<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items?output=omeka-xml&amp;page=62&amp;sort_field=Dublin+Core%2CCreator" accessDate="2026-04-07T17:38:23+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>62</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>845</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="232" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="448">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/7bc1838aa19f32e4c1973abad6173d90.PDF</src>
        <authentication>d67727c344d052164f72302b27602cdd</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="2601">
                    <text>GRABACIONES DEL G

.33 1/3

MONTEVIDEO

�EDUARDO FABINI

wl

L CAMPO, poema sinfónico, fue escrito len
lamente, entre los años 1910 y 1916; pero sólo
llegó al conocimiento del público, et 29 de abril
de 1922, día en que fue estrenado bajo la direc
ción de Vladimir Schavitch. Contrariamente a lo
que un primer análisis podria sugerir, CAMPO no
es una obra de carácter folklórico. El material te
mático y sonoro utilizado, desbordan las posibi
lidades ofrecidas por un cancionero popular pobre
y escasamente variado. A través de una exacta
transustanciación de paisajes y leyendas, distancia
y soledad, Fabini da, en CAMPO, una imagen
exacta y plenamente representativa del medio ru
ral uruguayo.
II y III) El "Intermezzo" y el "Triste N^ 1"
de Fabini constituyen junto con otras breves pie- •
zas, el primer aporte significativo a la literatura
pianística nacional. Fueron escritas en Bruselas
entre los años 1900 y 1903.
IV) La ISLA DE LOS CEIBOS, concebida origi
nariamente como preludio de una ópera regional,
logra total suges^^ón de ambiente. Las copas flore
cidas del monte de ceibos que inspiraran al artista
el nombre de la obertura, así como el cántico
sostenido del sabia criollo, se suman y ascienden
para darnos la visión de un paisaje, encendido y
transfigurado, por el rojo de nuestra flor simbó
lica. Esta obra fue escrita en el verano de 1926,
y estrenada el 28 de octubre del mismo año, bajo
la dirección del autor, al frente del conjunto de
la Asociación Orquestal del Uruguay.

N. 1S de Mayo 1882, en Sotís de Mataojo, Dpto
Layalleja, R.O.U. m. 17 de Mayo 1950, en
Montevideo).
EDUARDO FABINI, violinista y compositor, re
presenta la personalidad más definida y el más
alto valor dentro de la creación musical uruguaya.
Es de los escasísimos músicos americanos que lo
graron dar una imagen sonora exacta, intensa e
Ínter nacionalmente válida de su país, sin haber
incidido en el vulgar pintoresquismo descriptivo,
ni haber recurrido a la fácil estructura rapsódica.
Su obra se yergue sobre el panorama americano,
en virtud de su calidad especial, a la que contri
buyen: la nobleza de inspiración melódica, la au
tenticidad con que las vivencias del .pueblo y del
paisaje uruguayos han sido captadas, y el domi
nio de las técnicas europeas, puesto por Fabini,
al ssrvívio de la expresión más genuina def sen
timiento americano. Pese a su vigencia como com
positor nacionalista, Fabini prescindió del docu
mento folklórico, del cual tomó sólo su expresi
vidad íntima, pero obligándolo a trascender sus
cercanos límites formales. Así, las arcaicas can
ciones de la Pampa (vidalitas, estilos, pericones,
etc.) se ven liberadas de su pobre envoltura, y
dignificadas, en lo más auténtico de su espíritu,
en el "lied" de forma libre, en el poema sinfó
nico o en la composición instrumental breve. Por
su innegable jerarquía y valor representativo. I
música de Fabini está llamada a perdurar en él
espacio y en el tiempo.
Roberto La^armilla

La SALA DE ESTUDIANTES DE MUSICOLO
GÍA, integrante del CENTRO DE ESTUDIANTES
DE HUMANIDADES de la FACULTAD DE HU
MANIDADES Y CIENCIAS lleva a feliz término
la edición de este disco, contando con el estímulo
del Señor Rector, Dr. Mario CassinonL del Señor
Decano, Dr. Emilio Oribe, del Consejo Directivo
de nuestra casa de estudios y del Consejo Central
de la Universidad.
Expresamos nuestro reconocimiento a la Comi
sión Directiva del Servicio Oficial de Difusión
Radio Eléctrica, al Circulo de la Orquesta Sinfónica
del Sodre y al Maestro Lamberto Baldi que nos
concedieron generosamente la interpretación del
Poema Sinfónico "CAMPO".
Al destacado pianista Hugo Balzo, por sus ver
siones de alto nivel artístico, del "Intermezzo" y
"Triste N^ 1". También a la Sinfónica de Bratislava y al director uruguayo. Maestro Juan Protasi,
por el permiso acordado para utilizar la interpre
tación de la Obertura "Isla de los Ceibos".
Estas colaboraciones y la dedicación de direc
tores y técnicos de Antar Telefunken, posibilita
ron a la SALA DE ESTUDIANTES DE MUSICOLO
GÍA la culminación exitosa de una difícil empresa,
con que se inaugura en nuestro medie, una difu
sión que desde hace tiempo, merece nuestra cul
tura musical.
Montevideo, noviembre de 1956.
Felicia B. Mari
*Secretaria General de la
SALA DE ESTUDIANTES
DE MUSICOLOGÍA
Rubén Ornar Cae lili
Secretario General del

CENTRO DE ESTUDIANTES DE
HUMANIDADES

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="15">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2510">
                  <text>Archivo UPPU-FEUU</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2530">
                  <text>Archivo UPPU-FEUU&#13;
Lic. Mónica Pagola Pereira&#13;
Lic. Gonzalo Marín&#13;
Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2593">
                <text>Disco L.P. Fabini - Poema Sinfónico" Campo"</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2594">
                <text>Disco &#13;
ARCA&#13;
Eduardo Fabini&#13;
Sala de Estudiantes de Musicología&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2595">
                <text>Disco de Ëduardo Fabini&#13;
Long Play con grabaciones realizadas por la Sala de Estudiantes de Musicología de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, interpretando la obra "Campo". Agradecimiento a las autoridades universitarias, al Servicio Oficial de Difusón Radio Eléctrica, al Circulo de la Orquesta Sinfónica del Sodre y al Maestro Lamberto Baldi. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2596">
                <text>Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2597">
                <text>Archivo UPPU-FEUU</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2598">
                <text>Archivo Central Universitario de la FHCE&#13;
Centro de Documentación, Información Archivística y Digitalización&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2599">
                <text>Noviembre de 1958</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2600">
                <text>Archivo Central Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2602">
                <text>Disco de vinilo Long play</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2603">
                <text>Disco de vinilo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2604">
                <text>UY858-Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2605">
                <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="315">
        <name>Eduardo Fabini</name>
      </tag>
      <tag tagId="316">
        <name>Obra musical "Campo"</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="275" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="496">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/f6476eeae000fdf485b8ee8ad42978c3.PDF</src>
        <authentication>5dccbb4cdd5aa836bafc989fef47b0c2</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3071">
                    <text>NODVDflCH VI 30
SVDN3DA
S3avaiNvwnH 3a
avurovd

30Hd

9 L / OdWBIl
. oais^nN
an cvwai

Jüd

68^^3E

�I 181 9^

pa B| A so^uHod sopiped sol
JBd |N(1 S

^p
9P ^U
scjs^ihIoj j

M0DV3aaa vi a
soi

NODVDÍiaH VI m SVDN3D A SHavaiNVWíTiH 30 aVIMDVJ

avcnsaaAiNn

je&lt;f

s

�¡•OLl'S

x . • •••
IK
X \ á:

.•&gt; i'

C f*.í; 1 ^- ^.-¿ .-• i.

O Departamento de Publicaciones de la Facultad de
Humanidades y Ciencias de la Educación Universidad de la República - 199S
Queda hecho el depósito que marca la ley.
Printed in Uruguay • Impreso en Uruguay

,?'^ -&lt;] r.t-.

f r 8 r cr

�•a^uara
-joua^uB asjBzijBaa opnd ou uooBoqqnd B^a 'Bajy j^ souapB soApoui jo^
•opiAjag
U9 SBpBDOAOjd S9U0DC9^9J SBJaiULld SBJ 9p BpBUBdlUOOB
B| b B^Bipauíui buijoj ua ^opBzqBjauaS ooqqnd saaa^m ap
BUTl B BA^B^9J UOT0B^U9UinOOp JBpUIJq S9 ^BdlDULld pBpqBUIJ Bq
•sopB^uauíoo uoaanj
so¡ sopcq ou 'oqa aod ¡sa^ua^Cnqu^uoo soj ap ^BnpiAipui anbojua
{B ouis 'oopBUia^sis uB^d un b uapuodsaa ou anb uppBonpg b^ ap SBpuai^
ap Baoy pp sa^uaoop aod sopB|nuuoj souB^uauíoo soun^^ ubS9jSb ag
*t66I 9P ^-10^09!9 ^UBduiBD B| a^uBjnp

uojaipunjip siBd jap sBopipd SBzaanj sa^dpuud sb^ anb uop^onpa b SBp
-Boipap sajBJopap sBuiBaSoad so^ ap sa^JBd sbj aunaj uopBoqqnd

��rop^uas ajqop un ua
Bpa a^uaS bj ua it^aAUi ap BiSa^2.rjsa bj 'pBpijBnpB bj ua 'oSauquia ujg
•sapBpiun^odo ap pBpjBn^i joAbui uoo A B^nf 'BopBJOouiap
sbxu pBpapos ap oupsap un ua pAaia :unB ajuB^odun sbui oja^ -opunuí
jb pjodaooui as '[iaio p^papos B| b sopBdsa oiq #o(BqBJ^ A pn^s 'uppBanpa
ouioo sa^B^ SBajp ua so^uauinj^sui a SBi^a^BJ^sa ppqosuoo A paj^
qupos A ^Ban^no uppBjáa^ui ns ua ozubab
p^papos B^ 'SOUBpBpnp ap so^uaiuiBdnoSB A SBjauLiajua 'sooipaui 'sajos
-ajojd 'soj^saBín ^od sopiBj^uoo sosiuioaduioo so^ ap opnpojd ja uaiquiB^
uoianj anb ouis 'BpBoija bj ap A Bpuapija bj ap Basnq ua so^uauínj^sui ap
uppBoijdB bj ap opB^jnsaa ouiod ojos ou uojBjjoüBsap as SBopijod s^sg
•BUBUiud Bjanosa bj ap saaopmqu^sipaj
sopaja soj 'soj^ aj^ua 'opis UBq sajqB^j^ -ouisijj^Bq jap jpjBd b
uojBzrpuri^ojd as anb jbsjaAiun aou^ojB ap sajBpos SBopijod sbj ap opB^jnsaa
ja a^iauíB^ap uoaanj sojSoj sosg *pnjBS ap soppuas b osaooB ns ua
A BiopBjSa^n a jBinjd upp^onpa ns ua 'BUBpupnp uppBuuoj ns ua :a^uaS
ns ua a^iauíBprppap opipaAut Bq ABnSnjfj ja 'Buo^iq ns ap oSjbj oj y
•ooiuipuooa o^uatuipajo ja A j^pos paptnba bj 'BUBpBpnp p^^aqij bj jod
opB'juauo ojjojJBsap un ap o^ua^ns jadpuud ja sg "uppBu Bun ap oapijod A
ODtrapuoDa 'jBpos 'jBjn^no oiuouiu^Bd zaA bj b sa a^ua^ bj ap pBpxjBO Bq

bj ap jojba jg i*i
o^uauíBpung q

v^ Na HixnaANí

vxsrnxva oho^ iaa
oavuoio^ oaixHVd

�i. No se pondera ni prioriza suficientemente su importancia para el
desarrollo del país. Los recursos humanos del país se convirtieron en
un sector residual de la política económica y social. Parecería que la
prevención y atención de la salud, la capacitación profesional, el

desarrollo de la educación y de la producción cultural fueran ajenos al
logro de una mejor calidad de vida, a una fluida inserción económica
en el contexto del mercado internacional, a la estabilidad del sistema
democrático.
ii. En los aspectos instrumentales no se intenta diversificar las estrategias,
ampliar los campos de acción e incorporar nuevas áreas y grupos de

población en la búsqueda de mejores resultados. Existe un esquema
tradicional que es a la vez indicado por unos y criticado por otros, que

deja poco espacio para el desarrollo de propuestas de cambio e inno
vaciones.

El desafío para Uruguay radica en entender que la calidad de su gente
no es un patrimonio permanente e invulnerable. Por el contrario, se trata
de un bien que es necesario preservar y acrecentar continuamente en un
proceso que abarca al conjunto de la población.
Ya no alcanza con reafirmar la calidad de vida de los uruguayos a través
de la referencia a los altos niveles de cobertura alcanzados por programas
sociales en educación y salud. Estamos obligados a indagar sobre la

utilidad y significación de los resultados obtenidos.
Se impone la necesidad de redefinir una estrategia de invertir en la
gente, de rescatar y recrear sus valores fundacionales, de admitir la
importancia de contar con un Estado democrático fuerte en sus conviccio
nes, claro en sus prioridades y eficiente en la administración de sus
recursos. Tenemos que evaluar nuevos instrumentos y operar con aquellos

que permitan vincular lo público y lo privado, lo individual y lo grupal.
Tenemos que ampliar los sentidos de pertenencia y de afecto para con las
cosas públicas.
Debemos enfrentar sin dilaciones los retos que el mundo moderno nos

plantea:
-el conj unto de innovaciones que modifican permanentemente los modos
de producir y de vivir, así como la economía internacional;
-la globalización de los mercados, que se traduce en cambios en las

formas de generación y distribución de la riqueza así como en las
posibilidades de innovar;

�bj ap sc^uaunuanb
-aj soj X SBAi^padxa sb^ a^uarap^o^ JBjnSaj X Jiuipp ^j^d sBUBsaoau
SBzajpap s^\ ap A jaq^s pp oipdououi p uaua^ 'sa^q^jBduioo a^uauíB^B
sooip soidpuud ua sopBJídsui uapa opu^no utib 'ipvp p^papos b^ ap
sauopBziuBSao sb| xu opB^sg {a iu anb jBpuas aqap as
•opiAjas pp ouBnsn |
'uopBzniBSao ap soojbui sns ^Csa^Bpos sauopB^saad sb^ jruyapaa aaambaa anb
outs 'sauopn^psui sbi b sonpiAiput so^ jauodBJ^uoo auodns ou '

oyojJBsap ap o^poui ^ap oa^uap a^ua B{ b bpbuSisb pBpqBj^uao B^
bj b JBiayauaq BJBd sopiAjag
soApafqo b oujo^ ua BUBp^pnp btjo^bdoauod
ap jopbj un a^n^psuoo A supunoapu s^ui SBiSa^Ba^sa sb^ ap Bpanbsnq ^\ ua
'sapBpuopd sb^ ap uopBzmbJBaaf bj ua opB^uauo oidpuud un sa a^ua ^\ ua
ap soppuaAuoo souiB^sa B^sin^Bg ojo^ p ua 'sisa^uis ug
so^ aP OAPU^SÍP o^as ^a A uopu^uasaad ap b^ibo b^ a^uauíBouo^siq opis
UBq sa^no soj 'BpuaAiAUoa ap A uopBzqBpos ap sop^sa soAanu ap ojSo\ \b
BJBd osuasuoo ap ^^uauíBpunj bia -b\ ua aXn^psuoo as B^sg 'SBuosaad sb^
ua upisjaAui ap BiSa^^j^a buu JBpojjBsap ap BpuB^joduii b| uBzmbJBjaf

'papapos Bun ap pBpipqBiA B{ UB^oajB anb 'soijBsap ap o^unfuoo a^sg
•opojJBsap ap pAiu
uoo sasiBd so^ aP saaopiuinsuoo so| jod sopuanbaa sopiAjas A sauaiq

ap buib^ b| JBqduiB BJBd p^ppBdBO B| X BSaj^ua B| ap pBpqiqBijuoD B|
X papi^o ^\ uos sa^uB^ioduii a^uauía^uapajo soA^^aduioo sajo^oBj so{
ÍBOiuiouooa X pióos uoiooBja^ui ap
so^quiB soAanu Baaoaj BAipnpojd uoiob jaua^ ap X pn^s Bf ap uopua^B X
uppuaAaad ap 'sauosjad sb{ ap uppBzi^pos ap osaooad pp sasBj sb| s^po^
ua uppBDiunuioo X uopBuijqjuí ap SBiSopuoa^ sBAanu ap uopdnjji bj

ípAp pBpapos B{ ap sauopBziuBSao $^\ ap o^uaiuipa¡B^JOj
p 'bjbdbj^uoo ouioo X opB^sg pp Buuqpj b^ a^^^a 'píaos BajB p ua

sopiAjas JB^saad X JBjn^aj 'jB^uapo BJBd opB^sg pp apBSappui pj p
íosajSojd oqoíp jb^iuiisb BJBd uopBpod bj ap pn^pdB
B| a^uauía^uBsaoui jBJofaui bSvxb pno o\ 'ooiuoa^ osaj^ojd pp uoisnjip X
UOpBJOdjOOUI BJ B SBUI Z3A BpBO BpBSq ^BUOpBUJa^UI pBpiApipduiOO B{

uopbziub^jo ap X ooqqnd o^sbS pp uopB^uauo ap sapBpippoui
SBAanu uauoduii anb pnjBS ap sBuia^ts so{ ap uoiobziubSjo X bub^iubs
uppuaAajd 'puoisajojd uoidbuuoj 'afuzípuajdB ap SBOiuoa^ SBAanu sb^

�Con frecuencia las prestaciones sociales se definen, se ramifican y
hasta se ^gotan dentro de las regulaciones, rutinas, tradiciones y limita
ciones organizacionales que les han dado cabida.
En respuesta a estas limitaciones, mucho se ha dicho respecto de la

integralidad y de la coordinación de las políticas y los programas sociales.
Sin embargo, poco se ha avanzado en la definición de marcos operativos
que permitan integrar las prestaciones sectoriales -por ejemplo, en edu
cación, salud, esparcimientos, medios de comunicación social, vivienda,
etc.- dentro de enfoques integrales. En gran medida han prevalecido las

definiciones sectoriales de los problemas. Ello no sólo ha limitado el
impacto de los programas orientados a mejorar los servicios, sino que

también ha impedido ver la interrelación entre temáticas en el abordaje de
posibles soluciones.

En el cuarto de siglo transcurrido desde la creación de la Oficina de
Planeamiento y Presupuesto (OPP), las políticas sociales se han caracte
rizado por una multiplicidad de programas que no estimulan mecanismos
de coordinación entre organismos públicos y organizaciones privadas. Ello
responde a una visión sectorialista de las expectativas y necesidades de

diferentes grupos de población.
Las estrategias sectoriales no abordaron suficientemente la inversión
en la formación y capacitación de recursos humanos, como una condición
necesaria para un desarrollo que compatibilice los aspectos de crecimiento
económico y equidad social. Asimismo, muchas de las propuestas em
prendidas traslucieron intentos por consolidar predominios sectoriales e
institucionales, más que por obtener y consolidar resultados positivos y
perdurables.
La visión sectorializada de los programas sociales se ha asociado a una
virtual despreocupación por el usuario del servicio. Generalmente, en la
elaboración de los planes y programas del Estado, se parte del supuesto

equivocado de que el beneficiario del servicio tendrá una predisposición
positiva a utilizarlo.
Las prestaciones sociales se encasillan dentro de marcos
organizacionales poco permeables a los cambios en las estructuras pro
ductivas y sociales.
Ello se debe a la creencia de que las estrategias de atención, ya sea en
salud o en educación, se desarrollan automáticamente a partir de objetivos
acordados umversalmente.
Un conjunto de factores sugiere la necesidad de modificar los marcos
institucionales como condición necesaria aunque no suficiente, de hacer
prevalecer una lógica de funcionamiento construida prioritariamente

10

�TT

ísappos
X soai^jSoa^ so^xa^uoo s^^uaiajip ua sopiAias ap B^iajo b^ ap Baua^oui
-oq apiauíBAr^pj U9pnqu^ip buti Boqdun osaooB ja na jbibixSi

ípBpqBo ns
ap pj^uoa p ua A sapBpiAipB sb^ ap o^uairatnSas p ua 'sapBpuoud ap
uppBzmbjB aaf A U9piuipp ^\ ua jraaAja^ui Bpand ouBnsn p anb Boqduii

o^ soioiAjas so| ua JBdppjBd ap sap^pi^iqísod sb\
ap SBaj^ sapuBjS oj^Bno b ouac^. ua Banpru^a as B^sandoad

•sa^saaAiun ouioa sopiuyap sa^pos sopiAjas so^ ap pBpqpn A p^pipq
-raodsip B| ua p^pqBO b^ X pBpmba ^\ a^uaiuapips uao^uBJBS as {Bno
pp ofeqap jod 'ouiraiui pAiu un JBpaooB UBDqduii anb 'sajBiaos-oopa
•|B^b^S3 (^^BJBdB \9 U3 X OOpipd BUi^^SlS |9 U3 UBZlAipaja X UBpUBUI}

as sb^s9ouipaapXsapapisaoau sns ap aopBn^AaX jopiuijap ap pjns
ua ounpBpnp |B jboijiuSip X jbjoiba uauodns anb '

:soidpuud
ap sauapjp sop ua B^uauíBpunj as aa^ua3 ^\ ua ji^iaAUiB ap B^sandoad B^
ua j^jaAui BJBd so^uaiureauf^ '\'Z

'Z

•pBpmba X Bpuapya uaoqiqpBduiOD anb soppuas jB^saad
BJBd sapuc^oas souisiub^jo so{ UB^ouap anb p^pp^d^a BSBasa b^
^S3|BiaOS SBUIBO^OJd

so^ aP ^ SBopipd sb^ ap OApsaado X |Bn^daouoo cquaiuiBUopoBJj p
tsBpBpuajBa s^ui sauop^pod sb[ ap
so^uaiuiuanbaa so^ b uppBpj ua ppos ooqqnd o^sb3 pp Bpuap^nsui ^\
ísiBd pp aoua^ui p ua
a^uauíppadsa 'sa^uB^iodim Xnuí una bjn^iaqoa ap ^p^ap ap Bpua^spca B{
ísappos sopiAjas

eo\ ap uppBzqpn X osaaaB ap sauopipuoo sbi ua opBDijuaA oaouepp p
ísajqod ap osouiuinpA o^BJ^sa un ap BpuauBuuad B{

^papapos bi ap BOiSppiq
upponpoadaj b^ ua pdud ns jmuiuisip b Bipaui asBp ^\ ap Bpuapua^ B{
:jBuopuaui
sojp aj^u^ *a^ua^ bj ap sapBpisaaau X SBApB^aadxa sb[ aaqos

�-igualar en las condiciones de funcionamiento institucional,
implica disponer de una infraestructura física y de un equipamiento
razonablemente análogos en diferentes contextos geográficos y sociales;

-igualar en la significación y utilidad de los resultados y/o
productos, implica desarrollar múltiples estrategias de atención
para el logro de resultados similares entre diferentes sectores sociales.'
i
Orientada de esta manera, la reforma en las áreas sociales, particu-'
lamiente en educación, constituye el nexo armonizador entre: (a) los
objetivos de formación de la moderna ciudadanía -fomentar valores que

hagan hincapié en la responsabilidad social y propender a una distribución
equitativa del conocimiento y del bienestar, y (b) en la búsqueda de
competitividad internacional -fortalecer la inserción del Uruguay a través

del desarrollo de las instituciones formativas y de producción y de aplicación
de conocimientos-.

La concepción de ^competitividad auténtica" que se deberá asumir,
requiere que el ejercicio de la ciudadanía incluya la utilización de nuevas
técnicas de comunicación e información como condición para una parti
cipación eficaz en el quehacer público. La función socializadora en el marco

de mejorar la competitividad internacional no se debería reducir a una
relación puramente instrumental entre la oferta de servicios y los re
querimientos puntuales de trabajo. Debería implicar, además, capacitar
en el entendimiento de la interrelación entre desarrollo científico, avances

tecnológicos y sus condiciones de aplicabilidad a los procesos productivos.
Es así como las políticas y los programas sociales deben articular al
mismo tiempo:

i. la equidad (es decir, la igualdad de oportunidades) con el desempeño
' eficaz para el cumplimiento de las estrategias y metas fijadas;
ii. la cantidad con la calidad; vale decir, que el aumento en los niveles
de cobertura de los servicios sociales no genere mecánicamente un
deterioro en la calidad de éstos. Esto supone buscar nuevas formas de
organizar los insumos, la infraestructura, los recursos humanos, los

modelos de gestión y las modalidades de atención para el logro de
resultados aceptables.

2.2 El Estado y la inversión en la gente
2.2.1. Objetivo de la acción estatal
Las articulaciones mencionadas (equidad-eficacia y cantidad-calidad)
demandan una activa participación del Estado en su rol de conductor de

12

�-siuuupB 'uppBjnuiaoj ap sauopunj 'sopiAaas ap SBais^q SBUBjBjsaad
sapBpnin sb^ b auajsuBJj apap ^jba 'uppBzipajuaasap bj aaAOuioaj
•sopBJOi^oAUi saaopas soj ap so^anbB aaqos
souBnsn ap sodnoS sajuaaajip soj ap sapBpisaaau sb^ X sojuaiuiuanbaa

bo^ JBzuoud Boqdiui ojp í|Bqo|S s^ui uapao ap 'sauopnps ap Bjsandoad
b^ X SBpuajBa sb^ ap ^BaSa^ui uoisp buti ap onoüBsap \&amp;
-aui sopBoSa^ui sa^Bpos soppuas 'a^uaiuaAuoa ajanj opuBna ^
•opBAud ao^aas p uoo uppBaiunuioo ap
s^ui sajBUBO opuapa^qB^sa X soombJBaaf sapAiu sa^uaaajip so| b uopsaS
ap Bjuiou(x^nB joXbui opuB^ao^o 'sauoispap ap buio^ ap sosaaoad so^
•sa|Bpos SBtuBjSoad X SBopqod ap o^uaxuiinSas X uopBnjBAa '
-siuiuipB 'uppBpuLioj ap sauopunj sb^ uajuauo anb sojpqdxa soop
-qod X sooiuoaj souajua opuB^^OJaBsap sa^ioos SBopipd jBjuaxua{duii :sajuainSis $^\

u^jas uppoB ap SBauq sb^ 'sop^^uas sajuB soAi^afqo so^ b uppua^B ug
p^^B^sa u9poB ap suauí^ '^'^'^
•sBppa^Bjsa sa^ioos sapBpuoud sb| X sosiuioad
-uioo soi ap uppunj ua opBuSisBaa X píaos oaqqnd ojsb3 \a jB^uauínB •psaaAiun odp ap sauopBjsaad sb^ JBjsnÍB uBjxuiaad

anb ppos u9pBzipaoj ap sosaaoad ap saABij b SBpBuopaaps ajuauípu
-opBJ 'oSsau joXbui ap sauopBiqod aaqos sapBpqiqBsuodsaa anunsB •sopiuajqo sopBjpsaa X uppBzqijn BAijaaja 'osaaaB ap
sauopipuoa sb^ ap sounuaaj ua a^ipaui 'sappos sBuiBoSoad so^ ua sapupiu
-n^aodo ap uppBpnSí BAijaaja ^\ Bp^q OAijuBjsns aauBAB un aaAouioad •opBAud jopas p uoa sopm^ s^ui sopauíA aauaj X BUBpspnp uppudp
-ipBd ^\ aaAoiuoad 'souBiunq sosanaaa so^ b JBjpBdBO 'ojuaiuiBpuaaaS
p aBaofaui 'oaijbuijou oaaBui p JBzqiqixau 'sappos sauopBjsaad
sb^ ap Baqqnd uppBziuBSao bj ua sapuopnjpsui SBuuojaa aaAOiuoad •opiAaas pp p^pipa X Banj
-aaqoa ap souiiuiui sa^aAiu uaanSasB anb soais^q sappos sosiuioaduioa

so^ JBzmbjBjaf BJBd '|iAp pupapos bj ap sauopBziuB^ao sb^ X soapjpd
sopipBd so^UOD '^ouajuí oidoad ns Bpsq oqduiB osuasuoo un aaAOiuoad -

:b sopiSuip u^jsa pjBjsa JBuopaB pp soAi^afqo soq
•[Bpos oaqqnd ojsbS pp jopBJjsiuiuipB ouioa X U9p^anpa

b^ ap X pnps b^ ap soduiBa so^ ua ajuauípdpuuj ^Bpos Bapipd b^

�tración y evaluación de sus programas, que puedan involucrar también
a otras instituciones del Estado, así como a organizaciones de la

sociedad civil.
-Implementar un sistema de información integrado para la gestión.
Vale decir, disponer de información sobre niveles de satisfacción de
necesidades sociales básicas, perfil de la oferta de servicios sociales,
cobertura e indicadores de calidad de la prestación y características de
los usuarios.
-Poner a operar una red de control de la gestión de los programas

sociales y de la actuación presupuestal y, sobre esa base, desarrollar
sistemas de evaluación y monitoreo de políticas, programas y proyec
tos.

-Capacitar a los operadores de políticas sociales en la gestión de
programas para los niveles locales, regionales y centrales. Esto debe

involucrar asimismo a diferentes sectores de la sociedad civil (incluyendo
las organizaciones de base y comunitarias, a las organizaciones no

gubernamentales y en general a las de tipo funcional o voluntario y al
propio sector privado).

Dentro de este marco de objetivos y líneas de acción las respuestas
específicas suponen cambios en la orientación y en la gestión de los
organismos públicos, de las organizaciones de la sociedad civil y del sector
privado. Tal proceso de cambio excede el lapso de un período de gobierno,

por lo cual es imprescindible lograr consensos que orienten políticas de
Estado, tanto a escala global como de cada uno de los tradicionales
"sectores sociales".
3. Instrumentos para la inversión
3.1. La inversión en educación. Los problemas actuales

El proceso de la educación incluye hoy, además de la actividad del aula
docente-estudiante otras muy diversas, como por ejemplo: (a) produccio
nes culturales, ya sean industrializadas (cine, música enlatada, espectá
culos masivos, etc.) o no industrializadas (plástica, teatro, artesanía, etc.);

(b) los mensajes de los medios de comunicación social (radio, TV, etc.); (c)
las ofertas de las nuevas tecnologías, especialmente en lo relacionado a los

bienes y servicios de consumo; (d) la cultura del tiempo libre y el espar
cimiento.

Este proceso de educación se vuelve cada día más complejo y más
segmentado.

14

�91

i i8I

BAiponpa U9isuauiipw bj b bioub^iocíuii ubjS opuBp anSis BAipapo Bpuapuoa
Bq 'o^uairaiua^uBui ap sozaanjsa oqoaq Bq X sosanoaa sosourampA a^aaiAux

pBpapos b^ anb appnosipui sa 'sBpuajBO sb^ ap B^p
ap saaapiSp X SBiauajB^ *rrg
X ajq^ oduia^ pp osn p ua BiSopuoa^ ap uppBJodaooui 'sB^B sb¡ b
SBuafB pan^no uoponpoad ap SBA^^piui 'Boyrpiap uopB^^saAui ap sauop
-bziubSjo ^uop^oranuioD ap sBiSopuoa^ SBuaapoui :a^uBipaui bzijbubo as
puopip^j^-ou uppBonpa b^ a^iBd ns joj -SBpBAud o sap^^sa uaas bX (sap
-BpisaaAiun 'puoisajojd uopBuuoj ap so^n^psui 'soaoq 's^pnosa) sbapbo
-npa sauopBziuBjo ap s^abj^ b a^jBduii as {Buopipaa^ uopBonpa Bq
*a|BuopTpBJ^-ou uopBonpa^ X u|BuopipBJ^ upp
-Bonpa^ :ouauiouaj pp sauoisuauíip sop sb^ a^uauía^uaru^uoo jiuinsB uis
BauBJoduia^uoo uopBonpa b| ap ouauíouaj paBJBOua souiapod o^j "uopBOnpa
ap sapuopipBj^ sauopn^psui sb^ ua sapuuoj ou sbia aod sapioos sapa
X sapBpqiqBq 'scquaiui^uas 'so^uaruipouoo 'saaopA ap upisiuisBJ^ ^\ ap
a^iapajo BpuB^aoduii B^ sa SBauBioduia^uoo sap^papos sb| UB^uauíuadxa
anb uopBzippos ^\ ap oduiBa p ua sopudun saaoXBui so^ ap

ap puoioipua^ou uoisuauíip

uopuS
ap X puoisajoadiuias uppBULioj ap ^BoiSppuoa^ uppuuiuiasip
ap 'ppos uppBDranxuoo ap 'pan^no upponpoad ap sauopBziuBSao ap
oauaSoaapq o^unfuoo un jod Bpin^psuoo :apuopipBj^-ou uppBonpaw B{

-

ísa^ug soqoíp ap u9pB^uauiB^Saa v\ ap carera
p ua BzuBuasua uaoaajo anb sopBAud scx^n^^sui ap o^unfuoo p jod X
pzuBuasug ap sapg^ ap uppBurraouap B^ ap oa^uap uaqBD anb sooqqnd
so^n^^sui so^ ap o^unfuoo p jod Bpm^^suoo ^^BuopipBJ^ uppuonpa^ b^

-

:sred oa^sanu ua OA^Bonpa osaooad

p ua sauoisuaraip sop ap Bpuappca ^\ b^b^suoo as pupipn^ou b^ ug
sb^ ap sofa{ u^ppaj as uaiq
-rau^ SB^ppB sauopBjauaS suq -OAiponpa o^BJBdB oa^sanu ap uaSjBiu p
apipara Buanq ua uuzíppos as sauopujauaS sBAanu sb^ :sBA^Ba^siuirapB
X sa^uaoop SBjnpnj^sa sb^ ap X SB{nB sb^ ap ua^.reui p 'sapuuojux sora
-siuBoara a^uBipara asaupojausap b apua^ XBnSnjf^ p ua uppuonpa B^ ap
a^jBd BUjq 'opBSBd o^Sis pp o^auno ora^p p ua saaopBpunj sns uoaBuiSBrai
anb o{ b BJoqB aoajBd as Bpau ua uppuanpa ap osaooad

�tradicional" la cual ocupa, sin duda, un lugar central en el quehacer

educativo. Sin embargo, no deberíamos descuidar el papel de la "educación
no-tradicional", porque si no la atendemos debidamente, el país se en
contrará en el corto plazo con una situación errática en la socialización de
la gente.

En esta última década del siglo XX los resultados de tantos esfuerzos
volcados en el sistema educativo tradicional se están alejando, cada vez
más, de las esperanzas puestas en el mismo.

Por ello es que el Foro Batllista hace un llamado a todos los uruguayos
—docentes, técnicos, estudiantes, padres, funcionarios, dirigentes de or
ganizaciones y empresarios— para compartir la tarea de construir nuestra
Educación del futuro. Necesitamos de una nueva estrategia para el
desarrollo de la educación. Y esto requiere tejer un nuevo consenso de toda
la sociedad sobre el tema.
Desde sus primeros momentos, el "sistema tradicional de educación"
consolidó ciertas rigideces estructurales, determinadas sobre todo por el
ordenamiento de un sistema basado en trayectorias terminales. Las

oportunidades que el sistema ha ofrecido se asemejan a compartimientos
estancos, entre los cuales no existe la posibilidad de moverse fácilmente
luego de hecha la opción inicial.
3.1.2. El desempeño educativo, la equidad y la competitividad
La reforma de la educación debe compatibilizar los objetivos de forma
ción de la moderna ciudadanía (estimular la responsbilidad social y la
distribución equitativa de los conocimientos) y las exigencias de la\
competitividad internacional (fortalecer la inserción de nuestro país en los
intercambios globalizados del mundo actual).
La "competitividad auténtica" requiere que el ejercicio de la moderna
ciudadanía se efectivice mediante la utilización de nuevas técnicas de
comunicación e información como condición necesaria para la participa

ción eficaz en el quehacer público.
Las cifras de penetración de la "educación tradicional" a nivel de
escolarización básica obligatoria (Educación Primaria y Ciclo Básico de
Educación Media), permiten señalar que las políticas y acciones desa
rrolladas han logrado unlversalizar el acceso a dicho sistema.
Déficits de cobertura en educación inicial
5 de cada 10 niños entre 3 y 5 años asisten a un establecimiento de
Educación Inicial. Entre las familias de menores ingresos la relación es de

16

�¿I
ap
B| ap opuno un A puBdsg Buioipj ap Bqaiud b^ ap opja^ un a^uauíBpajjoo
uojBpjduioo oapiAa^uop^ ap sboiuo^ SBpnosa sbj ap souump so^
•Bo^^uía^B]^ ua
Bqanid B| ap opja^ un ap souaui apiauíBpajJoo uojappsaj oapiAapioj^ ap
sooqqnd soaoq so{ ua oaisBg o\oiq ap oub uag b sa^uapisB souuinp soq

'01 b 8 9P
sa uppBpj B| 'sajqod sbui sbuoz sbj ua SBpBZipooj oapiAapioj/^ ap s^pnasa

sb^ aa^ua ÍBopBiua^Bj^[ ap suqanad sb| ua SBpuoqdB SB^unSajd sb^ ap %os
]B a^uauíBpBnoapB aapuodsaj uoaaipnd souiu so\ ap pu^iui bj ap souap\[
'01 B i sa uopBjaa b^ sajqod

sajuSoq ap souiu so^ aa^ua ípuBdsg Buioipj ap SBqarud sb^ ua Bpuapyns ap
ounuTin pAiu \9 uojbzubo^b ou JBjoosa opa jS 5f ap souumjB oí ^pBo ap g

ouaduiasap ofeq ap sajopuaipui sounSiv
"98 b x sa Bf^q asup B| ua anb SBJ^uaiui 'q b x sa uppapj B{ Bipaui
asBp ^\ ua ípupisjaAiuQ b^ b uaxinouoo b^jb asBp ap sauaApf g Bpao ap g
•uopB^nduioo
b %^ un a^uauíBjos ÍSBUioipi ap sosano b uaaanouoo saaqod sbui sbi|iuibj

sb¡ ap %g^ \i3 sa^uapaua^aad soub ¿\ A z\ 9^ua sauaApf so¡ ap %g {3
•BUBUiiJj ap soub sbui o oun oppadaa
UBjquq {Buoisajoa^-ooiuoa^ uopBonp^ b{ b UBsaoSui sauamb ap %g^ {g
•sosaoSui sajouaui ap sbijiuibj sb^ ap %o^ i^

uaoaua^ad Bipap\[ BzuBuasug ap ooispg opi^ |ap saao^jasap oí Bp^o ap 9
•SB^siAaid a^uauíBouoa^ sas^p sbj ap %08 IB ua^siSB souiu oí BpBO ap g ops
'sapBpuajBO sbui sbuoz sb| ua SBpBzqBoo¡ oapiAa^uoj\[ ap sapnosa sb^ ug
•BpBoap Bun ap sbui aouq apsap
BpBiquiBoui aua^uBiu as anb uppun^is *%0^ l^ Jouadns upppadaj ap bsb^
Bun UBj^siSaj siBd p opo^ ap SBUBqan saoqqnd SBpnosa sb^ ap %¿¿ ^g
qBpiuj uppaonpg ap sopiAaas b uapaooB
ou 'Bzajqod ap uopun^is ua uaAiA anb soub g X g aa^ua souru 000*93

pBpmbaui B^ ap sajopuaipui
•BzuBuasua ap sapAtu soj sopo^ ua
sa uppun^is B| ^soA^Bonpa sopB^nsaa so\ ap BAipadsaad b^ apsaQ
'%0^ lB ^o^bui B^nsaj Bzaaqod ap aoipux p apuop sbuoz ua ubzijbooi as jb[od

-saaad uppua^B b^ BJBd sapiuodsip SBoqqnd SBpB sbj ap %08 IaP souaj^
•ooqqnd p anb Bjn^jaqoo jo^bui Bp opBAud jopas p 'oapiAa^uop^ ug
•sosaoSui so^p sbui ap jopas p ua oí b 8 aP s^ an^&gt; SBj^uanu 'oí Bpuo g

�El promedio de puntaje en las pruebas de Matemática de las escuelas
técnicas del Interior, resulta tres veces inferior al obtenido por los liceos
privados de Montevideo.

La falta de equidad, el bajo desempeño y la interrelación entre ambas
debería constituir el punto central del análisis del sistema educativo
tradicional en un doble sentido. Por un lado, en la identificación y correcta
ponderación de los elementos causantes. Por otro, en la necesidad de
precisar el enfoque, los contenidos y los impactos provocados por progra
mas y medidas orientadas a superarlos.
3.1.3. Las áreas críticas del sistema educativo tradicional
En lo institucional y normativo-

A diferencia de lo que sucede con los ministerios que disponen de
potestades y responsabilidades políticas en las áreas de su competencia,
el Ministerio de Educación y Cultura carece de atribuciones directas sobre
el sistema educativo. Su rol se ha visto circunscrito al cumplimiento de
actividades secundarias, con escasa intervención en la planificación de
políticas y programas educativos.

La Comisión Coordinadora de la Educación no ha logrado hacer
efectivas las facultades que le confiere la ley.
Las transformaciones aceleradas de la vida social hacen que el marco

de organización de la Ley de Educación vigente resulte inadecuado para
responder a los desafíos planteados por los cambios ocurridos.
La implementación de las políticas educativas se resiente por una

inadecuada articulación entre los diversos agentes intervinientes, públi
co, privados, formales y no formales.

No hay una definición precisa de las responsabilidades políticas:
control democrático efectivo; evaluación pública en relación a la política
social; información ciudadana sobre actividades y resultados.

Existen imprecisiones en la definición de los roles en los distintos
niveles de actuación, lo que se traduce en superposición de acciones,

obstáculos al desarrollo de iniciativas y por ende, en manifiesta ineficacia
en la gestión.

En lo relativo a la eficiencia del sistema
El actual modelo de cobertura espacial no asegura el acceso físico ni
económico de la población potencialmente beneficiaría, con lo que se
generan discriminaciones que afectan básicamente a los sectores de
menores ingresos.

18

�61
•Bpuaoop bj ap sBaa^
sb^ ua opuzqBpadsa puosaad ap a^uapaao BpuBiuap B| uod apuodsaoaoo as
ou 'puoisajoad o^uannpouoDaa ap A uopBaaunraaa ap sapAiu soj b opBposB
a^uaooQ uopBuiaog ap so^n^^suj soj ua Bjnou^ui bj ap osuaosap jg
souuuinq sosanoaa so^ ap ofauuui {a ug
•sopo^ BJBd opdsaa uoo Á sopmfaad uis aapuaaduia souiaaaqap
anb A asaaouq aod B^a anb b^jb^ buti sa saaopB soj sopo^ aj^ua uppBuip jooo
BApoaja Bim jboSo^ ap b3jb^ b^ anb jaoouooaa souiaqap a^uB^sqo o^^
•BpBpunjui ^oq aoaa^d 'sopBAud so^n^^sui so^ A ^B^B^sa Boqqnd uopBonpa ap
sauopBziuBSao sb{ aj^ua uopisodo b^ anb o\ aod 'a^uB^aoduii Anuí uppunj
Bun opqduino Bq uopBonpa ua ^buijojui a ^buijoj opBAiid ozaanjsa {g
•BApBanpa Bua^Bui ua pupapos b^ ap so^uanuuanbaa soj
sopo^ b 'Bps is aod 'a^uaaj aaoBq aqap iu apand ou ^B^B^sa iBpyo uopBonpa
bj anb BJ^sanuí ^Bipunuí A BUBDiaauíBoupBj Bpuauadxa Bq •

A sa^uaaaqoo 'sbjbp o^anf ap SB^Saa ap o^uaiuipajqB^sa ¡a
'BApBonpa p^piAipB B^ ua opBAud aopas pp A ooqqnd aopas pp uopoB
ap bsoiuouijb buijoj ua uopuo^a^n b¡ BUBsaoau sbui aouq as Bip
•sofiq sns ap uoioBonpa b^ ua sappuapsap Bpuu sop^iaoBS aaouq b
-sip u^sa SBqituBj sb^ anb SBUiapB BOipui o^g -sapuopBonpa sopnpoad
ap pnpauBA uboS Bun uaoaajo anb sBiuiapBDB A so^n^psui 'sauopBziuBSao

ap uopBaajqoad B{ b soub souii^n so^ ua aBSn^ opup Bq puopipBa;
BUiapis pp SBpuaiBO sb{ ap BpBzxpaauaS uopdaoaad Bq
•SBopsi^B A sBAi^odap 'sBA^pajoaj
ap 'sBUBUinq sauop^pa ap Biaa^Bui ua puosaad oqooaBsap

pp pBpqBiSa^ui b^ opuB^inoyip ^Ban^po b¡ ap opunuiw pp uppB^nopjBsap
B{ b asaa^aiuos ap ooSqad {a aaaoo puopypBj^ OApBonpa Buia^sis jg
qBuopxpBJ^-ou p aaqos iu puopipBJ^ OApBonpa Buia^sis
p aaqos sauoisnoaadaa sb^ opBidoadB opoui ap opipaui uBq as ou o^oadsaa
[y -sauoisuauíxp sns supo^ ua ppos puppuapi Ba^sanu ap saaopiuyap
saaojBA ap Bpipaad b^ UB^saioaB puoiSaa uppnaSa^ui ap osaooad soq

iaid pupapos B{ uod sauopupa siq b oApepj o{ ug
•puopipua^
Buiapis pp 'soppuas ap p^pqBD A puppuBD ua 'B^aajo B^ ua soiquiBD

aod ra BoiSppuoa^ A Boqi^uap uopBSpsaAui ap sBDpipd sb^ ap uppBnoapB
b¡ ap sopBUBduiooB opis uuq ou 'ouinsuoa A uopBzqBpaaiuoa 'uoponpoad
ap sbulioj sns ua a^uauíaupopaBd 'pupapos B[ ua sopBaado soiquiBD soq
•BpumbpB paa uopu^puduo ap souiuiaa^ ua opipaui o^
-uanuipuaa ap sapAiu so^ ua osuaosap opBoaBui un opiajns Bq Buia^sis ^g

�La falta de formación profesional de la mayoría de los docentes dificulta
significativamente el mejoramiento de la calidad de la enseñanza.
Se observa la falta de programas adecuados para la capacitación en
servicio de los docentes en actividad, así como de proyectos de investigación'educativa capaces de estimular innovaciones relativas a la metodología,

planificación y gestión de la docencia.
En el manejo de los recursos financieros
Los recursos públicos asignados al sector educación son insuficientes.

Uruguay presenta niveles de gasto público en Educación, en términos de
PBI, que únicamente aventajan a cinco países en toda América Latina y
el Caribe. El gasto de ANEP equivale a un 2% del PBI, mientras que la
Universidad gasta alrededor del 0.9%. En promedio, para mantener los

niveles de gasto por alumno matriculado de ANEP de 1971, el Estado
debería gastar 1% más del PBI.
La asignación y utilización del financiamiento desconocen el crecimiento
de los distintos sectores y los cambios en la composición social del
alumnado, sin que se identifiquen criterios técnicos objetivos para definir
prioridades.

La falta de racionalidad en la conformación de los escalones y en las
escalas de retribuciones personales limita los estímulos para el perfec
cionamiento y movilidad del personal ocupado.
Se destacan carencias en la organización y funcionamiento de las
unidades encargadas de la programación y contralor presupuestal que
impiden una correcta evaluación de resultados, orientada a una mejor
utilización de los recursos.

En la disponibilidad de infraestructura
Como consecuencia de las carencias locativas se recarga la utilización
de los locales existentes y aumenta el promedio de alumnos por grupo. En
el caso de la enseñanza media se reduce críticamente el tiempo de contacto
entre docente y alumno.
El crecimiento de la matrícula no se acompañó de un crecimiento
paralelo en las construcciones escolares, lo que obliga a un uso inadecuado
de los locales.

Los apoyos en equipamiento, material didáctico y bibliográfico resultan
insuficientes, tanto en cantidad como en calidad. Ello dificulta la utilización
de nuevas metodologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

20

�xz
•sapdnaS X
sajBipuiBj 'sapuosaad SBjnpiu^sa sbj ap soArpiupap jas b JB3aq uapand
sootítopuoa^ so^uauínj^sui souisiui sosa anb aaoouoosap souiapod oood
-xubx •OA^Bonpa ouaupuaj pp sauoisuaunp SB^u^sip aj^ua uopBuipaooo
A uoiobziubSjo ap oa^baouui ozaanjsa un b uBSqqo sou anb sapuoiodaoxa
uopBonpa ap so^uauma^ui soubui SBjpanu ua auod Bi^opuoa^ Bq
•^op 'BzuBuasua ap pB^aqq 'Bsuaad ap pB^iaqq
'so^uaraiBsuad so| ap uoioBOiunuioo ap pB^aaqq) sa^Buopn^^suoo sbi^ubjbS
sb| ap A soqoa^ap so^ ap BnSuaui uis 'sauoisuauíip sop sb| jbjbou3 anb auap
uopBanpa b^ ap Buuojaa Bun anb tsb sg • ^BuopxpBJ^-ou uopBonpa,, B| siBd
oa^sanu ua auap anb a^uapaao osad p JBpiAp souiapod ou a^aud Ba^ ao^
•pBpapos bj ap SBjn^nj sauopdo sb| A
sauoispap sb^ JB^uauo ap A 'sBopuo sauopBn^is X SBuia^ojd JBdppuB ap
'sa^pos SBpuaaajip JBqpuoo X jBoSa^ui ap ^sauoisnpxa uis pBpapos Bun
jinj^suoo b jmqu^uoo BJBd pn^pdB ns aod ^BUBpBpnp X BopBJOOiuap
b^ jbzubijb ap pBppBdBo ns jod uaiquiB^ ouis '^uijoj OApBonpa

p ua sopB^Bpuoo sopB^psaj ap sapupuBdsip sb^ X Ban^iaqoo ap s^pyap
soj jod asJBnpAa X asaapua^ua ops uapand ou SBApuonpa sauopoB suq

•ppos pupipaj

^\ ap sopadsB sa^uaaajip Boxjipoui X BÍa[jaj o^uuno jod ppos Bopipd b^
ap soduiBD sapdpuud so\ ap oun aXn^psuoo apuopipBj^ uopBonpaw Bq

\ ap Bi
uoiDBDnpa b\ ap Buiaojaj Bq 'Z'
•uopBzipj^uaosap X uopBJ^uaouoosap
ap Bua^Bui ua sozjanjsa soj JBp^undB BJBd o soA^Bonpa sapAiu sa^uaaajxp
so[ ua puppBdBO X ouisiuoSBpjd B^mb as anb o\ uoo 'pnpisaa aapBJBD

ap ouioo Bpiqaouoo B^psaa BpBAud uopBonpa bj ap uopBdppaBd Bq
'sapBpqiqBsuodsaa
SBjapBpjaA sns ap o^uanuqduino p ua BpuBAapj apaaid anb O{ uoo
^opBnjBAqns aoaaudB so^uauupa|qB^sa ap saaopajip so^ ap pj |g -sosanoaa ap
X puosaad pp uppBjpiuiuipB b^ b SBpBpouiA a^uauípjauaS X SBUiBoSoad
so| ap BAi^Baado asBj b^ ap SBtdoad sauoispap ap uopBzipj^uao BAisaoxa
Bun b aqap as a^jBd ubÍ3 ua upioB^nuq B^sg ^puoion^^sui uuiipw p
ua ojouapp Bsnuo anb o\ 'a^uaioijaui a zuoyaui paaua^ ua sa up^saS Bq
B| uoa sopu^nouiA so^aadsu ug

�Así entendida, la Educación debe operar como un sistema que tiene
como objetivo primordial la socialización de los integrantes de la comunidad.
El diagnóstico ya señalado pauta la profundidad y gravedad de la crisis
del sistema educativo uruguayo. La corrección de esa crisis demandará

una reforma integral y de largo aliento en el abordaje de las soluciones. La
reforma debe encarar el conjunto de los aspectos sociales, institucionales,

de gestión y auriculares que hacen al funcionamiento del sistema educativo,
en el marco de una política social global.
3.2.2. Objetivos y lincamientos de la reforma educativa
La reforma debe articularse en torno a tres objetivos fundamentales:

-La consolidación de una ciudadanía moderna. Esto implica aportar
los marcos de reflexión y los niveles de información que habiliten el
ejercicio pleno y responsable de los derechos y obligaciones ciudadanos.
Lo anterior requiere una distribución más equitativa de los conoci
mientos, de las habilidades y de la información socialmente necesaria
para la participación ciudadana y la formación de agrupamientos.
También implica formar a las personas en el sistema de valores que
estructura la sociedad contemporánea.
-La construcción de un consenso que sea sostén de la equidad com
partida. Esto supone que las prestaciones definidas como de alcance
universal, deben garantizar condiciones similares en el acceso, en la

utilización y en los resultados obtenidos en los diferentes ciclos educativos
por grupos sociales disímiles. Una efectiva igualación de oportunidades
requiere equiparar a todos en la utilidad de lo aprendido como condición
de integración a la comunidad.

-La excelencia como condición de la prosperidad. Esto implica que
las organizaciones educativas desarrollen ofertas de calidad en los

diferentes niveles, para mejorar el nivel de vida de la población,
estimular el crecimiento y favorecer la incorporación del progreso
técnico. La elevación de la productividad y la competitividad está
firmemente asociada al desarrollo de "nichos educativos" con capacidad
de recibir y responder eficazmente a las exigencias cambiantes de los

mundos de la producción y del trabajo.
En cuanto al significado de algunos de los principios que deben orientar
la reforma:
-Principio de universalidad. Los servicios educativos considerados
como de necesidad universal (la Enseñanza Primaria, el Primer Ciclo

22

�^ ap oidpuud a:pg #sopBj3 sns ap ounSuiu ua BArponpa

bj JBZipdouora apand ou opB^g jg uppBdiopjBd ap oidpuug
uod souisuiBoaui so^ opuapap^joj 'osuasuoo ap SBopipd ap uopBzipaj A
BpuBAjasqo b^ b oujo^ ua sBiuapisqns sa^uajajip soj ap sa|Buopn^psui
sosraiojduioo soj JBjnuipsa uaqap as 'uppBJ^uaouoosap A
-uaosap bj ap opinüad uis 'oppuas \b^ ug •SBuiBjSojd so[ Á
sb^ ap sauopB^uauo sb^ aaqos sosuasuoo ap SBpBAuap sauopoB ap
uppB^uauía^duii BAipaja B^ uaaamba j (ouBp aa^ A. oipaui 'ouBuiud) sopB jS
so^upsxp so{ '(opBApd/ooqqnd) sBuia^sis sa^uaaajip so[ '(^BuopipBa^-ou
uppBonpa Á |BuopipB x^ uppBonpa) BApBonpa pBpiAipB b^ ap sauoisuaui
-ip sa^uajajip sb| aj^ua uppBuipaooa Bg 'uop^uipjooa ap oidpuuj
•soD^Bioojnq saABpua ap o^uaiuiBpiB Á ouisqBuopoBJj sa
ni 'soApBonpa soppuas so^ uaqpaj sauamb ap pBpi^o ap SBpuBuiap sb^
aaqos {OJ^uoasap sa tu 'ouBpBpnp pj^uoo pp BnSuaui uoo OApBJodioo
oiuiuiopajd sa iu 'Bopipd-oopa pBpqiqBsuodsaüi sa ou aBiuiouo^nBw
anb JBspaad b UBSqqo sou bu^^bui B^sa ua siBd p jod sopioapBd
soiABJ^xa sog 'OApBonpa osaooad p ua uBdppjBd sauamb ap uopun^oB
ap oduiBD p A oSopip p aqouusua A BAanuioad as anb aoaaoABj oidpuud
a^sg -so^uaraipouoo soAanu ap uopBjaua^ b^ A SBapi sb^ ap oSanf
ajqq p BJBd o^ismbaj-aad un ap b^bj^ ag Biuiouo^nB ap oidpuug
•sopiAaas so| ap uppB^sajd ap
SBUB^uauía^duioD SBiSa^Bj^sa ap o^ojjBsap p BJBd SBUBsaoau sas^q sb^
jB^uas ouiod ap soai^buijou sauapjo so\ JBZipqp^a]j 'oj^o jod A sa{Bpos
sodno^ sa^uaaajip ap uopoB A o^uaiuiBsuad ap sodjbui so^

-uod BJBd pBppuaSoaapq A pBpqiqB^dBpB a^uapijns B^ ap
B^ajo B^ b JBpp 'opB^ un jod auodns oidpuud a^a ap
uoisajdxa bj 'o^ub^ o| jo^ "unuioo uopB^iauo ap BAi^onpa asBq Bun b
o^adsaj p BJBduiB anb ooipunf odjbui pp sa^iuii^ so{ ap oj^uap 'sa^uaoop
A afBzipuaadB ap SBiSoppopui 'sBAp^onpa sBiSa^BJ^sa 'sauopBziuBSao
p b oqoaaap p JBjnunpa aqap as a^Bd bj^o jog '
Biua^sis pp o^a^uoo p ua BpiA ns Bpo^ a^uBjnp
ap su^ap sapBpqiqxsod BSua^ Buosaad BpBD anb BJBd BpBnoapB sbui bia

b^ ua asjin^puoo aqap BZUBuasua ap pB^aqq Bg pB^aqi^ ap oidpuug
pp pBpipsjaAiun B| asjiuippaj anb auap 'oppuas \e% ug 'OAipapo
o^ojJBsap ap A souo^suaduioo 'sB^sippua^sisB soua^uD ua SBpB^uasB
SBApBonpa-opos SBopipd ap odjbui p ua soArponpa sopiAjas jiqpaj
UBjaqap so^jpa so^sg -sopBpuajBO sbui so^j^sa soj b pBpuoud JBp

uaqap (JBposaajg uopBonpg b^ ap upisua^a b^ A Bipa]/^ BzuBuasug ap

�pación" debe posibilitar la organización de personas y la formación de
agrupamientos para invertir en la formulación de iniciativas, en los
procesos de gestión, seguimiento y evaluación de las actividades edu
cativas.

La sociedad civil está llamada a desempeñar un papel importante en el
desarrollo de la reforma educativa. Las propuestas participativas deben
ser flexibles en su estructura de manera de atender las necesidades

específicas de los diferentes segmentos de la población, tendiendo a su vez
a un mejor aprovechamiento de los recursos humanos, financieros y
materiales disponibles.

3.3. Contenido programático de la reforma educativa
El Foro Batllista asume que la reforma educativa excede un período
de gobierno; que requiere compromisos y consensos que implican la

intervención de toda la sociedad; que requiere modificaciones legales y
reglamentarias de envergadura. Necesitaremos asimismo el apoyo de
organismos internacionales y la experiencia de países amigos. Recurriremos

al talento de compatriotas y también de extranjeros que estén dispuestos
a ayudarnos.
Nos proponemos implementar 40 programas en relación al sistema

educativo en el período de gobierno 1995-1999, alentados por la necesidad
de mejorar la calidad de nuestra gente.
3.3.1. Programas para el conjunto de la comunidad

Programa de Participación Comunitaria para 500.000 familias (en
jardines de infantes, escuelas y liceos).
Tiene por objeto mejorar los niveles de relacionamiento entre la escuela
y la comunidad mediante la creación de mecanismos que promuevan la

participación de los padres en la gestión de los jardines de infantes,
escuelas y liceos. Entre otras actividades, se proyecta la modificación de
las disposiciones reglamentarias que regulan las acciones de las comisiones
de padres para aumentar la capacidad de programación y apoyo efectivo
a la gestión de los establecimientos escolares.
b. Tres millones de uruguayos capacitados para informarse.

Tiene por objeto desarrollar la capacidad de análisis de la población
frente a los mensajes que recibe a través de los diferentes medios de

24

�jBJoqB¡a ajai3ns ag -soApBonpa SBiiiB.i3o.id so¡ X SBopjpd sb¡ ap upp^njBAa
X o^uatuim3as 'u9pB¡niujoj b¡ b SBpB¡nouiA sapBpiAipB sb¡ ua Bjn^¡n^ X

uopBonp3 ap oua^siui]/^ ¡ap up^sa3 ap pappadao b¡ jBJOÍaui BJBosng
•BA^Bonpa Baj^ ¡a

ua Bjn^n^ X uopBonpg ap oua^siuij^ ¡ap up^saS b\ ap o^uaraiBJofa]/^ •
OApBonpa Buia^sis jap uoidbziub3jo ajqos sbuibj^oj^ 'Z''
•BUOZ B| BJBd
Bpuaaajaj ap oj^uao un ua asopuaXn^^suoo 'uipaj^[ ^ bubuiu^

uppuonpg Bf ap souuin^B JBSaaq^B BiBd sopBidoidB sa{Boo^ ua
as so^s^ -soApBonpa soppuas ap 'sa^uB^iquq OOO'OT aP saaouaui
siBd ¡ap aoua^ui ¡ap sapBpi¡Boo¡ Qf ua 'uoidb¡b^sui b¡ ^jBpidoad ag

OOO'OT aP saaouaui sapBpi¡Bao¡ ua soApBDnpa sofa¡duioo B^uajBn^ *j
•¡BJoqB¡ uppjasui ap pBpipqísod ns jBaofaui BJBd bu
-Boaad ¡BJoqB¡ uppBn^is ua saaopBÍBqBa^ o sopBa¡duiasap b
•saaopBfBqBJ^ BJBd ¡BJoqB¡

•¡Bpos

ap acqoBj pjas a^jodap ¡a apuop ^p^papos b¡ ap sop^puajao saao^oas so¡ b
sopiSuip sBuiBj3ojd UBjpspcg 'sa^jodap ap ¡Buop^u Bopi¡od Bun opuBZBJ^
'a^jodap ¡ap o^uatuiBuoiounj ¡a B¡n3aj anb ¡BuoiDn^psui-ooipunf oojbui
¡a jB^snfB BpaXoíd as 'sapapiAi^oB sbj^o oj^ug *uopBajoaj b¡ b X botstj

uopBonpa b¡ b 'a^iodap ¡b uopB¡qod b¡ Bpo^¡ ap osaooB ¡a B
X a^odaQ *p
sauopn^psui

sb¡ ua o^uaiuiBdmba ¡ap uppBztuaapoui X BApuonpa uppuSi^saAui ap
SBUiBj3oad so¡ paaoajoABg 'BiSo¡ouDa^ X Bpuap b¡ ap ¡buuoj-ou Bzuuuasua

X uppB3¡nAip ap sa¡Buoi3a^ soj^ua^ ap uppuaao b¡ B¡duia^uo^ -ooiji^uaiD
o^uaraipouoo ¡ap uppnpAa b¡ b so¡opuBSBduiooB 'BjSopuoa^ X Bpuap ua
so^uaraipouoa so¡ ap u9pBDi¡dB ap papiOBduo b¡ X saaa^ui ¡a pjB¡nuipsg
Bi3o¡ouoa^ X Bpuap ua sosouno soXBnBnjn ap sauo¡¡iui saax 'O

•uppBoranuioD

ap soipaui so¡ ap sajopujado so¡ ap bai^ob upp^dp^jBd b¡ anbqduii
anb u9pBuuojui b¡ jB^aadaa^ui a jbzi¡bub BJBd ^jB^pBdBQ upiOBoiunuioo

�un marco normativo que amplíe y precise las atribuciones del MEC en
cuanto a su jerarquía como órgano decisor sobre las políticas educativas
nacionales, con capacidad vinculante para todos los subsistemas educativos.

b.-Mejoramiento de la gestión de la Administración Nacional de
Enseñanza Pública.
Su finalidad es mejorar las condiciones institucionales de operación de
ANEP mediante la modernización de su estructura orgánico-funcional.
Entre otras actividades, se sugiere fortalecer las atribuciones del
CO.DI.CEN. en materia de programación de las políticas educativas,

atribuyendo plenamente la responsabilidad de la gestión a las unidades
ejecutoras de los subsistemas bajo su dependencia.
c.Priorización de inversiones en la ANEP.

El objetivo es establecer un sistema de priorización en la asignación de
recursos de inversiones en las áreas de construcción, refacción, ampliación
y sustitución de obras físicas. Estas se ejecutarán en forma descentralizada,

con el apoyo de las Comisiones Departamentales de Edificación Educativa
y de Fomento Escolar.
d.Renovación de la curricula en los niveles educativos dependientes de

la ANEP.
Tiende a mejorar la calidad de la educación impartida en los servicios
mediante una renovación curricular de los actuales planes para los niveles

de Educación Inicial, Primaria, Secundaria, Técnico-Profesional, Formación
y Perfeccionamiento Docente.

e.Sistema de medición de la calidad educativa.
Contemplando las acciones desarrolladas en el marco de proyectos en
curso, implementará un sistema estandarizado de medición de resultados
educativos de aplicación universal en los niveles de Educación Inicial,

Primaria, Secundaria, Técnico-Profesional, Formación y Perfeccionamiento
Docente y Universidad.
3.3.3. Programas en la Educación Inicial
a. Promover una Política de Promoción Social de la Infancia para
310.000 niños uruguayos.

26

�LZ

•jopas ja ua a^iaaop p^piAip^ uaojafa anb soj^aBui OO^ ^ a^auípnuB
jB^padao BJBd sappuasajdiuias A sappuasajd sosjno jbziubSjo aAaad as
ísapapiAipa SBsa ua uopBzippadsa uis soj^aBui ap p^ppuBO bj jinuiuisip

ap sopaja b ppiuj uopBonpg ap buibjSojj pp sajBipxnB A sa^aoop
so¡ ap uopB^padBO B{ b sa^uaipua^ sauopoB sb^ jbzjoj^j sa OApafqo n^

ap uppB^ipajDB Á sa^uaoop os¿ BJBd uppB^padB^ *a
uopBonpg bj
ap a^uaaop puosaad p BJBd opiaiuiBuopaajjad A uopB^pBdBO ap sauopDB
jB^uauía^duii Bpuauuooaj as 'sap^piAipB sbjp aj^ug ^oija^uj pp A oappa^

-uop\[ ap SBp^puajBO sbuoz ua sopuzípaoj ppiui uopBanpg ap sopBAud
sopiAjas OST 9P xiopua^B ap papipa b^ JBJofaui o^afqo jod
•siBd p opo^ ua ppiuj uppuonpg ap
'SBpBpuaJBO sbuoz ua BpBAud Bpajo b^ ap O^uaiuipappog *p
•SBsajduia A SBpBAud
-sui 'sappiauíBUjaqTi^ ou sauopBziuBSjo ap sapaj sb^ 'souioup^nB sa^ua
so^ ap saABJ^ b ppiuj uppBonpg B| jipuBdxa ísouiu OOO'ST B Bjnpaqoo

ububp anb 'oun Bp^o SBZB^d 008 ^^^d p^ppadBD uoo '666T"966T opouad p
ua sa^uBjuj ap sauxpjBf 09 9P oqojjBsap p BjaAOuiojd 'sapupiA^oB sbj^o
aj^ug *Bzajqod ap sauoptpuoo ua uaAiA anb soub g A g aj^ua souiu 000*9^ 9^
-uauíBpBuipcojdB b piDiuj uppBonpg ap Bjn^Jaqoo JBp opfqo jod auaij^
SBqoajspBSUi SBOisaq
sapBpxsaaau uoo sajBSoq ap souiu 000'9^ ^ opuBJodJooui soub q b g ap
uopapod b^ aj^ua pprui upp^onpg b^ ap Bjn^Jaqoo b^ JBZipsjaAruft *o
•sopiua^qo sojSo^ so{ A opiAjas pp Bpuapoxa b¡ apiSuB^ buijoj ua
opuapouooaj A BppuBzmbJBjaf'soub sps ap jouaui zauíu bj b uppua^B B{

jBpa^ojd Bpand as pno p apsap bijbuiuj upp^onpg ap ofasuo^ pp ^Bpraj
uopaonpg ap buibj^oj^ p upp^npB ap oojbxu un jBpuuq sa OApafqo n^

•ppiui uppuonpg bi ap puopn^psui Buuoja^ *q
•bijtuibj
B| b o^apns ouioo uBSua^ anb sauopB^sajd ap sa{BjSa^ui SBuianbsa
ap O|pjJBsap p opuBzuoud 'SBpBAud A SBoqqnd sauopn^psui sb{ aj^a
sapB^sa uppBuipjooo ap souisra^oaui uBjpsixg 'soub 9 ap sajouaui soj
BJBd pBpuoud uoo 'BpuBjuí BJ ap BopBUiapojd tb\ b sapjSa^ui SB^sandsaj

JBp BJBd uopu^n^^ A pnpg 'uppBonpg ua SBopipd sb^

�3.3.4. Programas en la Educación Primaria
a.Mejoramiento de la capacidad de gestión de Primaria.
Tiene por objeto modernizar la estructura y el funcionamiento de la
Educación Primaria Pública. Entre otras actividades, se propone des
centralizar la toma de decisiones transfiriendo mayores responsabilida
des de gestión a los establecimientos escolares y a las comisiones de padres.
b.Escuelas de Tiempo Completo.
El modelo de tiempo completo se implementará en por lo menos el 10%
de las escuelas de todo el país, priorizando la introducción de los adelantos
operados en la enseñanza de las ciencias y la aplicación de recursos
tecnológicos de última generación. Entre otras actividades, se propone

desarrollar el modelo en instituciones ubicadas en diferentes contextos
socio-económicos que hagan factible su posterior evaluación y replicación.

c.Actualización para 11.000 docentes
Tiene por objeto mejorar los niveles de calificación del cuerpo docente
mediante la realización de cursos que actualicen las prácticas y los
recursos pedagógicos utilizados. Entre otras actividades, se prevé coordinar

con el Instituto Magisterial Superior (IMS) cursos de capacitación de corta
duración, en consonancia con las necesidades detectadas y las sugerencias
planteadas por los propios docentes.

d.Programa de Apoyo Integral para 100 escuelas categorizadas como
de requerimiento prioritario (30.000 alumnos y 1.200 docentes).
Tiene por objeto mejorar el rendimiento de los alumnos de las 100
escuelas identificadas como críticas. Entre otras actividades, se propone
capacitar en servicio a los docentes, poner en funcionamiento un programa

de estímulos para los docentes mejor calificados que obtienen resultados
educativos positivos con sus alumnos, mejorar los servicios de asistencia

psicológica y modernizar los edificios y espacios recreativos de las escuelas
seleccionadas.

e.Mejoramiento de la Educación Especial.
Debe modernizarse el modelo de Educación Especial, incorporándole
en lo posible los adelantos operados en el campo de la atención pedagógica
de la discapacidad. Entre otras actividades, se prevé implementar proyec-

28

�•BAiponpa up^saS b^ JBJofaui ap sopaja b BUBpunoag

uopBonpg ap ofasuo^ pp sapaoq sapapiun sbj A SBOiuoa; SBupijo sb^
ua oa;siSaa ap sopBzipuiaojuí so;uaraiipaooad apnpoa;ui sa opfqo ng
•sapaoq
sap^piun sb^ ap uppBzipuuojui a up^saS bj ap o;uaiuiBJofaj^ *o
•BpuaosappB bj ap ppos uppBoSa^ui ap sbuibjSojcI jB^uauia|duii
ouioo isb 'pnjBS Á. uppB^uara^B ap sb3jb sbj ua sisBjua
uoa 'afBzipuajdB ap sapB^|noyip uoo sa^uBipn^sa soj b o^odB
jB|pjJBsap B^oa^oad ag *sopBpuaaBO sbui saaopas so^ aa;ua opp

ap uppBqoadB ap oipauíojd oduiap ¡a imuiuisip Á uppaasap b^ JB^pa 'upp
-ouioad tb\ JB^uauínB :aÍBZipuajdB ap saaopBOipui so^ JBJofaui BJB^ua^uj
*(I9N) SBqoajspBsux sBaispq sapBpisaaau uod
saaBSoq ap sauaApf 000"S8 isopBpuareo sbui saaopas so| b uppua^y '^

•sosanoaa sns ap uppBjpiuiuipB B| ua sa^Baaq sapapiun
sbj b sauopnqu^B SBqduiB appuB^ao^o 'BApBJpiuiuipB-ooiuoa:^ uppsaS ap
opBzqBJ^uaosap oppoui un jBqojJBsap ouioo isb 'BUBpunoag BZUBuasug ap
a^uaooQ uppoadsuj ^\ ap ^Buopn^ipui Biuaojaa Bun aB^uauia|duii auodoad as
'sapBpiAipB sbj^o aa^ug *sa^uBAapa a^uauí^Bpos so^uaiuipouoo JBzqpn ^
jBjauaS ap sbulioj sb^ ua sopBa^uBjd soijBsap so^ b A. b^udij^bui b^ ap ^Bpos
uppisoduioo b^ ua A uauínpA p ua sopBJpiSaa soiquiBO so^ b BUBpunaag

uppBDnpg ap ofasuo^ pp opiaiuiBuopunj p a^noap^ sa OApafqo ng
•BUBpunoag upp^onpg b^ ap puoion^psuj Biuaojag *b
Biaupunoag uoioBonpg tb\ ua sbuibo^oj^ *s*g*g

sauopipuoo sb\ ap o^uaiuiBJofaui p A sapana soa^saBiu so^ ap oSjbd p ua
BpuauBiuaad B{ b JBd soA^uaoui apnpoa^ux a sopiAaas so| ap uppBzipuopBa
Bun b uapmdB anb SBApBuaa^p JBuastp Bpa^oad as 'sap^piAipB
sbj^o aa^ug *sooiSopuoa^ A soAipnpoad 'sappos soiquiBD so^ b B^sandsaa
ua sapana supnosa sb^ ap o{apoui p JBziuaapoui opfqo aod auai^
•pang uppuonpg bj ap o^uaraiBaofaj^ *j
•sap^uauíBUiaqnS ou A sap^auíBuaaqnS sauopn^psui uoo
uopBUipaooo ap souisiuBoaui so^ aaoap^aoj ouioo isb 'jBposaaad BdB^a b^
b 'sapBppBdBosip sb^ ap BUBaduia^ uppuaAaad A uopoa^ap ap so^

�d. Implantación de 50 nuevos liceos y acondicionamiento de la infraes
tructura existente.

El objetivo de este programa está centrado en: i) disminuir la cantidad
de alumnos por grupo, mejorando su atención; ii) aumentar la cantidad de
horas de permanencia del alumno a través del funcionamiento de liceos en

dos turnos; iii) priorizar la implantación de liceos en zonas carenciadas, y
iv) apoyar la oferta privada en zonas carenciadas. Se tratará de impulsar

un plan de implantación de 50 nuevos liceos con capacidad para albergar
a 600 alumnos por turno (un total de 60.000 alumnos), así como apoyar la
oferta de centros privados en zonas carenciadas, previendo un sistema de

subsidios que suponga modalidades de financiamiento parcial para es
tudiantes pertenecientes a familias en situación de riesgo social.
3.3.6. Programas en la Educación Técnico-Profesional

a.Modernización de la Educación Técnica mediante nuevos esquemas
organizacionales.

Su objetivo es optimizar la gestión administrativa y la descentraliza
ción de funciones, conformando un sistema de responsabilidades claro y

preciso. Se recomienda descentralizar la gestión técnica y administrativa
transfiriendo atribuciones a cada establecimiento en la búsqueda de una
participación compartida con usuarios y el sistema productivo.
b.Programa de capacitación para personal docente y administrativo

del Consejo de Educación Técnico-Profesional.
Aspira a mejorar el desempeño del personal docente y no docente de la
institución. Para ello, se deberá capacitar a los funcionarios en los
cometidos institucionales, compartir y debatir propuestas y planes para su
cumplimiento, analizar las responsabilidades y competencias de los res
pectivos cargos y las características de la nueva oferta educativa que se
diseñe.

c.Mejoramiento de la calidad de la Educación.
Buscará la excelencia mediante la introducción de metodologías y
contenidos estrechamente vinculados con prácticas profesionales propias
del mercado laboral. Se prevé apoyar la diversificación de medios de
formación iniciales, reforzando las vinculaciones con el nivel productivo
que permitan dinamizar las experiencias relativas a pasantías en empresas
seleccionadas.

30

�xe

'UOlDBDlf
X UppBZipnpB 'uppBOTJipO ap SBIOUBUBdxa SB{ U8 UpiOBdlO^JBCi
ns b uoiDBjaunuiaj ns ap o^aiuiaaofaui p X sa^uaoop so{ ap puopunj
BJdXIBO B^ ^JBfnOUlA 3S 'a^IBd BJp JOg 'SaSIBd SOJ^ U3 SBppOUOD BpUB^Sip
b pBptsjaAiiiQ ap sapapippoui b jb^iuiis 'ppuasaad ou o^n^psui un ap
uopBZTUBSao B^ ^jpuodns *q X #b SBUiBoSoad so| ap uopnoafa ua B^sand B^
•|Buoisajojj-oaiuoax X BUBpunoag uopBonpg b^ ua oppaafa p

BJBd a^uB^xpqBq {Buoisajoad op^^i^ pp uopua^qo b^ b JBd sa^uaoop ap uopa^
-pBdBO ts\ JB^uauíajduioa X sBpxpAaa ap uauii^aj un jaoajqBpa 'sapauop
-oaps SBjn^BuSiSB b o^oadsaj sapBppuopi jB^ipajoB BJBd scqaaiqB sosano
jB^uauíaidmi ^Aaad as 'sapBpiAipB SBap aa^ug -puoisajojd uppB^ipaaoB
ns B^iuuad anb puoisajojj-oaiuDajL upp^onpg X BUBpunaag ap sa^
-uaoop soi BJ^d u9pB^pBdaa ap sajB^nSaj SBpuapui asaaAOUioad uaqaQ

uppaoñpg
ua uaaaaCa anb sopap^p saaosajoad ap pappuBO b¡ %0S Ib ^u^auíny *o
•a^uauíBAis
-aoSoad asjBJofaxu aqap a^aoop odaano pp puaps pAra ^g -puoisajoad
op^p pp uppBzmbJBjaf b^ X sapuaps soApuaoui uoo asaajofaui Bupod

azuauasua b^ ap sbuibj sb^ sapo^ ap sapaoop so^ ap pjoqai uppan^s Bg
•sajopBuuog ap aopBuuog
X puoisajojg-ooiuoax 'Buapunoag 'auauíug 'pppi uppaonpg ap sa^aAp

so{ ua apaaop upisajoad a^ ap uppazpbJBaaf X opapipouooag *q
•SBJOpBAOUUI
saoip^jd ap uppanpAaj X uppapaa 'sisipua 'oiquiaoaapi p jbj^o{ ap uij

b SBApBonpa sauopn^psui sb^ ap pAiu a apaaop uppadpi^iad ap sopBdsa
uoo 'sopaAud X sooqqnd sop^pui uoo sauopoa sa^ uaaauípaooo ag -a^uaoop

pAra a sooppadsa soparaipouoo ap upponpoad X uppaSpsaAui ap sapaa
sapua^sui asopu^pauíni^sui 'asjaqduiB uaaaqap a^uaoop Baaa^ b^ b oXoda ap

X ooipapip puapui {a aaqos uaoajjo as anb sapapaAOU sb^ ap upisnjtp ap
souispBoaui soq -a^uaooQ uppBuuog ap pjaua^ uppoa^iQ b| jod sapa^noafa
uppa^padBO ap sauopoa sb^ ap o^aiuipap^aoj p a^uaipaui soAiponpa
so^uanupapa^sa so^ ua a^aoop oppaafa pp papqao a^ JBAap
•sajopauíaog ap jopauíaog X puoisajoaj-ooiuoaj^ 'auapunoag 'bubuiuj

'ppiui U9paonpg a^ ua sa^aoop 000'OS 9P opt/uas ua uppa^pada^ •
a^uaoop uopauíaoj [ jad sbuibj^oj^ *¿*e*8

�3.3.8. Programas en la Educación Universitaria
a.Mejoramiento de la gestión de la Universidad de la República.
Prppiciará el fortalecimiento de la gestión de la Universidad moderni
zando su gerenciamiento y planeamiento, su programación presupuesta

ria e información estadística. Se necesita reorientar las políticas de
recursos humanos en los aspectos de reclutamiento, formación y perfec

cionamiento del personal no docente y técnico.
b.Democratizar el acceso a la Educación Superior mediante la moda
lidad Educación a Distancia.
El acceso a estudios de nivel universitario a estudiantes del interior, en

áreas académicas seleccionadas, puede lograrse mediante la modalidad de
Educación a Distancia.

c.Ampliar el marco normativo para estimular la oferta de servicios de
educación a nivel terciario.

Su objetivo es ampliar el marco normativo que regule la oferta de
servicios educativos de nivel terciario para el sector privado. Entre otras
actividades, se prevé elaborar un conjunto de disposiciones legales que
regule la habilitación de la oferta de servicios educativos de nivel terciario
para el sector privado, así como implementar la creación de instrumentos

de supervisión de planes y programas impartidos.
d.Programas de becas.
Destinar, mediante financiamiento a largo plazo, un sistema de becas

para los mejores institutos del exterior con énfasis en el área científica y
tecnológica, de modo que varios miles de uruguayos logren una formación

apropiada a la renovación económica y social del país. Igualmente desa
rrollar, dentro del país, la formación de postgrado apuntando a mejorar
distintos ámbitos de las actividades productivas.

32

�88

•ouauínq

opnpoad X laoaqanb opc^ ua apuapoxa a^ ap ooSo^ p ajad ajqu^^snsui
o^uauín^pui un sa sapapiAtpa ap od^ opo^ b opa^aoSa 'c^uanupouoo
ig *sauoisajojd sB^iaio ap BAipAud sa o^ •cquaiuiBuopoajjad a^uapaja
un b opuaiAJis 'sBdB^a sns sBpo^ ua a^uasa^d JB^sa aqap anb ouis 'BpiA ^\ ap
^Bptui opouad un Bdnao ou b^^ 'a^uauBuiaad osaaoad un sa uppBanpa Bq
X sa^Bpijo sauopn^^sui ap
X o^unfuoD ozaanjsa un ouioo asjTqaouoo aqap anb o| jod '^Bpos osuaosB
ap X sap^piun^iodo ap uopB^Bn3i ap ouisiuBoaui un sa 'Bar^BJOouiap
pBpqiqBpos tb\ UB^ua^sns anb BpuaApuoa ap sa^nad X sc^uaraipouoo

apunjiQ -sBopj|od sb^ ap ouasip p ua souBsnsn soi ap uqpBdp^aad
B{ X sa^pos sauopBziuBSao sbj^o ap a^joda p opuapambaj 'soujo^uoo
sns apaoqsap oaad ^saA^aonpa sapuuoj sauopn^^sui sa¡ ua bouijb as
X aqraiBj bj ua azuaiuioo anb 'papapos B{ ap aaaa^ aun sa uopaonpa aq
•opunuí p a^n^iada
a^ ua X uoiSaj n\ ua uopjasui ns ua sisd pp saApipduioo safa^uaA sa^
ap aun opuais ^jin^as X sa anb souiaaao soXan^nan so^ ap OA^aonpa p^idao
ig *a^uaS BJ'^sanu ap puosiad uopaaadns a¡ X puopau o|paaasap p ajad
sa^idao ouioo opanupouoo p X apuaSip^ux a^ a souia^sody

uoiDaanpa aq

vaaovivsoNvw,,

TVNOIOVN OCniHVd

�Su desarrollo autonómico es condición de la generación y la transmisión
del conocimiento. Ello está consagrado en nuestras normas constitucionales,

y por ello, la acción del poder político debe manifestarse mediante los
mecanismos de coordinación del sistema y la asignación de recursos para
el cumplimeito cabal de sus fines. La coordinación de las instituciones
docentes, oficiales y privadas, deberá estar apoyada en respaldos técnicos
y orientada a la búsqueda de consensos que garanticen una continuidad en

las políticas y un debido aprovechamiento de los recursos disponibles. El
Estado deberá asumir un rol orientador, garante y articulador de los
recursos, considerados como una inversión más que como un gasto, lo que

supondrá su evaluación y reasignación en función de los objetivos de
política, así como la potenciación de fuentes complementarias del
financiamiento a las provenientes del presupuesto nacional.

Principios básicos: Equidad y Calidad
La educación nacional, en todos sus niveles, debe orientarse al cumpli

miento armónico de los principios fundamentales de equidad y calidad.
El desafío es alcanzar niveles de excelencia en los aprendizajes sin caer

para ello en el elitismo o en la marginación de sectores de la población del
sistema educativo. Para ello se fortalecerán las políticas de igualdad de
oportunidades y compensatorias de los déficits de origen socio-cultural de
los alumnos. Por otro, se deberá evitar una democratización carente de

significación cultural. Para ello se afirmarán los aprendizajes funda
mentales y los conocimientos socialmente relevantes para afrontar los
requerimientos actuales y futuros.

Estrategias de Política Educativa
Para el cumplimiento de los principios enunciados se promoverán las

siguientes estrategias:
•Rescatar la dimensión ética de la función educativa. Educar es,
siempre, formar en actitudes y valores que le dan sentido a la vida,
como persona y como miembro activo de una sociedad democrática.
•Apostar a la formación y calificación de los recursos humanos, espe
cialmente los docentes, del sistema educativo. Esta es una prioridad

de la calidad educativa y de la renovación pedagógica.

34

�se
•jopas a^a tía a^uaoop BjajJBO By b oynuirysg

yap pBpiyBO By jBpjn^S^A¡BS a^iuuad anb BpBAud
By uoo u9pBuipjooo X uopBynopyjB ap sayBUBO soiJBsaoau soy jaoayqu:ysg

•

•sopBiouajBD sajopas soy X 'soub ^ X g 'saJoXBiu
sodruS soy ap uppua^ By opuBzuoud 'Bjnpaqoo bj

•souBsaoau sojapriBuy sosanaaj

so¡ ap opB^s^ |a jod pBpqtqTUodsip ^\ uoo soijb^bs soj ap SBJofaui
sb| aqpuoo anb oduiap |a ua {bub^bs uopBjadnoaa ap BuiBoSoad un b
oujo^ ua opjanoB un ajambaj pupqiqBiA ng *sa^aoop so| uaqpjad anb
sosaj^ui so¡ ap OApuupns o^uauíaaoui un X ooipBpip o^uaiuiBdmba X
sa[BOO| ua Bpiua^sos uoisiaAUi Bun auodns 'pBpqBO ap BzuBiíasua Bun

X BXBnSnjn uppB^qod b^ ap uopBztJB¡oosa ap X Bjnpaqoo ap sojSoj so^
"BzuBuasua b^ ap sosjnoaj so| b AisajSoad bulioj ua jBqduiy
•afBzipuaadB ap (SBpnosa-Bsaaduia) sa^np suuiapis X SB^loo sB
ap uopBaao íuopBuuoj ns junupuoo UBinoojd '^ujoqu^ opsojaui ¡b
opBsaoSui opuaiq^q 'anb sauaAof so^ BJBd so^tpajo ap SBUiapis X sosmo
ap sajBpmpoui sauopBziuB^ao ísBipauua^ut sauopaoijipao
sosajSuiaj X SBpqBS 'sBuia^sysqns X sauopdo 'sosjno aj^u
apBSBd ^a a^ipqBq anb aiquca^ JB^noujno uopbziub^jo Bun

•sooisBq so^uaiuuoouoo
ap saÍBZipuajdB soy jBzipunpjd X sopBpuajBO souuinyB b a^uBynuiipa
oduiap un ap JBpp 'sauaAof X souyu b uoio^ajoaj X uppBziyBpos
ap sapnpisaoau suy jaoBjsi^BS BJi^tULiad oyyg "opBuuinyB yB upiouayB
ap oduiap yap uoyoBiydiuB By a^iyiqBq anb 'soAi^Bonpa so^uatuiBdmba
X sopytpa ua uoisjaAUi upiua^sos Bun ap Bpuas By ua
•afBzrpuaadB yap soo^oy X sajuyoosa sopB^ynsaj soy jod
yBnppiput a yBUopn^ipux osiuiojdxuoo yap otdiouud ya Bjaoayqu^sa as
BpcjJBdB j^uoo ug -oipaui Bpuo ap sajBynSuis sapBpryBaj sbt b a^yuaiuzBotja
japuodsa j BJBd SBAi^Bonpa sap^ptun suy ap yBuoion^^sui o^uanuioayB^ joj
ya *uoi^sa3 By ap Biuiouo^nB joXbtu buti v, o^unf 'auodns oyyg -(soaoiy
-SByanosa) SBApuonpa sauopn^^sut sBy b pBprjo^nB ap sayBJ'yuao scqiquiB

soy apsap BoiSo^Bpad uoxoBAouaj By ap apa yap oiquiso un

�Educación Primaria
Dado que la misma seguirá siendo la agencia fundamental de sociali
zación e integración cultural que posee el país y que seguirá jugando un
papel' relevante en la definición del perfil educativo de la población
uruguaya, se deberá:
•instrumentar estrategias que contribuyan a mejorar la calidad de sus
resultados, asegurando a todos los niños la adquisición de los apren

dizajes instrumentales básicos y conocimientos significativos para un
satisfactorio desempeño personal y social.
•apoyar los proyectos de asistencia focalizada que procuren mejorar los
resultados escolares, tanto en equidad como en calidad.

Educación Secundaria
•Aplicar una política social de la adolescencia, que incluya aspectos de
orientación vocacional y laboral y prestaciones asistenciales, tal como
se señala en el capítulo relativo a la Juventud.
•Revalorizar el liceo como espacio educador y fortalecer la gestión
técnica, otorgándoles mayor capacidad para descentralizar las fun
ciones y tomar decisiones.
•Reducir el tamaño de los establecimientos y generar condiciones que

permitan ampliar el tiempo pedagógico y atender en forma
personalizada a los alumnos.

•Aplicar políticas pedagógicas focalizadas para revertir la situación de
las instituciones con problemas para atender con equidad a su
alumnado.

Educación Técnica y Profesional
En vinculación directa con el mundo del trabajo, cada vez más cambian
te por la tecnología y la reconversión ocupacional, debe apostarse a una

formación polivalente capaz de desarrollar el espíritu crítico y la adaptación
a los cambios en el menor tiempo posible. Por lo tanto, se deberá:

36

�ap souisuiBoaui so{ ouiod jsb 'siBd pp joua^ui ^ ua
SBUB^isaaAtun sapapiAipa sb^ A uppBztpj^uaosap ap osaoojd p JB^ody
•sopBsaoSa
so^ ap upionqij^uoo bj A SBpBAud sauopn^psui a sooqqnd souisiubSjo
uod soiuaAUOo soj 'opB^sg pp p^andnsajd a:podB ja sojp
ap sa^uaiuaAOJd sosjnoaj a^uBipaui buistiu b^

•Bipaj^ upp^onpg b¡ ua Bpuaaop B^ ap oppiafa p b JBd uopBqiqBq B^ ua
A iBpiui uopBULioj b¡ ap oduiBD p ua ua^uauia|duii as anb SBiSa^BJ^sa

sb^ ap ouasip p ua pBpisjaAiuf^ Bf ap uopBdp^jBd b^ japidoaj

•

sns ap ouaduiasap p BJBd Boypadsa uopB^pBdBD A uop
-bulioj uoo sajosajoad ap oaauínu jo^bui un 'ozB[d ouBipaui A o^joo p
ua 'jbjSo^ BJBd sopBidojdB sbui soApBUja^p souisiuBoaui

so{ ap

•jouadns pAiu ap sooiuoa^ so| ap
A uppBuuoj tb\ ap oduiBO p ua sozaanjsa JBunB UB^iuuad anb
'sapiJBsajduia sbjbuibd sb^ uoo A sooqqnj sa^ug soj^o uoo 'Boqqnda^
b^ ap pBpisjaAiu/^ ^\ uoo uppBuipjooo ap souisuiBoaui so^
•BpBjapoB buijoj ua auoduii
BoiuiBuip b\ anb sauopBuuojsuBj^ sb^ jb|iuiisb ap saoadBO jas uupand
anb BJBd'jouadns oipaui A oxpaui pAiu ap sooiuoa^ ap uopBuuoj b^ ua
siBd oj^sanu aasod b^ anb pjn^no BÍB^uaA b^ jB^uaoajoB
•siBd pp sojn^nj so^uaiuiu
-anbaj s\ b sopB^dBpB BJBd a^uap^ns uopBzqtqixa[j B^ uoo A sapioos
sapupspoau sb^ b sopBnoapB SBuiBJ^ojd A sauB{d opuBoqdB '

pp opunuí pp BpuBuiap b^ uoo BA^^onpa B^iajo B[
•o^a *sapjoqB{ so^bj^uoo 'sBt^uBSBd ap saABJ^ b
pp opunuí p ua uppjasui Bpid^j Bun u^Sua^ Boiuoa1^ uopBonpa
bi b uapaooB anb sauaAof so^ anb b JBd afezipuajdB ap Ab\ Bun JBqojdy

•

�concretados en los acuerdos con instituciones de educación superior de los
países vecinos, como el Grupo Montevideo, que busca la creación de
espacios académicos amplios y de centros de excelencia.
Promover los acuerdos entre las instituciones de educación superior y
de enseñanza media, especialmente en el sector de la enseñanza técnica,
para desarollar carreras cortas que permitan una mejor inserción de sus
egresados en el mercado laboral.

38

�ss
B| ^p ospidun iy -oj^is a^a ap pB^iui Bjauíud b^ ua
uoiob^j bj anb s^dubab sapuBjS so^ ap josjndun ja 'a^uasajd jap soidpuud X
opBSBd ojSis ^ap sau^ b o^n^psuoo' jB^apjBd ua BUBUiud uopBonpa Bq
•a^qísoduiT Bjas 'oduiap [a ua BpB^uopjd Á Bpunjoad 'Buuojaa B^
sopjanDB sosa uig *uopBonpa Bj^sanu jB^uauoaj BJBd sa^Bpuasa sopjanoB
so{ asjBjnoojd uBjaqap sopo^ aa^ug uopas |ap sapupuo^riB Á sooiuoa^
ouiod isb ^sa^BUBsaaduia ^CsafBpos SBzaanj sb^ 'soopqod sajopB so| uaiquiB^
íBuuojaa aaqBq apand ou sa^rio so| uis sa^B^uauiBpunj sB^siuoSB^oíd ouioo
'sa^uaoop so^ JBdpi^iBd UBiaqap q{y "uop^oripa aaqos a^uauBuuad uois
-nosip X oSo^Bip 'sisqBUB ap op^dsa un iBjauaS a|qipupsajduii B^jnsa^
•a^uauíBUBUinq X Bonuouooa
ap pBpiun^odo b^ sopB^isaoau s^ui soj b a^uauqBpadsa ojad
b opuBp 'jopB^Bn^i o^uauínj^sux ubjS \b uopBonpa B{ ap
'oppuas oqduiB sbui ns ua
\d BJBd uopBJBdajd ns ua sisBjua ^Bpadsa uoo 'sred pp a^ispaad
X ^npB p^pipaj b^ ua sa Bqa oiuoo X p^ BpiA b^ BJBd uopBJBdajd ns

rsap^uaui
-Bpunj sB^aui sop jbzubo{b BJBd so^ppB X sauaApf 'souiu SB^u^Bduioo
soj^anu ap uopBULioj B| jbjbdu9 Ba^uBjd B^sandojd B^a 'B^nf sbui
X Bjadsojd sbui Bas zaA B| b anb pBpapos Bun JBzuBop bjbj

os|nduij OAan^ ruppBonpg m

TVNOI^VM OOIXHVd

�vareliana y de las inversiones realizadas, una sociedad más igualitaria y
más propensa al cambio y el progreso sembró el bienestar en esta tierra.
Por esta razón, esta propuesta de gobierno, privilegia el subsector de
primaria, en la medida que habrá de constituirse en el mecanismo
igualador por excelencia. Para alcanzar los grandes objetivos de revolu
cionar nuevamente la educación primaria, se propone:
•vigorizar el sistema, apoyando su descentralización
•Aumentar y mejorar la capacidad locativa del sistema, de forma de
iniciar un proceso que permita una mayor cobertura horaria de la
atención escolar.

•Continuar y aumentar el suministro de libros, textos y material
didáctico, para facilitar las tareas de aprendizaje.
•Estimular la creatividad y el compromiso del personal docente.
•Establecer mecanismos de becas en gran escala para el cuerpo
docente para visitar centros escolares en países desarrollados.
•Favorecer la capacitación en servicio de los docentes en áreas consi

deradas prioritarias por el propio magisterio.
•Favorecer la mayor integración del centro escolar con la comunidad y

simultáneamente incentivar el desarrollo cívico del principal protago
nista del ciclo primario.
•Continuar con los Programas de Inglés e Informática, proque mejoran

el aprendizaje y amplían las posibilidades educativas de los alumnos
provenientes de hogares más carenciados.
•Generar núcleos de escuelas situados en regiones con necesidades

básicas insatisfechas para brindar a las mismas un tratamiento específico
y prioritario de acuerdo a las características de las poblaciones atendidas.
•Replantear la educación rural, enfatizando el planteo de nuevas mo

dalidades.

40

�IV
•yBUopBOO^ uopa^ia^Q ap Gppuag ya BXfpuBcixa as Á yt'
opunuí [9 BJBd uppBJBdajd ap oubj8a ap sosjno soy uoo BJBnuryuoo ag

-payqBpa ap saaiopajip soy ap sayoj soy sopaja sosa b uBjaoay^pioj ag •
ya BJBd SBpBnoapB sauop
-ipuoo ua OApBonp^ oxjua^ p jaua^u^ui Á BpBosnq BApBonpa p^pi^o
B[ jbzubotb BJBd opa opoj^ 'saapBd Á souuin{B 'a^iaoop odaano aa^ua
sopBiisuasuoo sosiuiojduiOD opuB-iauaS Á uppsaS ap Biuiouo^nB joábui
oj^ciao BpBO b appuBpuuq 'uopBiujojui B[ BJBzipj^jaasap ag
•sopiAjas a BTUiouooa '
bj opua^npui 'Buaapoui BpiA B{ BiBd oppuBJüdaad uaAof pp
-Bsap p uoo SBpB¡nouiA sBjn^Bu^isB ap uoponpoj^ui b^ uod
•afBzipuaadB ap
sauoyoipuoo sajofam ap opB^uBtpn^sa ye JBpp ap buijoj ap 'sa^Baai^ s^aa^
-oqqiq sbj ap o^uanupanbijua p ua^pjDBj anb souisiuBoaui

•OIDIAJaS U
ap souisiuBoaui ap saABJ^ b sa^uaoop soy ap o^uaxuiBuoioaajajd ya JB^uayy
*siBd yap sa^JBd sa^uaaajip ua
b BpajB anb BUBJoq b^jbo BpBq ap o upioByqodaadns ap SBUiayqoad
soy jBiadns ap bhijoj ap so^uaruipayqB^a ap uopBaao By uoo
•pBpiaua^oja'yaq uoo BAisuajdiuoo upioBonpa Biyiouoo yuno By 'uopBjpyuiuipy
a^uasajd By jod BpBqoadB iBynoijano Bjnpnap'a By BJBpiyosuoo ag

opi3 *Bipaui upioBonpa ^y ap

•sayBuoiouaAuoo ou yBioiut uopBonpa ap sapBpiyBpoui ap
uppB^uauíayduix By asjBApuaoui Buaqap 'Bjn^jaqoo By JB^uauínB

•sopBiouajBO
sbui sajopas soy b Boiyqnd Bpajo By opuBoiaoB uoroua^B By JBziyBoo^f
:auodoad as 'bubuiu,^ ap uoianyoAaj Bidojd ^\
ap a^uapuaasBj^ o^uauínj^sui *|btotui u^yoBanpa b^ ap jaAm ja bjib^

�Nivel de la Educación Media Post Básica
•Habrá de continuarse con la Reforma del Bachillerato, con evaluacio
nes controladas que permitan introducir los ajustes necesarios y expandir
la reforma.

Educación Técnico Profesional UTU
Se fortalecerá la educación técnica en la búsqueda de los siguientes
objetivos:
•Garantizar una educación básica de calidad en lo científico-tecnológico,
imprescindibe para poder acceder a una buena preparación profesional.
•Promover una formación que garantice el desarrollo de sujetos con
conocimiento y confianza en sí mismos, capacidad de razonamiento
lógico en la toma de decisiones, de comprender y aprender nuevas
tecnologías, de adaptarse a las transformaciones en el mundo del
trabajo, y de generar instancias productivas no convencionales.

•Enfatizar el diseño de múltiples programas multidisciplinarios que
brinden las bases, instrumentos y destrezas para distintas profesiones
a lo largo de la vida.
•Consolidar y enfatizar las políticas integradoras para la educación en
el trabajo.

•Continuar la reformulación de la formación profesional con el diseño de
cursos y carreras cortas que permitan dar respuestas rápidas a los
distintos requerimientos.

•Combinar la educación formal y la informal con el objetivo de establecer
un proceso de educación permanente que forme las personas flexibles
y adaptadas que requieren las actuales condiciones económicas y
sociales.
Formación y Perfeccionamiento docente
Es de fundamental importancia implementar una renovación educativa
para constrituír un Cuerpo Docente altamente calificado y actualizado. Se

42

�{a BJBd {Bjaua3 oojbiu \q ^jaoa{qBjsa anb 'pAiu jaoja^ ap uopBÍftjsaAui a

uopBonpa B| BJBd ozB{d oSjb{ ap BDi^ipd buti ^jBJoq^p ag uppBSijsaAui
ap so^nji^sui ap p^pauBA buti A pBpisjaAiun buti ap sbui aod opBinjoj JB^sa
apand {Bno {a 'siBd {ap OAijBonpa Biuajsis {ap o^saj {ap ouB^uauia{duioo
{9atu un ouioo BUB^isjaAiun upioBonpa ap souiuuaj ua jBsuad A a^uBuuu
-opajd anbojua {a JBiquiBO ouBsaoau Bjapisuoo as 'oduia^ ouisiui {y1
•ooipunf o^n^B^sa\
oidojd ns auai^ 'siBd oj^sanu ua ouB^is^aAiun oa^uao {Bdpuud {a 'Boi{q
-nda^j B{ ap pBpxsjaAiuj^ B{ anb a^uasaad jaua^ BiouB^aoduii {B^uauíBpunj
ap sa ÁBn^naj^ {a ua BUB^isjaAiun uoiOBonpa B{ ap Buia^ {a jbzi{Bub {y

-uii sbui so[noB^sqo so{ ap oun Bas ou a^uauia{qBqoad 'osn{Dui 'a^sa anb
A Buia{qojd ooiun ya sa ou sa{qraodsip soonuouooa sosanoaj so{ ap opBi^iuiq
O] anb sa sisi{buf so{{anbB ap aua^xa as anb upisnpuoo Buj^ "Bjouiap
uys sBpBipauíaa A BAponj^suoo bulioj ua SBpBiBoua jas uaqap anb Buia^sis
{a ua sapBpi{iqap 9p auas Bun opB^oa^ap UBq siBd oj^sanu ua jaAiu aaoja^
ap uoioBonpa B{ aaqos soduia^ souip{n so{ ua sBpBzquaj sauopBn{BAa
A BoiuippBOB Bioua{aoxa B{ sa {aAiu jaoaa^ ap uppBonpa
B{ ap {B^uauíBpunj pBpuoud Bq 'sauopunj sB{{anbB uoo UB{duino soub^is
-jaAiun son^^sui so{ anb ua opoui {ap uapuadap 'iÍBnBna^q {ap ooiuiouooa
0{{0JJBsap {a 'sopadsaj soqonuí ua A 'ooiScqouoa^ 'ooij^uaio 0{{0jjBsap ojn^nj
{^ -{Ban^no uoisua^xa jBzi{Baa A upiOBS^saAui oqBO b jba9{{ &lt;sa{Buoisajoad

jBJBdajd ap sa{Bdpuud sauopunj sb{ auaij pAiu jaoaa^ ap uppBonpa Bq
i ap so^n^^sui a oiJB^isaaAiun

•uppBonpa ua jo^ooq A ja^stSBp\y ap sop^ij
so{ bubSoj^o ouisiui {a 'ouisiui {ap upponpuoo B{ ua pBpisaaAtufq B{ ap

A J3NV aP pBpipqBsuodsaj B{ BJ^ynosip ag 'uopBonpa ^a opBJ^ ^so^ A
ojuaiuiBuopoajaaa ap o^n^i^suj un ap uppaaao B{ sa BpBjuauia{duii jas b
Bpipaui bj^o '9juaui{BuopBUjajui oppouooaj Bas opv^i^ {a anb jBjnSasB
{a opuaAnpui 'sotpaui sosjaAip jod ajuaoop BJajJBD b{ ^jBztnbjBjaf ag •
•siBd {ap so^uauíBjJBdap so^u^stp
so{ ua opBJOsajojd ap BjaxiBO B{ jbsjuo ap pBpi{iqisod B{ opuapuuq
ap uoiobuijoj B{ ap uppBzijBJ^uaosap ap Boi^i{od Bun BJB^noafa

�establecimiento y desarrollo de más de una universidad en el Uruguay.
Dicha política será plasmada en una Ley de Educación de Tercer Nivel.
En este sentido la política de educación e investigación de tercer nivel
se fundará en el concepto fundamental de descentralización:
•Descentralización institucional. La nueva legislación permitirá el es
tablecimiento de institutos de nivel universitario aunque todo ello
sujeto a determinados requisitos y condiciones que aseguren la uni-

- formidad y equivalencia de los grados universitarios, la comparabilidad
de los estudios y el nivel de la educación suministrada o la investigación
emprendida.

•Descentralización territorial. Se apoyará el establecimiento en el Interior
de universidades regionales, conjuntamente con los Gobiernos Depar
tamentales y las fuerzas vivas de cada región.
•Descentralización en el funcionamiento. La política general en materia

de educación e investigación de tercer nivel será definida por los
órganos y según los procedimientos a establecerse en la nueva legislación.

Pero la aplicación de esos principios y la administración estarán
radicadas en las diversas universidades e institutos.
•Descentralización de disciplinas. Tal como sucede en los centros de

estudios de los países más desarrollados se apoyarán los estudios
interdisciplinarios y el desarrollo de carreras de corta y mediana
duración, más directamente dirigidas a las necesidades del mundo en
que deberán desempeñarse.
•Descentralización económica. El actual sistema de financiación de la
educación de tercer nivel se caracteriza por la existencia de dos

extremos: una universidad pública totalmente gratuita y un sector de
tercer nivel privado predominantemente pago. Se determianrán me

canismos de financiación intermedios que combinen aportes de diferentes
tipos, incluyendo el apoyo del Estado, tomando en cuenta las prioridades
definidas por la estrategia para este sector educativo y las posibilidades
y méritos de cada universidad, facultad, departamento y proyecto.

La refobna estructural considerará en su totalidad las prioridades de
este sector del sistema educativo y el conjunto de los recursos disponibles.

44

�"J3NV U0D ^p^Uipjooo buuoj U9 A
unraoo 9p 9sibzijb9J Bj^qgp uopB^u9Ui9^duii ns 'soAip
OS9JSUI 9p S9U9UIBX9 9p BUI9^SIS UT1 9p 0^U9TUIID9^qB^S9 {9 U9 BJ
9S U9iq is 'o^ub^ o\ aoj *bui9^sis |9p s9^9Aiu SBui9p so^ U9
uppBonpg gp ^9aiu pp 9pu9d9p BiJB^isJ9Aiun uppBonp^ b^ 9p

xioanoo i ^ vaioaaad
\Q OUIOD (S9^U9^SIX9 SO^Tl^pSUI 'U9pBpi^9{ BA9TIU B^ B S0J0piIBriD9pB
'UBJBqdlUB 9S 0UBS909U O| 9p Bpip9UI B^ U9 A 'opUB^OdB BJBTlUpUOO 9g

s9pB^^noijTp b opxq^p
op90Bq 9p opB^qíqisodun B9A 9S 'BiJB^isa^Aiun uopBonp^ bj b a^pBOOB BJBd
OUIOD pBppBdBO 9p {9AIU 9^U9pyilS A UppBOOA UOO 9^UBipn^S9 UTlSuiU 9Tlb
BJBd sopBnogpB so^u9iuixp9oojd so| UBJ9D9^qB^S9 9S osbo opo^ ug

�bjbo
^p soraaaanb uopBonpa ^nb Jiuipp souiaqap so^BnSnjn so^ 'sappos
SBzaanj sbj SBpo^ uadp^iBd anb p ua a^^qap oqduiB un ap a^uaSjauía
Bpunjoad uppBjnuLiojai Bun ajambaa puopau oA^Bonpa Buia^is ^g
•souiaiqo3 so^u^sip so^ ap saABJ^ b pBpmupuoo BUBsaoau
opuaraa^uBui 'opB^sg ap Bo^ijoj Bun jas aqap BA^^onpa Bo^qod b^ •
:uos B^sandoad Bj^anu ap soois^q soApafqo Á so^uaraiBauq so^

so^ sopo^ ap
osraiojduioa p A. uopBdpi^iBd bj aaambaj b^jb^ B^sa oja^ qBip jouiud B^aui
a^n^^suoo JB^sauaiq o^no A 'sBA^paduioo SBÍB^uaA sBJ^sanu ap Bun sa anb
'uopapod bj Bpo^ b JB^pBdBO A jbuijoj UB^uiLiad anb sauopnps ua jBsuad
b BSqqo 'puoiSaj uopBjSa^ui ap osaoojd p jod A BOiSopuoa^-ooijj^uap

uppnpAaj B^ jod opm^ipuoo oijBsap ^g *sapuBps A sapjoqB{ sauop
-ipuoo sa^oijip sb^ jod sopBjnuipsasap saoaA sBqonuí sa^uaoop A uapuaadB
ou anb sopunonpa souiauaj^ 'uppBn^is Bsa b Bd^osa ou oapanu p ísisuo ua
UBJ^uanoua as sapuopip^j^ soA^Bonpa SBuia^sis so{ o^jBquia ui^ "Osojn^uaA
s^ui ojn^nj un JBJBdaad A ^oq ap opunuí p jBJofaui jod uBdnooaad
as anb soppnd so^anbB BJBd p^uauíBpunj BaaB^ Bun sa uopBDnpa B^

VXSINOS1IAV
TVNOIOVN OQIXHVd

�La asignación de mayores recuros para la Educación deberá ser
prioritaria para el próximo gobierno y entendida no como gasto sino
como verdadera inversión social. Deberá mejorarse la remuneración a
los docentes acorde a la importante función social que desempeñan.

•Se prestará especial atención a la formación docente, especialmente a
los recursos humanos destinados a Educación Secundaria que es la más
carenciada en este sentido.
•Se completará el proceso de descentralización educativa proyectándolo
a todos los niveles

•Los principios de calidad y equidad deberán ser los rectores de toda la
política educativa, enmarcados dentro de la gran meta democratizadora
que persigue la educación.
Entre las acciones concretas que contempla nuestra propuesta se desta
can:
•En Educación Pre-Escolar o Inicial se procurará cubrir las necesidades
de las zonas más carenciadas estableciendo mayor número de Jardines
Asistenciales.

•En Educación Primaria se pondrá el énfasis en la Educación Rural, y se
apoyará a las escuelas con más dificultades en áreas derivadas, a través

de distintas estrategias.
•En Educación Media se buscarán alternativas capaces de articular más

efectivamente la Formación Técnico-Profesional (UTU) con Educación
Secundaria, aproximando la Educación al trabajo. Se establecerán
instituciones de atención prioritaria procurando la extensión de la
jornada estudiantil.
•Establecer una formación docente actualizada y con mayor cobertura
para los subsistemas.
•Se propiciará una efectiva descentralización de la Enseñanza Univer
sitaria.

48

�•opuBfeqe.i^ aesuad e
A opuesuad jefeqe.ii e japuaade p eoqduii jeno ej 'ejoionpojd ejnijno
BAanu eun ap oqojjesap ^a ua euiaisis pp oiunfuoo pp anbaeuiua ^g q
•sapuoioeonpa sapAiu soj sopoi ap ^euuoj ou Á. ^euuoj
uppeonpa ap 'sepeAud A seoqqnd 'sa^eieisa ou A sajeieisa sauoioniíisui
se^ e aqo^Sua anb uopeonpa ap euiaisis ooiuu un ap uopaaouoo eq q

•sopeaonjOAUi so^ ap ouaaiqo^oo pp oojbui p
ua uopezqejiuaosap e| A eruiouoine e| ap uppezipunjoad euesaoau eq g
•eueipjBA uppipeji ej ap sajopenupuoo ouioo oqduiv eiuaag pp
saseq se^ ua sopeoSesuoo soidpuud so^ ap epuaSiA eq y
:sapiuauiepunj sopadse oaieno e^ojaesap anb epipaui
e^ ua 'pspos osuasuoo ap opeoS oip un jezueop apand oioa^oad apa anb
uozbj esa jod sg •sajopefeqeai A souuinp 'sajped 'sa^uaoop jod sope^ode
'oía 'soiuauínoop 'sooiispuSexp 'sauoisnosip sapeaauínuui ua sajouaiue

soue so^ ap oSje^ o| e opueaoqep opi eq as aiuauíeipqdxa A eipqduii anb
OAiieonpa oioa^ojd ueoS p oidoad ouioo jbuioi A aaAouioad ap osiuioaduioo p
auinse 'eAiie^^pi^ed A aepdod eoiijpd ezaanj ouioo 'oqduiy aiuaag jg

upioeonpg

�Las soluciones populares, objetivamente, se anteponen por su origen y
se oponen por principio, al proyecto regresivo que sustentan otras fuerzas

electorales del país, en función de los intereses políticos y económicos que
las mueven y comprometen.

Los principios consagrados históricamente en las bases programáticas
del Frente, en cuanto a laicidad, obligatoriedad, gratuidad, autonomía,

participación, asistencialidad, que deben servir de base a la Educación
Pública, formarán el núcleo principal de la profunda transformación del
sistema que estamos proponiendo, garantizando así el derecho fundamental
de los seres humanos a la educación. El Estado deberá ser el responsable

principal de la educación permanente de la comunidad; como tal deberá
asumir sus compromisos ineludibles en esas áreas y tendrá como pre
ocupación fundamental que la enseñanza pública en todos sus niveles sea
de la más alta calidad y no una enseñanza inferior destinada a los sectores
carenciados de la sociedad.

El sistema educativo procurará recuperar el sentido de identidad
nacional. Esto exigirá privilegiar lo que significó en la vida del país
durante todo este siglo, la alta valoración dada a la enseñanza pública; la
misma deberá desarrollarse desde ya, en el marco de una total democra
tización en sus contenidos, estructura y gestión.
Las transformaciones propuestas, en tanto manifestación y práctica de
la vida social, se deberán llevar adelante con el protagonismo del conjunto

de la sociedad, especialmente de los docentes y de todos los sectores
vinculados a la educación, tomando como referencia la amplia elaboración
aportada a lo largo de estos años por los mismos, como expresión superior
de verdadera conducta democrática. El gobierno democrático de la ense
ñanza implicará por un lado una administración cristalina, y por otro una
descentralización del sistema.

4.2 Marco Institucional
Se adecuará el actual ordenamiento institucional para lograr una
mejor coordinación de planes de estudios entre los distintos niveles y
cursos. La estructura y funcionamiento del sistema se organizará con
mecanismos y procedimientos que aseguren articulaciones de gran flexi
bilidad -tanto horizontal como vertical- de acuerdo a los intereses de los

50

�TS

-09} 'sopiSuip soipn}S9 'boisij upioBonp^ 'upi0B9J09J 'Boi3c&gt;io}uopo-ooip9ui
UpiOU9}B 'UOIOB^^UIIJB) UBÍBqBJ} S9JpBd SO^TIO S9J0U9UI SOJ 9p BUI9^qOJd |9
J9pU9}B 9p pBpi|BUlJ BJ UOO *pBp9 9p SOUB 90UITlb B S9S9UI S9J} 9p S9U9AC&gt;f A
SOUIU BJBd IBJ9}UJ BI0U9}SISy 9p S0J}U9Q 9p p9J B}SBA BUTl BJB9J0 9g
*B0Z9jqB}S9 a^JS Ia an^ S9UOI0B0
-ijipoui o/A SBUiBiSoad A s9UB|d 'S9uoioipuoo sb| uoo 'sooqqnd sosano so^
U9 UB}JBdrai 9S 9nb sosjno souisixu so^ 9p opB}oip |9 BJBd o^s uoiOB}qiqBq
u^jpu9}qo Bip^ui A BtJBuiud uoiOBonpo 9p sopBAud so}ti}I}sut soq

'3NS IaP ^Í^P Bl B UBJBSBd
S0IJ9}SIUTUI S0J}0 9p 0 BJn}^n^ A UOIOBOTipg 9p OIJ9}STUIJ^ |9p 9}U9UI|BTl}0B
U9pU9d9p 9Tlb BZUBU9SU9 9p SO}n}I}SUI SOJ OUIOO ISB 'JV0O0 ^n^^ 13
•SO0l3ojOpO}9UI A S9JB|U0IJJn0 SBUI9} U9 OAI}d909Jd ^J9S
|B110 |9 's^^U^OOQ-OOIUO^^ SB9^qUIBSy SB^ 9p 0}U9IUIBJ0S9SB |9 UOO U0I}S9S
ns BJBd UBJB}U00 S0AI}09JIQ SOfóSUO^ SO^ A JOpBUipJOO^ 0f9SU0Q |g
'BJ0S9SV UOISIUIO^ O SOAI}09JTQ S0f9SU0^ IBUISTUI
B^ ^JB}9J0UO0 9S {9ATU 9Tlb B A UOTOBdlOI}JBd BJpU9} JO}09S 9Tlb OSBO BpBO
U9 BJ909|qB}S9 UOI0B0Tip9 9p Ao\ Bq *0}9 'SOTJBS^jdui^ O S0J9Jq0 S0IUI9JS
S0^ 4S9}U900p OU SOIJBUOTOUnj SO^ '|BUOI0B0Tip9 OUISTUBSJO OAI}09dS9J |9p
S0pBS9jS9 S0| 'S9JpBd ST\S O S0UUIU^B S0{ !S9}UBdlOl}JBd S9J0}09S S9{qiS0d OUIOO
UBJ9piSUO0 9g 'U9pjO OAI}09dS9J TIS JOd 9}U9UIB}09Jip SO}09J9 UBJ9S S9|BTI0
S0{ '|BU0I0B0np9 J9AIU OAI}09dS9J \B U9 SOpBJ0Tl|OAUI 9}U9UIJ0^bUI S9^BI0OS
S9JO}09S S0J}0 SO^ 9p S9}UB}U9S9Jd9J U9dl0l}JBd 'S9}U900p SO^ 9p UpI0B}U9S
-9jd9J BqduiB Bun 9p SBUi^pB 9nb 9p pBpqiqísod b^ BJ9pisuoo 9S oppu^s
•uoioBdpi}JBd B}|B sbui 9p soij9}ijo so^ opu^inSis ubjbjS9}ui 9s
S0}S9 9Tlb 'SBJ0S9SB S9UOISIUIO0 A SOAI}09JIQ SOfeSUOQ SOq

A upiOBonpg 9p oij9}siuij\[
pp 9}UB}U9S9Jd9J un sbui (Boqqnd^^ B^ 9p pBpisj9Aiuj^ B| Bpinpui)
S9J0}09S O S9J9AIU S0¡ 9p OUTl BpBO 9p S0UI0U0}nB SOAI}09JIQ SOÍOSUO^
SOJ 9p S9}UB}U9S9jd9J JOd 0pBjS9}UI JOpBUipjOO^ 0f9SU0Q UTl 9p S9ABJ} B
^jBUipJOOO 9S g^[g ^g 'S0AI}09JIQ S0C9SU03 SOldOjd S0^ B}SBq 9}U900p OJ}U90
BpBO 9pS9p 'SO^OAIU SOJ SOpO} B UOI}S9SO0 A UOIOBdlOI}JBd 9p SOUISIUB09UI
UOO ^OUIOUO^TIB '(3NS) UOIOBOnpg 9p ^BUOIOBJ^ BUI9}SIg UTI BJB9JO 9g
•{BJoqB^ oduiBO pp pBpqiAOui ^\ b UBpuods^j
9nb S9^Bjn}un^oo A SBptdBJ SB}S9ndsoj 9p pBpis^o^u B^ b A sopuBonp^

�nicas de estudio, segundo idioma, etc.). El SNE coordinará las actividades
y funcionamiento de estos centros con las Intendencias Departamentales,

la Dirección de Educación Física, el Instituto Nacional del Menor u otras
dependencias sociales que se estimen pertinentes.

4.3 Orientación de la Educación
La acción educacional que lleven a cabo los organismos públicos
tenderá a desarrollar en los educandos la capacidad para vivir en un
mundo cambiante, dinámico, con aceleradas transformaciones culturales

(técnicas, ideológicas, políticas), incidiendo en ese mundo con creatividad
y responsabilidad, siendo capaces tanto de promover cambios como de
resistirlos cuando éstos afecten los valores esenciales (aquellos que hacen

a la solidaridad, la libertad, la cooperación, el respeto a la individualidad)
promoviendo una nueva ética de relacionamiento social basada en el

respeto de la diversidad cultural, étnica y de género.
El sistema educación propenderá a eliminar las discriminaciones por
razones de raza, sexo o condición social, para que los resultados sean

realmente justos y no la ampliación de las diferencias iniciales.
Se tenderá a eliminar las diferencias sociales surgidas de preconceptos
respecto al valor relativo de lo intelectual y lo manual, enalteciendo el
trabajo en tanto actividad creadora dé bienes comunes. La educación será
integral, considerando al ser humano como una unidad en la que no cabe
desglosar la mente del cuerpo: inteligencia, afectividad, destrezas físicas,
deben desarrollarse paralela y conjuntamente, estén o no a cargo de
educadores distintos. La noción de cultura productora será una guía firme

de la enseñanza pública; ella implicará que todos sus educandos aprendan
a trabajar pensando y a pensar trabajando, más allá de aquellos que
puedan recibir una formación específica en las escuelas técnicas.
Se buscará una mayor integración de los centros educativos a la
localidad en que están insertos como forma de aprovechar esta infraes
tructura para una mejor difusión de actos culturales. Este sentido de

pertenencia al instituto y a su medio social deberá también impulsarse a
nivel de docentes, padres y alumnos, para lo cual se impulsará la creación
de mecanismos que posibiliten su participación activa, en el marco de un
nuevo relacionamiento, posibilitando su organización, y mejorando
sustancialmente las condiciones físicas y ecoambientales de los locales.

52

�•¡BJTU
U9paonpa b¡ ap upisuauíip buti ap apad ouiod 'sapupnpui-oaSa sbu
-apao sa¡ ap o¡¡oajasap ¡a A BAipnpoad upisaaAuooaa ap saopjpd sa¡
uoo sapapoipa sopt/uas ap A sapupnpuiooSa 'sa¡aupnpui saaa^
sa¡ ap o^oxiBsap aofaui un ua^qiqaq anb ¡apopas o ¡auoiSaa o^aiui
-BJOsasB ap saopqod ua oppu^ojauíua ooiuoa^ooy^uap upisuapa
ap Bopijod Bun ap o¡¡ouasap |a OApaonpa auiapis ¡a ua ^jBSjnduii ag
•jouadns-oipaui pAiu b BDiuoa^-ooij^uap
uppBUuqj apuuq anb BaiSopuoax pBpisaaAiUjQ Bun ap uppn^psuoa
b^ ^apuodoad as Buia^sis ¡ap Bjn^ona^saaa b¡ ug -B^aaouoo BaJB^ Bun b
opB^iuiq B^sqBpadsa oaaui ouiod ou 'opuBonpa ¡ap ¡BoSa^ui uop^uíaoj
b¡ pjBzpBjua as íopBOjaui ¡ap BJopiAaas Baaui Bun ua uppuonpa
b¡ ipiaAuoo uis oaad '¡BaoqB¡ oduiBO ¡b asJBoSa^ui BiBd a^qiqBq
anb 'ooiuoa^-ODiji^uap o^oüBsap ubjS uod papapos aun jbj5o¡ BJBd

4SBOiS9¡ouDa^ SBOip^ad sb¡ A sa¡Bn^oa¡a^ui sapBpqiqBq sb¡ aoSa^ui
anb uppaonpa aun ^aaAOuiojd as :BoiuDa^-ODyi^uaio upiDBonpa aq

"g

'saaaa^ sasa uauaduiasap sauamb ja¡oosaaad uopaonpa ua sopazqap
-adsa soj^saaui uaas anb a opuaipuadojd 'oa^saaui ap a^ua^qiqaq

op^^ aaasod ¡a 'opBAud A ooqqnd '¡uiorai uppaonpa ap soa^ao
ua sa^uaaop saaja^ ap ouadxuasap ¡a aaad o^isinbaa jas ^aaqa^
'BJopBonpa uppoB ns ua bi¡iuibj b¡ b oXoda pjBpuuq as ouioo isa (a^a

'SBpuapua^j) saoqqnd sauopn^psui uoo uppaurpjooo b¡ ajaosnq ag
•soub g so¡ ap ai^lad a saoqqnd
¡apiui uppBonpa ap sauopn^psui ua 'ja¡oosaajd uppaonpa jiqpaa

a ouiu ¡ap oqoaaap ¡a jazpuaja^ b ^aapuadoad opa^sg ¡a '¡aaauaS
buliou ouioq papa ap soub ooup so¡ ap arpad a BAisua^a aaaq
as JB¡oosa papauo^Sqqo b¡ Bda^a aaauíud aun ug #u9pBziJB¡oosa a¡
ap auo^BJBdaad asaj ouioo o^s ou A 'aaqi¡ A apaoSa^i' bsoiuouub
papi¡auosaad aun ap aopaaaua^ aopaj ouioo 'soxdoad saao¡BA sns ua
opuazpajua 'uppBzqasaaAiun ns ^jBanooad as :¡Bpiui uppBonpa aq

#v

•ouB^isjaAiun ¡^aiu ap
upioauuoj a¡ a^sBq 'oApapuinoB jap^jBo ap o^uaiuiauoiooapad ap sanbo¡q
uoo apanupuoo 'soub ^x so¡ apsap sa¡Buoisajoad sauio¡dip a A sa¡qixay
A sapaiJBA sauopdo a apqas aapuuq ^aas oApafqo o^no 'aoisaq upp
-aonpa a¡ ua a¡qa^ou a^aunapoipad ^aas a^sandoad auiaojaa b¡ '¡aaoqa¡
oduiao ¡a ua a^auíapití^a asaupasui a^nujad sa¡ anb OApaonpa
¡ap a^sandsaa aun apua3an uoo uaaadsa sauaA9f so¡ anb opuaaapisuo^

�C.La educación no formal: considerando los acelerados cambios sociales
y culturales, se promoverán múltiples experiencias de educación no
formal que faciliten la permanente actualización de conocimientos
por parte de la población: conferencias públicas, talleres, cursillos,
centros de documentación accesibles y dinámicos, etc. coordinando

el Estado con los medios de comunicación para el mejor cumplimiento
de esos ñnes.

D.La investigación y experimentación educacional será impulsada
como forma de sustentar sólidamente la acción educativa, evitando
la improvisación en la instrumentación de planes de estudio,
metodologías educativas, etc. Las actividades de investigación se
coordinarán con las que lleve a cabo la Universidad de la República,
asimismo se considerará la sustitución del actual sistema denomi
nado de micro-experiencia.

E. La Universidad de la República: se reafirmará la vigencia de los
principios sustanciales de su organización institucional, y se brin
dará apoyo a su desarrollo regional, así como al cumplimiento
armónico de sus fines de: formación profesional, investigación,
extensión, estudio de los grandes temas nacionales y expresión de su
opinión sobre los mismos.

F. La educación física será atendida ampliamente, dejando de consi
derarla como un agregado a los planes de estudio; en ese sentido
se integrará armónicamente a todos los niveles educacionales.

G.

La educación especial: se impulsará la reestructura con verdadero
sentido integrador, habilitando a las escuelas especiales como cen
tros de recursos, atendiendo al niño o a la persona discapacitada en

su ambiente natural, instrumentando el apoyo familiar y el apoyo
técnico al docente por medio de maestros especializados y equipos
interdisciplinarios con los técnicos necesarios para cada caso.

H.

54

La educación artística tanto a nivel formal como no formal, tenderá
a desarrollar en el hombre la sensibilidad estética y la actitud crítica

�X OpB^IDBdBO a}U3UIB}|B
oaraoa} odiano un uoo aaduiais jb}uoo ap b jau^ui ap a}uauBuuad uoioBonpa
ap Boi}d9 Bun ap oj}uap -D}a 'so^anupouoo ap u9pBzijBn}OB 'uppBzij
-Bioadsa 'BDis^q u9iobulioj : ap sapupiAipu UBJB}uauinj}sui as oai}oui asa
jo&lt;j #u9pn}i}sui BAi^adsaj ns ap sopuBonpa soj ap uppBuuoj bj aaqos pupij
-iqBsuodsaj uauai} sopa sopo^ anb opipua^ua \a ua (*D}a 'oíopuas ap 'soai}
-BJ^sraiuipB souBuopunj) a^uaoop ou ^ ouioo (*o}a ^sajopaaip 'saaosajoad
*soj}saBui) a^uaoop ^uosaad ^b o}ub} UBJinpui sapBpiAipB sb^ 'oppuas
asa ug "BAi}Bonpa b^jb} b^ ap uppBOTjraSip BUBsaoau B| b Bpuodsaa anb
souBuinq sos^noaa so| ap o^uaiuiBJOÍaui ap Boppod Bun oqBO b BJBAap ag

souBuinjj
-isuoo
•|Bpos Bppsnf 'pB}jaqp ^souBuinq soqoaaap
so^ b A pBpqBnpprpui ts\ b o^adsaj 'pBpuBppos :sauopBuiaojsuBJ}
SBpanbB ap Bpuanoasuoo b asaapjad uapand anb saaojBA so}jap
ap uppBAjasajd bj ua opuprno |Bpadsa un anb oduiap ouisiui ye 'sap
-n^poB A so}uanupouoo ua 'SB}^npB sauopujauaS sb^ ap uppBzpBnpB
a^uauBuuad Bun uaSpca —*o}a 'ooixupuooa '{Bjn}^nD 'oopxjod uapjo |a ua
ya ua uaonpoad as anb sopujapou soiquiuo soq •
•OAipnpoíd opunuí pp Bjanj aupanb ou BJBd 'sapuppiqBq A
so}uaiuiioouoo sns ua asjBzpBn^DB UB}isaoau -o^uauíoui oj}o ua sopBuuoj
— anb sopanbB ua BoiS9iouoa} pBppudBO Bun jBpojJBsap aaambaa as
•pBpapos b^ ua bai}B3jo X Bopuo uppjasui
Bun BJBd SBOispq sap^jn^qno SB}uaiuiBoaaq sb^ jBzqpn BJBd sopB}p
-Bduo uBJ}uanoua as ou juposa opp ya a^uap^ap o B^jduiooui bulioj
ua opi^duino opuaiqBq anb s^qnpu ap oaauínu {a a}UB}Joduii Xnuí sa

:sBpuB}sunoap

ap a^ms Bpipaui B}sa ap pupisaoau Bq qupadsa Bpuapuadap Bun ap
S9ABJ} B ^Bpa B S3UTJB SapBplAI}DB SB^ SBpO} OpUBUipJOOO 'SO}ppB ap

uppBonpa b^ b uppua}B ^padsa JB}saad auodoad as opduiy a}ua jg ^g

*f

•ooi}si}JB jaoBqanb ya opuaXnpui 'so^oadsB soi sopo} ua an^psap un
auodnsaad 'saaqq sajquioq ap uppBuiaoj Bq 'Bjn}^o B{ ap BajB} Bsa ua

�Se tenderá a que la formación básica del cuerpo docente se realice a
nivel universitario, coordinándose dentro de lo posible con la Universidad
de la República. La especialización de los docentes en campos específicos
o para niveles de dirección, supervisión, Administración, se procurará
instrumentarla como nivel de postgrado (maestría o doctorado). Por otra

parte todos los docentes tendrán el derecho y la obligación de acceder a una
permanente actualización de conocimientos. Una preocupación especial

tendrá la situación de aquellos docentes que al momento actual no estén
adecuadamente capacitados (posean o no título habilitante) para los
cuales se realizarán actividades de perfeccionamiento y actualización
tanto en cuanto metodología pedagógica como en conocimientos específi
cos de su campo.

4.5 Recursos Económicos

La educación pública será atendida de manera prioritaria en el Pre
supuesto Gral. de Gastos, propendiendo a alcanzar el 27% de dicho
presupuesto, o al 4,5% del PBI, de acuerdo a ejemplos internacionales.
Estos recursos se destinarán a cubrir adecuadamente las necesidades

derivadas de:
•inversión en locales y equipos para cubrir los déficits actuales en esos
rubros y para sustentar una expansión del sistema,
•remuneraciones dignas para los funcionarios docentes y no docentes,

tendiendo a alcanzar el 50% de la canasta familiar.
•apoyo económico a los educandos que lo necesiten, mediante sistemas
de becas, salarios estudiantiles, etc.
•apoyo económico a los docentes para posibilitar su perfeccionamiento.

La provisión suficiente de recursos para la educación será comple
mentada con la racionalización administrativa, evitando la duplicación o
superposición de servicios, obteniendo mejores precios en la adquisición de
bienes y servicios, etc.

56

�b^ ap sajqnpsipui sopadsB ua^n^psuoo anb 'o^uaiuipouoo pp Bopuo
bj o oopuo o^aiuiBsuad p uoo asjB^auíaiduioo ueqaQ 'pBpisjaAiujq
ouraiía^ pp osn p jBoijipnf BJBd sops is aod ubzubojb ou so^anupouoo
sopa ap BiouaaajsuBJ^ bj o Boyi^uap uppaSpsaAUi bj 'sapBpisaaAiun
sb^ ap Buo^siq b^ ua a^uB^suoo Bun opis Bq anb 'jouadns Bpuaoop B^

ap bsbo B^sa ap uppan^s b\ ap uppunj ua pjB^sa siBd ^b apaans
anb o\ ap oqanuí anb jbulit^b souiapod anb c^und \e 'Á^nSxufi pp ojn^nj Á
a^uasaad p ua apiB-iapuodajd pdad un jBSnf b BpBuiB^ B^sa 'opa b opiqaQ
•(^uaiuipouoo p Bopua A BoqdB 'a^nusuBj^ 'BjauaS as apuop siBd pp

s^ui o^iqui^ p a^n^psuoo Boqqnda^j b^ ap
•cquaiuipouoa pp pBpapos B{
ouioo pnpB pBpapos ^\ JBjapisuoo b opuBAap ^^sa ^sapin^poopos SBjajsa
sbjp sb^ sapcq ua uaiquiB^ ouis ootuipuoDa o\ ap Bjajsa b^ ua ops ou '
SBUirqn sb^ ua o^uanupouoo p aod BpumbpB a^uBAapj BpuB^ioduii Bq

•op 'sauB|d 'sbuibjS
-oad b SBA^Bpj 'sapuopBonpa sapBpuo^nB sb^ UBOzapB^sa anb sbuijou

sbj b asjB^snfB u^aaqap 'uppB^ppqBq ua^pips anb sauopn^psux SBq
(69 'VY) uppn^^suo^ b^ ua Bppapupa b^ anb '
pp a^^d jod uppuaAqns s^ra upjiqpaj ou SBpBAud sauopn^pui suq
A ppos Bpuapuoo uoo 'apupnps A aaqq opoxiBsap un b oqoa^ap
íuaAof o ouiu a^sa Bas 'opuBonpa pp soqoaaap so^ UBpaanSsaj anb SBpanbB
a^auíppadsa 'sapSa^ sbai^buliou sb| sapo^ sapa ua uB^duino as anb
b opuaipua^ 'BzuBuasua ap SBpBAud sauopn^^sui sb^ ap jopa^oo oAipaja
un u^jaoaafa BoqqndU9puonpa bj ap sapBsuodsaa souisraa^ao so^ (89

BzuBuasua ap pa^aqq b^ aoapB^sa anb puopn^psuoo oojbui pp oi^aQ
xa A BpBAijd uppBonpq q

�El Frente Amplio como fuerza política con posibilidades de obtener
mayorías en los próximos comicios tiene la responsabilidad de impulsar
estrategias de desarrollo y planes de cambio para nuestra Universidad.
Nuestro carácter de fuerza de dimensión nacional nos permite y exige

observar la Universidad desde la perspectiva del país, con las necesidades
de la gente como objetivo.

Líneas de acción
En la enseñanza universitaria deben priorizarse una serie de líneas de
acción que fortalezcan la Universidad, que hoy como nunca pasa por
potenciar su transformación. Proceso éste que no puede desvincularse de

toda la problemática de la enseñanza en el país y menos aún de las
condiciones socioeconómicas y políticas del mismo.

Como punto de partida debe revalorizarse los principios básicos que
sustentan el accionar universitario establecidos en su Ley Orgánica, en

especial la autonomía y el cogobierno; sin perjuicio de lo cual será necesario
alentar un conjunto de cambios que permitan un mejor cumplimiento de
sus fines desde dentro de la propia Universidad.
Por otra parte existe un rol del aparato político que debe reconocer la
necesidad de una asignación presupuestal digna, acorde con la importancia
de la enseñanza superior, y que hoy está lejos de obtenerse.

El debate en torno a la Universidad se ordena en tres ejes fundamentales:
1El rol, tamaño y eficiencia del Estado del cual esta institución forma
parte.

2El relacionamiento de la Universidad con el conjunto del sistema de
enseñanza del paísL

3La vinculación de la Universidad con el mundo del trabajo y del
empleo.
4El relacionamiento con la sociedad uruguaya, continuando con la

actual política de cooperación y convenios, y concretando ámbitos
formales de comunicación e intercambio con todos los sectores.

58

�S0IHVIN3HI03

�19
A BZUBuasug ap sa^ug ap uppBuiuiouap bj ap oa^uap uaqBo anb sooqqnd
i so\ ap o^unfuoo p aod Bpm^psuoo 'puopipBa:} upp^onpa bj
Bf BfauBui as anb uoo uoiodaoB bj bai^buib^ sg "upioBonpa
ap o^daouoo ye uppBpa ua bzijbooj as uppBonpa ua upisaaAui Bg g-SBpBUopoaps a^uauqBUopBJ 'oSsau jo^bui ap sauopBjqod ajqos sap
-BpqiqBSuodsaj aumsB ops A. (pn^BS Á uppBDnpa a^uaxnBUB^uoud)|Bpos
Bopqod ^\ ap aopnpuoo ouiod ' a^uauí^B^uauíBpunj aoajBdB opB^sg ^g •pBpqBO uoo pBppuBO A BpBOija uoo pBpmba opuBjnopjB sa^pos
oopa A souBpupnp oopa soApafqo opuapnpB 'a^uaS b{ ua jpjaAui:o^uB^
O^ aod sa B^sandoad Bg -BauBaoduia^uoo pBpapos B| ap soy^sap so¡
uoo uopupa ua BpuzqBn^xa^uoo ouusaoau aoaaud '^aiqBaauínAui a a^uau
-Buuad oiuouiu^Bd un sa ou a^uaS ^\ ap pBpqBO b^ anb apsag -o^ooaBsap
ap osaooad opo^ ap o^ua^sns ouioo isb

uo^bu b^ ap oopijod A ooiui

-9uooa *jBpos '^Ban^no oruouiu^Bd ouioo Bpipua^ua 'pBpijBO ns 'a^uaS

b^ ap jo^ba ^a B{Buas as sa^Bpos SBopipd sb^ ap o^uauíBpunj ouio^
•gsa^Buosaad SBi^Bduiis o sop^ppaBd
saao^o ap bjjb sbui 'Boqqndag ^\ ap oupsap {a aod sopBdnooaad '
Buanq ap A sa^qBSUodsaa so^BnSnan souipuas sou anbaod 'aBSn^
ua A ^BpBuiuiaa^ BaaB^ Bun 'o^iap aod 'a^n^psuoo ou oÍBqBa^ p: anb ap
U9pBuiaijB tb\ aod *aB3nj opunSas ug ^oan^nj ns A sapBpqiqísod sns 'siBd ^a
aaqos su^sandoad A sauopca^aa ap o^unfuoo \9 ai^iBduioo:B^pqdxa as upp
-B^uasaag v\ ua anb uppB^iAUi b^ aod auSn^ aauípd ua :sopBApoui uoaanj
souisiui sog •B^sq^^Bg oaog p aod opuoqqnd '0003 BuiBaSoag "sopo^ aa^ua

XBnSnaf^ ig o^uauínoop pp m dB^ p ua supua^uB^d SBapi sbj uoo uppupa
ua souB^uauíoo sounSp aB^uasaad sa sb^ou SB^sa ap o^ispdoad ^g

soaox aHXNa Avnonnn ia

^vismiva oho^ iaa
ooo^ vKvaooHd tv soraviNaHO^

'/

�por el conjunto de institutos privados que ofrecen enseñanza en el marco

de la reglamentación de dichos Entes;
la educación no tradicional constituida por el conjunto heterogéneo de
organizaciones de producción cultural, de comunicación social, de

diseminación tecnológica, de formación semiprofesional y de investigación
científica.6
- Dada su significación , el término tradicional connota: costumbre,
rutina, reproducción, por oposición a innovación, creación y cambio. Sin
lugar a dudas la educación formal es reproductora, pero también lo es, en
el mayor número de los casos, la educación no tradicional. Este modo de

análisis simplifica en exceso la complejidad de la vida social en las
instituciones, que deben entenderse también como ámbitos de negociación,
, de contestación y de conflicto así como de intervención.
Por otra parte, si bien es cierto que gran parte de la educación se efectúa
:en mecanismos informales, al margen de las aulas y de las estructuras
administrativas, también es cierto que hay saberes que sólo se aprenden
en la Escuela, y que los sectores populares sólo cuentan con lo que puede
ofrecer la Escuela Pública. Conviene recordar que un sector significativo

de la población no accede a la oferta privada de bienes y servicios (clubes,
computación, enseñanza de idiomas, etc.)
Sin lugar a dudas, nuestro proceso de educación en nada se parece
ahora, a lo que imaginaron sus fundadores en el último cuarto de siglo
pasado 7. Pese a lo cual, la Escuela, el Sistema educativo en su conjunto,

debe mantener, resignificada, su función básica: distribuir el capital
cultural complejo, acumulado, favoreciendo la apropiación de los saberes

de excelencia, con equidad y de acuerdo a las necesidades de los individuos
y de la sociedad.
El sistema educativo responde a las demandas no sólo de creación y

distribución del conocimiento científico-tecnológico-crítico, sino también a
la adquisición de saberes imprescindibles, socialmente válidos, en relación
con la eticidad, la identidad nacional y regional, y con el sistema de vida
democrático(tolerancia, sobdaridad, respeto a lo diferente). También al
Sistema Educativo, a la Universidad particularmente, le han correspon
dido históricamente y le corresponden como funciones, no sólo la enseñanza,
sino también la investigación y la extensión. Los saberes con que se vincula
son saberes superiores, saberes de excelencia. La Universidad cumple

varias funciones, pero debe priorizar la investigación científica, la creación
de nuevos conocimientos, que la sociedad demanda y consume.
En la actual coyuntura, si hay un tema que en el debate genera
consenso, es la crítica a la educación, particularmente al Sistema Educativo.

62

�89
-Bonpa uppBS^saAui ap sbuibjSoj^ 'BiSopuDaj, X BiouaiQ bj ap puLioj

-ou BZUBuasua X uppBS^nAip ap sapuoiSag soj^a^ ap uppaaj^ (g
saiB^oosa so^uanupaiqBxsa so^

ap uppsaS X u9pBuiBj3oad b^ ua sajpad ap sauoisiuioo sbj ap sauopoy (x
rpapipjauaS ns aod saxuBdnooaad UB^psaa anb souisiui
soi uo ^ppBpj ua sopadsB sounSp a^uauíB^upns JBpuas ojam)
•oujaiqoS
ap opouad ounxpid p ua ^jpuodns buisiui bj anb sauíBjSojd soAanu

0^ so^ ap uppsaS X u9pB^uauia¡duit bj uoa uppBpj ua B^uappB as oooj
•uppBdpi^iBd X uppBUipjooa 'Biuiouo^nB '
'pBpipsjaAiun ap soidpuud soj UBjauaS anb oat^buliou oojbui p
-ubui Buuojaj BqoíQ 'papuadsoad b^ ap uppipuoo ouiod Bpuapoxa (g

-jBduioa papmba (g Buaapoui BiuBpupnp ^\ ap uppBpipsuoo (x :soAixapqo
saj^ ap uppunj ua BpB|no^jB 'poSa^ui Buuojaj Bun BUBsaoau aoBq as

a^uauiSisuoD Jocj*(g)oXBnnjn OA^Bonpg Buia^sig pp sisuo b^ ap papaAB jS X
pBpipunjoad b¡ B^nad -o^uauínoop p BuuijB-opBpuas bX oa^spuSBip ^g
•sajBposa sapBppnSisap ap X U9ponpoadaa ap osopiA oinajp un BaauaS

anb o\ 'OAi^Bonpg Buia^sig p sop^uSisB sosanoaj so{ ap Bzajqod X uppBjqod
b^ ap Bzajqod aa^a Bpaaip U9papa Bun a^spca anb JBpjooai aqBQ
•ODiSp^ouoax -ooijjxuap oxuanupouoo ap uppaaao
b¡ oa^ipd ua osnd '3abj3 s^ui sa anb oj X aÍBZipuaadB ap ouBsaaau oduiap

p ofnpaa ía^uaoop ouaps pp X BAiponpa B^jajo ^\ ap oiouapp p 9DOAoad
o^sbS pp bpjbo b^ anb asai^nosip apand o^ -sa^uapijnsui uos U9paonpa
bj b sopBuSisB sooqqnd sosanoaj soj anb jBjnSasa b uba3^{ '{BuopipBJX

uppBonpa b^ ap saoapiSu X SBpuaiBO s^^ anb Bpuas o^uauínoop ^g
• ooi^xsa BUia^sis un sa ou BpBJOouiap b^ anbaod 'sBnupuoo
SBJofaui sb^ X a^uauBULiad jas aqap u9Pbuliojsubj^ b^ anb 'ouipd9 un a^spca

ou anb opipua^ua p ua 'o^sa j^ -OA^Bonpg Buia^sig pp BJopBzpBJDomap
uppunj b^ uaxuauia|duii anb SBo^ipd Jiuyap BJBd 'soApajodaoo 'sapu
-o^oas ' souBpi^JBd sasaja^ui opB^ ap jBfap auodns ouisraiisy -puopipBJX
upjpd p 'a^uBuiuiop oppoui p jbuuojsubjx ep saoBdBO 'sapBjaqipp
X SBOipuia^sis sauopoB jBpopjB ap papisaoau ^\ BaxuBfd anb 'puopau

BpuaSB b^ ua a^uBAapj Btua^ un sa U9paonpg B| anb aod Boqdxa c^sg
ap SBuiajqoad so^ 'BDp^Joojnq Ban^onj^sa B[ 'sopiua^uoo

so^ ap opnuuad X oppsqo o\ ^safBzipuaadB so^ ap pupipo b^ BAjasqo
ag 'jBpoi^JBd ua OAtpnpojj Buia^sig pp X oxunfuoo ns ua pupapos B^ ap
SBpuBUiap sb^ b a^uajj Bpuapduii ns ap papaABjS b^ JBpuas ua ísupuapj
sns X apBSsap ns Ji^eAp^ ua 'o^uaraiBuopsano ns ua Bpuappuioa

�tiva. ¿En qué ámbito institucional? ¿con qué nexos de relación jerár
quica?
3)Mejoramiento de la capacidad de gestión del MEC en relación con la
formulación, seguimiento y evaluación de políticas y programas

' educativos. ¿Cómo se compatibiliza el principio de autonomía con el
marco normativo que amplíe y precise las atribuciones del MEC,
como órgano decisor sobre las políticas educativas nacionales?

4)Sistema de medición de la calidad de la enseñanza ¿cómo se gestará
e implementaría un sistema estandarizado de medición de resulta
dos educativos de aplicación universal?
5)Los programas de educación inicial, ¿con qué mecanismos de esque

mas integrales de prestación, con sustento en la familia, habrán de
funcionar?

6)El fortalecimiento de 150 Centros privados de Educación inicial,
¿cómo se financiará?, cómo se piensa coordinar la acción del Estado y los intereses de la Sociedad Civil con los intereses de dichos centros?
7)La acreditación de títulos y la capacitación de docentes para los
programas de educación inicial, ¿en qué marco legal va a funcionar?
8)La descentralización, con transferencia de responsabilidades de ges
tión a los establecimientos escolares y a los padres, ¿cómo se conectará

con el sistema de medición de la calidad?
9)¿Cómo se gestará el marco normativo para la educación terciaria
privada?
10) La Educación a Distancia, ¿es un factor de democratización de la
Educación Superior?
En las condiciones actuales, y teniendo en cuenta la inserción en el
nuevo contexto internacional, parece necesaria una redefinición de la

acción del Estado, la Sociedad Civil y el Sistema Productivo, en la
Educación nacional. Sin lugar a dudas, no puede ser tarea exclusiva de un

gobierno , sino que exige una política de Estado, a fin de asegurar
continuidad a las transformaciones. Será necesario precisar responsabi

lidades para cada una de las partes comprometidas, sin olvidar que al
Estado le corresponde garantizar el derecho a la educación, así como las
transformaciones sustantivas que se estructuren.
Como pensamos que la democracia supone un diálogo constante, en el
que se producen construcciones provisionales y reconstrucciones, parece
necesario explicitar al máximo los 40 nuevos programas

64

�S9

SOI

"8
'L

9
S

SVXOM

�¿9
anb pjauaí? BAipadsaad Bun ap a^iBd uaiquiB^ BuiBjSojd p -sapjaqipau
sa^uaiuoo sbj ap BpuBpip as osa ua A- oSaaquia uig
•pBpuoud asa ap ipjBd b sBuiappjd s^uiap soj sopo^
opuBuapjo 'sopBoaaui soj ap uppBzipqoj^ bj A BA^anpoad uoisaaAuooaa

b^ BzmbJBjaf anb '^Bqo^S uoiDBOijniB^d b^ ap Ba^do B^ apsap soAi^Bonpa
SBUia^qod so{ aap&gt; anb a^uBuiuiopaad ^oq boiSo^ b^ aod sopin^ui ^nuí
BAi^Banpa upiOBoyiuB^d ua soaiuoa^ uo jBunuopaad anb BuaoaaBd zaA ns y

ap opBoaaui
|ap Á sooi^piouoa^ sotquiBO so^ uoo BUBsaoau uopoBaa^ui b^ b SBpuaaajai
SB^ ua oajbs ÍSB^ajouoo SBaui| uauijap as Bounu oiad jB|noioano uopBziu
-japoxu ap opnuaui b B^qBq as soApisodoad sojn^idBD so^ ua anb ap oqoaq
\9 ua B^CodB as uoisaaduii B^sg #saiB^ o^uano ua soApuB^sns soApBonpa
sopiua^uoo so| ap uopaoijiuBid ua uopBzqapadsa BpBisBuiap uis anb
BjjaaajBd anbunB 'suoqqnd SBopipd ap uopxuyap ua sooiuoa^ uoaBdppjBd
uppaBpaj A. ouasip ns ua anb BpuapiAa a^uB^suq uoo aSans bjnpaj ns aQ
•sa^uBAa[aa uaoajBd sou anb so^und so^aap aaqos ooiS
-9ppos a^aoo ap sauopca^aj sbuti^jb jB^aodB a^uauínps ouis 'pBpifa^duioo
ns Bpo^ ua oijbzi{bub uapua^ajd ou suauíj saAaaq SB^sg '^661 ua U0J
-B^uasajd as anb soj sopo^ ap -Bua^Bui Bsa ua- osopiquiB sbui |BJO^oap-aad

uppB^pqdxa ap ozaanjsa p a^uauía^Bqoad B^uasajdaa BApuonpa
ua B^sqpsg oaog pp BuiBaSoad p 'pupppBUia^sis A upisua^xa ns

dp

aa vi^aivK Na
vxsiTiLva oaoa aaa
vi^HOOHd av soraviNaiMo^

�asume la responsabilidad del Estado en garantizar la cobertura universal
de la escolarización básica obligatoria, incluyendo los esfuerzos por hacer
equitativo no sólo el acceso, sino también el aprovechamiento de los grupos
sociales mas carenciados. De todos modos, de lo que el programa dice
explícitamente no surge con claridad -con sus implicaciones financierascómo compatibilizar los esfuerzos focalizados a los alumnos y zonas
carenciadas (sin la menor duda necesarios y compartibles) con la necesi

dad de restaurar la calidad y eficiencia en el resto del sistema de educación
pública hoy tan deteriorado.
Dado que reiteradamente el programa valoriza el papel actual de la
educación privada -que opera mayoritariamente sobre las capas sociales
medias altas y superiores- y el esfuerzo que estas familias están dispuestas
a hacer por la educuación de sus hijos, cabe preguntarse si no se estará

suponiendo -sin decirlo explícitamente- un paulatino reparto implícito de
tareas: el Estado garantizando una mejor educación básica para los mas

pobres, y el sector privado cubriendo cada vez más una educación califi
cada para los hijos de la familias que puedan pagarla.
Esta reflexión no parte de una polarización ideológica a priori de lo
público y lo privado, sino de constatar un hecho empírico ya presente en el
país: cada vez más se distancia la calidad entre ambos subsistemas
educativos y una propuesta programática debería ser más explícita sobre
cómo se piensa encarar ese problema a mediano y largo plazo. Como este
aspecto sólo es referido tangencialmente -aunque reiteradas veces- haciendo

referencia a que debe superarse tanto la poca coordinación con la
enseñanza privada, como el hecho de que se la piense como residual,
creemos que es pertinente la preocupación que antes señalamos.

A un nivel mas teórico -y ligado al tema anterior- de la lectura del texto
emerge la duda de qué contenido se le da a la expresión sociedad civil,
recurrentemente convocada a jugar un papel creciente en la reforma
educativa propuesta. En ciertos pasajes parecería se la hace sinónimo de
sector privado, pero eso no despeja nuestra duda. Este tema es relevante
pues se sabe que -inercialmente- en una sociedad como la uruguaya actual,

son los sectores empresariales y las familias de mayor nivel económico
quienes tienen más capacidad efectiva para jugar un rol activo en temas
educativos. Pero en términos sociológicos también son sociedad civil y
sector privado un conjunto de asociaciones también privadas pero de
carácter no sólo colectivo, sino mas ligadas a sectores medios y populares,

68

�69

•opBAud jopas p jod souBpaa^ soA^uonpa
sopiAjas ap B^ajo b\ jBjnuipsa ap pspisaoau b\ ajqos ojBJJBd OAr^ogiuSis

un A í joua^ca |a ua opuo^-pod ap suoaq ap BUiBjSoad ÍBpuu^ip b uppBonpa
íuo^saS B| ap a^iaiuiBJofaui \b sauopuaui saAajq uoo '(OAipBonpa Buia^

|B SBpBDipap oqoopaip ua BuiS^d Bipaui) BUB^xsjaAiun uppnonpa b\ BJBd
SB^sandoad A sisijbub ap Buiaj^a pspaAajq b\ JBpyas aq^o a^uauípuig
•SB^sandoad SBiiuojaj sb\ ua Biuiouc^nB ap oidpuud asa BJBd B|npod
as anb opiua^uoo p sa ^no asjB^unSaad aquo '(¿supBSBd o?) sa^ua^srxa
a^uauquaj Bixuouo^nB ap sbuuoj b sopuajaj anb auodns as 'sopiunaj

\\\e so^a^ida ap ajqipo p opnp A 'Buia^ p ua SBApisodoad snpuaJajaj
SBjp ^Bq ou ouio^ 'soop^joojnq saABpua ap o^uaiuiBpiB A ouisipuopDBJj
sa ra 'soApBonpa sopiAjas so| uaqpaj sauamb ap pupipo ap SBpuBiuap
sb^ ajqos pj^uoosap sa xu 'ouBpnpnp pj^uoo pp BnSuaui uoo
-joo oruiuiopaad sa ni 'Bopipd-oop^ pBpqiqBsuodsajai sa ou pi

anb jBspaad b B^qqo sou (anb o\) Bua^Bui B^sa ua siBd p jod soppapud
soiab J^xa so^ :BuiB^ buib j^ojd p anb oj b j^uoo uopuaAa jd ^\ uppB japisuoo
ns ua Bunuopajd 'Buuojaj b^ JB^uauo uaqap anb soidpuud so^ ap oun ouioo

auyap O{ as Bjuiouo^nB ap oidpuud p uaxq is anb bA a^uaupjad aoajBd
sou uppca^aj Bpg *puBps BJofaui A afnppaj 'uopu^puduo ap SB^pi^dxa
SBopipd uauodoad as is anbunB 'Boisnq Bzunuasua B[ ap ouaaxqoS ap sa^aAiu

so^upsip so^ ap sa^uaoop so^ ap jBnpn uppBut^jBiu a^aanj b\ b uppuaui aoBq
as oooduiB^ 'sap^puo^nB sns ap Bopipd a^uauíB^ou^sa uop^uSisap b¡ ap
SBpBAuap J3^V aP sa^uaoop soiusiub3jo so^ ap Biuiouo^nB b\ b sa^UB^tuiq
sb^ -Bop^joouoa^ ou A BopBaoojnq ou BApuonpa Buuojaj jambpno BJBdUB^uasaadaj anb SBqBJ^ sb^ b B^pqdxa Bpuajajaa Bounu B^Bq as SB^sandoad
sb{ ua tu oo^souSBip p ua ra anb uppua^B B^ buib^i 'uapao oap ug
•pupapos B^ ap sooiuipuooaopos sopd sop so^ ap uopua^B b¡ a^uauíppuapua^
jopB BpBO opuBi^a^Aud 'BS^d BpBAud BzuBuasua A opBpg aj^ua oÍBqBJ^

ap upisiAip BpBuopuaui bA b\ jbzjoj3j b Bpuap ub^¿ p anb apBqoad sa
osbo p Bjanj ou asa tg 'SB^sandoad SBuuojaa sb^ ap uppBoqdB A uppiuipp
b\ ua a^uBAa^aj pd^d un un^ua^ \\a\^ pnpapos B^ ap souisiubSjo so^sa anb
b -B^pqdxa as ou anb bsoo 'BzmbjBaaf so| as a^uauípaa anb sa is- juqixnB
ouipo ap BuiBjSoad p ua aoip as BpB^ -Boqqnd uppnonpa b| ap a^uapaao
Bpuapijaui a pBpmbaui b\ jod sopu^oajB a^uauíBpaaip sbui so^ Bpnp uis

�\L
•Bipaui X .reposa
'jBposa-aad Bzu^uasua b^ ap osbd p na ajqísodun sa ojp anb 'a^iBd bj^o
jod 'jBspaad uis 'suo^ipd sb{ ap ouasip p ua souBnsn soj ap uppBdpp
-jBd ouioo sauoisaadxa uod a^u^ppB sbui a^sisjad anb 'ouBuinq

pp SBUoa^ sb^ b a^uappa uppBijijB Bun sg 'sBAppadinoo
SBf ap Bun sa a^a anb opuaiuapos 'oaitvonpa ¡a X o^udíuipouoo pp 'o
B^ ap p^idBO \b SBpuaaajaj sop uoo Bzuaiuioo BuiBoSoad ^g

|ap Bjaoa^ B^ -*x

¡a uoo uppapj ns X ^pos Bjnpnj^sa b^ b sBpuaaajaa XBq
b¡ apsap souaui

o\ jod) a^uapaj Buopiq ns ap uppB^ajdaa^ui bj X pBpi^aa b^ ap sis^BUB
p a^isod o\ ua opuaipnp 'bjopbuliojsubj^ X Boiuoa^ ua^auíi Bun jBpuuq

opis aaqBq aoajBd OAipfqo p 'puopBoiunuioo Bpp ap o^und p apsag

X sopajd soiquiBO soi^o jB^^sod uis 'oapvonpd oj ap ma o; uod uop^ui
*Z3A bj b 'auiBpojd anbunB onb n^)s p apBJOABj Boyj^uap
b^ ua sa^uaSp sauopupuiaoj uoo soAi^onpa a^uauíBoyioadsa
so^oadsB so\ ua Bfaipa as anb 'oA^onpoad Biua^sis pnpB pp opBUBuia
ooiSppapi oojbui un ua aquosui as a^sa 'SBUiBoSoad sojp souba 0U103

S0KVH-3XN010A
aa VKvaboHd tv

�Esta concepción tiene más repercusiones en una línea de predominio
del mercado, cuando dice:

1) (la educación) es un mecanismo de igualación de oportunidades y
de ascenso social (afirmación que parece dirigirse a la educación pública
gratuita),por lo que debe concebirse como un esfuerzo conjunto y conver

gente de instituciones oficiales y privadas (expresión que aparentemente
equipara las funciones del sistema público con las finalidades confesionales,
comerciales u otras de la educación privada).

2) La coordinación de las instituciones docentes, oficiales y privadas,
deberá estar apoyada en respaldos técnicos y orientada a la búsqueda de
consensos que garanticen una continuidad de las políticas y un debido

aprovechamiento de los recursos disponibles. (El Estado no puede coor
dinar ni buscar consensos con actividades privadas que tienen disímiles
finalidades).
2.- La teoría de la calidad y de la excelencia
También procedente de fuentes ideológicas coincidentes, se establece:
1) Principios básicos: Equidad y Calidad
La educación nacional, en todos sus niveles, debe orientarse al cumpli

miento de los principios fundamentales de equidad y calidad.
El problema no radica en proclamar objetivos genéricos (lo que puede
ser considerado demagógico) sino en referir esos objetivos a opciones de
política educativa, señalando por lo menos qué tipo de acciones se postulan
para, simultáneamente, mejorar la calidad alcanzando mayor equidad.
3.- Ambigüedad respecto a la autonomía
(La educación) Su desarrollo autonómico es condición de la generación
y la trasmisión del conocimiento. Ello está consagrado en nuestras normas

constitucionales y, por ello, la acción del poder político debe manifestarse
mediante los mecanismos de coordinación del sistema y la asignación de
recursos para el cumplimiento cabal de sus fines
Es sabido que la Constitución consagra la autonomía de los Entes de
enseñanza y de modo especial la autonomía de designación del gobierno

72

�A sa{BDO{ ua Bpiua^sos uoisjaAUi buti auodns 'pupi^o ap Bzunuasua
Bun A B^BTiStun uppBjqod B{ ap uoiDBZUB|O0sa ap A Bjn^jaqoo ap soj3o{ soj
'BZUBuasua bj ap sosanoai so{ BAisajSojd buuoj ua JBqdray
:so:qoi{dxa a^iauía^uapijns uos BuiBjSojd a^sa ap sa^raixj so^

sosjnoaa

SBqonuí A
aapua^xauopbziubSjoíso^uaiuiBdmba A sopijipa ua uoisaaAUí:sa[qx^iBduioo A sajqBiuiooua sba
-pBpiui SBqonuí ua^sixa 'ouaaiqoS ap SBUiBjSoad ua ajqxsiAaad sa 0U103
SB^sisaa5ojd A sopBAouaj
so^oadsB A BApuonpa Bopi|od ap SBApupiuj 'f

•aÍBZipuaadB {ap soo3o{ A sajB|oasa sopB^|nsaj so{ jod {BnpiAipui

a {Buopn^^sui osiuioaduioa {ap oidpuud {a Bjaoa{qB^sa as BppaBdBJ^uoo
ug***SBApBDnpa sap^piun sb{ ap {Buopn^psui o^uaxuipa{B^JOj {a 'uopsa^
ap BjuioucqnB jo^bui Bun b o^unpauodns 0{{g •(soaDi{-sB{anosa) sBApBanpa
sauopn^psui sb{ b sa{BJ^uao so^iquiB so{ apsap BDiSpSBpad uopBAOuaj
B{ ap afa ap oiquiBO un ap B{quq as 'upiaB^aadaa^ui B^sa opuBuutjuoQ
'2L6T 9P sa^uB UBt^spca anb SBDiuiouo^iB sbj^ubjbS sb{
b jvjddnodu jod sopBiuiaa^B saaopBonpa ap soopBuia^sis souiB{oaj
uos anb o{ b Bpuaaajaj Bun^uiu Bozaa^dB anb uis 'ooi^oS^uiap o^ub^
jod A onSiquiB opxua^uoo un o^uanupouoo {ap uoistuisbj^ A uoiDBjauaS
B{ ap uopipuoo sa oonupuo^nB 0{{0JJBsap ns upxsajdxa B{ b a^uauíBApafqo
ajaijuoo '{Buopn^psui uopBn^is B^sa b a^uajj opuaps {a 'o^ub^ o{ jo^

SI 61 9P ^9T ^l u0
BLLinoo ouioo 'p^panSpuB ap soub ot u3 soj^saBui jod opBjSa^ui BaaiAn^sa
bubuiu^ ap opBj^uaouoosap ofasuoQ {a anb Bjainbxs opmSasuoo asaaq
-Bq uis oo^)]od uapod pp vpvdpudddp b{ bjSbsuod ''d'^'N'V Bl ^ziubSjo
anb 'uopBonpg ap ^a^ {BnpB B{ anb opiqBS sa uatquiBX TounpsjBaiun

�equipamiento didáctico y un incremento sustantivo de los ingresos que
perciben los docentes. Su viabilidad requiere un acuerdo en torno a un

programa de recuperación salarial en el tiempo que concilie las mejoras de
los salarios con la disponibilidad por el Estado...
No se trata de paliar las carencias o de revertir la tendencia al deterioro,
sino de consolidar los logros y en cuanto a remuneraciones, para un
incremento sustantivo se requiere un acuerdo en torno a un programa de
recuperación salarial en el tiempo.

74

�9¿
'BAryeonpa uoiob a^iuiuipB ua oonioa^ un ap ni aopBoqniBjd un ap opuaiuiAoad
o^q "sa^ua^ixa sbi b BUBiuns as anb B^andoad bj^o 'sand 'BJjapua ou anífts
anb o^xa^ jg -SB^andoad-aa^ui (sopaanoasap A) sopjanoB 's^puaoanoaa
'sBuaa^ui sapuaaaqoo -papaAaaq BpBSqqo uoo A- jBsmbsad Bosnq
anb Bjn^ap&gt; Bun b opB^iuiq Bq as aquasa o^sa uam^ 'a^uaoop uoisajojd
unuioo B^ ap ouas \b ua SBsaaAip uaiquiB^ sauopBuuoj ap sopunuo 'sosjaAtp

sanbojua Jipunjip ap b^bj^ as ^Bjo^oa|asod uppBoqqnd Bj^sanu ug
sapa ua oSap&gt; sa uamb? ^oaad) soSb\ A sooqi^uap
'siBd pp souBpBpnp so{ souiBSuad 'sbui oqonuí A o^unf osa opo^ o 'opa ap
oSjy '"saíBUopipBa^ sauq sns uoo SBaaA ap B|duino anb -opadsaa ye uappta
soipnpa- oan^as Baambis iu sa ou anb íouafB ouistuiisb sa d\ oauBaoduia^
-uoo a^uauíBidoad sbui o\ anb íoqooaBsap ua sap^pqBuosaad sb| UBdaosa
d\ as uopBonpa b^ b anb :sbpbuba uos sBqoadsos SBg 'soa^osou aa^ua
unuioo aBSn{. un tsbo sa 'uaxq uapuB ou sbsoo sb^ anb :paaua ua sbj^
•apuaadB as anb o\ aAais anb BaBd aaqos sbsoisub SB^un^aad a^aauaS uis
uopBziuaapora (Baaoaa^ o) Bpun^as Bun auoSaad as anb apiqaouoo sa o^q
•SB01U9ULIBUI o SBpBoSo^ SBqa unas 'sBqnuBj sb^ ap ouas {a ua a^uauíaBpoi^Bd
'Boqqnd uoraido B| ua p^paisuB ap opB^sa un uoo apuodsaoaoo as o^sa j^
•p aaqos o^ub^
(o^uosa o) opBjqBq Baaiqnq as ou osbo oap ua :ooi3a^a^sa opBaapisuoo
opis Bq ouisiui Buia^ p anb 'o^ap aod 'BOipui oqg "uopBonpa aaqos SB^sand
-oad sns 'cquanmuapp aouara o ao^Bui uoo 'aiuipp opBanooad uBX^q ^6
pp aaqraaiAOU ua uoaa^iduioo anb sodnoS sa^uaaajip so^ anb ouenq sg

siouaaajip A sapn^i{nnig

�-quisiera sugerir respeto por los buenos burócratas- las páginas que
entregamos podrían ser la obra de cualquier otro lector, a condición de

tener real interés por la lógica de las argumentaciones y por los propósitos
que subyacen en tal o cual iniciativa referida a la magna cuestión de la
educación en el país.
Lo que aquí ofrecemos no es sino una rápida enumeración de temas, en
absoluto exhaustiva(1), que ha querido, eso sí, registrar la palabra fidedigna
de los proponentes.

lXPúblico y privado) De esto se ha estado hablando y, presumiblemente,
se hablará en abundancia en los tiempos que vienen. Y es que, en
educación, como en cualquier asunto, se ha lanzado el gran cuestionamiento

de la gestión estatal y el pujante(o, al menos, desinhibido) desarrollo de la
iniciativa privada. Con él se cruza la polémica en torno al impacto, sobre
las estructuras nacionales (las nuestras educativas, entre ellas), de las
tecnologías por naturaleza internacionales, cuyos medios no son pujantes
sino literalmente pavorosos. A esta altura, ninguna discusión puede ser
real si se saltea entrelazamientos, fricciones y colisiones de ese orden. Una

historia del Estado uruguayo en relación con los agentes económicos y
culturales privados, resultaría a estas horas aleccionante, es decir, plena
de lecciones útiles.
1.1 Como podía preverse, son el Frente Amplio (FA) y, más escuetamente,

el Encuentro Progresista (EP), que aquél integró, los que optan más
resueltamente por la prestación estatal del servicio educativo, como

fundamental o dominante. Lo mismo el texto del FA que el del EP,
declaran: El Estado deberá ser el responsable principal de la educación
permanente de la comunidad El primero de ellos va más allá : aboga por
un Sistema Nacional de Educación que, especifica, englobe las instituciones
estatales y no estatales, públicas y privadas, de educación formal y no
formal, y de todos los niveles educacionales. Afirma, asimismo, y con
énfasis, que corresponderá reforzar el contralor estatal sobre las institu
ciones privadas de enseñanza.

El Foro Batllista (FB), por su parte, se muestra mucho menos inclinado
a la estatificación. Aunque sostiene que la Educación debe operar como un

(1) Se advertirá la omisión de los capítulos de las propuestas concernientes a la
Universidad(o, en la intención de algunas, las universidades). Es que pensamos
que este tema tendría que ser enmarcado en el ámbito de la discusión interna,
actualmente en curso, acerca de los cambios deseables de la estructura universi
taria.

76

�LL
apand anb 'saaopBzipuoioBusap a^uauípn^aAa 'sopaja soj aod uop^d
-nooaad Bpipunjip buti apixa anb b^sia b^ b ^i\\^Jug-i8du A
•Boqqndag bj ap pBpisaaAiUf^ bj ouisiuiisb ^aBoSa^n anb
pp JopBuxpjoo^ ofasuog p ua a^uB^uasaadaa un a^uauíBoiun

opBjnSasB ^pa aj Bjn^p^ X upioaonpg ap oíaa^iuip^ jy 'soAipaaiQ
sofasuo^ soidoad soj Bpaq a^aoop oa^uao BpBD apsap 'sapAiu soj sopo^
b up^saSoo A uopBdp^jBd ap souisiuBoaui uoo 'visíiuouoinv oua^uo un
^spB^sa sasaq ap ai^iBd b 'v^ IaP ^uiBoSojd p 'oiquiBD ug
soApBonpa sBuia^sisqns so^
BJBd a^uBjnouiA pBppsdBO uoo 'sa^uopBu SBA^uonpa sBo^ipd sb|
ajqos jospap oubSj9 ouioo BinbJBaaf ns b o^uBno ua og]^^ leP sauopnqu^B
sb^ aspaad A aqduiB anb oai^buuou oojbui un jBJoqBp aaaiSns ag :opaja
ug -u9pBonpa ^\ ap Baajsa bj ua ^ua^stunu u9puaAaa^ut b^ jbzuoSia
aod apunuoad as 'oqodouoxu p Boijiposap A ouisipan¡d p aod Buipux
as anb *gg p anb oai^buib^ sa anb BaoqB aod 'souiapuag "o^uosa a^sa ap

jbuij p Bpuq p aaqos souiaaaApA ÍBZUBuasua ap sa^ug soj ap Bjuiouo^ny
b\ uoo aaA anb aua^ anb p sa BpuBdaaosip bai^boijiuSis ap o^und Uj^ z'l
•sosanoaa so^ ap aopB^nopaB A a^u^auS 'aopB^uauo
pa un anb s^ui ou Bua^Bui B^sa ua 'opapg p amqu^B A 'SBpBAiad
A sappgo sauopn^psui ap a^uaSaaAUOo X o^unfuoo ozaanjsa un ouioo
asaiqaouoo aqap uppaonpa bj anb aauapos p ' BpBAiad-pppa BUB^UBd

BpuaApuoo ap o^uauíap p 's^zinb 'Bn^uaoB (OK) ^qo B| b soubj^
UBSp^sa p uoo ouopu oziq as anb B^ipuopBu o^uauínoop p 'zaA ns y
•sopaoS sns ap ounSuiu ua BA^
-Bonpa pBpiAipB ^\ aBzipdououi apand ou opB^sg ¡g: uaiquiBj^ #unuioo
upioB^uaiao ap BAiponpa asaq Bun b o^adsaa p BaBduiB anb ootpianf
ooaBUi pp sa^iuiq so^ ap oa^uap 'sa^uaoop X aÍBZipuaadB ap SBiSoppo^aui
'sBAiponpa SBiSapa^a 'sauoioBziuB^ao 'so^n^psui ai^ap b oqoaaap p aB|
-nui^sa aqap as :aaj as 'o^uauínoop ouistui pp aBÍfrq oap ua 'X íBAiponpa
papiA^oB B| ua opBAiad aopas pp X ooqqnd aopas pp bsotuoulib Buiaoj ua
upioBoSa^ui b^ BiaBsaoau s^ui aoBq as Btp BpB^: sopo^ aa^ua XsnSnajg ^g
BUiBaSoad ns aXn^B^sg 'aiqxsiAaad oan^nj p ua upioBaoqBp BnpaB ap o^und
un ap9 aas aod 'gg p aod sopB3|duia souiuua^ so^ aionpoadaa
pp a^uaaajip uaxq oSp b apnp 'sounuaa^ so^ ap upisiouoo b^ ua una
'pno o^ íupioBuipaooo ap aoqB^ (a^uaidioui BiABpo^ X)BiaBsaoau Bun ap bulioj
B^ ofBq SBpBzipnsiA uos opBAiad o^ X p^B^sa o\ aa^ua sauop^pa sb| 'papxu
-nuioo b^ ap sa^uBo^a^ui so^ ap upioazipioos b^ pipaouiiad OAi^afqo ouioo
auai^ anb (yg p ua opan^uaoB o^daouoo p 'souiaA ouioo 'aoaaBduaa) Biua^sis

�tener, ya hoy y en el futuro próximo, la integración del país en el cuadro de
lo regional. Más aún: querámoslo o no, en el cuadro de las corrientes
mundiales.Sobre esto, el acuerdo es sintomático.
Las expresiones a que esta inquietud da lugar, permiten hablar de un

propósito de preservar la identidad nacional en riesgo de desvirtuación.
a)El plan del FA establece explícitamente:El sistema educativo
procurará recuperar el sentido de identidad nacional. Esto exigirá privi
legiar lo que significó en la vida del país durante todo este siglo la alta
valoración dada a la enseñanza pública,etc. Principio de diversidad que
corre paralelo al que se formula para la sociedad nacional en sí misma,
cuando se menciona una nueva ética de relacionamiento social basada en

el respeto de la diversidad cultural, étnica y de género. Así es que, en esta
manera de ver, el fomento de la capacidad para vivir en un mundo
cambiante, no obsta a la refirmación de los valores esenciales

que

perfilan la especificidad del país (solidaridad, libertad, cooperación, res
peto de la individualidad).
b)El EP, después de aseverar-corno antes vimos- que El Estado deberá

ser el responsable principal de la educación, agrega:El sistema educativo
procurará recuperar el sentido de la identidad nacional, sobre la base de
la autonomía;postura con la que hay que vincular, seguramente, lo que se
postula a propósito del tema Política Exterior: Bregar por un nuevo orden
económico internacional que revierta la situación de dependencia de
nuestros países.

c)El FB, sin perjuicio de hacer lugar, con insistencia, a la consolidación
de una ciudadanía moderna {¿contemporánea^)^ advierte asimismo en
cuanto a una integración que desdibujaría los contornos del carácter
nacional. Asegura, así, que los procesos de integración regional arriesgan

la pérdida de valores definidores de nuestra identidad social en todas sus
dimensiones. Al respecto,-continúa- no se han medido de modo apropiado
las repercusiones sobre el sistema educativo tradicional ni sobre el notradicional.

En la tesis básica, pues, es destacable la similitud entre el grupo EP-FA
y el FB, fracción del coloradismo. Subsiste, empero, una diferencia que no
debe ser desconocida:asociar desnacionalización y dependencia económica

es un rasgo específico de la izquierda política en el país.
3 {Vitalizar a los actores) Participación, actualización, iniciativa,
creatividad, son exigencias que, con estas u otras denominaciones, re-

78

�6¿

a^iauíBAanu jauopnpAaj anb souara apau opuarpuiojd (j^u) s^ui a ji

souiapoj ojn^j p uoo 9^pt|qnd as anb apipuopau uppadiuSa aq z'
•opajjüsod ap pAiu a u^jumbpa as sauopazippadsa sa| ía^iaoop
pp aois^q uppauuoj a^ a oua^sjaAiun oSubj ap U9paoipnfpa aj ojqnj
apa ua uaao anb sauopua^i saj ajpia ouisiunsa souiapioo 'oun^n joj
•^^a 'saAiponpa sadtoppopiu 'oipnpa ap sauajd
ap U9papiauinjpui a^ ua U9paspoadrai a^ opua^pa 'aA^aonpa uoiddb
B{ ^juauíapi^s ja^u^jsns ap auuoj oraoo apas^nduii paas |auopa^npa

uppa^uamuadxa Á uopBSi^aAUi aq:sa{ajauaS SBApoaJip sb| ap (p ^aja^q
p jopaznuauíp (xjispdoíd un a apuodsaj anb u^iquiB^ souiajapisuo^
•souasajduid o soaaaqo
sonuao^ so{ 's^juaaop ou souBUopunj so^ 'sopasa^^a soj '(sajpad sns
o) souuinja so^ u^iquia^ ouis '(sbdiud^j saa^quiasa uoa ^s^uiapa 'ya^uana

sapno so^)saijuaaop so^ ap uppuaAja^ui a^ ops o^j *soA^oajiQ sofasuo^
soidoad so| apaq a^uaaop oj^uao apao apsap 'sapAiu so^ sopo^ ap U9psa3oo
X u9pBdprpred ap souisniaoaui ' p ua * 9Aaad -ouiou^qna 'uppaonpg ap
pp joabj ua a^qnu 'souia^unda unSas anb- y^ 131'g
•(oqduia op^uas ua saaapasa soj^uaa) saaouaui sapapiun sbj a
anuouo^na ap upisaauoa a| aod aas 'pnppipui papiAi^aaa a^ aod
aas 'uppaa^pajd bj apu as 'sauíajtSoad soj^o so^ ua 'anb saj^aiui ísaapad
ap sauopaziua^ao 'sa^uaaop sapuopau saa^quiasa 'sonuaoS rsapsaaAiun
'o^pap isa jod 'soAipapa a jadpi^ad jaaaq ap ' a^uarap^uauíapunj
'upipana sa y^ p ajad: ppuaaajip zpaui un uo^ -sapnpiAipui o sapdnoS
souaduia so^ a saanaa soAanu juqa o JBAiAaaa ap ouiapaa p a^uasaad oziq as
'papipunjoad ap opaoS osjaAip uoa 'ouisixuisb 'X sopadsa sa^aaajip U3
•unuioa asaaduia
a^ ap axua:j pp apuaojnaaj a^sa a^qauapsap aaaaad sou ou 'buio^uts ouioo
souaui p 'souiipdaj 'j^ —saui a jt souiapod opi^aduioo X a^uapui^sa un

ap 'a^uaS a^ ap oduiap opiuaAuaiq pp 'sopo^ aj^a XanSnjf^ pp aqa^aj^
as 'zaA a^sa 'anb ap apuapuoo jaajo a uapnpui 'sbjoba sasajj saaaui ouioo
sopiA jas 9nb jod uauap ou anb 'appjouiaui oztq as pjopap auaduiao
a^ anb so| jod sauaSopa so^ aAisnpuj *aidojd zoa uis sajo^daoaj jas a
opiuaA uaq (s^joaja sns ua o) OApaonpa osaaojd p ua soprpuiojduioo a^aui
-pjnpu sajopas X sdiuaiovd ap uppipuoo a^ ua opapanb uaq sd)iivn)ov
sopBisBiuap sapno so^ ap ajqo jod '-o!ja 'BAisaoxa uppaztpj^uao ap '(oqoaq
ap o oqoajap ap) upisnpxa ap ' zapiSu ap sajo^oaj opuapuinoa opapa

jaqaq ap opazipjaua3 o^uarai^uas p Xaq anb jpap aupod ag 'opasad
ajquiaiAou ap sauopoap saj ap sauíajSojd so| ua apuanoajj uoo uaoajada

�la educación primaria, formula, en cuanto a primaria, estos
propósitos:Vigorizar el sistema, apoyando su descentralización . (...) Es
timular la creatividad^ el compromiso del personal docente) y, en lo que
refiere a educación media, anuncia que se descentralizará la adminis

tración, brindándole a cada centro docente mayor autonomía de gestión y
generando compromisos consensuados entre cuerpo docente,alumnos y
padres, así como fortalecer los roles de los directores de establecimien
tos. Calificaciones de tipo universitario son contempladas, en este caso
como en el del FA, en tanto que escalones posteriores a la formación básica.

3.3La fracción nacionalista que se hizo notoria con el lemaManos a la
obra (MO) incluye en su programa una clara opción en favor del
protagonismo de los centros, esto es, en favor de las unidades menores.

Propugna un cambio de eje de la renovación pedagógica desde los ámbitos
centrales de autoridad a las instituciones educativas (escuelas, liceos).
Ello supone-añade-, junto a una mayor autonomía de gestión, el fortale

cimiento institucional de las unidades educativas para responder eficaz
mente a las realidades singulares de cada medio
3.4Finalmente, el texto emanado del FB, que desarrolla más que los

otros el lado crítico del actual funcionamiento (cobertura, rendimiento),
hace notar una excesiva centralización de decisiones propias de la fase
operativa de los programas y generalmente vinculadas a la administra
ción del personal y de los recursos. El rol de los directores de establecimiento
aparece subvaluado, con lo que pierde relevancia en el cumplimiento de
sus verdaderas responsabilidades. Al mismo orden de ideas pertenece el

propósito de estimular innovaciones relativas a la metodología, planifi
cación, y gestión de la docencia.
En suma: una suerte de equivocidad planea sobre el uso de un término
como autonomía, tan rico en su tradición y en las posibilidades que ofrece
par el cambio. Cuando se lo encuentra en MO, PIM, y FB tiene que ver
esencialmente con el mayor espacio de acción que se desea abrir a

instituciones y a individualidades) cuando aparece en el programa del FA,
es indudable que apunta a un rasgo básico del gobierno de la educación.
Será adecuado hablar, respectivamente, de micro - y de macroautonomía?
De todos modos, una divergencia de este tipo no podrá menos que tener
consecuencias en los avatares futuros de la educación nacional.

80

�dnbuug
uopBonpa B{ BJBd sB^sandoad :^66T sauoiooajg

^jnuiJ9j b^ ap BurejSoad ye so
¿9'vuudig dp

X9
ojo^[ ^ap 000S ^uiBjSoad ye souB^uauíoo

SOIHVX^3^OO
^661 9P oi^í 9P 8 ^ Z 'T
osaaSuo^ - oijduiy

¿f(Tuo^/Bj^aja^) b^siuosji^ a^uaujo^ - ^buoidb^sI op
6g(npnaii{;3/za.iraiB^i) s^ui b ji souiapo^^ - ^buoiob^
gg(souiB^ya^uo^^) aBjqo b¡ b soubj^,, -

¿(B^B^Ba/i^^^urnSuBg) B^s^^a o-10^ " opBJopQ op^

svxsandOHd

�Td -(ledBd |ep
6t'Cl ^©l ©I ep 6Z W |©P ojeduie ib eiioeg uppjpg
'966^ ©P ojsoBb ep sew |8 u© 'AenBnjn 'oepjAeiuo^ 's^
'2891- o)oq©6 "epu eui8|jd ue jjLuudoi! ep pujiiue) es

�v^-*.^:

i

•

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3072">
                <text>Los partidos políticos y la educación : propuestas electorales durante la campaña de 1994 seguidas de comentarios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3073">
                <text>Está publicación reúne las partes de los programas electorales dedicadas a educación que las principales fuerzas políticas del país difundieron durante la campaña electoral de 1994</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3074">
                <text>UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA (UERUGUAY) - Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3075">
                <text> Universidad de la República (Uruguay). Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.: Los partidos políticos y la educación :propuestas electorales durante la campaña de 1994 seguidas de comentarios /  Montevideo : FHCE.DP, 1995.  80 p.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3076">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3077">
                <text>1995</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3078">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3079">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3080">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="324">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="392">
        <name>ELECCIONES</name>
      </tag>
      <tag tagId="391">
        <name>PARTIDOS POLITICOS</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="285" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="510">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/ec072304e98a66c9177cb08e8cb498bb.PDF</src>
        <authentication>2f1c8397b55b48008dbdb92802673ba6</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3179">
                    <text>�"2961 8P wqniao '
*oopiA3)uo¡\[ ap SBpuai^ ^ sapBpuiBiunj^ ap p^ipiaB^ c[ ua 'ocp.iy
oamay *jq pp uppaaaip B| ofBq 'Bapaiuy ua SBapj sbj ap buoj
-sijj ap ouBuiuias un ua BpcjBdaad opis bj{ *sBA]iaadsaa sauopipa
-aj sus ap Bun np^a Bpm^as 'sauopipa SBjauípd ap oai^ojouoja
uapao ua —Bjpns Bfoq 'o^a^oj 'ojqi|— SBuiouo^nB SBzaid sb| ap
b^ jaaa^qBisa b aBJiuoa as uopsaaiunua a^uainSp Bq

DJiejJ0-|

n

a saavaiMvwaH aa avnaava

��'9

•d oí! 'sajosajduij 'oaagBqB^ Á
'/uqi^xa^ vxavaixd/ 'uppav X ojuajtupouo^ — "8061

"Z

•d n
q^ X ouubj\[ ap '^opBjjsiqj o[Sig {^,, Biuaaduij 'oap
• TA9juoj\r 'vtSoSopad ua otustjdiuis ja X upiauxaSoxa vq — '8061

d ZtZ '(L 6\[
j9^) svjqQ 9p jj '^ 'oiusiuiuuaidp pp soj X pvjuoq
•ij v\ ap sviuojqoud soq 9p o[njji \3 uod '¿^6X '-pa i
"d ¿¿t 'V S '
"^ÍP3 4s9iiy sou^ng 'owsiwnuoiap jap soj X pvuaq
•i^ vj ap svwajqoud soq 9p o[njij ^9 noo '¿S6X '"P9 8—
•d 901 "SOUBUU9JJ 1^103 gp
4'P9 ^Z—
•d ^ó "soiHBg X oai9JJBg *y ^buoid
-q 4o9piA9iuoj\[ •pvjudqq / ap smuajqoud soq — '¿061

'S

'(L oSL J9A) SVJ9O 9P 'I 'X '¿S6I 'T9 tZ~
•d zt '^líP3 *SOUI •
X ojiaxiBg *y 'oapiAajuoj^ •sauotanauasqo X svapj — '061
•d ¿2 #i'd-8 'oapiAaiuoj^ 'sajvjoasa sauopsanq — '061
•d 56 *bj3 X iz^B^ 'auuaanj^ ap 4ítopBjjsn[j o^8
1S I3w '^uij 'oapiA9iiioj\[ -joiuaiuaia naiSp¡ ap saiundy — '668T

'p
'

'Z

•d 9¿2 'saaosaong *'Bj^) X ojtajJBg 'souiBg X o^vaxx
-rg -y sooijbj^) v89J9[[B 'o9ptA9iuoj\[ *¿X6t 4T9 ^8
•d 9¿2 'saaosaong 4&lt;bj^ X oaiaaaBg 'souiBg X oiiajj
-i&gt;g -y sootjbj^ saaagBx 4O9piA9iuox\[ '¿X6X 'P9 ¿
•d fiz 'souiBg X oji9jj
'O9piA91UOJ\[ *

ap 'caijsruy Biuaaduq 'oapiAajuox^[ 'XX6T *'P9 *S—
*d 552 "saXag X aqaa[Buaog ap 'Bapsj^y Biuaaduq
"fvjuauiaja viSojoa^d ap oapisodxa osxnq — '¿681

7

�8.1909. — Moral para intelectuales. Montevideo, Tip. de la Escue
la Nacional de Artes y Oficios. 144 p.
—2!} ed., 1910, Tip. Nacional de Artes y Oficios. 144 p.
—3* ed., 1920, Montevideo, Imprenta "El Siglo Ilustra
do". 212 p.
—4^ ed., 1957, La Plata (República Argentina), Uni
versidad Nacional de La Plata. 264 p.
—5^ ed., 1957, T. II de Obras (Ver N&lt;? 37). 201 p.
—6^ ed., 1962, Buenos Aires, Editorial Losada S. A.,
246 p.
9.1909. — El pragmatismo. Montevideo, Tip. de la Escuela Nacio
nal de Artes y Oficios. 117 p.
—2^ ed., 1914, traducido al francés por C. B. /Charles
Barthez/, con el título de Le pragmatisme. Monte
video, Talleres Gráficos A. Barreiro y Ramos.
10. 1910. — Lógica viva. Montevideo, Tip. de la Escuela Nacional
de Artes y Oficios. 217 p.
—2^ ed., 1916 Montevideo, Talleres Gráficos A. Barrei
ro y Ramos, Barreiro y Cía., Sucesores. 210 p.
—3^ ed., 1920, Montevideo, Talleres Gráficos A. Barrei
ro y Ramos, Barreiro y Cía., Sucesores. 304 p.
ed., 1945, Buenos Aires, Editorial Losada S. A.
- 254 p.
—5^ ed., 1952, Buenos Aires, Editorial Losada S. A.
228 p.
—6^ ed., 1957, T. IV de Obras (Ver N' 37). 287 p.
—7^ ed., 1962, Montevideo, Talleres de la Unión Nacio
nal de Ciegos del Uruguay /Edición para ciegos en
Sistema Braille/. 2 vol.
—8^ ed., 1962, Buenos Aires, Editorial Losada S. A.
302 p.
77.

1915. — Los concursos escolares. Montevideo, Talleres "La Ra
zón", "El Siglo" y "El Telégrafo". 27 p.

72. 1916. — Programa de filosofía. Montevideo, Imprenta "El Si
glo Ilustrado". /Edición universitaria oficial, sin el nom
bre del autor/. 19 p.
13. 1918. — Sobre la propiedad de la tierra. Montevideo, Imprenta
Nacional. 322 p.

�d ¿t
•y -g BpBsog ^Buoiipg 'saaiy souang 'S^^6I '*P9

d ¿I
•y -g upcso^ ^cuoiipa 'saaiy souang '6g6x 'T9

—

d 66 '^
uojipg,, B[ ap Biuaaduij 'puy oj^na^ 'sau
ap BAijBiadoo^ 'oapiAaiuoj\[ '06I ''P^ ^Z—

^ ^^uaaduij 'oapiAaauo^^f saivioos smu^iqodd soj a^qog — '661

'OZ

IIAX "X '¿61 'Ta ^S—
*d ¿¿ \t
B^ua^duij 'oaptAajuoj^ *jjj auag 'sooiSpSnpad sorprnü^ — '61 '6f
*d 9^ '(¿S 6M ^\) SVJ&lt;1O aP HA "X '¿61 ''Pa *Z—
•d g¿/[ "Bi^ ^ qauuiajj 's^aij^j^ sa^jy
ap saja^^^ 4Buo{aaj[Bg *jj auag •sooiSpSvpdd soipnjs^ — *I6I '81
'd 92 '(¿ óM ^A) SVJHO aP IIAX 'X '¿61 "P9
•d \\\ *Bi^ Á qotjutajj
ap saja^^^ 'Bnojaojcg "j auag soaiSpSvpad so-ipnjs^^ — I6I 'Zí
d 0I *(¿ 6M ^aA) S^9O aP IA "X '¿61 '*Pa ^—
&gt;d 081
•y -g BpBsog [Buojipg 'saiiy souang '9S6I ''Pa *2~
•d g^^ *Bi^ Á sajjsaj^^ 'sBjjog *bubuia
-az^g Bjuaadiuj 'BUo^ajBg •vaju^aiu upiodaouad tq d^qo^ — '0261

'9Í

d 2¿I *(¿ 6^."J9A) ^j9O aP IIIA 'X '¿61 'P9 2—
d ¿l 'opB^sng o^tg ía,,
^ yuoisjaA Bpun^as/ 'ttptaav X oiuanuvaouo'^ — '0261

SI

'd 192 *(¿ óM A) SVU9O 9P AIX "X '¿61 'P9 *—
'd 612
•souisg Á ojiauBg *y soat^Bj^) saaa^^Bj^ 4oapiAaiuoj/^[
'nzuvuasua ap sauoiisana X viSoSvpad auqos savoiaaarj — '8161 'p.I
'd ¿

*(¿ óM J9A) ""^0 9P A "X '¿61 '"P9 *^—
•d n •soiÍBtiSruj^ soaistq^ ap uoia
''P9 ^—

'd ¿Qg 'saaosaang **Bi^ Á o^iau^g 'souiBg X oa
-y sooijbi^) sajag^x *oapiAainoj^ '8X61 'P9 *—

�—5* ed., 1953, Montevideo, Biblioteca Artigas, Colec
ción de- Clásicos Uruguayos. 145 p.
—6 ed., 1957, T. VII de Obras (Ver N'^ 37). 113 p.
21.1922. — Informe "In Voce". Montevideo, Imprenta "El Siglo Ilus
trado". 59 p.
22.1925. — Un proyecto sobre escuelas y liceos. Montevideo, Tip.
F. Morales, hijo. 16 p.
23.1927. — Parques escolares. Montevideo, Editorial Gutenberg.
24 p.
24.1933. — Frente al mayor crimen. (Hoja suelta). Montevideo,
—s.p.i. 4 p.
25.1933. — Sobre feminismo. Montevideo, Impresora Uruguaya, Edi
ciones de la Sociedad Amigos del Libro Rioplatense.
218 p.
—2^ ed., 1945, Buenos Aires, Editorial Losada S. A.
137 p.
—3 ed., 1957, T. IX de Obras (Ver N^ 37). 185 p.
26.1936. — ¿Cuál es el signo moral de la inquietud humana? Mon
tevideo, Tipografía Atlántida. 18 p.
—2^ ed., 1961, Buenos Aires, Compañía Impresora Ar
gentina S. A. 12 p.
—3^ ed., 1963, Montevideo, Impresora Cordón. 16 p.
27.1938. — Fermentarlo. Montevideo, Tipografía Atlántida. 220 p.
—2* ed., 1940, Buenos Aires, Editorial Losada S. A.
187 p.
—3^ ed., 1953, Montevideo, Biblioteca Artigas, Colección
de Clásicos Uruguayos. 203 p.
—4 ed., 1957, T. X de Obras (Ver N' 37). 207 p.
—5^ ed., 1960, traducido al esperanto por Manuel Fer
nández Menéndez. Montevideo, Eldono de Uruguaja
Esperanto-Societo. 261 p.
—6^ ed., 1962, Editorial Losada S. A. 247 p.
28.1940. — La actual crisis del mundo desde el punto de vista ra
cional. Buenos Aires, Editorial Losada S. A. 64 p.
29.1940. — Trascendentalizaciones matemáticas ilegítimas y falacias
correlacionadas. Buenos Aires, Ed. del Instituto de Fi
losofía de la Universidad de Buenos Aires. 45 p.

�'d 6LZ "sauopipg ap "y "g
jB¡in2y *sajtiy souang '(vjSojojuvJ soajfpsojif sojpnjs^ — '1961

'PP

'd SOI '(L til J9A) "9O 9P
XIX X 'OJpuua^ ^ X ouniuvufi aujua vpuapuodsauuo^ — *¿S6t

'FP

'd t¿I '(L 6M J9A) "90 9P IIIAX 'X

'9F

"d 6 ' ¿&gt;M 'i ^V *A B3odg 'sajiy souang ap p^pis
^\ ap BjsiAa^ ^[ ^p op^ii^d^ *saaiy souang 'oui
-simiujajap \ap so\ X pvjaaqp v\ ap smuajqojd soj auqo — *¿&lt;j'6I

'LF

'(f B 88 *8OM J9A) U9TIP
B.iauiiad ap aaiaBjBa p uoa 9 sapna soj ap 'souioj ^^^
'Áun$nu[\ pp piuaiJQ Baqqndag B{ ap sa^UBjuasajdag
ap BJBiu^g B{ ap aÍBuauíojj u^pipg *oaptAa}uoj\[ 'svuqQ — '¿S61

'8F

d SZ m(LtH jaA) ?-^9O 9P IIX "X "9ÍJ9S *Z 'Sdppos X
soapspuv 'soaifpuap sviuaj auqos svpuauafuoa svunSjy — *¿S6I

'6í*

svuqQ ap IHX 'X '^J^d oujsanu ua vzuvuasua vj a^qo^ — *¿S6t

'OP

'd LIZ '(L til ^9A) "90 9P AX 'X 'Z lA
•vzuvuasua ap sauopsana X viSoSvpad aaqos sauopaay — "¿S6I

'IP

d S6^ m(L til J9A) SVJ8O 9P IAX 'X ' 'lA
'vzuvuasua ap sauopsana X mSoSvpad auqos sauopaay — *¿S6l

'ZP

'(svjou X sosunastp 'svjuva strunSjy) • • • ajuatujvjuappu¡ — "¿S6I

d Z

'(L tH JaA) SVJ90 9P IX "X '¿S6I 4"P9 *Z—

'd LZ
•y *g BpBSo^ piaojipa 'sajiy souang 'auas t\ 'sajviaos X
soapspuv 'soaifpuaia svvxai aaqos sviauauafuoa svunSjy — '9S61

'Sí'

•d zi '/sBiauay^ X sapBpxuBurnjj ap
B[ ap *pg/ oapiAaiuo]^ -ajqiuoy \ap soyaauap soy — 'S6I

'pF

d 91 (
-uoj\[ ap oaua^y pp *pg -oapiAaiuoj^ 'ouvapi ap ojavujx^ — "I^6I

'FF

•d Z 'oauavy pp sapuy ap opB^iudB 'oappajJ
-uoj\[ 'oyaauap jap vifosojif ap asvp vun ap sopuanaa}¡ — '0S6I 'ZF3
"d ti "ttpBJJsnII [^ÍS
jg,, Bjuaaduij 'oapiAajuoj^[ 'pvppvmaS X pvppt^uopvy — "¿t6I

'íí*

d Z
•paoiig pp puopB^[ pBpisjaAiug '(BuiiuaSüy ^aqq
-ndag) ag BjuBg 'vapauiy png ua uppvjiuit vj ap jvp
-adsa osva X 'jvuauaS ua sajvapi ap mauauafuajui auqo — "It6l

'Oí*

�H3D3HV^V V SV^IX0H3 SV390

�Sí
•(sbiou X sosjnasip 'sBjjBa SBimS[y) * * • a^uauqBiuapiauj —"HIAX
•soaxo8Bpad soTpnjs^ — 'IIAX
•(qOA Mag)
BzuBnasua ap sauopsana X BiSoS^pad ajqos sauotaaaq — 'IAX

BziiBuasua ap sauopsana X Bj^oSBpad ajqos sauoioaa'q — *AX
\-(qoA -jaT)
BZUBuasua ap sauopsana X BjSoSBpad ajqos sauoxaaarj •— 'AIX
•sjBd oj^sanu na BziiBiiasua B{ a-iqog — 'IIIX
•(auas ^z)
sajBiaos X soappuaia SBiuaj aaqos sBiauajajuoa 8BnnS[y — 'IIX
•(auas t\)
sa^iaos X soappuaia sBuiaj ajqos SBiauajajuoa 8BunS[y — -j^

•ouismiuiaj
•nmaaB X o^uaiuiiaouo^ — 'IIIA
•sajBiaos SBUia|qojd soj ajqog — -jj\
•Baujaur uoiadaaaad b^ ajqog — *ja
•BJjap B[ ap pBpaidojd b^ ajqog — • y
•bata

•orastniuuaiap pp so^ X pB)jaqi[ v\ ap sBuia^qoad so^ — *jj
• 'sauoTaBAjasqo X SBopj — *j

'^961
"tufl laP lBluaíJ0 B0ílcí^^aH BI 8P sajuBluasajda^ ap bjbiub3 b^ ap
afBuauiojj) "a g^ '961 'U9JBT ^ Bsuaaofq 'oapTAaíuoj^r — '^^O

�XIX. — Correspondencia entre Unamuno y Vaz Ferreira.
XX - XXIV — Inéditos.
XXV. — Fotografías, reproducciones, índice general, índice alfabé
tico de autores y obras, índice de materias citadas por Vaz
Ferreira.

i

14

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3180">
                <text>Bibliografía de Carlos Vaz Ferreira, libro, folleto, hoja suelta</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3181">
                <text>La siguiente enumeración se contrae a establecer las totalidad de las piezas autónomas -libro, folleto, hoja suelta- en órden cronológico de primeras ediciones, seguida de cada una de sus reediciones respectivas. Fue preparada en un seminario de Historia de las Ideas en América, bajo la dirección de Dr. Arturo Ardao, en la Facultasd de Humanidades y Ciencias de Montevideo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3182">
                <text>Universidad de la República (Uruguay). Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3183">
                <text> Universidad de la República (Uruguay). Facultad de Humanidades y Ciencias.:&#13;
Bibliografía de Carlos Vaz Ferreira, libro, folleto, hoja suelta /Facultad de Humanidades y Ciencias.&#13;
   Montevideo : FHC, 1963.&#13;
  14 p.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3184">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3185">
                <text>1962</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3186">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3187">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3188">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39">
        <name>CARLOS VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="406">
        <name>FILOSOFIA URUGUAYA</name>
      </tag>
      <tag tagId="371">
        <name>SIGLO XX</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="524" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="780">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/163f0d9f2009035b1f40a87bc104e5a8.PDF</src>
        <authentication>71ea51954f968acd4412766f5f24dacb</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="6036">
                    <text>- 9SS A sap^piuBiunn ^p pEiir^E^ e^ sp (s^qy x '\
JJ&lt;l) TBluauíuadx^ A jeisusq EjSo[oig 3p BjpajB3 ei U3 A ' (ABiiStufj) ospiA
-Bupipajv ap pBiin^Ej -auai^iH ap ojiupsuj pp (aaip-'X 'A "H 'joid)
BUOJSIJ-I 3 ElSoiOlISBaB^ 3p EJP3JE3 EJ U3 OpE/I^E^JC OlEqEJX (i)

so[ ap Bi^o^iq jB[naiiJBd b^ uoa opjanaB ap Bjsa o;sg #sa^npiAiput
sa^uaidiaaj ua souibijo oj 'sisudiuvuoq *jba ^sistidiuvuoq snjmiqio^

soaoxa^ a ivraaxv^
•upisopa B^ ua oipBiea jauíijd pp uoxdjoasa ouanb
-ad p apuodsaajoa a^ anb uoiauaAjajuí b^ b ojuBna ua A BUja^Btu uoia
-uaAjajuí B[ b uoiaBpj ua sauotuido SBsaaAip Áu\\ uoisopa b^ ajqog
'sauoidaoasa ap sapadsa sBjupsip
sb^ ua uopBjsaS b^ ap odxuaii p oiuBna ua sauoptsodns ojos opuaxj
-sixa 'ouo^B^oqBj ja ua jBjuauíiaadxa buijoj ua uoiaBjnp ns
opis Bq ou jBniaB o^uauíoui ja BjsBq 'uopBisaS bj b oiaadsaj
'soJBdiAiAOAO uos sauoidjoasa soj anb souiaqes
Áoi{ A pBpiJBdiAtA bj buijijb as oí^an^ 't4sajBdiAo ^uaiB^a auop ja sjnao4p
auuoj bj jubXb saa^ ap sajaos sap a^d juaiBsmpoadaa as suoidaoag saj
anb jiBuSiasua ajojstay^ '6^61 'uoqaB^ A jojjij\[ unáas 'soAanq usiuod
sauojdaoasa soj anb anj OAnjsos as anb oaaiuiad o^ 'SBjuijsip ajuauíjBj
-oj sauoxuido ap s^dBja saaj aod opBSBd Bq as 'ojuaiuipBU ja oaqog
-mioq "jba sisudiuvuoq snumuqjog ap uoisojaa X ojuaiuipBU 'uoxaBjsaS
bj aaqos sauoioBAaasqo sBjjsanu aaaouoa b soui^p Xojj #sjBd oajsanu ap
sauoidaoasa soj opuBipnjsa souiBjjBq sou soub sounSjB aoBq apsaQ
•oqaaq Bq as oaod BiSojoxq ns ap bjsia
ap ojund ja apsap 'oSaBqiua uig 'oaiiupuoxBj bjsia ap ojund ja apsap
ajuauíBsuajui sopBipnjsa opuais uBjsa X opts uBq sauoidaoasa so^

s 'avamnmHxoa)
sisu^uDuoq "jda s¡su0|JDuoq

srunui|4og ©p upjsop© X
V73UVA uvs^D-onnf

�escorpiones. Los adultos viven solos, ya sean machos o hembras, en los
distintos habitat en que suelen hallarse.
Las condiciones en que criamos esta especie fueron las siguientes:
1)Recipientes como el que ilustran las figs. 1 y 2. Los bocales de
vidrio tienen 11 cms. de diámetro x 9 cms. de altura y los pequeños
terrarios 0.30 x 0.20 x 0.12 cms. Les colocamos en el fondo una capa
de tierra de unos 0.02 cms. ó 0.03 cms. de espesor.
2)Un porcentaje de humedad ambiente elevada manteniéndola
sin grandes oscilaciones. La tierra de los recipientes debe estar húmeda.
3)La temperatura en el criadero osciló entre 109 y 309; se dejó
que variara de acuerdo a la temperatura ambiente del laboratorio.
4)Renovamos la tierra cada pocos días y retiramos diariamente
los restos alimenticios, con lo cual se evita que el criadero sea invadido
por Acotos, los cuales si bien pueden parasitar a los escorpiones adultos
sin causarles aparentemente ningún trastorno, en cambio, esos mismos
Acaros parasitando los escorpiones del primer estado larval y cuando
ese parasitismo es muy intenso, suelen determinar la muerte de los mis
mos, en pocos días.
5)Alimentación diaria. Los alimentamos con Musca domestica,
blátidos y gruidos. Los escorpiones del segundo estado larval, los ali
mentamos con Drosophila.
6)Cerrar el bocal donde son criados con tul, lo que permite una
perfecta ventilación del medio ambiente y además evita que los escor
piones puedan escaparse. Estos no trepan el vidrio liso, pero al ensu
ciarse su superficie interna de tierra y ayudados por los pequeños reci
pientes que les sirven de refugio pueden escapar. No se debe tapar her
méticamente con tapas de vidrio o metal los bocales de cría, porque
dada la humedad y temperatura a que son criados los escorpiones, se
desarrollan en la tierra en forma abundante hongos del género Penicillium, Mucor y Streptomyces.
7)Proveer a los recipientes de cría de pequeños refugios donde
puedan guarecerse. Hecho fundamental, ya que ellos son de vida esen
cialmente nocturna y viven durante el día bajo las piedras, u otros
objetos que los protegen.
En estas condiciones hemos criado y mantenido en el laboratorio
más de 200 ejemplares no sólo de esta especie sino también de Urophonius iheringi, Urophonius corderoi, Tityus bolivianus uruguayensis, y
otras especies nuestras que nos hallamos estudiando.
El material observado fue coleccionado y determinado por el autor.
Procedía de las siguientes localidades:
Montevideo: alrededores del Fuerte del Cerro, l/XII/56 (3 ma
chos adultos, 5 hembras adultas no fecundadas y 3 jóvenes). Maldo-

- 226 -

�- IZZ asopuatjBqai anj yBjiuaS oyna^ado ygy #sauiad sns uoa Bjajiuijaad Basyd
By A yBjiuaS oynajado ya aajua uoisnajoad opuaioBiy ajuaáanj as^auod
b ozuatuoa Bjqiuaq By ap yBjiua^ upi^aj By sandsap sojnuiiu soao^
•ttojjnayaojBiujadsa?5 o t4yBuiBA upd
-bj,, ya uoa BSBd anb oy sa anb ^aA sounpnd ou uoiaBAjasqo Bjsa u^
•Bjsand By ap ojaB ya opoj JBy
-naouiq Bdny eun uoa jBAjasqo sounpnd soyjpiA soXna ap 83abjjb 'BJiaij
uis ojjo ua ByopuBaiqn ajuaidyaai asa ap $ By jBJi^aj b souitpaaoj^
•osaans yBj jsjadsa ou aod A opuoj ns ua Bjjai; uoa a^uaidiaaj un ua
BqByysq as anbiod opBuoyjquia aiuaiuyBjoi tbá 'oAanq ouanbad yap Bpiy
-bs By uaiq jaA sounpnd o^¿ 'ouiaanbuByq uoijoa opBaxyap un ua oiyanA
-ua upidioasa ouanbad un zny b pip 'uoiaisod Bjsa ua opuB^s^ 'Bajai^
By aaqos JBÁodB uis A opBuoixayj a^uaiuBja^ty ByyBq as Buiosuiaui y^
•uauíppqs ya
BJjuoa sop^XodB A sopBuoxxayj uB^sa saaoi.iajsod saj^d sop soy upisuaj
-xa ua isbo UBqByyBq as saaoija;uB SBjBd ap sajBd sop soy sBajuaiui anb
uA 'opsiuBAay ajuaiuBja^q buiososoui ns ap pBjxui By Biua^ 'Bjaatj By ajq
-os joxjajsod aiJBd ns ^od opBXodB ajjuaiA osoynqoy^ ns uoa 4 5 vj
•Bjsand By b souiijsisb ajuauíBpBjadsaui opuBna sauoydaoasa
soy b JBjuauíiyB ap BajBj By ua soiuBqBjs^ ^sajoijajuB sBjp ap pBptyiAoui
baijob buisiui By opuBjuasajd ou 'yiApuiui isbo 'Bjaxnb 4oiSnyaj ouanbad
ns ua BpiaaiBtiS SBjp soy sopoj ouioa ojuasa^d sou as 5 By Bip as^
•Bjsand ns ozuaiuoa '*sq ^g A ^y sBy b '¿s/yyx/Sl 13
•sandsap oyopuBJOAap oauofinB oy ajuauíspijadaj A sodysdipad sns
uoa 5 ya ouioj ajuauíBjBipauíui Bjs^ 'BpBpunaaj sa $ By SBjoq g^ ssy
B 9S/lIX/lT 13 'lBnxas ojuayuíBj^oduioa ns JBAjasqo BJBd sjsudiuvuoq
•jba sisudiuvuoq smm^qjog ap BfajBd eun soiuBaoyoa 9S/yyx/0T T3
uppnaidsqo vjdtuijj
•BzayBjnjBu By ua ayoid ns uoa s^jquiaq f opByy^q souiaq uaiq
-uibj^ 'ojapBiaa oajsanu ua opiuajuBui yBi^ajBui ya ua sapBpiunjaodo g ua
SBqaaq uojanj '(f^gy 'q^o^) sisuaijmioq *jba sisuaijvuoq srunijyiofl ap
upisoyaa A ojuaiuiiaBU 'uoiaBjsa By aaqos sauoiaBAaasqo

S3MOI3VAH3SaO
•ofBqBJj oiuixo^d un
ua souiuajaj sou uoxaBAiasqo ajursajajuí a Biuijyn Bjsa ojqog '(sbosoui
ap sBAiBy jod sopBJOAap opuais uBqBjsa sayBna soy ap soun^yB 'opBjsa
jamijd yap sauoid.ioasa gg uoa Bjquiaq Bun A SBpBpunaaj ou SBjynpB
SBaquiaq ^ 'sojynps soqaBUi f) '¿c/lIX/^T 'o-10-10^ I3 ojia^ :BfayyBABry
• (aopapa^yB ns b opsjsa opunSas yap sauoidaoasa gg uoa 'Bjjanuí Bp^yyBq
Bjquiaq y) '¿^/ux/SS 'S9ÍBX JOPB^B3 ^sauoyauB^ '(opBjsa opur^^as
yap sauoidaoasa g^ ap Bija ns uoa Baqiuaq y) '¿^/HX/l^ *O&gt;IOX T3 OJtJ33
í (Bp^punaaj BqBjsa ou bjjo By íyüAJBy opBjsa opu^^as yap sauoidjoasa g^
ap Bija ns uoa BpBanjd^a anj Bun 'SBjquiaq ^) '¿S/IIX/I^ '83Iuy yap
ojja^ 'siyodBTji^ '(BpBpunaaj Bjquiaq Bun A SBp^punaay ou SBjynpB
SBjqraaq gy 'sojynpB soqaBiu 9) 9^/}l\/f 'sBiuiuy SBy ap Bjuaig :opBU

�hacia adelante hasta hacer un ángulo de 909 con la horizontal. Los
peines, que oscilaban ligeramente, tienden a verticalizarse y junto a la
placa pectinífera se desplazaron hacia atrás. Se dilató el orificio genital
y dio salida a un huevo. (Figs. 3, 4 y 5).
La región genital, segundos después, volvió a su aspecto normal
ocupando los peines la placa pectinífera y el opérculo genital su posi
ción de reposo. (Fig. 6).
El pequeño huevo al caer sobre la superficie del vidrio rasgó su
delicado corion (Figs. 9, 10, 11 y 13). Rápidamente éste se fue retra
yendo, dejando ver en su interior un pequeño escorpión casi inmóvil,
en el cual lo único que resaltaba eran los dos ojos negros en el centro
del cefalotórax y los ojos laterales. Su cuerpo es totalmente blanco, muy
depresible (Fig. 14). La madre no tuvo ninguna intervención en la
liberación del pequeño escorpión, de su corion.
A los cuatro minutos más tarde, la región genital de la madre se
pone turgente nuevamente. Se dilata el orificio genital para dar salida
a un nuevo huevo, el cual cae y se adhiere a los restos del anterior,
rasgándose su fina envoltura que es muy elástica. Se retrajo, dejando al
descubierto la región del prosoma, resaltando en el centro del cefalo
tórax sus dos ojos negros medianos. Los movimientos del escorpión del
primer estado larval son mínimos. Permanece casi inmóvil. Sus palpos
se hallan flexionados junto al proxoma y sus patas están flexionadas y
pegadas a la región ventral. Su cola está flexionada ventralmente. Tam
poco en la liberación de este joven escorpión la madre tuvo intervención.
En los minutos posteriores nacieron 5 nuevos escorpiones. Sólo
haremos notar:
1)que siempre la puesta fue de un solo huevo totalmente embrionado por vez;
2)que en ningún caso la hembra intervino en la liberación de los
pequeños escorpiones del delicado corion que los envuelve;
3)que su liberación se hace casi inmediatamente de ser puesto
el huevo ya totalmente embrionado;
4)que el corion es blanquecino, transparente, muy delgado, elás
tico, retráctil y ligeramente húmedo.
Por estas propiedades se explica que al caer sobre cualquier su
perficie se rasgue y se retraiga dejando en libertad al escorpión del
primer estado. (Figs. 7 y 8).
La hembra permaneció sobre los pequeños una vez finalizada su
puesta.
La duración de la gestación fue de 369 días.
Los escorpiones del primer estado no son muy activos y no se ali
mentan. En general, una vez que mudan los escorpiones del segundo
estado larval, tienen gran movilidad (Fig. 19), y se alimentan. El
18/XII/57 esta ? es separada de su prole y es puesta junto a un 6
- 228 -

�- 6SS X s^ 8BI B '9S/IIX/S^ 13 'pnxas ojuaiuiBjjoduioa p JBAjasqo BJBd sis
-uaiumioq *jba sisuaiumioq -g ap BfajBd Bun souiauod 9/nX/ 13

•Bjsand ns opiuaj jaq^q ap
8Bip O^ SOI B opuatjnuí 'asjBjuaunp ap pfap oSarq 'Bip jaajaj ouiiaap p
B^sBq asopuBjuauíip 'ajuaraptujou oAnjuBtn as bjjo ns uoa ^ Bq
• 5 B[ BpBpunoaj sa ajuatn^is Bip p A pnxas ojuaiuiBjJoduioa ¡a
ozuatuoa sojnuitu os so[ y 'jBpunaaj uis X B^jnpB 5 bjio b a^uaaj oa
-opa as 9 y^ 'sopBJBdas uos 'piadnu BzuBp b^ X oipnpad p opianpoíd
asjaq^q ou p 48S/l/l 13 'uaXnqaj as soquiy #oippB 9 un ap Biauas
-ajd ua B^sand sa X Bija ap paoq pp 5 B[ somBj^aj ¿S/nx/OS 13
•SBjp ¿9g oanp uoiaBisaá B"q
•Bpnuí
jauípd ns ozipaa as anb BjsBq 'asjBjuamqB uis 'ajpBtn ns ap ofBqap
sapAouiui isBa uojaxaauBuijad opBjsa jauípd pp sauoidjoasa scq
•Bpauínq aiuaniBja8q aiai^adns
ns Bjuasajd odjana p anb bX Braosojd p sopuaqpB UB^pq as sodpd
so[ ípj^uaA uoi^aj ns b opBad X opBuoixa^j BtnosBjara ns UBjuasaj^
'(^I *^í3) :^BlíclBll I9P soiuaraap sojjo X sBjtaajpaid SBuanbad uaj
-aiqpB as pna b^ b spaiunq aiaipadns ns uoa UBjuasajd sou as 'oppjjaj
Bq as uoiaoa ns anb zaA con 'sopiaBU uaiaaj so^ 'BjaaTj B^ ua opBaj
-sip jod opuBuiuua^ ^soAanq so^ ap uoijoa p ua sojJBsap Buiuuajap X
SBjBd sns uoa SBua sns ajqos ^XodB as soiuairaiAoui souanbad JBZipaj p
'soppuatjqna aaauBuuad pjaua ua anb 'aipBui B[ zaA ns b íuotjoa pp
uoiaaBJiai b^ b sbui une uBpnXB sapna so[ 'ajuaiquis otpaiu p ua uBj[Bq
as anb sojijjap sojjo X Bjjaij 'ssjpaid SBuanbad uajaiqpB as uoijoa
p 'Bjjaxj bj ajqos soAanq souanbad so\ jasa p 'sosBa so[ sopoj u^
•oAanq
p opsspdxa zaA Bun ajuaraBpidBj ofBJjaj as BUBjqmaui B^[ #uotjoa
p osbj as opuBna pjiuaS BJnjjaq^ B[ ap Bjanj sojjarajpui soun opips
BiqBq SBuadB ajsa 'oAanq ojJBna pp uois^ndxa b^ asjianpojd ^y
•sauoidjoasa qi oAnj $ BJS3
•sajuaaajip uos anb sa^[Bjap sounSp b sspuajapj somaj
-Bq opg *SBJoq OS sb| b '¿^/HX/^^ I9 BJs9nd ^18 pzuauíoa 5
o[ ou 'sodpdipad sns uoa ojjbuioj ojuajuí Bjsa anbunB X 5 b^ b pjps
ajuauíBpidBj pBptuniíodo Bjsa ua 9 j^ • 5 B[ sp^punaaj sa s^joq oí
sbj B '9S/lIX/^^ 13 'pnxas ojuaiiuBjJoduioa ns jBAjasqo BJBd 'sisudiu
-vuoq "jba sisuatjvuoq -g ap BfaJBd Bun soiuBaopa '9S/ux/0^ 13
uppvauasqo vpunSag
•Bija ns opiuaj jaqBq ap SBjp ^g so[ b ajanm 5 b^
•ajuain^ts Bip p B^opuBpunaaj uaSjiA BjppB 5
sun b ajuajj ojsand anj 9 [3 -Búa ns uoa $ B[ b opuBjSajupj
'sopBJBdas uos SBJoq g^ sb[ y • 9 p ajuajj bais3jSb pnjxjaB Bun piuoj
ajdmais $ B-q *piadnu bzubp ^\ JBiaxui opuBjuajui ou 'sojunf SBjp ^
sopiuajuBui uojan^ *pnxas ojuaiuiBjJoduioa ns JBAjasqo BJBd ojppB

�20 horas, es fecundada la 9 • Esta se separa del espermatóforo, e in
mediatamente toma entre sus quelíceros al macho, el que a pesar de
sus esfuerzos por liberarse no lo consigue, siendo devorado por aquélla.
El 20/XII/57, a las 17 y 10 horas, comenzó su puesta. Tuvo 8 pe
queños escorpiones. La gestación duró 362 días.
Durante los 9 primeros días la 9 se alimentó. En los días siguien
tes dejó de hacerlo, muriendo a los 28 días de su puesta.
El 28/XII/57 esta 9 es retirada del bocal de cría y es puesta
junto a un 6 adulto, para observar su comportamiento sexual.
En ningún momento el 6 intentó iniciar la danza nupcial. La 9
presentó una actitud agresiva. A las 24 horas son separados, reinte
grando a la 9 con su cría. El 6 íué puesto en presencia de una
9 adulta virgen; ambos inician a los pocos minutos su ronda nupcial,
culminando su comportamiento sexual con la fecundación, que ocurre
al día siguiente.
Cuarta observación
El 23/XII/56 colocamos una pareja para observar su comporta
miento sexual. El 24/XII/56, a las 11 horas, es fecundada la 9 . El 6
es devorado, una vez finalizada la fecundación.
La 9 hace su puesta el 22/XII/57 a las 21 horas. Nacieron en
esta oportunidad 7 escorpiones.
La gestación duró 363 días.
La hembra muere a los 30 días de haber realizado su puesta.
El 26/XII/57 retiramos la 9 del bocal de cría y es puesta en pre
sencia de un 6 adulto. Ambos se rehuyen, y cuando se encuentran se
atacan. El 28/XII/57, al no haberse producido el preludio y danza
nupcial, son separados. El 6 fue puesto frente a otra 9, adulta y sin
fecundar. A los 10 minutos el 6 toma la iniciativa, comenzando los
preludios amorosos. Al día siguiente es fecundada la 9 .
Quinta observación
Día 26/XH/56. Puesta una pareja en un bocal para observar el
comportamiento sexual, es fecundada la hembra al día siguiente. Rea
liza su puesta el 28/XII/57 a las 10 horas. En esta 9 fue en la única
que pudimos ver el alumbramiento desde el comienzo, y, observar qué
es lo que sucede con el "tapón vaginal" o "espermatocleutro". Con
ayuda de la lupa binocular observamos que la región genital se puso
turgente. A medida que ella hacía mayor protrusión, se ve centrando
el orificio vaginal una estructura castaño oscura, a veces casi negra,
que ocluye la luz vaginal y que va siendo expulsada. En pocos segun
dos fue eliminado el "tapón vaginal" y casi inmediatamente es puesto
el primer huevo. El resto de la puesta no presentó hechos distintos a
los descriptos. Tuvo diez escorpiones. El 7/1/58 retiramos la 9 y la
ponemos frente a un 6 adulto para observar su comportamiento se
xual. El 6 no intenta en ningún momento iniciar la ronda nupcial.
La 9 adopta una actitud defensiva. El 9/1/58 son separados sin ha-

- 230 -

�- I8S Bjp jb uoiBuiuqna anb sosojouib soipnja^d sns uoJBzuauíoa sojnuiiu &lt;q
soj y "BpBpunaaj ou ojad BjjnpB $ bjjo b ojunf ojsand anj $ jq
•Bjp opunSas jb sojopuBJBdas 'oujajxa aju^punaaj oja^
ja ofnpojd as o^[ #ojjnpB $ un b ajuajj somauod bj X bijo ap jBaoq
jap 5 bj souiBJTjaj Bjp ÓQI IV 's^uoidjoasa ¿ opuaiuaj '¿S/nx/OI I3
BjJa OAn^ *oiJO}BioqBy jb BpjBJj an^ 'opBzqBaj ^jqBq as uoiaBpuna
-aj B[ anb Baipui son ojsg #oaojoiBuiaadsa ^ sojsaj: sns b ojunf souibj^
-bjj • $ un asopuBjoAap BpB|[Bq an^ ^s/lix/f' I9 Bp^uoiaaa[oa ^
upionaj.asqo
•opunaaj B[ 'BpBpunaaj ou B^npB $ Bun b ajuajj ojsand $ ^^
•btjo opiua^ aaq^q ap SBip g^ so[ b ajanuí ^ B^q qBiadnu BzuBp B^ iu
oipn^aad |a ofnpojd as ou ísopBJBdas uos Btp jaaaaj ^y • 5 b^ baijbio
-xut B| aaduiais opuBAaj^ 'asjBauofmSB ap ubjbj^ 'uB^uaa^ua as aua^uoa
so\ anb ajuatdiaaj \3 aod jtB^nquiBap ns ua opuBnj^ -uaXnqa^ as $ p
X 6 eq 'sopBjouB ajuara.ioi^ajuB soqoaq somsim so^ pBpiunjJodo B^sa
ua uajtdaj ag *oqnpB $ un ap Biauasaad ua B^sand anj Biia opiuaj
jaq^q ap Bjp ^5 p ^ B^s^ 'uoiSaj Bsa ap saiBppuB^S sauoiaajaas jod
sopiBjjB aiuauíBjnSas 'but^ba b^ X pjiua^ uoiSaj b^ ua soauB^q sojbob sou
-anbad ap opaaado oaapBpjaA un BqBjuasajd Bjqmaq B[ zaA ns y
•sojbob aod ouiSTjisBJBd osuajuT pp BsnBa b d^uauíBjn^as
'uojaijnuí sauoidjoasa souanbad so[ Bjp aaojai ^y -sojeob jod opipBAui
anj Biuajuoa sb^ anb aiuaidxaaj |^ #saaoijajuB sb^ anb btujoj buisij tb\
ua Bpipua^B anj ou bijd B^s^ #uoijod opsaipp ns ua so^pnAua sauoid
-joasa souanbad 9 b ojuaiuitoBu oiq *¿s/hx/¿T I9 BF9 ^uaij otjoibj
-oqB^ p ua BpiuaiuBj\[ 'BJaAi^j ap *ojdQ 'BUBjajg ubxj) anbaB^ p ua
^S/X/^I I9 BpBopaapa an^ '¿^/x/^l I9 oíaoiBJoqBj p BpiBjj ^
upionaudsqo
•BpBpunaaj anj B^sa SBioq 8^ sbj y *uajiA Bi^npB 5 Bun ' $ a^sa b ajuajj
souiauod ajuamSis Bjp ^y -osojouib oipnpad p ofnpojd as o^_ 'BAisaaSB
aiuauíBuins jas jod $ bj somBJjiaj SBJoq sias sbj y "ajuauíBnjnuí asop
-UBauofinB 'Bqanj ua uojBqBJ^ as 'sajBjduiafa soquiB uojej;uoaua as sbu
-ady q^nxas ojuaiuiBiJoduioa ns jBAjasqo Bjsd 'ojjnpB $ un b
soraauod bj X jBaoq ns ap souiBJijaj bj 'Bjsand ns ap Bjp aaajaj jy
•Bjp óot jb ojjnuí $ wj
•SBjp
ojnp uotaB^saS sq "sauoidjoasa ^ OAnqj 'SBJoq pg ^ 6T SBI B ¿S/lIX/6^
ja bjjd auaiqj #ajuainis Bjp jb BpBpunaaj sa 5 bj 'jsnxas ojuaiuiBi
-joduioa ns JBAjasqo BJBd BfajBd sun souiBaojo^ '9/lIX/8S BJQ
upiovcudsqo j^ag
•Bjia opiuaj jaq^q ap SBjp 5^ soj b ojjnuí opBjsaS BjqBq anb 5 Bq
•SBjp 99g pjnp upiaBjsaS Bq
• $ bj ap uoiaBpunaaj bj uoa aiuainSis Bjp jb opBuiuqna sosoj
-ouiB soxpnjaad sns UBzuaiuioa Bjoq bj y 'BpBpunaaj ou B^jnpB 5 bjio
ap Biauasajd ua ojsand sa $ jq qBiadnu oipnjajd ja opxanpojd as.iaq

�siguiente, con la fecundación de la 9 . La 9 que había gestado murió
al mes de su puesta.
Novena observación
El 2l/XII/57 capturamos una 9 en el Cerro del Inglés, Piriápolis. Se hallaba bajo una piedra de 0.20 cms. x 0.15 cins. Alojada en
un hueco de unos 0.04 cms. de profundidad y con una apertura de
0.03 cms. de diámetro. Tenía 48 escorpiones del segundo estado larval.
A su alrededor había gran cantidad de mudas. En el viaje murió la 9 .
Los pequeños escorpiones fueron mantenidos en el criadero y alimen
tados con Drosophila.
Décima observación
El 21/XII/57 en el Cerro El Toro, Piriápolis, coleccionamos una
9 con 45 escorpiones. Todos eran del segundo estado larval. Fueron
traídos al laboratorio donde al 29 día muere la 9 .
Undécima observación
El 25/XII/57 hallamos en el Parador Tajes una 9 muerta y a su
alrededor 35 pequeños escorpiones del segundo estado.
Duodécima observación
El 17/XII/57 coleccionamos en las Sierras de Pororó a la altura
del Klm. 167 de la Carretera Minas-Aiguá, bajo excretas de bovino,
una 9 muerta con 38 escorpiones del primer estado. Algunos de éstos
estaban siendo devorados por larvas de moscas. A su alrededor había
gran cantidad de estas larvas que fueron traídas al laboratorio para
su identificación.
La 9 murió en el viaje.

DISCUSIÓN
Hemos obtenido en el laboratorio en forma experimental la de
terminación del tiempo de gestación de una especie de escorpión,
Bothriurus bonariensis var. bonariensis (Koch, 1842). Es ésta la pri
mera vez que se determina con exactitud el tiempo de gestación para
una especie de escorpión. A este respecto dice Max Vachon, en 1952,
"On ne connait pas avec certitude la durée de la gestation" (11).
Hasta el presente sólo existían suposiciones sobre la duración de
la gestación, así Blancbard, en 1951 (4), la fija en 5 ó 6 meses. Maccary en 1810 (2), opina que debe ser de 11 meses el tiempo de gesta
ción en Buthus occitanus. Dufour, en 1856 (3), para esta misma espe
cie, supone que debe de ser de 15 a 16 meses.
Hemos trabajado en condiciones de laboratorio lo más próximo
posible a las condiciones naturales de temperatura, humedad ambiente
y alimentación. Por eso es que criamos los escorpiones a la temperatu
ra del medio ambiente, la cual osciló en el laboratorio entre 109 y 309.
- 232 -

�- 88S sus na SBun ap BiauasnB (^x -.sajaiaBJBO saiuauiííis so[ jiunaj
anb auaij 'opcjsa jauíud pp sa anb asjBuuijB p^piJiiáas uoa Bpand
uoidjoasa un anb bjb^ *souanbad sauoidjoasa sosa ap sajaiaBJBa so[
uos sa^ena Baipui ou ' (\) xnajouiy • j^[ opusna aiuixBiu 'oub \e SBjsand
sop bXbij anb JBJiiáasB ajuuaad ou ouojo ye BjaABiuijd B[ apsap souanb
-ad sauoidjoasa ap ozE[[Bq a[diuis [^ -oqaaq ye\ jeuijijb BJBd uBSBq
as anb ua uBaipui ou sajo^nB so[ anb bX 'upiuido a[duns Bun anb sbiu sa
ou ojsg[ •sa^ajoisijy ajuauíaoijajuB oqaaq BjqBq uoiaBuuijB jsn^j
•ttauuioinBj ap uij B[ Btnbsnf suia^utjd np
natpui a[ smdap 'sa[quiassBJt si^ad sap aAnojj tbJ ^nbnp saadnB 'ajtBu
-ipjo uaadoana uoidjoas a^ jns aaAjasqo^ ap naq na i^^,, :ajuB[apB sbui
opuaiaip anSis X 'ttUB^ sioj xnap s^q jaui uotdaoas a[ anb isata 'uiBjjaa
ap b X ptnb aa sibui^ :aaip '68¿X ua 'xnaaouiy *j^[ isb X '[BnuB uoioBisaS
Bun ap sbui aaqBq apand anb UBUBaxpui anb 'sauoiasuijip sop ua;sixa
Bjn^Bjajq b[ ua 'oSjBquia uyg 'ouistui oj apaans saiaadsa sbj^o ua anb aau
-odns ap sa í^nuB uoia^isaíá B[os sun auaij 'sisd ojjsanu ap ang buoz b[
ua Bza^jniBU bj ua X souibijo o^ anb sauoiatpuoa sb^ ua oiaaAi;nBa ua
'HDO^i) sisudiuaiioq srumji(iofj 'ojsandxa o^ 3Q ung buoz b[ ua
^ap sasaui so^ ap Baanj [Bnxas oiuainiB^aoduioa [a jauaiqo ssiuaps
X uoiaBjsaS ap oduia^ ^a JBjJoaB 'sauoiaipuoa sBjsa ua 'apand as is jaA
X soaijBuiqa soAiidaao^aixa saao^aBj soisa uaXn^jui ojuBna ua JBuiuua^
-ap BJBd 'ajuB^suoa 'uoioBjnjBS b p^pauínq uoa X *3óOS 9P o^duiafa
jod 'sajuBjsuoa X SBpBAaja SBjnjBjaduiaj b otJojBJoqBx p ua sauoid
-joasa so[ JBiaa oiJBsaaau Bjag *uoiaBAjasqo JoiaajuB bj un^as 'ajqn^ao ua
souaui o[ jod opuaiaajBdB BiuB^ap^ as pnxas ojuatuiBjjoduioa ^a 'jng
p ua anb BpBAap sbui sa pmiB Bipaiu Btuja^osi BXna siBd pp ajio^[ p
Bia^q souiBfaxB sou anb spipaui b anb jauodns aaBq ojs^ -Bija uoa SBjq
-uiaq souiBjn^dBa o^[ "OJojojBuijadsa ^a X oqaBiu ^ap so^saj soj opB[ ns
b usqBqBq as anb bX 'sBpBpunaaj: opis UBiqBq a^uauíajuaiaaj anb SBjq
-uiaq sop X opuBzuBp uBqBqsq as anb sisu^ijouoq 'g ap sBfajBd sbtjba
opuBinjdBa pnxas oiuaiuiBjjoduioa eiqBq bX anb JBqojduioa ap pBpiunj
-jodo souiiAnj 'ouisiui [ap ^[ Bip [a '¿561 9P ^-iqniao ap saui p 'BjaAi^ b
BpBzipaj uoisjnaxa Bun ua anb bX siBd p opoj b asjBzipjaua^ uapand
ou sauoiaBuiJijB SB^sa anb aiuapiAa sa oja^ 'apuaijxa as opu^na B^ssq
sotuaqBS o^¿ "Buaauinb Bpun^as B[ ua piaadsa ua 'aaquiaiaip ua asjBz
• ipaj b Bzuaiuioa Bjsand B[ anb X 'ajquiaiaip ap saui p ua 'oubj3a pp
sozuaiuioa X BjaABiuud B[ ap uij [B epiui as pnxas ojuaiuiBiJoduioa
p 'sopB[Oj;uoa so[ uojanj anb 'Bqao^ X BfaqBABq 'opBuop[Bj\[ 'Bpij
"ÍlÍ 'Bjuo[o;3 '^sof uBg 'sauo[auB3 'oapiAa^uoj^ ap sojuauíBjjBdap so[
ua pioadsa ua X siBd oajsanu ap Jng buoz b[ ua anb jBjn^asB ajiuuad
sou ojs^ 'Bisand ap Booda B[ X pnxas ojuaiuiBjJoduioa pp ozuaiuioa
ap Baoda b[ piaadsa ua j^pjiuoa BJBd saaaA sbtjba sasaui so[ sopoj sau
-oísjnaxa souiBzi[Baj anb sa 'jng buoz ns ua siBd ojjsanu ua Bza[BjniBU
B[ ua ajjnao anb O[ b asjauodjadns Bipod otJo;BJoqB[ [a ua souiBAjas
-qo anb o[ anb sojn^as JB^sa X isb Bjan^ ojsa anb JB[ojjuoa bjb^
-bu B[ ua opBAjasqo o[ uoa Bipuodsajjoa is jaA X stsuoiuvuoq 'g auaij
anb uoiaBisaá ap oduiaij [a JBuiuua^ap ap a[qisod o[ ua souibjbjj o^sa
U03 -uoiaBjniBs B[ b Baunu JB^a[[ uis 'ajduiais oAn^uBiu as pBpauínq B^

�ambulatorias; 2) existencia de una ventosa adherente en su lugar;
39) color blanco nacarado teniendo sólo pigmentadas las regiones ocu
lares; 4^) sin fulcros en sus peines; 59) presencia de órganos alimen
tarios embrionarios; 6) ausencia de las esculturas típicas de la especie,
sobre el cuerpo y 79) no se alimentan durante todo el primer estadio.
En las seis hembras fecundadas en el laboratorio, los tiempos de gesta
ción para cada una de ellas fue de 369, 367, 362, 363, 366 y 365 días
respectivamente.
Hemos observado y descripto en forma detallada todo el acto de
la puesta en B. bonariensis var. bonariensis, la cual fue controlada bajo
la observación con lupa binocular. De la puesta hay que destacar que
ésta se inicia con una turgencia de la región genital donde hace protru
sión la región vaginal entre el opérculo genital y la placa pectinífera
con sus peines. El opérculo genital se rebate hacia adelante hasta for
mar un ángulo casi de 90 con la horizontal. Los peines y la placa pec
tinífera se desplazan hacia atrás en conjunto, pero a su vez los peines
tienden a verticalizarse. Al hacer protrusión la región vaginal y dila
tarse, lo primero que se expulsa es el "'tapón vaginal" o "espermatocleutro''. Luego comienza la expulsión de huevos totalmente embrionados. Es ésta la primera vez que se observa la expulsión del "tapón va
ginal" y el desarrollo total de la puesta. Las únicas observaciones que
conocemos en la literatura son la de W. Schultze, en 1927 (7), y la
de A. Serfaty y M. Vachon, en 1950 (9), amhas fragmentarias no obser
vando más que algún pasaje de la puesta.
En cada puesta el número de escorpiones varió entre 6 y 10 para
cada hembra observada. Los escorpiones del primer estado envueltos
en su delicado corion vinieron separados unos de otros y siempre la
puesta fue de un sólo huevo totalmente embrionado por vez.
En todos nuestros casos, la puesta se hizo en un sólo día y sin tener
un ritmo horario determinado. Maccary, en 1810, aunque no lo precisa
señala que la puesta se efectúa en una o dos veces con una interrupción
de más de un día, y así dice: "Le scorpion femelle ne fait pas tous ses
petits le méme jour, mais á diverses reprises; le premier jour en voit
naitre le tiers ou la moitié, vient un jour de repos, avant que la mere
ne subisse de nouveau le travail de sa ponte". W. Schultze, en 1927, ha
confirmado ésto para un escorpión de las Filipinas, y A. Serfaty y M.
Vachon, en 1950, afirman que la puesta se hace en varias veces en
Buthotus alticola (Pocock). Hay autores que han señalado un ritmo
horario en la puesta, la cual se haría sólo de noche. Fabre (6) lo afir
ma en sus "Souvenirs entomologiques", y W. Schultze lo confirma en
Heterometrus longimanus Herbst. Sin embargo, A. Serfaty y M. Vachon
observaron la puesta de Buthotus alticola (Pocock) entre las 7 y las
9 y 30 horas de la mañana. En nuestros casos no hubo ningún ritmo
horario, observando la puesta a veces de mañana, otras veces en la tar
de y también en la noche.
Con relación al número de escorpiones obtenidos en las puestas,
llama poderosamente la atención el contraste con lo que sucede en la
naturaleza. Mientras en cautiverio nuestras hembras han tenido entre

- 234 -

�- 9C5 B[ X ^EnX9S O^U9IUIBJJodlIIO9 ^9 OAJ9SqO 98 OSB9 Utl^UIU U^ "JBp
-Utl99J BJBd SOlUOjd SOjppB SOqOBUI 9p BI9U9S9jd U9 8BlS9nd UOJ911J JBJ
-898 9p UBIU9A 9nb SBjqiU9q 8B^ 49JU9UI.IOIJ9}UB SOUIBJBpj O^ OUIOD 'S9p
-Bpiunijodo g u^ #BpBpuri99j 89 ou 4pui8sA uodsi ns opBspdx^ jgq^q
9p JBsad b 'Bis^nd ns J99Bq 9p ou^ia onb Bjqui9q B[ Z9A ns b ojod 4uop
-Bpunagj BA9nu Bpoj 9ju9uib9iSo[otsij X boiuiojbub gpiduix 9nb o^ 't4ojtj
-n9pOlBUIJ9d89^? O t^BUl¿BA UOdBJ,, p Jod BpBJJ99 Bp9nb BUI^^BA ns 4BpBp
-Un99J Z9A BUjq *BpiA 118 U9 Z9A OjpS BUn BpBpUn99^ S9 BjqiU9q BpB^
*4t89JBdlAIAOAO XnBUIIUB
S9p ^UOS 99 9nb JUBU91UIBUI JIBS UO 49Jip TBJA yj? : BHIJIJB 46X U9
oq9B^ -j^[ Á XjBjj^g *y 9p sb[ á 9zjjnqog -^ 49jqB^[ #jj *jf
9p S9UOpBAJ9SqO SB|^ UBn^pS91B O\ JSy •SOJBdlAIAOAO UOS
S9uoidao989 so^ 9nb soui^qBS Xoq ouiij^n jo¿ *(g) ttsu9pB9y S9nbpnb
Z9q9 ^9 SUOldlOaS 89| Z9q9 91lb 99AJ9SqO 9J9 BtU 9JUBdlAIA
B'q 'S9JBdlAO S9UUOJ 9p ^UOS S9piUq9Bjy S9p JJBdn[d B^^í :BUIJIJB
U9 'jJOp^MBQ UUUB}8UO^ 491U9UI9JU9p9J SBj^ ' 4SOJBdlAIA SO9pjU9BJB
OBS S9OtdjO9S9 SQ,, : 9SB JJ BJS9 UO9 SOUB9ia9UIBpnS S9UOldjO9S9 SO[ 9p
BJJBJOUOUI ns BZU91UIO9 OBjp-q-Cqpj^ 9p "J 9nb U9 S^6l B 8OlUBá9[X 9nb
ISB S9 Á 'OIJ9W 9JU9UIBAIJTUlJ9p Oq99q OUIO9 OJqi[ U9 Ojqi^ 9p 9SOpU9iq
-TJ9SUBJI 9nj S9UOldjO9S9 SO^ 9p pBpiJBdlATA BJ 9p UOpBUUlJB BJS^
• (xn9JOUiy #J\[ JOd OpBjp) S9UOldJO9S9 SOJ 9p pBpUBdtAIA BJ 9p BjqBq
sou 9nb oj9uii.id [9 9nj ugq^ *44sa9A 9p 9uijíoj U9 sjngo S9p ju^puod
suoid.io9g S9[ 9nb ^ibuijijjb 9}ojsijy5, 4(x) ^S6T u9 'ojclíl ns U9 uoqoB^
xbj\[ 99iQ *soA9nq UBiuod S9uoidjoas9 so^ 9nb OAnjsos 9s oidpnud |^y
•SB^UllSip SBdB19 S9JJ JOd OpBSBd Bl[ 9S OlU9ruipBU p 9-iqOg "SOJBdjATAOAO
UOS S9UOldjO9S9 SO^ 9llb B1UJIJUO9 98 4S9UOpBAJ9SqO SB^JS9nU Un9g
*449UBjqui9lU B[ ^dtUOJ 4UOISOp94p 9UB^jO4p 9[OJ 9J
juBnof 4p 9¡po 'uotdjoog }ij9d np giipui 9n9nb b^ JBd 99nboAOJd 9aj9
9[qui9s gddopAu^^ 9p 9jn^dnj B'q^^ ruaaxp A uopsa^qq b^ U9 uoidao9S9
ougnbgd pp BAtjoB uopBdpijjBd Bjjqnq 'uoqoB^ A XjBjj^g bjb^
*44u9iq suioui no snjd ^u9BSop U94s ^9 jn^o aii9^
JU9Jtq99p S9UI91U X119 J9qn9lJJBd SB9 UOUI SUBp 4U9iq no 4(9JC[B^ UOIJBA
-J9sqo) 49J9ui jn9f JBd jn^o an9[ 9p sa^e^ap ^uos suoidjoog siíjod S9^^
:99ip A b^^iu B| 4(^) S061 u3 'pnBÍ&gt;uij^[ 'fy '449in[á9p bj A B9ubjjb b^ 4bjj
4OA9nq pp BUBaqiU9lU B[ 9JU9UIBpB0q9p 9ÍnO9 4SB^nqipUBUl SB[
B| 9p 9SOpU9I[BA 49jpBIU B[ 9nb O9^ *OpBpU9S9jd O[J9qBq 9p
9utsui p o^u^^ ¿uopBJ9qq bjs9 ^onpojd 9S otuo;3?^9 :99ip
A 4S9UOldjO9S9 S9U9AOf SO[ B BJ9qq 9llb B[ OjpBtn B^ 89 9jqB^[ B.TB^
•OpBJS9 J9UIud |9p
uoxdjO9S9 p 9^qiX opuBfgp X 9sopu9XBj;9J bSsbj 9S oygns p uoo jbooj
p '[I^9BJJ9J X O0lJSB[9 4OUTJ XntU S9 9üb 49JS^ 'UOIJOO pp OJJU9p OpBJJ99
-U9 UOldjO9S9 OU9nb9d ^9p OOodniBl X XBUj^jBm UOpBdpiJJBd UIS B9U
BUIJO^ U9 BZip9J 98 SOUIBAJ9SqO 9nb O[ Ull^9S UOISOp9 B-q
•sopiu9^9j: opBp9nb U9S9iqnq gnb 8OA9nq
U9 OpUBAJ[98qO OU 8OUIB99Sip SB^ 4UOpBJS9S ns UOJ9TAnj 9llb
SBJqUI9q SB[ SBpOJ 4SBl.I9nUI 9p S9ndS9Q 'UOpBlS9 ns U9 9U9TJ BjqiU9q
9nb 89uoidjoos9 gp X gp 4gg 4gg 9p opad ns uoo sisuaiunuoq -g
8Biqui9q p OpBJ^UO9U9 SOU19q BZ9pjnjBU B[ U9 4S9UOldjO9S9 OX ^ 9

�ción. Que los machos eran aptos para fecundar lo reveló el hecho que
puestos frente a hembras adultas vírgenes las fecundaron. ¿Quiere de
cir ésto que los machos son capaces de reconocer a las hembras que
han gestado? Al parecer todo induce a suponer que sí, aunque desco
nocemos en base a qué se hace ese reconocimiento. A este respecto nada
hemos encontrado en la bibliografía consultada.
B. bonariensis var. bonariensis tiene sólo una gestación durante su
ciclo evolutivo. En el laboratorio todas las hembras murieron al mes
de haber gestado y esto coincide con lo observado varias veces en la na
turaleza por nosotros, que hemos hallado hembras muertas con su prole
alrededor, tal como lo referimos en la undécima y duodécima de nues
tras observaciones. Además estas hembras son de menor resistencia,
que el resto de los ejemplares, a los distintos factores como variaciones
de la humedad; cambios de temperatura; manipulación y transporte.
Los únicos ejemplares que, en nuestras excursiones, suelen morirse- al
ser transportados al laboratorio, son las hembras que han gestado, so
portando muy bien los factores adversos todos los otros escorpiones,
aún los ejemplares jóvenes. Están de acuerdo con esto las observacio
nes de G. Mingaud. Sin embargo, ésto no parece ser la regla ya que la
hembra de Heterometrus longimanus, que sirvió de base para el tra
bajo de W. Schultze, murió 10 meses después de haber gestado.
Se comprueba, por primera vez experimentalmente, que tanto las
hembras como los machos no presentan écdisis post-fecundación, con
firmándose así la presunción de M. Vachon, 1952, que decía: 'II semble
ne pas y avoir de mués post-nuptiales".

RESUMEN
Se crió Bothriurus bonariensis var. bonariensis (Koch, 1842), de
terminándose la duración de la gestación de esta especie. Se obtuvo
la fecundación en el laboratorio de seis hembras teniendo cría a los
369, 367, 362, 363, 366 y 365 días respectivamente de la fecundación.
Bothriurus bonariensis var. bonariensis (Koch, 1842), es un escor
pión ovovivíparo. Se describe en forma detallada la puesta, observán
dose, al comienzo de la misma, la expulsión del "tapón vaginal" o "espermatocleutro", que precede a la salida del primer huevo totalmente
embrionado. En cautiverio el número de escorpiones obtenidos en las
puestas varió entre 6 y 10 para cada hembra. Los escorpiones del pri
mer estado, envueltos en su delicado corion, vinieron separados unos
de otros.
Los huevos presentan un delicado corion, fino, blanquecino, lige
ramente húmedo, elástico y muy retráctil. Luego de expulsados, al caer
y tocar con el suelo se rasga el corion retrayéndose y dejando libre el
escorpión del primer estado. Ni la madre ni el pequeño escorpión en
cerrado dentro del delicado corion, intervienen en la eclosión. Los es
corpiones del primer estado larval no se alimentan; presentan ligeros
movimientos de sus palpos, sus patas y de su cola, permanecen bajo
el mesosoma de su madre o se colocan sobre su dorso. No se alejan de
la madre basta que se produce su primera écdisis.
- 236 -

�- ¿ES -

p89Siíp99 IOU 9ABq S9[BUI9J 9qi pUB S9JBUI
'9J9^9 9JIJ 8JI SuiJnp UO11B189S 9UO X[UO SBq UOldjOOS
9JBUI9J Oq^ *9JIJ 811 UI 9UII1 9UO X[UO p91Bpun99J 81 9[BIU9J q9B[^
•jgqiotu 9i[i jo ^[9Bq 9qi no 9jb Áa\\i jo
jgqioui gqi j^pun 9jb Áoqj^ 'pooj iB9 iou op jbisui isjxj oqi jo suoidaoos
9HX *0l ^ 9 IUOJJ ^Í^BA p^ipnis 89JBUI9J 9i|i ^q p^iisod^p sS^^ poiBu
-oXjqui9 ^qnj 9qi ^iíAiidBD uj 'uoxjoqo 9qi 9jnidnj iou 89op ojbui^j oqj^
qios 9qi oí s^Bj ^á9 9qi sb uioos sb 99Bjd ^uios ib Xjsno9UBiuods siqds
uouoqo stS^9 ^qj^ 'uoxjoqo qsiijqA^ pu^ oiisbj^ 'í9m 'uiqi '9iB9i[9p b
8iU9S9jd ij #qiSu9j ui -rara \ jo 'uiui g 89jnsB9in pu^ 9dBqs ui jbao si S^o
p91BUOXjqui9 ^[[n^ -^poq 9{BUI9J 9qi JO S1U9UI9AOUI UMOp pUB dn JB9TUI
jo 8UB9UI Á({ 9UBjqin9ta íáuidoj9AU9 ub qitM buiSba 9qi
9J9M suoidjoos Suno^ 9qi J9ijB puB p9pnj^X9 8BM tt
SEA! UOI9J [B1IU9 9qi IBqi pUB 'pjBMUA
UOTlISOd JB9I1J9A B Ut p9lJJB9 9J9M sqtUOO JO JIBd 9qi IBqi p9AJ98qo
j^ qiJiq jo 19B oqi SuxjnQ 'qiJiq 9qi ^^jnj gqijos^p ]^ *uoidjo98 snojcd
•iaiaoao ub si (^J?8I 'Ho^[) stsuaijmioq -jba sisuaiunuoq srumuqjog
•sXBp sqg A 99g 4g9g 49 '¿9g '69 sbm uoiibiso^ oqi jo qi^uoj
9lÍX "P9A9íllDB ua9CI SBM 'XOq |BI99ds B UI XjOlBJOqBJ 9qi UI }d95[ pUB
89{BUI9J p9JIlldB9 ^[1U999J X1S qiIM p9UIJOJJ9d UOT1B1S9 9qi JO &gt;[JOAV JB1
-uguiijgdxg uy 'XBnSnjjq ui punoj X^uouiuioo uoidjo^s b '(^81 'lI9O^)
sisuaiumioq *jba sisuatunuoq snumuq^o^ jo SuiqaiBq oqi puB qiJiq
9qi 'UOT1B1S9 9qi JO 1U11O99B UB 9AlS ^ UOIlBOIUnuiUIOO Siqi UJ

•uoi9BpunD9j-isod sisipoo uBiu9S9jd soqoBui soj iu sBjqraoq sbj ij^[
•919 '9iJodsuBJi Á uoxoBjndiuBui í 9iu9iquiB pBpguinq
BJ U9 8OtquiB9 ÍBJniBJ9dui91 BJ 9p 89UOI9BIJBA OUIO9 '89JO19BJ SO1UI1
-Sip SO[ B 89JB[dui9f9 8OJ 9p O189J J9 9nb BI9U91SIS9J JOU9UI BUll U9U9I1
opBi89^ uBq 9nb SBjqiugq sb^j -oATinjoAg o[9io ns 9iuBjnp uppBisgS Bun
o[os ugugx^ 'BpiA ns U9 Z9A b^os Bun Bpspunogj S9

�BIBLIOGRAFÍA
1.Amoreux, M. — "Description méthodique cl'une espéce de Scorpion roux commune á Souvignargues en Languedoc et détails historiques á ce sujet". — Journ.
phys. 33: 9-16, 3 figs.; 1789.
2.Maccary, A. — "Mémoire sur le Scorpion qui se trcuve sur la montagne de Cette".
Paris, Gabon édit., 1-48; 1810.
3.Dufour, L. — "Histoire anatomique et physiologique des Scorpions". — Mem.
Inst. Fr. Savants étrangers, 14: 561-656, 50 figs., 1856.
4.Blanchará, E. — "L'organisation du régne animal". — Paris; Arachnides, 1: 232,
36 pl., 1851-1864.
5.Mingaud, G. — "Note sur la ponte du Scorpion roussátre Buthus europcux L.".
Bull Soc. Et. Se. nat. Nimes, 23: 168-170; 1905.
6.Fabre, J. H. — "Souvenirs entomologiques, nueviéme serie". — Delagrave, éd.,
Paris, 1: 374; 1907.
7.Schultze, W. — "Biology of the large Philippine Forest Scorpion". — Philip.
Journ. Se. 33: 375-390, 4 pl.; 1927.
8.Dawydoff, C. — En Grassé, P. Pierre. — Traite de Zoologie, VI: p. 320. — Masson
y Cié., Paris; 1949.
9.Serfaty, A. et M. Vachon. — "Quelques remarques sur la biologie d'un Scorpion
de l'Afghanistan, Buthotus alticola (Pocock)". — Bull. Mus. nat. Hist. nat., Pa
ris, 22: 215-218, 1 fig.; 1950.
10.Vachon, M. — "Remarques préliminaires sur l'alimentación, les organes chélicériens, le biberón et la tétine des embryons du Scorpion: Ischnurus ochropus". —
Arch. Zool. exp. et gen., 86: 137-156, 9 figs.; 1950.
11.Vachon, M. — "Etudes sur les Scorpions". — Instituí Pasteur d'Algérie.
Alger. 1952.
12.Mello Leitao, C. — "Escorpióes sul-americanos". — Arq. Mus. Nac. Río de Ja
neiro, 40; 468 págs., 182 figs.; 1945.
13.Millot, J. et M. Vachon. — "Ordre des Scorpions, en Grassé, P.". — Traite de
Zoologie, VI: 386-436, Masson y Cié., Paris; 1949.

- 238 -

��Fig. 3. — Se observa la región genital de la hembra al comienzo de la
puesta. Se presenta turgente y hace protrusión entre el
opérculo genital y la piara pectinífera con sus peines. Cen
trando el orificio genital se ve el "tapón vaginal" a punto
de ser expulsado. 3,5 X.
Fig. 4. — El indicador señala el "tapón vaginal" en el momento de ser
expulsados. Es el comienzo de la puesta. 6 X.
Fig. 5. — Región genital al iniciarse la puesta vista de perfil. El in
dicador señala el "tapón vaginal". Se observa la turgencia
de la zona genital y cómo el opérculo genital se rebate hacia
adelante mientras la placa pectinífera y los peines se des
plazan hacia atrás. 7 X.

�X fo uoidjoasa U3A
-of je p^poj anb uouto opE&gt;ipp p EAaasqo a*,' -sisu^uviioq
•jea stsiwuvuoq sn.mui¡¡og ap opi:uc&gt;uqiua aiuaiii[E^O) OAanj^ — 8 '^i.j
X (2'Z "oi^^ní; uehios
-aad oj so.uq "opeSsej auiaiii]Eiajt;d uoiaoa ns UEjria^a.xd soa
-anq souní^jv •sisu^i.ivuoq iv\ sisii^uvuoq m.inuqiofl í&gt;p Ejsanj
'X L 'osodaa ap uopisod ua ojaadsB ns uoa [EjuiaS uoi

��- STS •pnjiuo[ op *suuu oí souti opij^ 'op^iso opunSo^— 'i,\ "Si.j
"X ¿ •^
•udixvuoq -jea sisiuiADiioq -q op opmso opunSos A .iouiu,[ — 91 -Si-i
op suiiu s ^oun opij\; oppEu uopo.i uoidjojs^q[ — -c\ ^i.[
X 8 ^o[
sojSou sofo so[ usqEso.i cqq^ -ojqíso.idop Amu A 00
-UEjq o^uouqEjoj odaono ns EA.usqo oc,- opiosu uoijja

�Fig. 18.—Escorpión del segundo estado con restos de su primer muda
aún adheridos. 5 X.
Fig. 19.—Madre con un grupo de escorpiones del 2^ estado sobre su
mesosoma. 2 X.

- 244 -

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6037">
                <text>Gestación, nacimiento y eclosión de Bothriurus bonariensis var. bonariensis (Koch, 1842) (BOTHRIURIDAE SCORPIONES)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6038">
                <text>Trabajo realizado en la Cátedra de Parasitilogía e Historia Natueral Médica (Prof. R.V. Tailce) del Instituto des Higiene. Facultad de Medicina. Montevidkeo (Uruguay) y la Cátedra de Biología General y Experimental (Prof. R.V. Talice) de la Facultad de Humanidades y Ciencias.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6039">
                <text>VARELA, Julio César </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6040">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Julio 1961, Nº 19 : p. 225-244</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6041">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6042">
                <text>1961</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6043">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6044">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6045">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="518">
        <name>ESCORPIONES</name>
      </tag>
      <tag tagId="519">
        <name>TAXONOMIA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="550" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="808">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/ed0bb8b163839508a5abf8057e5cf1bc.pdf</src>
        <authentication>c6010aeab6808f2d674fb69d55faafd0</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="6362">
                    <text>����������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="17">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3711">
                  <text>Fondo Luis V. Muxi de Documentos de Historia Rioplatense</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3712">
                  <text>Documentos de Historia Rioplatense</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3713">
                  <text>El Fondo Luis V. Muxi consiste en una amplia cantidad de documentos originales, manuscritos e impresos, de naturaleza en su mayoría histórica y política, que cubren aproximadamente el período 1800-1890.&#13;
</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3714">
                  <text>VVAA</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="48">
              <name>Source</name>
              <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3715">
                  <text>SADIL -  Colección Luis V. Muxi</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3716">
                  <text>SADIL</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3717">
                  <text>1800-1900&#13;
</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3718">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="43">
              <name>Identifier</name>
              <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3719">
                  <text>Fondo Luis V. Muxi</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="38">
              <name>Coverage</name>
              <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3720">
                  <text>1800 - 1900</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6363">
                <text>Documentos y proclamas relativas a José G. Artigas (período 1815-1817)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6364">
                <text>Historia rioplatense&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6365">
                <text>Folleto original impreso. Contiene:&#13;
"Circular", contra José Artigas, por Nicolás de Herrera (Marzo 30, 1815). Proclama contra Artigas de Carlos de Alvear (marzo 31, 1815); Carlos de Alvear "A los habitantes de la Provincia de Buenos Ayres" (abril 4, 1815); "El Excelentísimo Ayuntamiento de la Ciudad de Buenos Ayres a sus habitantes" (abril 5 de 1815). "Manifiesto del Excelentísimo Ayuntamiento de Buenos Ayres sobre la feliz revolución del 16 de abril de 1815" (30 de abril de 1815); respuesta de José Artigas (29 de abril de 1815); del Ayuntamiento de Buenos Aires (30 de abril de 1815); de Gregorio Tagle al Pueblo de Santa Fe y su campaña (23 de julio de 1815); "Plan que presenta la Diputación del Xefe de los Orientales para el restablecimiento de la concordia" (Miguel Barreyro y otros, 13 de julio 1815); Oficio del Director de Estado  (Ignacio Álvarez-Gregorio Tagle) al Xefe de los Orientales (Agosto 1, 1815); Oficio de Antonio Saenz (4 agosto 1815); Proposición de Diputados Orientales (Barreyro y otros) (3 de agosto 1815); Respuesta de Antonio Saenz (3 de agosto 1815); Respuesta de G. Tagle a Artigas (7 agosto 1815); Mensaje de Ciudadanos de Buenos Ayres al Sr. Gobernador Intendente (1816); Acta reunión casa de Vélez (15 junio 1816);Proclama de Juan Martín de Pueyrredón, Director de las Provincias Unidas, a los Pueblos de Entre-ríos, Corrientes, y Banda Oriental (15 de diciembre de 1817)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6366">
                <text>Varios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6367">
                <text>Folleto impreso. Imprenta de los Niños Expósitos, Buenos Aires.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6368">
                <text>SADIL - FHCE - Udelar</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6369">
                <text>1815-1817</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6370">
                <text>Dominio Público</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6371">
                <text>39 folios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6372">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6373">
                <text>Folleto impreso encuadernado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="432" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="677">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/d338c4caa3b2b7b34820fee4a422a470.PDF</src>
        <authentication>0a2a0f9655238820f01f1c34d3fcf47d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="5120">
                    <text>- 811 •E1OUOS '^ElEJEd 'EAI1E3IJJ ^EpE-lSiqjSA :.ÍBtlSnifJ [3 U3 OpE[qEl{
pp o^ipuo} ju^ea 13 'oÍEqEJ^ 31S3 U3 *3U3ij ^Xeje^ EjqEjEd ej sp (Á, si (i)

bj ueuijoj pnxgsiq jB[nqo[ X ouqnosBin piqtq s9uopB.1oj.19d sej
uod gjuguiBjunfuoo 'odruá pp .iopBOijijugpi oDijBtuosBJBd oSsbj 9JS3
•sBj^faui SBquiB aaqos uba^^ gnb oaj9uiBip 9p 'uiin \ 9p jbjikmid uoisid
-Ul B^ U9 9JSISUOD 9nb pnX9Siq ^qiJ]. gfBIHB^ p Jod UB9IJI}U9pt 9g
(i)
oiJB[nqB9OA p U9 9jstx9 ou bXbjb^j BjqBpd B'q -BquBri^) aod
U9iquiBJ SOptOOUOD 'V1VJU0 VJVnOJIY SO[ '[BOldoJJ BIS9JO^J B[ 9p SOIUIIS 8O^
gp oun b BuSis^p 9s 9nb uo9 jdiT^ BaqBpd Bun 9p b^bj^ 9g
oinBjsgad oiuoa bXbjb^ BjqBpd b^ opBiuoj UBfj -buj UBUiraougp 9S
•SOUBJ^X9 SO[ UBp S9^ X UOJ9ip S9^ 9nb UOI0BUUHOU9p BUn 89
b[ 9p Biía^ipui nqpi Bun 9p b^bjj 9g
'odruS jap uppvoifrjuapj — '\'\

sodijvuoomm soiva— i
[9p SIS9^UJS BUn S9 UpiOipg 9^U9S9jd B"q
9p BpBlJB^OUB99UI BOIJipUB UOpip9 BUn XBJJ 'pBipOB^ B[
9p J9pod U9 UBJlU9n9U9 9S ^ofBqBJl p 89}U9ipU0ds9IJ09 SOOlJBj^o^OJ X
S09IJBjá0UJ9 4SO9lJB.láoiaOS UOI9B;U9UIllDOp B[ X pU9JBUI p 'SOJBp BOJ 9p
oidooB la *S^6t-X-6 BlP3J 9P 8S90I óM ^91 'ó8 a óZ
"9H Bl 9P p^pisjgAiujq b[ 9p sBiougi^ X sgpBpiuBtunjj
89[BUlSlJQ 89UOpB^I)S9AUJ 9p UB^^ p UtlJj9S OZqB9J 98
•gfBiA opuná^s p '
UBJS U9 'U9J9IJ9J 98 SOApBJipnD SOJ OIUOD SOAIJBlIlUBnD SOJBp SO[ OJUBT
'9S6I aP oagjqgj U9 oquo b oa9^¡ gs ^qgip 9juguiBidojd oduisg gp upp
-Bjgdo B[ BJBd gfBiA opun^gs [a *gS6l aP oagjqg^ gp sgiu p ug pzipgj
0^ 'BiJojBJo^dxg uoioBjgdo Bun gp BqBjBJi 98 — jBuiuiipad gppui gp
gnj ojguiijd p íuoiDBAjgsqo gp oduiBD p sgfBiA sop oziq jojny ^a

S3IM3Q3D^IMV — 0

:dXdjd)| so"|

�- 911 •ofeq^xi ap oj
-jBna ap A jopauíoa ap 'Bupoa ap 'oijojiuuop ap aAjis í jBuoiaunjijod sa
uoioBjiqBq Bq *soijba sajijn A sajasua usSjana sajuB.ni soj A sapajBd
sbj ap A BpBuosidB BJjaij ap sa osid ja :BpuaiAiA bj ap joijajuí jq ¡
•joijajuB pajBd B[ Bpoj Bdnao anb BjnjjaqB Bun auaij A JBjn^uBjpsna
sq 'SBJBasBj^ sbj ap BSBq bj — sajquioq soj BJBd uoiunaj ap bsbo ap
aAjis anb bdijsiij sbui BpuaiAiA Bun bjjbij as BapjB b^ ap soajaui Q^ y
•Bjnj[B ap "sjuí so I
csBpuaxAiA ot ^p sBjnj^aqB sb^ ap oipauíoj^j 'SBUBjuaA auatj ou upiaBjiq
-Bq B^ 'Buqsd ap SBiajsa aod aqaou b^ ajuBjnp SBpiSajojd uBjs^ *joiaaj
-sod bjjo A joyjajuB Bun 'ssjjand ap BjauBui b SBjnjjaqs sop auaij^
•BuqBd ap SBfoq uoa sapaj^d sb[
A oqaaj jap B.injjaqoa ^\ A sapaajB^ A sa[BJtjuaa sbSia uoa aaBq as uoz
-buijb p 4SBnB sop b ajuaipuadapui sa oqaaj p 'jB^nSuBjpBna odij ap
s^ •sojuaiuiijjBduioa urs upioBjiqBq B[os Bun ap Bjsuoa BpuaiAiA B^
vj —• 'SI

S'6I

fZ
u 'LZsajquioH
% L'6Zsajafnj\[
:uoiaB[qod b^ ap uopnqtJjsiQ 'Btjbj
-uapas sa BpiA ap buijoj ^Ano SBUOSiad 90^ b bzubo[b uoiaB^qod Bq
•sopBztnbjBjaf uaiq
-UIBJ 'BOUBO B[ JBpjBllS A AB3BJJB BJBd SOJJand SOIJBA 9U9IJ B9pp Bq
•s^uaAof S9uojba so[ jod sopBsn jas uapand ou souiu so[
b A sBjajps s9J9fiuu sb^ b sopBuijsap soq -nqBj uos souiuibd sojsa ap
sounS^y q'd'S BJopBuipjooa asBq bj b A oij p sojjo 'ajuoui p uba
-a^ anb soun^p ísopBztnbJBjaf souiuibo ap paj Bun aasod Bapp Bq
• (^ ó^j 'Siq) 'Bapp bj ap sauijsaj A sBiuouiajaa sb[ BJBd BZB^d B^ 'ojjaiqB
opBdsa un X^q sbjb9Sbj^[ sb^ ap BSB3 b^ A jbijtuibj b3jb p ajjuq
ajquiou ap bXbjbaj ajUBiujojuí pp soibq) #odnj pp soAijnoafa A soaij
-Bpi^a^ sojunsB so[ ap ubjbjj sajquioq so^ apuop Bapp tb\ ap punuioa
BSB9 B[ Sq *bXbJB^ BJ9BS BZUBp B^ ap SBJB9SBUI SB^ UBpjBll^ 3S A SOjppB
sajquioq so[ aju9uiB[os uaunaj as j^y *souiu A sajafnuí b opspaA jbS
-n^ un ap bjbjj as sand JBqiuiBj b^jb p Bisando uopisod ua BpBjuaiJO
Bjsa BjnjjaqB ns A JBqiuiBj bsb9 B{ anb Buanbad sbui sq 'sbjb9Sbj^[ sb[
ap BSBq b^ Bjsa oij p BppjBd sBzoqa ap Bauíj bj ap sojjaui OS V
• (BjBijn^q ajquiou ap
ajuBiujojuí jap sojbq) 'ajuBABij^ B9ijaq uoisbaui bj ó^ A 'oij jap
-unuí bj ój 'jBjiAa BJBd BpBnjis aiuauíBai^ajBJjsa Bjsa BapjB bj bj9ubui
Bisa a(j -uauíai unB sajBno soj b aiuBABqq soipui soj ap oijojijjaj —
Bisando BjaqiJ bj ap ajjBd ubj zaA bj b opuBoojua A SBtAnjj sbj ap uoia
-Bisa bj ua uppBpunuí bj bj9ubui Bjsa ap opuBjiAa 'uoiobzijbooj Bjsa ua
osjna ns ap bjjb sbiu Bjaqtj bj 'oij jap opoaaj un ua BpBoiqn Bjsq

�Generalmente conviven de dos a cinco familias. Cada familia ocupa
un sitio fijo determinado dentro de la habitación con su fogón o bra
sero independientes. Además conviven los animales domésticos.
No hay camas. El indio Karayá duerme sobre esteras de palma en
el piso de tierra, aunque hay algunos que ya usan la hamaca de fibras
de algodón.
1.6.— Organización social y política.
Se trata de una sociedad formada por segmentos familiares tipo
matrilocal, que determinan un tipo de pequeño clan intratribal con un
jefe familiar.
Un cacique y dos shamanes son las autoridades políticas y mági
co-sociales.
Wataú es el cacique ejecutivo; Kuriala actúa como cacique legis
lador, especialmente en lo que se refiere al calendario ceremonial, y
tomo shaman ocupándose de la terapia mágica y mental.
Malwá, ex-cacique ejecutivo, es shaman con jerarquía senil y de
jefe simbólico. Su hijo Malwaré, es el heredero al cacicado.
El cacique no posee una autoridad centralizada. La fuerza política
de la aldea depende de los jefes familiares. Sin embargo el cacique es
una persona de prestigio e iniciativa, al cual se le confía el liderazgo
de los asuntos comunitarios.
Malwaré, heredero al liderazgo, es una persona de gran prestigio
y múltiples condiciones y aptitudes.
Los ritos de paso son conductas bien definidas y son realizados con
ceremoniales y/o festines comunales; verbigracia: nacimiento, infancia,
pubertad, matrimonio, muerte.
Se observa un profundo sentido de la responsabilidad comunitaria
como rasgo idiosincrásico de los miembros de la sociedad Karayá de
la aldea Getulio Vargas.
Todo Karayá siempre está seguro de cuáles son sus derechos públi
cos y percibe cuáles son los recursos y propiedades públicas. Se cuida
de no lesionar los derechos civiles y conoce muy bien el patrón de san
ciones bien definidas. El engranaje de la estructura social está bien
ensamblado y las tensiones sociales no son del tipo socio-patológico
crónico.
El proceso endocultural se manifiesta como una gran fuerza integradora basada en las relaciones madre-infante y grupo-niño.
1.7.— Economía.
La diferencia entre la economía Karayá y la euroamericana es a la
vez estructural y funcional. La economía euroamericana de hoy está
centrada en primer lugar en las utilidades y luego en el uso de la
producción. Paralelamente al mercado de productos hay un mercado
de trabajo, pues o se dispone de bienes de capital o simplemente de
tiempo y energía somática. De ahí un status socio-económico.
_ 116 -

�- ¿II -aod uoa aaouoa bXbjb^j oipui jg •BiinouoDa bj b uca^ijaj as anb sbj
'spnp uts 'sojja aj^ua 'jEqx.ii oijoji-uaj ja ua opuanao oqaaq jainbjBna
ajqos sapBpaAou uciquieajajui as sajBuninoa sauoiunaj SBjsa ug
•asjBjsajd b oíaiAjas jap o uoiaaBsuBjj ap ojafqo jap Bas b^ jojba ap
pEpiuiJojiun uBjá bj jije aQ 'asjB^sajd b o opB;sajd oíaiAjas Bpsa omoa
isb opBzijBiajauíoa jas aqap anb ojafqo Bp^a BtijBAa as sajBuniuoa sofaa
-uoa so^sa ug 'aja 'sojsia uojanj anb saAB o sajBiuiuB 'joqjt? OAanu un ap
o^zBjjBq o ojuairaijqnasap ja íBiaBjSiqjaA : scaiuiouoaa Buncj o bjojj
bj ap sapBpaAou '(uoiaaajoaaj 'Basad 'bzb3) asjBzijBaí b OAijBiadooa of
un íBiaBjátqjaA :sBaiuiouoaa sapBpiAijaB sbj ap 'SBSoa sbj;o ajjua
A 'aqaou bj aod ajuauíjBjauaS 'bCij BJoq uis a^uaiuBnui^uoa uau
-naj as ijjy 'SBJBasBj^ sbj ap bsb^ ej ua sajquioq soj uaaBq ajuauíBiJBip
onb sajBuuojui sauoiunaj sbj ua BpBfij sa BiauBajaui bj ap jojba jg
Bpauoui bj ap jojba ja uaaouoa b^bjb^j soj sopoj ou (b
-uoa Biui;jn Bisa BJBd BiauBjJoduii ap sojBp sop jBAjasqo aqap ag
•oiJBiauoiu anbanj)
Á SBiauBajaui ap anbanjj :jsnp sa ouBaijauíBOjna ajquioq ja uoa oía
-jauíoa jg qBqiJiJajuí a jBqujBJjuí SBjauBajaxu ap anbanjj ja B^sa oSang
mbijiuibj odnj^ ja ua soiaj^uauíijE sojanpojd soj ap oiquiBajajuí ja ua
opBjjuaa B;sa bXbjb^ Biuiouoaa bj ua uotanqijjsip ap Biuajsis jg
•oaiuaajijod ajquioq un otuoa
Bjjoduioa as bXejb^j ja aojny ja bjüj #odnj^ jap jBijaiBiu Bjnijna bj
ap ojuauíaja oj^o jainbjBna o 'sBja^sa 'sBqaajj 'soojb ap Bjnqaaq bj ua
SBiuap soj ap aj^sajqos anb BaisBjauísoipi Bzajjsap joXbui ap EpBjop
Buosjad buii sa B^sijBiaadsa ja pBpijBaj ug *pBpijBiaadsa ns ap ojdaaxa
sbui BpBu ap adnao ss ou anb Baipui ou ojja oaad 'aisixa ('a^a 'Eqaajj
A oajB ap uoiaBaTjqBj 'Bjjaisaa 'BaiuiBjaa) opBzijBiaadsa ofBqBJ^ jg
•b^bjb^j ja jod opBAjasqo sa oxas jod ofBqBjj jap
uoisiAip Bg • (JBunj 'jejos 'jBuoiaBisa :BiaBj!oiqjaA) SBaijaia sauoisuaui
-ip sbj A jBzijBaj b B3JB^ bj aqiauoa oipui jg '(Bjoq 'Bjp 'BUBinas 'saín
:BiaBjáiqjaA) ouBaijauíBOjna oduiaij jap Bpipaui ap odij ja uoa ^pta
-uioa ou (ofBqBjj jap ouijij ja) ofBqBJj jap jBJoduiaj uoisiAip Bg
•(bzoj bj ua ofBqBjj 'Basad 'BZBa) oaitouadooo ofnq
-jj A (jBSoq ja ua ofBqBj} 'uoiaaajoaaj) jnnpmipm ofvqnuj :an^is oui
-oa opBjn^anJjsa B^sa A tunnuijuoo ut pBpiAijaB Bun sa ofBqujj jg
'BiJBjaiaos Bjnjanj^sa bj A v&amp;\
-iqBq ja unas ofBqBJj jap uotstAip bj aaBq oipui ja oraoa japuajdiuoa
oiJBsaaau sg gBJnjjna oiusiAijBjaj ap jojj3 un jajauíoa sa 'uBZBjoq
sa bXbjb^j oipui ja anb jaajg -bXbjb^j ofBqBJi jap Biuiouoaa Bg
•soAijisinbpB sosjnaaj
soj ojaua^ A opBjS ua UBziJBjod as anb opoiu ap oijduiB sa pBpaiaos bj
ap sojqiuaiiu soj ajjua oaiuiouoaa-oiaos sniBjs ap uoiajodojdsap bj anb
BAjasqo as 'BpiA ap pj^puBis ja jofaui A oiéijsajd ja Bjas jo^bui Buaj
-qo as Bsuaduioaaj joXbui o^u^na anb ap oqaaq jg •apuapxa as anb A
Buoiaaajjad as anb BaiuBaaui BiSojouaaj Bun op^aja Bq oiJBiijijn osjnd
-raí jg "Bpauora bj ap osn ja ua BSBq as oiqraBa ap buijoj Bg -soiJEipara
-jaiut ap aijas Bun ^Bq oraiqn oumsuoa ja A uoiaanpojtd bj

�menores todo su territorio. El sabe de la distribución y estado de la
flora, de la conducta de la fauna y del relieve geográfico regionales.
Una vez hecho el trueque monetario, el sujeto Karayá apela al ca
cique o al jefe del Puesto Indígena para la verificación de la transac
ción que ha hecho con la persona, generalmente extra-tribal no in
dígena.V, &amp;'¡ l ,
b) El Karayá de hoy ha tomado un préstamo lingüístico portu
gués, la palabra turista y considera como tal a toda persona cuya fina
lidad sea la de conocer su modo de vida o de adquirir materiales etno
gráficos. El turista debe remunerar el trabajo de información, el posar
para fotografías o cualquier otro servicio.
Según la receptividad, un turista deja de ser tal, o aun deja de
ser torí (2) para ser uno mismo y ser llamado por el nombre. Cuando les
decíamos: "deará torí konre, deará turista konre, deará Was'intÓ" (yo
no soy torí, yo no soy turista, yo soy Washington) nos decían que así
era.
El trueque monetario es una conducta económica en préstamo en
la sociedad Karayá. Necesitan la moneda como medio de cambio: ver
bigracia; para adquirir un hacha u otro instrumento cortante (mache
te, cuchillos), un arma de fuego (escopeta) u otra herramienta que
facilite el dominio físico del habitat para agilizar la economía de con
sumo del grupo.
Los bienes de consumo fundamentales del grupo son:
a)géneros alimenticios y
b)adornos y atavíos personales cuyas fuentes de producción son:
I)la pesca
II)la caza
III)la recolección
IV)el cultivo.
El capital privado está formado por su vivienda, herramientas de
caza, pesca, recolección y cultivo (arco, flecha, maza, útiles cortan
tes, etc.), su vehículo de transporte (canoa) y la disponibilidad de cier
tas materias primas (plumas, fibras de algodón o vegetal, etc.).
Siendo como es, un pueblo cazador, pescador, recolector y cultiva
dor, la propiedad de la tierra es tribal. La roza es familiar.
Asociada a la economía de consumo hay un calendario de festivi
dades ceremoniales y un patrón de tabúes alimentarios.
Como toda economía de subsistencia el objetivo inmediato es al
canzar una productividad per capita que satisfaga plenamente sus ne
cesidades biológicas y psicosociales.
No se observa en este grupo una economía de superproducción in
dividual o familiar que tenga por objeto el almacenamiento de bienes

(2)

Tori: palabra Karayá que significa extranjero, "hombre euroamericano".
- 118 -

�- 611 •ds ranidisso^ — "uopo^p—"5

•ranjuaidBS "in 'BOBisipBJBd bsii^\[ — *BUBUBq—-9
•BjBqDsotn Bjiqnojn^ — #o[pdBz—•
B^iqnojn^ — "BipuBS—'f
BDOraodj
#SB^BJBd'
'S^CbiU B9
'ZIBUI*^
•Binissqijn joijiubj^ — 'BooipuBin—'\
•SBpBAIJ^nO 8BlUB^d (p
S9[BUI9ip9UI SBJUB^d (O
•xajB^— -6
BUIS9J• g
O9[O"¿
8BZBqB[B9#9
•SBqog^j BJBd nqraBq—-&lt;j
*BTJ9pnB^q BJBd UOpoS^B'f
•JB989d 9p
p9J '[BIUOIII9J99 BJB9SBUI 4BUIU9ra9J BÍBJ 4BpU9IATA 4BIJ9[
-9pJO9 'BJJ9^899 Á BIJ9J9JS9 BJBd S9pj99A BZ9^JO9 Á ^JqiJ'
*BU9^ 'BpU9IAIA 4JBranj BJBd Bdtd 4Ora9J 'BOUB9 * (OZBUI
4Bq99[J 4O9JB) BSU9JO A BSU9J9p 9p SOJ9BJ9JJB BJBd BJ9pBUI"
S9JUBJO^O9 SOjnJJ'1
Binijd BTJ9JBUI (q
SOI9IIU9UII[B SO^njJ

(B

nuojf n\ dp so^isuq sojuaiud^^^ — "J
'^vwmo A jvjaSaa viwouoaa
nj ap soaisvq soiuaiuaja soj ap oaijdouis ojpo7i^y
•Binl&gt;98 ^\ 9p
B9Od9 B^ U9 BSJ9A 99IA A BJO[J B[ BpunqB A BUnBJ B^ B9SB9S9 SBlAtq^ 8B[
9p B9od9 B[ 9;uBjnQ *9jquiBq A pspgioBS 9p O[9i9 un B^CBq 9nb
-UI9 UIS 4999JBd SOU O^y[ 'OTJBIU9UII[B UOJJBd ^9p OUIO9 U9iq 4
[BJni^n9 B9IUIBUip B[ 9p SOq99q SO1J9I9 JB9p^OUI B 4BI9U9n99SUO9 U9 49U
-9TA ^BUOI9BJS9 OUÍSIUIUIJ9J9p 9Sg 'B^BJB^J 9JqUIOq [9p BI9I1U9UII|B BIUIOU
-O99 B[ U9 ^BUOT9BJS9 OUISIUItUJ9l9p OJJ9I9 UIl i(Bq 9nb 999JBd
•pBpiunuio9 B[ 9p ojqui9ira
ouio9 ¡Buosjad ofBqBJ} ns 9p o JBqruiBj odnj oidojd ns 9p oju^jsns ns
BJBd uapugdop ^nb ouis 'jBjsi^^j o jeuj^qoS BJBd odnjS ^p oiJBjnqiJi
o^Bd U9qio9j ou soqímby *odnj^ ^ BJBd outs 4ubuibi|s p o 9j9f p BJBd
89 ou JB^nS^j 9nb puoisB9o U9iq sbui oisgnduit 9J89 OJ9^ 'ouinsuoo
9p 89U9iq 9p O ofBqBJl 9p B9S ^A 4[BnSB9 UOI9nqTJ^UO9 BUn 9p BIBJi 9g
•(;^i9U98 ^nuí oq99q gp oqo9J9p un 89 uopB^nqiJj 9p Buigjsxs ^g
•S9punUIO9 SOJIJ O S9piUOUI9J99 89pBpTAl^89J 8B^ B
uopnqxjjuoo oiuoo o jsqiuiBj odnjS pp sojquioiui so^ 9J)U9 opinqiJi
-Pip 89 O91UIOUO99 9JUBjqO8 J9inb[Bn^ *J9pod O OII189jd 9p '[

�II. — Elementos básicos de la fauna
a)

fauna alimenticia j

fluvial
terrestre

plumaria
. ..\ cera de abejas
b) materia prima
{
i hueso
espina de pescado
1.8.—El Patrón dietético
El patrón dietético básico del sujeto Karayá depende de la eco
nomía de consumo alimenticio regional. Por su vida vegetativa y neuromuscular, el Karayá debe consumir alrededor de 3.000 - 3.500 calorías
diarias. Visto su desarrollo somático, podemos deducir en forma preli
minar sujeto a verificación, las condiciones cualitativas del régimen ali
menticio del grupo. De sus características biométricas bien desarrolla
das, observables en este grupo, se desprende que la alimentación abun
dante que obtienen de la fauna acuática les proporcionan la riqueza en
proteínas para ese desarrollo.
Hemos observado con cuidado el ritmo de trabajo físico que rea
liza el sujeto Karayá. Al amanecer (06.20 hora promedio) comienza
sus actividades productivas. Siendo como es, un pueblo cazador, reco
lector, pescador y cultivador —aunque esto último en forma menos in
tensa— el sujeto Karayá gasta enorme cantidad de energías. Basta ver
la fuerza que despliegan en el acarreo humano, en la propulsión de la
canoa y en las luchas deportivas para darse cuenta que el patrón dieté
tico de la comunidad contiene los elementos productores de energía
que esa fuerza humana observable en el sujeto Karayá requiere. Si bien
no disponemos de información cuantitativa sobre este particular, nos
atreveríamos a opinar en forma optimista sobre la cualidad de la ali
mentación de este grupo. Creemos que el régimen nutritivo posee un
contenido suficiente en calorías y una combinación de ingredientes
suficientemente equilibrados, de manera que las proteínas, los minera
les y las vitaminas superen el mínimo necesario.
El consumo de carnes, leche, frutas, miel, maíz, huevos y la abun
dancia de sol sobre la piel desnuda les provee de los elementos nutri
tivos productores de energías y protección.
Reconocemos el carácter quasi impresionista de lo expuesto en
este apartado, pero esperamos que una investigación empírica organi
zada sobre el particular verifique estas observaciones no mensuradas
corrigiéndolas y/o ampliándolas.
1.9. — El Patrón de las actitudes básicas.
Se observa que el Karayá promedio no expresa excesiva dependen
cia de cariño de los demás. Su seguridad interior la exime de toda hipersensibilidad, auto-evaluación negativa (verbigracia: sentimiento de
- 120 -

�- isx •OpUJOfsUI O/X OpBIjduiB
jas Bj^d oooj ui opiSoaaj jBuajBiu ap opBimd un anb sbui BpBu uos
ou uBJjuanaua as mbB anb sojBp soj 'ojubj oj jo^ *odnj^ ja uoa oj^bj
-uoa jaaajqBjsa jb BpBJjua ap apuaqajdB JopBAjasqo opoj anb jBqjaA
pBpuBaj bj ap soaiuauíouaj soqaaq anb seiu uos ou 'sotuauodxa inbB
anb oq 'BjsiuEiunq X BauuBuip sbui SBzinb A 'ttajauiqB^ ap?9 souaui
A BpBzijBjajBjxun souaui 'jBnjaBj sbui 'BiJBuqdiasipjajuí sbiu [Bjaua^
BaijsinSuij Bun BiJiíojns soipnjsa soisa ap anb soiuaaaa 'sBiuapy
•ajuauíiuo^ aisa ua soaijBjojoj soipnjsa soj ajjua pBpooijd uaj
-ainbaj anb A BiauB^joduii jBjuauíBpunj ap uos SBUBaijauíB Bai^sinSuq
-oaisd bj A BatjsjnSuqouia bj 'BAijdijasap BOiisinSuq bj anb soiuaaouoa
-aj 'oJBquia uig 'JBzijBaj ajqxsod anj sou ou Bsajduia jbj oiad 'BaijsjnS
-uqoaisd A Baijsin^uqouja ap soipnjsa jaasq opBasap souiBjaiqnjj
•jBiaos Bjnjanjjsa bj b A jBjauaío U^ SBUBiunq sauoiaBjaj sbj b
í*aja 'sajBuuouB A sajBuuou sajBjuaui sopsjsa 'sauoiaoiua sbj b í ('aja 'jbj
-idsaj 'jBaajap 'jbuijo :*S *a) sbdijbuios sauoiaunj sbj b í'aja 'soujajuí
soubSjo soj b 'sajjBd sns A oduojj jb 'sajJBd sns A BzaqBa bj b í'aja '(bj
-ajjaqsa 'oaiqnd 'jbidbj 'jBJodjoa :*íá *a) ojad jb 'joíd bj ap uoiaBjuaui
•Sld BJ B ÍSajBIUIUB SOJ B A SBJUBjd SBJ B i'019 'SOOIJBjSodoj 'SOOIJBjSojp
-iq souamouaj soj b í*aja 'soaa soj b 'opiuos jb 'jojoa jb í*aja 'ojuaiA jb
'sasdijaa soj b 'buiij bj ap sas^j sbj b 'ojnasndaja jb 'BJOjnB bj b 'aqaou
bj b 'Bip jb opijuas a^nqiJjB saj A sajqiuou Bp oipuijauíB ojafns j^
•opuniu jap souauíouaj soj X ajqiuoq ja
ajqos sajBjndod sauoiaou sbj JBaipui BJBd 'Bj^ojoposouja X BiSojoaisdou
-ja 'Bi^ojoisijouja 'BimojBUBouja 'BiSojoozouja 'BaiuBjoqouja 4BijBjoa8
-ouja 'Baisijouja 'BiSojojoajauiouja ap jBjnjjn^ Bi^ojodojjuy ua sojdaa
-uoa soj iijb aQ 'UBzijBapi a uaAiA 'uaA anb ajqBjnsuauíuoaui opuniu
un b BpiA X opBaijiuSis 'ajqtuou ubq 'pBptpunjojd X p^pajsBA ubjS ap
sa 'sBpBziusSjo sajBqiJj sapBpiuntuoa ua uaAiA anb sauaSiJoqB sajqmoq
soj ap jBjuatu opuniu ja 'anb Bjuana ua jauaj ajuBjJoduii Xntn sgj
•jajauíoa uaj
-ans sajBnjaajajuí soaod bX anb jojja un sa 'ajqod BaijsinSuij Bjraouoaa
ap ajuaS oiuoa sbjbj^b sapBpaiaos sbj ap sajqiuoq soj b
-afünSuaj ;^r — -QJJ
^•soujiaapuaq UBjpod (*aja 'ajnqig 'BUBnjy)
jb jbzijijsoij aqap ou bXbjb^j j^,,
Xos ojubj oj jod 'bXbjb^ XogM
*44nj saja nj 'oX Xos o^^
sapnjijaB sns UBiJBjpBna
-ua uanSis anb soj oraoa SBiuaj ap uoiOBjajsuoa Bun anb aaajsd so^[
•sajBuosjadjajuí sauoiaBjaj sns ua sboiuojo sajij
-soq sapnjijaB UBAjasqo as o^[ *sajBjnjBii SBzjanj ap pspijiqipuadaQ
• (pBpjjoijadns ap
ojuaiuiijuas :BtaBjSiqjaA) BijBAsnjd ap sojuauuijuas ap o (pBpiJoijajut

�El lenguaje y la aculturadón. — El lenguaje es un instrumento
de alta precisión para medir ciertos fenómenos de dinámica social.
En toda situación de contacto, en que el grupo localizado posee una
economía y un material lingüísticos distintos al de los del grupo aculturalizador, el lenguaje adquiere una jerarquía instrumental verifi
cadora de alta confiabilidad, muy especialmente para obtener la re
colección de datos y la cuantificación de los mismos en lo referente
al cambio cultural.
Se sabe que los Karayá, en sus relaciones intra e intertribales
usan exclusivamente la lengua aborigen. Se tendría que averiguar
si en sus conversaciones, las palabras con que designan la tecnología
euroamericana, es acuñada con material vernáculo: verbigra
cia; avión — biú-reotí (•= lluvia -f- fuego) ; turista — torí-ní
(= tori -f- como, semejante, a manera de) o en cambio, usan la
palabra no vernácula.
Por lo que observamos, el grupo sigue siendo numéricamente
monolingüe. La generación nacida después de 1936 es bilingüe, pero
usa el portugués solamente en sus relaciones con el no-Karayá. El
hecho de que solamente el elemento masculino de esta generación del
36 en adelante es bilingüe y que las mujeres continúan siendo monotingues, se debe a la integridad de la organización social autóctona
que todavía no ha sido estructuralmente modificada por la fuerza
aculturalizadora así como la estructura y función de los intonemas
en el lenguaje es de gran utilidad para los estudios de actitudes y per
sonalidad, la semántica ha de contribuir en las investigaciones sobre
aculturación y sus factores asociados.
ha alfabetización de las comunidades ágrafas. — Entre las con
sideraciones y las recomendaciones del Tercer Congreso Indigenista
Interamericano de 1954, nos permitimos citar, a propósito de este
apartado, las siguientes:
"Que existen en el fondo tradicional de la raza autóctonas ame
ricanas, inapreciables tesoros de tradición que corren el riesgo de per
derse, paulatinamente, en razón de los progresos de la castellanización;
Que debe propenderse a la rehabilitación del valor cultural de
las lenguas autóctonas, ya que éstas representan entidades idiomáticas que se refuerzan por la conciencia de los valores tradicionales,
etc., etc.". (Párrafo 17 del Acta).
Según las conclusiones más convincentes de los científicos socia
les de hoy, alfabetizar un sujeto ágrafo en otra lengua que no sea
la vernácula, produce al discente un trauma psicocultural de peli
grosas consecuencias. Y dado el adelanto, tanto de la Fonología como
de la Antropología, quizás valdría la pena, por lo menos como ensayo
experimental, dotar a las lenguas indígenas de un sistema de ortografía
para que el indio pueda recibir y transmitir por medio de la palabra
escrita lo que siente, ve, piensa y desea. Y lo racional parece ser que
esta conducta se proyecte en un plano endocultural.
- 122 -

�- SSl Ep.ios 'iK^u^pa^iui 'eaiie^uj ^ 5
•ucqxajj uis SBjqBpd A sb[
ap sas^p sbj ui^sa sBiJBinijd sasBp sBjsa ap sBiuapy 'upioB^
-au ap o odraaij ap sofijB JBAa^ apand pqjaA zibj Bq '(apuBj^ oij —
u^o^ojdq #*a) sajop^aijipoui o — sboubd — (.(ü./aínp5p^^iBi/ #a) sajop
-BzqBjrqd soCijb JBAaq apand jbuiuiou zibj Bq q^qjaA o ^aimon sa
ZJB.T Bq 'ofjfv Á zwu :^ uos sEiuajjoui ap sapdpuijd sasBp SBq
'061 'aA^l3 73 ox^9 JO(i BDí^sJD^nÍI p^pqBuois
-uauíipiq Bjsa ap psnBa jo^obj a^qísod oraoa ouqnasBin ^iqB[ ouJopB
pp osn p ojaadsa^j 'Buiuamaj BnSua^ — BuqnasBin BnSua^ :pnxas
uopBaxjijBJisa Bun ^Bq 'puoisuanitp-tq sa BnSua[ B[ ap Buiajsxs ^q
•OUB3I^
-auiBOJna ojjnau opio ¡a BJBd sa^ipnBux soatuoj soqaaq ap ofa[draoa
un opoi jaq^q apand anb souiaaaa 'BaauBtu pj 3Q 'BpuaiAp bjjo ua
BpBniís Buosaad bj^o uoa pqjaA uop^aiuninoa Bun ouis BJta ou 'b^bi^
zoa ua oSojououi un BtaaJBd anb o\ anb soiubjou saaaA 8Bqanj\[
•BUinbBiu B[ ap jojoui p BiaBq anb opnu p ajo souiipnd sojiumn ^ SOj B
uapaj (opuBqranz uoiab — ttopuiunz obiab,^ csapnpcai SBjqBpj) BqBui
-ixojtdB as uoiab un anb chujojui sou aaqpa^ aaquiou ap bábjb^j aiuBiu
-jojui p opuBn^ *aopBAaasqQ p A báb^b^ oipaiuoad oiafns p aj)ua bai^
-ipnB pBpinaB ap Bpuaaajip b[ jBaij^iaA BJBd SBpuapadxa sbijba oztpaj
jopBAjasqo ajuasaad p 'ouaiuouaj aisa jbjou \y 'joiny p A
ojafns p ajjua 'BaijsnoB uppjodojdsap Bpunjo^d Bun
•bais
-npo -f- pjaiB^ ua uaiqiuBj^ 'psBu o OAisnpo opunSas p A oAisnpo sa
ojuaiuap jamijcd p opuBna pjUBUosuoaaajui a SBjn^osqB puij A ppiui
sa uopBzipjo^S B[ anb A SBpBJidsB uos pBpisuajui aijan^ uoa uopis
-od ua SBAisnpo sajuBuosuoa sb[ SBpo^ 'b^bjb^ ua anb 'souibio^^
•oiusipa
-oa p ua uppBzipuppap o uopBzi[BiqB[ B^ A Baituauojuí a Baimauoj
sauopunj sb[ 'uopBqB^s b^ 'uopBzipjo[S b^ :uos soaijauoj soqaaq
so^ A SBaipuiauoj sapspiun sb[ jeijeju^aui BJBd jBjado ap sopBaipp
sbiu souauíouaj so[ 'bjbj^b Bn^ua^ Bpoj ap oaiuoj ofajdtnoa pQ
*ítsjpjjB jo ajBjs japjo aqj ^uasajdaj sjaajBip ujaqi
"JOM '^ ^BPA qjiM isBj^uoa ui si ^ jBjBpd sjaapip ujaqjnos ui '^a^j
pazipiqsj qjiM ^sBJiuoa ui si ^ pazipiqBpuou dnoj^ ujaq^jou aqi
uj -sdnoj^ om\ o^uí apiAip aajodB^ jo sjaapiQ,, ^^Z *^?^ '61 íqsMaj
~\W 73 'souiBpnp ou 'BpBzipjauaS Baijsjnuq ^aj eun jas aaajBd ouara
-ouaj a^sa on(y 'sajBuoiiáaj sapaixaj A sBaijauoj s3jubijba usqBjuasajd
'(BpnSBjy op OB'^pauoq A BUBnjy) sauopBzipaoj sbjjo ua opouoa
anb bXbjb^j soj uoa ouisiiu p jod sBpBjuojjuoa uojanj opuBna 'jopBA
-jasqo ajuasajd p jod SBpBjouB sapaixaj sapBpiun sbj ap sBqanj\[
•sapqijj-Bjjxa sojafns uoa sauop^jaj ua san^niJod p uBsn ai
'iiauíBjos ojad íanSuqiq 'pBpqBjoi isBa ns ua 'sa odnj^ jap ouqnasBui
ojuauíap jq 'anSuipuoiu sa jafniu bj 'pqiJi jBpos uopbziubSjo bj
ap Binajsis p ua uppunj ns joq 'sajBqijj-jajuí ouioa sapqijj-BJjui sau
-opBpj sns ua ojub^ B¡naBUJ3A Bn^uaj bj UBsn b^bjb^ soj
ouisiiu a^sa ua 'opi^jaApB somaq b^ oiuo^ — •

�El caso posesivo opera por colocación de poseedor -f- la cosa
poseída. V.g. Wataú retó — la casa de Wataú; kaboró qé — el huevo
de yacaré.
El sufijo ni indica semejanza con; como; a manera de. V.g. ka
boró ni —como el yacaré, semejante al yacaré.
El infijo K opera como indicador de la norma femenina. V.g.
^lat^ó (l.m.) — hkwokó (l.f.) canoa
beró (l.m.) — berokú (l.f.) río
El sufijo qowére opera como pluralizador. V.g. há.búqóivére —
hombres; ha.wóqówere — canoas.
El sufijo kre opera como indicador del infinitivo. V.g. birosíkre
— comer.
La numerología. Desde el 4 hasta el 10 se usa el prefijo debo
(dedo) y los siguientes el prefijo wa.
La categoría de los fonemas son de dos tipos: los fonemas linea
les o en dimensión horizontal — vocales y consonantes; y los fone
mas prosódicos o en dimensión vertical — cantidad, intensidad y tono.
En Karayá sólo aparecen segmentos consonanticos del tipo con
sonante clara -\- consonante obscura o vice versa. V.g. h'turá, b'dnná;
b'doloké; ikróra; k'irá.
Se observa en posición final de frase una distención glotal cuya
estructura fonética no nos fue posible determinar. Acústicamente nos
parece una caída descendente brusca del segmento sintagmático prepausa.
Nos preocupamos en registrar las unidades fónicas fenoménicas
lineales (V.g. tipos vocales y consonantes). Este proceder no indica
que nos despreocupamos de las unidades verticales (V.g. tipos canti
dad, intensidad y tono). El registro de tales unidades no nos fue po
sible realizar.
Tampoco tratamos de la dinámica fonológica, es decir de la dis
tribución de las unidades fónicas y de los procesos fonológicos.

2. — UN CASO DE PLANIFICACIÓN SOCIAL EXPERIMENTAL.
Propósitos. — Intentaremos indicar someramente, el tipo de re
laciones humanas observables en una situación de contacto, entre el Go
bierno Nacional de los Estados Unidos del Brasil y una población in
dígena con toda una estructura cultural precolombina.
La situación intercultural. — Se trata de una comunidad abori
gen y un centro coordinador gubernamental como elementos de la
ecuación intercultural.
De un contacto como el que nos ocupa, podríamos tener dos tipos
de actitudes, a saber: a) interacción bilateral y b) atracción unilateral
y/o una situación de tensión con sentimientos de hostilidad latente o
declarada de una parte u otra o de ambas a la vez.
El grupo del centro coordinador desempeña una función espe
cífica de atracción, señalada por un organismo central de la Nación,
- 124 -

�- 931 -UB9 A SBZUBp SB[ 'UO10OUIO3OJ A 9)JodsUBJ) 9p SOipOUI SOJ 'S9piUOUI9.í
-99 SO)U9lUIB).IoduiO9 SO^ 'BpU9IAIA 9p odl) p UBAJ9SUO^3 #S9pi.I9)BUI A
89[BlHIJld89 S9UOI9B)S9JIUBUI SBUI9p SBJ U9 A B91J9JS9 A pil)IJ[ BpiA ns U9
S9¡qB)OU S9)UBIJBA 9)OU 98 9llb UIS 'BpB[qiUBSU9 U9iq B9IUIOUO99 A pi
-ni[no-oi9os pBpipjoj ns B)U9S9Jd pBpiunuioo B^ — 'uppn¿mjnay
•SBU9JpiII SOJ UO9 9)U9UlB)UnfuO9 SBq9npSB[-9p-BZB|xI B^ U9 pAI)S9J p
uBqBi9U9S9jd b-^bjb^j - ou odnj^ pp so^gfns '956X aP o-i^-^X3^ 3P 61 BJP
p JBán^ oAnj 9nb '^dBJidBj^ - b^bjb^[ SBAi^aod^p SBipn^ 9p pAijs^j
p U9 9nb souiBAigsqQ "s^^Bunuioa s9iu9iquiB 8OAi}99ds9J sns U9 b^
-B.TB^-OU SO[ UO9 '99OJ UIS C91U9UIBAIJ9BJ91UI UBUJ9jp 'B^ÍBJB^J 89a9fnUI
8B^ A 8OUIU 8O[ OUIO9 SOjpipB S9UO^BA SO[ O^UBJ 9üb BAJ98qO 9g
'[BUOpBlI
BJSlUa^ipUI BDpqod B[ 9p O)99Jip 9)UB^U9S9jd9J p 9JU9JJ OJU9IUOUI
J9inbpno A opoj U9 pBpxjn9s Bju^is 9nb A pBptAis^aSB o uppBJjsnjj
9p 8OIUSIUB99UI 9J9do 98 OU 9)89 U9 9llb BJ9UBUI 9p ÍB^B.IE^J O)9Ín8 p
BlOBq B)S9UOq A JB9^ 4BAISU9jduiO9 9)U9UI9^qiSU9)80 pil)I)9B BUn BAJ98
-qo '^BUBUBg "I'J'S oj)U9¡3 \^^ 9j9f xg — '
•sbijbjSb SB)U9iuiBjJ9q 9p odmb^ u^
•zij)ouio)iib odmba u^
•zij)ouioa)99p odmb9 uj^
•^ A f *Síg "bXbJB^J X^UOI9n)I)SUI BpiA B^ 9p
6O)99dSB OU9Sip [9p Otp9UI JOd JB89jdx9 B A ZldB^ ^9 JBUIO) B
BU9SU9 9[ 9S 9nb OUIS 4BZI)9qBJXB 9[ 9S OJ^[ '9)U9UIB)99JipUI
BAI)OUI 9^ 98 91lb OUI8 'Bptl9S9 V\ JB)U9n99JJ B B^ÍBJB^J OUIU |B
9S O^ *JB[O9S9 p9OX Un A BJOpB)U9IJO BJ)S9BUI BUQ
•uoi99na)suoD U9 XB)idsoq uj^

(j
(9
(p

(9
(q

'9)U9UI91UB)8UO9 BA
98 9nb 8O)U9UIB9ip9UI 9p ^[9O)S Un 9p A OJ9UIJ9JU9 U[ (B
:9p 9uodsip "I'^'S odna |g — "sna
#pUOpn)I)SUI BpiA ns 9)U9UipiJ9)
-BlU OpU9^lU)S9p O S9JO[BA 9p BUI9)8T8 ns 9)U9UqBqJ9A OpUBZqi)SOq B9S
VA SBSOD Sns U9 9U9IAJ9)Ul OU BXBJB^[-OU O)U9UI9X9 ^9 9nb 9^ *OAI)9np
-O.ld O)U9IUIBaof9UI pp O19IAJ98 ^B BA911U B01U99) BUn BpO) 18 9)UB 9A
U9lJOqB O)U9UI9X9 ^3 #SBpBjquiBSU9 U9iq BpBZIUB^jO O9JO)SBd 9p JOqBX
un A BpBziuinbBui bijej^b JoqB[ Bun Bjp.iJBS9p "I'j'g odnaS ^g
*SBUB9IJ9UIBOJ[n9
B9ip9UI B9IU99) BJ A 8O9lSo[O9BUIJBJ SO)9npOJ[d SO^ ÍBI9BaSiqj9A :9)U9I9
-ip SBIU JI9S OpBJ)SOUI9p Bq 9)U9UI9XqiSU9)8O BUB9IJt9lUBOJn9 B9IU99)
B^ 9l)b 69pBpi8999U SBJ 99BJSI)BS OU U93l^OqB BJn)[n9 B[ 9p OpiU9)
-IIO9 pp O)U9UI9p UllJ}[B OpUBnO 'JBZJOJ UIS JtnqiJ)UO9 89 B9JB) ng *BU
-oSjpui pBpiunuioo b^ op (BoiSoxopos ^Boiuipuoo^ 4B9i)jxod 4[Bjn)[no)
XB19OS pBpi[B)O) B^ 9)U9UIBpBJ9qi[9p BiqiUBD IU B^I[qO OU (pUBUBg)
pqBSJ B)UBg 9p (soipuj SOB 0^99)0^ 9p O9IAJ9g) 'I'^'g UO181UI B^
•OJpUBf 9p Oig U9 9p9S UO9 OipUJ ^B U91999)OJ&lt;J 9p ^^U
of98UO^) ^9 JOd BpiSlJip B9l)ipd B[ Un^98 OpBJBp9p UIJ Un UO9

�ticos sacros y seculares, la tejeduría, plumaria y alfarería, las modi
ficaciones corporales (corte de pelo, orificio labial y lobular, tatua
je tribal y decoración cutánea pintada) del tipo precolombino. —
Fig. m 6.
La endoculturación es tradicional. Los elementos aculturales
son: elementos cortantes (hacba y machete), armas de fuego (fusil
y escopeta), vestimenta euroamericana (shorts, camisa y vestido), el
tabaco, los fósforos y la farmacología científica.
Sin embargo, muchas de estas innovaciones alternan con los res
pectivos rasgos precolombinos; verbigracia: fusil x arco y flecha, ves
timenta euroamericana x desnudez, tabaco no-Karayá x tabaco Karayá,
farmacología científica x farmacología Karayá.
¿Integración o desintegración? — Esta situación de contacto, que
para fines prácticos y de identificación podemos llamar de: Karayá
S.P.I. Bananal, aparece ante el presente observador como un labora
torio ideal de relaciones político-sociales. El Gobierno de los Estados
Unidos del Brasil, con una oficina técnica al servicio de la política
gubernativa racional, ensaya el gobierno del futuro basado en la pla
nificación gubernamental racional substancial. Cf. Mannheim, 1946.
El personal superior de la Oficina compuesto por el Director, An
tropólogos, Sociólogos, Médicos, Economistas y un cuadro de técnicos
profesionales que se completa gradativamente en forma interina y/o
efectiva según las circunstancias, tiene por base de operaciones la Ca
pital de la República, pero cuyos viajes al campo de operaciones (los
varios centros coordinadores S.P.I.) son tan frecuentes como dispon
gan las necesidades.
Esta Oficina gubernamental trabaja en forma combinada con la
Fuerza Aérea Militar de la Nación que sirve de enlace rápido y efi
caz entre la Oficina Central y los Centros Regionales. El personal
medio, compuesto por los jefes de los centros regionales, son hom
bres orientados y disciplinados para la tarea reguladora cuya idonei
dad tuvimos la oportunidad de verificar en repetidas ocasiones (dos
en Karayá S.P.I. Bananal y una en Chavante S.P.I. Santo Domingo).
El personal de base está compuesto por prácticos enfermeros, te
legrafistas, vaqueros, agricultores, mecánicos, pilotonavieros y otros
varios. El sistema de peonaje está formado por no-indios en forma
substancial.
Debe subrayarse cómo el personal de antropólogos desarrolla la
política indigenista. Los estudios y las investigaciones sobre innova
ción y aculturación tienen el tope de prioridad.
Además, dentro de la Oficina existe una escuela de formación in
tensiva de antropólogos con un régimen de dedicación integral. Reci
ben una asignación mensual en moneda cruzeiro y un monto anual
para la realización de un trabajo de campo aplicado.
La operación Karayá S.P.I. Bananal parece ser la aplicación de
un programa dual básico, a saber:
I9 Programa de salubridad.
29 Programa de agro-pecuaria.
_ 126 _

�- LZ\ •BiJBnaad-ojB uoiaBJisouiap ap ojjuaa un
b ajuajj souiBisq qBjnqna sisotuso jod BjapBUBS A b[odijSb Baiuaa^ b[
tuaqjosqB b^bjb^j [q •BAijisodiui pniíjOB biuiuiui b[ uis BAijBJisouiap
ea Bdsja Bjauíud Bq #ozB[d oSjb[ b oAijnpBjS uB[d un jas aaajBq
* B9JBJ BpBoqap ubj BzqBaj as anb uoa opBpma [a 'uoiobj
-ado bj b ouafB aopBAjasqo [B BJisamu anb pspaijas A pBpqiqBSuodsaj
ap ouiixbiu un uoa Baiuaai Bun ua BpBssq Bjsa BAiiBjn^nas upiaanp
-ui Bq 'oiJBnaad-ojSB sa oaiuiouoaa oiquiBa [ap joianpui UB[d [q
•soAijisod sopBj[nsaj uoa [BJajui upia^p
-ouioaB Bun opmSasuoa Bq as anb aaajBd 'b^ejb^j so[ b a.iaxjaj as anb
I íOd qBJ^9luí BuiBj^oad ns ap uoxauajB jo^bui ap ojund [a sa ouioa
jas aqap 'Bua^iuaqB ajquioq [ap SBpiJinbps sbsoi^bjuo3 sapBpauuajua
sb[ anb opipuajduioa Bq q'j'g BuiaijQ B[ ojaq qBuoiaB[ndodsap ou
-arapuaj ajsa ajqos opBsados uBX^q 'pBpqi^jaj: B[ b ajaijaj as anb o[ ua
aiuauqBiaadsa '[Bjn^[naopua a[opui ap sa^ojaBj sojjo 'Bpnp uig
•soxpuij
-auiB so[qand so[ ap uoiauíjxa B[ o uoiaB[qodsap B[ ap [ ó^[ JojaBj [a
jas A opts jaquq aaaj^d 'sBiua[njiA A sajB[iaBq SBtuiapida ap uoiaB[aj
-suoa Bun Bpo^ A siso[najaqnj 'adij^ 'ucnduiBJBS [a jas ouioa 'Buaííjput
ajquioq [a jod Bpiaouoasap Bio[oiuiapida Bun Bpoq "SBua^ipui ou
sajquioq so[ uoa ojaBjuoa [a ua sBptJinbpB sapBpauuajua sb[ b 'aiJBd
ubj ua aqap as 'ajuauíiuo^ [ap Bua^ipui uotaB[ndodsap B[ anb ajuap
-iA3 oqaaq un jas aaajBj 'uoiaB[ndodsap B[ ap Buia[qojd [B [Biaadsa
pBpiJOijd Bun BisiuaSipui Baijqod ns ua opuBp 'Bua^iput Baqqnd pn[
-bs B[ b ajuajajaj o[ 'Baijqod pBpqiqBSuodsaj ap opuuas opunjojd A
Biaua^qajui ubjS uoa opBipnjsa Bq BuiaijQ B^sa anb aaajcd
-ajut uBq as anb soiquiBa uos Biáo[o^BuinBJj A Baxuj[ai[od ap soiaiAjas
so[ A BpuaiAiA B[ ap upiaBzijapap Bq "Baipaj\[ uoiaaajiQ b[ ap [Buosjad
[ap BJopB[n^aj BzuBuasua B[ ap ojaB^ [B paajaui 'ojaa oiund un B^sBq
opmpp UBq as 'oaiutpa ojuaiuiBjBJj [B sBAiaou sa[Bjnj[naopua SBatp
-aui SBaijaBjd SBjjai^ -BpBuiquioa buijoj ua UBfBqsjj bXbjb^j BsoiSqaj
-oaiBui Buiaipaui B[ A Baxjijuaia Buiaipaui B[ ouioa souiBAjasqQ
•a[qisuajso [BJnqna Bjnjoj uis UB[d ajsa opB^dsaB usq vA
-bjb^ so[ '[BJjua^ BuiaijQ B[ ap Baiij[od Baiuaai B[ b opxqaQ "oaiibj
-na ouioa OAijuaAajd oiubj sa [BjuauíBpunj pBpijqn[BS ap uB[d [q
•oatuiouoaa oiquiBa [a Jianpui
ap B[ ^ ó^[ b[ A zBaija Baipaui BiauajsisB Bun jaaaj^o ap b[ sa \ ó^[ sais
-Bq uoiaBjado ng *sa[Biaos uoiaunj A Bjnjanjjsa ns jadmoj uis [BJn}[na
oiqiuBa [a jbji[13bj ap ojafqo [a uoa ouiqiuo[oaajd odij ap o[qand ajsa
uoa oiaBiuoa ap upiasiijis Bun oiaa[qBjsa BuiaijQ BqaiQ #sa[Buoiaj
sajopBuipjooq soj;uaq ap paj Bun uoa (q'J'g) SBuaSipuj sojunsy ap
BuiaijQ Bun aasod [isBjg [ap sopxujq sopBjsq so[ ap oujaiqo^ [q
•Buiqtuo[oaajd
odtj ap sa Bjnqna B^sq qBuoiaipBjj ousuinq ojuaiuiBiJoduioa un jod
A Baissq Baiiuouoaa-oaiji[od uoiaBzrjBiuaisis Bun jod 'sBpBzqBiaos sap
-njijaB ap odjana un jod BpBiujo^ 'BpBj^a^ui ajuauíBiaBduioa
Bun uaasod b^bjb^j sp[ anb soiuijajuí ojsia o[ 3q — •sauoisnjouo^j

�BIBLIOGRAFÍA
En la edición analítica supra cit., están registradas, como corresponde, 196 fuen
tes bibliográficas en conexión con el tema que nos ocupa.
I.— de Castro, Josué, 1953. Geografía da Fome. Casa do Estudante do Brasil, Rio
de Janeiro.
II.— Cleve, G. L., 1903. Die Lippenlaute der Bantu und die Negerlippen, mit
besonderer Berücksichtiezung der Lippenverstümmelungen. Zeitschritf íür
Ethnologie XXXV. Berlín.
III.— Herskovits, Melville, 1952. El Hombre y sus Obras. Fondo de Cultura Econó
mica, México, D. F.
IV., 1954. Antropología Económica. Fondo de Cultura Eco
nómica, México, D. F.
V.— Horney, Karen, 1951. La Personalidad Neurótica de Nuestro Tiempo. Paidos,
Buenos Aires.
VI.— Imbelloni, José, 1953. Epítome de Culturología. Nova, Buenos Aires.
VIL— Kardiner, Abraham, 1955. Fronteras Psicológicas de la Sociedad. Fondo de
Cultura Económica, México, D. F.
VIII.— Krause, Fritz, 1940-1944. Nos Sertóes do Brasil. Revista do Arquivo Munici
pal, LXVI-XCV. Sao Paulo.
IX.— Kroeber, A. L., 1945. Antropología General. Fondo de Cultura Económica,
México, D. F.
X.— Malinowski, Bronislaw, 1949. Estudios de Psicología Primitiva. Paidos, Bue
nos Aires.
XI.— Mannheim, Karl, 1946. Libertad y Planificación Social. Fondo de Cultura
Económica, México, D. F.
XII.— Milewski, Tadeusz, 1953. Phonological Typology of American Indian Languages. Nadbitka z czasopisma, Lingua Posnaniensis, Tom IV. Posnan.
XIII.— Steward, Julián H. (Ed.), 1948. Handbook of Southamerican Indians, Vol. 3.
Smithsonian Institution, Washington, D. F.

- 128 -

��*

Signos Convencionale^.
s Moni-a
Movi/itfoe/ /CoroyoT res/oe*Wo,
**

Semi-iafenso.

Sao
TT

T

Uociene/o.

&gt;r Campo e/e Aterrizaje e/e/o 4.6.
Coso Aruona y P/oso 4e e/ooxor.
Z
JL

** poro oArer os y yo/pones.

Tony

cSBsm Porrfo táp/p^ef^o
I Ooso tfe/
j4.6..
B Te/e'yrofo y JFnfermerto.
B Usino /oefr/'eo.
O Esct/e/o.
+A le/e o /Cor oyó'.
oPuerto poro canoaf.
#Hotpítof en eonstruccio'n
VAparatos poro juey or.

poro oyvo.
FIG. N^ 2
- 130 -

�— ^

•• • " . *
•
•
•

•

- 181 -

g óM OL^

•o
•

%

•N •

. • . i^ .

••
• •
•

^ ^i ^^

•
^ #
o*
^^ ^^
^^ "N ^^
• • • vj '. •
•
•

• í\) •

O
*
ía.

•

•' NI . •or
•. • .\. • •
*

__

•
• •" .

• .'•

• •

^^^^\^

•

• • •
•• . • •
•

•
•

•

•

•

- * •

•
*

• •
•• • * •

•
•

^^

os. a
a
ss-

^^ ^^

•
•os.

59-

��p
Anuí ^as apand pnjiSuoj BAna EiapEui ap ijjaquiaj p A
q
bj ua ba3|[ as anb OAijsaj ouaopB p BAjasqo a 'EÁBaB^ ajqiuoq un : t4
p^
oufeiunq oajJEiE p BiBd ojsaa rouasip aauíuj
S aN Oíd

�R. C. ARTAGAVEYTIA - ALLENDE

Especies afines en el género Candida
' consideraciones sobre algunas de ellas

i

Publicaciones aparecidas desde hace algunos años han ido restan
do importancia para la clasificación de las levaduras a los estudio^
morfológicos para adjudicarla al de las propiedades biológicas.
Trabajando con Candida albicans, Wickerham y Rettger (1), de
mostraron que una serie de factores influían en la morfología y resal
taron la arbitrariedad de la aceptación de varios tipos en que habúi
sido dividida esa especie.
Artagaveytia - Allende (2) y Mackinnon (3) resaltan la obtención,
en el género Rhodotorula, de variantes lisas y membranosas y la de
variantes blancas que filamcntizan correspondiendo a especies del gé
nero Candida.
Skinner (4), también hace una serie de consideraciones interesan
tes sobre especies de los géneros Rhodotorula y Brettanomyces.
Skinner y Huxley (5) al estudiar especies del género Rhodotorula
efectúan una comparación entre las distintas que lo componen de
acuerdo con Lodder y van Rij (6) y basados en sus propias observacio
nes y en opiniones como la de Henrici (7) quien dice que después de
haber observado multitud de cepas de levaduras rojas piensa que por
sus características morfológicas se duda de la unidad o de la pluralidad
de las especies. Skinner y Huxley también se basan en las observaciones
de Wickerham (8) sobre la pérdida de ciertas propiedades en especies
del género Hansenula para terminar expresando que aunque recono
ciendo las dificultades de estudiar el género Rhodotorula, por su con
dición de levadura imperfecta, que el género debe ser considerado
monotipo.
Junto con estos trabajos fueron apareciendo otros de muchos auto
res en los cuales se estudiaba la variación tanto espontánea como in
ducida.
Al incluirse entre los métodos de identificación de las levaduras
las reacciones biológicas se estableció, principalmente, por autores ho
landeses, el uso de un limitado número de azúcares, cinco en la prác
tica, a las cuales puede sumarse alguna otra y también cinco fuentes
de nitrógeno que posteriormente quedó reducida a una, el nitrato de

FIG. N 6
La Maternidad (Cerámica Karayá)

potasio.
- 135 -

- 134 -

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5121">
                <text>Los Karayá: una sociedad Agrafa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5122">
                <text>VASQUEZ, W. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5123">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Agosto 1959, Nº 17 : p. 113-134</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5124">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5125">
                <text>1959</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5126">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5127">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5128">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="210" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="340">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/28d83e180a49dfe56f9ea90a131e01f3.PDF</src>
        <authentication>83bc79a4d30bb8111fe6b2aae6198cec</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="2262">
                    <text>'BaiptuajuBmas A pq¿3A BatiBOia^oui 'ptnuion
earapj pBpmn eon puedes ua sa /b/ ;naninsa.i ng
*utu(fU-o¡0 i'Hiutiit^ o o•}ti^ m^^uirm^s ^tii^uor tiix
labe B9 // íSBaTiBnra^oEoiaa flauoiaisodo soiaausi 'uis/víj ^¿aqvs/jaqv^
'asoa/jtK&gt; 'vxoj/vwtu 'ojaa/oj^d 'Jvsvd/joSvd n^ 'oiqniBa n^
•pnj a%¿ -SíoiB Buoajad -Bpg / -pu| -ai^ -Suis Bnoejad -BJg ¡^as o
v^tq Ámu snSaní / u^q Anw. v^wnl
¡joqiaa mu&amp;uofofjovi o \^qiOA ^Bnorxa^ni emanoj un inftti ea /s/
t^Bc^jaA BaijFmajjoui apiaieodo san somanai svSanf/vS^ní n[j
•[Bjnjd/jF[n^ujB :bsb q

¿sojqi; an6? / ¿ojqn anb?
:jouttuou mumiofofuow o praimon ^Buopca|jui Braauoj nn rahs B3 /s/
; ^enimon BoijBTnajjoni noroisodo san somanoj voiqt^/oj.qii u^
'soSan[/^Ssn[ 'sojqij/ojqi] :'ía io^ '¡Bqj^A Á ^Bnimon Braajjoni sa sand
'[BnoTxajjm ofijns omoa jaiaBjBO ^{qop nn oaeod /s/ 'eeaiapy
'U) ^S Ia Btln^&lt;' oAiso[dnii /•/ '^06*01
asa aa -^ Q60I tm ednoo '^nn3naj^ [a na '/s/ nianoj p 'oinstiaaj
¡m nnSag -aiQBisa^ ^¿ o¿-^s [a sajirenosuoD sb^ ^ 'sBinanoj ap [Bioj
PP ¿ O^^t nn pff^daa na UBinaaajdaJ eaisaoA bb^ 'g^[ ^ 'ggt bht8
-^d 'ojoitDdsg mSojouojj 'H^VHOT^ so^aviy omwg nn^ag -aiuanoajf
soui ]&amp; sa aiea 'sapnBdea eoaij treno buoo ^uman o j SO[ a^jna 3q
JOTjaiUB 'OpjOB 'OAÜB3IIJ
odri '/b/ Btnauoj pp oinaimuuodmoa [a uoa BopBuoi.isp^ eoqaaq
ap BjBJi og •upoudBa Eatjs;n^ni[ bj u^^d uianu^odun p^nauíBpnnj
ap uoa sm^uB of^ojd A uopBAiosqo Bsopupma B^na ^oainoj soqoaq
íoun^pt OBAiasqo as jÍBnSnj^j p na opBiq^q jotiedea p ug — ^

iaa TOí^Vdsa aa Na /y vwaNoa aa

�Hay que notar también que la materialización fónica fie /s/ es,
probablemente, la particularidad má^ característica y quizás el bccbo
fónico más delicado c interesante de lodo el sistema fónico uruguayo.
^ufocare el e^tudio de este comportamiento fónico teniendo en
cuenta la metodología uníficadoru llevada a cabo en los cursos de
Ciencias Fónicas que se realizan en el Departamento de Lingüística
del Instituto de. Filología de nuestra Facultad (2).
¿, — La grafía Iratiictonal representa el fonenta /s/ con los gra—
femas s, c, z. x, se, ec y re. Por ej.: rosa, roce, rozn, extranjero, fas
cinante, occidente, exceder, o sea: /rosa^ /rose/, /rosa/, /estran-

El carácter poligrafemático de /s/ es otra característica bien no
table de la modalidad uruguaya. Quizás sea éste el único fonema que
posee siete grafemas, pues generalmente los fonemas españoles son
monografemáticos y raras veces bigrafemáticos. Tal carácter se debe,
en parte, como resulta e.vidcnle de nuestras transcripciones, al becbo
de que el Uruguay constituye una comunidad lingüística bis pánica
fuera del área /(?/ (3).
sibíes al oído neutro !4l de. ,/s/, se obtienen los siguientes alofónes
(cada uno de los cuales puede, a su vez, según el entorno fónico,
presentar nna serie de variantes o matices más o menos sensibles) :

[x], Jy], [b], M, {^. ["], M- Por ejemplo:
[x] mosca, bosque, mezcla, vasco, Osear, Vneseo, leiosko, minúscula,
asco, asqueante, tosco, toscano, es que, ¡os que. Dios quiera,
los Jeitos, tres kilos, más cuatro, menos cuatro, los cuatro, las
cuatro, etc.
[yl

musgo, rasgo, los galos, las guerras, más grande, dos gotas, etc.

jhj este, pasto, mismo, cosjno, extremos, exterior, respetar, eshozar,
eslabón, esnobismo, eras, es muy bueno, antes bien, más nueve,
los niños, las madres, el estadio, etc^
[z]

desde, es de, esbozar, dos de, etc.

�Hay que notar también que la materialización fónica de '/i/ es,
probablemente, la particularidad más curad crimina y quizá^ el hecho
iónico más delicado e interesante de lodo el sistema fónico uruguayo.
Enfocare el estudio &lt;Je este comportamiento fónico t emendo en
cuenta la metodología unificadoru llevada a cabo en los eursoa de
Ciencias Fónicas que se realizan en el Departamento de Lingüística
del Instituto de Filología de nuestra Facultad (2).
2.—La grafía tradicional representa el fonema /s/ con los graetnante, occidente, exceder, o sea• /rosa •, • rose/, / r osa.. /est ran—
ticas).
El carácter p o ligraf emético de /a/ es otra característica bien no
table de la modalidad uruguaya. Quizás sea ¿^e el único fonema que
posee siete grafemas, pues generalmente los fonemas españoles son
monografemáticos y raras veces bigrafemáticos. Tal carácter se debe,
en parte, como resulta evidente de nuestras transcriliciones, al hecho
de que el Uruguay constituye una comunidad lingüística hispánica
fuera del área /&amp;/ (3).
aibles al oído'neutro'14) d^ //, se obtienen los siguientes alofones
i cada uno de los cuales puede, a su vez, según el entorno fónico^
presentar una serie de variantes o matices más o menos sensibles) :

M, [yl, [lt], M, [/]. [']? W- Por ejemplo:
[%] masen, bosque, mezcla, vasco, Osear, Unesco, kiosko, minúscula,
asco, asqueante, tosco, tosca-no, es que, los que, Itios quiera,
los kilos, fres kilos, más cuatro, menos cuatro, los cuatro, las
Cuatro, etc.
[yj

musgo, rasgo, los gatos, las guerras, más grande, dos gotas, ote.

[ll] este, pasto, mismo, casino, extremos, exterior, respetar, esbozar,
p-slabón, esnobismo, eras, es muy bueno, antes bien, mas nueve,
¡os niños, las madres, el estadio, etc.
[a¡]

desde, es de, esbozar, dos de, etc.

�'ojuaj o tu^u
uoa oixj^uo^ un U9 a4uam[Bpadsa 'áojafiis ap sod^ soqtuB
na ^qqFAjasqo sg •[_,-] ap ajqrai; pp ¡iqap Ja^BB^a p .TE.uput
u-i^d ^aiuauodxo ua f f'l un nos rali^ Eiuasosdaj ag "oja^s '^^ous
-B7T[B9^ B[ ouio:&gt; a-unao ajiiiuaie isf;) -[s] b|h.jiijií as ^iih uoa
Uoi,)B7:IFiqBI BPBnma..B v{ ap opBunsaa p Jas ^.iajB.I /a/ ap
jb[hs!}.lhiI ajqtuii a^a^ 'OAiiaB ufííjo oraoa cnjaF Bnííuaf v\ ap
osjiípsjd p anli B[ ua .nqoaAie-iBüd uopFinai^JE enn 33 so^s
'ii&gt;i^ 'o(ini^:&gt; 'uia/^ 'doi^s oraos títuqEpd u^ 'oat^ o aaanEJ^
••sanSniaod 'uBtua^ 'Ha[íiii ua BAjasqo as onli [ f"] ap Buajd u^p
-BZipiFjBd BUiajuí b] Á ajqum Otuattu p aua^ ou uojojit 3493 [ -J .
•jopaiun saouoa + ¡%f
O^uara^as [a ua ajjiiap 'oatisjua o 0411a] ouiip uoa 04x^4^0^
un ua 'g odij soiafna ua BA^asqo as auii uoiaBzrpsaj fiun s^ [z]
BAiiB]ai ]buij o -(jFpA ajuu uppiaod u] opnFU4daaxa}
B1U34UI FaiiuBUoauoa-ajd up;a¡sod ua o ^BiiqosqB ¡but] nop
-:sod ua aunao (%/ opu^na saiueppq soiafus ap sodti soqtaB
uo a]qBAjasqo -íntu so uojop aisa ap opBJidss is^-^^^ jg [3]
asJEz¡[Baj b apuap 'g odij soiatus so] no 'oaiiBjua oraip uoo
O4xa4uoa un no í \ [q] as^EJidse e apuap /s/ Fiuauoj ¡a 'opid^^
omju uoa 04x34110a un ap bjbji as ¡s "oaiupj oujogua ouisiui
asa ug * (o 1 oiuai 01U41J uoa oixaiuoo un \i^ ajuauiíBiaadsa
'bjouos jb[oa -f // oiuaui^^as p ua aj^nao onb uppp un sg [/.]
•Bp.ios jBpA q- /s/ O4uaui^as p ua a^^uaQ
• () g odp ¡ap so4afiis so[ ua oraoa y odi; smafns so¡ na oiubi ba
-jasqo as aul Bpraijap uaiq I ^p^zipaana^ nopBzt|Ba.i nun sg [x]

^nra^aoj pp oiuaira4Jodraoo p ea^aa ap sbui jbaj3S
-qo Fjud raoiaduasap Bja3ij buii sFzinb BUBiisoaau 'BpB^apisuoa mire
34iiB[JBd pBpiunnioa B[ Bjaaiaua anb bíuh pp oa;uap /s/ biusuoj pp
seajupj sauoiJRzt]Bpa4Biu uos anb 'sauojop soisa ap oun fipe^
'aia 'japaa^a 'ozn^d 'oso *oj"j 'ojos[s]
'

'34a 'souoi/J 'sayoíí

sop 'íuusuu soíi 'sop so| 'so^^ sos *sajuw 'sowiua 'suraaii 'sa^oa sv¡[ ]
-aja 'ojtiuvp/ ^oj^^í^ns 'ojans 'oSap 'ajays *u.ia 'aaows'sa osa 'sond[ /•]

�L J Este alofon, que representamos con [sj cu exponento, conjun
tamente con [li] y [x], completa la trilo^ía a lo fónica que más
nos interesa y que de hecho más cuidado necesita.
[*] es una realización cero o casi cero. La vocal pre-[*^
sufre un pequeño camhio tanto de timbre como de cantidad:
adqniere, de esta manera, un ti ni tire más abierto y la cantidad
es serró-larga (por oposición a la cantidad normal, breve).
Es la realización de /%/ final absoluto o relativo. Es observa
ble en sujetos tipo A.
[s]

Es una realización sibilante alveolar sorda. Ocurre en posición
contraria a la norma del sistema fónico uruguayo: [a] implo
sivo en el Uruguay es an orina tico v adquiere de esta manera
im carácter estilemático, como estílema expresivo o apelativo.
Como estilema expresivo, nos revela el carácter extranjero
(en el sentido de "no-uruguayo") del sujeto hablante, o su
prejuicio lingüístico. En este último caso, el catilema tiene
también valor apelativo, es decir que indica una intención del
hablante de actuar sobre el oyente,

3. — En el segmento vocal + (*] como segmento final de una
palabra cualquiera, ocurre una modificación del timbre y de la canti
dad de la vocal. No se trata aquí de un alocrón como variante de un
crono, sino de una crori&amp;Tnatiznción, Antes de analizar este compor
tamiento tónico, consideremos un dato que nos proporcionan la alofonética y la estadística fónica: se observa, en efecto, que varias con
sonantes finales, particularmente en los sujetos tipo A (que son los
más numerosos), están sufriendo un proceso de realización cero, lo
por lo menos alocrónico, cuando no se trate del fonema /s/).
El caso del fonema /s/ presenta particular evidencia en este sen
tido. Su desfonemización en dicho entorno particular está creando
una cronematización vocálica del tipo eronema largo. Por ejemplo:
la casa / las casas
/la kas./ : /la: k...:/
la vaca / las vacas

/la balea/ : /la: baka:/
todo fu! día) I todos (lo, dios)
/todo/ : /todo:/
la dije I les dije
/le dixe/ : /le: dixe/ -

�•atioj as anb ooie (// ap osbo [o uo oiaoa 3^uotnuad a^TianiEaigo^ouoj
3A[^Ha as on 'osea ajsa uo 'pcpi^aeo bj sand) Eijuzíisinaaoja as on e^
/o/ 'aopBzi|B^n¡d fiuiauojojjoni omoo /s/ 4. /o/ oiuam^as ^a ng
' (stuniani/iijatiim 'sopand/vpand) oAi;nnf
•qns ap oioajjadtni a ajnasajd [a uo uaiqraei oraoa ^(svjpiiaj/njpuaj
'svtu^j/vmai -svqvjtjS/vqnjySJ oAjjuaipnT ap ojnjnj p na X ojaaj
•jadtni oiija;a.id p ua 'y od¡í so^aftis bo[ ua 'oiqraca na 'aejeJieyáoj
apand Binauop^otu oqa!Q (6) ¡%¡ ap ^uoiíaneji ba^ii^,, B[ ap uaaa
ojund [a aauraje npiauztjEaj Bjsa anb bjoo as ou cu^po^ 'aopom sopo;
ap 'o [q] omoa osüa a;sa ua nzipaj as /s/ 'sÜo?ií/^9n[ npiaisodo
b¡ UBsn anb Hojafns so^ ua 'oiquisa ug -(notoisodo j ap 6a;uauii,iad
so^sbj soy uos ouoljxo Binaposoid ^a X jontpcj noioE^nojdoiioin b^ ap
-nop na 'soijnf/víiitnf upiaisodo bj ubbh sojaftis sotnsiui so;sg) -fg) asa
orno a Bosea na /:/ [BqjaA Biuanojojjoui un jcAJasqo souiapod on
'swSitiif/n^^otif odp npiaisodo b^ ubsii ou y odii sojafns boj omo^

:(¿)/B/ E Hpiaisodo na /:b/ Boas 'süj/hj ouioa sosbo na '^opcz
•suBJi o¡ 4/e/ ap iiojaEzmiauojsap it[ ap eyananaasnoa onioa '/e/ ap
npTaczTjBuiaiioja Err 'Bjnjjaqs ap sopej^ saj; uoa ^JBpignBiJi sa ^onsdsa
oai[BaoA Bmaisis p anb eoniapioaa^ -puedea ooqeaoA Fiua;9ie p opo;
jBjaq^ apand nppBzyniauojsap ne 'opaja ng -/e/ nraanoj pp uoiasniis
bj ^as apand o sa aiuEjjodtuí uaná eaipni son BiauEisunaJta pj^
'SBpBxa opis uBq sauoispajd sEJisanu is JEqoaduioa 'eipod as o

ajnssnBg anb oneyd p na Eaopa son oiJojEjea^ osaaoíd a;sg

�matizaría cerno vocal tipo abierta; en lugar de /o;/ ("o" larga)
tendríamos, desde el punto de vista fonológico, /o/ ("o" abierta).
Por ejemplo:

libro /libro/ : libros /libro/
naevo /nwebo/ : n^evos /nwebo/
En el segmento /e/ más /s/ como morfofonerna pluraliza dor,
tendríamos exactamente el mismo proceso. Por ejemplo:
diente /dyente/ : dientes /^yente/
grave /grabe/ : graves /^rabe/
Por lo expuesto, vemos cómo el sistema vocálico del español
uruguayo está en vía de un cambio profundo en su estructura, debido
al comportamiento fónico y funcional de /%/.
De esta manera, tendríamos el siguiente esquema vocálico, en
una constante oscilación, por el carácter transitorio en que el fonema

/./ h colorado los cocales /a/, /o/, /o/ (10):

Cabe ob servar qu e ckI e mis uio fenoineno se rcgiBt ra, y i
fase ya mniel10 más ad elant ada, e n el sur de Espa ña, partícula
en el and alwMil).
4.•—• El fonema /s/ ba llegado a influir enormemente sobre la
semántica y la sintaxis del español baldado en el Uruguay. Mientras,
para otras comunidades lingüísticas españolas bay una diferencia
para la modalidad uruguaya (que en esto está de acuerdo con todo
el español de América I tal diferencia no existe. La Humada jerarquía
sintáctica o el contexto aclaran normalmente cualquier ambigüedad
que esas palabras aisladas pudieran producir

Ket'iwi ^e Filología

�•ooat/ci/ oaijsqifsn b\ ap odore^ [B ouJaiouoa oni o[ jo el aeaaoBq nopand
[b] op oiuotnrei-ioduioa p ojqos s^ot sanopRAjosqo gnnnS^y — -g

•samq ja vsvo ag :as
BjnajjJBd bj uoa ojdmais isita ^sn os josoo sab 'o^jBquio oís 'asaipj^
•raiia/juso. op obro [o uo lo[duiofo jod 'iBy 'EoiiuBnioe pepoiiS
-oigo Buisiui sun g saiuopana^jad SBjqBpsd ap asopireiBJi uny

•/^/ bojb ^ sainoioonojjod bo^ina seq
UOOip OUIOO *ÍJ^ÜO OÜ í}il1^71}í^ OU A 'jB^^O 1^ OJpíWC OlUOtlHIfimOO OOip
a o y od|i oÁutiííii.111 o;ub1([rii [o '¿aSviwop ¡a $vmii¡ oti^^'^ odij
^p E;unSoad ^an b jiusoiuoo op onm ob opueno ' (jj) hjbj
-jvztij vistiS a^j jod O3MO ^( ujsn?
í&gt;^^ odtl [0 BzBjdmaoj e^arignaii buijou b[ 'sopoia sopoi o^
ojos [B opuojoj Bq ob onL pB^iioyip nía nopuo^no sojojtioo[johii
Bot o jojnoo^JOíQi [o 'üziij o; vvnH am iw y ooip oiubI(|bi[ un L
JBpniía o^jodop ojjo joinli^tui o Eoaod üj noa sopBuoionpj oiuoni
-ciBipomuí ub^bo oixojuoo [0 o upioBnjiB [ la L'\a jod 'isy 'bibia
Bjomud e ooojedn onb BAUBjojdaoiLn prpoii^iqnm B[ ojiijui[i^bj jo^.
-.[Oboj ua[ans oíxo^uoo [o o noroBniíB n '([) ap ejbjj ae opnBuD
•uzua ap aipjvg / vsna ap ajppg (n)
•bz3 vi vjsnS a^^f / mva vj vjsnS a^ f[)

•BAiiEjoJdjaitn pop
-an^iqcnE jamlqeno o^iomE^ipotaai aA[onsoJ oouoFims o]xa;uoo
[o 'jvzoj oqjOA [op OA^noipui ap oiuíiag.id ]ap Bnoejad -BJ^ 'nzoj
j 'oAiiuBiBns 'usoj oraoa soiuoiajip 9biio3o;bo ap BBjqB^d n^

•Bo^un^Tun ^aimt[qBi[ aoialns ap eodij sop boj ap
ohubuiu jod a^uai jjoo jbicieu i o uj opBsn so on joooo oiijoa ra
'sopoui BOpoi oq jüwpoo ujqBjBd B[ noo jeoipui b ouia os joooo ap
O)an [a '(u&lt;^^ ^nuí soiuaaoa 'jojoo o ^oa :omoa sojduialo na) pep
anb uo sosh^ ua 'eopuRmoa noisnjnoa ^un jejiao sjnd SEzrn^j

•^ao uoo,, íuxtia uoa,, '^asa
uoo,, seuiSbiuib soj noa "eijbjSí tib b asoptíauíjoa sonSis aoqniB ap
nppBnqs B[ jEJEjae apanií a^uBp^q jo ^apn^iE Bjqe[Bd E[ b juoj
-oj ajainb os ig uvzva/uosva Uaooo/iasoa 'uzoj/osoj 'vsoa/vsoa

�Observamos, en primer lugar, que en las regiones limítrofes con
el Brasil, como los Departamentos de Artigas, Rivera y Cerro Largo,
el fonema ^s] se realiza siempre como un alofón sibilante puro y

bien definido (12).
Para los demás hablantes de la República, tal realización denun
cia el origen fronterizo del sujeto hablante: el alofón [a] es, pues,
Cuando ocurre en posición pre-vocálica, como en señores, si,
sepamos, salid, decidme, decime, consecuencia, etc., en la oratoria o
en un contexto con ritmo enfático, /%/ se realiza como un alofón del
tipo alveolar largo. En tal caso, ese alofón es un estílenla (tipo cronoestilema) actuativo (apelativo) y va generalmente acompañado de
tonoeetilemas del tipo descendente, ascendente, desvenden te-ascendente
O ascendente-deseendentr.
La realización cero de /s/ final, sin alargamiento y sin cambio
alguno de timbre de la vocal precedente, caracteriza al hombre de
nuestro campo, es decir, al sujeto hablante que usa el llamado "len
guaje gauchesco". Esta realización cero de /s/ es un estilema sinto
mático, pues denuncia dicho tipo generalizado de hablantes. Por ej.:
lo bueye, do, tre, memo mal, pué, la potrero, etc. (los bueyes, dos,
tres, menos mal, pues, los potreros),

6. —- De todo lo dicho se deduce la siguiente ley fónica sincró

nica (13):
"En el español hablado en el Uruguay, el fonema /s/ implosivo
no tiene ninguna realización tipo sibilante alveolar como marca de
Esta ley fónica señala el punto más débil del sistema y carac
teriza al mismo tiempo la verdadera función "nonnática" del fonema
/b/ uruguayo.

(12)
(13)

Todo el n
gnayo y el s
ritorjo bra lileño
uniformidad ci
ma /./. ^La n:al¡
•esp
sibi Unte, sordo. alveolar.
representa
Conníderoinos romo iey )Óni
un hecho fi*. oico qoe i
.1™ normotímente , según
.. s^gú n el c oncepto
, y entorno. Asi. en n'OBBIID
C6p
tiempo, la ley es ilncró
i ley del .ospaño
cde ser, sin dada —y sog ün p revio detenminaeión—r ¡a
e tipo de hecho lin
pansa. El
palabra m

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2263">
                <text>El fonema -s- en el español del Uruguay</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2264">
                <text>Comunicación leída en el Centro Lingüistico de Montevideo, en la sesión del 15 de noviembre de 1952</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2265">
                <text>VASQUEZ, Wáshington </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2266">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Agosto 1953, Nº 10 : p. 87-94</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2267">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2268">
                <text>1953</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2269">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2270">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2271">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="286" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="511">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/05882443579c4538ae58d744faeaed8a.pdf</src>
        <authentication>8861966943d0b965e66df5f402d827de</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3199">
                    <text>S.L\.RA \ i.\Z FERRE IRA DE ECHE\i.l.\RRf A

,

Carlos Vaz Ferreii·a
Vida, Oh1·a, Pe1·sonalidad
•

•
•

199.895
'Ja z
r. Vaz
ej.2

•

,

Apartado de la " ReYistn Tlistóricn"
Ton10 LIII - Nú1n e ros 157 - 159

•

•

MONTEVI DEO

,.

�•

�199 895 VA? Vaz
FHCE/113475
j

Carlos V,a z Ferreira

1 111 i

AJ&gt;f 'fUJ..10

J:J io f t rlt f irt

el

1'ª elres

l

a·rlos 1' ctz li"e1·1·ei1·ct

1

arios Vaz Ferrr-dr~t J1nció e11 1:011tevid o J 15 1
octt1l&gt;re el 1872. J1 t1ero11 st1s 11a&lt;lr . Ja11uel Vaz !1 e1·r ira
' rit111clo ll ' Vale11~a cl&lt;J ii11}1c, (I ortttg&lt;1l), J"' J3el '11 l{ilJ iJ'c), ele ase 11clc11cia es1Ja11ol[t y }Jo1·t t1gu esa . ursó estt1d ios
JJ1·imarios et1 casa &lt;le stts PllllreR bajo la &lt;lir 3 cción ele l1istintos milest1·os. I11g1·e 6 a 1~1 11i\1 -i1· itlacl t1 1888 y , lt1e r &gt;
c.l:.. i·e!tliz:.tI' co11 J,rillo . ti· e tttc.lio s '.}ct111clario se g1"adt16
el\ ~lbog:.tclo e11 la liact1ltall lle 1er:i110 n 9 3. E11 1897
g:111ó 1)&lt;)1· co11ct11·so la '{t t clr[t de Filo ofía e a U11i\1 ersicl~1tl, u lo. \1ei11tici11co afio &lt;.l
da&lt;l. revelánclose ya corn&lt;J 1111 :1gt1&lt;Jo ..-·1)osito1· filo. ófico . r (lefi11ie11do además, el
JJ lrfil lit' tt original }Je1·so11alic1:lcl s¡Ject1lati\ra. La cátedra
ft1 • el el 11tonces, su mollo norml1l de cxp1·e ió11. El JJrofesor 11re\7 ~l1eció sobre tocia otr:1 forma ele manife tarse
.. 11 SJJírittt crendo1·. La mnj 0r J)arte ele sus libros . a11tes
&lt;1t1 tlscritos, fuero11 expt1c t(JS e11 ln. c{lte&lt;lra.
'u estilo ftte in1a?1tnc1c) JJOr esta mn11'cra ele exp1'e ri r
st1 ¡Je11san1it-i11to. U11an1t1110 Jo 11e1·cibi6 mt1j1 bien hace má
ele ci11ct1 11 ta años, ct1a 11 do '.) 1 filó of &lt;1 t11·t1gt1a) 0 i11 iciaba s tt
&lt;)br~t ele 1)et18ado1·. Stt lilJro , clice. parece11, in{1s que esrito . halJ):1clos: -;.1 • a tra\réQ &lt;lel lilJ1·0, se 0~1 e la \roz clel
Jl1·of ._,01-. lle ahí. agrega el e11ca11to ele s11 estilo ele ap,11·i ílJ1 i~1 cle8ct1idacla.
1

1

1icdaclu1nos esta biog rafía para la 1 l~ di ci o 11 JI0111c naje el e la
an1n1·a d .. l:leprese11tantes d e la l{epúblic a Ori ~ ntal del ru g ua)', d e
l !157. e puhl i 6 en sus l!l Yol ú1n llCS . JGn la 2\l l~dició11 r.101n e naje
de ln ( ún1nra de Jle11resentn11tPs d e la l{epúblicn Ori e ntal d el
rugun v (1!)63) se publicó tan1biiSn en los 2:- ton1os .
t

17

113475

�254

lt 1~\1 ISTA JIISTÓ I~ IC i-\

Vaz Fe1·reira se consagró a lc.1 tarea doce11 te co11 ace11drada dedicación; )', co11scientemente. e11 perj t1icio de st1
obra original de pt1blicista. Sacrificó a su anhelo ci,e ei1señar -en el hondo sentido- tocla otra preocupació11. E
bien elocuente, a este respecto, la liste:1 ele los cargos qt1e
ha desempeñado.
'Trofeso1- de Filosofía en Preparatorios. ( 1897 - 1922) .
-Miembro del ConRej o Directi\"'O ele I11strt1cció11 P1·imaria (1900-1915).
_ Decano de PreparatorioR de 1~1 U11iversidad de 1\iontevideo. (1904 - 1906).
'- Maestro de Conferencia8 e11 la U11i\ ersiclad de i\1ontevideo. (1913 hasta 1958).
_ProfesoI' de Filosofía del Derecho e11 la Fact1ltc.1cl
respectiva. (1924 - 1929).
Rector de la U11iversidad por tres períodoR. ( 1929 1930, 1935 - 1938 y 1938 - 1943).
Director de la Facultad de H11ma11idades )' Ciencias.
(1946 - 1949).
Decano de la misma por dos períodos consect1tivos.
(1952 - 1955 y 1955 hasta 1958).
Esta excepcional dedicación a la enseñanza pública.
ejercida sin pausas y, simultáneamente, desde la cátedra
y desde la dirección de los organismos docentes, ha deparado a su obra singular influencia en la formación intelectual y mo1·al de la j uve11tud, y ei1 cliversos e importantes aspectos de la evolución del país.
El gobierno nacional, por dos veces, le ha i·endido el
homenaje de designarlo po,. Ley para ocupa1· un alto cargo docente: en 1913 u11a ley especial creó la Cátedra Libre de Conferencias, designándolo para i·egentarla poi·
tiempo indeterminado y si11 limitación alguna de 01·de11
estatutario; posterio1·mente, en 1916, al plasmar en ley el
proyecto de Vaz Fer1·eira de creación de la Facultad de
Humanidades y Ciencias, la ley q11e creó el i1uevo Instituto le designó s11 primer Director por el término de cuatro
años.
En todos los cargos que desempeñó ft1e un funcionario modelo en el auténtico sentido de la palabra. Su cledicación es irreprochable y su independencia, ejemplar ~·
aleccionante. El funcionario encarna, e11 el cumplimiento
de sus cometidos, la filosofía de la conducta q11e el filósofo-moralista postula en sus libros.
Actualmente, a los 85 años de edad, ejerce, con el
mismo celo de toda s11 vida, la Cátedra Libre de Confe1

�i·e11cias ~/ el Decanato de la Facultacl de Humanidades 'l
Cie11cias.
~
Su obra ha sido vasta y múltiple, lo cual se correspo11de con st1 t1niversal pe1·so11alidacl ele pensador: filósofo, psicólogo, sociólogo, crítico ele arte y enamorado lle
la. música, ha sido t1110 &lt;le st1R mits fi11os, profundos y lttcidos sentido1·es.
Cua11do Vaz Ferreira lleg·a a la cátedra de Filosofía
e11 1897, el Urugua)r se halla embanclerado, a través de
sus m{ts calificados órga11os ele expreRión, en el positivismo filosófico. Vaz Ferreira, más qt1e t1na filosofía nt1eva,
introdt1jo en la enseñanza t111a postura independiente y
abierta, fuertemente crilicist't y espect1lativa, condenato1·ia de todos los dogmatismos lle esct1ela. Esta actitt1cl,
me11tal y moral, presidirá lt1eg·o, si11 fisuras, toda la prodt1cció11 vazferreiriana.
Nada hay más opt1esto al pensamiento filosófico ele
\Taz Ferreira que el espíritt1 sistemítiico de dogma o esct1ela. En vano se rastrearía en su vastísima producción
-sea ella de filosofía pt1ra o metafísica, de ética o estética, &lt;le filosofía de la religión o de filosofía jurídica y
socic.11 o de pedagogía- la mits leve clat1dicació11 de st1
actitt1cl mental para aborda1·, esclé1recer y, ei1 st1 caso, resolve1· ninguna ct1estión.
Su bibliog1·afía es mt1y amplia. lle aqt1í lc1 lista ele
. us pri11cipales obras:
Cu1·so de Psicología eleme11tal. ( 1897) .
Icleas y obse1·vaciones. ( 1905).
Los problemas de la libertacl. ( 1907).
Conocimiento y acció11. En los márgenes de la ''Experie11cia i·eligiosa'' de W. J 'lmes. Sobre el carácter. U 11
pa1·alogismo de actt1alidad. Psicogra,m as. U11 libro ft1turo.
Reacciones. Cie\1cia y Metafísica. (1908).
Moral pa1·a intelectuales. (1909).
Lóg·ica viva. ( 1910).
Lecciones sobre pedagog·íct )1 c11estiones ele ei1señanza.
(1918).
Sobre la propiedad ele la tierra. ( 1918).
Sob1·e la percepción métrica. ( 1920).
Sobre los p1·oblemas sociales. (1922).
Sob1·e el feminismo. ( 1933).
¿ Cuítl es el signo moral de la inqt1ietud ht1mana?
(1936).
Fermentario. ( 1938).

�R J~\TIST A 1llST()fl1 ('' .. \

Trasce11dentalizaciones n1aten1ilticas ilegíti1nas ·~l falacias co1·relacionadas. ( 1940).
La actual c1·isis del mu11do descle el pt111to de \rista
i·acional. (1940) .
Algunas conferencias sobre tem&lt;1s científicos, artísticos y sociales (lu serie). (1956).
Los problemas de la libertacl J' los del cletermi11ismo.
(1957).
Como filósofo ha logrado u11 estilo propio, origi11al,
de peculiar vigo1· expresivo. Se ha dicho de él que e11 el
orden ''de la comunicación abstracta de icleas no hajr ejemplo en nt1estro idioma de 1111 estilo más difere11ciado ~r
caracte1·ístico dentro de la ex¡Jresión filosófica''.
Otra peculiaridad de s11 producción filosófica es st1
fuerte impregnación científica. La cie11cia pura ha te11ido
en Vaz Ferreira uno de st1s más calificados i11térprete~
y un eximio y sagaz i·ectificador de las trascendentalizaciones ilegítimas de los hombres de cie11cia.
En el plano de la aportación de la filosofía a los problemas estéticos, ha realizado estudios de la más alta
calidad, tanto por la profundidad de sus pla11teos como
poi· el don de claridad, e11 cuyo mérito, las más abstrusas
cuestiones se transparentan en un léxico diáfano de singular expresividad.
Vaz Feri--eira, ocioso es decirlo, es un humanista at1téntico. La sentencia de Terencio parece escrita para definirlo: ''Horno sum; humant1m nihil a me alienum puto.,.
Ha demostrado siempre preocupación por lo concreto, por
lo inmediato, a1·ista singular en u11 espíritu esencialmente
especulativo, que ha colocado en el más alto plano la i·elevancia y la eficacia de los estuclios desinteresados.
Este perfil de su pe1--so11alidad ha sido abonado por
numerosos ejemplos, de hecho, a lo largo de su dilatada
vida. Como hombJ·e práctico luchó más de treinta años
poi· la implantación en el país de la Facultad de Humanidades y Ciencias. Un día su entrañable iniciativa se transforma en ley. Llamado luego a presidir los destinos de la
nueva institución, el filósofo socrático qt1e hay en él, fue
el fervoroso defensor del saber desinteresado. Definió la
orientación del nuevo centro de estudios del siguiente modo: ''Un claustro de ejercicios espirituales donde se estt1die
por el estudio mismo, por el placer y la superioridad del
estudio, de la cultura y del trabajo espiritual desinteresado''.

�•

CA R. l.JOS \ 1 A 7, JI" I~ R REI ]{ J\

2 !i 7

El filósofo, a travéR del profesor, ha siclo t111 educa,jor c.!e excepción. St1 obra e11 esta materia i10 tiene parangon. HH. abarca&lt;lo todas las i·amas de la ensefíanza:
p1.. jmaria, sect111daric1 ~r st1perior. Y, desbordando la enseñanza oficial, reg·lamentacla, clesde st1 C{1tedra I.,il)re de
C.onferenc~aS h~ Si(lO inst1perable órgano de Ct1ltt1ra Sllpe1"10~"· La d1vers1dad ~le os tema s examinados en ellél y la
cal1clacl ele 108 estudios rea izac os le co11fiere11 u11a jerarquía clifícil de igualar. Lo. más herméticos problemas
n1etafísicos y estéticos, así como las teorías científicas
st1rgiclas n la lt1z e.le los má
. recientes clescubrimie11to. '
ha11 ocur&gt;ado la ate11ción clel ilt1strc profesor. También, to(Jas las mri11ifestacio11es ele la cre&lt;1ciói1 artística, es1)ccialn1e11te la })Sico]{)g·ía ele la. creación y ele la crítica, así como
importa11tes problema:.; ele filosofía j uríclica y del orde11an1ie11to económico ~, ~ocial de la comu11icl&lt;1cl. Todo ello,
co11 ejemplar probiclacl intelectt1¿1l ~l at1stcro rigor científico. Esta ímproba lc1bor Re hé\ concle11sado en difere11tes
obraR, algt1nas yét publicaclas ~1 otras qt1c \rieron la luz
e11 l'l edició11 ele st1s escritos l)t1blicaclos ei1 1957.
Debe clestacarse. aclemás. el lt1g,1r promine11te qtte corres1Jo11cle a los problemas morales en la vicla ~1 en la obra
\raz f errei ria lla. Des provisto e.le co11 \'Íccio11cs i~eligiosa.s, h&lt;t
colocado e11 l&lt;t cun1bre ele ]¿1 jerétrquía axiológica lo~ valor s ~ticos, si11 sacrificar a i1i11gt1110. E11 lo moral, ha siclo
el a)Jóstol clel homl)re i11tegral c¡t1e, e11 t111 esftterzo poco
pensa}Jle, lleva de fre11te toclo: los ideales co11 los co11sig11ientes co11flictos éticos, con a11g·t1stia y remordimic11to:
''Cristos osctiros, si11 coro11é1 i1i sacrificios ... ''.
El sabio. dice, 110 retrocecle é111te i1i11gu11a ct1estió11.
Y en el 01·clen mor&lt;ll: '' ... l;1 co11clt1cta sincera por ¡)arte
ele los hombres ele }Je11 "amie11to. es la conclició11 m{t.. i11llis¡Je11sable clcl 111ejorc1mie11to i11telectL1al y moral". 1~11 st1
c&lt;1so, así como el edt1caclor es i11 epaealJle clel filósofo, el
homlJrc lo es del fjlósoro &gt;r clel C(lucador.
Su viclé1 a1Jostol iza st1 ética. Ei1 e. te ~e11 ti do se ¡)uecle
clecir, si11 distorsió11 clel lengtta.ie, l{ttc Vtl7. Ferreir&lt;l es el
}Jrimero Jr el mejor de RllS cli .. cí1&gt;t1los. l!il itinerario de st1
vida p(1blica )r pri\raclél reproclt1ce. si11 t111a cleflexió11, las
m~1s exig·e11tes pt1ntt1alizaciones éticas del filósofo.
A partir ele 1950, empezó, e11 st1 Cciteclra, t1n tré1lJajo
de revisió11, cle1)uració11, selecció11 y sí11teRis de . t1s obras,
110 ce1·rac.lo a(111. Paralelame11te, st1rgieron e11 las esferas
ele gobier110 movimie11to. te11clientes a la pt1blicación ele
.. t1s li})ros. Frt1straclas e. tas i11iciativas. Vaz Ferreira co11-

�? .. 8

-"

RE,"IST.t\ HISTÓRICA

tint1ó su tarea, que cristalizó parcialmente co11 la pt1blicación de varias obras, en la Biblioteca Filosófica de la
Editorial Losada, de Buenos Aires. Por su parte, el Gobierno Argentino, lt1ego de recaba1· jr obte11er el conse11timiento del auto1·, publicó una 11ue\ a edició11 del lib1·0
A101·al pc11·a i1itelectita les . Con an terio1·idad la BiblicJteca
Artigas (Colección de Clásicos U1·ugt1a) 0s) había i·ein1preso algunos títulos. La Cámara de Rep1·esentante. del
U1·uguay dio cima en 1957, al inte11to de edita1· las ob1·as
éditas e inéditas del il11stre filósofo.
La iniciativa fue tomada por u11 grt1po de Dipt1tado
de distintos sectores políticos: Jorge L. Vila, 1vV{\shi11gto11
Beltrán, Artt1ro J. Dt1bra, Vena11cio Flores, Zelmar l\fichelini, Carlos Migt1es Ba1·ón, A. Francisco Roclrígttez C~1musso, Adolfo Tejera y José E. Urrt1tia Serrato, ei1 cu~ro
fundamentos se expresa ''que el más grande y j t1sto homenaje que puede realizarse a t1n hombre de la jerarquía
intelectual de Vaz Ferreira, es la pt1blicación de st1 obra".
Se ha prescindido en esta pt1blicación de los lilJro~
juzgados por el autor inconclt1sos o ya sobrepaRaclos. Esta edición de 19 volúmenes, cuidadosamente revisacla por
el autor, puede así consider·arse st1 obra completa.
1

1

�CAPÍTULO II

Co11sideracio1ie.s Previas
Los a11tigt1os a severaba11 que 110 se clebe hablar de los
clemás ni de s í miRmo: ei1te11dem os qt1e m e11os aú11 de lo
¡Jropio. Si11 embarg·o h em os ele explicar, f r ente al tema:
Sob·re Carlos Va :z F'erreirct : l' iclct . Obra. P erso11alidad 1o
&lt;Jtle ht1biér amos qt1erido hace r, si11 co11seguirlo, y lo qt1e
creemos haber log·rado realiza r.
. A spirábamos a formt1lar t111 trabajo qt1e compre11cl1eré1 :
E11 ct1anto a la vida: i1t1estr os rect1erclos, personales
~r fami lia1·es , como testig·os ficledig·11os ele s t1 diario existir.
En ct1anto a la obra, t1n ec;tt1clio completo de cada
ttna ele ellas, abarca11do, en t111 pl&lt;111 qt1e 110 es i1t1estr o,
pero que l1 t1biéramos cleseado e t1m ¡Jl ir, la g·é11esis, planeamiento, eject1ción ·~/ estilo, m{l!) t1n'1 crít ica positiva de la
ob1"a en general.
E11 ct1a11to a la p e1·so11a liclacl, t111a ¡Jroftt11 clizació11 a 11álog&lt;.l, sal''º la difer e11cia ele e~ca la, a 1~1 qt1e \rerifica Vaz
Ferreir&lt;t t1an c.lo estt1cli a &lt;l t111 g·ra11cle J1 omlJr e. Nt1estro
filósofo (lio e11 1D2·4 - 25 t111&lt;1 serie ele co11ferencias (no se
recogieron taqt1igráfica1ne11te: como ta11taR otras se fuero11 en palabraR) qt1e clc11omi11ó: "El lio1nl&gt;1·e de los gra¡l-

cle.-; /1ortzb1 ·es''. :!
El estt1dio i11cltl:\'Ó &lt;1 Beethove11 , Goethe, Tolslo}T· Antes, en 1920, l1é1bía estt1cliaclo l&lt;1 p ersonalidad de Nietzsche.
Ei1 toclos estos casos - e11 otros ¡Jarecidos- el procedimie11 to em¡Jleaclo par&lt;l a ho11clar e11 t111 a inclividualiclad
es i11vaJ·ialJlerne11te el mis1no -a11{tlog·o ¡Jor lo demás, co1no \'eremos, &lt;tl qt1 e s ig t1e ¡)are:t µe11ctrar en t111 problema- .
J~mpieza ¡)or co11ocer toclo lo relati,·o él ella: la obra y la
J)ersona pero, en t111 momento claclo, presci11de de lo exterio1· ,, veri ficél 11na exploració11 en la per so11alidad misma
}Ja1·a. • i11te11tar capta1· s t1 esenci&lt;1. Y se l)lJsel'\'él en seguida
qt1e en esa s11 ¡Jroft1ndizació11 lo i11telectue:1l le i11ter csa 8ólo
2 Ot1·os t ít ul os posibles: " l~ I ho1nbrc dt' los genios''. ··r . os
g r a ndes hon1bres (o los genios l con1 0 hon1bres''. (Carlos Vaz Ferreira.
tou11tcs 1,,·c&gt;p aratorios ¡Jctra &lt;"unfcr&lt;'11&lt;·ias c11 su ('úteclra. l !JJ~).

chivo partiC'nlar d e Carlos \ 'nz F crrcira

Pll

.\tahual¡la &gt;.

&lt; .i\r·

•

�260

RE,7 1STA HlSTÓRIC¡.\

a efectos de seleccio11ar a lo perso11aje : 8011 todo ge11io
en grado diferente. Pero ltna \1 ez elegidos lo i11t lectt1al
queda sect1ndarizarlo. A 11t1estro filó"'ofo lo atrae p1'in101·dialmente lo moral, toma11clo este térn1i110 e11 u11a ac }Jción amplia, aba1·ca11do lo qt1e denomina e11 u11 feliz 11 ologismo, la personalidad 111oto-espi1~ft~tal.
Algt1nos ejemplos: ct1a11do estt1clia a Nietzsche, atrn\1iesa r{tpidame11te la ca¡)a ... olidifi ~acla lie icleas gj, t 111adas )r de prejt1icios hechos para llegar a lo l1011do )r 1110 ·trar la bondad ele st1 a 1111a.
En el caso de Tolstoy·, pese a la admiració11 J)Or l
qt1e consideraba el autor de la mejor i10\1 ela del n1u11do:
La gite1·ra y la paz, i10 s im¡)atiza con el hon1br por 11
moral separada.
Refiriéndose a Goethe, come11ta la frase de Euge11io
D'Ors, quie11 afirma q11e toclos ad1nira11 a los genios })ero
r
que, en cua11to a égte, es otra cosa: Toclos qt1i :.iei·a11
Goethe. Y replica 11uestro ¡)e11saclor: "1:0 :soy el l1ombre
que no qt1iere ser Goethe. Qt1ie11 menos qt1isiera ser se1·ía
Goethe. Si ht1bicra de encar11~1rmc en t111 hombre generitl,
antes en t1no de esos clesgraciaclos, ve11cidos, n1isera1Jles,
fracasados, qt1e en ese''. Co11siclera el pecado co11tra l
espíritu de qt1e hablan las Escritt1ras la sere11idarl o. e11
todo caso, la sere11idad goethiana.
En el caso de Beethoven, lo admira desde la i·aíz el l
alma, como músico genial; pero más valoriza sus cualidades de bondad y de ternura.
Así gustaba Vaz Ferreira de estudiar la perso11alidad
ajena. Y, ei1 cuanto a la propia, encontramos indicios d
cómo hubiera tolerado que se la estudiara, en estas línea ~
suyas:
'' ... Qué fácil me hubiera sido t1tilizar mi Cát dra
para perseguir mis ambiciones o mis ilt1siones ele originalidad! -da1~ ''conferencias libros" - servirme de 111i
Cáted1·a para mi producció11 -con el tiempo que quisiera- conclui1~ las obras entonces empezadas y proyectadas,
que desde entonces quedaron i11conclusas y seguir hacie11do otras, y l1aber dado lo que pudiera en originalidad. ' ,
por cierto, nada ht1biera tenido ello de I'eprobable; pero
no creí deber hacerlo: lo que salió allí fue la persona -110
eloct1ente ni brillante- pero conmovida y sufriente de
amor por el bie11 y ele dolor por el mal, por el bien y poi·
el mal reales y concretos: por los c1e la \rida.
Ahora, eso sí: en mí lo más fuerte -lo de mi vocación- era la enseñanza: st1s problemas y también st1R
1

L

�CAR LOS V AZ FERRE IRA

26 1

Rt1j etos: sus perso11as: los maestros, los estudiantes poi.
ct1)1 0 bien combatía tanto (a veces ¡ay! sin su apoyo) y
les di lo mej 01" de mi alma.
Sé que nadie podría compre11der - Y quizá haya sido
patológico- lo que yo st1frí luchando, por ejemplo, por la
moralización de los nombramientos: por la implantación
ele los conct1rsos, por la s upresión de las recome11daciones
y por todas las f ormas que impurifican el nombramient o
clirecto; 111chando co11tra la exageració11 del i .. égimen de
exámenes qt1e a(1n hoy dete1·iora las mentes y hasta ei1f e1·ma y mata niños, lucha11do por los parqt1es escolares,
proyecto ideal, st1perior a mí, superior a todos, que la
triste incomprensión de ciertos hombres, bastante de ellos
desgraciadamente si11ceros, ht1ndió para siempre, o para
tanto tiempo.
Y, i1aturalmente, como, en mi Cáted1·a, el Catedrático
era el hombre, todo eso fue lo que más me salió -además
tle lo puramente intelectt1al, ele lo científico, de lo artístico''.ª
Cortamos aqt1í: Hemos hecho esta t1·ansc1.. ipció11 porque ella mt1estra mucho mejor de lo qt1e pod1.. ían hacerlo
11t1est1·as pobres líneas, la clase de estt1dio que hubiéramos
cleseado realizar acerca ele la personalidad vazfert"eiriana.
Pero no pudo ser. Algt1ie11 dijo: ''Je fais tot1t ce que
je pc11x conti11uellement pour élargir ma cervelle, et j e
travaille clans la sincerité de mon coeu1~; le r este n e dépend pas ele moi''. 1 Tambié11 se dice: ''Quod nat1tra i1011
clat Salamanca non prestat". (Lo que no ela la naturaleza no lo presta Salama11ca) . Por todo lo c11al y lo concorclante dejamos de laclo lo 11egativo, lo no hecho por falta
de jerarquía i11telect11al nuestra, para exponer lo positivo,
lo i~ealizado.
E11 cuanto al est11dio i11te11taclo sobre la obra y la
personalidacl de Vaz Ferreira: A lo largo de la vida
i1os hemos con11att1ralizaclo con s t1 filosofía: la llevamos
e11 la sangre. Hemos pasado años revisa11clo archivoH
en bL1sca de datos qt1e 11os ayuclen a configt11"ar su per so11alidad intelectL1al, pedagógica, moral. Nt1estros r ect1erdos pe1"sonales abarcan casi medio siglo de su vida
y actt1ació11. Y, a11te la proximidacl ele la I11nombrable no
:l

(,arios Vaz Ji" erreira: ( Fre11le a l golpe d e es lado) . .Wn 2·1 Edición II01ne11a.ie d e la Cán1ara d e R e presenta11t cs. 1963, t. XXV, pá-

ginas 187 -188.
4 Theodore Gon1perz : L es pe n se nrs el e la
1928. r&gt;réface d e l'auteur, p. 20.

( J1

(•('e, P a rís , Payol ,

�262

RE'"ISTA lIISTÓl~ICJ\.

querríamos -variando u11 poco la f1·a e \razferreiria11a
''irnos con tantas cosas adent1·0 ... Y con toda la limitaciones, que somos las primeras en 1·eco11oce1· de con1p1·e11sión y de lenguaje. \ramo~ a decir algu11a de la co a qu
tenemos para decir sobre Vaz Ferreira.
Seguimos u11 plan, seguramente opi11flble, ¡Jero qt1 e
el único según el cual nos a11imamos a eL cribi1· sob1·e una
figura que siempre 11os ha fasci11ac{o: la de 11ue tro pad1· .
Hemos segregado, e11tre los múltiples a. pecto de u 11 rsonalidad, aquellos qtte m{t nos atrae11 que e pre ta11
para ser investigados en lt\ vida )., e11 la obra ~r ~obre lo¡;
cuales c1·eemos tener algo que clecir. Así e11 el estudio que
sigue, tratamos sucesivame11te lo Rocial. lo eco116mico, lo
político, lo jurídico, lo moral, lo religioso ei1 la \rida .
en la obra de Carlos ''az Ferreira. }.;o e. tético 'l' lo pedagógico sólo en la vida.
Formulamos el trabajo e11 1958-60, a efecto de presentarlo a un concurso e11 la Fact1ltad de Huma11idade: ~
Ciencias. En conjt111to permanece inéclito. Se pt1blicaro11
sólo t1nos pocos capítulos.
Una aclaración: creemos conocer, tl través de a11o
de consagración, la bibliografía de Ca1·los Vaz Ferreira
(inclt1so muchos apuntes preparatorios para confe1·encia.
que no pt1eden ni deben pt1blicarse pero que constitu:ye11
un valioso material ele estt1clio ·~l trabajo).
Conocemos también bastante ele lo que se ha escrito
sobre él. Pero en esta co11creción, pri11cipalmente de se11timiento -algo también de pensamiento- qt1e verificamos para honrar st1 memoria. desearíamos 1·ealizar un
trabajo perso11al: permanecer, de pie, e11 prese11cia del
Hombre y del Pe11sador. casi a solas co11 \Taz Ferreira
).. con su obra.

�CAPÍTULO

l 11

Estudio co111parc1tivn de tres ecliciones ele !et obra ele
Cct'rlos V a z F e 1·1'ei1~a

Fragmentos: ;¡ Hay actL1alment e tres Coleccio11es
ele Obras ele Carlos Vaz Ferreira, dos éditas, t111a inédita:
a) La 1 eelición Home11aje de la Cámara de Representa11teR del Urt1guay, de 1957, aparecida e11 1958, en 19 vol(tmeneR; elistribt1ida a títt1lo g·ratuito por ese Ct1erpo
Legislativo entre perso11as e ii1stitt1ciones, ei1 el Urugua)'
y en el extranjero, ya ag·otacla en st1 totaliclad. b) El
P1'oyecto de Obras Completas para 1961, aú11 inédito. e)
La 2 eclició11 Homenaje ele lél Cámara de Represe11tanteR
de 1963, en qt1e, po1" disposició11 ele la misma, se l'eedita
co11 leves variantes la a11terior, m {ls t111 Suplemento ele
inéclitos. Haremos breveme11te la historia ele estas edi•
c1ones.
A pa1·tir de cierta época, Vaz Ferreira come11zó a
publicar mt1cho menos ele lo qt1e escribía. Su modo de
})rodt1cción explica en })arte este hecho: Se había co11sag·rado ei1 forma total a lél Cfttedra de Co11f ere11cias y dictaba mt1chas, ct1ya versió11 taqt1igráfica 110 te11ía luego
tiempo ni ít11imo para corregir, retocar y pt1lir. Aclemás,
siempre ht1bo e11 él cierta i11satisfacció11 por la obra hecha,
por consiclerarla inferior a l&lt;l qt1e ht1biera poelido prodt1cir. En tercer término figt1ra lo qt1e clenominaré -sigt1iendo a Do11 lVIiguel ele U11amt1110-: la i1,i¡Jeczttlidacl:
la impresión f t1e siempre cara y la á ztrec1 1n ecliocritas vazferreiria11a tt1vo siempre in{is ele 11zeclioc1·itos que ele áitrea:
110 le permitía abordar el costo de impresión de publicaciones de gra11 volt1mc11. Debido a estas circ1111stanciaH
coadytlvantes las conferenciC:tS del Maestro se act1mulaba11
sobre st1s escritorios, sin llegétr a la im¡)re11ta, salvo e11
alg·unos caHos de excepció11 en qt1e perso11as o institt1cio11es, ft1ertemente atraídas por la caliclacl ele HLl obra, tomaro11 a st1 carg·o es1)orc'1clicame11te l&lt;l pt1blicación de algt1na.
1-Iaciél 1950 ii1ició Vaz Ferreira, siempre en st1 Cátedra, t111 trabajo de revisión, dep11ració11 y síntesis: bie11
1
'

1
'

1~ranscribi1nos

parte de la J\clvertencia para la 2'1 Edición Ilo·
1ne11ajc de la Cán1ara de llcprescntautes de lflCi:~ ctue redacta1nos
Pnlonc·cs. tNota de 1H79).
fi

�RE,'"IST

264

lil TÓRI

qtie le gu~ta ba i-epe11:::¡ar ct1idado an1e11t
tt
ideario, introdt1ciendo en él correccio11e. an1pliacio11e.. ~
ajustes. E11 cierto mom ento el E tado Urugua)1 0 l 1~ei111primió alguna obras (Biblioteca J\rtiga , olecci611 de
Clásicos U1·t1gt1a)1 os). Posteriorn1e11 te fa111iliares J1ici ro11
eclitar e11 Bt1enos Aires treR \1olí1me11e i1tte\1os o re110\1ados; !Jos proble1na ~ de la lib 'r iad 11 los del d t 1·11z1·11i 1110, mt1~r completados co11 r elació11 a l~t formulacio11es d
pri11cipio ele ~iglo; ...,ol&gt;1·e la pe1·cepci611 ?)tvt1·ica, ta111bi 11
ampliada Jp· finalmente, a lió Ja eclició11 prí11cipe de: Al~abido

e~

git11as co1i.fere~1cic1s

sob1·c te1nas cie11tfficos, c11·tísticos ll

sociales (1" serie). i11tegracla por est ucfios i11édito. o q11
habían tenido poca dift1si611. A imis1110, JJOr iniciati''ª d l
entonces embajador e11 nt1estro )Jaí Dr. Alfredo Palacios, se republicó co11 le\1 es \1 a ria11tes por el gobier110 argentino, a cargo de la ( Tni\ ergiclad Tacio11al de La Plata,
1

111oral para i'1ztelect11alcs.

La impresió11 de estas obras, titte n1ucho \ 1alo1·izaba
11t1estro pensador, ft1eron, si11 clttcla, t111 est ín1t1lo ¡lara proseguir -a los 83 años
e11 stt i11te11s&lt;1 labor ele sí11tesis
y orclenamiento de la IJropia ]Jroclucción, laboriosame11t
realizada a lo la1·go de seis décadél.S. Y así, lo qt1e empezó
por ser el arreglo de unos pocos \ olíl me11e . . , se fue co11virtiendo, sin propo11érselo co11scie11teme11te el autor e11 t111a
recopilación cada \1 ez más cercana a las obra. complete:1s.
A principio.· de 1957 t111 hecho st1per\ iniente caml&gt;ió
favorableme11te el curso de esta labor p1·eparatoria: Co11
la intención de rendir t1n home11aje a la \riela ~' a la obra
ele Carlos Vaz Ferreira, la Cámara ele R e1)resenta11tes d 1
Urt1guay resolvió tomar a s u car go la imp1·esió11 de . tl
obra édita e i11édita. E11 la mente ele los miembros de la
Comisión designada al efecto, se planeó u11a pttl)licaci611
i11mediata. Teniendo en cuenta la ellatl clel home11ajeado.
se quiso abreviar los trámites de eject1ción para que el
honor no se tornara póst t1mo.
En base a este programa implícito ele clicho t1er¡Jn
Legislati\·o se preparó rápiclan1e11te para la impresi611
aqt1ella parte de la obra (}Ue estaba ei1 estado de ser publicada de i11mediato. Toclos Jos qt1e intervi11imo en ese
trabajo ft1imos t1rgidos por la misma comú11 preoct1paci611:
qt1e el Maestro pudiera r ecibi r ei1 \ icla el homenaje qt1
se le rendía \ ie11do editada st1 obra, sino tocla, una parte
importa11te de ella, y· representativa ele los clistintos sectores del campo de interés ei1 Vaz Ferreira : filosofía general, epiRtemología, psicología, pedagogía. estética, lógica
1

1

1

1

.~· \'"'.
1

...

..

1 ;
•

�2 G!i

1n&lt;&gt;raJ, rel ig·ió11, proble1nas sociales, polí iicoR, económico8.

En este trabajo -qt1e en ocasiones se llevó con ritmo febril- colaboró en forma eficacísima el pe1~so11al de
la impre11ta elegida al efecto, rebasa11do sus obligaciones:
el jefe de talle1·es, co11 st1s obreros, hizo jo1~11aclas extraordinarias dt1ra11te varios días, inclt1yendo feriados, para
ofrece1· t111 regalo de fin ele año al Maest1~0. Y así pudo
éste, ya en su lecho de muerte clel Sanatorio Italiano, hojear, complaciclo, dos volúme11es acabaclos de st1 obra, qt1e
~1probó y g·t1stó e11 grado sumo. Tres clías clespués, a 3
(le e11ero de 1958, se produjo la clesaparición física de
Ca1~1os Vaz Ferreira. A los tres meses, e11 a.bril, estuvieron
impresos los 19 volúme11es.
Corresponde, a11tes ele continuar, t1na explicaci611
marginal : clesde mi ya lcj a11a adolesce11cia le hice a mi
padre ele secreta1·ia partict1lar }' de taqt1igrafía. ti A partir de 1954 empecé a colaborar, bajo st1 dirección inmecliata, en la pI·eparación clel material inédito. Lt1ego de
trabajar t1nos años a st1 laclo, i·ecibí u11a honrosa prt1eba
ele confianza: fue delega11do e11 mí lo relativo a 1a selección y orclenamie11to de las piezas a publicar, limitando
su i11terve11ció11 a la revisión y correcció11. Y éstas, a su
vez, se fueron ami11orando en t111a st1pervisión fo1"mal, at11nentanclo progre. ivame11te mi grata responsabilidad: así
los tomos XII, XV, XVI , X\TII y XVIII de la 1 Edici611
Homenaje de la Cámara ele R epresen ta11les fuero11 enteramente recopilaclos y orcle11aclos por mí, li1nitá11dose mi
})adre a darles el visto bueno. Discrepábamos ta11 8Ó}()
e11 lo qt1e llamaba mi manía pt1blicista, o sea -seg(111
él- mi tendencia a valorar mt1y e11 alto st1 prodt1cci611,
lo que podría i11dt1cirme el pt1blicar clemasiado. En la p1·eparación de la Obra Completa y, por tanto, ele esta eclición, he teniclo mt1y e11 cue11la la adverte11cia: entie11clc&gt;
qt1e, en ambas, todo lo qLte está pt1ede y clebe estar.
En abril ele 1958, ya mt1erto mi padre, inicié la pre¡)aración de u11a 2 J edició11 qt1e se aproximara lo más posible a las Obras Completas. Se ha iclo integ·rando tan
i1aturalme11te como la 1 .1 . Me faltaba -es cierto- la insustituible acción de p1"esencia de mi padre, lo que me
obligaba a extrema1" el ct1idado.
Esta 2·~ edición, para la cual sugiero provisoriamente la siguiente ficha bibliográfica: Vaz Ferreira, Carlos.
1
)

1

1

G Conjuntan1entc ron tui hc1·111aua i\:lati lcl c. l Nota de

1134·75

'

\

�26G

I F.i \rl ~T \ J 11 ~TÓI~ l J\

P1·oyecto de Ob1·as
0111pletas, e t[t \rirtual111 11te t r1ni11ada. Aparece orcle11ada e11 24 obras, co11 t111 co11ju~1to
ele 32 ,rolúme11e.. En la ú11ica de lnt1cl1os to1110 : L &lt;cio11es sobJ'e 11edagogz&lt;t y cite"'tio11es de e11sc1ia11 ~ª, t111n
11ot~l ge11érica da CL1e11ta de la i11clt1. i611 · e11 cada \1 0lt1n1en, otra 11ota da idea riel conte11iclo o e11 su ca o
·tablece conexió11 co11 el corresJl011die11te de la Edici611
Home11aj e ele la Cámara ele I~epre...,e11ta11te de 1957. 1~
reclactarlo esta · i1otas, así co1110 la~ qt1e ha11 sido 11 e arias a lo la1·go de la obra, -reclt1ciclas al 111í11in1t111
impresci11clible por habe1' disposició11 expre. a en e. s i1ticlo del at1tor- en forma imperso11al: "Se ... ''. Alguie11
ha dicho que ha)r trabnj os qt1e ~011 corno el ele la zi1rcidora: cuanto me11os se 11ota11., 1nejor l1echo está11. E11tie11do qt1e el mío es ele ésto, . Co11 e tas 11ota. e11tie11do
ct1mplir co11 lél Ley de Propiedad Literaria y Artí tica
vigente en el Urugua~· (Le)r N 9.739, dicien1bre 17 de
1937) qt1e clice e11 st1 art. 16, inc. 2: "Ni11gt1na adici611 o
correcció11 poclrá hacerse a la obra. ni at111 co11 el co11sentimiento de los causahabie11tes del atttor, si11 señalar
especialme11te log pasajes agregaclos o modificados''. L galme11te hay derecho a pt1blicar esta Recopilació11, al ampa1·0 del art. 16, inc. 1'·' de la ley precitada, qt1e co11fiere
a los herecleros, st1bsidiariame11te al E, taclo. la fact1lta l
de defender la integridad de la obra de u11 autor fallecido.
Moralmente, tambié11 me siento a t1torizacla para pt1blica1·la, teniendo e11 cuenta la idea directriz que ha presidido
su integración: armarla e11 forma tal que 11os dé la segt1ridad de que si mi padre pudiera re\risarla, la a1lrobara
y gt1stara de ella, como ya vimos qt1e aprobó ). gustó de
los dos volúmenes ele la 1 ~ edició11 qt1e llegó ~1 hojear.
El Pro)recto de Obras Com¡Jletas, como st1rge ele su
propia denomi11ación, es t111 proyecto. Trata de integrar
Obras Completas. Pero, ciado el modo de ¡Jroducir vazferreiriano, siempre pt1ede11 aparecer, para edicio11cs ¡Josteriores, trabajos omiticlos. Sólo con esta salveclad ]Jodemos
llamar a nt1estro proyecto de Obras Completas.
El Proyecto de Obras Completas ha surgido naturalmente de la Edición Homenaje de la Cámara de Representantes por complementación y reordenación. Se ha11
tenido a la vista para integrar aquél versiones taquigráficas y manuscritos conocidos o recopilados recién despt1és
de la muerte del Maestro, así como directi\1 as y pla11es
contenidos en sus papeles póstumos. HaJ. dos piezas que
clan idea adecuada de la ''inct1lación entre ambas versio1

'

�(JA RLOS V A%

fj! ~J Jll{ l:Cill

1:\

')

('

,..

.... ) 1

11cs. 8011: el /Jldice clel cotzte11ido ele las Obra s Completas
!/ la Conf·rontació1i de clos edicio1ies de lct ob1·a de Vctz F erreira: Edició1z Ho1n e1zc1Je de la Cá1ncl1·a de R ep1~ese1ita11les y Proyecto de Ob1~c1 s Co111pletas, que se transcriben a

co11 tin uación.
Terminada la preparación del proyecto de Obras
Completas y, apenas iniciados los primeros so11deos editoriales para st1 publicación, con fecha 30 de jt1nio de 1961,
la Cámara ele Representantes de la República Oriental clel
Urt1guay resolvió -como se detalla al pri11cipio de este
Suplemento- i·eimprimir las obras éditas e inéditas de
Carlos Vaz Fe1·reira. Lt1eg·o de aceptada por los herecleros
ele Carlos Vaz Ferreira la i~esolución de la Cámara, preHenté &lt;:1 la Mesa el proyecto de Obras Completas y tt1vo
muy cordial acog·ida. ; Pero circt1nstancias adversas,
,1je11as a la excelente volt111tacl de los legisladores, frusté1ron la publicación. Y se p1~efirió, interpretando estrict~­
me11te la resolt1ción de ese Ct1erpo Legislativo, i·ept1blicar
tal ct1al la 1') edición de 1957, co11 sólo corrección de errataH, errores g·rt1esos, publicétndo a contint1ación los inéclitos. Se ha preparado esta 2 1~ recopilación, qt1e es la 2·
edició11 Homenaje de la C{tmara de Representantes, ele
J 963, e11 la mejor forma posible, agreganclo a continué1ción ele los 19 vol(1menes édi tos, seis de inéclitos y algt111é1
reeclición ele estuclios éditos no incluidos en la l edició11.
La actt1al compilación se hizo s igt1iendo la ordenació11 de
la Obra Completa y con ref ere11cia a ella en los índice~
respectivos. Se ha11 agregado índices de nombres propios
:Y materias, copias fotoestéíticas, t111a 11ueva bibliografíe:1
(de esta ultima es at1tor el Dr. Artt1ro Ardao), con lo
ct1al se cumple estrictamente la resolución de la Cámara:
Pt1blicar la obra édita e ii1éclita del Dr. Carlos Vaz Ferreira. ~
Trataremos analíticamente la 111 ele 1957.
I) - ldec1s y obse1·vaciones. - Esta obra .fue publicacla en 1905. IntereRó a U11amt1110. 11 No ge reeditó has1

1

7

IDs de justicia n1 enciona r el uo1nbre de los señores lrliscs

J&gt;ivel DeYoto y Gu1nersindo Collazo l\1oratorio, -Pr esid ente y Secretario, respectivan1ente, de la Cán1ara de Diputados-, cuya actuación
&lt;'11 el proceso preparatorio d e esta edi ción ha sido r eal111ente ejemplar.
X Sara Vaz Ferre ira de l~r h eya rrí a. ¿l &lt;l 1 e1 f enria JJaru lu se
fllfllcla cclic i on llo111e11aje &lt;le lu &lt;'&lt;i111n1a rle l?epresenta11te .~ de 196:1,

t. XX. págs. 21-6:!.
9 1\lig ucl de lJnan1uno: &lt;'arta a &lt;'arlos l·a: l•'crrcirct, en 1·1 y
2ª Edici&lt;&gt;n Hon1cnaje d e la Ca n1ara de Representantes t. XIX, págs.
17·32 y 17-28 rcspcctiva111cutc.

•

�2 Gu

ta 1957, en qlte se la i11cll1)1 6 e11 la colecci611 d obra que
nos ocupa: Al i·eimprimirla. se . t1primiero11 3 de lo
tudios qtte la integraba11: Dos pa1·alogfs11ios pedagógico 11
s1t~~ co1z cue1zcias 10 J' Dos ?deas dir ct1·ice 11 Sll 'alo1
J'espectivo 11 • por estar inc!t1irlos e11: Est11dios 7Jcdagogicos, 1'1 ser1·e (t. X'TII ele 1o ~, 2 1 Eclici611 Home11aj de
la Cám&lt;1ra de Represe11tante ) )" 011t1·ib~lci611 al est ztdio
ele la pe·rcepció1z n1 't rica ptlr formar parte, co11 le,,íL in1aR
varia11tes, de: obre la percepci611 ?nét1·ica (t. \71 de 1 ~7
20 Edició11 Home11aje de la Cfln1ara de Represe11ta11te~ ) .
II) - Los 1J1·oble11 a.&lt;: ele la libe1·tad ?J los del dct 111ii1zis1no. - Este libro ft1e co11sicler:1do por ''~tz :F,er1 i1·a
)r por otra,.. perso11as autorizaclas como el n1ejor. I11teg1·a
su más valioso aporte a la filosofía general. F tte f orn1ulado a pri11cipios de siglo; es proft111do )r difícil. ''az Ferreira gustaba na1·rar que, habie11elo i11terrumpido por u11
tiempo su preparación, ct1a11do quiso seguirl~1 . e e11co11tró
con que no ~ólo 110 podía hacerlo sino que 11i siquiera e11tendía lo y·a escrito. Necesitó t111 período p1~evio (le co11centración y e11focamiento para poner de nue\1 0 e11 n1arcl1a
st1 pensamiento.
La ejecución de esta importante obra se hizo })Or etapas. La primera formulació11 es de 1907. Ha)· otra de 1915.
Posteriorme11te, en diversas f echaR ( 1939 - 1949 - 1951 52 - 53 - 54) como pt1ede \ 1erse ei1 los respecti\1 os inforine~
anuales de la Cátedra, se ocupó el lVIaestro i1uevame11te
de los problemas ele la libertad )" clel determinismo, e11
t1nos casos simplemente para sintetizar sus distincio11es
esenciales; en otros, pa1~a ir i11teg·rando el lil)ro, que había
ql1edado inco11clt1so. Para las edicio11es de 1957 (Bt1e11os
Aires - Losada. Montevideo, 11' Edició11 Homenaje de la
Cámara ele Representanteg, t. II) Vaz :B.,erreirél lo compiló, lo ordenó y lo dio por concluido. Estaba disgustado
por st1 dificultad. Tenía deseos de poner 11na nota i11\1 itando a leer ta11 ~ólo los resúmenes finales. Co11seguimoR
clist1adir lo.
III) - 111oral parci intelectzlales. - 4 1' ed. }Jríncipe e
ele 1909. Vaz Ferreira tenía cierto "faible'' por este trabajo, que entendía era, más qt1e un buen libro, una buena
acción. Esta simpatía se encuentra habitualme11te en per0

10
de 1957
11
de 1957

l\l y 2\\ Edición Hon1enaje de la Cáu1ara de Representantes
y 1963, t. X\1 II, págs. 19-35 y 19-37 respectivan1ente.
1\l y 2ª Edición Homenaje de la Cámara de Representantes
y 1963, t. XVII, págs. 37-101 y 39-113 respecti,"'amente.

�2 G~)

CARLOS VAZ FFJllREIIl1\

sonas de cierta edacl -tambié11 en alg unos j óve11es . E11
este mome11to la Editorial Ayact1cho, de Caracas, está
preparanclo t111a edición, que salclrá probablemente en 1979
y ha de hace1· co11ocer esta importa11te obra -también la
Lógica viva- en el mu11clo lat inoamerican o. Tratamos ei1
especial ele esta obra e11 el capíiLtlo corres1)ondiente a la
moral.
IV) - Lógica viva . - Apa1 eció en 1910. Es u11 valioso aporte lle Vaz F erreira a la lógica. Alg·unas personas preparadas la prefiere11 at1n a L os problcrrias de la
libertad y los del deter111inis11zo.
V) - Sobre lct, propiedad de la tierra . - Es t1na importante contribt1ción ele Vaz Ferreira al estt1dio de los
problemas sociales. Lo pt1blicó e11 l 918. Está integraclo
por t1na serie ele co11fe1 encias dadas en 1914.
VI) - Sobre la percepció1z 11iétrica. - Apareció ei1
1920 como obra autónoma. Hay pocas varia11tes entre este
estudio y el i11clt1ido e11 1905 con el títt1lo ele: Contribzlción
al estudio de la pe'rce1Jción 1nét1'ica.
VII) - Sobre los proble1n as sociales. - Es t1na co11creció11 clel pensamiento vazf err eiriano sobre el tema del
epígrafe; se pt1blicó e11 1922, r ecogiendo co11f erencias clictadas en 1920, r eprodt1cció11 r esu mirla ele olre:1s más exte11sas y com¡Jleta. dictaclas en 1917 y 1918.
VIII) - C'ol1ocit12ie11to y llcción . - Se pt1blicó e11
1920. Está i11tegrado por 3 estt1dios: ('011ocirnie11to JI
acción . E1'l los ;ná1·ge1les &lt;le L'e.1:pér·ie11ce réligiei1se, cll'
lVilliam Janz es. El p1'a,g11iatis;~10.
De ellos -lo explica Vaz F e1'reira e11 la adverte11cia
a la primera edición-, los dos primeros ft1eron publicaclos e11 el fascículo I de Carlos l raz Fe1.,·circl, e11ero de
J .908. (Es t111a obra casi ine11co11irable co11 la qt1e i1uestro
pensaclor inició la eject1ción de Ferme11tario, varia11do 1ueg·o la prese11tación poi-- difi ct1ltades de impre11ta) .
El tercero está i11ieg·raclo ¡Jor versio11es taquig·ráficas
de clases dictadas por Vaz Ferreira e11 s u Cáteclra de f ilosofía ei1 1908. Es pri11cipalme11te t111 estt1clio sob1'e temas
i·eligiosos, sttrg·ido en g·ra11 parte como r eacción frente a l
pensamie11to ele t1110 de s us filósofos preferidos: Willliam
James. Unét de las piezas más valiosas clel archivo partict1lar de Vaz Ferreira es el ejemplar de la obr a e11 ct1yos
márgenes aparecen escritos ele pt1ño ~· letr a ele Vaz Ferreira s t1s comentarios. i:?
1

1

1

12

\\.illian1 J a1nes: L'e,rp&lt;'ricncc religieuse, l'arís, Alean, 1910.
18

�.,- ...
IX) ob1·e f 1ni·11i.s1110. - 11'. la ' r .. ió11 ta iuigrttfica de confere11cia:s clictada~ e11 1922, co1110 . í11t . i dP
otras dadas, también ei1 la áted ra, 11 1917, e11 la épo n
en que la Uni,1 er"'id,1d había ~t1¡J1~imiclo a ''az F rr i1·a
el servicio de taquígrafo. e }Jttblicaro1l r;) ·ié11 11 l 933.
con t111 apéndice de ese afio, co11 firmado e11 19 5 JlOr el
autor. Agregó otro, mtl.)' \1 alioso, c11 1952. 011 todos
o.
agregados se pt1blicó e11 la 1 .\r 1:1 2 Elli "i611 llo111e11nj
ele la Cámara de Represe11tant e .
1

X) - Fer1&gt;1e11tlt'tio. - E~ta obra l'ecoge t111 in1}Jortante período de la producción \1azferreiria11a. ~~11 l ¡Jrimer cuarto de siglo se había proclttcido la irrupci611 d . ti
pensamiento orig·i11al. Sollre\1 ino lt.iego u11 largo ¡Jeríodo
de sile11cio : Vaz Ferreira se co11sagra ba a . tl ii tedra ~·
demás ocupacio11es reglaclas: scg·t1ía }Je11. ando pero e11 g neral no publicaba. Séanos })ermitido t111 r ,,ct1erdo Jl r .. onal: Como t1n in,1estigador le m&lt;111dara J)regu11tar qué
había hecho en el largo períoclo q tte ])recedió a la })tJ blicr1ci6n de Fcr&gt;11e1ztario, co11testó desclc lét altura: ''Existi1,··.
En el prólogo de Fern1c11ta1·io \ az Ferreira pt1blica
interesantes declaraciones solJrc st1 })la11, completame11t
origi11al. En ct1anto al título: es t111 neologismo -110 sabemos si de Unamt1no o ele ,. az Ferreira- qt1e se ha i11corporado al lenguaje corriente e11 el Urt1gt1a~1 •
La preparación de la obra él efectos ele la publicaci611
ft1e penosa. \raz Ferreira tenía act1mt1lado nit1cho material
i11édito. Aborrecía la correcció11 e11 frío qt1e era, sin emba1'go, imprescindible. Peclía a la compañera de su vida
que le colocara en lt1gareR visible. papelitos que le i·ecordaran la 11ecesidad de corregir f?e.&gt;·~ne11ta1·io. Fi11alme11t ,
después de un trabajo ele años, se imprimió e11 1938. Nt1er-;tro padre y todos los qt1e lo qt1eríamos tt1\1 imo tltla gra11
alegría. Séa11os permitida t1na i11ficlencia: Cierto día e11tramos a su escritorio. Acababa de recibir algún volun1e11
de la edición pl'·íncipe ele Fern1e11ta fio. Nos lo puso en la
mano, diciéndonos: ., Abrelo al azar, como la Bil)l ia ., . )'
el amos fe de que la obra resistió la difícil prueba.
XI) -

Alg2t11aR co11je1·e11cias

artísticos y sociales. -

sobre ten1as cie11tíficos,

Es tina valiosa conde11saci611 del

pen8amiento vazferreiria110. La preparó cuidadosame11te
el lVIaestro hacia 1953, con 15 eRtt1clios seleccionados ei1tre
los mejores de los últimos 17 años. Se iba a editar por el
Estado, pero no pt1do ser. Familiares conseguimos la JJtlblicación e11 Bt1e11os Aires. Vaz Ferreira pudo verlo e i11-

�')- ,.1 1

el 11so Rus amig·os !o pt1clieJ·on festejar como a él le gt1staba:
co11 t1na sencilla comicla en su honor.
Una aclaI·ación sobre algo que ha llamado la atención: el día que Vaz Ferreira terminaba la última revisión
ele st1 ob1·a 11os pidió: ¿Cuál es el signo 1no1·al d e la i?1&lt;¡1tict1tcl lz1.1111ana? para incl11irla. Le p1~evenimos q11e estaba ya en Fe1·me11tai·io, pero nos i11dicó q11e la pusiéramos
lo mismo. Así la repetición de la q11e consideramos la más
hermosa de las conferencias ele nuestro pad1"e ft1e consciente y q11erida por él.
La f orm11lación de esta obra en la 1 1~ y 2~1 Edición
Homenaje de la Cámara de Represe11ta11tes i--eprodt1ce fielmente la edición Losada ele 1956.
XII) - Algzl1zas co1zf e1'e1zcias sob1·e temas cie1ztlficos,
ort.[sticos y socicLles. 2'' se1·ie. - Ft1e compilada :y ordenada
}Jor 11osotros, tomando distintos est11dios de Vaz Ferreira.
El conj t1nto integra una obra de menos valía qt1e la 1° serie, pero qt1e nos ht1biera daclo pena no p11blicar. Vacilamos
en i11cluir simultáneame11te: Sob1·e alg1lrzas que creo ve1'clade8 y Extrctcto ele idea1·io, por se1· demasiado análog·os.
Pero, i10 que1·iendo Racrificar ningu110, desct1brimos qt1e el
primero fija el acento en el carácter afirmativo del icleario vazferreiriano. Nuestro padre leyó y aprobó la 2·~ Rerie, e incluso llegó a correg·ir alg11nas pruebas. Estaba entt1siasmado por seg·t1irlas prepa1·ando y nos decía, palabra
más, palabra menos, cosas como éstas: "Ct1a11do p1 eparemos la 4" o la 5 serie ... ", Apareció en la 1Q Edición H ome11aje de la Cámara de Representa11tes de 1957.
XIII) - Sob1·e lct e1tseñan za en 1iitest1·0 país. - E11
cuanto a la génesis: E s el fr11to de t1na sublimación: Hacia 1928 Vaz Ferreira it1vo t1n serio disg·usto con algt1nos
cliscípt1los: en la Fact1ltad de Derecho, doncle dictaba t111
ct1rso ele filosofía del derecho, hubo una ht1elga. El moti·vo
ocasio11al era t1n pedido de exámenes e11 j t1lio. S e injertó
lt1eg·o la Reforma universitaria. Vaz Ferreira era enemig'&lt;)
acé1~1·imo de los exámenes e11 g·eneral, más en especial ele
los ele j t1lio, que interrumpen la enseñanza. En cuanto a las
reformas pedagógicas, quería muchas reformas ( co11 minúscula), las más posibles, que mejorara11 lo actt1al; 110
simpatizaba, no simpatizó nunca con la Reforma (con
mayúscula), especie de panacea t1niversal qt1e naclie supo
nunca bie11 en qt1e consistía.
Consect1ente con su ideario, se e11f re11tó co11 la h t1elga
qt1e consideraba eqt1ivocada y absu1·da. Los estudiantes
reaccionaron enérg·icamente: Cristo f t1e neg·ado sólo por
1

1
'

�1:tl~\1 I. 1'

1~ISTÓll1 ~ \

Pedro ) 11ada nlá que tre \rece : '\ az F r1· i1·a ftt 11 gndo, hostilizado )1 \rejado po1· mt1cl1í. imo di cipul . i11contable 11úmero de 'ece . Pero ¡milagro de Ja ublin1i1ción ! esa clelicada )r fi11a 11oció11 cu~T~l i11troducci611 11os
hace perdonar t1n poco a Fre11d el pn11sexuali"-lmo ~ 1
exhat1sti\ 0 ht1rga111ie11to e11 la mi eria l1t1n1a11a: on10
i·eacción indignada contra lo quP lo i11jt1riaba11 )' of 11día11
formuló \T az Ferreira, co11 t111a precisi611 )7 1111 }Jocl r d
síntesis rara vez logrado, esa excele11t obra qt1e .. e llanta:
Sob·re la e11seiia1lza e1i 1zilestro país.
L&lt;1 obra iba a publicnrse en los A11ale . JJero el d licado engranaje psíquico de Vaz r.,errcira no ]JtlClO i·esi~til'
tantas prt1ebas. Se proclt1jo en él e11 1928 t111a grave 11f ermedacl ei1 que por vez primera -la . egt111da fue 11
1940- hizo crisis su constitt1ció11 1nela11c6lica. Se i11t rrumpió la ejecució11 de la obra. I11cluso hemos oído 11a1·rar
a un familiar q11e i1uestro paclre tt1\10 que abo11ar u11e:1
buena indemnización por inct1mplimie11 to de co11trato.
Hacia 1956 nos hallábamos t111 clíc.t e11 la Qt1i11ta bt1scando conferencias y inanuscritos para la integraci611 d
la Obra a pt1blicarse, cuando nos encontramo. sorpresi\ramente con las pruebas de galera del libro a que 11os
estamos refiriendo. Fuero11 aprobados por \T az 11 erreira
y éste a11torizó s11 i11clusión e11 la edició11 de la Cámara. ( l CJ
Edición Homenaje ele la Cámara ele Represe11ta11tes ele
] 957).
XIV) - Leccio11es sobre pedagogía ?J c2testio11es el
eJlseiia1zza. l'ol. /. Enseiia11za. sec1t1zclaria: pa1·te ge12e'r al.
Este \ olumen es reprodt1cción fiel de la edición primera
de 1918. Como los dos tomos sigt1ie11tes, forma J)arte del
CuI·so ele Pedagogía 1913 - 15, qt1e no se pensó toclavía, e11
el momento de preparar la edición Tiome11aje ele la Cámara de Representantes. en ii1tegrar.
XV) - LeccioJles sobre pedagogict 11 cztest~·o11es el
e7zse11anza. Vol. 2. Integramos este volt1men con: a)
:Nuevas formulaciones ele \T az Ferreira acerca de la ens nanza de la histo1·ia, la moral )" la filosofía en sect1ndaria.
b) Un estudio sobre la enseiianza superior. e) Un estudio
sobre los exámenes y sustitutivos posibles. Apareció en
la lt:t Edición Homenaje de la Cámara de RepreRe11ta11te.
de 1957.
XVI) - Leccio11es sobre pedagogía y cz¿estio1ies de
erzseiianza. l'ol. 3 . - Integramos este volumen en forma
heterogénea, con variadas piezas pedagógicas qt1e de. eábamos pt1blica1·.
1

1

1

�? ....1
...

C'ARLOS \ r AZ FERREIRA

3

XVII) - Estildios pedagógicos. - E ste volL1me11 est{t integrado por tres series de estudios peclagógicos, )?a
pt11J1icados a principios ele siglo.
XVIII) - J1zcidei1 tal1ne1ite. - R eunimos e11 este volt1men t1na serie de piezas me11ores : discursos, i1otas, cartas, qt1e entendemos s on un fiel r eflejo de la acit1ación
\ 1 a.zfcrrei1.. iana.
N t1estro padre lo leyó, autorizó la pu blicación y consintió en nomina1~10. Apareció e11 lét 1' Edición
Homenaj e de la Cámara de R eprese11tantes ele 1957.
XIX) - Co1· respo1zde1zcict e?itre Una1nit;zo y Vaz Ferreircr. - Sabiclo es que Vaz F erreira no ct1ltivaba el género epistolar. Sin embargo, hay un a correspo11dencia segtticla con el alto filósofo español Don Migt1el de U11amt1110. Ret1nimos el material y lo sometimos a la aprobació11
ele i1uest1 0 padre. No estaba muy co11forme con la publicación. Valorizaba las cartas ele Unamuno pero no las
propias. Sin embargo, consi11tió en la publicación por la
Cámara. E i11cluso nos clio noticia de otra carta de Unamu110, 110 sabemos si dirigida a él o a t111 tercero, que J10
11emos podido localizar. Nos citó t111a frase: ''Vaz Ferreira
cree qt1 e yo soy t1n cobarde" . Apareció la obra e11 la 1
Eclició11 Homenaj e ele la. Cámc1r a ele Re¡JreRenta11te · ele
1

1

1

1
)

1957.
En 1958, posieriorme11le a la n1 t1ertc ele Vaz Ji'err cira, Manuel García Bla11co, cateclráiico en le:t V11iversid,1cl
de Salamanca, publicó e11 el Urt1gt1ay t1n e11 j t111dioso estt1clio sobre la correspo11clencia e11t r e Unamt1110 y \ Té1z Ferreira. 1 =i l\1a11ifestó el cleRco de que se p t1bliqt1e st1 cstuclio
como prólogo en otra pt1blicación ele la co rresponclencia .
Si ésta se realizara, sería bt1eno ct1mplir con st1 a spi1 é1ció11.

1:1 1-Jl ¡1c11saclor u1 uuuuyo c·arlos l'az J•,e.rreira 11 ill iguel ele U 11a111 uno. ("Revista Nacional", .\IonteYidco. 2? ciclo. año III , t. III ,
:\º 198. págs. 181-513).

�CAPÍTUl,,O

l'

Lo socir1l ei1 lcL vida 11 e71 la obra de
Ccr1·los l' az Ferrc1'ra ''
Algil11os dato~

biugrá.fi'cos 1 ~

En ese esfuerzo te11so )' co11ti11t1aclo q11e realizara
Carlos \ Taz Ferreira para lle,rar de fre11te toclo. lo id ales: humanos )l' trascende11teR, de ju. ticia ~r de caridad.
indi,1 iduales ) sociale8. estos último. oct1pa ro11 siei111Jr tJ111
luga1· de releva11cia, e11 st1 \ 1 ida ~r en su obra.
Eil la vidct: El estt1dio clel tema })ropia111e11te dicl1cl
va precedido de Alg1t11os elatos l&gt;iog1·áficos, poco ro11ocidos, sobre sus a11tecesores ~1 ~t1 formació1l escolar.
Ascenclie11tes por la línea 1n&lt;lte1~11a: El taté\rul1t1 Jo
materno de , , az Ferreira se llamaba J oaquí11 Al\ arez ele
Cienfuegos ~· Navia )1 era astt1riano. Orige11 de st1 11on1br :
ttn antepasaclo remoto, lt1cha11clo contra los moroR, co11sigt1ió el títt1lo de Cie11ft1egos en e~ta forma: atacó ele 11oc}1
al manclo de 100 hombres co11 a11torchas u11 cam1)amc11to
de moros y los dispersó: e11 recucrclo ele ~u hazaña le dieron t1n título ele hidalguía: en Rtt escudo le pt1siero11 ci11co
fogatas e11 campo rojo ( i10 pocli~n po11erse cie11).
Pasa11do el tiempo, otro ascc11clie11te más cerca110 defendió la \1 illa de Na\1 ia (todo esto pa ~a en Asturias),
agregándose a st1 títt1Jo un escudo co11 ct1a tro cuartel s de
los ct1ales t1no era el de las cinco fog&lt;~tas. E11 esa fan1ilia
hubo un poeta, con el i1ombre de Al\ arcz Cie11ft1egos: l1ubo tambié11 algún escriba11 0 con el apelliclo Al\ arez lVYa11zano. Pasó el tiempo y llegó al U rugt1ay Cie11f uegos, el
primer antepasado de Vaz Ferreira qt1e \1 i110 de Espai1~i.
probablemente como co11tador ele la expedició11 de Ceballos. Fu11daba pueblos. Se casó co11 Da. María Pérez de
Velazco, nativa y descendiente ele ttna familia de las i las
Terceras.
1

7

1

1

1·1 Este capitulo fue publicado por nosotros en folleto. I...o l'e·
¡&gt;I·oducin1os tal cual. Agregan1os algunas 11otas de 1!&gt;79.
15 Estos datos nos fueron sutninistrados. a nuestro pedido, por
\Taz Ferreira. I ... os dictó, recogin1os la Ycrsi6n taquigritfica que, controlada y aprobada por él. reprodur.itnos fiel nt cn te. f Nota de 1!IG4).

�CARLOS V AZ

FERREIR~\

275

La familia tomó el (111ico apellido de Navia. Vivían
e11 Gt1araní, entre 25 ele mayo y Washington . Queda aún
t111 port611 antiquísimo que Vaz Fer1~eira considera muy
pr obable ft1era el de la casa de los Navia. 11¡
Hijos hombres de Joaquín Alvarez de Cienft1eg·os y
Navia: Carlos y Jt1an Manuel. Hijas mujeres: Panchita,
l\1a11 uela, Dolores, J oaqui11a, María, Isabel.
De los hijos varo11es, Jt1an Mant1el pasó a Bue11os Aires, y ahí hay familia de él. Carlos fue banque1·0. Vaz Ferreira llegó a co11oce1--lo. Es el Navia del Banco de igt1al
nombre, CU)'ª qt1iebra lo clejó élrrt1inado pero con honor.
Co11firmó lo de qt1e toclo N avia te11ía menos dinero al
acabar la vicla qt1e al empezar. En esa familia los ricos
&lt;1cababan pobres y los pobres qt1eclaba11 igt1al.
De las hijas mt1jeres Manuela se casó con un Pér·ez,
&lt;1ue era su primo herma110; Dolores, con Iriarte; J oaquina, co11 Tomkinson: María, con Carra11za; Isabel, con
Rucke1·.
La rétma de Vaz Fe1·reira vie11e ele Pa11chita, casada
co11 el coronel José Antonio Freire, que era brasileño o
portugt1és, probablemente ele los tiempoR e11 que los bra~i leños eran portt1gt1eses. Se contaba e11 la familia qtte fue
jefe efe la escolta de Rivera (estos clos t'1ltimos hechos no
so11 bie11 segt1ros). Fallecida Pan chita N avia, ese coronel
se casó co11 Da. Candelaria Carranza \ rélez Sarsfield, de
familia cordobesa. Hija ele Panchita N avia ~' el coronel
Freire, ft1e Belén Freire qt1e se casó con Lt1is Antonio Ribeiro, gere11te de aquel Banco ele qt1e se habló. E s te abuelo
materno de Vaz Ferreira ft1e aelemás cóns t1l ele Portt1gal,
lueg·o trabajó como comisio11ista y finalmente qt1edó paralítico, vivie11do larg·os aiios e11 ese estaclo. Ei1 la enfermedad ac0Rtt1mbraba cantar "as c¿111tigas de leva11tar ferro"
(ele levantar el ancla) porqt1c había venido ei1 t111 bt1qtte
ele vela. Hija de Belén Freire y Lt1iH AnLonio Ribeiro ft1e
Belé11 Ribeiro, qt1e se casó co11 Ma11 uel Vaz Fer1·eira, padre
de Carlos Vaz Ferreira.
Asce11die1ile!i JJOJ' la liJt&lt;'&lt;t poter11u. Vaz Ferreira
co11oce poco al respecto. De st1s abuelos sabe sólo que era11
})Ortt1gueses y vivían en ValenGa clo Minho, a11tiquísima
illa sitt1ada frente a Galicia. Te11ía sólo clos retratos de
\ 1

Quedan aún actualn1entc t~l portün , la pnred externa y alguna int erior. l.1a casa ha sido d c1nolida. Ilasta haee unos pocos 1neses.
un g ran roso 1)arecfa indicar la inl enció11 de leYantar una construcción. ~n Pste n101nento. todo ha s ido ta¡liado. e Nota de en ero de
1979).
lli

�., .. 6

-'

ellos, que le diero11 e11 Río de J a11eiro, ¡&gt;ero 110 los 0110 ió
ni ~abía cómo se llamaba11.
El padre de Carlos e\rero ''az I~ r1·eira, 1a11 t1 l
''ªz Ferreira. era también port Ltgué el \raI 11~a do
Minho. En1igró al Brasil, a clo11cle lle,ró a clos 11er111n110. :
t1no qt1e se llamaba A11to11io mt1rió pro11t(l de fi b1·e an1arilla y otro. que se llamaba l.,r:111ciRco. se sta lJleció allí.
1\iian uel ' 'az Fer1·eir:1 \'i11 o a 1011 l \rideo e11 u11a 111 iió11 comercial. Co11oci6 aquí a Belén Ribeiro (Llala11t )
)' se casó con ella. Tt1 ,,¡ 1·011 3 11 i1io. : a1·los ( Quele), i1acido en 1872, luego otro llamado 1Vla11t1el qt1e nl i1rió 11iño
l' después ' 1 ino 1\!Ia ría E ug 11ia ( Pcl qt1e 11ació 11 l 75 )1
murió en 1924). Don l\iant1el \Taz Fcrreira \70l\ri6 frecue11temente al Brasil. Jr e11 ttno de stts ''iajes, tratando d
rehace1· ei1 trabajo~ de comi ionista t111a f ortt..111a pe1·dida
entre generosidad ~T mala aclmi11istración fa lleció 11 a11
Pablo, de unos 61 años n1ás o me11os. 1 ; A \riuada l~l f~1n1ilia
de la enfermeclacl ele Rtl jefe, se embarcó Cario ,,az 14' rreira para el Brasil, pero 110 lleg·ó a t ien1po. Su })aclrt"l ~1 a
había muerto.
Vaz Ferreira en su 11iñcz 110 ft1 e a In escuela ¡JúlJli ::1.
Aprendió a leer )' escribir ei1 s u casa. Des¡Jt1és tu\7 0, tam bién a domicilio, t111 mae8tro llamado A11to11io 'l'orr s ~
Nicolás (o Nicolau: 110 recorclaba bien). Era mu)1 1Jue110
y le enseñó basta11tes cosas. Luego otro llamado Zim1n rma11n. lVlás tarde a Lt1igi Desteff ani que trató de e11:eñarle literatura, composición, etc., y finalme11te a don Jua11
Esté\1 ez, que lo perfeccionó mttcho en aritmética ( e11 matemáticas en general).
Ingresó en la Uni\ Prsiclacl co11 t111 certific::tdo clel
maestro Dn. Agt1stí11 Vázquez, quien e11co11tr6 que Rtl e·ceso de conocimiento en matem{tticas compensaba co11 cr ces st1 incapacidad para la geografía c.lescriptiva.
L

1

E11trando al tema: en el vasto campo de lo sociitl elegiremos tres facetas para destacarlas en la \rida pri\racla
vazferreiriana: El a111or, lct fan1ilia, la ccn1 istad.
Lo afectivo ft1e básico para él. En cierta oca ió11 11
le:1 que cre)ró del caso ha.cer una autoclefe11sa, el ice así:
''No vo)-~ a hablar de lo pri11cipal.
l'i Dato con1plen1entario a los de \"az Jf'erreira: en el dia1·io 1 l
Sir/lo, de i\lontevideo, a fines de agosto de 1894 se anuncia la inuertP
de Dn. l\J anuel \:az Ferre ira. en San 1&gt;a hlo. (Nota de 1964).

�CARLOS VAZ FERREIRA

2 77

En una carta mara vi llosa que acaba de es cribir Pancc it Ist'rait, hay, sin embargo, un pasaje que me hiere:
es éste:
Amamos mal: i)rimero nos amamos demas iado a
nosotros mismos; clespt1és, amamos clemasiado a nt1estras
mujeres, a nt1estros hijos, a J1uestros padres, a nuestros
amigos, a nt1estras patrias y por sobre todo a nuestro ii1saciable orgullo."
Leeremos p1·obablemente más adelante esta ca1·ta, la
aclmiI·aremos y nos conmoveremos con ella.
Pero este pasaje no es bueno, o, en todo caso, i10 es
pa1·a mí. Lo que llamé lo que es ''lo principal'' s on los
rtfectos conc1·etos: lo primero es precisamente amar a
nt1estras mujeres , a i1uestros hijos, a nuestros padres , a
11t1eRtros amigos, a nuestras patrias también, y hasta un
poco a i1 t1est1"0 orgullo ; con más, toda vía, el amor o el
respeto -e11 toclo caso, sentimiento tambié11- h acia las
posibilidades trasce11dentes .
Y desp11és , o conjuntamente, si es qt1e es otra cosa,
hacer bien conc1·eto; y en su caso, edt1car almas , s uscitar
fervores, a11nq11e para ello haya q11e s acrifi car m ás o m e11os imposibles ambiciones intelectt1ales". 1 ~
Estos bellísimos pár1·afos co11densan lo socjal en Vaz
Ferreira infinitamente mejo1· de lo que pudieran ha cerl o
mis pobres líneas. Des earía dejarlos solos. P ero m e c1·eo
e11 el deber ele darles , e11 bas e a rect1erdos familiares y
propios, 11n poco de co11tenido co11creto.
De todos sus amores, el más importante fue el qt1 e le
inspiró st1 esposa: Elvira Raimo11di. Los padres de ésta ,
Pedro Raimondi y Carolina Bianchi, eran de Vig t1zzolo,
pt1eblo italia110 situado e11 la provincia d e Al ess anct1~ía ,
cerca de la ciuclad del mismo i1ombre, e11 la r egió11 del
Piamonte. E s 1111 pt1eblo de labraclores. Las mt1jeres ayt1dan a los hombres en st1s largas jo1~nadas )r atienden laR
tareas del hogar. Todavía se conservaba en 1939, habitad(l
por parientes de ella, la casa do11de i1ació y vivió Ca1·olina
Bia11chi. Esta perte11ecía a la familia m ás acomodada del
pueblo, dt1eña de tierI·as de labradío. Pedro no tenía más
qt1e st1 jt1ve11tt1d y la fuerza de sus brazos. Los padres d e
la novia se oponían a 11n cas amiento desig11al. Los jóve11es
se casaro11 lo mismo, e11 Nochebuena, antes o despt1és de
18 Carlos Vaz I•,erreira : Jt' r e11t e et un golp e ele es l a&lt;l o . En 2~
Edició11 Hon1enaje de la Cá1nara de Repres e nta11tes, 1963, i. 'X..t"'X:V,
p &lt;í g. 183.

�9~s

RE,.ISTA l-IISTÓRICJ.\

-'

la niisa del gallo, ei1 la igle ia de '7iguzzolo ~' i11igraro11
para América. tn
Ya ei1 l\ionte,rideo, Pedro aprendió 1 oficio de za}lntero; Caroli11a. para &lt;l)1 uclarlo, el de a¡Jaraclora. Fuero11
mt1) felices. Tt1\1ieron 7 hijos; lo.· do~ }Jrime1·os l11t11·iero11
casi recién i1acidos. Luego 'ri11ie1·011: EJ,•ira. Edt1ardo J uana, Delfi11a, Anselmo, i1ar ido;- re. J)ecti,1 a111e11te 11 l 76,
1880, 1884, 1886, 1890. De los l1ijo" \1 aro11e A11 ·eln10 111urió tempra11amente, a los l tl años: Ecluardo se l1izo comercia11te, colaborando, con eficie11cia )1 te 611, al lado d
Pierre l\iieillet, e11 nt1estra i11dt1stri~1 clel alcohol: laR 11i11a.
se hiciero11 maestras.
Elvira empezó a ir a la escuela f\ los ct1atro a11os ~~
medio. 1:'"a a los qt1i11ce se 11abía recilJido j' e taba e11 la
Esct1ela de Aplicació11 del I11stitnto Normal, en Colo11ia )
Ct1areim, al frente ele t111a clase de 60 i1iños a los qt1 ,
cada año, enseñaba a lee1~ ~· escribir. A los 18 año., e11 el
94, se presentó a co11ct11·so para t111a esct1ela de \7aro11es
)' empató con Leo11or Horticot1. ~renía \rocación l)edagógica. Era una excele11te maestra. l)c 110 huber inter1·t1111pido tempra11ame11te el ejercicio ele la doce11cia ¡J(tblica,
ht1biera ra)rado a la altura ele l\1Iaría Stag11ero ele l\f u11ar.
Adela Castell de López Rocha. Isabel Arl)ildi ele la Ft1e11te. Era tambié11 muy bt1e11a hija ~r hermana: ga11ab~1 $ 30
menst1almente; entregaba $ 29 en 'tt casa para contril)uir
a los gasto8 familiares ) se queclaba sólo co11 $ 1 1&gt;ara
ella; 110 era raro qt1e se lo cliera a ~1lgú11 pobre.
El azar la hizo co11ocer a su ft1turo espo. o. Fu e11
u11 exame11 e11 el qt1e El\ ira ~e examinalJa brilla11temente
)' Carlos integraba el tribu11al. !Jubo taml)ién t1na visit~1
a t1na esct1ela donde Elvira ertt maestra y que arlo. i11 ·peccionaba. Se i11ició t1n feliz no\1 iazgo qt1c dt1ró alredeclor de dos afias. Vaz Ferreira deseaba casar. e ¡Jero su
pobreza se lo impeclía. La mt1erte ele stt ¡)adre. oct1rricla,
como vimos, en el Brasil, lo había clejaclo. a los 22 año~,
como jefe de la familia qt1e i11tegral&gt;él co11 st1 maelre y su
herma11a. St1 st1eldo de profesor t1ni\7ersitario, más algu11as clases particulares, no alcanzaban para mantener dos
hogares. Pe1·0 en cierto mome11to, co11cretamente, a 6 d
julio de 1900, recibe su 11ombramiento ele ' 'ocal ,d el Con8ej o Nacional de Enseña11za Primaria ~r Normal. cargo
1

1

1

l!J Los datos relativos a los a ntccesores y &lt;·olaterales de Wlvirn
Ilai111oudi nos fueron sun1iuistrados por Juana Ilai1nondi 1 8 ·
1!)6!)). I~os dcn1ás integran lri tradic•ión oral de la fan1ilia ' 1 az 11 P·
l'l'Cll'H.

�CARLOS \. AZ FERREIR .:\

?w "'9
1

re11tado co11 $ 80. Estaba co11valesciente de t1na enfermeclacl. Toma u11 coche, se clirige a casa de s u novia y, t1na
vez allí, picle para hablar co11 Do11 Peclro Raimondi y le
dice que ama a su hija y desea casarse con ella. Don P edro
lo felicita y le preg·t1nta: ''¿,y ct1á11clo? ¿ De11t ro de dos años,
t111 año?" -"No: ahora . 'l,e11go u11 coche a la pl1erta; llame a Elvira y vamos al Jt1zgado a e:1pt1ntarnos''. Así se
hizo. Venciclos los plazos reglame11tarios, se celebró, a 13
de agosto de 1900, en sencillísima ceremonia, t1n matrimonio civil.
Vaz Ferreira realizó st1s s t1eños . Encontró t1na esposa
que supo amarlo, entenderlo, ct1idarlo y sob r elleva1~ co11
él todas las durezas de la vicla. Ft1eron, especialmente l os
}Jrimeros tiempos, bastante pobres . Se oían narrar al i~es­
pecto algt111as anécdotas en la Qt1inta: cierta vez tenía11
tina botella de vi110: V az Fereir::l destacaba que se la había11 regalado: st1s medios no le ht1bieran permitido adqt1irirla ... ; pero ... no podían al)rirla porqt1e 110 ienía11
tirabt1zó11 i1i podían comprarlo. Vaz Ferreira qt1ecló or g t1ll0Ro porque encontró t1n proceclimienio para destaparlé1,
por golpecitos secos co11tra t111a pared . Otro I'ect1e1~do: la
¡Jieza qt1e oct1paban e11 la casa-qt1i11ta ele Atahualpa a la
qtte ft1ero11 a vivir poco cles p11és (le cas~lclos, era ta11 11í1mccla qt1e ttllél vez, esta11clo enferma El\1 ira, Carlos le llevó
ttn pim¡)ollo de liI·io )' , clistraíclame11te, lo ol\1 idó . obre el
reborde de la ve11tana cerraclé1: a los pocos clía el lirio
se abrió.
Hiciero11 frente \ a lerosé1 m e11te él los trabajo&lt;; ~, pe11alicladeR : eran jóvenes y se qt1erían. El vira era i11telig·e11te ~
compre11día al pensador y al h omb r e; IJar&lt;1 qt1e IJt1di eré1,
lilJre ele ct1iclaclos, en u11 a1nbie11te ser e110, llevar e:1clela11te
su trabajo i11telectt1al )' ¡Jeclag·óg·iro ( C[tteclra cl0 fiJosofíé1
eJ1 J&gt;rcpara.torios, exá1ne11es y concursos, Vocalia clel C,011sej o ele E11señanza Primaria, prodt1cció11 de 1ibros), se
co11sagró a lo cloméstico, en t111ét cledicació11 total. I11va rial&gt;lemente le\'a11tada a ]a 8 6 ele la maña11a . · e11 perma11e11te
actividad 11asta eso ele la R 9 de la 11ocl1e. se oct1paba ~·
}Jreoct1paba por toclas ~.. cacla t111a ele las té1reé1s clel hogar.
También -como ' 'er emoR e11 "El Parqt1e escolar familiar'', ele la ei1seña11za y ecl t1cació11 integral ele st1s 8 hij o:-;.
Se olvidó ele s í mi sma: s t1 esposo le clecía, 1111 poco en })r oma )' otro poco en serio, qt1e era especialista ei1 ab11eg·é.1ció11. A ellél dedicó tácitame11te toda s t1 obra y expresame11te, Fermentario, así: ''A Elvira Raimo11di de Va z F erreira, })Or quie11, para mí, no toclo "lo r eal ft1e clolor" ~·
110 toclo "lo ideal ft1e 8t1e11o".
1

�2

o

RE' J. T.t\ JII TÓRICA

El\1 ira ft1e el afecto n1a)1 0r en la ' 'ida de ' az F i·r i-

1·a, pe1·0 110 el único.

011 ervaba de t1 Jlroge11itor t111 af ·tuoso recuerclo. por ~u carácter )' st1 reciedt11nlJ1·e n101·al .
De él elijo: '' ... J' s ien1pre n1e co11n1t1e\1e })roft1nda111 11t
oír l1ablar el iclioma que oí e11 mi 11iñez ~7 e11 que r cibí d
mi padre la eclt1caci611 )' la~ 11orma. qtte dirjgiero11 toda
la cristalización de mi ,,icla moral".
También amó ~1 protegió a . lt madre, Da. B lé11 Ribeiro de ' ' az Ferreira. Fue ei1 ~ll jt1\re11tud i·ica ) 7 n1in1ad:\.
I.1 t1ego conoció la pobreza ). la e11ferm edad · e ttt\'O JJ01· 2
año paralítica )1 ciega· st1 úlcera 1 in11&gt;edia11 alin1e11tar se casi de otra co a qt1e de l che; llegt1é a co11ocerla ~·
tratarla: en su lecho de el olor, 11 unca J oí u11a queja o
ttn reproche para nad ie; \1 i\1 Ía e11 el pa ado; del 1&gt;rese11t
le interesaba11 sólo st1s dos hijo., a los que ado1·aba.
A st1 í1nica h erma11a, i\Iaría Ei1ge11ia la fi11a ])Oeti a
ele la Isla ele los Cáuticos, lo t111i6 t111 e11traiiable afecto,
que la mt1erte prematura ele ésta. ~icaecida e11 1924, tra11smt1tó e11 íntima )' melancólica reco rdació11.
Aparte ele los familiares, estalJa11 los co1n¡JañeroR. }~11
1888 ingresaron, jt1nto co11 \ 1az F erreir¿_1 , a i1t1estra U11iversidad, 180 jóve11e~. El tiempo siguió. . . En 1956 qt1edaban \"ivos, ele co11ocimiento ele 11t1cstro }Jadre, sólo 8,
contándolo a él : Lt1is Albe rto de }lerrera, Celedo11io Jin
).. Silva, San J t1a11, Flet1rq11in, R olJerto de las Carrera~.
Horacjo García Lagos, Jt1a11 A11clrés Ra1nírez. Pc,steriormente la muerte ha raleaclo más at111 las filas: 1). Jloracio
García Lagos murió ei1 ago to de 1956; Carlo. \Taz l~e­
rreira, en enero de 1958; Luis Alberto de 1Ierrera, ei1 abril
ele 1959; J11an Anclré8 Ramírez, en ei1ero lle 1962. ~ 0
Para decir cómo ) ct1á11to est ima.11a11 )' quería11 sus
compañeros a ' ' az Ferreir~t, ce(Io 1&lt;1 pi t1ma a u110 de ellos,
11t1estro perioclista m itximo. el ])l". Juan Anclrés 1.t:1rnírez,
qt1ien a fines del s iglo pasaclo trazó l~t sem hla11za que
extracto a conti11t1ación:
Frag11z e11to: uLos principio. ele Carlos Vaz I~erreire:1
110 fuero11 brilla11tes. St1s con1pañeros lo recuerdan to,]a\1 ía
e11 el primer año ele la \ icla t111iversitaria, hosco, l1uraño
s ilencioso. desconfiado. ) aú11 }Jodríamos agregar u110 ·
cuantos adjetivos si quisiéramos agotar la . erie.
No cambiaba una palabra co11 11adie. I"'os que co11ocía11
en aqt1el enjambre de alumnos ele primer año el sig11ificado ele la palabra mis{t11tropo, le llamaban migá11tropo;
1

1

1

20
1!179).

l&lt;~ntenden1os

que act unln1ente todos han 1nuerto. (Nota de

�-•)

\

1

e:tlg·t111os iba11 más lejos ; todos lo veía11 co11 cierta anti-

r&gt; a t í el . !! 1
Pero esto clt1ró poco. No habí~1 termi11aclo el año sin
Qt1e Vaz Ferreira se impusiera a toclos suR compañeros,
por las conclicio11es i11comparables ele st1 intelige11cia y de
s11 ca.i·ácte1". Los primeros exáme11es que i·indió diero11 la
medida de aqt1élla, y las primeras relaciones con st1s compañeros pt1sieron de relieve a este í1ltimo. Desde aqt1el
mome11to el misá11tropo desapareció y fue posible apreciar
~1 Vaz Ferreira en teclas st1s simpi1ticas cualidades. Desde
aqt1ella hora, se destacó ei1 el movimie11to t111ive1·sitario
con todos los rasgos ele st1 i11telectt1alidacl. Todas las asig11C:ltt1ras le ofreciero11 ancho campo para clesarrollar st1
inteligencia vercladeramente g·eneral, que abarcaba y don1i11aba co11 facilidad las ciencias más distintas. Ma11ifestaba ya, si11 embargo, t1na inclinació11 decidida a los estt1cl ios filosóficos, a medicla qt1e se alejaba de la hi toria, st1
re11co1· eterno, st1 odio exclttsivo, qtte aún hoy s uele arra11carle manifestaciones violentas ct1ando, por una circunsta11cia cualquiera, ~e crt1za e11 st1 camino. Declícase, pt1es,
muy especialme11te, a la filosofía, )' a eso se debe qt1e hoy,
~1 pesar de st1 ju\1 entt1cl, posea t1n bagaje i·elativamcnte
ct1antioso en la materia, )' pt1eda i~ege11tear u11a ele 1~1 s
cfltedras cor1~espo11dientes co11 mí1xima aprobación".
Y más lejos: ''St1s compa1ieros de año se han acostumbrado, hasta cierto pt111to, a pensa1~ co11 st1 cerebro y
descuidan continuamente las ct1estiones difíciles, confiados en que sabrá enco11 trar las m ejores soluciones y las
desarrollará cuando llegt1e el caso, e11 ct1atro palabras, co11
la concisión y la claridacl que le so11 caracte1~ísticas. No
exageramos: Estos datos provie11e11 ele personas qt1e clec;de hace diez años se e11ct1entra11 cliez veces al día co11 el
at1to1· del libro qt1e motiva este artíct1lo e11 los bancos ele
las clases t1niversitarias, en los corrillos, e11 los paseos,
en todas partes. Además, ya se ha formado en la Unive1~­
sidad u11a tradición al respecto y Iorma parte de esa trc1clición el hecho de que hay estt1diantes que 110 tie11en m{tR
texto que las explicaciones qt1e cla Vaz Ferreira, en el
patio, entre dos clases, entre dos exámenes, en t111a comida de amigos, o en el Prado, sitio p1~ef ericlo por él, qt1 e
conserva ciertas i11clinaciones clel tiempo en qt1e ft1e poe21

No olvidar que \ raz Ferreira no fue a escuela prin1aria alguna: c~to explica su ti1nidez al entrar por vez pri1ncra en secundaria
en &lt;'ontacto con extraños (X uta de 19G·1) .

�J~ J.:::\' 1."1'.

-J

.,

l l l STÓJl 1

ta )' por lo . alteadores, qt1e ~e llern1ite11 . ect1e trarlo
para salir de algú11 apt1ro.
Ha estudiado e11 su libro ''La abulia. " )' cita ·a o
ct1rioso"' al respecto pero 110 co11oce la n1U)' gri1\1e, 111tl)'
seria, que le aql1eja a él. que llO tie11c \10lt111tad i110 Jlara
ser\ ir a st1s amigos. Ja más 11 iega t111 fa vo1·, ~ a í se le ' ' ,
en Sll papel de JJrofe"'o1· pe1·i¡latético, i·epetir n1il \1ec s 1;;1
misma explicación co11 la. más co11stit11te ~r ad1nirabJe d
toclas 1&lt;1s pacie11cias. )' e to es tambi s11 lo qu }1ace t}U
no e le con,ozc,1 t111 e11e1nigo, qt1e 110 l1a)1 e:t t111a 1&gt; r 011a
qt1e lo calt1m11ie i1i ttn discÍJ)ttlo "c1ue lo 11i gue". Sel
qttiere más o me11os, ct1estión de te1nperan1e11to, de car:1cter, ele circt111sta11cias. pero se le qt1iere e.ien1pre". ~!!
Así qt1ería11 us compa11eros a V.a z 14'erreira. El agradecía y retribt1ía aquel cariño. Recorclab~1 a me11udo :.l
Roberto de las Car1·eras, empecemos por lo n1e11os felice .
Una amistacl duradera lo ttnió a D. ll&lt;&gt;racio García Lagos.
clisti11gt1ido médico.
l\fe11ció11 especial merece11 los alt1m11os. ' 7az li'e1·reira
era pedagogo ele alma; se c11cariñaba co11 sus di. cípttlos
~1 se formaban amistacles que e11 ocasio11es -Be11ig110
rela Fuentes. por ejemplo- se ma11te11ía11 lJ&lt;&gt;r toc1a la \7icla. Destacamos a los i11tegra11teL de aquella clase ele 1908,
de ct1ya comt1nicació11 s impática 11ució lll 01·al 71a1·a i11te1

''a-

lectzlales.
Ht1bo tambié11 muchos c.t1nig·os no \ri11ct1lac1os por lazos pedagógicos:
Do11 Ei1riqt1e Leg·rélt1cl, caballero llel iglo XIX ; desligado de las ataclttras materiales, sf! co11sc.tg ró al ocio
I1oble, que i11tegró con: astronomía. n1atemáticas 1 esperanto, filosofía, música, poesía. De él dijo ' 'az Ferreira,
terminando un disct1rso de home11aje: ''Y sólo el iré que
la concurrencia de tantas cualiclacJes ta11 variadas y tan
I1obles, e11 el alma de t1n solo hombre, no pttede ser co11siderada sino una especie de milagro psicológico; )' el que
ese milagro pt1eda darse algt111a \ ez e11 la rea1idad, es u11
hecho de dignidacl ~.r ele const1elo qt1e conforta las es¡leranzas ht1ma11a,·. :.!a
1

Juan .Andrés Ran1írez: C'a;·/os l 7 az /i'er1·ci1 '' y .~u libro &lt;lt
Psicolo[Jia. en "J.~l Siglo''. l\lontc\1 ideo, 25 de junio de 1 fl7.
22

2:J Cario ~ \:'az Ferreira. /Jiscurso ' ·" el llonicnuje a lu 111en101·ia
f/e &lt;ion JCnrir¡uc !Jeu&gt;·crnrl. en 1\1 y 2•.1 Edición J-Ion1enaje &lt;le In Cá1naru
de Representantes, t. X\7111, p{1gs. 65-Gi y 6i-G9 respecti\·a1nent~.
1 Xota

de 196·1) .

�(' 1\

J{J.,&lt;&gt;S \ 1 .\Z

F'Ji~ll

ll F:l Jl.\

í)

s •)

w \..

•)

J)o11 Mat1ricio Nirei11stei11: Se trataba ele un profesor
é1rge11tino, muy inteligente y culto. E11 las frecuentes idas
'1 Bt1enos Aires de Vaz Ferreira, a veces pa1~aba en st1
casa; cuando Nireinstei11 venía a Montevideo, visitaba lél
qui11ta.
Domi11go Arena: Intelige11te y bt1e11ísimo, hasta la
raíz del alma. Adoraba a Vaz Ferreira jr éste le correRpondía. Lo ayucló, e11 st1 calidad ele diputado, a convertir
en le~? SLl proyecto de clivorcio por la sola volt1ntad ele la
mt1jer, sin expresió11 de cat1sa.
Milo Beretta: Consagró toda st1 vida al a1~te como
pi11tor, músico, decoratlor, crítico. Dirigió el moblaje ·~,r
clecoración de la casa de Vaz Ferreira en Ataht1alpa. Ct1aclroR de Beretta ador11a11 aún hoy los ambientes del
Maestro.
U11a amistad qt1e sólo i11ierrt1mpió la mt1erte lo t111ió
entre otros a: Federico Capt11~ro, Jt1a11 Capt1rro, Enriqtte
Di este, José A. ele Freitas, José Pedro y J acobo Varelé:l,
hijos &lt;-tmbos clel reformador ele 11uestra esct1ela t1rt1guaya,
Emilio OrilJe, Jua11 Zorrilla ele San l\1artí11.
'\J'e11 passe et deR ég·at1x ... ". Vaz Ferreira tuvo muchos amigos; veló el rectierdo de los qt1e lo precediero11 e11
el pasaje a las sombraR; a st1 mt1erte ft1e objeto de noRti1lgica recordación.

En lec ob'ra. -

E11 materia social Vaz Fer1~eira ha
hecho t1n importante aporte: es a t1to1-- de u11a ideología.
ei1 g·ran parte original, de acentuaclo corte pobrista, qt1e
e11te11demos y procura1·emos demostrar st1pera el rég·ime11
social actual y los dos ?°s?1zos antagó11icos que se dispt1ta11
la primacía: individt1alismo y socialismo.

Géiiesis

y fo1·11iclcióJl

clel ideario social vaz/'e1··reiri&lt;1110.

E11 ct1anto al orig·e11 de ese icleario. Vemos al Maestro, a
pri11cipios de siglo, t111a vez qt1e aba11clo11a la vía de segt1imie11to, iniciar una crítica agt1da y certera &lt;l los tratadistas asimilados en st1 juventt1d t1niversitaria, a los sistemas
por ellos preconizados y al vige11te ac1.t1almente e11 nt1estro
mu11do occidental. Y a medicla qt1e se va11 clerrt1mbanclo
como i10 aptos el individualismo, el socialismo, el régime11
social actt1al, va surgiendo la solt1ción de Vaz Ferreira de
la reflexión directa sobre los hechos, del sondeo de la
realidad que lo lleva a t1na a¡Jroximació11 que va cercando
cada vez e11 forma más estrecha, t1n ideal i1ormativo i11alca11zable. Como siemp1·e, el ag·e11te catalítico ele la reacció11

�284

REVISTA llISTÓRICA
•

es la confrontació11 co11 la l"ealiclad actt1al o posible; como
siempre, el pensamiento ajeno y su estudio aparecen en
la base de la solt1ció11 propia, pero son st1perados y sobrepasados por su inmersión en la realidad.
¿Qué papel tuvo en la génesis del vazf erreirismo social el ideario ajeno? Entendemos qt1e el sigt1iente: a Vaz
Ferreira no le gusta descubri1· el Mediterráneo. Empieza
siemp1"e el estudio de las ct1estiones profundizando al respecto. Así como t1n árbol, para prodt1cir flores y frt1tos,
necesita enraizarse en la tierra y obtener de ella jugos
nutricios, así, para elaborar st1 ideario, Vaz Ferreira se
basa en el pensamiento de los escritores sociales vigentes
a principio de siglo : ]a reflexión ajena actúa como catalizador del pensamiento propio.
Tres series de conferencias jalonan la formació11 e
integración del ideario : Sob1·e la propiedacl de la tie·rr(t.
Sobre los proble1nas Sociales . E.1·tracto de icleario [eco11ó1riico-social.] - Posteriormente a 1950, cuando empezó en
su Cátedra ese útil y valioso trabajo de conde11sació11 y
depuración que prosiguió hasta st1 muerte, dos veces por
lo menos se ocupó de su idea1~io social: ei1 1951 en : E~:­
t1·acto de ideario resume st1 posición. En 1953, en Sobre
algunas que creo ve'rdades fija el acento en st1 caré:\cter
afirmativo.

Disti1itas orga'tl izacio1ies sociales posibles: Sz1 criticct .
..&lt;;olució1z propitesta. - Vaz F erreira, e11 su formt1lació11
)r valoración de las icleologías sociales tiene en ct1e11ta
como vivas, posibles y, en clistinto graclo, viables, c11atro.
a saber:
a) El individualismo; b) el socialismo; e) el rég·ime11
social actual; el) Rt1 sol11ció11 propia . Veamos e11 detalle:
El individt1alismo: Este régimen realiza o pretende
realizar prácticamente, en el campo socio-económico, lél
fórmula de la justicia spenceriana : a cada 11110 las consecuencias de sus actos : hay justicia ct1ando a actos bueno~
o malos siguen consecue11cias buenas o malas y proporcionadas; injusticia, cuando a actos buenos o malos sigue11
consecuencias malas o buenas, o bt1e11as o malas, pero
despropo1·cionadas. Para el in di vid t1alismo consecuente
consigo mismo, cada individuo debe recibir todas las consect1encias y sólo las consecuencias de sus propios actos.
El qt1e tenga aptitudes económicas y las ejer za bie11, obtendrá bienes materiales, y no los obtendr{1 qt1ien carezca
de ellas.

�CAlll . . OS VAZ FEl{REIJl_.\

') 8 !)~

-

Hay, en materia social dos icleas a11tagónicas, que se
gradúan y combina11 de modo dif e1--e11te en las disti11tas
ideologías.; de libertad y de igualclad. La primera tiene
la primacía en el incliviclt1alismo : éste ha tenido t111a suerte rara: no se ha realizado nt1nca; e11 ning(1n régime11
existe11te recibe11 los individt1os pura y simplemente las
co11secuencias de st1s actos. Esto, que es evidente, no ha
sido r·eco11ocido. El i11diviclt1alismo ha sido co11fundido por
partidarios y cont1--a1·ios con el régime11 social actual; se
los ataca y defiencle j1111tos . Sin embarg·o, descle q11e Vaz
Ferreira demostró por q11é este (1ltimo no es individt1alista, nos ext1·aña que i1adie haya visto antes esta ve1·dad de
~e11tido com(111 : nt1est1~0 i~ég·imen social actual no es indi\ridualista: es st1 pilar básico t1na institt1ción, la herencia
económica qt1e, asegt1rando a las personas be11eficios eco11ómicos qt1e no provienen del esfuerzo p1~opio sino del
ajeno, rompe la fórmt1la ele la j 11sticia spence1·iana. El
individualismo, e11 st1 formulación teórica, 110 satisface a
\Taz Ferreira poI· s u dt1reza: la beneficencia, qt1e admite,
110 basta, poi~ hacer clepender ele la bt1ena vol untad lo qt1e
cJebe ema11a1· de la jt1Rticia, y res11lta inst1ficiente en Sll~
efectos.
En cuanto al socialismo: En el a11tago11ismo de las
icleas directrices: libertad ver.s u.s ig·ualdad, el socialismo,
en todos SLlS grados, hace primar la ele ig·11c11clac1, m ás bien
cliríamos la ele ig11alación, porq11e salvo en t1topías de las
t]Lle Vaz Fer1'"eira llamaba, por i11flL1encia de tina novela
ele Wells, con cometa verde, o e11 comunidacles relig·iosas,
la igualdad es res istida, y hay q11e impo11e1~1a coactivamente. En: Sob1·e los 1J1·oble11ias socictles se disting·uen 3
grados ele socialismo: el extren10 preconiza la st1stitt1ci611
i11tegral ele la propieclad privada por la colectiva: todo e8
ele todos. El órga110 propietario del frL1to clel esft1erzo eco11ómico colectivo puecle ser el Estado o la nación, o t111e:t
corporación religiosa o económica. Sea ct1al 5ea, i1t1estro
pensador i10 simpatiza con esa clase de socialismo, por i·educir demasiado, a expensas de la ig11alación, la idea de
libertad (no olvidemos que Vaz Ferreira era intelectt1al
J' af eclivame11te, de te11de11cia inclivic111alista y libertista).
El socialismo de grado i11termedio desea la colectivización
de los medios de producción (tierras, máquinas) deja11do
para la propiedad p1·ivada los artículos de consumo. Tampoco satisface a Vaz Ferreira; hay todavía demasiada
19

�~SG

primacía de la igualació11 en desmeclro de la libertacl. 24
Se va acercando a lo suyo el socialismo mí11imo, o socialismo de estado, que, respetando en lo fundamental el régimen social actual, aminora la desigualclad social por medio de m ejoras establecidas e11 favor de laR claRes clesvalidas.
,
En cuanto al régime11 social actual, éste SI qtle 110
satisface a nuest1~0 penc;ador. Lo somete a la c1·ítica de
su razón, penetrada por el sentimiento, y lo enct1e11tra
24 Después de la n1uerte de \' clZ Ferreira se ba producido el
hecho insólito de que, por n1uy diferentes vertientes ideológicas. se
ha querido encontrar en su claro y lúcido pensan1iento una justificación para dos isn1os a1nbicn tales: uno de orde11 religioso y otro
de orden social ( catolicis1110 y con1unisrno &gt; Esta clase de intentos.
cualquiera sea el estado de espíritu que los inspire - estan1os pensando en los creyentes que tienden a forzar la interpretación de los
hechos en función de su fe-, estos intentos, repeti1nos. no requieren
1nayores esfue rzos para su r efutación. J..a obra de \'az Ferrcira estú
ahí, tal con10 fue pensada y sentida por el gran pensador, entraiiada
toda ella por u11 in1nenso deseo de bien para sus se1nejautes. de bien
concreto y r ealizable y en el 1nayor grado posible; con1enzando por
procurar inspirarlo y realizarlo en la co1uunidad en la cuc1l nac·ió
y v ivió.
Creen1os ha\Jer desva11ecido ( Yer capitulo IX) la ilusión que pretende e1nbanderar a Vaz Ferreira en una religión positiYa. En
cuanto a su lucha por el bienestar de los hon1bres. es necesario
decirlo con todas las palabras y de una vez por todas \·az Ferreira
no fue comunista ni sin1patizante del co1nunisn10, ni de la ideología
ni de las forn1as alotrópicas en que se ha realizado. l~l con1unisn10
con10 ideología es tern1inanten1ente rechazado por él porque cercena.
r estringe, o lisa y llanamente. elin1ina. para sostenerse y conservarse. los derechos individuales que \'az Ferreira valoraba en grado
sun10 co1no inseparables de la persona. I~l principio de libertad que
inspira su obra de pensador define y clarifica su pe11sa1niento social.
J~ntre todas las forn1as de C'onvivencia hun1ana optó por la den10C'racia, por lo que l\sta es cu si y por lo que con1porta en cua11to
deja en inanos del individuo la posibilidad de actuar según sus
deseos .v sentin1ientos. ('ritic·ó los defectos .v las desviaciones de la
organización actual de los países den1ocráticos y tan1bién sus fundamentos teóricos, ¡&gt;ara sustituirlos por otros 111{1s positivos y racionales.
J ~s frecuente que los c:onlen1poráneos de los grandes hon1bres
intenten cubrir la n1ilitancia a que los lleva su pasión política con
ideas y expresiones del pensador que ei1 ese n1on1ento proyecta n1•'s
intensan1ente Sll influencia en el i11edio. Con Una1nuno pasó algo
sen1ejante -antes y durante la guerra ciYil, la cual con10 se sabe
c·ostó a España Yarios 1nillones de vidas-, tirios y troyanos, es
decir, falangistas. fascistas, reaccionarios, SO('ialislas, comunistas y
anarquistas: católicos, ateos y librepen sadores pretendieron just ificar su pasión política ( horrorosan1ente cruel) i1ada n1enos que con
el pensan1iento y la palabra de uno de los n1ás grandes agonistas tle
todos los t ie1npos. (Nota de 1964).

�malo. Se observa aqt1í tina característica positiva de le:l
posición me11tal de Vaz Ferreira: es natural, y disculpable, al juzgar alg·o realizado, existente, qt1e se nos imponga por el hecho de st1 realización, que nos habituamos a
lo qt1e está como a la presión atmosférica. Vaz Ferreira
p1·esci11cle de los efectos del acosit1mbramienio: .it1zga el
rég·ime11 social actual como juzgaría ct1alquier i~égimen
realizable o posible. Y no le inspira simpatía alguna. Le
molesta esa conft1sió11 en qt1e se i11ct1rre, en la teoría y
e11 la práctica, e11tre él y el inclividt1alismo. Lo e11ct1e11tra
&lt;lt1ro para con todo u11 sector importa11te de no favoreciclos. St1 pilaI' básico es la herencia eco11ómica; y ya sabemos qt1e ésta, si bien es .i t1sta clel pt1nto de vista clel qt1e
&lt;la. ct1a11do se basa en el trabajo pt1ro y, e11 me11or g·rado
e11 el impt1ro, mezclado co11 capitc.11, 110 lo es habitualmente clesde el pt1nto de vista del que recibe; establecida, corno estél., con ca1·ácter amplio, rompe la igt1aldad, cleseable
~r }Josible, de los hombres al empezar la carrera de la vicla.
Adem{ts, 11 t1est1·0 rég·imen social actt1al no hace disti11ción alg·t1na entre tier1~a de producción y tierra de hatJit,lció11. Mt1chísimos ele los i11clivicluos qt1e 11acen se ei1cucntra11 si11 l11gar do11clc esta1.. c11 el planeta. Pueclen
tra11sitar por él; puede11 recrearse e11 él; pero i10 estar ei1
él si11 precio ni permiso. \T az Ferreira qt1er1.. ía qt1e nt1estro
régime11 se arreglara f t1ndamental y p1·ima1~iamente e11
eso : q tte se reco11ociera a todo hombre, como de1~echo ii1ci ivicl t1al, inalienable e imprescriptible, el clerecho a habitar ei1 el planeta en qt1e ha 11acido sin precio 11i permiso.
El i .. econocimie11to de este derecho es el o})jeiivo pri11cipal
ele la prédica social vazferreiriana. Pero entiencle, co11 i~a­
zón, qt1e no se1·ía bastante e11 el se11tido ele la igualació11
tlcl p1111to ele partida; habría que co11cecler, necesn.riame11te, algo más; deseableme11te, basta11te más. E11 cua11to al
clerecho a tie1·ra de habitación, hay e11 el pensamiento ele
Vaz Ferreira seg·uridad total; en cuanto al resto, seguriclad e11 cuanto a qt1e hay que concede1· alg·o más; inseguriclad en ct1a11to al qilid y al qua1ztil?n; habla de la satisfacción de necesidades primordiales: de t111 mínimun qt1e
tenga qt1e ver con la comida, con la ropa, co11 la vivienda,
con la tierra de producción; tal vez Vaz Ferreira, e11
épocas pretéritas, hubiera conseguido alg·o de su idea1.. io
si lo hubiera precisado más y formt1lado e11 proyecto ele
ley que, en momentos en qt1e tenía i11flt1e11cia en las esfera.s gubernamentales, ht1biera podido ser sancionado. No
t]t1iso hacerlo: le pa1~ecía qt1e 110 era la perso11a más incli-

�288

JlE,rrsT i\ HISTÓill (' .\

cada para ello. Posiblemente fue t1n error. Pero, tal como
.se comportó, se nos presenta más acabadamente como lo
que es : un filósofo ele la sinceridad.
A Vaz Ferreira no lo satisface en general pensar
por clases; pero, si se q11isiera hacerlo desearía qt1e no
fu eran las q11e arrancan de Marx e imperan, en forma
casi omnímoda, en n11estros días: proletarios ve1·si1s burgueses. No puede gust,trle que, en una clase como la burguesa, menospreciable por ser la opresora, entre11, mezclados, los capitalistas. los parásitos sociales -qt1e debe11
entrar-, junto con los funcionarios, profeso res, profesionales e incluso algunos de los más puros y altos i,.epresentantes de la huma11idad: los trabajadores intelectuales.
''Mientras los revolucionarios no entiendan y sienta11
(y eso tiende a acción) que el trabajo intelect11al debe ser
defendido por ellos; toda revol11ción nacerá condenada!
Y mientras la sociedad no sienta q11e no debe defe11der al parásito, condenada, conde11ada y condenada''. ~:;
Propone como fórm11la s ustitutiva para los que desean pe11sar por clases, estas otras dos : la de los q11e trabajan y la de los que no trabajan y, entre los primeros,
diferencia a los que lo hacen en trabajo impuro, esto es,
mezclado con capital (comerciantes, industriales) de los
que lo hacen en trabajo puro -físico o mental- obre1·os,
pensadores, pedagogos. Condena el no trabajo, el parasitismo social del yerno del rico. Valora el trabajo en sus
dos formas básicas y las muchas intermedias, pero su
admiraci611, como no podía menos de ser en un pensaclor
a11té11tico, va hacia el intelect11al.
Solución propuesta: Hay, en la ideología \ azferreiria11a, 11na parte crítica y otra posiitva: t1na para. dest1"ue1is y t1na pa 'r a co1zst1·11e1is. En ciertos casos (religiones
positivas, por ejemplo) co11scientemente, en nombre de
la ve1·dad y la sinceridad, demuele lo existente sin tener
nada para darnos en cambio; en materia social, las cosas
cambian : Vaz Ferreira es enemigo del individ11alismo, del
socialismo; más aú11 del régimen social actual; esa "bolilla neg1·a que salió e11 la l1istoria''; pero, después de destruir, construye, y es s11 construcción simple y viable.
En lo social, como en lo económico, como ei1 lo pedagógico, no es partidario en general de lo que se llama en
7

25 Carlos Vaz Ferreira: 1•:obre los JJroble111us sociales. 1\\ y 2 \l
:F1dición Hon1enaje de la Cámara de Representantes de 1957 y 196:~.
t. VII, págs. 80 y 68 respcctiva1nente.

�CAitl.iOS \' AZ FERREifi 1\

2sn

pedagogía "La Reforma'' (con mayúscula) qt1e exige para
im1)lantarse la destr11cción previa de todo lo existente,
sino de reformas (con minúsc11la) parciales, en ge11eral
realizables prog1·esiva, gradt1alme11te, c11 11na gerie de mejoraR s11cesivas qt1e nos van acercando al fin bt1Rcado. Al
régimen social qt1e preconiza puecle, i1att1ralme11te, llegarse de golpe; pero es preferible alcanzarlo por etapas.
Respeta en g·rt1eso lo existente : propiedad, herencia,
pero lo limita y palía en st1s efectos. En t1na 01"ganización
que realizara s11 ideario, se haría una distinción entre
tie1·ra ele habitación y tierra de producción; y sin perjuicio ele los cambios en el rég·ime11 de e8ta última, para ir
eJ1trega11do progresivamente parle de ella a qt1ienes quieran )7 sepan hacerla prodt1cir, Re cambiará de régimen a
l~t ¡)rimera, ya qt1e debe ir sie11do ent1~egada a todos, como
derecho individt1al y st1straída al comercio de los hombres.
1\sí como toda per ·onn tiene derecho él expresar st1 pensamie11to librem€nte, de palabra y por esc1·ito, te11dría
clerecho, e11 la org·a11izació11 social Vé:1zferreiriana, a estar
en .'tl pla11eta si11 precio ni permiso. Además, te11ienclo e11
cuenta &lt;ple lo anterior es elen1asinclo poco, se temperaría
l:t clt1reza del régimen social actual, co11ceclie11do a caelc:1 ii1cli\1icluo más, en el se11ticlo ele la igt1alació11: eclt1cació11 e
i11strt1cció11 corporal }r espiritt1al ei1 t1n grado mt1cho m~11
~'0l'' de lo q11e le clames act t1almente. ( \ az Ferre ira, at111l]tte 110 lo elice aqt1í, eJ1tiencle qt1e esa cult11ra debe recibirla
el 11iño e11 los parqt1es escolares) : y algo qt1e te11g·a qt1e
ver con la alimentació11, la ropa, la vi\1iencla, la. tierr&lt;:1 ele
i&gt;roclt1cció11. Vaz Ferreira i10 precif'a el q1cicl ni el &lt;1ua11t u'n:
lo deja librado al bue11 criterio el el leg·islador, qt1e ha ele
tc11er e11 ct1enta la deseabiliclael y la posibilidacl.
Ei1 cua11to a la hcre11cic1 : 110 j t1zg·a bt1e11a st1 total
st1presió11 : pese a. su i11j t1sticia, tiene e11 su haber el estar
ele act1erclo co11 los Re11timie11tos ele familia, tan \ralorc1clos
por él. Respetánclola e11 g·e11eral, se introdt1cirán en ella
1~eformas que destrt1yé:111 st1 hegemo11ía; simpatize:1 co11 la
solució11 ele uno de st1s filósofos fa,roritos, Slt1art l\1ill,
qt1ie11 preconiza lo sig11iente: qt1e cacla t1110 pt1eda dispon€r
ele st1s bie11es libreme11te, salvo la sig11ie11te limitació11;
que i1adie a lo largo de la vida pt1eda recibir por here11cia
más de cierta st1ma. Vaz Ferreira clesearía ct1a11iificé1rla
ele ma11era a impedir lo que co11siclera tina calamidael: el
}'&gt;&lt;lrásito social, el hereclero. 1'ambié11 poclría i)aliarse
1&lt;1 here11cia por meclio ele ft1erte~ impt1estos pro~~·resivos ,
qt1e i10 ~erían ta11 mal recibidos como otros porqt1e Céle-

�290

RE''ISTA IIISTÓRICA

rían en t1n momento oportu110: ct1a11do los bienes pasan
de u11a persona que mt1chas veces los obtt1vo poi~ st1 trabajo o con ayuda de su trabajo a alguien que en gene1·al no
los ganó ni contribuyó a ga11arlos.
Tal es, simplemente expuesto, el régime11 social propuesto por Vaz Ferreira en sustitución del actual. Es sencillo : sólo unas pocas ideas direct1~ices: aume11tar la
igualdad e11 favor de los qt1e denomina Wells los insegttros, a expensas de los seguros.
El ideai-·io social vazferreiI·iano se mantt1vo siempre
en el campo de lo pensado : no llegó a cristalizar e11 1a
práctica; esto perjudicó a los hombres, mujeres y nifios
de carne y hueso que hubieran ganado en bienestar y felicidad con su puesta en marcha. Pero lo favoreció como
idea. Como veremos a lo largo de este e11sayo, pt1ede
observarse en distintos sectores (pedagógico, filosófico)
cómo varía la actitt1d vazferreiriana frente a aqt1ellas Lle
sus ideas destinadas a realizarse en la práctica, seg(111
que cristalicen o no. En el primer caso, se clesi11teresa ele
ellas: el bien está hecho, a otro bien. Si se realiza11 méll
o incompletamente, se ocupa de ellas para tratar ele obtener logros satisfactorios; ct1a11do i10 se realizan, co11centra
todas sus energías físicas, psíqt1icas y espirituales para
acompañarlas, seguirlas, repensarlas, mejorarlas, preclicarlas. Tal ocurrió con st1 ideario social. No ha te11ido. 11i
nos parece que tenga ni siquiera principio ele eject1ció11
en u11 futt1ro próximo. Vaz Ferreira lo sigt1ió toda la ''ida:
los libros son, e11 éste como en ta11tos otros casos, !Jroductos secretorios de t1n ideario qt1e b11sca su realizació11.

Vig encio clcl icleario social i·azfcrreiria1zo. S11 real.izoció1i p1·áctica. - ¿ Qt1é grado ele optimismo podemos
conservar en el Urt1gt1ay de 1964, co11 relació11 al ideario
de Vaz Ferreira? Empleando la expresión clcl l\!Iaestro
distinguiremos entre optimismo de \ alor )- optimismo de
éxito. En cuanto al primero: tiene qt1e ser mt1y gra11cle:
la ideología y la sentimentología ele Vaz Ferreira depar&lt;lll
a los hombres, a las mt1jeres y a los i1i11os un bienestar y
una felicidad qt1e ninguno de los regíme11es actuales hé1
podido ofrecer. El ideal ele Vaz Ferreira es de signo pobrista y es orgá11ico porque abarca la colectividad i11
totu1n. Su valor positivo es impo11derable.
En cuanto a la vigencia del pe11samiento vazferreiriano, es indudable que él ha ejercido apreciable i11flt1encia sobre la legislación social del país ei1 lo que va ele este siglo. El concepto "social" clebe ei1tenderse élqt1í e11
7

�2!)1

se11tido amplio, comprensivo de la organización de la familia )' del mejoramie11to )' clignificación ele la vicla del
trétbajaclor e11 tocla la gama de la labor social, así como la
protección de los débiles. i11clt1so de los venciclos por st1
propia i11dole11cia. Los hombres de g obier110, en s us pro~rcctoH. me11Rajes y discursos parlamentarios han sido imbt1idoR 110 sólo de la posición mental fijada por Vaz Ferreir&lt;t si110 qt1e hasta los pla11teamientos han sido penetrados
por las clistincio11es y esclarecimientos clel Ma,estro. Vaz
11,errei ra pensó ei1 concreto para t1na colecti viclacl, para RLl
JJ&lt;lÍR. Percibió con clarivide11cia qt1e el bie11estar social está
lig&lt;1do cll clesarrollo económico j' qt1e exiRte u11a interde¡)ende11cia entre las nacio11es . Pero no pe11et1~aremo s en el
Cétmpo ele lo económico, ol)jeto del ra11ítt1lo V de estos E st 11clins vazf'e rreiria1zos.
1

La inflt1e11cia rectora clel i\Iaestro sig·t1e ejerciéndose
a tl'avés del tiempo. Ella desborcla las pra.g·máticas y se ha
i11corporaclo ): a &lt;1 11 t1eslro acervo ct1ltt1ral. En ct1anto a la
intensidétd ele esa i11flue11cia habrfi Ri11 duela momentos ele
n1a)ror :r ele me11or gravitació11. Asistimos sin duda hoy ei1
l...1&lt;1ti11oamérica a t111a coyt1nlura política y Rocial ad\1 e1~sa a
los 11obles pla11teamie11tos de i1t1eslro pensador. Grt1pos sociales (obreros, maestros, ¡Jrofesores, ft1ncio11arios, profesio11ales, etc.) han ido cristaliza11clo stt acc ió11 e11 forma ele
cla11es agresivos . A Yeces actt:1an como ft1erzas clispcr a s:
otras e11 forma semi-federada. E11 ge11eral se trata de una
1ucha q tte se red11ce a la postre a reclamacio11es salariales,
ctt)'a co11qt1ista se arra11ca al })Ocler p(1blico por procedin1ie11tos coactivos. Lé1 apete11cia clel mome11 lo define el imJJulso activis ta e11 carla caso. El i11terés de la comt111iclad
~r :-;t1 futt1ro qt1ecla11 al marge11 ele lél clisct1sió11. Los órgétnos clel E Rtaelo ¡Joco el ¡Joco ve11 cccler s us competencias
~, los é1ctos ele golJier110 se encami11a11 f rect1 e11tementc ét
concertar los términos qt1e po11g·a11 fi11 c-t un planteamie11to
crítico. No ha)' clt1cla qt1e estamos c11 prese11cia de t111a
fragmcntació11 a todas luces i11co11ve11ie11te del ace1·vo nacio11al. No obsta11te contamos, e11 todos loR {1mbiio~ de la,
&lt;tctividé1cl, co11 me11tes lí1cidas qt1e Rabe11 i11terpretar corrcctame11te esta clase de desvié1ciones . El legaclo de V &lt;lZ
I.,erreire:1, como el de ta11tos gra11cles pensaclores se ma11tiene i11tacto y es objeto ele la clebidét co11sideración y estuclio J)Or parte de t111 11(1mero s t1ficiente de personas que
i10 son clominadas por las estriclenciaR qt1e se11alamos. Si
las agt1as han bajado ele nivel, sabemos qt1e Rtl pote11cia se
conserva intacta.

�CAPÍTULO V

Lo económico en la vicla y e1l la obra
de Carlos Vaz Fe1~1·eir·a
En la vida. Nos gustaría precisar, e11 general.
ejemplificando luego en base a rect1erdos personales, qué
papel dio nuestro filósofo en su vicla a lo material, más
en particular, al dinero y a lo que con él se adquiere. Anticipamos nuestra conclusión : i10 es un lugar vergonza11te ni relevante: ta11 lejos estaba Vaz Ferreira del desasimiento económico, que predican ta11tos. qt1e practican ta11
pocos -casi siempre arrastrados hacia arriba por los
grandes iniciados- Cristo, B11da, como de la avidez ele
los incontables Jionii1ii oeco1ion1ici que abt1nclan, abt1ndaro11
y abundarán doquiera y siempre. Vaz Ferreira, &lt;::i11 saberlo, es aristotélico: halla la virtud en el .it1f:to n1edio.
Constataba, en t1na de las contadísimas ocasio11c~ e11
que se refirió e11 st1 obra a este problema, que st1 po~ición
era difícilmente defe11dible, porque estaba como sitt1a(lo
en la ladera de una mo11ta11a, entre dos ba11dos antagó11 i_
cos, recibienclo fuego de los dos lados. Pero, si evitaba
teorizar su posición, no le costaba nacla realizarla en la
práctica: se había con11att1ralizado con ella: la mantt1\ro
sin deflexiones a lo largo de st1 existencia. Tuvimos la dicha de compartir st1 vida material }. espirit11al clura11te
medio siglo; y poclemos aseverar qtte ei1 todo el período
que abarcan nuestros rec11erclos, siempre mantt1\·o -por
s11 voluntad- la vida económica en 1111 p~ano ele á u?·ecl
1necliocritas, con primacía de este último eleme11to.
llagamos i1n poco de historia. ¿Cómo trató la \1 ida
e11 lo económico a Vaz Ferreira, )' cómo reaccionó \T az
Ferreira fre11te a ella? Nuestro filósofo pertenecía a t111n
antigua y rica familia montevideana. St1 niñez, adolescencia y primera j uvent11d transct1rrieron, rocleadas de comodidades y de mimos, en varias casas de ci11dacl y ei1 t1na
Qui11ta que abarcaba la mayor parte de lo que es hoy el
Praclo: la a.ctt1al Avenida Buschental fue abierta en s11
i11terior. De algt1nas a11écdotas oídas a Vaz Ferreira se
cleduce q11e el grupo familiar llevaba una vicla fácil e
i11clt1so clispencliosa.

•

�Cr\IlLOS , •.t-\Z FEfiREillA

Ei1 cierto mome11to, cua11clo i1uestro biografiado tenía
22 años, Re procl uce el desastre familiar: muere st1 padre,
Don l\1anuel Vaz Ferreira. Este luctt1oso suceso cambia
brt1sca1nente el pa11orama económico. Vaz Ferreira pasa
&lt;l la pobreza total. Se convierte e11 jefe ele familia en el
hogar qt1e integraba co11 stl madre y st1 herma11a. Aceptó .
con hombría su respo11sabiliclad mate1,ial y moral. Le hemoR oído decir, en algt1na de las rarísimas alusiones a st1
pesacla carga familiar, que es agradable eclt1carse e11 t111
hogar que económicamente
IJara arriba, pero qt1e, para
la formación del carácte1,, es preferible t1no como el s1Jyo,
et1 clescenso material.
Pa1,a ir hacie11do fre11te a la sitt1ació11 -11os lo 11arra
J t1a11 Anclrés Ramírez- empezó, además de las n t1meroSél8 clases gratuitas, que daba ge11e1,alme11te en el P1·aelo
o e11 los corredores de la U11iversidad a toclos aquellos
que Re lo pedía11, de las i1t1merosas materias del bachil1e1·a to qt1e co11ocía bie11, a clar alg·t111as partict1lares retribt1iclas. En esta tarea osct1ra, ing·rata, y qt1e tan poco g·oce
CR})iritt1al procl t1ce, contint1aela por años, conj u11tame11te
co11 Ja ele exami11ador, qt1e 1Jie11 sabemos por qt1é y e11
&lt;Jtlé g·raclo le cliRgt1staba, g·astó Vaz li'erreirél, e11 pt1ra pérclicla, mt1cho tiempo y mucha e11ergía física y me11tal.
lVI&lt;ís ade!a11te hizo clos textos, t1110 ele ¡Jsicología )
otro ele lóg·ica formal, que t11viero11 mt1cho éxito ei1 el
&lt;1mlJiente t111iversitario y tambié11 de librería. l..,ero, e11 t111
gesto ele desp1~endimiento, qt1e co11forta destélca1·, los retiró a loH pocos años de la circt1lé1ción, por e11tencler qt1e,
})Or motivos diferentes, no servía11. N t111ca m{is permitió
st1 reimpresió11, pese a las ventajas materiales qt1e ello le
h t1 bieré1 reportado.
E11 1897, a los 25 ét1ios, se hizo cargo ele la Üéi.tedra
tle lcr. a11o ele I)reparatorios en nuestra U11ivcrsiclad. La
c&gt;bte11ció11 de este pttesto fijó t111 jaló11 importHnte e11 su
vicla, con re1)erct1sio11es eco11ómicas. Vaz Ferreira tenía,
&lt;1demás ele clispoRiciones y fa,cilidad para eliversas tareas
es1Jiritt1ales, clos vocaciones, e11 parte enco11tradas : el pe11samiento pt1ro )1 la pedagog·ía: la primera era difícil ele
ei1cat1zar e11 la \ icla económica. ~i por t1n mome11to pensó
i1t1estro padre en eludir st1 pesada carga material: tal deserción i10 podía oct1rrírsele él t1na perso11a qt1e valoraba,
e11tre toclos los afectos y entre toclos los cleberes, los famili&lt;tres. Tampoco lo hubiera co11siderado deseable: bie11
sabido es aparte ele los j t1icios seve1 os qt1e formt1laba ei1
1&lt;1 i111.i1nidacl. la condenació11 rott1ncla pro11t1nciacla en st1

''ª

1

1

1

�2D4

REVISTA HISTÓRIC.t\

obra contra el no trabajo. E11: Sob1·e los proble1nas sociales, incidentalmente, anatematiza como un s11bproducto
social al )'erno de rico, al he1·edero. Y e11 un papel inédito,
refiriéndose al ocio noble griego, dice así: ''los griegos tenían una cosa horrible, siniestra: El no trabajo. El trabajo material era cosa de esc!a vos''.
Concilió, con sacrificio, su actividad intelectt1al con
el ''pane lucrando'', canalizando, parcialmente, hacia la
actividad retribuida, una de s11s inclinaciones, la peclagógica, alta sin duda alguna, pero i10 de la jerarq11ía clel
alto trabajo intelectual. El ejercicio de la docencia y ele
cargos administrativo-docentes le permitió satisfacer s11
vocación pedagógica y, simultáneamente, ganarse la vida.
Fue, sucesiva o simultáneamente, miembro del Consejo de
Enseñanza Primar·ia, Decano de Sect111daria, R ector tres
veces, Decano de H11manidades .
Vaz Ferrei1·a no el11día los ca1·gos 110 re11taclos. Para
refe1·irnos a los más importantes : desempe11.ó honorariamente por varios años la Dirección de la Facultad de H11manidades y Ciencias . En este caso se trataba de 11n cargo
no presup uestado aún. Pero cabe destacar que, en cierta
memorable ocasión, por s11 libre volu11tad, volvió honorario, al no pedir una acum11lación de s ueldos a q11e tenía
derecho, u11 cargo rentaclo: cuanclo, en 1935, bajo el régimen de facto impuesto por el Dr. Gabriel Terra en el
Uruguay por el golpe de estado ele 1933, q11e derrocó las
instit11cio11es, se trató ele elegir Rector, toda la Universidad ele acuerdo propuso a Vaz Ferreira. Este aceptó el
cargo si11 el sueldo. :!I: En otra ocasión renu11ció, por clelicadeza, a uno que le había acordado el Poder Ei ec11tivo.
En cierto mome11to -1913- !l11s cliscípulos, amigl1~/
y admiradores, con s11 consentimie11to complacido, solicita1·on al gobier110 la creación ele 1111a Cátedra ele Co11ferencias para el que era )7 a l\IaeRtro ele la j tl\1 e11 tt1cl ; y lét
obtuvieron como la quería11: co11 tema libre )' bien retrib11ida. Perseg11ían t111 cloble fi11: e~piritt1a l ). mate1·ial. Por
11n lado, bt1scaba11 establecer contacto directo ei1tre \ ' az
Fer1--eira )r la .i U\1 e11tt1d, :in la limitación de los curso~
reglaclos, exámenes y demi1s; por otro, facilitar a Vaz
Ferreira, libre de las ataclt1ras eco11ómicas, la formulació11
)r pt1blicació11 de st1 ideario: el primer fin se realizó ple1 1 y 2·.1 Edición Hon1enaje de la ('án1ara de Ileprcsentau tes:
/11ci&lt;le11tol111cntr. ..• (.\lgunas cartas. discursos y notas l. t. X\~Ill.
págs. 5:3.:; t y 55-56 respectiYa1nent0.
26

�-'&gt; ..,n o-

11amente; el seg·unclo, sólo en parte. Es cierto que el Maestro quecló mt1y aliviaclo ei1 lo pect1niario: s t1 Cátedra ft1e,
él lo largo cle toda la vicla, el ¡Ju11tal m{1s firme ele st1
economía doméstica, ¡;ero, por haberle impreso u11 gi1·0
JJ1·eclomi11a11teme11te doce11te, hizo primar al pedagogo solJre el pensador.
Vaz Ferreira tt1vo, por varios años , otra entracla ele
cierta entidad: en su jt1ventt1cl había trabaclo amistad co11
st1 compañero ele claRe, D. José Irt1reta Goye11a. Después
ele recibiclo, ingresó al estt1clio de éste, en calidad de abogado; en t1n momento darlo, surg·ieron clesavenencias e11tre ellos y Vaz Ferreira se retiró. M t1chos a11os despt1 é~
intentó de nuevo ejercer, s in éxito.
El período en qt1e trabajó co11 Irt1reta Goye11a ft1e el
mejor clesde el pt1nto de \ ista eco11ómico: reinaba la abu11elancia en el hogar. I11cluso llegó a co11strt1irse dos casas:
En 1917-18, ei1 st1 qui11ta ele Atahtl&lt;ll J)a, para st1st ilt1ir a
la a11tigt1a qt1e s i, en lo e8piritual ha elejaclo en i1osotr os
t111 poético rect1erdo, en lo material era tan, ta11 llovedorél
lJlle los días ele llt1via jt1gábamos los niños y las i1iñas a
u11 extraño )' 011timista jt1ego: ga11aba11 aq11ellos ct1yo dor mitorio se llovía más. Para sL1stit11irla, el pe11saclor l)aJó
JJOr t111 tiempo clel mt111clo ele 1a~ ideas, el ig·ió u11 bt1e11
a rqttitecto e hizo cor1str11i r t1na sólicl&lt;:i y co11f ortt.llJlc Cé1sa,
e11 la que vivió por el resto d e stt vicla. P osteriorme11te, e11
192;], se hizo eclificar t111 ¡Jec1t1e11o cl1alet de \'era11eo c11
l\iél.lví11, al qt1e iba a veces co11 8 t1 s familiétreH, Hi bic11 se
ca11saba pronto ele la plaj·a :Y volvía a st1s itrboles, &lt;t st1s
flores, a RLlS libros y principalme11te a g11 musica. :!i
Nos hemos referido hasta &lt;tc1t1í a la8 e11 l rétcléts qt1e
tie11en qt1e , ·er co11 el trabéljo pt1ro, si11 m ezclét ele c&lt;1pité1l
(obreros, trabaja el ores i11 telectLlélles) . Vé1mos a de11u11ciétr
u11a vi11ct1la(la con lo qt1e \ 7az Ferreira cle11omi11c.-t trabajo
in1puro ( co11 mezcla ele C&lt;tpital: come1,cia11te, csl&lt;1nciero).
Estos apu11tes e11 qt1e hilva11étmos i1t1ec;lros re~t1erdos ei1
lo c1t1e tie11e qt1e ver con clisti11tos aspectoR ele la p er son nJjdacl vazferreiriana, perderíe:111 el esca8o \ ét1or qt1e pt1clic1éll1 te11er s i i10 ft1 era11 e11terame11te veríclicos. Po r lo ct1,tl
forn1ulamos 11t1cRtro: "J'acc11se . .. ". U11a vez e 11 st1 viel,1
\ 1 az Ferreira Re hizo culpable ele t111 11eg·ocio: es cierto qt1e
ht1bo presió11, ca.si co&lt;1cción })Or p a r le ele t111 pri1no s11~ o
1

7

27 L&lt;l l'a~a-quinta d e ,\tahualpa ha s id o declarada 111onu1nenlo
na e iotlul. \·iycn e n ella a&lt;'tualn1cnlc un h ijo de \ Taz Ferrcira, un
nieto y s u fnn1iliu. u11a fiel Re rvi&lt;l ora. l ~n el &lt;'ha leC'ilo d r l\lalvín
Yi\'c un nielo c·on s u fan1ilia. (&gt;lota de 1!)79).

�296

REVISTA HISTÓRICA

que lo qt1ería mucho, a st1 ma11era, y qt1ería enriquecerlo.
Pero esa sería circt1nstancia atent1ante, no eximente: e11
t1na época lejanísima, que i10 podemos i1i qt1eremos precisar, Vaz Ferreira compró t1n te1·reno e11 Colón y lo revendió
al poco tiempo, ganando alg·o de dinero. Nunca rei11cidió.
Y por alg·una velada alt1sión al a st1nto, i1os parece que le
quedó algo así como un poco de vergitenza por aquella
peqt1eña st1ma cuya obtención i10 se basaba en trabajo
pt1ro.
Nos parece éste el lug·ar adect1ado para precisar st1
posición frente a una institución que apt111tala nt1estro
régimen social familista : nos referimos a la herencia
económica; en teoría, bien sabemos que le tie11 e antipatía,
así como a los herederos : a aqt1ella , porqt1e deseqt1ilibra
el punto de partida e11tre los q11e va11 a actt1ar e11 la carrera de la vida; a éstos porqt1e se liberan injustamente
ele la lt1cha económica. Pero es mt1y corriente que, pri11cipalmente en lo qt1e se relacio11a con los bienes materiales, las personas practiquen t1na moral s eparada. Por lo
cual nos complacemos en afirmar que, de 11t1estro conocimiento, Vaz Ferreira sólo recibió a títt1lo ele herencia,
en toda st1 vicla, ttn pequeño legaclo de t111 primo su)ro
-Romá11 Freire- el mismo qt1e lo incitó a hacer un ne•
goc10.
Cua11do mt1rió s t1 herma11a l\1aría Et1ge11ia, clejó algo
de dinero. Vaz Ferreira no tocó un solo centésimo. Le hizo
construir en el Buceo el panteón clonde y-ace11 s us restos
- más adelante los de Vaz F erreira :!'- y próximos familiares- que ni siquiera qt1iso po11er a s u nombre, )' repartió
el sobrante entre las pers onas que la había11 cuidado en
s u (1ltima enfermedacl. Cua11clo, u11 año despt1és, falleció
8tl madre, mt1eble:.; ) y objetos ft1eron a parar a caf;a de

--

I.a últi1n a n1o r a cla de C'a r los \ 'az Jterre ira es pues e l pa nteó n
:i92, e n e l Duceo 1 ;\lou te vidf'o). junt o con s u 1na dr c, h ern1 a n a. e~­
posa y a lg un os hi jos. J)ejó dispusic.ion ~xprl'sa verbal de qu e nunca
se l o ~e p a r a ra d e In c·on1pafie1 a de su \i da. C'ua n do in u rió se IP
rindil' 1·on . por los pod eres de l l ~s tado, i nsl i t t!ciones y per sonas, j ust icicros y di g n os h on1cna j es. l~ n tre los h onores cll..!c r ctados esta ha e l
ser ent err a do e n e l Pa n teó n Na c iona l.
J•: n cun11)li1n ieu to de la le). PI rortejo fú n ebr e se d ir ig ía a éste-.
Ji"a tnili a r cs en ter a dos de la vol un tad de \ 'az I1"erre ira - no sep a1·a rse de s u esposa- pidie r on y obtuvier on el en t ie r1 o en el Bu ceo.
J•:n 19'iS, a l h acer se la r ecluc:ción d e r estos, los fau1i lia r es hi ci1n os c·oloca r e n la 1nis1n a urna - de n1á rn1ol bla n co, con los no1nbres
gra ba dos y las le tras pint a das en n eg r o - los r esto::; n1 o rt ales el&lt;'
C'a rl os •v 1-:lyira. CNota de 197HI .
~8

�'&gt;
C) ,..
- • 1

\Té:lZ I~erreira .

T-Iizo C'olocar la n1ayor i)arte de los primeros, i11clt1so el JJia110 que tocaba María Et1ge11ia, en 1111a
pieza ele s 11 caFa do11de, clesde e11tonce:-;, casi nt1nca m ás
ei1tró: se !e establecían seg·t1rame11te asociacio11es tri 8te~ .
J~n ct1a11to a los olJjetos menudos : jar1·ones, cristal es y
clem{ts, los ma11cló étl sóta110 de Atah11alpa, ele donde los
hemos r etiré1clo -clespués ele s t1 mt1e1·te- los familiares.
\ Taz Ferreira, ei1 virtt1cl ele 11na teoría propia qt1e le hací a
soste11er q11e e11 el inatI·imonio las dos p ersona ~ so11 espiritt1&lt;llme11te t111a, hizo participar a la compañera de st1
vida ele la a11tipa lía por la here11cia, y Ja co11venció de
t¡ue i10 ace1Jta1·a s u parte c11 t1na, JJeq11ena, que le correspondía.
Pa1·a termi11ar ele ce:lracterizar la pos ició11 pr{tctica ele
11 t1est ro filósofo frente a eHta clisct1 ti ble i11sti tució11, el iremos q11e, en cierto se11tielo, era contraria a la ele Tolsto:y'" :
este formidable 11ovelista era t111 poco, en su vida, r eprescnta11 te de Jo qt1e clenomina Vaz F erreira mo1~a1 sepélracla: }Jreco11izaba para los clem{ts t111a m é1S alta q11e la
})Or él realizé1cla. Y, en lo qt1e tie11e q11e ver co11 la h erencia.
clisfrt1tó s11 vida ei1tera ele t111 ct1a11tioso patrimo11io familinr y clejó disposiciones pélra qt1e, clespt1éR d e st1 int1erte,
ft1er&lt;.111 a los pobres, 110 a los familiares, sus bie11 es y l o~
clerechos intelectt1ales emerge11tes de la propiedad ele st1
obra. Vaz Ferreira, ei1 cambio, r ec hazó personalm e11te lo~
})ienes qt1e le hubieran corresp ondiclo por herencia, p er o
110 privó a st1s herederos i1att1rales clel fruto ele su tra1Jajo i1i ele clerechos emerg·entes d e la propieclad literaria
.v· artística.
Hasta aqt1í hemos halJlaclo ele las entraclas qt1e \ 1 az
I~"'erreira tuvo, o pt1clo 1.e11er leg·almente y i10 quiso. No
podemos dejar de hacer refere11cia é:t alg·o qt1e él valorab:1
~1ltamente al j11zg·ar la obra aje11a: en st1 estt1dio sobre lét
l1istoria ei1tie11cle que, tanto como lo qt1e el hcmbre, histórico o ahi stórico, hizo, ha:y q11e valorar lo qt1e se abs1.t1vo
ele hacer. Aqt1í hay qt1e poner e11 el haber ele Vaz Fcrrei r a
tina canticlacl prácticame11te i11clefinida: i10 aparece ei1
toda st1 vida p(1blica o privacla 1111 solo lt1cro ilegítimo.
Es probable que 111111ca se ha) a intentaclo sobornarlo, tal
era el respeto que imponía s t1 reciedumbre moral; y es
¡)robable que nunca haya encaraclo como pos ible ningu11a
gana11cia deshonesta. En algu11a co11tada ocasión en qt1e
se encontraba f1·ente a la posibilidad ele la te11tación de
hacer alg·o i10 perfectame11te pulcro o legal, clecía tranq11ilamente: ''Cienft1eg·os 110 lo harí,1'' y pa saba de largo.
1

�298

1{ F~VIST A HISTÓRIC" A

(Cienfuegos era un a11tepasado i·emoto de Vaz Ferreira,
el más lejano de sus ascendientes por la lí11ea mate1·na
conocidos por él, al que, no sabemos si con fundamento o
sin él, había rodeado de una au1.. eola de fortaleza moral) .
El ''Cienfuegos no lo haría te11ía para el descendiente
t111 efecto análog·o al "Vade retro, Satan" clel meclioevo:
aventaba el mal.
Creemos haber enumerado todas las entradas de Vaz
Ferreira, inclt1yendo las legales que t11vo; las legales que
pudo tener y no qt1iso y las ileg·ales que rechazó. Pasa1·emos a explicar las salidas.
E11 el p1·esupuesto doméstico había una norma básica que, de nt1estro conocimiento, no se violó i1unca. Las
salidas debían reg·irse siempre por las entradas, y no a la
inversa, como es tan habitt1al. Nuestro padre tenía horror
a las det1das y nunca las contrajo, i1i grandes ni chicas.
Recordamos, entre mt1chas, una comp1.. obación ide lo que
decimos : en cierta ocasión, en t1n período en que pasábamos e11 la Quinta por un momento de. . . digámoslo en
la elegante terminología t1namt1niana: i?npec111iidad, se
e11contraba Stl dt1eño caminando tranqt1ilamente entre los
á.rboles. Se le ace1"ca t1n hombre, le dice se1· ob1--ero y se
ofrece para barnizarle, por $ 500, las ve11tanas y persia11as de la casa. Vaz Ferreira miró distraíclamente para
arriba y contestó: "Efectivamente, necesitarían un arreglo, pero i10 tengo dinero". Y saludanclo amistosame11te
al gestor oficioso, contint1ó st1 interrt1mpido paseo. Las
cosas qt1e no estaba11 económicame11te a st1 alca11ce no
existía11: se acostt1mbró e11 tal forma a prescinclir de ella8
q11e, en sus últimos años, cuando, liberaclo e11 parte de la~
obligacio11es económicas familiares, hubiera podiclo adquiri1·las, ya i10 deseaba nada. Y así conocimos, por primera y ú11ica vez e11 la vida, a t111 hombre de la clase
media, qt1e no sabía qt1é hacer co11 st1 dinero }T se qt1ejaba
por ello.
Hasta aqt1í, las inversiones que Vaz Ferreira i10 hacía; veamos las qt1e hacía : el st1eldo universitario, siempre lo principal, pasaba íntegro a su esposa, que lo administraba co11 prudencia y eco11omía, reservando t111a
parte ele cierte:1 importa11cia para la caridad, q11e practicaba directa y discretamente: ele ma110 a nlano. Nt1estra
madre se ocupaba personalmente del cuidaclo del hogar:
bajo su vigilancia inmediata y clirecta, se co11feccionaba
t1na excelente comida, tal como la deseaba Vaz Ferrei1·a:
sa11a, higiénica, i~ica, y apropiada a la estación.
1

'

�C' .t\llf~C)S

V.\í', li' l~IlJ{Ji~ JI { \

Jij11 ctta11to éll vesticlo: aqt1í empezabé1 a regir la austeridad: ya, en proporción, e1·a cara la ropa en aquella
época; )? iodos los familia1,.es segt1íamos, con cierto goce
de corte estoico, el ejemplo qt1e nos daban 11uest1·os paclreR: llevar los mismos trajes, limpios y arreglados, por
t1na cantidad de tiempo casi i11verosímil, con total prescincle11cia ele la moda.
En ct1&lt;1nto a la locomoció11 : Vaz Ferreira vivió más
ele medio s iglo e11 st1 Qt1inta ele At ah t1alpa, lejos de la
U11iversiclacl donde tenía casi toclaR s t1s oc11pa ciones . Se
t1·asl~ldaba dia1~iamente en tra11vías de ca ballos. Lueg·o los
tra11vías eléctI·icos le facilitaron sus viajes. Posteriormente, a parecieron los ómnibus, pero Vaz Ferreira no pt1do
.}ra aclaptarse a la i·apidez ele st1 ritmo: a los 60 años
:tclqt1irió u11 at1to; lt1eg·o lo cambió por otro qt1e, muy bie11
ct1iclado, le dt1ró tecla la vicle:t. ~! 1 No llegó a aprender a
ma11ejar; 8e lo gt1iaba11 s11s familiares, principalmente ttné1
ele 8Lts 11ijas, Matilde, qt1e consag·ró con abnegación cas i
heroica la mayor parte de la vicla al hoga1· y al ct1idado
(le st1s padres ) r clemás familiares. Vaz Ferreira empleaba
el &lt;iuto casi exclt1sivame11te para clirigirse a s t1 trabajo ;
e11 algt1na ocaRión para paseos al campo o a la playa, n o
mtty leja11os.
E.l dine1·0 Re i11vertía J)rincipalmente para sati sfac er
las i1ecesiclades primorcliales de la vida, con exclusió11 de
todo lt1jo material; se ignorH,ba en la qt1inta la palabra
la cosa. Pero había ciertos g·oces espirit11ales. Vaz Ferreira fue, principalmente e11 s tt jt1ventt1d y edad madura,
g·ra11de y 1Jt1en lector y estt1clioso. Se fue forma11do una
e8plé11dida biblioteca, predomi11antemente de carácie1· filosófico, literario, pedagógico y científico. Y como querí a
para los demás, e11 especial ¡Jara s us familiares, lo mismo
qt1e deseaba para él, fomentó qt1e s tis hijos aclquiriera11,
110 sólo los textos Ri110 los libros que clesearan: era u11a
excepción a la norma de at1stericlacl que i·egía aqt1el hog·ar: }Jajo la mirada complacie11te ele Vaz F erreira y st1
esposa, los libros iban invadie11do la casa; colmada la capacidad de los escritorios, oc11paba11 los lt1gares de estar,
clormitorios, en t111a forma qt1e nos parecía mt1y 11att1ral
e11 aqt1el entonces, qt1e tal \ ez i10 lo fttera t~111to para los
extraños.
Había otro g·oce espiritt1al al qt1e Vaz Ferreira dedicó
mt1cho ti empo y int1cho dinero: la múRica. Nt1estra her)

1

7

2n
I 97B 1.

Lo

1•o n ~e rra111os

tlll In ('a sa

l~uinla cl tl

.\tahualpa. l Xot a d0

�300

I

I

REVISTA lllSTÓRIC'A

mana Matilcle detalla cómo ct1ltivaba st1 arte favo1. ito. :lo
Al goce de los viajes renunció casi totalmente Vaz
Ferreira, y no siempre por motivos crematísticos. Los familiares recordamos -Y de algt1nos ha q11edado constancia
en st1 archivo particular- i11vitaciones fo1'mt1ladas casi
siempre por Universidades extranjeras, europeas o americanas -incluso Ja Sorbo11a- y de las que algt1nas incluía11 los gastos de vj aj e. Sin embargo, a un ésas, Vaz
Ferreira las i .. echazaba invariablemente ct1ando provenían
de países lejanos: no era impeclime11to el factor económico, subsanado en este caso, sino lo que Vaz Ferreira de11ominaba su ''coeficiente de separabilidad'' de los seres
queridos, que era bajísimo, sobre todo en lo que respecta
a la compañe1"a ele st1 vida, q11e necesitaba y quería e11trañablemente. Salvo una vez en q11e aceptó ir al Brasil
en misión c11Itural ( 1946), st1s viajes más largos fuero11
a la Argentina, casi siempre a Bt1enos Aires, sea para
descansar, sea para dar conferencias que eran muy bien
acogidas y valoradas. Pero ra1·a vez d11raba11 muchos días.
El esposo y el padre empezaban a extrañar el hogar ~r
se volvían.
Hay otro goce al qt1e Vaz Ferreira ren t1nció también,
y al que no hubiera debido renunciar. J\rie i .. efiero al que
le ht1biera proct1rado la edición de sus libros. Sabido es
que publicaba mucho menos de lo que prod11cía. Varios
factores coaclyuvaban en ese hecho; pero es evidente qt1e
el económico oct1paba t1n 111g·ar importante. Vaz Ferreira
no quería dismint1ir el bienestar de st1s clos familias para
clarse el goce de la publicación.
Por todo lo anterior, por mucho más que i10 expo11emos pa1. a no cansar a \ algú11 lector eventt1al, creemos
poder concluir que Vaz Ferreira rigió st1 vida eco11ómica,
sin deflexio11es, por dos no1. mas concordantes: honestidad
y mes11ra en cuanto a la adquisición; orden, co11tención
)r prudencia en ct1anto a la inversión. Por sobre toda la
vida económica -por sobre la vida e11tera de Vaz Ferreira- planea, como idea clirectriz, t1na qt1e pt1ede expresarse por la palabra : a ztsteridacl.
E;l la ob1·a : Trataremos ele u11 fenómeno casi exclt1sivame11te económico, qt1e Vaz Ferrei1~a e11caró co11 un

ao

i\Iat ilde \'az F erreira de Durruty: l~CC' tt cr&lt;l os &lt;l e 111 i pa&lt;l re,
Revista de la Biblioteca Nacional, nún1ero e t1 hon1enaj e al Dr. Carlos
\'az ~,erre iru, en el centenario de su naci1niento. N&lt;&gt; 6, Ol' tubre 19i2.
~lonl e Yid e o,

págs. 37-57 .

�l 1 1-\IlLOS V.\%

F~1Il Rffil f{

¡\

enfoque filosófico orjg·inal y profunclo y recimentó en
forma novedosa y de valía : el problema clel proteccio11ismo y el libre cambio.
En su formació11 t111iversitaria, Vaz Ferreira, conju11tamente con st1 ge11eraci611, recibió, directamente de
st1s profesores y a dos g·raclos, a través de los lib1.. os, de
los trataclistas en bogé:l a f i11es clel siglo pasado y principios de éste (Leroy Beat1liet1 y otros), t1na i11f ormación
y 11na Vé1lo1·ación de ella: se enie11día qt1e el libre cambio
era lo nt1evo y lo bueno; el proteccio11ismo ''lo viejo, lo
archivaclo, lo ma11claclo g·t1arclar". La informac.ión no ha
siclo sobrepasada en lo ft111damental; la valoración pretencle, i11j ustificadame11te como veremos, haberlo siclo.
A principios de este siglo, ya a11tes de la. primera gue1~ra ettropea, se empezó a producir t1na regresión hacia
el IJroteccionismo, de carácte1· p1·áctico: los países se iba11
cerrando a personas y a mercaderías. La gt1erra clel 14,
como todas, })rodt1jo en lo político f e11óme11os clel mi smo
signo qt1e los qt1e lleva11 al proteccionismo eco11ómico:
odio, hostilidacl, desconf ianzét )' llevó él t111 recrt1clecimie11to (le aqt1el. Se proclt1jo e11 el mt111do occide11tal t111a vuelta
él t111 proteccionismo cada vez más estrecho y m{ts cerraclo
qt1e llegó ' e11 muchos países, inclt1so el i1t1estro, a g·rados
abst11·dos e inverosímiles.
Fre11te a esta situación Vaz Fe1·reira se sie11te llevado
a. repensar su ideario económico; no lo trata aislado. No
es sólo en este campo que se ha11 proclt1cido r etrocesos;
tambié11 en otros aspectos ele la realiclad: científicos, políticos.
Vaz Ferreira hace t111a p1·imera form11lació11 ele st1
ideario económico en co11fere11cias formttladas e11 1932 co11
el títt1lo siguiente: '' Actitt1d ante los élCtt1&lt;1les retor11os del
pe:1saclo". En ellas pone de ma11i f iesto la p0Hició11 en qt1e
se e11cue11tra11, su generació11 y él, ante la vt1elt~1 ele errón€aR ideolog·ías, ya sobrepasadas, que inte11ta11 presentarse como bt1enas y nt1evas. En algu11os casos, por lo m e11os, a parecen renovadas : Vaz Ferre ira ejemplifica co11
Ja reco11quista de la primacía filosófica por las cie11cias
físico-matemáticas en st1stitución de las biológ·icas, vt1elta
sólo parcial, ya qt1e la física-matemática ha V€11iclo cambiada. En menor grado, ocurre lo mismo co11 la \·iej a oposición e11tre individuo ':l estado, re11ovada por la i11tervención de un terce1.. elemento: la ele servicio p(1blico que,
i1€cesariamente estático, favorece directamente al indivicluo mucho más que el viejo individt1alismo. En otros
20
;

�llEVISTA lIISTÓRIC ..\.

:lo 2

casos, se trata de retornos puros y simples : en lo político,
de la vieja forma de gobierno dictatorial intentando primar sob1~e la democracia; en lo económico, retorno del
antiguo proteccionismo, busca11do sect1ndarizar el libre
cambio. Vaz Ferreira, en un interesante estudio de filosofía económica, que detallaremos, muestra la superioridad lógica, psicológica e inclt1so ética del libre cambio.
Sigt1e transct1rrie11do el t iempo; los países de occidente, entre ellos el nuestro, han seguido cerrándose a personas y a mercaderías. Ha aumentado la divergencia entre lo existente y lo que Vaz Ferreira considera ideal
deseable: el libre cambio como idea directriz; el proteccionismo como idea correctiva. Una nueva guerra acentúa
la involución económica y las otras: Vaz Ferreira ag·udiza
y sutiliza su análisis y nos da, siempre en st1 cátedra, la
formulación integral más madura ele lo que constituye
su aporte a la teoría y a la práctica económica. Las posteriores, contenidas en: Algu1las conferencias sobre te1nas
científicos, a1·tísticos y sociales (2 .1 serie), Sobre algu1ias
que creo ve rdades y E xt1·acto de idea1·io son simplemente
síntesis o esquematización de t1n pensamiento ya fijado.
La médula de la crítica vazferreiriana al t1ltra-proteccionismo está contenida en su exposición de los paralogismos proteccionistas, qt1e denunció varias veces, siendo
la formulación de El ult1·a proteccionis;,io y s11s tnales :~ 1
la más completa ·~l de mayor envergadu ra. La segt1iremos
en la exposición que sigue:
¿Cuál es la posición de Vaz Ferreira e11 el viejo pleito: proteccionismo ver·sils libre cambio? Sin co11ocerla,
podríamos adivinarla. Ct1ando ancla en j t1ego la idea de
libertad, va hacia ella, como t1n líqt1iclo busca st1 nivel.
No olvidemos su : "Confia11za e11 las solucio11es de libe1·tad ... ". Casi n u11ca deja ele dar primacía a ese concepto
preferido sobr e los antag·ó11icos : igt1aldacl, orden, organización, planificació11. Encontramos dos casof!, fácilmente justificables : en el pleito entr e estt1diantes reg·lamentados y libres, prefiere a los primeros; e11 la opción ent1~e
matrimonio )' t1nió11 libre se inclina por la sociedad conyugal legalizada. Salvo éstos, alg·(1n otro caso que pt1diera
aparecer, en el dilema e11tre solt1ciones de libertad y no
libertad, opta por la primera.
Pero no es necesario adivinar : Vaz Ferreira tie11e
una posición clara y defi11ida, mt1chas veces formulada y
1

1

Carlos ''az Ferreira, 2· 1 J.jdición Hon1 enaje de la Cán1ara de
Representantes, t. XX. págs. 269-374 .
31

�•) o•)

·&gt;

•J

funclamentacla en forma positiva. No quiere un libre cambio integral, menos t111 proteccionismo total. Como casi
siemp1·e, st1 solt1ció11 es intermedia. Como siempre, no e&lt;;
ecléctica (pensamiento sob1'e lo ya pensado po1' otros) sino
fruto de la reflexión personal y clirecta sobre el problema.
St1po11g·amos -clice- qt1e no ht1biera nacionaliclades, qt1 e
t111 gobierno í1nico rigiera el mt1ndo : en ese caso, lo preferible sería, e11 grt1eso, que cada región prodt1jera lo que
mfts f íicilmente pt1ede procl t1cir, te11iendo en cuenta la natt1raleza, población, vías de comunicación y demás, y qt1e
lo~ artíct1los proclt1cidos se intercambiara11 libremente
(primacía total de la idea ele libre cambio).
Pero ya, at111 sin nacio11alidades, co11vendría introdt1cir como idea limitante algo de proteccionismo, en bie11,
no ele la región sino de los ii1dividt1os qt1e la pt1eblan; hay
inclt1strias inferiores, social o cultt1ralmente: mi11as o pesc~1, por ejemplo co11 relació11 a agrict1l1.t11·a; convendría qt1e
en 11i11gt111a reg·ió11 se explotaran como únicas; el inono-i11clt1striali~mo ele t1na zona pt1ede convenir al pla11eta, per o
no a st1s habita11tes. A toclaR las regio11es y a todos st1s oct1pan1 e~ los favorece cierta diversificación de las indu stri~1s .
Y élsí, au11 si11 i1acio11alidades, sería deseable t1n cierto
graclo de proteccionismo.
Introdt1zcamos ahoJ·a la i1oció11 de nacionalidades.
Desde lt1ego st1bsiste, debe subsistir el proteccionismo ele
regió11 y debe agregarse otro derivado de la existencia ele
la i1ación.
Si no es deseable qt1e una reg·ió11 amorfa y s t1s habita11tes pase11 a ser predomi11antemente servido1'as del
pla11eta -ace11tuá11dose s t1 carácter de medios para t1n fi11
social- menos deseable es qt1e desempeñe ese papel t111~1
nación y sus pobladores i11tegradoR en t1n toclo por la comt1niclad de lengt1a, de raza, de religió11, de costumbreH,
c_le pasado, de ideales o por algt111os de estos nexos ele
ttnión. Una nació11 tiene derecho a aseg·t1rarse, poi~ t1n
p1·oteccionismo mocle1·ado, cierta dif erenciació11 indt1stria 1
y social, cie1·ta civilizació11 de tipo más complejo que el
n1onoindustrialismo. Así, ni sin nacionalidades 11i, me11os
aú11, co11 ellas, es deseable el libre cambio total.
Pero sería, sí, más soportable qt1e su contrario, el proteccionismo total: imaginémonos a éste funcionando : cada nación -o cacla estado- tendrían que bastarse a ~í
mismos: no habría exportación ni impo1·tación. Cada uno
produciría o intentaría vanamente prodt1cir, toclo lo qtte
necesita y sólo lo que 11ecesita pa1'a s11bsistir por sí mis-

�:! o4

REVISTA J-IISTÓRICA

mo, no contanclo con las demás agrupaciones i1i como
productores ni como consumidores. La i·ealización de este
proteccionismo nos retrotraería muy atrás en los tiempos,
desperdiciando las posibilidades emergentes de ser 1111
planeta entero; nos volvería a los tiempos en que los
países y las personas extranjeras eran, en principio y
salvo prueba en contrario, enemigos; reduciría a cero los
beneficios de la división del trabajo y la solidaridad internacionales. Esto todo el mundo lo ve en lo individual;
nadie considera hoy deseable -salvo casos de urg·enciaconvertirse en su propio albañil y su propio carpintero )
su propio sastre. . . Pero, si no se le ocurre a los individuos, se les ha ocurrido, sin que se sepa bien por qué, a
las naciones (para lo cual hay que observar, igualme11te,
además de los efectos próximos, los remotos). Grado justo
del cual, evidentemente (son los hechos, aunque no fueran los raciocinios, los que lo evidencian) la humanidad
ya se ha pasado y amenaza pasarse más toda vía.
De donde se desprende que hay que j t1stificar en especial cada aplicación del proteccionismo. Libre cambio
tiene la ''presunción'' a su favor: para destr11ir esa presunción, se necesita, en cada caso una razón especial bien
1

fitndada.

Tal es la posición de Vaz Ferreira. Para defenderla,
hace una crítica aguda, de carácter filosófico, a los pa1·alogismos que cometen los contrarios.
En primer término, analiza los que llevan a exage1~ar
la importancia del proteccionismo.
Uno de ellos consiste en lo siguiente: en desear, i11conscientemente, que el propio país sea, según le convenga
en cada caso, proteccionista o libre cambista, J-" que los
demás países sean libre cambistas. Esto suelen no verlo
claro los proteccionistas, pero se puede tornárselo consciente preguntándoles, en nuestro país, por ejemplo si correlativamente a st1s deseos de que el Uruguay se baste a sí
mismo, de super proteger la ind ust1 ia nacio11al, de ir cerrando el cerco proteccio11ista en torno a n11estras industrias, desean tambié11 que los otros países, en forma análoga, cierren sus mercados a nt1estras lanas y a nuestra
carne y a nuestro t1·igo. Se observará que no hay tal co11clusión: el proteccionista corriente lo es para st1 propio
país; desea y espera que los demás países sigan libre cambistas. Prescinde del proteccionismo en los demás países,
de la lucha económica y de las represalias.
En la exposición y c1~ítica de este paralogismo, apunta
4

�C 1\RLOS '' .\Z FERREIJ{A

305

ya algo que es digno de ser destacaclo en la co11cepción

vazferreiriana de lo económico : juzga éste con un enf oqt1e ético: en la vicla de relación hay que gradt1ar perma11entemente el dar y el recibir: analicemos la ct1estió11,
sucesivamente, del pt1nto de vista ele las personas y del
ele las agrt1paciones sociales o políticas - naciones o estaclos-. Mt1chos inclividuos, en el movimiento del clar y el
recibir preferirían exclusivamente recibi1~ o, por lo me11os,
ciar mt1cho menos de lo que reciben: es la lJestia qt1e tira
hacia abajo y que, en general, prima sobre el ángel. Pero,
conscie11tes de que los demás pie11san exactamente como
ellos y también aplican, calladame11te, el "el o ut des" (doy
}Jara qt1e des) romano, se ven obligados a dar más de lo
l¡ue desearían, no por el gt1sto de hacerlo si110 para i10
c1ueclar exclt1idos ele las dáclivas ajenas.
Los estados so11 personas también, pero meras pe1·so11é1s jurídicas, cuya ,,olt111tacl proviene, más que de la suma, de la integració11 en t1na sola de las volu11tades de
sus miembros: formaclas predomina11temente por personas egoístas, no es ele ext1·aii&lt;1r que tambié11 e11 las nacionef;
]Jrime ese p1111to de \1ista sobre el altrt1ista; qt1e tambié11
e11t re las 11acio11es el entreclicho entre el yo y el t(1 se r esuelva clara, abierta, rott1ndamente, por el triu11f o del ) ro.
Esto es lo qt1e aparece, en forma vergo11zante }' larvada,
en el proteccionismo: la valorización ele la propia 11ación,
t111ida al desconocimie11to de las otras. Pero las clemás nacio11es están, y toma11 represalias, }.. cier1~an s11s fro11teras.
Así, at1nqt1e no sea por el reconocimie11to ele superioridad
moral, por stt conve11ie11cia debe se1~ p1~econizado para regir las relacio11es económicas i11ter11acionales, el libre
cambio.
Otro paralog·ismo, tamlJié11 te11cliente a exag·erar el
1&gt;roteccio11ismo, a convertirlo ei1 ultraproteccionismo, es el
()tte consiste e11 confunclir el pt1nto ele vista econó;nico co11
el nacio11alismo. Es corrie11te qt1e los partidarios del s uperproteccionismo sea11 11evaclos a la exageración por e]
deseo de favorecer a st1 estaclo pero que no vean esto claro
~' crean que está11 colocánclose en un pt1nto de \ ista eco11ómico ge11eral; basta -dice Vaz Ferreira- preg·1111tarles si serían partidarios de t1n proteccionismo por reg·iones
o por provi11cias dentro de s t1 país para tor11ar consciente
i11clt1so parél ellos mismoR st1 e11foque etatista del problema.
A propósito de esto, Vaz Ferreira hace una distinció11
ei1tre el pt1nto de viste:l i1acionalista )' el punto ele vi stc1

�306

REVISTA HISTÓRICA

internacionalista. El amor a la nación es justo y legítimo; y es razonable y deseable que hombres que tienen
comunidad de leyes, raza, religión y demás se sientan
más unidos con sus connacionales que con los extraños. Y
de aquí deriva la legitimidad de un poco de protección a
lo propio, que se traduce o pt1ede traducirse e11 algo de
proteccionismo. El buen nacionalismo, basado principalmente en amor a lo nuestro, es bueno y aconsejable. El
que debe evitarse es el mal nacionalismo -emergente en
gene1'"al de la involución de ese frt1to tan fácilmente putrescible que es el patriotismo- y el t1ltrap1·oteccio11ismo
que deriva de él en lo económico.
Otro de los paralogismos que tienden a exagerar el
proteccionismo más allá del g·rado justo es el siguiente:
En lo económico suele haber oposición e11tre el punto de
vista del productor y el del const1midor. El proteccionismo
es tal para el productor; a los const1midores los (11os,
porque todos somos consumidores, en tanto que t1nos }JOcos son productores) nos favorecería más el libre cambio.
¿Por qué, si esto es así, si todos somos const1midores, Jr
sólo unos pocos prodt1ctores, y estos mismos acumt1!an a
su calidad de productores la de consumido1·es, e11 toclas
menos en la industria en que producen, se tiende, ei1 el
proteccionismo, a proteger sólo al productor en desmeclro
del consumidor? Es que los const1midores, aunqt1e seamos
muchos, aunque seamos todos, lo somos un poco como
aquel personaje de Moliere que hacía prosa sin Rabe1·lo:
no tenemos co11ciencia de consumidores, no i10~ agremiamos, no nos sindicamos, no hacemos ht1elga, no nos organizamos e11 partidos políticos, en ta11to que los p1·odt1ctores, si bien son pocos, acumt1la11 muchos capitales, se agremian, se sindican, hacen ht1elgas, i11teg·ran partidos políticos qt1e constitt1yen t1na fuerza electoral que debe11 co11templar los gobernantes, casi siempre con la mira en los
votos. Vaz Fe1·reira prefiriría el libre cambio, más favorable pa1·a la clase de los consumiclores, menos f avorecidos que la de los prodt1ctores por el régimen social actual.
Aparece aquí una idea directriz de la filosofía vazf erreiriana, que ondea en toda st1 ética e ideario social:
también en lo eco11ómico rige lo qt1e ta11 adect1adamente
llama él su ''pobrismo", dando a este término un sentido
amplio: también en lo económico es partida1·io de quitar
a los prodt1ctores -favorecidos por el régimen social actual- parte de la protección de qt1e disfrutan para pasarla
a los const1midores, que la necesitan más.

�FJ~RRE!f{A

(',.\RLOS \' AZ

307

Otro paralogismo vi11ct1laclo con el anterior, por referirse a los intereses enco11traclos de productores y consumiclores, pero separable es éste: cada acto de proteccionismo favorece sólo a los procluctores y nada más que una
vez, en tanto qt1e perj t1clica a toclos los co11st1midores. ''A
cada hombre la protecció11 sólo le pt1ecle hace1~ bien una
vez, en tanto qt1e le hará mal ta11tas veces, o tantas veces
me11os una, como se establezca t111 proteccio11ismo especial".
Por tanto llegamos por todas las vías a lo mismo: el
libre cambio clebe ser la reg·la; el proteccionismo la excepció11. Sólo cleben protegerse ciertas industrias, en concliciones eRpecialeH: no basta qt1e se trate de u11a industria
11acional; tiene qt1e haber para qt1e sea indicada la p1·01ección ra7'ones especiales: por ejemplo, co11 veniencia del
clesarrollo de determinada indt1stria para t1n país, para qt1e
salga del monoindt1striali ~mo. Y así, conclt1ye Vaz Ferrei1·a: ''La consicleració11 ele qt1e t111a inclt1stria ct1alquiera
110 está J)rotegicla, o no lo está st1ficie11temente, por cierto
qt1e el hecho sea no es (eso por sí solo) causa legítima
})ara protegerla. sino qt1e tie11e qt1e tratarse de caso excepcionttl.

Y excepcional por alg-o importa11 te. »

A et 11 el lid ad del pe ns a n1i e Jl t o eeo11 ó1n i eo va z ferre ir i &lt;t 11 o.
El ideario eco11ómico de Vaz Ferreira, que ítcabamoR de
esboza1·, e8 rico •\' valioso .
Son ele poner de r elieve las circu11sta11cias que llevaron a Rtl formt1lélció11. Vaz Ferreira erct ht1manista integral. Nacla ele lo ht1ma110 le era ajeno. Proft111dizó 110 sólo
e11 los prolJlemé1s propiamente filosóficoR sino en otros
ln.terales: filosofí&lt;:1 clel arte, de la r elig·ión, del derecho,
tle la cie11ci&lt;:t. Mas 110 creemos QLte i1att1ralmente se si11tiera i11clinaclo a filosofar Robre lo económico: lo tan pre&lt;lominanteme11te material lo atrc1ía poco; pero ttn factor
JJUrame11te circt1nRtancial lo llevó a oct1pa1·se del ast1nto:
en cierto momento, e11 Et1ropa )' e11 América, ~· en el paíR
&lt;]tte m&lt;:ís i11teresó Riempre a V&lt;:lz Ferreira, en el que veía
-con razón o si11 ella- como casi el mejor entre los pc1íses del mt111clo, el Urt1guay, empezó a prosperar el proteccio11ismo y a domi11ar la \ ida económica, relegando a
t111 tercer térmi110 el libre cambio. Vaz Ferreira repie11sa
el problema, somete a la crítica de su razón, cale11tada
por el se11timie11to pobrista, el icleario asimilado en su ju,·entt1cl. ~r lo e11ct1e11tra bt1eno. Pero le oct1rre, sin qt1e él
1

�308

REVISTA HISTÓRICA

sea plenamente consciente, lo mismo que con la noción
de democracia: cuando ésta fue negada en nombre de
viejas y malas ideologías que intentaban presentarse como nuevas y buenas, Vaz Ferreira, al repensarlas con
crítica, vio que era buena la iclea democrática, floja y débil su fundamentación; en virtud de t1na norma invariable -que ha aprendido de un tratadista inglés cuyo nomb1~e 110 rect1erda- no la extiende más allá de los límites e11
que es necesaria: respeta la idea y cambia su f undamentación : recimenta la noción ele democracia en forma positiva. (No olvidar su principio: ct1anto más positivos sean
los fundamentos de 11uestros idealismos, más idealis1nos
podrán sustentar) .
Un trabajo análogo verifica en lo económico: después de un estudio directo d-el problema, sigue viendo como bueno, siempre que se lo corrija con un poco de proteccionismo, el libre cambio como idea principal, pero
resuelve recimentarla, no tanto mostrando sus ventajas,
que son obvias, sino las fallas teóricas y prácticas de la
ideología contraria. El conjunto integra t1n sólido estudio
que nos permite, no, lo que sería pretensioso, sostener que
Vaz Ferreira es un filósofo de la economía, pero sí que
su estudio filosófico del problema del proteccionismo es
valioso y original.

�CAPÍTULO

VI

Lo político e11 la vida ·y e11 la obra
de Ca1·los Vaz Fe1·1·eira

Lo político ocupa u11 lugar ta11 secu11dario en la vida
J' e11 la obra de Vaz Ferreira qt1e tal vez f Llera más adect1ado hablar en él de actt1ación cívica.
Er1 la 'l'ida. Cuando Vaz Ferreira empezó a interesarse por la cosa pública se e11contró con tres partidos:
por un lado, el blanco y el colorado que, separados por el
oclio, e11sa11grentaban, en aquella época, el país, en guerras
.\' revolt1ciones; por ot1--o, el constitt1cio11alismo, partido pacifista ct1yo fi11 aparente era la defensa de la Constitt1ción
)r las leyes; el real, acabar de una vez con la triste escisió11 de la comt111idad nacional e11 los partidos tradicionales, hechos ento11ces a base de rencoreR.
El constitucionalismo llegó a agrupar, en l\'.Io11tevideo, a muchos hombres de valía: casi t odos los Ramírez,
Sienra Carranza, Juan Carlos Bla11co, At1reliano Roclríguez Larreta, etc. Al llegar Vaz Ferreira a la edad cívica
ingresó en él. Ya antes se había producido la conciliación.
Algt1nos ele los principales consiitucionalistas había11
transaclo en formar ministerio con Santos, como ú11ica
manera práctica de terminar con las tiranías milita res.
Otros, e11tre ellos Sienra Carranza, la combatiero11. A11clando el tiempo, el partido, qt1e nt1nca tt1vo masa e11 cam})aña, se ft1e diRgrega11do tambié11 e11 la capital. Algt1nos
(firigentes se reintegraron a los partidos tradicio~1ales; así
(Juan Carlos Blanco \Tolvió al coloradismo; otros pasaron
a fracciones nt1evas, como el socialismo ; mLtchos muriero11. E 11 cierto mome11to Vaz Ferreira quedó solo y , por
largos años, hasta st1 muerte, ft1e el t'1nico representante
ele ese particlo. :t!
:!2

Séanos per1nitido un recuerdo personal: ya en sus poslrin1e·
1·ías le pregunta111os un dfa si en su juven l ud 11abfa sido co11sti tu·
cionalista. Nuestro padre estaba sentado en un con1edorcito de su
('asa donde se disponía a to1nar un refrigerio. J!Jstaba cansado, algo
agachado. Se irguió en toda su estatura y contestó en tono fir1nc
y se\·ero: "L,o soy".

�310

REVISTA HISTÓRICA

Cua11do el constitucionalismo se disolvió como partido
Vaz Ferreira no pudo, naturalmente, seguirlo vota11do.
Enemigo de la abstención - sólo la .i ustif icaba en casos
de coacción o frat1de tan grandes como no se daban en la
práctica- empezó a actt1ar como f ra11cotirador; votaba
en cada caso por el partido que, según S Ll leal saber y e11tender, presentaba mejores ideas, o mejores hombres, o
mejor combinación de ambos, generalmente el socialismo. :{:i
Fuera del ejercicio clel sufragio poca actuación tuvo
nuestro pensador en épocas de normalidad constitucional.
Por dos veces, a principios de siglo, fue proclamado candidato a diputado. Renunció, por entender que el ejercicio
de la diputación sería incompatible con los cargos docent es, a los cuales lo llevaba una irresistible vocación. Por
idénticos motivos rechazó el Ministerio de Instrucción
Pública, el cual le fue ofrecido formalmente por el Presidente Dr. Baltasar Brum.
Narraremos dos episodios característicos para defi11ir
la posición de Vaz Ferreira frente al menester político :
en 1904 hubo en el Uruguay una importante revolución,
la última, salvo la puramente simbólica frustrada en 1945.
Vaz Ferreira era Deca110.
Algu11os estudiantes pidieron prórroga pa1~a s us exámenes, porque habían estado en la gt1er1..a : se negó a concederla, entendiendo que lo político no debe interferir con
los deberes universitarios.
Otro acontecimiento de mayor envergadura lo obligó
a defi11ir su posición fre11te a la peripecia política: el 31
de marzo de 1933 el presidente constitt1cional disol\1 ió las
institucio11es y se proclamó clictador. Poco antes, Vaz Ferreira, públicamente, había conde11ado el golpe de estado
inminente, así :
F?·ag1ne1zto: " ... Opi110 -)' creo qt1e todos deben
opinar- qt1e en este país y en este momento, t1na revolt1ció11 (conste que 110 voy a hablar de i~evolt1ciones, e11
general: las hay de todas las calificaciones morales, desde siniestras hasta santas ; pero en este país y en este
momento), una 1~evolució11 -fuera revolución propiamente dicha o golpe de estado- sería (salvo las intenciones:
a:~

.-\ propósito de esto. otro

personal: llace ya n1ucho
ofrecérselo a s u vi ejo, buen
aquel en ton ces del socia lis1no
1nenos lo siguiente: "r-.;o com·
20 año~ que lo Ynto y pi enso

r~cuerdo

tie1npo. al final de un banquete. al
a1nigo J)r. l~ n1ilio Frugoni. líder en
uruguayo \'az Fcrreira le dijo n1ás o
pa rt o t otn l1n cnte s u~ ideas. pero hace
~cgu irl o Yotn ndo ...

�311

,

se1·íc1 objetivamente) el mayor de los crímenes posibles,
JJorqt1e co11vertiría el primer país (polílicamente) ele América, e11 el t'1ltimo país ele América.
Somos el p1--imero, porqt1c Romos el (t11ico, ele la América Latina, ei1 que desde hace ya m t1cho8 años se tratan y
rest1elven los problemas nacio11ales, e:1ceriadamente o no,
JJero por las vías constitt1cio11ales y legales; sie11do nuestraR f ro11 ter as la~ ú11icas qt1e ha11 detenido hasta ahora el
funesto reguero en qt1e se propag·a11 por nt1estro contine11te
gt1erré1S, revol11ciones y dictad tlrélH.

Y seríamos el (1ltimo, no sólo po1·que caeríamos ele
más alto, si110 porque perdie11clo é1q11ella s 11perioridacl, lo
JJercleríamos todo.
Otros países tiene11 territorio exte11so, fuerza material, riquezas naturales. NosotroR i10 tenemos nada ele
eso, q11e compensara, por poco y mal qt1e ft1era, 11t1estra
caícla; Romos t1n país ele te1·ritorio insig11ifica11te, ei1 que,
¡Jara s11stit11ir o completa1· ttllél i11cl11stria casi ú11icc1 ) r casi
co11cle11aclc1, He necesitarít aún más asegt1rac,la y más perma11e11te Ié1 paz que e11 Cllétlq11ier otro.

Y, si11 embarg·o, en lo: ¡Jocos añoR lle co11ti1111iclacl i11: t itLtcio11al; de respeto a 1a Co11stit11ció11 ). a las leye ~ ( })Or
imperfectas qt1e pt1eda11 ser) ele eleccio11es preclomi11a11temc11te libres, e11 lo político, y de honestillacl preclomina11te
en lo aclministrativo ( clentro siempre ele la imperfecció11,
ele la i11st1ficie11cia, ele la im1)t1reze:t qL1e so11 i11evitc.1bleR en
lél clemocrélcia, a tal pt1nto qtte, como ta11ta.s veces }(&gt; l1e
explicado, hasta hay c1t1e hacerlas entrar e11 le:t teoría lle
la. clemocracia, la cual no es pr{tctica.mente si110 la forma
menos mala de gobier110) ; au11 co11 ta11ta desventaja, ~·
&lt;tclem&lt;.1s ele tantos erro1·es cometiclos, )' aclem~18 todavía
tle tanta viole11cia y tanta i11estabilid&lt;1rl como hay en lél
icliosi11cracia n11estra, hemos co11segt1ido lo que hemoR co11segt1iclo : ei1tre otras cosas, no f ig11rar e11tre los países q11e
más están st1friendo ele los ¡Jrese11tes males mu11diales.
Pero, repito: para ello i1ecesitamos a(111 más qt1e otros cle
1él rlemocraci:l )' de la paz. Ese clebe ser el pL111to de \ iRté1
11e:1cio11&lt;1l. I)ero hay todavía otro pt111to de vista, y a(1n m{1s
alto. om1Jrometer esa st1periorielacl i1t1estré1, es especialme11te crimi11al, no sólo porqt1e esa ~uperioriclad es espiritt1&lt;1l, 8ino porq11e i10 e8 ú11ic~1mente nt1estra: i1osotros,
1

�RE\.~ISTA HISTÓRICA

312

en este momento, somos de toda América, porqt1e somos
ejemplo." ª 1
Consumado el atentado, las miradas de los jóvenes
se dirigen al que ha sido el maestro espiritual de la juventud, al que ha predicado desde SLl Cátedra de Conferencias el !"espeto a la Constitución, a las leyes, a la democracia, a los derechos individt1ales. Vaz Ferreira acepta
su respo11sabilidad y, a 9 ele junio de 1933, formula ~x­
cathedra una enérgica } rotunda condenación de la dictadt1ra. :i;; Las circunstancias lo han obligado a plantearse
y resolver en la práctica el viejo problema de la interve11ción de los intelectuales en política. Pasó en revista, en
esa conferencia memorable, las actitL1des posibles : la prescinde11cia total no lo satisface; la justifica en todo caso
en los ii1telectt1ales et1ropeos, g·L1ardianes, conservaclores
y, en algunos casos, creadores de t1n tesoro secular de
cultura. No la justifica en los nt1estros. "En ct1anto a nosotros, pobres "intelectuales" sudamericanos, ¡ qué pocos
- y qué poco- podríamos ilt1sionarnos y exct1sarnos para
desertar de las r·ealidades-, co11 el valor de nuestro aporte
al pe11samie11to puro, qué pocos podríamos i11vocar t1na
excusa como la de aquellos si11 \raniclad y si11 ridículo! »
Vaz Ferreira e11tiende que el intelectual sudamerica110, él entre ellos, 110 pt1ecle adoptar t111a actitt1d preRcindente fre11te a lo político; pero tampoco es partidario de
una militancia activa; con Benda admite qt1e el i11telectual que baja a la arena ele la política traiciona a st1 propio destino; le da lástima la posición de Painle,Té "desempeñando funciones políticas en qt1e podría ser sL1plido co11
ventajas y privando al medio cie11tífico de algu11as especulaciones anticipadas, si110 irreemplazables". Simpatiza
e11 cambio co11 la posición de Ei11stein -admira al científico y al hombre- que se entrega íntegro al pensamie11to
pt1ro, pero no permanece i11dife rente f re11te a la insta11cia
política en qt1e le toca vivir. U11a posición así piensa
asumir Vaz Ferreira: lo t}tle ha hecho toda st1 vida: pre&lt;;arlos \·az }l'e rreira : ('cu·ta
la liuerlurl y la de111ocra&lt;·i&lt;1 (leída
,·ersidad. el 15 de febrero de 19:l:~ l.
Cá1nara d e Representantes el e 1H57
4:1--tn respectivan1ente.
:l1

1

a;;

alJicrlu al c·u111it1: &lt;le defe11sC1 rlc

en el salón de actos de la Uni1 1 y 2í.l I~~dic ión Hon1enaje de la
y 196 :3, t. X\TIII. págs. 4:~-·18 y

Vaz I~'erreira : !i'raf,?,Jllentu de }·'rente (( llJI !/OIJJC &lt;le
&lt;'•..,fario. 2:.1 Editión Ho1n enaje d&lt;' la C'ütnara d e Il. ep r e~cntantes , t. XX\'.
c~arlos

p;1gs. líH-194.

•

�:~

13

clica r la })ondad ele 1~1 libertacl, la clemocracia, los cler echos
individ uale::;, y st1stitt1ir la ft1ndam e11tació11 floja y mística
qt1e traen ele sus orígenes por otra más firme y positiva ;
lo seguir[1 hacienclo, tan en genera l y ian com o filó::;ofo
como lo ha hecho siempre.
Vaz FerI·eirél ht1biera deseaclo, e11 esa eme rge11cia,
limitar st1 i11terve11ción en la política a la qt1e le era haIJitt1al; el ejercicio del Rufragio. Las circt111stancias i10 se
lo J)e1·mitieron: en t111 mome11to clarlo, la Universidad te11í~1 qt1e elegir Rector. Toclos lo::; t111ive1~sitarios contrarios
n la diciaclt1ra deseaba11 a Vc1z F erreira en ct1ya se11 satez,
J)rttclencia y moderación co11 f iaba11 para detener la inter,,e11ción que se cer11ía, inmi11e11te. Se sabía qt1e el dictador
~e resignaba a aceptar su clcsignació11.
Vaz Ferreira se vio abocado a la solt1ció11 ele t1n prol)lema que, habitual hasta principios de siglo, por la frect1encia de gobiernos ele hecho, había de~aparecido lueg·o
e11 virtt1d de t1na prolo11gacla primacía de g·obiernos consti t ttrionales . As t1mió la actitt1d qt1e había preconizaclo muchos años antes e11 111 orct l 1Ja ra i1lfelecízlales: ser colaboraeio11ista, pero no "pro domo s t1a ., . Aceptó el cargo, rent111cia11do a tocla retribución. De este modo entendía servir
al país y a la Universiclad sin se1~vir a l gobie rno cliclatorial ni a sí mismo.
La dictadt1ra p asó. . . Pt1ede11 ya j t1zgarse personas
y actitudes. Entendemos que la de Vaz F'erreira ft1e digna, correcta, y estuvo de estricto acuerdo con el ideario
político s uste11tado e11 la prédica teórica.
En co11clusión: Vaz Ferrei ra dio poca eniracla a lo
político en st1 vi el a; es lógico que así fu era: la política
exige transaccio11es, arreglos, etc. qt1e mal se aviene11 con
la norma invariable e i11flexilJle de st1 vida: la sinceridad
~l la verdacl p or e11cima de toclo.
E1z la obrct. Vaz Ferreira y s u g·eneraciót1 r ecil)iero11

ele las anteriores, t1~asmitido por libros y maestros, u11
ideario que abarcaba, e11tre otros aspectos, el político. Lo
integ·raban los principios en ct1yo nombre se reali zó la
revolución francesa, qt1e co11sicleraba la democracia como
la mejor forma de g·obierno; los derechos individuales como algo i11herente a la persona humana.
Nuestro pe11sador recibió aquellos conceptos hechos.
Pe1~0 en cierto momento, factores endógenos y exógenos lo
llevaron a ponerlos en tela de j 11icio. De adentro le vino a
Vaz Ferreira t111a irrt1pció11 ele i11teligencia y de secl de

�314

Rl~VI8TA I-IISTÓRIC A

saber que lo llevó, muy joven aún, a pri11cipios de siglo, a
someter a la crítica de la l"azón, penetrada por el sentimiento, todas las ideas recibidas, rechazarlas, modificarlas o ratificarlas. Pero hay. además, con relación al ideario político, un factor exógeno que influyó para que Vaz
Ferreira revisara su ideario: a partir de 1917 se produjo
en Et1ropa un movimiento político social de signo negativo : en varios países (Rusia, Alemania, Italia) se instat1raro11 regímenes de ft1erza, dictadt1ras de de1·echa o de
izquierda. De ahí el movimiento se propagó por imitación
a nuestra América.
Vaz Ferreira, presionado doblemente, desde afuera y
desde adentro, revisa s11 ideario político y encuentra qt1e
las nociones de libertad, democracia, derechos individt1ales, lo sigt1en satisfaciendo, pero no lo satisface más, por
mística }T débil, la fundamentación de los publicistas hasta
entonces aceptada como dogma por los espíritus lib1.. es del
mundo democrático. Rechaza igualmente los fundamentos,
que estima positivos pero deleznables, del filósofo inglés
Herbert Spencer, maestro de su primera juventud.
Sopesando, como le es habitual, el pensamiento ajeno
y los elementos positivos que aun en el error advie1.. te,
formula su doctrina sobre la organizació11 política de los
pueblos en la siguiente forma: la democ1'"acia ha sido, es
y será el ideal político de gobierno, en primer lugar porque es el menos malo }" lo es porqt1e lleva en su esencia la
posibilidad de rectificar er1.. ores a través de t1na activa
pa1..ticipación de los ciudadanos e11 la cosa pública. Además }" ft1ndamentalmente, porque 110 ha)· otra forma ht1mana de convivencia qt1e asegure al indiviclt10 el ejercicio
pleno ele st1s derechos y de st1 libertad, incluso de equivocarse. La comt1niclad ht1mana se gobie1~na por medio
del Estaclo, el ct1al significa coerció11 y limitación de derechos y libertades. Pero la célula básica de la sociedad
es el inclividuo, la pe1..so11a ht1mana, con st1s prerrogativas
inherentes a s u co11dición de tal. Toda la teoría de los
derechos individuales qt1e ocupó la atención de Vaz Ferreira a lo largo de su exte11sa vida, tracluce la obsesió11
del filósofo por defender al individt10 de la coerción del
estado. Condenó siempre y rott1ndamente toda forma de
Estado totalitario, ct1alesquiera fuere el Rig110 de su pretensión mesiánica (derechas, izqt1ierdas).

�CAPÍTULO ''II

Lo j11rídico e11 la 11ida y e11 lct obi·ct
el e Co1·l os 1' az Fe J'reirct

En la perso11alidad m(1ltiple de Carlos Vaz Ferreira
hay t1n aspecto que st1ele qt1edar en la sombra: nos ref erimos a lo jt11·íclico en st1 vida y en su obra.
lct vida. Vaz Ferreira i11gresó a la U11iversidacl
ele Mo11tevideo a los 16 años, e11 1888. Hizo en forma bri1la11te t111 bachillerato g·e11eral que lo habilitaba, dada la
reglamentació11 vigente, para segt1ir tanto derecho como
medici11a. Lo atraía ésta. Llegó inclt180 a frecuentar alg·t111as clases e11 la Fact1ltad reBpectiva. Pero se dio cuenta
cie qt1e era -lo sigt1e sie11do en el Urt1guay de 1979una carrera mt1)r absorbente }" qt1e st1 estt1dio iba a re. ta.rle tiempo para otras acti\1idades qt1e 11ccesitaba o deseaba te11er.
Como vimos, clesde temprana edacl (22), se vio obligaclo a g·anarse la vida y la ele los st1yos. Además, tenía
otras inqt1ietudes: lo at1·aía, clescle joven cito, la filosofía.
En menor grado, y por poco tiempo, también la literatura :
e11 los dia1'ios y revistas de la época, amparado con el
set1dónimo de Dr. Pascal (personaje de Zola) hacía sus
¡Jrimeras armas de publicista. Todo eso exigía t1n tiempo
.\r una dedicación i11compatibles con la co11tracción al estt1clio reg·lado exigida por la carrera de medici11a. Y así se
.it1stifica qt1e haya seguiclo, sin \1ocació11, t1na entonceR
liviana y fácil carrera qt1e i1t111ca terminó ele gt1starle:
el derecho.
El padre de Carlos Vaz Ferreira, Mant1el Vaz Ferrcira. &lt;lprobó la elección. :li;
E11

8G

l •'ray111e11to ·· ... 1-I(' r ecibido tus cal'tHs. y no lll'tesilo decirle

la satisfac•c·ión que tuve por la n1an era brillant e porque has ler1ninndo tus estudios d e Bachillerato. J~n inedio ele n1is contrariedades.
1n e ha!; dado ralos ele Yerdaclero con su elo por tu apliC'ació11 y ronduC'ta.
Noté tu Yac·ilación para adoptar una car re ra y las razonPs que
te induj~ron a preferir Ja de abogacía. i\Ie parecen areptables. tanto
n1{1s

que los estudios d e d erecho

110

podrán a

n1i

ver, ocupar todo

�316

REVIST A JilSTÓRIC 1\

Sobre como hizo la carrera, cedemos nuevamente la
pluma
a uno de st1s compañeros de clase, quien se expresa
,
as1.
''Terminado el bachilleI·ato, Vaz Ferreira optó por la
carrera de las leyes pero su volt1ntad y sus aptitudes lo
llevaba11 más bien a los estudios médicos. Los Códigos lo
ponen neurótico, espantosamente neurótico; lo cual no
impide que, cuando llega la crisis, ct1ando se halla colocado en el dilema de matar o morir, de devorar o ser devorado, se decide resueltamente por lo primero, } triunfa
de los códigos, y rinde exámenes notables. E s que su inteligencia se amolda fácilmente a todo y no enct1entra secretos." 37
Se recibió en 1903, ya casado, co11 dos hijos, ocupado
y preocupado por tareas múltiples y de responsabilidad.
Ejerció por varios años el derecho, sin entusiasmo ni
amor, pero con inteligencia y eficacia, en el estt1dio de
su ex compañero de clase, Dr. José Irt1reta Goyena, al
que lo ligó por muchos años una sólida amistad.
¿Qué papel desempeñó lo jurídico en st1 vida privada
y pública? Entendemos que había en él, no sabemos si
innato o adquirido, algo así como un instinto o un sentido,
siempre en guardia, de lo qt1e atañe al derecho, qt1e actuaba, en lo positivo llevándolo a bt1scar lo legal y, en lo
negativo, a evitar lo antijurídico.
Incluso ese instinto lo llevó a una solución que 11os
pareció -nos sigue pareciendo- inco11grt1ente con la primacía de la ética en st1 ideario. En cierto momento, ante
la reacción indignada de t1n familiar contra el pacto de
ct1yo nombre preferimos no acorda1"'nos, qt1e repa1'tía, e11
el Uruguay, cargos no políticos entre los partidos, Vaz
tu tiempo y absorber toda tu inteligencia, pudiendo aplicarla simultánea1nente a alguna otra cosa de resultados 111ás i11n1ediatos y positivos. Te habl o de este modo porque mi edad y 1ui salud, n1e tienen
aprensivo por la suerte de tu n1adre y de tu hern1ana si i11e veo
i1nposibilitado de segu ir atendiendo a sus necesidades, que no son
pocas. Es en ti que yo confío para an1pararlas cuando yo no pueda
hacerlo. Pero esta carta se va volviendo un poco tétrica y hasta
fúnebre. Pasemos a otras cosas ... ''. CCarta de Manuel ' raz Ferreira a
su hijo Carlos. Brasil 11 de inarzo de 1894. .\rchivo particular de
''az F erreira en Atahualpa). Se conservan en este archivo 17 cartas
de l\lanuel Vaz Ferreira. n1ás u11 telegrama y una inisiva para i\Iarfa
Eugenia Vaz Ferre ira. Esta que transrribin1os parcial1nen te es la
penúltin1a .
Juan Andrés Ramírez: l 'll1·los 1·az 1''er1·eira y ,() U libro &lt;le Psit•ologlu, "El Siglo", :.\1ontevideo. 25 de? junio de 1897.
:~1

�(;1\RLOS \' ..\% .F 'EilREIIlA

317

Ferreirél, sorprenelido, cortó la cliairiba con un extrañallo: "Pero si eso est&lt;í en la ley''.
A los creyenteR se les puede plantear el problema de
Abraham: co11flicto entre la religió11 y la ética. A Vaz
Ferreira, positivista e11 el bt1en sentido de la palabra, no
podí'l Ht1scitársele esa ct1esiión, pero sí el dilema entre el
derecho y la moral, y lo resolvió, por lo menos en aquel
caso, a favo1.. del primero.
Ese i11stinto se ma11ifestaba en stl pureza en la vida
priv&lt;:1d'1 -res y verba-. Tambié11 e11 la p(1blica. E11 ambos casos quedalJa confirmado por su conocimiento prof t1nclo clel derecho. E11te11clámosnos: ni e11 derecho ni en
nada era Vaz Ferreira erudito, ni ht1bie1~a deReado serlo.
Pero en derecho y en mt1chas otras discipli11as eI·a estuclioso y su profunda y rápida inteligencia le permitía
captar lo esencial.
Seguimos directame11te st1 actt1ació11 como Director
y como Decano en la Fact1ltacl de Ilt1manidades y Ciencias,
al frente del Consejo re8pectivo; e i11directamente la hemos segt1ido a tr&lt;1vés ele los libros de Actas clel Co11sejo
Ce11tral Universitario- también los ele Ht1manidades de Archivos: el general ele la Universiclacl, el de Instrucción P1.. imaria y el pariict1lar de Ataht1alpa. No es
sólo en st1 obra mayor el onde se perfila ese instinto, sino
en la obra menor, desti11ada a perm::.1necer desconocida:
en valiosos informes, opiniones, notas y demás: doqt1ie1·a
y siempre, a lo largo de una actt1ación de más de seis
décadas, se pone de manifiesto Rll respeto por la ju1·idicidad.
La caracte1"ística salie11te de la actitt1d vazferreiriana
frente al ordenamie11to jurídico ( Constitt1ció11, Códigos,
leyes st1eltas, reglamentos) es de acatamie11to. No en balcle fue, como vimos, siempre constitt1cio11alista, partido
cuya idea directriz e1·a sostener y preco11izar la defensa
pacífica de la Constitució11 y las leyes.
En algunas personas se nota cierta irrespetuosidacl
por las normas j u1·ídicas, que el estt1dio, e11 vez de aminora1·, agudiza, ya que el conocimiento del derecho suele
afinar cierta clase de st1til intelige11cia que ayttda a encontrar maneras seudo!egales de elt1dirlo. En Vaz Ferreira i10: st1 respeto por la ley se ma11tuvo i11alterable a lo
largo de la vida. La prt1eba negativa es difícil: nada más
engorroso que la clemostración de que una persona nunca
Ltsó sombrero negro. Poi· lo ct1al 11os limitamos a af i1·mar
)

1

21

�que llunca, de nuestro co11ocimie11to, Vaz Ferreira utilizó
el saber jurídico para torcer, tergiversar o anular una
ley, sea en provecho propio, sea -más tentador todavíade las instituciones que dirigía y amaba.
Una observación lateral, qt1e aparentemente desvi1·túa, pero en realidad confirma, sLl respeto por el de1·echo
establecido : Vaz Ferreira se movía cómodamente dentro
de la órbita de libertacl qt1e permite -a las personas y
las instituciones- nuestra Co11stitt1ción y nttestras leyes.
Pero se movía mal dentro de la que autorizan los reglamentos, principalmente los que lo tocaban más de cerca :
los universitarios. Se sentía asfixiado, ahogado. Y t1n
duendecillo travieso -probablemente el mismo que le st1giri6 un proyecto de modificaciones legales a la legislación patronímica- le inspiró el siguie11te proyecto de ley.
Actualmente, aquí y e11 todas partes, cuando se establece un 11 t1evo reglamento, qt1edan clerog·ados
expresa
o tácitame11te- sólo los co11 él i11compatibles. Vaz Ferreira desearía que fueran derogados, no sólo esos sino todos
los reglamentos anteriores sobre la misma materia : 110
cristalizó nunca en ley: es demasiado se11cillo y demasiado
bueno. Pero si algt1na vez llegara a tener andamiento
¡cuánto simplificaría nt1estra administración! y ¡qué falta le hace a nuestra administración el ser simplificada!
E11 la obra : Sob1·e tres pro11ectos ele Vaz Ferrei1·a .
El Maestro de Confere11cias dictó e11 su Cátedra t1na
serie qt1e denominó: Algltnos proyectos 1~1íos y szte'l·te q?te
tuviero1z. Fundame11ta la elección clel tema así:
"Suerte" que no e11 mt1chos casos ha sido bue11a.
Pero quise elegir este tema, i10 por va11idad, ni tampoco
por quejt1mbroso pesimismo, sino, al contrario, por las
esperanzas que pt1edan quedar, y también porqt1e el comentario de esos proyectos, j' la narración de st1 misma
11istoria, piénsese lo que se piense sobre mis ideas, debe
ser útil, por relacionarse co11 los más interesantes temas
pedagógicos, sociales, etc., lo qLte ha de tender a excitarlos, precisarlos y aclararlos. :r-,
Se refiere a diez: Formas de promoción de alum11os.
Sueldos progresivos. Ei1seña11za s uperior no profesio11al.
:l5 Carlos \'az Ferreira: ",\lgunos proyectos rníos y suerte que
tu vieron". E11: A 7guna.~· co11/c1 c11cias sobre t en1as científicos. art is·
tic os y sociales, 2.:t serie, 1 .1 y 2'1 Mdición Ho1nenaje de la Cán1ara
de Representantes de 1957 y G3. t. XII. págs. 53 y 59 respectiva·
n1enle. (Nota de 1979 ).

�:~

1 !)

Divorcio. Feminismo y derechos civiles ele la mujer. Tie1·1~a de prodt1cción }' ele habitación. Herencia de bienes
cor1yugales. Relacio11es ct1lturales entre países sudamericanos. Escuelas ele expe1.. ime11tación. Parques escolares.
Son, toclos ellos, 01~iginales y realizables. Nos referiremos
sólo él tres: los relativos al clivorcio, a la tierra de habitación y a la herencia de bienes co11yt1gales.

!Jivorcio. Dice Vaz Ferreira:
"Les voy a hablar t1n poco de mi ley, como llamo a
11 t1estra actt1al ley de clivorcio t111ilateral. La llamo ''mi
ley" porqt1e es casi el ú11ico caso e11 que algo se ha traclt1cido en p1·agmática fundamentalmente como yo lo pro)'PCté. Lo que vi110 a oct1rrir poi· circt1nstancias muy especiales. Yo, qt1e casi nt1nca he pocliclo, por falta de mando
y apoyo, hacer aplicar pro:y ectos como yo los había pla11caclo, vine a obtene1·lo en é:lqt1el caso: he aquí cómo.
~e había producido enca1·nizada disct1sión ent1·e los
&lt;111ticlivorcistas y los divorcistas extremos de 11t1estro país.
ERtos t.'1ltimos habían propt1esto el divorcio a volt1ntad de
''lag partes''. LoR contrarios lo combatía11, invocando, naturalmente, la "11ecesidad de conserva1-- la familia, base
ele la sociedad'', etc., etc.
E11tonces intervengo }'O, sostenie11do mi ya entonces
antigt1a teoría de qt1e el caso del hombre y el de la mujer
so11 mt1y diferentes, desde el pt1nto de vista del clivorcio,
y mi solt1ción qt1e hacía ta11to tiempo preconizaba, ele dar
a la mujer la fac11ltad ele obtener el divorcio por su sola
vol11ntad, sin expresió11 de cauRa, mientras que el hombre
necesita cauRa j t1stificada.
Naclie lo creyó bueno. Los a11Lidivorcistas hiciero11,
11aturalmente, sátiras de miR icleéts, e11 la prensa, en la
asamblea.
Los divorcistas tampoco lo creyero11 bt1eno, porqt1e
ellc)s encaraba11 la cuestión como de ''igualdad''. 39 Pero
romo temían no trit1nfar, resolvieron aceptar mi fórmula,
en ca1,ácter, para ellos, de sol uci611 t1,ansitoria, para ir
clespt1és a la otra.
1

'Toda vía lo siguen cons idera11do pernicioso, y quisiera11 "con1plct a r1o" dando al ho1nbre la inisn1a farultad para "igualar" los casos. "\"o les digo que su actitud equivale a la de Qltien, despu és de
dar u11 ar1na defensiva a u11 niño que pelea con u11 hombre, quisiera dar idéntica ar1na al ho1nbre, para establecer la "igualdad".
l ~ota ele \'az Ferreira).
39

�•

REVISTA HISTÓRIC'.A

Y fue de esa manera como mi proyecto de divorcio,
inspirado en el feminismo de compensación, resultó convertido en ley." 40 ' 41
La iniciativa de Vaz Ferreira: conceder el divorcio
a la mujer por su sola voluntad, sin expresión de causa,
se convirtió en ley en 1913 y nos rige aún en 1979. Teniendo en cuenta que se trata de una ley original y viable
detallaremos el trámite, por si se quisiera imitarla en
algún país menos adelantado que el nuestro en estas cuestiones.
Nuestra legislación vigente sobre el divorcio está
contenida en el Código Civil con alguna modificación de
1978. Transcribimos los artículos pertinentes, sustituyendo por una línea de puntos incisos no vinculados directamente con el tema que nos ocupa.
Artículo 148. La separación de cuerpos sólo puede
tener lugar:
lQ Por el adulterio de la mujer en todo caso o por el

marido cuando lo cometa en la casa conyugal o
cuando se produzca con escándalo público o tenga el marido concubina.
29 Por tentativa de uno de los cónyuges contra la
vida del otro p1 on uncia da la sentencia criminal
condenatoria.
3&lt;&gt; Por sevicias o injurias graves del uno respecto
del otro. Estas causales serán apreciadas por el
Juez teniendo en cuenta la educación y condición
del cónyuge agraviado.
4'·' Por la propuesta del marido para prostituir a la
1

•

1

IDUJel

•

5" Por el conato del marido o el de Ja mujer para
prostituir a sus hijos, y por Ja connivencia en la
prostitución de aquellos.
6v Cuando hay entre los cónyuges riñas y disputas
continuas
que hagan insoportable la vida en co,
mun.
7v Por la condenación de uno de los esposos a pena
de penitenciaría por más de diez años.
40 Con alguna restricción, sin en1 bargo. Establecieron por eje1nplo, que la mujer no podía hacer uso de esa facultad hasta los dos
años de casada. Esa modificación nos costó el cerebro de Delmira
Agustini. (Nota de Vaz Ferreira).
41 Carlos Vaz Ferreira: op. cit., págs. 60-61 y 67-68 respectivamente.

�C' Al{ LO S VAZ

321

FERRI~IItA

8'·, Por el abandono voluntario del hogar que haga

uno de los cónyuges, siempre qt1e haya dt1rado más
de tres años.
Artíct1lo 187. El divorcio sólo puede pedirse:
J •.i PoJ· las causas en uncia das en el art. 148 de este
Código.
2'.. Poi· mt1tt10 consentimiento de los cónyugeR.
• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •

~n

• •

• • • • • • •

Por Ja sola voluntad de la muj er.

E11 este caso la solicitan te deberí1 comparecer persoJléllmen te a11te el Juez Letrado de su domicilio, a qt1ien expon&lt;lrá st1 deseo de disolver el matrimonio. El juez hará
constar en acta este pediclo y en el mismo acto fijará
a uclie11cia para celebrar t111 comparendo entre los cónyuges, en el que se inte11tará la conciliación y se resolverá
1&lt;1 sitt1ación de los hijos, si los hubier e, se fijará la penHión alimenticia que el marido clebe st1ministrar a la mujer, mientras no se decrete la disolución del vínct1lo y
se resol\~erá sobre la situación p1,.ovisoria de los bie11es.
Si 110 comparece el có11yuge contra qt1ien se pide el divorcio, el Juez resolverá, oídas las explicaciones del comparecie11 te, sobre la situación de los hij os y la pensión alimenticia, decreta11do en toclos los casos la separación provisoria de los cónyt1ges y fijando nueva a t1diencia co11
plazo ele seis meses a fin de que comparezca la parte que
Holicita el divo1·cio a manifestar qL1e persiste e11 sus propósitos. También se librare:í acta de esta audiencia y se
Heñalará t1na 11t1eva, con plazo de u11 año, para qt1e la
peticionaria co11ct1rra a manifestar que insiste en s u deseo
lle divorciarse.
En esta última audie11cia el J t1ez citará a los cónyt1ges a t1n nt1evo compare11do e inte11tará de nuevo la conciliació11 entre ellos y, concurra o 110 el esposo, decretará
s iempre el divorcio, en caso ele no conciliarse, sea cual
ft1ere la oposició11 de éste.
Siempre que la que inició el procedimiento dejara de
co11ct1rrir a algu11a de las audiencias o comparendos prescritos en este n(1mero, se la tendrá por desistida y no
podrá volve1~ a intentar el divorcio, sino por causa determinada o por mutuo consentimiento.
El divorcio por esta sola voluntad no podrá solicitarse si110 despt1és de haber transcurrido dos años ele la
celebración del matrimonio.

�REVISTA HISTÓRICA

322

El domicilio conyugal se fijará de común acuerdo por
los esposos por el artículo 9 de la Ley de Derechos Civiles
de la Mujer (Ley 10783) :
Cuando al cónyuge que no ha pedido el divorcio no
se le pudiere citar personalmente o est11viera ausente del
país, el Juez lo citará por edictos y si no compareciere
vencido el término del emplazamiento, se le nombrará
defensor de oficio. 4 2 y .ia

Tierra de habitación. - E11 cuanto al proyecto sobre: Tie'r1·a de p1·oducció1i y de habitación, Vaz Ferreira
lo explica y fundamenta así :
"Ahora, quie1~0 hablar a Uds. de otro proyecto; de
otros proyectos, o, mejor, de una idea de que pueden salir
muchos proyectos, además de los que yo esbocé. Tienen
relación con uno de los más grandes problemas humanos,
con el problema o con el conjunto de problemas relativos
a la tierra. Y yo tengo la convicción -será la ilusión;
pero en mí es la convicció11- de que una de las causas
de que ese conjunto de problemas no ha)'ª podido tener,
no solución -porque ningún problema social puede teneI'
solución absolutamente satisfactoria- pero sí de que las
soluciones parciales, relativas, hayan sido imposibilitadas,
o tan dificultadas, está en que no se haya hecho t1na distinción que, sin duda, se habría impuesto ya hace tiempo
de haber sido yo ttno de esos tratadistas autorizados l''
célebres que pueden imponer o prestigiar ideas. . . Estoy
pensando ei1 la distinción, que establecí hace cuatro ai1os
-fue en 1914- e11tre tierr·c¿ de habitación y tierra de
p1·oditcció1z; sin lo cual todo, en esta ct1estión, es confuso
en teoría e imposible de resolver en la práctica. Y esa
distinción absolt1tamente fu11damental, absolutamente básica, no ha sido hecha; no ha sido hecha dentro de ninguna
de las múltiples doctrinas. Y nada se puede pensar ni
proyectar con claridad. Y es imposible, sin ella, dar a
ese problema, y, en general, al aun más grande de los
Código CiYil d e la Itcpública Oriental d el Uruguay. 2é.l Edición Barreiro y Ran1os. l\Iontevideo. 1971.
'12

43 El año pasado la ley ha refor1nado el Código CiYil en inateria
de nor1nas sobre derecho de fan1ilia. En el ten1a que nos ocupa se
establece u11 nueYo beneficio para la n1ujer que desea divorciarse
por su sola voluntad: se deroga el párrafo del inc. 3v del art. 187
que in1pedfa a la n1ujer iniciar el trá1nite de divorcio por su Yoluntad n1ás de una vez. (Nota de 1979).

�clerechos ii1clividt¡ales, i1i siquiera t111 mí11imo de solt1ció11
httmana.
E11 la ct1bierta clel libro ei1 que recogí mis antiguas
co11 f ere11ciaH, imprimí esto :
''El clerecho de 11abita r -cler echo de estar- cada
i11cli vid t10 en st1 })laneta y en st1 nación s in precio ni permiso, es el mí11imo de derecho ht1ma110; -det""echo qt1e
110 ha siclo reconocido 11i bien establecido a cat1sa principn lme11 te ele qt1e tanto los qt1e clefienden como los que
combétlen el orde11 actt1al, no clistingue11 bien el aspecto
ele la tierra como medio ele habitación de st1 aspecto como
1ncclio ele prodt1cción.
El reco11ocimie11to cloctrinario y práctico de ese derecl1cl i11dividt1al, es u11a solt1ció11 mínima que debería ser
:1clmiticla por todos los pe11sadores y por todas las escue1a.s; t111 pt1nto de partida comú11 pa1·a las investigaciones
~' solucio11es sobre lo~ demás problemas de la tierra y en
g·e11eral sobre los clemás problemas sociales" .
No haj' nada más clifícil qt1e ver el abst1rdo ct1ando
largos siglos de historia :r ele legislación nos han con11att1ralizaclo con él, embotando n ucstrn. sensibilidad lógica
)' l1t1ma11a.
Y puede haber habiclo t111 abst1rclo ta11 grande como
el ele erigir e11 derecho de los hombres, e11 derecho individual, el ele tra11sitar por el plél11eta, y no considera1· que
el de estar en él, e11 el planeta e11 que se ha i1acido, es un
derecho mt1cho más importc111te, mucho míis ese11cial
aún !' '.

H ere11, cia de hie nes con !J 11go les. -

Vaz .f,erreira lo

expone as1:

''Y, ahora, como tratamos ele materia social, te11go
(¡t1e recordar otro proyecto, q11e propt1se hace mt1chog
años en esta Cátedra: qt1e es bt1e110, ht1ma110, moral; qt1e
110 tiene s iquiera inconve11ientes serios; porqt1e nunca ha
::;ido tomado en ct1enta. Es u11 proyecto que qt1iero mucho.
Se refiere a la here11cia de los bienes conyugales.
En la orga11izació11 actt1al ele la herencia, oct1rre, en
ct1a11to a los matrimonios, t1n hecho tristísimo: que p1·e.'."e11ciamos todos los días, c.¡ue i1os apena todos los días;
¡)ero al ct1al, cle11tro clel rt1tinarismo de lc1 legis lació11, a
llélclie se le oct1rre po11er remeclio: bt1scárselo; po1.. que, enco11trarlo, seria tan fácil como bt1eno.
En la legislación establecida, ct1ando en un matrimonio fallece t1n có11yt1g·e, los bie11es entran en herencia;

�324

REVISTA HISTÓRICA

cuando lo humano sería que los bienes entraran en herencia, no a la extinción del cónyuge sino a la extinción
del mat1"imonio, en el sentido que le doy aquí : quiere
decir que la herencia de bienes debe producirse no al
morir el primero de los cónyuges qt1e fallece, sino al fallecer el sobreviviente.
Aquí no hay que pensar en teorías jurídicas. Ahí
está el mal. Piénsese en los hechos, y siéntanse.
El matrimonio tiene un aspecto jurídico, de sociedad, en el Código. Ahí se habla continuamente de la "Sociedad Conyugal'', y en la rutina legislativa este aspecto
de sociedad, que es el secundario, predomina, diremos,
sobre el aspecto espiritual del matrimonio. No tratamos
aquí ningún punto religioso; pero fu era de las religiones,
también el matrimonio es t111 hecho espiritual. Lo es funclamentalmente, sin perjuicio de que haya t1n hecho j urídico: la sociedad conyugal. Pero, para las leyes, de lo que se
trata es esencialmente ele la "sociedad". (Conste que en
el caso del divorcio por volt1ntad de la mujer, muchos
jurisconsultos de gran valor ele este país combatían mi
proyecto porque, siendo el matrimonio una ''sociedad,,, las
dos partes tenían que tener el mismo derecho y lo combatían debido a ese rutinarismo legal) .
Al deceso de t1no de los cónyuges, el otro, el que compartió su vida, es privado de una parte de los bienes. qt1e
han sido espiritualizados por esa vida e11te1"a en qt1e se
compartieron placeres )' dolores. Y vienen particiones,
litigios a veces, o tristes discusiones; hay impuestos ... a
veces el cónyuge sobreviviente, cuántas veces lo vemos, ha
de dejar el hogar, o se lo mutilan las particiones.
Y continuamente se produce todo ese dolor, además
del grande. Y ¿por qué, si todos son capaces de observarlo y abarcarlo, a nadie se le ocurre impedirlo? Repito:
es que predomina la idea jurídica de ''sociedad" ; el matrimonio como una sociedad, fundamentalmente, y aunque
sea una socieclad "sui generis", se legisla como sobre las
otras, y se la disuelve parecidamente.
Ojalá esto se le hubiera ocurrido a algunos juristas
célebres y extranjeros. En ton ces habrían existido muchas
más probabilidades de éxito que naciendo y muriendo el
proyecto en cualquier cáteclra de conferencias de país
chico ...
Ojalá se me informara que 110 soy 01. iginal. . . Que
eso lo elijo ya alguien de autoridad, algún jurista importante. . . Entonces habría más posibilidades ...

�r A RL,OS

\T AZ :B,ERREIRA

32 5

I)ero ¿en qué consistía, concretamente, el proyecto?
Sencillísimo :
Tenía dos partes: Una, para los bienes gananciales:
La otra, para el hogar vivienda del matrimonio.
Primera parte: para los bienes gananciales.
Esos bienes, prodt1cto del trabajo, exterior o interior
clel hogar de los dos cónyug·es; bie11es, así, del matrimo11io; no se reparti1·ían al fallecimiento del primer cónyttge, sino al fallecimie11to (o nt1evo matri1nonio en su caso)
del segt1ndo. Queda11 e11 st1 posesió11, administración y
usttfrt1cto. (Con todas las limitacio11es que, en st1 caso,
':i' en contemplación de ft1Luros derechos de herederos, la
ley establecería en ct1a11to a aclmi11istració11 y enajenaciones).
Y como a veces el hogar, o sea la casa domicilio; la
vivie11cla del matrimonio, pt1ede i10 se1· ga11ancial, sino
propiedad, total o parcial del cóny11ge p1"'emuerto, e11tonces, attn para ese caso, la segt1nda parte del proyecto.
Esa casa vivienda, con todos los objetos co11tenidos
e11 ella; o estos últimos, si la casa ht1biera sido ele propiedacl ajena, qt1edan e11 poder del cónyuge sobreviviente,
por s11 vida (o hasta nt1evo matrimonio) ; también co11
las restricciones que, en ct1a11to a e11aj e11acio11es, se quiera
establecer.
El que e11tie11da, entenderá. la importancia material
de esto; y sobre todo el que sienta, se11tirá st1 importancia
espi1~itual, qt1e para los casos selectos, es toda vía mayor.
Este proyecto, presentado aqt1í como dije hace mt1cho tiempo, 11unca ft1e tomado en cuenta en sí. Sólo tina
"·ez t111 distingt1iclo fi11a11cista nt1estro pareció pe11Rar en
él, pero sólo en t1n aspecto accesorio y sect1ndario: el relé1tivo a imp11estos ~r propuso que para el cobro de loR
imp11estos st1cesorios se esperara a la desaparición del
có11yt1ge sobre\ri vie11 te. Sabemos qt1e, al contrario, lo que
ha hecho la voracicla(l fiscal, ha sido castigar con impuestos todos los gana11ciales -110 la mitad- desde el
primer fallecimiento, lo que tiende a a11mentar el mal
qt1e yo deseaba corr·egir ...
Ahora bien: al proyecto que yo presentaba, ni siquie1·a se le p11eden hacer objeccio11es serias, en cuanto se sale
del ruti11arismo jt11·ídico. Claro q11e todo tiene inconve11ie11tes; y aquí poclría decirse que Re inmovilizan bie11es
por algún tiempo (pocas veces excepcionalmente largo) ;
que se podrían cometer ciertos f rat1des, etc. ; pero eso
ocu1·re en todo. (En cuanto al divorcio, no complica nada:

�326

REVISTA HISTÓRICA

cada divorcio liquida matrimonio). Todo eso, chico, secundario, en comparación al bien que se haría: ahorrar
dolo1·es agregados al que debe ser el más grande de todos;
no estimula1.., ei1 malos herederos, malas esperanzas . . . Y
esta reforma sería 11na más en el sentido de la estimulación del matrimonio monógamo; u11 apoyo legal a lo que
vie11e siendo el más difícil esft1erzo de la evolución de
1111estra especie". 4 1
Reciterdos ele la clase de filosofía del de1··echo. - Tt1vimos en 1927 el goc€ espiritual e intelectt1al de asistir,
en calidad de discípt1los, al ct1rso de Filosofía del Derecho
que en la facultad respectiva dictaba nuestro padre.
Al asumir la Cátedra (1924) se le encomendó la
redacción de 11n nuevo programa. Lo tenemos a la vista. ·•i'i
En él, sin perj t1icio de consideraciones gen€rales sobre la materia, Vaz Ferreira nos va exponiendo st1
ideario.
Noción de derecho ''concebido y sentido como lo que
sería des€able y bt1eno establecer para suprimir o atenuar
en lo posible los dolores y angustias de los seres ht1manos
y darles la mayor cantidacl posible de bienestar y felicidad, hasta donde se pt1eda sin comprometer ning11na pos ~bilidad ele prog1--eso o mejoramiento ) respetando las
posibilidades trascendentes".
Distingue ei1tre el clerecho, referente a lo q11e es bue110 que los hombres hagan o dejen de hacer en forma
coactiva, sa11cionado por la fuerza ). la moral, vinct1lada
con la acción libre y volu11taria.
Represe11ta gráficamente las r elacio11es ei1tre ambas
disciplinas por clos circt1nf ere11cias secantes, co11 una zona
común (no matar, 110 robar). Una propia de la moral
(practicar la cariclacl) ; otra propia del derecho (respetar
las disposiciones legales vige11tes, por ejemplo t1na reglame11tación de tráfico) .
Most1.. aba los derechos inclividt1ales, ht1manos, y la
libertad como algo básico para el desen,ro},rimiento de la
personalidad huma11a.
Consideraba la here11cia económica como t1n problema normativo moral: clistingt1ía entre el pt111to de vista
7

·J•l

Carlos \ 'az

li~erreira :

ov.

rit., págs. G4-G8 r 72-76 rcspect i-

va n1ente.
4:&gt; l'nrlos \'az b~erreira: l'ror1rcr111a &lt;le filosofía del derecho. En:
l 111:rlitos. 2~ Edición Ho1neuaje d e la Cántara de llepr esentantes.
19G:L t. XXIII, púgs. 203-21:t

�(' 1\R I.. 08 V AZ

B~ERREIRA

32 7

clel qtte da y el del qt1e recibe. Desde el primero, la herencia tenelrít el mismo graclo de jt1sticia que la propiedad i11icial. Si ésta se basa ei1 el trabajo puro (sin mezcla
ele capital) material o intelectual, habrá jt1sticia . S i se
}Jasa en el no trabajo (yerno de rico) habr{t injusticia.
Y si se basa e11 el trabajo mixto, m ezcla de justicia e
injt1sticia. Del segundo punto ele vista, hay injusticia:
llegan al mt111clo t1na se1·ie ele niños: t111os en ct1entran, en
cli8ti11to g·rado, la vicla eco11ómica asegt1rada o semias egurada. Mt1chos, casi nada o nada asegt1rado (pobreza,
mise1·ia). La carrera ele la vicla se inicia en condiciones
m t1y desigt1ales.
Trató sobre el feminismo, la moral del abog·ado, muchos temas más.
Vaz Ferreira, e11 este ct1rso, ft1e principalme11te ex)Jositor.
L os f rect1entado1·es de s t1 Cátedra de Conferencias y
ele la obra ele ella derivacla co11ocíamos casi todo el ideario.
Pero Vaz Ferreira agreg·ó lo relativo a filosofía del de1·echo y lo expt1so e11 forma clara, precisa, sobri a, dej anclo
ei1 11osotros t111a impresión imborr able.
Nt1estro paclre desempefió poco tiempo esta Cátedra.
U11a g·ran clat1dicación ei1 su salt1d lo llevó a r enu11ciarla.
Lttego ele restablecido, otras ocupaciones absorbier o11 la
totalidacl de st1 tiempo clispo11ible y st1 energía a11ímica,
eJ1tre ellos, el Recto1·acl o de la U11iversidad.
E scritos 1·ore11se.'1{. - EJ1 el ejer cicio de s t1 profesión
\' az Ferreira formt1ló t111a seri e de escrito.. fo r e11ses. Co11ocimos alg·t111os de ellos. Tie11en al ma )' tie11e11 vida . Se
co11serva11 toclos en el Archi\'"O del Poder J U(licial. Si algt1ie11 qt1i~iera i11vestigarlos ha ele te11er e11 ct1e11ta qt1e
&lt;:ilgt1nos aparece11 firmaclos por el jefe del e8lt1clio: fJ osé
Trt1reta Goye11a.
Ha.Y t111 trabajo .it1rídico a destacar:
''En t1n i11 teresa11tísimo caso de n uestre:t j t1risprudencie:1 (g·anado por Vaz Ferreira é:111te la Alta Corte, en el
rect1rso extraoreli11ario de nt1liclad i1otoria) , el testador,
clespt1és ele hacer e11 st1 testame11 to di ver sos legados, decía :
''Despt1és de hecha la distribución en la forma indicada,
llttiero que lo restante sea r e part ido proporcionalmente
e11tre toclos los herecleros'' . l11terprete:tda la palabra "her ecleros'' e11 st1 se11tido t écnico, el remane11te de los bienes
clebía corresponder a los familiares clel testador, llamados seg·(111 las reg·las ele la s t1ces ión intestada; pero habiénclose prol)ado (incluso por la presentació11 clel diccionario

�328

REVISTA HISTÓRICA

utilizado) que el testador había utilizado dicha palabra
para referirse a los legatarios, la Corte (apoyándose entre otros argumentos en los arts. 780 y 787 del Código
Civil, a que ya nos hemos refe1"ido) decidió que cuando
en un testamento se usan impropiamente las palabras,
debe estarse, antes que a la letra, a la inte11ción y voluntad
manifiesta del testador". 4 n
Natil'raleza y esencia del de1·eclio. - Si bien Vaz
Ferreira formuló algún proyecto de ley y redactó escritos
forenses, su más importante aporte j t1rídico no está ahí:
auténtico filósofo, lo atraía más bie11 la búsqueda de la
esencia y f t1ndamentación del derecho y temas afines. En
tres de sus cinco Cátedras trató estos temas.
El estudio de lo propiame11te jurídico estuvo a pt1nto
de perderse, como se perdieron los relativos a Unamuno,
Cajal, ¡tantos otros! por falta de versión taquigráfica.
Felizmente, en cierto momento, Vaz Ferreira revisó apuntes bien sacados de alguno de sus cursos, repensó st1s
clases y formuló en su Cátedra de Conferencias dos que
denominó : R ecue'rdos de una clase de Filoso.fía del Derecho, donde en forma clara y sintética precisa lo esencial
de su ideario al respecto.
En cua11to a la génesis: es una reacción sobre la noción ambiental de derecho, proveniente de los revolt1cionarios franceses, que tenían de aquel un concepto mítico
y místico. También de una reacción sobre Spencer, que le
clio una fundamentación positiva. Viene, principalmente,
de la mente de Vaz Ferreira que, por un estttdio directo
del problema, concibe una solución personal y original.
En cuanto al contenido: entiende por derecho el conjunto
de normas -positivas y normativas- que es bueno establecer coactivamente para regir la co11ducta individt1al.
En cuanto a la fundamentación : no acepta como
ú11ica ninguna de las existentes. Las i11tegra todas , y las
demás posibles en ésta, amplia : El fi11 -o fundamentodel derecho es la búsqueda del mayor bienestar y de la
mayor felicidad posible para los individt1os qt1e está destinado a regir. Y, así, las e11t1meracio11es corrientes son
todas por vía de ejemplo: debe haber normas coerciti\1as,
sancionadas por la ft1erza, para fom entar la utilidad (in46

Juris pruden cia de la r\l ta Corte d e Jus ticia, de H oracio
~\badi e Santos, t. X, a ñ o 1920, C'a so 2699. \ 1 e r en el n1is m o sentido
una sen ten cia d el 'I'ribuna l de Apelacion es de 3er. Turno en La
J us t icia l ruq ua y a, Nº 526. &lt;E duard o \·a z F crreira. Tra t a d o de las
Su cesion es. t. l . púgs. 224·22:; &gt;.

�-

.,... ') l)"

clividual o g·e11eral) ; el placer ( co11siclerado sólo cualitativa
o también ct1a11titativamente) ; el progreso, los sentimiento8, el bie11 en sí, la religión, etc., etc.
Todo esto debe ser teniclo en ct1enta, y ct1alquier otro
j'i11 o ft1ndame11to qt1e pt1diera aparecer. El derecho no
tiene t1n solo fin si110 muchos, ~'ª concordantes, ya conflictt1ales.
Iufl11 e11cia (lC'l id('ctrio iuríclico vazfe1·1·ei1'iano.
S11

valor acti1a l

¿Qué inflt1encia ejerció el ideario jt1rídico de Vaz
I•'erreira en el país tenido en cuenta fu11damentalmente
al formularlo, en el Uruguay clel siglo XX y, eventualmente, en la medida de la dift1sión de su obra, en otros
J)aíses latinoamericanos'? Es, simpleme11te, un caso de la
i11flt1encia de st1 pensamiento e11 general: ha penetrado
lentamente e11 el ambiente, mt1chas veces si11 nombre de
alltOl".

¿Qué valor tie11e, aquí y ahora, en el Urt1guay ele
1979, el ideario jurídico vazferreiriano? Tan gran ele como
en el momento de su f ormt1lació11. Entonces como ahora
es bueno clarificar las nociones de clerecho. Entonces como ahora, es importante inct1lcar el res peto por lo j t1rídico.

�•

CAPÍTULO

VIII

Lo moral e 1i lct v ida y e11 la ob1·ct
de ea1~ZoR 1'(( z F e1·1·ei1·a ',-;
Difícil me resulta en este caso separar los dos aspectos que deseo distingt1ir: la vida y la obra; son dos
caras de una misma realidad. I11tentaré si11 embargo.
E1i la vida . La vida de nt1estro pensador apostoliza en
general su ética, e11 especial la M O'r al pa1·a intelectitales.
Las consideraciones condenatorias de la moral separada,
lo de los predicadores, lo del globo qt1e sube muy alto
porque sube sin barquilla, no son abstractas sino vividas.
Vaz Ferreira ha sido el primero y el mejor de sus discípulos. Si se confronta en forma analítica el estudio de su
pensamiento moral a través de sus fragme11tarias manifestaciones co11 su vida misma, pública y privada, a lo larg·o de constancias documentales, actas de Consejos, testimonios de personas fidedignas, rect1e1·dos personales, etc.,
se va confirmando en forma fehaciente lo que ya sabíamos: coincidencia total entre st1 vida y st1 obra. La prédica moral de Vaz Ferreira st1be siempre con el lastre
ele la conducta real o posible. La ejemplificación sería
larga: tomaré sólo dos ejemplos, t1110 posterior, otro a11terior a M O't'Ctl pa1·a intelectuales.
Del fitt1t1·0 . Recordemos como inicia la moral ele los
funcionarios : inte11ta resolver este problema: si se debe
o no colaborar con gobiernos impuros, espu1"'ios; y entiencle que salvo casos extremos, j t1stificativos de revolucio47 Los capítulos VIII y IX sobre Jo n1oral y lo religioso en la
vida v en la obra de Carlos Vaz Ferreira fuero11 formulados en
1952 y 54 respecliva111ente. en vida de ini padre. Hacia 1956 los so·
n1etf a su co11sideración. Los 1niró, forn1uló
por escrito y verbal·
1nente
algunas s uger en cias y consejos. les dio el visto bueno y
a utorizó, cumpliendo con n1is deseos- la publicación.
Los incluyo en el presente trabajo, tal con10 fueron aprobados
por Vaz b,erreira. He r espetado el fondo teniendo en cuenta todas
y ('ad a una de sus observaciones. Ta111 bién la forn1a: en los de1nás
•
eapftul os empleo la 1\l persona del plural ; en éstos, la 1 ~ del singular.
I·Ie i11ejorado la parte bibliográfica. Las citas de Carlos Vaz Fe·
rreira se hacen por la 1'·' y la 2 \l Edición l-Ion1cnaje de la Cámara
de R epresentantes de 1937 y 1963, posteriores a la l~ formulación
del trabajo. (Nota de 1979) .
~

�•) •.) 1

t) t)

la mejor actitt1cl no es el aislamie11to absolt1to sino
cierta coope1·ació11, siempre i1att1ralmente qt1e los cargos
sea11 obtenidos en forma totalmente pt1ra )' ho11esta.
En 1934 Vaz Ferreira tiene qt1e enfrentarse con el
¡Jroblema qt1e consideraba clel pasaclo. Con el golpe ele
eHtaclo del 31 de marzo las clisti11tas i--amas de la enseñan%&lt;:l st1friero11 st1erte diferente. Primaria fue intervenida y
clefenestrados colectivamente st1s co11sejeros; igt1alme11te
oct1rri6 con posterio1.. iclad en enseñanza sect1ndaria, segreg·acla de la Universielad, ei1 t1na amputación que sub.·iste tocla\ Ía. En ct1a11to a las Facultades , el peligro de
1&lt;1 intervenció11 se cernía inminente. Se trataba de elegi1·
I~.cctor en plena sitt1ación de hecho, dist1elto el Consejo
Né1cio11al de Aclmi11istració11. a qt1ien le ht1biera corresJ)o11dido la elecció11. Ei1 vibrante Asamblea, los profesores
.r estt1diantes ele la Facultad ele Medicina i·est1elven que el
nombramiento ele Rector debe ser h echo por la Asamblea
clel Cla t1stro. A esa opinió11 se adhiere la F ederació11 de
Estt1diantes Universitarios , propo11ie11clo como candidatos
n CarloR Vaz Ferreira, Eclt1arclo Acevedo y Abel Chifflet.
E11 élsambleas r ealiz3clas en Derecho, Medicina, Ingeniería, Arqt1itectt1ra, Odontología, P1·eparatorios, Liceo Noctt1rno, Liceo N 5, etc., se proclama ca11didato (1nico a Vaz
Ferreira, quien, a 29 ele mayo ele 1935 fue elegido R ector
¡)or t1nanimidad y co11sigt1ió, aceptando el cargo si11 el
Rtteldo, servir al país y a la U11iverRiclacl s in servir 11i al
g·obier110 espt1rio ni a s í mismo.
Del pasado. A propósito d e co11s ideracion es 80br e
moral de renu11cias, actitudes del inferior frente al st1perio1· jerárquico, etc .. 110 m e parece aventt1rado s t1poner
qt1e ellas fuero11 escritas tenie11do e11 la m ente el conflicto
escalar de 1901 - 02 en qt1e ta11 (!estacada y enérgica actt1ació11 cupo a Vaz Ferreira .
Se conservan en el archivo partict1lar V c1z F erreira,
e11 Atahualpa i1t1me1.. osos r eco rte~ e incluso artículos de
' ' ªz Ferreira referentes a la lt1cha qt1e debió sost ener
- j t1nto con s t1 s colegas de Dirección- co11tra el gobierno
ele Ct1estas. El orig·e11 radica e11 que este último, poi· intermedio del Mi11isterio de :B"'omento, qt1ería impone1· como secretario ele la Corporación a determinado candidato 48
11eH,

1

1
·'

·18 .t\ l r evi::;ar, haria 1936, \'az Ferreira, este trabajo n1e indicó
que suprin1iera el nombre del candidato. invoca11do el : "De n1ortuis
nihil nis i bcne". ( De los n1uertos i1ada n1ás que lo bl1e110 ). Se ha
ten ido en cuenta esta obseryación. con10 todas las ot ras forn1uladas.
tNota d e 1962).

�REVISTA HISTÓRICA

y al resistirse la Dirección de Instrucción Pública, por
motivos referentes a la persona de dicho señor, el gobier110 provocó una serie de ataques, provocando por todos
los medios el desprestigio de dicho cuerpo colegiado. Sólo
he leído recortes de prensa favorables a Vaz Ferreira y
sus compañeros, pero por la intensidad de la defensa,
calculo la entidad de las críticas. Vaz Ferreira y sus colegas se pusieron firmes y no admitieron al funcionario
que, según su leal saber y entende1~, no ret1nía los méritos
imprescindibles. Hubo incluso u11 ''sus" anfibológico en
uno de los escritos de Vaz Ferreira que determinó al candidato no aceptado a retarlo a cl11elo. Entre paréntesis, se
produce aquí la única transgresión que conozco de Vaz
Ferreira a sus normas morales : como toda persona sensata, era enemigo del duelo, si bien transaba con nuestra
leg·islación actual que lo permite en las circunstancias taxativamente determinadas por la ley, por entender qt1e
satisface un sentimiento, el del honor, que si bien no es
muy elevado, está muy arraig·ado en las costumbres. A
pesar de ello, contestó al reto nombrando sus padrinos,
que decla1~aron no haber lugar a duelo. Más tarde, interrogado Vaz Ferreira por un amigo, alarmado no sé si
por la violación de los principios o por el peligro corrido
por quien jamás manejara más armas que la pluma, sobre
si llegado el caso se hubiera batido, contestó: ''Estaba tan
cobarde en aq11el momento, que seg11ramente lo habría
hecho".

En lct obra:
Definició1z y concepto de la

1~io1·al.

Sus ramas.

La moral puede ser definida como la ciencia de la
conducta hl1ma11a, entendiendo por tal no sólo los hechos
sino los pensamientos y sentimientos que tienen que ver
con el bien y el mal. Queda f11era de su órbita la vasta
zo11a de lo indiferente c11ya asimilación a lo malo aumenta
indebidamente la cifra de los que lloraron cuando pudieron haber reído. Vaz Ferreira ha insistido largamente en
que la clasificación por b11eno y malo es transversal a la
por nuevo y viejo. Esta conf usió11 s11ele ser la causa de
que, frente a modas, costumbres, escuelas, se i~eaccione
en falso. Hay, en grueso, cierta tendencia ei1 la juventud
a tomar por bueno lo que es simplemente nuevo, por malo
lo que es viejo, y tendencia correlativa y opuesta en la
vejez cronológica o espirit11al.

�La moral abarca dos ramas: positiva y normativa.
La primera se refiere a lo qt1e es o existe, a los hechos
mo1·ales, a la condt1cta fáctica ele los hombres. Varía a
lo la.rgo de laR épocas y los pueblos. Pt1ede ser individual
o colectiva. En ambas hay hechos ciertos e ind t1dables y
otroR que aparecen o~ct1ros o dudosos. Nos encontramos
frente a los problemas positivos morales, interesante subclase de los qt1e Vaz Ferreira denomina en st1 Lógica viva
problemas de ser, o de existe11cia, o de constatación, o de
explicación. Son problemas porq11e hay cliscusión; positivos porq11e se refiere11 a hechos; morales porqtte tienen
qt1e ver con el bien y el mal, como si me pregunto sobre
la organización actt1al de la familia rusa, o el sentimiento
etc hono1, en el pueblo f rancéR del medioevo; natt1ralmente, hay mucho de subjetivo en esta pI·oblemática: lo que
es incierto pa1--a 11no pt1ede no serlo para otro o para la
cie11cia. Se diferencian de los positivos indiferentes porqt1e éstos discuten sobre cuestiones qt1e no tienen que ver
con el bie11 y el mal. Tie11en una sola solución: podemos
hallarla
o i10 pero, 1111a vez encontrada, elimina a las de,
mas.
La moral positivH. es una ciencia, ente11diendo por tal
t1n conjunto orclenado y sistematizado de conocimientos
referentes a un secto1.. dado de la realidacl. Se i,elaciona
con : a) la historia, est11clio de los hechos pasados de repercusión social; b) la sociología, estt1dio del hecho social
J'est1ltante de la convive11cia de los hombres. Tiene de
común con la primera la investigación de los hechos e
instituciones pasadas relativas a la conducta ht1mana, con
la segt1nda el estudio de agrupaciones o colectividades.
Naturalmente,
at1nque los temas coinciden, el enfoqt1e
,
varia.
La moral normativa es tln conjt111io de i--eglas desti11adas a regir el comportamie11to humano. St1 postulado
es la voluntad de vivir la mejor forma posible. Donde tal
voluntad no existe, se desvaloriza para nosotros la moral, como u11 camino que lleva a un lug·ar donde no deseamos ir. Las normas morales se dirigen a la conciencia
humana; no son coactivas; su inobservancia trae aparejada, o puede traer aparejada la sanción de la conciencia,
de la opinión pública, tal vez la divina.
Hay una moral normativa individual, integ·rada por
el conjunto de ideales que rigen la vida de cada hombre;
~r una normativa colectiva, integrada por el conjunto de
icleales aceptados por una agrt1pación: nació11, confesión.
22

�334

IlEVISTA HISTÓRIC ,\

Hay una moral normativa ge11eral, integrada por lo
que se debe hacer en principio, prescindiendo de circunstancias especiales y una normativa particular, por lo que
sería bueno que se hiciera en t1n caso determinado. Ambas pueden diferir: el deber de sinceridad por ejemplo,
puede ser obstaculizado por consideraciones de piedad.
En la moral normativa aparecen los problemas normativos, también denominados por Vaz Ferreira problemas de hacer, o de acción, o de conveniencia (los de ideal
son relativos no ya a cómo deben hacerse las cosas sino
a cómo sería deseab!e que fu eran). No se trata, como en
los positivos, de discusiones relativas a hechos sino a lo
que debe ser, o lo que conviene hacer, o la conducta a
seguir. Difieren de los normativos indiferentes porque
tienen que ver con el bien y el mal; de los positivos, por
su naturaleza y por la clase de solución que admite11. No
tienen una sino varias posibles. La solución será de elección. Elegiremos la que a nuestro juicio tenga más ventajas y menos inconvenientes pero las soluciones descartadas no desaparecen: el hecho de admitir por consideraciones f amilistas la herencia económica no nos impide
ver los inconvenientes de dicha solución. El procedimiento
para resolver un problema i1ormativo abarca varios momentos: 1Q) Determinación de lo qt1e podría hacerse; enumeración de todas las soluciones posibles; 29 ) Análisis de
las ventajas e inconvenientes; 31) ) Elección. A esto agrega
Vaz Ferreira en su análisis de diversos problemas concretos: feminismo, herencia, un mome11to previo importante: el estudio de los datos de hecho, positivos, del problema: conviene partir de lo que es para determinar lo
que debe ser. En cada una de est~.s etapas pueden cometerse paralogismos : en el primero, omisión de soluciones
viables; en el segundo, errores motivados por la falsa
observación o por la errónea previsión ; en el tercero, dificultad de pesar valores heterogéneos y diferencias temperamentales.
Y el error básico sería tratar las cuestiones normativas como si, a semejanza de las positivas, debieran tener
alguna solución sin inco11venientes. Insisto en la explicación de estas distinciones porque toda la filosofía vazferreiriana, por tanto la moral, está vaciada en los moldes
de Lógica viva, una de cuyas ideas directrices es la distinció11 de los problemas en positivos y normativos.

�(' Af{ L08 V 1\Z Ji"'ERREIIlA

Fi1ndanie1ztacióti de la

33 5

11io1ral

Vaz Ferreira esbozó este tema e11 el trabajo pedagógico presentado en el concurso para la Cátedra de Filosofía en 1897. E11 la Lógica viva aparece su pensamiento
más maduro. En conferencias de 1915, y en su cátedra de
Filosofía del Derecho, ratifica y amplía conceptos, que
remoza y refresca en 1952.
El problema del ft1ndamento de la moral, o sea el
i·elativo a saber por qué y para qué se debe ser bueno,
abaI·ca dos ct1estiones separables: 1) ¿Puede ft1ndarse la
moral? 2) En caso afirmativo, ¿cómo?
En ct1anto al primer punto Vaz Ferreira afirma en
su Lógica viva qt1e se trata de t1n problema normativo:
inútil sería buscar una solución perfecta y completa como
la de los problemas positivos; tal es el erro1· cometido
por quienes, después de pasar en revista todos los sistemas y todos los filósofos, concluyen que nunca la moral
se ha podido formular de manera completa y perfecta:
no la funda ron en forma ple11amente satisfactoria ni Plató11, ni Aristóteles, ni los estoicos, ni los hedonistas, ni
Guyat1, ni Nietzsche. Y como lógico corolario de la imperfecció11 de las bases propuestas, conclt1yen algunos que
debemos renunciar a fundarla, entendiendo por tal la
obtenció11 de reglas tales que lleven a una conducta sin
ningún inco11veniente, si11 dejar nada dt1doso, incierto, no
resuelto, llegando, e11 resumen, a t111a mo1·al perfecta. El
er1·01" provend1"ía de busca1· en los problemas normativos
soluciones en el sentido qt1e tiene este té1·mino en los problemas positivos. La moral puede fu11darse, siempre qt1e
nos confoI·memos con una solución de elecció11.. ¿Cómo
hacerlo? Vaz Ferreira empieza co11 la exposición y crítica
de las fundamentaciones propuestas. Ejemplifica con sistemas ya hoy clásicos -Bentham, Spencer, Stt1art Millll olvidados injustamente: Guyau.
Se los ha clasificado en : a) religiosos; b) metafísicos; c) positivos.
Los primeros dan a la moral un fundamento trascendente: se debe se1' bueno para cumplir la volt1ntad divina. Son los únicos que pueden suministrar t1na seguridad total: pero sólo a sus adeptos.
Los segundos se basan en principios racionales: supremo bien, razón, etc. Son f t1ndamentos abstractos y
co11jeturales.

�aas

REVISTA HISTÓRICA

Los terceros construyen una moral enraizada en la
tierra. Arístipo nos habla de la búsqueda de la fe1icidad;
Bentham de la utilidad, Adam Smith de la simpatía, Guyau de la expansión de la vida. Los sistemas positivos
-hacia los cuales van evidentemente las simpatías de
Vaz Ferreira- cometen el error de no tener en cuenta
las posibilidades trascendentes : "cerrados por arriba, no
pueden construirse más que tumbas ... ".
Vaz Ferreira aplica a los sistemas morales la crítica
general a la noción del sistema. En su Lógica viva preconiza la superioridad del pensamiento por ideas a tener en
cuenta. Todos los sistemas son excl11sivos. Han tomado un
fundamento posible de Ja moral, ha11 exagerado su importancia, eliminando los otros y erigido el factor elegido en
determinante exclusivo de la conducta moral. Guyau
trascendentalizará la importancia de la expansión de la
vida; Bentham la de la utilidad; Spencer la del p1"ogreso.
Vaz Ferreira encuentra dos sofismas: a) una falsa generalización del fundamento aceptado; b) t1na falsa oposición entre los factores.
Si analizamos imparcialmente los móviles de un acto
moral cualquiera, positivo o negativo, si me pregunto por
qué ayudo a un pobre o me abstengo de mentir, surge en
seguida la respuesta: lo hago por la felicidad personal
del pobre y mía, y pensando en st1 bie11estar, en su utilidad,
y teniendo en cuenta posibilidades trascendentes, premios
y castigos. Todos estos factores, cuya lista no es taxativa
(Vaz Ferreira la deja abierta para que puedan irse incorporando nuevos ideales), coexisten, total o parcialmente; mi acción moral será una resultante. Estos distintos
móviles a veces se reft1erzan y otras se oponen. Surge así
la noción de conflicto moral, idea madre de la moral vazf erreiriana.
AJparecen en segt1ida las dos acusaciones que opositores e incluso discípulos formula11 a Vaz Ferreira: eclecticismo, escepticismo, constituyen el leit-motiv de las críticas. Trataré el segundo punto más adelante, a propósito
de la religiosidad o irreligiosidad del filósofo en estudio;
veamos el primero. Dice Vaz Ferreira en uno de sus psicogramas: "si una crítica te molesta, es que encierra algo
de razón". Ignoro si estos juicios lo han incomodado pero
por· lo menos se ha tomado el trabajo de refutarlos. Eclecticismo, dice, es una actitud no superior del espíritu humano que piensa sobre lo ya pensado, teniendo en cuenta
varias opiniones, esct1elas, y colocándose en el justo me-

�C'ARLOS VAZ FERREIRA

337

clio. Pero clada la tendencia a exagerar de la mente humana, cua11do se piensa no sobre lo ya pensado sino
clirectame11te sobre el problema, es fácil que la verdad se
halle en t1n lugar que coincida con una posición intermeclia.
Para qt1e la disct1sión 110 se torne de palabras, con,,endría precisar el significado de eclecticismo, paso previo para determinar si Vaz Ferreira es o no ecléctico.
Se ct1mple así el deseo ma11ifestado ya ei1 su primer Fermentario: "Del mismo modo que los cirujanos no emp11enden t1na operación sin desinfectar previamente todos
los útiles c¡ue se p1 opone11 usa1-, nadie debería empeza1
ttn 11aciocinio sin haber dejado de antemano todas las
palabras
que va a emplear, completamente asépticas de
,
eq111vocos.
Dentro de la imprecisión del vocabt1lario filosófico,
el término eclecticismo tiene un significado bastante fijado.
Refiriéndose a las definiciones de Lalande en su vocabulario, encontramos que no pt1ede aplicársele en el
senticlo A, ni en el B, ni e11 el C, pero sí tal vez en el D.
Eso, en este problema especial; ei1 el tratamie11to de otros
temas éticos (feminismo, herencia, problemas sociales)
mal pttede hablarse de eclecticismo en i1ingún sentido, ya
que rompe las posicio11es antagónicas preestablecidas, empeza11do por replantear los problemas.
1

1

La nio1·al viva. Su rlo 1·ealizació11. Filentes
el e lo 1~101·a l e 11 l'az F et"rei1·a,
El pensamiento moral de Vaz Ferreira no ha sido
formt1lado en su integridad. Acarició durante largo tiempo la idea de escribir una Moral viva. Habría sido, en el
campo de lo ético, t1n eqt1i valen te ele la Lógica viva. Así
como ésta destaca, para combatirlos, los paralogismos y
Rofismas, no estáticos, fijados, como los toma la lógica
formal, si110 en estaclo de movimiento, tal como vician en
la realidad el razonamiento de los hombres conc1"etos, así
la Moral viva habría sido t1na obra desti11ada a plantear
e intentar resolver problemas éticos vivos, con la subjetividad que comporta dicha calificación, eliminándose así
toda cuestión artificial, ficticia o desengranada de la
realidad. Todavía en el Ferme11tario del 38 se encuentra11
referencias a su posible pt1blicació11.
Ent1"e los papeles del Maest110 aparece un esbozo de
í11dice y algt1nos fragme11tos. No llegó a escribi1·se: fue

�REVISTA HISTÓRICA

338

una de las obras planeadas y no ejecutadas a causa de la
dedicación constante de Vaz Ferreira a su Cátedra. Pero
no lamentemos demasiado su pérdida. Encontramos mucho pensamiento moral formulado a lo largo del prolongado período de producción vazferreiriano, que se abre
en 1892, a los 20 años, con la publicación, en un periódico
estudiantil, de algt1nos pensamientos y se continúa hasta
ahora sin interrupción.
Por lo demás, si no llegó a formularse en forma coherente y armónica la moral viva, quedan va1·ios libros
destinados al enfoque de los problemas éticos: Moral pare:

intelectuales, Sobre feminismo. ¿Cuál es el signo mo1·al
de la inquietud humana? Hay libros, como el Fermenta1·io
de 1908 y el de 1938 esmaltados de consideraciones éticas.
Hay estudios morales en las dos series de Conferencias
sobre temas cieritíficos, artísticos y sociales. Y en Sobre
la propiedad de la tie'r1·a y en: Sob1"e los problemas sociales, si bien considera fundamentalmente estos últimos,
los resuelve, como veremos, por ideas directrices éticas:
libertad, igualdad, justicia, sin contar la acentuada tendencia pob1"ista que informó st1 vida y su obra.

Moral para intelecfitales
Co1iside1 aciories p1·evias. -

Ocupa un lugar destacado en la producción vazferreiriana. Se publicó en 1908,
como compilación del Curso de ese año en Preparatorios;
surge de la comunicación simpática con tina de las clases
que más recordaba el Maestro y que integraban, entre
otros: Benigno Varela Fuentes, Pascual Rubino, Enrique
Claveaux, Pedro Barcia, J. César Mussio Fournier. Es,
como muchas de sus obras, hablada más qt1e escrita. Esta
característica que para Unamuno, conocedor y estimador
de Vaz Ferreira, constitt1ia su mayor encanto 49 proviene
del modo de producción vazferreiria11a: salvo los Problemas de la libe1·tad :in primitivos, los de principios de siglo,
algún otro estt1dio, sus libros son versiones taquigráficas,
corregidas, de clases o conferencias. Moral para intelec4

49 Miguel de Unan1uno: Soliloquios y conversaciones. l\1adrid,
Biblioteca Renacin1iento, 1911, págs. 177-191.
50 Carlos Vaz Ferreira : Los proble111as rlc la libertad, l\tlontevideo, Libr. Nacional A. Barreiro y Ramos, 1907.

�C' ATlLOS VAZ FERRIDIRA

tu ales ha sido objeto, entre otros, de cálidos elogios de
Unamuno :;i y Osorio y Gallardo. :¡ 2

No hay en ella tesis a demostrar : ondean clos ideas
clirectrices: 1'-') Plantear y, en su caso, resolver los problemas especiales de los intelectuales. 2°) Tratar, no de
crear moralidad, tarea que según Vaz Ferreira sobrepasa
la órbita de acción del pedagogo (no podría, sin embargo,
sostenerse, e incluso ejemplificarse con él mismo, que en
st1 acción sobre los seguidores, el pedagogo modelo, puede
i11clt1so crear moralidad) sino de aclaI·ar los deberes en
tal forma que cada uno pueda hacer de la que tenga el
mejor t1so posible; evita1~ el descuido moral por una consta11te preoct1pación ele lo ético; impedir que por desatención, tradición o costumbre se incurra en mal evitable.
Poclría dividirse en dos partes: la primera se refiere
&lt;i los problemas propios de lo que Benda denomina la
clerecía, integrado poi~ los qt1e cultivan lo intelectual, los
que ejercen profesiones, ente11diendo este térmi110 en un
sentido amplio, abarcando i11clt1so la de estudiante. La
8egt1nda trata distintos tópicos éticos: patriotismo, carácter, co11ciencia moral, etc.; problemas vivos y concreto
referentes casi todos a cosas de la tierra.
Su validez no es sólo local. Por lo me11os Unamu110
entendía que muchas de las co11sideraciones eran aplicables a su España ñ:1 La mayor parte de los problemas en
ella st1scitados siguen siendo vivos: la moral del abogado
es tan difícil en 1952 como en 1908 de conciliar con el
ejercicio eficiente de la p1·ofesión; la prensa sigue impunemente haciendo y deshaciendo reputaciones; las corruptelas de nuestra democracia no me parecen haber dismint1ido; nuestros estt1diantes siguen bajo el signo de la
maldición examinista ...
En ese trabajo que le es familiar de rectificación y
ajuste del propio pensamie11to, varias veces se refirió Vaz
Ferreira a su M or·al para i11telect 1tales, formulando t1na
~erie de correcciones y ampliaciones. Es un libro para ser
51

~:in:

op. cit. págs. 177-l!ll.

52 "No he leído i1ada tan in1portaulc y diáfano sobre la 111oral
de los a bogados. con10 la conferencia que sobre lYloral para intelert uales dio en 1908 en la 1Jnivcrsidacl de :Vlontevideo, el ilustre profesor de Filosofía Carlos Vo.z I•"erreira . l~s la1nentable que 110 11aya
sido divulgado". En El al111a rlc la toqa. "Sobre Vaz Ferreira ", l\1adrid. 1956. pág. 57.

:,:J

~liguel

de Unan1 uno. op. cit.. pág. 179.

�340

REVISTA HISTÓRICA

leído, refractario al resumen. Destacaré tan sólo algunas
ideas.
M or·al del estudiante. - Ya a principios de siglo aparece en Vaz Ferreira la alergia al examen, que puso de
manifiesto en la difusión de un proyecto que consiguió
hacer aprobar por el Consejo Central Universitario: la
sustitución de los exámenes por la promoción en la enseñanza media y en la Facultad de Derecho. En 1908 ya
está fijado definitivamente su pensamiento al respecto,
que cristalizó parcialmente en nuestra enseñanza media
(ler. ciclo) y casi totalmente en la Facultad de Humanidades y Ciencias.
Como antídoto del examen recomienda adquirir ya
desde la adolescencia hábitos de profundización. También
un poco de cultura desinteresada : que cada estudiante,
más adelante cada profesor, dedique por día una pequeña
parte de su tiempo a algún trabajo intelectual, condicionado por sus preferencias, que no tenga que ver con los
exámenes a preparar, o las clases a dictar, o el diagnóstico a formular, o el alegato a redactar. La idea del estudio desinteresado, del saber por el saber mismo, tiene
honda raigambre en Vaz Ferreira y como es un hombre
práctico, pese a un error muy difundido, trató, hasta donde pudo y mientras pt1do, de converti1~1a en idea directriz
de la Facultad de Humanidades y Ciencias. En el acto
inaugural de esta Casa de Estt1dios, realizado en sesión
solemne en el Paraninfo de la Universidad, a 3 de mayo
de 1946, decía su Director:
·
F1·agmento : " ... Ahora, ¿ qt1é hay que hacer? O, más
propiamente, ¿qué hay que empezar por hacer? ¿Qué debe empezar por ser, Hic et nunc, la Fact1ltad de Ht1manidades y Ciencias clel Uri1gitay, e1z s1t iniciació1z?
La respt1esta tiene que ser una sola:
Simplemente, pt1ramente, u11 ri11cón de nuestra e11señanza en qite se esti1die po1· estz1diar.
Lo que se necesitaba entre nosotros era una institución -una Facultad- distinta en su fin legal de las Facultades profesionales, en que se estudiara por estudiar:
no pa1~a algo ajeno al estudio, sino por el estudio mismo.
El pasado de nuestra enseñanza crea, para nuestro país,
una sitt1ación especial, nacioiial, propia, r21testra. Adelantadísima la enseñanza superior p1·ofesional, e inexistente
la superior pura (se entiende: como entidad diferenciacla), teníamos que crear, fomentar, desarrollar, algo co-

�CARLOS V AZ FERREIRA

341

mo u11 clat1stro de ejercicio espiritt1al, en que se estudie
por el estudio mismo; por el placer y por la superiorización del estudio, de la ct11tura y clel trabajo espiritual
clesi11teresado. ¿Por qué (esto, aquí) ? Porque t1na organización desequilibrada de la enseña11za p(1blica qt1e ha
clurado ta11to tiempo, podría habe1~ acostumbraclo demasiado, a demasiadas personas -o era de teme1· que así
fuera- a estudia1~ sólo para obtener títt1los profesionales,
empleos, etc.; lo que es bien legítimo en sí, y muy útil
para los individt1os y para los países: pe1·0 1zo es lo i't1zico .
Sólo qt1e -Y qt1iero enfatizar esto- qt1izá precisamente esa inscripción exuberante, qt1e tantas difict1ltades
materiales nos va a creaI·, clebe co11fortarnos, al hacernos
sentir que el daño había estado lejos de ser profundo y
tlefinitivo. De modo qt1e, a pesar de aqt1ella 01~ganización
t1nilateral de nt1estra enseñanza; a IJesar de las costt1mbres qt1e ella creara, había tres mil personas que desea ba11
estt1diar por estt1diar, i11dependientemente de toda aspiración a profesiones, a situaciones productivas o re11tadas !
De este hecho -en verclad i11esperado hasta para los
que fuéramos más optimistas-, rest1lta11 ahora nt1estra
principal esperanza y la orie11tació11 de i1t1estra dirección
inicié1l.
Que es, lo repito, IJroblema del momento actt1al.
IVIás adela11te se podrá, o 110, pe11sar en otras direcciones, por ejemplo: en imi1 ar a otros países; e11 imitar
sus i11stitt1ciones; se pensará en si co11venclría establecer
t111 plan fijo y reglado de estuclio; e11 si co11vendrá o no
crea1· carreras académicas, etc. E11tre ta11to, te11emos el
deber inmediato y i1uestro: hacer bien posi}Jle, y estimular el estudio por el estt1dio.
Entre ta11to, el clat1stro de ejercicio8 espirituales.
Y para n t1cstrq. acción, ei1 estos difíciles pri11cipios,
peclimos mt1cha ayt1da, mucha simpatía, y mt1cha indulge11cia." :; 1
Estamos demasiado en los acontecimientos para opi11ar imparcialme11te sobre lo que Vaz Ferreira quiso hacer y sobre lo qt1e qt1isiero11 hace1· otros (probablemente
ha)ra que te11er en ct1enta efectos a larg·o y a corto plazo)
y para prever si rlcl choqt1e de las dos ideologías antagónicas saldrá combi11ació11 o mezcla. De todas ma11eras creo
5 11 C'arlos Vaz Ferre ira: "Discurso 0n e1 acto inaugural de la
Ji,acultad de Ilun1anidades y Ciencias", 111 cí&lt;len taln1 cn t e, l&lt;:l y 2\\ Edi
&lt;'ión I·Ion1e11ajc de la Cán1ara de Representantes de 1957 y 1ns:L
t. X\7 III, p~1g s. 111-117 y 113-122, respectivan1 ent e.

�342

REVISTA HISTÓRICA

conveniente destacar estas ideas y st1 enraizamiento en
Moral para intelectuales.
Valoriza la lectura directa de libros penetrables y
fermentales, aparte de los textos y manuales donde los
conocimientos se suministran en forma de papilla. Aconseja una lista de 30. A Unamuno no le g·ustaba: la encontraba un poco extraña y heteróclita. Vaz Ferreira mismo,
en 1952, le reprocha el estar determinada casi totalmente
por la filosofía de un solo país. Sin restarle valor a la
opinión de don Miguel, ni mucho menos a la de don Carlos,
esa lista, aparte de su valor intrínseco, tiene el carácter
de docume11to ilustrativo -lo destaca Claps en su trabajo- ;¡;; sobre la formación cultural de Vaz Ferreira; pone
de manifiesto la influencia de Guyau. . . ''st1" Guyau, Renán, James, Stuart Mili y el estar ya de vuelta de Spencer.
Moral de abogados. - Este capítt1lo de Moral para
intelectuales, como todos los otros, st1rge de la vida y es
para la vida.
Vaz Ferreira entiende en esta obra, y ratifica con
levísimas variantes en su Cátedra de filosofía del derecho,
que ciertas profesiones, abogacía, periodismo, encierran
algo de inmoralidad intrínseca. Todos sus ejemplos tienen
un denominador común : el abogado no puede ejercer eficientemente su profesión, ct1mpliendo al mismo tiempo
con un deber básico : el de ve1·acidad, de sinceridad. Ello
no implica la i,enu11cia al ejercicio de la abogacía, pero
no conviene ocultar que quien desee ejercerla en condiciones absolutamente puras, probablemente no la ejercerá.
1vl 01·al de los rn,édicos. - E11 la terminología vazferreiriana, bien podría decirse qt1e, así como hay en la profesión de abog·ado t1na inmoralidad i11trínseca, hay una
moralidad i11trínseca en la del médico: es aquella cuyo
ejercicio normal procura más ocasión de hacer el bie11, por
su contacto directo con el dolor y con la muerte; sus deberes son difíciles de cumplir, por requerir abnegación,
espíritu de sacrificio, altrt1ismo, pero fáciles ele ver (salvo
complicacio11es por el lado del secreto profesional y la
eutanasia).
Las observaciones de Vaz Ferreira e11 sus dos primeras ediciones se ref iere11 especialmente a la lógica de
los médicos en sus reperct1siones éticas. En correcciones
posteriores extraña el haber omitido la moral propiamente
55 i\Ianuel ..\ . Claps: 1 a-: Jt'erreira: notas
tevideo, In1p. Rosgal. 19:&gt;0.

JJCll"CI 1111

eslu&lt;l'io. l\tlo11-

�CARLOS V AZ FERREIRA

343

clicha de la profesión; y formula serios reproches para el
exceso de especializaci611 : e11 el ser vivo hay algo más
que t111a st1ma de partes: hay t1n todo, cuyo bienestar debe
ser el objeto del médico míts qt1e el perfecto fu11cionamiento de alguno de sus órga11os.
lían st1rgido peligros nt1evos, difíciles de prever en
los alboreH clel siglo: así, la colegiación profesional obligatoria es una amenaza étquí y ahora, especialmente entre
la clase médica. Vaz Ferreira manifiesta s11 opinión categóricamente contraria en el i11forme presentado en 1952
en colaboración con el Dr. Rodolfo Tálice al Consejo de
Humanidades y Ciencias. ;¡,¡ Entiende que la agremiación
profesional forzosa es de corte fascista; contradice la Declaración Universal de los derechos del hombre y limita
clemasiado la libertad; en el caso especial de los médicoR
lleva o puede llevar a t1na tiranía del Colegio capaz de
trabar la libertad del profesional en cuanto al empleo de
n t1evas técnicas o de innovaciones en el tratamiento y
diagnóstico.
Y no ya como peligro, sino como lamentable hecho
co11sumado, élparece algo que, si bien precede en el tiempo
a la agremiación fo1"zosa, lógicamente es st1 consecuencia
11atural, y prácticamente necesaria: la ht1elga de los médicos -sobre la cual no co11ozco pronunciamiento expreso
de Vaz Ferreira, si bien lét co11dena surge tácitamente de
toda su ideología individualista y libertista- la ht1elga
de los médicos, digo, por móviles eco11ómicos, ha puesto de
manifiesto t1na caída vertical ele la ética profesional, mercantilización de la noble profesión, aclopció11 de t1na t&lt;íctica ele lt1cha que, diRct1lpable entre los obreros por tratarse en general de perso11as poco ct1ltas y ele u11a clase
r10 favorecida po1~ el régimen social actual, es co11denable
en sí por requerir para poder ser eficiente algo tan degradante para. la perso11a humana como el arrcbañamiento, y t111 falso concepto de solidaridad que deja de ser la
u11ión para el bien para tornarse en la unión para lo que
qttiere la mayoría.

!J1 oral de los periodistcts. - Vaz Ferreira encuentra
que la profesión del periodista -necesaria y noble si las
hay- e11cierra, como la del abogado, una i11moralidad
;)6 ('arios \·az Ferreira y Ilodolfo Tálice: "Sobre la colegiaciou
profesional obligatoria", ei1 lnci&lt;lcntalniente 1'' y 2··' Edición de I-Io
rnenaje de la Cá1nara de Ilepresentantes, t. XVIII. págs. 123-127 ~
129-138 res1lectivan1ente.

�REVLST A HISTÓRICA

344

intrínseca; para el jurista, radica en la dificultad de cumplir eficie11temente su función -predominantemente defensiva- sin salirse de la verdad; para el periodista, en
la imposibilidad de cumplir su cometido: informar y en
su caso juzgar, con justicia, justeza y verdad. Dos obstáculos se oponen a ello. En cuanto a los hechos, la deficiencia insalvable de información; en cuanto a los juicios,
la necesidad de opinar precipitadamente y sin información
bastante sobre toda clase de ast1ntos.
Vaz Ferreira se refiere en esta obra, y retoma en el
Fermentario, la analogía entre la prensa, cuarto pode1~ del
estado y la prensa hidráulica: ''Llaman los mecánicos
prensa hidráulica a un aparato por cuyo medio pueden
obtenerse los rest1ltados más desproporcionados a las fuerzas del que los usa. Un niño puede realizar trabajos enormes : levantar las más pesadas moles o hacerlas polvo ...
Quien no piensa en la otra prensa, en la que permite
a cualquiera producir los más admirables efectos: levantar una reputación o triturarla: la analogía es notable;
hasta por la homonimia, qt1e me salió por casualidad.
Hasta por lo de los niños".
Recomienda un exquisito cuidado antes de enlodar y
enlodarse en difamación y calumnias. . . y no se diga que
la ley de imprenta actual arregla las cosas, ya que en esta
clase de delitos, que afectan lo que San Agustín desde su
altura llamara ''el honor, humo del tiempo'', pero que es
un sentimiento que los que estamos en el mundo valorizamos mucho, las rectificaciones son innocuas e incluso contraproducentes.
En lo intelectual se c1~ean hábitos -de repercusión
ética- que tienen que ver con la pérdida del poder de
concentración y profundización: opinando apresuradamente sobre toda clase de asuntos podrá llegarse a ser un
buen periodista, pero i1ada más que eso: se cae en la superficialidad y la dispersión. "Nosotros los que pasamos. . . llamó a los periodistas t1no de ellog que no pasó". :;;
Mo1·al de los f lt1icioria1·ios. - Aqt1í tampoco Vaz Ferreira habla de oídas. Ha sido ft1ncionario modelo en el
auténtico sentido de la palabra durante sesenta años; ya
he enunciado la lista de cargos por él desempeñados.
Por las páginas de su obra van desfilando las corruptelas grandes y pequeñas que vician en gr a el o diferente la
f&gt;í

Rafael Barrell.

�34 5

burocracia de todos los tiempos en todas las latitudes:
que no percibimos porqt1e ''in eo vivimus, movemus ei
st1mus'': recomendaciones, influencias, cesarizaciones ...
En resumen: es una obra actual. Al leerla, es menester, como pedía Vaz Ferreira, ponerla instintivamente
al día.

Fe1ninisnio
Algit1ios purztos de ?'efe'reucia. - Como le es habitual,
Vaz Ferreira no fija su pensamie11to en fórmulas definitivas sino que piensa y repiensa los problemas, buscando
clirectamente las solt1ciones mejores o menos malas, teniendo ei1 cuenta lo que es o existe pero sin dejarse domina1~ por el acostumbramiento, defendiendo su posición
contra los qt1e conceptúa errores, así vengan de la derecha o de la izquierda.
Nada encont1·amos sobre el feminismo en el trabajo
sobre enseñanza de la filosofía en 1897, donde aparece
el germen de mu chas de st1s concepciones posteriores. En
A1oral pa1·a ititelectuales unas líneas condenato1·ias de la
excesiva severidad al juzgar la irregularidad sext1al de
la m11j e1·. Apenas una breve consideración sobre el divorcio en la Lógica viva. Y así Vaz Ferreira parece haber
formulado por vez primera s u pensamiento, ya maduro,
al respecto, en las conferencias pronunciadas en su cátedra poco después de 1914 y no recogidas entonces. Las
vuelve a dar en 1922, esta vez con taquígrafo; pero se
pttblican i·ecién en 1933, integrando la obra: Sob're el
feminisn10. Recalco estos datos porque la tardanza en la
publicación impide aprecia1· lo avanzado de las ideas de
la época de stt formulación: i·ecorriendo la prensa de la
época nos encontramos con qt1e en 1914 no estamos aún
lejos de las tres ''K'' germanas: Küche, Kinder, Kirche
(cocina, niños, iglesia) : la única puerta abierta a las
mujeres que deseaban estudiar era el magisterio. Vaz
Ferreira recordaba a(1n, en st1s últimos años, la conmoción producida por la prime1·a joven -Aurora Velazcoq11e se animó a dar examen de ing1·eso en la Universidad :
el público escalaba los ventanales para presenciar el inusitado espectáculo.
La edición de 1933 iba precedicla de un prólogo de
Gil Salguero, que Vaz Ferreira consideraba valioso, si
bien, añadía (con esa severa autocrítica que, más que los
motivos que acostumbra alegar, me pa1~ece constitui1· el

�REVISTA HISTÓRICA

obstáculo permanente que lo ha inhibido en la publicación) tiene el defecto de que ''ant1ncia un águila y sale
una gallina''. Más adelante en su Cátedra de la Facultad
de Derecho expone nuevamente sus ideas: se anotan tan
sólo variantes de detalle. Ei1 1935, en carta abierta solicitada por las Damas Católicas durante el movimiento de
repudio en torno a distintas disposiciones del Código Irureta (eutanasia y aborto principalmente) expresa su opinión netamente contraria a esta última amo1.. alidad. En
1945 reedita su obra, sin el prólogo comprometedor, agregándole un valioso apéndice donde confirma y ratifica su
posición, frente a ciertas tendencias seudoa vanzadas:
el movimiento feminista, ca1.. acterístico del siglo XX, ha
andado muy rápido. Vaz Ferreira, sin perjuicio de defender sus ideas contra los antifeministas, tiene también que
luchar contra cierta clase de feminismo que desea igualar
bajando lo alto. Y finalmente en 1952 confirma en su
Cátedra lo fundamental en cuanto a la idea directriz de
su obra: distinción entre feminismo de igualación y de
compensación; pide se den por i .. etiradas las consideraciones relativas a un problema que ha dejado de serlo:
el sufragio; condena una concepción que, ya existente, se
ha puesto virulenta: la eugenesia; por caminos diferentes, coincide con el Papa en st1 repudio de una innovación : la inseminación artificial; y en t1n momento de buen
humor nos obsequia a las mujeres con un interesa te proyecto de reforma de la legislación patronímica.

Definición y co11cepto. Etzzt11ciado de los proble1nas.

Sus datos. - Se denomina feminismo al conjunto de hechos, teorías y problemas relativos a la situación de la
mujer en la sociedad y la familia, incluyendo derechos y
deberes. No se trata de uno sino varios problemas, a saber: a) derechos políticos de la mujer: voto activo y pasivo; b) derechos civiles; c) i .. elaciones entre los sexos:
estudio comparativo del matrimonio y la unión libre;
d) trabajo externo de la mujer. Son cuestiones conexas,
por referirse todas al sexo débil, pe1.. o separables: se puede sin contradicción adoptar solución feminista en uno y
anti en otra; pensarse, por ejemplo, que es conveniente
que la mujer vote y no desear que ejerza profesiones, y
a la inversa, si bien lo habitual es que se dé a todos soluciones correlativas.
Como en tantos otros casos Vaz Ferreira encuadra
la consideración de estas ct1estiones e11 los moldes de la

�3 47

Lógica viva, recalca11clo su doble faz de positivos y normativos, de carácter moral por afectar la constitución de
Ja familia, base de nuestro régimen social actual que, sin
perjt1icio de características indiviclualistaR y socialistas, es
predominantemente familista.
No se propo11e hacer estt1dios históricos, o sociológicos o psicológicos. Le interesa f t1ndamentalmente lo no1·mativo. Y así considera el aspecto positivo al solo efecto
de ret1nir datos previos a la búsqueda de soluciones viables. Son de tres clases : psicológicos, fisiológicos e históricos. Veamos brevemente.
Los datos fisiológicos son varios, pero centrados todos en torno a uno f t1ndamental : en la especie humana
las cosas están organizadas de tal manera por Dios o la
11att1raleza que todas las carg·as relativas a la perpetuación de la especie corresponden en forma fatal o natural
a la mujer: ésta tiene así por misión p1~imordial e ineludible la maternidad en las distintas fases de su proceso:
embarazo, parto, lactancia. Y en forma natural le corresponclen las tareas a11exas: ct1idaclo y protección del niño.
De este dato básico deriva i1uestro filósofo la distinción que co11stitu:re la médula de su contribución al estt1clio de estos p1·oblemas: /'e112i11is11io ele iglta la ció1i y de co1n11erlsació11 . El primero, o mal femi11ismo, olvida este hecho
fundamental y considera cleseable en todos los casos igualar la mujer al hombre; el segu11do tiene en cuenta el
dato biológico y, captando la importancia y la entidad de
la carga asignada a la mujer, y no deseanclo que la eluda
- Vaz Ferreira, como veremos, es enemigo ele todos los
procedimientos y sistemas que, con distintos nombres, separan el amor de los hijos- para compensarla en lo posible, preconiza en todos los problemas la solución más
favorable a la mujer. No se trata de u11a me1~a galantería
si110 de igt1alar, en lo posible, las cargas repartiéndolas.
Todavía en 1952, clecantaclo ya su pensamiento, Vaz
Ferreira e11tiende que esa tesis: distinción entre feminismo de igualación y de compensación le sigue pareciendo
absolutamente verdadera y bie11 fundada en su obra: ''La
ma11tengo -dice- en todas sus consecuencias, y creo que
nada bue110 puede legislarse, i1i sentirse, ni pensarse, sobre las relaciones de los sexos en la h t1manidad, si se
presci11de de esa idea directriz".
En cuanto a los datos psicológicos, mucho, tal vez
demasiado, se ha hablado al respecto; evidenteme11te hay
diferencias psíqt1icas: Vaz Ferreira admite e11 la muje1~

�348

REVISTA HISTÓRICA

más sensibilidad para los ideales concretos; en el hombre
para los abstractos. El p1·oblema más discutido, por las
mujeres, es el relativo a la inteligencia comparada de los
sexos; parece admitido que hay cierta diferencia, probablemente, en conjunto y en promedio, superioridad del
hombre, que se manifiesta indiscutible en las altas cumbres del genio: la mujer puede tenerlo, pero no se ha
dado el caso de una que ligue su nombre a una época como
Shakespeare, Beethoven o Dante. Pero, concluye Vaz Ferreira consolador y sereno- si la mujer no puede ser
como Shakespeare, pt1ede ser como Delmira Agustini, que
ya es bastan te ser.
En cuanto a los datos históricos: es un lastre difícil
de arrojar, que influye, consciente o inconscientemente en
hombres y mujeres. El movimiento feminista es i~ciente
y siglos de tradición y de prej t1icios impiden pensar libremente al respecto.
Estudio de los cuatro p1·obl e1~ias del feminismo. -

Consideremos ahora sucintamente el ·planteamiento de
los problemas, soluciones posibles, incidencia de cada uno
de los datos sobre cada uno de los problemas.
a) Suf1·agio feme1iino. - El voto pasivo está más
en su lugar en el problema del trabajo externo de la mujer. Me referiré sólo al activo. La conquista del sufragio
fue poi.. larg·o tiempo bandera de combate para los y sobre
todo las feministas. Ríos de tinta han corrido para defender las posiciones antagónicas. Si bien es el más espectacula1. , es el menos importante de todos.
Antes de la concesión del suf1·agio se lo temía: el
mismo Vaz Ferreira exponía en las dos primeras ediciones de su obra y en la Cátedra de la Facultad de Derecho
sus temores: tendencia femenina hacia la clase de alma
que denomina tutorial, con i11clinaciones conservadoras
-tal vez haya incluso u11a base biológica- ya que la
mujer es para proteger y cuidar. Y el peligro para él
radicaba en que la mujer suele inclinarse a integrar partidos y confesio11es que, una vez que han conseguido el
poder, g·ustan de restringir la libertad que les permitió
escalarlo.
En cuanto a la repercusión de cada uno de los datos
sobre este problema; los fisiológicos no inciden; el ejercicio del voto activo e incluso la pequeña preparación previa necesaria no distrae a la mujer de sus tareas básicas;
y no se objete qt1e la distrae en el caso de mujeres consa-

�gradas a la política; no se puede jt1zgar de las cosas por
sus deformaciones o desviaciones : sería absurdo por
ejemplo condenar la religión por t1n subproducto como
la beatería.
Los datos psicológicos tampoco repercuten: se reco11oce habitt1almente que la mujer llega al genio pocas
veces, y nunca a las altas ct1mbres. Pero el genio no se
11ecesita para votar, e inclt1so podría se1~ t1n obstáculo para el sufragio, como para el desempeño de cualquier actividad cotidiana y ba11al. La inteligencia que tiene la
mujer le alcanza y le sobra para intervenir en la cosa
pí1blica. Y se anota esto: si su inteligencia es análoga a
1~1 del hombre, no hay por qué negarle el sufragio; si su
mentalidad es diferente, con más i~azón aún, para que se
tenga en cuenta su punto de vista en la consideración de
los p1·oblemas.
E11 cuanto a los datos históricos, son los que más han
retnrdado y dificultado la solución.
Pero estas consideraciones rest1lta11 anacrónicas. Tan
sólo por SLt interés histórico las recuerdo. El st1fragio femenino existe desde hace tiempo en nuestro país y en la
mayor parte de los países civilizados, sin qt1e se hayan
proclttcido los resultados desastrosos temidos por los antifeministas, ni haber sido la panacea Ltniversal que esperaban los feministas.
En la práctica las mujeres votamos tan bien -o ta11
mal- como los hombres. No insisto en el tema. Cumplo
el deseo de Vaz Ferreira quien manifiesta en 1952 que
clesea se dé por st1primida la parte de su libro referente
a este tópico. Es un ex problema, barrido por el progreso.
b) Derechos civiles. - Esta cuestión es más delicada
qt1e la anterior y no puede resolverse en fo1·ma simplista.
No está de más recordar las distinciones establecidas por
Vaz Ferreira al respecto en su obra y en la Cáted1·a de la
Fact1ltad de Derecho.
Nuestro Código, como casi todos, consag·raba una se1·ic de inferioridades de la mujer con relación al hombre.
Pero la fundamentación era diferente según los casos.
H'abía:
Diferencias legales resultantes de la intención
ele adaptarse a las naturales: la edad requerida para casarse no es la misma en los dos sexos. Prueba de la maternidad distinta de la prueba de la paternidad. E11 este
caso la diferencia debe respetarse, ya que está calcada
sobre una desigualdad natt1ral, pero sin sobreagregarle
1)

23

�:~ 5

o

nada contrario a la mujer: así la investigación de la paternidad debe ser distinta de la de la maternidad, pero
no suprimida.
2) Diferencias de corte antif eminista proveniente
del concepto de la inferioridad del llamado sexo débil y
del egoísmo masculino. Por ejemplo, el artículo que habla
de que el marido debe protección a la mujer y ésta obediencia a su marido. Está bie11 que esta diferencia se suprima, que se purifiquen totalmente los Códigos.
3) Diferencias provenientes del deseo de proteger
a la mujer, exención de la. pena ele muerte en legislaciones
que la admiten para los hombres; exoneración del servicio milita1~. Estas debe11 quedar: la carga fisiológica de
la mujer, grata y nobilísima si las hay, es dura y en lo
posible se la debe dispensar de otras sobreagregadas.
También dejar todo lo relativo al divorcio, eficiente arma
defensiva en manos del más débil.
4) Casos en que la ley no ha sabido cómo arreglar
una situación y ha optado por reconocer más competencia
al hombre. Aquí Vaz Ferreira no está del todo de acuerdo
con la presunción legal de qtte siempre el marido sea el
más capaz. No tiene criterio definido al respecto y entiende que es opinable.
Después de exponer esta disti11ción de Vaz Ferreira,
resulta obvio agrega1· que si no estaba de acuerdo con la
legislació11 vigente al formularla, tampoco lo está con la
ley de 1946, que, en medio de una fiebre de feminismo
igualitario, equiparó los derechos ci\1 iles de ambos sexos.
Lamenta que no se hayan tenido e11 cuenta distinciones
básicas. (En la literatt1ra previa a la formulación de la
ley encuentro sólo u11a me11ción del Dr. Martín Echegoyen de la distinción entre feminismo de igualació11 y de
compensación).
Con los derechos civiles puede relacio11arse una modificació11 legal propuesta por Vaz Ferreira a la legislación patronímica, original, sin d t1da alg·una y con la ventaja de ser igualmente satisfactoria para los feministas
de igualación y de compensación. Me refiero a lo siguiente. Vaz Ferreira encuentra que ese ''de" que agregan las
mujeres a su nombre de solteras, al i·ealizar el ideal preferible es un resabio de antiguos tiempos en que la mujer
era del marido; propone sustituir el "de" posesivo por
un "con" acompañativo. . . y hacérselo llevar también a

�(' ..\lll.108 \' .-\Z

Ji'R lll{~~II-l i.\

•) n.. 1
,,

co11traparte. Y así al casarse J L1an Pérez con Ma1"ía
Rodrígt1ez, ésta pasaría a llamarse, no como hoy, aqt1í,
María Rodrígt1ez "ele'' Pérez o como en la legislación francesa Mme. J ean P érez, sino María Rodríguez ''con Juan
Pérez". Y este último s ufriría, jt1nto con la otra, la m áxima ca¡Jitis clemi·1ti&lt;tio de llamarse Juan P ér ez con María
Rodrígt1ez. Lo qt1e se1·ía, agrega Vaz F erreira, más feminista )' más amoroso. Natt1ralme11te, y siempre que n o
oiga.mes a los antifeministas qt1e -al deci1· de Vaz Ferreira. - desean segt1ir edL1ca11do a s us hijas no tanto para
casarse sino para qt1e se case11 con ellas -este proyecto
sería t1na bt1ena complementación de la ley actt1al de derechoH civiles, ya que los terceros sabrían con quienes
contratan. Y es de lamentar qt1e por una vez Vaz Ferreira
haya pe11sado con retardo. Si e11 lt1gar de formular s u
proyecto en 1952 lo ht1biera hecho varios años antes, en
el períoclo álgido clel igt1alita1"ismo qt1e culminó en la reforn1a del 46, no sería imposible qt1e hubier a pasado a
la legislación.
Paso como sobre asct1as poi.. la cuestión de si nt1estr o
filósofo es ta11 feminista en st1 vida como en su obra. Hay
e11 Vaz Ferreira un caballero clel s iglo XIX, mt1y contro~ado en los libros, qt1e emerge al m enor descuido en la
vida cotidiana. . . P ero 110 quisiera da1· la razón a Osear
Wilde ct1ando asevera qt1e todos los hombres de cie1"ta je1·arquía intelectual tie11en discípulos, y entre ellos siempre
uno escribe la biografía, y ese es siempre Ju das. . . Por
lo cual me guardaré mt1y bien de investigar si el cambio
de preposiciones i10 es el fruto de t1n remordimiento, ni
mucho menos la que con sidero una interesantísima superación del antig t10 ideal romano: por el matrimo11io la
mt1jer salía de la patria potestad para ing1·esar a la mani1
ma1·iti: en algú11 caso Vaz FeI·reira aspira1'"ía a la coexistencia de ambas instituciones . ;¡~
l&lt;.1

c) T1·ctbctio d e la ;11 ujer. - Vaz Ferreira se refiere
al trabajo externo de la mt1je1-, abarcando el físico, el
semi-intelectual y el intelectual (fábricas, oficina, magisterio, p1·ofesiones liberales, etc.).
Se trata de un problema delicado si los hay. E s necesario tener en cuenta dos ideas directrices, en pa1.. te
co11flictuales: a) la mt1jer, como el hombre, tiene necesidades económicas y espirituales y es convenie11te que
58 Al corregir este trabajo, hacia 1956, Vaz Ferreira señaló en
P.1 n1argen estas consideraciones con un sign o de interrogación.

�352

...

llEVISTA HISTÓRICA

esté preparada para satisfacerlas en forma adecuada y
digna. b) El trabajo externo no es bien compatible con
el desempeño eficiente de la función natural de nuest1·0
sexo: la maternidad. ¿Cómo graduar las dos ideas? En
primer lugar, proporcionando amplia cultura a nuestras
jóvenes, llenando años de su vida en otra forma baldíos,
preparándolas para el acompañamiento del marido y educación de los hijos en caso de i·ealización del ideal preferible o en todo caso poniéndola en condiciones de ganarse
la vida en forma digna } proporcionándole los goces espiritt1ales de la cultura.
Se presenta aquí el interesante problema de la coeducación. Es obvio que se trata de una cuestión normativa y
que por lo tanto, no cabe una solución perfecta, sin inconvenientes. La opinión de Vaz Fer1.. eira ha variado al
respecto, en sentido feminista. En un informe de 1903
proponía entre otros, un cambio en la forma de estar organizadas las clases en los institutos normales, sobre la
base de que tres días a la semana asistieran a ellas los
varones y otros tres las mujeres, "y de esta ma11era sencillísima se habrá creado la escuela normal sin el peligro
de la reunión de los sexos''. Cambió luego de opinión desde hace ya tiempo. Tampoco es partidario del exceso de
protección que otorgan a sus educandos los colegios particulares: si una planta es susceptible de torcerse, es preferible que eso ocurra cuando es nt1eva y se está a tiempo
de enderezarla.
En cuanto al trabajo propiamente dicho : si no expresa, implícitamente parece establecerse en la mente de
Vaz Ferreira una triple distinción entre el trabajo de la
mujer: a) soltera; b) casada sin hijos; c) casada con
hijos. En el primer caso, para estL1dios y tareas, sólo cabrían en st1 mente dos limitacio11es: a) estando habitualmente la mujer reservada para u11a tarea nobilísima pero
pesada y absorbente, no conviene que agote demasiado sus
energías antes; b) evitar la desviación del matrimonio.
En la mujer casada aparecen ya las limitaciones, puesto
que si trabaja a la par de su compañero, hay un evidente
recargo. El problema se agudiza cuando se trata de mujer casada con hijos. Aquí se pone bien de manifiesto lo
que Vaz Ferreira denomi11a feminismo de igualación o
mal feminismo. Este consideraría deseable que la muje1·
trabajara habitualmente tanto como el hombre. En ese
caso pueden seguirse tres vías desigualmente malas :
1) sobreagregar las tareas naturales a la actividad externa; 2) supresión del hijo; 3) st1 socialización.

�C' ARLOS \" AZ FERRE IRA

:3 5 3

La primera podrá aceptarse como necesidad, o para
satisfacer un goce o vocación pero no constituye en forma alguna el ideal del feminismo de compensación.
La segunda abarca dos posibilidades : en la cruda
forma del aborto o aten u ad a y socializada con el nombre
tranqt1ilizador de regulación de la natalidad, vulnera el
que, bien mirado, debe1~ía considerarse el primer derecho
individt1al, anterior y st1perior al de estar en el planeta;
el ele ve11ir a él. En la icleología vazf erreiriana creo qt1e
entre estas clos formas de atentar contra la vida cabría
aclmitir ta11 sólo una diferencia de grado, de grado de
mal. Aplicando ]a terminología aristotélica, podría decirse que en el caso del aborto, se elimina ttn ser en acto, y
u 11 Rer en potencia en el caso de la regulación de la nata1iclad. Vaz Ferreira se pronuncia en forma categórica
contra el aborto en carta abierta di1~igida a las damas
católicas en 1955, a propósito de la campaña promovida
por el ''Bien Pt1blico" en to1~no a las at1daces modificaciones del Código Irureta.
En ct1anto a ese fruto podriclo de la civilizació11 que
se llama regt1lación de la natalidad, i10 enct1entro conde11a expresa de Vaz Ferreira al respecto, pero ella se
deriva ele stt vida y de su obra; y mal puede discttlparla
quien, inte1·rogado por una persona - qt1e la simetría de
la anécdota me obliga a suponer i~egulacionista- sobre
cuántos hijos tenía, contestó desde la altura: ''Ci11co, que
es lo menos qtte puede tener un hombre decente''.
Aborto y reg·ulación de la natalidad imperan en Estados Unidos, Rt1sia y otro8 países que se consideran a sí
mismos supercivilizados. E11 ambos so11 fruto natural de
la eqt1iparación e11 materia de trabajo externo de la mujer al hombre. Emilio Frt1goni, en ese honesto documento
que es Lct Esf'i&gt;lge Roja, hace ii1teresantes consideracio11es sobre estos problemas, destacando la st1presión del
hogar, caro a la mentalidad latina.
Vaz Fer1~ei1·a se pronuncia en 1952 co11tra una in110vación que, ensayada e11 los animales, amenaza pasar a
la especie humana: la inseminación artificial, en esta
forma.
''Algu11as de las cosas c.¡t1e se han escrito sobre la
i1ueva cuestió11 p1'oduce11 (me prodt1cen a mí, al menos)
un efecto repulsivo. Poi~ ejemplo, un célebre biólogo ha
insinuado la posibilidad de qLte las mujeres se casen con
el qt1e H.ma11 y tengan hijos con el que admiran.

�354

REVISTA HISTÓRICA

Algo mucho mejor inspirado se ha escrito entre nosotros sobre el ''derecho a la maternidad sin pecado''.
Aunque nos preguntamos si uno que perdonaba pecadoras porque habían amado mucho, habría perdonado con
la misma facilidad procedimientos tan fríamente científicos y sin amor. Y, sin pensar en lo que aquel habría o
no perdonado, dejemos nosotros al amor todos sus bienes
y hasta sus males. Habría mucho qt1e hablar sobre esto;
pero non est his locus.
Vimos la solución del feminismo igualitario en este
problema. La del antifeminismo sería grave; ya que el
ejercicio de empleos y profesiones tiene sus inconvenientes, cerremos su acceso a la mujer. Solución propia de
almas tutoriales que desean prohibir lo que conceptúan
malo. Solución a descartar por privar a la mujer de los
altos goces de la cultura y de las satisfacciones morales
y materiales proporcionadas por el trabajo, solución que
hace decir a Vaz Ferreira que estos antifeministas razonan como si todas las mujeres nacieran con s11 marido
pronto, y ese marido fuera siempre trabajador, y no se
enfermar a nunca, siendo además inmortal.
La solución del feminismo de compensación -más
en concreto la de Vaz Ferreira, po1. que el feminismo de
compensación admite grados- sería ésta: (no olvidar
que fue formulada hace más de medio sig!o) . Nada de
prohibiciones, trabas ni restricciones; abrir libremente
cargos, oficinas y profesiones liberales a las mujeres para que las ejerzan las que así lo deseen; b) no considerar
ideal la excesiva generalización del hecho; c) esperar que
el buen sentido de las mujeres y el libre jt1ego de los
afectos regule y modere la actividad exterior. Marañó11,
que en su buena obra: F eminismo, se:l'o y Jnate1·nidad,
trata con i11teligencia y buen criterio el mismo problema,
hace observaciones coincidentes: entiende que la mujer,
en el período de c1·ianza de los hijos debe consagrarse
en forma total a ellos, sin perjuicio de ejercer otras actividades en épocas anteriores o posteriores o de p1·epararse para ejercerlas.
d) R elctcio1ies ertt1·e los se.tos. - Es u11 problema
fundamental por referi1"se a la organización de la familia, base de nt1estro i·égimen social actt1al. Las soluciones
varían, pero las vivas, en el sentido de James y del mismo Vaz Ferreira, para nuestra civilización, en esta época, son dos y sólo dos: matrimonio y t1nión libre.

�(•~\HLOS

\' AZ FERREIJlA

En cuanto a la repercusió11 de los elatos sobre este
problema: los psicológicos para nada inciden; los históricos tampoco: ya en el Génesis, Abraham alternaba a
Sara con Agar. De entonces acá, matrimonio y unión
lib1·e, ei1 equilibrio inestable, coexisten. Hay un hecho
ft1ndamental y primario: el fisiológico; cuando t1n hombre y t111a mujer se unen, al hombre no le pasa nada;
a la mujer st1ele formársele t1n hijo. Y como el amor
mater11al es instintivo y ft1erte, en tanto que el paternal
se va formando más bien por el trato, en la práctica es
la maclre la que se queda con los 11iños. El feminismo
igt1alitario preconizará, olviclando este hecho, la unión
libre qt1e es la más igt1aladora; el feminismo de compensación será partidario del matrimonio, por ser la f orma que más protege a la mt1jer y los niños.
La t1nión libre es ele ventajas más bien teóricas.
Lleva en la práctica a la supresión o a la socialización
del hijo. Origina e11 las mujeres el tipo poético e idealizable, pero qt1e 110 deseamos para n t1estras hijas, de las
Margaritas. En los hombres suele provocar la formación
de t111 8t1bproducto: el Don Jt1a11, el personaje legendario
creaclo, mejor dicho, tra11sportaclo ele la realidad a la
escena, por Tirso de Moli11a, y qtte sedujera a tantos
escritores: Zorrilla, Moliere, Byron, Guerra Jt1nqueiro,
Rin contar con los hombres de ciencia qt1e, como Marañón,
nos hablan de st1 inferioridad biológica. Entiende el médico español qt1e el donjuanismo puede considerarse casi
normal ei1 la etapa ele la adolescencia, pero, si se prolonga
hasta la madt1rez, es indicio de hombría decadente. El tipo
Ruperior de hominidad correspo11de a. la monogamia o a
ttna bue11a aproximación, y él t1n ideal bien diferenciado
que sólo se satisface con L1na clase mt1y restringida de
seres del sexo opuesto, de mL1y pocos ejemplares. o de uno,
o i11cluRo de ningu110. Dícese que si Dante 110 hubiera
encontrado a Beatriz, crt1zanclo ttn puente, 11imbada por
el crep(1sct1lo, vestida de te1--ciopelo rojo, hubiera seguido
i11ca11sablemente e11 pos de t1n ideal irrealizable.
A la i11ve1~sa, Don Juan no distingue entre las mujeres: ta11to le da la reina como la pescaclora; bt1sca e11
cada t111a 110 lo qt1e la diferencia sino lo que la iguala a
todas: el sexo. Fruto importa11te de la civilización es lo
qt1e agregó el hombre al amor insti11tivo, depurándolo,
espiritt1alizándolo. Don Juan desanda lo andado y retrocecle a la a11imalidad.

�356

REVISTA HISTÓRICA

La otra solución viable es el matrimonio, unión de
los sexos puesta bajo la égida del Estado, y, en su caso,
de Dios. Es la que preconiza Vaz Ferreira y la mayor
parte de los hombres y mujeres decentes, que suelen diferir más en la fundamentación de su moralidad que en
st1 moralidad misma. Es la que ampara nuestro derecho,
y las costumbres de la parte más sana de la población.
Se mantiene, pese a s11s inconvenientes, a través de los
siglos, como la manera más adecuacla de proteger a la
mujer y a los niños. Pero tiene que resisti1· los ataques
de los esteticistas, que prefieren la unión libre.
¿Será acaso necesario defender la legitimidad estética del matrimonio, siendo así que desde hace siglos, en
la vida y en la literatura, tantos héroes y heroínas desafían pruebas innumerables para llegar a un feliz enlace?
Evidentemente hay en lo soñado una poesía que se pierde
en la realización. Ya dijo -entre otros- Osear Wilde:
''En este mundo hay sólo dos tragedias. Una es i10 conseguir lo que uno quiere y otra, conseguirlo. Esta última
es la peor: esta última es una verdadera tragedia". ;; 9
Evidentemente Romeo y Julieta son más felices
que. . . Busco en vano un matrimonio cttya felicidad haya cantado el poeta. Ulises y Penélope no sirven porque
la distancia es un elemento poético innegable. Es qt1e el
literato acostumbra parar el tiempo en el momento decisivo, con gran gusto del lector. ¿No hay acaso un distinguido filósofo nuestro, que sólo lee novelas u obras de
teatro que ''acaban bien" entendiendo por tal las que culminan en un feliz matrimonio, st1pervalorizando las que
terminan en dos o más? Y no nos habla el mismo filósofo de ''Los talleres de literatura del diablo" 60 cuyos
literatos tenían por única misión ''seguir'' las cosas después del matrimonio, ahogándolas en la cotidianidad. Es
que las complicaciones sobrevienen cttando, como en la
i·ealidad, la vida sigue ...
Así Tolstoy en La guerta ll la JJa z. Es grave enco11trarse a Natacha cargada ''de hijos, de virtudes y de
grasa''. Compartimos la nostálgica desolación de Denisow. ''Une conversation banale sur les enfants, voila ce
qui restait de la magicienne d'autrefois". Y Nicolás convertido en un sólido propietario rttral, que administra
59 Osear 'Vil de: El abanico ele 1ac1 y 1lr inclern1 ere, l\ladrid, AguiIar, 1949.
60 Carlos Vaz Ferreira: "Cuento intelectual ". l -\rcl1ivo particular Vaz Ferreira).

�CARLOS VAZ FERREIRA

357

j uiciosame11te sus bienes y lee los libros desde el pri11ci-

pio hasta el fin. . . Y Sonia sentada melancólicamente
cerca del fuego sil'·viendo el samovar a los que llegan ...
Es contra este final melancólico, que el genio de
Tolstoy capta certeramente y que la vida cotidia11a nos
muestra en su realidad desteñida, qt1e se necesita la defensa inteligente y fina de u11 poeta filósofo para mostrarnos la belleza escondida e11 lo humilde y vulgar. Guyau -clel cual dij o Vaz Fer reir a que era el qtte aquí
más amamos de los escritores mt1erios clel país que más
amamos- 11os habla de la dific11ltad de captar la belleza
de la vida cotidiana, gastada por el acostumbramiento y
la rutina. ''Hay poesía en la calle por la cual paso todos
los días, y de la cual he contado, por decirlo así, piedra
por piedra, pero es mt1cho más clifícil hacérnoslo sentir
que la ele t1na pequeña calle italia11a o española de algún
rincón de país exótico. Se trata de devolver la frescura
a sensaciones marchitas, de enco11trar algo nuevo en lo
qt1e es viejo como la vicla ele todos los días, de hacer
brotar lo imprevisto de lo habitual". Y t111 poco más adelante: "La vida real ) común es la roca de Aarón, petrt1sco ítrido qt1e fatiga la vista: hay no obsta11te t111
pt1nto en que se puede, golpeanclo, hacer brotar u11 manantial de agt1a fresca, clt1lce a la vista }. a los miembros,
esperanza de todo un pt1eblo ; es 11ecesario sentir el estremecimie11 to del agua vi''ét ét través ele la piedra clt1ra e
ingrata."
El matrimo11io co11 st1s fallas: inj t1sticia, por basarse e11 apariencias de monogamia en el hombre, ~· exigir
sólo, de hecho, la ficlelidad a la mujer -claro estit qt1e
ésta tiene la fisiología a st1 favor- es la solt1ción menos
mala; la muje1~ conserva su dig·11idacl; es persona y no
un mero instrumento de placer del i11sta11te; es protegicla
y mantenicla -en teoría al menos- en los largos períodos en que las tareas de la maternidacl le crean serias
clif icultades para bastarse a sí misma. Y así, monogamia,
con cierta indt1lge11cia para la mujer, que \Taz Ferreira
e11raiza e11 los Evangelios.
En el Fermentario clel 38, co11densación y superació11 clel propio pensamiento, se enct1e11tra esta espiga
madt1ra:
7

La solución de casarse,
ele t111irse a base de amo1~ monógamo, tener hijos, criarlos, tie11e sobre las otras -tanto más brillantes en imagi11ación y, no hay por qt1é decirlo, en presentación liSob1·e a 11ior 11¿01tógct11zo. -

�REVISTA HISTÓRICA

358

teraria- la superioridad, aú11 estética, de ser la única
que resiste a la vulgaridad, y aún se asimila lo vulgar,
lo cotidiano, sin perder la idealidad y dándoles alguna:
dándoles, a lo vulga1·, a lo cotidiano, hasta poesía. Todo
lo demás, a base de "plenitud del yo", "vida completa",
etc. no resiste a la realidad. El hábito, el tiempo, lo desvanece o lo corrompe, si es qt1e existió ; si es que llegó a
pasar de las frases". r,i

El divo'rcio . - En la ideología vazferreiriana el matrimonio debe completarse con el divorcio. Desprovisto de
inhibiciones i·eligiosas, lo considera como cualquier problema normativo moral, en que se trata de elegir la solt1ción menos mala. Está de acuerdo con la concesión del
divorcio al hombre en casos limitados } taxativamente
especificados en la ley; en cambio entiende, siempre inspirado en el feminismo de compensación, que se debe atenuar la inferioridad de la mt1jer en el matrimonio poniendo en sus manos un arma defensiva: el divo1·cio, concedido en forma amplísima, por la sola volt1ntad de la
mujer, sin expresión de cat1sa.
Fue u11 caso especial. Vaz Ferreira gt1staba recordar
por qué proceso indirecto l\egó a co11segt1ir la promulgación de la que llama ''su'' lej·. Al disct1tirse el pt1nto, había en la Cámara dos particlos antagónicos: Areco había
presentado t1n proyecto concedienclo e1 clivorcio ta11to al
marido como a la mt1jer, si11 limitaciones ni co1. tapisas;
por otro lado, los co11servaclores deseaban negar el divorcio. Aparece la fórmula de \. az Ferreira, presentada por
intermedio de st1 amigo el ento11ces cliputado Domingo
Arena y es aprobado como fórmt1la tra11saccional. Vaz
Ferreira decía qt1e entender qt1e clarle el divorcio amplio
a la mujer es transacción entre 110 clarlo a ningt1no de los
cónyuges o darlo a ambos es como decir que un acorazado
es transacción e11tre un st1bmarino ). un aerop!ano.
Esta ley nos rige toda vía. Estít co11dicionada -por
lo menos en la mente de st1 at1tor- ya que muchos legisladores la admitieron por razones circt1nstanciales ti:! por
1

Carlos \ 1az 14.,erreira: l •'c1111enta1 io. 1'·' y 2'' Mdición Ho1uenaje
de la Cá1nara de Representan tes. l. X. págs 169·170 y 190 respectiYatnen le.
61

62 1\sí he o ido narrar a l&gt;on Carlos
y querido Catedrático de Constitucional
que, siendo legislador. Yotó la ley de
cuando una inujer no quiere estar 1nás

'rra \' ieso, nuestro recordado
en la Facultad de Derecho
divorcio por entender que
en su C'asa no hay fuerza

�CARLOS ' ' AZ FERREIRA

ttn concepto altísimo de las beneficiarias, partiéndose de
que se amparará e11 ella sólo en casos ext1·aordinarios. Ese
concepto lo st1stenta Vaz Ferreira en su vida y en s u obra.
"Las mujeres no inve11tan teorías, pero apostolizan mt1y
bien las qt1e inventan los hombres, p or ej emplo, el feminismo". Y ct1ando en la Ló,qica viva , al ejemplificar las
ct1estiones normativas con el divorcio, enumera los i11convenientes ele la solt1ción por él preconizada, sólo se le
ocurre ttno, qt1e la realiclacl ha ptteRto de manifiesto : mariclos qt1e obligan a sus mt1j er es a solicitar el divorcio no
deseado.
Pero tt11a especie de ceguera parcial de etiología feminista le impide ver que la tenclencia femenina a la
monogamia no es tan fuerte ni tan absolt1ta como para
poner sin temor en sus manos arma tan peligrosa. Dejo
la ct1estión abierta de si la mL1j er urt1guajra ha sabiclo co1·responcler a la confia11za e11 ella depositada por el legislador. Son )'ª mt1chos los q11e desearía11 imita1· a aquel
conociclo ele Vaz Fe1~reira qt1e, abandonado inj ustamentc
poi· su cónyttge, fue a peclirle c11entas de su ley y a r eclamar a1gt1na protecció11 legal también para los maridos ...
('oucl 11sió11

Los problemas morales co11stit11ye11 preocupación ba~ica en la. vicla y en la obra vazferreiria11a. Desprovisto
de conviccio11es religiosa~, ha colocado en la cúspide de la
j era1·qt1ía de los valores lo ético. Si no temiera inct1rrir
simt1ltáneamente en \"arios ele los sofismas condenados e11
Lógica 11i11a , diría qt1e puede co11siderarse t111 alto r epr esen tan te clel séptimo tipo moral de Spranger, qL1e éste
exclt1yc deliberacla pero a mi modo ele ver erró11eamente,
de st1 tipología: el q11 e llamaríamos JJOr si metría ''horno
ethicu~", que \ alorizaría por sobre toclo lo moi~a], o, más
adecuadame11te aú11. clel qt1e i10 sé si llamar ''horno integer" qt1e e11 t1n esf tterzo poco pensable pero 1·ealizable
lle\ a de fre11te todos los ideales : estéticos, religiosos, teoréticos, políticos, sociales.
No es s11 preoct1pación domina11te el planteamiento y
la resolt1ció11 de problemas teóricos ; sin perj t1icio de ha1

1

--

hu n1ana ni divina que pueda r eten erla en ella . y eitaha e l dic ho

español :
"Si tu inuj er te pide que t e 1ircs por el halc:ón abajo
Jlf delc a l) ios que sea bajo".

�360

REVISTA HISTÓRICA

cerlo y de hacerlo bien, dedica preferente atención a la
moral práctica y a los problemas de la vida cotidiana.
No encontramos en él un sistema moral que intente
resolver más o menos f orzadamente todos los problemas.
No podríamos encontrarlo ya que, consecuente con las
ideas y distinciones de su Lógica viva, marco obligado de
todo su pensamiento, prefiere pensar por ideas a tener en
cuenta. En el Fermentario del 38 recimenta st1 punto de
vista, mostrando la falla habitual de los sistemas que, salvo en sectores del conocimiento simples y con mucho saber
adquirido -no es por cierto lo habitual en filosofíapractican un relleno artificial y mutilan la realidad.
En Vaz Ferreira la preocupación ética es dominante
y absorbente, e invade dominios a los que habitualmente
permanece ajena : resuelve los problemas sociales sin perjuicio de tener en c11enta las ideologías existentes y antagónicas: individualismo ver·sus socialismo fundamentalmente por ideas directrices éticas: libertad, igualdad, justicia, sin contar la tendencia pobrista, qt1e imantó su vida
y su obra; ella informa dos inicia ti vas que valoriza en
grado sumo y teme no cristalicen nunca, 11na de carácter
pedagógico, otra de ca1·ácter social: los parques escolares
y el reconocimiento del derecho para todo hombre, por el
hecho de ser hombre, y para ser hombre, a tierra de habitación, el derecho para la criatt1ra humana de habitar
en su planeta, sin precio ni permiso. Y moral puede considerarse la idea directriz que aplica para la mejor solución del problema normativo: proteccionismo ve·r sus libre
cambio: el paralogismo en que incurren los países y personas proteccionistas es que, conscientemente o no, aspiran a recibir tratamiento librecambista y a dar proteccionismo y parece subsanable por la aplicación de la máxima
ético-religiosa: hacer a los demás lo que querríamos que
nos hicieran.
Y morales son las pocas ideas direct1"ices que encuentro formuladas -aparte del afi11amiento y superación
nunca terminadas de la propia conciencia moral- para
la resolt1ción de los conflictos éticos: confianza en las
soluciones de libertad y de piedad; coeficiente positivo y
altísimo -casi imponderable- de la verdad y la since1~idad.

�CAPÍTULO

IX

Lo 'religioso e·ti la viclct y eii lct ob1·a
de Cct rlos Va z F e1"'re1·1·a
1

(Controlado y aprobado en su publicación por Vaz
Ferreira)
Difícil me se1·ía i·esolve1-- si es más adecuado hablar
de religión o de irreligión en Vaz Ferreira. Descartaré e]
prime1 término porque nunca logró plasmar sus esperanzas en un dogma positivo, el segundo porque no le inspira
simpatía. Ambos son superados por el que emplea habitt1almente: ''religiosidad'', al qt1e da, por lo demás, un
sentido bien hondo y concreto: es ''el psiqueo vivo que
nos atrae hacia los problemas trascendentales que accionan sobre nosotros desde más allá de la ciencia''. 63
Lo i·eligioso ocupa un lt1gar relevante, aunqt1e inferior al ele lo moral, en su vida y en s t1 obra.
E11 la vida. Como no podía menos de ser, Vaz Fer1·eira realizó en la vida su icleario religioso. Nació y se
educó en un ambiente cristiano. Fue bautizado y confirmado en el catolicismo. Transcurrida la i1iñez, disuelta la
fe inculcada po1" sus mayores, pasó por el inevitable período de i·eacción -común a muchos en su generación de
libres pensadores- contra las que habían sido sus creencias. No volvió a ingresar en religión positiva alguna. Se
casó en 1900, prescindiendo de toda ceremonia l''eligiosa,
hecho insólito en aquella época; nunca bautizó un hijo, ni,
de mi conocimiento, halló motivos bastante fuertes como
para asistir a ceremonia i·eligiosa alguna.
En su reacción contra los dogmatismos positivos,
¿llegó a ser ateo alguna vez'? 811 filósofo favorito, Guyau,
afirma la inexistencia de Dios e incluso la desea, para no
clar un autor i·esponsable a tanto mal; Vaz Ferreira no
lo sigue hasta ahí. Inútil sería rast1·ear en su obra una
manifestación de ateísmo. Tan sólo algt1na anécdota, seguramente intrascendente, y una ''Imitación teológica''
escrita muy en broma en su primera juventud parecerían
suministra1· un p1·incipio de prt1eba al respecto.
1

Carlos Vaz Ferreira: J,¡ecciones .~obre p edagoyla y citestiones
&lt;le enseña nza. 1::i y 2~ Edición Homenaje de la Cámara de R epresentantes. t. XV, págs. 87 y 98 respectivamente
63

�36?

JlEVIRTA HISTÓRICA

Dos palabras sintetizan su posición frente a lo religioso: incertidumbre y duda; desde la época lejana en
que contestó a un niño que le inte1·rogaba sobre si había
Dios, que no sabía, ocasionando el consiguiente t1·aumatismo psíqt1ico en el educa11do, al constatar la no omnisciencia del padre-modelo, hasta ahora, sig·ue considerando
cuestiones abiertas las relativas a Dios y el alma humana.
Pero si aparentemente su posición se mantuvo invariable, hubo t1n movimiento subterráneo, de carácter afectivo, que interfirió con lo intelectt1al. Ya dijo -mejor que
otros- Bergson que la religión surge como un paliativo
del miedo a la muerte. Por mu cho tiempo el concepto vazf erreiriano no f t1e, o sólo en grado mínimo, calentado por
el sentimiento. Pero ... "le coeur a ses raisons que la raison me comprend pas". A partir de cierto momento, concretamente desde la penosa enfermedad en qt1e por dos
veces hizo crisis su constitución melancólica (1929 y
1940), parecían haber surgido en él anhelos nt1evos; y
sin llegar al hambre de inmortalidad unamuniana -que
Vaz Ferreira califica de ingenuidad trascendente- aspiraba a cambiar posibilidades por seguridades; y a medida
que se acercaba el momento definitivo, cuya angustia no
alcanza a paliar ninguna filosofía, se observaba en él un
anhelo creciente de anclar ei1 alguna creencia. Tanto que
sintetizó en 1952, en frase que no habría por cierto suscrito en los albores del siglo, su actitt1rl hacia lo religioso:
"Es un desear creer y no poder creer".
Por un momento pudo pe11sarse que, de producirse
una hipotética conversión, contra la cual no había tomado
las precauciones de Renan, y por la que bregan i11cansablemente desde hace varias décadas personas benemé1·itas
y bien intencionadas, se produjera en el sentido del catolicismo, hacia el cual lo inclinaba el fuerte peso de la
tradición familiar: católica era st1 madre; católica, con
las salvedades que derivan lógicamente de muchas de sus
poesías,º' su hermana María Eugenia y católico el ambiente en que transct1rrieron sus primeros años. u;¡
64 Maria Eugenia Vaz Ferreira: La isla de los cánticos. Montevideo, Impresora Cordón, 1967, ver: "El ataúd flotante", "Historia
póstu111a". "La rin1a vacua", e11 págs. 49, 55, 73.
65 Más adelante, hacia 1956, el peligro pareció conjurado; las
corrientes subterráneas hablan seguido su curso y Vaz Ferreira ancló
definitivan1e11te en su posición de incertidun1hre, que mantuvo sin
deflexiones hasta su muerte, acaecida a 3 de enero de 1958. (Nota
de 1962) .

�('AllJ,OH V A'l.i

I•~JiJ l{ R

liJ l Il1\

En la obra. -

Dispersas a lo largo ele s11 prod ucción
encont1·amos valiosas consideraciones sobr e los problema:
religiosos. Nunca satisfizo el a11helo pedagógico que nos
haría clesear la coordi11ación y t111ificación de su pensamiento al respecto : va sembrando ideas desde 1892 hasta
1957. Fijemos algunos jalones:
1892: Pt1blica pensamientos i;u q11e incluyen 11na conRideració11 sobre un problema conexo: la muerte.
1897: En un trabajo peclag·ógico leído ante el tribu11al de 11n concurso ele filosofía, coloca los mal'·cos de st1
filosofía religiosa.
1908: En el primer F e1·nie11ta1·io, sin perjuicio de interesa11tes consideraciones sobre un tema que es como el
011 us de st1 modo de pe11sar, el escepticismo, l)Ublica con1e11tarios a L' E xpé1·ie11ce 1·éligie1tse, transcripción de anotacio11es a la obra ct1mbre ele James.
1908: En El prccg11zatis11zo, a propósito de este interesante er1·or, hace co11sicle1·aciones sobr e los efectos práctico~ de la religión y el mistici smo.
1908: En ll1o1'cl l para iHtelecfitales formula una crítica a los sistemas morales religiosos, más u11 discutible
pa1·alelo ei1tre catolicismo y protesta11tismo qt1e aparece
además a me11t1do e11 sus i1otas para co11fere11cias y en los
márgenes de "Del se11tirnie11to trágico de la vida e11 los
Jzon1lJres y e 11 los p1teblos".
1909: En la presentación al público mo11tevideano de
Anatole France precisa st1 posición fre11te a lo r eligioso
y st1 enseñanza.
1910: En L ógiccc viva -e11tre otras- algu11as consideraciones sobre la co11ocicla ct1estión de los Cristos en
los hospitales.
1918: En L eccio1les sob 1·e pedagogía y c1lestiorzes de
e11se11ct11 za formt1la observaciones sobr e los problemas religiosos y anexos.
1936: Alg11nas co11sideraciones aisladas en : ¿ Ct1ál es
el signo moral de la inqt1iett1d humana?, conferencia preclominantemente ética, destinada a mostI·ar la grandeza
ele la aventura humana e11 el que actúa sin esperanzas,
sostenido por el quijotismo de la razón.
1938: En el F e1·1n e'11 ta1·io varias co11tribuciones al enfoqt1e del problema ético.
66

Dl'. J&gt;ascal : Las JJri111 eras icleus. " l&gt;ensam ientos". l\Iontevideo.

"El Día", 25 de octubre de 1892. e Articulo firmado por Vaz Ferreira con este seudónimo ).

�364

REVISTA HISTÓRICA

1952: E11 Sob re eiisefía1iza ele la 1rio1·al muestra lo
i·eligioso como uno de los tantos ft1ndamentos de la moralidad.
1952: En Recuerdos de u11 Curso sob1·e pedagogía de
la enseñanza secitndarict, retoma los temas filosóficos y
religiosos tratados en 1914 y 15, i·efrescándolos, remozándolos y poniéndolos al día.
1953: En ese extracto de icleario que se titt1ló, en denominación bie11 vazferreiriana: Sob1·e algunas que creo
verdades, nos da el estado presente de su oscilación frente
a lo i·eligioso, y ratifica posición con relación a la antigua
polémica de los Cristos.
Hay además un interesante material de estudio en
los apt1ntes preparatorios para conferencias, no destinado
a la publicación. Destaco los relativos a la teosofía. G7
Fo1·maciórt espiritual de Vaz Fe1·reira eri lo que dice
1·elación con el tema . 68 Para investigar la formación filosófica de Vaz Ferreira y en particular la de su filosofía
religiosa, son muy de tener en cuenta: a) datos por él
suministrados en la viva comunicación de su cátedra; b)
la lista de libros consignada en Moral para intelectuales
y su complementación.
a) Al iniciar sus conferencias sobre teosofía, nos habla del proceso de su cultura, ya avanzado cuando conoció
las religiones orientales. Describe la formación mental de
su generación (predominantemente filosófico-científica)
y la inmediatamente anterior (histórico-política) como
i·eflejo del pensamie11to europeo. Ambas tt1vieron que optar en forma dilemática entre: a) Religión y fe. b) Ciencia y filosofía. Razón y libre pensamiento. Vaz Ferreira
destaca que en esa elección, uno de los términos, la religión, se mostraba estrechada e inferiorizada (también algo el otro, pero ... ) por lo cual su formación intelectual
tuvo una base incompleta : en primer lugar sólo conocieron
las religiones occidentales (o, si se quiere, las hebraicas) ;
1

67 De las interesantes conferencias dictadas por Vaz Ferreira en
1924 sobre las religiones orientales, quedan sólo apuntes preparatorios, en estilo telegráfico. Felizmente, son analíticos y permiten reconstruir aproximadan1ente el estudio perdido. En estas conferenC'ias anunció otras sobre el 1nismo tenia, que no llegaro11 a realizarse.
y así, de n1i conocin1iento. sólo se ocupó excathedra le la Teosofía
en 1924.
68 Los párrafos relativos a la forn1ación espiritual de la ge11eración de Vaz Ferreira están ton1ados casi textualn1ente de los apuntes preparatorios para las conferencias sobre Teosofía que acaban1os
de citar.

�(JARLOS V ~\Z FffiRilEIRA

•) 6 l)..

·)

en segt111do lugar sólo religiones literales, en forma literal,
literalmente entendida. Conocieron el catolicismo (cristianismo muy "incrustado") ; el protestantismo, algo limpiado de incrustaciones y (muy poco) más libre; siempre
lite1. al: Biblia, Evangelio, entendidos como dicen. Fuera
de eso, conocimientos superficialísimos sobre otras religiones: Mitologías grecorromanas, aderezadas como para
niños: egipcios, hindúes, presentadas como inferiores o
fantásticas.
Todo eso era interpretado por los del otro lado de dos
modos diferentes :
1"') El antiguo, a lo Voltaire, po1·que t1nos querían
clominar y engañaban ;

2'&gt;) Como simple sobrevivencia (más o menos sincera) de errores del pasado.
Vaz Ferreira y mt1chos de Sll ge11eración optaron por
el libre pensamiento y anexos, si11 perjuicio de sentir la
altura del cristianismo.
Hecha la opción de ese lado, se producía una bif urcación. Aparecen las famosas tres escuelaR dominantes en
n t1estro país a fin es del siglo pasado : espirit11alismo, materialismo y positivismo. Vaz Ferreira reacciona, ya en su
trabajo pedagógico de 1897 y más adelante en la cátedra,
contra s11 hegemonía.
En otros países, las prefere11cias fueron por Comte:
así en el Brasil, hay toda vía templos consagrados a la
religión de la ht1manidad, y el lema: ''Orden y Progreso"
st1bsiste en el escudo. E11 el nuestro dominó en forma
omnímoda Spencer. St1 influencia rect1erda en peq11eño la
ejercida por Aristóteles e11 el Medioevo. Aquí tambié11
-según parece- bastaba decir: ''Magíster dixit" para
cerrar toda discusión.
Más tarde apa1"'eció la influencia de Gt1yat1, más honda y d urade1"'a (en Vaz Ferreira) .
Las ideas dominantes entonces (últimas décadas del
siglo XIX) eran: Razón (no fe, no misticismo). Ciencia
(no i .. eligión). Progreso (concebido como necesario). Democ1. acia (sea romántico-idealista : girondinos; sea científico-expe1·imental: Spencer, Stuart lVIill).
Tal fue la formación recibida por la generación de
Vaz Ferreira y la que lo precedió inmediatamente. De ahí
partió n11estro filósofo cuando, abandonando la vía del
seguimiento que lo llevó a escribir su Psicología y su L6r1ica fo1·mal, empezó a pensar por cuenta propia, consti24

�3GG

llEVISTA HISTÓRICA

tuyéndose a la pa1· que una filosofía moral y una filosofía
social, una filosofía religiosa.
Se presenta aquí el delicado problema de las influencias. Quid de la originalidad de la filosofía i·eligiosa en
Vaz Ferreira. Pasteur demostró la imposibilidad de la
generación espontánea en biolog·ía. En filosofía, la prueba
sería difícil, pero tampoco hay creación exnihil.
Tienen probabilidades de ser bien originales los filósofos que investigan p1--oblemas enrarecidos y abstractos,
desengranados de lo real. Pero las interrogantes l""eligiosas: Dios o dioses, muerte, sobrevida, inmortalidad, permanecen invariables a través de los tiempos. Y para buscar un buen ejemplo: cuán pocas cosas podrán encontrarse
qt1e no estén dichas mejor, antes y más claro en la Biblia,
ese gran inspirador de nt1estras civilizaciones hebraicas.
Es cierto que los pensadores libres tienen más amplio
campo qt1e los sistemáticos; pero se encuentran frente a
dudas inmutables que deben resolver combinando razón
y fe: la originalidad está en la dosis y en el modo de
ft1ndarla.
Así como un árbol fructifica y florece, y son propios
sus frutos y sus flores, pero no podría hacerlo sin los alimentos del suelo y el agt1a, así cada pensador estructura
su ecuación personal acerca de las preguntas eternas, en
las que interviene en grado diferente el filosofar anterior.
Supongamos. . . t1na l)ormiga laboriosa y resentida
que se dedicara a rastrear las influencias subyacentes en
la obra cumbre de Unamuno: Del seiztimiento trágico de
lci vida e1l los Jio1nbres !J en los pzleblos. El hecho de precisar influencias de filó8ofos -citados y no citados¿disminuiría acaso la fuerte origi11alidacl y valía del conjunto?
Para terminar esta larga i11 trod ucción, creo que son
aplicables a Vaz Ferreira las palabras con que cierra Emilio Oribe el estt1dio de las inflt1encias que actuaron en
aqt1el otro gran integrante de la generación del 900, José
Enrique Rodó.
''Los que con él convivieron, aquellos en los que se
apoyó para actt1ar, pensar y crear, no nos importan: la
vaguedad de sus nombres i10 nos preocupará lo más mínimo, ni tampoco la partícula de la personalidad del escritor que en alguna forma fue tributaria de lo accidental
y caedizo de tales ft1gacidades". on
69

Emilio Oribe: J,¿a el i1Hi 111 ica clel r e1 bo, l\Iontevideo, In1p. Uruguaya, 1953, pág. 77.

�('AH.I.JOB V 1\'h FJiJ ilTlfiJlHA

•I (' ,..
·&gt;
) (

Entrando al tema: La clave de los filósofos y obras
influyentes en la concepción i·eligiosa ele Vaz Ferreira,
-aparte de Spencer, ya supe1·ado- me parece sernos
dada por la lista de libros pt1blicada en Moral pa1·a intelect1tales y st1 complementación. Destaco algt1nos :
J ean Marie Gt1yat1 : La i1·1·eligió1l clel po1·ve1iir. Esbozos ele 2tna ?no'ral sin obligr1ció1i ni sanció1z.
William James: La experie1zcia 1·eligiosa.
J ohn Stt1art Mill: Estztd ios sobi·e la religión.
E1·nest Renan: Vida d(! Jesús.
Pese a su heterogeneidad, son todas obras esc1"itas por
pensadores libres, limpios de clog·matismos, amigos de dejar las ct1estiones abiertas, y, a la manera socrática, de
h c1ce1" e11genclrar las almas.
En ct1a11to al grado de inflt1encia. Sería interesante
precisarlo a través del valioso testimonio de las anotaciones margi11ales, ei1 el ejempla1" de la biblioteca particular
clel pensador qt1e 11os oct1pa. Y a primera vista se observa
qt1e los ~t1brayados y a11otaciones de Los p1·i1neros p1·inci71ios son meramente de estudioso y de discípt1lo.
E11 Re11an, la impresión es análoga, si bien, en los
m{lrgenes &lt;le Lct vidct de los apóstoles aparece ya algún
"lo mío". St1rg·e la confrontación de la filosofía religiosa
estt1diacla co11 otra, la de Vaz Fe1·reira, en t1·en de co11stitució11. E11 Stt1art Mill y e11 Guyat1 los "lo mío'' se mt1ltiplican: hay ya cotejo de dos ideologías y de clos ''sentimentologías" integradas. No me referiré al diálogo co11
James, entablado en los márge11es ele L' e:tp érie11ce 1·éligieilse. Fue, aunque amistoso, tan animado y polémico,
que de él surgió una obra que se llama, precisamente:
En las 1~iárg e 1zes de la e:rp erie1tcia (r eligiosa.
Tengo qt1e señalar otra influencia, duradera y proft1nda. Me i·efie1·0 a la de Don Migttel de Unamt1no. Difícil me sería precisarla. Cuando dos pensadores inteligentes y dotados de esa i·ara cualidad que se llama sentido
común, se ponen a ahondar en las cosas del cielo y de la
tie1·ra, y, por las del cielo
como buenos humanistasse i11teresa11 casi exclusivamente en tanto que repercuten
sob1·e la criatura humana: no el hombre pensante, abstracción del filósofo ''de estufa'' -la feliz impertinencia
va por cuenta de Unamuno- sino ''el hombre de carne y
hueso, el que nace, sufre y mt1ere, sobre todo mt1ere ... "
la identidad de la p1·oblemática dificulta soluciones muy
dispares. Unamuno y Vaz Ferreira sostt1vieron una fina

�llEVISTA HISTÓRIC' A

amistad intelectual, manifestada en cartas ;o y artículos
de crítica en que se decían sus verdades. Y, respetando
la altísima jerarquía intelectual de Don Miguel, se ha
podido afirmar influencia recíproca.
En los márgenes de la obra cumbre de Unamuno:
Del sentimiento t'rágico el e la vida en los hoinb res y en
los pueblos se libró otro diálogo polémico de alto vuelo.
Vaz Ferreira tenía ya su deformación profesional : de sus
anotaciones salieron varias elegantes conferencias que no
llegó a publicar. Afirmaba en ellas que esa obra era ''el''
libro 71 de Unamuno, el que da su medida, que tantos no
consiguen cristalizar ... Es fuerte, original, falto de sistema, contradictorio, carente de ponderación (y a veces de
gusto) . Pero, en síntesis: es una gran obra.
Hay otra influencia posible, a la que debo referirme,
para negarla. En los apuntes para las conferencias sobre
Teosofía, ya mencionadas, una vez señalada la vinculación con Guyau, se dice: ''Después vinieron otras cosas
en el pensamiento occidental. De las cuales, de lo nominado, ''lo más importante la filosofía de Bergson''. Si ésta
influyó en Vaz Ferreira (por ejemplo relaciones entre pensamiento y lenguaje, y efecto fijante de este último) no
me parece haber ejercido acción sobre su religiosidad.
Bergson valoriza los medios de conocimiento no racionales: intuición, misticismo. Vaz Ferreira se queda con la
razón, que estima no superada aún, y concede escaso valor probatorio a los procedimientos místicos de conocer,
así como a los ejercicios espirituales especialmente destinados a desarrollarlo: "todo eso es inferior al lado de la
vida misma; inferior a una buena vida de hombre; a una
buena, honda, fuerte, amarga vida de hombre''.
En cuanto a la obra cumbre de Bergson, en que éste,
bajando de las alturas metafísicas, nos da su valiosa opinión sobre los dos problemas que más int eresan, mejor
dicho, que más debieran interesar al hombre, el moral y
el religioso, no fue gustado por Vaz Ferreira, cuya filosofía religiosa estaba por lo demás ya hecha desde largo
tiempo atrás; y a quien solicitara su opinión al respecto,
dio ésta, categórica: "No me obligó a leerla hasta el fin''.
1

Ver : úorrcs }JOn (l en c i a en t re i nanl uno y 1-"az l•~erreira , l \l y 2~
I~ di ci ón Homenaj e de la Cá n1a r a d e R epresenta ntes, vol. XIX.
71 Unamuno en 1\li l i bro, r ea ccionó en ér gica1nente sobre esta
afirmación d e Vaz F erreira. Ve r : Mig uel de Un a muno Obras corn pletas. Barcelona, Verga r a . 1961 t . ' ' III. págs. 585-90. (Nota de
1962 ).
70

�CARI"OS ,,.. AZ FERREIRA

369

Est1"uct1tració11 de s1¿ f'ilosofía 1·eligiosa. - Vaz Ferreira integró tempranamente su cosmovisión con una metafísica de líneas bien definidas : ningún dogmatismo, ni
positivo ni negativo, qt1e intente resolver arbitrariamente
problemas insolubles, sino t1n saber poco ambicioso, humilde, que se conforma con ahondar, hasta donde alcanza
la razón, los problemas que no puede resolver la ciencia.
Mt1chas veces caracterizó y valorizó la metafísica; nunca
ta11 bien como en aqt1ellos párrafos de Fermentario:
''En medio del océano para el cual no tenemos barca
11i velas, la humanidad se ha establecido en la ciencia. La
cie11cia es u11 témpano flotante.
Es sólido, dicen los hombres prácticos, dando con el
pie; y, en efecto, es sólido, y se afirma y se ensancha más
cacla día. Pero por todos st1s lados se enct1entra el agua;
y si se ahonda bien e1t cztalqitie1· parte, se encuentra el
agua; y si se analiza c1talq1lier t'rozo del témpano mismo,
resulta hecho de la misma agua del océano para el cual
no hay barcas ni velas. La cie11cia es metafísica solidificada.

Es sólido, dicen los hombres prácticos, dando con el
pie; y tie11e11 razón. Y también, nada es más útil y meritorio que su obra. Ellos han vt1elto el témpano habitable
y grato. Miden, ar1"eglan, edifican, siembran, cosechan ...
Pero esa morada pe1~dería st1 dignidad, si los que la
habitan no se detuvieran a veces a contemplar el ho1·izonte inabordable, soñando en t1na tierra definitiva; y
hasta si continuamente alguno de ellos, t111 grupo selecto,
como todo lo que se clestina a sacrificios, no se arrojaran
a nado, aunqt1e se sepa de antema110 que hasta ahora ninguno alcanzó la verdad firme y qt1e todos se ahogaron
ii1defectiblemente en el océa110 para el ct1al no se tiene
barca ni 'relas". 7 :!
Vaz Ferreira no la ha constitt1ido bt1scando un ''justo
medio'' entre posiciones ya hechas: en lo religioso, como
en todo, gusta del estudio directo y de las solt1ciones propias; su posición es de incertidumbre y duda; hay conocimi€ntos ciertos y segt1ros; otros problemáticos; no se
clebe forzar la creencia sino g·raduarla; considerar cierto
solo lo cie1~to; probable o posible, lo probable o posible;
cliscernir lo qt1e conocemos bien de Jo que conocemos mal
1·1 y 2:.1 ~dició11 lI01neuaje de la ('á1nara de Representantes.
/1'r 1'111c11fa1io. t. X. págs. 122-12:1 y 1:!7 respectiva1nente.
72

1

�370

REVISTA HISTÓRICA

o ignoramos. Sería erróneo en materia religiosa, dar a
conocimientos imprecisos, apariencias de certidumbre.
En ciencia, todos están de acuerdo en reconocer las
imprecisiones del saber: con más razón debe admitírsele
en metafísica; así como frente a una masa de agua podemos describir adecuadamente lo que ocurre en la superficie, y conocemos cada vez menos bien, o no conocemos,
a medida que ahondamos, así como podemos describir bien
lo que está cerca nuestro, y menos bien lo lejano, y de
ningún modo lo que está tras el horizonte, debemos admitir, sin que ello importe escepticismo, que el conocimiento
relativo a lo religioso es el más incierto de todos. Se puede obtener por la fe, creencia en la revelación por parte
de algunos privilegiados. Vaz Ferreira la desearía pero
no la tiene. En cuanto a la i azón, su guía perpetuo, entiende que no se opone a la existencia de Dios e inmortalidad. Discrepa en eso con Unamuno, pero tampoco puede
suministrar pruebas afirmativas. No lo convencen las llamadas pruebas de la existencia de Dios. ¿A quién convencerán sino a los convencidos? por entender que se basan
meramente en la dificultad de los contrarios para demostrar sus aseveraciones. En cuanto al instinto de inmortalidad -después de fijar al respecto las posiciones platónica y bergsoniana- lo rechaza, por entender que lo que
se toma por tal no es más que deseo de inmortalidad. Como medios de conocimiento, distingue dos:
a) La razón: es la guía permanente de su filosofar;
no la concibe, a la manera del racionalismo, como infalible, absoluta, poderosa; sino como un medio impe1·fecto,
pero no st1perado aún, débil luz qt1e nos guía sobre los
abismos del no saber.
b) Medios de co11ocimiento místicos. Vaz Ferreira i10
ha hecho t1n estudio especial al respecto; pero co11signó,
en su ejemplar de La experiencia 'r eligiosa de W. James,
una serie de observaciones, que nos ilt1stran sobre st1 posición. Aplica al misticismo, hecho religioso, su criterio
general : no forzar la creencia; tratar de tener al respecto, no t1na ignorancia docta, sino una ignorancia since1·a.
Son múltiples sus reacciones. En conjt111to, prima la
tendencia negativa frente al valor del co11ocimiento místico. Basándose principalmente: a) ei1 st1 parentesco con
estados patológicos o de ensoñación; b) ei1 que las visiones se adaptan a las características propias de cada l eligión, se inclina a no ver en él más que u11 espejismo de
conciencias religiosas.
1

1

,.

�1
(

ARf'"'OS VAZ FERREIJlA

371

La filosofía religiosa vazf errei1~iana -a la que ha
JJermanecido siempre fiel- no es, como la spenceriana,
fija y rígida, idéntica para todos, sino variable, mutable,
cambiante y personal. Difícil resumirla, esquematizarla,
reducirla a fórmulas, someterla, en una palabra, a la deformación pedagógica, porque es t1n estado vivo.
Aparece el leit-motiv de la crítica formulada por enemigos e inclt1so discípulos: escepticismo. A Vaz Ferreira
no le gt1sta el calificativo. En general i10 es partidario de
nomi11ar sin necesidad. Fácilmente suscribiría la afirmació11 f at1stiana: ''le sentiment est tout; le nom n'est qt1e
lJrt1it et fLtmée obscurcissant l'éclat dtt ciel". 7 :l En especial,
lo molesta Rer encasillado ei1 ttn ''ismo" cualquiera, y, de
todos, uno de los que m{ts le incomoda, es precisamente
el escepticismo, por el tinte dt dogmatismo negativo que
ha tomado en el t1so corriente. Y así, aunque ha irisado
de distincio11es el ambigtto término, prefiere que no se
lo apliquen.
Y sin embargo, como mLty bie11 obseJ·va U11amuno 71
co11vie11e atenerse al recto y pI·imitivo sig11ificado de la
palabra; y éste es bie11 atraye11te: e~'céptico viene, por ii1termeclio del latín ''sceptict1s", de t111 vocablo griego que
significa: h[tbil o inclinado a contemplar, reflexionar,
meditar, derivado a stt vez de Ltn verlJo que significa:
escudriñar. Y así escéptico sería el contemplador, el medi tado1·, el escudriñador, y Vaz Ferreira es todo eso y
le gusta serlo.
Ese otro gra11 b11scador qt1e e llamara en vida Soren
Kierkegaard adhiriendo a la afirmación de Lessing dice
qtte si Dios le ofreciera en su mano derecha la verdad, y
en la izqt1ierda el esfuerzo i11cesante y penoso por lograrla,
se qt1edaría co11 la izqt1ierd&lt;t. Vaz Ferreira 110 ha leído a
Kierkegaa1·cl, pero es bt1e11 co11oceclor ele Unamuno; m(1ltiples )7 categ·óricos stibrayados positivos señalan su adhesión a los hermosísimos p{trraf os en Qtte el pensador vasco
expresa su deseo. . . de 110 ver totalmente logrados sus
anhelos ...
''Y , s111
. em bargo ...
Si, a pesar de todo, lé1 tragedia culmi11a aquí.
Y el alma, mi alma al menos, anhela otra cosa, i10
absorció11, no qt1ietud, no paz. no apagamiento, sino eter7;~

Goethe. F'aust. París. J,a Ilenais sance du li,·re, 1920, vol. 1,
púg. 222.
74 l\Jiguel de Unan1uno: 1;11 s ayo s . "~li religión'', Madrid, Aguilar. 191fl. vol. JI. págs. :36ñ-371 .

�372

REVISTA HISTÓRICA

no acercarse sin llegar nunca, inacabable anhelo, eterna
esperanza que eternamente se renueva sin acaba1·se del
todo nunca. Y con ello un eterno carecer de algo y un
eterno dolor. Un dolor, una pena, gracias a la cual se crece
sin cesar en conciencia y en anhelo. No pongáis a la puerta de la gloria, como a la del infierno puso el Dante, el
''Lasciate ogni speranza''. ¡No matéis el tiempo! Es nuestra vida, una esperanza que se está convirtiendo sin cesar
en recuerdo, que engendra a su vez a la esperanza. ¡Dejadnos vivir! La eternidad, como un eterno presente, sin
recuerdo y sin esperanza, es la muerte. Así son las ideas,
pero así no viven los hombres. Así son las ideas en el
Dios-Idea, pero no pueden vivir así los hombres en el
Dios-Vivo, en el Dios-Hombre.
Un eterno Purgatorio, pues, más que una gloria: una
ascención eterna. Si desaparece todo dolor, por puro y espiritualizado que lo supongamos, toda ansia, ¿qué hace
vivir a los bienaventurados? Si no sufren allí por Dios,
¿cómo le aman? Y si aun allí, en la gloria, viendo a Dios
poco a poco y cada vez más de cerca, sin llegar a Ellos del
todo nunca, no les queda siempre un poco de incertidumbre, ¿cómo no se aduermen?
O en resolución, si allí no queda algo de la tragedia
íntima del alma, ¿qué vida es esa? ¿Hay acaso goce mayor
que acordarse de la miseria -Y acordarse de ella es sentirla- en el tiempo de la felicidad? ¿No añora la cárcel
quien se libertó de ella? ¿No echan de menos aquellos sus
anhelos de libertad?". j ;)
Y así quedamos en que Vaz Ferreira es, como Kierkegaard, como Unamuno, dicho sea ei1 honor de los tres,
escéptico.

Actitzld de l ' az Fe1·reira fr e1zte a Cristo . ..
Y lo qit e ele él sa lió

Vaz Ferreira !' C1"isto. Cuenta11 que una vez Ma1·ía
Eugenia le comunicó a su hermano Carlos que no pensaba asistir por un tiempo a sus conferencias, po1·que le
habían dicho que estaba hablando mal de C1.. isto, a lo que
contestó rápidamente el Maestro: "Bien de Cristo; mal
75 l\1igue1 de Una1nuno:
la vida", t. II, págs . 389-399.

En .~·a y os.

' 'D el sentin1iento trágico d e

�CAR LOS V AZ FERREIRA

373

de lo que de él salió''. No respondo de la aute11ticidad de
la anécdota, pero merecería ser cierta. Vaz Ferreira, a
lo largo de st1 obra, establece una rlistinción tajante entre
Cristo y las religiones positivas qt1e en ocasiones en difícil
entroncamiento derivan de él: catolicismo y protestantismo. Veamos brevemente.
En cuanto al orige11 del ft1ndador, si es o no hijo de
Dios, si recibió o no inspiración divina, se inclina provisoriamente, sin perjuicio ele dejar la cuestión abierta, a
considerarlo -a la manera de Renan- como hombre. Se
excusa poi· ello: muestra que si los hombres se ht1bieran
conformado con la moral y la religión existentes -poi·
ejemplo en tiempo de los griegos-, éstas no hubieran sido
Ruperadas. Análoga tarea de crítica, previa a la de supe1·ación, debe hacerse con el cristianismo.
Ei1tre lo mt1cho positivo qL1e Vaz Ferreira asigna a
Cristo, está el ser un ''fracasado'', en un sentido especial,
qtte me apresuro a precisar. ''Habría dos clases de fracasados: los comunes, por inferioridad o insuficiencia. Los
po1· superioridad, por buscar más, querer más, sentir más,
desear más, aspirar a más, etc., etc., )' Re diría de más. En
ese caso, el llorrzb ·re parece fracasado, )', e11 cierto sentido,
lo es. Y la obra pt1ede parecerlo, at1nqt1e trit1nfe después."
Vaz Ferreira ejemplifica con Beethoven, nuestro Artigas. Destaca también el caso ele Jesús:
''Un teórico fracasado por superioridad: Era t111 teórico: qt1ería demasiada caridad, demasiado amor, demasiada f1·aternidad. Y no tra11saba ni esperaba: ya, ya
venía El Reino. . . y lo persiguiero11, y lo conclenaron, y
atormentaron. El éxito (no se puede negar que tt1vo éxito), vino clesp11és y no para é1." 711
Algo conexo con lo ante1·io1·: Vaz 1.1, erreira valoriza
e11 Cristo lo que lo muestra como ve11cido. Recuerda, si11
simpatía, las almas serenas, dt1ras, segt1ras (Almafuerte).
Con los "como pernos" como ''pesas controlarias'', no
simpatiza Vaz Ferreira, no puede simpatizar el defensor
de 1a moral conflictt1al, e11 perpetua ta1·ea de equilibrar y
regt1lar ideales dispa1·es. No los desvaloriza para ensalzar
a stts con ti·arios en la poesía de Almaf uerte, los inferiores, los que caen: Verlaine, otro hombre de grande hombre, vaso infame de dolo1·, débil e impttro, sino que opone
a los ''básicos puntales'', otra clase de almas superiores:
\'er espccial111ente: f..1 iet zscll e, 2~.1 ffidición Hon1enaje de la
c;.t1na1·n de Representantes, t. XX. págs. 191-261 .
76

�374

REVISTA HISTÓRICA

el ejemplo más alto : Cristo. ''Supongamos que nunca hubiera tenido angustias, nunca dudas, que no hubiera desesperado, que no hubiera sudado sangre, y llorado, qt1e
no hubiera dicho ''Eloi, Eloi, ¿lama sabachtani ?''.
"Sería más perfecto -concluye Vaz Ferreira- y nosotros lo amaríamos menos : que digo nosotros. Los mismos que lo creen Dios lo amaría11 menos ... ".
Hasta aquí, la crítica positiva. Pero hay también un
enjuiciamiento del hombre-dios desde el punto de vista
favorito de nuestro f ilósofo : el moral. Como vimos, considera representante máximo de la humanidad al individuo
que en un esfuerzo tenso y heroico, lleva de frente todos
los ideales : éticos, estéticos, religiosos, sociales, etc. Con
este temible cartabón va a juzgar a Cristo.
Lo considera un altísimo ejemplar del hombre antiguo, que actuaba con pocos ideales. Y a sabemos que Vaz
Ferreira es humanista. Admite a los monocordes, siempre
que no se lo obligue a serlo. Pero, en lo moral al menos,
prefiere al hombre integral, q11e lleva de frente todos los
ideales, con los consiguientes conflictos éticos, y la angt1stia, y el i~emordimiento: "Cristos oscuros, sin corona
ni sacrificio". Por eso considera que Jesús, tal como se
nos reve!a a través del relato vivo ele los Evangelios, es
superado por m11chos moclernos, qt1e, sin llegar a su altura
en caridad Y' amor, han sabido valorar ideales que él dejó
ft1era de su reino ...
Hay 11n lugar com(111 e11 la literatt1ra: st1poner que
Jesús vuel\Te a la tierra y fa11tasear sobre lo qt1e harían
los hombres a base de crucifixio11es más complejas y refinadas. Vaz Ferreira introdt1ce una variante de interés.
¿Qué haría Cristo. qué tendría c1t1e hacer Cristo para segt1i1· sie11do el primero ei1 nuestro n1undo moderno? E11
primer lugar conservar sus altas virtudes de amor y caridad. Pero tendría qt1e agregar ,·arias cosag qt1e Vaz
Ferreira enumera implacablemente: la j t1sticia, el trabajo, la familia, los afectos ii1divid u al es, la cie11cia, la i~azó11,
las patrias, hasta el pla11eta. Y st1rgirían así los conflictos,
la angt1stia, q11e sólo se evita11 mecliante una restricción
de los ideales.
Vaz Fe1·1·eira y lo &lt;111 ° d e G..,risto salió: catolicisnzo y
protesto1ttisJno. - En ct1anto a los dos "ismos'' antagónicos surgidos de Cristo, Vaz Ferreira, si11 perjuicio de
abarcarlos e11 la crítica general a las reljg·iones positivas
(rebajamiento de la relig·iosiclad, frt1tos predominantemente perniciosos, adaple:1ció11 a las gt1e1~ras, clesact1erdo

�37 5

C1ARLOR '' AZ FERREIR1\

co11 la cie11cié1, etc.) los enj t1icia en eRperial. Parcialme11te
de acuerclo con Nietzsche, establece t1na clistinción tajante
entre Cristo y las qt1e se llaman a sí mismas i·eligiones
cristianas.
Y si, acallando st1 admiración y st1 amor, formt1la al
ft1ndaclor serios reparos, 110 por los ideales suste11tadod
sino por el 11úmero y la ei1ticlacl &lt;le los relegados, mt1cho
más serias so11 st1s crítictlS a los "ismos'' en qt1e involt1cionó la cloctri11a.
R.epeticlas veces, a lo largo de st1s notas preparatorias para conferencias, figura t1n ct1adrito esquemático
que es, co11 leves variantes, el sigt1iente:

Cristo

Iglesia

anti-iglesias y a11ti-clero
pobrista (rico y cable)
anti f órmt1las
ml1jerista y más o menos
amo1· librista (poi· lo me11os para perdonar)
libre ¡Je11sé1dor y libre senticlor
igualdad

Iglesia, la más jerárquica
y cerracla-riqt1ista.
ferozmente clogmática y
formalista

JJaz

a mor, i11 cl ttlge11cia,
clacl, fraterniclad

dureza feroz sobre eso
i10 libertacl
clesigt1aldacl
gt1erra

•

car1clt1reza, seqt1edad de alma

"Se nos ofrece tina antítesis ma rcacla e11tre el f t111daclor J~ las religio11es de1·ivadas: la te11cle11cia ele Jesús er&lt;l
contraria a la iglesia, al s&lt;1cerclocio, y Ht1rgió ele ahí la
igleRia m{t,s organizade:1 ; era co11trario él loR dogmas ~·
cle11tro del cristianismo se fuero11 como enclt1reciendo, como enqt1ista11do cacla vez más los dog·mas más cerraclos,
la te11clencia ele J es(1s era pobrista y la iglesia -pare:1
emplear estaH palabra~ más sintéticas- se hizo riquista.
Y era lél te11cle11cia de J es(1s también m t1j erista. Suprimo
lé1s palalJras que como socialista y feminista podría11 dar
u11 carácter clemasiado pedantesco a nuestra disertación
-m t1j eriste:t ~r más o menos amor libristGt, por lo me11os
para perdon&lt;1r: los tres focos más i11te11sos clel Evang·elio
ilt1mi11an los tres episodios de la samaritana, de MarÍél
l\1agclale11a )r de la mt1jer adúltera. La Iglesia que salió
de J e~(1~ cristalizó también en ese pt111to t111a moral de
rigidez, ele dureza. qt1e no es del caso juzgar en este
mome11to- 11ag·o notar (111icamente la antítesis. Y el Cris-

�REVISTA HISTÓRICA

376

tianismo de Cristo, era religió11 de paz, de paz en lo político por lo menos, y de él salió una religión que es, como
todas, adaptada a la psicología y a la sociología de la
guerra''. 77

Posicióri f1·ente al ji1daís1no. - Entre las religiones
hebraicas, las que considera vivas, en el sentido de Jesús y
del mismo Vaz Ferreira, son dos y sólo dos: catolicismo
y protestantismo.
¿Y el judaísmo? Repetidas veces exteriorizó simpatía por la religión y sus adeptos. Circulaban anécdotas
al respecto. Así, como alguien quisiera hacerle compartir
su odio a los hebreos, contestó que no podía hacerlo, porque de los dos que conocía, uno era Mauricio Nireinstein,
su mejor amigo; el otro, Einstein.
Y para refutar las conclusiones pesimistas de Spengler en la obra : Decadencia de Occidente acerca de la
extinción próxima e inevitable de nuestra civilización y
su imposibilidad de florecer en este momento en altos
ingenios, gustaba de citar a los dos grandes judíos de
nuestro tiempo: Bergson y nuevamente, Einstein.
Pero no nos dejemos sugestionar: esa simpatía no
es más que una de las tantas manifestaciones, hacia una
raza y una religión vilipendiadas, vejadas y escarnecidas,
de su tendencia "pobrista'' en un sentido amplísimo del
término. Si los judíos mandaran ya se encargaría Vaz
Ferreira de encontrar las fallas de su ideología.
Posición de Vaz Fe1·1·ei1·a frerite a la teosofía y en
ge1te1·al, las 'religiones orie11tales. - Durante su formación
espi1~itual, Vaz Ferreira y su generación trabaron conocimiento casi exclusivamente con las religio11es hebraicas
que, como vimos, no lo satisficieron plenamente. De ahí
partieron los que deseaban superar su preparación universitaria; Vaz Ferreira, entre ellos, se hizo un buen conocedor y crítico de religiones orientales: las estudió en
plena madu1~ez -tercera década de este siglo- con su
filosofía religiosa ya hecha. Y así, aunqt1e en conjunto
Aquí seguía, en la for1nulación de 1954, u u estudio con1parado de la posición de ' 'az Ferreira frente al catolicis1110 y el protestantisn10 y un paralelo entre an1bas religio11es extraído principal1nente de inéditos y anotaciones marginales. Vaz Ferreira, en la
crítica escrita que ine entregó del trabajo - tan1 bién verbalmenteincluyó la siguiente observación: "No sé si pensé así ni si esto debe
estar" por lo cual he resuelto s upri1nir l os párrafos c\1estionados.
1 Nota de 1962).
77

�:~

77

lo co11forma1'on más qi1e las occidentales, ni por un momento pudo pensa1·se en una conversión; agregó una más
a st1 haz de posibilidades.
Allá en 1924, Vaz Ferreira dictó en su cátedra una
serie de conferencias sobre las religiones orientales, ya
prologada el año anterior. El título es bien sincero: ''Introd t1cción a fu turas (posibles) co11f erencias sobre Teosofía''. Teniendo en cuenta su escasa difusión -no fueron
publicadas, ni pueden serlo, ya que no fueron taquigrafiadas: se conservan sólo apuntes p1·eparatorios, eso sí
bastante detallados- c1'eemos oportt1no 11n resumen que
clestaque las ideas básicas.
El ensayo abarca -en un método familiar al filósofo
en estudio-: a) una exposición; b) una crítica; c) una
sí11tesis. Veamos brevemente.
Estas religiones verifican un cambio de escala en el
espacio y en el tiempo: hay prolongaciones extraterrestres, para atrás y para adelante; galaxias, rr1iles de años
lt1z; act1erdo con la moderna astronomía.
ConRidera11 al pasado poseeclor de la sabiduría; al
presente, en descenso. La ciencia auténtica, para atrás:
la moderna no es más que un 1·esto degen~rado del antiguo
saber total. Aún hoy, alg11noR iniciados pueden, merced
&lt;l un ent1·enamiento especial y ejercicios espirituales adect1ados, Ilegal'' a poseer la sabiduría. Para el saber de lo
religioso, poco nos sirve la razón; los orientales prefieren
otros medios de conocimiento: intuición o vivencia, medios no lógicos, mágicos, analógicos, vagos, verbales, de
carácter místico o misticoide.
Las almas de los muertos, después de una serie de
transmigraciones, llegan todas al Nirvana.
Aba1·can una filosofía práctica complementaria: moral, higiene, filosofía social, etc.
El acercamiento a esas l'elig·iones ofrece dificultades
para todo occidental: Ya Unamuno destaca la oposición
entre los modos de pensamiento occidentales, a base de
racionalidad, claridad, precisión y los orientales, a base
de intuición, oscuridad, misterio.
A esto se agrega la superabunda11cia de libros, de
valo1" desigual, la imposibilidad de leer en los idiomas
01·iginales, o de cotejar traducciones, la infinidad de sectas y dogmas, que creen ser todas depositarias de la verdad. En Vaz Ferreira se agudiza la dificultad del acercamiento, porque es un amístico; sólo capta los modos racionales de pensamiento; le ct1esta la penetración en los

�378

REVISTA HISTÓRICA

modos analóg·icos o mágicoR, que califica de falacias verboideológicas.
Superadas -hasta donde ello es posible- las dificultades, confronta aquellas ideologías y ''sentimentologías''
(el neologismo le pertenece) con su filosofía i·eligiosa y
entiende que incluyen tendencias que su psicología acoge
bien, y algunas especialmente bien.
Entre ellas señala e11 primer término el ensanchamiento, y en segundo, el mejoramiento de la religión.
Las creencias se ensanchan; hay nt1evas y diferentes
posibilidades de sobrevida; la cosmovisión oriental está
más de acuerdo con la moderna astronomía que la occidental, antropo y geocént1"ica. A ella parece referirse el
filósofo en estudio cuando dice, en ese extracto de ideario
que son sus conferencias, denomi11adas bien vazferreirianamente: ''Sobre algunas que creo verdades'' lo siguiente:
''Sobre religiones.
No sólo el alma humana pediría alguna, sino qt1e
hasta ha)r ciencias que parecerían pedir alguna, notablemente la biología, porque las teorías propuestas para explicar las transformaciones y las estructuras, a pesar de
sus bases racionales y expe1·imentales, no obtienen completo éxito en la explicación de tantos hechos y detalles ...
En cambio otra ciencia, la astronomía, t iende a desautorizar las religiones existentes: De éstas, la que conocemos más, no estaba en sus principios, ni siquiera en escala
con la tierra, y la humanidad, para armonizar razón y
esperanza,
.
,, necesitaría t1na religión en escala con las gal ax1as. . . .
La religión se mejora, la moral es más alta. En la
sobrevida hay muchos actos y desenlaces felices, en oposición -dice Vaz Ferreira- al drama conciso y fuerte
de los cristianos, con t1n solo acto, y donde alg11nos personajes acaban mal. Acabar mal. . . surge la Gehena, el
lloro, el crujir de dientes, el infier110 cristiano católico.
Vaz Ferreira lo niega. Con Guyau, con Unamuno, en l"ealidad con cualquier persona sensata y dotada de un poco
de sentido común, rechaza el anticuado fantasma: se niega
a incorporarlo a sus posibilidades. Es que la noción de
castigos ''ad perpetuitaten'', como la del pecado original
-sobre la cual me hubiera interesado conocer la opinión
de Vaz Ferreira- corresponde al viejo concepto de derecho penal, vigente en la época de fabulación del cristiano
catolicismo, y resultan ambas anacronismo pesado en esta

�:~

7 !J

época de proporcio11alidad entre la pena y el delito, o inclividt1alización de la pena. También las religiones deberían modernizarse. . . Claro que es peligroso: dicen que
ciertas momias se conservan incólt1mes durante mile11ios ... en st1s sarcófagos; el menor soplo de aire las pulveriza : Si tina momia pe11sara, nada temei-·ía más que la
ligera brisa que pt1ede aniquilarla ...
Otra ventaja -de carácter ético- a favor de las
religjones orientales, es q11e acabanclo al fin todo bien para
todos, no se presenta en forma aguda, como en las relig·iones hebraicas, el problema del mal, con la responsabilidad, at1nque sea a dos grados, del St1premo Creador. Y
Ri difícil resulta para nuestros teólogos, la explicación clel
mal en esta tierra, más difícil es j11stificarlo en el otro
mt1ndo, creado por la vol11ntacl omnímoda de ttn creador,
en la teoría infi11itamente bue110, sin los descargos derivaclos del mal 11so ele s11 libertad hecho por las criaturas
terrenas.
Pido perdón por la digresió11 y v11elvo al tema. Vaz
J.,erreira valo1~izó e11 grado s umo la moral oriental, a base
de la incidentalidad ele la tierra, y la abt1ndancia de poHibilidades, y el arreglo fi11al, prefirié11dolo a la cristiana,
a base de este planeta sólo y 1111a sola vez.
Ahora, al co11frontar estas religiones con s11 religiosidad, aparece11 aspectos qt1e le\ra11tan resistencia en n11estro pensador.
A) Por la filosofía religiosa q11e profesa.
B) Por s11 temperamento.
Por s11 filosofía l elig·iosa : Vaz FerreiI·a la hizo a
}Jase de ignorancia, sentimiento i .. eligioso mantenido vivo.
Entendía que, "no cI·eer saber'' mejo1.. a la acción. Además,
no había abandonado las ideas qL1e presidiero11 s u formación espiritual : Ciencia, Razó11, Progreso, Democracia.
Su evolución había consistido ei1 sentirlas -o ponerlasen plano más hondo, dep11rarlas y se11tirlas mejor. Esas
religiones so11 a base de saber, o cree1.. saber lo religioso.
Y ei1 cuanto a las ideas directrices vazferreirianas,
la ciencia i10 es en esas religiones orie11tales bien se11tida
ni justipreciada ; más bie11 hay cierto menosp1·ecio poi~ ella
en 11ombre del saber religioso; la razón es disminuida o
postergada en nombre ele otros moclos de conocimiento
considerados s11periores; el progreso : la Teosofía lo i .. espeta, agrandá11dolo; la Democracia: no eng·rana con las
castas. la desigualdad.
1

•

�380

REVISTA HISTÓRICA

Por su temperamento: Hay dos cosas -afirma Vaz
Ferreira- en que esas religiones van contra lo más central suyo: una contra su temperamento intelectual, otra
contra su temperamento afectivo. En tal forma que dan
en el centro mismo de cada uno:
19 ) Su lógica -que es él mismo (su yo intelectual)

y qt1e tiende a condenar precisamente esos modos de pensar, mágicos, analógicos, vagos, verbales, como verbo-ideológicos. Tienden a dar importancia a las palabras, mientras que Vaz Ferreira intenta librarse de lo ve1·bal.
29) Su temperamento afectivo y moral, que es a base

de personas, de afectos, i·eales, concretos, de amor a personas, a los seres queridos de su familia y su amistad, y
a los hombres buenos, concretos y a la humanidad concreta, hecha de seres individuales. Pa1·a Vaz Ferreira lo
más hondo son los afectos individuales, y esas religiones
tienden a disminuirlo, en esta vida, porque eso sería ilusorio y engañoso, Karma. . . y en la otra, porque la ascensión es despersonalizante. Ahora bien: Vaz Fe1·reira
podía comprender eso con la inteligencia; y aunque pudiera ser superior a lo suyo. Aunque no lo fu era, que resultare la verdad. No querría engañarse a sí mismo, (sinceros
hasta con nuestras esperanzas), pero no podía sentirlo,
para su temperamento: "sin la inmortalidad personal, con
la de los seres queridos, todo lo siente como trágico, estúpido, e inútil".
En resumen: bienvenidas esas posibilidades de sobrevida y esa interpretación de religión.
Pe1·0 como posibilidades, no como dogma. Esto es
esencial. Agrega esas posibilidades a las que ya entreveía
dentro de st1 filosofía religiosa. Sigue en lo de antes, pero
con nuevas posibilidades, que lo suyo se asimiló. Y sigue
sintiendo su filosofía religiosa como superior: la llama,
el sentimiento i·eligioso fue haciendo productos y formas
y los va recogiendo y los guarda; pero lo mejor es guardar
la llama.
Algil?las conexiones

a) Religiosidad y religiones positivas. - En general
la religiosidad llamea en los fundadores y primeros seguidores (el ejemplo más alto: Cristo). Pero a medida
que nos alejamos, en el espacio y en el tiempo, de los
grandes iniciados, todo eso se va enfriando y cristalizan-

�&lt;~ ARLOS

V AZ FERREIRA

do en dogmas, ritos, ceremonias, formas huecas desprovistas de sentido, que vt1lneran el espíritu por conservar la
letra o la desfiguran también. Y así, no resulta paradoja
la afirmación de Vaz Ferreira: las religiones positivas
tiende11 a hacer desaparecer la religiosidad.
b) Religio1zes positivas ?J gzte'r1~a. - Vaz Ferreira
considera una inferioridad de casi todas las religiones positivas -no de la religiosidad- el hecho de st1 adaptación
a la g·uerra. La psicología es afín : hay organización, jerarquía, orden, sometimie11to de individt1os, confianza en
la protecció11 y tendencia al dominio.
Cuestión conexa es la vinc11lación ei1tre i~eligi611 positiva y mando. Las religiones conservan algo de la espiritt1alidad primitiva ya entre el e 1i c1~oute1ne rit de los dogmas: no toda la llama se ha cenizado. Cuando manda11
(como los partidos, como las personas ) , priman los elementos regresivos; Ct..lando carecen de impe'rium, sobre
todo si act(1an en un régimen de libertad, el rescoldo de
espiritualiclad yacente entre las cenizas, se reanima.

Religió1z (o 1·eligiosidctd) y a'r te. -

En 1935, en
conferencias complementarias a las dadas sobre : ''El autor, el crítico y el sentidor", Vaz Ferreira estudió diversas
causas qt1e pueden disminuir artificialmente el goce artístico. Entre ellas enumera la regida por una falsa oposición entre el arte libre (arte por el arte) , y arte subordinado a algo (religión, patriotismo). Y entiende que lo
mejor es la coexistencia de ambos . No simpatiza con el
hecho de que los creadores se propongan expresamente
hacer arte con fines religiosos, o sociales, o morales. Pero
sí con el de que sientan los ideales religiosos u otros, que
les calientan el alma y los libran de la insensibilidad del
pt1ro esteta.
e)

d) R eligio1zes, 1·eligiosidad y de recJio. - Conocido es
el concepto vazf erreiriano del derecho. Rechaza para éste,
como para la moral, la fundamentación enraizada en el
cielo: no hay derecho de origen di vino, como no hay moral
de origen divino (por lo demás, esta posición ha sido
abanclonada actualmente aun por los mismos juristas embarcados en religiones positivas).
¿Quedará excluido lo religioso en los basamentos del
derecho? No: en forma de religiosidad será uno de los
tantos motivos que tendremos para respetar la norma
j t1rídica.
1

25

�•l

v

s •)-

IlEVISTA HIRTÓRI&lt;'.-\

e) Religiories, 'teligios1'dad 11 11ioral. - La moral se
refiere a los hechos, sentin1ientos y· pensamientos qt1e tie11e11 que ver con el bien y el mal.
Precisados ya los conceptos de religiosidad y I'eligión,
las conexiones surgen espontáneamente dentro de la ideología vazferreiriana. Rechaza la fundamentación religiosa
ele la ética que preconiza11 los "ismos": para el budista, o
el mahometano, o el cristiano, bueno es lo que ordenan
respectivamente Buda, o Mahoma, o Cristo. Y en el conflicto posible entre moJ·al y religió11, prima en forma absoluta la segunda. Vaz Ferreira , por el contrario, coloca
e11 la cúspide &lt;le su jerarquía, los valores éticos. Son débiles st1s posibilidades I"eligiosas ) fortísimas sus convicciones morales. Acostumbra aplicar sus normas a los mismos
dioses, no perdiendo la esperanza de mejorarlos. Sin querer, se me vienen los versos de aqt1el otro enjuiciador de
seres trascendentes que se llamara e11 vida don Mig·uel ele
Unamt1no (otros dicen San Miguel ele Gredas) :
1

Agranda la puerta, Padre,
porque no puedo pasar;
la hiciste para los 11iños,
yo he crecido a mi pesar.
Si no me agrandas la pt1erta
achícame por piedacl,
vuélveme a la edad benclita
e11 qt1e ,, ivir es soñar. ¡s
La religiosidad de Vaz Ferreira est{t impreg·11ada de
moraliclad. Muy indulgente -algu11os opinan qt1e clemasiado- para con sus semejantes: st1ya es la frase: "Yo
no soy Dios para j t1zgar a los hombr es'', e11j t1icia, no
siempre con benevolencia, a los que t ie11e t1na marcada
tendencia a considerar hecht1ras huma11as : los (1nicos bien
logrados: Cristo, Buda, se hicieron a base de hombres,
tanto qt1e cabe una duda bien legítima. Hay también u11
pensamiento salido muy ele adentro y bien heterodoxo relativo a la deseable co11versión ele Dios. ;n
7~

En Herná11 Benftez: ¡;¡ rl1u111a rel1&lt;11oso &lt;le•
versidad de Buenos Aires, 1949, pág. 193.

l ' 11a&gt;111t110,

Un i·

79 El pensa111ienlo es éste: La 111 o&lt;lct ele las e un vers io11 es: ").u te
tanto dolor de la humanidad, tanta aspiración y tanto ejen1plo.
efectiva111ente Dios debería de acabar por conYertirse. ( Xo quiero
que esto sea n1fo tJe ro n1e sali ó)".

�C'AJ{l..108 \ "AZ

Fl~ lll{J~ Il l.1\

•'')s•).
)

)' hay sobre todo Llna valoració11 ética de la posición
~ustentada frente a la existencia ele Dios o dioses, af irmando qt1e la actitt1d de duda e incertidumbre debe ser
legitimada aun por los mismos seres s11periores -si existen- y si no lo fuera, concluye Vaz Ferreira en un a1·ran&lt;1 ue ele orgullo ético, yo no compro posibilidades trascende11tes a ese precio; la be11evolenciH. para abajo y la severidad pa1·a arriba, legítimamente trasce11dentalizadas por
qt1ien considera más alto el criterio moral, instrumento
frágil e imperfecto, pero qL1e no ha podido st1perarse aú11.

�CAPÍTULO

X

Lo estético en la vida de
Carlos Vaz F er1·eira 80

Quisiéramos revivir -en base a recuerdos personales- el lugar que asignó nuestro padre en su vida a la
belleza. Anticipamos nuestra conclusión: fue un lugar
marginal, lateral pero privilegiado: nunca permitió que
la contemplación de la hermosura le restara el tiempo necesario para la meditación y / o la acción: nunca tampoco
secundarizó ni menos eliminó los goces estéticos. La belleza
se manifiesta en la naturaleza y en el arte: veamos en
qué grado y en qué forma los gustaba el fino sentidor que
había en Vaz Ferreira.
En cuanto a la naturaleza: la apreciaba en sus formas más sencillas y accesibles; no sentía la necesidad de
recorrer tierras lejanas para admirar bellezas naturales
exóticas; se conformaba con las del que consideraba casi
el mejor entre los países del mundo: el Uruguay y, dentro
de éste, si bien a veces iba al campo o a alguna playa no
muy lejana, consideraba que la ciudad de Montevideo era
la mejor del mundo y, dentro de ella, st1 vieja quinta de
Atahualpa.
Esta quinta -la Quinta, como la llamamos los que
tuvimos la dicha de vivir en ella por largos años- en lo
material es de poca extensión: algo así como un cuarto
de manzana; en lo espiritual ocupa un lugar importante en
la vida del Maestro. La alquiló a fines del siglo pasado.
Un único recibo conservado en su archivo particular, da
fe de que pagaba $ 20 de alquiler. Se instaló en ella cuando se casó. En ella nacieron casi todos sus hijos; ahí
habitó hasta su muerte. A principios de siglo era muy
habitual para los montevideanos vivir en las afueras de
la ciudad. Después vino la moda de las playas. Vaz Ferreira nunca tuvo muy en cuenta la moda. Siguió viviendo
tranquilamente en su quinta.
80 Tratamos lo estético en la vida de i1uestro padre. Dificultades insalvables en la intelección de Sobre la ¡1ercepción 11iétrica,
base de su estética, nos imposibilitan l a penetración en l a obra.
(Nota de 1979 ).

�CARLOS V AZ FERREIRA

385

Los á rboles. - Cuando entró a vivir en ella, estaba
ya arbolada. Vaz Ferreira respetó todos los árboles existentes y fue agregando otros. Había -hay en 1979- cipreses, papiros, azafrán, eucaliptus, magnolia, ligustros,
etc. Además de los plantados por la mano del hombre estaban los que st1rgían por la gracia ... íbamos a decir de
Dios, pel''O decimos, en homenaje al filósofo de la duda,
ele la naturaleza. Todos crecían juntos y entreverados y
por ellos trepaban como podían, en busca de aire y sol,
hiedras y enredaderas. No sabemos qué impresión haría
el co11junto a los amantes de los jardines ingleses, pero a
11osotros 11os resultaba maravilloso. Vaz Ferreira quería
st1 quinta así: salvaje y desa1·reglada. Se paseaba por ella
o, sentado, contemplaba.
En cierta ocasión un municipio incomprensivo dio un
golpe de mano repentino; en virtud de no sabemos qué
ordenanza o reglamento, intimó a Vaz Ferreira para que
sustituyera el viejo cerco de hierro ennegrecido por el
tiempo y enteramente recubierto de trepadoras por una
impersonal verja. Vaz Ferreira, con dolor, acató el mandato : sacrificó el cerco con todas las enredaderas que lo
adornaban e incluso los árboles imprescindibles y construyó
la verja de reglamento; pero dejó sentada su disconformidad en forma bien personal. Había una magnífica grebilea
exactamente en el lugar a ocupar por la pared nueva; al
construirlo, hizo dejar un hueco ei1 el muro, para no sacriticar el árbol; murió éste de mue1·te natural, mucho
tiempo después; el municipio fastidioso debe haber cesado
varios lustros ha; Vaz Ferreira mismo ha ingresado al
reino de las sombras; pero su protesta muda subsiste to~
davía.
1

Las flo'res. - Gustaba mucho de las flores; en su
quinta había jazmines de varias clases y colores, glicinas,
rosas, etc. En todo tiempo nos invadía al penetrar en la
selva su inconfundible perfume.
Las flores e1·an intocables: había una prohibición expresa al respecto. Por nuestra pa1'te, la acatamos todavía.
Y si alguna vez arrancamos alguna, fue con un grado de
remordimiento que hubiera cor1'espondido a una falta mucho mayor. En ocasiones los visitantes, ignorantes de la
interdicción, la violaban, lo que provocaba la indignación
de nuestro padre.
Vaz Ferreira no qt1e1·ía que le cortaran sus flores;
pero quería que sus familiares y muy en especial la com-

�386

REVISTA HISTÓRICA

pañera de su vida, que vivía totalmente consagrada a su
esposo, a sus hijos y a su hogar, se hiciera los gustos también. Por lo cual, para solemnizar el nacimiento de algt1no
de sus hijos, el 69 o el 79 por ejemplo, le regaló un terreno
adyacente a la Quinta, que pasó a integra1·la, para que
lo arreglase a su gusto.
Elvira empezó a plantar flores y más flores: óleas
fraga, calicantos, rosas, magnolias fosca tas ... y desde ese
momento los numerosos floreros de la casa, especialme11te
los del escritorio de su esposo, estuvieron siempre colmados de flores artísticamente dispuestas y continuamente
renovadas de por vida. En esa forma sabia terminó en la
Quinta la contienda entre Vaz Ferreira, "anticortista'' y
su señora "cortista''.
En el reino vegetal, Vaz Ferreira se quedaba con lo
bello. Gustaba poco de lo útil. Había unos pocos frutales,
probablemente puestos por los dueños anteriores. En una
ocasión se agregaron algunos, pero entendemos que con
vista a las flores. En cuanto a. . . no nos animamos a
escribir la palabra, en cuanto a esas plantas pequeñas y
útiles que las personas prácticas plantamos en las huertas, en el casi medio siglo que abarcan nuestros recue1·dos,
no hubo una sola en la Quinta: lo bello y lo útil están
reñidos por ley de ese11cia.

Los animales. - Pasemos al reino animal: Vaz Ferreira prefería a todos los pájaros. La Quinta arbolada
los atraía naturalmente. Respetando los deseos de nuestro
padre, nunca se los persiguió. Incluso hacía colocar en
lugares apropiados agua y comida para atraerlos. Y cuando construyó, en el mismo lugar qt1e ocupaba su vieja
casa ya casi inhabitable una nueva para sustituirla, hizo
poner en el mirador que la domina una serie de nidales con
la esperanza de atraer uno de sus pájaros favoritos: las
golondrinas. (Todavía i·ecordamos las exclamaciones gozosas de nuestra madre cuando, hacia la primavera, aparecía
la primer bandada; aparte de su belleza, anunciaban la
terminación de un invierno que, en ocasiones, había sido
duro) . Vaz Ferreira no logró sus propósitos: las golo11drinas siguieron pasando de largo. Sólo atrajo gorriones,
que, por lo demás, son muy hermosos también.
En cierto momento en que se aflojó una de st1s normas básicas: libertad, la más posible, para los más posibles, hizo construir algunas pajareras y las llenó de
pájaros nacionales y extranjeros. Visitaba la Quinta, asi-

�:1s 'j

(luame11tc, un pajC:1rero, Di LaL1ro. Tc.1mbié11, c11 ocasio11es,
recordamos haber acompañaclo a nt1estro padre e11 s11~
visitas a la feria llomi11ical; pasaba ele largo, si11 mirar
pa1~a i1ing(111 Jado, ¡)or los innt1merables escaparates de
varit:1das mercancías y se clirig·ía, i11variable y exclusi\"amc11te, a la secció11 de pájaroR, cloncle los adq11i1--ía, hermosísimos. Poco cl t1ró este aspecto clel "hobl)y". Daclo el modo
de ser vn.zferreiriano, no es lle extraf1ar st1 actitL1d; 11n
clía abrió las pt1ertas ele st1s paj arer~ts: 110 quería más
pájaro8 eat1tivos.
OtroH a11imale~. Co11 relació11 't ciertas a ves arroga11tes, te11 ía u11 ''faible'' q11e hay qt1e clisculpar: lo compartía
co11 t1no ele los santos más atrlé11ticos elel cristia11ismo:
Ag11stí11. Perros no qt1ería; le h11biera11 clestrozado st1s
}Jlantas; pero co11temporizaba con los aficionados explicanclo q11e los perros tiene11 feo el ct1erpo y hermosa el
alma, por lo ct.ial las perso11as qt1e si mpatiza11 con ellos
tienc11 ¡Jrobabiliclacles ele te11 er el alma bien hecl1é1. D e i10che, en verano, le gt1stalJa sentarse co11 st1s f amiljares en
el jardí11 y gozaba co11 el ca11to ele los grillos ~T el pasaje
ele las lt1ciér11agas.
1

b l a rt e. - E11 el rei11 0 mi11eral, g·t1stalJa ele las ágatas: te11íc1 ti11as ct1&lt;111tas en ti tt escritorio, ye:t como pieclras
st1eltas, ya integra11do objetos: cenicerc)~, l{tmparél8, realizaclos bajo la clirecció11 de Milo Beretta.
Pasemos al arte: Vaz Ferrei ra, e11 esiC:t materia, f Lte
t111 fino se11tidor; g·t1staba de él c11 mL1cha.s ele ~t1 s formas:
pintt1ra, escL1ltura, literatt1ra, arquitectt1ra, poe8ía, mú sica. Era mt1y e:1migo ele la bttena poeHía, j t1zgada co11 un
criterio amplio, acog·edo1~. En cua11lo él la mú sica f11e, ele
lejos, st1 arte fa\·orito. D11ra11te largos años stt presencia
era habilt1é1l e11 las Sellas ele co11cicrtos ele Mo11tevicleo; i1 0
era raro que e11 \'irtt1cl ele s u pt111tt1a1iclacl, le:1 ma.s cle8arr&lt;,lla.da e11 él de la~ virtt1cles cl1icc1s, llega.ra :.11 teatro
ct1a11clo recié11 a.brían las }Jt1e rta s, o esperara co11 ellas
cerrada s. A medicla qt1e ft1ero11 transct1rrie11do los a11os,
organizó las cosas cada vez mejor para goza r e11 el hogar
&lt;le st1 e11trete11imie11to favorito: adqt1irió apa.ratos, i11tegró
t111a ~tmplia di scoteca, a1nplió :--; u escritorio con una sala d e
m(1sica aclyace11te. Gt1staba ele oírl&lt;l solo o acompañaclo;
i11\rariableme11te rct111ía los j ue\'es ele 18 él 20 horas a t111
g·rupo selecto de senticloreR.
En ocasio11es, artistas amigo~ - no nombramos por
temor (le ol\ iclar éllg·L1no- iba11 a toc~t1· o cantar a casa
1

�388

REVISTA HISTÓRICA

del Maestro. Estas veladas tenían alta calidad artística.
Los que gozaron de ellas conservan un grato y melancólico recuerdo.
En los últimos años la actividad de Vaz Ferreira se
había aminorado; no había envejecido espiritualmente pero
sí fisiológicamente; además, se había desengañado de muchas personas y de muchas instituciones. Se refugió en la
música. Pasaba largas horas por día hojeando distraídamente algún libro o revista, más habitualmente sin hacer
nada, escuchando a sus autores favoritos.
En conclusión: en su vida, nuestro filósofo supo gustar de los goces proporcionados por la serena y equilibrada
contemplación de la belleza, dándole un lugar que condice
con su naturaleza y con la de Vaz Ferreira: no en lugar
sino además del pensamiento verdadero y de la acción
buena.

�CAPÍTULO

XI

Lo peclagógico e?1 la vida
ele ('c11·los Vaz Fe1·rei1. a
•

El quehacer pedagógico ft1e extenso y profundo en la
\riela '!r' en la obra ~ 1 de Carlos \ ' az Ferreira. ~:.!
En la vida pública de Carlos Vaz Ferreira trataremos

Lcts ccíteclras
Vaz Ferreira pertenece a la llamada generación del
900, que i11tegró con Javier de Viana, Carlos Reyles, José
Enrique Rodó, J t1lio Her1--era y Reissig, María Et1genia Vaz
Ferreira, Florencia Sánchez, Horacio Quirog·a y Delmira
Agusti11i. R:t Entre ellos, prescindie11clo de la episódica vinculación de Rodó, Rey les y l\'Iaría E t1genia a la docencia,
sólo Vaz Ferreira se dedicó a la Universidad, en una consagración total.
81 No se nos ocultan las fallns del subtitulo e legido . I"o n1oral.
lo religioso. etc. e11 la iiida y e11 la obra de Carlos ' 1 az F erreira .
It;n algu11os casos los acontccin1ie11tos pertenecen a la vida: ' 'az
Ferre ira nacic&gt; el 15 de oclu brc d e 1872 SP &lt;'asó el 13 d e agosto de
1900. l\'Iurió el 3 de enero de 1!158.
l!Jn otros C'asos, los sucesos integran la obra: la cd. tH'í n ei pe de
Jlu1·a1 /)ara intelectuales apareció en l~JO!l. La de J.Juy1cc1 111" cu 1910
J&gt;ero hay hechos. en la historia i11cli,·idual d e \ az Ferrcira qu e
tanto r&gt;ueden incluirse en la vida con1u en la ohra · Las Cátedras.
l'or u11 lado, casi toda la obra d e nuestro padre surgió de s us Cátedras. J&gt;or otro. les entregó su aln1a. I~n cstf' trabajo, hetnos preferido incluirlas en la ,. i&lt;/(t.
82 ~11 la forn1ulación de 1960 it1clu i1nos lo pedagógico cu la vida
,.
cu la obra de Carlos Vaz Ji'erreira. 1~11 la de este año. sólo la
•
prin1era parte; la segunda ya 110 nos satisface. Esperan1os y desea1nos
i&gt;oder rehacerla.
No dirc1nos, a la 111anera vazferreiria11a "si la vida nos deja ..
lH)rc1ne ten1e111os; que no sea precisan1cnte la vida la que nos i1npida
realizar nuestros propósitos. 1&gt;or si ... tratan1os solamente las Cátedras, dos ele las cuales frecue11tan1os en l'alidad de discípulos y el
1&gt;arquc escolar fan1iliar "para no irnos con tantos re cuerdos adentro".
&lt;Nota de 1979).
8:3
1·at u1·rr

1\rturo .\rdao. 1\l. Benedetti, Sarandí Cabrera, et&lt;'.: l .ia Tite·
11 l'uguayn

riel !JOO. i\Iontcvideo, 19:;0.

�390

REVIST.t\ IIISTÓRICA

Las Cátedras fueron su órgano i101·mal de expresió11.
Cinco desempeñó en su vida. Son, por orclen cronológico :
la de literatura: 1894 y 1898. La de filosofía en preparatorios que primero regentó interinamente y luego en propiedad (1897 - 1922). La de Confere11cias (1913 - 1958) .
La de filosofía del derecho ( 1923 - 1929) . La de Ciencias
de la enseñanza ( 1955) .

Cáted1·ct ele literatura. - La clase ele literatura la
desempeñó interinamente por dos veces, t1na de ellas por
suplencia de Rodó. Vaz Ferreira i10 ft1e literato. Pero sí.
en letras, buen conocedor y fino senticlor. En st1s Leccio1zes
sobr·e Pedagogía y citestio1ies ele c1zseiia1lza se refiere a
esa docencia. Se ve qt1e e11señó la maie1,ia co11 goce espiritt1al, competencia )r amor.
Cátedr·ci de filosofíet e1i JJ»cpctratorios. - Para la clase
de filosofía en preparatorios se pre~entó ei1 1897 a un
concurso que la ausencia de i,ivales convirtió en prueba de
competencia. Vaz Ferreira demostró acabadamente la suya y obt11vo la Cátedra, que regentó hasta 1922, año en
que hubo ele rent1nciarla para atender más a la de Co11f erencias. En 1897 Vaz Ferreira era joven. Estaba en la
plenitud de st1 vigor mental. No era t1n mero trasmisor de
conocimie11tos envasados si110 que, a la manera socrática,
hacía engendrar las almas. Se estableció t1na comunicació11
simpática con las generaciones que iba11 desfilando por las
at1las. De allí surgieron t1nas cuantas obras importantes:
J.1Ioral peira intelect11ales, }Jarte de Co1loci1niento 11 crcció11,
Lógica viva.
Cáted,·a de Co1zfere&gt;1cias. - Llegamos a ''la Cáteclra''
por antonomasia, aquella de la c1 t1e llegó a decir el l\'Iaestro
qt1e era como t111a entraña st1y·a. Creada -como vimosen 1913 a consect1encia de t1n mo,·imiento e11tt1siasta de
cliscípt1los y amigos, cálidamente apoyacla por prof esio11ales y maestros, co11vertida e11 le)r poi· el parlamento co11
la adhesión del entonces Presiclente Do11 José Batlle ..\' Ortlóñez, inflt1yó en forma decisoria e11 el moclo ele prodt1cción
vazferreiriano. De allí surgieron las sigt1ientes obras: la
parte final de Los proble11ias de la lib ertael 11 los clel cletermi1iismo, Sob1·e lci 1J1·opiedacl de la tierrcc , Sobre los
JJroblelnas sociales, Sobre f elninis·1no, Fer&gt;neuta rio, .4.lguJlOS co1tfe1·e11cias sobr·e t e11ias cie1ztíficos, a rtisticos y sociales, Sob1·e la e·nseñanzCt c 1i 1ltlestro país , L eccio1tes sob1·e
¡J ed agog [a l/ cuestiones el e eusefia n za , 1\ 1iet:-:scJi e, E.l:tr&lt;tcto

�3 Ul
ccoJ1ú1~zico-social.

No hay clt1clct, clcspt1és ele esta
e11ume1·ació11, qt1e casi torla la ol)ra vazferreiriana st1rgió
ele esta C{1tecl1·a.
I-Iasta 1950, i11variablementc daba st1s co11fercncias
sobre la base de t1nos apt1ntes prepara torios escritos en
estilo teleg·r{tf ico, }Jor los qt1e se gt1iaba para su exposició11
oral. Se conserva11 e11 el A1·chivo partict1lar de Ataht1alpa.
El que oyó las co11f ere11cias ~T es perito e11 la difícil intelección ele la letra vazf erreiriana pt1ecle reconsir11ir aproximé1clamcn te aú11 aqL1ellas qt1e, por 110 haber siclo taquig1·afiadas, Re han perclido. E sto oct1rrió co11 mu chas y mt1y
l)ue11as: las cladas sob re U11amt1no, Ramó11 )' Cajal, Tolstoy, Beethove11, Goethe, ~.,ab re, mt1chaR otras.
De estos y otros temas tratados por Vaz Ferreirti. e11
forma profunda y original 110 quec.la m{ts c.locu1ne11tación
esc1·ita, aparte ele los apt1ntes pr e pa1·~l tori os a que acabamos de referirnos , qt1e la mención e.le los i11formes ant1ales :
año tras año, inva1·iableme11te, desde 1913 hasia 1957, elevaba al Rectorado y, por s u i11termeclio, aJ H. Consejo
U11iversiiario, t111 i11f orme qt1e e1npeza lJa habitt1almente
-con leves variantes ele forma- a s í: ·' Ct1mplie11clo t1na
prescripció11 reglame11taria, elevo &lt;l U. ~r , })Ol' su intermedio, a ese II. Consejo, el prese11te i11formc sobre el ft111cio11amie11to de mi Cfttedra ele Co11f ere11ciélS en el }Jrese11tc
ano ... ,,, .
Estos informes so11 mt1v
.. valiosos. Se co11ser\ an mttchos -salvo los corres1)011die11tes a los períoclos ele i11acti vid ad forzosa por e11f ermeclélcl )' t1110~ }JOcos qt1e se han
perclido- e11 el archivo partict1l ~l r Vaz Ferreira y c11 el
general ele le:l Univer8iclacl, a \·ecc (.) con alg·u11&lt;1 leve \'a riante. Inclt1imos en la 2'' Eclició11 Ilon1e11aje ele 1&lt;1 CitlTiélr&lt;t de
Represe11ta11tes todos los co11servaclo~ -en el ¡trchivo }Jttrtict1la1· de A taht1alpa.
La Cá l ecl ra, st1 Cit iecl ra, le hizo a ' ' élZ T•"erreiré1 m t1cl10
bie11 y t111 poco de nléll. l\Iucl10 bie11: e11 lo espiriit1al e i111electual, le permitió i11flt1ir e11 forma eficie11te sobr e ll.t
formació11 ct1lt11ral ele s11 país; los más diver sos temas He
trataron en ella, desde la filosofía de lo económico 11asta
el co11traefecto de la biología soviética, pasando por Nietzsche, la si11ceridad literaria, paralogismos e11 materia de
arte, etc., etc. En los etc. entran ta11tos temas qt1e a la
crítiCél formulada a v~1z Fe1·reira por 110 habe1.. penetrado
e11 ciertas cuestio11es abstractas y enrarecidas e11 las que
gustan ref t1giarse alg·1111os filósofos de los pc1íses sin libertad, e11 tren ele objecio11es podría hacérsele el reproche

rle icle&lt;t1·iu

-

�392

REVISTA HISTÓRICA

contrario : haber tratado demasiados temas; en la contienda, por supuesto viciada de falsa oposición, entre humanistas y especialistas, Vaz Ferreira es un alto representante de la primera posición: nada de lo humano le
•
es aJeno.
En lo material le proporcionó un medio de vida que,
unido al ejercicio de su profesión de abogado, le permitió
durante varias décadas mantener los dos hogares que pesaban sobre él : el suyo propio, formado en 1900 con Elvira
Raimondi ''en cuya alma de bondad y de heroísmo, de
abnegación y de esperanza se compenetró y se confortó la
suya" y el de su madre, Da. Belén Ribeiro de Vaz Ferreira, que, viuda, había quedado a st1 cargo, así como su
hermana María Eugenia.
Pero le hizo un poco de mal. El exceso de escrúpulos
lo llevó a prestar atención preferencial, casi exclusiva, a
su Cátedra, descuidando la redacción definitiva de su obra.
Y así se malograron muchos de sus libros que, pensados,
no llegaron a formularse o a terminarse, sacrificados a la
obligación que se había impuesto Vaz Ferreira de enseñar
a la juventud.
Tal vez la Cátedra no haya sido la única causante de
la dispersión de su obra: decía festivamente, refiriéndose
al proverbio árabe que afirma para cada hombre la obligación de tener un hijo, plantar un árbol y escribir un
libro, que había tenido demasiados hijos y plantado demasiados árboles en perjt1icio de los libros. De todos modos
resulta tranquilizador pensar que la Cátedra fue el factor
principal; durante largos años su rígida conciencia funcionarial sólo quedaba satisfecha si pronunciaba dos conferencias semanales, más tarde una. Se produjo en él una
deformación profesional tal que, según declaración propia,
pensaba en forma de conferencias.
Por muchos años su obra pareció condenada a quedar
diluida y dispersa. Pero en cierto momento, hacia el 50,
empezó a seguir el consejo de Rodó: dar pocas confe1·encias, ya prontas para la publicación. Verificó, siempre en
su Cátedra, ttn trabajo de revisión, depuración, selección
y síntesis, que sólo cerró la muerte.
Correlativamente surgieron en las esferas del gobierno
movimientos tendientes a la publicación de sus libros. Hubo tentativas, frustracio11es, principios de ejecución: finalmente, la iniciativa cristalizó. En 1958, poco después
de la muerte del Maestro, se terminaron de imprimir, co-

�(•A f{JJOS V AZ FEil R l~I RA

mo homenaje que resultó póstumo, por la Cámara de Representantes, sus obras.
Mu chas veces, en todos los tonos, se ha reprochado a
Vaz Ferreira el repetirse en la Cátedra y en la obra de
ella emergente. El hecho es verdadero. La piedad filial
i10 puede cegarnos hasta el punto de negarlo. Pero hay
va1·ias circunstancias que lo explican: Vaz Ferreira llevó
por muchos años solo, el peso de la enseñanza superior
110 profesional en el Uruguay. Prefería al análisis del
pensamiento ajeno, la exposició11 y fundamentación del
propio. En esas circt1nstancias, era imposible no repetirse.
Adem~ts st1 obra era, más que escrita, predicada. Y es
sabido que los predicadores -Cristo, Agt1stín- se repiten, tienen qt1e repeti1..se para penetrar en las almas. Además, ya dijo el gra11 vasco Unamuno -que un poquitín
también se repetía- qt1e las ideas son como herramientas
que ha11 de tenerse a mano para t1sarlas cuando se han
menester. Por todo lo cual y lo concordante, entendemos
que debe sobreseerse en el proceso instaurado a Vaz Ferreira por haber dicho más de una vez en st1 Cátedra
cosas verdaderas, j t1stas y bt1enas.
Cátedra de filosofía del de1·ech,o. - La historiamos
en el capítulo VII.
Cátedra de Cie1icias ele la ense1ía1zza. - En 1955,
vacante esa Cátedra en la Facultad de Humanidades y
Ciencias, el Consejo respectivo nombró a Vaz Ferreira,
con carácter honorario y honorífico, para regentarla. La
desempeñó por un año, haciendo en ella un extracto de
ideario pedagógico.

Sobt·e el pn1·q11e escolar 1·c1n1iliar
En la vida privada de Vaz Ferreira nos referiremos
ta11 sólo a una interesante concresión que denominaremos:
El parq11e escolar famil1.ct1'. Vaz Ferreira predicó dura11te más de medio siglo sus parques escolares. Quería
proporcionar, por lo menos a los niños de la planta urbana
ele Montevideo -también a los de ciudades del inte1·iorlas ventajas del contacto con la naturaleza campestre y 'o
marítima. si Murió sin ve1· realizados sus anhelos. Pero, por
84 El parque \raz Ferreira - en el Cerro- aunaría an1bas cua·
lidndes.

�REVIS1"'A J-IIBTÓRIC. A

una especie de st1blimación, realizó u11 interesantísimo
e11sayo de educación silvestre, en stl casa-quinta, bajo st1
cuidado inmediato, con stl esposa de maestra y sus hijos
de edt1candos. Doy paso a los l'ect1erdos familiares y pro•

plOS .

Sabemos que la niñez de Vaz Ferreira t1"anscurrió en
t1na grande y hermosa qt1inta, e11 el Prado, qt1e la ruina
económica de la familia obligó a ve11der; habitó sucesivamente en varias casas de ciudad, pero conservó gratos
recuerdos de su infancia en contacto con la naturaleza
Ei1 1900, a los 28 años, se casó co11 Elvira Raimondi, inteligente y prepal'·ada maestra, de gra11 vocación docente. El
at1tor de Sobre fcn1i12is11io ya practicaba e11 aqt1ella época
la idea que defendió posteriormente e11 su obra: el matrimonio debe regular la actividacl externa de la mt1jer.
Prefirió que st1 esposa abandonara el magisterio y se consagrara totalmente al hogar. Se ft1eron a vivir a un barrio
apa1'tado de la cit1dad, Atahualpa. Aún hoy parece que el
progreso lo hubiera marginado: se conserva tranquilo y
solitario. En aquella época lo era más aún. Elvira Vaz
Ferreira (1904-1961), hija de Carlos Vaz Ferreira, narraba la sigt1iente anécdota. Cierto día que se dirigía
nt1estro padre, como todos, a la Universidad, a la altura
ele la estación Reducto se dio ct1enta de qt1e había perdido
su monedero co11 el st1eldo íntegro. Se bajó tranquilamente
del tranvía de caballos y recorrió a pie -lo ht1biera retrasado demasiado esperar un vehículo e11 sentido inve1'solas 25 cuadras qt1e lo separaban de st1 clomicilio y e11 una
callecita adyacente a éste encontró, desparramadas por el
st1elo, todas las libras esterli11as qt1e integraban sus emolt1mentos. El at1tor de "El signo rnora1" optimista de la
aventt1ra humana narraba este episodio como prueba de la
honradez de los atahualpenses; nos inclinamos a creet' qt1e
más bien qt1edaba demostracla su inexistencia.
En ese barrio apacible Vaz Ferreira alqt1iló t1na quinta antigt1a, cuyo arbolado mejoró ) perfeccionó durante
toda st1 vida. La compró e11 ct1anto pudo; t1no de mis más
leja11os rect1erdos tiene q11e ve1' con la alegría hogareña el
día que mi padre terminó de pag·ar la Quinta: nadie que1·ía debe1' 11ada a nadie.
Para algunas perso11as -más actt1alme11te que ento11ces- la casa es mero lug·ar ele pasaje, clo11de se duerme
y a veces se come. No era así e11 aqt1ella época ... Por lo
menos 110 f11e así para nt1estra familia. Las salidas ele mi
1

�,•)) 1)
'

..

.
~

)

J)&lt;-tc.lre se reclt1cían casi estrictamente a lC:ts i1ccesarias para
ate11cler Htts cargos aclmi11istrativos y clocentes, así como
st1 })rof esió11 -salvo dos idas sema11alcs al Círculo ele Arn1as-, donde j t1gaba a la pelota. Las de s u esposa prácticame11te 110 existía11: una ausencia ele nt1estra madre era
1t11 n.contecimiento infeliz en el hogar. Las nt1estras emJ)ezaba11 recié11 a los 11 años, ct1a11do, previo el exame11
ele i11greso, iniciábamos sect1ndaria e11 los liceos del estado.
El pedagogo tenía a st1 alca11ce todo lo necesario para
edt1car a st1s niños como él cleseaba: t1na quinta, que los
pon í~l e11 contacto ro11 le:l 11a tt11·aleza ; t111~t casa, integrade:t
}JOr 111.aR cuantas piezaH; clormitorios, escritorios, comeclor; t111 alero ct1bierto ele e111:edaderas; paredes de ladrillo
y barro; se11cillez, casi ¡Jobreza. ( Cua11clo leo, en la ob1·a
\ 1 azferreiria11a,
la clescripción de las esct1elas tipo ele los
parqt1e8 escolares, me parece estar ante la de la casa qt1e
albergó nt1estros primeros años). Salvo 11na maestra de
f re:111cés para las niñas, 11 t1estro paclre no tomó p1·ofesor
pa1·tict1lar a1gt1no. Te11ía al lado, e11 la esposa, t1na excelente mae~tra, i11telig·e11ie y preparacla. Bajo su dirección
Elvira se co11sagró a la eclt1cación e i11strt1cción de los ocho
hijos. E11 forma i1att1ral, espontá11ea, ei1tre Vaz Ferreira.
) 7 su esposa organizaron en la Qt1i11ta, e11 be11eficio ele los
hijos, t1n st1per parqt1e escolar en mi11iatt1ra.
Las labores domésticas y el estt1dio reglado estaban
sabiame11te combi11ados co11 el tiempo libre y el ocio noble, que aba1·caba : lertt1ras fermentales, juegos y deportes.
Aquí había alguna discre1Jancia e111.re Vaz Ferrei1·a, qt1e
rei11aba, y st1 esposa, qt1e gobernaba. El prime1.. o era más
particlario ele tiempo lil&gt;re - tiempo ele vida- qt1e la segu11cla. En lo qt1e me es perso11al -salvo u11 rect1e1·do clef armado- entiendo qt1e mis 11oras ele estudio, i·egladas y
co11troladas por mi madre, eran 8 (8-12; 11 ~-5 1/2 ) . Las
tareas pedag-óg·icas se alter11aba11 co11 otras; nuestra maclre, con el benepliicito ele mi paclre, nos i11iciaba a las
mt1jeres en los qt1ehaceres del hogar, así como en jardinería J' demás. Mi paclre me enseñó desde la infancia la
gimnasia e.le lVIüller y el qt1e consideraba .it1ego ideal para
la mt1jer, la pelota vasca, jugada contra la pared con pelota Jivia11a y share. No excluía otros deportes: tennis,
i1atación, pero entre todos prefería el i1ombrado en primer
término. Ta11to que, ct1ando construyó e11 la misma Quinta
t1na casa nueva para st1stitui1.. a la vieja qt1e amenazaba
rt1ina, ma11dó hacer t111a mt1y bt1e11a ca11cha para la práctica ele .·t1 cleporte favorito.

�•

396

lll:\.ISTA HISTÓRICA

Al hilvanar mis rcct1erdos sobre el Parque escolar
familiar aparece u110 qt1e 110 sé si formular o no. Me da
cierta falsa vergüenza. Narra Hernán Benítez en su obra:
El drama (religioso de U1za1¡zit1zo que el gran agonista vasco, de joven, aspiraba a casarse con una muchacha de su
pueblo. Pero no podía: estaba, 2ra, digámoslo en su elegante terminología, completame1, ~ ~ impecune. Se presentaba y se volvía a presentar a con~t:rsos para Cátedra de
filosofía. El rest1ltado era siemp :e 11egativo. El proceso
era el siguiente: Don Miguel inic .: 11a s11 disertación así :
Platón dice. . . Descartes dice. . . 1\..ant dice. . . y demostraba un saber extrao1·dinario. I'cro al final venía el: Yo,
Miguel de Unamuno, digo, y era11 ta1~ revolucionarias sus
afirmaciones que el trib11nal deja[,a constancia de su sabiduría . . . pero no se atrevía a darle el cargo. Desesperado, se presenta a oposición de g1 iegn y aquí sí el jurado
se animó a nombrarlo: diría muchas ua. baridades, pero
las diría en griego y los mt1chachos no las entenderían ...
De todas las anécdotas p11ede11 sacarse '"a1·ias moralejas.
Extraje, para mi uso personal, la siguie11te: Cuando hemos de decir o escribir algo raro o chocante emplearemos
el lenguaje más extraño que conozcamos. Por lo cual diremos, en la lengua del Lacio, q11e nosotros ér~l 111os: Barbari
pedes rzitdi. La difícil confesió11 está hech't : la que viene
es menos penosa y puede ex1)resarse en l•)ngua nativa:
Eramos también niños arborícu1as. C11ando, l n mi infancia, leí, por indicación de mi padre: El libro de las tierras
vírg enes, de Rudyard Kipling, i10 me sorprendió en forma
alguna: Mowgly era simpleme11te 11n J1i11 o varios grados
más arborícola que yo.
Vaz Ferreira gustaba de que HtlR l1ijos -de que todos
los niños, pero sólo tenía imperiu 1n sobre sus hijos- además de los estudios reglados l c~7 c ra11 en forma voluntaria
buenos libros. No lo impo11ía : l ~ s lecturas obligatorias pierden su sabor; pero lo fomenta :.;a por todos los medios
persuasivos a su alcance; en mi ~ :1 ·o particular, desde temprana edad tuve libre acceso ~- 'll magnífica Biblioteca.
La única limitación era qu ~ ~a ua volumen, después de
leído debía ser colocado exactamente en su lugar : la biblioteca de Vaz Ferreira, como todos st1s papeles, como todo lo
suyo, estaba siempre en perfecto orden . Aplicaba íntegramente con sus hijos la idea directriz de penetración: proporcionar material noble y que el lector se a1·regle. Recue1"do haber leído, entre los 10 años ~- los 14 (momento

�CATILOS '' AZ FERREIRA

'l

n,..

• &gt; ;1 1

qt1c, por ingresar al liceo del estado, con profesores
excelentes, sí, y de gratísimos rect1erdos, pero obligados
a cumplir programas exigentes de materias múltiples, y
el espectro u11ive1·sitario, el examen, planeando sobre la
enseñanza) se e11t1·ecerraban las puertas del paraíso, a
Esquilo, Sófocles, Eurípides, Homero, ShakespeaI·e, Dante,
Dostoiewsky, Gorky, Turgueneff, Tolstoy, Seln1a Lagerloff, E~a de Queiroz, Antero de Quental, Guerra J t1nqueiro, Barret, Bellá11, Sánchez, Zorrilla de San Martín.
c11

'' J'en passe et des égat1x".
Vaz Fe1·rei1·a dirigía las lectt1ras desde arriba. En gene1·al no p1·ohibía nada. Pero t1na advertencia suya, hecha
al pasar, frenaba en cuanto 11.'lbía me11ester. Recuerdo
haberle oído decir que si una niña leía a Zola era algo así
como si se echa1~a encima un tacho de suciedades. Cuando
apareció ... un libro mt1y bueno de un autor muy nt1estro,
que nos guardaremos muy bien de i1ombrar, dijo que si
había algún libro que una joven no debiera leer era, precisame11te, ese. Insistía en que obras tales da11a11 el alma,
pero siempre menos que cierta literatt1ra malsa11a que tipifica Bourget, por ejemplo, con stt ve11e110 stttil y oculto.
Y así aplicamos, sin saberlo, una de las icleas madres
,razferreiriana: bajo st1 dirección, qt1e no se11tíamos porqt1e
se ejercía naturalmente, e11 la convivencia cotidiana, practicamos, como nunca más hemos logrado hacerlo, por las
ocupaciones y preocupaciones del diario vivir, el estudio
desinteresado, el saber por el sabe1- mismo. Es que Vaz
Ferreira quería pa1·a sus hijos lo mismo que para los hijos de los demás; lo que no pudo hacer para todos, como
era su deseo, lo realizó para unos pocos. Ft1e más sencillo:
en su quinta tenía una maestra ele excepción : la esposa,
qt1e sentía sus e11er·gías físicas y psíquicas redoblada~
porque enseñaba a sus propios hijos. No había enemigos
de su pel'·so11a ni de sus ideas. Pt1do realizar así su plan
ele educación mo1~a1, i11telectual y física en forma integral. Fue una experiencia i11teresante. Lástima que en lugar de 10.000 niños la aprovechamos solamente ocho .

•

�39~

REVISTA HISTÓRICA

Conclitsióri

''Es difícil ser hombre, pero se puede''.
Vaz Ferreira ya no está con nosotros. . . Pero nos
ha dejado una obra de valía y el ejemplo de una vida de
excepción. Su obra es de verdad, de justicia, de amor. Su
vida es un esfuerzo, dirigido por la razón, penetrada por
el sentimiento, para la realización de una alta moral, la
moral conflictual, que lleva de frente todos los . ideales:
terrenos y trascendentes, en un difícil esft1erzo por su
realización integral.
Es muy buena su obra y es muy alta st1 vida. Pero
lo más admirable es la síntesis y armonizació11 de ambas:
son dos caras de una misma realidad : un modelo positivo
moral.
Cuando recorremos la historia de la filosofía -la
historia en general- nos duelen las discordancias: que
Séneca en su vida cotidiana poseía poseyendo, siendo así
que en su obra preconizaba el renunciamiento a los bienes
materiales, o el poseer como si no se poseyera. Que San
Agustín inició desde muy abajo, desde la ciénaga de los
goces sensuales, su ascensión hacia la luz ...
En Vaz Ferreira no hay grandes prédicas de arriba
abajo, infladas y grandilocuentes. Encontramos nada más
y nada menos que una prédica sencilla y humilde, que no
sube demasiado alto porque lleva el lastre de la condt1cta
real o posible. No preconiza co11ductas perfectas, incompatibles con nuestra condición (¿calidad?) de huma11os.
Y así es ya para algunos, probablemente sea más tarde
para muchos, modelo de vida recta y moral.
"Es difícil ser Hombre, pero se puede".

\ -·"'·--

'&lt;
SARA VAZ FERREIRA DE ECHEVARRÍA

-

�,---- -----------¡
1

FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACION 1
r=~te

libro-se P.f~·~ca hasta la última fecha indicada

1

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3189">
                <text>Carlos Vaz Ferreira : vida, obra, personalidad </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3190">
                <text>Historia</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3191">
                <text>VAZ FERREIRA DE ECHEVARRIA, Sara</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3192">
                <text>Carlos Vaz Ferreira : vida, obra, personalidad / Sara Vaz Ferreira de Echevarria. Montevideo : Monteverde, 1981.; 398 p.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3193">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3194">
                <text>1981</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3195">
                <text>Bach. Gonzalo Marín</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3196">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3197">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3198">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="406">
        <name>FILOSOFIA URUGUAYA</name>
      </tag>
      <tag tagId="31">
        <name>VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="348" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="581">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/e1c50fa5c884e0e2c5db9d8d52806bf8.PDF</src>
        <authentication>1729ea7de5a8e0cf7e0365894227c2be</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3815">
                    <text>961
O3QIA31NOW

zeA
Z^A

968*661
- ojaua ap

- Qg6l

ajjanui ns ap ouDSjaAiuD 6y^ |a ua

Vai3^íl3d ZVA SOlíiVO

V 3CVN3HOH

DJI9JJ9^ ZD/\ DJD3

�961
O3OIA31NOW

ZDy\ so|JD3 dp Djqo D| uo X DpiA o| ud [Djolu O]
I OinDDSVd

V

k Djqo 'Dpi/\)

zva a^aos

&gt;

(

DIJJDA9LJD3 dp DJjdJJdJ ZD/\ DJD

��^

4
\

�Hacia el pasado: a los muertos queridos: mis padres; mis herma
nos, Alberto y Elvira, que ya los acompañan.
A mi hermana Matilde, que vela su recuerdo.
En el presente: a Alicia Goyena, maestra de mi generación, mo
delo en sabiduría, bondad y reciedumbre moral.
Hacia el futuro: a mis hijos; a mis hijas; a mis otras hijas, las
discípulas de la Universidad para Mujeres: alternando con la lectura
directa la de este sencillo comentario empezarán a valorar y a querer
a nuestro filósofo uruguayo.
Cariñosamente
Sara Vaz Ferreira de Echevarría.

�'Z961 9
•vxaavaaxjay ap vaxaaaay zvyj vav
•aaoaavdv v soxuxxpad soj ua X
/ ojnopsvf ajsa ua vpvuopvaiu '¿(,1 ouv \ap XvnSnafj jap jvjuapQ
vaxjqndaj^ vj ap satuvtuasaadajy ap vaviuvy vj ap afvuaxuofj uppva
-xjqnd 'sujqo ap vtuaadxux ap axd ja axntjjsns vuvd opvajdwa vxj as
svxusxxu svj ua opvuopuaxu 'p.19/ ouiuuai j^ 'svajuoaj svuuou svjuarj
o opuanav ap opvjavpaj uvy as svuiSvd svj ap a\d jv smou swj
'sofvqvj^ soj ap urna
-vjnuuof ryj o sauojjajsod sauopipa v ajajfaj vj as sauoxsvao u^
-oijqxq atJvd vj ^ryjopuvjofaiu 'oyaayaj 1/ as 'jvwuof ataúd vj u^
•ja aod opvfasuoav ajaoa o aapvd
xua ap umovaaasqo nurtSjn ap njuana aup uaud jvaauaS ua 'soaanw svu
•nSjv oSavqtua uxs ooznpoajuj •svjou X svjp ap sojavaaSijv v aiuopuvj
•ituij 'sojavaifxpow v otuiuu aui ou 'opia ua aapud iul aod sopuqoadu X
sopujoajuoo opxs aaqvy aod íanbaod atuauijupadsa j^ '(09'6S6l dV wos"
sviuap soj) sojiaasa soaauipd soj aas aod osoiSijaa oj X jvaoiu oj aaqos
uvsaaa anb sop soj uoa uopvaxjqnd uj vpiui a •sojja ap oun upuo
ajqxsod oj ua opuvaoíaiu 'sojnapsuf ua 'svdvja aod uqpipa vj aaauq
otjansaa soxuafj 'o^unSuan aopvsuad oatsanu ap vaqo uj ua X vpia vj ua
opvxpnjsa (ooxfqsojxf oj 'oapsxjaD oj 'ooxpxanf oj 'oaxixjod oj iooxxuouoaa
oj 'jupos oj) vapaaaj zvyj ap pvpxjvuosaad vj ap sojoadsv sosaacixj)
uoauqv anb oxjdxuu svxu oxpnjsa un uvaSajux atuaxujvmay •uqpua
•xjqnd uj pzxaojnn X ouanq ojsxci ja oip saj 'soíasuoo X svpuaaaSns svu
-nSjv —ajuaxujvqaaa X ojxaasa aod— pjnwaof ípaxxu so^ •uqpvaapxsxioa
ns v paxuos soj q^^^l vpvjy 'aapvd xxu ap vpia ua '•atuaxuvapaadsaa
'PS ^ ZS6T ua sopujnxuaof uoaanf vaxaaaa^ zvyj sojav^ ap vaqo vj ua
X vpxci vj ua osoxSxjaa oj X jvaoxu oj aaqos sofvqvaj sajuasaad soy

�Lo moral en la vida y en la obra de
Carlos Vaz Ferreira

Difícil me resulta en este caso separar los dos aspectos que deseo
distinguir: la vida y la obra: son dos caras de una misma realidad.
Intentaré, sin embargo.
En la vida: ha vida de nuestro pensador apostoliza en general
su ética, en especial su Moral para intelectuales. Las consideraciones
condenatorias de la moral separada, lo de los predicadores, lo del
globo que sube muy alto porque sube sin barquilla, no son abstractas
sino vividas. Vaz Ferreira ha sido el primero y el mejor de sus discí
pulos. Si se confronta en forma analítica el estudio de su pensamiento
moral a través de sus fragmentarias manifestaciones con su vida mis
ma, pública y privada, a lo largo de constancias documentales, actas
de Consejos, testimonios de personas fidedignas, recuerdos persona
les, etc., se va confirmando en forma fehaciente lo que ya sabíamos:
coincidencia total entre su vida y su obra. La prédica moral de Vaz
Ferreira sube siempre con el lastre de la conducta real o posible. La
ejemplificación sería larga: tomaré solo dos ejemplos, uno posterior,
otro anterior a Moral para intelectuales.
Del futuro: Recordemos como inicia la moral de los funcionarios:
intenta resolver este problema: si se debe o no colaborar con gobier
nos impuros, espurios; y entiende que salvo casos extremos, justifica
tivos de revoluciones, la mejor actitud no es el aislamiento absoluto
sino cierta cooperación, siempre naturalmente que los cargos sean
obtenidos en forma totalmente pura y honesta. En 1934 Vaz Ferreira
tiene que enfrentarse con el problema que consideraba del pasado:
Con el golpe de estado del 31 de marzo las distintas ramas de la ense
ñanza sufrieron suerte diferente. Primaria fue intervenida y defenestrados colectivamente sus consejeros; igualmente ocurrió con poste
rioridad en enseñanza secundaria, segregada de la Universidad, en
una amputación que subsiste todavía. En cuanto a las Facultades, el
peligro de la intervención se cernía inminente. Se trataba de elegir
Rector en plena situación de hecho, disuelto el Consejo Nacional de
Administración, a quien le hubiera correspondido la elección. En

�bjou) SBpBjnuiaoj sbjjo sb| s^poj oiuoo 'u^pBAJ^sqo bjsg ciu^iu ua opu^j Bq
a^ ^auaq isiu pqiu smijoui ^qm :ja opuejOAUi 'ojBpipuBa pp ajqiuou p bjgiui
-udns anb oaipiu aui ofEqEJi ajsa 'Bjpjjaj ZBy^ '9S6I Bí-&gt;Bll 'jbsia^j \y (T)

*4toqaaq BtaqBq oj ajuauíBan^as anb 'oiuauíoui janbB
ua apasqoa ubj ^qBisg^ ^pjsajuoa 'opijcq Baaiqnq as osbd ^a opB^ajj
is aaqos 4Bumjd bj anb sbuub sbui BaBfauBiu sbuib^ uamb aod opujoa
oi^qad ja jod o soidioutid soj ap uotobjoia bj jod ts as ou op^ur
-jbjb 'o8iiub un jod BJiajja^ zb^y opBSojua^uí 'apjBj sbj^ "ojanp b
jBÍ^nj aaq^q ou uojBJBjoap anb ^souupBd sns opuBjquiou oiaj jb pjsa?
-uoa 'ojja ap JBsad y "sa^quinisoa sbj ua opBSiBjjB Anuí Bjsa 'opBAaja
Anuí sa ou uaiq is anb 'aouoq jap ja 'oiuaiuii^uas un aaBjsijBS anb
lapua^ua jod 'Aaj bj aod SBpBuiuuaiap a^uauíBAiiBXBi SBiauBisunajia
sbj ua ajiuijad oj anb j^njaB uoiOBjsi^aj BJ^sanu uoo BqBsuBJ^ uaiq
is 'ojanp jap o^iuiaua BJa 'B^Bsuas Buosaad Bpoi ouioa :sajBaoui sbui
-jou sns b BJiajja^ zs^ ap oazouoa anb uqísaaSsuBJi Baiun bj inb^
aanpoad as 'sisajuaiBd aa^u^ "ojanp b ojjBjaj b op^idaaB ou oiBpipuBa
jb ^uiuiaajap anb BJtajja^ zb^ ^p sojuasa soj ap oun ua oaiScqoq
-ijub usns?, un osnjaui oqnjj •sajqipuiosajduii so^uaui soj Bjunaj ou
'japuajua A aaqBS jb^j ns unSas 4anb ouBuoiaunj jb uojaijtuipB ou A
sauuij uojatsnd as SBSajoa sns A Baiajja^ z^^ "SBai^uo sbj ap pBpiiua
bj ojnajBa 'Bsuajap bj ap pBpisua^uí bj jod ojad 'sojauBduioa sns A
BJiajaa^ z^^ ^ sajqBJOABj Bsua^d ap sa^ooaj opiaj aq oj^c; "opBi^ajoa
odjana oqaip ap oíSijsajdsap ja soipaui soj sopoj jod opuBDOAOjd
'sanbBiB ap auas Bun qaoAoíd ouaaiqo ja 'jouas oqoíp ap Buosaad bj b
sajuaaajai soai^oui jod ^Baijqn^ uoiootujsuj ap uoiaaajtQ bj asjiisis
-aj jb A (T) ojBpipuBO opBuiuua^ap b uoiaBJodao^ bj ap ou^jajoas
ouioa aauoduii Buanb 'ojuauío^ ap oiaaisiuij/^ jap oipauíia^uí aod
'ouiijjn ^\s9 anb ua BOipBJ ua^iJO jg 'SBisan^ ap ou^aiqo^ ja BJ^uoa
— uoiaaaaiQ ap SBÍ^ajoa sns uoa ojunf — jaua^sos ^xq^p 9nb Bqanj bj b
sa^uajajaj BJiajjag z^^ ^p sojnapaB osnjaut a sapoaaj sosoaauínu
BdjBnqBjy ua 4BJiajjag z^^ ^BjnaijJBd OAiqajB ja ua uBAiasuoa a^
•BJiaxiag z^^ b odna u^iaBnjaB BatSaaua
A BpsaBjsap ub^ anb ua 06I"I06T 9P J^joasa o^aijjuoa ja ajuaui bj
ua opuatuaj SB^uasa uojanj SBjja anb aauodns opBJnjuaAB aaajBd aui
ou '"a^a 'oainbiBaaf jouadns jb ajuajj jouajuí jap sapnqjaB 'sBiaunu
-aj ap jbjoui aaqos sauoiaBjapisuoa ap ojisodo^d y :opvsvd
•ouisiui is b iu oundsa ouaaiqoS jb iu jiAaas uis
bj b A siBd jb j 1 Ajas 'opjans ja uis oSasa ja opuBjdaaB '^i
A pBpiuiiuBun aod jojaa^ opiSaja anj Sg6T 9P ^BUI 9
'uainb *BJiajjag ZB^ ^ oaiun ojBpipuBa BiuBjaoad as '*aja '5 ó^^ oaaiq
'oiuniao^^ oaaiq 'souo^BJBdaj^ 4Bj^ojojuopQ 'Bjn^aajinbay 'BuaiuaSuj
'Buiaipaj\[ 'oqaaaaQ ua SBpBzijBaa SBajquiBSB ug "19{JJÍH3 l9tÍV ^ opaA
-aay opjBnpg 4BJiajaag ZBy sojJBg b sojBpipuBa oiuoa opuaiuodojd
'fl'íl'3\i BI a^aíMPB " Pi^ido Bsa y -oajsnBjg jap BajquiBsy bj aod
oqaaq aas aqap ao^aajj ap oiuaiuiBaquiou ja anb uaAjansaa BUiaipaj^
ap pBijnaEg bj ap sajuBipn^sa A saaosajoad soj 'BajquiBsy ajuBaqiA

�En la obra:

DEFINICIÓN Y CONCEPTO DE LA MORAL. — SUS RAMAS
La moral puede ser definida como la ciencia de la conducta hu
mana, entendiendo por tal no sólo los hechos sino los pensamientos
y sentimientos que tienen que ver con el
bueno
maloibien
•„
_ii
/-\i fuera
e
j_
'_L:*^ 1..
y el
mal. Queda
de su órbita
la
nuevo

vasta zona de lo indiferente — cuya asimivieJlación a lo malo aumenta indebidamente la

cifra de los que lloraron cuando pudieron haber reído. Vaz Ferreira
ha insistido largamente en que la clasificación por bueno y malo es
transversal a la por nuevo y viejo. Esta confusión suele ser la causa
de que, frente a modas, costumbres, escuelas, se reaccione en falso:
Hay, en grueso, cierta tendencia en la juventud a tomar por bueno
lo que es simplemente nuevo, por malo lo que es viejo, y tendencia
correlativa y opuesta en la vejez cronológica o espiritual.
La moral abarca dos ramas: positiva y normativa. La primera se
refiere a lo que es o existe, a los hechos morales, a la conducta fáctica de los hombres. Varía a lo largo de las épocas y los pueblos.
Puede ser individual o colectiva. En ambas hay hechos ciertos e in
dudables y otros que aparecen oscuros o dudosos. Nos encontramos
frente a los problemas positivos morales, interesante subclase de los
que Vaz Ferreira denomina en su Lógica viva problemas de ser, o
de existencia, o de constatación, o de explicación. Son problemas
porque hay discusión; positivos porque se refieren a hechos; morales
porque tienen que ver con el bien y el mal, como si me pregunto
sobre la organización actual de la familia rusa, o el sentimiento del
honor en el pueblo francés del medioevo; naturalmente, hay mucho
de subjetivo en esta problemática; lo que es incierto para uno puede
no serlo para otro o para la ciencia. Se diferencian de los positivos
indiferentes porque éstos discuten sobre cuestiones que no tienen que
ver con el bien y el mal. Tienen una sola solución: podemos hallarla
o no pero, una vez encontrada, elimina a las demás.
La moral positiva es una ciencia, entendiendo por tal un con
junto ordenado y sistematizado de conocimientos referentes a un
sector dado de la realidad. Se relaciona con: a) la historia, estudio
de los hechos pasados de repercusión social; b) la sociología, estudio
del hecho social resultante de la convivencia de los hombres. Tiene
de común con la primera la investigación de los hechos e institucio
nes pasadas relativas a la conducta humana, con la segunda el estudio
de agrupaciones o colectividades. Naturalmente, aunque los temas
coinciden, el enfoque varía.
La moral normativa es un conjunto de reglas destinadas a regir
el comportamiento humano. Su postulado es la voluntad de vivir la
mejor vida posible. Donde tal voluntad no existe, se desvaloriza para
nosotros la moral, como un camino que lleva a un lugar donde no
deseamos ir. Las normas morales se dirigen a la conciencia humana;

8

�X SOAIJISOtl U9 SBUI9[qOjd SO[ 9p UOIOUT^
-Sip B[ 89 899U^99Jip SB9pi SBXnO 9p BUn 'üília VOiSo'J 9p 89p[OUI SO[
U9 BpBIOBA BJ89 'JBJOUI B[ O^UBJ Jod 'BUBTJpJJ9JZBA BIJOSOJIJ B[ BpOl
9tlbjod S9UOI9UIJ8ip SB1S9 9p UpiDBDqdxg B[ U9 OJSISUJ 'S91U91U9AUO9
-Til uts uopnps BunSp aouoi UBJOiqgp 'sBAijisod sb^ gp bzub f guias b
'iS OUIOO SBAI1BUIJOU S9UOllS9n9 SBJ JBJBJJ BJJ9S OOISBq JOIJ9 \9 J^
•S9[BJU9UIBJ9dui9l
8BI0U9J9Jip X S09U9ÍoOJ919q S9JO^BA IBS9d 9p pBipiDIJtp 'OJ99I9^ \9 U9
ÍUOISIA9jd B9UpjJ9 B^ Jod O UOI9BAI98qO BS^BJ B^ iod SOpBAIlOUI 89JOIJ9
'opiin9S [9 TI9 Í89[qBlA 89UOI9n[OS 9p UOTSIUIO 'OJ9UIT^d ^9 U9 :SOUISjS
-O[BJBd 9SI9^9UIO9 U9p9nd SBdBJ9 SB1S9 9p BUtl BpBO U^ U9S 9q9p 9llb
O^ JBUlUU9J9p BJBd S9 9nb O[ 9p JlJJBd 9U9IAUO9 : BlU9^qOld [9p 'SOATJ
-isod 'oqo^q 9p so^Bp so^ 9p oipn^sg |9 rgjuB^ioduii oiA9ad ojugiuoiu
un 'Bi9U9i9q 'oiusiuiui9j :so^9J9uo9 SBUi9^qoad sosagAip 9p stst[Bub ns
U9 BII9JJ9^ ZB^ ^9iSb O^S9 y *UOI999j^ (6g í S9JU9IU9AUO9UI 9
•U9A 8B|^ 9p SISqBUy (6g ÍS9^qiS0d S9UOI9n[OS SB[ SBpOl 9p
O[ 9p U9I9BUIUIJ9l9(q (¡,\ :SOJU9UIOTU SOIIBA BO
OAllBUIIOU BUI9[qOjd un J9A[OS9J BIBd OlU9ITUip99OJíd ^^ -U9I9n[O3
9p 891U9IU9AUO9UI 8O[ I9A 9pidlUI SOU OU B9ITU9UO99 BI9U9I9q
B{ SBJSIJIIUBJ 89UOI9BI9piSUO9 ^od IIJIUipB 9p Oq99q ^9 : U9D9JBdBS9p
OU SBpBJJB9S9p S9UOI9n[OS SB^ OJ9d S9JU9IU9AUO9UI 8OU91U X SBÍB1U9A
8Biu b2u9^ oiomf ojjsanu b gnb b^ soui9iiá9[^ 'U9i999[9 9p Bi9S U9io
-n[os B&lt;q "s^iqísod sbijba ouis Bun U9U9I1 oj^[ 'U9ituipB 9nb U9ion^os 9p
asBp B[ aod X BZ9^BinjBU ns jod 'soApisod so^ gp í[bui p&gt; X U9iq [9
UO9 J9A 9nb U9U91^ 9nbiod 89^U9I9JipUI SOAIJBUUOU SO^ 9p U9J9IJI(|
•iin^^s b Bjonpuoo tb\ o 4i9DBq 9U9iauo9 9nb oj o 4i9s gqop gnb O[
b ouis soqogq b 6Bai^B[9j eguoisnosip gp 'soAijisod so[ U9 ouioo 'bibij
98 O^ ' (UBIOnj 9nb 9|qB9S9p BIJ9S OUIOO B OUIS 8BSO9 SB[ 98J99Bq
ugqgp oiuoa b bX ou soaiib[9i uos [egpi gp so[) bi9U9tu9auoo gp o
'upiDDB 9p O *J99Bq 9p 8BUI9[qOld B.II9II9 J ZB^ Jod SOpBUIUIOU9p U9iq
-TUBJ 'SOAI^BIUIOU 8BlU9[qOld 8O[ U999IBdB BAÍlBUIJOU ^jOUI Bf U^J
•pBpgid 9p 89Uoi9BJ[9pisuoD aod opBzijnaBjsqo jgs gpond 'ojduiofg
aod pBpu99Uis gp igqgp p riugjip ugpgnd SBqiuy 'opBuiuugjgp osbo
un U9 Bi9ioiq 9S 9nb ougnq BU9S 9nb oj jod 'jB^no^aBd baijbuiiou
BUn X 89^BT99ds9 SBl9UBJSUn9II9 9p OpU9ipiIl9S9jd 'OldlOUIld U9 I99Bl[
oqgp 9S onb oj^ lod BpBi^gjur ^pigug^ baijbuuou piom Bun Xbjj
•upisgjuoo 'upioBU : upioBd
-naB Bun jod sopBidgoB 89[B9pi 9p ojunfuoo p Jod BpBi^gjut 'batí
-O9p9 BAI1BUIJOU BUn X Í9jqiUOq BpB9 9p BpiA B[ U9II 9nb S9[B9pi 9p
oiunfuoo p aod BpBjS^iui '[BnpiAiput batibuijou paoui Bun Xbjj
•BUTAip B[
Z9A pi 'Boqqnd upiuido B[ op 'BiouopuoD b^ op upiouBS b^ BpB^oa
gpond o 'BpBfoaBdB obji BiouBAagsqour ns ísbaiioboo uos ou

�FUNDAMENTACION DE LA MORAL
Vaz Ferreira esbozó este tema en el trabajo pedagógico pre
sentado en el concurso para la Cátedra de Filosofía en 1897. En la
Lógica viva aparece su pensamiento más maduro. En conferencias
de 1915, y en su cátedra de Filosofía del Derecho, ratifica y amplía
conceptos, que remoza y refresca en 1952.
El problema del fundamento de la moral, o sea el relativo a
saber por qué y para qué se debe ser bueno, abarca dos cuestiones
separables: 1) ¿Puede fundarse la moral?. 2) En caso afirmativo,
¿cómo?
En cuanto al primer punto Vaz Ferreira afirma en su Lógica
viva que se trata de un problema normativo: inútil sería buscar una
solución perfecta y completa como la de los problemas positivos;
tal es el error cometido por quienes, después de pasar en revista todos
los sistemas y todos los filósofos, concluyen que nunca la moral se ha
podido formular de manera completa y perfecta: no la fundaron en
forma plenamente satisfactoria ni Platón, ni Aristóteles, ni los es
toicos, ni los hedonistas, ni Guyau, ni Nietzsche. Y como lógico coro
lario de la imperfección de las bases propuestas, concluyen algunos
que debemos renunciar a fundarla, entendiendo por tal la obtención
de reglas tales que lleven a una conducta sin ningún inconveniente,
sin dejar nada dudoso, incierto, no resuelto, llegando, en resumen,
a una moral perfecta. El error provendría de buscar en los proble
mas normativos soluciones en el sentido que tiene este término en
los problemas positivos. La moral puede fundarse, siempre que nos
conformemos con una solución de elección. ¿Cómo hacerlo? Vaz
Ferreira empieza con la exposición y crítica de las fundamentaciones
propuestas. Ejemplifica con sistemas ya hoy clásicos —Bentham,
Spencer, Stuart Mili— u olvidados injustamente: Guyau.
Se los ha clasificado en: a) religiosos; b) metafísicos; c) po
sitivos.
Los primeros dan a la moral un fundamento trascendente: se
debe ser bueno para cumplir la voluntad divina. Son los únicos que
pueden suministrar una seguridad total: pero sólo a sus adeptos.
Los segundos se basan en principios racionales: supremo bien,
razón, etc. Son fundamentos abstractos y conjeturales.
Los terceros construyen una moral enraizada en la tierra. Arístipo nos habla de la búsqueda de la felicidad; Bentham de la uti
lidad, Adam Smith de la simpatía, Guyau de la expansión de la
vida. Los sistemas positivos —hacia los cuales van evidentemente las
simpatías de Vaz Ferreira— cometen el error de no tener en cuenta
las posibilidades trascendentes: "cerrados por arriba, no pueden cons
truirse más que tumbas...".
Vaz Ferreira aplica a los sistemas morales la crítica general a
la noción de sistema. En su Lógica viva preconiza la superioridad del
pensamiento por ideas a tener en cuenta. Todos los sistemas son
exclusivos. Han tomado un fundamento posible de la moral, han

10

�TI
•SEiugjqojd so[ JEgjuüjdgj aod
OpUBZ9dui9 4SBJ&gt;p9jqB}S99jd SB9lUC&gt;íoBlUB S9UOl9lSod SBJ gdlUOJt 9nl&gt; BA
'optlU98 UnSuiU 119 OUIST9IJ99[99 9p 9SJEjqBlJ 9p9lld JBUI (S9JBI0OS SBUI
-9jqOjd 'BI9U9J9q 4OUISIUIUI9J) 'SO9tJ9 SBUI9J SOJJO 9p O1U91UIE1BJJ [9 U9
í^Biagdgg Bui9[qoad 9JS9 ug 'os^ -g jg U9 Z9A yei is ojgd 'q jo ug tu '^
[9 ng iu 'y opiiuos p ug gjgsjEoijdB gpgnd ou 9nb souiBJiuooug
4ouBjnqE9OA ns U9 gpusp-q gp sguopiuijgp sbj b souopug^ijgg
9}UBjsBq opBOTjiuSis un 9U9ij oiuspi}99j99
OUIUU9^ p 'ODIJpSOJIJ OUB[nqB9OA pp UpiSpgjdlUl B[ 9p OJ11I9Q
•SO9OAjnb9 9p 8B9Ild9SB 9JU9lHB19pl
-IUO9 'JB9[dui9 B BA 9üb SBjqBpd SB^ SBpO^ OUBUI9JUB 9p OpBfgp J9qBq
ras OIUT9OI9BJ un jBzgduig Bjjgq^p gip^u 'jBsn uguodojd gs gnb sgpin
SCq SOpO^ 9)U9UIBIA9jd JB^99JUlS9p UI8 UOl9BJ9do BUn U9pU9jdui9 OU
souBÍnjp so[ 9nb opoui ouisiui {^Q,, :oiJBju9uiJ9^ jgui^d ns U9 vÁ
OpB^SgjIUBUI O989p p ISB 9^duin9 9 'O9I199p9 OU O 89 BjpjJ9^[ ZB ^
is JBUiuugjgp BJBd oiA9jd osBd 'ouisioijggpg gp opB9ijiu^is p jBsp
•9jd BJjpU9AUOD 'SBjqBpd 9p 9U^O1 9S OU UpiSllOSip B[ 9nb BJBJ
?Bipguijgjuí upptsod Bun uoo BppuiOD 9ub jBn[ un U9 3j[Bq
98 pBpJ9A B[ 9nb gOBJ 89 'BUI9^qOjd p 9jqOS 9^U9UIBJ99Jip OUTS OpBS
-ugd bX o^ gjqos ou Bsuoid 98 opu^no 'Busuinq o^ugui bj gp jbjoSbxo
B BpU9pU9) BJ BpBp OJ9g *Oip9UI OJSnf p U9 9SOpUB0Op9 X 'SBpU9
-89 'S9UOIUldo SBTJBA B^U9n9 U9 opU9IU9^ 'opBSUgd bX O[ 9aqOS BSU9td
9nb ouBiunq n}ijids9 pp jopgdns ou pnji^OB Bun so 'goip 'ouisp^
-oop^ 'sopBjnjga op ofBqBJj p opBuioj Bq os sououi o[ Jod oaod op^p
-OUIO9UT UBq O|^ sopinf sojsg ts ojouSj '^uozbj 9p o^[B BJjgpug onb
89 4BJS9pXU 9J B9I1U9 BUn IS^ ^SBUIBjSoOIsd SllS 9p OUn U9 Bjpj.I
-9^ ZB^ ^í&gt;í(I #OJ9UItjd p SOUIB9A ^OipnjS9 U9 OJOSOJIJ pp pBpTSOí^
-ipxii o pBpisoiSipj B[ gp ojisodojd b '9juB¡9pB sbui ojund opunSgs p
#8B9UU9 SB^ 9p AI^OUl-}p[ p U9XnjlJSUO9 '0UISpijd99S9 'OUISpiJ
:Bjpjjgq zb^ b UB[nuuoj sojndpsip osn^oui 9 sgjojisodo gnb
89UOpBSnDB SOp 8B[ BpinS98 U9 U999JBdy *BUBUpjJ9JZBA pjOUI B[ 9p
9jpBlU B9pi 'pjOUI OJ9I[JUO9 9p UOIDOO B[ JSB 9^jng *U9Uodo 9S SBJJO X
UBZJ9npj 98 S999A B S9[IAOUI SOJUTISTp SOJS^ "91UBJ[nS9J BUn BJ38 pjOUI
UOpOB IUI Í9JU9UI[BpjBd O pjOJ 'U9J8IX9O9 4(S9[B9pi SOA9nU OpUBJod
-JO9UI 9sji UBpgnd gnb BJBd BjjgiqB BÍgp b^ Bjpjjgj ^^
S9 ou Bjsq BXno 'sojoj^bj soisg sopoj^ *soSijsb9 X souuoad 4s
-U90SBJJ sopBpqiqísod B^uonD uo opuoiugj X 'pBpqiju ns uo 'j
ns U9 opuBsuod X 4Biur X gjqod [9p [Buosjgd pBppipj B[ jod o8bi[
o^ :Bjs9nds9j B[ Bpin^^s uo o^jiis 'jijugui op oSugjsqB 9iu o gjqod
un b opnX^ onb jod o^un^gjd oui is 'oaiibSou o OA^isod 4BJ9inb[Bii9
^BJOIU OJ9B Un 9p SgpAOUI SOJ 9JU9UI[BpjBdlUI SOUIBZipUB Tg
"S9JOJ9BJ SO^ 9JJU9 UOT9lSOdo BSjBJ BUll (q
ÍOpB^d99B OJU9IUBpun^ pp U9pBZqBJ9U9 BSJBJ BUn (B ^SBUISIJOS SOp
BJJU9nDU9 BJI9JJ9^J ZB^ -OS9a^ojd J9p BJ J99U9dg í pBJUJIjn BJ 9J^ BJ
uiBq^ugg í^ptA bj 9p upisuBdxg bj 9p BiouBjJodiux bj bjbzijbju9J3U99
-sbjj n^Xn^) -jb^oui Bj^npuoa bj gp OAtsnjoxg 9juBuiuw9i9p ug
j9 opi^ug X sojjo soj opuBuuuijg 4Bi9UBiJodun ns

�LA MORAL VIVA — SU NO REALIZACIÓN — FUENTES

DE LO MORAL EN VAZ FERREIRA
El pensamiento moral de Vaz Ferreira no ha sido formulado en
su integridad. Acarició durante largo tiempo la idea de escribir una
Moral viva. Habría sido, en el campo de lo ético, un equivalente de
la Lógica viva. Así como ésta destaca, para combatirlos, los para
logismos y sofismas, no estáticos, fijados, como los toma la lógica
formal, sino en estado de movimiento, tal como vician en la realidad
moral, sino en estado de movimiento, tal como vician en la realidad
el razonamiento de los hombres concretos, así la Moral viva habría
sido una obra destinada a plantear e intentar resolver problemas
éticos vivos, con la subjetividad que comporta dicha calificación, eli
minándose así toda cuestión artificial, ficticia o desengranada de
la realidad. Todavía en el Fermentario del 38 se encuentran refe
rencias a su posible publicación. Entre los papeles del Maestro apa
recen un esbozo de índice y algunos fragmentos. No llegó a escribir
se: fue una de las obras planeadas y no ejecutadas a causa de la
dedicación constante de Vaz Ferreira a su Cátedra. Pero no lamen
temos demasiado su pérdida. Encontramos mucho pensamiento moral
formulado a lo largo del prolongado período de producción vazferreiriano, que se abre en 1892, a los 28 años, con la publicación, en
un periódico estudiantil, de algunos pensamientos y se continúa bas
ta ahora sin interrupción.
Por lo demás, si no llegó a formularse en forma coherente y
armónica la moral viva, quedan varios libros destinados al enfoque
de los problemas éticos: Moral para intelectuales, Sobre feminismo,
¿Cuál es el signo moral de la inquietud humana? Hay libros, como
el Fermentario de 1908 (2) y el de 1938 ( 3) esmaltados de consi
deraciones éticas. Hay estudios morales en las dos series de Confe
rencias sobre temas científicos, artísticos y sociales (4). Y en Sobre
la propiedad de la tierra () y en Sobre los problemas sociales (G),
si bien considera fundamentalmente estos últimos, los resuelve, como
veremos, por ideas directrices éticas: libertad, igualdad, justicia, sin
contar la acentuada tendencia pobrista que informó su vida y su obra.

(2) Conocimiento y acción. Montevideo, Impr. Marino y Caballero, 1908,
110 pp., 1* versión.
(;í) Fermentario. Montevideo, Tip. Atlántida. 1938, 220 pp.
(4) Algunas conferencias sobre temas científicos, artísticos y sociales. Bue
nos Aires, Losada, 1956, 273 pp., 1* serie.
Obras. "Algunas conferencias sobre temas...". Montevideo, Edición Home
naje de la Cámara de Representantes, 1957, vol. 12, 232 pp., 2* serie.
(r&gt;) Sobre la propiedad do la tierra. Montevideo, Impr. Nacional, 1918,
322 pp.
Obras. "Sobre la propiedad de la tierra". Ibid., vol. 5.
(''•) Sobre los problemas sociales. Montevideo, El Siglo Ilustrado, 1922,
121 pp.
Obras. "Sobre los problemas sociales". Ibid, vol. 7.

12

�SI
"¿ &lt;d '9S6I 'PFPBJ\Í \4BJ^JJ3j[ ZBA 3JC{S '^Soj n¡ ap oiup j^
qaSuy 'opjBj[B^ X ouossq wopB^^nAip opis bXbi( ou anb ajqBiuauíBj sg •BJiajjaj
xv.\ so[^B^ Bjjosojig ap josajojd ajjsrqz [a 'oapiAOjuop\[ ap pBpisaaAiug cj uo
8061 U3 'P sajBnpapjuí bjbcí jbjoj^ ajqos anb Btauaaajuoa B[ ouioj 'sopBáoqB
soj ap jEJom b¡ ajqos oiiBjBip X oiiiBjjoduii ubj Bp^u opiaj aq o^j,, (lx)
*I6" ¿¿T "d '*IID 'dO "3P lan^!I\[ 'ounuiBuj^ (ox)
•

*{OA

ap jbuoiobj^ Bjanasg B[ ap "di^ 'oap¡Aajuoj\[ 'sajvniD3¡ojut vuvd jvuo^\¡ (r&gt;)
•g *[OA 'piqj "típBijaqi[ b^ ap SBUi3jqojd sogM 'sv^qQ
"dd Zd '¿061
ojiajjBjj *y ^buoiob^[ 'Jqig 'oapiAajuoi^ "pD^jaqj^ v¡ ap svwajqoud so^ (8)
'l6mLLl 'd 'IT6I
Baajoipjig 'piJpBI\[ 'sauopvsjaauoa X sombopjog -ap

tb\ ap SBSoa u sopo^ ¡sea
saiuajajaj soiaaouoa Á soaia Buiajqojd í-aia '^aoui Bianatauoa 'jajaBj
-bo 'ouisi^tJ^Bd :soana soaidoj soiu^sip b^bj^ Bpun^as B^ -aiuBipnjsa
ap b^ osnpui opuBajBq^ 'oqduiB opijuas un ua ouuuaai a^sa opuaip
-uajua 'sauoisajoad uaaaaía anb so[ '[Bniaa^aim o^ uBAiqna anb so[
jod opBjSaiui 'Biaajap B[ Buxuiouap Bpuag anb O[ ap soxdoid SBuia^q
-ojd so{ b ajtaxjaj as Bjauíud B[ rsajJBd sop ua asaipiAtp Bjjpo^
•a^qB^tAa ^bui ua BJjnaui as aaquinjsoa o upiaip^aj *uoiauajBsap
aod anb jipadtui íoaTja o[ ap uoiaBdnaoaad ajuBjsuoa Bun aod ^aoui
opmasap p JBjiAa ía[qxsod osn ^oíaui p Buaj anb B[ ap jaaBq Bpand
oun Bp^a anb buiioj \v% ua saaaqap soj jbjb[3B ap ouis (¿pBpipaoui
jiBaja osnput apand 'oppoui ooBpad p 'saaopinSas so^ aaqos uoyaaB
ns ua anb 'ouistui ja uoa jBaijjjdxuafa osnjaui a 'asiauaisos '
uts ^Bupod ou) o^o^Bpad jap uoiaas ap Bjiq^o bj BSBdajqos
zb^ un¿as anb BajB^ 'pBptjBaoui jBaaa ap ou 'jbjbj^ (^
soj ap sajBiaadsa SBUiajqojd soj aaAjosaj 'osbo ns ua 'X JBajuBj^ (ój
:saaujaajip SBapt sop UBapuo rjBjjsouiap b sisaj Bjja ua X^q o^^
"(ti) PJBllB0 ^ ouosq Á (ot) ouniuBUQ ap sotóoja sopijBa
ap 'soo^o aajua 'ojafqo opis Bq (6) sapnjaa^ajwí vuvd jvuoj^^ 'SBTauoj
-ajuoa o sasBja ap 'SBpiajJoa 'sBatjBjloinbBi sauotsjaA uos soaqij sns
'oipnjsa oj^o un^jB 'oj^ts ap oidiauíjd ap soj 'soAijxuixjd (s) pvjuoq^j
vj dp svuiajqou^ soj oajbs : BUBTJiaajajzBA uoiaanpo^d ap opoui jap
auaiAOJd (2) o^u^aua joXbui ns Binjiisuoa 'BJiajaa^ zb^y ^p Joj^Buujsa
X jopaaouoa 'ounuiBujq BjBd anb BaiisuajaBJBOi Bjsg ^Bi^asa anb sbui
BpBjqBq 'sBjqo sns ap SBqanuí ouioa 's^ •aaiuino^ oissnj^[ .ibso^) ^f
'BiajBg ojj^a^ 'xnBaABj^) anbiau^ 'ouiqnjj jBnasB^ 'sajuan^ bjojb/Y
ou^tuag :sojio aa^ua 'uBqBj^ajuí anb X oa^saBj^r ja Bq^pjoaaa sbiu anb
sasBja sbj ap Bun uoa BaiiBduns uoiaBaiuniuoa bj ap a^ans ísotjojbj
•Bdajt^ ua oub asa ap osjn^ jap upiaBjiduioa ouioa '806T u^ ^
a •BUBUtaxiajzBA uoiaanpoad bj ua opBaBjsap jb^iij un BdnaQ
sviaaud sauoiovudpisuo^)

S31VÍ11D3131^I VHVd 3VH0^Í

�Su validez no es sólo local. Por lo menos Unamuno entendía que
muchas de las consideraciones eran aplicables a su España (12). La
mayor parte de los problemas en ella suscitados siguen siendo vivos:
la moral del abogado es tan difícil en 1952 como en 1908 de conciliar
con el ejercicio eficiente de la profesión; la prensa sigue impune
mente haciendo y deshaciendo reputaciones; las corruptelas de nues
tra democracia no me parecen haber disminuido; nuestros estudiantes
siguen bajo el signo de la maldición examinista.. .
En ese trabajo que le es familiar de rectificación y ajuste del
propio pensamiento, varias veces se refirió Vaz Ferreira a su Moral
para intelectuales, formulando una serie de correcciones y am
pliaciones. Es un libro para ser leído, refractario al resumen. Des
tacaré tan sólo algunas ideas.
Moral del estudiante. — Ya a principios de siglo aparece en Vaz
Ferreira la alergia al examen, que puso de manifiesto en la difusión
de un proyecto que consiguió hacer aprobar por el Consejo Central
Universitario: la sustitución de los exámenes por la promoción en
la enseñanza media y en la Facultad de Derecho. En 1908 ya está fijado
definitivamente su pensamiento al respecto, que cristalizó parcial
mente en nuestra enseñanza media (ler. ciclo) y casi totalmente en
la Facultad de Humanidades y Ciencias.
Como antídoto del examen recomienda adquirir ya desde la
adolescencia hábitos de profundización. También un poco de cul
tura desinteresada: que cada estudiante, más adelante, cada profe
sional, dedique por día una pequeña parte de su tiempo a algún tra
bajo intelectual, condicionado por sus preferencias — que no tenga
que ver con los exámenes a preparar, o las clases a dictar, o el diag
nóstico a formular, o el alegato a redactar. La idea del estudio des
interesado, del saber por el saber mismo, tiene honda raigambre en
Vaz Ferreira y como es un hombre práctico, pese a un error muy
difundido, trató, hasta donde pudo y mientras pudo, de convertirla
en idea directriz de la Facultad de Humanidades y Ciencias. En el
acto inaugural de esta Casa de Estudios, realizado en sesión solemne
en el Paraninfo de la Universidad, a 3 de mayo de 1946, decía su
Director: "... Ahora, ¿qué hay que hacer? ¿Qué debe empezar por
ser H1C ET NUNC, la Facultad de Humanidades y Ciencias del Uru
guay, en su iniciación?
La respuesta tiene que ser una sola:
Simplemente, puramente, un rincón de nuestra enseñanza en
que se estudie por estudiar.
Si: lo que se necesitaba entre nosotros era una institución —una
Facultad— distinta en su fin legal de las Facultades profesionales,
en que se estudiara por estudiar; no para algo ajeno al estudio, sino
por el estudio mismo. El pasado de nuestra enseñanza crea para nues
tro país, una situación especial, nacional, propia, nuestra.

(12) Unamuno, Miguel de. Op. Cit., p. 179.

14

�?. 9

•dd 1^ '0S61 'iB^so^ uduij
'oipnjsa un njnd snjou ivutaujaj 2^ "y pnu^j\[ 'sdBj^ (^T)
•¿•911 "d '¿I lOA '-pi
•tís^pBpiuBuinjj ap pBipiJB^ bj ap pun^nBui ojaB ja ua osanasiQ,, 'sruqQ (I)

-un ou ojj^ •pBpijaaurs ap 'pBptoBJaA ap ja rooiscq jaqap un uoo od
-uiaij oiusiui jb opuaqdiuna 'ucusajojd ns aiuauíaiuaioija jaojafa apand
ou opt?oqB [a runiuoa JopBuiuiouap un uauatj sojduiafa sns sopo^
•BoasuiJiui pBpijBJOuiut ap o^jb UBjjaioua 'oiusipoiaad 'BiaBSoqB 'sau
-oísajojd SBi^aio anb 'oqaajap ^ap Bijosopj ap BapaiB^ ns ua sajuBtj
-ba sBunsiAaj uoa boijijbj á 'Bjqo Bjsa ua apuai^ua BJtajja^ zb^
•BpiA B[ BJBd sa A piA B[ ap aSans 'sojio so[ sopoi ouioo
'sa[Bnjaa[ajut BJBd [bjloj^[ ap O[n^jdBD aisg — sopvSoqv ap jvuo^^
•jaouadg ap BipnA ap uÁ acjsa [a A [pj\[ Jj^njg 'sauíBf 'u^ua^j '
,tns,, •••nB^n^) ap Biouanjjuí B[ ojsaijiuBui ap auod íBJiajja^
ap [Bjnqno uoiobuijoj bj ajqos —(^) ofBqBJj ns ua sdBj^) BOB^sap
oj— OAijBJ^snji ojuauínoop ap aajOBjBD ja auax^ 'oaasuja^uí ao[BA ns
ap aiJBd^ 'bistj Bsa 'sop^^ uop ap bj b souaui oqanuí tu 'janij^[ uop
ap uptuido bj b jojba ajjBjsaj uig *sjBd ojos un ap bijosojij bj jod
ajuaiujB^oi isbo Ep^uiiuiajap JBisa ja Bqaojdaj aj 'S6J ua 'o^sí^i bj
-xajja^ zb^y *B^ija9aajaq X BUBJjxa oaod un BqBJjuoaua bj :BqBjsnS aj
ou ounuiBujq y '08 aP B^SH BUtl ^fasuoay 'BjjxdBd ap buijoj ua ubjj
-siuiuins as soiuaiuiioouoo soj apuop sajBnuBiu X sojxai soj ap ajj^dB
'sajBjuauuaj X sajqcjjauad soaqij ap Biaajip Banjaaj bj bzijojb^y
'SdiDnjaajatui nuvd
jouop^ ua o^uaiuiBzíBJua ns X ssapi sBisa JBDBjsap ajuaiuaAuoa oajo
SBjauBiu SBpoi aQ "Bjazatu o uoiOBuiqiuoa BapjBS sbotuoSbjub sbjSoj
-oapi sop sbj ap anboqa jap xs jaAajd BiBd X (ozBjd ouoo b X oSjbj b
so^aaja B^nana ua jauai anb BX^q aiuaiuajqBqojd) soj^o jaaBq uojais
-inb anb oj aiqos X jaocq osinb Bjiaaja^ z^^ ^í&gt; oj ^jqos aiuatujBia
-aBdun jBuido BJBd soiuaiiuiaaiuoaB soj ua opBiSBUiap soiuBis^
(et) \i ' '' sajBnjTJidsa sotaiajafa ap ojjsnBja ja 'o^ubi aj^u^
íPn^sa^ Ia JO(^ oipnisa ja JBjnui^sa X sjqjsod uaiq aaoBij
:oj;sanu X ojBij)aiuui aaqaj&gt; ja soiuauaj ojubj aa^u^ ••••oía 'sbohu
-apBOB SBjajjBO jBdio ou o BjjpuaAUoo is ua BJBSuad as í sauoioniiisui
sns jbijuii ua ísasisd sojio b jbiiuii ua rojduiafa aod :sauoiooajij)
sbjio ua jBsuad 'ou o 'trjpod as aiuBjapB s^J/\[,, '' 'sofaj sbui ^^
*'' '}'ul1 l sa ou -lod :S3SíB(í SOJ B-i^d X sonpiAipui soj BJBd
jjin Xniu X ts ua ouiiiiSaj uaxq sa anb oj í*oia 'soajdma 'sajBuoisaj
-oad sojniji jauaiqo BJBd ojos jBipmsa b —Bjanj isb anb aaiuai ap bjo
o— SBUosaad SBpBisBTuap b 'opBiSBUiap opBjquinisooB jaqcq Bjjpod
'odiuaii oiuBi opBjnp Bq anb 'BOijqnd BzuBuasua bj ap BpBjqijinba
•sap uoiobziubSjo Bun anbao^ ¿(tnbB 'oisa) anb J0^? •op^sajaiuisaj)
jBiiiiJídsa oÍBqBJi jap X Bjnijno bj ap 'oipnisa jap uoioBziJorjadns bj X
jaoBjd ja jod 'ouisiui oipnisa ja jod aipnisa as anb ua jBnipídsa oioio
-jafa ap ojisnBjo un oiuoo oSjb 'jsjjojJBsap 'jBiuauíoj 'jsajo anb soui
-Bjuai í (BpBiouajajip p^piiua ouioo rapuajiua as) Bjnd jopadns bj
aiuaisixaui a jBuoisajojd jouadns BzuBuasua bj BiuisipBiuBjapy

�plica la renuncia al ejercicio de la abogacía, pero no conviene ocultar
que quien desee ejercerla en condiciones absolutamente puras, pro
bablemente no la ejercerá.
Moral de los médicos. — En la terminología vazferreiriana, bien
podría decirse que, así como hay en la profesión de abogado una
inmoralidad intrínseca, hay una moralidad intrínseca en la de mé
dico: es aquella cuyo ejercicio normal procura más ocasión de hacer
el bien, por su contacto directo con el dolor y con la muerte; sus
deberes son difíciles de cumplir, por requerir abnegación, espíritu
de sacrificio, altruismo, pero fáciles de ver (salvo complicaciones por
el lado del secreto profesional y la eutanasia).
Las observaciones de Vaz Ferreira en sus dos primeras ediciones
se refieren especialmente a la lógica de los médicos en sus repercu
siones éticas. En las correcciones de 1952 (15) extraña el haber omi
tido la moral propiamente dicha de la profesión; y formula serios
reproches para el exceso de especialización: en el ser vivo hay algo
más que una suma de partes: hay un todo, cuyo bienestar debe ser
el objeto del médico más que el perfecto funcionamiento de alguno
de los órganos.
Han surgido peligros nuevos, difíciles de preveer en los albores
del siglo: así, la colegiación profesional obligatoria es una amenaza
aquí y ahora, especialmente entre la clase médica. Vaz Ferreira ma
nifiesta su opinión categóricamente contraria en el informe presen
tado en 1952 en colaboración con el Dr. Rodolfo Tálice al Consejo
de Humanidades y Ciencias. Entiende que la agremiación profesional
forzosa es de corte fascista; contradice la Declaración Universal de
los derechos del hombre y limita demasiado la libertad; en el caso
especial de los médicos lleva o puede llevar a una tiranía del Colegio
capaz de trabar la libertad del profesional en cuanto al empleo de
nuevas técnicas o de innovaciones en el tratamiento y diagnóstico. (1G)
Y no ya como peligro, sino como lamentable hecho consumado,
aparece algo que, si bien precede en el tiempo a la agremiación for
zosa, lógicamente es su consecuencia natural, y prácticamente nece
saria: la huelga de los médicos —sobre la cual no conozco pronun
ciamiento expreso de Vaz Ferreira, si bien la condena surge tácita
mente de toda su ideología individualista y libertista— la huelga de
los médicos, digo, por móviles económicos, ha puesto de manifiesto
una caída vertical de la ética profesional, mercantilización de la no
ble profesión, adopción de una táctica de lucha que, disculpable entre
los obreros por tratarse en general de personas poco cultas y de una

(15) Incluidas en Obras. Montevideo, Cámara de Representantes de la Re
pública Oriental del Uruguay, 1963, 25 v. (Edición Homenaje actualmente en
prensa). (Nota de 1962).
(ir&gt;) Vaz Ferreira, Carlos y Rodolfo Tálice. "Sobre la colegiación profe
sional obligatoria". En Obras. "Incidentalmente... algunas cartas, discursos y
notas". Ibid., 1957, vol. 18, 174 pp.

16

�¿I
i vxod jojo¡^

soj sopoj ap spBjaojnq bj ajuajajip opeaS ua ubidia anb ssuanbad X
sapuBj^ SBjajdrujoa sbj opuBjijsap uba Bjqo ns ap sBui^^d sb[ Jog
•sopBuaduiaeap ja
jod soSjbd ap bjsij B[ opBpunua aq bX ísoub Bjuasas aiuBjnp BjqBjBd
B[ ap opijuas oaijuainB ja ua ojapoui oiJBuopunj opis bjj *sBpio ap
Bjqsq BjpjJag z^^ oaoduiBj jnby — sotjvuopunf soj ap jvuo^^^
• • -osBd ou anb sopa ap oun sBisipouad so[ b ouiBp ít* • "sora
-BSBd anb so[ soi^oso^j,, #uoisjadsip b^ á pBpqBiaijjadns B[ ua a^a
as rosa anb sbui BpBU ojad 'Bjsipouad uanq.un Jas b asjB^ap Bjp
-od sojunsB ap asBja Bpoj ajqos a^uauíBpBjnsaadB opuBuido ruoiaBzip
•unjojd Á uoiaBjjuaauoa ap aapod ^p Bpipaad b^ uod j^a anb uaua^
anb —Baija upisnajadaj ap— sojtqBq UBaaa as jBn^oajajuí o[ ug
•sa^uaanpoadB.il
-uoa osn[aui a sBnaouui uos sauoiaBatjiiaaj sb[ 'oqanuí souibzijo^ba
opunuí ^a ua souiBjsa anb soj anb ojuaiunjuas un sa anb ojad 'ttod
-luaij ^p ouinq 'jouoq ^,, bjbuib[[ BjnjjB ns apsap uijsn^y uBg anb o[
uB^aajB anb 'sojqap ap assp Bjsa ua anb vÁ 'sbsoo sb[ B[8ajJB [BnjaB
Bjuajduii ap ^a[ B[ anb Bip as ou X • • • SBiutun^a A uoiaBuiBjip ua
asjBpo[ua A JBpo[ua ap sajus opBpma oiisinbxa un Bpuaxuioaa^
(lx) \í^O]í}u SOI aP l JOÍ^ B1SBH *pBpqB^sBa jod oi^bs
aui anb 'Buuxuoiuoq b[ Jod Bjs^q íapjBjou sa bio[bub B[ :B[jBjni
-iJl o uoiaBindaj Bun jbjuba3^ rsoiaaja sa^qBJiuipB sbiu so[ Jtanpojd
Bjainb[Bna b ajiuijad anb b| ua 4Bsuajd bjio b[ ua Bsuaid ou
•tt'**oA[od SB^aaBq o sa^ui s^pBsad sbiu sb[j
rsaiujoua sofBqBjj jBzqBaj apand ouiu ujq *Bsn o[ anb pp SBZjanj sb^ b
sopBuopjodojdsap sbui sopBpnsaj so[ asjauajqo uapand oipaui oXna
jod oiBJBdB un b BoqnBjpiq Bsuajd soaxuBaaui so^ UBUiBp^, 'BDqnBjp
-iq Bsuajd B[ X opBisa pp japod ojjBna 'ssuajd b{ ajjua bj^o^bub b[
^oiJBiuauuag p ua Biuojaj X 'Bjqo Bjsa ua ajaijaj as Bjpjjag zb^
•sojunsB ap asB^a Bpoj ajqos ajuB^sBq uppBuuojuí
uis X aiuauíBpBjidpajd JBuido ap pBpisaaau b[ 'sopmf so[ b oiu^na ua
íu^pBuuojuí ap ajqBA[Bsut Bpuapijap B{ 'soqaaq so^ b ojuBna ug *ojp
b uauodo as sopaBisqo soq #pBpjaA X Bzaisnf 'Bpijsnf uoa 'jsSznf
osbo ns ua X jbuijojui ropijauíoa ns jqduino ap pBpqiqisoduii B[ ua
'Bjsipouad p BJBd íp^pjaA B[ ap asjips uis —BAisuajap ajuauíaiuBu^
•xuiopajd— uopunj ns aiuauíaiuaioija jqdurna ap pBipaijip B[ ua,
BaipBJ ^Bisunf p BJBd ÍBaasujjjuí pBpqBJOiuui Bun 'op^SoqB pp B[
ouioa 'BJjapua —XBq sb| is a[qou X BUBsaoau— Bisipopad pp upisaj^
-ojd bj anb BJjuanaua Bjpjjag zb^ — 'svjsipoiuad soj ap
•bjjoXbui b^ ajainb anb oj BJBd uoiun B[
ua asjBiuoi BJBd uaiq p BJBd uoran b[ jas ap ^fap anb 'pBpiJBpips
ap ojdaauoa ospj un X 'oiuaiiuBUBqajJB p ouioa BUBiunq Buosjad
B[ BJBd ajUBpBjSap ubi o[b ajuapija Jas japod BJBd jyjanbaj jod
is ua a|qBuapuoa sa 'pniaB ppos uaunSaj p jod BppajOABj ou as^p

�tiempos en todas las latitudes: que no percibimos porque "in eo vivimus, movemus et sumus":: recomendaciones, influencias, cesarizaciones...
En resumen: es una obra actual. Al leerla, es menester, como
pedía Vaz Ferreira, ponerla instintivamente al día.

FEMINISMO
Algunos puntos de referencia. — Como le es habitual, Vaz Fe
rreira no fija su pensamiento en fórmulas definitivas sino que piensa
y repiensa los problemas, buscando directamente las soluciones me
jores o menos malas, teniendo en cuenta lo que es o existe pero sin
dejarse dominar por el acostumbramiento, defendiendo su posición
contra los que conceptúa errores, así vengan de la derecha o de la
izquierda.
Nada encontramos sobre el feminismo en el trabajo sobre ense
ñanza de la filosofía (1S) en 1897, donde aparece el germen de mu
chas de sus concepciones posteriores. En Moral para intelectuales unas
líneas condenatorias de la excesiva severidad al juzgar la irregulari
dad sexual de la mujer. Apenas una breve consideración sobre el
divorcio en la Lógica viva (19). Y así Vaz Ferreira parece haber for
mulado por vez primera su pensamiento, ya maduro, al respecto, en
las conferencias pronunciadas en su cátedra poco después de 1914 y
no recogidas entonces. Las vuelve a dar en 1922, esta vez con taquí
grafo; pero se publican recién en 1933, integrando la obra "Sobre el
Feminismo" (2Ü). Recalco estos datos porque la tardanza en la pu
blicación impide apreciar lo avanzado de las ideas en la época de
su formulación: recorriendo la prensa de la época nos encontramos
con que en 1914 no estamos aun lejos de las tres "K" germanas:
Küche, Kinder, Kircbe (cocina, niños, iglesia): la única puerta abier
ta a las mujeres que deseaban estudiar era el magisterio. Vaz Ferreira
recordaba aun, en sus últimos años, la conmoción producida por la
primera joven —Aurora Velazco— que se animó a dar examen de in
greso en la Universidad: el público escalaba los ventanales para pre
senciar el inusitado espectáculo.
La edición de 1933, iba precedida de un prólogo de Gil Salguero,
que Vaz Ferreira consideraba valioso, si bien, añadía (con esa severa
autocrítica que, más que los motivos que acostumbra alegar, me pa
rece constituir el obstáculo permanente que lo ha inhibido en la

(18)La enseñanza de la filosofía. Montevideo, Anales de la Universidad,
1897, año 6, vol. 9, p. 335 - 397.
(19)Lógica viva. Montevideo, Tip. de la Escuela Nacional de Artes y Ofi
cios, 1910, 217 pp.
Obras. "Lógica viva". Ibid., vol. 4.
(20)Sobre feminismo. Montevideo, Imp. Uruguaya, 1933, 218 pp. (Ediciones
de la Sociedad Amigos del Libro Rioplatense).
Obras. "Sobre feminismo". Ibid., vol. 9.

18

�61
'S81" 181 -(I '6 "IOA 'THI *tiotus!u!lUí)J 0JflS
ja^ 'owsimui^f ^^^og u^ sauoijeiuaiua^uioa sejsa un.&gt;i|qnd ag (-s)
•g *¡oa ''piqi '^ouisiuiuiaj ajqog,, \t^vuqQ^f jo^
*P3 *2 ''^d ¿I 'Sf&gt;61 'BpBso^ 'sajiy souan^j 'oiusiuituaf ^uqog (lz)

BJdpiSUOO JSB ^ 'OAllBUUuU O[ aiUauqE}UauiBpunj BS0J^1UT
-ooisd o soaiSopiaos o 'soaijojsiq soipn^sa aao^q auodoad ^s o^
•BjsipuiBj aiuauíaiuBuiuiopaad
sa 'sB^sqspos X SB^sipnpiAipui SBo^sjaajaBJBa ap oiarafjad uts 'anb
|BtijaB {Btaos uauitSaj ojjsanu ap as^q 'BqiuiBj B{ ap uoianjijsuoa b^
jB^aajB aod [bjoui ja^aBa^a ap 'soatibuijou á soAiqsod ap zbj 9[qop ns
opuBa[Baaj 'bata BOtSoq b^ ap sapp^ui soj ua sauoi^sano sB^sa ap uoiobj
-apisuoa b^ BapBnaua Baiaaaa^ zb^y sosbo sojjo sojubi ua 01U0^
•SBAi^B^ajoa sauoiatqos sopo} b ap as anb sa ^BiiiiqBq o[
uaiq is 'BsaaAui b[ b á 'sauoisajoad Bzaafa anb jBasap ou X a^oA jat'nuí
B[ anb ajuaiuaAuoa sa anb 'ojduiafa aod 'asjBSU3d íbjio ua t^ub X
oxm ua Bisiuiuiaj uoianp^s JB^dopB uoiaaTpBJiuoa uis apand as :sa[qBi
• Bdas oaad 'pqap oxas ^B sspo} asjijajaj aod 'sBxauoa sauoi^sana uog
•aafnuí B[ ap ouaa^xa oÍBqBJ} (p '^aqq uoiun ts\ X oiuoiuuibui ^p oaij
-BJBduioa oipn^sa rsoxas so^ aj}ua sauoia^pa (a ísapAia soqaaaap (q
íoAisBd X oat^ob o^oa rjafnuí B[ ap soai}i[od soqaaaap (b :aaqBS b 'sbiu
-a^qoad soijba ouis oun ap bjbj} as o^ -saaaqap X soqaaaap opuaXnp
-ui 'BqixuBj B| X pBpataos B[ u^ aafnuí B[ ap ucuaBnqs b^ b soai}b^3j
SBiua^qojd X SBiaoai 'soqaaq ap oiunfuoa ^B ouisiuiuiaj Buuuouap ag
— 'sojvp sn^ 'sviudjqoud soj Bp opwiounu^ 'oícIbouoo X
•BaiuituojjBd uoiDB[sia[ b{ ap Buuojaj ap
o^oaXojd a}UBsaaa}ui un uoo saaafnui sb[ b Binbasqo sou aouinq uanq
ap o}uauioui un ua X í[Bioijiijb u^iaBuiurasui B[ :uoiobaouui Bun ap
oipndaj ns ua BdB^ ^a uoa apiauíoa 'saiuaaajip souiuibo jod íBisau
-a^na b[ iBiuapuiA ojsand Bq as 'ajuajsixa bX 'anb uoiadaauoa Bun
Buapuoa íoi^BJjns p :o^as ap opBÍap Bq anb Buia^qojd un b sbai}B[3j:
sauoiOBjapTsuoa sb^ SBpBJi^a^ aod uap as apid i uoxoBsuadutoa ap X uoia
-B[Bn^i ap ouisiuiuiaj aa}ua uoiauíisip :Bjqo ns ap zu^aaaip Bapi B[ b
o}UBna ua piuauíBpunj o\ (__) Bjpa^B[^) ns ua buijijuoo ^S6I n^ aiuaui
-puij ^ *llB I opuBÍBq jBpnSí Basap anb ouisimuiaj ap asBp Biaaia
BJ}uoa JBipn[ anb uoiquiB} auai} 'sB}siuiuiajt}UB so^ bjiuod ssapi sns
japuajap ap oíainfaad uts 'BJiajja^ zb^y -opxdBj Xnuí op^puB Bq '^X
o[is pp oaT}sjjaiaBJBa 'Bisiuuuaj ojuatuiiAOUi p :sBpBzuBAB-opnasd
sBpuapua} SBjaap b ajuaaj 'uoiaisod ns bdijubj X buijijuod apuop aaip
•uadB osoqBA un appuBaaSB 'jopa^auíoaduioa oSopad {a uis '(T-) Bjqo
ns Biipaaa S^6^ U3 'p^pip^OUiB Buiii^n Bjsa b bubjiuoo a^uaiuB^au
uoiuido ns Bsaadxa '(aiuauqBdpuiad oiaoqB X BtSBUBina) B^ajruj oSip
"9^ 19P 8^uí3!sdsip sBiuijsip b oujo} ua oipndaj ap o^uaiiuiAoui p
ajuBjnp SBaqo^B^ sbuibq sb^ aod Bpsjpqos BjaaiqB b}jbo ua '^^6t U3
•aqBjap ap sa^uBiJBA ops ub^ ub^oub as ísBapi sns a^uauiBAanu auod
-xa oqaaaaQ ap pBqnaB^ v\ ap Bjpaiy^ ns ua a^uBppB sbj^ *mbui[[b3
Bun aps X BjmSB un BpunuB?? anb ap ojaajap p auat} (uopBoqqnd

�el aspecto positivo al solo efecto de reunir datos previos a la bús
queda de soluciones viables. Son de tres clases: psicológicos, fisio
lógicos e históricos. Veamos brevemente.
Los datos fisiológicos son varios, pero centrados todos en torno
a uno fundamental: en la especie humana las cosas están organiza
das de tal manera por Dios o la naturaleza que todas las cargas rela
tivas a la perpetuación de la especie corresponden en forma fatal o
natural a la mujer: ésta tiene así por misión primordial e ineludible
la maternidad en las distintas faces de su proceso: embarazo, parto,
lactancia. Y en forma natural le corresponden las tareas anexas: cui
dado y protección del niño. De este dato básico deriva nuestro filó
sofo la distinción que constituye la médula de su contribución al
estudio de estos problemas: feminismo de igualación y de compen^
sacian. El primero, o mal feminismo, olvida este hecho fundamental
y considera deseable en todos los casos igualar la mujer al hombre;
el segundo tiene en cuenta el dato biológico y, captando la impor
tancia y la entidad de la carga asignada a la mujer, y no deseando
que la eluda —Vaz Ferreira, como veremos,— es enemigo de todos
los procedimientos y sistemas que, con distintos nombres, separan
el amor de los hijos, para compensarla en lo posible, preconiza en
todos los problemas la solución más favorable a la mujer. No se
trata de una mera galantería sino de igualar, en lo posible, las car
gas, repartiéndolas.
Todavía en 1952, decantado ya su pensamiento, Vaz Ferreira en
tiende que esa ^tesis: distinción entre feminismo de igualación y de
compensación le sigue pareciendo absolutamente verdadera y bien
fundada en su obra: "La mantengo —dice— en todas sus consecuen
cias, y creo que nada bueno puede legislarse, ni sentirse, ni pensarse,
sobre las relaciones de los sexos en la humanidad, si se prescinde de
esa idea directriz.
En cuanto a los datos psicológicos, mucho, tal vez demasiado, se
ha hablado al respecto; evidentemente hay diferencias psíquicas:
Vaz Ferreira admite en la mujer más sensibilidad para los ideales
concretos; en el hombre para los abstractos. El problema más dis
cutido, por las mujeres, es el relativo a la inteligencia comparada de
los sexos; parece admitido que hay cierta diferencia, probablemente,
en conjunto y en promedio, superioridad del hombre, que se mani
fiesta indiscutible en las altas cumbres del genio: la mujer puede
tenerlo, pero no se ha dado el caso de una que ligue su nombre a
una época como Shakespeare, Beethoven o Dante; pero, concluye
Vaz Ferreira consolador y sereno, si la mujer no puede ser como
Shakespeare, puede ser como Delmira Agustini, que ya es bastante ser.
En cuanto a los datos históricos: es un lastre difícil de arrojar,
que influye, consciente o inconscientemente en hombres y mujeres.
El movimiento feminista es reciente y siglos de tradición y de pre
juicios impiden pensar libremente al respecto.

20

�12
bj opiuijjdns jod ap as anb Basap anb ^6l ^ra BisaijiuBín uainb bj
-tajjag z^\ ap oasap ^a ojduing :Biuai ja ua oistsui o^[ 'sajquioq so[
oiuoa —jbui ub^ o— ^aiq ubi souibioa sajafnuí sb[ Barjaiud bj ug
•SBjsiuiuiaj
soj uBqBjadsa anb jBSjaAtun BaoBu^d bj opis jaq^q tu &lt;sB}siuiuiaj-i}UB
soj jod sopiuiaj sosojjsBsap sop^qnsaj so[ opianpojd UBX^q as anb uts
'sopBzqiAia sasiBd soj ap ajJBd jo^eui bj ua Á. sisd oj^sanu ua oduiaii
aa^q apsap a^sixa ouiuauíaj oiSBjjns jg 'opjanaaj sbj oauojsiq sajaiuc
ns aod ojos ub^ 'SBaiup^aBUB uBjjnsaj sauoioBjapisuoa sB^sa ojaj
•uoianjos bj opBjjnoijip Á
opBpjBjaj UBq sbui anb soj uos 'soaxjpistq sojBp soj b o^uBna ug
•SBUiajqoad soj ap upiaBjapisuoa
bj ua bjsia ap ojund ns Biuana ua Bua} as anb BJBd 'une upzBJ sbui
uoa 'a^uajajip sa pBpijBjuaui ns is íoiBjjns ja ajj^Sau anb jod X^q ou
'ajquioq jap bj b bSojbub sa BiauaSijajuí ns is rojsa b^oub as ^ 'B;&gt;ÍICÍ
-nd bsoo bj ua aiuaAaajui BJEd Bjqos aj Á bzubdjb aj jafnuí bj auaj^
anb Biaua^ija^ui Bg *jBUBq A BUBipijoa pBpiAtjaB jainbjBna ap ouaduia
-sap ja bjb¿ ouioa 'oiBJjns ja BJBd ojnaBisqo un jas Bjjpod osnjaui
a ^jbjoa BJBd Biisaoau ss ou oiuaS ja ojag sajquina sb^jb sbj b bo
-unu Á 'saoaA ssood oiuaS jb Bajj jafnuí bj anb ajuauíjBnijqBq aaouoa
• aj as ruajnajadaj oaoduiBj a^uauíBajiaBjd soaiSpjoaisd soiBp sog
•BjjajBaq bj ouioa ojanpojdqns un jod upi^ijaj bj JBuap
-uoa 'ojduiafa Jod opjnsq^ Bijas : sauoiaBiAsap o sauoiaBuuojap sns
jod SBsoa sbj ap jBSznf apand as ou :Baijijod bj b sbpbj^bsuoo sajaf
-nui ap osbo ja ua aBJjsyp bj anb ajafqo as ou Á ^SBaisyq sbojbi sns ap
jafnuí bj b aBj^sip ou BiJBsaaau BiAOjd uoxaBJBdajd Buanbad bj osnjaux
a oai^ob o^oa jap oiaxojafa ja :uaj)iaui ou soai^pjoisij soj :Biuajqojd
a^sa ajqos so}Bp soj aj&gt; oun BpBa ap uorsnajadaj bj b oju^no ug
•ojjBjBasa ouiuijad saj
anb psjjaqij bj JiSuuisaj ap UB^sn^ 'japod ja opinSasuoo u^q anb zaA
Bun *anb sauoisajuoa Á sopjiJBd jBjSajuí b asjBUjjaui ajans jafnuí bj
anb ua BqBaipBJ ja BJBd oj^ijad ja j^ 'jBpina Á ja^a^ojd BJBd sa Jaf
-nui bj anb b^ —BaiSojotq asBq Bun osnjoui B^Bq zaA jb^— SBJOpBAjas
•uoa sauoiOBuijaui uoa 'jBuoinj Buiuiouap anb buijb ap asBja bj BiaBij
Buiuauíaj Biauapua^ rsajoiua^ sns oqaajaQ ap pBjjnaBg bj ap Bjpajyg
bj ua Á Bjqo ns ap sauoiaipa SBjaiutjd sop sbj ua Biuodxa BJiajjag
zb^ ouisiui ja :Bjiuaj oj as ot^bjjiis jap upisaauoa bj ap sa^uy
•sopo^ ap ajuBiJodun souaui ja sa 'jBjna^^aadsa
sbui ja sa uatq ig 'sboiuoSSbjub sauoiaisod sbj japuajap BJBd opijj
-oa UBq B^uí} ap soj^ 'SBisiuiuiaj sbj opo} ajqos Á soj BJBd a^Bquioa
ap BJapuBq oduiai} oSjbj jod anj orSBJjns jap B}sinbuoa Bg 'OArpB
jb ojps ajuajaj aj^ uaCnuí bj ap ouja^xa oÍBqBJi jap Biuajqojd ja ua
ns ua sbui yisa OAisBd o^oa jg — 'oum^nidf oiSvjfn^ (b
•SBiuajqojd
soj ap oun BpBa ajqos sojBp soj ap oun Bp^a ap Biauapiaui 'sajqisod
sauoianjos 'sBiuajqojd soj ap o^uaiuiBa^uBjd ja aiuauíB^uians bjoijb
souiajapisuog — 'owsnniudf jdp svtuojqoud oujvno soj ^p oipnjs^

�de su libro referente a este tópico. Es un ex-problema, barrido por
el progreso.
b) Derechos civiles. — Esta cuestión es más delicada que la
anterior y no puede resolverse en forma simplista. No está de más
recordar las distinciones establecidas por Vaz Ferreira al respecto
en su obra y en la Cátedra de la Facultad de Derecho.
Nuestro Código, como casi todos, consagraba una serie de infe
rioridades de la mujer con relación al hombre. Pero la fundamentación era diferente según los casos. Había:
1)Diferencias legales resultantes de la intención de adaptarse
a las naturales: la edad requerida para casarse no es la misma en los
dos sexos. Prueba de la maternidad distinta de la prueba de la pa
ternidad. En este caso la diferencia debe respetarse, ya que está
calcada sobre una desigualdad natural, pero sin sobreagregarle nada
contrario a la mujer: así la investigación de la paternidad debe ser
distinta de la de la maternidad, pero no suprimida.
2)Diferencias de corte anti-feminista proveniente del concep
to de la inferioridad del llamado sexo débil y del egoísmo masculino.
Por ej. el artículo que habla de que el marido debe protección a la
mujer y ésta obediencia a su marido. Está bien que esta diferencia se
suprima, que se purifiquen totalmente los Códigos.
3)Diferencias provenientes del deseo de proteger a la mujer,
exención de la pena de muerte en legislaciones que la admiten para
los hombres; exoneración del servicio militar. Estas deben quedar:
la carga fisiológica de la mujer, grata y nobilísima si las hay, es dura
y en lo posible se la debe dispensar de otras sobreagregadas. Tam
bién dejar todo lo relativo al divorcio, eficiente arma defensiva en
manos del más débil.
4)Casos en que la ley no ha sabido como arreglar una situa
ción y ha optado por reconocer más competencia al hombre. Aquí
Vaz Ferreira no está del todo de acuerdo con la presunción legal
de que siempre el marido sea el más capaz. No tiene criterio defini
do al respecto y entiende que es opinable.
Después de exponer esta distinción de Vaz Ferreira, resulta ob
vio agregar que si no estaba de acuerdo con la legislación vigente al
formularlas, tampoco lo está con la ley de 1946, que, en medio de
una fiebre de feminismo igualitario, equiparó los derechos civiles
de ambos sexos. Lamenta que no se hayan tenido en cuenta distincio
nes básicas (En la literatura previa a la formulación de la ley en
cuentro sólo una mención del Dr. Martín Echegoyen de la distinción
entre feminismo de igualación y de compensación).
Con los derechos civiles puede relacionarse una modificación
legal propuesta por Vaz Ferreira a la legislación patronímica, origi
nal, sin duda alguna y con la ventaja de ser igualmente satisfacto
ria para los feministas de igualación y de compensación. Me refiero
a lo siguiente. Vaz Ferreira encuentra que ese "de" que agregan las
mujeres a su nombre de solteras, al realizar el ideal preferible es

22

�Z
•uoijn^ojjoiui op ouSis un uoa saiioTaejjpisuo^ sbjsj
U3 O[BU3S'

ajqijapjd papi pp uoiaEzipaj ap osBa ua sofiq soj ap uoiaBanpa X
OpiJBUI pp OlUaUUBUBdtUODB p BJBd SBppUEJBdojd 'SOipjBq BUIJOJ
bj^o ua BptA ns ap soub opuEuaq 'sauaApf SBjjsanu b Bjnqna BqduiB
opuBuotojodojd 'jb2ii{ jaiuud u^ ¿s^apt sop sbj JBnpBjS ouio^)?
•pBpiiuaiBiu B[ :oxas oj^sanu ap p.iniBU uoiaunjf v\ ap a^uaiaija ouad
-uiasap p uoa a^ijBduioa uaiq sa on oiuaixa oÍBqBaj ^^ (q 'Bu^ip
X Bp^naapB buuoj ua SBpaaBjsijBS BJBd BpBJBdajd apa anb ajuamaA
-uoa sa X sapnjuidsa X SBauupuoaa sapBpisaaau auai^ 'ajqmoq p ouioa
'jafnuí B[ (b isapnjaqjuoa ajJBd ua 'saaujaaaip SBapt sop Bjuana ua
jauaj oiJBsaaau s^ -X^q so^ xs opBaqap Biua^ojd un ap b^bji ag
'(•o%&amp; 'sapjaqq sauoisajojd 'ouaistSBui 'butdijo 'sBaxjqBj) pn^a^
-aiux p X pnjaapjui-uuas [a 'oaisij p opuBOJBqB ^jafnuí B[ ap oujaixa
ofBqBJj p ajarpj as Bjpjja^ zb^ — 'Jofnw vj ap ofoqvu^ (o
(eB) •sauoian^Tisux
-iuB ap Bpuajsixaoa b[ b BUBJídsB Bjpaaa^ zb^y osb^ unS[B ua ipt
numu B{ b jBsaaSui BJBd pBisajod BiajBd B[ ap Bjps jafnuí Bf oiuoui
-ij^bui p jod :oubuioj papi onSxiuB pp upiaBjadns BuiísjiuBsaaajut
Bun ojapxsuoa anb B[ souaui oqanuí m 'oiuaiuiipjouiaj un ap oituj
[a sa ou sauoiaisodajd ap oiqiuBO p is JB^iisaAui ap uaiq Xnuí ajBp
-jBnS aui pna o[ jo^ • • 'SBpnf ajdiuais sa asa X 4 Bipa^oiq B[ aquasa
oun aaduiais soqa ajjua X 'sopdxasip uauaij pnjaa[ajui BinbjBjaf
ap sajquioq so^ sopo^ anb BjaAasB opuBna 9p[i/^ jbosq b upzBj
JBp Bjaisinb ou oja^j •••BUBipi^oa BpiA bj ua opinasap jouaui p
anb 'sojqq so[ ua opBpaiuoa Xnuí 'XIX l^ís I9P oiajpqED
un Bjpjja^ zb^ ^a Xbjj -Bjqo ns ua ouioa BpiA ns ua B^siuiuiaj ubi
sa ojoscqij oj^sanu xs ap uousana B[ jod SBnosB ajqos ouioa osbcj
•uoiaB[si^a[ B[ b opBSBd Bjaiqnq anb a^qisoduii
Bijas ou 49^ pp Euuojaj bj^ ua puiuqna anb ouisiJBiipnSí pp opi^p
opojjad p ua 'sa^uB soub soijba oqaaq BJaxqnq o^ S6l ua oiaaXojd
ns jBpiujoj ap JB2n[ ua ig 'opjBjaj uoa opBsuad BXEq Bjpjja^
zaA Bun jod anb jB^uauíB^ ap sa x "ub^ejiuoo sauamb uoa
sojaaja^ so^ anb bX 4sa[iAp soqaajap ap pniaB Xa[ b^ ap uoiaBjuauía^d
-uioa Buanq Bun Bijas oiaaXojd ajsa— sB[p uoa uasBa as anb BJBd ouis
asjBSBa BJBd ojubi ou Bfiq sns b opuBanpa jináas UBasap —Bjpjj
-a^ zb^ 9p ^p^p p— ^nb SBisiuiuiaj-ijuB eo\ b souib2io ou anb
ajduiais X 'a^uauípjnjBji^ 'osojouib sbui X B^siuiuiaj sbui 'Bjpjja^
zbx B^ajSB 'Bijas anb o^ "zanSjjpo^ bijbj^ uoa zajarj UBnf osjbui
"Bll aP ojjnutiuip síjidva buiixbui b^ 4bjjo b[ uoa ojunf 'bjjijjiis ouih
qn ajsa x *t4zaj^cl uBn^ uoa,, zanSjjpo^j bijbj^ ouis 'z^jo^ usaf '
BsaauBJj u^pBpiSa^ b^ ua ouioa 4o zaja^ tpp,, zan^jjpo^ bijb^^ '
4Xoq ouioa ou 'asjBuiB^ b BiJBSBd Bisa 4zan2upo^[ bjjbj^ uoa zajaj
UBnf asjBSBa p jsb x "91-iBdBJjuoa b^ b uatquiBj JBAajj ojasjaaBq X
• • • OAi^BUBduioaB ttuoa,, un jod OAtsasod ttap,, p Jin^jsns auodojd
íopiJBiu pp Bja jafnuí bj anb ua soduiaij son^^uB ap oiqBsaj un

�o en todo caso poniéndola en condiciones de ganarse la vida en forma
digna y proporcionándole los goces espirituales de la cultura.
Se presenta aquí el interesante problema de la coeducación. Es
obvio que se trata de una cuestión normativa y que, por lo tanto,
no cabe una solución perfecta, sin inconvenientes. La opinión de Vaz
Ferreira ha variado al respecto, en sentido feminista. En un informe
de 1903 proponía, entre otros, un cambio en la forma de estar orga
nizadas las clases en los institutos normales, sobre la base de que tres
días a la semana asistieran a ellas los varones y otros tres las mu
jeres, "y de esta manera sencillísima se habrá creado la escuela nor
mal sin el peligro de la reunión de los sexos". Cambió luego de opi
nión desde hace ya tiempo. Tampoco es partidario del exceso de
protección que otorgan a sus educandos los colegios particulares: si
una planta es susceptible de torcerse, es preferible que eso ocurra
cuando es nueva y se está a tiempo de enderezarla.
En cuanto al trabajo propiamente dicho: si no expresa, implí
citamente parece establecerse en la mente de Vaz Ferreira una tri
ple distinción entre el trabajo de la mujer: a) soltera; b) casada sin
hijos; c) casada con hijos. En el primer caso, para estudios y tareas,
sólo cabrían en su mente dos limitaciones: a) estando habitualmente
la mujer reservada para una tarea nobilísima pero pesada y absorvente, no conviene que agote demasiado sus energías antes; b) evi
tar la desviación del matrimonio. En la mujer casada aparecen ya
las limitaciones, puesto que si trabaja a la par de su compañero, hay
un evidente recargo. El problema se agudiza cuando se trata de mu
jer casada con hijos. Aquí se pone bien de manifiesto lo que Vaz
Ferreira denomina feminismo de igualación o mal feminismo. Este
consideraría deseable que la mujer trabajara habitualmente tanto
como el hombre. En ese caso pueden seguirse tres vías desigualmen
te malas: 1) sobreagregar las tareas naturales a la actividad externa;
2) supresión del hijo; 3) su socialización. La primera podrá acep
tarse como necesidad, o para satisfacer un goce o vocación, pero no
constituye en forma alguna el ideal del feminismo de compensación.
La segunda abarca dos posibilidades: en la cruda forma del aborto o
atenuada y socializada con el nombre tranquilizador de regulación
de la natalidad, vulnera el que, bien mirado, debería considerarse el
primer derecho individual, anterior y superior al de estar en el pla
neta; el de venir a él: en la ideología vazferreiriana creo que entre
estas dos formas de atentar contra la vida cabría admitir tan sólo
una diferencia de grado, de grado de mal. Aplicando la terminología
aristotélica, podría decirse que en el caso del aborto, se elimina un
ser en acto, y un ser en potencia en el caso de regulación de la na
talidad. Vaz Ferreira se pronuncia en forma categórica contra el
aborto en carta (24) abierta dirigida a las damas católicas en 1955,

(2i) Carta abierta contestando una consulta formulada acerca de la Reforma
del Código Penal permitiendo el aborto y la eutanasia. En "Incidentalmente...".
Op. Cit.

24

�*t8t - C8t d '6 "I0A 'Pqi •Moiusiuiuiaj uqog,, SDdqo J&lt;&gt;A (es)

•aafa sbj anb BJBd saaafntu sbj b sajBaaqij sauoisajoad X sbuioijo 's
-JB3 ajuauíaaqij aiaqB i sauoiaaia^saa iu SBqBJj 'sauoiatqiqoad ap
•(oj^is oipaui aoBq BpBjnuiaoj anj anb aEpiAjo ou) iBjsa Biaas —s
a^iuips uoiaBsuaduioa ap ouisiuiuiaj ^a anbjod 'Baiaj^ja^ zb^y ^p ^J
ojaaauoa ua sbui— ucuaBsuaduioa ap ouisiuiiuaj jap ucuanjos Bq
•jbjjouiui sBiuapB opuais 'Baunu BaBiuaajua as
ou X 'jopBfBqBJ^ ajduiais Bjanj opiJBui asa X 'ojuojd opiJBui ns uoa
sajaínut sbj SBpoj is ouioa ubuozbj SB^simuiaj^uB so^sa anb
zb^y ^ Jiaap aaBq anb uoianjos rofBqBj^ ja jod SBpBuoiajod
•oad sajBuajBui X sajüjoxu sauoiaaBjsijBS sbj ap X Bjnjjna bj ap saao^
sojjb soj ap aafnuí bj b JBAijd aod JB^jEasap b uoianjog 'ojbui UBnjdaa
•uoa anb oj Jiqiqojd u^asap anb sajBiaoinj sbuijb ap Bidoad ucuanjog
•jafnuí bj b osaaaB ns souiajjaa 'saiuaiuaAUoaui sns auat^ sauoisajoad
X soajduia ap oiaxajafa ja anb bX íaABj^ Búas ouisiuiuiajr^uB jap Bq
•Biuajqojd aisa ua ouBjijBnSí ouisiuiuiaj jap uoianjos bj souii^y
(S8) srij
-o\ sty ^sd uou oaad íojsa aaqos JBjqBq anb oqanuí BuqBjj -sajBui
sns BjsBq X sauaiq sns sopoj jouib jb sojjosou soiuafap 'opBUop.iad
ou o BjjqBq janbB anb oj ua JBSuad uis íj^ *joxub uis X soaij^uata ai
-uauíBjjj ubi soiuaiiujpaaoad pBpxjiaBj buisiui bj uoa opBiiop.iad Biiq
-Bq 'oqanuí opBuiB UBiqBq anbaod SBJopraad Bq^uopaad anb oun rs
souiBjun^ajd sou anbuny *ttopBaad uis pBpiiuajBui bj b oqaajap^, ja
aaqos sojjosou aajua ojuasa Bq as opBJídsui aofaui oqanuí ojy
•UBJiuipB anb ja uoa sofiq UB^ua^ X
ubuib anb ja uoa uassa as saaafnuí sbj anb ap pBpijiqisod bj opBnuisui
Bq o^ojoiq aaqajaa un 'ojduiafa jocj 'OAisjndaj ojaaja un (souaiu jb
'iui b uaanpoad aui) uaanpojd uoi^sana BAanu bj aaqos o^ijasa uBq
as anb sBsoa sbj ap sBimiájy,^ :buuoj Bisa ua 'jBiaijijjB uoiaBuiuiasui
bj :BUBiunq aiaadsa bj b JBSBd BZBuauíB 'sajsuiiuB soj ua Bp^XBSua
'anb uotaBAouui Bun BJiuoa ^S6T uo ^iaunuoad as BJiajjaq zB^
•buijbj pBpijBjuaui
bj b ojb3 'jb^oij jap uoisaadns bj opu^aBisap 'sBiuajqoad sojsa di^
-os sauoiaBiapisuoa sajuBsajajuí aa^q '^fo^[ a^uijsq bj sa anb o^uaui
-naop ojsauoq asa ua 'juoSruq oijiiuq *aaquioq jb aafnuí bj ap ouaajxa
ofBqBjj ap Bija^Bui ua upxaBJBdinba bj ap jBanjBU ojnaj uos soquiB
uq 'sopBzijiAiaaadns souisiui ts b UBaapisuoa as anb sasicd soa^o X bis
"nH 'flQ "33 U9 U^J^diut pBpijBiBu üj ap uotaBjn^aa X ojaoqy
•ttajuaaap aaquioq un aauaj apand anb sou
-aui oj sa anb 'oauíq,, :Banj[B bj apsap ojsaiuoa 'Biuaj softq sojuBna
aaqos —B^siuoiaBjn^aa aauodns b BSqqo atu B^opaauB bj ap BUjauíis
bj anb— Buosaad Bun aod opB^oaaajuí 'uainb BjaBdjnasip apand jbui
X 'Baqo ns ap X BpiA ns ap BAiaap as Bjja oaad 'o^aadsaa jb Baiaaaaq
ZBA 9P ^saj^xa Buapuoa oaiuanaua ou 'pBjujB^Bu bj ap umaBjnSaa
buibjj as anb upiaBztjiAia bj ap opiapod oinaj asa b oju^na uq
•Bjaanaj oSipoq jap sauoia^aijipoui saa^pnB sbj b
ouao^ ua oaqqnq uatg ja aod BpiAouioad BUüduiBa bj ap o^sodoad b

�zan las que así lo deseen; b) no considerar ideal la excesiva generali
zación del hecho; c) esperar que el buen sentido de las mujeres
y el libre juego de los afectos regule y modere la actividad exterior.
Marañón, que en su buena obra "Feminismo, sexo y maternidad",
trata con inteligencia y buen criterio el mismo problema, hace ob
servaciones coincidentes: entiende que la mujer, en el período de
crianza de sus hijos debe consagarse en forma total a ellos, sin per
juicio de ejercer otras actividades en épocas anteriores o posteriores
o de prepararse para ejercerlas.
d) Relaciones entre los sexos. — Es un problema fundamental
por referirse a la organización de la familia, base de nuestro régimen
social actual. Las soluciones varían, pero las vivas, en el sentido de
James y del mismo Vaz Ferreira, para nuestra civilización, en esta
época, son dos y sólo dos: matrimonio y unión libre.
En cuanto a la repercusión de los datos sobre este problema:
los psicológicos para nada inciden; los históricos tampoco: ya en el
Génesis, Abraham alternaba a Sarai con Agar: de entonces acá,
matrimonio y unión libre, en equilibrio inestable, coexisten. Hay
un hecho fundamental y primario: el fisiológico: cuando un hombre
y una mujer se unen, al hombre no le pasa nada; a la mujer suele
formársele un hijo. Y como el amor maternal es instintivo y fuerte,
en tanto que el paternal se va formando más bien por el trato, en la
práctica es la madre la que se queda con los niños. El feminismo igua
litario preconizará, olvidando este hecho, la unión libre que es la
más igualadora; el feminismo de compensación será partidario del
matrimonio, por ser la forma que más protege a las mujer y los
niños. La unión libre es de ventajas más bien teóricas. Lleva en la
práctica a la supresión o a la socialización del hijo. Origina en las
mujeres el tipo poético e idealizable, pero que no deseamos para
nuestras hijas, de las Margaritas. En los hombres suele provocar la
formación de un sub-producto: el Don Juan, el personaje legendario
creado, mejor dicho transportado de la realidad a la escena, por
Tirso de Molina, y que sedujera a tantos escritores: Zorrilla, Moliere,
Byron, Guerra Junqueiro, sin contar con los hombres de ciencia que,
como Marañón, nos hablan de su inferioridad biológica. Entiende el
médico español que el donjuanismo puede considerarse casi normal
en la etapa indiferenciada de la adolescencia, pero, si se prolonga
hasta la madurez, es indicio de hombría decadente. El tipo superior
de hominidad corresponde a la monogamia o a una huena aproxima
ción, y a un ideal bien diferenciado, que sólo se satisface con una
clase muy restringida de seres del sexo opuesto, de muy pocos ejem
plares, o de uno, o incluso de ninguno. Dícese que si Dante no hu
biera encontrado a Beatriz, cruzando un puente, nimbada por el
crepúsculo, vestida de terciopelo rojo, hubiera seguido incansable
mente en pos de un ideal irrealizable. (26)

(2U) Marañón, Gregorio. Don Juan. Buenos Aires.

26

�LZ
^p JB^noíjjBd oahjjjb \a uo opBAjasuo;^ '(oiipauj) '^ünjoajajui ojuan^ (sz)
"ót'ót 'JBjinSy 'pupBj^ •auauiu^pui^i Ápn¡ ap ooiuvqv j^ -aB^sQ '^pií^ (iz)

• • • u^Sayy anb so[ b jbaouibs ya opuaiAiis oiyaSuBAg
yap yua^sa Bjanífrq 'oanj yap Eoaaa aiuauíBDtyoauByaui EpBjuas iquog
X ''' UÍJ Ia ^jsbi| oidiauud [a apsap soaqiy soy aay X sauaiq sns aiuaui
-Bsoioxnf BJisiuiiupB anb '[Baru oijBjaidojd opiyps un ua opiiaaAUoa
SB[oai^[ x *ttsíoJ9J^nBtP ^^uaiaiBui b^ ap jtBisaj mb ^o b[ioa 'sjub^
-ua sa^ ans a^uBq uoijBSjaAUoa ^^[\,, 'MosmaQ ap uoiaBjusap Baj^yB^
•sou By sotuijJBduío^ "t4BSBa^ ap X sapn^jiA ap 'sofiq ap,, BpBJBa Bqa
B asjBJjuoaua 3abj sg 'zvj vj Á, vjjan^ vj ua XoisyojL isy
BpiA By 'pBpiyBaj By ua oiuoa 'opu^na uauatAaaqos sauoTOBatydiuoa
SBy anb sg 'pEpiuBipijoa By ua SByopuBoqB 'oiuouiijjbiu yap sandsap
sbsod SBy ttJinSas,, upisiui Boyun aod UEiuaj soi^aaiq soXna (^Z) ttoyqBip
yap BjniBjajiy ap sajayyBj sog,, ap ojospyij ouisiui ya ^yq^q sou ou
X ¿sbwi o sop ua UBuiuuaj anb SBy opuBzyjoyBAjadns 'oiuouujibiu
ziyaj un ua UBUiuiyna anb s^y yBj aod opuaipua^ua 4tuayq UBqBOB,,
anb ojjBaj ap SBjqo n sByaAou aay oyos anb *oj^sanu ojospyxj opinS
-uijsip un osbob X^q o^^? jojaay yap ojsn^ ubjS uoa 'oAisiaap ojuaui
-oui ya ua oduiaij ya JBasd BjquinisoaB ojBjajiy ya anb sg -ayqBSau
-ut oai^aod ojuaiuaya un sa BiauBjsip By anb^od uaAJts ou adoyauag X
sasiyg *Bjaod ya opBjuBD BXBq pBpiatyaj sXna oiuouitjjbui un ouba ua
oasng •••anb saatyaj sbiu uos Bjaiynj* X oauíog a^uauíajuapiAg
(¿z) '44BipaSBjj BjapBpjaA Bun sa
Buiíjyn Bjsa :aoad By sa Bunqn Bjsg 'oyjtnáasuoa 'bjio X ajaynb oun
anb oy jtn^asuoa ou sa Bug •SBipaSB.q sop oyos X^q opunuí ajsa ug,,
:apyx^ jbosq —sojjo aajua— pfip B^ •uoiaBzyyBaj By ua apjaid as anb
Bjsaod Bun opBuos oy ua X^q a^uaiua^uapiAg ¿aoByua ziyaj un b JBayy
BJBd sayqBjaiunuui SBqarud UBijBsap SBUiojaq X saojaq sojubj 'Bjn^BJ
-ajiy By ua X BpiA By ua 'soy^is aoBq apsap anb isb opuais 'oxuoumi
-Bui yap Ba^ajsa p^piuiiiiSay By aopuajap oiiBsaoau osbob Bjag?
•ajqyy uoyun By uajaijaad anb 'sBisiaijajsa soy ap sanbB^B soy jijsis
•aj anb auay^ ojag "souiu soy b X jafnuí By b jaajojd ap BpBnaapB
sbui BjauBui By oiuoo 'soySis soy ap saABJj b 'sajuaiuaAuoaux sns b
asad 'aua^iiBiu ag "uoiOByqod By ayj bubs sbui a^jEd By ap sajtquinjsoo
SBy X 'oqaajap ojjsanu BJBduiB anb By sg 'buisiiu pBpiyBaoiu ns ua anb
pBpiyBJora ns ap uoiDBiuauíEpunj sy ua sbui jijayip uayans anb 'sajuaa
-ap sajafnuí X sajquioq soy ap aiJBd joXbui By X BJiaaaag z^y ^ziuod
-aad anb By sg #soiq ap 'osbo ns ua 'X 'opB^sg yap Bpi^a By ofsq Bjsand
soxas soy ap uoiun 'oiuouitjjbiu ya sa ayqBiA uoianyos bjjo Bg
•pBpiyBiuiuB By
b apaaoj^aj X oyispuB oy BpuBsap UBnj* uog 'oyopuBZTyBniTjídsa 4oyop
-UBjndap 'oaiiui^sui joiub jb ajquioq ya p^aaáB anb oy sa uoiaBziyiAia
By ap ajuBjJoduii oitug 'oxas ya ¡SBpoj b ByBní^i By anb oy ouis Biauaj
-ajip By anb oy ou Bun ByiBa ua sasnq íBJoy&gt;Basad By ouioa Buiaj By Bp
ay ojub^ rsaaafnuí SBy aj^ua an^utjsip ou UBnf uoq 'BsaaAiii bj y

�Es contra este final melancólico, que el genio de Tolstoy capta
certeramente y que la vida cotidiana nos muestra en su realidad des
teñida, que se necesita la defensa inteligente y fina de un poeta fi
lósofo para mostrarnos la belleza escondida en lo humilde y vulgar.
Guyau —del cual dijo Vaz Ferreira que era el que aquí más ama
mos de los escritores muertos del país que más amamos (2a)— nos
habla de la dificultad de captar la belleza de la vida cotidiana, gasta
da por el acostumbramiento y la rutina. "Hay poesía en la calle por
la cual paso todos los días, y de la cual he contado, por decirlo así,
piedra por piedra, pero es mucho más difícil hacérnoslo sentir que
la de una pequeña calle italiana o española de algún rincón de país
exótico. Se trata de devolver la frescura a sensaciones marchitas, de
encontrar algo nuevo en lo que es viejo como la vida de todos los días,
de hacer brotar lo imprevisto de lo habitual". Y un poco más ade
lante: "La vida real y común es la roca de Aarón, petrusco árido
que fatiga la vista; hay no obstante un punto en que se puede, gol
peando, hacer brotar un manantial de agua fresca, dulce a la vista y
a los miembros, esperanza de todo un pueblo; es necesario sentir
el estremecimiento del agua viva a través de la piedra dura e ingrata". (30)
El matrimonio con sus fallas: injusticia, por basarse en aparien
cias de monogamia en el hombre, y exigir sólo, de hecho, la fideli
dad a la mujer —claro está que ésta tiene la fisiología a su favor—
es la solución menos mala; la mujer conserva su dignidad; es per
sona y no un mero instrumento de placer del instante; es protegida y
mantenida —en teoría al menos— en los largos períodos en que las
tareas de la maternidad le crean serias dificultades para bastarse a sí
misma. Y así, monogamia, con cierta indulgencia para la mujer, que
Vaz Ferreira enraiza en los Evangelios.
En el Fermentario del 38, condensación y superación del propio
pensamiento, se encuentra esta espiga madura:
"Sobre amor monógamo". — La solución de casarse, de unirse a
base de amor monógamo, tener hijos, criarlos, tiene sobre las otras
tanto más brillantes en imaginación y, no hay por qué decirlo, en pre
sentación literaria —la superioridad, aun estética, de ser la única
que resiste a la vulgaridad y aun se asimila lo vulgar, lo cotidiano,
sin perder la idealidad y dándoles alguna: dándoles, a lo vulgar, a
lo cotidiano, hasta poesía. Todo lo demás, a base de "plenitud del
yo", y "vida completa", etc. no resiste a la realidad. El hábito, el
tiempo, lo desvanece o lo corrompe, si es que existió; si es que llegó
a pasar de las frases". (31)

(-9) Obras. "Presentación al público montevideano de Anatole France".
Ibid., vol. 18, p. 17 - 22.
(30) Guyau, Jean Marie. El arte desde el punto de vista sociológico. Ma
drid, 1902, p. 165-66.
(-^1) Obras. "Sobre amor monógamo". Ibid., vol. 10, p. 169-70.

28

�62
•ttofBq Bas anb so;q b
ofeqB uojjeq ya jod sajyi 3} anb apid ai aafnuí ni ig,,
:p)UEds.)
oqaip p Bqnii.) ^ 'Bjya ua Ey.iauaiaj Bpaud anb BuiAip iu Bunuinq nzaonj Aeq ou
bsb3 ns ua sbui jBisa aaamb ou jafnuí eun opuena anb aapuaiua jod
ap Áay By oioa 'jopEysiS^ay opuais 'anb oqaajag ap pEiynaB^ By ua
oqaajag ap oaiiBjpaiB^ 'osaiABjj^ soyas;) uoq b jbjjeu opio aq 'isy
• • sopiJBiu soy BJBd uoiq
-UIBJ yEÍo9y UOlD09JOjd EUtlSyB JBUIByO9J B Á X^y ns 9p 8BJU9nD 9[Jip9d
b 9nj ^^^nÁupa ns aod 9^u9uiBisnfut opBuopuBqB '9nb bji9jj9¿j zb^
9p opxoouoa [9nbB b jbjiuii iiBjj:B9S9p 9nb so[ soq^nuí vÁ uog 'aop
•B[SlS9]^ ^9 Jod BpB}ISod9p B|[9 U9 BZUBIJUO9 B[ B J9pUods9JJO9 OpiqBS
Bq BX^nSnjn j^fnuí B| ts 9p BjJ9iqB uotis^n^ B[ oÍ9(j *BSOjSi[9d ubi
BUIJB 8OUB1U Sn8 U9 JOUI91 UIS J9Uod BJBd OUIO9 BjnfOSqB UBJ IU 9)J9n|
UBJ 89 ou BIUIBSoUOUI B^ B BUIU9UI9J BI9U9pU9^ B[ 9nb .I9A 9pidlUI
^\ B1STUIUI9J Bl^o[OTJ9 9p ^BIOJBd BJ9n^99 9p 9I99ds9 BUn 019^
•opB989p ou oioaoAip p jBjioqos b 89J9Ínui sns b UBqqo 9nb sop
-UBiu :ois9ijiubiu 9p ois9nd Bq pBpqB9J bj 9nb 'oun gjjnoo 9[ 98 O[
•98 'BpBZIUO99jd |9 Jod U9I9n[OS B[ 9p S9JU9IU9AUO9UI SO{ BJ9UIIIU9 'OTO
-JOAip \9 UOD 8BATJBUIJOU S9UOIlS9nD 8B[ JB9IJI[dlU9f9 ^B BAIA BOI^q
B[ U9 OpiIBnO j^ •44OUISIUUU9J |9 'O^dlU9f9 jod 'S9jqUlOq SO^ UB1U9AUI
9nb sb[ U9iq Xnuí uBzqoisodB oagd 'sBjjogj ubiu9aui ou s^j^fnuí SEq,,
•Bjqo ns U9 Á BpiA ns U9 BJI9JJ9q ZB^ BlU91SnS O[ Ojd99UO9 9Sg 'SOUl
-9JJX9 8O8BD U9 O[98 B[[9 U9 BJBJBdlUB 98 9nb 9p 98OpU9nJBd 'SBIJBIO
-TJ9U9q 8B[ 9p OUIISiqB Old90UO9 Un Jod (^g) 89¡BI9UBJ8Un9JT9 89UOZBJ
jod uoa9i^iuipB B^ s9aopB[stS9{ soqonuí 9nb tsá —^JojnB ns gp 9jU9tu B[
U9 8OU91U O[ Jod BpBUOIOipUOD ^^S^ 'BIABpOJ ^joll SOU Á^
un Á ouiJBiuqns un 9J}U9 uppoBSUBJi 89 opBZBJooB un 9nb Jiogp oxuoo
B9 soquiB b o^Bp o sg^nXupo so{ 9p oun^uiu b oyjBp ou 9.11119 upio
-9BSUBJ1 89 J9ÍniU B^ B OqdlUB OlOJOAip ^9 9JJBp 9nb J9pU91U9 9nb BJD
•9p BJigjag^ zb^ qBuoiDDBsuBjj Bjnuu^j ouiod opBqojdB sg Á Bugay
899UO1U9 ^9 oSlUIB ns 9p Oip9UU91UI Jod BpBlU989jd
Blnuu9J ^I ^^^J^dy "OIDJOAip |9 JB^9U UBqB989p
B9JOpBAJ98UO9 SO[ 'opB[ OJIO jod ^SBSidBIJOO IU S9UOIDBltlUq UIS 'jofnui
By b ouioo opiJBiu yB oiuBi otojoAip yo opugipgauoD oiooXojd un op
-BlU989jd BiqBq O99jy ^SODIUpáBlUB SOpilJBd SOp BJBUIB^ By U9 BiqBiy
'oiund y^ osayinostp yy -Á^\ 4tnsM BiuByy onb By op u^ioB^yniuoad By
b p^oyy oioojipui osgoojd onb jod JBpjoogj BqBisnS bjiojj
*yBi99ds9 osbd un onq "BsnBO op upisojdx^ uis 'jgfnuí By op
pBiunyoA Byos By aod 'BiuisiyduiB buijoj uo opipoouoo 'oiojOAip yo :bais
-U9J9p BlUJB Un SOUBUI SnS U9 OpUOlUod OIUOUIIJIBIU y9 U9 J9ÍI1UI BJ
9p pBpiJOTJ9JUI By JBnU91B 9q9p 98 9nb 'upiOBSUgdlUOD 9p OIUSIUIUI9J
yg U9 opBJídsut gjdiugis 'gpugyiug oiquiBD U9 í^gy By ug sopBoi^iogd
•S9 91U9UIBA11BXB1 X SOpBlIUIíy SOSBD U9 9jqiUOq yB OIOJOAip y9p UOIS90
-uoo By uoo opjgnoB gp ^isg *ByBiu sougiu upionyos By jiSgyg gp bibji
gs gnb U9 'yBJoiu - oaiibuijou Biugyqojd jginbyBno oiuoo Bjgpisuoo oy
'sBsoi^iygj sguoioiqíqui gp oisiAOjdsgQ *oi9JOAip yg uoo osjBigyduioo oq
•gp oiuouiiJiBiu yg bubiji9jj9jzba Biáoyogpt By u^ — 'oiouoaip \^

�CONCLUSIÓN
Los problemas morales constituyen preocupación básica en la
vida y en la obra vazferreiriana. Desprovisto de convicciones reli
giosas, ha colocado en la cúspide de la jerarquía de los valores lo
ético. Si no temiera incurrir simultáneamente en varios de los sofismas
condenados en Lógica viva, diría que pueda considerarse un alto repre
sentante del séptimo tipo moral de Spranger, que éste excluye deli
berada pero a mi modo de ver erróneamente, de su tipología: el que
llamaríamos por simetría "homo ethicus", que valorizaría por sobre
todo lo moral, o, más adecuadamente aun, del que no sé si llamar
"homo integer" que en un esfuerzo poco pensable pero realizable lleva
de frente todos los ideales: estéticos, religiosos, éticos, teoréticos, polí
ticos, sociales.
No es su preocupación dominante el planteamiento y la reso
lución de problemas teóricos; sin perjuicio de hacerlo y de hacerlo
bien, dedica preferente atención a la moral práctica y a los problemas
de la vida cotidiana.
No encontramos en él un sistema moral que intente resolver más
o menos forzadamente todos los problemas. No podríamos encontrarlo
ya que, consecuente con las ideas y distinciones de su Lógica viva,
marco obligado de todo su pensamiento, prefiere pensar por ideas a
tener en cuenta. En el fermentarlo del 38 recimenta su punto de
vista, mostrando la falla habitual de los sistemas que, salvo en sectores
del conocimiento simples y con mucho saber adquirido —no es por
cierto lo habitual en filosofía— practican un relleno artificial y
mutilan la realidad (33).
En Vaz Ferreira la preocupación ética es dominante y absor
bente, e invade dominios a los que habitualmente permanece aje
na: resuelve los problemas sociales —sin perjuicio de tener en
cuenta las ideologías existentes y antagónicas: individualismo versas
socialismo— fundamentalmente por ideas directrices éticas: libertad,
igualdad, justicia, sin contar la tendencia pobrista, que imantó su
vida y su obra; ella informa dos iniciativas que valoriza en grado
sumo y teme no cristalicen nunca, una de carácter pedagógico, otra
de carácter social: los parques escolares y el reconocimiento del dere
cho para todo hombre, por el hecho de ser hombre, y para ser hom
bre, a tierra de habitación, el derecho para la criatura humana de
habitar en su planeta, sin precio ni permiso. Y moral puede consi
derarse la idea directriz que aplica para la mejor solución del pro
blema normativo: proteccionismo versus libre cambio: el paralogismo
en que incurren los países y personas proteccionistas es que, conscien
temente o no, aspiran a recibir tratamiento librecambista y a dar
proteccionismo y parece subsanable por la aplicación de la máxima
ético-religiosa: hacer a los demás lo que querríamos que nos hicieran.

i33) Obras. "Sobre sistemas". Ibid., vol. 10, p. 90-91.

30

�•pBpiaaouis b[ X pBpxaA B[ ap —3[qBiapuodun tsbd— ounsjj^B X oaij
-isod a^uaioijaoo rp^paid gp X p^jjaq^ ap sguoTorqos sb^ ug bzubijuoo
:SO9I19 8OJ9T[JUO9 SO[ 9p UOI9iqoS9J B[ BJBd ^BJOUI BIDU919UO9 Bldojd
B^ ap sBpBuiuua^ eounu uoioBjadns X ojuaiuiBuijB ^p a^jBdB— sBpB[
-nuuoj ojjuan^ua anb saap^oaaip s^api SBOod sb^ uos sa^aoui ]^

�ÍNDICE
Pág.
Reproducción facsimilar de un pensamiento de Vaz Ferreira
Advertencia preliminar ....5
Lo moral en la vida y en la obra de Carlos Vaz Ferreira
En la vida

6
6

En la obra
Definición y concepto de la moral. — Sus ramas
8
Fundamentación de la moral
10
La moral viva — Su no realización — Fuentes de lo moral en
Vaz Ferreira
12
Moral para intelectuales
Consideraciones previas
13
Moral del estudiante14
Moral de abogados
15
Moral de los médicos
16
Moral de los periodistas
17
Feminismo
Algunos puntos de referencia
18
Definición y concepto. Enunciado de los problemas. Sus datos19
Estudio de los cuatro problemas del feminismo
21
a)Sufragio femenino
21
b)Derechos civiles22
c)Trabajo de la mujer
23
d)Relaciones entre los sexos
26
El divorcio29
Conclusión30

�Imp. Cordón

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3816">
                <text>Sobre Vaz Ferreira : (Vida, obra y actuación) : Fascículo I - La moral en la vida y en la obra de Carlos Vaz Ferreira</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3817">
                <text>Homenaje a Carlos Vaz Ferreira  en el V aniversario  de su muerte 1958 - 3 de enero - 1963</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3818">
                <text>VAZ FERREIRA DE ECHEVARRÍA, Sara </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3819">
                <text> Vaz Ferreira de Echevarría, Sara:&#13;
Sobre Vaz Ferreira, vida, obra y actuación /Sara Vaz Ferreira de Echevarría..&#13;
   Montevideo : FHC, 1963-..   3 fasc..</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3820">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3821">
                <text>1963</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3822">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3823">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3824">
                <text>Fascículo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39">
        <name>CARLOS VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="406">
        <name>FILOSOFIA URUGUAYA</name>
      </tag>
      <tag tagId="371">
        <name>SIGLO XX</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="349" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="582">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/08ba70b2194052f3b8af7a364fabadde.PDF</src>
        <authentication>f6164078dd75266cfb668c3e35db6a82</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3825">
                    <text>961
O3QIA31NOW

C961 - OJ9^^ ^p € "
ajjaniu ns ap ouosjaA^uD ó/y ja ua

zva soi^ivd

zoA
zdA

^68*66 t

TT

V 3CVN3^OH
ZDy\ DJOg

©p

�0 80 0
961
O3QIA31NOW

(9óL DPDH DJidJj^^ zDy\ jod opoqojdo A opo|OJjuo3)

so|jd;^ ap ojqo D| ua A Dp¡A d| ua oso¡6||aj o*]
II OlfDDSVd

A Djqo

zva

zd/\ djd$

ap

��"¿8 "d 'SI 'lOA '¿S6I
ap bjbuib^) B| ap f'

ojoadsaj \u Bqatud ap
oidiauiíd nn jBJisiutuins uBuaaajBd pnjuaAnf Bjauujd ns n^ Buioaq
ua Xnra Bjuosa ttBoiS9^oaj uoiobjtuij,^ Bun Á 'a^uapuaasBJiui aiuauíBj
-nSas *BiopoauB Bun^[B o[9s ubj^ "ouisjaiB ^p upioBisajiuBui enn Bjqo
ns na jb9jisbj B^as ^tjnui *iqB BjSBq 9nxs o[ on BJT9U9^ zb^y i\^va
O^UBJ B 9^qBSU0dS9J JO^nB Un JBp OU BJBd *B9S9p B[ OSnpUI 9 8OTQ 9p
BI9U91SIX9UI B^ BUIJTJB 'nBj(n^) 'OJUOABJ OJOSppj ng ¿Z9A BUn^{B O9JB
J9S B 9^9^? 'SOATlISod SOUISlJBUlSop SO^ BJJUOD U9199B9J ns U[J
#Bun8[B BsotSqaj Biuoui9J90 b jijsisb BJBd ouiod saija
9l{^q 'oiu9iuii9ouo9 iui ap iu 'ofiq un 9ziinBq Bounu
U9 oji[9sui oqoaq 'bsoiij9j btuoui9J9D Bpo^ ap opuaipmo
4006T ua 9SBD aS #Blin^IB BAi^isod upx^qaj ua jbs9j8ui b piA^oA
"SBI9U99J9 sns opis UBiqBq anb sb[ bjiuoo 'saaopBsuad ajqq ap
ns ua soq^nuí b unuioo — upiao^aj ap opouad
[a jod psBd 'saaoXBui sns jod BpBa^naut aj b^ B^^ansip 'zauxu b^
-nasuBj^ 'ouisioqojBa |a ua opBuuijuoa Á opBztjnBq anq
ajuatquiB un ua panpa as Á piaBjsj "osoiSqaj ouBapi ns BpiA ^\ ua
BJiajjaj zb^y '^^s ap souaui Bipod ou 0U10^ — "pja vj u^
•Bjqo ns ua k BpiA ns ua '[bjoui
o[ ap \r joiaajuí anbun^ 'ajuBAa^j JB8n^ un Bdnoo osoiSqai o^
(T) 'Biauaia B^ ap vqpj sbui ap
-sap sojiosou aaqos ubuoioob anb sa[BjuapuaosBJi SBuia^qojd so^ Bio^q
aBJiB sou anb oata oanbisd \9n sa coiaiauoo X opuoq uaiq opi^uas
un 'sBuiap o\ jod *Bp anb ye 4ttpBpisoi8qaj,, : aiuaBtqBnjiqBq Ba[duia
anb ^a jod sop^aadns nos soquiy :Bi}Bduiis BJidsui a^ ou anbaod
opunSas ya 'oA^tsod Bui8op un ua SBZuBjadsa sns JBUisB[d pjSo^ Baunu
anbaod ouiuua^ jauíud ya ajBjJBasaQ -BJiajjaj zb^y a upi^qajJi ap o
ap JB^qBq opBnaapB sbui sa is laA^osaj Búas aiu

zo/^
D| ua X op¡A d| ua oso|6¡|aj

�Dos palabras sintetizan su posición frente a lo religioso: incertidumbre y duda: desde la época lejana en que contestó a un niño
que le interrogaba sobre si había Dios, que no sabía, ocasionando el
consiguiente traumatismo psíquico en el educando, al constatar la
no omnisciencia del padre — modelo, hasta ahora sigue considerando
cuestiones abiertas las relativas a Dios y el alma humana.
Pero si aparentemente su posición se mantuvo invariable, hubo
un movimiento subterráneo, de carácter afectivo, que interfirió con
lo intelectual. Ya dijo — mejor que otros — Bergson que la religión
surge como un paliativo del miedo,a la muerte. Por mucho tiempo
el concepto vazferreiriano no fue, o sólo en grado mínimo, calen
tado por el sentimiento. Pero... "le coeur a ses raisons que la raison
ne comprend pas": A partir de cierto momento, concretamente des
de la penosa enfermedad en que por dos veces hizo crisis su cons
titución melancólica (1929 y 1940), parecían haber surgido en él
anhelos nuevos; y sin llegar al hambre de inmortalidad unamuniana — que Yaz Ferreira califica de ingenuidad trascendente — aspi
raba a cambiar posibilidades por seguridades; y a medida que se acer
caba el momento definitivo, cuya angustia no alcanza a paliar nin
guna filosofía, se observaba en él un anhelo creciente de anclar en
alguna creencia. Tanto que sintetizó en 1952, en frase que no habría
por cierto suscrito en los albores del siglo, su actitud hacia lo reli
gioso: "Es un desear creer y no poder creer".
Por un momento pudo pensarse que, de producirse una hipoté
tica conversión, contra la cual no había tomado las precauciones de
Renán, y por la que bregan incansablemente desde hace varias déca
das personas beneméritas y bien intencionadas, se produjera en el
sentido del catolicismo, hacia el cual lo inclinaba el fuerte peso de
la tradición familiar: católica era su madre; católica, con las sal
vedades que derivan lógicamente de muchas de sus poesías (2), su
hermana María Eugenia y católico el ambiente en que transcurrieron
sus primeros años. (3)
En la obra. — Dispersas a lo largo de su producción encontra
mos valiosas consideraciones sobre los problemas religiosos. Nunca
satisfizo el anhelo pedagógico que nos haría desear la coordinación
y unificación de su pensamiento al respecto: va sembrando ideas
desde 1892 hasta 1957. Fijemos algunos jalones:
1892: Publica pensamientos (4) que incluyen una consideración
sobre un problema conexo: la muerte.
(2)Ver Vaz Ferreira, María Eugenia. La isla de los cánticos. "El ataúd
flotante", "Historia postuma", "La rima vacua". Montevideo, A. Barreiro y Ra
mos, 1924, p. 51, 57, 75.
(3)Más adelante, hacia 1956, el peligro pareció conjurado: las corrientes
subterráneas habían seguido su curso y Vaz Ferreira ancló definitivamente en
su posición de incertidumbre, que mantuvo sin deflexiones hasta su muerte,
acaecida a 3 de enero de 1958. (Nota de 1962).
(4)Dr. Pascal (seud.). Las primeras ideas. "Pensamientos". Montevideo,
Diario "El Día", martes 25 de octubre de 1892 (Artículo firmado por Vaz Fe
rreira con este seudónimo, tomado del título de una obra de Zola).

4

�"01" T^ *d 'SI "lOA ''P^I \JBJoiu bj ap Bzusuasua ajqog,, 'svuqQ (Zl)
•dd 9\z 'ot *joa '*piqi ^oiJBUiauuaj,, 'sviqQ
dd 022 '86l 'BpiluB|iy djx 'oapiAajuoj^ -ouvjuaiudaj (xx)
"102 "61 "d
0J -joa ''piqj •^¿BUBuinq pnjainbui B[ ap jbjoui ouíáis ja sa jBn'")?M 'snuqQ
"dd 81 '96I 'BpuuBjjy
•d¡x 'oapiAa|uoj^[ ¿vuviunq pnjainbui vj ap puoiu ouSis ja sa jvu^? (üX)
"801" 26 "d
'jq *joa '"piqj ^BzuBuasua ap sauoijsana A Bi^oiáBpad ajqos sauoiaaa^,, 'svuqQ
'8161 'souiB^ A ojiajjBg *y 'oapiAajuo¡^[ •BuojBJBda.id - ouspunoas oj b
uoiaBaijdB uoa ivzuvijasua ap sauoi^sana A, Di^o^vpad aiqos sauoraaarj (G)
"68"88l "d ^V "IOA '"PNI •-t?í D3J?7,, 'snuqQ
"0161 'SO!JÍJO ^ saijy ap jbuoid
-bj^ Bjanasg bj ap -d;x 'oapiAajuoj\[ -BaijaBpip u^iaBidBpB i nata vaiSq'j (s)
"26-811 "d ' "lOA '"Pí^lI "wsajBnjaajaiui BJBd JB-ioj,^, wsojqQ
"68 aM '61 "IOA 'SI O!IB '"PÍ^I 'sajDnjaajatm vuvd jvioj^ (¿
"211 • 61 "d '8 "IOA '"Piqi "Moui3iiBui8Bjd jg,, :svdqg
"68 ^W '61 "IoA
'cj oub '8061 'pBpisjaAiujq, bj ap sajBuy 'oapiAaiuoj^ •oiusiimu^vid j^ (,,)
•upisaaA 6j &lt;-dd oil
'8061 'ojajjBqB^ A ouijbj\[ ^diuj 'oapiAaiuoj\[ •umaan A ojuajwiaouo^ (y)

^ 9p SOlTI9UIBpunj SO1UBJ SOJ 9p OUtl OUIO9 OSOlS
oj BJjs9iiiu (_x) (^vjom vj op vzvmjBsua ^jqog^^ :u^j :%!
•BUI9jqOJ(I J9J)
jb s9uoT9nqijjiio9 sb^ba (xx) oiJB^u9uu9tq j9 ug :86l
•UOZBJ BJ 9p OUtSIJo^inb J9 Jod OptU9lSOS 4SBZUBJ9ds9 IKS Bn^OB 9nb
J9 U9 BUBUinq BJÜ^U9AB BJ 9p BZ9piIBj^ BJ JtB.TJSOlU B BpBUIlS9p 'B9T^9
91u9ui9juBiiiuiop9jd 4Bi9U9J9jao9 i(ox) vuvuinij pnjdinbui vj ap jvj
-oiu ouSis ja sa jvn^? :ua SBpBjstB s^uoTOBjgpisuoo SBunájy :9^6J
"SOX9UB Á 8OSOl^lJ9J SBUI9jqOjd SOJ 9JqOS S9UOT9BAJ9SqQ
•(6) vzuvuasua ap sauonsana Á, vjSoSvpad auqos sauoiaaarj ug :8J6J
*S9JBUdsoq 8OJ U9 SOlSIjg SOJ 9p UOIJS9nO BpiOOUOO BJ 9jqOS S9UO19
-Bjgptsuoo sBiin^jB — sbjjo 9J1U9 — (s) vam vajSq'j ng :oi6T
•BZUBU98U9 TIS A OSOlSlJ9J OJ B 9^U9JJ UOIOTSod ns BSl99jd 99UBjg
9jojBuy gp ouB9piA9juotu ogijqnd jb uoiDBjngsgad bj ug :6()6T
'((sojqand soj ua A sauqtuoy soj ua vpm vj ap
oajSvj} oiuanunuas ja(jf, ^p s9U9jbui eoj U9 A sbi9U9J9juod BJBd sbj
-ou sns n9 opnugui b SBuigpB gogjBd^ 9iib) ouisijuBisgjojd A- oiustotj
•oibo 9JJU9 ojgjBJBd 9jqi^tiasTp un sbui 'sosoiSijgj sgjBioui SBiugjsis
8oj b BoiijJD Bun Bjnuuoj (j,) sajvnjaajajm vuvd jvuo^^^ ug :806I
•ouistoiisiui jg Á
bj gp sooijoBjd sojggp soj gaqos sauotOBjgpTsuoo gosq aojjg
i gjsa gp ojTspdoíd b '(9) otuspviuSvuj j^ ug :806T
•sauíBf gp gjquino Bjqo bj b s9uoiobjoub gp uoiodijgsuBJ^ 'asnaiSij
-a^ aouatxadx^fi b eoiJBjuguiog Botjqnd 'ouisioxidggsa jg 'jBsugd gp
opout ns gp snuo jg ouioo 89 anb Bui9i un gjqos sguoTOBjgpisuoo sa\
-UBS9J9^UI gp oiginfjgd uis (g) ojjvjuawja^ jguiud jg ug :806T
•BSOi^rjgj bijosojij ns gp soojbui soj boojod 'bijosojij gp osjnouoo un gp
jBunqxa^ jg 9}ub opjgj 'opBjio bX 'ooi^p^Bpgd ofBqBJj un ug :¿68T

�1952: En Recuerdos de un Curso sobre pedagogía de la ense
ñanza secundaria (13), retoma los temas filosóficos y religiosos tra
tados en 1914 y 15, refrescándolos, remozándolos, y poniéndolos al día.
1953: En ese extracto de ideario que se tituló, en denominación
bien vazferreiriana: Sobre algunas que creo verdades (14), nos da el
estado presente de su oscilación frente a lo religioso, y ratifica posi
ción con relación a la antigua polémica de los Cristos.
Hay además un interesante material de estudio en los apuntes
preparatorios para conferencias, no destinado a la publicación. Des
taco los relativos a la teosofía (15).
Formación espiritual de Vaz Ferreira en lo que dice relación con
el tema. (16) — Para investigar la formación filosófica de Vaz Fe
rreira y en particular la de su filosofía religiosa, son muy de tener
en cuenta: a) datos por él suministrados en la viva comunicación
de su cátedra; b) la lista de libros consignada en Moral para inte
lectuales y su complementación.
a) Al iniciar sus conferencias sobre teosofía, nos habla del
proceso de su cultura, ya avanzado cuando conoció las religiones
orientales. Describe la formación mental de su generación (predo
minantemente filosófico - científica) y la inmediatamente anterior
(histérico-política) como reflejo del pensamiento europeo. Ambas
tuvieron que optar —en forma dilemática— entre: a) Religión y fe.
b) Ciencia y filosofía. Razón y libre pensamiento. Vaz Ferreira des
taca que en esa elección, uno de los términos, la religión, se mos
traba estrechada e inferiorizada (también algo el otro, pero...) por
io cual su formación intelectual tuvo una base incompleta: en pri
mer lugar sólo conocieron las religiones occidentales (o, si se quiere,
las hebraicas); en segundo lugar sólo religiones literales, en forma
literal, literalmente entendida. Conocieron el catolicismo (cristianismo
muy "incrustado"); el protestantismo, algo limpiado de incrustacio
nes y (muy poco) más libre; siempre literal: Biblia, Evangelio, en
tendidos como dicen. Fuera de eso, conocimientos superficialísimos
sobre otras religiones: Mitologías grecoromanas, aderezadas como pa
ra niños; egipcias, hindúes, presentadas como inferiores o fantásticas.
Todo eso era interpretado por los del otro lado de dos modos
diferentes:

(13)Obras. "Lecciones sobre pedagogía y cuestiones de enseñanza. "Re
cuerdos de un curso sobre pedagogía de la enseñanza, Ibid., vol, 15, p. 15 -17.
(14)Obras. "Sobre algunas que creo verdades". Ibid., vol. 12, p. 17-52.
(15)De las interesantes conferencias dictadas por Vaz Ferreira en 1924
sobre las religiones orientales, quedan sólo apuntes preparatorios, en estilo tele
gráfico. Felizmente, son analíticos y permiten reconstruir aproximadamente el es
tudio perdido. En estas conferencias anunció otras sobre el mismo tema, que no
llegaron a realizarse. Y así, de mi conocimiento, sólo se ocupó ex-eátbedra de la
Teosofía en 1924.
(ll!) Los párrafos relativos a la formación espiritual de la generación de
Vaz Ferreira, están tomados casi textualmente de los apuntes preparatorios para
las conferencias sobre Teosofía en 1924.

�so^njj sns soidojd uos X 'aaajojj X BDijiianij joqjy un ouiod jsy
•BjjBjmnj ap opotu ja ua X sisop B[
ua Bisa pBpijBuiSuo bj :aj X uozbj opuBuiquioa jaAjosaj uaqap anb
sajqBjnuiui SBpnp b a^uajj UBjjuanaua as ojad ísoaijBuiajsis soj anb
oduiBD oqduiB sbui uauaij sajqij saaopBsuad soj anb oijaia sg
•SBaiBjqaq sauoiOBZijtAia SBjjsanu ap JopBJidsui ubj^ asa
'Bqqig bj ua ojbjo sbui X sa^uB 'jofaui s^qaip uajsa ou anb asjBij
-uoasa upapod SBSoa sBaod u^na rojduiafa uanq un JBasnq BJBd ^
•soduiaij so\ ap S3abjj b sajqBiJBAui uaaauBtuaad 'pBpqBjJoiuui '
-aiqos 'a^aanuí 'sasoip o soig rsBsoi^qa^ sajuBáojjajux sv\ oía^ "j
o[ ap sopBUBj^uasap 'sojaBj^sqB X sopiaaiBJua sBuia^qoad
anb sojospgj so[ sa^uiSuo uaiq jas ap sapBpqiqBqojd
uoiaBaja Xbi^ oaoduiBj ojad 'paijip Bijas Bqaiud B[ 'Bjjosopj u^
ua BauBjuodsa uoiaBjaua^ B[ ap pBpqiqísoduu B[ paisouiap
"BJiajja^ zb^ ^^ BsoiSqaj Bjjosopj bj ap pBpqBui^uo B[ ap
'SBiDuanjjuí sb[ ap Biuajqojd opBaqap [a inbB Bjuasajd ag
•BSoiSqaj Btjosogj Bun '[bioos
bjjosojij Bun X puoui Bjjosopj Bun anb JBd u\ b asopuaXnjnsuoa 'Bid
-ojd Bjuana jod JBSuad b ozaduia '^biujoj vji^o'j ns X viSojojis^ ns
jiqijasa b 9A3[[ o[ anb ojuaiiuiníáas jap bia b[ opuBuopuBqB 'opu^na
ojosopj oj^sanu oijjBd jqB 8Q "aiuauíBiBipauíui oipaaaad O[ anb bj X
BJiajja^ z^^^ p upiaBjauaS bj jod Bpiqiaaj uoiobuijoj bj anj jbj^
* (ll?I\[ ^JBnlS t^^í)liaíIg : jBiuauíijadxa-oaij^uaia Bas ísouipuoaiS
:BjsijBapi-oaijuBuioj Bas) BiaBjaoiuaQ '(oiJBsaoau ouioa opiqaouoa)
'(umSijaj ou) Biauai^ -(ouisiaijsiui ou 'aj ou) uozBg :ubj3
ojSis jap SBpBaap SBiuijjn) saauo;ua sajuBuiiuop SBapi SBq
•(BJiajjaq zb^ ua) Bjap
-Bjnp X Bpuoq sbiu 'nBXn^) ap Biauanjjuí bj oiaajBdB apjBj sb^^[
•upisnasip
Bpoj jBjjaa BJBd tí^jxip jajsiBj^[,, rjiaap BqBisBq —aaajBd un^as —
uaxqiuB^ jnby "OAaoipaj^ ja ua saja^ojsijy jod Bpiajafa bj ouanbad ua
Bpjanaaj Biauanjjuí ng -jaauadg Bpouiiuuio buijoj ua puiiuop ojjsanu
ja u^ 'opnasa ja ua a^sisqns ^osajSoj^ X uapjQ,, :Biuaj ja X 'p^piu
-Biunq bj ap ucuSijaj bj b sopBj^BSuoa sojduiaj BjABpoi X^q 'jisBjg
ja ua tsB :a^uio3 jod uojan^ sBiauajajajd sbj 'sasjBd sojio ug
•BiuouiaSaq ns bjiuoo 'Bjpajsa bj
ua a^uBjapB sbui X ¿68T aP oaiS^SBjiad ofBqBjj ns ua bX 'BuoiaaBaj
BJiajjag z^y 'ouisiAijisod X ouisijBijajBiu 'ouisxjBnjiJtdsa :opBSBd ojSis
jap sauíj b sjBd oj)sanu ua saiuBuuuop SBjanasa saji sbsoiubj sbj uaaaj
-Bdy •uoiDBDjnjiq Bun Bianpojd as 'opBj asa ap uoiado bj Bqaajq
•ouisiubij
-siJD jap BjnjjB bj jijuas ap oíain^jad uis 'soxauB X o^uaiuiBsuad
ajqij ja jod uojBjdo upiaBjauaS ns ap soqanuí X BJiajjag ZBy^
•opBSBd jap saj
-ojja ap (Bjaauís souaui o sbui) BiauaAiAajqos ajduus ouio^ (,,^
íuBqBUBáua X
jBuiuiop UBjjanb soun anbjod 'ajiB^jOyY oj b 'onSijus jg (ój

�y sus flores, pero no podría hacerlo sin los alimentos del suelo y el
agua, así cada pensador estructura su ecuación personal acerca de
las preguntas eternas, en la que interviene en grado diferente el
filosofar anterior.
Supongamos.. . una hormiga laboriosa y resentida que se dedi
cara a rastrear las influencias subyacentes en la obra cumbre de
Unamuno: "Del sentimiento Trágico de la Vida en los Hombres y
en los Pueblos". El hecho de precisar influencias de filósofos — ci
tados y no citados— ¿disminuiría acaso la fuerte originalidad y
valía del conjunto?
Para terminar esta larga introducción, creo que son aplicables
a Vaz Ferreira las palabras con que cierra Emilio Oribe el estudio
de las influencias que actuaron en aquel otro gran integrante de la
generación del 900, José Enrique Rodó.
"Los que con él convivieron, aquellos en los que se apoyó para
actuar, pensar y crear, no nos importan: la vaguedad de sus nom
bres no nos preocupará lo más mínimo, ni tampoco la partícula de
la personalidad del escritor que en alguna forma fue tributaria de
lo accidental y caedizo de tales fugacidades" (17).
Entrando al tema: La clave de los filósofos y obras influyentes
en la concepción religiosa de Vaz Ferreira, — aparte de Spencer, ya
superado— me parece sernos dada por la lista de libros publicada
en Moral para intelectuales y su complementación. Destaco algunos:
Guyau, M. La Irreligión del Porvenir. — Esbozos de una Moral
sin Obligación ni Sanción.
James, William. La Experiencia Religiosa.
Stuart Mili, J. Estudios sobre la religión.
Renán, E. Vida de Jesús.
Pese a su heterogeneidad, son todas obras escritas por pensa
dores libres, limpios de dogmatismos, amigos de dejar las cuestiones
abiertas, y, a la manera socrática, de hacer engendrar las almas.
En cuanto al grado de influencia: Sería interesante precisarlo
a través del valioso testimonio de las anotaciones marginales, en el
ejemplar de la biblioteca particular del pensador que nos ocupa. Y
a primera vista se observa que los subrayados y anotaciones de "Los
Primeros Principios" son meramente de estudioso y de discípulo.
En Renán, la impresión es análoga, si bien, en los márgenes de
La Vida de los Apóstoles aparece ya algún "lo mío": Surge la con
frontación de la filosofía religiosa estudiada con otra, la de Vaz
Ferreira, en tren de constitución. En Stuart Mili y en Guyau los "lo
mío" se multiplican: hay ya cotejo de dos ideologías y de dos "sentimentologías integradas. No me referiré al diálogo con James, enta
blado en los márgenes de L'Expérience Réligieuse. Fue, aunque amis
toso, tan animado y polémico, que de él surgió una obra que se llama,
precisamente: "En las márgenes de la experiencia religiosa".

(17) Oribe, Emilio. La dinámica del verbo. Montevideo, Impr. Uruguaya,
1953, p. 77.

�•(961 3P BiM) "06-S8S 'd '8 'IA '1961
'BuopaaBg SDtajduio^ sniqQ *ap pn8ij\[ 'ounuiBuj^ ja^ 'Bjiajja^ zb^ ap
uoianiujijc Bjsa a.iqos ajuauíBai^aaua ^uoiaasaa 'ouqij i^^^ ua ounuiBiify (6X)
"dd frOI '61 "lA
"piq| *4^BJiajjaj zb^ A. ounuivu[\ aj^ua Biauapuodsajjo^),, 'sv^qQ ja^ (8X)

apsap Bqa^q bX SBiuap oy jod BqBjsa BSOiStyaj Bjjosoyyj BXna 'Bjpuag
zs^ Jod opBjsnS anj ou 'osoy^iyaj ya X yBJOiu ya 'ajqtuoq ys
-ajui uEjaiqap sbui ^nb 'oqoíp jofaui 'ubs9J9Jut sbiu anb
SOp SO^ 9jqOS UOIUldo BSOqBA tlS Bp SOU 'SB01STJBJ9UI SBJTl^p SB|^ 9p
opuB^^q 'a^a anb ua 'uos^aag ap ajquina Bjqo b^ b oju^na u^
't4aaquioq ap BptA bSjbuib 'a^janj '^puoq 'Buanq Bun b ^aaquioq ap
BpiA Buanq Bun b jouajut íbuisiui BpiA b^ ap opB[ p aoijajuí sa osa
opoj?, :opB[[oaaBsap b sopBm^ap aauauíptaadsa sapnjijidsa soxaiajafa
so\ b ouioa tsb 'jaaouoo ap soansjiu sojuaiuiipaacid so[ b ouo^Bqoad
jo[ba osBasa apaauoa A 'une BpBjadns ou Buixjsa anb 'uozbj b^ uoo
Bpanb as BJiajja^ zb^y *ouisiaijsiui 'uotainjuí csapuoiaBj ou o^uaiuiia
-ouoa ap soipaui so^ bzuo^ba uosjag 'p^pisoiS^aj ns ajqos uotaaB
optajafa jaq^q aoajBd aui ou (ouiiqn ajsa ap iajuBÍij ojaaja X 'aÍ
-ua^ X o^uaixuBsuad ajjua sauotOBpj *fa #d) BJiajja^ zb^y ^a
Bjsa ig '44uosSaag ap bijoso^ij b^ aauBjaoduit sbui O[^ 'opBUiuiou o^ ap
'sapna sb[ ag qBjuapiaao oiuaiuiBsuad p ua SBSoa sbj^o uoaaiuiA sand
"S9CI :90ip ^s 'nBXn^) uoa uopBpauíA B^ Bp^puas zaA Bun 'sBpBuoio
-uaui bX 'Bijosoax ajqos SBpuaaajuoa sb[ BiBd sajundB so[ ug -b^bS
•^u BJBd 'aiujTiajaj oqap anb v\ b 'a^qísod Bpuan^ux bjio X^g
•Bjqo ubj
Bun sa rsisajujs ua 'ojag '(o^snS ap saaaA b X) uppBjapuod ap ajuaj
-bo 'oiJOjaxpBjjuoa 'Biuajsis ap ojpj 'puiSiao 'a^anj sg • • -jBzqBjsija
uanSisuoa ou sojubj anb 'Bpipaui ns Bp anb p 'ounuiBug ap (6I) ojqq
44p,, Bja Bjqo Bsa anb SB[[a ua BqBuiiijy UBDijqnd b o^aq ou anb
'sBiauaaajuoa saju^Sap sbuba uojaqBS sauotOBjouB sns ap rpuoisajojd
uoiDBuuojap ns bX Biuaj Bjpaaag zB^ 'opiiA ojp ap oaiuiapd oo[Bi|)
ojjo 9-iqq as sojqond soj ua A sa^qtuotf soj ua vpm vj ap ooi^vji oj
-uaiiuijuas \a(j 'ounuiBug ap aiquina Bjqo B[ ap sauaSjBiu soy ug
•Booadjaaj Biauangui jBiujxyE opipod Bq as 'yanéijY UOQ 9P
[Bniaayaiur BjnbiBjaf BiuisiqB By opuBiadsaj '^ "say^BpjaA sus UBjaap
as anb ua boijijo ap soynajjjB X (sx) SBiiBa ua BpBjsayiUBUi .'[Binaaya^
-ui |)bjsiuib buij Bun uojaiAnjsos BJiaiaag zby X ouniUBug sajBdsip
Xnuí sauoionyos Biynaijip BayiBuiayqoíd By ap pBpiiuapi By 44 • • • aaanuí
opo^ ajqos ^aaanuí X ajjns 'aa^u anb ya 'osanq X aujBa ap ajquioq ya^,,
ouis — ounuiBug ap B^uana aod ba Biauauíiaaduii zryaj By — 44Bjn}sa
ap,, ojospyíj yap uoiaaBJjsqB 'a^uBsuad ajqiuoq ya ou ^BUBuinq tbjxi\
-bijo By ajqos uajnajada^ anb ojubi ua ajuauíBATsnyaxa isbd UBsajaiux
as —SBjsiuBuinq souanq ouioa— oyap yap sBy aod X 'bjjoii By ap X
oyaia yap sbsod SBy ua JBpuoqB b uauod as 'unuioa opijuas BuiB[y as anb
pBptyBna bibj Bsa ap sopBiop X sa^ua^iyaiui sajop^suad sop opu^ng
•ByaBsxaaad Bijas aui ypjJJQ "ounuiBug ap yanSij\[ uog ay&gt; By b
•aj ajY -Bpunjoad X BiapBjnp 'Btauanyyui bjjo JByBuas anb

�largo tiempo atrás; y a quien solicitara su opinión al respecto, dio
ésta, categórica: "no me obligó a leerla hasta el fin".
Estructuración de su filosofía religiosa. — Vaz Ferreira integró
tempranamente su cosmovisión con una metafísica de líneas bien de
finidas: ningún dogmatismo, ni positivo ni negativo, que intente re
solver arbitrariamente problemas insolubles, sino un saber poco am
bicioso, humilde, que se conforma con ahondar, hasta donde alcanza
la razón, los problemas que no puede resolver la ciencia. Muchas
veces caracterizó y valorizó la metafísica: nunca tan bien como en
aquellos párrafos del primer Fermentario: "En medio del océano
para el cual no tenemos barca ni velas, la humanidad se ha esta
blecido en la ciencia. La ciencia es un témpano flotante.
Es sólido, dicen los hombres prácticos, dando con el pie; y, en
efecto, es sólido, y se afirma y se ensancha más cada día. Pero por
todos sus lados se encuentra el agua; y si se ahonda bien en cualquier
parte, se encuentra el agua; y si se analiza cualquier trozo del tém
pano mismo, resulta hecho de la misma agua del océano para el
cual no hay barcas ni velas. La ciencia es metafísica solidificada".
Es sólido, dicen los hombres prácticos, dando con el pie; y tienen
razón. Y también, nada es más útil y meritorio que su obra. Ellos
han vuelto el témpano habitable y grato. Miden, arreglan, edifican,
siembran, cosechan...
Pero esa morada perdería su dignidad, si los que la habitan no
se detuvieran a veces a contemplar el horizonte inabordable, soñan
do en una tierra definitiva; y hasta si continuamente alguno de ellos,
un grupo selecto, como todo lo que se destina a sacrificios, no se
arrojaran a nado, aunque se sepa de antemano que hasta ahora nin
guno alcanzó la verdad firme y que todos se ahogaron indefectible
mente en el océano para el cual no se tiene barca ni velas". (20)
La filosofía religiosa es una rama de la Metafísica, importante si
las hay, por abarcar un problema básico: el de la inmortalidad, más
Dios, la muerte, etc.
Vaz Ferreira no la ha constituido buscando un "justo medio"
entre posiciones ya hechas: en lo religioso, como en todo, gusta del
estudio directo y de las soluciones propias: su posición es de incertidumbre y duda: hay conocimientos ciertos y seguros; otros proble
máticos; no se debe forzar la creencia, sino graduarla; considerar
cierto solo lo cierto; probable o posible, lo probable o posible; dis
cernir lo que conocemos bien de lo que conocemos mal o ignoramos.
Sería erróneo en materia religiosa, dar a conocimientos imprecisos,
apariencias de certidumbre.
En ciencia, todos están de acuerdo en reconocer las imprecisiones
del saber: con más razón debe admitírsele en metafísica; así como
frente a una masa de agua podemos describir adecuadamente lo que
ocurre en la superficie, y conocemos cada vez menos bien, o no cono
cemos, a medida que ahondamos, así como podemos describir bien lo
(20) Obras. "Ciencia y metafísica", Ibid., vol. 10, p. 122-23.

10

�TI
'222 *d 'I "I0A '0261 '^JAiq np ^aucssiBuajj eq 'subj 'isnoj -34130^ (x-)

O\ 9S OU 9nb 9J9ipjd 4OUIUU91
[9 S9UOT0UIJSip 9p OpBSIJI Bq 9nbunB 4JSB ^ *9)U9U.IO9 OSU
p U9 opBuioj Bq 9nb oai}b89U oiuspBiuSop 9p 9^mj p jod 'ouisio
-I^d99S9 p 9)U9UIBSl99jd S9 4BpOUIO9UI 9{ SBUI 9llb SO^ 9p OUtl 4SOpOJ
9p 4X 4BJ9inbpno uouisi^ un U9 opBjgsBoug jos Bjs^pui o\ 4pi09ds9
U3 "(xs) I9!9 nP T^199J l^BSSiojnDsqo 99uinj 19 jiruq 9nb jS9tu uiou 9j
í}noj JS9 ^U9UIIJU9S 9[?^ : BUBIJSIIBJ UOI9BUIJIJB Te\ BiaiqtJOSnS 9^U9UI
qi9B¿J #pBpiS999U UTS JBUIUIOU 9p OTJBptJJBd S9 OU pj9U9 Ug "OAIIBO
-tjxpo p BjsnS 9| ou Bjpjj^g zb^ y 'oiuspiidoos^ ^sopdxosip osnp
-UI 9 8o8lUI9U9 Jod BpBpUIJOJ B9IJIJ9 B^ 9p (IIJOU! J1^J p 999JBdy
•oaia opBjs^ un 89 9nbaod 'BDiSpSBpgd uppBuuopp
TB\ B 'BjqBpd BUn U9 4Bp9J9UIO8 'SB[nUIJOJ B B^JI9np9J 'B|JBZIlBUI9nI)S9
'B[Jixuns9J ^xojJiQ "[Buosjgd X g^uBiquiBO '9[qBjnui '^pBiJBA oui8 4sopoi
BJBd B9IlU9pt 'BpiájJ X BflJ 4BUBIJ9DU9ds B[ OUIOD 4S9 OU pij 9jdui9TS
Opi09UBlUJ9d Bq 9nb B[ B
BUBUpj[J9JZBA BSOlSipj BIJOSOpj Bq
•SBSOl^ipj SB10U9I9UO9 9p
ouisif^ds^ un 9nb sbui p U9 J9A ou b Butpui 98 'um^q^j BpBO 9p SBid
-Ojd 8B9IJSJ^^1^BJB9 8B^ B UBjdBpB 9S S9UOTSIA SB[ 9nb U9 (q ÍUpiOBU
-osu9 op o sooiSopiBd sopBis^ uoo oos9ju9JBd ns U9 (b :9iu9uipd
-lOUTjd 9SOpUBSBg -ODUSTUI OIU9IUI19OUO0 pp JO^BA p 9JU9JJ BATJb^9U
BI9U9pU91 B[ BUlXjd 'OJUnfuOD Ug -S9UOT99B9J SnS S9^dppUI UOg
"BJ99UI8 BTOUBJOuSl BUn OUI8 4BJ9Op BIOUB^OtlSt BUn OU
4OJ99ds9J p J9U9J 9p JBJBJJ ÍBI0U99J9 B[ JBZJOJ OU :pj9U9S OTJ9JIJ0 ns
'osoi^ipj oqo^q 'oiusioxjsiui p Boqdy -upioisod ns oiqos UBJisn|i sou
9tlb 4S9UOIDBAJ98qO 9p 91J9S BUn 4S9XUBf '^ 9p ttB8OTipj BI9U9IJ9dxg
sg,, gp JB[dui9f9 ns U9 'pu^isuoa oj9d íoio^dsgi p pio^dsg oxpnjso un
oqDoq Bq ou Bjpjjgg zb^y #so9ijsiui oju9iuipouo9 gp sorpgj^ (q
•jgqBS ou pp souisiqB so^ gjqos Bin sou onb ziq
[tqgp 4unB opBjgdns ou ojod 'oioopoduit oxpoui un ouroo outs íbsoj
-gpod 'BjnpsqB 'opipjux ouiod 4ouisi[buot9b.i pp bjoubui b[ b 49qp
-UO9 B[ OU ÍJBJOSOfTJ ns 9p 91U9UBUU9(I BjnS B[ S9 ^UOZBJ Bq (b
:sop on^mjsip 4oju9iuiroouo9 op soipoui ouioq -pBpqBj
-JOUIUI 9p O9S9p 9nb SBUI 89 OU pj Jod BUIOJ 98 9Ilb O\ 9nb J9pU9^U9
jod 'BZBqogj o[ —BUBiuosSjgq X BOiupjB^d sguoioisod sb[ oj^gdsgj p
jbTij gp sgndsgp— pBpqBjJouiui gp ojuiisui [b ojubiio ug 'S9uoi9bj9a
-9SB SnS ^BJJSOUigp BJBd SOIJBJ^UO9 SO^ 9p pBjpiDIJip B[ U9 91U9U1BJ9UI
UBSBq 9S 9nb J9pU9JU9 JOd [¿SOpi0U9AUO9 SO^ B OUIS UBJ99U9AUO9 U9ltlb
y?] "SOIQ 9p BI9U9JSIX9 B^ 9p SBqgnjd SBpBUIBJJ SB[ U99U9AUOO OJ
ojs^ #SBAiiBUUip SBqgnad jBJjsiuiuins gpgnd ooodiuBi ojgd 'ouniusuQ
UO9 OS9 U9 BdgjOSIQ "pEpipiJOUIUI 9 SOIQ 9p BIDU91SIX9 B^ B 9liodo
os ou onb gpugiiug 'onjgdigd BinS ns 'upz^j tb\ b ojunno ug -gu^i} bi
ou ojgd BiJB9S9p b¡ Bjpjjog zb^y 'sopEi^^iiAiad soun[B gp gjjBd jod
U9I0B[9A9J B{ U9 BIDU99J9 49J BJ Jod J9U9jqO 9p9nd 9g 'SOpoj 9p O^J9t9Ul
SBUI p S9 OSOl^ipj O^ B OAIJB[9J OJU91UI19OUO9 p 9nb 4OIUSIDI^d9DS9
g^ioduii oqg gnb uis 'jpiiupB soiugqgp 49juozuoq pp sbj^ bis9 9nb o[
opoiu unSuiu gp X 4oubC9[ oj ugiq sougiu X 'oa^sgnu boj99 b^s9 9nb

�Ysin embargo, como muy bien observa Unamuno (") conviene
atenerse al recto y primitivo significado de la palabra; y éste es bien
atrayente: escéptico viene, por intermedio del latín "scepticus", de
un vocablo griego cpie significa: hábil o inclinado a contemplar, refle
xionar, meditar, derivado a su vez de un verbo que significa: escu-^
driñar. Y así escéptico sería el contemplador, el meditador, el escu-j^
driñador, y Vaz Ferreira es todo eso y le gusta serlo.
Ese otro gran buscador que se llamara en vida Soren Kirkegaardi /
adhiriendo a la afirmación de Lessing dice que si Dios le ofrecieray
en su mano derecha la verdad, y en la izquierda el esfuerzo ince
sante y penoso por lograrla, se quedaría con la izquierda. Vaz Fe
rreira no ha leído a Kirkegaard, pero es buen conocedor de Una
muno; múltiples y categóricos subrayados positivos señalan su adhe
sión a los hermosísimos párrafos en que el pensador vasco expresa su
deseo. .. de no ver totalmente logrados sus anhelos. ..
"Y, sin embargo...
Si, a pesar de todo, la tragedia culmina aquí.
Yel alma, mi alma al menos, anhela otra cosa, no absorción, no
quietud, no paz, no apagamiento, sino eterno acercarse sin llegar
nunca, inacabable anhelo, eterna esperanza que eternamente se re
nueva sin acabarse del todo nunca. Y con ello un eterno carecer de
algo y un eterno dolor. Un dolor, una pena, gracias a la cual se crece
sin cesar en conciencia y en anhelo. No pongáis a la puerta de la glo
ria, como a la del infierno puso el Dante, el "Lasciate ogni speranza".
¡No matéis el tiempo! Es nuestra vida, una esperanza que se está con
virtiendo sin cesar en recuerdo, que engendra a su vez a la esperanza.
¡Dejadnos vivir! La eternidad, como un eterno presente, sin recuerdo
y sin esperanza, es la muerte. Así son las ideas, pero así no viven los
hombres. Así son las ideas en el Dios-Idea, pero no pueden vivir
así los hombres en el Dios-Vivo, en el Dios-Hombre.
Un eterno Purgatorio, pues, más que una gloria: una ascensión
eterna. Si desaparece todo dolor, por puro y espiritualizado que lo
supongamos, toda ansia, ¿qué hace vivir a los bienaventurados? Si
no sufren allí por Dios, ¿cómo le aman? Y si aun allí, en la gloria,
viendo a Dios poco a poco y cada vez más de cerca, sin llegar a
Ellos, del todo nunca, no les queda siempre un poco de incertidumbre,
¿cómo no se aduermen?
O en resolución, si allí no queda algo de la tragedia íntima del^
alma, ¿qué vida es esa? ¿Hay acaso goce mayor que acordarse de^
la miseria —y acordarse de ella es sentirla— en el tiempo de la feli
cidad? ¿No añora la cárcel quien se libertó de ella? ¿No echan defl
menos aquellos sus anhelos de libertad?" (23).^
Yasí quedamos en que Vaz Ferreira es, como Kirkegaard, como
Unamuno, dicho sea en honor de los tres, escéptico.

(22)Unamuno, Miguel de. Ensayos. "Mi religión". Madrid, M. Aguilar, 1945,
vol. 2, p. 365-371.
(23)Unamuno, Miguel de. Ensayos. "Del sentimiento trágico de la vida".
Ihid., vol. 2, p. 389 - 99.

12

�SI
•(bji^jjojJ zb^ ^p
Bjjosoaj^ aaqos SBiauajajuoa sbj BJBd soiaoiBJEd^ad soiundy (cZ)
"(^961 3P B1M) '(pEso^ jBuo^ipg bj aod X
jap jBiuauQ B3IItlíldaH BI 3P sajuBiuasaada^ ap bjbuib^ b^ jod
-Jiqnd ap uaai ug) -atj^szr¿i\! :sojipaui soj aaiua aiuauípnjadsa

anb so[ 'sajouajuí so[— ajjanjBuqy ap Bisaod B[ na soijbjiuoo sns
b jBz^sua BJBd Bzuo^BAsap so[ o^^ "sajBdsip sa^api JBpi^aj X jBjqR
-T^inba ap BaJB^ Bnjadjad ua ^Bnio^juoa ^bjoui b^ ap josuajap \9 jbz^
-UBduits apand ou 'BJiaaja^ zb^ Bzi^Bdiuts on 't4SBiJB[OJ^uoa sBsad,,|
ouioa 4tsotuad oraoa,, so[ uo^) '(a^janjBuqy) SBjn^as 'sBjnp 'sBuajJ
-as SBuqB sb[ 'BijBduiis uis 'Bpaanaa^ "opiauaA ouioa Bj^sanuí O[ anb
oj ojsij^) ua BziJO^BA BJiajja^ z^y raoija^uB o[ uoa oxauoa oS^y
*(q^) I^ ^^^^ ou X sandsap ouia '(oiixa OAn^ anb JB8au apand as ou)
ojxxa ^^ *uojBiuauiiojB X 'uoJBuapuoa o\ X 'uoaainSisjad oj X • • • (;ou
"í9H 13 BjuaA bX 'bX rBq^aadsa tu BqBsuBjj ou ^ #pBpiujajBJ^
-Biuap 'jotub opBTSBiuap 'pBpiJBa BpBisBiuap Btaanb :oauoa^ un
: pBpijoxjadns aod opBSBDBJj oaiapai ^[\,, :snsaf ap osbo \&amp; uaiquiBj
BOBjsaQ #SBiijy oaisanu 'uaAoqjaag uoo Baijqdraafa BJiajja^ ZBy
•sandsap ajuniaj anbunB 'o[jaaaJBd apand Bjqo B[ ^
•sa O|^ 'optjuas o^raxa ua 'X 'opssBOBJj aaajBd duqwoy [a 'osbo asa u^
•sbui ap Bjjip as X ''aja '*0}a 'sbtu b JBJídsB 'sbui JBasap 4sbui Jiiuas
'sbut jaaanb 4sbui JBasnq aod 'p^pijoiaadns aod sog •Biauaiaijnsui o
pBpiJoiJajuí aod 'sauntuoa so\ :sopBSBOBJj ap sasB[O sop ^uq^^,, :jbsio
-aad b oansaadB aui anb '^Biaadsa opx^uas un ua '^opBSEOBJj,, un jas ^a
Bjsa 'ojstj^ b bu8tsb BJtajjag ZBy anb OAtixsod oqanuí O[ ajjug
•oiusiuBiisija \9 uoa asjaaBq
aqap ^uqtaBjadns ap B[ b BiAajd 'BaijJ-U) op B3jbj BO[Buy -SBpBjadns
opis uBjaxqnq ou SBjsa '—soSauS so^ ap oduiaij ua o^durafa jod—
sa^uaisrxa uoiSqaj B^ X ^bjout b^ uoa opBiujojuoa UBjaiqnq as sajq
•uioq so^ ts anb Bjjsaniu :o^a jod Bsnaxa a -ajqiuoq ouioa —UBuag
ap BjauBui v\ b— o[JBjapisuoa b 'BiJaiqB uo^sana B[ JB^ap ap oiamf
-jad uts 'aiuauiBiJOsiAOjd Buqaui as 'BuiAip uoiaBJídsui ou o o^qiaaj
xs 'sotq ap ofiq ou o sa ts 'jop^punj |ap uaáuo ^ o^u^na ug
•aiuauíaAajq soui^ay 'oiusTjuBjsajojd
X ouisiaqojBa ga ap UBAijap oiuaiuiüauojjua paxjip ua sauotsBao ua
anb SBAi^isod sauoi^qaJ sb[ X o^sij^ aj^ua ajUBÍBj upiauxisip Bun aaa[q
-Bjsa '(B^anbs anb (^.) Bjsa sbui) Biipaut a Bjipa Bjqo ns ap o8jb^
o[ b 'BJtajjag z^y 'Bjjata jas Bjjaaajaui ojad 4BjopaauB B[ ap p^piaij
-ua^nB b^ ap opuodsaj o^^ 'ttoi[BS ^a ap anb Of ap ^ui ío^sug ap uaig^,n
:oJ^saB]/^[ \^ ajuauíBpidBj ojsaiuoa anb o^ b 'oistj^ ap yew opuB^qBq•
Eq^isa anb oqaip UBiqBq 9\ anbjod 'sBrauajajuoa sns b oduiai^ un&gt;l
jod jtjstsb BqBsuad ou anb sopis^ ouBuuaq ns b oaiuniuoa a^ BJiajjag^
ZBy Biua^ng btjej\[ zaA Bun anb UBiuang ."ojsu^ A vuidauaj

0I3VS 33 3Ü 3QÓ 03 A
V 3X^3H3 VHI3HH33 ZVA 3Q

�caen: Verlaine, otro hombre de grande hombre, vaso infame de dolor,
débil e impuro, sino que opone a los "básicos puntales", otra clase de
almas superiores: el ejemplo más alto: Cristo. "Supongamos que
nunca hubiera tenido angustias, nunca dudas, que no hubiera deses
perado, que no hubiera sudado sangre, y llorado, que no hubiera dicho "Eloi, Eloi, ¿lama sabachtani?
Sería más perfecto —concluye Vaz Ferreira— y nosotros lo ama
ríamos menos; que digo nosotros. Los mismos que lo creen Dios lo
amarían menos. .."
Hasta aquí, la crítica positiva. Pero hay también un enjuicia
miento del hombre —dios desde el punto de vista favorito de nues
tro filósofo—: el moral. Como vimos, considera representante máximo
de la humanidad al individuo que en un esfuerzo tenso y heroico,
lleva de frente todos los ideales: éticos, estéticos, religiosos, sociales,
etc. Con este temible cartabón va a juzgar a Cristo.
Lo considera un altísimo ejemplar del hombre antiguo, que ac
tuaba con pocos ideales. Ya sabemos que Vaz Ferreira es humanista.
Admite a los monocordes, siempre que no se lo obligue a serlo. Pero,
en lo moral al menos, prefiere al hombre integral, que lleva de fren
te todos los ideales, con los consiguientes conflictos éticos, y la an
gustia, y el remordimiento: "Cristos oscuros, sin corona ni sacrificio".
Por eso considera que Jesús, tal como se nos revela a través del rela
to vivo de los Evangelios, es superado por muchos modernos, que,
sin llegar a su altura en caridad y amor, han sabido valorar ideales
que él dejó fuera de su reino. ..
Hay un lugar común en la literatura: suponer que Jesús vuelve
a la tierra y fantasear sobre lo que harían los hombres a base de
cruxifixiones más complejas y refinadas. Vaz Ferreira introduce una
variante de interés. ¿Qué haría Cristo, que tendría que hacer Cristo
para seguir siendo el primero en nuestro mundo moderno? En pri
mer lugar conservar sus altas virtudes de amor y caridad. Pero ten
dría que agregar varias cosas que Vaz Ferreira enumera implaca
blemente: la justicia, el trabajo, la familia, los afectos individuales,
la ciencia, la razón, las patrias, hasta el planeta. Y surgirían así
los conflictos, la angustia, que sólo se evitan mediante una restr^cción
de los ideales.
Vaz Ferreira y lo que de Cristo salió: catolicismo y protestantismo.
En cuanto a los dos "ismos" antagónicos surgidos de Cristo, Vaz Fe
rreira, sin perjuicio de abarcarlos en la crítica general a las religiones
positivas (rebajamiento de la religiosidad, frutos predominantemente perniciosos, adaptación de las guerras, desacuerdo con la ciencia,
etc.) los enjuicia en especial. Parcialmente de acuerdo con Nietzche,
establece una distinción tajante entre Cristo y las que se llaman a sí
misirias religiones c^istianas.
•Y si, ^callando su admiración y su amor, formula al fundador
serios reparos, no .por los ideales sustentados sino por el número y
la :eptidad de los réjegados, mucho más serias son sus críticas a los
"i^í^Ws^pen
que involucionó la doctrina.
^que

�0800 v
"(^961 aP
so[ Jiuiudns ojpnsoa aq ^no oj jod ttJBjsa aqap
:uor.)BAjasqo au^ináis b^ oXnpui —a
a aui anb Bjuasa capua r.\ ua 'ejiajja^
ap aiuaui[Bdiauud opiBJixa sauoiSqaj ssquiB ojjua
^a Á. oiusijijojBj |B ajuajj Bjpjjoq zu^ ap uoiaisod
3P uoiacjnuuoj B[ ua 'Bin^as jnby (9S)

•ouisuuBjsaiojd X omsiot[oiBO :sop o[os Á sop uos '
-a^ zb^ ouisiui [ap Á snsaf ap opijuas [a ua 'sbata Bjapisuoa anl) sb[
'sBDTBjqai[ sauoi^^aj sb[ a^iu^ — 'oiuswpnf po ojuauf uoiatso^

U)
•BJjanS B[ ap Bj8o[oiaos b[ b
Á BiSo[oatsd B[ b BpBjdBpB 'gBpoj ouioo 'sa atiL up^^ipj Bun oi[bs [a ap
X 'souaui o[ jod oaiji[od o[ ua zBd ap 4zBd ap upiSi^aj BJa ^ojsu^
ap ouisxuBijsia^ [a ^ 'sisajijuB B[ aiuauí^aiun jbjou oSsq— oiuauíoui
ajsa ua jbSziiC osb^ [ap sa ou anb 'Bzaanp ap 'zapi^xj ap [bjoui Bun
oiund asa ua uaiquiBj pzqBjsija snsaf ap oi[bs anb Bisa[Sj Bq "Bjai
qnpB jafnui B[ ap X Bua[BpBj\[ bubj^[ ap 'bubjtjbuibs b[ ap soiposida
saai so[ UBuiuin[i oqaSuBAg [ap sosua^ui sbui soaoj sajj so[ raBuopjad
BJBd souaui o[ Jtod 'Bjsuqq joiub souaui o sbui X Bisijafnuí— uptaBjjas
-ip BJisanu b oasaiuBpad opBisBUiap jajaBjBa un asp UBjjpod bjsiuiui
-aj X Bisi[Btaos ouioa anb SBjqB[Bd sb[ ouiijdng :Bisiaafnui uaiquiBj
snsaf ap Biauapuai B[ Bja j^ 'Bjsinbaj oziq as —SBOiia^uis sbui sBJtqB[Bd
sBjsa JBa[duia BJBd— Bisa[Si B[ X Bjsuqod Bja snsaf ap Btauapuaj b[
'sopBJjaa sbui SBiuSop so[ sbui zaA Bp^a 'opuB^sxnbua ouioo 'opuaia'
•aanpua ouioa uoaanj as 'ouisiubijstjo [ap oajuap X sBiu^op so[ b otj
-Bajuoa Bia íBpBziuBjo sbui Bisa[i B[ iqB ap cu^ins X 'oíaop^aaBS [b
'Bisa[Si B[ b bijbjjuoo Bja snsaf ap Biauapuaj B[ tSBpBATjap sauoi^i[
-aj sb[ X JopBpunj [a a.i^ua BpBOJBiu sisaijiuB Bun aaajjo sou ag?^

•biu[b ap p^panbas 'Bzaanp'pBpuBa 4Biaua^[npui 'jouib
BJ.ianJ&gt;
q oujopi^uas ^jqq X aopBsuad 9-iqq
(jBUop
•osa aaqos zoaaj Bzaanp-aad BJBd souaui o[ jod) Bjsijqq
Bisi[]joiub souaiu o sbui X Bisuafnuí
-nuijoj X BatjBuiSop ajuauízoaaj'sB[nmjoi ijub
•BisinbTJ - BpBjj(a[qBa X ooij)
-aa X BatnbjBjaf sbui b[ 4Bisa[SjB^sijqod oaa[a-iiuB X sbis3[8i-iiub

vissnoioisiuj
:ajuaináis [a 'sa^
•ubijba saAaj uoa 'sa anb oaijuuianbsa o;ijpBna un Bin^ij 'sBiauaaaj
•uoa BJBd sBuo^BjBdajd sb^ou sns ap oSjbj o[ b 'saaaA sBptjada^[

�¿Y el judaismo? Repetidas veces exteriorizó simpatía por la
religión y sus adeptos. Circulaban anécdotas al respecto. Así, como
alguien quisiera hacerle compartir su odio a los hebreos, contestó
que no podía hacerlo, porque de los dos que conocía, uno era Mau
ricio Nireinstein, su mejor amigo; el otro, Einstein.
Y para refutar las conclusiones pesimistas de Spengler en la
obra: "Decadencia de Occidente" acerca de la extinción próxima e
inevitable de nuestra civilización y su imposibilidad de florecer en
este momento en altos ingenios, gustaba de citar a los dos grandes
judíos de nuestro tiempo: Bergson y nuevamente, Einstein.
Pero no nos dejemos sugestionar: esa simpatía no es más que
una de las tantas manifestaciones, hacia una raza y una religión
vilipendiadas, vejadas y encarnecidas, de su tendencia "pobrista" en
un sentido amplísimo del término. Si los judíos mandaran ya se en
cargaría Vaz Ferreira de encontrar las fallas de su ideología.
Posición de Vaz Ferreira frente a la teosofía y en general, las
religiones orientales. — Durante su formación espiritual, Vaz Ferreira
y su generación trabaron conocimiento casi exclusivamente con las
religiones hebraicas que, como vimos, no lo satisficieron plenamente.
De ahí partieron los que deseaban superar su preparación universi
taria; Vaz Ferreira, entre ellos, se hizo un buen conocedor y crítico
de religiones orientales: las estudió en plena madurez —tercera dé
cada de este siglo— con su filosofía religiosa ya hecha. Y así, aun
que en conjunto lo conformaron más que las occidentales, ni por un
momento pudo pensarse en una conversión: agregó una más a su
haz de posibilidades.
Allá en 1924, Vaz Ferreira dictó en su cátedra una serie de con
ferencias sobre las religiones orientales, ya prologada el año ante
rior. Anunció otra, previas nuevas profundizaciones, más no llegó
a realizarse. El título es bien sincero: "Introducción a futuros (posi
bles) conferencias sobre Teosofía". Teniendo en cuenta su escasa
difusión —no fueron publicadas, ni pueden serlo, ya que no fueron
taquigrafiadas: se conservan sólo apuntes preparatorios, eso sí bas
tante detallados— creemos oportuno un resumen que destaque las
ideas básicas.
El ensayo abarca —en un método familiar al filósofo en estu
dio—: a) una exposición; b) una crítica; c) una síntesis. Veamos
brevemente.
Esas religiones verifican un cambio de escala en el espacio y en
el tiempo: hay prolongaciones extra terrestres, para atrás y para
adelante; galaxias, miles de años luz; acuerdo con la moderna astro
nomía.
Consideran al pasado poseedor de la sabiduría; al presente, en
descenso. La ciencia auténtica, para atrás: la moderna no es más
que un resto degenerado del antiguo saber total. Aún hoy, algunos
iniciados pueden, merced a un entrenamiento especial y ejercicios

16

�¿I
-juno uoa p^pijBaj na 'ounuiBug noo 'nsXn^^ uo^ *B8aiu oj BJiajjag
ZBA 'oaijojBa - oubi^sijo oiuaijui ja 'sajuaip ap jifma ja 'ojojj ja 'Buaq
"9O Bl a^jns ' ' "J^ui JBqBay *jbui ucqcoB saÍBUosjad soun^jB apuop ^
'ojob ops un uoa 'soubijsijd soj ap ajjanj X osiauoa Burejp p —bj
-jajjag ZB^ aaip— uoiaisodo ua 'saaijaj sao^piasap X sojas soqonra
Xsq BpiAajqos bj ug "bjjb sbui sa jbjoui b^ 'Bjofaui as uoiíáijaj Bg
tt* • 'sbixbjbS sbj uoa
BjBasa ua uptSijaj Bun BUBiisaaau 'BzuBjadsa X uozbj jbziuouub BJBd
'pBpxuBurnq bj X 'BJjaij bj uoa BjBasa ua Bjatnbts iu 'soidiauod sns
ua BqBjsa ou 'sbui souiaaouoa anb bj 'sB^sa ap :sa)ua^sixa sauoiSijaj
sbj JBZuoinBsap b apuaii 'biuiouojjsb bj 'Biauaia bjjo oiqiuBa ug
• • 'sajjBjap X soqaaq so^ubi ap uoiaBaijdxa bj ua o^ixa o^ajduioa
uauai^qo ou 'sajBiuauíijadxa X sajBuoiaBJ sas^q sns ap JBsad b 'SBjni
-atujsa sbj X sauoiaBuuojsuBjj sbj jBaijdxa BJBd SBjsandoad sBjJoai sbj
anbaod 'BiSojoiq bj ajuauíajqBjou 'Bun^jB jipad UBuaaajBd anb sbio
-uaia X^q BjsBq anb ouis 'BunSjB Buipad BUBiunq buijb ja ojos o^¿
•sauoi^ijaj ajqog,,
:ajuainSts oj 44sapBpjaA oaja anb SBun^jB ajqog^, a^uaui
-BuiajjajzBA uaiq 'sBpBuiuiouap 'sBtauaaajuoa sns uos anb ou^api ap
ojaBj^xa asa ua 'aaip opuBna oipn^sa ua ojospjij jb asauapj aaajBd
Bjja y -BaiJjuaaoaS X odojjuB 'jBiuapxaao bj anb bjuiouojjsb Buaapoui
bj uoa opjanaB ap sbui Bisa jBiuauo ucusiAouisoa bj íBpiAajqos ap sap
-Bpijiqísod sajuaaajip X SBAanu X^q ^u^qauBsua as SBiauaaja SB^
•uoiSijaj bj ap o^uaiuiBJofaui ja 'opun^as
ua X 'ojuaiuiBqauBsua ja ouiuuaj jauíud ua BjBuas sBjja aa^ug
•uaiq ajuauíjBiaadsa SBunjB X 'uaiq a^oaB BiSojoaisd ns anb
SBiauapua^ uaXnjaui anb apuai^ua X Bsoi^ijaj bijosojij ns uoo (aaauaj
-jad aj ouis^^ojoau ja) 44SBi8ojBjuauii^uas^, X SBi^ojoapi SBjjanb^ b^uojj
•uoa 'sapBjjnatjip sbj —ajqísod sa ojja apuop Bjssq— SBpBjadng
•SBaiSojoapi-oqjaA sbiobjbj ap boijij
-Ba anb 'sooiSbui o soai^pjBUB sopoui soj ua u^iaBJ^auad bj Bjsana aj
í o^uaiuiBsuad ap sajBuoiaBJ sopotu soj Bjd^a ojqs íoaiisiuiB un sa anb
-jod 'oiuaiiuBajaaB jap pB^jnaijip bj Bzipn^B as BJiajjag zb^ ug "P^p
-J3A bj ap SBiJBpsodap jas SBpoj uaaja anb 'sBiu^op X SBjoas ap pBpiu
-ijui bj 'sauoiaanpBj^ JBÍa^oa ap o 'sajBuiSiJO SBiuoipi soj ua jaaj ap
pBpijiqísoduii bj 'jBn^isap jojba ap 'sojqij ap BiauBpunqBjadns bj b8
-3j8b as o^sa y "oijaisiui 'pBppnaso 'uoioinjui ap asBq b 'sajB^uaiJO soj
X uoisioajd 'pBpiJBja 'pBpijBuoiaBj ap asBq b 'sajBjuapiaao o^uaiuiBs
-uad ap sopoui soj ajjua upioisodo bj BOBisap ounuiBug bX ijBjuapiaao
opoj BJBd sapBjjnaijip aoajjo sauoigijaj sBsa b ojuaiui^ajaoB jg
•aia 'jbioos bijosojij
'auaiSiq 'jbjoui : BiJBjuauíajduioa BOiiaBjd bjjosojij Bun usajBqy
•bubaji^^ jb s^poi UBSajj 'sauoia
-bjSiuisubjj ap auas Bun ap sandsap 'sojjanuí soj ap sbuijb SBg
•apioaijsiui o oaijsiui jajaBJBD ap 'sajBqjaA 'so8ba 'soot^ojbub 'soax8
-Bui 'soai^pj ou soipaui 'BiauaAiA o uoiainjui : ojuaiuiiaouoa ap soipaiu
sojio uajaijajd sajBjuajjo soj rupzBJ bj ^ajis sou oaod 'osojáijaj oj
ap jaqBS ja bjb^ "BijnpiqBS bj jaasod b JBajj 'sop^naapB

�quier persona sensata y dotada de un poco de sentido común, recha
za el anticuado fantasma: se niega a incorporarlo a sus posibilidades.
Es que la noción de castigos "ad perpetuitatem", como la del pecado
original —sobre la cual me hubiera interesado conocer la opinión de
Vaz Ferreira— corresponde al viejo concepto de derecho penal, vi
gente en la época de fabulación del cristiano-catolicismo, y resultan
ambas anacronismo pesado en esta época de proporcionalidad entre
la pena y el delito, p individualización de la pena. También las re
ligiones deberían modernizarse. . . Claro que es peligroso: dicen que
ciertas momias se conservan incólumes durante milenios. .. en sus
sarcófagos: el menor soplo de aire las pulveriza: si una momia pen
sara, nada temería más que la ligera brisa que puede aniquilarla. . .
Otra ventaja —de carácter ético— a favor de las religiones orien
tales, es que acabando al fin todo bien para todos, no se presenta en
forma aguda, como en las religiones hebraicas, el problema del mal,
con la responsabilidad, aunque sea a dos grados, del Supremo Crea
dor. Y si difícil resulta para nuestros teólogos, la explicación del mal
en esta tierra, más difícil es justificarlo en el otro mundo, creado
por la voluntad omnímoda de un creador, en la teoría infinitamente
bueno, sin los descargos derivados del mal uso de su libertad hecho
por las criaturas terrenas.
Pido perdón por la digresión y vuelvo al tema. Vaz Ferreira
valorizó en grado sumo la moral oriental, a base de la incidentalidad
de la tierra, y la abundancia de posibilidades, y el arreglo final, pre
firiéndolo a la cristiana, a base de este planeta sólo y una sola vez.
Ahora, al confrontar estas religiones con su religiosidad, apare
cen aspectos que levantan resistencia en nuestro pensador.
A)Por la filosofía religiosa que profesa.
B)Por su temperamento.
Por su filosofía religiosa: Vaz Ferreira la hizo a base de igno
rancia, sentimiento religioso mantenido vivo. Entendía que, "no creer
saber" mejora la acción. Además, no había abandonado las ideas que
presidieron su formación espiritual: Ciencia, Razón, Progreso, De
mocracia. Su evolución había consistido en sentirlas —o ponerlas—
en plano más hondo, depurarlas y sentirlas mejor. Esas religiones
son a base de saber, o creer saber lo religioso; que no se sabía, o
sabe, por los iniciados, y dogmas; ¡oh combien!
Y en cuanto a las ideas directrices vazferreirianas: la ciencia no
es en esas religiones orientales bien sentida ni justipreciada; más
bien hay cierto menosprecio por ella en nombre del saber religioso;
la razón es disminuida o postergada en nombre de otros modos de
conocimiento considerados superiores; el progreso: la Teosofía lo
respeta, agrandándolo; la Democracia: no engrana con las castas, la
desigualdad.
Por su temperamento: Hoy dos cosas —afirma Vaz Ferreira—
en que esas religiones van contra lo más central suyo: una contra
su temperamento intelectual; otra, contra su temperamento afectivo.
En tal forma que dan en el centro mismo de cada uno:

18

�61
Xi^ -do -ayoszj3i\¡

(lz)

-ubui X BAi^isod uoi^ijaj aj^ua ucuoBjnouiA bj sa Bxauoo
•oiuiuiop jb Biouapuai X uoiooaiojd bj ua bzubij
-uod 'sonpiAipui ap oiuaiuiijauíos 'uapjo 'BinbjBjaf 'uoiobziub^jo X^q
:uijb sa BiSojooisd B"q 'BJjanS bj b uoioBidBpB ns ap oqoaq ^a —p^pis
-oíSijaj bj ap ou— SBAr^sod sauoiSijaj sbj SBpoj isbo ap pBpuouajut
Bun Bjapisuoo Bjiaua^ zb^y — 'vujanS A svanisod sduoiSij^^j (q

bj aaoajBdBsap jaoBq b uapua^ SBAijtsod sauoi^qai sbj
ZBA aP ^9íBUUÍJB ^I BÍopBJBd Bjjnsaj ou 4isb jy "u^iquiBj
bj o BJjaj bj JBAiasuoa jod niTJtdsa ja usaaujnA anb 'opi^uas ap sbj
-siAoadsap SBaanq sbuijoj 'sBtuouiaaaa 'soiía 'sBuiSop ua opuBzijBisuo
X opuBujua ba as osa opoj 'sopBioiui sapusa^ soj ap ^oduiaji ja ua
X otOBdsa ja ua 'souiBÍajB sou aub Bpipaui b oaa^ '(o^sij^ :ojjb sbui
ojduiafa ja) saaopin^as sojauíud X sajopBpunj soj ua BauíBjj p^pis
•oiSijaj bj jBjauaS ugj — 'svaijisod sovoíSijau A pvpisoiSija^j (b

S3M0IX3M03 SV^Í101V
(lz) 'vul
-bjj bj JBpjBnS sa jofaui oj oaad íBpjBn^ soj X opuaiSoaaj ba soj X
sbuijoj X sojanpojd opuatDBq anj osojSijaj ojuaiuujuas ja 'buibjj bj
rjouadns ouioa BSoi^ijaj bijosojij ns opuaquis anSis jy "9JiwnsB as oXns
oj anb 'sapBpijiqísod sBAanu uoo ojad 'sajuB ap oj ua anSig "
bijosojij ns ap ojjuap BiaAajjua bX anb sbj b sapBpijiqísod SBsa
-ajy qBiouasa sa ojs^j "BiuSop ouioa ou 'sapBpijiqisod ouiod
•uoi^ijaj ap
Bsa X BpiAajqos ap sapBpijiqísod SBsa SBpiuaAuaiq :uauinsaj ugj
•4tjijnui a opidnjsa 'ooibjj ouioa aiuais oj opo^ 'sopuanb
sajas soj ap bj uod 'jBuosjad pBpijBjJouiut bj uis,, : oiuauíBjaduiaj ns
BJBd ^ojjjiuas Bipod ou o jad '(s^zuBjadsa sBJisanu uod B^sBq soj^duis)
'oiusiui js b asjBUBua Bjjanb o^ "p^pjaA bj ajBjjnsaj anb 'Bjanj oj
ou anbuny #oXns oj b jouadns jas Bjaipnd anbuns X i BiauaSijajui
bj uoo osa japuajduioD Bipod BJiajja^j zb^y :uatq Bjoqy "a^uBzijBuos
-jadsap sa uotsuaosB bj anbjod 'bj^o bj ua X • • • buijb^j 'osouBSua X
ouosnji Bijas osa anbjod 'BpiA Bjsa ua 'ojjinuxuisip b uapuaii sauoiS
-tjaj SBsa X 'sajBnpiAipui sojoajB soj uos opuoq sbui oj BJiajja^ ZBy
bjb^ "sajBnpiAipui sajas ap Bqoaq 'Bjajouoo pBpiuBiunq bj b X soiajo
-uod 'souanq sajquioq soj b X 'pB^siuiB ns X bijiuibj ns ap sopuanb
sajas soj b 'ssuosjad b joiub ap 'sojajouoo 'sajBaj 'sojoajB ap 'sbuos
-jad ap asBq b sa anb 'jbjoui X OAT^aajB ojuauíBjaduia^ ng (¿^
•jBqjaA oj
ap asjBjqij Bjuajui BJiajja^ zy anb sBjjuaiui 'sBjq^jBd sbj b bioubi
•joduii JBp b uapuaij^ 'sooiSojoapi-oqjaA ouioo 'saj^qjaA 'so^ba 'sod
-iSojbub 'sooiSbui 'jBsuad aj^ sopoui sosa aiuauíBsiaajd jBuapuoo b ap
-uai^ anb X (jBnjoajaiui oX ns) ouisiui ja sa anb— bdi^oj ng (ój

�(lo. Las religiones conservan algo de la espiritualidad primitiva va
entre el encroütement de los dogmas: no toda la llama se ha cenizado. Cuando mandan (como los partidos, como las personas), pri
man los elementos regresivos; cuando carecen de imperium, sobretodo
si actúan en un régimen de libertad, el rescoldo de espiritualidad
yacente entre las cenizas, se reanima.
c)Religión (o religiosidad) y arte. — En 1935, en conferen
cias complementarias a las dadas sobre: "El autor, el crítico y el
sentidor", Vaz Fereira estudió diversas causas que pueden disminuir
artificialmente el goce artístico (28). Entre ellas enumera la regida
por una falsa oposición entre el arte libre (arte por el arte), y arte
subordinado a algo (religión, patriotismo). Y entiende que lo mejor
es la coexistencia de ambos. No simpatiza con el hecho de que los
creadores se propongan expresamente hacer arte con fines religio
sos, o sociales, o morales. Pero si con el de que sienten los ideales
religiosos u otros, que les calientan el alma y los libran de la insen
sibilidad del puro esteta.
d)Religiones, religiosidad y derecho. — Conocido es el con
cepto vazferreiriano del derecho. Rechaza para éste, como para la mo
ral, la fundamentación enraizada en el cielo: no hay derecho de origen
divino, como no hay moral de origen divino (por lo demás, esta posi
ción ha sido abandonada actualmente aun por los mismos juristas em
barcados en religiones positivas).
¿Quedará excluido lo religioso en los basamentos del derecho?
No: en forma de religiosidad será uno de los tantos motivos que ten
dremos para respetar la norma jurídica.
e)Religiones, religiosidad y moral. — La moral se refiere a
los hechos, sentimientos y pensamientos que tienen que ver con el
bien y el mal.
Precisados ya los conceptos de religiosidad y religión, las conexio
nes surgen espontáneamente dentro de la ideología vazferreiriana.
Rechaza la fundamentación religiosa de la ética que preconizan los
"ismos": para el budista, o el mahometano, o el cristiano, bueno es
lo que ordenan respectivamente Buda, o Mahoma, o Cristo. Y en el
conflicto posible entre moral y religión, prima en forma absoluta la
segunda. Vaz Ferreira, por el contrario, coloca en la cúspide de su
jerarquía, los valores éticos. Son débiles sus posibilidades religiosas
y fortísimas sus convicciones morales. Acostumbra aplicar sus normas
a los mismos dioses, no perdiendo la esperanza de mejorarlos. Sin
querer, se me vienen los versos de aquel otro enjuiciador de seres
trascendentes que se llamara en vida don Miguel de Unamuno (otros
dicen San Miguel de Gredos):

(2S) Obras. "Algunas causas que tienden a disminuir artificialmente el goce
artístico". Ibid., vol. 11, p. 259-72.

20

�'(^961 3P Biou) ojtpauj
*(9ílBS 9lu OJ3^ ojuí Ras ojsa anb oaainb oj^) *asji)jaAuoa aod jccjbjb ap euaqap
SOIQ 9JU9UIBAIJ.)9J9 'Ojduiafa OJUB^ iC UOI.JBJldSB B1UBJ 'pBpiUBUItiq B| 9p
ojub; 31UV : sauotsuaauoa svj ap vpoiu vj :ajsa sa oiuaiuiesuad [^ (o
"6I "^ 'óí'ól &lt;S3J!V souang ap
'sajiy souang 'ounuimif^ ap osoiSijau vwvup \r¿_ 'UBuaajj 'zaguag ug (6S)

•une ^sjBJ^dns opipod bij
ou anb ojad 'ojoajaaduii a ^iSbjj oiuauínjjsui '[bjoui oija^ijo p ojp
sbxu p Bjapisuoa uaxnb jod SBpBzipiuapuaasBJj ajuauíBuii^iSa^ 'sqiJJB
Bj^d pBpuaAas bj ^ 'ofBqB BJBd BpuapAauaq b[ ^opaad asa b sai
-uapuaasBJ^ sapBpqiqísod oaduioa ou oÁ 'oaija o^n^jo ap anbuBJJB un
ua Bjpa^a^ zb^ aXn[auoa 'Bjanj o^ ou ts á —uajsixa is— sa^ouadns
sajas souisiui soj jod un^ BpBuipi^af jas aqap 'ajquinpijjaoui a Bpnp
ap pn^ipB b^ anb opuBuuijB 'sasoip o soiq ap Biauajsixa B[ b ajuajj
BpBiua^sns uopisod B[ ap BOi^a uoiaBJopA Bun opoj ajqos X^q j^
ap uoisjaAuoD a^qBasap B[ b OAijBpj oxopojajaq uaiq Á
ap Xnuí opxps oiuaiuiBsuad un uatquiBi ^hjj 'Biuiií^a^ uaiq Bpnp Bun
aq^a anb oiubj 'sajquioq ap asBq b uojapiq as '^png 'o^sij^ :sopBjo^
uaxq soaiun so^ isBUBtunq SBJnqaaq JBjapisuoa b Bpuapuaj BpBOJBui
Bun auatj anb so[ b 'BpuapAauaq uoa ajduiais ou 'Bpmfua \t89Jq
-tuoq so^ b JBznf BJBd soiq áos ou o^^, rasBJj B[ sa BXns rsa^uBfauías
sns uoa BJBd —opBisBiuap anb UBuido sounSp— a^ua^¡npui
•pBpxpjoiu ap BpBuSajduix Bjsa Bjpjja^ zb^ ^p p^pisoi^ipj B
(6.) 'jbuos sa jiaia anb ua
B^xpuaq pBpa B^ b auiaA^ariA
'p^paid jod auiBaiqaB
Bjjand b^ SBpuBjSs aui ou ig
•jBsad iui b oppaja aq oX
'souxu so[ BJBd ajspiq b^
opand ou anbjod
'Bjjand b[

�^1

sauoncauoa sBunSjy

9J83[B1U3UO S3UOI8
•ijaj sbj 'jBjauaS ua X Bjjosoai bj b ajuajj Bjiaxiag zb^ ap u^piso^
^l
1

oiusiBpnf ^B ajuajj uoiai^oj
oi^BS ja ap anfa oj A •••ojsu^ b aiuaaj Bjiajja^ zb^ ap pn^pay

qj

Bsoigijaj bijosojij ns ap u^iJBanjanjjsg

9
Biuaj ja
uoa uoiaBjaj aaip anb oj ua Baiajja^ zb^ ap jBiijuídsa uoiasuiJOj
\

Bjqo bj ug
'•

g

^piA bj ug
Bjiajjag zb^ sojjb^ ap Bjqo bj ua X BpiA bj U^ osoiSijaa og
BJiaxjag zb^ ap ojuaiuiBSuad un ap jBjiuiisasj uoiaanpojdajj

a o iqmi

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3826">
                <text>Sobre Vaz Ferreira : (Vida, obra y actuación) : Fascículo II Lo religioso en la vida y en la obra de Vaz Ferreira </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3827">
                <text>Controlado y aprobado por Vaz Ferreira hacia 1956</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3828">
                <text>VAZ FERREIRA DE ECHEVARRÍA, Sara </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3829">
                <text>Vaz Ferreira de Echevarría, Sara:&#13;
Sobre Vaz Ferreira, vida, obra y actuación /Sara Vaz Ferreira de Echevarría..&#13;
Montevideo : FHC, 1963-.. 3 fasc.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3830">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3831">
                <text>1963</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3832">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3833">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3834">
                <text>Fascículo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39">
        <name>CARLOS VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="406">
        <name>FILOSOFIA URUGUAYA</name>
      </tag>
      <tag tagId="371">
        <name>SIGLO XX</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
