<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items?output=omeka-xml&amp;page=56" accessDate="2026-05-15T21:07:03+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>56</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>845</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="366" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="603">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/39f0f00c873c8d5cf9aecb3212864c9a.PDF</src>
        <authentication>05684f3f04bd07941bb8e6e12ce1e102</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4362">
                    <text>1 Prl&amp;sr lía
Me Í^fi^o Juan Méndez. Un poco s^és adelant^ diré por qué escribo. &amp;e
parece que tendré ori^inalidad. E^ta se^^^d^r* ^e ori^in^lid^d l^ he ex- •
peri^^ntaúo Buches veces: he ido ^ hablar con un hombre qu entiende más
que yo en un asunto determinado; le he confesado ^u© yo ao criti- nao mucho
de eso; pero... sin embargo me he atrevido y le h^ h^bi^úa con e^e fe que
tene^os tocios de tener ^l^un^ oriqinaiiaad que de pronto sorprenda ai
®undo.

¿1 p^nerme ^ escribir penté en el título* Esto e^ ^iuy bravo pr^ue el
título significa la síntesis de tocio lo rué ^e va a d^cir y l^ síntesis
del sentimiento e^tético del autor. &amp;uchos no leen un libro p-^r ^i título;
suchos lo leen por el título y michos s^ h^n edu ado leyendo lo títulos '
y desconfiando toda lo que s^ diré sobre elxa^. Yo he ele^ido tres par^ue
uno solo no alc^n^^ba a conformarme. ¿der.es, s^r^n más eficace^ por; ue se
adaptarán &amp; aistintos lectores y discutirán entre ellos sobre el que les
p^rezca mejor; unos üirén eme uno, otros que otro, otros cue uno co^binado
con otro, otros sacarán un promedio de los tren, otros ^lrán ^^e eso no es
seria, a otros le^ interesaré por^ue no e^ serio, ^ etroi no le^ int^resa
ré ^ pesar d^ saber ^u© lo inter^^^nt^ no ti^-ae nada cu^ ver coa lo serio
ni con lo risu^lo, etc.; p^ro yo seguiré aacx^nt* por s^ ll&lt;qtr&amp; a salir
un^ obr^ inter^^^nt^, y entonces ^^ diferenciaré d^ l^^ dex.e^ obr; s intir^saot^s en que publicaré los en^^yo^, que &gt; a vo^e^ no^ i^tere^
^aber lo.? c^i^o^ qua tn.-r.ó un ^u^or para ll^^^r ^ ^i lug^r y q
v^ni^aa ^^ loa gu^rd^.. Yo sae arrie;go ^. nublicar *.^to aiua^c '^a
se qu^ e^té ^^l, y ^aléfift no negaré lo * u^^ ^r^ -• i ••'&amp; a^t- rí-..^^
sea&amp;-i ^^ rac^^o cíe s¿i oen^ctiíent.^. En e^--^ ^^ cu--s 1\ obr^ v^^g
ta-^T-ioco lo^ extr¿ ^-.ré &gt;.u^ lo ^ae val^a ^ieao^ ten^'^ c-és pr^ces^
. xa quiera r^lt^ner fcl^a ^i equivoca^i'*n y, au^^m^ ^-^

^ aj^^a o\xe una cosa es vulgar y yo ^n realicisd no l^
lo co femaré y la gustaré hasta cue espontén^^^^nte s^i es^íritu
ne y 1&amp; desprecie, t-i ^i obra no r^sulta seria creerá que h^ v

firaui&amp;üa v^nid^d cíe escribirla en brc-i^a ptrr- r^^ ^e tc^c ^n ^e
lo que le^ ocurre a toaos los cue escriben en bro^^. In t^rito ^
dent^l, estoy curado de espanto al pretender d^cirlo cen pal-tor
asé^ no h^y por qué decirio porque hoy resultfe vulgar decir ^uch
que sólo p^r sentirlas son in^eresantes, Er- cierto aue t^usbié
úe có^io se digan., y entonces llega ^lide dicienao cue |f&amp; ninqún artista
la obra lo toma desprevenido^1. Par eso yo quiero prevenirs^ contri: 91 to^os
y ^obre todo contra mi ^i^ffio, y he aquí qu^ e^toy como si die^ de-aoi&gt; &amp;e
&amp;&amp;feri&amp;E&amp;r&lt;n con ^iacer¡t^ cosquillas y los t^ngo ^ué esquivar. Otra cos^ ^e
la cual tengo ^.ue p**-^v^nlr:^^ ^^ cei vicio ce cat^lo^^T, ^^. cierto • • ue l^
di:..ci ^aint es buen^ c^bo ra^^ ¿o f-amm^^ m^la eo&amp;o fin; p-ro t^ooss^ pas^^

y, del medio qu^ ^s ai^ci^linar los pensamientos, hacen un fin. Bueno; oj¿
lá cue-, poniéndose en ^^^rdia y todo, no c^l^^ co^o caen, todos ios ^u^ ^^
ponen ^n guardia.

. •

Pero en esta Komenlo he caico en una sens^ci^n suoer^iei^lx e^ el plscer c^l ci^d^rno en cue escribo. Cuisior^. i.i.en^rlo ^n se^uid^ y ce^ouvU

^eerlo ligero co^o cu^ado apuren un^ ei?v&amp; ein^ín&amp;lo¡r.ráfic&amp;; y, ar^ l^e
nar el cuaderno y hacer el juego üel cinematógrafo, sie ^^rvirán mvic'nbs.
vrevenci&gt;ntd contra mí, contrs&amp;a los vicios y contra suches ide^s filo
sóficas, íé qu^ todo esto e^ superficial; pero lo super^icl&amp;i e^tá r.és
cerca de.^. is^;piac&amp;ble de^-tino ce i&amp;s cosas, porque lo superficial e^ ^uy
e^p^ntáneo y s^ le iSiTir-rt^ senos ae l^s co^a^ y se v^ par&lt;• ci^^do ai ^cu,-.

• ino, Pero entonces veo llegar hast^. ^í los hilo*-- áe xa^ ^ir^d^^ fi^^c^

�tíe los "hondos1*, y me p^recen otra pretensión t^n ridicula co^o los
su,-erfici¿ ^c^, por^ue? tanto unc^ coso otros ^on objetos cei ees tino, coa

l^ diferencia de qu^^los "donaos^ les interesa ^á^ averiguar l^ i^port^n
cía del bfrstino, por ue ia t^part&amp;acic la crean ellos. Ea^xsi&amp;d^ i&amp;ooriapcia t^riíire^os ^u^ d^r e ^l color cuando liv/^a. E^ cierto &lt;^;ue los ^iionco^**-

preven el color y muchas veces lo evitan; pero otras veces pr^vié^do^o e^
l&amp; man^ra de tenerlo xas pronto. Ahora '-ul^ro a^arr^rlos a ro..a^, los

"hondo::*, ios suo^ríiuos, y pa^arlos cor t i ^á^ui^a cine^atografíe^ a toc
io que da. Yo ^e de^endré cus nao m^ canse; ^-ro antes tengo qu^ decir &lt;. uá
fue lo que me i^pul^ó a escribir esto.
Un día ^e di cuenta d^ q^^ e^t^b^ próxi^o a perder l^ r^ óa, ^o ^e atr,
vi a afirmar si d^bí^, tener r&amp;.ón o ^í ia aebía peraer. Entonces &amp;e deci
dí ^ vivir e^pontáneamente: si espontáne^^ent^ l^ ocroí^, bien, y si ^epont^n^a^ent^ no la perdía, t&amp;.^bión. Tampoco escribo esto p^r^ cus los
de^ás, sfe^íeriúo ¡ti e^^o, or^ve^n el ce dios y lo eviten; serí^ una pr^
tensión que ^o a^ oerdon^rít, ^tr^ver^e &amp; oni^^r si s- ría o no convenien
te que les de^ás p^nier^n ifc rasen. Escribo esto per-uc ^i^nto ei deseo
d^ escribir io que ^a^ t&gt;a&amp;, lo mis^o cu.- a^ora siento Xa nece^id^d ^e
d^cir p^r que i o t acribo. Este aesea ^^ ^t^có, hace mucho tiom^o y ti^ne
su oecue ^fe historia. Toco esto me p&amp;recífc r^-ro porsue, ^i bi^n yo sos^^cii^b^ -.ue me ocurrían co^fiís ¿lorrib^es, en retiid^á no s^ci^ fían lo cu^:
me p^^ssbc.. Entonces uccíaí ob^erv^rme: no me ^^rcia ae vii:tr ni u^ mo~
meato. Ax poco tiempo ce ro^oqr^ra.c son los de^ás, a¿^ encontré con. ^u^
^e ocurrí n coc^^ mucho ^as horribles de 10 cuc yo t^ s^^yee tb- . id^xás
pensé que, per s.á~ que ^e ob^erverí , nunc%. enten^^ría bien ira^ ce mí,.
nunca lo p^^úrí^ eco; Ibír, y, ^i lo i.^y.^r^ ^ escridii', no t^n rís nirq una
utiiiúLu ni ningún p^^cer. Entonces ace. c&lt;k.-ígí ^ no cuis.úir ^i d^-eo. Pero
^i ut^^o, ^ ^csiaq :.,u^ rmsé ^i t.:moo, in^i^tió con t¿-nd' re^.li-¿.i

ta violtoaci^ co^o si hubiere nsclno tden^

c

*lí

con una

&amp; o: - ur &lt;a a y f í-í t.,-, 1 e x..', .a i c n ~ i c •

Hoy

otro oí
^¿i ivr^O^íjv í^-^ h^ richo hoy: "^nte tOv,^, ^

cribir con

disparate! Ex.^ una Tranque ^e qu^ j
ti^nen los
rentes; hay otra cae ^s 1 fr^nquear^, consigo ^

fue

y rué c
lo i ue frutic^siént^ l^ co^^tev: t uno o^cir: e^to e¿ ce ios
l
lia^nt^s

ün^^ de Ix^ a^^y-ns^..^ tí^ ios cubiles ^s ^:¡je nos rr

^s.s cosas frtne¿i¿^-ite aun ^n contra de tilos; poro toa o no
^uieren cu^ ..e^ r •iraon^n por ue non francos y no pi-. r^e^ I

rso:abrr con su í rancu^^a. Yo cejaré de sr tranco y lo at
^i final tocio s^ oueoe di^euip&amp;r. Ei
tie^^ uieuo es un héroe; ^i tíf;¡n^ silcüo es por-ue tio.oc ce
p
peligro y es un sabio. Pero de^oués ven^ra i^ buéri^^'isic-io^ía di.cíenso

y dei-'uió^ m vor^t^ oe;

cu1-- es tan n •cesarlo el miedo cosió -.-1 coraje y cu^ u^y cue t^ner l^s c^
cos^s. Pero yo soy encaí^o d^ trí^ns^r p-^r^ue en^o^c^^ la^ co^a^ ir I; n
bien, y e;&gt;to s.rí^ ir ^ai nor^ ue no hfcbrítv e^icción. Con res-recto ^ ^^to
eri^te ^l a utico tie la oer.ecci'^ y ei ae l^ exocloa. MiSt^iwt^ix-^RX^^!^.&gt;:

^X^j^xx^ut¿JSAÍK.X5;ias^da3 Yo prefiero ei u^? x^ emoción. Hay c^i^n pul^ re
transar y juntar lo.4¿ ^-ís; pero yo no tengo tonta ^érenla^d co^o p^r^ es o
velocidad. Tor^^ré un
y tc^bién s^ levanté con la macuinii^ dv&gt;
aeroplano y viajaré pnr encima, oe Xas ciuuaues de ios pensamiento^ aje
nos, ^-ero .sin o.e t enera •• ^ p^nsar, por^u^, ^i se detiene x^ aácu.na., ae

caigo. Coa io de escribir t^^ooco culero transar,

unos c^ier^r escribir

con lentitud para rué les cos^^ ^^l^an hond^:;-.; yo

no oueóo cet^^^r^c: .

Otros h^rán
con cierta e¡;pouttn^ic^á y
á promedios de esc
un poco ce-pscio có^o r^aii/arán la esoontansiecd.
transacció^ me

�enfurece, i'o no puedo detgner-fiíe ni un mo^ento por^ue ©&lt;• e^í ¿^';, y \
h riibx© s rí^ caerse cua.^d-. se &amp; ve ^or ^^cim^ d^ las-tiireifttíes de
;
ios ^ens^^ie^t^s de los ae^ásl ^e cuerdo cíe una pobre t^ujer ^u^ er^
mu^ beii&amp;4 Eitfcb* en un teatro. Par^ seoueir ^as pronto s^ ft&amp;bía ¿e-j&amp;de
ex ^ :cot® ^as grande ^ue I^s aemés y, *&amp;i iu?eer un movir-lemlo, ^^ le
selló un seno, y eiia, con una mano di^in^, tuvo ^ue to^-^rio y ^olv^rlo
a m^^'ter* |úué horrible I No, no pensr.r^ d^^p^cio^ n^ ^ de*-^^.ndr4 f. pr^ver*
E^ a^cir, &amp;^ deteruit-é ^ prev^r cu^ndo ^e l^^^nt^ con i ^á^ uín^^-^lnema^
-togr^ ica y la cinta ^^y^ í-ííío to^^ea^ con ^r^i^ntis^eur** Isnt^nces 1 -s '
p^^^a^ie^tos me ^archaren t^n l^ntosco^e^ i.a^ D^t^s ^^ i^^ caballos ^.uí si
do v^n a a&amp;r un s^lto, -¿so fue lo que ^ic^ ^nte^s p*é, 1^ vicia con ^r^ien
ti&amp;eur* Ahor^ yo ando lento y todo p^^^ ligero y
•
b ^^s^r ios oensa
^ti^ntos ^ to^o lo- j-u* de., y m^ río d^ ^ll-^^, y et^o ^í^ ^?.^^r^^ lentos y.
otro al^ Ü^e o^, y cr^aré ^i poes.^ ^e lo ^bsuido y ^^o^br&amp;!--^, ^u^ ^^ lo
sua s-uieren Id^ ^^píritu^ v^rti^inoso^. Iré
Uu c^fé; tíí4 ^ucíi^s ^i^- :
par^t^^ seguía--

a ;..is ¿^i^O^. .De¿';ué^ ^uss -s

rían, ^¿e c^^^en y-me des-

'^r^cien, ^ntone^^ llor^ré y creerin cu^ ^stoy lo^o. í^¿t*üé^ ie r^iré y /
me s^nt^ré a conv^rs^r tran^.-uii^^^nt^ y l^^ oiré -^ue no fttoy loco, ^ue
lo cue cu^rí^ ^r^ a^o^brarlos, tu^? i^nio un^ v^nic^!- ^ ^o^bros^, tue n^- ;
ce^ito ^er-actor y l^^í^^r ,ie- at.^.riciÓ2i. Desou^^ ^e iré &amp; ^&amp;s^r l^^ co^^s
Xent¿-2 y ^ pr^v^r, c. ^e e^ 1

e^cue^^ del ^ai^do. P^r^ue yo w-.e ed^qué en

j.^ escu&lt;^*.^ d^i ¿i^^do, previ^nlo lo ^tat^atic^, y^ o^r^^

pr^v^r siem^r^

lo ^ntéstico, ^i^^^r^ lo ^stuv^ cr^^noo* Pr^v^r la. ci'ític, ^i í^.ieao, : •
e^ ^ie^rre un^ de i^^s bas^^ ^^ ^&amp; obra s^estTb. Es cierto que est^ no ;
e^ tod^ X^ verd^c;. pero sa&amp; n^r^ce p.-co i^t,-.iigtf-nte ou^r^r d^cí^ toü^ . •
la verd^d c^ golpe. 11 ^uno o ^&gt;. t^n ^^iíutr ru^ twn1, uí-^r eo^-^ ^ u^? se

al^^ pueoe c^l^^r y ser port^ de ^u v^rd^d; i&amp; cu ^ii'u es decli^e con :
Uüa v^^i^^ci int^ii^^nt^. id*^.^é^, l^ v^ru^.d ^^ iuc^ cc^ra^r ^ un ciio^ue
d^ v^üículo^í. ^ todos ^^ i.^^5 ñiit-Mí, quf-' un^ üe lo^ coaducior^^

•^, cul^^bl

y ^^ otro no, -como ^i no pudi^r^^ ^er ios úoü. p nin^u^-^ o t^i^-r culpa en
p^rte c^c^ c^o ce tilos*

-.-.-.

•-

••-.' .

..: .r

•..'.-

^u^^o; ^hor^. m&lt;&amp; ^^toy c^osí-.-rsdo y l^ ^^l ulna &amp;e U^ e^t^ ñet^ní^ndo..'Ya-

.é^toy ^intien^o vercü^n^^ d^- haber ciiedo co^^^ ^rues^s; -:ero ^n le ^^locid&amp;d ^^ pir-.Bt^ por todo y h^y ^es ••••oeibl^ic^.ti de ^-^r oportuno, y, si no

^ubi^ra sido ^^i, m^ hU'?ier&amp; ce ido. 1í^ü¿-&amp; sré sobrio y s^ntir^ te v?.-.nid^a lenta. M^ .sentiré ¿:u;-rri-.'-r ^ todos aunf'-u^ ^lic-t j ^,o

i^tác pro-besaos

í:uc es un^ is^^^eixid^d. Pero mucj-i^s vece&amp; triunfa e^'tft ^*,: ^^ in^cien en
^^n-ir^^ ^u^eri--r ^un^ue no s^ ^e. i'i*-t;&gt; ^í. ^rooiv&gt; ce lo^ ;u^rt^^ y-es

el po^^^ rué utlil&amp;O p^ra I^a s;uj^r*^^. ^l p^e^a ^sté en Svf^tírse ^uo^ri:r porcue sí, sin e-.x \iie&amp;r el por^u^. ^quí la ló^ic^ ^^rí^ ino^or-. tuna y nos d^^ue^tr^ ^ue no &amp;iei&amp;-ore

••^ ..debe ^rcc^úer por ió^ica , sino

. v

que ^e &lt;ieb* proc^d^r ^or ^e^^fccíón. Yo• eaor* ^e sie^to su^*-ri r ^un u^ .••

no lo s^e y v^nc^ría ^u^ í^ci.iis*jnte ^ lá ^ujer -••• u^ ü&lt;¿ ái^ra cuenta de
qu^ no --.en^o -re^on. ^ ^.^€ encanto corr^sponde la mujer con

de darse por vene-le^, y ssas ao^lante triunfar con ^u fu^rz^
^s m^^ imi)reels&lt; v^r ^ c^a es t^n re^^ co^o l^ exterior. Yo^
tendré ei' arm^^ón de la ai^cipiio^, por^ue t-ix nec^sita ep^y^'r^'^u^ ner- ;
^onitct y un espíritu p^r^ poder volar en I© m^re.vilmoa&amp;aieftté"^f^^l^ítico.
Yo rio cuiero ser el in-.tru^i^nto d^ pen^ar y ^e cecir ia má^m Nvrr&lt;ifc&lt;u Para
Iteg&amp;r ^ lo seta físico se tendría que cer im^^r^onal, t^nie^do v^ri^^
personalidades ^u® an^li^^ran todo de distinto ^o^o. Todo ^;?to es horri
ble par la mujer; hay v-ue tener une personalidad bien defi^ida p^r^ cus,
Gu^r^o ellas nos ^^pujen, to^emos l^ inercia fir^:e y ^^^ura y ll^gu^mos
hasta donde ellas uicren. li ^u^ra^os im erenn^le^ y eo©~T^ndiérxtt¿o&amp; -,•'
su ^ro^ó^ito nos d^rí^^moí vuelta a I&amp;. mit^d del c^mino, no ^?*rí^^o.
fuertes, sabios, y. s.-^uros y l^^ c©-.cubriríamos sus pensí-mientos, 3
e^ lo-iue elx&amp;s no rul^r^n entregar,
^u &amp;¿mgr^ y su cora^ón. •

,•

•

.

-. .

tanque, en re^lidad, nos. enti •..^

... .• •;,

�d ira he oenssdo l^ rít^^e ri^^, y e^t^ te^re
pes&lt;; lo^ ron se^. i o-o ios i-

toco lo • ue cu- .

noy o:I pers^n^je me h^ vis^o tra^-e id.o, ^u- ^^i:..úo s-.;.&lt;- estoy sodio y
he ^^eaati'í.de el ^oíiiento o^ortuno p^ re '.Te ^ uní ;./•:._^: conce ^oy a p^rar coa
toso

o r¡i;¡ ^eribo, ;: ue si &amp;ibuion leyer^ 'oto y or^ :&gt;,ur;"t¿. re. euc

üi.'Cíí*,

edre

yo no poü• íe re ...-pod^r ñer^ drusa!; y rj-ruchsí-^ri^e, como oí^

ha v.h te

í'or..él, . uiei'e 'i^; ee. crib^ une ^br^ ru^. toou, ej^ i..j,f. o
se Le;
o,
xus oí ^ones s. se-, u^ en corsccuencua una. u^: ^jr o u :a nueva : ra so rué
cusednc ^l^o de la hume -niu.su, y ¿-.-I yo cu:¡uré en un -o^cedo sobrio y
ros sumidle suorí-Y a los ut. .¿s, y de cua da en oca na o Trucire xas cajeo
y ^^ .cederé pensativo.,.' '

itr íivS OütO- é i:¡. S {'•••. c "C •' i US 0 .. •
— "^ .i.. V
críb : sin • ener interés de ir a a^rar a ^in^ún i eco, aura u-.- esto sao ir
&amp; ^idi í^io. ¿.^I mas or'-viíso sarta secara-. v:\rn rusto v cumoxír un.-7 n^ce'i
•^uíjG
; yue cda nece^idí-u no liana en mi el i^terés ;-e eh
r.r nena
a, y
si i;-, con^ecu^ncia ce neberl.-' escri^o es ose de:; a l^dreo '•'••r i o f. i:a
c-ntr--tii. ue o eísu;cione, bien; p^ro no mo or ;oi-:uo otra cora -..u^ ixt uar
e. *•.: -ir Odón cuc.-erno rué poco t. poco s^ ira denanoo y
mm e; té i.¿.-no, .xecré &amp; to-uo lo s ue ua.
bueno:. y:i hice algo lente-:

u--,

i ir ü

ciar e &gt; -a ic-s udua. o y haca^ lo •" ue- no m..-rí.i.

Pero como ;oi -m-r^ona Ja rm: sc^uor?;, t--uíu cu-;

sacuhaaaxo ce t^cis^ f^era co

so . u-sra. Puro no co^oro estar ^és lento: oí ;..,rm ^ xa ed^e y tr-^o.ré ch~
e'ifc^^or- rao; y de ue mi auor no o^a trasca -ánui, .-ulero cue ímm. sin c:.a
preterí, ion, f i&gt;: sea li^ero, ¿:e?:ciix-p, fino,
u- i:e enferm--- poco. i;.^ claro,
también i alero rué se euiu'da una n- cedum e. piritud y así a-m ré ex
espíritu a ^il y suud-:bie. Mo íio-rtu a ue l^vr

t.x¿p ce dmism':^;

estaré me^

cerca Ge lle^^r a lo cue convi^ne ma-, a casta uno; es cccír$ a lo rué s-iaiviene a l-^ mayoría üe lo-- jóv^n^^ ce este dalo, d eniiL^r^.r^l ai, e^tilo
úe tdh. aí.^,.-.o, puesto ; la ios jóvunes ce s-^oi'a latimos ce vuelta es los
&amp;iors.-

tsn k'.ifcr-so^, trarcena^ntclo^ y riuículos.

:-.ic;rt2-cs uu-

vestí--.-,

oí n, i^hlir, oensib^ u u^ ; uié^ sebe si ^e - n-: irr^ ría

ti estdo ce ^uif: ^igio: es cierto • u*.- ios c:nro.- c^or^s, io-: i-uito^ , lo^
unier-iüu^:, son ^edantes, car ^o^os, o:i^.ri/¿.n ü^rñ^o^ ron ir-o per tuno^ r
con pi
üo1-,

'esisi'a ce ioatr^sc^ocier^^ i; pero son turbión :rár noble.^-,

y d hecho ce ei-U-r ue vud: ce edor no

^s u^)-

uieru ^e ir •: ue no ios

prefiraraor; ^uches veces preferi^os no est&lt;-.r c^ vueitíi u^ Ciiitih^js^eo^as.
ni lia, ^utes co^.:: ue puesur cóisu s.^ e-h^srsr-' son tas: s úe^^l;fí^;i' J s
cao ic od ^rvfc ; yo viviré e.-. cont eriso a.^nt-: . Lo - no sí, t u-

e d:y oc^í^'h j ,-

cus ^e ob^erv^ ^or:tribuye u -pitr Ix^ne el cuur.^-rno, y ese tic direu 's.

siío.

ó -y sus h¿ui ocurT ido coser ^uy e^tr; i.-^: :.;h u re. en-.ucrer^u y mu- en
contré coa cu-~ un^ se ora ^v

UjPÍí. puu^t- un .corro •' h..:

i-r ;ucuaol. muy

d&lt;:ui ce u^-^ntu, pero muy icñ vlut .. ce oer "ii y ce tMís. he lo -:.bí = .
puesto Ce une ir.n-r: e^ eciei f-u.-; perecír. - ue no xe ü&gt;,í.:c.í)L bien, - uc le
ínc )^.oc---,r. un poco, y ei^oecé a se^-i:- un---, i^ ••&gt;^.. cit.-no i^ loc^ oor huncírs t-i
uri poco hús lusulu ^n. nuce, jdé torture :.oa e -e p co uuu le fl ^tebs
^ue i^ cs^-'-u-t! ^o de j^ba ce
tuí.-cn

ue nureu-

o iu-;•• xi ^ortuuL-s.

p.'-.r¿.

pun:-ir y se ob1 e:..-i -. n^ra^ -"n*"- ero. "-'cnsé tuh-

^o-oiÍíí se"c rt-s, o-'-r xie un e

o., uo. ^en1o lo hubi-.rc: oóio--

o :r- ue so ^ej^r^ huíicir •-. i

erro íu:i ue íuerc uu o-'--., p ees

�áe atrás; -^er^ segur^^ent^ cue yo hubi^r^ e^agerado y se lo hubl ra hun
dido ha^t^ lo nuca. Ta^bién ^v**n¿-e en l^ ir^o^icie^eía rué t^ní^ ^or llen^r

e^t^ cuaderno. íuíse reaccionar ^e l^ obsesión cei ^.:rro; fui a I^ pl^ya
y e^^ecé ^ ^^^ear cerca de i^ orilla. Pero ^^^^l^ contrariado por no
ha be.-, podido hundir aquel gorro, le pronto vino u^^ r^f^g^ de viento muy
fuerte, m^ llevó ^í ^o^brero y ^e eeh&lt;o el ^^lo hacia adelante; eete he che
^^ ^^lvó de ^^ ob^e^ión ant^rior, oor.ue empecé a aeditar sobre ti vien
to ^ tení^ dos pro^ectos: uno, e^cribir lo -. ue pen^^b^ soore la. lar-re-

sión del viento en ui tr&amp;ttdo d^ psicología; y el otro, e^cribir sobre
el viento ^n form^ de cuento, rn el tratado diría: cuando une personatiene ^l peen3 o ^l cerebro oprimido, e^tá -recíis p^e^ta ^ sentirse in
ferior &amp; c^^^to .lo rode^; en ca^bio e^t^ ^eno^ ^rou i ^pue^t^ a cr^er que
^^ e^olie^ci 'n ce i^^ c ^s&amp;^ es ^encil^^ o cu^ no debe importársele la
explicaci^n; el espíritu ^e le oscurece y l^ explicación de cueiruier
co^^ e^ trascendental* lo ^is^o l^ ocurre a un nido qu^ de noche siente
ruidos y tiene ^iedo: cuesta convencerle de que ha sido una puerta con
el viento o cuc, ^unqu^ no sepa^os la^ causas :ísica^ •:: ue lo producen,

Gebe^o^ dormir tranquilos: cuanto ^á^ ranas son l^s erson&amp;s, ^ás tran
quilas du^r^en. Co^o el viento ^e to^ó ue^prevenido y dló l^ c^su^lidad
d^ rué se produjo el hecho cíe volarse mi sombrero cuan^o yo pensaba, en
^quel gorro, ^í espíritu ensombrecido aprov^chó para volar en el Dicte
rio, ti yo hu^iera estado con.-l &gt;echo abierto y sin obsesión, hubiera
pensado rué el viento ^e to^&lt;5 aesprevenluo, qu-r detcoincidía el aos^euto
e^ que yo cens^r^ en ól con el ^o^ento en =•:.u

el tme to^ó, ^'ue hubiera

sido uva^- i^beciiid&amp;a buscar la^ causas iísicas de por qu^ sopló ^as
fuerte en aquel aaoiaento. Bu*--no; si con el viento hubiera hecho un cu^nto,

hubiera úr. do la I^pre^ión uel misterio en le efcsu^li^i-.d del ^orro ce la
soior^ y ^i sombrero y que, e pesar cié hab^r^e ¿ u^rido ex^^ic^r que lo
ru^ ^e había liata^^io i&amp; att-ncíín er^ 1&amp; oescuincid^ncia rít^ica de ^i
^archa por l^ play^ con la ^areiis uel viento, en reaiiüad sobraba algo
con xa ridicuxej: que el viento ^e dio tirándome zui so^br^ro y echándorú©
el pelo n^ci^ adelante; ©,u^-., al ¡. ueaer en ridículo, h^-bía desconfiado

del prepósito del viento, coao si hubiera sino un ser humano que ^e hu
biera nacho qued^r ^n ridículo. Bueno; el cuento cueaerí^ abierto y mi^
terioso y el tratauo sería li^it^do y claro, y a^-^í e^oesaría h censar
i:né me enorgullecería uást si descubrir un. veru^u o hacer una cosa be
lla, io ^e cueaaría con l^s tíos cosas, como si &amp;;•:• pusiera do^ traj^s^
u:i aía c profesor de psicología y otro ce literato, ¿.in ^^b^rgo, ocu
rrirá otra cosí^ a¡ejor: ir l^en^nuo ^i cuaoerno.
21 día de la ^r^n obra.
Hoy es ti al de una
^cjí gran obra, de una obre cue d^r^ Xt. vuelta .1 ^u^
do y gen-: rá muchos concursos. ¿•p^n&amp;^ a.^ levanté üe la ca^a ^e ^í cuenta
de lo Isroartante que ^erí^ e^t^ cía: Ee sentí briii^at^í-.^nte inspirado
y tuve el ore^ en ti miento --uc anuncia. l^s gr^ndes coses. 11

gr^n ^br^
surgió &lt;ie :-a ^aner^ má^ natural, aun^u*- todavía
ponerle el título por- ue e^o hay cue ^^ns^rlo sueno. L^. hl^
Sé ^e ocurrió e^ tan extra^a co^o c-i no-rabre ^u^ les h^n pue

üres a un per^on^ Je célebre, no p r- ue el nombre se^ ^oíam^
^u:- ti^ne un^ intención ridicula y su^er^icial que más tard
con su obra y con su vina. ¿No se os ha ocurrido &amp; veces q
con el nombre ^u^ tiene, da l^ sensaci^n cíe rut no pueue v^l^r, y cespué;; rei¿it.. s^r un ^r^n nombre? 1 ¡con qué angustia y ganas do pon^r
la C^rá a vina .^r^ ^^ lo iler^üios ^or su nombre la :i ^ri^^r^o veces! Pero
de.^p^éíí ocurre que uno s® acostu^bre y asocia de nuevo el ^ismo nombre- a

un gran tim^ en ve^ o^ a u^ Imbécil, lin ^^bar^o, esa de¿coincidencia de
la etirueta de un hombre co^ su interior es tan tortur^nt^ y de^e^canta
tanto coso suchaa vida^ de los grand^^ creadores, co^o muchas fisonomías

�ñe ho^br^^ gañíal^^, co^o muchos ^ens^^iento^ de gr^nd^s actores y gran
de ?• r^eoráistas de algo..

..

Su^no; e^:t ^alan^ me di cuenta de ^ua realisar l^ gran obra er^ f^eil,
• u^ dependía de có^o io to^^^ra ^ uno el tiemro y la vlá&amp; y ¡u^, ^. inti^idó
^^ t^n s^^uro de oue así serí^^ no ^oaía fr^c^s^r} l^ inspiraci^^ ib^ aco^pa^^ca de uu ce^eo in^^ái^to ue empexer, y aro^ceu fui ^i ^l^^cén d l^
e^^uina ^ ^omor&amp;r un cu^eerno: este hecho, cue parece t^i sup?r:; ici^ 1, po
día sv.r o/ mucho co^ent^rio si le obra re^ult^r^. Toco ^l ^unac c^t^ d^
acuerdo en ^ue, a v^ce^, ae l^s cosas ^á^ tontas s^ií*;-¿ las

C OSv S

más

des. Cu^nclo ^^tuv^ n el alrsacén y petíí los cuadernos ^^r^ v^rlos , e.^ t^b^
lejí^lir.os &lt;le pen^ar &lt;-^Uo aentro de \in aosi^nto r^^^lverí^ el título r u^ le
l^s
color
ponarí^ ^ l^ gr^n obra l*^ro ^ucedió ^sÍj ^^ gustó mucho ^
t^o^js di* un

ae lo^ euaa^Tnos, y decidí cocipr^ r ^r^ci^^^ent^ e^^; ^;&gt;i n^^-

br^ del cuaderno er?, ^AüelnteH y, ^sí co^o los ^u^^dores prestenU'-n l^
su^rte en ^l pri^er nú^ero í*u^ ven, ^í presentí yo ^ue, si l^ ^--nía
ls
obra •^del^nt^*, acertaría ^ reali^^r l^ ^r^n obr^. El título ú^ ^ldvlsf. nte* er#: i^ cabí.ia p^r^ ^ué s^ii^r^ i&amp; Kt^n obr^;. r^é un^ gr^-^ sóror^s&amp;;
coaaorobé con ^u^ natur^lidad oer.:rren las gr^na^s co^as *-.e pa^é toco ^•!

3lí^ r^^to d^i dí^ ^e^^^ndo ^n lo yue t^e ocurrió en ^fc ^^^an^ y p^rú^^ ^o
^uó hoy, ^un-.u^ no ^^ bí€ ^cu^rier^ n^^^ asas, ya h^-vbí&amp;. hecho b^st^at^: ha

bía encontrado el ^o^br^ • u^- diferenciaría n$i obra ue i ^s de^i^s, y cue
tenía l^ c^b^l^ c^ ser l^ gr^n obra^ inor^ e^ ae noche y t^n^o aucho ^ucio
11 otro día:.•••'•
Hoy s^ he c^-ao c^i*?ntñ. oe ^^chas ^or&amp;? pri^ero - y esto ti^n^ o^cs iap-&gt;rt^ncia -, cu^ todo lo cue ^;e ocuri ió ^y^r fue un^ n^v^.l^rí...-. inf^ee.;
üe.-pué^, yue tuve un ^rinci^ia ^e iofi^^ud^d p^r^ #.-t.e cu^a^rno cor u^
^e e^pecé ^ a^^^jiü^^ ena^or^r d^ :tro#-l- uí ^i ^^r^onaj^ ís^ h^bi^ ce le

íiaeiidaa; p^ro yo recuemo l^ fid;li&lt;iftd cu^ ^uenos hombree ha^ tenido
^ su^ id^^s, aoctrin&amp;s, teorías, etc, y le h^ ^uevto u^^ cara cue cr^o
cue nunca ^ás m^ h^r^ e^t ob^^rv^ción—. De lo últi^o úo cue me -í cuenta
^s cue 1&amp; lnfid^adl^idad 6 ^t^. cuaderno y el deseo de ¿crinir en el otro
^e h^n h^cho ver ^l^o ^uy interesente l^ marcha u^ éste] parece cue la
^uéc-uin^ tir-^ae ^ d^t^nerse y cue debo terminar, y cue e^ inútil i-u^ aae
prevenga contrt el per^on^ ^^ cu^ m^ observa, cu^- yo c^eré cu^nao ^.enos-

pien^^ cue ^e observe Pero t^^bién v-ien^o, con un r^rto ^e optiasi^sao
^nte lo que no puedo seguir, cu^ b^stante ne hice el gusto llen^ría^ e^te
cuaderno y que en él habré 'soltado ^ucha^, ioess ^al^s: esto ti^^e mucha
importancia porque, aun^ue nuestras lúeas v^l^an poco, siempre busca^os
l^ ocasión de&gt; meterlas eu alguna parte, y de es t^-, r. añera ya l^s ^tté

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="16">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3134">
                  <text>Fondo Felisberto Hernández</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3135">
                  <text>Letras uruguayas</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3136">
                  <text>Manuscritos de Felisberto Hernández (Montevideo, 1902-1964)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3137">
                  <text>Sección de Archivo y Documentación del Instituto de Letras (SADIL)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3138">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3139">
                  <text>Aldo Mazzucchelli; Ana Inés Rodríguez</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3140">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3141">
                  <text>Castellano; taquigrafía</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4351">
                <text>FH_I_004. "El primer día" (Subtítulos: Hoy es otro día; Un día más; Un día de viento; El día de la gran obra; Al otro día).</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4352">
                <text>Narrativa Uruguaya</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4353">
                <text>Original publicado bajo el título “Juan Méndez o Almacén de ideas o Diario de pocos días” en &lt;em&gt;Primeras invenciones, Obras Completas, T. I,&lt;/em&gt; Ed. J. P. Diaz, Montevideo, Arca, 1969.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4354">
                <text>Felisberto Hernández</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4355">
                <text>Originales de Felisberto Hernández</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4356">
                <text>SADIL - FHCE - Udelar</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4357">
                <text>1925-1964</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4358">
                <text>Dominio público</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4359">
                <text>Dos copias de seis folios cada una.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4360">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4361">
                <text>Original mecanografiado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="365" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="602">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/2f207910adca80e62922b3be1c163503.PDF</src>
        <authentication>d23a3096ac411f81144b4b058aeb8ee9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4339">
                    <text>El

TAXI

Estimado colega: si,si,me refiero a tí,lector,que te miro por los ojos,^
\-\ .

agujeros,cuerpos y ffesde los ézg ángulos de estas letras.Tu pretenderás
hacer lo mismo y aparentaremos el inocente juego de la "piedra libre",si
al movemos entre las letras,escondemos las armas.Y ¡guarda con el que
tropiece primero; ¡Si vieras conque sonrisa cargué esta madrugada mi Par
^er; ¡Si supieras,si yo te pudiera decir,si yo supiera,lo que hay detrás de
esa sonrisa; Porque sabrás que yo quiero trabajar con el que esta detras de
la ^r^^^ririra^- sonrisa, (Para mis adentros:) Qué se yo con quién,ni con qué ni
por ^hk qué quiero trabajar. ¡Ah si^ sé¡ es decir,quien sabe;. Bueno,si
¿o echo 3?^ mano a

la cintura y agarro una seguridad estoy perdido. Tengo

la última palabra en seguridades: qué linda forma de arma¡ Es celésa ,repe^
tidora y va lejos; pega en un punto solamente y puede matar.

He tomado una metáfora de alquiler y me dirijo a "la
la metáfora es un vehívuulo burgués,cómodo ,confortable, va

lados;

�pero antes tenemos gue decirle al conductor dónde vamos yj^ncretar el si

tio: si le digo gue guiero ir a lo incognocible sabe donde llevatme: al ma
nicomio. ¡Siguiera se perdiera¡ Fugazmente puedo ver algo mientras el otro
dirige.Pero hasta la velocidad esta organizada: si vamos mas lent^nte gue
los demás,nos rompen los oídos con alaridos artificiales los gue vienen de
trás; si vañios mas ligero podemos chocar,y no hay gue olvidar gue llevamos
un numero detrás,y como tenemos número.fo^zosamente alguno tendrá gue ser
culpable.¡Si yo inventara un vehículo¡ Pero tengo gue patentarlo después
gue una comisión este' de acuerdo.Perderia tiempo,y nada menos gue el tiem
po convenido en todos los relojes. A algunos lugares iré a pié.Además
puedo robar un vehículo con chapa de prueba.Y estaré predispuesto a en
contrarlo útil: no hay como utilizar una cosa para encontrarla útil,
la metáfora pasa por lugares parecidos a los gue yo he recorrido a pié y
sin atenderlos mucho,pues en esos momentos atendía a tipos de te ^inado a^;
es una coincidencia feliz gue la metáfora pase por lugares pare^iáos .a
agúellos gue no se bien del todo porgue me han hecho felizf éstos lugares,
a veces y en parte ,me hacen recordar a agúellos; la ventaja de la sintesis del tiempo y de la provocación de recuerdos; de acuerdo con mi profe
sión,agúellos lugares tenían muchos rincones en sombras; las sombras gue
veo ahora no son iguales,pero me hacen recordar a agüellas y misteriosa
mente,y a pesar de la com^aración geométrica de las calles,me despiertan
sombras gue he visto y me hacen ver otras nuevas.peculiares.Sin embargo,
antes crucé por una cantidad mucho más grande de sombras-esto de las som
^ras me sugestiona sobre manera-.^o siempre pienso gue las cruzo y las mi
to,sino gue siento gue ellas me invaden.En este cruzar rápido de la metá
fora,hay algo gue no me conclu^e de ^nformar,ni mucho menos 4 X por un
xado'me infla de satisfacción, pues me encuentro gue mientras perseguia a
tipos determinados,también me invadieron sombras gue ahora tengo cierta
ilusión de comprender- con respecto a la ilusiónpno se bien hasta gue punt0 es y como esta se siente y b^ comprende; con respecto a comprender.no

�qué es sentido; con respecto a saber no se que es saber; y muy especialmente
no En^a se, ni tengo el sentido, ni comprendo ni tengo la ilusión de lo que
MUiero;/sin saber bien, tampoco, lo que es ignorar,talvez aspire a ignorar
^rtísticamente o graciosamente: tengo terror a ignorar con seguridades, qui
ero ignorar sin seguridades, y lo que más me asusta es ignorar con una sola
seguridad: talvez si algún dia me suicido me suicidaré con una seguridad-sín-v
tesis,y la peor manera de morir la considero ésta,atended bien: que sea otro
el que me mate con una seguridad-síntesis. -

Ahora,mientras voy en metáfora,

¡^iento que contengo mejor muchas sombras,que me las meto en el bolsillo,y
me apretó fuertemente unos dedos contra otros,porque de pronto me creo que
la sombra tiene cuerpo; y sin embargo,¡cuantos cuerpos me he encontrado en
na sombra; Ahora,miro las calles ,y veo que por otro lado,la metáfora,en su
velocidad,en su ^síntesis de tiempo en el espacio,en esta ilusión de achi
car el espacio,tiene también,algo de provisorio que me exaspera ; atropella
demasiado al cruzar las calles: tendría que pensar y sentir con otro ritmo y
con otra cualidad de pensamiento; el misterio de las sombras se transfotma
demasiado bruscamente en el misterio de lo fugaz. Pero¿que diablos quiero
^trapar yo? ¿ Será simplemente que me ataca el instinto de atrapa^ ? Estoy
nn poco incomodado y no sé por qué; a veces, cuando lo descúbra^e quedo

uio.yo quiero estar mas allá de la policía,y ,sobre todo,de don/de me encie
rra la polácia.Ya ésta metáfora me inquieta y me predispone ex^geradamente
en contra de ella. Esta metáfora la usa el burgués - la usa pero no la in
vento; ¡y cómo hace penar a los que inventan¡ y todavía ciertas cosas parecen
más del que las usa que del que las inventa ¡qué ganster es este burgués; uueno,esta metáfora acostumbra a ir por caminos que previamente ha construi
do el burgués; con alto parlante tenemos la síntesis del tiempo y del espa
cio, ¡lastima que en él suenan palabras que tambie^ oimos de cerca y que ian
poca cosa nueva nos traen¡ Arrell^nados en la falsa oscuridad del cine,vemos
na falsa claridad dé la pantalla,donde ian falsamente viven otros. Pero algo
olfateo entre tanta oscuridad y tanta falsedad: la gente que concurre lleva

�"cosas" en los bolsillos de afuera, y ¡qué cosas en los bolsillos de adentro.1
Claro que hay muchas clases de metáforas.¡CarambaJ parezco un paisano que
uunca hubiera andado en metáfora. Y eso que he subido en m/rbáforas que an
dan por el aire y que me han empeque^ecido l^s cosas mostrándomelas desae
una altura inco^veniente, y eso que he andado en subterráneos de gran pro"
fund^dad donde no su ve nada para los costados ! Bueno, ahora trataré de arrellenarme en ésta metáfora y de recordar las sombras: una de áas ventajas
positivas de la metáfora, es que uno puede pensar en cosas que no tienen na
da que ver con ella. Es posible que lo que me incomodara hace un momento fue
tuera la intención de relacionar lo que ahora veo y las sombras anteriores:
quería aprovechar el viaje en metáfora; y cuando el hombre se pone a inten
cionar los hechos Aes terrible, es peor que Dios, acaso él es el mismo Dios.
Sin embargo hay que inteacfc*í*r. Si no intencionas ,f te intencionan.
El precio de la metáfora ha aumentado demasiado para mi bolsillo.Aprovecho las circunstancias de que el "barita" hace sehal de que los vehí

culos se detengan; pero mis ideas siguen : ellas han comprendido que ya
han estado demasiado tiempo adentro y que si no quiero que me enciefer^ de-

ven trabajar para afuera. Entonces, he abierto de pronto la porte¿u^2í^'^lei
taxi y me he perdido entre la multitud.

n

\ •^

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="16">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3134">
                  <text>Fondo Felisberto Hernández</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3135">
                  <text>Letras uruguayas</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3136">
                  <text>Manuscritos de Felisberto Hernández (Montevideo, 1902-1964)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3137">
                  <text>Sección de Archivo y Documentación del Instituto de Letras (SADIL)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3138">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3139">
                  <text>Aldo Mazzucchelli; Ana Inés Rodríguez</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3140">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3141">
                  <text>Castellano; taquigrafía</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4340">
                <text>FH_I_003. 2. "El taxi"</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4341">
                <text>Narrativa Uruguaya</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4342">
                <text>Original. Publicado inicialmente en Primeras invenciones, Obras Completas, T. I Ed. J. P. Diaz, Montevideo, Arca, 1969.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4343">
                <text>Felisberto Hernández</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4344">
                <text>Originales de Felisberto Hernández</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4345">
                <text>SADIL - FHCE - Udelar</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4346">
                <text>1925-1964</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4347">
                <text>Dominio público</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4348">
                <text>Cuatro folios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4349">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4350">
                <text>Original mecanografiado</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="364" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="601">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/9e9edc7fcefcc091eb0e421462d7e69c.PDF</src>
        <authentication>71b20bf312452dae52b6dfc770314ff9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4338">
                    <text>�����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="16">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3134">
                  <text>Fondo Felisberto Hernández</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3135">
                  <text>Letras uruguayas</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3136">
                  <text>Manuscritos de Felisberto Hernández (Montevideo, 1902-1964)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3137">
                  <text>Sección de Archivo y Documentación del Instituto de Letras (SADIL)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3138">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3139">
                  <text>Aldo Mazzucchelli; Ana Inés Rodríguez</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3140">
                  <text>FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3141">
                  <text>Castellano; taquigrafía</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4327">
                <text>FH_I_003. 1. "El taxi"</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4328">
                <text>Narrativa Uruguaya</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4329">
                <text>Original ("de la &lt;em&gt;Filosofía del gánster&lt;/em&gt;, libro próximo a aparecer"). Publicado inicialmente en &lt;em&gt;Primeras invenciones, Obras Completas, T. I&lt;/em&gt; Ed. J. P. Diaz, Montevideo, Arca, 1969.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4330">
                <text>Felisberto Hernández</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4331">
                <text>Originales de Felisberto Hernández</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4332">
                <text>SADIL - FHCE - Udelar</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4333">
                <text>1925-1964</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4334">
                <text>Dominio público</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4335">
                <text>Tres folios</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4336">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4337">
                <text>Original ológrafo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="360" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="596">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/4666744ed45362bc1879ac3c6eb33a3c.PDF</src>
        <authentication>71e1da1b52ee593f00282b6cff19812c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4267">
                    <text>- 69 BUO[Ojd ^8 [Bna [9 U3) HOXSVDOAJ\[ B 9JU9JJ
ojad '(sBjp q^ ajuauiB[os Bxnp anb) SíixaDiH3 ap B[ uoo souibj
-BdUlOO B[ 18 BJB[ 89 B[[9 *9A 98 OUIO^3 •89UOI0BAJ9SqO 8BJ^S9nU U9 SBip
¿9 Bxnp upiaBisaS B^q 'BoqBjao uoi9B^U989jd ua u9dbu softq sc^
•SB\\9 9p BUtl Bp9 9JJU9 89X
-OU91U Z9A BpBO SO[BAJ91UI UO9 'SBOttnjJX UOS 89UO199BJJUO9 SB^ qBJTU93
UOl39J B[ 9JU9tU9JU9n99JJ 9UIB[ X B9OJ O9l9Oq |9 UOD ÍOpB^qop TSB9 BJS9
odj^no ns :JB[naiiJBd 89 Bjquiaq tb\ 9p pnjijoB b^
6BUI J9^) *O^U9IUITJjn8 9)U9piA9 9p BqBUBduiO9B 98 BUIJ9^tl UOI99BJ1UO9
BpB9 9llb 9qOjduiO9 9S [Bn9 BJ U9 B9IUB[9UI BJqui9q BUtl 9p OSB9 ^9p
UOl9d99X9 UOD '9[qiSU9l8O JIO[Op JOABUI 9p '9JU9UqBX9U9 'UBU
98 O[ "SOJIIUIUI O¡9S S9UOISB9O U9 ÍSBJOq SBIXBA UBJltp
•osuajuí sou^ui X opnSB sbiu opiuos un 89 íopioou
-O9 UBI 9JU9UJO9 [B 9)U9J9^ip 'O911SJX9}9BJB9 OpiUOS Ull 9)llU9 [BUllUB ¡O
SBUISlUt 8B^ 9)UBJnp Í89^BUIUIOpqB 89UOI99BJIUO9 8B9ip9tJ9d X
-9J| 'sa^qieiA B^uosaad oja^d ap ofBqBxj us bioiui anb Baqiuaq B-^
' ("[) .TOIX91UB
-BDiunuioo buia ap ojafqo anj 'sBaiuBpui SBjquiaq sb^ ap ^iaadsa osbd
1^ "p^^píAíi^^ u^ uoiünjoaja as so^uaiiuB^dooB soXn^ SBjquiaq uo B9S
'sopBjuBjapB sozuxBquia uoa bz9^bjiijbu b[ ua SBpBjnidBO SBjquiaq ua
B98 4sojjb(J sosoxauínu ^BAja&amp;qo opipod UBq as oiio^BioqBj ^9 u;j

•apadsa Bisa
ua o^JBd [a ^iqos sa[Bxaua3 sauoioBjapisuo^ sbuu3[b somajBq ajuaiu
-BiAaj^j *Bqoaj B[ B^sBq sepEqoíduioo (B9iuB[atn X |bumou) ouisiui [ap
afB[ad ap eapcpaiJBA sop sb[ ajqos SBpBnjaaja sauoiaBAjasqo sb[ tnbu
8ouiauodxa c[.4naiii-nanjj?,) snxvaóaox sx^ovax^ ouoiopjnB jopaox
[ap O^uaiuiB^toduioa ap sBiua^qoxd soisa b ajatjax as anb O[ u^

j sÁuuouej3 ua

X
VU3SOW 3Q 3J.3I3JV3 VMVSDS &lt; 3DI3V1 A O33OQOU

�La placenta se vio en dos casos de hembras de variedad normal.
En los demás casos no apareció; suponemos que los animales las co
mieron junto con las membranas, como ocurre en muchos mamíferos.
A continuación exponemos los datos particulares separando los que
se refieren a cada variedad de "Tucu-tucu".
Variedad de pelaje normal de Ctenomys torquatus*
Una hembra (N9 160), capturada en San Rafael con un embara
zo adelantado, dos días después de vivir en el laboratorio, inicia su
parto, que duró 24 horas. Nacen dos hijos de sexo femenino, los cua
les tienen una sobrevida de sólo 50 días de cautividad, a pesar de las
precauciones tomadas para prolongarla.
La hembra (N9 163), que vivía en el laboratorio desde varios días,
se encuentra un día con una pequeña hemorragia genital, expulsando,
a los 20 minutos, un feto prematuro y las membranas fetales.
Otra hembra (N9 170), capturada en San Rafael en setiembre de
1954 con un embarazo a término, tiene, durante el viaje en auto a
Montevideo, tres hijos normales.
Una hembra (N9 172), capturada en Carrasco y fecundada en
cautividad, tuvo un mortinato y al día siguiente, dos hijos vivos sanos
(filmación).
Otra hembra (N9 180), procedente de Playa Verde (Dpto. de
Montevideo, a los 8 días de cautividad, dio a luz 3 fetos. Finalmente,
en octubre de 1955, una hembra (N9 182), capturada en Carrasco,
al tercer día de cautividad abortó dos fetos bastante desarrollados.
^ariedad melánica de Ctenomys torquatus
En esta variedad hemos podido seguir varios partos, en el labora
torio, como resultado de acoplamientos en cautividad, lo que nos per
mitió establecer, exactamente, que la duración de la gestación, en
esta especie, es de 67 días, como dijimos.
La hembra (N9 202) acoplada en cautividad, tiene un parto nor
mal, en diciembre de 1956: 3 hijos (un macho y dos hembras).
Una hembra (N9 204), también acoplada en cautividad, inicia su
trabajo de parto, (muy doloroso), el cual dura más de 24 horas, al
cabo de las cuales muere sin tener su cría. Hecha la autopsia presenta
dos hijos a término (melánicos) cuyas dimensiones exceden bastante
las normales para la especie.
La misma hembra (N9 202), en noviembre de 1957, tiene un nue
ve parto normal en el cual nacen 3 hijos. La duración de este parto
fue corta, no sabemos exactamente de cuántas horas, pues los peque
ños nacieron en la noche.
Una hembra (N9 205), acoplada en cautividad, presenta un em
barazo reciente cuya evolución seguimos.

- 70 -

�- u -BD SBXnO 9I99ds9 BUn U9 9}U9UIJoXbIU SOUJBUBJ^XO 9q9p OH OqD9q
UOJBJ OUISIUI ^9 O[dtU9f9 Jod) JOp9OJ OJJO J9inbpn9 9p [9 UOD
98 is puJDjBiu Xniu ouiod BJis^niu 98 ou 'uoiunsoj U9 'sofcq
sns b 9ju9jj snxvnóaox 'g ap sBjquiaq sbj 9p oiuaituB^joduioD jg
•JBJUBUIBUIB 9p UOIOISOd U9 OJSIA Bq 9\ 98 OU OJUaitUpBU pp 89nd
•89p SBip SOIJBA 9^UBJUp X 'BIJD US UO9 BpBU O O9od 999UBUIJ9d Í9JU9I
-9Jip OS[B 89 pUJ9JBUI Opi)U9S p (0S óM) ^^T11?!^111 3-ipBUI B[ U^
•8BJ9nSljpBUI 8BJ 9p BJ911J 89UOI9B99J9p X 89UOID0tni
Sn8 4Bl9U9J9J9ld 9p cU99Bq S9jpBUl 8B|^ 9nb JB^BU9S 9JUBS9J9JUt 8^
•B^pjJÍB89p 98 BJI9 BJ 9nb Bpip9UI B 'SBip 8O^ 9p
osxna p U9 opu9i99J99p ba JBUJ91BUI o^U9iuiB}JoduiO9 p 9nb opiqus
89 S9nd 'ooiSoj 89 oís^ qBUJ9jBui oju9imBj^oduiO9 ns o^p jod oiquiB^
9jpBua B^ 9nb uis sopB9oj J93 U9p9nd sofiq so[ 's9ui un 9p oqB9 ly
•BUisiui b^ U9 sofiq so[ 9p uoptsod 9p oiqwv^ (o
•BJ9nSi.ipBui tb\ 9p sofiq so[ 9p ojudiuivfajy (q
• ([iuijsoJ9A sbui B[) 9jquioq p xod sofiq so[ b opBDiunraoD.^ojq (b
: S9[qtSOd S9UOT9B)9jdj9)UI
89JJ U9qBD 4BXqui9q B[ 9p pnjIJDB pi JB9qdx9 BXBd '9nb SOUI99J3
' (Z) sopunqtxoui soppuBf^p 'z^pidBJ ubj9 uod *9^u9uibi
-u9[Oia B9nbsipjoui so^ o 'S9UO19BABD SBnui^uoD sns U9 sofiq so|
-98 B OpUBÜJ^^^ '9^U9J9JTpUI BX189nui 98 9jpBlU B[ 'jBDOpO B
'9J^BdB Bf9p 98 X 'SBZUld UOD 'SBip SO9od 9p BIJD B[ BJIJ9J 98 Ig
•9lU9UIJOia9JSOíí
so[opu9iiuoD íbjbui X 9p.T9nui 49DouoDS9p so^ BpinS^su^ 'ofiq sns (^^q
-lUOq pp OUBUI V\ UOD) 9}U9UIB9UBJU9UIOUI B9OJ B[ 98 S9A9jq 9)U9UIBUIU3
SBjqouiBui .xod 4BpiDBti U91D9X BixD ns 9U9ij 9nb Bjqui^q Bun B ig
*SOIU9Uodx9 9nb '9I99ds9 B^89 9p pU19]BlU O^U9IUIB)lodlUOD [B
O]UBUD U9 SOSOIJnD SOl{99q SOUn^[B SOUIBqOjduiOD OIJO)BJOqB^ p U^
•SOjnUIlU 8OUnS[B BJnp BpBJDBf BpB^) *89JOp9Ol 8O[ SOp
-Ol ISBD U9 OUIOD 49ld 9p 89 D.ipBUI E[ 9p EIOUBJDB^ 9p UOIDISod VJ
•BqBJpq 96 9nb U9 9^U9ldlD9J pp BpunjOjd SBUI BUOZ B[ B JB9[[ 9p
UIJ B ¿JOS9d89 9p *UID \ 9p BJ9pBUI 9p BqDUB[d BUn OS9ABJ^B 'BIJD ns
.^9U9J BJBd '9nb ÍZ^Z óM) ^DIUBpiU BjqiU9q BUn 9p O8BD p Oip 9g
•opiu us
DDBq 'BlDUBJSip JOU9UI O JOABUI B XBDSnq B BA 9nb 'OJSBd X SBÍBd UOD
'l|p X S9piU9UIlJ9dx9 89)U9ldlD9J SO| 9p SBJnDSO X SBÍBq 8BUI 89JJBd
sb[ b jbSdjj 9p bjbjj ojJBd pp SD^uy "opBnoDpB opiu un sofxq so[ b bu
-OIDJOdojd UDiqiUBJ DDpBIU B^ OIJOJBJOqB[ p U^[ *ODB8 9p BUIJOJ U9 8B9U
-BJJDiqns 8BJ9nSijpBiu dXu.iisuod ^nDnj-nDnj^,, p Bz^panjBU B[ ug
*BA9nD B[ BpBq 8OJU9UII[B ^O\ BZB^dSDp 9nb U9 BUIJOJ
BU18IIU BJ U9 SOppUBfndinO 'SBJBd SBJ UOD 9DBq OJ UDiqiUB^ 8OSBD SOUtiS
-p ug 'SOpBUIIlSBJ UIS OJ9d 'BDOq B[ UOD 9^U9lUBDSnjq 8OU9UI O SBtU átq
-opuBiuo^ BZBjds^p soj 49iubj soj 4odj9nD ns oÍBq BfiqoD so[ rsofiq sns b
SOpBpinD 8O^J91D B^ipOjd BAI^nBD 9JpBUI B[ OJU9UU19BU p 9p89Q

�racterísticas vitales son tan particulares: agresividad, difícil domesti
cación, movilidad desplazativa continua, inquietud y brusquedad de
movimientos, etc.

CANIBALISMO
Es interesante señalar, dentro del comportamiento maternal, el fe
nómeno de canibalismo, ya que se encuentran ambos muy relacionados
con esta época de la vida.
En trabajos anteriores (3) ya fue comunicado. Existe con relativa
frecuencia, en Ctenomys torquatus en cautividad, entre animales adul
tos de ambos sexos, y entre adultos y jóvenes.
También lo hemos observado en ratones blancos y grises (4), pero
se presenta aquí como un fenómeno más difícil de explicar. En efecto,
si bien los ratones tienen un régimen alimenticio omnívoro, los ("Tucu-tucus") son totalmente herbívoros.
El canibalismo en los Ctenómidos fue señalado anteriormente por
Thomas (5) en Ctenomys coludo. Además, en trabajos anteriores (2),
habíamos observado de que los cadáveres de C. torquatus, que deben
existir en las cuavas, nunca encontramos ni restos durante las excava
ciones practicadas.
En la variedad de "Tucu-tucu" pelaje normal, se vio poca infantofagia de los mortinatos o fetos. La hembra (N9 182), de la cual ya
hicimos referencia, devoró totalmente, en 24 horas, uno de los fetos;
el otro fue retirado para estudios posteriores.
En la variedad melánica no hemos observado el canibalismo entre
adultos (se ha trabajado todavía con un número pequeño de animales,
solamente 10, ya que es una línea, suponemos pura, mantenida en el
laboratorio).
Pero sí, hemos visto canibalismo de la madre. Dos hijos de la
hembra (202) murieron en los días siguientes al nacimiento, supone
mos que de muerte natural, ya que su estado físico no parecía bueno.
Al día siguiente se encontraron comidas sus regiones posteriores, in
clusive las patas (fig. 1).

COMPORTAMIENTO FILIAL
Los hijos nacen casi autónomos, como los cobayos y conejos. Los
nacimientos ocurren en los meses de octubre - enero.
En un principio, los hijos se mueven siempre alrededor de la ma
dre; tienen los ojos cerrados; sus movimientos son torpes. Como la ma
dre suele retirarse de a ratos de la cueva, al quedar solos se desplazan
algo, pero no abandonan la madriguera.
A las 48 horas abren sus ojos y se muestran más ágiles; se des
plazan más y ya empiezan a cavar (esto se vio en la variedad normal).
A los 7 días están independientes de la madre; comen alfalfa, aunque
todavía lactan. En la variedad melánica se les vio comer alfalfa a los
5 días de nacidos (6).

- 72 -

�B[ aod SBpnnoo 9ju9nqBi9U98 uos SBUBjqiuoiu
X BJU99B[d Bq *B9I[Bp9 89 OJ9J pp UOl9E^U989jd Bq *89[BI99ds9
BBIDUBJSUnOJia OA^BS 'gBSOIOpp OU 89UO19BJ89JIUBUI UOD ^O^JO9 89
9JU9UI[BJ9U9S ÍOZBJBqUI9 9p SBip ¿9 8OJ V 99IipOjd 98

OJJLBd

snxvnónox *3 oaoioojnB aopaoa pjp (oDiuB^ta X
9ÍB[9d) 89pBp9UBA 8Op 9p [^l^lJ X [BUJ9JBUI OJU9iraB^JOdtUOD X
U9 OpOJ 9jqO8 X 'BZ9[BJnjBU B[ U9 8Oipil^8g

'OUB Un BX 99Bq 'OJU9IUII9Ba ^9
9AIA 9ni&gt; '91U9UIJB1119B BpBZBJBqUI9 4BJ[np
BUI1 BIABpOJ 8Ora9U9JUBJ^ '8BUI Oq9nUI BJnp 'B9lUB[9in pBp9lJBA BJ U9
ÍBpiA 9p 89OI J9OIIjd [B 999JBdB89p '^BUIJOU pBp9IJBA V\ U9 4OJU9iraBl
-jodino^ 9^sg a9jquioq pp u^Xnq o^[ ubi9ijb9b X 'a9pjora uis jbooj nuf
•9p 98 Í8Ol[npB 9O\ 9tlb 8OAI89j^e 8OU9CQ Oq9tlin UO8 8OU9nb9d 8Oq
•^jpBtn iq
HO9 III 8OJO8 ni '8BA9I19 8B[ 9p BJ9IIJ B9U11U 9A 89[ 98 OU BZ9pjnjBU B[
ug *JopBju9uiiJ9dx9 p aod sopBDOAOjd 8osouiraiq o soAi^ipnB ^
-89 8OJ B 9^U9UIJOXbUI JBUOI99B9J U999JBd OU SOpiOBU U9I99J 8Og

�2)El comportamiento maternal es particular en esta especie; la
madre, si no es molestada por el observador, cuida y amaman
ta a los pequeños más o menos normalmente.
3)Modificando las condiciones del habitat, o de los pequeños, se
transforma en una madre agresiva y despiadada para su cría;
desconoce sus hijos y llega a matarlos.
4)El fenómeno de canibalismo se ha observado varias veces. La
madre llega a comerse la cría joven si ésta es manipulada por
el observador.• ... 5)El comportamiento filial en esta especie es similar al de otros
roedores cuyos hijos nacen más o menos autóctonos.

- 74 -

�_ o. —

]o^ -xpxy
•snxvnbaox sawon¡3A3 ua oaijpadsa o^pady — "3 'ouEi[9iuiopv X 'A "H '3:&gt;H¥X 0
"gI6l '9g '8 *
S -TI "^m ^^N
-puv -uuy -uipng -js Xq Xnfnf ui pa^a^oD sieuieui jibuis uo — 'O 'sEtuoqx (S
"6Í-6T 'g^-0^ '91 'o^pm^juow -jotg
•^os 'Xioxy -so^uEjq sauoiEi xa ouisi|EqiuED ajqos sauopBAiasqo — "S '^\hW\.
'SS6T 's^pu^to ^ 'H 9P pvgnovj 'Suo '^^nuj oxqng • (..n^ni-nDnx,,)
smvnb^ox sa^on^x^ ouopajnE jopaoa pp iBjuauíu^dxa k {bjiueu o^uaiui
-Biioduio^ p ajqos sauopeSxjsaAui SEA^n^ — -3 'oueiiSiuioj^ k ~\ "^ 'aDq^i^
XS6T 'sopu^o ^ 'H 9P pvijruvj 'Suq -p9auj oxqng -odic9[
-oiq BisiA ap o^und p apsap ajuauqEpadsa (..n^nj-n^nx,,) sawon^x^ oaauaS pp
souop^inB sajop^ox soj ajqos sauopESijsaAuj — *x 'ouEijSiuiopv X -a "H '^}VfJL
'XS6T 'o9pp.9juoyi 'jotg ap "aos 'aag ej ua ssuajd ug -pEpiApnEa ua
snxvnb^ox SAWO.siax^ ap xaniEpui pEpaiJEA Bun ap aopnpojdaj ojuaiiuEpodtuo^
— -g 'Bjasoj\ ap apijjEg X -^ •[ 'ouisjeuioSex '3 'ouEpSiuioj^ '"A "^ &lt;33ÍI?X

(^

(g

(Z

(\

VLivaoonaia

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4268">
                <text> Parto, comportamiento maternal y comportamiento filial en Ctenomys torquatus ("Tucu Tucu").</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4269">
                <text>TALICE, Rodolfo V.; LAFFITTE DE MOSERA, Susana </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4270">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR ,Diciembre 1958, Nº 16 : p. 69-75</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4271">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4272">
                <text>1958</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4273">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4274">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4275">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="359" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="595">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/682865d1e9398059c969307677f0a9c9.PDF</src>
        <authentication>acfbaa7b23f3d0d04315887b981ab7fd</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4258">
                    <text>'BaiSpjoig k Bamj eijbiSo3^ ap ojioiBJoqE^ (j)
JOIJ9JUI a jo^iadns sayBipnj Á joiaajue nuijauíoA uoistaui
uoa 'luiXqyqaiJog ^ íjouajuí p anb ouanbad sbiu joijadns pjojoad
JBipBJ p Á J3UIOA pp IOU3^UB UOISIOUI UI8 'lUipiOqaBJlBg tSBIJIUIBJ
-cjn8 sop ua sopipiAip uejjepanb 4otasiui p opjanaB aQ •ix^Xjaidouijay
so¡ ap ajuatpuadapui uapjo un soga uoa a^nj^suoa anb 'jag *g ap
oija^u^ p opBjdaoB Bq as ajuauqBivpy -uapaoqns un ouioa ojapisuoa 8O[
(O^^Z-LLZ (^T6T) XI '8 *1SÍH *JBM #8b^ #uuV) ^ag -^ anb BísBq g
-hiib; ap BuooajBa B[ b soppnpaj 'oduiaij oqanuí ajuBanp 'ojad ^saaad
soy ap uoiDBOijisBp ap SBtuajsis sosjaAip soy ap oj^uap BpBiauaaajip
uaiq pspiun can ouioa opiaauBuuad usq sauíJOjipioqoBJjBg so^

A XBn^njfj 'jisejg ap eeisoa sbj ap o^jb^ o¡ b X aqijB^ ^a ua sopBasad
sajByduiafa sosoaauinu ap odui^a ap uoiaBAjasqo y uoa 'u^ísiAaa Bisa ap sauoisnp
-uoa SBjjaia opBuuijuoa soiuaq 'sopBuoiauaui BquJB sajBiaajBui soy ap Bjan^
•ofBqBJj aisa ap u^iaBziysaj
Bj aiuBjnp oSiuiuoa opiuaj uBq anb SBzayiiuaS saydiiynuí sbj jod 'ajuauiBAiiaadsaj
oujuiaai aauíiad ua SBpBuorauaui sauotaru^sui oaisna SBy ap soiyy -q X sossbabjj^
yy 'iub^j -y 'uozjBf) auB¡\[ *¿j sa^ouas soy b ajuauijBiaadsa Xnuí oazapBJ^y
•SBiauai^) X sapBpiiiBuinyy ap
By ap Bjgojoiqojpiyy ap oiJOjBJoqB-y x^ yo BJBd sopBjaayoa sauauiíaadsa
ouioa isb í-ing yap apuBJ^) oig ap soai^ojoumiq X soaijBjgouBaaQ soip
•njsg ap pBpaiaog By ap eayBuajBui X oaiauBf ap oig ap yBuoiaB^j oasny\[ 'saaiy sou
-ang ap BiABpBAig ouipjsujag oasnj\[ 'oapiAajuoj\j ap yBan)B\[ Biao^sig ap oasny^
ya ua sajuajsixa sauoiaaayoa sbj ajuauíBpiuajap asipnisa ap pBpiunuodo By opiuaj
aq yBiu oy BJBd 'uodBS saj3Bg^ soy ap Bai)Buia)sis By ssiAaj as ofBqBJj ajsa ug
'sayBuoiSaa saiaadsa SBsaaAip SBy ap OAijiuijap oSojbjb3
un ap jauodsip b as^Sayy as 'oduiaij ya uoa 'anb ap oiisodoad ya uoa buisiui By ap
sodai3 soy ap soun3yB ap umsiAaj By ua JsaoqBjoa b ojiaui sou uang ap opuBu
•jag *jq ya 'X^n^njfy yap saaad ap Bisiy ns ap uoiaBJBdajd By ap ouiuiaa) yy

pp
so|
(I) SMVUOÜ3S OXVIUOS XVílí

�Existen siete géneros sudamericanos de Batrachoidiforines, a los
efectos de su identificación hemos preparado la siguiente clave:
Al) Cuatro espinas dorsalesThalassothia.

Berg 1895

A2)

Tres espinas dorsalesB

Bl)

Cuerpo con escamasBatrachoides.

B2)

Cuerpo sin escamasAmphychthys.

B3)

Dos espinas dorsalesC

Cl)

Espinas dorsales perforadasThalassophryne. Günther 1861

C2)

Espinas dorsales imperfora

Lacépéde 1798
Swainson 1893

dasD
DI) Sin fotóforosAphos.

Hubbs y Scbultz 1939

D2)

Con fotóforosE

El)

Numerosos dientes palatinos

E2)

Tres a seis dientes palatinos

sin caninosPorichthys.

Girad 1855

con caninos1Sautopaedium. Jordán 1919
La diferencia de Aphos de los restantes Poricbthyini, es fácil por
su ausencia de órganos luminosos; mientras que a la característica
distribución de 1S autopaedium (Atlántico), y Porichthys(Pacífico) se
agrega la existencia de una pronunciada diferencia dentaria.
En cuanto a los géneros de Batrachoidini, ésta no es tan precisa.
Las espinas operculares son dos en Amphychthys y Batrachoides y una
en Thalassothia y Thalassophrine, al mismo tiempo estos últimos tienen
glándulas venenosas que están ausentes en los primeros. Aunque estos
elementos configurarían suficiente divergencia para los dos grupos,
dentro de ellos, los géneros tienen menos elementos característicos.
A través de las localidades citadas por los autores, se percibe una
distribución peculiar de los Porichthyini americanos. El género Aphos
se extiende desde el extremo norte del Pacífico americano basta Perú,
el género Porichthys basta Chile y iVautopaedium todo a lo largo de
las costas del Atlántico tropical y subtropical. Por su parte los Ba
trachoidini presentan como característica fundamental —de acuerdo
a los elementos de juicio de que disponemos— la desaparición de re
presentantes de esta subfamilia en costas sometidas a la influencia
exclusiva de aguas sud atlántico centrales y la reaparición de éstas en
el litoral que enfrenta el área de fluctuación de la convergencia de las
masas subantárticas y subtropical. En el área del Pacífico americano
recién se encuentran después de haber terminado toda influencia de
las aguas frías.

En el siglo XVII, Marcgrave citó dos batrachoididae del Brasil,
el "Pacamo" y el "Niqui", a los que posteriormente Valenciennes des
cribirá como Batrachus criptocentrus y B. porosissimum (Paiva Carvalho, J. y P. Sawaya: Comentarios sobre os Peixes, etc., Dept. Zool.
Univ., S. Paulo (1942)). En 1842 Jennyns —con cierta reserva— in-

- 276 -

�- LLZ •seXenárun 9Bigoa 9bj b onStiuoa
jBiuamiuoaida jbui jap oraoo ojaptsuoa —jojj3 aod— anb ojad 'oaptA
-31UO^\[ 3p ^SBIAU9 3J 99 9llb JB[dui9f9 Un B 9SBq U9 J3JMOJ '^ *q JOd
Bjijos^p nzuaoutaap vi^^osnjv^jvijj^ ataadsa BAanu bj X (6g6l) z^nqag
•g #rj X sqqnjj #rj •[) jod Bpionpojjuí o^aua^ ap uoiaBaijipoui Bun 'od
-UI9IÍ |3 UO9 UBUBSa^SB 99 BJ9t[ BJ^lUIjd BJ99 9p 99UOI9n[9UO9 9BJ y
•pBpipunjoad ap 9OJJ9UI 0^ Bi9Bq 'jng pniji
-B-q 4Qg ógg '^^ag sisudpi^djuoiu *jr '%^i Sjag mtijossvjvti^ ojaua^
•ang pnjijBg 4Qg ^^g 'izuaauíA
-9Q sisuajvid *j; 'pBpipunjoíd ap gojjain Q2 ^j9Bq 'jng
vsojnoow. 'j^ "I¿8X Jaqiun^) auXuifdossvjm^j^
•pBpipunjo^d ap 9OJjaui qg ej9Bq '^ng pn^xjBq ó^g b
'¡3) wniuissisoiod -j ^g8
•pBpipunjojd ap soa^aui Q2
(jag) snupudSuo 'y *6g8X uosuiBMg sÁ,^ji[on[diu.y
raiuam^is ^a bij^s 'uoiSaj
'uapjo ^ap 9njBj9 ^a a^^paog X izzog ap oSo[bjbd ps opjanaB ag
•9Bip 9oaisanu BjgBq saioadsa sBAanu ap
-uaiuiiaouoa ^a BzqxqBj9a ^s anb o[ uoa 'sjsud^vjd -j; aqoosap X
nsojnoniu awiju/dossü^í/j; BajíáB ^261 ua izuaauíAag 'omiqn
ojauaS ^a jBa^a BJBd 6g8X u9 uosuiBAvg 9zqijn anb
sbiusiui 9B[ opuBAjasqo —snu^uaSun sm/a^^g— atoad
•sa BAanu cutí Bjxqijasap X iviii^ossnjvtij^ oaaua^ |ap odii ataadsa na
sisuapMdmoiu *j; b BJijaaAuoa JojnB ^a 9ofBqBa^ saaouaisod ug
•SBjaj9oa 9aiaad9a 9B[ ap uoiauatu b^ opuBiaiui 49B9oa ap
aduioj 'Bpxaouoa bX aiaadga B[ b sisuapiaa^uoiu
ua ^J99 '^ U?ÍDO^ #sopBiaa[oa uojanj anb 9B[ ua
qs ap SBUBduiBa 9B| ap aiJBd jod aioadsa B^ ap BJanbsad pBpqtqtsaaoB
B^ b aiJBd ubi ua Bqap a9 gouiaaja anb cq 'tuiXqiqaiiog ap sajB[diuafa
uoiSai Biga BJBd UBip o[99 gaaoinB gtq 'opBSBd oxt9 xap sautj bi9bjj
•44#"9auuataua[B^ ^od opBSa^B anj otuoa ¿^ Baunu X 'guXuaf otaajqBiga o^
uaiquiBi ouioa 'gauauíjaadsa stq gopoi ua ga^uB 9oipBJ gg p ^g ajistS
-aj oX 'aiuauqBuig -gaiuaip 9n9 opBpntu uBq anb gonpiAipui ua ^Biuap
-taaB 9a jauíoA ^ap op^^ BpBa ua gaiuaip 9op ap Btauagajd Bq *sauuaia
"U81BA 1O^ BlU9no U9 9Bpiuai opi9 UBq ou X aisao |ap oraoa ajga ^ap
^ajBjduiafa 9o^ ua 'oiubi ua 'gaiuasaid UBi9a 'ofo p oí^q 9B9oaod sbouij
9bijoo 9Bq •9a4UBaijiuSi9ui goiuitd 9oijba ua Jtjajtp aaaj^d a\ sauuaiaua^
"BA 9V uoiadtjogap B[ anb oi9and 4[t9Bjg ^ap go^ b oiaadsaj uoa uatu
-taadsa ng ap pBptiuapi B[ ap BDjaaB ojnSag Xntu Biga ou guXuuaf • •^
:joij31ub joinB xap Bpnp b[ b oiuBna ua bib^ob X gauuaiauajB^Y ^nb
sataadga ap ojatunu otu9iui [a BuStguoa aaqiun^) 'gandgap gouy
*44ou o sataadsa ap Biauaaojip cun ap uBi[nsaj sBiauaiajip sbso
apuop B;9Bq jBuiuuaiap japod bjb¿ sauatujaadsa 9biu ap uatuBxa ^a aj
-ainbaj ag 'uotadiaagap b^ ua XBiuapraaB opiAxo un b agjaqap apand ojad
*BpBDipui BqtjjB ga|BuotatpB so^od ap Bauq B[ X '[bub b^ ua 9bui sotpBJ
giag 'sop ap JBSnj ua soutJtatuoA gaiuatp oaisna jauai aod uoiadiaasap
n9 ap aaatjtp ojaduia* • •^ : opuBigajtuBiu 4BauB[g BjqBg ua utavjbq Jtod
JB^diuafa un sauuataua[B^ ^p wniuissisouod -g ja ua aXnja

�C. L. Hubbs y L. P. Schultz revisando los Porichthyini america
nos llegan a la convicción de que las especies del Atlántico no pue
den asimilarse al mismo género del Pacífico y crean Nautopaedium
siguiendo a Jordán que encontraba la diferencia fundamental en la
dentición: "En Porichthys los dientes palatinos y premaxilares —como
es usual en los peces— están dirigidos ligeramente hacia atrás; pero
en Nautopaedium los dientes palatinos se hallan dirigidos hacia afuera
en los adultos de ambos sexos y el diente posterior del premaxilar se
dirige afuera en el macho adulto. Pero los dientes palatinos y pre
maxilares son mucho más largos en el macho adulto que en Porichthys.
Los más (usualmente 3 ó 6) desarrollados de los dientes palatinos se
hallan confinados hacia el frente del hueso".
Es con estos elementos, de juicio que F. de Buen, en su catálogo
de 1950, revisa la sinonimia y deja en vigor: Nautopaedium porosissimum, Thalassophryne maculosa^ Thalassophryne platensis, y Triathalassothia devincenzii.
Orden BATRACHOIDIDAE (= Batrachidae.) — L. Berg.
Trav. Inst. Zool. Acad. Sci. URSS. V, (1940) 342.
Sub Familia Porichthyini.
Género tipo: Porichthys Girard, design. L. Berg, op. cit.
Género NAUTOPOEDIUM Jordán, D. S.
Proc. A. N. S. Phila. LXX (1919) 342.
Especie tipo: Porichthys plectrodon Jordán, D. S. y C. H. Gilhert.
Proc. U.S.N.M., V (1883), 291-293.
Nautopaedium porosissimum (Val.).
Hist. Nat. Poiss. XIII (1837) 373-376.
Sinon: Batrachus porosissimus Valenciennes. A. (parte?) op cil.
Jennyns, L. Zool. Voy. H. M. S. "Beagle", Zool. IV (1842),
99-100.
Porichthys porosissimus Peruggia, A. An. Mus. Civ. St. Nat. Ge
nova, 2, X (1891) 20. Berg, C.: An. Mus. B. Aires, IV (1895)
66. Devincenzi, G. J.: An. Mus. Hist. Nat. Montevideo II
(1924) 258. Regan, T.: Ann. Mag. Nat. Hist. 8, IX (1912)
277-289. Pozzi, A. J. y L. F. Bórdale: An. Soc. Cient. Arg.
CXX (1935) 176. Fowler, H. W.: Proc. A. N. S. Phila. XCV

(1943) 330-333.
Nautopaedium porosissimum Jordán, D. S., B. W. Everman y H.
W. Clark: Rep. U. S. Com. Fish. (1930) II, 488. Hubb's, C.
L. y L. P. Schultz: Proc. U.S.N.M. LXXXVI (1939) 473-496.
de Buen, F.: Publ. Cient. S.O.Y.P. I (1950) 126.
- 278 -

�•uoiaBjqod bjos Bun ap uoiaB^uasajdaj bj
BJBd BpBoijxpoin o jad 4(^6S"^8S Ú^6l) IAXX1 *1BX ^^^y) jaunra
"lJ9d "V A sclíínH 'T D UOJBSn 9n^ Bl 9P ^juaaajrp oaod Xnuí biujoj ua
'(8 (9861) II lPÍJ\[ "Aíuíl 'Baiiauao i-^A *qBl qíJluo3) 's^^9! f H A
aoiQ *}j #rj ap Batuaaj B[ b opjanaB ap UBsajdxa as sopBijnsaj so^

V
a
soiavd

% ua qjo
ua

•jns [ap aioadsaqns a^qisod B[ jod ajuaniBAisn^axa
-uanaaaj sapBpqBao[ ua sopB^njdBa uojanj A 'uiva. g88 A 8¿I 9Jiu
-Bnjan[j sajB[duiafa ap aiaas B^sa ap sa[B^oi sapnq^ucq SB^
asnj^[ [ap uoiaaa[oa B[ ap 4qo^ 'O^ '^066 A 'B066 'BI6
'¿09 '8^6 'qO68 'q8lS^ '81S^ saaB[duiafa so[ b asBq ua sopBjnduioa
B[ A [bub B[ ap soaijsijaui so[ A SBOiJiauíopoui sauoiaBpj sajBd
-iauijd sb[ ap sajo[BA so[ uBp as ojunfpB oaijsipBjsa odijbj^ [a u^
•SBUiajixa sauoxSaj sop sb[ ap [Bi.ia;Bui ajuüpunqB ap aiauíq^S ap sauoia
-BJBduioa uoa asjBJoqB[a UBjpod ojos A oaijjaadsaqns iojba un aauaj ap
uBSBd ou sajajaBJBD so^sa 4o[ja ap assad b íjBuy A jbsjoq bj ap soaijsij
-aui 33jo|ba soj ap souiaJixa Á SBpoiu sbj ap ojuaiuiojoo un oraoa isb
'aiaou oijajsiuiaq [ap saaBjdiuafa soj u^ sapusj^ sbiu X SBpsn^uaaB sbui
sBqauBui '[BJjuaA bisia ua sojod ap SBauíj sbj ap uqianqiaisip X ouij
-Bj^d jap uoiai;uap bj ua SBiauaaajip SBuanbad opnjojjuoa souiajj
•jBjjsnB uorSaj bj ap sajBjduiafa f ap UBiuodsip anb
'zqnqag "^ #rj X sqqnjj "j "j jod uaiqiuBj BpBjua;sns opis Bq upisnja
-uoa B^s^ "apuBjBjaQ ap jisBag jap jBjduiafa jap uoiapuap bj oipnjsa
anb 'aáBAnBg ap sauoiDBAjasqo uoa ojopuBuuijuoa '('Jia 'do) jjaqji^) X
UBp jo f ap uopojjoajd -^ ja wnwtssisojod *jy ap biuiiuouis bj b JBSBd ap
p^pisaaau bj uoa opB^uajjua eiqsq as bX (j^^ (C88l) HA '^N'S'íl
•aojj X i^^ (8881) •BIíqd SMV *aMd) BP-iof -g q &gt;9qHBD T9P
soasajj sajBjduiafa souníájB uoa ajuaiujoxaaisod X (ajjo^[ jap buijojb^))
'inQ qoo^ adB^ ap ajuaiuaAOjd 'sajBJiiiB^ sBiauai^ ap ouijuaSjy
oasnj^ jap b H^\ JBjduiafa ja uoa sojjBJBdiuoa jb 'BuijuaSjy X X^nS
-njj 4ang jap apuBJ^) ojjj ap sajBtjajBui soj ajjua SBiauajajip sBjjaxa
jb)ou jaaaa jod 'aiaadsa B;sa a^uauíjBiaadsa opsdnaoajd Bq

�Sub familia Batrachoidini.
Género tipo: Batrachoides Lacépéde B. design. L. Berg, op. cit.
Género AMPHICHTHYS Swainson.
Nat. Hist. &amp; Class Fishes, etc. II (1839) 282.
Especie tipo: Batrachus rubigenes Swainson; op. cit.
Sinon: Marcgravia Jordán D. S. Proc. U.S.N.M. (1887) 546. Esp.
tipo: Batrachus cryptocentrus.
Marcgravichthys Ribeiro, A. M. Arch. Mus. Nac. R. de Janeiro,

XVII (1915) 3. Esp. tipo: ibid.
Triathalassothia Fowler. H. W. Proc. A.N.S. Phila. XCV (1943)
330-331. Esp. tipo: Triathalassothia devincenzii.
Austrobatrachus (parte ?) J. L. Smith Ann. Mag. Nat. Hist. 11,
III (1942) 193. Esp. tipo: P. foedus.
Amphichthys es el género más próximo a Opsanus del hemisferio
norte, pero careciendo de foramen axilar. La compleja sinonimia de
este género se ha debido, por una parte a problemas de prioridad y
por otra a desconocimiento de la bibliografía. Jordán no tiene en
cuenta la obra de Swainson al revisar el material de Cuvier y Valenciennes; M. Ribeiro modifica el nombre del género dado por Jordán
por estar preocupado, pero conserva el mismo criterio dedicatorio del
autor anterior (Marcgrave es —en realidad— el primero que describe
la especie típica del género consignándolo en su Historia Rerum Naturalium Brasilia de 1648).
J. L. Smitb, con una somera descripción, crea Austrobatrachus re
mitiendo a la diagnosis de P. foedus (The Sea Fishes of Southern
África, Central News Ag. (1949) rectificando el trabajo de K. H. Barnard (An. South. Afr. Mus. XXI (1927) que ya aceptaba Marcgravia.
H. W. Fowler, no sólo se desentiende de Marcgravia y Amphichthys
sino que olvida —al describir su especie— que ésta ya había sido en
contrada por C. Berg.
Los detalles fundamentales de la descripción de la especie genotípica de Austrobatrachus: ausencia de escamas, ID con 3 espinas, 2D de
15 a 18 radios y ausencia de foramen en la bolsa axilar de la pectoral,
hacen que —mientras no existan más elementos de juicio, al menos
las especies americanas, deben incluirse dentro de Amphichthys.
Amphichthys argentinus (Berg).
An. Mus. Nac. B. Aires (1897) 300.
Sinon.: Batrachus argentinus C. Berg: op. cit.

- 280 -

�•tcnop auiuydossvjvy^ :odij -dsg -^^g^ "(8681) IIA1X
^':-uouig
•Dsojnontu amjydossvjvy^ :odij aiaadsg

(1981) 'III 'S

a^^I^HdOSSVIVHl
'LZ 9P sa 8^8 ^^jdraafa jap soaod ap oíamnu

2^1

n
12
81

SI

SI

61'III

O^'III

S

rara 18

•rara &lt;j9^

9
S2
99

01
91
II
ZS
681

s'¿

A
d
V
D
a
oaiaojj
jB}tqjQ g
BiiqjQ
Bzaq^g

SI
n

B860I
sb^ nos 8^8 ^ *B860I "n90 *1B^ ^ion^o^ na sopBAias
-noa (ajjanSBQ-sa^aajB^ uoisanaxg) SB^g UBg ap BiqBg b^ ap
-un 'y soj^o ap sBprpara sBg uB^nSaj sa opBisa ns Á ^oqoap sa
-uoa opxnbg [a í-rara g^\ :-g -g '-rara m :*x #g '^^88 *uaO "l
-BAig ouipjBUJag oasnj^f \a ua ^aag "j ap odij ^a opBsiAai soraa|j
•,t (BuijnaSjy) bibj^ jap Jbj^,, sa ^aag "^ ap odp
ja oAnjqo as anb bj ua pBpijBaoj Bg 'sajiy souang ap BtauíAOJd bj ap
Ba^uBj^B Btsoa bj ua saaaA sBpiiadaj opBjjuooua eq as aiaadsa Bisa ojad
íB^BnSnjn BunBjoijat bj ap ojiuap uoisnjaut ns BAjasaj Bqanra uoa
asauraoj Bqap anb B-red ouioa sbjsoo sBJisanu ap Bp^fajB uaiq B^sa
BjauBui jainbjBna ag 'bjjbo bj ua sapBptpunjojd sBsa ^^q ou X jBjuau
-iiuoa BuuojBjBjd bj ap Bjanj Bpanb (pBpxpunjojd ap said Q8 'soqog
ap g ap gsg sbjjiui ^Zf) JiajAvog jod BpBuSisuoa pBpijBaoj Bg

(0S6I) I
•&lt;TA'O"S *^n9í3 'V^d ^ :u^tla aP • 888-188 (Sí^ól) A3X
"S'M'V *3OId 'JA *H tj9JMOd nzuaomaap

*9¿t (SS6I) XX3

Íy

^

•aog -uy :ajBpjog -g -g X -g -y 'izzog ^¿1-1^ (^6l) AIXXX
Bg #snj\[ 'Aag g *g qSBUogaBj^[

�Gunther consigna la siguiente descripción original de la especie
tipo "cabeza ancha, deprimida; cuerpo subcilíndrico anteriormente y
comprimido posteriormente; piel desnuda; sin caninos; opérculo con
una sola espina. La dorsal espinosa formada por dos espinas de longi
tud moderada, abertura branquial no muy estrecha, no extendida al
istmus. "Costa Atlántica de América Tropical".
Posteriormente en "An account of the Fishes of the States of Cen
tral America Based on Collections made By Capt. J. M. Dow. (Trans.
Zool. Soc. Lond. VI (1896) 377-494) extiende su descripción anterior
consignando las medidas y forma de los dientes. En otro trabajo, del
autor (Proc. Zool. Soc. London (1864) 155-188) se refiere a las espinas
perforadas y agrega un dibujo de la especie.
B. A. Bean, A. Barton y A. C. Weed (Proc. U.S.N.M. XXXVIII
(1911) 511-526), creen que es posible que todos los demás miembros
de la familia también las posean en forma más o menos desarrollada.
Thalassophrine platensis Devincenzi G. J.
An. Mus. Hist. Nat. Montevideo, 2, I, 5 (1924) 259.
Sinon: Thalassophrine maculosa (no Gunther) Devincenzi„ G.
J., op. cit.
Devincenzi en su trabajo ha citado Thalassophrine maculosa y
describe T. platensis en base a un ejemplar de Punta Carreta (Monte
video, 25-1-1921) considerándolas como dos especies distintas, pero en
realidad ha estado trabajando sobre una única especie bastante va
riable y con grandes modificaciones de coloración, pero diferente de
Th. maculosa Gunther. El ancho de las órbitas es más de un medio del
puente interorbital; las pectorales tienen el extremo anguloso y sobre
pasan 1|4 el origen de la anal; mientras que en T. maculosa estas son
ligeramente redondeadas y llegan hasta el origen de la aleta anal.
Las diferencias de esta especie según Devincenzi se basan funda
mentalmente en tres elementos esenciales: la fórmula radial, dentaria y
la coloración. Hemos comparado las medidas de la descripción de
Gunther con un ejemplar de aproximadamente el mismo tamaño, pero
etiquetado por Devincenzi como F. maculosa, obteniendo las siguien
tes diferencias:
Medidas de GuntherT. platensis
Cabeza en LT.3,374,1
Ancho de la Cab. en su Longitud
1,141,4
Órbita en Long. Cabeza1,68
A. Bean, A. Barton y A. C. Weed (op. cit.), han indicado lo in
conveniente de la ilustración del trabajo de G. J. Devincenzi, teniendo
en cuenta esa observación, B. Sierra Despouy ha preparado el dibujo
adjunto basándose en el tipo:
- 282 -

��Género THALASSOTHIA, C. Berg.
An. Mus. Nac. B. Aires, 2, I (1895) 66-67.
Especie tipo: Thalassophrine montevidensis Berg. An. Mus. Nac.
La Plata, I, (1893) 67-69.
Thalassophrine montevidensis. Berg,
op. cit.
Esta especie está sólidamente establecida y no existen problemas
sinonímicos importantes, es una especie muy raramente encontrada en
el Río de la Plata. El tipo se encuentra en el Museo de Historia Natu
ral de Montevideo y el cotipo es el ejemplar 3073 del Museo Bernardino Rivadavia. Las medidas del tipo y cotipo son:

Tipo
Longitud total
161 mm.
Longitud standard
137
Cuerpo: anchura máxima
46
altura máxima
45
altura al nivel de las V
32
altura mínima del pedúnculo caudal 12
Cabeza: longitud
48
anchura
51
espacio interorbital
hocico
Diámetro orbital
Espacio pre dorsal
Espacio hocico-aleta anal
Base de la aleta anal
Longitud de la ventral
Longitud de la pectoral

11
8
4,5

45
80
60
21
32

Cotipo
173 mm

143

49
13
10
3,5

52
81
62

25
37

CONCLUSIONES
De los siete géneros de batrachoidiformes sudamericanos, sólo tres
especies son de la ictiofauna uruguaya o sus proximidades: Nautopaedium porosissimum (Val.), Thalassophrine platensis Dev., y Thalassothia montevidensis Berg.
De acuerdo a la bibliografía, no se justifica el punto de vista de
J. L. Smith de considerar el sudeste sudamericano como habitat de su
nuevo género Austrohatrachus. No puede ser otro que Amphichthys
que es válido. Triathalassothia devincenzii Fowler es un sinónimo de
A. argentinus Berg.
La indicación de la especie centroamericana Thalassophrine maculosa Gunther en nuestros catálogos, es errónea, Th. platensis Devincenzi es una buena especie.
- 284 -

�•saioads pooS b si izu9ouia9q sisuaivjd "í/j^ :sojb}bo
ano ui aoijiun^ vsojnaviu ainuqdossvjnii^ S9i99ds uboijouib
[BJ}U99 9qi JO UOTJBOipur 9l|J JOJJ9 UB SJl JBI^^ J9piSUO9 pjnOD 9^
•Sagg snurtuaSuv 'y jo snouiiuouis b si a^jAvo^
nzuaomaap vitftossvjvti^viu^ 'pi[BA si ipii[M sAí/íi/aíi/dinj^ uBi^ a^ijjo 9q
^ou ubd BJ9U9S jBq^ 'spjo99a p9i¡sijqnd 01 ^uipaoooB p^iji^snf gq ^oa
pjnoM. sj9^bav UBDijguiy qjnog ua9^sB9ipnos ui S9Aij sm^aoijvqoujsny
Ba9U9 M9U siq ^Bqi Saijgpisuoo qijnig "j *f jo M91A jo ^uiod oqj^
•Sjgg sis
-uapiaatuoiu viyjossDjny^ puB 'aoq sisuajvjd au^qdossvjvqj^ '('[
tunuitssisouod uinipandoinn^ ipooqanoq^iou s}i ui jo 'B
SJ91BM UBXBnSna^q jo saodoad sb poagpisuoa oq ubo sinaojipioqoBaj
•pq UBDijguiy qjnog jo BJ9U9 uoa^s oqj jo sopods ooaqj

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4259">
                <text>Notas sobre los Batrachoidiformes del Uruguay</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4260">
                <text>SORIANO SEÑORANS, Juan </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4261">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR ,Diciembre 1958, Nº 16 : p. 275-285</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4262">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4263">
                <text>1958</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4264">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4265">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4266">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="358" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="594">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/7e1ab158781d756f3cc7e36620cfc176.PDF</src>
        <authentication>6e32449922532b6dfb86a7c57dc80404</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4249">
                    <text>Carlos Real de Aztía
'

'
• '• v. -•'•'•:•'.• •'.-. •••".-,. . .-/ . '.••.:•'•'•••'. :: '•".. •••-.-;.• :','-J. .:•' ...•/• ": •-'.';,. •"•'•• :-. t .,
'••*•'
•
.'.•','. • •• • . ' ••• - •'*• • .'
•^ • -.
,•'.•.'"•• ~'' ••'• • '• •• •

política internacional e ideologías
en el uruguay

-(

-' •• • / •: -. /

Universidad de la República ^
- '307PQ^ Facultad de Humanidades y Ciencias
OC!^\J ^ODepartamento de Historia Americana;

•/

�33 •-/. Y'~/

UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA
Facultad de Humanidades y Ciencias
Departamento de Historia Americana

Carlos Real de Azúa

política internacional e ideologías
en el uruguay

cA

t

I

327.895 REA pol
Política internacional e ideol

•FHCE/1555^6*

Tomado de:
Marcha, Montevideo, julio 17 de 1959.

155546

��Un examen de nuestra conducta internacional en los vein
te años en c^ue MARCHA se ha publicado, no se puede reducir,
como es obvio, a una escueta mención de las medidas concre
tas que el país durante ese lapso, y por intermedio de sus
órganos especializados adoptó. No debería reducirse tampoco
a un retrospecto de ese algo más vago que fueron sus acti
tudes, sus proposiciones, su conducta, en fin. Una exposieción cabal de política exterior tiene que tomar en cuenta
también las corrientes de ideas que la animaron, los hom
br^s qu^ ia cUi^pjuj.cj.-Oii, ios grupos de presión que la influ

yeron, la coyuntura internacional en que se insertó, la si
tuación propia nacional que, leal o dolosamente entendida,
constituyó de algún modo su punto de partida.
Tantos elementos desbordan, como es evidente, todas las
dimensiones posibles de un panorama. Quede constancia, por
lo menos, de la atención que debieron merecer los puntos de
nunciados. Quede constancia, especialmente, de la necesi
dad urgente de analizar en todos sus niveles, en todas sus
variedades,que no son pocas, esas dos posturas que se dis
putan en la actualidad el pensamiento uruguayo sobre el
mundo y sobre nuestra conducta en el. Son, como es obvio,
el Tercerismo y esa corriente que cabe llamar el Neoliberalismo conservador panamericano, de creciente vigencia. Las
conclusiones de una descripción de ellas tendría que condu
cirnos a ese orbe normativo que no puede ser indiferente a
ningún uruguayo auténtico. Es el de las posibilidades de
una política internacional propia, afincada en la condición
pecuiarísima del país, en sus limitaciones, en sus necesi
dades, conveniencias y deberes. Cuando MARCHA cumpla el me
dio siglo, tal vez alguien, no nosotros, realizara esa ta
rea.

Tomardo puntualmente el trecho de dos décadas, la historia
comienza con un "fortissimo".

Como a todas las demás naciones latinoamericanas, la Gue
rra Mundial II planteó a nuestra apacible existencia el de
safío más intenso que ella, por mucho tiempo, había sopor
t^ *. s .

.„ ^..

;^w l^.w ^^í.Ío su ^i-outáo y sus consecuencias

ejercieron un impacto tan profundo que todavía puede decirse^
entre sus oleadas nos movemos.

Sujeta, así, a la suerte y peripecia de nuestras vecinas
de hemisferio, el Uruguay hizo (lo consideramos indiscuti
ble) con un rasgo específico, una "nota diferencial". Y ése
rasgo específico lo constituyó el hecho de que el país se

conviertiera en la pieza más diligente de la acción políti
ca y estratégica de los Aliados en el continente.
Todo, en realidad, nos preparaba a ello; todo nos entre
naba para esa "militancia". La muy relativa entidad de las

�colonias de los países fascistas era evidente. Muy dispersa
estaba la alemana, que recién ganaba posiciones en el campo
comercial al compás de muy cortos años de auge. Bastante
numerosa y vocinglera la italiana en los tiempos de las vicv
torias pírricas de Abisinia, se mostró remisa cuando tuvo
que jugarse en una coyuntura a la que su connatural tradi—
ción ideológica liberal, garibaldina o masónica, repugnaba.
Cuantiosa la española, habíase alineado la mayoría,desde años antes, del lado republicano. Entre los sectores urugua
yos, el""nacionalismo histórico y político encontró su posi
ción mayoritaria en torno a una actitud que en otra parte
de este artículo se analiza. La falta de núcleos naciona
listas doctrinarios de tipo filofascistas, como tan numero
sos los había en la Argentina, dio con escasez la postura
de los que apostaron resueltamente, ya por devoción, ya por
cálculo, a la carta del Eje. Menos pudo darse, dentro de
ellos la duplicidad de los que adherían al Eje por creer
que portaba algún modo de organización positivo y la de aquellos que lo hacían por pensar que su triunfo importaba
la franquía a la liquidación de esos imperialismos occiden
tales en cuya área nos desenvolvíanos.
No deben eludirse tampoco de este registro, las constan
tes más profundas que representaban el decidido filoyankismo del ba'tllismo y la acentuada anglofilia de diversas va
riedades del sector blanco. Menos puede eludirse esa cons
tante más honda qae significa la sucesiva impreganación uru
g^aya de ideologías de tipo moderno y "progresivo51: iluminisino liberal de la independencia -0 individualismo liberalromántico de la segunda mitad del siglo pasado^ ideología
radical-democrática de masas del período batllista^ mesianismo social de la primera postguerra y pronunciado ejerci
cio de los temas de la "década rosada".
No debe omitirse, por fin, la poderosa acción compulsiva
de las propagandas aliadas, concentradas y reiteradas has
ta un extremo que el país todavía no había conocido. Vistas
en perspectiva, resulta evidente que significaron la prime
ra 'instancia del presente proceso mundial de masificación
de la opinión pública con sus secuelas de intimidación, es
tribillos y dualismos tajantes (y a menudo puramente verba
les).
Las medidas concretas tomadas fueron al principio modes
tas. El 5 de setiembre de 1939 el Presidente Baldonar y el
canciller Guani dictaron el decreto de neutralidad del país.
En 19 40 hubo medidas de adhesión respecto a la administra
ción estadounidense de colonias americanas de los países
europeos invadidos. Cuando el acorazado "Graf Spec" vino a
terminar su carrera frente a nuestras costas en diciembre
de 193 9 (sus marinos fueron internados en febrero de 1940)
la neutralidad uruguaya no fue óbice para que ocho años
después (apareció en los diarios el 11 de agosto de 1947)
el embajador inglés Gordon Vereker agradeciera a Guani las J

�r medidas tomadas por el .Gobierno de la.República en una car
ta efusiva y consagratoria. Pero el dramático episodio del
"Spee" sirvió sobre todo de espolazo a una convicción tan
auténtica como inusitada. Era la convicción de que la gue-•
rra, tangible, física, podía llegar "hasta aquí". Esta con
vicción, nacida de un incidente bélico accidental no era ne
cesaria para que en ciertos medios decisivos se hubiera pla
neado, desde el principie de la guerra, la radiación uru
guaya de ciertos proyectos de defensa hemisférica. Pero es
evidente que los estimuló, que los facilitó.
-? En 1940, la entrevista de los cancilleres del Plata, Ro-r^
ca y Guani,fue un intercambio^de^anhelos:" los sectores mi
litares neutralistas dominaban en Buenos Aires la máquina
política y solo quedaba el Uruguay como carta manejable.
Es en ese momento que empieza a rondar el aire la obliga
ión uruguaya de poseer bases aeronavales que hicieran po
sible la mejor custodia"estratégica de esta porción, creientemente importante, del Atlántico Sur. El Senado uru-;^
guayo dio un voto de repudio a las tratativas de Guani y
a la idea de las bases aeronavales el 2 2 de noviembre de'
1940 y fue en esa coyuntura que Haedo vivió (es probable)
el momento más intenso y eleocuente de su carrera. El voto
del Senado no detuvo los planes que prosiguieron en 1942
y reaparecienron en 1944 bajo la fórmula de púdicas cláysul/as de construcción de obras públicas en un empréstito ^
que Guani terminaba de negociar con Washington. La forma- ,
cióVjie bases y aeropuertos en Carrasco y Laguna de Sauce i
(más la carretera de acceso a ellos) aspiraba a ser el pri
mer paso de un proyecto que nos convertiría en "el Gibral-^
tar del Río de la Plata". Honroso destino imperial. Tam- J
bien una alianza con Brasil "contra toda agresión" apreta
ría más aún los lazos de nuestra seguridad.
En 1942 se habían adquirida armamentos, pero también el
entrenamiento militar-nacional debía completar el nuevo equipo defensivo. En^L943 un proyecto de Servicio Militar
Obligatorio corrió úh*'largo calvario de restas que lo dejó
a la larga convertido en la/institución voluntaria del Cen-/
tro de Oficiales de Reserva." ¿Jero tamhién, desde ese enton
ces, una creciente proporción del personal militar comple- .'
tara en los Estados Unidos su mejorable formación uruguaya.

El 18 de junio de 1940 se promulgó la ley (9.936) de "Aso.eiaciones Ilícitas". Ho comienza con ella una cavilosa vigi
lancia interior que juega a las escondidas con eppías y cons
piraciones. Una compleja confabulación alemana fue descu
bierta: tenía por fin convertir a la República en una colo
nia campesina alemana^ su instrumento de movilidad había dé"
ser el ciclistico, su factor más notorio resultp ser utlJEq^
tográfo paranoico y ocupó durante varios años a nuestra jus-'
ticia. Una realidad mucho más seria: "las listas negras"
obtuvo una indiscutida vigencia nacional. No faltó algüh
internacionalista ventripotente para fundar sesudamente una

�4
discriminación (y poco menos que para convertirla en ley de
la República) que podía decretar, de un día para otro,la rui_
na o la prosperidad de extensos sectroEes del trabajo nacio
nal. Una discriminación regulada de acuerdo, a un procedi
miento expeditivo de justicia secreta^ una discriminación
diligenciada por anónimas, e inapelables, oficinas extran
jeras. Estos úkases congregaron cuantiosos intereses en su
torno y no podía ser de otra manera. Al terminar la guerra,
entre los fenómenos nuevos que el país ofrecía, se daba el
de un séquito rápidamente enriquecido de representantes,
grandes aDogados, despachantes y varíadisimos agentes. Él
sector típico de "la burguesía compradora^ de que los marxistas hablan, había duplicado su fuerza y pesaría hasta
hoy, en la economía del país con un impacto que antes esta
ba lejos de poseer.
Los uruguayos, mientras tanto, fueron divididos en "nazis"
y "antinazis1', "demócratas" y "totalitarios" y esto no so
lo al tenor de sus convicciones reales respecto al conflic
to mundial sino también al otro, (y a veces no asimilable)
de su reacción ante tantas cosas que en el entorno aconte
cían.

Dijo Quijano alguna vez • i!Mazi"y"fascista 'fueron vocablos
utilizados en las peleas de campanario para abatir al ene
migo. Una opinión que incomodaba era nazi para los gobernan
tes quisquillosos. Un adversario temible era nazi para sus
contendores ..." Todo el pasado inmediato fue olvidado y en
largos^ ciclos orales o escritos (hubo uno, de "Itinerario y
Dimensión de la Democracia" que resultó extensísimo) fue
ron ungidos de redefinidores del Régimen los ex-dictatoriales y algún "gaucho" embajador vecino. La intervención en
todos los aspectos de la vida nacional de los representan

tes diplomáticos de los países beligerantes siguió un esti
lo variable según fuera el temperamento de los investidos.
Fue así discreta o desembozada, reservada o ubicua; entre
1939 y 1942, por caso, algún ministro británico de pintores
ca traza y afable recuerdo pudo darle a esta intervención,
entre el aplauso y aún la beatitud de la mayoría, contornos
casi virreinales.

Pero todo qsto es ya anécdota y lo importante ocurre reaLmente en 1941. En julio de ese año, la cancillería uruguaya:
consulta a sus similares del continente para una acción co
lectiva de ayuda a cualquier nación americana que fuera agredida por una potencia extrahemisferica. El eufemismo etransparente y la eventualidad estaba cercana. Al_día si
guiente de Pearl Harbor, el 8 de diciembre de 1941,r los Ed^
tados Unidos fueron declarados potencia no-beligerante. El
decreto invocaba la resolución de Lima de diciembre de 19 38
estableciendo la asistencia recíproca entre los estados a-

�mericanos en caso de ataque a uno de ellos. También invoca- .

balas disposiciones análogas de la segunda Reunión Consul
tiva de .Cancilleres ^mericanos de La habana en 19^0.
Estas "reuniones de consulta", de las cuales la primera
se realizó en Panamá en 1939, a raíz del estallido de la
guerra y la tercera lo haría en Río de Janeiro poco después
de este documento (en enero de 1942), se revelaron un efi
ciente instrumento de coordinación política y propagandís
tica y el progresivo endurecimiento de la línea aliada y
panamericana, que el Uruguay siguió desde entonces con cre
ciente disciplina, tuvo en ellas su voz de orden.
n
Por de pronto, la República rompe sus relaciones diplo- 1
máticas y financieras con el Eje el 25 de enero de 1942.
!
Presente y anuente en todo, declara el 14 de febrero de ese V
año la no-beligerancia de Inglaterra, Polonia y Holanda&gt;
f
Participa en la Junta Ihteramericana de Defensa, creada en
Río y se plega, a través de ella a la coordinación paname- j
ricana de armamentos.y

En 1943 interrumpimos nuestras relaciones con Vichy y
las anudamos con el Comité de Argel, de Darían. Caído Mussolini, reiniciáronse en 1944, nuestras relaciones con I-;
talia. El 12 de febrero de 1945 y para facilitar nuestra \r
concurrencia a la Conferencia de San Fransisco, fundadora I
de las Naciones Unidas, declaramos el ^estado de guerra"
j
con las naciones del Eje y si tardos fuimos nos desquita- \
mos bien, pues éste no cesa para el Uruguay hasta el 8 de j
setiembre de 19 53.
Asune mayor significación que estas medidas puramente for
males, el hecho de que tenga su sede en Montevideo el Comi
té Consultivo para la Defensa Política del Continen^e crea
do a raíz de la reunión de La Habana de 1940. Bajo las ansias
protagónicas de Guani y con la eficiente colaboración de
Charles Spaeth este Comité se convirtió en un activo ins
trumento intervencionista y en una punta de lanza, sobre
todo, contra la ambigua condición boliviana y la abierta
disidencia de Argentina y Chile. Con esta arma comienza la
tenaz tentativa uruguaya por quebrar los principios de nointcrvencic^. y r^cc^r ?.:~.Lonto automático. En otra parte de

este artículo se señala algún antecedente de la doctrina Ro
dríguez barreta que es la culminación de esta línea. Es dig
no de señalarse, sin embargo, que adelantándose ya dos añes
a ella, en 1944, el núcleo dirigente uruguayo inicia el ataque a la doctrina Estrada, proponiendo consultas entre
las cancillerías americanas con el fin de aunar opiniones
en torno al reconocimiento del régimen "nazi" del bolivi
no Villaroel.
Hoy sabemos que una gran potencia y su voluntad de pode
puede usar tanto el principio de intervención como el de
no-intervención y aún prescindir de los dos. Hoy sabemos

�6

que una voluntad de poder no tiene más límite que otra equivalente o la sanción político-motal que prepara los cami
nos de esa otra voluntad de poder antagónica en un futuro
lejano o cercano.

Entretanto, y sin instrumentos jurídicos, el Uruguay mis
mo sintió los efectos marginales de una lucha a muerte. En
noviembre de 1941 se elimina a los nacionalistas de la Co
misión Investigadora de Actividades Antinacionales y cuan
do la exigencia de bases aeronavales se hace más urgente,
un puntual golpe de Estado los desalojará de la copartici
pación del poder en febrero de 19^2. El Dr. Juan Andrés
Ramírez descubriría entonces la diferencia entre los ^gol
pes malosíf y los 'golpes buenos',' pero no importa ahora si
el golpe de Estado de Baldomir que tuvo por ejecutor a un
ocasional político salteño abrió el camino a^'la democracia*^
por lo menos tal como el Dr. Ramírez la entiende. En el
contexto de los sucesos, el golpe de Estado del 21 de fe
brero de 1942, casi inmediato a la resolución .recomendando
la ruptura de las relaciones con el Eje, es una operación
de limpieza en una lejana retaguardia.
ríi el principio de intervención, ni el de no-intervención
fueron necesarios para que la situación quedara claramente
despejada ante eventualidades que, por lejanas, no dejaban
de ser posibles.
Llegados aquí, es inevitable subrayar la significación
de Alberto Guani en toda esta política. Canciller de Baldo

mir de 1938 a 1942, vicepresidente de la República de 1942
a 1946, orientador del Comité Consultivo, el melancólico
tenor de sus últimos años, su muerte relativamente recien
te, no puede obviar que razones de elegancia eludan el jui
cio de esta personalidad admirada y vilipendiada. Alma de
aguas frías en continente que bien pudiera compararse al
de algún cardenal sibarita del Renacimiento, la imaginación
de las gentes y una leyenda difusa le supuso una sonriente
y madurada sabiduría vital que no estamos en condiciones
de desmentir ni confirmar, pero, pero con la que desentona
clamorosamente la espesa, la capitosa vulgaridad de los po
cos escritos no oficiales que de él se conservan. Era posi
blemente un escéptico de todo y entre ese todo de las gran
des palabr.as a las que parecía servir. Pero era especialmen
te un escéptico de nuestras posibilidades nacionales (no
estaba, sin duda solo y no le faltaban razones) ; un escép
tico de cualquier posible destino uruguayo que no fuera for
mar en la comparsa de los poderosos. Pero ese escepticismo
tenía una fisura: era la creencia en el papel estelar que
a Alberto Guani, canciller de hierro de una desvaída y co
marcal nación del Suratlántico le cabría en la historia de
la guerra Mundial II. Penosa excepción.

�Presencia de dos corrientes

Si, como al principio se afirmaba solo examinamos a lo lar
go de la Guerra Mundial II las actitudes de la política ex
terior uruguaya, el panorama que con ellas se construya^e-.

sultaráde una ilevantable parquedad. Porque esas actitudes
tuvieron actores humanos, hombres o grupos que las impulsa
ron o resistieron, y esos actores se movieron a su vez,, mo

tanto por intereses o dictados más o menos fortuitos como
al compás de ciertas corrientes de ideas, de acción, de opiniones. Fueron esas corrientes las que más allá de una
ideología definida, dictaron u objetaron esas actitudes^
son esas corrientes las que las hacen inteligibles, signi
ficativas, materia histórica en fin.
Dos, creemos, fueron las fundamentales. La realidad es
siempre dualista y en períodos de lucha enconada lo es has
ta con furia.

La primera, que dominó por aquellos años y domina aún,
dio primero la pauta de nuestra aliadofilia pero marcócdespues también los pasos de la conducta exterior de la Repú
blica hasta hoy. Para comenzar con su configuración, podría
decirse de ella que responde al diagnóstico de íflo colora
do^ (también de lo "batllista") en su acepción de "moderno",
según ciertos diagnósticos histórico-culturales recientes.
Para ella la hechura de lo histórico es la racionalidad
universal y la forma eminente de actuación de esa raciona
lidad es la "ideolog^ia". Todo lo que viene del pasado, to
do lo que sobrenada el presente en términos de contrastes,
afinidades o intereses no investidos de su imaginaria uni
versalidad es simplemente la materia blanda que el mordien
te ideológico debe eliminar. Es indiferente que esa mate
ria sea la de afinidades históricas, geográficas o económi
cas, contrastes del mismo orden, apego a la propia entidad,
intereses contrapuestos, simpatías o adversidad de oríge
nes, lazos de vecindad.
Ocurrió que esta ideología .fue la democrático-liberal con
algunas vetas socializantes. Lo explicaba la dialéctica po
lítica de los años precedentes y la implícita filiación
doctrinaria del país. Inscripta en creencia en las ideas de
tipo iluminista, la democracia lo fue todo para esta posi
ción y no hubo teórico ad-hoc del sistema que no lo iden
tificase con todas las dimensiones posibles. Un pc^^o más
que un instrumento de control político, un poco más que una
forma de organizar el Estado, un poco más que un estilo de
convivencia social, la democracia fue convertida en una fi
losofía de la vida capaz de integrar religiones y culturas
en los moldes de una síntesis definitiva. La nacionalidad
abandonó como incómodo su lastre concreto de tierras, y
tiempo y destinos de seres vives y concretos y se identifi-

�8

có con "la idea", con la Democracia, sin más ni más.
La propaganda de la Defensa Nacional no argumento, como
es regular, la necesidad de defender el país sino la Demo
cracia contra "el totalitarismo nazi^ primero y el "totali
tarismo comunista-1 ahora. (Todavía el año pasado andaban
por las paredes carteles de ese tenor). Como la ideología ^
apostólica vive desde el presente hasta su encarnación en ¡
el futuro, todo lo que surgía del pasado o de situaciones
ya estabilizadas fue pasado por alto. La solidaridad rio- i
platense, por jemplo. Los orígenes hispano-latinos. La co- \
munidad social con la República Argentina, esa identidad
que en tantos extremos nos hace dos Estados de una sola na
ción. La peripecia común de naciones hispanoamericanas y
su condición de objetos seculares de un proceso de expan
sión imperialista protagonizado por las mismas naciones cu
yo triunfo se identificaba con el auge de la ideología. •
La corriente resistente

Según los planteos a que aludíamos, la otra corriente podría
ser identificada con el mddo temperamental y es indudable
que, si bien mientras los grupos doctorales "'antipersona
listas " de ese color se inclinaron en masa hacia la ver
tiente anterior, el sector del Partido Nacional dirigido
por Herrera la representó más efectivamente que cualquier
otro.- Tampoco, sin embargo, esa corriente dejó de señalar
su influencia en grupos bastante diversos y creo difícil
negar, por ejemplo, que marca buena parte (ya veremos con
que complementos) de la posición internacional que por años
ha sido expuesta en este semanario.
Podría . decirse de esta actitud que también es otra "ideo
logía^ y esa afirmación sería verdadera dentro del margen,
inevitable en nuestro tiempo, en que todo conjunto de po
siciones tiende a organizarse en un sistema coherente en
un orden racional. Con todo, si una ideología fuera, tam
bién su tinte "antideologista" fue inequívoco.
Porque es el caso que, enfrentada con la homogeneización
doctrinal que ^.^o anos ue ^a Guerra aparejaron, la primera

reacción de esa posición fue un instintivo descreer en las
ideologías o, por lo menos, afirmar su relativismo. Podrá
alegarse aquí que también actuaban en esa posición hombres
y ^rupos que creían en los argumentos totalitarios, y los
sostenían. Pensamos, con todo, que hoy a dos décadas de dis
tancia, resulta indiscutible que esos núcleos y esos hom
bres constituyeron algo episódico^ pensamos que las razones
concretas del enfrentamiento y la resistencia estaban más
allá de su alcance, por lo que no fueron, en lo sustancial
determinados por ellos.

�Cuando se descree en las ideologías y en este caso en
la ideología, demoliberal con todas sus contingencias, es
porque se descree en las ideas como instrumento racional de
deciüir de los sucesos y de ordenar el rumbo de la histo
ria. Pero es también . porque^se ve en las ideologías,cuales_

quiera ellas sean simples máscaras de a voluntad de poder,
simples portavoces de intereses, ya sean estos nacionales
o de clase. Tal actitud puede tener un lejano aunque cier
to abolengo maquiavéico; puede nutrirse también de las afir
maciones de Marx y de su descendencia. El sustrato de la ~~
postura uruguaya resistente parece haberse sustentado en
•

/
v

la primera vertiente y aquí np^ r^rp^-m'mos a las_^agudas ob-

seryaciones clft ^rturo Sanpay sobre la influencia de naqi
velo en Herrera. Se vio pues en la ideología democrática
incondicionada la máscara de la voluntad de poder, la deco
rada cohonestación de intereses nacionales empeñados en una
lucha a muerte por su supervivencia. En la larga polémica
de esos arios, no careció, sin embargo, de excepciones, esa
imputación monolítica a los^intereses nacionales" y la po
sición de MARCHA, agreguemos todavía, fue mucho más capaz
de discriminar entre una colectividad y JLos sectores pri
^ilegiados Que la conduceru
Como no podemos ser minuciosos, pasemos entonces a que
compensando esta descreencia en las ideologías, la posición
resistente proclamó la primacia de lo tangible, de lo pro
pio, de lo probado, de lo próximo •••'De la historia, de la
Geografía, de la Economía y hasta de la Biología. Sostuvo
"el egoísmo sagrado" de la propia entidad nacional, la
primacía de los concretos intereses uruguayos. Afirmó el ^.
valor de las afinidades de raza, de origen, de situación
geográfica, de vecinaad, de estilo de vida. Creyó que las
situaciones de preeminencia y de subordinación que vienen
dé la entraña histórica no se borran con las palabras ni
las promesas, que las contriccionés de una conciencia na
cional inquieta, los apremios del peligro y los artifugios
de la propaganda pueden suscitar.•——

/ Este conjunto de üeterminacines—eorrfiguró para esa posi;ción lo que puede llamarse ,f1o permanente'1} ¡ las líneas fir
-,'mes de un contorno naciona^^na^a^fácii de cambiar.

Cada actitud uruguaya debía sopesar para ella las exi
gencias de ese contorno y contrastarlas con aquello que pu
diera no pasar de ser pura alienación, novelería.
/" En términos nuestros, defendió entondes la solidaridad re/ gional del Río de la Plata, de lejano abolengo artiguista,
/ la identidad del destino sudamericano, los vínculos raciales
[
e históricos de lo hispánico y lo continental, la persisy tencia de los impulsos hegemónicos de los imperialismos
\ y muy especialmente del estadounidense.

\

Su descreencia en las ideologías le hizo hostil a todo
el maniqueísmo reinante, a toda discriminación mundial,

�10
continental o regional en buenos y malos, justos y repro
bos, absueltos y condenados. Se negó entonces a una divi
sión de pueblos y gobiernos de acuerdo a tales categorías,
resistiendo con todas sus fuerzas las tentativas de inter
vención que ya por vía directa, ya por la del ''no-recono
cimiento1' fueron lanzadas. Si veía en cada pueblo, (con
un respeto de raíz romántico-historicista) un desarrollo
interno incondicionado, que no podía ser objeto de juicio;
si veía lo precario de toda clasificación ideológica, es
lógico que sostuviera los que pueden ser considerados los
dos corolarios de esa actitud, esto es :1a amistad indis
criminada con todos los pueblos, naciones y regímenes co
mo norma única;el derecho de cada pueblo, en cualquier
instancia, a darse el gobierno que desea. Y si a esto se
atiende tampoco deja de ser lógico que considerara una li
mitación de ese derecho todo juicio exterior de si es real
mente cada "pueblo" el que está dando a través de su efec
tivo deseo o si se le está, simplemente, imponiendo. Pen
saba en esto, no sin lógica, que tal intervencionista, el
principio inexorable de la imposición que se quería conde.nar.

A quince o veinte años de distancia puede, tal vez juz
garse con relativa equidad el conjunto de actitudes que
hemos tratado de dibujar. Con pasajeras disidencias, el
sector nacional del herrerismo lo sostuvo con tenacidad
ejemplar y contra todas las presiones hasta el punto de
costarle su defenestración del gobierno de 19^2 y cinco
años de propaganda comunista de "Herrera a la cárcel".
Pueda decir alguien que no pertenece a ese grupo político,
que tal actitud resguardó valios^s posibilidades urugua
yas y que defendió de una homogenización masiva, rasgos
diferenciales y sustanciales corduras. Que tuvo también
sus limitacjones, sus manquedades parecen evidentes. La
misma preeminencia que lo cercano y lo experimentado tu
vo para ella, debió pagarse en peligrosas desatenciones.
La que tuvo hacia la creciente interdependencia de todos
los acontecimientos universales, hacia la ilimitada repercusici":
mos

de v^..,\.t u.;c d^ ellos sobre el orbe entero es, cree

la más grave. Estos nuevos fenómenos, siempre acele-

rados por el desarrollo técnico que empequeñece el mundo,
hicieron "pari passu", más inexcusable una actitud moral
que no nace con ellos pero a la que ellos insuflaron urgen
cia. Es la responsabilidad (se sea o no sartriano, se con
ciba diluida o brutal) por todo lo que sobre la tierra ocurre. Es el deber del juicio en el que, por lo menos, es
ta responsabilidad tiene que expedirse. Un juicio ineludi
ble, aunque no sea estentóreo, ni seatajante (como es el
uso nacional y por el contrario conozca la prudemci^, las
cautelas de una buena información despreju^'^iada, la com-

�11
plejidad peligrosa de todo hecho humano. La frase de Herre
ra, "allá lejos, los amarillos y los rubios del ^orte" en
ocasión de Pearl Harbor podría valer por expresión máxima
de esta postura. Le hizo mucho mal a Herrera y fue una fra
se infortunada. Pero formaba parte de una posición. De una
posición más coherente de lo que se veía por entonces y
que no era sostenida, era el caso del emisor, por alguien^
que fuera un antiestadounidense apostólico y menos muchísi^
mo menos un antibritanico del mismo cariz.
En la neta diferenciación entre lo que es permanente y lo
que es accidental en la política internacional de un país,
podría rastrearse hasta su más hondo calado ese tipo de
compromiso entre historicismo y "naturaleza" que es rasgo
de muchos estilos de pensamiento. Pero también cabe pen
sar de esa distinción que no toma bastante en cuenta la
movilidad esencial de lo histoÜxo la capacidad de invención
de creación, de libertad en suma, que la historia posee.
Si se descartan esta movilidad y esta libertad es falta
que las ^relaciones entre naciones y cada nación misma cua
jen en una inamovible significación que las identifica(por
debajo de la historia de sus clases, sus intereses y sus
ideales) con tal o cual valor, sean ellos la Rapiña, la
Libertad, la Cultura, la Democracia o la Fe. Si se prescin
de de esa capacidad de invención de la historia, las mis
mas variantes torrenciales que la técnica impone pueden
pasar a nuestro lado sin que seamos capaces de verlas. La

solidaridad del Plata, por ejemplo, un argumento rector
de aquella postura, p3^nteada en los términos relativamen
te inmutables de la estrategia terrestre y naval que corre
desde la vuelta de Obligado hasta la batalla de Punta del
Este puede ser totalmente pasible de revisión en una es
trategia mundial de armas teledirigidas.
Un estilo internacional

A la distancia de estos tres lustros, a^arece con espe
cial relieve que si la inclinación del pais,sus convenien
cias y su misma subsistencia le llevaban a embanderarse del
lado de las Naciones Aliadas, el lujo de gestos y medios
compulsivos que para ello se empleó no obedecía a razones
de contralor interno de la opinión pública sino a muy otras
razones. Porque si los núcleos resistentes a tal regimentación se hallaban dispersos y ninguno coincidía con las
llamadas "fuerzas armadas" (única •&gt; área medianamente pe
ligrosa) no puede dejarse de pensar que el blanco a que se
apuntaba estaba más allá de las fronteras del país. No nos
parece dudoso que haber querido (y sin duda conseguido)
cargar al Uruguay con un suplemento, aparentemente innece-

�13
contundentes e irreplicables cuanto hubiera sido incapaz
de enfrentar, a cuerpo limpio el país, mano a mano, las
consecuencias de muchos de sus gestos.
El ir^nico 1 pera t i/o del "animemos nos y vayan"pudiera
aplicarse también a muchas de aquellas denuncias, a mu
chos dé aquellos proyectos. Con un puritanismo democrá
tico bronco y peleador, enjuiciamos gobiernos vecinos de
naciones amigas y si no decimos gobiernos amigos de na
ciones vecinas resulta claro que la prudencia elemental
de una nación pequeña y débil obligaba a la sinonimia.
Con el mismo puritanismo rotulamos con etiqueta ilevantable gobiernos, personas y procesos. Y también aquí es
tábamos seguros de tales actitudes y sabíamos que un po
der sin contrapeso nos tutelaba. Ante una de estas cir
cunstancias dijo Quijano alguna vez i "Si bien nuestra
pequenez puede evitarnos que la imprudencia frivola ten
ga respuesta, ninguna condición nos exime del ridículo".
Hace casi un siglo, en su clase inaugural del curso de
Derecho de Gentes, Alejandro Magariños Cervantes había
enunciado una de las normas que rigieron más tarde nues
tra conducta internacional. "Débiles como somos, no nos
queda otro baluarte que el larecho Internacional". Pe^o el
Derecho
Internacional en que Magariños pensaba era en
tonces un conjunto estable de normas detras de las cuales
nuestra discreción podría permitirnos vivir. Ahora ocu
rría otra cosa muy distinta y es que en los tiempos re
volucionarios en que entrábamos queríamos esgrimir un De
recho Internacional que se estaba inventando como instru
mento de nuestra proyección en el mundo, como trampolín •
de nuestras ansias ilimitadas de figuaración.
Confiamos que ese Derecho y la instauración democráti
ca que la guerra traería cubriría con su eficacia y com
pensaría ampliamente nuestro desdén de las solidaridades
históricas, nuestra indiferencia a las afinidades geográ
ficas., nuestras infracciones a esas razones de estilo que
imponen conducta mesurada a una nación corporalmente en
deble y a esas razones de elegancia que exigen que las
grandes potencias saquen las castañas con su mano y no
con ^as ajenas, y al parecer oficiosas, de las que forman
en s&gt;u séquito.
Cuando vinieron tiempos más apacibles, algunas proclivi
dades se borraron.

:

El puritanismo intervencionista se desvaneció pero no
faltó, en su reemplazo, la beligerancia decidida en proble
mas complejos y lejanos. El advenimiento del Estado de Is
rael, en 19^8, despertó una sistemática adhesión a los pos
tulados sionistas y una hostilidad, apenas disimulada, al
despertar de los pueblos árabes. Nuestro oneroso delegado
permanente en la O.N.U. encarnó esta posición y la sigue
encarnando. Y aunque es indudable que tal postura contaba

�con las extensas simpatías que la tenacidad y la fe de Is
rael son capaces de sucitar por sí solas, es indudable tam
bién que un factor nuevo, el electoral-interno, pesaba de^cisivamente en tal conducta. Las elecciones de 19 50 marca
ron el ápice de la maniobra que, felizmente, se fue embo
tando más tarde cuando la colectividad hebrea demostró,
con mejor sentido que sus aduladores, que su complejidad
ideológica la hacía reacia a ser arrebañada en una sola
dirección.
También quedó nuestro incontenible deseo aldeano de lla
mar la atención en las capitales. Cuando en 1946, pese a
ser país que había visto la guerra de lejos, objetamos la
aplicación de la pena de muerte para los juicios de Nurember y distrajimos a las ^aciones Unidas repitiendo la carv
tilla archisabida y pedantesca de los argumentos contra ;
ella: cuando en 19 57 el Sr. Tejera conmovió al mismo orga
nismo repitiendo esos argumentos con motivo de la simpáti
ca Laika, era ese "ego" uruguayo, madurado a través de una
década de represiones el que encontraba a través de esos
episodios, tan inocuos como grotescos, su des'anogo. Pues
eran, en realidad, desahogos.
Porque, cuando terminó la Guerra, creíamos que nuestra
violenta aunque incruenta beligerancia nos haría acreedo- .
res al reconocimiento emocionado de los vencedores. Pensa
mos que seríamos algo así como una Varsovia o una LÍcide
vivitas, manuable y recompensable. Supimos que Churchill
y Attlee, Truman o Eisenhower mirarían enternecidos hacia
el Sur y pensarían que allí tenían un país democrático, un
país de confianza, un país a mimar.
Bastante abismal fue la desilusión cuando vimos que &gt;&gt;a-

quella beligerancia [no se traducuíat[de emisión localy en
otras admiraciones que aquellas, que trascienden del len
guaje prefabricado de visitiantes o embajadores. Grande
fue también la desilusión cuando vimos que las naciones cu
ya cuarentena habíamos buscado, ocupaban mucho antes que
nosotros los puestos más visibles de los nuevos organis
mos internacionales• Tuvimos un juez en la Corte Interna
cional de Justicia y le dimos un Secretario a la burocra
cia ambigua y onerosa de la Ü.E.A. Poco mas.
Y cuando, durante el año pasado, el cacique nativo que
nos desgobernara por casi una década quiso empinar su esta
tura, irremisiblemente suburbana, a la Presidencia de la
Asamblea de las Naciones Unidas, su candidatura no llegó
ni a las conversaciones previas y menos a las votaciones.
Se dice que una negativa cortés no carente de ironía,puso,
varias estaciones antes, en su justo lugar, la descabella
da pretensión.

�15
La doctrina Larreta

El conjunto de proposiciones que la cancillería del Uru
guay presento a fines de 1945 a las demás naciones america^
ñas ha sido comentado a menudo en estas páginas desde su
planteo inicial hasta posteriores y muy cercanos intentos
de revitalización. Es tradición del derecho internacinal
en América que toda oferta de normas reciba el título, se
guramente excesivo, de "doctrina' y esa suerte fue que me
reció la del Ministro de Relaciones Exteriores de Amézaga.
Un panorama de nuestra política internacional uruguaya
no puede eludirla, porque si es en su contexto que la doc
trina Larreta se ilumina en su verdadera luz y sentido,
también es cierto que la nota uruguaya de 194 5 culmina ese
sostenido estilo internacional que tuvo su origen en los
años iniciales de la Guerra Mundial II y que hemos tratado
de caracterizar.

Como no nos toca prejuzgar sobre las intenciones humanas,
supondremos que el estadista uruguayo que la lanzó creía
buenamente 'suplir con ella una deficiencia del sistema
interamericano y poner éste a la altura de nuevos y amena
zadores fenómenos político-sociales. Pero el largo trayec
to que va de las intenciones a los resultados es tema de
algún adagio muy conocido y lo que corresponde entonces
juzgar son los posibles resultados de una iniciativa que
esporádicamente cobra vida y gana defensores.
La doctrina Larreta se basa, como es notoria, en la in
negable relatividad de las soberanías nacionales (usemos
la f^rmula pretensiosa; en "la caducidad creciente de la
forma nacional") y en indisputables derechos que la Socie
dad internacional posee. Derechos ante situaciones que pue
den comprometer la comunidad de naciones enteras; derechos
ante lo que dentro de una frontera pueda violentar escan
dalosamente los presupuestos morales o políticos mínimos
sobre las que todas viven o dicen vivir. La doctrina Larre
ta olfateó habilidosamente cierto aire de "política misio
nal ' q^v^ el mu^.u^ rco^xi'ü uesde hace un cuarto de siglo,

de esa conciencia de una "misión" que, según Eugenio DfOrs,
significa "meternos donde no nos llaman". La práctica el
comunismo desembozadamente, pese a sus postulados teóricos
y también es pasible de recuerdo que para un sector del mun
do tan vasto como el católico el principio de la "no inter
vención" está condenado por su trasfondo filosófico autono
mista en una encíclica tan solemne y terrible como el "Syllabus".

Pero la doctrina Larreta, como todo planteo jurídico pre
suntamente abstracto e incondicionado, pasó por alto muchas
cosas.

155546

�16
Pasó por alto, para empezar, que la comunidad de nacio
nes americanas no es la constelación de naciones iguales
que la misma idea de comunidad implica sino una desnivela„.^ da congregación continental (desnivelada hasta un extremo
\ inimaginable en cualquier otro continentalismo) entre una
"superpotencia", algunas naciones medianas, y un cortejo
mendicante de infrapotencias.
Durante los años de la guerra, la fuerte perspicacia
realista del al^m^n y--???. S^hmitt advirtió, con.^alcances

universales este fenómeno. Poco tiempo después replanteó
también el tema, sin falsos pudores, el norteamericano
Fox. No se trataba de una simple constatación ni se que
daba en valer por tal; aspiraba a penetrar en las mallas,
tan tenues, por otra parte, del Derecho Internacional, re
clamaba una reclasificación de sus sujetos. Y, aunque se
guramente no fueron sus consecuencias en que Schmitt pen
saba, la constitución de las Naciones Unidas, en 1945, con
su Consejo de Seguridad, sus miembros permanentes y su de-^
recho al veto, consagró los nuevos y clamorosos desnive
les en un documento internacional de vigencia principalí
sima.

Pero en ningún área mundial, sin embargo, reiteramos, se
. da este desnivel con mayor nitidez que en el hemisferio
occidental y esa tan irremisible situación de hecho, la
doctrina Larreta la olvida o elude. ;iLa intervención co
lectiva", uno de sus tres puntos fundamentales, hubiera
sido la intervención real de la superpotencia del Norte,
a la que se daba, con la hipocresía de corifeos siempre
dispuestos, un instrumento di^nificado de intervención.
Todo esto ya lo advertía Quijano, en esta MARCHA el 30
de noviembre de 1945 y la observación no fue le^antada nun
ca.

Cosa de un año antes, el Dr.Guani, no sin sugestiones
j ajenas ciertamente había intentado emplear el instrumento
de las Reuniones de Consulta de Ministros de Relaciones
; Exteriores para condenar la actitud de Argentina y lograr
su expulsión de la Unión Panamericana. Con la doctrina La¡ rreta, sin embargo, culminaba por mano del Uruguay la renun
cia a un esfuerzo da medio siglo que había pugnado por arrancar de los Estados Unidos la renuncia total al derecho
\ de intervención. Entre la VII Conferencia Panamericana de

Montevideo de 1933 y la VIII de Lima en 1933 se había logra
do tal fin y a veinte años de distancia no podemos dejar
de pensar en ese triunfo con cierta melancolía y cierto or
gullo. Porque si hoy sabemos (y supimos siempre) que evitar
la intromisión de una gran potencia es como ponerle puer
tas al campo (y que la intervención de gobierno a gobier
no es en cierta forma la más combatible y benigna) había
en aquellos esfuerzos, de cualquier manera, la intención

�17
de guardar un patrimonio, la voluntad de vigilarlo.
El 'paralelismo de la democracia y de la paz" y "la pro
tección internacional de los derchos del hombre" eran los ...^
restantes principios de la doctrina y traducen una inspi
ración homogénea, no obétante ser el primero declarativo
y normativo el segundo. También puede decirse de ellos que
forman parte de ese repertorio de convicciones y propósitos
que todos los seres medianamente civilizados, con la excep
ción de malvados y excéntricos portamos. Pero tampoco se
necesita el hilado fino de los semánticos, apasionados in
vestigadores de la fundamental ambi^üedad del lenguaje po
lítico, para saber que cuanto mayor y más ancha es la de
liciosa unanimidad que un principio sucita, mayores son las
vías por donde lo contingente y lo ambiguo de toda la rea
lidad que lo maltrata, lesiona, falsifica. El "hombre co
mún" quiere seguridad y libertad y paz bajo todos los cie
los, pero ¿en qué nación occidental u oriental gobierna
"el hombre común" y en cual no está manejado, y estrujado,
por equipos, oligarquías o castas -como quiera llamárselaseconómicas, políticas o militares? Y, si a pesar de sonar
a pedantería, También es inevitable recordar que hay tan
tas concepciones de la democracia y de la paz y de los de
rechos humanos como ideologías se mueven y pugnan en el
mundo (y tantas también corno ellas las diferentes sensibi
lidades para sus eventuales quiebras) una sola conclusión,
no por demasiado repetida, se impone. Es la del contraste
entre la rigidez y la explosividad de cualquier medida de
"intervención multilateral" o "colectiva" (que en la prác
tica se sabe sería otra cosa) y la desesperante imprecisión
de las situaciones que podrían ponerla en movimiento, ha
cerla efectiva.
Las ideas de la"derecha liberal panamericana" tiene su ?
cuadro particular de infracciones y tiene, especialmente,'^
sus derechos y libertades predilectas. En algunos casos,
es cierto, prácticamente todas las posiciones latinoameri
canas pueden coincidir con ella. Las dictaduras patrimo
niales del área del Caribe son ejemplo intergiversable de
lo que todos repudiamos pero si se analizan otras actitu
des de ese "neoliberalismo" que es el propulsor de la doc
trina Larreta y que ha dominado los últimos veinte años de
nuestra política internacional, se advierten posturas mu
cho menos unánimemente compartibles. Sin entrar a análisis
de detalle digamos que, y por distintas razones, son las
asumidas ante Bolivia, Colombia, Paraguay, Argentina y más .
recientemente Cuba.
Un estudio de cada una de ellas nos llevaría a la conclu
sión que en otra parte debíamos desarrollar y es la de que
j
esa derecha neoliberal profesa una concepción de la democra- \
cia, los derechos humanos y la paz que no difiere sustan!
cialmente de aquella que las clases dirigentes europeas y

�18
las clases medias coloniales, progresistas tenían hacia el
principio dé siglo. Una concepción en suma "particular"
una "perspectiva" de ciertas realidades que solo una gene
ración ilegítima3 ingenua o dolosa, puede identificar con
toda concepción o perspectiva posibles.
Yocurre entonces que este instrumento intervencionista
que la doctrina Larreta hubo de crear, y aun no sería im
probable que fuera creado, pudiera servir para barrer dema
siadas cosas. Para barrer, por ejemplo, esas repulsivas
dictaduras patrimoniales cuya caída sucesiva el continente
entero festeja. Pero pudiera servir también para herir otros
N régimenes, otras corrientes, otras tendencias.
Los adjetivos "nacional" y "popular" han sido demasiado
vilipendiados a través de dos años de la triste Argentina
actual para que pueda usárseles por mucho tiempo. Pero es
indudable que desde lS^b hasta hoy, están apareciendo en
Latinoamérica movimientos nacionales que, con toda las im.'** precisiones, infidelidades, heterogeneidad y cautelas pre
visibles, merecen esos adjetivos. Tuvieron por precursora
la Revolución mexicana de 1910 o por lo menos sus mejores
sus más frágiles aspectos. La actual revolución cubana pue
de ser ejemplo excelente de ese ritmo, de aquellos impul
sos, de aquellos peligros.
Yaquí cabe afirmar, sin hipocresías pero con necesidad,
pues no hemos encontrado el argumento en ninguna de las
críticas que la doctrina Larreta ha merecido, que es ante
estas realidades nuevas que su peligrosidad fundamental se
pone en descubierto. Porque lo cierto, lo intergiversable
es que vistas desae afuera y p^ca la mirada gruesa las re&gt; voluciones nacionales y las dictaduras patrimoniales pue
den parecerse demasiado. Y la causa de esto no es esotéri
ca. Una ideología como la del neoliberalismo panamericano
proclama con fácil, generosidad derechos y libertades ab
stractas y universales. Pero lo efectivo es que sólo asegu
ra ^quellas que más le importan a los sectores que por de
terminada situación económico-social están en condiciones
de ejercerlas. Tal el caso, por ejempcho, de la libertad de
prensa, del derecho a la organización de partidos.
Se está viendo todos los días como se entienden en Lati
noamérica y en los Estados Unidos algunas de estas liberta
des .

Como entendieron los derechos de propiedad, por caso, de
la "United Fruit", violados en Guatemala, los grupos domi
nantes del hemisferio. Como están en vías de entenderla, o
lo desearían, sin el control político, en la coyuntura de
la reforma agraria cubana.
Pero si algún ejemplo es ilustrativo entre todos es el
de la "libertad de prensa"^ Es el como entiende esta li
bertad el poderoso y turbio grupo de la "Sociedad Interamericana de prensaV Como identifica esa libertad y la con-

�19
vierte en piedra de toque de un régimen;idemocrático"(ei
resto de la sociedad sin expresión, los diarios pobres no
importan) con la irrestricta existencia de los grandes leviatanes periodísticos. Como defiende, en fin, el núcleo
de privilegios que hacen de esa docena de diarios america
nos un fenómeno impar de retribución económica y espiritual
(la buena fama y los millones casi nunca andan del urazo).
0 un estuario, dijéramos, en el que se encuentran el nego
cio sabrosísimo con el instrumento de influencia de honor,
de prestigio.
Toda esta situación, su precariedad y su radical injusti
cia no la ignoran los beneficiados en caso de amenaza y no
es un tiro al aire el que lanzara hace pocos días el argen
tino Gainza Paz cuando, desde lo alto de su presunción multimillonaria miraba hacia La Habana y advertía a ''los as
pirantes a dictadores".
Y si ello es así, es también posible que por eso mismo,
si se prescinde del sentido y dirección de los actos polí
ticos concretos, esa identificación de que hablábamos pue
da convertir a cualquier forma de intervencionismo en un
instrumento demasiado indiscriminado.
Porque el caso es este: la intervención unilateral o mul
tilateral podría ser eficaz instrumento de sanción contra
esas aborrecibles tiranías superstites que todo el continen
te desprecia. Pero también podría ser arma dirigida contra
todos los movimientos que, al sesgo de las convicciones del
equipo neoliberal, busquen a su modo, inexorable modo, la
promoción de los pueblos de Iberoamérica. Para la mirada
que ve largo y hondo en el continente no resulta discuti
ble que, si no hemos de ser como el gato de Shakespeare
que quiere v_ . la sardina pero no mojarse los pies, sacri
ficios muy largos y duros nos esperan. Si^ al modo argen
tino, no optamos por abrir el país al dominio de los con
sorcios internacionales, el prospecto unánime de ascenso
de nuestros niveles de vida y su único instrumento posible
de capitalización masiva tiene que implicar constricciones,
restricciones de los grupos dominantes, dureza, fe,inflexibilidad. Muchas experiencias universales nos lo están
señalando y la misma actitud de los núcleos filo-interven
cionistas ante ellas, nos dice donde está el peligro.
En busca de una conducta

Cuando estalló en 1939 la Guerra Mundial II, hacia más
de medio siglo que el Uruguay vivía abrigadamente en la
gran cavidad materna del orden mundial británico. Los vien
tos del mundo llegaban hasta ella, pero tamizados. Los pro
blemas del destino americano sólo eran tema de especulación
o de retórica: nuestra lejanía de la zona del Caribe nos

�20
resguardaba de las más crudas experiencias que nuestro con
tinente conocía. El reemplazo de Londres por New -York como
metrópoli prestamista, las restricciones comerciales y cam
biarías a partir de la crisis de 1929, el avance comercial
alemán desde 19 34 fueron apenas las oías que rizan la super
ficie de una masa honda e imperturbada. Pese al asalto de
las nuevas fuerzas (aunque muy abatido y precario) sobre
vivía un sistema internacional relativamente estable y en
la Sociedad de Naciones, entre otros estados fieles, el
Uruguay le había prestado un apoyo sin pausas. Situados
en condición periférica a las más gruesas, gravosas y dra
máticas determinaciones de lo americano, al tiempo que ha
bíamos cumplido sin tropiezos nuestra misión de "estadotapónÍT, pudimos secundar en los organismos colectivos hemis
féricos ese período de relativa estabil^zación que fue la
"good-neighborhood" y que se confirmaba en el otro equili
brio mundial de las esferas de dominio de las dos poten
cias anglosajonas.
Al salir de la Guerra, en 194 5, no creemos aventurado
sostener que la convicción de que ese equilibrio estaba
despedazado, caló hasta extremas honduras del subconscien
te nacional. Cuando, en marzo de 1944, se elevó a Embajada
nuestra legación en Gran Bretaña hubo discursos en el Se
nado. El folleto que los recogió es sumamente ilustrativo
porque no falta en ninguno de ellos ese tremolo de angus
tia, de incertidumbre por lo menos, de aquel que contempla
un cabo salvador escurrírsele de entre las manos.
Y más tarde todavía, cuando tras el envío de la misión
Gallinal a Londres en 1948, se nacionalizaron en 1949 los
gravosos ferrocarriles que Inglaterra nos dejó, tampoco
sería excesivo ver en este episodio algo así como la rup
tura de un cordón umbilical, algo así como el envión que
nos dejaba desnudos y berreantes, en la intemperie del mun
do.

.

El advenimiento del peronismo, casi simultáneo a la ya
examinada doctrina Larreta fue para el Uruguay el primer
gran presente inmediato de esa postguerra tan idealizada
hasta poco tiempo antes, tan hosca cuando vino. El peronis
mo planteó a la línea nacinal uruguaya un desafío estruen
doso por su calidad irrecusable de vecino y por todas las
implicaciones que esta calidad aparejaba. Ese desafío a
veces hizo bajar nuestros fuegos; otras los avivó, dándole
al país el delicioso ;&lt;grisson nouveau'1 de estar enfrentan
do riesgos reales. Nada pasó, sin embargo, de las protes
tas de Buenos Aires, en 1952, ante el empíeo de un mapa de
las Malvinas en un tratado de rutina con Inglaterra, de
las tentativas de 19 55 por ¿edefinir los derechos del exi
lado y la figura de la excitación a delinquir, de las difi
cultades aduaneras de 19 53-55, de un Punta deí Este semi-

�21
vacío, de los clásicos

de Enero y de las peleas de Dogomar

Martínez..

El intervencionismo de Guani, concebido en la forma de
Consultas previas de Cancilleres para el reconocimiento de
ciertos regímenes, había estado dirigido contra situaciones
que ponían en peligro, o así se suponía, la tan cuidada so
lidaridad americana. Toda vía en junio de 1948 y por inter
medio de su embajada en Buenos Aires, el Uruguay lanzo de
nuevo la idea de esas consultas respecto al reconocimiento
de gobiernos nacidos de cuartelazos (Perú, Venezuela).La
propuesta no tuvo andamiento y era difícil que pudiera ha
berlo tenido ante fenómenos que si importaban un asalto al
poder en su forma más desembozada no comprometían esa "so
lidaridad americana" que los asaltantes eran los primeros
en proclamar
Así, aunque a regañadientes, tuvo el país
que reconocer en 19 52 la vergonzosa situación de Venezue
la, apelando a los argumentos clásicos de la "efectiva au
toridad" y "la capacidad y la voluntad de cumplir las obligaciones internacionales".
Entre 194 5 y los años que corren, si hemos de atender a
los trazos más gruesos, y como un móvil que se mueve a
un impulso ya dado, la política externa del Uruguay conti
nuó resgistrando los rasgos que adquiriera en el período
anterior. Qáiere esto decir que continuó asumiendo, aunque ""^
con creciente menor convicción el papel de cruzado de las
formas democráticas en Hispanoamérica ^ quiere también de
cir que siguió marcando el paso de la coordinación inter
americana ^ significa, por fin, que hubo de alinearse, y lo •;'
hizo, en la decalización mundial de la "guerra fría".
Por una parte, concurre en 1945, a Chapultepec, donde se ""
echan las bases de la O.E.A. En 1947 asiste a la Reunión
-^'
de Janeiro que prepara el Tratado Interamericano de Asis
tencia recíproca que aprueba el año siguiente. En 1947 envía ;
una brillante delegación a la memorable IX Conferencia Pa
namericana que conoció el tremendo "bogotazo" de la muerte
de Gaitán y participa allí eñ la aprobación de algunos do
cumentos más aparatosos y vanos de la historia del paname
ricanismo: la Cai'ca Americana de los Derechos y Deberes del
Hombre, la Carta ínteramericana de Garantías Sociales, el
Tratado americano de Soluciones Pacíficas, la Carta de la
Organización de los Estados Americanos, en fin. (Recien aprueba alguno de estos documentos en 1955).Asiste también
a Washington, en 19 51 (Cuarta Reunión Consultiva de Canci
lleres) .
Mientras tanto y al ritmo de la división del mundo, el
país asumió, solidariamente con otras naciones latinoameri
canas, las posturas occidentales.•

.

En 1943 el Uruguay había reanudado con la Unión Sovióti- i
ca las relaciones que estaban rotas desde 1938. En 1945 en- \

�22
vio allí a Emilio Frugoni. En 1946 reconocimos Bulgaria,^
solo diez años después lo haríamos con Hungría. En 1946,
secundamos la cuarentena diplomática decretada por la O.N.U.
contra Franco. Fuimos una de las últimas naciones latinoa
mericanas en acreditar Embajador en Madrid. En 1947 adhe
rimos a U.N.E.S.C.O., creada meses antes y el mismo año

aprobamos los convenios financieros y monetarios de Bretton
Woods que implicaban la creación del F.M.I. y la del Ban
co Interancional de Reconstrucción y Fomento. En 1948 re
conocimos con júbilo una nueva nación: el Estado de Isfael^
apoyamos desde entonces, con. fervor latino, el ingreso, lo
grado más tarde, de Italia en la O.N.U. y desempolvamos el
mismo fervor (lo hace periódicamente el Embajador Saénz)
para expresar nuestras simpatías a las aspiraciones fran
cesas a "la grandeur".

También seguimos la línea dura occidental y, paulatina
y silenciosamente despoblamos nuestra representación en
la Unión Soviética (aunque esto no pareciera más que multi
plicar el entusiasmo soviético por acrecentar la suya entre nosostros). En 1952 la llegada de un nuevo Ministro
de la U.R.S.S* provocó una interpelación en el Senado, en
19 56, secundamos el repudio del mundo ¿inte la masacre hún
gara, con un empuje de unanimidad y una seriedad que sólo
maculó el gesto -"tartarinesco1"' saliendo de nosotros- de
pedir "sanciones contra la U.R.S.S. "••

En el plano mundial, entonces, los acontecimeintos (sal
vo una excepción que marcamos) parecier^n lo bastante un^
vocos como para que ningún fundamento tuviera que ser re
visado. Fue, en cambio, en el orden americano, en el que
el trueque de impostación, desde la beligerancia a la incertidumbre rompe, desde entonces, los oídos.
En 19 53 el Poder Legislativo aprobó el Convenio de Asistencia Militar entre el Uruguay y los Estados Unidos, firmado en julio del año anterior por Martínez Trueba y Dupetit Ibarra. La aprobación estuvo sin embargo precedida por
un laborioso proceso durante el cual, por primera vez, se
planteó una disidencia nacional en política exterior que
caló hasta estratos más hondos que los habituales. El debate parec^ó un diálogo de sordos y ya en esto fue expre
sivo. Mientras los objetores partían de postular la desea
ble conducta del país en el juego de las tensiones mundia-' les y, no sólo efectividad posible de nuestro ^ntrenamiento
militar sino también la deseabilidad de su uso, los defen
sores poco pasaron de invocar, con cierto ademán fatalista,
los instrumentos ya firmados y su condición de premisas que
nos empujaban el corolario del nuevo compromiso. El Trata
do Interamericano de asistencia recíproca, el mismo conve
nio de 19 51 sobre instalación de una misión aérea en nues
tro territorio, habría sido los pequeños pasos que nos em
pujaban a ese otro, mucho más grande. . -,_

�23
Cierto visible malestar que no estaba limitado a los sec
tores del país que eran tradicional y aun profesionalmente
antiyankis, aumentó al año siguiente 195^ fue el año de la
X Co^ferencia Panamericana de Caracas y su famosa declara
ción anticomunista, condena implícita de Guatemala, que el
delegado uruguayo Justino •' Jiménez de Arechaga dijo haber
"votado con pesar". La reacción popular latinoamericana, rí
ante la liquidación del régimen guatemalteco está demasia
do fresca ^mo para que se? preciso evocarla. Desde los es
tremecidos días de la guerra española, en 1936, desde el trá
gico 1940, ningún acontecimiento movía tan revulsivamente
la entrena de los sectores no-oficiales de Latinoamérica.
Haya sido o no alentado por el comunismo (que no carecía,
por cierto, de contactos con el núcleo gubernativo dasaloja
do) la amplitud de la reacción desbordó, con mucho,, todo
lo que la agitación soviética pudiera lograr.
Era, literalmente, el poniente melancólico de las "cuatro
libertades" de 1942 y la primera vez que nuestros países
rechazaron con gesto decidido la primacía, tan circunstan
cial como absoluta, de los argumentos de la defensa estraté
gica mundial contra el comunismo sobre las necesidades de
crecimiento, promoción y justicia, para muchas de nuestras
naciones tiranizadas y mediatizadas.
Ya es otro el estilo uruguayo, cuando en setiembre de
19 56 la nueva Argentina pro-británica propone al Uruguay
y al Brasil el Pacto del Atlántico Sur. Todo se diluyó, co
mo se sabe en vagas declaraciones militares y habiendo blo
queado Brasil la tentativa de Buenos Aires, tal vez por pri
mera vez en muchos años nuestro país se sintió en la posi
ción incómoda de haber perdido su respaldo y estar sin sa
ber cual elegir, (las dos eran "democráticas" ahora) entre
sus hermanas mayores.

Estos hechos (Pacto Militar, Guatemala, gestiones en el
Atlántico Sur) marcan, es nuestra convicción, el punto ce
nital de la perplejidad internacional del país. Una perple
jidad de la que no era imposible salir pero que tampoco en
tonces (y aún ahora) se confina al área concreta de lo ame
ricano,

Es notorio, por ejemplo que el Uruguay (oficialmente) no
sabe qué pensar de la rebelión de las colonias, ni sabe qué
actitud tomar ante ésta asunción del nivel histórico con que
vastos sectores del mundo llegan a su mayoría de edad. No
sabe, en suma, cómo juzgar esta insurgencia, en la que el
mismo país, naturalmente a su modo, también está comprome
tido. En la misma Asamblea de las Naciones Unidas de 1958
en la que Mario Amadeo expresó la simpatía de las naciones
americanas por la lucha argelina, nuestro delegado Carbajal
Victorica no perdió la ocasión, para ofrecer, en un largo ,
y difuso discurso, la consabida cartilla uruguaya -a fran
ceses y argelinos- sobre lo que es democracia.

�Hasta entonces, y es una causa evidente de la nueva per
plejidad, el Uruguay había contado con la acción mundial
solidaria de los Estados Unidos e Inglaterra y aunque los
últimos ocho años no han terminado de abrirles los ojos a
las clases directoras del país, la enconada lucha angloame
ricana en torno a la Argentina y al Medio Oriente, con el
episodio de Suez en 1956, ya es algo que entra, aunque bo
rrosamente, en su percepción. Siendo, como es, el proceso
de emancipación colonial un campo predilecto de esa lucha,
en complicación triangular con la URSS, es explicable el
tono incierto de la posición uruguaya, que tanto nos trae
el recuerdo de las tajantes actitudes del ayer.
Las dos Conferencias Económicas de Buenos Aires (la últi
ma en mayo del corriente año), la reunión informal de can
cilleres en Washington de 1958, señalan a nuestro ^arecer,
y culminamos con ellas este desarrollo, el advenimiento de
un nuevo planteo internacional.
Hace dos meses apenas, tuvo que crearse un Banco Interamericano de Fomento y aunque su capital sea exiguo para las
necesidades que debe cubrir y su radicación norteamericana
mantenga los rasgos de esa centralización que remonta a
1889, el síntoma no es irrelevante. Todo el mundo sabe que
si el Banco fue creado ello se debió, pura y exclusivamente,
a que su postergación hubiera significado una catástrofe en
las relaciones interamericanas. La situación paradójica que
aquí comienza a dibujarse es la que, justamente cuando pue
den considerarse completos los instrumentos jurídicos del
sistema panamericano el trato entre los paísses que lo in
tegran haya asumido, inesperadamente, una tonalidad de insurgencia, de interpelación, de amarga protesta.
Los reclamos y los reproches comienzan a aparecer en las
entrelineas de los discursos confraternales; otros saltan
a las líneas mismas y las ironías de pasillo se enriquecen
con la frase de que "no somos bastante comunistas para que
nos ayuden". Y tan similares son esos reclamos, esos re
proches que puede decirse que aquel postulado anti-imperialista de que todas las naciones iberoamericanas solidarias
'dialog^ra^ bil^ter^l:::.:::-.te, como un todo, con los Estados

Unidos, tiene en ese estilo su primer vía de realización.
Sabemos cuales son esos reclamos. Una generosa política
de desarrollo económico. Una contribución sustancial al as
censo de nuestros niveles de vida, a nuestra industrialiaación. Un "nuevo trato" equitativo a nuestras materias primas,
una estabilización de sus precios, una relación no siempre
desventajosa entre esos precios y los de los productos in
dustrializados. Cesar, en fin, con el apoyo indiscriminado
a todos los gobiernos obsecuentes de Washington y enemigos
de sus pueblos. Cortar la corriente de armamentos, inútiles
en una estrategia mundial de "tocar botones" y sólo mane
jables para la represión interior. No sostener, por los

�25
mil medios en que esto puede hacerse sin escandalizar a los
internacionalistas, a los dictadores de paz y palo y mucha
"libre empresa".:

Conocemos también cuales son las réplicas posibles; respe-;
to por los Estados Unidos al principio de no-intervención:
exigencias de los productos internos^ omisión hispanoameri
cana en poner orden en las respectivas casas; inclinación
incoercible por nuestra parte a remendar con inflación los
bajos índices de trabajo, la indisciplina social, el buro
cratismo inepto, el despilfarro legalizado, el cinismo de
los equipos gobernantes.
No se trata aquí de examinar unas y otras ni de ver en
qué diferentes niveles unas y otras pueden ser juzgadas •
desde un ángulo liberal, uno marxista, uno nacionalista.Só
lo importa aventurar que en este tocar tierra con los pro
blemas concretos de Iberoamérica se encuentra, tal vez, el

fin de la perplejidad que señalábamos, el inicio de un diá
logo franco (sin mieles, sin acibar) con.los Estados Unidos;
los comienzos, sin duda modestos, de una política menos me
diatizada.

-^

�26
La posición de Marcha

Algunos párrafos más arriba, emparentamos la posición de
Marcha y su dirección con la que acabamos de reseñar. En
dos ocasiones: junio de 1941 (Proposiciones para fundar una
política internacional) y 1944 ("Direcvas fundamentales de
una política internacional") Quijano planteó en grande los
problemas capitales ae nuestra conducta exterior. Si los
releemos, y es una experiencia interesante, nos encontra
mos con casi todas las posturas anteriores. Pero daremos
también con otras nuevas. La primacia de lo real y de lo
próximo, la de lo permanente sobre lo accidental, no pertur

bó en la línea de MARCHA la convicción reiterada de que el
primer enemigo a combatir era el nazismo en todas sus for
mas . Pero agregaba MARCHA y creo que la frase es literal
"sin desoír nuestros intereses permanentes" creemos que es
ta reserva, a la que corre unida por cuerda de lo experi
mentado e inmediato es la que explica también la posición
antiestadounidense de ayer y de hoy. Y como juzgar esta
conclusión desde el ángulo de las observaciones recién he
chas no es lo que nos corresponde, alinearemos dos rasgos

más de la posición de MARCHA que han ejercido profundo im
pacto uruguayo.
La descreencia en las ideologías, tan connatural con el
estrado más hondo de la personalidad de Herrera asumió en
este semanario una variante mucho más exitosa y practicada
,' inagotablemente^ Podría, señalársele, más bien, como la
f descreencia en los "ideólogos" que la sostenían. Es la deí nuncia de la hipocresía sustancial de las definiciones de
mocráticas de muchos gobiernos. De las que hacen, por ejem
plo, los dictadores hispano-americanos, bienquistos en Wash
ington o en busca de bienquistarse. De las que hacen esas
naciones imperiales que practican su democracia metrópoli
adentro. Y, si como se decía, es más la de los "demócratas"
que la del régimen mismo, no es menos cierta que esa denun
cia arrastraba la de la progresiva vacuidad de un rótulo
que bóxu coura va.geiiCa.ci

n una alineación mundial de poder.

Pero ese estar de MARCHA en el sector más apasionado de
la lucha antinazi y al mismo tiempo velar por c^^tas rera^^a
nencias de nuestra condición hispanoamericana, promovió el
fenómeno de una "conciencia dividida" que se nos antoja de
cisivo. Porque la. .conciencia dividida que importaba esa ac
titud es para nosotros la asunción plena, ya no en la con
ducta pero sí en los móviles de una conducta posible, de
nuestra condición de"pueblos marginales". Es un tocar tie
rra con nuestro efectivo destino. Y los pueblos marginales,
las naciones marginales, los continentes marginales, por
serlo, no pueden, sin traición, abrazar las mismas causas,

�27

o, con más precisión, abrazarlas de la misma manera, que los
pueblos centrales, los pueblos protagonistas de la historia.
En esta ^conciencia dividida", en esta reacción contra un
puro aceptar la dialéctica de los "medios suelos" que sin
ella se hubieran hecho incontrastables, podría hallarse -y
es buena reflexión para estos veinte años- una de las con
tribuciones capitales de MARCHA a nuestra precaria pero no
imposible madurez como pueblos.
Esta "conciencia dividida", sin caracteres de exclusivi
dad, pasará al sector actualmente llamado "tercerista".(0,
por lo menos, a los segmentos de él que no son filocomunistas,que no se atreven a decir su nombre). Con ella pasaron
también casi todas las posiciones de esta que hemos llama
do "corriente resistente" aún recibiendo, claro está, nue
vas modalidades.

U do la R/^^C/íIía(650) 1603-1636/87

�•m^

:" if

*

*

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4250">
                <text>Política internacional e ideologías en el Uruguay</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4251">
                <text>REAL de AZUA, Carlos </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4252">
                <text> Real de Azúa, Carlos:&#13;
Política internacional e ideologías en el Uruguay /Carlos Real de Azúa..    Montevideo : Universidad de la República. FHC, s.f..&#13;
  27 p..</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4253">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4254">
                <text>s.f.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4255">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4256">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4257">
                <text>Folleto</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="494">
        <name>POLITICA INTERNACIONAL</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="357" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="592">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/afe21e77f864ab9edd879506b3a3bcb3.PDF</src>
        <authentication>615835d44b7991ca7994c53451a20d35</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="4240">
                    <text>6961 oaPi/u&gt;iuoui^
seiauap A sapepiueiuni| ap pe||nae|08602^
eai|qndaj B| ap pepisja/tiun

apsap
soue3ijaiueoui}e| soipnjsa
ii|6uog ui

OC
so3i|ejBououi soipn}sa

e¡ ap e¡jo}s;i|

�'696T

SP

ZT 9JP Ta
-UJ ap o^.n^.xq.5ui

ua epExounuoxd

exouajaj.uo3 ex ap

aq.xa.L

ivh 086 oze

VAU33dSH3d
S0NV3IH3WV0NI1^1 S0IüniS3

xq6uoQ ux

�opunbas ua A 'sopxuq sopeqsq sox ua saxexaos sexauaxa
sex uauaxx anb saxexauab 8sis^.3eie3 sox uoa ouxuiX^jq
xaujxxd ua asxaxnauxA uejxpod so^uaiuaxa 30x30 SOS3
•osua^ux a^.uauiXEn6x ^zxnb oC
• nxj.ux un uaaxafa anb oxad 'eq-usna ua axuaiuxEnbx sopeui
-03 xas ua^ans axduj3xs ou anb S0X30 ub3xaex6 X9 UO3 0^
unf A 'oaxuri xa ou oj.30 ^a^ue^xodiux epnp uxs sa xo^a^j.
33S3

*epxpaui e^xaxa ua ax^snxj. as ^ ouexd opun6as

e asad aux^e^ eaxxauj^ uoa o^ae^uo^ a^sa ap o^uaxiuxaou
-oa op oqaadse xa an^ uaoa^ ^ ^oaxx^a^ s^xa^ux xa osao
-xa ua úexuaxxo soax^o^xd soAx^aCqo so^xaxa sax^na sax
xod sauozex sex ap aun sa a^sa anb saauoq.ua xaaaxed
ajxpo^

•sa^ue^xodiux ^nm 'soax^jx01^ ÓX9S ou '^'•Soaxq.yx

-od soAxq.afqo auax^ sjed asa xen3 GT ua aax^ un sa '03
-uaxwxaouoa ap o^aCqo un s^ed asa axad OX9S sa ou aux^
-aq Eaxxaiu\/ •o^-uaxuixooupo ap 00^x933 upxaexa^ aun ox^s
sa ou aux3aq aaxx^ui^ A sopxup sopa353 ax3ua uoxaaxax
ax -souiaqes ox ^opo^ oujoo* anb ua ouxuixa^ xamxxd ua
XBsuad xBJCn:l-2U axxaaaxed O3X33UO0 a3sa ap 0X3U0Q
:'soxpn^sa ap odiuea a3sa e sopex6esuoa sou
-Biiinq A saxexxa^eui sosxnoax ap xa uo

upxaaxa^ epxen6

opouj un6uxu op soxsa ap uaujnxoA xa 'sosoijeA soxpn^
-sa ap axauasaxd ex e asad 'anb uaaeq A sopxup sopa3S3
ua UBXXo^:rGsaP as ouioa x9^ ' souBaxxauiaoux3Bx soxpn3sa
sox ua oCnxj-ux ns 33uaw33x0^3 xe3ou uaaeq anb sexauap
-U33 ap opexaqxx asxaqaq ap sex3 opexbox ueq as o6xeq
-uia uxs soqnij. S03S3

*sosoxxba a3uaujapBUi3X3xa 3030x3

bA opep eq anb eyejqxa pepxxe^-^ eun ap upxaabBpux ap
ozianj.sa un soxxa aP s^abi; e laquasaid 'opxnsqE ap
o6x^ auax3 anb xaoaxed ajxpod 'A soAX3e6au *opo3 axq
-os 'xas a uba 'xabaxbB e oxnsaxde am 'so3aadse S03S3
•sopxup SOPB3S3 sox ua uaax3aexd as oujoo xa:l- sousa
-XX3UJBOUX3GX soxpnxsa sox aP sax^xauab soxaadse sounb
-Xs ^ axax3ax as xauaq. e someA anb upxoesxaAuoo eq

�término, con ciertas actitudes de esas* ciencias so
ci^les frente a los problemas latinoamericanos que
no dependen necesa^iamente del hecho de que América

L^tina sea una zona de influencia política y econó
mica de los Estados Unidos^ pues se presentan tam -

bien con rasgos idénticos frente a realidades que
srn ajenas a los Estados Unidos y con las cuales no
existe este vínculo especial. •

En primer término podríamos señalar dos caracte
res que en este aspecto resultan fundamentales, de

l^ actitud de las ciencias; sociales en los Estados
Unidos. El primero de ellos es lo que podríamos
llamar un cierto objetivismo, o por lo menos una
firme confianza en que existen ciertos recaudos me

todológicos que permiten efectivamente capturar el
objeto tal como el objeto es.
Estoy haciendo una
prisentación muy tosca de esta noción y probablemen
te la mayor parte de quienes la aceptan y la apli
can la rechazarían inmediatamente y con indignación,

aponiéndole justificaciones epistemológicas mucho
mío ele horadas.

Pero por otra parte, cuando se los

ve trabajar, seadvierte que cualquiera sea su epis

tpmolocía explícita, implícitamente creen que la
rplicación muy sistemática de ciertos pasos en el
proceso del conocimiento permite alcanzar resulta

dos cbj^tivamenté válidos.

Esta noción, que-es una

nación muy generalizada, suele ser combatida o re

futada, desde fuera dé los Estados Unidos con la
observación (que puede hacerse desde perspectivas

muy diferentes) de que cualquier proceso de conoci
miento implica un sujeto de conocimiento que actúa
err una cierta perspectiva, está definido por cier
tas caracterís ticas que le son propias,etc. -- Hay •
que señalar que esta tentativa de refutación^no es

desconocida en los Estados Unidos entre los culto
res de las ciencias sociales

y que suele ser refu

tado a su vez con argumentos que quienes los esgri
men hallan convincentes.

Efectivamente, en Esta-

�ap ewaq.sxs Xa s^q-ua exouajaqoo ex

sopxufi sopeqs^ sox ap ezanj. apsag
#xaxoos pepxxeaj ^
saXBioos ssioxba ap anboxq XaP sxqBU^nclxaux zapxxos ex
ap o^.T3jxc'UJT o^-uaxuixoouooaj xaP ejq.jed oq.und xe:í- eq.sep
•U9xoeux6ieujoq.ne ap oq.uaxuixAow un eza 'aq.uaq.sxxa ex
ap exanj. xxaxa ap ouxs 'pepaxoos eAanu eun íesio ap eq
-eq.ejq. as ou 'axddxq ouatupuaj. xaP ooxq.sxxaq.oe.ie o ox sa
anb 'eueaxjaujeaq.lxou pepaxoos ex ap u^xsxtaxp ap axoadsa
eun ap s^abjí^ b 0X9S axqTSO(^ ejuodns as sa^.ua6xA saocox
-6A ap euja^sxs xaP U9X3eu6nduix ex -soye ua ouxs soxuaa
-ap ua ou apxuj as anb- oduiaxq. oood /\nm aoeq eq.seLj e^Aep
*"1 *XBS&lt;::aATun a^uaiuEoxq.se^d opoui ap opxx^A jod opxuaq.
opxs etj oduiaxv oyonuj s^ueinp anb saioxeA ap eujaq.sxs un
ap *sjed asa ap pepxxeaJ ex apoq. ua 'u^xoeujeoua ex íoq.
oadse aq.sa ua ox^s ou eueoxjcaiueax^ou pepxxaajc
anb

ex euxiuop

OLjoaq un opeJXuoauB soiuaq 'oxuaxujxoouoo ap soxjaq.

-Tía sox aP STSTxeue un ap saAeiq ^
#saioxeA ap exsosa
ex^axo eun ax^auodujx ueq.uaq.ux anb pepxxsaj ex aP sau
-ox3euuj:oj.suej:q. seq.jax3 e opeq.uaxio eq.sa o q-uaxmxoouoo aq.
-sq anb ej.je3T^.xu6x.s omsxpxq.a:ed X3

•sAxq.a^qo pepxxsai

ex apuaqaxde 'so3xB9Xopoq.3m soiiaquo sopeuxuixaq.ap eo
-xxde-anb 'oq.uaxuix3ouoo ap osaao^d oq.iaxo anb ap ezuexj.
-uoo ex ua ejzxonpeiq. as 'saouoq.ua *&gt;OLUSTAxq.arqo X3
i
..

•

•-zaq

-a/w\ xe|^ e a^uaujexjesaoau uaoouoo sexouaxo seq.sa uanbxq.
oezd anb sox sopoq. ou nq.iaxo zod anbune 'aiujoua osad un
sopxun sopeq.S3 sox ua auaxq. anb *iaqa/\ xe^ ap o q.uaxm
-esuad ap eaujx sx ua asieiquooua axans oqsandns aq.sa
ap aq.uanoajc^. S91U u9x3e3xj.xq.snr ex ^ 'saxsxoos sexouaxo
ap odxq. aq.sa ua ooxs^q oq.sandns un sa 'saio^BA exouq
opeq.uaxjo zaA e-[ e ^ OAxq.a_Cqo oq.uaxuuxoouoo un ap pep
xxxqxsod eq

• soAxq.eJoxsA soxiaq.xjo soq.jaxo uoo opxaraoe

ap pepxxeai esa ap u^xoeiujojsuejq. ex ua opuexoqexo^
*seoxq.oejd sauoxonxos xezueoxe ooxz^aq. oq.uaxtuxoouo3 xaP
S9Aexq. e uáuodoíd as 'pepxxsa^ ex uoo sepxq.aujojdujo3
aq.uauiepxpxoáp u^qsa seueoxjauieaq.iou saxexoos sex^uaxo

x íopxq.jed ap oxdxoux^d Xa ^suiexx souiejipod eoxppxed
U9xouaq.ux eunBuxu'uxs anb obxs ap 'saxBToos sexauaxo
sex ua ' * ppeysduiooe 9q.sa ouJsxAxq.aCqo aq.sa sopxuf) sop

�dad norteamericana parece una descarada mistifica ción, y .quienes la aceptan pasan por totalmente cié
gos.

Efectivamente, desde fuera e.s siempre mucho

más fácil que desde dentro ver la distancia entre
los ideales, los sistemas de valores y la realidad
tal .como se da,en c^alqjier sociedad,

Pero, creo

que sería de todos modos excesivo suponer que esa

distancia es total, que la relación entre el sis
tema de valores y la realidad social es simplemente
la de una máscara que oculta una realidad minucio
samente contradictoria con ese sistema de valores^
La relación es mucho mas compleja, en los Estados
Unidos como en todas las sociedades.

En cualquier

sociedad ^ue como Estados Unidos acepta el princi
pio de igualdad, la coexistencia de la igualdad de
principio y las múltiples desigualdades de hecho
crea problemas que todos conocemos.

De todas mane

ras esta distancia relativa entre la realidad y los
valores permite el surgimiento de un cierto tipo dé
rrítica, a saber, una crítica de la realidad desde
la perspectiva del sistema de valores que esa rea

lidad declara realizar pero que parcialmente trai
ciona; un ejemplo de pensamiento semi disidente de
esta clase, lo encontramos en Wright Mills, Si
leen por ejemplo La élite del poder, descubren has
ta qué punto el ideal igualitario que esta sociedad
proclama es.también el de Wright Mills; a un lector
no estadounidense ciertas conclusiones allí presen
tadas con indignación parecen sobre todo p^rogru
llescas: después de decenios y aun centurias de su

puesta igualdad política, en Inglaterra o en Fran
cia o en cualquier país latinoamericano se acepta
mucho más serenamente que en Estados Unidos
existencia d.e desigualdades reales.

la

Pero lo que se

quiere subrayar aquí es que esa capacidad de indig
nación dota de extremo vigor a un estilo de crítica
de la realidad norteamericana, que parte de la adop
ción intransigente de un sistema de valores que es
específicamente norteamericano,

••

�g
anb ejuaq. euixq.ojA ex anb ox anb ejaueui je^. ap 'seoxs^q
sauoxoou uejq.jeduioo Jopesnoe xa ^ eujxq.ojA bx epxpaui eu
anq ua anb ínosoj^j ap sosaoojd sox ap soq.oadse soqjaxo A
sopxufj sopeq.S3 ua oq.uaujouj; asa ua opuaxjjnoo eqeq.sa anb
ox ajq.ua sapepxuxj.e seq.jaxp Jejq.uooua aq.xuuad anb OAxq.
-eoxj.xu6xs sgui o6xe exqeq #xeuoSJC3d ejpjeqoo e ojos ueq.
ejqap as ou 0XTa ^ 'bujxujuj anj. ouacuouaj. asa e
-od aq.ueq.ruio o uoo ns ap seuixq.3 ja . sex ap seqonui jcd
.n

une

aq.uauiXBxoueq.sns epeq.daoe pja ejjjnosuejq.
• sopoq. xsbo
jod aquauiEAxqoadsojq.aj spBqojde Aoq une jas axans 'eu

BOXjaujBaq.Jou xe^n^T00 BPTA gT apoq. sj eoxb^xoapx-ooxqjx
•od ugjxoezxxxAoui ap pxouaxJadxa epun6as eq.S3

#pe^jaqxx

ex Jod epeznjo e0xq.u^q.ne eun nía í eues aq.uaujxexoueq.sns
oxqujeo ua eja eq.sxuexeq.s exsny ejap u^xsuedxa ex JBq
-xujxx ap eoxq.jxod ex anb ojad 'xBUTUJTJO ^ esonjq.suoui sa
eueoxjauje3q.jou eoxqjxod X^^^0^ BT an^ ejexaap 'xoue^ ap
sap opuaxqxjosa 'AqqJE^ o^ Aje^j ejoyas ex 'oq.ajouoo Anuí
oxdujaCa un jauod bjb^ #eueoxjaujBaq.Jou pepxxeaj x6^^3^
ex ap sojaAas seui sooxq.jjo sox ap oun ap s^ui jod ooxxba
jod opxuaq. sa ^soxnojpxj une A saxqejoxdap aq-uauíeouejj.
soq.oadse óAnq. anb osaoojd asa Aoq une anb oq.und \w^.
eqseq ^baxsbuj u9XObzxxtaouí Bun uaxquueq. anj. anb ^eq.sxu
-nujooxq.ue ex an^. exBOsa ^bj6 ua U9xobzxxtaouí epun6as Bq
•oueoxjaujeaq.jou saxoxeA ap.eujaq.sxs xa aqueq.xxxuj opoui
ap JeAode ejed aq.uaujej6aq.ux 9ZXXXA01U as eueoxjaujeaq.jou
exoua6xxaq-uT BT an^ ua zaA ejaujxxd ex anj. aquaujeAxq.oaj.a
ísounñxa b oood un bujjbxb 'aq.u3ujeAxq.0adsojq.aj eqsxA
anb ojad ' epeoxj.xqsnr aq.uauieq.oaj.jad saouoq.ua ejoajed
ánb A sauoxooaj.ap uco saxanq.oaxaq.ux soxnoj-po sox aP O^^-uap aquauieoxq.oejd ^q-uoo ou anb u9xoezxxTAOUU Bün • sq.sxo
-sej.xq.ue U9X3ezxxxAom ex anj. scpxun sopeq.S3 ua oqnq anb
Xejnq.xn3 u^xoezxxxAouj ejauíxjd ex íeox69xoapx uoxsuauixp
eun uajaxnbpe sexoujaq.od sapuej6 ajq.ua seqonj sex 's^ui
zaA epeo anb ap oqoaq xa Jd epq.uaoe ag
•oduiaxq. Xa uoa
asopu^nq-uaoe auaxA ' eUeoxjauieaq.jou pepxxaaj ex uoo *axq
bxjba epxpaui ua anbune 'u9xquieq. A saxeapx sox uoo seueo
-xjauieaq.jou sajepos sexouaxo sex aP osxujojdujob aq.S3

�objetar el acusador se daba sobre todo en un nivel
anecdótico y hallaba; difícil expresarse en una con
dena cerrada*, la hac,ía" imposible la acept ación co- 'mun de una imagen del mundo en : la Cual los Estados

Unidos representaban valores positivos-y había un
foco negativo al cual.era preciso combatir de.cual
quier manera, ; •

•-....

;.

:

:

;

Pero si no faltaba entre los científicos socialec, la voluntad de movilizarse en esta cruzada,
por fortuna para:ellos,los políticamente poderosos
no tenían deseo alguno de movilizarlos; durante es
te período y aun durante toda la era Eisenhower,ese
sector era marginal y. sospechoso, A partir de la

presidencia de Kennedy la situación cambia radical
mente; la tosquedad científica, ideológica y polí
tica de la imagen de la realidad mundial que estaba
detrás de la política republicana es advertida,la
necesidad de .una imagen más elaborada, también lo
es, y gracias a ello el científico social tiene fi
nalmente una función práctica en el asespramiento
de la conducción política en los ^stados" Unidos,
Como ustedes saben, el resultado de este intento de
-lograr que las ciencias sociales propor

cionaran no solo justificaciones ideológicas, sino
también orientaciones prácticas a la política nor
teamericana no fue da ninguna manera feliz; basta
recordar algunos nombres como por ejemplo el del

profesor Rostow para adv^rtir los peligros implícir
tos en esta movilización, demasiado enérgica, Y efec
tivamente a partir de este momento surge una prime

ra toma de conciencia ;(que significa una toma de
distancia) no sólo frenta a ciertas realidades polí
ticas o no políticas que aparecen como negativas,

sino también frente a todo lo que se llama el sisnorteamericano de valores.

A partir entonces de una cierta adhesión global
al a realidad norteamericana, las ciencias sociales

asumen un compromiso práctico que las empuja a

�i
anb s^ouejj. uq

*apuaxqua ou s^iuapa ojad (U929J e^uaq.

s^zxnb anb o^ ua) sjnsuao o^os ou ouEOXJauieaqjou osoxp
-nqsa un oueoxj aweouxqex oiusxjeqxxTtij TB squaj^ anb o^d
-uiafa jod sqeAjasqo paxjj.6axg ^jpui^ oj^xs ap oxojaq un
bA aoe^ *sasjed sojqo ua anb EpEnquaos seui sa anb * bu

soxjaumaqjou B3x^.jxod R B3x69XoaPT upxaxpBiq. ex ap pap
bx uoo a^^Bd Bjq.

^^ exnouxA as

ap ss^ux^-sxp a^u^q-seq sapapxxaaj ap OAxq.oaj.a
oq.uaxiuxoouc3 un XTüTJ-TP a^uauiBP9UjaJC:l-xa a^aq ooxx^aq. xa
ua *oox^^^Jd ouBxd xa ua seAxq.ebau sexournoasuoa aq.uauj

-eaxun auax^. ou pnq.x^oe cq.sa ts ojsj •BXJexqujB^ a^uab
in EJI9S A axqxq.oaj.xad aq.uaiuepEUjajq.xa sa eueoxjauieouxq.
-bx pepaxoos bx soxxa BJBd une ^aq.uauJGAxq.03ia isaxopBA
jasuoo s^uj sox ap una 'sopxup sopBqs3 sox ap oiq.uap eu
xq.Bq boxj^uj^ ap sosoxpnq.sa sox aP sapnqx^oe sbx R aueo
xjauiEaq.Jou b^x^jx0^ eT aP SGOx^oBjd sauoxoxsod sbx a^q.
ua aq.uauEUJjad xseo u9xooxpEjq.uoo eun sajo 'oxdiuaCa lod
'SEAxq.Bbau SBXüuanoasuoo auaxq. ajduiaxs ou pn^xq.oe Bq.sa
anb jb6oj6c anb As^
?euxq.eq Goxj^uj^^ ajqos souBOXjaujB
aq.jou soxpn^sa ap saq.uTaxJio3 sBjaq.ua axuaiueq.xojx^uJT op
-uEUJaqob Gq.sa ' aq.uaujBq.T3jx^xa eq.S3Tixueui as ou anbune
' ooxb^X^^^1^ o6sbj un BjauBui oun6xe ap sa sopxup sop
Eq.S3 sox ua aq.sxxa anb ox a opxoajBd sa ou anb ox opoq.
anb ap snuabux uoxoou aq •EXXan^|B aP SEquxq.sxpaq.uBq.
ssq uos anb capEpxxaaj Japuaqua ajad u^xOEJEdajd joTauj
ex aq.uaiuxcjnq.eu sa ou 'e ueoxj auuaaqjou pepi^eei ex e
uoxsaqps eq •ugxQBnqxs esa ap sexauanoasuoo
aquaujB^auj soiuapod euxqeq e^xjjnu^.e aquajj
•saxqcjouoq aquauioAxsaoxa ou
aP SBunfixe ^ 'süqajouoo Anuí scoxqosjd seaieq uoo
upxoesnoaj esa ap jxqj^d e saxqxbueq. sopeqxnsa^C

bAbl^ añb eunbxc xBToos"ODTiJ^uaT3 squaxJJ
-do oquaujoiu xa Jc?^ aqsxxa ou ojad 'Bpxqjed ap oqund oui
-sxiu xa leuoiqsano e -zaA ejaiuxjd jod oseae- .eabxx b3
-OAOjd uoxosnqxs eqsa anb aquaxoajo oxcpueosa xa ísaxP
-Ejouoq ajduiaxs ou A 'seqajouoo Anuí seaieq jEuaduiasap

�tiene alguna memoria del 18 Brumario, del General

Foular ger,o de los sargentos de La Rochela^ aun conderianco, entiende qué es eso del militarismo.

La

unilateSalidad de la tradición norteamericana está
vinculada con el hecho, subrayado con orgullo, de
Estados Unidos es lo que se llama un new cotnfs decir un país hecho, armado en un momento
en qut ya no eran trasladadas a América organizacio
ne^ ftudales, o por lo menos éstas eran extremada
mente endebles y ocuparon un lugar totalmente mar
ginal dentro de la sociedad norteamericana

Esa

unilateralidad, por otra parte^ no nace solamente

de la modernidad sociológica de los Estados Unidos^
es también ideológica; no-es difícil de entender
la extrema dificultad de armar una ideología con
servadora en un país cuya tradición más antigua y
venerable es ya revolucionaria^

Esta unilaterali

dad se traduce entonces en una incomprensión siste
má^ica de realidades -^ue no sean la realidad nos-te—
Hmericana.

Al mismo tiempo esta incomprensión, que

es un dato básico que nace, diríamos, de. la falta.
de capacidad para captar realidades que no son la
norteamericana, no es presentada masiva y toscamen

te como tal^ encuentra también ella justificaciones
más sofisticadas (como se diría en ese país) que la
pura negación de que las realidades que no son la
norteamericana tengan algún valor. • A menudo la in

terpretación psicológica cumple esta función impli—
citanente desvalorizadera de las realidades que no
son la norteamericana-.

Existirían efectivamente,

algunos condicionantes psicológicos que harían que
ciert as sociedades no funcionen como funciona

de les Estados Unidos*

la

Esta observación, que puede

ser válida en alguna medida, esconde mal una opción

valorativa muy decidida. Los que dicen que otras socieades están condicionadas psicológicamente para
ser diferentes de la sociedad norteamericana, no ig
n^ran que la sociedad norteamericana está condicio

nada psicológicamente para ser tal como es; si los

�un ua uaAanuj as anbxod 'ouxwx^q. xawxxd ua *saq.uexx?jq
opexseujap sopeq-xnsax B ^e6axx ou uax"ans oxniujq.sa axqop
asa ap xxq.xed e sopezxxeax soxpnq.sa sox anb oyexq.xa sa.
oj\j

?B3xx^ujB0uxq.aq ua aq.uasne aq.uauiaxqexoxdap ue^. 'bu

-exxaqa^ pnq.xq.OB ap oxdwafa oxxaq un ejxas ' souanboxq.ue
uejxeq.saj.xueui anb esaxduia ap nq.xxjdsa xa aq.xed exq.o
#sopxun sopBq.s3 sox ua
TJi:9T&gt;lToi *-soujBjxxp- xaATu
b oox^oaq. xa^Tu B ou Ts osoxbxq.sajd Anuí axduiaxs 'oubxu
-osjaj.^.aC oq.xui ap axoadsa eun bztiqcIioo xBjn:I -pepaxdoxd;
gyanbad ns uoo 'Bxnboxq.u\/ opex un jod 'sauozBjaB sop ap
•p aq.uauiB3xpBq aoau Bjnboxq.u\/ iod Bxouajaj.ajd e"]

'BX^mox

-03 ua Bjnboxq.u^ sa anb Euxq.Bq BOx^auiy/ ap sasuapxunopBq;
•sa sosoxpnq.sa sox aP OAxq.oaxo3 oxopj ap axoadsa asa
soiuapod 'jBxnoxq.JBd ua oxdüjaCa un ^auod bjb^
B3XJ
ap oq.uaxujx3ouo3 xe saq.uBq.Jodujx ^nuí ^oq.uaxiux3 anbxiua
opBq.xodB jaqsq ap soCax q.sa 'aoeq as bxx3 aP an^ OA
-xsm^s oaxduia xa ^od osbob anb oxad 'saq.xuijx sns ap oxq.
-uap esoxxeA Gpnp uxs u9X3Bq.uaxio eun ap saouoq.ua eq^exq,
ag

••Btusxui pepaxoos ex Jod pBpaxoos ex sp u^xosoxxdxa

bx 3p XBATJ OU1O^ asiaA axaxj.ajd anb ojad 'epeuxpjoqns
xas ejxpod 'BxJBq.uaujaxdiuo3 xas ejxpod ezxnb anb upxo
-eoxxdxa eun auodoxd anb ua epxpaui ex ua 'u9x0unj.eq.sa
axdujno oujsxboxpoxsd xa íaxqxsod ox ua bx^bux^xbiu ap sao
-uoq.ua eq.Bxq. as íxexnq.xno uoxoxpexq. Bxdoxd ex sp osozex
•equia o&amp;xb• oq.oadsB• un a^nq.xq.suoo oq-ueno ua U9xquieq. sa ox
o^ed ? aq.uasaxd aq.uaujaq.ueq.suoo 9q.sa 'oqonui eq.x/\ex6 oq.ueno.
ua'oxaujxxd :sopxq.uas sop ua sa oj íepesad aq.uaujBtJuns sa
eq.sxxxeui exouaxaq ex *SBUBOxxauieaq.xou sax^xoos sexouaxo
sex ua aq.uauiBAxq.oaj.3
i seoxúipuooaoxoos sauoxoeoxxdxa
ap upxoeuxujxxa BX sa u9T3unJ- BS3

#eq.xpjxduix soxq.o ua

'eq-xojx^^3 soseo soun6xa ua 'upxounj. exq.o ejAepoq. auaxq.
oujsxboxooxsd aq.sa ap exouanxj.ux ex sexauEUJ sepoq. bq
;
'*oxbuj sa oüeoxxaujB
-aq.xou s.a" ou anb px exaueiu eunbxe ap anb ap uoxsnxpuoo
ex e aq.uauiEAanu soujebaxx 9JAsap ouanbad un ap saAexq. e
'opoiu aq.sa ap Á 'oxew sá opeq;xnsax xa anbxod sa 'sox
-biu saq.xsd sexq.o ua uos sooxbpxooxsd aoxuoxujeuoxoxpuoo

�círculo vicioso, y en segundo término porque ignoran

triunfalmente aspectos importantes de la realidad
antioqueña.

Cuando se examina por ejemplo ese exce

lente trabajo, más atento a la realidad que a la cele
bración de mitos, que es la monografía de James Par-

Lons sobre la emigración antioqueña dentro de Colom
bia se descubre que hay muchos aspectos arcaicos den

tro de la cultura antioqueña, que -el nivel de vida
d^ los prósperos pequeños propietarios antioqueños
suele ser deplorable, etc..
Pero esa incomprensión masiva no basta para expli
car los rasgos dominantes de la imagen de América La
tina, Cuando, por ejemplo, oimos decir a un estudianti norteamericano aun pasablemente informado que el

problema básico de la Argentina o el Uruguay es la
explosión demográfica ^y cuando se explica que no lo es
Lgrega que la mortalidad infantil corrige el exceso
de nacimientos), su preferencia por esta hipótesis
, no se debe tan solo a que ella corresponda muy
trien

a las realidades de otras áreas latinoamerica

nas; satisface igualmente a cierta idea apocalípti
ca que Estados Unidos tiende a hacerse de América
Latine y que está constantemente p^esent.e en las

imágenes que de América Latina se proponen aun en
las ciencias sociales
Esta noción surge , en parte,
de la- existencia de problemas muy reales, pero es

tá deformada por-el hecha de que casi todas las di
ferencias son considerada s implícitamente aber^a
ciones, de tal manera que aparte algunos problemas
muy reales (evidentemente es peor estar más ham

briento que en los Estados Unidos)

tiende a consi

derar graves otros que no lo son como desde esa •'•''•'
psceliarísima perspectiva (no es necesariamente :
peor tener una organización rotariana menos extai-

sa que en los Estados Unidos, y así sucesivamente).
De todas ma^eraa e9ta..perspectiva apocalíptica co
rresponde muy bien, por un lado a la imagen de Amé
rica Latina como una realidad aberrante^y por otro

10

�TI
-sa asiaaeq uapand ejaueuj xe^ aP íuwaxqojd asa ap exouaq.
-sixa ex oq.daoxa 'opoq. ubiou6t saxeno sex ap seaj

ajq

-os saujaxqo^d sapuei6 sosa ap oxpnq.sa xa ua sepBjq.uao
-uoa sauOT3BZTua6io ap oq.uaxiuxoajoxj- Xa Jas axans axqei
-oxdap aq.uauuexnoxq..ied exouanoasuao eun 'esojBxxad Aniu
oq.uaxwxoouoo xaP ^^-Sxa ap oq.und xa apsap sa 'sopeuoxo
jsg seuuaxqo^d sounbxa ua

upxoejq. uáouoo aq.S3
a ^axdoiaxs ou soxjaq.xjo

uoa op.janoe ap SBAx^xsod sepeBzpC 4saxa^aua6 s^uu sau
-OXOBUJXOJ.SUBJ^ BjjaBx^. ozBxd.oxJOO1 b upion^os B/^no soxx
anbe ouxs ^soAXx^axj.xu6xs sbui aq.uauiaoxj[oax soiuaxqo^d sox
ueas anb ap eq.ex^ as ou í sa^ua^-^odiux sauoxoeujjoj.sue.ix
jaoBuj ue^jpod as saxana sex ua SBXXan^a uos séujaxq
-oxd ap seaj^ sapuejB SBXS3

*seuiaxqojd sapuejB soun6

-Xa ua ajq.uao as euxxa-j eoxjaiuv ap oxpnxsa. Xa an^ e ueA
U9xoou e^sa ap SBxauanoasuoo sex SBJaueui sepox ag
eqfxno eas ^zxnb opuoj. xa ua ^exnojpxj aoaj^d
sou 'jEJofáuj R JBxqujeo apand as pepxxaaj ax anb ap eapx
ex xg • s¿oxj.oJXSBxeo ueas sexouanoasuoo sns saoaA e
anbune 'jxq.sxxa uepand anb sBues sbuj oaia sapn^x^oe sex
ap eun a^ua^eAxxaaj.a sa 'ixai b6blj

sou anb euad ep aui

saoaA g A sapa^sñ e JxaJ aoeq sox 'xuj e nai aoeq a.uj onb
^nxs3 •fflxuaujaPunJ.ojd euoxodaoap sox as *Bpeu axuaujaxqeq
-ojd anb apuodsai as x^ ¿sojq.osou japGLj souuejjpod anb?
:axuaxn6xs ex ua uáiunsai as ouxs so^ep so/\anu exoeq
ou ^opnuauj e ueoxanA..as saq.uexpnq.sa ap sexun6ajd sex
eujaxqojd jaxnbxeno eüoxouaiu as;xs 'oxdujaCa xo¿ *sepxJJ
-nqe jas jod ueuiiuiaq XGUTi TB ^ sa^uppuajd^os uos oxd
-xouxjd xB an'

sauoxoenxxs e souexd Sox sopox ua eAaxx

0XS3
•epEq.da'"^3 oiuauixejaua6 Anuj upxoou eun jaoajed
Xa sa ••anb'opunui xe -ibaxss ej
-ed jaoeq ejaxqap sgpxup sopexS3 sox anb ox ap uoxoxuxj.
-ap ex e apuodsajjoo axuBXJodujx epnp uxs sa anb exouax
-aj.xp.ex íoxja^sxujaq xa ua lexnaiqied ua A osjaAxup xa
ua ejo^q.uapaj upxounj. eun.auax^ sopxup sopeq.s3 opex oj^o

joct'axqajdxdap sa euiqBq eoxj^uj^ X5

•opunui xa ua sjed

asa ^áp u^xounj. ex a^qos ' xB.StXaATun .ajaueuj ap epeq.daoe
aq.uaüjéoxq.aa¿d sa sopxup sope^s3 sox ua anh üabeuux ex e

�tudios sobre la explosión demográfica (que es en
e3te momento el problema capital),q la distribuciór. de la tierra, o la marginalidad social dentro
de la sociedad urbana,etc., que pese a su gran ri—
aueza de datos serán extremadamente decepcionantes
en la medida en que sus conclusiones alcanzan un

"nivel de generalidad" (para usar la jerga de la
cofradía) que las hace igualmente válidas en Cochin
chira y en el Uruguay.'...-•

,

fara agravar esta situación entra a gravitar

aquí la relación peculiar entre Estados Unidos y
América Latina..

La selección

de los'problemas

juzgados básicos está evidentemente relacionada con
las peculiaridades de esa relación.

En este momen

to América Latina es muy importante para todos en
los Estados Unidos. Es muy importante por' el pa
pel que realmente desempeña y es muy importante
también por el lugar que. ha llegado a ocupar en la
fantasía colectiva en ese país.

Las experiencias

más recientes, que han mostrado resquebrajaduras
serias en el orden vigente en Latino América, Ka
llevado a la noción de que ese orden es mucho más
frágil de lo que acaso es efectivamente.

En los

estados Unidos, tanto entre quienes aceptan el or
den norteamericano (y latinoamericano) como entre
quienes lo

rechazan, se acepta que el orden lati

noamericano está constantemente al borde de una
crisis definitiva y .total... La noción de que una
revolución está a punto de• bacrer el Continente,

y que la Cordillera de los Andes será dentro de
meses otra Sierra Maestra, nopodria sorprender a
nacie; agrada a algunos, asusta a otros, pero es

tenida muy generalme^te por válida.

Ello hace

de antemano infructuoso el esfuerzo de explicar,

por ejemplo, como en mi país, en la Argentina,
durante diez años y aun más el nivel de vida de
las clases populares.ha sido sistemáticamente

disminuido, su representación política ha sido
sistemáticamente cercenada hasta ser destruida.

12

�ua aq.ua6xA uapxo xaP sooxs^q soq.oadse soq.xaxo.uoo
-weq. 'saq-xuiji soq.xaxo ap oxquap 'A sopxuQ sopeq-Sq sox
ua aq.ua6xA uapxo oq.xaxo un uoa sepxq.aujoxd(JLJO3 u^q^sa sau
-oxoezxueBxo seqsa) pepjxaxauaB ap xaATü O:^B un B
eP
-xxba jas apand uaBeiux eqsq

*soxxa axoeq zapxonx ewaxq.

-xa uoa ueq.uaxxo as A sofxj. aq.u aujepeujaxq.xa so3.Ts9do.1d
uauax^. ^sa^uaxode OX9S upxoo^uaxxo ap soxqujgo sns e as
-ad 'anb s auoxaezxuBñ xo uos anb 33.uauueAX3.oaj.a auodns as
tosoxqaua^ aquaujepeujaxqxa ouuoo 03.SXA xas axans sauoxoez
-xueñxo seqsa ap xa^ed Xa auT3.^1 boxx^uj^ U3
'SBpBAxxd
sauoxoepunj. sbx ^ouxujx^^ opunbas ua A xBa:aPaJ- ouxaxqoñ
Xa sa a^ueq-xodiux sbui xa sa^ena sox aP upxoBxoueuxj. ap
sox^uao xod Bpeq.uaxxo.aq.XEd ouanq ua eqsa uaqes sapaq.sn
oujoo uoxobzxub6xo eq.S3 • sopxufl sopBq.S3. sox ua auaxq. eo
-xj.jq.uaxo uoxoeb xq.saAux ex anb upxOBZxuebxo ex -lod epeA
exée A epen^uaoe sa u^xoeq-uaxxo eq.sa sexauetu sepoq. aQ
• (sopxuq sopeq.S3 sox ua sa^epos sooxj.jq.uaxo ap
axqaxapxsuoo Anuj oxauinu un e oxuaoap un aq.uexnp. epxA ap
soxpauj opexnbasE eq ' euxjBq eoxx^ui^ ua saxqeq-ou sexouano
-asuoo opxuaq. eq ou xs anb 'soxpnq.sa ap eaxem exapepxaA
eq.sa e xebnj opep eq sajaxoxed seiuxoj.ax ap oquaxuieauexd
ja anb sa eq.xxoAej. upxonxos ex sa saxan3 sex &lt;iod sauoz
-ex sbx ap aun anb xxoap ejxpod ^osoooxxam xas exaxpxnb
oun xp íeq.xxoAej. upxonxos ex soxnoxjo sosa ua sa anb)
sepeq.xujxx A sepesqp aq.u^uiexqes 6auoxo;.&gt;oxj.Tp
-oiu sq.ueTppui j eas (sooxujapeoe soxnaxjo sox ua sesoxauinu
sauoxsaqpe ap ezob ou ^xe6ax6B e oxnsaxde aoi anb upxonx
-os aun)zapxbxx xoAeui eun ap exopu9q.op eas 'aq.
-uaBxA uoxoeñq.xs ex ap esuaj.ap eun uaoaxoAej. anb sox ues
jnbe u^xquieq. * saq.ueuxuiop soq.uaiuaxa soq

• sopxuq sop

-eq.S3 sox ua **aq.a *u9xoe6xq.saAux ap seaxeq. sex ap U9X0
-Bq.uaxxo ex axqos sauoxsxoap sbx ua aq.xed eood Anuj uau
-axq. BjAepoq. uexqaxaa OX ^ oueoxx auiEOUxq.ex uapxo xB as
-xefexqanbsax ap oq.und é u^a sauaxnb sexaueui sepoq. a^
^epeq.daoe aq.uaujxax.aua6 upxoou eun
*aoxpexq.uoo ' aq.uaujeAxq.oaj.3 ' anb xod epeq.xeosap aq.uaweq.
-expauiux sa * eueoxxaujeaq.xou pepaxoos ex ua saxqaxedujoo
sexoq.oas uejxexx^JBSaP aq.uaujexn6as anb'ox ap xoAbuj oqo
-nuj'epexaxoq. opxseq upxoenq-xs esa anb uoo exouaxoed eq

�América Latina.) Pero evidentemente las tácticas de
defensa de ese orden son materia opinable, y en este
camj-Q-las opiniones están marcadas por cambios ideo

lógicos y culturales dentro de los círculos académi
cos norteamericanos, que tienen una influencia enor

me en la orientación de los fondos proporcionados pa
ra la investigación^

Para poner un ejemplo, el pro

yecto, cada vez más tenazmente seguido, de propen-

d^r a la disminución de la natalidad en América Lati
na -al cual algunas de estas instituciones estám vo
tando sumas considerables-

desde cualquier perspe^

tiv^ política medianamente lúcida, es de una estupi
dez extrema*. •. Los mismos que proponen este^ tipo de
proyecto saben, que no son ciertos escrúpulos ideo

lógicos o religiosos (eliminables mediante^una cier
ta propaganda)^, los que influyen para aumentar o dis
minuir^ la natalidad, t^mpoco lo es el conocimiento
de la existencia de ciertos métodos q^e podrían evi
tar, digamos, el nacimiento de un número excesivo de
nuevoe. seres humamos, Sonestas situaciones mucho más cqrr

nlejas, sobre las cuales una campaña de difusión de
inétodos contraceptivos, puede hacer muy poco. Por
otra parte si puedo hacer muy poco en este aspecto,
puede hacer mucho-, por el contrario, para consolidar

la resistencia a la penetración cultural e ideoló
gica norteamericana. Es

instructivo, por ejemplo,el

tono santurrón cor que ciertas publieaciones de iz

quierda se hacen eco, de manifestaciones pontificias
sobre la santidad de las bases biológicas de la
oxistencia

humana..

Ahora bien ¿por qué, entonces,

se aplica esta política, que es evidentemente erra

da y que sin duda en algún momento será suspendida?
Básicamente, porque existe un cierto consenso en
ílgunos círculos académicos norteamericanos, de que

efectivamente el problema de la expansión demográ
fica es el dominante en América Latina. Nótese que
esta noción no es una noción necesariamente absurdaj

sí lo es la conclusión de creer que porque este es
el problema dominante, puede ser atacado directamen
te y más aún, puede serlo por agentes extranjeros

14

�ap ^seot^deicI sapEpiiOTid sbx ap sauotsiAai se^sa ap
eun epe^ #saxuaxaj.xp a xuauiexax^woo * 'aq.3 ^ ooxboxoaxsd
q odxq. ap sax^iauaB sauoiGBaixdxa ap axias aun
apand sou osa * so xuaxiuxo eu ap oxaujnu OAxsaoxa
ja sa opo^. a^u^ igieaua osxoaxd sa anb eujajqoxd xa
anb sowauodns oiiBi^uoo xa ^od TS 'X3!335 sa oaxsoq ox
-oxxj-uoo xa aRb ap auodns ' gxxgx Tioxid popxsaoau gx sa
btjei6e ciiixoj.ax gx anb ap uaxoou gx 'oxdwafa xod 'ouexd
U3 • o^sa xj-XUEUJ aP uauod as se/\xq.Gbau s gx ouanoasuoo
SEsa ^oai^üeid a xuaiuap giuaxxxa

Ia ATu asa B

T

N

(T sep^iapisuoo
xas uaxans ^ Jasaia^ui ap opsCap ueq e/^

sopEXXnsaj: sns

UGxnpGuu SE^sa anb ua ox uatuoiu xa ua an^ ^xxjnao axans
^odujaxx uaiaxnbaí sauo xaabxxsa aux sgx aJGOua sgx as anb
aXuaiüGxa6xx Jod ^anb ap bxsxa ua * anb opxdex uex saoaA
a)

opxdox sauj oqoniu Gas xB:in^In:3 Qjqm^o ja anb aosu

'soxaxosqo axuüuexn a7PTa: sopBbznC azxnb uos Eioqe o^ad
^sasauj sxas saooq Gpuuj ap uaqGX53 an'D soTiaqTia ua sap
-GSGq sauoxaab yxsa aux xauoxouaAqns axu t'XTTujnM a^JG^X1-103
-ua anb 'pxoj upxaopunj ex oiuoa gos3xug6x6 uoxanxxxsux
aun ap Gxouaxsxxa d ~|

'asxapuaxap xoCauj exad asic.ui^s

uaqap *GAanu gx ^ apDxadns opuaxs Bqsa anb ax 'saumxa
-xsod SGqiüG anb ua spxpaui gx ua apunoax ^as axans anb
Gxauaxsxxaoo ap r.dax3 ;?un ua aonp .xx as ozxanj.sa 3qaa /\
SGxaujxxd sgx g iszijfdiüaai oxad axuaujGinp XGqanx uaqap
sapunbas sgx a xuauix eluxou ísEi^o g uapaons saxauapuax
seqiaio xejcn:l-Tna BPTA r--.pox ua * a xuaiuaxq uuozay
*xopax
-axaaa ^ xopGOxxd yxxnuj un ap ex sa s auo xog zxuobxo s^sa
ap xac'T::)uTa:^ uoxau.nj. gx anb xxoap soüJGjxpod oxxaxuoo
asa U3

*auodns as saoaA c anb ox ap oxaaxxp souauj

oqoniu EXausuj ap ox ad ^x^TP1-1111^ axnxunÁoo gx' uoo UE
as Gpnp uxs anb ' sgue oxx aiuGaxJo u saoxbpxoapx a
-nxxna sapooi sbj ap gaism ex uoo GAxxap ex e' asxaAouj ap
saüoxoGZxuEbxo sesa g eAjes ou EoxsEq ugxoGOxxxxuapx
osa íaxuaéyxaxux a axuaxaqoo goxxjX01^ aun iGioqeja ex
Gd uapxo oxJaxo ap Gsua^.ap ex uoo uoxoe ox^X^^3^^ gT saa
q Of\j

(oqDa/\oid xaP

puox Xa &lt;Ias B suaxA ax

asa) sgxx3 ex^d sapanoape exapxsuoo eoxugmañ
-aq exouaxod ex anb s auoxsuaoixp sgx xezucoxe Gxed asxGo
-xqoe anb uauaxx otuoo sauoxoEu sex a x^oxxdxa g uga anb

�alguna manera compromete a una revisión total de la

imagen de la realidad que se trata de conocer pero
también de transformar.
Todos estos elementos naturalmente configuran,
rapito, un cuadro extremadamente negativo.
El
Lecho de que a pesar de estos -elementos negativos,

deoamos a los estudiosos de los Estados Unidos al
gunos- de los trabajos mejores de historia, en algu
nos aspectos de sociología, dir^a bastante menos de

ciencias políticas sobre A^érica Latina, hace que
eitos estudios que en sí -son a veces admirables, sean
aún más admirables

De al-guna manera lejos de ser

representativos de todo un conjunto de esfuerzos que
se traducrían en ellos, representan el esfuerzo ori
ginal de oponerse o por lo menos de ignorar soberLiamente este esfuerzo colectivo cuyos resultados
presentan insuficiencias que acabamos de señalar.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4241">
                <text>Estudios latinoamericanos desde perspectiva norteamericana</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4242">
                <text>HALPERIN DONGHI, Tulio </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4243">
                <text> Halperin Donghi, Tulio:&#13;
Estudios latinomericanos desde perspectiva norteamericana /Tulio Halperin Dongh..    Montevideo : UdelaR. FHCE, 1969..&#13;
  16 P..</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4244">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4245">
                <text>1969</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4246">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="4247">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="386">
        <name>AMERICA LATINA</name>
      </tag>
      <tag tagId="493">
        <name>CIENCIAS POLITICAS</name>
      </tag>
      <tag tagId="458">
        <name>ESTADOS UNIDOS</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="356" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="591">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/5c0527512a05c950035ce3c28aced4c7.PDF</src>
        <authentication>95bf83b0da34ccf8e77ae5b691ebd284</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3893">
                    <text>�a S3Noovonand noisiaiq

VIHVÜSH3AIWÍ1N0ISN31X3 301YU3N39 N0I333W0

^v

ep
ooiBqiouoai A
ooijiiubio ouojjesap

ap

sepuaiQ A sapeprneiuriH ep

vonand^ti vn ^a

�^

r-&lt;^X&gt;J^tf &gt;&gt; _ ^/J^sj &lt;^L 7-J/ *^TéU*'4 ¿^} 7^ ^

COLECCIÓN TEMAS DE NUESTRO TIEMPO
De próxima aparición:
5. José L. Massera: Dialéctica y matemática.

UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA
Queda hecho el depósito
que marca la ley

IMPRESO POR ÍA D1VISIOS
^PVBUCACIONES Y EDÍCIOSES
CMVERS1DAD DE LA REPl'BUCA
Diciembre 1985
Diseño de la Carátula: Heher Lareo
COMISIÓN DEL PAPEL
Esta publicación está amparada
por el Art. 79 de la Ley 13.349
DriHtsito ljce.nl 206.826
H-2175

Y

�896T

a^uapsuoo uoispap Bun b aaapaqo is oaad íupisajdxa bj ap oiuaj^^ui oppuas ja ua
^BaijquaiD-Bapijod^ Bun ap Biauanaasuoa ouioa 'Badoma uoiaBzijiAia bj BJBd sajBiarua
soub sosa ua aonjxxid as ou sauopBaxjdB sns X sBiauaia sbj ap ojnuiqsa jg
•Baoda bj ap jBLtjsnpui a
bjoouSb uoioonjxud bj ap sapBpisaoau sbj b uBsaja^uí anb so^ajauoa SBuiajqoid
ap uopnjosaj bj b ajasopinpijdB 'oogquap ojx^aui ja Buasua as sajBna soj ua
'sou^is-iaAiun soxiuaa soj ap sa^uaipuadapui 'Bjn^jnouSv ^ BuaiuaSuj ap sBjanasg
X SBiuiapBoy ^p uppBuuoj bj opuaiAouioad 'BjjanbB jod BpBjadns sa 'Baiuoa^
bj ap X Biauaia bj ap BzuBuasua bj o^iqui^ ns ua aianjjoxjui ap pBpisaaau bj jbjiuiisb
b sapBpisaaAiug sbj ap Bpua^sisaj Bg 'Booda Bqaip ap sajBujaaja^ui sojnajia soj
ap BJopBAjasuoa pBpijBxuaui bj aaauaA opuaiqap 'BaijquaTa upiDBSixsaAui bj aa^ojd X
pBpijBaj ^sa B^dBo 'HAX l^ís FP SBadoana sauoiaBu sbj ap jBjaqij BisanSanq Bg
jBuoioBujaxui opBajaui jap sapBpxsaaau sbj b oSanj X ooia^ui
opBaaaui jb oaauíud SBpBnaapB SBaiuoa^ ap upiauaAUi bj aod 'sauoiaBu sbuisiui
SBsa ap j^sauaiq joXbui un ua a^najadaj bSjbj bj b anb Biuiouoaa bj ap osouiS^
-J3A ojjoxresap un upijiqísod anb 'souiouojSb X sojaiuaSui 'Bpua'ja ap saaquioq
ap odinba un ap uoidbuuoj bj ap Biouanoasuoa ouioa auaqqo as 'SBadojna sauoiaBu
SBunSjB jeu^snpui oduiBa ja ua ubztjb3j anb osuauíui osaoSojd ja anb uBXjsanuí
'IIIAX FP s^u9 ^XSBq IIAX ojSis jap sopBipaui apsap uba anb soub soj ua sopiiinoo
soqoaq sog fboiuaa^ X ooijquaio ojjoiresap ja uoo UBUoiOBjaj as anb sajBjn^jna
so^adsB soj ua BSuod pBpaioos Bqoíp anb sxsBjua ja uoa BpBioosB a^uauíBuiqui Bjsa
'BiouBpunqB ua oíaiAjas ap X ouinsuoo ap sauaiq ap sBpiAi^ 'SBoiapoui sapBpaioos
sbj ap oaiuipuoaa X jbioos osa^Soad jap pBpijiqísod bj anb ajq^pnpui sg XT^

NoioonaouiNi i

OIOIOOV^ í HV3SO
• VNI1V1 V0IU3INV 30 00I0010N031 A
00I3I1N3I0 O11OUUVS3O 30 VOllllOd

�de la clase que en la época sustituía paulatinamente a la aristocracia feudal, por lo
cual puede decirse que, en cierta forma, la revolución científica e industrial del
siglo XVIII, fue la consecuencia de una política que se trazaron los hombres más
lúcidos e influyen^es de esa época.
t— 1.2 Es evidente que una política para el desarrollo de la ciencia y de la técnica '
en Latinoamérica deberá establecerse a corto plazo en cada una de sus naciones;
pero la misma, a diferencia de lo que sucede en las naciones de alto desarrollo
industrial, encontrará fuerzas que resistirán su aplicación.
Múltiples serán los motivos de esta resistencia; algunos de origen estructural e
interno de las naciones; otros provenientes de fuertes intereses que en el exterior
se benefician con el mantenimiento de la situación imperante.•=
1.3 Dentro de los primeros debemos considerar la estructura económica de estas
naciones, dirigidas por una minoría de comerciantes, agricultores, ganaderos y
exportadores de materias primas, lo cual repercute decisivamente en el man
tenimiento de concepciones culturales que no sienten ni la importancia ni la
necesidad de la ciencia y de la técnica, recibida de las naciones ibéricas que las
colonizaron durante tres siglos, desde su descubrimiento. Esta herencia cultural se
vio fortalecida al advenimiento de la independencia, porque el movimiento emanci
pador no tuvo las características revolucionarias propensas al cambio, y porque la
hegemonía ibérica fue sustituida por un predominio en lo económico del im
perialismo británico, ya que la independencia latinoamericana se gesta cuando
Inglaterra al perder su gran colonia en América del Norte*, se ve impelida a
buscar nuevos horizontes, experimentando una nueva forma de colonialismo que
bajo una apariencia de independencia política, somete la economía de los pueblos
latinoamericanos a los intereses de la metrópoli industrial.
La clase intelectual del continente latinoamericano encargada de formar estas
naciones inmediatamente después de su independencia, adopta firmemente los
ideales liberales que fueron decisivos para la formación y consolidación de los
grandes imperios industriales y comerciales que florecieron en Europa en los siglos

L XVIII y XIX.
**- En forma totalmente contraria a lo que acontecía en Europa, la filosofía econó
mica liberal será nefasta para el desarrollo de las nuevas naciones americanas,
entregándolas indefensas a la competencia de los productos manufacturados provej nientes de los grandes centros industriales europeos; dadas sus dificultades de
comunicación interna, y dado el atraso en el tiempo con que deben comenzar la
í carrera de su industrialización.

* La independencia norteamericana se produce cuando aún Inglaterra está preocupada en la consolida
ción dé su mercado interno, en plena construcción del capitalismo y por consiguiente antes de que
comience la etapa agresiva del imperialismo.

�sbj ua jBjaua^ ap zBd^a Bas 'oaijquap ojx&gt;pui jap oiuiuiop jap oipaui jod anb
ouBiunq odinba un auuoj as 'apuBjQ ou jap jns jb apuapxa as anb uoiSaj bj ua
anb ap Bapi bj uoa uBaoqa ouisijBuadun ja sasaja^ui soj 'opaja ua ísouBauaureouipj
sojqand so| ua eiauaia b¡ ap pBpiAtjdaoaj joXbui Bun b auodo as anb Bzjanj ouioo
jadcd ns b asjuajaj ouBsaaau sa 'sojdfuBX)xa SBpiuoisjaAui soj b jb^p m ^ ^j
sBiopBAjasuoa si?ui sa^uBuiuiop sasBjo sbj b X sojafuBxjxa
s^smoisjaAui soj b aaajOABj ops anb Bpuapuadap ap uppBn^s Bun ap opiüij
-apui o^uaiüííua^ÜBui^ p zBoija buuoj ua aXnqix^uoa sand 'BpBOOAinba a^uauip)O)
ouioa ^oiSa^xjsa pjn^pa^ uopisod ^sa asiBjapisuoo Bpuanaasuoa ua aqaQ
•uppBonpa ua ozaanjsa jouaui un ucuapiq anb SB||anbB UBuas 'ouisipuaduii
¡ap sa^quia so¡ jpsisaj BJBd s^sandsip jofaui opunuí jaaja^ ¡ap sauopBu sb¡ anb
ap 'uoisn^auoa b¡ b a^auíjioBj asjB3a¡¡ BupcxJ ouiuibo asa jod anb o\ jod ''0^a 'SB^^
-jb 'sdjo^uasa 'sa^o^uid 'sojauuajua 'soaaiuaSui 'soaipaui uaiqui^ XBq 'soaijiíuap
ap SBuiapB anb j3a BJBd 'uppBu Bqaxp b ub83|j anb sa^uBJ^tuiui so| ap sauoisajcud
sb| ajqos sopiuj^ soppsg so¡ ua SBpBoqqnd SBopsipB^sa sb| JBzipuB O||a BJBd BUB^SBg
¡puauquoo pnpap^uí Bpjambzi b¡ ap sajopas sounSp jod Bp^uapns upioisod B^sa
ap BpBpj bj jbxjsoui BJBd opBisBuiap asjapua^xa ouBsaaau sa ou anb souiaaj^
souBps sajouadns X ofeqBj} ap sauopipuoa sajofaui jod sopiBJ4B
'sopiuj^ sopB^sg so¡ b uBjSiuia Biauap ap sajquioq so¡ anb uoa Bpuanaajj ts\
ap Bpuanaasuoa ouioa 'ouBauauíBa^aou ouisipuaduii ja uoa uppBJoqBjoa ap buijoj
Bun aA ojja ua anb bX 'sajopBgqsaAui ap upiaBuuoj bj b X Boqquaio upiaBS^saAui
bj ap BapaBjd bj b ojnuipsa ap sBuiBi^ojd soj JBzqBjua b auodo as 'SBauaqi
sauopipBX^ sbj b opBSadB souaui Bjanj jBjadsa Bupod as anb jap 'jB^uaupuoa
pBpipn^aajapi bj ap a^uB^iodun jo^aas un 'Biuojoa bj ap sopBpajaq a^uauipjn^jna
so^daauoaajd souisiui soj b ^sandsaj ap apapsuoau; buuoj Bun ouioa 'opaja ug
Baxuaa^ bj X Bpuaia bj BJBd oubou
-auiBouipj pnpaja^uí jap pBpiApdaaaj ap ^jg bj opBuiuuapp uBq anb sauoiaipuoa
sbj uanbgij^oui as anb ap pBipjiqísod bj b ^jai^^i as anb oj ua a^uB^oduii
oiqurea un jboijiuSis b ba ou '^sipapi Bijosoj^ Bsa ap sisua bj o^jBquia ui
•3AiA as anb p^pipaj
bj uoa Bpiuaa 'puoiaBj anb BAqouia s^ui 'u^iaB^uauíBpuiq ns ua Jiqap B^osojq
Bun 'pn^aB Baoda bj ua jaua^sos ap pBipijiqísoduii bj jod opBA^oui sa ouopireqB
^X OS 19P Bl 9P soidiauud X o^ jap BpBaap bj ap sauíj b jBipun^^ Buan^ BpunSa^
bj ap u^pBuilUja^ bj ap ji^Bd b Bp^uopuBqB a;uaureupBjnBd jas BJBd 'jBnpB
ojSis jap oiaja^ jauíud ja a^irejnp Buiuiopajd 'ajquioq jap sajouadns sajBapi soj
uoa ajqqBduioaui jod Baiuaa^ bj jBZBqaaj b BAajj anb B^sijBapi Baqpsojij u^iadaauoa
psg c\^uy^ ns X 9jx&gt;g anbuug asof oXBnSnjn jo^uasa jb 'Biauapua^ ^sa ap jBqBa
a)UB^uasajdaj un asjBjapisuoa apanj -^sijBapi Baqpsojij uppdaauoa ns b Biuodo
as anb t oap^uiSBjd X ^sijBuapui jBjnqna a^auoduioo un^ 'Baiuaa^ bj ua X Biauaia
bj ua uojaiA souBauauíBuqBj sajBrt^oajapx soj ap buoXbui bj anb ja '
bj ap u^iaBpijosuoa bj ua ajqBiaajdsap jad^d un opBuaduiasap Bq

�¡ naciones del continente, una fuerza industrial independiente, capaz de elaborar las \
materias primas de la región para abastecer con productos manufacturados el
mercado interno, o eventualmente exportarlas hacia otras regiones.
|

Esos intereses foráneos sólo desean ver en el continente, una gran zona ex-

| portadora de materias primas, con una población que sólo posea el grado de
\ instrucción necesario para constituir un importante mercado consumidor de pro- j
I ductos manufacturados por ellos.
Al mismo tiempo, por la asociación de intereses existentes entre los capitales
extranjeros y las clases dominantes de las naciones continentales (militares, comer
ciantes, exportadores e importadores, directivos de compañías subsidiarias de las
grandes empresas industriales extracontinentales), jse crea una fuerza de resistencia
al cambia...cultural, consagrándose por esta vía, condiciones estatales para la de
pendencia, que_resulta así no ser sólo consecuencia de la^ falta de capitales, sino
que también se basa en la falta de científicos y técnicos capaces de operar el
cambio favorable.
No es una casualidad que toda vez que se comienza a edificar una Universidad o
Centro Científico en Latinoamérica, que pone énfasis en el desarrollo de las
Ciencias Básicas, desarrollo imprescindible para crear las condiciones aptas para
disponer de técnicas autóctonas o centros donde el trabajo científico no se reduzca
a la copia de técnicas importadas de acuerdo con los intereses extranjeros, se los
destruye, bajo el pretexto de ser centros de subversión que conspiran contra el
régimen constituido.
Por la expulsión de sus hombres más capaces se transforma al centro con
siderado, en un instituto de mediana calidad, donde la actividad creadora no es la
razón fundamental de su existencia, y donde la juventud estudiosa, sólo aprende a
usar lo que le llega preparado desde fuera de fronteras.
1.5 Los intereses del imperialismo, las clases dominantes de los países subdesarrollados, los intelectuales radicales de la "izquierda anticientifista", forman así una
alianza conceptualmente imposible, pero que no obstante existe y que sólo favorece
a los primeros, manteniendo la sumisión continental _por__su incapacidad para
encontrar soluciones propias sin apelar.a la "ayuda técnica extranjera^^—.
j Por eso, establecer una política para el desarrollo de la ciencia y la técnica en las )
\ naciones subdesarrolladas y semicolonizadas, no es tarea sencilla que pueda resol- \
verse con los criterios que fácilmente prosperan en las naciones adelantadas, que ya
han pasado por la revolución industrial y científica.
En ello debe buscarse la causa del fracaso de las recetas propiciadas por la
mayoría de los expertos internacionales, pues en los países latinoamericanos cual
quier política científica en el sentido moderno de la expresión, na puede basarse en
los cánones que prosperan en las naciones^ de donde ellos provienen. La política
i científica debe establecerse teniendo en cuenta las realidades económicas, políticas,

�•(sbxpj sbj X sa^-re sbj
opuBAiqna o Bpuap opuapBq) jBrL^uídsa zbjos rsxed o '(Baiuaa^ opuapBq) soatítojoiq
soApBjaduii sns jaoBjsi^s BJBd sBUBsaaau sauopipuoa sb¡ jB.io.faui ap oipaui ouioo
BpBsn jas apand anb jBnpaja^i pBpiAipB Bun JBjjojJBsap ap zBdBa sa 'soaiSpjoiq
soAL^Bjadtui sns oqaajspBS Bq anb zaA Bun 'ajquioq ja 'soaia sajas sosa aj^ug
pB^iaqij ns JBAjasajd
X '(sa^uaiAiA sajas soj^o ap sanbpB 'sajojjspBa 'jojbo 'ouj) joua^xa oipaui ¡ap
sa^uaiuaAOjd uBqaaaB soj anb sojSxjad soj ap asjaSa^jd '(ucuoanjxudaj 'uoiaB^uaui
-ijb) SBUBuiud SBDiS9¡oiq sapBpisaaau sns jaaBjst^Bs 'soapul^sui sosjnduii b opjanaB
ap 'jBjnaojd ja 'upiodaoxa uis soaia sajas soj ap unuioa BaqsuapBJBa sg ^*3
Biauapuadapui ns ap o^uaiuiiaajB^iqj X o^uaiunua)
-ubui ja ua Bjadooa anb jo^obj ¡Bdpuud ja X 'bj^o ap upiaBu Bun uBiauajaiip
anb sBo^suapBJBD sbj ap Bun ojqand un ap Bjrtqna bj sa 'opi^uas a^sa
•BpBjapisuoo
pBpiunuioa bj ap sajBL^snpui a SBOiiuouoaa 'sBsoiSijaj 'sajBiaos 'SBapxjod sauoia
-oiAuoa X so;iqBq soj uBuiuua^ap 'uoxaBjauaS ua uopBjauaS ap sajqísiuisBj^ opuais
anb 'Boiuaa^ bj 'Biouaxa bj P^jb ¡a ouioo 'BUBiunq a^uaui bj jod SBpBaja sapBpiAipB
sbj SBjxq souiajapuajduioa 'BpBuiuuapp uoiSaj o ojqand un ap Bjrqjna joj 3^
oaiuBdsiq-osnj uaSuo ap
sauoiaBu sbj uaAiA anb ua Biauapuadap ap uoiobu^is bj ap ajqBSuodsaj 'opBqBJ^ a^sa
ua a^uaurejupsns ubjbzijbub as anb oaiuipuoaa-jBjnpoqsa ajopui ap sajopqj soj^o
uoa o^unf 'sa BUBouauíBoui^Bj Bjriijno bj ua Bog^uaia Boiuaa^ Bun ap BiauasnB Bg
ajquioq
jap X sajouajuí sajBiuiuB soj ap Bidojd 'BUBauauíBou^Bj uoxaanjx)jd bj ap sajopas
soun^jB uBapaBjd anb 'ajuaSqa^uí a^uauíajduiis bj ap o ¡BuopipBj} Baiuaa^ bj ap
'sb^sijbioos o SB^sijB^dBO sauoiaBu sbj sbjx)^ uapuap anb bj b jBtqsnpui uoiobzijiaio bj
BJBd s^dB sBDg^uap SBaiuaa^ sbj 'a^uaurejBja JBiauajajip ap opfqo uoa 'Baiuaa^ ap
ja a^auíjBiaadsa 'so^daauoa sax) so^sa jBsiaajd souiajB^ua^uí oju^dBa a^sa ug j 3

V0IN031 - VI0N3I0 - vdniino z
•upiaBjqod
ns ap sopja) sop soj b ouinsuoaBjjuí ua opuaiua^Bui ^sa anb uoiaBiqis '¡BiqaB
uoiaBriqs bj jBjadns u^iuuad saj anb sajBJiqjna soipaui soj 'oduiap ouisiui jb saj
-opuBuoiajodojd ojad 'BpiA ap so^qpq X sauoiadaauoa sns jB^uajoiA uis 'sBUBauauíB
-outjBj sauoiaBu sbj ua Boiuoa^ bj X Biauaia bj Jianjx)x^ui ap Biuajqojd ofajduioo ja
jBuopnjos Bpand as sajBna sbj ap oipaui aod sauoiaBpuauíoaaa sbufiSjb opuBjnuuqj
X 'a^ua^ixa uoxaBnqs bj uBoxjdxa anb SBaiuiouoaa X sajBiaos 'SBauo^xq sauozBJ
opuBzijBUB 'BapBuianbsa buuoj ua Biuajqojd ja JB^uasajd apuapjd ofBqBX^
uoxoBjnp ap sBUBiuas oo^Bna o saxj ap sauoisiui ua asjBjiuiiSB X
uapand ou anb X a^auíB^upsns jBjauínua ap souiiuaA anb sajBJiqjno X sajBiaos

�2.4La satisfacción de los imperativos biológicos exige un conocimiento del medio
en que se actúa. El uso del conocimiento que se posee del medio para satisfacer
esos imperativos biológicos, constituye una técnica, en tanto que: "Conjunto de
operaciones ordenadas destinadas a obtener la transformación útil al ser que las
provoca, del medio circundante".
2.5Cuando el conocimiento del medio se basa en el saber vulgar, se puede
hablar de técnicas tradicionales. Cuando la técnica deriva de un conocimento
intelectual, puede hacerlo por dos vías diferentes. En un primer caso lo hace por
sucesivas experiencias y perfeccionamientos, sin mayor método, simplemente por
comparación de un proceso con el anterior, seleccionando el que aparece como
mejor. Esto ha sido llamado empirismo, pero el nombre correcto sería el de técnica
inteligente, por contraposición a la técnica tradicional considerada anteriormente.
En un segundo caso, cuando la técnica deriva del conocimiento científico, se tiene
una técnica científica en el sentido de: "Conjunto de operaciones ordenadas y
deducidas por la aplicación del método científico, destinadas a obtener trans
formaciones útiles al hombre, del medio circundante". La técnica científica es en
consecuencia, un caso particular de la técnica inteligente.
2.6Pero en las sociedades industriales modernas, es necesario introducir un

r

nuevo elemento para definir correctamente el concepto de técnica: el aspecto
económico, especialmente en su relación con el intercambio comercial, fundamento
esencial de las sociedades industriales modernas, y nervio rector de todas las
técnicas científicas de nuestros días.
Cuando la transformación del medio inicial que se quiere obtener, se refiere a la
obtención de un producto a colocar en un mercado altamente competiti
vo (economía capitalista), o a la producción de acuerdo a una decisión central
(economía socialista), o a la construcción de una obra que pertenece a la in
fraestructura de un sistema económico cualquiera sea su tipo (carreteras, puentes,
vías navegables, puertos), debemos agregar una nueva condición al concepto de
técnica: la de producir el producto o la obra, con una calidad, una uniformidad y
un costo convenientes para poderlo imponer en el mercado. Con este nuevo
agregado, la transformación útil del medio circundante es sólo posible si detrás de
la técnica elegida hay un soporte, también científico pero de carácter económico, y
el nuevo concepto de técnica también cabe dentro de la última de las definiciones
dadas para ese término, pues para que el producto sea útil, hay que poderlo
colocar en el mercado.

•^-----

*~^ 2.7 Se ve en consecuencia que existe una diferencia notable entre ciencia y
técnica. Las verdades científicas, en un momento dado, lo son independientemente
del lugar y de las condiciones imperantes: desde este punto de vista, la ciencia es
universal; los conocimientos científicos desarrollados, en el laboratorio de la Uni
versidad de Londres, son los mismos que los que se producen sobre el mismo
tema, en París o en San Pablo. No sucede lo mismo en cambio, con las técnicas,

�BioBq jBuopnjOAa Bpand sbsoo ap opB^sa ajsa anb b Biouapua^ BunSjB
a^sixa anb anbipui ou anb buiojuis unSuiu X^q ou o^uauíoui ja jod X 'BzajBJixjBu
B| ap oiuiuiop ns ap sapBpqiqísod sbj oppajOABj uBq jofaui anb sopadsB sojjanbB
sbui opBjjojJBsap UBq 'sBjrtqno sns ap ox)uap 'anb sauoiOBzqiAio sbj 'oo^a o^daouoo
opo^ ap a^uauía^uaipuadapui aaduiais opBuiuiopajd ub^j sauoiOBzqiAio sB^uqsip
sbj ap ajjanuí X uopuBdB bj opuBzijBUB 'a^uauíBoucqsiq BaquaA as oqaaq ajsg
SBpBjadns sau
-oiobzijiaio sbj ap soj aaqos jBjn^jna o^oadsB un^jB ap oiuiuiopaad jap Biauanaasuoa
bj anb sbui opis Bq ou 'B.140 b uopBU Bun ap oiuiuiopaad jap afesBd jg
sa^uBfauías soido^d
sns opmjaui 'BzajBjn^Bu bj ap ouiaa jap sa^uauoduioa SBuiap soj b a^uaij p^piJ
-ouadns ns jauoduii BJBd ouioo isb 'a^uBpunajp oipaui jap pBpiAisa^SB bj b a^uajq
Biauapuadaput ns jbjSbsuoo BJBd so^uaiuiioouoo sns opBsn Bq ajdiuais ajquioq j^
'(•ap 'sa^Bzijqjaj soj ap 'jBajonu BiSaaua bj ap 'aodBA jap osn) sBpBuoianjOAa Xnuí
SBaiuaa^ jBjjoxiBsap opqiuuad UBq aj anb sBiuajxiui SBjnqna sbj B^SBq '(ap 'sBjpaid
ap bjjb} 'oSaiq) sBaiuaa^ opuBaja ji aaquioq jb uojaqiuuad anb 'sBAquiud sbui
sajBJt^jna sbuuoj sbj apsaQ uqiaBu bj ap sajBJujBU sosjnaaj soj ap ouiouopB osn ja
a:qjiqisod 'SBaqpuaia SBaiuaa^ ap uqiaanjxud bj ap saABj^ b anb 'jBjn^na biuiouopb
Bun a^sixa is 'ajqísod ojos sa 'zaA ns b B^sg Baiuiouoaa Biauapuadapui Bjap^pjaA
Bun ua B^uauíBpurq as ou is 'uoisnji Bun anb sbui oqanuí sa ou Baqijod Biauapuad
-apui Bg sauoiaBu sbj ap Biauapuadapui BaapBpjaA bj ap soAisiaap saao^aBj saxj
soj uos 'jBinqna biuiouopb 'Baiuiouoaa Biauapuadapui 'Baqijod Biauapuadapuj j

\nON3QN3d3ONI 3 VUnilDO €
ja opuaqiuio
ap opquas ja ua souiajBq oj Boiuoa^ ap souiajqBq opuBno ojrt^nj ja ug __
_^_-JBUOIOBU pBpqBaj bj b opjanoB ap 'oqis ua
SBpBipn^sa jas uaqap 'uoiobu Bun b SBpBnoapB sbui sBOiuoa^ sbj oiquiBO ug 'SBja^uojj
ap Bjarq sopiua^qo soogquaio so^uaiuipouoo soj asjBzq^n uapand BpBjjojJBsapqns
uqioBu Bun ug jBuoiSaj ja^oBJBO auaq anb bX 'BOiuoa} bj isb ou 'jBSjaAiun japBJBO
ns jod ajqB^ioduii ajduiais sa' 'ooisBq o^uaiuiioouoo ouioo Biouap bj osa joj ;.^
opBoqqBo a^uauíB^jB a^sa Bas anbunB 'opBqBJ^ ap SBAjasaj SBSBOsa X jB^idBO
ap sapBpijiqiuodsip sapuBjS 'uopBpjdxa ua sajBjn^Bu sosjnoaj sapuBjS uoo uoiobu
buu ua ojjas ou apand 'BpBjjojjBsap oood uoiSaj Bun ua ajqBiA 'BOiuoa; Bu^ sojja
ap oun BpBo ap sauoiojodojd sB^ui^sip jiu3auoo uapand 'sajBuoiSaj sauoioipuoo
sbj unSas X 'Bjqo ap oubui ap X jB^idBO ap sauoisjaAUi ap auoduioo as o^soo a^sg
—1
ouiiuiui opoo un b 'BpBuiuua^
-ap Bjqo Bun ap o 'opnpoad un ap pBpijBO Bun ap uoioua^qo bj íooiuiouooal
jqn OAqafqo un ap sBpBuSajduii u^sa 'jaA ap souiiuaA anb oj b opaanoB ap anb sbj

�diferentes. La civilización griega fue sustituida por la romana; ésta fue seguida por
la cristiana y ésta, a su vez, por la civilización humanística y científica del
Renacimiento y de la Revolución Industrial.
Los rasgos predominantes de cada una de estas culturas, proporcionan una
explicación para el hecho de la sustitución, sin que a la historia le haya preocupado
si también había una justificación.
3.3Todos los aspectos de la cultura son necesarios para conseguir un armónico
desarrollo de la personalidad humana. La civilización es arte y es ciencia por igual,
y sin preferencias. Ninguna civilización de las que en diferentes épocas han existido
sobre la tierra, ha podido superar con éxito imperecedero, alguna carencia grave en
algunos de esos aspectos que componen el complejo cultural.
Ningún pueblo ha podido llegar al pleno ejercicio de su libertad, es decir, de su
soberanía, si ésta no se asienta en una economía poderosa que le facilite los medios
de estudio necesarios para el más adecuado desarrollo de los recursos naturales y
humanos que tiene a su disposición. Para ello se necesita un sustento cultural
poderoso, que se compone por igual de ciencia, de artes y de letras. Las artes, las
letras, la ciencia, constituyen la satisfacción de la inquietud intelectual del ser
humano en el sentido de Descartes: se existe porque se piensa. Pero la ciencia es
también él fundamento cultural que el hombre posee como herrramienta poderosa
para preservar su salud física y para producir lo que necesita en las condiciones
más convenientes, dejándole más horas libres para el ejercicio de sus inquietudes
intelectuales. Las artes y las letras son el fundamento cultural que le permiten
aprovechar esas horas libres en verdaderas actividades superiores; son ellas, por
consiguiente, el fundamento cultural que le aseguran su salud espiritual, tan
necesaria como la física, para cumplir con el imperativo biológico de la supervi
vencia.
3.4La superviviencia de la civilización culturalmente más apta, no es un
fenómeno nuevo en el continente; la cultura europea del siglo XVI y siguientes,
más apta, más evolucionada para el poder, permitió a las naciones europeas,
imponerse a las amerindias, cualquiera fuera el grado de evolución de éstas, ya nos
refiramos al indómito charrúa de la margen izquierda del Río de la Plata, a las
civilizaciones más evolucionadas del altiplano como la del inca peruano o a la de los
aztecas y mayas de México y América Central. El enorme poder que ciertos
hombres han proporcionado a'sus pueblos a través de la cultura técnica que han
puesto a su disposición, tiende cada vez más a acentuar esta realidad.
Por esta causa es que podemos afirmar que la superviviencia del continente como
región independiente, está íntimamente condicionada a la capacidad que en el
futuro tengan sus habitantes para incorporar dentro de sus concepciones culturales,
el dominio del método científico y la capacidad de desarrollar técnicas propias.

10

�II
-puud sapuBj^ soj ua jBsuad BJBd sB^Bipauíui sauopBaqdB sbj ap jBÍajB asopuaipnd
'souisiui is jod soipn^sa sns jpuauo BJBd pB^jaqq sbui ap uauodsip sasaj^ui
saiopBSi^saAUi soj 'omaiqoS un ap Bpippap Baqijod ouioa ^a^uapsuoa^ souaui saj^m
oaqquap ozjanjsa ja opuais anb bá 'BireuiajB b¡ anb jbuiSuo s^ui sa BsajSui Bpuap
^j 'BsnBa ^sa joj •Bsaj^ui bj anb sajBU)snpui sBaiuaa^ ap ojjojJBsap jb BpBiaosB
sbui oqanuí 'jBipunj^ BxianQ BpunSa^ b^ ap sozuaiuioa ^sBq aaauBuuad bubui3|B
Bpuap B| anb sa 'UBuia¡y ouaduij ¡a jod BpinSas Bax^ijod b¡ ap Biauanoasuoa
•SBpuaasa¡osqo
X sajoxia iiSaxioo ajqísod Bja anb ^a ajqos joua)UB ojapoui un ap X 'opquas
asa ua Bpippap a^uaureupuo^nB Ba^qod Bun ap jauodsxp jod '(x^joa sbui oqanuí
ozB|d un ua anSisuoa o\ o^sg sauopBaqdB sns X SBiauap sbj ap OAq|na p
sasBp sns ap a^uBiapuodaid saia^ui p opuBajOA 'Bxia)B|^uj
anb souiuibo souisiui so¡ jaxioaaj 9?qap 'sapipunuí sopBaiaui so| a^jpnd
-sip b ji[bs osmb BiuBuiajv opuBn^ -BijaíB^Suj ua aofaui uojBqaaAoadB X uoiaxp
as 'soiuapoui soduiaq so^ ap oaqsua;aBJBa ¡Bpjauíoa sanSinq [B [epnaj uauíiSai
[ap oiquiBa [a jBiado BJBd SBpidoíd BpiA ap sauoiaipuoa sbj anbaod a^uauíBjos sa
'biubui3[v ^nb sa^uB soub so^uaiasop [BL^snpuj upian^OAa^j bj b b3[[ Biia^BjSuj i
sBaiua^ sBAanu X soqaaq soAanu ap o^uaiuiuqnasap
ja JdAOuiojd BJBd oaqquaia opopui jap osn ja Bjodjoaui as Birqjna ns ua anb zaA
Bun uanSisuoa b¡ sBquiB X 'jBix^snpui uoianjoAa^ ns jbzi[B3ii b SB^uqsip Xnuí SBaoda
ua uBSajj 'sauuojfiun up SBaiSpjoiq SBaqsua^aBJBO ap sauoiaBu sop SBjjanbB anb
ap oqaaq ja a^uauíBJBjo pjBsaj sisijbub ns ug soub jiui aoop o zaip aaBq 'oaqijoau
jap Booda bj ap a^JO^ jap jbj^ X oaqjBg jap sB^soa sbj ap sajuB^iqBq soALjiuiud soj
ap soubuiSuo soqure'u^uiajB X sajSui sojqand soj ap upianjoAa bj aaajjo oj '(j)iuajq
"aA m. so^ opBzijBUB a^uauíBijduiB opis Bq anb 'ooidp uaiq ojduiafa u[\ 3 f
•jBjrqjna ooqquaio osaooad jap Bjarq uaoauBuuad sbx^o SBj^uaiui 'Biauaio
bj BjjoojBsap as sapBpaioos sbuüSjb ua anb jod ap upiaBaijdxa Bun UBUopjodoad anb
'sajqBJOABj SBjnjunXoo SB^aaia JBqaaAoadB BJBd sapn^qdB sbj ap 'asjBjjojJBsap b jbz
-uauíoo opiqap Bq upioBu Bun anb ua SBaiuipuooa X SBaup^siq SBiaupsunajia sbj ap
'pBpaiaos bj ap opuap ajquioq jap sajBapi soj ap 'jiaia ap buuoj bj ap upiodaauoa
bj ajqos sBiauajajip 'oiquiBO ua ua^sixa íBiouap bj ap OAiqna ja BJBd o^o anb
o)dB sbui Bas ouBuinq odiuS un anb uBS^q anb sBai^pjoiq SBiauajajip ua^sixa ojq
Boiuaa^ bj X Bpuap bj 'jBjpjna OAjaaB ns b ajodjoaui BpBuiuua^
-ap upiaBu Bun anb bjb¿ sajqsoq n sajqBJOA^ jas uapand anb SBiouB^sunajp
sbj jBpjdia^ui BJBd sajB^uauíBpunj so^uauíaja Buoiojodojd 'HAX I9P sopBipaui X
IAX I^!S 19P S9UU ^^na soadojna sojqand sa^uajajip ap Btio^siq bj ap sisijbub jg
Baupisiq upianjOAa ns ap sopiuqap a^uauíBpajjad so^uauíoui
b sBpBSij a^uauíBuiqui upsa anb ouis 'sojqand soj ap BpiA bj ua uppBaqdxa
uis X opBjsre oqaaq un ouioa uaoajBdB ou Boqquaxa Baiuaa^ bj X Biauaia ^~[ \'f

VdOtíHB N3 OOINO31 Á OOUI1N3IO OTIOtítíVS3CI 13 P

�pios de la ciencia universal. Newton, Lord Kelvin, Maxwell, Lord Rutherford, etc.,
son ejemplos típicos de lo que venimos de expresar, abarcándose con ellos el total
del período comprendido entre fines del siglo XVII y principios del siglo XX, en
que Inglaterra reinó casi sin competidores en los mercados mundiales.
4.3Es oportuno meditar aquí sobre el sentido de la cooperación internacional
para promover el desarrollo industrial y por ende científico, de las naciones
subdesarrolladas.
Durante la primera mitad del siglo XIX, Inglaterra ya era una nación desarrollada
a la escala de la época. En cambio Prusia, no. No se concibe en este momento un
plan de ayuda técnica solicitado por Alemania a Inglaterra en la segunda mitad del
siglo, para desarrollar su propia ciencia y su propia técnica, con el fin dirigido de
suplantar por productos de manufactura alemana, los mercados del mundo, surtidos
con productos de manufactura inglesa. Ni Alemania podía esperar que Inglaterra le
proporcionara una asistencia tan contraria a sus propios intereses, ni Inglaterra lo
haría, aún cuando tuviera ideas bien definidas sobre lo que debía de hacerse en
Alemania para superar el atraso técnico y científico que ésta tenía en los años 1850
al 75. No obstante ello, hubo una cooperación internacional; cuando Alemania a
mediados del siglo XIX quiso, por ejemplo, desarrollar una poderosa industria
química, que en la época estaba totalmente en manos de los ingleses, comenzó por
enviar sus químicos a trabajar en las industrias inglesas, a aprender sus métodos. A
su retorno a Alemania, fundaron firmas propias, introduciendo importantes mejoras
técnicas respecto a las que les sirvieren de modelo. Los industriales ingleses, que
crearon su industria y la desarrollaron sin competencia, acumularon grandes fortu
nas, lo que no les produjo estímulo para realizar nuevos descubrimientos a fin de
mejorar su técnica en el aspecto económico. Vivían confortablemente, sin visión del
peligro que los acechaba, cuando en 1860 los científicos alemanes comenzaron a
llegar sus a fábricas. A fines del siglo la situación había cambiado radicalmente,
pasando de Inglaterra a Alemania, el dominio de los mercados de productos
químicos.
Eso es lo único que se puede esperar de la cooperación internacional; poder
construir nuevas industrias sobre la base de la experiencia de la industrialización de
las naciones que primeramente realizaron el cambio. Pero es necesario hacer
resaltar que en Alemania esta cooperación hubiera sido totalmente inoperante, si no
se hubiera realizado con químicos alemanes de gran capacidad científica, que no
solamente iban a Inglaterra a aprender las técnicas existentes para llevarlas de
vuelta a su país, sino que eran, capaces de mejorarlas y superarlas. Conviene que se
comprenda bien, que la industria química alemana no llegó a superar a la inglesa
por medio de expertos ingleses enviados por Inglaterra a Alemania con el fin de
crear fuertes competidores, que a la larga arruinarían a su propia industria.
4.4Este ejemplo no es único, ni el de la industria química alemana ni el de
Alemania: ejemplos similares que no podemos abordar por falta de espacio, en
contramos en el desarrollo del Japón.
12

�ti

-sap oj^ (g)auoppo ap subj X auoppo -iod X (^^)iuiqBg jod
jod o)uasap opis Bq ojja ojx&gt;x sapBpisjaAiuq sBqaip ua oidpuud ja apsap
UBq anb 'Bayquap uppBuuqj a^uajaaxa uoo sajosajojd sopinSuqsip b jaaouoa
-sap oaodurej souiapuapjd oj^ -Bpuap ap sajqiuoq b^bjj bj ap oiq jb jBjnauíA
BJBd sojja ap sounSjB jod opBzijBaj ozjanjsa ja souiaaouoaaj ouioo isb 'Bpuap bj ap
BpuB^Joduii bj ap Biauaiauoo uBiuaj 'oapiAa}uoj\ X sajiy souang ap sapBpisjaAiuq
v sbj 'ojduiafa jod uojBaja anb sojjoua spoujBd sounSjB anb souiaaouoosap oj^
•SBinoipi sosjaAip ua sopBaijqnd soagquap sofBqBJ^ ap ojauínu ja BJBduioa as
apuop 'i BjqBX ^J BuoiaacxJojd oj sou 'pBpijBai ^sa Bqaaid anb OApafqo o^Bp ufj
•SBip soj)sanu
IAX ojSis jap jpjBd b opunuí ja ua Bjado as anb oaiuoax ^ oagquap ojjoxresap jap
osaaoíd jap uaSiBui jb 'opuBjqBq a^uauíjBjr^jno 'opiAp uBq 'SBauaqi sbiuojoo sbj ap
asBq bj ajqos XIX I^ÍS FP o^JBna jauíug ja ua ^jqij BpiA bj b uaoBU anb sojqand
soj 'jbSu^joj X Biredsg ap soj uoa o^unf anb asjpap apang jBSjaAiun Bpuap bj ap
opijipa jb soApBoijiuSis sa^iodB oppnjx)jd Bq ou BUBauauiBoupBj Bjn^jna bj jg

VNVOItíBIHVONIlVl VUMWO VI 3Q ODIVOtíV U3l0VdV0 S
ja ua JinSas b ouiurea ja ajqos sauoisnjouoo
jbobs BJBd BUBDuaureouqBj upiDBn^is bj jbztjbub jqn Bjas soqaaq sojsa ap znj bj y
ojSis oipaui ouipjn ja ua ooqquaia X jBU^snpui oduiBO ja
ua ssgfj bj ap sosajSoad sauuoua soj 94qiqisod anb bj 'Bopapos Biauaia bj ap asBq
bj d)uauuoua^sod arq apuBjQ ja ojpag jod BpBpuiq BTUiapBay ^j 'oSjBquia ui

aopBJdduia jap o 'ILAX ^^^s J3p BsajSux BisanSanq bj ap osbo ja Bja ouioa 'Bzanbu
ap sauopBJidsB sns j^uauíajaui BJBd 'sred ja UBqBuiuiop anb sbou a^uauíBSuauíui
sbuoutui sbj b ouBsaaauui jas jod 'Bisng jBzxjBL^snpui ap OAipaja o^sodojd
un 'ojpag Buiuiop anb ua niAX I^ÍS F ua ^^H N "osojajxxiojx)} jbz jap
spui ofnj un ouioa 'ojx)^ ajqos bioubj^ X BJjajBjguj 'soadojna sopB^sa sapuBJ soj b
jb^iuii BJBd auaquBui as X Bpurq as BiuiapBay Bq Buajuoa aj osnj opB)sa jap ^pnaj
u9iobztubSjo bj anb jajx)d auubua jb X apuBj^ ja ojpaj ap ^sisaj^ojd pBpijB^uaui
bj b sbiobjS ajqísod atq osq -sojafuBJjxa uos Bsng BiuiapBay bj ap sojquiaiui soj ap
%S¿ un biabjx)} 'ojSis asa ap sauq b 'osa joj -sred jap upiaBzijBujsnpui ap osaaojd
un b BpBioosB ^sa ou 'ojjojJBsap joua^sod ns X upioBpurq B^sa uaiq is 'SBiauai^
ap Biuiap^ay bj '¿1 ua Bpuiq 'Bisng JBzijBjuapiaao auodojd as 'HIAX I^!S
ja ua apuBjQ ja ojpaj opuBnq ¿I61 aP uppnjoAdj bj ap sandsap uapaj aonjx)jd
as jBna ja 'uppBzijBixjsnpui ap osaaojd jap BpBiaosip buuoj ua BzijBdJ as Bpuap
bj ap u9iaanjx)X)ui bj sred a^sa ua anb bX 'BiuBuiajy X BJja^BjSuj ua opipaans oj
b a^uBUBA Bun ^uasajdag -Bisng ap ja oiquiBD ua sa 'BauauíBOuqBq BJBd
-un ap so)Bp reuopjodojd aj&gt;and anb X a^uBsaja^ui 'a^uajajip osua u[\

�TABLA /
% de trabajos científicos

Idioma

publicados en esta lengua

Inglés

44

Alemán

14

Francés

13
8
5
4
12

Ruso
Castellano
Italiano
Otros

conocemos, para referirnos también a otras regiones fuera del Río de la Plata, todo
lo que se ha escrito con motivo de la "Séptima Sesión de la Comisión Nacional de
la UNESCO de los Estados Unidos de Norte América" sobre la Ciencia en
Latinoamérica^); tampoco, la recopilación sobre "Historia de la Investigación en
Venezuela" que compiló la Comisión Preparatoria designada por el Gobierno de
Venezuela, para establecer un Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Técnicas(7). Tampoco ignoramos que a partir del primer cuarto de este siglo, se han
creado en las distintas naciones latinoamericanas, varias instituciones dedicadas a la
investigación científica, especialmente en los campos de las ciencias biológicas y sus
aplicaciones, independientes de las Universidades. Pero el balance nos permite
asegurar, que en latinoamérica no se ha formado una cultural, rica en sus aspectos
conectados con la ciencia, comparable a la formada en Europa y en América del
Norte.
Ha dado sí, el continente latinoamericano, motivo a muchas investigaciones
científicas, que han permitido enriquecer el campo del conocimiento de la natura
leza con efectivos aportes. Como nos lo dice Chagas (h)(8), es muy posible que los
primitivos amerindios hayan influido mucho en las concepciones de los Enciclope
distas franceses, o en el sistema filosófico de Rousseau. Las expediciones de
Malaespina y los estudios de Félix de Azara; las expediciones de Darwin o de
Alejandro de Humboldt, produjeron enorme material de estudio que ha pasado a
enriquecer el acervo del conocimiento científico del hombre. ¿Cómo no iba a ser
así si el descubrimiento de América abría todo un nuevo territorio inexplorado que,
hoy se reconoce, tiene la fauna y la flora más ricas del mundo? La teoría de la
selección natural de Darwin, * está íntimamente ligada a sus observaciones en el
continente latinoamericano. Todo eso es cierto, pero en ello el continente ha sido
sólo un elemento pasivo. Los estudios han sido hechos por hombres de culturas no
latinoamericanas, con materiales esos sí, extraídos del continente. Sentirse orgulloso
de ello, es como sentirse orgulloso de que el cobre chileno, las lanas uruguayas, el
petróleo venezolano y tantos otros productos que se producen aquí, se procesen
fuera de la región con técnicas en cuyo origen nada hemos tenido que ver. Si nos

14

�-y fi ^i

SI

BiBd Bas 'BzajBjruBU bj b o^ubo un ipnjxud BiBd Bas 'Boijpuap uppBSqsaAUi Bun
jBpiui BJBd B9S 'uppBJidsui ap Bina^ ooijiuSbui un jas apand jos ap B^sand Buq
a^jB ¡ap puqsip a^uauíjpo) jBJi^jno upppsajiuBui Bun aXrr^suoo
o^sa ug sbsbui ap ouauípuaj un uos Boiuoa} X Bpuap 'upiooBja^ui ns jod anb jpap
souiBupod ísoqonuí ap a^iodB jap B^isaoau anb jbioos ouauíouaj un sa Biauap Bq

Boiuoa^ Bun X Bjnjjno Bun ap ojjojJBsap jb sajqBJOABj saaopBj uBJBqnaui as '
as oadojna ja anb ua sopBjauíojSuoo so^sa ap oun BpBO ap aaoBu b u^qi anb
'SBjn^jna SBAanu SBsa ua anb BJBd ojnapsqo jauíud ja sandsap Bjas anb jap uauuaS
'uppBjsre bj uaiquip ofnjjojd X íopunuí OAanu jap a^jou ja ua uoaaisnduii soadoana
soj^o anb biuojoo ap od^ ja uoo ^sBJ4uoa anb 'BpBjsre a^uauíjBioos 'Bpinjip
a^uauíjBuopBjqod 'BAisua^xa uopBziuojoo ap od^ un ofnjx)jd oouo^siq oqaaq
Booda Bsa ua Bauaqi Bjnsuiuad bj ua uBqBuiuiopajd anb sajBjrqjna
-sua^oBJBO sbj BjaiAn^ ou uamb BJBd sajqBAjBsui a^uauíBjn^as sojno^sqo uojaiauaA
'•a;a 'ojjbzi^ 'BoqjBg 'sijo 'sauBjjB3Bj\ ouioo Bsajduia ap n^uidsa ajq^piuuqj
uoo sojajn^uaAB sajqBJiuipy a^sao b a;sa ap 'jns b a^iou ap opmooaj a^uauíjB^O}
opis BiqBq ossj ua bX '^\x ojSis jap sauij b a^uauquoo ja o^jaiqnosaQ "BAisua^xa
pBpijBpoui ns anj 'BjouBdsa psinbuoo bj ap a^uBjjoosap sbui Bopsua^OBJBO Bq 39
b^bjj bj ap oig ja BpBq a^uauíjBpadsa 'BOuauíBou^Bq BiOBq boijb;i
Bjnsuiuad bj ap uopBjSiuia a^uB^Joduii bj asjionpojd jb *'a^uapsuooui a^JodB OAanu
un aonpojd as a^uauíjBug X '(a^uauíjpuauíBpurq BsaouBJj) sBadojna sBjn^jno sbj^o ap
a^uapsuoo uopB^iuii jod 'a^uBjdsBx^ ap ojx&gt;uad un Bzuaiuioo oSanj íBiouapuadapux
bj ^sBq sojqand sosa ua oadojna a^iod^ ooiun ja sa oouaqi jBjn^no a^iodB jg
'B^uqsip buuoj ua uBsad sajBJ^jjno
sa)uapaoa^UB saj^ sosa 'ojpqig ap SBOuauíBouqBq sax^ sbj ap Bun BpBO ug Badojna
X BjSau 'SBipuuauíB sBjnqno sbj ua asjeosnq uaqap souBouauíBou^Bj sojqand soj ap
sajBjn^jno saoiBj SBq a^uauí^uoo ja BJBd uaAJis ou SBOiun sBjnuuqj sbj anb a^uapiAa
sa '(0I)OJiaqig Xojbq ap uopBo^isBjo bj BpB^daoB 'anb ua o^und un a^sa sg
BUBOuauíBOupBj Bjn^jno bj ap sa^uauoduioo soj jbzijbub jod JBzuauíoo
ouBsaoau sa 'Bui^Bq Bouauíy na Boiuoa^ X Boijquap uppBSi^saAui bj BJBd BAi^oadsjad
BjapBpjaA Bun ^sixa anb BJBd soquinj jBoqqoaj ap ^jqBq as anb soj jod sojapuas
soj JBOsnq anb ouistui oj sa anb 'BiSojouoa} bj X Biouaio bj BJBd BUBOuauíBOux^Bj
Bjn^jno bj ap pBpiApdaoaj ap b;jbj bj ap sauozBj sbj ap Bpanbsnq bj ug j 9

OOltíBGI OaVOTl 13 9
•ooixaj\
ap SBuio^ X Buquagjy aP ouxqSauív g :asj^p uaoaaaui souBOuauíBOUT^Bj sajquiou
sop ap sbui ou 'bjojj X BunBj Bx^sanu ap jb X Bjn^jno BJ^sanu ap jb 'a^uaua^uoo
jap uaSuo ja oj^o^ b opBxj a^uauíBuix^ui 'Buia^ jBjnoi^red ub^ ua anb souiaA
'(6)BUBOuauiBUBj BiSojoanbay bj ajqos ofBqBJ} a^uapaj ns ua suioj^ vi B souiauajB

�cubrir una tela de colores o para escribir una pieza musical. En el aislamiento
podrá darse con más probabilidades una obra maestra en alguna de las tres última'
inspiraciones. Y sin embargo el motivo es el mismo. Pero para pasar de la
observación inspiradora a la obra científica, se necesitan aportes que no se dan en
la aislación del campo ni tampoco en las pequeñas ciudades o en las sociedades
reducidas.
En consecuencia, el espíritu aventurero de la cultura española de los siglos XV y
XVI provoca, al ser trasplantado al continente americano, el germen precursor que
impondrá que en esas tierras se produzcan culturas acientíficas, y por consiguiente,
culturas tecnológicamente impotentes.
6.3 Son los siglos XVI, XVII y XVIII, los siglos en que los aportes europeos a la
cultura latinoamericana son predominantemente luso-españoles.
En el Río de la Plata, a fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX, ya sobre
la independencia, cambian los aportes culturales; comienza el período de la
imitación consciente de otras culturas europeas. No podemos desconocer en este
análisis, los aportes en esta época, de otras culturas europeas no peninsulares, a
través del comercio, especialmente del contrabando británico y francés. Pero esto
representa un detalle insignificante dentro de las características generales y pre
dominantes que estamos intentando establecer.
A fines del siglo XV coincidiendo con el descubrimiento de América, los últimos
moros son expulsados de Granada. A partir de ese momento se produce en España
un período de gran poderío, que se extiende hasta comienzos de la segunda mitad
del siglo XVI; México y Perú le producen fortunas inmensas en metales preciosos;
tiene una poderosa flota, cosa que Inglaterra recién va a comenzar a construir.
Eran en consecuencia, las condiciones objetivas inmejorables para que, en momen
tos en que van a nacer los estados liberales, fundamentos del poderío económico e
industrial de las naciones europeas, España continuara siendo la primera potencia
mundial. Sin embargo las cosas no sucedieron así; los rasgos culturales del pueblo
español y el de sus dirigentes, es decir las "condiciones subjetivas", no eran aptas
para asimilar el movimiento que se iniciaba para suplantar la cultura monástica de
la Edad Media que imperaba en la Europa cristiana desde la aparición de la
"Ciudad de Dios" de San Agustín.
Estos rasgos fueron: apego a las más rancias tradiciones medioevales; repulsa para
aceptar el comercio y los beneficios del interés del dinero; fanatismo religioso que
los lleva a expulsar masivamente a moros y judíos, con lo que se arruina la
agricultura y el comercio; impermeabilidad por reacción contra la Reforma, de los
principios del libre examen; desprecio por las actividades creativas, indignas del
hidalgo castellano; vocación hacia las guerras religiosas que consumen riquezas;
amor desmedido al ocio, al lujo y a las manifestaciones artísticas; exceso de monjes
que quitan mano de obra activa; exceso de festividades religiosas que disminuyen la

16

�¿I

•opunuí OAanu jap B^smbuoa bj 'a^uauíBauBqnuiis X Bjoiredsa
bj Biauanaasuoa ouioo aB.q ísajagui soj bx^uoo oaq^pa ouisiirepsuo
jap Bqanj B| sa íoso^qaj ouisi^bubj jap OApuaaui [a jod 'is aanpojd a soauuij
soj ap a^JO^ p sajBiuaupuoa sop^sa soj ap BisanSanq bj Bziureuip anb pBpiiuapoui
bj ap osjnduu ja ofeq aonjxud as ou 'BpBUBJQ ap saiiBuqnsnuí soj ap u^isjndxa B|
uoa zf\ u^ Buiuua^ 'opBpjoaaj souiaq o¡ ouioa 'anb BjouBdsa uoiaBaijiun Bq "69^1
ua pqBsj a opiremag uoa 'upSBjy X BjjqsB^ ap upmn jod sapuoiaB^^ sopBjsg soj
ap uoidbuuoj B| sa 'bsouo^S sbui Booda ns ap uij p Biredsg B^daaB anb pBpiuuapoui
-ap ouSis ooiun |g -^^x \^\s PP ¿^-red b Boiapoui Bdoang b^ opiaqsuoa Bq
anb pjaqij BisanSanq bj bx^uoo ppnaj BiaBjao^suB b¡ ap oiuiuiopajd p sg BLEjsnpui
b¡ B|daoB as ou ojad 'oiajauíoo p j^daoB b Baj| a *Baijquap upia^uauíuadxa
V[ a^uauípjn^Bu opmpui pnuBui ofBqBxi un Bai^duii anb oj opo^ jod 'oapoBid o¡ jod
o^npsqB opaadsap p Buiuiopajd anb ua pjrppa BapsuapBJBa bj sg^ SBpBzruopa
B|p jod opunuí OAanu pp sBxiap sb^ uaSuo jod opiua^ uBq anb 'sa^uaipuad
-apux Xoq so^qand so| ap p X uppBu Bun ap jiudAJod p uojB^[as 'soaijpuap
so^aadsB soAanu so| 'a^ua^sixa Bjn^pa bj b OAispap o^uauíoui ¡a ua jBJodioaui
BJBd a|qBJOABj ou {B^uaui pn^paB B| anb ¡a ua ojduiafa un jbx^soui ap ops
as :BUBdsg aaqos B^Sau BpuaXa^ BpBuiB|j b¡ jpipaai ap ^^p as ou oqoxp o[ U03
buoj iu Buad
uis Xoq ^sBq oppsixa Bq anb 'pnjaB BiuiapBay bj Baja as ¿f^\ ua uaiaag • o^afqo
ns ap pBpijqn bj Buanbaj anb BiauB^jodun a ja^aBJBa ja uojaip aj as iu 'uBqBjadsa
as Bjja ap anb sojoq soj asafnjxxid u9pBJodjoo jp anb BJBd o^spdoad b Bja Baoda bj
iu sbui ía^sixa biabjxj^ anb 'sapjn^B^ sBiauai^ ap asua^j}Bj\ BiuiapBay bj 'ojajqaj
ap i jap opaaap jod opireaja 'BUBsaaau ub^ u^ianiqsui Bun 'BUBdsg ua jrepurq
ap buojS bj b 9JidsB 'ouiag jap BiopBiuaqoQ opuais 'pB^sapBj^ Bx^sanA ^p ajpBj\
psn3ny bj ^f^\ oub ja ua uq -ioj^ :opBuopuaui o^uauínaop oidojd p JBjqBq souiaf
-aQ 'BiuiapBav bj jioqsuoaaj o^xa uis pua^ui as 'sapBpiuiqjodo sbj^o sbijba ua
X a ^^íP^ ofBg Bxia^BjSuj ap bj 399^ ua íBsaauBJj bj 099J ua ío^uauíi^ jap bj ¿^9J
ua :sBadojna SBiuiapBoy sapirejS sbj uBaaa as anb ua Booda buisiui bj ua an^uqxa
as BjouBdsa BiuiapBay Bq \pjja ap Buouiaui iu BqBpanb ou bX^ '(HAX \^]s
jap sopBipaui) BaBi^snB BpsBuip bj asainSupxa p (^piuiapBav pnpB bj ap upiDBaja
ap o)uauiBpuiq oidoad ja aaipoj ouioa oJBquia ui

o^uauíi^ jap bj 'SBadojna

SBiuiapBoy sajqajaa Xoq sbj ap BnSpuB sbui bj b 'ojSis ap so^JBno saxj ua U9PBU
psa asopupirejapB 'sBiauai^ ap pag BiuiapBoy Bun Biredsg ua Baja as 'BiauapBaap
ua bX pBpuadsojd Bun ap ozBpjoa un ouioa '09SJ ug p^^ anj BapsBjoasa
bj b oSadB ns 'ILAX ^ AX sojSis soj ap SBadojna sBUBiujaq sns ua
anb BpBiaunuojd sbui buijoj ua oiad g^\ ap sa BuojaajBg ap Bq •sajodBjyj X asnoj
'BnpBj 'aSpuquiB3 uoa a^uauíBauBJoduia^uoa isBa '03J ua SBpBpurq uoianj
SBjauíud sn -jBuoiaaBaj uis 'o^uaiuiuqnasap p sa^uain^is sojSis
oauía soj ua auapireui as anb bj 'BUBdsg ap ojr^nj ja boiSbj^ buuoj ua uBiquiBa
sapji^jna soSsbj so^sg 'sa^uBjadun sapji^jna so)daauoaajd soj uoa BuopipBJ}uoa
bj ap BpBJ4ua bj Jipaduii BJBd SBjauBnpB sbj3^uojj íjBJoqBj

�El esplendor español dura sólo cincuenta años después del descubrimiento de
América. Con las riquezas del nuevo mundo, no se construye un estado industrial y
comercial capitalista, como los que surgían en la otras regiones de Europa. Toda
esa riqueza se disipó en guerras santas con Inglaterra, Francia y Suecia que se
perdieron y en lujos desbordados. Es la época de Felipe II y El Escorial, que con
envidiable espíritu industrioso, se aprovechan artistas con más sentido comercial
que el de los monarcas españoles, como el Greco, Velázquez, Rivera. Aragoneses y
castellanos sostienen que los hidalgos españoles no pueden rebajarse a las labores
manuales, base de la agricultura avanzada y de la industria. Ella son sólo dignas de
moros y judíos, a quienes para peor, los expulsa. El ideal medioeval, el hombre
guerrero y conquistador, se conserva intacto en España durante toda la época de la
colonia. Recién a fines del siglo XVII, se legisla en España a fin de concluir que la
industria no degrada. Este desprecio por la industria, por los trabajos manuales y
por todo lo práctico, característica saliente de la cultura española en los tres siglos
previos a la independencia, es íntegramente heredado por los criollos españoles de
la colonia, los pueblos latinoamericanos de hoy, en donde se formó una aristocracia
^ o patriciado impulsor de una cultura sin razón para interesarse en la ciencia
^^

experimental y en la técnica.
Sala de Touron y otros(12) hacen notar al referirse la naturaleza precapitalista en
la producción y en el comercio de la colonia española, que "el capital (durante la
Colonia) no se invirtiera en la producción, que predomina de manera deformante el
capital comercial sobre el productivo y que se impidiere la formación de un
mercado único" (...) "Como consecuencia, se desalentó la formación de una clase
con intereses generales capaz de representar en sí, los intereses generales de la
, nación. Esa clase estuvo ausente también luego de la independencia".
6.4 La independencia latinoamericana no fue una revolución; fiie un simple
movimiento de emancipación. Con esto queremos decir que lo que los criollos se
propusieron cuando comenzaron la lucha por su independencia, no fue crear una
nueva sociedad, es decir, establecer una nueva cultura que permitiera modificar
radicalmente los esquemas tradicionales dentro de los cuales se había desarrollado
^ la vida colonial. La revolución latinoamericana es pues, un movimiento de carácter

,u

puramente político. Los criollos luchan por desplazar al español europeo, pero sólo
para poder sustituirle en las mismas tareas que éste monopolizaba en las colonias.
En la República Oriental por ejemplo, se aspira a reemplazar en el campo, al
hacendado latifundista; en Montevideo, al comerciante exportador de cueros y
sebos; en la frontera, al contrabandista de esos mismos productos. En la Colonia,
unos pocos españoles europeos vivían o aspiraban a vivir de la explotación de la
riqueza primitiva de América y del trabajo de los americanos; la revolución no
aspira más que a sustituir esos pocos españoles europeos, por otros pocos criollos.
Esa herencia cultural de la Colonia, hábilmente estimulada por el liberalismo
económico que ingleses y franceses inculcaron en los dirigentes revolucionarios del
nuevo continente, mantiene a éste en la incapacidad de explotar autónomamente

18

�S S ^ I 3 fl &lt;^
.1^
61

BJBd aíuapijns sa 'a^uaS Bood ap soireui ua pBpiAipnjxxid Bfeq Bsg -BiSojouoaj
bj X Biauap bj sBUBsaaau uos oaodure^ sajBna so| BJBd uopBjjoduii a uopB^Jodxa
ap opjauíoa jap X pBpiAipnjxud BÍBq bj ap íiaia apand as anb bX 'a^uBjJodun
Anuí sa ou 'ogjBquia uis Buiajqo^d ja oaad ísajouajuí ouioa BZBqaaj Bjrqjna
Bxjsanu anb sopadsB spp 'jBmreui ozaarqsa oqanuí X uopBjuauíuadxa a^ixa uopBiqis
Bjsa jBiquiB^ 'Biuo¡o3 bj ap pBpiAipnpoíd buisiui bj uoa BopoBjd as 'Biauapuddapui
bj ap sandsap oipaui X ojis un BjsBq BjnqnauSB Bq sajBJ^jBu SBjapBad sbj
ap a^uaurejos osn jap opnjxxid 'Ba.repaq jod aorea Bood X bubj Bood ía^uauíjBJiqBU
Bp ajsa anb o ojps Baznjx)jd as odurea ja ua anb ap upzBJ bj sa 'sbuuoj sns sbjx)}
ua jBnuBui ofBqBj; ja jod BpuBuSndaj kjbuui Bq biuojo3 bj ap BpBpaaaq pBpijB^uaui
bj a^uauíBAqiu^iuap BSuoduii as anb b BAajj 'soubui SBDod ua uoioanj^jd ap soipaui
sosBosa soj ap uoxoBJ^uaouoa Bun X uoiaBjqod BÍBq buq sajoua^ui sauoiOBOiunuioo
ap paa bjbui Bun ap Biauanoasuoa ouioa 'souiquBui soj b saaouadns uos 'sarjo ap
soun sajuB^sip Xnuí 'souBauauíBouijBj ouinsuoa ap soj^uao soidojd soj b a^iodsuBJ^
ap ojsoo ns X pBpquBO jouaui ua jpnjpojd uaqap as sand sojbo sbui uBjjnsa^j
SBadojna sBoiuoa^ SBjajjna sbpbzubab sbui sbj uBiAua aj anb sopnjxud soj ap
pBpijBa jofaui bj uoo jqaduioo aqap anb bX 'Biauapuadapui bj ap soub sojauíud soj
ua ajanuí 'sBagijuaio-oaiuaaj sajBJujjno sasBq BiSixa ojjo^iBsap ns BJBd anb X Bpsixa
anb Boiun bj 'JOLiajuj jap Bixjsnpui Bq oapiAajuoj\ jod ojauíud JBSBd anb
'ojaj^ b o^jb ap ji bjb¿ 'Bpuapuadapui bj ap oxpaui X ojSis b 'Xoq unB ij
Boijqnda^ bj ua iu Buijuagjy bj ua iu jBjjojJBsap apand as ou jouajui oiajauíoo
ja jBno oj aod 'Buaajuí uoiDBDiunuioa ap s3jbsj3asubj4 SBauij uapuaqxa as o^ sajiy
souang X oapiAajuoj\ rupiaBjjodxa ap so^jand soj BiOBq uoiaonjxijd bj jBAajj 'u^
ooiun jod uauaq 'SBsajSui sBiuBduioa sbj jod sopBjB}sui 'sajLUBOOJjaj soq SBsajSui
SBauqBj sbj jod BppajadB Buiud BuajBui Bun sa jqxaj ja sand 'jbubj ojaujBa
ja Bjojdxa a

sasuajBjdou SBuiduiBO sbj ap sa^uBuiuiop sbzbj sbj uos uoq^joq^ ja

X paojajapj ja anb osa jod sa X íBaiuiouoaa ijodojjaui bj ua BjdaaB as anb aujBO ap
odq un uaonjxud anb sBuiAoq sbzbj sbj Bia^q Bjuauo as BjapBUB upio^jojdxa Bq
ajqij opBpanb Bq anb opBOjaui jap Biauajaq bj UB^ndsip
as joua^xa ja apsap anb sooiuiouooa sodnj so;ui4sip soj jod sopBXodB 'sojja ajjua
BjqB;ua as Bqonj Bq sojjipnBD X sajBjijxui ap S3abj^ b Buiuiop oj ojxq anb 'JBpnaj
BjouBdsa zibj ap BinbjBSijo n biobjoo^sub BjapBpjaA Bun jbuijoj b opuBSajj 'o^uauíBJ
-aduia^ ooquapi uB^dopB 'sred jb uBuins as anb s34ubjSiuiui a sojjou3 jBnpiAipui
Bun^jqí ns JBjjojJBsap a^iuuad aj 'uoioonjxijd ns ap aqioaj anb oíaajd ja anb
ua Bpipaui bj ua X auinsuoa ouaduij ja anb ua Bpipaui bj ua ojos aanjmid 'BIU0J03
bj ua 0U103 sred jb opuBjojdxa Bjonj 'Bjja^BjSuj 'Baiuiouooa sijodoj^aui BAanu
bj ap ojBduiB jb anb 'a^uBuiuiop asBjo Bsojauínu oood Bun 'sofo ap JBJjaa X JuqB un
ua uaaajBdBsap X ireuuqj as sbuujjoj sbj apuop 'SBupsa^ui sBqonj sbj ap sajoj^sB^BO
sbj ap oipaui ua jbuuoj b BpnXB 'Baiuaa^ uis X Biauaio uis oduiBO jap BAisuajxa uoia
-B^ojdxa bj 'ojduiafa jod BuquaSjy X XBnSnjq ug -ajuaipuadapui a^uauíBaiSojouoa^
Bu^snpui Bun opireajo 'Badojna uoiobuuojsubj^ bj ajqísod oziq Joua^uB ojis ja ua
anb bj ouioo bpbzubab BJiqjnauSB Bun JBjjojJBsap ap 'sajBjn^BU sosjnoaj soidojd sns

�alimentar fortunas inmensas y privilegios desmedidos, que para mantenerlos sólo es
necesario tener de su lado, el poder de los militares, de los abogados y de los
gobernantes que estructuran e imponen las leyes.
En esta posición mental existe una similitud con lo que hemos mencionado al
citar el ejmplo de Inglaterra y Alemania, que provocó que la industria química
alemana pudiera superar a la de aquélla, a fines del siglo XIX (Véase 4.3).
La facilidad de hacer fortuna no impulsa a las clases dominantes a apelar a los
v recursos de la ciencia para mejorar las condiciones económicas de la producción.

7.EL APORTE ÍTAUANO
Dijimos anteriormente que junto con la imitación consciente de otras culturas
europeas, al final del siglo XIX se produce la asimilación, en los países del Río de
la Plata por ejemplo, de otras culturas. Esto se hace en forma inconsciente,
provocada por la masiva inmigración italiana. No creemos necesario dedicar mucho
tiempo a este aspecto. La inmigración italiana que recibe el Plata, proviene de las
regiones que en la península itálica precisamente, no habían asimilado los con
ceptos que hicieron de los estados europeos, estados fuertemente industrializados
sobre la base de una tecnología científica; no proviene del norte de Italia,
precisamente porque esa región no tenía motivos para que sus habitantes desearan
emigrar, ya que en esa zona el proceso de industrialización creciente les permitía
vivir en relativa prosperidad. Distinta era la situación de los italianos genoveses,
napolitanos y los del sur, cuya formación cultural, inadaptada a las necesidades de
la civilización tecnológica moderna, los hace emigrar de su patria, y nada muy
distinto a lo que había dejado España o a lo que ésta seguía aportando por
intermedio de su emigración, podían proporcionar a nuestra cultura. Vinieron a
hacer agricultura desprovista de los más elementales aportes de la tecnología
moderna imperante en la época, o a dedicarse al comercio de importación y
exportación. Son fácilmente asimilados por los criollos porque precisamente sus
culturas no se diferencian en nada.

8.LA UNIVERSIDAD EN LATINOAMÉRICA
8.1 Prácticamente hasta bien entrado el presente siglo, toda la tarea de en
señanza superior, la investigación científica, la formación de personas calificadas
para este tipo de tareas, la forrhación en las profesiones científicas, etc., se realiza
en el continente latinoamericano, en Colegios y Universidades.
No existió en estas latitudes, nada similar a las Academias inglesas, francesas,
alemanas o rusas. Tampoco nada similar a las "Ecoles" francesas creadas a mediados
del siglo XVIII y con carácter permanente durante la revolución, que tanta
influencia tuvieron en la incorporación de la ciencia a la cultura general y a la

20

�b 'oSbl^ubs ap opjiqB^ ja anb uoioBoiunuioo bj soureaj 'pBpisaaAiuq Bun ap pBpnp
ns b jB^op UBqBasap anb sojjouo soj b biaoui anb rquídsa ¡a jB^dBO bjbj *8
't BUOUiailI BJ B UBq
-buSisuoo 'BaqB|Bd ajqB^adsaj ub^ ofBq sojndpsip soj anb 'ox^saBiu |a jod sopB^daoB
sopBqnsaj 'souisuojb anb sbui jas uBipod ou BOisig ap sauopoaj sbj 'anb zajja^nQ
BqB^ouB jBna o| jod 'so^BJBds iu so^uauía^sui uis 'uoioB^uauíuadxa bj b JBjadB uis
'ojnojBO pp oajduia ja uis Bgosojig bj ap a^red ouioa BqBuasua as boisi^j B^ "BDoda
B| ap sapuopBanpa sauB¡d so[ BqBinS B)au)sa sbui BaqsBpasa ^r\ • uopBJBdajd
buiiuiui b¡ uis SBuosaad uBja saaosajoad so¡ 'BiaBq as isb opuBna X uBqBuopuaui
as is SBuadB 'sapji^Bu X sboisij sBpuaio sb^ souBuiuias sojapBpjaA ouis soj^osou
aj;ua uojanj ou 'pn pp uomn b¡ ap so¡ b so¡¡a aa^ua opuaXnpui 'soiSajoa so^
ns ap ppadsa uopunj oiuoo Bipuodsajjoo uainb b 'ojap pp OAisnpxa
ap Bja jB^oosa uoiaaajip B[ X opBJOsajojd ¡g Buouiaiu b¡ Bja bia¡oau3S
-ap X BqBaqdB as sbui anb pB^noBj Bq uopipiua Bjaui ap X o^OBJ^sqB opaiui
-buozbj ap SBpuap sbj ap sBunSp asBq jod soj^osou aj;ua OA11^ upioonj^sui Bq^
ro^aadsaj p (e)zajjaqn^ q^f ^^\(J *BpqBj|B anb sbui
oaod a^uBiuaqoS asBp Bun X ojap un a|jBp ap a^jBdB 'uoiSaj b¡ BJBd j^n a^uaui
-BApaaja B^na asBp Bun ap uoiobuijoj v\ b jmququoo uojaipnd ooodiup osa joj
Booda b¡ ap sBaisBp sapBpisjaAiuq
sbj ap uopipBxj bj b oqna opu^sa sbui jap oj^uap SBpBajo uojarq sand
-uoo ja BJBd BfB^uaA Bun uB^uasajdaj ou sapBpisjaAiuq SBjjanbB oSjBquia
7,9¿T ua u^ojg ap bj X QO¿J ua ajBj^ ap bj jod
BpinSas anj B^sa íqgqj ua pjbajb^ ap bj 'BsajSui biuojoo bj ua pBpisjaAiuq jauíud
bj b ojSis un ua o^uBjapB as 'oSuiuioq o^ub ap pBpisjaAiuq bj anb souianbjBaag
BUOJOO BJ B SBpBJOdJOOUI SBUOZ SBAanU SBJ B
sapBpijiDBj SBsa japua^xa BJBd uojaisnd 'ouo^ijja^ oidojd ns ua BzuBuasua ap so^n^^
soín^psui sns jB^uauíajaui ua uBiuod sajouBdsa soj anb ojaa ouisiui ja anb jaaouooaj
anb XBq 'Bauauíy ap o^uaiuiijqnasap ja uoo apiouioo BpBUBjQ ap B^sinbuooaj bj
anb B^uano ua opuaiuajL oSuiuioq o^ubj; ap bj uoo a^uauíBauB^nuiis souaui o sbui
Bpuiq as BpBirejQ ap Bq \y^\) BuojaojBg ap bj X (0C^l) boubuibjb ap pBpisjaAiuq
bj ap Biuodsip ojos BUBdsg 'oS^iuioQ o^ubs ap bj ap sa^uy oSuiuioq o^ub ap bj
ap sandsap sojSis sop uaioaj Bpunj as 'ajiq3 ap oSbi^ub^; ap Bq Bqopjp^ ua J9J
ua pBpisjaAiuq Bjauíud bj irepunj sajouBdsa soj 'jns ouoo ja ug JSJ ua ooixaj^
ap bj X 'Biuiq ua soojbj^ ub ap bj uanSis aj íBjauíud bj ap o^uaisB ja sa '8gj ua
'oSuiuioq o^ub íBouauív ap o^uaiiuuqnosap jap sandsap soub B^uanouio soun sup
-Bpunj uojarq 'ouBouauíBoupBj a^uauí^uoo ja ua sapBpisjaAiuq SBjauíijd SBq 3*8
•soujajxnu sooiSojouoa^ X soog^uaio
so^oadsB soj ap asj^qnu ap BireouauíBOupBj BJi^jno bj opiua^ Bq anb sapBpijiqísod
sbj BiouapiAa ua jauod BJBd OAqBj^snji Xnuí jas apand 'sapBpisjaAiuq SB^sa ap
bj ap 'sauaSuo sns apsap sisijbub ja osa jod 'Badoana BoiSojouoa^ Bjnqno

�fines del año 1713 dirige a su Majestad solicitando la "fundación de una Uni
versidad en la que se logren operarios para la predicación del Santo Evangelio, que
instruidos en las letras divinas de Teología y Escritura, podrán con seguridad, en la
predicación, desempeñar el Católico celo de Vuestra Majestad. Y se crearán sujetos
que, versados en las leyes puedan dar consejos y dirigir los negocios graves que se
ofrezcan entre los tribunales(13)".
Las asignaturas que se crearon fueron las de Artes, Filosofía, Jurisprudencia,
Cánones, Matemáticas y Medicina.
Los títulos que se expedían eran los de Doctor en Jurisprudencia y Teología. La
Medicina profesión inferior, no tenía título. Matemática no tuvo alumnos en esos
primeros años. Es sin embargo la misma época de la creación de "L'Ecole de
Meziéres" en Francia y de la Academia de Ciencias en Rusia. Es la época en que,
en la Europa extra-española, se introduce el método científico orientado hacia la
observación de la naturaleza, el descubrimiento de hechos útiles, la divulgación de
los oficios y profesiones liberales destinadas a la formación de una clase dirigente
para la industria y la explotación de los recursos naturales, en la forma más
conveniente. En cambio, la América Española sigue apegada a la Universidad
tradicional, con el solo fin de formar sacerdotes y juristas. Predicar el evangelio por
medio de clérigos instruidos, porporcionar juristas versados en leyes que puedan
entender en los problemas que se dirimen en los Tribunales, es en resumidas
cuentas, todo lo que a mediados del siglo XVIII los criollos y españoles europeos
que vivían en la Colonia, aspiraban conseguir a través del mejoramiento de su nivel
cultural.
Ni la Medicina, la más escolástica de las profesiones científicas, ni la Matemática,
la más escolástica de las ciencias, despertó el mínimo interés de la juventud
santiagueña de la época. Cuando se fundó la Universidad de Santiago, hacía un
siglo que funcionaban las Academias del Cimento, do l^mdres y de París; medio
siglo que se había fundado la Academia de Berlín; un cuarto de siglo que se había
creado la de San Petersburgo y también, es oportuno recordarlo, había desapa
recido un siglo antes, sin dejar rastros, la Academia Española. Es también la
época en que ve la luz el primer tomo de la Enciclopedia de Diderot y D'Alam2
bert; en que Watt comienza a introducir en Inglaterra la máquina de vapor; es en
fin, la época, en que la tecnología se impregna de la ciencia. Montevideo casi no
existía y Buenos Aires debe esperar un cuarto de siglo para comenzar a impartir
Enseñanza pública superior para externos, la que será la bastí del famoso colegio
Carolino que comenzará a fimeionar en 1783. Pero este Colegio fue creado
tomando como modelo el Colegio de Montserrat en (Yinloba, funcionando bajo la
égida de los Jesuítas, dentro de un espíritu similar al que ya hemos indicado para
la Universidad de Santiago. Las materias que se dictan el primer año de su
funcionamiento; son: Teología, Filosofía y Gramática. Hasta las Invasiones Inglesas,
será el más frecuentado lugar de instrucción superior de las juventudes montevideanas y bonaerenses. En descargo de su prestigio, compartimos con Gutiérrez la

22

�Ve-

'O^^ IaP ^pp-^?p I ua 'ouBaaiq ouisppuBUioa jap 'bjbjj bj ap ojg p ua upioonjxxqui bj
uoo bjSbsuoo as X 'Bpuapuadapui bj uoo a)uauiB3UB)jnuus Bzuaiuioo anb 'Bsaairejj bj
a)uaui|Biaadsa 'SBJiqjno sbj^o ap a^uapsuoo uppB^wi bj ap opouad [a sg Biuapotu
Bdojng bj ap SBp^uBjapB si^ui sbijosojij sbj JBjdopB b souBOuaureouqBj sajBrqoaja^ui
soj b BAajj ¡oiredsa oj ojxp b Bsjndoa Bidojd bj 'Biauapuadapui bj Bppnj^oaj j -g

VI0N3aN3d3aNI VI 30 SBDdSBO 1V0103131NI VOIA VI 6
oiSajO3 ja ua BBUBjjBg
ap uppBnpBjg ap sisa^ bj ou is asBa^^ SBUBja^j a^uauiBjnd sauopB^ajcüajuí SBsiu^sqB
uBja sauopBoijdxa sn^ uoiaBJBdaad ap so^jbj a)uauijB^O^ sajosajojd ap S3abjj b
X bioub^sui Biupjn ua o^ad íipuassBQ b o uo^^a^ b 'sa^JBasaQ b asjBuasua bij)oj
uauíBxa 9Jqij jb
'Baijquaia anb sbui Bopsiui Bjrpjna Bun uoo sajquioij UBjg sBuio^, o^ub X ojqBj
ub 'uqsnSy UBS 'SBjn^uosg sbj 'sajqBSauui sapBpaaA ouioo jBjdaoB b BpBSaajua
a^uauíjB^o^ 'BopBuiSop oaad BpBj^snjx 'BpB^uauo a^uauíBoqosoj^ pBpaioos Bun anj
'sajBiuojoo sapBpisaaAiufj X soiSajo^ soj ua puuqj as anb Bjjno pBpaioos Bg f^

Bqoíp ua pBpisaaAiufj Bun xea^o ap '69¿T u9 III SOJJB3 ap uapao'Bj b uoaaisndo
saaiy souang ap souBuopunj soj anb Bioua^sisaa bj anj 'ooidp uaiq ojduiafa
uq osaoSoad jb biuojoo bj auqB b a^uaipua^ ba^bioiui bjx&gt;^ JBuaoj ap uBqBJBOua
as 'F^sa ua BiqBq anb sajoiredsa souBuoiounj sog BIU0J03 bj X Bix^Bd aipBui bj ao^ua
sajBioaauíoo sauoioBjaa sbj 'a^red ua oBzijBaaqij BJBd SBp^pip saXaj sbj asopuBn^daoxa
'BIU0J03 bj b oajj ni SOJJB3 ap B^siuiaj^oui ozaanjsa jap oood Xn¡^ BUBOuauíB
Biouapuadapui bj BpBpiui ap sandsap B^SBq BUBdsg ajBS ou anb bj ap 'BpuapBO
-ap ap oj^ouad OAanu un Bzuaiuioo aosaons ns ofBq X o^uoad op^isBuiap aaanuí
III sojaB3 aiuauíBpBioBoSsaQ aoiaadns BzuBuasua bj ap Buuojaa Bun Bioidoad as
X Bpanj^ X BuiB0JBpBn3 'saoBUBzuBj^ 'oaqg jap ojjb^ ja ua sajBUBO isb uaXna^suoo
a

jBuisnpui Biuiouooa Bun ap ojjoooBsap ja BJBd oíAaad osBd 'aoua^uí oioaauíoo

ja Bjnuipsa as X B^saj\ bj ap soiSajiAud soj uBuaoaao as 'Ban^jnouSB bj BanBjsaa
as 'souBd ap sBjnpBjnuBui BUBdsg ua ubjb^sui as m SOJJB3 U03 "88^J ua a^aanuí
ns B^sBq ni sojJBg ap ojxjuad ja opo^ c\ ^dq^g ^p opBuiaa jap sauij apsap BOJBqB
anb ojx)uad 'Boiuiouooa pBpiApbe bj aod oioaadsap ja bo^uoo BUBdsg ua upiooBaa
BJdiuud bj uoo 'upioBpurq B^sa a^uB^sqo ou apxouio^ jBAaoipaui uoioxpBJi aofaui
bj ap ooiuap X BZUBsn bj b oiSajo3 OAanu un sa '(sajiy souang) an jap Bouauív
ua oBaao apand as anb oj ojxq 'oiuaiuiioouoo jap ooiun OApBogpsnf ouioo Baaduii
uozbj bj X Badoana bijosojij bj Buiuiop ouisijBaaqij ja opuBno 'BsaouBjg uoionjOAag
bj ap SB^aand sbj aaqos bX 'oSbtiubs ap pBpisaaAiug bj ap uoiOBpun^ bj ap sandsap
ojSis oipaui 'aiuB^sqo o^^ sajBan^Bu SBiouaio sbj aod 9saaa^ui as soa^osou aa^ua
anb aaquioq aauíud X oapiAaiuoj^ ap pBpisaaAiug bj ap X Boaioijqig bj ap aopBaao
'BBUBaoBg puuoj as apuop ijjb ang upioBdpuBuia ap o;uaiuiiAOUi ja uoaaioiq
QI8I ua anb saa^snji saaquioq soj ap buoXbui bj uooBonpa as ja ua anb ap upiuido

�El liberalismo, el racionalismo, el positivismo, invaden a lo largo del siglo XIX
todo el continente, desde las costas del Río de la Plata hasta las tierras de los
aztecas.
Junto con esa explosión modernista, parecería natural que la ciencia y el método
científico hubieran ganado también las mentes del intelectual latinoamericano.
Entre los intelectuales de los primeros tres cuartos de siglo de independencia, es
corriente ensalzar las virtudes de la ciencia en los discursos y en las cátedras; sin
embargo éstas no entran a formar parte activa de la cultura latinoamericana.
El problema fundamental estriba en que, tal como lo hemos visto (Ver 8) al
principio, hasta las postrimerías del siglo XIX, la clase intelectual se desarrolla en
la Universidad, y ésta por el modelo que imita, no podía producir otra cosa que
una intelectualidad literaria, en la que los conceptos filosóficos se repiten de
acuerdo a la moda, imitando lo que se hacía en el continente europeo. Muy pocos
de los intelectuales del siglo XIX hablaban con total convicción; ninguno creó lo
que trasmitió; ninguno fue auténtico ni vivió lo que predicó, salvo excepciones. En
el fondo el espíritu escolástico de la colonia se heredó íntegramente en las
repúblicas independientes, lo que junto con el apego a las ideas filosóficas más
modernas, producen a lo largo del siglo XIX y primer tercio del XX, una forma de
pensar propia de Latinoamérica que bien podría llamarse "escolasticismo cientificista"; en esta forma el método escolástico no fue sustituido por el método científico;
sólo se sustituyó a los grandes pensadores de la antigüedad y los grandes Padres de
la Iglesia, por los filósofos del modernismo científico que imperaban en Europa.
Así, bastaba que un hecho fuera afirmado por Galileo, por Darwin o por Spencer,
para que fuera creído sin necesidad de verificación experimental. Las consecuencias
que por el razonamiento lógico surgen de estos hechos, son sin más aceptadas.
9.2 Refiriéndose al Uruguay, dice Zum Felde(15) "el triunfo del positivismo en el
ambiente universitario fue un hecho consumado y definitivo desde 1890. H.
Spencer, nuevo Aristóteles, sistematizador del positivismo científico del siglo XIX,
era el pensador predominante en las cátedras de filosofía; su autoridad llegó a ser
casi dogmática y su doctrina de la evolución, la enseñanza oficial de la Universidad
de Montevideo".
Quiere decir que se acepta y se admite la ciencia, pero en forma literaria; no se
forma una conciencia propensa a asimilar el método científico que exige im
perativamente la verificación experimental de los hechos.
W. Buño(16) en un análisis sobre la Memoria presentada por Suñer y Capdevilla
en el concurso para nombrar el primer catedrático de la Facultad de Medicina de
Montevideo en 1867, llega a la conclusión de que Suñer no había realizado las
experiencias que describe en su prueba de concurso.
Al comenzar el siglo actual, las concepciones culturales de la colonia siguen
pesando en los pensadores latinoamericanos. Cuando éstos se desprenden de su

24

�sBoqsuapBJBO sbj b jBiounua^ ap pBpisaoau uis
SBoiuo^^sapBpiAqoajoo jBjjojJBsap ajqísod sa anb BX)sdnuiap Buo^siq Bq
so^oad^e^soj. sopp^da unuioo jBJitqno asBq Bun ap upiodopB bj b BpBioosB a^uaureu
-Bsaoau ^jsa ou Boqquaio-ooiuoa^ asBq ap jBLqsnpui pBpaioos Bun ap upioBuuoi
bj 'o^oaja ug *BoqaiAO U9iu/^ bj ua a^uauuoua^sod Bppnjx)jd bj b so^adsB
sosa ua jbjiuiis Xnuí 'Bjsiji^idBO opunuí p ^jBuiuiop anb Boqquaio-ooiuoa) asBq
ap upioBzijiAio Bun jionjxiad b soub soood soun ua uojba3jj bj anb soAqísod soj ap
'BiiBouauíBouqBj BpiA ap sauoiodaouoo sbj BJBd sajqqBduiooui 'a^ojyj jap Boqqnda^
bj ap sapjiqjno so^sbj ap ozBqoaj ja auaq ouiqíSaj ap anb oj opuBJBdas ^BpBnoapB
Bun uis opuidaoB opis Bjaiqnq tí\9uy,, ns anb ajqísod sa ou 'BUBjaqj
ajduiis Bun Bjanj ou 'Bjqo Bjauíud ns znj b oip 9jx)jj anb Booda bj ua
uBuiBjoojd souBouaureouqBj sapiqoajajui soj anb ooqquap ouisiApisod ja i ^g
ns ua sBpBiaosB a^duiais
u^sa spsa sand 'jpuauquoo Bjn^jno bj ua ojx^aui ns X Biouaia bj ap u9iobjiuiisb bj
ap ozBqaaj p 'd^uauíajqpiAaui aonpuoa BOi9jouaa4 u9pbztjtaid bj ap ozBqaaj n
•Bjja uoo SBpqjBduioa X Biredsg ap SBp
-Bpajaq sajpBui sBapi sbj uoo BJBd uauaq sajpuauquoo sapn^oaja^ui soj anb oSadB
jb 'o soub soj ua pssbq X BSa^o joiredsa iopBsuad ja BuqB^ Bouauíy ua auaqqo
anb ja anb jBnSí \e 'aqap as 0^1x9 n -BoiuBdsiq B-irqjno bj aasod anb jua^sa sbui
oj opuppxa '^pan^jno u^iooBaj^ jod aonjx&gt;jd as BUBOuauíBa^iouquB upioisod n
Booda Bsa ua jaua) b BqBzuauioo BUBOuauíBa^iou Biuiouooa
bj anb jBipunuí jadBd ja ajqos Biouaiouoo Bun uoo j^a anb auaq BpBu 'asuapiunopp
-sa Bjrqjpo bj ap ozBqoaj ns anb ap SBpnp b JBnj BÍap ou 'puoiOBu Bopijod
bj ap oduiBO ja ua BJopBAjasuoo Bjrqsod n o^uaiuipajpj ns ap otreua^uanoup jap
OAqoui uoo oppnqix^ u^q aj as anb safBuauíoq sounSjB ap pBpiun^Jodo ua opiua^sos
Bq as ouioo 'spsipuaduipuB so^uaiuiquas BJBUiBjooad 9jx)jj anb o^iap sa oj^
•SEJSipiOOS O SB^Sip^ldBO SB^Sd UB3S 'SBUJajX)UI SdpBpdlOOS
sbj ap o^uaurepunj 'Boqpuap boiuo^ bj ua BpBSBq u^iOBZip^qsnpui bj ap o^idio
ouiuibo ja jod U910BU psa b o^iBquia uis aonpuoo 'sopxufj sop^sg soj ua Boquo
9jx)^j anb ouispiuoa} jg -Bouauív o^iof^j ap sopiufj soppsg soj ua uBjaduii anb
(B01U094 bj) t^^sijBua^Bui X ooqBiuSBjdn iquídsa jb BjopuaiuodBx^uoo 'BUBOuaureouqBj
Biiqjno bj ap puopipBx^ oj ojx^^ ap u^pppxa bj iod 'Bauaiuy ^p opunjojd
sbui jopBsuad ap ojiqq ja 'ojSis ox^sanu jBzuaiuoo p ^aiay,, ns uoo auaqqo
'9PH anbuug asof ouioo iopBsuad un 'psiAqísod u^isojoa Buajd ua anb isb sg
o^uaiuoiu jap pBpisaoau o u^iooiAuoo ouioo anb 'ooqireiuoj o^uaiuiiAom jb BpBioosB
BUBja^q buuoj ouioo s^iu SBxiaq SBx^sanu b Bgajj lQp jap BpBoap bj ua ouisijbioos
oidojd jg oiquiBO ja anbqqsnf anb Boiiu^uooa o pióos BsnBO Bun uis 'u^io^quii
ap iquídsa jod oj^s jBjadns apand as ou anb 'BpBSre^iB Xnuí j)Bpipaj Bun Bqnoo
anb zioreq un anb s^ui sa ou Bqosojq BAanu psa anb Bqnsaa 'ouisiAqísod ja X
souisipuopBJ ja updopB X 'ouisipiquídsa p X ouisioquBuioj p 'ouisipapi p oSadB

�Ni Holanda, ni Francia, ni Alemania, necesitan tomar de Inglaterra todas sus
características culturales, tales como idioma, costumbres, formas políticas de gobier
no, aficción por diferentes manifestaciones artísticas, cuando se lanzan por el
camino de la revolución industrial. La Unión Soviética ha podido transformarse en
una poderosa nación industrial de base técnico-científica, sin renunciar, el centenar
de pueblos que la componen, a sus hábitos culturales e idiomáticos. Otro tanto
podemos decir de Suecia, Japón y de los Estados Unidos mismos, pues la
superestructura industrial que le ha dado poder a esta última nación, no ha
obligado a los distintos estados que forman la federación, a renunciar a sus
características propias, que tanto diferencian por ejemplo, los estados del Sur de los
del Norte, los del Este de los del Oeste.
Y si pudiera pensarse que esto no fuera muy claro para el ciudadano común en
1900 cuando aparece el "Ariel" de Rodó, no se puede justificar que haya perma
necido oculto a los pensadores de España y América, que posteriormente juzgaron
su obra, como no sea como consecuencia de un proceso mental proclive a mantener
la situación existente, situación que a la larga nos llevó a ? ocupar en forma
definitiva, la última posición en la división del trabajo intelectual que anota Servan
SchreiberU7): pueblos creadores de técnicas, pueblos productores de bienes de
producción y consumo, de acuerdo a técnicas desarrolladas por los primeros,
pueblos suministradores de materias primas y alimentos para los anteriores.
9.4 Un rasgo del movimiento intelectual de fines del siglo pasado y principios del
presente, asociado a la adopción de la filosofía positivista, va a ser sin embargo
fundamental en la creación de las condiciones aptas para una transformación
cultural latinoamericana.
El movimiento cultural de raíces filosófico-literarias, se separa de las Universi
dades en esa época, pues éstas al influjo de un positivismo más auténtico, menos
verboso aunque pecando sí por excesivo pragmatismo, se transforman en Uni
versidades profesionalistas. Este cambio en muchos aspectos negativo, que se opera
en los institutos de enseñanza superior del continente desde fines del siglo XIX,
será sin embargo fundamental para permitir la formación de una clase intelectual
diferente, que con motivo de los problemas concretos que las profesiones plantean,
comienza a caminar por sí misma, al principio tímidamente, pero respondiendo
cada vez más en forma autónoma a la necesidad de resolver problemas regionales
que no encajan dentro de las recetas que vienen del hemisferio norte.
Primero son los problemas de la salud los que exigen soluciones propias, siendo
por ello las facultades de Medicina los primeros centros donde la investigación
científica se desarrolla en Latinoamérica. Luego ciertos problemas conectados con
las obras públicas, la construcción, etc., van exigiendo a la Facultades profesionales,
crear centros de investigación y control, cuya importancia no proviene de que en
ellos se realice una tarea creativa trascendente, sino de que por primera vez un
sector de la clase intelectual latinoamericana emprende una tarea autónoma en que

26

�LZ

ua saia^uí uauap '(ouisqBuaduu) a^uau^uoo jap joua^xa ja apsap anb SBOiuicmooa
SBzjanj sbj ap uchoob bj b a^uauíjB^uauíBpunj soiuuajaj • souiajanb mby I 01

lVdmmO NOIOVZINO1OO3H Á OHSnVlNOlOOOBN 01
•jBjnqno uoiobziuojoo bj b jpnpuoo apand ojos anb 'jBjuauquooBJ^xa upp
-^uauo Bpo^ ap a^uauía^uaipuadapm asjBzipaj Bjaqap anb 'upiOBjSa^ui bj asjnduui
anb OApoui ojapBpjaA ja jas aqap ^sa X 'ajqísod aoaiBd Bjn^uaAB bj 'okjuibo
ua jpuaupuoa jaAiu jy jBLqsnpui-ooiuaa^ Bpua^od Bun bjos Bjja ap jaaBq ap
ZBdBO Baiuiouooaoioos Bjn^anj^sa bj X upisuauíip bj aasod SBUBOuauíBoui^Bj sauoiaBU
sbj ap BunSuiu sand 'jBuoxSaj jaAiu jb oSanj jBSBd BJBd 'jbuopbu jaAiu b ojaui
-ud 'asjBiusBjd b jBzuauíoo Bjaqap 'uoponjx)jj-pBpisjaAiufj-opB^S3 biSojij^ ^^
oduiBa
ajsa ua Biuiouo^nB uoo asjaAoui 'oinjnj ja ua ajqísod uBBq anb sasBq sbj JBqaa
ap ZBdBa 'a^uauquoa ja ua Baiuoa} X Baqquap Baqijod Boqua^nB buo ap uoiaBjnuijqj
bj Jingasuoo Bjpod as anb sa 'oauBjqj jB^idBD jap upioBx^auad bj jod SBpBZBjdsap
uos anb SBpipuiojduioo ou sBAqanjx)jd sBzjanj sbj ap X 'sojafuBx^xa sasaja^ui soj b
uopBuipjoqns bj ap asjBzipuadapui BJBd sbja sBjap^pjaA sbj ap sa^uapsuoo a^uauíBD
-pua^nB jas b uaauaiuioa 'sajBuoptpBx^ subSojs soj ap asopu^jBdB 'a^uauquoo ja
ua anb 'jbuopbu Bpjainbzr bj ap SB^sisajSojd soapijod soj ap 'sajBnjaaja^ui soAanu
sosa ap opBunuioauBui ozjanjsa ja jod ojos anb japuajduioa ouBsaoau sa ^
sau
-oidbu SBxisanu ap Bpuapuadap ap uopBaps bj uoa opBpqauaq Bq as pBpuadsojd
BXna sapBpaioos ap sapBpisaaau sbj b SBpBuipjoqns 'jBuoiSaj pBpijBaj bj b SBuafB
'opiua^uoa ap sbidba sbuSisuoo opuaqidaj 'ouisiui is jod asjaAOui ap ZBdBaui 'ojjojj
-Bsapqns jb opB^B a^uaupuoa jb opiua^uBui uBq oduiaq jap saABx^ b anb so^daouoo
souisiui soj jod sBpBJídsui opuqj ja ua opuais 'soiuaj^oui sbui sapBnSuaj uoo
X sbuuoj SBAanu ofBq uaoajBdBaj X uaoajBdB X UBsad unB 'BJoqB B^sBq opB^sajiuBUi
Bq as ouioo j^ 'a^uauquoo jap soopjjod X sajBnpaja^u! soipaui soj ua JBjjojJBsap
opijxxl Bq as anb Bjn^jno bj ap SBjouBdsa saorej sbj sand 'jpBj B3jb^ B^sa Bjas o^j
•sbpbzubab a^uauíjBLqsnpui sauop^u sbj ap BOiuoa^ BpnXB
bj b jujnoaj ap p^pisaoau uxs '^uisiui is jod asjBjjojJBsap Bpand anb pBpaioos Bun
jbuuoj ap uq ja uoo auasua as X asn as ooqquap ojxpui ja apuop 'BpBOijdB X Bjnd
Boqquaio uopBSpsaAui a jouadns BzuBuasua ap so)n)qsui sooqua^nB ua asjBuuoj
-subj^ BJBd 'sajBuoisajojd ap upioBuuqj bj b sopBoipap a)uauia)UBjapuodajd sox^uao
jas ap uaíap X 'Boup^siq uppBoqqsnf ns oaiij anb uoioisod Bun ap uauoiooBaj
sapBpisjaAiu^ sbj 'jBn^oaja^ui asBjo Bsa ap osjnduii b anb zaA Bun jaSooaj uBjpod
as ojos 'upioisod BAanu B)sa ap so;ruj soj uaiq is 'ojis oj^sanu ap p^^ui Bjauíud
bj ap Bouauíy ap sB^stjBuoisajojd sapBpisjaAiuQ sbj ap jadBd ubjS ja jas a^sg
oipaui jap o^uaiuiuanbaj b B^sanduii pBpisaoau
Bun ouioo 'soou^aj sosjnojip BJBd OApoui ouioo anb sbui 'BoqoBjd as Biouaio bj

�mantener la situación existente en materia de estructura de la producción y del
consumo en América Latina.
10.2 La revolución emancipadora comienza en 1810 y termina en 1827. No
obstante, los pueblos latinoamericanos tardaron aún medio siglo en comenzar la fase
efectivamente constructiva de su nación. Cuando consiguen cierta paz, Inglaterra ya
ha terminado su etapa de construcción capitalista y comienza su período imperia
lista.
La colocación de capitales británicos en Latinoamérica comienza casi _de_Jji.mediato con la Independencia
En 1825 Inglaterra hace el primer empréstito a una de las naciones latinoame
ricanas (Perú); pero es recién en la década del 60 que comienza a exportar capitales
para construir ferrocarriles, para instalar empresas de abastecimiento de agua, 'de
gas y bancos. Casi enseguida, aparece en el Río de la Plata el interés norteameri
cano y británico por la producción de lanas y carnes para su abastecimiento
interno.
En la década del 60 se importan en el Uruguay los primeros animales de raza
(Durham y Hereford) comenzándose la producción de extracto de carne para
consumo en Inglaterra; estos tipos de animales sustituyen al vacuno criollo, apto en
la época en que sólo interesaba el cuero y el tasajo.—'
Hacia fines del siglo XIX se instala el primer frigorífico en Buenos Aires (1883) y
a principios del siglo actual llega el trust mundial de la carne al Río de la Plata,
por intermedio de los frigoríficos Swift, Armour y Anglo que responden a intereses
de los Estados Unidos de Norte América e Inglaterra.
Todo esto tiene como consecuencia que la burguesía criolla, apoyada por los
intereses ingleses, se enriquezca con sus exportaciones de materias primas co
locadas en mercados seguros, sobre la base de una producción que aunque
ineficiente, colma las ambiciones más exigentes, al realizarse en grandes extensio
nes pertenecientes a un solo propietario (latifundio).
Como en el caso de las industrias químicas inglesas a mediados del siglo XIX
(ver 4.2) no hay motivos para estimular el interés en el mejoramiento técnico, que
sólo puede desarrollarse sobre bases científicas sólidas. La ciencia y sus aplicaciones
no interesan en consecuencia, a la burguesía criolla. Las metrópolis que aprovechan
de esta situación, Inglaterra, Francia, Alemania (después de 1900) y USA, tampoco
tienen interés en cambiar un estado de cosas que les favorece enormemente.
10.3 Y esta situación es la que impera actualmente en todo el continente. En
efecto, en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, América Latina para
aprovisionarse de divisas, ha dependido de las exportaciones de productos básicos
tales como alimentos, materias primas y petróleo^1^)

28

�ez

uaaBq anb 'B^sijB^dBa odg ap SBjjBzijBujsnpui a^uauía^jary sauoioBu sbj ap o^aadsaj
oueauauiBouL)C| joua^xa opjauíoa jap Biauapuadap bj jbjo^ 'Biauanaasuoa ua 'S3
"%8"S Ia o^ps ^juasajdaj bjsijbioos
opeajaui [a uoa oíaaauíoa jg -Biireaao ^ Baujy 'Bisy ^p sauoiaeu uoa Bzi^aj
as %QQ un X [buozhj^ui opeajaui ^ aaaua^ad %^ un ojos -sajHLqsnpui souaduii
soj b ba 'BouaureoutjBq ap sauoioB^odxa sbj ap %^8¿ ja anb sand aA a
'III ^l^X ^1 ua Baipui as anb ja sa sauoiaB^Jodxa SB^sa ap ouLjsap ^3
'so^npojd
sox)o ap auoduioa as anb %9 0S un ^^H ^ sajBjauíui so^anpoad ups %¿'¿ ja
í(09-656j) sauoioB^jodxa sbj ap %¿\f ja uB^uasajdaj souBnaado^B so^anpojd so^
•auiz X ouBjsa 'ouiojd 'ajqoo 'sojJBAuap X oajoa;ad 'sajBaamuí so^anjx)jd ap ojqai ja
ua toqaBjqanb X zibui 'ouij ap a^aoB 'sBpBja^uoa X s^pBujua saujBa 'obobo 'sBUBUBq
'sojano 'oSlp 'BjJBABjiuias X Bians bubj 'ugpoS\e 'jBanzB 'ajsa ap ouBnaadojSB
oaqnj ja ua uauoduioa as 'sajqqsnquioa X SBuiud SBtia^Bui 'so^uauíijB ap jbuoid
-Buja^uí opBOjaui jap %¿#si J^ uB^uasaidaí-anb sajBjop ap sauojjiui QI8'¿ S1S3

oses
sis
SSOl

8*11

ss¿

^8

oís
06^
IS

so

¿*s

s¿

60

onpisag (•
SBjnpBjnUBUI SBX)O (p

ss

09

os6*e

ouinsuoa ap sauaig (a
soaisBq sajB}aj\ (q
jB)idBa ap sauaig (b
soj&gt;Bjn^agnuBui sopnpojg (3

sajq^snquio^ (p
soaijB^aui sajBjaui^ (a
SBUlUd SBUd)BJ\ (q
sa^iaaB X sbsoui^b3jo
sBjjiuias 'oaBqBi 'SBpiqaq 'so^uauíijy (b

¿06
%

018 ¿

SBuiud sBua^Bui X so)uauiijy (j

S

// \navi

bj ua BpBaipui aaajBdB og^j ua sBUBauaureouqBj sauoiaB^iodxa sbj ap uopBn^is

ap
a^uaidiam un uoa anbunB 'soaisBq sojanjxxid ap uaiquiB^ auoduioa as 'a^uB^saj
ja X sajB)O^ sauoiaB^jodxa sbj ap %o^ ja uB^uasaadaj sojanjxxid

�TABLA III
USA
CANADÁ

42.0%

C.E.E.

18.4%

A. EL. I.

11.8%

JAPÓN
URSS

1.6%

2.8%
1.3%

EUROPA socialista

1.5%

AMERICA LATINA
OTROS PAÍSES

8.0%

Exportaciones s/destino conocido

9.9%
1.7%

NOTA: C.E.E.: Comunidad Económica Europea: A.E.L.I.: Asociación Europea de Libre InBélgica, Francia, Italia, Luxemburgo, Países tercambio: Austria, Dinamarca, Noruega, PorBajos y Alemania Federal.tugal, Reino Unido, Suecia, Suiza.

uso intensivo de la ciencia para desarrollar técnicas de manufactura de gran poder
de penetración, especialmente si se tiene en cuenta que, el comercio con los países
de Asia, África y Oceanía, se hace a través de las mismas empresas e intereses
financieros, que dominan en USA, en la CEE, en la AELI y en el Japón. Por esta
vía se comprueba que un 88.2% del comercio exterior está en manos de un sólo
grupo de intereses, cifra que se eleva hasta el 96.2% si se suma el mercado
intrazonal, también altamente ligado a esos mismos intereses.
Se ve claramente que el beneficio directo de la situación económica imperante,
se canaliza hacia los intereses industriales y financieros de USA, CEE, AELI y
Japón, a su vez estrechamente vinculados entre sí.
Muy esquemáticamente, este beneficio se obtiene por el mecanismo de comprar
a bajo precio, alimentos, materias primas y combustibles, lo cual permite a las
-\ naciones industrializadas, distraer mano de obra del sector primario hacia el
terciario y utilizar materias primas y combustibles para dinamizar sus propias
industrias, proporcionando servicios con un mínimo de inversiones externas.
19.4 Pero el problema es más grave aún, ya que la producción interna latinoame
ricana no exportable, está en manos de los mismos intereses. La mayoría de las
grandes empresas de explotación de materias primas y combustibles, son a su vez
empresas extracontinentales. Así por ejemplo, muestra S. Allende(19) que el petró
leo de Venezuela está en manos de la Standard Oil (USA), la Shell (angloholandesa) y la Gulf Petroelum Co. (USA); el hierro pertenece a la USS Steel y a la
Bethlehem Steel Corporation (USA); la siderurgia está en manos del Grupo Cooper

30

�SBpnap sbuisiui
sBsa ap uppBzpjoure ouioo siCí aP sauojjiui qq\ j JBBd opiqap Bq SBiuapy *ozBjd
oSibj X o^ioo b souiB^sajd ap sasaaa^uí ap ojdaouoo jod X '[^uau^uooBj^xa uaSuo
ap SBpB|Bjsui SBsajduia sbj ap soiogauaq ap o^daouoo jod gfj ap sauojjiui Q¿\\
'0961 ua opipiad Bq oduiaq ouisiui jy sopBjrqoBjnuBui sopnjxud soj ap sopajd
soj ap so)uauinB jod ffj ap sauojjiui 000'31 opipjad Bq X sBpB^jodxa sBiuud
sbu3^bui sbj ap sopaad soj ap osuaosap un ap Bpuanaasuoa ouioa ^$[\ ap sauojjiui
000"8 opxpjad Bq BauaureoupB^ 'OV^ Bl B opjanaB ap '09-6I oiuanbumb ¡a u^
•BUBauauíBoupBj Baiuiouoaa uopBu^is B^ ap
auapqo [BuopBiua^ui [BjidBa ¡a anb sopqauaq so[ sa^UB^joduii isb UB^^nsa\j gol
sasaja)m sns ap %08 PP SB^u J^uiuiop a^uuad
sa¡ anb o¡ 'o^a 'jasXB^ '^bi^ '^aSnaj 'uagBAvsqio^ 'sjo^oj\ [BjauaQ 'ja|sXjq3 '03
jojoj\ pjo^ ouioa SBadojna o sBUBauauíBajJou SBsaaduia ap sa^qq jod aaBq as bo
-uaureouqBq ua uoiaonpojd bj Bpo^ 'zupuio;nB Bujsnpui B[ b Bpadsaj anb o\ ug

soubui ua 'a^uarq buisiui bj b opjanaB ap 'uBx^uanaua as uaiquiB^
ap opjauíoa jap %09 j^ X oajq-qad jap sopBAuap ap opjauíoa jap %g6 jg
souajisBjq ou sasaaa;ui ap soubui ua upsa 'o^uauíaa ap X BiSjruapis 'jqxaj 'BDiuiinb
'sooqs^jd ap BLqsnpui bj ap %0 PP S^U1 ^ BUBUinbBui ap X Baupaja Bi^^aua
ap uoiaanjxwd bj ap %q¿ j^ 'o^u^ jap BLqsnpux bj ap %¿ ja 'aoiBa ap SBAjasuoa
ap upiaanjxud bj ap %08 p 'sapABu sauoiaanxrsuoa sbj ap X sojjbSio soj ap 'oaBqBj
jap 'soapnaaBuuBj sopnjxijd X Buauínpad bj ap %gg ja 'oqanBa jap Bix^snpui bj
ap X BopsijiAOuiO^nB BL^snpui bj ap %06 P ^^i^ ua (os)^uqjíqS d B opjanaB aQ
XBnSnifj ua so)uag XBjg ap
ojSuy ooquoSuj jap soj ouioo sasajSut sajB^dBa sa^aiq X VSA aP ^JÍ^S ^ inouuy
ap sasaaa^uí soj jod opBuiuiop ^^sa siumo bj ap opBOjaui ja 'b^bjj bj ap oijj ja ug
sauoiaBU SBsa ap Biuiouooa bj Butuiop 03 Tinjg pa^ufj bj 'sb^iuj X ajBO
'obobo ap uoiaanjx^d bj ap joxtuoo jap saABX) b jBx^ua3 Bauauíy ug MBuoiouaui
ap soureqBOB anb soaireq X sBiuBduioa sbuisiui sbj ubíij oj sbjoouSb sopnpojd
soj ap opaad ja X bubj ap uqiaonjxud bj Buiuiop (ysfj) uo^Xbj3 uosjapuy bj ruaj
ua íB^uqsip Xnuí sa ou uoiobu^is bj 'sbjoouSb sopnjxud soj ap opBajaui ja ug
•Bjauíui upiaanjxwd bj ap %08 P ubjoj^uoo 'JBaj^ jxioq bj X sauij^ oiuoojbj\
bj 'sauip\ ruaj maqjJON bj '^jo^ Ava^^ jo ^uBg Xji3 jbuoi^b^ ja 'quBg
asBq3 ja ruag ug -sajBjauíui sox^o X aaqoa jap uoiaoBx^xa bj UBuiuiop
ap uaiquiB) 'uopBJodao3 oosbj 0x1^3 bj X 03 uiqaui uBauauíy bj X oajpx^ad
ja Buiuiop -03 jjo p-^^pu^^S ^l aP PH9 Bun í^^^! U3 '^JC[O^ PP upiaaBxjxa bj
UBUiuiop SBUBauaurea^ou sBsajduia sax^ 'ajiq3 ua ^(vsn) D ^uiuqag puB uiqaui
UBauauíy bj ap soubui ua ^sa 'B^Bjd bj ap Bqaaq upiadaaxa 'sosoxiaj ou sajB)aui
ap uoiooBx^xa bj 001x^j^ ua ^(vsa) supjmbjj bj ap soj ua Boiuiinboxrad bj X

�Puede estimarse en 5.000 millones de U$S promedialmente, el beneficio que los
capitalistas extracontinentales obtienen anualmente de sus inversiones y/préstamos
en Latinoamérica.
Estos beneficios se ven acrecentados por las importaciones que, de los países
industrializados realiza Latinoamérica de bienes de consumo y bienes de capital.
Así en 1960 América Latina importó por valor de 8.130 millones de U$S,
productos preferentemente manufacturados, lo que a un 6% promedial de be
neficios sobre las ventas que obtienen las grandes empresas, representa unos 500
millones de U$S. A su vez la balanza de pagos resultó deficitaria en 2.020 millones
de U$S.
Se estima que para 1970 las importaciones insumirán 14.200 millones de U$S,
que representarán no menos de 800 millones de beneficio; los beneficios e
intereses de las inversiones y préstamos llegarán a 1.400 millones, y como las
exportaciones serán de unos 11.300 millones, el saldo negativo de pagos será de
4.700 millones de U$S. Es decir, más del doble del que se produjo en 1950.
Esa situación es netamente beneficiosa para los intereses financieros extraconti
nentales y se basa en que América Latina no tiene capacidad para generar los
capitales que necesita para su desarrollo (préstamos e inversiones), en que no posee
capacidad tecnológica para manufacturar sus propias materias primas para su con
sumo interno y para la exportación (importación de técnicas inadecuadas), y en que
por depender toda su economía de un reducido número de materiales básicos que
son comunes a todos los países del continente y a los que producen otros países
subdesarrollados, a través de empresas que a su vez pertenecen a los países
desarrollados, no pueden fijar sus precios.
10.6 Esta situación sólo puede superarse, cualquiera sea el régimen económico
que depare el futuro, por medio del desarrollo de una capacidad técnica propia que
le permita a cada región, manejar autónomamente las materias primas disponibles.
Pero para ello le faltan a América Latina, laboratorios, campos de experimenta
ción y un potencial humano hábil en el uso del método científico; para conseguirlo
deberá desarrollar laboratorios de ciencias aplicadas y también de ciencias básicas,
única forma de poder trabajar en aquéllas con sólido respaldo científico.
Obviamente la presión externa para que estos proyectos no prosperen, será muy ,
fuerte.
No menos de 10.000 millones de dólares menos entrarían en 1970 en las
empresas industriales, mineras y bancos de USA y Europa, si la situación actual se
modificara.
_/ Sobre este problema Celso Furtado(21) ha puesto bien en evidencia que en
Estados Unidos existe una política firme en el sentido de que a la^ empresas
privadas norteamericanas les cabe un papel básico en el desarrollo latinoamericano

�ce

i sns ap o sajBLqsnpui sns ap pBpisouno ap b^jbj 'Bzaaad B| b ajuara
-ajuapiAa aqap as ou 'Boiraouooa BiouBjaodrai ns uoa ajuauíBAijBjaoaoo UBXnuirasip
soadoana sasred so[ ap uoioBSqsaAui ap sojsbS so[ anb ap oqoaq jg^ :aoip ^

AI
ua uBaipui as anb sajaAiu soj 'soadoana sasred sounSp? X sopiug sopBjsg soj ua uoj
-bzubojb uppBSpsaAui ua sauoisaaAui sb| '6S6I u9 an^ ^anI Bojsanuí araaojuí |g
tBoiraouooa upisuBdxa bj ap ¡Biouasa aojoBj un uaXnjpsuoo 'sojuairaioouoo ap
X sojuairaipaooad ap 'sojonpoad ap sajuanj ouioo (q 2^ ^) jBia^snpui o^ooiBsap |a X
uopBpsaAux ^r\ (•••) uoioBSpsaAui B| ap o^joooBsap ouBUTpaoBo^xa ^a aod Bzaanjaa X
Buuxjuoa as 'o^uaiuiBiauBu^ ^ap X sauoisuauíip sb¡ ap b^sia ap o^und ¡a apsap (sBad
-oana sbj b o^adsaa) SBUBouauíBa^aou SBiuBduioo sb| ap BiauBaapuodaad ^r\ :uois
-npuoo a^uB^aoduii B^sa b BSa|^ as 'Baiuaa^ X Bagpuap upiaBS^saAui ap Bua)Bui ua
apuBoS Bsaaduia bj ap pBpuouadns bj b asopuau^aa (^^) auaadoang a^nBunuiuiO3
v\ ap sauijsnpui sap uoiuf^jt v\ aod opBzi|Baa Buia^ ouistui ¡a aaqos opBqBx^ un ug
1. .

• 1 • ••

•'t

^

^ .•

.saia^snpui |B0iuiaq3

jBuaduij ua %fg ap ouiiuiui un X sao^oj^ [Baaua3 ua %Q ap ouiixbui un aa^ua
opipuaaduioa 'oppaaAUi ¡^idBO jb o^aadsaa oioijauaq un opBfap uBq sBsaaduia SB^sg
saixjsnpui {Baxuiaq3 |Buaduij a uaBAvs&gt;[[o^ 'uinajoa^aj qsqug ap OOS^ íjaAHufl

aP OOCS- ^IFHS H^na ^^OH I 9P 00¿¿ ^aa^sXaq3 ap oog's^^upaig ^aaua^ ap
00^7^ í(Xasaaf Ava^) \iq poBpuB^s b^ ap 000 ^I ^pjog bj ap sfü ap sauo^iui Oí^^^I
aauaQ b¡ ap $q ap sauo^iui 000 O^ ;I^6I U9 SBpBzi|Baa sb}U3a sb| aaqos
aaaajo anb so^Bp so| BJoqB souiauíox •opBJ^soui souiaq 01 ouioo 'saoB^op
ap sauo^iui OCI'8 aP uoJat\f 0961 ua an^ 'BuqBg Bauauív ua sajB^o^ sauoiaB^aodxa
sbj o|duiafa aod souiamo^ 'Bsaaduia uboS Bun sa anb O| aaqos SBapi jbÍij bobj
ap sauo^iui
g uoo uqdBf ua f X 'sa^uBjiqBq ap sauo^iui X6 uo II3V I9 U9 ZL -sa^uB^iqBq ap
sauo^iui n\ uoa gg3 ¡a ua ¿ 'sa^u^iqBq ap sauo^iui ¿^\ uoo sopiu^q sopB^sg ua
o^uaisB uauaq Q0 'SBsaaduia sapuBoS sB^uaiuinb SBaauíud sbj ap anb aiaap aaain^)
•g X x aa^ua '(souBoixaj\ soajoa^j) ooixaj^ X oSanquiaxng 'Bipuj 'Bia^sny 'BaiajBpn
'Bi|Ba^snv '(g¿A) BuquaSay 'BoiSjag sBsaaduia SB^sa ap 01 B S 9P uaua^ 'BpuB^Ofj
X Bzm 'Bioan^ 'BijBg BpBUB3' |ap \ X BiouBag ap ^3 '|Baapag BiuBuiajy ap 3^
'uodBf ]ap f 'opiuf^ ouiag |ap g 'sBxiBouauíBa^aou uBaa QOC 'sBJauíud SB^uaiumb
^^l 9Q ^^61 u9 opunuí ^p sa^uB^aodun sbui sa|Bia^snpm SBsaaduia sb\ aaqos
oipn^sa un poqqnd '996I ap o^soSb X oqnf ap soaauínu ua aun^iog^ B^siAaa Bg
•soaafuBO^xa sasred ua obu^ob BOBd soipaui iu pBpioBdBO uaasod ou
'sopiu^ sopB^sg ap soiooSau souanbad so¡ sand 'Bsaaduia ubo b| sa 'a^uaun^pijdxa
X B4ioi|duii a^uaui ua auaq as anb. o¡ 'BpBAiad Bsaaduia ap B|qBq as opuBno
'anb opB^ing BaoB X íBouauíBoux^Bg ua sasuapmnopB^sa sa^;idBO so¡ ap SBpBAiad
sauoisadAui B| opuBzquBOB X opuB^uauíoj 'SBsaaduia SBsa ap saABo^ b asaBzqBaa
aqap 'BauauíBouqBg b Bouauív a^ao^ ap sopiu^ sopB^sg soj ap BpnXB b^ anb X

�TABLA N
PaísU$S habitante año
Estados Unidos
Reino Unido
Alemania Federal
Francia

Bélgica

67
28
14
10
7.5

está vinculado mediante relaciones complejas, a la dimensión de las grandes
empresas. Es sabido en efecto, que los métodos modernos de investigación exigen
instalaciones importantes y un número de investigadores cada vez más elevado. Los
resultados de estas investigaciones aumentan generalmente en forma más que
proporcional a los gastos. En cambio, por debajo de cierto nivel de gastos, la
investigación apenas da resultado. Esta es la razón de que la mayor parte de la
investigación esté concentrada en un pequeño número de grandes empresas".
Como estas grandes empresas son las que realizan inversiones en^Ljitinoainérica,
de acuerdo a la política que C. Furtado pone en evidencia en el trabajo mencio
nado, hace notar R. García^23), que esa política de ayuda al desarrollo por lo menos
en un aspecto va a fallar y es en el avance de la ciencia;de la técnica, pues las
grandes empresas utilizan sus centros de investigación en sus países de origen y no
instalarán centros de investigación en las subsidiarias latinoamericanas, aunque más
no sea porque éstas serán, relativamente hablando, pequeñas empresas y "por
debajo de cierto nivel de gastos, la investigación apenas da resultados".
Debe observarse también, de acuerdo al estudio mencionado de C. Furtado, que
la seguridad de los Estados Unidos implica mantener el statu-quo social y económi
co existente, desarrollando a las naciones latinoamericanas dentro de los lineamientos mencionados. La tendencia a provocar un cambio será mirada por el De
partamento de Estado y el Pentágono como contrario a la seguridad de los Estados
Unidos; es la política de la colonización cultural.
A la luz de estos hechos se ve la razón de la falta de interés de las naciones
desarrolladas, particularmente de los Estados Unidos, en sus planes de desarrollo,
realizado a través de la ayuda multilateral y bilateral, en lo que se refiere a
estimular el desarollo de las ciencias y de los centros nacionales de investigación
científica de los países latinoamericanos.
Dice a este respeto O. Phillips Michelsen (UNESCO)(24): "No se debe perder de
vista sin embargo, que existen serias limitaciones para efectuar cambios masivos en
la política general de estos grupos privados. Además, su magnitud en el campo

34••.'••.

�Sfc

Bl í8t^T ua oapiAajuop^ ua BpBzrpaj ' Buipg Bouaiuy ^p soogtjuai^) sopadxg
ap Biauaiajuo3t&gt; bj :ajqBpnpui BpuBjJodun ap sojuaumoop ap ojunfuoo un ap
auodsip as 'BouauíBouipg ua Bogtjuap Boqqod Bun ap uopB|nuijqj bj ap Buiajqojd
pp sooiuoa) s^ui sopadsB so^ ajqos anb opap jod opuBp 'ojrqjdBO ajuasajd ¡a
ua JBZipaj souiauodojd sou anb o\ sa o^sg asjB|nuuqj Bpand anb Boyquap Baqqod
Bpo) b oíAdjd sa 'ooqqod opiua^uoo apanj ap 'SBiuajqojd ap odq a^sa ap uppnps
B| anb BJ^sanuí 'JBzi|Bai ap souiiuaA anb ouBDuauiBOuqB^ jBjnqno osaaoad ye BDiuaa^
B| ap Á Bpuap b^ ap uppBJOCüooui ^\ ap Buiajqojd ¡ap o^uaiuiBa^uBjd ¡g -jj
¡aAiu ye jbzi[B3j ap jpijip bsoo
'sauopBpa sns Á soaquiaiui soppsa soj ap uopbztub^jo B| ap Boqua B| ua JBJ^ua
BUB^aoduioo 0|¡a sand '(BauaureouqBg Bj^uanoua as |Bna ^ap ox)uap 'opunuí
¡ap sb¡ a^uaui|Biaadsa) sauopBu sBpBuiuuapp jod BpinSas aas Bpand Ba^ijod
Bun anb BJBd jdA¡osaj ouBsaaau sa anb ooia^ui japBJBD ap SBsnBa SBjapBpjaA sbj
jbzi|bub ajqísod sa ou 'sauopBu sBidojd sbj jod BpBuuoj B^a jB^sa jod 'sBpiuQ sau
-opBjsj sb[ ap sa^uaipuadap sa^BuopBoia^ui souisiubSjo jod sopBpidojd so^uauínaop
so¡ ua Á sauoiunaj se\ ua 'SBpuajajuoo sb¡ ua apaans ouioo 'oSiBquia ui
•oomoa^ B4SIA ap o^und ¡ap asjBajB
apand oood anb p ajqos 'opjduioo ouopnpaqui o)uauinaop un asjBJapisuoa apand
X 'SBpB^oxresapqns X SBpB^|oxresap sauopBu sbj ap osbo ¡a opBJBdas jod bzijbub a
Bapi|od Bsa BaipBid ua aauod BJBd JBzqqn aqap uppBu BpBa anb so^uaiuiipaoojd
soj ap Biauapuadapui uoo 'Baiucp^ X Bogquap uppB^qsaAUi v\ JdAOuiojd b BpBuqsap
¡Biaijo Boqj|od Bun ap Buizpop X pBpijBpoui B| upisiaaad uoo BpaoqB as apuop
'^Boiuoaj^ X Boijpuai^ Bopqoj Bun aXnjqsuoo anb O| ap upioiuijaQ 'o^auínoop
un pjBdaad ¡BuoioBiua^i ouisiubSjo oqoíp ap Boqquai^ Bopqoj ap U91SIAIQ B| '
ua o|iq^ op o3BquB ua ODS3NÍ1 Bl JO^ P^ziubSío 'BuqBg Bouauíy ^
ye BiSojouoa^ bj X Biouai;} bj ap upioBoqdy B^ ajqos Biouajajuo^ B| ug \\\

V0IN031 A VDIJI1N3I0 NOIOUDIISBANI 30 W^^1WV N3 VDIJJlOd U

ap pBpisaaAiufi B| ua X (996I) sajiy souang ap pBpisaaAiuQ B| ua souiaua) so| 'soub
souiq^n so[ ua sooidq sojduiafg -aXnijsap a¡ as 'SBOis^q sBiouap sb| ua siSBjua uoo
'Boqquaio upioBSqsaAui B| ap odureo p ua 0^1x9 ap SBApoadsaad uoo ouBuinq oapnu
un jbuuoj ap sbia ua í^sa o 'jbuuoj opipod Bq Bjuiouo;nB ap sauopipuoo sns jod
anb pí^sa o ou^isjaAiun oojua;^ un B^pjJBsap uppBu BunSp opuBno anb 'OAisaoSB
a^uauíBuins ouisipuaduii ap Booda Bun ua 'apBoqdxa ^psaa opB^ouB o\ opo^ joj
•jopas apa b op^uSisB Bq aj as anb BpuBpoduii a opBpmo oood [a Boipui
pno o¡ 'saJB¡9p ap sauoqiui ¿-g ap 9SBdajqos ou uqpBgqsaAui BJBd pjo^ BpnXB
B| Buins B^sa 9(j -soduiBO sosjaAip so¡ ua sajBpp ap sauoqiui 003 I BOuauíBOuipg
b 9íSuip 'VSÍ1 '^F^ un C96I ua an^ -^^^ípui Bjqos on BpiSutqsaj Xnuí sa ooqquap

�"Conferencia de las Naciones Unidas para la Aplicación de la Ciencia y la
Tecnología en Beneficio de las Regiones menos Desarrolladas" (UNCSA), realizada
en Ginebra en 1963, y la "Conferencia sobre la Aplicación de la Ciencia y la
Tecnología al Desarrollo de America Latina" (CASTALA), realizada en Santiago de
Chile en 1965; la primera y la tercera fueron convocadas por la UNESCO y la
segunda por las Naciones Unidas directamente.
11.3Una larga lista de recomendaciones resultantes de reuniones y congresos
convocados sobre el tema por organismos nacionales o internacionales se encuentra
adjunto al documento "Aspectos principales del Tema: Política en Materia Científica
y Tecnológica e instrumentos para su materialización", preparado por UNESCO
para el CASTALA.
11.4El primer punto que entendemos debe quedar perfectamente aclarado, es el
de que el desarrollo de la ciencia y la técnica en una sociedad, ha estado siempre
asociado a un gran desarrollo industrial o ha sido la base para que esta sociedad lo
alcance, se independice de las tutelas externas y en última instancia, entre en los
mercados internacionales a competir con sus propios productos. En consecuencia,
un esfuerzo efectivo para incorporar la ciencia y la tecnología, debe ser el resultado
de la voluntad nacional, planificado de acuerdo a los intereses nacionales y
estructurado por personas altamente compenetradas de la realidad nacional.
Por ello sólo podrá esperarse un importante desarrollo de la investigación
científica y tecnológica en Latinoamérica, en tanto un grupo influyente de sus
clases dirigentes, encare efectivamente el desarrollo del continente tratando de
independizarse de los vínculos que lo mantienen supeditado a intereses extrarregionales.
11.5Una decisión de este tipo, dentfo de las estructuras actuales, sólo podrá
esperarse mediante la unión de algunos sectores de las clases intelectuales, de los
partidos políticos y de sectores de la producción que estando menos comprometidos
con los intereses financieros internacionales, lleguen inclusive a ver comprometida
su propia prosperidad, por la competencia que esos intereses les haga en el
mercado interno y externo.
Los intelectuales, especialmente agrupados en Universidades autónomas, es de
cir, independientes en sus decisiones principales del poder político, que en general
se encuentra fuertemente comprometido a los intereses financieros de carácter
internacional, deberán comenzar por mostrar fehacientemente sobre la base de
casos concretos, la ventaja que la investigación científica y tecnológica puede
redituar a la producción agropecuaria e industrial de la zona.
Una vez realizados los contactos con los sectores receptivos a este tipo de ideas,
deberán proponerse planes de investigación científica y técnica que contemplen el
indispensable énfasis en el desarrollo de las ciencias básicas, pero que por la

36

�¿e

(9 z 9Sie9A) '^iq^iA a^uauíppjauíoa
jas b Bapi Bsa jba^jj ap osaaoad p Bqnsaj ' ^jap a^uauíBOijquap sa Bapi Bun
anb jBj)souiap anb oso^soa s^ui oqanuí anb 'sBpnp b JBSnj uis asjuajuí apanj
•jsb Bas ou sopBjjojJBsajxjns soj ua anb jBsuad BJBd upzBJ X^q ou
X 'i-Z'i sojaumu soj ouioo js ax)ua ^sa 'o¡pjJBsap ap X BpBaqdB 'BaisBq BOijpuap
ua sauoisaaAui sbj ap uppjodojd bj 'sopB^irejapB sasred soj ug
•Bdojng b sopiufj sop^sg soj apsap saJBpp ap BpuajajsuBJ)
ap buuoj ua saj^o) sauoisjaAui sbj ap %oi un ops uoa 'oadojng unuio^ opBOjaj^
p ua a^uBjpsBAB u9pBj^auad ns ap [P0^ p JBpuBu^ opipod uBq SBUBauauíBa^ou
SBsaaduia sb^ '(^aSnojuosrej^ jbjou aoBq o¡ ouioa 'pna o¡ uoa 'upp^puBuijo^nB
ap %00T ^p aaipui un jBuopuBqB urs sauoisjaAUt sns ap JopA p jBaqdnp 'sbubo
-uauíBa^ou SBLqsnpui sb| b op^iuuad Bq o^g ppjauíoo BpuaaaS X u^pBJ^siuiuipB
jofaui X o^ojJBsap p BJBd u^iDBSpsaAui joXbui b asjinqix)B aqap pna o| 'uauaqqo
SBu^snpui bj anb soaijauaq soj ua ouis 'soaxSpjouaa^ so^uaiuiiaouoa ap ojnuina
joXbui un ua o^u^ apisaj ou 'sBadoana sbj X sasuapiunop^sa SBsaaduia sbj axjua
jpuauíBpunj Biauajajjp bj anb jaA opijxxi Bq as \gz)"^QDO Bl 9P sojjadxa ap odruS
un jod opBJBdajd auuojuí a^uaiaaj un ug asjBpajdsouaui aqap ou opadsB ajsg
•ajqísod a^uauíBaiupuoaa jas ap jaAiu ja ps^q 'B^iap jas pp
Bq p^uauíuadxa odurea ja o ouo^bjckjbj ja ua anb 'Bapi Bun JBAajj^BJBd 'Jiaap
sa '^jjojJBsap^ BJBd SBpBnaapB sauoisjaAUi uBdAajd as anb ap oqaaq ja 'soaipBjd
soppjnsaj uaauBap Baiuaa^ X Baqpuaia uqiaBSpsaAui bj ap sopBqnsaj soj anb BJBd
i jadBd un Banf anb puana ua Xnuí asjaua^ aqap sauBjd so^sa ug ¿jj
*o)sandojd opaXojd jap saja^ui a p^pij^n bj ajqos sisijbub osopBpina un ap sandsap
'sapBpisjaAiufj sbj ua X soaqpuaia souo^BJoqBj soj ua JBzrpaj b 'u^iaBSi^saAUi ap
sopjauoa sauBjd b soipisqns ap buuoj ua oppsg ja BjJBuoiajodojd aqap u^ioBiauBug
bj ap %00I I

a^uaureatppjd anb souiBui^sa souBauaureoupBj sasred soj ug

•sopiufj sopBjsg
soj b opadsaj BAjasqo as anb Baiuaa) X Boqquaxa upiaBSi^sdAui bj ap odurea ja
ua osbj^b OAi^Bjaj jap SBsnBa sajqísod sbj ap Bun Bjapisuoa as anb oj '%(jg p bSojj
as oadojng unuio^ opBDjaj^ jap sasred soj ug oppsg ja Buoiajodojd oj 'BpBAud
pBpiA^cre bj ua (q j^ jj) ojjojJBsap X u^pBSpsaAui b SBpBuqsap SBuins sbj ap %gg
ja sopiufj soppsg ug/^^oppsg ja jod a^jBd joXbui ns ua sopBiauBuq jas UBjaqap
sauBjd so^sa 'Boiuaa^ X Boqquap u^pBSqsaAui bj ap o^soo o^p p opiqaQ qjj
(j^3 asB9A) pBpiAipnpojd BÍBq Xnuí ap ajuain^
-isuoo jod X sBA^iuiud Xnuí sBaxuoa^ uoa a^uauiajduiis o 'oipaui jap sauoiaipuoa
sbj b upppdBpB ap osaaojd uis sBpB^joduii SBaiuaa) ap asBq bj ajqos Bzipaj
as upiaonjxud bj Bjja ua anb b opiqap 'Bauaureou^Bg ua 'sosbo soj ap buoXbui bj ua
^as oj ou 'sopbzubab a^uaureaiuaa^ sasred soj ua jpqip pjauaS ua sa anb O)sg
ozBjd o^ioa Xnuí b 'ireSua^qo as anb sopqauaq soj ap psiA ap o^und jap soso.ÍB)uaA
soppjnsaj ireaznjxud 'pBipauíui u9pBoqdB ap sopaXojd soj b Bpipaauoa BiauBjJoduii

�Todo plan que descuide este aspecto verá muy comprometida su posibilidad de
éxito, y podrá ser motivo de desprestigio de la idea aún no bien asentada en el
medio, de la importancia de la investigación científica,
11.8 Teniendo en cuenta que las naciones latinoamericanas están mal provistas de
personal científico y de equipo para sus laboratorios, en las primeras etapas de todo
plan de política científica, las proporciones antes indicadas se verán fuertemente
alteradas como consecuencia de la necesidad de dar prioridad a la formación de
personas idóneas en el uso del método científico, y en la construcción y equipa
miento de los laboratorios de investigación.
Para el caso del Uruguay, que obviamente no es representativo de la región, un
plan de desarrollo de la investigación científica deberá realizarse, en lo referente a
inversiones en investigación y desarrollo, de acuerdo al siguiente ritmo:

AÑOIo5o1015después
relación de inversiones
Inv. Pura + Aplicada_3_^5

11

DesarrolloTTTT

3

T

En los primeros diez años, las inversiones se harán preferentemente en las
Universidades, hasta tener una base firme de científicos y equipos para la investiga
ción. En el décimo año puede pensarse en comenzar a descentralizar algunos
servicios de investigación fuera de la Universidades. Recién después del décimo
quinto año, existirá una efectiva infraestructura capaz de actuar autónomamente en
la tarea de la investigación y también recién en esa fecha, presumiblemente, los
productores habrán comprendido las ventajas de aquélla, por lo cual será necesario
disponer de sumas importantes para estudios de desarrollo, incluida la parte de
organización y administración.
11.9La razón de concentrar en los primeros años las inversiones en centros de
investigación pertenecientes a Institutos Universitarios, proviene de la necesidad de
promover la investigación científica con un adecuado equilibrio entre las ciencias
básicas y las aplicadas, así como en íntima asociación con la formación de jóvenes
investigadores. (Véase 10.6).
Al mismo tiempo se dará a las Universidades el carácter de centros culturales
activos en las tareas creadoras de la mente, junto con el de formación de
profesionales, que es el que tienen casi exclusivamente en la actualidad. (Véase 9).
11.10Así como se recomienda crear el mínimo número posible de Universidades
con objeto de no dispersar recursos humanos, por cierto muy escasos en el campo
de la investigación científica, también se entiende que las Universidades deben

38

�6C

sojp ua opuBÍBqBj} Buosjad
Bun^uiu a^uaureatpBjd X uppBgipaAui BJBd odinba oood uoo 'sopqipa sosoírq
jinipuoa jod asopuBzuauíoa 'osjaAui [a Bas opi^ap osaaojd [a anb a^uaixioa sg
Bauauíy
ua Bagijuap uppBSqsaAUi b¡ ap o^oxiBsap ¡a asjBaqiuBjd aqap uapjo a^sa ug
i ap uoiobuijoj X
ap Baj^ b¡ jBjpjjBsap BJBd so^dB sopqipa asjiíupuoa uaqap BdB^a Bimqn 0U103
sopBnaapB uppBS^saAui ap pua^ui X odmba ap
jauodsip sajopBipaAui so;sa b asjBzpuBJBS aqap BUB^uauía^duioa Bpipaui 0U103
opBjapisuoa iBjnai^JBd oduiBO p ua uppBS^saAUi
ap odmba un 'oduiap p uoa jbuuoj ajqísod uBBq anb sajopBioqBpa uoa 'upp
-BpsaAUi ap B3JB} B| b pp^ uopBoipap ap sauopipuoa ua 'Bp^naapB upiaBjaunuiaj
uoa uaSuo ap sred ns ua ofeqBJ^ ap iBSn¡ uBgua^ oagquap opopui p ua upp
-^pBdBa opumbpB UBq anb SBuosiad sb[ anb JB¡duia^uoa oiJBsaaau sa ojp bjbj
sopBqaaAOjdB a^uauíBpBnaapB unas sojp anb opoui
ap 'opBoijiuBjd jas aqap saaopBS^saAui sauaAof ap uppBuuqj ap osaaojd jg \\\
•(-j as^ay^) 'sauoisajojd sbj sBpo^ ua pjauaS sa 'o^pjJBap opBAap
sbui ap sasred soj BpBq uppsjSiuia B| b Bpuapua^ b¡ anb ouis 'saaopBSqsaAUi
soj ap jopas p ua ops Bp as ou ouauíouaj p 'SBuiapy sapBpuo^nB sb| b Bdnaoajd
'pBppua ns jod anb Biuajqojd un sa 'sopiuf^ sop^sg so| Bpnq soaiuaa^ X sóaij^uap
ap u9pBJiuia bj so^p ua ío^pjjBsap ap opBjS o^p uauap anb so¡ ua uaiquiB^
ouis 'sopB^ojJBsapqns sasred so¡ ua ops ou Bp as X jbuijou sa oqaaq p 'oijbj;uoo
p joj sajopBSpsaAUi ap upioBiujqj B| ua asjBsaja^uisap BJBd 'Juajuí uapua^
-ajd BUBauauíBoupBj Bpjambzi B| ap sajopas so^aia ouioa 'oal^oui jas aqap ou
U3 'uauapqo as qp anb sauopBjaunuiaj SBpBAap sbui X opBqBj^ ap sapBpmrujodo
sajoXBui sb| ap Bpuanoasuoo ouioa 'sopiufj sopBpg so| b a^uauíppadsa 'sopBzuBAB
sbui sasred BpBq uaj^iuia 'pBppBdBa ^p s^ui ap soj ap sounSp apauíajqísod
'sopBuuqj isb sauaA9f so^sa ap uppjodojd B^iap Bun anb a¡qB)iAaui sg 3jn
Baqquap Baqipd Bun
ap uppBpuijqj ap ire|d opo^ ua 'SBdBp SBjauíud sb| ua B^npsqB pBpuoud jaua^
aqap 'a^uapqns pBppireo B[ ua X opBnoapB pAiu p sauaApf sopa ap uppBuuoj Bg
q qj ap pAiu p Boqquap uppBSpsaAui b¡ ap Baiuaa^
B| ua asjBqoBdBa ap uq ¡a uoa 'a^uaupuoa pp soa^bu sauaApf b soub sax^ b oun
ap sopouad^jod uBqpaj 'sap^uauquoaBx^xa 'BpBaqdB X Bjnd Baqquap uppBSipaAui
B| ap odurea p ua sosoiSipajd soj^uaa anb ap bia b| jod sBuosjad ap upiaBuuoj b\
ua asjBuaduiasap ^jaqap puopBiua^ui upiOBjadooa B| ap pdBd pdpuud |g II'II

ap p ua ouioa Bzireuasua ap o^adsB ns ua o^ie^ 'sBaisBq SBiauap sb| 'sop
-Bzipx^uao so^^psui ua opirej;uaouoa 'sosjnaaj soidojd sns JBSjadsip ou ap

�Ejemplos pueden encontrarse en muchos países latinoamericanos de lujosas
Ciudades Universitarias en las cuales por falta de material humano y equipo
científico, no se desarrolla ninguna tarea efectiva de investigación.
11.14 En toda formulación de política científica, uno de los problemas que debe
contemplarse es el de restringuir al comienzo del plan, el número de Centros
Científicos y Universitarios, con objeto de concentrar los valores que se van
formando en el menor número posible de sitios.
Esto permitiría subsanar, en un continente en que las distancias y la dificultad
de medios de comunicación constituyen una verdadera barrera para el progreso de
todos los campos, un inconveniente que en el campo científico se pone de
manifiesto desde la Colonia. (Ver 6.2). Pensamos que en materia de Universidades
no es aconsejable pasar de la relación de un centro universitario por cada millón o
millón y medio de habitantes alfabetos, debiéndose resolver el problema de
proporcionar facilidades para tener educación superior, a la mayor cantidad de
jóvenes, independientemente del lugar de residencia de sus familiares, organizando
en los centros universitarios que se mantengan, buenas y eficientes obras de
bienestar estudiantil, con facilidades de residencia, comedor, lugares de estudio,
expansión, deportes y subsidios de estudios, etc.
En la Tabla V se indica el número de habitantes alfabetos (mayores de 15 años)
por Instituto Universitario en varias naciones del continente, pudiéndose observar
que no es ésta precisamente la política que vienen siguiendo las naciones latino
americanas.

TABLA V
POBLACIÓN, ALFABETISMO Y NUMERO DE UNIVERSIDADES
País

Argentina
Brasil
Colombia
México
Perú
Uruguay

N de Uni
versidades

Población de 15

25
37
29
35
25
1

14:199.299
40:187.590
6:450.300
27:987.8.38
5:616.662
1:851.400

Alfabetos

%

Relación N hab.
alfabetos por Univ.

12:925.652
24:351.798
4.020.900
17:414.675
3:431.016
1:671.900

91.4
60.5
62.5
62.2
61.1
90.3

520.000
650.000
140.000
500.000
137.000
1:600.000

años y más

11.15 Esta tendencia a la multiplicación universitaria se viene cumpliendo con el
apoyo de los organismos internacionales dependientes de Naciones Unidas, los que
proporcionan recursos para costosas instalaciones en lugares inverosímiles por su
aislación geográfica, alejados de todo centro importante de población, pudiéndose

40

�If

-qns bj 'opBuopuaui uBq as anb SBopijod sapBptjEaj sbj ap Bpuanoasuoo oiuoa
'a^uauquoo [ap sauopeu sbj ax^ua sajpijip uos sajEuopEiuajuí sauopBjaj sej ouioo
'oduia^ ouisiui [y 'sajBuopeu ajuauíBjnd soquao ap ojjojJBsap je jEuqsap uapand
sBUBOuauíBOuqBj sauopBu sbj anb sosjnoaj soj opuaXB-qsip 'ooiuoa; X ooijquap
oduiBO [a ua sozaanjsa ap uop^^Sa^ui Bun asjEjuajui Eupod ouiuibo a^sa joj

sajq
-Eaadnsui sa^uaiuaAuooui 'Epuappa ua ojsand uei[ as oubj}uoo ¡a jod X
jbj ap Eapi[od Bun j^dopE ap BfB^uaA B[ jas Eupod ¡Ena aSans ou 'sopiuf^
so[ ap ppuE^sns a^aodE uis 'sBUBDuauíBouijEj SEoijqndaj sej ap soidojd sosjnaaj
uoa sopEpuBu^ uBjas V3O ao&lt;^ so^sandojd sa[EuopEupjnui souisiue^jo soj
(9 01 J9A) SEUEOuauíEa^ou SEsajduia
sbj ap BpBAud upisaaAui ej ua opESEq 'upiSaj ej ap sasred so[ ap o^ojJEsap
[a EJEd BpBidojdE seui ej Ejapisuoo sopiufj sopE^s^ soj ap oiuaiqoS j^ anb
Eapijod ej b opiqap 'ajainbaa a;uauquoa ja anb oaiuaaj X oaqquaia ojjojJEsap ja
ajuauíBAipaja jeoSesuo^ ap pEpijiqísod bj b buej^uoo uoxsiaap Eun 'ojJBpnp ou e sa
'Epipauísap sa sopiufj sopE^sg soj ap Bpuanjjuí ej apuop ouisiueSjo un ap soueui
ua EauauíEoupBg ap ooqquap ojjojJEsap ja jauoj (63)V3O Bl ^^R^^-i&lt;3 bj e jea3jj
apuapjd a^uauíjEn^oB anb X ^g^j ap JuqB ua a^sg jap B^unj ua EpEzijEaj Eouauív
ap sa^uapisajj soj ap upioEJEjoaQ ej ap sajua^aatua 'sajEuoiaBuqjnuí soj^uaa
ap upioEaja ap sauEjd soj ojaoaj uejS uoo asaaA uaqap opquas asa ug i\\\

sauopEjaj sej ap ja ua X Ejnjjna ej ap oduiEa ja ua ajuauíjBioadsa 'sajEuoiaEUjajuí
sauEjd ap o^uaiuiiuajuBiu ja X sauoiaBjaj sej ap pBpmuquoa bj UE^jnoijip anb
'je4ijiui odp ap SEjnpE^aip jod SEpEuaaqoS a^uauía^uanaa^ ua^sa sauoia^u SE^sa anb
EfajEdE 'SEUEauaureouqEj sauoiDEU sej ap euoXeui ej ap Eapijod pEpijiqB^saux Eg
soso^soa Xnuí X sopEzijEioadsa Xnuí soa^uao soaod sounSjE EJEd
oajes 'sauopnjos ap odq a;sa ua a^uauíBuas jEsuad ajqísoduii isbo uaaEq 'oai^ijod
ja^aEJBO ap sapBjjnoijip 'o^uauíoui ja jod anb Bsuaid as 'uoiaEjSa^ui ap Eapi
Bjx&gt;j a^uaiuaAuoa aaapisuoa as anb ap d^udiuajuaipuadapui ojja a^uE^sqo o^sj "(g^soa
-luipuoaa sosjnaaj ap zasEosa X opB^pBdBa jEuosjad ap e^jej ej ap a^uaiuaAoaui ja
jaAjosaj BJEd BpE^jaoE uopnjos Eun jE^uasaadaj uapand X sajqEfasuoaE uos souisiui
soj anb Ejapisuoa as 'sajEuoiaEu^jnuí soj;uaa ap uppEuuoj ej b o^uEno ug g\\\
sopEidojdB ojjojJEsap ap opEj X jaAiu
un uoo sa^uajsixa eX soj^uao jaoajE^jqj BJEd EpnXE Esa jEuoiojodojd 'ouej^uoo oseo
ua opuaiuodoad 'opuanbaa jaAiu je opaXojd ^jap pEpijiqEiA ej a^uauíBpEjjBjap uaip
-^jsa 'Eoijpuaio uopE^psaAui ap X souB^isaaAiun sox^uao soAanu jEaao EJEd EpnXE
ej Jipioap ap sa^uB 'souisiue^jo so^sa anb ajqEÍasuooE Eiouanoasuoo ua Eua
U9100EJ4E ap soAquaoui ap e^jej ej jod
X souEuinq sosjnoaj ap asjaoajEO iod 'opEnoapB ooijquaio jaAiu un e 'ojiaua^uBui
ajqísod ^aas ou anb 'BuiBjSojd jap upioEjnuuqj bj ap ojuamoui ja apsap JEjnSasE

�sistencia de estos centros, especialmente su administración y dirección, quedará
cada vez más en el ámbito del organismo internacional OEA, por ser el único con
continuidad de existencia como para salvar las convulsiones provocadas por los
continuos golpes militares que se producen en los gobiernos de los países, o
tenderán poco a poco, como ya ha sucedido en varios casos en que esta experiencia
se ha realizado, a favorecer solamente al país sede.
11.18 El continente latinoamericano, con sus 250 millones de habitantes, tiene
un potencial humano comparable al de las regiones más importantes del mundo.
Del mismo orden que el de la URSS, es ligeramente superior al de los Estados
Unidos de Norte América y francamente más elevado que el del MCE y AELI.
Sin embargo su proceso de puesta en valor es totalmente deficitario, lo que debe
considerarse un serio obstáculo a todo plan coherente para el desarrollo de la
investigación científica.
El índice de analfabetismo es en la mayoría de las naciones latinoamericanas muy
elevado. En la población de 15 años y más, excepto Argentina y Uruguay que
tienen una tasa de analfabetismo inferior al 10%, todas las otras naciones tienen
valores elevados, que llegan al 85.5% en Haití, el 61,2% en Bolivia y 39.5 por
ciento en Brasil, todo lo cual hace que promedialmente la región tenga un índice
general de analfabetismo de 40% aproximadamente.
También representa un escollo desde el punto de vista del uso de los recursos
humanos, con el fin que encaramos en este trabajo, el bajo número de jóvenes que
en América Latina siguen estudios universitarios, a pesar del alto número de
universidades que posee la región.
De acuerdo a UNESCO^30), en un estudio de la distribución de matrícula por
niveles de educación en América Latina, se tiene que el 82.2% de los estudiantes
están en primaria, el 15.8% en secundaria y sólo el 2% cursan enseñanza superior.
Solamente Asía y África tienen una distribución más desfavorable que la indicada.
En la URSS estos índices son del 76.9, 16.6 y 6.5% respectivamente, en Europa
67.2, 29,7 y 3.1% y en los Estados Unidos y Canadá 68.0, 24.0 y 8% respec
tivamente.
En lo que respecta a la enseñanza superior estos números se ven agravados
porque en general los países latinoamericanos tienen en ella, un bajo índice de
egresos sobre matrícula, que en algunos casos puede ser la mitad del que se da en
los países desarrollados de Europa y América del Norte. Por ejemplo en Argentina
este índice es de 5.4 y en Uruguay 6.7. % (los más bajos de la región), mientras
que en Canadá es de 20.2, en la URSS es de 14.3% y en Alemania 15.7%.
En consecuencia todo plan de desarrollo de la investigación científica en América
Latina deberá tener en cuenta que si bien en la región, globalmente, el recurso
humano es potencialmente el que corresponde a un posible desarrollo científico y
tecnológico en gran escala, su aprovechamiento actual es deficitario, no sólo en lo

I
42

�et-

0961 '
S9I Bgaj^ug pBpisjaAiuQ bj ap sapuy jsupipa|^ ^p pBjpuiBg ^\ ap buojsih B[ BJB¿&gt;f :^V 'ONÍñfl 91
¿961 'oapiAa^uo^ opun^ OAan^ pp pg JsvSns[\ pp pniaapjuí osaooaj,, :y '3O333 WÍ1Z "91
'8H5I ajquiapiQ -sajiy souang ap aiuq Aag
U3 36¿I 'sajiy souang 'sopB3 us oíSap^ ^Biqdosojiqj 6sj3aiuq xa asaiiL, "a 'VOVNVHHV3 '
6961
^P o^^puBS ^upisjaAiuf^ puajduij •.^auq^ ua ezu^uasug v\ ap buojsih,, "V'H 'V3HV9V3 '91
¿961 'oapiAajuoj^ sopiuQ so^ang pg • biuo^ bj
ap pioos-oaiuipuoog Rin^aaqsg&gt;t :^ ( ZSñOIUaOH ;"N '3HHO1 V3 3O ; 1 NOHílOl P V1VS Z\
"9961 'PPPBW •,,SB!oua!3 3P luiap^ay ^H '^I aP o^1811^,, 'TI
"9961 'oappaíuo^^ sapioos SBpua?3 X oqaa^aQ ap ppjnacg -\ -^ ^o^oxresap ap
BOLjj^od un iXBnSaiQ^ ug ^ibióos ogoxiBsap p X BUBauauíBOUipq pBpisjaAiu^ Bg^ :-q 'O9I39IH '01
996T '9^ oN 9 ouy ..
-uap ouisiuBauauíBUBj pp sajpsg soq BUBouaureuBg BjSopanbxy^ :nO9WñH ^ 'VÍ 'SFVOH '6
"(9 J^A)
9t{) ut aw^ps -^Bauauív upBg ui qaiBasag agpuaps jo ^uauidopA3Q :(q) -^ 'SVOVHD '8
*f96T 'SB3BJB3 *Buo)BJBdajd U91SIU103 B[ ap auuojuj • B
ua SBaiSppuaax X ssagpua^ sauoiasgqsaAUi ap puotas^ ofasuo^ un ap U9peajo B| BJBd sas^g "6961 '
"O3S3NÍ1 SO3 uoissiuiuio^ puopBj^ --q aqj jo aauajajuo3 puopBf^ -tp¿ jvotiauiy a^? ut dou^ton -g
9961 '
\.988I-6^8I oappaiuo^M ap pBpisjaAiu^ bj ap buo}sjh,, "fl '3NCXiaO 3P SI9Vd ^ VÍ '3N(XiaO 9
souang • cupuaSay b^ ua ooypuai^ o^uaiuresuag pp uppnjOAg^ :•{ 'I^I9V9 'f
'9161 '^aJiy souang
((sajiy souang ua jouadn^ Baijqng BzuBuasug bj ap ogojJBsaQ X uaSuQ,, "JMf 'Z3993LLÍ1O "9
'9961 *oappa)uo^\[ Boqqndag bj ap pBpisjaAiu^ oucja^ ap
XI •jeuqBg Bau^uiy ua bdiuo^x ^ ^gpu^jD u^ioBgpsaAUi bj ^red SBApaadsjag :-fo 'O3OIOOV^ 'Z
"9161 '.opnpAag pLqsnpu¡ puB XuBuuaQ puadui^^ ^ 'N3193A I

svouvtíoonaia
bj ua ajuajsixa BoiSojouoa^ X Boijpuap Biauapuadap ap
bj ua ajuauíBpiuijapui uoiSai bj b opuaiuajuBiu) 'sajBn^oB SBiouajBO sbj JBzipnSB b
ajuauíajqBjiAaui ^jBAajj 'ajuBaaduii Ba^suapBJBO bj sa anb 'sauBjd ap BiauasnB B^
•sojBipauíui souaui o sbui sozBjd
ua soApisod sopBjjnsaa jauajqo Basap as is 'sopBjjoxresap sbui sasred soj ua Bp as
anb bj anb BsopBpina s^ui {BuoiOBonpa upiDBo^iuBjd Bun aSixa BpuBjsunajp Bjsg
jouadns upioarujsui uaqioaa anb
sajuBipnjsa ap afpuaojod jb uaiquiB) ouis 'upiaBz^aqBjjB ap opBi^ jb ajaqaa as anb

�17.SERVAN SCHREIBER, J.J.: "Le defi Americain". Denoel. París. 1967.
18."El Comercio Internacional y el Desarrollo de América Latina. CEPAL". Fondo de Cultura
Económica. México, 1964.
19.ALLENDE, S.: "Punta del Este, la nueva estrategia del imperialismo". Edit. Diálogo. Montevideo,
1967.
20.SHILLING, P.: "Brasil para extranjeros". Editorial Diálogo. S.R.L. Montevideo, 1966.
21.FURTADO, C: "América Latina y la hegemonía de EE.UU.". Época. 17 de enero de 1966 y
siguientes. Montevideo.
22.Estudio de "L'Union des Industries de la Communauté Européene". Centre de Recherches.
Européenes. Lausanne. 1965.
23.GARCÍA, R.: "Organizing Scientifc Research". Bulleting of Atomic. Scientists. Sep. 1966.
24.PHILLIPS MICHELSEN, O.: "Mecanismo de la aplicación de los resultados obtenidos en las
Instituciones de investigación científica". CASTALA - UNESCO. 1965.
25.MAGGIOLO, O.J.: "La investigación científica al servicio de la tecnología industrial", en "Uruguay,
Balance y Perspectivas". Cuadernos Fac. de Derecho y Ciencias Sociales. N 15. Montevideo,
1964.
26."United States reviews of National Science pólices". Directory for Scientific Aflairs. OECD. París.
1967.
27.MAISONROUGE, J.: ^Retorn^ at Nacionalismo". Conferencia en el Foro Regional sobre Europa de
la 54a Convención Nacional.de Cotn. Ext Néw \oA¿- 196Y. :*^r
". • y
28.MAGGIOLO, O.J.: "Los Laboratorios de Hidráulica en América Latina". Conferencia CASTALA.
Julio, 1965.
29.Informe final de la primera reunión del. grupo de expertos en ciencia y tecnología. Org. de los
Estados Americanos. Julio, 1967. Washington D.C.
30.BAGU, S. y GUSSONI, H.: "El desarrollo Cultural en la liberación de América Latina". Biblioteca
de Cultura Universitaria. Montevideo, 1967.

44

�y

^••V- '^••*

^ '—**t"' i- *ir*' • r -*••-—n

i

¡i—•mí.tj*- -"

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3894">
                <text> Política de desarrollo científico y tecnológico de América Latina</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3895">
                <text>Seminario sobre Política Cultural Autónoma para América Latina (marzo 1968 : Montevideo, UY) Montevideo : UR, 1969. Historia y Cultura / Universidad de la República (Uruguay), no 13</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3896">
                <text>MAGGIOLO CAMPO, Oscar Julio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3897">
                <text> Maggiolo Campos, Oscar Julio:&#13;
Política de desarrollo científico y tecnológico de América Latina /Oscar Julio Maggiolo Campos..&#13;
 Seminario sobre Política Cultural Autónoma para América Latina (marzo 1968 : Montevideo, UY) Montevideo : UR, 1969. Historia y Cultura / Universidad de la República (Uruguay), no 13</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3898">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3899">
                <text>1985</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3900">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3901">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3902">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="386">
        <name>AMERICA LATINA</name>
      </tag>
      <tag tagId="492">
        <name>ASPECTOS CULTURALES</name>
      </tag>
      <tag tagId="491">
        <name>DESARROLLO ECONÓMICO Y SOCIAL</name>
      </tag>
      <tag tagId="490">
        <name>POLÍTICA DE INVESTIGACIÓN</name>
      </tag>
      <tag tagId="489">
        <name>POLÍTICA UNIVERSITARIA</name>
      </tag>
      <tag tagId="335">
        <name>SOCIOLOGIA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="355" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="590">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/96395c5977b7d75f053e7a35c8bd073e.PDF</src>
        <authentication>1d7a9f61dff751660f32659bbe8faec7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3884">
                    <text>961^-

*^

SVON3D A S3(JVaiNVIAinH^3&lt;] OVimDVdA d J •
VDIiand3ÍJ VI 3Q

psu^snpui uoion^OA9i
"ü NHOf

soianisa

vannnD vi aa viaoism

�ap

•6811¿0/3DHJ4

j

A^J d3N ZL0ZV6

TOYHÍICEIS^OQSH

^^IH^SÜCEHI

^OIOÜIOA^H

TI

*íl

A

�Tiraje reducido para uso exclusivo de los alum

nos de la FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS.-

�S9U0X0U9AUX 9p 9XH9S BUli BXlb S^tU S9 OH
BS9 JOd 9Q.U9Unip.UI0O 9pU9XQLU9 9S B'Clb 0^1 * IIIAX Op
-ts pop sopBxpstu bxobií B.i.i9Q.Bp^ui U9 pzusraoo snb
,,pBX.iQ.snpux upTonxoA9U,j Bim 9p opBQ.pns9,i X9 9ríJ
9Tl"b S9U0X0B.I9U93 SOp 'B 0p^II9GU9 Bit 9S -BOT.JCpUIY U9

R Bdoung ua ¿ouistx'BT^^^^P11! I9 pT9^^'11 onpo?
pux npTo
-11X0A9JC '3X 9P ^39PT ^X 9P U^^THO K

^ 9p
op 'so^pupit sop R soupi^ sop uod *opurLd opuoxo
" BQ-SBit iR sas^uodep sop 'sóUBoxjcaiira sop 'sosnx
SOp UOd Op.TQ.^BdlÜOO Bjp U9 ¿0I[ * pBXvI^SUpUX UpTOBS
-xppAxo Bp sp usiux^pj: ps íBXUopsxit Bp U9 ooxup. oo
Tuipuoos usuix^px un b ao^u^puéd opunin s^sa •xipxsxA
9"p9^ R 9UX0 9p SBU90S9 9p9pXpS9p 9Q.UBpxd9.IQ. p9 R
SOXUBXp SOp 9p S9.IBpnQ.XQ- SOp UOd 0pB9pUBqUI0q &gt;S9Q.^
• sop sp opxd^4j:Q.S9 p9 us opx^usums ^.soo-

S9U0XAB R S^pXUUBOOUUG J ' SSpXApiUOpnB
sp opunuí un ^soxoxjxp^. soQ-p^ sp sopusuiBpUBdB sop
us SBpjnpo^o: 'usumsuoo os o UBUsns sno sepus^ sp
'SSpBSOpOO SSpBpnXO 9p S9PPB0 SBp US UBPPsdoUpB
ss: sn"b ssq.us^ uod 'buohb Bpsn^ Bounu ouioo 'opjnup
-sqo opunuí- un ^upxsuBdxs Bosnuq sp R so^usxuixAoui .
sopxd^o: sp opunuí un us SQ.U9inpBnQ.0B soui:Xax^

ITIHI-SÜCOII

MOIOíldOAa^

VI

uqop

�técnicas que se sucedieron rápidamente en Gran Br
taña sustituyendo, una industria tras otra, el tra
"bajo manual por el trabajo mecánico5 concentrando
las empresas en grandes explotaciones y provocando
un crecimiento, de una rapidez sin precedentes, de

la producción industrial y de la población a la
vez. En 1832 la mayor parte de los cambios funda
mentales que habían asegurado el triunfo de la ci
vilización industrial estaban realizados.
La manera como se formó esta concepción de la

"revolución industrial" debiera llamar al historia
dor a la prudencia antes de considerarla como el
"Sésamo ábrete" de la historia moderna y de todo
estudio constructivo de la sociedad moderna. Como
generalización de apariencia científica, se remon
ta a comienzos de la década de 1880, cuando Arnold
Toynbee dio en Oxford una serie de brillantes con
ferencias sobre el tema. El iba a morir, prematur^
mente, a los 30 años de edad. Como había hablado
sin notas, se decidió utilizar las que habían toma
do los estudiantes que lo habían escuchado, y se

publicó, en 1884, un pequeño volumen postumo bajo
el título de Lectures on the Industrial Revolution
of the Eighteenth Century in England (Conferencias
sobre la revolución industrial del siglo XVIII en
Inglaterra). La-obra impresionó rápidamente. En
sus rasgos principales, la tesis de Toynbee fue ad
mitida y desarrollada no solamente en Gran Bretaña,

sino también en Francia (donde el profesor Paul
Mantoux intentó escribir el libro que él pensaba
que Toynbee hubiera escrito de haber vivido más

tiempo), en los Estados Unidos, en los Dominios bri
tánicos así como en la mayor parte del mundo.
Teniendo en cuenta el cuadro cronológico de •
las conferencias de Toynbee, la revolución indus-

�ond sá^ira oppoouada a-iepqnq ou ^papupsnpup upponp
-0A9J,, uppseudxo ap ond opqpsodíin; apau so oq
-aTuoupu auendod aun a opaAJOssu soouopuo

apsaip opoA op ouoouop po-^auapoug; uauq uo 'pppuep
-xo ond aaoioTou u;:.i^ ap ep po so ^^p oí^ pg; *pau

oponppxsuoo apuopspu op soAppoai uod app^ooso opu^m
pan^T onp auoop a^p^-pri apso o.iop "(ifcT^?!-09Lt)~~^~^

rEX^^^ ssajqo souqopoo
•tis. uo uooau op piTOTn^iarr c oTip^ ^ ^tj cuco :z9T n9 ^^z
-ppaiTpj ap.iooauL auad A 09¿I Ií9 Tap.xq.snt.iri: uülo^itoa
^í ap ¿cazuouoo jooaq auad oopnpuooo 'oíopuo er) souoz

di uoqau op ajqop onL uap.xpp 'ocod un auoap entuna
ua.xauopxopjou souaopuoua souoaol sop ps ^cuspares"""
• ¡¡apuoq.spu ap opsoq.op oA A 'ap.iO^.piT f.vTi ou auuon

ups onn.icpu saTpuodsoj: * on^ J:od roapun^o^d op os
opuanQ • jjDiiorJ ap opsoqo^;,, cpappuioTir ~3¿.z^n

apT^n^

e"g ap uo soppq.oT:.TOcTdT;Too ur-.ir-Tq.uoouo os soppipq sopap.

-sg; sop ono op coqua oduop^ oood 'uapsoppuain op aq
apiop^auaA os a: s uuopoapspa oupsd oAno ouaopuoua op.

-onT^od ponda op ap aruonocí epasad pop so^uopaTOop
-uooa sop opua pnpppoa ajq.scnpj *uopuouda ond soucu

souapuo^ xsa onduod uppupdo apso uapdeoa a sopsond
-spp opapsauop souaqppo^ #apdp,Tosoj[d psao A asoC
oíig ap^opaai aun dio ^ot^jx0^- apjopspu ap ond A opas
a"d pa uaToouopuod saauon.^ sopuau^ sap ond uopuoauo
a aqap sou os 'apoua.jup auosonu uo 'cuop 'III o^

^)f Aou pop opuopupuoApa pop ap auo on^uod appdoose
opps axqaTp auoop apso ond costa sonaTuqau 'pau^u^

aoppjpod apuepsau ap op sapouapsunoupo sap supes
uaucpxoppou uo oduotp opauop soiTauppqniT sou souap
-ooso souoApC op soppopp snppuadso soupsanu a apap
uosojed onj uppoou apso opu-no fpp (p)#09¿I ll 9S0P
uapopup ouoo apapuosoud opuouipauouo^ opps au papup

�las conferencias de Toynbee hubieran precisado su sen
tido. Ella se remonta, en realidad, a comienzos del
siglo' XIX y parece haber sido formulada, en primer

lugar, en Francia. Durante las décadas de 1820 y 1830
aparecía más frecuentemente en los textos y, sin du
das, se le escuchaba más a menudo en Francia que en
Inglaterra, sobre todo entre los ingenieros y los
miembros de las cámaras de comercio.(2) Cuando esos
franceses hablaban de revolución industrial, pensa
ban habitualmente en los cambios impresionantes que
se estaban produciendo en su época, sobre todo en
Inglaterra y que sorprendía; más aún a los extranje
ros que a los propios británicos. la expresión tra
ducía bien el carácter pasmoso de las innovaciones
técnicas y de la rapidez extraordinaria de su expan
sión de una industria a otra.

Pero, de ahí a la tesis según la cual los pro
gresos realizados en Inglaterra durante los setenta

y dos años que van de 1760 a 1832 revolucionaron la
vida económica del mundo entero, es otra cosa. El
germen de esta tesis se encuentra en una de las. o-

bras históricas más famosas y más leídas del siglo
XIX. Aparece, en muy buena parte, en el tercer ca

pítulo, tan justamente célebre, de la Historia de
Inglaterra de Macaulay, publicada por primera vez

en 1848:
"Se puede probar fácilmente -dice Macaulayque, en nuestro país, la riqueza nacional ha aumen

tado sin interrupción durante seis siglos por lo
menos; que fue más grande bajo los Tudor que bajo
los Plantagenet; más ^grande bajo los Estuario que
bajo los Tudor; que a pesar de las' batallas, do
los sitios y de las confiscaciones, era más grande

el día que tuvo lugar la Restauración que el día en
que el Parlamento Largo se reunió; que a pesar de

�anb sbp 9Jcq.cs sauoxoBSxpsaAUX sbp eP 'exoire^.iodnn: Bp
bgs BjaxnbpBno 'oxa^ *j:xAtAaiqos ussaxpnd anb sp bz
-HBJadsa rp^as bp xroo SBpxjosa SBUx^cL .rop 8P ^opoo
papA oppxjq I^P oqonin JBUXinxpa b ^sBpsxpBXoadsa sox
Sp SBTOtls^xXS SBX ^ 0piI9TpiI0CÍS9 J SOJ^X^OT^Jed SBHE
-a^ ap o^.xi^Tnrs^'BJ^. X^ s^x^xonpsj: b 's.^oxjp^sxq

o" 3BX Qp prt^xxdTHB ^x JxnLixmsxp b BqB.zxiaxioQ
xis^ jsosxqcj^ss b BqBZiisuico Buxapoxi Boxjj^usxo
-sx^ bx ^^sqxi-^GX BqBuasua on"b uo Bood^ bx -^lK
sripnx ^pxoiixoAa^' bx sp BOpx bx sp axp'ed- x

^

na i3A na optixosqB na Bsuaxd as oxc ^epcui ap sopss^d
. 'sopBSXAOJ.dinx saxBnxcBín sop A

j-sbx Jod-SBpBUCjqsap opxs xiBq XIX
pop .sBox^pqsxq SB.xqo SBpxpps s^p an^ xia -'^éCoh- '

B^'Í sp Bp orno o SBxqo ap sooxxpqsxq soquaxiaxoouoa sns"
aqna^XBxaiia^' BjBxqxa opBxqsnxx ooxpq^id pa ana Bp xcar"
Booclp Biin na b^axa ana oqsand '"(aqnauíBqoaxxpux op
-is Bxaxqnq op oxi anb pxojjxp. bjjss) oCBSBd asa xod
opjttpjux aqnanBqoaxxp opxs jcaqsq: opnd aaqn^o^
''X^VlT^2 zaxp tía oxoxjxpa un xu uaxo a^qos aCBSXBd
un soxiBjJsoouooaj oxc 'ooxSpm oqxcaxinxpaooxd up^pB' Jód
soCo soxqsanii aquB BpB.ooAa jas BJaxpnd 891 3P BJJaq
Bp^^i ^^X IS VopdiaaCa aoa^jo ou on^xqUB opxciroi pa anb
BX sp sxsoxjoiirepaiii Bim opxjjns sq sj^d o^qsanu anb
sa o^sa opo^ ap SBXoxcanoasuoo ssp •apqxqsxsajjx spui
zaA bpbo. pBpxsonqadnix Biin xcooxiX opSxs pa uq opBqo
-JBin. Bq K opxdpj aquacirBpBJnsauísap ^IIAX op^xs pap
sopBxpaní b *tixj pB 'pXApoA as 'sop^xs. soxjba aqiiBJnp
'aqiiGniXBnoxoJodojd .'^sb opBnnxquoo jaqBq ap sandsap
. . *•• osaj2oid aqsa • oqnaxxixuaApB ns ap Bjp. pa anb

n

sopiBQ ap. aqjanni Bp ap Bjp pa apUBj^ s^ia bjo 'oxpuao
-tix xcbj^ pap ÍL aqsad Bp ap 4SBpBXOBisap A sB'sopsoo
SBJjan^ sop ap ,'opBqsa; pap -BqojJBOUBq Bp ap saq.j:oo
Bp ap SBXonB^BABjqxa SBp ap ^pxoBjqsxuxtapB BpBín Bim

�reposaba la enseñanza de Toynbee, el método que em

plea en la historia de la industria y el sentido que
le otorga, concuerdan con ese pasaje de Macaulay. Y,
cualesquiera que sean los méritos de la Historia de
Macaulay, el cuadro del cambio que allí pinta no prn
cede de un amplio examen de documentos y de estadís
ticas económicas como lo haría un concienzudo econo
mista moderno antes de tomar en serio generalizacio
nes como las suyas y, como más tarde, las de Toynbee.
las ideas obran sobre la conducta de los hom
bres y sobre el curso de la historia. Muchas de las
ideas principales han nacido del conocimiento del pa,
sado. Esas ideas históricas no pueden ser jamás la
fo^ografía de escenas o de experiencias reales• Cuan
co hablamos de la exactitud de una idea histórica,
queremos decir que la impresión que ella aporta co
rresponde a los hechos referidos tal como se presen
tan en los documentos accesibles. Para procurar una
impresión semejante no es suficiente estar abundan
temente documentado sobre un hecho histórico parti
cular en un período determinado, es necesario com
prender las relaciones de ese hecho con la historia
de ese período en su conjunto y con la de las épocas
precedentes. El mérito literario de Macaulay, con su
estilo oratorio, no alcanza. Pero, para las generali
zaciones, lá precisión de un concienzudo erudito del
siglo XX como el profesor Emile Coornaért,del Colegio
de Francia, tampoco alcanza. Es necesaria una combi
nación de las dos. Una especialización exacta puede
muy bien producir una historia tan inexacta como las
generalizaciones que han precedido a la era de los
especialistas. Huérfano de una concepción de conjunto

de la historia industrial, da una falsa impresión de
bida a Toynbee y a sus sucesores, que ha hecho preva-

�ua o pop euqos- 8q.u^UTq.Tioo I3P sosxnd sop ap axouap

üaq op
ü

asaoa es saonopuq (b) * (S3UOTO.iodo.id sap ap op

•epTno pa uod saqsand^x saAnasao: sap X 'opxpsa pop X
^opuapdsa pop %aíiLi8qoH pep oqpno pa uoo) írexou^i¿
^od sopxonpuoo souxqep sasjad sop ap upxoazxpxAxo ^p
noo ^^^q-o uod 'A 6 (a-Ttipi^Ji^q ep ap Á •eTOLrspunoLe ep ap
'p^pTpo'iico ap ap 8q.uauTtH88.id apancsnq ap uoo) a^uad

aun joq Éoqjop pap saspad sou^o uoo auapaug; uau-j ap
ap upTo^sppTATo EAsnu b[ ap uopoeupauaduapup a op
aoTia onpnuí ~an aonpoud ao 'qzLZ ^ Ot9I 9P 9^
üa^:ap"3t:ipxoj:aa '&amp; sapuapaoaud soua apuaiToo sop

•ooTui^uooa oppouuasap pap zapxdau ap A uapopuao pa
ua sopq^íao uoiaiunoo saspad sop sopop na ^ o^uaqiaa
irig #^doj:na: ap apuad no^aut ap ua ouistüi pa apAa^op op
-U8T3 9pn^Ts ooTtupuooa osauáoud pap osuno pa ano ap
opTpuas pa uo 'sauopoauaua^ sop apuaunp upa Ap^Uop
-oj:d os á (LzLl ^ ^l¿l ^a ' apuauaATpoadsau ^soppoapp
-aj) uopAvaj^ ap A AIX ^T^t ap aooda ap opazpuapoeuao
apqaq anb ^aopmpuooa papxuuuioo sj axoaq oxuexTnxAoui
pg; • suxouaua.Txp sap ano sapuapuauduos s^ix oijonuí w^jl
-a sasuapamas sap ano apaAau sou pppA'A" opá-xs pao aq

y.^á axix^pn ap apua.mp adoun^ ap sasxad sapadxouxud
sop ap aoxupuooa ^3xuoqsxi{ sp ap upxoauadnioo euq
xcp
-auxxcxda É^q¿p a ^P¿p op üop^pi^

^

¿ua^np ns uo uouod apand as onb? ^ouap •pauoTio^ A3

papxuaxinu ap op uaxsauoxq pa uoo A auuand ap xoo
ousxpaxxqsnpux pop souoxoapox sap oo upxsuaudoioo ap
opapxsxox au A asp-ap opuoupnxouaGo so XX opdxs pap
sosuaxxioo a ¡¡paxupsnpux upxonpoAou,, ap auqos opaCuop
aq as aiuouunuoo anb aapx ap #pauauoi} ua axuoqsxq
^x U9 A apxuipuooa axxoqsi;x[ ap na ^C^p a 09^I*rjP "^
* anb opoxuod po opa^nL aq onb parlad pap axioq pa uaoap

L

�8
Francia-, de seguir en todos los dominios -de la agricultura a la política- el ejemplo y los métodos

de Gran Bretaña, el único país de Europa que había
ya pasado, después de la Reforma, por algo así como
una ^revolución industrial". En el transcurso del

siglo XVIII el desarrollo económico del que partiqi
paba la mayor parte de Europa, deja de presentar una

síntesis equilibrada de los métodos de trabajo bri
tánicos y continentales, en la que cada una de las
des partes podía reivindicar una apartación equiva
lente. El ejemplo inglés' comenzó a cundir; la reduc
ción de los precios del costo de la producción se

convirtió en el principal objetivo de las invencio
nes y de los métodos industriales. Sin embargo, los
antiguos modos de vida y de producción cambian len
tamente, aun cuando un nuevo espíritu se extiende
en todos los ámbitos. Pasarán décadas antes de que
ese nuevo espíritu llegue a transformar las relaoio
nes de trabajo en cualquier país. Se puede agregar
todavía que, durante largo tiempo, particularmente

de 1720 a 1750, Gran Bretaña fue menos contagiada
por su ejemplo que los países europeos vecinos. Eue
solamente hacia el final del siglo que comenzó a he
ficiarse de las ventajas del encabezamiento que, en
el camino del industrialismo, había alcanzado.

En 1697 un ardiente campeón inglés del progre
so, James Puckle, escribía que "los artesanos ingle
ses eran universalmente reconocidos como los más há

biles del mundo en los perfeccionamientos".(5) Esta
afirmación se refiere, probablemente, a un estado
de cosas que databa desde Carlos I. Mas, ¿cuál era

la situación de la industria en Francia en el siglo
XVIII? Franceses cerno Montesquieu y Voltaire (que
acababan de nacer justamente en el momento en que

Puckle publicaba su diálogo) irían a estar de acuei;

�ap ap sonauínpoA so¿cauip¿cd sa¿cp goT ap nppoaoppqnd
vj Jiod ^f¿T na apapanas OAnpsa panioapaqna.aAppoad
-s¿cod nAcnn apsa ev oppo¿c¿casap pa na adapa ann
sap R ayiuoncoo ap 'opo¿catuoo pa 'apapsnpnp ap a¿cqos
sascona^a oa^qo ^ap na npinoo aa^np un na opapnaAnoo
^aqan a a ur¿c¿capT?p?ni ap noToapTiup ^,, nppaa^dxa ap
^caenpf^ip coottj^tj^^o aop ap t?icj.o v~[_ xod apsapsnpna

nppoaapnpa an^ naqaaajo,id sa^opna scxpo R
opnaao 4ot¿T P

O^iX eV sapaoap aap a

-apnairp aopcppru eop neo a^opa^ooa a^fnaaTapqpsnas saín
aaq
pop sosiiaTtaoo a 'ojs^ •appqToaj para Rrvi opps ajqan
^soxAan sop op npToa^ooap ap R opnapiu'^dpa'ba pa 'uoto

"oV^Zí-snoo ap na sasap^np sopopaiu sop j^pdopa ap sasao
ñaaip sapsppjca sep a R. so^:aj:c;c so.ipsaaui sop a pnaqpoQ
ap nppoappAnp ap 'o¿91 ^paan •as^apsappnaiu a ^R op
-aznanoo ajqaq R. ap.pspxa gcaqui^o op oasap 19 and op
^^nd'opoajo jic^j.c^. ^p cCap en oaapsnp p^ •soTiopoTpuoo
sasa ^re t cura o a sapop^paduico sns a a^o^apnoo and oz

^asnj po naperaap jrs naaaend cappp •opai^aion p^p s^n
"opoapnoo ^ap TaaCapjaa o.iaappoA ap saaqapad sap

(¿)'sesap^na sop
a aqaoapnCpa ond usonapnosain se^opaA,, sop aqanapp
and op ap aipaj ap aasnadujoo e^^apod on asaonaaa annp
Y
ap ap azanap ap R oxnzprLp ap &lt;Tjpasaoajd ap '^ao
ap fpa a^ap (3) • ,,acToanp ap apapaq aaio.10 ap sainos
scjposon ~^^¿I u^ sopasnodsojacoo sns ap oam a aaqa^o
-so- pap.iaA n^u

'nopA^an op sopnaaura.iqnosap sop noo

npaoapao: na ^lapn.oapaad na 6R pa^ana^ no aaon^ao op
ap.¿ca^ara no sasaonaap sop op aaonaaonS'a ap asopapnao
-so oinoo aqa^apasnoo and a^psamn aaouapnodsa¿cj:oo ng
•a¿cnpara papo ap a aqa!?opp aaaappoA o^d no opnoraoa
pa no ^¿caoap sa 'o^¿I 8P ^opapa¿cpa noaoon pa uoo op

�10
Historia natural del conde de Buffon (1707-1788), u
na obra de la que el cuadragésimocuarto volumen re
cién va a aparecer en 1804 Durante la segunda mitad

del siglo XVIII, la influencia de Buffon en Francia
puede compararse a la de un hombre que, en la época
precedente en Inglaterra,' tanto Buffon como Voltaire
admiraban por su incomparable genio: Isaac Newton.
Los franceses se consagraron al progreso de las cien
cias en todas las ramas con un ardor no menor al de
sus contemporáneos ingleses Hasta entonces los fran
ceses no se habían destacado más que en las matemá
ticas puras Pero, en la época de Buffcn, Francia co
menzé a compartir el primer lugar con Inglaterra en
todas las ciencias y parecía, incluso, que estaba en

tren de ocupar el primer lugar para sí(8)
La civilización francesa se orientaba hacia míe
vos rumbos y el cambio afectaba la política misma
del poder real. En el curso de las décadas de 1720
y 1730 se hizo un neto esfuerzo por copiar la polí
tica económica inglesa que era, segán se creía, con
alguna razón, producto de la preeminencia conquista

da por la industria pesada al otro lado de la Man
cha (9) No hay que exagerar las consecuencias prác
ticas de ese movimiento en Francia No fue lo sufi
cientemente fuerte antes de 1789 como para llegar a

la supresión total de las tasas y de los peajes que
gravaban el transporte de las materias primas y de

las mercancías en el interior del país (10), ni si
quiera para suprimir las corporaciones de maestros

(11). Pero tuvo lugar la tendencia, por parte délos
funcionarios reales, en París y en las provincias,
a no aplicar rigurosamente más, los antiguos regla
mentos corporativos o reales cuando ello podía gen
rar la adopción de métodos más económicos en la fa-

�un: oood pGpxoA no^GXxpsnpnx Gp op onizoxp po
sed SGpGXAxpG 'spndsop oood 'noxonj opGApxd oxoxoiuoo
pop gGq.no je SGp. oxqos GnoxoQ bp 9p GJtoxónGnxj Goxqxp
ó"d Gp xod sGq-sondtux sg9'jcgo sgp 'odiuoxq. otustui py
•Gxjcq.snpnx Gp no JC3.i^.no Gxod sop^pppTo

^j s^ui zoa típ'30 js^ iio^njcq.noono sojcoTon^nxj sosjctioojc
sns onb sopnq.jq. spui n^jno^ on on^ soT^^q-OTdojcd sop
sopi^^xoo^on sop (^p) *oxjceñooon p^q-xd^o po jcoosod
n'3JCi?oxjxq.snC enl) s^nosxod s^p 13

op"^nxuui:oq.op jcx;^?np

un 'eje^cí 8Tibspui S^p^^j[oq.o n-cjjcos on sonoxsoonoo s^p
^OAxsoons op n^. •s'BxonxAno^id st3Xjtt3A 'soooa "s *xrsqi20

3bq^ eiib npxo^^opdxo op soxpodonoui so^s^A sonpxAxpnx
sojc^o •q o sopqon sop ^ Bq^^Jto^o "biiojcoo "3P oq-noiujcoxjco^.

-ny *ffLT I^a onxojt po opoq. no s^p^xqCTao oqnoTnp-^oxp^jc
nojcon^ s^-xoiíxiu sonoxsoonoo S^3p op oq.ti3TurG9.ioq.o po gjc

g^ sonoxoxpnoo s^p #s3XonxAno.id s^p s^poq no •^oxq.jpcd
GAoun G^so op sopd^Co jcooojcjo nopond og (i7p) •GXJtqsnp
-nx ^qso-G osjc^oxpop &lt;^JCoxsxn'b op noxn'^ g pxqxiujcod
'jcoxppodqnopí op sojcop^ojEom op SGjnGduioo sop o, oqnoniGA
. xbaons op^p^ooG so^n^'nxonxAOJcd Gp no jcnonzn pop cq
-noxuionxjojc pop óAxsnpoxo oqooxop po pooqojí: t^¿I 9P

-^xonoqnos Gnn (^p)'¿^¿p no aix sxnp op'^q xi^ig
119 *¿tT v^' s.G.pGULiTjtcoo *9^fp op soqtio'qGd
s^p o.p iraqGq-Gp orib sox^opxAXJcd sop JCGJtopxsnoo nxs
'sGppoqoq op npxoGoxjcqGj: ^p GJtnd GJCpoxd op npq-reo op
. sonjcoq upo sgjxoxjcüxa sopnGJc9 op npxoGOXJtq^j Gp pp

Hínxqso ©g (21) •oqnGAop po Gxo^q npxoGq^odxo ^p GJred
otiGd op' p^pxqnGO Gp oqnotuoxqxp xxpxoop g
onj soxopGpxoui op odnx^ o xopGOxout gpgo
sopxCoq op sGxnqoGjnnGUi sopGdxonxxd snp op npxo
"onpoxd Gp g pnxoxqoE po*xod sGqsondmx sonoxooxxqsox
sgp noxGqnGAop os xppy •oopon^nG'p po no Goxqjpod
GAonn nqsa op npxoGOxpdn Gp XGXooxdG opond os
•npxoonpoxd gP 9p oqnanmG po o xipxoGOpxq

II

�12
portante ya, fue reducido casi a la nada y el impuejs
to del diezmo no pesó más que sobre las rentas inmo
biliarias, las rentas en general y los oficios,(16)
En 1725 tuvieron fin las devaluaciones periódicas
que habían reducid progresivamente el valor intrin
seco de la libra tornesa. En 1715 la libra no cont^e
nía más un cuarto de su peso en plata de 1478^ Du

rante 60 años, de 1725 a 1785, ese peso quedó fijo,
(17) y los riesgos de los acreedores se encontraron
disminuidos.
Eo hubo más que un solo aspecto de la vida in
dustrial en el que se vio a los funcionarios reales
intervenir más que en él pasado. La experiencia -la
de Inglaterra -en particular- parecía demostrar que,
en este caso, la acción del gobierno era necesaria
para promover la prosperidad. Ministros, intenden
tes', subdelegados e inspectores de las manufactu
ras, ayudaron a todos los industriales a introdu
cir en las minas y • en la manufacturas nuevas máqui
ñas, nuevas clases de hornos y nuevos procedimien
tos químicos•(18) El poder real adelantó más libe.raímente los capitales para la creación de nuevas
empresas a los industriales a los que podían con
vencer sus agentes de la eficacia de las innovacio
nes que querían introducir para abatir el costo de
la produ^ción. La inmigración de técnicos y de ca
pitalistas extranjeros fue mejor acogida que nunca.
El sistema de patentes para estimular y proteger a
los inventores, análogo al que había sido estable
cido en Inglaterra bajo el reinado de Isabel, no
fue instituido sino poco después del comienzo de la
Revolución, en 1791. Pero, durante las ultimas de
ca^das del antiguo régimen, el gobierno hizo mucho
.para estimular a los científicos y a los inventores.

�'ooxp os up.^os ' enb jnb&amp; oq ono^ •onxqspnoj
-jbps op Birra Bim n^ opn^p spra op.^ps im ^p^p^psup
.. nodBA op Buxn?)püi BnotTEnd Bp op S8q.nop8o3q.u13 so^

-a^ircud sop op oxm 'o^eni pop oppoui nod Bn^B nnAopo
BUBd BUpnToptii Bim op uppodpnosop ^p ^ejo^-q nnT) p^ no
•pop^jrp Tm opooppqnd ^Tq^u 'sn^Q 9P ^^P9P ^ía
•subo

sp upnop^s ^oopjjpnspo nn noo ssnoponpsj: sns n e^
"arpón os ^u^ 'oupon psp s^p^nouqui sosnnoon sop 8p
-nom^snopuT n^popdxo op xu 'Boxno^p ^p op sopuopra
-onoxoooTnod sop 13 psouoin sop^xnpsnpup soponpond
sop op soxoaud sop u^^^q no osopBpxno Rnm 13.10 on
eriT) noono" uaooq ^oxpsqox^ b ntnop onoo uonopp
snpopoou^ sioxnBA (I^) •opLiopiii^iToxooojnod ns
s"8 uod ^pon ozpq ou R s^C^puoA s^so 73 opqpsuos oup
on'opnoAux ns opxoonpo njqnq onlo p^ noxpoqox^ onop
•Báñel^ np Bupnoo Buxssor^ op ouoonps^ po n^soAPnp^
pxpxinnocl on"b ^^p^pocl op s^p^nn op oxaou wa pdxn"bo
Bppni'i ap nopnunoqo^'xppouop opnoxo ^Cppp n^ ^IIIAX
. op^xs pop sopnuxj ^To^ii nooopBAond ^^ uopnq-eq on"b
sop op UBjnojxp pBxnpsnpnx p^pTAppan ^p nopn^ppso
opn^ssoon bus onlo sop nod soupnino sop onqos s^opp
.... sns ouo¿[ (Og) •'noppoqop^ p^nopuno Pe on"b ^nouoo
Bp op souspouBupp sosnnosn sop op oaxpob sb.tii op^p
-pno nn 111 *sonr.noxinpoouoo sopppps na Bp^pnnj: no Co^

Bopnpuooo Boppjpod ^nn oAnp HAZ^ op^ps pop opnnd
BnoTnpnd bt op spououj op^psa; op onqnoTp up^upiq
^(Sl)'o-gojxoa op

so op Bpnopspii Bp uo opusppAo so IIAX op^ps po no
BjoapBAond onT) np R pnpppo^ BAonu Bp onpuo ops^np
-noo pg; •Bopu^ooin bxobopts Bp R nppoonpoud Bp nnp
ñoinnB b sop"3uxq.s8p sooxnoop sopnoxraBnoxooojnod sop
noo npxoBpon ns sopuBUoxounj sop sp a opBisg; op
son.qnoq sop p pnpxpoB Bp no oxqniBO nn oCnpond sg

�14
gado por las insistencias de de Caus para obtenerla
ayuda del rey, Richelieu lo hizo encerrar como loco

en Bicétre.(22)
Poco antes de la muerte de Richelieu, cierta

Martina de Bertereau, originaria del Valle del Loi
ra, le dedicó un libro en el que describía las in
vestigaciones que había hecho con su marido, un ex
tranjero, para descubrir nuevas minas en diversas

regiones de Francia.(23) La pareja, poco después,
fue "condenada a prisión perpetuas la mujer en el to
rreón de Vincennes y el marido en la Bastilla, acu
sados de practicar la magia. Parece ser que Riche
lieu no fue el responsable de esta condena, pero, de
cualquier manera, nada atestigua que haya intervenJL

do en favor de Martina de Bertereau.(24)
Que esas historias sean auténticas o no., en lo
que concierne a Richelieu, indican, por lo menos,
que a comienzos del siglo XVIII, se conservaba aún
en Francia la idea de que había algo de sacrilego en
servirse de una inteligencia de origen divino para
los inventos cuyo solo mérito era aumentar la efioa

cia de las máquinas, y que había algo de indecente
en despojar al mundo subterráneo de sus tesoros pa
ra aplicarlos a usos vulgares. Los individuos que se
dedicaban con demasiado ardor a la investigación pu
ramente utilitaria eran tratados a menudo como de
mentes.

En el transcurso del siglo XVIII la nueva pa

sión por la investigación científica y sus aplica
ciones prácticas comenzó a influir en la actitud de
las au^oridades of^ciales en relación con los per
feccionamientos técnicos. Algunos años antes de la
Revolución francesa, una correspondencia conservada
en los archivos públicos nos revela las aventuras de

�opoAdosqó sox '09¿T ll

ojc^^ •sap^ux jopuojoni pop op

o jroxjropux ouoo opouapxsuoo un^ oqoq.sa HIAX op.9xs
pop sozuaxuoo y (^2)'AIX sxnq op opouxaj pa sq.uox
ñp p.nb sy.m ouonri pjoC^m jopoojoni pop popóos oinoo ^o
-xqjpod upxoonq_xs op oquoq. 'uainp^pjc on.^xq.uo pop oofi
i" soinpppp sop apm?o:np so-ATpoods.iod op ^ r?opq.ppcd ap
opqxroo po uoq •^apoo^on op ooT-iaiio^^ onpinjrpp po itco
's^zu^iitj sop o opojiatiToo po ^opjcps^pLTp op no. ojou
x"p ns u^atpjTAnp an^ onos,iocl ^poi ^ Jroii^psop op oiq
ñhpsco op rynoq. os HI7dv op^ps po tro opouojc^ tj^t
•opooop o^po o^oa^oo po troJCOTAiop * opnonrr?ATq^oapo
^ir^no up^ s30^^p sns tro LirjqGq.uopr: cop o^nposco jop
o"d ocisttji pop soDriTa^o sop &lt;upponpcAop -op op so^adsjA
no ^op^oc^ sy^ sorra TopiiTo^^ opnopo *sooop aq.iianpo^o^
ou.-opirono i so^opn^uxs soxas ouoo sopxxxn uoxo ^sop

~oxoiix:ti op pxpxpuuo xo^oxi op oopdmo pop R ^?soiopod
spra •cxii:tixirLv.7iu xun op oxpon xod rcpxoonpoxd op ^oo.

uainno op R opsoo op cxooxd po ^xo^pox xodanl) op oxu
-orí op Tioxuop onT) GonpxAxpux sop *noxpaqox^ ap oood
f ^p ug" •opiioxuoAuooux iGxnfopono op o^xxqpo po opxoo
-opoo op R oxaxuo^irx oso ap soq.uopoq. sop ^oqooAo^d
-o *soa op t? ^oxoxprid os orJ&gt; o^anoíii op oxuqoopnuon
tp op oqoxon op U0ciopnauop^ox O^Cq.uoo pop sop &lt;sooTio^
-na x *npxsosqo oso ap oquaxxxoo po uoqoqso &lt;oxq.uoo
pa tío opo^qinon xraxqorT op onL *opj.o^ pop soxxoTioxormT
sop onb so upxqsa^.o tío oxouapuodsau^oo op op oq.xod
rax onb op •xopnuxopso ap o ^osop ap oqoqooo íouxoxa
ux no opuono pp op uoqopxnq os soxoxqo sop onb oq
^xn^xj .as &lt;oq.rcoxinxAOüi no uoqoq.so so^oposuop sop onb
pa ua ^oppop un uo oqoxquo onb zoa opoo ^xo^ *oj:i
-uoq pop oxüuxAOdd oun ua oujraxqo^ pa ¿cod opxuaps^&gt;s
*oun opoxjuoo oyqoq op as R sopxCoq. op ooxpq^id oxnp
"aojnuom oun op upxooouxp op ouod sapn^ípáo sopqoqou
ojuo^ #ooop opuop un opouapxsuoo oua onb ooxuo^p un

�16
res, entre los cuales se encuentra un autor de obras

y de bosquejos históricos, John Andrews, estimaban
que el mercader no era menos influyente ni mencs que
rido en Francia' que en Gran Bretaña.
Esos nuevos desarrollos en las perspectivas in
telectuales, la política económica y el estado so

cial de Francia fueron acompañados, después de 1735
aproximadamente,

por un notable aumento del volumen

de la producción industrial y del número de obreros
empleados en las minas y en las manufacturas. ^esde
el siglo XIII no^se había visto en Francia un perío

do de cincuenta años comparable al de 1735 a 1785,
por su rapidez en el desarrollo industrial. Después

del medio siglo que había seguido a la finalización
de la Guerra de los Cien Años, ningún otro había p
dido aproximársele.

La producción de hierro y de carbón aumentó en
tonees más rápidamente en Francia que en Inglaterra
siendo necesario recordar que Inglaterra, al contra
rio de Francia, era ya un país hullero a comienzos
del siglo XVIII. Comparadas las montañas de ca,rbón
apilada,s al lado de las minas de los condados de
Durham y de Northumberland, las pilas de carbón de
las minas francesas más importantes no eran más que
montoncitos. La ignorancia de ciertos franceses ins
truídos sobre el tema de los combustibles minerales
parecería cómica a un espíritu industrializado del

siglo XX. En 1709 el supervisor general de las fi
nanzas solicitó a los intendentes informes sobre el
estado de las minas de hulla. El intendente de Lyon,
Trudaine, envió, sobre las minas de Saint-Etienne
-entonces las más importantes de Francia, junto con
las de Rive-de-Gier- un informe pesimista, atenuado,
sin embargo, con consideraciones de un divertido O

timismo. La producción había disminuido a la mitad,

�treno 'opuap O"[ nod 'upxoonpoud apsg; (2) ^
ap upppxTa t11^ 'spzxnb '. 000*00¿ aquoinopqaqond psad
airqos appnTq op quuua asaouanj upxoonpond ap 'upxonp
-0A8^ -31 ^ pxpaoand anb apaoap ^1 apuunng •sasoCap
uoa sauoxoxpuoo tío sauoxsaouoo op upxouapqo 'ap s^q.
^tx"aq-xdao sop ^ ppxpxoxj tt¿I 9P npxoapsxSap -ap an"b
spndsop Tip.13 opxdp^ spni uo^tan^ •sopxdpx uojconj axopp
-nq; npxooaxpxa up ap sosax^oxd sop *-a^paq xxapuoxj
^P ep 'aoxao ^aqxoj^i I9P soxappnq soqttaxiaxoai^ sooxx
sop noxaxxqnosap os optreno ^^p¿p ap
(Lz) *sapL?p3nop op' sotcoppxia saj^ sop
os'p^^xm t:p ap xouara oqonnz upxoapqod aun axad auap
0J3 tre^f) ug; •sapapauoq pxm uaxo ap aqasad oti ouxa^
pa opoq ap punirá upxoonpo^d ap on"b o^xns ^6O^T UD
sapuopuopux sop ap sanuojux sop ap *IIIAX op^xs
pap sosxioxiíioo a axouax^ ua axappnuL axxqsnpux ap ap
axotn^pxodi^x asaosa ap ua ypsa auxapnup ap uouua
opnojppu pop apuapxAa upsau ^iiq *a^:apau^ ua ano
s^m opxoouoo ajAapoq aua ou upquao pa opuano paxo:
-adrax aoodp ap ap sotreniojc sauoqna soquaxo ap axo
uauouSx ap apuanoau app^ •saqua op^xs un una ^sol
-ag sasjap sop ua o auuaqap^up ua ooxpqpd aCanos
^ad uoxnopano a opnojpxu ap oquaxqno axuqaq soox^
p"poo^ souoinpuop sop ap axouu^ou^x aquaCamag
(92)'^xauasna ns ua uaqouqau a
^oppanA aq; upquao pa anb uoo uauquonoua as 'spnd
sap sosoiu soun^pa sopauopuaqa so Cap sop a uapuao
-sopa. uaAponA souauxin sop opuano 'ajoap 'opnuam
Y #uUpxoonpoudau ap sa anb 'sauxm sasa ua zxpaj
axouaqsunouxo punu 'oqoaja ua *^oh *sonisxiii soppa
^quoud uajuxnqxqsuooa.u as sauopxj sop •pain pa apu
axAxpa azapaunqau ap •asuaqaxnbux anbuod apqaq ou
ouap #saqaA sap ap oquaxtarjqo:^a pa ajnqxuqa anb op

¿I

�18
to menos, se había duplicado en 80 años^ Durante el

mismo tiempo la producción británica había igualmen
te aumentado, aunque más lentamente, alcanzando,en
tre 1731 y 1790, un poco menos de diez millones de ,

toneladas al año^ Se había, pues, más que triplica
do desde comienzos del siglo,(29)
A pesar de este progreso notablemente rápido
^rancia no superó su atraso. En vísperas de la Revo
lución la producción de carbón por cabeza era siem
pre mucho más considerable que en Inglaterra, Pero,
en la producción de hierro por cabeza, Francia sobre
pa^-'ba entonces a Inglaterra,

Hacia 1720, Inglaterra y el País de Gales pro
ducían anualmente 25000 toneladas de hierro colado
y 18,000 toneladas de hierro en barras, del que la
mayor parte provenía del hierro colado de poca cali

dad,(30) La producción de hierro en la misma ópoca
no se conoce exactamente, pero es dudoso que alcanza
ra a la producción anglo-galesa, Dieciocho años más
tarde la producción francesa había aumentado, mien- •
tras que la producción inglesa había quedado es tácito

naria.(3l) Mientras tanto, en 1733, la primera no
sobrepasaba más que ligeramente a la segunda, según
la estimación de los maestros de forja suecos en um
memoria dirigida a la Dieta sueca. Sus cifras, que
están, probablemente, por debajo de la verdadera p^a
ra los dos países, atribuyen a Francia una produc
ción anual de 40,800 toneladas, dé las cuales, la mi

tad, de hierro colado0(32) A partir de 1738 el aumen
to de la producción francesa fue mucho más impresiq
nante según una estimación más reciente, mucho mejor

fundada, hecha por (Jeorges y Hubert Bourgin, la de
hierro colado se elevaba en 1789 a 136,000 apr^xima

�sop "ojod ohistih p^ no s::0T?nnpt}p3Ti s^TJcq.snpT.iT snxpo
s-sp oxqos pxq^o ^9PT ^^n 'lonon-ots "oim^n-cn op ^^p son

oti o^jcottx op nppoonpoAd .^3x 9P oppoxAxsop I9 ' op^p
oipo Aop 'IIIAX op^ps IP sopA-orio sonoxiTAd sonp sox
OO-ITJJCnp OAAOTTJ OD HpTOOTl.pO.Xd T'X

P

T- IVTIOTO'JXS O Op

no TJopTin op staxogoj: s"jx ^P ^opxu^ spn ^
-^po^^ x^ •"c-jnoq.^x^ni on^'xuor op npcpiioo A Txop^iíi

spin xzpqoo nocí opn-cnan^) pnnxxnoo TTonox^ ^oxnnCnoo
no 'ojcq,! *sonbsoq sop 9P ox^oTínnxo^io x9P "^sn^o io

-Xoq^sx oCxq sosox^nx sop ox;ooir nvxqvq op ooioo- npq
—JTOO X^ pTApOA OS STTOTTTAOX'd S:"XJCOTO 110 Xll^Ji Op^'LS
pop osxno po ng; •^JcepAT.T op ATonopioi^^ ns op ^ox^lcí
na ^^sn'^o "Q npqjTüo pop oe-pdioo ic no Tp^pn^x9^- opxp
-onb. T.Tqx;n ATonAoi^

Asoon.;.xp npTonpcAo^¿ np x¡ pppao

ó^xd onb op?ps oppon po G-xuxjcnp Axnex^p^np no li ^to
-nxjip no poTxxsTpHT nppoonpo^d op op popop nouinpcA
pop opnrT¿:rLA x9 oxqos STpojensondo sonoxsnponoo nop
-po op sonmq^ox. onb sojjto sxp op ^^oas so^oqop, on
*o.j":q^io nxg •opxo^T pop TOTJcpuiy op R Tdonri^ op xipxo
. -AzppTTnpsnpnx ^p oxod pxTpxcotx'I TTonsp^oüinp xun

op ^no OAAopq pop. R' npq ^i: o pop lonopiínqo op
(^^) •AqAoppdnpuTniJ os atoHcA^ tío osxxocpdnp
onb sp^ ATOA^ oh ^-nopon^ haa^ no oaaoti{ op nppoonp
~Ad -¿x ^rüj soApnop-i *68¿I ^ Oú¿I ^^q-^ü #d¿¿! 9
^"36- ^ *A0?TA SpiX HCO. 'A ¿^¿X 9P ATpAAi '3 CpAZ
opxs ^jq'jq THApon^ hta^ no opno^ínT opso opop
oq no oAAopq po AA^d 000#ü 3P ^ op^poo onnoxq po
3^3(1 sop^ponop 000*89 9P "n^Aq^ tsoohtaj
T3p Op SAAOdsjA TÍO STAJTO SAp ^ * ATO OOS^ ApT
^Ansponq n^no ^pop aaax •Aoodp nnsTuí ^p op
-opSPro nppoonpOAd ^p op opqop pop spin oqonuí so onb
I (^i)*OOO*Í76 ^ SAAAnq no oaaot'p op ^p R ©pnoxiop

GI

�20
de Escandinavia y desde América, siempre abundante
mente provistas de madera, Inglaterra importaba el
hierro necesario para la fabricación de mercaderías
ya acabadas, y esas importaciones no hicieron más
que aumentar entre 1720 y 1775. En la misma Inglat_e
rra la producción de 'estaño, de plomo y de cobre au
mentaba igualmente, precisamente por que sus minera,
les puros eran tratados directamente con carbón ve
getal mucho tiempo antes que el mineral de hierro.
Si consideramos otras industrias no encontrares
mos ninguna en que la tasa de crecimiento de la pro
ducción, de 1735 a 1785^ parezca haber sido mucho
más rápida en Francia que en Inglaterra. La produc
ción de tejidos de lana, y de algodón aumentaba pro
bablemente con más lentitud en Francia, Sin embargo,
una aportación de capitales, de obreros y, sobre to
do, de técnicos ingleses vino en ayuda del desarro
llo de la industria textil francesa, así como délas
industrias minera y metalúrgica, de la papelería y
de la vidriería. En esas industrias, como en la ma
yor parte de las industrias loca-Íes, se acusó un no
table aumento de la producción. Provocó, igualmente,
una creciente separación entre el capital y el tra
bajo y un aumento en la dimensión de las empresas
privadas.
En vísperas de la Revolución se contaba con va
rios grandes establecimientos en actividad en Fran
cia. Cada uno empleaba un millar o más de obreros y
representaban un capital de varios millones de li
bras (la libra valía antonces lo que el franco oro
de Germinal). Entre estas empresas se contaban las
minas de Anzin en el Norte, las usinas metalúrgicas
de Creusot en el Centro y la fábrica de vidrio de
Saint Gobain en Picardía, Anzin inspiró la célebre

�ojqGq ' 13.1.10 q:;q3ui ug GTpupSG Gduup "~un ^P
s^ndsop ^usTp^uqoGpuojd ' IIAX op^xs pop soul sojo"!
Tj¿ sop u^ *s5Aej:oL /luui scpojuod s ouTucpu TpUGunp op
cTgoxo ^upT^Tpaj: op sgaugiig sop Gpsop ^opuscd pe ua
opxpo.ons upquq ouco ^^pgsgcI gtupstlput xp a'p upps
u^dxo xp U9 u^uap^p^up uo^ Gpui jcuzujG[^ p-C'^p cg ole

IIIAX opSx^ pr-p pupxn: xpuu^as up apu^un^ •sxpxApuc^
GoG0JCCTT:3 GdpGU^^ SUp 3p OppOUUUSep p3 Uj Jí

*GOL[JEíJL[

Gp ^! 30UU0L[ GGpU^U^ Gp ' 3'3U.~C~Ob^jl Cp OCpiUG p3 TU,
UuXpULA 11S Gp OpOGGGGU CUST^I Op JXUÁJCXJ3 OpCU.:. aQ
•CGndGGp JOTlU UpUGAOUTO GT1G ^S3 0UXJCJ LEpXOnpCAG ¿

Gp

Op OGUGdsTA UO 3p UGUCXGOJCd"^X SOUSA GU3 ^GLJCapO^J
AUGG: GGp Cp

3GUTIC S'CP Gp UpXC OTVpO IG. Gp 3p GGGCtGO

UOÁ UCGripCA po GUOpXOUCO OS T3 '¿lOIÍUJá GUpO3 ou.+
UOA n3 ÜJ3¿ -OpGZUGAG 3piG 3TG(I p3 OGIOO ^pO^CÍ^G Gp

33 U8 ^GqGp3rL"b GUUÜpGp^up 3 ^ pGX^pS^pUX 0pp0.IIGG3p
apqupou opso uod o jpjnpjux opxs ui-xqcq ou ^no ú~lo
-UGUS ÜO SG^IGpUG 39U0ICÜJ i OpUGTO J0Í*UGTp31XS
*3 GOTO O Op Uüd GG.'Cp

uoo sop os ^s¿I LÍ2 •ugiutcoj: on^xpuc pop soug ^pucao
UTO SCIGXppn SOp GpUGUGLp 3pUG uiupid ^ JE O p U O HIT i J GU31GGU
U3 GTOUGU^ US *SXGd Up^UTU UO GUll^pU pGT 3AOLE SGO
UOpU-3 UoUO OU 0pU3T,3T03pq3pS3 G^STA UGL U3 SGU3U0.O

001 ^P sp^ ucquopcluo o no s^puAT^d s^jnpoujcruGA scp|
SGUTA SOp *08¿I P SGpUO GUUGpOpAUp UG SGpUGll
-Jodup UG-p 3ojio opppspxa uouoTqnq Gnb osopnpss
•sopoAGU sGUoxoonupsuoo sjp U3 oApos *hiax opois
pop pupXUT OpUnS38 Op UG OTA'GpOp P'opOAOU T3UÍI UGUO

^SOpGATUCl SGp^pTGGGO Gp UOpGUpUOO p3 oCoq UOUinpOA
opso op sopuoTAToapqopoS #s3UopTpanj op sopppuop
sosouop sp^ sop.sup Gp S^jquiOLE sop jso osopuopo
-OSO^ JGpTGLTqO^ SOp Gp SQUGUI UG OPTn^GS UG OpUG^GO
'

Gp sop ap ougatjecI pG uoo somoupuoouG sou
9P ug^tuo p^ us • "^mfifüiGE: ^ -o 'opoz Qp opoAou

xz

�22
do la esperanza de que los franceses aprovecharían
la experiencia económica de los ingleses y de los ho
landeses y los sobrepasarían de nuevo en el dominio
de la calidad, lo mismo que en el de.la cantidad.
Se encuentra una, confirmación de todo lo que ye
nimos diciendo sobre los progresos comparados de
Francia e Inglaterra durante la mayor parte del si
glo XVIII, en los documentos relativos al comercio
y a la población, Naturalmente, es necesario descon
fiar un poco de las cifras oficiales, sobre todo si
se tiene en cuenta la manera típica de relacionarlas
para responder a las exigencias de Napoleón, Su mi

nistro del Interior, Jean Antoine Chaptal (17561832), un químico de mérito, en una época en que los
franceses disputaban el primer lugar a los ingleses
en el dominio científico9 ha prevenido a la posteri
dad sobre las estadísticas establecidas en la época
napoleónica. Napoleón., dijo, "pedía a veces lo imp
sible y quería ser servido de inmediato","Pedía es
tadísticas que, para que fueran exactas, hubieran jb
xigido el trabajo de varias semanas, y las exigía de
inmediato porque no sabía aplazar sus deseos^ Si se
le presentaban cálculos apresurados se excitaba su
descontente, Valía más mentirle con audacia que de
morarse para poder ofrecerle la verdad , Le vi mani

festar una gran predilección por Saint Jean LrAngéli
porque le respondía con audacia a todas las pregun
tas, y no se hubiera sentido cohibido en contestar

si Napoleón le hubiera preguntado cuántos millones
de moscas había en Europa en el mes de agosto, Ess
bre estas bases tan azarosas que se establecieron
varias veces las estadísticas sobre las fábricas, la
agricultura^ etc.... y es desde entonces que se atrL
huyeron a Francia algunos millares de comercios y de

�-uq sopug op st^^ pop A uTToqT^^^up op uppoupaod up
'OSITOO UpI^TTU UO SUpuptinj UypSO OH OnTOTOCÍ TUOSOp OTib
oiíonn nuCop o^Tuqno ups onl 'sutu^os suri sutjto sop
un^og #oppdpT Ann. 'oqooio uo 'uto ou uppo /^
copq ns ep ^Jt^io^^T'SiTj ^p uo opnor.m/^ o^so, op
up jcod cp-r.npr.iosu ^qupso 011 pg; • nsoq.u-oq.Tq&lt;!Tq sns cp 01

Ftittui pop opnormu po so sjud im op pupi^odsojcd up op
OATspoop spn ott.^ts po„ srib uq^^u^qns qppiu^ nupY
(6^)#^^^ 'BJCqilOO BuGOÜtTOa SUaqpp Op SOITOpp
-I1^ ^^¿ 'i?os o iozL~í '^^^^ souopppr.1 ^p p^puoo ' oprn orí

-pqpn ops.o ujrud .suircp^iopso sojqpp 000*002* 6c^ ^P nppo
-unpuAu t-irn. so'-'ouop cpoj.Tod opso ng; *t¿/JI ^ OZtT 0J-'+

uo opnop spn ooocl im. oso^^ojd nn n^p^ijos sopo^JE^duroo
s^oTq.sjpT3q.so sup oji^opup^up ng; (^p^) ' su.rqpp op sonopp
V %JVZL

P '.1cT.10q.Tir? po tío '^ . suTqpp op 000* 000* tío

op uto punuu "gtjto up opoTTod oupppn opso ng; "02¿I
• ~9P¿p opojjcod po oanuTnp opTtis^ ujqui]; on"b po ojrqos
uppou K. soooa sojrp tsio u opuAopo ujq/:T"[ os TopuA oq.

^o' 9LLT~V9LX opoT.iod po opnuTup ' onl iiutoaoj: uponujj
.op .iGTTopxo oTOjrorioo pop JopuA pe o^qos PIPAX op:'

p"s pop suoTpsTpupso sup ' opuA ovib op no cupunop

•IIIA^
op.Ops pop nppjcjdso po 1100 onl uquOopp orib uoodo up
TOO TOCOU Uq."TII0II00 TOpUTOdriO pop pupTpUUOSTOd UOTTII

-pnpp uq (¿C)^ jjO^.miTiii un spnuC p^op^od ou onod 'uto
-op 'uppuq.ua. uun soooa u .i'-p^od opon^,, 'upopodu^ ou
ó"o 0q.n0T0udr.rt uuq. onu un op souopup sup oCuq soouoq

uo uuquCuquuq ou sopunuopounj soq 'UTcnj jsu onb un
u"d onoo uopqjno uuq uto ou .^oodp uq •suTnqoCnoo soq

-uuConio.s u suqupqspp ^Cnni sosuq OTqos 'oquo^iopquqoTd
'supupunj uoTOTAnqso^uonip^pT on^pquu pop scuu'uquoq
os sonxqpn sop u soquoTUTOouoo suopqsjpuqso suq
oqTUiupuo suu soduiopq sop uo oquomuspooTd suTTqsnpup

�24
bría sobrepasado ligeramente, en 1720 , los seis mi
llones de habitantes para alcanzar, en 1790, cator
ce años después de la publicación de La riqueza de
las naciones, una cifra entre 8.200.000 y 8.600.00C

(41).
Para Prancia las avaluaciones son'aún "menos sj3

guras. Sobre el territorio del conjunto de los deper
tamentos que comprenden la Prancia de 1950 habría,
probablemente, en 1720, unos 20 millones de habitan
tes. Esta población no se habría, casi con seguri
dad, acrecenta^do desde comienzos del siglo XIV. Du

rante la última parte del reinado de Luis XIV se su
pone que las continuas guerras sostenidas por el rey
contra una serie de coaliciones europeas habían cau
sado una reducción de la.población, menos por las
continuas pérdida,s en los campoo de batalla que por
la miseria provocada por el mantenimiento de grandes
ejércitos en campaña. Pero, al finalizar estas gue
rras, las condiciones cambiaron. En 1789 la cifra más razonable que se puede intentar para el territo

rio referido sería de 26.000.000 de habitantes.(42)
En-él lapso de los setenta años transcurridos entre

1720 y 1789, un poco más de cinco millones de fran
ceses, contra diez millones de ingleses y de galeses,
se agregaron a la población del globo.. Este período
(que fue un período de crecimiento relativamente len

to) es el único en el curso de los dos siglos que
han precedido a la Segunda Guerra Mundial en el cual

la población de Prancia creció tan rápidamente como
en los otros grandes países de Europa. En seguida,
en el siglo XVIII, comenzó en Europa un vigoroso au
mentó de la especie humana que elevó, al fin de cuen

tas, la población europea occidental y de América,
de un poco más de cien millones de habitantes, amas

�-ITLT ap SXUXIi: 3Xq (¿t) •XXGOpxg ^^-T^ ^I n9
sc^.^r-Tq.nosep uoxonx oxxoxu op px-jauxin ap sopuaxm

-xox^ soAanu (9f) • (¿6¿T-99¿T) II oinjappxnq ooxxapap
joseons ns ap

(9g¿I~0f¿l) II oopuapap xxanx.p ap

Á3¿. pop ^cpxnxax sop oCxq apuanpxndx 9x000:0 xxuxnop^
ap pxpxxadacid r?i (Cf)T.TOiro-i^ no an"b opq;?Q^oii solían
o-nj on ^^¿p op xppx^l ^ xxjpsnpTix xp o^ oppoxxrsap
pa xpp^^s^; ii[r *o17¿I ^ O^ ¿I ^P ^xpxoap oxp ap o^jno p^
utj 9q.^oxrrq.uoQ pa opop ua ^^xano^ajxp xsxosa noo '^1^
x*pou enj ooTinpaTco^ oasx.^ox:T pop upTo^.x^poo^ ^rp

oLix s

* x- o x 119 q x x oL o r a a p ^nx o q. 11 a xtx •? pno x p jr? a ouo o x p o j.

-epTSu.oc jo^ ocop ou inAI cx^ps pop xp ^xood"o xpoa
eP lil^I^I^^-P^T UyPonpcAax,. xxaup.ir xp 9^ xxoiiaxaxxp

Y •sopx'enps^; so^anxjd! acp cp

pap-;sp ap xoola xp

ap saoxxpoüi sxuxnTr^^^ sxp ap
u^xoxpxmj xp ep &lt;xroq
I:o pcp o op^mo T^ II0 opxsuxopx xxqxq oxl couxax px
xpxsecT x-x^psnpxTX xs ap Gpuauxxieaxcl 1x9x0x11^x3 xp xxq
-op Xípsp xp xuxoxxanx xxotiapiíecTaptip xp ap xuxan^ xp
^xxxpxuxT py op^ps apaa op sczuaxmoo x casxxá aoxpo
9n"b xpx^xpxxxpGiipLix sxm xqrpca anloxci cuxa ^pilAX
op^rs pop capxxd jco^xc xp aprr^xnp aopxc.px cq.uonp^uoTo
^ooxo gosox^oxu ap xsnxo x enj op ou 'xdoun^; op opxx
Tpxxxqcnpux spm sxxd pa OS¿I ^^o1-"-7! axdxisxa opxc xxq
~^ XTixpa¿[ ux^^ xg •xxouxj^ 11 o orib xaooxxcl px ^opuex:
xxpxxp axi^ (t?)*O^¿I 9P soqtre osxxxapaox x cpxzusnoo
x^qxq cu 6sopx.quapxooo aaaxxcl oop ^opoq. ap ooxpcxx
o"poxuxo ^pxxxpsnpux ogo^^oxI pop ospndiax po uyix^ojrg;
uxjpj Tx^; •pxxaua^ pxpx^adooxd ap
00x1^9^000 oaoj^
o"j:cT ap xxa xira op spiíx xpuonouxo op spra xxoxx^ apaop
xqxzo^? 'oqunCtioo uo 'xu'oxriq; '^ssouxjj iTpxonpoAa^r xp
9ppxqao opuxnQ (^t)*xuxd3^ 110
-sxix op ^xjuopxp^iip ua

xxuxxiopy ua o n^ om

xxouxxp ua odmaxq. omaxin px

souam o spu 00od 931101100 oquo^mx pu *OOC#OOO*OC¿ 9P

�26
lia de Silesia y del Ruhr comenzaron a tomar impor
tancia. Se afirma que la producción del Ruhr se ele

vó de 52.343 toneladas en 1764 a 231.788 en 1791.
(48) En 1788 la Enciclopedia metódica avaluaba el nú
mero de obreros de la industria textil prusiana en

123.000, sobre una población total de algunos millo
nes de habitantes solamente. Según la misma fuente,

la mitad de la producción pañera estaba destinada a
la exportación, y el autor insiste sobre la protec
ción y los alicientes de toda clase que Federico II
había otorgado a los manufactureros, sobre todo de_s

pues de la guerra de los Siete Años (1756-1763).(49)
• Cuando apareció La riqueza de las naciones en
1776, los europeos aumentaban en todas partes su pr
ducción y su comercio. En América del Norte, donde
la población era tan escasa, los progresos habían sj_
do todavía más rápidos que en Europa, la célebre, obra de Adam Smith refleja las condiciones de esta
prosperidad general, "Es necesario subrayar -diceque en el estado progresivo de la sociedad, cuando
ella -está en tren de adquirir sucesivamente más opu
lencia y no cuando ha alcanzado la medida completa
de la riqueza de que es capaz, que verdaderamente la
condición del obrero pobre, la de gran masa del pue
blo, es más feliz y más dulcee Es dura la etapa es
tacionaria y es miserable en la etapa de la declina
-•ción. El estado progresivo es para todos los diferen
tes órdenes de la sociedad el estado del vigor y de
la salud perfecta, el estado estacionario es el es
tado de la pesantez y de la inercia; el estado retro

gado es el de la languidez y la enfermedad"•(50)
Desde el pu^to de vista material, que no debe
ser el único a considerar como piensan ciertos eco
nomistas, ¿los hombres no están acaso menos propen-

�sopoxoqopo '^oqpxp) TiqoqoBTp;i • 0.1(1 op ep sooxpsxpopsasop opop cipo jcücX (Tí) 'sopun^os sop orio apneixopxd
pn-spri noxoAape os soxctlta^ o-ox 'onods^; tío d oxonon^;
no o lió ti o j. p s o nui o p o s s t:l o x qo i • 3; • o io^ o j o x.d p o p R n o p

IT^^H T^og; joso^ctia pop so^oqoxp sopiicTooj: so^ •sou's
o

soso a::.i.rsrn.y zza ^p o Tio^ojAopo os sotj:

GOTDG.I^ ¿S^pTTl^T^pSXp UO^OTTJ OUpO O^O^?
SOSCO SyOI ^'jq'STÍ

ÉSOlld

S0p"3p SOpop TS'O O ll-p

ncp. IP sos^o-I sojipo sop op op^oc ^oaou op lio ^l 'üot^

p^p tío *'óij^jcTs[t no pppoons crispía 01 #nypoT3pqo^ up otld
opnainc^papj: spu ^^1^0111110 popjtpsripnp nppüünpo^^ op op
uoTonpoA p: ^g^p.^ p^pp op ^^nop^p^ui no a otoi:i3j:^
no ono op sr?pup oq o^i ?oqopnooü^oo os soppo' op ot^
oaoc op op- oopnpnooo nopsonopq pe os neq^e ep op se
o^-^n^pd os ono opmoüoj:'^- op íoseonoAT upponpoAe^; op

T3 pTpOOOAA Ollb OpoTS OTpGTl po OpnOAlljj S09¿0IUÜ Süp
op" poTAc-por: nopsenoxq po ne osncpd os opnoriQ
•oqoppop ep enb noqcmdpp
os soonpAoduioqnoo soApsenn .alo oppenoo opop epnoq
-poj ep nppoosn^s. op nonep oxnpod on ^soxopopeu sop

cp :L ponqneo Tipxooojepoo op ep c cuoq ep sopnoiio sop
op &amp; seisop ^nnojí ep oduepq po no oppAXA opnexqoq on
•nppoonodiiioo epuoCeiaes acooit opppod ojepqiiq HIAX
cp-^c pop onoopAOUTO' nnSnxn end aopaoooa opnojseoon se

o^e^ • sopoAqiTLipsoon nppse Aoq ep sonoopneurc sop enD
sop "3 sepopppoiaoo sop sopoq ep oxonesno op epno op
-xpned opnp nxs oxnxpnes es '-setirop ^^Ane^^ ep opoAon
op- pS^cE ^iH^- jo esneir~Y ne penpned qdpoH ouioo &lt;IHAX
op^xs po opopopso^p ^ozonnod R edpo^ ep &lt;onen^ .sopoz
xrpipsupnx sopxnip sepo^sg; sop op onopopnxo nn ps
-o es sozenbxj: sopse en"b ep oipeq pe nod 01x00 nees
"od T3^^ enb_ sozen"bxA ep oinns op nod esnoCxoo^on "o sos

U

�28
más tarde, dan lugar a pensar que este hecho tuvo ex
cion^^s. En el Norte de Inglaterra (Iancashire, Nord
y Yvrest Riding de Yorkshire), donde el desarrollo in
dustrial estaba más acentaado, los salarios se ele
varon más rápidamente que los precios. (52) Sj_? como
parece probable, los precios tendieron generalmente
en Europa a elevarse más rápidamente que los sala

j

rios, ¿los obreros encontraron una compensación en

^^

la regularidad del empleo o en las fuentes complementarlas que podían procurarse sus familiares? No
es probable, ya que, con el crecimiento de la impar
tancia relativa de la industria en la economía eu
ropea los asalariados y sus familias, sobre todo en
las regiones industriales, se vieron cada vez más ex
elusivamente reducidas a su salario como único medio
de existencia. El apogeo de las ciudades industria
les reduciendo las superficies disponibles para el
cultivo hizo más difícil combinar el trabajo indus
trial y la granja, combinación antes frecuente. Hamilton ha demostrado fehacientemente que las ganan
cias reales de los asalariados europeos habían dis

minuido

durante la segunda mitad del XVIII.(55)

Sea como fuere, los asalariados integraban to

davía en 1785, una proporción mucho más débil de la
población que hoy, y la proporción de aque'llos que
no vivían más que de su sala^io era, igualmente mucho
me^or. No es absolutamente imposible que la condi
ción material de la mayoría de los europeos haya me
jorado durante las décadas que p^ecedieron inmedia
tamente a la Revolución de 1789, como Tocqueville
pensó que fue el caso de Francia.(54) Aún cuando una
%opinión más antigua que la suya, que afirmaba que la
masa dé la población se había empobrecido, estuvie
ra fundada, es evidente que la renta de la mayor par

�-oxnad apsa nxnSuTpsTp ajnpod as 0x190? ^pipAX op^xs
pe na sopazxpaan sosauSond sop nauSxsap anad upax.xp
-snpnp- TipTonpoA9Ju upxsondxa np nAuasnoo as pg
•pax.xpsnpux upxoazxpTATo ap op Diimq.ip pq ~

I

•naxooqpn.'^nouo as

HIAX op^xs pop sonqrion sapirax^ sop ap csoqontrr an"b op
ap é sopozppp^po s^ni zoa ^jjj^jo sauopo-?pa.i ^^'p ap

ua^ppapnp ap ^^&gt; o^papno pa nao s^pjctrnpqinoo er&gt;

"ozo

'XI1C

op^ 13 pa na asjasppaoví aiiiamoAppoaTo iroxqap an"b sap
C^ioo sopap ^ aapnapaoa.i:! tips sapap^apsiTi soJcaCa^i jcszpp

~a^ ap soado^na sop a^ad pappppqpsod ap na asnoppnoo
^Aann snn sa.ioppnosa scp X so.pospppp sop sa^-ua je o

j^.Jsa a "jjnqEjpuoo pa^ana^ pappoppa^ ap o^.noTToppnas
PS^soiíaiu tii s^T-T pn saoppTpo:T ap X aopaTpod apnonoaa
xii ajqos aponanpTnp asc-.iapocl z:'^n "ToxoCa apn^Tioasnad
pa X opj-j pa anL 'd3 ^ooda aTr.i no 'op.ia pop X aq.no^

-ppapnr opnapaasnod pop soponpo^d sop naqa^oqapo as
apnop sopnonpo sop no '^qpuig napY X a^op ^pnanc^anq
&lt;Tq?nonoqsup"^q ^püaK 'uoqqp^) 6 o^.iu^ o rio o sopa^ so.iq
mc'i n--qaqnonoa.ij crd) sopnojjo sop na aqanpaj aqnapo

"ano p^pToppaj ap pa^ona^ opnapaiTpn^s nq #si;T^aC aonnn
ano apimjond sya: ano opna pop X nqpn^dsa pop sanq
o" sap jod nppono^B ap ano U3 aoodo ann no sopanqoop
a"qnp sonooapd scp ap X a^na pop OApqapnoodso o puspa
-asnod pop opqanadasnp ano UPAX oi^T3 1^P onsppapj
-aqaai pq 'sanqop op sonqnon sop X saqspqna sop .'soo
-pjppnoTO sop 'sojospppj sop a naxnoqsos X naqaCaq
noo oníj sancsnod sap naqann^pj: apnoupai aqso nq
•uaponopndo s^n apnoirsATsocas npjpn"bpa ap
nanq no • • •oApsoj^ojd opapsa,, un na saonopno aqaqsa

pap otóos a p s s o n a a o p n o d 5 a p n o uz n a p na q. n o dnp a un a u
a"q •opuouiopqapou ppusan*3 ^'opaxnapasa naqaopduia on"b

sop sopop xsao op X sonapuop ^sanapaonoa sop ap ap

6Z

�30
do de aquel más reciente, en el transcurso del cual
los progresos industriales se aceleraron mucho más
rápidamente aún, tomaron un carácter más mecánico y
se desarrollaron en escala mundial? Sir William Ash
ley, uno de los dos estudiantes cuyas notas sirvie
ron para reconstituir las conferenciáis de Toynbee,
dijo que entendía la palabra "revolución" en el sen
tido de "fase rápida y radical" de la "evolución".

(55) Si semejante cambio en el ritmo del desarrollo
industrial es el síntoma a tener en cuenta, el adye
nimiento de Jorge III en 1760 nos es la fecha a ele
gir para el comienzo de la revolución industrial.
¿En que ópoca el ritmo del progreso industrial se
volvió revolucionario en Gran Bretaña? ¿Y en Europa
en general? ¿Y en quá momento en el mundo entero?

"¡Qué cambio entre 1785 y 18241, ha dicho Sten
dhal. "Durante dos mil años de conocimiento de la
historia del mundo, una revolución tan brusca en las
costumbres, las ideas, las creencias, no pudo jamás
haber llegado" . (56) En vida de Stendhal, la más le^í
da de sus obras no fue ninguna de las dos por las
que es hoy generalmente conocido: La cartuja de Pur
ria y "Rojo y Negro". Eue Hacine y Shakespeare-, unen
sayo publicado en 1825, en el que estudia las tranjs
formaciones sociales que, en las artos, motivaron el
paso del clasicismo al romanticismo. Una aceleración
sin precedentes del progreso industrial comenzó, no

en 1750 a 1760, sino después de 1780.(57) E^e enton
ees cuando, del mismo modo, el pase del trabajo in
dustrial doméstico al trabajo en la fábrica se pre
cipitó. A diferencia de un economista moderno, Sten
dhal pensaba en un trastrocamiento de la historia eu
ropea. Sin embargo, aún considerando puramente el
ritmo del progreso cuantitativo y la extensión del

�op oopu^oora uO^^ppTq.no „ osonapod xa onb &lt;^g¿p eP
AUd 13 ©q_ITOUUpOS Sg; (6^ ) •UOTnpOOU TZpTOOTipOJ:d ^A3T1U- "I
op opponmosop po na 9q.nouoAqpp AioCToquAq. soq.noTOTj;ns
sape.q.Tdoo ^p oppimm OTA^sonduo opoq. u ppq-TUAod sopón

ñqpjcp sop ^od ^.v[^tjliajíy P ^ %%I^^ 8P sDpu^q^d s^p ap
^9¿T T^^ uppo^jpniTB ^p í on"b ^ps^iJ p^pojoinoo A p-sT.ipsnp
UE 0S9.l^0Jd pop LipTO^J^OpOO^ ^A9niI ^im UOJOTAOTCO,ld OH

piT^T^IA^Y PJ03ITOT^-T Op JE^PTLT Op S^3HTnbpHI S^AOnU S^p A
T3npn"bpTTT -^^^o &lt;^'o^ *p upMpg; ^os o jo Jd opo.i^op'^ni po p^
-osito Lin^os 'ojop "Jod^A op i3UTn"bpiH ojqoppo A

ns ^j^d ^puopiod oun oppnopqo 'sjq^ip ppo^ soni'sp
j^g; *pj:co ^.jltot-i .jod sonopoo.iodo op otaos oopLip A oa
OT1II "3UT. ^O SOpiOTIOpTOOO A SOpSITTqHIOO TIOJOTIJ OpOlTTTrrr?p

op A. oCo?poprid op sopoip^i soAonu sop ordo f9¿I n^ cu
TS Or.J O^ ' S^ITTTJ SOP TÍO ^tt^^ pO JOOGITOq OTod OlITOITOp

"es olt A soT^opiiopTiT sop no opnoiiLiopnoTpTod ^sojnpooj
-nuoiii sop tío Joopd^io opr.d os OApsoons op no on^ ,iod
^a op "onTri^p^r iop op opnopn'OTTOTooojjod po A É-sojioq

no o.uopp pop iipTooop-Topop op no oppnTq op op oppdTT'o
spoi oopdioo im ppq.pu.iod on"b- oCopopnd op opTTOTuppoo
"ord po juoTXTppTJcq puT.TpsnpiiT nppoonpo.id op o^p ponou
"oiioj opiioTuopiiooojou mi uomoocAOTd A puppjouT.id oto

IlOpJOdUT umi IIO^OTAUp S^OTUOOp SOnOTOUOAIIT SO(P
(gC) •uuop.ippsTii pup
joa op mosmoopí: 4s^T0i0wTp sop ap A s^sniq sop op ^o^riA.
X3 ^p uoo ^scpii^o sus no ^ cprniom :j * A utitatp opoodso

©piros sopood soqn :so^op si?p no iippnop¿[ asuoTnopí: po
oopp and op souopnooo^; #soponoTsopoj:d sojcop
ep otaos t9a"3p mm op sonoTooAAOsqo s^p onl^
spu soooa u aos opans oq.sTq.nr? pop iTppopnq.iiT

ouoo ^g¿p op oto po ^"onoodse^rAis A oñpo^^; no aomp
op p^i^piiopg ouoo ^ao^ooso i3Ar?d soiiozoa sopnopeoxo r?n
oroAodond son uoTpsTpopso r?p ^^TApsnpiiT ouspp-ep^dT?o

�32
vapor y los nuevos métodos de fabricación del hierro
comenzaron a extender ampliamente. 1785 fue la fecha
crítica que destacó a Gran Bretaña entre los países
del Continente en la historia del progreso en la pro

ducción de tejidos de algodón, hierro, carbón y oti^s
mercaderías industriales. Por ejemplo, la Isla que,
en 1780 producía tres veces menos hierro que Francia
iba, sesenta años m^s tarde a producir tres veces más,

habiendo doblado su propia producción entre 1785 y
1797, lográndolo por segunda vez entre 1797 y 1805,
(60) para llegar a alcanzar una producción de 1.500.000
toneladas en 1840.(61)
Las cifras relativas a Gran Bretaña muestran que
la producción de hierro es un buen barómetro para los
camibios acaecidos a partir de la decada de 1780 en la
marcha del acrecentamiento de la producción industrial.
Para las cuatro decada.s precedentes, el índice medio
de ese crecimiento por década había sido de 14,88. B^
ra los primeros sesenta años del siglo XIX este índi
ce se elevó al promedio de 35,6 por década. Posterior

mente, desde 1860 a 1919, cayó a un 21,5.(62) El pe
ríodo durante el cual Gran Bretaña estuvo al frente
©^ Europa y en que se abrió cauce a la realización del

gran estado industrial, duró, pues, de 1785 a 1860
aproximadamente.
Las cifras del comercio exterior muestran que la
gran aceleración de los cambios comerciales se produ
jo al mismo tiempo. Las importaciones británicas déla
década de 1770-80 aumentaron en un AOfo apenas, en re
lación con la década precedente. Durante la década de
1780-90, las mismas se acrecentaron en un 300 io y se

triplicaron de nuevo durante la década siguiente.(63)
Yeinte años después de La riqueza de las nacio

nes de Adam Smith, Malthus publicó en 1798 su célebre

�spra: aquaurBq-XUxjerp,, BqBqsa x^.inx BxnboxxBd 511

ñ *o¿91 9P Bxxan^ ^i ap Bood^ 51 ug; *B0xxqpdaH Bxao
xa^ bx tioo ouxa 'upxoBxa^Bxa uxs ou BqBaxB 'Buxap
^o^ pBpg; Bq *^T6X 9P Bxxan^ bi ap s^xadsjA na
pxqxxosa 'HBUxapoM P^pq ^x eqsxx^ •^ii'sx^sxxo
qina ,b poj\i b
Xa ^Bpxooox b noJBSaxx PTn^JI X^^01^ 9P
ootixoq so^x"9 SOI 9P opiiBOXJoqo (^9)*saoaA s^^naxo
^x^Bno sorcan ox ^od ua p^iiaxmB 'B^^an^ bx ap sasoxp
sox noqoq on"b bx ^a 'o^oob xP "DI •

o^^oxq x9P'^I

•poxxdn^xiao os onb spn npqxBO xP I^TP111^^ xcpxoonpoJcd
^1 *^8¿I opsap 'soijb B^nanonxoo^xcoxo ii^
pspxo.ox?A Bim. b BqB^uaimo sax'e^an box •^
Soo sox 9P tipxoonpo^d bx 'x^T^^^^^P11! npxoBZXXTAT
ap Bxa bx ^^a UBqBx^uo sanoxoBU sbx an^ Bpxpam Y

•XIX
xs x9P sauxj b oxcxs x'9TP1[;cnn ouanpxiaj un xas b
Y'B o^i •o^'SI ap BpBOpp bx ap sa^uB pzuainoo oxc
^^p oqsax x9P aqxBd xo^Bm bx ^a A BXUBxraxY ng; #bxo
xrcx¿[ ap a^xoxc x9 ^ ^ox^x^S 'bxobsxy na axnaxixBxnox^

XBd'^x8I no iipoxodB ap Bpj^o bx ap spndsap oadoxne
oiiauípiíoj un oircAap ^niAX ox^xs x9P nxj b BUB^axg;
ubx-^ ua opBzua^oo BjqBq Qxib x^xx^snpux upxonxoAax bx
'nUpxonxoAa bx ap x^oxpax A Bpxdpx asBjtl ouoq

(t9)•BqBquenmB Boxupqxxq upxoBpqod-bx
T9&lt;08¿I BXOBq soxxas saxo^nB sox ubjobtí ox oxioo 'as
-XB^un^axd 'Bjqxxosa x^ 9n^ UQ o^.uainoTii x9 ^Q 'ax^is
od spra Bxa o^ •Bxoua^.sxsqns ap soxpam sox "Bxaxpao^a
upxoBxqod bx anb uxs odmax^ oqonni BjxBSBd ou anb ap
snq^x^M nod opBsaxdxa xouia^ x9 pixdsux an"b osoxqmosB
oxqraBO un BUBqaxg; ubx^) ap upxoBxqod bx ap o^uaxtaxo
-axo ap BSBq. bx na auaxAaxqos an^ oxoAxa^ux aqsa a^
UBxnp s^ *upxoBxqod bx ap oxdxouxxd x9 a^qos

�34
de una parroquia del siglo XV, o del IV, o, pongamos,

del V o del VIII, que una parroquia actual"(66)
El "estado progresivo" del siglo XVIII, en el qtie;
Adam Smith había vivido, fue remplazado en el siglo
XIX y a comienzos del XX por el estado industrial,p^i
mero en Gran Bretaña y luego de un país en otro^ Ja
más hasta entonces se había visto en la historia acr
centarse la producción industrial del mundo con uñara

pidez semejante a la alcanzada entre 1815 y 1914. El
industrialismo inundó el mundo entero. Si nuestros dejS
cendientes ven en la revolución industrial una fase de
la aceleración radical de la evolución industrial, la

asociaron con los siglos XVIII y XIX y el extraordina
rio período de paz que Europa conoció, salvo raras y
cortas interrupciones, desde la caída de Napoleón ala
primera guerra mundial.

En los siglos XII y XIII, nuevamente a fines del
XV y comienzos del XVI, y aún en el Norte de Europa,
durante el período 1570-1640, se encuentran preceden
tes de un progreso económico de un empuje comparable

al del siglo XVIII. Al igual que la expansión indus
trial de fines del siglo XVI y comienzos del XVII,que
estuvo confinado a un pequeño número de países del Nqr

te, el del siglo XVIII, que fue común a toda Europa,
resultó esencial en la preparación de la revolución in
dustrial. Pero, un crecimiento de la producción tan rá
pido como el que comenzó en Gran Bretaña en 1785, no
había tenido precedentes. Estas son las transformacio
nes realizadas en los siglos XIX y XX que han engen
drado una civilización económica de una especie aún
desconocida para la humanidad. La expresión "revolu"ción industrial" debe reservarse para esta expansión
"sin precedentes y sus repercusiones- en todos los domi
nios de las industrias mineras, manufactureras y de

�-np o^ps on R IIIAX o^T3 x9P os.inosnB.iq. X9
-nnjcnp 9q.uaxiTq.noQ x9P I9 ^ BUBq.a.ig; hbx-q ap
hc oxxo.i.r3sap I3 9x^t^a aq.SBHq.HOO oq.9H nn ap Bxonaa.io

BJ-O^Ca II3 ^0^ OpjOO Bq 9S 'OX^TS OtUSTIH
BTJoq-Sxq ^x hoo BT.ioq.STq ^eq-s^ ep S9hoxo/bx9i

na IHAX ox^T9 I9P ^s
•ex 9P ozHaxuioo omoo 09¿I 9P ^"J ^I 9P
on"b Hapnodsaj: apand ag ¿odnax^. x9P OHB^oo oq.SBA x9
H9 SOHB Bq.HHTllinXO Up.B R OOHXOX^HXaA H09 pn'Ó? ¿BXÜUBq.
-^odnx hbj^ osbob anax^ SBtjoaj ap oxqniBO aq.ss;?
aq.HaniBOxn

-^oara sopx^xinsHBHq. R sopB.i^sx3aj: sos^nosxp R Boxspm
^soxin.o^q.oadsa ap oxoxjanaq na -i^3TV~im'UI ^^pxoGxqod Bp^^
Haoa^oB bx 9P soxoo scx 9P Hpxoxodoxd aq^anj BHn op
x"qj:osqB bh 'BOxnipqB Bj^^ana bx 'sB^nano ap X'^1ITJ T^
'a^nainaxqBqoHd 6R BOXHqoax^O^pxq BX^^ana bx 'oaxp^^f
a"d x3 'HpqjBO x9 ^od opBHoxojcodoxd x'^!9!.^!^^1'^ ojxap
"ód x^ ^r9 opHntu x9 ^-3 oCBqBH^ x9P 9^^^d hbh bhh opxin
ñ^^q x'eT'Iíí-snpnx HpxonxoAan bx •oqnaxinBZBxdiiiaaa: opxd
px un b soq.sxA uoo onxs 'hbhiip bjcb^ on 'spiíi zoa Bpoo
opjnjqsnoo bií as ' sax^Ti9^3ni sox 9P npxoBOXxdx^xnui
hoq opon-iB o^namao R oxnpxA ¿oiaoB 'onnaxq ap
sapBpnxo 'spmapB 'R sanoxAB 'soabh
ap npxooixjcq..snoo bx .opxq.xm.iad Bq BXX

npxoonpnoo bx i^3 BHBinnq npxsxoap a^qxx 'ex
opnai^nqxqsns Bnxn^pm bx iod x's^^^^111 oCBqBn^ x9
sopoq na opBZBxdmoan Bq BXX^ *sopbxxbx^sb ap saxxm
ap SBnaoap np.B R sanBXXT^ xreaf luía Qxib sBsandma
sba sbx opBoxxdx^x^ul ^^q ^Iia; "Bna^nxaA Bim 'sonam
nod 'HBdnoo an"b soqnaxpixoaxq^^sa na 'so
ap BJcauj 'oxhbx'ss xm nod HBCBqBn^ b SBxn^snpnx sbs
o" ap sonanq.o sox 9P Bjno^Bm bx "b opbCohhb Bq R 'san
otobh sbx 9P Boxmpnooa bpxa bx e^qos sa^nodsTiHJc^ sox

�36
rante, justamente, sus últimos años.
Hay una diferencia considerable entre la expan

sión económica del siglo XVIII y la revolución indus
trial, una diferencia que no se advierte, tan confun

didas están las dos. En el siglo XVIII, a despecho
de los grandes viajes a todos los extremos del mun

do, la civilización industrial estaba confinada a u
na pequeña parte del globo: en Europa y sobre la eos
ta atlántica de América del Norte. En esas regiones
el progreso económico fue general y se desarrolló en
todos lados más o menos al mismo ritmo. Los antiguos
valores de belleza, de esplendor y de urbanidad se
unieron en igual proporción a los valores más recien
tes de producción en ascenso y de eficacia mecánica.
Todos los países avanzaron por el camino del progre
so marchando al unísono como no se había visto des

de el siglo XIII cuando el campo del progreso econó
mico era muy estrecho, no conprendiendo más que la

Europa occidental hasta las orillas del Oder y las
"estribaciones de los Alpes orientales. Las experien
cias económicas comunes que caracterizaban el esta

do progresivo del siglo XVIII formaban parte de una
comunidad general de la cultura, matizada por dife
rencias nacionales y regionales, que los europeos ha
bían llevado a buen término por primera vez desde
que la Reforma había roto su antigua unidad religio
sa.

Esta comunidad de desarrollo económico y cultu
ral fue interrumpida por la revolución industrial.
Y no lo fue solamente porque la revolución.indus
trial cambió de ritmo y porque los nuevos valores 1^
dustriales destronaron a los valores culturales más
antiguos. Lías- el ritmo del progreso económico no cam
bió en toda Europa al mismo tiempo ni en el mismo

�ap upxouzTpuTjq.snpux ap no

•spin pxq.sxsqns ou otj

"oq.TJ^iaq. ouanload uaq. ap ouas pa ua 13 j ti o in^r^ T3p XX op

-xs pa u^ -apsao p^p adoun^; ap aqaq.uasajdaj and oq
-op.^ pap axoxpjadns ap ap upxojod auanbad ap ub aju
ap ainxpo aquiapopins un aqnuxaj anlbjod pappppq
ap op^.T.^ oq.pi? un orezunopi? opnd p^q.uappooo uppo

up PIPAX op.^ps pa ug; 'p-sunipno R •eopuipuoo
^a" "npauapnaciapuopUT ap ap aja ap ouaq.u^ ontiúin pa j^a

app ajad onoo uppoapqod ap ep a uopoonpojd ap b^) pau
oltouo.t o púa nma pa uoo pUTcpioo os ^ sopa jan R soppdpj
^upTonoTunnoo b^ soppari sop an uopsuaq_xa ap • sajurr^a

sajpo sauonm ap pajnppno R, papjpsnpup oppojjasap pap
P'oppunuoo ap ppppToLap papjq.snpup upponpoAaj ap
0 ousppauopoau pop oq.uoTtTiazjoTaj pa uoja^nqpjp
-uoo R. appjoospp ap asnao tibio Jasao ttts sapaAaja
sarouajajTp sapsp 'soiiotobu sap ajq.ua onoo psa sapaj
-nppno R. sapapjpsnpup sapouopjadxa sap ajo.ua apiiapo
-ojo opuanoasap un uaqaCappaj upTO':'ZTpapjisnpup ap
ap uapopjao pa R onq.pj pa saooda ap tío soq.uuCaq. uaq.
saTpuojappp *oadojna sj.ad ojto jopuT^pano ap ap ano

onb asuaiUT san ana apuanap^ ap papupsupup uppsuadxa
^1 4XIX op3ps pap sopappam apsap ^spasToapp ajpuo
oTm .Rv~j[ sanada R.011 •jauajorpn ua o adojnp ua a jota
ta aÁ' 'saouajj aja ooupo ajqos oadojna un apuauapam

-pa:cjda /asaouauj upponpoAap ap ap sozuapinoo ^ *XX
op^ps pap sozuapinoo a Ja^np oiiiTppn pa opp.puas a^sa
ua opjao ajqaq *^9¿p ua papjpsnpup upxonpoAaj ap pz
-uauoo opuano ésaxouapod sapuauS sap ap apapqod spin
ap 4axouajp •sooxpsxpja sauopaA son^xqua sopj¿üóoT
pxpuajap ouad éadojn^ ap saspad sojpo sop ap apjad
p R aJjapap^up on"b opxdpj souaio paxjpsnpux
un pxoouoo axouajp 'sapajnppi^o R saoxnpuoo
a" saxouapjadxa ap axoadsa anrsxui ap jppjadinoo ap no.i
-asao sasxad sapuajpp sop foxjajpuoo pa jo&lt;j #opaj^

�38
los países extraeuropeos, lo que era un problema eu
ropeo se convirt^ó en un problema mundial^ Un^ comji

nidad limitada ha dejado de ser suficiente, la úni
ca base posible de unidad y de comprensi^n está hoy
en una comunidad universal.
Mientras tanto, a medida que nuevos países en^

traban en la órbita de la civilización industrial,
las diferencias de experiencia cultural entre las re^
giones interdependientes se multiplicaban. Desde el

comienzo del siglo XX la población de Rusia y del Ja
pon aumentó más rápidamente que nunca, mientras que
este crecimiento sufría un marcado enlentecimiento
en los pueblos de origen europeo. Los nuevos elemen
tos humanos introducidos por la extensión del drama
del industrialismo sobre el escenario del mundo (chi
nos, musulmanes, hindúes, pueblos africanos y oceá
nicos), poseían muy poco de las tradiciones de la vi
da religiosa, moral y cultivada que formaron las cla
ses dirigentes europeas.
^ Por otras razones, todo ello era igualmente ver^
dadero para los nuevos elementos de la sociedad in
dustrial en Europa, lo mismo que para las otras re
giones del mundo dominadas por pueblos de origen eu
ropeo, particularmente en América del Norte. La prcs_

peridad sin parangón aportada por la civilización In
dustrial proporcionó una gran abundancia de comodi
dades materiales al alcance de toda la población, y
el deseo de enriquecerse se convirtió casi en univer
sal. Las clases sociales excluidas en los siglos XVTE
y XVIII, como escoria o desecho, de una participa

ción directa en la vida intelectual, social y polí
tica de Europa, no estaban, desde el punto de vista
de las tradiciones religiosas, morales y culturales,
en la misma situación que los japoneses, los chinos,

�A sanqraoiq ap opnnCuoo pa lI

^apnoo ^apnad nnpn ^od

^opnasaoau s^ •aqann^asa appa anb sop^appAxnd sop
sopop ap A apspnaoanoa az^nbpn ap ap apnad ns naraop
nonaxAposan sapnad ap sasapo sasa 'sapsppapoos sonp
-o A sapspxnara 'sapapoos sanoparanopan 'sap^npoapap
TitsajaL soAonti sas jocT ^o^apuapy 'sapajrui sopp^pspp
sop ap ujonj ^aadoAiia u^Toapqod ^p.-ap apjc^d jcoagui
^31^XX op^ps pap .sozuapuioo a 'jc^ulzoj ^ps^q o^aurrin na

apTiaic^pTdpj: nojcapnamna sapdT^osojcd sas^po sas^[
= a^:po ^rod 'sotu^ ans uoo 'apjc^d aim jcod ^sopap

Yoa sor a so^aAao sop ajcpua oz^p un* san napoapqapsa
oxi f eGTTioiüOjeo sns A sosop^?ppaa sopp^io sop ^aponona
"a"sLTco ufp

papapoos ap ap sasapo sap sapop a^qos opa

-adinp ns na 5^1*1.1 ora opp^jns •:ig;:ii "cxiGppspjio npp^r-po^

31 III.^íX' op5?ps pop jcpp^^d y •^op^.sj.pjc^ A punpospapaip
^ppA ^p ap o^pTiao pa ^as ap op^ Cap ^jqm: ^T^op^I ^1
IAX op.^ps pop sosTiapiaOo apsap ^sclo^ng; lio aqappo.u:as
^ as anb-^JEn^pno a-p op sop"cp.iada opuonrsApsajc^oJid op
p"s^.xrcjau"sx^ ' 001.19oni: na s^pjcpsnpiip sap ap GOJtojcqo cop

ÍL sopappos scp fiTllX IP saupx apsap apppaui ap^apo'
tía una A fAX op^ps pap saxipj apsap {oj8¿ epaAapp
-ara adojr,[T ap ap araappspno pappunraoo ap a oppoanoq
~j.^d TiajqaT" 'soraa sns ap sopasadapna scp oraoo ^sopas

a?dapun sns a p na rapa^ a na p soraa sns oraoo uaqa^apxsnoo
soppa onb sojoCnra sap ep sap A sajcqraoq sop ap sap ano
saraspra sap nana sauoxoppacip sasa ' sanopopp"raip sap

jcod sopp^ajr iiaqapsa ^asnad ap a^anara ns A soppqpq
sns ando na apppara ap u^ "soado^na soppqpn A sa^qranp
"soo sap a as^aSpp anací oraoo saAxpprapnd sanqranpsoo A
sopp^ppq sanapnsiip sosa A son^an sosa oraoo 'najnap o^
•papnappooo adonrig; ap sap a an^^pp sop e~a~h apazxpxA
To annppno aun ap sanoxoppanp sap 'sanpuxn sop A son
pipo sop oraoo 'uajasocl on soppg; •oopjpoap pap sanapns
ur sop A aopnppr ap son^an sop oraoo xsa ^sanpnpq sop

�40
mujeres si se quiere mantener el desarrollo de una
comunidad de cultura.
Por todas estas razones, la revolución indus
trial se convirtió en el siglo.XX en una creciente

fuerza de segregación en la religión y en la polí
tica, lo mismo que en el pensamiento y las artes,
minadas por la nu^va pasión por el progreso mecáni
co y el aumento de la producción.

Mientras que a fines del siglo XVII y durante
el XVIII, el progreso económico había sido un fac
tor activo de comunidad cultural, el progreso mucho

más rápido y muy distinto de los siglos XIX y XX
fueron un factor de desunión y de confusión intele
tual •
La violencia inferida a la verdad por una faL
sa idea de la revolución industrial no es un simp^le
asunto de fechas. Esta falsa idea ha dejado a los
pueblos occidentales con "una falsa noción sobre el
proceso histórico que le ha procurado el "confort11
y las comodidades que, en tiempos de paz, algunos
de ellos han gozado en abundancia. Tendemos general
mente a considerar las costumbres, las tradiciones
y las creencias de nuestros antepasados, antes de

finalizar el siglo XVIII, como primitivos y pericli
tados, lo cual está desprovisto de un sólido funda,
•mentó histórico.
4.-1 Los fundamentos intelectuales y culturales de

la civilización industrial.
En las escuelas superiores y en las universi
dades se nos enseñaba, a comienzos del siglo XX, a
considerar nuestro globo como un lugar bárbaro an
tes de que los grandes cambios que acompañaron ala
revolución industrial hubieran producido un mundo

�"Vaun ap uopuA pa 'opuap op noq •sooxmpuooo souxraupp
a ^upx^xpou ap ora o o xsa 4apua pa axonporr •aau^uod
tüapuoo aoxpxpod axnouooa ap tío ap ap as anb ooxjxood
s"o opxpuos po ua l(nopaA,, auqapad ap aqaopdrao 9 ni) aq
a"oxpdxo so^ (99)#¡,auad ap auoxpaA onL upx^xpaxu aun
ios ajqop apso ^upx^xpou aun ap papxsooou sotnajuop
xs anL axoop son -puuAuaq ap apsxtnouooa onoraaj- usa

l^o fi\i vx uosoxoud pq •saCapuoA. saupsonu ap uaqazo^
ou on^ic^opaaaupa sojos op souoxoxpsuodns a ni) san uau
"a" ou

sasouopod uap sopua ^sauaxpsxuo saxouoauo sap

anu opuaxo uod ajuop og #sopanuain soupsoxLU ua apxuo
s*ap paxupsupux upxonpoAou ap uod sopxonpoud soxqnao
sop ^ souaxoosa op oppo opo.p •aoxupoapooupxup axuauo

ap o uoaaA pa uod oppAou ooxxcpoara ,,a^appxpno,, po A
sapapauuojuo sap aupuoo soxponou sop ^opuoxnaouas ap
sauc[o sap (papxoxupoapo ap 4uatTippnd satpoo sop ssap
TT Tñ1i ^"I ^^ O TV"1 "O T^n TOO.O &lt;^"'T ^T^TO p'nTA ""' T TTO S^TT^H TndTTTT
sasoo saoxun sap on"b ap upxsoudux ap upxoauaxio^ uoa

o"C ap a opuaa ox^xpsoud opuaxo uouazuaopa souaoxuon
a" sapuaxpnpso A. souosojoud sotpnn paxpuna auuan-o au

a"tnxup ap in uouaupuo sopxuq" sopapsg; sop opuang
(L9)'liP^^px:iTOuraxx ap ap panpoop
-apux uapsouoxq pa 'axouanoosuoo xta *

paxuopau uap

-sauoxq po uazauona í-saup •^_ *g • ^ uosapoucl pa oqo
xp aq- saAxponpoud sattoxoauodo sap • • •uaqaup onL sao

-xpxpod o sapaxoos sazuonj sap supo^,, "sapapxpxpsoq
sap ap uxx pa uoo opxoauadasap aq ou A paxpunip auu
a"np) apun^ag ap apsaq pxpsTsuad upxuxdo apsq *opapas
ap ajqaq apuoxoauo upxoazxpaxupsnpux ap a ni) paxuapau
osou^oud po uoo axuquua ua azappaq ap op A pauon ap
ap 'aoxjpsopxj papuaA ap ap uxuaAuod pa ua uaxjuoo
uajpod sauaCnn sap A sauqnoq sop 9ni) op uod ^souauruq
sauas sop sapua opxoouoo uajqaq ou onoo pop osauSoud
un soxuxnop sapúapuodnx syra sop ua *ajnpxpsux anb

�42
obra de arte, en último término, se medía por el v
lumen de la producción que promovía. Ella podía alen
tar al rico hombre de negocios que la contemplaba a
ganar más dinero que el que ganaría si no la hubie
ra visto nunca. Visitando el Museo de Eresde, enton
ees intacto, se podía, al contemplar la Madonna de
la Capilla Sixtina (hoy en Moscú), experimentar lo
que en días más felices los vieneses llamaban una
"stimmung". Esto era lo que afirmaba el profesor Car
ver sin apoyar su opinión en razones científicas.
¡Podía poner al hombre de negocios en humor de tra
bajar más en su escritorio y conducir, indirectamen
te, a la apertura de un nuevo yacimiento de minera

les cerca de Yilachl (69)^
La conce^ción convencional de la revolución in
dustrial es una de las numerosas nociones que han
contribuido a engendrar una creencia que prevalecía
a comienzos del siglo XX, y de la que Carver daba u
na idea^ un tanto forzada. Cuando en el curso de la
decada relativamente pacífica con que se habría el
siglo XX se arrojaba una mirada hacia atrás sobre la
historia de Europa occidental, de América y de Rusia,
parecía que los resultados obtenidos desde mediados
del siglo XVIII en música y en literatura,, en filo
sofía y en historia, lo mismo que en las ciencias y
en la mecánica (que proporcionaban los medios técni
cos para producir mayores cantidades de mercaderías
y de prolongar la vida), eran muy superiores a los
obtenidos durante no importa qué período anterior de
la misma duración. Se consideraba la revolución in
dustrial como un fenómeno del siglo XVIII y se atri
buía, en consecuencia, a los progresos del industria,
lismo la elevación del nivel intelectual entre los
hombres y las mujeres. Se deducía, al parecer, que si

�o^od ^C^UOW&amp;^^jJpf^^^t soAxq.aCqo sox e sonxaponi sodina-xq.^
SOp U8 eJOq.O 81 8S 8TIÍ) eXOUeq. JOdlüX ep IIAX OpXS
pap p^^xin ^jaraxjd "81 8 Jeq.noinaj jaoeq apand ag
•exoua^xpaqxix
ep e nanodrax as an"b soAxq.aCqo sooxup. sox nos soppa
an"b ^oq somaajo anb ox -xod 'Boxjj^.uaxo npxo'e^xq.gaA

-nx 'ex 8P soAx^aCqo sox 'Bxouepimqe ex op -^ exoeoxj
-a ex op ^aoeq e^ed xaouaA an"b uoxaxAnq. sajopeAomix
snq.xxjdsa sox 9n"^ sepnp sex &amp; sooxjpsoxxj K sosox^
Txa^ sox^dnxosa sox o^noinx^xana^ nepxAxo ag •ho^aoj\t
ap sodmax^ sox na anb opeAaxo s^^^ X8n^.oaxo^rnx x9A
-xii im q^ oxno^ix^sa^ x3 nos a^Ti8mx8nq.oe neoxjqej as
anb senixe sesoxapod sex ^ senxnlb^in seso.iapod sex 8ri'b
ap opxpensxod ^^so ag #sax8n^.oe semoxqoxd soxq.sann
exed enn^x^ exoue^xoduix axiaxq. HIAX op^TS x3P sa^.ne
opesnad o oxpaq eq as an^b op ©P "epeu an"b ap npxnxdo
e^.sa e e^app as pexxq.snpux iipxonpoAax ep ap npxodao
-noo espej eim ap sepxex^.xa sauoxoonpap sep a^
•aj^saxxa^ osjexed pa.np aj eAann ep ap as
eq ep s^4sxnnnioo sop ax^ua opxnaAap eq 'se^.sxpeq.xdeo
. soxaxqo sop ax^na e^napoxA A peq.e^ exro.np eim ap ep
'eas o 'omsxx^em pap a^naxnaAo^d eapx exqo noo epenxq
.raoo'eapx e^sa ¿p6l op bstijc upxonpoAa^ ep apsaq •imin.
-oo .xe^np xcn oq.pariA exqeq as 'osox^xpax up.e A pexoni
^xerqoapa^ux oq.naxmexoCain un a^.uameox^.'^Tnoq.ne xxonpoxd

exqap xexua^.ein osax^oxd pa an"b qv
ua uooeq ^od epesaxdxa eapx eq •enemnq pepxAxq.oe
ep ap sexajsa sep sepoq. na oxua.^ pa A o^napeq. pa xao
-axo uejxoA as *(0¿) p^paxoos ua usaxa ano sonenrnq
saxas sop ap jopejq.noo pe ^otnxq-pp. xod 'A oxpn^sa pe
nejpnaq.xa as sexouaxo sep ap sopo^am sop A soAxq.o(?
"qo sop xs anL íexona^sxxa ep ap npxoexnp ep neqe^nop
-oxd A sejjapeojaní sep neqeoxpdxq.pnni an"5 soxdxonxxd
sonispin sop e nejoapaqo oq.uaxuiesuad opoq. A epxA epoq.

�44
ticos. Pero, en esa época, los lados crueles y pér
fidos de la naturaleza humana eran tan manifiestos

como lo ha^ían sido al final de la Edad Media. Las
guerras de religión, en las que se puso en eviden
cia esta crueldad y esta perfidia, se habían vuel
to más espantosas con las nuevas armas que acababan
de descubrir los pueblos occidentales. El entusias
mo por la persecusión exclusiva de la eficacia fue

enfriado por el espectáculo de la eficacia crecien
te desplegada en el arte de matar y destruir, ^ue
contenido también por el Renacimiento, sobre todo en
el Continente, con objetivos industriales diferentes,
y, sobre todo, por el gusto por las artes, particu
larmente del nuevo arte de vivir con urbanidad y con
elegancia.
Después de los tratados de Festfalia, como las
.guerras y sus estragos disminuían en intensidad, cq
mo la creencia en la vida eterna por Cristo y el do^
ma del pecado original comenzaban a perder su aseen
diente sobre los pueblos de Europa, los escrúpulos
de los espíritus cultivados en relación con la efi
cacia y la abundancia, disminuyeron. Durante el req.

nado de Luis XV (1715-1774)^ bajo la influencia del
cambio de actitud de los franceses en relación con
las ciencias de la naturaleza y de la mecánica, y de
.la difusión en el Continente de los conocimientos
científicos y técnicos de los ingleses, la nueva idea de la importancia del progreso material como con

dición de la felicidad, se extendió entre todos los
pueblos europeos ,y a todas las clases sociales.

Una suficiente estabilidad política, costu^bres
refinadas, una producción amplia, confianza en el pq
der de la razón humana, sentimientos humanitarios,
alta moral y amor a la belleza, eran indispensables

�HOLTOTp C" SAOTTTpTIOOO SATCHT ^3lIPL0JI O OAp CR.T) OppO" ^Od
OTO ^oq G"J ^ O.TO^ *AT.I0p3Tq ^T Op A AT10 ^^^ ¿0(1 13S
P^J ^U":! AA 'tlOIOc.^ITTAIO '.:"[ OA OTTCJ^SO^) pop 0AI3
tota .zopOAj po no3 OAOTtopuooo ^enoTO"rpT.ioo snp pono
Ap 'mj3r ~T,ioop v?p * oopr:pT.roo^ o^^p*ip"T.icp9p pp

ep o^
op jcxoop apo^e! iz ^XIX op^p^ pop oopoppo::- op oop'i^
p•.?..!.&gt;;io o '^dc^oi^ -^p t.t^ o^ps tío.i-o^tio;:ioo ou op^ponpnp

•op op sos^^c^o^^ sopp^p.1 sop otuoq "p^p^psnpup hoto
-npoAOjcjcOcio. g:t op ooit'.vt po no oopop hototat.o 5oopp

ñp.ippp op^ppq p^p opiiopnpooooTd po A opn^poy^ ;^.iopoo
H'SP G^p TlOcT^p^OAUI OVlI) pip?T.I/A^[TY A a"J^ HR 1 A. 5^0'l0T0A
^-•ep ^ Hoppnp ^po.xopp^ A n-jossno^ 5ojp;ppoA 'o^^cioq
sirrrp: ^^ u:.jc.3?oh í.?iipppopp a o^i^ips ^uooHpof 'XX op^TJ
pop OOTHOTOIOO A Cnopp.áTApOllp'IT pop OJ'IllT^p po ,I0d Op
—TIOTT^pOTCÍ^OO TCJAO ^ppAH^q ^ilj OaAT^TIO .ÍTO { ÜUT) 0.10 I

'nppoiipoAOT ^:poo opqpooJ o::pq o ni) aocIotiio uppoATTppA
to op uo onooq op LTs^rorpAAd IHAX opopo pop sop-.^zp
-OA A Ü0HT0U3A00 OAOO OJipp^IOO Ap 30 00110010 ' p'JTJtq
SlipUT 'TpTO'ipOAOA Ap Op 3 00U^.I0^"üI9qiI00 OUIOO 1I003AACLA
OR.I) SGJCOqOTOAUp O SOOTpTpOTOTO 911b OTIOTA Op áSAT0T^JA
A SA.i^op op coAqnoiT

6 oo^opAoiiod oopuo,x:o so^onj^

'XIX OP^T'3 POP lOTAqonpHT 00
^i^ood pAHOAOoioj pop oopoAiiqpno A oopo^ou éoopA0ipoop
-OpUT SOS'iq OAT TOA OOTOpiIAaOTOAüdOAJ OOOdóAVlO OOpq

-OllíI OOp A S0HOT0TPH00 SASG ApOOJ^O UIAX OpATO p^
•OOTIJpiIOpo ÜLA^AAq pO AOCSd 30T JA030GU ATipAO Ap A

SOTO O OOp ^AA11A00A AAAd OOpqASHOdOTpUT OpHOuipAUT
IIA^O OOUCTOTpHOO OOpA^ ' apTOORpOTO. Ap Op OAp A ORb

0TI3TUI Op OipTOORjpOO^ Ap Op OASAOR^ OAp A JCTAJCG3 00
-OTpRA .IJQAO pAp OrTd Op O^OOTA po ^ApTApO OJCAÍ OuIÜO
OOTUOpp A OOTJ'JPHOTO JCOpAO pop AOpAA p-0 UO AT-IASOO

OH ASHAipUOO Ap UOOOTHTROpA OOOTJJpiIOTO 30p ORO AHAd

�4-6

influencia sobre la cultura. Se comprende mejor la
labor de todos estos grandes hombres del siglo XVIII
y comienzos del XIX cuando advertimos que ninguno de
ellos creó sus obras en una atmósfera de progreso ma
ferial extraordinariamente rópido, de mecanización
extraordinariamente rápida de la industria o de la
aceleración extraordinariamente rápida de la veloc^
dad en los transportes y en los medios de comunica
ción, ninguno de ellos creó sus obras maestras cuan
do se encontraba natural que los modos de pensar y
aún de creer cambiaran tan rápidamente como los mé
todos de trabajo durante la revolución industrial.
Sin la vida civilizada y armónica de fines del

siglo XVII y de todo el XVIII, sin la tradición que
sometía a los reyes a la ley divina, después a la
ley natural, sin la idea de que el desarrollo del co
mercio estaba asociado al progreso de las costumbres,
de los hábitos y de la ley; sin el m^joramiento de
la situación social y política de los mercaderes y
de los financistas que favorecía la filosofía del
"laissez-faire" y alentaba el espíritu de empresa,
la industrialización del mundo en el siglo XIX no se
hubiera producido tan rápidamente ni tan tranquila
mente. Debemos en larga medida nuestra comodidad ma
terial a las condiciones intelectuales, políticas y
sociales a una época que se enseñaba a los escola
res como atrasada. Son justamente los obstáculos al
progreso industrial, legados por la Europa medieval
y desarrollados bajo nuevas formas a comienzos de
los tiempos modernos, que han permitido crear las
condiciones de civilización, e imponer a la guerra
los límites sin los cuales el triunfo de la civili
zación industrial hubiera

sido imposible.

La revolución científica, que se reveló como de

�zxxxaxo

9P

•Bado^na upxo

oquaiaaxB tm opxs UBjqBq anb
pxoBXXLoadsa ^T P ^ aquB

_X9P ^9J "^I op sos^noau sox 9P soxq^^d sosa b UBAx.id

b uaxqtaoq p^nqx^quoo OXXS •X'^T^qsnpux upxonxoAao: bx
axqxsod opxs BJCGxqnq ou sgxbtio sox uTs sgxb^oui R sax
-Bnqooxs+i^T ssosotSt.xo^ sgjcox^a sox iBUopireqB b sax

^quopTooo soxo.Gnd sox ^ pq^sx'^' ^pTOTJCBdBsap Bqsa oj:
bx botjtuts anb BpTA bx
bx R ootsjj opiinni x9P 9X^'^0
npxoBqoxdxa o^n ^ saquapaoa^d uts zapxdBi Bim
op ooxinpuooo osox^oxd un pxqxinuad soxnoBqsqo sosa ap
upxoxuBdBssp Bq #bxoubub^ bx ^nb cqTcpdCc.:d cxn.o u.:s

^sojciepnoxq^Bd soxuBsaudíaa sox ^o^ Boxnipuooa pBpxAxqo^
. bx Bp opBqxurxxi oxx^^^saP I^3 ouioo xsb 'scoxuopn. R
scoxjxquGXO soquGxuixoouoo sox 9P Boxqopud upxoBOXx^-b bx x? UBXUouo 0^ onh soxxLopqsqo sox xbuxu b uoubz

uomob Bxoueauo ^qso R bzubxjuoo Bqsa HXAX ox^xs xsP
s'guxj bxobh 'O3GUoud x9P sxcl^n^o^ I^Xix pBpxsooau bx
xco Bxouaauo bx UBunuqsux b uoua^nqxuquoo R ^xuaAuod
ns R upxoBzxxTAxo Bxdoud ns ua bzubxjuoo BjxduiB buu
x8P soadouna sox ^ no^axp anb sox ^sbojj

IIIAX

-xjugxo soTioxoBX^oadsa sus a soquaxinxuqnosap sns oía

^o ojubj inaoo^o usa ap sooxjxquaxo sox ^od unuadns b
sosa uouonj rUlAX ox^xs x^P ^X^^qs9 9^
Bodouna upxoBzxxBau bx BUBd sooxjxquaxo
soquaxuixoouoo soAanu sox otnoo saquBpiodiax UBq uouanj

soxiaopqsqo sosx opxpun"q UBuajqnq as Bzaxi^q bx b
joieb x9 • X'^^T^T^9 opBoad x^^ ^onioq x9 ^0(í ouuapoin os
^u^ojcd i^3 soqsando soxixopqsqo sox ^r^b saquu SBpBqoa
4sand^ouanj x^T^^^^P^T upxonxoAau bx bp SBOXjjquaxo
sa.SBq suq (X¿) *09¿I~0"t'ZJI opoxuad x9P s^qUB unn R
^8¿I 9P saquB opoq auqos Bdoung; ug oCnpoud as *onisxx
Bxuqsnpux x9P osau^oud x9 ^.red BAxsxoap BxouBquodinx

�48
Durante esos cincuenta últimos años, y particu
larmente durante los ochenta últimos, el desarrollo
de la revolución industrial no transformó la natura,
leza humana. Simplemente puso más crudamente a la
luz las aspiraciones que siempre había tenido, tales
como el deseo de comodidad, de bienestar material,
de una mejor salud física, mientras que otras aspi
raciones antiguamente más notorias, tales como el de
seo adorar a Dios o de expresar en una obra el íntjL
mo deseo del hombre de humanizar y de ordenar con su
arte los materiales que le proporciona la naturale
za, fueron relegados a un último plano.
La idea convencional de la revolución industrial
se interpuso como una espesa niebla entre nosotros y
nuestra historia. Ello contribuyó a forjar la orgu-

llosa ilusión de que los pueblos industrializados se
liberaron a sí mismos de los aspectos irracionales
y primitivos de su naturaleza, en lugar de haber da,
do simplemente a sus aspiraciones un lugar diferente,
aunque fuera tambión un poco menos racional que el
de sus antepasados. La niebla que envuelve nuestro
pasado nos impide ver hasta quó punto somos tan poco
dueños de nuestra razón. Ello nos estorba para orien
tar y armonizar nuestra marcha. Un conocimiento más
comprensivo del pasado y de las obras de sus grandes
pensadores podría ayudarnos a revelar la unidad y la
esencial simplicidad de todos los grandes problemas
morales e intelectuales. Podría ayudarnos a mostrar
que la •unidad y la simplicidad de vistas, esenciales
para el pensamiento, el arte y la fe, son el produc

to de la diversidad y de la independencia entre los
pueblos, las naciones y las regiones que cultivan jL
deales comunes. Ello podría ayudar a restaurar entre
los hombres la conciencia de la integración de su na

�• ¿cxn.iq.s8p T3 opxnqxupuoo oq up

ozxpxAxo p^pxnnuoo T3i onb oxouonpjux i3i ^ ozopounpou
T3i oraos T^X3 poxupsnpux upx o ^p o ag-jc v.t op sopooio sep

^jcopTsuooGJc o oxpqo 3ou XX op^xs pop sisijo oq
•CTUOpxpOS A 00
xun opuntii un uo jiaia 13 opouopuoo uq qox^psnpux uoio

-npoAOj; oq onb sopoxoos.sosupo sopuo^o^xp sop K sopq
-ond soauo.iojpp cop vjj ,d •ot.x'oíjoüou uounu on"b op^i so
q.;"o
op
j.ov. Éuppo..LodoJ!:d
j_ o ¡_qop '••H-^ ono
-"ll'' uo
'i&lt;j 6oox-ou
'•- ^-¡•-'•'-•''"• ^
¡ ^'-'w/'^.
^^y u
op uo ' oiromnq osuoaxuu pop. oqunCuoo op nqxuxdso 'po'

uoo uopdxioquoo op oquo po 'A oqunCuoo un oinoo opxA op
jiata op c^.uo' po opxpuod uoq 'uoinouqpn op sotuxud sns
u m &lt;^ é soodouiio sousTia 3oq •uopq uopuojtduoo s,;p
ppno 3':.uosuod o^p S. O'^'psTiuu sop :udoun^ upop uo

souninoo sopdoouoo K souoxoTsodoud uoo uouutotjou
-oq os niAX op^xs pop opuopui^sued po ^ ^pta ^q
• s^uquppd SUU73A on"b s^ui uos ou upi^pp
"ai up A 0^ J^3 po 'T3T.T0S0IT.J Up T^IlO TO TITS J.0W3 PO UOO

K ^upp^Tpoj: up K opjip po ^T.posoppj up uoo suisp jjpvl
-pquoo ot.tusooou oq #3i:-ATpTSod supouopo s^p ^p oxponi

j:od opps es^oo^q opond oq •sqpqoqo^ A 3qppTj: cupiru
u"pj uoo upuzTpuoj: uos .opond ou ^qsp ^opq uuoq^ *sps
-oqujs uim op piípqoooou up oxq uquonipuodxo os sop^nq.
obpoqup Goipo^r nouonoi uq •npTuxdcü pop opxA up op sis
-oqujs 'üim uo ^unpou qp^zxp^xoodso uxoiíoxo up uuoxo
u"odoid ono sxjT^boq s^Acnu sup ugo uopuA op oep'^xuoqu'Ui

soqup cop uoxoogu o souurj^n^u onixqpn uod suxupod oq
-uoxinxGGUoo puq 'soxpnqso sop sopouoxooxuq upqso ^oq
uo suuxpdxooxp sopq^uournuux cup c^quo uoqsxxo ou^
A SOtlOXO'jpGJ: 3^p UOpUOUdl^OO U UUpil^T3..'GXUpOd

so^^i3Axqoopoo A punpxAxpux ^xuoupozxn'bso up op^upuo^
uo .^q on^ oquoxinuuoxoo'suT po jsu uuuudoj: u A uzopuunq

�50
NOTAS
1.- El cuadro cronológico de las conferencias de Toyn

bee iba de 1760 a 1840 (Arnold Toynbee, Lectures
on the Industrial Revclution, Londres, 1927, p..
vi; pero, según ^7. Ashley, que siguió esas confe
rencias, Toynbee "no pasó más allá de 1852 en su
estudio detallado" de los hechos (Henry Hamilton,
The Envlish Brass and Copper Industries to 1800,
Londres, 1926, p. xiii)....

2.- Ver Arma Bcsanson, The Eárly Ese of the Term In
dustrial Revo_lutlon (Quaterly Journal of Economics, XXXYI, 1922, 543-46). En varias publicaci
nes francesas de la primera mitad del siglo XIX
he encontrado además numerosas referencias a una
"revolución industrial" ^aparte de las que hace re
ferencia la señorita Bezanson.
3.- Xacaulay, The History of Sngland, Eiladelfia, 1872,
I, 291-92. Trad. Sm. líontegut, París, 1854, I,
306-307.
4.- Ver cap. VIII.

5.- James Puckle, A New Dialogue between a Eurgermaster and an English G-entleman, Londres, 1697, p.20.
6.- Carta del 30 de noviembre de 1735 ^l abate d'Qli
vet (Oeuvres comulbtes de Vplj^irc, París, 1880,

I, 556).
7.- Carta del 11 de noviembre de 1738 al abate Le
Blanc (Ibid., III,'41).
8.- P. A. Hayen, The Countcr-Rcvolution of Science
(Económica, febrero 1941, pp. 9-10.

�p-i^g; iosa.jo.id pap^oxoajcd sox ©P BTXoq-Sxq; ^p ^P
oq.xiaxnn:oou:oo apq^.n3diiio.ouT. pa 8¿1-^2¿T opojuad
'spxax

'0091 ^ 0061

-S.TT[iX XIO.S S i II oxmoop

G p oouauq
q o soqo^o

•^11 R

axxpq-

XUU3H -¿T

q #pe ^p) sxa

'I!^-O66

ui^p^ sxnoo 'uxainsq -'91

^TOUp np ai
•aqxad

'IA '^a

•^^X '2261 '

aqo ap s

R pa^ua
Q pj -D g opuaumoop soq.

-uxaq ap •^VI QV '
axdoo

a"
C ^qoq •(xoxpp Gdquo-'¿

^

^xapq.aqa g

-jex ap ap
—x oinap([ Á (^^qqs
-ux sap

axxoni

na ap

4 910113 Op OX XOUXJ
xuoxs op xn oci ox

ap apaAo x axxaux

9H) 8693

sox^q

q qpriax

•tioxy -'71

•t9^ '
?dap #i[o xy

'qpnax^il P

III 0

sop a uxannnos axxaq uaAup -•61

*( ft¿I 'oopanyu aq ap
9P x^^p^p^ oo^auíuioo ap itls -aJCT
61^62 O 'qiT^^jpHiT ^P sax^qciocreq^'Gd^p soAxqoxY

*^26l 'sjjce^ 'emx

9p ap

snos

-pax^qsnpiix
'^01-901 '¿9-G9 'I
'.-'-jcax[0-s3[O9-H 'd ITS -'01

'sa^pnoq
'(19 '^ '
•pa ^poj^apxsuooo.H

�52
18.- Ver A. P. Wadsworth y J. de L. Mann, The Cotton
Trade and Industrial hancashire,. Manchester,
1831, pp.. 197-99^

-••

• :"

19- J.' U. hef, en The Constitution Reconsidered, p.
96, y J. U. hef, • Industry and G-overriment in

Prance and England, 134Q-164Q, Piladelfia, 1940,
p. 118..^

• ' • •

20.- Henri Hauser, La- Pensóe et l'action ácOhomiques
du cardinal de Richelieu, París, 1944, passim.
21.- Prederick Leslie Robertson, The Evolution of
hayal Armament, • Londres, 1921, p. 212.
22.- Existen, sin lugar a dudas, varias versiones de
esta historia que es sumamente.sospechosa. Una
habla de de Caus como si todavía estuviera encarcelado en 1641, aunque la fecha supuesta de
••• "

su muerte es muy anterior (J. B. J. Champagnac,

• •

Travail et industriej _le_^p_o_uvoir de la volontá,

•

París, 1841, p.' 68; James Patrick Muirhead, The

Life of James Watt, hueva York, 1859, p. 98-100).
Aunque esta historia fuera enteramente apócrifa,
no hay dudas de que nos da una justa impresión
de la actitud de los espíritus en Prancia en
^

tiempos, de Richelieu ante las invenciones prájc
ticas.

23.- Martine. .de..Bertereau,-baronesa-de Beauspleil,

' P^ Restitution de Pluton b. Honseigneur l'eminentissime cardinal duc de Richelieu des mines et
minieres en "Prance, París, 1640.
• \.
24.- Cf. E. Hauser, Richelieu, p. 150.*
25.- Ver cap. XII.

�^0^61 'j
na anbx.xn.ippx^ ax&lt;ixsnpux,rl 'nxSjcnog; •{) A #h -•
^

'^-9 anoxinonoop

xHiP sapBirny) 'sxoppns apodonotn ex

'Amonóos pjOTq-Tio^ jo

^0^91 ^ O^^l
UT Hq./AO^f) ^BTJ^SnpiII JO UOGIJÍ^CÍUIOO \f *

TT UT 10.3^-S piI^ UO,II *

cmoo

a^px^qniBO'nxB^X ^g[ nnapo]^ jo A jco^sxh o xuio.no o a ny
. 'iHBi{dBX0 *h * p) sopBsxnojnB spni sa nopBxno^sxq
anb Bp sa sup Bpanoq. 9ü ^QTIOXT*CHI
s.op nanaxq.sos

a^axs b sxas
O O OoL ^ ir

^-f--^-C?VX

op b^ *saj:oxj:a jnx nos w ^ \JL \J L ^ tí UU. L ^L.
jcoAbu-bi onea •(03 ' I '^ixsnpni

XBO0 qsxq.xo:g ) #sonB soxm^p b bA ao Bq oqoaq aq
an"b npxoBnpBAB Bp sa SBp^pano q. ap sa noppxui zaxx

abxa nos npxonxoAa^ bx op SBJadsjA na bxotibxx
npqnBO x9P npxoonpond bx BJCBd SBp^p
-Bnxpjco sbjcjxo sbx on"b nBo:q.s9Tini9P JJ^OH *K 9P
dd ^ncqjCBqo ap sanxpj

'03-61 'I '3^
-snpnx X"eo0 ^sxq.xna aq^ jo as^a aq^ jaj^i

n -p

*88I 'III '¿681 'SJ.IBJ 'ej^TISTog: 9P 'H
•y ^po ^onxAond a.p s^m3.pneq.nx sap o^ab saonBn

-xj sap xnBJpnp^ s^nax^.i^.no0 sap aouBpnodsa^jcoo -

�54
34.- Ashton, op. cit., 60, 97-98, 236.
35.- M. Rouff, Les Mines de charbon, pp. 247-49; H.
J. G. Bourgin, op. cit. pp. 411-15
36.- Conde Chaptal, Mes souvenirs sur Napoleón, Pa
rís, 1893, pp. 354-55. Tuve conocimiento de e_s
te pasaje a raíz de una conversación con el pro
fesor E. P. Gay que lo citaba a menudo para di
vertir a sus amigos.
37.- Lord Acton, Lectures on ttie Erench Revolution,
Londres, 1932, p. 326.
38.- Emile Levasseur, Histoire du commerce de la
Erance, París, 1911, I, 511 n.
39.- E. Llpson,' The Economic History of England,Lon

dres, 1931, II, 189.
4-0.- Adam Smith, The Y^ealth of ^atior^F Libro I, cap.

VIII (ed. J. E. Thorold Rogers, Y, 74).
41.- G Talbot Griffith, Populatlon Problems of the
Age of Malthus, Cambridge, 1926, pp. 13, 18,. 20.
42.- E. Levaseeur, La Population fran^áise_, París,

1892, III, 503-507.
43.- Earl J. Hamilton, War and Erices in Spain, 16.51¿800, Cambridge, Mass^, 19'r7,p. 220. Leopold
von Ranke, Mgmoirs oí the House of Erandenburg
and History of Prussia, traducción inglesa de

Luff Gordon, Londres, 1849, III, 385, 387
44.- Walther Hcffmann, Ein Index der Industriellen
Prodiürtion^für Grossbritannien seit dem.^¿8
Jahrhundert. • (Weltwirtschaftlich.es Árchiv, XL,

ii, 1934, 383-98). Las indicaciones de mi tex-

�- * i^0Tq.rr[CA9^ ^j jo anj^a^; u^xoiiVil ' g n i A&amp;n o o o j ^- • 19

•(¿^993.
'3^6T ^ IAT' ••^oojvrcuoop; jo T^n.mof ^-jjiojrn^) *008I
—T C I T

lT C ;. + V. 7 O A ? ¿i TU -.Ji '"I A "0 U T 01[ ^ 'ü HA üOTiu'i 1U T

'i 'UT^^xJt

o. ^Cio^cTH ojT.;:o^ooa;) 0t8I ^ Có¿I P P^ogcíuig ou
j^nj ap sGj^TJCjsnpux sguot^g^ s^j lig ^soj:
sor oo_ liotoiduoo v.\ anT)
*H -*-f IGGpJOJCT T9D SOC^OTj.Tf]

^

•dd i^ jja 'd^o ' 17^61' *ss^^ '
ut

ni snnsAOJC 3.ap ^Ti xijci ^^p jTi^rTaAnoi:i np
i "^-i-0 ¿oT.-tI3 *dd &lt;#jto '^a-•
^l *-a:'jTT.í,i"^fj

^gtj^^ 'ut•^?:'.:J-^f) opnoo

9 'I ^suct^.:;: jo ti^x^g^ eqj ^ qjj^

_^____^^___
'I 'OTüI ^^^^jjnjg jcojTaqa:
i^a^; gij ' ^H cjjo -*8t

'TA
o 9T^I -'
•ss Í7QC

•cid 'ni í#jto #do 's^iroH ~'

pT-rT-0^ OpIlOOGG "3T 9p OpJtT
^^ T^CO f 8p "Sjqo GJTli3^,J0dlJ[T TCJ

'opoq e^qos 'Á 33-J^3 •^^ i 'Jjo #do
TIH T3JCT3HOTOJCOdOJid GUI
an"b s^^jto s^j ua s^p^eBq "n^q.sa o^.

�III, cap. IV.

.

.

55.- Henry Hamilton, The English Brass and Copper
Industries to 1800, Londres,.1926, p. ix.
56.- Stendhal,. Raeine et Shakespeare, ed. Champion,

París, 1925, I, 91.
57.- Gracias a la vasta y deslumbrante erudición del
profesor E. F. Gay obtuve la confirmación .de e_s
ta opinión, y me siento muy feliz en reconocer
todo lo que le debo en el estudio de los comien
zos de la revolución industrial y de su crono

logía.
58.- Platón, Les Lois, 682 A.. '
59.- Ver- T. S. Ashton, Iron and Steel in the Indus
trial Revolution, Manchester, 1924, p. 93? T.E.

Marehall, James Watt, Edimburgo, 1925, p. 139?
Paul Mantoux, La Rávolution Industri^lle au
' XVIIIe sibele, edición inglesa, Londres, 1928,
pp. 233-39.

."

60.- Philipp A. Hemnich, Heueste Reise durch England,
• Schottland und Ireland, hauptsachlich in Bezug
auf Produkte. Fabriken und Handlung, Tubinga,
1807, p. 46. .
61.- J^ H. Clapham, An Economic History of Modera
Britain, Cambridge, 1926,-X,425-.-- jd2..- Yfalther. Hoffmann, 'Ein Index-der industriellep.
'-- . Produktion für. Grossbritannien seit dem. ^ 8
. Jahrhundert (Weltwirtschaftliches Archiv, XL,
11, 1934, pp. 383-98).

.

%

63.- Pa^.s- las cifras, ver.L-... C;....Gray, History óf

�IV
LA

|

0

9

O tí 0 P
tí O
tí
tí H

•

0 tí
9k
0 0 0
tí 0 tí
O
tí
tí
O
tí
O
CQ
CQ
0
Cu
P P 9
0
tí O9k tí
•
•H 00
P
IV tí
VD

P
9
k

O

P tí
P
tí

9.
9

•H
O

tí

•k 9 VO
(A &lt;í p
LA
o
en tí dO
H O H
0 tí
•k 0
tí tí 0
o O P
í tí
P 0 9
0 00
tí
•H
H
tí LA
tí tí O C\J
•H
0
tí tí ü 9
•H tí P
O tí

í •k
tí M
0 H

tí
tí
tí

O
CQ
0

tí

tí

tí

0

•H

tí

tí

tí

H

tí

O
•k tí tí
•H O 0 O
tí
tí P
00 0
H tí •H

9
^A
LA
9

P
9k
9
tí
•H
O
9

P

O
9k

a
í
í
p
í

H
O

tí

9

O
•k

tí

O
tí

•k
0

P 0
dO O
tí P
o

H

O

P

9 O

tí
O

__tí

P tí
9
CQ
©

P

}&gt;,
0 tí"
tí O
P tí
tí 0
a •H
o p
í
o
IV •H
CA a
en o
9
o VO

H í

H

tí ü VO
tí pj IV
tí
P •k
0 p

0

tí
tí

0
0
•H
tí
•H
0

p

O
•H

0

k

0
O

P
tí
P

9

0 en

P H

•k
9

EH

0

P p
0 tí
tí

tí tí

•H
O

tí tí
0 P

tí

0 0
H P

tí

O
P
O tí
P
0 •H
0
&gt;

tí 0
H tí
0

tí

P •H

tí

9
0
O

P

tí

tí

tí

0 tí

0

p

tí

o
C|—|
tí
o 0
o

tí

o
•H
tí

tí

H

H

tí

0
•H
^+H

tí

0
tí
tí

p
©

í

í

tí
P
tí

H

df

91
O

ca
o
•H

tí P

•H 0
tí o
tí tí
0 0
•H
O
CQ

tí 9 tí o|
tí P O
•H
©
P tí tí tí
o VD tí •H
•H N
tí •H 0
H
H
o tí •H tí
0
tí
0
•H 0 9
tí f&gt;3 O
•H
tA
f^0 9k H
LA
•H en tí
k en
0

0
0

tí

H

tí "d"
O en
o

tí
EH

O
•H

a
o
tí

o
o
pr*|

í
í

©

&gt;

©

¡^

P tí

0

9 tí o
p tí tí

í •H

O
CQ

p tí

O ^H tí O
p O 0
P m
9k 0 Ó P
O •H ¡&gt;- tí
©
o 0
00
0
H
P
H tí O
1
0
0
o c0 tí tí
tí 0
o
tA © tí !&gt;
H P •H tí
EH P O
o
•k
0
k 0
O ^^l
^^
0 tí o

•k P H
P tí

0

tí

a

tí

o
r*S
O
&gt;
0

P
1
tí

0
tí

tí tí

9k

tí rQ
O 0
O H

P

0

•k

p tí

0

EH

0
0
P
tí tí
P 0 tí

VO
•H tí
0 H

•H VI 0
tí

P
•k

tí
0
0
O

tí

tí

tí

H

0 •H
0 0
0

tí
tí 0

•H 0
H
0 S*k
pr\ &lt;N

P

tí tí

tí tí
tí 0
O •H
{&gt;
0

tí

4

1 0
H
tí 0
O

dC

tí
•k
•H
t&gt;

•k

0
&gt;

P

tí

tí

0
•H
H

0
0
0

tí

P

O

P
tí

tí
•H

a

O
•H
0

tí
P
*k

H

en 9
H 00
C"*~

tí 9k
tí VO
0 [—

9

P

•H
9
0 •H
•H

tí

P
•k
0

tí

P a* tí
^^
tí

tí

¡&gt; tí
tí jg;
tí
O

0

9
&lt;^
9k
0
9 O 9
pL| tí /S.
0 H
tí •H
ü cn
CQ H

i

0

1

IV

tí

V-

ü

1

O

H
en
VO

P

tí tí

ü

tí H

tí

•k
0
t0 •

©
{&gt;
9

0

P

k

tí •k
en
tA
9 en
P H

•k

tí
o

^ PO

tí O
tí tí
9
EH

P tí

•H ^dtí O^

0

O

tí

^^

9

9
CQ

p

H

cn

k

dC
tí 9
tí p
p
-

P
' 9k

tí
VI)

p
0
0
H

tí
tí

(^
0

p

1

tí

1

O

•H
O

1

VO

H

0
í&gt;

1

IV
VQ

O
9k
O H
^d"
9 O^

1

VO
VO

oó
LA
VO
VkO'

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3885">
                <text>La revolución industrial reconsiderada</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3886">
                <text>NEF, John U. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3887">
                <text> Nef, John U:&#13;
La revolución industrial reconsiderada /John U.Nef..&#13;
   Montevideo : FHC.DHC, 1963..&#13;
  57 p..</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3888">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3889">
                <text>1963</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3890">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3891">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3892">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="404">
        <name>INGLATERRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="381">
        <name>SIGLO XIX</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="354" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="589">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/f3db4c443fb379a933f91e2e8063bc98.PDF</src>
        <authentication>7125ac502692a26f3b202b27650e651a</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3875">
                    <text>O
O

^^.

Mi
"kl

o

Mí ^
O) 0)

o

i!
=? JD
Q.

LJJ

• ií
^-I
-82

O 3
ao
&lt; .P

O

I

c *~
o

�TOt —

'aohhhj

S

oipnjsa

so^ uos 'osaaojd pp sBAijBuaajp sb[ osaaAip ouijij uoa
Bd B[p ajqos oSanj UBUiBJBaua as ^ sisiia' b^ jBuapBauasap b
uoD sbiu anb so[ 'aiuauíBAijoB sbui ubuiJojsbjj ^s anb sodnjg
^ 9Jjua j^ -sopEjauíoiSuo^ soAanu so¡ ^jlU9 auoioBpa sbi A
saiBnpiAtput sauot^Bnqs sbi 9ju9oiBSj9Aip UBuapjo anb soiiiouia ap sbui
-ajsis soAanu osopua^njijsuoa 'uoiaisoduioo ns X bjuiouosij ús JBoiiip
-OUI B UBZU9IUIO9 S9IBUOI9ipBJJ SodnjS SO-q -SBIp 9jqoS SBpBXodB S9I
-Bi9os SBjnionjjsa sbi SBP^ ^P ojuaxuiBjaij^B p oSisuoo 9bi^ anb BpiA
ap sbuijoj sbi U9 U9ÍDBJ*IB un ojsaijiuBui ap uauod anb soi 'pasij
uoiaBziuBgjo bi ap X oiquiBa ap soipara soi 3V 'u^iaBiqod ap uop
-nqij^sip bi ap X oaijBj^ouiap oipaiEsap pp 'ouinsuoa pp 'uopanp
-oad bi ap sBuiaiqoad soi UOS '(l) pposoairaouoaa sispa Bun a'^uaui
-IBjuauíBpunj sa ^rx p ua oaijua ojund oip sbui ns EzuBap X
oíais p jBipauíoad p Bpiut as anb bi 'pBpipaa ¿i ap sispa ouio^
•pnpiAipui
uopBnjis bi aapuajduioa Bj^d 'aiuauíBiaiaisa sbui 'X BpiA bi X opúniu
p japuaiduioa BjBd s^uianbsa soAanu ua Bip un BJBziiBjsiaa anb
Bpuapuoa ap sisiaa Baidij Bun BanSijuoa as isy -EpEzúauíóa uópBjniu
bi jBuinsuoa X sisua bi aBjadns Bjñaoad as' anb soi uo s^papi boa
-anu ap baijob uppBJoqBp 'utj ua 'sbjjo X ^soaia sopiuajuoa ap soisia
-o^dsap bX X sapuopipsij SBiuanbsa soi A pepipaj Bjaap aj^ua sauoia
-BjBduioa saaaA sbj^o íojjapuoasap ap pnjijaB Bun ua iiaXnpuoa anb
pBpipaj bi aiqos sauopBAJasqo SBAi^sinbui uos saaaA SBun íanáis soi
ajuauíajuanaaij sbui anbun^ soqaaq soi B ^p^^a-id saaaA b anb SBapi sbi
ap uopbuijojsubji ap osaaojd oaijob un soiquiBa sosa b BUBdiuoaB X
'ppnaj Bia bi b oiaadsaj uoa uopBjnuí a^isiA Bun BsnaB "anb ajuap
-uajdaos pBpiíBináuis Biíap saouojua aod aiiinbpB b UBzuaxtuoa soaij
-jpd X sappos 'soaiuiouoaa souauíouaj soq -SBapi sbi ap p ua oiuoa
pBpipaj bi ap ouBid p ua ojubj 'aiduiais ajjnaó ouioa 'ajuauíBauBj
qnuiis B^saijiuBui as Bipaj^ pBpq Bf^q bi Bpoj a}uBanp Badoina Bjn^na
bi Bzpa^aBJBa X jhX o^is pp sopBipaui b Bpiui as anb sispa Bq

STSU9 m L
omwou smi asoí

|s13

t'a^?k

�— ^oi — •
•g 'i 'spnj uosuafaq"oí
III 'IA l^W\d'6
*92I 'jouiy uang ap ojqiq*g
•jia -307 'onni'i
*iaj 'oimaojj 'o?A/ ojad 'Q aP voftt9-lD 'lníJoiiA 23 'sawv-j) aa zajQ aaaanaf)'9
'6 'I 'sopDtsg soj ap ouqiq 'iaíi&gt;ivj^[ Mvnf -g*g
*0I-6 'I 't&gt;ija¡2DqDj ap uapuQ ^ ap ojqiq 'ona^'f
•t2 'n 'svptuoge
a 'uaiuuvj-3

-3B ap sbiujoj sbj UBiuasaadaj vciijniunoad A uimcnfijuv 'BjnqnaijB bj
b ajuaa^ *sapBpnta sb^ ap sajuBjxqBH soj ap SBidoad sapBpiATjaB sba
-ann SBsa jod BpBzuBa^ BiauBjjodrai bj 'bi^bjj ua opo^ ajqos 'b^ ojsaij
-lUBin ap ojsand Bq as A BAana ns ap ai^^d Buanq vA opBfnqip Bq
sisija ^1 opuBna '^IX I^Ts 19P íu9aap aaaaaj \9 ua si^n^ uosuafaQ ns
BjaBpaj oqisjB]^[ anb asaAaasqQ #sbjjo sb^ b SBptjaraos jB)sa uaqap anb
b3jSb '((spv}iai3 wiunsaadu matffo^ uos anb aaip oqxsaBj^ anbunB sand
'sopBiSa^iAtad sojuauíBisa so^ ap Bjanj u^^sa sauainb ap pBptAtjaB ap
SBidojd sbuijoj ouioa Bjnqnota^B B[ b inbB ue^ajáB as vcinmunoad A
tumaifijuy • i(pai)vijisuoo ñas sijviaipnf ja 'tumjopuaovs 'napvtnnaad 's^u
'wniaifijun 'vunjjno^¿8y :uinuanaS xas juns spnjmto viotffo ñas
^ : (oí) BnpB^ ap oqísjBj^ spn^ uosuafaQ ns ua aa^q &lt;q ouioa
pej 'juvjoqvj anb so[ ap odnaS ^a jBaijisaaAip BJBd —uoiadaauoa B^sa
Bpoj ap uaáiao ou^fa^— (5) sa^joisxjy ap sauoiaBAjasqo sb[ s^pBid
Anm JBJ^uoaua uojaxpnd ^ix [^is pp SB^sianf so^ A 'Baimouoaa
ap sbuijoj sbj^o b aAaqaj Buoiajodojd sisiaa bj ojad ^soixaj
ajuatuBjiaijdxa uBisaijtuBiu oj otuoa 'BJjaii bj uBqBfBqBJ^ anb
soj ubj3 4tsajopBjqBj^ soj anb a^uapiAa sa 'saoda bj ap sajsai sauotoip
-uoa sbj ap ojjuap A 'j^pnaj Bja bj ua ajua^iA uoiadaauoa bj bjbj
•svquio souvtu snj uoo saiouas uaauis sojjq
'svwm JDsn uauanb ua ozuanfsa udiuoi sojjq
'sbiu/ü sns sd^ juajvs uod uapuo ua uoujua sojjq
: (g) biijj ap ajsajdiaay ja BJBsn apje^ sbui anb soj b uBfatu
-asB as anb soutuíjaj ua ' (¿) oqn^ opuntuiB^ Biuajsos oiuoa '((sojnuq
sns A oiappaqno ja uvaia anb ap sojnuf ap anb vuvd 'njuaij vj ap vzaj
-viu vj nanbns A uaavo 'nauv}9 anb oiJBsaaau sa 'soiq ap oíaiAaas jb
BpiA ns uBaipap tu sbuijb sbj ap oíaijo ja uaajafa ou sauain^) '(9)
ja ua jvjjojoiyj 1^ A (5) ^JX I^ÍS Ia ua IanuBI\[ uBnf uop
-ui ja l (f) Baoda biusiui bj jod oijnq opunuiiB^[ BUBdsgj ua Buianb
-sa orasitn ja ua^idaj A 'jjjx J^JS J9 u9 (g) svpijxo^ sbj pBpaiaos bj
ap sojuauíBjsa saai soisa b ubuibjj sajopBjqBj A saaopBJO 'sajosuajajj
' (Z) (iJ^V2oqvj anbnjv juvnSnd njv 'juvuo ounn :vun unjjpa^o annb 'jsa
sniuop oS^a taQ xajdi^^ :uoBq ap ojjaqjBpy Jod SBjqBjBd SBjsa uoa
sopBzxjajaBJBa UBiaaj^dB 'jx oj^is jap pBjxui BJaraijd bj ua uA 'anb
sozBjq saj^ uBqBjSajuí bj anb BjjiuipB as 'Bipaj^ pspg bj ajuBjnp aaaj
-BAaad anb pBpaiaos bj ap bisioiubSjo uoiadaauoa bj ap oj^ua^j
•uoiaipBJi BÍaiA Bun
Buíoisap soj un^as 'ttsaJopBjqBj^ soj jod opBjSajuí Bjsa anb A ounSjB
ap Bzo^ ou anb janbs 'so)uaiuB)sa soj ap oísq sbui ja uauod

�— soi —
•61 '8!JBd "ufo 'WH *zl&lt;IO
'aSy uaXoj^ np 'i^ff{ na 'jvioos ja anbnuouooa tuawacinow aq 'aNMa^i^ -jj m\
'0161 'uotuDuiwvjj 's^jvj 'sDg-sAvj sap saijojaowap sauttapuv saq 'afíjjaaij -jj "ji
'9t6I 'OUBl!^ 'nBJ0ZJBW '"}/ 3^OJJ^ ?p
njna
'ajDnaipa^^i Diuojg ip moitsan^) ua 'oaaofpatu \au ouvíjdij aiuvaiaw jj 'ijodeg
opuBtnjy na B¡paj\¡ pBpg b^ ap BJiuiouoaa Buojsjq ajqos Bunsijjpluioa BijBjJioipjiq bu^ m\\
-sa b opBzuauíoa ubi^ 'sosojauínu sbui zaA BpB 'sodru^ so^jai^ uiaia
ap opoui jB^naijjBd un ap SBpBAiaap SBjBipauíui sapBpisaaau sb[ BJBd
sajqeíA sauoion^os ap ojunfuoa un ua 'a^uauía^duiis 'a^sxsuoa anb ouis
'Buujoop Bun ua BpBpunj Á spBidopB ajuauqBuoiaBJ BTJBuoion^oAaa
pnjiiaB Bun ap auaiAoad ou BuiBJt^o^d asa '(l) aiJBd bj^o ua jbjou
aoeq ^a oiuoo oaa^ •opiaajqB^sa uapjo ja BqBaaijB anb oduiaij jb oqa
-aAOjd ns ua Bjaspuiipaj uoioobjsiibs B^no sauoiOBoipuiAiaj ap ojunf
-uoa un 'sa o^sa '^sbuijíojoj ap BuiBaSoad^, un jj^ ojiáis ja ua bX Bjuaj
BisanSanq bj anb '(^x) ^uuajx^ uoa 'jbuijijb ajqísod Bas sou osbob
'soj^is soijba ap saABJj b optJjns Bq anb ojuaiuiiAjoAuasap ja bisia bj
b opuaiua) X upiaBAjasqo ap ojund oajsanu apsap

s sbui sojaadsB sns ap sounSjB BaoqB jod jbjubj
-apB oaainb —ojBdajd anb oipnjsa oS^bj un ap ja sa anb— Biua^ ja
rnbs jbjo^b aapua^ajd uig 'saoBj sop SBSa JBOJBqB aqap uoijsana bj ap
oajuBjd ja anb opom ap 'BSBdajqos X apaaxa bj anb souam sa oj ou 'ajq
-Bauui sa BsanSanq asBjo bj ap ojjojjssap ja uoa uoiaBjaj ns ig "jjjj^
ojííis ja JBipauíojd jb BpsuapBauasap sisijd Bisa ua saaiBJ sns apunq
anb 'sanSanq n^tajdsa jap ojjojJBsap ap osaaoad ja J^fij X japuajd
-jos jBjidBO Buiajqojd un aXn^ijsuoa Bjnijna bj ap Biao^sxq bj bjb^
•uoiaBuiiu
-jaiap XíJJíP 9P ^ ajqBiJBA sa janbB uoa uoiaBjaj ^Xna 'sajBapi soj X
ssapi sbj ap odiUBa ja ua ajuarajBiaadsa 'jbjoj ouaiuouaj jap sajus^
-aodrai souaui ou so^aadsB soajo uoiaBaijdxa uis BÍap anb ajqspnpui
sa 'p^pijBaj bj ap oduiBO ja ua sisua bj ap Biuajqoad ja aiuauíajq^j
-ou bjbjob —soiJBipisqns sodna^ soj ap X— BisanSanq bj ap Baiuiou
-oaa pBpiAijaB bj ap sisijbub ja ig 'jBAaipauíofBq sisiaa bj ap aauBajB
X BzajBjn^Bu bj ap Ba^aaB souiB^Bpui opuBna u^a^uBjd as anb
-ojjajui sosoaauínu soj b aapuodsaj BJBd a^uaiaijns sa is
Buad bj ajBA oja^ *oauiqB uoa axnSasoad oiJBsaaau sa anb SBaujj sbj
ap Bun aXnjijsuoa X BpBqBaB jBjsa ap Bjsip JoqBj Bjsa 'sozjanjsa sns b
asa^ '(Ti) aiiuouoaa Biaojsiq bj b 'taodBg o ojBzzn-q 'jJBqiuog 'uaaoQ
'auuaji^ ouioa 'asopuBuijaut 'souaapoiu sajopBSiisaAui soj ajuauíajua^
-ajaad uaaBq anb oj sa osa X 'osaao^d asa ap BJjsaBiu ^abjj 'Bisan^anq
bj ap ojjoiaBsap ja JtBuiuiBxa b aiuauíjBiaadsa as^auajap anb 'jBAaip
-auiofBq sisija bj opuoj b aaaouoa ajainb as is 'jBjnjBu sbui epe\[ *Bia
-uanjjuí ns ofBq jBiaosoaiuipuoaa uapjo ja ain^jsuoaaj BJBd Bjja aaqos
o^anj opBuiBJBaua Bq as X sisija bj jBuapBauasap b opinqpjuoa Bq sbui
anb ja 'ajuaiuBsiaa^d 4sa X 'sasanSanq soj b aunaj odiu^qns as^
•^saaopBjqBj^ Bdoan^ ap sa^asd SBun^jB ua opBuiBjj jas
bijos saauojua aod unB anb o^unfuoa janbB asjBaijisaaAip jb opinjijsuoa
bij as anb a^uBjJoduii sbui odnjáqns jap ssidojd Baiuiouoaa

�— tol —
'¿61 '^zu3Ji^ 'iij.i.iajjB/^ 'oa^ oipaj^ jau isaauDjf vjjfo a^ ua 'opiuajsos eq
'9SI '^F*^ '¿061 'síJBd 'uiSjnog -^ -pa 'ai s ap aijojsi^ 'xvaDOj^ aa
•epeiía bX
'P3IM ''S ÍP *lS3n^) na ajvumuoa auoizvuuof vjjap muajqoud jj X g^\ 'azuaxi^ 'oa^
oipaj^^ jap tutpnup juntuoa j ua sB.iuauiiqj X SBsaauBJj sapepnia sb[ X sbubi^bu sea
-nuioj sb[ axiua sBiauaxajip ajqos je^oiiQ e^oaij^ ap sauoiaeAxasqo sbj ajuasajd asuB^uaj^
'136 ^ 6 '^^d asB3A opimas ouisitu
\a ua í¿X '3?&lt;i '^6l '^JaJB^ 'tumiag -j tp vjno n 'doiuojj 'wvay aa afjaawnvg
•sjáis X (i -á^d '66X 'siJBj '-uinjjj ap qoAg 'ayuapuadap ap
suaij sap uonviujof vj ijopoaf ajapos vj 'qaojg axej^ aaBq anb uoiauíjsip B[ asea^

odsiqozaB ^ap os^nasip [a ua une a)uauie^iai[dxa sbih á (¿[) (udiuou
tuniwiss^d a wncwu wainn oiimuiuio^^ :epBjia saaaA sbjubj as^jj B[
ua juao^[ ap jaaqin^) BqBsa^dxa o[ ouioa 'uozaBqjnjaad ap oxdiauíjd
un sapBpnia sb[ ua uoxaiA anb 'saauo^ua BjSBq sajuBuiuiopojd sszjanj
sb[ ojsando uBq a[ anb Biauajsisaj bj JBjadns op^aSo^ Bq BatjsjjajaBaBa
Bsa jo^ *asjBJjaa b opipua^ Bq aiuauqBjuaptaaB o^ps anb BjjaiqB asBja
Bun oidzauí^d [a apsap ua^njijsuoa anb ouxs BiauBjsunajta bjjo Bun^uiu
.iod iu uaáuo [a jod iu opeuiuijajap odnaá un uauoduioa ou sapepiAij
-aB SBsa JBj^ojJBsap Á BjauBm Bsa ap jiaia uaxainb sauainb oja^
•ij^tsuoo sns Á ojodod jdp ouvjjdvo \9 'suicidtf^a soj :asB[a ns ap sasaaajut
so[ ap Bsuajap B[ BjBd Baijjaadsa BjnjBaisi^Bui Bun jbziubSjo bjbjSo^
a)uaui[Bui[ X '—tunjojvouaiu snf— [Biaadsa oqaa.iap un ap ojuatuiia
-ouoaaj [a X sapB^jaqq SBjjata aauajqo ap bjbjbjj 'soia[iAijd sojjaia
Baaanb oaad '[Buotanjijsui uapao [a ainjjsap oidiauíad [b auodojd as
ou spnp uig 'Bpuaijap sanSjnq [a anb sauoiaBaipuiAiaj sb[ usjas ajsa
Bas [Bna un^as X 'ajua^iA uauuáaj [ap Bpipaui Bjjaxa ua a^aqi[ o[ anb
sn^V^s un jbj^o[ Bjisaaau sanSanq [a —osuaass ns jbjo[ opipod Bq
[Bna [a a^uBipaui oaiun [a— ojsandojd Bq as anb opoui [ap jiaia bjb^
•san^anq [ap odp [a ua ajuBfauías biuiouosij Bun aA^Jjua as SBiauaaajip
SBsa aj)ua aod oaad '[Buoianjijsui bjsia ap ojund [a apsap sb^jo ap
sapBpnxa SBun BJBiauaaajip BiauBjsunajia bs^ *(9I) BHB^I ua BqBAJas
-qo ou anb uoiaBJBdas a^uBÍEj Bsa jod opBUBajxa ouioa '(S[) (is^ns
snqiuoissassod ja sijjia wi uniuvuoui auttuop sapqou ja o^aci saj
-i^itu 'jwjiqi/ snqijj?aia ut sasuanSunq opoiuwnjos viauvuj ut tuv\[
•opmansuoa lun^ooijjvQ jsa vuaa ponb uins snjvpuoaau oun^ :auaquii[
-Bg aiaap Bjpod J[[X o[Sis [a ua BiABpoj X *'sa[tjuBaaaui sapBpiAijaB
b uBaipap as X sapBpnta ua uaAiA anb sajuaS 'a^uauiB[[iauas 'uog #sap
-ub[^ ua X BiauBj^ ua sasanSanq ap bX [qeq as jx o[^is [a u^
•BiauapuaasBjj
bjsba ap [Biaos uoiaBjnuí BfaJBd Bun ojuoad Xnuí Biado X '(^x) BP
-unSas B[ ap [Bpnaj Baa Bjauíiad B[ BJBdas anb Bpun^odd Baiuiouoaa
uoiaBjnuí Bun ua BpBuiBJBaua '[x opfrs [a Bia^q Bisanájnq B[ asjin^
-ijsuoa b ozuaraoa isy '[Bijouas Biauan[jui B[ b BuafB uoiaaB ap BajB
un aaaa[qBjsa BJBd uojBqaaAOjdB as SBiaido^d uoaanj SBiauBjsunaaza
sb[ opuBna X 'soubui sns uoa BqBfBqBJj anb [B [BuoiaipBJj [Biaosoaiui
-ouoaa uoiaBnjis B[ Bjaajjo sapBpqiqísod sop SBsa ap Bun^ui^ 'Biauap
-uadapui joXbui X oiaijauaq joXbui jbzub3[b sb[[3 ap Bun jod UB^do
sauainb b uajunjad '[Bijouas upiaBzzuBSao B[ ap so^pBna so[ ap
-Basa jod 'anb Baiuipuoaa pBpiAijaB ap sbuijoj SBjaaia JBjiajafa
souBqan sojjuaa soAanu opinjijsuoa UBq o sapBpnta sb[ ua as^aaa[qBj

�— sor —
"III "dBa 'II 'sanbtuojqj 'jhvssiohj "02
•ss A izi^ *a 'jvojq np aiuoq aj no paaoiaj 'saAoax aa m3ii5ihh3 *6J
"¿¿I '^^^ '"ff0 'd '-iNaDojij; aa laaaia^) '81
•siSs A g8 'Sad '¿^6l 'SÍJBJ &gt;lllnILI 3P 'lOA3 'sasin5unjf sauntuutoo saq 'sijjiBinQ-iíja^ -q[) A
'^jr *3ed 'jvioos %a anbtuiouooa juauiaanoui aq 'auuaji^ s^jopRAJosuo.i sajoijas soj ap
UOIS3jdX3 B3ldl) OJJBJ3JHSUO3 U3 OiqiIIB3 U^ U3JSISUJ 'UOB^ 3p O13J.)UOJ OSB3 [B 3}U3UIB[O8
ouis 'Bsajajuí as anb 'oijbjiuoo ja jod 'aaaa jBna ja jod 'jBiinxuoa oiuaiuiiAoui jb iu jBJan
-aá ua SBunuioa sbj b aaaijaj as ou )ua8o¿^ ap iJaqin^ anb ap sisaj bj '-sjás A ¿ -Sad
[BT0J9UIOD Á BJ9JniOBjnUBtU pBptATJOB ng "^BIOOS B]^BO89 B[ U9 SOJ^9
ofBqB sbui uBqB^sa ^nb $o\ A BqojB sbui UBqBjsa anb so[ 'opoui o^uij
-sip ap 'so^[a uoa uBJBAnXpBOO anb sasanSanq so| uBqB^isaaau soAijafqo
sns JBj^cq bjbc! o^a^ '8apBi|naTjip ap a^aans Bpoj BJjuoa zbuoj A opiuaj
-sos 'sasan^jnq so[ ap ozjanjsa ^p opBj^nsaj p u^aa sapBpnia sss^
*(0^) Ci-í^punSa^ v 11OJ9 sajjiaaddtu anb swia
spunuS is sania sauuoq sap suaS saj luaiouai ta íuauapisuoa v ja uajuoa
-nj. p jiodas sajpaaj.aiu anb suaiq ap íjdwaj is ja tiiajd is jíoja sÁvd aj
'saupunj^ ua juauiauaiiuaud juauma suoijnjnqiuj ja sauivq saj
rpijouas uoiaipBJj bj ap ojadina aopauajsos naiqraBj 'ubssioj^j ^jx
-ts ja ua BqBjuauíiaadxa omsBisnjua ap optaajBd ojuairaijuas uj
'(61) sastpuot¡^jDtu SBjnoj ap ja
síjS inad ap sauruanoj ap
'aiDjjüaa(p 'auatod ap 'auia ap
'auiajd jivja ajja assai^aij. ap juvj
aiiof sunofnoi jnf aa a^^^ aj uajib
aitoia ja aiip nd %na no
txnmuiaf 'saanjuiaa 'xnoauuo
'sajjimua xnoAof ja
'sapanaa ja sdvuin^ juosivf
'sajjaq ja sauuoq saaanao juüsinf
'tuaSio ja jo juapuof sajino saj
'juapuoj saj vj-xnaa 'juauSiad saj ía-xnaa
juassij saj sauitiD(p 'sdoup saj juajnof sun saj
saada saj juassiquiiof ta-xnaa
sjaijaui suaaip luaionbnojd ínb
suaijano suoq ap sauiajd sainoj
sanu saj ja saanjd saj jia jj
'sawuuoiu ap sajiannoa sajnoj
juaSjDtp %a jo^p sjnaSumja sap sajqoi saj ja
apuoui nvaq sauj ap aajdnad
rpBpnta Bun
ojSis ja ua isb Biqoasap 'saXojj^ ap uaiiaaq^ 'BasajajjBq^a uoiaipBjtj
Bjnd sbui bj ap BqBdiatiiBd anb Bjaod uj uopuajdsa A Bzanbii ns aod
lapua^dios b o^uoad Xnuí uoiBzuauíoa 'ojaaja ua 'sapBpnia SB'q
•ojduiafa jod 'sa^inbs o ijjouajjvava 'soubjjia soaajjBqBa 'soxpaui
-aajut sodni^ sojiara ua ajuauíBiBja oijiiAps as o^uoid anb 'saiooadns
sasBja sbj A BisanS^nq bj aijua uoixauoa ap pBpijiqtsod bj pidq^ ^s A
SBn^B sns iin^as ap BOijtjod bj uaiq sbui ojdopB as BsanSinq pBpiAijaB
bj iBjJodaí Bipod anb soiaijauaq soj ap iojbd jb anb opoui ap 'ajuaiu
-oa ns b asiBiodioaui —ofBqB ap A BqiiiB ap— soqanuí b Bijiuuad
anb osaaoíd un ua asaaaanbiiua biSoj Bjsaninq bj A uaaaia sapspnia
sbj oía^ *(8l) (ijunqnjjqns as a uní tunuomiuop v tauas uajuajoia snf
ja snf nj.juoo snqtnb ut sijji snuntuiuoa snqijiqnuoaxa apn rsiuiajj ap

�— 901 —
•uoo ouioa o ozaanjsa oidoad ns aod uauoduu as anb —ajuauíppad
-sa ttsoAanu saaquioq,,— SBsoao^iA sap^pipuosaad sb^ ap o^usaua p
asaiisisaa apand ou BpiA Bun ap Biaojsiq bj aBfappa ap BaaBj bj Bjp
un ajaraoaB anb opa^oiq p A Bn^uaaB as oiusipnpiAipui |^ 'uoiobiu
-ijsa ap SBu^ip sbui zaA Bp^o SBiaua^od SBjaaia p ua uBjpisaa anb ap
aaqranpijaaa b¡ BqBJfraqB ppos Bpasa b[ ua japuaasap o japuaasB bjb^
sapBpipa SBidoad sns ap Bjpuadap ops uain) *aaquioq pp aopA pp
uopin^ut BpB^isnuí a BJBp Bun X oaia Xnui ojuaini^uas un bijb| as^q
ns ua oaa^ •oiJBuuiaop opiuajuoa A. ou^xp aÍBdoj Bapi Bjsa b JBp ap
o\ ua opo^ ajqos 'son^ijuB sajojnB scq uoaapjafa Bpuan^juí BpBnj
-uaay 'aaquioq pp Bidoad uopipuoo ouioo pB^jaqi^ b^ b uopBjídsB tb\
ua BqBaoquiasap anb sapapi ap Biua^sis un jszoqsa Bjs^q uoixa^jaj B[
jBfBqBJj b aBzadraa Bjqap oqaaq ap upp^njis Bsa ajqos ojad íojBip
-auiut a oaijaBjd oppuas ap opBjn^BS Á BAijEpiui ap pBiaaqi[ bjbui
-Bj^ as anb cq b ouiixpjd Xnuí opo^ 'sauop^aado SBfa^duioa A sssjaAip
jBztpaj ap A sauaxq so^ ap aauodsip japod BJBd pBjjaqi^ 'pBpiAijaB ns
ap sapBpisaaau sb^ uoa opaanas ap asjBZB^dsap Bjaxpnd japBaaaiu p
anb BaBd eatsij pBjJaq^ Bjam oidpupd p an^ qBnpiAipui pBjaaq^ B[
b uppBJídsB B[ oiaa.iBdB sanSjnq njpjdsa p uoa BpBpuB^snsuo^

•SBido^n sa^uapBu sb[ b o SBpuaAiAjadns
SBjaiu sb¡ b a^uaaj oduiaij oqanuí aod ajqiiBqun BJBq o\ Bpuaaaqoa Bsa
X ísBapi ap SBUia^sis so^ X uopBzipaa ap sbuijoj sb[ aajua Bpuapuod
-saaaoa u\ joabj ns b aasod —sapnjpoB X sauopdaauoa 'sapapi so|^
-anbB ap B^psaa anb o\ sa osa sand— sanSanq njiatdsa p oaa^ -uopBj
-nra B^ b Ji^sisaa BJBd sopB[siB sozaan^sa sounip uaoaaBdB 'afnduia ns
aiuB aapaa b apua^ paaua^ o^uaiuipoui p SBJjuaxui X 'a^qxua^uoaui
Bzaanj Bun aod BpBSjnduii ouioa apuapsB anb pnjijaB Bjaap ua aiuais
-uoa as 'Bpuaaijaa aouaui o joXbui uo[| "opunra p ajuB pnjijaB ns ua
X ppos X pnpiAipui Bpua^sixa Bf ap uopdaauoa ns ua 'sapapi soa
-anu sns ua uopBdpiiJBd eun Bpipaui sun^p ua BqBaaaBaB BisanSanq
B[ ap SBidoad BptA ap sbiu^oj SBjaaia ua uopBdpijJBd B^ 'SBaiuiou
-oaa sapspqiqísod sa^qBioáBut a SBAanu ap X Bzanbia ap Baoiouioad 'bs
-anáanq as^p b^ aod opinjpsuoa afa un ap aopapaap opoui oajo n oun
ap aBJi^ b uoaszuauíoa sapna soy sopoi 'sisiaa v\ ap oáaBj o\ b sopjnjij
-suoa sodna^ so[ aajua ojuaiuiBSBASBaj ap pBpi^qísod Bjaap Bppa|qBjsa
opanb jsy *soqaip ajuaiuBidoad sasanSanq so^ ap BpuBjsip Baod Xnuí
b BqiaaB sbui ap so[ b uBqBnjis anb s^puaaajip sajq^jou oaod b oaod
opuaiaappjsa uoaan^ as sapna so[ aajua souBsajaB so{ ap ofBqBaj p Bq
-Bjisaaau Bisanáanq b^ 'ojubj aa^u^ #sappos sodnaS sop so^ aajua oaod
b oaod SB^pA sb{ UBqsaqanb as o¡p uoa X ÍBzappu u\ ap ajaBd Buanq
b soubui sns ua aauaj bjsbi^ oaaurp aBjsaad b uoaBzuauíoa anb saaap
-Baaaiu soaia so^ ap 8B¡[anq sb^ SBaj ajuauíBAijiuijap so^[anbB b oajsBaaB
saaaA SBuná[B X 'opaad ns OAnj íBjinjBa^ Baa ou BisanSanq ^\ uoa
saaouas so\ ap pspiaBpips bjs^j "opiaa^qBjsa ajuaiuesaadxa oqaaaap un
ua ampuoa Bis^q aiuaij X BqduiB sbui zaA Bp^a anj 'oduiaij p uoa
'anb uopaajoad B^aap uxs asaiqaauoa une iu asaB^paaBsap opnd ou

�— ¿oí —
•S3AOU33 pp OSB3 \9
ap sandsap ajuaiuespajd X 'aiuejuí ja ouioa ojoasip ubi jouas un eqyjasa ojsa
anb OAnsaéns jas ap nfap oj^ •ííununjua&lt;iD o opoj sapvÁvq oj anb vsoa ua sapvjaw soa
sou 'nnSuaui ojjsana uis ja 'Duuoq vjjsana n o^anos ja znrf jaqoq sapuatpnd ojuvna
ua 'olasuoo tui /a jod 'sJ^^,, :aaip 'anáis anb pjom ojuaiuieuozej p ua X ísaaoS
soiUBi opBuoiajodojd p ajopuaiqeq opBUopuBqB BJainb anb bui^b ns b Bqaojdaj aj
'ajjanm ap aauBJj ua 'anb oajnaida saAOua^ un ap eijojstq Buiísisoijna Bun opuBjuoa
Bzaiduia oiuojjbj *^j 'j 'jouoawj apuoa \ap sojdutatxua soj ap ojqtq 'laniiVj^ wvnf *g
'Al 'dB3 'II 's^nbmojqj
•BiuBuia^y
ap \i sojjb^ JopBjaduia \ap BtjnjSoiqojnB bj sa \jx opis pQ -soasajojuid sajouaui
-jod ap 'ojaaia jod 'Bua¡[ BjjBJápiqojnB buii Bpjnpui Bjsa bjiuoj.) ns ap ojxaj p ug
-o¡piBuoQ jod BjjB[auiBj)BO X lu^pg iuuba
-oi^) jod opsiuid oSanj X oiqaaojja^ Jod ¡uoa^o^ 'ouSBjss^ pp Bajpuy jod ouBdg
oddij 'oipaQ I0Bd Jod Poom^jmbjj uqof :iaai|opuoa sapu^jS so¡ ap sauoiJBjuasajdaj
sb[ jBpaoaaj ap uoiaBjuai bi b 'aiuauípuij 'ojsisaj 0^^ -Buouo3joqoauauiB{j X Bsaa
•ubjj SBpnasa sbj ap saiunpunqB so¡ X 'oiBpuspiq^ ap siaipaj^ ap UBqnf X ouBizip^
'luonqBUJOj, iziq|y buubaoi^) ap soj 'ipzzo^ ozzouog ap so^vj^ saXa^ soj ap oíajioa ^^
ua soui)uajO[j sajjsn¡i ap s&lt;q '^/ lx?S atuo vujidjj oiuoaaioijqiq ^^ ua ipog Bp
ozzopj^ ap so{ 'souijuajojj SBjaod sapusj^ so[ ap ou^ejsBg pp Bajpuy X ojjoi^ ap soj
asuapjanaaj ojad 'saoda b{ Jod jaaaJBdB e UBzaiduia anb sojBJiaj so[ JBjia o^jb{ Bijas
'bjsia ap ojund ojjo apsaQ -Bjsapj bj ap oppotu ja ua^ji^ bj b aaajjo ¡uSaAOjag
oaijug anb ja ua BAopBj ua ojioi^) ap oasajj ja o '(bjjbsjbj^ 'aipBqBg-jaqojQ aasnj^^)
uoiuijbj^ uomig b BpinqiJiB 'uojddjo ua sajuDuop sop X ouipumuag uv ap uoisi^ bj
'^jaXg uba UBf ap uijog uajjiauoa jap vuuopvj^ bj 'ojduiafa ap bia jod 'asuaAjasqo
'y^X ojoaas \ap ijjsnjji luiiuon jp aji/J na
jaapsig sp ouBisBdsa^ ^p P?PaI^ aP ouipo^^ ap BpiA bj X b//i;s^ ap sauoiva sojbj^
ua jBBjtij jap opuBUjajj ap opuDjpuDjjjy^ ap oSijpog uoq ap BpiA bj 'jaijaAn^
usaf ap utjDsanf) np punujjag ap anbiuojq^ bj 'oijquiaaag opipuB^ Jayg ap spiwoa
•aaij\ aoiJD/j/ iddtjiq^ oji^ bj 'oiD3V33og ap ajuoQ tp oj;^ bj 'sodij ouioa 'asu^a^

*sg
-^
-gg

'gg

*jg

UBIJSIS^J 9S Á BUip A BpOUIOO UOTOISOd BUtl S3.TOpn8 Sn8 UOO JBZUB9
-[B UBqBjo^ anb scqpnbB sopoj bjb¿ epiA ap papi un opuBjnStjuoa
anj oaod b oaod oxad 'jfi^n^aj pBpiAij^^ ouioa o^an^ opBziuBJto Á
B^njuaAB ouioa opBiaiui 'jnuBaaaui oaijBJj ^p pBpisaaau Bun opuais
opBzuauíoa Bjqsq íBsan^anq uoiaBdnaoaxd Bun a^uam^iauasa Bja
uaSuvp suvs ja ^uatuajqvjouo-if jiaia oaa^ '(S^) soiuiuiop sns JB^uaa
-ajas b a^duiais opuBJídsB UBin^as anb sa^ouas soaaiauapuad so[ ua
Biauapuaj Bjsa aanpoxjuí as ouioa ap o^duiafa BJBipj ou Á iít' • 'j^Stiop
suns ja jwatua/qü^owoi/ ^jaia v siuddv %umoav mb ja 'sjo^ap ja suvpap
sa^vjijatf sunaj 'sasipunya^viu sunaj 'suvfua sunaj 'saiuwaf s^naj suvpap
vj luaioav ^b sauiwoy sajqvjou ja saqaiu saj '—(pz) aaip— puv^y ap
suaS sauuoq sa^^ :san^xnq njtajdsa pp pBpuBijnaad Bjsa aiuauíBpn^B
BjBiías jxbssiojj[ 'SBsaadxos uis oanjnj [a jod 'p^pun^as B[ jod uoiaBd
-naoa^d BpBnjuaaB eun xapaans b Bzuaiuioa 'soja^pqBa so\ b bjbxib
anb oijosiuio^d o^saix p jod 'BjnjuaAB B{ aod uoisBd b^ y #pBpiJ
-náas ap BjajsouiiB Bun ua asxBjSoj Bipod ojps 'BqBasap uoioboi^iuSis
ns ap ajuarauoa onpiAipui ja anb pBjxaqij ap ajuaiquiB ja Oia^
' (Z) ^uijb^ ap auaqraijBg ouiisisojjna ja
opBÍ^aj Bq sou anb bj oraoa BjjBjSoiqoínB eun ajuaÁBxjB BjBjjnsa^ anb
ap pBpijiqísod bj ojuoad ap BpAaajua as une Á i |^) ojduiaj jb JBinb
-asqo Bqssuad as anb o^pBna ja ua ttaiuBuop^, ouioa ua^Buit Bidoxd
bj BjBiurd anb bisi^xb jb JBpuauíoaua ojxajj BjaxaajBd anb BJBd ouioa
ajuaiaijns pBpiuáip eun 'soidoxd soXns soj b á souBpBpmauoa sns ap
sofo soj b 'onptAiput jb UBixajuoa japod ja o BzanbiJ bj ÍBzapuB^á
Bido^d bj jjiuas b jBzaduia BJBd sisoaiod^ bj JB^adsa oiJBsaaau sa ou
oxa^ ' (iz) ojipnaa ouioa o 'Bjaod ouioa o 'oaijijod ouioa o 'auaiiop

�— 801 —
•atuvS bu nodsap ou jaqi si ui-iaqj joj
iaXifiajoq v -quocn ivu si ^1113/7! ^^img
iaXuodutoa sii/j 7 qjaXouv ajoi moj^
:ojap]soq ns ap eaoq ua auod oiusiiu ja anb ^sbjj BAisajdxa ej X
xaon^q;) ap sajvj^ Xmqiaiuvj soj ap oáojojd ja 'buojbiuvbbq jap epBUJoI BJamijd bj b
auoiznpoijuj bj asuapjanaajj •iqijD ja yp 'uoiuy uang ap oiqpj 'vxih aa axsaadiDuy ^^
ísXrtl w/it/ appaq uaut qatqtn jof 'som aqaij jot/j;
'sXuaQ íuiag j pajjacnp wojXqcn luvqoinui y
:bjv^ stUDtudtqc; ja Bzuaiuioa anb uoa sosjsa
soj une SBtn X sajnj^ Xinqiatunj 'Jaannq^ ua japsaxaui jap uoiaduasap bj opBiSBuiap
UBjuanaax anb safBSBd sojjo Xsq opijuas onisim ja ug- -ojs 'uotuy uang ap ojqt'j *¿^
'X 'IA. '^uouauíDaaQ -93
s^pno so\ b sbidbjS (g^) gooS \9 A jouib p 'bstj b^ s^
-uit o1^ •pBpisoitpj b^ ^p sajoxjajxa sbuijoj sb^ aod B^aaiqnaua
pBpipuaaja^ ap uoiaBuiaijB bso^o^ia Bim Á ouisxpjuapuaasBJj opoj
ap upísimo BpBjaqipp b^ jod JB^nSuis aaiB un ajuauíBjuoad aaamb
-pB p ouioa oaad 'SBUBsajJoa sauoiaxpBjj SBunSp ap Biauan^juí Bjjaia
Bfajjaj ouisiuopaq p uaiquiBj 'ofn^ p orao^ "sisiaa b^ ap Bjoq Baaiu
-tjd ts\ apsap ajjaiApB as anb orasiuopaq p Bpuapuaj BaoAinbaui Bun
ap Bpi[dmna sbui uoisa^dxa B[ 'sBuiapB 'Baa íBzanbiJ ap uoiaBiuajso
buba ajuauíBps BqBaijiu^is ou —uaiq asaAjasqo— ofnj p oaaj
* * * VddiiDw ns a opunui ja vpntu as souautp joj
•uoiun ns jod aanf as oj^js jap vsoa npo^
'uoptauas uouas ap 'ociuajs jap aaof Joua
'uopaajoaaj uoj^ sa opunui jap ouauip jj
:ioíaxu ni opouipi 'oSip oj ai nuins u^
:(IZ) ajsaad
-pjy P Bjaop ^nb pp 'oaauip pp bjopb¡jojjíb Bzjanj b^ ua BpBSBq
'ppos pBpiaoiJadns ns JBJ^souiap A oi^ijsaad a^uaioaj ns aBpijosuoa
BqBjxsaaau anb odnaS un ap ouas ja ua BpBaado 'BzanbtJ bj ap uopBj
-nuinaB bj ap bsozjoj Biauanaasuoa bj bj^ 'ojuaiuiBuipj jap ojjojjb
-sap un b aiuauíBiJBsaaau Bjanpuoa —san^jnq njtjjdsa ja— sisijo bj
BpBiatut ap sandsap Bpp bj ap ajuBuiuiopaad oppuas ja anb ajqB^auui
sa 'oiBoq ap o^i^adB ajsa jaaBjsijBS BJBd sojuauíaja sop^uiuiaaiap A
sajqranjsoa sBun^jB bijbjj b uoJBSajj ig 'SBiauanaasuoo SBpBjaSBxa Bjja
ap jbobs A uoiaBAJasqo B^sa Bjjaj bj ap aid jb jbuioj ojaBxaui Bijas
ojtad '(9^) opocDoog uoisboo Bjjap ua aaip 'ajuaiJQ apsap bijbjj Bpoj
b A bubosojl b osBd —azzapiqjotu aj— ojuauuButjaJ ja 'ofnj j^
•BpiA ap sajBapi soAanu soj
ap uoiaBipBJJi aod sajaoa sbj ua apasj sbui souiaaBjjuooua oj sboijsii
-ajaBJBo SBsa uoa A 'uBjuauíijB oj anb SBunjaoj sspijos sbj
uoiaBjuajso Bjaaia A p^paABaS Bjaai^ 'JBijnaad aap un ja ua
as ojuoad Xniu oaad 'ouBsajaoa ofnj jap ofajjaa un aXnjijsuoa Bisan^
-anq bj asjBjquinjsoaB b Bzuaituoa anb jb ofnj ja 'ajuauíBjaai^
•BaopBAaasuoa Bzaanj eun ua ajuauíBjuoad
BiujojsuBaj as A uppnjOAaa bj b auodo as 'uopnjOAaa Bpunjoad eun b
SBpBa^ ajsixa jBpos asBja oiuoa anb 'Bjsan^anq bj A ^Bpuajsixa bj
opBuaopB Bq as anb uoa ojBoq osojuajso ja osbob A uopBaapisuoa bj
'Bzanbia bj 'aBjsauaiq jap ojuaiiuiuajuBiu 'sand 'BqBaijiuSis pBpianSag
•pspijiqBjsa uis Biauajsixa eun ap sauaAiBA soj ua Bjaajauíoadiuoa b

�— 601 —
•sqjBg ]jn^) Jod Bpi^^iJip aiouos ^iSojoyiuy^ ap 9 X 55 q soasip soj asuBa^*^g
•393 *8Bd 'v^iuojj•
•juj '1 '3uojaiunoa(j^g
'66 'AX "•"&gt;/ 'vipauiwojqg
•jXfuod aajiotjaf Kjwjjbíi sv^[
jXjap uXajd joyj 'unoiuido ppaay Joyj^
'auos aucno snunotd^^ svcn aq ^o^
'auo.n siq uaaa so^n j.Cjap utuaciij oj^
:opepuaoBq pp uoiOBZijaj^BJBO
bj 3SB3A 'opimas otnsim p na safBSBd sosojauínn Euoi.uodojd HaaavH^ q 'HIA "PI "0
'6 'IIIA opimas ouisiui p aa i^gi ln\ 'vavuouj -53
' (f) ojudoduj^ pp Bipjj bj ua pepipoisnuí Bjismbxa Bun ap saaop
4Bupg Bp odoaBf ap sajBSijpBiu so\ Á ouipuB^ oasaauBJ^ A
ap auinBj^n^ 'BiasB^ Bp rauBAOif) 'miraig Bp ozuaaui^ ap
\ ajuauíBjBipauíui a 23OM aP v-pnwj b| Bijouianí B| b auai^
' () ((uinpotu vudns luajiqvjodjap ja waavns 'waajnp 'uivjnov ja
luvtuissijjv 'wdj'ijqns jvqaqvq o^an, wvjpn^^ 'lunuoqa jauajdau lunjoj jn
vji 'iuváouos ja wvssouS uiaaoci jvqaqnjj -jinf uojuna smtuajjo
•soiuui^ uimib 'sojavuf jsa pi 'sojnjnpow uivj 'ajiuaaui sapqnjoapap ja
sniutuuaqajnd snjuva 'aunjou '—unjvuiiunjji -í^q}\ oxutui xa ponb oa
oud 'junoxp ajvwiuinjji ínbijv ponb— aunxuiiu 'duaqtuas jnqaios niajj^
rsBai^aisa sapnjpdB sns A bsi^ ap anbuu^ ^bjj ap BqBjqBq auaqtaqBg
anb uoa ajiapp ja asaAaasqQ 'Bza[BJ[njBu b^ A ajjB p uoa uomntn
-oa ap a^aans Bun ouioa jnbB B^uasaad sou as jiaia ap aao ^^
•souBpunxn
sasa^aiui so^ ajqos BpBapA 'aiuaaajip jiaia ap BaauBin Bun ap opBAiaap
osojota ospduii a odniau pp BijsnSuB B[ b ajuaaj uoiaasaj oduiap un
b Bja anb aao^ ap opquB asa Jtaua^uoa BqBJo[ Bp^u 'Bisa^Si buisiux
B^pnbB ua sapusds^ so^ ap B^xdB^ b^ ap o BSi^ ap oija^uauía^ pp
SO3S3JJ sajuBuzn^adsa so^ tu 'snuqnaviu svzuvq sb^ iu 'opBaad pp aojjoq
ja A a^janiu bj ap pBpiuiixojd b^ opuBp^oaaj UBqBiuBp 'nzuajmaj
íp oxqoaads ns ua 'iiubabssb^ odoaBf 'BjpAO^[ btjbj^ BjuBg ap aoiad
p ouioa 'anb so^ ap sauopBaajdim sb[ tu 'sBtjsajBa A saaqtuBq sb| tu
'BaSa^[ a^sa^ b^ tu 'BpB^[ ' (Z) (i¿'' "JS J-íi^o xjSap njjanb aqo oduoo
ojjsou po vjvSaj uassa truajva ajuof nxd noo vjm vijsou nj tumpauo
rsauídiuB^ Btdoad b^ ap p o íuajsmow¿au asmqaaiu sb^ ap p
-atuas OSB3B o^uaiun^dB uoa 'ajjantu bj BjBa^ anb ap sajus opunuí
a^sa ap JBinj^stp BJBd BzanbtJ ns jBqaaAOjdB uBqBasap A ajuauíBqaaaB
BqBuapuoa otusiiu p anb soypnbB outs (\) noypnd a vidqos Bpuaaoj^j
En^ijuB v\ ua aiuauíBaipouBptn BqBpjoaaJt iaaiqSqy a^uBQ anb
so^ tsA uBja ou (^g) ajaciici auaq o\ma\oci aqo sasan^jnq sojs^
• tanao a tunuisap ui
a nzzajSapp ui a xqoomS ui opnnjs 'odno ui }^oi¡ ip apuvjuiqS ajjoo
a íjuaiunujs xjS noo íiou^is a 'ampuo noo xjmddooon opnvjjvq vuuaj
vj uad opwopwo 'ajjaojnd ip a auuop ip xjiiuts a iapnjjio vjjap íjuvd
ntd nt awtru^aj tp asmqo a 'xjvpuaz a xddvip xp ajuadoo xjooo opuaooof
a 'ocionn xp xjxjsaa xnvaoxS xjxjnaS xp axuSndxuoo ajvSx^q aj oxwaovf xs
oxSSnxu xp uajno jad onxw xnSo 'ojnjs ouonq a nzzauSajjv jad ^^ : (bZ)
íUBIITA i^ubaoi^) aatp sauatnb ap 'soutjuajojj soj b BJtBquta njtjtd
-sa pp pn^uaAnf B-q -bububiu jap asjBp^oaB uts BptA bj jpp Buad bj

�— on —
•JJUJ 'j 'BUOJ9U1D03Q
•anSojouj 'S3jvj¡ Amqiaiuvj
'uopuajut ap BpBáasa efoiue aui as anb uoisaadxa buii
UO3 BJOpBJSd BJ B BJBU3S X J0[)B^Jads3 JB BJIIH Said SO[ BABJ BUajBp3ej\[ BIJBJ^J U9inb B
janbB 'seuiap o[ ao^ 'bisujb je sbui OAniaa^ua anb p aiuatuean^as 'ajjBjap asa Jbjij
-ijsnf apand unotunq p ojog -zaapafe p eáanf anb BfaJBd buii 'eiiuanbad Anuí 'ja ua
X —setuap oj jod 'ouiisisoiana— afesiBd un BsiAip as opuoj jb ejsa anb bubju^a b[
aod ^euajBpSej^ bjjbj^ BlUBg uoa oasiae^ p uotntg ap esea ua Buaa B[ B^uasaadaa
X 'Bpuaaoj^ ua 'jzijjfj IjSop eiaajjB^ bj na Bisa anb juamojjj SBjoaij^ ap oajjdiaj;
pp soSusod soj ap oun ua osoiana a[piap un op^uoisaaduii Bq aui aadniaig -qasog
oiuiuojaf ua Biuanap BpB)isnui bjbzub.)[b apjB) sbui anb Bpnq b¡ ua X oasa^oaS a^p^
-Ejap p ua ofiao^aa aisa BnjuaaB as O[i]sa p aod soaio ua X 4auiapSuy,p sapBq^)
ap o auSBiaag ap auuy ap soj oruoa 'SBaoq ap soj ua 'snqaqj uoisbq ap p ouioa
'bzb3 ap soaqij soj u^ -BaijsBjd bj ua Biauapuai BSa ap ojjoaaesap ja osoiana sa oaad
íBjsaad as oaauaS ja sand 'uBpunqB souBaajij soiuouiiisai so^ -Biuoai bj X Bjanq bj aod
oisn^ jb aaaipa as anb ja sa san^anq nijajdsa jap sisijbub jap oajnap ojnjidBD oaiQ
•BpBuaof Biasna bj b
auoiznpoujuj bj X ^uouauiDoaQ ja Baaaia as anb uoa aiojnnjpp auotsnjouo^ bj as^a^
•jp #aoj 'auoiawvoaQ

*g
-gg

-¿g
*9g
"gg

nutsou vjjap ^jqa vanw 9j ^yo auvpuvnSiu ouos
ntd o%\ovu ^jvnb a\ 'v8au au auuaja azzajjaq ans aj qtauad uou 'vis
au otoioonio ayo vuoouv ajvnb p 'ajxiaiuvjuadn md ojaia p a 'auaitimu
ajjttu -uaq íuaqjvj) a 'aumu p ayo auviS^apuo ama^anjpv uou apmq
tp maid tdwno i a 'adnumd a\ a ipoo i aumSapuaa ísmuotSSaa 'aunj
-uno iwapaoon ij3 ouopo(s mm^^^ '• (6) ^uiduiea ^^[ u^ asaei^npj bjbcI
pBpnp b^ UBJBuopuBqB 9nb SBáiniB sns b B^uiduiB^ Biuodo^d os9 jod
ÍS9UOl0Bdn9O9dd Á SBJn^^BUIB SB[ JBUIJB9 BJBd BIAJ9S UOI99np9S tlS A
iunojf ai/^ si paupuaSua nuaa ipii/tn ¡q
'unoaij yaicns m auAaa Xuana jaifjvq puy
ai/} O} paaiad ^yoy atpxop^ fo atq^oip aqj^
ajos saunoqs sit/ t¿jicn ajjtudy jvq
: (gg) XanqjgjuB^ b u^i^uip 9s souijS^jgd so[ opuBno
99UOJU9 BJ3 ÍUO19BJS9 BU9nq B^ BqBÍo9[j[ OpUBtlO B^JB^dra9JUO9 9p
9ji9[9p |9 Bijqnos^p 9s X BZ9^{9q lis X BioB^^ ns aod Bionp^s buisuu
BZ9[BJniBU B^ Od9J "(¿g) BlOp99UB BJ 9p O]UB9U9 J9 UO9 unB X 89JBJ11IÍ
-uis sbiujoj 8Bj 9p BzuBfnd bj uod ouioa o^ubj solunfuoo soj 9p oiaqij
-inb9 J9 UO9 Bfl9O9J 98 9nb B^SIIJB JB JBJI9J9p B X J9BJJB B BZU9IUI
-O9 S9JOqJB X SBUIJO9 9p OpUOJ J9 O S9J99JO9 SOJ 9p BJUIO1BUB BI99J
BJ 4BZB9 9p 8BU9989 SBJ 'odlHBO J9p S9JOqBJ SB^ 'S9O^) J9Q UB^ O
UBA 'íIozzoO ozzo^^g o oi99BSBj^[ 'uojuoJBq^) puBjj^nSu^ o ^
9p JO^ U9 OJUOdd XnUI BJI^J9ApB 9S OUIO9 'BJJ9 BIDBq 9SJ9AJOA B BqBZU9UI
-O9 JOpB9Jt9 n^TIld89 j^ 'BqBJlOSnS 9tlb OUIIUB Op SOpBJS9 SOJ JOd OUIO9
ISB pBp9TJBA X BZ9nblJ ns JOd BipU9jdjO8 BJJBjdai9}UO9 JB X 'OA9nU 9p
BJ9Ijqn9S9p BJ 9S 18 OUIO9 BJ99JB^ -BZ9JBJI1JBU BJ BqBJJ9ds9p BJOqB 9llb
OJUB9U9 J9 UO9 ofoJBd BIJJO9 B9IJ9JS9 UOtDB9J9 BJ JOd S9J9JUI jg
*(9g) BZ9JJ9q 9jqBJBllIUI 'B9JB.TJ9^ U9 OIUO9
'S999A B BqBZUBOJB 9llb OpuilJOjd OUISIJIJ HIl B BJJ911S BpU9IJ UBqBp
J9p Oldo^d OpU9lJ J9pU9^dB 9p OJ9qUB OJ^BA 9S9 UBI9BJSIJBS
X SBj^od 9iib ojubj uo 'Bu^BDjQ X ojjoi^) 'S^noqinig soj 9p
op X ouBSi^ soj 9p sbj :soi9BjBd X sbis^jí^t 'sojqij UBqBaoo^p
9nb SBJiujnosg X SBan^uid sbj uoo bjsia bj bjb¿ J99Bjd BqBosnq os
X (gg) atap a a^iay'ñnix niozuno SBjjonbB uoo sopio soj UBqBji9j9p 9g

�— ITT —
" bjou B[ b aiuaipuodsajjoa ojxaj \a ua Bjnüij anb jnouSoa %a jpm o9a oiuoa sauois
-aidxa ap u^iauede B[ JBÁe-iqns aiuesajajuí nuag -eijoisiq B[ ua a}uaui[Biaadsa 'Bjn^na
B[ ap SBiauaio souibuib[[ Xoq anb sb[ ua uaiquiBi jbuiosb b czaiduia Biauapuaj Bjs^
'Z6ZI Bi8Bq Bjp ua uojaiAnjuBui o[ X SLZl ua p^-iea B[ b uojba8[[ o[ anb Bixopojjo
ns ap Baja^e s^qaadsos sbj ojaeduioa anb osaijuo;) '9^5 'g *8ed ''sy -sg 'jj "j^
'njouata dj ap "jsij^ ap jBjauaü viudjoubj ns ua ipij\[ opiy jod opBjia Bisa X tunpjaj^
sndQ ns b aaauajaad afesBd ^g -(&lt;jjaij dj ap ojajo jap SDsoa sdj svpoi ap pnpjaa
ua 'SDOiuiinb 'SDJipaui 'sajvininu snso^ svj ap sojuaiuiiaouoa vjsinbuoo 'oiuaiuiuadxa
jap saciDit y 'Ofuaiuíuadxa jap ojjsamu sa anbiod 'Dtp jap znj vjajdtuoo dj d djjiu ja
'ojnosndaja ja ua soÜDjajojmu ouioa 'ajuawjpifip DJnasqo uao, sozianfsa uoa sojjo
anb o^ •ojmbuDJt Difuoa Djja ua
ounpiqvs dj ap vjqo dj anSts ja íüdnao as
ou ja SDjqDjDd ap vqanj sosjnxip aQ • (jD%ua\utiadxa) Dtauaio Djsa ua svjsinbuoa
sns jod opDjquiouaj jas vpand anb 'oun ojos oozouoo aiquioij ufjt&gt; :paojxQ ap
ojisaBui ¡a an8is SB[pnq SBXna 'snuiJáaja^ snajaj ap jioavg 33og Bppq oraoa as^a^
•safBuosJad
sns ap soqanuí UBqBjjsovuap anb BiuiinbjB B[ jod sajaiui p ajqos djjjjsbj ap sauojvn
sojdj^) ua jBápg pp opuBuaajj ap X SDZunjqtua^ sauojonjauaQ ua UBuizn^) ap zajag
UBUjag ap SBiauaaapj SBSOJauínu sbj asjauod uapand pna p ojunf '(ajot suvtuoa
s^iouuDo aqj^j aaaivH^) ap oáiuouB.) pp opEij.) pp oiBpj p sa osoijna sbui p ciad
'Bjoda bj ap sajojn^ sojjo X pnusj^ uenf -q 'opaBaaog ua soiuouiiisaj so[ u^punqy
•ogn^
opunmiBg ap opuntu jap svjjictninui S07 o xijaj p ua aapBd ns xipj b ofasuoaB jsy
-IODO IlJIJldsO pp SBIOUOpUOJ SBUIlSp OJpjJBSOp 'SBOpí SBJJOIO OJtlBJSOJ
'soioinfojd sofoiA op pnjij^ui op ojuouiBj^onso^ oipuojdsop os onb
B^ OIIJ B[p ÍSBSOO SB^ Á OJqUIOl{ p OJJUO SOUOpBpi SB[ Op OIJBUIIjd
ouojjo^ p uo aioop oraoo o^ubi so onb 'Boiuipuooo pBpiAijoB B[ no
oaouui onb b^ pnj Bison^anq B[ ípuopipBJj nop^o p bioojjo onb so^
ojiuo aod ouiniBO OAonu un jbzbjj onáisuoo A bjuoij onb uo ojuoiuoui
p uo B|p ojub oj^uoouo os Bison^anq b^ onb uo uoioBn^is b[ op ouoia
-ojd onb pBpipoa tb\ b ojuojj JBaodo op bjoubiu JBqnood Bun X^q o[p
opoj op zib^ bj uo onbaO^j 'spn^anq ojib un '^BjnSuis ojib ns oiuijdini
soj onb ouíois oiJBiiun A OAonu un ofBq SBpBuiquioo sbjjo SBpoj o^od
'SBSOO SBJ B O^UOJJ SB^ipOUI SOUOIOOBOJ Op SBJ1O A SOUOlOipBJJ SBSJOAip
op sbjjo op sBun^jB sojuotuoAoad 'sopnijjoB SBju^sip jo uo ubjozoui
-ojjuo o 'osano ns op oSjbj oj b A 'jBAOipoiuofBq sisijo bj op souo^
-ijo soj op jpjBd b osjBuosip b Bzoiduio ouioo jbj 'sonáanq njiaídso jo
'oioojo uo 'uBjn^ijuoo —sbjjo osbob A— sboijsijojobjbo sbjso SBpo^
' (f) ojuoiuiBjjodiuoo jBijnood ns
op SBpuoxqBS b bjjo ojqos jBjqo op osoosop A 'ojooaip ojuoiiuioouoo
ns op osojoo 'BjBipouiui p^pijBOJ bj jod opsdnooojd 'son^jnq njiajdso
JOp SOSSBJ SOJUBJ SOJJO UBJinjIJSUOO SBJOU SBqiUB A i(Zf) OUISlJldlUO
JOp SOZUOIUIOO SOJ A OOIJSIJBJnjBU OJUOIUIIJUOS JOp JBJJOdsop JO OJJUO
upioBjoj bijoojjso Bun ^Íbjj 'joijojui BiouoiJodxo Bidojd ns op soabjj b
soiq b BqBosnq onb ooijsiui jop o sojxoj op JopBSoj^ osojoo jop bj
op Bjuxjsip uoiq pnjijoB Bun bjoaoj (\f) odiuoxj orasiin jb osjooonb
-ijuo b A sodjono soj op ojojoos jo jooouoo b BqBJtdsB onb Bjsirainb
-jb jo sond íooiJiduio ojuoiiuioouoo jop X ooiuooj opijuos jop uoioba
-OUOJ BJJOIO B SOlUIJSISy 'BJJO Op OSJIAJOS Op BJOUBIU BJ UllB X BZOJBJ
-njBU bj op sojojoos soj Jijqnosop b Biouoáijojui ns X uoioBAJOsqo ns
UBqBoijdB 'uoiobojo bj op Biuojqojd jo opuoijiiuo 'sojjo '(0^) ^iouoj
-odiumo ns jooouoooj b X soiq b jbiub b sbjjiabjbiu sbso UBqBjioui
soun^jB b ig 'sbjjiabjbui sns jod UBipuojdjos os souoinb op uoioBuiá
-BUII BJ JBJIOXO B BJOIJB UOiqUIBJ BqBZUOUIOO 'OJUOlUOjqBUIB JIAIA BJBd
oiniuB jo Biuodsipojd X sopijuos soj BqBfioo^oj onb bzojbjiijbu

�oiui fonijSi^^ ^BJopnap ajusjsuoa ns 'ssuiap oj jod 'Bja anb 'Bzajqou
büSijub bj b asjBiuixojdB ojnaojd 'oaijijod ouajjaj ja ua ajuaiueq
opijBqinoa Bjjaqeq sbjj 'anb oijJiApB as ojuojd Xnin X ísasajjoa
sbj OAijjna X ojsoq opsqaadsosui un cuanj 'sBsonjuns SBjsaij
oziub^jq 'o^zBuaaam ja ajuBipatu ajuauíBAijaB uaiqiuBj ouis ajuaui
-BAijBjduiajuoa ojos ou BqBuoiajodojd as anb 'oaijajsa aaoS ja X —
jBiaos osuaasB ja Bjed ojuatunjjsui ouioa oduiaij ouisiui jb BjAjas anb—
SBJjaj sbj ap OAijjna ja ajuBipaiu asjijnd ap odtuaij ouistui jb ojbjj
o jad ÍBjjSajB X BjnjjOAuasap uoa oaauíp ns o^sb^ ojja BJBd X bsoz
-oS X ajqBuiB Biauajsixa Bun JBAajj ojnaoad Bjsan^anq b^jb bj 'asjBa
-ijiuSip X sojJBaijtuíoip BJBd ísaiJoa BpiA bj ap sbuijoj sbj Bajaa ap
Xnuí BqBJira anb pjaAaj soiao sns ap osn ja 'oiquiBa u^ -pBpijBuiSiJO
jbjoi Bun B^saijiuBui Bisan^jnq bjjb bj ouajjaj a^sa ua X 'pBpiAijaB
ap buijoj JBtjnaad ns opBunaB BjqBq bsoijba BiauaiJadxa buq
•oAanu souaui ou njijjdsa un jod opBuiiuB BpiA
ap odi^ OAanu asa ojapoui anb bj anj Bjj^ 'ojjpaqjB ns b ja ap jbzo^
BJBd sóido sns ap jauodsip 'opoj ajqos 'X japod ja jaajafa 'Baijqnd
BpiA bj ua ouajj ap JiuaAja^uí Bi^iuijad aj anb oaimouoaa oSoqesap
un 'Baxijjod X Baiuipuoaa BiaBatja ns b X uoidob ap pBpiDBdBa ns
b Bjun 'oiqiuBa ua 'BisanSjnq bjjb B-^ 'SBpianpaj ojJBq uBja sapBpij
-tqísod s^Xna 'sqajd ^auntuoo 'ojnuiui ojodod jap Biauajajip b 'ossvjS
ojodod ji puiBjj ^g Biauajoj^ ua anb oj 'sapuvd% o sajiaip 'sauofviu soj
ap ojunfuoa ja BJa Bisanjnq bjjb B-q -sasan^jnq soaidij soj b BqBdnjSB
jo^ij ua anb oaxun ja 'Bisangjnq bjjb bj 'Bpnp uis 'sa odiu^ as^
•odnjS un ap OAisnjaxa oiuouiijj
-Bd oidiauíjd un ua aXnjijsuoa oiuoa jssiaajd 'opoj ajuB 'oiJBsaaau sa
oja^ -sojuaaB sosjaAip ajopuaiuiijduit UBJoqBja oj X BjBasa jouaui o
joXbui ua ja ap UBjjauadiuoa as anb sajBiaos sodnjS sojjo ajqos o^anj
BuiBJjap as 'BisanSjnq bj ap ouas ja ua opiSjns opuaiqBq 'oiuoa ap
ojuaiuiiaajqBjsa ja Bas san^jnq njijjdsa jap saua^uo soj ajqos jBjnjjno
-oaxjpjsiq uotaBSijsaAui Bun ap op^aijap sbiu ojaadsB ja osBay

•Baoda Bun ap
oidojd ojijsa ja jas ap Biqsq 'sajiuitj sns sop^siaajd X sopsuapjo bX
*sandsap oaod Xnm íoaijjouiijod asjaaeq BjSBq SBjaaBj sns oaijdxjjnuí X
maanbijua as ojad 'ojijsa un opuais oxn^ig 'BiaBJauisoipi JBijnaad ns
unSas saaBj sns ap Bun ja ua oíaajsnqoj sajBna soj ap oun Bpsa 'sosjaA
-ip sajBiDOS sodnj^ uojBjdopB bj X 'BAijaadsjad bjsba ap BjopBAOuaj
X BAanu pBptjiqísod Bun anj íunuioa oiuouiijjBd oziij as X opuBfjoj
BqBjsa oj anb jbioos asBja bj ap sajiiuij soj osBdajqos sanájnq njiJid
-sa ja '^pjA ap ojnpoui OAanu un ouioa oXnjijsuoa as opusn^ ^oduiaij
oood jod pBpiiuiji^aj ns auaijusui ojos BaoAjun uotaBjaj Bjsa oja^
•BsanSjnq
asBja bj b BiuiuB anb njijjdsa ja 'uoianjijsuoa ns ap sBdBja SBjaiuijd
sbj ajuBjnp X oidiDuijd ua 'sa sanSjnq njijjdsa ja osa jo^ *opBjisnui
oi^ijsajd un ajuauíBpidBJ o^anj oubS anb oj uoa jbidos Biauajsixa bj b
sojnpoin soAanu jauodiui ajuatujBuij oj^oj X SBpiaauuopB sajuB jBjuap

�IA 'III '^t-iojsijj
•p *s 'azuaji^ '^zuajij ip nfiofg vjpp jjooas anp iiuiid ¡ 'jjbjji^ asuaA
BW33SOJ, ua nofuy soj ap B&gt;ujjod bj ajtjog \tojnuaaip jaijvava npuvjj vi ajvvjvojaiu
udjS a ouiissii^ooiu ips&gt; :(j '] 'auoj^mnaaQj oijonjjog aaip uainb ap —aifonop^ 'jf^[
UBqBUIBJJ S3S33UEJJ SOJ Uamb B JS3ZUBJJ OJJBIJSnj^ 3p ¡3 S3 OSOIJn3 SBIU OSB3 jg
•apt stuosuvd Bi{ 'aaonEq^ X '(-ss X J9S"8I "A) aso^ r&gt;\ ap uvwo}j aq ua
^onaj^ ap nBnf nBjjOJjesap anb unuio) JBSnj un buijoj as oSan'^ -g 'jj 'Di^ajvuo^^^ bq
ua X 'jj oaijapa^ b boij^jojsub uoisiuijap bj aXnqi^ie anb ua g '^j na aiusnijBia
•adsa 'ointauoj ua BjjOJjesap bj 3]ubq "(9 ojiara 'jjj 'aiioijojosno^ ajj) oíaaog ua X
(IIIA VJit?S) I^u^Anf ua jaaaJBdB b aAjanA X (8 '^j 'saiii/o^) B3ija}ojsiJB sa sisaj wj
*IIIA 'AI 'auo-iaM/o^^a

-Lf

'&lt;)f

-gf'n

-oi^ sns b UBiDimu^j osa aod ou anb soaa^BqBa sa|qou \9 uoa ubioubj
-snsuoa as '(iajptm3uaiu oniiuv^ ^ap uoiadnjji Bjaraidd b^ apsap 'ouioa
jBAaasqo sa une aiuBjdodini sbui oqanuí oaad ísaiJB sbj ap Bim ua asaiq
-ijasui BJBd uoxaipBjj ns b JBiaunuaj ^od BJBjdo SBunraoa sbj ua anb
—ajBuSBui o apuBaS— oaajjBqBa pqBj oj^[ • ^nuvoiaiu ouinmn
-bj[ iubjji^^ oajjBj^[ anb oj ap asaBanjBS b 'sanSjnq njijjdsa jap
-auaduioa b opBzuauíoa UBq so^ajjBqBa soj 'oiuBjaajua 'anbao^
•sodnjS sop soj uBqBJBdas saju^ anb SBjjanduioa sbj ojoj aaq^q aqap
aiuaijjoa Bso^apod Bun ísBqantu sbjjo b BiABpoj bjiistsb á sauoiaB)
-ib sbjub^ ojsia Bq anb ^JX ojSts ojuajnqjn^ asa ua 'Bsanjnq uotaip
-bj^ ^injrj Á Buanq ap soquiB 'Bjsiuoja ja bjjiabjbui as Á japBaaaui
ja apiaap ag f(m • 'ojuvuvj^ ip azuau^ jap nf aya aijSoiu 'aaiupnuadwj
pjjap oiSmuas jv asiw ts ^apiunaiaui aya oosauaijnava md owtim uoa
'íjonimaay íjSap v-iuSvduioa vjjap ouSvdtuoa nwiud opuassa apanb jj
•aj^ on^p Jdp vizuvfui vjjap auojvu^aaoS 0 oijvq 'azuaui^ ap auujod
-od ouipvwia '•'tyan'iniaay ijSap vjoat^ 'j\[ ip vtuvf vuviya uad viuotu
-aui axapuaj. tp '(sajodv^[ ap) i^iwj aj^ jap auoiznuoaoa vj ossa^ddo
ojjsou \au ojiqap a 'auvd au vsoa vu^aq^ : (¿f) iubjjj^
niuofsifj bsouibj ns ua BAaasuoa sou anb ja anb oiuouiijsaj
OAijsaSns sbui asjBjj^q Bpand ajuauíjxaijip oaad i (gf) BiauaJoj^ ua
OAnjsa SBJjuaiui siojb^ ap sojjb^) Biauapuai Bsa ojojdxa ouioa opiqBS
s^ "sajjoa SBun^jB ua bata une uoiaipBJj ajuB.iquinjsap Bjjanb^ un^as
bjjo iBjdopB BjBd BpiA ap SBiujoj sajBnjxqBq sns jBuopuBqB BjaiAjosaj
'sBasajajjBqBa sajqiunjsoa sbj ap opBJoniBua 'anb san^jnq pijBj o^
•uoxaBaiunuioajajui bj jbjijiobj b á sasBja sbj aajua sajqBanb
-uBjjut sajiiuij soj jBJJoq b Bipuaj anb Bsan^jnq ajuauíBaidij jaA ap
opoui tiu b Bisa Buiajaop i (^f) Bjjajuoa bj anb oj pnjJiA bj ouis uaSuo
ja Bja ou anb ap sisaj bj asopuaiuaisos '^Bzajqou BJapBpjaA bj^^ aj)
BajaaB JBjuamnSjB jio saauoiua jod a^uanaajj an^^ 'EzanhiJ bj jod ojjo
X uaStJO ja jod oun 'pBpaiaos bj ap sajoiaadns sodnjS sop soj ai)ua
oiqxuBajajuí un ouiAOjd 'Bisanjnq bj b usjaajoABj anb SBairapuoaa
SBiauBjsunajia sbj ap X 'Biauapuaj Bjsa aQ '^auinaa ynb wujod au a) íod
iopuapuauddv ^wnjsoa uoj(ap a iüss owos ia aya ywiuion ypiua'ñ ranb a
luojvq tanb a ijouSis tanb opuaSSaa 'íjsaj/ ou \nb aya auaq np md a
owuin^soa md a axov^ñtui ojjow wuajuaaip ni ''aya nzuas :vatffv^i ís
auioa ínupaa vzzayaaiJL nni vjjap auvd uvuS aciop 'oiuvnbjv tSiuv^ v
auvis v ís^vpuv ni aya oijoui ouiiuaaaiuaiuoa ta ion aya xad Honi tnvf(ap
auapaa v owisapaiu ni íauiuiooui ni aya onvf uaq a ^jSa ioj^aaipuvu^
ni '—(ff) ofíH ns B oíaa^aaog ap sanSanq ja BqBfasuoaB—

�— tu —
"18 'djdoniiiiDtsuo^ ap ajanbuo^

ponb jraip anb 'luojn^au nujuoa suaianf 'aimjiiu wmpiwtp uad tuntjn
pn ntsajaa^ nun qn jnqisunuj is uitnja 'sanba jnqi uadiuas ja isnjnip
'Vtib ja san^uid sopaufnjnd jnqaqnq jg* • • 'auaaia apipuajds jvqajoa situ
-iu nynb 'jinf a^jajj siujvif smaafap smutjdas ouoj^ :jBánj ojjaia ua
aaip X sajojja sns bzijbub anb 'BtujBg ap auaquujBg 'uapao buisiui
b^ ap Bjsiuo^a un ojaadsB ojaata ua Ban^ij ns aA ouioa ^B^Buas Buad
B^ 3[ba SBaijsiaajaBJBa sbjio opB^ un b opuBfap cua^ 'uoiaaBjadnjsa
Bjap^pjaA B^iasns pBp^suosjad Bfa^duioa B^na 'buoijo^) ap sBi^^ bub3
-siauBaj uapjo B[ b auiiaduii anb uoiaaajip v^ Bpiaouoa uaiq sg
•aanpoad B^ anb o\ san^^jnq iijij
-idsa ^p uoiaBjiuitsB BauBjj Bun sa ou is jB^^pui ap jbibjj X 'Bzaaq
-od bj ap pBpisaaau B[ oasiauBjg uBg op^aipa^d jaqBq ap soub soaod
so[ b 'ouas ns ua aanpoad as anb uoiaBuuojsuBj} bj ap aiuapuaadaos
oj aod sajBjn^aj souapjo sbj b uaaaipj as anb soj ap sounájB aBau
-ijb Buad bj ajBA oaad íajuBQ X sajszuaAOjd sajopBAOj^ soj ap jij.iBd b
'ojaja ja ua pBpxjBnsuas bj ap ojjojjBsap jap BaaaaB sajBAaipaui sajuanj
sbj uBAaasuoa anb soiuouiijsaj sosoaauínu soj JBpjoaaj osoiao ^uag
•opBjo^sodB ja uoa sajqijBdiuoa souaui san^anq njijjdsa jap soásBJ sojjo
b uaiquiBj ouis oaiuiouoaa uapao ap sauoiaBdnaoajd sbj b ojos ou
otJiqpB as Bisajái ap sajquioq soj ap odnaá ja 'Bzajqou bj ouioa 'anb
jspjoaaj a^uBjJoduii sa oaad íBasaaajjBqBa BpiA bj ap sojuauíaja soqa
-nut ap BqBdiaijjBd anb BpiA bj ap uoiadaauoa Bun BtaBq uBJBzijsap
as ojaja o^jb jap soaquiaiui soj anb ap oqaaq ja JBjiasns apand Bzau
-BJjxa BSBasg -sajBiaos sb&lt;íbu sbj SBpoj ap sajuaiuaAOjd sonpiAipui jod
oisanduioa odna^ un UBjmijsuoa anb 'Btsaj^i ap sajquioq soj ap aiJBd
jod ofnpo^d as sanSanq njiardsa jap a^uBfauías uoi3bjiiuisb Bu^
•sanSanq njtjjdsa ajuaio^u jap so^sbj sojjo soj sopoj uaiquiBj ouis
'uoiobjiuiisb Bjuaj bj UBjBuas anb sbj oatuiouoaa uapjo ap sauoiaBdnao
-ajd sbj ajuauíBjos uos ou oja^ "ojo^ oojbj^ Bjuasajdaj ajuauíBpBjsnfB
ubj anb souBiaauaA sajuBiaaauíoa soaia soj ap sbj ap —BjdouijuBjsuo^
Batj bj ap ojnaBjaadsa ja ojsiAajjua SBuadB-— sauojsq sapuBJ^ soj ap
sauoiOBdnaoaad sbj 'sand 'saauojua jod BJBdas BiauBjsip Baod
'í(saudn suouip snoa snou auiuioo saioa sapiui is vjv
¡q isatuaj. pib suosaui sunuS i\ %a sasnaiaaud sauua^d saj %a iapioiu unaj
uaiotua^ \\ iuaina ua saina sajnoj siv^^^ •suivq snn iua\o%iod ajto vj ap
saiunp saj anb tua^xojp sajaod sap auiuioo ts '^uaSun souS a\ siof 'uaiu
-^^nn^ v dipw tuatoan utoan^ ínb suvfuas snn au uatjvciaqo saiaod snn
au 'ísoj ap unuiuioo nn sanbuo pindap au uo anb ts 'uajquia n iwanj
tuaiatauauiuioo ísui^ '^o^iod uaj ^s 'xnaiw jiouin prib 9a no 'jo n
a^os ap snup no -toja snmoí no satuiuoq saqaiu sap sunosnqa loiiaid %a
iutoanj %uaio\quia %a 'tuaiojnoa pnb ao ja uop snmof saj juaiouaid
is uapm^ juaioaap uioanj inb —(8^) 9fsBd un ua aaip— auisiaui
jia j^^ -souBiaauaA soj uoa Biauajaduioa Bfajsd ua ei(satuiuoq snnij^
soj aajua BzanbiJ bj jod sajajuí ja X Biaipoa bj opipuna Biq^q ouioa
ap api Bun asjaaBq BJBd iJBj^ ap jaaqojj ap ajdouijunjsuo'j ap ajanb
-uoa wj ap 8ButBd sbj jajjoaaj JopBuoiaaajB ajuauíJBjnaijjBd sg 'sajou

�— sn —

'ftZZ

jap bj uauoduioa 911b souiuua^ b epiA bj 9p ^Xaqajd uoiadaa
J S99UOJU9 aod U9Á11JUSUO9 9nb SOJUaUíaja SOJ JianpBJJ IPÍJÍP
^ ' ^ipaij. njjoa vun ouudjx&gt;s íuaaod i aqoais 'azzaifoaiu apuvu^
otaunaqo o%ux&gt;i ow9JBJsaJ.o jo\[^ '-f\ ua Buiiuaaojj: aqajd bj
9p BUlBj^Ojd J9 OlI9T|dx9 9JU9UIBUinS BJ[nS9J J^ *UBJ99[BA9jd Onb SB|^
UBJ9 S9[BnO B^U9n9 U9 OpU9lU9J ^BanjBU O^ 49J^Bd BJJO JOd 'B^3 "BPíA
Op S9UOI9ipuO9 8B^ U9 OJU9iniBJOf9UI im aBZUBO^ B BOIJOÜjd 9jU9in
-Bjnd upioBJídsB B[ Bzj^nj loÁ^ua oqonuí uoo 9jB[ o^ad *bsoii[9J zjbj
B^J919 Z9A BUn|B BJ999JBdB 49JU9UqBI99dS9 \J^_ O|IS ^p OSJnO JO U9
4SBUIS9duiB0 OUIO9 SBUBq^n OJUBJ 'SBpBIJBJBSB S9SBJ9 SBJ UBJBU9pB9U989p
onb soTJBUoionjoA9J sojuaiuiiAota sosojoSia soj u^ "odru^ ojs9 ap saj
-^api soj b aiuauíBjjansa^ uoJBajd as BisanSanq bj ap ofBqap jod UBq
-B^sa anb sajBioos sodnaS soj uaiquiBj anb —uoiaBÍoiisaAiii Bjsa Bjiasns
anb SBinajqojd soj ap Bjn^ Bisa Jinjauoa BJBd— asjBÍ^ajSB Bjjpo^
•sanSjnq mmdsa JopBjjBS
-bab jap uatqtttBj auaiAOJrd anb ouisijBnpiAiput jap opBnjuaaB jB^jadsap
un zaA ns b uasnaB —ojduiafa jod 'BaaB^^a^ un ap ^oijij bj ouioa—
oumapsiui ja anb ap oíamfjad uxs ojja opo^ ípBpisuajuí ubj uoa X
oduiaij oSjbj ajusjnp aiuauíBpxua^sos apunjip as oi^BJ^uoa onampuaj ja
anb ojub^ ua 'joAJaj ap sbjo SBunSjB aonpoíd sBuadB jbtoos ouauíouaj
oxuoa ojad í ojuaiuiBiaunuaj jb 'Bzajqod bj b 'oijaSuBA^ jb oujojaj ja
sa ^Bijnaad bjou n *oaaja ja ua Buiuiopajd anb —san^anq njijjdsa ajsa
bjjuoo— pBpijBuajjaj Bjsa bjjuoo uoxaaBaJ Bun ouis sa ou ^JX o\^is
jap ooijsjtn ojuaiuiiAOUi osojo^ta ja anb asjBjBuas B^aipnd osBay
•aujBa
bj ap sopBtUBjj soj b apaoaB afuom ja anb uoa ouopuBqB jap uoioba
-^asqo BpnSs Bjjaia Buimopaad anb bj ua '(OS) ^^^^Bq^) ap uoiadua
-sap Bsoiaajd bj b 'opoj aaqos 'X ijjaqooBg ap 'oioaBaaog ap soqantu
sojjo b auaquiijBg ap afssBd ja Bpaanaag 'sajquinjsoa ap X BjsijBaj
BjnjBjajij bj ap saunuioa sa^Bnj soj ap oun ua puuojsuBJj as oajnaida
afuoiu jap B.m.oij bj ^IX I^ÍS I^ U9 ^ 'ajuauíajqBjapisuoa oipuna buoj
-jo^ ap SBJJ^ ap ojduiafa ja anb sa ^abj sbui o^ jBjauag osuasuoa
ja ua opBXodB Xnuí X JtopBjuaj Xnuí oiuoo asaaaaajo Btqap 'uapjo bj
ap soidiauíjd soj uoa ajuaxnjBotpBj opuBjsBajuoa 'anb ^piA ap opotu
un aod BoiapSajBa uoiado Bun BqBoijtuSis ojuaimxjuas asa ajuBoipuam
ajiBjj un ua ajuaxuaBjnaijjBd X BtsajSi ap aaquioq un ua 'sananq njia
-idsa jap aauBAB un X BUBijsiaa Biouanjjut bj ap uoiooBjjaa Bun o moa
asjBaijdxa Bipod BpiA bj ap oaijsiuopaq ojuatuujuas un ap ojjoiaBsap
ja Bzajqou bj na ig • (5^) &lt;íjqaio^ soiuissiinoijap soqio ínb 'íaouSoo
19 ipia luanb 'wmivnpaj ninaiuojo^idVfj luauivuf 'nsissy niuaauoo w
inqaqv^ tunnboo luajwiaads waij ' ' • luvqvujs-iuiiu %a luvqajstssn snq
•ruiuo ui ta tnb 'siiuaumpui snqiuojoaisuaa'ip sojijsaa 'ídoosida luaqnq
inots 'sauojnaas souand ivqaqnq sojjaa-iiuop waij 'jniuvSoo aivi-iiuuifui
jaa aiviissaaau visafinvui tsiu 'auvijnba luvaqap uou sa^ouij^^ sajjnjf

�T eipaj. siaxaxp ex
as

SVI3N3I3 A S3QV0INVWnH 30

'TS6I

-ora B^ op souanuo^ so^ ^a ua Jtaqnasap ipjjip sa oj^
bisba ap ^BJiu^naoaiJojsiq ouaraonaj un ainaxisuoa A |a ap
-aput B^sBq BzijBjauaS A apuaijxa 'Baadns o\ anb ojad ouaraouaj asa
BUBdraooB anb 'BpiA ap sbuijoj sb^ ap uoxoBao^stp ^\ BjBjado botuiou
-oaa uotoBao^sip ^\ anb a^u^raBpunjojd sbj^[ 'sa^Biaos
d
ap saABj) b uoisnjip ns ap BaiuBaara v\ A san^anq njijjdsa ^a
-suoa as anb uoa sajta^oBJBa so^ a^uauíBjaraos sop^aiput mbB ajj

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3876">
                <text>El espíritu burgués y la crisis bajomedieval</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3877">
                <text>ROMERO, José Luis </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3878">
                <text> Romero, Jose Luis:&#13;
El espíritu burgués y la crisis bajomedieval /José Luis Romero.&#13;
   [s.l.] : [s.n.], [s.d.].&#13;
 </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3879">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3880">
                <text>s.d.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3881">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3882">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3883">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="184">
        <name>EDAD MEDIA</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
