiBj j^n
•ajuaniBDisijBjaní Biuiji^ají uppou Bjjas pBpijiqísod anb opom 3Q,,
•(sauíBf -^^ jod opBaijdxa uaiq jínuí opis sq 3^3) 'BAijisod o
baueSbu 'pBpissaau 'sand '0J98 íbsj3A30ia o ajqísodnii sa oiJBsa^au 83
ou anb oj anb íp^pijiqísoduii a pspisaaau anb seto Áeq ou anb :biuu
-jSají aiuaiujBjuapuaasBaj 'Biutjiáaji ajuauíBaisijB^aui sa pBpijiqísod ap
uoioou bj anb jboijijb sa 'pBpijiqísod Bun Ars\\ ojos anb jBuuijy,,
•opBjsa o ojuaraotu
^pBO BJBd sjqísod Bijas pBpijBaj Bun OJ98 'ojnjnj jb o^u^na ua 4j^ -jas
opipod Bq anb ooiun oj '83 anb &lt;yj ^as Bipod anb ootun oj Bja anj
anb o'j -jiuaAJod us A a;uasajd na oiuod opBSBd ua ojubí 'pBpijiqísod
bjos Bun :oamn ajqísod un ap Bpuajsixa ^j • (pBpijiqísod Bjjo^ajBa
bj ap Bpuajsixa ou 'opuo| J3 ua 'bss o) oaiun ajqísod un ap Bpuaj
ap ja sa ouisiuinua^apui ap oaisijE^aui o ooijoa^ opijuas j^^^
•oDijBraBJd o opBaijdB 'oopoBjd ja A 'oi9JOíuo n oaisijBjaní o
J3 jbuibjj b soniBA anb A 'ajuauíjBnjiqBq sopinSnijsip uaiq ou
'ouiBiuirajajapui a orasiuiraja^ap ap soppuas sop 'oqaaq ap '^Íbjj,,
•oaiiiojojuo aauBajB UT8 'oaijaBjd a^uaiUBjnd ouisiu
-inuaiapui ap oppuas un b ssjijajaj b oqaajap auap ojos 'umowuituu^i
-ajnn outoo asm^junjd fo 'Sjsquasiajj ap ajquinppjaaui B^ — „• \n
:uapjo Jod jÍ ajuauíBpBJBdas sojund sop soj soniautuiBxg,,
•(BDIJBUI3JBUI-ODISJJ BpuajodlUI Bun 3p BUIIljSsjl U9pBZ
-ijBinapusasBJi bj 'jBjnoijJBd osBa ja ua) BiopiSají u9pBzijBjnapuaa
Bun b bijba9jj 'oaiS9jojuo aouBojB Bjsipuaiajd is 'an^) — o*^w

�"Y ya habría paralogismo aunque se pensara en .todo el psiquismo
humano o imaginable humanamente; todo el psiquismo, todo, pero
ya limitado por humano.
"Y es mayor el paralogismo si el proceso previsor se limita a
inteligencia.
"Y mayor paralogismo aun si se limita al uso matemático de la
inteligencia.
"Entretanto, ese paralogismo de derivar el determinismo práctico
del determinismo teórico (lo que lleva a extender ilegítimamente el
determinismo práctico), ha sido muy generalizado.
"Desde luego ya lo contiene la misma definición del determi
nismo habitual en ciertos hombres de ciencia. Véase, por ejemplo, la
célebre de Laplace: "Esta doctrina del determinismo universal ha
sido magníficamente resumida por Laplace (dice esto nada menos
que Broglie) en su célebre frase (aquí la cita textual de Laplsce) :
"Una inteligencia que para un hecho dado conociera todas las fuerzas
de que la naturaleza está animada y las situaciones respectivas de los
seres que las componen, si fuera por otra parte bastante vasta para so
meter estos datos al análisis, abrazaría en la misma fórmula los mo
vimientos de los más grandes cuerpos del universo y los del más li
gero átomo. Nada sería incierto para ella, y el porvenir como el pa
sado estarían presentes a sus ojos".
"Esta definición, lejos de ser completamente "magnífica", lejos
de ser la verdadera definición del determinismo, es por una parte
insuficiente y por otra inconsecuente.
"Nótese que ni siquiera se refiere a todo el psiquismo: cuando
es más extensa se refiere sólo a una "inteligencia". Y después se va
estrechando todavía: de la noción de inteligencia, por intermedio de
la noción de análisis, se pasa a la noción de fórmula; todo esto,
mezclado inconsecuentemente.
"Por lo demás, lo que se observa en esta definición se observa
comúnmente en todo el proceso del determinismo práctico. Al pa
sarse ilegítimamente de nociones más extensas, aunque ya insufi
cientes, a nociones menos extensas, yo diría que hay como degrada
ciones en el concepto del determinismo práctico.
"Limitar ya a una psiquis de tipo humano (y notemos que para
nosotros el tipo divino, para nuestra incomprensión, no puede ser más
que tipo humano), sería ya insuficiente para la previsión infalible,
aun en el caso de ser cierta ontológicamente la hipótesis determinista.

"Para saber que fue así, no hay que ser aquello que llamaron
"novecentista" —esto es: para hablar mejor, antiochocentista—: esa
tendencia fue estrecha y estrechante, y, en el fondo, pueril. No se
divide la ciencia por siglos, para exaltar unos y despreciar otros (y
agrego que, para mí, el siglo XIX fue, a pesar de ciertas ilusiones,
o quizá por esas ilusiones (que debemos conservar como esperanza),
muy, muy respetable).
"La ciencia ha sido continua, con especiales valores y sin duda
especiales defectos en cada período. Y esa división por siglos es arti
ficial, cuando no revela ignorancia de la verdadera ciencia. Pero en
aquel error, sí, cayó el siglo anterior, y mi generación sufrió conse
cuencias de él...
"No era sólo exagerar la previsibilidad determinista en sus do
minios más fáciles, sino extenderla a lo que, aun dentro del concepto
determinista, menos prise ofrece a la previsión y a la demostración,
o sea a lo histórico y a lo psicológico.
"Como ejemplos de cierta clase (este aspecto todavía dura) po
demos citar aquellas demostraciones históricas de que lo que fue
debió suceder; demostraciones históricas de gran apariencia cientí
fica cuando se hacen aprés coup. Compárese lo que sucede cuando
se intenta, con los mismos elementos y por la misma vía, hacer pre
"Pero hasta en psicología y en la vida; en toda esa región en que,
aunque pueda ser cierto el determinismo, no es normalmente aplica
ble de una manera práctica.
"Un caso extremo y de una inocencia que nos hace indulgentes
eran, por ejemplo, las teorías de Zola, aquellas teorías de la "novela
experimental" que establecían una especie de determinismo deduc
tivo, sentando por una parte ciertas leyes, por lo demás bien insufi
cientes y no justas, de herencia, y por otra parte ciertos caracteres
dados de personajes. Todo lo demás salía por determinismo.

"Ahora bien: una verdadera debilidad intelectual del siglo an
terior fue el mal uso, el uso ilegítimo y presuntuoso, del determi
nismo práctico. El determinismo era entonces lo "científico". Y fue
esa la ciencia en que precisamente nos formamos los de mi generación.
Era en parte una pseudo-ciencia.•

"Pero eso, en otras formas, era entonces habitual. Recuerdo un
pasaje sorprendente de Guyau, en que se esforzaba por mostrar el
determinismo de Werther: cómo todos los antecedentes conducían
forzosamente al suicidio... Y el autor sabía, como cualquiera, pero
olvidaba en ese momento, obsesionado por la teoría, que precisa
mente Goethe no se había suicidado, sino que había hecho una cosa
algo distinta: escribir un libro.
"Con esa pseudo-ciencia es grande el contraste de la de ahora.
Por una parte tenemos en la actual una lección de modestia: antes,
hasta la psicología presumía de determinismo práctico. Ahora, hasta
la físico-matemática se presenta con modestia indeterminista...
"Pero por otro lado esa actitud ha de ser encarada con descon
fianza en cuanto tiende a trascendentalizar esa indeterminación, en
cuanto tiende a intervenir por esa vía en la filosofía. Justo es que
yo diga "tiende": e] matemático y el físico pueden no tener la culpa:
pero de todos modos hay aquí algo de qué cuidarse. Nótese que en
el fondo el paralogismo vendría a ser el mismo, el mismo de antes,
invertido. Antes, admitido el determinismo ontológico, se daba por

— 32 —

— 33 —

"Pero hay una segunda degradación: reducir a inteligencia, que
ya no es ni siquiera todo el psiquismo humano.
"Y una tercera degradación: limitar aún más: a matemáticas, a
fórmulas.

�—

—

jod Bqep ge 'oaiSojojuo ouisiuiuuajap ja oppimpe 'es^oy -opijjaAUt
'sajuB ap omstm ja 'duishu ja jas b BjjpuaA omsiSojBJBd p opuoj p
ua anb asaj^j^ 'asjBpma anb ap oSjb inbe Xi&gt;^ sopoai sopoj ap arad
:^djna bj jauaj on uapand ooisjj p X oaijBUiaiBui p :tt9pu3ii,, Bip oX
anb ea ojsnf -bijosojij bj na bta bss jod jiuaAja^uí b apuau ojusna
us 'n9ioBuiuijaj3pui Esa uvzijvjuapuaosvjj v apuau ojubiio ua bzubij
-uoosap uoa Bpsjsaua jas ap bij pnipoB Bea opBj ojio jod ojaj,,
• • • Bisiuuujajapui Btisapom noo Bjuasajd as BDijBraajBni-ODisij bj
b^sbij 'Bjoqy •oatjDBjd omsiainuajap ap Bjmnsajd Bj^ojoaisd B[ bjsbi[
'sajuB :Bijsopoiu ap uopoaf eun jBnjDB bj na somauai a)jed san jo¿
•bjoi{b ap B[ ap ajsEJjuoo p apuBjá sa spuap-opnasd bs^ no^,,
•ojqrj nn Jiqiaosa ^Biupstp oSjb
bsoo Bun oqaaij BiqBq anb ouis 'opBppms BtqBq as on aq^ao^) ajuaiu
-BSioajd anb 'Bjjoaj bj jod opBuoisasqo 'ojuamoui asa ua BqcptA[o
ojtad 'BjainbfBno omo^ 'BjqBS jojiib p j^ • • • oippins yg ajnaniBsozJoj
UBtonpuoa sa^napaoajuB eo\ sopo^ otuoa :jai[}.ia^ ap onismirajajap
p jBJtsom jod Bqezjojsa as anb ua 'iiba'ii^ ap ajuapuajdjos
un opjanaa^j -^n^iqBij sa^uojua Bja 'sbuijoj sbj^o na 'osa
•oiusiuiuijajap jod bt[bs ssiuap o[ opoj^ -safBuosjad ap sopsp
saJ3)3BJB^ soiJaia ajJBd bj^o Jod j 'cpuajaq ap 'SBjsnf ou Á sa^narj
-Tjnsni naiq ssuiap o[ Jod 'sa^af SBjjap ajjB¿ can jod opu^juas 'oau
-onpap oiusiuirajajap ap aiaadsa Bun UBjaa^qBisa anb tjBjuainijadxa
ap SBiJoa} SBjpnbB 'b^o^ ap sejjoaj sb^ 'ojdraafa jod 'usja
i aaBi| sou anb Biouaooui Bun ap Á oiuaj^xa osbo ur^^
•BaijOBjd BjauBin Bun op ajq
ajuauqerajon sa on 'oiusiuuujajap p o)jap jas Bpand anbnns
'anb ua umáaj Bsa Bpoi na íBpiA b[ na Á Biáojoaisd ua bisbij oja^,,
• •-BpBdioxjnB ^aijoisiq uoisia
-ajd jaoBi{ 'bia BinsTtn B[ jod A so^uainap somsita so{ uoa 'Bjuaiui as
opnBno apaans anb o\ asajcdnio^ -dnoo saudn na^Bq as opuBno boij
-ijuap BiouaiJBdB ubjS ap SBDij^^Btq sauoiaBJjsoiuap íjapaons oiqap
an^ anb o[ anb ap seaijoist^ eauopBjjsouiap SEjpnbe jbjio somap
-od (BJnp BiABpoí oiaadse a^sa) asep B^jaio ap sojdiuafa 011103,,
•o^tS^^oaisd o\ tb A odijoísiij o\ b Bas o
'uoiDBJisourap b^ A uorstAajid B| b aoaj^o asijd souaui 'Bjsiuinuajap
oidaanoo pp oj}uap uiib 'anb oj b Bjjapuajxa ouis 'sajtaBj e^iu soiuhu
-op sns ua Bjsiuuuja^ap p^pi^iqístAaid bj jBJaS^xa o^os Bja oj^[,,
• • -p ap 0BI3U3T13
-asuoa ojjjns uoioBjauaS im A 'jouajuB o^grs p o^bd 'js'^jojja pnbs
ua oja^ -BiauBia BjapBpjaA b^ ap bioubjoujíi b[3A8J on opusna 'jepij
-tjJB sa eojxíis Jod u9isiAip Bsa \ -opojjad Bpsa ua so^aapp sajsioadsa
Bpnp uis A 83JOJBA 83[Bioadsa uoa 'Bnnijnoa opis v\\ Bpuap sq,,
* (ajqBjadsaj Xnm '^nuí
'(BznBjadsa omoa JBAjasuoo soniaqap anb) eanoienji essa jod Bzmb o
'sauoisnji SBjjap ap jBssd b 'snj XIX I^T8 I3 í}va ^^Bd '^nb oáaj^B
X) sojjo jBisajdeap A soun jB^jBxa BJBd 'sojSis jod Bpuap bj apiAip
as o^^ -jijand 'opuoj ja ua iA 'ajuBipaj}sa A Bqaaj^sa anj Biauapuaj
Bsa :—B}Si}ua3oq3Oiiue 'jofsui jBjqeq BJBd :ss ojss— ¿tBjsijuaaaAOu.,
uojbuibjj anb ojjanbB jas anb Xeij ou 'isb anj anb jaqss

— zz —
, • • • : •'Bpuap-opnasd eun ajjBd ua bj^j
*uopBjana im ap soj ^ouiboijoj son ajuaraBsioajd anb ua Bpuap bj Bsa
anj j^ •Mooijjju3pM oj saauoiua Bja omsimauai^p j^ •oaijDBjd omsiu
-iiujaiap jap 'oson^unsajd A ouipj^ají osn ja 'osn jbui ja anj jouaj
-ub ojSxs jap jBm^ajaim pBpijiqap BJapspjaA ^nn :uaiq Bjoijy,,
•SBjnnuoj
b 'SBOijBUiaiBni b :sbui utiB jbituiij :u9iaBpBjSap Bja^ja^ Bun j^M
•ouBumij omsinbisd ja opo^ Bjambis tu sa on bX
anb 'Bpnaij3iui b jpnpsj :u9pBpBjSap Bpun^as Bun Xbij ojaj,,
•Bjsiuuujajap sisaiodiij bj ainaniBaiSojoino Bjjaia jas ap osb^ ja ua uiib
'ajqijBjni uoisiAajd bj BJBd ajuapijnsni bX Bijas '(ouBranq odp anb
SBta jas apand on 'u9tsnajdnioDui BJ^sanu BJBd 'ouiArp odp ja sojjosou
anb somatón X) oiiBinnq odu ap sinbisd eun b bX jejiim^,,
•O3i}3BJd oinsiuinua^ap jap ojdaauoo ja na sauoya
omoa Ae\\ anb BiJrp oX 'sBSuajxa sousm sauopon b 'sa^uata
-ijnsui bX anbunB 'sesuajxa sbiu sauopon ap a}uaiuBinpj2o[i asj^s
-sd jy -oariaBjd oinsiuiuuajap jap osaaojd ja opoj ua ajuaiuunmoa
BAjaeqo as uopiuijap Bjsa ua BAjasqo as anb oj 'sBtuap oj Jo^,,
'aiuamsjuanaasuoaui opBj^zam
'ojsa opoj íBjnmjoj ap uopou bj b Bs^d as 'sisijbub ap n9pon bj
ap oipamiajuí jod 'BpuaSijatuí ap U9pou bj ap :BiABpoj opuBipaajsa
ba as sandsap j^ *^(Bpua^ija)ui,^ Bun b ojos ajaijaj as Bsuajxa sbiu sa
opuBna :oui8inbisd ja opoj b ajaipj as Bjambis tu anb asa^9\[,,
•a^uanaasuoaui bjjo .xod X aiuapijnsai
Bun jod sa 'oiusiuiuuajap jap uoptuijap BJapepj3A bj J3S ap
'ltBaijjnSBm?5 a^uaiuBjo^diuoa jas ap sofaj 'uopiuijap Bjsg[M
•((sofo sns b sajuasaad ueuBisa opss
-Bd ja otnoo JiusAJod J3 X 'Bjja BJBd ojjstoui bjj^s ^pB\[ 'oraoiB oja2
-ij sbiu jap soj X osjaAiun jap sodjsna sapusaS sbiu soj ap sojuauuiA
-om soj Bjnmjoj Buisim bj ua BiJBZBjqs 'sisijbub ¡b sojBp soisa ja^aiu
-os BJBd bjsba ajuBjsBq a}jBd Bjjo jod BJ^nj is 'uauodiuo^ sej anb sajas
SOJ ap SBAI}30dS3J S3U013B11JIS 8BJ X BpBlUJUB BJ83 BzajBJllJBU BJ anb 3p
SBZjanj 8Bj SBpoj B.I3I3OUO3 opBp oqaaq nn BJBd anb Bpuaj)ip;ui bu^,,
: (3^3jdB^ ap jBtijxaj Bip bj inbB) ^sbjj ajqajaa ns ua (aij^ojg aub
souam Bp^u ojsa aaip) aaBjdB^ jod Bpimnsaj ajuauíBaijiuáBtu opis
Bq jBsjaAinn omsiuiuua^ap jap Buijjaop Bjsg,, :aoBjdB^ ap ajqapa
bj 'ojdmafa Jod 'assa^ 'Bpuap ap ssjqmoq so^jap ua jBnjiqsq ouisiu
-imjaiap jap U9piuijap buisiui bj ^uaijuoa oj bX o^anj ^psaQ,,
•opBzijBJauaS Xnm opis Bq '(oapaBjd ouisiuiuuajap
J3 ajuaraBraiji^ají jypua^xa b BAajj anb oj) ootupaj &lt;nusivruijar&lt;&gt;p pp
o^pjvud oiusmiuiuajap ja uvaijap 9p ouisiSojvjvd asa 'o
bj ap oauBiuajBiu osn jb bjiuii^ as is uiib omsi^ojBJBd jo^bui j^n
•BpuaSijajut
b B^imij as josiAajd osaaojd ja is omsi^ojBJBd ja JoÁBtn sa j^n
, •"ouBiunq jod opBjiuiij bX
ojad 'opo^ 'omsmbisd ja opoj í ajuaniBUBuinq ajqBuiSBtni o ousiunq
omsmbisd ja opoj na BjBsuad as anbunB omsi^ojBjBd Bjjq^q bX j^n

�real el aplicado y se lo daba por aplicable en todas partes. Ahora
puede ocurrir que, comprometido el determinismo práctico, se pre
tenda sacar de ahí alguna consecuencia que afecte al teórico".
"Volviendo ahora a nuestro caso de la incertidumbre de Heisenberg, recordemos ante todo, elementalísimamente, de qué se trata.
Transcribo un resumen: "Si se designa por símbolos matemáticos res
pectivamente los errores que se cometen en la determinación (simul
tánea) de posición y de movimiento, no se puede, nos muestra Heisenberg, imaginar una experiencia que permita reducir ambos errores
simultáneamente hasta el grado que se quiera; hasta hacerlos, que
sería la aspiración, infinitamente pequeños.
"En las circunstancias más favorables muestran los cálculos que
el producto de los productos que simbolizan esos errores es del orden
de la constante de Planck. Si, para simplificar, suponemos el pro
ducto de esos productos igual a la constante de Planck, escribiremos:
Ap X Am = h. Y entonces ocurriría lo siguiente:
"Para sistemas macroscópicos se puede hacer muy pequeño Ap
sin agrandar perjudicialmente Am y viceversa, porque h es muy pe
queño con relación a esos sistemas. Nótese que, a estos efectos, el
milésimo de miligramo, que es más o menos la masa más delicada
accesible al experimento físico, es todavía un sistema macroscópico.
Pero para sistemas atómicos, para el mundo de los electrones y de
los fotones, entonces no. Si se reduce una de las expresiones hasta
hacerla muy pequeña, buscando hacerla infinitamente pequeña, en
tonces la otra se agrandaría sensiblemente y perjudicialmente. Debido
a lo cual, si precisamos la posición, el estado de movimiento se hace
indeterminado, y al contrario. Es así como los sistemas macroscó
picos no están afectados por esta indeterminación. El principio de
Heisenberg se manifiesta en la escala de los elementos de los sistemas
atómicos".
"Ahora, completemos: Un término llama la atención: "imaginar
una experiencia". En efecto: la determinación en estos casos, y esto
es interesantísimo, no puede hacerse por experiencias reales. Se hace
por experiencias físicas imaginarias, a las cuales se aplica el cálculo
(de manera que, si de aquí saliera trascendentalización ilegítima, sería
en su caso una trascendentalización físico-matemática. Y si se quiere,
de física... pero de física imaginaria).
"Y ¡más interesante aún! Es esa misma experiencia imaginaria
la que provoca la indeterminación. Lo que provoca la indetermina
ción es la intervención del observador: Consiste esa experiencia ima
ginaria en observar imaginariamente por medios físicos los elementos
de los sistemas atómicos, para lo cual hay que emplear, siempre ima
ginariamente, una abertura de microscopio imaginaria y una frecuen
cia imaginaria de la radiación con que se ilumine. Y entonces- se
muestra, aplicando el cálculo a esas experiencias imaginarias, que lo
que sirve mejor para determinar la posición empeora la determina
ción del estado de movimiento y viceversa. Y que la intervención

puede, en este caso especial de los sistemas atómicos, experimentar
sin alterar.
"Y bien: lo que ese principio muestra, es que no hay, en el esta
do actual de la ciencia, determinismo práctico (esto es: previsibilidad,
ealculabilidad totales) en la micro-escala. Y demostraría que no pue
de haberlas, con la salvedad de otras vías posibles de raciocinio o
experimentación.
"Pero si (esto es lo central) : si, expresa o tácitamente, consciente
o inconscientemente, se convierte ese principio en principio de inde
terminación en el verdadero y hondo sentido, en el sentido ontológico, entonces es una trascendentalización ilegítima. Y en ella han
caído muchos de los hombres de ciencia contemporáneos; unos, para
dar por demostrado el indeterminismo metafísico; otros, para des
confiar, por simpatía determinista, del principio mismo. Han sido
varios, y de los mayores, los hombres de ciencia que, no habiéndose
atemorizado de los aspectos más violentos de la relatividad: ni de
las extrapolaciones sobre los límites del espacio, ni siquiera de esas
vidas que se alargan y se acortan según el estado de movimiento,
retroceden ante los aspectos prácticos, del principio de Heisenberg,
porque ellos mismos lo trascendentalizan en indeterminación...
"Concluyo: Y todo esto —lo uno y lo otro— puede confundir;
y también inhibir: ni tienen que hacer los físicos y los matemáticos
trascendentalizacione8 ontológicas de su principio de incertidumbre
ni tampoco por qué atemorizarse de las consecuencias científicas de
éste. Habría, en cierta región del conocimiento, no indeterminación
en el primer sentido; esto es: no multiplicidad de posibilidades on
tológicas (cuestión aparte y ajena a la ciencia práctica), sino limita
ción práctica de nuestros medios de previsión. Y con ésta, como con
tantas otras limitaciones, se trabaja..."

del experimentador, por ejemplo, al bombardear imaginariamente
electrones con radiación, produce efectos que alteran todo. No se

Aquí, voy a introducir dos notas: En primer lugar, quiero hacer
notar —y perdóneseme que insista tanto, pero es, ésta, aclaración fun
damental: ninguna de estas confusiones, ni de otras análogas, se pro
duciría si se reservaran las palabras "determinismo" o "indeterminis
mo" sólo para aplicarlas en el sentido ontológico; y, para lo práctico
se hablara de "previsibilidad" o "imprevisibilidad". El principio de
Heisenberg se llamaría de imprevisibilidad (o incertidumbre) en los
casos a que él se refiere (de la micro-escala); y no habría ninguna
confusión ni duda).
Otra nota: la confusión entre imprevisibilidad e indeterminismo,
continúa. Por ejemplo: en uno de los últimos números de la revista
"Scientia", aparece un artículo titulado "Indeterminismo Físico y Au
tonomía de la vida", que empieza refiriéndose al "descubrimiento del
indeterminismo cuantístico"; que dice más abajo: "La Física ha debi
do abandonar la idea del carácter determinista de sus leyes en el
ámbito de los microfenómenos". Sigue aún: "Entre el ámbito de in
determinación que las leyes físicas consienten..., etc.". Pero en rea'lidad se refiere a la imprevisibilidad, como expresa en este otro pa
saje: "Las leyes de la teoría cuántica no dejan (non daño piú) la
posibilidad de prever de modo unívoco y completo, sobre la base de

— 34 —

— 35 —

�— ss —
ap 98EC[ v\ ajqos 'oj3[duiO3 A ooOAiun opoin ap jaAajd ap pepijiqísod
B\ (njd ouvp uou) UBfap ou BoijuBna BiJoaj b^ ap savía^ sb'j^^ :afBS
-ed ojjo ajsa ua Bsajdxa oraoo 'pBpijiqísiAajdiui bj b ajaipj as p^pi^
-B3J ua ojaj '^'aja ' • • • uajuaisuoa seoisij sa^aj sbj anb uopBuimjaiap
-orí ap ojiquiB p aj}ugM :uiib anSig •ttsouatnouajojaiin eo\ ap ojiqtnB
p ua sa^af sns ^p Bjsiuiuusiap jajoBJBD pp Bapi bj jBuopuBqB op
•iqap bi^ boisi^ vjn :oÍBqB sbui aoip anb i ^ooiisiixreno otnsiuiuuajapni
pp ojnaiuiuqnDsap,, ^B asopuauípj zaidiua anb '4tBpiA B[ ap Bitnouoi
-ny A O3isjj[ oinsimuuajapujM opBinjij opaojiJB un aaajedB '^Bijuapg,,
BjsiAaj v\ ap sojaumu sounjjn so^ ap oun ua ¡ojdrnofa joj •L'iiurjuoa
'omeiuiuua^apni a pBpi^iqísiAajdun ojjua umsnjuoa bj :biou bjiq
• (Bpnp tu uoisnjuoa
BunSuiu BijqBt[ ou A i (B^asa-ojaini ^\ ap) ajaijaj 38 ja anb b sossa
bo^ ua (ajqiunpijjaoui o) pBpijiqístAajdnii ap bijbuibj^ as ^jaquasiajj
ap oidpui^d ^^ •ltpBpi^tqi8iA3Jdnii,, o tipBpiirqisiAajd,, ap BJB^q^q as
oaijatud o\ BJsd '^í íooi^^p^juo opijuas p ua SB[jBai[dB Bjed ojps ^oni
-siuiuwa^apui,, o ttouiSTuirajaj9p,, sBjq^pd sb[ usjBAjasaj as rs Bijpnp
-ojd as 'sbSo[bub sbjjo ap tu 'sauotsnjuoa SBjsa ap eun^uiu :pjuauiBp
-unj uopBJBpB 'Bjsa 'sa o jad 'ojubj bjsisui anb amasauopjad Á— jbjou
jaa^q ojamb 'jBSn^ jauíud u^ :sbjou sop apnpojjuí b jCoa 'inby
tt---BfBqBjj as 'sauoiOBjirai^ bb^jo sb^ubj
noa ouioa 'Bjsa uoa j^ •upmAajd ap soipaui soj^sanu ap B^ijDBjd U910
-Bjinii]; ouis '(Boij^Bjd BiauaiD b^ b BuaÍB A ajJBd^ uo^sana) bb^tSojo}
•uo eapBpijiqísod ap pBpiai{di}[nui ou :sa o)sa íoppuas jamiad p ua
uoiaBuiuuajapui ou 'ojuaxuipouoD pp u^i^dJ Bjjcaia ua 'BuqBjj -ajsa
^p SB3Tji)uaia SBiouanaasuoa sv\ ap asjBztJouiaiB anb Jod oaoduiB} m
'ajquinpiij^oui ap oidiomad ns ap SBDiSopDjuo sauoiaBzi^BjuapuaasBj}
sooijBiua^Bin so^ Á sooisij so^ jaoBq anb uauaij iu :Jiqiqui uatqiUBj Á
í.xipunjuoo apand -—ojjo o\ á oun o[—- ojsa opoj j^ :o^npuo^),,
• • 'uoiaBuinuaiapui ua uBzi^BjuapuaosBjj o\ souisiui so^p anbjod
'S.iaquosiajj ap oidpuud pp ODtjDBjd sojaadsB so\ ajuB uapaaojjaj
'ojuatutiAom ap ope;sa p un^ss ubjjoob as Á ubSjb¡b as anb SBpiA
SBea ap Bjambis iu 'opBdsa pp sa^iuii^ so[ ajqos sauoiaB^odBj^xa sb[
^p tu :pBpiAijBpj b^ ap so^najotA sbui sojoads^ so^ ap opeziJouiajB
asopuaTqBq ou 'anb Bpuap ap sajquioq so^ 'sajto^BUi so[ ap A 'soijba
opis ubjj 'ouisiui oidpuijd [ap 'Bjsiuinuajap BijBduiis aod 'jbijuod
-sap bjb5 'sojjo íooisjjBjaui ouisiuiuijo^apui p opBjjsouiap jod
BjBd 'soun ísoauBJoduiajuoo Bpuap ap sajqmo^ so^ ap souonm
ubx^ B^[a ua j^ "BwniS^fi umowzypt^u&amp;pu^osnji trun sa S9ouorua 'ooi^
-pjojuo opjjwas ja na 'opijuas opuot{ X ouapvpjaa ja ua iipiovutnidaj
-aput ap oidiouxid ua ojdtouiud asa ajuamuoo as 'atuawaiuatosuo&amp;ui o
otuaiosuoo 'atu^iuoipvj o vsaudxa 'is : (pjjuaa o[ sa ojea) is oja^,,
•uppBjuaraijadxa
o ompopBi ap sajqisod sbia sbjjo ap p^paApjs bj uoo 'SBpaqBq op
-and ou anb BiJBJjsoinap ^ •B^Basa-oaaiui bj ua (sap^joj pBpi[tqB[iio[Ba
'pBpi[iqtsiAajd :sa o^ea) oaijafjd orasiuiuuajap 'mouato oj ap pmion op
-msa \^ ua 'Xbi{ ou 3nb sa 'BJjsaniu oidpuud asa anb oj :uarq ^M
•JBJ3ip3 UIS
jBjuaunjadxa 'so^tui^íB SBUiajsis so^ ap ¡Bpadsa osb^ a;sa ua 'apand

as o^¿ *opoj uBjajp3 anb sojaaja aonpojcd 'uopBipBj uod saucupap
a^uaniBUBuiBuii .icap.iBqiuoq p3 'o^draafa jod 'jopBjuanitjadxa pp
uopuaAjajuí b^ anb ^ 'BsjaAaoiA A oiuaiuiiAoui ap opsjsa pp uop
-BUiuua^ap B[ BJoadina uoiaysod v\ jBuimjajap bjb¿ jofain aAJis anb
o\ anb 'sbijbuiSbuii SBiouai.iadxa 8Bsa b o[na[Ba p opuBai[dB 'BJjsanui
as soouojua j^ •auium^i as anb uoo uopBipsj b[ ap bijbui^buii ep
-uanaajj Bun A BusuiSBUir ordoasojoim ap BjnjaaqB Bun 'ajuauíEMBinS
-BuiT ajdmais 'jBa[duia anb ^bi| pn^ o[ BJBd 'sooiuiojb SBraajsis so[ ap
so^uamap soy sootsij soipain jod ajuainEiJBuiSBUii jBAjasqo ua bijbut^
-buii BpuaiJtadxa Bsa a^sisuo^) :jopBAjasqo pp uopuaAjajux B[ sa uop
-Buiuuajapm b^ ^ooAo.id anb o'j •uoi^Buitnja^apui bj vooacud anb B[
bijbuiSbuii Bpuawadxa buisiui Bsa sg ¡unB ajuBsaaajuí sbui! j^?í
• (BtJBUtSBini bdistj ap oiad •••bdisjj ap
'ajtamb as is j^ •BopBuiajBui-o^Tsij uopBzip^juapuaasBJi Bun osb^ ns ua
Bijas 'Biui}t^3[i uopBzipj^uapua^sBjj BjaijBS tnbs ap ts 'anb BjauBin ap)
opaajBo p BoijdB as sa^na sb[ b 'sbubui^buii sbisjj sBpuauadxa aod
aoBq ag -sapaj SBpuauadxa jod ^saao^q apand ou 'oiuisjiuBsajajni ea
o^sa A 'sosbo so^sa ua uotoBnimaojop b^ :o^oap u^ 't4BpuatJadxa Bun
jbuiSbuii:,, :uotouajB bj buibj[ oumi.ia; n¡\ : soraajs^dnioD 'B
SBiuajsis so[ ap eojuainap so^ ap BjBosa b^ ua B^saijiuBin as Saaquastajj
ap oidpuud j^ •u^pBuiuuaiapui B^sa jod sopsiaajB usjsa ou soaid
-oasojoBur SBUia^sis so^ onioa isb s^ -oiJBjjuoa ye A 'opBniuuajapui
aDBq as ojuauuiAoiu ap opBjsa p 'uopisod B[ soniBspajd xs 'pma o{ b
opiqaQ •ajuainjBpipnfjad A a^uama^qcsuas BiJBpuBJ^B as bjjo b¡ saauoj
-ua 'Buanbad ajuarnB^iuijuí B^jaoBq opusasnq 'Buanbad Anta BfjaoBq
BjsBq sauoisa^dxa sb[ ap Bun aanpaj as tg *ou saauojua 'sauojoj so[
ap A sauo^^aap sof ap opunin p Bjsd 'soaimojB SBinaisis BJBd
•ooid^osoJDBUi Buiajsis un BjABpo^ sa 'oaisij ojuarauadxa
Bpsaipp sbui BSBcn By souaui o sbui sa anb 'oniBj^ijini ap oraisajtuí
p 'so^aap sojsa b 'anb osa^o^j •SBtnajsis sosa b uop^pj uoa onanb
-ad Ánni sa \[ anb jo d 'BgjaAaatA A uiy aiuatnjBpipnfjad jBpuBJ^B uis
dy ouanbad Ama jaaBij apand as soaidoasojaein SBiuajsis bjb^^^
:ajuamSis o\ bijijjiioo saauojua j^ -v = uiy y^ dy
: somajiqijosa '^fauB^^ ap a^uBisuoa B[ b [biiSi sojonpoad sosa ap oionp
-ojd p souiauodns 'jBDijipirais BJBd 'ig •j^ouB^^ ap ajuBjsuoo b^ ap
uapjo pp sa sajo.ua sosa UBZi^oqints anb eojanpojd so\ ap ojanpojd p
anb sop^opja so^ uBjjsanuí sap^BJOABj sbui SBpuBjsimojp sb^ ug,,
•souanbad ajuauíejiuijuí 'uppBjídsB B[ Bijas
anb 'eopaDBq BjsBq íBjainb as anb opBJlá p BjSBq aiuauíBauB^^nniis
sajojja soquiB jpnpaj B^imjad anb spuaijadxa Bun jbuiSbiui 'Sjaquas
-pjj Bjjsanm sou 'apand as ou 'o^uairaiAom 3p A uoraisod ap (bbubj
-pnuiis) uppButuuaiap bj ua uaiamoa as anb sajojja so¡ ajuauíBAijaad
-saj sooijBiuajBin sopDqmis jod Bu^isap as tg75 :uatnnsaj un
•bjbj^ as anb ap '3}uauiBUii9i[Bjuama[a 'opoj aju^ soraapjooaj 'S
-uaspjj ap ajqumpujaaui v\ ap osBa ojjsanu b Bjoq^ opuaiAp^^,,
•ítoaijoaj ^b ajaajB anb BpuanaasuoD BimS^ iqB ap jbobs Bpuaj
-ajd ae 'oar^Bjd ouisinunjajap p op^amojduioa 'anb JiJjnoo apand
Bjoqy -sajj^d Sfipo^ ua 9jqBoi[dB jod BqBp o[ as A opBoi[dB p ¡saj

�la posición inicial de un sistema, su ulterior desenvolvimiento, etc.".
Y de te do el artículo se desprende que es a la imposibilidad de previ
sión a lo que se refiere el autor, y no a indeterminismo, término que
ha empleado a veces por error. La que no está aún corregida es, pues,
la misma confusión que, hace ya tanto tiempo, llevaba a hacer, del
principio de incertidumbre de Heisenberg, un principio de indeter
minación. La misma confusión se ha producido, pues, a propósito de
los descubrimientos cuánticos de Planck.
Y ahora, insinuaremos algo de lo que el nuevo concepto de ma
teria —el que tanto la experimentación como el razonamiento, inclu
sa la exploración matemática, han introducido en los últimos años—,
algo de lo que ese nuevo concepto de materia, diríamos casi sin para
doja, de materia desmaterializada, ha venido a agregar a nuestras
ideas sobre libertad; entiéndase bien: sobre libertad, o sea sobre no
dependencia de seres con respecto a lo exterior a ellos. Esa agrega
ción es, en globo, en el sentido de la libertad: de la libertad de más
seres, o de más casos de libertad en los seres que antes considerába
mos como no dependientes, como inertes; sin que este acrecimiento
ds libertad tenga nada que ver, bien entendida, con el problema del
determinismo o indeterminismo, como después, y aparte, lo mostra
remos.
Para la ciencia actual, la materia, diríamos sin paradoja, no es
material, en el sentido antiguo: es una combinación de cargas eléc
tricas, en movimiento o acción continuas: una piedra, la tabla de
nuestra mesa, es, como ha dicho pintorescamente cierto hombre de
ciencia, un revuelo de moucherons. Y, para colmo (Broglie) esté
también hecha de ondas.
Los átomos se presentan como fuentes de energía; no sólo como
dependientes, en consecuencia. Cuerpos, como el radio, "bombardean",
con partículas y rayos (en la ciencia a que yo llegué, eran tres: perdón
si hay, ahora, más todavía). Pues ese bombardeo ha de interpretarse
como actividad de la materia, y, por consiguiente, como no depen
dencia de lo exterior. Esto es: en el sentido nuestro, como "libertad".
Aquí, prevengo, en el ánimo de los que me oyen, dos órdenes de
ideas: unas, ideas en el sentido de que no son las libertades de esa
clase las que interesan a los problemas vitales de libertad humana: ya
lo sé; pero lo que sale de los nuevos hechos, es como argumentación
a fortiori. Y el otro orden de ideas es el que haría aparecer cuestiones
sobre determinismo e indeterminismo, que pueden aparecer ya en este
momento, que aparecerán más seguramente dentro de un momento
cuando se trate de la previsibilidad de los fenómenos intramateriales,

ZDISLAS MILNER

GÓNGORA Y MALLARMÉ
EL CONOCIMIENTO DE LO ABSOLUTO
POR MEDIO DE LAS PALABRAS
(Traducción y ampliación de notas y ejemplos, de Emilio Oribe)
En la etapa final de las grandes épocas literarias, paralelamente
con las manifestaciones de superabundancia y también, de laxitud, el
mismo fenómeno se reproduce. Un hombre, o un grupo de autores, se
destacan de la masa inerte de los extenuados. Y se desprenden en el
momento en que las libertades de antaño se han transformado en re
glas con fuerza de leyes; después se aislan, ante la irrisión de la vul
garidad, en el horror de los caminos menoscabados, en un impulso
poderoso hacia la verdad desnuda, con la firme voluntad de crear.
No señalan la aurora de un día nuevo, no son reformadores aún. Más
tarde, cuando los años y las generaciones han transcurrido sobre su
obra, escarnecida antes por los contemporáneos, una vez que el tiempo
ha hecho la justicia con la mediocridad coronada de laureles, y que
sin apasionamiento se puede justipreciar la contribución que aquellos
poetas han traído, encuentran, generalmente en los anales de las letras,
el sitio que merecen guardar.
Pero todavía no debemos equivocarnos. El simple hecho de que
tal obra se separe de los preceptos y las reglas aceptadas, no da la
medida de su valor. Sería una equivocación constituir un solo block,
en el transcurso de países y de edades, con los preciosistas y simbo
listas, en Francia, con los conceptistas y los adeptos del Marinismo en
Italia, con los eufuistas en Inglaterra, y los cultistas y gongoristas en
España. A decir verdad, en la extensa lista que podría establecerse
de estos poetas que no han recibido "l'aprobatur" de las academias

pero que trataré después aparte, porque es esa frecuente confusión de
dos cuestiones la que no permite pensar claro.k
(Continúa)

E. O.
— 36 —

— 37 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1141">
                <text>Conclusiones sobre los problemas de la Libertad y del Determinismo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1142">
                <text>Serie de conferencias sobre los resultados de los estudios sobre el problema de la libertad y del determinismo.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1143">
                <text>VAZ FERREIRA, Carlos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1144">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 23-36</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1145">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1146">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1147">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1148">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1149">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39">
        <name>CARLOS VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="134">
        <name>CONFERENCIAS</name>
      </tag>
      <tag tagId="133">
        <name>DETERMINISMO</name>
      </tag>
      <tag tagId="7">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="132">
        <name>LIBERTAD</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="136" public="1" featured="0">
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1427">
                <text>Observaciones sobre la isla de lobos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1428">
                <text>El rebaño de lobos marinos del Uruguay es, en conjunto uno de los más importantes del mundo.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1429">
                <text>VAZ FERREIRA, Raúl</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1430">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año IV, Nº 5 : p. 145-176</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1431">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1432">
                <text>1950</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1433">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1434">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1435">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="154">
        <name>LOBOS MARINOS</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="189" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="315">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/0c39bf1bc3d5431003514bc5cef1200f.PDF</src>
        <authentication>b26f6c5e03f343ebee6880bd0e7a9cd4</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="2057">
                    <text>NAI /, f A Z FERHE/RA

Observ aciones sobre las Islas de Torres
y de Castillo Grand e
La ~ Jslas d e To rTe5 ~- d e ca~ till o Gra nd e ( fi~. 1 )' d e difí ~:" il aCt'C,O()
,; in pobla c ió-n huur a na , es tá n s itu arla s fr e nt e a la cos ta del d e partamr nto d e R oc ha , e ntre l o ~ 34° 21' y 3-J.&lt;:' 25'S . y los 53° -J.-J.' y 53° -1.6- O.

Y

E l ~rupo d e Torore5 11 ) co mp re nd e tres i ~ l m• : la Basa , la Encanta da ,. el blot e que sd h aUa n e n la s proximida d e:; d e l C abo Poloni o. •de
cu~r o m az ico ~ r a níti co son una prolon g:ación e n el mar . Ti e nen e ,·id c
nte conexió.n e ntr e ellas p or c res tas s ubmarina ~ qu o a floran e n al¡runo,;
lu ~are s fo rm ando r es ti n~a,; y hajo s (2).
11 1 D e;: "ubi e rlo por .lt1:111 Uia z d e So lí ~. a •·u yo t·uiiad o Torr e;: ~e d e b e el
nombre fi e l Ar" hipi é la go "
121 La má s próxima a la •·n;la
!l50 m . d e l a eost a ) e; t á la Er11·ant &lt;lfl a
d e l Cabo P o lon ia ·,
El •·anal
fundidad .

e;;

. 5~ 11 m . l e;: la R a5 a . lu ego 1aprox .
la m;Í ;: a l e jada e n e l m ar ( uno ' 2.1011 111.

1 a pro "

~

e l h lo t c.

··o mpre ndido e nlre

la Ra , a y

la t·ost a tien e ha ,:ta 12 n1. d e

pr o·

El •·;111al e ntr e la Ra ; a y la F.n&lt; ·antada e, a ún mú ; bajo ( ~ ó .í nJ. ) .
E l es pa&lt;·i o •·o nl pre 111lid o e ntre e l ~r upo R ;,; a · E n,·a ntad a y e l l ;: lol e.
ti en e profundidad e, ha•la de J.) 111. per o e ,I;Í int e rrumpirlo a mitad d e di,r
a n&lt; ·ia
por e l Bajo Üya r hid e .
Se u,a e n e; l e trabajo la nom e nrlatura ··orri e nl e e n la I'O Sia d e R o "ha pró
xima a t-.:o: ta :-; i:--b :--. qu l' e:-; pnr o tr n parl e la ac ·e pi ;Hhl por el ~e rvi t' i o llidro
t!'r•Í·
fii' O d e la )l ar ina t' ll :' ti t·a rta ~. " 10 1' . de la n1 a l ..,.,.. l'\. traj e r on la:-'
rli . . tant ·ia :-: t'O·
l or: uJ a~ e n c:o; ta n ota .
Si :-f' ('0 11 :5 Uitall lo . . tli4int o:-: g;eóg r a f o~ qtt e ttt c n c io nan ¡ ·~ta . . i . . la : "' . . ,. t'IH" tl f' ll ·
tra un v::r iadí :· :imo tTit cr io e n lo qlw ..-e refi ere a ."" 11 n omcnt'la ltl l'~l.
l.ono y HtLII ·\\ ET~ " le ll a m a n '·Pl a na '' a la m(t• a l• ·.iad a l l , lot cl
··,¡ &lt;' Ha·
tone . . ~' a In ~ próxinw~ a la I'O ~ la ( Ba s~ t ~' ErH ·antada ).
D E ~ 1 \ 1&lt; 1 \ " JJ¡ "" " Ha;a ~ F.nl'ant a d a a !;,; pr ó, i ma,. e l ; lole tl e H alü ll (',
al
1, ]ell e.
:-i tEIW \ .'. ~ I EHI&lt; \ "' empl ea Jo , llnllllm' ,
Pi.,dra Nep; ra o
E l IIO mbrc " Halutlt&lt;' n o •e " '" e n la
z o na . q ui e ne ..; e tnpl ca n Íln·ariahlclll e nlt' e l
tn i o r e~ y le llama h la rl c

f. n

FFH .\ ''

!{¡¡,¡¡ ~

E nl'a lllada 1'01110 Jo, autore, all·
[ ,Jo t e rl c Rato11 cs a la má ' o ri e ntal.
al' tualidacl por 11in ;rú n h a hil ;llt le ,¡ ,, l a
nom hr l' blot f'.

y .\[t i&lt; \XII\ 11 utiJ izall Ja llOlli CIII' Jatura ;u¡uÍ ill 'l' i'l il tla .

�-.:::::- . ~--~-.

L'

· ~'·~) . .

.

. .·

~

j

===;,

i~us
J~cotroNtLL4

UffUGU?JY

. . .·

~J

.
nt:

L4

--....!.SL45 Dt: TO!T!Tt:5 Y

~5

DC C(JSTILLO 8 MNDt:

it1ff6ENT!Ntt~

'ONTeViDéO

ñ'/0 DL L4 iLdT4

...______¡5 L4

r:J~su!

DE LOtJO 3

OCE4NO 4TL4NTICO

¿J'OtT!TiTi

~'&gt;.:&gt;
(.,Cl

co

.Pl/AIT-i! Dt:L t:STt:

CSC4L4

o-to

1 L ,:IT .')5'0( '38 "5

f5L4 DE

~

LOBO~

~l:~-

L____

.r--

¡,, . .

l.

f'" Tp

C0/10/JIL/..P

iSL ,:/5 DE TOff!Tt:5
,---o~--1 '
{)i!TdSá i1 ISLOTt:::
iSLOTE
dfJO-:_- -_-ó[4T. 34'2d'o8

- - -1-'lt ; .

- - - - ---lOO Km• .

tr'úLO.V/Q,

S ilu ac iÓII d t· la :-. i:-- la :-- a ll ú nti, ·a . . . de l l

I. CNCd.V7~D4

ru ¡.! ll:t).

En e l

~

-- - --- --

! ll a pa

-

-- - - --- - -------------- - -

:-: u pe riur

~e

:-.P r-1a la

la ubi t·a r it) n dt'

¡.! I'UJIO :-. d e i :-. la ~

( la línea qnf'lJrada y e l ar r oyo f' l1 P I Ún ¡.! ul o :"' IIJ.w ri o r d e r c t· ho d e l g r abarlo Inan·an
·· 1 l i111i te •·o n e l Bra , il l. En e l ún¡: olo inkrior izq ui e rdo se indit ·a la pu ,; ició n el e la Isla de Lobo s y d e

¡, Jo te; e n e l .. e ntro y abajo t• ., tún r cpre"' " ''"! "' la s ;,das d e To rre&gt; y d e Casti ll o Gra nd e; e n e l Ún·
;: o lo infer ior dnedJo la s ¡, Ja ,; cl t' la Coroni lla . 1Crabarlo t'Oil l(ll lf' SIO por e l Sr . Eduin l'al er lll d e ar u erdo

-11

(' 011

1 ~ 1 :-

t•a rta :-

lll l' ll riu na da:-

('11

la b i bl io ¡;: rafía de

L' !'i l t.•

trabajo

1 11

~

1
",

1
•• , .

�E l !!rllpo rle Ca~ till o Gra nd e 11 1 !' it u atlo m ú~ al X. co m prc rHl c d os
islas : la Seca y la del ·M a rco 12 ) q rr e e nfr en ta n tamb ié n a ya ri as p un -·
t a ~ rocosas s itna tla s e n l a cos ta 131.
E~ t o ~ dos p c!J u e tLO~ ar c h i pi éla !!os, qu e f ne ro n m o ti ,-o e n e l p a~a d o
de com en tar ios y c it as de ,· a ri o~ n a ,· e11a nt e~ y !!e Ó!! rafo8 1"1 1 a ú co m o
d e relato,; r ef e r e nt e~ a los 11t11n c ro,;os n aufr a g:ios e n ell os oc urrid o~ , 1' 1
l i no h a bían ~i d o c,: tud ia d o~ h a~ta ah ol"a desde e l p u nt o d e vi sta (a un Í,: t ico 11e ne r·a L 15 1.
D es de ju,ni o de 1950 h as ta "e ti e mh rc de 195 1 re ali cé d oce vwj es a
C aho P o lo n ia , pe rnr a nccie nd o va rios dí a:- e n ca d a oca~ió n . A1g: u nos de
e- to;: Yi aj e;: fueron rea 1izado8 e n mi "ió n indus t r ia l del Se n ·ic'o Occanogrúfico y d e Pesca , o tros parti c11 la r men te.
Tuve a;:Í o po r t un ¡•:lad t1e vi,;i tar dP, d e e l Ca.ho, a proveclra nd o l os
día;: cal mo;:. cada u na d e c8 tas isl:t,: tli f íci l nie!IIe acces ibl es, ~ - d e reCú!!Cr en e ll a,: la,; oh sc rvacioinC's rd e re n tes a C'col o¡!Ía rl c ]o;: ve r tchrados qu e publi co e n e~ t e tr aba j o. He cre íd o ino:l i;; pc nsah k p rC'ceder c ~­
ta~ o.hserva c iones rl C' u na l 1r en' de,:nip&lt;;&gt; ión ·tl e la;: is l a;:~· d e al ~u n ~n· ret ] "1 Ll ama do n,í oponi(&gt;nrlolo al ~rupo rl e Cbl ill os C h ico ' o d e la Coroni lla ( ~ i ttwdo mi" al N y a l E l fJUC ,p ,- á m oli,·o d e un trahajo futu ro.
Alguno; au lorc' u" '" e l nombr e e n , ingu lnr, t· o n,id c rand o q ue ,e a p l i!'n a
la grn n ma ,a grnníl ien flp la 1, Ja tl e l lVIa r• ·u.
O tro, geógra fo s lo han util izado e n plmal ¡··ca,till o, Grande~ "¡ !'Oibidernntlo que r c,po nd e nl ;¡,pecio ¡,&lt;Pne ral d e la rc¡.dón, ro111pre ndiPnd o lo, bl oque' gra·
níti!'o' próximo~ ni Cerro d a la Bue na Yi , la. •P nH'jant p a nn grupo tle torr e s d e
,.,,, i llo s.
E~te a,pl'l"lo e, indi,,·ut ih lc !"Uando ,e oh oe rY a la zo 11n d e, d e e l m a r.
121
La ~el"a e, I;Í muy próx ima a la !"O,ta, ;,e pararla apena, po r un l':l n nl
de 3SO 111 . de anl' ho y 1 m. de proi'unditLul d e la Pnn1.1 tlel Canal. que la e nfre nta.
Entre :-: el'a y de l Mar•·o q ue da un !'a nal tle tillO, ·¡ _lOO 111. d e an!'ho y ha •·
la ló lll . df' pr o fundidad.
13 )
Punta Aguda .. Punta del Cana l ) Punta tlel Diabl o.
l.fl l ' na inlerc,a nl e, a unqu e muv e rr ó nea d es!" rip ción d e la h in d e l M·ar·
t'O \''lsla flf' Cbt illa "J se e n!'.ut•nlr a 'en la o hr a Corto y rerídir:o relato d e la
des7racirula nm·egación d e 1111 Úuqu e d e A m sterdru11 llamado el ''M 1111do d e Pla·
la··. e! cua l d es pués de reco nocer la costa de Guinea fué se parado d e su ulmimnte por el temporal. _,. de.&lt;pués de lll tu·hus peli !,(ros ca_,·ó fi nal m en t e en manos d e
los ¡wrtuguese.&lt; Pn la Nahía d e Todos lo s Sa nt os d o rule fu é ro mpletrt m l' rt/ e sa qurado _,. d estruido . O currido d esd e el ario 7.) 118 ha sta el d e 1óO /. 1 Trad uf'id o y
puhlil'ado por P. G rou,.;u· 1.
En rl i!'h a lradtHTÍ ÓII ,e e neu c nlra la s i¡!ui ~ nlc tlí',f' ri¡w ión d e h i s la: "Est a
.. l , la de Ca, till a i'e¡rún puede 1111 0 ,];;,.,e t'll ~ nln de e ll o, mid e. por·o m;Í ' o me·
··no:-~ d o~ l cg:uas df' lar¡;o ; e~ 1111 paÍ:-- 11 ~ 1 110 8 in mator ral e s ni ,·u·bole s ; por el
" nort e ,e e n!'u en tra una ··o lina. y la pl a ya ti e ne " ' llrf'IO rojizo; 'e ve tamb i,: n

··por el la(l o norte un p er-w ~co q ue ¡Ja r e t·c un l'a:- til.l o e n ruina:-.~ o tr a5 rlo:-. pe -

.• ña&lt; r edo nd eada~ ,e a lza n tan,J,¡,; " por e l lad o ' '"·· La ti e rra firme ' e ex ti e ntle
··por e l oe,te rle,dc d o nd e la vi,la akanza a la i,Ja, que 'e d c'&lt;IIT OII a e n l o n gi.
·· tud , del """ ; u ro cHc al n o r nor oe,te ; ,· n ,u pa rle m edia tiene as pecto hlanqu e·
~ - t·ino.

En t·uan!o ;1

·~ t·uen tra

('úniO

la ticr:·a firnH· ~ :--P e\.t irnde

a do:" l c~ u a s de di('ha i ~ la ~

€':o'

~~~ll'ia ·r· l

un a

OP..-;te

t'Oill ¡lf't·a

:-:.u r oc~ t c y

!=ie e n-

lla na y !' in ;í. rb o - l e~".

E ~ l n mi""" o bra ti .. nl' una d!''&lt;TÍpt'ÍÓ n de la ma ta nza de lob o. nJ;Jr ino ' en
la bla de Lobo; en 1~&lt;1'1 y un ¡: ra bad o d e la mi ,ma.

( ;) )

La t'lllil'a rcferent'ia a fHuna de e:- to ~ ~ rupo ~ tle i sJas ( una hrevc rn e 1wión
'i\IITII " .qui e n recorrió la zo nn &lt;' n 1922.

de lo s lobo ' mar ino- l fu(· puhlirada po r

-· 239 -

�/

F1c.

2. -

1:-; la Ra sa. P on·ió n

n~ ntral ar c no s~ 1 l'OI1 bloqu e~ ~ rarntJt·o .. .; a l'lorando. En e l a ir4' s e vc11 Larus nutrillll .'\ dlHHilli conu .. Licl1t
¡··gav io t a d f" : d a ~ n f"~ ra ~" 1. t ~ct ie nthre 20 (l p "lf)S 1 1.

'' '" n,"..

F r :~ll .i:l de t ' OIIt' ! till :~. " l"'''"""'inio d t• JJ., ·tilu .&lt; ' " ·
¡ ·' lltt '.iillont&lt; 'l . ! Juli o I (J &lt;l e 1')~ 11 1 .

-

240 -

�fer e.ncias a la fl o ra. d e la qu e reco;r í mu e , : ra 6 qu e fu ero n d e te rmin adas por e l ilu ~t rad o Dirt'do r d e l :\1 u,;eo d e Hi ,;tor i:t :\atural. d o n Di e g:o Legranol.

f5L\ S DE TORHES
l sl(( R((sa. -

D e fonna e lípti ca , co n eje n1ayo r o ri e ntad o a pro:x JIIIatlam c nt e de :\ a S ti e ne alr e tl e d or tl c ~ l ) 280 po r 120 n1.
Es nn•~· plana , los llta~· o¡·es h loq ue,; gran Íl ico;: ,.ó lo ll e¡.!a n a UI IO:'
5 111. sobre el niYel d e l JllaL
La o rilla es to rla p edr e¡.!OSa y la parte Cfl'l lr :.d es d e are na , sobre
la qu e afloran e n mu c hos punt os cab ezas i!r aníti cas r e d oll'rlea rla s
(f i ~. 2).
- Entre la orilla p e dre g:o~a y la por'ció n ce ntral areno:'a se inte rpone una co rona d e conchilla que ti e ne e n al g: un o;: lu gares h as ta ]() 111 .
d e an c ho y -1-0 c. rl e c" p c,;or, fo nnad a ,;ob re to d o po r ·· ¡n c jillon c;:'' t.\l ytilu ~ sp . ) . ( f i¡.!. 31 .
D e be " u nombre a la au se n c ia d e e lc ,·a cio nes.
Es Lí cilm e nl e a bo rdable, eo n ti e mpo caln 10, po r e l lado O d o n rl e
ha y una zona d e pi e dra plana ~- are na.
Isla. Encrmta.d n. - D e fonna e lípti ca, co n e j e 111&lt;1\·o r 01 ie nl &lt;:do
d e E a O ti e ne aproxin1 a dam c nt e 200 por 120 111.
T ie ne r oc:~s e mpina d as e n todo "u p e ríme tro y ll eg:a e n ,.u par le
m ás alta a unos 15 n1.
Eo una isla exdu,; i,·am•;¡ ·lle i! raníli!'a . ,. in ar e na , n1u~ e rosio nada
pot· l a;: o la s, c uya s ro c iadura s la bal1an ltas la arriba durante lo,; te m po ral es.
:\l ue llos d e ;: u ~ bl o qu e,; i! r a níti co,; aparece n d csg:a ,;tados po r ahaJO, formando ca ,.;qu c tcs qu e dejan ca ,·i,lall es e n ,; u c ara infe ri o r.
A l S ha y una explanada ¡!ra nd c que se co nt inúa co n un acantilado a pi co 8olne el rn a r t' el " l' a funtl ú" ,[¡-. lo ..; lo.l• c r·o,- 1 1fi¡!. -+ 1 apa re nte m c¡'ll C hu eco.
S u no m bw e,- 1l c hid o a h,. l e ~ C' nd a,- que han exi stid o d c,. d c ha!'e
1nu c h o lÍ C' mp o en to rn o a C hi u ni ~ albn I_G m C' l. i (' ·p al oma Cll r::t•lLl ·
da " ) a 'q ue m e ref ic ro rn á~ adelante.
Só lo pu e d e ser a bo rdada ro n bu e n ti e n¡¡w ~· a qu C' e l d c,;C IIlhar co
d e be haccn:e ,.obre la· roc'J d c,; nnda c 1r e l lado .\'.
l :&gt;lu tt•. - E xclu :' i,·atn e nl e ¡! raníli !'a . lllll\- e ros io na tl a.
Ti e ne par tes baja" atra \·e:' atla ,: por "' ca'rí ad(''llC'"•·. por Jo,. qu e e l
mar co rre d e un l a tl o a o tro.
L af' d ;III Cll si on c,; :: nr 1 :quoxinr ad a lllcnlc 20() por liJO n1. La altura
lle¡!a ha sta u nos lO n1.
E nfre nl a tHl o al e xliT lllO :\E rl c la (, (a Y a un o.• l SO n1. "e C' nt 'UC'lllra llll e:;co ll o a l t¡u e ,:e ll a 111 a --P iedra .\'e¡! ra .. .
11 1 La ; c'len; ione,. a llura; y punlo, •·a rdin a les que rloy aqui 'o " ;ó lo grosera tn c nt e apr ox in1 ado :-; y 11 0 ti e nen o tr o o bje to que dar una idea de Ja n a tura!t•za d e la ~ dillle n ::-io n t':--: fu eron ton1ad a ~ t' ll :-- 11 nw yo r ía d e la.-. · ·arta.:" qu e ~ e ('itan
en la bi bli ograf ía
~o

1
"'

1

"'

~~· .

C\:i !' te r c le v am!f'ntn

to po¡; r :if i t'u

moderno d e

- 2-1 1 -

1:ingu110 d e ]u~ do!"

~rupo ~ .

�Fu:.

-1. -

l ;da En .. antada. Ro ca e mpinada al S de la i:&gt; la 1e l "cafundú "
de los lobe r os ) . En la parl e oupe ri o r d e la fo1og1·afía Arel o·
ce plwlu.&lt; al/struli.&lt; 1Zimm. ) (" lo bo fino ") . 10.-tuhre 7 d e 195 0 )

Fu:.

S. -

!,da Se.-a. Y cge la•·ió n a pr edominio d e Cnwdon Duct .d on 1 L.l
l' e r:O . !" pala d e perdiz" !. i r\ go,:lo 10 d P l ~S l i .

-

2-12 -

�JSLAS DE CASTILLO GHANDE
Isla Sec a. - Ti e ne aproxima!lam e nt e 180 po1· 200 111 . E s de co n torno rcd on de a•rl o y a lcanza alturas haEta de 12 111 .
E n al ¡!tllla ,; zona s ~e encuentra n ¡!randes bl oque" ¡! raníti cos esferoi d al e~ ("lJO ch o nc,;'') qn c ll e!!a n a 10 m. d e tli úm c lro , p e ro pre do mina n lo,; c,; pacios aplan ado~.
E ntre lo" bloqu e" y e ncima d e la" pi e tlras plan a~ 1" losada ;(' 1 c xi,;te un a ca p a d e ti e rra ,-e¡!C lal y are na . e;n la qu e se d es arrolla una alwndant e \"C¡!C la ci ó n h e rb ácea ( fi ~s . 5 y 6) .
So ln e la parl e m ed ia d e la i ~; l a ha y una e levación q ue con ti ene
,·ar ia s h oque !lad es d e unos tre3 m e tros de al to pot· metli o m e tro d e
and10; e ntre estas h oq ue d ades ha y un m ananti a l d e agua du lce. _
E l n0 111b re d e l a i,d a, una ,-ez qu e c xi ~ t e e n e lla un man;'¡n ti a l. es
d e bid o pro iJablcnl e nt e a la ause nc ia d e Jobos m &lt;Hin o;; .
Es la úni ca isla , e ntre las e,; tud i&lt;Hl as e n es te tr a b ajo, qu e es tá proyi,;l a de a iJL1nd ante ''e¡!Ctación.
Co ntinúa e levac io nes ele la cos ta, e n la s qu e se pued e ad ve rtir la
111isma e" tructura d e bl oqu es el e i! ra n ito e n " bod tonc;:"' qu e se ve n e n
l a isla.
Es fá cilm e nt e alJOrdahle por una cal e ta del lad o de ti er ra ( fi g. 7) .
Isla del ,'VIar co. - Tiene aproxi madmn e nt e 300 por 250 111. ; es ]a
mú s elevada d e a mb os i! rup o,- , l lc¡!&lt;mdo a l os 32 111. el e altura.
E"tú !'O il stitu íd a excl usivam e nt e por rocas, pu e d e n cli ;: tin ¡! uirse e n
e ll a d o;: zo nas : una abrupt a, co n g rand es bloq ues i! raníti co;: cilímlri co;: a ¡!ran e j e ver ti ca l (" to rreo nes'") lfi i! . 81 y o tra a plr¡11a da ,
qu e se ll'\·a nt a escasat nc nt e so bre e l nivel d e l m a r, e n la qu e se \"C n
di s per sos al ¡! un os " ltoc h o ncs" ( fi ¡!. 9).
E n la parte d e l os " t o n·eo:1 :&gt;~ ·· ,e ath- ie rt e qu e so br e la porc ió n
,uperior el e la ,: el e,·ac io ne,: hay un ma te : i:tl m á:' rojizo ';¡uc e l r es to,
&lt;le a;: pceto I'O,:t r ow. qu e sP m cja d e,: d c l ejos g uan o d e a\·e,:.
A l¡! un o,; de l o- c ilin:lros gt·aníticos aparece n partidos por f! ,; ur as
que s i¡! uc n un plan o \'c rti cal u horizo ntal. La e lcv al'ió n má s a lt a e;; tá
eli,·a da vc 1·t i ca lm e nt e y d e ja una ¡! ri c ta por dond e pasa la luz d e tlll
la d o a o tro d e l bl oq ue.
La e ros ión es de fu erza exce pc io nal en e;; ta isl a: el v ie nt o y las
rocia dur a,: dc la s ola s dnrantc la s to rm e nta s ]a,·a·n toda la ,; upe rfi c ie,
no habi e nd o por e ll o are na ni tamp oco pi e dr as de m edian o tamaño.
Só lo se ,·e n oca s io nalm e nt e sohre la roca tl e;: nud a algunos pcq ue'iios ca nt o~ rodad os vo mit a dos p o r l o b os marinos.
Al ¡! ttna ;; roca,: cs tún cxca ,·ada;: y forman casqu e tes hu ecos co n la
cc1:1cavicla•d h acia alt ajo.
D e be e l nombre a "~' proximida·d con los primiti,·os marcos fr onte rizos.
E s abordable ,:ú lo 1'011 mu\· bu e n ti e mpo , so bre la roca, e n e l lado N.

�F 1G.

lí. -

Fu:.

i. -- hla Sct·;l. IJ e,e mbarrad e ro. :\1 fo nd o la t·o,ta d e ti e rra fir111 e.
1 .·\ go, to l O el e l 0.ill.

I sla Seca. \" ege latión d e S ¡}(lrtina c ifiata Kunth . r\ 1 fond o
e l Cerro d e la Buena \ · i,ta. ! Ago sto lfl de l ')SlJ.

�FLO JL\
La" l"la- E n ca n tad :t. !" lote ' d e l \hr co no po"t' CII llora ,- a~l'u l ar.
~~~ l o : - e e. nc 11 Cntr a n a ll í a l ~ un o, líqu e n r" ~ , e n la or illa . a huu rhtn te,;
a lg:a::-.
La , j,.)¡¡;; l{ a,a ' ~cea p o::-rr 11. ap:1rt e d e líqu r ne , ~- :-t l ~a;; , c-i e rta
t' antid ad ol r pla1 1Lt,. 'a ,;l· td a re,; qu e pud (' r e co ~ l'l' r n lo,- , -iaj e" a di o· ha "
¡,.];¡ , '" qu e l'tiCro Jt d r te : 1n inada, por r l ~r. Dir~o Lr ¡! r a nd.
E n b i,. la Ra ;; a r xi ,;tr ,;ohr r r l .• uclo arr no,o qu r orup a el rr ntr o
de la i,-la 1111 nt oolr,.lo tapi "' h crhiii'CO ('0 11 ::-I Ítuí .lo p o r .''wn l'bil' ru did y m(/
1 L. 1 P e r,; . 1 "ma8tu e rzo"J. Rulll i'X cunl'ijoliu 8 Campd . 1 "lc n ~ ua d e ,-ar-a" l . \/u/va ¡JII rri j loru L. 1 :. m ah·a·' 1 y Portulu cu sp. ( "ye rd ola~a '' l .
E n la i;; la Set'a to(la ,; la;; h oq u etLt•:lr o con iprendid a;; e ntre lo,; blolf u e::- ~raní ti ro" ~ la ,. d cpre,; io n r .- d e L;,. ,;uperf icie ,- d t· b ,; r ot·a s r s tún
o· t1hi r rta " p o r u na ,- e~e laciún 1 1 1 en qn r se d es t a can:
Cynudon Dartyl un 1L. 1 P e rs. l" p :tta d e p e rdi z" ), q ur forma e"p ec ia lm e ntc e l pa•t !zal próximo a la o rill a.
O ¡mntiu A rl'cllllvalf'tai S p e~ . 1" tuna " 1, t'On s titu) e 1natas d e 111ao
de do ~ m e tr oo tk a ltur a e n l o8 e" pa c iu " qu e avec inan a bloqu e!' i! r anítit'Of' .
S¡){( rtin u ciliutu Kuolh for n1a IIJala" e" f. IC~as en la,; proximidadeo
del d e~c mh a rf' :td er o.
Po /ysti r hu11J urlitmtiforml' tFor,.t.l J. S n1. (" l'alaguala " l, a tlife rent.:ia d e lo qn c oc urre e n l;; la tl e Lo bo;;, d o nd e es pre dominante y
t'l' Ct: C al de ,; t·ubi e rt o , oe c n c tJ e ntra en la i,da Seca sólo e n al ~ unos lugare." de e xt e n ;; ió n nlll\ lin1it ada ~- ln j o l:t pro tecc ió n de o tra " plantas.
FALT~\ A

En la ;. o 1·ill a s d e la s is las exi s te n var ia s e~ p ec i c s de c :; pon g:iarios,
t-ru:&lt;tú ceo" y m olrJi'CO:i marinos, d e cuya posi c ión sis te máti ca informarP e n un trabajo futur o : 111 e co n c r e to aq t1 Í a dar una resc iia d e lo ~ ve ri l 1 En a go; to JO d e 1 ~5 1 r e!'OI!Í m u e, tra s d e la &gt; e~ p e e i es qu e se e nu m eran. Ja s r ual e' fue ron dt•Jc rrninada ; po r e l Dire l'lor d e l Mu ~eo d e Hi ~ t or i a
N atural Sr. Di ego Leg r a nd:
Polystichum adi unti fo rm e 1 For st. l J. ~ m. 1"cal:t gua la ").
Pa.&lt; palum vaginatum . ~- \\'.
Stenot aphrum .&lt;ecundatum 1\\" a lt l Kt ze l "' gramilla "'l.
Rronms cat lwrticu.&lt;. Y a hl.
Cynodon Dact ylo n 1 L. l p,.r ,_ l" pata d e pe rdi z").
S part irw ciliata Kunth .
Cv pem s prolixu .&lt; HBK .
i\oth osco rdum op.
Ca nn a glau ca \'í'i lld l ''a!' hir a" ) .
Ses n viwn portufacastrum L. 1 '·ve rd o laga'' l .
T etrago nia ex pan .&lt;a Murr.
Fumaria agraria L .
Jlfalva parv i flora L. ¡·'m a lva" 1.
Passiflora caeru/ea L.
Opuntia A rer:lw"L'I Ii etai Speg . ¡ ·' tuna ") .
1-f ydro cot y /e bonarien sis La m .
So lanum gracile Dun .
Ach yrocline saturejoides 1 La m. 1 OC. l'' mar ce la").
So nclru s as per Hill.

-

245 -

�Fu;.

H. -

hla d e l Marro . Zo na d e lo , '· to rr eo n e s"'. En un o d e lo ; bl oq ue, g raníti eo~ al •·e ntro J e la fotog rafí a pu e d e ver:;e un
eje mpl ar de Arctoce plw/u_, 11/l .&lt; tralis qu e pe rmit e a pr ?•·iar e l
tarna il o dt.~ la ~ rna ~ a~ g ra nítit·a"'. ( Ago~ l o H de l !J:) I J.

Fu;.

9. -

! :;la del :\I.arro. Zona ap la nada en la que ~e aprct· ia un IJI(Jquc granit ieo eó feroida l y u na rant idad aprer iah le rl e Arctoceplwlu s ll ll .&lt;lrll li .&lt; y Ot"riu / fllt'e&lt;ceu .&lt;. 1Ago:;t o 8 de 1951 1.

-

246 -

�te brad o,; qu e pu e blan l a,; i ~ la ;:. a no tando la s o h ~c iT :l eio n e,: qu e m e parece n d e int e rés.
E ntre l os pece;: no e xi,: te nin i,! uu a. e,; pec ie d e a i,! Ua •d ul ce, la 1"1 1a! ,;e
e ncue n t ra ,;ó io e n 111asa5 in ;: ii! lli l'i('a lltcs : e nt1·c lo ,; d t' a i,! lla ,; alaeb m erece •t l c~ t al"a r se po r :; u ,·in('uLw ión ¡w n11an e nte co 11 la o rilla ViJilmlu s
argenleus 1C. V .) l '' ,; ari:!o''¡ , qu e ,w a limc nta l'uiH!aiii CIItahn c nt e, ele
a c ue rd o a l os cxá lll f' l1 c,; d e e·o nt c niel o i!ás trico qu f' !lf' pra c ti nnl o, el e
l a s ali!~"' que se e n c·u c ntr a n ,;o b re las ro ca s •que 111ari! i11an la ,; is la ,;.
D e batracios ~- r e ptil c,; no h e e nco ntrado nin i! liiH1 es pecie; e~ muy
probable que una i11Yf'sti i!·.1c iú n 1ná;: d e te nid a c 11 la i,; la Sec·a p e rmit a
h allar al g: un a d e la,; es pec ie:; el e ,:au rio ;. á!Jodo;. tan co mun es e n otro,;
!! rup o,; el e i;: las de 1111 Ci' tro país.
La." a\·c,; co n ,; titu\·Pn la c la,;c d e ,·erlcbraclos rc prcsPntad a po r ma ,·o r nun1 c ro d e e;; pccJc,;, e ntre h ;; Pual e;: a l;; una ,; ,;o n r P;;i cl e nt es ,. ot ra s
,·i5it a nt e s.
Dov a co ntinua c10 n 1111a li ;; ta el e la,; an~s qu e hP ol, ;;c rYaelo, a l a
ac¿mp¿11Ío las anota c io ne,; qu e n eo d e int crt•,;. l -tili,;o e n Pila la ;;
.des i¡! nacion es cie ntífi ca s a ce ptada s por HELL\IAYR''.
fJU C

Se indi ca n e ntre !!uio,ncs r par é nt c~ i s los nombres nd ¡.rart':' loca les,
Puando l os har: los ·no mbre;; nd i!alTS s in ~ ui o n es ~o 11 lo;; co rri e nt es
e n o tra s zo na s d el país y e n los libros •rl e divulga c ión.
S ph eniscus mogellanicus 1Fo rst. ) ( -" p in¡¡:üin o" - : " pin g:iiino de
)'fa g:allan es'' i. Se ,.e e n pcq uú ia s c anti•rlad e~ e n la ~ co;;t :1s ,. ,;o bre la s
i,;la ;; el cs d e julio a ago sto.
La re ,·isaeión ele 120 Pje mplarcs qu e llega ron a la zo na tlurantc
lo s inYi c mos d e 1950 y 1951 m e per mitió ob se r var r¡u e e n totlo ij l o s
&lt;"a;;os el plum a j e pre5e ntaba 1llan c k1 s tl e p e tróleo ele va1·iaelo Lam a'1-10:
e n al g: un o s eje mplar e~ e l p e tró leo cubre ca s i to d o el pltunaje, e n o tros
cx i,- tc sólo n.na peque iia man c ha ; cualqui e r a sea la cx tc n;; ión ¡iro voca
e n el pin¡!iiino 1r.na inte nsa r e a Pc ió n de lim p ieza con el pi co qu e se
produ ce COIJ Stant e m e nte e n ti e rr a )' aÚn n adando.
E sta es p ecie ti e ne e n i1l\'i c rn o un úrea el e rli ;; trihu c iú n qu e alcanza y sobrepa sa h acia el no r te nu es tra latitud y s u pre,;enei a e n ag:uas
uru !! ua~· &lt;! S es un fenóm e no normal e n l os per íodos i 1l\'rrna les . S u ll e i!ada a ti e rra , e,n ea mhi o, 5e ría, d e a c u e rd e a mi oh;;e rva ció n , un a ccid e nte ohlig::ulo proelut'i-do pro babl em e nte por un tra sto rn o eleh icl o a
l a;; m :.m cha s de petró leo cl c l plumaj e.
E s ta" mandw s la ~ adqui e re n l os piu g uin o,;, p o,; ild c n1 CI1te, al cruza r por nuh cs flotant e,; el e pe tró leo cle;;;pt entlid a,; d e lo;; barc·os.
A l te rmin:1r el Jn vJerno se pro du ce la mu er te de to dos o d e la
d e los qu e llegan a ti e rra .

llla~· o ría

La indi c11ción para la zona del Cabo cl e Pi go&gt;ce lis JWfJ/Ill IForst. )
dada p or Sc tL\IITT " 1 rc,; po nd c, s in chula , a un er ro r d e id e ntifi cació n.

Oceaniles

OCI' anrcu8

1

Kuhl ¡

1- ·' pamperit o .. -

\\'il w n .. ) .

-

~..¡.¡ -

:

" petrel

de

�---·-

'~-

Fu;.

]0 . -

0 ce"nit es oce" n ic u.&lt; 1t-:uld l . ¡·· pampe rit o'" i . T o m ada ··o n l e·
leo bj c t i,·n e n Ca b o Pn ln n io . I Ü etubr e 5 el e 19501.

Fu;. 1 J. - .\1"cru u ect es gigmrt e u s 1 G m e l.l (""b oa" l.
T o m ad a co n te leo bj et i,·o en Js la d e Lo b os 1 Seti e mbre 13 d e 195 1 1

-

248 -

�~ (' e n c ue ntr ,_ lll e n la zo na ,o.! ore to d o e.n e l Jn e, d f' ol'lu hre 1] 1, perío d o d11r a nt e el cw1 l , e ace r ea n p o r e e n t e na re~ ca d a ,-ez qu e ~ e a r ro j a n
d c, pe rd ieio, a l ma r. e ~ p ec i a lm e nt e en t ie u1p o t o n ne n t o~o. Se l e ~ w· a l!e rn a ti,-a lllr nt c ··ca m i n a ndo'' ~o ,h r r ! ¡ 1 ~ o l a~ ('Ontr a e l ,-ic n to, p a ra lo
&lt;' u a l a p oy an h s p a la ,; e n el a¡! Ua y h a ten c o n ~ ! a nt e n H·, · 1t e la " al a ,: 1 fi¡!.
1O1 ~- d ejá nd o"e li n -a r d c_o ¡lll t'" p o r un r"¡o:t&lt;' io "e 1n e j a nt e al t¡n e !t a n
¡n -anz a d o f' ll el pr im e r p e r ío do.
Co mo re:'\ llt a do d r la rr· pet Í!' ÍÓn d e l a \-a n rc ~- d e l re t rocc&gt;"o "e
&lt;¡ uc d a a ,-eccs v a ria ~ !t o r as e n la mi ,: ma ex te n,: ió n d e " 'pcrfi c ic .
11(/ cro,n el'les ~ i grull e u s i C lll e l. l 1--" b o a " . " hra si lno'·'- : "p r t rcl
¡! i¡!a nt e '', ·' q uchra n ta lt uc ,:o ""l. Frc rtwnta la zon a d e ~ d c a i"o .•Lo ha sta
oc tuhr e. fo n na m lo e n a l ~ un a , oc a ,: io n e ,: ¡! ru¡o o,: lt a, ta d e 20 in div irluo,:
alre dedor de cad (l\-c r!', flo ta n te" df' lo b o 111 a1 in o. E n 1ir mpo tortn r n lo"o "e ace rca n u1ucll0 a la cos t a ~- ll c:,r a n a pi co te ar r e~ idu o" col oca d o ..; ,;ob re la. o r i ll a. p e ro 110 "e p o ,-:;¡;J llllll ca e n el ;:u e lo .
A ln e n !Hlo ,:e ve 11 inrli,-id uo ,: nni fo rm e uJ e nt e o~ ctH O" 1fi :,r. 1] 1 121
l jó,·e n e,: 1 : r n otra ,- o p o r t unid a d e .• ej e mpl are" eo n ca l1e za ,- p :1rt es in t' e ,·io r e~ m á s c la r a ;; ( ad ult o ~).
D io m ed ea. m!'/a11 o¡)hris T e mm . ¡·· a lh a t ro,:', " p ato ca rn r ro'' ¡ ~- Dapti.un C(lfJ I' II Sis 1L . l !- " p a mpe ro " - ; " rl am e ro" 1 Ee ve n co n fr e c u e n c ia
e n juli o y a¡!o o- t o y se acerc a n a la cos t a &lt;fl ti e mpo Lo rnJ Ento so .
Fre p t/(1 nw p.n ifi cl' tt s ::V(a th e ws !- " r ab ih or ca d o" - : " h ·a¡!a ta ") .
-\p a r e!'c o c a ~ i o n a lm e nt e rle "d e n ov ie mhre a lll a rzo so hre vob ntl o la s i5Ja~ o .• o bre e l fa ro d e C ab o Pol o ni o ( 3 ) .
Ph al(/crocor(I X brasilia11 us b ra silianu s ( G m el. ), 1" hi ![u .-í '' l . _, e \-, n
al !! n n o ~ c j c m p lar r ,; en la ;: i ,da ~ d es de j uli o a o ctubre.
C hion i.'; (l lba 1G m e i. J, !- " p a l o m a e n ca nt a d a", " p a lo m a d e ma r",
"pal o mit a" - : " pi co c,; Lu ch e"' , " p aloma antá rti c a'' ) .
Hcw lt a ;:o r p r e n d e nl e la pr e ~ e n c i a h ahitu a l d e es t a e ;; pee ie t íp i•"a11 1 O ceanite:; uceanicu .&lt; 1 K u hl ) , oc r e pr od u ce e n C eor gia d e l S u r, Or ea da s
d e l S ur. She t land d e l S u r y o tra, i' ln s an tárli ea • y m igr a_ dura n te e l inv ie rn o d e l
he m i,fe r io sur, a l At Já nt it·o n or te. h a sta la latit ud 53 "30' N . '''
S u a bu ndan ci a e n la ro&gt; la u ru gua ya du ran te e l m es fl e oetub re r o in eid e pr obabl e m e nt e co n su ,-iaj e d e nt e lt a a l "' " '- lw t·ia l os Ju ga res d e r ría.
121
Tan lo e . t a fo to grafía eo mo l:t l'i gui ent e fu Pr o n t oma d as e n I sla d e Lobo s;
la s he m os ut il izado p o r tratar se d e e; per ies ¡· u ya eco lo gía e s exa cta m e nt e igual en

a mbo s ~ rup o :; d e i!- l a s.

13 1 [ ~ n ej e mp lar o bl e n id o e n l a h la el e Lo b o s e l ]() d e n ov ie m bre d e 195 1
lit e ha pe rm it ido id e n t ifi ea r esta fr aga ta q u e a p a r et·c e n la eo sta uru gu aya duran ·
le e l ve ra no, a la nwl ya m e h a bí a r e fe ri do e n un trabajo a n te r io r '".
La s me di da s d e l ej em p lar ob te ni do , un a he mb ra j o ve n. 1 N.'' 54 d e l a col e &lt;'·
··ión d e :n -es d el La b ora t or io el e Zoo lo gía d e loo Ve r te brad o s d e la Fa&lt;·ultacl d e H umanidad es y Cie n eia s) so n ]a , sig ui e n te ' :
lar go t ota l .. _.. . . . . . .
10110 ll l ill
a l:!
70S 11111 1
¡·ola
49 5 1111n
ta rso
20,5 mm
c uln1e n
.... . .. . ... . .. .. . . .... . . .
11 6 111111
a nd10 d e la m axi la e n la b ase - . _
36 mm
hall ux ron u ña
79 mm
. . . -.-- . .. e nv e r gadur:1
233 0 m m

-- 2-l9

�- - - -- -- - - -- -

nH','ll e antártica , a la q ue :\IuRPHY 1 ··• a,;i¡r na co m o l ítnit e not·te e l Golfo
d e Sa n Jorge ( -~6" lat. S ) .
Es c u r ioso que su prese n cia e n nu cs l t·a latitud 'q ue no había ~ido
h a~ta ah o ra ind icada po r los o rnit ólo¡!o,;, e ra co not ·ida po r lo,- " lob eros" d e5 d e ha ce lllli Ch o ti e ntpo y co n e l nombre ·de ' 'pa lonw e nca n ta da" hahía d ado o ri ¡re n e ntre ellos a Yarias leye ndas.
Se ,-e n reg ulatm e nt e dut·•·Q te e l im·!ern o e n ¡r nqw,; tl e po co, illdi,·idu os (2, 3, 4, ra ra n·z has ta 8) e n l a,; ls!as E n ca nl a-rb. dPI _\l &lt;!tT O
e I slote y, ocas ionalnt e nle, e n h Is la de Lobo ~ 11 l .
Lo m ás f ree ue nt e tn e nt e fo rm an ¡rr upos de 2 o 3 que caminar; entre los lob os m ar in os sobre ]a,; " l osada,-" d e la o rilla ; e n la isla del
.M arco se ve n tambi é n a ,-eces posada,; so!Hc lo,; ,- é r tice~ de lo,; to n ·eon es gra níticos.
Es t ota lm e nt e blanra , cqn p atas plo tniza;; ) ,;e m eja a cier ta d !,;ta nc ia y tnás es pec ia lm e nte r ua ndo niela. un a paloma dom és tica , l o cual
ex pli ca su nombre v ul f!,'a t· (2 ) .
Larus marinus duminicanu s Licht 1- '·¡rav iota " - ; " g:a yi ota de
m a nto ne¡r ro", " ¡raY iota d e alas negra5" l. Esp ecie rcsi.Jc nl e dur ante lo do el a'iío e n la s c in co islas a qu e ;;e refiere es te trabajo, ani rla (\11
colo·nias importa,nles e n la s is la,; Rasa ,- Seca Y e n p e queiio número e n
las o tt·as isl as.
i 1 ) H e ob:;e rvado ej e mpbr6 e n lo , mb e, d•" ju li o. ap:o,to . :;etiemhr e. 01··
tubre y no,·ie mbr e.
En ju li o 1 ·~ de l % 1 pud e ob tener foto grafía ;; 1'011 te le obj etivo d e tr e" eje mp la r es e n la l sb d e Lobo ;; un indi vidu o d e l o s fotog ra fiad o s apareee e n la fig. 12.
R ec ien te m e nt e l julio 7 de 19.52) rea li cé un v iaj e a la Jsla d e Lo b os con el
Sr. E duin Pal e rm , durante e l r ual e,;te joven o rnit ó l o~o pudo oh tener un eje mplar
que se in eorpo r ó a la eo len· ió n d e a \·e s d el Laborator·io de \' e rt ebrado ' de la. fa·
n rlt ad d e Hunwnidad es y C ie n .. ia.&lt; ron el N." S3, n ryns me dida s so n la " ,iguient e-:
lar go total
-100 mm
a la
..........
2-10 mm
cola
............
11 i
mm
ta r~o
......................
:39 n1111
f·uln 1en
21
lllBl
pii'O co n e&gt; tu..lr e . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
~3, .) n1111
hallu x t•o n ur1a
.........
) .).:&gt; nnn
d edo m edio 1·o n u ri a
Hi5 nrr11
~nverg:arlura

...............

7] O

Btlll

La s af in idad es d e [hio nis han ,ido ex te n :; am en le di ;;e utida s de ~ rl e e l traha.i o
d e K1nnER. y CO L ES 11 y ha :--irlo ,·inl'ul ada ;\ var io :-- g rupo ~ (lift&gt;n• nt c~: actua lm ent e·
&gt;e le eon sid e ra fornr:rr11lo una ; uperfamilia e:; pc cial , C hionid oidea. rl c nlro dPl or·
den Charadriiforn res. e ntr e lo ;; Thino!'oroid ea y e l ., uborrlen Lari .
12) Sob re e; la ' ·pa loma l' llca rrtada''. a la I' Ual cl Phc su nombr e la isla E n ·
ca ntada. exi,tc una v ieja s up e r sti .. iórr e n Lr zona de l Cabo Polo rri o. qu e &gt;e 11r:nr·
ti e n e lra i'ta hoy in :dt e r:rrla e ntr e nrrr c lro s d e l os lr:rhit anle&gt; d e lo' lu p:are,; próximo;:
Se llama a Chioni.; flllm " paloma e u .-antad a" porq ue &gt;C 1-ree que v ive eternam e nte y ;e 1·o n s id e ra que lo " ejemplar e~ qu e '" ennre ntr:111 a hora en la j,] a E rr ca ntada son lo s mi ,; mo ,; qu e había lr:H·e m ás d e 1·ie n a rio s. d es d e euando r e mon tan la s primera ; r efert' nei as.
Se admit e tambi é n q ue ,-e rla, al prinripio d e la matanza d e l obo~ tra e suer·
te y" que ma~.ar una prorlu1·iria e l fr·aca;o de la za fra o la mu ert e d e alguno de
!os fa e ne ro s .
E ; ta ley e nda, qu e m e r ef iri ero n alguno s lob e ros de la zona durant e lo o in\'ierno s de 19 30 y 1951, lr abia sido oída a fin del :; iglo p:r,.a do por S tEtmA y StERHA '"
1

250

�La nidifi c ;.~ c ión co mi e nza e n a¡!O ~ to y e n ;:c ti c ndn·c ll e;!:a a ;: u apoi!eo; durante l a seg:unda quince na de ;:ctiemhre co mie nzan a eclosionar l os pi c hones.
En las !,da s R nsa ,. Seca lo;: nid os, qu e ,;e ,·e n p or eP:ltc·n rf'", son
rlepr c~ ion es sobre la a i:C wt , sob : e la t ie rr .:¡ ,·cge t &lt;~ l , e l pasto o la co nchilla , qu e prese nt a n un escaso ta piz d e al~a s, i!ra mín eas, Purtulant o
plum as.
E n la s is las de l ~ l areo y E !l c ~1 nt a d ·.! se Ye n muy po c o ~ nid os, todo ~
con st ru ídos sobre h c ndi'd u ra s e ntre Li s r ocas, e n unos e a ~o" t &lt;1 p1z afl os
co n al¡!;as, e n otros co,n pel o de l obo, en o tros co n plumas o co n un a
m e zela d e l os mat e rial es indi cados 11 J.
E l núm ero d e hu e vos e;: d e 2 a 3; e n a l)! un os nid os se e n c ue nt ri.l n
dos hu e ,·os normal es r ¡·,·¡o atrófico 1fig:. 13 J.
Larns rudibundu.s ma culi¡J(&gt; nnis Li c ht , ( - " ¡!aviotín" - ).
Se e ncue ntra durant e todo e l al1 o e n J.a zona: no anida e n h s
isla s s ino e n los baií ml os y lapm as próxima s a la costa.
S te nta hirunditW CNt L ess, (- "c aj e tilla" - ; " ¡!o londrina d e m ar" J.
Es co mún durant e todo el a ií.o: no anida e n es tas i s la ~ . Sc¡!l·:;·¡ refer e nc ia s forn1a ¡!ra nll es colonia s d e cría en la::; islas d e la Co ronilla
y e n los baiíado s próxin10s a la co::; ta.
H ae mato¡ms os tral egus durnford i Sharp e, 1- "contrama es tre"- ;
"os t re ro" 1.
que e n su, A pu11/ e8 para la G eografí.a d e l Opto. d e Na cha ( 18%) , s in sos pee har qu e
la 5up e rstiri ó n tuvi ese una ba se re al , CS tTihe:
" Enr a ntad a 1 1s ia ) .
Lo s habit an! es d e la co sta , sobre todo los lobero s clan
'·d e es te no mbr e una ex p li cación supe r stici osa: Dice n, y prineipalm e nt e el eapa .. ta z Cru z, qu e hac e mú ; d e m e dio si¡; )o qu e habita e n aqu e lla isl a una pareja d e
" paloma s blanc as. 'y da e l j e fe d e los lob e ros tal signifi cac ión a este re lat o qu e,
" habi.e nd o e n c ierta oca sión uno d e s us s tiiJOrdinado s cazado un a d e la s pal omita s,
" hi zo;c la so ltar te m e r oso d e qu e la p r is ió n o mu e rt e d e la aveeilla fn e&gt;e ea usa
" d e al guna J esg ra c ia". (E l capataz C ru z a qu e se r e fi e r e el r e lato e ra abu e lo del
ac tual rapataz .J o"; C ruz ).
P o&gt;t eri orrn en t e GnA-: \n A 7 en l? eseii " 1-/i.&lt;tó rico De.&lt;cri¡Jti va d e A nti¡nw s .' · Mo·
d emas supcrsticio 11 es de l N ío d e la P lata f l H96 ), di ee:
' · [ ' na pa rej a d e pa lo mita s bl a n ras habit a d e a nti guo la I sla En•·antada, a qui e n
" hari a n la s onda s d e l A tlúnti .. o, junto a Roc ha , e n e l Ur u gua y. lVla tar, apri, ion ar
o h a('e r dario a un a d e la ~ inot' e nt es i:o: le1i as ~olit a ri ns d e las costas oceú nit ·:u;, aea " rr e:n·ía de sep; uro un a fa lami dad. una il{'8-p; rat ia. a la qu e nad ie natur;dnl e nt e
" quit'rc ex po ne rse. P o blada s d e l obo&gt;&lt; marino ,; la s isla' d e a qu e ll a r eg ión , ;.q ui é n
'·mejor qu e "" co n sta nt es hu és pedes, los lobPros ( eazado r es d e lobo,) ,abrú n l o
'·que ¡1:rsa e n e lla ;;'? Pu es Jos l o b e r os so n qu ie n es r o n nrú s p c rs u:lf'ión t es tifi .. an
'· qu e la l s la Enra nt a da lo estú e n el'erto. La s ete rna s pa lom itas blanea s, cn lre o! ra s
H

" rn a nif e::" lal'ion e~

d c rno:-; trali va~

d e Ja

cx i ste n e ia d e un c nt'ant o hi en a

la ~

(' Jara:-.

" Jo puhli .. :rn".
E l lr:r ll az¡:o d e C hioni.&lt; alb a e n la ii' l:r F: n, ·:rntada e i,; la , ve!'in as rea li za d o por
no ,o tr oo nru e, tra qu e la,; leye nd as te ní a n h:r ;;e real.
La o b,c rY:I t'iÓn d e los lo b e ro s d e un núm e ro d e eje rnp la re,; igual o p:rref' ido
r tr:rvé, el&lt;· los aiio;; e,; lo qu e ha dad o lu gar a .la ne e n r· ia d e qu e so n oie mpr e
las mimr a,; y d e qu e ,·in·n ilimit ada m c nl e.
La nr ús pro babl e ex pli .. a eión d e l nrím e ro r edudtl o &lt;l e ej emplares es qu e la s
prim e ra ,; qu e ll e gan :r !':rfla islote a prin e ipi o del in v ie rn o impidan, ex pu ls:índolo s,
la arribada d e otro s individu os a l mi sm o te rritorio.
( ] ) Es tos nido s est¡Í n e n pl e na zo na de habita!'i Ón d e lo s lo b o&gt; ma rin os y
~;; difí..il explit'ar se eó mo n o so n d estruid os por e llos e n sus pa saj es.

-

25 ] -

�Fu:.

12. -

Chioni.&lt; alba 1 Gm e l.l , ¡··paloma e n .. antada") . Tomada
te leo hj c liv o e n la ;, la d e Loho s. l ]uli o l+ d e 19 51 1.

Fu;.

13. - Laru.&lt; marinu.s domini ca llll.&lt; Licht.
¡'·gaviota de ab s negra ,''¡ Nido
ron do s huevo s normal es y uno
atrófieo. ! I sla Ra sa. 'e ti em hr e 20
de 19511.

-· 252 -

&lt;"On

�Co mún to d o el a J-IO e n ~ rup o~ ·de :2 a :20, ,:e~ ún 111i :' ob;;e r val'i o ne:"
anid a e n las i slas Seca y H. a;;a : d e ac ue nl o a infor m ac io ne;; d e l os lob e ros a nida ta mbi é n e n la ;: o tr as isla s.
L o s ,nid os son d e pres io ne;; e n la co nc hilla y e:' pec icdni e nt e e n cone h i lla d e m e jillo ne;; ( fi g:. 1-1· 1. L a pu es ta se ha ce e n e l In e;; d e seti e mbre.
H e \'Í sto nid os co n un o, d os y tres ltu e \' o;; : re sultan 1nu~r difíc il e;:
d e ach ·e rtir, es pecialm e nte c u a nd o es tún sobre n1 e jillo 11e:'.
B elo11opteru s cayellf'll sis !alll(ITOII Oiu s ( \V ag:le r 1 1- " te ro" - 1.
V i,·e e n la s i;;]a;; Ra ;; a ,. Sec a a nidando e u e ll a,:.

Charadriu s sp .
H e ,-i;; to e n n tri a,. o po r t unid a d e;: dur a nt e el inYi e rn o, c h o rl o,. pe rte nec ie nt e;: a e_- te g:é n r ro, d e lo;: q ue n o :"e hizo la ide ntifi c ac ió n c,:pe (·ífi ca.
J1ilv a¡.w s¡1. (- "r h im a ng:o'· l.
Se e n c ue ntra fr ec ue nt e m e nt e e 11 l a ]{ a:; a , d c¡'lll e ,;eg: ún rcfe re nc ia;;
anida . Se trata proh a bl e 1n e nt c d e Jlilv ago chillla11 go ( V ie ill. L
Cora g)p s atmtu s 1Bec hs te in l , 1- '' llllitre' ', ·· c ue r\'o"- 1.
Se e n c ue ntra tod o e l a ií o CJl to da " la:; j,:]a:; , d o nd e 5e alini c nt a f un Llam e ntalm e nte d e lo ho,; Jn a rin o;; 1nu e rt o;;, anida C¡' I h c ndidurai' ;: itu a d as e ntre l a;; rocas ~- e l ,: uc lo e n Pl 1n cs dP oc tuhrc.
Cy11 l'iodf's f us&lt;·us 1Yi e ill l ~- Z ouutrirhia c&lt;tf l&lt;'ll sis 1 P. L. S . :\lull 1
l "(·h in ¡.!o lo" l ;;e c nc UL'IIt ra n co n fr c(' ue nc ia c u la ;; i i' h .~ Ha,-a
::ieca .

.\1 A .\ll F EI{ OS
J\o h e hall a rl o niJI ¡.! l'•'l n1 a n1íf e ro te rr es tr e.
En la i,da Seca p ud e ,·e r abundant e g:ua no qu e , ,-e¡r ún te:; tiJn o ni o
d e l S r. C ruz , prO\·ie ne d e una co lo ni a d e !llll r(· ié l.ag:o" qu e e n c ie rt o,:
pe rí o d os ;:e in :' tala e n e l lu g:ar.
Los Pinn íped os , tn rti c ulalm e nt e Jo,; l o b o:; ntarJn o~ , ,:o n los h abit ;~n t cs Jn á,- ll a m a ti,·os d e la ,: i~ la ,:: Yi,·cn e n la H a~a , E n cant a d a, I slolc ~- del Sl a rco: fa lt an e n la Sec a.
E l "l o bo fin o" ,. e l "l o bo o rdin a ri o'' 50 11 n1u ~ a bund a n tes ,-j,·icud o e n la ac tu a lid ad un o;; 1:2 .000 e n c~ t as i,;la s.
A nd 1a5 c;; p ec ies ,-i,·c n a,:oc ia da s, ,-i n que ,;e p nc dan e,: ta,h lccer zulla , &lt;'O JTc, ¡JO n (l ic ntes a un a u o tr a ei' pcc ie.
E n la i,-la Ra sa , d onde ;;e \ T il ~e n c r a l!n en t c nn o:; 600, ocu pa n la,
o rill a~ .
.En ]a i,; la E nca.nta da 1a lre d e d o r ·de 3.0001 , e n e l Js lo tc 1 dr c d f'd o r dc 3.000 1 ~- e n d Ma rco ( a lreded ol· d e 5.0001 oc up a n, en an d o hay
nJ al ti e nqw t o d a~ la ,: po rc io ne" &lt;l e ] a~ is las, au n l a s m ús a lt a s.
C ua nd o l a tf' nlp e rat u ra ,:e c len1 la" i ~la,: ;;e ,·la rca n ~ ,:c H ' cnto ncc;; a lo,; l ob o;; e n e l n Jar o ('('!'Ca d e la ori ll a.
lfir ou upt /eu u i11 a 1L. 1 1- " c lcl'a n te ... "mo r,:a" - : "c lcf;·,•Jte Jnari uo d e l Sur" 1. Se \T II co n c;cr ta frec uencia. ('JI lo d o, lo, p erío d o~ del
a 1ío. ,:o h rc todo e n h b la Ka ,: a.
Lo 111 Ú, ('O rr ic nt c n H' JI Ie ,;e !ra ta d e eje Jn plan•;; jó' e uf', I"J nor•a,:·.

�fu ;. ll. -

fl ae matopu.&lt; ostralegus durnfordi S harpe 1" ¡·ontramaestre" ).
Nido co n stru i do sobre la eonchi lla d e M _,úlus ' P· 1I sla R a·
,;a, se ti e mbr e 20 d e 1951).

F11:. lS -

Arctoceplwlus austrrrlis IZ imm .) ¡ ·' lobo fin o' '). i Ld a d e l Mar·
•· o, ago st o 8 d e l9Sl).

-

25-l -

�de los Ioheros l . e n alf!llnas oportunidades aparecen también machos
adultos.
Según múltipl es r e fere¡n cia~ fid edigna s, e n una ocasión, ha ce varios aií.os , una hembra de esta especie dió a h1z en la costa del Caho
Polonio.
Leptunyr·hotes 1ceddel/i Le,-son - "foca" - 1.
SJ\IITH ~~ menciona la presencia d e esta especie e n la isla Rasa
en 1921. No he podido ha sta ahora comprobar la ex iste ncia d e eJe ntplare,;.
Otaria flavescens Shaw ( -' ·Jo!Jo común ", ·'Jobo ordinario", " loh o
de nn pelo"- 1. 11 )
Colo nia s de cstn especi e se Yen espa r ci da,; por la superficie d e las
i,.;la,- Enc:¡..ntada , Islote y del Marco y e n la oril la d e la Ha sa.
Aunque, como se dice más arriba , no pu e den se p a rarse el haiJitat
de es ta especie y el d e la s i~ui e nt c, se nota u11:1 111ayor te nden cia d e
Otaria a ocupar los lugar es planos d e la s islas .
Si bien el poco tiempo que he podido p e rmanecer e n ]as islas no
m e p ermitió es tudiar d e tenidament e la ecología y ciclo anual , todo Ince pensar qne el comportamiento te tTitorial, formación del haren y
reproducción son semejantes a la s descript as por mí anteriorment e pa ra la is la de Lobos. ~:.!
~le hct llamado la atención la existencia de haren es o de formacio nes harenoides en pleno invi e rno (ma cho rod e ado de 3 a 1O h e!nbra s con la s cuales co nstitu ye un g;rupo ai slaLlo ) .
Es imposible decir, por el momento, si es to s )!Hipos son verdadero~ harene~ pers istente5 o si son af!ritpa('ioncs casuale~, s in continuid a d posterior.
Durante lo s nt e,;es de tli&lt;"iendJLT y •·nr·ro, cnando el celo es máximo en la s islm•, se ve n sal ir a la .; l" '• nl n.'i p e drei!o~as d e la costa que
e nfre nta la s islas (Caho Polonio , Punta del Canal , Punta &lt;l c l Diablo )
algunos m achos adultos d e esta c~ pccie 1prohahlemcnte rechaz a rlos d e
los lu~ar es de cría ) .
Con cie rta fr ecu encia, individuos jóvenei' rl e Otarin ll e gan a la costa y se internan hacia adentro pot· los mé&lt;l r,n o,;. don&lt;lc dejan sus hu e 1las caracterÍ:5 ticas, o r e montan el arroyo Valiza s y ll c f!an ha sta la laf!Una tle Cas tillos (2 ) .
1.

l 1'
La d e~ ignat·ión qu e en d e finitiva ('O rr e~ p onde a e ~ta e~ v e t · i e e:-. 1not ivo
d e &lt;'On trov ers ia ; he pre fe rido ,eg: uir ulilizando flavescens '""ta t a nto se ha ga un a

re vü:ió n de l asunto .

(2) E ste fe nóm eno se ob,e rva t·on eierta fr e eu e ncia e n Otnrifl flaves cen s y
obede&lt;·e probablemenl e a una altrraeión patoló gica d el compo rtami e nto normal :
e n invierno de 1950 vi e n Monlcvideo a un macho joven salir a ti·erra e inte rnar se e n el C e me1~ terio d el Bueeo ; e n e l Mu seo Oceanog:ráfieo e xi ste un es qu e.leto qu e eo rre,: pond e a un ej e mplar obtenirlo ,~ ivo e n e l Río llruguay, fr e nte a Sa lto, a má s d e SOO Km s. d e s u habilación norm a l.
Ya Fir. U EIRA '' había llamado la ateneión sobre la penetraeión d e esta espec ie
por e l Río l lruguay 1~:"1" Carm elo.
H ~&lt;~MILTON ', refiri é nd ose a esla mim1a e:&lt; pec ie e n ]a , i sla s Falkland, afirma
qu e e n a lgun as oportunid&lt;!d es se ven individuo s a rr.á s d e m erli &lt;t milla tierra adentro .
La p e netr:u·ión de Pinnípedo s por lo s rí o; " gran d es di"laneia ,; e n el interior

25.5 -

�.4rc loCP plwlu s all slrali s 1Zimmcrrnan n ) ( .. Jobo fino··, ·· lob o d r rlo ~
pe los ·· J.
V iYe e n l as i ~ ]a ,; l{asa , En c anta rla , Ld o te y d el Marco .
El r ebaiio d e e;; ta e;; pecic, qu e fu é m o tiv~ d e un:.t lar¡!a explota r ión (' u yo res ultad o f ué lib r as i lota 1 f' xt e rm ina c ió n, ,;;e e n c uc1;1tra ah or a d ecidida rn e nle rec upe ra do ( ] ).
En ti e mpo bu e no ~ e e ncu e ntran e je mpl a rc;; e n toda la orill a d e
la s islas; d u r:.tnt e los te ntporal e:; ll e¡!an a oc up a r todas las zonas d e
las islas in clu:;o la s tnás c l e ntda ~ .
Con ti e mpo caluroso una bu e na part e del re baiio :; e ,-e e n e l a¡!ua
f ornH~·1do " nub es"; los qu e qu e d a n e n ti e rra se re fu¡!ian e n la,; zona ,;
inm ediata s a ]a,; orilla s o e n la ;; cu e vas qu e forman lo,; hla'qu e;; rl c
granito.

En el período d e c ría 1 no,·ie m b rc ,. d il'iemilr c 1 alprno,- r·r nte na·
r e,;; d e ma c hos adultos he ridos sale n a la co,; ta ro¡·o,;; a del C ah o Pol onio, que qu e da conve rtid o e n un re fu ¡!;ÍO ri P llla l' ho,; a nál o¡!o al r xi -' ·
Le nt e e n e l extre mo N de la I s la d e Lob os.
El exame n de l conte nido e~ t o ma c al d e l O c j e mplare,. de ei' ta c;;pe ci c capturarl os e n la isla En c ant :~ da e n octul11·e rlr "19.SO mo;; traro n
,-arios pi ('Oi' d e Ce falóp o do;; s tn di ¡!e rit· ,. u11 :~ lntn rl a nl e líquid o
a ma r·illo.
del

('O illÍn e ni C !JI" U \ 'OC:a p a riÍ t'U fa r ~O rpr c~a al p rc~ e nt ar :-- t' a r: e r ·Oil :l ::- f! I IP ll li iH 'a ln
:h a n v i ~ t o y :-- u s a p a rit · i one~ e:-p o r úd i t' :..l:-.. j unt o eo n la la nl ::tE" Í a. ha n rlad o o ri ge
n ~~

div er :-O.OS rnit o s:
L :1s esp eeie :-: de Ü t'ca ní a habrían ori g inad o

f' l n1it o ,]e l .. h un y ip '~ . m o n:-t r u o

te mid o por l ~;; tribu ,; ri e l int e ri o r d e A u stra lia.
1
F'ALK 'I Eit
c~ e rib e lo ~ i ~ ui c nt e so br e P I ~ ·Ya g u a rú " . ntito o ri gin ado ('0 11 to d a
pro babilid a d po r eje mpl a res e rra nt e, d e Ot aria lllll ·e~ce ll ':
·' E n mi prim e r v iaj e ag ua s arrib a d e l Par a n iÍ . el ;1 ño 1 i~l. r·o n e l ohjeto tl l'
"' ··o rl a r ma &lt;l c r a, e,;o qu e m e lo a ll a h ~ , ..,,...a d e l b o rd e g rit a r o n lo s i n d ios: '1 ag:uarú .
"y al diri ¡r ir l a mira rla Yi un a nim a l d e ,.·o mu na l. e n e l mi m10 in sl;1nt e qu e " '
' · lar g ab ~ d e l bord e a l r ío: '" " ·' n o m e a lt- a n zó e l ti e mp o pa ra po d e r exa m in;~ rl •&gt;

' · e o n d e te nt·i ó n".
" ~e ll an1 :1 yag u a rú o )af,!: u a rui g; h. q u e e n b
.~ d e l ot g u :J. L o:-~ in d ios di&lt;·e n q u e e s ta n gr ande

le ng u:1 dP la ti e rr a :- ig nil' ira ti grf•
11n burr o y e n s u fo rm a :-- i '
' · par c &lt;·e a un lo b o d e l rí o o n u tri a desro mun a l. co n ga rra ;: a fil ad;¡ , y ~ -o lmi ll'''
'' d e l!. ra n fu e rza; las p ill a:- t·o rt a::_;; y p; nl t' ."rt~. t·e r da larga y ú~pe r a y la fO i a l arg :t
•· d e rn &lt;iy or a rn enor . L o .... e:-: pailul c:-5 l o pint a n d e o tra m a ne ra en pa rt e, di ce n q ue
·· ti e ne calwza la r ga, nari z af i lad a 1'0 111 0 la d e un lo b o ~ o r ej ~ ;: ¡ura rla ' y &lt;l ura s .. ."'
nHH O

..... , ie mpre lo f' IJ&lt;· ue ntra n en las inm e di ac io n e;; d e l rí o. 1'e had o ,o bre e l bor d e .
.. d e,; d e d o nd e al m e no r ruido ;;e lan za al ag ua " .
( [ 1
Aunqu e la po l,l;..- ió n d e la, i, la, e;: tu d ia tl a ; e n c; te trab ajo var ía &lt;'1101"·
m e m e nt e de un dí a a o tr o y n o ,e h a rea li za d o to d a v ía un ee n ,o d P lw re ne;. p ll t'·
d e clar se la d e 9.0011 1'0 111 0 1·ifra g ro se ra m e nt e apr ox im a d a d e la map: nitu d a t'lu a l
d e l r e ba ño de A rcl oce ph alu .&lt; e n lo,; g rupo; ele T or re, ' de Ca,t ill o C ra n dt' .
E n lo ;, últim o s añ o; de l , ig lo l"' 'a d o y p rim e ro ,; ll e l prc ,;e nt c ;e r ea li zaban
e n la zo na m a ta n za s pc l;í¡: ita de A rdoc e phal us 1·o n r humb o,; &gt;e gún rdcre n 1·ia.
fid e tli g na s h asta 1918 to d a \'Í a a p ;~r e rian m ae ho; Yi e jo; 1·o n e hum bo s bajo la pie l.
La m a tan za ' o bre la ; is la ; ll e~ó :· n un a ocao ió n " nt;Í , d e .) .000 e je mplar e.-.
E ntr e Jo s a ii o.; 191!!) 1922 e l r eba ti o e; t u vo en e,ta zona re du cid o a la mí n im a

tn ag niLu d a lca n zad•' y e n ~e ri o p e li gro de de:=;apa r it·i ó n . f ut- e n e:- te per í odo q ttc ' i:-: it ó l as ]:-: las s~ li T II :! l " fjll f' C:- ITihi Ó lll&lt;Í ~ ta rd e ::_;;o br .-• lo:-; r e b a t-!0 :" de l o b o~ lll ;l l'ill o:-

d P cst;" is la&gt;.
A fo rtun ada m e nt e. de, pu é ; d e c,o, :1110, 1 ~ m a t; •n za fué r rd ue id " po r \;t ri a d ;~ ,
c · in· t t n :o; Lin c· ia ~ y el r e h ~úi o ·ha r c l·up e ra d o pr obabl c111 entt_. tod a :-:11 nt ag nilutl p r i tn iti\ ;1.

. . 256

~

�BIBLIOGRAFJA
ANOXL\IO. - Co rto y verídico r elato d e la d esg raeíada nav eganon d e un buque
de Am sterdam , llamado el "Mundo d e Plata " . . . etc. (Traducción d e la obra
alemana rea lizada sobre la ba se d e l diario d e navega t"ión de H e inri ch Ottse n,
co n una introducción d e P . Grou si'ac ) . Anales d e la Biblioteca ! Buenos Aires).
~- pp. 272-~89. 1905.
C.IRCELLES 1A. i - No ta s 'obre algunas ave s antártit&gt;as . El Hom ero . 4. pp. 82-83.
1927.
DE MARIA 11. ) - Geograf ía fí siea y políti•·a de la R e públi ca Oriental del Uruguay para u so d e l a~ e st&gt;u e la s primaria s. Imp renta y Encuader n ae ión de Riu s y
Be cc hi . 76 p ágs. Montevideo. 1881.
FALKNER ! T. P. ) - De snipt&gt;ión d e la Pata¡:onia y de la s partes eontigua s d e
la Am é ri t&gt;a d e l Sur. 1Tr ndurt·ión , anotat&gt;io ne s. noticia biográfica y bibliográfica, por el Dr. Samuel A. Lafon e Qu eve do. Universirl,nl Nacional d e La Plata.
Biblioteca Ce nt enario. l . pp. 1-126. 1911.
FtGLEIRA (J . H. i - Co ntribución al eonot&gt;imien to d e la faun a uruguaya. Enum era ción de mamífero s. Annle., d el M"seo Nacirmal d e Montevideo. 2 pp. 187217. 1891.
" G lli FFHA 1 E. ~. ) -- La República d el U ru guay, 5S8 pág s. A . Monteverd e y Cía.
Mon tev ideo. 1935 .
GRA &gt;;AIJA 1 D. / - Re se ña hi stóri co-des eriptiva de antigua s y mod e rna s s uperstieione s del Río de la Plata. A. Barreiro y Ramo s. 670 págs. Montevideo . 1896.
I·LIMII.TO'i 1J. E.l. - Th e Sou th e rn Sea Lion , Otnrin byronia ( de Blainville).
Discovery l&lt; eports. 8. pp. 269 -318. 193 J..
'' HEI.L.MA Ylt 1 Ch. E . i ; Col\'OH:H ( B. ) - Cata lo gue of Bird s of th e America s and
the adjacent is lands in tllC Fi e ld Mu se urn of Na tural Hi stor y. Zoolo gical Series,
Field Museum of Nat ural l-li storY. 1:1. 1912-1%2.
10
HvotWGHAPHI C ÜFFICE. - So uth America. Ea st Coa st. Brazil Sta . Cat harin a I.
to Río d e la Plata. Sta. Ca tharina l. to Lobo s I. London. Publi sh ed at th e Admiralty. 1866.
KtDilEI\ 1.1 . H. ); CoLES I E.I - A stud y of Chionis minar with refere n ce to its
strueture and sys temat ic position. Bull U. S. Nut. Jlllus. N.'-' 3. pp. 85-Jl6. 187G.
Loso ( M. ) ; RtUIJA\"ETS 1P. l. - Manual de nav egac ión del Río de la Plat a y
sus print·ipales afluent es . 2.a edi&lt;-ión. 333 pág s. Madrid. 1868.
LusSI€H ( A. D.). - Nau fra gios cé lebr es e n e l. Cabo Polonio , el Ban("O In glé s
y el Océano Atlántieo. 21-2 piig s. Imp. El Sig lo liLLstrado . Monte video. 1893.
MIRANDA IF. P. ) - Apuntes de geograf ía marítim a .. 2a. ed ición . 270 pág s. Imprenta de la E sc uela N aval. Mont e video. 1923.
l - 610.
1\hRPHY IR. C. l - Oeeanic Bird s of Sou th America. Yol. l. l ·XX
6-11 - 12~6. lO policromía s; PI.
6 policromías PI. 1 38. Vol. 11. J - YfT
39 - i2. The IVbcmillan Co. Ne" York 19 36.
lG
RoBEHTS ( B. / - The life Cy d e of \Vil so n's Petrel Oceanites oceanicus I Kuhl) .
Briti sh Gra ham Land Expe dition 193 1--37. Se ie ntifi ca l R c ports. l . pp. 141-1 94.
1940.
17
SE IJO 1 G l. - Maldonado y ' " región. ~90 pág s. Imp. El Siglo ilu strado. Montevideo . 19-1-5.
' ' SER\"ICIO HwtWCHAFICO llE LA M·ARl'-"-'· - R e públi ea Oriental del U ru gua y. Atlánti co S ur y Río d e la Plata de sd e Arroyo del C huy ha sta Montevideo . Carta G en era l. D etall e d e Castil lo y Polonio. Carta N .0 lll publicada por el ....... .
Mont evid e o. l 93 i.

+

-

257 -

+

�SER VICIO HulllOGJL\F JCO m: J..\ J\IAHL'd . - - R c p•'• bl ira Or ie nlal de l L-rllf!L"' Y·
A llún ti co S ur . h la rl c Lobo,. Ca rla N." 6 pub li ca da po r e l
N ueva edidón . 11H3.
S JEBRA Y S 1EilllA 1 B. ) - A punl c' para la Geog rafía d e l d e pa rl am e nl o d e Rork1 .
91 pá gs ., 2 mapa s. lmpr e n la E l lmpa r r in l. Ro d1 a. 1895.
SMJTH ( H . M . ) - T he L' ru g uaya n F ur-Seal l sland s. Zoo lop:ica H. pp. 27l -29tL

1927.
VAz FEBRE JRA 1 R .l - Oh ,e rvaeio ne; so bre la Is la d e Lob os. N e t·i.&lt; tu d e la Fa.
cultad d e 1-lllnlflll idades _,. Ciencias . 1Mo nt ev id eo) . N." .J. pp . .1 (S-176. 1950 .
WETMO RE ( ;\.) - A sys le m a li c c lass ifi ca ti o n fo r th c b i rd s o i' th e wo rld, rev iscd a nd a m e nd e d . S mith so nian Misce laneu us Co ll ection . 89. p p. 1-11. 1934.

-

258 -

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2058">
                <text>Observaciones sobre las Islas de Torres y de Castillo Grande</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2059">
                <text>VAZ FERREIRA, Raúl</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2060">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias / Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Año 6, Nº 9 : p. 238-258</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2061">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2062">
                <text>1952</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2063">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2064">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2065">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="246">
        <name>CASTILLO GRANDE</name>
      </tag>
      <tag tagId="248">
        <name>ECOLOGIA</name>
      </tag>
      <tag tagId="245">
        <name>ISLAS DE TORRES</name>
      </tag>
      <tag tagId="247">
        <name>RAUL VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="249">
        <name>VERTEBRADOS</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="509" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="759">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/a869bbe0b42c781a69e85d6110df276b.PDF</src>
        <authentication>5dcd16cf465ca5b85b9c1efc4b9856a3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="5888">
                    <text>•o8jb3 ns b uopnjijsuj b^ ap Baaioqqiq aiuEjJoduii bj ap osn
opBnupuoa ja BjBd sspeSjoio sapEpijpBj sbj jod (oapiAaiuoj\[ op jEjniBj^ buoisijj
op jBuoiaB^j oasnj^[ pp oSojooz X joiaajipqng 'jojaajiQ) qaBquaddBj^j -j^[ uop X
aucj\[ *^ ug 'puBjSaq *q uoq 'sajg soj b aiuauíjBiaadsa Xniu uaiquiB) souiaaap
•Bjgy '(pBijnaB^ buisiui bj ap BiSojouioiug ap X sopBjqauay^ bjSojoo^ ^p *sojdQ
soj ap ouBJOuojq jopBJoqBp^) sanbn^ "3 "Jg p A (sBiauai^ X sapBpiUBiunpj
ap pBipaB^ B[ ap Bi^opuioju^ ap -o^dQ pp uopB^iisaAui ap ajuBpnXy A apf)
issap2 p ojaAO^ *q #BJg v\ b '¡puoqae^ "g "3 'p-id p ojpopjadjaq puaiBiu ap
ojSoj p ua BiauaisiSB aiuauBuuad ns jod oiuaiuitaapBj^B oaisanu souiBsaadx^
•opBjsajd oiuaiin
-BJOsasB p jod 'pjniBf^j buojsijj ap oaiuBjug oasnj\[ pp sajijdag ap *o]d(j pp
puosjad p X *j\[e jjnj^juBjj ap 'sua^jo^ -g "jojj p sopioouojaj somepan^)
*pB]pjB^ buisiui Bj ap Baaq eun ap osn ua sajp
-uo^ ua BiauauBuuad ns ajucinp *^ 'j^ *g aod p.injB^ bijoisi^j ap oaiuB^ijg
p ua pzipaj as piíajeui pp uoiaBaijiiuapi B[ X sjBd p ua aiuaisixaui
B[ ap Bipisuoa bj i (^t'6i) oaqnj ouisiui pp uoiobu3isb Bun ap opijauaq uoa *g ap
•g *g jod uojBzipaj as sofnqip so| ap sounSp í^c^^ X f%\ '^S6I soub so^ ua sop
•Biaipuaq uoaanj BiSopuiojug X sopBjqaua^ Bpopo ap souojEJoqn^ soj pna p
uoa 'SBiauai3 X sapBpiiiBiunjj ap pBqnapq b¡ ap wsapui3ijQ sauopB^iisaAuj,, oiqnj
p uoa sBpBzipaa sauoisanaxa ua aiu^uipiuauíBpunj opiuaiqo an^ puajBiu ¡^
•soiauai3 X sapBpiu
-Biunjj ap pBijnaBjj B^ ap sopBjqajja^ Bi^opo^ ^p ojuauíBjJBdaQ pp
ap -j^q -gg so¡ ap ibuoiob^ oasnj^KMSÍl
aniB^j buojsijj ap oaiuBjug oasnj\[
BjniB^[ buojsijj ap jBuoiaB^yj oasnj\[
Á sapBpxuBuinjj ap pB^noBg bj ap
biSojoo^ ^p 'ojdQ jap sajijdag ap uoioaajog • *g '
•SBiauai^ Á sapBpiuBuinjj
gp pBjjnoBg bj ap sopBjqajja^ bi^ojoo^ ap ojuauíBjaBdaQOAZ
•SBiouai^ Á sapBpiuBuinjj ap pBjjnoBg
opBoijiuSis ja uauaij sajBjdiuafa ap sbjid sbj na SBpBzijijn sbj^is
'UBUoiauaui as anb saiaadsa sbj ap sajBui^uo sauoia
-dijosap sbj b BAijBjaj bj ajnauíjBtaadsa 'jBjuaraBpunj BijBjSoijqiq bj á
SBaxdij sapBpijBOoj sns 'BpioajqBjsa opis Bq B^Bnéiun buiibj bj ua Biauas
•aad B^Cna sajijdag soj ajqos sBAijBjauínua sbjou ua^njaui as uaiquiBj
ísBjja ajqos SBDiSpjooa sbjou sbuiiSjb Á sauoiaBjjsnji 'BijBj^oijqiq 'sboiS
•ojojjoui sauoiodijasap JBp b opBuijsap Bjsa ofBqBij ajuasaad jg
•si^d ojj
-sanu ua SBpioouoa oood sajijdag ap saioadsa sbuiijb opijiaApB souiaq
SBiauai^ Á sapBpxuBuinjj ap pBjjnoBg bj ap sopBjqajia^ biSojoo^ ap
ojuauíBjjBdaQ jap sauoiaaajoa sbj BJBd opiuajqo jBtaajBui ja aajug

pp S9|!4de^ ejqos
omvivos aa v^^ais vosivaa ^ vuiauuaazvA inva

�Platemys spixii Duméril &amp; Bibron *
"tortuga".
Láminas I, II
Emys depressa Spix, 1824: 4-4 pl. III, fig. 2. (Descripción, dibujos de vista
dorsal y ventral de ejemplar joven con marcadas líneas de crecimiento; "habitat
in aquis paludosis provinciarum Rio de Janeiro et fluminis Sti Francisci").
Platemys spixii Duméril &amp; Bibron, 1835, 2: 409-412. (Caracteres, sinonimia,
descripción, dimensiones, "Nous en possédons deux beaux exemplaires qui nous
ont été rapportés du Brésil par M. Auguste de Saint-Hilaire"); Boulenger, 1889:
227-227 (Sinonimia, descripción. Ejemplares de San Lorenzo, Rio Grande do Sul);
Siebenrock, 1909: 580-580 (Bibliografía, descripción, ejemplares de Sao Paulo, Río
Ypanema; observada en Mogi Guazú, Río Grande do Sul, San Lorenzo); Lüderwaldt, 1926a: 435-435, 463465, 467-467, dos planchas; Freiberg, 1940 (descripción,
ejemplares de Corrientes y de Resistencia — Chaco — Rep. Argentina); Mertens
&amp; Wermuth, 1955: 405-405 (mención); Vaz - Ferreira, 1956: 11-11 (mención).

* Cabe anotar que no se han realizado trabajos especiales sobre la fauna de
Chelonia del Uruguay y es urgente por ello la preparación de una monografía
sobre el tema. Teniendo en cuenta las menciones sueltas de la bibliografía, una
observación primaria de los materiales que se bullan en las colecciones naciona
les, y las informaciones que poseemos al respecto, puede considerarse a la fauna
uruguaya de tortugas constituida, aparte de aquellas a que se refiere este trabajo,
por las siguientes especies:
Pseudemys dorbignyi (Duméril &amp; Bibron).
Emys Dorbigny Duméril &amp; Bibron 1835, 2: 272-275 (descripción;
"Cette Émyde a été envoyée de Buenos-Ayres au Muséum d'histoire
naturelle, par M. d'Orbigny").
Chrysemys dorbignyi Duméril &amp; Bibron, Boulenger 1889: 80-80 (De
partamento de Soriano, Uruguay).
Es una especie frecuente en ríos y lagunas de todo el país.
Ejemplares en ZVC procedentes de los Deptos. de Artigas, Río Negro y Ca
nelones.
Chelonia mydas mydas (Linné).
Testudo mydas Linné, 1766: 350-351.
("Habitat ad ínsulas Pelagi: Ínsulas Adscensionis, etc.^).
Un ejemplar fue observado en la playa de Atlántida, Dpto. de Canelones,
en el año 1948 por el extinto Director del Museo de Historia Natural, Dr. Ergasto
H. Cordero quien, aunque no pudo guardar el ejemplar, realizó la identificación
que nos comunicara.
Eretmochelys imbrícala imbrícala (Linné).
Testudo imbricata Linné, 1766: 350-350.
("Habitat in Mari Americano, Asiático").
Ejemplares a los que se atribuye procedencia uruguaya en algunas colecciones
nacionales.
- 134 -

�- 981 'soouns uBuiuiouap as sosanq so[
ajqos sbuiuibj sbj ap sapjoqaj soj ap sauoisajduii sbj ¡smnjns soga aajua uoiun
ap sBauíj sbj b X sosanq aiuauíajduiis Buiuiouap soj as sb^so sezaid sbj e íSEjja
ajiua sauoiun sbj b sapjoqa^ A SBaujoa sBzaid sbj b swujiuvj uBuiuiouap ag
'8061 '^BH 3P Bl B sajBjauail SBauíj sns ua angis
jBna bj '61 'JJBD J^ BpBidopB BjniBjauauíou bj ofeqcj^ ajsa ua Bajduia ag ^
•SBpanbsnq
-aiíaj b asad oXBn^njn ouoiíjjai ua opBJiuoaua sq as ou anb vA 'Bauojja pspu
-n¿as uoa sa 'j^s-j^s í606I '^^Ojuaqaig aod BpBjajiaj A 6SI"6SI :688I
aod BpBp ^Bn8nj^^ ja BJBd '0¿8I 'J^i^jag vunuaSiv opmsaj^ ap ucnauaui
ap 'OidQ jap ajuapaaojd 3^^ ap
*siBd jap saajnp ssn^B ua aiu^punqy
*(wj;sajg np aaiBui^iJO jsa aaadsa
-Z '81 '"Jqía ^ IP?™na ??JDi?
(uojqig 7g jijauíng) nunjiq vuvouffoa^ sdouAutfj
•oapiASiuo^^j A sauojauB3
'asof UBg ap saiuapaaojd 3\Z ua sajBjduiafa ísBungBj A sou ua ajuBpunqy
•(MMoinj iou op j 'qaiqM ui inq 'jbi
-uaiJQ Bpusg aqi jo uoiiBjapajuo3 aujiuagjy aqi ui jaqjia 'saaAiJ ^eiiS
•BJjq jo BUBJBg aqi jo sauBinqij} aqj jo auios ui sjnaao ajiJni sjqxn)
"8f'r¿t'I :698l 'ado3 vjafpaat vsnpauioupA¡]
viafnaai vsnpawojpAfj
bijoisijj ap jBuopB^j A
osbuibq soasnuí soj ua jÍBn^njfj jap saiuapaaojd sajBjduiafa uajsixg
•Basad ap soajBq jod oaiiuBjiy oiiBaaQ A bibjj bj
ap ojg jap SB^BnSiun SBisoa sbj ua Bpiuaiqo aiuauíaiuanaajj sa
•(ttsniJBJ 'oaiiBijpy 'oauBJjaixpaj^ tjbj^j ut
0-0 :99¿I '^uuxg BaaBuoa
(auuiq) vaomioo vaamioa sÁjaqaowuaQ
•BuiojBj B^ ap A opsuopjBj^ ap SBiqBq sbj ua aiuauíaiuanaajj opBA
-jasqo souiaq bj X sajBuoiasu sauoiaaajoa sbj ua usaiuanaua as bibjj bj ap oig jap
soiund soijba ap X 4oapiAaiuoj\[ ap 'buiojb^ sq ap saiuapaaojd
•BXBnárun Bisoa bj ap BjanjB sbjjiui oo ^ OOf' 3Jiua sojauínu
ojisiSaj '^J6J 'Xqdanj^ 'XsnSnj^j jap sbuijbui sb3iiijoi sbj ap unuioa sbui bj sg
• (ttSBU
-saijauíy SBjnsui pB iBijqBjj,,) "JS"I

:99¿I '^uuiq vjjauDO
•(auuiq) vnaivo vnaxoo

#
^
o SBjxas sbj ap jaAiu b osaaAsuBaj cujauíBip oiuixbui ja uoa '[baq

•OUBIJOg
•f X ouBiJog ap BJjaig *g 'BJiajjag - zb^ "H "Io3 '6"IH"6 'Bq3og
ap -oid^ 'oiuojoj oqBq -x^jd SBunSBj -aojj — -95^ X tS^ '^ '^^ *LfZ 'H 'DAZ
ZBA *^ 'Io3 '9SII 'Bq^og ap oidg 'oiuojoj oqBq -aojg — q6j X ^gí H '3AZ
'H I03 '1 'Bqaog ap -oidQ 'oiuojog oqB3 -dojj — qgj g '3AZ
'opvunutnca

�Una depresión longitudinal de bordes suaves comienza en la par
te posterior de la I9 central y termina, luego de una interrupción
producida por el levantamiento de la 4^ central, en la parte anterior
de la 59 central.
Carapacho convexo en el resto de la superficie.
Las marginales 1^ y 29 son casi horizontales, las siguientes son
progresivamente verticales hasta la 59 y la 6^ y se horizontalizan nue
vamente hasta la 9% donde existe un pronunciado levantamiento a
nivel de los miembros posteriores, constituido principalmente por di
cha marginal 99. Luego la orientación se hace nuevamente vertical
hasta la II9.
Pigales formando una cresta media, que se continúa con la con
vexidad de la parte posterior de la 59 central.
Lámina precentral cuadrilátera ligeramente más ancha atrás que
adelante, ancho ligeramente más de IV9 vez en el largo ántero-posterior.
Primera central muy dilatada transversalmente, con su diámetro antero- posterior aproximadamente 1 ^/^ vez en e^ ancho; central 29
sólo ligeramente más ancha que larga (diámetros iguales en el ejem
plar 182), con máximo algo por detrás de la parte media; central 39
con ancho máximo, ligeramente mayor que el largo, a la altura de
la unión del tercio anterior con los dos tercios posteriores; central 49
con los ángulos de unión con el reborde entre 39 y 49 lateral más pro
nunciados que en las otras láminas centrales y con ancho mayor a la
altura de la mitad de la lámina; central 59 con un ancho ligeramente
inferior al doble del largo.
Las I9 y 59 central predominan notoriamente en los extremos de
filas ya que son mucho más anchas que largas.
Las postcentrales tienen rebordes internos divergiendo atrás que
forman una escotadura, y están curvadas también en el plano vertical
de modo que forman una cúpula a concavidad anteroinferior.

En el carapacho, a la serie de láminas medianas se les denomina centrales;
la lámina situada por delante de la primera central y entre las marginales prime
ras de ambos lados se denomina precentral, la (o las) lámina(s) situada(s) por
detrás de la última central se denomina(n) postcentral(es); las láminas que inte
gran las filas situadas a cada lado de las centrales se llaman laterales; las
•que marginan el carapacho y que en parte se reflejan ventralmente se denominan
marginales.
Los huesos que constituyen el carapacho son denominados: neurales los de
la línea media; preneural el del extremo anterior; pigal el último; suprapigales
los dos huesos más anchos que los neurales que están por delante del pigal; los
huesos laterales son llamados pleurales; los que forman el reborde del carapacho
periferales.
En el plastrón las láminas pares anteriores se denominan guiares (en muchos
géneros ellas están separadas por una intergular), las pares que siguen hacia atrás
se denominan respectivamente: humerales, pectorales, abdominales, femorales
y anales.
Sobre la escotadura axilar existe una lámina denominada axilar y sobre la
escotadura inguinal existe una lámina inguinal.
Los huesos del plastrón se denominan: la pieza mediana entoplastrón, las
piezas pares dispuestas de atrás hacia adelante respectivamente: epiplastrón, hyoplastrón, hipoplastrón, xifiplastrón.
- 136 -

�sbíubjj sbj ap oqauB) SBiuiuouioq bj uoD sapjoqaj sns ajqos uaaaja sojbub SBq
•ouja^xa apjoqaj ja ajqos
uaaaja ou X (^'o í¿'0 í 6*1 '8'l '8'l :BAUiuiijd jBjaumq Bqaip ap oujajin ouiajixa
jap Bjnqe bj b 'sbjib BiaBq BAiiiuiud jBjaumq bj apsap srpBtuoi sajqísiA ojuaiuiia
•aja ap seJubij) s^jbub sbj uoa uoiun bj ua aiuauiBpniapoui '('j í x*T '2'l ^^Z - 2*9
•S'S *9'^^ :ojjuapB BiaBq BjanjB ap ojuauuiaaja ap srfuBjj sej) Biuiucuuoq bj uoa
^ (¿'l iS'X ¡S' í¿'S ^¿' í' :uapiui sajqísiA sbCubij sej auuqapB EiaBq sbj^b ap
BBpBUiO)) sajBUiuiopqB sbj uoa uoiun bj lia 'opoj ajqos 'uaaaja sa^jouiaj SB^
•sajBJouiaj 8B| uoa apjoqaj [a na uaaaaa ou í (s'o • ^^'O
^9*0 ^'0 í8*Z ^'2 ^S'2 :u^p™ SBfur.jj sbj üjanjB BiaBq ojiuapB ap) ,,¿ A tg %c sa[
•bui^jbui sb^ uoa A ('^ ig'O ^ l'l íl'^ ^'2 ^S'2 :uapiui BAijiuiud ¡BuiuiopqB b^ ap
jilJBd b ajuepps BiaBq sbjjb apsap SBpnuioj 'sa^qisiA SBfuBjj sv.\) ^aoiaad bj uoa
'(2'l '2'l *2'l '¿'i '0'9 -^'S íS'f' ^BAi^iuiud ^uiuiopqH B| ap j^jBd b o]uaiiuiaaja ap
íBfuBjj sb[ ap oqauB) Baoadiaaj b¡ uoa sauoiun sb^ ua uaaaaa sapmiuiopqB ss^
'(S^O ^S'T ^'1 ^6*0 :iBuiiuopqB v^
Biasq BAiiiuiud ^jojaad bj apsap SEpeuio^ SBfuEJj sbj ap joijaisod-oja)UB oiuixbui
oqauB) sapjuiuiopqB sb^ uoa apjoqaj p ajqos aiuBaijiuSism buijoj ua o^s X (g'Q
i S'O ^S'O ^S'O ^S'2 ^0'2 ^'2 3P BBfuBjj) tg Á *f sapuiájEui sb1 ajqos i s'i í s'l íi'i
•9'2 '¿'9 '0'9 -2'S : (oJluaps EiaEq ejoiijb ap SEpouioj SBfucjj sbj ap oqauB) euiiu
-ouioq B[ uoa apjoqaj p ajqos '('0 íc'q í s'o 'C'l 'S'f7 't'2 ^¿'l ^BAijiuiud pjoj
•aad BaB^d bj ap oujaiui aaijjaA jap BjnqB bj b ajuBjapn BiaBq sbjjb ap sajqísiA sbj"
•ubjj scj ap oqauB) sajBjaiunq sbj uoa sapjotjaj soj ajqos uaaaja sajBJOjaad snq
'I'I ¡I'I ^t'í • '2 ^'9 i¿'S ;I'S ^(ojjuapB
BpBq BjanjB ap SBpBiuoj) uauaji Biuiupuioq bj ap uBJBdas ej anb sbí"ubjj SBq *j*j
•l'l 'S'l 'S'2 '9'9 '0'9 'l'S : (^BjnSjajui jBjaiunq apjoqaj jb jBjnaipuadjad bj un^as
i BAijiiupd jBjauínq bj ap opuaijJBd) uauaii jBjnSjajuí bj ajqos cjuaiiupaja ap
SitfuBJj s^^ -^'o í^'j í^'g i¿'g ío' ^(ucui^iqd jap apjoq ja ua ajuBjapB BpBq sbjib
ap SBpBuioj) uapiui jbjuS bj ajqos ojuaiuuaaja jap sajqísiA SBAisaans SBfuBjj SEq
•jBJOjaad bj ajqos ojuaiuiiaaja Bjuasajd o^i^ 'Biuiu^uioq bj X JBjn^jajuí bj 'sajBjnS
6Bj uoa sapjoqaj soj ajqos jBuajBui ap uoiJisodo jod uaaaja sojBjauínq ssq
'6'0 ^6'0 ^9'! ^'2 it'S -S't ^ :sajuainSxs soj uos uojjsBjd
jap jouajuB apjoq ja ajqos jBjn3jaiui bj Bp^q jBtauu jbjii^ BJBjd bj apsap s^ppiu
-oj ojuaiiuiaaja ap sbÍubjj sbj ap soqauB soq 'sajBjaiunq sbj uoa apjoqaj ja ajqos
ou X JBjn3j3}ui bj uoa apjoqaj ja ajqos ajuauíBAisnjaxa uaaaja sajBjnS ssq
'S'O 'S'O '9'0 -9'0 'l' 'l'2 ^8'2 :(BjanjB BpBq ojjuapB ap) sa^uainSis sauoiaaaXojd
sbj BaBjd bj ap jopajuB apjoq ja ajqos uauaii SBAisaans SBdBa sbj 'sajBjn8 sbj uoa
u^iun ap sapjoqaj soquiB ap o^jbj oj b sauoiaisodB jod aaaja JBjn^jaiui Bq
•opuaXnuiuisip ba oiuauíajaui ja Bjja ap jjiJBd
e X BfuBJj Bjaajai bj b apuodsajjoa oiuixbui ojuaiuiiiaja ja jBjdiuafa aisa uq
•buijoj ap
soiquiBa sopBiaunuojd uajjns sbuiuibj sbj anb X BpBjapisuoa uoiaaajip bj un^as sa]
•uajajip uos oiuaiuiiaaja ap sapBpiaojaA sbj anb aj jai Ap^ as sosbo soj sopoj uq
•SBjBjd sbj ap sBun^jB ap sajoija^uB
sapjoqaj soj ua pBpijBioi ns ua ajqísiA sa ou anb ojauínu 'o^uaiuipaja ap sspuBij
aiais 'sEAiquiud ssaBjd sbj ap oi.indE 'jBjaua^ oj jod uaisixa jBjduiafa aisa uq
: (opjambzi opBj) uBaipui as anb oiuaiuipaja ap sauop
-aajip sbj ap eun BpBa un3as jBiaiui BaBjd bj ap jjiJBd b ubuijoj as anb SBAisaans
SBdBa sbj ap oqauB ja ('uiui ua) opuBsajdxa 'seuiuibj sbj ap oiu^uíajaui ap pBpij
•Bpoui bj jnbB souiiquasap 'ojjojjBsap ja ajuBjnp uajjns anb buijoj ap sauopBaij
•ipoui sbj Bpuanaasuoa ua 'X Biuojaqq ap sojaua^ soj ajiua ojuaiuiiaaja ap buijoj
bj ap sajuBiJBA sbj jaaouoa U9 Buijsixa anb sajajuí ja jod X j^j jBjduiafa ojisanu
ua opBpunuojd Xnuí sa uojiSBjd jap o^uaiuipaja ap scauq sbj ap ofnqip jq „
* *SBU
-luiBj sbj ap sauajBtu soj sojbjo uos uaiquiBj X xidg jod
jBjduiafa ja ua ua^jaiApB as anb sbj b sajuBfauías ajuauíBjajua
Á SBaujuaouoa ojuaiuiiaaja ap sbjbj^ sbui SBaujj uajsixa (J^l) sauaAof
sajBjduiafa soj ug "(^ o^Sau) ojSau :oqaBdBjBa jap jniauaS
sbj uos ^^ X ég '^g *é^ '^

�En los ejemplares adultos sobre el color negro del fondo se des
tacan costras marrones.
Plastrón.
Las dimensiones de los rebordes de las láminas simétricas están en
el siguiente orden (tamaños decrecientes): interfemorales - interab
dominales - interhumerales o interanales - interpectorales (ej. 191).
Color marrón oscuro, con estrías blancas sobre cada lámina en los
ejemplares jóvenes.
Cabeza, cuello y miembros.
Lados y parte superior de la cabeza con escamación irregular muy
evidente; mentón con dos tubérculos muy cortos (en ej. 191 tienen
1,2 mm. y distan entre sí 5,2 mm. y en ej. 182 1,5 mm. y distan 5,0
mm.).
Dorso y flancos del cuello provistos de tubérculos puntiagudos
que alcanzan una longitud mayor de 4,2 mm. y un diámetro en la
base de 2,5 mm.
Región inferior del cuello, mentón y región posterior del flanco
del cuello desprovistas de carúnculas.
Miembro anterior con escamas en toda la cara anterior y con
solamente varias filas verticales de ellas en su cara posterior; dichas
filas se disponen del siguiente modo: una serie irregular de pequeñas
escamas en la mano, una fila mayor a la altura del extremo de la mano,
dos filas en el antebrazo (o cuatro, de las cuales dos predominan en
tamaño).
Miembro posterior con un grupo de escamas grandes sobre el
primer dedo; una cresta formada en el borde de la pierna sobremonta
este grupo; dicha cresta tiene su borde formado por tres escamas en
sanchadas.
En el cuadro 1 se dan las dimensiones de los ejemplares en la
colección del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad
de Humanidades y Ciencias.
Notas sobre el habitat.
Todos los ejemplares de la colección de la Facultad proceden de
pequeñas lagunas situadas en las proximidades de Cabo Polonio
(Dpto. de Rocha) Lat. 3424' S., Long. 5347' O., sobre región are
nosa parcialmente invadida per vegetación, o de los alrededores de
estas lagunas donde se las suele encontrar desplazándose por la arena.
Dichas lagunas, de variado tamaño, se extienden sobre una am
plia zona de por lo menos 5 kilómetros de longitud en la zona de sepa
ración entre las arenas móviles y el graminetum.
tomadas de afuera hacia adentro sobre el borde posterior: 2,3; 2,8; 4,5; 1,5; 0,8;
0,6; 0,8) y con las femorales (ancho de las franjas tomadas de atrás hacia ade
lante sobre el borde externo de la placa: 3,5; 4,4; 6,0; 1,6; 1,0; 0,7; 0,7).
- 138 -

�CUADRO 1
Platemys spixii Duméril &amp; Bibron.
Medidas (en mm.) de los ejemplares en la colección del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad de
Humanidades y Ciencias.

Ejemplares

181

182

191

247

252

253

254

9

S

$

$

9

$

9

Longitud total

162,0

172,0

149,0

145,6

145,4

137,5

172,0

154,5

Ancho máximo

122,0

105,0

103,0

109,4

103,0

127,5

114,3

Sexo

Cahorcapa

256
S

Puente

42,4

39,0

34,5

31,0

38,4

31,6

46,7

34,3

Interhumeral

17,2

15,6

19,5

11,5

22,1

12,5

21,7

18,8

pectoral

11,7

13,9

10,2

9,3

8,3

8,4

7,8

abdominal

27,4

27,8

24,5

22,4

25,6

20,6

31,2

24,7

femoral

31,830,1

26,0

22,5

25,4

22,8

32,3

24,3

21,519,6

19,3

22,3

21,0

19,6

24,0

" anal
m^*

m2*

Precentral

14,8

8,8

14,6

Central 1*

35,0

52,3

37,0

2*

28,3

30,6

3*

27,8

4^
5*

"

Post central

mi

m2

10,5

mi

m2

mi

m2

mi

m2

mi

m2

mi

m2

19,9
mi

m2

16,0

8,9

18,3

11,0

13,0

7,2

13,6

8,3

16,6

10,5

13,7

9,5

51,0

33,2

51,5

30,1

43,2

29,3

50,4

28,2

48,4

37,7

57,2

34,3

49,3

33,0

35,0

25,4

28,0

23,5

25,8

26,4

27,8

25,1

27,7

34,3

31,0

29,8

29,0

28,3

28,4

31,4

24,1

24,8

21,1

24,1

24,6

26,7

23,1

27,5

35,0

28,8

29,1

26,5

27,6

25,9

31,6

29,0

21,5

24,0

23,6

22,0

22,8

24,5

24,3

25,4

20,0

24,5

24,6

26,2

29,5

50,6

36,6

51,5

29,1

40,6

29,6

40,8

30,4

49,7

25,4

39,5

33,7

44,6

31,9

48,9

12,1

16,6

10,9

18,8

9,1

16,3

9,8

16,1

8,9

16,0

8,9

14,7

10,5

16,2

8,3

16,9

minas
Marginal 1*

15,7

18,5

17,2

20,0

16,0

20,7

17,8

19,5

13,0

20,5

14,1

18,3

17,9

21,7

13,6

20,6

2*

16,3

19,5

17,3

19,8

15,8

18,4

19,3

18,2

13,2

14,5

15,5

16,3

19,6

22,6

15,1

17,9

3*

14,2

17,6

12,3

16,2

12,5

17,2

13,1

14,5

10,2

14,2

11,4

14,7

13,9

18,7

11,8

15,1

15,0

18,8

14,9

18,7

12,2

15,3

13,4

15,2

11,7

15,5

12,8

16,9

17,3

19,9

12,8

18,3

16,5

19,1

17,0

19,9

14,9

16,6

16,3

16,8

14,2

18,3

15,1

16,7

16,3

19,3

13,5

18,1

10*

13,05 20,0

12,1

19,3

11,7

18,4

12,5

16,9

9,7

19,1

11,0

15,2

13,9

21,1

9,6

17,3

11*

10,3

18,0

11,2

19,2

10,3

13,5

10,6

15,1

9,5

16,0

11,5

14,6

11,3

16,4

9,7

16,8

39,5

24,6

41,6

27,2

33,0

27,0

38,1

24,1

32,0

20,7

33,0

26,4

43,6

28,5

34,6

24,6

-

9^

Intergular

* mx expresa, en las placas precentral, centrales e intergular, las medidas según el eje longitudinal del ejemplar; en las
postcentral y marginales las medidas según ejes perpendiculares al contorno del carapacho. — m2 expresa en cada caso mediciones
efectuadas según ejes perpendiculares a mr

�'xijotj\[ tunjvjnoiquo luniudyjuvjjjj^ *-ds vjpjud^ '99 \J
•mioq sijvqooa¡afj 'ug *g (#rj) siunjnotjo siunyjoajiíf] ^sgpgdsg sgj
-ugináis SB[ uoaBjjuoDu^ 98 pBpipunjo.id seui gp sguoiojod SB[ ug
•Bip ^9 gjuBjnp osodgj U9 sAwojvjj 9p sgaajd
-uigfg so^ sopBJjuooug ucignj [Bno p gjqos *ds uotdSotuvjOfj 9p opidnj
zidBj un jod BpinjijsuoD Bjsg *uid cg so[ b SBupgA egpBpipunjo^d gp
BUOZ B[ BpOJ BdllDO 9nb *9JUBpimqB SBIU UOI0BJ9^9A BJ Bll/íP [9 U^
•ds sruimf gp A "ds
gp sgpBpijuBO sBpBjgpoui Á (irj) uojAjovp vjotudvj 999.19
ns gp sbj9[si SBun^[B ug ouiog jsb buii^bj b[ gp s9U9^jbui so^ u
•gpipgdns U9 A opuoj ug opB.injBS
: (pBpipunjoad gp -ui9 gg 9P buoz) (jg^^ui,^ gp pgiuggj) sg
•9U91JUO9 OU : (X9A.IBJJ
jod BpB9ijtpoui 'aqoj^[ gp B91U99}) sojn.io[9 ug

:s9jo^ba sgjugxn^is so^ 'ouBjaog -f Mg
9]U9uuoiJ9)[n ouiuugjgp sBpiSoggj Bn^&gt;B gp SBJisgnuí sbj u^
uosgdsg gp *ui9 g^ ^ gjugjBdsiiBjj
opuoj Í3ó8''fZ :9í9íp9dns rpBpipunjoad gp ^uro g^ 9p
gp -ui9 gg 9p
3 0^2Z :^Í^ X
:sgjuginí!is so[ uoj
-gnj ougjxo gp aoug^ p A SBJiijBjgduigj sb^ BpB9ipui Bqggj B[ ug
•BgpjB gp 9[qB9Uugdiui BdB9 buii ÁBq BugaB B[ gp ofsqgQ
•ozif
•oj sbjio ug 'oj^gu 89 ouii[ oqgip sbuoz SBuníjjB ug íjosgdsg gp -ui9 g
BjSBq gp ouii[ gp BdB9 BpB^pp Bun jod oj^giqng BugjB gp opuog
-unjoíd uo9 sg^jBd sb[ UBumiopgjd í'uig g9 so[ oiund un^uiu ug bsbcI
-gjqos ou ojgd S9|qBijBA sgpBpipunjojd ou^ij BníoB gp bsbui Bg
•OXBJ Uinj9UlUIBJ¿ aod BpipBAUI BU9JB 9p SBUOZ X BldlUTJ BU9JB gp
sbuoz BOJBqB 'oujo^uoo ns ug JB[n^gjJi Xnuí 'joXbxu Ban^BAang Bg
•8OJJ91U ggg gjuguiBpBunx
gugij 'jB[n8gj gjuB^sBq 'gjugpgag xgp aougui BjnjBAano B[ íg^ b
boj jo ug '*ui g^x soun b bzub9[b oqguB \^ sojund sounijp ug
-gjjr Xnuí sgpuoSqod sgjougjxg souaojuog 'aougjuí p ug 9io[si-iui9s
un opuBÍgp gg ye BpiSuip pBpiAB9uo9 uoo gjugpgao gp Buuog
:sgj
-uginSis sbx ^qogj sg ug ubj9 nxtds 'j gp sgjB^duigfg oaiBno uojbjjuoo
-ug gs gnb ug Bun^B^ Bjsg gp sgxBdpuud sBoijsjjgjoBJBO 8B[ i 6S"III'6 I9
48BI9U9ig X S9X^BpTUBUinjJ 9p pBjp9Bg B[ 9p BOlS^pig X B9ISjg BIJBjá
-ogf) gp *ojdQ xgp ^ouBtaog UBn^" ug |9 UOD uoiOBJoqB[oo ug soijosou
jod BpBipnjsg ags opnd '[iaoiu bu9ib gp SBunp uoo bÍubjj Bun bjbu
-gs bx XBno bx gp eAe[d e\ gp -ui gg^ soun b BpBnjts 'sbxio gp Bug

�sororia Kunth, Paspalum sp. y Paspalidium paludivagum (Hitchc. &amp;
Chase) Parodi.
La población animal observada estaba constituida exclusivamente
por larvas de Batracios las cuales no nos fue posible identificar.
Comentarios.
Esta especie, fácilmente identificable entre las otras de nuestra
fauna por la presencia de una gotera vertebral, está caracterizada den
tro del género por los tubérculos agudos del cuello, que la distinguen
de P. radiolata Mikan, 1820, con tubérculos redondeados, y por la es
casa profundidad del surco vertebral, que la separa de P. platycephala Schneider, 1792.
Platemys pallidipectoris Freiberg, 1945, difiere, según su autor, de
P. spixii, por presentar placas poligonales más grandes en la parte
superior de la cabeza, canal vertebral más prolongado, plastrón mucho
más claro, y por algunas otras particularidades.
Platemys werneri Scbnee, 1900, es, de acuerdo a Mertens &amp; Wermuth, 1955, sinónimo de P. radiolata.

Phrynops geoffroana geoffroana (Schweigger).
"tortuga".
Láminas III, IV.

Emys geoffroana Schweigger, 1812: 302-303 (descripción original, "habitat in
Brasilia, Vidi specimen in museo Parisiensi, quod ill. Geoffroy Lisbonae in museo
regio collegerat"); Mertens, Müller &amp; Rust, 1938: 65-65 (mencionada como es
pecie).
Phrynops geoffroyana Schweigger, Freiberg, 1938: 22-23 (descripción; distri
bución geográfica: Paraguay - Río Paraguay -; Brasil - Estados de Maranhao,
Piahuy, Matto Grosso, Bahía, Minas, Espíritu Santo, Sao Paulo -; Argentina •
Misiones).
Hydraspis geoffroyana, Boulenger, 1889: 223-224 (Sinonimia, descripción;
ejemplares de Río Grande do Sul); Lüderwaldt, 1926: 433-433, 441-442, 460-461,
fotos. (Diferencias con H. g. hilarii; descripción; ejemplar anormal; ejemplares
de Brasil - Sao Paulo, Espíritu Santo, Bahía, Minas, Maranhao -; fotografía).
Phrynops geoffroana geoffroana (Schweigger), Mertens &amp; Wermuth, 1955: 404404 (Sinonimia, bibliografía, distribución).
Material examinado.
ZVC, R. 192. — Proc. Picada del Negro Muerto, Dpto. de Artigas, 18 -XII -57,
Col. Carlos S. Carbonell.
ZVC, R. 193. — Proc. Picada del Negro Muerto, Dpto. de Artigas, 1-52. Col.
Excursión del Laboratorio de Zoología Vertebrados.
- 142 -

�&lt;SO(íoíBinA ^? ^anSknuiOQ - soqopqji^ ^
aapuodsajjoa 'sajoyoa Jcu^isap BJBd ofBqBJi 9)sa ua sopBayduia soyoqiuis soq

(^SSI

"A00 'xoadc) b^ubjbu oyyiJBiuB apjoqaj un auayi oqDcdcjBO ya PX

•Biadjjjuaa ajjed ua 'odaana yap afa yB ByayBiBd a^ied ua
uoiaaajip o aiuBipBJ uoyaysodsyp uauay^ sayB^iajBy X sayBJjuaa sbuiuibj
bbj ua anb *(^ o^^au) s^aSau sBuisa uoa ^(ó^'^gl-O

Á

^

-b^ aajua Á t^ Á t sapjajBj aa^ua ajuauíBpBjapoui Xnuí UBJ^auad uaiq
•lUBj fill ^ c6 sa[Bui^jBui sb[ 4t,y ^Baa^B[ Á tq ^Bjjusa aa^ua Bjnpypuaq bj
ua ajuauíBja^i^ BJ^auad ^ [Bu^^jBut Bq 'oipaui ouB[d ^a ua
ajuauíBpBjapoiu Á jouajsod BanpBjoasa aABns uoa
•sajoija^uB soioaaj sop soy uoa jouajsod oiaja^ ^ap
upiun B[ ap [aAiu b BqauB sbui ajjBd b[ uoa ^5 p?jjuaa ípBjiiu B[ ap sb^j.
•ap BqauB sbui ajJBd B[ uoa ^f ^Bajuaa ípBjiui B^ ap a^uBjap aod o^[B
BqauB sbiu a^jBd bj uoa ^.g [Bjjuaa íBipaui a^JBd B[ ap jaAiu b BqauB
sbui ajJBd ns uoa ^Bjjuaa ^^ íjoyjajsodojajuB uoyaaaayp ua oSjb^ ns
saaaA sop tsbo sa anb oqauB un auay^ ¡Bjjuaa ^y; Bq %q anb Bqaajisa sbui
oS[b Á ^f Á t 'é^ anb jloabui ^^ B{ 'is ajjua sajuBÍauías inuí 'tq B[ anb
saaouaui soqauB ap ^c; X tf % ii1^ íBqauB sbiu ti yBJjuaa BuyuíBq
•oSjb[ ya ua saaaA sop
ap sbui oSjb opypuajdiuoa oqauc ya uoa 'BiajByyapBna
•sayBiayBy sBjajoS ubuijoj ^11^ tOI *^6 4t8
SBy ap SBuiajxa saiiBd s^y 'auuojyun Xnui oqaBdBJBa yap apioqayy
•^oyaaisod apaoq ya bjj
•uoa opBnjys B^sa X oijojou souaiu sa oynajaqnj ya sayBiajBy SBy uq
•sopBiaunuojd sbiu uos apuop \,^ X ^g *t,^ By ua SBiinipauíjajuy sauoya
-ysod opuBdnao 'yBjjuaa t,g By ua ojjuaa ya ua 'y^jjuaa tq By ua joyjay
•sod apjoq ya Bjyuoa ropBnjys Bisa oynaaaqnj oqayp Basyd sp^a uq
•sayBiayBy
SByy^ sop X yBjjuaa uyij Bun ubuuoj anb sajuayyBs soynaaaqn^ uajsyxq
•joyaadns ajJBd By ua oxaAuoq
¿Oí ^t 9V ^ i-6 ^ S 9P y^Aiu b saiuayBAinba soqauB 'yBuySjBiu ég X t,¿
ap yaAiu b ouiixbui oqauy uoyjaisod ouiaa^xa yap By X aoyjajuB oiuajj
-xa yap BjnjBAina By aijua Biauajajyp BSBOsa uoa oayidiya ysBa 'yBAQ

(yyuaAnf) g^í U '3AZ
(g ojpBna ya ua sBpypaui) uopdtJosdQ

�CUADUO 2
Phrynops geoffroana geoffroana (Schweigger)
Medidas (en mm.) de dos ejemplares en la colección del Departamento
de Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias.
Ejemplares192193
Sexo

?

S

cho

Longitud total

305,0

141,0

apa

Ancho máximo

214,0

117,0

Puente72,036,0
Interhumeral26,912,2
11

pectoral

31,0

17,2

í^

abdominal

37,7

15,7

^

femoral

58,6

25,5

anal38,625,1
mi*m2*mim2
Precentral

28,4

11,4

14,2

7,2

Central I^

55,8

78,1

23,2

42,1

2^

51,2

50,5

24,0

36,4

3^

48,1

45,0

23,7

36,6

4*

55,2

39,3

24,3

34,0

5a

57,4

63,3

26,9

35,9

"

ñas

Post central

28,2

33,9

17,0

19,5

IUEI

Marginal 1

• 28,9

30,5

16,6

14,3

2

34,1

32,3

18,1

17,6

3

25,9

33,1

14,9

15,9

8^

27,3

32,0

15,5

17,2

34,6

35,0

20,3

17,9

10^

29,1

36.4

18,0

19,0

I^

36,3

35,2

18,6

19,5

49,5

33,2

27,2

15,8

"

Intergular

* Véase explicación en el cuadro 1.
- 144 -

�- 9H •3lJ9dS3 BJ89
p UO9 9pi9uiO9 oubiuoju9ui ofnqip oXno oXenSnjn ouojujgj jgp jns p ug
-dB9 BániJO} Bun BJisrqi 9 gquosap 9S [&lt;JI¿1] S6l jallX 3P oiFDsnuBlu ja

eopap so[ ap ucnun B[ ua oa[bs 'uojsaj oqaiQ -[BjiShpjajuí oiaBdsa upeo
ua uojsaj ua bjuea8[ as anb EUEjqiuaui uoo sajoijajuB
•vjoj X

•sojBp scqnajaqnj souanbad
uajsixa oqano ^ap aoijadns a^JBd X sooub[j so[ ua íso^najaqni. ms ojad
'Bso^iu sa o^ana X Bzaqsa B[ ap jouajuí ajaBd B[ ap [aid B[ ^po^
•uojj
-SB[d ^ ua BauBjna uoiaaasui ap buoz b^ ua uBuiuuaj apuop 'oqana |ap
jotja^uí bjbd B[ ajqos ajuauqBnpBiá opuaipuaasap 'sbjjb Biasq uaSuip
as X soxqB[ scq ap Binstuioa B[ ap uajasd anb sajB[nSajJi SBj^au ssau
-j[ sop uoa 'ozifoj oqiJBiuB ro^ana X Bzaq^a B[ ap joijajm
•asBq B[ ua oa[bs pmiSuo[ ns Bpoj ua sbjb[O uos SBqa^
^ *o^ana ^p sa[BjajB[ SBjSau s^auq sb[ b esopuaiun
sopB^ so^ ap oun Bia^q Bnuijuoa as anb X sB^nqjBq sb[ ap sasBq sb[
B anb BjnpBJjsq ap buuoj ua Baiáau Baui[ Bun uoa oziI'oj o^^tjbiub
'('uiui ^p ofo ^ap oajauíBip) •vuvu f js aa^ua SBpBjsdas ojjaur
-Bip ap ¿'][ aod o^aB[ ap -uiui g'&gt;^ ap ssqiqjBq sop uoa uojuaj\[
•BqauBsua
as apuop o[[ana [ap soauB[j so[ BiaBq aSiaip as anb oqauB ap *uiui g ap
ejb[3 bCubjj bjjo ajjoa 'BJÍáau Baui[ Bun aod oiqB[ [ap BpBJBdas X sbu
•ijbu sb[ ap JiiJBd y #(g6X *f^ ua oqauB ap -muí ^'[) SBqauB sbui JO[oa
oiusiui [ap SBauq sop ua[BS ofo [ap jouadns apaoq [ap sbjjb 3q 'oqaus
ap 'uiui ¿'o 9P (ó"^T"OS) 8BJEP sBaxjBj^oa^ SBauq uoa (ó'^-I-^
aolD #saJB[n^ajJi SB3B[d ua BpipiAip jouadns ajjBd B[ ap

•sa[BuiJBui sb[ ap SBÍ"a[jaj sauoiaaod sb[ ua Bnuijuoa as anb
jo[oa 'sBqauBiu uis O[[ijbuib ajuaurauuojiun sa upajsB[d [a o
-nqaajuí anb joXbui [BuixuopqBjajut anb joXbui [Bjojaadjajui anb joX
-Bui [BUBjajuí anb joXbui [Bjouiajjajuí ruapjo ajuain^is [a ua sapjoqaj
so[ ap sapnji^uo[ 'o^jb[ sbui ajuauiBJa^i[ [Bjojaad [a opuais 'sajuBÍaiu
•as Xnuí sa[BUiuiopqBjaiui a sa[BJOjaadaajui sapjoqaj so[ ap pnji^uo^
•[BUBiajut B[ jod EpinS&gt;as 'bjb[ seui b[ [Ejouia^ajuí B[ ísBpoj ap bjjoo
sbui B[ sa [Bjauínqjajui Bjnjns B[ i [Bjouiapajuí uoiun B[ anb joXbui
X [Bjauínqjajuí u^iun B[ ap o^jb[ [a saaaA sop ap sbui jB[n^jajuj

'ugujsvjj

�49 y 5&gt; alcanza hasta la mitad de la uña, sobrepasando el borde del
dedo, donde se inserta.
Borde superior de la mano y resto de miembro anterior con una
franja natatoria que en la cara anterior está recubierta por 10 a 11
escamas.
Cara anterior del miembro con escamas que sobresalen en nido
de golondrina.
Color de los miembros anteriores, marrón negro, con el reborde
de las membranas interdigitales y la franja superior, rojizo.
Miembros posteriores con membrana interdigital de característi
cas semejantes a las de la mano.
Un festón de piel en el borde posterior del pie y del talón.
Parte interna de las caras superior e inferior de la pierna pro
vistas de escamas en nido de golondrina, porción superior de los miem
bros posteriores marrón negro, cara inferior rojizo amarillento, con
zonas oscuras.
Borde de las membranas interdigitales y del pliegue del talón,
rojizo (00S-9-6^).
Cola: por arriba, marrón negro; en los flancos: negro marrón,
con algunos tubérculos; debajo franjeada de amarillo rojizo.
Ejemplar ZVC, R. 192 (adulto).
Las porciones exoesqueléticas difieren del ejemplar anterior en
los siguientes caracteres:
Sólo existen tubérculos en las 1^ y 5^ central.
Precentral ligeramente ensanchada adelante con el ancho com
prendido algo más de dos veces en el largo.
Láminas centrales 1^ y 5^ sensiblemente más anchas que 2% 3^ y
4^. La 1^ central tiene la parte más ancha a la altura de la unión de
los 2/5 anteriores con los 3/5 posteriores. La 2l&gt; central es casi cua
drilátera por no sobresalir ángulos de unión con las líneas de separa
ción entre las laterales, la 2iV tiene el ancho casi igual al largo; en
la 3^ el largo es casi 1 y2 vez el ancho, 5^ mucho más ancha que cen
trales 2!l, 3!l y 4^ pero más angosta que 1?; separación entre central
1^ y lateral 1^ y entre laterales 3^ y 41&gt; y entre lateral 4^ y central 5'
profundamente escotadas por las entradas de las marginales de cada
zona.
Reborde amarillo del carapacho poco pronunciado.
El orden de las dimensiones de los rebordes del plastrón es el
siguiente (tamaños decrecientes): interfemoral - interanal - interab
dominal - interpectoral - interhumeral.
El ejemplar adulto no tiene desde el punto de vista de las partes
blandas diferencias esenciales; pueden señalarse, no obstante, las si
guientes: las zonas amarillo rojizo en el ejemplar anterior, son aquí
francamente amarillas. Las líneas negras que se originan en la comí- 146 -

�sbj uos 'XBn^nj^ op sojuopo^ojd Msnd
•X],, uoa ajuauíBsi^ajd sBppajqBjso uojonj sajen.) sb[ ap SEiinájB 'sBpBip saiaadsa
sbj 'ofBqBJ^ ajsa ua aquasap as anb B[ ap ajaBric :BJoqs EiSBq oqaaq Bq as anb
oj ap aiuauiepiuajap sbui Bjsa b aipnjsa as opuBna BpBijduiB bjos ouiauíajqBqoad
/Lnva A Bssasa sa XBn^njfj p BjBd BpBjjsiáaa BJoqB B^sEq ounEg ap butlbj Bq #

•(Biauapaaojd ^qaip ap sajBpuiafa JBuopuaui uxs 'apadsaqns b^ ap uopnq
-TJ^sip bj ua ^Bn^najq b aXnpui as sapadsaqns ap aAEp bj ua í- ojpuBf ap oi^
- ^isbjq ap í- uiB(Bqoo[^ Á iubjbjbj - BiAipg ap í- oaEq^ A afg pp ziug - Buijual?
-jy ap sajEpuia^a ^(^sapadsqns jo saaBJ aiqdnjáoaS se uiaqi pjBáaa 01 XiBSsaaau ji
a^Bui 'jaqto qjBa 01 qjBOjddE jpqj jo ojujeu aiqdBj8oa8 aqi 'snqj 'puB BiAipg
uiojj snpidsm puB snjvnbuo} jo suauiíaads aq) jo jajaBjBqa aiBipauuaiui aqx,,)
"86^-86Z :IC6l 'jna ^ jna '(P3!^.) snjvnbjoj snjmibjoi snmpido^j^
•(sofojqy bjsj
bj ap 'ojiauBf ap oig ap saJBjduiafa 'uppduasap) ¿¿J-9¿J :S88[ ^aSuajnog í (Bp
-Bajojoa buiujbj 'an^ugiq uoiaduasapag) "J8"ZZ8l 'P8!^Yl snjDnbuoj srunpidojj^
•(JOpBAJEg UBg X OIJ^
aaiua jisBjg :BJidq pBpxjBaoj) ¿oi"9OI :T ^ IS 0^8I 'P3L^ smonbuoi
*IA *A
ttUO3
^n^nnbuoi snjvnbjo}

•(uojqtg 2^ i;j
-9uiiiq) iudjSvcn sdouÁJtffj 9p BpBaed^s Bjed otj9jtjo ouioo opBiuoi Bq ss
BzgqBD bj ^p jooadns ajJBd bj ap jaid bj ap SBuiBOsa na uoistaiji B^
•qjnuua^ 7^ suajjaj^[ ap p^p
-uojnB bj aaajaui sou anb ojadsaj jap pnpiA ua ojps souiaaBq jBna oj
'sataadsaqns sop ouioo asjBjapisuoo UBpand anb osojjnp sa anb BpBOJBUi
ubj sa Biauajajtp qaiQ "ojund ouisiui ja ua Bjja uoa aAiAuoo anb ' (uojq
"Í9 ^ líJ^mnQ) ^}JVVH vuvouffodS sdouÁjy^ b 'sojoadsB sojjo ua jbj
•tuiis anbunB 'upiOBJOjoa ua ajuajajip Xnuí sa Bj^iasap B^njaoj Bq

"('O '0ó9S '^uoq '"g 'sj?óO '^BT) 's^pidBj ajuauíBAi^
-Bjai SBnB ap 'oso^aapad oqaaj jod aaaoa uiiajBnq otg ja anb ua
un sa 'sopiuajqo uoaanj sopBipnjsa sajBjduiafa soj anb ua buoz Bq

jo ouqos svjo^r
•sajouajuB soj anb jo^bui oSjb aouajsod osjaASUBJj ojjauíBTQ
•uaAof JBjduiafa ja ua anb opuopaj sbui apaoqaj ja uauaij sajBUB
SBOBjd SBq 'bCubjj bj uoa sauoixauoa ajj^d b.i^o aod aBJjuoa ou Bj^au
BinpBjjaq bj í'iua j^ ap ojaaXBj^ un ap o^anj UBZuaiuioaaj X BjnqipuBUi
bj ap uoiaBjnai^JB bj ap BjnjjB bj b uaduinjjajuí as Baoq bj ap Bins

�Material examinado, (medidas en el cuadro 3).
ZVC, R. 16, 40 y 42. — Proc. Dpto. de Artigas, 11 sección, estancia Bravo, 1-52,
col. excursión ZVC.

Anisolepis undulatus (Wiegmann).
Laemanctus undulatus Wiegmann, 1834: 46-46. ("Brasilia").
Liebermann, 1939; 66-66, menciona Paysandú, Uruguay, en el área
de distribución de esta especie y Amaral, 1937: 173-173, incluye tam
bién a Uruguay en dicha área. Ambos autores se basan probablemente
en los ejemplares procedentes de Paysandú existentes en USNM cita
dos por Burt &amp; Burt, 1930,7-7.
Un ejemplar hembra en ZVC capturado en Carrasco, Dpto. de Mon
tevideo, por C. S. Carbonell y L. C. de Zolessi.
Liolaemus wiegmannii (Duméril &amp; Bibron).
Proctotretus wiegmannii Duméril &amp; Bibron, 1837, 4: 284-285 ("Les
exemplaires du Proctotréte de Wiegmann qui font partie de nos collections on été recueillis au Chili, ...").
Es una de las especies más comunes en el país sobre todo en las costas are
nosas. Ejemplares en MNIIJX procedentes del Dpto. de Canelones (Devincenzi,
1926-28: 4-5) y en ZVC procedentes de los Dptos. de San José y Maldonado.
Polychrus acuürostris Spix.
Polychrus acutirostris Spix, 1825: 15-15, pl. XIV (localidad típica Ba
hía, Brasil).
Liebermann, 1939; 65-65, Burt &amp; Burt, 1931: 283-283, incluyen Uru
guay en su área de distribución, no expresando si se basan en ejem
plares de dicha procedencia.
Proctotretus azureus (Müller).
Tropidocephalus azureus Müller, 1880: 161-162, 1 Tf. (localidad tí
pica: Uruguay).
Especie frecuente en el país. Ejemplares en MNHN procedentes del Dpto. de
Canelones (Devincenzi, 1. c: 5-6), en ZVC ejemplares de los Dptos. de Artigas
y Rivera.
Proclotretus pectinatus Duméril &amp; Bibron.
Proclotretus pectinatus Duméril &amp; Bibron, 1837; 4: 292-293 ("typus"
de Chile).
Especie citada como "dudosa" en el Uruguay por Koslowsky, 1898: 163-163;
es conocida de Brasil, Chile y Argentina.
Homonota darwinii Boulenger.
Homonota darwinii Boulenger, 1885, 1: 21-22. (Nuevo nombre para
Gymnodactylus gaudichaudii Bell, 1843: 26-27, pl. XIII, fig. 1, loca
lidad típica Port Desiré, Patagonia).
Un ejemplar procedente de Montevideo en BMNH (Boulenger, 1 c).
(Otro Geckonidae, abundante en zonas pedregosas del norte del país, está
siendo estudiado por los autores y será motivo de una próxima publicación).
- 148 -

�9'S

¿*W

^'¿l

S'Tf'

9^9

'S^

0'8t

L'Zt

^'09

8'^^

S'8^

S-

Vil

9'St

o'os

O'l2

¿'12

S'¿^

9'I2

I'9^

O'^¿

T'S

¿'9S

9'9

2'6S

V^

2%t

^Zt

&lt;nv

I'¿^

O'l^

O'T2

V^

0'2¿

¿'9^

ttl

8'8t

8'S

9'6^

t'¿

S'¿

'

O'SS

9'8E

O'O^^

O'8

6'SS

6'¿S

6'6¿

s'os

¿'¿S

0'28

S'6t

2'^S

6'8t

^'SS

8'¿

2'2¿

¿'IS

2'6^^

9'^

2'S^^

tfs

8'8^

¿'9S

. ¿'¿8

t'l^^

**¿t

2'S

O'S

ajSut

^ sosaudpv

'T¿

2'0S

9'0S

O'S^^

0'69

S'2I

I'22
¿'22

6'92

O'S82

0'9¿T

'001

2'02t

VtZ

¿'812

0'60T
S'86
T'6

^^'!2t
^'^2
6'6t
2'¿2
^'82
6'62
¿'0

9'21T

8'^9T

8'082

¿'ÍI

S'2^2

9'T9T

8'992

¿'¿01

2'06T

2'02

8'^

S'90T

T'88t

9'02

9'^^l

9'¿2
O'T2

¿'0¿2
'112

s-wi

.

0'92T

'0

S'^2

ozaqvo

ozaqoo

S'6¿
2'SOT
8'0TI
0'9TT
0'8IT
9*18
S'28
6'9Tl
2'90l
'S8

ütz

8'¿6

2'T

9'92

'6T

•Suoq

•xvtu -qouy

'8S2

z

9'9l

$
6
6
6

2'¿6
T'26l

'961

'^T

'2^

2'6S2

6'T

6'2

S'8l
T'S2

2'8^

'jsod
•quiai^i

ÜVZ

O'^T
9'¿T

9'Sl

2'9

0'99

^'9t

S'6^

• ojixy

•qtuat¡\[

6

A

0¿2
692
892

¿92
992

902

$

¿02

$

802

6

012

6

812

$

S2

$

^2

$

TS2

9

S92

6

¿9

$

S02

5

91

$

9'^^OI

0^

$

¿'121

2^^

$

O'IOT

ouv
DJOJ

'(2

ooH

•8^I0U9I3 Á 89 pBpTUBUinjJ 9p
lU9UIB^JBd9(J pp UOT009[O9 B[ U9

B[

f9 8O^

U9)

snjvnbjoj snjvnbuoj srunpidojj^

OHdVÜ^

�- 191 •ouBUOg ap *ojdQ pp sajuapaao^d 3\z ua sajBjduiafg

SO^^S ^M ua BpBSBg) '158*058 :q '^981 '^
vjvjjiatsjop vAnqv¡^
•sied p opoj ua ajuanaai^
•(ueiipuj ui íBjiqBfi,,) 802-802 :85¿l '?uíl uixi
siqtuvutdnj^
A
'8B8ijjy 9p sajuapaaoad 3^.Z ua sajBjduiofg *siBd p opoj ua unuioa aiaadsg
•(ttajqojDQtp uij B^ b ipjBd ^i no
np SBJJBJBqa ea| ja suossinq sa¡ ajjua unuiuioa jsa uaunBS aa
anb puajaad BJBzytp xip^w) "86rS6t :8 'C081 'uÍPnBQ
•(uxpnBQ) noAaj noAaj sniaj^
•oapiAajuoj^[
ijay ap *sojdQ so| ap sajuapaaojd ^)\2 ua sajEpiuafa 'siBd p ua un

jsoulUJaqjnos puB 'Xrn8BJBj 'XBnSnap^ 'BinjuaSjy luaqjjou jo iujoj
uouiuioa puB pBaadsapiM b aq oí sjBaddB sapadsqns siqj^,,) ¿J^-515
:2S6I 'lBtlínH '(UUBUi^3í^) nsxaqiaiqas nsjaqiauq^s sn^Xjaüpo^uo^
-Bjg ^Baidij pBpipaoj) orOI :f88l 'uuBui^ai^ nsjaqiajqos vmvsooja^
nsjaqiajqas nsiaqtojqos
opis Bq ou siBd p ua Biauasa^d ns
'868T 'X^jsAvopo^ aod BXBn^nan euiiej bj ua MosopnpOT ouioa opinjauj
•(ttsiisnq
-jb qns BiqBg ui JBjiqBjj,,) -^xx "Id '82*82 :S28l ^\dS ^¡maM sníal
•(xidg) ja/i/pao snuotfdopiwau^
X 8B8ijjy ap 'soidQ so¡ ap saiuapaaoíd ^\% ua sajBjduiafg
•(tíXu8iqjQtp *j\[ JBd 'oapiAaiuoj\[ b aaAnojj aja b aaadsa ajja3:,)
:S '6881 'UOJtI!a ^ IÍJ^UInQ sapwu^ovj snuoqdopiwau^
•(uojqig ig juauíng) sapwjjaaoj vcijatuy

*pa
"SS-II '9JBnD ^V '8B2p-V 3P 'da '3OJd — '0¿2 *• 012 '802 '¿02 '902 'S02 "H 'DAZ
"DAZ 3P uoisjnaxa
qoa 'f-g-jj 'MBjnsBa BI 8P U93UÍH ^quiajBnaBj^ ap *ojdg 'aojg — ^¿9 *g '^AZ

�ZVC, R. 218 y 235. — Proc. Dpto. de Artigas, Los Catalanes, 3* sección, estancia
de Becker, 1-59, col. B. Sierra de Soriano - J. Soriano - C. Fuques.
ZVC, R. 243 268, y 269. — Proc. Dpto. de Artigas, A' Catalán, 1-58, col. R. VazFerreira.

Mabuya frenata (Cope).
Emoea frenata Cope, 1862 c: 187-187 (localidad típica: Paraguay, so
bre el Río Paraguay).
Mencionado para la fauna uruguaya por Koslowsky, 1898: 164-164 y por Burt
&amp; Burt, 1931: 299-299 aunque sin citar ejemplares de esta procedencia.
Ophiodes striatus (Spix).
Pygopus striatus Spix, 1825: 25-26, pl. XXVIII, fig. 1. (tipo de Río
de Janeiro).
Ejemplares en ZVC procedentes de los Dptos. de Artigas y Paysandú.
Ophiodes vertebralis Bocourt.
Ophiodes vertebralis Bocourt, 1881: 459-460, pl. XXII, g. fig. 3. ("Le
Museum posséde onze exemplaires de l'ophiodes vertebral provenant
du Bresil meridional et de l'Uruguay recueillis par d'Orbigny, Liautaud, Lasseaux et Duhamel").
Especie muy común en la costa, ejemplares en ZVC procedentes de Monte
video y de Isla de Lobos, es abundante en la Isla de Flores.
Amphisbaena darwinii Duméril &amp; Bibron.
Amphisbaena darwinii Duméril &amp; Bibron, 1839, 5: 490-492 ("Cette
Amphisbéne a été envoyée de Montevideo au Muséum d'histoire naturelle par M. d'Orbigny. Nous en avons observé plusieurs exemplaires
dans la collection de M. Darwin, qui les avait recueillis dans le méme
pays").
Es una especie muy abundante.
Ejemplares en ZVC procedentes de Artigas, Cerro Largo, Soriano, Lavalleja,
Treinta y Tres, Montevideo, y de la Isla de Lobos.
Anopsibaena kingii (Bell).
Anops kingii Bell, 1833: 99-99 (tipo de Sud América),
Abundante en las costas arenosas del Dpto. de Rocha.
Ejemplares en ZVC procedentes de Rivera, Treinta y Tres, Lavalleja, San
José, Colonia y Montevideo.
Leposternon phocaena (Duméril &amp; Bibron).
Lepidosternon phocaena Duméril &amp; Bibron, 1839, 5: 507-508. ("II a
été envoyé de Buénos-Ayres par M. d'Orbigny").
Ejemplar de "Uruguay" en MNHN (Devincenzi, l.c: 15-15).
- 152 -

�- 891 SBJ A 63JBaaOJ SBJ 9JJU3 SBOBjd 3p JBUipnjlSuOJ OdmS :SajDiqVJ1JOl ÍSdJBSBUlSOd
sbj A saaBjnaoaad sbj aaiua 'sajE^usa sbj ap ofBqap aod SBpBnjis :sajvauoj íjesbu b[
ap ofBqap jod aiuauíBiBipauíui Bpanb anb jbsbu aiaas bj ap Baojd :jvsnuqns íjbs
-bu bj ap SBJjap jod SBOBjd sop o Bun : sapsvutsod í jbsbu optjuo ja Bajuanaua as
anb ua BaBjd bj ^psmi ¡jbsbu bj ap aiu^jap aod 'opB[ spBa ap eun :psvuai¿
•(aBjnSuis ja Bzqijn as jBd
ojos un X^q opuBna) ojjana A BzaqEa ap jBaaiBj uopjod b^ ap sbdbjj — -g
•ojpna pp sapsjop SBaBjd :sajnanu ísapiuojpid sb^ ap
sajBpaoBjdns sb| usjEdas :sapiiqjownaup ^Bitqao Bf ap apaoq p ajqos aiuauíps
-jop SBpBnjis : sadnijpuadns íSB^iqjo sb[ ap Biupua jod SBppn^is : sajDinoonudns ípi
•auBdjaiui a sapiaiJBd sb^ ap SBJjap aod : (sajjnjídpao ^piaiJBdaatuí b¡ ap SBJiap
jod 'BUBipaui uoiaisod ua : jDiidpaouajui ^sapiauBdoiuoaj sb^ ap ssaiap aod ubjs^
A sopBj soquiB aod piaiasdaoiui bj UBapaoq :sajm^pDd ípouid ofo pp soiuaui
•ipna soj — uaisixa anb ua sodruá soj ua — aua^uoa 'sojBjaiaBdojuoaj sbj aod
(s)Bjja ap saaaA b BpBJBdas ^(sa)jBiuoaj (^)bj ap SBajap aod Bajuanaua as :jvjaíiod
•jajut ísEjiqao sbj aajua SBpBaiqn SBOBjd sbj b ajuouiBAijaajoo jEuáisop BJBd 'sBpsia
•uaaajip UBisa ou sajBjaiaBdojuoaj A sajBjuoajaad 'sojb^uojj SBOBjd SB.Ína soa
•auaS soj ua ouiuiaai a;sa Bajduia as :sapitqjoiatui ^(sa)jBiuoaj A (sa)jBjauBd
aajua :saivjatjodojuojf ísBiiqao sbj ap soaiuaa soj aaiua (s)BpBiijis : (sajp^uouf
í(sa)jBjuoaj (8)bj ap a}UBjap aod ouiaiuBiBipaiuui (s)BpEn^s :($a)piuoi¡a.id ísbjj
-ap aod sajBjuoapad sbj A ajuauijBaajBj sajBaaoj sbj 'ajuBjapB sajBSBiua^uí sbj aod
SBpEapaoq sBaBjd ap odnaS :sapsvuoiuod^ ^oaiuapB BiaBq sBpBiiiis 'sajBiuoapad A
sajBSBuo]uoaj sbj A 'BaanjB aod uspanb anb 4sajB]UBa sbj ai\ua BpBnijs auas :saj
-muvaiadns í (jbiub^ an^atjd) BuiaBu bj A ofo jap aouajuB apaoq ja aa^ua opipuaj
•xa anáoijd jap apaoqaa ja ubuijoj anb (s)BaBjd : (sa)jDjima 'uauBduioaB bj anb
SB.)Bjd SBajo ap aiuaaajip aiuauíB^au sa is aaquiou a^sa aqiaaa oj^s A Buiíaua
aod jbsbu bj Bapaoq SBjja ap Bun Bpsa 'aBd un :sapsnuvddns ísojbsbu sbj aajua
(s)BpBnjis :(sajjDsoudajui iaiuauíaouajsod jsaisoa bj (u)Bapaoq :(sa)jDujsouisod
íoiqBj jap apaoq ja aaqos 'oopoq jap ouiaaixa ja ua BpBnijs BjBjd ijüuíso^j
•ojjana A BzaqBD ap jBsaop uoiaaod bj ap ssaBj^ — 'y
:aiuainüfrs uoijejijtuSis bj uauai) souuuaai soj
anb ua '9P6J 'qijuig szijjin anb BaniBjauauíou bj ofBqBaj aisa ua souiBajdui^ ^

tibjS 9p 9tj9s bubl Á
sajBUOBX9q sauas sop ua : sajBjnooBjdng 'jopaisodojajuB oajauíBip ns
9p pBJTUI BJ OpUBUIOJ S9JBSBU SOI9IJTJO UO9 'SBSO[nqO[S 'OUI9JUT 9OIJJ9A
Un UO9 'SB9iqUIOJ :S9[BSB^[ 'SajajOBJBO S9^U9inIS SOJ UBJU9S9J(I 'S9JBIJ19
-jadns sbj Á s9jbjubo sop sbj ap BpBiaunuojd ajuaijBS bj jod sop^j soj
BpBjiuiijap uarq 'Bzaq^a bj ap aouadns bjbo bj ap SBOBjd
"SBSTJ
SBOBjd jod Bpjnjjisuoa Bjsa SBUBaunja ssuas sbj ap pBpijBioi B-q

•ouBiaog • - ouBiaog ap saaaig -g qoa 'gg-j 'aa^jaag ap bioubj
•sa 'uoiaaas t 'S3ubjbib3 sog 'sBSiiay ap -ojda "^oaj — -¿9^ A 99^ '^9^ -g '
•sanbn^ 3 joa '¿^-^x 'sB3jiay ap oidg -aoaj — g^ g '

�Prefrontales muy irregulares, frontal no diferenciada.
Interparietal alargada en la dirección anteroposterior, irregular,
profundamente hendida en algunos ejemplares sobre su borde poste
rior.
Parietales y frontoparietales no diferenciadas.
Cara lateral de la cabeza, con seis labiales superiores, seis infe
riores. Dos filas de lorilabiales, la primera con alrededor de ocho y
la segunda con tres. Ambas filas tienen posición casi horizontal y
forman el borde de una fosa loreal bien delimitada cuya concavidad
está ocupada por seis escamas loreales cuadri o quinqueláteras. Por
detrás de la fosa se encuentra una pequeña preocular elíptica y una
gran subocular a veces dividida en dos. Temporales con denticulación posterior.
Cara inferior de la cabeza con varias filas de sublabiales alarga
das. Guiares laterales con el eje dirigido oblicuamente hacia atrás y
afuera.

Placas del cuerpo.

Escamas de todo el dorso provistas de una espinilla en su centro
o cerca de él.
El tamaño de estas escamas dorsales cambia desde 1,8 mm. de
diámetro transverso por 1,2 mm. de largo en el medio del dorso, has
ta 1,3 mm. por 0,8 mm. en la región dorsal del cuello (Ejemplar adul
to de 115 mm. de longitud rostro-cloacal).

labiales y posteriormente entre la suboeular y las labiales; preoculares: una o
varias, bordeando la órbita por delante y arriba; subocular(es): una o varias,
situada(s) por debajo de la órbita, tomando contacto anteriormente con las pre
oculares: postocular(es): limita(n) la órbita posteriormente; labiales superiores:
marginan el reborde superior de la boca; postlabiales: se bailan en la misma fila
que las labiales, pero más atrás de la comisura labial; temporales: por encima de
las supralabiales, atrás de la(s) postocular (es), debajo de parietales y occipitales;
supratemporales: en los casos en que las temporales son pequeñas e irregulares,
reciben este nombre las situadas en la parte superior del área temporal; ciliares:
pequeñas escamas que marginan el borde del párpado; palpebrales: cubren los
párpados; ocular: cubre los ojos en los grupos con ojos atrofíeos (Amphisbaena,
etc.); lóbulos auriculares: bordean el orificio auricular por delante.
C. — Placas de la porción ventral de cabeza y cuello.
Mentonianafs): situada(s) en el extremo anterior del labio inferior; labiales
inferiores: bordean el labio inferior, excepto el lugar ocupado por la mentoniana;
postlabiales: continúan la fila de las labiales inferiores por detrás de la comisura
bucal; sublabiales: hacia adentro de las labiales inferiores; guiares: se extienden
por pares en una serie doble desde la mentoniana o la postmentoniana hacia
atrás; postgeniana: última guiar cuando es diferente al resto; postmentoniana:
fila simple de escamas que sigue hacia atrás a las guiares.
- 154 -

�— 221
UBynOO BUOZ By U9 'p9I ^ jod SBJiaOSOp 4SBa^oU SEOUjy S9a J
"Oal&gt;9U 89 |BJ9lUni|91UB Oll^giyd ygp OpiIOJ [9
'SBUI99A SBUOZ SB[ B o^ojBUB aoyOO 9p S9 JB[llí&gt; 9ll^9l[d yoy&gt; OpUOJ y^j
9p SBIJ9
-UBUI SBJ1O SB[ BJBtl SBlUOSOy) SB[ 9Ilb SBOUSjaOJOBar^O SEIUSIIH SB[ UOD '.IB[
-ll^UBIJJ 'BpBUini^B BUOZ BH11 ElUOSOad yEOBOyO-OaOlUOJ Ol9Bds9 [^
"^aqiy 9I9IJ.I9dllS US 9p 9JJBd JoXeiU B[ U9 SBJ9U SBUl
-B9S9 9U9IJ '0JU9Ul^9S OlJDip 9p UOISU9^X9 B[ BpOJ BdllOO 9Ilb [BJOIU9J
-qns buoz buii ^bjb[9 4S9JOiJ9jsod sojqui9iiu so[ 9p jouojui
*S9[B.IJU9A SBUOZ SB.I1O
SB[ 9ub JOJO9 OIUSUU ^9p S9JOU01UB SOjqiU9IUI SO[ 3p JOU9JUI
•SOJÍÍ9U UOS SBU1B9S9 SB[
9p S99I1J9A SO^ 9llb 119 Oq9UB 9p "11101 5 Jod O^.IB[ 9p "UlUI \^ 9p BUOZ
BUU ^ÍBq '9J1U9IA ^9p aOTJ91Sod pBJUU B[ 9p 9JJBd 9p Ol&gt;JB[ O[ B 'Bi
B9UI^ B[ 9jqOS 'SOipipB S9JB[dlU9f9 SO[ U9 ÍOpBSOJ O9UB[q : 9JJU9I
"OpBUI
•nqB :^Bj9uinq 9nS9i^d ^p sBjj9p jod Á 9iuB[9p aod
'(óT"^T"HI\[ -oT'VIK) soPcsoj S9iuii uoo ojoob oou^^q
"^9JUB
SOJIJ9S9p OpBqOUBOI p Á UOI9B[UUBIUI38 B[ 9JJU9 BUBip9UU9JUI UOT3IS
-odsip buii 9^SIX9 sgjoiaoisod soaqiuoiui so[ 9p aoyj^dus bjbo b[ u^[
•S0JB[UUBUU3S SBpUBq U9 SOJS9
odj9U9 pp B[ 9p 9J9I)ip 9nb SOq9ip9JUB S9JOJO9 89JJ SO[ 9p
uoioisodsip Bun uoa s^jouojub sojqiu9iiu soy ap aou^dns
'(óT"^"SOO) OJ^9U ^OJJBIU 4OJB[9 SBIU 91U9lUBJ93uIJ OpUOJ Hll
9jqOS UBJJU9119U9 9S X ' ( op^I-SOO) BU9aB JO[O9 SO^OjdlUODUl S3J9qia
jod SBpBlIlUI[9p 91U9UUB[Ul59JÍJl UB1S9 SBqOUBlU SBJS^ "odj9n9 pp JBSJ9A
-subjj 9Í9 p un^^s 'luui \\ B c;'9 aod [Biitpniíl^uoy 9Í9 ^9 un!o9s 'uiui
q^f b op 'se^jbj 9ub sBijDUB sbui 'sBpiuij^p pul (9jbiu oa^d 'soqo[B[[
"ÍA 9P CIRDS9 Bl 9P Z OJ^9\[) SBaáou SBqauBiu uoo oanosQ :
•(ojynpB oqoBj^-) (piuaoj uo sgjBydui^bq) uohmjojo^

"UIUI

H 9p 9SBq 9p
B ^ 9P SBSI[ SBIUB9S9 UOO B[O0 B[ 9p SSBq B[ 9p JOU9JUI BJB^)

"JOIJ9JX9 [B B}S9Ildx9 9)JBcI B[ U9 OÍoaB[
gp -uiui ^'^ b "uuu g^i aod oqouB op unu f b op SBpByyinb-opBuoao
-mu SBIUB0S9 aod pao^By Á [Bsaop souoi!o9a sb[ uo Bjagiqnooa B[o^)
•SBpBjnuídso uos sbuiboso sb[ soa
-oíaoiUB soy 9p giOTjaodns bj gp pByuyEioj isbo By uo X. soaoia^^sod soaq
-luotui soy gp soaoiagdns sg^asd sbj uo 4SBSiy g^ugiuyBjoj soaotaoisod soaq
-IU9IUI soy gp aoiaojuí uoiJíoa sy oy^ X yBaiuoA uoijjga bj gp
•fipiuijop yBsaoy) B^soao aisxxo o\¡

�Coloración en los ejemplares vivos. (Macho adulto).
Porciones dorsales.
Dorso del cuerpo: marrón naranja (O-4-29), con manchas marrón
negro (OOS-1-49), rodeadas de pintas naranja claro (O 17-59) en la
zona de contacto de ambos colores.
Dorso de la cabeza: marrón oscuro (OOS-4-39).
Dorso de los miembros anteriores y posteriores y de la cola: con
fondo y manchas transversales marrón-negro de tonos iguales a los del
dorso del cuerpo, pero generalmente sin pintas amarillas marginando
las manchas.
Porciones laterales.
Fosa loreal: naranja-marrón (O-9-89); tres bandas claras en la
cresta superciliar, del mismo color; sobre la arcada superciliar existen
también tres bandas, algo más oscuras que la superficie dorsal de la
cabeza.
Comisura labial, región preauricular inferior, escamas del oído,
región retroauricular: celeste gris (TC-11-39).
Pliegue prehumeral negro mate, rodeado por una franja naranjamarrón igual a la que se encuentra en la región loreal.
Porciones ventrales.
Placa mentoniana: amarillo lavado (OOY-17-69), labiales inferio
res: amarillo-verdoso (YYO-14119). Mentón con manchas de 0,5 mm.
a 3,0 mm. amarillo (OY-16-99), sobre fondo pardo en las proximida
des de la línea media, y sobre fondo azulado hacia los lados.
Garganta: negro-naranja (OOY-3-89).
Pecho: amarillo vivo (OY-15-119) con franjas ahumadas de color
parecido al de la garganta.
Vientre, cara inferior de manos, parte inferior de los miembros
posteriores y de la cola: blanco amarillento sucio (YYO-17-19) inte
rrumpido solamente en las zonas negras subfemorales y precloacales
mencionadas a propósito de la coloración de los ejemplares en formol.
Notas sobre el habitat.
Grupos de este Iguánido viven en algunas zonas pedregosas pro
vistas de grietas.
Los lugares de residencia de esta especie que tuvimos oportuni
dad de observar, con toda evidencia de residencia permanente, ya que
se encuentran allí en años sucesivos, son los siguientes:
1. — Montículo de piedra aislado en pleno campo de alrededor de
5 metros de altura por 12 metros de diámetro. Contiene entre las
masas graníticas, varios árboles. Aloja una importante colonia de Tro^
pidurus, con un habitat al parecer muy elaborado, con caminos y cue- 156 -

�- ¿91 •pauq Bjnpipuaq Bqaajjsa
89 Zll[ Ü[ B Optj^tUOS OAIA |BUIIUB [9 U9 9nb '[BDTJJ9A BJldll^
•OpBS[9p O[pna ^9 Á 'BOIUpO EUIJOJ 9p 'SBJ[B BqOUB EZaqEO
bt 'bziobui ajuauíJEpiaiiJEd 89 odjana pp pjaua^ upiOBjnSijuoo Brj

ot^ ap 'oidQ UaiABf u^g Bpu^p^jojj — -¿¿^ -g '3AZ
•iss3[O2 ap o[3ao[) Bijajon^
•[O3 '6S'IIA"9S 'BIHOI3 ap 'ojdQ 'soj3[[ijay bjuiij Bi^u^paaoa^ — -[¿^ -^ '3\Z

B[ ap X oqociu [ap gajojoa
ua sofnqip ÍKzaqBa ap souasip ísiuadiiuaq ap ojoj ¿jb[ixbui ap ofnqip
U9jaBJO[oa B[ ap Biuanbsa íBjnpapjoui B[ ap soiaaja so[ ap sbijbj8ojoj
[ap bijbjSojoj í[isbjq X XBngBjBj 'BUiiua^Jy :uoianqujsip í uoiodijasap iaiaadsa
B[ ap uoiJBpijBAaj) [¿[-¿SI :2S6l 'aSon * (jaqjun^) smvSiujs
*(B!PUI iuppduasap) SS"Z :8S8I
'IIA
ttBj
snjvSujspy
•B^Btl^lUn BI9U9p93Ojd 9p S9^
-B[dui9f9 ofBqBIJ 9[S9 U9 U9qTJ0S9p 98 ^Bn9 B^ 9p SIBd ^9p 9)JOU pp SOI
-und soun[B U9 9iuBpunqs 91u9uibaijb[9j ^ioadsa Bun 9p bibjj ag

•SBjnuBi sbj ap joua]
-ut [9 U9 "JoO^t ^ Bjpaid-B[ ap 9ioiji9dns B[ ug 36S'8t7 '8JÍB 19P -iI^j
•aduiaj ouioa •Jó^^^z ^^8n[ asg ua cuisi^aj as (6S"I-6) SBJoq n sb[ y
•oaijjaadsa upioaajojíd ap ae^iq un b asaiéuip ms 'soj^aui g ap
souaui b eq^ajaoB as aopBAjasqo p opuBno sanbo^q so[ aajua soTa^dsa
boj ua o SBanuBJ sb{ ua UBqBi^njaj as o^ps Á BaijB;sa pnjijaB ua 8Bap
-aid SBsa ap jopiadns a^^cd b^ ua UBqBaiuoaua as snunpidoa^ soq
uouajuí bjbd ns ua Bjjaij ap Bjnaipd Buanbad Bun uoa oqaus ap
•uiq¿'0 ap ouiixbui un jod o^jb^ ap *uig ap jBjuozuoq BjnuBJ Bsuaixa
buii Bocjsap ag -uoiaBziJoajaui aod SBpianpoad Bfa[diuoa euijoj ap X
SBsna^xa ajuBjsBq sBqaajq uoa 'oXojjb un aod opBsaABjjB Bjpaid ap anb
-tq : (ouBuog q ug p jod ajaBd ua BpBzipaj uotaBAjasqQ) — mf
•oiSnja^ ouioa sBjpaid sbjjo ajuauíBptdBj UBqBjdopB sopmSas
-jad jas iy "oubuibj ubj^ ap SBjpns SBjpaid ofBq sopBi^npj UBqBisa
snunpjdoj^ so\ '9[op3 óy pp Bajaa sBUB^d sBjpaid ap B^so^ — •
•oXojjb p Bapoj anb ooijiubjS oqaa[ pp SBjnuBJ aj^ua opuaiAiA 'Bp
-bdsbo Bun ap pBpiuiixojd B[ ua 'sa[ajnBq óy pp saua^jBj\[ — '^
•oaiq^ UBpjB^ óy pp sapBpiui
-ixojd sb[ ua opBJjuoaua anj aiuBÍauías ojnaijuoiu ojio í'uiqi ap sou
-aui b BajaaB as Buosjad Bun ouioa ojuojd ubi uajjoa sa[Biia sb[ b sba

�Placas y escamas. *

Rostral pentalátera, formando un extremo redondeado sobre las in
ternasales; internasales cuadriláteras, con un borde muy reducido hacia
adelante y borde mayor atrás.
Nasal incompletamente dividida por un surco vertical que forma
una banda a la altura de las narinas; loreal pentalátera, con base plana
y un vértice superior formada por una unión con la prefrontal y otra
con la preocular superior, existen dos preoculares y dos postoculares.
Las escamas directamente en contacto con el borde posterior de las
parietales son mayores que las siguientes.
Las escamas de todo el cuerpo son lisas.
Las medidas y números de filas de escamas y de placas de los dos
ejemplares en el ZVC se encuentran en el cuadro 4.
Dientes.
El diente maxilar posterior es largo, haciendo saliencia pronuncia
da de la mucosa y presenta un canal profundo.

* Empleamos aquí la nomenclatura utilizada por Stebbins, 1954, para las placas
cefálicas de los Colubridae, que es la siguiente:
Cara dorsal de la cabeza. Rostral: es la placa situada por encima, adelante, y
debajo del extremo del hocico; internasales: las placas situadas por dentro de las
nasales, se unen en la línea media; supraocular: por encima del ojo y en contacto
con éste por su borde inferior; prefrontales: situadas por detrás de las internasa
les y en contacto con éstas; frontal: placa mediana rodeada por las supraoculares
hacia afuera, las prefrontales hacia adelante y las parietales hacia atrás; parietales:
placas pares que constituyen la porción posterior de la zona cefálica provista de
placas; al nivel de su borde posterior comienzan las escamas, las primeras de
las cuales suelen ser de tamaño mayor que el resto.
Cara lateral de la cabeza. Nasales: se encuentran en contacto con la narina a
la cual contienen; labiales superiores: constituyen el reborde del labio superior;
loreales: situadas por detrás de las nasales, debajo de las prefrontales, delante de
las preoculares y encima de las labiales superiores; preoculares: por detrás de las
prefrontales y loreales y en contacto por su borde posterior con el borde anterior
del ojo; postoculares: bordean el ojo por detrás; temporales: placas situadas por
encima de las labiales superiores, por detrás de las postoculares y por debajo de
las parietales.
Cara inferior de la cabeza. Mentoniana: constituye el extremo anterior de la
mandíbula; labiales inferiores: bordean el labio inferior; submandibulares ante
riores: par situado entre la mentoniana y las labiales inferiores anteriores; submandibulares posteriores: par situado por detrás del par anterior, en contacto por
su borde externo con las labiales inferiores y por su borde interno con algunas
escamas de gran tamaño (sin designación en el esquema de Stebbins, designadas
guiares por Phisalix, 1922).
- 158 -

�- 691 BpBO b S9[noco[.i-BJBd so^Djaqnj sa.il Bjuas^ad jBjduiafa

z-i-z

in

oz-oz

8-1-9

LH

69-6?

8-1-8

8-1-8

61

6^

Z'LL

S'89

6

$

LLZ

\LZ
*

sapp
sajoijsjuí sajoijadns SDUUDDSe
-nDODJju! sajo^uaA
sopnos^ sa|O¡qo-| sapiq^")
SDüd
sopnos^

P44
•6uo-|

oxa5

'la

(sspuai^ X sapBpiUEUinjj
9P p^ipa^g B[ ap sopcjqajja^Y BjSopoz ^p oiuauíBjiBdaQ pp uoxa
-aapa t?[ ua sa^B[diuafaj soai!oO^opida[ sajaia^j^a X (*uia ua)
snjvSuis

'SBUIBDSa SB^
ap saaouadns-ojajspd sapjoq so{ ajuauuB[n^ajii uanSis anb s
•suBai SBnaqqo SBjjjsa ap Btauajsixa b^ Butuua^ap anb tq 'ó^sapjoq uoa SBUi^asa ap sb^ij SBun^[B uBJiuanaua as uaiquiB^ -soano
-so sapjoq soj uoa SBUiBasa jod SBpBuiuuajap sajB^n^ajjt Anuí s^anaso
sbuoz SBunS^B UBaBjsap as 'ojb[3 uojjbiu 'osaop pp o^saj [a ajqog
'ILZ ó^ ac[^uiafa [a ua anb ¿¿^ o^[ jB[duiafa oj^sanu ua sajqts
-ia sbui oqanuí uos SBpBinuiaáiq SBJBp SBqauBui SBpBuopuaui SBq
•Bps Bun jeuuoj b X ain^uoa b uapuaij sapjajB^ SBqauBui sop sbj
o^ana pp JouajuB uoiSaj B[ ap sap^piuiixojd sbj u^ "SBpBJBdas oi^[B
UBpanb sa[Bj[ajBj sbuoz sop sb[ X a^sixa ou aiuand p SBqauBui sb^ ap
BBun^jB ug -Bipaui ajJBd B[ ua Bisa a^uand p opuBno ^ Bun bX 'soui
-aajxa so[ ap oun aaqos Bjsa ajuand p opu^na BpijjaAui o Bqaajap ¿^
Bun bX 'sopBip sojuauiap so[ uoa oiunfuoa ua 'Buiuuajap anb
-subjí ajuand ouanbad un jod sBpiun 'Bipaui Bauq B[ b SBUBajaa 's
sbuoz SBuanbad sop aod BpBuiaoj B^sa sB[p ap Bun cp^^ 'SBuiBasa ap
B|ij Bun jod js aajua SBpBJBdas UB^pq as (óg ¿I'SOO) Bfu^aBU sij^
'sBqauBUi SBjsg qBiaiaBdjsod BJBp BpuBq B[ b stujap jod UBnuijuoa anb
SBpBuiuiaSiq SBqauBui ap uoisaans Bun jod BpBdnao Bipaxu Bauíg

'o^ana pp pAiu p 'oatq X sapjauBd SBDBjd
-oo anb pji^ss BJBp BpuBq Bun uoa (óg-

•BnutjuoasTp
as
ap Bjnjp B[ b Bzuaiux
uojjbj^[
:

•jvsjop uppmojo^
•(piuaoj ua soasa^j sajB[duiafg) uppvjojo^

�Coloración lateral.
Cabeza.

Marrón grisáceo (00S-8-10) con una ancha faja lateral marrón
grisáceo oscuro (OOS-4-l) que arranca de la placa nasal, alcanza el
borde anterior del ojo y luego se continúa detrás de él, cruza la últi
ma labial superior y se prolonga sobre las escamas laterales de la ca
beza hasta la articulación quadrato articular, donde termina gradual
mente. Dicha banda oscura está delimitada tanto hacia abajo como
hacia arriba por una muy delgada línea blanca.
Las placas labiales superiores, tienen en contacto con el borde
posterior una mancha triangular del mismo color que la banda late
ral antes nombrada. Sobre el borde posterior de las labiales inferiores
se encuentran también manchas oscuras.
Cuerpo.
Marrón claro interrumpido por estrechas líneas claras distribuidas
irregularmente tal como se ha descrito más arriba. Borde inferior del
flanco limitado por la zona longitudinal gris a que se hace referencia
a propósito de la región ventral. Sobre los flancos existe una banda
longitudinal marrón más oscura cuyo borde superior, bien neto, se en
cuentra sea en la 4&gt; sea en la 5íl, fila de escamas; el borde inferior de
esta banda no está bien delimitado.
Coloración ventral.
Cabeza.
Superficie submandibular gris claro (gris 16) con algunas estrías
longitudinales gris oscuro (gris 2).
Cuerpo.
Toda la región ventral presenta fondo gris claro (gris 16) que
comienza inmediatamente por dentro de los vértices de los escudos
ventrales o subcaudales.
Longitudinalmente, muy cerca de los mencionados vértices, se ex
tiende a cada lado una franja gris oscura (gris 3) que comienza en
el 2" o 3er. escudo ventral y se prolonga hasta el extremo de la cola.
Sobre la superficie clara ventral que se extiende ^ entre ambas
bandas, se encuentran otras dos bandas, menos netas, constituidas por
una sucesión de pequeñas manchas en forma de llama, de las cuales
existen un par por escudo.
- 160 -

�- T9I •Btuojo^ X sajx A Biu^jx 'BjaAig 'sBgiuy 3P ^AZ u3 A (8l"9I
'IZU30UTA^Q) OapiA31UOJ\[ X OSJJBq OXia^ Op SailiapOJOjd &gt;JHMI\[ I3 U3 aPadsí&gt; Bisa
B sajqinqpiB sisijcub aauípd b sa-iBjduiafgj "siBd ja opoj ua umuoa aiaads^
•(ttBJBj siqan snqijuaaBfpB in ujiijej
#Id '69-89 'suojfiqjD sdojqdAtojdaq
d 83
iC eajBjdtuafa ap uopu^^qo v\ jod BpBiujijuoD opis Bq ou 'seuozBuiy pp
ua aiuanaajj 'apadsa Bisa ap s;nd oatsanu ua Biauasaad B^ 'oiuaiuBpunj anb uoa
jBuopuaui uis ^9T'C9I :868l '^^sMo^o^ aod BXBiiánjn buubj ^\ ua opmpuj
•(MBauauiy ui IBIiqBj^,,) 8^^-8S^ :8S¿1 '^uuiq njDjn^ijoj. smSuy
•(auuiq) viüjn^tjau sdojqdAj^
^saiaadsa
saiuatnSis sbj 'sBpsuiuiBxa sauopaapa sbj b A BijBjSoqqiq b^ b opaanaB ap 'apuaad
-uioa BipiqdQ ap BXBiiánjn Einu^ bj ofBqeai aisa ua SBpmpui sb^ ap sBiuapy #

"(S^6I 'lEJBiuy sisuapuvjH
-oii iipaicnnau sdojqjog b biuiiuouis ns ua Baopa as X ado^ suaosoqnd (sdo^i^og)
snjvqddaouoSijj^ b xidg upaicnnau sdouqjog apadsa bj ap oaiuap oaijpadsaqns
jojba EuáisB as) 8S'¿S6l '^^ojj '(ado^) suaosaqnd npaicnnau sdouqjog
•(oppojoa
ap uopBiJBA) :^{;6j 'jBJBuiy '(aiaadsaqns b X saJBjdtuafa b Bpuaaajaa uis '•fzfil
'aajSB^ iipatcnnau sdouqjog aiaadsa bj ap uopnqpjsip ap BajB ja ua XBn3nafj
ap uoiauauj 'jng op apuBjQ oijj u^pnqpisiQ) *90r90I : 0861 'j^aEuiV "(OS^P 13P
oppojoa ap souaoiuoa ap ofnqip 'Bzaqoa bj ap oppojoa jap souaoiuoa ap ofnqip
'BdBui íjng op apuBJ^) oijj u^pnqpisip 'aiaadsaqns bj ap uoiadpasap) g 'IAX
•S 'AIX •^ 'IIIX 'sId '^9-I9 :B S26I 'lBJBiV sisuapuvu^otu npainnau sdouqjog
•(ttjizBjg 'jng op ap
•ubjq oig aqi uiojj uouipodxa jaXnqx aqi Xq iqSnojq sbm íuadaas siqi jo uauíiaads
auQM íuoiadpasap) 8Sl'¿St :698l '^doq suaasaqnd (sdouqjog) snivqdaaouoStuj^

IIIA
, *ttziuo B[ ap tuoqiAM
sudosdqnd npotcnnou sdouyjofj
9P ^oiacpijBAaa b^ bisbij oioauBuuad jBno bj ua '9JJ-9XX
:g '9681 'J^^uajnog jod (ub^jij^) iJdJdnvu sdjsvuXpouuiv^j^ ap biuiiu
-ouis bj ua Bpjnjaui aiuauíBauoa^a an^ '8g8T U9 J9M^u^0 aoc^ ^jia
.tas ap sandsap anb 'bjbj ajuauwBjnaijjcd aiaadsa buu ap bjbjj ag

•BSouajB buoz Bun ajqos 'ou jap BOBsai bj ua 'BnB jap pBpiuiix
•ojd bj ua opBj^uoaua anj x¿^ 'H 'DAZ 'í9 I9 *B1B1&lt;I BI 9P ^
soij soj ap SBjsoa sbj ap uapaaoad sojiBipnjsa saaBjduiafa sop so^
d duqos

�Material examinado, (medidas y caracteres lepidológicos en el cua
dro 5).
ZVC, R. 1. — Sierra de Animas, Dpto. de Maldonado, 19-IV-53, col. P. San Martín.

Eunectes notaeus Cope.
Eunectes notaeus Cope, 1862, a: 70-70. ("Habitat Paraguay River and
confluents").
Los únicos ejemplares a que se ha asignado procedencia uruguaya que cono
cemos son los pertenecientes al MNHN, a los que ha hecho mención Devincenzi
(Le: 18-19).
Ellos proceden probablemente de arrastres producidos en el año 1905 por las
crecientes de los ríos de la cuenca del Plata, que determinaron el transporte de
masas de vegetación desde las regiones superiores de los ríos, situadas en Para
guay y Brasil, hasta la ciudad de Montevideo, donde llegaron numerosos Ofidios.
Según referencias que no hemos podido confirmar por no haber obtenido los
ejemplares, fueron vistos Ofidios atribuibles a esta especie en el Dpto. de Salto
después de las crecientes registradas en abril de 1959.
Helicops carinicauda (Wied).
Coluber carinicaudus Wied 1825 1: 300-304 ("Flusse Itapemirim").
Especie acuática común en el norte del país.
Ejemplares en ZVC procedentes de Artigas, Treinta y Tres y de Canelones.
Devincenzi menciona ejemplares de MNHN procedentes de Canelones.
Eudryas bifossatus (Raddi).
Coluber bifossatus Raddi, 1820: 333-333.
Amaral, 1929: 154-154, incluye Uruguay en la distribución de esta especie,
aunque no expresa ¿1 posee ejemplares de dicha procedencia.
Chironius bicarinatus (Wied).
Coluber bicarinatus Wied, 1825 1: 284-291 ("Río de Janeiro, Cabo
Frío, Campo das Goaytacases am Parahyba den zu Capitania am Es
píritu Santo").
Un ejemplar capturado sobre árboles en Salto Grande, Uruguay, ha sido men
cionado por Orejas, 1958, con lo cual ha quedado incluida esta especie en la
fauna uruguaya.
Leimadophis almadensis (Wagler).
Natrix almadensis Wagler, 1824: 30-31, pl. X, fig. 3 ("Habitat prope
Almada in vicinitate urbis Bahiae").
Ejemplares en MNHN procedentes de "Uruguay" (Devincenzi l.c: 23-24).
Leimadophis poecilogyrus (Wied).
Coluber poecilogyrus Wied, 1825, 1: 371-378 ("Barra de Jucúun
West des Flusses Espritu Santo").
Especie muy abundante en el país. Ejemplares en ZVC procedentes de Arti
gas, Durazno, Río Negro, Treinta y Tres, Lavalleja, Maldonado, Montevideo; en
- 162 -

�- 91 •asof ueg X ouzBjnQ 'sB8ijjy ap saiuapaaoad 3AZ na saJBjduiafg
bj ap aiuapaaojd iuc()gf 6¿ *?©„ ua BpBSBq 'uopdua
•sap) 8^*8í •^{ 981 'ado^ snainvituas \iba iwajjaw snqduotuoaqdQ
snajnmwas siuvijiiu sjydotrj
"(9"S :*D I 'jzuaauíAaQ) KHMI\[ ua ©ájBl ©33 ap
•(ogjnquiBjj ap
yap jisBjq ap sajEjdmofa X Ejqauí^ ap oasn[\[ ^p PiqBg ap saiuapaa .
-ojd sajE[duiafa ua BpBSEq) 1&lt;)Z'L9Z :98I 'UBf stjojidtaao snyjvuíáoatu^
sijDitdtaao si

oapiAajuoj\[ X BfagBAisg ap sajB^duiafa
t i) tzu 33UIA3Q
A3)UOJ^[ X S3UOpiIB3 'Seux x Biupjx ap saiuapaaojd DAZ u3 sajBjduiafa
'npuosXBjM ap ttsndXx

g 'npuBsXBj ] #DI8 MX Bn8
•101 =981 'adog vsnjqi&gt; vavuipi
•(adog) snsnjqo stqdoi'j
•o:ro¿i

:T '681 'Ja^uapiog aod opBuoijuaui sa XBn^njQ ap aiuapaaojd jB^duiafa

#(jaqjun3) ijaSaüt siqdoi'j
*(l"6 :'3'\ izuaauíAaQ) oapiAaiuoj^[ ap
ap s9JB[diuafa ^¡HMIA[ U3 iopBuop¡Bj\[ X oa^a^[ oig 'saj^
ap saiuapaaoad 3^Z uo sajE^duiaf^ -sind p opoj ua unuioa ajaads^
•(mbubjb,j aqi jo s3^uBg,,) 8'¿ :88I &lt;J3Hluí?3 ojvwovn
snpwouD stqdoij
'Bpuapaaojd Bq^ip ap sajB^duiafa aasod is Bsaadxa ou anbunB
'apadsa bj ap upionqujsip bj ua XBnSiufj jb aXnjoui '69T691 :66l '
•(uuoi8ag ofauua^ ©J^) I8"C8 :B Z981 'ado3 sntuuaufiavjf siqdoSAq
•ado3 snjnuajfianjf siqdoSAj
jod opBuopuaui opis Bq BXEnSnjn Biauapaaojd ap JBjduiafa

:8Z'9Z6l

UI 1BIHBH) '8IZ-8IZ :8S¿I '©uuig snjqdA) jaqniOQ
•(auui^) snjt¡dAt Síqdopntuiaq
'(S"S :q SZ61 'pJBnry) 'Bqaog X BfagBA
ap j^^^SÍl U3 *(Z-IZ :'J'l izua^uiAag) oapiAaiuoj\[ X sauopuB3 ap '

"DAZ ©is
*1OD 'f'S^irSZ '8B8ijjy ap 'ojdg 'Bp^ujaAuj 'oy sapBpiuiixojg — -¿ X 59 *g '3AZ
"ISTiZ 'BfagBABg ap oidg 'B^nbajy ap 0^33 ^- gg g '

�ZVC, R. 68 y 87. — Pedregal en proximidades Ao. Invernada, Dpto. de Artigas,
28-11-54, col. excursión ZVC.

Liophis poecilopogon (Cope).
Rhadinaea poecilopogon Cope, 1863: 100-101.
("typus" de "Paysondu, Uraguay", sic. [Paysandú, Uruguay]).
Ejemplares de procedencia "Uruguay" en MNHN.
Lystrophis dorbignyi (Duméril, Bibron &amp; Duméril).
Heterodon dorbignyi Duméril, Bibron &amp; Duméril, 1854, 7 (I):
772-774.
("Ce Serpent est originaire de l'Amérique du Sud. II a été rapporté
soit de Buenos-Ayres et de Montevideo par M. A. d'Orbigny, qui
nous apprend qu'on l'y connait sous le nom de Vipére Yarará; soit du
Brésil, sans autre indication plus precise, par Auguste Saint-Hilaire,
ou par M. Dupré; soit enfin de Sainte - Catherine, par M. Gaudichaud").
Especie muy común; ejemplares en ZVC procedentes de Artigas, Durazno,
Lavalleja, Maldonado y Canelones.
Ejemplares de Montevideo en el MNHN (Devincenzi, 1 c: 25-27).
Lystrophis histricus (Jan).
Heterodon histricus Jan, 1863, 224-225.
(tipo de procedencia desconocida).
Un ejemplar de procedencia uruguaya del MNHN es mencionado por Devin
cenzi (le: 27-28).
Lystrophis semicinctus (Duméril, Bibron &amp; Duméril).
Heterodon semicinctus Duméril, Bibron &amp; Duméril, 1854, 7 (I):
774-776.
("Cet Heterodon a été trouvé dans l'Amérique du Sud par M. A.
d'Orbigny, qui en a rapporté au Muséum trois échantillons recueillis
a Buenos-Ayres et á Santa Cruz").
Un ejemplar de procedencia "Uruguay" mencionado por Boulenger, 1894,
2: 153-153.
Sibynomorphus turgidus (Cope).
Leptognathus túrgida Cope, 1868: 136-136 (Paraguay).
Ejemplares procedentes de Salto Grande, Dpto. de Salto, Uruguay y de los
alrededores de la ciudad de Salto, han sido mencionados por Orejas, 1958.
Pseudoboa rhombifera (Duméril, Bibron &amp; Duméril).
Oxyrhopus rhombifer Duméril, Bibron &amp; Duméril, 1854, 7 (II):
1018-1019.
("recueilli dans la province de los Corrientes, par M. Alcide d'Or
bigny").
Ejemplares de Cerro Largo en MNHN y de Colonia en ZVC.
- 164 -

�- 991 ap saiuapaaojd 3AZ ua sgjB|duiofg[ '(f-ff *a '\ 'izuaa
-UIA9Q) oapiA3)uoj\[ ap X oj8a^¿ ojg ap saiuapaaojd ^H\^\[ ua sajBjduiafg
(•sjassrupBSSBj/\[ 'a8pijquiB[) ap oasnj\[ ^a ua
•uapaaoad sajB^duiafa ua BpESBq) 'I92'O92 :98l 'UBf ^^zjssoSv si
•(UBf) iizissvSo saqv^qvpnasj
•oapiAaiuoj\r X oquiajEnaBj^ 'SBgiuy aP DAZ ua
'''"* 1 '¡zuaauíAaQ) sauojauB^ ap saiuapaaoad
•(tjisajg np aaiBui^uo ^uad^ag aa suoXoaa
(II) ¿ 't'SSI 'iH^^^Q ^ uojqía 'ü-i^^^na snjv¡poo vopowo
]j uojqig '^uauinQ snjDjpao snjDjpoo uopowoj^
'opBuopjB^\[ X sqaog 'sB^pjy ap sajBjduiafa
U3 "(UB5IÍI\[) p^uafjDu saisvuA.pouiunqjj ouioa 'sauojauB[) X oapiAa^uo^^ ap
sajB[duiafa (^-2^ :*a '\ 'izuaauíAaQ) ^[HMIVI U3 *sIB(^ Ia ua unuioa

sipftuis snpij¡vd saisvuÁpouiunyj^

•(wsau¡uia8uj
sou sno; luauuaiAOJtd anb Btq^g ap ja oJiouB-o¡g ap
'9I01-EI0I
(II) L '^SSt 'l!aauina ^8 UOJtIía 'l!jauina snmtua^ut sndoquÁxQ
!j uojqig 'juauíng) vuiwaSijj noqopnasj
"D *l 'izuaauíAaQ) f^H^IM Ia ua
*(MajBJ zassB isa aga no anbuauíy ua uiBuung
b aiiqBq 'lUBgiBAaq ap agaa suBp ia uo^aagoa bui suBp aaa^^d 'aaadsa
agaÁnou aiiaa^) IHAXX3 Id 'l-0 ^9 '081 '"¡pnBQ mpp jaqnp^
•(uipnBQ) vijajo voqopna^j
'aiaadsa bj ap uoianquisip ap B3jb p ua
X oa^q^ 'soig aaiug 'saiuauao^ b aXnpui xi"!! :66l '^JaqiaJ^ "HMHS
ua BJiuanaua as anb odii [a oajbs 'soXsn^njn sajB^uiafa uaaouoa as o^¡
M
ap aiuapaaojd Ms
'Z "3!J 'IA *ld 'OII-OIl :8 '9681 '^^^uaxnog snjnjnamu sndoquXxQ
•(ja^ua^nog) vvopuovxu voqopnas¿
'3AZ ua sauoxauB^ X opBuopxBji\[
ap X (Oí'-Ot' *a'l) ¡zuaauíAOQ jod sopc^a oapiAaiuoj^ ap *oidQ [ap
•padsa ou Baidq pBpipaoj) ^g-26 :¿¿81 'ado3 snaijsru sndoqjÁXQ
#(ado3) vatjstu voqopnasj

'DAZ
uoisanaxa qoa 'f^S-Ap¿I 'opBuopiBj^[ ap "oid^ 'jsanzy ap ubj ojj33 — -gg *
•ujijbj\[ uBg -j qoa 'opBuopxBj^ ap -oidQ 'sBuiíuy ap Bjjaig — *gg *g '3AZ

�ZVC, R. 136. — Proximidades Laguna del Sauce, Dpto. de Maldonado.
ZVC, R. 166. — Proximidades Aguas Blancas, Dplo. de Lavalleja, 21-IX-54, col. P.
San Martín.

Philodryas aestivus (Duméril, Bibron &amp; Duméril).
Dryophylax aestivus Duméril, Bibron &amp; Duméril, 1854, 7 (II) 1111-1113.
("Un de nos échantillons a été rapporté de File Sainte-Catherine par
M. Caudicbaud; un second a été recueilli au Brésil par M. Clossen
et le troisiéme enfin, qui, sans nul doute, est originaire du continent
meridional du Nouveau-Monde ou des Antilles ne porte pas l'indication de sa provenance").
La más común de las "culebras verdes", arborícola, ejemplares en MNHN
procedentes de Canelones y Montevideo (Devincenzi, 1. c. 46-47) y en ZVC de
Tacuarembó, Florida, Maldonado, Colonia, San José, Canelones y Montevideo.
Philodryas olfersii (Lichtenstein).
Coluber olfersii Lichtenstein, 1823: 104-105.
(basada en ejemplares del Brasil).
Ejemplares de Montevideo en el MNHN (Devincenzi, 1. c: 48-49).
Philodryas psammophideus Günther.
Philodryas psammophideus Günther, 1872: 23-24, pl. IV, fig. A ("Tucumán").
Ejemplares de procedencia uruguaya en el Museo Británico de Historia Na
tural. Un ejemplar procedente de Salto en MNHN (Orejas, com. personal).
Philodryas schottii (Schlegel).
Xenodon schottii Schlegel, 1837: 91-92, pl. III, figs. 8, 9.
("Deux individus de cette espéce inédite ont été adressés au Musée
des Pays-Bas par celui de Vienne sous les noms de Coluber schottii
et cinerascens: ils proviennent du voyage de M. Natterer dans FAmérique méridionale").
Ejemplares de Río Negro citados por Devincenzi (1. c.: 47-48). Ejemplares
en ZVC procedentes de Artigas, Rocha, Maldonado y Montevideo.
Tantilla melanocephala (Linné).
Coluber melanocephalus Linné, 1758: 218-218 (descripción; "habitat in
America").
Ejemplares procedentes de los Dptos. de Paysandú y Cerro Largo en USNM
(Amaral, 1925: 16-16).
Elapomorphus tricolor Duméril, Bibron &amp; Duméril.
Elapomorphus tricolor Duméril, Bibron &amp; Duméril, 1854, 7 (II):
837-839. ("ont été recueillis á Santa-Cruz par M. Alcide d'Orbigny").
Ejemplares de Tacuarembó en MNHN (Devincenzi 1. c: 52-52); ZVC, un
ejemplar procedente de Artigas....
- 166 -

�- ¿91 •SBÍfijjy ap saiuapaaojd 3^Z U3
í(09"6S :'3 'I jzuaouiAaQ) ^quiajBnjBj^ ap santapaaojd í^HMIV U3

Biuiuns Bjn^nj sipoq íc;^ -Aaja umpBj3 bjjui sauaiuy ui
*t"6-C6 :89¿l 'liu^jnB^ votfiJjat vuosipnnj
snojfuuaj snjDjoj^
X oj^a^j oig '1IBS 'sr3njy ap 3^Z u3 ^opBuop(B¡^[ X Bqaojj 'Bf
ojj3[) 'saaj^ X Biuiaj^ 'ssiápjy ap saiuapaaojd ^^HMI^ U3 8ajB[duia("a
•(ttXu2tqjQtp *y *j
aajjoddsj a^a b aj{0 no(p 'XsnSBJtBj np )a 'ajpAaQ apiua 1
ap "J\;i\[ ap apmoipuaui anbuauíyj suep aácÁoA np íuaiAoad ai
•i^i •s^ij 'iixxxi \d •
: (II) L 'f8l 'i^^^a ^ UOJ(í!a 'l'^^^^a smüuuajjv sdou^jog
uojqig '¡uauinQ) sminuaip
•opBuop^Bj\[ X sanopuB3" 'sajj^ X Biuiajj^ 'sB3iijy ap saiuapaaojd
ua aaB[diuafa 'aso ub X 08JB3 ojja^ ap saiuapaaojd XHXI\[ ua sajB^dmaf
•(B.iidu buijoj B^ uoa sBiauajajip iXBn3nj ^u^i
ap 83JB) 66I"66l :9E6l 'JP!"11^^ '(3doD) si^jsojijjo stjotuo/f
'(Bptaouoasap Biauapaa
-ojd ap jB^duiafa un ua BpBssq) '^f-^f :6S8I '^do^ sijjsojjjjd sdo¡g
sipjuouf

PUB '
|BJiuaa puB uaaisBaqinos 'uaaqinos ui puno^^, ísisou
:q ^6l 'FJBuiy '(pai^) snuigojoa snuijjvujoo snmjoi^^^
•(wqai|pjou jqaui
8¡b 'tuiaqas uauíuio^nzaoA jaáisn^q uapua^a^ ujapuB ui pun BqiBJB^
oib 'ou^ oqB3 'oig Xaq 'q.)ijpns jqaui jaqe jiui aip 'pjiM uapunja^
uaisiajaq jiui uoa uj¡|b ui pun ojiauBf ap oig Xaq aip 'ua3
uaiuuB^aq uaisuoqas jap auia í J3jjnuua|jBJO3 auiauíaS 3i(j,,)
'AI 'Id '601-801 :0S8t 'P3!^A snuignuoo s'do¡g
snui//DJoa snuyipioo
'DAZ U3
ap X opBuopjBj^ ap sajBfduiafg -^uojqig j^ |uauin(j suidos turna ] -^ oiuoa
:-a 1 izuajuiA9Q) ^HXH ua o^pJAaiuoj^ ap X oSjB^ ojj33 ap
•(Msajuaujo3 so[ ap aauíAOjd b^ suBp luadjag aa
b mb Xu3iqao^p '\^ 'i;p suoabj snou auuuoa 'isa^3,,&gt; -0^8-6^;8
'l!J?luna snjv^uijtq sni¡dJOtuodD¡g
•¡uaiunQ ig uojqig ^juauínQ snjnawpq snqdioiuodv^g

•g so[
-JB3 qoa 8SII 'BfanBABl 3P 'ída 'lBIIq3D ÍH

�CUADRO 5
Bothrops neuwiedii pubescens (Cope).
Medidas (en cm.) y caracteres lepidológicos. (Ejemplares en la
colección del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad
de Humanidades y Ciencias).

Ejempl.

Sexos

Longitud
total

Filas
Labiales Labiales
InfracauVentrales
dales
escamas superiores inferiores

1

9

74,7

27

8-1-9

11-1-11

51

9

56,6

25

91-8

10-1-10

65

$

38,3

23

8-1-8

11-1-11

169

46-46

68

9

80,0

25

8-1-8

12-1-12

176

47-47

73

$

77,9

23

8-1-8

10-1-10

184

4948

87

9

79,6

25

8-1-8

12-1-11

173

40-40

88

$

52,8

25

8-1-8

101-11

166

47-47

89

9

74,5

29

9-1-8

10-1-11

178

4141

136

9

67,0

27

9-1-8

101-11

184

45-44

166

^

60,3

25

8-1-8

11-1-11

170

48-48

232

9

67,0

24

7-1-7

10-1-10

176

4141

- 168 -

177

47-47
49-49

�- 601 ap soiaadüjj so[ ajuauqE.iaua8 ojad 'y SBsamá ap buuoj ua SBaijsuaj
-OBJBD BBipUBUI OJUllfuOO [O OpiIBUUOJ OipaUI OUB[d ^9 U9 SaOOA
•[B uapiauioa sauas SBquiB ap sotaadEjj soj op sajouaui sasBq
••j ap buuoj aiuoj BqauBtu bj anb JBuiuuajap b
'(juatunQ 3^ uojqig 'juaumg) smvuudjjv -g ua ouíoo ^aunu BÍ^ajj ou
Bjnpipuaq Ejsa oaad 'BJjauad 3juBpuna.no ojejo jojoa ¡a anb ua Bjnpip
-uaq Buanbad Bun jE.iauaíá ua auaij sojaadEjj so[ ap joXbui as^q Eq
•Bujajuí asBq jouaui Á Bujajxa 3SBq joXbui uoa oía
•adBjj. ap buuoj ua (o8-t"O) sauojjBui 3BqauBui ap sauas sop

sop ií sajBjnoojsod sop 'sojB^n^ojajui SBipuBiu sop 'psBUBjdns cijjubiu eun
:sB[)Bi]iuipp uoiq 'oj[3 b opupp uejjujujuo as ¿joijaiuB JBjdiuafa pp p
ajuefaiuas ojBp opuoj pp sopB^ soj BioBq uopaaXojd A uopisodsiQ — *gg "^ '3AZ
•BZ3qB3 BJ Op SOpBJ SOJ BIOBq OpUOIlXO OS BUBipOUIBJBd BUOZ BJ
Op OJBJO JOJOO JO JBIU OJ UO0 SBpBJBdoS SBqJUBUI UO SB[)¡J-IOAIIOJ 'jlOOp SO
'oiuauíjEioj is ojjuo sspBjEdos ubjso SBfuEjj sbj op ssqjuB sbuoz SBq — -99 jj '3\
•BzoqBJ bj uo sojqisiA SEqauEiu uojsixo o^j — -g¿ *jj '
'SOlUOIUIBqOOJlSO A SOIUOIUI
-BqouBsuo f ouoii 'jBSBUBjdns Bjnoso BqoiiBui bj jod JBjduiafo ojso uo Bpcj
-IUIIJ 'BUBipOUI BJBJO BUOZ BJ 'BJOjdlUOJUI JBjnJOJO]UI BSJOASUBJl BfUBJ^ "J "
•oaqBjaa o^nqip jap sajuBUB^Y
qBdiauud Bpuéq bj b ou o optun asjsa apond anb oanoeo
ajojsi un Bajuanaua as ojuaiuiBqaajjsa opunSas jap BjanjB BiaBjq
"(ü"IT'SOO) BJBP SVWL ^Pucí{ Bqaajjsa Bun jod bujojui
ajjBd bj ua bjbjo buoz bj ap sBpBJBdas UBjsa SBanaso sauoxajod sB-q
•sojuaiuiBqauBsua ojjBno Á sojuaiuiBija
-ajjsa sajj Bjuasaad b^bjo buoz Bjsa ísBpBuoiauaui sbí'ubjj sop sbj aod
E^pBjiuiij (ó-I-SOO) BJBl0 Bu(&gt;z Bun Bpanb Bipaui Bau;j bj biobjj
•Bjsa ap oíaaaj outijjn
ja ua ojjo Á Bzaqso bj ap pBjiui bj ap BanjjB bj b oun UBjjuanaua as
SBfuBJj SBjsa ap sopBOJBiu Xnuí sojuaimBqauBsua eoj&gt; ísbjso^ub X SBqa
-ub sauoiaaod SBAtsaans uoa osonuis ap^oq ap sbCub-ij sop sbjjb BiaBq
uajJBd jBna bj ap ^Bjnoojajuí BSjaASUBjj bíubjj Bun 'jBSBUBjdns Bqa
-ubui Bun :aaqos uapuaijxa as (óS'I'SOO) SBjnDSO sauoiaiod SBq

: (¿8 'H DAZ)
ajuainSis ja sa 'uoiadtjasap ns BjBd asjBAuaji uapand sajuanaajj sbui
sauoioBiiBA sbj jBna jap Jijj^d b 'Bzaq^a bj ap osaop jap oínqij) j^
'(68 '¿8 "H CDAZ)
opBOJBiu Xnuí opBqauBiu uoa 'soajo ua íSBpBO-iBui SBuadB SBqauBui uoa
'(¿ ^ '^AZ) 83-Bl^i^Í9 sou^^jB ua 4(o^-j-SOO) oaáau

'jvsuop umovuojo^
(joiujoj ua sajBjduiafa)

�un lado y de otro se hallan desplazados en grado variable; en la zona
mediana del cuerpo la alternancia es más frecuente.
En el espacio comprendido entre dos manchas trapeciales con
secutivas existe un semiocelo o un ocelo completo, que en algunos casos
enfrenta al opuesto.
El color del fondo sobre el cual se encuentran estas manchas es
sepia naranja (OOS-13-39), en los bordes laterales de los trapecios exis
te un límite de franja clara (OOS-17-39) que contrasta con el color de
éstos y que se diluye gradualmente hacia los límites con el fondo.
Coloración lateral.
Cabeza.
Una línea postoeular más oscura que la coloración del resto de
las partes laterales de la cabeza se extiende basta el ángulo posterior
de las mandíbulas.
Por debajo de dicha línea existe una zona clara que llega basta
el margen labial en las dos últimas labiales superiores; por delante de
dicha zona hay dos escamas labiales con el centro claro.
Cuerpo.
Existen en los flancos tres tipos de manchas (00S-2 69):
a)manchas oscuras en los espacios comprendidos entre los vér
tices en las bases mayores de dos trapecios sucesivos.
b)manchas oscuras enfrentando la parte cóncava de las bases
mayores de cada trapecio.
c)una mancha oscura debajo de cada vértice de cada trapecio.
Toda esta disposición de manchas, que es bien marcada en la ma
yor parte del cuerpo, se hace gradualmente menos evidente hasta bo
rrarse totalmente en las regiones cervical y caudal.
Coloración ventral.
. Cabeza.
Labiales inferiores con porciones, especialmente marginales, os
curas, escamas inmediatas a ellas también con punteado oscuro; región
guiar, blanco-rosado.
Cuerpo.
Fondo blanco-rosado (S-17-2") sobre el cual existe en cada escu
do ventral una serie de manchas irregulares oscuras con base en el
borde anterior de cada escudo y que en su mayoría terminan antes
del escudo siguiente.
Las manchas tienen formas irregulares y en su conjunto presen
tan aspecto de una arboleda, no son nunca puntiformes.
- 170 -

�- ui •OSj^ASUB.Il
ouB[d ouisira ^a apsap optpoui 'aisa ap o^jb[ [b {euSi aiuauiEpBuiixojdB
SBiiqJ9 8B[ ap JopaiuB apjoq ^ap Ejnqu iq b oaiaoq [ap oqauy
•oqa
-ub [a ua Bipaui Á zaA Bun aiuaiuBpEuuxojdE EzoqBa B[ ap

'B3í^9loTfI ^ B3!S.M BijBjgoa^) ap -oidQ u^isanaxa qoa 's^-^
ap "oidQ 'ABiüáan^) ojg ¡b Bjapug buiiSb7! Biauapaaojj — -(,81 *g '
*DAZ ^ojsjna
-xa qoa '^s-^-s^ 'sBSiuy ap -oidQ 'aaB^Bj^ ^p BjjBg Biauapaaoj^ — -95 -g '^A
•aiaadsa Bisa ap soAanq saj^ "DAZ
uoisanaxa qoa '25-j 'sB^iiay ap *oidQ '^jeje^ ^ap bjjbq Biauapaaojj — ^cj^ -g '3AZ
•BzaqBa ap aaa.iB^) "^\Z aP uoisana
-xa qoa '^S-IJ-^ 'sBSpay ap *ojdQ 'BÍninan^ ap BjjBg Biauapaaojg — -^^f *g '^AZ
'^AZ 3P uoisanaxa qoa '25 - jj
ap -oidQ 'Bfmnan^ pp BjjBg Biauapaaojg — -¿5 '( g 'D ^^ -g '[
•opvuiwvxa jv
ap
A. BzaqBa ap sbjiiSij í (auuig) snjipo^ojj unwm^ ap aiuBUBaiA sa '—jaáuapiog
jod EpBp b^ b B3o^uB— u^ianqiJisip 'sisopgoj A odaana 'BzaqBa ap uoiodiaasap 'bij
-Bjgogqiq A biuiiuouis) ¿2 A 92 's^ij '9f^"^7^7^7 :S6l 'HlnuiJ3AL • (soAanq ap SBpipaui
'u^ianquisip 'uojjduasap 'BjjBj^ogqiq A biuiiuouis) 9I"9I :i6I 'oqiBAJB^-ap-OBi
-lag i (Anfnf 'Esouiao^ 'oaBq^ 'a^ BiuBg 'sauois;j\[ 'sajuauao7) 'soig aj^ug ap sbi^uia
-ojj :BuijuaSjy b¡ ua uoianqu^sip '^BnáBJBj A ABnáiuj^ 'bubibj soij) 22"S^ :6^6l
'Sjaqiaj^ í (oauBja ¡ap sbjjbjiíoioj A srpipaui 'EaijBJiáoa^ uoionqujsip 'BjjBj3oi¡qiq A
Biuiiuoins) IIAX'IAX 'sId '61^-91^ :826I 'IPI^M^S '• (l!SBJa IP sop^isa soijba ap saj
-uapaaoad sajBjdiuafo) 06^'068 '(saioadsa sb¡ ap aAB¡a) 68C'88^ :íI 926T 'ip¡BAuapnq
í (saaiy souang 'XBnSBJBg ojg '¡ng op apiíBJf) oig ap soji;[duiafa - 'bib¡j b¡ ap oig
¡a Bjs^q SBuozBiuy ¡a apsap 'sapuy so¡ ap ajsg ¡b BJi.iauiy pug - uoranquisip 'U9p
-dijosap 'BijBj^oqqiq A biuiiuouis) 162"62 :6881 'Jaua¡nog 'siujsojiivj
•(BpBuiiujajap ou Biauapaaojd ap saiBjduiafa
ua BpBSBq ¡EuiSuo uoiaduasap) 02^-¿lt :Z '2081 'u!PnBQ siujsojijdj snjtpooou^
'X 'XI
•tta
(uipiiBQ) sjujsojijvj umumj
•AbuSiuq [a ua ataadsaqns c[ ap ^a uoa
•uoa anb iBiiqcq 'souj X sopauinq 'soÍBq saJBÍ&gt;iq Biiqsq sisuapiw.i8oiu
•u •^ ^ng op apuBj^) oj^j ua anb Bsajdxa (^9-19 '•^ SS6l) {^J^Uiy
•SBÍBq SBjjaii ap sbuoz ua aiuaiu[Biuaui
-Bpunj aptsaj anb (paaiunQ 2^ uojqig '¡uaiung) snjmudjjv 'fj ap \v
siBd ojisanu ua oiuiisip oiubi o[ aod sa aioadsa Bisa ap iBiiq^q |^
•aqoou
B[ aiuBjnp sa^Sajpad ap ^apBpiuiixojd u^ opuB[nqiuB o Bip ¡a aiuBjnp
SBjpaid ap of^qap 'Bipaid ap sojjaa aiuaui[Biaadsa 'sBso^ajpad sbuoz n^
uojBJiuoaua as opEJisi^aj anj iBiiqBq oXna sajB[duiafa so^
\d auqos

�Cresta pre-interorbitaria cóncava hacia adelante; en algunos ejem
plares provista de una ligera proyección mediana anterior.
Espacio interorbitario cóncavo y limitado hacia los lados por dos
marcadas crestas superciliares.
Párpados con tubérculo triangular en la parte posterior de su
borde.
Placa craneana con surco mediano.
Dos (a veces tres) series de escudos post-occipitales, la primera
con cinco a ocho, la segunda con cuatro a siete.
Nucales en cuatro series, de las cuales la primera tiene cuatro y
las siguientes dos (excepcionalmente cuatro).
Dorsales colocados en 16 a 18 filas de tres a diez escudos cada
una.
Mentón y garganta con 24 a 27 filas de escudos principales hasta
el collar inclusive; desde el collar hasta las primeras placas cloacales
hay 24 a 28 filas de placas.
Cola con 33 a 37 anillos de escudos; sobre los 14 a 23 últimos hay
pronunciadas crestas verticales.^
Dedos de la mano libres; dedos externos del pie con membrana
en la base.
Los caracteres lepidológicos individuales de los ejemplares en la
colección del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad
de Humanidades y Ciencias se dan en el cuadro N9 6.
Coloración (ejemplares secos en piel).
Color dorsal predominantemente verde-marrón oscuro (00Y-2Color ventral predominantemente amarillo (OY-17-49).
El color ventral, sobre todo en los ejemplares jóvenes, se extien
de a Ja superficie dorsal, donde se marca habitualmente en las zonas
no osificadas.
El color dorsal se encuentra también formando manchas esparci
das hacia los lados de la región ventral.
Dientes.
Los dientes mandibulares no perforan el intermaxilar a ninguna
edad.
Existen 5 dientes premaxilares, de los cuales el 49 es el mayor; 11
a 13 dientes maxilares entre los que 39, 4 y 9 tienen el tamaño má
ximo, y 17 a 18 dientes mandibulares con I9, 49 y 129 o 139 mayores.
Los caracteres dentarios individuales de los ejemplares anterior
mente enumerados se establecen en el cuadro 6.
Descripción de los huevos.
Blancos (O-19-39), elipsoidales de extremos pronunciados, super
ficie con trabéculas salientes.
- 172 -

�'OUBUIBJ JOÁBUI ap SO[ UBJBUaS SaJOIjajUl SajBIITJ^O SO[ 'S9JU9ip 9p OJ9U111U [9 BOipni JOUadllS BJJID
•S9[Bl^nS9A SBJIJ 9p OJ9UinU UBDipUl STS9JU9JBd 9JJU9
•oioBdsa un jod atsa 9p sopBjBd9S UBJiuanaua as 'jBjjuaa odnaS ^a anb
bjij biusiui bj ua asopuejjBq 'anb sopnosa ap ojauínu ja -f ouáis jap uoiaBnuiiuoa B Baipui ag

bt

81
06 6 t

81
bt

bt 'ó I

81
06 óf7

81
6I7

ó^^'ól

81
ú6 úS

SI
bt

8

06 '0^ 'óS

'u8 'óS 'ó^

¿1

¿I

¿I

621 'ót7 'ó I

óSl 'ót7 'ól

óOI 'I

21

8

2

82

82

(i) + n

08

18

02

n

91

•

81

(1) + 88

II
ot

bt

8

(s) + tz

(8) + 82

(2) + ¿2

8
(I) + 22
(I) + ¿8

t

t

t

t

8

t

ó2l 'ólt 'óf7

t

t

t

t

I

t

2

8

8
1+8

8

8

9

8

9

t

9

9

8

9

9

9

t

9

9

9

t

2+9

8

2+9

I+l7

1+9

2+9

2+9

8

2+9

2+t7

2+9

2+9

2+9

2+9

9

2+9

2+8

2+9

2+9

2+9

¿

2+9

2+9

8

2+9

2+9

L

01

9
2+9
2+9

2+9
2+9

2+9
2+9

2+9

II

9

9
2+8

21

9

9

9

t

9
2+9

8
L
1+9

L

9
- -

8
2+8

9
1+9

9
2+9
2+9

2+9

2+9
2+9
2+9

2+¿
2+¿

2+9
2+8
2+8

2+9

Die
0
r+
O
'Jl
*
*
*

jBDijaaA Btsaaa uoa -pj

bt

Z

2

r7

2

2

9
t
t+Z

2+9

M

bjub^jbS ^ uojuaui raaiu^

w
M
O
E3
03
*

91
81

68

2

2

2

2

2+2

2

sajBjnqipuBj^[

saiBjixBuiaj^

8
82

(2) + tZ

¿I

t

t

í7
í7
í7

SBJIJ JBJOJ ó^ BJO^
BDBOja Á JBJJOO

82

(8) + 12

81

t

t
t

t

t

t

f

9

8

62

2

2

2

2

2

SaJBJIXBJ^

II
bt

8
22

(I) + ¿8

88

¿2

92

(2) + n

t
t

S7'

^

9

8

¿

8

ól

2+2

t7

2
2+2

2+2

t

81

S9JBSJOQ

6

w
01
0
0^
*

sajBan^

-

6

ó8

6

6

0'6t-I

O'ISI

0'28I

9
9

9

¿
8
¿
681

¿8

S

98

¿'68

8'88

ól

9

8

8

62

t

t7

9

¿

¿

P92

€'^P

sajBiidioooiso^

JBjoj -^uo-q

¿

2'^t7

oxag

l'tt

sajBjd utafq

^ Á S9J)BJ}IUBUinjJ 9J) pBÍJtlDB^ BJ 3p Jq^j^
9j) ojuauiBtaBdaQ jaj) uoiaaajoa bj u^ sajBjduiafa soj ap souBjuap Á soatl^ojopidaj saaajDBjBa Á ("tua ua) SBju
(utpilBQ) StUJSOJÍJVJ

9 OHQV^3

�•SBJ30SJA A (^O 'H 'DAZ) o9^^-10 I9 9Ajasuoo as [^na ^ap '^^-jx
ua 'sBÍfrijy ap *&lt;ndQ 'BÍmnany ^ap B-UBg ua -uia o'8O^ 9P J^[duiafa un
anj 'cquac sbui Baauínua ss anb pmajBín jap SBuiapy

lS3AB SBS
-oaauínu A saaad ap uopBJjuaauoa ubj8 'ajuBpunqB ^nuí BoiitmaB uotd
•BiaSaA ajsixa sa^Bna sb[ ua 'uiiajBn^ oi^[ jap aon^o [B SB[a^BjBd
S
-jb[b SBunSB^ ua sopiuajqo uojanj saaB[duiala so[ ap aj.iBd joábui B
auqos
•uira 5'9 aod -uiui fq — • '5 -^
•uiui ^^ aod -uiui 69 — 'z *SS *H 'DAZ
•uiui 9^ jod uiui \i — 'i ' ^ '3yz
:saj
-uamSis sb^ uos uoioaa^a b[ ua sajB[duiafa sa^i so[ ap sBpipaui

�BIBLIOGRAFÍA
Amaral, A. do.
1925 a. — Brazilian Subespecies of Bothrops neuwiedii Wagler, 1824. Contr.
Harvard Inst. Trop. Biol. Med. 2: 56-64, pls. I-XVI.
1925 b. — South American Snakes in the Collection of the United States Natio
nal Museum. Proc. U. S. Nat. Mus. 67, Art. 24, pp. 1-30.
1929.— Estudos sobre Ophidios Neotropicos. XVIII. Lista Remissiva dos
Ophidios da Regiáo Neotropica. Mem Inst. Butantan, S. Paulo, 4:
I-VIII, 129-272.
1930.— Serpentes venenosas Sul-americanas.
Arch. Soc. Biol. Montevideo. Supl. Congr. Biol. Fase. 1:93-107.
1932. — Notas sobre Chromatismo de Ophidios. II. Casos de Varia^So de
Colorido de certas Serpentes. Mem Inst. Butantan, S. Paulo, 7: 81-87,
9 pls., 21 figs. (1 col.).
1935-36. — Contribu^o ao Conhecimiento dos Ophidios do Brasil. VIII. Lista
remissiva dos Ophidios do Brasil. 2* Edi^So.
Mem. Inst. Butantan, S. Paulo, 10: 87-162, I-XX.
1937. — Estudos sobre Lacertilios neotropicos. 4. Lista remissiva dos Lacertilios do Brasil.
Mem. Inst. Butantan, S. Paulo, 11: 167-204, I-X.
Bell, T.
1833. — [Sin título, descripción de Anops kingií], Proc. Zool. Soc. London:
98-99.
• 1843. — The Zoology of the Voyage of II. M. S. Beagle under the Command
of Captain Fitzroy R. N., during the years 1832 to 1836. Part. V.
Reptiles, pp. 1-51, pl. 1-19, London.
Bocourt, F.
1870-1900. — Etudes sur les Reptiles et les Batraciens.
Mission Scientifique au Mexique...
Recherches Zoologiques. 3. pp. 1-1012.
Boulencer, G. A.
1885-87. — Catalogue of the Lizards in the British Museum (Nat. Hist.) 1:
pp. 1-436, pls. 1-XXX; 1885; 2: pp. 1-497, pls. I-XXIV (1885); 3:
pp. 1-375, pls. I-XI (1887). London.
1889. — Catalogue of the Chelonians, Rhynchocephalians and Crocodiles ¡n
the British Museum (Nat. Hist.) New Edition. pp. I-X, 1-312, figs.
1-73, pls. I-VI. London.
- 176 -

�- til T"
'suatuojaq^ sagidag) [^O8Il IHX UV IIIAXXIAX "sld '^S^'! "dd Z
•(uoií^npojiui) [f^081 ] IHX 'UV "AXI "sId 'f8-l dd [
•sub^ •••¡uiuuog -g -3 JBd a^ipaj agaaniB^ ajioisijj4p iajd
-moa sjno^ np aijand ja 'uojjng ap ajajaaq ap saxAnao xns ojias jubs
-ibj a8BJAnQ 'sajiidag sap ajagnapjBd ja ajBjauaS agaaniB^ aj:ojs;jj — "S"208l
'¥L \i
"f6t-19I :22 '^
•Bauaiuy |B3idoji jo ^^ojoiadjapj ai{i oí uoiinquiuo^ ^1}IOMX — * S88I
'86-S8 :¿l '^og 711/^ -^auiy ^ojj
•BDjjauíy jBaidojj^ jo XSojoiadaajj aq; o; uoiinquiuo^ qiuaj^ — '¿¿81
•691-^^1 =11 -^og -jiyj ^suty -dojj
•Baiaauíy jB3ídoJi jo Xáojoiadjajj aqi oí uojinqiaiuo^ qiuaAag — "6981
'OH-96 :'Pvmd 'PS '^U 'PmV 0OJd
. *umou^{ XjsnoiAaad jou Biqa
pus Bijitdag paidojioa^^ jo suoiiduasap jEuoiiippy 'saiaads
jaqio uo sajou qim uozBiuy aaddn aiji pus jopBnog 01 uoqipadx^j
uoijq aqi Aq pauíBiqo BiqaBJjBg puB Bi^idag aqi jo uoiiBinuiBxa uy — '8981
"901-001 : "PvMd 'PS '1DU 'PmV 0OJd
•uoi^uiqsB^ 'uoiinijisuj iiinuosqjiuig
aqi jo uinasnj;^[ aqi uj 'BiBuiBnbg UBaiaauíB A\au jo suoijdiaasaQ — "8981
"88l"9¿l : 'Pn^Hd 'PS '*DU 'PmV '^d
jB3idojioa^[ 01 suoiinquiuo^ — '3298t
'PH^d 'PS 'ivti 'PV3V '0O1d
M "S "ü a3M
*f SOHX "ldBD ^\ 'SJaAig XBn8BJj puB ofauua^ 'íCboSbjbj 'bubjbj
aqi jo suoiiBJOjdx^ aqi Suunp pauiBiqo sajndag aqi jo soiiSojbib^ — &lt;(IZ98l
"^8-09 :'PvlíHd 'PS '*ou 'PV0V "0OJd
•aBpijqnjo^ UBatjauíy qinog pire UBipuj isa^ Mau
jo sosouSbiq qijAi 'vapiuy pus snsoopjf jo saiaadg aqi jo sisdoii/íg — '2981
"¿f-2 'PPHd 'PS "^M PmV 0OJd
•sapadg puB B-iaua^ 'saij
-TUiB^ aqi uo saiou qiiM 'BiqdjapBjiqj jo saauarag paniBi^r jo Xuiap
-B3y aqi jo uinasnj\[ aqi ui siuadaag snouiouaA aqi jo an^ojnjB^ — "68t
'^ "3 *

'¿'1 "83U ^í'S-r 'IAX-I "dd

'19
uinasnj\[ UB3iaauiy aqi jo uoiiaa^o^ aqi 111 spaB^i^ UBauauiy qinog •— * I6I
"2S-I 'dd '9 'UB *2L "snK *JBM "S 71 "3OJcl 'umasnj^[ jbuoiib^j
sajnig paixuj aqi jo uoiiaa^o^ aqi ut spjBzi^ uBaijauíBqinos aqj^ — *06I
k^ a
'
•uopuoq[ -9681 ''íxai -sSij -sjd ^^ '¿^¿-i 'AIX'I '"dd '• "^681 '"íX3l
•sSij -sjd 02 '28-I 'IX"I "dd -Z "681 ^l^3 "s3!J "sId 82 '8^^l 'NlX^
•dd :\ ('isifi -ib^j) U3nasnj\[ qstiug aqi uj sa^Biig aqi jo anSojciB^ — "96-68I

�des Crocodiles).
3pp. 1-452, pls. XXIX-XLV. An. X [1801] (Sauriens).
4pp. 1-398, pls. XLVI-LVI1I. An. X [1801] (Suite des Sauriens).
5pp. 1-366, pls. LIX-LXX. An. XI [1802] (Ophidiens).
6pp. 1-448, pls. LXXI-LXXX. An. XI [1802] (des Viperes).
7pp. 1-436, pls. LXXXI-XCII. An. XI [1802] (Coulevres etc.).
8pp. 1-440, pls. XCIII-C. An. XI [1802] (des Batraciens).
Devincenzi, G." J.
1926-28. — Fauna erpetológica del Uruguay.
An. Mus. nac. Montevideo, (2), 2: 1-66, pls. I-IV.
Duméril, A. M. C. &amp; G. Bibron.
. 1834-44. — Erpetologie genérale ou Histoire Naturelle Complete des Reptiles.
1pp. I-XIV, 1-448. Paris, 1834. (Discours préliminaire, des Reptiles
en general et de leur Organisation, indication des Ouvrages généraux
relatifs a l'histoire des Reptiles, de l'ordre des Tortues ou des
Chéloniens).
2pp. 1-680. Paris, 1835. (De l'ordrc des Tortues ou Chéloniens, de
l'ordre des Lézards ou des Sauriens).
3pp: I-IV, 1-518. París, 1836. (De l'ordre des Lézards ou des
Sauriens).
4pp: I-II, 1-572. París, 1837. (De l'ordre des Lézards ou des
Sauriens).
" 5 pp: I-VIII, 1-854, errata. París, 1839. (De l'ordre des Lézards ou
des Sauriens).
6pp.: I-XII, 1-610. Paris, 1844. (De l'ordre des Serpents ou des
Ophidiens).
8pp.: I-III, 1-791. Paris 1841. (Comprenant l'Histoire general des
Batraciens...).
—,— &amp; A. Duméril.
1854. — Id. Id.
7(I) pp: I-VII, I-XVI, 1-780. Paris, 1854.
(Comprenant l'Histoire des Serpents non venimeux).
7 (II) pp: I-XII, 781-1936. París, 1854. (Comprenant l'Histoire des
Serpents venimeux).
9pp: I-XX, 1-440. París, 1854. (Comprenant l'Histoire des Batraciens
Urodeles,... Catalogue Méthodique de tous les Reptiles décrits da::s
. les neuf Volume); avec des Tables genérales pour le Texte et pour
les Figures).
Atlas, pp.: 1-24, 1 retrato, pls. I-CVIII. Paris, 1854.
Freiberc, M.
1938.— Catálogo Sistemático y descriptivo de las tortugas argentinas. Mem.
Mus. Entre Ríos. Zoología. N 9: pp: 1-24, figs. 1-9, pls. I-VIH.
1939.— Enumeración Sistemática de los Reptiles de Entre Ríos. Mem. Mus.
Entre Ríos. Zoología. N* 11, pp: 1-28.
1940.— Una Nueva Especie de Tortuga para la Fauna Argentina. Mem.
•Mus. Entre Ríos. Zoología N9 12 pp: 1-6, pl. I.
- 178 -

�- 6.U •buiiubj Bim '•][ *b2ij '28"I9 :9l 's^xiy souang 'st
'SOUIJUa^XB SOIJIJjaaBg SOJ ap O^IJBJSoaSoOZ ^ OaiJBUIdJSlS OgOJBJB;^ —- "66I
•f &lt;N*ivHia3a
-uipiag qd ^ '8Il"t 'X"I :dd l3JEljaJdnX u^ipsiSojouiuuaj I ^!I\[
•"•uoa uaq '
-a2a3snBjaq uaqasi^ pun uaiqiqduiy 'uja^o^ í uajaiqjaSnBg uoa uajay
jaqsiq jajaiA Sunqiaaqasag isqau uqaag nz jE^sjaAiuj^
jap sranasnj^ uaqasiSo^o^ sap uana^qnoQ aap ssiuqaiazja^ — '8^81

ap oi^ 'oo^^ 'sn^j mnbxy
op sajBJBf sq — 'IS6t
•y 'OH3VAHV^-3a-ovxi3g
[^] BjBjja + ^i^-x :dd
•uinjoaEuisny mngiidag Bjopijuy ja Buaua^
sajía sijuauíuadx^ urna uiBjspuauía uingijdag uisdou^g suaqiqxa
'uinaipaj^[ uauíiaadg 8isuauuai\ laBiJisny ijuaanB^ iBjoai^ iqdaso^ — '89¿I
"M "f '
'00^-191 :8 'mvid 7 -s
*souijua2xB
sapidag soj ap BaijBjSoaS uoianqujsip A BaijBuiaisis uoiaBjauínug — '8681
•f '
"U2-S12 -Z
'vuSojoq - vuapo^^^ - vouanQ '¡oísi^^ v¡ a 'jouy^ 'ioo% dj xad -tpiy
-0J03 oddnjS |B ijuauauBddB ipiJO !l^aP ^aijBuiajsig auoizBjauínug — '8981

'f-8-88 :82 'InBd "S 'uDjuomg 'tsu¡ -uiaj^^ '6981 ado3 suaosaqnd
(sdoxq%oq) snjmidaaouoSiij^ ap anbijBuiajsis uoijisod ^\ xas ajo^^ — "8S"¿861
qoa "S^d
Z + IT-I "88!J '2¿I-¿S[ :fZ 'ind "S 'JJ"ff '^^"/ uiap¿ -8S8I (-3^
-unQ) snivStxts sajSDuApouwmu^ ap OB5Bpi|BAag "SBaiSp^jadag sejo^ — "2S6I
•g -y '33OH
•s^d en ''s8íí fOL '89S-I 'APIII ád *S¿ *N uo*
•8uii{snji 'vjsui aiSauJD^ 'qnj 'Bauauiy qjxo^j jo sapanj^ pssoj aqj^ — '8061
d O'
"AI "Id '¿"1 ^6 (t) ^sm 'tM '^m UUV
•uinasnj^ qsijug aqj
jo uoijaago[) aqj ui sa^Biig jo saiaadg Mau jo junoaay qjua^ag — '2¿8l
'1821 'IAXI :dd
•uopuog umasnj\[ qspug aqj ui saqBug auixqnjo^ jo anáojBjB^) — *8S8T
•y
'buiuibj Bun 'i -Si^ '82-61 :02 "saxiy souang
sÁwajüjj oxaua^ jap BSnjxo^ ap aiaadsg BAsnu buq —

�LlNNÉ, C.
1758. — Systema Naturae Per Regna Tria Naturae, Secundum Classes, Ordines, Genera, Species, Cum Characteribus, Differentiis, Synonymis,
Locis, Editio Decima, Reformata. Tomus I, pp: 1-824. Holmiae.
1766. -— Systema Naturae Per Regna Tria Naturae, Secundum Classes, Ordines, Genera, Species, Cum Characteribxis, Differentiis, Synonymis,
Locis. Editio Duodécima, Reformata. Tomus I, pp. 1-532. Holmiae.
LÜDERWALDT, H.
1926a. — Os Cbelonios brasileiros. Rev. Mus paúl. 14: 1-66, 4 figs., 11 pls.
1926b. — Chave para a Determina^So dos Crocodilideos brasileiros, com urna
Lista das Especks do Museu Paulista.
Rev. Mus. paúl. 14: 385-392, figs. 1-2.
Mertens, R., L. Müller &amp; H. T. Rust
1934. — Systematiscbe Liste der lebenden Schildkrbten. Bl. Aqu.-Terr.-k.
Magdeburg u. Stuttgart. 45: 42-45, 59-67.
Mertens, R. &amp; H. Wermuth.
1955. — Die rezenten Schildkróten, Krokodile und Brückenechsen. Eine kritische Liste der heute lebenden Arlen und Rassen. Zool. Jb. (Systematik) 83, N9 5: 323-440.
Miran, J. C.
1820-25. — Delectus florae et faunae Brasiliensis jussu et auspiciis Francisci
I Austriae Imperatoris Investigatae. pp.: I-1I1, 1-24+24 pls. Vindobonae.
Míjller, F.
1880. — Erster Nachtrag zum Katalog der herpetologischen Sammlung des
Basler Museums, mit Anmerkungen und 1 Tafel.
Verh. naturf. Ges. Basel. 7: 120-165.
Müller, L. &amp; W. Hellmich.
1936. — Amphibien und Reptilien. I. Teil: Amphibia, Chelonia, Loricata.
Wissenschafflische Ergebnisse der Deutschen Gran Chaco - Expedítion. pp: I-XVI, 1-120, 52 figs., 2 mapas. Verlag von Strecker und
Schróder, Stuttgart.
Murphy, R. C.
1914. — Thalassochelys caretta in the South Atlantic. Copeia N9 2: 44.
Orejas - Miranda, B. R.
1958. —• Dos Especies de Ofidios nuevos para el Uruguay.
Com. Zool. Mus. Montevideo 4, N9 79: pp. 1-6, pls. I-1I.
Phisalix, M.
1922. — Animaux venimeux et Venins. 2, pp. I-XII, 1-866, 521 figs. text. 9
pl. n., 8 pl. col. Paris.
Raddi, G.
1820. — Di alcune Specie nuovc di Rettili e Piante brasiliane. Mem. Soc. Ital.
Sci. Modena 18: 313-349, pls. 333-342.
- 180 -

�- 181 siiüpu9ui3 ^a 8Bpu9Uii.iduix onuop 'iisiA9g sBjnqB^^ Jlipg umuiug
'AIXXDDDQ^ OUUV íxTdS B 8IJ3d0 "^idg ap "id^g sauuBof
•jg iisdiJ989p 19 iiSogo^ oid^osng iiuissjisnSny siSag^ 9BUBAcg
•j iqdssof iubijiuiixbj\[ snjídsny 19 nssnf unnjisejg jgd XX3D3GIM
"IIAXDDDGK 8ÍUUB ajaujji u; s^nb 'umuipnis^j^ 9baou sopodg — '
IIIAXXI sld '9^I 'AI-I dd
jq iisdu9S9p 19 1189^0^ ojd^asns siS^^g 9BiaBABg ^ iqd^sof iueji
-iuiixbj\[ sipídsnB 19 nssnf XX3DDai\[-IIAX^3^ai\[ SÍUUV i"B!I!8BJa
agd 9J3UJ1J ui ssnb 'u:njriJ9JBg 9baoj^t saio^ds 9ais bao^^ Bi^uiiuy — * SS8I
x!dS a^A — *^8l
g f'
'B9BIH! -8ld St '-sSij 9I
•dd *BpBUB3 jo pus 89}Big p9i¡ujQ 9qi jo spjBziq 'spjBziq jo ^ooqpuBjj — '9í"6I
Vi H '
:0T 'IddnS '
uouoqjOlso^snB 1532
ui J9p 8un8[iqais&gt;jonj9g iiui u^iqa^pjiqag U3iU3Z0j a^p sisdouig — "6061
"j '

: (j) 'i ^jtiviuaijiv^^^ pun tfvtfDsuassicrunwji^ unf •ai^oxy •Suaqstugjj
•••9JO}jnB uinaoiuoj^q^ 9BiqdBj8ououi sniuojpojj— "2181
•3 *y 'a
*s3ÍJ Z ^m-X^ :Z 'Z
9iqj^pj;q.)g uonou J9ui9 ^unqiajqosog
'U9iqiqdujy pun u^i^id^g j^q^suiBigsBJqpns ^unjuiuiBg 3ui9 J3q(J — "0061
^ '33NH3g
IXX'IAX "sId '8-t •"* '282S02 =21 'jaS '1OOZ *S!H 'JVM snW PP^
•8UBU11B3 UB3iJ9iuy qinog uo s^io^ — "8261
"^O2-68I =02 "J3S '1OOZ •oSvatqj -qnj
^^j *B9U3iuy qinog jo so^cug jnjo^ jo iuno33y jÍJBuiuiqgaj — "986T
'd "^ '
•uiBpjoistuy S9iJB9 'sjd \z ^zSZ'X 'IIIAXX'I 'dd
••MBd suod^og ssp giiuouoisXqj bj jns iBssg — *¿8T

ÍÍ '0{"S"¿¿^ "dd :90I yjvauvu -¡ooz 'dtuoj
UB3U9UIB qinos suios jo S9ipni3 XjBuoisiAog — "2S6T
•g 'avamg

"83ÍJ '2¿¿-T 'IIXX-I -dd "saiíídaa ^V J ^ojo^iso — "9S61
^ #y 'aaivog

�Coloribus Imbuentlas, Curavit Dr. Car. Frid. Pbil. de Mart¡ti8. Me
nachii, impensis Editoris 1840. pp. I-IV, 1-24, pl. I-XVI.
[Una reimpresión de las láminas y texto de 1824, de acuerdo a
Wood, 1931].
Stebbins, R. C.
1954. — Amphibians and Reptiles of western North America pp. I-XXIV,
1-530, 52 figs., 104 pls. New York. Toronto - London.
Thunberg, C. P.
1787. — Museum Naturalium Academiae Upsaliensis Cujus Partem Secundam
Consensu Exp. Fac. Med. Upsal. Praeside
pp. 20-24: 6 et 7 Donatio 1749 et Sequentibus annis. Upsaliae.
Toller, W.
1955[1715]. — The history oí the voyage to the River of Píate &amp; Buenos
Ayres from England Anno MDCCXV. By... Viaje de William Toller
a la Banda Oriental y Río de la Plata en 1715. Advertencia de E. M.
Narancio; Estudio Preliminar de R. Vaz Ferreira.
Fcc. Hum. Cieñe. Inst. Inv. Hist. Lab. Zool. pp. I-XXV, 1-90, pl.
I-XXI Montevideo.
Vaz-Ferreira, R.
1956. — Características generales de las islas uruguayas habitadas por lobos
marinos. Seri;. ucean, y Pesca, Trab. lobos N* 1, 24 págs.
Villalobos - Domínguez, C. &amp; J. Villalobos.
1947. — Atlas de los colores.
pp.: I-XV, 38 pls. pp.: 1-76 + 1-12. El Ateneo Edit. Buenos Aires.
Wagler, J.
1824. — Serpentum brasiliensium species novae ou Histoire Naturelle des Especes nouvelles de Serpens, recueillis et observées pendant le Voyage
dans lTnterieur du Bresil dans les Années 1817, 1818, 1819, 1820, executé par ordre de sa Majeste le Roi de Baviere, publiée par Jean de
Spix. Écrite d'aprés les notes du voyageur par, pp. I-VHI, 1-78,
26 pls. Monachii.
Wermuth, H.
1953. — Systematik der rezenten Krokodile.
Zool. Mus. HumbohUniv., Berlín. 29: 375-514, figs. 1-66.
Wied - Neuwied, M.
1820. — Ueber die Cobra Coral oder Cobra Coraés der Brasilianer, N. Acta
Acad. Leop. Carol.
10 (1): 105-110, pl. IV.
1820-21. — Reise nach Brnsilien in den Jahren 1815 bis 1817 von Maximilian
Prinz zu
1pp. I-XXXVI, 1-380 + 6; pls. 1-14, 1820. Frankfurt am Main.
2pp. I-XVIII, 1-346; pls. 15-22. 1821. Frankfurt am Main.
- 182 -

�- 881 -

pjOJXQ "9"l
XX"I :'dd •••jÍ3o[OO2 ajBjqaiaa^ jo ajniBjajiq aqi o\ uoipnpoj)uj uy — "I6l
•y "jugojag -joo -sjd oí 'm 'IA.I :#dd
'snqiuoijBAjasqo uiauípjo uituoiqíqdiuB aunq ui spjnuí anbsijippB
'oiuojpojj uiiuoanBS st^uioisXs opoipy 'suaiaajduiB saioads uinj
-oanBg 'Biuud sjBtj 'lunjauaAjad asuauqojaq tunaiSojoo^ uinasnj\[
u; apaiqag 'fy '3 ^a addaQ *q '5(aBg ap si^iuioa snquainii a^nb bbiu
-Bdsijj aEAO^r uinaoiqiqduiy oiidi-iasap ñas 'BUBaixa^\[ Bj8ojojadjajj — "
•y ^ y '
'UBiuajB A. saauBjj ua sauoiaduasap + 'sjd 06
np xnBuiniytp saauojoa saqauBjj ap jianaag) UEiuia^^
•••uoa uaqa8a8siiBjaq 'suaijiSBjg ajqaiqasaSanjB^f jnz ua^unpjiqqy — "I-2Z8I
'99"l "dd '•
'^^9-1 "dd '-Z
"UIJX 'I9"I 'IIXX"I &gt;dd :l
•uaijisBjg uoa aiqaiqjsa8jnjB^[ jnz a^Baiíag — "0"S28I

��������'ILZ 'H '^AZ -^qdraafa ap odjana ap jciiuaA Á ezaqea
ap puajBj sbjsi^ '(uBjqa[na,A '(jaqjun^)) snjvHuts sojsvu\pouuim¡j;

IIA

OMvmog aa vau3i ^ vaiaaaa^ -

��ap ^sjop

'9S H 'DAZ
'(tí^ueouÁ^) '(tnpncQ) sujsounvj uvwiv^

vaHaig ^ vaiaaaa^ -

XI

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5889">
                <text>Notas sobre Reptiles del Uruguay</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5890">
                <text>Trabajo del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias.&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5891">
                <text>VAZ FERREIRA, Raúl ; SIERRA DE SORIANO, Blanca </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5892">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Marzo 1960, Nº 18 : p. 133-205</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5893">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5894">
                <text>1960</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5895">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5896">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5897">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="505">
        <name>REPTILES</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="525" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="781">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/28e5073c5046a1614eb043583a724e6b.PDF</src>
        <authentication>97f9400c3091544d5fb04936483a018f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="6046">
                    <text>- T8S "6561 3P ^jqnpo ua 'EuiiuaSiv
U i ua opEjqaiaa EiSopoz ap ouBauauiEpn&lt;j osaoSuo^ 'i3\ p ua
X. saiojnB soj aod SEpEiuasaid uoianj uppnquiuoa Bisa ap SBDis^q sajat'd
•oapiAa^uoj/^ ap sEpuai3 X sapEpiuBuin^ 3P pEqnaEj bi ap
eiSojooz ap ojuauíEji^daQ pp X ^asa^ ap X odtjej^oue33o opiAja^ pp
X oaijpua¡3 o^uauíEiJBdaQ pp soaji^nay sojajiuiEj^ uppaas e¡ ap Í

B ns ap uoiaeitraij ^\ ua pdiauíjd joja^j uos 'ejjaii ua ue[^q as
so^uime so[ SBJjuaiui Bpiqraaj ac[os Bi^aaua v\ ouioa isb 'o[ans pp Á
ajie pp sbuiixbui SBJniBJaduiaj sb[ anb JBSuad aaBq oqaaq ajs^
•ojpuBf ap oz^j ap sbj b sBinixoad saprpiiB^ BjsBq sojuauuBz
-B[dsap sns ua ssquis opuB^a^ 'apou p sbui oqaniu BoxáB[ad uoia
-nqiajsip ns 'oSa^quia uis 'uBSuop^d oaad 'Bsojixa BAijanpoadaj
ns ap ajsajou oraajjxa p ua ÁBnánj^q p ua UBjjuanaua as
ap) viuo^Áq vijoiq A (uuBiujauiuii2)
sojio uos BaniBjaduiaj B| ap upisajdap B| BJBd sopBzqijn somsiuBa
-aui so{ X 'ajsixa ou ojuaiuiBoiuBqB p sB^BiiSnan saiaadsa sb^ u^
'(9S6I '3&gt;llí^ ^? MauíopqjJBg) pdtouiad jojobj p ajuaraa;uajt
-Bds sa '(SBAijaaja sBJBdiJopns SB[npuB[^ ap B^siAoad pid B^ ap buoz
Bomn) aiaijjadns ns ua Bns ap uoiaBJodBAa Te\ Bjuauíajaui anb 'sBiap
sB^ ap ojuaimiAoui opBnui^uoa p 'auuig snms^n snuiiiuojin^ ug
'sapadsa sb[ unSas ajua^ajip aiuauíBAijBiuBg sa aajaBjBa oXna
'sotusiuBoaui sonó jod BpBiuaxua^duioa sa uotaaB ns X odjana pp vi
-njBjaduia^ b^ ap sajosaadap sojaaja JBZipaj BJBd sajuaiaip oaod Xnm
uos pnSug - oanq uptaBJodBAa v\ X sBauBjna SBppus^S sb¡ soga ug
•BpBiuug Xnuí sa ansaxia) Biauapisaj ap sopouad sns ajuBjnp
soipadiuuig so[ ap Baiuuai uopB^nSa^ ap boio[oisij pBpiasdBa vj
•uoiaanponuj *j

^ sojpadjuuy ep
ejqos sod!69|ojo949uu sojquuDD so| 9p

WX37VJ MflCIl ^ VUI3HX3J • ZVA 3Í1VU

�En virtud de lo expresado y por presentar probablemente las
agrupaciones terrestres de ambas especies en nuestro país las expre
siones máximas de sus reacciones fisiológicas, etológicas y ecológicas
frente a la elevación de la temperatura, * es de particular interés el
estudio de la colonia uruguaya desde este punto de vista.
En este trabajo se estudian los cambios principales que se pro
ducen en nuestros criaderos de las dos especies mencionadas, cuando
ocurren modificaciones meteorológicas, especialmente térmicas, y se
trata de determinar cuáles son los factores fundamentales que provo
can las grandes variaciones de población terrestre que caracterizan a
los rebaños de las islas uruguayas.
Los estudios aquí esquematizados, se basan en observaciones lle
vadas a cabo principalmente en la Isla de Lobos (latitud 35901' S. y
54952' W.), durante los años 1949 a 1958, pero, muy especialmente, en
relevamientos fotográficos de criaderos y lugares de machos, registros
y anotaciones, realizados en el mes de enero de 1959.

II. Arctocephalus australis (Zimmermann), ("lobo de dos pe
los").
a)

Observación de agrupaciones de esta especie bajo diferentes
condiciones meteorológicas en verano.

La fig. 1 muestra una agrupación reproductora de A. australis, el
20-1-59, a las 8 horas, bajo las siguientes condiciones: cielo nublado;
viento suave del O; temperaturas: aire: 22,09C, agua: 22,09C, super
ficie de la roca (que constituye la totalidad de la zona que mues
tra el esquema): 22,59C; humedad del aire: 70 %; reflexión de luz
por la roca: 150 unidades Weston.
Se representan por un rectángulo lleno los machos reproductores
de A. australis, por un triángulo los cachorros de la misma especie, y
por un círculo lleno las hembras y los machos jóvenes (que en la
práctica, dada la amplitud del conjunto considerado, son imposibles
de diferenciar).
Los cuadrados vacíos representan machos adultos de O. byronia;
los círculos vacíos, sea hembras sea machos jóvenes de esta última
especie (que tampoco pueden ser diferenciados en este tipo de relevamiento) .
En el momento que el esquema ilustra, la distribución sobre la
superficie de la roca de la población considerada en conjunto, es
amplia y se encuentra dispersa con relativa uniformidad.

* Cuando los mecanismos termo - reguladores no funcionan normalmente, tal
como sucede, en algunas ocasiones, cuando grupos considerables de individuos de
estas especies son conducidos en arreos muy compactos al interior de las islas, se
produce la muerte masiva por recalentamiento del cuerpo, llegando en esas opor
tunidades la temperatura del mismo a más de 45,0?C.
- 282 -

�•sonpiAipui ap ojunfuoo osoj
-aumu un B.i;uanaua as 'ojapBpa p Biuixcud jbui pp buoz b[ u;j

^

Baquios B^na 'boo^ b^ ap SBjnpipuaq ssuanbad ap pBpiuiixojd B[ ua
sopBaiqn 'uaua^uBiu as i[[B anb soxioqaBa soaod so[ opuBisa 'BpBjqod
-sap Bjjuanaua as ojiusjá jap bsi[ aiaipadns b^ ap pBpqBjoj B'^ -sBqa
-o\j uoa sopB[Buas soa^Bqa so[ ap o jbui pp BnSB p uoa pBpiraxxojtd
ubj3 o ojaaarp ojaBjuoa ajstxa anb ua sB^pnbB b á uoiaBuiuinji BAisaaxa
B[ ap SBptóajojd sb3jb sb[ b ajuauíBAisnpxa is^a BpBjtuiij A oiaui
-nu ua Bpjnutuisip Xnuí 'sauopipuoa SB)sa ua 'Bjsa upiaBrqod eq
jod
E[ opuEq.PAO.idE so.i.ioipE;3 — •

E.iqiuos
— -g

sapBpiun qq8 ^ 00Í7 ajJ^3 opuBiJBA :bdoj b^ jod
B[
ap upixa^aj i j/o g9 :9jib pp pBpauínq í'^óo'9S :BÍ)OJ í#Dó0*SZ
'óO'^^ 9J!B ^S^jniBjaduiai ''3S"*3 I9P 9ABns ojuaiA íojjaiqnasap opia
rsauopipuoa sajuainSis sbj ofBq '(jopajuB Buianbsa p opBuioj ap sand
-sap SBJoq Z/^ A 5^) SBJoq Og'^l SBI B 6S6l/l/lZ Ia 'sipujsrm 'y ap uop
-B^qod bj ap 'buoz buisiui b^ ua 'uopnqpjsip B[ B-nsanuí ^ *Si^ B'^
•oppnpaj sa 'soaapBpa so[ b ajuajj apadsa Bjsa ap sajuBjo^j sbsbui
jod sopB^qod aiuarapui-iou sajBSn^ so[ UBdnao anb so^ ap ojauínu [a
^nb SBjjuaiui 'apuBa^ Xmu sa BJjaij ua sonpiAipui ap pBpijusa B^[
•zaA B[ b sojuaiuap soquiB uoa o 'B^quios uoa 'Bn^B uoa
sajBn[ so[ b 'Eaidn s^ sa[ anb 'BpuajaqpB Bun 'BpBaapoui o^p anb
-unB 'uBiuasaad so^aoqaBa so[ A sojjnpB soqaBui so^ 'ouaj.ia^ pp bjjbj^
-odoi bj uoa oqaajjsa Xnuí opauíA un UBp^Bn^ ou sauaApf sajB[duiafa
so[ A sB^quiaq se[ uatq is 'anb 'o^jBquia uis 'BJjsanm sisipuB ^^

�Esquemas de una agrupación reproductora de A. australis (Zimmermann), bajo las siguientes condiciones meteorológicas:

Cielo: nublado
Viento: suave del O.
Fig. 1

Temperatura del aire: 22,09C

20/1/1959

Temperatura del mar: 22,0C

Hora 8

Temperatura de la roca: 22,59 C
Humedad del aire: 70 %
Reflexión de luz por la roca: 150 unid. Weston.

Cielo: descubierto
Viento: suave del E - SE.
Temperatura del aire 22,09C
Temperatura del mar: 22,0C
Temperatura de la roca: 36,0C

21/1/1959

Humedad del aire: 63 fe.

Hora 13.30

Reflexión de la luz por la roca: 400 a 800 unida
des Weston.

(Las flecbas indican la ubicación de charcos).

- 284 -

��- ¿88 pp
9pbj iod Bppnpoíd jopa ap uopEunuip B^ jod 'sopEuiunaj ap s^ndsap
soAipaja uos sopa 'opns pp bi b [Etiiñ BaniEjadiua^ b biiSb ua ieSiii uauap so^sa
'iiEUopuaui as anb sosb^ soi ap outi ua ouioa 'opuBna 'sou^q soi b aaatpi as anb oí
11^ -SBpEip sBiniEjaduja^ sei UEJEduioa as ts aiuappa sa Ejquios bi ap ojuaiuiEqaaA
p ,,souij soqoi,, soi BiBd EaijiuSis anb uppaajoad bi ap Bpuapip e^ #

jb[os uoxoBipBjai v^ b SBjsatidxa d)n^ni[B^o^ sbuoz ua UBj;uanaua as anb
sonpiAiput soaod so[ anb A 6BnB \tb aSiJip as soqo^ soj ap ajjnd jloXbui b^
'2 #3ij bj b saiuaipuodsajjoa ssiauBisuna^ia sb^ ua 'anb ji^iaApB ajTuuad
sauoiaipuoa seiu^sip ua ouBqaj pp uotoBAjasqo ^j
'sajqviutxi svoiS
sduopipuoo ofvq uppnjqod v\ ap so^uaitunzvjdsaQ (q
f'
DóS'18

Bapoj o[ anb ojiubj^
*
^a ua

DóO'SS

BjBiparaui

DóO'SS
•asJBUBq BJBd sojjoqa
-Ba so[ jod opBzqijn 'ps ps ojsandxa ajuaiuejaju^ oojBqa ouanba^

uBjjuanaua as anb ua 'a^uaips bsiujoo ofcq
^ouajxa opng
Jtopajuí opng
UBiSnj
-ai as anb ua 'oSjbj ap *ui 2 Jod pBpipunjojtd ap #suia ^g ^
DóZiS
BjanjB jod ajuaniBjBipauíui
'joija^uí ja ua ojang
jod BpBjiqBq booj bj ap Banptpuajj
Bjsa ap Bjanj
BAana bj ap ojjuap ojang

Dó0'98

oauía A o^jnpB oqoBui un B.i}uanaua as anb ua
:s3jojba sajuainSxs soj '2 *Sij bj b sajuaipuodsajjoa sojBp soj ap
jb 8B)Btpauiui SBJoq sbj ua uo^BfojJB 'soqoj soj aod sopBzijx^n soiánj
•ai 9 ap jouaixa jap A joijajuí jap sBanjBjaduiaj ap soJisi^aj so-q

�y fuera del contacto con el agua, recién terminan de llegar desde ésta
y presentan la piel mojada. *

III. Otaria byronia (de Blainville), ("lobo de un pelo".)

a)

Estudio de agrupaciones no reproductoras bajo diferentes con
diciones meteorológicas.

La fig. 4 representa esquemáticamente la distribución de un grupo
de machos adultos de Otaria byronia (de Blainville), en un lugar de
machos de esta especie, el 19/1/1959 a las 18 y 30 h., con las siguientes
temperaturas: aire, 21,5^C, agua, 22,0^^., arena, 22,09C.
La población presenta una marcada cohesión, estando muy reduci
da la distancia individual, ** y, en muchos casos, los individuos en
contacto unos con otros. *** La totalidad del conjunto se en
cuentra fuera del agua, y la distancia entre los individuos más próxi
mos al agua y la orilla de ésta, es de más de un metro.
La fig. 5 muestra la distribución de un grupo de machos en el
mismo lugar, el 20/1/1959, a la hora 12 y 45, o sea 18 horas y 15 mi
nutos después, con las siguientes temperaturas: aire: 25,5^C, agua:
22,0^C, arena: 43,0^C.
La población se encuentra más dispersa, con mayor distancia indi
vidual, que en ningún caso es cero (las superposiciones advertidas en
este esquema son debidas a la perspectiva lateral). La totalidad de los
individuos se mantiene muy poco alejada de la orilla, existiendo sobre
ésta varios en contacto con el agua y numerosos que se mantienen sen
tados dentro del mar. La población se encuentra, además, notoriamente
disminuida.

* A los desplazamientos mencionados, que se producen en pocas horas y que
son independientes de todo fenómeno nicthemeral, corresponde agregar otros des
plazamientos, algunos de los cuales han sido mencionados en un trabajo anterior.
(Vaz - Ferreira, 1956).
La elevación considerable de la marea o el mar muy agitado determinan el in
cremento de la población en tierra.
Durante el invierno y a partir del mes de abril, la población asciende progre
sivamente al interior de las islas, constituyendo un aflujo invernal estacional; cuan
do en estas condiciones se producen intensos descensos de temperatura, que llegan
en algunas oportunidades a 6^C. bajo cero, la población de A. australis reacciona
por descenso progresivo de los integrantes del grupo al agua, en estos casos siempre
con una temperatura varios grados más alta que la del interior de las islas.
*• Por el significado de los términos, véase Hediger, 1955.
*** Dicha reacción constituye probablemente un mecanismo social de regulación
de la temperatura, pues aumenta al máximo la superficie de contacto individual y
queda así la superficie colectiva de evasión de calor muy disminuida.
- 288 -

��b)

Reacciones individuales de los componentes de una agru
pación.
oc)

Versión de arena sobre el cuerpo.

En las condiciones correspondientes a la fig. 5, algunos individuos
realizan la versión de arena sobre el dorso.
Esta actividad *** (fig. 6), consiste en lo siguiente: ejemplares
tendidos en la arena sobre la porción ventral de su cuerpo efectúan,
con intervalos irregulares, un movimiento de rotación y adducción si
multáneos de uno o de los dos miembros anteriores.
Dicho movimiento, que es muy rápido, hace que la porción pal
mar, después de un breve recorrido en el cual arrastra arena, se dirija
hacia atrás y luego hacia arriba, siendo ésta arrojada sobre toda la su
perficie dorsal posterior del animal.
Dada la frecuencia con que el movimiento es realizado, la arena
que se va vertiendo sucesivamente sobre el cuerpo corresponde a capas
cada vez más profundas, que mantienen una temperatura inferior en
varios grados a la temperatura ambiente y, además, una humedad sen
siblemente superior.
(3)

Ubicación en pozos.

El frente posterior, aún cuando se produzcan extremas elevaciones
de temperatura, casi nunca es abandonado totalmente por los machos
solitarios y permanece ocupado por individuos que realizan frecuentes
viajes al agua y también por individuos alojados en pozos (fig. 7), ya
existentes o producidos en el suelo por la continuada versión de arena
realizada por el lobo ocupante, según la forma descrita.
En dos pozos ocupados por machos adultos, estudiados en la Isla
de Lobos durante el período de cría de O. byronia, se registraron las
siguientes temperaturas:
Aire
Arena exterior al pozo
Arena del pozo *

25,5^c.
45,09C.
32,09C.

Aire
Arena exterior al pozo
Arena dentro del pozo

27,0^C.
33,09C.
32,09C.

8)

Reacciones de los cachorros.

Los cachorros ocupan normalmente el borde interno de los cria
deros de esta especie, lugar donde las temperaturas del suelo son ma
yores que en la zona ocupada por las hembras y sultanes.
* Algo semejante a la que ha sido descrita anteriormente por I.aws, 1950,
en Mironnga leonina Linné, en Georgia del Sur.
** Las temperaturas dentro del pozo se tomaron inmediatamente después de
desplazar de él al macho ocupante.
- 290 -

��IV. Resumen y consideraciones.
Arctocephalus australis (Zimmermann).
La comparación de esquemas y fotografías de criaderos de
A. australis realizadas bajo diversas condiciones meteorológicas, per
mite establecer que la variación de dichas condiciones es acompañada
por importantes cambios en la numerosidad y distribución de la po
blación terrestre.
Esta especie evita la radiación solar y los suelos calientes me
diante un aprovechamiento muy eficiente de la sombra proyectada
por las rocas y también sumergiéndose periódicamente en el agua.
La regulación es completada con desplazamientos más duraderos
de la población, de la tierra al agua y de ésta a aquella.

Otaria byronia (de Blainville)
Cuando se producen elevaciones de temperatura, las agrupaciones
de esta especie se desplazan masivamente hacia la orilla, permanecien
do algunos de los individuos con parte del cuerpo en el agua y dis
minuyendo la numerosidad del grupo por pasaje al mar de otros;
los que permanecen en tierra reaccionan aumentando las distancias
individuales.
Aparte de estas reacciones generalizadas en todo el grupo, se pue
den señalar en esta especie, que a diferencia de A. australis no evita el
sol directo y los suelos muy calientes, reacciones individuales con
sistentes en la versión de arena húmeda sobre el cuerpo, alojamien
to en depresiones del suelo y baños periódicos en el mar.

Summary and Considerations

Arctocephalus australis (Zimmermann).
The comparison of sketches and photograpbs of breeding grounds
of A. australis made under different meteorological conditions, shows
that their variation is followed by significant changes in the number and distribution of the land population.
This species avoids the excesive sunshine heating and heated soils
by making efficient use of the shade of the rocks and also by periodical immersion in the water.
This regulation is also completed by more durable displacements
of the population from land to water and viceversa.
Otaria byronia (de Blainville).
When the temperature rises, the groups of this species, wbich are
on land move on mass towards the shore; some of tbe individuáis
stay with part of their bodies inside the water and the population on
- 292 -

�- E6S -

• (Esua^d 113) -6^61 '
• ojooz ap ouEauauíEpns osaji3uo3 J3j sEyÍEnSnan se[si sbi ua (,.opd
un ap oqoi,,) ' (aqiAuíBig 3P) vtuoxdq vuv^o ^p a-usaxiaj EiSojoi^ — 6S61
•sSij n 'sS^d ZZ
'Z *N 'B3saj -usaao "aí3S soqcrj -qEJX •SEXEnStUfi se[si se^ ua ((iou
-jj oqo{,,) (uuBiuaauíuiiz) st¡vxjsnD snjvi{(f93O}3xy ap ajisajja^ eiSoio^3 — -9^51
••^ 'VEI3EE33 •BiujojqE3 -ssajj ^jisjaAtuQ pjojuBi -s^d ^q
081 •BÍP3diuut{i aqi jo m^ta^j b 'sasnajEAi pus suotj Eas 'sjEas — '8561
g *A '3333H3S
•sjd 1
88 'gl óM '(f^U luaps -axns '4^a 'SI "Hl^d unoiAEqaq aAijanpoadaj
7&gt;ub jEpos 'jEjaua^ ^j ("uun vuiuoa¡ vSunoxt^^^) jEas juEqdaja aqx — '9561

qqng sqjjOAvaajjng -s3^d 99j -sasnajia pus
sooz ui sjbuiiub aAijdEa jo aoiABqaq puB X^ojoqaÁsd aqj jo saipnis — "SS6I
H '30KI3H
•f •snuisxn snuiqxojjDj 'jEas jnj uaaqjiou aqj ui aanjBjaduiaj ^pog — "96I
•333I^W 'í ^ 'V 'O 'M3W010HXEVg

v^vaoonam
•B9S 9í\i ui SuiqjBq [BOtp
•oi^ad puB sa^oq puBS ui ^uiSpoj 'saipoq Jiaqj aaAO puBS SuiMoaqi ui
JSISUOO 9S9qj :S9ÍJTATJ9B 9AIJ99JOJ(I J9qjO MOqS S^nptAipUl 9UIOS Uinj
-BJjsqne paj^aq puB auiqsuns ^uoajs pioAB jou s^op 'sijvjisitd 'y oj jsbjj
-UO9 ui qaiqM 'S9i99ds siqj jo suoijDBaj pazqBJ9U9 as^qj s^pisag
•899UBJSip JBnptAtpUI 9IJJ SuiSB939UI J9B9J pUBJ UO UIBIU9J
asoqj ÍB98 oqj oj uioqj jo Xubui jo ^uissBd aq^ ^q 'sasB^Joap puBj

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6047">
                <text>Efectos de los cambios meteorológicos sobre agrupaciones terrestre  de Pinnipedios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6048">
                <text>Trabajo de la Sección Mamíferos Acuáticos del Departamento Científico y Técnico del Servicio Oceanográfico y de Pesca  y del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo.&#13;
Las partes básicas de esta contribución fueron presentadas por los autores y aprobadas en el 1º Congreso Sudamericano de Zoología celebrado en La Plata, Rep. Argentina, en octubre de 1959</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6049">
                <text>VAZ FERREIRA, Raúl; PALERM, Edun </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6050">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Julio 1961, Nº 19 : p. 281-293</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6051">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6052">
                <text>1961</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6053">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6054">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6055">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="526" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="783">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/be44ed504457729b765a3cef7a31a4f0.PDF</src>
        <authentication>b97a61f63bbd35c32a78ada7bab3cd88</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="6065">
                    <text>�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6057">
                <text> Estructura de una agrupación social reproductora de Otaria Byronia (de Blainville), representación gráfica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6058">
                <text>Trabajo del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias y de la sección Mamíferos Acuáticos del Departamento Científico y Técnico del Servicio Oceanográfico y de Pesca</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6059">
                <text>VAZ FERREIRA, Raúl; SIERRA DE SORIANO, Blanca </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6060">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Julio 1961, Nº 19 : p. 253-260&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6061">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6062">
                <text>1961</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6063">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6064">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="522">
        <name>ETOLOGÍA</name>
      </tag>
      <tag tagId="520">
        <name>LOBO DE UN PELO</name>
      </tag>
      <tag tagId="521">
        <name>REPRODUCCIÓN</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="513" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="765">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/43dd345c3a6d4f88db20c227f360283c.PDF</src>
        <authentication>d0397f3e2e4744bd3eee9f0d89ca1463</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="5936">
                    <text>- 918 •ouBuog ap EJJatg #g b
ua opap pi b Epuajuoa ^sapuiSuo sauopBSijsaAui,, ojqnj pp uopEiiáiss b¡
b aiuaipuodsaajoa ofBqBj^ ouioa sEpBzipaa uoaanj sauopBj^snji sbj ap
ap upiaBg^saAUj ap oimpsuj pp bi^ojoo^ ap ouojBJoqBq pp A sbiju^i^ A sapBpiu
-Euinjj ap pBjpaBj b¡ ap sopBjqapa^ Bi^opo^ ap oiuauíBiJBdaQ pp

oi^ ^^p ^ouana b[ ap ¡BtiajBui ua sopBSBq opis usq anb
sojana^ eouisiin sopa ap sajuBa^ajur uoa sauoiaBpj sa^qísod sns objesta
-ai as noioBaqqnd bjjo ua ísataadsa sBquiB ap sa^B[duiafa ap sauoiOBJj
-stqi a uoiaduasap B[ jaaouoa b j^p b op^uipap Bpa ofeqBjj

-sap A BpBJtpiqi a^uauiBpB[^^ap BJoqB Bp^q opis Bq ou 'Bpioouoo jof
-aui anbunB *oiiaqi^[-BpuBJi]^[ wnjznujoyyoia uimpiSAj :soZB^Bq soa
-anu BjjBjSoqqiq b^ ua opsipiSaj uBq as ou aiuauuouapod A ar^auíB^)
oasnj/\[ [a ua saiuaprxa sodijBiBd saji A odtj ja ajqos Bjduosap anj 'uubui
-uaSi^ lunfDjnojddo tnuauouajog : saiuaiaxjnsui Xnuí sauopBjpnji a san
-oioduosap opBssq u^q as anb ua saaBjduiafa soaod jod ojos SBpiaouoa
uos *Bunsj BJjsanu Basd sajuB sBpBuoiauaui ou anb zaA bj b 'anb 'saio
-adsa sop ap Biauasaid bj JtjaaApB souixpnd 'SBiouai^ X sapBptuBuinjj
ap pBijnaB^ bj ap sopBJtqa^a^ B1S0J002 ap ojuauíBjjBdaQ jap sau
-oíaoajoa saiuBpunqB bX sbj ua sajuajstxa odni^ jap saiaadsa sbj ajqos
ap osjna ua oipnpa un ap uoiaBJBdaad bj
•XBnSnjj ja ua sa^uasajd avpuajoAiuoyou^ ap saia
•adsa sbtjba opBjBuas UBq as (6S6T 'ouBuog ap Bjjaig 2 BJiajja
^ izuaouiAaQ í 0^61 'pu^^Sa^ 2^ tzuaauíAaQ Í686I
2^ izuaauíAaQ Í66J '¡zuaouiAaQ) soÍBqBJi sounSjB ug

•soppouco

XSOQ

omvi^os aa vumis voMvia ^ vviamajzvA inva

�Scleronema operculatum Eigenmann
Lámina I, fig. 1; lámina II, figs. 3, 4, 5.
Scleronema operculatum Eigenmann, 1917: 691-692 (descripción original, tipo
7077 79 mm.; paratipos 7539 a-c tamaños entre 65 y 80 mm., en el Museo Carnegie,
procedentes de Cacequi, Rio Grande do Sul, Brasil, lat. 29'53,S., long. 54*48,0., sobre
afluente del alto Río Uruguay, col. Haseman, feb. 1909. Constituye el tipo del género
Scleronema que se describe en la misma publicación); Eigenmann, 1918:281-281,
fig. in texto 2 D.E., pl. XLIV, fig. 1, pl. XXXVI (descripción de los mismos
ejemplares, figura del cráneo y aparato opercular, dibujo del cuerpo, distribu
ción conocida) ; Tchernavin, 1944: 235-236 (descripción basada en las descrip
ciones y dibujo de Eigenmann); Fowler, 1954 (4* entrega): 38-38, fig. 640 (biblio
grafía, dibujo basado en el de Eigenmann, 1918).
Material examinado.
ZVC, P. 170 de la colección de Peces del Departamento de
Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias.
Procedencia: Río Uruguay frente a la desembocadura del Río Queguay
(lat. 32n0'S., long. 58^O.). Donado por el Sr. Gerard Warden Teague.
Col. Sr. Schmith, 1943.
Forma y relieve del cuerpo y cabeza.
Cabeza aplanada, cuerpo comprimido lateralmente. Una depre
sión medio-lateral corre a lo largo de la línea lateral y se extiende del
opérculo hasta aproximadamente la vertical de la mitad de la dorsal.
Miótomos muy marcados en la parte posterior del cuerpo, a partir de
la iniciación de la dorsal.
Un pronunciado repliegue post-ventral corre por detrás de la base
de las ventrales y luego se dirige hacia arriba y adelante sobre el flan
co; este pliegue delimita así hacia atrás la zona de implantación de
las aletas.
En la línea media dorsal existe un pliegue cutáneo vertical pro
nunciado que se extiende desde el occipital basta el primer radio de
la dorsal; este pliegue mediano se reinicia por detrás de la dorsal y
continúa hasta la base de la aleta caudal con la región de los falsos
radios.
Aletas.
Posición.
Base del primer radio dorsal más cerca de la base de la cola
que del hocico, ventrales con su último radio ligeramente por de-

- 316 -

�- tu -^st \9 opsop opipug^xg pnipnq8uo{ oipgui osouBjqraoui
•O9UBjn9 OnSoqdgj UTl Jod
SBJ^B BIOBq SOpBnUIJUOD X SOIJOJOU O9od OpOJOdoJOlUI 9 OpOjgdQ
BO[ BpBq SOpEJDgXojd ÁtlUl 89JB^XB]^[
b¡ gp pnq2uo[ b[ gp opjgj un b ugpgj Bzugiuioo BjnjjgqB Biíng [bsbu
BqjBq B^ JOd SBJ[9nAU9 9JU9UI[BI9JBd UB1S9 89JOIJ9JUB 8BUTJBU 9^J
•oqni o^jod un gp oisiAOjd 'sbuijbu gp Joug^sod jBd p
BJiugnoug 98 *Bjtqj9 B[ gp JougjuB o^nSuB pp g^uBpp jod A sofo 8&lt;q b
9^U9ipuodsgjJO9 BUBipguiBiBd B9ui[ B^ gp oj^ugp jod gjuguiBjgSi'q
•pid b^
gp ojngso bbui jopo p uoo BjsBJjuog 'BBgipjgg sBjnpmqS sb[ espo^ gnb
pnSí b *gnb Bsoonxu buoz Bugnbgd Bun opB{ BpBO b BJ)ugngug gs opS
-ub 9^89 gp ojjugpB jod gluguiBjgSq íosoonuí gjugiuajugjBdB opiugiuog
uoo opnSB o[nSuB un gjuBppB buiioj JBpgougd BtJB^iqjo buoz B'q
•jBpootjgd bijbj
-iqjo buoz B[ gp jougjuB ouigj^xg p ubzubo[b sgpSBU e^qjBq SB-q
•BqiJJB B^
-uip BUBjiqjo pBpiABD b[ gp BjnjjgqB 'is gjiug eouiixoad Xnuí soCq
'S9[BJ9U9^

•(BOpB9lJlUIBI A BOpB^gi^JB f 'opBOIJIUIBJ OU OpBpOIJJB OOTl '
otpBj os[bj un :sbj^b BpBq gjuBppB 9(j) mf 4- \ + (i) :
•(sopBOijiuiBJ A sopBpoijjB soipBi
9 'BpBoijiuiBj ou BpBpoTjJB BAjng Buidsg Bujq) '9 + X rpjojog^
•(eopBoijiuiBJ A sopB[ngiiJB f 'sopBOijxuiBJ ou sopB[noijjB ^ 's
ou eoipBJ sospj ^ :sbjjb BpBq oiuBppB oq) ^f + ^ + (z) :1BUV
'(opBOlJlUIBJ OU OpBpiOUJB X 'S
-iuibj A sopBpgpiB g 'jB9i|tuiBJ uis sopB[nopjB
-bj sospj ^ :sbjjb BpBq gjuBpps oq) *x + g +

*sopB[noiiJB ou soip
+ (Z) :psjOQ

•(sopBpotiJC ou soxpBJ sospj
XX 'aBOlJTUIBJ UTS X OpBpOIl^B OipBJ X 'SOpBOIJTUIBJ X SOpBpOIlJB SOTp
-BJ QX ^opB9IJIUIBJ OU OpEpOT^JB OipBJ X 4SOpB[n9IJJB OU SOipBJ SOSJBJ

XX :ofBqB BpBq BqijJB oq) *(Xl) + I + 01 + T + (Xl) :IBPnBD
•soxpBJ X SBUídsg

•psiop ounqn pp
gjuBpp giuguiBjg^q ojos ^bub oipBj jguiiid 'psjop ojguiud pp

�mo hasta corta distancia del borde mandibular, donde termina en un
pequeño almohadón mentoniano, de gran eje transversal, que se con
tinúa hacia afuera en la ancha base de las barhas labiales.
Distribuidas sobre la superficie de la cabeza existen zonas de as
pecto glandular, provistas algunas de ellas de poros excretores; la dis
tribución de estas zonas es como sigue: Un par retronasal; un par preocular; un par retromaxilar; un par retroocular; un par occipital; una
zona media occipital.
Sobre los flancos y cara ventral de la cabeza y región pectoral se
extienden: un par preinteropercular; un par opérculointeropercular;
un par retroopercular; un par basipectoral; un par preitsmial.
El tejido de aspecto mucoso que se advierte en el interior de estas
zonas es semejante al que existe en las crestas mediana predorsal y
mediana retrodorsal.
Las glándulas retrooperculares, las mayores de todas, están divi
didas en dos porciones de tamaño sensiblemente diferente.
Muchas de las glándulas anotadas tienen orificio de salida, otras
no lo tienen, al menos visible.
Espinas.
El interopérculo tiene 6 espinas mayores a ambos lados, dis
puestas en una fila; además tres mucho más pequeñas situadas sea por
encima, sea por debajo de las espinas principales.
El opérculo posee a la derecha 9 espinas visibles y a la izquierda
10, de muy variado tamaño; están distribuidas en tres planos: uno
superficial de 4 espillas (tres chicas y una grande), uno medio con 4
(tres chicas y una grande) y un plano interno con 2 espinas grandes.
Expansión cutánea del opérculo.
Por detrás, por debajo y a ambos lados de las espinas operculares
se extiende un abanico cutáneo triangular a vértice posterior y base
situada a la altura de la raíz de las espinas operculares, dicha base es
algo más ancha que el manojo de espinas (ancho del pliegue 2,0 mm.,
ancho máximo del manojo de espinas, 1,2 mm.; largo del repliegue
desde la base de las espinas hasta el vértice del triángulo, 4,3 mm.,
largo de las espinas operculares 2,2 mm.).
El pliegue opercular, que sobrepasa ampliamente la implantación
del primer radio pectoral, cubre parcialmente la gran glándula mucosa
situada detrás del opérculo.
Detrás, debajo, y a los lados del interopérculo existe una forma-

- 318 -

�- 618 'BqiJJB SBUl SBpBUOT9U9UI SBjnpUEjS SBJ B SaiUaipUodsajJOO SBOUEjq
6BUOZ SBJ n9JJ9IApB 99 **9^9 'jESJOp BipaiU B9UJJ 4BZ9qB0 BJ 9-iqOg
•JOJO9 OUISIUI J8p S9JBjn29I.il
BBqOUBUI SBUanbad 9p BpBjqiU9S 9^U9UI91UBpunqB BJS9 S9JBJ9JBJ SBIJ9
-UBUI SapUBjS SB[ B OJ99ds9J UO9 9JU9UqBSJOp EpBniJS BUOZ B[ ÍOUI99nb
•UBjq SIjS 9lU9UI9UUOJlUn 89 SBqOUBUI SB1S9 B O)99dS9J UO9 9JU91UJBJ1
-U9A BpBn^IS BUOZ B^ *(0JJ9UIBip 9p 'UIUI g'^ 9JU9UIBpBUIlXOjdB 9p
UOS SBqOUBUI 8BJS9) O9UBJJ J9p Bip9UI B9UIJ BJ 9p o2jBJ OJ B 69pUBj3
sBqouBui ^j b oí :9iU9in2is uppnqxjjsip bj u9U9ij sBq9UBui s^q
•SBpB[BU9S VÁ S9JB[npUBJ SBOUBjq SBUOZ
SBJ 9p 91SBJ1UO9 J9 SBUI9pB 9JJ8TApB 9S S9JBn[ SOUn^jB U9 ÍOUBJSB9 JO[
-od ap SBqouBiu uoo O99Bsu2-O9UBjq opuo^ :jouijoj U9
•uppvuojo^
•BUJ9JX9 SBUI BJIJ BJ 9p JIJ
-JBd B OUBUIBJ 9p U9XnUlUISip S9JOIJ9JUI SOJ ÍSO9U9SoUIOq X SO1JO9 'SBJ^B
BIOBq SOpBAJnD X SOpn^B S9JU9IQ -BpBZIJBI99ds9 O9od UOI9T1U9Q
•uiui g'Q :oui
-IXBUI J0IJ9^S0d0J9)UB OJJ9UIBip **UIUI Q'g • BUOZ BJ 9p OqOUy "SOUI9J1X9
soj BiOBq osopuBunB X BTp^ui 9jJBd ns U9 SBpiduinjjgjuí 'BjnqjpuBiu bj
OpU9in2l8 *SBAjnO 'S9JB[n29J SBJIJ f U9 SOpBJUBjduiI 9¿ :S9JOIJ9^UJ
•UIUI 9'Q : J0IJ9JS0d0J9JUB OJ^9UI
-Bip **UIUI ^^'g ^BpBOJB BJ 9p OqOUy *BUn U9 J02j9AUO0 9JU9UIJBUIJ BJBd
SOJUnd SOUnSjB U9 S9JJ B U99np9J 9S 9nb 'BIJBJUOp BUOZ BJ 9p JBJJU90
9}jBd bj U9 sbjij ojjBno U9 sojs^ndsip 2S UBjuono 9g :s9JoiJ9dng
•S9^U9IQ
'(j0IJ9JS0d Ojn2uB J9 9pS9p SBpip9Ul) 6'2 :BpBOIJISO 9SBq UB)U9S9jd
OU 91lb 'S9JOU9UI SBJ X (jOUOJSOd OjnSuB J9 9J)S9p SBpBUIOJ SBpipOUl)
BpUBjq 9JJBd BJ B g'^ X B9SO 9SBq BJ B U9pUods9JJO0 g'^ S9JBn9 SOJ 9p g'g
U9U9J1 SOJoXbUI SBJ ípnijSuOJ 91U9J9Jip XniU 9p S9JBiqBJ SBqjBg
"SBpB2j9p X SB1JO9 S9JBSBU SBqJBg
•uiui g'Q rjoxjgdns oiqsj j9p josgds^ '*uiui g'g 9p sa
OJiaiuBip ng 'aiuBjapu BiOBq Xnuí BpBiuauo Bisa jBonq BJnijaqB Bq
•SBqjsq X Boog
't7'! ^ S'S Bll9 ^^qos opBiuBjduii sbu
•tdsa ap ofouBui ja 'oqouB ap ^^\ X o2jbj ap -muí 'g auaii jBjnajadojai
-ui an2aijdaj oqoíp ' BpBjjojjBsap souaui anbuns 'BpioajBd BauBina uoio

�Aletas claras; las dorsal, anal, y caudal tienen los extremos ligera
mente coloreados de castaño.
Medidas. *
Longitud total: 68,0 mm.
Longitud del cuerpo: 56,5 mm.
Longitud de la cabeza: 11,0 mm.
Altura del cuerpo: 9,5 mm.
Altura del pedúnculo caudal: 6,5 mm.
Longitud antedorsal: 31,5 mm.
Longitud basidorsal: 8,0 mm.
Longitud postdorsal: 36,5 mm.
Longitud anteanal: 38,8 mm.
Longitud basianal: 3,6 mm.
Longitud postanal: 29,2 mm.
Longitud anteventral: 30,5 mm.
Ancho de la cabeza: 10,2 mm.
Altura de la cabeza: 6,7 mm.
Espacio interocular: 2,1 mm.
Porción rostral de la cabeza: 5,0 mm.
Porción opercular de la cabeza: 6,8 mm.
Longitud de las barbas nasales: 1,1 mm.
Longitud de las barbas labiales superiores: 4,7 mm.
Longitud de las barbas labiales inferiores: 3,0 mm.
Ancho de la boca: 3,8 mm.
Internarinas: 1,7 mm.
Longitud máxima espinas operculares: 1,5 mm.
Longitud máxima espinas interoperculares: 1,3 mm.
Aletas (longitud máxima):
Dorsal: 7,6 mm.
Caudal: 11,5 mm.
Anal: 7,5 mm.
Pectoral: 7,1 mm.
Pélvica: 6,6 mm.

* Las magnitudes consignadas en este trabajo tienen el siguiente significado
(cuando ellas están incluidas en la tabla establecida por Tchernavin se sigue a
dicho autor):
Longitud total: extremo del hocico a extremo del radio más largo de la caudal.
Longitud del cuerpo: extremo del hocico a base de los radios medios de la
caudal.
Longitud de la cabeza: extremo del hocico a extremo de las espinas opercu
lares.
Altura del cuerpo: altura del cuerpo exactamente por delante de la base de
las aletas ventrales.
Altura del pedúnculo caudal: altura del pedúnculo exactamente por detrás
del último radio de la aleta anal (incluyendo el pliegue que rodea al pedúnculo).
- 320 -

�- iss •ponq BJinjgqe B{ ap [BSJ3ASub.ii Bpipaiu :nooq vj ap oqouy
•ouiajixa ns b asBq ns
apsap BpBJijsa Bqjsq B[ ap o8jbj :sajDtqüj A sajvsvu svqioq svj ap pnpSuoq
•ojnaaado [ap aouajsod apjoq b ofo jap oj^uaa :vzaqm oj ap ívpiaiado uqpuoj
•oto {ap ojjuaa |8 oaiaoq {ap ouiaajxa {a apsap ivzaqvo vj ap ¡v-íjsoj umauoj
'soto so{ ap soujajut sapjoq soj ajjua BiauEjsip :uDjnaojajui
•oíandiaao {a A 'ouijsi {B uaun as
SBUBjqinam sb{ anb ua ojund {a ajjua {EjijjaA Bpipaiu :nzaqva nj ap
•(ajanuí {buiiub {a anb ua sauoiaipuoa sb{ b opjanas ap buba EiauEjsip Bisa) so{
•najadojaiui soquiB ap souaaixa sapaoq so{ aaiua BiauBisip :nzaqna vj ap oqauy
*{BJiuaA B{ ap oipBj jaui
-ud {ap u^iaaasip uis a^qísiA as^q b oaiaoq {ap ouiaaixa :jvujuanaiuv pnjjSuoq
•{BpnBa oipBJ joXbui {ap pnsip
ouiaaixa b {bub oipBj jauíud {ap uoiaaasip uis a^qísTA aseg :jnuüjsod pnjiSuoq
•opsaijiiuBj opEjnaiuB oipBj ouiiqn asBq
B {bub B{ ap oipsj jauíud {ap uoiaaasip uis 3{qisiA ascq :¡nuvisvq pnjtSuoq
•{BUB OipBJ
jauíud {ap upiaaasip uis a{qisiA asBq b oaiaoq {ap ouiaaixa :powoa%ux) pnpSuoq
•{BpiiEJ oipej joXbui {ap {Bisip oiuaaixa B
{B8Jop B{ ap oipBj jauíi^d {ap upiaaasip uis a^qisiA as^q rpsjopjsod pnpSuoq
•ounqn {ap
asBq B uoiaaasip uis appsiA {Bsaop oipBJ jaiuud {ap as^q :jvs^opisnq pnpSuoq
'{BSJOp OipBJ J3UI
•ud {ap uoiaaosip uis a{qisiA asBq b oaiaoq {ap ouioj}xa : jvsjopajuo pnjiSuoq

OUIOO
jas uapand 'sa^uajajip soiibuibi ap sodij ua SBpssBq 'saia
-adsa sai{ SBqoíp ojund anb BjsBq aaaajqBjsa UBJiiiiujad BaijBJoaS b^jb
ns Bpo{ ap {Bija^Bui aju^punqB uoa soAi{BJBduioa sofBqBJj

[ap Banana B[ b BpBjiuiqap BaoqB B^s^q Bjsa Bpiaouoa BajB tbáwo 'Bpi
ajuauíaiuajBdB u^ianqijjstp ap oaauaS un 'ojubj o[ jod 'sg
qa ua sBpinpui aas uaqap 'g -gij ^^j qd '{g Q8 :S^6t
^ izuaaiAaQ siJjsojpsnSuv tumpjSÁj Á 'g -^ij 4I^XX l^ '^
• T68I '-i^^ua[nog snjnuitu snudjoÁiuoy^iu^ anb b^ 'sBpBuiuiou bj
•oqB BjsBq sbxujoj saaj ap [bjoj un aod opBaSajuí Bjsa '(jooadns [BiqB[)
jb[ixbui sqjBq B[ ap ascq b[ ua apucaS Baso uoiaaod Bun ap Biauasaad
B[ Á sauuaiaua[BjíY siuajJÁiuoyojj^ b aiuauíBAijBiBduioa aB[naiadoaaiut
eajB [ap uoiaanpaj B[ 'jB^naojtaiui BiauBjsip B[ b ucnaepj ua Baoq B[
ap ojjauíBip oqauB [a jod opBzua^aBJBa 'viuauojap^ ojauaS oqayQ
'vuiauojajag oaauaS [ap odi{ aiaadsa
b^ ap BijB^Soqqiq B[ aod opBjjsiSaj JB[duiafa oiuinb [ap bjbjj ag
'soiuviuaiuo^
•tu 00^ aiuauíBpBtuixojdB oqauB ap auati ojj [a anb ua 'sBjaxnb
sbiiSb ap buoz Bun sa jB[dtuafa ajsa opBjn^dBD anj anb ua JBn[ [g
^vjtqvy \a auqos

�Trichomycterus eichhorniarum A. Miranda-Ribeiro.
Lámina I, fig. 2; lámina III, figs. 6, 7, 8.
Trichomycterus eichorniarum Miranda-Ribeiro, A. 1912: 27-27 (descripción
original, dos sintipos, de Cáceres, en las márgenes del alto Río Paraguay, laL 1604'
S., long. 57941'0., col. Miranda-Ribeiro, A.) *; Fowler, 1954: 25-26, fig. 618 (com
pilación bibliográfica y figura copiada de Eigenmann, 1918).
Pygidium eichorniarum (Ribeiro), Eigenmann, 1918: 295-295, pl. XLIV, fig. 3
(descripción, figura de ejemplar de Río Guaporé, ejemplares del Museo Carnegie
procedentes de: Cáceres, río Paraguay; San Francisco, río Jaurú; Bastos, río
Alegre; San Antonio, río Guaporé); Pearson, 1924: 17-17 (dos ejemplares de Lago
Rogoagua, Bolivia); Miranda-Ribeiro, P. 1954: 8-8 (mención, designación de
lectotipo).
Material examinado.
ZVC, P. 171 y 347 de la colección de Peces del Departamento de
Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias. Pro
cedentes de: Arroyo Higueritas, Nueva Palmira, sobre el bajo Río Uru
guay, lat. 33^ 53'S., long. 58? 25'0., Dpto. de Colonia, enero 1943.
R. Vaz-Ferreira. Col. et Leg.

* Recientemente, el Dr. Paulo de Miranda - Ribeiro tuvo la gentileza de en
viarnos fotografías y una redescripción detallada del lectotipo N9 780 M. N. —A—
(uno de los dos ejemplares que sirviera a su padre para describir la especie);
dicha redescripción es la siguiente:
Trichomycterus eichorniarum A. Miranda - Ribeiro, 1912. Comprimento total
43 milímetros; comprimento standard 36 milímetros; cabe^a (da ponta do focinho
ó extremidade do feixe opercular de espinhos) 7 milímetros; dois barbilhóes
labiais, de cada lado, sendo o superior o maior, que atinge, quando esticado, o meio
do feixe opercular; barbilháo nasal do comprimento do segundo labial; dentigao
em duas series, com dentes cónicos, fracos. A distancia que vae do bordo anterior
dos olhos a ponta do focinho, —cabe 2 vezes daquele mesmo bordo á extremidade
do feixe opercular de acúleos; espago interorbitario, 2 milimetros; narinas mais
próximas do bordo anterior dos olhos que da extremidade do focinho. Feixe
opercular com 10 aciculos e preopercular com 12 em duas series sobrepostas. Nadadeiras peitorais implantadas logo a frente da fenda branchial, — com o primeiro
raio prolongado — 5 raios; primeiro raio dorsal implantado ligeiramente a frente
do primeiro anal e a 26 milimetros da extremidade do focinho e a 17 milimetros
da extremidade da caudal; dorsal com 8 raios; anal 7 raios; ventrais fracas com
5 raios; caudal com numerosos raios acessórios, — tendo os raios medianos maiores que os demais —, o que dá a essa nadadeira urna feigáo espatulada mais ou
menos aguda (nao tao pontuda quanto aparece na fotografía que a esta acompanha, — em virtude de convergencia de raios ressecados). O colorido geral é
izabelino, próprio de material conservado em alcool, deixando todavía perceber
remanescentes de maculado castanho intenso, tendendo para o branco na regiáo
ventral.
(LECTOTIPO — N9 780 M. N. —A—) Cáceres, margens do rio Paraguay —
Estado de Mato-Grosso - Brasil.
Con fecha 15-VII-60, uno de nosotros (R. V.-F.), por gentileza del Dr. P. de
Miranda - Ribeiro, tuvo oportunidad de comparar en el Museo Nacional de Río
de Janeiro, nuestro ejemplar con el lectotipo.
- 322 -

�'OJiaqijj
epucjij\[ ap '¿ \iq ja Jod epejajiaj ajuauuouaisod anj u^iaBoijijuapi BqaiQ
•ojiaqijj - BpiiBJip^[ ap "y ap apadsa bj b jeijoibui
OJjsanu jinqxjjB opuajajd souiaq 'sBpanbsnq SEpBjaipj b asad oppnpaa seui ou
•buibi ap so^BiiSnjn sajBjduiafa jauajqo ap pBpijiqísodun bj ap bjsia ua A 'ojja jod
• (f'f^ól 'ujABUjaqaj^ ua uoisnasip) aBpuajaXuioqapj^ ap sapadsa sbjjo ua BpBaijpaA
opis Bq sojsa BJEd anb upiaBiJBA ap pnjijduiB bj ap ofBqap aod uBjsa sopBjouB sajai
•3BJB3 so| b ajaijaa as anb o¡ ua JB^duiafa ojio A oun aj)ua SBiauaaajip SBq
•oXBnSnjn |Bua)Bui p BJBd apadsa BAanu Bun ap
oiuaiuiiaa^qBisa ja 'saaojnB soj ap uoiuido ua 'ajqiuodsip jBjjaiBui jb asEq ua 'uboijij
&gt;snf ou (—a)uauijBio) is^a opipjad Bq as uoiaBJOjoa bj apuop 'odijojaaj ja ua sajq
•BAjasqo ou A sajouaiuB sauopdijosap sbj ua SBpBiioiauaui ou 'jBjduiafa ojisanu
ua SBpiutjap uaiq SBpusq opuBiujoj— u^iaBJOjoa i—odijojoaj ja u^ jouaui aiuaui
•jBjauaá— sa^uaip ap sbjij ap A SBindsa ap sofourui soj ua A sb^^jb sbj ua sajqE)
•uoa sojuauíaja ap ojauínu i—jBjdiuafa ojisanu ua jouauj— BzaqBa bj b o^aadsaj
uoa jBJOjaad oipBJ jauíud jap BAijBjaj pnjiSuoj i—j¿j -^ '3^2 ua op^io^sa o^jb X
odi)otaaj ja ua op^apuopaj— Bjoa bj ap jouajsod apjoq) j¿j "j '3^2 J^jduiafa
ja X (uoiaduasapaj ns u^ o u^iaduasap ns ua sopmjaui 'ojaajap ns ua 'o) jBnjaB
opBjsa ns ua odijojoaj jap sojojobjbj aj^ua sajqBaijuaA SBiauajajip SBunSjy
"oaiJiauíojB oiuaiuiíaaja b o uoiaBAjasaad ap
opBjsa jb SBpiqap jas uBjatpnd anb SBiauajajip sbj JBuiuiija upianuojjuoa bj ua
ajqísod Bijnsaj ou 'jbij9}buj ojjsonu ap ja anb jouaui aiuauíajqisuas sa (8161 'uubui
•uaSig jod apadsa bj b sopinqu^B 'ai!áaujB3 oasnj\[ jap sajBjduiafa soj ap jb ajuBf
^auias) odijojaaj jap oublubj ja 'a^Bd bjjo jod 'oiuoa íscpBAjasuoa ajusuiBj^aiui
UBJjuanaua as SBjn^jnjjsa sns sbjjoj ou 'uauípadsa oqaip ap ojiaqi^j - BpuBJij^ ap *y
ogojoijai ajjsnji ja jod uopuaiqo bj apsap opujnasuBJj oduiaij jap pnjjiA ug

B[ ap Á ^BSJop b^ ap ajuB^ap aod ajuauíBaa^ua
jauíud [ap ajuB[ap aod o[B [Bsaop oipBa aauíta^ *odaana [ap
pniiSuo[ B[ ap eaaoiaajuB sojaBna saai so[ A aoiaajsod ojaBno [a aajua
B[ ap Baaaa opBniís [Bsaop oipsa aauíiad [ap
•uoioiso^

•sa[qBjou san8ai[d o sauoisaadap uis 'bsi[ [aid B[ ap aiaijaadng
•sBajB Xnuí BpBnjis [Bsaop Bja[y
•opBiaunuoad Anuí odaana [ap ojuaixuBSaB[y
b[ ap
ouiaajxa [ap s^ajap aod o[B oouoa^ [a ua vA bioiut as a^ib 4BpBiaunuoad
uoisaadap 4aBmuiB[ [BpnBa o[naunpad 'oj[B Xnui
A oduano ^ap vtuuoij
•SBpBaaj[B SBja[B sb[ B^uasaad 'o[aBfij ap
s ua oduiatj un ajuBanp opiuajuBui Baanj anb 'aB[duiafa oajo
ja anb vA i\H #&lt;J '^AZ B apuodsaaaoa anSis anb uoiadiaasap vj

�Espinas y radios.
Caudal: 1 + 1 + 11 + 2 (lsin articular ni ramificar, 1 articu
lado y sin ramificar, 11 articulados y ramificados, 2 articulados y no
ramificados) (no se pueden contar los falsos radios por la opacidad
de la piel). Ligeramente escotada en su borde posterior.
Dorsal: 2 + 7 (I9 y 29 sin ramificar, 39, 49 y 59 bifurcados, 69 sin
bifurcar, 79 y 89 bifurcados, 99 sin bifurcar) (todos articulados).
Anal: 8, articulados (I9 y 29 sin bifurcar, 39 bifurcado, 49 sin bi
furcar, 59, 69 y 79 bifurcados, 89 no bifurcado).
Pectorales: 1 + 5 (I9 no articulado, prolongado, aplanado, no bi
furcado, 29 a 69 articulados y ramificados).
Pélvicas: 1 + 3 + 1 (I9 aplanado, articulado, no bifurcado, 29,
39 y 49 bifurcados y articulados, 59 articulado y no bifurcado).
Cabeza.
Caracteres generales.
Deprimida, ojos muy pequeños colocados por delante de la mitad
de la cabeza, narinas posteriores y anteriores colocadas aproximada
mente en la misma línea paramediana. Toda la cabeza está cubierta
por el mucílago que más adelante se describe, y en su superficie se
advierten numerosos poros mucosos. Al eliminar el mucílago quedan
descubiertas pequeñas espínulas en toda la superficie de la piel. Di
chas espínulas son más notorias en la piel de la zona maxilar.
Cuando el mucílago es suprimido mediante raspado, los orificios
excretores (de los cuales 5 están formando un segmento curvo alrede
dor del ojo y 4 están cerca del opérculo) quedan visibles como tubos
sobresalientes de la superficie de la piel. El mayor de estos tubos se
encuentra algo atrás del opérculo.
Orificios nasales posteriores con sólo un corto infundíbulo limitado
al borde anterior; orificios nasales anteriores situados en la base de las
barbas nasales.
Existe un rodete cutáneo rodeando los paquetes de espinas operculares e interoperculares.
Membranas branquiales uniéndose en la línea media y formando
entre ambas un ángulo de alrededor de 809 determinando una hendi
dura en V en la cara inferior de la cabeza, el vértice de la cual está
ocupado por una serie de pliegues cutáneos.
En la superficie cutánea no se advierten con claridad zonas glan
dulares.

- 324 -

�•ouiaxjxa jo ua spB3jap Xmu X as^q bj ua Esadsa sbui sa BdBa ej jEpnBa ej ua 'a
bj ua BiauBisns Bisa UBjuasaad o^os sajEJOjaad X sjjbjjh3a 'jesjop sBjajB SBq
•ajqísiA oaod BazajBdB ojibCij jBjduiafa jap sajBuipnii^uoj SBpurq ua ofnqip
ja anb EJBd BOBdo aiuauíaniapijus oj sa anb X uoiaaasip ap Bfii^B bj uoa EiuBAaj
as aiuauijiayj anb EJBdo bijuejsus ap pibuj Bjnaijad cnu jod soiJaiqnaaj ubjso
'jBsiop bj ap asB(j 'saaBinajadojajiíi a saaBjuajado SBuídsa 'uoisuajxa ns bjjoj ua jBp
-nBa BjajB bj 'BzacjBa 'SBqjBíj 'sojubjj 'osaop ojniaXnjaui 'odaana ja

8^[Buipnji!oiio[ scpucq sajj^ 'ofo ^p je opioaacd ouüiubj op ([oujjoj ua
opBA^asuoa JBjdutafa) ouBjsea scqauciu uoa Biua^a jojoa opuo^

•ojnaaado jap as^q B[ aiuaxuciaSq ucscdajqos A uczueaje sajcs^u sc^
qcjojaad bj ap ua.oi.io pj ajuaiucjacxa bzucojb jouajuí
c[ A ajuauíBjaSq Bscdaaqos aouadns cq -saiuajajxp oaod sapnji^uoj ap A
unuioa aseq eun ap opuaqcs jouajuí a joiaadns sajuiqcj SBqaug
qescu Bq.ieq bj
uoa apunjuoa as anb Bjs^q opBííjap sbui za^ Bp^a aaBq as o.iad t-uiui j'j
[bsbu BqjBq bj b BUBduioaB jouajsod ajjnd ns jod BÍ&gt;uo[oad as anb oqnj
oqaiQ "sajEiaiui "uiui ^'q sns ua ojajduioa sa anb oqnj un jod oiotjíjo
ajsa b ESuopxid 'jbsbu oioijijo jap Baanj jod BpBiijTs 'Bqaxp ajuauiBidojd
BqjBq bj uoa ajuauiBiunfuoa anb joyjajxa pBjHABauoa b buiba Bun op
-ubuuoj 'asBq ns ua SBjiBijauBsua 'o^jbj ap 9'¿ ap sajBSB^j rsBqjsg
•uiui ^'q aoijajsodojajuB oajaiuBip
í'iuui j'g aouajui t'uiui 5'Q jouajsodojajuB ojjaiuBip ''uiui ^'g aoiaadns
BiJBjuap buoz bj ap oqauy •jejixeui buoz bj ají SBjnuídsa sbj uoa UBnuij
-uoa as anb A ("uiui ^'q) souanbad 'sojmiJE A soauaSoiuotj saju^jp ^oa
'ajuauí^BjnSajJi SBjsandsip saaoi.iajui f A saaoijadns sbjij g :sajuaiQ
•uiui 9'q oiqBj '-uiui 6'g oqauB 'jouajuB j^anq Bjnj^aqy
•SBqaBq X sajuaxp 'Baog

•uiui ¿'^ ajapoa jap oqauB ^'uiui ^'^ (sBuxdsa sbj ap as^q bj apsaj)) ajap
'OJ jap oSjbj í-uiui ¿'j oqauB '-muí f^^ 'oíoubiu jap oájBq ^Bunjiuias
oauBjna ajaj)oj un jod sBjjanAua 'ojibtjba oubiubj aj) 'sBjsandsxp ajuaui
-jBjn^ajji SBuídsa Q ojuaiuBjjBiuixojdB ap oíoubj^ : ojnajado^ajuj
•uiui ^'^ rsBuxdsa sbj ap assq bj apsap
ajapoj jap o2jbj '•uiui ¿'^ ajapoj jap ojjb '#uiui ^'j oSjbj '"iuiu g'j ofou
-bui jap ojjb íajajioj un ap ojjuap ajuauíjBjoj opinjaut sBjsandsip aj
SBuídsa c^ ajuauíBjiBiuixojdB ap oÍoubj^ rojnajadQ
•SBUids^

�color castaño en cada flanco y una mediana dorsal del mismo color
se extienden por la casi totalidad de la longitud del cuerpo.
Separando dichas bandas oscuras existen bandas longitudinales
color crema.
Todas las aletas están cubiertas de manchas iguales o algo más
pequeñas que las que cubren la piel.
Medidas.

Longitud total: 63,1 mtn.
Longitud del cuerpo: 53,6 mm.
Longitud de la cabeza: 10,0 mm.
Altura del cuerpo: 9,3 mm.
Altura del pedúnculo caudal: 6,7 mm.
Longitud antedorsal: 38,9 mm.
Longitud basidorsal: 5,8 mm.
Longitud postdorsal: 24,2 mm.
Longitud anteanal: 38,2 mm.
Longitud basianal: 6,0 mm.
Longitud postanal: 24,9 mm.
Longitud anteventral: 30,5 mm.
Ancho de la cabeza: 9,1 mm.
Altura de la cabeza: 4,6 mm.
Espacio interocular: 3,4 mm.
Porción rostral de la cabeza: 4,0 mm.
Porción opercular de la cabeza: 6,5 mm.
Longitud de las barbas nasales: 7,5 mm.
Longitud de las barbas labiales superiores: 8,6 mm.
Longitud de las barbas labiales inferiores: 8,0 mm.
Ancho de la boca: 3,9 mm.
Internarinas: 1,7 mm.
Longitud máxima espinas operculares: 0,5 mm.
Longitud máxima espinas interoperculares: 0,8 mm.
Aletas (longitud máxima)
Dorsal: 6,8 mm.
Caudal: 10,1 mm.
Anal: 7,6 mm.
Pectoral: 6,5 mm.
Pélvica: 5,3 mm.
Notas sobre el habitat.
Obtenidos en el interior de masas de raíces hidrófilas de Salix
sp.; uno de los ejemplares fue mantenido en acuario durante un lapso
prolongado por el Prof. Carlos S. Carbonell, quien advirtió su cons
tante tendencia a penetrar en cuevas, de donde sólo salía de noche.
Los ejemplares tipo fueron también extraídos de entre pseudo-

- 326 -

�- ¿ss -

•ttsndX}?J so[ jod sepioouoo cqps BBaiuozBuiB saiaadsa sop '^p6I '(OJT3CITH
.BpuBJi^ d) ^o^uvd x ^O3 A ^^f-f 'sS?J 'IA 'JX '6^-6^ -2881
-niajg wnomozmuv *j; uoo '^X6T 'OJ!9C[Í}I-BPUB-I!I\[ *V
B UBUIlXOjdB '([BJOlOad OipBJt JdUIud X^P UOI0BUO[OJ[d BpBOJBUI B|
'jbub B| ap Á x^sjop B| ap sajoiiajuB soiund sox ^p sa^BapjaA sb[ ají
•ua pBpiuiixoad B[ 'xBsaop B[ ap joijajsod Biuajixa uoiaisod B^ 'odaano
[ap jouaisod a^JBd B[ ap uoisajduioa b[ á aoija^uB ajj^d B[ ap ums
-ajdap B[ 'Bzaq^a B[ ap pBjxui B[ ap ajuB[ap aod sofo so[ ap upiaBnjis B[
'a^uaui[Bdiamjd) saaaiaBJBD ap aijas Bxm ap Biunfuoa Biauaispca v~i

Bza[BiniBu B[ ap sa[BiaaA soiSnjai ajuaiu^uuou Bjuanaajj anb aiaadsa
buti Bas Bisa anb a[qBqojd Ánva sa [Bna o[ jod *ds viiuoy^oi^ ap bbuiozu

�- 638 •dd 81 • SI éM "OJiauef ap oig -^D^y -sn/^^ 71^- "8881 'uuBiuuaSig
uuBiuuaSig anpnpjSAg j 'iBuopB^ nasnj^[ op saxiad sop o3ojbjb[) —
•dd f :6I M 'oaiauBf ap ojg yg si) '^M sn^¡ jog
•(BEpiipiSiCg-saasij) SBUozcuiy oqy op oapipi^i^ w[\ —
•aa '^ 'OHiaai^-vaíiVHij\[
•id i
"l :S 6^ "xouuy 'sbuozdiuj^ o osso^q onvp^ 'uSajaj^ sdí/wi'j 'wooq
3 9BpipBJOQ '^BpiXip^D^B^ '
•aa *y '
•S06-06S 's3U 'OOí'-l 'X-I :^S6T 6
'685-8^ "s^ij '8Z9-S0fr 'IIX'I :lS6l 9
^ '=0S6l 9
:8^6T 9
•ojnvg • '\oo2 'b¿y 'líSBja P 33OP an3y ^p saxiaj sq —
'^ 'H 'a
•9S-98 "8Id '68-T B^\} '868-6SZ :S aM ¿ UB3U3UIB ipnos jo Xjiuib^ b '9Bpnpt3Xj aq^ — 8I6T
'801-069 :9S 'Vvmd '3OS '^Hd '^uiy oojj
JO S9I33dg M3U U33^XIS JO UOJldU0S3Q

L\6l

'H "3 '
•s3ij '8¿rS9I :6 'oapiaajuo^^^ 'joig 'oog "tpiy
^xg jap oS^joieuiaq opipiSXj un ajqos JBuiuiipjd bjoji^
^ • *^
'sId '
ja ua -83;j 'OOI-I ¡f ,H S '3!J3S *Z 'oapiaajuoffl -jD^y -jsig -snjy -uy
•oipajy XBn3naj oijj jap Bunsjoipj —
^T ^'
'S *lA ldnS -oapjnajuo^ -jv^ -jstg -snjy uy
•auas tf *iÍBn3njj jap oatS^joij^j uinqjy — 0t6T
•dd o^^ :I *^ \ '^^S tz 'oapiaajuoffl -jv^¡ -jsig 'sn/^ 'uy
'III 'saiJBjuauíajduioa sbio^[ '^BnSnj^j jap saaaj — 6861
"f 'O *IZNaD^IA3(J
"IAXX-AXX "sId 'S8Z-18Z ^1681 -uopuog -aoS -jooz •jizBjg 'jng op apuBJ^ oig aauíAoaj aqj ui Jjjo^ UBi^ssqag jjajj pus
3uuaqj uoa 'jj \iq ^q pauiBjqo saqsi^ pioanjig aqi jo junoaay uy —
•y *

vuva^onais

�Pearson, N. E.
1924 — The Fishes of the eastern Slope of the Andes I. The Fishes oí the
Río Beni Basin, Bolivia, collected hy the Mulford Expedition.
Indiana Univ. Stud. 11, N 64: 1-84, pls. I-XII.
Steindachner, F.
1882 — Beitráge zur Kenntniss der Flussfische Südamerika's. IV.
Denkschr. Akad. Wiss. Wien. 46: 1-44, Tf. I-VIL
TCHERNAVIN, V. V.
1944 — A Revisión of some Trichomycterinae based on material preserved
in the British Museum (Natural History).
Proc. zool. Soc. London. 114: 234-275.
Vaz-Ferreira, R. &amp; B. Sierra de Soriano.
1959 — Relación entre las longitudes antedorsal y anteventral y la longitud
del cuerpo en dos Trichomycteridae (Pisces, Siluroidei). Arch. Soc.
Biol. Montevideo. 24: 76-81.

- 330 -

�SVNIWV^

������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5926">
                <text>Dos Trichomycteridae (Pisces, Siluroidei) poco conocidos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5927">
                <text>Trabajo del Departamento de Zoología de la Facultad de Humanidades y Ciencias y del Laboratorio de Zoología del Insttituto de Investigaciones de Ciencias Biológicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5928">
                <text>VAZ-FERREIRA, Raúl; SIERRA DE SORIANO, Blanca </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5929">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Marzo 1960, Nº 18 : p. 315-337</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5930">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5931">
                <text>1960</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5932">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5933">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5934">
                <text>Pubblicaci{on Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="506">
        <name>ESPECIES</name>
      </tag>
      <tag tagId="507">
        <name>TRICHOMYCTERIDAE</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="258" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="478">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/a20136bb1d136042269807eaea263a34.pdf</src>
        <authentication>68396050c81c2b4a0931a58f32a2cee7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="2906">
                    <text>I

PUBLICACIONES DEL DEPARTAMENTO DE LITERATURA IBEROAMERICANA
DE

LA FACULTAD

DE

HUMANIDADES

Y

CIENCIAS

DE

MONTEVIDEO

IDEA VILARlt\JO

GRUPOS SIMETRICOS
EN POESIA

..

...

8 OB. 1
Vi l
e j· 5

.•

UNIVERSIDAD DE LA
MONTEVIDEO
1S'S8

REPUBLICA

��PUBLICACIONES DEL DEPARTA MEN TO DE L ITERATURA IBEROAMERICANA
DE

LA FACULTA D

DE

HUMAN IDADES

Y

CIENCIAS

DE

MONTEVIDEO

IDEA

GRUPOS SIMETRICOS
EN POESIA

U NI V E RSIDAD DE LA
M ONTEVIDEO
1958

REPUBLICA

o op
~

IStt

-

�1

1

Jef d J ll

rt rn nlo d

"'º

LlF'

l 1tC"r tur lb ro rn

11

DE

\. Z.EI\ l DO

Col bor d rr :
1t
l

1

\.
R

IIl

) 1 T \R

111 •~t.:

1 l\I R

JOAQ l
JO 1

J''
n{

•O Z l O DI
ll I Q

l""tu 11

} T 111: \ 1 RR l

J. )• RI IRF
} l 1 nT

JE

1 DO

T

R

JU~

• JlR DERIO

ALTER I~ 1

101

'11 1u'"'o
Jl rario :

f ICUEI

\

CI l.

1

CNO

\u ili r, \ rud nlc de J•rofc or:
'ORl\t

]011

O

11ibliotecnrin:
1) 1 ' 11Enno

Cop)Tighi b) Facultacl de
Impresora Cordón

DI

( ' IZ Jl\

llumanidnde~

)'

Ciencia~

Jl/ontP.vidco

�I
La versificación, niateria cont·en cional. Causal\ de la larga
t igencia de la i ersif icación clru ica española. Dcslntercs de los
poeta &lt;; por los &lt;;ecreto&lt;; de u técnica. l~l nnálr,rs literario : Dánia o
Alonso y u intento de encarar cientí/ican1 cnte el e'tudio de la
1iteratura.

La , -er .. ificación, materia con,· n io11al por xc lencia .. ~
apoya en t1n conjt111to de r egla - qt1e 1 é:\.ito 1 11ábit o la
opinión (le los a11tig11os in,ri- tieron el at1tori(lad. on 11or111a~
pretenclidan1ent obligatoria ct1)ro co11oci1ni 11to r10 signifi a
para el cr a(lor al1ondar en el (le s11 arte* Cll)Tª r e,·elació11 110
contrib11ye a explicar el atracti, 0 d &lt;l t r111i11a clo , . r -o. el
tilo d e tal a11tor. ro oh tant , 11a11 i111¡lera&lt;lo por siglo 01110 si
fueran e-.: n ciale a !a poesía )T 11asta cier to 1&gt;t111to co11s r\ra11
aún -t1 "' f11 ero .. ele tal 111odo qt1
l ' rer-o lil&gt;r apare
0111
un l1ijo ele ·rarria (lo qu e ti e11
11 lla- stt l1ogar ). s11 ost11111hre ele lo .. c¡11e ~e aparta on la r '011fortant -e!!l.tricla&lt;l
ele pocle r ' ro},· r e11 c11alcp.iier i110111 11to.
Co11 otra p er -p ecti,Ta a¡)are 11.. ~ g\111 -e 'T r&lt;Í 111á- acl lante. co1110 fc)r111t1las qu
11cajona11 l fl11ir líri o., c111e oartan el '"'ltceder 11atltral d l ri t111 0. ,. ., i 11 i11bargo l po ta 'r rdad e ro p11e&lt;l
011 llél5.. llega n s 11:s 111ejore 111&lt;&gt;111 11 tos a r ar
en ellas., se enric111ec i11 clt1~0 t1111¡&gt;l i 11(10 co11 las ol ligacio11c-;
CJlle 1 i111¡&gt;onen. Tingt111a uj ic)11 fc&gt;r111al p11 el in11&gt; clir a llil
poeta el arre o a la l&gt;elleza o a la ~'-1Jrc:siií11 c¡11 ll11 . . ca ~ e-.. i11á - :
i e-a forrna coi11cicl co11 ...11 e-..tilo ¡)r&lt;&gt;Íttn&lt;lo e) si lo n ·t1 11tra
en ella .. p11 el s r] 11n í1til i11\ &lt;1lo ral&gt;l . J&gt; r&lt;&gt; 11(&gt; a toclo- 11i
para tocio co n,ri 11 11 lo ... ca-ill er&lt;)S cli-.1&gt;011il)lc- )
l1ac clifí il
expli ar 1&lt;1 1111ú11i111 ) f cli1atacla ac ¡&gt;ta ·i&lt;'lll el c¡11 l1a11 o-oza&lt;lo
con,Te11cion e . . ta11 artificio ... a" )• ' '11111 ral&gt;l s .
Co1110 11111es tra ele e -e cará&lt;~t e r ac 'Í&lt;l ~11tal ¡&gt;tt el traer'•)
l pro
11 1&lt;t literatura españc&gt;la. &lt;l la ri111a s irr cl11 ' ti hl tira11&lt;&gt;:
1

L

1

7

7

ó

'

�La sim.ilicadencia, que co1nenzó por ser una f igu1·a, una
gala retórica, y que luego pros¡Jeró 1nerced a la relajación de
los preceptos de la rnétrica cuarititativa, llegó a extre1nos licenciosos no pre'rJistos al propagarse si1i m edida así eri el verso
corno en la prosa. En la época de la conqitista 1n11sul111a1za dice
Amador de los Ríos, los mozárabes Sa1i Eulogio y Alvaro Cordobés, Samsón y Leovigildo, emplearo1i en s11s aco1npasados
períodos terminaciones rimadas. Poco a poco, 1&lt;1 ri1na fue abandonando la prosa y no tardó rnztcho en ser patri1no1z.io exclusivo de las obras en verso 1•
Más aun, aquella gala retórica, 11oy vicio int0Je1·ahle en la
prosa, pasó a ser condición sine qua non del ' 'erso español.

Se pueden enumerar algt1nas de las posibles razones de
la larga vigencia ele la versificación clásica y de -u f or1nidable
aparato:
1) La versificación es fácil. La pintura, la inúsica, la
arquitectura 110 pueden acometerse serian1ente sin sólidos estudios previos. La poesía, sí. En el plano de la creación popular todas las artes se las arreglan con poca cosa. Pero la poesía
puede seguir mo"·iéndose en planos más clifíciles sin inás recursos que los intuitivos. Al n1úsico no le basta oir música ni
al arquitecto ver casas para l1acerla . El que ' rersifica, en cambio, trabaja de oído: lee un soneto o tina lira, oye tina décima
o una seguidilla y puede repetir esas f orinas al in-tante. Los
preceptos que debe cumplir para qt1e tt prod11cto no sea tacl1ado de incorrecto no pasan de la inedia docena. Lo demás
lo 11acen su oído y su talento nat11ral. A ' reces alcanza el primero 2 •
. , La poe ía es fácil y accesible a cualquiera. Esa es la opin1on general y la de mucl10 críticos ª, y l1asta los poetas la
comparten.
2) Sirvió. E incluclahl~ c¡t1e la poe ~ía e pañoJa,
~ ~· Vrcu~A &lt;: rruENTE , l~s!uclio ... de n1étrica española.
c1 Por l? rn cngua de la sc1r.n~1a todo se alrcucn a hn zcr ditnclo.;, solamente
1 la igualdad de In syllu lu1s } co 1u· orclun~ia de los hordonr: según 1•l
guar ?'a
c~mpa~ lomado, cuyclanc1o que otra c·o a no ca r.umplidt•ra a la Ri;mica dor.~ 1 ~ª· ' por esto no es fct·hn &lt;lifercn~ia entre los r.laros ingenios e lo oscuros..,.
•NR~QUE OF. ~U.LENA, Arte de Tro 11ar. i\Tadrid, 1923, uárt·z E&lt;l.
JEAN I .\ Llf \ N, De la paille et c/11 grain. l'ari-.. 1918.
.I~.I~.

6

�de m11cl1os ta11tcos }1' fracasos Jlrcfirió ci rtas f t&gt;r11111la - 111 ~tri­
cas n1ás felices o c¡t1e con,'e11ía11 1ná a t1s -tr11ctl1rélS 111 11tale o li11g11ísticas. Esos felices l1allazgo - el alg11nos ¡&gt;o taª n1enu&lt;lo forá11 o .. i1l1itaclo ~ o i11corpura&lt;los por c111i 11es 'l11i...,ieron ser,·ir~e de e]]os.. f 11ero11 1u·f•11 to con,rert i&lt;.lo;: , por 1&lt;)~ tec')rico e11 regla~ i11flexillle- clecl11 il1a~ tl la ollra d los 111cj()l't~ ...
o 111ás exitosos practicante . Y . -i e11 la prú 'lica lc.1 po sía pañola no co11oció Jo - rigor - Cfll obligaro11 a la fra11c
e11
la teoría no se ({ttedó 11111}~ atrá-.
q11elJa f &lt;)r11111la - ge11ial s. 11ric111 ciclas J&gt;Or las \'aria 11te ...
q11e p r111iticro11 ¡lor la.., 111\1lti¡ll .. co111l&gt;i11a 'i&lt;)Il s estri)fi a""'
JlO ihles }" por la reno\ ació11 &lt;le ~11 fa ct11ra ' rbal~ e.-;;pirit11al &lt;•
literaria, sir,riero11 d11rante siglos sin c¡ue s ~i11ti ra11 t)lra
necesid&lt;tdes, . . i11 c¡11e 11adic - rell lar a co11 tra : 11 &lt;lrti f i i&lt;&gt; &lt;.l
est11&lt;liase st1 raz,)11 d ..,er o -11s co11sect1e11 ia ....
De esos &lt;lo .. l1ecl10- se el ri' ó t111t1 a-i l&lt;&gt;la l i11(lif rc11 ·ia
de los poetas 1&gt;or s11 t ~cnica .. lo c111e ex¡lli a l1asla i rto 1&gt;1111 to
q11e ea tan po '&lt;l
-obre t&lt;l&lt;.lo si se C(lfl.., itl ~rét la Jll"Ollat;a ' Í(&gt;11
clel g '11ero
}~ ta11 errado lo c111c lia)T el te&lt;&gt;ría 110P. ti 'ª·
lgt1no fl&lt;Jeta - llegaron a t1n &lt;lc.l111i11io ¡Jort "11toso &lt;1 ') l ,·ero. Darío 1&gt;&lt;)r je111plo. E t • &lt;:1&lt;lc111ás
x¡1cri111 11t&lt;) 11 lo,1&lt;&gt;
s 11tido au11ql1 ca-i sie111pr &lt;lt~11tro el l&lt;&gt; co11' t'"D ~io11a1. r "º'ando o re-t1cita11&lt;l&lt;&gt; 'i ja f&lt;,r111a _. ¡lroba11&lt;l&lt;&gt; 1111 ' ra;:;. DarÍf&gt;
l111IJiera Jlodiclo
cril&gt;ir el i111c' &lt;&gt; la teoría ,1 la 111c~trira e ... ¡&gt;año]a f&gt;ll - to CJll l1abía 11cc&gt;11traclo Sll ~ec r l. 1'n111bic~11 J1t1hiera11 podiclo J1accr]o lo
nt 11clicl&lt;&gt;S &lt;.l • "' f)ll&lt;~ " el la 1&gt;11} ]icació11 d la !11arclzr1 1 ri1111/r1l. Jlc&gt;r cje1111&gt;lo.
&lt;&gt; ar1t s. c11a11 ll&lt;&gt; la
aparici(5n del ·'l~l&gt;re J' ' oct1¿r11v ele ~ÍO!:!; 1\ ... 1111ci/11 il\a.
...j
no l1t1hieran e~ta&lt;.lo tan &lt;.&gt;h!lecatlc&gt; a1l1i a11&lt;.ltl tl ~ r «la ~ r 11 i11útiles &lt;111á]isi ~ o rcpa -ar1&lt;l&lt;l ~ 11 i11\1til
trata&lt;] o-. el 'cr... ificación 4 •
7

1

&gt;..,

____,_
HnLo una P-Xct•pc·ión: la el f{I C \HDO J \li\JEs I•'nF~YHE. I•: t parti ó d, l ..
experiencia de Jo-. poe ta.. r.lorl 111i tu .. 1•ntrc lo cualc ac•tuó ,¡ d c' I prin11•r
n1on1ento; pre .. umiblr.n1cntc• dc'l 'l\1o c111r110 rl1• ilvu )U citndo ti"' nlgunn .. pií'ZU
de l)orío. J. F. \•io ron rara claridud 111111•hu ... ••o .. a : 41u' lo v&lt;?r~o no crnn uni·
da des rítrnit·as inu f órrnula ... comptH'.., lU y artificialc• ; 'lllr c•I rilrno •"rtt ,..¡ , 11 •
tc•nto de Ja poesía y qtu· lo" vcr-.os c•ono r. ido 110 t• run tnó quc• nlgunns de Ju .. f«'i1 ·
mula en que aqn ~I hahín rri tul izndu. 1&gt; ro, a p1·sar d1• run bue no punto d pnr·
4

tida, J. ¡.~. e cquivot'Ó rnlu·hn. na \ CZ c1ue forr11uló s u le orín. no upo oir "011 oulo
dcsprcj ui ciad o ,. in º''l'll lt'. ,. ornet i ó •I P rror .¡,, d "º rtu r el íi ni l i \ "111t• n t In íl a h.1
déhil final. E'to lo oltligó a rJi .. tin guir cn lrt' lo período pro íHlico lo qu" ll 1111ó
puro y rompuc lo:,. 1li tin&lt;'ión qu' luvo quc' !tac c•r c•xtc•n Í\O a lo .. \ 'C r'n.
])e esta man ra fue ron1plicando cll•n1u inllo ln:i ro us ) opurlúndo • ti" lo "'ll·

7

�Ese fracaso se hace más evidente al enfrentar las formas
libres del verso moderno. Y no es de extrañar que hasta algu•
•
nos de los mejores poetas, tan ignorantes como siempre
como
casi siempre - ~e los secretos resortes de lo lírico, creyeran,
cuando empezaron a cultivar el versolibrismo, que estaban libres de toda medida.
La crítica, el análisis, también se 11an resentido de esa
indiferencia o ese desconocimiento que en las demás artes la
crítica seria no se permite.

Los mejores análisis de poesía
seguimos limitándonos a
la de lengua española - difícilmente dejan el terreno literario.
Casi nunca son examinados el aspecto físico, musical del verso,
la estructura que sostiene todo, las delicadas correspondencias
que lo ligan, los pi,rotes que dan juego a la expresión, la razón
de que una sílaba - una letra
cobre ' "alor en determinado
lugar, golpée o evoque un matiz de la luz o de la alegría.
Dámaso Alonso y sus colaborallores l1an p11blicado en estos
últimos años una serie de trabajos con el 1&gt;ropósito confesado
de fundar una ciencia de la literatura:
Quiero mostrar en estas líneas cómo z1n gran sector de la
materia literaria puede organizarse científicamente, con absoluta coherencia, con la precisión de u1i sistema matemático.
Para ello no sólo es necesario prescindir de la organización de
la Retórica, sino también de los prejuicios historicistas. V amos
a someter a una fórmula general y zí1iica una serie de f enómenos estéticos que siempre lian sido considerados como independientes. Esta vinculación unitaria, este so1netimiento de
lo aparente11zente disperso a una rigzlrosa le)' general, no im¡Jlica - digá1noslo desde a/tora - vincz1lació1i algz1na histórica
entre los eleme1itos así rez11iidos 5 •
La notación adoptacla, los prolijos ct1aclros rest1ltantes y
su aspecto 1nate1nático preparan tina clecepci&lt;'in al curioso que

cilla solu ció.n qtu•. h ahí.a cn trt:vis to. Cnyó así en algunos ele los erroree que conc.Jenaha e hi zo af1rmnc1011P~ di t·utih lc:, o f áciln1c-n te rcf utuhlcs o C(Ue la propin
poesía se &lt;&gt;n&lt;'argaba de desmf!ntir a cada pn o.
5

[)Á~1Aso 1\toNso

Y CA1u.os IlousoÑo, SP.is calas en la expre.sión literaria

española, i\la&lt;lrid, 1951, Credos.

8

�espera 'er resueltos prohle111as f 11nela111e11tale . E11 co11creto no
hay m11cl10 más qtte la re¡&gt;resentación ese¡11e111&lt;ítica,
í1til )~
aclaradora, sin duda,
ele fenó111eno- de correlació11, para] li mo, etc. que, en h11ena parte de lo:s ca-os, percibi111os 11 la
simple lectura, si11 necesidad de aq11élla.
Hi11ojo,

serpiente, j11nco.

Aroma~ rastro ). pe11r1111bra.

Aire, tierra )' soledad.
(La escala szibe a la lzina.)
Fórmula:

Hinojo, está su aronza erz el aire: serpie11te~ está
en la tierra; junco está pe11u111broso e11 la sole&lt;l&lt;1&lt;l.

Sll

rastro

Este es u110 ele los ca -os 111ás -e11cill&lt;&gt;- exa111i11a(lO"' por
Alonso pero sir\:·e para 111oslrar ·ó1110 ll a11úli~i - s li111ita al
de ciertas f or111as literaria -. Lo- 111á- co111plicac.lus 110 ' 'a11 111t1cl10 más lejos. l1ora bie11: eg11ra111e11t - º Jltted 11ablar (1
una ciencia ele la literat11ra en el se11ti&lt;lo c11 Cf tt lo J1a • - t ~
autor, pero lo" proble1na q11 "'e ele ja af 11 ra ¡&gt; rte11 ·it~11t - al
campo de las estrt1ct11ra- -onora 011 JlOr lo 111 e110 ta11 i1111&gt; rtantes co1110 los c1ue examina.

Y no se pt1ecle hablar ele u11a ci 11cia &lt;I Ja J&gt;&lt;lf' ía
ti i"amos de lo lírico poe-ía }" prc&gt;sa cc&gt;Jll)lr 11cli&lt;J¡1... i11 t111 f'&lt;lrlt&gt;cimiento Científico (le }o- }lrobl llla- el ( riltllO. ) T UCJllÍ n}
adjetivo está u -ado con toda 1&gt;rOJJÍPclacl. El rit1110 &lt;1 1 p&lt;&gt; ~ 111a
es, en su faz 111usical, 11n fcn&lt;)111c110 físic&lt;&gt; co111&lt;) \rt~re111&lt;&gt; - t~11 el
capítulo sigttiente, y dclle .., r c~t•1clia&lt;lo co1110 tal i tlt&gt;
quiere correr el peligro ele 1110,r rse e11 ~1 err&lt;&gt;r () e11 el &lt;l ¡,_
parate. Hay quiene "'e 11a11 oc•11&gt;a&lt;l&lt;&gt; &lt;l la ¡&gt;o ~ía ex tt~r1 ~ a111 11 tc.
como Croce 11 , mencio11a11clo ap 11a el 1&gt;1111to ~ c)tr&lt;l.
Li1&gt;1&gt; .
6

BENEDETI'O CROCE,

La pocsia, IJari, 19 l6, Latcrza &amp; l;-igli.

9

�por ejemplo, se equivoca11 con respecto al rit1no dura11te
capítulos enteros 7 • Leyendo a unos y otros, \ ien&lt;lo di' erso~
•
tipos de análisis de poesía, se saca e11 consect1enc1a c1ue casi
nadie tiene ideas claras sobre el ritmo. Se l1abla de u11a
guedad cuya aplicación no co11seguiría J1unca el esclareci111i nto integral de la forma de un poeta, ni ele la ele u11 }Joe111a,
que lle'' ª sin excepciones a trabajosos res11lta&lt;los parciales, el S·
ajustados, prescindibles. He aquí un eje1nplo de lo qt1e pa..,a
cuando los críticos se ponen a l1ahlar del rit111&lt;J si11 iq11iera
elegir previamente una definición e11tre las 11111cl1 as for111t1ladas
desde los griegos. 11a8ta nuestros días 8 • Es el co111ie11zo del
capít11lo que An1ado Alonso &lt;leclica a El rit11zo e11 su Poesía
1

''ª-

y estilo de Pablo Neruda:

Alguna vez Pablo Neruda en1plea e1i R esicle11cia e11 la
tierra la estro/a sáfica, sin rima. Otras veces, series de e1idecasílabos. El endecasílabo )' el decc1síl&lt;1bo so11. e1r1 ¡Jleados tanibién, generaln1ente sin rigor. 11aJ·, c1de111ás, &lt;1bz11idl111cia ele alejandrinos con he1nistiquio y si1i ri1na, rr1ezclados co11 versos
libres o, si se prefiere: el resto consta &lt;le versos libres co1i
fuerte tendencia al alejandrirzo. Por últi1110, &lt;~1t &lt;1lgl111os ¡Joemas, el verso es libre pura y lisarn ente. 1.,¿os versos libr("S, especialmente cuando actzía la tencler~cia rit111ica (ll czleja11dri110,
suelen aparecer agrupados en ¡&gt;eríodos estróficos desiguales.
El esquema acentual, dentro del verso, u11as veces es rít111ico )r
otras no; )' esto, desde luego, voluntariamente, co1110 u1i 1nodo

7

TEooono L1PPS, l.Jos

f undamcntos de la

8

E:it&lt;~tica, ~Jadrid,

J 923. (). Jorro.

"Demos ahora algunas definicion es del ritmo, r.01ncnzundo por lo &lt;: lii icn
del neo-pitagórico Aristóxe neb de Taren to:
'El Ritmo es en el tie n1po lo que la simetría C" en el cspario'.
E. d'Eichtal:
,
'El Ritrno, tomado en general, es la divis ión del tic1npo por íenón1l·no.., e n·
sibles a los órganos luunanos, en periodos ''nyas &lt;luruci&lt;n1cs totnlcs son igual'
entre ellas o que se repiten siguiendo unu lt·y ~irnplc ... '
1'ambién:
El Ritmo es en el ti e mpo lo que la simetría es en c·l espacio.
El profesor Sonncsnsc hcin:
'El Ritrno es esa propiedad de una serie de ar.onlccimicntos en el ti cn1110
que produrc so hrc el espíritu del observador la irnprcbión fil' unn proporri6u
entre las duraciones de lott di,·cr~os al·ontccimicnlos o grupo~ &lt;le ncontecirnicnto
de que la be ric está compuesta . .. '
f'rancis Warrain:
'Una se rie de fenómenos que se prodnr.cn a intervalos de duración, vuri.a·
bles o no, pero regulados según una ley, constituye un l{ittno'. ( l~s unu purafiu ¡ 8
de la dcfinic·ión d e Ari ~tóxcn es 1." De f:~sai sur le I&lt;y1h1ne de 1 111 IIJ\ 1 1 \ 1~ •

-

10 -

�de esq11itar lo 111ecá11ico, "egzí11 las ideas es t&lt;~ t.icas ci1 z1l&lt;111 tc "'
entre los poetas 111oder11os de estas te11de11cias.
Si11 di1da.. el estudio de los 11z etros reg z1lare.. it .. ados ¡1or
Neruda, j111ito co11 el de las progra111ática i11f raccio11es de lo
cáno11es, sería provechoso; ¡Jero lo qzte a&lt;
111í 110 atrae es l&lt;1
constiti1ció1i rít111ica de s11 verso . libres . pztes . a11rzqz1 libre ·.
no son, por lo ge11eral, prosa di vidida capricl1 osa1n e11te e1z líneas cortas )' largas. Los 11oetas 111is111os los lla111a11 ' rsí l1los ..
señalando co11 eso qzle . si bie11 110 tie1ze11 e._ tr11 ctz1ra de&gt; ·er o.
valen co1110 se11das 11nidades rítrnicas.
Este comienzo inuestra bien el cao"'"' q11 ~e ptte(l
rear
partiendo de aq11ella indefini ción. I o e ~ exag racl o decir
s 11cillamente, sin la 111enor i11tención el pecti,ra . - q11e 1 at1t or
no sabe de qué e tá hablando.
1

-

11 -

�11
Los ritmos como introducción física a la estéticu. Una cucs·
tión d e m étodo. Las di/cren!es rítmicas. [ 1na ciencia de la poesía.
Las ideas d e Pius Sert&gt;ien con10 punto d e partida.

Los 1itmos como introducción fí sica a la estética es el tí9
tulo de uno de los libros Íl1ndamcntales de Pius Se1·,rien • En
un intento ambicioso, justificado sin duda por la i111portancia
de sus descubrimientos, este autor ha c1uerido fundar tina nueva estética si se puede, dice, to1nar ese viejo no1,1bre a a11tiguos
estudios - como en tiempos del R e1iaci1nie11to se tonzó el nombre de física - para consagrarlo a uria ciencia nr1etJa. En este capítulo se tratará de resumir su s ideas ce11trales y todo
aquello que interese a este trabajo.

Con ser vieja de siglos, la estética es una disciJllina relativamente joven, que apareció tarde y que.. aclen1ás, en lo que
lleva de vida, ha contado con un número sig11ificativamente
corto de seguidores. No porque no l1ubiera i11teresado en sus
problemas sino porqt1e éstos resultaban un terreno ta11 ajeno
para los artistas con10 para los filósofos .. porq11c la i11tl1ición ,
las convicciones, la especulación eran en este cas(&gt; suscc1&gt;tibles
de ser verificadas y exigían una u11 Í\"ersalitlacl apare11te111ente

9

P1u5 SERVIEN Cocur.Esco, ~licn1bro de In 1\cndcmia ele Cicnrias de Ruma-

nia y Doctor en Letras de lcJ Sorbo na. '-,us pt in r.i pale:s obras ~on l as sig ui entes:
Essai sur les rythni es to11iques du /ran~ai s, PCF, 1925; l11trocluction ci une connais·
sanee scienti/ iquc des /aits musicau x, &lt;:ol. Drillouin. 1929; Lyrisn1c et structures
.sonores, Boivin, 1930; [,es r )LhmPS co1nn1e introcluction physique a l'esth étiquc.
Iloivin, 1930; [,,,e langage des SClC11Ces, Ilcrmann. 1931; lntroduction a une m aniere d'ctre, Boivin, 1932; Príncipes d'esth étique. Roi' in, l 932 ~ l. e choix au hasard.
H ermann, 1911; ~1athén1atique s et hi11nanis11il?, 19 l2; Ba~e physique et base nUJthé·
niatique de la th éorie d es probabilit és, IIermann, 19 i2; Probabilités et ph)siquP,
H crmann, 1915; Scien ce et poésre, Fla1nmarion, 19:1-5; Hasard et probabilités,

PUF, 1919.

-

12 -

�imposible de alcanzar. Las arte espaciales o te111poralcs . 111enores o mayores y st1s ,·aria11tes geográfica.. y ra cial .. tlcl1ía11
ser abarcada en pasado, e11 pre ente ). e11 i111¡lr ,.¡ ~ il&gt;l e ft1t11ro.
El hecho fue que la estética que(ló relegada c.l 1111a 111a11 ra
casi absoluta al can1po filosófico dt1rante siglo -- a tra,,. ' s &lt;l locuales el incontenible ª'~ anee del espírit11 y des¡)t1é- los r11 ~ l o&lt;l o
científicos iban ga11ando para las cie11cia.. 1111a tras otr~l di -ciplina.
Fueron, p11es, los filc')-ofo -- q11ie11e se oct1¡laro11 &lt;l . ., tl "'
problemas, la f11nda111entaron en t1s propio .. si-te111as )" clicro11
sus particulare "ol11ciones. F11e casi sie111prc 1111 }ltil&gt;lico filosófico el que se intere -ó por ellas. Lo" artista;;; en s11 «l'ran
mayoría no tu, ieron el l1ábito de la -pect1laci&lt;)11 )"'I 11at1(lo la
curiosidad o los proble111a . . clel pro¡lio arte lo- r 111iti r o11 a Ja
obra de lo filósofo '.. é ta le.., re-11ltaba inallorclal&gt;le o.. 11 el
mejor de los caso~ , difícil o co11fu ~ a.. },. , lo c¡11e es n1á - c ra,re ..
no les ser\ Ía.
llubo artistas c¡11e trataron de f or11111lar (&gt;&lt;&gt;r sí r11is111 os 1 &lt;)~
principios de su arte. En ge11eral, (lic ,... r,~i 11 . f or111 11lc1rc&gt;11 ¡Jr c1/esiones de fe líricas o f ilosc)f ica c¡t1 el ~sa rrc) l l&lt;1l&gt;a11 tlllél ,a}1iduría instinti,ra, tracl icional o e111 ¡&gt;í ri él ~ Ír1 v·a) illcz i 11 Lí f i a.
En algu110 casos absol11ta111ente exce¡&gt;cionales ( tal ' rez 111111ce:1
en poesía) el genio artí~ tico coinciclit'&gt; co11 el c-¡líritu ·i 11tí fico :
Rameau co1npo11e ) r &lt;lesc1Lbre le)'e~ físicczs rle los acord ,s 111z1sicales, su t eorÍ&lt;z ele la b&lt;ise f z111rla111 e1zt&lt;il: l ,,r?.01zrzr&lt;l&lt;&gt; ,,;,, , ,, )'
escribe Sll tr&lt;ztallo &lt;le la per$fJectii·a. cst11rlic1 la 111 r1 r l1a &lt;I los
rayos lu11zi11osos, &lt;lesc1Lbre l&lt;z le)' &lt;le:&gt; s11 rc&gt;//e.ri1)11 . • ir1 111l1argo..
a pesar de los e fu erzo- ir1tli' iclt1¿1]c &lt;I P ar t i ~ ta s y fi)() &lt;JÍ o ~ ~
puede afirmar c¡ue toda,TÍét r10 l1al&gt;Íél f1111&lt;la111 rita ió11 &lt;I '" ' alidez uni,rersal para tina e t ~li C'a: fJll ac111 ~ ll l s
C{t1 ct1al)a11 )ra
en el terreno filos,)fico o lírico, )' ª 11 el cie11tífico. . . ¡,1 tr&lt;i-cenderlos, sin co1nt1nicarlos 11tre í, i11 l1acer ¡10-ibl ~ . fl o r lo
tanto, u11a ciencia ele lo bello.
Para er,rien, ],1 ex¡&gt;lica ·ión ele' este fr ac[t () s . 11 i11a.
El error estu''º e11 l1ah r c&lt;,11 ~ i&lt;l era&lt;l&lt;) ... ¡ 1111lrt (()&lt;Ir&gt; ;&gt; l lt 111rt1aje co1no una ola co &lt;• )T c11 l1ab r . ,, .. , iclc) ti,~ él &lt;le 111a11 ·ra
confusa, mezclanclo las clos Íí&gt;r111a cr1 qt1 c 11 alt1ra]111 r1t ..., t&gt;
separa. Y ese error i1n¡&gt;licaha u11 ' rror ele 111f. to,Jo o. 111 ~j&lt; ,r.
impedía el acceso al 111c~tf&gt;&lt;lo f 1111cla111e11t,1I '1'1 '. 1111 a ' ez 11contrado, liaría posil&gt;lc t111a cicnci,1. La 11tt&lt;'\ ¿1 cli,1 i~ i(S11 &lt;¡11 , e.., tahlece, más natural e ir111&gt;orta11te que 1&lt;t a11tic·t1a,Jé1 }T }Ta i11 cr1

7

1

1

-

13 -

�vible de verso y prosa, opo11e nítida111ente, por sus cual!da~es,
aquellas dos formas: le1iguaje lírico y leng1taje ~e l~. cierz.cias.
El lenguaje lírico: a) alcanza Sll máxi1110 en la me1or l1r1ca ( comprendidos verso y prosa) ; b) es incalculablemente rico y capaz de enriquecimiento; c) una frase - o 11na palabra
no
es sustituíble absolutamente por otra; d) es un le11guaje-rit.1110.
El lenguaje de las ciencias: a) llega a su colmo en las 111ate111áticas; b) es un lenguaje limitado, en1pohrecido ele gru¡Jos enteros de palabras, que conser\l'a otras restringiénclolas a 11no
de sus sentidos posibles, pri,rado de muchos tipos ele frases;
c) una frase puede ser sustituída por otra estricta111e11te equivalente; d) es un lenguaje incliferen te a los rit1nos. Debido a
estas dos últimas condiciones el lenguaje de las cie11cias no
sufre, como el lírico, en la traducción de un idio1na a otro;
incluso, expresado por medio de signos, es la li11ica f or111a 11niversalmente comprensible de expresión 10•
Va resultando claro que no se puede pretencler f1111clamentar una ciencia moviéndose en lenguaje lírico ( a¡)arte &lt;le
que cada uno de ambos lenguajes corresponde a u11 111odo cliferente de pensamiento). Sólo resultados expuestos e11 le11gr1aje de las ciencias podrán ser uni\'er8almente valecleros, sie111pre
que para alcanzarlos no nos desvinculemos tle la natr1raleza
profunda de nuestro objeto. Para eso fue necesario crear un 111étodo nuevo que tuviera constantemente sus raíces e11 le11gu&lt;1je
lírico, sus resultados en lenguaje de las ciencias. Gracias a él
liemos visto desaparecer en estética los discursos )' a¡Jar cer los
resultados, las precisiones. Gracias a él se obtiene ta111bié11 la
primera ley general que se conozca en estética.
Esa primera ley general de Ja estética, con10 &lt;lice u descubridor, formulada después de veinticinco siglos de tant os
r
el
cual
se
reconozca
u11
rit
se. enuncia así: Todo objeto, en
1
1
.
tiene 11na estructura nurnerica, u11a estruct11ra qi1e ¡Jziede
transcribirse en números, cuyos números obedece1t sie11t ¡Jre &lt;l
una ley simple.

¿

Pero ¿qué es el ritmo? Es la p11erta secreta de la ¡1oesía.
Es un problema que impera en todo lo que es de orderz esté-

en El deslinde asegura que Servien se
respecto, pero no lo prueba suficientemente.
10

ALFONSO REYES

-

14 -

•
C(Ul\'Ol'O

U

Sl ,

�tico; )' a111z e11 todo lo q11e i iz c. Se /za lzablc1tl&lt;1 de él d cs&lt;le
hace dos 1nile11ios. e lzabi&lt;i llegado: de.'\¡1r1é , ele tndo es tr&lt;1bajo, sea a co11sideraciones total111e11le ¡Joéticas )' r.ier11 ¡&gt;re &lt;lifere11t.es., sea a algz11z&lt;&gt;s trata&lt;los de ·crsi/icació11 tn11 estr clzos.
tan frágiles, qz1e z11z Edgar Poe, desp11 ~s de lzal1er lzojcaflo. sz1pongo, alg1í11 tratado de z ersificació11 /ra11ce a. sacaba e11 C&lt;&gt;1z7
sec11e11cia qzLe 110 podía e.\·istir ¡Joesía f ra11cesa. ) .. 111á
()Jl ·r tamente: Rit1110 es periodici&lt;lacl percibi&lt;la.

La 11oción de rit1110 c111c se cles¡)r 11tle el ncr11 lla l )' s
funda1nental en la teoría tle }&gt;it1s ~ er,' Í n. Si11 11 gar n ill 11tificar total111e11te rit1110 ). b 11 za .. s11 s t ~ti a ¡larlc el l s t11clio
del rit1110, es decir, to111a lo ~ rit111os co1110 i11 lrc&gt;cl11 ic)11 fí i c~1
a la e . . t ~tica, co1110 reza el tít11lo )'ª 111c11cior1a(lo. La x¡llicación de la bellez~1 de tocio c11te rít111ico e· &lt;l &gt;l &lt;&gt;r&lt;l 11 &lt;le la ·
estrztctziras. ele los 1z1i1rieros. ll&lt;1_y· (jLLC a¡1re11&lt;ler n lrl1&lt;l11cir tv&lt;l&lt;&gt;S
esos e&lt;lif icios en p&lt;1rtici¡Jacio11es 11 z11r1 éricas · &lt;L C&lt;J11 tir1 L1a&lt;·i Órz
ha)r q1ie b11scc1r la le)· de esos 11 zí111&lt;1ro. . ,4 esllI 111(111 r&lt;1 d ,
pla1ztear el probl&lt;J11za rzada esc&lt;zpa: 11i la clc111=&lt;1. 11i lo~ ril111&lt;l'
de una /&lt;1cl1adc1 ar&lt;111itectó1zica, ni lc&gt;s del corazó11 o !et rr.,. .,
¡Jzraciori.

E -a parte tracl11cil&gt;le 11 i1{1111 ro e".. Jlll s. flOr t111 lacl o .. lo
que 11ace ¡Josihle &gt;} e:,tt1ditl i "t1tífi • 1&gt; '" ro p&lt;)r cltro. a1&gt;&lt;lrc e·
como algo 111á ir1111at ri&lt;.11 c1t1
1 111i s 1110 ol&gt;jc t&lt;&gt; ~ s t ' ti «). J&gt;&lt;&gt;rq11e la fór111111a rít1nica &lt;111 la tl&lt;lta i&lt;)11 11t1111éri ·a l1 &lt;.1cc n¡&gt;a r f' r
e i1ule¡&gt;e11die11te &lt;lel 111&lt;1tl)rial e11z¡Jlc&lt;t&lt;l&lt;&gt; e11 s11 r e.&lt;1li=&lt;1 i ó11. }~­
decir, qt1e t111 111is 1110 rit1no S&lt;' &lt;l ~ s 1iJJr c - tr11cl11ra11&lt;l&lt;&gt; tir1a ¡1n rtitura (1e Beetl10,Te11, una p&lt;ígi11a ,} . . Rc)tl e&lt;1t1 el 1111 ¡ o 111a &lt;l e
Poe. E- inrlepen&lt;lic11t &lt;1 la "' l e 11gt1a~ tic la- 111&lt; tia~ el l l1ecl1 0
estético 1ni"' 1110. Y. ~in e111llargo. co1110 se rlijo ant -=. c .. l &lt;1
zona ele 1&lt;&gt; e- t~tico &lt;fllC a Ja ' rez está co11tenic]a ~11 el dt1111i11i()
de Jos J1ec;l10 fí icos, q11 e e tricta111c11t a11alizal&gt;lc. (rt1 .. }lC•sihiJita tina ciencia.

Sicn&lt;lo el leng11aj .- 011icl&lt;&gt; y sig11&lt;l ]1a)' 11 s 11 a:'.) 1&gt; cl&lt;l J&gt;l1rame11te sonoro t111a posil1ilitla&lt;I &lt;l a1&gt;licaci&lt;'•11 &lt;1 la 1 )re· - físicas qt1e se de c11i&lt;I&lt;'&gt; l1asta al1ora. C11ar1clo ~e ¡&gt;e11... al&gt;a c11 t)l
l1ecl10 -onoro, e p r egt1ía 1&lt;1 111ú- ica J&gt;Or a111i110"' 110 ... ¡t.. 1111lrc
acertados o se rec11rría a la ac{t- tica cor1 r t1lta&lt;l&lt;)S co11 f11~0 o
11ulos. La razón ele que e ta í1lti1na frac&lt;1snra.. &lt;lic
r\ Íc11
e ttt\'O en c1ue el ti1&gt;0 e.le c-tt1clio qu
' realizaba ai:)la el J&gt;ro1

15

�blema en lenguaje de las ciencias dejando de co1nprender t1n
fenómeno que necesita de un auditor sensible que 110 es t1n
aparato. El problema está en ver qz1é invariables f or11i11lables
en lenguaje de las ciencias corresponden a las clasificacio11es
operadas por un selector e1i el dom.inio del lenguaje lírico.
Los aparatos no registran, o casi, las sílabas, JJOr eje111¡1lo,
y la sílaba es, para nuestro oído y para el de los poetas, Ja célula rítmica y, por lo tanto, la unicla(l en la notaci&lt;)n 11u111 ~rica;
registran en cambio sonidos diversos en que no se reco11ocen
las divisiones naturales ni se descifran los ritmos que el oído
advierte. Es decir que, usándolos, se destruye el 11ecl10 1nis1no
que se indaga. Qt1ien ''ª a registrar esos rit111os es el l10111bre.
El grado de precisión no l1a de buscarse, p11es, en la igt1alcla(l
matemática (absoluta) o fí::iica (en el grado ele precisió1i de
los instrumeritos) sino en las relaciones o en la igualdad percibidas por el hombre desprovisto de instrumen.tos.

El sonido percibido es susceptible de un a11álisis cliferente
que se ubica en una etapa de la acústica 111ás ge11eral y más
profunda, análisis que en este caso &lt;lebe ser 1)1· ' 1'i o a c11alqt1ier otro: la descon1posición del sonido en s11s ele111e11tos.
Ellos son : 1) duración; 2) intensidad; 3) alt11ra; 4) ti111llre.
Y la notación numérica ap1ica(la a cada uno &lt;le esos le111entos
en una pieza lírica re,·ela que cada uno puede estructt1rarse
rítmica111ente, ordenarse en 11n rit1no propio que 1111 d o 110
coincidir con los otros, que puede tener prepondera11cia e11 t1n
trozo lírico o no pesar 1nucl10, pero q11e existe ~ ie111¡1r nlezcla(lo en el complejo rítmico.
¿Puede 11aber un rit1110 ele duraciones e11 Jlocsía? Las })Oesías griega y latina da11 t111a respuesta af ir111ati'r'1. JLn e }&gt;étñol
la existencia ele sílabas largas y 111t1cl10 1l1ás largas q11 otra
no se l1ace 'aler tanto, Jlasa i11&lt;1c},rertida para los oítlo corri ntes y en poesía no se trabaja co11 e~os ' ralores. 1'a111¡10 o e ti ne
en. cuenta las alturas. No se pt1ecle decir que e11 es¡&gt;añc)l no
existan pero en general res11ltan inclifere11tes }" la literat11ra
las pasó casi siempre por alto. Para el escritor 110 cue11ta11 en
la práctica estas . d~s rít1n~cas aunc1ue tal \ ez se podría demostrar su mane]o inconsciente .
1

•

-

16

�En can1bio so11 ¡&gt;erccptibJ~ las i11t 11-icla&lt;le" 11 . La rítrnica rest1lta11te, 110 ie111pre elaborada , -olt111taria1ncnt ) r c11
general lil&gt;r&lt;t&lt;l&lt;1 por lo 111e11os e11 h11e11~\ parte.. al oíclo.. - la
q11e pro'r e Ja podero a estr11 t11ra rít111ic:.1 (lel ,. rso
¡)añt)l.
Co11 1nt1cl1a frcc11e11cia arra-tra tra~ el ... í a lo- el 111áM rit111os
que se Je s11peditan o se conf1111den co11 ella. 111 111so 1 tl
ti111hres q11e la sig11e o la igt1ala e11 i111portancia.
Los rit1110- de ti111bre están ligaclo- a t1110 d lo"' ac id ntes n1ás lla111ati,ros )' artificioso_ clel \Ter ~ o: la ri111a. Esta i111¡&gt;lica, cuando e perfecta y obligatla . 1111 e~tricto rit111&lt;1 el ti111hres. Sin e1nbargo, a pe-ar del pri111 r pa¡&gt;el tftle j11 gan 11
esa p11nt11al ' r11elta de los soniclos .. los ti111brc ~ ti 11 11 .. ta11to 11
,-erso co1110 e11 pro-a, llil&lt;l acció11 &lt;111
xc tl ) r trasci 11 &lt;.l la
del atracti,To retorr10 final :
En los li111ites e:rtrerrzos de lo analizable se i·eriarz 11111ltiplicar si1i /in los 11zedios to11zacl&lt;1s [JOr el p(J&lt;'fa a lcz rí 1111 i '&lt;1 el el
timbre. . . PorqiLe se ¡1z1edc 11 buscar 111it_)' l&lt;&gt;.ios l&lt;&gt;s pt1r 11l SCl&gt;S

e11tre los tin1bres. Estaría11 , erz ¡1ri11zer lLt''ª" los f J&lt;1r " TZl.C "COS f,&gt;1téticos. Pero los lta)f 11zás /i1zos establer.i&lt;los f JOr l&lt;1 i11/ rr)()\irir&gt;1i
de conce¡Jlos. in dlld&lt;1, erz efecto. la asociacic)11 de i&lt;l 'as 110 ri"
solw1ze1ite las ¡Ja/abras co1zsillerad&lt;1" e¡1 co1zj111zto.. si110 r¡11 e las
rodea de i111 palicli:.;i11zo lialo &lt;l&lt;&gt;11cle lz&lt;1bri&lt;1 bzt c 11a &lt;111ti&lt;l&lt;1cl &lt;le
cosas que di.scer11ir. 11&lt;l)' asociacio11es parci&lt;1l es r¡ ll&lt;&gt; ... &lt;&gt; li rrc111 ] Jtlr
los niúlti¡1les ti11zbres &lt;le q11e está11 co1z,'itrz1i&lt;lt1 .. : tal o l&lt;tr 'ª 11&lt;1
servido )'ª eri ltna cla. e de ¡1alr1bras de las r¡11e "ttar&lt;l&lt;1 el i11defi1iible 11z&lt;1liz. &lt;1lg&lt;&gt; i11/i1zita11ze11te 111erzos [Jreciso '1'''&gt;l '$ color ..
netos atrib11i(los [JOr Ri111b&lt;zt1rl n l&lt;zs l)OC&lt;1lcs: ¡&gt;el'(&gt; alg&lt;J. &lt;l l&lt;1 l ez.
más corz11101 idr&gt; )' ¡Jersiste11te.
Toda\"Ía "'eña)a Ser,·ien 11na c1t1in t¿t rí t 111 ica. 1a llll ' ] la111a
de rit1110 aritm 'tico 12• proclucto &lt;le la or&lt;le11a i&lt;&gt;11 (]el flt1ir
lírico en par111etes de clcter111i11aclo 11í1n1cro c.I "íJaba . 1&gt;a&lt;(ttc tc.::
que lla111a111os \ rer os ( alcja11&lt;lri11os, c11&lt;lcca ílal&gt;o
te.) J&gt; ro &lt;Jtlc
no con titu)ren un rit1110 ] 111e11ta]: el 'er "'&lt;) no c . . 1111 lt&gt;111~11tf&gt;
de a11álisi.'f rít11z ico si110 1111 r.er co111 ¡Jlej&lt;&gt;.
ualq11ier:1 de e to ... rit1110 parcia] ... 1&gt;cr111it , &lt;'(&gt;ll1&lt;l )'n

11

J.. os froncc s

8,

durante . iglos. hnn dcqrono ciclo lo

ritrno-. tóni co-. c11•

11

lengua, c~uros dt&gt; &lt;1u•• é ta no tenía a&lt;'&lt;'ntuaC'ión tf,-. intc•n irlnd y aíc•rr:u1os .1 Juq
pnrticularidadc•s ele las )pngua r.lá~ir.a 'IUP. n torla r.o ... tu qtH•ríun arlj1uli•·urlt".
12 "Pur
fJoética.

es c\'idcntc que lo:&gt; n1P.lro"

-

on una •. prcic· dt• ritn10 , ''. \rtt 1ÓT1.1.r:~.

17 -

�,..

dijo, la traducción numérica. Siempre que l1a)ra ' er&lt;l.a,deramente un ritmo, esa traducción consistirá en u11a suces101i de
números e1iteros que obedecen a z1.na ley sirrzple. Cuando se
l1abla del ritmo de una pieza lírica, ¿a Cttál de e os ritmos
se hace referencia? En casos especiales a t1no de ellos, generalmente el tónico o de intensidades, pero el rit1no total es
una resultante., es la tra1na rítmica proclt1cicla por el 11trecr11zamiento de todos los ritmos; es un complejo analizable en sus
componentes pero que actúa y se percibe co1110 u11 todo.
1

A partir del estudio de estos elementos Ser, ie11 1&gt;11sca alcanzar una ciencia ele lo lírico. Su esftterzo no ¡)arece x,c epcional. Uno de los textos inás conocidos de ' 'ersificació11 española, el de Méndez Bejarano, se titt1la l"'a cie11cia del verso.
Pero ¿es eso ciencia? La ciencia implica inétodos )r 1 yes generales, resultados, pre,·isiones. Los libros ele inétrica 110 llenan
ni siquiera groseramente las condiciones inllispe11salllcs llara
constituir una ciencia, por lo inenos en el sentido 111od r110 del
término. Si ecl1amos una mirada al lillro recién 111enci&lt;lnado,
por ejemplo, nos topamos con la def inició11 si11 rigor )' a ,·e ces
disparatada de puntos esenciales a partir ele Jos ct1ales se
propaga el error. Son sie1npre libros confeccionaclos, desgraciadamente, por quienes no poclían aplicarse a 1111a cie11eia &lt;le
la poesía porque o bien no tenían espíritu cie11tífico o 110 era11
poetas. Estos últimos, en algunos casos, ret1niero11 tts H(lqui~iciones intuitivas o empíricas en s11s Arte ¡1oéticc1s ) &lt;l jaron
librada a su instinto una de su s tareas esenciales: la i11dagaci&lt;)1i
de las propiedades / Llndame11tales del le11gz1c1je; a tl i11 ti11to,
a los profesores de gramática y a los tratados (le ]{,gica.
C11ando los poetas b11scaban al1011clar e11 tl arte 111á allá
de lo qt1e por sí mi:,111os alca11zaha11, 11ojearía11 sin 111t1cl1a speranzas esos libros de ' ersificación q11e, 11att1ral111e11te, nu 11 •
ca l~s si~·, ieron pa~a ~ad~. ¿Por c111é 110 les sir,•iero11 '? l)orqtte
la ciencia usa el i1illtcativo )' 1io el irrz¡Jerati10,, (]j ..
er'i n
citanclo a J&gt;oincaré, porqtte daban r egla, y tlt) l1ay reglas qL'e
el verso deba seguir sino obser1)c1ció1z cien tí/ ica de las 1·eglas qiie
el verso sigue 13•
1

1

1

i:.

13

" ... A:,unlo que es también cien tífico y que un hon1br,. d

-

18 -

cicncin podría

�La prosa, al no cu111plir con las 1 )·e"' i11stit11i&lt;la llara l
ver o, pasaba a ser t1n do111inio aparte Cll) 0 senti(lo o c11~·a ­
figuras se consideraban a ,·ece co1110 po ~tico.:: realizá11llt1s a-í
una especie de 1n11tilación. Ser,·ien in ist en ca111bio 11 la ¡lrioridad del e ttt(lio de lo- rit111os en la ¡Jrosc1. J&gt;ar41 ~l la clif rencia entre a111ho 1110&lt;10 .. ele expre,ió11 es ~~ta: e11 lit ¡lro'a l
movimiento de los rit111os es libre: en el ver ... o .. coartado.
Sólo una ciencia ele los rit111os p11e&lt;l abrir &lt;ltra Jlll rta a
la comprensión total &lt;le la belleza lírica y
e to - (1 o-ra11
importancia - aclarar las relacio11es e11tre la poesía ). /cz 111emoria 14•
Puede también ª)''ltdar al poeta. F~ l f cto &lt;.le la i11troducción del endecasílabo e11 España ¡&gt;11 &lt;l clar 1111a i&lt;lea el la
importancia que 11na n11e,Ta fór11111la lírica &lt;lttn co11\:r i1cio11al ..
llega a tener para la poesía. De allí se })ttetl el &lt;111 ir el ca111bio de dimensi&lt;)n ele 11n poeta e111e al ~anzara a clo111i11ar la
ciencia de los ritn1os.
El gran rec11rso &lt;le lo- poeta l1a '"'i&lt;lo sie111¡&gt;re Ja orrección a posteriori, pero ésta p11ecle clañar algo Jlr cios&lt;) el"
la obra. er' ien cree en la correcci&lt;)n a pri&lt;lri.. 11&lt;&gt; &lt;le l&lt;1 obr&lt;1
sino del prOJJio ¡1oeta. Es 111ás c¡11e 1é1111 11tal&gt;lt 111a]"'a ... tar el 1110mento crea(lor q11e 110 se &lt;la tocios ]()' clías. c111c Jln~n. Jl Or
incompetencia t ;cnica. Est() 1() JJe,r¡1 a {lla11tea r la 11cc ~it lacl &lt;le
una filosofía lle 1&lt;1 exi t.e11ci&lt;1 lírit·c1. t111a fil&lt;&gt;S&lt;&gt;ÍÍa '1'' cc&gt;11&lt;l11 e
toda la vida )~ crea 1111 estil&lt;&gt; 1111111&lt;1110 s11¡Jerior.
Cree ta111hi ~11 ((lle esa cie11cia .. élllrif'll&lt;lcJ l&lt;l&lt;la' Ja, 1&gt;cl~il1i­
lidades del ca111po ...,&lt;&gt;11oro.. li111i11a la tral&gt;a~ artifi ia1es &lt;¡t1•~
encerraban al J&gt;Oeta, lo coloca .. élr111aclo &lt;le t••&lt;lo ti 11o&lt;ler. 11
la libertad.
7

tratar sin presunción ni conj~turas por e tur n1ó rapacitacJo qnc n111~ho ho111·
brcs de letras. El artificio de la \ r&lt;•r.. ifi cariii n ( ... ) tit•nc por hu ... .-· unn
ri 111•
hechos que son d cs&lt;·o nocic..lo a la n1ayor parh• d .. quic'n1· lo . . prcu·tiran; y .....
triunfos, cuando estas personas triunfan. tic d cbr n rn á" l1i,•11 a un la r.to instin·
tivo y a una hondarl natural del oíclo. 1&lt;: -1.• principio lutcn tc·. que t•o111prt•ndc
ciertas leyes naturales por las que toda vc·r~ifir.ación ::,e ondic·ionu y que• al1urr .1
los veneros ocultos del plar.cr qu e proporciona una li111•1u1 'c• r .. i ficac·ión, e l&lt;Í
muy poro explorado por los críth·os ... '' .1\. E. Jlo u:;:\t ¡\N. 1Von1hr1• y nuturnlc:.fl
de la poejía, Letras &lt;le l\léxi«·o, l 915.
"Allí donde la organización exista, la fijación r.s fác·il; allí c1onclc· falle•.
es difícil. ( ... ) Una melodía es más fár.il de rr:trncr c¡uc una sur.e• ión c•ualquit•ra
de sonidos, una figura re gular n1ás que un arnontonarnit•nto &lt;11• lín ea ...••. J&gt;AlJI.
GUILLAUl\fE, J.,a psicología de la /ornia, J3uc·nos J\ ir••
19i1, J\rgo .
14

-

19 -

�Tal vez parezca en exceso prolija esta exposició11 &lt;le las
ideas de Servien pero 11os excusaremos con una cita del J)rólogo
del Essai sur le rythme de Matila Gl1yka:
Se notará en el curso de las páginas qz¿e sigue1i q1ie cito
a menudo a 1'1. Pius Servien; sus obras, en e/ecto, 111e parecen
constituir lo más notable que se ha escrito sobre el 1·itmo e1i
1núsica y en prosodia desde la época lejana e11 c¡11e el Padre
de la Estética mediterrá11ea establecía en el Ti1neo los intervalos de la Gran Escala, de lo c1ue lla1naba el R)rt111r&gt; o el Nzímero del Al1na del Jl1undo.
Aquella exposición fue imprescin&lt;lible, por ()t1·a parte,
porque en m11chos casos esas ideas ,~an a ser para 11osotro- un
punto de partida. No mucl10 111ás. Ser,·ien bt1sca a11t,e todo f11ndar una estética y su interés se divide entre todas Jas artes co11
parecidos fervor y con1petencia. Más bien señala t111a eri &gt; de
caminos que en buena parte deja intactos. Las BJllicaciones que
realiza de su método tienen por único objeto cjen1pli ficar sus
tesis.
Y, sobre todo, no l1a l}e,rado tales a¡)licacionc 11asta s11s
últimas consecuencias. Eso es lo que tratare1nos ele 11acer a
partir del capítulo siguiente.

-

20 -

�111
Deliniitación de este trabajo. 1ináli.~i.s dt lcl trar111i sonora. La
notación. Series y sin1etrías. La sinietria. El principio de cli imctrin
de Pierre Curie.
1

No se })Odría afirmar Cftle 1 rit1110 s lt&gt;ll't la ¡)o ía .. Jl ~ro
í que no hay poesía ..,in rit1110. 1..1&lt;1 111a11 ca1zza e l&lt;z debolez::a
del rit1no 1na11ca11za di poesia, afir111¡1 .ro é llll(Jll si11 1&gt;rofundizar 1ná ~ en el a ... t1nto. N ganclo ~ to pu el n exl1illirse
kiló1netros (le verso libre. Pero algú11 &lt;.lía l1allrá c¡11 ac (&gt;lar
que mucl10 de e"e ,·erso libre f ll 111ala po sí,1 .. o 110 f11 ta11
libre, o 110 f t1e nacla~ co1no pa ~ ó 1&gt;or &lt;&gt;tra parte co11 11111 ·}1,)
''er o reg11lar. Ifahrá c1ue ac ptar &lt;Jll 11111 c l1c&gt; lla111aclc&gt;"' 1&gt;0 ·
tas no fuero11 tales aun 11 1 ca-e) cJP jr1cli\ icl110 ... clelicaclo ....
prof11nclos, i11te) ige11 tes.. original e..,.
Lo a11álisi que má ~ ad lant
' i11tc11lará11 ,·an a Jir11itar e al exa111 n de la parte ... &lt;l11or&lt;t e] l ' r~o d janclo &lt;le
lado casi flOr co1npleto todo lo &lt;fll
r &gt;ficr a Jas; co111plf'ja
relacione- del -oniclo con la cx¡lrc~ió11. a 111 í1 j ·a d 1 , . r -t).
integrada en la expre-ión co1no lo e tú c11 la 111 j&lt;lr 1&gt;oesía.
tiene i11 e111bargo t1n ' Talor pro¡lio «'ll el terr 110 or1oro )'
sigue ll "" propia ] e)Te . El a11ál i!S i- r c \ C la rii e a- le)re~ }.. t"'sf'
valor, y su. resultaclo ... t nclrá11 .. e n 1111 sc11ti&lt;lo 11 otro .. 1111a 1111portancia f11nda1nen tal e11 la e~ ·1)1 icaci (,11 &lt;l 'l pc&gt;e111a.

e

1

1

El objeto &lt;le e te trabajo

llega r le&gt; 111á- acl 'lant J&gt;O il))C
en tal scnticlo posterga11c]o Jo a1&gt;n ¡,&gt;na11tc,- J&gt;r&lt;&gt; ·eso- tot&lt;1 lc-..
del poe111a cuyo e-t11 el io c1 ebe "t1ccclcr a ' te fJr ' i &lt;J }.. Jl re·para torio.

La 11otació11 e- en ca i toclc, 11 t(~r111ir1c :) 1111 a ~ 1111t&lt;&gt; C(&gt;Jl·
' 11cional. l~l ú11 ico 1&gt;roble111a &lt;111c [&gt;tt&lt;.!cl &lt;l f r cer a 1&gt;ri111 ra
, j ta
Ja lecci,)11 [&gt;l*C\ Ía (le l&lt;J . igno .. a (~111(&gt;1'-'ar c. f&gt; ()J" je1111

-

21

�plo, es indiferente que una relación determinada se exprese
de una de estas maneras: 123 123 o ABC ABC, si antes se l1a
establecido el valor de dicl1os signos.
Pero puede haber elecciones i11ás clelicaclas. S r,,¡ 11, l1uscando las divisiones tónicas naturales, separa el })Oetna n fo nemas o grupos de sílabas &lt;lominadas por cada ace11to, cada
uno de cuyos fonemas comprendería la serie de sílal1a d 'hiles
rematacla por una acenl11acla. Es decir .. c111e el esf¡11e111a de esta
sextina de Manrique sería, segí1n Ser,Tien, el cp1e sigue:

Los placeres )' dulzores
de esta vida trabajada
que tene111os
no son sino corredore.~
y la muerte la celada
en que caemos.

los
res

da

no
te

y

des
tra
que
no
co
y
la
que

-

ce
zo
vi•

pla
dul
ta
ha
te
son
rre
la
ce
ca

-

{res)

-

•

{da)
(n1os)

lª
1ie

si•
do
1n1ier
la
e

-

{res)
( claen)
(mos)

1

1

-

-

1
1

1

1
1
1

1

-

1

3
4
3
4
3
3
4.
3
4.
3

La cantidad del ' 'erso francés se ct1enta de dif "1·c11t 111a.
nera que la del español. La sílaba q11c sig11e a la últi1na a 11 _
tuada de cada 'erso 110 se cuenta. 1 a1npoco se cu nta 11 lo
versos de arte mayor la clébil qt1e cierra el Jlri111 e r }1 111¡ tj.
q11io. Es así que el alejandrino fra11cés pasa JlOr doll ra ~lallo.
Con esas cuentas están de act1er&lt;lo las cli,Tisio11es d··. . ., ~ r, 1· 11.
Y el propio verso español organiza 111t1cl1as 'ere tl rit 1110
1

-

-

-==

22 -

�respondie11tlo a tal esquema o tlicl10 ele otro 1110&lt;.lo .. su 1)la11t o e qt1e111ático sólo cobra enticlo ord 11aclo así.
Pero el e-c111en1a re -ultante e11 ste caso a pe . . ar d
tl
clara for111a -i111étrica, no e- S&lt;lti-factorio porc¡11e a tt~a t111
rit1110 a hase de grt1po ~ difere11te- el t1· - ) &lt;le c11atro ~ilaba:,.
y el q11e eleja oir la -extina es 1111 rit1110 tle fl'ac io11 ~s ig11al ~s y·
si algo se &lt;.lehe exigir de estos e c¡11e111a_ s q11 r efl j 11 C&lt;)rrecta1nente lo q11e el oído ¡lercibe.
B11scando e a reg11laridael
Jlt1ccle
tl11ta11&lt;lo -¡ 1111Jrc '1
la fra11ce a.. &lt;.li,ridir la sexti11a Il di z t trasílabos )r eles 011 lar
la sílaba d ~bil al final de catla t1110. ·01110 al fi11,1l d ' rcrso (a).
Pero, trata11clo de e'ritar la l i111i11aci&lt;'•11 el . . í1allas c111 ¡Jara e l
oído e ·i'"'te11 . se p11ede intentar otra f&lt;)r111a c.l r ct1 rito: a11otar
toda las sílaba .. 11a ta cada ace11to (b) .. ~i11 0111itir 11i11«1111a.
7

-

(a)

1

-

( ll)

-

1

-

-

1

-

-

1

-

-

1

-

1

-

1

-

1

-

1

-

1

-

1

-

E te últiino esquema (l)) · 111uclt&lt;&gt; 111ú -- r ·gttlar c¡11c el
a11otad&lt;) eg(t11 • e1..\' Íe11 pero pre... 11 ta el i 11c&lt;&gt;Il \ e11 i .. 11t el e .. a~
1

dos irregt1lariclades qtte el oítlo 110 ac11sa.. 11 {Jri111cr )' í1lt i111f&gt;
t{ r1nino. E11 (a)
-ta111os 111&lt;í- ccrc&lt;t &lt;l ]a rcg11lariclacl el l ri lino de la -extina pero l1e111os ¡.&gt;erdielc&gt; 1111a ~ ri &lt;le ::&gt;íl&lt;tl)a e111c
en e 1&gt;~1ñol uenan y valen.
l1ora bien: co1110 e clij&lt;&gt; 111á nrril&gt;a, t"l ,, rso .. pnfi&lt;&gt;l
se orga11iza 111ucl1a ' "e ce e11 e 1 ti ¡&gt;o ele f onc111a - e111c· 111¡&gt; lf•a
er\ ien, ]tero e11 otros ca o la &lt;)i, isi&lt;'i11 e . i 11t l1ccl1a &lt;.Ir·
1

1

23 -

�diferente manera y sólo anotándola en la forma correspondiente revela el secreto de su estructura. La fórmula que sigue tiene en cuenta un principio del verso es1&gt;añol que,
aunque es descartado por algunos rit1nos, se verifica en la
gran mayoría de los casos y que se puede ent1nciar así: al final de verso o antes de cesura la sílaba acentriada es pen ltlti ..
ma. Cuando cualquiera de ambos finales (de ' rerso o parte)
es agudo, es decir, cuando la sílaba acentuada aparece como
última, se prolonga su sonido - o queda ltn sile11cio - por
valor de una sílaba. Y prolongación o silencio tienen 11na
función, se oyen, se cuentan. Si ese principio se 11i1ce cxtensi,ro
a los fonemas, el acento de éstos caerá ta1nhién e11 Jle11(1]tima,
es decir: que, en vez de una fórmula de este tipo:
1 ,
tendríamos una de este otro: - - 1 .
Ordenando aquella sextina ele ac11erdo co11 el }lri11cipio
enunciado, se obtendrá un dibujo completa1ne11te regt1lar, como lo captara el oído y que no sacrifica ni11guna sílaba :

los

pla
dul
ta
ha
te
son
rre
la
ce
ca

y

des
tra
que
no
co
y
la
que

ce
zo
•
vi
•

1ª

ne
si•
do
muer
la
e

-

res
res
da
da

-

1

-

1

lllOS

no
res
te
da en
mos

1

-

1

1

-

1

-

4

1

-

1

-

4
4
4

1
1

-

En cuanto a los esque1nas tímhricos, c1ue
bajo se ' 'erán limitados a las ' 'ocal e~

15

,

ofrecen

e11

4
4
4
4
4
4

este tra-

111e110

}lro-

representan aproximadamente el 50 % del rnntt·riul f ••·.
L as consonantes, aunque f ormun una St'r1'c
oneuo
dl
e 1
1110' 11 urncro .. n
que la de l as voca 1es, no en tran en mayor proporción que éstas en la con
· ·~
"
T
N
T
.
.
p
.
.
.
lJlOSll'IO?l
de )as pa1a b ras . . AVARRO Ol\IA'.:&gt;, ron uriciacion española, l\1udrid, 1950, lllt'E.
''Las vocales
·a·1oma
--1 .
cspano

15

-

24 -

�hlemas. Se tratar¿\ de establecer el tejido ' Tocálico con pre -cindencia de las conso11antes y sacrif ica11do, llegado el caso, - sinalefas, etc.
, aqt1ellas ' 'ocal ~ CJlie e oyen n1e11os.
Las vocales &lt;JUe nzás pierde11: clice r ª'"arro 1.,0111ás. .'\OTl lc1s

de 1nenor perceptibilidad. ETl ig1l&lt;1l&lt;la&lt;l &lt;le circii1zsta11cias re.._ pecto al ace11to, la vocal 11zás abierta o ¡1erc ¡1tible es la q11t
mejor co11serva si1 cantidad 3· sii t.i111bre . corz titi1)·e11&lt;lo 11 el
gr11po silábico el elemento ¡1reclo111 i11a11te.
Pode111os anotar todas las ' ocal - ele t111 po 111a o el t111
' "erso:
1

llenábanse de liíg11brcs cortejcJs

e a a e

e u u e

o e o

Mejores re ultados se ohtie11 n x¡)o11 i rielo sola111 11 t ~ Ja,
'ocales t&lt;}nica en su- relacio11c- 'r rti cal s )r l1oriz 11tal '· 1~ 11
el ejem¡Jlo c111e igue &lt;le taca111c) - ola111 11t ac1t1 lla \ r&lt; ca l&lt;.~~ 11
que recaen los acentos in1porta11te::, cli tril&gt;uí&lt;.lo!:! ac111í 11 6Q}' 13Q
lugar de cada \Terso:

CLARO C R&lt;) 1 º
En el di11tel del cielo lla111ó ¡1or f i1z l&lt;1 esr¡i1ila.
Tu1nbc11i ll1s c&lt;1rrasr1ueñas voces d , l&lt;&gt;S &lt;1rrier&lt;1s
que el eco 1111iltiplicc1 ¡Jor cie11 risc&lt;Js ' &lt;&gt;t er&lt;Js
donde late1z b&lt;111dadas &lt;le ¡1r1ñ11el&lt;1s e1l fila . ..
El hurrio de las clzoz&lt;1s sube e11 el &lt;1ire lilr1
las v&lt;1cas 11i&lt;1ter11&lt;1les ga11&lt;1r1 ¡Jor los sc11rleros

)', al lzorrzbro s11s alforj&lt;1s, leila&lt;l&lt;&gt;res &lt;111sl&lt; r&lt;&gt;s
tornari stt gesto opaco a l&lt;z tar&lt;le tra11&lt;¡11il&lt;1 . ..
Cerca del Cerrze1i.terio - 1nás &lt;1llá de las grr111j&lt;1s - ,
el cre¡JtÍsculo Iza puesto largos l&lt;&gt;&lt;111es 11&lt;1r&lt;111jas.
Amizcla1i u1ia ab11ela paz de l&lt;1s l iscrit.11r&lt;1s
los valzos &lt;JlLe tr&lt;1sciende11 a v&lt;1cz¡11os )' cerclos . ..
Y palo111as violetas sale1i co1r10 recuerdos
de las viejas paredes arrug&lt;!d&lt;1s :Y· oscur&lt;1s.
1

16

•

e
e

1

e

•

1
•

e

a

l

o
a
o
a

•

•

J

e
•

l

ªI

e

a

ll

e

e

/Jos (.xta .t;is de la n1011taña. Obras cornp/P.tac;, ~ladrid, 19:&gt; 1, Aguilar.

-

26 -

e
ll

�Podemos también disponer las ' rocales l1orizontal1nente,
en el orden en que golpean el oí&lt;lo; aparece11 entonces otras
relaciones:

(cuartetos)

e i e e i e a i o i a e o e a i

e a e a e u e e e e e u

(tercetos)

Estos esquemas sólo tratan de dar una idea d có1no se
procederá más adelante y de ejemplificar algt1nas for1nas de
.,
notac1on.

Una vez for1nulados esquemáticamente los ele1ne11tos de
un poema elegido como rítmico, se hará ' 'isible sie1n¡lre t111a
estructura dominada, como se dijo en el capítulo a11terior, por
una ley simple. Dicl1a estructura pttede orde11arse de dos r11aneras : a) en series; b) en grupos simétricos. E n gc11 1·al, e n
una primera instancia percibimos las series. DeSJlU 's apa ·ece
siempre algi1na combinación si1nétrica en la c111c dicl1~1 series
se ordenan. Por ejemplo, en el caso ele los ct1arteto d Giierra
de amor de Antonio Machado, que se exa1ninará e11 el ca¡lítulo
siguiente, la exposición de las ,·ocales tó11ica ...

a e o e

•

1

e o e

•

1

e o e

•

1

e a e

revela la serie siguiente, que se conti11t1ará en l

a-

e o e

•

1

e o e

•

1

-

e o e

•

1

-

t

re to :

e a e

En este terreno es difícil la perfección ; a nle11uclo ~e 11 •
Cltentran f alias. Aquí parecerían serlo las &lt;los aes. Si11 e 111bargo,
-

26 -

�•

la

�acentos, de timbres, de grupos de fo nemas, debe ¡1r oducirse,
para que se cierre, para qt1e tern1ine, una v u elta al punto
de partida en una sucesión inversa originando esqu e111as en
espejo. En un mismo poema y dentro de t111 inismo ritJ110, el
tónico, por ejemplo, se p11eden encontr ar dife1·e11tes grt1pos
simétricos, según se tomen los fonemas por separado o ¡Jot· grupos, según se consideren los acentos tónicos de fi11al de \ erso,
o los dos principales, o todos. Por ejemplo: en la pr i111era de
las Canciones a Guiomar qt1e exa1ninamos en el ca¡lítulo siguiente, la primera estrofa, esque1natizada egún las ' rocales
que reciben los dos acentos importantes, re\ e1a u11 ,c on junto
. , .
sunetr1co:
1

1

No sabía
si era u1i limón amarillo
lo que tu mano tenía
o el hilo de un claro día~
Guiomar, e1i dorado ovillo.
Tit boca me sonreía.

•

l

o
a
-

•

•

1
•

1
•

1

1-

a

1
•
1

o

•

Si en lugar de 11acer el esquema por pares ) l"
tah lecer
su relación vertical, ordena1nos esas ,·ocales t111a por u11a, según su enunciación, l1orizontal1nente, en 1111a lect111·a que p odríamos llamar melódica.

i

o i a i i i a i o i

se produce otra. simetría perfecta, con la ' rentaja de que ¡ 11 _
,·olucra aquella z. que en el cuadro anterior q t1edalla afu ra.
En este verso de Julio Herrera la simetr ía tí111l&gt;i·ica co · _
, .
lll
c1'd e lota1mente con 1a ton1ca:

y ríe la mañana de mirada amatista
-

28 -

I

��•

La verdadera simetría, que pasó ina&lt;l,·ertída, está, e11 ca1nhío,
en el esquema tónico:
I

- -1-

3

4

- -1

También habla1·on otros de imprecisas sí1netrías, e11tre ellos
Vicuña Cifuentes. Este que, sin alcanzarlo, se acercó bastante
al asunto central de la métrica española, supo11e &lt;111e lc&gt;s pies
cuantitativos de la métrica latina conipuestos de sílabas largas
y breves pasaron a la métrica española corno cláusul&lt;1s acentuales formadas por sílabas tónicas y átorias. ( . . . ) Por la
agregación de cláusulas rítmicas de uria mi'"~11za especie, se forman los versos simétricos. Y cita éste cuya si111etría es [la1·a él
producto de su sucesión de anapestos:
molinito que mueles amores
En el capítulo siguiente se encontrarán ah11nlla11tes eje1nplos de las sorprendentes e insospecl1adas si1netrías c11 ,ciue se
organizan los ritmos buscando en lo posible su pro¡1ia le)T e11tre
las rejas poco flexibles de los versos.
En capítulo aparte se exa111inarán las posibilidades d uno
de esos elementos de coacción: la ri1na, y el }la¡1el que juega
en el campo de los timbres.

-

30 -

�IV
Antonio 1l!achado. Ejenrplo del rigor rít111ico de una poc ía
de apariencia dcscuiclada. Serie.s y sinictrías en los ritnro' tónico
y tímbricos.

Tal ' rez sea

ntonio lacl1aclo t1110 &lt;1 los ¡Jo tas el :. l 11g11a
española ctt)ra obra parezca 111á.. . cs¡Jo11tá11 a. 'll)ro , · r'O pa·
rezca má fácil, i111prcmeclitaclo .. i11á - i110 11t el ~ f or1 1al i 1110.
No quiso l1acer ' rer o libre, ¡&gt;ero --e 111a11tt1,ro c11 1 octo~íl~1l&gt;o
casi sien1¡lre aso11a11ta&lt;lo: en l e11cl ca~ílabo 0111l1i11,1dc) irrc•g11larmente con l1e¡&gt;tasílabos, en ]as 'trufa ... 111 Ilf)l'C o 11 larg s
períodos irrcgt.1larcs ele ri111a o a~o11a11cia fácil . 1 t&gt;r el resulta i11e 11erado (1e- c11brir 11 11'l ¡loe111a 'irtt1&lt;I ~ ti" "' lr11 '·
tura q11e son e- 11cial - a la 111 jor po íit }l ro c1ue. t1n11cl
:.
manifiestan con 11111cl1a pr ·i~ic}11 11ar 11 rc~ J&gt;011d r a t111a
,·olu11tacl (le for111a c111e cleb ría a11t111ciar~ ") i1 1 a .. ¡&gt; :.ctu
rior de l&lt;&gt; poe111a--. Y ' ,., tos el
la l1a&lt;lo _ 011 e11 ea1111&gt;io. (1)
a¡Jariencia de c11idada y
11cil la.
E
1·dad q11 e11 11i11 g{111 Illf)lll&lt;"&gt;llltJ ost &gt;11&lt;lr 1110 c111 lastructt1ra )r co111l&gt;i11acio11c c111e c .. · 1&gt;011c1110 c11 g 11 itln
a11
1&gt;roducto lle t111a lalloraci&lt;)n co11s ic11t clnl1cJra j(,11 CJtlf~ ó},J
l e ludio de lo 111&lt;.tnu-crito 1&gt;er111itiría a t' rar. I or al1ora 11c•
1&gt;11ede }J 11 ar .. e ir10 e11 t111 ir11¡&gt;t1] ... ,J Ji rico 111ara\ ilJo a111c11tc
e acto. e11 t111 certcr&lt;&gt; se11ticlo 111u ical ) r rít111ico &lt;r11c orga11iza11
u rica tra111as. i11 s c) Jlecl1alll s Jla rn c111 i 11 co11 occ11 la j el n ..,
de Mac11ado: por eje111plo, s 11 &lt;lefe11~&lt;t ) 11 prúct ica (l Ja ' ri111a
pobre', la 'a-ona11cia i11definicla'. L&lt;&gt; &lt;Jtlc e 1&gt;11cc] .. í, () tc)11er
es que Jlreci amente e-a falta ele irnJlO. icio11 .. Í&lt;&gt;rn1a 1 . . c11 1111
Jloeta de tal se11ticlo rít1l1ico fa,rorece Ja libr orcl naci &gt;11 ele
Jo rit1110 , los coarta lo 1nc110"' 1&gt;0 . . ihl .
E~ an1ine1no el ca o ele l.. 1 a ¡Jlczza tie11e 1111&lt;1 torre. . . 20
0

T

7

De un cancionero apócri/o, Con~P.jos, r.o[Jln ,
lcxico, 1940, Sénc&lt;·a.
20

-

31

apulltf! ,

9, Obra

co111 ¡J/,1 tas,

�separando los dos acentos principales.
I

La plaza tierie una torre
la torre tiene un balcón
el balcón tiene una dama
la dama una blanca flor.
Ha pasado u1i caballero
j quiéri sabe por qzté pasó!
y se ha llevado la plaza
con su torre y su balcón
con su balcón y su da1na
su dama y su blanca flor.

a
o
o

o
o
a

a

o
e

a
a
a
o
o

o
a

a

o

o
a

La asonancia pareada en o deja libres los finales &lt;le los
versos impares, de tal modo q11e no debería esperarse 11n rigor inuy grande en el ritmo de los timbres. Sjn e111llargo, la
simple exposición de las vocales en que recaen los acentos
revela una asonancia vertical 21 mucho más se\ era e11 el primer l1en1istiquio que en el segundo. Más aun, las tó11icas de
esa línea vertical de la izquierda forman un ciclo si111 ~trico
perfecto:
1

a o o a

a a

a o o a

que está integrado por otros &lt;los grupos sitnétricc•s a o o a,
ligados, a su "-ez, por la pequeña si1netría a a c11yo je coincide con el del poema. Esa asonancia interna es, Jlll ~ , 11111cl10
más estricta que la de los acentos en sépti1na 111ás i1111&gt;orta11tes
convencionalmente y que aquí parecen estar aban(lo11aclo.. , a
las facilidad de su eco impar y agudo. Pero no lia)~ tal: stos
últimos, sin llegar a constituir una línea tan perfecta, f o1•111 an
los tres grupos simétricos que se inclican:

Lo llamaremos asonancia por comodidad, porque el fenón1cno se rcclurc
a la coincidencia de la Yocal acentuada.
21

-

32

�ooaoeoaoao
o los más a1nplios y eslabonado :

ooaoeo aoao
y un exa1nen ele co11jt1nto cle111ue-- tra tocla,Tía c¡11 Je s ac 11lo e11
sépti1na, con1binándo ~ e con los pri111 ro int gra11 1111a ... i111 trí a
ma}·or: la total irnetría del poe111a.
Si or&lt;lena1110 ~uce ~ i\1 a111 11 te la ' ocal tó11 i a - e 11 •l spacio segí111 st1 orde11 en el ti 1111&gt;0.. obt 11 1110- 1111a lí11 a 111 tt."or
centracla en la e, e a e que e taha ..,olitaria )" 01110 c111i\ a a
entre la .. aes ),. oe elel borde:
1

aooooaaoaP.aoaaoooaao
Las \ ocales q11e parecen ]1olgar a a111bo lallc&gt; 11 t) ollra11 :
l1acen su si111ctía encadenacla a la cc11tral C&lt;&gt;1110
11111 ... tra c11
el esque1na C{llC sigt1e :
1

aooooaaoaeaoaaoooaao

Tiene tanta i1nportancia Ja i111 tr.Íét , , rtical q11 • ., 1111
fenóme110 del tipo ele la rirna, cornc&gt; la l1orizt)ntal &lt;111 ~ &lt;la 1
f]uir c1e1 JlOc111a y e tá tn&lt;í- 11at11ral111c11t ... it11acla c11 lo"' cl&lt;•111inios clel rit1no. Lo funcla111ental s la ·oexi "' tcn ia d a111l,a
forma en i1n &lt;tr1nazón rítn1ica~ n 1111a e -trucl11ra &lt;'&lt;&gt;111¡&gt;] ja
prÍ\'ati,ra de esta pieza y ca11 a, e11 ]Juena }Jarlc, ele 11 cnca11 l&lt;l.

Otro poen1a má eje1nplar a{111 , } Ta &lt;Jll carf•cc el las rcp ticio11es &lt;111e podría11 ir1 fluir c11 la ~i111ctria (1 1 an lcrior, -

-

33 -

�22

la primera de las Canciones a Guiomar • Sus octosílabos
narran, dudan o preguntan coloquial, capricl1osan1ente, y el
único rigor parece ser el de la rima, por otra parte ta1nhién
caprichosa en sus combinaciones.
Sin embargo, de nuevo, con sólo destacar las \'Ocales que
llevan los dos acentos importantes, apa1·ecen lim11ios grupos
verticales que en sólo un caso (segun el a estrofa) se cleslucen
por un cambio de u por o. l,a situación ca11jeable e11 español
de estas dos vocales resta importancia a dicl10 ca1nbio. Las restantes simetrías son perfectas:

No sabía
si era un limón amarillo
lo que tu mano te1iía
o el hilo de un elaro día,
Guio1nar, en dorado ovillo.
Tu boca me sonreía.
Yo pregunté. ¿Qué me ofreces?
¿Tiempo en fruto que tu mano
eligió entre madureces
de tu huerta?
¿Tiempo vano
de una bella tarde yerta?
¿Dorada ausencia enca11tada?
¿Copia en el agua dormida?
¿De 1nonte en rrzonte encendida,
la alborada
verdadera?
•
¿Rompe en sus titrbios espe1os
amor la devanadera
de sus crepúscztlos viejos?
Verticalmente suenan los grupos

22

De un cancionero apócrifo, oh. cit.

-

34 -

•

1
•

o

l

a

1

•

•
•

l

l

a
o
e

l

u
o

•
•

l

e
a

e
a

e

e

e

a

a

l

o
a

•
l

•

e
ll

e

o

e

l?

e

�u

o a

•

1

a o

i

i

i

i

i

e o o e

e e

e a e

i

a o a

a e a

i

u o u
e e e e

i

{Izq.)

(D r. )

grupos de tan ju ta si111etría c111 no }lll d n c¡11 dar cl11cla ...
acerca de si tienen un e11tido y 11na funció11 11 l po 111a.
La expo ición l1cesi,ra ele las ,·ocales ac 11t11~1&lt;.la s cla otrogrupos, diferentes, es nat11ral, pero igt1al111 nt i111 ~trico -, q11
separa11 en el ¡Joe111a el Jlri111 r pla11 teo. el la- ¡)rcgt111 La-.. ) las
,
preguntas entre s1.
1

•

1

o

•

1

a

•

•

1

1

•

a

1

u

e e o a o e e a e e e a a

•

1

o

•

o

1

•

1

•

1

a e u e o e u e

Así cobra sentido la s paració11 ele a1g1111os () to ílallo e11
dos tetrasílal&gt;o . . sin otra razó11 a par n te c111 t111a C'(l11 - 011a11 t ~ ¡1}
fin de la pri111era 111itad del \ er . . o. En r aliclacl. sta- '&lt;&gt;11 -0nancias intcr11as, qt1e e11 otros ca o pa ~ a11 i11acl, rti(la ¡&gt;ara
Macl1ado y 110 lo induce11 ~1 ca111l&gt;iar &lt;.lt! r 11gló11, ti ")11t")n a&lt;111í
una íunció11 funda111ental; -on tan i111¡&gt;&lt;1rtant
co111,. las finales y no poclrían eli1ninar- - i11 111 11&lt;&gt; cal10 &lt;l Ja arr11011ía. Y
los corte que oca ionan re .. 11lta11 110 --óJ,) e p[)lical)1f•_ si110 11ecesarios y en t1n toclo de acuer&lt;.lo co11 Ja lt'&gt;gica e t ~ tica clel
1

1

poeina.

Una estructura tí111brica muy diferc11tc p ro igt1aln1 i1te
ex1)resable por una form11lación ~ im 'trica 1&gt;11ccl e tt1cliar-e e11
el J1ermoso soneto titulado Guerra &lt;Íe &lt;1111c&gt;r.. co111pre11cli&lt;.l&lt;) 11
la obra de 1\bel l\lartí11 23 •

23

De un cancionero apócri/o. ob. cit.

-

36 -

�e
e
e
e
e
e
e

a

El tiempo que la barba me platea
cavó mis ojos y agrandó mi frente,
va siendo en mí recuerdo tra1is par ente
y mientras más al fondo, más clarea.
A1iedo in/antil, amor adolescerite,
¡cuánto esta luz de otoño os h ermosea !
¡agrios caminos de la vida fea
que tambiéri os doráis al sol poriie1ite!
¡Cómo en In /riente donde el agua mora
resalta en piedra una leye1ida escrita:
al ábaco del tiempo falta zt1i hora!
•
i Y córno aqziella ausericia eri ztna czta
bajo los ol1nos que noviembre dora,
del fondo de mi liistoria resztcita!

o
•

1

o
•

1

o
•

1

e

a
e
e
e
e
o
o

o
•

l

o
•

1

o
•

1

Por tratarse de un soneto, el fluir lírico está 111oldea&lt;lo y
sometido a ritn1os y agrupan1ientos especiales, a u11 trata1niento convencional pero orgánico, a una tensión si1i ali, io; clehe
guardar sobre todo y a pesar de la acostumhracla sepa ració11
en períodos lógicos y estróficos, una unidad q11e clejlcnclc ciertamente del t ema pero también, y en muy amplia 111c&lt;li(]a, de
la trama de acentos y timbres d e rit1nos y ele rin1a . De esa'""xigencias combinadas sttrge la serie ele ' rocales tórii ·as ele
Guerra de a1nor cuya for111a es la siguiente:
1

a e oe i e oe i e oe i e a e e o e i e oe i o o o i
•

en la qt1e se separan los grupos

-a

eoe i eoe i eoe i eae eoe -i eoe i ooo -i
._

serie e11 la que senti1nos co1110 fallas la a
central e a e y las oes laterales d el .Q. o o
a p esar de todo, aparece u11a constante
une todo el poema, que incluso señala
-

36

primera, la d ] grttpo
fi11al, pero 11 Ja &lt;JUC
rít1nica e\ ide11t qtte
por la 'aria11t~ eritre
1

�las letras 16 y 17 el pa-o de c11artetos a ter ce tos. ),. q11
"t 'í
l1echa a hase de grt1pos i1nétrico..,. erie Ctl)' ª riqt1ezn s tal
que se p11ede ai-lar en ella si111etrítt... &lt;li, er sa &lt;111e p ar &lt;~ '.\11
proponer explicacione diferentes ¡lara el f 11ó111cn o ¡)o ~ t ico.
que es uno. Pode1nos comprobar .. "in er11lJarg Cftl todas l l a~
sir,'en, que en los 11e cl10 - 11ing11na e- úr1i a ~r t o d a ~ s&lt;&gt;I l , r rdaderas. Los eleme11tos q11e inl1ihen o d .:act1 r&lt;.la11 una orcl denación .. encajan ) r son necesario ~ 11 otra .. )' ' ric ,·er a.
Por ejemplo .. Jlara e111pezar h u -c,11110 1,1 s i 111 tr ía t ot al. 1~11
este caso no existe en tér111i11os ab -ol11to- p ar a Ja, ' rocal . . xp11estas sucesi,ra111e11te : s()lo enco11tra1r1 &lt;,s la - ~ i 111 trías r t nceada y cruzada-- que ' ren1os a co11ti1111a ión:
1

•

•

•

•

•

•

a eoe1eoe ieoei.eae eoei.e oe1 000 1
aeoeieoeieoeie a e e oe i eoeiooo i
T en e111&lt;&gt;s u11a larga si111 trí a n "" fl ftl 11tr ,., f)~ &lt;) r r 111&gt;0
que se orde11an a a111ho - Jaclo_ el ]e) dl) , , r"'() • 11tralt&gt;
( i e - a e ) que por e l 1110111cnto a l1~ trac111 0 . ( q11í -ó]o .,
p11cde indicar qt1e a 111 DU(lo ]o ~ ' rer s&lt;)- ce11 lral
ll lo- (lJl C l(&gt;
escapa11 a la ar111011ía gen eral, tal \ e z 1&gt;orq t1 ~11 ~l l os s l1 ace
la tran ic ii)n a lo terceto'"' . J&gt;or otr&lt;t 1&gt;a!·t • ' ' ' '.\ r á al tra ta r
la si1netría &lt;le Jo - f,111 in a- (fU e ta111lli ~ 11 11 e-.i tP 1&gt;1111t&lt;&gt; a&lt;1•1cl
1nismo verso a e ro111pe },1 lí11ea total. 1_,a - ct1a tro 1 tra cc~ 1 1trales a¡1arecen, si11 c111l&gt;argo, a] l1ac r otra f'fl111l&gt; i11 a j t) 11 í JCt1 pando t1n lugar propio.. co1110 ' ri1110 e r1 l 1)Ja 11 t r&gt; o cr11c~ '&lt;.&gt;rre"'pon&lt;le a lo clo - cuarteto :
1

a e

•

o e 1 e

o e

•

i

e

•

o e 1 e

a e

E sto significa c1uc, ademá - d e la \ Í&lt;len l ri111a xlc rnu.
hay otra combi11aci()11 tí111l&gt;rica 111e11os C \ id n te J&gt; ro ~ ~ 11&lt;! Ía l
que el grupo a e co1nienza y re 111ata ~ 1&gt;&lt;1- a11ll&lt;&gt; 1&gt;or l&lt;,- i11 t r1ne&lt;li&lt;&gt;S o e i e c&lt;&gt;rresponclientcs a lo &lt;)tro - is ' 'erscl-.
En cuanto a los tercetos. 1&gt;o&lt;le1no agregar &lt;¡11 e, i el grt11&gt;0
final o o o i no l1ubiese erra&lt;lo lo el n1 e11to - i111par
cJc 1a
1

1

•

37

�fórmula e o e i, las estrofas finales in, ertirían cxac~a1nente
el juego de los versos inter1nedios de los .cuarteto ; dicho ele
otro modo: separando esos dos versos, primero y octav·o con
acentos en a e , aparecen dos series idénticas in, crtidas, tina
formada por los versos segunclo a séptimo de los cua1·tetos, Y
la otra, por los versos de los tercetos, identiclacl retaceada p~r
esas dos oes que ya perturbaron la regularidad {le la serie
l1orizontal:
1

1

a
o

e
e
e
e
e
e
e
e
o

•

1

o
•

1

o
•

1

a
e
e
e
e
e
e

•

l

o
•

l

(o )
(o )

o
•

1

Hay otras simetrías tan im¡lortantes como éstas e11 J mismo soneto, tan ricas y tan encasilladas también, q11 110 corresponden ya a los ritmos tímhricos sino a los tó11ic;ois.
Es Las simetrías se corrc)horan en dos escalas: Jo f 011e1nas
forman entre sí grupos simétricos perfectos y, a la , ,cz., los
grt1pos de fo nemas que son los versos se estahlece11 e11 i 111etrías tan justas y significativas como las otras.
Desde los primeros intentos ele análisis para ,,,e ri ficar 11 nas
y otras, se hace e\ idente que en e te caso las sílalla 110 e
agrupan en los fonemas acentt1ados en penúltin1a (jtle ' 'i1 110 er1
Manrique. Si se trata de aplicarlos, los resultaclos llll &lt;le-alentadores, indecisos, no surge ningítn esquen1a orde11a(lo 11 ordenable con una clave siinple; la ~eparación de gr11¡'0 q 11 ~ e
cierran en cada sílaba acent11ada cla e11 ca111hio, de i 11111 etliato
-

38 -

�· lidad lo ritmo que
.rw•eta re ela forma

-

---

-------

---

--(

---

---

_,

-

------------

--

-----

-------

---

( rceto )

••

2

s

--

---

3

�Aquí está de nuevo el último verso de los cuartetos perturbando el cuadro. Con una leve modificación ese 'rerso podría responder a la serie tímhrica que interrumpe y al esquema
, .
ton1co que rompe.
Esta es la representación numérica de los catorce versos
del poema:

2

4
4
4
4
4
4
3
4
4
2
2

4
2

4
4

4

2
2
2
2

4
4

4
3
4
4
4
4
4
4

2

2

4,

4
4
2
2

4
4
2

4

Al estudiar los timbres, vimos que un n1ismo grttpo a e
abría y cerraba los cuartetos; en este caso es el soneto el q11e
se abre y se cierra por versos de igual acentuació11. lla}· coincidencias más notables con los resultados clel análisi tí1nhrico: la serie autónoma de los ,·ersos que están entre el prin1ero
y el octa\·o; el desamparo del primer \'erso que qtte&lt;la ai "lado
pero que después va a entrar en otro juego sim ;tri ·o, con10
se ve al desarrollar la serie de fonemas. Tamhi ~11 esa irregularidad que representa el octa' o verso 334 solo en 1111 poenia
hecho todo ele fo nemas de sílabas pares.
Si en vez de ese 334 algo molesto 1111biera 11al&gt;iclo 244,
la simetría de los versos sería completa y el poe111a . aldría
ganando. . . o no. Pero es ingenuo creer que en mat ria tan
librada a la intuición y al acaso como la forma poética 110 liaya
errores de estructura., "·ersos perfectibles. Sin e111l&gt;argo, el soneto está al1í y no se acostu1nbra a meter nla110 e11 l&lt;1 ollra lle
-

40 -

�los poetas con10 en la de los i11(1 ~ ico . Sólo d e de t 1n pu11to d
vista matemático pode111os per111itir11os e11tir n o- talgi a p or
ese 244.

2
4

4
4

4
4
4
4
4

2
2
2

2

4

4

4
4

2

2

4
4
4

2
4
2

4
4
4

4
2
it

4
4
2

4
4

2
( 334 )

2

4
4

2
4

El 334 co1no \ i1no ya, p crtt1rllaba el act1 rcl c&gt; g ~11 e r a l al
¡&gt;lantear l1orizontal111ente la seri e el ,. fo11 111as . t1 s li ttl }' '~ 11 Jolo
tambié n por el 244, obte n 111&lt;&gt;8 u11 e ~ &lt;¡t1 e111a icleal f' Jl c111e ]:,
ar111onía, la l1crmosa proporció11 e11tr la Jlartes 110 ~" v· "Jl r ...
1

taceadas y cuyo equilibrio es notabl e .

Cuartetos
244442

Tercetos

424424424424

4 4 2 4 4 2 2 4 4 2 4 4

442244
3 3 4

4 4 2 2 4 4

244442 424424424424 442244 442442244244 442244
-

41 -

�Dentro de esta misma serie se pueden señalar aú·n otras
simetrías que eslabonan los diferentes grupos entre sí: por
ejemplo 4 4 2 4 2 4 4, entre el primero y el segundo.
El esquema así completado es il11strati''º de cón10 se separan y cómo se encadenan los versos y las estrofas, de las
relaciones métricas que ordenan el ritmo tónico y - sumado a
la serie tímbrica - de la elaboración de esa unidad qt1e requiere
cada poema, por más libre, poi· 111enos libre qt1e sea.

-

42 -

�V
La rinia. Su papel conrtaclor de'l ritn10 ele tin1bre . ,..,lP• t irtudes. Sus po ·ibilidacle -. l.,a a111pli1ucl irz o pechada ,¡,., • u c.an1po.
l~inias siniétricas. /{inias interna-.. l~jcniplos &lt;'11 /u poe,in &lt;le Julio
licrrcra y l~eis ig.

(le la ri111a .. sol&gt;r loclc&gt; el la 011:,011~111t ~ .
Iia ido 111ás ' 7apt1leacla en lo &lt;fll 'T
ª tl ~l 'iglcl &lt;Jll ct1altjllit•r
otro acci(l 11t &lt;lel 'Trso pero ,¡n &lt;Jll&lt;'- 11 gc·11Pral. - l1a)·&lt;1 :o t11cliado l Jlt111to 11111y 11 'Crio. t1alc1t1icr el '"' fll"OJ•c'•~j ll a"' rea
de )la e )JJCJ}' e11ido )T )JUI" 'C jtl tifieacl() siJl 111H)T&lt;)r ("XH lll t" ll.
~.,s 'erclad &lt;Jlte Ja ri111a, t~r1 alg1111a 111a111( , l1a 11 •'a&lt;l&lt;&gt; a
er llJl j11gt1 te 't11gar; qu Jlt1ecl ~c r,ir ta11to &lt;' 111&lt;1 ] l r.o
libre par&lt;:t la i1n111a ió11 ele la Jl&lt;l Í&lt;t. &lt;¡t1 ... .. Ja 11 ~1 t1·a11 ... Í••r111a&lt;l&lt;t
a 111 11t1do de 111ecli&lt;) n fin.
E 'erdall q11e Ja ri1na Jl rfccta
li ·at]a cu~i ic:•1111lre a
C&lt;.&gt;arta &lt;~11 la 111a} &lt;) 1' JJarlc el
Ja for111a ,~~triífica - r gttlarc
lo. a o... lo rit111os f•11 CJUC e J&gt;'&gt;11tft11P.a111 •11te "' (trga11 iza lo
lírico, co111c, e &lt;lij&lt;&gt; e11 ·a¡lít11l&lt;&gt; a11L ri(&gt;J"f"'S. J)ifíeil111 11tc e
Jl 011tra1·á11 Cll 1111 1-'tli - (1
(;c',11g&lt;&gt;ra, JlOl" "jCIJ1Jllfl. l &lt;lt! J•f"O(ligio ·a
trt1ct11ras c111e rt~,1 ·)l; ·1 a11á)i :s i~ &lt;le algt111u ¡&gt;icza~ el .
11to11io facl1ac]o Cll)Tª J&gt;Of' Íél r&gt;ar "'CC el&lt;"' la::- 1 iá~ (~ f)()ll l&lt;ÍI1 ª""
y d pro' i ta- &lt;le artifici&lt;&gt;.

E fácil

renegar

0

1

110

de e

os

ri t111o s C(&gt;arta&lt;l&lt;&gt;

e e 1 ele l i111I &gt;re , al &lt;j tl~
&lt;le las
·e 11&lt;l ~st:'i lli ·11

perte11ec .. 1&lt;1 rima ~ a11nc1t1e Ja~ 111á
'r
i11t gra(l&lt;t e11 ";.j y COllSCr\ a a Sll re J&gt;CClíl llllH
&lt;ft1Í\ 1 ()Ca&lt;1~1 i11d pe11cl ncia.
pes&lt;tr &lt;le tocl&lt;J .. c11 lo- gra11clc crca&lt;l&lt;&gt;rc- - la ri111a a¡&gt;acc,11 Lril&gt;11)T 11 a la
J1e1·mo"ura (lel poe111a. I o . ól&lt;&gt; c11 e) 111cr&lt;l ¡laJlt·l &lt;le rc111at ~
S&lt;&gt;noro, no sólo c11 lo q11e e l1&lt;l realiza&lt;]&lt;&gt; a i11c1111clc&gt; l&gt;aj&lt;&gt; el
rece co1110 u110

&lt;le los

1 111c11 to -

&lt;JllC 111á

rótulo ele ri111a inter11a
y cru ca i ie111prc t! J1a lirr1itatlo
a ]a asona11cia de lo- fi11a] - &lt;le 1f&gt;S 1&gt;ri111 ros 11 111i "' lÍ&lt;ftti&lt;)o.o -

-

43 -

�sino en combinaciones mucho 1nás trabajadas y sutiles, lo que
no qt1iere decir ' yoluntarias o consciente:,.
La poesía de Julio Herrera 11ace e'Tidentc para ct1alquier
lector su gran riqueza tímbrica. N u estro poeta se 111ue,·e con
completa soltura entre las rimas más difíciles d el idioma,
maneja las aliteraciones con sin igual inaestría. El análisis
de sus mejores poemas los re,·ela como casi inagotables en
cuanto a combinaciones sonoras, sea a lo largo de cada \Terso,
sea atravesando ,·erticaln1ente las estrofas o los poe1nas enteros.
El poema, como hecho sonoro, tiene sola111ente u11a línea
melódica; la única lectura posible es la 11orizontal. Sin embargo, el examen vertical del poema escrito - que finge posibilidades armónicas - puede poner en claro f enó111e11os del
tipo de la rima y revelar así secretos de verdadero interés . .i\.lgo
de eso se verá en los someros análisis realizados a continuación.
En la cuarta parte de La torre de las es/in ges los cuatro
versos que comienzan la primera estrofa riman exacta1nente sus
vocales acentuadas, pero sólo éstas. No se trat,1 ele con~o nancia
completa, ni siquiera de asonancia; todo se redt1ce a Ja coi11cidencia vertical de tales vocales identificadas con la estructura tónica de la estrofa.

Canta la noche salvaje
en un gangoso diptongo
sus ventriloquias de Congo
de guturación salvaje.

o
o
o
o

a
o
o

a

Tal coincidencia no es producto ele un fácil azar a}·ttllado
por la b1·evedacl de los ' rersos. Con la 1nisn1a 11aturalidad aparecen combinaciones análogas en endecasílal1os o al jandrinos. Por ejemplo, en éstos d e La fu ga 2 •1•

Temblábamos al par . . . Eri el aLt.stero
desorden que realzaba tu lierrrzosura
acentuó tu peinado su 1zegrura
inquietante de pájaro agorero.

:?&lt;t

Los parques abandonados, oh. ('it.

-

44

a

a

e

o

a

ll

o

a

ll

a

,.

e

�La cosa puede ser 1nás con1¡1licada )r lo es él 111e11t1clo. E11
la cuarta e trofa de Of fici1t11z tenebrar11111_ ta111lli ~ 11 &lt;.le l.1c1 torre de las esfinges, se pttecle oh er,Tar la 111a11ifestaci&lt;'•11 d e &lt;&gt;tro
fenómeno muy corriente e11 esta poesía: la ri111a fi11al 110 s
limita a partir de la última ' "ocal ace11tt1ada: C&lt;l111i 11za &lt;l prepara, desde una, dos o más , ,.ocales a11t es. To111a11&lt;.lo en 11e11ta la e trola entera, se puecle ..,eñalar la seri e de ri111¡\s el tr s
sílabas, es decir, de ri111a q11e co111ienzar1 1111a si1&lt;t1)tl a11te~ &lt;le
la última vocal ace11tuacla.. excepción l1 ecl1a clel "'~pti1110 ' r~t1
de la déci1na. Entre lo- ' "erso ¡1ri111ero )" c11art&lt;).. 11 ca1r1llio.
la coincidencia abarca cuatro sílabas : e11 &lt;le l&lt;z 11l&gt;clz ,T
. 111e&lt;li&lt;1noche. En la primera 1nitad ele e- o ~ \ er ¡;¡os s:. regi~ tra a&lt;.l 111ú'
.
.
,
.
una 1nvers1011 interesante:
1

eeooeaoe
• • • •
• • • •

•

•

•

•

•
•

•

•

ooeeeaoe
Vea111os al1ora la 111asa 'ocálica ele la (lt~ci111a:

En el coro de la noclze
cárde1ia del otro 1nu11do
retun1bl11i Slt De pro/z111clc&gt;
los mo1ijeD de 1ne&lt;lia11oclze.
En el p1íl1Jito z11z f antoclze
cruje u1i respo1zso 11zalsl1110
)' se adel&lt;111ta un lzernzano
•
que e1i cavernosas sec11e11czas
le rinde tres revere11cias
con la cabez&lt;i en f&lt;1 111 ano.

e
a
e
o
e
u

e
e
u
o
e
u
y a
e a
e 1
o a
•

o
a
a
e

o
e
u
e

u

•

1

e
e
e
e
a

o

a
o
e
e

e
o
e
e
u
o
u
a
e
a

a o e
o ll o
o u o
a o e
a o e
a a o
e a o(a a o)
e e a
e e a
a a o

trofa "' i11 e"'llComo si fuera ¡1oca la co1npleji(lad de esta
lar
fácil pero com¡&gt;licacla
fl rrera e da 1 l11jo &lt;le cu·
riquecerla aún, au111e11tanclo sus rima ~ .
La coincidencia puede ir to&lt;la\'Ía 111á lejo"' }' &lt;tbarcar 11
-

46 -

�25

total cinco o seis vocales. En Amor sádico
11ay ejemplos
de todas clases: de rimas corrientes, al final de ' rerso, y de las
ubicadas al comienzo (versos 1, 3, 5 y 7) ; &lt;le las que comienzan
en la última vocal acentt1ada ( ve1·sos 6 y 7) y de las c1t1e con1prenden tres ( ' '"ersos 12 y 14), cuatro ( ,-ersos 2 y 4), cinco sílabas (versos 9 y 13), y también de otras que no se n1encionaron l1asta ahora: las que abarcan el \ erso entero ('Tersos 1 y 3).
1

Y a no te amaba, sin dejar por eso
de arnar la sombra de tu arrzor distante.
Y a no te amaba, y sin embargo el beso
de la repulsa rios unió un instante.
Agrio placer y bárbaro embeleso
crispó mi faz, me dernudó el se1nblante.
Y a no te amaba, y me turbé, 1zo obstarzte~
como una virgen en un bosqzte es¡Jeso.
Y ya perdida para siernpre, al verte
anochecer en el eterno luto,
- mudo el amor, el corazón inerte - ,
huraño, atroz, inexorable, hirsuto,
¡Jamás viví como e1i aquella muerte.
nurica te amé como en aqziel mi11zlto!

a
a
a
e
a
•

l

o
a
o
a
o

a
a
a
e
a

o

•

l

a o a
o u a
l a e
a o e
u o a
u a a
a a l•
u a a
•

25

Lo.~

a a
o a
a a
u a
e l•
a e
a a
•
l e
l a
e e
o e
o l•
•
l o
e o
•

•

e
e a
•
l
e
o u
l

a
e
e
e
a
e
o
e
o
o

parques abandonados, ob. cit.

46

a o e o
o l a e
a o e o
o l• a e
a o e e o
u o e a e
u e o a e
u o e e o
a e a e e
e e o u o
a o l• e e
o a l• u o
a e a e e
a e l• u o
•

•

�Se podrá objetar q11e la consonancia el las ci11co 1&gt;ri111eras sílabas ele los ' rerso.. p1·i111 ro y tercero correspo11cl :.i
una repetici()11 ele ¡&gt;alabras. Eso 110 111oclific'1 los l1ccl1&lt;1 )r 111edan a&lt;len1ás ]as seis sílabas re- ta11te- coi11cidi 11&lt;10 total111e11t
en ' 'ocale- ) r acentos. flay i11á- : las ci11c&lt;&gt; llri111cra~ '&lt;leal c.1 1
ter ero
"'egu11do ' rer o son las 1ni ~ 1na &lt;¡11 la &lt;l l ¡&gt;ri111cro ,~
•
realiza11do ] i11is1110 tipo ti i11,· r~ió11 c111 se clio 11 el 'a -el

de

O/ficizl111

te1zebrc1ru11i.

a

o

a
a

a
o

a
a
a

a
o
a

a
a
a

l-1a lect11ra \ ertical. J&gt;Or otr:.1 flarl .. 11111cstr¡1 ó1110
pri111 r cuartc&gt;to la for1na &lt;le co111l&gt;i11aci{•11 tl ~ }¿1 - 'oca]

11 s
c.I la
ri111a fir1a) (,. re¡&gt;it en la 1&gt;ri111era ~ -- tr&lt;&gt;.Ía trP.S ' ecc~ 111á . e
decir, ci11 o 'ece--- e11 011cc ( ~í1al&gt;a 2 . 8 9. ] O )' ] ] ) :
1

a

o

e

o

a

o

•

l.

a

e

o

a

o

e

o

a

o

1

•

a

e

o

t 11

"'sto e podría11 :tgr, gar &lt;&gt;lros clo grtt]lc&gt; 'erti al ()
e a ¡&gt;ri111 ra e trof&lt;1: c.:i.J cttarto }T ,.l &lt;1l1ir1lcl. l~~ t . JJor&lt;¡tt ~ es t111a
seri el (;t1alr&lt;&gt; ae y &lt;t(Jll ~), flOl'C]ll C "g (t11 'll 'ÍÍa11 e le&gt; n11iíli i y Ja fc&gt;Jl ~tica-; la o ) l&lt;t 11 e11
1&gt;aíi,)I ·11 " 11eral }lttell ' 11
co11 id rar ' cc1t1i\ ale11tc.. .
)~) e q11e111a sería e11to11ces:
11

1

1

o

a

a

o

a
a

o

a

a

a

o

a

a

o

e

o

o
a
o

1

•

a
e
a

e

o
•

1

Si se ol&gt;servan allc111á en )()
- 47

lr

-

o

e

¡&gt;ri111cros ' ·r o:.,

le&gt;

trc.·.

�grupos verticales de aes en primero, tercero y qt1into térmi ..
no, es decir, en las sílabas que quedaron fu era de este último
esquema, resultará evidente que la estrofa está atra\Tesada, sílaba a sílaba, por líneas rimadas a ci1ya acción se debe mucho
del resultado final.
En general las circunstancias apuntadas no se repiten regularmente y, si bie11 se presentan con suma frec11encia, no
siempre son tan ajustadas ni se combinan con ta11 La sencillez;
el análisis, que puede ser mucho más prolijo y con1pleto, aclararía, en otras instancias, el juego total a que aquéllas están
sirviendo.

-

48 •

�VI

co

C L

1

E

o

n

Por la 1ne11gua de la sciencia todo" se atrezte1i a lza:zer
ditados ( . .. ) . E ¡1or esto 110 es f eclza di/ere1zci&lt;1 e11 tre lo l&lt;1ros i1ige11ios, e lo obscuro . La ¡&gt;alabra &lt;le l~ 11ric1t1e el \ 7i1Jena parecen e --crita en nt1e tro día-. i11 111bargo .. tal ,. z
n ct1alc1t1i r ~¡&gt;oca, S4tl,·o 11 los
J1ubiera11 ¡)ocli&lt;lo er dicl1a
111omento exce¡lcionales de la ¡&gt;oe... ía lt11i'T r -a].. ta11 cli fí ·il
en 011tra1· e) eqt1ilibrio de (jtle l1abla \ 7al ir)r 11tr
1 ~al&gt; c r el
querer y el ¡lo&lt;ler.
La 01&gt;i11i&lt;&gt;n } ra citacla &lt;l llott 1na11 011 fir111tt ~ a 111 i 11t&lt;1
ex11erie11ci4t f rc11 te a lo po ta- }r a Jos ¡&gt;rol&gt;l 111a fl º la ' er ificación. Esta su¡Jone ztrzcz s ric de lz &gt; lzns &lt;ll?.sco1z&lt;&gt;ci, /(1$ r1 /,,
ma)'Or ¡1arte de &lt;111ie11 es la ¡1r&lt;1clica11: slt · triz111Jo ~, Cll&lt;111&lt;l&lt;&gt; &lt;&gt;, tas ¡1ersc&gt;1i&lt;1s triz1.11/a11 , se &lt;lcbe11 1rzás bic1z a z111 t&lt;1 to i11~1i11til &lt;&gt;
)' a u11a bo11d&lt;1d 11&lt;1t11ral del &lt;Jído.
&lt;&gt;1110
j e111¡1l•J~ &lt;l" ;:,o l1e cl1os pr&lt;&gt;}Jone entre otro : la r&lt;1zó1z r/,, ¡Jor r111' 1111as lí11 ' &lt;ts &lt;I "
rlifere11l&lt;"! di11z c11sió11 [Jlt ede11 co11zbi11ars&lt; &lt;1r111011Í(&gt;S&lt;1111 e111 e 111i 11tras r¡ue otras sólo [Jltecle11 S&lt;'rlo ·011 sz1111&lt;1 &lt;l 'slreza o [J11&lt;&gt;11 &lt;1
1

0

1

el lír11ile 11ecesario &lt;le lr1 i1z versiñ11 &lt;le &lt;1C&lt;&gt;1ztos: &lt;"'l uf i ci&lt;J
de la aliieración e11 el verso: etc.

. uerte;

También Pa11] Valéry ""e pro111111cia co11tra ]a i111p(&gt;lc11cia
o el de Jlarejo domi11io el l inat ria) lírico. llallla11c1o el algt1nos prol,Jema &lt;1ue 1&gt;1anlea la crcaci&lt;)11 ¡lo&lt;'tic&lt;t clic : ¡1rc&gt;Úl1&gt;mas ( . .. ) que los p&lt;1etas res11elve11 &lt;1 ciegr1s .'~ {&lt; slo es lcJ &lt;'s c&gt;11cial) DE VEZ EN CUA ·no. . . De e:: e11 c11,11z&lt;lo. Cc&gt;11 &lt;&gt;sto
se lia dic/10 lo ir11porta1ite. 11e ar¡z1í la i11certi&lt;l11111l&gt;re, &lt;&gt;l &lt;lesnivel &lt;le los 1norr1e1ztos )" &lt;le l&lt;&gt;s irzdi vi&lt;lttf&gt;S. 11&lt;zlJrá &lt;JltP. i 1isisti r
largarne11te en ello, p11es tocl&lt;&gt; arte ¡1o&lt;~t.ico &lt;&gt; ll &lt;&gt;, co11sistc&gt; e11
defe11clerse co1itrc1 esa clesigzt&lt;1ldc1&lt;l &lt;lel 1r1&lt;J1r1 e11to.
Y J&gt;ius Ser\ ien l1ace en us ol&gt;ra~ 1111 co11 ti r1t1(&gt; al 'gato
1

1

-

49 -

�cont1·a el descuido de la técnica, contra la i1npro,risació11 ele la
,
.
, .
tecn1ca art1st1ca :
El nadador que gana la carrera olí1n pica no ig1iora 1iada
de lo que liace eficaz su acción. Ha esllt&lt;li&lt;1do l&lt;1rga1r1e11te sus
procedi1nientos. Durante años se ha &lt;ledicctclo a si1 esti1clio. El
día de la carrera, naturalmente, ni piensa en ellos. .51t nadar
está hecho de e1iti1siasmo, de sangre fría ). de 111ia JJOsesióri
perfecta - pero adquirida arites e iriconscien te e1i el 1n onz ento
de la carrera - de la técnica de su o/icio. Lo rt1is1no pasa con
el poeta (y, agregue111os nosotros., con el bailarín, el 1ní1sico, el
pintor). Es antes, y 1io ditranle lct creació11 ele la obr&lt;1, que él
se corrige. La inspiración, corno la gracia, llega (l su tiempo.
Puede tocar a ztn ignorante y sacar de él zi11a rriódica carició1i.
Puede tocar a un Vinci.

El desconcierto que puclo ap11ntar en otras épocas sobre
lo que era o no poesía fue agra,·ado i11oclernan1e11 te, corno ya
se dijo, por el at1ge del 'erso libre. Este aportó jt1nto con la
liberación de los ritn1os, f11ncla1nental para el \ er(lacler&lt;l poeta,
la posibilidad de acceder a este tít11lo para quienes i10 tenían
oído para fabricar siquiera t1na n1í11ima reclo11(lilla. ] lay qtte
clesconfiar sien1pre de los poetas qt1c no co11ocen s11 oficio ni
aun instinti\ia1nente, de ac¡uéllos que son incap¡1ccs ele escribir
un soneto, una lira, etc. No de los que no q11iere11 l1acerlo
sino de los que no pueclen o no saben.
1

Si la obra ele los grandes poetas no fu era t111 tabú tan
estricto, se 11abrían co1nprobaclo en ella los frec11e11tcs fracasos
a qt1e los expt1so 11n cor1oci1nie11to i11tt1iti,yc..&gt; , e111¡&gt;íric&lt;l, segura1nente parcial de su oficio. Qt1e,redo, Ba11clelaire, Garcilaso se
eqt1Í\"Ocan tanto co1no aciertan. O ináb. Ilabría &lt;JUC reconocerlo, que re\ i~ar stts obras y aceptar c¡ue si h11lliera11 cor1ocido
y clo111i11ado su técnica con10 Fidia.s o l\1ozart, Stra,vi11sky o
Picasso conociero11 las SU)~as, no l1t1hieran 111alograd&lt;) b11ena
parte de s11 obra y los fracasos estaría11 sie111pre en otro terreno
c1ue el formal y 110 dejarían por lo tanto ele te11 er u11 sentido
y una grandeza.
-

óO -

�De toclo esto se ind11ce la nece-icl¡l&lt;l ele l111a t ;cnica el l&lt;)
lírico
ec111i¡1arable a la téc11icas el la!:) tl 111á-- i1rtcY' ll 1
conoci111ie11to llrof1111do de s11s ¡lrolJle1na~ ¡&gt;&lt;)r Jlart el l scritor. Y ta111bié11 por parte de &lt;111i 11es se tl .. tli ·a11 al stt1dio &lt;l ~
lo lírico. E-e co11oci111iento clclle e111¡&gt; zar JlOr lo f1111(la111 t1l¡l]:
el rit1110, ¡111 ~to qt1e si é-tc fraca a lo cle111á~ 110 ti 11e '"' lrt1 t11ra, 110 1111edc o t 11erse, el ja &lt;.le e~lar e11 l terr .. 110 arlí:stict•.
No 11ay c111e e&lt;flti,·ocars . ¡J&lt;Jr otra ¡)arte.. co11 re-¡&gt; et&lt;&gt; •11
alca11ce ele tlicl1a t j,c11ica: ella 110 sir\rc..' }Jara &lt;.lar re . etas tl)
poc ía fór11111la'"' ele b11e110 ¡Jo 111a". 11i 111t1cJ10 111 'nos J&gt;ara ~a­
car po tas de la 11a&lt;la: per1nitirá 11 ca111l&gt;i&lt;l. al ¡Joeta t 11 ~r t 11
sus 111a11os u11 i11 tru1nento rincli rielo al 111áxi111cJ: al 'tt1clio-.o.
)Jegar Jo 1ná- l jo- llosihle e11 l a11álisi &lt;l lo 1íri -.&lt;&gt;, en la ~x ­
plicació11 tlcl ~ tilo .. en la aprel1cn-- · ó11 d 1~1 bc11 .. za.
:i.

-

ól -

��i\I ARIO
1. -

11. -

111.

5

Lo= ritmo, ron10 introducción fí ir.a a lu r. té ti ca .
nu '"' tH"' .. ti ó n d ('
método. La~ diferente .. rítrnit·a...
na t•ic nr.iu d e lu po íu. Ln ido.1
de l 1 ius '"' rvicn como punto dP partida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

]2

f)elimitución dr e te trabajo. ¡\11ñli!'.i &lt;l • In tranan ... onura. Ln u1&gt;tar ión.
cric" y sin t " lría~. l Ja in1 tría. l•:l pr in r ipio dt• di si n u.• ta ía d e Pi 1re

Cuii.-

......................

21

•
ntonio lar-hado. Ejemplo d -.} ri gor rítn1i co dt• un11 poc ia tl a pnru
11·
&lt;·ia de cuidada. cric:. } i1n c trin ,-. n Jos ritrno to ni l o ) tirnbri ro

31

u papel coartador tJ .. ¡ ritrno d e tirn h r e . .. u-. \ irlud c ... u
po iLilicladc ... La ::in1pli1ud in-..o ~ p er had 1t ele u ('Dn1po. }{in1a-. --in1 étri rn .
Rima s interna . 1': jcn1plo- en la Pº''"Ín de Julio l~ •rrc ra ) lle i.. ig . . . .

43

11

IV.
V. -

\ I. -

ª'

d e la lnr J!a \' Í"cn r in el&lt;'
la \'Cr ificnc·ión r.lásicJ es pañoln. l) csintcré~ d • lo poe ta:- por lo ... r ·
cretos de su t é~nica. El análi ¡ .. literario: l)Ún1n'o ,\lon o •v su int e nt o
de r.ncarur &lt;·ientífil·amcntc el r. ludio de la lit e ratura . . . . . . . . . . . . . . . .

J.. a ver-.ificnr.ión. materia r.onvcnrional. C:iu

...

.

............ .

... .

..... .

.

.

.... .

.

.... .

.

.

La rin1n.

Conclu ionc

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . ... . . . . .. . . . .. ..

��Se terminó de imprimir en la
Impresora Cordón, Dante 2156,
el 31 de Julio de 1958.

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2896">
                <text>Grupos simétricos en poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2897">
                <text>Letras</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2898">
                <text>VILARIÑO, Idea</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2899">
                <text>Vilariño, Idea&#13;
Grupos simétricos en poesía / Idea Vilariño -- Montevideo : FHC.IF, 1958; p. 51 ( Departamento de Literatura Iberoamericana )</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2900">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2901">
                <text>1958</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2902">
                <text>Bach. Gonzalo Marín</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2903">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2904">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2905">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="19">
        <name>CRITICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="362">
        <name>LITERATURA</name>
      </tag>
      <tag tagId="68">
        <name>Poesía</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="137" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="237">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/fe6cb16670d20ebf7d0f8db5f2af0d6f.PDF</src>
        <authentication>3c08359b1610c0ec02a095caa4bb1d50</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1436">
                    <text>Ing. CESA'REO VILLEGAS MANE‘
(Instituto de Malematica y Estadislica.
Facultad de Ingenieria. Montevideo)

UN TEOREMA SOBRE INVERSION
LOCAL DE TRANSFORMACIONES
INTRODUCCION
El objeto principal de este articulo cs demostrar el teorema de
inversion local de transformaciones en los puntos regulares. Para dar
una idea sobre estc teorema, Cs necesario aclarar e1 sentido con el cual

se usan algunos términos.
Siempre que no se diga explicitamente lo contrario, las transformaciones consideradas seran transformaciones uniformes x : x (E?
entre espacios 'de Hausdorff E y Ex.

Diremos que x : x (E! cs localmente topolégica en el punto
as E o bien que (1 es un punto de topologicidad local para x : x (E ),
si hay un entorno1 U del punto a que se trans-forma topologicamente en un entorno Uu de la imagen a de a. Asimismo diremos
que x : x (E es localmente topolégica an un conjunto, si 10 es en
todos sus puntos.
Empleando una terminologia usada por REY PASTOR [l] dircmos
que un punto (1 cs regular para la transformacion x : x (E) si ésta
es continua en el punto (1 y localmente topolégica en un entorno
reducido de a 3. Diremos que la transformacién es regular en un punto
si éste es regular; y que es regular en un conjunto si 10 es en todos
los puntos.
De los teoremas de inversion local y de prolongacion continua
de transformaciones interiores, ambos debidos a STOlLow [2] se deduce inmediatamente, como mostraremos mas adelante, que si E y Ex

son localmente homeomorfos 3 E2, la transformacion x = x (E)
" Llamaremos entorno de un punto a todo conjumo que (-ontenga en su interior a
dit-ho punto.

2 Llamamos enlorno reducido dc un pumo a a1 conjunto formado por los
puntos
_de unremorno de a. distimos de a. Hay que notar que la definicién de punio
regular ‘dada aqui, no‘coincide en general con la de .REY PASTOR pero si coincide
en el caso vde transformaciones entre espacios localmente homeomorfos a E2:

——267——

�en un punto regular es localmente equivalente a la trans‘formacion
z : :k en E; : 0, siendo z y C variables complejas 3.
El teorema de inversion local de transformaciones en los puntos

regulares es una extension de este resultado al caso- en que Ex es
localmente homeomorfo a E11 y E es un espacio regular, localmente
compacto, que satisface el primer axioma de numerabilidad.
Es interesante observar que a pesar de la estrecha relacion qua
liga a estos dos teoremas de inversion las demo-straciones son com'
pletamente independientes.
Ha sido necesario comenzar con un estudio de las propiedades
de los puntos de topologicidad y de las hojas, y también de las prolongaciones a lo largo de curvas.
Llamamos hoja (respecto a una transformacion dada) a todo dominio“ perteneciente a E que se transforma topologicamente en un
dominio perteneciente a Ex.
Siendo a un punto de E y siendo C: x : f (A) 0 é 7» é 1
una curva continua p-erteneciente a Ex, cuyo primer extremo f(0)
es la imagen a de a, decimos que una curva continua E : g (M
0 é A é M cuyo primer extremo g (0) es (1, es prolongacio'n de
a sobre la curva C, si para todo A se cumple x[g(M] : f0») .

El estudio de las propiedades .de las hojas y de las prolongaciones
ademas de ser imprescindible para demostrar e1 teorema de inversion,
es interesante por la similitud quc presenta con algunos puntos de la
Teoria de Funciones.
Finalmente en el § 5 se ataca con ayuda del teorema de inversion
el problema de la uniformizacién de las funciones multiformes
y 2 F (x) .
Es particularmente til el hecho de que el teorema dc inversion
sea vélido para espacios E regulares localmente compactos, que satisfacen el primer axioma de numerabilidad, y no simpl-emente para
espacios E localmentc homeomorfos a E“.
En el caso en que Ex : En y Ey : Em el principal resultado

que se obtiene es dar condiciones suficientes muy generales para que
se puedan encontrar funciones uniformizantes x = x (E) y : y (El
definidas en un espacio localmente homeomorfo 3 En de las cuales

la primera sea regular (mas aun, si 11 &gt; 2 localmente topolégica)
y la segunda sea continua.
Finalmente se resuelve el problcma dc estudiar las propi-edades
de las funciones y : y (x) implieitas en una ecuaeién F (x y) : 0
en un entorno de un punto (Xoyo) en el cual e1 jacohiano ordinario

8F

sea nulo, pero sea distinto de cero en todos los demas puntos dc
5
Y
un entorno de (xoyo) .
a Vet lardefinicién de transformaciones localmente equivalentes en § 3.2.
‘ Llamamos dominio a todo conjunto abi‘erto y conexo.

~268—

�§ 1.

1)

Hoias y puntos de topologicidad

CRITERIOS DE BIUNIVOCIDAD, CONTINUIDAD Y TOPOLOGICIDAD. —

Si C es un conjunto de E, designanemos x (E I C) 5 a la transformacion
de C a Ex que a cada punto E (16 C 1e hace corresponder e1 punto
x( E) . La transformacién x : x (E) se llama una extension de
x (E I C) y ésta se llama transformacién parcial.
'Diremos que una transformacién x : x (E)

es biunivoca si a

dos puntos E diferentes hace corresponder puntos x diferentes.
CRITERIO DE BIUNIVOCIDAD. — Si E es union de un nlimero cualquiera (finito, infinito numerable o no numerable) dc conjuntos
An (118M) , si todas las transformac‘iones parciales x (E I An) son bi__
univocas, y si la imagen do An — Am es Anx -— AInx , siendo Anx—
_ x (An) , la transformacién x : x (E) es biunivoca.
DEMOSTRACIéN. — Todo punto de A,1x tiene una sola preimagen

en An porque la transformacién parcial x (E I An) es biunivoca. Ninglin punto de Anx tiene preimégenes en Am — An porqué por hipétesis x (Am —- An) : Am —— Anx . Luego ningt’m punto de Aux tiene
preimégenes en U A“. —— An, es decir, en E —— An. Por consiguiente, todo punto de Anx tiene una sola preimagen en E.
CRI’I‘ERIOS DE CONTINUIDAD LOCAL. —— 1) La continuidad o no con-

tinuidad de x : X (E) en un punto cuaIlquiera no se altera por ninguna modificacién del espacio Ex que consista en quitarle puntos que
no tienen preimdgcnes en E, 0 en agregarle nuevos puntos.
2)

Si x _ x (E)

es continua en a, y C es un conjunto cual-

quiera que contiene a a, la transformacién parcial x (E I C) es continua en a.
3) Si C es un cntorno de a, y si la transformacién parcial
x (E I C) es continua en a, x (E) es continua en a.
4)’

Si E es union de un nlimero finito de conjuntos C1, (11 :-

: 1, 2, ..., n) todos los cuales contienen al punto a , y si todas las
transformaciones parciales x (E I Ch) son continuas en a, la trans-

formacién x I x (E) es continua en a.
Estos criterios son conocidos; ver por ejemplo [3] pég. 68 y [4]
ping. 156.
LEMA. — Sea E un espacio que es la union de dos conjuntos A
y B. Condicion necesaria y suficiente para que A —— B y B —— A
sean desconectados6 es que todo punto que sea frontera a la vez do

A y de B pertenezca a A n B.

Demos-traremos solamente que la condicién es necesaria, pues no
utilizaremOS el hecho de que es tamhién suficiente. Todo punto que
” Es
1a notacién empleada por C. KURATOWSKI ([2], pég. 68).
“ Decimos que dos con-juntos C D son desconectados »si C n B“ y D n C” so
(devsunidos, es decir, no tienen punto-s comunes (emplearemos la notacién C“ para
designar al complelado o adherencia de un conjunto VC ).

——269—

�sea frontera a la vez de A y de B es tamhién frontera de A —-— B

y de B —‘ A, y como éstos por hipétesis son conjuntos desconectados, no puede pertenecer a ninguno de ellos y por lo tanto pertenece
aAnB.

CRITERIO DE CONTINUIDAD REGIONAL. —— Si E es la union de un
nlimero finito 11 de conjuntos Ah tales que cualquiera sean h k
(distintos) los conjuntos Ah — Ak y Ak — Ah son desconectados,
y si last transformaciones parciales x (E | An) son continuas, la transo
formacién x r. x (E) es continua.
DEMOSTRACIéN. —— l) Demos-traremos en primer lugar que vale
para 11 : 2. For 61 criterio 3) de continuidad local, x : x (E)

es

continua en todo punto interior a A1 0 a A2. Los puntos restantes
son los que son a la vez fronteras de A1 y de A2, y por el lema
anterior pertenecen a A] n A2, luego por el criterio 4} de continuidad local x : x (E) es continua en esos puntos.
2)

Vamos a demostrar ahora que si vale para 11 vale para

n + l. Pongamos B1 : A1 U

U

A“, B2 : An+1. Como el

teorema es valido para 11 por hipétesis, la transformacion parcial
x (E (B1)

es continua, y la otra transformacién parcial x (E i Bg)

es

continua-por hipotesis. Vamos a demostrar que los conjuntos B1 ——- B;
y 13:; —— B1 son desconectados. Cualesquiera sea j # n + 1 105 conjuntos 32 —— A1 y Aj — B2 son desconectados; luego también lo
son n (B2 — Aj) y (Aj — B2) y finaltmente también n (B2 —— Ajl y
U (A,— — B2) , pero éstos son ‘simplemente B2 — Bl y 31 — B2.

Aplicando a‘hora el teorema, que es vélido como ya demostramos para
n 2 2, se deduce que x : x (E) es continua.
CRITERIO or; TOPOLOGICIDAD. ~— La transformacién x :_ x (E) es
topolégica si E es union de un nlimero cualquiera (finite, infinite
numerable o no numerable) de conjuntos An (neMJ

1')

tales que:

cada An se transform topologicamente en A“.

2) todo punto E es interior a un conjunto formado por la uni‘én
de un nlimero nito de conjuntos An ; y andlogamente todo x8 U Aux
es interior en U A"X a un conjunto formado por la union de un
mimero finito de conjuntos Anx .
3) l0s conjuntos An ———~ Am y Am — An son desconectados, lo
mismo‘que sus imdgenes A"x — Amx y Amx —— Anx (para m y n

distintos cualesquiera) .
DEMOSTRACION. # En primer lugar la transformacion x r: x (Eb

es biunivoca por el criterio de biunivocidad. En segundo lugar es
continua: en efecto, todo punto E es interior a un conjunto C formado por un n mero finito de conjuntos An ; por el criterio de continuidad regional x : X (E (Cl es continua, y en particular es
continua en E ;".y como E es interior a C, x :: x (E) es continua

en E. En igua] forma so demuestra que la transformacién inversa es
continua.
, 270 7* ~

�42. ‘PROPIEDADES DE LAs HOJAS. —— Generalizando una denomina-

cién utilizada por STOiLow [2] diremos que un conjunto C C E es
normal para la transformacion x : x (E) , si sus puntos interiores se
transforman en puntos interiores de x (C) , y sus puntos fronteras
en puntos fronteras de x (C) .

TEOREMA 1. Condiciones suficientes para que una hoja sea normal.
— Si H es una hoja, y si x z x (E IH") es continua, H es normal.

En efecto, en primer lugar es inmediato que Ios puntos interiores
de H se transforman en puntos interiores de su imagen Hx. Falta
demostrar que todo frontera do H 56 transforma en un frontera do.
Hx. Sea a un punto frontera de H. For la continuidad de x :
: x (E lH") su imagen aeHOX. Supongamos por el absurdo que
a8 Hx . Entonces en H hahra un [3 7-4- a cuya imagen seré a. En H"
relativizado tomemos 1m entorno U de a y un entorno V dc B
sin puntos comunes y e] segundo de ellos contenido on H . La imagen
de V llenara un entorno Va C Hx. Hay un entovrno de a U1 C U

cuya imagen esta contenida en Va. rl‘odo punto de V“ tiene una preimagen en V , y algunos puntos de V:l lienen pre‘imagen en U1 ; estos

puntos tienen pues dos preimagenes on H 10 cual es absurdo.
Si A es un conjunto abierto normal, 511 imagen Ax es también
un conjunto abierto. No hay ning n conjunto conexo C D A y distinto de A cuya imagen Cx esté contenida en Ax, pues C. contendra
puntOS fronteras de A, que se tran-sforman en fronteras dc Ax .los
cua'les no pert-enecen a Ax. Se deduce inmediatamente la siguiente

propiedad de unicidad:
Si una hoja H es normal y comimw a 1m punto (1, es la 12mm
hoja (normal 0 no) que contiene a a 3/ so transforma en Hx .
Pero esta propiedad dc unicidad vale on general, independientcmeme dc que la hoja sea normal 0 no.
TEOREMA 2. Unicidad de la hoja. — Si hay una hoja H que conliene al punto a y que se transforma en el dominio Hx dado, es la
linica hoja que tiend esas propiedad'es.
DEMOSTRACIéN. —— Supongamos, por el absurdo, que hay otra hoja
H' sé H que tiene esas propiedades. A] dominio II 10 correspondo
topologicamente e] dominio Hx mediante la transformacién x : x (E! ,
y a estc dominio HK 16 corresponde topolégicamente e1 dominio H' .
El produoto de estas corrospondencias es una vorrt‘spondmicia topologica ontrc H y H’, que llamaromos T. E] conjunlo C _ H n H’ ,
que es no vacio pues (tontiene a1 punto u. cslai formado por punto»:

unidOS en 05a correspondent-i2].
Como H # H’, uno de los dos conjunlos H‘ndra puntos no (-ontenidos en C , y a 65105 puntos lcs corrospondt‘ran modiante T puntos del otro conjunto que tampoco vstaran on (I . I‘ls decir qm‘ lantn
H como H’ tendrén puntos fuera do C.
El conjunto C es abierto porquc es la intorseccion de dos conjuntos abiertos, luego no tiene puntos de acumulacion del conjunto
H , « C . (Iomo H vs conexo. H ~77 C tivne puntos do, arumulacion do!

,, 271 W

�conjunto C los cuales serén fronteras de C. 'Sea (11 un tal ‘punto.
En H’ 13 corresponde un punto (12 situado fuera de H y por lo
tanto distinto de (11 . Tomo un entorno V1 de (11 y un entorno U2 de

(12 sin puntos
en U2 . Este
contenida en
pertenec-en a

comunes. Hay 1m U1 C V1 cuya imagen esta contenida
U1 no liene puntos comunes con EU2 y su imagen esta
U2 . Pero esto es absurdo, pues en U1 hay puntos que
C. y que por lo tanto son unidos.

TEOREMA 3. Condiciones suficientes para que la union dc dos hojas
sea una hoja. ~— Si A B son dos hojas que tienen un punto comlin a
y que se transforman en dominios Ax Bx que tienen en comlin un

dominio Cx el conjunto H : A U B es una hoja.
DEMOSTRACIéN. — En primer lugar H 2' A U B y su imagen
Hx : Ax U Bx son dominios pues son union de dominios que tienen

puntos oomunes. Para demostrar que existe una correspondencia topolégica entre ellos, vamos a emplear el criterio de topologicidad.
Es inmediato que A — B y B — A son desconectados, asi como
—
Ax
Bx y Bx — Ax. Falta probar solamente que la imagen do
A ~— B es AX — Bx, y analogamente que la imagen de B -—— A es

Bx ~— Ax .

Los puntos de A que tienen imagen en CX forman un dominio
en A y por lo tanto en E. Luego constituyen. una hoja A' que
contiene a1 punto a. Anélogamente los puntos de B que se transforman en CK forman una hoja B’ que contiene a1 punto a y as
transforma en C.X . For 61 teorema de unicidad de la hoja es A’ : B’ .
- Los demés puntos de A no tienen imagen en C)[ y por lo tanto
no pertenecen a A n B. Anélogamente los demés puntos de B no

pertenecen a A n B. Luego A n B : A’ : B’ y por lo tanto

A —— B : A —— A’ es decir que la imagen de A — B es-Ax — Bx,
y anélogamente Ia imagen de B —— A es Bx —— Ax.

TEOREMA 4. Si A y B son dos hojas, que tienen un punto a
comlin, y se transforman en los dominios Ax C Bx, es ’A C B.

Se demuestra inmediatamente utilizando los teoremas 2 y 3.
TEOREMA 5. Si

hojas,

1: (HM)

es una sucesién monotona creciente de

H : U Hu es una hoja.

En primer lugar H : U Hn y su imagen Hx : U a son deminios porque tanto ((Hn como ((a)) son s-uce‘siones monétonas

crecientes de dominios. Para demostrar que hay una correspondencia
topolégida entre H y Hx basta aplicar e1 criterio de topologicidad,
tomando como conjuntos An los conjuntos Hn.
DEFINICIoN DE HOJA ESFERICA. — Si Ex es un espacio métrico, 11amaremos 'hoja esférica, o simplemente esfera, K, a toda hoja que. se
transforma en una esfera o entorno esférico Kx . Si la esfera Kx esta

centrada en a, y el punto correspondiente en K es 0: digo que la
esfera K esté centrada en a. Llamaremos radio de la esfera K a1
radio de la esfera Kx.

—~ 272 ——

�Observaremos que, asi como un entorno esférico Kx puede tener
avarios radios, y puede ser entorno esférico de varios puntosgien forma
anéloga una esfera K puede tener varios radios y varios centres. Pero
en cambio, si hay una esfera K de c-entro y radio dado, esta esfera
es unica, como s-e deduce aplicando rel teorema de unicidad de la hoja.
Si en particular Ex : En, cada esfera K tiene un solo centro y un

solo radio, exctepto las esf-eras de radio 00 , pues estas esferas son
también centradas cn cualquier punto que contengan, pcro siempre
tienen radio 00 .
Aplicando e1 teorema 4, se ve inmediatamcnte que si dos esferas
tienen el mismo centro, la de radio mayor contiene a la de radio menor.
Utilizando e1 teor-ema 5, so we también inmediatamente, que si
hay esferas centradas en un punto dado, hay una de radio maximo,
que por consiguiente contiene a todas las otras, y que llamaremos la
esfera mdxima centrada en ese punto.
3. PUNTos DE TOPOLOGICIDAD. — LEMA. — Si una transformacién
x : x (E) definida en un entorno U do a transform topolégicamente a ese entorno en un entorno Ua de la imagen a de a , hay un
entorno abierto de a A C U que se transforma en un entorno abierto
de

a An C Ua.
DEMOSTRACIoN: trivial.

TEOREMA 1. —— Si 01 es un punto de t0pologicidad, todo entorno
de a se transforma en un entorno de su imagen a ; y dado arbitrariamente un entorno U de 0. hay un entorno abierto de a A C U que
se transforma topolégicamente en un entorno abierto Aa de a .
DEMOSTRACIéN: trivial.

TEOREMA 2. —— Condicion necesaria y suficiente para que x :
x (E) sea localmente topologica en 0t es que sea continua en un
entorno V de a y que exista un entorno U do a y un entorno Ua
de la imagen a de a , tales que haya una transformacion E : f (x)
uniforme y continua que sea la linica transformacion inversw definida
en ‘Ua y cuyas imdgenes pertenecen a U.
DEMOSTRACIéN. ~ Suficiente. —- La correspondencia entre W :
V n f(Ua) y W“ : x (W) es topolégica; ademés- (1 es interior
a W7 por ser X(ED continua y a es interior a W" por set {(x)
continua.
Necesaria: trivial.

TEOREMA 3. —— Si E es localmente conexo, dado u-n entorno arbitrario U de un punto de topologicidad 0L, hay una hoja H contenida en U que contiene a a.
DEMOSTRACION: trivial.

TEOREMA 4. — Si Ex es regular, localmente conexo y localmentr‘
bicompacto, dado un entorno arbirario U de un punto de topologicidad a,‘ hay una hoja normal contenida en U que oontiene a a.
—273—
18

�' DEMOSTRACIéN. — En efecto, por el teorema 1 dado U hay un
entor—no ahierto A C U que se transforma topolégicamente en un
entomo abierto .Aa. Como

Ex

es regular, 'hay entomo

Ua C Aa

tal que U°a C Ag. Como es localmente bicompacto, hay un entorno
Va C Ua tal que V0,. es bicompacto. Como cs localmente conexo, hay
un dominio Hx C Va que contienc a a. Su completado H"x esté

contenido en Aa y es bicompacto y por tanto H—cerrado.
En A a Hx 1e corresponde un dominio H que contiene a a
cuyo completado (en A) es homeomorfo a H"x y por lo tanto es
cerrado, es decir, es el completado H0 de H. Luego H0 C A es
decir x : x (E1H0) es continua, luego H es una hoja normal.
TEOREMA 5. —— Hay hojas esféricas centradas en un punto de
topologicidad a, si Ex es un espcwio métrico y hay esferas conexas
de radio arbitrariamente peque o centradas en la inwgen a de a.
DEMOSTRACIéN: trivial.
TEOREMA 6. —— Si EX : En la funcién Q : Q (E) definida en
el conjunto de los puntOs de topologicidad, que a cwda punto le hace
corresponder el radio de‘ la esfera maxima centrad'a en él es: continua.
DEMOSTRACIéN: trivial.

De acuerdo con el teorema 1, e1 conjunto T de los puntos de
topologicidad es abierto.
Si

Ex

es localmente conexo, de acuerdo con -el teorema 3 e1

conjunto de los puntos de topologicidad T es localmentc conexo, y
por lo tanto sus componentes Ti seran dominios.
Si ademés Ex es localmente conectado por arcos, dos puntos cualesquiera de una hoja H se pueden unir por una curva continua
contcnida en H. Se deduce entonces que el conjunto de los puntos
dc topologicidad es también localmente conectado por arcos y que
por lo tanto dos puntos cualcsquiera de un mismo Ti se pucden unir

por una curva continua contenida en Ti .
Si Ex es localmente conexo y E es separable, hay a lo sumo
una infinidad numerable dc dominios Ti.
§ 2.

Prolongacién a lo largo de curvas

1. PRIMERAS PROPIEDADES. ——— Sea a un punto cualquiera de E
y sea a su imagen. Sea X : f (7») 0 é l é 1 , una curva continua,
que parte de a, f (0) : a, y que llamaremos C.

Sea T un subconjunto conexo del intervalo I : 0 5 7» é 1 quc
contiene a 7L : 0 (es decir que T es un intervalo cerrado o semicerrado contenido en I y que contiene a 7» : 0). Diremos que una
curva continua E, : g (E)

ls T es una prolongacién de a a lo largo

de la curva C, si para todo lsT la imagen de g (7») es f0) .
Diremos que la prolongacién cs incompleta si T es un subconjunto propio de I; en este caso g (7») no esta definidar para 7» : 1.
Diremos en cambio que la prolongacion es completa si T coincide
—274-—

�con I; en este caso diremos que como resultado (10 1a prolongacién
se obtiene el punto [3 2 g (1); y tamhién diremos que [3 es prolOngacio'n de a a lo largo de dicha curva 'C.
Diremos que una prolongacién ‘es ordinaria si todos’ sus puntos son
puntos de topologicidad; y también diremos que un punto es prolongacién ordinaria de otro si se obtiene a partir de ést'e como res-ultado
de una prolongacién o-rdinaria.
UNICIDAD DE LA PROLONGACIéN. TEOREMA. — Si E : g1 (M 7&amp;8 T1
E : g2 (A) lsTg son prolongaciones de un punto a a lo largo

de una misma curva, si una prolongacién es ordinaria, es g1 (71)
g2 (71.)

para tOdO )8T1 n

T) .

Este teorema se demuestra facilmente utilizando ei axioma de

separacién de HAUSDORFF.
TEOREMA. — Condicién suficiente para que una prolongacién de
un punto as A sobre una curva C esté co'ntenida, en el oonjunto A,
es que la; imagen de la frontera de A no tenga puntos cle C .
DEMOSTRACIéN. — Una prolongacién de a sobre la curva C es
una curva que no tiene ninglin punto en la frontera de A , y icomo es
un conjunto conexo que tiene un punto 0.8 A , estaré contenida en A .

INVARIABILIDAD LOCAL DE LA PROLONGACIéN. TEOREMA. —- Si Ex :
En, y si {5 es prolongacion ordinaria de a a lo largo de una curva
C , también es prolongacién ordinaria de a a lo largo de toda curva suficientemente pro'aiima a C , y que tenga sus mismos extremos, o diaho
con mds precision, siendo x = f (M 0 é A é 1 la curva, 'C , se pue'dc
determinar un 6 ml que
es prolongacién ordinaria de a a lo largo
de cualquier curva x : (p (A) 0 é 7L é 1 que tenga los mismos extremos que C , con tal que, cualquiera sea 71 , sea |f (71) -—« (p (7») | &lt; 5 .
DEMOSTRACIoN. — Sea g: g (M 0 élé 1 , g (0) : a, g (1) :: (3
la prolongacién ordinaria de a a 10 largo de la curva C , cuyos extremos son f(0) : a, f(1) : b siendo a la imagen de a, y b la

imagen de [3.
Sea G 61 conjunto de los puntos de la curva E : g (M . Este es
un conjunto parcial del conjunto de los puntos‘ de topologicidad, y
como en este conjunto esté definida y es continua la funcién Q : Q (E)
que a cada punto 1e hace corresponder e1 radio (16 la esfera méxima
c‘entrada en el punto, esta definida y es continua la funcién Q (3») :

Q [g(7u)]

0 é A él , y como es 9 &gt; 0., tiene un minimo 9m &gt; 0.

9m
Tomamos 5 : —.
2

Dividimos e1 intervalo 0 E 7» é 1 en 11 intervalos parciales
M, é 7» é 111111 mediante los 11 —|— 1 puntos In (11 : 0,
evidentemente 710: 0, 1,—
del intervalo IL],__1 é A / A], se verifique

. ., n) donde

‘

9m
lf(;\.i

—-f(;\.h__1‘)’

é

6

Z

-——

2
—275-——

(1)

�Pongamos Eh : g (M) , h : 0, . .., 11. Las imégenes de estoa
puntos son xh : t) . Sea K1, la esfera maxima centrada en Eh,
cuya ‘imagen sera una esfera Khx centrada en x1. de radio 9 &gt; 9m .

Digo que Eh pertenece a Kh_1 . En efecto, sea Ah cl arco de curva
x = {(M lh_1 é 7L é k... Para los plmtOS de este arco se cumple (I), luego el arco Ah esté contenido en Kh_, ,x. En Kh_1 hay

una prolongacion ordinaria completa de Eh_1 : g (lh_1) a lo largo
de este arco; pero E : g (M

lh_1 é l é Ah es también prolonga-

cién de Eh_.1 a lo largo del mismo rarco, luego por la propiedad de
unicidad coinciden y E : g (M’ M-) é 7x é h, esta contenida en
Kh_1 y por consiguieme cl otro extremo Eh de este arco también
esta en Kh_1 , que es lo que queria demostrar.

Sea x : (1)0!) 0 é 7x é 1 una curva continua cualquiera, con
los mismos extremos que la curva C , es decir con (p (0) : a q) (1) : b ,

y tal que para todo A sea
9m

iopm —f(M}&lt;6 :—
2

Llamemos B1, al arco x : (p (M , M4 5 i. 4 A“. Para todo
7L del intervalo 11,4 é k E In se tienc

lc») — {(1114)} é Iopm — Hm + [HM — fun—1H &lt; 9m

luego e1 arco B1, esta contenido en Khnl Ix, y por lo tanto en Kh_1

1e correspondc un arco continuo
E : \I’h 0”

Mel é l é 7&amp;1.

cuyos extrCmos son

_
.
+
+
“Pu (Ah—1) Z (In—1
‘1’}: 0m) 2' an
0to I (1
(In I B
El arco siguiente E : mph“ (M empieza con su extremo ‘l’h+1 (lb) :
—
+
. .
a... El extremo 01,, se puede defmlr como el punto de Kh_1 cuya

imagen es w (7“,) , y el punto ah+ se pucdc definir como el punto de
K1, cuya imagen es también q) (11,) .
Pero K.,._1 y K}, tienen un punto com n En luego Kh_1 U K},

es una hoja, y por lo tanto contiene un solo punto cuya imagen sea

.

.

—

+

(p (Ah) , es decu‘ que ah : 011,.

Los arcos de curva E : mph (M forman pues on rcalidad una sola

(curva continua
1M0) 2 (10+: (1;

E : 1|)(M

0 é 7k é l

\pH) :. an—z

cuyos extremos son

y tal que x[1p (1‘)] : (pd).

INVARIABILIDAD GENERAL DE LA PROLONGACIéN. TEOREMA. — Sea Ex:
Eu. Suponemos que cualquiera sea t contenido en 0 é t £1 3
es pasible la prolongacién ordinaria completa de un punto a sobre

la curva x = f (A t) 0 E l é 1 , que se deforma, al variar t mante-

niendo fijos los extremes. En estas condiciones, el punto (3 prolon~
gado'n de a a lo largo de la curva no varia cualquiera sea t .

— 276 -.—

�La demostracion del teorema se has-a en el teorema anterior y es
inmediata.
2. LA EXTENSIéN DE UNA PROLONGACIéN. —~ Vamos a plantearnos
e1 problema de hasta donde se puede extender la prolongacion de un
punto a dado sobre una curva C: x : HM 0 é )L é 1, dada,
cuyo primer extremo es el punto a imagen de (1.
En primer término observamos que si la prolongacién se puede
proseguir hasta alcanzar un punto de topologicidad {3 : g (11] , y si
no se ha llegado ya a] extremo de la curva ‘C (es decir si 7&amp;1 &lt; 1),
la prolongacion se puede proseguir mas allé de [5. ‘Esto es asi en
virtud de que hay un entorno de {5 que se transforma topologicamcntc
en un entorno de su imagen b.
Pero si tenemos una prolongacion E, : g (M definida en Oé l&lt; l ,
no siempre seré posible extenderla incluyendo un nuevo punto g (1! .
El siguiente teorema da condiciones suficientes para que esto sea
posihle.
TEOREMA 1. — Sea E : g (M 0 é l &lt; 1 mm prolongacio'n incompleta del punto a sobre la curva continua C : x : f (l) 0 é 7L :3 1
de extremes a, I) . La prolongacién se puede completar definiendo
g ( 1) : [3 si [3 es un punto que cumple las siguientes condiciones:
1) la imagen de [3 es 1) : {(1).
2) I3 es limite de oscilaci’én do E : g U») para 7L -&gt; 1.
3) dado un ontorno arbitrario U de B hay un entorno V C U
de {3 cuyos puntos frontera se transforman en puntos frontera de un
entorno abierto

Vb de b.‘

DEMOSTRACHM. ~— Sea U un entorno cualquiera de [5, y sea
V C U un entorno de f) cuyos puntos fronteras se transforman en
puntos fronteras de un entorno abierto Vb. Hay un 3 tal que la
curva x : MM

1 —— 6 &lt; k &lt; 1 85151 contenida en V1,, y por la

hipétesis 3) no contiene a la imagcn de ninglin punto de la frontera
de V.
For 1a hipotesis 2) hay un punto 7! del intervalo 1 —~ 3 &lt; l &lt; l

tal que g (N) 8V. Por un teorem'a de § 2.1 es entonces g (A) 8V C U
para 1—6&lt;7»&lt;1.

Luegq g (M tiene limite [3, y si definimos g (1,) : [3 tenenlos
una curva continua, que es una prolongacién completa del punto u
a lo largo de la curva x : f0») , porque por hipotesis es X(B) ::
f (1 ).

TEOREMA 2. —- Si Ex : E", y si A C E es un conjunto compacto, la prolongacién de un punto de topologicidad aeA sobre unacurva C : x : f0!) 0 é 7L é l, cuyo primer extrema f(0) es la
imagen a de a , se puede extender hasta alcanzar puntos situados
fuera de A, si
1)

x : x (E) es continua en A0.

7 Si ’Ex 2 En todo punto de topologicidad
cumple esta condicién para el teorema
\4 de § 1.3.

~277——

�2) todos los puntos de A0 cuyas imdgenes estdn sobre la curva
x : 1'0») 0 &lt; 7» é 1 (sin primer extrema) son puntos de topologicidad.
3) hay por lo menos un punto de la curva C que no es imagcn
de ninglin punto de A .

DEMOSTRACIéN. —— Sea E, : g (7») una prolongacion de a sobre
la curva C que no es posihle extender mas.

Sea 70 e1 extremo inferior de los puntos 7» E 0 tales que g (7»)
no existe o esté fuera de A. En primer lugar demostraremos que
3., : g (7&amp;0) existc, es decir que en 70 esté defi‘nida la funcién g (7») .
Si 7,, : 0 esto se cumple pues g(07 : a. Si 7»0 &gt; 0 como A es

compacto, Ia curva E : g (7») O é 7» &lt; 7»., que esta contenida en A ,
tiene en A0 alglin limite de oscilacion E0 para 7» —&gt; 7»0, cuya imagen
por la continuidad de x : x (E) es f(7»(,b . Por 1a hipotesis 2‘! ese
punto es un punto de topologicidad. Por e1 teorema anterior 1a curva
E : g (M 0 é 7» &lt; M, tiene limite 3., para 7. ‘&gt; 7,” luego esc 1imite es prolongacién de a sobre la curva x : H7») y por lo tanto
pertenece a la curva E :4 g (7») .
Si E0 no pertenece a A, e1 teorema esté demostrado. Si EOEA ,

es 7t“ &lt; l, porque hay por lo menos un punto de C quc no es
imagen de ninglin punto de A. Como En es un punto de topologicidad, 1a prolomgacion

E : g0»)

sigue mas allé de

70. Few

7H. era e1 extremo inferior de los puntos 7» en que g (7») no existe
o esté fuera de A, y como a la dcrecha de 7»0 esté definida g (7») ,

se deduce que a la derecha de 7»., hay puntos 7» en que g(7») esté
fuera de A.
TEOREMA 3.— Sea A un conjunto compacto, formado por puntos
de topologicidad, que se transform en un conjunto contenido en un
conjunto abierto AX y cuya frontera se transforma en un conjunto
contenido en la frontera de Ax . Si x : x (E) es continua en A°,
la prolongacién de un punto cualquiera as A es siempre posible a lo
largo de cualquier curva C contenida en Ax. Como esta prolongacién
par un teorema anterior estd contenida en A, se deduce que si Ax
es conectado por arcos la imagen de A es Ax .
DEMOSTRACIéN.~~— Sea x : f0») 0 é 7» é 1 1a curva C. Su
primer extremo sera f(0) : a, siendo a la imagen de a. Sea 7»'
cl extremo inferior de los puntos 7» E 0 en los cuales 1a prolongacion
g (7») no se puede definir. Seré 7»’ &gt; 0 porque siendo a un punto

de topologicidad, g (7») estaré definida en un entorno de 7» : 0.
Por un teorema anterior la curva E : g (7») 0 é 7» &lt; 7»’ esté
contenida en A . Como A es compacto, esta curva tiene un limite de
os-cilacion [3 para 7» —+ 7.’ , cuya imagen por la continuidad de x :
x(§)

en

A0

seré

x’ : f (7!)

que pertenece a

Ax, por 10 coal

[3 perteneceré a A y seré por lo tanto un punto de topologicidad.
POr e] teorema 1 e1 punto B debe agregarse a la prolongacion, y como
ésta no sigue més alla die [3 se deduce que 7»’ : .
— 278,—

�§ 3.

1.

Puntos Pa

"‘1 - - -

km)

EJEMPLos DE PUNTOS REGULARES. — Recordaremos que un pun-

to (1 es regular si x : x (E)

es continua en a y es localmente topo-

légica en un entorno reducido de a . Se llaman transformaciones abiertas a las que transforman conjuntos abiertos en conjuntos abiertos;
y transformaciones interiores a las transformaciones abiertas continuas.
Diremos que una transformacién es locqlmente abierta en un punto a
si transforma entornos de (1 en entornos de su imagen; y diremos

que es localmente interior en (I si es continua y localmente abierta
en a. Siguiendo a REY PASTOR [l] llamareinos puntos de retroceso a

los puntos en que una transformacion es continua pero no es localmente abierta.
Es conveniente presentar ahora algunos ejemplos tipicos de puntos regulares porque estos ejemplos aclararén cl significado de la definicién de los puntos Fn (k1 . . . km) .

EJEMPLO 1. — Un punto regular correspondiente a Ex 2 E1 es

el punto a de la fin. 1. E1 espacio E es un espacio

y

subordinado de E2 cuyos puntos son los de las
lineas que pasan por el punto a ; e1 espacio Ex :
E1 es el eje 0x. La correspondencia x : x (E)
es la que cada E le hace cones-ponder el punto I)
x que es su abscisa, es decir que esté situado en
la misma paralela 3 0y. Se ve que en el punto
regular a la transformacién x 2 x (E) es localmente interior.

0

EJEMPLO 2. — Si suprimimos las lineas situadas a la izquier-da de a, este punto sigue s-iendo
FIG. 1
regular, pero con la diferencia de que ahora es
un punto de retroceso y de que ademas E es localmente homeomorfo a E1 en (1. Es conveniente observar que en estos dos ejemplos sale un n mero finito de ramificaciones (lineas) del punto a;

esto siempre sucedera micntras a sea regular y el espacio
localmente compacto (en el sen'tido de Fréchet! en a.

E sea

EJEMPLO 3.—Consideraremos ahora
algunos ejemplos en los que Ex = E2. E1
mas simple es el del punto E = 0 para la
transformacion x : E2 donde XE son variables complejas.

Fm. 2

EJEMPLO 4.—Otro ejemplo‘sencillo de
punto regular correspondiente a Ex 2 E2
esté ilustrado por la fig. 2, que esta dibujada en perspectiva. El espacio E esta formado por los puntos de la superficie lateral de dos conos de revolucion unidos por
el Vértice y cuyo eje es paralelo a y; Ex es
un plano perpendicular a 0y y x = x (E)
-—279—~

�es la transformacion quexhace corresponder a cada punto E e1 punto x
situado sobre la misma paralela a y. En este caso la superficie lateral
del cono superior, se transforma topologicamente en un circulo centrado en a, y pasa lo mismo con la superficie lateral del cono» inferior.
EJEMPLO 5. —— Un cjemplo mas complejo, que es una combinacion
de los dos anteriores, es el siguiente: e1 espacio E es la union de dos
circulos sin puntos comunes D1D2 pertenecientes a un mismo plano
complejo (tomaremosv los circulos sin sus centros a1 a2) més un punto
a exterior a ambos circulos. Los cntornos son los entornos ordinarios,

excepto para el punto a, cuyos entornos son union de un entorno
de (11 y un entorno de (12 en los cuales se hace la

nica modifica-

cion de camhiar los puntos (11 (12 por a. El espacio EX es simplemen‘te un plano complejo. La transformacién X(E ID1)_ es x : (t —

a1)2, la transformacion x(_E EDg) es x : (E — (13W, y ademas
'es x(a) : 0. Si hubiéramos tomado los dos exponentes iguales a 1 ,
tendriamos el caso anterior de los- dos conos.

EJEMPLO 6. —— En el caso Ex 2 E3 se puede construir un ejemplo
en forma similar :11 anterior, tomando dos esferas en lugar de los dos
circulos, y tomando exponentes iguales a 1.
2.

TRANSFORMACIONES LOCALMENTE EQUIVALENTES. — Diremos que

la lransfornmacion x : x (E) en el punto a cuya imagen es 3 , es lo-

calmente equivalente a la transformacién y = y (1]) en el punto [3
cuya imagen es 1) , si hay una correspondencia topologica T entre
un entorno U do a y un entorno V de [5 que transforma a1
punto (1 en el punto B y otra correspondencia topologica Tx entrc
-un entorno Ua que contiene a X (U) y un entorno V1, que contiene
a y (V) , tales que si 3; 1'] son puntos correspondientes mediante T

sus imagencs se corresponden me‘diante TX.
Es inmediato que se cumple la propiedad transitiva: si x : x (E)
on (1 es localmente equivalente a y : y (1]) on [3 e y : y (7]) en
[3 es localmente equivalente a z : z (C) en y, entonces x : x (E)
on a es localmente equivalente a z : z (C) en y.
TEOREMA 1. *— Condicién necesaria y suficiente para que la transformacio'n x : x (E) continua on a sea localmente equivalente en
ese punto a la, transformién y : y (7]) en [3, es que se pueda establecer una correspondencia, topolégica T entre un entorno abierto
U (18 a y un entorno abierto V de [3 que transforme al punto (1
en el punto {3 y otra correspondencia topolégica Tx entre un entorno
abierto Ua D x (U) y otro entorno abierto Vb 3 y (V) de tal manera que si E 1] se corresponden mediante T sus imdgenes x (E)
y In! so correspondan mediante Tx .
DEMOSTRACIoN: trivial.

.

TEOREMA 2- — Si X = x (E) en (1 es localmente equivalente a
Y 7: Y (7]) en {5 se tiene:
I) si x : x (E) es continua en a, y : y (q) es continua on B.
—280——

�2)

si x = X (E)

es localmente interior en

a, y = y (1])

es

localmente interior en [3.
3) si x = x (E) es localmente topolégica en a, y z y (1]) es

‘

localmente topolégica en [3.

4) si x : x (E) es regular en a, y : y (1}) es regular! en [3.
DEMOSTRACIoN: trivial.
3.

PUNTOS F (k1

km). — Sea F un conjunto finito 0 mm

sucesion de transformaciones
Z

:

fl: (:1)

de E’ 3 E7‘ que hacen corresponder a1 punto yeE’ un punto (38Ez
y que son continuas en y.
Diremos que un punto as E es un punto F (k1

km) para la

transformacion x : x (E) si hay un entorno abierto A de a tal qua:
A —— (a) se divideS en m conjuntos ahiertos desunidos Ah, y si
se puedc establecer entre cada Bh : Ah U

(a)

y un entorno U1,

de 'y una correspondencia topologica Th que transforma (1 en y y
otra correspondencia topologica Tx entre un cntorno Ua de a : x ((1)
Que contiene a las imégenes de. todos 105 B], y un entorno Uc de 0
que contiene a todas las imagcnes f“. (Uh)as dc tal mancra que si E C
se corresponden mediante Th sus imégenes x (E) f“, (C) so corres-

ponden mediante TX.
Dehemos aclarar quc no es neccsario quc 105 k}, scan todos.» distintos; no hay inconvenientc en que hayan repeticiones, cs decir que
sea kh' : kn" para 11’ % h".

Ademés es evidente que el tipo de punto definido ahora no dependc del orden en que se escrihan los n mcros kh .
Se puede demostrar fécilmente que si (1 es un punto F (k1 . . . km)

dado arbitrariamente un entorno U de a se puede encontrar an entorno abierto A’ C U que tenga las misms propiedades recién
enunciadas del entonno abierto A.
TEOREMA l. H Si (1 es un punto F (k1 . . . km) la. transformacién
x : x (E) es continua en a.
DEMOSTRACION. ~ Como (1 es un punto F (k, . . . km) hay un en-

torno abierto A que so divide en el punto a y en un mimero finito
In de conjuntos ahiertos A. de ta] modo que siendo B1, : Ah U (a)

cada transformacién parcial x (E[Bh)

en (1 es localmente equiva-

lente a la transformacién correspondicnte z : fkh (E)

en y. Como

estas- transformaciones son continuas en y, las transformaciones
x (E [ B1,) son tamhién continuas en (1. Como A es la union de 11m
n mcro finito dc conjuntos Bl, todos los cuales contiencn a a, por
el criterio 4) de continuidad local de § 1.1 x(E [A‘J es continua en
a; y como A es abierto x : x (E) es continua en a.
" (Decimos q-ue un conjunto se divide
en olros conjuntos. (‘uando éstos son desunidos, es decir no hay dos de tales conjuntos que tengan un punto comlin, y su
union es el conjunto dado.
‘* En lo sucesivo, 10s subindices kh deben leerse k“.

—281—~

�TEOREMA 2. ;_. Si el punto (1 es un punto F (k1 . . . km) para la

transformacién x : x (E) condicién necesaria y suficiente para que
la transformacién y : y (7]) en [3 sea localmente equivalente a
x = x (E) en (1 es que [3 sea un punto F(k1
km) para

y = y (n) .

DEMOSTRACIéN. —— Como utilizaremos solamente el hecho de que
esta condicién es necesaria, omitiremos, para ser mas breves, la demostracién de que también es suficiente.
Supongamos que x — x (E)

en (1 es localmente equivalente a

y r: y (7}) en [3. For 10 tanto se puede establecer una correspondencia

topolégica T entre 1m entorno abierto U de a y un entorno abierto
V de [3 que transforma (1 en [3 y otra correspondencia topolégica
TKy entre un entorno abierto U3l D x (U) y un entorno abierto
U1, 3 y (U) d-e tal manera que si dos puntos E 1] se corresponden
mediante T sus imégenes x y se corresponden mediante Txy.
Como (1 es un punto F (k1 .. . km) tiene un entorno abierto
A C U tal que A —— (a) se divide en m conjuntos abiertos Ah
tales que siendo Bh : Ah U (a) hay una correspondencia topolégica

Th entr-e Bh y un entorno Uh de y que transforma (1 en Y y una
correspondencia topolégica Tx entre un entorno U’a D x (Bu) y un
entorno U0 3 fkh (Uh) tales que si E C se corresponden mediante
Th sus imégenes x z se corresponden mediante TX.
Como Bh C A CU, yera x(U) C Ua es x(Bh) C Ua. Sea

entonces U”a —

’a n U8 y sea U”c su imagen mediante TX. Seré

tamhién U”n D x (B1,) y U”c D fkh (Uh) .
En la correspondencia topolégica T entre U y V a] entorno
abierto A C U 1e corresponde un entorno abierto A’ tal que A’ — ([3)
se divide en m conjuntos abiertos A’h correspondientes a los Ah y
a 105 B], 16 corresponden 10s B'h —
’1, U (f3) .
Al entorno U”,l C Ua le corre—sponde en U1, mediante TKy un

entorno U”b tal que U”h 3 y (B’h) .
El producto de la correspond-encia Th Con la correspondencia t0polégica entr-e Bh y B’h establecida por T es una correspondencia
topolégica T’h entre 3’}, y Uh que transforma [3 en y; y el producto de la correspondencia T”x con la correspondencia T”Ky que
la Txy subordina entr-e U”c y U”b es una correspondencia topolégica Ty entre U”c y U”b y se cumple que si 71C se corresponden
mediante T’h _sus imagenes y z se correspond-en mediante Ty; con
10 cual queda demostrado que (3 es un punto F (k1
. km) para

y = y (n)4.

PUN'ros FIn (k1

km). — DEFINICIéN DE PUNTOS F1 (p q) . —

Llamaremos F1 a1 c‘onjunto de las dos transformaciones z : £11 (1;)
z : f12(?;) definidas de la siguiente manera: E’ es una semirrecta

cerrada cuyo extreme es y ; y Ez es una recta. Las dos transformaciones hacen corresponder a y un mismo punto c pero in (C) transforma topolégicamente a E’ en una semirrecta de extreme c y la
——282——

�otra transformacién ['12 (C)

transforma topolégicamente a E’ en la

otra semirrecta de extremo 0.
En lugar de de‘cir, de acuerdo con la definicién .de punto F1 (k1 . . .
km) , que el punto (1 es un punto F1 (1, ..., 1; 2, ..., 2) donde el

1 figura p veces y el 2 figura q veces, diremos brevemente que
el punto ()1 es un punto F1 (p q) . Evidentemente es lo mismo decir
que es un punto F1 (p q) 0 un punto F1 (q p) . En el ejemplo 1 de
§ 3.1 e] punto 00 es un punto F1 (3,2); (en el ej-emplo 2 e1 punto (1
es un punto F1 (0,2) .
DEFINICIéN DE PUNTOS F2 (k1

km). — Llamaremos F2

a la

sucesién de transformaciones-

(11:1, 2,...)

Z:f2k(C)=Ck

siendo z E; variables complejas; estas transformaciones se consideran
extendidas a todo el plano complejo E’ ; y como punto y tomamos
e1 origen y : 0, a1 cual todas las trans-formaciones lo transforman
en el origen z : 0 del plano E.z . En el ejemplo 3 e1 punto E = 0
es un punto F3 (2); en el ‘ejemplo 4 e1 punto 0: es un punto F2 (1 , 1)
y en el ejemplo 5 es un punto F2 (2,3) .

DEFINICIéN DE PUNTOS Fn (k) (CON n E 3). —— Llamaremos F11
a1 conjunto formado por la transformacién {mica
Za1(C) 2?;

donde E’ : EZ : En.
En lugar de decir que un punto (1 es un punto Fn (1, .. ., 1)

dvonde e1 1 figura k veces, diremos simplemente que es un punto
Fn (k) . Asi por ejemplo en el ejemplo 6 e1 punto (1 es un punto
F3 (2) .
TEOREMA.—— Si Ex : En y si (1 es un punto Fn (k1

km)

dado an entorno U do a, se puede determinar una esfera arbitrariamente pe‘qae a K centrada en la imagen a do a y un dominio

D C U que contiene a a y tal que D —— (a) se divide en 111 dominios desunidos Dh de tal manera que:

I)

si 11 E 3 cada Ch : D], U (a) se transform topologica-

mente en K .
2) si 11 = 2 se puede hallar una correspondencia topolégica Th
entre Ch y un circulo K11 del plano cdmplejo E’ , con centro en el
origen C = 0, al cual corresponde en Ch el punto a, de tal manera
que considerando también a x como variable compleja, si E C se
corresponden mediante Th es x (E) : a + Cku.
3) si 11 : 1 la esfera K es un intervalo I cuyo punto medio
es a, y es por lo tanto la unio’n de dos intervalos semicerrados 1"
1+ cuyo linico punto comlin es a. Ademds como ya sabemos, las variables kh solo pueden tomar los valores 1, 2 y si hay p variables
kh que tienen el valor 1 y q que tienen el valor 2 ,es decir si 01
—283—

�es de tipo F1 (p q) , 'hay p conjuntos Ch que‘ se transforman topolégicwmente en uno de los intervalos semicerrados 1— 1+ y q conjuntos (C1, que se transforman topoi'égicamente en el otro intervalo
se-micerrado.
DEMOSTRACIéN. — En la primera parte de la demostracién, estudiaremos conjuntamente los tres casos- n E 3 , n = 2 y n = 1 , y
como propiedades de los espacios Ex, Ez, E’ y de las transformaciones fnkh (CV utilizareinos solamente las siguientes:

1) e1 espacio Ex es un espacio métrico en el cual todas las
esferas son dominios.
2) e1 espacio- E’ es tal .que si C’ es un dominio que contiene
a y, D' : C.’ —— (y) es también un dominio.
3)

las transformaciones. z : fnk (C)

a)

la preimagen de c mediantc 'cualquier transformacién fnk (C)

1))
c)

son tales que:

se reduce a1 punto y.
la preimagen dc un dominio Cc que contenga a 0 es un
dominio C’.
dado un entorno U de y hay un entorno Uck de (3 cuya
preimagen mediante

Siendo

fm‘ (C

esté contenida en U.

a un punto Fll (k1 . . . km]

dado un entorno U de a

hay un entorno abierto A C U dc a tal que A m (a) se divide
en m conjuntos abiertos desunidos Ah y hay una correspondencia

topolégica T’G. entre cada 31,: An U (a) y un cntorno U1, de y
que transforma (1 en y y otra correspondencia topolégica T”x enlre
un entorno Ua de a : x (a) que contiene a las imzigenes de todos
los B1, y un entorno Ut. que contiene a todas las imégcnesfnkh (U1,)

siendo estas correspondencias tales que si E C 36 corresponden mediant-e T”1. sus imégenes X(E) f1]kh(.C’ so corresponden mediante T"x.

Tomemos una esfera K C Ua arbitrariamcnte peque a, y tamblé
suficientemente pequeiia para que su imagen mediante T”X, que es
un dominio CC que contiene
0, tenga btodas sus prcimagenes Ch
mediante las transformacioncs af ning) (:11 n Uh.
La preimagen dve Cc —— c mediante fnkh es D’h : C’h —— (Y)

que es un dominio.

.

Sea C1, cl dominio (en B1,) (1110 corresponde a C’h mediante
T”h, el cual contienc a a; y sea D1. : Ch —— (0H cl dominio (en

‘
Ah y por tanto en E) que co'rresponde a D’h.
D : U Ch es un dominio que tiene estas propiedades: esté contenido on U, contienc a a, y es tal que D ~— ((1) se divide en m
dominios desunidos D1, de modo que:
1)

la imagen de todo Dh esté contenida en K __ (a) .

2) se puede establecer una correspondencia topolégica T’x (correspondencia parciaI-de T”x) entre K y un dominio Cc que con* En lo sucesivo, los subindices nkh deben leerse nkh.

—284-«

�tiene a c y una correspondencia topolégica T'h
parcia] dc T”ht cnlrc cada 'Ch : D], U (a)
_1

_

(correspondencia

y el dominio C’h :
,

fnk], (Cc) que transforma (1 en 7, y tal que 81 E C se corresponden mediantc T’h sus imégencs x (E)
diantc T’x.

fnkh (C)

se corresponden me-

Consideremos ahora 10s distintos casos particulares.
Case n E 3. —- En este caso las transformaciones fnkh (C)

se

reduccn a una sola, fnl (C) que transforma topolégicamente a todo
C’,, en Cc (y por cl tcorema dc unicidad de la hoja todos los C",
coinciden).

La correspondencia parcial x : x(E I Ch)

cs entonces 01 pro-

ducto del homeomorfismo T’h per 01 homeomorfismo {"1 (f; I C’l.)

y

por el homeomorfismo T'x; lucgo es un homeomorfismo que transforma Ch 011 K.
Caso n : 2 . —— Consideremos las transformaciones x : (pkh (C) =

a —I— Zkh donde x 56 considera como variable compleja.
La preimagcn del circulo K , mediantc la transformacién (pm. (CI
sera un circulo K1, centrado on E; : y : 0.
Entre Kn y C’h cxiste un homeomorfismo T”h ta] que si C'sC’h
y {K’sKh sc corresponden median‘te T”h, sus imégenes z : fm, (2’)
y x : CPkn (C") Sc corresponden mediantc c1 homeomorfismo T'x que
transforma K en Cc.
El producto de los homeomorfismOS T'h T”), as entonces un homeomorfismo T1, cntre Ch y K., tal que si E C so corresponden
mediante T1. es x (E) : a —I— Ckh.
C350 11 : 1 . —— En este caso las transformaciones fm. (CW se rcduccn a dos solamente: {11(C) y f12(CI .
El dominio 'Cc es un intervalo abi-erto L. que contiene a z : c,
que es la unién de dos intvervalos semiccrrados L.‘ IQL cuyo nico

punto com n es c .
Supongamos que hay p variables kh que valcn 1 y (1 variables
que valen 2. Los p dominios C’h corr‘cspondientes a aquellas p
variables k1. se transforman topolégicamenle mediante flknFQ) :
f“ (C?) en uno de los intervalos semicerrados L.“ 19+ , y 108 q do-

minios rcstantes se transforman topolégicamente mediante f12(§) en
el otro intorvalo scmicerrado.
La esfcra K es también un intervalo abierto I qu-e conticne a
a y es también la unién de dos intervalos semicerrados '1— I+ cuyo
nico punto conuin es 3. El h'omeomorfismo T'x transforma a If“
en uno- de los intervalos 1‘ 1+ y transforma a L.‘ en el otro inter-

valo.
La transformacién

x 2 x (E I Ch) cs por lo tanto e1 producto

de los homeomorfismos T’h fkh y T'x; es por lo tanto un homeo-

morfismo. Hay p conjuntos C1. que se transforman en uno de los
intervalos I" I+ y 105 q restantes se transforman en 61 otro intervalo.
* En lo sucesivo, los subindices lkh deben leerse 1k,,.

—-285—

�§ 4.

El ieorema de inversion local en los puntos regulates

Empleando una terminologia usada por J. REY PASTOR [l] llamaremos puntos conjugados a los puntos que tienen una misma imagen; y llamaremos puntos de estriccién a los puntos de acumulacion
del conjunto de sus conjugados.
TEOREMA 1. Condiciones suficientes para que un punto no sea
punto de estriccién. —— Sea E un espacio regular 9, localmente compacto, que satisface el primer axio'ma de numerabilidad 10, y sea
Ex : En.

'

Condicién suficiente para que un punto 0! no sea punto de estriccién es que
1)

x : x (E) sea continua en un entorno U’ de a.

2) haya un entorno U” de a y una curva simple C , uno de
cuyos extremos es la imagen a de a, tal que todos los puntos de
U” (con la sola excepca‘én de a) que tengan sus imagenes en la curva
C , scan puntos dc topologicidad.
DEMOSTRACIéN. ~ En primer lugar, dc 1a hipétesis 2) se deduce
que Ios puntos de U” cuya imagen es a son punto; de topologicidad
y por lo tanto solo resta demoslrar que hay un entorno U de or en
el ‘cual no hay puntos de topologicidad distintos do a cuya imagen
sea a.
Sea

U0 un entorno de

a contenido a la vez en

U’

y U”

y

suficientemente pequc o para que haya algun punto de la eurva C
que no tenga preimagenes en U0.
Como E es regular y localmente compacto, podemos tomar un
entorno U1 compacto y tal que U01 C U0.
El entorno U1 es por lo tanto un conjunto compacto que tiene
estas pro-piedades:
l)

x : x (E)

es continua en U01.

2) todos Ios puntos de U“1 cuyas imagcnes estan en la curva C
(con la sola posihlc excepcién del punto on, son puntos dc topologicidad.
3) hay por lo menos un punto de la curva C que no es imagen
de ninglin punto de U1.
Vamos a demostrar e1 teorema por el abs-urdo. Si (1 es punto de
estriccién como E satisface el primer axioma de numerabilidad, hay
una sucesién ((anl) formada por puntos de topologicidad distintos
” Recomdacmos que un esrpacio se llama regular si es un es-paeio de Hausdorff que
cumple e1 tercer axioma de separacién (axioma de Vi‘etoris): si ‘un punto a no

esta contenido en un conjunto cerrado C hay un entorno de a y un entorno
‘de ‘C que no tienen puntos comunes.
"' El primer axioma de numerabilidad (HAUSDORFF, Mengenlehre, pég. 229) dice:
dado un punto cualquiera a, hay una sucesién ((1111)) de entornos de 0. tal
que dado un entorno cualquiera U de a, hay un U" C U.

—286—

�de a y distintos entre 31' que tiende a a y tal que para todo (1,. es
x (an) :: a. Evidentemente puedo tomar todos los
en

an

contenidos

U1.

Sea x. = {(1) O é 1 é l, {(0) : a, la curva simple C. For
el teorema 2 de § 2.2 cada an se puede prolongar sobre la curva
simple C obteniéndose una curva E : gn (1) que sale de U1. Sea
7m e] extremo inferior de los puntos 7» E 0 tales que gn (l) esté
fuera de U1. El punto Bu : gn (1n) estara en la frontera fU; de U1

y la curva E : gn (1) 0 é A é 7m estaré contenida en U01 y por
lo tanto f-ormada S610 por puntos de topologicidad (el punto a no
pertenece a gn (A) porque gn (0) 2 an 7é a y porque fOL) 7E a
si 1 &gt; O.
Todos los puntos [3,, son diferentes. En efecto, si hubiera dos
iguales [3n 2 [3m sus imégenes serian igual-es, es decir f (1“) : f (1,“)
luego 1n : 1m : 1’ y entonces 10s puntos distintos an y am se po-

drian obtener por prolongacién ordinaria de un mismo punto [3n : B".
a 10 largo de una misma curva x : {(1) 0 é 1. 4 1' , lo cual es
,
absurdo.
\
Como U1 es compacto su frontera {U1 a la cual pertenecen 10$

puntos [3,, yes compacta en 51', y por lo tanto contiene un punto {3 que es de acumulacién de los n. Por la continuidad dc x : x (E)
e1 punto b imagen de [3 pertenece a la curva C, y por la hipétesis
2) e1 punto {3 es- un punto de topologicidad.
Hay un entorno V de [3 y un entorno V., de 1) en correspondencia topologica. Hay un arco de curva F : x : f0») 1’ &lt;_ 7» &lt; A.”
que contiene a b y que estzi contenida en Vb. Los puntos de V
cuyas imégenes son punto de ese arco forman otro arco G I E :
g0») 1’ &lt; 7» &lt; 7.” tal que la imagen de g(1| es {(1).
Hay un entorno W], tal que los puntos de C contenidos en Wb

pertenecen a1 arco F. [Hay un entomo W C V de [3 tal que su
imagen esté contenida en Wb .
'Como
es punto de acumulacién de 105- [3,, hay infinitos [3n
contenidos en W; sus imégenes pertenecen a C y a Wb luego per-

tenecen a F y_ por lo tanto 6808 [3,, pertenecen a C, y son por consigui-ente prolongaciones unos de otros a lo largo de la eurva C, 10
"-\

cual es absurdo.

LEMA. —— Si E es un espacio regular, localmente compacto y si
Ex 2 En, dado arbitrariamente un entorno U de un punto a se

puede determinar una esfera K centrada en la imagen a de a, un
entorno abierto A C'U de a, y un conjunto cerrado y compacto on
si X C A , de tal modo que los puntos de A —— X tengan sus imdgenes fuera de K, si se cumplen las condiciones 1) 2) o bien las
condiciones 1) 2’ ) que se enuncian a continuacién:
1) la transformacién x : x (E) es continua en todos los pun-'03
de un entorno U’ de a.
2)

el punto a no es punto de estriccién.
—-287—-

�2’) el espacio E es normal 11; y dado arbitrariamente an entorno U de a hay un entorno abierto A C U do (1 en cuya frontera
no hay puntos de imagen a .
DEMOSTRACIéN. Caso 1. Se cumplen las condiciones 1) 2). Como
cl punto a no es punto de estriccién, podemos tomar un entorno
compacto U1 ‘contenido en U y on U’ , tal que en él no hayan puntos distintos de a con igual imagen a que a.
Tomamos un entorno abierto A de a tal quc A" C U1. Luego
A“ es compacto en 51' y todo punto .de A0 distinto de a tiene imagen
distinta de a. Hay un entorno ahierto B tal que B0 C A . Ponemos
X : B0 9 Iuetro
X es com acto en sf
1')

estzi contenido en A.

E1 conjunto A0 —— B es cerrado, lucgo es compacto en si. Como
x : x (E) es Mnua en A0, su imagen en Ex es un conjunto compacto en si que no contiene a x = a , luego estai fuera de una esfora
K centrada en a.
A —— X esté contenido en A0 — B , luvego también su imagen esta
fuera de la esfera K centrada en a.
'Caso II. Se cumplen las condiciones l) 2'). Tomamos ‘como antes

un entorno U1 compacto, contenido en U y tal que U01 esté contenido en U’ .
Tomamos un entorno abierto A Acontenido on

U, tal que en

la frontera de A no haya puntos cuya imagen sea a .
Sea C 61 conjunto de los puntos E cuya imagen es a. Como
x 2 x (E) es continua en todos los puntos dc U01 y por consiguiente
en todos los puntos do A“, e] conjunto C n A0 es cerrado. Pero es
C n A0 : C n A porque en la frontera de A no hay puntos dc C .
La frontera F de A es cerrada y no tiene puntos comunes con
el conjunto cerrado C n A, lu‘cgo, 001110 E cs normal, hay dos conjuntos ahi-ertos C y ‘G’ desunidos, y tales que C n A C C y
F C G’. For ser (3' abierto sera también G" n G' : 0, luego C0
no tiene puntos de F .
El conjunto X : G” n A0 es un conjunto cerrado, pero 001110
C" y F no tienen puntos comunes, este conjunto es igual a G0 n A.
Como X es cerrado y contcnido en U‘H, cs compacto on Si; por
la misma razén A0 — G es compacto en si.
La imagen de A0 — G es un conjunto compacto en 51' que no
contiene al punto a, luego esta fuera de una esfera K centrada en
a , es decir que los puntos de A0 — G tienen imégenes fuera de esa
esfera K. Lo mismo vale para los puntos de A —. X pues este conjunto esté contenido en el anterior, y el lema esté demostrado.
TEOREMA 2. — Si E as an espacio regular, localmente compacto,
y Ex : En, dado arbitrariamente un entorno U de un punto a se
puede determinar una csfera K centrada en a : x (a) y un entorno
abierto ‘C C U de a, compacto, que se transforma en un conjunto
” Un Aespacio
se llama normal, si es un espacio de Hausdorff ‘que cumple el cuarrto
axioma de separacién (axioma de TIETZE): dos conjuntos cerrados desunidos
tienen entomos desun‘idos.

—288—-—

�contenido en K , y cuya frontera (si existe) se transforma en un con-

junto contenido en la frontera de K, siempre que se cum-plan las
condiciones 1) 2) o bien las condiciones 1‘) 2’) que se enuncian a
continuacion (y que son las mismas del lema anterior):

1)

la transformacién x : x (E) es continua on todos los puntos

de un entorno U’ de a.
2)

el punto a no es un punto de estriccion.

2’) el espacio E es normal; y dado arbitrariamente un entorno
U de a hay un entorno abierto A C U de (1 en cuya frontera no
hay puntos que tengan la misma imagen a que a.
DEMOSTRACIéN.~ For 61 lema anterior se pucde determinar una
esfera K centrada en a, un entorno abierto A de (1, contenido en

U y en U’ y un conjunto ccrrado y compacto en si X C A, de ta]
man-era que 105 puntos de A — X (si existent tengan sus imégenes
fuera de K.
E] conjunto C formado por los puntos de A que tienen sus
imégenes en K, es entonces abierto en A, y por lo tanto tamhlén
en E. Evidentemente es C C X C A, y como X es cerrado,
C0 C X C A, 0 sea que todo punto [3 que es frontera de C pertenece a A y por tanto es un punto en cl cual x : x (E)

es con-

tinua; luego su imagen b pertenece a K0 pero como C era e1 conjunto de los puntos de A cuya imagen estaba en K , y [3 pertenece
a A —— C , su imagen no estzi en K , es decir que esté en la frontera
de K.

TEOREMA a. , , Si Ex : E2 y si D es un dominio compacto en
el cual x : x (Eb es localmente topolo'gica, que se transforma on
K — (at, sicndo K un circulo centrado en la imagon a de a, y si
x : x (ED es continua en D“, y (1 es el Linico punto do I)“ cuya
imagen es 3 , es lo mismo decir que:
1! se puede establecer una correspondencia topologica T entre
B : D U (at y un circulo C I it] &lt; 9 del plano complejo E',
que transforma a (1 en 2; : 0 ml que si dos puntos E Q se corresponden es, considerando también a x como variable complcja

o bien decir que:
2) el conjunto B : D U (at es la union de k curvas continuas
en que tomadas dos a (103 tienen en comzin solamente el punto 0t , cada
una de las cualcs se transforma topolégicamente en un mismo radio
r

(incluyendo el extremo a.);y de k dominios desunidos Dh cada

uno de los cuales se transforma topolégicamente en; K — r ; siendo
todo punto de en distinto de a frontera de D,,-1 y do Dh y exterior
a todos los demds D1.

DEMOSTRACION.
Es fécil demostrar- que si se cumple 1) se cumple 2'); como ademés no necesitaremos esta propiedad en 10 sucesivo,
—289—
1’)

�demostraremOS solamente, para lograr mayor brevedad que si se cumple 2) se cumple 1).
Si b.cs un punto de r distinto de a y si [321 es el punto de ch
cuya imagen es 1), como los Bu son puntos de topologieidad, hay
un circulo Kb con ccntro b, contenido

en K y que no contiene a a , tal que hay
k esferas Kb cada una centrada en [3,, que

se transforman topologicamente en Kb .
.a
.

El radio r divide a Kb en dos semicirculos abiertos, uno K’b situado debajo
de 1' (ver fin. 3) y otro K”b situado en-

cima de r y en el diémetro que los separa.
Per 10 tanto cada curva c1, divide a la
esfera Kn en dos hojas una K’h que se
transforma en K’l, otra K”h que se transforma en K’ , y en el arco de curva ch
FIG. 3

que las separa.

*Com'o {3}. es punto de acumulacion de Dh_1

y de D1, en Kn

hay puntos de Dh_1 y de D1], 105 cuales no estan en ch y por lo
tanto estan en K’h 0 en K”h. Si K’h tiene un\ punto de Dh_1, por

el teorema 4 de § 1.2 es K’h C Dh_1 y por lo tanto K’h no ticne
puntos de D1,. Luego 'K”h tiene puntos de D1. y por lo tamo
K’’h C D]. .
.
ningl'm
comun
pues
cualesqui-era
K1,
tienen
punato
Dos esferas
no
en ese caso coincidirian por el teorema de unicidad de la hoja, lo cua]
no sucede porqu‘e los dos puntos [3h correspondiente-s son distintos.
Como 10s puntos de Db cuya imagen esta en K”b pertenecen a
K”h, Dh no ticne puntos de K”h+1 luego K.’h+1 C Db. Se deduce
por lo tanto que hay dos posibilidades: que sea K”h C D1, y
K’h C Dh_1

para todo

h, o bien inversamcnte

K”h C Dh_1

y

K’h C Db. Por continuidad se deduce que pasa lo mismo para 105
demas puntos dc cada curva ch (exceptuando al punto (1). En el primer caso diremos que D1, 56 ac-erca a ch por la parte superior y que
Dh_1 se acerca a ch por la inferior; y en el segundo caso diremos lo
contrario.
,

Sea C e] circulo |C| &lt; 9 del plano complejo E’, que se transforma en K mediante 1a transformacién x : a + Ck (dond-e 36 con»
sidera también a x eomo variable compleja).
Sean rh los radios del circulo C (numerados en tal forma que
en el angulo agudo formado por rh rh+1 no haya ning n otro radio),

que se transforman en r . Estos radios determinan k sectores abiertos
Ch, si-endo Ch e1 sector comprendido entre rh y rh+1 (como Ch t0mamos e1 sector ahierto, es decir sin ningt’m punto de ti, ni de rh+1 ).

Ademas suponemos que se ha hecho la numeracién en tal sentido que
si ‘Dh se acerca 8 ch por la parte superior, también Ch se acerca a
rh por la parte superior; y analogamente en caso contrario.
Definamos una transformacién uniforme C 2 f (E) haciendo corres-ponder a cada punto E de un dominio Dh e] punto C del sector

—— 290 —_

�Ch dc] mismo subindi‘c-c que tiene igual imagen x ; y analogamente

haciendo corresponder a cada punto E de un arco ch el punto del
radio rh dc igual subindice que tiene la misma imagen x.;
Es evidente que E : f(E) establece una correspo-ndencia biunivoca entre B y C tal que si dos puntos E E se corresponden,
tienen la misma imagen x. Falta demostrar solamente que es bicontinua, 0 sea que es continua y que la transformacion inversa también
lo es.
‘En primer lugar E = f (E) transforma topolégicamente cada Db
en 61 Ch de igual indice; luego es continua en todo Db, y la transformacién inversa es continua en todo Ch .
Sea ahora E0 un punto de un ch distinto de a; sea E0 : f (E)
su imagen en E’ , que pertenecera a rh , y sea x0 7E a la imagen en

Ex de estos puntos. Hay dos esferas, una K0 c D1,_1 U Db U on y

otra K1 C Ch_1 U Ch U n, que se trans-forman en el mismo circulo
K’l que se transforman
Km? contenido en K —— (a) . Las hoja-s K’0
pertcnecen
bien
a Dh_1 y Ch_1 o
(semicirculo
inferior)
o
K’x0
en

bien a D1, Ch ; lucgo se corresponden mediante E : f (E) ; analogamente se corresponden K’fo K”1 y también K0 H

on y K1 n In.

Luego E : f (E) establec-c una correspondencia hiunivoca entre K0

y K1 tal que si dos puntos se corresponden tienen la misma imagen;
esta correspondencia es topolégica pues es el producto de la corresponde-ncia topologica que 1: = x (E) ~establece entre Ko y Km, por
la correspondencia topologiCa que x : a + Ek establece entre K1
y Kx0 . Luego E : f (E) es continua en los puntos distintos de a de

todo ch y la transformacién inversa es continua en los puntos distintos
de 0 de todo rh.

Vamos a demostrar ahora que la transformacion E : g (E) inversa de E : f (E) es continua en E 2 0. Toda sucesién ((EnH
contcnida en C que tienda a E : 0, tiene por imagen en Ex una
sucesion ((xn)) que tiende a a; y tiene por imagen en E mediante
E = g (E) una sucesién ((En)) cuya imagen en Ex es también ((xn)).
La sucesion ((En)) esta contenida en B = D U (a) y por set D"
compacto en si, tiene un punto de oscilacién en D0, cuya imagen en
Ex por la continuidad de x : x (E) en D0, es a. Pero en D" hay
un solo punto, que es 0: , cuya imagen es a ; luego ((En)) tiende a a .

En forma anéloga se prueba que la transformacion E = f (E) es
continua en a .
TEOREMA 4. Inversion local en los puntos regulares. —— Si E es un
espacio regular, localmente compacto, que satisface el primer axioma
de numerabilidad, y Ex es un espacio localmente homeomorfo a E“,
todo punto regular para la transformacién x : x (_ E) es un punto

Fn(k1

km) .

OBSERVACIoN.— En cl caso importante en que Ex : En, el teo-

rema se puede enunciar en la siguiente forma:
Sea E un espacio regular, localmente compacto, que satisface el
* En lo sucesivo, los subindices x0 deben leerse xv.

—291——
,urkw
.,
:1.

�primer axioma

numerabilidad, y sea ‘Ex : En. Si (18E

es un

punto regular pact una transformacién x : x (E) , dado un entorno
U de a' hay una esfera K tan peque a coma queramos centrada en
el punto a : x (a) y un dominio D C U que contiene a a y tal
que D —- ((1) es la unio'n de m dominios disjuntos Dh (h : ], ...,

In) con las siguientes propiedades:
1) Si n E 3 la transformacién x 2 x (E) establece un homeonwrfismo entre cada Bl, : D), U (a! y K.
2)

Si 11 = 2 hay un homeomorfismo Th entre Bh y un circulo

Kh del plano complejo E’ tal que a) el punto a y el centro C : 0
del circulo son puntos correspondientes; b) si E 1; son puntos correspondientes x (El : a + Ckx- donde k1, es un entero pasitivo.
3) Si 11 2 1 la esfera K es un intervalo cuyo punto medio es
a , y es por tanto la unién de dos intervalos semicerrados I— I+ cuyo
dnico punto comlin es a. La transformacio’n x : x (S) transforma
tapolégicamente p conjuntos Bh en 1‘ y q conjuntos B1. en 1+

(p + q z m).
DEMOSTRACIéN. m~En primer lugar observaremos que si e] teorema
es vélido cuando Ex :2 En, también es vélido cuando Ex cs local-

mente homeomorfo a E“. En efecto, siendo a un punto regular, se
pucde construir una transformacion auxiliar y : y(E) dc E a
Ey : En que en a sea localmente equival‘ente a x : x (E) en a.
Siendo e1 t‘eorema vélido en a para y : y (E) por hipétesis, seré
vélido en a para x : x (E) por el teorema 2 de § 3.3. Esta observacién nos permite hacer la demostracién del teorema suponiendo que
Ex : En.

Siendo a un punto regular, hay un cntorno U0 do a tal que la
transformacién x : x (E)

es continua on lodos los puntos dc U“,

y es topolégica en todos los puntos de U0 distintos d-e (1. For 10 tanto
dc acuerdo con el teorema 1 del § 4 e1 punto a no es punto de estriccién y por consiguiente hay un entorno U C Uo tal que ning n
punto suyo distinto do (1 es conjugado de (1.
For 61 teorema 2 del § 4 se puede determinar una esfera K centrada en a , y un entorno abierto D de a , compacto y completamente
contenido en U (es decir tal que D0 C U y) que se tran‘sforma en un

conjunto contenido en K, y cuya frontcra se transforma en un conjunto contenido en la frontera de K . Como D0 C U , todos los puntos
dc D° .distintos de a son puntos de topologicidad que tienen imagen
distinta de a.
Siendo Dh las componentes conexas dc D — (a) se verifica tam-

hién que cada D1, es un dominio que se transforma en un conjunto
contenido en K —— (a) y cuya frontera so transforma en un conjunto contenido en la frontera de K — (a) .

Por e1 teorema 3 de § 2.2 la prolongacién de un punto cualquiera
EoeDh es siempr-e posible a lo largo de cualquier curva continua C
que parta de la imagen x0 de E0 , y que esté contcnida en K —- (a) .
Por consiguiente, si 11 &gt; 1 la imagen dc D“ as K —— (a) y la (19.

B“ : D1. U ((1) es K ; mientras que si 11 : 1 la imagen de Bh es
—— 292 ——

�el semi-int-ervalo Ki 0 K“r (K‘ es el conjunto de los puntos (16
K situados a la izquierda de a , mas el propio punto a ; K+ es el
conjunto dc puntos de K situados a la derec‘ha do a, mas e1 propio
punto a ).
El conjunto de los puntos ode D conjugados de un punto dado es
cerrado por la continuidad de x : x (E) y es aislado porque en D
no hay puntos de estri-ccion; luego por la compacidad de D es finito.
Se deduce inmediatamente que hay un nlimero finito .de dominios Dh

y que cada punto de la imagen de Db tiene un mimero finito de preimégenes en Db.
Si 11 7/: 2 , x : x (E)

estahlece una correspondencia biunivoca

entre B1, y su lmagen, que llamaremos t . Supongamos que. hay en
Bh dos puntos [3’ [3” que tienen igual imagen h; demostraremos
que [3’ : [3” . En primer lugar, si uno de ellos es (1, es evidente que
el otro también tiene que ser (1. SupongamOS por lo tanto que los
dos son distintos de a, y que por consiguiente es 1) =75 a.
Como Db es un dominio formado por puntos de topologicidad,

tiene conexién curvilinea y por tanto podemos unir f5’ con [3” por
medio dc una curva C contenida en Db. Esta curva se transformara

en una curva Cx contenida en BM — (a) que es cerrada, pues sus
dos extremes coinciden en 1) . Es decir que [3” es prolongacién ordinaria de [3’ a lo largo de la curva ‘Cx. Como t —— (a) es un do-

minio simplemente conexo, la curva Cx se puede contraer a1 punto

b, manteniéndose siempre en t — (a) y con sus extremos fijocen 13. La prolongacién ordinaria de (3’ a lo largo de C.x es siempre

posible; luego por el teorema general de invariabilidad (§ 2.1) resulta
que dicha prolongacion es siempre la mi-sma. Pero cuando la curva Cx
so ha reducido al punto h , esa prolongavcién es el mismo punto B';
luego {5” : [3’ y la correspondencia es biunivoca. Para demostrar
que es topologica, basta solamente demostrar que la correspondencia
inversa es continua. En primer lugar esta corrospondencia inversa es
continua en los punto-s de t distintos de a pues la trans-formacién

x : x (:3) es localmente topolégica en los puntos de Bh distintos
de (1. En el punto a es ‘también continua, pues en caso contrario
habria un entorno V de a cuya imagen no seria entorno de a (hablamos de entornos en Bh y t ). Luego puedo con‘struir una sucesién

((xn) )

de puntos distintos pertenecientes a BM, que tiende a a, y

tal que las preimagenes En estén fuera de V.

La sucesion (($11)) por la compacidad de Bk dcbe tenor un limite de oscilacién E0 cl cual por la continuidad de x : x (E) en
D0 (16136 tener su imagen en a. Pero e1 nico punto de D0 cuya
imagen es a, es (1, y at no es punto de acumulacion dc En porquc
todos. los En estan fuera de V, 10 cual muestra cl absurdo.

Con lesto queda demostrado que si 11 &gt; 2, el punto (1 es un
punto Fn (In) , siendo m e] nlimero de dominios Db ; y que si 11 : 1 ,

siendo p 61 n mero de conjuntos B1, que se transforman en K— y
siendo q 01 Illinmro do conjuntos Bl. que so transforman en K+,
el punto 0L es un punto F1 (p q).
——293——

�Queda por estudiar solamente el caso n : 2 . Utilizando las prolongacionCS sohre curvas, se puede demostrar fécilmente estas dos propiedades:
I) si 11 :: 2 , todo punto xaK — (a) ticne un mismo nlimero
k1, (finito) de preimégenes en Bk.
2)

‘si 11 : 2, dado un punto cualquiera E’ t cuya imagen es

x' y un punto XSK ~— (a), se puede asignar indices j : 0, 1, . . .,

k1, —— 1 a 105 k), puntos ,de D1, cuya imagen os x, de modo que el
punto E,- sea prolongacion de E’ a lo largo de cualqueir curva C :
x : f0») cont-enida on K — (a) que una x’ con x, y que dé

mk,l + j vueltas completas alrededor de a en sentido antihorario,
dond'e m puede ser un entero cualquicra, positivo, negativo o nulo,
entendiéndose que si 111 es negativo, la curva da ) mk,l + j —|— 1 | vueltas completas alrededor d-e a en sentido contrario, es. decir, en sentido
horario.
Tom-emos ahora un radio r cualquiera del'circulo K , un punto
x’er conteni‘do en K — (a), y una preimagen E’ rde x’ en Bh.
Llamemos Dm a1 conjunto de puntos ESB], cuya imagen x per-

tenece a K — r y que 'son prolongacion (16 E’ a lo largo de curvas
contenidas en K ~— (a) que unen x’ con x y que dan mk,1 + i
vueltas comp'letas en sen-tido antihorario alrededor de a . Es inme-diato
que hay kh conjuntos Dm , que son .desunidos y que x : x (E) estahlece una correspondencia biunivoca entre Bm y K — r.
Es ademés inmediato que si un punto E pertenece a BM todos
los pu-ntos ~de un entomo dre E también pert-enecen a Dhi, luego Dhi

es abierto. También es inmediato que Dm es conexo, y por lo tanto cs
un dominio.

Llamaremos cm a la curva continua formada par (1 y por los
puntos de 1),, cuyas imégenes son puntos de r , y que son prolongacién
de E’ a lo largo de curvas contenidas on K — (a) que partven (19
x’ y dan mkl1 + i vueltas completas alrededor de a en sentido anti-

horario-. Es inmedito que todo punto de chi es punto de acumulacion
die Dhi_1 y Dhi y que todo punto de

cm distinto de 0L no es punto

de acumulacién de los demés Dhj; mientras que 0L es punto de acumula-cié-n de todos los Dhi .
La transformacién x 2 x (E) establece una correspondencia lo-

pologica entre Dhi y K — r porque esta correspondencia como ya
.sabemos es hiunivoca y ademés x : x (E) es localmente topolégica
en Dm. Se puede demostrar tamhién facilmente, utilizando la compa-

cidad dc D, que x = x (E) transforma topologicamente a c; en 1'.
De acuerdo a1 teorema anterior, se puede establecer una correspondencia topologica Th entre Bh y un circulo Ch: E] &lt; oh (101
plano complejo E' que tran'sforma a (1 en E = 0 de tal manera que
si E C so corresponden mediante T1, se tiene, considerando a x y 5;
como variables com'plejas X (E) = a + Ekn.
Esto significa que el punto a es un punto F3 (k1

—294——

km) .

�TEOREMA 5. (Teorema de inversion local restringido a1 caso en
que E es localmente liomeomorfo a En ). — Si E y Ex son localmente homeomorfos a En,

I)

si 11 : 1 , los puntos regulares que no son puntos de topolo-

gicidad son puntos F1 (0 , 2)
2)

(son puntos de retroceso).

si 11 : 2 , los puntos regulares son puntos F2 (k) .

si 11 E 3 , los puntos regulares son puntos de topologicidad.
Este teorema es un corolario del teorema anterior; para demos3)

trarlo basta, en el caso n &gt; 1 , con demostrar que el numero m de
dominios Dh es igual a 1 .

'Siendo a un punto regular, eomo E es localmente homeomorfo
a En, hay un entorno abierto A de a que se puede poner en correspondencia tonolégica con E’ : En. Por el teorema anterior (1

es un punto Fn (k1 . . . km) y por el teorema de § 3.4 puedo suponer
que el dominio D que se divide en el punto a y en los m dominios
D}, y que tiene las demas propiedades ya enunciadas otras veces, estzi
contenido en A.
En E’ a a le corresponde un punto B y a D le corresponde
un dominio C y a los m dominios D1, les corresponde m dominios
Ch desunidos. Los dominios Ch son las componentes de C — ([5) .
Si E’ : En con 11 &gt; 1, C — ([3) tiene una sola co-mponente,

luego m : 1.
Si E’ : E1, C — (f3) tiene dos componentes, luego m : 2-.
Hay entonces dos posihilidades: que el punto a sea un punto F1 (1 , 1)
en cuyo caso (1 es un punto de topologicidad; o que sea un punto
F1 (0, 2) en cuyo caso es un punto de retroceso.

OBSERVACIéN. u E] teorema anterior es aplicable en particular en
el caso en que la transformacién tenga derivadas pareiales continuas,

y en que el jacobiano se anule en el punto a pero sea distinto de
cero en los (l-emas puntos de un entorno de a.
UNA MODIFICACléN NECESARIA EN LAS HIP6TESIS DEL TEOREMA DE
INVERSIéN DE STO'I'Low. —— S. STo'I'Low [2] dice que una transformacién
es interior si es una transformacion uniforme que cumple estas tres
condiciones:
1)

es continua.

2)

transforma conjuntos abiertos on conjuntos abiertos.

3)

no transforma ningl'm continuo en un punto

nico.

El teorema dc STO'I'LOW sobre inversion local de transformaciones

interiores se puede enunciar de la siguiente manera:
Si E y Ex son espacios accesibles conexos, localmente homeo-

morfos a E2, y x = x (E) es interior, en todo entorno do an punto
cualquiera a de E existe un dominio cerrado de Jordan 'y (es decir

un dominio cerrado que es homeomorfo a un dominio cerrado de
Jordan plano) compacto y normal que tiene a (1 en su interior y que
tiene con respecto a la transformacién considerada la propiedad si——295—

�guiente: se puede dividir y en un nlimero finito 11 de sectores par
11 areas simples que salen de a y terminan todos sobre la frontera.
de y , arcos que tomados dos a dos tienen un solo: punto comxin que
es el punto a, de tal manera que cada uno de esos sectores se transforma en el dominio cerrado x (y)

y que ademds, la condicién si-

guiente es satisfecha: la transformacion es topolégica en el interior de
cada. sector; es asimismo topolégica sobre cada uno de los arcos dc.
division de y y transforma a cada uno de estos arcos en un dnico arco
interior a x (y) .

‘Comparando las liipétesis de este teorema con las del teorema de
inversion en los puntos regulares, llama inmediatamente la atencién el
ltecho de que S’roiL0\v exija que E y Ex sean espacios accesibles conexos localmente homeomorfos a E2 on lugar de exigir que scan
espacios de Hausdorff localmente llomeomorfos a E2.
Se ve inmediatamente que la conexion es una condicién superflua,
que por otro lado no se utiliza en ninglin ’mo-mento en cl curso de la
demostracién.
En cuanto a la condicion de que los cspacios scan accesi-bl-es, debe
sustituirse por la condicién mas severa de que scan espacios de Hausdorff. Daré un ejemplo en el cual no se cumple totalmente e1 teorema
de STOYLOW e indicaré a continuacion cual es la parte de la demostracién en donde interviene la condicion dc que los espacios sean espacios
de Hausdorff.
El ejemplo es el siguiente. Los puntos
del espacio E ‘serén los puntos de un plano horizontal mas un punto exterior a1 ,

situado sobre la misma vertical que el punto (1 del plano. Como entornos tomaremos
para los puntos del plano, los entornos
propios del plano, y para el punto- a1 los

entornos del punto 0. en los cuales cam=
biamos solamente e1 punto a por el punto
a] . Queda asi definido e1 espacio E que
evidentemente es un espacio aecesiblc localmente homeomorfo a E2 .

Como espacio Ex tomaremos un espacio analogo, constituido por un plano
horizontal paralelo a] primer plano y un punto exterior a1 situado
sobre la misma vertical que pas-a por los puntOS a y (11 de E y
Fm. 4

por cl punto

a

(16

Ex.

Como transformacion x : x (ED tomaremos la que a cada punto
E le hace corresponder e1 punto x de Ex — (all situado sobre la
misma vertical. Evidentemente esta transformacién es interior en el
sentido de STO'I'LOW. Se cumplen por lo tanto todas las hipotesis del
teorema de STo'iLOW. Sin embargo se oliserva que:
1) ninglin entorno de a contiene un dominio cerrado que contenga a a puree» tales dominios cerrados deben contener a a1.
—— 296 ——

�2) ningun conjunto de E puede ten‘er por imagen un dominio
cerrado que contenga a x : a pues tal dominio cerrarlo dehe contener
a x : a1 , y este punto no tiene preimégenes en E .
3) el circulo y dibujado en la figura, que no contiene a a1
cumpliria todas las condiciones del teorema menos la de ser cerrado,
la de ser normal, y la (le que su imagen sea un dominio cerrado.
4) el conjunto V U ((1,) es cerrado y normal pero no esté
contenido en un cntorno de a y la lransformacion no es topolégica
en su interior_ como lo exige el teorema de STO'I'LOW (en este caso es
n : l y el unico sector es todo el conjuntol.
Veamos ahora Como se modifica la demostracién del teorema introduciendo la hipétesis de que E y Ex son [espacios de Hausdorff.
Como E y Ex son localmente homeomorfos a E2, hay una correspondencia topolégica y : f (x) entre un entorno Ua y un espacio
EX : E3 y otra correspondencia topolégica E : (p (n) entre un entorno U de a arbitrariamente peque o y cuya imagen x(U) esté
contenida en U:l y un espacio E’ : E2.

La transformacién y : y (1]) : f{x[(p(1]‘)]} es interior, y transforma al punto B : (p_1 ((1) en el punto l) :: Hal . STOlLOW demuestra el teorema para la transformacién y : y (nl (lel plano E’
a1 plano Ey . Sea y’ el dominio cerrado de Jordan que tiene a [3 en
su interior y cumple las condiciones del teorema de STOlLOW; y sea
y“ : y (y’l cl dominio cerrado imagen de y' mediante y : y (11) .
A y’ le corresponde topolégicamente mediante E : (p (TH un
conjunto Y que es un dominio cerrado (le Jordan en U y quees
compacto. Su imagen x (Y) es la imagen de Yb mediante y : f (X)
es por lo tanto un dominio cerrado en Ua . Ademas el conjunto 'y es
normal respeeto a la transformacién parcia'l X (E‘Ul .
Pero pueden existir puntos frontcras de y situados fuera de U
y por lo tanto y no es necesariamente cerrado ni normal; y por la
misma razén x (Y) no es necesariamente cerrado. En cambio si euponemos que E y EX son espacios dc Hausdorff, localmente homeomorfos a E2 , tanto y como x (W son H—cerrados y por lo tanto son
cerrados, es d-ecir que no tienen fronteras fuera de U y Ua, y el
teorema se cumple.

RELACIéN ENTRE ms TRANSFORMACIONES INTERIORES EN EL SENTIDO
DE STo'I'Low Y LAS TRANSFORMACIONES REGULARES. —— Por el teorema de
inversion en los puntos regulares, se deduce que si E es regular, localm-ente compacto y satisface el primer axioma de numerabilidad, y si
Ex es localmente homeomorfo a En, y si 11 &gt;— 2, toda transforma-

cién regular es interior (en el sentido de STO'I'LOW‘D~ En cambio, si
n : 1 , hay transformaciones regulares que no son interiores, pues en
este caso pueden existir puntos regulates. que son de retroceso, pero
por otro lado ning n punto regular pu-ede ser punto de estriccion (en
particular ningun continuo- se transforma en un punto nico).
—297——

�Reciprocamente, si n E 3 , es facil encontrar cjemplos dc trans~
formaciones interiores que no son regulares, pues 10$ puntos que no
son de topologicidad pueden formar lineas. Posiblemente sea ésta 1a
mayor dificultad que existe para generalizar a n E 3 e1 teorema
(1e inversion de transformaciones interiores de STOiLOW’.

En cambio si 11 :: 2 , y si E es también localmcnte homeomorfo
a E2, e1 teorema de inversion de STO'I'Low nos dice que toda transformacién interior es regular, y por lo tanto en este caso ambos tipos
de transformaciones coinciden.
Este resultado es conocido, pues, como ya se observé en la intro-

duccién, en el caso en que E y Ex son localmente homeomorfos a
E2, 91 teorema dc inversion en. los puntos regulares es un corolario
inmediato de los teoremas de inversion local y de prolongacién continua de transformaciones interiores de STO'I'LOW.
El teorema de prolongacién continua de transformaciones interiores dice lo siguiente ([2], pag. 122):
Si E y Ex son localmente homeomorfos a E2 , condicién suficiente
para que x z x (E) sea interior es que:
1)
2)

sea una transformacién continua.
sea interior en E —~ C, siendo C an conjunto cerrado to-

talmente discontinue (partout discontinu).

3) la imagen Cx dc C sea también un conjunto cerrado y totalmente discontinuo.
Si (1 es un punto regular para x : x (E) , hay un entorno abierlo
A de a ta] que x : x (E) cs localmente topolégica en A — (a) .,
y por lo tanto es interior en A — (a) .
De acuerdo con el teorcma de prolongacién recién cnunciado, 1a
transformacién x : x (E [A1

cs interior, y por el teorema de inver-

sién dc transformaciones interior-es, x 2 x (E) en (1 es localmente
equivalente a z : Z" en 1; : 0, es decir (1 es un punto F2 (k) , con
10 cual csta demostrado que en este caso particular, e1 teore-ma de inversion en 10$ puntos regulares es un corolario inmediato de los teoremas de inversion y de prolongacién de transformaciones interiores
dc STO'I'LOW.
|Creo conveniente observar que la equivalencia entre las transformaciones interiores y las transformaciones regulares, que existe en e7.
caso en que E y Ex sean localmente homeomorfos a E2, permite
enunciar la definicién de superficies de Riemann dada por ST01L0\V
([2], pag. 119) en la siguiente forma, que quizas traduce mas directamente las propiedades mas intuitivas de tales superficies:
Una superficie de Riemann es una superficie representable por
una transformacién continua x : x (E! de un espacio E conexo,
localmente homeomorfo a E2 , a la esfera compleja, que es localm‘entc
topolégica en casi todo E (en todo 'E menos 10s puntos de un conjunto aislado).
—298»~

�w vy —"v‘31
W

'_.|-‘ '"n

§ 5.

Sabre uniformizacién de funciones

La uniformizacién intrinseca. — Sean X e Y dos conjuntos de
puntos, y sea y : F (x) una funcién (en general multiforme) defi—
nida en X y cuyos valores estén contenidos en Y, es decir, que a

cada punto xEX le hace corresponder uno o mas pu-ntos s.
Diremos que un par (X0 yo) pertenece a la funcién y : F (x)
O que es un par de dicha funcién, si yo es uno de los punto-s y que
dicha funcién llace corresponder al punto x0 . Se puede .decir que dar
la funcién y :: F (x) equivale a dar todos los pares que pertenecen
a la funcién.
Se llama uniformizacién de la funcién y 2 F (x) la construccién
de dos funciones uniform-es, que llamaremos funciones uniformizantes
x:x(E)

y:y (E)

definidas en un mismo conjunto

(l)

E, de tal manera, que se tenga

idéntieamente en 3

ME) 2 Hum
Se dice que la funcién y : F (x) esté uniformizada por las funv
ciones (1) y la variable E se llama variable uniformizante. Diremps que
la uniformizacién es total si siendo (x0 yo) un par de la funcié'n, hay
un punto E08 S ta] que x0 : x (E0) y0 : y (E0) y en caso contrario
diremos que la uniformizacidn es parcial. Ademas diremos que la
uniformizacién es estricta si e1 punto E0 si existe es linico, 0 sea, si

a dos puntos E’ E” diferentcs les corresponde mediante las {unciOv
nes (1) pares (x’ y’)

(x” y”)

diferentes.

Sea X X Y e] producto combinatorio de los conjuntos X C Y
y sea 3 cl subconjunto del conjunto X X Y formado por los pares
(x y) que pertenecen a y = F (x) . Cada punto E cs por lo tanio
un par (x y) , y podemos definir dos funcioncs unilormes x : x (E)
y : y (E) hacienda corresponder a cada E e] punto x que es la
primera componente del par y el punto y que es la segunda componente. Estas funciones efectlian una uniformizacién total y estricta
que llamaremos uniformiztwién intrinseca.

Supondremos en adelante que los conjuntos X e Y son sendos
espacios Ex Ey. En est-e caso el conjunto X X Y se puede transformar en el espacio Exy : Ex X By, y el conjunto E en un espacio
E subordinado de Exy. La uniformizacién intrinseca estara dada en
este caso por las mismas funciones x z x (E) y : y (E) con la diferencia de que ahora se puede hablar de continuidad, y en efecto, en

virtud del teorema de proyeccién en espacios productos, estas funciones uniformizantes son funciones continuas.
Diremos que un par (x0 yo) de y : F (x) es ordinario si existe

un UKO y un U_m* tales que en Ux0 se puede definir una funcién
* En lo sucesivo, los subindices yo deben leerse yo.

—299—

�y : f (x) uniforme y continua, que es la nica funcion definida en
Ux0 y cuyos valores estan en Uyo que es parte de y : F (x) 12.
Diremos que un par (X0 yo) es regular si cumple estas dos con‘
diciones: 1) dados dos entornos cualesquiera Ux0 Uyo hay pares (x y)

do y : F (x) , distintos de (x0 yo) , tales que XSUx0 e yeUyO.
2) se pueden hallar dos entornos Ux0 Uyo tales que todo par
(x y) perteneciente a la funcion, distinto de (x0 yo) y tal que exo
6 y 8 Uyo , es ordinario.

‘Se demuestra sin dificultad, utilizando el teorema 2 de § 1.3, que
la condicién necesaria y suficiente para que un par (x y) sea ordinario, es que el punto E : (x y‘) sea un punto de topologicidm para
la transformacién x : x (E) . De esto se deduce inmed‘iatamente que

si un par (x y) es regular, considerado ‘como punto de 'E es un punto
regular para x r: x (E) , y reciprocamente.

‘Pares G (k1 . . . km D. — Sea G un conjunto finito o una sucesion

de funciones (en gen-era] multiformes) C : g}, (z) cada una de las
cuales es’ta definida en un cierto conjunto» Ch C EZ que contiene a

z : c y tal que todas Ias funciones hacen corresponder a 0 un solo
punto C : Y .
Diremos que 61 par (a 1)} de la funcién y : F (x) es un par
km) S‘i hay un rentorno Ua de a y un entomo U], de 1)
G (k1
ml que13 F (U ) C U1, se puede .descompon-er14 en m funcio-nes
y : f), (x) no necesariamente definida cada una en todo Ua, pero
que en a todas toman e1 valor unico b ; tales que si x 75 a h’ 525 h”

es f1,» (x) 7é fun (x) para todos los valores‘ posibles de amhas funciones; y se puede estahlecer una correspondencia topologica z :z (x)

entre Ua y un entorno Uc de c y se puede definir en un entorno
U1. 3 gh(Ua) de Y una funcién y : Gh(§) uniforme, continua,
univalente” en todo conjunto formado por las imagenes gh (z) de

un punto z cualqui‘era, y tal que en Ua se tiene idénticamente
fh(Xi

:

Gh{gh[z(x’]}

Pares Ff] (p q) . — En particular si como conjunto G de fun—1
.
.
formado por las dos
Clones tomamos el conjunto que llamaremos F1
funciones

z; : £51m

g 2 {5‘ (z)

‘2 :D‘iremos que una funcién y :: if (x) es parte de la funcion y : F‘(x) si todo
par de la primera es un par de la segunda.
‘3 Llamamos F (A) C B a la funcién parciaol constit-ui‘da po-r todos los pares de
y : F (x) cuya component-e x pertenece a A y cuya componente y pertenee-e a B .
1" Diremos que una uncién y : F (x) 'se desco-mpone en las funcione-s y : in (x)
lSi todo par de y = F (x) es par de alguna de las funoiones y : lfh (x) .
'7’ Se dice {que una funcién uniforme es univalente en un conjunto, si en puntos
di-stintos (pertenecientes a1 conjunto) toma valores distintos.

—300—

�inversas de las funciones

z : f“ (C)

y z : f12 (CI

definidas en

§ 3.4 que forman el conjunto F1, tenemovs 10s pares Fri (1, . . ., l;
.,

.

.

.

—l

.

2, ..., 2) notacnon que abrev1aremos ‘escrlblendo F1 (p 11‘) 31 e1 1
aparece 1) veces y el 2 aparec (1 veces. Evidentemente cs lo mismo
decir que un par es un par FYI (p ql 0 un par F71 (q pl . Si la
fig. 1 se interpreta como representacién grafica de una funcién y :F (X) , e] par (a bl de esta funcién es un par F71 (2, 3i .
Pares Fr] “In .. . km) . —— Llamaremos Fg—l a la sucesir'm de las
.
.
.
—1
funcwnes C :: fur (zl 1nversas de las funmones z : fgk (Cl que forman la sucosién F2 definida en § 3.4.
Ouedan con esto definidos los pares Fg_1(k1 . . . kml .

El rejemnlo mas conocido de pares de este tipo esté dado por la
'funcién y : xl/k donde x y son variables complejas. En este caso
—1

.

. .

01 par (0, 0) es un par F: (kl . S! mternretamos la fig. 2 como la
representacién gréfica de una funcién y 7: F (Kl (sirndo Ex :: E3
'—1

o

r

y E,. : E1) 01 par ( a bi es 1111 par F0 (1 . ll . Un memnlo mas
complejo esté dado por la funcién y :: F (X) definida do la sis-ruienite
manera: a cada x se le haven cor-responder oinco valores v. dos dc
— F (xll v "* X1/2y los
ellos dados nor la funcién (narte de
otros tres dados por la funcién y: x“/v dondex e v son variables
oomnleias. Evidentemento de esta manera al origen x r” 0 le corres.
i?

nonde un solo valor y. que es y r. 0. El par (0, (H

es un par

—1
F3 (2 , 3) .
Para: 17:1 (ml . con
r

a

11 .\ 3. —~ Dlamarmnos F.,—1 3] coniuntn
0'

_l‘

formado por la umca funmon i; :: fm
.

.

-1

Un momnlo de nar do tmo F..

(zl : z .
.

.

(ml es cl swulente: sea y f F (Kl

la funcién (me a todo punto de Ex 7: E3 16 bace corresponder dos

mimeros. uno. la distancia a1 origen, y otro, el doble de la misma. Al
origen 0 le corresnonde Pntonces un solo valor y, que es y —. 0. El

—1

par (0, Ol es un par F3

(Zl .

TEOREMA ].— Si x .— v (E) v —- v (El son [as funciones uniformizantes intrinsecas de y : F (xl . v .ci a —. f a bl a E considerad'o
romo punto (19 E es un punto F,,(k.,
km} para la funcién x '2

c.

.

V (:l . consulerado coma par do v
Siendo a un punto Fn (k1

—1

. km) .
F (Kl es un nar F“ (R,
km) hay un entorno abi’erto A

de a tal que A — ((1) se divide en m conjuntos abiertos desunidos A}. y hay una correspondencia topolégica Th entre cada B1,:
—A1.__ U (ml y un entorno V1. de y que transforma (1 en 3' y otra

—301——

�correspondencia topolégica Tx entre un entorno Va do a : x (a)
que contiene a las imagenes de todos los Bh y un entorno Vc que
contiene a todas las imagenes de fnkh (Uh)

siendo estas corresponden-

cias tales que si E C 36 corresponden mediante Th sus imagenes x (g)
fnkh (C)

se corresponden mediante TX.

Tomemos ahora entomos Ua Ub tales que siendo Uab : Ua X U1,

y U 2 Uab n E sea U C A, siendo ademés Ua tan peque o que,
esté contenido en Va , y que se cumpla

L13. (Uc) c U..
siendo Uc la imagen de Ua mediante TX.

La funcién parcial F (Ua) C U, es la funcién cuyos pares son
los pun-tos de U. Como U es la unién de 105 m conjuntos Uh :
U n Bh, la funcién F (U3) C Uh se des'compone en m funciones

y : {1, (x) cada una de las cuales estzi formada por los pares que son
los puntos del U1, correspondiente.
No hay puntos C conjugados de y respecto a ninguna funcién
z __
—fnkh(C) luego en ningun Bh llay conjugados de a y por lo
tanto tampoco en ning n Uh es decir que todas las fun-ciones y 2
fl. (x)

toman en a el valor

nico b. Ademés como dos Uh tienen

cn comlin solamcnte al punto a, se cumple que si x 75 a h’ 75 h”
es fhv (x) 75 f1," (x) .

Siendo z : z (x) la correspondencia topolégica que Tx establece
entre Un y UL. . Siendo y : y (E) la funcién uniformizante intrinseca,

y siendo E : Th (C) la correspondencia topolégica Th entre B“ y
Vh definimos la funcién y 2 Ch (C) de la siguiente manera:

y I Ch (C) I y [Th (2)]
es por lo tanto una funcién uniforme y continua definida en Vh.
Es ademés univalente en todo conjunto fo-rmado por las imégenes
mediante full} de un punto z cualquiera. En efecto si C’ 2;” son dos

dc tales imégenes de un punto z, y E’ E” son los puntos correspondientes mediante el homeomorfismo Th, por las propiedades de T1.

x (E’) = mg") y com 8%?

ym 7e HE”)-

Ade-més es inmediato que en todo Ua vale idénticam'ente

in (x) : 0.. [fawn]
Como estas funciones. son en general multiformes, Ia identidad
interpretarse en el sentido de que si a an x e Ua corresponde un cierto
y mediante la funcién que ocupa el primer miembro, también este y
corresponde a ese x mediante la funcién que ocupa e1 segundo miem-

bro y reciprocamente.
TEOREMA 2.— Sea Ex un espacio localmente homeomorfo a En
y Ey un espacio regular, localm-ente compacto, que satisface el primer
axioma de numerabilidad.
——302——

�Si y : F (x) es una funcién tal que el conjlmto E (10 sus pares
es cerrado en un conjunto abierto A C Exy , los pares regular-es son
pares Fn—1(k1 . .. km) .
El cspacio Ex). : Ex X Ey es un espacio regular, localmente
compacto, que satisface el primer axioma dc numerabilidad porque los
espacios Ex Ey tienen esas propiedades. Ademas como E es cerrado
en un conjunto abierto A, se deduce quc tamhién E es regular, 10calmente compacto y satisface el primer axioma de numerabilidad.
Por e1 -tcorema de inversién local en los puntos regulates, todo
punto regular para la funcién uniformizantc intrinseca x : x (E)
es un punto Fn (k1 . . . km) .

Si (1 : (a b) es un par regular de la funcién y : F (x) considerado como punto de E seré un punto regular para x : x (E)
y por lo tanto- un punto Fn (k1 . . . km) , y por el teorema 1, el par
(a 1)) es un par Fn—1(k1.. . km).
TEOREMA 3.~ Si Ex es localmente homeomorfo a En

(n &gt; I)

si Ey es regular, localmente compacto y satisface el primer axioma de
numerabilidad y si y : F (x) es una funcién cuyos pares son todos
regulares y forman un conjunto E cerrado en un conjunto abierto
A C Exy, hay una uniformiztwién total (pero no siempre estricta),
realizada por funciones continuas x :2 x (n) y :: y (n) , la primera
de ellas regular de tipo Fn (k) (y por lo tanto localmente topolégica
si 11 g 3 ), definidas en un espacio E’ localmente homeomorfo a En .
En este caso siendo x : x (E) y = y (E) las funciones uniformizantes intrinsecas, todos los puntos E son regulares para x z (E)
y por el teorema de inversién en los puntos regulares son de tipo

Fn (k1

km) .

A cada punto as E que no sea punto de topologicidad 1e asociamos un entorno abierto A que se divida en a y en m conjuntos
abiertos desunidos Ah tales que entre cada Bh : Ah U

(a)

y un

entomo Uh de y exista una correspondencia topolégica Th que transforma or en y, y también exista una correspondencia topolégica Tx
entre un entorno Ua de a = x (a) que contiene a todas las imagenes
de 105 13;. y un entorno Uc de 0 que contiene a todas las imagenes fnkh (Uh)

siendo estas correspondencias topolégicas tales que si

E C se corresponden mediant'e Th sus imagenes x(E)

fnkh )

se

corresponden mediante Tx .

Sustituimos entonces cada punto regular (1 por n1 puntos a1 . . .
am (en numero igual a] dc conjuntos Bh asociados) y definimos come
entornos de ah los entornos de (1 en Bh con la sola modificacién de

sustituir en ellos e1 punto a por el punto an . Los conjuntos B1, quedan asi transformados en conjuntos ahiertos, sin puntos comuncs, cada

uno de los cuales contiene a1 punto ah correspondiente, y la funcién
x = x (E) en (1., es localmcntc equivalente a la funcién x : fnkl, (C)

en y es decir que en primer lugar el nuevo espacio E’ en el cual se
ha transformado E es localmente homeomorfo a E119 y en segundo
—303—

�‘\
lugar, en los puntos regulares se tiene n1 : 1 cs decir que si n -,_
3
todos los puntos son puntos dc topologicidad; y si 11 :2 2 103 puntos
rcgularcs son de tipo F2 (k) .
TEOREMA 4. Equivalencia de uniformizaciones. —— Si y :2 F (x)
es una funcién cuyos pares son todos ordinarios, la uniformizacién
total y estricta mediantc funciones

x : Hm

y : gm!

IIEE’

(I)

la primera de las cuales es localmente topolégica y la segunda, continua,
es equivalente a la lmiformizacién intrinseca,
x:x('§l

y'Zylgi

SEE

(2)

en el sentido de que se puede establecer una. correspondencia topolégica entre E y E’ tul que si E 1] son puntos correspondicntcs, es

x (3 : {(1}! c y ii : g (n).
Dciinimos una translormacion E :7: (p ('11) haciendo correspondcr
a cada 1'] en el punto E a1 cual 1e corresponde mediante las funciones (2) el mismo par (x y) de y : F (x) que corresponde a V]
mediante las funciones 11). Evidentemcntc csta transformacion es hi-

univoca, y tiene la propiedad de que si E 1} se correspondcn es
x (E) : H11) c y (E) : g (1]) . Falta demostrar solamentc que es
topologica, cs decir biunivoca 0 interior.
Des-ignando con u al punto genérico de EKy , 1a transformacion
u : ‘l‘ (11‘) que a cada 1] 1e hace corresponder e1 punto u do abscisa
1' (m y ordenada g (1]) es continua porquc las funciones (1) son conlinuas; pero todos los puntos u : ‘i’ (7]) pcrteneccn a E lucgo csla
transformacion cs continua considerada como transformacion (16 E'
a E y coincide con E : ‘1’ (1]) , luego és-ta es continua.
Falla probar que cs interior. Sean E : a 1} : B dos puntos
correspondicntcs. Se ticnc:
x :x!(1|:[{|‘il

Podemos delerminar un cntorno U do a y un entorno Ux que
estén en correspondencia topologica mediante x : x (E) y también
un entorno Vx C Ux y un cntorno V de (3 que estén en correspondencia topologica mediante x : f (1]) .
A Vx 1e corrosponde topologicanicntc en U un cntorno W.
Sca E : T (1]) la correspondencia topolégica entrc W y V que es
el producto de las correspondencias topolégicas cntre W y Vx y
entrc Vx y V. La condicion ncccsaria y suficicntc para que SEW

y 1'18V sean puntos correspondicntes segun T es que x (E) 2' f (1]) .
Como E = (p (1]) cs continua, se puede determinar un V' contenido a la vcz on V y on 1111 cntorno U’ do B dado de antcmano,
y tal que (p (V’) C W . Un punto cualquicra ‘IISV’ y el punto correspondientc

E L (p (1]) EW son tales que X (E!

_,,_ 304 L

:: ft'n} , luego

�como estén respectivamente en V y W, se corresponden en la correspondencia topolégica T. Quiere decir esto que la correspondencia

E : (p (n I V’) coincide con E : T (n I V’) . Luego cp (1]) transforma
a V’ en un entomo W’ C W; pero V’ C U’, luego 1pm) trans-

forma a U’ en un entorno dc a, y como U’ era un entorno cualquiera d-e {3, se deduce que 3'; : (p (1]) es localmentc interior en {3
y el iteorema esté demostrado.
TEOREMA 5. — Sea Ex : En, Ey : Em, Ez : Em, 3/ sea z 2

F (x , y) una funcién definida, continua, can derivadas continuas
en un entorno abierto U del punto (a 13) de Em+n que tiene jacoblano ordmano

puntos de U.

Sv—
Y

nulo- en (a b) pero dzstmto de cero en los demas

Si F (a b) 2 0, el par (a 1)) es un par aislado o bien un par
_1(k1 . .. km) para la funcién y : F (x)

formada por todos los

pares (x y) tales que F (x y) 2‘ 0 .
Por e1 teore‘ma clésico de Anélisis todos los punlos u :: (x y)
distintos de (a b) y contenidos en U, que scan pares de y : F (x) ,
son pares ordinarios de esta funcién.

Luego si (a b) no es punto de acumulacién del conjunto de
los pares de y: F (x) es on par aislado de esta funcién; y si es
punto de acumulacion es un par regular, y por el teorema 2 es on par

—1
F11

(kl

- - -

km) -

BIBLIOGRAFIA
[l] REY PASTOR, J. Funciones complejas en espacio topolégico, Revista de la Facultad de 'Ciencias Exactats de TIucmnén, A, 4, 159—216 (1944).
[2] STOlLOW, J. Legons sur les principes topologiques de la théorie (les fonctions
analytiques, Paris 1938.
[3] KURATOWSKI, C. Topologie I, Varsovia 1933.
[4] HAHN, H. Reelle Funktionen, “Leipzig 1932.
[5] WHYBURN, G. T. Analytic Topology, American Mathematical Colloquium Publications, Vol. XXVIII, :1942.
[6] EILENBERG, S. Sur quelques propiélés des transformations localement homéomorphes, Fundamenta Mathematicaa, 24, 33—42 (1935).

— 305 --

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1437">
                <text>Un teorema sobre inversión local de transformaciones   </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1438">
                <text>El objeto principal de este artículo es demostrar el teorema de inversión local de transformaciones en los puntos regulares. Para dar una idea sobre este teorema, es necesario aclarar el sentido con el cual se usan algunos términos.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1439">
                <text>VILLEGAS MAÑE, Cesáreo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1440">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año IV, Nº 5 : p. 267-305</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1441">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1442">
                <text>1950</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1443">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1444">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1445">
                <text>Publicación periódica&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="155">
        <name>TEOREMA DE INVERSION LOCAL DE TRANSFORMACIONES</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
