<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items?output=omeka-xml&amp;page=55&amp;sort_field=Dublin+Core%2CCreator" accessDate="2026-04-07T04:40:15+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>55</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>845</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="99" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="158">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/fc315037ce260e14b8d32de470769a53.PDF</src>
        <authentication>741b796f48a79d56b59f7157911bfac7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="902">
                    <text>— 681 —

— 881 —

'|BuopB[¿
u 'H8t aP JqnjD() *P i IaP oapiAajuoj^
/ • odíauapjo^ mqatna ap oj^o^ (^)
onoíy ap j
ap svraef) 'II8I
-oapuainoj^ 'jBnopBf^ B33|0i{q
-ig as 'tI8I ap ajqtnaiiag ap ^ pp BijBnipjosajxg ospiAainoj^ ap Biazs^ -H8I aP ojíoáy
ap 01 'aiapnSjj^ pp ^lio \auvno -omo^ ap mojn^) o mpa^ ap spjo^i^ ap dj-id^ (j)
:opB^onB
-ojjoo Bjunf b^ b Quijojuj ns na jopeiiis

[ap

jod uotoov minSutu oqoo n oa^fl as ou sojpaij íd^ ap sasaiu saj^ yn
b^oub
Bip pp bjjbo
na
:IePTA OJP3d UOQ
(1) ,Jvlíd Dsa aP smjixnv soj uoivjtp 9S ts
uatq JÍnuí uapand sasanénuod soj X 'Djoajod mf^nut X sauottoo smu ajp&gt;(
sou X 'sojjoijds vjüd sojjjtoq osi^aud sa —otsogo ap 01 Ia oisso^ ap mojvf) o
ap spiooi^^ m^ap— 'oapiaajuojn ap soumu soj sajqv^dsa^ Xntu uosn
:oppjed
ap SB^^jnni SBpijos sbj á sojuaraBtnjB ap b^jbj ^j
•uopBT[iouoa B^ :o8oSsau son^ta ouiuibo
p jod o^do neapao^ 'saAB^S SBiau^noasuoa jaBj) eaaipnd anb osbobjj
un JBJIA3 ap mj b 'oAtspap Á opBjadsaeap anbB}B nn je^mi ap sajus
i sajaf so^ aaju^ pn^ainbni opesneo BtqBif oapiAa^nop\[ b jbi^
BJBd ^ouBds^ owojijja^ na SBsanSnjjod SBdoaj av\ ap ojuaiintAora
13 ¿oaptAajuoj^ BpBi| op^aoisiuioD un 'ojso^b ap
as ooag oXojjy 3P ojuaracdraB^j p apsap anb

VM331V3 aa oxaaAiv ^asor aa moisih
(um^nunuoj)

JI3 9P oi^uiajii^ 1^ - '1181
ja

v¡ ap
'06I &lt;9!JBd •
aouaios o; ap anoisrqj jnoj ¿
pun
nap J3qn aipnig auig) ^vpfojan o

"9261
-pa
otuaituosuad ;^
'06I
"I
I '¿t6T
¿t6T 'oapiAajuop^
pjp^ SBi^nai^ a s^pepiuBmnjj ap -3b^ bj ap -ato na
'opmsa pp X
X mpajp jap mfosonf ui ap sauaSiuo soj f oaaAazy aa
'ZHl iO3l^?n •e^inionoaa -niin^ ap opuo^ -mapivj -^ aaoavf
'8^6t '8JJd #|oíbj -asajf) vj ap sjnasuad sa^ -

SWVd V3SIV18

'Sf6I PH
•03 9 aqBMi{3S 'onnag 'at^dosojiyj uatpsnpaxa jap gutudsufj jaa 0 0013

!

ap aapsaa yitpiuif ap adiouiud np atusifO^ a7 j aaH NVB3Vi

�"Considerando que una intimación militar por medio de un parlamento
ala Plaza de Montevideo lejos de proporcionar el convencimiento de aquellos
Gefes sobre la necesidad de reparar con una unión paternal y amistosa las
consecuencias del escandaloso atentado da haver llamado en su auxilio las
tropas de una Nación extrangera, limítrofe y que desde los tiempos mas
remotos y atropellando las relaciones mas sagradas ha intentado la posecion
de estos países de la banda Oriental y Septentrional del Rio de la Plata,
solo serviría para irritar su orgullo y obstinación, determiné entablar una
negociación por medio de una Conferencia Verbal, afin de instruirles fun
damentalmente délos riesgos que amenazaban á la integridad del territorio,
de su responsabilidad á las resultas funestas de un AcontecimXo menos
favorable, délas ventajas déla unidad del estado de nuestra situación política
y Militar, y déla predisposición de VE. á conceder y garantir al Pueblo de
Montevideo asus Autoridades y Vecindario quantas condiciones fuesen com
patibles con el Sistema Grál. y con la dignidad de VE". (3)
Dispuesto Rondeau a llevar a buen término la entrevista pensó
detenidamente sobre quién debía recaer el carácter de enviado. Así
lo explica a la Junta:
"Varios sugetos de mérito y aptitud para el desempeño de este impor
tante encargo se presentaron ami imaginación; pero al fin me decidí por el
Intendente ¿le Exercito D.n José Alverto Calzena de Echevarría, creyendo
que la responsabilidad de su carácter y persona unida la circunstancia de
no haver tenido relaciones anteriores con el Gobjio de Montevideo le con
cebiría la atención desús Gejes, especialmente de D.n Xavier Elio, á quien
havia tratado con franqueza en España". (4)
También pesó en su determinación la circunstancia de que
"El Intendente... de antemano havía manifestado esta idea y ofrecidose
a su execucion". (5)
Por medio de un oficial parlamentario envió el 9 de agosto pliegos
estableciendo:
"Un asunto de la mayor importancia á los derechos sagrados del Rey,
alos intereses déla Nación, y á la felicidad en estas Prov.as me pone en
la necesidad de embiar a esa Plaza al Sor. Intend.te de este exercito
Dji José Alverto Calzena y Echevarría para que en clase de Parlamentario
y en precedente permiso del Gral. en Xefe délas Armas sele acuerde una
conferencia verbal en que expondrá ala presencia de VJS. desu Superior
y demás autoridades constituidas, si fuese necesario el objeto importantísimo
de su misión.
Yo espero —concluía— q.e V. no dejará desairada esta solicitud,
aunque no sea mas que por obsequio á los intereses de ese Pueblo, cuya
felicidad y opinión no puede serle indiferente, señalando para el día de
mañana la hora en que podré verificar el parlamento". (6)
(3)Oficio de Rondeau a la Junta de Buenos Aires. Cuartel Gral. de Arroyo Seco,
10 de Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno
Nacional, Banda Oriental 1810-1814. S X, C 1, A 5, n. 10, n. 113.
(4)Id., id.
(5)Id., id.
(6)Oficio de Rondeau al Gdor. Vigodet. Cuartel Gral. de Arroyo Seco, Agosto 9 de
1811. Copia autenticada por Rondeau en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos
Aires. Gobierno Nacional, Banda Oriental 1810-1814, X, 1, 5, 10 n. 113. — Gazeta de Monte
video del 11 de Agosto de 1811 en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Di
rección, 28.260.
— 190

El Gobernador de Montevideo previa anuencia del Virrey, aceptó
la proposición porque:
"los Gefes de esta Plaza no aspiramos á otra Satisfacción —contestaba—
que ala de guardar los derechos sagrados del Rey, los intereses de la Nación,
la felicidad de estas Ptovms y en particular también los intereses de este
fiel Puebo";
y agregaba:
"convengo en que D.n José Alverto Calzena de Echeverría se presente ma
ñana a las once de ella más acá de las primeras casas det Cordón con las
formalidades de Parlamentario, y con las que yo mismo saldré de esta
Plaza, y al tiempo de avistarnos, dexando cada uno su respectivo' acompa
ñamiento, nos uniremos para tratar délos Asuntos que VM indica". (7)
Rondeau dio a Calcena instrucciones precisas sobre la manera
como debía encarar la conferencia. Previa rememoración de los he
chos recientes trataría de hacer comprender a Vigodet que la obsti
nación de los montevideanos, causa que había conducido a solicitar
el auxilio portugués, acarrearía gravísimas consecuencias dadas las
reconocidas miras de conquista de Portugal. Por eso deponiendo
todos los resentimientos en beneficio de la causa pública habría que
acordar la aprobación de los siguientes puntos:
"ART. I. Que siendo cierto que los dos Pueblos de Buenos-Ayres,
y Montevideo reconocen un mismo Soberano, la diferencia que los agita
sobre la autoridad, que debe presidir estas Provincias durante las apuradas
circunstancias de la Espafia.no pasa de una question domestica, cuyo re
sultados son de ningún influxo al grande objeto de la unidad nacional.
II.Que no pudiendo.ni deviendo postergarse los devres de la lealtad
a la devil satisfacción de hacer triunfar el espritu de opinión y de partido
es un delito preferir el éxito de esta diferencia domestica a la obligación
sagrada de conservar la integridad nacional baxo la dominación del Soberano.
III.Que estando a la vedad de estas máximas los Xejes de Montevideo,
no pudieron ni devieron convocar en su auxilio las tropas de una Potencia
extrangera,limítrofe, y ambiciosa de la posesión de estos Países, sin haber
violado notoramiente los derechos de la razon,y de la justicia, los principios
de la política y los deberes del vasallage.
IV.Que en fuerza de esta conducta se disponen las armas Portuguesas
a entrar en nuestro territorio con las miras de hacer jurar fidelidad a la
Carlota,destruir a los mismos Xefes que han proclamado su socorro, y en
grandecer su imperio sobre la usurpación de nuestros bienes,y la ruina de
nuestra libertad civil.
V.Que independiente de ser esta la conducta ordinaria de las tropas
extrangeras que invaden un territorio neutral y limítrofe, aun que sea
el fingido pretexto de protección, cuyos resultados experimenta reciente
mente la metrópoli, se saben las miras de Portugal con evidencia, por el
contexto de negociaciones privadas con sus representantes.
VI.Que sin embargo que las armas victoriosas de la Patria unidas
a los grandes esfuerzos de esta campaña, y de la Provincia del Paraguay
sobre para batir el orgullo, apagar la ambición, y arrojar a los confines
de su territorio a esos extrangeros limítrofes, se hace necesario que los
Xefes de Montevideo, en conformidad a las ordenes recibidas de sus supe
riores, y para evitar la efusión de sangre de los fieles vasallos de estas Pro(7) Oficio de Vigodet a Rondeau. Montevideo, 9 de Agosto de 1811. Archivo General
de la Nación Argentina. Buenos Aires Ieg. cit., X, 1, 5, 10 n. 113. Gazeta de Montevideo
del 11 de Agosto de 1811 en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. — Reservado Dirección, 28.260.
— 191 —

�— 161 —
•09Z'8Z 'n?F&gt;a opBAjasaH — -sajiy sonang 'inuopBfj s^aioiiqig na U8I ap ojso^y ap n (ap
oapiAajuo'^ ap bwzb3 11 on 01 'S 'I 'X '"^P •*! raJ!V soaang •Buijoaa.iy "9PN BI 3P
{BJa'na^ OAiqaay 'II8I aP oisoSy 3P 6 'oapiAawOH -nrapuOjf d japoüi^ ap opi/^ (¿)
-oj^ SDjsa ap sojjvsva sa;ai/ so^ ap aiguos ap uojsnfa 2; lojtaa oiod X '¡910x^
-adns sns ap soptqioai sauapio soj v popiuiiofuoo tía 'oapttiatuo^^ ap sa/aj^
so^ anb otivsaoau aoou as 'safoijiuiij soiaSuvijxa sosa o otiojinaj ns ap
samfuoo soj v jvíojjo X 'uoiatquto oj ivSodo 'ojjnSio ja jijdo, oivd aiqos
Xongoioj ;ap movjaoij vj ap X 'ouvduioo msa ap sozianfsa sapuoiS soj o
sopiun otijoj oj ap sosoiiovnti souiiv so; anb oSivquia uis an(f 7^4
•sa^unjuasaidai sns uoo svpoatid sauoiooiooSau ap ojxajuoo
ja íod 'mouapma uoo joSnjioj ap soijui so; uaqos as Hjodonaui oj atuaut
•ajuaioai vjuauiiiadxa sopoijnsai soXno 'uotooajoid ap otxajaid opt^mf ja
oas anb unv 'afouiuiij X joijnau miojiuaj un uapotiut anb so^a^uvupca
svdon so; ap rniompuo vtonpuoo vj Djsa jas ap aiuatpuadapui anf) •/^
•jiíii^ pvjjaqji njtsanu
ap oi/ijij o; X'sauaiq sojjsanu ap uoi^odinsn vj aiqos ouaduii ns jaoapuouü
•ua X 'OUO3OS ns opowvjooud um¡ anb sajax sotusiw soj o imj^sap'oiojuoj
vj püpijaptf jmml jaom¡ ap sdjiui so; uoo mioituai ojjsanu na jojjua o
svsanSniioj sduud so; uauodsip as Djynpuoo ojsa ap mianf ua an(f '^l
•aSo;;osB/í ;ap saiaqap so\ X t&gt;yiri\od oj ap
sotdpuiid soj 'm^tisnt oj ap X'uozoi vj ap souoaiap soj atuatutvjojou opüjoia
^aqzñ/ iiis 'sasioj soisa ap uoisasod o; ap Dsoioiqiuo X 'a(oiiiwij'vi^guvjixa
msuaioj mm ap svdoij soj otjixnD ns ua jdoohuoo uoiaioap yu uoiaxpnd ou
'óapiaaiuo^^^ ap saíajf soj smuixvui smsa ap popan o; o opuojsa an^f -j¡¡
•owuaqog jap uot^omuiop oj oxoq jvuot^rm poptiSajut ttj loniasuo^ ap opoiüns
uoioDSjjqo oj r&gt; ooitsauiop m^uauafip msa ap o^ixa ja ii^afaud ojtjap un sa
opiuod ap X uoiutdo ap njiidsa ja jvfunui ía^ou ap oi^^o/sijos ;inap vj
pmjoaj o; ap sainap soj asiogiajsod opuatnap m'opuatpnd ou anf) 7/
•jouoi3Dti popiun oj ap otaíqo apuoii jo oxnjfm un^mu ap uos sopmpis
•ai oXno *voijsawop uopsanb ttun ap osvd ou'ouods^ o; ap smouoisunauto
sopomdo so; ajuojnp soioumouj sojsa jtpisaid aqap anb 'popjiojnv oj aiqos
dji^d so; anb mauaiaftp oj 'ouoiaqog oiusitu un ua^ouooai oapiaajuo^^ X
'saiXy-souang ap sojqanj sop soj anb ouat^ opuats anft 7 'XUV
:sojund sa^namSis so\ ^p
9tib BiaqBq Bai^qnd BsnBo b^ ^p oxotj^uaq na so^aaiini^nasaj so\ sopoj
opaatuodap osa joj -^SnjJoj ap Bjsinbuoo ap sbjiui SBpponoDa^
sb^ SBpep sBionanoasuoo sBinisjABjS BjJBajJBDB 'sanSniJod oi[ixnB p
jbjiox^os b oppnpuoo BjqBq anb BsnBa 'souBaptAajuoni boj; ap itoiobu
-ijsqó B[ anb japoSi^ b japuaaduioD ja^^q ap bijbíbji sajuapaa soq^
-a^ boj ap uopBJouiatnaj bia3J,j •Biouaaajuo^ v[ jBJBaaa Biqap onioo
^ ajqos SBsioajd sauoponJisu; Bua^iB^ b oxp nBapn^
(1) ""^P"? IVA an^ soiunsy so;ap idjdjj viod soutaitun sou 'ojuatuinu
•oduiooo oniioadsai ns oun vpo^ opuoxap 'souimstav ap oduiajj jo X 'bzojj
ojsa ap aipjos ouisiut oX anb soj uoo X 'oumu3uivjxo¿ ap sapopijouiiof
soj uoo uopio'j jap sosoo soiaunid so; ap pov soui ojja ap aouo soj v mmu
•oui ajuasaid as miiaoauo^ ap vuazjo^ ouaajy aso[ vq anb ua oSuaauoon

tuoqan¿ jatf
ajsa ap sasaja;ui so; uaiqtuoj lojnojuod tía X so-tioij svjsa ap pvpioijaf vj
'uotoD\¡ oj ap sasaiawi so; 'Xa}j jap sopoiSvs souoaiap soj jmpivriS ap ojp anb
—vqu^safuoj— uoiooofsttDg vuo o sotuoitdso ou vzvj¿ visa ap safa^ sojn
:anbjod uopisodojd b[
pp BpaanuB BtAajd oapiAa^uoj^[ ap jopBiuaqo^ ^3

— 061 —

-10 opBAjasgjj -Bajiy souang '(nopB\[ BD3joi[qtg na jj
ap oisogy ap j^ jap oapi*
ap msze^ — -gn o-a oí 'S 'I 'X 'fI8t-0I8T IB&gt;oO
a lNq;)
sonang 'Bmtaa^jy 091.10^1 B( ap
OAtq^jy na nnapnojj jod BpB^iiaains Bido^ "
ap j ojsoSy 'oaag o^ojjy ap -jbj^
-japoSt^ -iopf) jo nmpuo}¡ ap opifQ (9)
Vi 'VI (S)
T! "VI (f)
o *0t
T 1 D "X Sj
'eajiy
v\ ap ^BJana^ OAiq^jy '^181 ^P oiso8y ap
y gonang 'Bmiua^jy
'ODag oiojjy ap
jajaen^ -sajiy souang ap mun[ dj o noapuoy ap opi/O ()
(9) \,oiuauiDjind ja looifiian ajpod anb ua viot¡ nj mimtmu
ap mp ja viod opuojnu^s 'aiuaiafipm ajias apand ou ummdo X poptotjaf
vXno 'ojqanj asa ap sasaiaim soj o oinbasqo lod anb soui oas ou anbuno
'pnrioijos visa opoiwsap viotap ou -g-^ a-b —mnjouoo— oiadsa o^
"tioisiiu ns ap
ounspuouodwi ojatqo ja otiosaoau asanf ts 'svpinjtjsuoo sapvpiiojno svuiap X
joiiadng nsap 'g'y^ ap mouasaid vjo vipuodxa anb ua joqiaa otouaiafuoo
vun apianoo ajas smuiy svjap afa^ va 'joi^) jap osiuuad ajuapaoaid ua X
otiojuauiojio^ ap asojo ua anb viod muonavog X miazjoj ojianjy aso[ vq
oiioiaxa ajsa ap arpuajuj 'iog jo dzdjj osa n jmquia ap popisaoau o;
ua auod aut so-aoij sojsa ua poptotjaf vj p X 'uoioo^ vjap sasaiapii sojo
'Xaj^ jap sopoiSos sovoaiap so; p oiououodun íoXmu oj ap ojunso v¡j^
: opnaioo^qejsa
ppijo nn ap oipata joj

o^soíoB ap 5 ¡a oiAua

(^) 'uuoionoaxa ns v
asoptoaifo X oapt vjsa opvjsafiuotu mam¡ ououiajuo ap ' * •aiuapuaiuj j^n
anb ap Biouejsimojp bj nopBaiaua^ap ns xví osad
(f) '^vuDds^^ ua nzanbuvif uoo opojoit otaoi¡
uainb v '01/^ uaitiox u-q ap ajuauíjmoadsa 'safa*) snsap uoiotta^o vj mitqao
•uoo a; oaptoaiuo^i ap ovrqo^) ja uoo saimuajuD sauovonja^ opiuaj ^aavq ou
ap tnouoisunoiio vj vptun miosiad X lajooioo ns ap pvpijiqvsuodsai vj anb
opuaXaio 'otiuoaauog. ap vuazjV^ ojuaa¡y aso[ vtq otyoiax'g ap atuapua^uj
;a íod tpioap aui tnf jn oi^d '.uovjouxSouix tuto uoiDjuasaid as oSiooua ajuoj
•lodun aisa ap ouaduiasap ja viod pn?i%dt&gt; X otiiaui ap sotaSns
o[
jsy 'opBiAua ap j3}3bjb3 p jaeaaj Biqap nainb ajqos
osnad BisiAaajua b[ ouinuaj uanq b jba^jj b n^apuog oisandsiQ
() ''^A aP p^ptuSip vj uoo X 'jviff vuiajsfg ja uoo sajqijod
•uioo uasanf sauoioipuoo SDjuonb oiioputoa^ X sapopiiotny snsv oapma}ito¡\[
ap ojqanj jo ipupioS X japaouoo p -3^ ap uovnsodsipaid vjap X 'jotijij^ X
oo^ijod umoonris Dijsanu ap opojsa jap popiun ojap soCojuaa svjap 'ajqoioaof
souaui oruiioajuooy un ap sojsaunf SDjjnsai so; p poptjiqosuodsai ns ap
'oiiotiiiai jap popiiSajui vj v uvqozvuautv anb soSsaii sojap ajuautjotuautop
•unf sajimitsui ap uijo 'jvqj^ ^ mouaiajuo^ oun ap mpaw íod uopmooSau
oun iBjqojua auiuuayap 'umommsqo X ojjnSio ns xdtum viod oiitoias ojos
'otojj vj ap ot}j jap jouoiuua^dag X jojuaiuQ opuoq s; ap sas^nd sojsa ap
uoioasod oj opnjuajui m¡ sopoiSos soui sauoioojai soj opuojjadouo X soiouiai
soui soduiaii soj apsap anb X afojjiwij 'viaSuoipca uoioo^ oun ap svdoij
sdj ojjtxnv ns ua opmuojj janmj vp opojuajo osojopuoosa jap smouanoasuoo
soj DsojstuiD X jouiaivd uoiun vun uoo loiodai ap poptsaoau vj aiqos safaf)
sojjanbo ap ojuaiuijouaauoo ja louoioiodoid ap sofaj oapioajuoj^ ap ozdjj ojo
otuautDjivd un ap oipaui íod lujijiui uoioouttjui vun anb opuoiapisuoj^

�vincias, y la destrucción de sus hogares, alejando al mismo tiempo las
posibilidades de una contingencia desgraciada, subscriban a la unión de
los demás Pueblos del Virreynato para consolidar la seguridad de estos
dominios baxo la Soberanía del Sr. FERNANDO Vil, y hasta tanto que
el Congreso general establezca el sistema político que concibe la unidad
central del gobierno de estos países con los derechos imprescriptibles de
su libertad.
Vil. Que en el caso de ser aceptada, como espero, tan justa propo
sición, quedarán solemnemente garantidos los derechos del Pueblo, la pro
piedad y seguridad personal, y real de todos sus habitantes sin distinción
de clases en los términos yá propuestos por la Exma. Junta Gubernativa
de estas Provincias, y se concederám las demás condiciones justas que se
propongan, sobre lo que se formará un tratado político, y se darán cau
ciones a estilo de guerra.
VIH. Pero si contra todas mis esperanzas se desechasen los medios de
conciliación propuestos, serán responsables aquellas autoridades ante la nación
de los incalculables perjuicios que resultarán al Estado, a los derechos
del Sr. D. FERNANDO Vil y a los intereses de los pueblos, y habitantes
de la America del Sur, sin que jamás puedan imputarse ni al Gobierno de
Buenos-Ayres, ni a la conducta de sus Generales de los desastres que ex
perimentará Montevideo, y su vecindario, toda vez que se derrame la sangre
de un solo Patriota, en defender el territorio contra la invasión extrangera.
IX. Sobre todo VS. instruirá de nuestra verdadera situación política,
de la unanimidad de sentimiento de las Provincias, de su fidelidad al Rey,
y obrará con libertad, y arreglo a las circunstancias, quanto le pareciese
conveniente". (8),
Vigodet había recibido instrucciones de Elío para actuar en la
reunión; iba plenamente autorizado,

De acuerdo a lo narrado en filas insurgentes el Intendente del
Ejército fue al lugar de la reunión acompañado de su sobrino Machain
que había llegado la noche anterior de Buenos Aires para tratar el
canje de prisioneros: (11)
"y haviendolo asi insinuado aquel a Vigodet dijo este con aspereza que se
vería: el Intendente pasó a querer canifestarle las intenciones de la Junta,
su desvelo para contener los males que resultan de la desunión de Monte
video, los deseos que tenía de tranzadas las diferencias, que nos agitan,
siendo una prueba de esta verdad el haber contenido los ardientes deseos
que nuestras tropas tenían de asaltar la Plaza etc. El Sj Vigodet, tomó por
insulto estas indicaciones, y queriendo el S.r Itendente para satisfacerlo
manifestarle las instrucciones por escrito que le había dado el general, dijo
que no había necesidad de leerlas y con esto, o poco mas se despidió el
bravo Gobernador". (12)
Esta versión de Nicolás de Vedia coincide en líneas generales
con la de Marcelino Balvastro:
"salió el Gobernador, y aturdiendo al Intendente Echeverría, que le dijo
al parecer, entregara a Montevideo, le respondió —Montevideo no se rinde;
España existe y existirá para castigar a los rebeldes: diga Ud. a su general
asalten esas tropas miserables, y así les castigaremos. Se echó la mano al
Sonbrero y volvió la espalda dexando al Itendente helado, y a nosotros
perdidas todas las esperanzas". (13)
El parte aoficial de Rondeau dirigido a la Junta da interesantes
pormenores de lo actuado:

"para conferenciar, pactar y resolver acerca de todas las proposiciones, que
fueran compatibles con los derechos del Rey, y de la Nación, con los de
este pueblo, y toda su campaña". (9)

"Llegó la hora del parlamento, y en las inmediaciones de la línea se
reunieron el Intendente y el Gov.or Vigodet para conferir sobre los asuntos
que ocasionaban la entrevista. El Intendente comprendió en sus primeras
insinuaciones la idea de pasar ala Plaza para que interviniese D.n Xavier
Elio en la Secion, así q.e ser este el sentido del parlamento como para que
tratándose de negocios interesantes al Estado y a estas Provincias corres
pondía de necesidad la instrucción del Gefe Superior déla Plaza. Nada
parecía mas racional que la adhesión a esta propuesta, si se procediera de
buena fee. Pero Vigodet lleno de aquella elación que inspira el fanatismo,
y el orgullo infundado de los Oficiales Españoles, y sin dignarse a dar el
acatamiento al Intend.te aunque no fuera mas que por respeto a la Solem
nidad del Acto, o por correspondencia ala civilidad con que se le trataba,
levanta la voz y con tono descompuesto le dice que sele venía á insultar;
que asaltase la Plaza este montón de hombres indisciplinados para conver
tirlos en ¡avezas; que la España existía y existiría para catigar álos rebeldes,
y que lo dijese así asu General. A vista de tan grandes producciones muy
propias en la boca de su autor, se retiró el Intendente lleno de moderación
y de experiencia del carácter insolente de estos Mandones que nos embia
la Regencia, creyendo que los Pueblos Americanos duremen aun en el
sueño de Una vergonzosa esclavitud". (14)

Las esperanzas del Jefe insurgente resultaron frustradas; la en
trevista con Vigodet fracasó.
De la breve reunión existen versiones de una y otra parte. Ellas
coinciden en cuanto reconocen que fue excesivamente corta y que no
dejó posibilidades para un futuro arreglo.
En la Cazeta de Montevideo se publicaron varios documentos y
menciones de la conferencia. Para su exacta valoración es de interés
tener presente una salvedad que en ese mismo periódico se hace refi
riéndose a la correspondencia de los sitiadores interceptada:
"en muchas •—cartas— que daremos nos es forzoso omitir algunas expresiones
indecentes, que recordarán los mismos que las pusieron, aun quando no las
vean impresas, y se avergonzarán de que las hayamos visto autorizadas
con su firma: en otras se omitirán los párrafos, que tratan de cosas insubs
tanciales, de que abundan casi todas; mas todo lo que dé idea del estado
de sus tropas, de las controversias, y quexas de unos a otros, y quanto digan
relación a este glorioso pueblo, se transcribirán a la letra, conservándose
los originales en el archivo de S.". (10)
(8)Oficio de José Rondeau a Calcena y Echeverría^ Arroyo Seco, 10 de Agosto de
1811. Cazeta de Montevideo, Extraordinaria, del 31 de Agosto de 1811. Archivo del señor
R. Grille.
(9)Artículo de Oficio de Gazeta de Montevideo, Extraordinaria, del 11 de Agosto
de 1811. En Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 28.260. Reservado Dirección.
(10)Articulo de Gazeta de Montevideo del 27 de Setiembre de 1811. Biblioteca Na
cional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28.260.-.

(11)Carta de José Rondeau a José de la Rosa. Campamento de Arroyo Seco, 11 de
Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg. cit. X, 1, 5, 10.
(12)Carta de Nicolás de Vedia a García de Cossio. Cuartel Gral. del Miguelete, 10
de Agosto de 1811. Gazeta de Montevideo del 27 de Setiembre de 1811, en Biblioteca Na
cional, Montevideo.
(13)Carta de Marcelino Balvastro a su padre. Sitio de Montevideo, 11 de Agosto
de 1811. Gazeta de Montevideo del 4 de Octubre de 1811, en Biblioteca Nacional, Mon
tevideo.
(14)Oficio de José Rondeau a la Junta de Buenos Aires. Cuartel Gral. de Arroyo
Seco, 10 de Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg.
cit. X, 1, 5, 10.

— 192 —

—. 193 —

13

�no

1

— €61 —
01 'S 'I 'X 'i'
•8[ 'sajiy sonang -BunuaSjy nopefij bj ap (BJaua^) OAiqjjy 'II8I 8P &lt;Ho8y 9p qj 'ooig
o^ojjy ap iBJ^ puon^ •saiiy souang ap Djun/' o; o nvapuou aso[ ap oioifQ (^j)
•oapiAsi
ap
*^8I 8P
ap djjd^^
*1"uoimj^ Boaioi|qig n^ 'U81 P aiqni3() 8P ^ I'P o
oisoSy ap ^^ 'oapiAaiuoj^ ap oi)ig 'aup^d ns o oujsoajüg

•bj^ B3S)or[qig na 'JX8I P a^qniaijag ap ¿^ |ap oapiAajuoj^ ap Biaze^) ^Hsi ap ojso^y ap
01 'aiajanSij^ jap -jbjj) jausn;) -oitso^ ap di^jd^ d oipa^ ap n&gt;^03i\r ap otJVJ (ZJ)
'01 'S 'I 'X "'!a '^8I '8aa!V ^"ana •BmiuaSay uoijbj^ bj ap jsjana^ OAiqjjy "H8I P ojsoíy
ap n 'Dag o^oajy ap oiuauíBduie;) -osoy dj ap aso/ d noapuo^ aso¡ ap vtJD^ (u)

'nopD3Jig opBAjasa^ -sajiy ouang '{sno
8P LZ I8P oapiAajaoj^ ap Biazs^) ap opiDiuy (01)
BDaio;iq;g
aP
•uopoajifj opBAJsssjj -09Z'8^ 'ajiy souang '[BaotoBf^ B^aioi[qig a^ "II8I P
onoíy ap xi 18P 'BUBUipjoBJjx^ 'oapiAataoj^ ap BiazB^) ap opijg ap O[no;jjy (5)
IIÍ) 'H
jona^ |ap OAfi{0jy *XT8I aP 018^y ap |^ |ap ^BiJBnipjOBJix^ 'oapiAaiuo^^ ap BiazB^) *IX8l
ap oiso^y ap oí ^o^ag o^ojjy •m^jaaai^D^ ^ tnia^jD^ o noapuo^ aso ap ot^tfQ (g)
(01) ',,'H'g ap otiivjuo ja ua sajouiStjo soj
asopuviuasuo^ 'vjjaj vj o uvjiqijosuojj as 'ojqand osouojS a%sa o uoioojai
uoüip otuonb X 'soujo v soun ap soxanb X 'smsuaaojjuo^ soj ap 'sodojj sns ap
opo¡sa jap oapi ap anb oj opoi soui ísopoj isos uvpunqo anb ap 'sajmouot
•sqnsui sosos ap uojojí anb 'sofojjod soj wuimuo as sojjo ua :ouuif ns uos
siipoztjotnv ojsm sowo.iov soj anb ap uoiozuotiuatio as X 'svsaudwt uoaa
soj ou opuonb uno 'uoiaisnd soj anb sowsiui soj uojopjooai anb 'saiuaaapui
sauoisaudxa sounSjo Jinwo osozuof sa sou sowaxop anb —sojjdo— soujnvt uan

'opBzpoinB aiuaniBuajd Bqi ínomna^
bj ua aBnj^B BJBd oj^^[ ap sauoioonj^sui opiqpaj Bjq^q japoSi^

:opBnjDB o[ ^
83}UB83J3JUI Bp B^Unf B^ B OpiSlJip nB^pUOJJ 9p [BIDIJOB

((,) •í4ouvdiuo3 ns opoi X 'ojqand a isa
ap soj uoo 'uoi3Of^ oj ap X 'Xa^ jap soyjajap soj uoo sajqpoduto^ uojanf
anb 'sauoioisodojd soj sopoj ap 001330 jaajosaj. X uofaod 'jmoua^afuoo vxodn

(ti) 'ctpnjmojosa osozuo^iaa oun ap ouans
ja ua uno uauiamp souootuawy sojqanj soj anb opuaXaio 'mouaSa^j nj
mquia sou anb sauopvoj^ sotsa ap atnajosut uatoojoo jap m^uatuadxa ap X
uopojapotu ap ouajj aruapuajuj ja ouiíaj as 'jojno ns ap oooq d¡ ua svjdojd
Xmu sauoioonpojd sapuvjü uní ap vism y 'jDiauaf) nso isd asatip oj anb X
'sapjaqa^ sojp xnínoo ojod mifisixa X mjsixa Dyodsg vj anb ísDzaaof ua sojjij
•jaauoo vivd sopvmjdtosiput sauqiuoi/ ap uojuotu ajsa t&gt;ivjj v¡ asvjjvsv anb
íjvjjnsut v muaa ajas anb sotp a\ ojsandtuoosap ovo) uoo X zoo, o/ vjvvaaj
'Dqnjajj aj as anb uod poptjiaio v\n mouapuodsano^ jod o 'oj^y jap popiu
•tuajog vj v ojadsaj jod anb svtu vuanf ov atibuno arpuajuj jv ojuaiiuvjojv
ja uvp d asjou^ip uis X 'sa^oitDds^ sajotDtfQ soj ap opnpunfm ojjnSjo ja X
'oiustjouBf ja vjidsui anb uopvja vjjanbo ap ouajj japoStyi oiaj -aa¡ vuanq
ap rtxatpaooid as ís 'ojsando^d n%sa o uoisavpv vj anb jouotooj sntu vt^auvd
irpo/ij 'rtzojj ttjap jotuadng afa^ jap umoonitsui dj pvptsa^au ap tnpuod
•S3JJO3 sviomaojj sojsa o X opms^ Jt&gt; sajuvsauajui sopoüau ap asopuviojj
anb vjvd ovioo oiuauiojjDd jap opriuas ja a%sa jas a'b is 'uoi^a^ vj ua otj^
jaiíiDj^ u-q asaiuiajaim anb vxod ozojj vjo uvsod ap oapt vj sauopvnmsm
svjatuiud sns ua oipuauduio^ ajuapuajuj 75/ •n%siaai%ua tyj uvqvuoisvoo anb
sotunso soj auqos uijafuoo vjnd %apoSiy{ uo-tiof) ja X ajuapuaiuj ja uoiaxuna^
as vauij d; ap sauoiompawui soj ua X 'otuawojuod jap bjov vj oSaj'j,,

sajopBi^is boj ap Biouapuodsajjoo bj b asopu^u
9DBq as o^ipoijad oinsiui asa na anb pBpaAjBs Bun aiaasaad jana^
saj9iui ap sa uoiobjojba BjoBx^ ns bjbj -Bi3U3jajuoD bj ap 9auoionani
&amp;. soiuaiun^op soijba uoiBoi^qnd as oapiA9juoj^[ ap B^azBf) bj n^
-oj^ajjB ojnjnj un BJEd sapBpijiqísod pfop
ou anb A bjjoo ajuauíBAisaoxa anj anb uaoouo^aj ojuBna na uopi^ujo^
8BJJ3 -ajjBd bjjo A Bnn ap sauoisjaA uajsix^ U9iunaj aAajq bj aQ
•obb^bjj japoSi^Y no
-ua bj íSBpBJjsnaj uoJBijnsaj aiuaSjnsui ajaf jap SBzuBjadsa

(1) 'ttsozuvuadsa so^ sopoj sojnpjad
sojjosou v X 'opojau ajuapuajj jo opuoxap vpjodsa vj pmjoa X ouajqvog
jo ovvui vj ovaa ag •soiua^oSttsvo saj isd X 'sajqouasiut sodoui sos^ uajjoso
jvuauaá ns v'pf¡ o^jp :sapjaqai so; o Jtni^^oo ojod oipsrxa X aistxa vuods^
tapuij as ou oaptoatuoj^— oipuodsai aj 'oaptaa^uo^^^ v ouoSaJiua 'uaoa^vd jo
oítp aj anb 'viuaaatp^^ ajuapuaiu[ jo opuaipunjo X 'jopouuaqoQ ja oijosn

8B3uj[ ua apptnoa

ap SB

ap ums^aA

(ZT) -^opouiaqoff ociojq
ja oipidsap as sotu oood o 'ojsa uoo X sojiaaj ap popisaoau mqoy ou anb
otip 'jojauag ja opvp otqov aj anb ojijosa lod sauoponjjsui svj ajumsaftumu
ojiaoo¡snos vuod a%uap'ua%\ xg ja opuaiuanb X 'sauoioooipui sojsa ojjnsut
^od ouio) '%apo%\j{ J-g J^ -3ja vzdjj vj jojjvso ap uoiuai sodo^j sojjsanu anb
soasáp sajuaipjo soj optuaiuoo uaqov ja popiao, o%sa ap vqanud vun opuan
'UD1180 sou anb 'smouajaf-i p sj sopvzuojj ap oruai anb soasap soj 'oapia
•ajuofl ap uotunsap oj ap uotjnsa^ anb sajoui soj ^auaiuo^ vuod ojaasap ns
'ojun[ vj ap sauopuaim soj ajiojsaftuoo ¿aianb v osod a^uapuajuj ja :o\iací
as anb vzaiadsv uoo a{sa olxp iapoéi^ o janbo oponuisui isd ojopuataou Xn

[a jbjbj^ BJBd saaiy sou^ng p JojjaiuB ^vpou bj opBSají BiqBt[ anb
uiBqoBj^; ouijqos na ap opBUBdrao^B n9iunaj b^ ap jB^nj jb anjf
jap ajnapuajuj ja sajuaS^nsui bbjij na opBJJBU oj b opjan^B

'(S) 'ajuaiuaauoo
asapauod aj otuonb 'sm^umsunoip svj v ojSajjo X 'pojiaqij uoo puojqo X
'Xay jo popijaptf ns ap 'smomaojj soj ap ojuaiwrjvas ap pvptwtuvun vj ap
'voiitjod uotoonjis nuapopuan ojjsanv ap vjitujsvi mg^ opo% aiqog %\j
•oua^uojjxa uonoaui oj oujuo^ otuotijuaj ja uapua/ap ua 'ojoijjoj ojos un ap
auiluDs oj auiojjap as anb zao. vpoj 'oijopmsaa ns X 'oaptaa^uoj^ oiojuawijad
•xa anb sautsosap soj ap sajojauaff sns ap v%onpuoo vj o íu 'saiXy-souang
ap ouuatqo^f jo 111 asuotndiut uopami svuiot anb uis 'jng jap ootjauty vj ap
sajuojiqDv X 'sojqand soj ap sasaiajui soj o X fjj OOMVMUSJ 'G '•'S 13P
sov^ajap soj v 'opojs^ jo uvjojjnsai anb sopyníuad sajqnjnojooui soj ap
uojoou oj ajuo sapopuojno svjjanbo sajqosuodsai upias 'sojsandoud uopotjisuo^
ap sotpaui soj uasvipasap as svzuvuadsa stui svpoi v%uoo is ouaj 'HIA
•ojuan^ ap ojtjsa o sauop
•noo upjop as X 'ooyixjod opojojj un vjoutuof as anb oj aiqos 'uvSuodoid
as anb svjsnf sauop^puoo smuap soj uipuapa3uo3 as X 'svpumouj sojsa ap
vapovjaqti^ otun[ -ouir^ oj íod sojsandoid vX somuuai soj ua sasvjo ap
uot3upsfp uis sajuviiqou sns sopoj ap jva X 'jouosiad popiinSas X popatd
•o^d oj 'ojqanj jap sotpaiap soj sopijuojDH atuauiauwajos vvuopanb 'upiots
•odoud vjsnf uoj 'ouadsa ouioo 'vpojdajo ^as ap osvo ja ua anf) 'HA
•poiiaqtj ns
ap sajqijdtjosajduit souoaxap soj uoo sastod so^sa ap ou^aiqoS jap jojjuao
popiun oj aqpuoo anb ooirtjod ouiatsts ja oozajqotsa joiauaS osauSuo^) ja
anb ojuot vjsoif X 'jj^ OQMVNH3J 'JS laP V'VDjaqog vj oxvq soiuiuiop
sotsa ap popiun^as oj jopijosuoo vuod otvuXaiAi^ jap sojqanj souiap soj
ap uotun oj o uoqtjosqns 'opopDJ^sap mjuaüu^uoa vun ap sapopijjqtsod
svj oduiap ouisiw jv opuotajo 'sajojioif ^n^ ap voiooniisap vj X 'smoum

�V- &gt;,

t~~ • • ^^,J^ *3&amp;^^ r ^4 ^^

^" t ^-^ i ^ |^ &gt;' f~*W *" ^r ^^^^^ y^ ^*

(Vi

.'*•'*&gt;

, •&gt;*5

' #/
- ^, ^^^J^é *.&lt;**tf, *• &lt;^"-* •

^•'.. -' •

. ^ ... ^.- _... .

V11**' • *^* *

^¿^y^&gt;.

Primera foja del Preliminar del 7 de octubre, con las anotaciones hechas por el gobierno
de Bueno Aires, existente en el Archivo^ General de la Nación Argentina, Buenos Aires.

194 —

Segunda foja del Preliminar del 7 de octubre, con las anotaciones hechas por el gobierno
de Buenos Aires, existente en el Archivo General de ¡a Nación Argentina, Buenos Aires.

— 195 —

��í

Y a guisa de comentario agregaba:
"Este escandaloso Suceso con que estos cobardes, sin atreverse a asomar
ásus murallas intentan ofender en la autoridad de V.E. la dignidad délas
Provincias que le han confiado su Gob.no y la conservación de sus de
rechos, me confirma en la opinión de que ni la razón ni la prudencia al
canzan á curar los males del fanatismo, ni templar el orgullo furioso de los
Españoles que han jurado nuestra proscripción. Solo la espada y la bayoneta
tendrán la energía bastante para conducir a estos fanáticos al desengaño
de su impotencia y de sus errores. Yo los considero incapaces de rigurosa
conciliación, y espero por lo mismo que V.E. me permita llevar adelante
la resolución que he formado, de no poner la dignidad de las Armas de
la patria a desaires de esta especie, ni admitir otra conciliación que aquella
que me proporciona la victoria". (15)
En el relato del bando español, aparecido en la Gazeta Extra
ordinaria de Montevideo del 11 de agosto, se hace depender el fracaso
de la entrevista de las palabras, indecorosas para la Nación y la
fidelidad del pueblo de Montevideo como asimismo para el Gobierno
Portugués, de Calcena y Echeverría.
Se cuenta en el periódico montevideano que el Gobernador salió
de la Plaza con sus ayudantes y escolta hacia el sitio señalado:
"Llegado al lugar prefixo apareció un coche con su escolta y bandera
parlamentaria, se apeó de aquel D. José Alberto Calzena y Echeverría con
dos oficiales, y su bandera, y vino acercándose acia donde marchaba el
Sr. General Gobernador, que había dexado su caballo.
Juntos ya, después de los saludos de ceremonia, Echeverría pidió a
nuestro General que lepermitiese venir á la Plaza con su sobrino D. José
Machain (comisionado por la Junta para el cange de los prisioneros) á
conferenciar con el Exmo. Sr. Virrey, de quien esperaba accediese a las
justas propuestas que en nombre de la Junta de Buenos-Ayres iba a hacer
a SE.: negóse el Sr. General Gobernador, asegurándole que estas mismas
las admitiría por sí a nombre de SE., del Rey, y de la Nación, según la
justicia de su contenido". (16)
Agregó también Vigodet que el asunto planteado por Machain se
resolvería por separado. Así las cosas Echeverría argüyó:
Señor, yo soi un hombre de bien, el Rey me debe más de 107 $ pesos,
la causa que defiende Montevideo es la misma que la de Buenos-Ayres,
ambos han resuelto que estos países no reconozcan otro Soberano que el
S.r FERNANDO VII; y por evitar la efusión de sangre entre hermanos,
he tomado a mi cargo esta comisión. VS. puede convencerse que la Exm.a
Junta de Buenos-Ayres consiguiente a sus liberales principios no puede
mirar sin lastima las víctimas, que se sacrifican por unos mismos intereses,
y por cumplir lo más sagrado de sus obligaciones: debe ceder Montevideo,
y cederá en parte la Junta. Le haze mui poco honor a esta Plaza haber
llamado en su auxilio a los Portugueses, y há hecho mui mal; porque ven
drán como auxiliares y se quedarán dueños de esta banda; como lo hicieron
en otro tiempo, de otro modo no se hubieran prestado; pues son tan cap
ciosos, como enemigos nuestros. Las ideas benéficas de la Exjna Junta, y
sus ordenes terminantes han hecho que nuestros Generales no hayan con
descendido con el valor de nuestras tropas que han pedido muchas vezes
(15)Id., id.
(16)Artículo de Oficio de Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del 11 de Agosto
de 1811. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28,260.

asaltar la Plaza; pero señor, una sola muerte de los de ella nos haría perder
toda la gloria y, satisfacción del triunfo. VS. sabe que España está perdida
y dominada por los Franceses, por esto la Exm.a Junta quiere poner estas
vastas Regiones a cubierto de las miras del tirano; porque si la Península
no está hoy toda subyugada por el, mui en breve no le quedará ni un
pueblo libre; queriendo pues::::" (17)
El Gobernador lo interrumpió diciéndole:
"¿Ha venido usted a parlamentar, o a insultarme? no tiene usted idea
de lo que es un parlamento; así que bazo las perversas bases en que piensa
estrivemos nuestras negociaciones, ni quiero oírle, ni puedo disimular por
mas tiempo su osadía. Si alguna vez, por imposible, volviera a suceder que
nos avistemos, y me hablara usted con tan hipócritas y seductivos desvarios,
haré señal a la Plaza, para que de un cañonazo pereciese quien osa así
injuriar a la madre Patria, sin que pudiera yo tener otro disgusto que morir al
lado de un traidor a ella. España existe, y existirá para castigar a sus im
perdonables, infieles y desnaturalizados hijos. No son ustedes capazes ni
aun de acercarse con sus tropas al lugar donde estamos hablando, porque
deben conocer que perecerían sin recurso; deseamos mas que ustedes que
llegue ese dia vociferado del asalto, para dar a la Patria uno mas de honor,
humillándolos".
Y prosiguiendo en su actitud agresiva, dijo el Gobernador de
Montevideo:
"¡Asaltar a Montevideo! ¿Que tropa tienen ustedes? bandas de insu
bordinados, sin disciplina, y la mayor parte sin armas ¿que Generales? Sol
dados ignorantes, que no saben ni aun que significa este termino General.
Se acabó el parlamento. Entonces Echeverría sacó un papelote que dixo
ser las proposiciones de la Junta, y el Sr. General le contestó ="No admito
papel que viene fundado sobre tan iniquos principios..." (18)
Ya las dos de la tarde de ese día —10 de agosto— regresaba

Vigodet hacia la Ciudadela (19).

En Montevideo se formó un ambiente de espectativa por conocer
cuáles habían sido las cláusulas del pliego que Calcena intentó en-

(17)Id., id.
(19)Carta
(18)Id.,
id.de N. Aguilar a Ignacio ^Vüñez. Sitio de Montevideo, 10 de Agosto de 1811.
En Cazeta de Montevideo, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28.260.
Junto con la documentación anterior, referente a la Conferencia entre Calcena y Vigodet, pueden citarse las cartas de D. M. Cavia. La primera dirigida a un amigo fechada en el
"Partido de las Tres Cruzes en que lo quisiera ver en medio de los campamentos,
10 de Agosto de 1811.*
Hoy tubo su conferencia cortísima (para lo que precedió parlamento ayer) el
Sr. Vigodet con nuestro Intendente Calzena cerca de la línea, mas se acabó casi a
capazos porque aquel, quando vio que no era cosa de entregarse o retirarse el exercito, prorrumpió con acento en tono descomedido que si se le había querido insultar
a aquella vista, que la España no estaba perdida ni se pederia para castigar a los
rebeldes, qne asaltasen esas tropas miserables, que lo deseaban para saciarse en su
sangre y enseguida se largó dexando desairado a nuestro buen viejo, sin siquiera darle
tratamiento y quando este pobre se lo daba".
Yla segunda a su hermano D. Pedro Feliciano fechada en: *
"Treshubo
cruzes
10 de 1811:
Hoy
unAgosto
parlamento,
conferencia o entrevista entre nuestro intendente Calcena, y Vigodet, junto ala alondiga pero fue cortísima porque éste estuvo mui fogoso,
despreciando todo, y diciendo que, porque no asaltaban, que lo deseaban. Yo no espe*
raba
otra
porque
los conozco 3.a
bien.
Ambas
encosa
Gazeta
de Montevideo
Extraordinaria del Sábado 28 de Setiembre de
1811. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado. Dirección, 28.260.
— 197 —

— 196 —

�— ¿61 —
— 961 —
'09Z'8Z 'uoijosjiq opeAjsssy -sajiy souang 'jsuopBf^ B^aioijqig -xi8t
ap ajqma^ag ap g^ 0PBq?S laP BijeuipjOBiix^ ^' oaptAa]uoj^ ap BiazB^ na sBqtuy
•uaiq ODzouo^ so| anbjod Bso^ bjio Bqsj
•adsa on oj^ 'DBqBasap oj anb *UBqBi[BBB on anbjod 'anb opuapip X 'opoi opnspajdsap
'oso^oj inuí OAnis^ a^sa anbjod boiisjijo3 anj ojad BSipuo[B bjb O]nnf 'japoSi^ Á 'Buaa
•|B3 aiuapuawi ojisanu aj|ua BlsiASJiua o Bpuajajuo^ 'oiuauíBjJBd un oqnq Xojj
:Il8t aP 01 ojsoSy saznjo sajx,,
:na Bpeq.iaj ouBpija^ ojpa^ -q oneinjaq ns b BpunSas e| j^
'^BqBp o[ as ajqod ajsa opu^nb A ouaiaiBiiiJi
ajjBp Bjambis uis 'otaiA uanq ojisanu b opBjinsap opuBxap o3jb[ as BpinSasua i ajSuBS
ns ua asjBioBS Bjsd u^qBasap o[ anb 'sa{qBjasiui SBdo.ii SBSa uaSBijBSB anb 'sap^qaj
so( b jb8iisb3 BJBd Btjapad as iu Bpipjad BqBisa oa BUBds^ b{ anb 'bisia B¡|anbB e
^Bijnsui opijanb Biq^q aj as is anb opipatuo^sap ouoi na oiua^B uoj oidninjjojd *oip
-jaxa ^a asjBj^aj o asjB^^ajjua ap Bso^ Bja oa anb oía opuenb 'pnbB anbjod sozBd^a
b ¡SB3 oqBjB as SBtn 'Bau;[ b¡ ap B3jaa Buaz[B3 aiuapuam] ojisana aoJ lapoS;^ -jg
ja (ja^B O]aamB{jBd oipaaajd anb o^ BJBd) Binisiiao^ spaaja^no^ ns oqn^ Xo^
"II8I P oisoSy ap oí
^soinaniBdniBa so^ ap oipanx na jaA BJaismb o^ anb na saznj^ sajj^ sb¡ ap opi^JB^^,
[a na spBqoaj o^ims un b Bpitfijip BjamiJd b-^ 'biab3 'IV 'a 3P SB'JB3 S"I asjBip napand^
-i^ í Bua^^B^ aj]na Bpuaja^uo3 B| b a^uai^^aj 'joijaiuB noiae]uauin3op b( uoa oiunf
'Ü9Z'8Z 'nopaajig opBAj^sajj -sajiy aouang 'ibuoi^b^j B3aio||qig ua 'ospjAaiuoj^ ap BiazBf)
'II8I aP oiso3y ap oí 'oapiAajuoj^ ap oijjg -xaurtf^ oioougj o jojmSy •*/ ap nuo^ (6X)
•PJ "VI (81)
P! 'TI (¿O
-ua oju^juí Bn^D[B^) 9nb o
jaoouoo jod BAijBioadsa ap

b{ opis
un 9U110J ^s oapiAajuo^^

'(61) BIaPBPnTD BI BPBH
—ojsoSb ap qj_— eip asa ap ^pjBj ej ap eop sbj^ b
(SI) u"' soidiouiid sonbiut uo% aiqos opDpunf auaia anb jadvd
oitiupD oj^&gt;&gt;= ptsapjoo aj jvu^uaff -ug ja X 'viun[ vj ap savoijpodojd sd^ jas
oxip anb ajoj^dvd un ooos vijj^a^q^^ sa^uoju^ •ojuaiunjjvd ja oqvov ag
•jvuaua^) outwiaj ajs^ voijtuSjs anb unv tu uaqns ou anb 'saiuououát sopop
•jog ¿sajDjauaf) anb? smuuu vis auvd íolmu vj X 'ouijdiosip uts 'sopmiipjoq
•muí ap Süpuvq ¿sapajsn uauayi vdoif an(f? ¡oapfaaiuoj^ o dvjjvsy!n

ap jopeuaaqo^ [a ofip 'BAisaoSs pnjijoB ns ua opuamSisojd
^jpjjy
'uouoif ap svui oun vijjdj vj d uop ojod 'orj^so jap opviafiooa vip asa anSajj
anb sapajsn anb sviu souioasap iosjnoau ms uvtua^auad anb jaoouoo uaqap
anbjod 'opuüjqvv souiDfsa apuop jognj jo svdouj sns uoo asÁnoia^o ap uno
111 sazDdoo sapaisn uos o\¡ soíiij sopvzijDjnjousap X sajatfut 'sajqvuopjad
-tui sns v joSpsoo vivd njtistxa X 'atsixa vuvds^ -njja v uoptoj} un ap opvj
jo jijoiu anb otsnSstp ojio jauat oX ojaipnd anb uis 'vu)oj ajpvui dj o jmjníui
iso oso uainb asaio^jad ozduoudo un ap anb vjnd 'ozdjj vj v joyas ajtni
'sotjoasap soauonpas X sojtjoodtu uot uoo patsn ojnjqotj aui X 'souiatsmv sou
anb japaons o vjamjoa 'ajqisodwi jod 'zaa ounSjo ig -Diposo ns oduiatj sout
jod jojnutistp opand tu 'ajjto ojatnb tu 'sauoi^mooSau sojfsanu sotuaaiJtsa
vsuatd anb ua sasvq sosjan jad soj oxnq anb tso iojuautojjod un sa anb oj ap
vapt patsn auatt ou ¿auuojjnsut o o 'jojuautojjod v patsn opiuan f/?,,
:a^opuapip oidranMajuí oj jopeujaqo^ ^g
(II) n::;:sand opuaijanb iajqtj ojqand
un tu pjvpanb aj ou aaajq ua muí 'ja jod opoSnXqns spot Xot¡ ntsa ou
vjnsuiuaj n¡ ís anbjod íouojtt jap svjiui soj ap Ofjatqno o sauoi8a}¡ sdjsdíí
sojsa jauod ajatnb otun[ trtux^ vj otsa jod 'sasa^uojj soj jod opouttuop X
optpjad ots^ ouods^ anb aqos -gyf -ofuntjt jap uoioonfsttos X otjojü vj npoi
japjad vijov sou vjja ap soj ap atJanui ojos oun 'jouas o jad ivzvjj vj jotjoso

^uopaajtQ opBAjasa^ *sajiy soaan^ '^Bnoi^B^^ v^aiotjqt^ *H8[
oisoSy ap \\ ^ap
jOBJi^^ 'oapiAaiuoj^ ap Biaz^^ ap oijijo aP o[nj;uy (91)
;y (
TI "fl (SI)
(
sazaa snuonui optpad uou anb sodojf sojtsanu ap jojoa ja uoo optpuaosap
•uoo uoXotf ou sajojauaf) soijsanu anb ot¡oat¡ uvv saiuoutuijat sauapjo sns
X 'vtunf vurx^ vj ap sootjauaq soapt svq 'SOJtsanu soüituaua outoo 'sosoto
•doo uot ^os sand íopotsajd uojaiqny as ou opoui ojio ap 'oduiap ojto ua
uojat^ty o; ouioo íopunq vjsa ap souanp upjopanb as X sajmjtxno ouioo uojp
•uaa anbjod ijout muí ovoau ou X 'sasanSnuoj so] o oijtxno ns ua opvuioj]
jaqvu vzvjj otsa v iouoti oood tnui azoy aj -otunf vj auod ua vjapao X
'oapioatuo^^ japao aqap : sauoiooáijqo sns ap opojilos spui oj jtjdutm jod X
'sasajatut souisiui soun jod uoojfijjos as anb 'souittotíi soj muttsoj uis jojtut
apand ou sotdtoutjd sajojaqtj sns o atuainStsuoo sajXy-souang ap vjunf
o-uixg oj anb asjaouaauoo apand S/í 'Upistuioo otsa oSjvo tui o opoutot at¡
'sououtjau ajtua ajSuos ap upisnja vj jotma jod X í//^ OQNVMHSá rS
]3 anb ouojaqog ojto uvozouoaaj ou sastod sotsa anb otjansaj uvu soquio
'sajXy-souang ap oj anb ouistui oj sa oapjaaiuo^^^ apuajfap anb osnoo oj
•sosad f ¿oí ap soui aqap aui Xay ja 'uatq ap ajquiov un tos oX 'jouag
zoÁnSie B;jj3A3i[3g[ svsoo 9B[ jsy
zoÁnSie
as
jocI
bij3A[O93j
aod opB^juB[d ojunsB
[a anb
uaiquiBj oS^iSy
nj un^as 'uotoof^ dj ap X '^C^y jap '-gg aP ajqtuou
o ts jodns
otjtjiuipo
soj
(gi) 'aoptuatuoo
ap otottsnC
souistui svjsa anb ajopuojnSaso 'jopoujaqof) jojauaQ 'jg ja asoSau :'^^ o
jaoou o oqt sajXy-souang ap vtunf o] ap ajquiou ua anb sotsandojd sotsnt
soj v asatpaooo oqojadsa uatnb ap 'Xajjt^ -jg 'ouix^ ja uoo jmouajajuoo
p (sojauotstjd soj ap a^uoo ja ojod otunf oj jod opvuotstuiooj utovoo^^^
asof -q outjqos ns uoo ozojj oj o jnuaa asatjtuuadaj anb jojauaff ojjsanu
o oipid otjjaaatp^ 'otuotuajao ap sopnjm soj ap sandsap 'oX sotunf
•ojjoqoo ns opmcap otqou anb 'jopoujaqof) jojana*} ug
ja Dqouojoui apuop dijo asopuoojaoo oum X 'ojajyuoq ns X 'sajototfo sop
uoo mjjaoatp^ X dubzjo^ ouaqjy asof 'Q janbv ap pado as 'otjojuauiojjod
ojapuoq X otjoosa ns uoo auaoo un ptoajodo oxtfajd jognj jo opoSajj,,
:ope[EU38 oprs p ^p^q e^[oasa A saju^pn^e sns noo bzb[,j bj ap
oi[B8 jopBUjaqof) [a anb oueapiAaiuom o^ipoijad p ua Fjn^no ag
•BjjjaAaq^g ap
A BuaofB^)
'sanSnjjo^
ouiaiqof) p BJBd oumuiise ouioo oaptAaiuopy[
O[qand ap
pp
p^pi^apij
B[ A uoi3B^[ B[ BJBd sBsoJoaapui 'sBjqB[Bd sb[ ap BjsjAajjua b[ ap
osbobjj p japuadap aoeq as 'o^soííb ap [[ pp o;(JíAa}uojA[ ap Bueuipjo
-bjjx^j BjazB^j b[ ua opiaaJBdB '[ouBdsa opusq [ap ojb[3j p u^

(SU
'tlotjotota
aui anb
ojjanbo anb uotootjtouoo vjto jtjtutpo tu
'atoadsa
otsaoj
apouotojodojd
sajtosap v otJtod
dj
ap souijy soj ap poptuSip dj jauod ou ap 'opouuof atf anb uotonjosaj vj
atuojapo joaajj vttuuad aui '^'A 9n^ oxusiiu oj jod oiadsa X 'uotootjtouoo
vsojnStj ap saoodoout ojaptsuoo soj o^ 'sajojja sns ap X mouaiodun ns ap
ouoSuasap jo soottouof sotsa o Jionpuoo ojod atuotsoq otgjaua ; uojpuat
vjauoXoq vj X opodsa dj ojog 'uotodtjosojd vjfsanu opvjní uou anb sajouods^
soj ap osotjnf ojjnSjo ja jojduiat ju 'ouisijouof jap sajoui soj jojno p uozuoo
•jo Dtouapnud oj tu uozoj oj tu anb ap uotuido vj ua ouuifuoo aui 'sovoaj
-ají sns ap uotootuasuoo o] X owqof) ns opotfuoo uou aj anb sotoutaojj
sojap poptuStp 0^ '^^'yi ap poptjotno oj ua japuafo uoyuatui sojjojnui snsp
jouioso v asjaaajpt uts 'sapjoqoo sotsa anb uoo osaong osojopuDosa 8tsgn

ap

�tregar al Gobernador. Un hecho casual, el apresamiento de una
balandra que conducía a Buenos Aires la correspondencia del cam
pamento insurgente, proporcionó a sus habitantes la oportunidad de
enterarse de tales proposiciones (20).
¿Por qué fracasó la entrevista? Las Instrucciones a Calcena
dejan una pauta para la respuesta: Montevideo tenía una ayuda va
liosa en las fuerzas portuguesas y el alerta que se debía hacer a
Vigodet por los futuros hechos de los invasores lo está denunciando.
También facilita la contestación a esa interrogante un comentario
inserto en la Gazeta de Montevideo que dice así:
"La falta de disciplina y subordinación de los soldados, la envidia
que se tienen unos a otros, la escasez que tenían cuando escrivieron, que
aun hoy padecen, el justo miedo que les impone el movimiento y cercanía
de nuestro aliados Portugueses... (21)
Estas expresiones del periódico montevideano, sobre todo en lo
que se refiere a la ayuda portuguesa, explican lá actitud firme y
aun descomedida del gobernador Vigodet.
Si cuando la situación había sido tan crítica como en el período
de mayo, Montevideo, abandonada a sus únicas fuerzas, rechazó vigo
rosamente las proposiciones de los insurgentes, razones más poderosas
tenía ahora -para no aceptarlas, que contaba con un refuerzo, peli
groso sí pero valioso, como el portugués.

VII

LA MISIÓN FUNES-PÉREZ Y PASSO
(Antecedentes: Situación en Buenos Aires; Misión Vedia-Alvarez Thomas)
En la Asonada de abril hizo crisis la fricción que entre saavedristas y morenistas se había planteado en Buenos Aires a partir de
mayo de 1810 y que luego se complicara por la acción de otros
factores.
La tirantez entre la Junta y el Cabildo manifiesta en ocasión
de la expulsión de los españoles europeos; los rumores de que el
Gobierno era partidario de la Carlota y estaba dispuesto a entre
garse y otros motivos más de divergencia, crearon el clima necesario
para que la Asonada fuese un acontecimiento de fácil previsión.
Pero la medida del gobierno no consiguió detener la crisis po
lítica planteada en Buenos Aires. La situación económica —sin llegar

a tener la gravedad de la de Montevideo—• era lo suficientemente
difícil como para que en el pueblo se hicieran sentir sus consecuen
cias. Por otra parte, el bloqueo establecido por Elío, a pesar de no
ser excesivamente rigoroso, mantenía los espíritus dispuestos hacia la
disconformidad. Además el bombardeo de la ciudad por Michelena,
aunque en las esferas gubernamentales no produjese el resultado ape
tecido, dejó su sello aumentando la inquietud del ambiente.
El 20 de julio, llegaba la noticia del desastre de Huaquí a ese ya
agitado Buenos Aires, y había así un elemento más que pesaría sobre
población y gobierno. A cinco días del ataque naval con que Monte
video había recordado a la capital que era una fuerza capaz de hosti
garle, la amenaza de un enemigo vencedor que tenía su camino expedito
a Buenos Aires y la conciencia de la derrota de aquel ejército que lle
gara sin detenerse hasta el Alto Perú, triunfante en Suipacha, incidían
sensiblemente en el ánimo del pueblo porteño y en las decisiones de
su gobierno.
La Gazeta del 25 de Julio en un pequeño comentario, sin que
rerlo, testimonió el estado de espíritu imperante en aquellos días,
cuando sintió la necesidad de establecer que eran falsas las aseve
raciones sobre el estado de "desesperación" de "Buenos Aires, y de
afirmar que el bombardeo no habría de repetirse.
"Como los enemigos de nuestra causa no necesitan mucho para fingir
embustes con que nos pintan en el estado de desesperación a que quisieran
vernos reducidos, no debe ser superfluo repetir nosotros hoy, que continúa
retirado el bloqueo, y bombardeo, con que nos amenazó el célebre Miche
lena. No parece á la vista su esquadra sutil, ni creemos, que vuelva á pa
recer, ni ponerse en estado de repetir impunemente otro igual insulto:
y se advierte así á las provincias para desvanecer las pinturas de muchos
empeñados en propagar noticias infaustas. Con advertencia, que mientras
en la gazeta no vuelva á anunciarse, ó hablarse de ello, será siempre falso
quanto digan". (1)
El pedido del gobierno a Michelena de que se suspendiesen las
hostilidades hasta tanto se resolviera la Misión ante Elío, confirma
que no había tal pretendida seguridad de espíritu y que por el con
trario Buenos Aires sentía a fondo los acontecimientos. (2)
Estas circunstancias obraron de tal modo que hicieron factible
la buena disposición de las autoridades de la Capital para oír propo
siciones de la Princesa Carlota Joaquina. La Infanta desde tiempo
atrás mantenía latentes sus pretenciones —como ya vimos— para
conseguir su coronación en el Río de la Plata. Su representante Felipe
Contucci a mediados de junio realizó varias tratativas con ese fin.
Las actuaciones que con tal motivo se desarrollaron nos son cono
cidas fundamentalmente por las "Instrucciones que dio Cornelio de
Saavedra a su apoderado en el juicio de residencia" que se le siguiera
en el año 1814.
Por su condición de hombre de gobierno sus palabras pueden

(20)Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del 31 de Agosto de 1811, en Archivo del
Sr. R. Grille.
En el Archivo del Dr. Engenio Petit Muñoz, existe la primera y última página de la
referida Gazeta.
(21)Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del 26 de Setiembre de 1811. Biblioteca
Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28.260.

Aires, o. cit., t. II, pág. 631.
(2)Oficio de Michelena a Elío. Bergantín Belén 12 de Agosto de 1811. Gazeta de
Montevideo del 15 de Agosto de 1811. Biblioteca Nacional. Montevideo.

— 198 —

— 199 —

(1)Editorial de Gazeta de Buenos Aires del 25 de Julio de 1811. Gazeta de Buenos

�— 661
— 861 —
j^ [j B^ajoijqi^ •[181 *P O)so^y ap g^ jap oapiAaiu
ap 813ZI^ "H8I P ojsoSy ap ^x ?PH ujluo^aag -oi/^ d Di/a/si^i/^ ap optjQ (%)
•tf9 -8Bd 'ji -i '-jjD -o 'ss
soo^ng ap B^azsj) -H8I ap oijnf ap ^Z pp ^ajty ouang ap b)3zb-j ap iBijoiipg (i)
uapand SBJqBjBd sns oiuaiqoS ap ajquioq ap uopipuoa ns jo^
•^181 OHB F na
BJomSis aj as anb tíBpnapisaj ap opmf ja ua opBjapods ns e BjpaABBg
ap oi[aujo3 oip anb sauoponjisuj,, sbj jod atuatujBiuaaiBpunjf sspp
-ouoo nos son uoJBjjo-UBsap as oatjoui jbj uoo anb sauopBnjoB
•uij asa uoo sbatjbibj^ sbijba ozijsai oiunf ap sopBipaui b p^
adija^ a)nB;nasajda^ ng "bjbj^ bj ap oijj ja na uopBnojoa ns JinSasuco
BJBCI SOUIIA B-íí OUIO3
S9UOpua}ajd SnS Sa^liajBJ BIU3JUBUI 8BJJB
odraaij apsap bjubjuj vj •BurnbBof b^o^jb^ BsaoniJj b[ ap sauoiois
-odojtl jio BJBd piíds^ B[ ap sapBpuoinB sb¡ ap uoiaisodstp Buanq bj
a^qnaBj nojapiq anb opom ^j ap uoJBjqo SBpnsisnnajp SBjs^
(^) -sojuaiuipaiuooB so^ opnoj b Btjuas sajiy souang oijbjj
-no3 p jod anb Á n^iijdsa ap pBptjnáas Bpipuajajd \vi Biqeq on anb
buijijuoo 'oij^ ajuB uoisij^ b¡ BjaiAjosaj as ojubj BjSBq
sbj; nasaipnadsns as anb ap Bua^qaij^ b onjgiqo^ pp opipad
(I) \,ud^íP oruonb
osjvf ajdwais púas 'ojja ap asjvjqvy o 'Bsjmounuv v najaría ou vjazvil vj ua
sujjvaiui anb 'mouauaapv uo^ •sojsnofm sviopou juijodojá ua sopnuadwa
soipnw ap snjmfuid svj j^oaunasap vuvd SDiJumoid $dj p iso ajjaiapo as jC
:otjnsm jongi ojjo ajuawaundwi xyiadai ap oprma ua asuauod íu 'jaoaj.
•od p vajana anb 'sotuaauo tu 'jtins vjpvnbsa ns vjsia vj v aoaxad Of^ 'vua^
•auoi^^ ajqajao ja ozmiauio sou anb uod 'oapjoqwoq X 'oanbojq ja opvniai
onupuoo anb 'Xot¡ sojjosou ji^ada^ onjfjadns jas aqap ou 'soptonpai soujaa
uvjaisinb anb v upioojadsasap ap opojsa ja ua uvfvid sou anb uoo satsnquia
JiSutf vuod otpnui UDiisaoau ou osnvo vjtsanu ap soHiiuaua so^ ouiojn
ap sjjqsq on oapjeqiuoq p anb
ap A 'sajiy sonang,, ap (tuopB.iadsasap?, ap op^^sa p ajqos sauopBj
-3A3SB sb[ 8B8^bj UBJ^ anb j303^qBi83 ap pBpisaaan b{ punís opuen
'SBip 8o[^nbB na ainBJtadmi njijjdaa ap opBjsa p oiuoinijsaj 'ojjoj
-anb uis 'oiJBjuaraoa onanbad un ua oi¡n ap 5^ pp BiazB^j vj
•oujaiqoá ns
ap sauoxspap sb^ na A on^jaod o^qand pp ouiiub p na ainama^qisnas
nBippni 'BqoBdmg na ajuBjunuj 'ruaj oj^y p Bjssq asjanaiap nis bjbS
•a\l anb ojpjafa pnb^ ap ejojjap b[ ap epnapuo^ b[ A sajiy souang b
oiipadxa oniuiso ns Bina} anb aopa^naA oSiui^ua un ap BZBnaoiB bj '^jjbS
-ijsoq ap zBdBo ezjanj enn Bja anb ^b^hIb3 bj b opBpjo^ai Biq^q oapiA
-ajnop^ anb uod pAn anbB^e pp SBip ooup y -oujaiqoS A nopBjqod
ajqos BiJBsad anb SBín oiuamap nn jsb Bjqsq A 'sajny sonang opBjtáB
vA asa b jnbBnjj ap ansBsap pp Bppon b[ BqBa^j 'oijnf ap Q j^
•a^uaxqraB pp pn^ambui ^ opuB^namne ojps ns 9fap 'oppaj
-adB opBjjnsoj p asafnpojd on s^jBjuatnBnjoqnS SBjajsa sbj na anbun^
'Bu^pqoíj^ jod p^pnp bj ap oapiBqmoq p SBmapy •pBpxtnjojno^sip
bj Bp^q soisandsip snjijjdsa goj BinajuBtn 'osojoStj ainameAisaaxa jas
on ap jBsad 'OJI3 ^od oppajqBisa oanbojq p 'ajj^d jjo io¿ *8Bp
-uanaasuoD sns Jiiuas UBjapiq as ojqand p ua anb BJBd omoo Jiojjip
ainauíainapijns oj Bja •—oapiAajuoj^f ap bj ^p p^paABjS b^ janaj b

O
p^Ajasaj^ sajiy souong '[
ap ajqinaiiag ap 9J
¡ap
9J ¡p
jimipjoBJix^ 'oapuajaoj^ ap bi^zbj) (j^)
'oapuajaoj^
ap
bi^
i[ ap BDi9Bd mii|n i uamijd si a^sixa 'zoun^j Jiia^ oiuaSn^j -jg pp OAiqojy p 0^
*B
pp OAH|^jy ua 'U8I ap oíso^y ap jg pp BíJBUipJOBJlügf *oapiAaino]^[ ap BjazBy (qj¡)
JBajj ms— Boirnouooa uoiobiijis vj 'sajiy sou^ng ua BpBajuBjd Baiíjj
-od SI8IJ3 bj jaua^ap oin¿tsnoa on onjaiqo^ pp epipam bj oi9¿
•uoisiAa^d [pBj ap ojnaitnpajaooB nn asanj spBnosy bj anb vivd
oiJBsaDau Biuip ja nojsaa^ 'BpuaájaArp ap st?in soaijoiu soj^o A asj^^
-ajina b ojsandsip BqBjea A bjojjb^ bj ap ouBppjBd Bja oajaiqoj)
p anb ap sajoioiu soj ísoadoana sajonedsa soj ap notsjndxa bj ap
noisBao ua BjsatjiuBtn opjiqe^) p A B}un b^ ajjua zajuBJtj ^\
sojijo ap uopoe B[ jod BjBDijdnio as oSanj anb A ^\2l ^•
ap jiiJBd b sajry sonang u^ opBaju^jd Biqsq as seisinajom A
-aABBB aj^ua anb uopouj bj sisuo oziq JUcjb ap BpBuosy bj n^j
(snutoqj^ zajvajy-rnpaj^ uoisij^ isajiy souang ua upioDnjtg :sa%uapa3a%uy)

ossvd a
ossv

moisi^ vi
UA

-eanSnjJod p ovaoo 'osoijba oiad js osoiS
-ijad 'ozjanjaj un uod BqBjuoa anb 'sBjjBjdaas ou BJBd- BJoqB Bjuaj
sesoaapod sbui sauozBj 'saiua^jnsui soj ap sauopisodojd sbj aiuamesoj
-oSia ozeqoaj 's^zjanj SBomn sns b BpeuopuBqB ^oapiAajuoj^; 'o^bui ap
opouad [a na otuoa Bopua ubi opis Bjqsq u^pBnjis bj opueno ig
•japoSi^^ JopBu.iaqo^ jop Bpipatnoos^p mve
A arajij pnjpoB bj uB^ijdxa 'BsanSnjaod epn^s bj b ajaijaj as anb
oj ua opo} ajqos 'ouBopiAajuocu: ooipoijad jap sauoisajdxa sbjs^j

ojjsanu
ap
xnwaojao X ojuatuimoui ja auodutt 9^(IZ)
anb'"s^sangnjjoj
opattu ojsnl jasopmjo
'uaoapnd
Xou unv
anb 'uojaiaijosa opuvno utnuai anb zasv^sa vj 'sojjo v soun uauaii as anb
tnptaua vj 'sopDp¡os soj ap uopowpjoqns X vm¡di3Sip ap vtjvj dj^
:jsb aoip anb oapiAajnoj^ ap BiazB^) bj ua o^jasur
otJB^uamoa un ajuB^oxiajur Bsa b uoraBjsajuoa bj B^ijpBj uaiquiBj^
•opuspunuop Bjsa oj sajosEAUi soj ap soq^aq soanjn^ soj jod japoSr^
B ja^sq ejqap as anb BjaajB ja A SBgan^njjod sbzjoiij sbj ua bsoij
-ba BpnAB Bun Bjuaj oapiAajuoj\[ :B}sandsaj bj BJBd Binsd Bun usfap
BnaojB^) b sauopanjjsuj sb'j ¿BjsjAajjua bj osbdbjj anb Jo^?
'(O^) ^auopisodojd sajB) ap ^sjejajna
ap pBprunjaodo bj sajuBjiqBq sns b ouopjodojd 'ajuaá.msui ojiiainBd
-uiB3 jap Bioaapuodsajao^ bj sajiy souang b epnpnoa anb BjpasjBq
Bun ap ojuaiuiBsajdB ja 'jsnse^ oqaaq u[ •JopBiuaqo^) jb

�considerarse bien informadas, aún cuando por su calidad de parte
interesada enfoque los hechos desde un ángulo especialísimo.
Sin olvidar las salvedades que debe merecer toda memoria, por
ser tal, como en este tema las fuentes son escasas, es imprescindible
atenerse a ella.
Pero para poder hacer una valoración correcta es necesario tener
en cuenta algunos hechos. Así al confrontarse el oficio de Contucci
a la Junta solicitando la reunión y las instrucciones dadas por aquella
a sus comisionados Vedia y Alvarez Thomas con lo que sobre ambos
hechos dice Saavedra, nos encontramos con que las Memorias no se
ajustan estrictamente a lo que emana de esos documentos. Sin em
bargo caben dos puntualizaciones: primero que las instrucciones las
conocemos por los borradores, desconociendo el original y en conse
cuencia los posibles agregados que pudieran haberse hecho, de es
pecial manera, la orden de detener a Contucci; y en segundo tér
mino, que pueden haber existido órdenes ampliatorias formuladas
verbalmente.
A fines de julio el sobrino de Contucci, entregó a la Junta el
oficio que el día 15 había firmado el emisario de Carlota. En él
"suplicaba" que
"con todo acatamiento, q.e pueda transmitir fiel pronto y secretam.te a
V.E. D.a el resultado de una conferencia, q.e imploro y espero se me con
ceda en el lugar de esta banda, q.e VE. D.a considere más á proposito.
Las circunstancias del (lia —agregaba— me privan de explicar mis sentimXos con claridad, como igualm.te de tener el honor de aproximarme
a VE. Dm como debia y deseara; mas yo ruego encarecidam.te a la be
nignidad de VE. D.a q.e se sirva acceder a esta mi Suplica, pues es solamie
en beneficio de la Patria y de la Humanidad en general, que yo pido esta
entrevista, de la qual no puede resultar perjuicio ni comprometimiento a
la Alta Dignidad de VE. Da., y no dudo un momento q.e será del com
pleto agrado de VE. Dm esta mi deliberación". (3)

Impuesto el Gobierno de Buenos Aires del contenido del referido
oficio discutió la posibilidad del envío de los oficiales referidos
—siguiendo siempre a Saavedra—.
Algunos de sus componentes sostuvieron que no debía accederse
a lo solicitado porque:
"era un verdadero insulto hecho al Gobierno pedir le mandase oficiales de
confianza, que las oyesen, y trasmitiesen"
desde el momento que el mismo Contucci
"confesaba no revestir carácter público en su persona para hacer propo
siciones ó tratados".
Otros argüyeron que
"no se debía contestar á ContuccV
y los restantes dijeron que aunque no hubiera obligación en oír
"las propuestas de aquel particular, con todo, nada se perdía, en imponerse
de lo que quería proponer, sin que por esto se ignorase cosa alguna, ni
de estrechar cuanto más se pudiera el sitio de Montevideo (5)
porque bien pudieran obtenerse algunos datos de interés para la di
rección de las futuras operaciones en la Banda Oriental.

Y
"acaso se proporcionaría dar una prueba evidente de la injusticia y falsedad
con que se tachaba de partidario de la indicada Sra. Infanta á vanos individuos
del gobierno, pues presumíamos que Contucci, no haría otras proposiciones,
que el que reconociésemos á dicha Señora". (6)
Esta fue la posición que sostuvo Saavedra, según él lo afirma

Pero siguiendo las Memorias de Saavedra, Contucci aparece acla
rando que su misión no revestía carácter público. Evidentemente
esta afirmación no está ni siquiera implícita en la transcripción ante
rior. Sólo puede anotarse que el oficio está formulado en primera
persona y de ahí tal vez, Saavedra y los demás componentes de la,
Junta hayan sacado la consecuencia de que lo hacía a título personal.
Dicen las Memorias, que a Contucci

en las referidas "Instrucciones".
El sector saavedrista llegó hasta proponer que:
no revistiendo carácter público su persona —Contucc^-... debía tratarse
como á un seductor, y traidor contra el gobierno y la Patria, trayéndose
preso á la Capital donde debería ser juzgado según derecho . (7)
Pero haciendo la salvedad de que para la

"el amor a la humanidad, y la calidad de vecino y habitante de nuestros
dominios, le compelían a pedir al gobierno mandase uno, ó dos oficiales
de confianza que trasmitiesen fielmente proposiciones que tenía que hacer
en favor de la humanidad misma y que en nada perjudicaban el decoro del
Gobierno; que aunque no revestía carácter público para dar este paso,
lo excusaba porque creía que el Gobierno no miraría con indiferencia los
medios de evitar la guerra entre sus conciudadanos y vecinos: que las cir
cunstancias en que se hallaba su persona (era sospechosa a la Capital), no
le permitían presentarse personalmente". (4)
(3)Oficio de Felipe Contucci a la Junta de Buenos Aires. Caraguatá, 15 de jnnio
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional, "Por
tugal y Brasil 1810-1818" S X, C. 1, A 6. n. 9.
(4)Zimmermann Saavedra, D. Comelio de Saavedra. Buenos Aires 1909, pág, 158.
— 200 —

"comisión era preciso que de los dos oficiales que se nombrasen, uno pre
cisamente fuese de la parcialidad y confianza de los mal contentos, y que
tenían sospechas contra el gobierno ó algunos de sus individuos en este
mismo comentado negocio del Carlotismo, para evitar de este modo, que
al verlos partir propalasen, iban ya á concluir la venta, o entrega de estos
dominios, al General Sousa, pues el de su facción los desengañaría de este
error". (8)
(5)Id., id.
(6)Id., id.
(7)Id., id.
(8)Id., id..
— 201 —

..•

�Habiéndose aceptado la moción de Saavedra, se entró a dilucidar
el problema de quienes serían los comisionados. De parte del gobierno
se propuso y eligió al Teniente Coronel Ignacio Alvarez Thomas.
Por los descontentos se nombró primero a Feliciano Antonio Chiclana;
pero como éste, por razones de política interna renunciara, nom
bróse en su reemplazo a Nicolás de Yedia.
Al primero el 13 de julio le comunicó la Junta así su nombra
miento :
"Interesa álos objetos de esta Junta que inmediatam.te se ponga V. Md.
en disposicn de embarcarse al primer viento p.a la otra vanda de este rio,
y desembarcando en ella se condusca a toda dilig.a al lugar de la Estancia
de Viana, px otro nombre del Cordoves. Debe VMd. en este destino avis
tarse con D.n Felipe (Contuche) Contucce". (9)
Por su parte al Teniente Coronel de Vedia le remitió oficio
con iguales términos, pero agregando en un párrafo final:
"Pero como la persona de vmd. se halla destinada a el Exercito de aqja
Campaña y des import^) sin omportantes en ella sus servicios procurará
'Vmd. imponer á esta Junta desde allí délas ideas q.e explique Contucci en
la pretendida sesión, procurando penetrarle asi el verdadero espíritu q.e lo
anima, como todo lo demás q.e induzca vehementes presunciones de q.e
obra (Icón la]) conseqXe con las miras de su Gobierno, y principalm.te
acercarse a comprehender las q.e tenga con respecto á la impresión q.e ha
hecho, y hace al Gavinete Portugués la sana determinacn de estas Provincias
de convocarse (la la Junta]) a expresar su sentim.to grál. en orn. a esta
blecerse constitucwnalm.te.
La junta dexa —concluía— á la discreción de Vmd. q.e en uso déla
confianza q.e le hace obre con aq.a circunspección y medida q.e sea analoga a la dignidad q.e merece su representacon y con la cautela y reserva
que (también) exigen los intereses déla sagrada causa que defendemos" (10).
Pero, según Saavedra en las instrucciones dadas a sus emisarios,
la Junta de Buenos Aires en capítulo expreso ordenaba que:
"en caso que Contucci, les hiciese proposiciones de reconocimiento á la
SrM Infanta Dña. Carlota, en el momento, con los seis soldados que debían
sacar de la Colonia para su custodia lo aprehendiesen, y con la mayor
seguridad lo condujesen preso á dicho pueblo desde donde se dispondría
su conducción a la CapitaV. (11)
De inmediato el Gobierno porteño hizo llegar a Contucci, por

"al lugar déla Estancia de Da Margarita Viana (alias el Cordoves) y con
ferenciando con Vmd. todo aquel t.po q.e demande el negocio q.e desea
comunicar, se restituyan á dar cuenta á esta Junta, inmediatamente". (12)
Habiéndose acordado la conferencia, el 29 de julio se reunieron
Vedia y Alvarez Thomas con Contucci en el Cordobés. (13)
"Toda la propuesta de Contucci se redujo á decir, que el Ejército del
General Sousa, y cuanto auxilios necesitase el Gobierno de Buenos Aires,
con calidad de que reconociese á la Sra. Infanta Dña. Carlota Joaquina, por
soberana de estos dominios; que de este modo cesaría la guerra, pues Mon
tevideo viendo estrechado su sitio con el mismo ejército de Sousa que creía
venía en su auxilio, se rendiría al instante". (14)
Los oficiales de Buenos Aires respondieron que por sí no podían
contestar, pues sus poderes se limitaban a que debían trasmitir las
proposiciones que se les hicieran a su gobierno. Señalaron también,
de acuerdo con las instrucciones que traían, la conveniencia de que
se ratificaran por escrito las proposiciones que acababa de hacerles
verbalmente; como Contucci se negara' rotundamente a ello, Vedia
y Alvarez Thomas, como comprobante labraron acta de la conferencia.
Viendo que por las diferencias de fuerzas no podían detener a Contucción, según se les había ordenado, los enviados porteños antes de
regresar dijeron:
"Ud. hace su propuesta al Gobierno, nosotros no sabemos si la admi
tirá ó no; entre tanto llegamos á la Capital, y Ud. tiene contestación parece
que el ejercito del mando de D. Diego de Sousa debía suspender sus
marchas". (15)
Aceptó Contucci
"y el que decía —señala Saavedra— no revestir carácter alguno en su Per
sona, pone á presencia de ambos oficiales oficio al General Sousa, mandán
dole que en el punto que reciba aquella orden, suspenda las marchas de
su ejército por el término de quince ó veinte dios, en que se espera tener
contestaciones á proposiciones que ha hecho al Gobierno de Buenos
Aires". (16)
Y así, sin otro acuerdo, terminó la misión.
"Llegaron á la Capital los expresados Alvarez y Vedia, impusieron al
gobierno de lo ocurrido, y entonces fue cuando se dispuso la primera Di
putación al General Elío, y Pueblo de Montevideo". (17)

medio del sobrino de éste, un oficio en que le decía haber resuelto

(9)Oficio de la Junta a 1. Alvarez y Tomas. Buenos Aires, Julio 13 de 1811. Archivo
General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Portugal y Brasil 18101818" S. X, C. 1, A 6. n. 9.
(10)Oficio de la Junta al Tt.e Coronel Nicolás de Vedia. Buenos Aires, julio 13 de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional ^Por*
tugal y Brasil 1810-1818", S. X. C 1, A 6. n. 9.
(11)Zimmehmann Saavedka, D. Cornelio de Saavedra o. cit., p. 160.

(12)Oficio de la Junta a Felipe Contucci. Buenos Aires, julio 13 de 1811. Archivo
General de la Nación Argentina. Buenos Aires, Gobierno Nacional. "Portugal y Brasil
1810-1818" S. X, C. 1, A. 6. n. 9.
(13)Daniel Antokoletz: Diplomacia de la Revolución de Mayo y primeras misiones
diplomáticas hasta 1813. Academia Nacional de la Historia. Historia de la Nación
Argentina. Edic. "El Ateneo" 1941. T.V, Sec. II, pág. 221.
(14)Z. Saavedra: D. Cornelia de Saavedra, o. cit., pág. 161.
(15)Id., id.
(16)Id., id.
(17)Id., id.

— 202 —

— 203 —

que los citados comisionados pasasen

�— 0^ —
pí 'vi (¿i)
Pí 'PI (91)
Pí "PI (SI)
'191 •^?&lt;! '"'í3 '" 'njpaamg ap oi^ujoj -q :vn&lt;i3AVVg %r¿ (^i)
'IZZ •2?&lt;I 'II "3SS 'A"I "1^61 ..oauajy 13,, oipa •Bn;ina8jy
norje^[ B| ap bijoisijj 'bijoisi^ B| ap jBuoi^Bj^ BtmapB^y '181 v%srn( so^iipuio^dtp
sauoisiui sv^awiud í oX,n y¡ ap upionjoaa^j vj ap vtjvwojdiQ : zi3iO^Oi*iy lainvg ([)
'6 o"n "9 "V 'I '3 'X 'S ..8I8I-0I8I
^aSniJO^,, *piuopB^ omaiqo^ *sajiy souang *Buiiaa8jy uoi^b^ B[ 9p ¡Bjaua^
'H8I ^p 1 !Iaf 'sa^IV souang •ponjuo^ adt¡a^ o vjunf oj ap ojoifo (ZI)
(¿1) •etoapiaajuof\¡ ap ojqanj X 'oi^^
^ jouauaf) jo umoojnd
•1(7 ouauiiud oj osndsip as opuono anf saouojua X 'opiumoo oj ap oujaiqoü
jo uojaisnduii 'vipa^^ X zaioajy sopnsa^dxa soj jojidvj oj o
•noisita bj oniiaj^^ 'opjonoB oajo ais 'tsb

(91)

p

p na panino^) uod SBtnoqj^ zajBA[y Á
^ \9 'Bianajajuoo bj opBpjoaB asopuaxqBjj

— zoz —
"091 -d '•&gt; -o BjpaAuog ap otjaajo^ -0 •vnaaAWS NHVwaaivnií^ (II)
•6 o'a '9 V 'I 3 "X "S '8I8I-0I8I I!BJg i ibíüj
BnopBj^ onjstqo^) 'sajjy sonang 'Bniina^jy nopFfj b[ ap [Biauag OAiqDjy *ngl
jinf 'sajty eouang -vipaji ap cn¡o3f/^ jauojo^ a'tj^ ; vjun[ v¡ ap ojoifQ (oí)

'6 o'u "9
V 'I "3
•0T8I IIBB^a JÍ IBSnuo^,, p3noi3B\[ onjaiqo^) 'saiiy sou^ng 'Bnijuagjy
npioBj^
bj 'X
ap 'S ,8181
OAiipay -^ 181 3P 1 !Inf 's^Jrv soaang •fmuoj^ A zainajy ¡ v D¡un[ D¡ ap opi/o (6)
sopeuoisiuioo sopsip so[ anb
aaqsq epap ^\ anb na opijo un 'ojsa ap ouiiqos jap oipant
aod 'panino^) b jBáajj oziq ou^jjod oujaiqo^) ^a ojBipauíui ^q
(II) •^jojido^ oj n uoioonpuoo ns
mjpuodsip as apuop apsap ojqand oipip o osaid uasatnpuoo oj pvptjnSas
jojívui oj uoo X 'uasaipuauaudo oj oipotsno ns ouod wiuojoq oj ap jvods
uotqap anb sopopjos sias soj uoo 'ojuauíoui ja u^ 'vjojjv[) "wuq ojuofuj o^jg
oj o oiuaiutioouoaaj. ap sauoioisodoid asaioiu saj 'poniuoj anb osoo uan

souang ap otuaiqoff jo o\pa\{ m¡ anb sauopisodojd vj
tauai vjadsa as anb ua 'sotp ajuiati o aouinb ap ouiutuaj ja jod ojyjjaía ns
ap smpjDiu. soj opuadsns 'uapuo ojjanbo oqioa^ anb o%und /a ua anb ajop
•uopumu 'osnog jouauaf) jo opifo sajmotfo soqtuo ap m^uasaid o auod 'dúos
•J3¿ ns ua ounSjo ^atooioo jitsatiai ou —o^paaoog ojvuas— otoap anb ja Alt

(SI) \.SDHO^OUl
sus japuadsns oiqap Dsnog ap oSaiQ '(j ap opuout jap oji^jata ja anb
a^auod uoiovisajuoo aua\% 'p[j X 'jundo^y vj o souioSajj ojuvj ajjua ¡ou o ojij
•pupo oj ís soutaqos ou sojjosou 'oujaiqof) jo ojsandoid ns a^Di[ ~p[\n
:uojafip
ap s^ine souajjod eopeíAn^ so^ 'opeugpio Biqei^ s^^ as urtóas
•no[^) b jguaj^p UBipod ou sezjanj ap SBtouoaajip sb^ jod anb
•Biouojojuoa -b\ ap bjob nojBjqB| ajuBqojdraoa ouioo 'senioq^ zajBA^y A
BIPaA 'IP B ajuatnBponjoj BJBSau as lo^n^ao^ ouioa ^a^uainp^qjáA
so^jo^Bq ap BqBqsoB anb sauototsodojd sb^ o^ijosa aod ubjbotjubí as
anb ap BiouaiuaAuoD B^ 'ubibjj anb sanopanjisui 8B[ uoa opjanoB ap
'uaxqraej uojB^uag *ouj[aiqoS ns b UBJapiq saj; as anb sanoioisodojd
sb[ jijioisbj; neiqap anb b UBqB^iini^ as sajapod sns sand
uBipod on jg aod anb uojaipnodsaj sajtiy souang ap sa[Biotjo
(fl) 'tíajiiotsm jo miipuai as 'oijtxno ns ua otuaa
oiajo anb osnog ap ojiojafa owstui ja uoo opis ns opoyoaufsa opuam oapiaai
•uoj^ sand 'onanS uj oxjmsao opoiu ajsa ap anb isormwop sojsa ap ouoxaqos
iod 'oumboo[ ojojjoj 'ouq njuvjuj -ojg vj p asaijouooaj anb ap pnjnjoo uoo
'saxiy souang ap ouiaiqoQ ja asoitsaoau soijixno otuono X 'osnog
jap on3j3Í¡¡ ja anb Uioap o ofnpau as ^^niuo'j ap vjsandoud oj opoj^^,
(l) "B^
nojainnaj as oi^nf ap

(Zl) \ajuautojntpauiut 'ojunf ojsa o oruan^ jop o uoXntpsaj as 'jo^unuioo
oasap a'b otooSau ja apuouiap amb od't janbo opo% 'pui^ uoo opuotouauaf
•uoo X (saaopuoj ja sarjo) oumj^ vn-iv8iu¡^ vq ap mouo%s^ ojap jmSnj p,,

:anb BqBnapjo osaadxa o^njidcD ua sajiy souang ap Bjunf bj
uia sns b s^pcp sauop^njjsui sbj ua BJpaABBg unáos '
'(01) tísouiapuafap anb osnoo opojSos ojap sasauatut soj uaSjxa (uatqutot) anb
oa-iasau. X vjajnoo oj uoo X uo-ootuasaudau ns aoajaw a-b popptStp oj o oSoj
•dúo oas a-b vpipaui X uoiooadsunojio rrbo uoo aiqo aoov aj a-b ozuotjuoo
ojap osn ua a-b -pui^ ap uopauasip oj o —ovnjouoo— oxap muñí oj
'rtu. jnuoton%yisuoo asj^oajq
•ojsa o -ujo ua 'jniS orwijuas ns j^sajdxa o ([ojunf o; v]) asjrtooauoo ap
soiouitiojj smsa ap u-ooutuuajap ouos oj sanünuoj ajaumv^) jo aom¡ X 'oyoay
dí¡ a-b uoisa^dwt vj y ojoadsau uoo o$ua% a-b soj japuauauduioo v asjoojaoo
aruijodiouijd X 'ou^aiqof) ns ap sojiui soj uoo arbasuoo ([oj uoo^) oiqo
a-b ap sauoiounsajd saviauiauaa ooznput a-b spuiap oj opot ouioo 'vunuv
oj a-b mfdidsa o^apojuaa ja iso ajuojjauad opuomooid 'uoisas opipuajaud dj
ua loonjuoj anbtjdxa a-b soapi sv^p rjjo apsap vjunf o%sa y lauodwi -pui^
pjojnooud soioinuas sns ojja ua saiuoiioduio uis ([-jjoduii sa]) X ouodutoj
o-bo ap oiiouaxg ^a o opoupsap njjo^ as -puia ap miosuad oj ouioo oia¿^
:[buij ojBjjBd un ua opiiB^aj^B ojad 'souiuuaj saj^nSt noo
oidijo otjiuiaj a\ eipa^V 9P iaaojo[) ajnaraaj^ ^b ajjsd ns
(6) 'aoonjuoj (auonjuoj) adija^ u-q uoo asxot
outjsap ajsa ua -pff
lji aqa(j -saaopjo^ jap ajquiou ojjo rd 'ouot^ ap
^ vj ap uoSnj jo o-Sijtp opoj o oosnpuoo as ojja ua opuoouoquiasap X
'oii ajsa ap opuoa oujo oj o-d ojuata jawtjd jo aswojoquia ap uroisodstp ua
PW 'A v^ud as afuivjDipautut anb otunf ojsa ap sojafqo sojp

: ojuaiin
-Ejqmou ns tsb Bjun b^ o^iunmoa aj oijnf ap ^^ ^a ojamijd jy
•Bipa^ ap SBjoai^^ b ozBjdui^aj ns ua ^sojq
•moa 'BJBpunuaj Buaajut ^aijijod ap sauozB^ Jod 'ajsa ouiod oiad
iq^) oiuoiuy ousioija^ b ojamijd ^^quiou as sojuajuoosap so^ ^o^
q^ zajBAjy opsuSj jauojO^ ajuaraaj^ jb oíSija A osndoad as
ou^aiqoá jap ajasd 3q -sopBnoisiiuoa soj UBuas sauamb ap Binajqojd ja
jBpianjip b oajua as 'BJpaABBg ap nopoin bj opB^daoB

�Esta casi prolija mención de las tratativas entre el Gobierno de
Buenos Aires y la Infanta Carlota Joaquina —que puede aparecer
algo al margen en el estudio de las relaciones entre Montevideo y
Buenos Aires— tiene su interés en cuanto puede haber sido una de
las razones —junto a las que más adelante veremos— que influyeron
en el cambio de posición del gobierno de la Capital. No hay duda
que a partir de ese momento Buenos Aires estará respecto a Elío
en una situación distinta. Deja de lado la arrogancia de no trataf
sino sobre proposiciones excesivamente onerosas para Montevideo, y
va por inspiración propia a la búsqueda de una solución.
Tal vez haya llegado el Gobierno porteño, luego de la entrevista
de Vedia y Alvarez Thomas con Contucci, al convencimiento de que
había que desechar la posibilidad del beneficio que pudiera surgir
de la detención del avance de Souza. De ahí que, sin cortar defini
tivamente esa vinculación, fuese al encuentro de Montevideo. Paso
difícil que sin duda ya había sido pensado y rechazado porque podría
interpretarse —tal vez con sobrada razón— como una confesión de
la angustiosa situación propia.
De cualquier manera, valorándose como se quiera el resultado
de la reunión en el Cordobés —aún desechándose los claros términos
del presidente de la Junta de Buenos Aires al respecto— lo cierto
fue que luego de ella Buenos Aires quiso encontrar el camino de
la reconciliación con Montevideo y tres de sus representantes fueron
a tratar con el Virrey. El 11 de agosto de 1811 la Junta enviaba a
Montevideo al Deán Gregorio Funes y a los doctores José Julián
Pérez y Juan José Passo.

Hay que destacar que esta misión difiere de la de Calcena y
Echeverría en un punto fundamental: la autoridad de donde dimana.
Vimos —^y no está de más recalcarlo— que el envío de Calcena fue
producto exclusivo de una resolución del Jefe del Ejército sitiador;
la comunicación de Rondeau a la Junta noticiándole el fracaso de la
representación lo deja al descubierto; y esta nueva misión, cuando
recién acababa de conocerse el resultado de aquella, no tendría justi
ficativo si no fuese consecuencia —por otra parte el Presidente de la
Junta porteña lo dice expresamente— de las tratativas de Vedia y
Alvarez Thomas. ante Contucci.
En los pasaportes otorgados a sus enviados el gobierno de Buenos
Aires estipulaba que debían pasar a Montevideo a bordo de la fra
gata Nereus acompañados por el Tte. Ingnacio Alvarez Thomas y José
de la Rosa y que
"para q.e el S.or Comand.te de la marina Inglesa, preste en su virtud la
garantía y seguridad que bajo su Pabellón y fuerza que comanda, se hagan
abordo de su buque todos los tratad^ que se ofrescan con el Gefe o Ge/es
que goviernan en Montev.o asegurándoles si necesario fuese (Ique bien])
anombre desu nación, (ísi posible le fuese ó bien]) como un comandxe
particular (al maior aprecio y concepto de) que sean cumplidos religiosnm.te (esta Jxa) en la forma ([]) (que se ([que]) estipule) por la
comicion representativa de la Junta de estas provincias, como pa. que sean
restituidos con toda segurLd sin violabilidad sus personas a esta Capital
vajo la segurLd del Pabellón Ingles". (20)
Por medio de sus delegados la Junta ofició a Rondeau comuni
cándole que los dichos comisionados se hallaban

La resolución tenía su origen, junto a lo dicho, en la siutación
especial de Buenos Aires frente al desastre de Huaquí y en la impo
sibilidad por ellos de mantener abiertos dos frentes; debió pesar
también en la decisión de la Junta el peligro de la invasión por
tuguesa. Ella lo dice:
"Siendo absolutamente necesario que este superior gobierno adopte
todos los medios de conciliación y pacificación con el pueblo de Montevideo,
ya por consideración a la humanidad, como también por los grandes pe
ligros que deben precaver en las intenciones del príncipe regerente de
Portugal con la aproximación de las tropas que entran ya al territorio
español". (18)
Saavedra, presidente de la Junta reafirma este pensamiento cuando
dice, refiriéndose al envío de Funes, Pérez y Passo: ellos marcharon
"con el fin de hacerle entender cuales eran las verdaderas miras de los
portugueses, que él creía venían en su auxilio". {19)

"plenamente autorizados ([p.r ella]) para transigir las diferencias de estas
Provincias con el pueblo de Montevideo ante Su Gob.or Dji Xavier Elio,
y ([el Cabildo]) aquel (Ayuntamiento) en su vista há acordado este
([Junta]) Gob.no que á sus disposiciones y mandatos les (/de or.l) preste
VS. el mismo ObedecimXo q. a su Superioridad entodo quanto le comu
nicaren". (21)
Los emisarios de la Junta podrían actuar en las condiciones que
estimaran propias•
"y con^enientes conforme alo acordado verbalm^e con la Junta en cuyas
ideas e intenciones van ciertos, con todo lo adherente y concerniente o
necesario ([para]) el mejor suceso desta diputación, sin q.e por falta de
expresión deje de reconocérseles con ([]) toda la expresión i facul
tades q.e tendrían si aqui (se) especificasen; i que concluido el ajuste, se
traiga ó embie para su ratificación dentro del termino que se regule". (22)

(18)Facultades otorgadas a Passo Funes y Pérez por la Junta; Buenos Aires 11 de
Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional
"Banda Oriental 1810-1814" S X, C 1, A 5. n. 10; n. 357.
En Gazeta de Montevideo del 15 de Agosto de 1811. Biblioteca Nacional, Buenos Aires.
Reservado Dirección 28.260. Cit/ Pereda: Artigas, o. cit., t. I, pág. 344.
(19)Z. Saavedra: D. Cornelia de Saavedra, o. cit., pág. 162.

(20)Pasaportes a los Señores Funes, Pérez y Passo. Buenos Aires, 11 de Agosto de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814", S X, C, 1, A 5, n. 10, n. 357.
(21)Oficio de la Junta a Rondeau. Buenos Aires, 11 de Agosto de 1811. Archivo Ge
neral de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814".
S X, C 1, A 5, n. 10; n. 357.
(22)Borrador del oficio de la Junta de Buenos Aires a los Comisionados en la Banda
Oriental m. s. d. Archivo General de la. Nación Argentina. Buenos Aires, Gobierno Nacional
"Banda Oriental 1810-1814". S X, C 1, A 5, n. 10..

— 204 —

— 205 —

�— sos —
oí o"n 's v 'i o 'x s '..rai-orn iw^wo FPnBa,.
]ouopB)^ oujaiqof) 'sajiy goaang ounuaSj^ aopBj^ B[ ap ^BJsu^^ OAiqjjy -p '8 -m jmuaijQ
opung v] ua soprnioutuio^ soj o sajjy souang ap vjvn[ oj ap opifo jap jopvuoq (jj)
•¿SS o"n ;0I o'a 'S V 'I 3 'X S
•,ítT8I"0I8I IB"raHO BPnB9.* isaotDBf^ onjaiqo^ "sajiy sonang 'euuus^jy uoiobj^ B[ ap [Bi^a
-a^ OAiqoiy -It8l 3P ojso^y ap \\ 'sajiy souang -nvapuo^ v mun[ ; ap oiojfQ (j¡¡)
"¿SS o'n '0T o'n 'S V 'I '3 'X S '^8I-0I8I IB&gt;n™0
BpuBg,, jBuopB^ oujaiqof) 'ssjjy souang 'Buiiua^jy aoijovj c\ ap [Bj^ua^ OAiq^jy 'H8I
ap oisoSy ap {X 'ajiy souang -ossb^ ¿ ^aia¿ 'ssunj sajouag oj B auodBSBj (o^)
&lt;ZZ) \^^\n^^i as anb outuuaj jap ojjuap uoiovoifijvj ns vivd atquia o
as 'ajsnfv ja opvnpuoo anb i í uasvoiftoadsa (as) tnbv ís uvtupua^ a-b sapvt
•jnovf i uoisajdxa vj vpot ([]^ uoa sajasuajouosaj ap atap umsaudxa
ap rn\r&gt;^ Jod a-b uis 'uoioDjndip ojsap osa^ns uotam \a ([ujvd]) oijBsaoau
o ajuatiuaouo^ X a%uaiai{pv oj opo% uoo 'sojuaio uva sauoi^uajui a svapt
ua viun[ v^ uoa artujvquaa opvpjojD ojd aiujofuo^ sajuaiuaauos „

*Z9t •*?&lt;! '"^! "o '"Jpaanvs ap ojjaiuo^ -q :vaaAvvs ^Z (61)
•ff -^ed 'i •) '-jid -o 'SBSpjy :va3a-^J /^i^ -(igz'SZ ^?l33a*!Q "p
•íajiy onang '[BuopBfj B^lojjqig [I8I 3P oiso^y ap s[ pp o^piAsiuojy ap Biaze^) u^
•¿S o'a ;0I o'a '! ¥ 't 5 *X S ^-181-0181 IB"^?-&gt;0 BPUE8,,
ap ¡i sajty souang !viun[ V] Jod zajaj X saunj ossdj v svpo^jojo sapnijnooj (8D
(61) 'WxnD ns ua umuaa majo ja anb 'sasangnuod
soj ap svuiut svjapvpjaa soj uvia sajvno uapuajua ajjaom^ ap vtf ja ^oon
p
so[p ¡ossb^ A ^a^f^ 'soun^ ap oíAna jb aeopnauípj 'a^i
opusna ojuaini^snad ^is^ euutjBaj Bjunf B[ ap aiuapisajd 'BJ

:aoip oj
'Bsanán^
-jod uoisbaui bj ap oj^ijad ja Bjunf ej ap noisiaap
bjBjj^r
ua uaiqmBj

(IZ) \t
•muoo a\ ojuvnb opojua pnpijoijadng ns o -b oruii^apaqQ owsitu ja
ats^id (/'jo ap/) saj sotvpuuui X sauoiotsodsip sns v anb owqo^ []
ajsa opDpuoov vt¡ vjsia ns va (oiuaiuivjun.íy) janbu ([opjrqn^y ja]) X
' jbiudx u'(J JO-qof) ng ajuo oaptcia%uoy^ ap ojqand ja uoo smouinojj
ap svijuajafjp svj jiSisuv^^ vxod (\pjja -rd]) sopozijo^no ajuauiouajd^

jv vX uvj.% u9 anb sodojj sttj ap uptovuiixoudn dj (81)
uoo -..jouodsa
jvSnuoj
ap a^uauaSau adioutid jap sauoiouajut svj ua jaavoaud uaqap anb sojSt]
•ad sapuvi^ soj jod uaiqutvt ouioo 'pvpiuvuinv vj v uptovjajnsuoo Jod vX
'oapiaatuo^^ ap ojqand ja uoo uppvotftood X uptomjtouoo ap soipatu soj sopoj
atdopD oujsiqoS joijadns ajsa anb otuvsaoau ajuauivtnjosqo opuat^

seidojd
anb eauoiaipuo^ se[ na jbiiiob aejjpod Bjnnf bj gp souBSiuia

[ as sopenoisiuio^ soipip so[ anb ap^pueo
•miimo^ nBapuo^j e oioijo Bjunf B[ sopeáajap sns ap oipain jo^
(0Z) \,saí^ul uojjaqDj jap p'iungas oj oloa
jvndwj ojsa o snuosjsd sns pvptjtqojoia uis p-im^as vpot uoo soprnjpsau
uvas anb 'vd oiuoo 'svpuiaoud svtsa ap vjunf vj ap vapmuasaudaj uoioiutoo
bj Jod (ajndttsa (\anb]) as anb) ([]) Dmjof vj ua (vr[ v%sa) arwvs
•oiSi]3j sopijdmnj uvas anb (ap otdaouoo X otoajdv uoivut jv) uvjnotjjnd
aypuDtuoo un outoo ([uatq o asanf aj ajqisod js]J 'uoiovu nsap ajqiuouv
([uatq anb]) asanf oiivsaoau ís sajopuvin^asv o^aajuof\¡ ua unuuaiao^ anb
safaf) o afaff ja uoo uvosajfo as anb s-pujBjj soj sopoj anbnq ns ap opioqv
uvSvt^ as 'vpuvutoo anb vzuanf X upjjaqvj ns otoq anb pvpiunüas X mjuvuvS
vj pn^jiíi ns ua atsa-id 'vsajSu[ vuuuiu vj ap arpuouio^f jo-g ja ab vjvdn
anb A. bsoj^ b^ ap
asof Á BBraoij^ zajBA^^' oiobuSuj "ajj^ \9 Jod sop^uBdraooB snaja^[ B^eá
-bjj bj ap opioq b oapiAajnoj\[ b iBsed UBiqap anb qB^ndijea saaiy
souang ap ou^aiqoS ¡a sopsiAua sns b BopBSaojo sajjodBSBd so[ n^
•paniuo^ ajns • seraoqj^ zajBA^y
A Btpa^ ap sbaubjbjí sbj; ap —aiuaniBsajdxa aaip O]; Buajaod Bjunf
ap ajnapie^j^ ¡a aiJBd bjjo jod— Biouanaasno^ asanj on is oaiiboij
f Bjjpuai ou 'Bjpnbs ap ops^nsaj p asiaaoaoa ap BqsqBOB napaa
opuBno 'uoisira SAann Bisa A íojjaiqnosap jb BÍap oj noioBjnasajdaj
B[ ap osbobjj ^a a^opuBiopon Bjunf v\ b nBapuo^j ap noiaBamnmoa bj
íaopBijis oípjaf^[ pp apf pp uopn^osaj Bun ap oAisnpxa ojonpojd
anj Buao^B^ ap ojAua p anb —ojJBOfBoaa sbiu ap Bisa ou ^—
•BUBiaip apuop ap pBpuojnB b^ ¡[BjuauíBpnnj ojnnd nn na Bj
A BaaD[B3 ap b^ ap ajaijip uoisirn Bisa anb JBOBjsap anb

jBsad oiqap ísajuajj sop sojjaiqB jauajuBin ap sojja aod pepijiqrs
-odiar bj na A jnbBnjj ap axiSBsap jb ajua-ij sajiy souang ap jeiaadsa
uopBjnis bj na 'oipip oj b ojunf 'naSiJO ns Biuaj nopnjosaj vj
•ossb^
asof
A zaja^
nBijnj* asof sajojoop soj b A saun^ oiJoSaj^)
ub^q
jbusnf
oapiAajuoj^
o BqBiAna Bjunf bj H8I P ojso^b ap j^ jg 'A^iiij^ ja noa jbjbjj b
nojanj sainBinasajdaj sns ap sajj A. o^ptAajuoj^ noa nopBijpuoaaj bj
ap ouiuib^ ja jBJiuoana osinb sajiy souang Bjja ap o^anj anb anj
ojjaia oj —ojo^dsaj jb sajiy souang ap Bjnnf bj ap aiuapisajd jap
Bounujaj soJBja soj asopuBipasap une— saqopjo^ ja ua uoiunaj bj ap
opBjjnsaj ja Bjainb as ouioa asopnBjojBA 'BjauBui jambj^na 3q
•Bidojd n9jDBnjis BSopsn^uB bj
ap uorsajuoa san ouroo —uozbj Bpsaqos uoo z^a jb^— SBJBiaadjajuí
Bupod anhjod opBz^qoaj A op^saad opis BjqBq vÁ Bpnp uis anb jpijip
osbj •oapiAa^noj^ ap ojjuan^ua jb asanj 'noioBjnautA Bsa ajuoiuBAf}
-tuijap jbjjod ais 'anb jub ^q -Bznog ap ^oubab jap uo^uajap bj ap
ji^jns Bjatpnd anb opijauaq jap pspijiqísod bj JBqaasap anb ejqeu
anb ap ojuanupuaAuoa jb 'jaonjuo^) uoa SBinoijj^ zajBAjy Á Bipa^ ap
BjsiAajjua bj ap o^anj 'ouajjod oujaiqof) ja op^^ajj BÁsq zaA jbj^
'uoianjos eun ap Bpanbsnq bj b Bidojd uoioBJídsui jod ba
A 'oapiAajuo^- Bjed SBSojauo ajuauíBAisaoxa sauoioisodojd ajqos ouis
íbjbjj on ap BianB^ojjB bj opBj ap BfaQ 'Bjupsip uopBnjis Bun ua
JI3 B oj^adsajt BjB^sa sajiy souang ojuatnoui asa ap jp-isd b anb
^pnp JÍBq oj^¿ -jEjidE^) bj ap oujatqoá jap u^iaisod ap oiquiB ja ua
uojaXnjjuí anb —souiajaA a}UB[ape sbui anb sbj b ojunf— sauozB^ sbj
ap Bun opis jaqsq apand ojuBna u^ sajajuí ns auaij —sajiy souang
A oapiAaiuojAj ajjua sauot^Bjaj sbj ap oipnjsa ja ua na^jBcu jb o^jb
^a^ajBds apand anb— Bumbsof bjojjb^) bjubjuj bj A sajiy souang
ap otuaiqo^) ja ajjua sbaijbjbjj sbj ap uoiouaui BJ^jojd isBa Be

�Como el Cabildo de Buenos Aires no fue enterado oficialmente
de la representación, en su acuerdo del 13 de agosto, dejó sentada
su protesta por no habérsele informado de "una novedad de tanta
consecuencia" (23).
Antes de que partiesen sus comisionados, la Junta intentó, por
medio del Capitán Heywood, que Michelena suspendiese las hosti
lidades contra la ciudad. A las ocho y media de la mañana del 12 de
agosto
"vino a bordo el Comandante de la Fragata Inglesa Mr. Heywood con otro
oficial —comunicaba Michelena a Elío— que creo sea el Comandante de la
Corveta, me presentó los oficios de la Junta, en que pedía su mediación
afin de que se suspendiesen las hostilidades Ínterin dos vocales de la Junta
pasasen en su fragata a conferenciar con V.; y que si yo convenia en
suspender hasta la resolución de V.E., en no bombear la ciudad; dixe;
que atendiendo a su mediación, y al bien de la humanidad suspendería todo
ataque contra dicha Población, siempre que hoy mismo se embarcasen los
dichos vocales; pero que tenia entendido que el bergantín ó Queche, había
salido de Bausas para Maldonado; que si durante este tiempo lo avistaba,
lo batiría y echaría a pique. Convino el expresado Comandante inglés, quien
es el portador de ésta; y al momento baxó a tierra para tratar de embarcar
los dichos diputados". (24)
El 14 de agosto a bordo de la Fragata Nereus surta en el puerto
de Montevideo, al remitirle las credenciales de la Junta, decían Funes,
Pérez y Passo al Virrey:
"Si VE. admitiese la conferencia amistosa a que se dirige nuestra co
misión, con su aviso le esperamos a bordo de esta Fragata Nereus de la
Marina Británica, adonde podrá conducirse como corresponda

La respuesta de Elío no demoró y fue categórica:,,
"El Virrey de las Provincias del Río de la Plata, ha dado demasiadas
pruebas de sus deseos de conciliación, para que nadie del Mundo dude de
sus sinceras intenciones de entrar en negociaciones con la Junta de Buenos
Ayres; que calmando en parte los males que sus operaciones monstruosas
han causado á estos desgraciados Países, dexase de alguna manera cubierto
su decoro, y el crédito de la Nación Española, tan insultado por aquella
ilegítima autoridad".
Y agregaba:
"si los Comisionados no traen más objeto, que el que demuestran en sus
oficios; si no creen ellos, y sus mandatarios deber usar de otro lenguage,
y estilo; el Virrey no debe hacer innovación en su sistema, ni la hará jamás,
mientras la expresada Junta no se atempere á las proposiciones hechas con
mis poderes por el comandante de la Esquadra Sutil D. Juan Ángel Miche
lena, á quien en este instante le doi orden de que prosiga sus operaciones,
y de no interrumpirlas con pretexto alguno, á menos de no cumplir con
lo que se exige en la citada intimación". (27)
No tenía por qué sorprender a Buenos Aires esta respuesta de
Elío; a Rondeau, a principios de junio, no había querido contestarle
porque el Jefe sitiador solo le daba validez a sus títulos de Mariscal
de Campo (28) ; ahora que la Junta reincidía en no reconocer su
calidad de Virrey —lo llamaba sólo señor —y seguía catalogándose
de "Superior Gobierno", los motivos de Elío, favorecido por la pre
sencia portuguesa, no podían haber variado ni desaparecido.
También pesó en el ánimo del Virrey el hecho de que se le
le invitase a realizar la conferencia en un buque de pabellón inglés.
Elío dijo al Ministro de Estado que no la había aceptado, porque,

a] tiempo que le pedían especialmente.
"se le entregue á ese Exmo. Ayuntamiento el adjunto oficio abierto para
la inteligencia de VE. y que concurra por su parte á tan deseado fin". (25)
Ese oficio dirigido al Cabildo contenía similares conceptos:
"hemos oficiado con esta fecha al Exmo. Sr. D. Xavier Elío, para que si
admitiese la deseada conferencia, se traslade á bordo de esta Fragata Nereus
de SM.B., con quien ese Exmo. Ayuntamiento podrá acompañar, como co
rresponde una comisión que lo represente, como medio imprescindible, para
el acuerdo y seguridad de los tratados que se hagan". (26)

"en los oficios de estos Comisionados y credenciales del Gobierno Comitente
advertí al primer golpe de vista falta de sinceridad y buena fee, mucho mis
terio e incoherencia en el modo de expresarse y sobre todo querían ligarme
a las indecorosas y extravagantes calidades de que yo havía de pasar a un
Buque extrangero distante de la Plaza, y que me acompañase de una Di
putación que representase el Cavildo como medio imprescindible para el
Acuerdo y tratados que hubiesen de hacerse". (29)
Puede además que no haya sido lejano a la determinación del
Virrey de rechazar de plano las proposiciones de la Junta el triunfo
de Goyeneche en el Alto Perú; el mismo día en que Elío contestaba,
Vigodet proclamaba a los montevideanos instándolos a continuar fir

(23)Acta del Cabildo de Bs. As. de 13 de Agosto de 1811. Archivo General de la
Nación. "Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires". Buenos Aires 1927. Sección IV.
T. IV. "Años 1810-1811", p. 519.
(24)Oficio de Michelena a Elío. Bergantín. Belén, 12 de Agosto de 1811. Gazeta de
Montevideo n. 33, del 15 de Agosto de 1811, pág. 216/17. Biblioteca Nacional, Montevideo
(25)Oficio de Funes, Pérez y Passo a Elío. A Bordo de la Fragata "Nereus" en
Montevideo, 14 de Agosto de 1811. Gazela de Montevideo, 1.a Extraordinaria, del 15 de
Agosto de 1811. n. 33, pág. 217/18. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección,
28.260. Cit. Pebeda: "Artigas". O. cit. Tomo I, pág. 346.
(26)Oficio de Funes, Pérez y Passo al Cabildo de Montevideo. A Bordo de la Fra
gata "Nereus" en Montevideo, 14 de Agosto de 1811. Gazeta de Montevideo n 33, pág.
219/21. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección n. 28.260. Cit. Pebeda:
"Artigas". O. cit. T. I, pág. 348.

(27)Oficio de Elío a Funes, Pérez y Passo. Montevideo 14 de Agosto de 1811. Gazeta
de Montevideo 1.a Extraordinaria n. 33 del 15 de agosto de 1811. Biblioteca Nacional,
Buenos Aires. Reservado Dirección n. 28.260.
Cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 348.v
(28)Oficio de Rondeau a la Junta. Junio 3 de 1811. Gazeta de Buenos Aires, o/ eit.
T. II, pág. 485.
1 (29) Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 16 de Setiembre de 1811. Gus^
iavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío", en Revista del Ihstituto
Histórico y Geocrafico del Urucuay. T. II, N. 2. O. cit. pág. 988.

— 206 —

— 207 —

memente la lucha y participándoles la derrota de Balcarce y Castelli
en Huaquí. En tanto estimó el gobierno de Montevideo el resultado

�de esa batalla que dispuso la reeimpresión de un número de la Cazeta
de Buenos Aires en donde se daban los partes oficiales del combate.
El Gobernador, trasuntando el ánimo de las autoridades de la
Plaza, llegaba en su Proclama a establecer una concesión a los
"infelizes" que habían seguido el pabellón de los rebeldes, diciéndoles:
"venid vosotros a implorar el perdón de la madre España y estad seguros
de él, venid, y unidos al voto de la Nación multiplicaremos nuestros es
fuerzos para salvar a nuestro cautivo FERNANDO, dexad ya el temerario
y loco partido de la rebelión sino queréis perecer...". (30)
Entre la comunicación de los diputados de la Junta a Elío y la
Proclama de Vigodet existían dos posiciones de imposible armoni
zación como para llegar a un acuerdo: Buenos Aires se titulaba
"superior gobierno" y Montevideo, por medio de su gobernador
—haciendo uso de un hecho concreto y decisivo como Huaquí— en
términos altisonantes se colocaba en posición de futuro vencedor:

Yconcluyó firmemente con "las protestas más legales":
"exije este Ayuntamiento de V.E. que se digne pasar al Cabildo el oficio,
de que se ha hecho mención, y los demás que de su clase le hayan sido
dirigidos por el conducto de V.". (33)
La respuesta que dio el Virrey es sumamente interesante porque
refleja una preconcebida disposición para hacer sentir al Cabildo
la supremacía de su autoridad. Entre las razones que pudo haber
tenido Elío para ello no debe haber sido la menor resentimientos
recientes como el planteado a raíz del último bombardeo a Buenos
Aires, junto con el expresamente indicado por Elío de la actitud
del Cabildo frente a los pliegos de Artigas.
El Virrey pone el problema en los justos términos que le mar
can las disposiciones legales:
"La retención en mi poder del oficio que dirigió á V.E. por mi con
ducto la Junta de Buenos Ayres, fue un procedimiento ajustado a mi auto
ridad y facultades, asi como es agena a las de V.E. la recovencion inopor
tuna, e indecorosa que me hace por su carta de ayer sobre una materia nada
menos que de estado y de puro y alto gobierno reservada únicamente por
las leyes al conocimiento é inspección de los Virreyes y capitanes generales,
y en su defecto de los gobernadores de las Plazas o Provincias". (34)

"con su propio sonido pereció su orgullo y hoy nos les queda mas que la
rabia de no poder disimular que es preciso ceder
España es gene
rosamente benéfica, y así como los aborreció delinquentes, los abrazará
corregidos". (31)
Estos acontecimientos hicieron que la comisión terminara. El 16
de agosto, desde la Fragata Nereus antes de partir de regreso, los
enviados de la Junta oficiaban a su gobierno:

Por otra parte en su nota desconocía que el Cabildo tuviera com
petencia para actuar en asuntos de esta condición:

"Con el Quech que pasa al costado de esta FragaJa a las 11 de la noche
de regreso de esa, anticipamos á VE. aviso de no haver tenido suceso la
comisión por no acceder Elío á nuestra Instancia por la conferencia; y de
morados al frente de Mont.o por falta de viento, esperamos este p.a hazernos
á la vela". (32)
En Montevideo la misión planteó un conflicto de autoridad entre
el Virrey y el Cabildo. Elío no accedió a lo que habían solicitado los
representantes de Buenos Aires reteniendo el oficio que por su in
termedio dirigieran al Cabildo; solo comunicó verbalmente su con
tenido al Alcalde de primer voto y a dos Regidores. Ello causó tan
justa reacción en el Cuerpo capitular que de inmediato la hizo
conocer al Virrey.
"El subceso del día, —le decía a Elío el mismo 14 de agosto— ha llenado
de confusión al benemérito Cavildo de Montevideo
Sea qual fuese el
espíritu de dJto oficio, y fuesen las que fuesen las proposiciones de dha.
Junta, el Cabildo era capaz para entenderse con ella, sin desviarse de las
sendas del honor. Una gestión dirigida directamente al Ayuntamiento debe
saberse por todos unidos, para acordar las providencias que sean con~
ducentes".
(30)Proclama de Vigodet a Montevideanos. Montevideo, 14 de Agosto de 1811. Ga^
zeta de Montevideo n. 34 del 20 de Agosto de 1811, pág. 299/301. Biblioteca Nacional,
Montevideo.
(31)Id., id.
(32)Ojicio de loa diputados Funes, Pérez y Passo a la Junta de Buenos Aires. Al
Frente de Montevideo en la Fragata Nereus, Agosto 16 de 1811. Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, "Banda Oriental 1810-1814". S X,C I,
A 5, n. 10; n. 79.

"la intervención que pretende V.E. tener en estas circunstancias y clase de
negocios es del todo incompatible con su instituto y funciones y estoy fir
memente persuadido, que si se la consintiese me haría indigno ala confianza
q.e el Rey meha hecho, poniendo bajo mi dirección y responsabilidad el
mando destas importantes Provincias". (35)
Yhasta llegaba a enfocar la cuestión desde un ángulo personal
llevado por antiguos resquemores:
"El lenguaje y solicitud actual de V.E., —escr^tó— no menos que la
conducta que poco tiempo hace observó, recibiendo, y abriendo sin mi aviso
y previo consentimiento VJE. pliegos del Gefe de los insurgentes por el que
exigían la entrega desta Plaza; me hace recelar con fundamento, ó que VE.
ignora qual es mi dignidad, y lo que puedo y debo hacer como virrey con
forme á mis títulos, poderes, é instrucciones reales, ó que cree que Yo las
desconozco". (36)
Elío tenía necesariamente que saber que la retención que hacía
de los pliegos le acarrearía un choque con el Cabildo; aunque su
respuesta a esa protesta haya demorado cinco días en enviarla,
debía tener ya juicio formado de las razones que lo impulsaron a
(33)Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 14 de Agosto de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Caja 735.
(34)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, Agosto 19 de 1811. Ar
chivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, fol. 64.
(35)Id., id.
(36)Id., id.

^- 208 —

— 209 —

14

�H

— 60^ —

— 80^ ^

•Pt -VI (9)
P! "Pl (SE)
*?9 'I0} *0¿S oj(nrl *0Aiiej)8iminpy
ap ^Bja a^ OAttp
-JV '1181 P 61 ojso8y 'oapiAa^no
((,)
-oapfaajuoj^ ap opjiqo^ jv o;;jf p
*S¿ BÍBD *0AijB.ii8iuinipy
*uopBj^ b\ ap
OAiqsjy
'1181 9P ojioiy ap n 'oapiASiuoj^ -01/3 o oapwa%uoy^ ap opjtqü^ jap ototfQ ()
8 uojESjnduii oj anb s^uozbj sbj ap opBuuoj opinf tsá jaua; Biqap
'BJ1BIAU3 U3 SBip OOUID OpBJOIU3p BABlf B183JOjd B83 B B^Sandsaj
ns anbunB íopjiqB^ ja uod anboqa un BUBaaiBOB aj soSaijd soj ap
anb uoiouajaa bj anb aaqes anb ajuauíBiJBSaDau Bjua;
C9f^ \oozouoosap
soj o^ anb aajo an6 p 'sajoau sauoio^njjsut a 'sajapod 'so¡njn siui o auiuof
•uod Xajjta ouiO3 la^mf oqap X opand anb O] X 'popiuSip jw sa jonb ouovSi
'3TA anb 9 'oiuawtrpunf uoo jvja^au a^mf aui ívztijj nisap oSaJiua o¡ umSixa
anb ja jod sajuaSunsui soj ap afaf) jap soSatjd -g'/j ojuajuipuasuoo oiciaud X
osiav tiu ws opuaiuqo X 'opvaiqt^ai 'pcuasqo aovif odiuaii oood anb Djjnpuoo
o¡ anb souaiu ou —mqiAosa—• '"g'^ ap jonjoo pnn3i¡os X aíDnSuaj /g,,
: sajoiuanbsaj eong^uB jod opeA3[[
[Buosjad o[nuB un apsap uppsanD b¡ JBoojua b BqBáa[[ BjsBq j^
(S) ',,SD^3Ufao-td sajuvt-ioduii snjsap opuvui
ja pnpijiqosuodsaj X uotDoajtp iui ofoq opuapiod 'ot/oatf uyaiu Xa)j ja ab
ozumfuo^ djv ouütpui ntjmf atu asatjtnsuoa vj as js anb 'opiponsjad atuatuaiu
•jif Xotsa X sauoiounf X otnjt^sui ns uoo ajqtjDdiuoyut opo% jap sa soxooSau
ap asojo X smouDjsunjut^ snjsa ua uauaj •^•J^ apuaiaid anb uopuatuatui t&gt;jn

-moa

•6¿ o-a f0I o-a *S V
"t O'X S '..HSmiSl I'D9ÍJO BPnBa.. 'InopN
q3
y son^ng 'Baiiasíjy nopBj^
B[ ap [Bjausg OAiqjjy "1181 3P 91 o^o^V '^n fj bjbSbj^
bj n oapiAamoj^ ap
[y -tajty souang ap tmtn[ 0} o ossdj A ^a^aj 'saunj sopomdtp soj ap opjfQ ()
"Pt 'PI (l)
^ B33^oi[qig •J0E/66Z •*B|1 'lI8t P isoíy sp O^ IP t o'u apiAajnoj^ ap
'II8I 8P oi^o^y ap ^{ 'oapiAainoj^ •souvapinaiuo^^ o ¡apoSi^ ap muvpojj (q^)
•usatU93np
•uoo unas anb sopuapiaojd svj inpioyo vjvd 'sopiun sopoj uod
asuaqos
aqap ojuaiutümnXy jo atuauio^ajjp opjSutp uoiisaS vuf¡ -joiio^ jap sopuas
svj ap asdznasap uts 'ojja uoo asjapuaiua vuvd zvdvo vja opjiqv^y ja 'vtun[
•znjp ap sauoíotsodojd s^ uasanf anb $07 uasanf X 'oi^tfo oyp ap nnuidsa
ja asanf jonb va
oapiciajuoj^ ap opjiao^ ojj^atuauaq jo voisn/uoj ap
opvuajj ov —otsoáv ap p^ ouisiui ja oy^ 1 tn^ap aj— 'otp jap osaoqns ^g,,
•jíajJijY p Jíaoono^
oziq bj ojBipauíuj oj) anb aBjnjidBO odjan^ ^a ua uoiaa^aj Bjsnf
ubi osnBD o]|^r -saaopi^a^j sop b á o;oa aaiuiad ap apjs^jy jb opina]
-uoo ns ajuamjBqjaA ooiunrno^ ojos íopjiqe^ jb usaaiSiJip oipauuaj
-ui ns jod anb opijo ja opuaiuajaj sajiy souang ap sajuBjuaeajdaj
soj opBipijos uBjqeq anb oj b ^ipaoaB ou ojj^ *opjiqB^ ja A Á^ni^^ [a
aj)ua pepuo^nB ap ojoijjuod un oajuBjd uoisiiu bj oapiAajuoj^ ug;

souuazou vd ajsa souimadsa 'oiuain ap vjjof uod o'iuoy^ ap ajuajf jo sopvuoui
•ap X ! oiDua-iafuoo vj jod tnouojsuj vjjsanu o 01/g iapaooo ou -tod uotstuioo
oj osaons optuaj uatiotf ou ap osmo '^ \ o sowodioiiuo 'osa ap osajSaj ap
atpou oj ap 11 soj o ofDgojj ojsa ap opotsoo jo osad anb voan^) ja uojn

:noioipuoa Bis^ ^p so^unsB n^ jeiijob ejed
B^ [a anb epouoDsap bjou ns na aiJBd bjjo jo^

soj 'osajSaj ap
(t) 'í,SD*3utiouj o svzdjj snj ap sajopmuaqoS soj ap ojoafap ns ua X
'sajvjaua^ sauvjidvo X saXain^ soj ap uoto^adsut a ojuaiwioouoo jv saXaj srrj
lod ajuaviDJtun vpDauasau oujaiqoB oijo X oxnd ap X opmsa ap anb souaiu
opvu mjajvtu mm auqos j. a Xt&gt; ap vjjo^ ns uod aom¡ atu anb vsojo^aput a 'tntnt
•jodom uoi3U3(io33j nj -g-^ ap sttj o mia^o sa ouíod jsv 'sapmjnoof X pvpij.
•orno pu v opojsnfo otnaiiutpajojd un anf 'saiXy souang ap vjun[ vj ojonp
•uo3 iui jod ''g'A V ??^?J?P anb ?-&gt;?/0 PP uapod ivi ua uotouaiai vjn

91 13

:oujaiqo ns b UBqspijo Bjunf bj ap p
ap sajuB snaja^j; BjBáBj^ bj apsap 'ojsoáe ap
uoisiuio^ bj anb uo^apiq sojuaiiupajuooB sojsg;

(I) 'jop^^aíio^
ouozojqo soj 'sajuanbutjap pioajjoqo soj outoo isd X 'o^ifauaq ajuautosou
-auag sa ottods^
uapao osioajd sa anb jvjnuiisip japod ou ap otqou
oj anb svw opanb saj sou Xotj X ojjnS^o ns ptJauad opiuos oidojd ns uo3n

sauopisodsip sb[ ubo
D{ anb souiinaaj 9ojsnf %o\ na Binajqoad p aaod Áajai ^ 1^
•SB^uay ap so^ai^d so^ b ^jua.ij op|iqe^) jap
bj ap otjjj jod opBoipui a^uaiuBsaadxa ja uod ojunf 'sajiy
ouang b oapj^qiuoq ompjn jap zibj b opsa^uBjd ^a omo^ sa^uaiaaj
8Oiuauniiuasaj aouaui bj opis aaqsq aqap ou ojja BJBd oij^j opiuaj
opnd anb sauozBj sbj ajju^ -pBptJoinB ns ap BjoBuiaadns bj
jb anuas jaoBq BJBd uoptsodsip BpiqaauoDaad Bun sfajjaj
anbjod ajuBsaaa^uT ajuauíBuins sa Á^uij^ ^a oip anb Bjeandsaa Brj

:jopaouaA ojcn^nj ap uopisod ua eqBoojoa as sa^uBuosijjB somuuaj
ua —inbBnjj ouioa oAispap Á ojajauoa oqaaq un ap osn opuap^ij—
JopBuaaqo^ ns ap oipam jod 'oapiAajuoj^ Á Moujaiqo8 jowadns,,
BqBjnji} as saaiy souang :opjanoB un v jbS^jj Bjed ouiod uop^z
-iuouiJB ajqisodiui ap sauopisod sop UBijsixa japoSi^ ap buibjdojj
bj Á oijg[ b Bjunf bj ap sopcjndip soj ap uoiaBaiuntnoo bj
(0) ''' '-taoajad siauanb oun voijaqaj. oj ap optu"d oooj X
ououauiaj ja oX poxap 'OQAIVNHSá oaijnoo ousanu o Majos oxvd sozuanf
•sa sojjsanu souiajoyijdnjnut uoijupj oj ap ojoa jo sopiun X 'piuaa 'ja ap
somSas pmsa X ouodsg ajpviu vj ap uopjad ja joiojduii v sojjosoa piuann
rsajopuapip 'sapjaqaj soj ap uojjaqsd ja opm8as UBtqBq anb t^sazijajuiM
soj e uoisaauoa Bun jaoa^qsjga b buibjoojj ns ua Bq^^ajj 'bzbjj
bj ap sítp^piJojnB sbj ap ouiiub ja opuBjunsBjj 'jopBUjaqo^) j^
•a^Bquioa jap sajsioijo sajj^d soj uBqep as apuop ua sajiy souang ap
BjazB^ bj ap ojaumu un ap noisajdmpaj bj osndsip anb Bj^Bjcq Bsa ap

() ''3"A aV otonpuoo ja lod sopiSixip
opts uvXou aj asnjo ns ap anb syuiap soj X 'uo^uaiu ou^au ot¡ as anb ap
'oio-i jo ja opjtqn^ jx&gt; josod auStp as anb '^'A 3P ojuaiuiDjunXy ajsa a(vxan
:usajBSaj sbui SB^saiojd sb[,, uod ajuauíamaij o^njDuoo j

�proceder como lo hizo; premeditadamente provocó la situación; es
él quien se encarga de decirlo:
"Sin infringir estas, y comprometer mi honor y carácter, no podía en
tregar á VE. el pliego que reclama; y con este conocimiento di el paso
atento y generoso de manifestarlo á los Diputados del cuerpo que cité al
efecto por medio de mi Secretario, con cuya diligencia no dudaba quedaría
VE. satisfecho". (37)
Seguro Elío de la legalidad de sus actos, escribía:
"podra desde luego VE. dirigir sus quexas ala soberanía como lo pretexta,
quedando Yo igualmente en la propia disposición de hacerlo por mi parte,
á compañando con mi informe los insinuados pliegos".
Y le remarcaba enérgicamente:
"espero que V.E. se abstenga de repetir semejantes interpelaciones, y que se
ciña al desempeña de los deberes q.e las leyes le prescriben". (38)
Pero comprendiendo que el conflicto y los términos que usaba
en el oficio podrían tener derivaciones poco provechosas para la
causa de Montevideo, en el párrafo final atemperando el tono de sus
palabras decía:
"Llenando V.E. los suyos —los deberes—• y Yo los mios lograremos arrui
nar el espíritu de defaccion que es muy fácil destruya el buen orden esta
blecido. No demos al enemigo la horrible satisfacción de romper con
inuestras manos los lazos de la prudencia, moderación y concordia que han
• sido y serán para el, la barrera mas impenetrable. Sepamos vencernos para
vencerlos y trabajemos cada qual según sus arbitrios y facultades para con
seguir un mismo objeto, qual es, y debe ser la salvación de estos preciosos
Países". (39)
En su contestación el Cabildo enfoca el problema desde un plano
diferente al del Virrey; fundamenta principalmente sus motivos de
agravio en el ataque que ha hecho Elío a sus derechos individuales
en tanto que el Virrey, como vimos, encaraba el tema desde la po
sición de sus derechos de gobernante. Decía el cuerpo capitular el
29 de agosto:
"Jamás creyó el Cavildo que los t.pos en que empiezan los hombres
á recuperar su liben, se le negara atodo un cuerpo representar sus d.ros.
Tampoco imaginó que pudiera ser recomendación importuna e indecorosa,
ni interbencion incompatible con las funciones de su Ministerio reclamar
un dr.o q.e franquea la ley al más infeliz Vasallo. A VE. no puede ocul
társele que son tan sagradas y reiteradas las disposiciones sobre conservarse
intacta la correspond.a; que hace comunicarse una regiones con otras y los
ciudadanos entre sí, que a no ser el grande ínteres q.e tengan la religión
y el Rey en retención y apertura de unos Pliegos para descubrir una infi
dencia, no hay persona de cualquier grado, prerrogativa, o dignidad que
sea, que pueda (alterar su inviolabilidad) ([violar este grande sac.nto)]
(37)Id., id.
(38)Id., id.
(39)Id., id.
— 210 —

con infracción del dro. de gentes, deviendo en los casos permitidos observar
las ritualidades prevenid^ Estos principios tan fundamentales parece que se
havian olvidado, pues una de las principales mociones de la Nación en
Cortes fue sancionar de nuevo su observancia". (40)
Pasa luego a tratar de levantar los cargos que le formulaba Elío
sobre la apertura por su parte, sin previo asentimiento, de un pliego
de los insurgentes:
"Como el lenguaje de VJE. supone en esto un delito, para justificarse
no estará fuera deproposito hacer ver á VE. que ni ha havido tal crimen,
ni materia sobre qué recaiga". (41)
Además consideraba el Cabildo que su actuación pasada era lo
suficientemente clara como para que no pudiera dudarse de sus sanas
intenciones.
"Según los Papeles públicos, o Gazetas de Buenos Ayres, —agregaba—
y según todo lo que ha podido descubrir la perspicacia de VE., al AyuntamXo no sele han dirigido sino tres oficios: dos de los gefes de los insurg.tes y sitiadores, y el último de los diputados de la Junta de B^ Ayr^
a bordo de la Fragata Nereus de SM.B., quando se aproximaron a este
Puerto deseosos de conferenciar con VE". (42)
Refiriéndose al oficio que le enviara Artigas el 21 de mayo
"que exigía del Cavildo la revicion de la Plaza haciéndolo responsable como
á Padre de la Patria por los estragos y horrores que causarían sus Armj
vencedoras por la desgraciada acción de las Piedras: —decía a Elío— VE.
los recibió y abrió, hiñiendo dirigido a este AyuntamXo". (43)
Yanotaba que el oficio de Artigas del 25 de mayo
"que se reducía á pedir los equipajes de los vecin.s que por sospechosos
fueron expulsados de esta Plaza el 24 de Mayo, es verdad que los recibió
el Cavildo, y también lo es que al t.po que VE. dirigía un Ayudxe a re
clamarlo, encontró éste ados Capitulares que se encaminavan á instruir á
VE. de su contenido".
Por último
"El tercero, y que ha dado mérito á reclam.r el Cavildo sus dr.os, con
tenia la solicitud de los diputados para q.e el Cavildo concurriese a la
conferencia".
Yfinalizando:
"El segundo y tercero, no ablan de la rendición de la Plaza; y el pri
mero lo recivió VE. ¿Cómo puede pues afirmarse sin equivoco que el
Ayuntamio sin aviso y consentim.to de VE. recibió y abrió un Pliego del
Ge fe de los Insurgentes, por el q.e exigía la rendición de la Plaza?
(40)Borrador del Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo^ 29 de Agosto
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General Administrativo, libro
560, fol. 60/3.
(41)Id., id.
(42)Id., id.
(43)Id., id.• ' • &lt; )
— 211 —

�— nz —
' ' ••-P! 'VI (^)
P&gt; 'VI (W
VI 'VI (I^)
•/09 "II '09S
ojqij 'OAnoJlsiuimpv jBjans^) OAiq^jy 'oapiAawoj^ 'nopBj^ cj ap jejsaa^ OAiqjjy -n8I 8P
oisoiiy ap 52 'oapiAa}uoji¡ "oij^ o oaptaaiuom ap opjiqv^ jap oi^ijQ jap jopojjog (o^)
¿ozdjj vj ap uopnpuaj vj mStxa a-b ja uod 'saiuagjnsuj soj ap afa^)
\ap oSatjj vn ptjqo X ptqioaj '^^'yi ap oj-uipuasuoo X ostao ms ofuiotun^y
ja anb oooamba mis asjouutfo sand apand outp^? '3'/f pmioaj oj ojaut
•ijd ja X ivzojj vj ap upiotpuaj vj ap uojqv ou 'ojaojat X opunSas ]¡¡,,
:opnBZT{Bujj j
•tcmouajafuoo
vj v asatjjnouoo opjtav^ ja a'b vjod sopojndtp soj ap pnttotjos vj rmta%
•uoo 'somjp sns opjitio^) ja xutojoaj o ojijaui opnp vu anb X 'ojaojat j^n

— 01^ —
•P! 'VI (6)
Vi 'VI (8)
'Vi 'VI (i)
[(apúvuS ajsa jnjoia]) (pepi{iqe[oiAnt ns jbjíijjc) opan'd anb 'vas
anb pvpiuHip o 'vajtoSojjajd 'opojS uainbjvno ap vuosjad Xou ou 'mouap
-ijm vun jiuqnosap vjod soSaijj soun ap vjmjiadv X uot^uajau ua Aa^ ja X
umSxjaj. vj uoSuai a-b sajajut apuviS ja jas ou v anb 'is ajiua sovvpvpnp
soj X svjio uoo sauoi^aj vun asjvaiunuioo aom¡ anb ivpuodsajjoo vj vijdíui
asjníiJasuo^ ajqos sauotaisodsip soj svpDjajiaj X sopvjSvs utn uos anb ajasjrn
-jnoo apand ou '^f^{ y 'Ojjosv^ ztjafm svui jo ^a^ dj oanbuvjf a^b o^jp un
joulvj^aj O1J3JS1U1 ¡^ n^ ap sauotounf soj uoo ajqpvduioout uoiouaqjajw tu
'osojooapui a vunjjodtui uovmpuauiooaj jas vjatpnd anb putSvuit ooodutvj^
•soj-p sns jviuasaidaj odiano un opojv vjv^au aj as -uaqtj ns joiadnoaj v
sajqutou soj uvzatduia anb ua sod-j soj anb opjtavj ja pXajo smuv[n
.•ojsoSb ap ^^
p JBjnjidBo odaana [a BJ^3Q "ajuBUjaqoS ap sóqaajap sns ap uoiais
-od bj apsap Binaj p ^qeje^aa 'soutia ouiod íÁ9íjxj^ p nb oíhbj na

•uoptuaruoo ns ap -^-^
jmjjsm v unavupuvova as anb sajnjntido^ sopo atsa o-ijuojua 'ojintunjo
•ai v arpnXy un oiSiuip "3^ anb od'i jv anb sa oj uatqtuvj X 'opjitin^ ja
oiqioa^ soj anb pnpiaa sa 'oXnj^^ ap f^ ja vzojj vjsa ap sopnsjndxa uouanf
sosoipadsos uod anb S'utoaci soj ap saívdinba soj Jipad v monpaj as anbn
o&amp;eva. ^p g pp suSijay ap opijo p anb qe^onB j^
(St) 'oTuiojunXy atsa o opt^iJtp opvayuiq 'o^qn X oiqioai soj
"^^ —OJJ3 ^ moap— :snupatj sd^ ap uoiooo opmovdds^p vj Jod svjopaouaa
s-vuy sns udijdstid^ anb s^jojjoij X soHvjjsa soj lod mjinj vj ap a^pn¿ p
ouio^ ajqvsuodsau. ojopv^iovq ozvjj vj ap uoiomai vj opjmo^ jap mSixa anbn

sajBnpiAtpai soqoaa^p sns e oq^ oq^aq Bq anb anbe^e p na oiabjSb
ap soAtjoui sns ajuaiujBdy^uijd Bjuaiu^punj íXajji^ pp [B a^najajip
oaB[d un apsap Bma^qojd p Boojua opjiqB^) p aopeisa^noa ns n^

sosoi^aud sojsa ap umovajos ej jas aqap X 'sa jonb 'otatqo owsiut un jmUas
•uoo ojod sapvjjnoof X soijjtquo sns unüas jvnb vpvo soiualoqojj X sojjaouaa
ojod soujaouaa souiodag •ajqvjiauadun svut vuajjvq oj 'ja vuvd upjas X opts • .
uoi¡ anb vipjoouoo X uotoDJapotu 'mouapnid vj ap sozvj soj sounui svjfsanu
uoo uadutoj ap uotoovfspDS ajqijjou vj oUtuiaua jv soiuap o¡^¡ 'optoajq
•ojsa uapjo uanq ja vXmisap Jtoof Xnut sa anb uotooofap ap njtjtdsa ja jou
•xnjjv soutajojgoj sottu soj o^ X —saJaqap soj— soXns soj '2'A

oíbiu ap -[^ p seSijjy ejeiAua aj anb oioijo ys asopuauípg

:epop

(Zf) '^ilA uo •^^i^a^afuoo sp sosoasap ojjanj
ajsa v uojnuiíxojdo as opumtb ''yfífS aP sna-ia^¡ vjoSdjj dj ap opjoq o
s-^Xy rg ap v%un[ vj ap sopojndip soj ap owijjn ja X 'saioptntis X sar^^ns
•m soj ap safaH soj ap sop :sowifo sai% ouis opiStjip unt¡ ajas ou ojwdi
•unXy jd ''g'/^ ap mooojdsiad o/ utjqnosap optpod vt¡ anb oj opot unías X
'saiXy souang ap svjazn^ o 'sooijqnd sajadDj soj un3an
•sauoiouajuí
sen^s sns ap aejepnp ejaipnd on anb bjeíI oinoo cjep ajuatuainaiaijns
o^ eaa epesed u^io^rnoB ns anb opjiqe;^ p eqejapisnoa semapy
(If) ^v8yooaj. anb auqos truavout tu
jm opiíitnf di/ tu anb '^¡'A 9 ja" -la^nu ojisodojdap vjanf yjvna ou
asjmoi^psnt viod 'otijap un ojsa ua auodns •^-/j ap atwnSuaj ja ouiojtt
:sajuaSjnsui so[ ap
o^aifd nn ap 'oiuaiuiijnasB oíAaad ms 'aiaed ns jod ejnijade B[ ajqos
J13 ^qB^nmaoj 91 anb soSjbd so[ jbjuba3[ ap jbjejj b o^anf bsbj
(Of) 'JM3UVtuasqo ns oaanu ap jovopuvs anf sajjo^
ua uoiDDf^ vj ap sauotoout sajDdtoutJd sv] ap vun sand 'opopiajo umaou
as anb aoaivd sajüjuauiopunf vn soidt^utid sois^ s-ptuaaajd sapDptjvntjj svj
iDtuasqo sopnyuixad sosoo soj ua opuamap 'sajuaS ap -oup jap uoi^^vjfm uoo

q[

sns ap ouoj [a opuBjgdma^B [buij ojBJj^d p uo 'oapiAaiuop^ ap esne^
b¡ c^ed SBsoqoaAOjd o^od sauoi3BAijap janai nejjpod oiotjo p na
eqesn anb souinuaj soj Á ojDijjuoa p anb opnaipnaJdnio^
(8) 'iiaqjjosajd aj saXaj soj a'b sajaqap soj ap ouaduiasap jo outo
as anb X 'sauotoojadjatut sajuofautas jpadaj ap vSuajsqv as 'ü'yi anb ojadsan
BqBOJBinoj a[ j
'uso9atjd soponutsm soj auijofui iui uoo opuouoduioo 0
'ajjod tut jod ojjaovv ap uotoisodstp otdoud j ua ajuauijvngi o^ ojruopanb
'vjxajajd 0/ outoo viuojaqos ojo soxanb sns Jiüiiip '^'A oSanj apsap tupodn
:BiqiJ3sa 'sojas sns ap pepijuSaj B[ ap oi^^
(l) \ftuoafspos -A
vtjopanb vqopnp ou vt^uaStjtp vino uoo 'otjojajoag tut ap oipaut jod otoafa
jo ario anb odjano jap sopvjndtQ soj v ojuojsafiuoui ap osojauad X oiuaio
osod ja tp ojuatuiioouoo atsa uoo X íouivjoaj anb oSatjd ja '3'4 o jvSajj
•ua otpod ou 'jatoojoo X jouou yoi jaiauioidwoo X 'svfsa Jt^uijfm wgn
:o[ai3ap ap eSjeana as namb [a
s^ ínoioBnjis b^ oooAOjd a^uaniBpBjipauíajd íozíq oj oraoo japaaojd

�infería:
"Sí por lo dJio no ha cometido un crim.n el Cavildo tampoco ha podido
cometerlo por falta de materia". (44)

Completando las bases de sus atribuciones el Cabildo encontraba,
en apoyo de su opinión, que si el Consejo de Regencia en ocasión
del problema carlotino había aprobado su conducta, y posteriormente
hasta concluyó mandando

El Cabildo reconocía sin ambajes la autoridad que en materia
de gobierno tenía Elío:
"No le ocurrió al AyuntamXo q.e el recivir Pliegos de los Gefes de la
rebolución, fuera eclipsar, o disminuir las Altas facultades de V.E.; pjr el
•contrario creyó que tanto por la Armonía que es la maior de las fuerzas,
qXo por el carácter de represent^ de un Pueblo q.e está haciendo los más
loables sacrificios ([y está]) dispuesto aderramar su san^re por sostener
los dr.os de la Nación y del Monarca, podia entrar mui bien con V.E. en
discusiones, q.e no serian indecorosas a su Alta dignidad, y aun contestar
por si solo a las barbaras propuestas de los Enemigos (acordado antes con
V.E.) ({pero siempre con anuencia, yde V.E.]) como lo tiene de estilo".

"que no siendo convXe la introducción de tropas Portuguesas; no lo per
mita este AyuntamXo. No puede pues VJE. negarle al Cavildo lo q.e le
concede el Consejo de Regencia; (q.do eso) (Vy sí]) en un punto tan delicao y grave ha podido tener intervención é influjo; no es fácil concevirse
por que sin transgredir, y perturbar las Altas facultades de V. no haya
podido el Cavildo recibir oficios de los Gefes de los Insurgentes, y con
sultarlos con aquel celo y energía q.e se está mereciendo los elogios de
toda la Nación". (47)
Pero donde la reacción del Cabildo ante las palabras del Virrey
se hizo mayor fue cuando trató la prohibición, que parecía quererle
imponer Elío, a que expresara sus pensamientos.

También más adelante:
"Ningún punto mas de estado y de Alto y Puro Gov.no no podia estar
reservado por las leyes al conocimXo é inspección de V.E. que el presente
en que directa y primariam.te se trata de saibor una parte imbadida del
Patrimonio del Rey". (45)
Pero todos esos derechos del Virrey no valían lo suficiente para
el Cabildo como para anular las facultades que le correspondían.
Concretando su argumentación sobre una posible prohibición por
parte de Elío de contestar por propia iniciativa las proposiciones
enemigas, argüía:
"Negar esto al Cavildo es negar a los Pueblos la parte que han tenido
en las gloriosas revoluciones de España. Es suponerlos unos meros instru
mentos del Poder, y no el mismo Poder, compatible con la representación
de V.E.; y es en una palabra anular las providencias que tomo este Ex.mo
Ayuntamiento de resultas de la Conbulsion del 25 de Mayo en que quiso
interesar la Capital aeste Pueblo: haviendo todas ellas merecido la sobe
rana apr ovación".

"Lomas terrible para el Ayuntamiento es que V.E. le prevenga que
se abstenga de semejan.s interpelaciones que equivale a lo mismo que a
imponerle un silencio degradante, como si representar un Cuerpo tan digno
sus dr.os, fuera un insulto, un atentado, ó un Crimen".
Y aferrado en sus propósitos insistía:
"Concluye el Cavildo, reclamando los referidos documentos, para per
petua memoria y constancia en sus Archibos, y para que los representantes
de la Posteridad bean el mejor modelo del Eroismo y Patriotismo, ponién
dose en sus Actas las contestaciones que devieron dar y no pudieron dis
minuyendo de este modo sus glorias". (48)
Cómo se resolvió el problema no lo sabemos; pero a una tran
sacción debe haberse llegado cuando el Cabildo no cumplió su esta
última disposición, de dejar constancia en sus actas del incidente.

Y señalando una contradicción de procederes del Virrey sostenía:
"Si V.E. cree que esto es atacar mas, y mas sus altas facultades; y
traspasar el Cavildo los limites de su Instituto, y funciones no comprende
este consejo a que ha sido citado por V.E. para hoir sus votos en las Ocu
rrencias del dia. Este procedimiento no ha podido ser un acto de mera
urbanidad y ceremonia, porque sería ocioso hoir el sufragio deunos asis
tentes que ni podrán mover ni decidir.
Mas q.e acto de urbanidad el Ex.mo Ayuntam.to ha estado persuadido
que su intervención es un acto (de rigurosa) justicia, y que podía (recla
marlo) ([concurrir'^ ) sin infringir los poderes e instrucciones, y sin com
prometer ni el honor ni el carácter de VJE.". (46)
(44)Id., id.
(45)Id., id.
(46)Id., id.

(47)Id., id.
(48)Id., id.
— 212 —

213 —

�SIS —
— ziz —
Pl "PI (8t)
Pl "PI (¿t)
"P 'Pl (9)
Pi "Pl (S^)
pí "pi (n)
(gf) ;,'^'A aP J^V&gt;t&gt;J00 ja tu jouoy ja tu jajauioud
•uioo uis X 'sauoto^Utsut a sauapod soj jtSutjfut vts ([MJjnouo^]) (o[JBtn
•B|39J) tnpod anb X 'oinjsnt (eaomSu ap) ojov un sa uppvaajajui ns anb
optpvnsxad opvjsa tn¡ oruimunKy owx^ ja pvptuDqm ap op&gt;n a-b svj^
tu jaaout
upjpod tu
sajuaj
•sjsd sounap otÜBjjns ja Jioy osotoo•jtptaap
vtuas anbuod
'muoutauaD
X anb
popjuoqjn
Bjatu ap ojoo un jas optpod mi ou ojuatuttpaoojd ajsg -mp jap svtouajj
•noQ soj ua sojoa sns Jtou ojod '^~A •""' ptto opts m¡ anb v otasuos ajsa
apuajdtuoo ou sauopunf X 'otmusu¡ ns ap sajtuiij soj opjttiD^) ja jDSDd
X isapojjiuof svjjo sns smu X 'smu jbddjd sa ojsa anb aajo '^A tn
:Btuajso8 Aaiiij^ pp sajapaaojd ap u^io^ipBJjuoD ^an opae[eaas j

•ajuappni pp sbjob sns n^ bioob^suoo aefap ap 'uopisodsip Btnpjn
Bjsa ns oi{dumo ou opjiqB^) p opnena opBSa[[ asjaqeq aqap uoioobs
-ubjj Bim b ojad ^soiuaqes o[ ou Biua[qojd p oiA[osaj as 00103
( •^smjojS sns opoui ajsa ap opuaXnutui
•stp uojatpnd ou X jop uojataap anb sauotoDisatuoo soj so%oy sns ua asop
•uaiuod 'ouispoiJtoj X oiusioj^ jap ojapow jolaui ja uvaq poptjajsoj vj ap
sa%uo%uasajdaj soj anb vund X 'soqttfojy sns ua viouoisuoo X otjouiaut nnjad
-^ad vjod 'sojuawnoop sopijafaj soj opuvuivpaj 'opjinvj ja aXnjouojn

•uUOt3B(lOJdB
OtlBJ
•aqos ry¡ optoajaut snjja vpoj opuatuBU :ojqanj ajsao jmtdDj
o^ josajajuj
ostnb anb ua oXBj^ ap ¡^ jap uoisjnquo^y vj ap sBjjnsau ap ojuatumiunXy
ourxg atsa outot anb soiauapiaoud soj jojnuv ojqojod aun ua sa X í'^'A ap
uotoBjuasajdaj bj uoo ajqtp&gt;dwoo 'japoj ouistui ja ou X 'japoj jap sojuaut
•njfsut sojaui soun sojjauodns f¡¡ •ouvds^ ap sauotonjoaaj sosotuojS soj ua
optuaj ubu anb auod bj sojqanj soj o jBgau sa opjttiBj jo ojsa joi

sanopisodoid sbj baijbioiui Btdojd jod jBjsajuoo ap oq^ ap
jod u^ioiqiqoad ajqrsod Bun ajqos uoiOBjuamnSjB ns o
'neipuodsajjoa a[ anb sapBj^noBj 8Bf jB[nnB ejed omoa opfrq^^ p
BJBd ajuapijns o[ ubijba ou k^uxj^ pp soqaajap sosa sopo} OJ9J

:Bjjsisni sojisodoíd sns ua opBjaajB j^
-^uaiutj^ un o 'opojuajo un 'otjnsut un vuanf 'so-jp sns
ou^tp uoj oduan^f un jco%uasaidai ys ouioo 'a^uvpvjüap oiouajis un ajuauoduit
d anb ouistut oj v ajvatnba anb sauovmjadjajut s^uvt^uias ap vSuajsqv as
anb vSuaaa^d a\ "ij'^j anb S3 ojuatuiojunXy ja vjod ajqiuaj SBUior¡n
•sojuainiBSuad sns BJBSaadxa anb b 'oij^j jauodmi
a^jajanb eja^aed anb 'u9piqiqojd bj ojbjj opnen^ anj jcoábui oziq as
í^ap SBjqBpd sb[ ^jub op^iq^^ ¡ap uoioo^aj B[ apuop oía^
(¿f) -upion^ vj vpoi
ap sotSoja soj opuai^aiatu visa as arb mSiaua X ojao janbv uoo sojjojjns
•uoo X 'sajuaSunsuj soj ap safaff soj ap sojyifo Jiqpau opjmv^ ja opipod
oXoif ou '^'j\ ap sapojjnoof sojjy ^o^ jmqjmj^ad X 'uipajUsuvjt uis anb jod
asuiaaouoo jpvf sa ou íotnjfut a uoiouaaiaim uau^j opipod m¡ aavuS X 000
•ijap udj oiund un ua ([ís ^]] (osa op-b) ím^uaSau ap oíasuoj ja apa^uoo
aj a'b oj opjiav^ jr&gt; ajmSau '^A sand apand opj •oruiv^unXy ajsa viiw
•jad oj ou isvsanSnuoj svdoj} ap uoioDnpoujui vj arauoo opuais ou anbn

(íf) V^iT
Ia? otuoutujoj
jap optpoqutt ajjod rnin uoqjos ap oiojj as aruioiioutiid
X Bjoajtp
anb ua
ajuasajd ja anb '2'A 9P wtaoadsut a oruitoouoo jv saXaj sbj jod opoiuasaj
jBjsa oipod ou owaoQ ojnj X ojjy ap X opvtsa ap sbui o/und unSut^¡n

:ajuB[apB sbui nai
\tojtjsa ap auati oj otuoo ([•^'A 9P•^ 't^^uanuo uoo ajdutats o jad]) Cg1^
uoí s^ine opcpjo^B) soStuiau^ soj ap svjsandoud sojoqjoq soj o ojos ts jod
jojsatuoo uno X 'pvpiuüjp otjy ns o sosojooaput uoijas ou a'b 'sauoisnostp
ua '¡[A uo va11 }nm JOJjua otpod 'bojouoj/^ jap X uowb/^ oj ap so-up soj
jauatsos uod ajsuvs ns joutvujapo ojsandsip ([Bjsa X]) sopijtjoos sajqooj
sbui soj opuatJBif Bjsa a-b ojqanj un ap s-jtuasajdaj ap jajopjoo ja jod orb
'sozjanf soj ap joiout vj sa anb muoutjy oj jod o%um anb pXajo otjojiuoo
ja rd i'g'A 9P sapojjnoof smjy soj Jinutuistp o 'josdtjoa ojanf 'uptonjoqai
oj ap safaQ soj ap so^atjj Jtatoaj ja a-b oj-uiojunXy ^ ptjjnoo aj o^¡n

:ojfg[ ejnai oujaiqoS ap
BiJajBin ua anb pepuoine B[ safeqme uis epouoaaj op[iqe^) [^
opuBpuBui o^npuoa e^seq
a^uanijoija^sod A 'BjonpuoD ns opeqo-ids BjqBq oapo^jea ^uiajqojd [ap
ua Bpna8a}j ap ofasuo^ p ís anb 'uoiuido ns ap o^ode na
sanopnqu;B sns ap saseq sbj opne^a^dnio[)

'oiJajoui ot¡
ap ou
otjof
jodoj
ojjatatuoo
opipod 011 oooduiBj opjtaoy ja u-uiijo (tf)
un opjiauíoo
ou-p
uod tn

�— sis —
'886 "^?^ 'Z o'a 'II '* *
íl^ x ooiboxsiq oi^xix
•shi i^a vxsiAag na 'o&gt;;^ jaiat&gt;x -o^j la
jap vtouapuodsajjo^ :ivimv3 oavxsíij)
'II8I aP ^qin!1S "P 91 'oap¡Ainoj^ -opo
aP -";ílí 2o !Í3 aP "P^^O (8)
"09^"8Z o'n "?!*•
-rQ opBAjasag 'sajiy sonang 'jBtioi^B^j; 83aioi[qig na 'g^ i gg o'n oapiAaquoj^ ap BjazeQ
•1181 p ajquiajias aP o'l 'oapiAajuoj^ -íoj/jo^ XI op^.way 'BJjaig Í13 3P otoifo (¿)
"886 '^?11 'Z o'u 'II "' 'AVn^naQ isa o^mvh3O30 a o^iaoxsijj oximii
•ski laa YisiAag na 'oj;3 uamvx -od^ ^a-ui/i ;ap viovapuodsa^^o^ :ivMiTrv^) OAVisn^)
'II8I aP ejquiaj^as ap 91 'oapiAaiuoj^ •opvisii ap ojjsitiij^ jo oi^jf ap otoifQ (9)
'01 'S 'I 'X '.^H8I-0I8I ^inaiJO
BpnBg,, 'feuopBj^ onjaiqo^ 'saiiy souang 'sutinaSjy nops^^ b^ ap ¡e^aua^ OAit^jy 'XI81 3P
o;soíy ap ¿j 'sajiy souang •oua¡ai¡oiff¡ o taji^ solíang ap mun[ dj ap opijQ (^)
Cí?/I 'ttoijvuotonjoa9jí ouuaiqoff opvnmsui pp vui^jstg jnfüf ja nuois
•noo anb sbjdiu soj jtpadwi tund ^jqisod opijjüd ja opoi ^vdos ap pnjnsaoau
o¡ Á 'satu^prud soipatu soj sopoj ap soi^uvisunourj svjsa ua vSjoa aiti suata
-aid 9ui oj^^nf) o; ap owiuiffl Jouag ouiispuajajx^ ja anb ua Jtjiqy ap ¿
ap sauapuQ sajvan sop soj X 'sasanSnuoj soijixnv ap uoisnupv vj aiq
-os
¡^'S 9P sauoiotsodsip souoa sajuasaud vaiqiuvj ojja vjvd opuatuaj
'Djunf vpiuajai vj ap dioud/sui vj ua ituaauoo ojuautout un apnp ou 'muauj
•xa popisa^au vun ap sosjnduii o ojos vpipad sDsanUnjjoj sndojj^ soj ap
ouotfjMt^ ojjsanu ua vpojjua oj jujiíta X saswd soisa ua uapio uanq ja X
'zod vj ^aoajqmsaj. ap oiuauirujsui ua jas oi^ifuoos jnuosjad Jatnbjonb ap
vjsod v aiduiais opoasap ai{ lat^vim X jouo^ oidojd 1111 uod anb o^n
¡UOISIOOp ^j JBUIOJ B UOJ9IA
-oui o[ anb sesne^ sb^ ^p BifdmB SBtn uoisj^a eun ep otj^ 'opejs^ 9p
OJ}siai{\[ [B ajquiaijas ap 9^ p oiau^ anb nmpaejomaui ¡a u^
(L) '.P^ÍI0 ^PudjS janbo uod sot/oat/ so^ifauaq X
SDSojauaS sviu sn¡ sauorjpodoud a sotuvjaaj stw saoan svjuvj oputoajdsou
•aui X opipuajosap daui^ sauXy souang ap ouuatqof) ja anb ap muí vdjno
sa o/^¡ 'sastvj sosoiDajd sotsa ua sojutnS^suo^ vjvd aqvs opunui ja opoj
anb oj atuauiajuossout opvCoqvij at¡ —ojuaiuivjquiou ns sajjvjtunuioo jv
X opaaaoy 'vjjaig o tnoap 'anbuod vjun[ vj ap optpad jo opipa^^o
ojtjqnd oSatoos X 'uapio uanq jap soidrjuud uod ajuouiyn
:83UOZBJ 8B89 3p 8BUll[B
¿Bjunf B[ BjoBq ^\ anb sanoroisodojd bb[ jjo b a^jtppap BJBd ojjg
anb soAi^oni so\ uojanj sa^Bn^? "oi[nf ap g-[ ja Bjunf B[ b uapqoíj^
BjaijunsBj; anb sauoioisodojd SBpi^u sb[ ajqos jas uis jbjbjj b asjiu
-aqB \tb iCajJi^ ^a ua oiqrasa nn ooijiuiiis uopBjdaaB B[ us
UBjanj jB^idB^ bj jod sopiuajsos ^soidiouud,, soj opu^no uny "s
sonang ap baijbioiui Bim jB^daoB b ^iíinij as a^sa anb onis 'ojj^ ap
—a}uani{Bjano8 auaijsos as ouioa— oíSjns ou npirniajr bj ap Bapi bj
anb SBpnp e jB@nj uis 'ajaijur as sop^uoisimoo sns b sauoponj^sui sbj
na Áaiii^^ ja ajuauíBsajdxa aoip anb oj ap Á SBjqsjBd SBjsa aQ

i^qig na 4ll*8I 9P oi^oSy ap

— nz —
889 *?^ 'II
II ''
' "•'!'
'!' " '^aJi
ap si
"XI8I P oisoSy ap ZZ PP -&gt;!V 9&lt;&gt;o^ng"889
ap Biaza^) bj
ap [BUojip^ (f)
socang
•89 "¿¿d 'II ") '"ira -o 'eaJiy eooang ap Bi^zu^) -ust ap oisoSy ap
y ong ap Bi^zu^) ust ap oisoSy ap 8f
^sajry sonang ap sz eijo^ iBa^f 'rnta^ip-t^ o sajty
souanff ap vjunf oj ap oioijq (g)
•989 -d 'H -j '-jp -o 'sajiy eousng ap BiazBg -n^l ap
oisoSy ap 81 'U?I88 orm^^jag -sajiy
souang ap v¡un[ bj o puajaifoi^^ ap ototfQ (^)
/
^í
'"1P ' 't,SB^PJyn :vaaHaj -11^ •09^"8^ o'n n9!DMJÍQ opBAjasag 'sajty
sonang (^BaoiJB^[
i^q
na 4ll*8I 9P oi^oSy ap [ \^p BiJBnipjOBJix|^ oapiAainoj^ ap B]az
•"3 "IISI 8P ojso^y ap
'oapiAaiaoj^ -ossoj i. zajaj 'saunj o oi/^j ap opi/g (I)
Bjanf bj ojsoSy ap ¿jj ja —z^a jbj SBpBjua^aaoB o— 'ossb^ á zaaa^
'saun^ ap oiAua ja uojbaijooi anb sauozBj sbj ua opuaijsteja^
•jBjidB^) bj ap sajuBjtqBq
soj ap 'osuai eÁ 'órame ja U9 Biouanjjuí Bjaap oppaafa i^q-ei[ anb
auaij jpns BjpBnasa bj ap uoppB bj BjauBui jainbjBna ap
jbjBna
i saiqnms soj

(fj '„&lt;&gt;;/ ^ap
vjjuos soapnoasuo^ sojotf ¡ jod opiuaisos
X ' saXajaxad

oSanj
anj uppBisajno^
uppBisajno^ bj
bj ap
ap sandsap
sandsap Baajaq^ij^
B
j un
n anj
onj
-^aja anb oopjBqmoq ja 'saiiy souang ap BjazB^j bj ap jpap jy
\fiuipjnajsa
otjnfanbuoo
ap 91
jap uopms^juoj ns p zaa opunSas Xou aua-i faj. ^s()
otu^iqo^
'uoton^ifijDi vaanu r&gt;\ vas ou anb 'ojoafa ojío Jtuns apand ou 'ozit¡ svj anb
afax jap aiuvd uod jnuotoou ojuauivpunf unSjo ua oXodo uts X íotsntut svui
oj Bijas ouuatqoS jap pupiuSip oj v sosouooapui ajqos —vuajauoi^^^ o v^unf
vj mpuodsau aj— oposod jap c¿ jap sauoi^isodoud soj p opuauafap vqn
pjj sa^uBfacuas jBjdaoB b —BqBsaABjjB anb Jod sapBj
sbj ap JBSod e— Bjsandsip Bqeisa ou sajiy souang
(Z) ',,-iouado ouod uotomsatuos ns ouadsa
ojos anb X 'uoistui vqotp tui ap sojnottuo soutsiut soj oiunf 'vutox^ vj p
ojtdaj. anb oj uod i-^ • ap oSuat ojja vuod anb sauapod soj ap pniuia ua
'oposod ouiixoud jap &lt;;¡ ua aoru anb uptoouiiiw oj ap sauoiotsodoud soj uoon

ou ap

j as ou is sapBpijiisoij sbj japuadsns
jap uotspap bj Bjunf bj b BjjjaApB 'uajag uijue^aag ja

apsap^p^
^ip^ ojsoás ap gj ja A uoaaijJBdiut as sauapjo
(I) •ttuot0Duiitm opoi^ oj ua aStxa as anb oj uoo uijd
-luna ou ap souaut v 'ounSijo otxataud uoo sojutduinuuajui ou ap X 'sauotoou
•ado sns o^isoud anb ap uapuo wp aj ajuojsut ajsa ua uainb o 'ouajauotj^
ja^uy uon[ •(] Jijng ouponos^ v¡ ap ajuopuowoj ja uod sauapod siui uo^
sovoau sauoptsodoud soj v auadtuajo as ou otun[ vposaudxa oj sou$uaiutn
'Btuaisis ns ua sauopBAOuui
bijbi[ ou anb oqoip Biq^q oi^^j BpBÍBquia bj b Bisandsaj 0U103

(9) 'sajvuoiovu oidioviud ap ofvq
uoi3Dijjouooad ap saoootfa soasap opunjuajvdo vsoisiuio X jmuaq vtouajaf
•uoo vua uod opuvjsui awuoptfo v vjunf vj otajoa ojso^o ap ¿^ jg,,
•ajqniai^as ap g\ ja opcjs^ ap ojjsthtj^ jb oíAna ojj^j uoisitu bj ap
anb uoiaBjaj bj ap 88abjj b souiaqBS opiua^uoo ns ap ojad 'soma^onoa
oj ou sajiy souang ap oujatqoS ja oi^iuiaa anb ojnauinoop j^
•(5) oapiAajuoj^
b soioijo soun ap ojAu^ ja ajqísod Bjaioiq anb Buajaqoij^ b ojpxjos

•pBpiJojnB ns ap ojuaiiaiaouo^aj
un b asaiuiApB as on sajiy sonang sbj¡u^iui bbaijbibjj na jbjiuo BJBd
^ajJi^ jap uoioisodo Bpippap bj uoo uojBaoip Bjunf bj ap sopBpvua
soj anbjod opBSBOBjj Biqsq ossbj A zaja^ 'saunj ap uoisitn vj

aa
IIIA

��la Nación, Montevideo, Fondo Ex Archivo y Museo Histórico Nacional, Caja 8

¿Eran reales estos recelos que decía tener EIío hacia los portu
gueses? La actitud del Virrey aparece —en los hechos exterioresalgo confusa. Las relaciones que en esos momentos mantenía con el
Jefe portugués eran aparentemente cordiales; apenas terminada la
última misión de Buenos Aires comunicaba su resultado a Souza; su
secretario Esteller continuaba sus actividades para aunar esfuerzos.
Pero a pesar de ello Elío no tenía absoluta seguridad en los futuros
movimientos del invasor; algo de esa duda se desprende en el ya
citado oficio al Ministro de Estado:
"Aunque estamos persuadidos de que procederán de buena fee, —los
portugueses— y bajo la inviolabilidad de los pactos sagrados... dispuse
sin embargo a precaución mandar por las costas de Santa Teresa y del
Uruguay dos oficiales prácticos, honrrados y de conocimientos en las Cam
pañas, que condujesen y entregasen al General Don Diego de Sousa los
Pliegos, que en copia... incluyo á V.E. con el designio entre otras cosas
de darle todos las avisos y noticias conducentes al mejor orden y arreglo
en los conocimientos de sus Tropas y a la seguridad de sus disposiciones
Militares, exigiendo también estas mismas del precitado General para pro
ceder conformes y de acuerdo en todo en los planes, medidas y operaciones,
como que tienen su Tendencia a un propio objeto, y es el medio mas
aparente para evitar un compromiso". (9)
También tuvo que influir en la determinación del Virrey la si
tuación en Montevideo. Los inconvenientes —ya expuestos— de la
Plaza no se habían atenuado; por el contrario, los ininterrumpidos
cinco meses de sitio habían agravado las dificultades. Además la en
trada de las tropas del Brasil se traducía en el momento en un sim
ple apoyo moral, sin consecuencias en el orden material; sólo signi
ficaba en los hechos un peligro para los insurgentes, pero no un
beneficio directo e instantáneo para Montevideo. La Plaza seguía
soportando el ataque de los sitiadores; del 15 al 18 de agosto sufrió
un bombardeo sostenido de día y de noche (10).
Como prueba de las privaciones puede tomarse la orden que Elío
impartiera el 24 de agosto a Vigodet mandándole que para solventar
las necesidades urgentes debían pasar a las Reales Caxas las rentas
de los individuos que se hallaran en extramuros (11); igual aserción
corrobora el oficio que con motivo del problema de la instalación
de la Real Audiencia en Montevideo, ordenada por el Consejo de
Indias, le dirigiera a éste Elío; al darle las "justas causas" que lo
habían obligado al no cumplimiento, establecía que su implantación
era innecesaria y perjudicial porque la hacienda resultaría gravada
sobremanera y no se contaba con el dinero suficiente y si se exigiesen
más contribuciones al Pueblo
(9)Id., id.
(10)Noticias en Gazeta de Montevideo del 20 de Agsoto de 1811. Biblioteca Nacional,
Montevideo.'
(11)Ofició de Vigodet al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 26 de Agosto de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 568,
fol. 53.
— 218 —

"Estoy seguro —decía— que los vecinos se retraherian de contribuir
para este principal objeto -—el sostenimiento de la causa— creyendo que
sus erogaciones se invertían en mantener empleados inutlies". (12)
Mientras tanto en el Paraguay se operaba un cambio en el go
bierno: el establecimiento de una Junta independiente que dejaba
a Montevideo más aislado aún de gobiernos fieles al Consejo de
Regencia.
Estas deben haber sido las razones que llevaron a Elío a aceptar
la proposición que recibiera la tarde del 31 de agosto (13). Y el 1.
de setiembre comunicó a Don Miguel Sierra, Don José Acevedo y
Salazar y Don Antonio Garfias que había •
"resuelto nombrar a V.EJi. para que ala mayor brevedad pasen a la Fra
gata de S.M.B. la Nereus á la Capital". (14).
A dos de los emisarios de Montevideo ya los hemos visto actuar:
a Garfias como secretario interino del virrey, desde la partida de
Esteller y a José Acevedo y Salazar —Oydor de la Real Audiencia
de Chile— desde las primeras tratativas con la Junta de Buenos Aires.
Ocupándose de ellos dice Mateo Magariños en su carta a la que tantas
veces nos hemos referido:
"En mis anteriores te he dho. alguna cosa del Oydor Acevedo, y te
repito, q.e no se fíen de él p^ q.e es un botarate indigno de la Toga;
y q.n graduó por un mozo de juicio y buenos y leales sentimientos es a
Garfias asesor de la Precidencia de Chile,... he tenido con el dos confe
rencias, y me ha agradado, y su opinión la aprecio; pero de Acevedo, si
estubiese de hum.r te contaría mil anécdotas, q.e te servirían de divercion,
y de conocer sus ningunos principios, pues hasta criminal es que se le
tenga dado facultades jusgar pues ni save lo q.e es Histituta, ni hq salu
dado un libro de LL. y solo quatro Gazetas q.e todo lo toma por el rabo,
y solo es un charlatán de Cortes al paso q.e sus Hermanas y Madre me
merecen toda consideración y respecto". (15)
En las correspondientes instrucciones, el Virrey autorizó a los
comisionados
"en toda forma, persuadido de que sus conocimientos, patriotismo, y zelo
por el mejor servicio de su Majestad, y bien del estado, cooperarán del
'modo mas satisfactorio al desempeño de su comisión".
(12)Oficio de Elío al Consejo de Indias. Montevideo, 31 de Agosto de 1811. Copia en
Archivo General de la Nación, Montevideo. Adquisición M. Falcao Espalter. Caja 2.
(13)Oficio de Sierra, Acevedo y Garfias a la Junta de Buenos Aires. A bordo del
Bergantín Belén a la vista de Buenos Aires 2 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo
Extraordinaria n. 39/40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, nú
mero 28.260.
(14)Oficio de Elío a Sierra, Acevedo y Garfias. Montevideo, 1. de Setiembre ¿le
1811. Gazeta de Montevideo, Segunda Extraordinaria n. 39/40, en Biblioteca Nacional,
Buenos Aires, Reservado Dirección, n. 28.260.
(15)Carta con anotaciones diarias... [Mateo Magariños]. Cit. Archivo General de

— 219 —

�— TSÜ —
•P! "PI (I?)
'WOtS "&lt;I '.JI8I
•0181 8OV,, "AI "X 'AI a!JaS '¿Z6I ^i^\ souang '^i\y souang ap opiiqe^ opraimu^
Ip sopjanoy,, "oopBN l 9P IBJauaf) OAiu^y 'ngi 9p ajqmapag ap j jap Boy "Ti 0-u
;0I o'a 'S V 'I '0 'X S \^H8I-0I8I IBJU!JO BPUBH,, Inoi3j^ oujaiqo^ -sajiy souang 'sup
-uaSjy nopBj^ bj ap jBJaua^) OAiipjy 'XI8I ^P ajqmaijag ap g gaiiy souang dp ez3^S)jo^[
¡ea^ '%aia^ X ossvj 'otsso^y 'saun^ X 'svtf^n^ X opanaoy 'vuaig aitua opjan^y (02)
'09Z'8Z o'a 'noiDDaj¡a opBAjasajj -sajiy souang '(buoiob^ B^aioijqig ua 'ot/6 o'n 'BTJBn!P
-jobjix^ Bpan^ag 'oapiAajuoj^ ap bibzb^) *XI8I aP Z ajqmatjag *ua[ag p *J^'S ^P ujiuB8.iag
jap opjoq y 'saixy souang ap viun[ bj o soifjD^) X opanaoy 'vjjaig ap ototfQ (6)
*09^8Z o'u 'uopDajiQ opBAjasay -sajiy souang 'pjuopBKj soa^oiiq
-i^ na '0?/6 o*a BHBU!PJOBJ^^3 span^ag 'oapiAaiuo^ ap biszb^) *{X8I 3P ajqmai^ag ap ^
483jiy soaan^ 'SDtfjD^ X opaciaoy 'ojjajg d saiiy souang ap ojun[ vj ap oiotJq (81)

(IZ)

-IQ opBAJas^jj -8j;y soaang '[ouops^ Baaior^qig na 'Qf/6t o'1' BJJBnrpjocj]xg epan^ag
'oapiA9iuoj^ ap ujazB^ 'II8I 9P ajqiaaiiag ap z '^aiiy eouang ap bisia b[ b
u^[3go'B
auuG^jag
'09r8Z
"?!"
[ap opjoq y -sajiy souang ap viun[ o¡ v smjat&gt;¡) X opatiaoy 'ojjatg ap moifQ (¿[)
-ssjiy eonang '[Baopdfj soaioi^qig '(^^/^^ o'n BiJBuipJOBJlií^ Bfiun^ag 'oapiAaiuoj^ ap BiazB^)
'09Z'8^o o'a
•[181 ap ajqnia^ag ap o'i 'oapiAaiuoj^ -svi/jd^ X opaaaoy -ojuaig
ojj^'?í^aaJ!0
ap opt/Q opBAjasa^
(90
y juaig o ojj^ ap opt/Q (
^^7^ 'aDJouDdsa uotovu vj ap X 'X
'Xa^ ¡ap mota jas jo ojjnsau oj¡a ap anb
sajajuí apuojS ja uod sotuaiuiijuas ap poptuuofuoo vj anb smu souioasap
vpvu anb '2'A VJ0H psap opuojxajojd djjbij ua -g-^ jouoiojodojd asaip
•nd anb Djatnbjon^ sa oj uauivwip ojjsanu o anb 'sajuatuaauoo X jpn smu
oozajod aj anb joSnj ja ua X 'ajquiou 'y/i anb uormpuhq vj ap upiun
ua uoisiiuo3 vjjsanu ap ouadutasap jo uapaaojd vjvd '¡¡'^ ap osiav ]an

sopojsafiUDUt o^uaj saj anb 'svapi sojsnf X 'sauot^uatut stut un^as 'S'S'A
uvjumpuoo as 'uoistuioo visa v octtvojai oujnoo anb smuap oj 'ajuawjoqjaa
w¡¡ ¡j¡

so\noyiiv soj unsaudsa anb oj ua oumuoo as 'npvjtpaui 1 mías
uomiaq\\ap trun ap sandsap t ^dottuuai soquio ap uotun vj uvjjijuo^ vind asjoj
•dopo uinjpod anb somuu?i p soipaui o^ auqos ^tjafuoo o oxpaooid asn

uopDJifpoj ns vuod 'S'S'A w&gt;^i}iwaj soj (91)
aui sopvfvuj
soj omuiuat
sopmpuo^
'aounuodo
jap ^f¡
ojjuap

'uo'L opuDuuaj vq x jap umovutuioQ vj o sajatf 'v^uatuy ap
soquto ap soijottiuat 1 sojqanj sytuap soj sopoj uo^ anb atuawjonSi "eucdsg
ap so^ uoa upiDDf^ ap odiart^ un ap vuijof A pvpiun nj ua 'rrpuadap ns ap
sojqanj so¡ sopoj -uoo apouooau as anb oüjoqwa ms vinjoap 'opmsa \rm%^o
ns ua opojjnoDf ariuajuojsDq oiaptsuoo as ou anb o\ vuud 'sopvjndiQ ap
SDjja o mquia 1 Duvds^ ap sajioj so; ap oiusiuit^ouooaj \ap o%unsv
•joduit a aaojjl ja aiqos uorjnjosai 1 uoiovjaqijap o¡ svijuiíiojj so^ ap
osajüuo^ jaP sJOíl i ^aonj ap pnjtuajd vj o vjun[ dj opuva^asa^ :0-f

esquíe jod
,.o'l opuoujaj u-q -js
ja ounjaqofj ouisanu ap oruitoouooaj jap up\or&gt;%sa%oid vua^uts svtu vjn
uoo 'uoisas B[
(OZ) •,^
umjn[ aso[ uop 'jq X 'osoj ?so[ uon[ uop 'jq 'oisso^ ap uiajo^ aso[
uop uq 'saunj muoSaj^) uoq uiq •••V}un[ oj ¿od sopouoisiuio^ sar soj^
uod opiA^juoj^ ap oiu^iqo^ pp sopBjndip so[
souang ^p Bza^jjo^ ^a^j B[ ua uoaaiunaj as aaquiaijas ap ^ ^^
•ojoap b bijbao^[ as anb o^uaranaop aisa ap aáans oiaoo g
ja ou A jj Bip ouisini asa ozi^aj as Bjamud Biauajajuoa b¡ 'soinaaaA
unáas 'anbaod uoiaBuiuua^ap B^sa ua uoiobijba buii oqni{
(61) 'uopopj03D mouauafuo^ n; ojDd miStsap sou -^-^ anb iv^nj jo jmsvd
d ajjanui ja ua souiauojsa 'a7uamjiis ounutnu vj ap aauo X xaip
: sopBuoistuioD so[ uojatpuodsaj odtnai; ap ^pipaad uig
(81) '.fljaaaj opo% ap '^'^'A -"^nSasv p ajuaiuaauoa mjo^sa oj uoa av^os un
pjDjadsa Bunumu ap mp ja apuop ajjanui jo oqujv ns p ''S'S'A au)*?saP atsa
v oiouaua/aud uoo anb ja o 'ozajouof o%sa ap vsoo oj tniouojsunajp svpot
íod X 'S'S'A aP poptpouioo oj vjod oidoud svtu ja vjun[ o; p opt^^und m¡n
anb

¡¡^ ap os
URíjBjadsa anb
a^eo
anb a^eoiuniuoa
A Bjunf B[ b sajBpuapojo sns jBjuas^jd e
aadB as sbijjb^) A ^bzb[b A opaAaay 'Bjjaig ajqmapas ap
[a 'sajiy souang ap bjsia A b[^ub [b 'uajog nijuB^jag p apsaQ

'ojunsv ajsa ajqos sojnotuo soj uajSa^v
as anb ojsousapvpijvuuof
osuadsns pjvjsa
•sajuatpuodsajjoo
soj anb
uoo
'vpuoq ojsa ap jap Dtuasau p 'sajXy souang uoo ojaüuojjxa jap oiojauioo ]a
ajqtj X oijpadxa apanb X 'auua-i as oanbojq ja anb oxvd X 'opuoiu tvt ap
ouojujaj ja ua aiuojapo osod un uap ou svsanSnuoj sodouj^ soj anb ojod
'uapuodsajjoo aui anb soj ojuauíoui jo Jtpadxa uaiquim o^ opuDjxajoud
'ouodutoo vj uoo ojsa ap oiojamoo X uotoooiunuioo vj auqtj opuoxap 'asof '
ap oáojuo ja oposod uauijau as ozojj ojsa ap vista vj o uojjou as anb sodout
soj X 'pvpijijsou vpot asao anb ouod unp ojjanbo aqap anb ajuouiutjat X ojvjo
uapjo Dun 'sdsoo svpoj ajuv 'pjiStxa as (1 o'j^¡ ojund ja) asoq vsioaJd oisa
ap oxoq jojojj X jviouajafuoo o auaicio as o/un/ opmounuo oj ?$ JJ,,

P ppidp

ouFou?, opunSas

zBd B[ jBjsnfB Bjed BUBds^ b sopBuorsiraoa asjBpuBiu ueuaqap
anb Bjaa[tjB}sa ounj[n jod ísajjy souang ap Bjun^ b[ b ojsaj•BAIJIU
p A
o^zB[aiY ap sauapjo sb[ b ÁBngBjBj p 'oq^ ap opiíBin p ofsq fBjuaiaQ
Bpaeg B[ ap [bjo^ p opuBpanb oiojaiuoo ap p^jjaqif B[ Bi^uanoas
•uoo ua asaioa[t[Bjsaj as A eaaiy souang ap oanbopq p assjnBAaf as
anb b uBjpuai —ajqmaijas ap g p soiuasns o^an[ iBiau.9 % na— UB[d
asa ap a[BjuaiuBpuiij sojund ecj -sapBpi[i)soq ap uoisuadsns Bun ap
asBq B[ ajqos sajiy souang ap B^unf B[ A ojf^ aajua uopBipain ns
ojsandj^juí BjqBq '}j *y "g 'oiunf ap soidpuod b anb souiia b^
• uuotoojaptsuoo ua tnw uauaj 'S'S'A ^pjaqap anb 'uojd oyojp uoo sauuof
•uoo sauotovjaqijap stut p X 'mdoo ouodtuooo anb ap 'ajua^a}/ adtouijj ^-^
ja jod otsandojd uojd jo souaui opuonb opouiooo as ou vjjanbo is 'sopoi
•ndtQ sns o 'ojunf opouotouaut oj uoo jdjvjj o 'S'S'A ^pjojwa oj^ j
:sajuaingis sojund soj v ojSajjv uoon

as anb bj ua umaBjsajuoD u\ uoaaiqioaj ojBtpamuí

�Con este primer artículo la Junta de Buenos Aires reafirmaba
lo que había sostenido ante Elío a partir de enero de 1811: el reco^
nocimiento de las Cortes y el envío a ellas de sus diputados era un
acto privativo del Congreso General de las Provincias y por su parte
sólo le estaba dado asegurar que Buenos Aires constituía una unidad
con los demás pueblos de la Nación Española.
Desde un punto de vista enteramente doctrinario, la aceptación
por Elío de esta declaración tan limitada significaba una contradic
ción: negar lo que había originado el actual estado de guerra.
"2.: Que removida la ribalidad i obstáculos que opuso la contra
dicción p.a que la Junta hiciese efectivos los auxilios a la Península para
la continuación de la Guerra contra los Franceses, que desde los primeros
días de su instalación tenia decretados, sostiene que proporcionara los que
permita el estado de las rentas i los que puedan recogerse del obsequio
i liberalidad de los habitantes, a que el Gov.o propenderá con las mas eficases providencias e insinuaciones.
3.: en demostración de la sinceridad de los sentimientos i principios
en q.e se han constituido y sostienen los Pueblos bajo el gov.no de la
Junta, ofrece esta diri^ir un manifiesto a las Cortes de Esp^ña, comprehensibo del acta del presente acomodam.to, el qual, ratificado por la
Junta y Govjto de Montevideo tendrá todo su efecto entre tanto aquellas
expliquen su voluntad". (22)
Este numeral tres parecería significar que el tratado entraría en
vigor una vez ratificado por ambas partes; pero la redacción del
artículo puede llevar a alguna confusión en cuanto no indica expre
samente qué sería del tratado si las Cortes lo rechazaran. Como ve
remos más adelante, para el Cabildo y militares de Buenos Aires
existió la duda y tuvieron necesidad de aclarar detenidamente su
contenido.
"4.: Que el Gov.no de Montev.o, i la autoridad del Exjno S.r D.n
Frjco Xavier Elío serán reconocidas y respetadas dentro de los límites
propios de aquella Governación que lo fueron en Z tiempo de los Virreyes
i de la instalación de la Junta; i serán respectivamXe dependientes de el
de Bj Ay^ los territorios i Pueblos de aquella banda q.e lo fueron en su
antigua comprehension". (23)
Además de la reducción de la jurisdicción de Montevideo —se
fijaban, como se verá más adelante, los arroyos Rosario y Pando
como límites oeste y este respectivamente—. Cabe destacar que en él
se habla, como se venía haciendo desde la llegada de Elío, de la au
toridad del Excmo. So.r —sólo señor y no virrey—- don Francisco
Javier Elío.
Una vez concluido el acuerdo los enviados de Montevideo con
siguieron que se hiciera una modificación en este apartado cuarto
que significaba una ampliación en el reconocimiento de la jurisdicción
de Elío.
"En lugar del art. 4. —se adicionó a las proposiciones anteriores—
se debe decir, q.e toda la banda Oriental del Río de la Plata (hasta el
Uruguay), ha de quedar sugeta al Govierno del Ex.mo S.or virrey".

Y sigue lo acordado:
"5.: Los Pueblos de ambos territorios quedan respectivamente en la
obed.a de sus govjios, sin q.e a nadie pueda perseguirse por sus opiniones
políticas, ni pjr lo q.e dellas haya deribado.
6.: Que inmediatam.te se embiará este tratado a Montev.o por los
:.S.es Diputados; la Junta prevendrá al G.ral de su Egercito sobre Montev.o
que luego inmediatamie retire sus tropas a la parte de acá del arroyo de
S.n José suspendiendo toda hostilidad contra aq.l Pueblo i habitantes de
';su vecind.o y campaña; i el Ex.mo S.r Elío oficiará al Sr. Gsal. de las
tropas Portuguesas y al S.r Goyeneche, p.a q.e suspendan sus marchas
y no abansen un paso adelante en nuestros territorios, entretanto se arriba
al termino de un avenimiento recíproco i amistoso en q.e está enten
diendo; y ordenará asi mismo la suspensión de toda hostilidad y bloqueo
dentro del Río". (24)
Por este artículo ambas partes contratantes conseguían fines bien
definidos: la Junta ganar tiempo en la detención de Goyeneche para
reorganizar sus fuerzas; Elío entrar en contacto directo con la cam
paña, recurso indispensable para el sostenimiento de la Plaza.
"7.: Que ratificadas las presentes condiciones, se retirarán las tropas
del Eg.to de B.s Ay.s dentro de los límites de la denendji de su Gov.no en
.. . aq.a banda manteniéndose con el mejor orden y disciplina q.e evite todo
motibo de quexas i disgusto entre ambos Gov.os, siempre a la obser.n cui
dadosa de los movim.tos de las tropas Portuguesas, hasta q.e el territorio
de la Nación en aquel Continente haya sido evacuado p.r aquéllas; en
cuyo caso, libres ya de fundados recelos, se restituirán sus vecinos a
sus hogares y las tropas de Buen.s Aires a esta banda a excepción de las
que se consideren necesarias a la guarnición de los puntos que convenga
guardar.
8.: Asimismo el Ex.mo S.r D.n Franco Xavier Elío hará cesar toda
hostilidad y bloqueo en el Río, Puertos i Costas de la depend.a del Gov.no
de B.s Ay.s, haciendo retirar destos i de los Canales interiores los Buques
destinados a este efecto". (25)
Como se ve, insistiéndose en lo establecido, en el artículo séptimo
se buscaba por parte de la Junta obligar especialmente al "señor
Elío" a suspender las acciones navales contra la Capital y su territorio.
"9.: Quedará restablecida la comunicación i correspondencia por
tierra i por mar entre Montevideo y sus dependencias, con la Capital de
Buenos Aires; los Buques Nacionales i Extrangeros podrán librem.te entrar
en los Puertos de ambos Govjios, pag.do respectivamXe en ellos los correspondxes derechos; i franco el giro de unos á otros puertos de entrambos
Gov-nos, bajo las reglas q.e se acordarán con el de Montev.o.
10: bajo las precedentes condiciones que hemos estipulado y suscri
bimos los Diputados de ambos Gov.os y se ratificarán pj la Junta y Gov.no
de Montev.o dentro del perentorio termino de ocho días, será firme i estable
la amistad de su dependencia, i reciprocam.te obligados a prestarse auxilios
i concentrar sus fuerzas en todos los casos y puntos en q.e amenase el riesgo
de ser invadidos por ¡as fuerzas de una Potencia Extrangera aunque venga
con el color i título de mediar y pacificar nuestras divisiones y diferenMS,
i a la religiosa observancia délo estipulado se obligarán uno i otro Gov.no,
constituyéndose a la responsabilidad de las resultas q.e ocasionaría su
infracción". (26)
(24)Id., id.
(25)Id., id.
(26)Id., id.

(22)Id., id.
(23)Id., id.
— 222 —

223 —

�•pj "vi (9Z)
•p? "vi (sz)
•pj 'vi in)
(9Z) -uoif
ns dijduoisooo a-b svtjnsai sdj ap popijiqosuodsaj vj v asopuaXntjtsuoo
'oiraof) ojfo i oun upjv^ijqo as opDjndpsa ojap mouoiuasqo osotSijaj vj v j
'SD-uauafip X sauoisiaip svjfsanu jo^ifiood X uvipaui ap ojntjt i iojoo ja uoo
vSuaa atibuno vjaSutujx^ vtouatoj vun ap sozuanf sdj jod sopipoaui jas ap
oSsatj. ja asouawB a-b ua sotund X sosdo soj sopo} ua svzjanf sns jojtuaouoo i
sojjtxno asjojsajd o sopodtjqo afuioooidioax t 'mouapuadap ns ap potsiuio vj
ajqotsa i auiMf oías 'smp oipo ap outuuat oxiotuaiad jap oituap o-aatuoj^ ap
ou-uof) X V]un[ oj sd uvjvoifpoi as X so-aoQ soquio ap sopopidiQ soj soiuiq
•ijosns X opojndpsa soru^y anb sauopipuoo saiuapaoaid so^ oíoq :qj
•o'aatuo^^ ap ja uoo upivp^ooo as a-b sojSa^ soj oíoq 'sotraog
soquiojjua ap souand sojjo p soun ap ojiS ja oouDjf t ¡souoauap sarpuodsan
•O3 soj sojja ua afuioaitoadsai opivd 'sou-íio^ soqiuo ap so%ian¿ soj ua
jvjjua arutajqij urupod souaguojixg i sajouopofj sanbng soj isauiy souang
ap jojtdoj d¡ uoo 'sotoüapuadap sns X oapiaa%uo]^^ ajjua jmu jod i
lod m^uapuodsai^oo i uoionoiumuoo vj vpioajqojsai vuopanf) :o'6,,
•O1.IOJIJJ3J ns Á [Bjide^ e^ bj;uod sa[BAun sanoio^B sb[ japuadsns e ttojj
JOU38,, [B 9juaiu[Biaads9 jB^i^qo Bjunf Bf ^p ^jjBd jod Bqeosnq as
oraijd^s o^nDjjJB p na 'oppa^qBjsa o^ ua asopuaiisisni 'aA as ouio[)
(SZ) 'uotoafa ajsa o sopnmjsap
sanbng soj sajojjaiui sap^uoj soj ap i soisap jujijaj opuatom¡ 's-Xy s-g ap
ou-ao^) jap vpuadap n^ ap sojso^ i soj^anj 'ojy ja ua oanbojq X popijpsoi^
vpot uosao yjuij otjn uaiaoj¿ ojudjj uq j-g owxq ja ouisiwisy :0'g
'uopjonS,
vSuaauoo anb so¡und soj ap uotoiuuonS oj o soijosaoau uauapisuo^ as anb
sdj ap uppdaoxa o vpuoq ojsa o sany s-uang ap svdojj soj X sajD8oi{ sns
o souioaa sns upnnnisaj. as 'sojaoaj. sopvpunf ap vX sa^qij 'osvo oXno
ua ÍSDjjanbo ^d oponooaa opis oXm¡ a^uaupuo^ janbo ua upioo/^ oj ap
o%io%iua% ja a'b oisou 'sosanSnjjoj svdojj soj ap soviumoui soj ap vsopop
•mo wuasqo vj o 3udtuats 'so'aof) soquio a^tua ojsnSsip i sDxanb ap oqijoui
opo% ajina a'b vmjdiosip X uapio jofaui ja uoo asopuaiuajuvut vpuoq vrbo
ua owaof) ns ap wpuauap oj ap saituiij soj ap oijuap s'Áy srg ap om¡[ jap
sudón ^o^ vvjvsi}3i as 'saumotpuoo sajuasaid soj sopooijitoj an^f :o'L,,
•bzbj^ B^ ap ojuairuiuajsos ^a Bjed ajqBSuadstpui osjn^aj 'eued
-uibd B[ uod o^oaaip o^aB^uoD na JBajua oi^^j ísBZjanj sns jbziub^jo^j
Bjsd gq^auaio-^ ap nopnaiap B[ na odiuau jbubS Bjunf b^ :sopmijap
naiq sauíj nemSosuoo eajuBjBjjuoa saijed seqme o[n^jiJB aisa joj
(tZ) \Pm lP onuap
oanbojq X popijpsot¡ opoj ap uoisuadsns oj ouisitu iso piouapio X íopuaip
•ua%ua pjsa a-b ua osojsnuo i oooudioaj oiuaiuimano un ap ounuuat jo
oqijuo as ojuoiajjua 'souopjjai soj^sanu ua a%wojapv osod un uasuoqo ou X
soyoiout sns uopuadsns a-b o-d 'a^oauaXoQ J-g jo X sosanSnjuoj sodojj
soj ap 'jorff -ug jo vimotfo oijg j-g oui-x^ ja i íBuoduioo X o-puioaa ns
ap sajuoiiqo^ i ojqanj j-bo vjjuoo popijiisotj opoi opuaipuadsns aso[ u-g
ap oXojjo jap poo ap a%xod oj v svdojj sns ajpaj arutojmpautm oüanj anb
o-aajuoffl ajqos otiojaS^^ ns ap joj-f) jo pjpuaaaud t&gt;jun[ oj ísopotndiQ sa-g
soj uod oaaivo^^^ v opojoui a%sa pumquia as avuiojmpauim an() :0-g
•opoqijap oXoif sojjap a-b oj rd íu 'sooijijod
sauotuido sns jod asumSasjad opand aipou o a-b uis 'sou-aoS sns ap o-paqo
oj ua ajuauíoapoadsaj uopanb souojiuiaj soquio ap sojqanj soj :o'f,,

'.,

— zzz —

•P! "VI (Z)
•V! "VI (ZZ)
'uXajjia uo-g owx^ jap oujajao*) jo Dtagns jvpanb ap ou '(Xongnj/j
ja vtsoy) vtojj oj ap oi^ jap jotuatjQ opuoq dj vpot a-b 'jjoap aqap as
—sauouaiUD sauopisodojd soj v puoiotpo as— o'f -jjo jap uoSnj ug,,
noraupsunf bj ap ojuonupouooaj p ua uppEijdoiB Bnn BqBDijiuSre
•oj[3anb
ap
ojjBna opBjjBde ajea ua uopBoijtpora eun Bjapiq as anb
-uoo oapiAajuoj^ ap sopsiAua soj opjan^e p oprnpuoD zaA
oospuBj^ uop —Aojjia ou A jouas o^os— j-og •ora^x^ pp pcprao]
-n^ bj ap 'oi¡g ap Bps^a[[ b¡ apsap opuapBq bio^a as ouioa 'B^qBU as
p na anb jeaBjsap aq^^) *—a^uaoiBAijaadsaj a^sa A ajsao sajimi^ oiuoa
opUB^ A OIJB8OJJ SOAOJJB SO[ '3JUB[3pB SBUI BJ8A 38 OUIOD 'UBqB_flJ
as— oapiAajuoj^ ap uopaipsunf bj ap uopanpgj bj ap SBUiapy

'uuoisuauajduioo
ns ua uojanf oj a-b vpuoq vjjanbv ap sojqanj(Sí)
i sotjoiujaj
soj s-XyvnSpuo
s-g ap
ja ap satuaipuadap afuivapoadsaji unjas i íDtun[ oj ap uptoojotsut dj ap i
saXaujty^ soj ap odwaij ja~ ua uouanf oj anb upiODUiatiof) ojjanbo ap sotdojd
sajiutij soj ap oujuap sopotadsau X sopioouooaj uouas oyg uaiaox oo-J^
u-q Á-g owxg jap popijotno dj j 'o-aaiuo^^ ap ou-aoQ ja an^^ :0'f^-

.

hs ajuaixiBpniajap jbjbj^b ap pBpteaoau nojaiAn^ A Bpnp bj oijsixa
•opiuajUOD
sajjy souang ap BajBjijim A opjiqB^) ja bjb¿ 'ajnBjapB sbui somaj
-aA ouio^ •uBjBZBqaajc oj sajjo[) sbj ts ope^Bjj jap Búas anb ajuauíBg
-a.idxa Baipur ou ojusno ua uoisnjuoo eun^jB b jBAajj apand o^narjjB
jap uopaBpaj: bj ojad ísaja^d SBqtuB jod opsoijijEj zaA Bun
ua BUBjjua opBjBjj ja anb jboijiu^js BjjaaaJBd saaj jBjauínn

sojjanbo otuot autua otoafa ns opoj pjpuat oapiaatuoj^^
ap ou-ao^)
X otunf
fgg) 'típD¡unjoa
ns uanbtjdxa
oj jod opujifyiDj 'jvnb ja 'oruiopouiooo atuasaud jap vtov jap oqisuauajd
•uíoo 'Duudsn ap sauo^ svj D otsai^iuotu un MüiJip otsa a^ajfo 'otunf
oj ap ou-noS ja oloq sojqanj soj uauaytsos X ojnntpsuoo uoy as a-b ua
soidioutud 1 sotuaitupuas soj ap poptuaoms oj ap uptoouisouiap ua :o-g
•tfa soui soj uoo pjapuadoud o-tioff ja anb
o 'satuotiqouasoj
ap popijojaqij
1
-sauoioonuisui
sm^uapiaoid
sasvo
oynbasqo jap asuaSooau uopand anb soj 1 svtuau soj ap opvtsa ja ofiutuad
anb soj vjvuopjodojd anb auapsos 'sopotajoap otuat uoiodjdisui ns ap smp
sojauifid soj apsap anb 'sasaouDjj soj ojjuoo vjjanf) vj ap uotoonuttuoo oj
vuod vjnsutuaj vj v sotjtxno soj sonitoafa asaioiif vtunf oj anb vd uotootp
•Dutuoo vj osndo anb sojnootsqo 1 poptjoqti dj vpiaoutaj an(f -oZ"
•Bjjan8 ap opBjsa pnjaB p opBuiSwo BjqBif anb o[ JBSan :uop
-oipBJjuoa Bun BqBDijiuSrs BpejiniTj ubj uopejB^^ap Bjsa ap oj[^ jod
uopBjdaaB B[ 'oiJBiiijjaop ajuaiuBjajua bjsia ap ojund un apsaQ
•Bjousdsg; uopB^j B[ ap eojqand SBinap so[ uod
pspiun Bun Bjnjtjsuoa saaiy souang anb JBjn^asB op^p BqBjsa a[ ojos
ajjBd ns jod A SBputAoaj sbj ap [Bjaua^) osaaSno[) [ap OAijBAiad ojdb

:opBpjODB oj anSis j^

un BJa sopBjndip sns ap 8B[p b oiAua p A sa)JO[) sbj ap ojuaitopou
-ooaj p :XI8I aP o.raua ap jpjBd b ot[^j ajuB opmajsos Bjq^q anb o\
BqBuiJijea sajiy souang ap Bjunf B[ o[nDijjB lam^a ajsa U03

�.2

En general puede decirse que esta convención del 2 de setiembre
significó para Sierra, Acevedo y Salazar y Garfias la consecución de
los puntos de las instrucciones recibidas de Elío.
A su vez Buenos Aires obtuvo el reconocimiento de algunos de
los principios por los cuales más había bregado: la dilación al reco
nocimiento de Elío como Virrey y la admisión de que Buenos Aires
constituía en el momento un gobierno de tanta autoridad como el de
Montevideo.••• '
En presencia de esta convención con los emisarios de Montevideo,
la Junta citó al Cabildo, comandantes y jefes de la guarnición para
considerarlo. Reunidos en la misma noche del 2, los capitulares soli
citaron una copia del acuerdo para estudiarlo antes de dar su opinión
definitiva. Habiéndola obtenido como medida previa el Ayuntamiento
mandó•

I
I

"citar a todos los comandantes y jefes de la guarnición y al vecino d.n
Manuel de Sarratea, a cuya presencia, y para acordar lo conveniente, se
leyeron uno por uno los artículos del tratado dispuesto". (27) •
Cabe señalar por su importancia la presencia en esta reunión de
Sarratea. Recién llegado de Río de Janeiro, luego de continuas con
ferencias con Lord Strangford, Linhares y hasta con Casa Irujo, el
hábil diplomático porteño estaba en buenas condiciones como para
asesorar al Cuerpo capitular sobre los problemas a discutirse.
"y después de discutida y conferenciada la materia, de acuerdo y con
formidad con casi la total parte de los concurrentes, determinaron los se
ñores poner adiciones a varios artículos, en la forma y manera siguientes,
expresando su conformidad a los que parezcan dignos de ella".

1
"8

Aceptado en su totalidad el encabezamiento y el capítulo pri
mero se resolvió respecto del segundo que:
"2a rivalidad y obstáculos de que en él se hace mérito, debe entenderse,
y aún expresarse, que han consistido y consisten en la continuación y per
manencia de los gobernantes mandados de Europa, quienes efectivamente
han descubierto esa rivalidad y puesto los obstáculos para que las Américas
no presten auxilios a la España". (28)

.3

í

Lisa y llanamente esta variación significaba hacer responsable
a Elío de la impotencia en que se encontraba Buenos Aires, por su
estado de guerra, de ayudar a España.•
El Cabildo, comprendiendo que podría interpretarse como un
reconocimiento tácito de la autoridad de las Cortes la promesa de
enviar para su aprobación el tratado, declaraba: .
"que el manifiesto de que se habla en el tercer artículo, no se ha de dirigir
precisamente a las cortes de España, sino indeterminadamente a todas las
naciones para que por él se vea cual ha sido el comportamiento de Buenos
•Aires". (29)
(27)Archivo General de la Nación. "Acuerdos del Extinguido Cabildo de Bueno
Aires", o. cit. Acta del 3 de Setiembre de 1811.
(28)Id., id.
(29)Id., id.

— 224 —
— 225 ^

15

�looang ap

SI

TI "P/ (6^)
P! "P/ (8Z)
•II8I ap ^jq[mapag ap )' IaP BJDy -JID •o *í4sajiy
opmguiixg lP sopjanay,, •uoiob N I 9P V jaua3 OAi^uy (¿^)

(6Z) \?W
(6Z)

souang ap oiuaiumjuodwoD ja opis m¡ jvn^ van as ja uod anb vjtid sauoijou
ídj sopot o ajuaiuopDuiuuajapui ouis 'truvdsg ap sajjoj sdj o ajuauíost^aud
S
ap rru as ou 'ojnaijio laoiai ja ua vjqtni as anb ap ojsai/iumu ja anbn
:eqejep^p 'opBjBJj [a n^peqojde na ejed
^p Bsamojd b^ 391.103 sb[ ap pepijo^ne ^\ ap oip^i o^uaimioouoaaa
un ouioo ^sjBjajdjajuí Bjjpod anb opuaipnajduio^ 'op[iqB^ ^^
-BUBds^ b JBpnXe ap 'Bjjaná ap opBjsa
ns jod 'saaiy ouang BqBjjuooua as anb ua ^pua^odini B[ ap oi[^ b
dBqcoijiuáis uoiobijba bjs^ ajuameue^ ^
^/ '.&lt;BVoíls3 "1 soijixtm uajsaud ou
svoiuauiy soj anb ruvd sojnovjsqo soj ojsand X pvpijntifj osa ouatqnosap utrq
a%uaxuoaij3a(a ^auainb 'Ddojn^ ap sopopumu saniouuaqoS soj ap motiaumu
•jad JC uoponvnuo^ vj ua uajstsuos i optjstsuoo um¡ anb 'asimaidxa uno X
'as^apuajua aqap 'onuaiu ajo^ as ja ua anb ap sojnovtsqo X pvpijoau o/,,
: anb opun^as [ap oi^adsaj oiA[osaj as ojam
ojn;idB3 p A oiuaiinezaqe^ua ¡a pepipio) ns ua opBjdaoy
*"//' aP ^ouSip uvozajod anb sój o pvptuuofuOD ny opumajdxa
'sajuatnSis vjauvui X muuof vj ua 'sojn^itdo soiuvn o sauoi^ijm jauod saiou
•as soj vojvvtiujaiap 'satua^unouo^ soj ap a^ind jvjoj vj isbj uoo poptuuof
•uoo X opjanoo ap 'injaiuw oj vpuijuaja/uoo X uprin-&gt;sip ap sandsap ^n
b BBtiw[qojd so[ ajqos
ouio^ sauopipuoa seuanq ua BqBjsa ouajaod ooi)Biuo[dip
[a 'ofnjj B8B^ uo^ Bjseq A sajequi^ 'pjojáueJig ^1Qr\ UO3
-uoa SBnunuoa ap o^an^ 'ojiau^f ap oi^j ap opBá^[j uaiaa^
ap u^iunaj Bjsa ua Biauasajd b^ BiouBjaodiu; ns iod JB^Biias
() •^nsandsip opojn-tj j^p sojnoiu^ soj oun jod oun uouaXaj
as 'ajuaiuaauoo oj jupuojo ojud X 'mouasajd vXn^ o •vajvjjDg ap januoy^
urp ouiiaa jo X umotujjmS bj ap sajat X saiuvpumuoa soj sopot o -&lt;?-&gt;„
opuBin
ojuaitUBiun^íy p BiAaad Bpipatu oinoa opiuajqo B^opuaiqBjj -BAijiuij^p
u^iuido ns jBp ap sa^ue ojjBipnjsa BJBd opaan^B pp Bidoa uun uoaBjia
-i[os sajB[niidB3 so[ '^ [ap aqaou buisiui B[ ua sopiuna^j -o[JBjapisuoa
u^iaxuJBnS b¡ ap sajaf Á sajuBpuBuio^ 'opiíqB^ [b ojid Bjunf B[
ap soijesiina so\ uoa uopuaAuoa Bisa ap Biauasajd n^
ap p otnoa p^pijoine biubj ap oujaiqoS un ojuaiuoiu p ua
sajiy eouang anb ap uoisiuxpB bj á Á^nif^ ouioa oij^j ap o^uaiuiiaou
-oaaj [B uoioB[ip v\ :opBáaaq Biqeq sbui sa^Bna eo\ jod sotdpuud so]
ap 8oun^[B ap ojuaimioouo^aj p OAiijqo sajiy souang zaA ns y
•oq^ ap Bpiqioaj sauoroanjjsui sb[ ap sojund so^
ap uoianaasuoa b\ sbijjb^ á JBze^eg X opaAaay 'Bjjaig BJBd o
ajquiaijas ap ^ pp uoiauaAUOD Bjsa anb asjpap apand ^jauaS

�Pero la variación de mayor importancia que hicieron el Ayun*ajTHfarto y demás concurrentes al acuerdo al convenio suscrito entre
los representantes de la Junta y Sierra, Acevedo y Salazar y Garfias,
fue en el artículo cuarto.
Vimos que en primera instancia se resolvió que la autoridad del
"señor Elío" sólo llegaría a los términos de la gobernación de Mon
tevideo, y que luego los emisarios del Virrey consiguieron que se
estipulase que toda la "Banda Oriental del Río de la Plata" quedaría
sujeta al gobierno del "Señor Virrey". Ahora se resolvía:
"que el gobierno de Montevideo quede a cargo del excelentísimo señor don
Francisco Javier Elío, y la autoridad de éste, a que se contrae el artículo
cuarto, sea reconocida y respetada únicamente dentro de aquella plaza y
en lo que alcanze al tiro de cañón por no ser propio ni regular que se
entreguen bajo su dominación a tantos vecinos y habitantes, que poseídos
del más puro patriotismo se han declarado por la justa causa, de que po
drían resultar consecuencias demasiado tristes". (30)
Y terminaban sus modificaciones:
"que el artículo quinto debe entenderse y explicarse con arreglo a limi
taciones del inmediato anterior; que el sexto debe igualmente entenderse
con arreglo a las adiciones del cuarto; que el séptimo debe igualmente en
tenderse con arreglo al cuarto; que el octavo siga en los mismos términos
en que se haya acordado; que el noveno siga igualmente en la misma forma
en que está extendido, y que el décimo corra del mismo modo, sin hacerse
en él alteración alguna,debiendo quedar por no puesta la adición o nota". (31)
Finalmente envió el Ayuntamiento a la Junta por medio de
Manuel Aguirre y el Síndico procurador general, las variaciones y
modificaciones que se habían hecho.
"Regresaron dichos señores —dice el acta del Cabildo— y expresaron
que la excelentísima Junta prevenía pasase en el acto a la real fortaleza el
excelentísimo Ayuntamiento con todos los demás señores concurrentes".
Discutidos los cambios propuestos
"no se presentó motivo para variar las adiciones puestas a los artículos". (32)
Pero los enviados de Montevideo no podían de manera alguna
suscribir estas modificaciones introducidas por el Cabildo bonaerense,
porque ello significaría dar un considerable paso atrás en lo ya acor
dado y, por sobre todo, reconocer el sojuzgamiento de Montevideo
a la Junta de Buenos Aires; así fue que las rechazaron.
Para Elío lo acordado era también inaceptable.
"el resultado no fue otro en substancia —le decía al Ministro de Estado—
que someterse aquella Junta a las ideas de aquellos miserables Militares y
del Cavildo que pretendían que mi Jurisdicción solo se extendiese poco
(30)Id., id.
(31)Id., id.
(32)Id., id.

mas que al Tiro de Cañón, clamando furiosamente contra las proposiciones
que estaban casi acordadas, sin escuchar razones, ni darse a partido, con
que lograren entorpecerlo todo, y fomentar mas las discordias". (33)
Siera, Acevedo y Salazar y Garfias una vez rechazado el con
venio por ser
"las modificaciones del Cabildo —se decía en la Gazeta de Montevideo
N. 40— contrarias a los derechos de la Nación... a propuesta de los Di
putados de la Junta, que aparentaron mediar con un interés sincero, para
que se conviniese en lo que el Exmo. Sj- Virrey pedía, y de que no podía
prescindir, convinieron" (34)
en suspender momentáneamente las negociaciones sin dejar nada de
finitivamente resuelto.
Dadas las dificultades planteadas por las adiciones introducidas
por el Ayuntamiento y demás concurrentes al acuerdo, los comisio
nados de ambas partes, que habían intervenido en la convención del
2, resolvieron el 5 de setiembre
"que la Comisión de los quatro Sres. D.r D. Gregorio Funes, Dr. D. José
García de Cossio, Dr. D. José Julián Pérez y D. Juan José Paso, pasasen
a bordo de un buque de SM.B. a la vanda oriental". (35)
para concluir en el campo de los sitiadores "dicho convenio y
acuerdo". Los diputados de Elío tenían que volver a Montevideo
"debiendo quedar desde aora suspendidas todas hostilidades por parte de
ambos Gobiernos, expidiéndose órdenes correspondientes en cuya medida,
adoptada por conformidad de los S^es Diputados de Montevideo, se pro
cede a su cumplimiento, y a su constancia". (36)
La Junta revalidó los poderes
"que plenam^e había conferido antes de ahora álos Srs. Vocales de ella
Dr. Dn. Gregorio Funes, Dr. Dn. José Simón García de Cossio, Dr. Dn. José
Julián Pérez, y Dr. Secret. Dn. Juan José Paso, p.a tratar con el gobjio de
Montevideo de un avenimiento pacifico y amistoso que haga cesar los males
quela aproximación de las tropas Portuguesas amenazan a la vanda oriental
con arreglo a las instruccjies que les tienen dadas de antemano por escrito
y de palabra". (37)
(33)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 16 de Setiembre de 1811.
Gustavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elio". Revista del Instituto
Histórico y Geocrafico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 989.
(34)Gazeta de Montevideo n. 40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado
Dirección n. 28.260. Cil. Pereda: "Artigas", o. cit. T. I, p. 365.
(35)Acuerdo firmado por Acevedo, Sierra y Garfias y Funes, García de Cossio, José
Julián Pérez y Passo (secto). Buenos Aires, 5 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo.
Tercera Extraordinaria n. 40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección,
n. 28.260.
(36)Id., id.
(37)Revalidación
de poderes para A justar diferencias con Montevideo a favor de
Funes, Cossio, Pérez, y Passo. Buenos Aires, 5 de Setiembre de 1811. Borrador y original
en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10, n. 72.

— 226 —

— 227 —

�— LZZ —
~ 9ZZ —
BpnBg,, jBnopB^ onj^iqo^) 'sajiy sonang 'BniluaSjy nopB^^ bj ap ^Bjaua^ OAiij^^y
^BaiSijo A. jopBJ^og *H8I aP ajtqmaijag ap *saj;y souang 'ossv^ X 'zaiaj 'oisso^y 's^
ap uocivf o oaptaatuo^^ lio? smDuaia¡tp jojsnfy Divd saiapod ap upiotjpifDna'^j (¿)
•P! 'P/ (9)
'upp^ajifi opBAjasa^ -sajiy sonang *jmioi3Bi^ E03ioi]qig na 'o^ o'n BijBuipjooJixg
'oapiAaino^^ ap B^azs^ *It8I ap ajqmai^ag ap 5 'sajry souang '(ojoasj ossd^ X zaia^ uPUn
aso[ 'oisso^ ap opjo^) 'satínj X íui/joj) X ouaig 'opanaay lod opmuitf opianoy (j^)
"S9 "d 'I 'X ''?a " ',,to^."J^,. :
opBAjasag •aajiy souang 'jcuopBj^ Baa|oi[qig na 'ot&gt; o'n
ap
'686 '^í"1 'Z o'n 'II "' '"*!a " 'Avnon^^ iaa oduvhdos^ a odihoisih
oiiiiismj iaa yisiai^ "ojíSf Jamvx 'ooj Xajji^ jap vnuapuodsajjojt¡ :minmg
'II8I 8P wqiniS P 91 'oapiAajaoj^ -opots^ ap ojjsiui^^ j oij^ ap opifQ
ap ^
jod otiviuajuD ap svpop uauai; sa^ an^^ sairo^mjsui snj v ojS^jjd uoa
vpuva VJ v uvznuBiuv svs37iiinuoj svdout sdj ap uopvuiixoudv nj^nb
sap&gt;vi soj J. V S30 v3m¡ Bnb. osojsiiun X ojifpnd oiu^nuiu^av un ap oapmaiuo^^
ap ou-qoS ja uoo jbjdjj vd 'osvj aso/ uon[ %uq -jajaag uq X 'zajaj umjnf
asof "uq "j(j 'oísso^ ap moinf) uouiig aso[ 'uq 'jq 'saun^ mioS^j^) 'uq -jq
o¡[3 ap sajDDOj^ 'sj soya vioip&gt; ap sajuo opuafuoo Diqvij a^uivuajd anbn
so]; opi

Bjnnf

(9S) '¡^^jovvtsuoo ns o X 'ojuaiuiijdwno ns o apa^
•oíd as 'oaptaatuoj^ ap sopnindiq saxg soj ap pvpituuofuoo jod vpvjdopo
'vptpaiu vXno ua saiuatpuodsauuo^ sauapjo asopuaiptdxa 'sotuaiqoQ soqiuD
ap aiMd uod sapopi^^isoti svpoj svpipuadsns djod apsap jmpanb opuaiqap^

OIU9AUO3

v j^ajoa anb uein^j oj[g; ^p sopBjndip so^ ^
Ol[Oip5^ SajOpBIJJS 8O[ Dp OtllUBD p U3

BJB(1

(S) '¡^ppiauo vpuoci rq o 'q'ws ap anbnq un ap opuoq n
uasvsvd 'osvj asof uvn[ mQ A zaia¿ upijnf asof ^q 'jq 'ojsso^ ap m^^v^)
aso[ -Q 'j^j 'saun^ oijoSaj^ -q xq -saig oijmib soj ap umsiuioj o¡ anbn
^p ^ ja uo^^tA^osaj '^
[^p uoiouoauoo b[ na opiiioAiajuí UBjqBij anb 'eaiied seqme ap sopeu
-oísirao^ so^ 'opjanos \e s^jn^jjnonoo s^iuap ^ ojnaitnBjun^y ja jod
SBppnpojjuí saaopipe sb^ jod sepeaiuB^d sapBjjnoijip sbj
•ojpnsoj
-ap BpBU jBfap uis sauopBpoSan 6^] ^inaiuBanBjnamoin japnadsns ua
(P) uoiaimauoo 'jipuiosaid
mpod ou anb ap X 'mpad Xajui¿y xg 'ouix^ ¡a anb o\ ua asatutauoo as anb
Bjvd 'ojaouis sajajuj un uod dvtpaui uojvtuauvdo anb 'vjunf V] ap sopujnd
-i(j so; ap msandoid •••ucnovfj oj ap sovoauap so^ o sdijdjjuoo —Qf 0-^r
oaptaa%uoj\i ap D^azof) o¡ ua moap as— opjjqo^) \ap sauopo^tfipoui so^^

'Pl (Z)
P-1 "Pl (I)
•pt "Pl
*
-p¡
(0)
(
oood asaipuatxa as ojos uoixnpsimf iiu anb umpuajajd anb opjino^
jap
X sajoiiji^^
^ sajqDuasiw sojjanbo ap svapi soj o ojunf ojpnbo asjajaiuos anb
—opojs^r ap ouisiw^^ ;d moap a/— mauvjsqns ua ojjo anf ou opo^jnsau jan

d
qBj bj^ op^pjooB o^ oj[^ bjb^
zsqooj sb[ anb anj isb ísaaiy souang ap Bjunf B[ b
j^j; ^p ojuaiius^ziifos p aaoouooaj 'opoi ajqos jod 'A opep
o[ ua sbjjb os^d a[qBjapisaoo un jep bijb3ijiuííi9 o[[a anbjod
oq opfiqB^) p jod sepionpojtjur sauoroBoijjpoui SBjsa Jiqrjosns
BJaueni ap uBipod ou oapiAajuo|^ ap sopBjAua so[ oj^^
(Zí) '

noTiJD soj o sojsand sauoptpo svj ímiva vjvd oapoui ojuasaid as oun
eojsandojd sorqinBa

•usajuaimouo3 sauouas sputap soj sopo) uos ojuatuitnunXfr ouiispuajaoxa
ja Dzajojuof jvaj ttj o ojov ja ua asosnd muaaaid v^unf muispuajaoxa nj anb
uojvsajdxa Á —opjiqv^ jap oioo ja aoip— sajouas soyjip uojuiajüa^

•oqoaq o^ipuig
UBjqBq as
sauoraBoijrpota
Á sauoiDBiJBA SBf '[BJauaS jopBjnaojd
p anb
A ajJin^y
pnuBj^f
ap oipain jod Bjunf B[ b ojuainiBjun^y p orAua
-y t i/iAU^ a^uaia^Biir
(1^) \p%ou o uorjipn
(12)
ugpipo v
vj ojsand ou lod lopanb opuaiqap'vunSjv uopojajjv ja ua
asiaony uis 'opoui ouisiui jap ojioo ouipap ;a anb X 'optpuajxa visa anb ua
muiof musitu oj ua atuautjvnSt oSis ouaaou ja anb iopopioov oXoy as anb ua
sounuid) souistui soj ua vSts oavtoo ja anb '.oijmno jo ojgauv uoo asuapuat
•ua atuautjvn&amp;t aqap outpdas je anb íojiono jap sauoptpo soj o ojSanv uoo
asxapuajua atuautjvnSt aqap ojxas ja anb iioiiaiuv otoipauiui jap sauopoj
•tuíij v ojiiaiiv uoo asuootjdxa X asiapuatua aqap ojurnb ojnyijio ja anbn

8ns
-- A
(OS)
optnsmuap
sotouanoasuoo
umip
•od anb ap 'mnoo vtsnf
oj \sajsin
lod opvuojoap
uoi¡ as
otuspoijjnd jmjjnsai
omd spui
jap
soptasod anb 'satuoitquu X soupaa sojuui o uopomuiop ns ofvq uanü^ijua
as anb jnjnSai tu oíd oíd uas ou jod uouoo ap oin /o azuoojo anb oj ua
X vzDjd ojjanbo ap ojjuap a^uautvotun vpvjadsaj X vptoouooau vas 'ouono
ojnoino ja aoifuoo as anb o 'ajsa ap poptiojno vj X 'oij^^ laiavf oospuvjj
uop lonas ouiispuajaoxa jap ogioo v apanb oaptaatuoj^ ap ouiajqoS ja anb^
:btajos3j as Bjoqy •^Aaiii^ jonag,, jap onuaiqo^ jb Bjafns
Buspanb ubjbj,j bj ap ojjj jap jejnaiJQ BpnBg,, bj spoj anb asBjndpsa
as anb uoaatn^isuoa iajji^ jap souestma soj olían] anb A 'oapiAaj

'sbijjb^) A JBZBfBg A opaAaay 'Bjjaig A Bjunf•ojjBna
bj ap sajuBjuasajdaj
soj
ojn^pjB ja ua anj
ajjua ojijosns oiu^auoo jb opjanaB jb sajuajjnaaoa SBinap Á^ ofmmwcr
-unÁy ja uojapiq anb BiauBjjodtni jo^bih ap uopv*3^\ bj ojaj

() 'asmpjoosip sdj snui jvjuauiof X 'opoj ojjaoadjotua uajvjSoj anb
uoo 'oppiüd v asjop iu 'sauozoj. jmpn^sa uis 'svpvpjooo isds uvqnjsa anb
sauotoisodoid svj oujuoo ajuauíosotunf opuouiojo 'uouvj ap outj^ jn anb svui

-aoji^ ap noiaBiuaqoS bj ap soniuuai soj b bjjbS^jj ojos ttojj^ mas,,
jap pBp^ojnB bj anb otAjosaj as BiauBjsui Bjatnijd na ani&gt; souii^y

-noo p opezBipai

J3B Jod OIU^A
enn sbijjb^ á jBzB[Bg A. opaAa^y 'B^aig

�• Y el mismo día solicitó la cooperación del Comandante de Marina
de S.M.B. Heywood, confiada en que prestaría como garantía
"el Begantín Nansí p.a conducir quatro SSxes diputad^ al Surgidero de las
aguas de Montev.o (en el qual) ([para que allí]) ó en nuestro campamento
de afuera, puedan tener la conferencia acordada con los Diputados de
aquella Plaza". (38)
Llegados el 8 de setiembre al campamento del Cordón, los re
presentantes intimaron de inmediato a Elío la suspensión de hosti
lidades.
Al día siguiente le comunicaron que ya se habían
"expedido ordenes correspondientes para que los vivanderos puedan asistir
á esa Plaza con víveres para su provisión diaria, conforme al preliminar
acordado con los S.res Diputados de V.E.". (39)
• Inesperadamente aparece firmando este oficio don Manuel de
Sarratea. De lo anterior surge que la Junta no lo nombró conjunta
mente con los demás comisionados sino que determinó su venida en
una posterior resolución. Sin embargo no debe extrañar esta decisión
del gobierno bonaerense; es sabido que en las esferas gubernamen
tales porteñas en ese entonces •.—como ya queda dicho— la opinión
de Sarratea sobre el conflicto con Montevideo era tenida en cuenta
dadas sus recientes vinculaciones con los diplomáticos que actuaban
en las cuestiones del Plata.
Al Virrey no le pareció, por el momento, necesaria la concesión
que hacían los diputados de Buenos Aires. En parte para evitar el
contacto de las personas residentes en la Plaza con los elementos
insurgentes, ya que ello podía acarrear molestas consecuencias y
también, por sobre todo, para dejar sentado expresamente que a
Montevideo no le era imprescindible para su subsistencia la ayuda
de la campaña oriental.
"Pudiéndose arreglar mui pronto las diferencias —íes contestaba— que
subsisten entre ambas partes, y encontrándose la Plaza con víveres sufi
cientes para su actual manutención, me parece mas propio que se detenga
. . la venida de los vivanderos que VJSS. indican, hasta que lleguemos a la
deseada conclusión. Y mientras dura la suspensión de hostilidades, me pa
rece prudente, para evita^ todo tropiezo, que ni las tropas de la Plaza lleguen
a la línea que forman las capillas del Cordón, Aguada, y SJta Barbara,
ni las de Buenos Ayres tampoco".
Concluía el Virrey diciéndoles:
"Espero la respuesta sobre este punto, y sobre el modo con que quieren
VSS. empezar a tratar1 de los negocios que son el objeto de su venida". (40)

Aceptadas por los comisionados las razones dadas por Elío para
diferir la entrada de vivanderos, los representantes de Buenos Aires
quedaron
"igualmente acordes en no avanzar de la línea del Cordón, Aguada y Ca
pilla de Sja Bárbara...". (41)
En el campo sitiador la llegada de Funes, Pérez, Passo, Cossio
y Sarratea produjo
"cierta fermentación en contra de las medidas adoptadas por el Gobierno
Argentino". (42)
El acuerdo que estaba en tela de juicio era el que el 2 de se
tiembre habían suscrito, en la Real Fortaleza de Buenos Aires, Sierra,
Acevedo y Salazar y Garfias con los representantes de la Junta; es
decir que no se tenían en cuenta, ya que Montevideo las había recha
zado de plano, las modificaciones introducidas luego por el Ayunta
miento de Buenos Aires.
Como se hiciera ver en el campo sitiador a los Representantes
porteños que la aprobación de las bases de aquél Tratado preliminar
"podía traer consecuencias de gravedad' convinieron en reunir a los
vecinos en el Cuartel General en la "Panadería de Vidal".
D. Carlos Anaya en la relación que hace de esa reunión dice que:
"Los SS. Diputados se contrageron á explanar la urgente necesidad en
que se encontraba el Gob.no de la Patria de llamar así la concurrencia del
Exercito; mas varios ciudadanos tomaron la palabra para rebatir esa urgente
necesidad, y de las obligaciones y compromisos de esa misma Autoridad pa.
protexer y sostener la Libertad de los Pueblos, en cuya confianza habian
desplegado toda clase de sacrificios. Los SS. Representantes, fortificaron las
medidas del Gob.no tendentes a evitar la indudable derrota que iba á ano
nadar los connatos patrióticos, con un formidable ejército Portugués que
pj marchas precipitaba hacia el Sitio en auxilio provocado p.r el Gral.
Elio, y que sería un sacrificio inútil a la Patria exponer el exercito a una
indudable derrota, poniendo al Gob.no en el caso de no poder volver sobre
sus pasos p.a en mejores circunstancias reconquistar la libertad de la Banda
Oriental, cuyos propósitos eran imperecederos en los sentim^os del gob.no
a demos de otras causas privadas q.e tenia p.a adoptar sus medidas. Nin
gunas de ellas hizo fuerza contra los compromisos muy positivos en que se
hallaba el pueblo Oriental: el Vecindario se comprometía á sostener el Si
tio personalmente, Ínterin el ejército salía al encuentro del que mandaba
el Gral. Souza Gefe Portug^ en marcha pjx el campo sitiador; con otras
mil razones que hizo conocer el riesgo de los Representantes en querer
llebar á cabo la misión de que estaban encargados; resolviendo retirarse
á buen^ Ayjs á participar los Inconvenientes con que había tropezado,
después de hacer responsable al Gral. en Gefe sobre aquél no cumpli
miento". (43)

(38)Oficio de la Junta de Buenos Aire^ al Capitán Heywood. Buenos Aires, 5 de
Setiembre de 1811. Archivo General de la Nación. Correspondencia de Lord Strangford y
de la estación naval británica en el Río de la Plata con el gobierno de Bnenos Aires.
Buenos Aires 1941. Pág. 327.
(39)Oficio de Funes, Co^ió, Pérez, Sarratea y Pauso a Elío. Campamento del Cordón,
9 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria, n. 40, del 16 de
setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
(40)Oficio de Elío a loa Señores Diputados de Buenos Aires. Montevideo,
9 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria n. 40 del 16 de
Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
Cit. Pereda: "Artigas". O. cit. Tomo I, pág. 369.'

(41)Oficio de Funes, Cosíío, Pérez, Sarralea y Passo a Elío. Campamento del Cordón,
9 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria n. 40 del 16 de
Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
Cit. Pereda: "Artigas". O. cit. Tomo I, pág. 370.
(42)Carlos Anaya: "Memoria Biográfica de la vida doméstica..." Archivo Gral.
de la Nación, Montevideo, Fondo "Ex Archivo y Museo Histórico", Libro 69. Cit. Ariosto
Fernandez: "El Éxodo del Pueblo Oriental", Montevideo, 1946, pág. 8.
(43)Id., id.

— 228 —

— 229 —

�— tzz —
Pi "PI
-8 "ÍJd '9t6I *opiAiuoj([ '^jujuaiJO ojqanj ¡ap opoacg ^g,, :
"113 '69 OM\y\ '^ojuoisijj oasti]A¡ X oAiipjy xg,, üpuoj 'oapiAaiuoj^ 'no
f[ ap
i^jjy M- • Doitsatuop vpin ; ap DojfvuSotg nijoiua^/,, :vav¡v sothv;)
•0¿ -aBd 'i omo¿ -%p -q -usvipjyn :
'ÍD
'092*8^ o'a *u?P3^J!Q opBAjasajj *9aJiy souang '|buoi3b\[ B^ajoijqig
B33joi[qig ua ''XI8I ap
ap ajquia
ajquiaijag
^P 91 13P O^^ o*u BUBUip-ioBjjxg BJa^jaj^ 'oapiAaiuo^j^ ap B^azB^ '1181 3P ^-iquiaiiag a p 6
'uopao^ ^ap oiuauíBdujB'j -oi/g ovsd^ ^ oaiojjD^ 'zajaj 'oisso^ 'saunj ap ovnjQ (tf&gt;)
•íjduino ou janbo ajqos ^faf) u 'P&gt;^f) ? ajqosuodsai ^aovv ap sandsap
'opozadoj} mqmi anb uoo saiuaiuaauoou[ soj jodropuod o $-\y s-uanq v
asimpaá opuainjosa^ ísopoüjvoua uvqujsa anb ap upispa vj oqoo y xoqajj
jauanb ua sa%uviua$aida}i so; ^p oSsau ¡a laoouoo ozn{ anb sauozox jnu
svjto uoo ¡uopvpis oiIuihj ja vd m/juviu ua ^^tmoj afaf) mno 'JJ^) \a
oqop-umu anb pp ojiuaruua jo mjns ojiojata ja uijajtti 'aiuauijDuosjad op
•i ja lauatsos n mtawoudwo^ as oiuvpuija^ ja :jD}uaiJQ ojqand ja nqDjjirq
ai anb ua soaptsod Anuí sostwojduioj soj ojtuoo vzuanf oziif svjja ap svuné
-vij\j •svpipaiu sns jvtdopv vd viuaj a'b svpvajjd svsno^ svjio ap svuiap o
ou-qoS jap soruipuas soj Ua sojapa^auaduit unía sojpodoid soíno 'jv^uatjQ
vpung dj ap pDjjaqtj dj lojsinbuooa^ smDUDjsunDjto sajofaw ua vd sosDd sns
auqos jaajon íapod ou ap osvo ja ua ou-qoQ jo opuaiuod 'oiojjap ajqopnpui
vun v ojwjaxa ja jauodxa mujvj vj v jpnui opifiujos un vtjas anb X 'oiff
l
'jnj^) ja xd opvjoaoud otjixnv ua otitg ja monv vqvjidpajd svtpjmui jrd
anb sanUnjjoj on^iaia ajqopituuof un uoo 'sojpoiuivd sotvuuoo soj uvpvu
•oud v oqi anb vjojjap ajqopnpui vj jvjiaa o sajuapuaj ou-qof) jap svpipaw
$v¡ uojn^ifpjof 'sajuo^uasa^da^ ' soq -sototftuovs ap asojo vpo% opoSajdsap
uotqmj vzunijvoj v^no ua 'sojqanj soj ap pvj^aqi'j oj uauaisos X laxajo^d
•od pvpiuomy musiut osa ap sosiiuoudiuoj A sauoi^ogijqo so^ ap A 'popisa^au
aiua^m vsa jpvqai vund vjqojod vj uoudíuoj souvpvpmo soijon smu ioiio^ax^
jap m^uadjnouoD vj isa jvuivjj ap kijju^ vj ap owqoff ja oqojjuo^ua as anb
uo pDpisaoau ajuaHun vj jouojdxa p uoia^v^iuoo as sopojndjQ • noqu
:anb a^ip uomnaj 683 ^p ^aeq ^nb uopB[3j bj ua eXeuy eopB^ -q
'IBPÍA 9P BF8PBUBd BI ua IBJ8uaf) ^^Bn^ p na eoupaA
so[ b Jiunaj ua ucuaiutAiioa ^pepaAejS ap SBi^uanoasuoa jaej) cjpod,,
|anbe ap saseq sb¡ ap uoioBqoadB bj anb
eo[ b jopepis oduie^ ^a ua j^a BJapuj as
•saaiy ouang ap ojusitn
-BjunXy [a jod o^anf sepianpoJiui sauope^ijipoin 9B[ 'ouB[d ap opez
-Bqaaj ejqcq sbj oopiAOjuoj\[ anb vA 'e^uana ua ueiuai ae ou anb jpap
sa ÍBjunf bj ap sajuBjuasaadaj eo[ uoo sbijjb^) X JBzejBg A opaAaay
'ejjaig 'sajiy souang ap Bza^jJO^ JBa^J b¡ ua 'oiíaosns uBjcjBq ajquiaii
-as ap ^ ^a anb \a BJa opmf ap Bj^j ua Bqe^sa anb opianaB j^
(Zt) \pupua%iy
ja lod svpvjdopv svptpaw svj ap m%uoo ua umjuiuautjaf

3cr)

'zaaa¿ 'saunj; ap

ofnpoad
odiusa ja

(if) •••qff s
-dj A opvnSy 'uppjo^ jap Dauij oj ap jdzuduo ou ua sapuooo ajuautjon^i
uojBpanb
sajty souang ap saiueiuasajtdaj so[ 'eoaapuBAiA ap Bpej^ua b^
BJBd oi[^ lod sspsp sauozBj 8B[ sopBuoisiuioa so[ aod sspBjdaoy

^,,n/.awa -saJiy
'[biio^bj^
ua 'ngl
p ajqraaiiag
ap 9[ [ap o^ ,,
0-u-:u
BiJBUipjosJix^
lua^ja^ousng
'ojji[a3iuojy
ap Boaioi|qjg
BjazrQ *U8I
p ajtpuaijag
ap ^
^apiAaiuoj^ 'saity souang ap sopvjndiQ sauouag so^ v 0^1^ ap ot^rfQ (0^)
'09Z^Z o'u 'uop^jig ofiBAjasa^ -^ajty souang '|Buoi.)B¡y¡ Bjaioijqig ua 'I[8I 9P ^jqman^s
ap 9[ [p 'o^, 0-u -BMBuipaoBJixg Bjaojaj, 'oapiAaiuo^^ ap bj^zc^ 'II8I *P ^-"I&gt;9!l*S ^P 6
'uopjo^ [ap oiuauiBdmB^ '01/^ oreo^/ ^ mjo^jog '^aJaj 'ottto^ 'taunj ap ototjo (6E)
•ssjiy souang ap oujaiqoü [a uoo bib|,j b[ ap oijj [a ua BjiuBjijq [babu uoijBjsa B[ ep
X pjoj9uBj)g pjo^ ap Bijuapuodsajjo^ 'uoi^b^ b¡ ap [Bjaua^) OAiq^jy "[[g[ ^p ajqmapag
ap 5 'sajiy souang -pooinXaj^ upjtdo^ ¡v sauíy souang ap t&gt;tun[ b¡ ap oioj/q (j
^O^/' 'uP!U3a m aP otafqo ja uos anb sopoSau soj ap ^d^vji d ímadtua 'SS"A
uauainb anb uoo opoui ja ajqos A 'otund ajsa ajqos msandsaj dj ojads¡¡n
:sajopuapip
muooodum%
sajAy souang
ap sd^
'Djnqjng wg A 'opongy 'uppjo^ ]ap sojjtdvo
svj uoutjof
anb oamj
d^ tu
d
uangajj dzojj vj ap svdoj/ so/ iu anb 'ozaidojj opoj tivpaa ujod 'ajuapnjd aoaj
•od aut 'sapoptjpsoi{ ap vptsuadsns tr¡ ojnp sojiuaitu ^ 'uptsnjouoo vpmsap
d^ o souianüajj anb otsoy 'uooipui 'gS"A a"'? sojapuonm soj ap vpiuaci vj
oSuaiap as anb oidojd sotu aoajod aut 'uopuainuuut jonton ns ojod saiuap
•tfns sajaam uoo dzdjj rj asopunjiuooua A 'sauvd soquio aj%ua uaistsqns
anb —vqotsajuoj saj— smouajayip soj ojuojd muí jojUajjo asopuaipn¿n
epnii? bj Biaua^sisqns ns BJBd ajqipupsajdnxi
Bja aj BUBdiuB^
ou oapiA^juoj\[
'[Biuaijo
bj ap
b anb ajuaiUBsajdxa opBjuas jefap sjsd 'opoj ajqos Jod 'u^iqiuBi
A SBpuanoosuo;) SB^sajoui jb^jjbob Bjpod ojja anb vA 'saiua^jnsui
soiuamaja soj uoo bzb[j bj ua eajuapisaj seuosjad sbj ap ojoe^uo^
ja jbjia3 Bj^d ajjed u^ 'sajiy souang ap sopBjndip soj uB/^^q snb
uoisaouoo bj BiJBsaoau 'ojuaiuoui ja jod 'opojBd aj ou A^juij^ iy
•bjb^^ jap
sauoijs^no
ua
UBqBnjoB anb soaiieuiojdip soj uod sauopejnauíA
eaiuapaj
sns sbj
sepep
Fjuan^ ua Bpiuaj Bja oapiAa^uoj^ uod ojoijjuo^ ja ajqos BajBjJBg ap
uoiuido bj —qfP Bpanb bá oiuoa— saauoju asa ua SBuajaod sajB)
-uauíeujaqn^ SBJa^sa sbj ua anb opiq^s sa ^asuaaaBuoq oujatqoá pp
uoispap Bjsa jBUBjjxa aqap ou o^jBquia urg -uopnjosaj jouajsod Bun
ua BpruaA ns outuuajap anb ours sopBuorsnuo;) sBuiap soj uoa
-B}un(uoa ojqtuou oj ou Bjunf bj anb aJíane JouajUB oj aQ
ap [anuBj^f uop oíaijo ajsa opueuutj aoaj^dB
(6í) 'u'3'A 3P ^opojndtQ saj-g soj uoo opvpjooo
jnunuipid jo dxuuojuo^ 'Dump uptsmoud ns vjvd sauaaia uoo ozvjj vsa p
jpsisu uvpand souapuvuw soj anb Djnd sajuatpuodsajjoo sauapjo optpadxan
p
ppadxan
UBiq^q as
anb uojBoiunuio^ aj ajuain^is Bip jy
as b^ anb
ap uoisuadsne bj ot[jj b ojBipauíui ap uojbiuijui
-ai soj 'uppjo^) jap ojuaniBduiBO jb ajquiapas ap g [aj^
ap sopmndiQ soj uoo vpopjoso tnouajafuoo vj jauaj (8S)
unpand
'vuanfo
ap
'"^"Id
Dljaribo
ojuauioduiDo ouísanu ua o ({fjjv anb vjvd]j (jonb ja ua) oaaiuo^\¡ ap son^o
soj ap ouapi^jng jo s-pv%ndip saj-gg ojjonb upnpuoo vd isuoj^¡ upuoliag jan
bijubjbS ooioa BUBjsajd anb na BpBijuoa 'pooMXajj -g'J\["S ap
ap aiuBpuBuio^ jap uopBjadooo bj o^t^qos B/p oiusitu p ^

�El 12 de setiembre, en vista de los resultados de la reunión de
los orientales, los emisarios de Buenos Aires oficiaban al Virrey en
estos términos:
"Es ya oportunidad de entrar á tratar sobre el asunto de la negociación
pendiente, bien sea en este quartel general, por su mayor comodidad, ó
en el parage, que a VE. acomode, entre nuestra línea, y murallas de Mon
tevideo, donde esperamos, ó pasaremos a la hora, que VE. fixe". (44)
Elío respondió sin demora aceptando la proposición:
"Ala 1 de este día pasará la Diputación nombrada por mí á la casa
de Massini con el objeto que VV.SS. me manifiestan en su oficio de esta
propia f.ha á que contexto". (45)
A la hora y en el lugar acordado se reunieron los representantes
de Montevideo y de Buenos Aires. Antes de entrarse en la discusión
de fondo don Manuel de Sarratea presentó las credenciales que le
había otorgado el gobierno para actuar conjuntamente con los demás
comisionados. Aceptadas que fueron, los diputados de Buenos Aires
declararon que
"no podían permitir se extendiese la autoridad del virrey a otros territorios
que los demarcados según el arreglo antiguo del virreinato para el gobierno
de Montevideo, cuyos linderos se extienden por una parte hasta el arroyo
del Rosario y por otra hasta Pando (46)
en atención a que por la reciente Asamblea de orientales se habían
aumentado las dificultades. En efecto, en la Panadería de Vidal los
orientales se opusieron, como ya lo había hecho el Cabildo de Buenos
Aires, —quizá con más vehemencia los orientales, porque en ello iba
la suerte de su propio territorio—- a que se ratificase el convenio del
2 de setiembre y en especial manera el artículo cuarto con las adi
ciones que habían introducido en la nota final los diputados de Mon

se terminase toda discusión, y anunciase en el momento el rompimiento de
las hostilidades haciendo responsable a la Junta de los graves daños que
por su insistencia se irrogaban al rey nuestro señor don Fernando Vil, o
toda la nación española y a todos sus vasallos que habitan en las provincias
del Virreinato del Río de la Plata por hacerles sufrir la antedicha Junta
los males horrorosos de la guerra civil, y los necesarios en el estado de
anarquía a que ella los ha expuesto y aun conserva". (41)
Como los enviados de Buenos Aires se negaran totalmente a
aceptar aquellas proposiciones y por su parte sostuvieran firmemente
las suyas, no pudo llegarse a ningún acuerdo y como consecuencia las
negociaciones quedaron una vez más interrumpidas.
Enterado el Virrey del resultado de la reunión efectuada en la
Quinta de don Antonio Massini, comunicó el mismo 12 al Coman
dante de las tropas sitiadoras que quedaba
"desde el momento de recibir éste, roto el armisticio, y renovadas las
hostilidades". (48)
Este nuevo fracaso de las negociaciones con Buenos Aires, a pesar
de la experiencia que había recogido en las tratativas anteriores, sor
prendió a Elío; esperaba que la Capital, teniendo en cuenta las
graves dificultades militares porque atravesaba, se acomodaría fácil
mente a sus pretensiones. Pero dejemos al virrey explicar su desazón:
"La entera derrota del Exercito del General Casteli por las Tropas
del General Goyeneche... la aproximación a estas Campañas de las Tropas
aliadas que tanto terror infunden en los partidarios de Buenos Ayres según
sus papeles y relación bervales: el descontento general que rey na en la
Capital y Provincias interiores con un Gobierno precario y desconcertado;
y las victorias y ventajas de nuestros Exercitos en la Península que se les
hizo ver por documentos originales, todo hacia que esperásemos los mas
felices resultados de las Cesiones y Conferencias; pero un enxambre de
Egoitas, de Necios Charlatanes y desolapados hipócritas, frios espectadores
de la ruina y desolación de estos Pueblos, y bien hallados con sus desor
denes, declamaron altamente contra las Saludables reformas, tratando de
acomodar el Gobierno a sus antojos".
Y continuaba en su oficio al Ministro de Estado, manifestando su

tevideo.

arrepentimiento por haber creído en las palabras de la Junta:
"Visto por los diputados de S.E. que contraviniendo a las proposiciones
extendidas por el Secretario de la diputación de Buenos Aires y a la nota
del artículo 4. que ellos le adicionaron, no podían ni admitirse ni apro
barse los demás artículos, que aunque no convenidos allí por entonces, se
hubiera accedido a ellos por su excelencia, proporcionando así todos los
medios de paz, tranquilidad y conciliación, único objeto de sus deseos y
de la sinceridad de sus intenciones, resolvieron, conforme a las órdenes
terminantes de SE. que no admitiéndose sus justas y equitativas propuestas
(44)Oficio de Funes, Cossio, Pérez, Sarratea y Passo a Elío. Campamento del Arroyo
Seco, 12 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria n. 40, del 16
de Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
Cit. Pereda -."Artigas", o. cit., t. I, pág. 371.
(45)Oficio de Elío a los Diputados de Buenos Aires. Montevideo, 12 de Setiembre
de 1811. Arcruivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10; n. 105. Cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 372.
(46)Elío. Relación de la Sesión en la Quinta de Massini. Montevideo, 12 de Setiembre
de 1811. Gazeta de Montevideo n. 40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado
Dirección n. 28.260. Cit. C. L. FjtECEiao: "Estudios Históricos sobre la Revolución de Mayo",
o. cit., pág. 115.

"comprobado pues por una esperiencia no interrumpida, que son inútiles
é infructuosas todas las medidas prudentes y justas para reducir a sus de
beres a estos desnaturalizados Españoles, estoy resuelto al llebar a cabo vna
empresa, que es tan interesante a la Nación, y hé comenzado con constancia
y tesón. Tengo animo sereno para hacer frente a los insultos y precripciones
y la satisfacion de que los defensores de esta Ciudad perseveran cada vez
mas firmes en la noble resolución de perecer antes que someterse al Go
bierno Yugo, que con tan inaudita perfidia, há querido imponernos el
Gobierno despota de Buenos Ayres. Esta conducta temeraria há exasperado
demasiado los ánimos de este vecindario, y há aumentado el clamor y deseo
que antes tenia de que se acerquen y hagan su deber los Portugueses". (49)

; (47) id., id.
(49)Oficio
(48)Id.,
id.de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 16 de Setiembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío", en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay", o. cit. T. II, n. 2, pág. 989/90.
— 231 —

— 230 —

�'06/686 *&gt;?&lt;&gt; 'Z o'a 'II 'X *P ' 'MAvn9íQ isa oDuvHDoa^ a o^moisifj
isa visiAa^ a ',toij^ uaiavx 'ooj Xauji^ ;p mouapuodsajjoj^ nYjimv^ oavi
•sflO II8I 3P Jqinaiias P 91 'oapiAaiuop^ opujs'j ap oj%smiy¿ jd oij^ ap ojjtfQ (g^)
•P! "P/ (8t)
P! "PI Ut) •'
'usasanSntuoj soj uaqap ns uogov X uanbua^o as anb ap mua% sajuo anb
oasap X uouiojs \a opviuauino wi¡ ^ 'oiuopuisati aisá ap souiiuv soj opvisvuiap
opojadsDxa ou otuouauia% wnpuoj vjs^ -sauXy souang ap viodsap ouuaiqo^)
\a souuauoduii optuanb ou 'vipifuad niipnvui uv¡ uoo anb 'o8n^ ouuaiq
•of) jo asiajauios anb sajuo uaoauad ap uoionjosau ajqou oj ua sawuif soui
zaa vpoo uouaaasuad popnf^ visa ap sajosuafap soj anb ap uotoofsijos oj X
sauopdiuoaud ^ sojjnsm soj o atuauf uaooy vuvd ouauas omitió oSuaj^ -uosaj X
opuojsuoo uoo opvzuautoo au X 'uopofj vj o aiuvsauajui uoj sa anb 'osauduia
ava oqoo o jmqa\\ jv otjansau ^ojsa 'sajouods^ sopozijounp&gt;usap sojsa o sa^aq
•ap sns d Jionpau nivd sojsnt X sajuapnjd soptpatu soj sopot snsontonj¡ui a
sajjjnui uos anb 'opiduinujajui ou oiouaiuadsa oun uod sand opoqojduioon
:Bjunf v\ ap SBjqB^d sbj n^ opjaa^ j^qeq jod
ns opuc^sajiuBiu 'opBjs^ ap oj^siuij^[ ye opijo ns n^ eqenuiiuo^ j
'tisoíojut&gt; sns o otuaiqo^) ja jvpowo^o
ap opuovoj% 'soiuuojai sajqopnjog $nj ojjuoa atuautoijo uojmunj^ap 'sauap
•uosap ^ns uod sopojjtyq uaiq X 'sojqanj so%sa ap uoioojosap X vuinu vj ap
sajopojoadsa soiuf '^viijjodit¡ sopvdojosap X sauojojjvy^y soioa^j ap 'soijoS^
ap ajquwxua un ouad '. soi^uajafuoQ X sauoisa^ soj ap sopnjjnsai saoijaf
sdui soj soutasvjadsa anb vi^u^ opo% 'sajnuiSuo sojuauin^op uod xaa ozti¡
saj as anb vjnsuiuaj oj ua sojisuax^^ sojjsanu ap svtojuaa X sotjojyia soj X
! opojjaouo^sap X otxooaid ouuaiqoQ un uoo sauoiuaiui suijviaouj X jojtdo^
vj ua ouXaj anb joiaua^ otuaiuo^sap ja :sajoauaq uorjvjau X sajadvd sns
unSas saiXy souang ap soiuoptuod soj ua uapunfui ioua% o%uo% anb svpmjo
svdoj^ soj ap souoduio^) soisa o umoounxoido vj • • • ayoauaXof) jouaua^) jap
d
so^ lod i]3¡SDrj jojaua^) jap ojijjax^^ jap ojoujap ouajua vjtl
:uozesap ns JBotjdxa A^iiu. \n soui^fop oj^j -sauoisua^^jd sns b ajuam
-[iobj BUBpouio^B ^s 'BqBsaABjjB anbjod sajBjijiiu sapB^^noijip saABjS
sb[ Bjuana na opuamaj 'jcjide^) bj anb qBj^dsa íoj^g; b oipuaad
-jos 'sajoija^UB sbaubjbjj sb¡ ua opiáooaj ^icjBq anb Biauauadxa e[ ap
j^sad e 'sajiy souan^ uoa sauopBioo^au sb[ ap osb^bjj oAanu
(8f) -ppj
soj sopnaouaj X 'motjstuiÁO ja ojos 'ajsa uiqpau ap ojuauioui ja apsapn
BcjBpanb anb SBJopeijis SBdoj; sb[ ap ainep
-HBrao^) ^e ^i ooisini p ooiunuioo 'iuissbj^ oiuojny nop ap Bjum^
b[ ua BpBtiiaaja uoranaj bj ap opBj^nsaj jap Áajji^ [a opBja^u^
•SBpidmnjjajuí sbui zaA Bun uojBponb sauopBpoSan
sb^ Biauanoasuoo ouio A opaanoB un^um b aejBáajj opnd ou 'SBjCns sbj
aiuauíaouij nBjaiAtijsos aja^d ns jod Á sauoiaisodoad SB¡[anbB
b 3juaui[B}&lt;n uBJ^^au as sajty souang ap sopBiAua so[ omo[)
(¿f) \^a-iasuoo uno X ojsandxa m¡ soj ojja anb v mnbjDuv
ap opDtsa ja ua sotuosaoau soj X 'jtiio ojjan^ vj ap sosojouuou sajout soj
vjunf ot¡^ipatuo oj jjjfns sajia^ov Jod o^djj vj ap oiy jap o¡vuwjji^ jap
soi^utaojd soj ua uojiqui¡ anb sojjosva sns sopoj X ojouodsa umoou oj vpoj
d '¡¡^ opuouuaj uop jouas ojj^anu Xau jo uoqogojji as oiouajsisut ns jod
anb souop saaojg soj ap ojunf vj o ajqosuodsaj opuaioou sapopijpsou soj
ap otuaiwiduio-i ja oiuauioui ja ua asoiounuo X 'upisn^sip opoj asvutuuai as

— 0Z —
'^,ojCB^^ ap um^njona^j o¡ ajqos soatjojsif] sotpnis^,, :oal3.irj mi •;) "113 '09Z'8 o' npioaajtg
opn.-i jasayr -sajiy souang '[buoijb^j B.W]Oi[i[ig ua 'Df o'u oapiAaiuof^ ap •SU
bi^zbq
'1181
-íed
'-liaap
-o
ajquiaitag ap ^f 'oaptAajtio^^ 'itnssv^^ ap vjuin^) v^ ua upitag D^ ap upi^vja^^ '^13 (9^)
Bpung,, [Buoijb^ otu^rqo^) -sajiy souang 'BtiuuaSjy uoi.ibm B[ ap [Bjaaa^) OAi^^^jy '[181 ap
ajqnia.uag ap ^[ 'oapuatuo]^ -sauty souang ap sopowdtg so} o mjg ap ot3t¡Q (¡f)
•09^'8^ o' 'nppaajta opeAJaes^ -^^jiy souang •jlg
'[buoidbj^j
Bj3io;p|rg
aa'usvSiuy,,:vaavs^
'jjgf ap ajqmaiiag"113
ap
•Sed 'j
-j '-jra -o
91 [3P 'OP o'u BUBinp.10B.11x3 BJa^jaj, 'oap¡Aaiaoj( ap eiaze^ 'HS! 9P ajq^^aiias ap ^[ 'o
oXojjy jap oiuaujBduiB^ "01/^ o orto^/ -&lt; o^tvjjog 'zajaj "otsso^ 'saunj ap oiotfQ (f&gt;f)
a **fd -otsso^ -saunj ap opi/(
sojsandoud
svanmtnba ^
X sotanf
sojsnf sns
ou anb -gg ap saiuoututuai
oud soanvttnba
•—- asopuairtuipo
—
sauapuo soj o auiuofuoo 'uouairtjosau 'sauopuajut sns ap poptuaouis vj ap
X soasap sns ap ojatqo ojiuji 'uotootjpuoo X poptjtnbuou) 'zod ap sotpaui
soj sopot iso opuouopuodoud 'mouajaoxa ns uod sojja o opipaooo ouatqnq
as 'saouojua uod tjjo soptuanuoo ou atibuno anb 'sojnjpjn svuiap soj asuoq
•oudo tu asuptuipo íu umpod ou 'uououoptpo aj sojja anb ^f ojnotjuo jap
ojou vj v X sauty souang ap uopvindtp 07 ap oijvjau^ag 7^ uod soptpuapea
sauototsodoud soj o opuatutaouiuoo anb •^¡•g ap sopvjndip soj uod "^• '

ap sopejndip so[ [buij bjou b[ ua opranpojju; usrqBif anb sauoia
sb[ uoa ojjBn^ o[noqjB p bj^ubui ppad^a na A. ajqmapas ap %
[ap oiuaAuoa p ase^ijtjej as anb b —ouojijjaí oidojd ns ap a^jans b^
Bqi o\\9 ua anbjod 'sa[BjuaiJO so[ BpuaniaifaA sbui uoa Bzinb— 'sajty
souang ap op[U[B[) [a o^oaq BjqBq O[ bX ovaoo 'uojaiendo as s;&gt;[E}U3ijo
so[ fBpí^ ap BjjapBue^ bj ua 'ojoaja a^ 'sapE^jaoijip sbj opEjuamne
as sa[Bjuai.io ap BajquiBsy aiuapaj bj jod anb B uopuajc ua
oXouuo ja djsví/ ajjvd oun uod uapuapxa
as souaputj
soXno
'oajjiaaiuo¡^
ap
(gp) opuoj
visvi{ vjjo
uod
X oiuDso^ jap
ouuatqoS ja ouod ojouiauum jap onSnun ojSauuv 79 unSas sopoououiap soj anb
soiuotiuua} soujo o Xauuia jap pvpiuo/nv vj asaipuapca ^s upiutuad uotpod oun

sany souang ap sopejndip soj 'uojanj anb SBpBjdo^y -sopenoisiuioa
anb uojBjejaap
BBOiop soj uoo aiuaniBiun^uoa JBnjaB BJBd oujaiqo^ ja op^a jo jo Biqstj
aj anb sajBpuapaja sbj ojuasajd BajBjJBg ap januej^ uop opuoj ap
uoisnasip bj ua aejBjju^ ap sajuy -sajiy ouang ap A oappvajuoj^; ap
sajuB}uasajda.t soj uojaiunaj as opepjo^B je^nj ja ua A bjoij bj y

visa ap ot^ifo ns ua uvjsai/tuotu aui 'SS~AA
3n^
otafqo ^3
uoo
ap
(SPJ
\tojxajuo^
anb
p luissvp^
m¡-f mdoud
vsoa vj p luí uod vpvuquiou uowvjndiQ v¡ vuosod mp ajsa ap [ ojy\,
.-uopisodojd bj opuBjdaaB BJotuap uis oipuodsaj oi[
(pp) ',taxif 'h^ anb 'ouot/ oj v souiauosod o 'souivuadsa apuop 'oapiaat
-uoff/ ap sojjounut X '091/17 njjsanu aujua 'apowooo -^^ o anb 'aíSouvd ja ua
o 'pupipomoj uoXoui n^ uod 'jvuauaS jatuvnb ajsa va Das uatq 'atuatpuad
uopmDoüau 07 ap ojunso ja auqos uDjvut p uoujua ap pvptunjuodo bX s¡¡n

ua Asjjij^ jb UBqBiaijo saJiy souang ap souBsima soj 'sajeiuauo soj
:souimjai sojsa
ap uoiunaj bj ap sopsijnsaj soj ap bjsia na '^jqoíaijas ap ^1 [3

�Bueno Aires también tenía fundadas esperanzas en las tratativas. De ellas dependía la solución de sus urgentes problemas. •
El general Rondeau, el 12 de setiembre, finalizada la conferencia,
ofició a Belgrano y a Echeverría, por ese entonces en el Paraguay,
solicitándoles que a la brevedad posible trataran de obtener la coo
peración de la Provincia para luchar contra los portugueses. Al plan
tear las razones que tenía para hacer ese pedido, escribía:
"El ejército de mi mando aunque muy fuerte para los de Montevideo,
no es bastante para que obre contra éstos y los portugueses, pues á más
de la dispersión qua ha habido en la caballería patriota, que cansada de
una penosa fatiga en una estación cruel, desnudez y falta de asistencia se
ha disminuido en mucho, y acabándosele aquel brío con que principió y
continuó por algún tiempo; la tropa de línea que solo alcanza a 2000 hom
bres, está una tercera parte absolutamente desarmada, y con todo me pro
metía conservar las ventajas adquiridas é intentar empresas de mas bulto;
pero una seria meditación me determina á pensar de otra manera. En las
circunstancias me es de necesidad hacer una retirada, que ponga en segu
ridad el ejército hasta tanto que, reforzado, lo considere capaz de operar
contra unos enemigos que reunidos se harán poderosos". (50)
El fracaso de la misión, llevando al convencimiento a los envia
dos de Buenos Aires de la necesidad de actuar prontamente en el te
rreno militar, les hizo escribir el día 13 expresiones coincidentes con
las del Gral. Rondeau.
"la prevenida intención que hemos encontrado en Dn. Xavier Elio contra
nuestra causa y adhesión a los Portugueses aq.ns está resuelto entregarle
la Plaza, apesar de las venéficas y liberales proposiciones, que aun se ha
llaban admitidas por sus Diputad^ combencidos estos déla razón que nos
asistía ha roto anoche precipitadamXe el ([armisticio]) tratado pendxe
([y]) sin guardar termino alguno de urbanidad ni los establecidos en la
guerra; por lo que acabamos de ([]) conbencernos que sus fines son
unicam.te ([sus ideas son
y]) de entregar la trá. a la nación Portu
guesa en odio y venganza person.l anuestra forma de Govjio y justa causa
q.e defendemos eroycamXe.
Para ponernos a cubierto de este enemigo y de sus aliad.s aquien talves,
intente nuestro exXo salir aincomodar aunque con inferior num.o".
y agregaban también:
*

"es neces.o ([]) en esta ocasión levantar el sitio de esta Plaza y aun
de su jurisdicn porloque contamos q.e al recivo desta habrán V.SS. vigorisado á ese Patriótico Ex.to afin de que esa ([la]) Junta trate de penetrar
hostilisando a los Portugueses por las Misiones del Uruguay q.e las tienen
sin fuerza alguna, y por los demás puntos q.e los ceptuen oportuno p.r q.e
llamándoles la atención podamos por acá operar contra la fuerza de una
nación tan innerme y pésima como la que nos inbade". (51)

De estas palabras del jefe sitiador y de los comisionados, puede
concluirse que la situación de las tropas insurgentes no era lo sufi(50)Oficio de Rondeau a los Comisionados Belgrano y Echevarría. Cuartel General
de Arroyo Seco, 12 de Setiembre de 1811. Museo Mitre, Documentos del Archivo de Bel
grano, o. cit., t. III, p. 418.
(51)Borrador del oficio [de los Comisionados] a Mal. Belg.o y D.n Vicente de Eche
varría, Cordón de Montevideo, Setiembre 13 de 1811. Archivo General de la Nación Argen
tina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10.
— 232 —

cientemente estable como para continuar en las mismas condiciones
el asedio. Sin embargo y en contraposición, sus diputados se mos
traron irreductibles ante las pretensiones de Elío; la razón puede y
debe haber estado en la firme determinación del vecindario y ejér
cito oriental, manifestada en la Asamblea de la Panadería de Vidal,
de que no se aceptasen las condiciones exigidas por el Virrey.
Liquidadas las tratativas, el gobierno de Montevideo, con esa su
inclinación tan particular en él, comunicaba por medio de su Go
bernador a sus habitantes que había fracasado la nueva instancia,.
diciéndoles:
"Los enemigos del Rey y de la Nación pensaron triunfar de vosotros
con ardides; la fuerza de las armas, que empuñan, no alcanza a rendir
vuestros valerosos pechos, muralla mas inexpugnable, que con la que el
arte ha defendido esta Plaza. Se han frustrado sus proyectos, desecho sus
planes, y conocido sus negras intenciones: nuestra constancia les ha prefixado el destino, que la justicia debe darles.
Ufanos en la apariencia los miserables, que forman el gobierno súbersivo de Buenos-Ayres, creyeron que sus desgracias, y su ruina se nos ocul
taría a la sombra de un exercito, que finxen nuevamente organizado en el
Perú, y del que vociferan delante de esta Plaza...
El Exmo. Sor. Virrey ha apurado los medios que pudieron formar la
conciliación, han abusado de ellos, y faltos de una fuerza, que ostentan,
prefieren morir con ignominia, a ceder en el temerario partido, que em
prendieron de sojuzgar a si a los pacíficos moradores de algunos pueblos
de esta banda oriental, que los detesta por sus delitos". (52)

IX

MISIÓN DEL DR. JOSÉ JULIÁN PÉREZ
El primero de octubre de 1811 el Dr. José Julián Pérez, a bordo
del Bergantín Paraná surto en las aguas de Montevideo, escribió al
"Excmo. Sr. Virrey Don Francisco Xavier Elio":
"El gobierno de Buenos Aires me ha comisionado para proponer a
V.E. nuevos medios de restablecer- la tranquilidad en estas provincias, y
espero órdenes de V.E. ...para bajar a tierra y asegurar a V.E. de los sin
ceros sentimientos de aquel gobierno y de mi consideración y respeto". (1)
¿Qué motivos tuvo el Gobierno de Buenos Aires para que una
vez más se dirigiese a Elío solicitando una nueva conferencia para
tratar de solucionar el conflicto platense y reconocerle ahora —expre
samente y de antemano— el título de virrey?
Las circunstancias que determinaron la misión de Funes, Pérez
y Passo, no sólo se mantenían sino que se habían intensificado.
(52) Proclama de Vigodet. Montevideo, 15 de Setiembre de 1811. Gazeía de Mon
tevideo n. 38 del miércoles 18 de Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Airee.
Reservado
Dirección,
n. Julián
28.260. Pérez a Elío. A bordo del "Paraná", I. de Octubre de
(1) Oficio
de José
1811. Copia en Archivo Público de Rio Grande del Sur, doc. 87 A. Cit. Pereda: "Artigas",
o. cit., t. I, pág. 376/7.
— 233 ^

�•¿/9¿ *?I 'I •&gt; -&gt;P •&lt;&gt;
'^.ín^ij-i^,, :^ai\si¿ -113 -y ¿8 '^P ljnS l'P pusj^ otg ap ODijqnj oAiq^uy na !d&lt;&gt;0 "II8I
ap sjqnuo ap O'I ',4?uJ8d,, IaP opJO4 V '"'.13 " *aj?d "?.'?"/ ?"&gt;[ P Vn¡O (I)
'09Z'8^ o"u 'oí^MJia opoAJssa^
•sajiy souang '|BuoBg^ K&gt;atoi|qig ua '[JRI ap ^jqxnaiiag ap g[ sa|Ojj3im pp g ou oapjAa)
-uon ap B'.a^üj) -^x8I aP ajqmaiias *P SI 'op!*)uo|^ -japo^;^ ap muojoo^j (^5)
•op^oijisuajuí UBiqsq as onb ouis UBjuajuBin ^s o^os ou 'ossb^ X
za-ia^ 'saun^ ap uoisiuj bj uojBuiuuajap anb SBpuBjsunaJia sb^
¿^aiaiA ap ojn^jj [3 —ouBiuajuB ap JL ajuara^s
-ajdxa— bjoi]B ajjaaouoaaj X asuaiBjd oj^ijjuoo ja jBuopnjos ap jbjbjj
b.ib(I Biouaaajuoa BAanu eun opuB^pijos ojjg e asaiájjjp as sbui zaA
aun anb ejed saaiy souang ^p ouaaiqo^) ja oatij oauooi an)?
(1) \p%adsai X uoioojaptsuoo tía ap X oujatqoS janbo ap soiu^puiiuas soj3
•uis soi 3P '3'A -^^-t^SasD i nuati v jvívq njod••• '^{W 9J&gt; sauapjo oiadsa
X 'sm^waojd svjsa ua pnjyi^nbuvj^ vj .¡aoajqo^saj ap soipaw soaanu "¡[^
o javodoud vjod opouoisiuioa di/ ata sajiy souang ap otuatqoS ^3,,
:ÍI3 J3TABX o^spnBJ^ uoq
jb oiqijasa 'oapiAajuoj^ ap sen^B sb[ ua o)jns bubje^ unu^^^jag jap
opjoq b 'zajaj UBijnf asof *jq p J18I ap ajqn^^o ap ojaoiiid j^

Mynar ^sor aa isa mqisi^
XI
(ZS) 'ustf1aP sns •"&gt;&lt;! ^j^aiap soj anb 'pj^vaijo vpunq ojsa ap
sojqand souhüjd ap s^jopv^ow sooift^od soj v ts o jv^^zníos ap uojaipuaud
•tua anb 'opiund oijvjawat ja ua lapa^ v 'mmuiouSx uoo Jtioiu uaiatfaud
'unjuatso anb 'Dzuanf vun ap sojjvf X 'sojja ap opnsnqrt um¡ 'uoíduijiouod
vi jvtujoj uouatpnd anb soipaui soj opvundo vy Xaix\y[ -iog ^outx^ /^
' *' vzoj^ vjsa ap ajuvjap uouafi^oa anb jap X 'nuaj
jo ua opDztuoSjo ajuauivaanu uaxuif anb 'otpiaxa un ap vuquios vj o mim
•ptjo sou as vuinj ns X 'stnovjSsap sns anb uo^aXajo 'sauXy-souang ap oais
•^aqns ouuaiqoü ja uvtujof anb 'sajqvuasiw soj oijuatundv nj ua souvffj
'sajjop aqap vioitsnt oj anb 'oupsap ja opmcif
•aid tn¡ saj vtauDjsuo^ ojjsanu :sauotouaiut svjSau sns opisouoo X 'sauojd
sns otpasap 'sotJaXoud sns opo^jsnjf uou a •vzdj^ rrtsa opipuafap mj aun
ja anb vj uoj anb 'ajqouílndxaui svui vjjvmui 'sotpad sosouajva so^isana
jipuau d ozuüojo ou 'uounduia anb 'svuijo snj ap vzjanf vj ¡sapipun uoo
sojjosoíi ap uvjumui uoiosuad uot^n/^ oj ap X Áay ¡ap so^ituaua so'j^
: sajopuapip
1 'bioobisui BAanu bj opBSBDBjj Biq^q anfa sajuBjiqBij snB b jopBiuaq
-o^) ns ap oipain jod Bqcaiunaioo 'ja aa jBjnapJBd ubj uoiobuijoui
ns Bsa uoo 'oapiAa^uoj^ ap oujaiqoS ja 'sbaubjbji sbj sepepinbi^
•jíajJi^Y ja Jod sspi^ixa sauoiaipuoa sbj uasBjdaaB as ou anb ap
'IBPÍA 3P BuajJBUBj bj ap BajquiBsy bj ua BpBjsajiuBin 'jBjuaiao ojia
-jafa Á oiJBpuiaaA jap uoiaBuiuua^ap auuij bj ua opB^sa jaqsq aqap
Á. apand uozbj bj íoijg ap sauoisuajajd sbj ^jub sajqp^npaui uojbji
-som as sopsindip sns 'uoioisodBjjuoD na JL o^JBqma uig -oipas^ ja
sauopipuoa sbuisiui sbj ua .remiiiuoa BJBd omoa ajqsisa a^uauía^uaio

'01 'S 'I 'X \.H8r-0l8t IM3!-^ *Pu8a.. IBa!JN oojai^o^ -sajiy soaang 'bdij
-U9$jy aoi^B^j B{ ap fBJaua^) OAiq^jy TI8E 9P ^T ajquiapag 'oapiAdiuop^ ap uopjo^ 'Dijjnn
Pfí aP oaii|.u v (ap soiu^ran^og 'aaxijy O3SHJ\[ 'tt8í aP ajquranag ap zi 'OJ3S oiony ap
¡po^ ap oi
-ijns o[ Bja
ou saá
sajuaájnsui ssdojj bbj ap uoiaBnií^ ej anb asji
ja ou
apand 'sopeuommoa soj ap k jopsijis 3jaf jap SBjq^jed ssjsa ^
(l¡) \tapDqm sou anb bj outoo nuitsad X autuauui uv} uoi.mu
min ap ozjanf vj vj¡uoj ornado vjo jod sotuopod uopuajo vj sajopuvuivjj
a'b j'd ounuodo uanida^ soj ^b sojund smuap soj uod X 'ounSjo vzuanf vis
uauaij soj a'b Xvn^nj/j jap sauonjm so/ jod sasanj^nuoj soj o opuosijpsou
Jiutauad ap aitti^ v^unf ([DJ]) osa anb ap utfo orxg ojiioujoj asa o opostj
•otiia ••',^ uojqou vtsap oatoai jo a'b sowvtuoa anbojuod wotpstunf ns ap
uno X dzbjj ojsa ap otijs ja jotuvaaj voisojo ojsa ua ([]) O'saaau san

•jcruinu uouafui uoo anbuno jopowoouio jijos orxa ojjsanu ajuajut
'saajo} uatnbo s-pmjo sns ap X oüpuaua ajsa ap ouaiqno o soujauod ojoj
osnoo ojsnl X ovíioq ap owuof ojjsanuo j-uosjad •arutvoXoja
ozuo^uaa Xsouiapua/ap
otpo ua osang
arb
•nuoj uotoou oj o 'oji oj joSajjua ap ([X
uos soapt sns]) arutootun
uos sautf sns anb souuaouaquoo ([]) ap sowoqvoo anb oj jod iojjanS
oj ua soptoajqojsa soj tu poptuoqun ap ounSjo ouiuuai jopjonS uis ([X])
arpuad opvjuui ([oiopstuijo]) ja aruiopojidioaud auoouo ojoj ou oitstso
sou anb uozoa ojap soisa soptouaquioo s-pnjndtQ sns jod sopptutpo uoqojj
•vi/ as uno anb 'sauototsodojd sajouaqij X sootfauaa soj ap josado 'ozojj oj
ajjogajjua oijansaj visa swbo sasangnjuoj soj o uoisaupo X osnoo ojjsanu
pjjuoo otjn jataoj¿ 'uq ua opoj%uooua soway anb uoiouajut cptuaaaud o/,,

uoa sajuapiauioo sauoisajdxa g[ Bjp ja Ji^uosa •nBapuojj
oziq saj 'jBjrfnu
ouaaj
-jBj^) jap
sbj
-a} ja ua sjuauíBjuojd jBn^ae ap pepisa^au bj ap sajty souang ap sop
-BiAua soj b ojuaiuipuaAuoa jb opuBAdjj 'uotsnu bj ap oseaejj ¡^
ÍOS) \sosouapod upuoy as sopiunaj anb soSiuiaua soun djjuóo
jojado ap zodoo auapisuoo o/ 'opozjofau 'anb ojuv¡ ojsov otiojata ja pvptj
•nSas ua oSuod anb 'opojpaj oun jaoou poptsaoau ap sa aui sviouojsunouto
soj u^ -ojauvui ojio ap josuad p ouiuuajap aui uoiooiip^ui mjas oun ojad
ioijnq soui ap sosajduia jojuatui a snptjinbpo svívjuaa soj joajasuoo mjaui
•ojd aui opoi uoo X 'opouijosap ajuatuotnjosqo ajjvd ojaojaj oun ntsa 'sajq
•utou qooz o ozuoojo ojos anb oauij ap odojj o; íoduiap unSjo jod onupuoj
X otdiouijd anb uoo otuq janbo ajasopuvqooo X 'oitonui ua optnutuistp ou
as Diouajsiso ap ojjof X zapnusap 'januo uotoojsa oun ua ogpof osouad oun
ap oposuoo anb 'ojoujod oijajjoqvo vj ua optqou ou onb uotsjadstp O] ap
svui p sand 'sasanünuod soj X sojsa ojjuoo ajqo anb ojvd ajuotsoq sa ou
'oapiaatuofn ap soj njod ajuanf Xnuí anbuno opuoui tut ap ojtoiata j¡¡n
:Bjquasa 'optpad asa jbobu Bjed Bjn^j anb s^uozbj sbj i
-UBjd jy "sasanánijod soj ejjuoa aBijonf BJBd BpuiAOj^ bj ap uoia^.
-ooa bj jauajqo ap ubjbjbj} ajqísod pspaAajq bj b anb sajopue^pi
'XBn^BJB^ ja ua saouojua asa jod 'Bj^aAaij^^ b A ouBj^jag b 9Pfjo
'Bpuajajuoa bj BpBzijBurj 'ajqraajjas ap ^j ja 'iisapuojj jBjauaS jg
•sBuiajqojd sajua^jn sns ap uopnjos bj Bjpuadap sejja aQ *sba
sbj ua sezuBjadsa SBp^punj Biuaj uaiqiuBj eajty souang

�La desorganización del ejército y la desmoralización de la de
rrota en lugar de haber disminuido, con el tiempo iban acrecentán
dose. Saavedra y Molina, desde Salta, a donde habían ido como co
misionados de la Junta, el 5 de octubre escribían:
"V.S. debe creer que no viniendo de esa ganando instantes, siquiera la
de dos mil hombres armados y mil fusiles para armar los que tenemos y
podemos reclutar mientras llegan, no solo no seremos capaces de recuperar
nuestras inmensas pérdidas, sino que es imposible podamos resistir el pri
mer movim.to de Goyeneche y serán infaliblemente perdidas estas Pro
vincias... de la frialdad que notamos en estos habitantes es menester que
hablemos a V.E. con franqueza a la vista de la benignidad artificiosa y
astuta de Goyeneche... guardan la posición de unos espectadores indife
rentes". (2)
Esta difícil situación se vio agravada por la crisis política que se
operó en Buenos Aires y que desembocó el 23 de setiembre en la
formación del Triunvirato.
El nuevo gobierno comprendió que para poder llegar a la tan
necesaria reorganización militar era imprescindible eliminar el frente
oriental.
"...habrá ya VJS. instruídose de los tratados celebrados con el gobierno de
Montevideo —decía a la Junta del Paraguay el Gobierno de Buenos Aires—•
Ellos han sido el efecto de una necesidad imperiosa; mas entran con ven
tura en el gran plan de nuestra independencia civil. El poder descuidar
por ahora de ese punto de atención, que precisamente demandaba la mayor
parte de las fuerzas de esta capital, y que aun cuando ello no podía es
perarse con prudencia un resultado feliz en fuerza de que el ejército del
mariscal Souza cargaba ya sobre el nuestro que sitiaba la plaza de Monte
video; es cabalmente una de las medidas que más exige el plan de recuperar
lo que tan desgraciadamente se ha perdido". (3)
El mismo día en que recibió la propuesta del representante por
teño, Elío comunicó su aceptación.
"A la hora que á V.S. mas le acomode —contestaba— podrá bajar á
tierra y pasar a esta Real Fortaleza, donde con el mayor placer y satisfacción
oiré á VS^ como comisionado del Gobierno de la Capital, quantas propo
siciones me haga, con el justo fin de restablecer el sosiego y buen orden
en estas Provincias, q.e tanto ha propendido, como no ignorará VS. y el
mundo entero; protextando de nuevo á VS., que nada de cuanto quepa en
mis arbitrios y facultades por alcanzar tan alto objeto, dejaré de hacer", (i)
Ninguna de las circunstancias tan graves porque pasaba Buenos
Aires, que acabamos de apuntar, escapaban al conocimiento del Virrey
(2)Oficio de Saavedra y Molina a la Junta de Buenos Aires. Salta, 5 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional. "1811
Salta junio-diciembre", Leg. 31. Cit. R. Levene: "Formación del Triunvirato". Academia Na
cional de la Historia. Historia de la Nación Argentina. O. cit., t. V, Sec. II, p. 376.
(3)Oficio del Gobierno de Buenos Aires a la Junta del Paraguay. Buenos Aires, 20
de noviembre de 1811. Museo Mitre, "Documentos del Archivo de Belgrano", o. cit., tomo
III, pág. 433.
(4)Oficio de Elío a Pérez. Montevideo, 1. de Octubre de 1811. Archivo Gral. de la
Nación Argentina, Buenos Aires. X, 15, 10, leg. cit. Copia en Archivo Público de Rio
Grande del Sur, Doc. 87. Cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 377.
— 234 —

cuando tomó tal decisión. Informando al Ministro de Estado sobre el
particular señalaba:
"Por tercera vez há ocurrido la Junta de Buenos Ayres (hoy conver
tida en gobierno egecutivo...) proponiéndome nuevos arbitrios de res
tablecer la vnión y tranquilidad tan perturbadas en estas Provincias por
medio de su Secretario Don José Julián Peres a quien al efecto authorizó
por la credencial N. 2.. Ya consecuente siempre con mis primeras ideas
niveladas por la de S.A. el Consejo de Regencia, y por las circunstancias,
me presté de nuevo a entrar por convenio como pudiese por el conciliante
la justicia y la equidad y fuese decoroso a la dignidad y authoridad del
Gobierno Supremo de la Nación; sin que sirviese de obstáculo a mi alla
namiento el estar convencido que en este tercer paso de dicho gobierno
no obraba como debia la buena feé, ni el deseo de su reforma por el bien
común; sino que há procedido a impulsos de la necesidad y apuros en
que lo há puesto la situación respetable y ventajosa de los Tropas del Ge
neral Goyeneche... no menos que por su temor al Exercito Poturgues, y
por la debilidad, y falta de energía para sostenerse aquellos mandones en
un Gobierno Desconcertado, precario y despreciado de la universalidad de
las gentes de honor, y amantes del orden. — Todo esto repito lo conozco
muy bien como una verdad demasiado publica". (5)
Conceptos similares empleaba en el oficio que dirigiera al Mi
nistro Español en Río de Janeiro, Marqués de Casa Irujo, el 18 de
octubre:
"Tengo la satisfacción de poder informar á VE délo ventajoso q.e se
presenta el aspecto délos negocios políticos del Virreynato de mi mando.
Desechadas por mi las (proposiciones que presentaron) ([con aquella
primera conq.]) los cuatro diputados q.e vinieron á tratar en la Fragata
Inglesa la Nereus por no parecerme decorosas, siguiendo ([siempre]) aquel
sistema de firmeza con q.e siempre me han hallado aun en momentos bien
apurados, esperaba volverían á buscarme para mejorarlas no (solo por)
([porq.e]) la derrota del ex.to suyo del Perú, y () los pasos aunq.e
tan lentos del ex.to portugués, sino por las noticias q.e adquirí de (q.e) el
vecindario de Buenos Ayres cansado ya de tantos males, amenazado continuam.te por el Bombeo, y privado délo mas preciso (a causa del) bloqueo
(í]) empezaba á lebantar la voz de un modo q.e se hacía temible al
Govierno devil, ([y]) miserable ([y]) aun dominado por los Comd.tex de
las fuerzas
La voz general fue la de composición con Moni.o a toda
costa y esto creo les obligo á enbiar inmediatam.te al Dr. D. J.é Jn. Peres
ante mi con plenos poderes pja tratar de la pacifiacion". (6)
Vistas las proposiciones de una y otra parte, Elío resolvió con
vocar a distintas autoridades y personas de la Plaza, para asegurar
"mejor el acierto en el importante asunto pendiente con el Diputado del
Gobierno de Buenos Ayres me parece muy del caso consultar las proposi
ciones hechas por una y otra parte con el Excelentísimo Cabildo, comandante
(5)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de Noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío", en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay. O. cit., tomo II, n. 2, pág. 1016.
(6)Oficio de Elío al Marqués de Casa Irujo. Montevideo, 18 de Octubre de 1811.
Borrador en Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1811-12". S X, C 1, A, 5. n. 11. Ordenación n. 268/71 en el Archivo de
Foto-copias del Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Humanidades y
Ciencias de Montevideo. Museo Mitre: "Contribución Documental para la Historia del
Río de la Plata" o. cit., t. I, p. 151.
— 235 —

�ap ouiaiqoS ^a uoo sopvuqaja^ sopvjojt soj ap asoptnjjsut 'S'A "^ PJ1"H '

— ssz —
'ISI '^ 'I " '•! "o .."Id I 9P !H
jap bijoisij^ b\ sjcd jBiuatun^o^ uopnquiao^^^ :ami}\[ oas;i)^[ *oapiAajuoj^ ap ssijuai^
sapBpiusuinjj p pBijnjB^ b^ ap sbjijoisi{^ sauoiJB^psaAuj ap ojnipsuj [ap SBido^-oio^
ap OAiqjjy ]3 na U/89Z o'u u?&lt;rep-&gt;0 "II o"u 'S 'V 'I 0 'X S '.^I-im IBlu3!J0 BPUIIa,,
•[CuoijB^j ouaaiqo^ -sajiy souang •Bu¡jua8jy uopBfj bj ap jBJaua^) OAiqjjy ua jopsjjog
'1181 8P sjqnjjQ ^p 81 'oapiAajuo^j -olnjj oíd^ p sanbiv^^ ;o 01^3 ap otai/0 (9)
•9101 "^?&lt;' 'Z o-u 'II otuo&gt; '''^ 'O 'AvnDaHfi lao ooijva^oa^ a odiuoj.si[j
iaa visia^h a ',,0173 lamvx 'o3i ^aJJ}A 13P ^t3uapuodtajjojn nviiim^ oavx
'H8I P a^qiuaiAoj^ ap 'oapjAajuon 'opDjsg ap ouisiujf^ p&gt; oijg ap oioi/Q (9)
ajuvpumuoo 'opjiqo^y ouitstiuajaox^ ^a uo^ a%jr&gt;d ojio X mm jod souoav sauoto
-tsodojd sdj jojjnsuoo osoo jap .ínui aoajod aui sajXy souang ap ouuaiqoQ
jap opvjndiQ ja uoo atuaipuad otunso apiotjoduii ja ua ojjapv ja jolaiun
ejed 'bzb[&lt;j b[ ap sbuosjocI ^ sap^pijoine SBjmjstp e jbooa
-uoa oiA^osaj oi[^ 'a}jB&lt;J bjljo ^ Bun ap sauoiDisodojd sb[
^"9^ \tuoiomff3Dd vj ap jvjdjj vd sauapod souajd uoo iiu a%uo
sajaj ~v[ ?•[ -q -jq jv arwoiDipaiuut jotqua 0 o^tjqo saj oauo ojsa X, vjso^
npoi b o'iuo^^ uoo uoioisodwoo ap nj anf jvuaua^ zoa vj
sazuanf svj
ap sarpwo^ soj lod opomuiop uno ([-i]) ajqojastw ([]) 'Jiaap oiuatao^
jv ajqiuiai trpm^ as amb opoui un ap zoa vj uujttoqaj v vqozadtua ([])
oanbojq (jap vsnvo vj ostoaud smu ojap opvawd 'oaqutog ja jod avuirmuij
•uoo opozvuauto 'sajoui sojurn ap vA oposuvo s^jÁy souang ap oijupupaa
ja (a'b) ap t^inbpo aúb smo^ou sdj jod ouis 'sanSnj^od orxa jap sojuaj u%
^butw sosod soj () ^ 'nuaj jap ojíns orxa jap vjouuap vj ([a'buod])
(jod ojos) ou sojiDiolaui viod auuvosnq v umiaajoa nqojadsa 'sopvundn
uaiq so)uauiout ua uno optrjjou uvy aui aiduiais a-b uoo vzauuif ap outaisis
janbo ([auduiats]) opuamSts 'svsouooap atujaoauvd ou jod sna^a^[ trj osajUuj
vidUdjj vj ua jvjdj) p uojaium a-b sopojndip ojjono soj ([-buoo vuawud
Djjanbo uoo]) (uojvjuasajd anb sauotJtsodojd) su; iui xod svpvuoasaQ
•opuvui iui ap oivuXajjiyi jap sooptjod soijoüau sojap otoadso ja vjuasaid
a^ a-b osotvjuaa ojap 3^ p untujofut japod ap uot^jofstios vj

ap 21 Ia 'ofnjj BSB3 ap
~}VÍ IB BjaiáiJip anb opijo

'119. •*?d 'I 'i ^?3 ' ',,t0^"-'^., ^vosraj -if^ -¿g -ooq 'jng pp ap
H P 'V'O ^*V TI8I 3P ajqn^o P 0"I '&lt;k&gt;P&gt;^K '^ajaj o 01J3 ap oiji/o (t)
ijb^j
9^ -sajiy eou^ng •^Dngnjvj ¡ap njun[ vj o sajif souang ap otuatqof) jap 0131/Q () 'III
'9LÍ 'd 'II 'D9S 'A "' ''*P '0 •VKUMS3HV NOiDvf^ vi 3a vmoxsiH •biji8!H "1 3P I
-bj^ Bituap^^y '^ojvjtnumjj^ \ap uoiüdwjojj3 ^a^í^Aa^ '}j 'ji^ '( •Sa'j '^ajquiap^p^otunf B ap
II8r '[Guopsj^ oujaiqo^ 'sajiy souang 'Butjua^jy aopc^¿ B{ ap ^Bjau^^) OAiqjjy *[fg[
ajqnioQ ap 5 'Bi[Bg -sajiy souang ap mvnf o¡ o vui¡o¡^ i ojpaavvg ap oyjijQ (j)
ap
;^ pp ojuaruipouo;) [b neq^deasa 'jejande ap someq^^e anb
souang eq^sed ^nbjod soaviS ubj SBiouBjsunajp se[ ap buS
(f) 'njaaot{ aP ajofap 't
'oiatqo otjn uv$ jvzudojv jod sapnjjnonf X soujiqjo siui
ua vdanb ojuono ap vpmj anb "SA 9 oaanu 3P opuotxajojd íojajua opunui
ja X -gyf vunjouSi ou ouioo 'optpuadojd in¡ otuot a-b 'svpuiaojj svjsa ua
uapjo uanq X oSatsos ja jaoajqojsau ap uif ojsnf ja uoo 'dSdu aui sauotois
•odoud SDjunnb '¡viiüdj dj ap oujaiqof) jap opouoistuioo ouioo 'SA 9 ?Jf
uotoovfspvs X jaoojd joXvui ¡a uoo apuop 'ozajouoj ;^j/ ojsa v josod X
b jvívq vjpod —oqojsajuoo— apouioov aj snui 'S'A 9 an^ bjou d/

-jod ajuBju^s^jdoj [ap Bjsandojd B[ oiqpaj anb ua ^jp oiusim ¡^

(S) anb
'uP!Pja&lt;l
V soj
9g ajuauwpmovjSsap
oj
jvjadnoaj 0p urrjd ^a ^Sixa smu
soptpaui
ap oun aiuauijvqoouot
sa anb
íoapiti
•ajvof^ ap vzBjd vj Dqvijis anb ojisanu ja ajqos vjC vqoSivo vznog jdosijduí
jap otioiata ja anb ap vzjanf ua zijaf opvijnsaj i/n mouapnjd uoo asjnjad
•sa vipod ou ojja opuono uno anb X 'jvjidno vjsa ap sDZjanf sdj ap ajjod
uoXmu v] vqvpumuap ajuautvsioajd anb 'upiouajn ap ojund asa ap bjouo íod
jnjnnosap uapod jg "Jinio vpuapuadapm ojjsanu ap uojd uvjS ja ua vjnj
•uaa uoo uojjua svui insotjaduit puptsaoau vun ap o^afa ja opts umf sojj^
—sajty souang ap oujaiqoQ ^a XvnHojvj jap vjunf oj vtoap— oapmajuof^

'cuiauBf ap oijj na jouBdsg ojjsju
ua B({ea[duia saaB[iuits

(S) 'tP^iq^^ opmsowap pnpjan mm ouioo uatq ^nuí
oozouoo oj ojidaj ojsa opoj^ — -uapio jap sajuvuto X 'jouov ap sajuag so/
ap popijBSjattiun ryj ap opmoajdsap X oijnoajd 'opojjaouoosaQ oujatqof) un
ua sauopuoui sojjanbv asjauajsos vjod mSjaua ap ojjvf X 'pvpijiqap vj jod
X 'sanSjntoj ottojax^ jd jowaj ns jod anb souaui ou * *' auoauaXoff jvuau
•af) jap sdOojx soj ap vsoíoiuaa X ajqvjadsaj uoi^onjis vj ojsand ou oj anb
ua sojndv X pDpisaoau vj ap sosjnduii v optpaoojd mj anb ouis íunutoo
uaiq ja jod vwjojaj ns ap oasap ¡a 111 'aaf ouanq vj mqap ouioo vqojqo ou
oujaiqoS ouoip ap osvd jaojai ajsa ua anb opiouaauoo uoisa ja ojuaiuiou
-d;/b tui o ojnoDjsqo ap asaicuis anb uis íuoioo/^ vj ap ouiajdng oujatqof)
jap pvp^joutnn X pnpiuSip vj v osojooap asanf X pojnnba vj X moifsnt vj
atumjiouoo ja jod asaipnd ouioo oiuaauoo jod xoj%ua v oaanu ap ajsajd aui
'sDiouDjsunojio sxrj jod X 'mouaSa^ ap otasuoQ ja -y ap vj jod svpojaaiu
soapi sojautijd siui uoo aidxuaxs aiuanoasuoo v^ •Q-^ 0-^¡ jmouapajo m jod
ozijov%m&gt; o^oafa jv uaxnb v sajaj uoijn[ aso[ uoq oijviajoas; ns ap otpaui
jod smoumojj svtsa ua svpvqjnjjad uní poptjmbuDJt X upiua vj jaoajqni
•saj. ap soij}tqjv soaanu auiopuatuodojd (• • • onpnoaSa oujaiqoS ua vptt
•jaauoo Xotfj sajXy souang ap vjun[ oj optjjnoo vij zaci vjaojaj Jojn

ajqos opBjsg ap

jb opuBiuaojuj -uoispap {b; ouioj opuen^

p JBUituip a[qipupsajduii Bja jpjifiur uopBziuB^joaj bi
ub^ B[ b jBxía¡[ japod BJBd anb pipuajdmoo ouiaiqo^ oAanu [^j
B[ ua ajqmaijas ap g^ p oooqmasap anb •ojBJiAunjjj^
^ saaiy souang
ua oaado
[ap uop^tujoj:
as anb eai)j[od sisua b[ jod BpeAB-róe ota as upiaenjis [tarjip bjs^j

•aftput sajopvjoadsa soun ap uoiJisod vj uopjnng • • • avoauaXof) ap Djnjsv
X vsoptjiuD pnptuStuaq bj ap vista vj v vzanbuvjf uoo '2.'A (Z)
^ouiajqinj
-^atua^
anb jaisauaui sa sajuDjiqoij sojsa ua soiudjou anb pnpjotjf 0/ ap •••totovía
•ojj ío^sa soptpjad ajuauiajqtjofut unjas X ayoauaXo^) ap oruitaoui jaui
•tjd ja Jtfstsaj souinpod ajqisodutt ^a anb outs 'snptpjad svsuautut sojjsanu
jBjadnoaj ap saoodvo souiajas ou ojos ou 'unáajj svjpianu jnjnjoaj souiapod
X souiauai anb soj jmujn njnd sajtsnf jtui X sopvuiuo sajqutou jtui sop ap

rnerqijasa ^jqnjao ap c; p 'Bjunf b[ ap sopBuoisim
-oa omoD opi uBiqt:q apuop 'l[^g apsap 'bui[oj^[ A BjpaABBg #asop
-UBjuaaajOB UBqi oduiaij [a uoa 'opjnutoisip jaq^q ap aBJ&gt;ri[ ua bjojj
•ap B[ ap uopBzi[BJomsap b^ A o^tajafa pp uoiaBziuB^jos^n B'j

�— LZ —
'8I8T '^^TV sonang -8J!odxg oui¡,i boj ap Binajdmj -tuapiQ jap ogiwy ;jj uod opo^tfit
•VJ3 sngiuy aso[ -q -taiqtq sojqanj soj ap ¡duiuioa/ loj^aioid jjn :[AT3 -^ -j] (Zl)
•S9I o" '01 'S 'I 'X
*ttT8T"0I8I XBiuat jq upuBg,, *|Bnope^ oujaiqo^) 'sajiy souang 'napaa^jy nopsj^ [ ap
|Bj9ua^) OAiq^jy 'XT8I 3P ajqnjDQ ap 8 *&lt;&gt;^9g oXojjy 'Djunf oj ^91ad 9P P?/O (II)
"6/8¿ •^•&lt; 'I 1 '.."J'-'K.. ^vaaaad 113 SOI 0- '01 'S 'I 'X tI-0181 IJOHO BPa
souang -Bunus^jy uopBjj B[ ap [Bjaua^) OAiqruy •smfiDf) X opanujy aso[ 'taiaj a
o^a^ oXony ap ojuauivdtüD^) ja ua j¡gf ap aiqniJQ ap ¿ jap uptsag dj ap ojoy (01)
(Zl) '?'?s Ia iwunnaj p uapuo ja
ua sojjá ap pvjunjoit vj asnjjnsuoo as anb viod 'soutoaa souonut lod opviu
-utf 'jviauai jv oriiosa un pjuasaid X OZ?V ** svSruy ap sauoi^saSns uod^

'6101 '^?&lt;* 'o'Z oa 'II "' '''!' ' 'AV9fin isa ooiAvaso^f) a o^iuoxsijj
p 9jqai9iA0^ ap

'oapiAa]uo|^ •oppjs^ ap oujsnii^^ yt otffl ap oi^fQ (^)
9 ^i
•gZ6 %iVá 'Z o'n 'II omo' "'i^ 'O 'AvuDrisn isa ODUVH^oa^ A

'H8I P a^qnjao p I 'oapiAajuo^i -tapogi^ b mj¡[ ap &lt;noi/o ()
pjo^i tapogi^ b mj¡[ ap &lt;noi/o
vq Xaujia louag ourx^ ja jod sopvuotstuioo 'sntfjVQ oiuojuy wq X opaa
•aoy ap asof wq sajonas soj X 'zaia¿ umjnf asof u-q ^jq sajXy souang ap
oujatao^ jap opvmdtQ uouag ja 'ouoaf vj ap mp Xoy sopvílaiSuo^.

ap 8 Ia 't46osojjna sajBiu^uo sounS^
anb 'oiiBip opeiouBjsunojio jínuí,, un opuainSis 'biab^ ap Jioop ^y
•oapiA3^uoj^[ ap ouaaiqoS ye
sopBjqi[ BiJBÍap soj opis ^p O}U3uubjuba3[ ^a anb jod UBjjajjoa anb
aiaans bj bjo sajqiuoq sojjonbB b BqBdn^oajd anb oj [Bioadsa Bjau^iu
3q -saín un O[os ub^ Bio^q 'sajBjiniis SBTOuB^sunojp ua ojsaijiuBin ap
oisand Biqeq as vÁ anb oiuaimpuas íuoiou^auoo B[[anbs eiaBq uoiois
-odo Bun ^iuaiquiB as oapiA^}uoj\[ uoa opBjBJ^ Biq^q zaja^ ano O{ ap
eaiouauuod souná^ bubíIiubd b[ ap oiJBpmaaA [b japna^sBJi [y
•SBuiap 9O\ ap aSuBo ^a jbibj^ BJBd anb zaA b^ b 'ojaaja
[B noSaaqo asof b opuBuoisuuoo 'sopB^ajjua uasanj Xbii^bjbj pp
sojauoisud bo^ anb ap uapjo ^ip ^ajji^ ja 'ojuauuiuaAB op^asap ubi
ja ajqísod jaoBq BiBd pB)unjOA Buanq opuEJjsoui Á 'ojub^
(II) \t
•au oj optnjouoo otov as anb oSanj ajtitwau anb oionpuoo tut ap vpmDuvt
•sunojto uozou vun •^-/¡ o jvp atxuiiad aui ou oapiaajuo^^ ap sauotouajaud
soqanu sd^ uowodi^ijuu ajqísod n\ uoo '^.'A 9 "Jjnsuo^ ap pvptsaoau 07
•soiotnUad sajqnjnyp^ut jduoiovdo apand vjowap ns anbjod
oiuauiout ap vptpud uis ojjmpvdsp uatq o vSuat '^^'/{ amb ojadsa opo% uoo
'oaj^oj ajsa ap osajSai ja njsmf asjaom( aqap ou aso[ u-g ap oÁouy jap aud
Dj¡o vj v sodojf svjjsanu ap opvjtjaj bj oSuvquta utg •smouauafuoD smjva
ap sandsap ozauijff uoo uauapsqos anb X 'omjoui uaiquinj anb sauoiotsod
-oíd SDjauqos uotonjosaj vutiijn tui sajjosvd trd '^'/{ ap satuvutuijat sauapuon
'BqBJad
-89 anb BqB^ouB '¿ jap u9iunaj bj ua opejqajaa JBuiui
ja uoiaBaijiiBj i oipmss ns BJBd 'zaaaj opu^ijiiuaj 'Btp ojio jy
(01) \fl-tadsa as ou anb opvrjnsau oíjdjj
•uoo ns ap vstito aj as o 'ooo^dioaj ojuaiuiiuaan un ap ouiuuat jv nSajj as
otuoj ajjua 'sm/jjoiu sns vpuadsm anb ap ojoafa p svsaníinuoj sndoii snjap
'JOJQ jouas jv aioifo A 'oi^ ja ua oanbojg X popijijsov vpoj asao anb vjvd
BiDuapmoud ap 'Xauui^ Jouag owx^ ja a%^ans oidoid vjap anb X ¡vjja ap
otjoip oisvqu ja auqij opuofap X aso[ UBg ap oXojuy ja oposnd 'vzvjj vj ap
vista ujv uujjDtf as anb svdoj) soj oiuosaoau odutap ja ua asopuvatax toins
jap uptouadsns o^ asuaiuioo as X 'popijusou r&gt;po% asao anb ap utfv ajuou
•iwj^i X vivjo uapio vun oiuauiout jv ap Jouag ouoip anb ap oiotntiad uis
opvjndiQ ^oua&lt;¡ opijafa^ ja jod Djsa oSanj apsap vétnj as anb uojvpuooo X
jvpuoov umqap isa^Xy souang ap oujaiuog opnjto jv vjjnsuoo v%uoxd vun ap
oipaui jod asjaouaa uvjisaoau anb atuaipuad uowviooSau vj opot jap itnjouoo
vjod pvjjnoiftp vjjo anb vun optunoo opuaiqou anb tuouatrp íoj/g

soj u^ Bpiqaauo^ 'uoisas b[ ap Bj3B uojbiujij ajqn^^o ap ¿ ja 'ooag
oAojjy jap ojuauíediuB^ ja na sajuBjuasajdaa saj} soj sopiunayr

(6)
\fil^^Jaui
vj tsap
uopoqojdo
oivd
uasDpjooo anb oj ap vjuan^
asaip
aui as anb
pnpijoo vjíui
uoouvsuadstp
otatqo opvotp
•ui jap ojgoj jo sajuaonpuoo soipatu soj ap uasDjvut zaiaj umjnf asof uoq
opilafa^ ja uoo anb viod —opois^ ap ojjsivij^ jv moap aj— vzuoifuoo tut
vpoi ap X 'sajqvpuauiooai Xntu sojaSng 'ajiu^ ap ovXa^ jap vnanf) ap lojtp
•ny X joiauaf) losasy sot/ivf) oiuojuy uoq ouoiouoy jv X 'otouaipny jva^j
visa vivd ojsiaoid uop.iQ opaaaoy ap asof uop v saiapod ap pnjtuajd uoon

:ozuojnB
ja 'Burajqojd jap jbjbjj ua eiaua^jn
ejcpqopuarpu^jdmo^
ap ¿ ouisiui

d

(8) ',,upipuodoid as viov vtpip p anb saiuvtioduit sotunsv sojap ivjoij vjod
'Xaiity¡ 'iog •oiux^ jap uotovitaou vj ua X souiatqo^) ajsa ap vsd'J 0/ ua 'y^
ap uptooiodioo ajqojadsai vj uauodtuoo anb 'saig soj sopoj uajuasaid as
'mp jap aouo soj p otjvf uts vuvttvui anb Xa^ jap otoiaiag jo auamuo^,,

jsb odijijou ojubjsui jb 'epiqp^j uapjo bj opuaijdmna 'japo^iy^

jb
'sapepijiqBsuodsaj
SBjnjnj sajqBJOABj
uaiquiej Jtpnja
A sajiy souang uoa sauopejaj
sb[ ua SBiouBjsunojp
sbjs^
jeipaACudB BJBd SBzjanj jiun ap 'Aajji^ ja jod Bpiiuas 'pspisaaau
B| ua o 'soinaaouoasap oj 'soiuifrp ouioo 'jbuij opBjjnsaj oAna 'opBa
-jajjB ouisiui janb^ ap oaijoiu uoa opjiq^^ ja uoa op^anae un ua jbjss
opnd oiqraBD jap uozbj vj 'sopBpuaaBq Á otaaaiuoa 'Bpuapeq 'ojp
-jafa 'buubui bj ap sajnejuasajdaj b uaiqoíB^ BqBuiBjj anb ouis 'opjiq
-B3 jb epuaja^ui vioouoo^s aj ojos ou BJoqB ojad íítouja;qo3 oand
X ojjb
ubi,, ^p
^p sauopsana
sauopsana ua
ua jiuaAjajuí
jiuaAjajuí
jed Btuaj
Btuaj
aje^
anb sojnqijjB
so oand
joqB
ojad
íítouja;qo3
jjb ubi,,
jed
aje^
anb
soj ajqos Boiraajod eun ojuatuiBjunAy ja uod
uod opruajuBin BjqBq ossb^
Á zajaj '8aun,j ap epiuaA bj ap uoiseao ua anb eomapjoaaj ¡^ajj;^
jap japaaojd ja ua ojiS ajsa juaBjsap auaiAUoa 'sajajuí ns joj
apopijo
jBjijip^
ODiji^oj
jopBiuaqo^ jb BjaiStJip ajqnjoo ap•oapiAajuoj\[
¿ mp ja anb
jaÁua
Bioap
(1)vj'^'S'A
3iquiou anb sopvpuaooy
sojuvj
X
sajumoiautoo sias 'ouonpy
ap lopoitsiuiwpy
'opuatoojj joay
apsoijo
soitstu
•tfjl 'vnatg j^n^iff uoq otavu ap upjidoj ¡a 'svsanj^ otinj^ ajuaojyf uoq
'laipogug 'ouipayi ap sanbio^^ odutoj ap ¡oosiivffl /a 'vuiiDf^ ap joiauaQ •

�— 6SZ —
— 22Z —
•JEurniijajj opsiBij^ ja nos opuaipimn^ asof usg B gj I3 uojBiiiaj as sajiy souang ap ssdoif
sol anb a^ip ag -(09^'8^ uopjajig opBAja^sjj -sajiy 'a 'jBuopBj^ s^aioijqig) •^jqn^Q ap j^
[ap oapiAamoj^ ap Biaz^;) b[ ug -^[ ja oiuBAaj as o^is ] anb aiuamBsajd^a aoip ^eajqi-]
soiqanj so] ap pjuiuiofj aoijaioj^ 13,, n^ 'biab;) -soppouoa soiuainnaop so.no ap as.iaB.il
-xa apand anb B[ ood Bdajjsip BpciuauíBpunj uaiq fisa uojsnj^uoa Bisa opuBn^ uny
•IS o^ '01 'S
'I 'X \.I8I"0I8l IB'na!JO BPnBa IBuopB(j onjaiqof) -sajiy sonang 'BuiíaaSiy uopB^ b[
ap jBjaua^ OAiqajy '1181 ap ajqmo *P ti '8BZHB8 aP BJ^j sajiy souang ap ojapiSjns ja
uci oiJUJjaj^ Biaqjo^ sajiy souang ap oujatqof) jo ojanty ap ouiijj ap optfQ (j^)
•g -ayd -ip -o •&lt;&lt;;|tit.i0 Xa^nd ?aP
opox^,, :zaaNVNS3j oisomy "^p '^ 0-n ofe^a'j 'IX8I BJjanf) - jBuopBj^i oujaiqo^ -sajiy
souang 'Bupua^jy uopB^ bj ap jBJaua^ OAiipjy *XI8T 3P ajqniaQ ap \\ 'OJOJJ oj ap oi^
jap raojj ídj ap o.i ijtuaia oujaio^) owx¡[ ¡ap sajouag soj v nvapuo^ ap otoj/Q (q^)
•911 o"" '01 'S 't 'X '..t-181-0181
[BjuaiJO Bpn"fj,, 'iBuopB^j onjaiqo^ -sajiy sonang 'BnnnaSjy oopB^^ B[ ap jBjaua^ OAiqjjy
'U8I 3P 61 aJC|n^^O '89J!Y soaang 'za^aj v sajty souang ap vtunf nj ap opi/Q (61)
"Etl o'u '01 'S 'I 'X '^8I-0I8I IBla3!JO BPaBS&gt;.
'jbqoidbj^ ouaaiqo^) -sajiy sonang 'BnijuaSjy uoioejij bj ap jBjaua^) OAi^jjy 'usi ap aiqnuQ
ap zi 'saJiy souang 'zajaj umpi[ aso[ n saity souang ap v%un[ vj ap oiojjq (g^)
(lZ) '8^íu^ SBjp ap jBd nn souam o\ aod
sb[ ^p oiuaimiAoin p asjooouoo ^iqap 'eppou B[ saaiy souang
jbS3[j Bj^d anb janodns odiSo]; sa anbjod '^^ Bjp ^ ozuarao^
b{ anb ^buuijuoo apand ojs^ -oijis ^p opuBJija-i ^^qi as bX
bb[ anb BqBuuojui af 'Bppa[qB)8a uoi33B9ubjj bj jB^ide^) B[ ap
onaaiqo^) \v jBoiunrao^ p^ 'bj^aijj ap oraij^ 'sBzi^g ap Bjanj
souang ap ojapi^jns [a ua oíanaaajAI tuaqjo^ b^ apsap '^j_ [3
(0^) -ojiajafa ns ap u^isiAip ^pan^as bj ouiuuaj jauíi^d
ua opuaiAom 'BpBj^a-1 bj b oidiauíad Bjjsp as 'ojjansaj uBjq^q oj un^at*
'ajuarn/íis bububui bj b anb ajopuaioip iiBapuoj^ asof sajiy souang ap
jb Bjai^utp jouaiuB eip ja anb oioijo ja ajuasajd opuaiua;
apand jsy -oapiAa^noj^ ap sajopapajjB soj ua oiuatuedmea ns
ap SBJopBnis sedo.11 sbj asjBJijaj b uoJBzuaraoD aiqnj^o ap z\ 13
(61) •s/
•soitu ap ptStxa -b ooiun oj an¡ a-b otsaud oisnt ns uod asajpid a-b sotuatu
•psva soj Jíing vjponbs^ vjp asvujsiuiuiqns a-b vd muojo^ ; ap arpumuo^
;o -uio min X 'uoioonpuo^ muoid smu ns vd oSaijd opiiafai ja ajopwoiaii
•ua sotuatuoui sajuoxatuas ua ojiisa ap mouapupsaxd X pvpiuoqun ap soidio
•uiid soj uo3 vfsandsai ns ua ajuan^asuoo anf a'b owqo^) ajsa y asjDjuas
-aid X '^Douvqwasap osit¡ ojuajuiiuaqn ja souuooiunuioj ap otuajut jo a'b duij
•v[^ ap jmytfo un ap otpaui jod vjaaj^j ap ouiijj aso[ "(j jpns vzu^nf vj ap
arpuDwo^ jap souafo so^uvuf sdj ap opijDti asdaqtyq uaisiutai ojuoud soui ns
jvuSoj Djnd uif jv osisaud (opuais) ([anf X]) oduiaij jap piuawijadxa as anb
pupaijojjuo^ vj uod Buodsuon ns ajqisod anf ou ajuawv¡mpawui soSaijd
soj opvSajjua asjaqm¡ ap X •—oi^oadsap ojuoid— ouaduta ajsa ap jnsadvn
¡zaaaj b oujaiqo^ ja Bqs^ijdxa oj isy
'sojjBAajj ejqap anb anbnq jap BppjBd bj oijiuuad
ou ajuBuiaj odiuaij jbui ja anbjod saaiy souang ap jijes uoaoipnd
ou soiaijo sotsa ajqnj^o ap ^j; ja BiSBq ojaj (g^) 'ojiajafa jap BpBj
bj asjBnjoaja Biqap omoa biujoj bj s SBAiiBjaj sauoi^anjjsm ap
d un ejnj^ui aj anb Z8A bj b ajusjuasaadaj ns b BqediaiiJBd oj as
Bqaaj uo^ íjb}U3ijq Bpusg bj ua opBjndiQ ns opijiuiaj Biq^q aj anb
ja oiAjOAap saiuBiJBA SBunSjB uod oua^jod oujaiqo^ j^
•¿ jap JBUiuii^aJj opBjBjj^ jb sauopipB sop uojBjndusa as
anb bj ua sopuBq soqiuB ap sopBuoisiiuoa soj ap uoiunaj BAanu san

'X S '..H8I-0I8I InO BPnB9 'I^nora^N oaja1.&lt;lO "JÍV sonang -BuuuaSjy nops^j bj ap
o'n '01
': v '1 p
3
fBjaoa^) OAiqjjy -[181 aP ^jqni.iQ ap fi 'SBzi[Bg ap ojanj sa.ity •rs
souang
apo"
ojapi^jns
u 'oiJnjja^^j Bjaqjo^ -sajfy souang ap oujaiqof) jo ova.iij/ ap oiuuj ap otoifo (¿I)
'S 'I 'X \,H8I'0I8I I1UO BPnBa.. 'lBnpB(^
oujaiqo^)
'sa^ty 9P
eouang
'ourjua^jy
uoijbj^*0t
b¡
'601
on *..9BWJBO
BWB3
'^^J?d "?!s!Jí.,
ap [BJauag OAiqjjy "l[8I 8P II Jqnjo0 'oapiAauíoj^ 'zajaj o svifjo^) ap 07^113 (91)
•jp 'tt---B3jfBjj&gt;oig Btjouia^,, :vAViy soiay^ (si)
"0181 IBla3H0 BPDB9 '[BUOP"W oujaiqof) 'sajiy eooang 'BUiluaíijy uoi.ib^j bj ap ^Bjaua^
•SOI113
o"3P
'01!3!/O
'S 'I 'X
'H8I
OArqjay 'H8I ap ajqnjao aP 01 'oap¡A'uoj( -zaj^j "P!l"f ?íoí v
(H)
"P^xSn :z3aM¥iira3J OísoiHy -)f^ '69 ojqn 'o^jjoisrg oasnj^ i OAiqojy xg opuoj oapiA)
•uojy 'nops^ bj ap jsjaua^ O^i^ojy •^• • -ooiJpjSoig vuout^^t&gt; :vAV*iy soihv;) ([)
onjoaja as o^ag ojíojjy jap ojuaraBdraB^ ja na ^j; ja A (¿\) ojaaja
jb BJaip^ouoD aj as anb assd ja uo^ oapjA3iuoj\[ ua ojjua zaja^
*(9l) sajuaipuad unB sajjeiap JBiuijfn BJBd bzbj^ bj na Bqej
-adsa aj as —ajqnj^o ap j;j;— Bqoaj bj ap Bjp ja ua anb 'za-iaj "J(J jb
sbijjb^) ap oipauMa^uí jod Jaq^s oziq oapiAaiuoj^ ap oujaiqo^) f^j
•oqea
b bjjba3JJua
asopanb
bzbj^[Bjuaijo
bj b oipasB
ja jbjuba^[
BJBd oi[^j uo^ otu^Auoo
ja í^jsajojd
Bjsa^ojd
B'j
[jo Bjsa^
uoiorniDotia vj ajuauíoaiiiuifap osndsip as X opoi oXnjouoo rnby^ -atunjapü
•tí&lt;co}puax^
jap
smu vqvaiasa^ a^ 'osvoo anb 'sauoijaijn sojiw soj asjojdaajajui
uoipod oood
jap
•uiüj a'b X 'ajua^jn vi j^s 'ojjansaj viqou o¡ owqo^y ja opunnb anf) :oxtp
asopuojod anb ^a anf 'asuojina mpod ou oujojsujj un uts anb opuaia sput
iopojtja^ X uotsuadsns vj uoo auuofuo^ souaui oqojsa 'uaiquiot opiujnouoo
oiquy a'b 'soSpiy jauojoj jg uv^ijiy^ uppoutpioqns vj rd opozjof anbuno
'muodsjp as 3/a^) va 'Joi^ ja iotpauiaj mual ou dX ojad isojoo sns sopoj ua
oijojaojfau ^d 'oiJtoj owqof) jo jo^i/isop ap vaoqooo anb ojouodsa prtpiA
-orno vvn ap sdiiuvjvS soisandns soj ua ozumfuoo vj opuoj^ajdsap ostwoid
*woo otjo soui ja uiuagns aruioaia uoj anb smouajstsaj soj uojajng¡gt
oju
BjBjajf
'Oiiis jap
^uBAa^ jb uoioisodo ns ua auuij Bjn^as.•B^ÍBuy
ou^pupaA
ja 'ueq^p
aj
99 anb seijubje^o sbj A uBjuodxa aj as anb sauozBj sbj ap jBsad y

soj u
uoj oij^^ 'jojf) jap ajuvpnXy un ojjv janbn ua
opuoSajj
loji^uax^
jap
(^I)
•uS0pVpjO3D
SVpUVJDg
opnjpai X opi jap upisuadsns oj aouojj opoi o uvnajj o'd o-qof) jap s'Ujq
svj japuajua ozit¡ as vb o 'upiunau vsojatunu vun oqni¡ an'iuoapoaf^n
opuB^jojo
(fi)auarj
zajaj
Bjanjuiai qj oinsrui ja na•sbjjubjbS
anb oioijo
ja ajuasajd
as-jq
is 'jb
a^tp anb oj b asBq ua ^sJBjdaaB apand —ajqnjoo ap oí—
-bj ej ap eiuin^) bj ap BajquiBsy bj biab^) ^frj anb ua Buoaj w
(SI) 'tS3:mjD sa-lln SD1 ^*30^^ uoXonSoivj vjn ap j'd tnpouo^ vjumff vj ua
saouoiua vja oj a'b ''jvjf) jar¿) ou/spu ja ua oijoputoa^ jo uptunau p joutvjj
ptdopv nt^uapnjd ns anb X zajaj ~jq jo opnpmj jop ap oíap ou anb osod
¡popa Djawiud vj yp anb otSuaua oj ap X otfanf ap ouajj 'ojtajjog j^nSi¡^¡
•uq uanoí ja O'jau^ag X outuj ns J'd 'soSp^y J'uo^y jap vt^uanjjuj oj ofoq
a^uautojjo uojvuijvjo as 'oijajsiui jap sopiqtojado sajuojiqoy soj X 'opoj asjoj
-jn^o opnd ou spp^ 'Otpjaxg jap poptjiqotxa vj o opituas otupstp uoqop anb
sauopojado X ojxataud ojuap ofoq —aotp— upni^^ oaanu vj opojnuits anfn

j
soj ap u
uorunoi ej ap soaijoiu soj 'isb opunj vAeuy
: sajB}uauo

) uoq

�Mientras tanto, el Virrey dictaba un edicto:• •:;
"En virtud de un convenio del Gobierno de Buenos-Ayres con esta su
perioridad, todo vecino del pueblo, y de la campaña podrá volver a su casa,
y ella será una inmunidad, que nadie quebrantará sin experimentar el cas
tigo condigno al exceso.
Entre tanto que se sanciona en debida forma la citada negociación;
declaro, que toda persona (sin excepción) que haya, o no, tomado partido,
por qualquier motivo que fuese, con el indicado gobierno de Buenos Ayres
esta directamente baxo de mi protección, y ninguno le agraviará sin ofender
mi autoridad". (22)
Al mismo tiempo las otras autoridades de Montevideo, libres ya
del asedio, comenzaron a tomar medidas y previsiones para reorga
nizar la plaza y sus inmediaciones, tan considerablemente afectadas.
En su Acuerdo del 15, el Ayuntamiento estableció, que
"por haora, y sin perjuicio de tomar en lo subcesibo las providencias que
le parezcan mas oportunas se permita la venta libre de carne y su intro
ducción franca para qualquiera sugeto que quiera hacerla por los precios
y en los parages que mas vien le acomode". (24)
El 16 el gobernador Vigodet, viendo el peligroso incremento
que iban adquiriendo los ataques a la propiedad privada dentro de
la ciudad y sus extramuros, dictó varias disposiciones, para conseguir
la limitación de esos busos. (24) Por orden aparte, teniendo en

Es de tener presente está resolución del gobernador de Monte
video -—aunque probablemente no dictada bajo su exclusiva deter
minación— precisamente cuando estaba por firmarse el armisticio,
porque testimonia claramente la falta de confianza en.la situación que
pretendía crearse; y aún más, la inseguridad de que se llegase a su
realización ya que tantas veces se babía estado al borde de su logro
sin poder alcanzarlo. Montevideo aprovechaba esa calma y esta reti
rada del enemigo para evitar que en lo sucesivo, las hasta entonces
tropas sitiadoras, volvieran a usar de aquellos lugares estratégicos
como lo eran las construcciones de extramuros al servir de parapetos
paraDesconfianza
los ataques. ésta probada no solo en la urgencia con que se
exigía el cumplimiento de la orden, sino declarada expresamente por
el Virrey al Ministro de Estado; al escribirle las noticias de las tratativas le decía que había aceptado las proposiciones a pesar de estar
"convencido —que— en este tercer paso de dicho gobierno —el de Buenos
Aires— no obraba como debía la buena feé, ni el deseo de su reforma por
el bien común". (26)
Como el edicto que el 12 diera Elío no había encontrado el eco
deseado en los habitantes de la campaña, el 18 reiteró su ofrecimiento
proclamándolos:
"Os vuelvo á asegurar de nuevo baxo mi honor, que nadie os atropeliará sin que experimente el castigo, como lo tengo asi publicado, y lo

cuenta que

Volved á vuestros hogares á cuidar de vuestras haciendas, que yo ve
cumpliré.
laré de todas modos por vuestra seguridad. Los Portugueses no son vuestros
enemigos, ni adelantarán un paso como se cumpla lo propuesto por el go
bierno de Buenos Ayres. Yo que he sabido en todo tiempo mantener al
vecino de la campaña en tranquila posesión de sus bienes, la organizaré

"La defensa de la Plaza, quando en algún tiempo pueden acometerla
enemigos, es del mayor interés para todo ciudadano, y el impedir que en
algún asedio se aprovechen de las obras exteriores para arruinarla".

de modo que nadie podrá temer insulto alguno.
Os ofrezco de nuevo mi protección, y para fiar en ella acordaos de mi

decretaba:

carácter que jamás he faltado a mis promesas". (27)
"es una obligación de vasallaje, y es una ventaja considerable para evitar
los males que experimentó esta ciudad en la invasión de los ingleses, y
que acaba de sufrir de las tropas de Buenos-Ayres. Montevideo debe allanar
su campo que alcance el tiro de cañón, asegurando asi su defensa y el exConfio en que lo haréis en el termino preciso de diez dias recogiendo
esos materiales que trasladareis inmediatamente á el lugar donde mejor os
pareciese convenir, fuera de dicho terreno, y no pudo persuadirme me obli
gareis a que pasados los diez dias contados desde el de la fecha dé una
providencia exceutiva para demoler todos los edificios, sin que quede uno
en breve horas.
Montevideanos, —concluía— vuestra defensa, vuestro mismo honor,
vuestra gloria exige esta medida para que los conservéis eternamente". (25)
(22)Edicto de Elío. Montevideo, 12 de octubre de 1811. Gazeta de Montevideo del
15 de Octubre de 1811 n. 42. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección 28.260.
(23)Acta del Cabildo de Montevideo del 15 de Octubre de 1811. En Revista del Ar
chivo General Admi^istrativo. "Actas del Cabildo de Montevideo", o. cit., tomo IX, pág. 510.
(24)Vigodet, Bando. Montevideo, 16 de octubre de 1811. Cazeta de Montevideo del
22 de Octubre de 1811, n. 43. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Cit.:
(25)Vigodet, Orden. Montevideo, 16 de Octubre de 1811. Impreso. Archivo y Biblioteca
"Pablo Blanco Acevedo", Montevideo. Bibliorapto 2, Cpta. 15. Y en Cazeta de Montevideo
del 22 de Octubre de 1811, n. 43, Biblioteca Nacional. Buenos Aires. Cit.i

Por otra parte el Cuerpo Capitular, el día antes que se ratificase
el Armisticio, elevaba a consideración del Virrey una formal protesta
por los excesos que, según él, se cometían por el ejército sitiador en
retirada.
"El Cabildo no puede mirar —decía— con indiferencia los clamores
de una multitud de vecinos, que despojados de sus propiedades por el egercito de Buenos Ayres imploraron la protección de este Ayuntamiento, paraque consulte un medio, q.e los ponga á cubierto de tamaños males. Ellos
representan que á los incalculables daños que han experimentado, durante
el sitio de esta Plaza, se han agregado (hoy) los que nuebamente sufren
por el fichado]) egercito en su retirada, que no contento con haber admi(26)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: Correspondencia del Firrey Feo. Xavier Elío, en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Urucuay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 101?.
(27)Proclama del Virrey Elío a los habitantes de la Campaña de Montevideo. Mon
tevideo, 18 de Octubre de 1811. Gazeta de Montevideo del 22 de octubre de 1811. En Bi
blioteca Nacional, Buenos Aires, cit.
— 241 —

— 240 —

16

�De dicha Junta, que estuvo integrada por el:
tido bajo sus banderas, y con el pernicioso atractibo de. la libertad, una
porción de esclabos, arrastra eon quantos encuentra, y nada perdona, que
no conduzca, dejándonos -en el mismo estado de escasez y miseria que antes.
El Cabildo está seguro de la verdad de estas quejas, y considera la
conducta del egercito (de Buenos Aires) como opuesta en teramente á los
artículos del tratado".
En atención a tales circunstancias solicitaba del Virrey que se
adoptara una medida que, sin violar los tratados, reparara los daños
indicados, al par que proponía una posible solución al problema:
"Entre Jm varios medios q.e pudiera apuntarse para lograr el fin pro
puesto no ocupa el menor lugar en el concepto del Cabildo, q.e el Govierno nombre una comisión, que, enterada de los artículos del tratado, pro
ceda al lugar destinado al reembarco de las tropas de Buenos Aires, paraque encargándose de aquellos esclabos, y demás especies que no estén com
prendidas en el convenio, las reserve, pja entregarlas a sus dueños, luego q.e
hagan constar de su propiedad. Sobre todo V.E. ([S.]) (Icón sus conoci
mientos y)] que conoce ([mejor]) los verdaderos intereses de este Pueblo,
y el mérito de sus habitantes, sabrá adoptar a beneficio ([en obsequio]) de
ellos las mejores providencias". (28)

"Governador Político y Militar desta Plaza Don Gaspar de Bigodet, del
Cavildo pleno, Comandante General de Marina, Mariscal de Campo Marqués
de Medina, Brigadier Don Vicente María Muesas, del Regente y Oidores
Don Tomas Anzotegui, Don Manuel Reyes, Don Manuel Villota, Don Juan
de Zea, de los antedichos comisionados Acevedo y Garfias, Ministros de
Real Hacienda, Administrador de Aduana y de sus Comerciantes y otros
tantos hacendados".
surgió, según lo afirma el propio Elío
"uniformedictamen y aclamación".
Hay que fijar bien que el Armisticio de octubre no se suscribió
contra los orientales sino a pesar de los orientales; en efecto, el Go
bierno de Buenos Aires intentó evitar el sacrificio a que exponía al
vecindario de la Banda Oriental. El pronunciamiento de la Panadería
de Vidal le había demostrado que existía una voluntad firme en contra
de las resoluciones tomadas; pero, junto a eso, también comprendió
que tenía una sola alternativa para solucionar su situación: pactar
con Elío; y para poder pactar debía inevitablemente acceder a las
imperiosas
proposiciones
delvimos—
Virrey. el Cabildo bonaerense rehizo lo
El 3 de
setiembre —lo
acordado el día anterior entre los representantes de Montevideo yla Capital; pero Acevedo, Sierra y Garfias rechazaron las variaciones,
principalmente por lo muy limitada que quedaba la jurisdicción que

ARMISTICIO DEL 20 DE OCTUBRE
Levantado el sitio de Montevideo, tal como lo habían pedido insis
tentemente los diputados del Virrey, continuaron las negociaciones.
El cese del asedio significaba la exteriorización de una predisposición
mutua para llegar a un definitivo acuerdo.
Faltaba sólo el ajuste de algunos términos. Elío, antes de tomar
una resolución definitiva, para salvar
"una que otra dificultad, que es inseparable por lo común de la execución
de medidas que no están siempre de acuerdo con todas las miras humanas".
a la vez que conseguir
"acallar algunos pocos descontentos con esa transacion por sus fines par
ticulares".
resolvió convocar a una Junta Solemne con la que consultó
"cada uno de los Artículos que abraza".
(28) Borrador del oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 19 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General Administrativo^
Libro 569, f. 66/7.

se leLlegado
quería reconocer
al Virrey.
el Triunvirato
al gobierno, Buenos Aires vuelve a buscar
el arreglo y se encuentra —como era de prever— con la obstinada per
manencia de Elío en sus proposiciones. El Gobierno de Buenos Aires
quiso rechazarlas; lo impulsaban a ello los mismos motivos que los
de los primeros días de setiembre, junto con el pronunciamiento ca
tegórico de los Orientales; pero el intento quedó en intento; no pudo
vencer la firmeza que tenía el Virrey, respaldado en circunstancias
favorables, y hubo de tranzar aún cuando para ello "olvidara" dar
intervención —como lo había hecho en la ocasión pasada— al Ca
bildo de Buenos Aires. (2) Y así, por influjo exclusivo de las cir
cunstancias y sin malquerencia hacia los orientales, Buenos Aires tuvo
que llegar a lo requerido por Elío, pero con el pensamiento de que
ésta había de ser una providencia transitoria.
"La patria exige ere este momento el sacrificio de vuestros deseos —les
decía a los orientales el 27 de octubre— y por mucho que parezca contrariada
esa propensión genial á servirla, luchando con los rigores de la guerra,
quiere economizar esa sangre, que le es tan preciosa; para que oportuna
mente empleada decida de su suerte futura". (3)
(1)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de Noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío". Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 1019.
(2)Véase
Pereda:
"Artigas",
o. cit.,de
t. Buenos
I, pág. Aires
414. del 27 de Octubre de 1811. Ga(3)Artículo
de Oficio
de la Gazeta
zeta de Buenos Aires, o. cit., t. II, pág. 844.. .':. .. \

— 243 —
— 242 —

�-^f8 -Sed 'i| -i '-jio -o 's^jiy souang ap
-O 'II8I P -&gt;qmO P LZ PP ^-"¡V
g ap mazBj) ej ^p oioijq ap oin^ijjy ()
•^l^ 4ÍBd 'i -i '-i;a -o \¡snSpjyn :vaaaa^ asB8¿Y (Z)
"6101 "^^^ '^ o'n 'II •' ''V3 " 'AvnonHQ iaa oouvHooa^ a
oxnxixsHj Taa visiAag \,&lt;&gt;JÍ3 jatan\ 'oo^ Á.au\^ jap movapvodsajiojn :inm?9 oavx
'1181 aP ajqraaiAOj^ ap •oapiAajnoj^ opojsg ap ojismi^^ jo oi;g ap oioijQ (^)

py
8P 61 '

OAiqojy 'oapi/valuoj^ 'aoi3\s^¡ 0[ ap (Bj^u^^ OAiqjjy
'[[81
ap
'1/99 i '69S
o*&lt;fíl
^ !13 oaptaajuo¡n ap opjjqn^) jap opifo jap jopv
\tvzDjqo anb sojn^xuy so^ ap oun

^^^ \vuninj ajians ns ap optoap opoajduta ajuaiu
•vvnuodo anb nund ivsopajd unj sa a\ artb 'auSuns usa ivzttuouooa auarnb
'ouianS oj ap sajogu soj uoo opuDifonj 'vjiiaias y jntuaíi uotsuadoid t&gt;sa
opDtjDutuoo v^zajDd anb oipnui Jod X —auqmoo ap ¿^ ja sajojuaiuo soj v moap
saj—• soasap souisana ap otjifijjus ja otuawoui a ¡so na a&amp;ixa mjjnd vjn
•bijojisubjj Biou^piAOJd Bun j^s ap BiqBij Bisa
anb ap ojuainiBsnad p uod oiad 'oq^ jod opuanbaa o^ b jB^aj^ ^nb
OAni 89Jiy souang 'saje^uai-io o[ Bioeq Biauojanb^iu uis A. sepuBjsuno
-jio sb[ ap OAisnpxa ofn^juí jod 'isb ^ (^) -sajiy soaang ap op^iq
-B3 ye —BpBSBd noisBao- B{ ua oipaq Bjqsi| o[ oraoa— uopuaAjajai
JBp itBJBpiAJO,, Ofja BJBd OpUBnD UtlB JBZUBJ} 3p Oqtll[ A 'S3^qBJOAB^
SBpuB^sunajp na opBp^dsaj 'Xajjj^ p Bjuaj anb Bzguuij bj j^du^a
opnd ou íoiuaim ua opanb o^uajuí p ojad ísa^Bju^iaQ so[ ap ooijoáaj
-B3 oiuoiuiBpunuoad p uo^ ojunf 'ajqmayias ap SBip sojamiid so[ ap
eo[ anb soAijoui eomsiin so[ O[p b UBqBs^nthni o( :sb[jbzbijo3j osmb
sajiy souang ap oujonp^ [^j 'sauopisodojd sns ua oj[^ ap biououbui
-jad spBuijsqo B[ uoa —jaAajd ap Bja ouioa— Bjjuan^uo as A of^ajjB ^a
jBosnq b aApnA saaxy souang 'oujaiqo^ p3 ojBJiAunwj^ p opBSaf'j
•^ojji^ jb jaaouo^aj Buonb a\ as
anb U9poipsj^nf bj Bqepanb anb BpBjiuiij Ánui o\ jod ainauípdpuijd
'sauopBiJBA sb[ uoaBZBq^aj sbijjb^ jÍ ejjaig 'opaAaay ojad í[BjidB^) v\
A oapiA8}uojA¿ ap sajuBjuasaadaj soj aj^ua jouaiue Bjp p opBpaooB
oj; oziqaj asuaa^Buoq op[iqB^) p —souiia o\—•• ajqmapas ap g j^
•^ajjij^ pp sauoiaisodojd SBSojjadnii
8bj b lapaaaB ajuauia^qB^iAaui Biqap jB^^^d japod BJBd A íoq^ uoo
JBiasd :uoi3Bn)is ns JBuoionjos BJBd BAiiBUjaijB B[os Bun Bjua; anb
oipuajdtuoa naiquiB^ 'osa b oiunf 'ojad isepBuioi sauoionjosaj sb[ ap
Bjjuoa ua auuij ps^un^oA Bun Bjisixa anb opBjjsoiuap Bjqsq a{ JBpi^ ap
BtaapBUBj b^ ap ojuaiinBi^unuoad ^^ -^BjuaiJQ Bpu^g B[ ap ou^puioaA
p Bjuodxa anb b oioijijobs p jbjia3 ojuajuí sajiy souang ap oujaiq
•O I3 'oiaaja ua ^sa^siuauo so\ ap jBsad b ouis sa^^uaijo soj
as ou ajqnjoo ap opijsiuijy p anb uaiq JBÍij anb
jp

avijoftun^

oidoad [a BuuijB o\ unSas 'pi
•tt$opDpuaom¡ sojuni
A sajumoiawo^ sns ap X vuvnpy ap jopojistmuipy 'opuaioofl /"ay
ap sojisiui^^^ 'svifjof) X opaaaoy sopmtoisiuioo so^npaiuo soj ap 'va^ ap
uvn[ uoq 'oiofltj^ januB^^ uoq 'saXa^ janvo^^ uoq 'tníiaiozuy sduioj^ uoq
sauopiQ X ajua¿a}¡ jap 'svsanfl Dijvj^ ajuaot^ uoq laipD^ijg 'vurpíi^^^ ap
sanbiu^^i oduioQ ap p&gt;3sijo^^¡ 'omjv^^^ ap jojauaQ a^uvpumuoj 'ouajd
jap 'japoüifj ap u^dsoQ uoq vzdjj vjsap íofijij^ X ojijíjoj
:p jod BpBjSaiui OAnjaa anb 'ejunf Bipip

oj[nsuoa anb v\ uoo aauía^og ejunf eun b jBaoAnoa oiA[osaj

•jvd sautf sns íod uopvsuouj osa uoo sojuatuoosap sojod sounSjv

Jin8asuoo anb za
•ítsDumuny snjixu str¡ svpot uoo opjanoo ap ajduiats uojsa ou anb sopipaui ap
vmonoaxa vj ap unuioo 0/ jod ajqojadasm ía anb 'pvjjnoifip vjjo anb mtnn

B[ e

JBA^B9 Bjnd
'BAijiutpp
uoi^njosaj
jBtnoj ap sajuB 'oi[^{ -souiauai soungfB
ap ajsnfB
p o[os
Bqsj[B ^ buti
•opjanaB OAijiurjap
un v jB^a[[
Btijntn
uoprsodsipajd Bun ^p uopBziJooajxa
B[ BqBaijiuSis
oipasB ejed
[ap asaa
[^
•sauop^po^an sb[ uojbiiuiiuod 'iajji^ pp sope^ndip so[ ajuatuajuaj
-srsur optpad UBjq^q o[ omoo ¡bj 'oapiAajuoj^; ap orjia p opsjuBAa'j

aa

i^a oi^ixsi^^v

\,soiouapiaojd
sauoíaw
ro^ sojja
ap ([otnbasqo ua^) otoifauaq o imdopv(8Z)
pjqos
'sajuvjtqny sns
ap ojuaui
ja X
'ojqanj atsa ap sasauajui souapvpuaa soj ([jotaw]) aoouoo anb [(X so^uaiui
•íoouoo sns uoo]) (['S]) '^'A opot auqog -popaidojd ns ap jotsuoo unSvu
a~b oSanj 'souanp sns o SDjuoSaujua vd 'a^asa^ svj 'otuaauoo ^a ua sopipuajd
•tuoj uajsa ou anb sapadsa sputap X 'soqojosa iojjanbo ap asopwoíjnoua anb
•DJDd 'sauty souang ap sodojj soj ap ojjvquiaau jo opouijsap jngnj jo opao
-oíd 'opDjvuj jap sojnjijjv soj ap vpojaiua 'anb 'uoisiutoo oun ajqutou ouuata
'O Ia ^'b 'PltaoD 1aP oidaouoo ja ua loinj jouatu ja odnoo ou ojsand
•oud uif ja jbjSoj vuvd asjojundo ojaipnd a'b soipaut sotioa
sof a-iW^^n
-Buiafqojd
fqd [B uopn[os a^qísod Bun Biuodojd anb JBd [B 'sopsatput
souep sof BJBJBdaj 'sop^jBJi so[ jbjota uis 'anb spipacu enn BJBjdopo
as anb iajai^ [ap BqBjp^os SBiauBjsun^ap sa[B) b uopuajB u^

soj v atuauiojaj ua visando ouioo (saity souang ap) •tlopo}Oj$
ojtoia^a jap
¡ap Ofonpuoo
sojnoifjo
oj ouaptsuo^ X 'sofanb soisa ap popjaa vj ap om^as oís opjiqv^ jg
•saiuo anb vuasiut X zasoosa ap opojsa ouisrui ja u- tompuotap 'ooznpuoo ou
anb 'vuopiad opou X 'oujuanoua sojuonb uoa vjjsojjo 'soqojosa ap uopjod
oun 'jnn-iaqij o¡ • ap oqitooijo osopiujad ;a uoo X 'sniapuoq ra^ oívq opti

�Tampoco para el Virrey el Tratado adquiría carácter de solución
definitiva; el 3 de noviembre al informar al Ministro de Estado sobre
el convenio le señalaba:
"há empezado la victoria a convertir sus ojos risueños acia nosotros; y si
S.A. la ayuda oportunamente con sus auxilios ahuyentando para siempre
a los revolucionarios gobernantes, y sus partidarios S. A. puede tener la
satisfacción de que aqui nada se há dejado ni dejará de hacer por defender
la Sagrada Causa, procurando inspirar confianza a los que pueden y deben
cooperar en ella; pero es inevitable confesar que sin los recordados au
xilios y la protección de S.A., será infructuoso todo genero de sacrificos". (4)
Tal era el ánimo con que ambas partes contratantes fueron a la
estructuración del armisticio.
El 7 de Octubre, Acevedo y Salazar, Garfias y Pérez convinieron
en la redacción de un Tratado Preliminar para ser sometido al es
tudio de las autoridades de Montevideo y Buenos Aires, el que fue la
base del Acuerdo definitivo del 20.
"Congregados acordaron dhoss. Sres los art^ siguientes:
"1P...Ambas partes contratantes á nombre detodos los habitantes sugetos
á su mando protextan solemnemente ala faz del universo q.e no re
conoce, ni reconocerá jamas otro Soverano que el Señor D. Fernando
7. de Borbon y a sus legítimos sucesores y descendientes.
"2P...Sin embargo de considerarse el Gobierno de Buenos Aires sin fa
cultades necesarias en su actual estado, y que, en consecuencia debe
resevarse para la deliberación del Congreso general de las Provincias
que está para reunirse, la determinación sobre el grave é importante
asunto del reconocim.to de las cortes generales y extraordinarias déla
Monarquía; se declara con todo que reconoce la unidad indivisible
de la Nación Española de la qual forman parte integral las Provincias
del Rio de la Plata en unión con la Península, y con las demás
partes de América q.e no tienen otro Soberano q.e el señor d, Fer
nando 7.".
"3P.. .Persuadido firmemente el Gobierno de Buenos Aires de la justicia
y necesidad de auxiliar y sostener a la Madre Patria en la Santa
guerra q.e con tanto tesón y gloria sostiene contra el usurpador déla
Europa, conviene gustosísima en procurar remitir á España á la
mayor brevedad todos los socorros pecuniarios que permita al pre
sente estado délas Rentas y los que pueden recogerse de la franqueza
y generosidad de los habitantes á que el Gobierno propenderá con
las más eficazes providencias é insinuación^". (5)
(4)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de Noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío, en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 1020.
(5)[Convenio Preliminar del 7 de Octubre de 1811]. Manuscrito s/d y s/f. Archivo
General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental
1810-1814". X, 1, 5, 10.
El día anterior Elío había nombrado a Acevedo y Salazar para representarlo en las tratativas con los diputados de Buenos Aires. Así le escribió:
"Persuadido de la prudencia, zelo, y patriotismo de V. Sias-, he venido en comi
sionarle con amplitud de poderes paratratar conel Señor Diputado del Gobierno de
Buenos Ayres Doctor Don José Julián Pérez, de los medios de restablecer la paz y tran
quilidad en estas Provincias con la calidad de darme cuenta de lo que se acordase
entre ambas partes para su ratificación
Archivo General de la Nación. Donación Eduardo Acevedo, Caja 1.
— 244 —

— 245 ^

�9fZ -^
P! 'Pl (6)
•(tsoiauap
•uadap soapoadsaj sns X 'oapiaafuoy^ X sajt^- s-jf a^jua jotu jod X,
ouayi j-d mojamos X oiDuapuodsajjoo 'uoiJootunuto^ vj smouauaaosap
sajomoo soj ap sa%ua oqojjm¡ as outoo aruiouaiua piaoajqoisai ag- • 'o'fl,,
-'••• •:BqB8ajSB as j^
•(ísnunuof
sns ap uoisasod voifiood X vjatnb ua pimcap saj as sopoui sopo} ap X
^ sns o otsná s pjinjpsa-i as jtnuaiuo vpuDti vj ap ouisaa opox'"o'l^
:anb BioajqB^sa as 0-¿ -^jb jap ot.iBjo.ioa omo^
"rwaj ojjy ja na sBjouBdsa SBzjanj sbj ap apf jb

•J&gt;t -PI (8)
Pi 'Pl (i)
' P! "Pl (9)anb
pusg b[ Bpoj BJBOJBqe oifjj ap uop^ipsunf B[ anb Jaaafq^jsa
oiapisuoa ag •saje}i[ini sauopejodjoo sb[ uod ^juam^junfuo^ 'oaa[d
ua sajiy souang ap oiuaiqo^) [B sandsap A opiyqB^ [B a^qBida^ein
saanf sepoj b anj oja^ 'Bxiaig Á sbijjb^) 'opaAaay sajonas so[ uasaf
-npojjur as uojBj^of opBjBjj o[ ap [buij fB anb saaopips sb[ jBjdaoe b
Bjsandsip oíaajed sajiy sonang ap Bjunf b^ Bjp pnby "eipjo^sip bj
ap uoptmuijuoD bj ap jej^aaa oaijoiu ja BjsBq Á oppnasip sera ojund
ja opis Biqcq —0-g ojnai^je aisa ap ja sa [Bi^uBjsns opiua}uoa oXno—
ajqmapag ap ^ jap ja ua f op^^jBdB j^ -ojuni-ij joíbiu ns opBzuBOje
Bjjqetj o^notjjB ajsa ap nopBoijijBj bj oij^j opin^^suoa Bjaiqnq rg

' oiuaiuwpowoon atuasaud ja jDdpiund^
ap ostrnojdinoo ja Bijsixa o[os bjoijb oja&lt;j
^juajj pp Bmajqojd 3abj^ p 'ajuaiuBauBjuauíoui souain
oj aod pío; on is 'BiJBnopnjos saiiy souang epipam BÁn^ uoo 'bbij^
-jboi sns Bjaipnadsns anb BJBd aq^anaXo^) b jbioijo ap ajqmaijag ap
^ p oiíj^sns BjqBq as anb oeiraojdraoo p 'oapiAa)no[\[ ap ajJBd jod
'3juaui[iqt;q nBipnp \ o[n^uJB p ua SBpBjoBd SBpuapiAoad sb^
(6) 'oiuatwioajuooD aiuasaid ja ajopuvdtoyuvd arpauaXo^)
•t ouag jo X 'nuaj jap Xaui^ -jog -oiux^ jv vjm^ifo -^-g ajuawjünSj- • 'o'Zln
•tísot3Utaouj sojsa ap
X sojjanj 'oi}¡ ja ua oanbojq X pvptjitsoif- npoj asas o^anj apsap
a'b vuvd SBSiJajd sauapuo sdj jojqij ua oox^ 'g uaiquim vpan(f •' O'H,,
soqum v SDpojsafmmu ajua3a}f adtou\i¿ jog jap sauoijuajui su;
ajuamSisuo^ jouoiis^ oiuojijjaj ja auqtj uaxap X sojatuouf sns p uaiyi

'uowqo^ oijo X oun rd soi/^at/ unas a'b asvjo
viambjonb ap souauoisijd soj sopoj afuiointpautut sopmjiisa^ uoiag' * "0'6,,
• ^opiifoitxa anf a-b ap sojund sóido id
soj ua nunpanb jmuaiuo vpuDa oj o aiuatoauauad miajjiuy oj Dpox" 'o'8,,
^ svuiap X ajsa ap
mouDcuasqo njap sajuoioS ua/os a-b ouiaiqoS ojjo X oun ap uouiaj X
oja^aj opoi jauodap soptpuauaiduioo unai^ as anb soj pn^^ia ns ua
opuaiqap 'a%xod vj¡o X oun i-d soptjun^o smouauaavsap str¡ ap vsnno
lod 'vpvcuasqo n^onpuoo vj ajuauivuafua opuvpiajo 'oatjoui niatnbpmb
ouio tu 'svuuv sdj opDuiO} sajadvd ottjosa jaqvt¡ jod tu 'optuat vÁtn¡
a-b svoijijod sauotuido sdj uod asanf a-b uopipuo^ o opnjsa 'viafsa
•{biuoijo ainajj p na z^d sun
b jbS^^^ nBjSixa eBiouBtsunojp sbj anb uoa Biaua^jn B[ epep japaa b
so^sandsip usqBjsa 'ojoadsB asa na ^ajji^y pp Biou^^isuBjjni
-anbut bj ap sopipsnsjad 'sajiy sonang ap sotJBSima so^ Bjoqy 'S
-eiq sapBpiaojnB sb^ ap ajj^ne bj b sopBjqi[ otjojijjo^ pnbB ap ouio^a
so^ sopo^ b jBÍap a^qísodini BJa anbjod asjiiimpB Bipod ou '[

soquto ap ouojujajja vpimp anb ajiuiij ja v^as nuoinj ja anb opotu
(8) -¿ouiaiqo^)
ap 'Xaiiyi -jog ow'x¡[ jap vj a-b pvpiuojno vito njzouojaj as njja
opot ua anb uis djojj vj ap oiy jap jnjuauo npuvn vj ajuauíojajua
uoAvdnoosap sajiy souang ap oujaiqof) jo uaoapaqo anb svdojj s7''o'9,,
•uoioBnjis
uoioBnjis A u^pBOj
u^pBOja ns ap soaijooi soj opueaijdxa
y souang ap oujtaiqo^) ja asji^utp Bjqap nainb b BuBds^ ap sajjo^)
sej b sa anb ajuauíBjoajj^d aBjuas ruopBJspB Bun eqeasnq oapiAaj
-noj^f o-s A ^^ sojnaj^je soj noa BJoqy -opunuí jap sauops^[ sbj scpo^
b ajuatuBpBuiuuajapui oais 'euBds^ ap sajjo^ sbj b ajuaiuBspajd ou
BiJiáuip as ojsoijiubj^ ja :a}UB}jodint nop^aijipom Bun oppnpoj^
-ai BjqB^ 'sajiiy souang ap sopBjndiQ soj uoa sbijjb^) A jBzejBg A opaA
-aay '^jjaig Jod opepaooB oj ap uoisia^j bj jbjbjj je ajquia^as ap g
jap noiunaj bj na as^aja^noq opjiq^^ ja 'op^sajdxa Bjsa omo^
'Buajd
om^isnoa
oapiAaj
-uoj^f anb oSanj sootaja^ 'A^ixx^
japuopejdaaB
ojunoj un Bun
ouioo
BjjpjBA openoia
-natu oíaaAUoa jou^jub jb uoioBpj uod anb opeSaaSe un sa aje^
(1)p "usoasap
X sauoiouajm
smjouipjoojj
(1)
•xa X sajojauaS sajio^ so]
uv/sa/iuvui
n ojnsutuajsns
oj p
uasvd anb
vzuotfuo^ ns ap svuosuad svui o oun pjvjqwou oujaiqof) opijafau jg-' 'o',,
*ua)naniBiuojd,, asjBiAaa Bjjaqap anb 'sajajuí ap ou^ig na
'sBuiap^ aaajqejsa as anb na A sajjo^ sbj b sajiy souang ap oujaiq&amp;
ja Jiííijip Biqap anb ojsarjiaBj^ jap opruajuoa ja ajnamesajdxa
as anb na 'ajqtnaijag ap g jap jb ojaadsaj 'jBjamnn a^sa a

(9) sns
\J-i9uaS
osauSuoj
umovjaqij
-ap mpip afuo oj o%so%i sopotndiQ
a^ sojja
p otauajap
ja uapuadsns
t&gt; opoSijqo uoy aj anb sosno^ so^ opuvotjdxa sauo'^ sü] p ojsai/iuDiu
un atuawDfuoid jigijtp o aoajfo as saiiy souang ap ouuatqof) jap
soidrjuud X sopimuitiuas soj ap 'pojnuaouis vj ap uopvjisowap u¡^- "o'fn

.-oiuaAUOD
BinSas
j^
•sojdaouoD sojjanbB uoa jen^t
opoj unjana
Bisa opiuaj
-noa ns ísajjy sonang ap bz8[bjjo^ jb^jj bj na ajqmapag ap ^ ja opsp
-joaB oj ap saurj bj na ^nuijuoa as sojn^t^jB sojampd sojsa u^

�"15... .En consecuencia al antecedente artículo todo Buque Nacional ó
extrangero podrá libremente entrar en los Puertos de uno y otro
territorio, pagando respectivamente en ellos las correspond.tes Reales
derechos conforme á un arreglo particular q.e se acordará entre los
dos Gobiernos".
"16....En el caso de invadan px una Potencia extran^era se obligan resciprocam.te ambos Gobiernos á prestarse todos los auxilios nece
sarios pa rechazar las fuerzas enemigas". (10)
El decimosexto apartado pretende resumir conceptos expresados
más ampliamente el 2 de Setiembre. En el artículo 7. de aquél Pre
liminar se dijo que las tropas de Buenos Aires no se retirarían hasta
tanto no lo hicieran las portuguesas:
"siempre a la observación cuidadosa de los movimientos de las tropas por
tuguesas hasta que el territorio... haya sido evacuado... en cuyo caso
libres ya de fundados recelos...". (11)
Y en el n. 10 se había establecido que ambos gobiernos quedaban
"obligados" a prestarse mutuo apoyo cuando hubiera amenaza de una
invasión extrangera
"aunque venga con el color o titulo de mediar y pacificar nuestras divi
siones y diferencias".

del Arroyo de S.n José las tropas que se hallan á la vista de esta
Plaza dexando libre la comunicación y abasto de Monl.o y el Ex.mo
Sor. virey dará igualm.te orden p.a la propia cesación de hostili
dades, y bloqueo en el Rio, y oficiará al Señor Gral. de las tropas
Portuguesas p.a q.e no avanzen estas, sino q.e suspendan sus
marchas". (13)
Este Convenio fue hecho conocer por los signatarios para su rati
ficación a las autoridades de Montevideo y de Buenos Aires respec
tivamente. Una y otra hicieron algunas modificaciones —en especial
la Junta— a esos artículos. Buenos Aires junto con la copia del Tratado
Preliminar recibió un oficio de Pérez en el cual le indicaba su posición
respecto del movimiento de las tropas sitiadoras:
"la retirada de nuestras tropas—escribía—á la otra parte del Arroyo de
S.n José no debe hacerse hasta el regreso de este Correo, con todo espero
que VE. tenga á bien despacharlo sin perdida de momento porque su de
mora puede ocasionar incalculables perjuicios". (14)
Además Juan José Passo se trasladó a Buenos Aires para ampliar
el significado y la razón de lo acordado. (15)
Con esa base y teniendo siempre presentes las dificultades mili
tares y económicas por que atravesaba la Capital, la Junta devolvió
a Pérez lo estipulado diciéndole:

Considerando a la luz de estos antecedentes el precedente artículo
16 podemos medir el alcance y el objetivo concreto que con él se
perseguía: rechazar la intervención portuguesa en cualquier forma
que viniera.
También se estipuló:

"Con la brevedad que há sido posible, y exige V. en su oficio de 8
del corriente, sele dirigen por éste Govierno ratificadas las estipulaciones
que lo acompañaban; en las quales aún que se advierten algunas anota
ciones no trascienden (ala) ([en la]) Substancia délos convenios y (si al)
([estipulados, y siaí\) objeto de aclarar unos conceptos que ([pudieran])
en lo sucesivo (discernidos pudieran) despertar (ízelos en ambos go]) (mo
tivos de desavenencia) Gobiernos ([con perjuicio de la común tranquilidad"]).

"17....El Ex.mo S.or Virrey protexta no variar este sistema hasta q.e las
Cortes declaren su voluntad ". (12)

Y finalmente le ordenaba que procediera al canje de sus poderes

Con lo cual venía a dejarse sentado que el Convenio podía ser des
conocido por las Cortes ya que ellas debían "declarar su voluntad" al
respecto.
Finalizaba el Acuerdo Preliminar del 7 de Octubre:
"1S....Ambos Gobiernos se obligan á la religiosa observancia de lo esti
pulado, constituyéndose en la responsabilidad de las resultas q.e
pudiese ocasionar su infracción".
"19... .Antes de explicarlo debe acordarse el tiempo y modo de dar cumplim.to al artículo sobre evacuación de las tropas de la vanda
oriental".
"20....El Señor Diputado del Gobierno de Buenos Aires se ofrece á dar
por su parte al momento una orden clara y terminante á fin de
q.e antes de la ratificación del presente tratado se retiren más allá
(10)Id., id.
(11)Tratado Preliminar del 2 de Setiembre de 1811. Buenos Aires, "Actas del Ex
tinto Cabildo de Buenos Aires^. Acta del 3 de Setiembre de 1811.
(12)[Convenio Preliminar del 7 de Octubre de 1811]. Mansc. s/d, s/f. Archivo Ge
neral de la Nación Argentina. Buenos Aires. "Banda Oriental 1810-1814". X 1, 5, 10.
— 248 —,

advirtiéndole
"que por cartas separadas se le instruye de como debe conducirse en su reti
rada y la del Exercito". (16)
Las indicaciones a que hacía mención la Junta se referían solo
a 6 artículos pero en conjunto ellas tenían cierta importancia.
En el numeral 8 indicaba que la artillería perteneciente a la
Banda Oriental se entregaría
"en los puntos donde actualmie estS',
Sobre el apartado 11, que trataba del cese del bloqueo y de las
demás acciones navales, aclaraba:
(14)Oficio
(13)Id.,
id.de Pérez a la Junta. Arroyo Seco, Octubre 8 de 1811. Archivo General
de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg. cit.
(16)Ojicio
(15)W., id.de la Junta de Buenos Aires a J. J. Pérez. Buenos Aires, 12 de Octibre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit., n. 113.
— 249 —

�"Eli o*n '"'í9 -Í9I '8aJ!V onang 'eaiiua^^iy uoptjj^ j p jBjaiw^ OAnpjy '^x8I P
iqi.^&gt;0 f SI 'esJiy souang 'zJa¿ '/ "/ saJi^ souang p Djunf ^ ap oiotfQ (91)
•p; -'p/ (SI)
•jp -891 '^^jiy Bonang •Bm^usSjy uopBj^ B[ ap
Aiqajy ^iigi op g sjqnjaQ 'O3S &lt;&gt;A&gt; O JJV •t"1/ 7 Iai^d aP "i^ifO (H)
•PJ 'P/ (1)
IBqBJBpB 'S3JBABU 831101338 SB
sbj ap ^ oanbojq jap asaD jap BqBjBjj anb '^j opB^jBd^ ja
\2%sa

— 8fZ —
'Oí 'S 'I X ',.81-0181 I"oaiJO BPaBa,, 'ajry onang -na;
-^ OAiq^jy -j/e 'p/s -asuBj^ "[ IU8I ap ajqn]30 p ¿ |ap jijuiiui^j^ oraaAi
nop\[ i p
'II8I ap ajqm^iias ap jap Bi^y ^.sajty soaang ap
•*3 PP WV -sjiy soaang "usi p ajqmaiiag ap ^ jap jenimiiaj^om
opsiBJx "(n)
ojoji
• "P/ (01)
ojjv sbuí uajpaj as opojDjj ajuasaud jap uptoo^tfttou vj ap sajuv a'br
ap utf p ajuvwuijaj A mvjo uapjo vun ojuauioui jo auvd ns uod
jop p aoaufo as s^jiy souang ap oujaiqof^ pp opnjndiQ jouag ¡y • 'o'0Z

apuop sojund soj uan

as jBjuaijQ Bpueg
bj b a^uapauajjad BjjajjiiJB bj anb Bqesipai g jBjamnu ja u^
•BIOUBJJodlUl BJJ9I3 UBIUd) SBfp OJUnfuOD U3 OJ^d 8O[ll0I}JB 9 B
o^os UBjaaja^ ^s B^unf bj uoiouaui bi3bi| ^nb b sanopBJipui
^^ ((g ;p vj í upo^
•íjaj nt ua ^sjjonpuoo aqap otuoo ap aXnjjstn a; as svpDjDdas sojjjao jod anbn

vpuoa oj ap sodouj $^ ap uoponotxia ajqos ojnoijjo ja oruiijd
-tun^ jop sp opoiu A odutait ja asuupjo^o aqap ojjoojjdxa ap saiuy •'0'6U,
ns jouoisd3o 'opojnd
asatpnd
a-b sojjnsaj svj ap popijiqvsuodsaj•uuoi33ojfut
V] ua asopuaAnjpsuoo
•psa oj ap mouDíiuasqo osoiSijaj 0/ p uvSijqo as souuaiqo^) soquty • •
raaqn

ap ¿ jap Jt'uiunpj^ opjanay ja qjj

jb ttpBjunjoA ns jBJBjaap,, ueiqap sbjj anb eÁ sajjo^ sbj jod opioonoo
•ojaadsaj
-sap jas Bipod oiu^auo^ ja anb opBjuae asJBfap b biu9a j^na oj
sns ap afuBO [B BJOipaoojd anb BqBuapjto a^ aiuaui[Buij
[unuioo rr¡ ap ototnUad uoo~\) soujatqOQ (mouauaavsap ap soati
•ova.) ([oíi soqtuo ua sojaz]) jouadsap (uvuajpnd sopituaasip) oatsa^ns o\ ua
([imiaipnd]) anb soidaouoo soun jvjdjdo ap otafqo ([1pis ^ 'sopojndiisa])
(jd isj A sotuanuoo sojap mountsqng (\r^ ua^) (np&gt;) uapua%3sx&gt;i% ou sauoio
•djouv süwiijjv tiauampo as anb uno sajonb soj ua iunqvundwooo o\ anb
sauoiovjndíjsa so^ snpüoifijou oiuamof) a%sa jod ua^^jip ajas 'ajuaijjoj jap
g ap opi/o ns ua -y¡ a^vxa t 'ajqisod opis pi¡ anb popaoajq o¡
:3|opuapip ope^ndpsa o[ zajaj b
oiA[OA^p B^nnf bj 'pjidB3 b^ BqBsaABjjB anb Jod SBsiinouo^a j s^jbj
-i[itn s^peijnsijtp sb[ sa^uasajd ^adraaig opuaiua^ A. assq Bea no^
(-[) "opBpaoaB o¡ ^p uozbj bj á opBoijiu^is ja
e BJBd sajiy souang b ^pBjsBj) as ossbj asof nenf setaapy
(tl) 'jsomníiad sajqv^nDjvout jduoisvso apand vjoiu
•ap ns anbiod ojuauiout ap vprpiad uts ojuovoDdsap uaiq p vguaj ••^J\ anb
ouadsa opot uod 'oauuoj ajsa ap osa^Sai \a vjsm{ asja^ov aqap ou asof u-g
ap oíouy jap ajjod o^io vj v—mqij^sa—sodoJi sojjsanu ap cpoji;aj o¡n
SBdojj sbj ap o^uairaiAOin jap
aopisod ns BqBoipui o\ jcn^ ja na za-iaj ap oíatjo un oiqiaajpj
opBjBjj^ jap Bidoa bj uoa oiunf sajiy souang -sojnanjB sosa b —Bjunf ej
jBiaadsa ua— sauoiae^ijipoui SBunájB uojaiaiq bjjo A buJ -ajuaniBAij
-aadeaj sajiy souang ap Á oapiAajuoj^ ap sapspuojnB sbj b uojaBaij
ns BJBd soiJBiEuáis soj iod jaaouoa oqaaq anj oiu^auo^

(SI)

sns uvpuadsns amb ouis 'sn^sa uazuoav ou 3-b trd st&gt;san^nno¿
svdouj soj ap 'jvjff -touaf; jv jdiji/o A 'o?y ja ua oanbojq X 'sapop
-tjijsov ap uoí^vsao mdoid vj trd uapjo aruijmi^i piDp Aaxia '^o
owx^^ ja A o-}uof\¡ ap oisoqo A uoi^ootunuto^ vj ajqtj opuoxap ttzojj
t&gt;tsa ap ?sia bj v uvjjvu as anb sodouj snj aso[ v ap oíLouy jap

* potunjoa
ns uajrtjoap
satio^y
sbj a'b vjsvy ouiajsis ajsa jmjoa (ZI)
ou ojxatojd
Aa^i^
uo-g owxg
J^"'omUn

:ojndi}sa as uai
j}sa
as
uaiquiBj^
buijoj jatnbjBna ua BsanSniJod uoiau^Ajajut bj jBzsqaax'BJaiULA
.-BinSasaad
anb
as ¡a uoa anb oiajauoa OAiiafqo ja Á aaueajB ja Jipam soinapod
o[naijJB ajuapaaajd ja sajuapaaajuB so^sa ap znj bj b opu

•i/jip sojjsanu ÁOotftDDd A jtnpaut ap ojmti o jojod ja'ltsmouajaftp
uoo oüuaa anbunon
A sauots

BjaSuBjjxa
uoisbaui
aun ap BZBuauíB Bjaiqnq opu^no o^odB onjnni asjejsajd
b usope^ijqo,,
ueqepanb soujaiqoS soqine anb oppajq^}sa Bjqsq as q\ o*n ja ua j^

(II)
sopopunf
ap oA
sajqij
osd^ oAns ua "' opvnovaa opts dAdu
• •\t"'soja3aj
• ouojiuuai ja
anb n^^mf
sosanSnj
•uod sodojt soj ap sojuatwiaotu soj ap vsopopino upiootuasqo vj o ajdutatsn
:sBsan3njjod sbj usjapiq oj oa ojhbj
bjsbu uBjjBjpaj as ou sajjy souang ap SBdojj sbj anb ofip as JBuitnij
-aj^ janbs ap 0-¿ ojnaj)je ja ug -a^quiaijag ap jj ja aiuatUBijduiB sbui
sopesajdxa sojdaouoa jiumsaj apuaiajd opBjjBds ojxasoinpap [^
(01) 'svSiwaua svzuanf soj josmpa^ trd soijos
•a^au sotjíxnv soj sopoi asjvjsaud p sotuaiqof) soquio aruio^ojdt^
•sai uogijqo as oja^uojjxa mouajoj vun rd uopvcim ap osva ja u^- • 'o'g[,,
soj anua pjopjo^o as a-b jojnotuod ojgaujv un p auuofuoo
souoauap
. 'usoujatqof)
sop
sajoa}¡ sarpuodsajjoo svj sojja ua aiuaumapoadsai opuvüod 'ojjojtuat
ojjo A oun ap aov^nj soj ua jvuiua atuautajqtj pjpod o^aíiuvjjxa
p jouoioof^ anbng opot ojnoy^tt atuapaoajuo jo mouanoasuo^ vg- • 'O'S[,,

�Sor. Virrey á los SS. Dr. José Acevedo y Dji Antonio Garfias, y la Exma.
Junta al Sor. D.n José Julián Pérez para que arreglen el correspondiente
tratado, quienes después de cangear debidamente sus expresados respec
tivos poderes han convenido..." (26)• '
En los primeros cinco artículos no hay diferencias de contenido
respecto al Acuerdo del día 7; solo existen escasísimas variaciones de
vocablos..
Ellos quedaron estipulados definitivamente así:
i
"1... .Ambas partes contratantes á nombre de todos los havitantes sugetos
ásu mando protextan solemnemente ala faz del universo que no reco
nocen, ni reconocerán jamas otro soberano q.e al Sor. Dji Fernando
Séptimo y asus legítimos sucesores y descendientes.

"6....Las tropas que obedecen al Gobierno de Buenos Aires desocuparán
enteramente la vanda oriental del Río de la Plata sin que en toda
ella se reconozca otra autoridad q.e la del Ex.mo Sor. Virrey de
modo que el Paraná será el limite que divida el territorio de ambos
Gobiernos". (28)
Montevideo en las anotaciones al margen que hiciera a aquél tra
tado para guía de José Acevedo y Antonio Garfias, conforme con lo
sustancial, solo pidió que se agregara que el territorio de Paysandú
quedaba comprendido bajo su jurisdicción.
Pero Buenos Aires concorde en ello a su vez indicó muy especial
mente a Pérez —también está visto— que la línea divisoria no podía
ser otra que el río Uruguay y que en consecuencia la indicada del
Paraná
desecharse.
Sindebía
duda para
poder delimitar mejor y soluciolar el conflicto fue
que se llegó a la división de este artículo 6. (del día 7) en dos.

"2....Sin embargo de considerarse la Ex.ma Junta sin las facultades nece
sarias en su actual estado, y que en consecuencia debe reservarse
para la deliberación del congreso general de los Provincias que está
para reunirse, la determinación sobre el grave e importante asunto
del reconocimiento de las Cortes generales y extraordinarias de la
Monarquía; se declara contodo que eldicho gobierno reconoce la
unidad indivisible de la Nación Española de la qual forman parte
integral las Provincias del Rio de la Plata en unión con la Península
y con las demás partes de America que no tienen otro Soberano que
el Sor. Dji Fernando Séptimo.

En el primero se estipula:
"5... • Las Tropas de Buenos Ayres desocuparán enteramente la vanda
Oriental del Río de la Plata hasta el Vruguay sin q." en toda fila ^e
reconozca otra autoridad q.e la del Ex.mo Señor Virrey". (29)
A pesar de este determinación como medida de transacción hubo
necesidad por parte de Buenos Aires de reconocer jurisdicción a
Montevideo sobre algunos pueblos de la margen occidental del Uruguay.
Pero para ello, Elío tuvo que restringir sus pretensiones originarias.

"3... .Persuadido firmemente el Gobierno de Buenos Ayres de la jus
ticia y necesidad de auxiliar y sostener a la madre Patria en la Santa
guerra q.e con tanto tesón y gloria hacen al usurpador de la Eu
ropa comviene gustosísima en procurar remitir á España ala mayor
brevedad todos los socorros pecuniarios q.e permita el presente es
tado de las rentas y los que puedan recogerse de la franqueza y ge
nerosidad délos habitantes á que el Gobierno propenderá con las mus
eficazes probidencias é insinuaciones.

Y así quedó conformado el artículo 7.:
"Los Pueblos del Arroyo de la China, Gualeguay, Gualeguaychu cituados entre Rios, quedarán de la propia suerte sugetos al Gobierno del Ex.mo
Señor Virrey y al déla Ex.ma Junta los demás Pueblos;"
Como prueba de ese complejo problema de concesiones mutuas
queda la estipulación final del artículo 7. que dice:

"4....En demostración de la sinceridad de sus sentimientos y principios
el Gobierno de Buenos Ayres ofrece dirigir prontamente un mani
fiesto á las Cortes, explicando las causas que le han obligado á sus
pender el embio á ellas de sus Diputados hasta la antedicha delibe
ración del congreso general".

"no pudiendo entrar jamas en aquella Provincia ó distrito tropas de uno
de los dos gobierno sin previa anuencia del otro. (30)
Con estos artículos —únicos que se se refieren al problema de
los límites —no quedaba bien delimitada la demarcación geográfica
de las jurisdicciones de las partes contratantes. Sin embargo hubo

"5P...EI insinuado Gobierno nombrará una o mas personas de suConfianza
que pasen á la Península, á manifestar alas Cortes grales. y extraor
dinarias sus intenciones y deseos". (27)
Pero el apartado siguiente tiene que haber sido motivo de ardua
discusión por parte de los comisionados de uno y otro Gobierno. El
7 de octubre se había estipulado —conviene la repetición— lo si
guiente :
(26)"Tratado de Pacificación de las Provincias del Río de la Plata entre el Ex.mo
Señor Virrey Dn. Fran.co Xavier Elio y la Ex.ma Junta Executiva de Buenos Aires". Mon
tevideo, 20 de octubre de 1811. Copia autentificada por Juan Baut.a Esteller. Archivo Ge
neral de la Nación. Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, f. 69-70.
Copia en Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del miércoles 23 de Octubre de 1811,
n. 48, pág. 337/41, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires, Reservado Dirección, n. 28.260;
y en Gazeta de Buenos Aires Extraordinaria del 27 de Octubre de 1811. Gazeta de Buenos
Aires, o. cit., t. I, pág. 844.
(27)Id., id.

•

por parte de Montevideo y Buenos Aires opiniones coincidentes, que
luego no quedaron indicadas en el Tratado, sobre la posesión de dos
puntos: Paysandú y Martín García. En efecto, la Junta facultó a Pérez,
después que este le remitiera el preliminar del 7, para que accediese
a la solicitud de Montevideo en el sentido de que el pueblo de Paysandú estuviera comprendido dentro de los dominios del Virrey.
(28)[Convenio Preliminar del 7 de Octubre]. Mans. s/d.; s./f. Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional. "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5. 10.
(29)Tratado de Pacificación de las Provincias del Río de la Plata entre el Ex.mo
Señor Virrey D.n Franco Xavier Elio y la Ex.ma Junta Executiva de Buenos Aires". Mon
tevideo, 20 de Octubre de 1811. Copia autentificada por Juan Baut.a Esteller. Archivo
General de la Nación. Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, fol. 69/70.
(30)Id., id.
.— 253 —

— 252 —

�— ssz —
— z^z —
Vi "PI (OE)
"0¿/69 "lJ '0¿S 0JMn 'OAiiBJjsiuiuipy jBJauaj) oAti^iy •oapiAaiuon^ •uopBj^ b[ ap
OAiq^jy -¡[^i^g Bjnug uBiif Jod BpBjijuuaine Bido^ "n8l p Jqm.i() ap 0^ 'oapiAaj
•uoj^ -lts9jty souang ap oaiin^^x^ ojunf vwx^ dj X oi^^ jatao^ O'^uou^ wq Xaixt^ -ioua
aw'x^ \a ai%ua djo/^ oj ap oty jap svi^uiaojj soj ap upion^ifioDj ap opojB^^ (62)
'01 'S 'I 'X \4tI8t-0I8I IBJa^'-'O "PnBH., 'IBaoiaB^ oiuaiqoj) -sajiy soaang 'Butiua^iy oo¡ob{¿
I ap ¡BJ3U3Q OAlIJJjy -J/-8 i-p/8 -8UBJ^ -[8Jqni3() 9p [ap JBUIUI![3Jd OIU3AUO^] (8^)
jap soiuiuiop so[ ap ojjuop optpuaadmoa BjaiAnjsa npuES
ap ojqand ja anb ap oppuas ja aa oopiAajuoj^ ap pnipijos bj b
asaipaooB anb bjbíI '¿ jap jBuiimjajd [3 Bjaijiuiaj aj ajsa anb sandsap
'zajaj b onnoBj ejunf bj 'oj^ap ug "EjoaB-^) ujijbj^ ^ npuBs^Bj tsojund
eop ap uoisasod B[ aiqos 'opejBj^ p na sep^aipui uo-iepanb ou o^an^
anb 'sajuoppuio^ souotindo sajiy souang Á oapiAaiuop^ ap ajjBd jod
oqnq oáasquia uig -sajuBjBJiuoo ajjBd 9b¡ ap sauoiaoipsijtif sb^ ap
BoijBjSoaS uoioB^JBinap B[ BpBjuuijap aaiq Bqcpanb ou— sajiinjj so[
ap Bina^qoad [B najoipa. as as anb soomn— so^nouJB so;sa no[)
(0) 'ojjo jap mouanuü maaid tíis oujmqoS sop soj ap
ovn p svdoj.% ojiuisip o vjoutaouj vjjanbu ua sdiuvC jBjjua opuaipnd oun
:aoxp anb o'¿ ojnDi:uB pp ^buij upiDB^ndijsa b^ Bpanb
SBnjnuí sauoisaauoa ap Bina^qojd ofa^dino^ ^sa ap sqanid orao^
aísojq3tij svuiap soj vjun[ murx^ vjap p&gt; X a^jji^j uouag
owx^ \ap oiuaiqof) pj soiaüns ajians mdojd tr¡ ap uoinpanb 'sojh ajjua sop
•vnn^ mpAvngaivnQ 'XvnSaivnQ 'vuiif^ dj ap oíOAjy jap sojqanj so-j&gt;t
•o'L In^JlJB [3 opBnuojiíoD ^panb jsb
sanoisaa^ajd sns ai^uujsaj anb OAni oij^j 'o^p BJBd
pp pajuapiooo ua^jBui v\ ap so^qand sounájB ajqos
e uoiooipsijnf jaoouooaj ap saiiy souang ap a^j^d jcod pBpisaoau
oqnq uoioobsubjj ap Bpipain oraoo u9pBniuuaiap aisa ap jBSad y
(6Z) \^ajJÍA JOV3S ow^3 J3P 2 ^'b pvpiuojnv bjjo voxouooai
a? v\i&lt;t opvt ua ob uis Xon^njyi ja vjsuif divjj uj ap ojy jap jvtuaiiQ
vpuoa dj aiuauiDuajua uvjDdn^osap sauXy souang ap sodoJ so^- • 'o'n
as ojamud p u^
asop ua (¿ Bip pp) o*9 o[iioj^jb a^sa ap uotstAip bj b 9^a[[ as anb
anj ojoi^uoo p je^opn^os A jofam jBjiun^ap japod BJed Bpnp utg
'asjBqaasap Biqap bubjbj
pp BpBoipui b^ Bpuanoasuoo ua anb A Á^nSni^ ojj p anb bj^o aas
Bipod ou BiJosiAip Baui[ v\ anb —o^sia Bjsa uaiquie}— ^^-t^&lt;J aiuaui
-[epadsa ^nm ooipui zaA ne b o[p ua apjoauoa sajiy souang ojoj
•noiootpsijnf ns ofsq opipuajdinoa Bq^panb
ripuBS^Ej ap oijojiJjaj p anb BJs^ajáB as anb oipid ojos ^
oj uod auiaojuoo 'sbijjb^ oxuojuy jí opaAaoy asof ap BinS BJBd
•bj} pnbB b BJapiq anb uaSjBiu [b sauoioBjouB sb[ ua
(8Z) '
soquiv ap oiuort-uai ja vpiatp anb ajiuitj ja vías vuvivj ja anb opoui
ap iauuty^ '-to owx^^ jap bj a'b popuoinv vijo nozquooax as vjja
vpoj ua anb vis v%oj¿ vj ap oiy jap jvjuatio vpuva vj atuauvoiaiua
/sauiy souang ap ou^aiqoff jo uaoapaqo anb sndoAi iO7'''o"9,,

'1181 aP 3J1n)J0 aP tZ 8a[ooj3iin [ap BUBinpjoBJlx^ 'oapiAaiaoj^ ap Bisze^ na sido;)
*0¿"69 7 'OÍS -"\'.'l 'oAi^BJisiuiiupy [BJauaj) OAiqjjy -oapiAaluoj^ •uoi.ibj^ b[ ap [bj^o
-9^) OAii^jy *ja|[aiS3[ B'ineg nBnf iod BpB^ijiiuainB Bido^) TI8t 3P ajqnpo ap gg 'oapiAai
ourxn p a-t pia oiojj b¡ ap oitf jap sm^uiaojj st&gt;j ap uotoootfjooj ap

-18 oj —uopijadaj bj auaiAuo^— opBjndrjsa Biqsq as ajqnjao ap ¿
•oujarqo^) ojjo A oun ap sop^aomuioo soj ap ajjsd jod uotsn^sip

' -uooujxa X -sajou^ saiio^ sojp (IZ)
jojsafiuotu
'soasap
pX
'ojnsutuaj
sauotouajut
vj p
sns
uasod
soijoutp
anb
vzuoifuoQns ap souosuad sotu o oun piojqwou ouiaiqof) oponuisut jg- - 'o',,

-aqijap ouoipajuD oj ojsoy sopojndiQ sns
\jouauag
ap sojjaosajSuoo
p oiquia jap
ja japuad
uopoi
•sns p opoütjqo uoy aj anb sosnoo soj opuootjdxa 'sauo^ soj p ojsaif
'íuouf un ajuauiotuo^d JiÜiJip a^ajfo saiXy souang ap oujaiqof) ja
soidpuud X sojuaiuipuas sns ap popt^asuis dj ap uopojtsoutap "3''o'f;,
•sauoponuisut
9 svpuapiqojd
sazv^ifa
svtu svj uoo pjapuadojd oujatqof)
ja anb p sajuojiqotj
sojap poptsouau
-aS X ozanbuojf / ap asjaSooa^ uopand anb soj X so^uaj soj ap opot
•sa atuasaud ja njiu/jad a-b soumunoad sojjodos soj sopoj popaaajq
joXoui ojo vuvds^ p ipjiuaj jojnooud ua ouitsisojsnjl auaiauioo odoj
•n^ dj ap jopodmsn p&gt; ua^oq otuojS X vosaj ojuo% uoo a-b vjuanS
ojuog oj ua ojjiDj ajpoui oj o jauajsos X uotjtxno ap popisaoau X oiait
•sní oj ap sauXy souang ap oujaiqof) ja ajuauiauijif opiponsuaj- • 'o"fM
anb ouojaqog ojjo uauatt ou anb oouauiy
ap sajjod
soutap
sojuog
uoo ja
X
•ouiijdag
opuouuaj
ivq
ojnsutuaj ] uoo uoiun ua oiojj oj ap oiy jap sotouinouj soj joiíiajut
ajuod uouijof jonb oj ap ojouvds^ uopo^^ dj ap ajqtsiaipm popiun
oj aoouooai ouuaiqo^ ouoipja anb opojuoo ojojoap as iotnbiouo^^^
oj ap sotjouipjoojtxa X sajojaua^ sauoQ soj ap otuatuipouooai jap
oiunso ajuDuodwi a aaojg ja auqos uopomw-i atap oj 'asjiuna^ ouod
pisa anb sotoutaojj soj ap jouauaS osau^uoj jap uopojaqjjap vj ojod
asjosuasaj aqap otouanoasuoo ua anb X 'opojsa jonfoo ns ua soíjds

•sajuaipuaosap X sajosaons sotupigaj snso X ouipdag
opuouuaj V(J 'JOg jo a-b ououaqos ojjo souiol upjaoouooaj tu 'uaoou
•ooau ou anb osjaatun jap zof ojo ajuauiauwajos uojxajoud opuow nsp
soja^ns saiuvttaou soj aopoi ap aiquiou p sa/uojojjuoo sajjud soquiy- - 'o'ln
:jsb ajuauíBAijmijap sopejnd^sa uoj^panb sojj;^
.'••••-sojqBaoA
ap sauoiaBiJBA 8BHIISISB3S3 nojsixa ojos i¿ Bjp jap opjanay jb ojoadsaj
optuajuo^ ap SBpuaiajip ^eq ou sojn^jiJB oaup sojauírad soj n^
, •(9ZJ '"optuaauoo uoy saiapod soatt
•oadsau soposajdxa sns atuauiopiqap joaSuoo ap sandsap sauatnb 'opojoxt
atuatpuodsajjoo ja uajSajio anb vjvd zauaj umjnf asof u-q -^og jo vjunf
•owx¡[ oj X 'soifuo^) oruoiuy u-q X opaaaoy asof -jq 'gg soj p XajJty^ 'JOg

�Algo similar ocurrió con la posesión de la isla de Martín García,
pero en esta ocasión el Gobierno de Buenos Aires, ratificado el Ar
misticio, se preocupó de aclarar debidamente que la isla entraba en
los límites de su mando. Así se lo expresó a Vigodet el 28 de diciembre:
"Aunq.e p.r el Tratado de pacificación celebrado entre este Gob.no
executibo y el ex.mo Sr. Virrey D.n Fran.co Xavier Elio no consta d.e q.e el
Precidio de Martin García hubiere sido comprehendido entre los limites
de esta jurisdicción sin embargo hay constancia de q.e el Diputado de este
Gobierno, solicitó la incorporación del indicado Presidio, y q.e sus ges
tiones no fueron desatendidas á vista de lo infructuoso q.e es a esa Plaza
y lo útil q.e es a esta". (31)
El 8. sufrió una pequeña cercenación que no implicaba ninguna
variación; su redacción quedó así:
"En dichos Gobiernos no se perseguirá a persona alguna sea de la es
fera, estado o conaicion q.e fuese por las opiniones polticas q.e haya tenido,
ni por haber escrito papeles, tomado armas, ni otro qualquiera motivo, ol
vidando enteramente la conducta observada por causa de las desavenencias
ocurridas por una y otra parte". (32)
Este principio de las garantías fue uno de los puntos más dis
cutidos en las Asambleas de Orientales; el vecindario allí reunido
no creía en su cumplimiento por parte de Elío, y el 10 de octubre
en la Quinta de la Paraguaya, aun cuando llegó un ayudante del
Virrey con el pliego de las seguridades personales acordadas,
"Siguieron la resistencias... despreciando la confianza en las supuestas
garantías de una autoridad española que acabava de clasificar al Gov.no
Patrio p.r refractario en todos sus actos". (33)
El 12 y el 18 reiteró el Virrey su ofrecimiento. Pero a pesar de
tantas protestaciones los hechos posteriores dieron la razón a los orien
tales: el Gobierno de Montevideo, olvidando lo repetido y lo pactado,
inició a poco de firmado el armisticio una política de represión.
Como las aclaraciones hechas por la Junta y el Gobierno de Mon
tevideo a lo estipulado en el Tratado Preliminar eran coincidentes no
debe haber sido difícil llegar a la estructuración del artículo 9.. En
realidad lo propuesto en aquella primera oportunidad tenía el grave
inconveniente de ser algo difícil de realizar. Por eso ahora se indicó
que la artillería debería quedar en el lugar donde se encontraba, siendo,
sin duda, la solución más armónica con la realidad.
"Toda la Artillería perteneciente a la vanda oriental quedará en los
propios puntos donde actualmente se halle, y la Artillería q.e tenían los
buques de Buenos Ayres aprehendidos por los del cruzero se restituirá
igualmente a la posible brevedad.
(31)Oficio del Gobierno de Buenos Aires al Gobernador y Capitán General de la
Plaza de Montevideo, Gaspar de Vigodet. Buenos Aires, Diciembre 28 de 1811. Archivo
General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit. X, 1, 5, 10.
(32)Tratado de Pacificación de las Provincias del Río de la Plata entre el Ex.mo
Señor Virrey D.n Fran.co Xavier Elio y la Ex.ma Junta Executiva de Buenos Aires. Mon
tevideo, 20 de Octubre de 1811. Copia autentificada por Juan Baut.a Esteller. Archivo
General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo. Libro 570, fol. 69/70.
(33)Carlos Ana ya: "Memoria Biográfica...". Archivo General de la Nación, Mon
tevideo, cit.
— 254 —

�— ss^ —
— fsz —
-aoj^ *noioB|^ B^ ap jBJau^^) OATipjy -tl' "ooifpj^otg mjtouiay^^ ivwny soihv^ ()
'OL/69 *lJ 'OÍS oj&lt;1!1 'OAijBJisiQímpy |t?j^ti3^) OAiipjy *o^piA3iuo^j[ 'uoidbj^ b[ ap jBja
oAiq^jy *jaj¡aisg B'inBg aenf jod Bpe^t^iiu^inB Bido^ '1181 ap ^jqni^Q ap Q^ '
"UOW '*ai\y souang ^p vapnoax^ viun[ tnu-x^ vj o?^3 iaiiio^ oa'UDjjr wq Ka^i^ Jouag
owx^ ja ajjua v^dj^ dj ap oi^j jap sdi^uiciojj svj ap upi^ooiftoDj ap opojDJ (Z)
'01 *S ^I 'X '^T^ '^aI ^^uope^^ ouj^iqo^ 'sajiy souang 'BUilu^^jy uopB^j bj ^p ¡BJaa^^)
OAtnojy "H8I ^p 2Z ^M^uaioiQ 's^jiy souang -¡apoiijf ap jvdsvf) 'oapma^wj^^ ap mv¡¿
d^ ap jDjaua^ upjidD^ X jopouuaqo^ jn sauty souang ap ouuaiqo^ jap oío^¡q ({)

f

q 9¡qisod n¡ o ajuawpngr
as ojaznjo ^ap so^ jod sopipuayajdo s^jXy souang ap sanbnq
noj uuiua) 9*6 vuajjiuy oj X 'ajia^ as aiuawjnnj^D apuop soiund soidoid
soj U9 nxapanb jojuaijo vpuva vj v ajuat^auauad mjajjiuy i)¡
•pBpt[B3J ^\ UOD BOIUOUIIB SBUI U9plt[OS B^ 'Bpnp UIS
'opu^is 'BqBj^nooua as apuop jBSn^ ^a ua jepanb Bijaqap Bjja^[i;jB bj anb
9Diput as bjoijb osa joj -jBzijBaa ap jpjjip oSjb jas ap
OABaá ja biuo; pepiunjaollo bjoiuijcI BjjanbB ua ojsandojd oj
U3 o'6 ojnDijjB jap u^ioBJtijarujsa bj b jbS^jj jiotjip opis jaqsq aqap
ou saiuapiauío^ UBaa jBuiniijajt^ ops^Bj^ ja ua opBjndijsa oj b oapiAai
ap oujaiqo^) ja Á B^unf bj Jod SBqaaq sauopBJBj^B sbj oukk)
'uoisaadai ap Bapjjod Bun oiapsiuiJB ja opBuuij ap oood b oioiui
oj Á opnada.1 oj opuBpiAjo 'oapiAajuoj^ ap ouaaiqo^ ja :sajBj
-uaiJO soj b uozbj bj uo.iaip sajoijajsod soqaaq soj sauoi^Bjsojo^d
ap iBsad b oja^ "ojuaiuipajjo ns Xajji^ ja ojajtaa gj ja Á ^l j
() 'sojao sns sopoj ua otjvjovuf^j xd oijjoj
oiraoff jo jv^iftsvjo ap vavqnjo anb vjouvdsa pnpuojmi vun ap snpuvuvíi
svtsandns so^ ua vzumjuoa v¡ opumoaidsap * *' sowuajsisad t&gt;j uouam8tn
sajBuosjad sapBpijnSas sbj ap oSaijd ja uoo
jap aiuBpni(B un pSajj opuBna unB 'b^biiSbjB^J bj ap B^uin^
bj no
ajqnjao ap QI Ia -^ 'J13 aP 9%^^d Jod o^naiuiijduino ns ua
ou
opiunaj jjjb oiJBpupaA ja ísajBjuaijQ ap SBajquiBsy sbj ua soptina
-sip sbui so^und soj ap oun anj sbj;ubjbS sbj ap oidiauíjd
(Z) "&lt;taJ-""' ojio vun lod snpiuunoo
sm^uauaavsap sry¡ ap vsrwj jod vpvcuasqo vjonpuoo dj ajuauioia%ua opuopta
•jo 'oatjow vuatnbjonb outo tu 'svwjo opvwot 'sajadvd ottiosa uaqm¡ íod tu
'opina} vXvu a-b svoiijod sauoiwdo svj uod ^sanf a'b uot^jnuoo o opotsa 'ouaf
•sa vj ap vas vun^jo vuosjad v pjtngasjad as ou soujaiqo^ sotpip u^n
:isb ^panb u^paBpaj ns í
BunSuiu BqBaxjdrai ou anb uoiDBuaajaa suanbad Bun oijjns o-g jg
(T^) •&lt;iDíra sa a'^ 1Pn 1 •*
vzvjj vsa v sa a-b osoni^iufui oj ap msm v svpipuajnsap uouanf ou sauoii
•saS sns a-b X 'oipisauj opooipui ^ap uoiavuodjo^ui vj pnoifos 'ouuajqof)
a%sa ap opvjndiQ ja a-b ap m^uDjsuoo Xvu oSioquia uis upp^ipsijnt vjsa ap
sajiuiij soj aujua opipuauaJduio^ opis ajaiqnu viojv^) upjD^^ ap ojpioajj
ja a-b a-p vjsuo^ ou oij^ jaiavy^ O3-udj^ u-q Xaujj^f mu oui-xa ^a i oqijnoaxa
ajsa autua opvuqajao uojjayijpod ap opvjouj^ ja jcd a-bunyn
: ajqtuapip ap g p lapoSi^ b osajdxa oj as isy -opuBUi ns ap saiiuijj soj
ua Bq^ajua bjsi bj anb ajuauíBpiqap jbjbjdb ap odn^oajd as 'oppstuí
-jy ja opBoijijBj 'sajiy souang ap oujaiqo^ ja uoisboo Bjsa ua oaad
uijjbj^[ ap bjsi bj ap uoisasod bj uoo oíaanoo jbjiuiis oSjy

�territorio, pagando respectivamente en ellos los correspondientes
Reales derechos conforme á un arreglo particular que se acordará

Se acordó además el 20 de octubre:...
"10....Del mismo modo se devolverán todos los prisioneros de qualquiera
clase q.e sean echos por uno y otro Gobierno".
"11....El Ex.mo Señor virrey se ofrec^ á que las Tropfi Portuguesas se
retiren a sus fronteras y dejen libre el territorio Español conforme
a las intenciones del Sr. Principe Regente manifestadas á ambos go
biernos". (34)
Este último artículo está señalalando —como luego veremos más
expresamente— que Elío no tenía seguridad plena en la actitud que
asumiría Souza frente al armisticio.
"El Exmo Señor virrey se ofrece.

entre los citados gobiernos".
"17....En el caso de invasión por una Potencia extran^era se obligan reci
procamente ambos gobiernos á prestarse todos los auxilios necesarios
para rechazar las fuerzas enemigas".
"18....El Ex.mo Sor. Virrey protesta no variar de sistema hasta que las
cortes declaren su voluntad q.e en todo caso se manifestará opor
tunamente al Gobierno de Buen^ Ayres". (36)
Este agregado final al décimo octavo apartado debe haber 8Ído
incluido con el propósito de evitar que Buenos Aires ulteriormente,
pretextando un desconocimiento de las resoluciones de las Cortes,
pretendiera variar su sistema de gobierno.
"19....Los mencionados Gobiernos se obligan ala religiosa observancia de
lo extipulado, constituyéndose en In responsabilidad de las resullas

Sólo ofrecimiento y no ineludible compromiso de promesa hayde parte de Elío respecto a la retirada de los portugueses.

q.e pudiese ocasionar su infracción".
En el artículo 12 se' introdujo una pequeña modificación de pa
labra —ríos por Puertos—- que se comprende fácilmente teniendo pre
sente las ya mencionadas anotaciones escritas al margen por las partes
contratantes en el Preliminar del 7. En efecto, Montevideo y Buenos
Aires indicaron que debía incluirse al Paraná y Uruguay entre los
lugares donde cesarían las hostilidades. Y así fue:
"12.^. .Queda también el Ex.mo Señor Virrey en librar las ordenes pre
cisas para que desde luego cese toda hostilidad y Bloqueo en los
Ríos y costas de estas Provincias".
"13... .Igualmente su Excelencia oficiará al Ex.mo Sor. Virrey del Perú
y al Sr. General Goyeneche participándole el presente aconteci
miento". (35)
Continuando con las estipulaciones —que fueron vanas promesas
por parte de Montevideo— se hizo una aclaración al artículo 13 del
primitivo Acuerdo, que significaba una ampliación de su contenido:
"14....Todo vecino de la vanda oriental se restituirá si gusta á sus ho
gares y podrán pasarse mutuamente de uno a otro territorio quantos
lo deseen: dejándoseles de todos modos en quieta y pacífica posesión
de su fortuna".
Sin merecer variaciones, los artículos siguientes quedaron redac
tados como sigue:
"15... .Se restablecerá enteramente como se hallava antes a las actuales des
avenencias la comunicación, correspondencia y comercio por tierra
y por mar entre Buenos Ayres y Montevideo, y sus respectivas de
pendencias".
"16....En consecuencia del antecedente articulo todo Buq.e Nacional
ó extranjero podrá libremente entrar en los Puertos de uno y otro

"20.a...El Exmo. Sor Virrey y el Sor. Diputado de Buen.s Ayres nombrarán
dos oficiales q.e acuerden el modo de dar cumplimiento al articulo
sobre la evacuación de tropas de la vanda oriental q.e se efectuará
con la mayor anticipación embarcándose en la Colonia todo el nu
mero posible". (31)
Cumpliendo lo convenido en el artículo 19 del Preliminar del 7,
se estableció así "el tiempo y modo" de la evacuación de las tropas
insurgentes. Buenos Aires propuso —o al menos indicó a Pérez que
lo hiciera— que la evacuación de las tropas quedaría al arbitrio de
su gobierno para ejecutarlo por tierra o por agua. La redacción de
este artículo debe haber sido el resultado de los intentos de Monte
video para que el retiro del ejército no se llevase a cabo como un
simple acto de disposición y voluntad de Buenos Aires.
Además Buenos Aires propuso y obtuvo un artículo adicional en
la siguiente forma:
"21... .Las presas que se hagan desdela firma del presente tratado serán
restituidas y respeto a las anteriores se estará a lo extipulado en el
armisticio de 7 del Corriente". (38)
El artículo 20 del Preliminar desapareció del Tratado definitivo
porque su contenido, habiéndose cumplido, no tenía razón de ser.
Pero se agregaron tres artículos más para solucionar los problemas de
las propiedades confiscadas y de los esclavos, que en gran número
habían pasado a las filas revolucionarias, como asimismo para otros
que pudieran originarse.
"22... .Todas las propiedades existentes de qualquiera especie que sean
correspondientes a los vecinos de la vanda oriental quedaran en
poder de sus respectivos dueños á reserva de los Esclavos compre(36)Id., id.
(37)Id., id.
(38)W., id.

(34)"Tratado de Pacificación de las Provincias del Rio de la Plata...". Archivo
General de la Nación, Montevideo., cit.,.
(35)Id., id.. .

— 257 —
— 256 —

17

�hendidos en las listas manifestadas por el Sor. Diputado de Buenos
Ayres que ofrece dejar en libertad para que vuelva á poder de sus
amos á quialquera de los expresados negros q.e lo deseéá y la execucion de este artículo será del cargo y cuidado de lo soficiales de
que se hace mérito en el 20".
"23. .. .Si ocurriese en adelante alguna duda á cerca de la observación de
. qualquiera articulo del presente tratado se resolberá amigablemente
por una y otra parte".
"24....El presente convenio tendrá todo su efecto desde el momento q.e
se firme y será ratificado en el término de ocho días ó antes si se
pudiese". (39)
Debe considerarse el Armisticio de Octubre como el reconoci
miento por ambas partes de una situación especial: el equilibrio de
fuerzas. Buenos Aires no podía vencer la indomable resistencia de los
muros de Montevideo; Montevideo, sólo poderoso por mar, no había
sido capaz, ni tenía el poderío suficiente para reducir a la Capital. Y
lo que pudo ser pesa de desequilibrio —las tropas portuguesas— fue
necesario abandonarla porque era demasiado riesgosa.
El tratado es el resultado único y exclusivo, la culminación final,
de las tratativas que desde el inmediato momento de su llegada Elío
mantuviera con Buenos Aires.
Las ideas del Virrey, que fueron en realidad las que predomi
naron en la estructuración de los 24 artículos, estaban independizadas
de los diversos intereses foráneos que actuaban en el Río de la Plata.
Elío trabajó con entera libertad de resolución; no tuvo inconveniente
en pactar a espaldas y aún contra el hasta entonces aliado portugués,
cuyo auxilio había sido solicitado por él, desobedeciendo las órdenes
de la Regencia y contra el sentir de Casa Irujo.
Por consiguiente hay que considerar que, a pesar de reconocer
Montevideo la autonomía de Buenos Aires, el Armisticio del 20 de
octubre significaba un triunfo —el máximo posible en aquellas cir
cunstancias— del Virrey Elío.
A su vez Buenos Aires, aún cuando abandonara la Banda Oriental
y renunciara a algunos pueblos del litoral, conseguía con el convenio
la tranquilidad que ya le era indispensable para la reorganización de
sus fuerzas diezmadas y vencer la apatía que en los pueblos del in
terior habían suscitado las derrotas del ejército de Balcarce y Castelli.
Por otra parte, el peligro portugués, del que tardíamente se per
catara Elío, era tan grave para Buenos Aires como para las posesiones
del Virrey; de ahí la promesa de ambos bandos de ayudarse mutua
mente frente al extranjero.•-••'••
Veamos ahora las razones que dan ambos gobiernos para explicar
las causas que los llevaron a pactar.
Días antes de firmarse el tratado el Virrey escribía al Ministro
de España en Río, sobre los motivos por los cuales no sacaría mayor
partido del marcado dominio, que según él, tenía sobre la situación.
(39) Id., id.
258 —

"Las proposiciones q.e se le exigen —decía refiriéndose a Buenos Aires—
son duras p.o su situación les hará en mi concepto entrar por ellas y quando
no entrasen perdida la posición que tenían, la artilLa Gruesa y batería ya
en mi poder sin recurso porsu parte de reenplazarla; el Ex Jo Portugués
en Maldonado en comunicación por tierra y agua con migo; el ExXo de los
Insurgentes no podría emprender nuevamente nada contra esta Plaza ni
([podría]) tendría al fin mas éxito q.e su exterminio pues q.e no podría
([]) pasar pM B^ A^. A prime^ vista parece que considerando al
Gob.no de B.s A.s en tal fatal situación dura exijiese de una vez todo obli
gándoles a reconocer al Virrey; p.o datos q.e no es fácil explicar ni tam
poco ([que]) otro q.e yo posea me aseguran q.e dado este paso está la
mayor parte andado p.a conseguir el restos convencidos q.e en mi no reyna
el Espíritu de mandar y dulcificada asi en parte la acrimonia con q.e los
imprudentes e impolíticos de ambos sistemas habían ([empeorado]) em
ponzoñado los ánimos queda B.s A^ mucho mas dispuesto a una compo
sición decorosa y justa; el quererlos obligar de una vez á todos los sacri
ficios sería acaso exponerse á unos esfuerzos desesperados los cuales podrían
producir alguna desventaja en qualq.er acción de Guerra cuyo éxito de
pende á veces de raras casualidades, y por decontado se alargaría la guerra,
se acabaría de arruinar la Campaña y se derramaría siempre alguna sangre
q.e se puede evitar. A costa de algún mas tiempo de ([sistema]) firmeza
y moderación creo conseguir todo Sistema q.e he abrazado con tanta mayor
([]) satisfacción por ser el característico del Nto. Govierno".
Hacía además en la misma exposición, capítulo aparte de la im
portancia que tuvo en su resolución el peligro que encerraba la pre
sencia de las tropas de Souza:' '•'•
"En estas circunstancias me va siendo ya de algún embarazo la conducta
é ideas q.e descubre el Gral. Sousa y sino compare VE. la lentitud y mo
rosidad q.e ha empleado en su aproximación
Mi Secret.o D.n Juan
Bta. Esteller q.e ha regresado después de haber estado —4— meses á las
inmediaciones del Gnral. Sousa, ha conocido por sus conversaciones y las
de muchos oficiales sus ideas de ambición... todo nos (ida a conocer])
pone en la necesidad de precabernos y hacer sin demora en el momento
q.e se vea la menor resistencia a cumplir lileralm.te lo q.e se estipuló, las
mas serias reclamaciones y pa. esto informo á VE. de todo (con tiempo)
para q. esté á la mira y tenga estos datos pa. hacerlas con la firmeza qut
exige un negocio de tanta trascendencia".
Y concluía señalándole con respecto al problema de. Goyeneche que• • .

•

v- "aunq.e esta devia ser una razón —su triunfo en el Alto Perú— pa. q.e yo
no hubiese concedido esta ([calidad]) ventaja; —permitir que Bj A^ reor
ganizara su ejercito del norte con tropas de la Banda Oriental— como ella
no puede verificarse en mucho tiempo y en este devo yo y puedo estar en
disposición de obrar de otro modo y de intimar con valentía y al mismo
tiempo me desembaraza de otros mil compromisos". (40) .. •.
El Virrey había comprendido ahora su error de haber llamado
a los portugueses y quería desembarazarse de "esos compromisos"; el
(40) Borrador del oficio de Elío al Marqués de Casa Irujo. Montevideo, 18 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1811-1812". S X, C 1, A 5, n. 11, Cpta. 735.
Ordenación n. 268/71 en Archivo de Foto-Copias del IiiBtituto de Investigaciones His
tóricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo. Cit. Museo Mitre:
"Contribución documental para la Historia del Rio de la Plata", cit. Tomo I, pág. 151.
— 259 —

�— 6S^ —
~ 89Z —
'ISI -^?&lt;l *I otnox "li^ '^^bjbj^ •[ ap oijj jap sijoisijj bj BJBd ptiuamn^op uopnqiJiuo^;^
:3Hi^j oasrl[V i;3 •oap¡Aaicoj^ ap sbijusi^ X ^apepiuearag ap pEi[njüj bj ap sbjijoj
•sijj saaope3i)saAU] ap o^iupsu] jap ssido^-oio^ ap OAiq^jy ua x¿/892 0*u nopguapjQ
•S¿ •&gt;!dD *II o'u '! ¥ 'I 5 'I S '.^I8I-U81 IiO
fBaopej^ oajaiqoQ 'sajiy souang *Bui]ua3jy uopB^^ v\ ap ^Bjaua^ OAiq^jy 'X18I ap
ap 21 'oapiAaiuo^ otnj¡ nsvj ap sanb^^^ ; oi/g ap ojotfo ¡ap jopvjjoy (g^)

p

9osiraojdnio3 sos^,, ap asjEzBJBquiasap suanb X saeanSnjjod so[ 6
jaq^q ap jojj3 ns bjoub opipuajduioo ejqei{

'sosiuiojduioo jiui solio ap vzvivquiasap aui oduiaii
owsiui jo X mjuajoci uoo jbiuijui ap X opoui ojio ap uojqo ap uppisodsip
ua jBjsa opand X oX onap ajsa ua X oduiait ovonut ua asjo^tffjaa apand ou
vjja ouioo —ptiuauo opuog vj ap svdoji uoo auou jap oiiojata ns vjoziuog
•JO3J s-y rg anb Jitiuuad— ivlviuaa ([popijvo]) njsa optpaouoo asatqnu ou
oX ab 'vd —t&gt;J3&lt;/ HV Va ua ofuniut ns— uozoi vun jas viaap vtsa a-bunon
• •anb
-aio^) ap Braa^qoad p ojo^dsai uoo a[opuB^Buae Binpaoo
•tímouapuaosvj% mum ap oiooSau un aStxa
fnb vzauijíf v^ uoo sojja3m¡ 'vd sovop sojsa vSuat X ojiui v^ n ajsa 'b vjod
(oduiap uoo) opoi ap '^ \ o owjofut o^sa ^od X sauotovuio^oaj smjas snui
sdj 'ojndtisa as a-b oj ar^ijojajfi Jijduino v mouajsisaj jouaui vj van as a'b
ojuauioui ja ua vjoutap uis jaoov X soujaqttoaid ap popisaoau dj ua auod
([jaoouoo v t&gt;p]) sou opot '"'uoiotquiv ap saapt sns sajnijifo souonui ap
sv¡ X sauoiovsjaauoo sns jod optoouoo m¡ 'vsnog "¡viuf) jap sauoiovipauiut
soj p sasaui —p— opvjsa jaqm^ ap sandsap oposajSaj vv a'b jajjajs^ mojg
uon[ u-q o^}ajoa i¡^
uotoouiixojdo ns ua opoajiltua mi a'b pvpisoj
•oui X pmpuaj üj ^ ¡ ajndtuoo ouis X vsno "¡oif) ja ajqnosap a'b svapt a
vjjnpuoj dj ozojvquta vnSjo ap vX opuais va aui soiountsutiojio so%sa ^fl,,
. .:eznog ap eedojj sej ap epnas
-ajd b^ eqBjj^oua anb oaíiipd p u^ionjosaa ns na oaih anb BiouBjjod
-raí b[ ap a^^ede ojnjjdBo 'uopisodxa Biusira n\ na s^uiape
•ttoujainoQ -oj^ jap ootjsijajoDjDo ja jas jod uotoov^siws ([]^
joXmu Djum uoo opvzvjqv ay a-b muajsts; opoi JinSasvoo oaio uoiomapoui X
vzauutf ([ouiaists]) ap oduiati svui utiSjd ap vjsoj y 'jviiaa apand as a'b
aiSuos vunSjv ajdiuais mivwojiap as X vuvduiv^ vj jvwniiD ap vuvqnjv as
'vjjanS dj oijBíJjD/D as opoiuooap jod X 'sapopipinsoo sbjdj ap sajan y apuad
•ap oiixa oXno vjjan^) ap uoioon Ja'bjonb ua oíoiuaasap nunSjo Jionpoid
uvijpod sajono soj sopojadsasap sozjanfsa soun v asiauodxa osooo mías sotoif
•tjoos soj sopoi o zan vun ap jüSipjo sojjaianb ja tvjsní X osojooap uoiois
•oduioo vun v oisandstp svui ouonui s-y s-y opanb soutiuv soj opouozuod
•uta ([opvioadwa^) umq^q soutaists soqutv ap ^ojpijodiui a saiuapmdwt
soj a'b uoo muoutijov vj aijvd ua isd vpvoijiDjnp X ivpuvui ap nitjids^ ja
vuXaj ou tui ua a'b sopiouaauoo soisaj ja jin^asuoo vd opopuo auod joXvui
vj visa osvd ajsa opvp a'b uvjnüasv aui vasod oX a'b ojio ([anb]) oood
-uiu} iu jvotjdxa Jiovf sa ou a'b soivp o'd íXajjj^ jv jaoouooaj v sajopuvS
•ijqo opoi zaa vun ap asatftxa vjnp uoiovniis jvivf jni ua s^y s-g ap owqoff
jv opuojapisuoo anb aoajod vjsia vautijd y -s-y s-g vd jvsvd ([])
mjpod ou a-b sand oimuijapca ns a'b oiixa svui utf ;d mjpuai ([mjpod])
tu vzdjj visa vjiuoo vpvu aiuauivaanu japuajduta mjpod ou saiuaHumuj
soj ap orx^¡ ja ioSyui uoo vnjiv X vjian jod uoiovoiunuioo ua opvuopjvj^ ua
sanSnuoj otx^ ja ¡ vjjvzojduaaJ ap auod nsjod osjnoaj uis japod tui ua
oX mjatoq X v$anj*y vjjpjv vj 'umuaj anb uotoisodoj vptpjad uasvjiua ou
opuonb X sojja jod jvjiua otdaouoo iui ua vjm¡ saj umoonns ns o'd sojnp uos
—saiiy souang v asopuaijifaj moap— uairxa aj as a-b sauoiotsodojd SDjn

'
'77
(6)
•Pípp
'^I pp^d
•uopcnjis bj aaqos ejuaj '[ unSas anb 'oiuioiop op^oJBUi
joa'biu BI.IB0B8 ou 8^[Bno so[ jod soaijoui so[ ajqos 'oi}j na BtjBds^ ap

•jBjoBd
b nojBA3[[
so[ anb
sbsiib^ sb[
BJBd soujsujoS soqinB nep
anb sanozBJ
sb[ BJoqB
soiubo^
•ojafuBjjxa
a^uara
-t'njnuí asj^pnAB ap sopu^q eoquie ap Bsauíojd
t?[ jq^[B
apainajj
iAa^ij^
pp
sauotsasod se[ BJBd omo;&gt; sajiy sou^ng Bjsd 3abj8 ubj bj3 'oif^ bjbjb^
-jad as a}uaiUBtp.iBj anb [ap 'san^njjod oaái^od p 'ajj^d bjjo jo^
*t[[a)8B^) Á aojBOfBg ap ojiojpfa pp SBjOJjap sb[ opBipsne uerqBq joij^j
-ui pp so[qand so[ ua anb BijBdB b¡ j^ouoa A s^p^oizaip SBzjanj sns
ap uopBztuBájoaj b[ BJBd a^qBsuadsipm BJa a[ vÁ anb pBpt[inbuBJí B[
OIU3AUO3 [a uoo Bjnifaelloa '[Bjojr[ pp so[qand sonn[B b BJBpunuaj A
[BjuaijQ Bpu^g B[ BJBiiopuBqB opuBiio unB 'sajiy souang zoa ns y
•oj[^ ^ajjiy^
pp —sBpuBjsun^
-jp SB[[onI&gt;B na ajqtsod oturxein ^a— ojunijj
un eqe^ijin^is
aaqnjoo
ap oí, pp oppsiuuy p 'sajjy souang ap BiinouojnB B[ oapiAajuoj^
ja^ouoaaj ap jssad e 'anb JBjapisuoo anb Áv\\ a^uain^isao^ joj
•ofnjj BSB^ ap jpuas p bjjuo A Bpua^ajj bj ap
sauapjo sb[ opuapapaqosap '[a Jod opB}io¡[os opis Bjq^q otjixnB oAn^
'e^n^ruJod opBi[B sa^uojua BjSBq [^ bjjuoo unB jÍ 8Bp[Bdsa b jBjoed ua
oju^tuaAuoauf OAnj ou íuopn^osaj ap p^}jaqi[ BJajua uoo pÍBqBjj ojf^j
•bjb^ bj ap ojjj [a na UBqBnjoB anb soauBJOj sasajajuí sosjaAip so[ ap
sfipBzipuadapui uBq^jsa 'so[noijJB f^ sof ap uoiaBjnjonjjsa e[ ua uojbu
-uuopajd anb sb¡ pepi^aj ua uojanj anb '^ajji^ pp SBapi sb'j
souang
uoa BjajAnjuBoi
JI3 Bp^Saff ns ap ojuaiuom ojBipauíin 'sajiy
p apsap
anb bbaijbibj)
sb[ ap
'[Burj uopBu;ui[na b[ 'OAisnpxa A ooiun opBjfnsaj p sa opBjBjj [^
•BSo^saij opsisBuiap bj^ anbaod B|jBuopuBqB , oiJBsaaau
anj —SBsanSnjjod SBdojj sb[— oijqi[inbasap ap Bsad ^as opnd anb O[
^ "[BjidB^) B[ b jpnpaj BJBd ajuyiarjns ouapod p Bjuaj iu 'z^dBa opis
BjqB^ ou 'JBUI jod osojapod o^os 'oapiAa^uoj^ í oapiAajuo|\[ ap sojiun
so[ ap Biauajstsaj a^qeuropui Bf jaauaA Bjpod ou sajiy souang -sbzjouj
ap opqr[inba p ^^padsa uopBnjis Bun ap sajjBd SBqiUB .iod ojuajuí
-iDouoDaj p ouio^ ajqnjaQ ap opiisinuy p asjBjapisuoa aqaQ

as fs saiuv o smp oipo ap ouiuuat ja ua opoyifi^vj ojas
auutf as
(6)X\?saipnd
a-b otuauioui ja apsa^ oioafa ns opoi vupuai oiuaauoo atuasajd jg' • 'o'fzn

aiuautajqvSiuto pjaqjosaj as opvivji aiuasajd jap
ojnoijjv
•tíauod
vjjo vjatnbjonb
X mm jod
ap uotooauasqo oj ap oojao p vpnp vunSjo atuojapo ua asatjjnoo }• • 'o'Zn
\íOZ
Ia ua
oiuaui
aotnj
anb
ap sajmoifos oj ap opvpino X oSjod jap
vjas
ojnoiuv
aisa
ap as
uoiono
'3Xa vj X naasap oj a'b sojSau sopvsaudxa soj ap vjanbjomb o souto
sns ap japod v vcijana anb ojod pviJaqtj ua jvfap aoajfo anb saiXy
souang ap opwndiQ io ja jod snpmsafiuvui svisij soj ua soptpuai¡

�armisticio le proporcionaría esa momentánea liberación y sería un
compás de espera para que pudieran llegar los tantas veces solicitados
refuerzos de la Península; las probabilidades eran ahora más seguras,
dado que la situación en España había tenido un vuelco favorable.
En informe que remitiera el 3 de noviembre al Ministro de Es
tado, Elío reafirmó los conceptos anteriores. Le decía que había pac
tado no obstante dudar de las intenciones de Buenos Aires porque
sabía que
"há procedido a impulsos de la necesidad y apuros en que lo há puesto la
situación respetable y ventajosa de las Tropas del General Goyeneche...
no menos que por su temor al Exercito Portugués, y por la debilidad, y jaita
de energía para sostenerse aquellos mandones en un Gobierno desconcer
tado, precario y despreciado de la universalidad de las gentes de honor, y
amantes del orden".
Remarcaba Elío:
"Todo esto repito lo conozco muy bien como una verdad demasiado pu
blica, y seguramente esta havia sido la ocasión mas aproposito para dar un
golpe decisivo, y victorioso contra estos enemigos, si huviese tenido de mi
mano auxilios bastantes para llebar al cabo una obra de esta naturaleza".
Pero a pesar de tan favorables circunstancias el Virrey sostenía
que no había podido desentenderse
"de los gravísimos fundamentos que hicieron forzosa mi adhesión a vn ra
cional acomodamiento. En el influieron esencialmente 1. la poca Tropa
armada que hay aquí de entera confianza, suficiente apenas para defender
la Plaza. 2. la absoluta fallides del Erario
en tanto grado que ya no
havia dinero ni aun para dar de comer a dicha Tropa, única paga que go
zaban y gozan. 3. la remota esperanza de que se rehabilitase el Thesoro
Real para cumplir al menos con las cargas mas principales; pues la vnica
segura entrada con que contaba por razón de derechos Reales, havia lle
gado en los tres vltimos meses a la miserable importancia que convence el
informe numero S. del Administrador de la Aduana 4. la poca voluntad
con que la parte mas considerable, y pudiente del Comercio hizo a S.M. los
mesquinos prestamos, y donativos... a pesar de mis esfuerzos, e insinúa
ciones íroto] tanto verbalmente como por... oficio escusandose a mayores
contribuciones con la estancascion de sus frutos, y demás relaciones mer
cantiles que no pude contradecirles, y S. las incomodidades y enormes
perjuicios que estaba ocasionando un sitio dilatado a estos vecinos, y es
pecialmente a los dueños de posesiones rurales, que consiguieron arruinar
estos enemigos de la humanidad por medio del Saqueo y fuego que pren
dieron a muchas de ellas, dejando en el estado mas infeliz a innumerables
familias honradas".
y como razón especial exponía:
"No influyeron menos los fundados recelos de las miras ambiciosas del
citado exercito Portugués a vista del lenguaje irregular y capcioso no es
perado con que se explica el General Don Diego de Souza en contra
dicción con las ordenes e instrucciones que me tenia manifestadas el Señor
Principe Regente... y con la buena fee y franqueza con que en mis
Cartas... me signifique con el enunciado General Souza, cuyo extraño pro
cedimiento me há competido a mandar a Maldonado donde se halla al
Capitán de Fragata Don José Obregon, al intento de que le persuada de la
necesidad de que se conforme con mis deliberaciones mucho mas siendo
— 260 —

estas arregladas a las proposiciones del mencionado Señor Príncipe Regente.
Tuve por último presente la Real orden de 20 de Mayo que me dirigió VE.
de orden de SA. y las dos de 7 de Abril que recibí por el Ministerio de
la Guerra todas ellas reducidas a prevenirme el modo como debía condu
cirme en un caso como el actual, considerándome S.A. sin arbitrios para
Debe S.A. y VE. —seguía diciendo, refiriéndose al éxito— estar per
suadidos que con el referido tratado y la energía y constancia con que a
toda costa y con asombro de los mismos enemigos hé procurado sostener
la defensa de este interesante punto, presenta hoy otro aspecto muy diverso
y há empezado la victoria a convertir sus ojos risueños acia nosotros". (41)
En resumen: la difícil situación de la Plaza de Montevideo —las
privaciones del sitio, la escasez de Tropas, el erario exhausto— y el
peligro de las miras de Souza, fueron en definitiva lo que decidieron
al Virrey Elío a pactar momentáneamente con Buenos Aires, para
salvar uno y otros. Dueño ahora de la campaña oriental cesarían
aquellas; restablecido el comercio en el Plata, se solucionarían en
parte las dificultades económicas y el ejército portugués, según lo acor
dado de antemano con la Corte de Río, debía retirarse porque ya era
innecesario su auxilio. Después de un tiempo, llegados los refuerzos
de la Península, podría Montevideo llevar el golpe decisivo contra la
rebelde Capital y sojuzgarla.
Para Buenos Aires los beneficios que el tratado aportaba no eran
de la cuantía de los de Montevideo, pero eran sí vitales e importan
tísimos en su situación. Su gobierno comprendía que con él imponía
un enorme sacrificio a los habitantes de la Banda Oriental, pero
también que era necesario consumarlo
"para conciliar los intereses supremos del estado: tales son su integridad, y
la cesación de calamidades de una guerra intestina".
Por otra parte, como ya lo había señalado Elío, el peligro por
tugués pesó sensiblemente sobre las resoluciones del gobierno por
teño, tanto casi como el avance del General Goyeneche desde el Alto
Perú. Decía el Gobierno de Buenos Aires en un artículo de oficio
publicado en la Gazeta:
"Quando la historia no ofreciera tantos exemplos de quan funesta ha
sido á los imperios la intervención extrangera en sus diferencias domes
ticas, nuestros coetáneos han recibido una lección tan terrible, como re
ciente en las desavenencias de la familia reynante de España, que abrieron
las puertas del reyno al extrangero, que la combate hasta el dia". (42)
Y concluía dirigiéndose expresamente a los "Pueblos y conciuda
danos de la Banda Oriental" solicitando de ellos el sacrificio máximo,
aunque fuera temporariamente.
(41)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, Noviembre 3 de 1811. Gustavo
Galunal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elio", en Revista del Instituto Histobico y Geográfico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 1016.
(42)Artículo de oficio de la Gazeta de Buenos Aires del 27 de Octubre de 1811.
Gazeta de Buenos Aires, o. cit., tomo II, pág. 843.^
— 261 —

�— I9^ —
1*^8 '^^d 'II oraoi s'ip *o 'sajiy sonang ap BjazB^
^O 9P ¿Z T3P saaty ouang ap wazs^ B[ ap opijo ap O[aaiy (^j,)
'1181 *P
'9101 '^?&lt;1 'Z o'n 'II "' '''!D ' '^vaDna^ iaa ODidVHOoa^) a odihox
•sig oxnxiISHl i^a visiAajj aa \^nj^ jaino^ -od^ ^C^JJi^j ;ap m3U3puodsajjojn :iísnTfg
OAVisn;) 'H8I *P í ajqniaiAO^ 'oapiAajaoj^ •opojsjf ap oj}smj¡^ jb oijg ap oiojfQ (if)
eianj anbune
'OUIIXBUI OIDIJIJ3B8 p 8O[p 3p OpUB^lOIJOS tJBjn3IJQ BpUBg B{ 9p SOUBp
-Bpnpnoo A sopqanj,, so^ b aiuaaiBsaidxa asopuai^tiip empuoa j^
(Zf) "D?P ?a D&gt;SDV ^quioo oj an/&gt; 'ouaguojtxa jo ouAau jap sojuand soj
uoua^qo anb 'ouods^ ap ajuuuÁai vtjtuiof vj ap sotouauaaosap soj ua a%uap
•ai 01x100 'ajqpiaj uo% uoiooaj oun opiqtoau uot¡ soauojaoo sonsanu 'sootj
•sautop snpuaiaftp sns ua vu^üuojjxa uopuaaiatui vj sopaduit soj y opis
m¡ vjsavnf uvnb ap sojdtuaxa soiuoj njatoajfo ou mjoisii¡ dj opwm()n
:B)3ZB^) v\ n^ opBoi^qnd
oioijo ^p o^nojjaB un n^ sgjiy souang ^p ona^tqof) p bio^q 't
1IV I3 aPsaP ai{3aiia^ío^) pjana-^ ^p 3oubab \a otaoa isbo o;ubj
-jod oui^iqoS pp s^uoionjoBgj sb[ ajqos ajuain^^qisu^s osad
-jod oaSipd p 'oji^ opB^eu^s BiqBq oj ^á omoo 'a^^ed bjio jo^
•í(tfuj)sa)ui vjjanS vun ap sapvptun&gt;jvo ap uoionsao o¡
'popiiüajui ns uos sajoi :opvisa jap sowaudns sasauaiut soj ^mjiouoo r&gt;xodn
anb
oiiBsaaaa
ojad '[BjuaiJQ Bpueg b^ ap sa^uBjtqBq so[ b oidijijobs orajoua un
Binodmi p uo^ anb Bipuaiduioo ou^aiqoS ng •uop^n^is ns na soiuistj
-uBjaoduii a sap^íA is uBja oiod 'oapiAajnoj^ ap so[ ap Biiirena v\ ap
neja ou Bq^jJodB opBiBJ} p anb sopijanaq so¡ saJiy soaang bjb^
•B^jBSznfos A jBjxdB[) ap^aqaj
b^ bjjhod OAispap odjoS p jba3{[ oapiAa^uoj^ ejjpod 'epnsuiaa^ B[ ap
sozaanjoj so[ sopBSa^ 'odmai) un ap sandsaQ •oi[ixne ns oiiBsaaauui
Baa vÁ anbjcod asjBjpaj Bjqap 'oi|j ap aiJO[) B[ uoo ouEinaiuB ap opBp
-joob o{ un^as 'sanSn^jod o^iaiafa p A SB^ituouoaa sapejynoijip sb^
ua UEjjBuoiorqos as 'b^bj^ p ua opjamo^ p oppa^qeisa^
UBIJB833 ^BJU3I.IO BllBdlUB^ B[ 3p BJOqB OUO11Q 'SOJ1O A OUll JBAp38
BJBd 'sajiy souang uoa ajuaiuBauB^uaraoui le^asd b oj^^ Aa^ij^ IB
uo^aippap anb o^ BAUíuijap ua nojanj 'Bznog ap seaiui sb[ ap o^^ipd
p A —oisneuxa oijeja p ^sedojj^ ap zaseasa b^ 'otjis pp sauopBAijd
sb[— oapiAajuoj^ ap bzbj^ b^ ap u9pBniis ^pijip ^\ :uauinsaj u^
(If) \souiosou moo souansij soto sns jpjaauoo v miotota v\ opvzaduia m[ A
osuaatp Xnui oj^adsv 0110 ov rr¡uasaid 'oiund aiuvsaiatui atsa ap vsuafap vj
jauajsos opvjnjojd au soSiuiaua souistui: soj ap oiqwosv uoo X vjsoj vpoj
o anb uoo mouojsuoo A m^iaua oj A opmo-i l opfjafau ja uoo anb sopipons
-jad irnsa —otvxa jo asopua^ifai 'opuaiotp mnSas— -^^ A -yg aqaQ
sajvw so]uvj jinXiíitsa ap saovdno A s^jj^nf sotpatuaj ap jvsoa
vjDd soijjiqjD uis -yg auiopuvjapisuoo 'jtmjov \a outoo osoo un ua autuio
-npuoo mqap ouioo opotu ja auuiuaaaid v svppnpaj sojja svpot D^janf) nj
ap oijaisiwj^ ja jod iq^oai anb Jtiqy ap ¿ ap sop soj A -yg ap uapuo ap
"3.A ?^?J?P atu 3n^ oAo^f ap 0^ ap uapuo ¡va^ oj ajuasaid outiijn uod aan^
adiouijj JOttag opouotouaui jap sauototsodoud soj o sopojSaujo sojsa

— 09^ —
opuatt soui otpnw. sauopDjaqijap situ uoo auuofuoo as anb ap poptsaoau
oj ap oponsuad a\ anb ap ojuajui jo 'uoSajqQ asof uoq ojoSoj^ ap unjido^
jo ojjoy as apuop opouopjvf\¡ o jnpuoui o optjaduio^ pt¡ aui ojuaiuitpao
•oíd ououjxa o Ano 'oznog jd uauaf) opntounua ja uoo anbi^iuSts aui • • -sojjoq
siut ua anb uoo vzanbuujf A aaf vuanq oj uoo A " * aiuaSa^ adiouiuj
jouag ja sopojsafiuout otuai aui anb sauotoonjjsut a sauapjo sdj uoo uotootp
•ojjuoo ua —oznog ap oSatQ uoq jouauaQ ja ootjdxa as anb uoo opojad
-s&lt; ou osotodno A jojnSauut afvnSuaj jap vista o sanSnjjoj oipuaxa opotio
jap sosoioiquto sojiui sdj ap sojaoau sopopunf soj souaui uoua.injjui Oj^n
:eiuodxa [Btoadsa uozbj ouioo A
•uSDpojuoif
sajqouauinuui o zjjafvi soui opvisa ja ua opuofap 'sojja ap
sovonut oSDijriuof
uouatp
•uaid anb oganf A oanbng jap oipaui jod poptuouinu oj ap soátxuaua sojsa
joumjjv uojain^tsuoo anb 'sajounj sauotsasod ap souanp soj o ajuautjopad
•sa A 'soupaa sojsa o opotojtp opis un opunuoisooo oqojsa anb sotottiUad
sauuoua A sapopipoutoom soj o-g A 'sajjioapoujuoo apnd ou anb sajpuoo
-uaui sauojoojaj souiap A 'sojnuf sns ap uoiosoouotsa oj uoo sauotonqujuoo
sauoAmu o asopuosnosa oiotfo • • muod ouioo a%uawjoqjaa ojuoj [otou] sauoio
onuput a 'sozjanfsa situ ap josad o •••soapouop A 'soiiwjsaid soumbsaui
soj 'f^'g o oznj otojauio^ jap ajuaipnd A 'ajqouappuoo snui auvd oj anb uoo
pojunjon oood oj o'f ouonpy oj ap jopojisiuiutpy jap 0* oiawnu auijofui
ja aouaauoo anb mououoduit ajqoiastw oj o sasaui souipja sauj soj ua opoS
-ajj tnam¡ 'sa/^ay sovoauap ap upzou Jod oqojuoo anb uoo opojjua ounSas
doiuíi oj sand ísajodpmud smu sogjoo sdj uoo souaui jo Jtjduino nuvd joayf
o^osavj^ ja asojtjiqoijaj as anb ap vzuouadsa vioiuaj oj o' -uozoS A uoqoz
-oiS anb oSod votun 'odojj, oyoip o xauioo ap uvp ojod uno tu oiamp oiam¡
ou o A anb opojS ojuot ua
ouvjg jap saptjjof vjnjosqo oj o-^ 'ozojj oj
japuafap vjvd sonado aiuatoijns 'ozuotfuoo ouatua ap tnbo Aoy anb opouuo
Bdoj oood oj o-j ajuatujopuasa uouatnifut ja v^ •ojuaiwopowooD jouoto
•ou ua o uptsaupo tui osozuof uouapiv anb sojuauippunf souitsMOjg soj apn
asjapuaiuasap opipod Bjq^q ou anb
Biuajsos
p SEiouBjsunojp sa[qBJOAB| ubi ap jesad b
\flzajounjou ojsa ap vjqo oun oqoo jv joqajj ojod sajuvjsvq sotjtxno ouvut
tul ap opiuaj asapimi ts 'soSiuiaua sojsa ojjuoo osoiuoyjia A 'oatspap adjoS
un uop ouvd ojisodoudv soui uoisooo o; opis vmvy visa aiuauiojmSas A 'ootjq
-nd opotsouiap pvpiaa oun ouioo uatq Anuí oozouoo oj ojtdau o%sa

:oJI3
\^uapio
jap sajuouio
A 'uouoif ap sajuaS soj ap poptjosjaaiun oj ap opotoaidsap
A oixúoaid
'opoj
-jaouoosap ou^atqof) un ua sauopuoui sojjanbo asjauajsos ojod otgjaua ap
ojjof A 'poptjtqap oj lod A 'sanSnuoj ojpuax^ jo joiuaj ns jod anb souaui ou
• • -avoauaAof) jojauaf) jap sodouj^ soj ap osofvjuaa A ajqvjadsau uoponjis
oj ojsand tn¡ oj anb ua soundo A pvpisaoau oj ap sosjndtu; o optpaoojd ot{lt
anbiod sairy souang ap sauotauaiui sbj ap jspnp ajuBjsqoanb
ou Bj
opsi
-DBd BiqBq anb eiaap a'j 'sajoija^ue eojdaouoo so[ onuijBaj oq^ 'opej
-s^ ap ojjsiuij^ [b ajquiaiAou ap p eiapimaj anb auMojuí unj
•apqBJOABj oopnA un opiuai jqBq BUBds^ ua uopBnjts bj anb opBp
4SBjnSas sbui Bjoqe usja sapepifiqBqoad sb[ íBp^suiuoj b¡ ap sozjanjaj
sopBjioifos S303A sb^ubj soj jb^^[[ uejaipnd anb BJBd BJadsa ap sedmo^
un Bijas A uopBJaqi[ BouB^uainotn esa ejjeuopjodojd aj; optjsiuiJB

�El 21 de octubre el tratado fue ratificado por el S.r Virrey Don
Francisco Xavier Elío en la siguiente forma:
"Se aprueban y ratifican por mi parte los artículos del precedente tra
tado, que se devolverá para los demás efectos consiguientes". (43)
Y en la Gazeta de Montevideo del martes 5 de noviembre se
informó:..
"El 24 de Octubre el Gobierno de Buenos Ayres cangeó y ratificó los
tratados de pacificación estipulados entre el E^. Virrey y dicho Gobierno.
S.E. ha ordenado se comunique al publico para su inteligencia y puntual
observancia en la parte que toque". (44)
De inmediato la Junta ofició a Rondeau, ordenándole la relirada definitiva:
"Hoy há llegado á esta Capital el Secretario del Gov.no Dx D.n José
Julián Pérez, con los tratados de latransacion de desavenencias con Mon
tevideo que quedan ([sancionados]) admitidos por este Gob.no (ten todas
sus partes]) y lo han sido por publica aclamación y con la celebridad co
rrespondiente ([Enterado VS. de este negocio]). En su consecuencia pre
viene a VS. ([este Govjio]) accelere sus marchas como se le há ordenado
anteriormente, pues cada día urge más la brevedad deella". (45)
Las promesas sobre garantías individuales que desde los primeros
días de octubre venía formulando Elío a los habitantes de la cam
paña de Montevideo, fueron nuevamente reiteradas —tal vez porque
no habían sido oídas— el mismo 20 de octubre. Exponía el Virrey en
una proclama, que por la guerra se había perdido la seguridad que
reinaba en la campaña bajo su mando; pero que dados sus anhelos
—"bien conocidos", decía— de evitar la ruina se había llegado a es
tablecer en el Tratado que ninguno de los gobiernos podía castigar
a nadie por sus anteriores opiniones, prometiendo nuevamente, en
su nombre y en el de su gobierno, que cumpliría con escrupulosidad
lo pactado y que quien lo quebrantara, ya fuera autoridad o par
ticular, sería castigado con todo rigor. (46)
(44) Id., id., pág. 848.
(44) Articulo de Oficio de la Gazeta de Montevideo del 5 de noviembre de 1811, en
Biblioteca Nacional, Montevideo. En el Archivo General de la Nación Argentina. Buenos
Aires, existen copias de la ratificación. Copia fotográfica del Tratado de Pacificación con
Montevideo. Ratificación. Montevideo, 21 de Octubre de 1811, firmado por Elío. Archivo
General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, Banda Oriental 18101814*% X, 1, 5, 10, n. 105 (el original pasó al Archivo del Ministerio de Relaciones Ex
teriores de la Rep. Argentina). Copia Autenticada por Pérez del Tratado de Pacificación.
Montevideo, 21 de Octubre de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires.
Banda Oriental 1810-1814. X, 1, 5, 10; n. 79.
Copia firmada por Pérez, Acevedo y Garfias del Tratado de Pacificación de la Excma.
Junta de Buenos Aires y el Virrey Elio. Montevideo, 21 de Octubre de 1811. Archivo General
de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814". S X,
C 1, A 5, n. 10; n. 79.
(45)Oficio de la Junta de Buenos Aires a Rondeau. Buenos Aires, 24 de Octubre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10; n. 392.
(46)Proclama de Elío a los habitantes de la Campaña de Montevideo. Montevideo,
20 de Octubre de 1811. Gazeta de Montevideo Extraordinaria del 23 de Octubre de 1811.
Biblioteca Nacional, Buenos Aires, Reservado Dirección, n. 28.260.
— 262 —

El propio 21 de octubre' se tomaron las primeras providencias
por parte del Virrey para dar cumplimiento a las distintas cláusulas
acordadas.
Haciendo uso de las facultades que le otorgaban los artículos 20
y 22, comunicó por un edicto a todos los vecinos de campaña y Mon
tevideo que tuvieran que reclamar alguna propiedad a los jefes del
ejército de Buenos Aires en retirada, que debían dirigirse al Teniente
Juan Latre en la Colonia, comisionado a tales efectos. (47)
Conjuntamente oficiaba al Cabildo diciéndole que era indis
pensable
"que VE. nombre dos Sugetos desu confianza en unión del oficial, que en
virtud del mismo art.o debe comisionarse, pasen á hacerse cargo délos esclabos, útiles, y qualquiera otros efectos, que pertenecientes alos Vecinos
de esta Plaza, y su Jurisdicion, reclame el indicado oficial, délos Gefes délas
Tropas de Buenos Ayres; avisándome VE. de haberlo asi egecutado, con
noticia de los sugetos q.e se nombren para mi conocimiento". (48)

Respondió el Cabildo:
"há elegido este Ayuntamiento p.a la indicada Comisión á D.n Mateo Ga
llegos, y D.n Francisco Moran de este vecindario, lo que avisa á VE. p.a su
conocimiento é inteligencia". (49)
De su parte el Cuerpo Capitular proclamó a los "Jueces Comisio
nados de la Vanda Oriental" haciéndoles notar que los estragos de
la guerra habían
"acarreado a esta Plaza unas calamidades, q.e empiezan a calmar por los tra
tados de esta Superioridad con la Cap.l de B.s Ays. Tratados q.e haciendo
revivir la amortiguada alianza.... deben infundir en lodos los orientales
un Espíritu de unión ,de amor y de conciliación, q.e nos haga participantes
de las delicias de la paz..."
En consecuencia agregaba el Cabildo:
"Deseando pues los padres de la Patria y este Ex.mo Ayuntamiento
restituir la abundancia, y dar á los frutos de ntra. subsistencia la circulacji
devida, previene a todos los Comisionados o Pedáneos q.e con el consejo
y el exemplo aminoren, exorten, y persuadan á loshavitantes de sus respectibos
limites para q.e entablando la comunicacji con esta Plaza (interrumpida dolorsamie) sesen de una vez los malea que nos han an^ustiado, conservandonos,para ser útiles al Estado,á la Patria y asimismos". (50)
Continuándose con las medidas para dar cumplimiento al ar
tículo 20, el gobierno de Buenos Aires el 26 de octubre oficiaba al
(47)Edicto de Elío. Montevideo, 21 de Octubre de 1811. Gazeta de Montevideo, Ex
traordinaria del 23 de Octubre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado
Dirección, n. 28.260.
(48)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 21 de Octubre de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, f. 68.
(49)Borrador del oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 21 de Oc
tubre de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General Administrativo,
Libro 569, fol. 68.
(50)Borrador de la Proclama del Cabildo de Montevideo a los Jueces Comisionados
de la Banda Oriental. [Octubre o Noviembre de 1811]. Archivo General de la Nación, Mon
tevideo, Archivo General Administrativo, Caja 346, n. 116.
— 263 —

�'911 o'n '9K "Í"D 'oAiiBJisp (;) py p
•no^ 'noroB|yi bj ap jBJauag OAnpjy •[X18T *P ajqnaiAO|^ o ajqnuQ] -juiubiuq vpuvg d; ap
sopDuotsituo^ sa^anf soj o oaptaaiuo^^ ap opjiqn^ jap minrpoi¿ vj ap jopojjof] (OS)
•89 'ioj '69s ojqn
'OAUBJtSIUIOipV (BJ3O3Q OAiq^jy 'O3piA31UOJ^¡ 'aatDB^^ BJ ap (BJSU3^) OAiqjjy -^JgJ 3p 3Jqill
•30 ap ^g 'oap[A3juopj[ 'W^ &amp; oapinatuofl ap op^iqo^ jap ot^ifo jap jopnjjo^ (6^)
'89 '} *0¿S OJ^rl 'OAiiBJisiuirapy (bjsus^ OAiq^jy 'o^piAsiiioj^ 'uoiobj^ b[ ap ¡Bjaua^) oAnpjy
'1181 P ^qni^O aP IZ 'oaptAajnoj^ •oapwatuoyj ap opjjqv^ jo oijg ap morjQ (8J)
opBAjasajj -sajiy eouang
•xg 'oapiAaiuoj^ ap

o
B38ioi]qig na *tI8t 8P ajqmao ap j^ (ap bu
ap ajqniaQ ap 12 'oap¡Aajuoj( -oj/^ ap ojjipjj (¿^)

jb Bqcioijo ajqnjao ^p 9^ ja sajiy souang ^p oujatqo^ ja 'q
-jb jb oiuaiunjduina jep ejBd SBpipaoi sb[ uoo
\soiusiuiisd X oíjjvj vi p'opu^sjf jb S9;ijn jas vuod'souop
•uutu^suoo 'opuifsnauD uot^ sou anb sjjmu soj zaa aun ap nasas (afwosjoj
•op opidturuiaiui) bzojj ojsa uo^ u-oDsiuniuos vj opuDjqojua vb vind saijiuij
soqpoadsaj sns ap S3}urjntinyso¡ n uopvnsjad í 'u9jjoxa 'uauouituo ojdtuaxa ja i
oÍ3suo3 ja uoo a^b soaunpaj o sopvuoistiuo^ soj sopot o auamaid 'vpiuap
wovjnoifo vj otouajsisqns -vjju ap sottuf ^oj v jvp X 'vi^uopunqv vj
ojuaiviDjunÁy owx¡¡ ajsa X oijjv^ vj ap saupod soj sand opw&gt;asaQn

:op|iqe[) p

Biouanoasuoa

u'"zt)d oj ap sm^ijap svj ap
satuodtoijuvd vSm¡ sou a-b 'uoi^ojjtouoo ap X jouiv ap' uomn ap njijids^ un
sajDtu^ijo soj sopot U3 jtpunfui uaqap • ••• vzutnjo vpvn^puoiuo vj jtaiaai
opuaijoif aúb sopojDjj^ -sXy s-g ap J'dn^ vj uoo popí jo; jad ng otsa ap sopoj
•vjj soj jod jouijDD v uozaiduia a'b 'sapvpiwvjvo svun dzvj^ visa v opaadjvoo^
uBjqeq BJjanS bj
ap soSBjjsa soj anb jbiou sajopuapBq 4jfiu3tjq BpuB^ bj ap eopeu
-oísirao^ saoanf?5 so[ b oniBpojd jBp^jidB^ odjan^ [a a^asd ns bq
(6f) \fliouaSijaiui 0 otuaiuifoouoo
ns vd '^^/t v vsiav anb oj 'oijopuioaa ajsa ap uvjoj^ oj^ijuujj uq X 'soSajj
•vf) oajv^^ uq y uptsiuio^ vpujipui vj vd o%uaituvjunXy a%sa opiSaja pi^&gt;9
rop^iqB^ p oipuodsa^;
(8t) \tojuaiuiioouoo iw vjod uaiquiou as a-b sojaSns soj ap moitou
uoo 'opojnoaSa ís ojjaqm¡ ap -^^ auiopuvstav isaiXy souang ap svdouj^
svjap safaQ sojap 'jvtoifo opnoipm ja auiojoai 'uotoipsiunf ns X 'vzojj njsa ap
somoayf sojn sajuaioauauad anb 'sojoafa sojto viatnbjvnb X 'sajijn 'soqup
•sa sojap oguvo asuaovi¡ y uasod 'asuvuotsiwoo aqap O'uv ouistw jap pnum
ua anb 'jvtotfo jap uoiun ua vzuvifuoo nsap soiaüng sop auqutou "ij j an^&gt;,,

0938^ o'D 'noiDDajig opBAJasa^ 'sajiy oi^ng '[BuoiDB
TI8I P JqnioO P EZ lP BiJBaipjoejjxg oapiAaiaof^ ap BiazB^) "ijgi ap ^jqmjQ ap q^
^^oapiAaiuo}^[ -oapiaaiuo^^ ap ounduiD^ d^ ap sajuoiiqDij so^ o otj^ ap vtuvjoouj (9f)
'Z6 o'u
;0I 'S
\.H8l'0I8I
IBJnO
Bpnsg,, 'jBnoioBj^ oujaiqog -sajiy soaang 'BUfiusSjy
aoi.)Bjy¡
bj 'Ip'X
[BjauaQ
OAiqjiy
-[igl
ap aaqnuQ ap pz 'S3J!V souang •noapuo^ v sajjy souang ap ojun[ 0/ ap ototfQ (5f)
•6¿ o'a ¡01 o'u '! V 'I 0
[BJoira^) oAiqajy '1181 ap sjqnjjQ af 12 'oapiAaiaoj^ 'o¡[g ^ojji^ ja X eajiy souang ap oiunf
'Bin^x^ B^ ap aopB^i^i^B^ ep opBiBj^ ^ap sbijjb^ ¿ opaAa^y 4zaj3(] jod BpBnui^ Bido^)
•61 oa !0I '9 'I 'X &gt;I8t-0I8I IEJuaO P"Bff
•sajiy sonang 'Bunuagjy uoi.B(^¡ B[ ap ^ejans^ OAi^jjy '[[8[ ap ajqnioo ap \^ •oapiA^juo^,
'QopBDi^^B^ ap opBiBJ^ ¡ap Z3J3^^ Jod spB^iiuainy B?dO^ '(Bauaa^jy *d3^^ B( ap S3jorj3i
-x^ S9uo[jc[ajj sp oijaisruij^ ^p oAiq^ay [B osad [BaiSuo ja) gol o'n *0I 'S 'i 'X *H8I
-0181 im"3iJo Bpu^g 'jBaoiDBfj oaisiqo^ -sajiy souíinjj 'Buijua^jy uoi.ib^j bj ap jBj^na^)
OAiq^jy 'o;(^ jod opsinjij ^^IX8I ^P 3jqni;&gt;Q ap \^ 4o^piAaiuo]^ 'aoiJBjijiiB^^ *oap¡A3juo|^
UO-&gt; UOJOB^flpB^ 3p opB^BJ^, [^p B3I|Bj^oiO| BldO^) 'U0IJB^IJIJBJ B( 3p SCldo^ a3]SIXa '83Jiy
souang -Bunua^jy uoijb^ b| ap [cJaua;) OAiqjay [a 113 -oapiAajuoj^ 'p3uopBj^¡ EJalo;|q;g
113 '1181 3P a^qoi3iAoa sp 2 [ap oapiAsiuoj^ sp bjszb^) b[ ap oi.iij^ ap ojoJiuy (fp)
•SfS -^^^ 'Tí 'TI ((•)
(gf) Uo^lJ OpOJ UOD OpBSlJSB3 BIJ38 'JBjnOIl
-JBd o pBpjjojnB Bjanj bá 'BJB^unjqonb oj uamb anb Á opBjaBd O[
pspisojndnja^a uoo ejJi^dinna anb 'ouaoiqo^ ns ap ja ua A ajquiou n^
ua 'ajuaiucAanu opuaiiauíojd 'sauomido soaoiaajuB sns jod aip^u n
jb/jijsbo Bipod soujatqoá soj ap oun^uiu anb opejBJj^ ja na ja^ajqe^
-sa b op^Sajj Bjq^q as Buinj bj jejia^ ap —Biaap '4tsopiDouo^ naiqM—
sojaquB sns sop^p anb ojad íopuBm ns ofeq BiiBdinBD bj na Bq^upj
anb pepun^as bj opipjad Biqeq as B.uan^ bj jod anb 'eim;pojd Bun
na Aauij^ ja Bjuodx^ -aaqnjoo ap o^ orasiin ja —sBpio opis UBiq^q ou
anbjod zaA je^— sspsjaipj ajuauiBAanu uojanj 'oapiAaiuoj/\[ ap eiiBd
-laso bj ap sajuB^iqBq soj b ojj^ opusjnmjoj BiuaA aaqnjoo ap SBjp
sojauíiad soj apsap anb sajBnpiAiput sbjjubjbS ajqos SBsauíoJd
(Sf) '&lt;Pna3V pvp^aaiq vj spui a$m vtp vpoo sand 'ajuauuoijamv
opvuapuo yu a\ as ouioo svuojvw sns auajaooo ([ou-aof) ajsa]) -g^f v auaia
•3Jd viouanoasuoo ns 1/^7 -([oiooSau a isa ap -^y¡ opodaiu^]) 3¡ua¡pvodsajj
•oo pvptiqajao vj uoo X upiovutojov voijqnd jod opts uvu oj X ([saiind sns
sopot ua]) ou-qoff ajsa jod sopijpupn ([sopvuoiouvs]) uopanb anb oaptnaj
•uo¡\¡ uoo smouauaavsap ap uoioosuvjidj ap sopviojj soj uoo 'zauoj uvijn[
aso[ u-q j-q ou-íioq jap oumajoag ja jvtjdüj visa y opvüajj m¡ Xojjn
:BAi}iutjap
-aj bj ajopnsuapjo 'nBapuojj b oíaijo B^unf bj ojBipamuí ^q

: ouuojui
as ajqmaiAou ap 5 sajJBin jap oapiAajuoj^ ap bj^zb^ bj ua
j^

-sojoaja sap^j b opBuoisiinoa 'Biuop^[) rs\ na
asjtSuip UBjqap anb 'Bpsjpaj na sajiy souang ap
pp sajaí soj b pspaidojd BunSjB jBmspaj anb usaaiAnj anb
Á BUBdniB^ ap souiaaA so¡ sopoi b ojoipa un jod ^^mnuio^ 'g
sojnojviB so^ UBqBjo^o [ anb sapB^jnoBj sb¡ ap osn opuaiosjj

fpf) '^anbot anb auod vj ua mouvauasqo
jvntund X tnouaSijajm ns ojvd ooijqnd jv anbiunuioo as opvuapuo m¡ -^-g
•oujaiqoQ ovoip X Xajjj^ --g ja ajtua sopvjndpsa upiovotfpvd ap sopvjojj
soj OJijiiDj X paSSuvo sajXy souang ap oiuaiqof) p ajqnjjQ ap pz 13n

a^qssnad
-sipoi Bja anb ajopuaioip op^iqe^ \e BqBpijo aju^uíB^unfao^

SBpnsnsp SB^uijsip sbj b oiuaunijdinnD jBp BJBd
SBianapiAoad sBjamud sbj uojbuioj as ajqnj^o ap

pp

Jod

oido.id

(f) 't,s9tuatnStsuoo sotoafa smuap soj vuvd yjaajoaap as anb 'opvj
•ojí atuapaoaid jap sojnotuv soj ajjvd jui Jod uooiftivu X uvqanudo agt)

uoq

¡biiijoj ajuainSis bj ua ojjg;^
j*g ja jod op^oijijej anj opBiBjj ja ajqnjoo ap

�"Virrey de la Banda Oriental" solicitándole dispusiera que todos los
hombres de armas que se encontraban dispuestos pasasen a la Colonia
para reembarcarse y señalándole además que tenía necesidad de contar
con los buques que había ofrecido para facilitar la operación. (51)
Respondió el Virrey que ya había dado orden el comandante del
Apostadero de Marina, José Primo de Rivera, para que prestase todos
los auxilios posibles. (52)
A fines de noviembre la retirada de las tropas de Artigas creó
un rozamiento entre Vigodet y el Triunvirato. Aquel consideraba que
la dirección tomada por las tropas orientales transgredía los artículos
7 y 22 (53). Pero el Gobierno de Buenos Aires sostuvo que el 20 de
octubre no se habían pactado expresamente los medios de ejecución,
sino que ellos habían quedado al arbitrio de las partes contra
tantes. (54)
La escisión estaba planteándose; ya volvía a vislumbrarse la
guerra. Para que en la campaña oriental, cuando se realizara la re
tirada de las tropas insurgentes, no se produjeran tantos desórdenes
propios de las circunstancias Elío nombró una partida para efectuar
reconocimientos, al frente de la cual iría el Teniente de Mi
licias D. Bartolomé de Mena.
En las instrucciones que con tal efecto le diera el 2 de noviembre
establecía que haría perseguir y arrestar

Reafirmando las garantías acordadas, le encargaba
"por el Sup. Govierno q.e nadie ha de —ser—perseguido por razón délas
opiniones pasadas y el Comd.te sera responsable de q.e no se falte por
ninguno de los de su mando". (55)
Concluía pues, haciendo responsable al Comandante de los ex
cesos que contra la libertad individual cometieran los de su partida.
Los "términos" en que se había concedido la amnistía provocaron
cierta confusión al hacerse la interpretación de su alcance. La subinspección consultó al Virrey,
"Sobre los términos en que devian considerar los Individuos veter^ q.e
haviendo desertado de esta flaza, tomaron Partido con los enemigos y de
lo q.e haviendo sido prisioneros de Guerra observaron igual conducta". (56)
La resolución del Virrey del 11 de noviembre, se la comunicó
Vigodet a los Sres. Ministros de la Real Hacienda:
"Los indiv^ Veter^ q.e han desertado de esta Plaza pja tomar par
tido con los insurgentes contra su [roto] no deven bolver jamas al ser.o pues
la amnistía solo les comprehende como Ciudadanos, y no como Militares,
y lo mismo deve entenderse con respecto á los oficiales; mas pj- lo q.e
respecta á los q.e siendo prisioneros en la clase de soldado tomaron par
tido pjr concurrir alguna circunstancia q.e les favorezca podra tenerse al
guna consideración". (57)

"á tda. lente armada aunq.e se nombre partida q.e no tenga Pasaporte mió
pues sin el no deve transitar ninguna. Nose acercará á las Fuerzas de Buenos
Ayres q.e marchan p.a sus destinos pero si alguna Partida bajo el pretexto
de ser de aquella Gente cometiera robos o excesos la arestaría haciéndole
(roto) ducir á esta aquel gaucho o Bagamun (roto) q.e por confesión formal
de 4 Vecinos, el cura y el Comisionado le delaten por perjudicial lo arrestara
haciéndolo conducir á la plaza con una noticia de los delitos y testigos q.e
le delataron.
Además debería prohibir el uso de armas de fuego a:
"Ninguno q.e no sea del num.o de vecinos honrados q.e sean destinados
pji auxiliar a los Alcaldes y Comandantes... y á alguno otro vecino q.e
obtenga licencia p.a usarla todas... las recogerá y conduci
[rolo]
cuidado á la Plaza. Qualq^ Partida q.e se diga del ExXo Portugués q.e
con ese achaque se este llevando cabalgadas y Boyadas; si puede arrestarla
lo executara, pues ninguna deve executarlo sin mi permiso á diez leguas
de su Ex.ío y son unos verdaderos ladrones los q.e sin el lo executen.
(51)Oficio del Gobierno de Buenos Aires al Virrey de la Banda Oriental D. Xavier
Elio. Buenos Aires, 26 de Octubre de 1811. Original y borrador en Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional. "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5,
10; n. 280.
(52)Oficio de Elío a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 1. de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
n. 124.
(53)Oficio de Vigodet a la Junta Gubernativa. Montevideo, Noviembre 28 de 1811.
Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
Freceibo: "Artigas". Documentos Justificativos. Montevideo 1886, pág. 32. Gazeta de Monte
video, 15 de Febrero de 1812, en Biblioteca Nacional, Montevideo.
(54)Oficio del Gobierno de Buenos Aires a Vigodet. Buenos Aires, 28 de Diciembre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Beunos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". "Montevideo, Del Capt. Vigodet, Tratados .de Pacificación". X, 1, 5,
10. Cit. Freceiro, o. cit., p. 36.
— 264 —

En Buenos Aires de inmediato se dictaron órdenes para dar cum
plimiento a lo establecido en los artículos 15 y 16.
Así, el Triunvirato solicitó al Administrador de la Real Aduana
que formara un reglamento de derechos teniendo en cuenta las Reales
órdenes y disposiciones en la materia. 58)
Con tal motivo se originaron varias consultas que prolongaron,
por largo plazo, la resolución definitiva.
Referido al mismo artículo 16 el gobierno de la Capital pidió a
Elío que hiciese pasar a Buenos Aires al Administrador de la Aduana
de Montevideo para acordar con él, el arreglo de los derechos res
pectivos. (59)
De su parte el Virrey buscando beneficiar el comercio y la nave
gación del Río de la Plata, trató de que se llevara a cabo la construc
ción de un fanal en la Isla de Flores.
Con ese propósito publicó un manifiesto haciendo un llamado a
(55)Instrucciones de Elio al Teniente de Milicias Bartolomé de Mena. Montevideo,
2 de Noviembre de 1811. Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo
General Administrativo, Caja 735, Carpt. 1811: Documentos Diversos.
(56)Oficio de Vigodet a los Ministros de Real Hacienda. Montevideo, 16 de No
viembre de 1811. Archivo General de la Nación^ Montevideo, Archivo General Adminis*
trativo, Caja 733.
(57)Id., id.de IChiclana, Sarratea y Pa^ol al Administrador de la Real Aduana. Buenos
(58)Carta
Aires, 25 de Octubre de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno
Nacional, leg.
n. 75.de Buenos Aires a Elío. Buenos Aires, 26 de Octubre de
(59)Oficio
del cit.
Gobierno
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
n. 281.
— 265 —

�— S9^ —
•I8Z o"
*ip *9aj 'fBuopBj^ onjatqo^ ^sajiy souang 'BunuaSjy aoiaej^ b[ ap jBJaua^) oAiqojty *tX8I
ap ajqnj^Q ap 9g 'sajiy Bouang *0J73 ^ saji^ souang ap oujatqoQ jap oidijq (6S)
•g¿ o"u -jid -Saj '[BuoioBfj oiuaiq
-0^ •sajty souang 'BunuaSjy nops^[ bj ap puaua^ OAiq^jy "X18t 3P Jqnis() 8P SZ 'saJiy
souang •nuimpy joa^ nj ap jopvjistutwpy jo [ossbj X vajoujn^ *ouojjty^)] ap ojio^ (85)
P 'Tí (¿S)
•¿ BÍBD 'oaiibji
-siuirapy |Biaua^} OAiqoay 'oapiAajuoj^ 'aops^ bj ap jBjauaf) OAiq^jy 'XT8I 9P a-iquiaiA
•N 8P 91 'oapjAsjaoj^ -vpuawnfi jva^ ap sojjsiui^^ soj d lapogi^ ap oiotfQ (95)
•sosjoaiq s^aanin^oQ :it8I "id^^ 'sj¿ bTb^ 'OAijBjjsraiuipy |bj3cs^)
OAtq^jy 'oapiAainoji^ 'nopBj^ bj ap jBJana^ OAiq^jy na jopBjjog 'JI8T 3P 3-iquiaiAO^ ap g
ap awojojjvg snioiji^^ ap ajuatua^ jo otj^ ap sauoij^njjsuj (59)
b opBinEj[ un opnaiDBtj oisoijiubui nn ooi[qnd ojt89dojd asa no[)
•sajo^ ap B[sj B^ na ^bubj nn ap npp
-^nj^suoo bj^ oqso b bjbab{^ as anb ap 91BJ1 'bjbj^ b[ ap oijj pp
-9ABU bj; Á oiojaraoo ^ JBioijauaq opnBDsnq ^ajjt^ p a^JBd ns ^

(6S) 's
-sa^ soi[03J3p bo^ ap o^SajJB p 'p noa jBpaooB Bjed oapiAojuoj^[ ap
BHBnpy bj ap JopBj^sraiuipy [B sajiy souong b JBsed asapi^ anb ojj^
b pipid ^BíidB3 bj ap oujaiqo^ ja g^ ojn^iiJB omsim jb opwaja^
•BAijtnijap uppnjosaj bj 'ozBjd oSjbj lod
'noJBSuojojd anb SBijnsuoa sbijba nojBniSiJO as OAijorn jbj U03
(^^ -BiiaiBín bj na sauopisodsip A saaap^o
sajB3}j sbj Bjuan^ u3 opuom9^ soi^oajap ap o}uatnBj^9j un bjbuuoj anb
BUBnpy jsa^j bj ap jopejjsiuitnpy jb ojpijos oiBJiAnnjjj^ ja 'isy
*9^ Á ^^ sojnoijJB soj ua oppajqB^sa oj b ojuoiuiijd
-iimD jsp BJBd sauapao uojBjoip as ojBipauíui ap sajiy eouang u^
(¿S) 'uumoiu3ptsiioo vunS
•jo 3SJ9V31 vjpod vozauoanf saj a*6 mouvfsvnoMD vun^jn jxnnouo^ jcd ojnj
•jod uouduioi opt)pjos ap asryp vj ua soiauoisiid opuais a-b soj p ojoadsaj.
a'b oj j^d svtu isajmstfo soj p oioadsai U03 asuapuajua aaap oiustui oj A
'sajDitjff^ ouioa ou X 'sowypoprtt^y ovioo apuatpidwoo sa^ ojos mtsiuwv vj
sand o-jas jv svtuví janjoq uaaap ou [ojoj] ns vjjnoo saiuaS^nsut soj uod opti
•jnd jmuoi vd vzojj njsa ap opnj-tasap uoif a-b s-iaia^ s-ciipui soqn
JB3)J bj ap soj^siuij^[ "sajg soj b
o^ranmoa bj as 'ajqmaiAou ap \\ jap Á^ni/^ jap uoionjosaj
(9S) 'tíD}onpuoo jvnSi uouvruasqo vjjanf) ap sojauoist^d opis opuatawq amb oj
ap f, soSttuaua soj uoo opiiivj uojvuioj 'vzbj^ visa ap opvuasap
a-b s-jajaí sonpiaipuj soj unjapisuo^ uoiaap anb ua souvwiai soj auqogn
jb ojjnsuoa uop^adsui
-qns vj -aanBajB ns ap n^pB^a^djaiui bj asaa^sq je uoisnjuoo Bijap
BjjsiuuiB bj opipaauoa Biqsq as anb ua MBomniJ8jM so^
ns ap soj uejaiiamoa jBnpiAipui peiJaqtj bj bjjuoo anb sosa.-)
-xa soj ap ajUBpuBrao^ je ajqssuodsaj opuoioBij 'sand
(S9) \&lt;opumu ns ap soj ap ounSuiu
íod ajjof as ou a-b ap ajqosuodsa^ vías arpuio^ ¡a X svposvd sauoimdo
uozvd íod ojnnUasuad—jas— ap m¡ aipvu a-b oujaiao^) -dng ja JOdn
aj 'sBpepjoae sbjjubjbS sej

— f9Z ~
-9 -d '-II3 "O\,fI8I-0t8I
'OHI333S^ pjuU()
J¡3 Ot
'S 't 'X •&lt;in9PB^!J!-"'J aP sop^jBJX '^apoSijV -^dB^ (Oq 'oapiAajoo^,,
BpuB^,^ ¡buoi^b^^ oujaiqo^) 'sajiy souna^ ^eaiiua^jy uopB]^ e[ ap ¡ejaua^) OAiqjjy 'Xlgl ap
ajquiapiQ ap 2Z '^aaiy souan^ '^apo^i^ v sai-iy souan^ ap ouuatqoQ jap ot^i^Q (^)
•O9[J1A3)UO¡\¡ ']BQOI3B{^ BJ3)0I|&lt;|ig ¡13 '^jg|; 8p OJ3jq8^ ap J 'O3piA
-aiuoj^[ ap BjazB^) '^g *2Bd '9881; oapiAajuopj *soAijB3ijijsn^ soiuanin^oQ 'ti^^pjf,, ^oaiaD3H^
'lia *^a[ ^¡BUOi^B]^ ouaatqo^) *eajiy eou^n^ 'Buiiaa^jy ooi^b]^ e^ ap [SJana^ OAiq^jy
"II8I 3P 8Z ^jqmaiAoj^ 'oaprAajuoj^ •viuivujaqiiQ v^un[ vj v japoSt^ ap moijQ (jj)
•^io -gaj 'pjnopB^ otuaiqoj) -eajiy onang 'Buiina8jy npioBj^ bj sp jnjsua^) oAiqpjy
-H8l
•ni
o'
ap ajqiuaiAOjy] ap o'l 'oapiAajuoj^ sajiy souang ap V]un[ vj v oi¡^ ap oioj¡q (^^)
b[ ap ]Bjaaa^ oAiq^jy aa jopsjjoq A ¡Bui^ijQ *|I8x 3P ^j^tu^Q ^p 9Z ^sajiy souang 'OfU^
j^;ar&gt;x 'a jDtuatJQ opuvg v¡ ap ^ajji^ jv sajiy souang ap oujatqo^) jap ototfQ (j)

(
•uatnoaxa oj ja uis a-b soj sauojpnj sojapnpjati soun uos A orx^[ ns ap
svnSaj zaip osnujad iw uis ojjvinoax aaap vunSmu sand 'njDjn^axa oj
vjjvisajjD apand is tsopoXog sopoSjvqoo opwoaajj aisa as ^nbmpn asa uoo
a-b sanSnjjoj Ofx'g jap vSip as a-b vpi%jv¿ v-bjvn^f -ozdjj vj b opuptn^
[ojoj]
tonpuo^ X vjaSooaj svj ---sopo} njjosn vd tnouayyj nSuatqo
a-b omoaa ojio ounSjn p X • • • sajuDpuouto^ X sapjDojy soj o jvfjixnv vd
sopmtpsap uvas a-b sopojuoi¡ soupaci ap o-uinu jap vas ou a-b oi
:e oSonj ap seuue ap osn ja Jiqiqojd epaqap semapy

•uojBjvjap
aj
a-b soSpsat X sojijap soj ap vt^ijou vun uoo vzvjd vj p Jionpuoo
ojopuatomi
vjvjsajjj) oj jvioipnfjad jod uatojap aj opvuotsttuo^y ja X vjno ja 'souioa^ p ap
jotujof uoisafuoo jod a-b (ojoj) unutoSvg o ovonvS janbo ojsa o jpnp (ojoj)
ajopuatovt¡ mjo%sajv vj sosaoxa o soqoj ojatiautoo a^uaff vjjanbv ap jas ap
ojxajajd ja oívq vptuoj vunSjo is ojad somisap sns vd uvuojvtu a-b sajXy
souang ap svzjan^ svj v pjoojaoo aso/^ -vunüutu jvjisuoj} aaap ou ja uis sand
ottu aijodvsnj oSuat ou a-b vpijjvd ajquiou as a-bunv vpvuijv ajuaf vpi v)y
A JinSasaad bijbij anb ^
ajqinaiAOU ap ^ Ia

aj ojaaja jbj uo anb sanoponjísur sbj

•Buaj^f ap anrojojjeg -q sBpij
"ÍW 8P 3inamax p BJJÍ l^no bj ap aiuajtj jb 'sojuaitnpouo^a.i
jeni^ap saed BpijjBd eun ojqinon ojj^ SBiouBjsunojp sej ap soidojd
sauapjosap so^ubj nejafnpojd as ou 'sajua^jnsui sedoai sej ap b[)bjij
-aje bj BJBzijBíu as opuBno '[Bjugt^o BUBdinBo bj u^ anb bjbj -ejjan^
ej asjBjqumjsiA b bjajoa bá tasopueajuBjd eqBisa uoispsa B'^
(f) 'SajUBJ
-Bjjuoa sa^jBd sbj ap oi^jhjjb jb opBpanb uejq^q sojja anb ouis
'uopnaaj*a ap soipoui soj ajuauíBsaadxa opB^aed uejqeq as ou ^jqnjoo
ap Q^ ja anb OAn^sos sajiy souang ap oujaiqo^) ja ojaj '() ZZ ^ L
sojnoijjB soj Bjpaa^suBjj sojbjuíhjo sedoj) sbj jod Epeuioj uoia^aaip ej
anb Bqejaptsuoa janby 'oíejiAunuj^ ja A japoSt^ aj^ua ojuairaezoi un
paaa seSiíjy ap sedoj} sbj ap Bpeapaj bj ajqutaiAon ap samj y
(5jS) •s^jqj^od sotjixne soj
sopoj ase^sajd anb ejed 'BJaAi^ ap ouiu^ asof 'buijbj^ ap ojapejsody
jap ajuBpuBinoo ja uap.io opsp ejqeq BjÍ anb Aain^^ ja mpuodsajj
(JS) 'uopejado bj jB^rjpsj bjb&lt;I oppajjo Btqeq anb sanbnq soj uoa
jbjuod ap pepisa^au Bjuaj anb semape ajopusjBuas A asjeojBquiaaj ejed
Biuojo^ bj b uasesed sojsandsip usqBJiuoaua as anb senue ap sajqmoij
soj sopoj anb Bjaisndsip ajopueipijos KjBjnaijQ BpuBg bj ap í

�todos los americanos y europeos -^-especialmente ingleses, portugueses
y españoles— para que cooperasen en la construcción de aquél faro
que evitaría, decía, los naufragios "que tantas vidas cuestan, y tantos
daños producen" al comercio del Plata. (60)
Con el mismo propósito trató de obtener la colaboración del Con

sulado instalado en la Capital (61) y del Cabildo de Montevideo. A
éste le escribía:•&lt; &gt;
"VE. q.e tanto debe desvelarse en todo lo que corresponda ala felicidad
délos vecinos de Montevideo, espero que me propondrá los medios, ó re
cursos, que juzgue puedan producir en tanto lo correspond.te alas fuerzas
de esta Plaza. Al efecto oficiara VE. al Consulado para q.e discurriendo
el asunto entre todos, ofrezca cada uno los medios que le dicten sus luces,
paraq.e se realice una obra tan benéfica á la humanidad, y tan del interés
de todos". (62)
Al Ayuntamiento le pareció sumamente interesante esa obra que
sugería el Virrey y atendiendo las órdenes recibidas ofició de inme
diato al Consulado para que
"comunique á este Cuerpo quantas ideas puede adquirir conducentes al
fin propuesto (ÍExcmo S.r Virrey]) paraq.e en su virtud, y con las que
pueda subministrar este Cabildo adopte VE. medidas mas oportunas paraq.e
tenga efecto ([tan beneficia idea]) un tan benéfico pensamiento". (63)
El Consulado de Buenos Aires pasó al gobierno Ejecutivo el oficio
de Elío para que resolviera (64); corrido casi un mes recién respondió
el Triunvirato a aquél Cuerpo, sosteniendo que sobre el petitorio del
Virrey no se diera paso alguno, porque era materia que solo incumbía
al Superior gobierno. (65).
Junto con eso Buenos Aires —así se lo exigían sus principios— nó
quiso permitir que Elío en el manifiesto apareciera titulándose "Virrey
de Buenos Aires". Eso creó un pequeño conflicto del que resultó un
intercambio de oficios, en uno de los cuales Elío escribió:
"El Titulo Proviene de Reales Despachos librados px la Regencia de
España é Indias, por el Gobierno de esa Nación de quien VE. se consi
dera parte;y a la verdad Yo tengo la misma facultad de coartarme el Tí
tulo, como de darme á mí mismo otro de Virrey del Perú.
(60)Manifiesto de Elío. Montevideo, 27 de Octubre de 1811. Impreso. Archivo Ge
neral de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit., 20.
Publicado en Gazeía de Montevideo del martes 29 de Octubre de 1811, n. 44, pág. 392/
93, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
(61)O/icio de Elío al Consulado de Buenos Aires. Montevideo, 27 de Octubre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit., n. 20.
(62)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 28 de Octubre de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, pág. 71.
(63). Borrador del Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 30 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo,
Libro 569, f. 68.
(64)Oficio del Consulado al Gobierno Ejecutivo de Buenos Aires. Buenos Aires, No*
viembre 9 de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Na
cional "Banda Oriental 1810-1814". X 1, 5, 10, n. 20.
(65)Oficio del [Ejecutivo^ al Consulado. Buenos Aires, 3 de Diciembre de 1811. Bo
rrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, S, 10. n. 20.
— 266 —

:No alcanzo porque este dictado se oponga como VE. dice al espíritu
del artículo 6. de los tratados concluidos; él explica los límites que devo
mandar por ahora y nada ¡tabla de títulos: la misma razón tiene VE. pira
pretender que Yo no me haya llamado Virrey de las Provincias del Río
de la Plata, que si lo pretendiera VE. del Virrey de México".
Y agregaba:
"Con mi pronta ida á España queda ya VE. libre de compromiso en
quanto el título de mi persona y acaso como lo opino no tendrá VE. que
darle a otro; pero D.n Gaspar de Vigodet tiene el título de Capitán General
de las Provincias del Río de la Plata, y se verá VE. con este Gele en iqual
tropiezo. El título solo, no arguye mando ni posesión do más argüirá un
derecho á ella; así es que el Rey de España se ha titulado siempre Rey de
]erusalen,de las dos Sicilias, y de Gibraltar; sin que los potentados á q.e
estas posesiones corresponden se los hayan disputado, y eso que ellas están
muy cimentadas por los años y por las distancias; circunstancia q.e falta
mucho á la autoridad de VE".
Para que esta diferencia no entorpeciera la publicación del mani
fiesto, Elío como solución proponía:
"VE. puede por sí dar el manifiesto como guste, pues Yo no lo variaría
jamas". (66)
Esta velada oposición del gobierno de B. Aires y los aconteci
mientos posteriores harían imposible que fuera realidad la idea tan
benéfica de Elío, de levantar un faro en la isla de Flores.
El 1. de noviembre, y continuando en sus propósitos de faci
litar las relaciones mercantiles que habían de mejorar el exhausto
erario, Elío hacía proposiciones al gobierno de Buenos Aires para
la reanudación del comercio entre la Capital y Montevideo, se
gún se había acordado en el art. 16 del Tratado (67). Pero como
el gobierno no respondiera a sus requerimientos, pasado algún
tiempo, Vigodet, ya al frente de la Capitanía General de la Banda
Oriental, le oficiaba al Triunvirato solicitando la contestación (68).
Recién ahora el Ejecutivo porteño respondió, explicando que su si
lencio era debido a que la propuesta de Elío estaba en estudio del
Consulado. (69)
Previendo que pudiera originarse alguna divergencia en la apli
cación de los artículos aprobados al 20 de octubre, tal como se ma
nifestaba en el numeral 23, el gobierno de Buenos Aires nombró a
D. José de la Rosa, como representante ante Montevideo, para allanar
(66)Oficio de Elío a la Junta Gubernativa de Buenos Aires. Montevideo, 9 de No
viembre de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Na
cional "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10.
(67)Oficio de Elío al Gobierno de Buenos Aires. Montevideo, 1. de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
(68)Oficio de Vigodet a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 25 de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
"1811-12. El Capitán Vigodet. Montevideo". Cit.: Fregeiro: "Artigas", Documentos justi
ficativos, o. cit., pág. 32.
(69)Borrador del oficio del Gobierno de Buenos Aires al Capitán General de la
Banda Oriental; Vigodet. Buenos Aires, 30 de Noviembre de 1811. Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit. "1810-11, Montevideo del Capitán Vigodet".
— 267 —

�bj ap
nj ap

— L9Z ~
^ neiidB^ jap oaptAatno^g 'tI*0I8I ''Ia "^al 'aaJ!y onang 'Bupua^jy uops^j
^ OAiq^jy Hgl ap ^jqmaiAO^ ap of 'eajiy Bouang -j^^oSi j :jmuatdQ npvng
^ t/ojido^ ^o rajiy souang ap ouiaiqof) jap oijtfo jap jopnijog (69)
•^ -Sed 4&lt;ip -o 'soaiibdij

-li^ -8a] 'lEuoiJD^ ouaaiqo^) -sajiy soaang 'Bunua^iy uoi.iüf^ bj ap jBjau^f) oAtqaiy H8I
ap ajqmaiAo^ ^p 53 'oaptAaiuo}^ %saity souang ap Djvnf oj o tapoSt^ ap oidi/q (89)
-lt -8aj '(Buoijt)|yj ooiaiqo^) -aajiy sonang 'EuuuaSjy uope^[ bj ap jBiaua^) OAiq;uy 'tI8l
ap aiqaxaiAO^ ap o'^ 'oapiAainoj^ 'tadty souang ap 01^.^^1^0^ jv !73 aP ?3?/0 (¿9)
"Ot 'S 'I 'X "^181-0181 I&lt;nnauo BPUBfl,, luop
•B(j onjaiqof) -sajiy sonang 'Bmina^jy nopB(i¿ j ap jBjana^ OAiq^iy -tI8I aP a-iqmaiA
•N aP 6 'oaptAa^uoj^ -taJij^ cou^ng ap oatimuaqng djum/- ; p oij'j ap opifQ (99)
jbubi^b bjb¿[ 'oapiAa^aoj^ 3^ue ^iaBiaasajdaj orno 'cso^; b^ ^p asof -q
-Bta 98 oraoD ^bj '^aqnjao ap QZ lB sopBqoadB sopnojjaB so[ ap uopea
•{[(Ib b^ uo spua^jaAip buti^^b ^sjbuijÍijo Bjaipnd anb opu^iAaj^

(69) p
^p oipnjsa ua BqBisa oij^ ap B^sandojd b^ anb b optqap Bja
-18 ns anb opuBDi^dxa ^ipaodsaj ouai.iod OAi^naaf^ ^a BjoqB uatoajj
• (89) uope^sajuo^ b^ opiiE^ioT[os ojBJiAunijj^ p3 BqBptjo a^ '^bju^uq
BpuBg b^ ap jBjaua^ BiuBitdB[) bj ap ajinj-ij jb tbá 'japoái^ 'oduiaxi
nn^jB opBSBd 'so^uairauanbaa sns b BJaipuodsaa ou ouiaiqoS ja
oinoo oaa¿ *(¿9) op^J^J^ jap 9^ -iív ja na op^paooB Biq^q as unS

— 99Z —
"0Z o'n "01 'S 't 'X •lltt8I-0I8I IO
epaB^^ fBuopej^ oujaiqo^) 'saaiy souang ^sn^ua^jy uoiob^^ b[ ap ¡sjana^) OAiq^^y aa JopBjj
"H '1181 3P ajqmapiQ ap g ^eaj¡y souan^ 'opvjnsuo^ pt [o.i ijn^a^^] jap oioijq (9)
"OS o'n '01 'S 'I X "..H8I-018I IBlaa!aO BPUBa&gt;. isaoio
-Bf^ oujaiqo^ -Bajty sonang 'BnnnaSjy aoiaB\[ B[ ap [Bjau^;) oAiq.uy "IX8I *P 6 ajqraaiA
•o^ *&lt;ajiy sonang sajiy sonang ap omuiaalg miiatqof) ; opvpisuo-j jap oto^fQ ^\9)
'89 í '69S ^ni
4OA|i8Ji8iaimpy ^ejana^) OAiq^jy *oapcAaiaoj^[ (noi3B^[ B{ ^p |BJaua^) OAiq.uy 'HQ\ ap
ajqniJQ ap Qg ^oapiAaiuop^ 'oi^^ d oaptaajuo^^ ap opjtqn^) jap oioiJq jap jopvjiog (9)
•\l -2Bd 'o¿S 0Jtm 'OAijBJisiuirapy ^eJJuay OAiqjjy -oapiAaiuoj^ 'uoijBj^j bj ap pj,ma^ OAiqaay
'1181 aP ajqnjJO aP 8Z 'oapiAajnoj^^ -oapmatuojfj ap opjiqoj jv otj3 ap ototjo (Z9)
'^Z o*u í'^ '^3{ 'sajiy souan^ 'Buiiua^jy uoiob^ b[ ap ¡cjaua^ OAtq^jy *t|8I
ap ajqni^Q ap ¿g ^o3piAaiuo]^[ 'sauiy souang ap opvjnsuoQ jd oij^ ap m^ifQ ({9)
'09Z"8Z o'a 'u9!sa8J!a opBAjaeajj -sajiy souang 'jBnopB(^ Baaioi^qig na 'gj
/Z6E "3?^ *n o'u '1181 aP qnaO 8P 6Z wn Ip oapiAajuo^ ap Biazej) na opejiiqaj
'0^ "'!J '^3I '{BuopB^ ouaaiqüg -saaiy souang 'Bunusüjy uoi.iBf^ B[ ap {ajan
•39 OAiqojy -osaadni] '1181 ap ajqntOQ ap ¿^ 'oapiAaiuo^ '&lt;j¡[ ap ojsaifjuDm (99)
"ruad 19P Xau^ty^ ap oijo ouisiui rui o auiivp ap ouioo 'ojnj
'11 Ia auuDjjvoo ap pujjnoof vwsiiu vj oSuai o^ popjaa vj 0 Xiat^vd vuap
•ísuo^ as "^^j\ uamb ap uopv\¡ vsa ap ou^aiqof) ja íod 'sDtpuj a ou
ap oi^ua^ay oj rd sopvjqtj soipndsaQ sajoa}¡ ap auamoij ¡"&gt;U
:oiqiJ3sa oij^j eajsn^ boj ap oun ua 'eopijo ap
un oijnsaj anb jap ojoijjuoo ouanbad un oaaa osg '^sajiy sonang ap
Á^ni\^ asopuBjnii) BjapaJBdB ojsaijiuBiu ja ua oq^ anb aijiuuod osrnb
pu —soidpujjd sns UBi^ixa oj as jsb— saaiy souang osa uoa ojunf

(9) \fituaiuiDsuad o^ifauaq uot un ([vapi m^ifauaq unj^ oj^afa vSuaj
9'bvivd SDunj^odo svut sopipaiu "3/j ajdopo opjiqv^ ajsa jnjjsiutuiqns vpand
anb so; uoo X 'pnj-na ns ua a-büjod ([Xaui/i j- ouiox^]) ojsandoíd mf
jo sa^uaonpuoo jutnbpo apand soapt soiuonb oduan^ ajsa n anbiumuo^,^

-pajuo^B soj A saaty -g ap oaaaiqo^ jap uopisodo BpBjaA B^s^

"(S9) "onaaiqoS Joijadng jb
Biquinoui ojos anb eiaajBui Bja anbjod 'oun^jB os^d ^aaip as ou Xajji^
jap oijojnad ja ajqos anb opuaiuajsos 'odjan^ janbB b ojBJiAunxjj^ ja
oipuodsaj uapaj saui un isvo opixioa ^ (fg) saaiAjosaj anb BiBd oq^j ap
opijo ja OAijnaafg ouaaiqo^ jb osBd saaiy eouang ap opBjnsuo[) j^

-as 'oapiAaiuoj^ A jBiidB^^ bj a^jua o^jainoa jap upp^pnaBai bj
BJBd sajiy souang ap onjaiqo^ jb eauopisodojd bjoih) oi|g 'ounja
oienBqxa ja iBJofaní ap nBjqBq anb aajuuBoaoui sauopBjai ^bj jb^ij
-wbj ap so^isodoad sns ua opuBnmjuoo A 'aaqtuaiAon ap o'\ j^j
•saaojjj ap bjsi bj na ojbj un jbiuba3j ap 'otjg ap Boijaaaq
ubj Bapi bj pBpij^aj Bjanj anb ajqísodrai uBjjsq saaoxjaisod sojnatta

(99) -^muot
vuüuaa oj ou oj^ sand 'ajsn^ oiuo^ ojsgtfiumu \9 wp ís íod apand '^/^„
:Biuodoad aopnjos oinoa oijg '
jap uopBaijqnd bj Bjapadjoiua ou spuaja^ip Bisa anb bjbcj

nijnf a-b mouBjsunojio ísm^uojstp so; uod soy so; íod sopojuaiuio Xnui
•uvjsa svjj^ anb osa Jí 'opnjndstp vv.íirq so; as uapuods^jjo^ sauotsasod sojsa
3Í&gt; o sopojuajod so; anb uis ¡jo^jujqif) ap X 'smjprg sop so; ap'uajvsnuaf
ap Xay ajdtuais opnjnjp vi¡ as Byvds^ ap ^aj/ ja anb sa isd ,';;a p oipajap
un jií)3'jd spui o;.'uoisasod iu opuotu aXnSxv ou 'ojos ojnju /3 'ozatdojj
;tuaua^ uyiulo^ ap ojnttt ja auat] lapo^i^ ap ^vdstiQ u-q oiad iouto o a;^p
anb -^ ^ vupuat ou ouido o; oiuoj osjj^u ^ mtosjiad iui ap ojnjij ;a ojuvnb
ua ostiuojjuioj ap a^qi; '34 oX npanb vuvds^ v opi ojuojd iui 0^

'tfl3txaf\¡ ap Xaj. it^ jap "3 /( vjatpuaj^^d oj ís anb 'vtDJj nj ap
oiy ;ap svpuinojj sd; ap Xajui¿^ opmuvjj vXoif aut ou o^ anb japuajajd
vjitd -'jf auai) uozou vuisnu d; :sojnttf ap vjqin[ vpou X mo^o jod jvpuvui
oaap anb sajitüi; so; D^i;dxa ;a isoptnjsuoo sopmmi so; ap o^9 ojnaiijo jap
ntuidsa jo aoip '3 ^ oiuo^ oSuodo as opvjoip a^sa anbxod ozuoajü o^

anb BJBd opBjnsuo^^) jb ojBip
-oinuí ap opijo sspiqpa^ sauapj^ sbj opuaipuajB A á^uij^ ja Bjja^ns
anb B.iqo esa aiuesajaiui a^uauíBums oioaJBcl aj ojuaimeiunÁy jy
(Z9) -..sopot ap
sajajui jap uoj X 'pvptutmim¡ vj n ootfauaq uo% oiqo oun aoijnai as aboiod
'saonj sns uajotp a; anb sojpaui so; oun opo^ o^xaufo 'sopoj autua otunsv ja
opuaiunasip a-b vjod opvjnsuoQ jo "3^ viotoifo oioafa jy -dzojj visa ap
sozjanf sojo arpuodsauuoo o; oiuvi ua uionpojd uopand anSznt anb 'sosjnj
•ai o 'sotpatu so; nipuodoid aui anb oiadsa 'oaptaaiuoj^ ap somaan sojap
poptotjaf ojo opuodsauoa anb o; opoj ua asiojaasap aqap ojuvj a-b '3^,,
•:Biqijasa aj ajsa
y 'oapiAaiuoj^ ap op[iqB[) jap A (X9) IelT^e3 BI ua opejB^sur op^jns
-uo[) jap uopBJOqBjoa bj jauajqo ap ojbji ojisodoad oiustiu ja no[)
(09) 'bjbj^ jap opjamoa jb wuaanpoad sousp
sojubi A 'uBjsano sBpiA sbjub^ anb,, soiSBjjnBu soj 'Biaap 'BjjBjiAa anb
ojbj janbB ap uopanajsuo^ bj ua uasB^adooa anb Bjsd —sajouBdsa A
sasan^njjod 'sasaj^ai a^uaurjBpadsa^ soadojna A souEouaun? soj sopo)

�la que se ofreciese (70). Llegado el comisionado, Elío notificó su
arribo a las autoridades bonaerenses (71).
Recién el 7 de diciembre Montevideo encargó igual represen
tación a don José Primo de Rivera (72). 1 gobierno de la Capital
acusó recibo de la notificación el 21 (73).
Buenos Aires tenía, así lo comunicaba el Triunvirato a Elío, di
ficultades muy serias para dar cumplimiento a lo estipulado en el
artículo 3. del Armisticio. Las razones de la dilación en el envío de
auxilios a la Península estaba en que al cesar las comunicaciones con
aquella los erarios necesariamente habían de agotarse, sumándose a
ese hecho los grandes gastos del gobierno para
"sostener un Ejercito en el Perú, otro en el Paraguay, otro en esa Banda
—decía— y últimamente después del que sostiene en esta Capital, otro nu
meroso en las gargantas del Perúy la obstrucción de los caudales que
se importan á esta Capital desde la Moneda de Potosí, del comercio de la
Península, el del Brasil y aun el de nuestros propios Puertos.
Por todo ello escribía al Virrey diciendo que debía persuadirse
"que entretanto estas Provincias miren la barrera de oposición que se les
presenta á sus clamores con tanta tenacidad por parte de sus hermanos, ellos
sacrificarán sus intereses y derramarán la substancia que les ofrecerían gra
tuitamente si fuesen atendidos, y por lo que ellas situarán al fin en la
imposibilidad de acudir con preferencia como lo desean, á las urgentes
necesidades que reclaman los valientes defensores de nuestro Soberano el
Señor Don Fernando Séptimo".

Y además sostuvo que
"no solo no cumplieron el artículo, sino que con hipócritas y adulatorias
espresiones quisieron escudarse de la obligación de cumplirle suponiendo
una imposibilidad que ni puede invalidarla, porque al hacer el tratado debió
existir ya". (75)
Por otra parte el Gobierno de Buenos Aires no dio cumplimiento
al contenido de los artículos 4 y 5. El Manifiesto a las Cortes no fue
enviado, ni tampoco los diputados a España. Al hacer esas estipula
ciones ya sabía Buenos Aires que no había de llevarlas a la práctica,
sino que sólo quedarían en el papel.
Al Virrey, por su parte, al tratar de hacer efectivo el artículo 11
del Tratado se le creó un serio problema.
El 10 de octubre Elío remitió, por intermedio de Larrobla, un
oficio al Jefe Portugués comunicándole el avenimiento al que se había
llegado tres días antes con el diputado de Buenos Aires, José Julián
Pérez.
"Quedan ya evacuadas —le decía— las disposiciones libradas para la ce
sación de hostilidades y suspensión del sitio, con arreglo al tratado preli
minar, y sólo resta por mi parte, este preciso paso, que es dirigido a pedir
a VE. se sirva disponer la suspensión de las marchas de las tropas de su
mando, y que no avancen un paso adelante mientras se llega al término
de un avenimiento recíproco, o avise a V.E de su contrario resultado.
No dejaba de señalarle el hecho de que no tenía

Y al final:
"Penetrado VJS. de tan graves fundamentos, quedará persuadido de la
justa imposibilidad que tienen en la ocasión presente estos Pueblos de hacer
efectivos los auxilios que reclama no dudando VE. que desde el momento
que sean oídos y reintegrados en sus más inalienables derechos ofrecerán
con nuevas privaciones cuando ceda en alivio de sus hermanos de España
en la gran causa que sostienen". (74)
El redactor de la Gazeta de Montevideo, comentando este oficio
al publicarlo, el 15 de febrero de 1812, consideró que estas razones
, aducidas por Buenos Aires significaban el primer paso
"conforme á las ideas de un gobierno que no pensó jamás en cumplir sino
lo que le conviniese á su proyecto de independencia de la Metrópoli. ...no
acordándose de España sino en el nombre.
(70)Oficio de la Junta a Elío. Buenos Aires, 5 de noviembre de 1811. Borradoren
Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit. n.80.
(71)Oficio de Elío a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 13 de Noviembrede
1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg. cit. n. 80.
(72)O^icio de Vigodet a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 7 de Diciembrede
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit. "Gobiernode
Montevideo".
(73)Oficio del Gobierno de Buenos Aires a Vigodet. B^enos Aires, 21 de Diciembre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg.
cit. "Gobierno de Montevideo, Tratado de Paz entre la Junta y el Gobierno".
(74)Oficio de la Junta de Buenos Aires a Elío. Buenos Aires, 23 de Noviembre de
1811. Gazeta de Montevideo del 15 de Febrero de 1812, en Biblioteca Nacional, Montevideo.
Cit. Freceiro: "Artigas", Documentos Justificativos, o. cit., p. 32.
— 268 —

"que recomendar a VE. esta necesaria y urgente providencia, porque a más
de ser en todo conforme al plan enunciado de mediación propuesto por su
alteza real el señor principe regente, es bien notorio el empeño y suma
adhesión de V.E. a que quede destruida esta guerra civil sin verter una
gota de sangre, y de un modo que queden cumplidos y satisfechos los justos
designios de ambas naciones". (76)
Con la contestación de Souza se inició el planteamiento de un
problema que más tarde originaría un conflicto de gravísimas con
secuencias: la retirada de las tropas portuguesas.
El General portugués no se conformaba con que en la estructu
ración del Armisticio se hubiera prescindido de su presencia; por el
contrario creía que era necesario el que se le llamase a deliberar,
porque —según él— la situación creada era fruto exclusivo de la
acción de las tropas portuguesas. Así lo dijo el 12 de octubre:
"sería justo y hasta necesario que vuestra excelencia me iluminase de una
manera menos sucinta acerca de este negocio, en el que debo ser yo
oído". (77^
(75)Nota del Editor de la Gazeta de Montevideo del 15 de Febrero de 1812. Gazeta
de Montevideo en Biblioteca Nacional, Montevideo. Cit. Freceiro: "Artigas", Documentos
Justificativos, o. cit., pág. 32.
(76)Oficio de Elío a Souza. Montevideo, 10 de Octubre de 1811. Archivo Público de
Río Grande del Sur. Doc. n. 90, cit. Pereda: "Artigas", o./ cit., t. I, pág. 392/3.
(77)Oficio de Souza a Elío. Cuartel General de San Carlos, 12 de Octubre de 1811.
Archivo de Río Grande del Sur, Libro 12, pág. 20 vta.; cit.. Pereda: "Artigas", o. cit.,
t. I, p. 394/6.
— 269 —

�— 89^ —
— 69Z —
/
•&lt; 'r &gt;
qü *m PP ^pnBi^ oi}j ap OAnpjy
••^p -o '^Biiuy,, :&lt;raa^ "p í-b^a o^ "
r) -otj^ o mnog ap opj/O (¿i)
"II8X P wqmao aP Zl *l3 OBS aP IBi
a
'06
o-n
-^oq -jng ^ap spnejo org
"E/^6S •g?lJ 't "' '"^3 /'o '..tD^?K,.
ojs -aznog o oij^ ap ojat/^ (^^)
p 03iiqn^ OAlqJjy 'H^l p ajqai^o P 01 '
*Z '8?d **jp 'o ^soAT^e3i}tisn[
'nm2iuy,, :oai3038^ j;3 oapijn jooope^ ^aioip^ig u oapiAaiuo^ p
Qap oiajqa^ ap si lP apiAa^uoj^ ap bj^zbj) bj ap JOii^a jap Biojij (s¿)
(U) -^Pío
oX jas oqap anb fa tía 'oioo^au ajsa ap vojaon otuions souaiu vjaumu
Dun ap asDuitun^i aui m^uajaj^a ojjsaní anb oijosa^au njSDt^ ^ ojsn/ ojjas,,
^ajqnjoo ^p 1 p ofip o^ tsy •BBsan^nvtod 8Bdo.ii sbj ap uoiodb
B^ ap OAisnpxa ojnjj eaa epea^^ uotdbiijis b^ —^^a unSas— anbjod
'aeaaqipp e aseme^^ a^ as anb p oiiBsa^au Baa anb Eiajo oi^bj^uo^
p Jod íBpuasgad ns ap opipuiosaad Bjaiqni{ as oiotisiuijy pp uoi
•n^onusa b^ ua anb uoo BqBtajojuo^ as ou satiSniJod ^jaua^ ^^
'sBsan^niJod s^doa; sb^ ap BpBaiiaj ^\
-noa sbuitbiabjS ap o^oi^juo^ un BtaBuiSuo apjtB) sbui anb
nn ap oiuaiinBa^uB^d p opiur as sznog ap uoi^B^s^iuoa v\ n0
(91) *(&lt;^auoi3ou svqwD ap sotugisap
sojsní soj soyoajspvs X, sopijdtuno uapanb anb opoui un ap A, 'ajSuns ap vjoS
vtrn jauaa uts jtap vjjanX ojsa optnjjsap apanb anb D ^g-^ ap upisat^p
viuns f. ouaduia \a oijojou uaiq sa 'ajuaífaj adpuijd jouas ja /naj ozaijo
ns jod ojsandoid uoyjmpaui ap optn^unua wr¡d j auuofuoo opoi ua ^as ap
smu v anbxod 'mouaptno^d ajua&amp;m X mjmsa^^u msa "g^ o jupuatuojaj 3726,,
Bina) ou anb ap oipa^ p a^jB^nas ap sqefap o^¿
'opvtjnsau otjvjjuoo ns ap 3- /( o asiun o 'oooidi^ai o%uatwiuaat&gt; un ap
outuuai jo o^aji as stujuatui aiUDjapn osod un uaouvan ou anb ^ 'opuvui
ns ap svdoj) sv^ ap svipjmui $rq ap uoisuadms vj uauodstp vaJis as '^A
Jipad o opií^iJip sa anb 'osvd osi^ajd ajsa 'ajjod ítu jo&lt;¿ ojsaj o^os X 'jduiui
•\\^id opujoj) }D oj^ajuo uoo 'oijts jap uotsuacfsns ^ sapi)pi;ijsoi^ ap uppDS
d svpDuqt¿ ^auoi^tsodstp so^ —moap a\— sopotuona vA uvpan^^n
zaja^
UBijnf asof 'sajiy souang ap opBjndip p uoo sa^uB SBip saji opB^a^
BiqB^ as anb ye ojuamiiuaAB p a^opuBoumuioo san^rruoj ajaf \^ oíí}
un 'B^qoaaB^j ap oipanuaiai jod 'opxtnaj ojj^ ajqn^ao ap q\ ^^
-Bmajqojd ouas un 931^ a^ as opsiBaj^ PP
p OAuoap ^aaBq ap jb^bj^ p '^;jsd ns jod '^ajji a^ ¡y
•pdsd p na uBjjepanfa o^os anb oms
\\
vi B SB^BAa^ ap BiqBq ou anb sajiy souang Biqes bjÍ sauop
SBsa aaa^^ ^y -BiiBds^ b sopsindip ^o\ ooodiuBi tu 'opBiAiia
an} ou saiJo^ sb^ b oisaijiUB^ ^^ "g Á f so^n^iiJB so^ ap opiua^uoo ^e
d
oip ou sajiy souang ap oujaxqo^ p aia^d bjio

oiqap opojDjj ;a jaomi /o anbuod 'njjvpjjoaut apand 111 anb pvpijiqisodutt vun
opuaruodns ajji^dtuno ap uoijvgtjqo vj ap asjopn3sa uojatsinb sauotsajdsa
D X Süiij^odíi/ uo3 anb ouis 'ojn^tjjo ja uojajjduino ou ojos oun
anb OAn^sos SBuiaps j

'Z *d **1P " *aoAijB3ijiísnf eoiu^ran^oQ \t$v2^%Áyít :oai3f&gt;aaj -jr)
'O3piA9)uo^¡[ '{BUOpB\[ B^a)oi[qig ua *ZI8I ®P ojajqaj ap g^ ^ap oapiAaiuo^^ ap BiazB^ *H8l
ap ajqniaiAo^j ap ^^ *sajiy souang ";/^ D ^-ii^ sou^n^ ap vtunf vf ^p otoifQ (fi)
*(toujaiqo^ ^a jí Bjunf B| aaiua zbj ap opBjBj^ 'oapiAajuoj^ ap oua^iqo^^ *jp
*3a¡ '^BuopB^ oujatqo^ 'aa^iy soaang 'Buiju^StJy nopB^ e^ ap |BjauaQ OAiq^jy '^{81 9P
^jquiai^iQ ap \z ^^^aiy souang 't^po^i^ o sauty souang p oujaiqo^) ¡ap opifQ (¿)
ap oojaiqo^),^ *]p *8aj 's^jiy soaang (BapnaS^y nops^^ B{ ap
ap aiqiuapiQ ap ¿ *o9p¡A9jaoj^ 'sajiy souang ap v%un[ oy o j^poSiy^ ^p otoifQ (ZL)
'08 o' *^P *^^I ^s^Jiy souang 'But^na3^y uopo^ B[ ap [bju^^ OAiq.^ jy *^X8I
ap ^jqtnaiAO^ p i 'oapiAajnoj^ 'S9ji^ souang ap vjunf vj v oi^^^ ^p o\oi¡q (h)
*08 o*u *'P *^9I *IaopB^¡ ouiaiqoQ *sajiy souang *Ba¡ina3jy uop^^j B[ ap |BJ3ua^) OAtqojy
ua JopBjjog *{X8l aP ^^qm^iAOu ap 'sajiy eouang *oi/^ d o;un/ f ap ot^tfQ (o¿)
•a^quiou \a ua oms vuods^ ap asopunpuoov
ou • • • Mtjodpjja¡\¡ vj ap mouapuadapwi ap ojoajío^d ns p asatutauo^ aj anb oj
oms Mjdutn^ ua souvoC osuad ou anb ouiaiqoi un ap svapt svj v 3iuio/uo3t&gt;
jamud p UBqBoijiuSis sajiy souang jod SBpionpB
sauozBj SB^sa anb oiapisuoa '^181 3P oaajqaj ap &lt;^\ p 'ojjB^i^qnd [B
opijo a)sa opuBjuauío^ 'oapiAaiuoj^; ap BjazB^ B[ ap jojaspaj [^
(f¿) 'uauatisos anb nsnno unjS d; ua
ap soumuiau sns ap oiatjo ua opao opumo sauot^natud soaanu uoo
/o soipaxap sajqouaijvui sbui sns ua sopou^aimau Á sopio u^as anb
otuauioui ja apsap anb '3 A opuopnp ou vuivpau anb soijixnn soj soaijoafa
^aovu ap sojqanj sojsa aiuasaud uoisooo vj ua uauatt anb pDptjiqisoduti vjsnt
oj ap opiptms^ad vuopanb 'sojuautvpunf saavjS uvt ap '^.' A PVJl3U3d,,

:lBnÍJ l A
opuouua^ uoq Jouag
^a ouvjaqog outsanu ap saJOsuafap sajuaijoa soj umunjoai anb sapopisaoau
S37ua%jn svj 'uvasap oj owoj viouauafaud uoo uipnov ap pvptjtqtsoduti
oj ua uif jo uojmnjis sojja anb oj lod X 'sopipuajD uasanf js ajuauiDjinj
•vjS umu^oajfo saj anb vwuojsqns vj ugjmumnap X sasajajut sns uv^noiftioos
sojja 'souowjau sns ap ajjvd uod poptovua^ vjud) uoo saiouivjo sns p ojuasajtf
sa^ as anb uotoisodo ap ojajjoo. oj iojiiu smoutaojj to^sa ojuvjau^u^ anbn
asjip^nsjtad Biqap anb opuapip Á^nij^ ye Biquasa o\\3 opoj jo^
•souanj soidoud sojisanu ap ja uno X Jisoig jap ja 'itjnsuiuaj
oj ap oioxawoo jap 'isoioj ap vpauo^^ vj apsap jojido^ ojsa o unjjoduit as
anb sajopnoo soj ap uoponjjsqo oj Xnjad 1aP smuoSivíi so; ua osouaut
•nu ojio 'jojido^ Djsa ua auapsos anb jap sandsap ajuauivutitjn X —moap—
opung osa ua ojio 'XonSouDj ja ua ojio 'nja¿ ja ua ojiojalg un jauaisosn
ouaaiqoS [ap so^sbS sapuBjS so[ oq^aq asa
b asopuBums '^sjbioSb ap uBiqBq aiuauíBiJBsaaau soiJBja so\ BjpnbB
uoa sauopBDiunuioD sbj jBsaa ye anb ua BqBjsa Bjnsuiua^ B[ b soi[ixnc
ap ojAua p ua u9pB[ip B[ ap sauozsj sb^ -oíopsiiuay pp 0*^
p ua opBjndusa o[ b oiuaimi^dmna JBp BJBd ssiaas JLnm
•ip 'oij^ b ojBJiAunijj^ p BqBaiuninoo o[ isb 'bju^j sajiy souang
'(t&gt;¿) \Z Ia uoiaBaij^ou B[ ap oqpaj osnDB
[BjidB^) bj ap oujaiqoS ^g '(ZL) b-i^aijj ap ouiijj asof uop uoioei
-uasajdaj [BnSí o^aBaua oopiAajuop^ ajqmapip ap ¿ p uaioa^j
*(l¿) sasuaaaBuoq sap^piiojiiB 8B[ b oqiJUB
ns ootjijou oj[^ 'opBuoisiuio^ p opB^ai/j *(0¿) ^sapajjo as anb f[

�Las razones por las cuales consideraba debería escuchársele eran
varias.
En primer término, porque• '
"siendo las propuestas dirigidas a vuestra excelencia un efecto de la pre
sencia de mis tropas en esta campaña, y teniendo mi expedición por base
la consolidación de la paz, como lo anuncié en mi proclama del 19 de julio".
Y en segundo lugar debido a que
, '

"casi al mismo tiempo en que la Junta se manejaba cavilosamente no solo
directamente con vuestra excelencia, sino que hasta indirectamente conmigo,
como medio de paralizar nuestras operaciones, se atrevió a hacer promulgar
el pérfido papel. Se dirige a los americanos brasileños, etc., de lo que su
pongo no esté instruido VE." (78)

El panfleto a que se refería Souza era una proclama dirigida por
las "Provincias del Río de la Plata a los Portuguesas americanos" en
la que los incitaba a aniquilar la opresión que soportaban, diciéndoles:

• .• •

"obrando siempre consecuente en mis principios, y siguiendo al mismo
tiempo las intenciones de su alteza real el señor principe regente, propendo a la deseada pacificación, evitando la efusión de sangre, repugnante
a mi carácter". (81)..-,...

Consideró el Virrey que las apreciaciones del jefe portugués res
pecto a las intenciones de Buenos Aires eran injustas y señaló con
juntamente que
"Si dicha Junta de Buenos Aires ha dado algunos pasos con VJS. para
paralizar sus operaciones —como lo informaba ahora Souza—, no puedo
menos de admirarme de que V.E. no me haya hecho sabedor de ellos, así
como de sus planes, desde que entró con las tropas de su mando en el te. rritorio del mia".

•

En consecuencia, habiendo ya las fuerzas insurgentes levantado el
sitio de Montevideo, decía:

En el mismo oficio, Diego de Souza, con tono de amenaza, fijó
claramente su proceder futuro:

'• '"• "ruego a VE. de nuevo, no den un paso las suyas, replegando las partidas
todo lo posible, para que los habitantes de la campaña que se retiraban al
clamor de las armas, vuelvan con libertad a sus hogares; medida tanto más
necesaria, cuanto que en la actualidad los insurgentes han esparcido la voz
de que los portugueses vienen llevando a saqueo toda la campaña, y que
se disipará en el momento en que serenados de las primeras impresiones,
los habitantes de ella vean que no adelanta el ejército ni las partidas del
mando de V.". (82)

"prevengo a VE. de que no alterando nada los preliminares mi marcha hacia
una posición más cercana del ejército de Buenos Aires, tengo la intención
de seguir, sujetándome con todo a las condiciones de una tregua dentro
de los límites de líneas propias para la subsistencia de mis fuerzas, mientras

Además, al sentir de Elío aquella desconfianza tampoco debía
existir porque los medios para imponer coercitivamente lo propuesto
si no se llegaba al acuerdp no disminuían con la detención de las
marchas de los portugueses en el este del territorio oriental.

"Solo el temor os detiene.,
frágil,". (79)

Romped de una vez esta atadura

que con un personal conocimiento de causa no se pacten entre yo, VE y
los emisarios de la Junta los arreglos convenientes a nuestras naciones y a
los estados del señor Fernando Vil, cuya integridad mi soberano quiere
únicamente intentar, asegurando a la vez la de sus propios dominios".
y que luego de haber pasado a Maldonado, adonde se dirigía,
esperaría
"hasta dentro de diez días una respuesta categórica de V.E. de acuerdo
con la Junta, relativa a esta mi resolución". (80)
Elío aceptó el reto que se le hacía. Con igual procedimiento,
primero con expresiones, firmes y severas, replicó a las amenazas,
para luego usar términos más amistosos:
•. \.
(78)íd., íd.
x
(79)Proclama de las Provincia del Río de la Plata a los Portugueses Americanos.
Copia Autenticada por Contucci, en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos
Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-12". X 1, 5, 1, Cpta. 810.
:.: Ordenación- 411^12 en el Archivo de Foto-Copias del Instituto de Investigaciones His
tóricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo.
• ; Archivo de Río Grande del Sur, doc. n. 87. O. cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I,
pág. 396/7.:
.,..
i (80) Oficio de Souza a Elío.. Cuartle General de San Carlos, 12 de Octubre de 1811.
Archivo Público de Río Grande . del Sur, Libro 12, pág. 20/vta., cit. Pereda: "Artigas",
o. cit., t. I, pág. 394/6.. • — 270 —

1
•

"Esta conducta —escribía— en nada se opone a los planes que podemos
. ambos combinar, porque la situación que VE. ocupa en Maldonado es la
más ventajosa, y siendo yo dueño del río, jamás podrían escaparse las tropas
de Buenos Aires si su gobierno no entra por las proposiciones que le imponga". (83). •

Sin esperar las explicaciones de Elío ni el plazo impuesto de los
diez días, Souza insistió en sus recriminaciones el 17. (84) Cuando
las recibió el Virrey se hallaba en una situación de mayor solidez,
porque con el tratado a punto de consumarse, ya era cierta la ayuda
de parte de Buenos Aires, expresamente establecida en el artículo 17,
para actuar contra posibles actitudes de resistencia del hasta entonces
ejército auxiliador.
Por eso enérgicamente respondió el 20 Elío:
"No tenía —VE.— motivo alguno para reconvenirme en unos términos,
que además de ser infundados, son poco decorosos para ser dirigidos a un
virrey, dentro de la provincia de su mando
(81)Oficio de Elío a Souza. Montevideo, 16 de Octubre de 1811. Archivo Público de
Río Grande del Sur, Doc. n. 93. Cit. Pereda; "Artigas", o. cit., tomo I, pág. 399/401.
(82)Id., íd.
(83)Id., íd.
i k(84) Oficio de Souza a Elío. Cuartel Gral. de San Carlos, 17 de Octubre de 1811. Ar
chivo Público de Río Grande del Sur, cit. Pereda: "Artigas", t. I, pág^
— 271 —

�— uz —
~ OLZ —
'i '\
S [ap apasj^) oijj ap oai^qn^ OAi
1^3 o omog ap omi/q (^g) t
•^y ii8i p r
P II
nBS aP 'lBJ3
P! 'P/ (8)
P "PI (^8)
•W/66E •^?&lt;J 'I o™' 'P '&lt;&gt; 'í&lt;sog11JV',, ivaaaa^ -ji;} •$ 0-u -oog 'ang jap apiiBig o
ap ajqnjDQ aP 91 'oap¡Aaiuoj^ -Dino^ o oi^^[ ap op;/# (18)
ap ojijqn^ OAupjy •{[
opumu ns ap moutaojd m ap ojtuap 'X
un v sojn^ijip jas vivd sosojooap oood uos 'sopopunfut jas ap smuapo anb
'soutuijaf soun ua auutuaauooaj ojod ounSjo oatjoui —'3A~~ vlu9&gt; M,,

vasasj "ita '"bia/oz "8?^ 'Zt &lt;&gt;^111 '•"•S IaP poJ3 ojjj ap ojijqnj

j

io 'o 'L9 o'n '3O^ &lt;JfIS I*P 8P^^O ora 3P o*!q
'oapiAaiuoj^ ^SBi^uai^ í sapBpiuetunj^ ap pei^n^B^ e[ ap
-8i|] 8aaopB^i)9aAUj ap oinijisuj jap seido^^oio^ ap OAitj^jy {a aa ^l'II^ noí^suapj^
•018 ''^3 'I 'S 'I X •..ÍI-0I8I IlO PnBS,, lBopBM onjraiqo;) -s
souong '^mina^jy uoubj^ &lt;s\ ap [Bjsua^) OAiq^y ua 'p.&gt;n)uo3 jod ps^paainy B
•souootjatuy scan8nuoj soj n ojdjj vj ap 01 y pp svioufaojj snj ap muvpojj (¿)

:oJI3 OS Ia oipnodsaj ajuaiuBoigjaua osa ao^
uopBijixnB
saouojua BjSBq jap Biauaistsaj ap sapii^ij^B sajqísod bjjuoo jeii^ob
'¿I ojnaijjtB ja ua ep^ajqBisa a;uaiuBsaadxa 'saiiy souang ap ajJBd ap
BpnÁB bj B^jaiD Bja vA. 'asasuinsuoD ap ojund b opBjBj; ja uoa anbaod
'zapijos JOÁBin ap uopBnjis Bun ua Bq^jjBij as Á^ixij^ ja otqpaj sbj
opuBn^ (^9) 'ii ja sauoioBuuuoaaj sns ua oijsisui sznog 'ssjp zatp
soj ap ojsanduij ozBjd ja m ojjg ap sauoiOBOt^dxa sbj JBJadsa uig

,P! 'PI (8¿)
:so9ojsnnB sbiu souiinjaj jBsn o^anj B.iBd
'sbzbuduib sbj b ooifdaj 'SBJ0A3S A sauíjij sauorsajdxa uoo ojamud
'oiuaiuiípaDOJd jBnSi U0^ 'BjaBij aj as anb ojaj ja ojdaae
(08) 'uupi^njosaj tui msa o oatjojai 'mun[ oj uoo
opuansv ap '¡['A aP vjijoSsivj ojsandsau oun sotp zaip ap oujuap otsvun

'BiSijip as apuopB 'opBuopjBj^ b opBsed Jaqsij ap oSanj
anb Á
BUBJadsa
•tui 3; 3n6 sauoptsodoud so; jod i)j;ua ou oujajqog ns is sají^ souang ap
sof/ojj s/ asjvdo^sa uoupod smuof 'oij jap onanp o^ opuats A 'nsofniuaa smu
vj sa opouop¡Dj^ ua odruo -3^ an^ uoprmjis o; anbiod 'jouiquto^ soqxuu
sowapod anb sauvjd soj v auodo as opou ua —mqix^sa—- o%onpuoo
oijo^ijjaj |ap a^sa [a ua sas^n^njjod so^ ap sbi^ojbiu
bbj ap uopuaiap bj uoa nBinuiinsip ou opjanoB ^ BqBSa^j as ou is
ojsandoad o[ ajuauíBAijp-i^oo aauoduii bjb(I soipam so{ anbjod jpsixa
Biqap oaoduiBj BzuBijuoasap B^[anbe oi[g[ ap jijuas [B 'sBiuapy
(ZS) \;i'A aP opumu
jap snpriJDd soj íu ojpuala ja muDjapD ou anb uvaa vjp ap sajUDjiqDu soj
'sauoisaiduti svjaiuiud so^ ap sopvuauas anb ua ojuauíow \a ua p^ndtsip as
anb X 'tnjvduioo oj vpoj oanbvs o opunciajj uauam sasanünuod soj anb ap
zoa vj optsjodsa udu saiuaSmsut soj pvpijonioo nj ua anb otuvno 'mjosaoau
smu oiuvi vpipaut isajvUoif sns o pvuaqij uoo uoajana 'svtuuv soj ap jouiojo
jo uoqojpaj as anb vuuduwj oj ap satuoiiqvq soj anb vuvd 'ajqisod oj opo%
svpiuod soj opuvSajdaj 'suXns sdj osod un uap ou 'oaanu ap '¡[/i o o&amp;an^^

,

•tísotwutop soídojd sns ap vj zaa oj b opuojnSaso 'xo%ua%ut aiuauivotun
auainb ououaqos tui jvopriSajut nXm '// f opunujaj joyas jap sopofsa soj
o X sauopuu sojfsanu o satuaiuaauo^ sojSajJV soj otunf nj ap souostuia soj
X ^a '^ ^jjua uajood as ou osnoo ap o^uaiuiioouoo jvuosjad un uoo anb
sojiuaiut 'sozjanf stw ap mouatstsqns o; ojod smdojd svauij ap sajiuiij soj ap
OJtuap vn&amp;ajj oun ap sauojjipuoo- soj o opoj uoo auiopupiaíns 'jinSas ap
uptouaiut oj oSuat 'saJiy souang ap oiiojata jap vuoojao sput upioisod mtn
moot¡ m¡3jDui iui sajvuiwij^jd soj vpou opuojafjo ou anb ap '^A o%u9tiajdn
:o.injnj'opijo
japaoojd
ns ja
ofij 'BZBuaniB ap ouoj uoo 'Bznog ap o^aig
ouisim

vjnpvto v^sa zaa oun ap paduio^ * *
(61) \
•auapap so jouiaj ja
.-sajopuapip 'nBqBjjodos anb uoisajdo bj jBjmbiuB b BqBjpui soj anb bj
na MsouBDijamB SBsanSnjjoj soj b bjbjj bj ap ojjj jap sbiduiaoji^,, sbj
jod Bpi^iJip BiUBjaojd Bun Bja Bznog Bjjajaj as anb b oja^usd ¡^

:Biaap 'oapiAa^uop^ ap oijis
p opBiuBAa^ sajuaSjnsui SBZjanj sbj bX opuaiqs^ 'BiouanoasuoD u^
optnjjsut
ajsá optfjad
ou oSuod
•ns anb O] ap ''Ota 'souajtsojq souootj^uio(81)
soj ^'SA
o aStjtp
ag 'jadod
ja
joSjnuiojd J3JDV o piaajfo as 'sauotoojado sojjsanu joztjojod ap oipaut ouioo
'oStuiuoo aiuauiojoajtput ojsou anb outs 'otouajaoxa vjjsana uoo ajuauioi^ajip
ojos ou ajuauiDsojtaoo oqofaumu as ojunf m anb ua oduiati ouisitu jv tsoon

',toiui jap otuojidj
•ai ja ua opumu ns ap svdojj scj uoo pjjua anb apsap 'sauvjd sns ap ouioo
íso 'sojja ap jopaqos oyoau vXvy aui ou '3/( anb ap aunoiiuipo ap souaut
opand ou '—oznog ojovo vqvuiuofm oj ouioo— sauopDjado sns jozijDivd
ouvd ^.'A UOJ sosd sounUjo opop m¡ sauiy souang ap oiun[ vtpip ig,,

anb b opiqap jBSnj opnn^as ua _
-uo3

anb ajuaniBjunf
A SBjsnfui uBja sajiy souang ap sauoiouajuí sbj b ojoad
sanánjaod ajaf [ap eauoioBioajdB %v\ anb ^a^i^ ^a

(18) '-laiovioo jtu o
aruouSndaji 'aiSuos ap uoisnfa rrj opumiaa 'uoi^tKn^^otsd opoasap rrj o opuad
•oíd 'ajuaSai ad^mid jouas ja joai ozaijo ns ap sauotouajui soj odutaij
oiustui jo opuam^is X 'soidiouijd siut ua ajuan^asuos aidvi^ts opuoiqon

9P 61 laP muojoojd iui ua atounuv o] ouioo 'zod m ap uppoptjosuoo oj
asvq jod uptotpadxa tui opuaiuaj X 'nuvduioo ojsa ua sodojt stui ap mouas
•ajd oj ap oioafa un otouajaoxa ojjsana -o soptStJtp sofsandojd st^¡ opuatsn
.'anbjod 'ouiuuai
ajasjBu^n^sa Bjj^qap BqBjapisuoo sa^na sbj jod sauozBj

•sbijba

�vinete del Brasil, que también lo pida VE. ala Serenísima S. Infanta, y que
tome parte el Sor. Embajador Ingles Lord Stranford, se embien a este
Geni. Sousa las ordenes mas prontas, y terminantes para que absolutamie
y sin restricción alguna esté a mis ordenes el Exercito Portugués todo el
tiempo que se halle en territorio Español, pues asi es justo, y vajo de este
principio se permitió entrar, y q.e se retire en el momento que yo lo mande
así, pues yo en quien recae toda la responsabilidad, sabré elegir la ocasión

y recordándole los antecedentes:
"VE. no debe olvidar los motivos que hubo para que VE. con la tropa
de su mando se introdujese en territorio español".
le manifiesta bien explícitamente que

en q.e
Dedeba
otro executarse.
modo me veré en la precisión por no hacer un papel despre
ciable de declararme de un modo que sea muy contrario a la buena asesion
conq.e se han recivido los Portugueses, ala buena fe que debe reynar entre
las dos Naciones, y muy ruinosa al mismo Exercito Portugués". (86)

"jamás hubiera entrado si yo no hubiese consentido en ello".
Por lo tanto,
"cesando los motivos y que estando de por medio las protestas públicas
del señor principe regente, cuya real palabra jamás podrá faltar, VE. se
echaría sobre sí una responsabilidad grande ante los gobiernos español y
portugués, en oponerse a lo estipulado".
Y. concluía altivamente:
"por último, me veo en precisión de recordar a VE., que después de usar
yo de aquella buena correspondencia que debo con VE., dándole parte de
todo lo que determiné y pacté con el gobierno de Buenos Aires, a nadie
tengo que dar cuenta de los resultados, ni responder de mis últimas reso
luciones, sino al Supremo Consejo de Regencia que me ha conferido el
empleo que obtengo, y que nada ha sido ni será capaz de hacerme variar
de este sistema que tiene por sostén principal mi natural carácter de fir
meza". (85)
Las pretensiones de Souza, que habían creado esa situación, eran
en realidad excesivas. Montevideo había consentido en la entrada de
las tropas portuguesas pero a solo título de ejército auxiliador;
conociendo el virrey las seculares miras de Portugal, en todo mo
mento trató de limitar al máximo su intervención. Mal podía ahora
transigir permitiendo a aquel jefe, que debía estarle subordinado,
actuar en cuestiones de "tan puro y alto gobierno". Por otra parte,
el mismo Souza en su proclama del 19 de julio había dicho que en
traba al territorio español con el único objeto de pacificarlo; alcan
zada ahora la paz, su obligación estaba en retirarse.
Comprendiendo el Virrey que la enojosa situación que se le había
creado con las fuerzas auxiliadoras traería derivaciones futuras, se
apresuró a plantearle el problema al Ministro Español en Río de
Janeiro para que éste hiciera las reclamaciones correspondientes en
aquella Corte.
Así el 26 de octubre le escribió que Souza
"sostenido por su fuerza (que en mi concepto es menos respetabl^ Ae lo
que él piensa) quiere separarse enteramente de mis ordenes, y obrar según
le parezca: y yo me veo en la precisión de hacerle presente que en obrando
de ese modo en dando un paso adelante de la posición que ocupa, y en no
obedeciendo mis ordenes, tendré sus movimientos, como hostiles, y uniré
mis fuerzas conlas deBuenos Ayres,conforme al artículo 17 del tratado con
cluido con aquella Junta que incluyo.
Yo exijo —terminaba— de VE. q.e con la mayor energía exija del Ga(85) Oficio de Elio a Souza. Montevideo, 20 de Octubre de 1811. Archivo Público
de Rio Grande del Sur, Doc. n. 91; cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 416/17.

A su vez el Gabinete de Río, por intermedio del Conde de
Linhares, ofició a Souza avisándole que de acuerdo a lo resuelto por
el Príncipe Regente debía antes de emprender su retirada, efectuar
reclamaciones y obtener algunos pronunciamientos de las autoridades
españolas.
En primer lugar lograr que se reconociera
"para asegurar el decoro y dignidad de la Corona de SARpor los Go
biernos de Montevideo y Buenos Ayres la Justicia conque S.AJt. mando
entrar sus tropas, y que á la presencia de estas se debió la pacifiacion q.e
acaba de efectuarse, y q.e se obliguen los Go6.s de Montevideo y Buenos
Ayres á no tentar de hecho agresión alguna contra los territorios y Do
minios de S.AJI. excepto por orden espresa de la Regerencia de España.
2.a Que con relación a los Territor^ neutrales al Este de la Laguna Merin,
en que se dice haber los Portugueses establecido algun^ estanc^ asi como
al Oeste donde los Españoles se van adelantando no se moverá duda de
parte de los Gob.os confinantes, y se dejaran estas questiones y las demás
que pueda haber de Limites de las Fronteras á la decisión de los Gobiernos
de S.A.R. y de S.M. Cat.ca quando después de la pacificación general de
la Guerra actual en Europa, ó antes pudiesen entrar pacifica y tranquilo3.a Que las Concordatas existentes entre las dos Coronas p.a la entrega
de Desertores y Prófugos sean observadas puntualmente pjr ambas partes:
(86) Borrador del oficio de Elío a Casa Irttjo. Montevideo, 26 de Octubre de 1811.
Ar^hivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental
1811-12". X, 1, 5, 11, Cpta. 785.
Ordenación n. 275/8 en el Archivo de Foto.Copias del Instituto de Investigaciones
Históricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo.
Precis^mente en el día anterior había recibido Elio, desde Canelones, una comuni.
cación notificándole qne, se^ún informaciones recibidas:
"En las costas del Tala y Santa Lucia ha avanzado una partida q.e segunas las
expresiones de algunos q.e examinado y están aquí, calculan que se compondría de
ciento y mas hombres, estos no he podido averiguar la clase de hombres q.e sean, y
el objeto de ellos es recoger las caballadas y han saqueado algunas casas según los
partes
acaban de
darme.
(Carta q.e
de Sebastián
Ribero
a Elío. Canelones 24 de Octubre de 1811. Archivo General de
la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Caja 735).
Contestó el Virrey que sospechaba que no eran portugueses pues sus partidas no pa
saban de las Animas y el Pan de Azúcar
"Yo creo que la noticia sea exagerada —decía— o difundida por aquella raza
mala q.e quiera sembrar espanto en la Camp.a para executar sus robos.
Pero"Después
en una posdata
agregó:
he sabido
q.e la Partida es de Portugueses extrabiados naturalm.te de
su Ex.to y voi a tomar al momento provid.a p.a remediar este mal".
(Carta de Elio a S. Ribero. Montevideo, 25 de Octubre de 1811. Archivo General de la
Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Caja 735).
— 273 —

— 272 —

18

�81

— LZ —
— ZLZ —
"(S¿ "ÍB3 'OAiiBJlsiuinipy [Bjaua^) OAiq^jy -oapiAaiuoj^ 'uoijbj^
OAiqajy 'II8I 3P ajqnjoo *P Z 'oapiAajuoj^ -ojagty -g v mjg ap vuvj)
b¡ ap
^^ein ais^ jBipamai B-d B-piAOjd oiuauioui jb jbuioi b toa á" oj-xg as
sopBjqEJixa essan^nijoj ap sa spiUB^ b[ a-b opiqBS aq sandsag,,
ap
ro^aj^e Bispsod eun ua oja^
•soqoj sns jsin^axa BjBd s-dure^} b¡ na oinBdsa jsjqnias Bjamb a'b ejm
bzbj B[[anbB Jod spipunjip o —Bpap— Bpsja^Bxa Bas bijuou b| anb oaj.i o^,,
jBjnzy ap ubj [a X SBiuiuy sb¡ ap DBqss
-Bd on SBpiUBd sns sand sasan^niJod mua on anb BqBqsadsos anb Xa^ui^ ja ojsajuo^
'(S¿ BfE3 'OAi^Bajsiuiuipy jBjaua^ OAiq^jy -oapiAaiaoj^ 'uoiob^ b\
ap {Bjana^ OAiqajy -JI8[ ap ajqmof) ap ^ ssuopuB^ -o;ig b ojaqi^ UBpsBqag ap bub^)
-anijBp ap UBqBJB a'b saiJBd
so[ nnSas sbsbd SBunSjB opsanbBS UBq ^ SBpR|ir.t|BJ sbj jaáojaj sa so[[a ap oiafqo [a
X ^UBas a-b sajqtnoq ap asB[3 b¡ JBn^ijaAB opipod aq ou 6Oisa 'sajqiuoq sbui X oiuai^
ap Bupaoduio^ as anb uB[nojB3 'mbs UBisa i opBuioiBxa a-b soun^¡B ap s^uoisajdxa
6B^ SBUn^aS a'b BpiiJBd BUn OpBZUBAB Bq Bpn^^ BlUBg A 8I6X IaP 8B1SO3 8B¡ U^,,
:6Bpiqi3aj sauoijBmJo^ni unsfas ^anb a[opuBji^i]ou ooijbj
•tanxuo^ Ban 4saoo{aaB3 apsap 4oi¡^ opiqpaj Biqeq joijaiuB Bip \a ua aiuaiussi^aj^
*oaplAaino^j[ ^Bpuai^ X sapBpiQBmn|^ ap pBi^naB^ B{ ap sbjijoisi^
eauo^B^iisaAuj ap oimusu¡ [ap sBido^-oio^ ap OAiq^jy [a ua g/SLZ o'u uoijBuapJO
'S8¿ 'B'dD 'II 'S 'I 'X ".ZI-II8I
[B1U3U0 BpaB^^ |BuopBj^ oujaiqo^ 'sajiy souan^ 4Bui^uaSjy uoijb^^ B[ ap ^Bjaua^) OAiqjjy
'II8I 3P aaqnuQ ap 92 'oapiAaiaoj^ -otnjj vsvj o 017^ ap oidijo ¡ap jopojjog (98)

•!• ¡tí o'" '3OQ ijnS PP 'pniuí) ojg p
OAiqajy '
ap
P OZ '
iaoj^
-0^710^ o otj^ p
p motfQ (S8)
j^^
•bq jap nítxa mSiaua joXoui oj vos a-b -g^f ap —vqmtiuuat— oítxa
•oXnjout anb
ojunf ojjanbv
uoo opinp
•U03 opojDjj jap ¿i ojnotjjn ;d auuofuoj'sajXy
souangap
snjuoo svzjanf
siui
ajtun X 'sajfjsou ouioo 'soiuaiutiaoui sns ajpuat 'sauapuo siui opuai^apaqo
ou ua X 'vdmo anb uoisisod v¡ ap ajuvjapD osod un opuvp ua opoui asa ap
opuvjqo ua anb aiuasaid ajjaouv ap uotsi^aud vj ua oaa atu o A X :nazaind aj
unSas uvuqo X 'sauapuo siui ap ajuautvuatua asunjvdas auatnb (nsuaid ja anb
oj ^f •riqvtadsaA souaut sa ojdaauoo iui ua anb) nzuanf ns jod optuajsos^
Bznog anb otqtjosa o\ ^iqnjoo ^p 9^ [a jsy
?a eainaipaodsaijoa sauoi^eme^aj ev\ Bjapiif ajsa anb BJBd
ap or^j na [ou^ds^ ojjsiuij^ [B Btuajqojd [a a[jeaiue[d v oins
38 'SBJIljnj 9UOI0BAIJ3p BIJ^BJ} 8BJOpBI[rXHB 8BZJ3nj 9B[ UOD Op
Bjq^q a¡ as anb uopenjis esofoua B[ anb IajJi\ p opuaipnajdmcr)
-irea[e íopBDijped ap ojafqo oaiun [a uoo ¡ouedsa ouojijjoj jb Bqejj
-na anb oqoip Bjqeq ot[nf ap (,\ pp enrepojd ns ua Bznog oaisim p
'ajjBd bjjo joj '^otuaiqoS oj[B á oand ubjm ap sauoi^sana na jíbüjob
'opBuipjoqns ^[JB}93 etqap anb 'aj^f [anbe b opuaijiuuad jiáisiiBjj

: sajjod svqiuo jrd afuauijnnjund sopna^Bsqo uvas soSn/o^j X sdjouas^Q ap
sauaniDxa satunlawas ua aiuaui
•vjmbuvjt X vytftond jr&gt;i%ua uasatpnd sa%uo o 'vdom^ ua ^on^o vjjan^) vj
^p jv^aua^ uoionoif^ovd v] ap sandsap opuonb vj-fvj 'fíl'S 3P ^ WV'S 3P
soujaiqof) soj ap uoistoap vj o svuajuouj so^ ap s^rnuiq ap uaqm¡ vpand anb
svuiap soj X sauotjsanb sojsa UDjoíap as X 'sajiwmjuoj so'qoQ soj ap ajjod
ap opnp Buaaoui as ou opunjuojapD una as sajouods^ soj apvop ajsaQ jo
ouio3 iso s'ouojsa s^unUjo opi^ajqoisa sasanSnitoj soj jaqüv aotp as anb ua
vunüo'j r&gt;\ ap ajs¡[ jo sajojjnau suojjujaj^ soj v voijvjau uoj an(f 0-g

BJoqe eipod [bj^t •uoiouaAi^iui ns ouitxBiH ¡B jBjiuji[ ap oje.ii ojuam
-ora opoj u^ 'p^^ni-ioj ap • sbjioi sajB^naas sb[ A^jjia p opaapoaoa
;aopBi|rxnB ojpiafa ap o[njij o[os b ojad sesan^n^jod sedoji sb[
ap BpBjjua B[ ua opijuasuo^ Biq^q oapiAaiuoj^ -sBAisoaxa pspifBaj uo
neja 'uopEtijis esa opeaja nejqe^ anb 'Bznog ap sauoisaa^ajd sb^

•Duods^ ap mouaiaüayí rq ap vsaidsa uapuo uod ojdaoxa '}fys aP soiutw
•o(j X SO1JO1UJ3] soj vj}iio3 TtunUjD upisauSo otpat^ ap jvjuat ou y saiXy
souang X oapiaatuo¡\[ ap s~qoff soj uan^ijqo as a'b X 'asuomoafa ap nqvoD
a'b uojmijrjud vj oiqap as sojsa ap mouasaid rrj n anb X 'sodout sns joujua
opumu 'yys anbuoo m^ijsn[ n/ sajXy souang X oapmaiuoffl ap souuaiq
•of) soj iodHVS 3P vuo-&gt;o0 ^j ap poptuSip X ouojap ja uojnéaso r&gt;jx&gt;dn

•utf ap jatovjno jvjnjou tut jvdpmjd uaisos uod auatj anb muaisis a%sa ap
(98) ',P^aui
jmjoa auiiaonu ap zvdvo púas iu opts ny opvu anb X 'oSuatqo anb oajduta
ja opiuafuo^ ou aui anb myua^a^ ap ofasuo^ outajdng jn ovis 'sauot^nj
•osaj smupjn stut ap Japuodsaj iu 'sopoijnsau soj ap vtuan^ jvp anb oiuai
aipvu o 'sajiy souang ap oujaiqoS ja uoo ajovd X aviuuajap anb 07 opot
ap atjnd ajopuvp '-^^ uoa oqap anb mouapuodsaujo^ nuanq ojjanbv ap oX
jnsn ap sandsap anb '-g^ v jopjo^au ap uoisioaud ua oaa aut 'owiijn -todn

^s ^nb jbjSo^ aB^n[ jaiuud u^
s^\ ^p sojuamiepunucud souiiS^b
ejij^j ne Japuaadnia ^p s^jub eiqap ajua^^jj adpujj^ ja
jod oi[ansaa o^ b opjanae ap anb 8[opuBSiAB Bznog b opijo
ap apuo[) ^ap oipouuajuí aod 'oijj ap ajauíqB^ [a zaA ns
(98) 's^n^^uoj ojiouax^ ouispu jv vsoutn^ Xnui A 'sauoi^n/ij sop svj
anua ívuXai aqap anb af nuanq ojo 'sasangnuoj soj opiciijau um¡ as a-buoo
uoisasD nuanq bj o ounjivo^ Xnui vas anb opoui un ap auuojvjoap ap ajqni^
•aidsap jadnd un jaonu ou iod uoistoa^d vj ua aiaa aut opoui orto bq
•asjnjnsaxa nqap a'b ua
uotsnoo nj jtSaja ajqos 'pnpijiqnsuodsaj nj vpot avoai uatnb ua oX sand 'tsn
apunui oj oX anb o^uauioui ja ua auiiaj as a'b X 'iviiua oittuiuad as oidx^uiid
ajsa ap otva X 'ojsnl sa iso sand 'jouods^ otio%%na% ua ajjxru as anb oduiaij
ja opoi sanünuoj onojax^ ja sauapxo stut n atsa nunSjv uoio^ij^sau ujs X
aj'uivtnjosqn anb ujvd saiunuiuuaj X 'sniuoid svut sauapuo soj nsnog 'jua^)
ajsa v uaiquia as 'pjofuojjg pjoq sajSuj jopntoqw^ -uog ja aund auio%
anb X 'ntunfuj • muistuaua^ ojv -g^ opjd oj uaiquim anb '/;sjg jap a%aum

: 3}U3UIBAIJ[B Bj
• ítopvjndpsa
oj o asuauodo
ua 'sanSmuod
X jouvdsa souuatqoS soj aiuo apuvjü
poptjiqosuodsau
vun ts ajqos
muvuaa
as '^^^j 'uvijvf vjpod sDuiní vuqvjvd joaj nXno 'ajuaSau adpuud joyas jap
svotjqnd snjsajoud soj oipaiu uod ap opuBjsa anb X soanoui soj opuvsaon

'ojuej oj jo^
'tfiíl9 ua optjuasuoo asatqnif ou oX jí opvujua nuatqny smuvfn
anb a^aameipjjdxa aaiq BjsaijiuBin aj
•^joundsa otuotiuuaj ua asatnpoufut as opumu ns ap

soj ajopuBpjooaj A

�que serán puestos recir pocamente en libertad los Portugueses y Españoles
aprisionados en el territorio Español; que se dará demisión á todos los
Portugueses que con ^laza voluntaria ó forzada sirvan en el Exercito Español
4.a Que te pondrá en libertad, y se restituirán los Bienes embargados á
los Comerciantes Portugueses presos en Buenos Ayres, así como se entre
garán ios esclavos huidos á los Portugueses empleados en el ExJo de Buenos
Ayres". (87)
A pesar de estas indicaciones, el 1. de diciembre, el mismo Mi
nistro de Estado comunicaba a Souza que
"S.A.R. el Príncipe Regente nuestro señor, es servido que VS., en tanto
que hubiere conseguido de los gobernadores de Montevideo y Buenos Aires
las justas y moderadas reparaciones, que ya se le comunicaron, y el enviado
de su majestad católica en esta corte, el Marqués de Casa Irujo, haya de
retirarse luego para el territorio y dominios de su alteza real, poniéndose
de acuerdo con los generales Vigodet y Goyeneche, autorizando su alteza
real.... á VS.... para que así lo ejecute, de orden y á nombre del prin
cipe regente nuestro señor". (88)
Casa Irujo, "cómo órgano legítimo y acreditado del Gobierno
español de que depende el de Montevideo" (89) se encargó de dar
respuesta a los diversos puntos que habían sido trasmitidos por el
Secretario de Estado y de la Guerra a Souza.
A pesar de considerar, dijo
"como virtualmente compreh.didos á los Portuguesas en la ultima convencjt
entre el ultimo Virrey de las Provincias del Rio de la Plata y la Junta
de Buenos Ayres.... conformándose con los desos del Gob.o Portugués
ha escrito ya lo conveniente para que el Gefe de aquellas Provj vea el
modo, de que p.r una declaracn explícita, y formal, quede restablecida la
harmonía y buena amistad entre todas las Provine^ limítrofes del Rio de
la Plata y las déla misma clase pertenecientes á la Corona de Portugal".
Por tanto, dadas las satisfacciones,

Por otra parte las consideraba "agenas del objeto de su morada" y
sabía, que crearían "necesariamente una diversidad de opiniones" tur
bando la armonía establecida.
Respecto al primer punto de aquellas Instrucciones decía Casa
Irujo:
"El decoro y dignidad de la Corona de S.A.R. y la justicia con que
mandó entrar sus Tropas en el Territorio Español están plena y comple
tamente asegurados por las Cartas del Virrey .Elío que reclamó y obtuvo
su socorro: así pues esta Declaración parece escusada, y se juzgará irri
tante pr. B.s Ayr^ contra quien se había solicitado su,auxilio". (91)
En cuanto al valor que en la solución de la situación del Plata
habían tenido las fuerzas portuguesas, reconocía el Marqués
"que la presencia de las tropas Portuguesas ha contribuido á la pacificación
actual es indubitable".
Pero concomitantemente habían actuado otros factores por lo que
"exige también se atribuya, y del modo mas esencial, á la victoria completa
conseguida el 20 de Junio ultimo por el Exercito del Perú al mando del
General Goyeneche, a la dispersión y destrucción total del Ex.to de Castelly,
á la reconquista de la Paz, Oruro, Cochabamba, Charcas, Potosí, la del
importante paso de Tupizá y aun de Jujui quese han verificado después,
y á la convicción de que B.s Ayr.s no puede mantenerse, aun en su situación
actual, privado de los recursos de aquellos Payses".
De ahí que esperara que el Conde de Linhares convendría
"en que la presencia de las Tropas portuguesas, no ha influido de un modo
único, y exclusivo en la pacifiación de que se trata". (92)
En lo referente a la declaración expresa que se solicitaba, de que
los gobiernos de Buenos Aires y Montevideo no intentasen

"Realizado este punto, y colocado el Gobierno Portugués en los mismos
términos relativos en que se hallaba antes de la entrada de sus tropas en
el territorio Español, nada puede quedarle que desear ni pretender en jus
ticia, en conformidad a sus declaraciones mas solemnes; habiendo recivido
ya —por su intermedio— la expresión de la gratitud de la Nac.n Española,
p.r haber concurrido de un modo, que le hace tanto honra, al restableci
miento del orden en aquellas desgraciadas Provincias". (90)
De ahí que el Ministro Español creyera innecesarias las preten
siones que por medio de Souza quería reclamar el Gabinete de Río.
(87)Oficio del Marqués de Casa Irujo al Conde de Linhares. Río de Janeiro, 4 de
Diciembre de 1811. Copia en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno Nacional, "Banda Oriental 1811-12". X, 1, 5, 11.
Ordenación 313-22 en Archivo de Foto-Copias del Instituto de Investigaciones Histó
ricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo.
(88)Oficio del Conde de Linhares a Souza. Palacio de Río de Janeiro, 1. de Di
ciembre de 1811. Copia autenticada por Lucas, en Museo Mitre, Contribución Documental
para la Historia del Río de la Plata, o. cit., t. I, pág. IOS.
(89)Oficio del Marqués de Casa ¡rujo al Conde de Linhares. Río de Janeiro, 4 de
Diciembre de 1811. Cit.
(90)Id., id.
— 274 —

"agresión alguna contra los territorios y Dominios de S.AJR.. sino por orden
espresa de la Reg.a de España, el abajo firmado no puede menos de mani
festar toda la sorpresa, y sentimiento profundo que le ha causado ésta pro
puesta p.r su naturaleza, por su novedad, inverosimilitud, y podrá añadir
con toda franq.a por su inutilidad".
Así, considerando tal estipulación absurda e* "injuriosa" para
ambos países, se atrevía por su parte
"á garantir al Gobierno Portugués que las armas Españolas no cometerán,
sin vrovocacion, agresión alguna contra los territorios de S.A.R. ()
—sin dejar de— hacer saber al Exento. S^ Conde de Linhares que los Agentes
del Gob.o Español penetrados de su justicia característica son tan escru
pulosos en respetar los derecho recomocidos de otras Potencias, como zelosos en la defensa de los suyos propios". (93)
(91)Id., id.
(92)Id., id.
(93)Id., id.
— 275 —

�ojajduioo Dtjojotn o; p 'jni^uasa soui opoui jap X 'vXnqu^o as uaiqutvt

•P! 'PI (6)
P "PI (^6)
•PJ "PI (16)
{ibj 'soidoud soXns soj ap vsuajap oj ua soso;
•az ouioo 'smsuatoj svjio ap sopiaowojai ouoajap soj joiadsai ua sosojnd
•nuosa um uos o^pstiavoioD niopsní ns ap sopojjauad ;oudsg o-qof) jap
sa^uaSy so; anb sajvuut'j ap apuo^f irg •oiujx^ jo jagos jajvi¡ —ap jotap uts—
() '^ys ap soiuoiiuiat soj oujuoo ounSjo uoisaiüo 'uoioo^oaoid uts
'uviajauioo ou sojouvds^ souuo soj anb saníinuoj ouiaiqof) jo ^puodoS yn
ns jod BjAajjB as 'sasiBd soquiE
\n 3 BpjnsqB u

[B^ opuBjapisaoa 'isy

•¡tpoptjpnui ns jod o-buojf opoj uoo
iipouo yjpod X 'pmijiwtsoiaaut 'popaaou ns jod 'vzajojnjou ns j'd oisand
•oíd visa oposnoo du a; ano opunfojd ojuaiuipuas X 'osajdjos vj vpot jojsaf
•tvvui ap souaui apand ou opvuutf olvqv ;a 'vunds^ ap vüa^j vj ap osajdsa
uapjo Jod oms 'iffS ap soiuiuioq X soijo^tuaj soj oj%uoo ounSjo uoisai8on

ap

P "P7 (06)
•J!D '1181 P aJqraai
f&gt; 'ojisuBf ^p oijj •saimpifj ap apuo^ ;d o^ru/ oto^ ap sanbuvjij ;p otai/Q (68)
'SOI '^^1! 'I '' *'1P ' '^I^U BI 3P !H PP BiJOjsig B( B
uainn^oQ nopnqpiao^ 'anj.1)^ oasa^| a^ ^B^n^ jod epe3i]U3ine Bido^ 'H8X ^p
8P o'l '&lt;wrauf sp o,m ap o^injuj -Dínog d saimpiyj ap apuo^ jap opi/0 (88)
•o^piAaiuo^ '8spua;3 X sapopiuBtnnjj ap pniin^c^ bj ap sboij
sig sanope^iisaAOj ^p oimpsuj (ap SBido^-oio^ ap OAiijjjy ua ^^*T uoi^euapjQ
'II 'S 'I 'X ^ZI-II8I IBl^^O BPUBa&gt; 'I8u!dbM oojaiq
'saiiy ^ouang ^Baiina^jy nopB^^ B| ap ^Bjana^ OAiq^jy ua Btdo;) 'II8T 3P ajqniapiQ
'oJiauBf ap 01 }j saimfui'j ap apuoj jv otni¡ mo-j ap sanbuv^^ \p opifQ (¿g)

•01 }j ap a^auíqfi^) p jBniBpaj Bjjanb Bznog ap otpain jrod anb sanois
-uajaad sb[ sBiJBsaaauui BjaÁaao ^ouBds^ ojisiuij\[ p anb iub ^^
(06) '^SIr!DU^ao-ld sopoioviüsap sojjanbo ua uapio jap ojuatui
-t^ajqnjsaj jo 'vuuov o%un% aoou a; anb 'opoui un ap opjjjnouoo jaqm¡ rd
'ojouods^ u'jd/^J vj ap pnipoiS oj ap upisaudxa vj —oipauuajvi ns íod— oX
opmpau opuaiqou isauuiajos smu sauopojojoap sns o pvpiutjofuoj ua 'otott
-snf ua iapua%aid iu joasap anb ajjopanb apand opou 'jouvds^ oijojijjaj ja
ua sodojj sns ap opojjua oj ^p sa;ue Eqn|[nq as anb n^ soa;ie[3J souiouai
somsini soj ua sanSnuoj ouuaiqof) ja opvoojoo X 'ojund ajsa opozijoaun¡

n^se^a^iui ou oapiA3iuop^ ^ aaiy sougng ap soua^iqo^ so[
'8aUOpOBJ9IJB8 8BJ SBpBp '

^nb ap 'BqBiiai[os as anb sajdxa uoioBJBjaap b^ b a^uajajaj o[ u^
f^6^ \^W-H as anb ap uotomfíDOd vj ua ontsnjoxa X 'oaiun
opoxu un ap opmjjm m¡ ou 'snsanSnuod sodoij, so; ap opuasa^d o; ano ua;) .
S3JEi{u;^ ap apao^ p anb

anb ;i[B

•usasAnj sojjanbv ap sosjnoaj so; ap opvciiud 'jvnjov
uopnnjis ns tía uno 'as¿auaiuvw apand ou níy s-g anb ap uoyjziauoj vj y X
'sandsap opD^ifijau um¡ asanb mtn[ ap uno X pzidnj; ap osud ajuDjjodiut
;ap o; 'isojoj 'soojmf^ 'vqwvqvt¡jo^y 'oun^Q 'zd o; ap ojstnbuojaj vj p
'Ajjajsn^ ap opx^ jap jdjoí uor^orujsap X uoisjadsip d; o 'ai/aatiaio^ p^jauaf)
jap opumu ;o nja^ ;ap offDiax^ ;a ^od ou/t?;n oiunf ap 0 ;a npin^asuoo

anb o^ jod

sojio

usjcpn 9iuaiuaiuBiiraoouoo

',,ajqr&gt;iiqnput sa ;on)3D
uotovstfiODd vj p opinqijfuoo m/ svsanSmioj sndojj sd; ap myuasaid nj anbn
s^nbjB^ p Bjoouooai 'SBsan^niaod SBZJOnj sb^ opina) UBj
BíBId PP ^^oioeniís ^^ ap noion^os bj na anb jop3A p3 o^uBno ug[
^ Í6^ *u?Z?xnD ns opotisijos vtqov as vainb djjuoo s~xXy s-g 'id ajuoj
•ijji viuSznt as X 'vpvsnosa aoaivd uotDv^vjoaQ vjsa sand isd :ojjooos ns
oaniqo X ouarpai anb 0173 ^ajjt^ ;ap sdjjuj soj jod sopomSaso ajuatuvi
•ajduioo X nuajd uojsa jouüds^ ojjojjjjajr ;a ua scdojj^ sns uojtua opumu
anb uoo oi^ijsní o; X 'y'^'S aP u^ojoD "1 aP popiuSip X ouoaap j^,,
: ofnjj
Bjaap sauoponii^uj SB^[anbB ap ojond jatntjd p^
%Bpi3a[qBjsa biuouub b^ opusq
j ttsaaoimdo ap p^pisjaAip Bun aiuauíBUBsaaan,, UBjiBaa^ anb 'Bj
4tBpBJoui ns ap o^^fqo pp sBuaS^,, BqBjaptsuoa sb^ a^JBd bj^o j

JOJ

\jo8nj^oj ap duoio^ oj o sajuaioauauad asojo vwsnu ojap soj X o%ojj nj
ap oju jap safojjtuitj s-^umouj so; snpoi a^ua pojstwo ouanq X oiuowjoif
vj opioajqojsai apanb 'jouiuof X 'oti^tjdxa tr^iuopap oun xd anb ap 'opoui
ja oaa saouj sojjanbo ap afaf) ja anb ojod atuatuaauoo o; oX ojij^sa m(
sanSnuoj o-qo^y jap sosap soj uoo asopuDUUofuo^ sauXy souang ap
viun[ oj X ojojj oj ap 01 y jap soioutaoij suj ap Xain^ ouipjn ja ajjua
vrouaauoo ouipjn vj ua sosanSnuoj soj y soptp-uajduio^ ajuauijomim outoon
ofip 'jBjapisuoo ap iBsad y
•Bznog b Bjjan^) v\ ap Á opBjsg apg
[a jod soppiniSBjj opis UBiqBq anb soiund sosjaAip so¡ b Bjsandsai
ap 9Í)Jbou9 as (^g) tíoapiA3iuoj^ ap [a apnadap anb ap
^'ofnjj
ouaaiqo-^) pp opsiipajaB Á oini^j^a^
(88) '^olias ojisanu a%ua3ai adío
•ufud jap auqwou o X uapio ap 'ajnoaía oj isd anb oiod ""SA P ""joa-i
ozajjü ns opuoztiotno 'ausauaXoQ X japo^i^ sajoiaua^ soj uod opianoo ap
asopuaxuod 'joai ozatjo ns ap sojmuiop X oijotiiiat ja oiod oSanj asiojx%ai
ap vXm¡ 'otnij vsvj ap sanbiDf^ ja 'ajioo otsa ua ooijojo^ pvjsaíoui ns ap
opmaua ja X 'uouvjiuniuo^ a; as oX anb 'sauopvivdai sopoiapow X svisní soj
sany souang X oapiciaiuo^^ ap sajopvuiaqoS soj ap opmSasuoo aiatqmj anb
ojuoj ua ''g^ anb opmias sa 'íouas oijsanu ajuaSa^ adijvuj ;a '}¡'y,,
anb Bznog b BqBOiuniuoo opBjsjj ap
-iy^ oiusirn [a 'ajquiapip ap o'| p 'sauopBoipui SBjsa ap j^sad y
(¿8) \?^^^-Y
. souang ap orx'g ja ua sopoajduta sasangnjuoj soj y sojyinu soaojosa so; mioS
•anua as ouioo isd &lt;sa.¿X^ souang ua sosaid sasan^njioj sajuojojmuoj soj
y sopogioquia sauajg soj uyimjpsau as X 'pojiaqij ua vupuod a* anf) v'p
joyvds^ ojtojax^ ja ua uonuts vpnziof o miojunjoa vzvj^uoo anb sasanSnjuoj
soj sopot y uoisiuiap yiop as anb ijouods^ otiofiuai ja ua sopouoisiudo
sajouods^ X sasanSnjioj soj pnuaqij ua atuaMooduioad sojsand uoias anb

�Sobre el apartado número dos argüía Casa Irujo:
"Las tropas Portuguesas seg.n las profesiones mas solemnes en que se
halla empeñada la Real palabra del S.r Principe Reg.e entraron únicamente
a socorrer á Montevideo y á restablecer la tranquilidad turbada por la dife
rencia de opiniones políticas entre aquella Ciudad y su camp.a. Así pues el
artículo... nada tiene que ver con el citado objeto y no puede ni debe
ser parte del ajuste que se desea tanto mas que para ello se supone en el
Gob.o de Montevideo una autoridad q.e no tiene, y que pertenece exclusi
vamente al Soberano".
Al efecto remarcaba sutilmente el Ministro Español que tenía
"opinión demasiado exaltada déla justicia del Gob.o Portugués para rezelar
que la accesión á ésta su demanda pudiese producir en sus efectos la po
sesión de algún territorio o territorios que no le perteneciese según los tra
tados existentes, y los límites reconocidos". (94)
En lo que respecta al artículo tercero decía que
"Ningún pacto ó convención hecho sobre éste y otros puntos —se refiere
a desertores, prófugos, y prisioneros,—- p.r las autoridades subalternas de
que se trata ahora pueden tener la solemnidad y la fuerza que los tratados
Conviene en que la observación fiel de las estipulación^ existentes sobre
este punto será muy útil y ventajosa p.a las dos Potencias interesadas pero
para esto es necesario que la execucion sea puntual, religiosa, y reciproca
p.r ambas partes". (95)
Y sobre el cuarto punto prometía en nombre del Gobierno de
Montevideo pedir la libertad y restitución de bienes a los comerciantes
portugueses presos en Buenos Aires, como también la entrega de los
esclavos fugados.
En una última observación establecía:
"El efecto de las varias pretencíones que sehan sugerido al General D.
Diego de Souza depende en ciertos casos del Gob.o de Montevideo en otros
del de Bs. Ayrj pero no parece haberse tenido presente que estos Gobjios
no son Soberanos, y que la Sana política y el interés mismo del Gob.o Por
tugués exige los mire puramente bajo éste aspecto".
Al concluir solicitaba que el Principe Regente tuviera
"la bondad de mandar se modifiquen —las instrucciones comunicadas a
Souza— y ciñan á los términos análogos al objeto declarado de la entrada
de las tropas Portuguesas, a las profesiones solemnes hechas en aquella
época pj- el Gob.o Portugués, y en una palabra á la paz harmonía y buena
miastad, entre aquellos Payses, cuya conservación es para todos de tan grande
importancia". (96)
El conflicto portugués en el Río de la Plata se extendería por
largo tiempo hasta llegarse a una solución con el Tratado RademakerHerrera, luego del cual aun volvería a replantearse. En los últimos
días de 1811 y comienzos de 1812, tomaría un nuevo cariz. El Armis(94)Id., id.
(95)Id., id.
(96)Id., id.
— 276

ticio había creado una nueva fuerza: el pueblo oriental unido. Los
orientales, conocida la ratificación del Tratado, iniciaron su larga
y penosa peregrinación hacia el Ayuí; en su marcha menudearon los
choques —como en Belén— con las fuerzas de Souza (97).
En los primeros días de noviembre, el Virrey hizo público que
había recibido una Real Orden del Ministerio de la Guerra, conce
bida en los siguientes términos:
"Satisfecho el Consejo de Regencia de España e Indias de las muchas
prendas y virtudes militares que recomiendan la persona de V.E. y a fin
de emplearlas oportunamente con la mayor utilidad en las actuales circuns
tancias en que tanto se necesitan Generales de actividad, y conocimientos
he resuelto en el real nombre del Rey N.Sj~ D. Fernando Vil que, entre
gando VE. el mando de esas Provincias del Rio de la Plata que obtiene,
al Mariscal de Campo D. Gaspar Vigodet a quien se ha servido nombrar
Capitán General de las mismas, se restituya VE. a esta Península con la
posible brevedad a continuar sus servicios en los encargos que se le con
fieran, con la ventaja que se promete de su zelo, y (¡preciables circunstancias
en beneficio de la justa causa en que está empeñada la Nación contra el
tirano de Europa quien trata de esclavizarla. De orden de S^4Ji. comunico
a V.E. para su inteligencia y cumplimiento". (98)
El día 7 avisó al Gobierno de Buenos Aires que saldría de Mon
tevideo en el término de diez a doce días en la Fragata Efigenia.
"lo q.e pongo en noticia de V.E. p.r si gusta honrarme con ser el portador
de documentos q.e acrediten a la Nación, los sinceros deseos q.e asisten
a VE. de una completa^ y justa reconciliación, en cuyo caso me ofresco
también con inmenos placer a ser agente el más activo de las pretencíones
de VE.". (99)
Buenos Aires se dio por enterado del ofrecimiento y se limitó a
decir que no podía remitir oficios a España porque se'estaba tratando
"del embio del Sugeto q.e ha de de conducir alas Cortes de España el ma
nifiesto que explicará los principios é intenciones del Sistema de los Espa
ñoles de estos Pueblos por sus hermanos los de la España Europea, y de
biendo también estas comunicaciones ser tales que instruyan documentadamjLe
la expLsion de los muchos puntos que puede haver de dificultad, duda, ú
oposición, demandan tiempo q.e hasta el presente no lo há conseguido bas
tante este Gobierno aún con Sacrijicio de una parte de sus muchas aten
ciones..." (100)
El 8 el Cabildo de Montevideo le comunicó a Elío aquella reso
lución de la Regencia diciéndole:
(97)El estudio del Éxodo y la solución del conflicto portugués excede los Hmitej
de este trabajo.
(98)Oficio del Consejo de Regencia a Elío. Cádiz, 26 de Julio de 1811. Copia en Ar
chivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, libro 570, pág. 72.
(99)Oficio de Elío al Gobierno de Bueno Aires. Montevideo, 7 de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, Banda
Oriental 1810-1814. X, 1, 5, 10, n. 83.
(100)Oficio del Gobierno de Bueno Aires a Elio. Buenos Aires, 16 de Noviembre
de 1811. Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno
Nacional, "Banda Oriental 1810-1814". X, I, 5. 10.
— 277 —

�— LLZ —
•01 "S 'I 'X "ltt-T8I-Ot8t IaaiJO "P&gt;"&gt;H,, 'loopN
onjaiqof) -sajiy sonang 'BupuaSjy nopnfj bj ap [Bjana^ oAuj.uy na Jopej-iog -\\^\ ap
ajqmaiAOfj ap 91 'sajiy souang -oij^ o taji^ souang ap oujaiqo^) pp otoifQ (001)
"8 o'u '01 'S 'I 'X "^8I-0I8I IJ&lt;™0
Bpueg *]BaopB\[ onjaiqog 'esjiy sonang 'Bupu^Sjy noioBfj bj ap ]Dj3ii3') o.-uijojy 'XI81
ap 8Ji)tu^iA0fj ap i 'oapuaino^ -sajiy souang ap oujaiqog p&gt; oij^ ap opi/o (^^)
'Zl *^?&lt;I '0S OJ&lt;ííl 4^Ai^Bj]siuiuipy ^uana^ OAii^jy 'oapiAa^uopj 'noi^s^ bj ap ^Bjaua^ OAiqa
•jy ua Bido^ 'X18I 3P ¡lnf ^P 9^ 'Z!P?^ 'U3 D ^pua^^ay ^P otasuo^ jap oioi¡q (86)
•OtBqBll 3193 ap
;ainm| soj apa^xa sanSnuod o^jijjuoo jap nopnjos bj A opox^ {ap oipmsa j^. (¿5)
:ajopuapip BiauaSa^ bj ^p uopnj
-osai BjjanbB oijg b ooiunmoo aj oapiAaiuoj^ ap opjiqB^ p g ^^
(WX) •
•najo smj^niu sns ap auvd oun ap opifij^ng uoo uno otuatqof) ajsa atutn
•svq opinSasiioo nt¡ oj ou ajuasajd ja vjsoy a-b odtuait unpuvwap 'uoioisodo
n 'vpnp 'pnjjnjifip ap jaamf apand anb sojund soi/^mu soj ap uon-jdxa dj
aruiDpvjuaiunoop u^Arutsut anb najnj jas sauo^ooiunuwo snjsa uaiqwoj opuatq
•ap X 'vddojn^ nyvd^^ v\ ap soj souvuuay sns jod sojqanj sojsa ap sajón
•vds^ soj ap vuiajsjg jap sauotauatm a soidiomud soj pjvaijdxa anb o^saifiu
-mu ja Duadsj ap sauoj so;p uionpuo^ ap ap vq a-b ojaSng jap oiqtua \apn
opuFjBjj Bqujsa ^S anbjod Buedsg; b soidijo Jijira^j Bipod ou anb Jiaop
b O}itui[ ^s Á ojuanui^ajjo ^ap opB.iajua jod oip as sajiy souong

P! 'PI (96)
"P! 'P/ (S6)
P! 'PI (6)
-einuy jg •zijea OAanu un bijbiuoj '^J8t ^p sozuaiinoD A ^X8T aP 8BJP
soraiíjn soj ug; 'asaBa^uBjdaj b bjj^ajoa utib jBna jap oSanj
-J33JBUiapB}J OpBJBJJ^ J3 UOO UOI^llfOS BUTI B 38JBS3JJ BJSBq OfltUa
jod Buapuaixa as bjbj^ bj ap ojjj ja ua sar^^njjod ojoijjnoa
(96) 'uV}ouojjoduii
apuoiS uof ap sopoj njnd sa upiootuasuoo vAno 'sasAoj sojjanbo ajjua pojsvjw
ouanq A vtuouijov zod vj o ojqvjvd mm ua A 'sanSmjoj o-qoff ja xd oooda
oj^anbo ua snuoaif sauuiajos sauoisafojd soj o 'svsanSnjjoj sodojt svj ap
vpojjua vj ap opojojoap ojatqo jo soSojvuo souiuuaj soj o uouio A —oznog
v svpootunutoo sauoioonj%sui s^— uanbifipow as jopuout ap popuoq r&gt;jn
ajuaSa^j adiouu^ ja anb BqBjioijos jtnpuoo jy
-ítojoadsv aisa ofvq ajuaiuojnd ajitu soj aSixa sanSnt
•jo¿ o-qof) jap ouistui saj^jm ja A ootjijod vuo^ oj anb A 'souojaqog uos ou
sou-qof) sotsa anb atuasajd opruaj asjaqov aoajod ou ojad s-jAy -sg ap jap
sojjo ua oajytaajuof\¡ ap o-qo^ jap sosn^ souaio ua apuadap oznog ap oSaiQ
•q jojauaf) jv opiuaSns va^as anb sauoiouaiald souva soj ap oioafa /^
uppBAjasqo BUiíjjn Bnn ug

(66) V3/Í P
sauoiouaiaid sttj ap otiijoo svtu ja ajuaSo uas o ja^ojd souatuui uoo uaiquioi
oosaufo aui osvo oA. n o ua 'umovijtouooají visní A "majdwoo vun ap "^\ o
uajsiso a-b soasap sojaouis soj 'uoionfj vj n uatipaiott a-b soiuautnoop ap
jopvjjod ja jas uoo autjojuoif ojsn^ ís j-d -g-^ ap mot^ou ua oSuod a'b ojn
•BiuoSi^^[ bjbSbj^ b[ na SBip aoop b zaip ap ouuujai [a na oapiAaj
ap Bjjp^s anb eaiiy souang ap ouiaiqo-^) [B ostab ¿ Bjp ^g
(86) 'ojuaiwijdiuno A mouaSijajut ns vund "^"^ o
oojunutoo '}fys P iiapjo aQ -Djjvzicivjosa ap vjvjí uamb ndojn^ ap ouvup
ja ttjjuoo uoiov/^^ vj vpvyadwa njsa anb ua vsnv^ vjsnt vj ap otoifauaq ua
smoumsunojto sajqoioaudo A 'ojaz ns ap aiauiojd as anb Dtojuaa vj uoo 'uojaif
•uoo aj a^ anb soSjooua soj ua soiomjas sns jtmui%uoo v pnpaaajq ajqisod
vj uoo vjnsutuaj visa v "g^ vAni^saj as 'svuisttíi soj ap jnjauaf) uondu^y
jnjquiou optíijas m¡ as uatnb r&gt; japoSty^, jvdsoff Q oduiD^ ap jO3Suv¡\r jo
'auajiqo anb v%oj¿ vj ap oiy jap sdiowhojj svsa ap opuvui ja '^A opuvS
•aj%ua 'anb 7/^ opuoujaj -q J'S'Af •^}^ /p ajqiuou joaj ja ua orjansaj a^
sojuaiuiioouoo A 'popmijoo ap sajDjauaQ uonsaoau as ojuo^ anb ua sdiouvj
•sunojio sajonjoo soj ua popijpn joAvui vj uoo a%uaumun%jodo sojjvajduia ap
ut( v A m^-/l ap vuosjad vj uopuatuiooaj anb saJO^tjiut sapnjjia A sopuajd
souonui soj ap soipv¡ a vuods^ ap mouaSan ap otasuoj ;a ouoa¡spvgn
rsouinuaj s^ju^inSis ^o\ na Bpiq
-aonoa 'Bjjan-^ bj ap oija^sraip^ pp napjQ ^Ba^; Btm opiqioaj jqBq
anb ooi^qnd oziq Á^in^ p 'ajqmaiAon ap SBtp soaoiuijd soj; n^
'(¿6) BznoS aP sBzianj sbj no^ —napg na ouioa— eanboqo
soj uojBapnuam BqajBín ns na íjnXy ja Biosq n^pBuijSajad Bsonad A
bSjbj ns nojBiaiui 'opBjBJ^ jap uoiaBOijijBj bj Bpioouoo 'sajBjuaxjo
'Píun JBiuauo ojqand ja ¡Bzjanj BAann Bun opsa^^ BiqBq oidij

*8OpBnj SOABJOS3
soj ap
bj uaiquiB} onio^ 'sajty souang u&amp; sosaad sasanánjjod
soj b sauaiq ap uoionjps^j A peiJ^qij bj Jip^d oapiAaiuoj^
ap oujatqo^) jap ojquiou na Bjjauiojd ojund ojjBna ja ajqos j^
(S6) 'sajjod svquiv xd
Doojdpaj A 'vsoi2ijaJ 'jonjund vas umonoaxa vj anb ojjosaoau sa ojia ojod
o jad sopmajatm sopuajoj sop soj vd vsoCviuaa A jpn Anuí púas oiund ajsa
ajqos sajuajsixa s'uoioojndpsa soj ap jajf uoyjoajasqo vj anb ua auamuo^y
saiuaistxa oA saumouanuoo o
sopvjojt soj anb nzjanf vj A poptuuiajos oj jauat uapand ojoyo v%vj% as anb
ap soujaijoqns sapnptuomo soj rd —'sojauoisijd X 'soSnfojd 'sajojjasap v
ajaifaj as— sojund sojjo A aisa ajqos oyoat¡ upiouaauoo p otood S
anb Bjoap o^goaa^ ojnopjB jb Biaadsaj anb oj ug
(P6) 'sopioouooaj sajuuij soj A 'saiuajsixa sopvj
•vj% soj urinas asaioauajjad aj ou anb soijottjjai o oijojijjat unSjo ap uotsas
•od vj sojoafa sns ua Jionpojd asaipnd npuotuap ns v%sa y uorsaooo vj anb
jojazai ojvd sanSnjjoj 0-qoQ jap mottsní rrjap opoijoxa opotsvuiap upiuido^
anb jouBdsg oj^siuij^[ ja ajnauíjiíns BqBajBraaj ojoaja jy
mttouojaqog jv ajuatuva
•tsnjoxa aoauaiJad anb A 'auap ou a-b popijoino oun oapiaaiuoj^ ap o-qo^)
¡a ua auodns as ojja vjod anb sow ojuoj vasap as anb aisnto jap ajjod jas
aqap tu apand ou A ojatqo opotto ja uoo jan anb auap opou • • • ojnoiuv
ja sand ísy -o-dutvo ns A popni^) vjjanbo aj^ua soopijod sauoiuido ap oiouaj
•aftp oj jod opoqjnj popijjnbuojj vj jaoajqofsaj v A oapinajvoffl o jajjooos o
aiuawootun uojojjua a-^a}j adiouuj j-g jap vjqojvd joa}¡ oj opouaduia Dj
as anb ua sauuiajos sviu sauoisafojd sd^ ti-^as svsanSnuoj svdoii so^[n
:ofnjj bsb^) BinSjB sop ojamnn opB^jBdB ja

�"doy a VE. por ahora esta noticia para su respectibo cumplim.to, y sucesivam.te se la daré del día que dicho Genr.l—Vigodet— haya de personarse
del mando". (101)
Inmediatamente acusó recibo el Ayuntamiento quedando a la es
pera de órdenes. (102)
Como para el 15 de noviembre había dispuesto Elío hacer entrega
del mando de Capitán General en la persona de Vigodet solicitó al
Gobernador convocase
"Al Exmo. Cabildo, que con el Escribano de Gobierno autorice esta
ceremonia, que deberá ser en su habitación, por ser la mas desembarazada,
donde dispondrá VJS. lo necesario al efecto. Todo lo qual aviso a V.S. para
que sino tiene algún inconveniente, que yo no pueda preveer; tenga su
debido cumplimiento. .
Pero habiendo insinuado a SE. —decía Vigodet al Ayuntamiento— que
se defiriese este acto hasta el día lunes 18, ha convenido en que a las diez
de la mañana del referido dia se execute. Espero que V.E. se hallará en
dicha hora en este fuerte del modo que le previene el Sor. Virrey en el
oficio que antecede". (103)
Vigodet, el mismo día en que asumía el mando de Capitán Ge
neral, proclamaba a los montevideanos y a los habitantes de la cam
paña, comunicándoles su nuevo cargo.
A los primeros les prometía:
"La prosperidad general, y el facilitar los medios de que los ramos de
la administración publica sean en provecho de todos los ciudadanos, lla
marán particularmente mi atención; sin que omita sacrificio alguno para
procuraros los medios de conservar la paz, la tranquilidad, y el orden.
Las Cortes Generales y extraordinarias de la Nación ansiosas del
engrandecimiento de la Patria proporcionan a los americanos iguales
ventajas que a los europeos; todos somos españoles, una misma familia, te
nemos igual derecho y disfrutaremos de los mismos bienes. Observaré invio• lablemente la rectitud y la justicia.... Todos los ciudadanos me encontrarán
decidido a favorecerlos, así como justo juez para castigar los espíritus de
partido, que solo sirven para arrebatar la felicidad: tengo confianza no me
'• veré precisado a descargar el brazo de la venganza justa contra ninguno
de vosotros". (104)

y luego:
"Sus desvelos incesantes, para que prosperéis disfrutando de todos los
bienes, que nos grangean nuestros hermanos de Europa á costa de su sangre,
exige vuestra gratitud, y os obliga á prestar un reconocimiento publico a
los beneficios que os dispensen, y a las gracias que os prodiguen.
Una guerra devastadora ha asolado el hermano país en que habitáis,
ha terminado ya debe reinar una paz inalterable que os facilite recuperar
los bienes perdidos".
Por lo que señalaba que:
"Soi protector decidido de los buenos, y tomo un interés particular en
Espero lograr la satisfacción de que todos, sin excepción, cumpliréis
exactamente como buenos vasallos del Rey, sin que cometan delitos en
vuestro suelo que me precisa castigarlos. Vivid tranquilos —concluía— y
confiad en que premiraré a los virtuosos así como castigaré, sin remisión,
a los delinquentes". (105)
Días antes de alejarse definitivamente de Montevideo y pronto
ya para partir hacia España el Virrey Feo. Xavier Elío, se dirigió
por última vez a los habitantes de la Plaza que lo habían acompañado
en el duro período del asedio, con breves y escuetas palabras:
"AMADOS MONTEVIDEANOS —les decía— segunda vez me llama el
gobierno de España, y yo vuelvo a su llamada: allí como aquí no me olvi
daré de vosotros, y en medio de mis tareas militares, que serán regular
mente las que me ocupen, velaré, influiré y seré vuestro mas celoso agente.
Os haré justicia en España y os procuraré vuestra general felicidad, mis
obras acreditaran esta verdad". (106)

DOCUMENTOS DE PRUEBA
[J. — Proclama del Virrey Elío a los Españoles Americanos de Montevideo],
118 de enero de 1811].

PROCLAMA DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR VIRREY DE LAS PROVINCIAS
• Y a los habitantes de la campaña:

DEL RIO DE LA PLATA ALOS FIELES ESPAÑOLES AMERICANOS DE

MONTEVIDEO
"Pertenecéis a la Gran Nación española, sois vasallos de nuestro cautivo
Monarca el Sr. FERNANDO Vil y estáis baxo la tutela del Supremo Go
bierno que en nombre de nuestro adorado rey, rixe la Monarquía de ambos
mundos".
(101)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 8 de Noviembre de 1811.
Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo.
Libro 570, pág. 72.
(102)Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Sala Capitular, 8 de Noviembre de
1811. Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Adminis
trativo, Libro 569, fol. 69.
(103)Oficio de Vigodet al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 16 de Noviembre
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo,
Libro 568, fol. 70.
(104)Vigodet, Proclama a Montevideanos. Montevideo, 19 de Noviembre de 1811.
Gazeta de Montevideo n. 3 del 19 de Noviembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Montevideo.
— 278 —

Amados Españoles de Montevideo
¡ Como podré pintaros las emociones de mi corazón, al bolber a veros tan fieles,
tan constantes, y balientes, como os dejé! Yo estaba muy seguro de vuestros senti
mientos, así como de todo lo que ha sucedido, después de mi ausencia, y el Go
bierno de España es buen testigo de esta verdad; el me ha encargado del grave
peso del mando de estas Provincias, y a pesar del terrible aspecto, que manifiesta
el Estado de ellas, yo confio, que con vuestro auxilio, y el de tantos buenos Espa(105)Vigodet, Proclama a Habitantes de la Banda Oriental. Montevideo, 18 de No
viembre de 1811. Gazeta de Montevideo n. 3 del 19 de Noviembre de 1811, en Biblioteca
Nacional, Montevideo.
(106)Elío, Proclama a "Amados Montevideanos". Montevideo, 11 de Noviembre de 1811.
Gazeta de Montevideo del 11 de Noviembre de 1811. Biblioteca Nacional, Montevideo.
— 279 —

�•oapiAaiaop^[
"1181 8P ^-iqniaiA

opB^^ Baa^oijqT^g *XX8T ap ajqmaiAO^ ap XX x^P oapiAaiuo^^ ap
ap n 'oapiAaiuof^ • ^souoaptaatuof^ sopmuyn o ouivpojj '01/3 (901)

P ajqraaiA
j 0-n oapiA3iuo^^[ ap siazs^
ap ^\
tg na 'IX8X ap
^ (SOI)
ap sa^uo^jqoj^ o diud^doj^ 'j
npuvfj
81 ^oapiA3iuo^
*M
-Bdsjj sonanq sojubi ap [3 í 'oijixnB OJisanA uo3 anb 'oijuoa oX 'scjja ap opB^s^ ja
Ejsaijiucin anb 'ojjadsn apqi.ua] jap jssad b a 'sbi^uiaojj sb]83 ap opuein jap osad
3abj3 jap opc^JEDua Bq ara ^3 ípspjaA. BW3 ap oSijsaj uanq sa egedsg ap oiuaiq
-0^ ^ i. 'EiDuasnB itu ap sandsap 'opipaans Eq anb o\ opoj ap ouioa isb 'souiaiui
-ijuas sojjsanA ap ojnS^s Anuí eqejsa o^ ¡atap so omoa 'saiuaijBq í 'sa^uEjsuoa ubi
'saptj ubi SOJ3A e Jsq^oq \e 'uozoaoa iui ap sauopouia sbj sojcjuid ajpod oiuo^!
oap¡Aaiuo^\¡ ap

sopsmy

oaaiAaxNO^
aa soNVDiaa^tv saiowvasa saiau soiv vivid vi aa oih iaa
svi aa AaaaiA aotiías o^isiiMaia^xa iaa v^vi^oHd

^o\

— 2LZ —
na *XI8T ^P ajqmaiAO^ ap ^x I9P o'a 0^PIAaiaop^ ap
•[181 3P jquiaiAOfj ap gx "oapiAa^uoj^ •rouDspioajuo^^ o uuidjjojj 'japogif
"0¿ "1} '89S
pY {BJana^ OAiq^ay -oapiAainoj^ 'nop^i^ bj ap jBjaua^ OAii|.)jy "XI8X
ap 9x 'oapiAa^uoj^ 'o^pia^uo^^ ap opjiqo^ jo japo^iyf ap oj^tfQ (01)
'69 'Io} '69S 0J&lt;(n 'OA
•^iuiuipv IBj^na^ OAiq.uy -oapiAataop^ 'aopBf^ bj ap [Bjaus^ OAiqojy na jopBJJog
ap ajqmaiAO^^ ap ^ ^jB|niidB^ B[Bg 'oi^^^ d oapmajuo^^ ^p op^qB^) \^p ot^ifQ (^ox)
•z¿ -^?d 'o¿s oj
*OAiiBJ^sinnnpy |Bjaaa^ OAn¡3^y *oapiA3ino^[ ^aopB{^ 9\ ap |Biana^) OAiq^jy na JopBJ
•H8I ap ajqmaiAoj^ ap 8 'oap¡Aajuoj^ -oaptaatuo^^ ap opjiqn^ jd 01/^ ap optfQ (101)
•usopunut
soqiuo ap mnbjouofl o; ax-ii 'X.au opouopn ojjsanu ap ajqutou ua anb oujaiq
•of) ouiajdng \ap v\a%n% d¡¡ oxnq sivjsa X n^ OQMVMUSá 'JS I9
oaitnno outsanu ap soj/usoa stos 'Djouodsa umoof^ uvj^ vj v staoaua%^a¿n
:BUBduiB3

ap

(tOl) \,sojzosoa ap
ounSuiu Diiuos vjsnt vzuvSuan dj ap ozoiq ja jogjoosap o opostoaid ajan
aut ou ozumjuoy oíluaj :pi)pioija( dj ivy&gt;qai.m vuod uaaits ojos anb 'opi^jod
ap snjiuidsa soj jdSijsdj viod zant ojsnl ouioo no 'sojiaoaioavf v opippap
upjojjuooua atu souvpvpm^ soj sopoj;m^iisnt oj X pnjiioau oj atuauiajqvj
•oinui auoajasqQ 'sattaiq sowsiw soj ap soutauujnjfsip X o^^axap jvnSt souiau
•a% 'mjtuiof Duistui vun 'sajouvdsa souios sopot isoadouna soj o anb svfojuaa
sajvnüi souD^iuauiv soj v uouoio^odo^d muwj vj ap otuatuiiaapuvjüua
jap sosotsuD upior^^ oj ap smjmuipxooitxa X sajDjauaf) sauoj svq

-trrsr ? o*^* 9p sn
p souooijatay

aa
(901) \&lt;PüPjaíl "isa uojottpajOD SDjqo
^^tu 'pvpiotjaf jDJou^S vjjsanti axoitaoid so í ounds^ ua vi^psnf ajvq sq
•aiwíln OSOJ33 svtu ojjsana ajas X ajinjfm 'aju^a 'uadn^o atu anb svj ajuatu
•ityfn^aJi unías anb 'S3jnjnu sva-im siui ap otpaw ua X 'soujosoa ap axop
•lujo aui ou mbo owoo t\pt :vpmuv^j ns o otijana oí X 'ounds^ ap oujaiqoS
{a ma^ aut 'xaa vpungás —opap sa/— SOMVaaiASIMOW SOdVNV,,

p

oi^uip 98 'oi^3
ojuoad A

Á saAGjq noo 'oipaa^ pp opouod ojnp p a^
o\ anb bzb^j v\ ^p sajueiiqeq 9o¡ v za Binijfn Jod
'oo^ XajJi^ p Bucdsg Bio^q Ji|JBd BJBd B./C
ap oinauíBAijiuijap asjefa^ ap sajuB sbjq

'uomtuai uts 'auvgijsoo ouioo ;sd sosonjjta so; d ajouiuiaid anb ua pmfuoo
í —mnpuoo— sojtnbuDJt piíii/) 'sojjv^iisvo vstoaid ata anb ojans oujsana
ua soji¡ap ui&gt;%auu&gt;3 anb uts '^ay ^p sojjnsva souanq ouioo aruauiviooxB
stajjiduino 'umodaoxa uis 'sopoj anb ap upioonfsijns r&gt;\ joj^oj ojads^
svtjnuvf X sopuai^mf sns u^iadsojd anb
ua jopiítuod saiatut un outoj Jí 'souanq soj ap optpioap uoioajoid jogtt
:anb cqB^uas anb o^ joj
•tísoptpjad sauaiq soj
jviadnoad aitftODf so anb ajqo^a^jouj xod vun jvutai aqap vÁ opoutuuai m¡
'statiqvif anb ua swd ouvwuatf ja opo^oso ou v^opojsvaap vjjanS u/]
•uanürpojd so anb smoojS so; o f. 'uasuadsip so anb soiaifauaq so;
d osjjqnd otuaiuiioouo^au un ^msajd v vSijqo so i 'pnji)Hj^ vjjsana aStxa
'aiSuos ns ap d%soo o vdom^ ap sououuav soijsanu uvaSuvjü sou anb 'sauaiq
soi sopo} ap opuvjrufsip stauadsoud anb ojvd 'sa%unsaovi sojaasap sngn

•iiapuo ja X 'pvpijmbuvjj vj 'zod vj uvajasuoo ap so^paui soj sojoumojd
ojDd ounüjü opi/ijjws vjiuio anb uis iuopuajv iiu ajuautjvjnytuod uvuoiu
-b^; 'souopopmo soj sopo} ap otpaaoid ua uvas vojjqnd upj^vu^iuiwpo vj
ap souivj soj anb ap sorpaiu soj jvjjjpvf ja X 'jvAauaS pvpti^dsoid vjn
:Bijoiuojd saj sojaiuiid so[ y
oAann ns sajopuBaummoo
ap s^juBjiqBq eo\ b á soueapiAajuoin soj b BqBinBpojd
-TUB3
UBjidB^) ap opuBín p bjukisb anb ua Bjp omsiui p
(01) 'uapaoa}uv anb opifo
ja ua Xajjtyi ^og ja auaiaajd aj anb opoui jap ajianf ajsa ua vuo^ mpip
ua vjojjmj as -^-^j anb oiads^ -ajn^axa as vip opiuafau jap vuvudui vj ap
zajp svj v anb ua opiuaauoo vy 'gf saunj mp ja B}snu ojov a}sa asaiuifap as
anb —o%ua\um}unXy jv }apo9%^ moap— 'g^ v opvnuisut opuaiqtnf
•oiuaiuiijdwno opiqap
ns vSua} iiaaaaid vpand ou oX anb '9}uaiuaauooui unüjo auan outs anb
vjmd ^g-y^ o osiíib jvnb oj opo^ 'O}oa¡a jv ounsaoau oj -g-^ pjpuodsip apuop
'vpozvjvquiasap smu vj jas jod 'uppv}iqm{ ns ua jas viaqap anb 'muouiajao
visa aMjoinu oujaiqof) ap ouoquos^ ja UO3 anb 'ojrjiqvj •ouix^g jyn
98B3OAUO0
ap Buosjad bj aa pjaaa^) UBjidB^^ ap opuBm pp
ojpTyos
oisandsip Biq^q ajquiaiAOU ap 5^ I3 BJBd omo^)
jooBq
(201) 'saaapjo ap Bjad
-sa B[ b opuBpanb o^uatniBjnn^y p oqioaa osn^B
(I0T) \fiputnu jap
asjvuosjad ap vXmj —lapoüi \—j-jv^f) ouyip anb mp jap ajvp vj as avuiva^s
•aons X 'oriutjdtuno oqtj^adsau ns vjvd vtouou V}sa vjovv íod "g"/^ v Xopn

�ñoles que contienen, se vea en breve restablecida la paz, concordia, y orden, de
que tanto tiempo hace carecen: pero para conseguirla, establezcámosla primero
entre nosotros mismos, acábense las personalidades, no se oigan los chismes, y las
delaciones, por solo aparentes indicios, todo el que delinca, todo el que atente
de palabra, u obra contra la verdadera causa de España, será castigado pronto;
pero lo será depues de ser oido.
Montevideanos amados, Españoles de esta America, ¿conocéis mi carácter?
pues sabed que vuestro amor, que lo aprecio en mucho, y mi misma sangre la
perderé antes de cometer una injusticia: por dicha el Gobierno de nuestra heroica
Nación está caracterizado con esta virtud; pero si por desgracia la ira del Cielo
no aplacada, quisiese aun castigarnos con otro que exijiese esclavos, jamas, en mi
vida seria yo instrumento suyo. /
Mirad, que la desunión es el arma mas fuerte, que esgrimen vuestros enemigos;
en la revolución de la Francia, esa obra monstruosa de las pasiones humanas, que ha
desvaratado la Europa, y aun las Americas, corrieron arroyos de sangre de inocentes,
y a un en la Heroica, y justa de España entre algunas, han perecido también victi
mas de estas, sacrificadas al furor de un Pueblo entusiasmado por una buena causa;
pero sin freno, ni sugecion ¿Qual es el hombre recto, y justo, que pueda estar
seguro con su vida, y tranquilo con su virtud, si por solo hablillas, o delaciones,
las mas de las veces hijas de agravios personales, se procede a execuciones? tal
conducta conduce irremisiblemente al Pueblo, a ser dominado por el mas tirano,
ahí tenéis a Napoleón ¡horrible exemplo! huyamos pues de tales horrores. Monte
video ha seguido bajo mi auspicio la senda de la moderación, y con ella ha hecho
frente a los malos; sin derramar una sola gota de sangre, se ha hecho el dechado
de la fidelidad, y asombro de España; pues del mismo modo sofocará siempre la
maldad: la humanidad asi lo exije, la religión asi lo manda ¿tenéis confianza en
mi rectitud? no lo puedo dudar ¿dudáis que me falte valor para defender la buena
causa, hasta el ultimo extremo? no lo creo; pues yo confio también en vuestra
virtud; así tranquilizaos, y dejad al tiempo, que descubra el efecto de mis provi
dencias, en las que vuestra felicidad, es mas que la mia, la que interesa.
Montevideo, 18 de enero de 1811. — Elío.
[Impreso en: Archivo y Biblioteca "Pablo Blanco Acevedo". Montevideo. - B.
6-30]

[2. — Oficio de J. Acevedo y Solazar a la Junta de Buenos Aires, comunicando
que ha sido comisionado por el Virrey para entregarle varios pliegos de im
portancia y conferenciar].
[20 de enero de 1811].
Exmo. Señor
Hallándome en Montevideo de paso para ir á servir la plaza de Oidor de la
Real Audiencia de Chile, que S.M. se dignó conferirme, he aceptado con el mayor
gusto la comisión que ha tenido á bien confiarme el nuevo Virrey D.n Xavier de
Elio p.a entregar á VE. varios pliegos de importancia y conferenciar verbalmente
sobre los medios de restituir la tranquilidad á estas provincias.
Como verdadero Español, como Ministro del Rey, y como natural de America
tendré particular satisfacción en contribuir por mi parte al logro de objeto tan
importante, y así espero se servirá V.E. concederme la necesaria licencia para bajar
á tierra á cumplir con mi comisión, ó resolver aquello que sea de su superior agrado,
teniendo V.E. la bondad de comunicarme su resolución á la mayor brevedad para
mi gobierno.
Dios guarde á VE muchos años. A bordo del Lugre de S.M. S.n Carlos y
Enero 20 de 1811. Exmo. Señor José Acevedo y Salazar.
Exma. Junta del Gobierno de Buenos Ayres.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
Banda Oriental 1810-1814 - X, 1, 5, 10].

— 280 —

13. — Oficio de la Junta de Buenos Aires a J. Acevedo y Salazar contestando
oficio del día].
[20 de enero de 1811].
La Junta ha recivido el oficio de VS. en que solicita bajar a tierra con el
objeto de entregar los pliegos de S.r D.n Fran-co Xavier de Elío, y conferenciar, vervalmente sobre los medios de restituir la Tranquilidad á estas Provincias; y avisa
á VS. en contextacion, que para determinar relativamenteála discucion que VS.
propone, nesesita imponerse délos pliegos indicados.
Dios guarda á V.S. muchos años. Bue.s Ayr.s a enero 20 de 1811.
Cornelio de Saavedra - Miguel de Azcuenaga • Domingo Matheu - Juan José Paso •
Dr. Gregorio Funes - Juan Fran.co Tarragona - Dr. José García de Cossio Dr. Feo. de Gurruchaga - Dr. Manuel Fr.do Molina - Mons. Sgo. Molina •
Juan Ig.o de Gorriti - Don José Julián Pérez.
Sr. Dn. José Acevedo y Salazar.
[Archivo Gral. de la Nación, Montevideo. — Donación Acevedo. Caja 2 Cpta. 1].

[4. — Oficio de J. Acevedo y Salazar a la Junta de Buenos Aires notificando la re
misión, por medio de R. Balcarcel, de pliegos del Virrey].
[21 de enero de 1811].
Exmo. S.or
Recibo el oficio de VE. fecha de ayer, en su contestación remito por mano del
Sargento mayor de esa Plaza D. Ramón Balcarcel los Pliegos que me entregó para
VE. el Virrey D. Javier De Elio, y quedo esperando su superior resolución sobre
mi baxada á tierra para cumplir con el otro objeto de mi comicion. Dios guarde
á VE. ms. as. Abordo del Lugre de S.M. S.n Carlos en Balizas á 21 de Enero
de 1811.
Exmo. Señor José Acevedo. Exma. Junta Provicional Gubernt.a de Buen.s Ayres.
A este oficio no recibí contestación por escrito, sino q.e el Mayor de la Plaza
me trajo orden verbal p.a bajar á tierra, como en efecto lo executé al momento.
[Copia en Archivo General de la Nación, Montevideo. — Donación Acevedo.
Caja 2.
M/o. en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Na
cional "Banda Oriental 1810-1814". X - I - 5 • 10].

[5. — Oficio de J. Acevedo y Salazar al Virrey comunicando el resultado de su
comisión en la Capital].
[26 de enero de 1811].
Exmo. Señor.
En cumplimiento de la comisión que se sirvió VE. confiarme, (me embarqué)
p.a pasar á la capital B.s A.s, ([me embarqué]) el 17 del presente á bordo del
lugre de SM. S.n Carlos, y habiendo llegado el 20 al surgidero de Balisas, después
de varias contestaciones que tuve con aq.l Govierno, desembarqué el 21, y fui admi
tido á una audiencia secreta de la Junta Provisional Gubernativa de aquella Ciudad.
En ella expuse los objetos de mi viage y las intenciones de VE. Reduje toda
la discusión á tres puntos principales, la jura de las Cortes generales de la Monar
quía, el reconocim.to de la autoridad de VE. y la apertura del commercio y comu
nicación entre Mont.o y B.s A.s Manifesté con toda energía de que soy capaz la
necesidad de tomar estas medidas y la grande utilidad de que su adimision resul— 281 —

�opunjsaiuoo jbzbjds X opaaaoy •[ o sadty souang ap vjun[ dj ap opifQ

— 08^ —
•jnsaJ uoisiraipB ns anb ap pspijijn apuBj8 bj SEpipaiu sbjsb jbuioj ap pBpisaaau
Bj zBdsa ^os anb ap Bi8J3ua cpoj uoj sisajiucj^ s-y s-g A o-juo(\¡ aj^ua uopEJiu
•nnioD A opjauíuio^ pp cini-iadE bj í -g^ ap pcpuoine bj ap oruipouoDaj ja 'Binb
-jbuoj^[ bj ap sa[i:J3uaá sajjo^ sbj ap Bjnf bj 'sajBdpuud sojund 63jj b uoisipsjp bj
Bpoj afnpay -g^ ap sauopuajuí sbj A s8bia ira sp soiafqo soj asndxa bjjb ug
•pBpni^ BjjanbB ap BAiiEUJaqn^ jbuoisiaojj Bjunf bj ap Bjaj^as BpuaipnB Bun b op^
-iiupB inj A 'xz ja anbJBquiseap 'ouJaiAo^ j-bs uoj 3An] anb sauopBjsajuo^ sbijba ^p
sandsap 'SBSijBg ap OJ3p;8jns jb qz ja ope8ajj opuaiqn^ A 'sojje^ u-g -j^[g ap 3j8nj
jap opjoq b aiuasaid jap ¿x ja ([anbjBqraa ara)) 's-y s-g jBitd^a bj b JESBd B-d
(anbJBquia ara) 'amJBijuoa -g^ oiajis as anb uoisirao^ bj ap oiuaimijdran^ ug
•jouag -omxg
•[1181 aP Jaua aP 9Z]
ns ap opvijma^ \a opuooiunuioo

ouiaiqof) -sajiy souang

DJ 113 UOlStUtOO
jo uozBjvg Á opaaaay •[ ap opifQ — -j

"[01 " S - I • X •lltI8fOI8I T)^MO EPUBa,, IBU0P
^bj ap jBaauaj) OAiij.uy ua -o/j^
'Z B.tBO

•opaAaDy uopBOOQ — •oapiAajuoj^ 'uoisej^ bj ap jBiauaf) OAiqsjy ua
•o^uaraora jb amaaxa oj opaja ua oiuod 'Bjjap b jBfBq B-d jsqjaA uapjo ofBjj ara
bzbj^ bj ap joábj^[ ja a-b ouis 'o^u^sa jod uoiJin^aiuoo iqi.iaj ou opi^o ajsa y
•sajXy s-uang ap B-juaaqng jBuopiAOJ^ Biunf -Biuxa -opaAajy asof Jouag -orax^
"1181 ^p
ojang ap \z ? SBzijsg ua soja^^ u-g -j^-g ap aignq jap opjoqy -se -sra g^ e
apjBna soiq uopiuiOD iui ap ojafqo o^io ja uoj jijdmnj E^Bd BJJap b spEXBq ira
ajqos uopnjosaj jou^dns ns opuciadsa opanb A 'oijg bq jaiABf -g ^8-"!A Ia '3A
BJBd oSaJiua ara anb so^aij^ soj [ajJBjjn^ uoiucy -g bzbjj Esa ap jo^era S
jap oueui jod oiiraaj uoijcjsa^uoj ns ua uaÁB ap Bq^aj -g^ ap opijo ja oqpay
jo-g -oraxg
•[1181

3P

[jap so^aíjd ap 'jaojD^jog -y ap oipatu jod 'uoisitu
•ai D| optiD^/ijou saity souang ap vjun[ xq o jdzb^ds i opaaa^y •[ ap opt¡Q — -p]

•[I -Bid3 z B{B3 -opaAaay uopsuog — -oapiAaiuoj\[ 'uopBf^ bj ap -jBZBjBg A opaAaay asof -ug -jg
•zajaj UBijnf asof uog - n^jo^ ap o-8j UBnf
-buijoj^[ -o8g -suo^í - Buijoj^^ op-j_j januB^\[ -ag - B^BijDnjjn^ ap -oo^ -jg
-oisso^ ap Epas^ asof -jg - buoSb^jbx oí-uejj UBnf • saun^ ouoSaj^) -jg
• O8EJ asof uenf - naqjBj\[ oSuiraog - ESimariJzy ap jan8i{\[ - EjpaABBg ap
"TI8I 8P 0Z 0J3ua B

soig

s-ang -soub soqmuí

-sopBaipui soSaijd sojap asjauodrai Eiisasau 'auodoid
•gA^ anb uopn^sip BjBaiuaraBApBjaj jEuiiujaiap BJBd anb 'uo;ji;jxaiuoj ua -g^ b
bsiab A ísBpuiAoa^ sBjsa b pBpijinbuBj^ bj Jimiisai ap eoipaui soj ajqos ajuarajBA
-J3A 'JBpuajajuoa A 'otjg ap jbjabx oa-uBjg u-g j-g ap soSaijd soj Jü^aJiua ap oiafqo
ja uoa EJjaij b jBfBq B^pijos anb ua -\ ap opijo [a opiApaa sq Biunf s^
•[1181 aP OMU3 3P 0Z]

•[oip jap 0131(0

'[Oí 'S 'I 'X " tI8I-0I8I
oujaiqo^) -sajiy souang 'Bupua^ay uopE^^ bj ap [Ejaua^ OAiqjjy]
y souang ap oujaiqog jap Biunf 'Braxg
A opaAaay asof Jouag -Qraxg -XX8I 9P 0Z
í 6OJJ83 u-g -p^[-g ap aj^nq jap opjoq y -aovas soqjnra g^ b apaBnS soig
•ouiaiqoS ira
pBp^Aajq JoXBra bj b uopnjosaj ns arajBaiunmoa ap pEpuoq bj -g-^ opuaiua)
S jojjsdns ns ap sas anb ojjanbB jaAjosaa o -uoi^iuioj ira uoa Jijduma b Bjjan b
JEtsq njEd Bpua^ij BuBsajau bj auuapajuoj -g-^^ bjiajbs as ojadsa isb a 'aiuBUodmi
ubi ojafqo ap oj8oj je ajJEd ira Jod Jinqu^uoa ua uopjEjsijss jBjna^jBd ajpuaj
Ejuauiy ap jBjniEU omoa A 'Xajj jap oj^biuij^ omoa 'jouBdsg ojapBpjaA 00103
-SBpuiAOJd sEjsa b pBpijinbuBj] bj Jinjpsaj ap soipara soj ajqos
atuarajBqjaA jBpuajajuo^ A EpuBiJoduii ap so8aijd souba 'g\ b JB^ajjua B-d oijg
ap -laiABx u-g Aajji ^ OAanu ja aiuJEijuoo uaiq b opiuaj Bq anb' uoisimoa bj o^sní
joaeui ja uoa opsidaJE aq 'auui.iajuoj ou8ip as *{\[-g anb 'ajiq3 ap Bpuaipny JBajj
ej ap jopio ap BZBjd bj jiAjas b ji BJEd osBd ap oapiAa^uoj^ ua amopuBjjB^
jouag -oraxg
•[1181 P ojava ap oz]
'[jmouajafuo3 mouojÁOd
-iui ap soíJ3i]d soijva ajjvSau^ua nuvd Xajjtyf ja jod opvuotsnuoj opis i/ anb
opuvjtunwoj 'sajty souang ap t&gt;jun[ oj v uozvjog X opaaaoy •[ ap ototfQ — -^]

•g - -oapiA3luo{^[ -^opaAa^y o^uBjg

Bsajoijqig A OAiqjjy :ua osajdraj]
•H3 — 'II8I 3P oaaua ap 81

[0-9
[

ui anb v\ 'eiui bj anb SBra sa 'psppija^ BjjsanA anb sbj ua 'sspuap
-lAOjd siui ap o^jaja ja Bjqn^sap anb 'oduiai] jb pcfap A 'soBzijinbuBJ) isb i pn^JiA
BJ^sanA ua uaiquiBi oijuoj oÁ sand íoajj oj ou ¿oraajjxa oraiijn ja E^sBq 'EsnBj
Buanq bj japua^ap Bisd jojba aijBj ara anb siEpnp^ JBpnp opand oj ou ¿pmipaJ ira
ua BzuBijuoa siauaj? Bpusui oj isb aoi8ijaj bj "afixa oj isb pBpiuBranq bj :pBpjBra
bj ajdraais bjbjo^os opora orasira jap sand tBUBdsg ap ojqmosB a 'pEpijapij ej ap
opEipap ja oipaq Bq as 'aaSuES ap bjo8 bjos Bun JimiEjjap uis isojcui soj b aiuajj
oipaq Bq Bjja uoa A 'uopEjapom bj ap Bpuas bj opidsnB ira ofsq opm8as Bq oaptA
-aiuoj\[ -saaojjoq sajB) ap sand souiEÁnq ¡ojdraaxa ajquaoq! uoa|odEj b siauaj iqB
'ouBjp seui ja jod opBuiraop Jas b 'ojqan^ jb amauíajqísiraajji ajnpuo^ spnpuoj
jb] ¿ssuopnjaxa b apa^oad as 'sajsuosjad soiaej8b ap sBCiq saaaA sbj ap seiu sbj
'sauopsjap o 'sEjjijqsq ojos jod ¡s 'pnjjiA ns uoa ojmbuBJi A 'BpiA ns uoa ojn^as
jE;sa Bpand anb 'oisnf A 'opaj ajqraoq ja sa jBn^)? uopaSns iu 'ouajj uis ojad
¡EsnBj Buanq Bun jod opBrasBisniua ojqan^ un ap Jojnj jb sEpEJijijass 'SEjsa ap seui
•ipiA uaiquiBj oppajad ucq 'sEun^jB aj]ua BUBdsg ap Bisnf A 'EJiojajj bj ua un b A
•sajuajou; ap ^jSubs ap soXojjb uojauaoj 'sEouauiy sbj unB A 'Bdojng bj opBiBJBAsap
Bq anb 'sEusranq sauoiSBd sbj ap Bsonjtsuoui Bjqo Esa 'BpuBjg bj ap uopnjoAaj bj ua
ísoSiuiaua soJisanA uara;j8sa anb 'ajjanj seiu biujb ja sa uoiunsap bj anb 'pBjij^
/ -oXns o)uaranj^sui oX Búas BpiA
ira ua 'seiueC 'eoABpsa asaihxa anb ojio uoa souje8u6BJ une asaisinb 'BpB^EjdB ou
I3!3 I3P KJ! "I BpBj8sap jod is ojad ípnjJiA Bisa uoa opcziJajJBjEj Bis^ uopEfj
Bjiojaij Bjjsanu ap oujaiqo^ ja Bqjip jod :BppsnCui Bun jaiauíoa ap sajuB ajapjad
bj aJÍJUBs Euisira ira A 'oq^nra ua opajds oj anb 'joiub ojjsanA anb paq^s sand
¿jajjEJBj ira siajouoj? 'Ejuauiy B^sa ap sajou^dsg 'sopEuis souBapuajuoj^
-opio jas ap sandap BJas oj oiad
íojuojd opB3i]SB3 BJas 'BUBdsg ap BsnBj Bjap^pjaA bj ejiuoj Bjqo n 'BjqBjBd ap
ajuajB anb ja opoj 'Bjuijap anb ja opoi 'sopipui saiuajBdB ojos jod 'sauopBjap
sbj A 'sauisup soj ub8io 38 ou 'sspBpijEuosaad sbj asuaqB3B 'somsim sojiosou ajjua
ojamiJd BjsoraB3zajqB)s3 'KjjinSasuoj BJBd ojad :ua^3JB3 aJEq oduiau 0}db] anb
ap 'uapjo a 'Eipjojuoj 'ZBd ej BppsjqBjssj aAa^q ua B3A as 'uauspuos anb sajou

�taría á estas provincias. Pero la Junta no quiso de modo alguno adherir á mis
ideas. Dijo q.e hasta la reunión del Congreso anunciado no podia tratarse el
reconocimiento de las Cortes, se resistió absolutamente á admitir á VE. como Virrey,
y aseguró no abriría la comunicación hasta tanto q.e en todas partes se obedeciese
(su) ([la]) autoridad ([de la Junta]). Fueron inútiles quantos esfuerzos hice
para hacer mudar de opinión á los individuos de la Junta, ([según tengo informado
á VE. verbalmente]) y al fin me retiré sin haber podido lograr se aprobase nada
de quanto deseaba.
Ya tengo informado á VE. verbalmente de todo lo que pasó en la sesión refe
rida, y ahora lo hago tan solo para hacerle presente, que aunque mi comisión fue
infructuosa no quedó por mi parte nada que practicar para proporcionar resultados
mas felices al justo obsequio de los derechos del Rey y felicidad de estos paises,
y que creo no haber desmerecido la confianza que debi á VE., ni la aprobación
de SM.
Dios gue. á VE. m.s a.s Montevideo 26 de Enero de 1811. Exmo. S.or J. A.
Exmo. S.or Virrey Dn Xavier de Elio.
[Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Donación Acevedo.
Caja 1].

16. '•— Oficio del Marqués de Casa Irujo al Virrey participándole que ha visto con
gusto los pasos de conciliación que ha dado].
122 de marzo de 18WÍ.
Exmo. Señor.
He visto con particular gusto los pasos de conciliación que VE. dio inmediatamen.te después de su arribo, en las cartas que dirigió á la Junta que se llama
gubernativa provisoria de Buenos Ayres, a la Aud.cia y al Cabildo de la misma
ciudad, y aunque tenía bastantes antecedentes p.a no sorprenderme de la injusta
repulsa que V.E. ha encontrado en todos estos cuerpos, no ha dejado de serme mui
sensible. Resta ahora el partido q.e combiene tomar. El conocimiento que tiene
V.E. así de las cosas como de las personas le sugerirán sin duda el más oportuno,
si como entiendo, ha determinado V.E. el restablecimiento de un bloqueo estricto
y general; esta resolución no dejará de producir buenos efectos pues al paso que
cortará los ingresos en la Aduana de Buenos Ayres, impedirá al mismo tiempo
puedan los reboltosos surtirse de armas, de que entiendo están bastante escasos.
No me persuado á que los ingleses vuelvan á solicitar, ni obtengan p.r amenazas
la ecepción que consiguieron antes, pues me hallo informado por un medio indi
recto pero creo seguro, que este Alm.te Británico Ducoursy, hablando de este
punto se había explicado en términos que no dexavan dudar no reeducciese en
V.E. la autoridad competente, p.a semejante resolución. Por otra parte se me pre
sentó hará unos 10. días un comandante ingles solicitando le diese yo pasaporte
p.a un Buque que pensava enviar a B.s Ayres. Le contexté con una negativa moti
vada, en ya fuerza no puedo menos de reconocer; pero me añadió los embarazos
en que se hallavá teniendo su Buque cargado, y habiendo declarado el Almirante
no poder ya proteger el comercio con Buenos Ayres, y que los que quisiesen aven
turarse deberían hacerlo de su cuenta y riesgo. Como estas circunstancs importantes
deben llegar á la noticia de V.E. se las comunico p.a q.e haga de ellas el uso
que crea combeniente. Dios gue. á V.E. m.s a.s Rio de Janeiro.
22 de Marzo de 1811.
Exmo. Señor Marques de Casa Irujo.
Exmo. S.or D.n Fran.co Xavier de Elio.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires.
Gobierno Nacional. "Banda Oriental 1811-1812". X - 1 • 5

11].

[7. — Oficio del Virrey a Heywood avisando el nombramiento de José Obregón
como comisionado ante el Gobierno de Buenos Aires y haciendo solicitud
de apoyo].
[21 de mayo de 1811].
Tengo el honor de comunicar a VS. que hé comisionado al Capitán de Fragata
D.n José Obregon, para que en mi nombre yrepresentacion demi autoridad
proceda á practicar las gestiones deque le encargo por Instrucción de esta fha.
haviendole prevenido, que ante todas cosas se avogue con V.S. le manifieste la
Instrucción, y conferencie lo conveniente á su mejor desempeño, persuadiéndome
seprestará á ello la vrbanidad de VS., como igualmente á acompañarle quandose
presente al Govierno deesa Ciudad, para que adquiera p.r este medio mayor noto
riedad laindicada geslion, que he considerado debe hacerse á VS. manifiesta, como
vnico Representante de la Nación Británica, generosa aliada, y garante dala causa
ysuerte délos Dominios Españoles — Dios gue. á V.S. m.s a.s.
Montevideo 21 de mayo del811. — Xavier Elio = S.or Comodoro M.r Heywood.
[Copia en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires.
Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

[8. — Carta borrador, con anotaciones diarias de Mateo Magariños a Francisco...
sobre sucesos comprendidos entre el 20 de mayo y el 20 de junio de 1811].
Mayo 20/811
En este día amanecimos citiados p. los Insurgentes, de forma q.e ya no tubimos verduras, ni pan de afuera sino alguno, q.e pudo escapar, y Carne fresca
los animales, q.e se tenian en corral.
21. y 22
Se saco toda la Pólvora del cerro, y se depocito en Buques de la Baia, y los
insurgentes se presentaban, y corrían q.to se les disparaba un cañonaso.
23.
En este dia amaneció el Juicio, y todos los cuerpos se pusieron sobre las
Armas, y se espulsaron varias familias, y sugetos de quienes el Gov.no reselaba,
aunq.e con el pretexto de la falta de víveres: En este mismo dia publico un
edicto el Xefe délos insurgentes afuera q.e todo Europeo saliese, y se refugiase
enla Ciudad, por q.e pasadas las 4, déla tarde el q.e se encontrase seria pasado
á cuchillo con cuio motivo se vio entrar infinitos q.e venían huiendo de caer en
manos de estos levantados, a lo q.e dio mérito unos 8 frayles q.e el 22 ala mañana
havia echo salir el S.or Virrey p. sospechosos, y animaron / tal ves áesta sana
providencia. Se intimo p.los insurgentes la rendición déla Plasa y q.e nos entre
gásemos, pero de palabra le contexto el S.r Virrey, q.e se fueran antes q.e á
cañonasos, los hiciesen salir, y q.e no viniesen con mas parlamento y aunq.e han
repetido algunos otros no seles ha contextado, ni seles reciven ya.

25
Llegó (la Fragata) el Marques déla Romana y traxo los despachos deSalasar
de Gov.or é Ynspector, pero no se quiso recivir espresandole ál Virrey, q.e era
mucha reunión de cargos p.a el t.po presente, y q.e siguiese Vigodet hasta, que
saliese a su destino deChile, si podia, u otra parte y como no ha llegado el S.or
Duque del Parque, q.e es lo q.e se apetece seguimos manteniéndonos.

26
Oy se dispuso una salida baxo los fuegos déla Plaza, y logramos meter den
tro déla Plaza 800 fanegs. detrigo délas Panaderías de á fuera, q.e no fue mal

— 282 —

— 283 —

�— E8Z —

"1181

— Z2Z —

^era anj ou 3-b BJanj b sp SBuapsuBj SBjsp oSuiap -88auBj Q08 BZBId BPP oal
•usp jsiaui souib.i8oj í 'bzbjj Bjap so^snj soj oxcq BpijBs Bun osndsip 9S ÁQ

9Z
•souopuaiuajuEm sorainSas aaaisdB as a-b oj sa a-b 'anbJB^ jap anbng
io-g p opE^sjj sq ou o mo^ j ajjcd bjjo n 'Bipod is 'sjiq^ap oupsap ns B asaijBS
anb 'Bj9Bq iapoSi\ asainihs 3-b í 'siuasajd od'i {3 B-d soÜjbj ap uoiunaj Bqanuí
bjs 3-b 'Xbjji^ I? ajopussajdsa jiApaJ osinb 89 on ojsd Moi^adsu^ a jo-ao^ ap
iBSBjBgap soqjBdsap boj oxbji i. bubuiojj Bjsp ssnbJB^ ja (bibSbj^ b¡) oSaj^
SZ
•bjC uaApaJ sa^as tu 'opB)x3iuO3 Bq 83J39 on soj)O soun3[B oppsdsj
usq 3-bunB í oiuaiuEjJEd sbui uoo uasaiuiA ou a-b Á. 'jijes uasapiq soj 'sosbuoue^
b a-b saiuB UEjanj as a-b '^aJJi^ J-g ^a oixaiuo^ aj BjqBjBd ap ojad 'soiuasBg
-anua son a-b i bsbjj Bjap uopipuai b[ eajuaS-insui soj-d ouiijui 3g -BiauapiAOJd
BUES B^S3B 83A ^BJ / U0JBU1IUB ¿ 'SOSOq33dSO8 'd ^^J-IJA ao"S I3 JHB9 oiP3 BlABq
EUBUBU1 B|B ^^ p 3'b 83^^BJJ 3 SOUIl O)U3UI Oip 3'b O^ B 'SOpEJUBA^I SOJS3 3p SOUBUI
ua jasa ^p opuainq ueiusa 3-b sojiuijui JBajua oía ss oaiioui orna uoa ojjiq^n b
OpCSBd BU38 3SBJ)UO0U3 38 3"b {3 apJBl Bpp lf 8B^ SBpBSBd 3"b JOd 'pBpilI^ BJU8
3SBi3njaj' 38 i '3S3IJB8 osdojng opoj 3-b BaanjB saiuaSansu; sopp 3}3x p ojoipa
un ooijqnd Bip ouisiui sisa 113 :83J3aia ap bj[BJ bj ap oixaisjd ja uo^ 3-bunB
^ ou-AOf) ja sauainb ap soia^ns i 'sBi^iniBj seijba uoaBs^ndsa as í '8Buuy
aaqos uojaisnd as sodjsna so^ sopo) A 'opinf p opauBuic Bip aisa ug

•OSBUOUB3 un BqBJBdsip sa\ as brb ueijjo^ i 'ueqBjuasa^d 89
eo{ í 'BiBg B[ ap sanbng ua ojpodap 88 í 'ojjss pp ejoa^o¿ B[ Bpo) O3B8 8g
ZZ ^- "IZ
•JEJJO3 U8 UBIU3) 38 8*b 'S8JEIUIUB SOJ
B^sa:} aujB3 í 'jEdEOsa opnd a-b 'ounSjs ouis BianjB ap uBd in 'sEjnpjsi som
-iqnj ou bá a-b BniJoj ap 'saiua^ansu^ so^ *d sopBi^p souipauEuiB Bip ajsa ug
I18/0Z OjCbW[
•[1181 ap munt ap o^ ;a X oímu ap oz Ia ^^V^ soptpuajdiuoo sosaons ajqos
• • • o3spumj[ b souijDÜv^^^ oaioy¿ ap smump sauoioinotw uoo 'jopujjoq j^o^y — -g]

"[Oí 'S 'I 'X • ^8I-0I8I IJkO BPUBa
•93JJV sousna 'BuijusSjy uoi3B^,j B[ ap puauaj) OAiq^jy ua
j i-^^ oiopomo^ jo-g =: oj|g JaiAB^ = "IT8TaP OjtBnl 8P tZ
•s-b s-ui -g-j^ B -an2 soiq = eajouBds^ soiuioioq ^opp
pp 3)UBJB3 ¿ 'BpBI^B B8OJ3U33 'E3IUE^ug UOlOEf^ B[ 8p aiUEJU3Sjd}J O3IUA
omoo 'B^siaijiuBui -g^^ b asJaoBq aqsp opEjapisuoa aq anb 'uoiiss^ BpEoipuiEj pBpsu
-oiou jo^bui oipaui 3)83 i-d EJainbpB anb BJed 'pspni^ Esaap oujsiaoq jb aiuasajd
seopuenb a^EuBduioaE b aiuaui[BnSi ouio^ '*g^ 8P pBpiUBqjA e\ o^p b BJB;saad39
aiuopusipBneaad 'ouadinasap aofaui ns b a^uaiusAUoa oj aiouaJajuo^ i 'uoiaonjjsuj
b\ ajsaijiuBiu aj -g-^ uo^ an^oAB 88 8BSO3 SEpoj ajuB anb 'opiuaABJd sjopusiABq
•Eqj B]83 ap uopDnjjsuj Jod oS^Bsua 3| anbap sauopsag sb^ jB^ii^sjd b Epaaoad
pEpuojne iiuap uopBiuasaida^jC ajqmou iui na anb BJEd 'uo^ajqQ asof u*q
ap UB]idE3 je opBUOisimoJ aq snb -g^ B jB^iuntuoa ap jouoq p o^uax
•[U8I aP o^m *P IZ]^
•[oXodv ap
opua^mi X sany souang ap ouuaiqof) ja ajuo opvuoisttuoo otuoo
uoÜ9iqQ a$o[ ap oiuaiwvjqwou ja opuDsiao poomfajj o Aaw^ \ap owifQ — •^]

•[II " S • I " X V^T8I-II8I IBm3U0 BPn8fl,, -IBUopBdj ou^aiqo^
-98Jiy eouang 'Eu^ua^jy uoioe^^ b^ ap |Biaua^) OAiqojy]
"!I3 aP J8!ABX 0^'bbj^ u-g jo-g -ouixg
•oCnjj B9B3 ap sanbJBj^ Jouag -omxg

•ojjauEf ap oi}j s'b s-ni -g'^ b "an^ soiq -aiuaraaqtno^ Baja anb
O8n p SBjp ap B8sq a-b B-d o.)iunuiO3 sbj as -g-y^ ap eioijou bj b JBÍ(a[[ uaqap
saiuBjjodmi s-3UB)sun^jp sb)S8 0U103 -oSsau A. Eiuati3 ns ap o^a^Bq uÉuaqap asaEjnj
-U3AE uasaisinb anb soj anb i. 'saJÁy souang uoa oíaaauíoa p jaSajojd bX japod ou
ajuBjiimy p opEjEjiap opuaiqBq í 'opB^JB anbng ns opuaiua] BABi^Eq as anb ua
pozBJEqma soj oipEUE ara ojad Íja3ouo3aa ap eouaiu opand ou BzJanj bX ua 'BpEA
-ijoiu eaijeS^u Bun uoa 3ix3iuo3 a^ -saJ^Cy s-g e jsuua BAEsuad anb anbng un B-d
ajiodESEd oí asaip a\ opusipijos sa^^u¡ aiuBpuEiuos un SBip ^01 soun BjEq ojuas
-ajd aui ss ajaEd bjjo so¿ 'uopn^ossj ajuEfamas s'd 'a^uajaduioo pnpijojnB b¡ '^'\
ua asapsnpasj ou JBpnp UBAExap ou anb souiuuai ua opBaijdxa EiqBq as o^und
ajss ap opuB^qBq 'XsjnosnQ o^aiEjug svuijy sisa anb 'ojnijss 03.13 ojad oj^sj
-ipui oipaui un Jod opeuijojuí O[[Eq aui sand 'sa]UB uoaamSisuo^ anb uopda^s bj
SEzEuaiuB j-d UE8uaiqo ¡u 'jBipijos b uBAjsnA essajSui soj anb b opEnsjad aui of^
•SO8B383 a^uBjsBq uB)sa opuaijua anb ap 'seumb ap asj^ans eosoijoqa^ soj UBpand
odmai] omsim je BJipaduii 'ssjXy souang ap BUBnpy bj ua sosaaáui soj bjbijo^
anb osBd jb sand sojjaja souanq jpnpoad ap BJBfap ou uopnjossj Bisa í[BJaua8 X
oi3ij]sa oanbojq un ap 0iu3imp3jqB]S3i ja -g-^ op^uiuijaiap Bq 'opuanua ouioa is
'ounjjodo SBui ja spnp uis uBjijaSns aj SBuosjad sbj ap ouioo sesos sbj ^p isb -g-^y
3U3I1 anb oiuaimpouoa jg -jbuioj ausiquios a-b opiiJBd ja BJoqB Ejsag -sjqisuss
inm atujas ap opBfap Bq ou 'sodaan^ soisa sopo) ua opEjjuojua Bq -g-^ anb Esjndai
Bisnfui ej ap aiujapua.idjos ou B-d sa]uapa33)UB sajuBjsBq Biua) anbuns i 'pspnp
Brasiiu bj ap opjiqE^ jb i Bp-pny bj b 'sajÁy souang ap suosiAOJd BAi)BUJ3qn^
buibjj as anb Ejunf ej b oi^uip anb sejje^ sbj ua 'oqijjB ns ap sandsap ajuauíBi
-Bipauíui oip -g^ anb uoi3Bijpuo3 ap sosBd soj ojsnS jBjn^iiJBd uoj o^sia ajj
•jouag *ouixg
•[ÍÍ8Í 8P ozj.mu ap zz^
•[opvp di/ anb uprjtnji^uo^ ap sosvd soj
uoo ojsm tn¡ anb ajopuvdmtJDd ajjiy¡ jo ofruj vswj ap sanbxoj^^ jap otoifQ — -9]

uo¡3BUOQ -oapiA8)uoj^[ 'uoi

•[I BfBD
bj ap jBJaua^) OAiqsxy na jopBxiog]

•oijg ap JaiABx hq
•y •[ Jio-g -oraxg "XI8I ap ojaug ap 92 oap¡Aaiuoj\[ s-b 8-ui -

ao-g -oraxg
j -an8 soiq

IMS P

uopBqoids bj iu '-^ ^ b iqap anb bzueijuo^ bj oppajamsap jaqsq ou 0313 anb i.
'sasiBd so)sa ap pEpiJijaj X Xa^ jap soqjajap soj ap oinbasqo ojsnf jb sa^ijaj sbui
sopBijns^j jBuopaodojd BJBd JE.)ipEJd anb BpBU aiJEd luí jod opanb ou Bsonjjnjju;
anj uoisiuios ¡iu anbuns anb '8}u38aad aj^as^q EJEd ojos ub) o8Bq-oj BJoqB i 'Bpu
•ajaj uoi83S bj ua osBd anb oj opoj ap siusuijBqjSA -g^ b opBiujojuí oíiuaj bj^
-Bq^asap ojuEnb ap
BpBU assqoJds as jejSoj opipod aaqsq uis 3Jt)3i ara uij jb í ([aiuamjBqjaA -g^ b
opBuuojuí oSua) un^as]) 'Biunf bj ap sonpiAipui soj b uoiuido ap JBpnm jssetj ejb&lt;J
aaiq sozjanjsa soiuBnb sajijnui uojang *([Biunf bj ap]) pEpuoinB ([bj]) (ns)
asapapaqo as ssiiBd SEpoj ua s-b O)ub) B)8Bq uopB^iuniuo^ bj BuuqB ou ojn8asB i
'Xajj;^ ouioa -g\ b Juiiup^ b a^uauíEjnjosqB opsieaj as 'sajjo^ sbj ap o)U3iuii3Ouo3aa
p asJEjBj) Bipod ou opBpunuB osaj^uo^ jap uoiunaj bj EisEq s-b ofiQ 'SBspt
9im tt auaqps ounSjB opoiu ap osinb ou Biunf bj oja^ -sBpuiAOjd 8B183 b bub)

�r

socorro, y se estava levantando dos thaonas mas p.a molerlo / pues onse thaonas
solam.te hay dentro de Murallas, y si merecemos formalisar 4, ó 5 creo, q.e ten
dremos el pan necesario p.a el consumo con algún trabajo pero se comerá, y
q.dc no Galleta, q.e no faltara con las providencias, q.ese van tomando p.a lo que
me ha coalicionado el Cavildo q.e lo siento sobre mi corazón, p.r q.e en estos
lanses, y apuros es imposible agradar á todos, y aunq.e vno fuese vn Santo nunca
faltan murmuraciones, y picaros máxime en esta época:

27
Los insurgentes se presentan fuera del tiro de Cañón, pero escapan luego q.e
ve q.e las baterías se mueben; oy se ha traido preso del cerro al Vecino AntiguoHijo de aqui d. Manuel Pérez, q.e el sus Hijos y familia se salieron fuera, y tomaron
partido con ellos, y se dice q.elo hicieron Coronel, y ha entrado con su Penacho
blanco, q.e es la insignia, q.e vsan, y vn sintillo o pañuelo blanco en el som
brero, y a el q.n vive responden, la Patria, q.e Gente la vnion, y este buen / vecino
se metió en el rincón del serró con otros varios, como vaqueano detodo el, p.r
los muchos años, q.e fue Capatas del Rey, y iba arreando todo el ganador q.e havia,
p.a quitarnos, este recurso vnico, q.e nos quedaba deCarne fresca y salieron de
la Guarnición del serró le volearon el caballo, y tomaron con vn negro, le dieron
a el aprehensor d.ho negro, y a el seha puesto enla Ciudadela, y al S.or Virrey
Salasar y yo le hablamos p.a q.e lo mande a essa, pero no lo ha dispuesto p.r q.e
mi dictamen es, q.e quantos se logre pescar marchen ay p.a q.e seles aplique la
pena p.r q.e si no se limpia esto, la semilla ha de brotar en lo subsesivo, y lo q.e
interesa es cortarla de raiz, y q.e vivamos en paz sin, esponernos mas: se ha pre
venido echar al suelo todo lo q.e esta baxo detiro deCañon, y lo avivo esto
p.r q.e de lo contrario spre. estaremos vendidos y es oportuno aprovechar estos
momentos p.a q.e la Plaza, tenga defensa y se vean venir los enemigos. /

28
En este dia salió Vigodet con tropa y negros y algunas carretillas, y se
metieron dentro como mil fang.s detrigo, pero muchos Marineros de Buques par
ticulares, y otros varios se engolosinaron en robar las Casas solas, de suerte, q.e
se ha prohibido la salida sin tropa p.r q.e todos los vecinos déla Aguada ([(...)])
y Cordón han quedado á pedir limosna, y sin auxilios p.a reclamar sus robos pr. q.e
estos desordenes no traen mas q.e saciar la codicia de los picaros, y mal entretenidos
y araganes de q.e esta esto lleno: A Salasar se le contó, de q.e se trataba Tepresentar p.r el Cavildo p.a q.e no se reciviese del Gov.no pero se ha jugado el lance
muy bien, y las copias délos oficios n. 1 te ilustrarán, y se espera la llegada
del Duque del Parque p.a ver si se toma el temperamento de echar fuera a Ponse,
y organisar esto con el orden que corresponde. Después q.e el bribón de Elio de
acuerdo con Ponse ya tenian tramado no poner en posecion a Salasar, y q.e el Pueblo
q.e ellos llaman, q.e son varios tunantes, q.e protexen, gritasen p.r Vigodet, llamo a
vna Junta de Guerra y a todos los brutos capitulares, y manifestó los oficios de
Salasar p.r si sele devía, o no admitir la dexacion, y no recivirse del Gov.no é Inspecion y se advinieron todos: Vigodet como q.e vive con Elio, y este no lo dexa
seha hecho de su partido, y de noche sale con una cáfila de tunantes á rondar, de
forma q.e se ha metido á Popular: ayer 3 de junio pues oy es 4 de dho. Junio á esso
délas 9 de la noche se metieron 3 picaros armados en la casa del Ministro de Marina
dji Juan Ferrer á registrarle lacasa p.a ver los víveres q.e tenia p.a la Marina; este
insulto lo incomodo represento, y la satisfacion, q.e le dio Vigodet fue de q.e no
lo executarían mas, pero Ferrer reclama, o q.e han desalir fuera déla Ciudad
estos insoltantes, q.e han atentado el sagrado de su casa, o q.e el y su Hermano
q.e actualm.te es Regidor lo han de verificar: El sitio sigue y ya hay 4 dias q.e
se acavo la Carne fresca, y p.r el pan q.e es de toda arina el poco q.e se hace /
hay puñaladas, yo me escuse de esta comicion con honestidad p.r q.e tube mis
palabras con algunos cavildantes, y p.r vltimo ha logrado safar, q.e no es poco
y aunq.e se grita p.r q.e yo lo govierne me he dado p.r enfermo, y p.r q.e el S.or

Virrey á instancias del Cavildo me agrego al Cuerpo de Comercio con grado de
Capitán, q.e sobre el q.e tengo de Teniente Coronel es subir de pregonero á Ver
dugo, y aunq.e creo q.e si hay garana me reclamara el Cuerpo p.r Comand.te yo
trato de separarme de todo, p.r q.e en la precente lo q.e convenia era ya tirar
p.r el camino hi? como sucedió con Murriondo y Balbin y al Virrey, Ponse y
Vigodet levantarlos y pocecionars^ Salasar pero no quiere este, y solo esperamos
la venida del Mecias en el S.or Duque del Parque, q.e si se tarda q.n save q.e
ssra de esto, p.r q.e es asombro la miseria, q.e se sufre, y solo vivimos / alerta p.a
no sufrir alguen desastre, y Salasar () reúne en el Barracón alguna gente
de mar y de noche hay oficiales y tomadas sus prevenciones pero te aseguro, q.e
desmaya mucho el patriotismo, viendo las cosas en essa con tanto olvido, y q.e
las Cortes se entretienen en cosas de poca monta, q.e quasi se van ya pareciendo
ala Junta central, y su objeto solo devia terminar á crear la Regencia hacer la
constitución, y cada qual a su casa, pero retener (la) soberanía y cada vno creerse
vn potentado No lo entiendo: Los Ingleses y Americanos délos Estados Vnidos cuios
Buques infestan esto nos ([]) arruinan, y las ordenes q.e devían tener los
Buques de Guerra Ingleses eran de operar activam.te con nosotros y de otra suerte es
vna infamia, y solo fomentan, y limpian la Provincia de quanto tiene olor a oro,
y plata: los Portugueses nada se save de ellos, ni si se han movido, y me temo,
q.e sea p.a nra. ruina p.r q.e si vienen pocos son perdidos, y si muchos q.n save
q.e Ley nos impondrán, y assi p.r Dios vengan dos mil Hombres y armas, y or
denes duras p.a evitar contemplaciones p.r q.e no es tpo. de ello, y perecen todos
los buenos Españoles y Criollos, y se pierde esto; y Ordenes déla Regencia p.a
q.e Salasar organise gente de mar, y apriete, q.e si assi se mandase, yo te aseguro
vn resultado felix: Obregon fue a B.s Ay.s y nada logro del cangue de prisioneros
p.r q.e le dixo la Junta, q.e no podía permitir dho. cangue, y como aqui escasean
los viveres mañana sale ¿e aqui vn Buque con mas de 200 para echarlos enlas
costas de Bs. Ay.s y livertarse del Gov.no de este cuidado, en lo q.e ha andado
Ponse muy solicito, p.r q.e creo q.e este Demonio, y no hombre, esta haciendo
a dos caras. De Esteller q.e fue al Rio Grande p.a avivar a los Portugueses nada
se save / sin embargo de hacer oy 18 dias q.e salió, y aunq.e oy sehan pasado á
la Plasa tres délos de afuera aseguran q.e no se tiene noticia de la venida de d.hos
Portugueses y solo q.e se decía q.e enla Fortaleza deSta. Teresa havía algunos
p.r auxilio, q.e pidió el Comand.te de ella Cermeño q.e estaba p.r nosotros, y
defendía la buena causa. Por Carta q.e ha recivido El Fiscal Villota de Lima fha.
15 de marzo de este Año, q.e he tenido en mis manos del oydor Baso, savemos
q.e la Provincia Cochavamba se le separa á Castelli, y ala Junta de B.s Ay.s
queriéndose governar p.r si, p.r q.e dice q.e son tantos los robos, y atrocidades de
d.ho picaro Castelli, q.e lo odian, deforma, q.e si entra vn buen Xefe y tropa
créete, q.e todo se remedia sin q.e se crea, q.e de otra forma se ([remedia]) (com
pone) p.r q.e la Junta no entra p.r ningún partido, y ha de llevar adelante su Inde
pendencia si no sele ataca con la fuersa y / con el rigor necessario, p.r q.e aunq.
deve entrar la suavidad, deve esta tener spre. tropa q.e sostenga la autoridad, y haga
respectar la nación, p.r q.e lo demás es negocio perdidísimo, y sin esperansas de
contenerse ala menor novedad de essa funesta, como la pronostican a ellos los
mismos Ingleses, y Americanos, q.e los auxilian hasta con armas, sin q.e en esto se
tenga la menor duda. Los auxilios de aqui no se esperen, y se lograran organisandose
esto con gente y armas, y de aqui resulta q.e esta remesa es conveniente p.a el
sosten, y equilibrio de esse continente, ylo q.e es mas p.a no ([hacl) hacer desmayar
los buenos, teniéndose como de feé, q.e si todo se abandona llega el trueno q.do
menos se piense hasta Lima pues ya se habla de algún juego, y todo sesara, obser
vando, q.e aqui se limpia la semilla p.r q.e repito, y repetiré q.e se llebarse ay mucha
gente, y q.e on facilidad se tendrán soldados dobles délos q.e vengan. El Capitán
de Navio Ingles, q.e en mi anterior te decia, q.e esperábamos su resultado de B.
Ay.s no hiso otra cosa, q.e entregar á ala Junta / el pliego, q.e traia del Embaxador
Ingles recidente en el Janeyro, y recivir la contestación, y dirigirla, sin volverle
á escrivir mas al Virrey, ni al Gov.or y quedarse allí fondeado vna dos o tres leguas
de Bs. Ay.s y hacerse amigo de ellos tal ves con el insitativo de algunas onsas q.e
le darian, p.r q.e estos infames en mediando interés, en estas alturas venden
hasta su govierno y al fin aunq.e les quiten los mandos quedan repuestos p.a vivir
en Londres con descanso, y dinero q.e es su pral. objecto:
— 285 —

— 284 —

�— nz —
— S8Z —
:oisstqo -jBjd ns ss 3-b ojsuip X 'osuEosap uos ssjpuo^ a^
jiaia B-d soissndsj uBpsnb sopusui soj uajinb ssj s-bunc uij [e X oujsiaoS ns Bjssq
U3pU3A 8EJMJB 8B1SS U3 '83JS1UI OpUBipSUI U3 S3UIBJUI SO1S3 3'b id 'UBIJBp SJ
s-b sbsuo SBun8jB sp oaiibjisui ^ uos ssa jej sojjs sp oSiuiE ssjsssq X s-Xy -sg sp
sen^^sj S3J] o sop búa opBspuoj ijjb asjEpsnb X JOAoy je iu 'Xsjji^y je seui jiausss b
3JJSAJOA UIS 'BJJl8lJip X 'UOpBJSSJUOS BJ JIA^3J X 'OJXSUBf ¡3 U3 31U3ppSJ SSjSÜJ
lopBXEquig jsp bibji 3-b 'oSsijd js / Bjunf eje b jb33J]U3 3'b 'esos bjio osiq ou s-Xy
•g ap opBjjns^j ns souieqsjadsa s-b 'Bpsp 31 joijsiub im ua s-b 'ssj8u¡ oiaej^j ap
UBjidB^) jg -ueSusa 3'b sojsp s^jqop eopnpjos UE.ipusj 38 pepijpBj uos. s-b X 'siusü
Bi[jnui Xb ssj^qsjj se 3'b sjpsdsj X 'ojídsj s-b J-d ejjiiuss bj Biduiij as ¡nbB 3-b 'opuBA
-jssqo 'bjbsss opoi X 'o^anf un^je sp BjqBq as bX sand Eiuiq Ejsnq asuaid 38 souaui
op'b ouatuj [3 eSsjj BuopuEqB 38 opoi is ab 'aaj sp ouios asopuaiuaj -souanq soj
jBÁEUisap jajeq ( |jei[] ) ou B*d sbui ss 3*b ojX 'siusuiiuos assa ap ouqijinbs X 'uajsos
[3 B'd S1USIUSAUO3 83 BS3UISJ B]83 3'b B1JIIS3J ¡nbB 3p X '9EUIJB X SIUSS U03 0183
asopuEsiuE^jo ubjbjSoj ss í -uajadsa 38 ou inbs sp soijixnB so^j -Bpnp jouara B[ b8usi
38 0JS3 U3 3'b UIS 'SBUIJB UOS BISBq UBIJlxnB SOJ 3-b 'SOUBSIJSUiy X 'S383[3U{ SOUISIUI
S0^ 8O^J3 B UE.lI¡SOUOJd B\ OUIOJ 'BJSSUnj BSS3 3p pBpSAOU JOUatU E^E 38J3US^UO3
sp SBsuEJsdss uis i. 'ouiisipipjsd opo83U ss SBuisp O[ s-b j-d 'uoi^bu B[ jEjoadsaa
E^Bq A. 'pEpiJOlnB B( e8U3)SO8 3'b BdoJl -SJdS JSUS] ejSS 3A3p 'pBpiABnS B^ JEJJU8 3A3p
bunc a-b J-d soubss333u jo8u p uo^ / A Bsjsnj bj uo^ bsbjb 3^bs ou ts Bpuspusd
•spuj ns s]UB[spB JEAan sp Bq &amp; 'opijjBd unSuiu J*d bjjus ou Biunf bj s-b rd (suod
•moa) ([Bipsiusj]) ss buuoj bjio sp s-b 'bsjs 38 s-b uis Bipstasj ss opoi s*b '3J33J3
Bdoai A sj3x usnq ua bjius ¡s 3-b 'Euuojsp 'uEipo o\ s-b '¡nsjsE^ ojsaid oq-p
sp sapcpijüJic A 'soqoj so^ so^ub^ uos 3-b 33ip 3-b J-d 'is j-d jbu^sao^ asopuauanb
8-iíy s-g sp Bjunf bjb A 'jj^sjsE^ b BJBdss a^ 3S EqtuBABqao^ bi3uiaojj bj 3-b
B01U3AES '0SBg JOpíO JSp SOUBUI 8IUI U3 OpiU31 3q 3-b 'OUy S^83 Sp OZJCIU 3p ^1
•Bqj Buiíq ap biojji^ (B^si^ j^ opiAi.iaa Bq s-b bub^ joj -Bansa Euanq bj Bipusjsp
A '8OJJO8OU J-d BqciSS 3-¿ OU3UIJ33 BJJ3 3p SVpUBUIO^ [3 Oipid 3-b 'OIJlXnB J-d
SOUnap? BIABq B8SJ3^ -BJgSp BZSJB1JO^ BJU3 S'b Bpsp SS 3-b OJOS A 8383n8njJO¿
SOq'p Sp EpiUSA BJ Sp EIJI1OU 811311 38 OU S'b UBJn^SSB BJSnjB ap SOJ3p 83JÍ1 ESEIJ BJ
B opBSBd ucqss Xo 3-bunB A 'oi^bs 3-b SBip 81 -^0 JSEq sp o^jBqras uis / sabs ss
BpEU aasanSnuoj soj b jbaiab E-d spuej^ oi^ je ^nj 3-b jsjjsjsg sq -sejes sop b
opuapeq b^ss 'sjqmoq on A 'oiuouisq sjss s-b OSJ3 3-b J-d 'o^pijos Xnuí ssuo^
opnpuE Bq s-b oj us 'opBpin^ sjss sp ou-ao^ jsp ssjbjjsaij A e-Xy *sg sp sbjso^
sbjus sojj^qas BJBd qqz 3P 8BIU ao3 snl&gt;ng ua mbB sp sjbs bubueui ssjsaia soj
UB3SB3S3 mbE onio3 X 'sn3uB3 -oqp Jiiiuusd Bipod ou s-b 'Bjunf bj oxip 3j 3-b J-d
sojauoisud ^p sn^uBS pp ojíoj BpBU X s-Xy s-g b snj uo^sjqo :x!ia} opBjjnssj ua
OJü^SSB SI OX 's8BpUEOI 38 I8SB 18 3'b 'SJSIjdB X MEUI Sp 3)US^ SSIUB^JO JBSBJBg 3'b
B-d Ei^usS^^ Ejsp 83UspjQ ^ ¡ojss spjsid 38 X 'sojjou^ X ssjouBdsg sousnq soj
sopoi ua^ajad X 'ojjs sp -odi 3 ou s-b j-d ssuopBjduisjuos jeiías E-d SBjnp ssusp
•jo X '8EUUB X ssjquio^j jira sop ueSu^a soig J-d issb X 'uBjpuoduii sou Xs^ s-b
sabs u-b soqonni is X 'sopipjsd uos soaod ususia is 3-b J-d Buinj -bju B-d bss 3-b
•OUI3] SUI X 'opiAOIU UBq S8 I8 IU 'SOJJS Sp SABS 38 BpBU 93SSn3niJO,J SOJ IBlBjd X
'OJO B JOJO 3USI^ OlUEnb 3p EpUIAOJJ BJ UBldulIJ X 'UB1USUI0J OJOS X 'BIUIBJUI BÚA
S3 sjj^ns ejio sp X sojiosou uoa 3j-uiBAipB jBJsdo sp ubj3 ssssj^uj Bjjsnf) sp ssnbng
soj J3US} ucuap s-b ssuspjo sbj X 'UEuinjjB ([]) sou ojss ueissjui ssnbng
somj sopiu;^ sopin^g sojsp 8OUB3iJ3my X ssssjSuj so^ topusiius oj oj^ opB^usjod ua
S8J3SJ3 OUA EpE3 X BIUBJSqOS (BJ) JSUS13J OJSd 'BSB3 nS B JBnb EpB3 X lUOpnjI1SUO3
BJ JS^Bq BI3Us33^ BJ JB3J3 B JBUIUU3) BIASp OJOS OJSfqO nS X 'JBJ1U33 BlUnf BJB
OpUSpSJBd EX UBA SS I9Bnb 3-b 'BIUOUI B30d 3p SB803 U3 USUSI13J^US SS S3JJ03 SBJ
3-b X 'opiAjo oiuB) nos ESS3 us SBSO3 sbj opusiA 'ouispouiBd js oq3nm BXBUissp
3-b 'ojnSSssB si ojsd ssuopusASJd sne SBpBuioi X ssjBpijo Xsq aqoou sp X JBin sp
ajua2 Bun3jB uoBJJEg js us sunsj () jbsejb X 'sjjssssp usn^jB Jujns ou
B-d bjjsjb / souiiaia ojos X 'sjjns ss 3-b 'Bijssira ej ojqmosB ss 3-b J-d 'ojss sp bjss
3-b sabs u-b BpjBi ss is s-b 'snbJBj ^sp anbng jo- js us SEi.iaj^ jsp BpiusA bj
souiBJsdss ojos X 'sjss sjsinb ou ojsd JBSBJBg ssJBUopsaod X so^jbiubasj jspo8¡^
X ssuoj 'Xsjji^ je X uiqjBg X opuoujnj^ uos oips^ns ouios ¿iq ouiuib^ J3 J-d
JBJIJ BX EJS BIU3AU03 S-b OJ 3^U333Jd BJ U3 S-b J"d 'OpOJ Sp SUUBJBdSS 3p O|BJ1
oX svpuBuio^ j-d odJsn^ js bjbuiej^sj aui bubjb^ XBq is 3-b osj3 s-buns X 'oSnp
-J3j^ b ojauoSaad sp aiqns ss jsuojo^ aiuaiua^ sp o^uaj 3-b js sjqos 3-b 'UdB^
sp opBj8 U03 opjsmo^ sp odjanj jb o38j3e ain opjiAB^ jsp sBpuB^sui b

jo-g ja 3-b J-d X '0UU3JU3 j-d opsp sq sm suj3iao^ oj oX 3-b J*d e^ijS ss 3-bune X
O3Od 83 OU 3'b 'JBJBS OpBj^OJ Bq 0UII1JA J'd X '8S)UBpjIAB3 8OUn^jB UOS SBjqBJBd
sim aqnj 3-b J-d pEpijssuoq uos uopiuios bjss sp ssn393 sai oX 'sBpBjBund XBq
/ 33Bq 38 3-b O30d [3 BUIJB BpO^ 3p 83 S'b UBd JS J-d X 'B38SJ} SUJB^ BJ OABSB SS
3-b BEip f Xsq bX X 3n8;s oijis jg :jb3i}U3a sp usq oj JopiSsy ss svinjBnjaB 3-b
ouEiuaajj ns X J3 s-b o 'bsbs ns sp opBjSBS js opEiua^B uBq 3-b 'ss^ubijosui sojbs
pBpni^ Bjsp Bjsni JijBssp usq 3-b o 'biubjssj jsjjs^ ojsd 'bbui UBiJBjnssxs oj
on 3-b ap snj jspo8i^ oip sj 3-b 'uopBjspBS bj X 'ojusssjdsj opouioiui oj ojjnsui
S^SS ÍBniJEJ^ BJ B'd BIUS] 3-b 83J3AIA SOJ J3A B*d BSB3BJ 3JJBJtSl8SJ B JSJJ3^ UEIlf U*p
BUUEJ^ Sp OJJSIUIJ^ jap B8B3 BJ U3 SOpBUIJB 8OJB3ld UOJSI]SUI SS Sq30U BJ Sp g SBJsp
O8S3 b oiunf -oqp sp ^ 83 Xo ssnd oiunt sp g jsXb ^jBjndoj b oppaui Bq ss s-b buijo}
•sp 'jBpuoj b sajuEunj sp bjijbs Bun uos sjbs sq^ou sp X 'opiiJBd ns sp oq^aq sqss
Bxsp oj ou 3J83 X 'oijg uos 3aia 3-b oraos jspo^i\ :sopoj uoJsiuiAps 39 X uopsd
-SUJ S OU-A0^ JSp S8JIAISSJ OU X 'UOpBXSp BJ JIJIUipB OU O 'BIASp 3JS8 18 J'd JBSBJBg
sp soJíhjo soj oissiiubui X 'ssjBjmidBS Bonuq soj sopoi e X Bjjsn^ sp eiunf búa
b ouibjj 'ispoSi^ J-d ussbiijS 'usxs^ojd 3*b 'eaiuBunj soijba uos s-b 'ubuibjj sojjs s-b
ojqsn^ js s-b X 'JBSBJBg b uopasod ua jsuod ou opBiuBjj uEiuaj bX asuoj uos opjsnse
ap oij3 sp uoqijq p s-b ssndssQ -spuodssjjo^ anb uapjo ja uos ojsa jbsiubSjo X
'asuoj e Bjsn) jcqja sp ojuauiEJsdiusi js buioi ss ib jsa B-d anbjE^ pp snbnQ jsp
Bps83jj ej Bjsdss ss X 'uBJBj^snji 3) x o'u SOF3?} 80I3P ssidos se¡ X 'usiq Xnuí
3SUBJ js ops8nC Bq as ojsd ou-ao^ jsp ss^iaissj ss ou 3-b B-d opjiAB^ ja j-d jb;uss
-a^daj, sqBiEJi ss 3-b sp 'o^uos a[ ss jESBjBg y :ousjj ojss biss 3-b sp s3ub8bjb X
sopiuajajjua jbui X 'sojEaid eoj ap Bpipos bj jbb8 s-b seui usbj) ou ssuspjossp sojsa
3-b -Jd eoqoj sns jBuiBjasj B-d soijixnB uis X 'busouiij Jipad e opEpanb usq uopjo^ X
([('")]) epEn8y Bjsp soupsA soj sopo] 3'b J'd Edojj uis BpijBS bj opiqiqojd Bq ss
s-b 'ajjsns sp 'sbjo8 9BSB3 sbj jBqoj ua uojbui90jo8u3 ^s soijba soj^o X 'ssJBjn^ii
-jBd ssnbng sp sojsuijbj^ soq^nuí ojsd 'oSuisp s-8uej jim ouioo oajusp uojaijaní
38 X '8BJJI1SJJE3 8BUn8jB X S0J83U X BdOJ) UO3 lapoSl^^ OIJBS Eip 3193 U^

8Z
/ *808lUI3U3 SOJ JIU3A UBSA SS X BSUS}3p b8uS1 'BZBJ^ BJ 3'b B'd SOJU3UIOIU
sojsa jBqssAOJdB ounuodo 83 X sopipusA S0UI3JB1S3 *3Jds oijbjjuos oj ap s-b J'd
O1S3 OAIAB OJ X 'UOUB^sp 0JI13p OXEq B1S3 S'b OJ OpOl OJSnS JB JEl[J3 OpiUSA
-3Jd Bq 39 :SEUI 8OUJ3UOdSS UIS ZBd U3 80UIBAIA 3-b X 'ZIBJ Sp BJJB1JO3 SS ES3J3JUI
s-b oj X 'OAisssqns oj us jBiojq sp Bq bjjiuiss ^j 'oiss Bidmij 38 ou is 3-b j-d Busd
bj snbtjdB ssj3s s-b B-d Xb usq^jBiu aosad 3j8oj as sojuEnb s-b 'ss usuiBpip iui
S'b J-d oissndsip sq oj ou ojsd 'bsss b apuEiu oj 3-b B-d sotuBjqBq aj oX X JBSBJBg
Xsjji^ JO'g jb X 'BjspBpni^ bju3 oissnd Bqss J3 b X 'oj8su oq-p josusqsjdB J3 B
uojsip 3j 'oj8su ua uos uojBuioi X 'ojjeqBS js uojbsjoa 3j ojjss jsp uopiuJBng B{
sp uojsijBS X E3SSJ} aujE^ap sqBpsnb sou s-b 'o3iua osjnssj siss 'souJEjinb e-d
'EiABq 3'b 'opsuBS js opoi opuBSJjB Bq; X 'Xs^ jsp SBiEdB3 snj 3-b 'soub soqjnm soj
j-d 'js opoisp oucanbEA ouios 'soijba sojjo uoa ojjas jsp uojuij js us opaui ss
oupsA / usnq 3183 X 'uoiua bj sius^ s-b 'bijie^ bj 'uspuodssj saia u-b js B X '0J3jq
-uios js us osuBjq ojsnuBd o ojjijuis ua X 'ubsa s*b 'biuSisui bj ss s-b 'oauBjq
oq^Busyj ns uoa opEjjua sq X 'jsuojo3 uojspiq ojs-b ssip 38 X 'sojjs uos opijJEd
uoJBuioi X 'Bjsn^ uojsijbs 38 EijiuiEj X soCi¡| sns p s-b 'zajaj jsnuBp^[ *p inbe sp ofifj
-on8iiuy oupa,^ jb ojjss jsp o3sJd opiBJi Bq ss Xo íuaqaniu ss SEUsisq sbj 3'b sa
3-b o^snj UBdssss ojsd 'U0UB3 sp ojij jsp Bjsnj uEiusssjd ss sajuagjnsu; so^
ÍZ
:B3oda Bjsa us suiixbiq sojssid X 'ssuopBJnuunuí uejjej
Bsunu ojuEg ua asanj oua 3-bunB X 'sopoj b JEpsjSB sjqísoduii ss sojnds X 'sssubj
sojsa us 3-b j-d 'uozbjos iui sjqos ojuais oj 3-b opjiAE^ js op^uopiuios Bq sm
snb oj B'd opuBuioj uba 3ss-b 'SEpuspiAOJd sbj uoa bjbjjbi ou s-b 'bjsjjb^) ou opb
X 'bjsuios ss ojsd ofEqEjj un8jB uos ouinsuoo p B-d oijbssssu usd p somsjp
-U31 3'b 'O3JS ; O 'f JESIJEIUJOI 80UI3S3J3ra 18 X 'SBJJBJn[\[ 3p 0JJU3p XBq SJ-UIBJOS
SBUOBqi SSUO SSnd / 0[43[OU1 B-d SEUI SEUOEqi SOp OpUBlUBASJ BABJS3 SS X 'OJJOSO9

�Junio 6
Ayer noche tomaron dos Botes americanos con algnnos de estos, q.e pasaban
según el estado en q.e los tomaron á llevar noticias, y prevenciones alos Insur
gentes del otro lado de Miguelete p.r la costa, y el mismo Arroyo, los han preso,
y no savemos q.e resultara: Vna Zuniacá (y un Bergantín) q.e de resultas del tem
poral se fue (ron) ala Playa, ([nueva]) le pegaron fuego los insurgentes a media
noche y oy amanecie(ron) ardiendo. En la Junta de Guerra, q.e se celebro aora tres
dias Vigodet le dixo Elio, las verdades del / Balquero. pues opiniendose á recivirse
del mando déla Plaza, y dichole el Virrey q.e p.r q.e le dixo, q.e p.r q.e el la havia
perdido p.r oponerse, y despreciar luego q.e llego sus medidas, y assi q.e ya q.e la
havia arruinado, y á su vecindario, q.e la defendiese el, pero ala mediación del Cavildo Salasar El-cedio, pero sírvate de Gov.no q.e los Catalanes aun q.e Vigodet no
huviese querido estaban dispuestos, á q.e Salasar no entrase, y si su Paysano, de
suerte q.e es forzoso el auxilio de Gente p.a quitar opiniones, y q.e se obdesca
solam.te al Govierno. Vigodet es buen militar, buenos sentimientos, pero hombre
de pocas luces y sin el talento necesario p.a materias arduas, y en el dia se precisa
de sugetos de espera; y mucha política, y talento pero con fuersa armada q.e
lo haga respetar: Vigodet es popular, y p.r esto se ha grangeado el concepto, pero
esto a qualesquiera mala suerte degenera, y p.r lo mismo es necesaria circunspecion,
y enteresa: p.a acreditar esto referiré vn echo real y verdadero. Salió Vigodet / de
ronda aora 8 dias como lo tiene de costumbre la noche q.e puede, y se concidera
mas peligro, o q.e presisa vigilancia, se encuentra en el muelle con una ronda
délos q.e se llaman aqui maltraído empecinados, q.e son una porción de Anda
luces, q.e no tienen sobre q.e caer, pero q.e Ponse los autorisa p.a hacer dhas.
Rondas le da el Santo y Seña, y trabaron conversación, y refiriendo los robos del
cordón, y aguada con las salidas á traer trigo, les dice Vigodet, pues era tanto lo
q.e robaban, q.e a mi me dio también gana de robar, con lo q.e hubo vna gran
risa, y viva viva nro. General. Esto es de poco talento p.r q.e con gente soes y vaja
no se tienen estas conversaciones, y si robaban devio castigarlo y contenerlo con
enteresa, y las Americas deven tener livertad en otra cosa pero no en dexar de
castigar los delitos, y q.e el ciudadano sufra insultos, robos é insolencias y mientras
no se haga una rigida pesquisa, y se contenga á cada qual en sus limites, todo
es desorden. /
Junio 7
Oy se pusieron todos los Cuerpos sobre las Armas p.a señalar á cada uno su
puesto en caso de vn ataque, y con este motivo observe q.e los mas estaban sin
fusil, y q.e seria lo mejor, armar y municionar todos los hombres vtiles y los
demás q.e se adiestrasen mientras no venia el socorro. Ya los de Bs. Ay.s cantan
victorias p.r el sitio, q.e sufrimos, pero creo nos moriremos de viejos, si hay Gov,no
pr. q.e siendo dueños déla mar, nada nos puede faltar y sin carne fresca podremos
pasar y mantenernos gordos, y sanos, y puede creerse q.e assi sucederá, p.r mas
q.e otra cosa, ([q.e]) se opine p.r q.e hay enteresa, y espíritu pruam.te español, y el
q.e chilla no puede morder, p.r q.e la parte de tierra esta echa vn puerco Espin, y
no es gente p.a asaltar murallas como las, q.e tenemos, y el zelo q.e se esperimenta:
Vn pobre Joven natural de aqui, q.e el y sus Hermanos y Padres tenia vn Saladero
fuera p.r q.e se huio de ellos y se vino con nosotros, le han pegado fuego, devecreerse q.e p.r conseguir ellos sus ideas no repararan en los medios, pues están
reuniendo vna porción de negros ofreciéndoles la livertad / p.a q.e asalten, y maten,
y vn Sargento pasado oy asegura q.e 4010] p.a ofreció Rondeau y Artigas alos pri
meros, q.e abansen aqui, y 200 alos q.e abansen al cerro, á cuio destacam.to se ha
madado oy ([...]) a un Teniente Coronel, q,e vino, y traxo Vigodet en su compañía
como Secretario, q.e creo q.e desde soldado lo ha acompañado, y parece hombre de
razón, y de valor llamado (D.n Josef Sayen). He leído una Gazeta de Bs. Ay.s de
29 de Mayo en la q.e están incertos varios partes, q.e da a la Junta el Al.e de 1.
Voto de Corrientes, y le dice, q.e después q.e se retiro el S.r Velesco entro el
Capitán Roxas natural de allí, q.e prendieron unos 100 Europeos le quitaron las
armas, y q.e volvió á reconocerse dha Junta, q.e 7. Buques menores Armados, q.e
estaban allí del Paraguay los apresaron, y q.e las Tropas del Paraguay desenga— 286 —

nadas ya de su livertad y dros., se encminaban en N. 50 [0] hombres á q.e en la
Asumpcion se reconociese la Junta, y prehender al S.r Velasco, p.r q.e no querían
Tiranos Europeos, o sarracenos q.e los mandase: El Gov.no de S.ta Feé felicita
a la Junta p.r este echo, y q.e espera p.a remitir los últimos / avisos del Paraguay,
yo suspendo el Juicio p.r lo perteneciente al Paraguay, pero te aseguro, q.e des
mayo mucho viendo la omicion de essa, y q.e todo vuela como digo, sino van so
corros, y auxilios, de ay, p.r q.e con esto opinan los ignorantes, q.e todo ay esta
perdido, q.e es lo q.e persuade la Junta de B.s Ay.s en tnos, q.e ninguno
sino ellos leen las gasetas p.r q.e Carta no se entrega, y ay un zelo terrible sobre
esto, y aun los mismos Ingleses se resisten á llevarlas p-r los edictos, y penas
impuestas sobre ello.

Oy se escapo un Pobre Marinero, q.e havia tomado partido con ellos, y servia
en calidad de ranchero, el q.e da terror el oirlo p.r q.e asegura, q.e el Español
Europeo q.e toman descuidado lo degüellan, y roban en t.nos q.e p.r sanjas y
cercos ha contado unos 18 y es tal su freneci, q.e lo crusifican á puñaladas, pues
en uno contó sobre 50 taxos: A ninguno mejor q.e ati le corresponde avivar esto,
p.r q.e tu casa ha sido la mas perseguida, el viejo q.e devía tener una vejez des
cansada lo tienes desterrado y toda la familia según me asegu/ran, los oficios de
buen Español q.e ha hecho tu. P.e aun están ocultos, pero si esto se transquilisa
los veras, y los documentos q.e yo te mande de este Gov., Cabildo, y Salasar lo comprovaran, y Maestre, q.e esta ay puede informarte, y p.r ultimo defogaron su colera
con Basilio, q.e te aseguro, q.e diciendote esto tengo las lagrimas en los ojos pues
mi corazón me lo pronosticaba y no queria dexarlo ir, pero el afecto de sus Hijos
y familia lo arrastro p.a q.e essos infames, saciasen su perfidia, p.o assi Fran.co
vengan Demonios aunque sea, no se fien de Ingleses, y a todo transe costéese p.r
nosotros todo, q.e aqui se pagaran los fletes de los Buques, y 10101 hombres de Ca
narias, 2010] de Mayorca y 500 de Maon hay suficiente con algunos fusiles p.a reemplasar la falta de aqui, y créete, q.e si tengo imfluxo todo se allana, y viviremos
eternam.te en paz, y siendo Españoles hasta morir, sin q.e me contriste la / perdida
de nada p.r q.e tengo espiritu, y oy fondeo de regresso una Goleta, q.e mande ar
mada con 50 hombres ami Saladero p.a q.e p.r la costa viese, si podia hacer un
desembarco, y salvarme algunos Cueros, negros, o útiles, pero observo q.e ardia
todo lo de Madera, y q.e estaban pocecionados de mis grandes almacenes q.e havia
echo sobre 800 hombres, Desuerte q.e todo lo concidero arruinado, y si dexan
las paredes no sera poco, pero me rio detodo, como triunfe esso, y aqui hagamos
venerar á el n.re de Fernando, y Español sin otra mésela, p.r q.e con política, yo
haría salir hasta el mas pequeño rastro de Estranjero, q.e odio eternam.te. Aqui
se ha propagado q.e essos 4 q.e fueron presos de aqui, y los demás, q.e se han
remitido, asaver Murriondo y sus sequases, se trabaja mucho p.r q.e regresen, habla
p.r q.e no se cometa esta falta de política, pues es disgustar á muchos, y fomentar
nuebas Historias, y assi hagan los Duques / de las infamias, pero no los manden
aqui, Chile esta en una fermentación terrible pues con la muerte del Presidente
de la Junta, q.e formaron todos quieren ser Presidentes: Los Oy dores han sido
depuestos y Bajo Aldunate, é Irigoyen se fueron á Lima, y Ballesteros el Regente
y Concha desterrados fuera de la Ciudad y han nombrado Abogados p.a la nueva
Audiencia. En la Gazeta de B.s Ay.s, se ha impreso un diario seduciendo a todas
las clases de Havitantes de Lima p.a llamarlos á una revolución, Desuerte, q.e es
asombro lo q.e mina la infame Junta de B.s Ay.s y sus pérfidos sequaces, y repito
q.e todo arde sino se remite auxilio sin contemplaciones, ni demoras: La Junta
luego q.e llegó á entender q.e Villota, y Reyes estaban aqui les paso oficio á sus
Mugeres p.a q.e immediatam.te y la mayor brebedad saliesen de allí p.a venirse
con ellos en esta Plaza. Si viniesen 20[0] Gallegos seria oportuno p.r q.e esta gente
es buena, y lo pral. deven ser buenos oficiales p.r q.e aqui no los hay / sino el gral.
Vigodet; y si conoces q.e todo es en vano avísamelo sin perdida de tpo. p.r q.e
aunq.e sea pidiendo limosna quiero salir de aqui, ya q.e mi Amor ala Patria me
ha puesto en este estado, y q.e el Gov.no se complase en mortificar a los q.e hemos
tenido este modo de pensar, p.r q.e Fran.co ¿Como podra persuadirme el mas zeloso, q.e han faltado 100 fusiles siquiera p.a remitir? Que crédito se ha dado a

— 287 —

�•eguasap XcnSBJBj jsp SEdojj^ sej 3-b X 'uojesaidB soj XEnSBJBj jap ijjb uBqeisa
a-b 'eopeuuy sajouaní sanbng -¿ a-b 'eiunf eqp asjaaouooaj e oiajoa a-b X 'senue
sej uojEjinb sj soadojng q()i soun uojaipuajd 3'b 'ijjb ap jejnieu sbxojj neiide^
ja ojiua ossaja^ J-g ja ojfjaj 33 ab sandsap 9-b 'aoip 3j A 'sajuaujo;^ ap oioa^
OI ap 3'jy J3 Biunf ej v ep a-b 'ssued soijea soij33ui ueis^ a-b ej ua oXej^ ap ^g
ap s-Xy 'sg ap BjazB^ Bun opiaj ag -(uaXBg jasof U'g) opeuiejj jojba sp X 'uozbj
ap ajquioq aoajBd X 'opeuedmosB eq oj opepjos apsap a-b objo a-b •oiJBiajjag orao^
etuBduios ns ua japog;^ oxejj X 'ouia a'b 'jauojo^ aiuaiuaj, un e (['"]) Xo opepein
Eq ss oi'uieseissp oinJ e 'ojjaa jb uasueqe ab soje QQ^ X 'inbe u^sueqs a-b 'sojara
-;jd soje SBáijjy X nBapuoy opajjo S'd [010t s"b ejn^ase Xo opesed oiaa^jeg ua X
'uaiBui X 'uaijese 3*b E-d / peu^Aij ej sajopuapaj^o sojáau ap uopjod búa opuaiunaj
ueiss sand 'soipaui eoj ua uEJEjBdaj ou sespi sns sojja JinSasuo^ j-d a-b asjaaj^
•aAap 'oSanj ope^ad ueq 3j 'sojiosou uoa ouia as X sojja ap oinq as a-b j-d Bjanj
oj^p^jBg ua Eiuaj sajpcj X souEuuajj sns X ja a-b 'mbe ap jEJnjEU uaAof ajqod u^
:Biuauíuadss as ab ojaz ja X 'souiauai a-b 'sej ouioa scjjejnuí jeijbsb e-d aiua^ sa ou
X 'uídsg ojJand ua eq33 Ejsa EjJaij ap ajJBd ej 3'b J'd Mapjora apand ou ejjiqa a'b
ja X 'jouedsa svuiBnjd n^rjidsa X 'esajaiua Xeq a'b J-d auido as ([a-b]) 'esos ejio a-b
Era j-d 'Bjapa^ns issb a-b asjaaja apand X 'soues X 'sopjo^ soujauajuEra X JBsed
soraajpod Easajj ^ujes uis X jbijbj apand sou epeu 'jeui ejap souanp opuais 3-b -jd
ou'Aoy XBq is "sofaiA ap somajuoui sou oajj o jad 'soinijjns a-b 'oiiis ja j'd sbijoj.iia
ubjub^ s-Xy -eg ap soj b^ -ojjosos ja eiu^a ou sBJjuaira uasBjjsaipB as 3-b seuisp
soj X sajpA sajqmoq soj sopoj jeuopiunm X jeuijb 'jofaiu oj euas a-b X '[¡snj
uis ueqeis3 seui soj ab SAjssqo OApora ajsa uos X 'snbeie ua ap osea ua oisand
ns oun epes b jbjbuss e-d seuijy sej ajqos sodJan^ soj sopo; uojaisnd ss Xo

e opep Bq 38 oiipsjs an^) ¿Jiiimaj B-d ejainbis sajisnj qqj opBijej neq 3-b 'oso[
-az seui ja snuipensjsd Ejpod 01003? o^uEJj 3'b J'd 'jesuad ap opom aqsa opiuaj
soraaq ab soj b jejijiijoui ua asBjdmos 39 ou'ao^ ¡3 a-b X 'opeisa aisa ua ojsand eq
atu bujej B[e joniy ira a-b eX 'inbB ap jijes ojainb eusounj opuaipid eas abune
3'b J-d -odj ap epipaad uis ojauies¡AB ouba ua sa opoi a-b sasouos is X íjapoSi,^
•jbjS ja ouis / Xeq soj ou mbB a'b J-d sajepijo souanq jag uaAap [EJd oj ^ 'Buanq sa
ajuaS Ejsa a-b J-d ounuodo Búas soSajje^ [0]OZ uasaiuiA ig -bzbjj Bisa na sojja uos
asjiuaA e-d ijjb ap u^saijes pepaqaaq joXeui bj X ai-uieieiparaun a-b e-d sajaSnj^
sns e opijo osed saj inbe ucqBjsa saÁa^ X 'bjü|ji\ ab japuaiua b o^ajj a'b oSanj
eiunf B^ :sBJOui3p iu 'sauopejdnisiuo^ uis oijixne auiuaj 3s ouis apjB opoi ab
o)id3J X 's^sBnbss sopijjad sns X s'Xy s-g ap eiunf ame^uí bj euiiu a-b oj OJqraosB
S3 3-b 'auansaQ 'uopnjoASJ Bun b sojjbuibjj B-d buii^j ap S3juejiabjj ap sascjj sej
sepo^ b opuapnpas ouetp un osajdmi eq as 'S'Xy s-g ap eiazB^ ej ug -Bpuaipny
üAanu bj B'd sopuSoqy opEiqraou ueq X pepnr) Bj ap ejanj sopejjaisap eqsuo^ X
aiuaSay ja sojaisajjeg X 'euirj b uojaivj as uaXo^uj a 'sisunpjy oteg A. sojsandap
opis ueq saJopÁQ soq ¡sa^uapisaj^ Jas uajainb sopo) uojeuijoj 3-b 'eiunf bj ap
ajuapisaa^ jap ajjatuu bj uoa sand sjqijjsj uopeiuauuaj Eun ua E^sa ajiq^ 'inbc
uapueui soj ou ojad 'sbiuibjui sej ap / sanbnfj soj UB^r.q isse A 'sbijojsjjj seqana
jEjuauíoj A 'soqsnra b jejsn^sip sa sand 'Bapijod ap bijbj Bisa sismo^ as ou a*b J-d
ejqeq 'uasajgaj a-b J'd oqinra efeqej] as 'sasenbas sns X opuoujnj^ j^aese 'opiiuuaa
ueq as 3-b 'sEuiap soj X 'mbB ap sossjd uoaanj 3-b f? sossa 3-b ope^Bdojd Bq as
mby *3i'uiBUJ3)a oipo 3-b 'ojafuBJis^ ap ojjsbj oyanbad scui ja BjsBq Jijes eueq
oX 'ejiHjod uoj a-b J'd 'Bpsara ejjo uis jotiEdsg A 'opuEujaj ap aj-u ja e jBJauaA
somBácq mbB A 'ossa ajunu^ omoa 'opoiap ou 301 ojad 'ood Bjas ou sapsJBd sbj
UBxap is A 'opeuinjje o.iapijuoj oj opo] a-b auansafj 'sajqiuoq Qflg ajqos oq.&gt;3
EiABq a-b ssua^euljB sspuej^ siiu ap sopeuopaaod ueqeisa a'b A 'BJapej^ ap oj opoi
BipjB ab OAJasqo o jad 'sa^nn o 'sojáau 'sojan^ soun^je auueAjes A 'o.)JBquiasap
un jai^q eipod is ^asaiA bjsos bj j-d 3-b e-d ojspejeg iuib ssjquioq 09 uoo epeui
-jb apuBiu a-b 'Bia^of) Bun ossajgaj ap oapuoj Xo X 'niuídsa oSuai ab Jd epeu ap
Epipjad / bj aisijjuoo am a-b uis 'juooi ejseq sajouEds^j opuats X 'zed ua aruiBuja^a
SOU13JIAIA X 'bubjjb 39 opo; oxnjjuii o^uaj 18 3'b 'aiaaj^ X 'mbB ap eijej ej jBsejd
•maaJ E-d sajisn^ soun^je uoo aiuapijns Xeq uobj^ ap 005 X e.uoabj^[ ap [o]O^ 'sbijeu
•^3 ap ssjquioq [0]0I ^ 'sanbng soj ap sa^ajj soj ueje^ed 38 inbe 3-b 'opoi sojiosou
j*d asaajsoj aeuEJj opoi b X 'sasaj^uj ap uaij as ou 'Bas anbuiiB soiuomaQ UB^uaA
oo'uejj issb o*d 'Eipijjad ne uaseioes 'sauíEju; sossa a-b ecI ojjsejje oj eijiiubj X
soCi^ sns ap o^^ajB ja ojad 'ji ojJExap Bijanb on X BqBjpsouojd oj ara uozBjoa ira
sand soCo soj ua sbuiuSej sbj oSuai oiss ajopuarnp ab 'ojnSasB a) a'b 'oijisbq uo^
ejajoa ns uojBííojap ouiiijn j'd X 'siJetujojuí apand a' b eisa 3-b 'susaej^ X 'UEJEAOjd
•moo oj jesejeg X 'opjiqc^ "ao^) sisa ap apuEiu aj oX 3-b soiuaran.^op soj X 'sejsa soj
BsijinbsuBJi as 0183 is ojad 'soijnao uBjsa une a-j -ni oqasq eq 3-b jouEds^ uanq
ap soi.^ijo eoj 'uBj/n9asB ara unSas bijiiubj ej epoi X opBJjaisap sauap oj BpBsuea
-sap zafaA eun jau^i BiAap 3-b ofaiA js 'EpinSasjad ssra bj opis Bq eses ni 3-b J-d
'oísa jbaiab 3puods3jjoa 3j lie 3*b jofaui ounSuiu y : soxbj Q9 ajqos ojuo^ oun ua
sand 'sepejeund b uBaijisnj^ oj a-b 'ijauajj ns jei sa X gx soun opeiuo^ eq S03J33
X sefuBs j-d 3-b sou-t ua UBqoj X 'uejj^n^ap oj opepinssap ueuioi a-b oadojn^
jonBdsg ja 3'b 'ejn83SB 3-b J-d ojjio ja J0JJ31 Bp 3'b J3 'ojsq^uej ap pBpijBS ua
BIAJ3S X 'sojja uo^ opiiJBd opBmoi EiAEq a-b 'OJauuEj^ ajqo^ un odBasa as Aq

— 98^ —

— L2Z —

8
•ojja ajqos SBisandini
sBnad X 'soi^ipa soj J-d s^jjbasjj e uaisisaj 38 sasajguj somsiui soj une X 'ojsa
ajqos ajqtjjai ojaz un Xe X 'e3aj]U3 as ou bjje^ a-b j-d sejase^ sbj uaaj sojjs ouia
oun^uiu 3-b 'soui ua s*Xy e-g ap Biunf bj apensjsd a-b oj sa a-b 'opipjad
eisa Xb opoi 3'b 'S3iuejou3i soj UBuido ojsa uoa a-b j-d 'Xe ap 'sotjixnB X 'sojjo^
•os uba ouis 'oSip oraoa EjanA opoi a-b X 'sssa ap uopirao bj opuaiA oq.inra oXem
•sap a-b 'ojngasB ai ojad 'XenSeje^ \e siusisauaiJsd oj J-d opinf ja opuadsns oX
'Xen^eje^ jap sosiab / somiijn soj Jtitmaj B-d EJadsa a-b X 'oqja aisa j-d Bjunf ej b
Eipijaj a^^ erg 3p ou'AOf) ja :3sepueni soj a-b souaaejjBS o 'soadojng soubj^x
ueuanb ou a'b J'd 'odse[3^ j*g je japuaqsjd X 'eiunf ej ssapouoaaj as uopdmnsy
e^ ua 3-b b sajqmoq [OJOS o'M U9 aeqeuiin3ua 38 "sojp X peusAij ns ap eX SBpeu

I oiunf
/ -uapjosap ss
opoi 'eaiiuiij sns ua jenb BpBa .e B^uaiuo^ as X 'esmbssd epiSu eun B^Bq as ou
sBJjuauu X sBpuajosut a soqoj 'soijnsui sjjns ouepspnp ja 3'b X 'soiíjap soj jb8iisb3
ap jsxap ua ou ojad esos ejio ua pB|J3Aij jauaj u3Aap SEDiJaray sej X 'esajaiua
uoa ojjsuaiuoa X ojje3iisb3 oíAap UBqeqoj is X 'sauoijBSJaAUOo sEisa uauaii as ou
sfEA X saos aiua3 uoa a'b j'd oiuajei oood ap sa ojs^ *jeJ3U3^) -oju vam nata X 'bsu
uej8 búa oqnq a'b oj uoa Uvqou ap vuvS u^iqtuoj oip aiu tía o 3'b 'uvqvqoj 3*6
oj ojuvi Dja s^né 'lapo^i^y a.)ip saj 'o8ui j^bjj b sspijes sej uos epBn^e X 'uopjoa
jap soqoj soj opuaiJi^aJ X 'uopssjaAuos uojeqBJ] X 'Euag X oiueg ja ep aj sepuo^
•gBqp jaseq e*d Bsijoine soj asuo^ a-b ojad 'J3B3 a*b ajqos uauaii ou a-b 'sasnj
-epuy ap uopjod eun uos a-b 'sop^upsduis opiejijem tnbE ubuiejj as a*b sojap
epuoj eun uos sjjanm ja ua Bjjuanoua as 'epueji^u Bsisajd 3-b o "oj^ijad seiu
BJappuoa as X 'spand a'b aqjou ej ajquinjsoa ap auaij oj oraos sBip g bjob epuoj
ap / lapo^iA^ oijBg -ojspBpjaA X jbsj oqss ua aJiJajaj ojsa jeiipsjse B'd iBeajaiua X
'uopadsun.)jp eiJBsasau sa onisiui oj j'd X 'BjauaSap auans bjeui Bjambsajenb b ojsa
oiad 'oidasuos ja opEaSuEJÜ eq as oísa J'd X 'JEjndod sa j^poSr^ .-JEjadsaj BSsq oj
a-b EpeuiJB Esjanj uos ojad otuajBi X 'Bspijod eqsnm X íEJadsa ap soiaíins ap
sspsjd as Bip ja ua X 'senpje sEuajBiu E-d ouBsaoau o^uajBj [3 uis X sasnj 8Bsod ap
ajqmoq ojad 'soiuauuijuas souanq 'jbiijiui uanq sa íapo^í^ -oujatAOQ je aruiejos
essapqo as a'b X 'sauoiuido JEjinb B-d ajua^) ap otjixne js osozjoj sa a-b aijans
ap 'ouesXe^ ns is X 'asBJjua ou jBSBjeg a-b e 'soisandsip UEqBisa opijanb asaiAnq
ou íapog; ^ a*b une sauBjeie^ soj a*b ou-ao^) ap sibajis ojad 'oipa^-jg jBSBjeg opjiA
-B3 jap uopeipaui eje ojad '[a asaipuajap bj a-b 'ouBpupsA ns b X 'opeuinjje eiAeq
bj a*b bX a-b issb X 'sspipam sns oáajj a'b oSanj jBpajdsap X 'asjauodo j-d optpjad
eiAeq bj ja a'b j'd 3'b 'oxip aj a-b J'd 3-b Xajji a^ js ajoqsip X 'ezej^ ejap opueui jap
asJiApaJ e ssopuaiuido sand 'ojanbjBg / jap sapBpjaA sbj 'oijg oxip aj lapo^i^ ssip
S3J1 bjob ojqajss as a-b "Ejjan^ ap Biunf ej u^ opuaipjB (uoj) apáñeme Xo X aqjou
Bipara b sajuaijjnsu; soj oganj uojBSad aj ([EAanu]) 'bXbj^ eje (uoj)anj as jBjod
•raaj jap seijnsaj ap a-b (uijuE^jag un X) Bseuin^ bu^ :ejeijnsaj a*b souisabs ou X
'osajd UBq soj 'oXojjy ouisim ja X 'eisoa bj J-d siajanSij^ ap opej ojio |ap saiuaS
•jnsuj sojb sauopuaAajd X 'SEppou jBAajj b uojbuioi soj a-b ua opBjsa ja un^
UBqBSBd a-b 'sojsa ap soun^jB uoa souesusuie sajog sop uojbiuoj aqsou jaXy
9 oiunf

�los xefes q.do de todo se desentienden, y solo se ocupan en mandar empleados?
Que se ha adelantado con las Cortes y la mutación de Gov.no q.do saviendose lo
revolucionario, y caveza de Elio lo mandan de Virrey en estas circunstancias? Que
recompensa se ha dado a los afectos a la buena causa q.do Salasar q.e era el dis
pensador se le entorpeció p.r el Virrey? y las gracias particulares q.e señalaba el
Gov.no se han olvidado? En fin todo es desorden, y es muy infelix el q.e en la
America no sigue el partido de los brutos, y solo sigue en la corrupción, y robos
p.a adelantar su caudal, q.e es el objeto de los mas de los Europeos q.e las habitan,
particularm.te esta parte, q.e / después de ser la mas despreciable es ocupada p.r
gente de pocos principios, y egoístas, q.e en viendo vn hombre de algún discer
nimiento, o q.e no se une, y da con ellos a lo ordinario, ya lo toman entre ojos,
y en el blanco. Mucho he sufrido, y sufro pero mis Émulos tienen q.e guardarme
fueros, p.r q.e mis mismos Enemigos tienen q.e confesar mis sacrificios, y servicios:
Ya el dinero escasea, y tendré q.e empesar a dar arbitrios p.a sostener las Tropas p^ro
te ofresco, q.e si esse Gov.no no varia abandonare mi Familia, y vuscare protecion
entre los Indios, ya q.e essa parte pral. de mi Patria abandona alos q.e p.r solo
su nacimiento quiere q.e floresca. Ninguno me gana á humano, quantos. me conosen saven mi sensibilidad, pero te aseguro, q.e le pido a Dios un cruel p.a tomar
vengansa de los vltrajes q.e se están haciendo á vna porción de nros. Hermanos,
cuios gritos claman al cielo, y q.e gymen baxo el tirano yugo de unos Sequaces
de Napoleón, y q.e habrá q.e escrivir su Historia muy parecida ala del Gavinete
de St. Cloud. /

9
Enla Gazeta de B.s Ay.s del 30 de Mayo se incerta un oficio de Castelli p.r
el q.e avisa la tranquilidad del Perú, pero es falso p.r q.e se save q.e Goyeneche
con 8010] hombres esta ala espectativa de sus operaciones y q.e el no esta contento
con los Desquitados en la mutación de Gov.no. La Junta ha oficiado p.a q.e
Mont.o la reconosca, y q.e sesaran todas las Hostilidades, se mantendrá á cada uno
en el goze de sus empleos, y no se hará la menor novedad, El Cavildo me ha
llamado, y pedido dictamen, y le he contextado, q.e Ínterin la Junta no reconosca
las Cortes no se le puede prestar obediencia y q.e aunq.e spre. esto traerá males
pero q.e se evitan otros, y se esperan ordenes de essa, pero no entran los de
B.s Ay.s p.r ello, y será forsoso sonservarnos, y morir antes q.e perder la dignidad
de un Pueblo Español y leal á su soberano. En este momento q.e serán las 4 de
la tarde ha fondeado un Buque pequeño corsario, q.e avisa q.e en las Bacas, q.e es
un paraje de la costa de esta vanda vio 2 Lanchones, y 3 lanchas del Rio armada
q.e estaban de / sembarcando gente y artillería, y pertrechos, q.e a el Je tiraron
dos cañonasos pero, q.e el conociendo fuerzas superiores hiso p.r venirse, De modo
q.e no tardaremos en sufrir los fuegos de ellos, q.e serán correspondidos: oy se
han mandado salir varios sujetosy entre ellos D.n Josef María Roo oficial 1. de
la Aduana Hijo de B.s Ay.s p.r q.e te aseguro, q.e cada dia tenemos de q.n sos
pechar, y p.r lo tanto clamamos p.r gente de essa, q.e no tengan coneciones, ni
Parientes, sino Amor a la justa causa, y sostener la'integridad sin q.e se pierda
una vara de terreno, y todo vnidos, p.a acavar con el pérfido Napoleón. En mis
anteriores te he d.ho. alguna cosa del Oydor Acevedo, y te repito, q.e no se ^ien
de el p.r q.e es un botarate indigno de la Toga; y q.n graduó por un moso de
juicio y buenos y leales sentimientos es a Garfias assesor de la Precidencia de
Chile, q.e actualm.te esta sirviendo la Secretaria del Virrey interimen.te p.r la
Comicion de Esteller al Rio Grande, he tenido con el dos conferencias, y me ha
agradado, y su opinión la aprecio; pero de / Acevedo, si estubiese de humor te
contaría mil anedoctas, q.e te servirían de divercion, y de conocer sus ningunos
principios, pues hasta criminal es q.e se le tenga dado facultad de jusgar, pues ni
save lo q.e es Histituta, ni ha saludado un libro de LL, y solo quatro Casetas q.e
todo lo toma p.r el rabo, y solo es un charlatán de Cortes, al paso q.e sus Hermanas
y Madre me merecen toda consideración, y respecto.
10
Anoche a esso délas 12 tiraron los insurgentes 4 Granadas grandes, que re^
ventaron cerca de la Plaza, pero no hicieron daño sino en una Casa de D.a María
— 288 -^

�61

— 68^ —

"[Oí 'S 'T 'X • f^ISrOIST pjnHO BPUBa,,
ou^aiqo^ -sajiy souang 'EiiijuaSjy uopBj^^ b¡ ap jbisusq OAiipjy]
•neapuojj -Eidoa sg
•oapiAamoj^[ ap bzbjj Bjap JopBiuaAO^) -jbi^)
= nBapuojj asof — 'USl 8P 6 iso8y 'o^ag oXoajy ap '[Bif) jauBn) -soub
6oqjnui 'c;w e -3n2 soig -oiuauíBjjBd ja JB3IJM3A ajpod anb ua Ejoq bj bueucui ap
Bip ¡a. BJBd opuEjenaa 'aiuaiajipui ajjas apand ou uoiuido A p^ppijsj Bíns 'ojqan^
asa ap easaja^uí eo[ e oinbasqo jod anb sbui sas ou anbune 'pmpijos bjss Bpcj
-iBsap BJEfap ou -g^\ a*b ojadsa o^ -uoisiui ns ap oiuisijuejjodiu; ojaFqo ja oubsss
-au asan} ;s 'sBpinipsuo^ sapBpuoinB seuiap A 'jouadng nsap "g^ ap Bpuasaad bjb
Bjpuodxa anb ua jBqjaA Eijuajajuoa sun apjan^B a^as SEuuy SBjap 3¡a\ ua *¡bj^)
jap osiuMad ajuapaaajd uo^ í 'oiJBiuamBjjB^ ap asBp na anb BJBd EijJaAaqo^ i
BQazjB^ ouaAjy aso u'Q ojpjaxa aisa ap arpuajuj jo-g je bzbj^ esa B jciqiua ap
pBpissasu bj ua suod aui se'aoj^ se^sa ua pEppijaj bjb A 'uoijej^j Bjap sasajajuí
sojb '^ay jap sopcjgBS soqaajap soj b BpuEjaoduii joXbui Bj3p ojunsB u^
*P ojsoSo
o'I oSL
•\oijD)U3iuv¡sod OWLO3 'mn^a^i^o^ X vuaojnj -y •[
ap maua \a opunsiao oapiaatuo^^^ ap Jopmuaqof) jv nvupuo^j • ap ototfQ — *^

oasnj\[ A OAiqojy-xgM opuo^ -oap;Aa)uoj^[ 'no

'[8
bj ap

OAiqaay]

•UOI3E3O jofam Bjssq 'jojny ja sjjb^ as ojad
aJouSí as ou 3-b B a-b esos ej^o b buiuusi ou oj^afqo im A 'ojjiisjd jss ouimoqB
a-b J'd souu sbui sajadsa ou 'jaded aisa ap osn / a^eq as 3-b eijijou iui b b3sjj is
anb a-d jsdBd ajsa uos opBpin^ 'BJa^ij es^aeo A 'ojuainiBjpuojoiB ns A 'opBmanb
jEjsa oíAap a*b 'BJjan^) omos opiua^ Bq a-b sopBj sojem ojad 'Xajj;^ J'g J3 jonBdss
s^ -ajes a-b oj souiajaA 3-b uos sajuapijns uauaij z\ uoa 3-b -g-g e ESip aj a-b
3jopE)x3iuo3 aq A 'SEip o^ ap -ojj ja BjBjBuas ssj as sBuiap soj a-b A 'ajuiEjEipaui
-ui ubSjbs soiuojd uaisa 3-b 'souBiuaiuy sanbng soj 3-b B-d napjo bj opuapeq
Bisa as a-b auiopuBsiAB Xa^i^ J'g jap uesapa un jBJiua ap EAs^y :pEpun3as -eju
bjiuo3 93 8auoi3Bjduiaiuo3 ua souiEpuc A 'JESEd uBqBxap ib sand soiuajur so^iui
-aua A 8B3oq souaui SEjsa jauaj A 'jiAiAai sBfja.iBq ososaoj sa "j'j -sbju ap muídsa
J3 BJjuo^ uaiirapB 3S inbB ouios A 'sajua^jnsui soje sopeuopede seui soj uos a-b
'aaj ap ajaaj^ 3-b j-d 'ojjan^ ua soiuaua^ a-b 'souB^uauíy sanbng ¿g ap Bpijss bj
^aaj¡^ jb ojsandoad aq uaiquiBj^ -sojiosou ap epjanse as is isa BjsBq asjapuajap
ouBssasau 83 'bisussoui bj jaJapcd A 'sapcpni^ eop / ssiea aapjB jba Bisan^ ara a-b
'ojuaioiijuas jap j^sad b 'ojad 'soueios sojap asJEiSnja^ B-d ese ni Bisa ua oiiain
as ea^ JopXo jap bj A 'sEpsisnsE SBiusnb sbua aa)uooua sand 'eijiiuej bj jb8joiu
•bj3 jajBq ap BjajBj cipijjad bj opuatA opBjadasap ua oq.ia sajjB3 sbj J"d aqnpuB
aqaouB a*b 'ojn^asB ai ab j-d jejoa ap Bq oiuouiaQ ja 'ojaaja opiAap b ojsa BAajj as
ouis 8"b 'opujnqE ubi Xojsa X 'bs^aia nos bsos bj jbuio) eá ososjoj sa sofBjc uoa
sopoj opepanb Bq 3*b saod 'buub^^ aj a-bunB A 'ubjbubjjb as sspoj ojad 'sapsijns
•ijip sns osnd am sojEdaJ sojjoj soun J3JEq a*b uauau 0sJ3 a-b sBJapjEqiuoq 9Bj
33BAIAB 3-b A JBSBJBg B J3A E^d OUOpiniO3 8UI A^ill^^ J-g J3 'BUIB3 n8 U3 BpBSUBS
-sap BqB^sa a-b 'oxas jiAsp ja bjjuo^ Bpifuip biuib^ui eun sa SEpuuEj3 sbj jbjij ap
oqsa ja sand pspni^ Bjjanbe euBaquioq aj as oi^is ja jBjiiaJ Biosq ouis a*b 'eiunf
ajqBpaadsap bj b oaauíud jbuiijui ojad sX-y s-g b a^aquioq p^piAOJd ap soiafng
SO1JEA UOS J3A B 38Bd S9U"b B JO'AO^ J3 A í^&gt;Jll\ J'g J3 J'd OpJ03B 88 Bip J3p
Xi sbj UBJ38 3-b aiuBieui aisa ug -usinsaxa A uajusAui a-b sbui J"d 'sojuajuí sns uajSoj
a-b 'oai3 ou A BpuBisuos Xe ojad 'sjqísod sas eaj ouBp o^uEnb X 'sBquioq UBJaiara
son a-b soiuaajj A 'zauío^ eanjua^y u-Q ap BpniA UB^nQ 3pj;iBi\[ bj b ojunt osubjq

�f
[10.— Oficio del Gobernador Vigodet a J. Rondeau, aceptando el parlamento de
J. A. Calcena y Echeverría].
[9 de agosto de 1811].
Como los Gefes de esta Plaza no aspiramos á otra Satisfacción que ala de
guardar los derechos sagrados del Rey, los intereses de la Nación, la felicidad de
estas Prov.as y en particular también los intereses de este fiel Pueblo; convengo
en que D.n José Alverto Calzena de Echeverría se presente mañana a las once de
ella más acá délas primeras casas del Cordón con las formalidades de Parlamen
tario, y con las que yo mismo saldré de esta Plaza, y al tiempo de avistarnos, dexando cada uno su respectivo Acompañamiento, nos uniremos para tratar délos
Asuntos que VM. indica. = Dios guarde á VM. muchos años.
Montevideo 9 de Agosto de 1811.
= Gaspar Yigodet = Señor Don José Rondeau. Es copia Rondeau.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

[11. — Oficio de J. Rondeau a la Junta de Buenos Aires, dando cuenta del fracaso
de la misión de Calcena y Echeverría].
110 agosto de 1811].
Exmo. S.or

No puede decir lo mismo de que e dé demisión ó licencia a los Portugueses que
voluntariamente hayan tomado servicio en las tropas españolas; pues no cree
exista estipulación alguna que justifique semejante pretencíon; y porlo que toca
alos que acreditan haber sido forzados presume el abajo firmado no habrá incon
veniente, estableciéndose la reciproca por ambas partes en los Servicios de Mar
y tierra.
4.a Que se pondrá en libertad, y se restituirán los Bienes embargados á los
Comerciantes Portugueses presos en Buenos Ayres, así como se entregarán los
esclavos huidos á los Portugueses empleados en el Ex.to de Buenos Ayres.
RESPUESTA. — El Gobierno de Montevideo apó / yará sin duda con esfuerzo
todo lo justo de esta demanda, y es de esperar que la primera parte no experi
mentara dificultad y que el Cap.n General Vigodet promoverá igualmente la Se
guridad. El efecto de las varias pretenciones que se han sugerido al General D.
Diego de Souza depende en ciertos casos del Gob.o de Montevideo en otros del
de B.s Ay.s., pero no parece haberse tenido presente que estos Gob.nos no son So
beranos, y que la Sana politica y el ínteres mismo del Gob.o Portugués exige
los mire puramente bajo este aspecto.
El abajo firmado después de concluir asi sus observ.nes rápidas sobre las ins
trucciones comunicadas á D. Diego de Souza espera que sirviéndose el Ex.mo S.r
Conde de Linhares elevarlas á S.A.R. el S.r Principe Regente tendrá S.A. la bondad
de mandar se modifiquen, y ciñan á los términos análogos al objeto declarado
de la entrada de las tropas Portuguesas, á las profesiones solemnes hechas en
aquella época p.r el Gob.o Portugués, y en una palabra á la paz harmonía, y
buena amistad entre aquellos Payses, cuya conservación es para todos de tan
grande importancia. El abajo firm.do / se aprovecha con gusto de esta ocasión
para renovar al Ex.mo S.r Conde de Linhares las expresiones de su alto respeto,
y de su estimación particular =
El Marques de Casa Yrujo = Rio de Janeiro 4 de Diciembre de 1811.

Considerando que una intimación militar por medio de un parlamento ala
Plaza de Montevideo lejos de proporcionar el convencimiento de aquellos Gefes
sobre la necesidad de reparar con una unión fraternal y amistosa las consequencias
del escandaloso atentado de haver llamado en su auxilio las tropas de una Nación
extrangera, limítrofe, y que desde los tiempos mas remotos y atropellando las re
laciones mas sagradas ha intentado la posecion de estos países de la banda Oriental
y Septentrional del Rio déla Plata, solo serviría para irritar su orgullo y obs
tinación, determiné entablar una negociación por medio de una Conferencia Verbal,
afin de instruirles fundamentalm.te délos riesgos que amenazaban á la integridad
del territorio, de su responsabilidad á las resultas funestas de un Acontecim.to
menos favorable, délas ventajas déla unidad del estado de nuestra situación politica y Militar, y déla predisposición de VE. á conceder y garantir al Pueblo de
Montevideo asus Autoridades y Vecindario quantas condiciones fuesen compatibles
con el Sistema Grál, y con la dignidad de VE.
Varios sugetos de mérito y aptitud para / el desempeño deeste importante en
cargo se presentaron ami imaginación; pero al fin me decidí por el Intendente
de Exercito D.n José Alverto Calzena y Echevarría, creyendo que la responsabi
lidad de su carácter y persona unida la circunstancia de no haver tenido relaciones
anteriores con el Gov.no de Montevideo le concibiría la atención desús Gefes,
especialmente de D.n Xavier Elio, á quien havia tratado con franqueza en España.
Avisado el Intendente, quien de antemano havía manifestado esta idea y ofrecidose a su execucion embié á la Plaza un oficial parlamentario con el oficio de
que es copia el man.0 1. y se me contexto accediendo ala conferencia Verbal
como verá VE. por el del num. 2.. Sin perdida de momento firmé la instrucción
n. 3 p.a q.e sirviese de regla en el desempeño déla Comisión, comunicándole
los demás avisos q.e me parecieron oportunos al mejor éxito de una empresa, en
q.e se afianzaba la integridad^ territorial, la terminación de una Guerra exterminadora, y el Sociego délos fieles havitantes de esta Campaña; Objetos á mi vez
de la primera importancia á los intreses del Rey y déla Patria.
Llegó la hora del parlamento, y en las inmediaciones déla linea se unieron
el Intendente y el Gov.or Vigodet para conferir sobre los asuntos que ocasionaban
la entrevista.
El Intendente comprendió en sus primeras insinuaciones la idea depasar ala
Plaza para q.e interviniese D.n Xavier Elio en la Secion, asi p.r ser este el sentido
del parlamento como por que tratándose de negocios interesantes al Estado y / a
estas Provincias correspondía de necesidad la instrucción del Gefe Superior déla
Plaza. Nada parecía mas racional que la adhesión á esta propuesta, si se proce-

Hasta aquí Montevideo no habia hecho mas q.e mortificar el espiritu de VAS.
refiriéndole los progresos q.e p.r momentos hacia la Revoluc.n en este Reyno y
los riesgos q.e p.r todas partes cercaban á esta Ciudad.
No era extraño q.e de este lenguaje De verdad usase una hija p.a con una
madreen quien tenia cifrada su esperanza.y de quien unicam.te esperaba auxilios
q.e contuviesen la tormenta,y la librasen del naufragio.Sin embargo recuerda la
fiel Montevid.o, q.e desde los principios, en medio Délos mayores riesgos,y q.do
mas expuesta se vio,siempre dijo á V.A.S. q.e preferirira su misma exístencia.y sus
habitantes, se sepultarían primero entre sus ruinas,antes que sucumbir ala per
fidia.ó ceder ala ambición. Hoy tiene la satisfacen de anunciar á VAS. q.e la
ciudad De S.n Felipe, y Santiago sabe cumplir su palabra, y q.e fiel á su Monarca,
se ha sacrificado gus / tosa p.r sostener su lealtad.
Seguían efectivam.te las Calamidades De un sitio obstinado sin molestia,y
destructor De la Poblacn sin necesidad Del arte. Obstinado sin molestia, pj q.e
parecia q.e la naturaleza les habia. anticipado los Quarteles mas cómodos enla
basta y hermosa población Del Cordón, y Migueletes situados extramuros: sin mo
lestia, p.r q.e dueños Délas riquezas naturales del Pais,parecía que mas estaban
situados p.a vegetar, q.e pa molestar á sus hermaos. Sin molestia, p.r q.e aunq.e
la estación alos principios debía ser algo incomoda la próxima Primavera les
daba nuebo aliento p.a mortificarnos.

— 290 —

— 303 —

[Copia en Archivo General de la Nación Argentina. — Buenos Aires. — Go
bierno Nacional. — Banda Oriental 1811-1812 - X - 1 . 5 - 11, cpta. 791. Ord.
n. 313/22 en el Archivo de Foto-copias del Instituto de Investigaciones Históricas
de la Facultad de Humanidades y Ciencias. — Montevideo].

[28. — Representación del Cabildo de Montevideo ante el Consejo de Regencia
de España é Indias narrando las dificultades sufridas por Montevideo de
resultas del sitio].
[11 de diciembre de 1811].
Serenísimo Señor

�diera con buena fee. Pero Vigodet lleno de aquella elación que inspira el fana
tismo, y el orgullo infundado de los Oficiales Españoles, y sin dignarse de dar el
tratamiento al Intend.te, aunque no fuera mas que por respeto á la Solemnidad
del Acto, o por correspondencia ala civilidad con que se le trataba, levanta la voz
y en tono descompuesto le dice que sele venía á insultar; que asaltase la Plaza
este montón de hombres indisciplinados para convertirlos en favezas; que la Es
paña existía y existiría para castigar álos rebeldes, y que lo dijese así asu General.
A vista de tan groseras produciones, muy propias en la boca de su autor, se retiró
el Intendente lleno de moderación, y da experiencia del Carácter insolente de
estos Mandones que nos embia la Regencia, creyendo que los Pueblos Americanos
duermen aun en el sueño de una vergonzosa esclavitud.
Este escandaloso Suceso con que estos cobardes, sin atreverse a asomar ásus
murallas intentan ofender en la autoridad de VE. la dignidad délas Provincias que
le han confiado su Gov.no y la conservación de sus derechos, me confirma en la
opinión de que ni la razón ni la prudencia alcanzan á curar los males del fana
tismo, ni templar el orgullo furioso délos Españoles que han jurado nuestra pros
cripción. Solo la espada y la bayoneta tendrán la energía bastante para conducir
a estos fanáticos al desengaño desu impotencia / y de sus errores. Yo los considero
incapaces de ninguna conciliación, y espero por lo mismo que VE. me permita
llevar adelante la resolución que he formado, de no poner la dignidad de las
Armas déla patria a desaires de esta especie, ni admitir otra conciliación que
aquella que me proporcione la Victoria. Dios gue. á VE. m.s años. Quartel Gral. de
Arroyo Seco, 10 de Ag.to de 1811.
Ex.mo Sor. José Rondeau / Ex.ma Junta Guvernativa délas Prov.as del Rio déla
Plata.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

[12.— Oficio de la Junta de Buenos Aires a J. Rondeau, avisando que pasan a
Montevideo sus comisionados, Funes, Pérez, Paso, Alvarez y de la Rosa, en
la Fragata Nereus para tratar con Montevideo].
111 de agosto de 181U.
Por quanto para servicios importantes ala causa del Rey y vien déla Patria,
relativos ala reunión deseada de la Plaza de Montevideo con esta Capital ([encuia
retardo ceparacion apoyan sus miras ideas, los agresores de los sagrados
derechos del S.or D. Fern.do 7. y enemigos de la P.a con ruina déla Patria]) pasan
al surgidero del Puerto de Montev.o en la Frag.ta de la GrJí de S. M. Británica
nombrada Nereus una Comicion representatiba de esta Junta, compuesta desús
Diputados vocales ([miembros]) della D.r D.n Greg. o Funes, D.r D.n José Pérez,
y D.r D.n Juan José de Paso, acuias ordenes y para los mismos interesantes
Servicios van acompañados del Then.te Coron.1 D. Ign. Alvares y D.n José déla
Rosa, llevando sus respectivos sirvientes y cirados. Por tanto, y p.a q.e sirviendo
este Pasaporte, desuficiente credencial, así para q.e el S.or Comand.te déla ma
rina Inglesa, preste ensu virtud la garantía y segurid.d que bajo su Pabellón y
fuerza que comanda, se hagan abordo desu buque todos los tratad.s que se ofrescan
con el Gefe ó Gefes que goviernan a Montev.o asegurándoles si necesario fuese,
([q.e]) ([bien]) anombre desu nación, ([si posible le fuese, o bien]) como vn
comand.te particular (del maior aprecio y concepto de esta J.ta que serán cum
plidos religiosam.te en la forma (que se ([que]) estipule) ([]) por la
comicion representatiba de la Junta de estas provincias, como p.a que sean resti
tuidos con toda segurid.d sin biolabilidad sus personas aesta Capital vajo la seguri.d del Pabellón Ingles. Damos el presente en B.9 Ay. y Ag.to 11/811.
[Junta] a José Rondeau.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno
Nacional. "Banda Oriental 1810-1814" - X, 1. 5, 10].

— 291 ^

�U3. — Oficio del Cabildo de Montevideo al Virrey reclamando por la retención
de un oficio enviado por la Junta de Buenos Aires^,
[14 de agosto de 18111.
Exmo. Señor. Este Ex.mo. Cavildo está asombrado déla conducta q.e V.E tiene
con los representantes mas celosos, y mas fieles del Pueblo, por cuios timbres ha
merecido del soberano los honores, y gracias propias de la Real clemencia. El subceso del día, ha llenado de confusión al benemérito Cavildo de Montevideo, viendo
retenido por V.E. el oficio quele dirigía la Junta de Buenos Ayres y cuio tenor ha
comunicado V.E. verbalmente al S.or Alcalde de primero voto, y dos Regidores
reservándoselo sea qual fuese el espíritu de d.ho oficio, y fuesen las que fuesen
las proposiciones de d.ha Junta, el Cabildo era Capaz para etenderse con ella,
sin desviarse de las sendas del honor. Una gestión dirigida directamente al Ayun
tamiento deve saverse por todos vnidos, para acordar las providencias q.e sean
conducentes. En este supuesto y con las protestas mas legales, para ocurrir al solio
exije este Ayuntamiento de V.E. que se digne pasar al Cabildo el oficio, de que
se ha echo mención, y los demás que de su clase le hayan sido dirigidos por el
conducto de V.E. = Sala Capitular de Montevideo, y Agosto catorze / de mil ocho
cientos y onze = Joaquín de Chopitea = Ildefonso Garcia = Fran.co Xavier Ferrer
= Josef Manuel d3 Ortega = Juan Antonio de Bustillo = Jorge délas Carreras =
Miguel Costa = Juan Josef Duran = Juan Fran.co de Solorzano = Joséf Suarez
= Al Ex.mo S.or Virrey D.n Fran.co Xavier Elio. =
[Copia en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Ad
ministrativo, Caja 735].*

[27.— Oficio del Marqués de Casa Irujo al Conde de Linhares haciendo varias
consideraciones sobre la necesidad de la retirada de las tropas portuguesas
del territorio español].
[4 de diciembre de 18111.

La retención en mi poder del oficio quedirigió á VE. por mi conducto la
Junta de Buenos Ayres, fue un procedimiento ajustado á mi autoridad y facultades,
asi como es agena a las de VE. la reconvención inoportuna, éindecorosa que me
hace por su carta de ayer sobre una materia nada menos que de estado y de puro
y alto gobierno reservada únicamente por las leyes al conocimiento é inspección
de los Virreyes y capitanes generales, y en su defecto délos gobernadores délas
Plazas, o Provincias. La intervención quepretende VE. tener enestas circunstancias
y clase de negocios, es del todo incompatible consu instituto y funciones, y estoy
firmemente persuadido, que si sela consintiese meharia indigno ala confianza
q.e el Rey meha hecho, poniendo bajo mi dirección yresponsabilidad elmando
destas importantes Provincias.
El lenguaje ysolicitud actual de VE., no menos q.e la conducta quepoco

El abajo firmado Env.do Ext.o y Minist.o Pleni.o de S.M. Cat.ca tubo la
honra de recivir ayer noche la Nota oficial del Ex.mo Sr. Conde Linhares,
Consej.o Minist.o y Secret.o de Estado y de la Guerra del 1. del corriente. Aunque
el abajo firmado ha considerado, y considera como virtualmente comprehdidos
a los Portugueses en la ultima convencn entre el ultimo Virrey de las Provincias
del Rio de la Plata y la Junta de Buenos Ayres, por las razones que ha tenido
la honra de exponer anteriormente, con todo, conformándose con los deseos del
Gob.o Portugués ha escrito ya lo conveniente para que el Gefe de aquellas Prov.s
vea el modo, de que p.r una declarac.n explícita, y formal, quede restablecida
la harmonía y buena amistad entre todas las Provinc.s limítrofes del Rio de la Plata
y las déla misma clase pertenecientes á la Corona de Portugal. Realizado este
punto, y colocado el Gobierno Portugués en los mismos términos relativos en que
se hallaba antes de la entrada de sus Tropas en el territorio Español, nada puede
quedarle que desear ni pretender en justicia, y en conformidad á sus declaraciones
mas solemnes; habiendo recivido ya del abajo firmado la expresión de la gra
titud de la Nac.n Española, p.r haber concurrido de un modo, que le hacetanto
honor, al restablecimiento del orden en aquellas desgraciadas Provincias. Con
todo el abajo firmado no ha podido menos de ver con alguna sorpresa en la
citada ultima Nota del Ex.mo S.r Conde de Linhares seha encargado al Ge
neral D.n Diego de SoUza, establezca una serie de pretenciones, agenas del ob
jeto de su entrada, y que debiendo crean necesariamente una divrsidad de opi
niones, podrían tender mas á resucitar animosidades (que deberían sepultarse
para siempre) y turban la harmonía, que a consolidar la buena intelig.a en que
todos están tan interesados. El abajo firmado se tomará la libertad de hacer al
gunas observaciones sobre aquellas acerca de las quales puede desdeluego formar
una opinión, en la esperanza de que el Imo. S.r Principe Regente, tan honrosamente
zeloso de parecer justo y Amigo déla España, conservará estos bellos atributos
en toda su fuerza y esplendor. Los artículos comunciados al General D. Diego
de Souza son los siguient.s: 1. Que es de suma importancia para asegurar
el decoro y Dignidad de la Corona de S.A.R. q.e se reconozca por los Gobiernos
de Montevideo y Buenos Ayres la Justicia conque S.A.R. mando entrar sus tropas,
y que á la presencia de estas se debió la pacificación q.e acaba de efectuarse, y
q.e se obliguen los Gob.s de Mon / tevideo y Busnos Ayres á no tentar de hecho
agresión alguna contra los territorios y Dominios de S.A.R. excepto por orden
expresa de la Regencia de España. RESPUESTA El decoro y dignidadde la Co
rona de S.A.R. y la justicia con que mandó entrar sus tropas en el Territorio
Español están plena y completamente asegurados por las Cartas del Virrey Elio
que reclamó y obtuvo su socorro: así pues estaDeclaración parece escusada, y
se juzgará irritante p.r B.s Ayr.s contra quien se había solicitado su auxilio. Que
la presencia de las tropas Portuguesas ha contribuido á la pacificación actual es
indubitable: el abajo firmado, órgano legítimo y acreditado del Gob.no Español
del que depende el de Montevideo, ha tenido y tieen la satisfacción de declararlo:
por lo mismo es escusada una nueva Declarac.n. Pero al mismo tiempo que con
viene en la parte gloriosa que S.A.R. ha tenido en este suceso, la misma fran
queza con que se ha hecho esta Declaración, exige también se atribuya, y del modo
mas esencial, ala victoria completa conseguida el 20 de Junio ultimo por el Exercito del Perú al mando del General Goyeneche, a la dispersión y destrucción total
del Ex.to de Castelly, a la reconquista de la Paz, Oruro, Cochabamba, Charcas,
Potosí, la del / importante paso de Tupizá y aun de Jujui quese han verificado
después, y á la convicción de que B.s Ayr.s no puede mantenerse, aun en su
situación actual, privado de los recursos de aquellos Payses. Con estos hechos
cuya verdad y notoriedad constan al Ex.mo S.r Conde de Linhares, el abajo
firmado espera que S.E convendrá en que la presencia de las Tropas Portuguesas
no ha influido de un modo único, y exclusivo enla pacificación de que se trata.
Enquanto a la obligacn que se desea de que los Gob.nos de Montevideo y
Buenos Ayres no intenten agresión alguna contra los territorios y Dominios de

— 292 —

— 301 —

[14. — Oficio de los Diputados de Buenos Aires a la Junta anticipando no haber
tenido suceso la comisión ante el Virrey Elío].
[16 de agosto de 18111.
Con el Quech que pasa al costado de esta Fragt.a a las 11 de la noche de la
noche de regreso [(de)] esa, anticipamos á VE. aviso de no haver tenido suceso la
comisión por no acceder Elio á nuestra Instancia por la conferencia; y demorados
alfrente de Montev.0 por falta de viento, esperamos este p.a hazernos ala vela.
Dios gue. á VE. m.s a.s Frag.ta de S.M.B. Nereus 16 de Ag.to de 1811.
Exmo. S.or D. Gregorio Funes. D.or José Julián Pérez. Juan José Passo. /
Exma. Junta Provisional Guvernativa.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

115. — Oficio del Virrey Elío al Cabildo de Montevideo sosteniendo que la retención
de los pliegos de la Junta encuadra dentro de los límites de su autoridad].
[19 de agosto de 18111.

�tiempo hace observó, recibiendo, y abriendo sin mi aviso y previo consentimiento
VE. pliego del Cege de los insurgentes, por el que exigían la entrega deesta Plaza;
me hace recelar con fundamento, ó que YE. ignora qual es mi dignidad, y lo que
puedo y debo hacer como virrey conforme á mis titulos, poderes, é instrucciones
reales, ó que cree que Yo las desconozco. / Sin infringir estas, y comprometer ni
honor y carácter, no podía entregar á VE. el pliego que reclama; y con este cono
cimiento di el paso atento ygeneroso de manifestarlo álos Diputados del cuerpo
que cité al efecto por medio dími Secretario, con cuya diligencia no dudaba
quedaría VE. satisfecho.
Pero supuesto que no lo está, podrá desde luego VE dirigir sus quexas ala
soberanía como lo protexta, quedando Yo igualmente enlapropia disposición de
hacerlo por mi parte, á compañando con mi informe los insinuados pliegos; y
entre tanto llega la R. 1 resolución, espero que VE. se abstenga de repetir seme
jantes interpelaciones, y quese ciña al desempeño délos deberes q.e las leyes le
prescriben. Llenando VE. los suyos y Yo lo mios lograremos arruinar elespiritu
de defaccion que es muy fácil destruya el buen orden establecido. No demos al
enemigo la horrible satisfacción de romper con nuestra manos los lazos déla pru
dencia, moderación y concordia que hansido y serán para el, tabarrera mas im
penetrable. Sepamos vencernos para vencerlos y trabajemos cada qual según sus
arbitrios y facultades para conseguir un mismo objeto, qual es, y debe ser la
salvación de estos preciosos Países.
Xavier Elio.
Dios gue a VE. m.s a.s Montevideo 15 de Agosto de 1811.
Al Exmo. Cabildo deesta Ciudad
[Al margen] con fha. siete de Septiembre de mil ochocientos y once, por mandato
verbal del Exmo. Cabildo saque testimonio triplicado de este oficio, y lo anoto (hay
una rubrica).
[Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo.
Libro 570, t. 64].

116.— Oficio del Cabildo de Montevideo al Virrey Elío reiterando la entrega de
los pliegos de la Junta].
129 de agosto de 1811~[.
Exmo. S.or
Jamás creyó el Cavildo, que los tpos. en que empiezan los hombres á recuperar
su libert. se le negara atodo un cuerpo representar sus dros. Tampoco imaginó que
pudiera ser recombencion importuna e indecorosa, ni interbencion incompatible con
las funciones desu Ministerio reclamar un dro. q.e franquea la Ley al mas infeliz
Vasallo.A VE. no puede ocultársele que son tan sagradas, y reiteradas las disposi
ciones sobre conservarse intacta la corespond.a.; que hace comunicarse vnas regiones
con otras, y los Ciudadanos entre sí, que ano ser el grande interés q.e tengan la
religión, y el Rey en la retención y apertura de vnos Pliegos para descubrir vna infi
dencia, no hay persona dequalquier grado, prerrogativa^ dignidad que sea/ que
pueda (alterar su imviolabilidad) ([violar este grande sacram.to]) con infracción del
dro. de gentes, deviendo en los casos permitidos obserbar las ritualidades prevenid.s.
Estos principios tan fundamentales parece que se havian olvidado, pues una de las
principales mociones déla Nación en Cortes / fue sancionar de nuevo su observancia.
VE. como por la mano nos ha conducido á hacer estos recuerdos al verse VE.
combenido este Ayuntam.nto por haver recivido, y abierto sin su aviso, y previo
consentim.to vn Pliego del Ge fe de los Insurg.tes por el que exigia la rendición de
esta Plaza. Como el lenguaje de VE. supone en esto vn delito, para justificarse no
estará fuera deproposito hacer ver á VE. que ni ha havido tal Crimen, ni materia
sobre q.e recaiga. Con solo que VE. traiga a la memoria la serie de sucesos ocurridos
en nra. dolorosa situación, habrá quedado completam.te satisfecho délos puros procedim.tos de este ([consejo]) (cuerpo), y también lo será el Rey ante quien le seria
muy doloroso y sensible verse vulnerado sin mérito por informes de VE.
Según los Papeles públicos, o Gazetas deBuenos Ayres, y según todo lo que ha
— 293 —

�podido descubrir la perspicacia de VE., al Ayuntam.to nosele han dirigido sino tres
oficios: dos délos Cefes délos Insurg.tes y sitiadores, y el vltimo délos Diputados
de la Junta de B.s Ayr.s abordo déla Fragata Neréus de S.M.B., quando se aproxi
maron a este Puerto deseosos de comfe / renciar con VE. De estos documentos el
primero que exigía del Cavildo la rendición déla Plaza haciéndolo responsable como
á Padre de la Patria p.r los extragos y horrores que causarían sus Arm.s vencedoras
por la desgraciada acción délas Piedras; V.E. los recivió y abrió, hiñiendo dirigido
a este Ayuntam.to. El segundo q.e se reducía á pedir los equipajes de los veoin.s
que por sospechosos fueron expulsados de esta Plaza el 24 de Mayo, es verdad que
lo recivió el Cavildo, y también lo es que al tpo. q.e VE. dirigía vn Ayud.te á re
clamarlo, encontró este ados Capitulares que se encaminavan á instruir á VE. desu
contenido. El tercero, y que ha dado mérito á reclam.r el Cavildo sus dros., contenia
la solicitud de los diputados para que el Cavildo concurriese a la conferencia. El
segundo y tercero, no ablan déla rendición de la Plaza; y el primero lo recivió VE.
¿Cómo puede pues afirmarse sin equiboco que el Ayuntm.to sin aviso y consentim.to
deVE. recivió, y abrió vn Pliego del Gefe délos Insurgentes, por el q.e exigía la
rendición déla Plaza?
Sipor lo dho. no ha cometido un crim.n / el Cavildo, tampoco ha podido come
terlo por falta de materia. No le ocurrió al Ayuntam.to q.e el recivir Pliegos délos
Gefes de la rebolucion, fuera eclipsar, o disminuir las Altas facultades de VE.; p.r el
contrario creyó.que tanto por la Armonía, que es la maior délas fuerzas, qto. por el
carácter de representant^ de vn Pueblo, q.e esta haciendo los más loables sacrificios
y ([está]) dispuesto aderramar su sangre por sostener los dros. de la Nación, y del
Monarca, podia entrar mui bien con VE. en discusiones, q.e no serian indecorosas
a su Alta dignidad, y aun contestar por si solo a las barbaras propuesta de los Ene
migos, (acordado antes con VE.) ([pero siempre con anuencia, yde VE.])
como lo tiene de estilo. Negar esto al Cavildo es negar a los Pueblos la parte que
han tenido en las gloriosas revoluciones de España. Es suponerlos vnos meros ins
trumentos del poder, y no el mismo poder, compatible con la representación de VE.;
y es en vna palabra anular las providencias que tomó este Ex.mo Ayuntamiento de /
resultas de la Combulsion del 25 de Mayo en qup quiso interesar la Capital aeste
Pueblo; haviendo todas ellas merecido la soberana aprovacion, sin emvargo de
mandar en calidad de Gefe interino detoda esta Vanda Oriental el Brigad.r D.n
Joaquín de Soria, que por una interpretación acomodada a las circunstancias
([los Gefes en Capitán Gral.]) elevó el Gov.no ala clase de Capitanía Gral.
Si VE. cree que esto es atacar mas, y mas sus altas facultad.s; y traspasar
el Cavildo los limites desu instituto, y funciones no comprende este consejo a
que ha sido citado p.r VE. para hoir sus votos en las Ocurrencias del día. Este
procedimiento no ha podido ser un acto de mera vrbanidad y ceremonia, por que
sería ocioso hoir el sufragio devnos asistentes q.e ni podrán mover ni decidir.
Mas q.e acto de vrbanidad el Ex.mo Ayuntam.to ha estado persuadido que su
intervención es nn acto de (rigurosa) justicia, y que podía (reclamarlo) ([con
currir]) sin infringir los poderes e instrucciones, y sin comprometer ni el honor
ni el carácter deVE. El Cavildo encuentra en / apoyo de su Opinión que esta es,
y ha sido la decidida voluntad del Consejo de Regencia de España é Indias co
municada por el Ex.mo S.or d.n Eusevio Berdagi en 16 de En.ro del pres.te año.
Ningún punto mas de estado y de Alto y puro gov.no podia estar reservado
por las Leyes al conocim.to é inspección deVE. que el presente en que directa y
primariam.te se trata de salbar una parte imbadida del Patrimonio del Rey. Sin
emvargo previendo Su Alteza Serenísima el Consejo de Regencia por sus pro
fundos conocim.tos Políticos, los grandes incomben.tes que podían resultar al Es
tado en deferir a las tentativas de la S.ra Infanta D.a Carlota Joaquina, para in
troducirse en este continente vajo los especiosos pretestos de protecsion, y por mas
que sus miras no fueran otras que las de asegurar los dros. de su Augusto hermano
el Rey N.ro S.r se, dignó aprobar la conducta observada por este Ayun / ([Ex.mo
S.or Da María Dolores Escola en el expediente]) tamiento; y concluye mandando
que no siendo conven.te la introducción de. tropas Portuguesas no lo per
mita este Ayuntam.to. No puede pues VE- negarle al Cavildo lo q.e le
eóncedé el Consejo de Regencia; (q.do eso) ([y si]) en vn punto tan
delicado y. gravé ha podido tener intervención é influjo; no es fácil concevirse
por que 'sin transgredir, y perturbar las Altas facultades de VE. no haya podido
— 294 —

en semexantes momentos entregándole el referido pliego p.a su mas pronta con
ducción, y una or.n al Comand.te delaColonia p.a q. le subministrase ala Esquadra
Sutil los vastimentos q. pidiese por su justo precio q. fue lo único q. exigió
de n.ros ofrecimientos.
Se dirigen á V. el num.o deimpresos corres / pondientes para q. los circule,
y haga introducir dentro déla Plaza de Montevideo, procurando por su parte
acelerar la total conclucion de los negocios pendientes con aquel Gob.no y acordar
los medios mas adequados con el General Rondeau de facilitar sin demoras el
transito del Exercito desu mando, acia los puntos desde donde deben transpor
tarse á esta vanda.•- ..
Dios &amp; —
B.s Ay.s, 19 deoctubre de 1811.
Al D.or D. José Julián Pérez.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814", X, 1, 5, 10].

[24. — Oficio del Gobierno de Buenos Aires a J. Rondeau, comunicándole que.
llegó J. J. Pérez con los Tratados celebrados con el gobierno de Montevideo
y que éstos quedan admitidos en todas sus partes^,
124 de octubre de 1811].
Hoy ha llegado á esta Capital el Secretario del Gov.no D.r D.n José Julián Pérez,
"con los tratados delatransacion de desavenencias con Montevideo que quedan
([sancionados]) admitidos poreste Gob.no ([en todas sus partes]), y lo han sido
por publica aclamación, con la celebridad correspondiente. ([Enterado VS. de este
negocio]). En su consecuencia previene á VS ([este Gov.no]) accelere sus marchas
como se le há ordenado anteriorm.te, pues cada dia urge mas la brevedad deellas.
Dios &amp;
B.s Ayr.6 24 de octubre 1811.
S. Geni en Xefe D. José Rondeau.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno Nacional "Banda Oriental" 1810-1814". X, 1, 5, 10].

[25. — Oficio del Virrey Ello al Cabildo de Montevideo haciéndole saber que el
r • ••
Consejo de Regencia ha resuelto su regreso a España y nombrado Capitán
General de las Provincias del R. de la Plata a Vigodet].
[8 de noviembre de 1811].
'Por el Ministerio déla Guerra seme comunica con fha. de 26 de Julio ultimo
las RI. Ordene de que incluyo a VE. Copia; ella le enterará deque el Supremo
Consejo de Regencia en nombre del Rey Nuestro Señor, ha resuelto mi regreso
á España, nombrando de Capitán Gen.l de estas Provincias del Rio déla Plata al
Mariscal deCampo D.n Gaspar de Vigodet: doy á VE. por ahora esta noticia para
su respectibo cumplim.to. y sucesivam.te sela daré del día enq.e dicho Geni haya
de personarse del mando.•
Dios gue. a V.E. m.s a.s Montev., 8 de Nob.e de 1811.
Xavier Elio.
Ex.mo Cavildo de esta Ciudad.
[Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo.
Libro 570, f. 72].

— 299

�el Cavildo recivir oficios délos Gefes Insurgentes, y consultarlos con aquel celo
y Energía q.e se está mereciendo los elogios detoda la Nación. Lomas sensible
para el Ayuntamiento es que VE. le prevenga que se abstenga de semejant.s ínter"
pelaciones que equibale alo mismo que a imponerle vn silencio degradante, como
si el representar un Cuerpo tan digno sus dros., fuera vn insulto, vn atentado, ó un
Crimen. Concluye el ^Cavildo reclamando los referidos documentos, para perpetua /
memoria y constancia en sus Archibos, y para q.e los representantes déla Pos
teridad bean el mejor modelo del Eroismo, y Patriotismo, poniéndose ensus Actas
las contestaciones que devieron dar, y no pudieron disminuyéndose de este modo
sus glorias.
Dios Cue. a VE. muoh.s años — Sala Capitular deMontevideo a 29 de Agosto
de 1811,,
Exmo. Señor.
J. de C. = J. G. = F. X. F. = J. M. de 0. = J. A. de B. = J. (de las) C.
= M. C. = JJ. D. = J. F.co. S. = J. S. =
Con flia. siete de Septiembre saque testim.n triplicado del preced.te (/oficio/)
borrador por mandato verbal del Excmo. Cabildo en quatro fojas, y lo anoto —
Entrerrenglones = borrador — v.e — testado = oficio = no vale.
[hay una rubrica]
Al Exmo. S.or Virrey Dji Fran.co Xav.r Elio.
[Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo.
Archivo General Administrativo.
Libro 569 "Oficios y Contestaciones al Virrey Elio". Borradores, fs. 60-63] •

[17. —Oficio de J. J. Pérez a la Junta de Buenos Aires avisando que remite el Con
venio Preliminar • celebrado con los Diputados de Montevideo].
[8 de octubre de 1811].
Remito á VE. el convenio preliminar celebrado con los Diputados del Govierno de Montevideo álos fines de esperar ordenes terminantes de VE. p.a pa
sarles mi ultima resolución sóbrelas proposiciones que también incluio, y que
sobstienen con firmeza después de varias conferencias. Sin embargo la retirada
de nuestras tropas ala otra parte del Arroyo de S.n José no debe hacerse hasta
el regreso de este Correo, con todo espero q.e VE. tenga á bien despacharlo sin
perdida de momento porque su demora puede ocacionar incalculables perjuicios.
La necesidad de consultar á VE. con la posible anticipación las nuevas pretenciones de Montevideo no me permite dar á VE. una razón circunstanciada de mi
conducta que remitiré luego, que se haia concluido la negociación.
El Señor Vocal D.n Juan José Paso instruirá a VE. de algunas particularidades
que pueden dar idea del Estado y disposiciones délos enemigos.
Dios Guarde á VE muchos años. Quartel General de Arroy Seco, Octubre
8 de 1811.' .
• .
Ex.mo S.or José Julián Pérez.
S.res del Exmo. poder executivo.
[Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

118.— Oficio de Elio a Pérez prometiendo, bajo palabra de honor, garantías a los
habitantes de la Campaña luego de la evacuación^,
Í10 de octubre de 1811].
Bajo mi palabra dehonor podra V.S. asegurar á todos esos bavitantes que
desde el momento que vayan evaquanda esta campaña las tropas del mando del
— 295 —

�Gobierno de Buenos Ayres. quedan en plena livertad para restituirse si les acomoda
asus respectivos hogares, ó á esta Plaza; y que aninguna persona sea déla clase
ó estado quefuese se le perseguirá por las opiniones publicas que haya tenido
ni por haver escrito papeles seductores, ó insultantes, tomado las armas contra
la causa q.e he sostenido, ni por otro motivo qualquiera q.e pudiesen haver pro
ducido las circunstancias; pues todo quedará olvidado, sin q.e ni Justicia ni in
dividuo algunp particular sujeto á mis ordenes se atreva á quebrantar esta reli
giosa protexta y garantía, sin experimentar el rigor de las leyes; lo que también
ofresco hacer notorio oportunamente por medio déla imprenta.
Dios gue. a V.S. m.s a.s.
Montevideo, 10 de octubre de 1811.
Xavier Elío - S.r Diputado del Gobierno deBuenos Ayres D.r D.n José
Julián Pérez.
[Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
Banda Oriental 1810-1814. X, 1, 5, 10].

[19.— Oficio del Gobierno de Buenos Aires a J. J. Pérez remitiéndole ratificado el
Convenio Preliminar del 7 de octubre de 18111.
112 de octubre de 1811].
Con la brevedad que há sido posible, y exige V. en so oficio de 8 del corriente,
sele dirigen por éste Govierno ratificadas las estipulaciones que lo acompañaban;
en las quales aún que se advierten algunas anotaciones no trascienden (ala) ([en
la]) Substancia délos convenios y (si al) ([estipulados, y si al]) objeto de aclarar
unos conceptos que ([pudieran]) en lo succesivo (discernidos pudieran) desperar
([zelos en ambos go]) (motivos de desavenencia en ambos go) biernos ([con per
juicio déla común tranquilidad]). Desde luego proceda V. al cange de sus poderes
con las personas contratantes quedando advertido que por cartas separadas se le
instruye de como debe conducirse en su retirada, y la del Exercito.
Dios gue. á V. m.s a.s Buenos Ayres. 12 de Octubre de 1811.
S.r D.r D.n José Julián Pérez.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. "Banda
Oriental" 1810-1814 - X, 1, 5, 10].

[20.— Oficio de P. Primo de Rivera al Gobierno de Buenos Aires, comunicándole
que como preliminar resultado de la Misión de J. Pérez ante el gobierno
de Montevideo, las tropas sitiadoras han comenzado a retirarse^.
[11 de octubre de 1811].

[21. — Orden del Gobernador Vigodet para que sean demolidas todas las construc
ciones de extramuros en el área comprendida entre la muralla y el tiro
de cañón].
[16 de Octubre de 18111.

ORDEN
La defensa de la Plaza, quando en algún tiempo puedan acometerla enemigos,
es del mayor interés para todo ciudadano, y el impedir que en algún asedio se
aprovechen de las obras exteriores para arruinarla, es una obligación del vasallaje,
y es una ventaja considerable para evitar los males que experimentó esta Ciudad
en la invasión de los ingleses, y que acaba de sufrir de las tropas de Buenos-Ayres.
Montevideo debe allanar su campo que alcanze el tiro de cañón, asegurando asi
su defensa, y el escarmiento de qualquier enemigo que la sitie.
Conozco que el demoler todas las casas construidas desde los cotos señalados
de mar a mar atrasará a muchas familias, y en la necesidad de verificarlo padece
mi corazón sobre el mas pobre de todas ellas; pero yo que aprecio a esas mismas
familias mas que a mi mismo las quiero libertar de los estragos de que no podría
conservando sus casas; y cierto que los habitantes de extra-muros de Montevideo
no son menos desprendidos y generosos, quando se trata de salvar la Patria, que
los de Zaragoza, de Cádiz, de Gerona, de Tarragona, Valencia, y otras Plazas de
la Península, que demolieron magníficos edificios, cortaron frondosas arboledas
y arruinaron lo mas precioso en la naturaleza, y el arte, haréis pequeño sacrificio
de derrivar vuestras casas desde los linderos antedichos. Confio en que lo haréis
en el termino preciso de diez dias, recogiendo sus materiales, que trasladareis
inmediatamente á el lugar donde mejor os pareciese convenir, fuera de dicho te
rreno, y no puedo persuadirme me obligareis á que pasados los diez dias contados
desde el de la fecha, dé una providencia executiva para demoler todos los edi
ficios, sin que quede uno en breves horas. — Montevideanos, vuestra defensa, vues
tro mismo honor, vuestra gloria exige esta medida para que los conservéis eter
namente.
Montevideo 16 de Octubre de 1811.
Vigodet.
[Impreso en Archivo y Biblioteca "Pablo Blanco Acevedo". Montevideo.
Bibliorapto 2. Cpta. 15],

[22. — Oficio del Cabildo de Montevideo al Virrey Elio, solicitando tome alguna
medida para impedir que el ejército de Buenos Aires en su retirada cause
perjuicios en la campaña e intente su despoblación].

Exmo. S.or
Ignorando si VE. ha tenido noticia del S.or Diputado D.r D.n José Julián
Pérez, después de su partida, le comunico pa. su satisfacción q.e como preliminar
resultado de sumicion las Tropas q.e sitiaban á Montevideo se hivan retirando
p.a S.n Joséé; q.e la comunicación de la Plaza con el Campo esta abierta; q.e
el S.or Pérez salió y volvió á entrar en ella; y q.e se le ha dado un Pasa-Abante
p.a q.e p.r este Bloqueo no se le embarase la comunicación q.e necesita tener con
YE. a fin de concluir el ajuste.
Dios gue: a VE m.s a.s.
Corbeta Mercurio en el Surgidero de Buen.s Ay.s fuera de Balizas a 14 de
octubre de 1811.
José Primo de Rivera. /
Exmo. S.or Gobierno de Buen.s Ayr.s.

[19 de octubre de 18111.
Exmo. S.or

[Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental" 1810-1814. X, 1, 5, 10].

El Cabildo no puede mirar con indiferencia los clamores de una multitud
de vecinos, que despojados de sus propiedades por el egercito de Buenos Aires,
imploraron la protección de este Ayuntamiento, para que consulte un medio, q.e
los ponga á cubierto de tamaños males. Ellos representan que a los incalculables
daños, que han experimentado, durante el sitio de esta Plaza, se han agregado
(hoy) los que nuebamente sufren por el ([citado]) egercito en su retirada, que
no contento con haber admitido bajo sus vanderas, y con el pernicioso atractibo
de la libertad, una porción de esclabos, arrastra con quantos encuentra, y nada
perdona, que no conduzca, dejándonos en el mismo estado de escasez, y miserias
que antes.
El Cabildo está seguro de la verdad de estas quejas, y considera la conducta
del egercito (de Buenos Aires) como opuesta en / teramente á los artículos del tra
tado ([de unas consecuencias muy funestas a este Pueblo por lo mismo cree con-

— 296 —

— 297 —

�— L6Z
-uo^ aaja ouisiui oj jod ojqsn^ ajsa e SEjsaunj Xnuí SEpu^n^asuoa eeun sp]) opej
-en ^p sojnapje so[ e ajusunusj / u^ Bisando otaos (ssjiy souang ap) o^pjaáa jap
Bpnpuos bj Bjapisuoj A 'scfanb sEjsa ap pepa^A ej ^p oanSa^ Bjsa opj;qe;3 j^
•saine anb
sciJasiui ^ 'zasssss ap opBjss omsiui js us souopuEfap 'Bsznpuos on anb 'euopaad
npnu A 'EJjuanaua souienb uoa bjjsejje 'soqepsa ap uopjod Bun 'peiraqij E[ ap
oqtjaexte osopnuad ^a uoa A 'SBJspuEA sns ofeq oppiuipe jaqeq uoa ojuamoa ou
anb 'Bpejpaj ns na ojpjaija ([opeip]) [3 jod uaj^ns aiuaaisqanu anb eoj (Aov)
opeSaaSe ucq as 'bzbj^ ejss ap opis J3 ajuEjnp 'opeiu^uiuadxa ueq anb 'souep
sajqBjnsjesui soj b onb ueiuasaidsi sojjg 'ssjbui boueuiei ap ouaiqna b eSuod soj
a*b 'oipain un ^ijnsuos anb Ejsd 'oiuauuEjunXy aiss ap uopaajojd bj uojBJOjdun
'ssaiy souang ap oipaa^s js jod sapepaidojd sns ap sopefodssp anb 'soupaA ap
pnjijjnuí Bun ap saioiueja soj Bi^uajajipui uoj jejiui apand ou
jo-g •

— 96^ —

onjaiqog -sajiy souang -EunuaSay uopEj^ bj sp ¡Ejauag
e'usng ap oujaiqog jo*g "oj
/ *BJ3Ai]j ap ouiij^ asof
"II8I aP
e 9BZ![Ba 3P BJ3nj s-Xy s'uang ap 0J3p¡3ing ja ua oun3J3j\[
sp
•s-B s-ra 3^ B :3n^ 80ÍQ
•aisnfB js Jinpuoa ap mj b -g^
uoa J3U3) Biisa33u 3*b nopEDiunuioa bj asEJBquis sj as ou oanbojg sisa j-d a*b B*d
aiUBqy-BSBj un opBp Bq aj as 3'b A íbjjs us JEJlua b oiajoa A oijbs zaJS^ jo-g J3
s*b ÍEjiaiqB ej93 odiuB[) ja uoa ezejj bj sp uoiJBaiunuio^ bj ab ¡sssof u*g B*d
UEAiq as oapiAajuoj^ b ueqEpis 3*b SBdojj^ sbj uopiuras ap opBjjnsaj
ouioa 3'b uopaBjs;¡ES ns *Bd oaiunoioa aj 'BppiBd ns sp sandsap 'zaaaj
asof u-q j-q opBindiQ jo-g jap sppou opiuaj Bq -3^ is opuEJOuSj

ap ajqnj^o ap gf]
jo-g •omxg
'[uoionjqodsap ns ajuajut a mtnduwo vj ua soiMntiad
asne^ opojijaj ns ua saiiy souang ap orioiata ja anb Jipaduii ojvd vpipaui
nunSjo auiot opuojtjjjos 'otj^ Á^ui^f jv oap\aa%uoyi ap opj^qv^ jap opjfQ -

•oap;A3]uoj^[

[SI -Bld^ •% ojdBJOi^qig
na osaadmj]

O3UE[g

mUl8l aP

ap

• [asjvjpai v opozuatuoo utrq snuopnms sndojj so^ 'oapiaajuoj^ ap
otuafqoS ja ajuv zausj '[ ap -uoisi^^^ vj ap opojjnsad imnuiijaid oiuoj anb
ajopunoiunwoo 'saiiy souang ap oiuaiqof) jt&gt; ojaíiiy ap ouiijj -¿ ap otoifQ — *^

•[01 'S 'T 'X " tI8I-0I8I
"sajiy sousng -Eupus^jy uops\[ bj sp [Eaaua^ OAiqsiy ua

I"inuo

•tapoSiA
'II8I 8P

91

'aiuamea
-13^9 8i3AJ3saO3 so^ snb BJEd Bpipaoz Bjsa 3Six3 buo^8 BJisanA 'jonoq ouisiui ojj
-sanA 'csuaj^p BJtsanA 'soueapiAa}uo^[ — -9BJoq 83A3jq us oun apanb anb uis 'sopij
-íps so^ sopoj jajomap BjBd BApnsaxs Bi^uapiAOjd Bun ap 'Bqsaj B{ ap (a apsap
sopEiuoa sB¡p zaip eo[ sopesed snb b si3JB3i|qo sin auiJipBnsjad opand ou ^ 'ouajJ
•ai oipip ap Ejsnj 'jiusAnos 3sai33iBd so jofaui apuop jEgnj {3 b ^juaiuBjBiparau;
8i3Jepe[SBJi anb 'sajEua^Eui sns opuai3o33j 'SBip zaip ap ospajd ouiuuai ja ua
oj anb ua 01JU03 -soq^ipajuB sojapui[ so[ apsap sbsbs ssjjsanA JEAUJap ap
jonanbad siaieq 'aiie [3 í 'BzapjniBu ej n^ osopsjd sboi oj uojBumjjB A
sBpajoqjíB SBSopuoj^ uojbjjos 'sopijipa sosijinSeui ao^aijouiap anb 'sjnsuiua^ bj
sp sbzbjj sbjio A 'Bian^jB^ 'Bno2BJJBX 8P 'Buoja^ ap 'z;pB3 ap 'bzo8bjb2 3p soj
snb 'buib^ bj jbajes ap bjejj ss opuEtib 'sosoiaua^ A sopipuaidsap souaiu uos ou
oapiAajuoj^j ap so.inm-B.nxa ap ssiaciiqBq soj anb o]jap A í seseo sns opnBAJasnoa
Biapod ou anb ap eo3bjis3 soj ap JBiiaqij ojamb sbj ouisiin im b anb sbui seijiuibj
SBuisim 9BS3 b opaJdB anb oí oaad isejja SEpoi ap ajqod sbiu js ajqos uozejod iiu
333pBd OJJB3IJU3A 3p pEpiSaOBU BJ U3 X '8BIJIOIBJ SBipiHU B BJESEJJE JBUI B JEUI 3p
sopB[Buas sojoa soj apsap SBpinJisuo^ sbsbs sbj s^poi jajomap js snb oazouo^
•3i]is bj anb oSiinana jainbjenb sp oju^iuijeoss js A 'Bsuajap ns
¡se opuBjnSssB 'uouea ap ojij js azuBajB anb oduiBa ns jbubjjb sqap oap;.\3juoj^
•sajXy-souang sp sedoji sbj ap jijjns ap BqBSB snb A 'sss^jSui soj ap uoisbaui bj ua
pEpn¡3 bis3 O)u3ui¡jadx3 anb sajem soj jeiias Bjed ajqBj^pisaos bíeiu^a Bun sa A
'afBjjesBA jap uops^ijqo Bun sa 'ejjeuinJJB Bjed sajouajxa siuqo sbj ap naq33AOjde
ss oipasB unSjB ua anb Jipsdmi ja a' 'ou^pepnp opoj BJEd ssjsjui joáeiu jsp sa
'so3;ui3U3 BJJ313UIO3B UBp^nd oduisp unSjB us opuEnb 'bzbj^ bj sp Bsusjap e^j

N3OHO
•[1181 P

ap or]

ap
ojp ja X D/^ojniu vj ajjua vpipu^jdiuoJ vaio ja ua sojmuvijxa ap sauoto
•3m%suoo ^vj sopoj svptjowap uoas anb vjvd jspo^i^ jopvuu^qof) jap uapjQ — -j

uBijnf ssof u*q j-q rg
'II8T aP sJiqni^Q sp ^I •ssa^y souang s-b s-ui -^ b -sn8 soiq
jsp bj A 'Bpsjpaj ns us asJpnpuoa sqap ouioa sp aXnjjsnf
sj se eepBJBdas se]je3 jod snb oppjsApB opuBpsnb saiuBjEjjuoa sBuosisd sbj uoa
saaapod ene sp a^uBS jb -^ Bpaaojd oganj spssQ • ([pEpijinbuEjj unraoa Bjap opmC
-jsd uoa]) eoujsiq (oS soqoíe na BpusuaAesap ap soApom) ([08 soquiB na sojaz])
jBjadssp (uBjaipnd sopuuaasip) OAisaaans oj ua ([UBJsipndj) snb soidasnoa soun
jEJEjaB ap ojsfqo ([je is A 'sopsjndpsa]) (jb is) A soiuaAuo^ sojap EpuBjsqng ([bj
ua]) (bjb) uapuapsej) ou sauopeious esunSjB usuaiApB as anb unB sajenb bej na
í UBqBuEduioaB oj anb ssnopBjndpss sbj SBpe^ijpBj oujsiao^) ajsa jod ua3uip sjss
'ajuau^oo jap g sp opijo ns ua -^ a^ixa X 'sjqísod opis Bq snb pep3.A 3.iq bj U0^
'[im 9P ^iqnv&gt;o ap zi~\
'11X81 aP aiqmoo ap ¿ jap jvuivtijauj otuaauo^)
ja opvotftíVÁ ajopuaitrwai zauaj •[ •[ o sauy souang ap oujaiqoQ jap oioifQ — -^f]

•[OT 'S 'I 'X "f-181-0181 P
oujarqog •sa.ny souang -Bupus^jy uopBf^ bj ap jbjsus^
ssof wq J"Q aai^y sonangap oujaiqoj) jap opBindiQ j*g - oijg
TI8I ^p s-iqnjao sp oí 'op^
•s-e s-m -g1^ b -an8 soiq
•Eiuajdrat Bjsp oipsm jod aiusniBnniJOdo ouojou jaaeqj
uaiqiuBi anb oj ís^Xaj sej ap joSij ja jeiuauíijadxa uis 'bijuejeS X Bixaiojd esoiS
•ijaj Bisa Jeiuejqanb b basjib ss ssuspjo siui b oisCns jBjn^pied ounSjB onpiAtp
•u; ju Bpiisnf ¡u 3-b uis 'opepiAjo Bjepanb opoj sand ísBiauEjsunojp sej oppnp
•ojd jaAeq uassipnd s*b Bjsinbjenb OApoui ojio Jod m 'opiusisos sq 3*b Bsne^ bj
bj)U03 6EU1JB sbj opEuioj 's3]UB]jnsui o '83Joi3npas sajsded oiuasa j3AEq jod ni
opius] sXsq anb s^aijqnd sauoiuido sbj jod tuinSasaad sj 38 asanjanb opEjsa o
asBja Bjsp B38 Buosjad BunSuiuE snb X '.eze\¿ Ejsa e o '^ajE^oq soAp^sdssj snse
Bpouioae eaj ts asjmipsaj EjBd pB^aAij Buajd ua uEpanb 'sajXy sousng sp

�opD3j/ijDj a^opuapituau ^aia¿ •[ •[ o sa^iy souang ap oujaiqof) jap &lt;noi¡Q — •

— 86^ —
ap Bpuapupsaid í pnpiunqjnap soidpuud so[ uo3 sjsandsaj ns ua aiuan^as
-uo^ anj u*b ou-qo^ ajsa b asjBiuasajd ^ 'JBUBqtuasap osiq ojuaiuiiuaqE ja soujb^
-lunmoa ap ojuaiui je *b buubj\¡ ap jepijounap oipaui jod ej^aijj ap ouiijj
asof -g Jijns BZJ^njEjap aj-puEiuo;^ ^ap SEjaajo sejuejj sEjap opijBA asjaqnq
uoisiraaj E)uojd-seiu ns jBjSo[BjBd uij je ospaad .(opuais) (fanj Xj) oduiaii [ap
ojuainuadxa ^s a-b pEpaiJBJiuoj cjjod a^JOdsuEJi ns sjqísod anj ou ajuaranjiup
•auiui so^aijd soj opcüajiua asjaqnq ap í 'ouadma ajsa ap JBsadE SEtn íbiSix -^
a-b oipEdsap ojuoad ([]) jap EiouBjsun^p E[ ajuasaid jaua) opinuio sq ou
'b ap oluaiiuisouo^ ua tupuaA 'oapiAa^uoj^ ap ja neo sepnpjo^G sauopisodoid se[
ou-qof) aisa, Jod sopcjijuej -^ &lt;e uoiaiAjOAap as *b uo^ op^o {ap Eqjaj b^joj
. [rrí aP a^qnt^o ap ^i]
'[oi^^ua \9 ua
viouiop t&gt;¡ ap mm&gt;o ; opuvoijdxa X 'f^gf ap aiqm^o ap ¿ jap jvmiuijajj ja

*[¿9"99 'sí '69S
-py jcjaua^ OAiip.iy -oap¡Aajuoj\[ 'noiaB^j; ej ap [Ejaua^ OAjijjjy ua
jBdSB^ u-g io-ao^
nBJ.J 'Q ^SJJÍA "J0S
•zajBng asof ^= ouBzjojog ap o-dj^ uenf = bjso^
SBjap a^jof — ojjpsng ap o-uy UBnf = k83¡jq ap ubj\[
asof = JajJa^ jaiABX os-ubjj[ ^^ EpjE^ osuojapjj = saiulüq^ ap ub^of — "Jog
•ouixg =; XI81 3P 61 a'l30 ^ 'juoj\[ ap jB^niíds^ BjEg s-e s-ui -^\ b -an8 boiq
*([tI8I 8P ([81]) 61
ajqnpo í oap¡A3iuo[\[ ap jBjmidB^) BjBg -soub soqonin '^\ b apjBnS soi(j])
•sBpuapiACud sajofaui sbj sojja ap ([oinbasqo ua])
opijauaq e jEjdopB ejq^s 'saiuBiiqeq sns ap oiíjaní ja i 'ojqanj ajsa ap sasajaj
-oí sojapspaaA soj ([jofaraj) aaouo^ anb ([i sojuaiuipouo^ sns uoa]) ([g]) g\
opoj ajqog 'pcpaidojd ns ap jejsuos UEáBq a^b o^anj 'souanQ sns b ssjJESaaiua B'd
'aAJasaj sbj 'oiu^auo^ ja ua SEpipuajduioa ua^sa ou anb sapadsa SBuiap &amp;. 'soqsjasa
sojjanbB ap asopuEáJEjua anbBjsd "sajiy souang ap scdoai sbj ap o^jEqmaaa je
opBupsap ju^nj je Bpaooad 'opu^EJi jap sojn^paB soj ap BpBJa^ua 'anb 'uoisiuio^ Eun
ajqmou oujaiAo^) ja a*b 'opjiqB^ jap oida^uo^ ja na JEÜnj aouaui ja sdnao ou
oisandojd ui| [a jej^oj BJEd asjBiundB Bjaipnd ab eoipam souba soj ajiug
'(ajBdaj soj anb
epipaiu Eun ajdopB ([as]) sopBjsnfE sopEjBjj eoj jbjoia nis anb (ap) ([uijbj) g^
ap u-3BJapisuo3 (ej) b sojjBqaja ([ap jEfap ojuajiuBum^^ ajsa apand ou ^]) (ap
aíap opqB^ ja anb easd) EpuapuaoEjj Bqonuí ap sajBui soun soisa uog BdBj\[ jap ja^ajBdBsap EJEd isb3 á 'pupijnu EjnjosqB ([ap opsisa]) Eun ua
•ai uis oapiAajuoj^ í 'opeqojdsap i 'ouua^ ap op^jsa un ua ([oapiAajuoj^¡ ap])
BUBdinE^ bj jspanb b EjpuaA 'uanSis saj a*b sa.iaSnin ap SEJajua sbijiuib^ Jionpas
ap omaaixa je opusSajj (opEjjuooua ueq) ([B3Bq i ojjEqsa iu]) (opadoipBnb X)
BI3JB9 OJJB3 OJUimb U03 OpEJJSBJJB S3]UB OpUSIABl] "SJÁy Sg ap SEdOJ) SBJ E SOpOJ
sopiun i. 'u'SBjqod ns ueiujoj a-b s^juEitAEq soj ajjEd ejjo rd sopBAajqns i. 'so^sa
opuBjjB^ a*b 'soqEp^g eoj ap sossjq eoj ap aiJBd Bqanni ua apuadap SEorjqEj sns
ap ^a i. 'ojuauíoj 'oqpjn^ ns anb ¡ojqan^ ajsa ap opB[ijosB2 ja sa jEjuaijQ EUBd
-UIB3 ej anb bjou^i ou 3^ ( [ouisiui oj soiumáas ssiuap oj ua anb í]) SBjsq sbj ap
opina ja A uoue^ jap opuamisa ja jpuas ou B oppnpaj usiABq as ojos souiBqBJsdsa
a-b 'zBd bj ap so^^aja sajqEpnjBS soj a-b souiBUBqjasqo aqajq ua mj^[ ¿uoponp
•as o ssjanj 'psiunjoA J'd uan^is oj a-b A. sopE)Ejj soj ua sepipuajduioa UBisa ou
a*b saisadsa SBuiap í 'soqsps^ ap o^saj ja asj3Bj;x3 uEpand ou apuop ap auniuu;
jEÜn[ ja B3S o^pjaxg opinp ja a-b EJiajoi 38 is bjss anb? sopBjjnsa^ sa[B)Ej ap
ojapuas ja jss odoiaii p uoa apand ([B-piAOjd]) (pmpijos) Bisa ig -pBuaqij bj ap
uajnjjsip ([s-Xy sg ap]) ojpjaxg (opBjp) jap sBJapusq sbj ofBq sopE^sijB
soqEj^sa (otl) ap ojauínu ja a-b ([iijiuuad zEd bj ap oinbasqo ua oq^a Eq as
opnpEUiaf] I) japuajaid ss opinfjad opEpcmaQ) [uaífJEiu jy] ([uE^ipu; as anb
souBp soj ajBdaJ 'sopBjEJj soj jbjoia uis 3*b 'Epipara Bun ajdopE as 'Xajj;\ Jto-g
•ouix^j ja uoa opianas ap anbBJBd "^\ ap uopBJapisuoa bj b ojjsqaja ajuaiuaA

�66S —

•[z¿ 7 'oís &lt;"qn
•OAjiBjjsiuinipy jbjsusq OAiqajy -oapiAajuoj^ 'uops\[ bj ap [Ejaua^ OAiipjy]
•pcpni^ Bisa ap opjiAB^ ourxg
'II8I aP 8'&lt;l0M 8P 8 &lt;-A3juoj^[ 8-B s-ui -g-^ b -an8 soiq
•opuBiu jap asjBuosjad ap
j"U3^) 1¡&gt;!P a-bua eip pp jJBp BJ33 aj-iuBAisaans X 'orunjdum^ oqpssdsaj ns
BJBd Bpijou sjsa eaoqc jod -g^ 5 Xop ^japoS;^ sp aedsc^ u-q odraE^ap jBasuBj^
jb bjbj^ Bjap oiy pp ^BianiAojj sEjsa ap j-usg uEjidB^ ap opucjquiou 'BUBdsg b
osajSaa ini oipnsaj Bq 'Jouag ojjsanj^ Xajj pp ajqmou ua EpuaSajj ap ofasuo^
oinajdng p anbap BJEjajua aj bjjs íBido^ -g^ b oXnpui anb ap auapjQ -jjj sbj
omiijn oijnf ap 92 ap -eqi uoa Ejiuniuoa suias Bjjsn^) B[ap ouajsiuij^[ ja jo^
9P ^jqutaiaou ap g]
b ^&lt;/ "7 3P 'ÍT 7aP smDwaojj sd; ap
opojquiov X vuods^ o osaiSaj ns o^ansai oi( ^aua^ay ap ofasuoj
\a anb jaqns ajopuaiom¡ oapiaatuof\¡ ap opjiqu^) p&gt; ot¡^ Xaui^f ¡ap
f

"[Oí 'S 'I 'X "^8I-0T8I Fioauo BpuBgOT leuopBfj ouaaiq
•of) -sajiy souang 'Eupua^ay uoidb^ bj ap [BJaua^ OAiq^jy na
•nBapuojj asof -q aja
'1181 ^qn|D0 ap

ua VU30 'S

•sEjpap pcpaAaaq bj seui a8-in Bip EpE3 eand 'arui^oiJajuE opEuapjo sq a\ as ouioa
sei[jjeui sns ^japaoB ([ou-Aog aisa]) g^ b auaiASJd Bpaanaasuoa ns ug -([oíaoSau
ais^ ap 'gy^ opejaiug]^ 'SjuaipuodsajJOJ p^pijqap^ v.[ uoj 'uopeaiBpB e^tjqnd jod
opis UBq o[ Á. '([sajjnd sns scpoj ua]) ou-qo^ aisajod soputmpB ([sopuuoiDUBS])
uepanb anb oapiAaiuoj^ uoa sepuauaABsap ap uoiJESuiuji'pp sopujcj) so¡ uo^
UBi^nf asof u-q j-q ou-aoq pp ouoiajjag p jejids^ Bisa b op^iíaj[ eq ^ojj
'[USl aP

ap

•[$a%^vd sns svpoj 11a sopttiiupo uvpanb sotsa anb X
ap oujaiqoS ¡a uoo sopn^qapo sopDiujj sof uoo za^aj •[ '/ oSajj
anb aiopuvoiumuoo 'noapuo^^ '[ o sauiy souang ap ouiaiqo^) \ap oioifQ — '^

•[0T 'S 'I 'X '^8I-0I8I I*HO P^a,, IBnopBN oiuaiq
-sajiy sonang 'EupuaSiy uoijb^ b^ ap jBjaua^) OAiqsay na
nBijnf asof "(j Jo-q jy
•1181 ^P a-iqnjaóap 61 's'Xy s-g
— ]J SOIQ
B^93 B 3SJB]
-jodsuEaj naqap apnop aps^p soiund 9O¡ Bps 'opuBtn nsap o^pjaxg pp ojisuejj
p scjouiap uis jei[[ije} ap n^apuoy jBjaua^ p uoa sopBnbapB seui soipam soj
aB k ou-qo^ pnbB uoj saiuaipuad sopoSaa soj ap uopnpnoa jeioi bj jB.iap^E
ns jod opuEjnjojd 'oap¡A3)uo[^[ ap bz^j^ Epp oajuap jpnpojiur BSBq Á.
soj 'b BJBd saiuaipuod / sajJOJ sosaadniíap o-mnu ja -\ b ua^uip ag
•sojuaiuipajjo soj'u ap
oíSixa -b o^inn oj anj -b opajd ojsnf ns aod asaipid 'b sojuamusBA soj jpng
Bipenbsg bjb asBJisiuimqns aj *b B*d Binojo^Bjap avpuErao^ jb u-jo Eun í 'nopanp
•uo3 Ejuoad SBin ns B*d o^aijd opuapj ja ajopuB^aj]ua sojuaiuoiu sajuExauía^ ua

opipod B^Bq 011 -g \ap sapB^jnaB} ssijy sb¡ jBqjnuad S. 'jipaj^suEjj oís anb Jod
asJiA8.iuO3 jpB} sa ou ¡ofnj^ui a uoisuaAjajuí aauaj opipod sq 3abj3 A opB3ijap
ubi oiund ua ua ([ib X]) (osa opb) íEpuaaajj ap ofasuo^ ja apaauoa
aj 3-t&gt; oj opjtAG3 jb ajjsSau g^ sand apand oj^ -oruiBjunÁy ajsa Biim
-jad oj. ou Eosanánjjoj BEdojj - ap uopjnpoaiu; bj avusAuo^ opuais on anb
opuBpuBtu aXnpuoa í ío^uaiuiBj ([ajuaipadxa ja ua cjoasg 83Jojoq bijbj^ ^q jo-g
oui'xg]) / unÁy ajsa jod epeAJSsqo B^onpuoa bj JBqojdB ousitp 'as j-g oj*j^[ Xag ja
ouBuuaq ojsn^ny ns ap "sojp soj jEan^asB ap sbj anb sejio uBjanj ou sejiui sns anb
seui jod X 'uois33iojd ap sojsa^ajd sosopadsa soj o Tea ajuauíjuoa ajsa ua asjpnpoji
•UI BJBd 'BUinbBOf EJOJJB^ B'Q B^UEJUJ BJ'g BJ 3p SBAI)B)U3) SBJ 8 JIJ3]3p U8 OpBJ
-sg jb jBijnssj unipod anb saruaquio^ui sapuEj^ soj 'so^ijijoj eoruipouoa sopunj
•ojd sns jod epuaSajj ap ofasuo^ ja smisiusjag Bzaijy ng opuaiAajd o^JBAUía
uig -^ajj pp oiuomiJiE^ pp Bpipeqmi a)JBd Eun JBqjBS ap bjbjj as aj-uiEusuiud
X B)3aJip anb ua aiuasaad ja anb *3A9P uopaadsui a oruipouos jb 6a.íaq sbj jod
opBAJasaJ jBiss Bipod ou'aoS ojnd X O]jy ap X opBjsa ap sem ojund uniu;\[
•oub svssjd jap oj-ug ap 91 na i^spjag oíA^sng up jo-g om'xg ja jod BpBJiunuí
•03 SEipuj a BuBdsg ap BpuaSay ap ofssuo^ pp pBianjOA Bpippap bj opis Bq X
'sa Bjss anb uoiuidQ ns ap oXodB / ua Ejjuanaua opjiAB^ jg 'g^VaP J3J3BJB3 jb iu
jouoq ja iu J3]aaiojdmO3 uts X 'eauopanjjsu; a sajapod soj jiSuijjui uis ([juana
-uoa]) (ojJBUiBj^aj) Bipod anb X 'Epijsnf (EsojnSu) ap o^sb un sa uopuaAJaiui
ns anb opipEnsaad opBjsa Bq ojuiBiuníy oui'xg [3 pEpiuBqiA ap ojob 3*b sej^
•jippap iu JaAoiu UBJpod iu 3-b sajuaisisE souAap oiÜEj^ns p Jioq osopo suas
anb jod 'biuouisjss X pBpiu^qjA BJam ap oj^b un Jas opipod Bq ou ojuaiiuipaaojd
3]sg 'Bip pp SBpuaJJnjQ sbj ua sojoa sns Jioq BJEd -g^^ jd opEip opis 8q anb
b ofasuoD ajsa apuaadiuo.i ou sauopunj X 'ojn)i]su; nsap sajiuiij soj opjiAB^ ja
JBSBdsBJl X Í9-pBJ[n3B^ SB]JB SnS SBtU X 'SBUI JE3B1B S3 O)S3 anb 33J3 -g^ Ig
•JBJ^) BIUBJldE^) ap 38BJ3 BJB OU'AO^) J3 0A3J3 (['JBJf) UB^ldB^ U3 83]3^) SOJ])
sEpuEjsunojp sbj b EpBpouioaB uopB)3JdJ3)ui Bun Jod anb 'Buog ap uinbBof
U-Q J-pEgug J3 JBJUaiJQ BpuBA^ E1S^ BpO)3p OUIJ31UI 3]3f) 3p pspiJBS U3 JEpUEUI
•ap oüJEAiua uis 'uoiaBAOJdB EUBjaqos bj oppaaaiu sBjja SEpo) opuaiABq íojqanj
ajsaE jB]idB3 bj jBs^jaiui osinb anb ua oXep\[ ap 5 pp uoisjnqino^ bj ap sBijnsaj
/ ap oiuaiuiBiunXy ourxg ajsa ouioj anb sEpuapiAOjd sbj jejnue Bjq^jBd búa ua sa X
•'3A 9P uopEjuasajdaj bj uoa ajqi^ednioa 'japod ouisiui p ou X 'Japod [ap sojuauínaj
•su; 80J3OI eouA sojjauodne sg 'Buedsg ap s^uopnjoASJ sbsoi.io¡2 sbj ua opiuaj UEq
anb ajiEd bj sojqsn^ soj b je^su sa opjiAB^ jb ojsa ^Egaj^j *oji]S3 ap auaij o[ ouioa
(["3A 8P^ 'BpuanuB uoa sjduiais ojadj) ('g^y uoa sajus opupaoaB) '9081ra
-aug soj ap Ejsandoad sBJBqjsq sbj b ojos is jod jEjsajuoa unB X 'pBpiuSip B]jy ns e
SBSojoaapui UBuas ou a*b 'sauoisnasip ua "g\ uoa uaiq muí jBJiua Bipod 'E3JBuoj\[
pp X 'uopEf^ bj ap *sojp soj J3u3)sos jod 3j3ubs ns JEuiBjjapE ojsandsip ([B^sa]) X
soi3i|ij3B8 S3jqt¡oj SBUI soj opuapEq Bjsa 3'b 'ojqanj ua ap s-juBjuasaada^ ap J313BJB3
ja Jod 'oib 'SEzisnj scpp joieui bj sa anb 'Biuouuy bj jod ojubj anbo.^aja oiJBJjuoa
p j*d í'3\ ap sapEijnoEj ssjjy sbj jmuiuisip o 'jesdipa Bjanj 'uopnjoqaj ej ap sajay
sojap so^aijj jiApaj js 3-b oyiunjun^y jb oujnso aj o^^ -EijajEiu ap ej^ej jod ojjaj
•3UI03 opipod Bq ooodiUEj 'opjiAE^) ja / UHUua un opi)auiO3 Bq ou *oqp oj Jodfg
¿bzbj^ Epp uopipuaj
bj Bi8;xa 3-b ja jod 'sajua^jnsuj sopp 3]3f) pp oS^ijj ua ouqB X 'oiApaJ *gA3P
ojuipuasuoü X osiab uis oj-mjun,íy ja anb o.ioqinba uts asjBiujijE sand apand 00103?
'3A 9}Ap3J oj ojaiuud ja X íezbjj bj ap uopipuaJ Epp usjqs ou 'oaa^jaj X opunSas
jg -Bpu3J3]uo3 bj b asaijjnauoD opjiAB^ ja anb BJBd sopondip soj ap pmpijos bj
Eiuajuo.i '-sojp sns opjiAB^ p j*uibj33J b o]ij3ui opEp sq anb X 'oaaajaj jg -opiuajuoa
nsap 'g^ b Jinjjsui b UBAEUiuiE^ua as anb E3JBjniidB;3 sopB ajsa ojiuoaua 'ojjbuibj^
-3J b ai'pnXy ua EiSuip -g^ 3-b -odi jb anb sa oj uaiquiBj X 'opjiAE[) js oiApSJ oj
anb pspjSA 83 'oXbj^[ ap f^ ja bzbj^ Ejsa ap sop^sjndxa uojanj sosoq^sdsos jod anb
s-upaA soj ap safcdinba soj Jipad b spnpaj as a*b opunSas jg -oj'UiBjun^y ajsa ^
opiSuip opusiuiq 'oijqB X oiApaj soj -g'^ ísEjpaij ssjap uopjB EpBpBJ^sap bj jod
SEJopajuaA s-uiay ens UBtJBsnBS anb sajojjoq X soSBjjxa soj J'd eujbj bj ap aJpBj b.
omo3 ^jqBsuodssj ojopuapBq bzbj^ Epp uoiaipuaj bj opjiAB^ pp EiSixa anb ojsmiJd
p sojnauinaop sojsa 3Q "g^ uoa jspusj / ajuioa ap sosoasap ojjanj sisa B uojbui
-ixojdB as opusnb '•{J'IVg ap snaja^¡ bib^bj^ Epp opjoqB s-jXy s-g ap Ejunf bj ap
sopEjndiQ soj^p oran [A ja X 'ssjopsijis X saj-8jnsuj sojsp ssja^) sojap sop isoiaijo
S84J ou¡8 opiáuip usq ajasou oruiBiunXy jb '-g^ ap Bi3B3idsjad bj juqnasap opipod

�126.— Oficio del Virrey Ello a la Junta Gubernativa de Buenos Aires haciendo
consideraciones acerca de la validez de su título de Virrey del Río de
la Plata]..•
[9 de noviembre de 1811].
Exmo. Señor
Si el desprendimiento expontaneo del titulo que VE. estraña en mi mani
fiesto, el de mis Empleos, y otros muchos sacrificios estando en mi mando pu
diesen concurrir á cimentar la paz, el orden, y unión completa de estas Provincias
á su Madre Patria, todo estubiera hecho: pero me admira á la verdad q.e VE.
ignore no puedo hacerlo.
El Titulo Proviene de Reales Despachos librados p.r la Regencia de España é
Indias, por el Gobierno de esa Nación de quien VE. se considera parte; y a la
verdad Yo tengola misma facultad de coartarme el Titulo, comode darme á mi
mismo otro de Virrey del Perú.
No alcanzo por q.e este dictado se oponga como VE. "dice al espiritu del ár
tico 6. délos tratados concluidos; él explica los limites que devo mandar por
ahora, y nada habla de Títulos: La misma razón tiene VE. parapretender que Yo
no mehaya llamado Virrey délas Provincias del Río déla Plata, que si lo
pretendiera VE. del Virrey de México; y si Solo el derecho déla fuerza hade
justificar todas estas pretenciones, con dolor repito a VE. ¡Hay de estas infelizes
Provincias! y ¡Hay de VE. mismos! Con mi pronta ida á España queda ya VE.
libre / del compromiso en quanto el titulo demi persona y acaso como lo opino
no tendrá VE. que darlo á otro; pero D.n Gaspar de Vigodet tiene el titulo de
Capitán General délas Provincias del Río déla Plata, y se verá VE. con este
Gefe en igual tropiezo. El titulo solo, no arguye mando ni posesión; lo mas ar
güirá un derecho á ella; así es que el Rey de España seha titulado siempre Rey
de Jerusalen, de las dos Sicilias, y de Gibraltar; sin que los potentados á q.e estas
posesiones correspondan se los hayan disputado, y eso que ellas están muy cimen
tadas porlos años y porlas distancias; circunstancia q.e falta mucho á la auto
ridad de VE.
Yo, ni ninguno en mi caso puede tener esta deferencia sin hacerse reo de
su Nación; mas si VE. comprehende queesta mutación puede estorbar o entorpezer el efecto de una obra tan útil y benéfica álos hombres, VE. puede por sí
dar el manifiesto como guste, pues Yo no lo variaría jamas. Si el alejarme de
estos Países de un modo que ya parece imposible los pueda otra vez pisar; si
las pruebas de desinterés y amor á ellos que tengo dadas á VE. me autorizan para
aconsejarle; dígnese VE. oirme que nadie hay que pueda hacerlo con tanta im
parcialidad.
Busque VE. pronto apoyo del Gobierno de España, entable con el su Corres
pondencia y pretensiones, y pronto se convencerá VE. de q.e los Sentimientos
del Gobierno Español, y los de la Nación entera sonlos de / una Madrepara con
sus hijos.
Voy á España repito á VE., y ya conlas armas defendiéndola contra esos
usurpadores pérfidos, y ya en la corte como agente deVE, siempre mehallará
deseoso de cooperar ala conclusión de la grande obra q.e ha comenzado VE.
Dios gue. a VE. m.s a.s.
Montevideo, 9 de noviembre de 1811.
Exmo. Señor Xavier Elío.
Exma. Junta Gubernativa de Buenos Ayres.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

— 300 —

�I0 —
ap 9OiuiuiOQ X soijoiiua; soj Eajuo^ eun^lje uoisajSB uajuaju; ou sajXy souang
X oapiAaiuoj^ ap sou'qo^ soj anb ^p sasap as anb a*3B3ijqo B[ b ojuBnbug
•ejbjj as anb ap uopsajjpBd bjus OAisnpxa X 'ooiun opom un ap opinjjuí Bq ou
SEsan^njao^ sedoj^ sbj ap epuasaad bj anb n^ tupuaAuoj g-g anb Bjadsa opuiujij
oteqe {a 'sajBqurj ap apucj rg ourxg [B ubisuoo pcpauoiou X pepiaA sXn^
soqoaq so^sa ^03 -sasXBj so[[anbE ap sosanaaj soj ap opuAud 'jEnjjE uopBnus
ns ua une 'asaauaiusui apand ou s-aXy s-g anb ap uopaiAuo^ B[ b ^ 'sandsap
UBq asanb mtnf ap une X Bzidnj, ap ossd ajueuodnii / jap bj 'isoioj
{^ 'BquiEqBqDO3 'ojniQ 'zbj bj ap Ejsinbuoiaa B[ b 'XjpisB3 ap ovxg jap
jejoj uop^iujsap X uoisaadsip B[ b 'aipauaXo^ jBJaua^ pp opueoí je ma¿ pp ojp
-.i axg p jod ompjn oiunf ap OZ I9 spinSasuo^ Bjajduio^ bijojsia bjb 'jBpuasa seiu
opom pp X 'eXnquis as uaiquiej aihxa 'uopejBpaQ Bjsa oqjaq eq as anb uoj ezanb
•uejj buisiui b^ 'osa^ns aisa ua opiuaj Bq 'H'V'S 3n^ bboiiojS ajjEd bj ua anaiA
•U03 anb odmai] omsiui jb ojaj •u-3BJBj3ag EAanu eun Bpesn^sa sa omsiui oj jod
: ojiBJBjaap ap uopaBjspES bj uaaij X opiuai eq 'oapi\aiuoj^ ap ja apuadap anb jap
jousdsg ouqof) jap opB^ipajjB X ompi^aj oubSjo 'opBuiaij oCsq ja :ajqe}iqnpui
sa jenpe uopEjijpEd bj b opmquiuos eq SEsanSnjaoj sBdoj} sej ap Epuasa.id bj
anf) •ofijxnB ns opBtpijos Biq^q as uainb ejjuo^ s^^y s-g rd ^jubiuji EJEáznf as
í 'BpBsnosa aaajed uopBJBj^aQBtsa sand isb :ojio3os ns OAmqo &amp; omejaa^ anb
oijg ÁaJJi^ jap SBJJB3 sbj aod sopeangasB ajuauiE)3[draoa A euajd uEjsa jouBds^
ouojujaj^ ja ua eEdojj sns aEJjua opuEui anb uoa EpijsnC bj A 'H'V'S 9P BUÜJ
•03 bj appEpiuSip A ojoaap jg VXSaildSaH 'BnB(i8a aP Bpua3a^ bj ap Bsajdxa
uapjo jod o^daoxa 'JJ'V'S 9P soiuiuioq A souojuaai soj bjjuoo Bun^jB uoisaj^e
oqaaq ap JBjuai ou b sajíy soucng A oapiAai / uojM 3p s'qo^) soj usn^ijqo as a'b
A 'asisnvoaja ap EqEJB s'b uopE.iiji.iBd bj oiqap as SEisa ap spuasojd bj b anb A
'sEdoaj sns JEJjua opuBín 'H'ys anbuo^ spijsnf bj saa^y souang A oapiAainop^ ap
soj aod E^Oiiojaj as a*b 'H'V'S aP Buoao3 KI 3P PI!P!U^!Q A ojojap ja
BJEd BpuBjjodui; Btnns ap sa an^) o*j :s-]U3in^is soj uos Bznog ap
Q Q j^ jb sopBpunmoa sojn^pjB soq uopuajdsa A Bzaanj ns Bpoi ua
so^nqujB sojjaq sojsa EJEAJasuos 'euBdsg Bjap oSiuiy A ojsnf aa.iaJBd ap osojaz
aiuamesojuoq ubj 'ajuaSajj adpuu^ a-g -onij ja anb ap BZUBJadsa bj ua 'uoiuido Bun
jeuijoj o^anjapssp apand sajBnb sbj ap E.)ja.)B SBjjanbB ajqos sauopeAJasqo SBunS
-jb jaoEq ap pB^asqij bj bjbuioi as opeuuij ofBqB j^ *sopBsaJ3]ui ubi UEjsa sopoj
anb na B'^ijaiui Buanq ej jBpijosuoa b anb 'BtuouijBq bj UEq.iiu A (ajdiuais EJBd
asJB^jndas u^ijyqap anb) sap^pisoraiuB jEjpnsaj e seiu Japua^ usupod 'sauoiu
-ido ap pEpisJAip Eun ajuauíBUBsa^au ubbj^ opuaiqap anb A 'epBj^ua ns ap oiaf
-qo jap SEuagE 'Bauopuajaad ap aiuas Bun ^azajqB^sa 'Bznog ap o^aiQ u-q jbj^u
•a^) jb opB3jE3ua Bqas saJBqui^ ap apuo^ rg oui-xg jap bjo(,^ Euiiijn EpEjp
bj ua Bsaidios BunSjB uo^ j^a ap souaoi opipod Bq ou opBnijij ofsqE ja opo^
U03 -SBpuiAOJj eEpEiaEjgsap SEjpnbE ua uapjo jap ojuairaiaajqBjsaj je 'jouoq
o^uBia^eq aj anb 'opom un ap opuanjuoj jaq^q rd 'EjouEdsg u'jBjyj bj ap pnnj
-bj8 bj ap uoisaadxa bj opEuuij ofBqE jap e.í opiApaa opuaiqBq ísauuiajos sedj
sauoiaBJBjaap sns e pEpuuJojuoj ua A 'eppsnC ua japua^ajd m jEasap anb ajiBpanb
apand BpBU 'jouBdsg ouoiuaai ja ua sBdojj^ sns ap BpBj;ua ej ap sajuE eqBjjBq as
anb ua soaiibj^^ souiuuaj soiusim soj ua san^n^o^ oiuaiqo^) ja opE.iojoa A 'ojund
ajea opBzi^Eajj •^EiánjJO^ ap BUOJO3 ej b sa^uapauauad asBp buisiui Ejap sej A
ejej^ bj ap oiy jap sajojjiuiij sjuiaojj sbj sspoi aa¡ua pBjsauB Buanq A BiuouuBq bj
Eppajqe;saj apanb 'jeuijo| A 'Eipijdxa u'OBjEpap Eun j*d anb ap 'opom ja b3a
s-aoj¿ SBjjanbB ap ajaf) ja anb oa^d a^uaiuaAuoa oj Bjí ojuasa sq san^nuo^ o*qog
jap soasap soj uoa asopuBuuojuo^ 'opot uos 'ajuauuouatuE jauodxa ap Ejuoq bj
opiuai Bq anb sauozEj sbj jod 'saiAy souang ap E^unj" bj A b^bj^ ej ap oi}j jap
sepuiAOJ^ sbj ap Xaj.n\ omiijn ja ajjua u'^uaAuoa Eiunjn bj ua sasanSnuo^ soj b
sopipqajduio3 a|uaui[EnjjjA ouios Biapisuoa A 'opEjapisuoo Bq opemiij ofsqB ja
anbuny •aiuaujoa jap o-x jap BJjan^ ej ap A opB^s^ ap o-jajaag A o-jsini^ o-fasuO3
'sajEqui^ apao3 "Jg om-xg jap jeptjo ejo\[ bj aq^ou laAe jiApai ap Bjuoq
ej oqnj B3*jB3 'J\pg ap o-iuaj¿ o^jsiuij^ A O"jxg op'Aug opBuuij ofEqE jg
'UISl P ^qvtapi^ ap f]
•[lounds^ oiiOtLun jap
sosanSmuod svdojj soj ap vpDjnaJ vj ^p pvptsa^^u nj auqos sauotonuaptsuoo
sajm(Uiq ap apuo^ jn otnjj nsn^ ap sanbjof^ /ap opifQ — -¿z]

vj uod opunwvjjaj Xajjt^ ^ oapiaajuoj\[ ap opjjqo^ jap or^ifQ — •

— Z6Z —
osodanb Bj^npuoa bj a-b souaui ou '-g^ ap jBm^e pmpi[osX aCsn^naj jg
•EpuiAOjj sajuBjjodui; ssisap
opuBmja pBpijiqBsuodsajjC uopaajrp ira ofEq opuaiuod 'oqsaq Eqam Áag ja a'b
BzuBijuos bjb ouSipui EUEqaiu asai]uisuo3 Bjas is anb 'opipBnsiad ajuauíarajij
AOjsa A 'sauopunj A oinjiisu; nsuo^ ajqijBdmoaui opoj jap sa 'sopo^au ap assja A
SEpuBjsunjjp SBisaua jauaj "g ^ apuajajdanb uopuaAjaju; E^ "SEpuiAOJj o 'sbzbj^
SBjap sajopEuiaqo^ sojap oi^ajap ns ua A 'sajsjauaS sausiidsa A saXaiJi^ soj ap
uopjadsu; a O)uaimpouo3 jb saXaj sbj jod a^uauíEoiun spEAJasaj oujaiqoii oijb X
ojnd ap X opEjsa ap anb souam Epi:u Eija^Eiu eun ajqos jaXe ap bijbo ns aod aasq
am anb Bsoaoiapuia 'Euniaodoui uopuaAUOoaa bj 'g^ ap sbj b eu^Sb sa otuo^ isb
'sapBijnsBj X pBpiioinE im b opeisnCe o^uaimipanoad un anj 'saa.^y souang ap Bjunf
ej oi^npuos nú aod -g^ b oí^iaipanb opijo jap japod ¡ui ua uopua¡aa B'^
•[1181 P oisogD ap ¿I]
•[pnpiuojTtD ns ap samuij soj ap onuap vjpnn^ua vjun[ n¡ ap sogaijd soj ap
oj anb opuaiua^sos oapiaaiuoj^ ap opjiqo^ jo otj^ ^a-ut/i jap oioifQ — -j;]

"[01 'S 'I 'X " ^I8I-0t8T Pinauo
ouaatqo^ -saaiy souang 'EuijuaSay uopEf^ bj ap [Baaua^ OAiqoayj
•BAiiBuaaAnf) jeuoisiaojj Bjunf •Btuxg
/ -ossb^ asof uenf "zaaaj oeijnf 9sof ao-g ^saun^ oíao^aa^ -q jo-g -omxg
'II8I 3P oi'^y ap 9J snaaaj^ ^H-UTS aP "V8BJ^ s-b s-m -g^ b -anS soiq
*bj3a eje souaazcq E-d ajsa sotuBjadsa 'o^uatA ap b)[bj aod O-Aaiuoj\[ apj^
sopBaouiap X íEpuajajuo^ bj aod BpuBjsuj Eajsanu e oijg aapaJJB ou aod uoisimo^
bj ossans opiuaj jaABq ou ap osiab -g^^ e souiBdppuB 'Esa [(ap)] osaaSaa ap aq^ou
bj sp aqjou bj ap jt sbj e B-j^Ba^ Eisa ap oprjsoo je BSBd anb qjanf) j^ U03
•[ÍÍ8Í P oisoSv ap 9í]
•[oj^^ Xa^Ji^^ ja ajuo uoistwoj oj osaons opiuai
uaqDi{ ou opwodiopuo ojun[ oj o saiiy souang ap sopomdiQ soj ap opifQ — -pi]

[3

-py jEJaua^ OAiq^jy -oapiAajuoj^ 'uopEj^ ej 3p [luaua^ OAiq^ay us Bido3]
= -oijg ^aiABx 03-nBj^ u-q Xajj;^ jo-g om-xg jy =;
zsjEng jasof = ouBZJojog ap oa-uEjjj u^nf = u^anQ jasof uEnf = BJS03 janSi^\[
= 8B.ia.ue3 SEIaP 3^jof = ojjpsng ap oiuoiuy uenf — EiJajjQ sp januBj^ jasof =^
iaiia^ JsiAB^ O3-uejj[ = EiDjeg osuojap[j = B3jidoq3 sp ainbeof = azuo X sojuap
-oq^o jiui ap / azao^Ej o;so3y X 'oapiAajuoj^ ap JBjnj;dB3 BjBg r= 'g-yV 8P ojanpuo^
ja jod sopiüuip opis UBXeq aj asEp ns ap anb seuiap soj X 'uopuam oqoa eq as
anb ap 'opijo ja opj;qE3 jb jBSBd au^ip as anb -g-^ ap o^uaimeiunXy ajsa afixa
oijos je auanoo BJEd 'sajBSaj ssm SE^sajoad sbj uoj X ojsandns aisa ug -sajuaonpuo^
UEas a'b SEpuapiAoad sbj jepjosB BJBd 'sopiuA sopo] aod asjaAES 3A3p O^uaimB)
•unXy je aiu3uie)33Jip EpjSi.np uo^saS bu^ -jouoq jsp SBpuas sej ap asaBiAsap uis
'ejja uoa asiapu3]a BJBd zsdB3 bjb opjiqB3 ja 'Ejunf Bq-p ap sauopisodojd sej
uasanj anb sbj uasanj X 'opijo oq-p ap njiaídsa ja aganj jBnb bss opsopuBAaasaa
saaopiSajj sop X 'ojoa oaamud ap spjeajy ao'g je ajuamjEqaaA "g1^ opeaiunmo^
eq jouai orna X saaXy souang ap Bjunf bj EiSuip ajanb oí^yo ja -g-^ jod opiuajaj
opuaiA 'oap;A3juoj\[ 3p opjiAE'j ouaamauaq jb uoisnjuos ap opEusjj Bq 'Eip jap osas
-qns jg -spuaiuap jsa^ bj ap ssidoad SEpEiS X 'sajouoq soj ouBiaqos {ap oppaaaui
Bq saaqiup soma aod 'ojqsnj jap sa^aij sem X 'sosojaa sbui sa¡uBjuasaadaa soj uoa
auaij g-^ a-b Bjsnpuos ejap opeaquiose Bisa opjiAE3 -om-xg ajsg -jouag -omxg
•[rrsr 3p

ap
souang ap 0}un[ vj jod opmaua oiotfo un ap

�S.A.R. sino por orden expresa de la Reg.a de España, el abajo firmado no puede
menos de manifestar toda la sorpresa, y sentimiento profundo que le ha causado
ésta propuesta p.r su naturaleza, por su novedad, inverosimilitud y podrá añadir
con toda franq.a por su inutilidad. Si se verifica como ha deseado el E.nio. S.r
Conde de Linhares de orden de S.A.R. el restablecim.to déla amistad en toda
la extens.n délas Provincias limítrofes de ambos Payses, p.a cuya explícita De
claración el abajo firmado tiene ya dados algunos pasos ¿qual puede ser el objeto
de semejante Declaración? El abajo fir / mado puede asegurar y se atreve á ga
rantir al Gobierno Portugués que las armas Españolas no cometerán, sin provo
cación, agresión alguna contra los territorios de S.A.R. Jamas habría podido sos
pechar, y sobre todo en las actuales circunstancias pudiese desearse entre dos Na
ciones Amigas, y tan interesadas en serlo, una declaración de esta naturaleza tan
injuriosa p.a ambas; pero ya que han podido obscurecerse por un instante los
Sentim.tos que debieron haber hecho imposible su concepto, el abajo firmado no
puede menos de hacer saber al Ex.mo S.r Conde de Linhares que los Agentes del
Gob.o Español penetrados de su justicia característica son tan escrupulosos en
respetar los derechos reconocidos de otras Potencias, como zelosos en la defensa
de los suyos propios.
2.a Que con relación á los Territor.s neutrales al Este déla Laguna Merín,
en que se dice haber los Portugueses establecido algun.s estañes asi como al
Oeste donde los Españoles se van adelantando no se moverá duda de parte de los
Gob.nos confinantes, y sedejarán estas questiones y las demás que pueda haber
deLimites de las Fronteras á la decisión de los Gobiernos de S.A.R. y da S.M.Cat.ca
quando des / pues de la pacificación general de la Guerra actual en Europa, ó
antes pudiesen entrar pacifica y tranquilamente en semejantes examenes.
RESPUESTA. Las tropas Portuguesas seg.n las profesiones mas solemnes en
que se halla empeñada la Real palabra del S.r Príncipe Reg.te entraron única
mente asocorrer á Montevideo y á restablecer la tranquilidad turbada por la di
ferencia de opiniones políticas entre aquella Ciudad y su camp.a. Así pues, el
artículo que precede nada tiene que ver con el citado objeto y no puede ni debe
ser parte del ajuste que se desea tanto mas que para ello se supone en el Gob.o
de Montevideo una autoridad q.e no tiene, y que pertenece exclusivamente al
Soberano. Los Gefes Españoles juran, .y son responsables al Rey, y á la Nación
de la seguridad, é integridad de los territorios que se ponen baxo su Gob.o por
consiguiente tienen el derecho de emplear todos los medios legítimos al efecto,
y la obligac.n de no permitir intrusiones ó usurpaciones. Esto son principios ge
nerales. El abajo firmado tiene una opinión demasiado exaltada déla justicia del
Gob.o Portugués para rezelar que la accesión á ésta su demanda pudiese pro
ducir en sus efectos la posesión de algún territorio / o territorios que no le perteneciese según los tratados existentes, y los limites reconocidos.
3.a Que las Concordatas existentes entre las dos Coronas p.a la entrega de
Desertores y Prófugos sean observadas puntualmente p.r ambas partes: que serán
puestos reciprocamente en libertad los Portugueses y Españoles aprisionados en
el territorio Español: que se dará demisión á todos los Portugueses que con plaza
voluntaria ó forzada sirvan en el Exercito Español.
RESPUESTA. Ningún pacto ó convención hecho sobre éste y otros puntos
p.r las autoridades subalternas de que se trata ahora pueden tener la solemnidad
y la fuerza que los tratados ó convenciones ya existentes. El abajo firmado en el
tiempo que ha tenido la honra de residir como Env.o Ext.o y Minist.o Plenip.o
de S.M. Cat.ca cerca de S.A.R. el S.r Principe Regente ha recivido del Gob.o Por
tugués reclamacn alguna especificada en los términos necesarios para que pu
diese ser efectiva. Este silencio le hace esperar no ha existido infracción de
parte del Gob.o Español. Ojala que ésta conducta hubiera sido imitada y se
habrían ahorrado mucha sangre, muchos millones, y los desordenes que han afli
gido á las Provincias delRio de la Plata. El abajo firmado / conviene en que la
observación fiel de las estipulacion.s existentes sobre este punto será muy útil
y ventajosa p.a las dos Potencias interesadas pero para esto es necesario quela
execucion sea puntual, religiosa y reciproca p.r ambas partes.
Si los aprisionados de q.e trata el Ex.mo S.r Conde de Linhares en el mismo
artículo son los Prisioneros hechos por ambas partes en el curso de las ultimas
hostilidades el abajo firmado presume no experimentará dificultad ésta demanda.
— 302 —

�— EOS —
*soujB3iji)Jom e'd ojusijc oqanu Eqep
sa[ EjaABiniJ^j euiixojd bj Eporaojuí oSje jas Biqap soidpuud soje uops^sa bj
s'bans 3*b J'd 'eijsajoin uig -soenuaq sns e je^sajoui ed a'b 'jsiaáaA e*d sopenjis
ui:qni38 sera anb Epajed'siE^ jap sajEJniBu sezanbu sejag souanp a'b J'd 'biissj
-ora uis :sojnuiBj]xa sopctuis sajajan3;j&lt;( í 'uopjO3 jbq uopsjqod Bsouuaq X BjsBq
E[ua sopouioj seui sajajJEn^) soj opEdppue ciqnq saj ezajejnieu E[ a-b epajBd
a'b J'd 'eijsajotu ais opeaitsqQ 'ajje J3g pepisa^au ms u'DEjqo^ ej sg aopnjjsap
í'Bpsajoui fiis opcupsqo opis nn a^ sapBpiuiBjB^ sbj avraBAipaja uiun^ag
'pB}^B3[ nS J3U81SO9 J'd ESOJ / SIlS OpB3IJU3ES Eq 38
'eai^uop^ ns b ^ij a'b A. 'BJqBpd ns Ji^diuna sqes ogcpui:g A. 'adi[a^ u'g af| pi:pn¡.)
bj a*b 'gVA ? -[^punuB ap u'^^bjsubs b^ auai¡ áo^j -uopiquiE eje japs^ o'eipij
•jad eje Jiqum.ins anb sajaB'SBUinj sns ajjua ojauíijd UBiJBi^ndss as 'saiuuiíqcq
ens ^'Epua^sixa buisiui ns Ejuuajajd a-b 'S'V'A ? Í!P ^^duiai^'oiA as Bisandxa seiu
op'b A'soSssij saJOÁEui sop^ oipaní ua 'soidpuud soj apsap ab 'o'piAajuoj^ jai]
c[ ^pjanaaj o^jBqma uig-oi^ujjtiEU pp n3SEjqi[ E[ Á'eiuamJO] bj uasaiArnuo^ a-b
soi^ixnc BqBjadsa ^jtuuoiun uainb ap Á'EzuEjadsa ns Epcjjp Biuai uamb ua'ajpBiu
ean uoo e-d efiq Eun asEsn pspjSA 3Q afEti^ua^ ajsa ap a-b ouEJjxa bjs oi^
•pEpnr) Ejsa e unqEJjao sa^JBd s^po] j*d ^'b so^saij soj
í oiL^ay a]sa na u-jn[OA3}j ej Bp^q sojuaotora J'd a'b sosajSojd boj ajopuaurjaj
•gVA aP niuídsa p jejijimoiu a-b seui oq^aq Eiquq on oap¡Aaiuo¡,\[ ¡nbs ejsc^j
Jouag ouiisiuajag
'UISl 9P ajqui^Mp ap fí]
•[oijis ^p sminsai
ap oapiíisjuo^f jorf SDptifm s^pmiri^ftp sn^ oputujon smpu/ a vuodsg ^p
ap oí^suoQ ja ajuv oapia^tuoj^^ ap op^íqoj pp um^ojuas^^day; — -g^]

•[oapiAajuojij — 'sBpnaj^ ^ sapEpiuEiunjj ap pEjjnaB^ ej ap
SB3UO1SI^ ssuopE3p93Auj ap ojnjiisuj pp SBidoo-ojo^ ap OAiqajy p ua Z^/I o'u
•PJO 'I6¿ '"J^^ 'II • S " t • X • ZI8I-II8I pnuaiJO EpnBg — -lEnopEjvj oujaiq
•of) — "sajjy souang —• •Buuuaéjy uope^^ b^ ap ^jaua^) OAiq^jy ua d
'II8I 3P 3^quispiQ ap f oJiauEf ap oijj == ofni^ cse^ ap
— jEjnJijJEd uopEuiijsa ns ap A.
'oiadsaj oj^e ns ap ^auoisajdxa sb^ sajEquiq ap apuo^ j-g om-x^ je jeaoubj
uoisEao Ejsa ap ojsná uoa EqoaAOjdB as / opuuij oCEqs [g 'BpuBjjodini
ubi 3p sopo) BJEd ss uopBAJdsuo^ c^ña 'sas^B^ eojpnbB ajius p^isiiuE Enanq
S. 'BiuüiujEq zed E] e Ejqi^Ed Eun na í 'sanSmao^ O'qo^) p J'd Eooda EjjanbE
ua SEqjaq sauuiajos S3noi83|ojd sbj b 'SEsanSnjJo^ scdojj sej ap cpuj}ua ej ap
opBJBjasp ojafqo je so^ojeub souiuijai soj e UBup i. 'uanbijipout as JEpuEiu ap
pBpuoq bj 'yg Eipuaj a^uaüa^ ad¡.iuu(j j'g ja '}j'yg b sBjJBAaja saJBqui^ ap apuo^
j-g ourx^ ja asopusiAJis anb Bjsdsa Eznog ap o^ai(j 'Q b SEpE.nunuioj sauoi.wn.ij
•su} sbj ajqos SBpidBj sau'AJSsqo sns ¡se juqjuüj ap sandsap opBuui} ofEqc j^
•o^aadsE ajsa oCsq ajuaiuiund ajim soj
a^txa sanSnjJo^ o-qo^) pp ouisrra saj^^ur ja ¿ cjijijod EUEg bj anb ^ 'souBjaq
-og uos on sou'qo^ soisa anb aiuasaid opiusi asjaq^q aaajEd ou ojad '-s-Áy s*g ap
jap sojio us oap¡A8)uoj\[ ap o'qof) pp sosb^ soiJap ua apuadap eznog ap o^aiQ
•q jBjauaf) je opua^ns ueq as anb sauopuajaad seijea sbj ap o^^aja |g -p^puníá
•3g bj 3)uauijBn^i BjaAOuiojd iapo8;^ jBjaua^ u-dB^ ja anb A. pejjn^tjtp ejeiuant
•uadxa on avied ejauíud ej anb jBjads^ ap ss Á 'Bpuemap e^sa ap ojsnf oj opoi
ozjanjsa uoa epnp uis bjbá / ode oapiAaiuop\[ ap oujatqog jg — 'VXS3fldS3H
•saj.íy souang ap ovxg ja ua sopeajdma sasan3njjotj soj e sopinq soAEjasa
soj uEjE2ajjua as ouioj ise 'sai.íy souong ua sosajd sasanSnuoj s^iuBpjamo^
soj B sope^jBquia sauaig soj ueJinipsaj as Á 'pEjiaqi[ ua Bjpuod as anf) ^P
•BJjap X
jej^[ ap sopiAjag soj ua saued SEquiE jod Eaojdpaj bj asopuapo^qEjsa 'ajuaiuaA
-uoaui Bjq^q ou opcuuij oCeqB ja amnsajd sopezjoj opis Jaqeq uBiipajae anb sojb
e3oj anb ojjod a ^uopua]ajd ajuEfamas anbijqsnf anb eunÜjB uopBjndiiss eisixa
aaj ou sand iSBjouBdsa SEdojj sbj ua opiAJas opcuioi UEÁEq ajuaniEUBinnjOA
anb sasanSnjJOj soj b epns^ij o uoisimap ap as anb ap orasira oj jp^p apand o^^

�Seguram.te fue efecto De la Próvid^ q.e vela sobre la conservac.n De este
pueblo haberse celebrado el Tratado de pacificac.n De 20 De Oetub.e Del pres.te.
Prescindiendo De los particulares De sus artículos debemos confesar, q.e á no ha
berse celebrado aquel tratado, y á no aproximarse las Tropas PortuguesasJVlontevid.o era ala hora De esta otra Sagunto.Solo p.r sus escombros,y sus ruinas se
hubiera sabido q.e existia este Pueblo fiel.Es necesario confesar este principio
para / deducir, q.e en esta America también tiene el Soberano Zaragosas, y Geronas.
Si tiene, y puede Montevid.o pretender la igualdad en el mérito,si convenimos
en q.e los extragos De la guerra nolos causa precisam.te el Cañón,ni la Espada
Sanguinaria,y q.e la fidelidad.y valor no solo se quebranta p.r aquellos, sino p.r
la fuerza irresistible Déla miseria y De la ambre, habiendo estado Montevid.o
quasi próxima á exalar sn ultimo aliento p.r la absoluta privacn De los articulos
De primera necesidad^s indubitable q.e su mérito debe igualarse al De los Zara
gozanos y gerondinos.Los q.e sepan q.e los naturales De estos Payses creados,y nu
tridos en el abundante y diario alimento De sus Carnes,no tuvieron en Cinco meses
un equivalente q.e supla su carensia, deben inferir q.e privados absolutam.te De
ellas estaban próximos á tocar el punto De la desesperación. Faltándole al hombre
el alim.to natural, y áq.e lo acostumbran Desde su lactancia.pronto desfallece,y no
solo es Soldado incorregible,sino Ciudadano inutil.El recurso álos casuales acopios
De^ Carnes salada / eran un lenitivo aparente,y no avituados á esta clase de alim.os,
ya empesaban las fiebres, é intumesencias á hacer un sordo extrago. La estac.n Del
Imbierno contenia sus efectos,y á haber continuado el Sitio hasta la pres.te ca
lorosa situac.n,era preciso ó sucumbir ala fuerza, ó perecer. Esto ultimo era el
juram.to mil veces hecho, y otras tantas ratificado p.r el Pueblo.
Era el Sitio destructor sin necesidad Del arte, pues aunq.e con solo sus lineas
de circumbala.n y contrabalas.n mortificaban á la Poblac.n; sin embargo habian los
enemigos, p.a aterrarnos situado una Batería de quatro Cañones De grueso calibre,
cuya continuada explosión há deteriorado los edificios, y causado como es indis
pensable varias desgracias enlos fieles habitantes.La Plaza se empeño varias veces
en destruirla,ó interrumpir sus fuegos,pero toda tentatiba era superflua,se vurlaban de n.tros conatos,y daban á entender q.e no solo tenían intelig.a sino espí
ritu p.a sostenerse.Desgracia es q.e el valor no lo emplearan en afianzar una unión,
q.e hiciera / mas robustos, y fuertes los exfuerzos Delavalerosa aunq.e afligida
Nación.
Por ultimo. Serenísimo S.r,podemos asegurar.y lo decimos con un dolor acerbo,
q.e los males q.e ha sufrido este valeroso Pueblo no podran repararse en medio
siglo,aunq.e VAS. quisiera con sus abundantes recursos y sabias Provid.s consultar
tantas ruinas. No podemos calcular aq.e ascienden los perjuicios,pero montan á
millones.La banda Oriental De Montevid.o la mas rica p.r sus producciones era
acaso la mas vella porción Del Patrimonio Del Rey.En unaPalabra era la Tierra
prometida.Pero ya no se ven ni hombres.ni producciones.Los habitantes De ella
abandonando sus hogares han seguido al Exercito Sitiador hasta situarse enlos
limites q.e demarcan los tratados De pasificac.n.En el Tpo. Del Sitio,y en su re
tirada incendiaron.desolaron, y consumieron q.to constituía su opulencia. Ya no
hay brazos q.e cultiven:también han desaparecido los hombres dedica/dos ala
Pastoril p.r cuya razón no existe un vecino q.e pueda contar con sus pingues haziendas.Solo aparece sobre este pavimento, el orroroso aspecto Déla desolac.n; y
p.a q.e acabemos De perder las esperanzas,no tienen estos habitantes aq.n volver los
ojos,cuando no p.a reparar al menos p.a contener el ímpetu De tantos Salteadores
y alevosos, q.e es el nuevo fruto De las ferases Campañas De esta Vanda. V.A.S. debe
proporcionarnos los auxilios q.e conserven este resto precioso aunq.e sea en su
estado decadente.Este es el premio q.e los representantes del Pueblo exigen De
V.A.S. aunq.e no estaría por demás un distintivo q.e fuera un eterno documt.o
Del honor.dela fidelidad, y del mérito.
Dios gue la importante vida De Y.A.S. los muchos y felices an.s q.e la Cristiandad
ha menester p.a su mayor aumento.
Sala Capitular de Montevideo y Diciembre 11 de 1811.
Serenísimo Señor.
[Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General
Administrativo, Caja 735].
— 304 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="892">
                <text>Las relaciones entre Montevideo y Buenos Aires en 1811. - El virreinato de Elío (Continuación)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="893">
                <text>¿Qué motivaba  que  desde  el Campamento  de Arroyo  Se despachara, el 10 de agosto, un comisionado hacia Montevideo? El  movimiento de las tropas portuguesas en territorio español para liar a Montevideo había causado inquietud entre los jefes insurgente antes  de iniciar  un  ataque  desesperado y decisivo a fin de evitar un fracaso que pudiera traer consecuencias graves, Rondeau optó por el camino menos riesgoso: la conciliación. &#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="894">
                <text>Paris, M. Blanca; Cabrera Piñon, Querandy</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="895">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1948, Año II, Nº 3 : p. 189-304</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="896">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="897">
                <text>1948</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="898">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="899">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="900">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="133" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="233">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/0f56d446ae1972a2bf62d8db30d22a23.PDF</src>
        <authentication>33e250c9cb257f89dd66f8436bcf0a3f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1405">
                    <text>0.1101119”: us send “oogupooauongmas 01pm up epe mlu ammmndno
omen asuugap upped 3111) A ‘Bmsgm 111 up ugganuuopp Bun cups 9;:
on nub una I: upemgxmde 0 anynuupuam “I 0p Bpun as 21 99 upmgx
~31] mm Olly-5 “ouem emmpd ap Barman} us smameoonynbam smdym
-sap uaoamde “[01109] ups sapamd 39.1] up madmam 21‘} esopup 1211mm
mm .mmoa ugs ‘anb ‘uuamlnn 39 2mm] us 122q “Imam" amamlemu
~.J.T§ .&amp; apguuoo wagon-spun} um ‘epuopeu aseq 9p Bus 0 ‘amd sumolmudno
A' “oappuglgo gums cups; [100 npe mln BIUJOJHHdHD “upmpeuo :Iaqes
{IE
:2 “92111.10; sun sq 0p uun ugu oaodum] opnp apaquq on '3

:smoua 30.5011“ 50p opp-3mm
um[ 05 ‘oodmua opnue op 0.1mm pp 0311 [3 10d “punt-mm” 0 991231)
4111a Bpuappx mm 9p 11910025190; HI asmlumu! 11: A 'Bpnmlo [op
ugpmgqeq 011 Run?! “I 110 [gnbn 9p uggsu p 121 up sgmdsap mp: guyuwp
-.J.ul anb BI emmsqo 011 gm} ouh 013d *mngnbnoa Bl .1011 upgzmponug
mpg; [a med opnuu [9p 0.19110 pp 05311 [B .Iopame npogaaul [a a”)
-uods.‘m.100 an!) BI ‘mpgmpd BPUJEAEA us ‘Bpuapp 205d}; us 911} nu
.Jllh RI uglump upuognga :21 3p RAEm'masaJdaJ omoa opep Ell OS
‘Bmmgxd RI amaumlos 01;;q .ll'HI_9[IB!1 ofeqml aulasmd IH

'og ola up 031}
-mu OA'JIILI un 0519A aqap amb 01 L13 “smumgqsq gonupupd 90.119311"
9 afeuamoq 011100 uppysodxa 19" no 0111111911! ueq 03 Bub ‘sapunqa
H!.ll?1l.ldlll[l[.lll! 12] A {rpm-rugs 12[ 0p Inggnannsuoam 3p BAHBHID] El 0p
men "S mam-.15; I: sopnagywn: unpaud somenmwa 901 X 591011030 9121
ap Roggu 301 “smosajmd A' sonsamu sol 'sawmgsp 0p samngm 301 9:11)
mud soauguo 01110;) Julegas .10q nlqnqdsnm! un 000.1011 sou ‘nsos
0-3a ”HOPOH 'JS {0 “101113 us 10d aslclnpuunua papmqeq 1E egouag.)
an! no.) sopeznn‘u anhuuc “3111) SJUI‘JJI) sup :2"; u.) oqnq 010d
'solupns gupnpgluu” seqe lls Jud
.-( 'puaua u.) "pymzunm 011103 'ozmnjsa 01110:) 031101;: 01133 903.1311!
ou fooppmluuw 9p 00110)}; [a 119 6161' uu 925133.; as only numm A
muguuu BIIIIJEAEA B[ .31; uunugmumued uppgsodxg nogm mu 3'1
‘EaJlll
'UQ!;)"DDJG
815'.)

35113.1(}

ll!

up

III)

Oll d'

Bqll

l

[D
'39

933”
:II'II]

ua

S'IIS
[mm

ri
['3

B ll llllml
l

SOIUDIUUVH

ll

SIIH

'0!"m]l!.ll

“3

l'iI'IEJJJ

Hidesalj ‘saxaulagmg 9p .4: sosogllmss all J0l['.|al|u‘a!t] A‘
‘SOIHIIN'LI'JJ

'("FE‘D

Snllm‘nl

ugl lauf)

0p

“Ills

'USOHJIIWR

.‘ll-‘Jdl’sllu!

HJIIIIIBABIIJI'IQ

‘Ju

"H.121

[all nallmu: n]

V

(map-nu mad Optuuag up 0113: [a ma sof-nq .C snaggu

523110.131:dq

VHHHVHC) VGNEIIAIA VI
20: I‘HW LLILLHrf OINHDHH

�va docrociendo gradualmento desde la onlrada, on quo aloanza o1 m5!-

ximo, hasta o1 fondo, on (1116 Hega a1 minimo; y
1))

E1 hahor a adido a] «mom do vaca 0 do oahallo como mu-

torialcs nicos so alados por las fuontos para las constituidas por ostoa
matcrialos [ouoro quo aparoco, ademzis, en la rooonslruocién aludida,

ourtido sin polo, lo quo no es tampooo ajustado, [mos as sabido quo
o1 polo hacia ol exterior, como puodo verso todavia on oarrotas do
nuoslra campa a, as dofonsa contra la lluvia, ni corresponds a his
dos linicas fuonlos iconogréfioas do quo so dispono'b, algunos cuoros
suoltos més, do diYerSOS animalos indigonas, colocados arbitrariamonlo
sohro cl tocho, oloxno'ntfoo, ostos l timos, quo ning n oontomporénoo do
103 oharr as ha monoionado oomo implomontos, quo por olra partrrosultarian inoxplicablos, intograntos do 10 quo vondrian a sor otros
tantos poque os sobrotoohos (:fitf. 1).

Fm. l. — Roconslruccién Ilo la vivionda rharr a intonmdu [101' cl Sr. Rodolfo
Maruoa 505:1 y oxllihilla on In EXDOSiK‘ié Panamoricunu do la Vivicnda minima _v mmlia roalizada on o1 Alonoo d:- Montovidco. (En In [June superior
izquiordu. onrrurluru do la misma].

Porn 91 proposilo do Ilojar hocha la l'oclifioacion a quo aludimos

(to. sohro [01105 on oxt'olomo motivo para quo, olvidaudo ya tal proloxlo ouasional, hagamos, on of mismo, uu osludio do 13 \I'ivionda

charrlia, y 131 os 01 vordadom ohjoto do osto lrahajo.
5610 on Oviodo homos visto atribuirso a los “guyrandos”, on 105
quo dohomoa roconooor a 105 quorandios, 1111a vivionda hooha con
ouoros do animalos indigonas, y cuya forma parm-oria corrospontlor,
oi nos atonomos a1 tenor textual do sus palah'as. unis a la mamparu

_._ 33 M

�'Isz-Iez 131m 'EIGI ap “CI“IQE—WN 1.111111
'IIXX 11011101 ‘x 01;”: ‘66 EN ‘IFJJIV sou-"mg 9p pananIuIl Ill 99 BIHIAaH” 1.19 ‘Iigpnzra

m-

mm!

119111319311”

'sasuawfdny

1111119113311;

1111113119;

In}

aUS

.'53.m()

'5

1:11:313

'SEE ' vd “"91!q

'99!“ ‘99:”: souan
'zgg 'llII ‘n 1111101 ‘gf DIN ‘AI age
‘usaJ'IV 50119113 9p msgauw 11:) ‘vavmsg 'W '1' .1011 01mm!!! [up opganpnn 3; 1110.1“!
ouIII-IaIIIIIIHIJI)" 19 119 nuasuI ‘Iraunmg 01:11:11,693 "1 lap 113111;)
'“W 'V '1 9p “99”.?”
1%
gd ‘uqal L, ‘XX 0mm ‘59:“: 50119113 99 511.1191
III 10d supnauqnd ‘nugnm xy 911.1011?” 93 mod smuamnaoq
1i nIIosIJIIJ 9p Penn-18.1
1-113

91)

‘(9)

I"""’N .1;

111191193

‘5931 1'11i =— '93.! '39d ‘11 01110.1. — “HP"!

931019;”

—

‘sgu’n

1.

00:11.10

:10

21191131111193

u'lvzuog

991110 9p SIIAIS99ns R9110I93I§I159A11I SBIIJ9p0m WI 9110

(5}

(1:)
(5')
(a)
([1

0'3

'oIpn189 91519 119-991;).1 BJpOd 011109 “aolqup
-11p11I 1109 99.119119 upu9IAIA BI 9p 9I9u9ISIX9 RI 9p seqalud 99'1
SEPllQIAIA 9p 9I9u919Ix9 BI RS'JIJUO'.) 9nI)
I)I 1109 ‘11?! “911911111”! 3119 9p sezmzpnul 911111911109 SB[ 119 9111991191119“
and A ‘DIIIHIBJ 1:" 9p 9.1ImpIs99911 381-119 unreqen 9111) 511] 1109 99.19I'mu
$111“ 9111) opuesaadxa '0119511 .II)I.I;11uI: 115 9p PBPORIHI HI oplqunuap
‘BpIn‘39-3 119 99Ip911uo9 99 01119:) 19A som9pod 019d '[g] “OI-[991 III 1391);)
uIs “S911bsoq SUI 119 o mime-.1 [9 119 91d1119I9 ‘suI199q 01110.) II9.-II.I” 9111)
‘99110II-1IWL 9111 11 s91IV 90119113 up 9I'11IA 19p u9I912I91 113 119 “0911111113 -d
In .II99p ()q ‘mmIIIIp 911I) 9p 59311139 9121 Opuensom 2911 121111 III)
JRSIAOJ 9111) 14.1q 129I1919III ImpmA 111 9p 119I9111111019p L’[ H.) 99911139
"IR 301(119 ‘1)I1011219I119p 01I99I101II OllIQIllI 9159 Bpllp IIIs III)IIIIIIIILL
9111i pepIIIIuIIIn’ 9p open.) 113 9p uoIoIqIIIxz)
‘UOIm’IIIBJ
mmpa'mh
OP
9111) BI911915I391 ‘99II93u9A9 1109319111109
III 1109 BPROIIII'O
111 13 SBIIJJBIIo sol .1!) IzIa)11-.119I9-.1.I BI .1129III1911I' nmd 0 “IzIoIIBJoui'II .IOII
0IJ9991I opIImII 1211 019-3 911]) SOHIBPIIOIHB “[3] l“oplzuIrIu919p .1a11] I11
91219111911195 III 91:99:) 119u9I1 III” 91191112119 50[ 9111) mm ‘13n 9p ‘sIm-um)
511111119 3119 9p 121111 11:) ‘IIIIJnu “III-"93W 'd [9 aubune 9110 0'1
:snIAmII saucynzmpe sop 199111I soumqap ‘Isn 01.19991I IV '11129111111d
9111) 99u0I9n95Ip SBIIIISIpeoIIQI) 3111 ‘pepIs999u 10d ‘opunpmqe ‘e-oodg) 9p
B!JB.IT10LIU'.)I BI 11 A” 99199919 119111911} 11131 ’8 ‘sand “91.111991 som9qaq

.

‘B:)II1;J"E}0u19

0 B9I39109nl1m 119I1I19 BI .10Il sepszImmn amoumpIqap o 1290(19 9p

‘BIIIIIIIH HI 9p 991129;)q s9u0I99nI)0.1d9.1 I11 “1111q1110} “I 9111') 1319911111
any an] 99 PBPIIIqiaISOP 111 upep BoIIdX9 99 90!) “I “91291.1q soI 9p
Bun IB BpuaIAIA “11591309911111 III 119 III 71:39 11; “0111111931109 BlI 99 0N
1'1)”1111111110111 8119
1109 0189111)): 9 EnnWWmd sopeqopn 9 sopmuId

£11111 ‘111119111 an!) 99112119119 9 sopeuaA soI 9p 80.19119 9p se oqo 51qq
9p 011109 ‘omdmn 1m 1109 912912;) 1mg"1 :opIpnle 9929M! [9 119 0p9IA0

I912 99Ia 'R9Iu931nml I) BIIIIIBII 11a 913111 ‘899I101119 ‘99911111 119I991n1
11199 91 99111911} BBI 9p osoxn IJ sIsIIInm [99 99111111111891 snIsu9pI119
10d ‘oIpmsa 9111999i {9p 99112.11 )1 “BIIIJIIII-a I9 11.1116 apnueosop 91119111
111101 I999 1;:111p9nb “111911121191,n o BJedIImIII 9[I1111I9 BI 10d upImIlsuoo
BpllQ'I/IIA B] ‘0110 10d ‘

‘seIumqo sol 1:109 SQHJHBJBIIIJ so[ 3 391119991

999119.121 uIs .mIIIIIISB ‘501119ImI90u09 sol 9p [11111912 Opezs9 [9 119 ‘ope‘i
.999l £11m 91.195 “OPBI un 10d‘ l “3201p 0 ol In 91111) “31191111111111 0

�Serrano {61 y Perea y Alonso (7).. .obre semejanzas entre 105 voca-

huIarios gucnoa. chana y charrlia correlacionadas con las interpretaciones (que nunca dehicron haher sido olvidadas, como Io fueron
por largmsimos a os} do Hervas y Panduro (8] y de DOrbigny (9).
condlmen 1103* [10] a la conviccion de que charrlias, guenoas, chanés

y minuancs constituian un solo conjunto cultural al cual hemos propueslo [111 llamarlo “gran complejo charrlia” (.12), aunque sus
grados exactos do homogoncidad y do: heterogeneidad etnogréfica, 3'
min lingiiistica, esta’n todavia por determinarse. Y min 10 cstén tamhién los antropologicos, no obstante las conclusiones uniformistas,
que. acahamos dc recordar, de D'Orbigny, pues aunquc sus observacioncs directing de carécter morfologico y somético, hechas “on Montevideo”, a1 dccir do an aulor, son sin duda precisas y prociosas,
(allas fucron realizadas, a] parecer, solo sohrc individuos del grupo
charr a propiamonte dicho, y an extension a 105 dcm s grupos a que.
estamos aludiendo no la podemos hacer nosotros hoy ni podemos
tampooo atrihuirscla a D’Orhigny sino particndo, precisamente1 no
ya de esos hechos antropolégicos en 31' mismos, sino de 103 11601105
('6)

ANTONIO SERRANO.
Emugru u do In antiguu Pruniucia do! Uruguay, Parana, 1936,
wigs. (15-114. Sin embargo. en lruhnjoa posterinrcs, Serrano liende a sepnrar do] runjumo uharrl’m a los Challis. {The Charmin, en “Handbook of South American Indians".
pulplirndn

(7)

(8)

J;
1-.

pm‘

In

Smithsonian

Instiluliun,

Washington,

194-6,

vol.

I.

pings.

191-196,

3; Los aborigenes argen nos, Buenns Aires, 1943'. pigs. 116-132).
S. PEREA 1' Aumso. — Lax im os de em: Bands Oriental deb Uruguay. antes y at
tiempo deI describrimiento, hablaban dialertos de la estirpe ling inica nrawak. on
“30101111 de Filologia”, t. 1, NF 3, Montevideo, Marzo do 1931., pigs. 217-245:
Transcripritin tipngni ca y exégesis filolégica provisional del Codice "Vifardebri"
wrmndo sabre. Ins lenguas y casmmbres de. los charnias, ihinlcm, l. 11, N.“ 6-? ManoJunio de 1938; Inventorio lingiiistico cormcido de los indigent“ de la Banda Oriental
del Uruguay y :19 [as tribus (dines do his regiones udyaconles, rrnn noms sabre. tierms
rrostumbres do dichas indigenns que se alan notables coincidencias culturales can osras
tribus def grupn Iingiiistico amwak, ihidem, t. H. N.0 12. Setiembre de 1939. pégs.
584-620. E1 misnw material aparere formamlo Ins lroa capilulos iniciules dc S. PEREA
Y ALONE“), Filologia comparada dc. Ins lenguas y dialectos urawnk, Manlevideo, 1942.
“Catalogo de n ling e conusciute e notizia delta loro affinita.’ e diversim'. Opera
:[el signor ablmte Don LORENZO HEM‘KS. In Ccsena MDCCLXXXIV”. En laa pigs.
43-44 idcmifica Henés a [ma guanais can 105 uhllruis. y en 185 46-47, hnblando do 13
lenguu Guenoa y de la nation Cuenoa, dice quc 105 Yams, y los Minuanes, Bollanen
y Charrlias. son lrihus de la nan-ion Guenoa. Maia ampliumente vuelw: n hIlN‘I
amhas identificationss en la edition castellana de la misma obra, “Casélogo dc (as
lengnas do his nuciones conscid'as. y numeracion, division y closes (in esta.‘ seg r:

[a diversr‘dad de sus idiomas y dialectos. Su aulor el Abate Don LORENZO HEM’KST.

(9)
(10)

('11)
('12)

elm. Vol. 1, Madrid, 1800: la de 103 gunnés con los uhamin en la: pigs. 187-191.
v 13 de 105 giienoas (asi escrito ahora. ron diéreuis), run 105 yaros y los minuanes.
hohanes y Chan- ns. on [as page. 196-197.
A. D‘ORBIGNY, L'Vwmme amérimin, Paris, 1839, tome second, pigs. 83-92 y nota.
Son may do tenersc en (-uenla, adem s. ulgunos do 108 jun-ins, que uorrohoran en
pane estos mismos punlos de vista, [11:1 Dr. R. SCHIILLER on an Prélogo a la “Geografia Fisica y Esférit'a «lel Paraguay". dc Alana. Montevideo, 190-1.
En nnestro curso (1e I‘rehistoria del Liloral Rioplatense de ‘la Facultad (1e. Humanidudes y Ciencias de Monlevideo.
Sohrc el posible parenlesco del Ch l‘l‘
y el minu-n entrc 51 y respeclo dcl gucnua,
Véase tamhién 10 qua ya 121 P. Joaquin Cama o, en (rarla do] 8 dc Junio do 1783
dirigida a Hervés, douia a éste rcfiriéndoge a lo que, a an vex. lo hahia expresado
e] P. Joseph Cardin], “amiguo Misionero qua anduvo cnlre ellos”. (CHARLES UPSON
CLARK, Jesuit. Letters to Hermis an american languages and customs, en “Journal
de la Société des Amériranisles", Nouvclle Série1 t. XXIX, Fasc. 1. Paris, 193?,
119-120).

_4(} _

.1‘-. -!-

-

3 T- 1-

.;.;'=

�Ila

‘91:)";q

S jn.)

an“

[JR[!!!'"0.III

[a

[[0.)

r"?

__
It,

'opgdmgd mun-.1 nansuu ngp 0| “ollg pw nq sou an!) nun.)

“agmmnummdo sotuamonqnd
”IIIJELLIJOH

OIQJJBW

'15

.lIlllllJildU

‘inagpu!
[3

10d

a

snpgpam 1m ‘su a

'HRUI)!J!IIIIUJ

ua

llq l él

ou 0.110 [a sand 'suna up .oun opgpaw 'unmgd an] somasymu DI :mh 29A upon upon
4919010“! ap Jouoq [3 qq ngrlnq sou 119mb ‘guonaqml 9501‘ ‘1“ .10“;a ogqus [3p

'1

51501139”: 1:] I? 901491311109 op 01'.)q no.) ‘81-'61 ua "sump!“ 01 0mm] ‘23.:e souang
ap

Onuldll ullla

li

lllq

Ill

QIURIHIEUDEJQII

SOIHJSI‘BIJGJGIIBJI

SCII

allh

mud

SOP

H uJE]!"JIlJ

3p ngnuazalap n1 mun 5:31!a '15 ‘3 'Hoaglmgl sol 3p ‘eguu'ap K soagmgnb ‘ngsugue 801
K sauopgpom 531 {pp umdsa HI I! ‘ngnwnua 901 sub lump n] mm ‘Japud m; ua “.193

z
n

0p muamuuudap 'opanu 0p upon!“ an udm 939 op 01mm}: un ap sopgnuxa 5-1019]
.anbsa (,1 so{ B Saluagnuauad ml 31.] oun 3p man as ‘gtuuqJ 03119.1.» I“ 01mm.) 113
'99-“ "sign! '05“ ‘oappamnw ‘AI 09!! “Hug oloanmv III 91] so}!

!

410:) sq uaynb *uauud 3p ‘V 301.193 “S e alua opgmiuglsgp oalsanu 10d ‘o a

Ogu

.‘J
q"

qmv 3p papagaus Bl 0p man-31.1,, ua ‘30?“q smegma]! 30'] ”1.3.1111 "[a ua ‘awangl
num onl q Bl uuu ‘35133 napand 29.1.:a melanin; [a K 0311!!“ [911 agpam SBPI

dad

(HI

'E'PZ'WSI "37".“I 'Z'I SDI-"RI 'I '1‘”; "Still
‘33n Bouol‘l ap pupgamngu Ill 3p $31191 &amp; nuns-0nd op pmllmnd 111 up ng lodoal
-uV 3p olnmsui [3p ugpnauqnd ‘auqumH [3p scpuap snl med uagquv ‘ueungn ua

‘oyomog snp .C 033391011011: omamaza mum mmwnq mamas-3 D} an ‘INU'I'IHEKI '1'

.

("Eli

at“ 0112} 3 :suuaqoae-mp man qa um a ‘mpnnh 1113 125130 egq magma]
Dub ‘smgmsa fr 1112.10 SBPHUI umpamd anh ‘omnbn atlb' ' 'am-ussgp 0
03A 0 ' - -opt:u B 0.11911!q [um] '21 y‘apallaw,’w :Hsammg sou anh 91.13:]
BI 11:: 3912 saga 'I98I maul olgpgug gpsnb “aqes as oumo ‘emh “opmgp
:uqalgo n9 ua sameuqaq 1C czslmmeu ‘oflzsgnd ns opuenump 912130;)
smwanu zggI K {991 us 3191110331 sub sgn mxod omn aAeu oaopnuyu
A opgom [9 ‘eznos 9p 9060'] 013d op so 39.119119 spuogngA Bun opuagq
-!.l'.)s;)p mlmap [a ua ooomde an]: omaum-aop .13mgd [a ‘uayq l
-pnppm Bun 9;) 99.119110 of-aIdLuoo umh‘ [a
‘osanJB us “013d 'sogxownoma smuam p up muuapaooxd sonpp‘gpug
9p 50150.1 9p apmu OJ-ampu un euqos ssmagpuodsauoo sysou eyp s9]
.19q ‘ugm ‘sand “31183 '0”) owpooanopgsdgq opun es [a A' ---——g0p
-!u923m2 un?— “ulu mnbmq alumumau” so 01:911q [3 sub 011100
39 snug samefgmesop um sgpgpam mafmm 909119.10 soqnm K ‘sopgpnle
godlu spmop soI 50pm 3p $01 9.11119 pump oaugm uu 0'99 5 unpubsa
0.110 ugl' ugu A' ‘{_1119d-uoeulgeA 9p so“ 512511112113 019pnbso 033m} un

.'

'TT—r-bf
"-'

.

w. _ .‘_ ,:‘._

Ii 03119.10 calm; un 501);m opgs [Iraq 0195 “sowed-as unh ‘Aloq mseq

1,".

-BL{:) anus pnpgun BI 0p sysougdgq 113 muslnugmud npml} Au qO‘

a;

sand “33503 52' Imammulmd eynepol :mh ua oandulnsap OllIIOL-lq [a
0mm] 9139 as Jeu gsuoo somaqap “(apex-1110:.- [a Jod ‘3 'seagugmogu
«no Eu snapgqnnbsa Sepgpam 9mm on sand ‘oaga ug seq-Dali sauupgpsm
B 0[99 uapuodssuoo 99.1353 531121 ‘(SU (usuum 3111111 011109 .mmpgs
-uoa upnp ups soulaqap :mb ugpeogp‘snla 3p omamap] [BJOIIJOD mm
42159 HI 1? 33390191 $9.139 “09911.13 [13 “up Ku gqlo‘u nagq gs and
'olunfuoo [0 0pm :2 EIJEJQJGJ oggnh ‘soh‘ugsgp [u semasax pyjama-199
on sub 3A” ‘29:. 3.113911“ B ‘Jauodns 09:02.10] snml son as ‘sauopgp
410:) 991131 us ‘e’mb sysou egp ‘sodna 3033 9p ops nun mqos nag ppod
43.11111: sysou ugp ns spudsap ’0q ‘sq aAlanA on 0111) [a aos “Olsond
ms 959 9p opuaymd A 12s opelegss ‘mpaq 9p “unqueq sous 9.11m)
anb “salqunusoo 9p nwapad pepnusl)!” ”I emu” sub 0[ 1m swam
42103 ougs “sodlu 5:053 sopm 3.11109 {9 10d amamelomgp smpaq sauop
-BA13-sq0 us on “snouon i sauenugm ‘sgumln “saunqoq ‘EOJBK “$99.11

I
I"

‘ozoaga n3 'sogdgaupd op uppnad Bun ougs ‘eums us Helms on sub
upgoeznmaua Bun ona med mp 311B Byqeq sub SDI t2 “soogw omo

- '

agshd-Lgnm:;.-1..-'.n......_._.;.....n_'-'.-_.;v_--._. _. _.-._.".. -1. .-.- ._.__..

.g.

'

W"

'

-- L'-

'x

' n'.

�§1ii.
11am vira: senam reides (la feie o das nossas" (15]. [Mandé allai un
Inarinero a nado... y vino y dijome..- que aquello que parecian

tiendas eran 4- esleras, que hacian una easa en cuadro, y arriba eran
(leseubicrtas: y no v16 nada sino redes. de la mancra de las nuestrasi.
Esto lo eseribe Lopes de Souza e1 21 de Dicielnhre de 153], 3
parnceria que nos mueslra una vivienda charrlia normal eompuesta
de 9610 cuatro mamparas, pues la casa no tiene teeho. Pero coma casi
todas las (19111515 descripciones de la habitaeion charrlia le atribuyen
teeho, dehemos por ahora, y a euenta de somelerlas mas adelante a
un examen critiuo impuesto por la descripcién dc la vivienda de los
yams heeha por (:1 P. Sepp {161, explicar las palabras del portugués
recordando qua (:1 115a antes, 20 (1e Diciemhre, habia escrito qnc se
hizo (:1 viento Norte, es decir, que el siguiente, en pleno verano1 debia

ser un dia sofoeunte de calor, y como es unanime, segfm veremos, en

1

i
If

9-».-

-&gt;—1_~.—-.'w-. —w
__

las funnies, Ia ponderacion do la faeil desmontabilidad de In case:
charr a, delmmos suponer que (:atla una de sus partes podia quitarae

y volverse a poner eon rapidez, y e110 (-xpliea que huhieran sacado
105 [echoes ese dia para pasar las noches a1 fresco.J lo cual era, pro1'1a111en.1ente, costumhre haeerlo en dias semejantes.
Dos dl'as antes habia cacrito: “. . .l'oram ans sus juncais. e tiraram
duas almadias pequenas e truxeram-nle ao bergantim pescado e taqallms (1e veadug e h a prosperna (1e ovelha” [17]. 1'. . .fueron a sus
juncales y sacaron dos eanoas pcque as y trajéronmc a1 berganlin pesuado y tasajoa de Vellado y una pierna de oveja'}.

Sin que sea éste el lugar para interprelar a qué elase (10 animal

-

puma—“4. ",

wwm‘

[lam-aha oveja, hastzindonos con sugerir que se tramse de un ear-

pincho, vemos que Lopes, dc Souza llama juneales a 103 lugares on
11110 105 ellarr as lenian guardadas juntanlente 5113 (2311035 y 5115 provisiones do hoea. No podia lratarse sino de una tolderia, y con eslo
nus entera, entonces, de que las esteras de las cllozas que 1a com-

ponian, y que mas tarde le descrihiera su marinero en la forma que
a rahamos de ver, eran dc juncoa.
Muy pocos a os después, Ovicdo da también 1111a noticia 301m:
una Vivienda que [10111111105 atrihuir a] gran complejo charrna. La es-

erihio, emno toda la parte de 311 ohm relativa a estas regioneL-xg con
dams rum‘rgidos por el geografo Alonso de Santa Cruz, que formaha

partc de. la expedition do. Don Pedro de Mendoza, en 1511-2, pero
es sahidu (luv no-llego a puhliear el libro de 511 (1'910111'0 hislnria en
que trata 10 concerniente 31 Rio do la Plata, que es el euarto de la

segunda parlor, y con (:1 la noticia que nos oeupa y vamos a transerihir, por 10 coal ese tome, 1103,.r integrante del tomo 11 de la ohra,
qnedo también inédito hasta 1855. La noticia de Ovicdo sc refiere
a los timb es, cs decir, a 103 chané-timhlies, y expresa: “Las casas
son de esleras (-on 8115 apartamientos y muy bien hechas” (18). La(15)

(16]
(11‘)
[18)

P2110 Lamas DE Smizn.
Historica, Cmgrapllico
pég. 5?.
Véase pigs. 45-1-8.
Plano Louis 111-: Souzn.
GnNMIJJ FEnVimmz 11E
lomo Il, pig. 192.

— Dinrio (Ia Navegac o, en “Revisla Trimestral do lnntitutn
I: Ethnographiro do Brazil". Rio de Janeiro, 1861. Tnmo XXIV.
~ Dial-1'9 du Navegag u, cit., pig. 56.
()vmuo 1' VALm-Es. —— Hismria General. 3' Natural de las'lndias,
_ 42 _

._- . _. _w

�'IX 01““ ‘wi’PNI
'X 01mm ‘309[ ‘noqsn ‘ImnuaSJV 'vuaxamag ouuvg 11111 111111q

('03)
(a)

‘egmapeov 121110.111 BI 91111191 son 9111) 12 ‘Bgepedsa ap 11910119013 13191111111
:11 991111 ‘oounf 1m 119111111121 93 anb ‘soqouuad soouelq op 11[ ‘emuq 912d
9111121109 El .138 opond 29A 113 1; and '031111! 1111 1399 0 ‘1191111111 Bpnp‘lq
-ru .10” upepdopmm 9p ‘81 ‘910101 9p. 19d RI “sand ‘80 1291112 131
""119012 - BI ‘nynpvdsg / 'z "019 ‘sepanJ ‘sengs 3p smuagsn 1331211 and
mmzld 12-193 3p snfoq 5131 111291111113 as “101.19dns BI nu nasem 1i 111111191110}
39 10119111; [3311111 RI [12112) BI 9p ‘esonaA A 1221011111 1131119.) 131111 opuem

'10} 30.101} X smulonsua ‘asuq BI 10d suopeupmuo snfoq ‘sopnu 1113
.1; 11031111111113 sonm 110:) ‘3111113 9p 80.119III sop 12191211 30501191111211 301113
us 9:10.13 0111) “3120913111 eel all 1211111113} Bl 3p BIHBIJ” mam: .( ‘naue 9p
918119112 ~33 Bau “Hgmupeav RI 0p 0111211010010 [3 1111393 ‘013313 [13

'SUOHI'IF
.{ nfnd 3p “11.139 so ““1391!” K ad up 1113.13 ‘(enpgulv up soung' ol 912.110
3p sepamm 0 SBDPIB se[ 1: [19111111121 elmugldc 12.11211 ‘srmgzmlm snpuagnp
ml 12 EHBIHZIHB 121102 B[ 119 eqep as 9111) “0111011” Bua nmg 20.1. 121 211110111
0111311001} uomzqemua salogudsa SUI anh sa opgqns} gqoqel anhp
am WP 0111111011 [:1 121112.19" 311]) Hyump BIIEIPIOJ 3139 ‘2131113 ngaappn
RI 1111103 511220113 5.131 mum ‘Jpap 9:) ‘Ingnuasmd 031199] 011100 1211111911193
.1131!

30131.1

“0pm

“0111q”

[a

01110.) ‘muoumplqsgu

‘93113 1:[

0111121

31111

01111311111131.- nagp A".
‘BJOlSJ
9p
mm.)
so
1?}
1m!)
‘Je
tq
191111.111 119 ‘zmgq
gymn em 51311115113111
313-193 3p JOIBA [9 11113 9p Ii ‘legauaso nun-19p [3p pupgfgltmd HI “MUN
3p

uguualune

13313.1

121

311911111121”

0510.1

[0

1m

‘omumqo

ou

‘aluatu

42pm; 9112p 9111) ‘11919131103 us 01110;) “‘33 runes 1C 313111112113 50'1” ua
ammualua npuoa A' 12301011111111 911911111911 Aunqeueg '11 [a all!) ‘1213011
OUBHJJJJR

{3p

SEOEJQISIll

[JIIZIEIDHXO

AF

pRPE‘IOJd

“I

1103

SUPE’JOUOC)

'01.) “”0t1 um? 110.) males 031ml sogpul :40]
:Bau .{ eyed 3p 1‘11”)c 011.119 93 21110
ogqnq [12 .i ‘nsnn 12191111111 "I V
123mm 121 3p .umu} uu.) suum un

._ . .

:{03} 1213111121113 13.] 1
'npnpnm so magnb 11p 019-3111 [51: J.
“IZPIEJEJqEJ

5;!

QIUBIHI’EIOS

IERIEJ

PT]

c.1315; 9p anh "unzip-asap 1:1 um” 03
nanplqua 12K 91.11311 1:] R9l0p ?! 1151
12101111111 n[ saga

:[GU

'9UBJRJ IOID

snap [12 Bpun as B[ K ‘Izguopg [12111313 $31.1u was ap BHOZ BI 12 12.19111
1.111 111 ‘usmgm as K ”F1191 0912 [B {moouauod 911B “1190p 90 ‘vugma xy
1,1 9p IX A X 5011133 90[ 119 119331131112 A ‘9211210 0.1311 ‘snm1s119111

«.19 1111111111111 uoS 'maumuog 00.1123 [sap 1111a neg 9p nos zn[ BI 0181A
un ml 911B 81.1.1a0 Bpuopxpx BI 3p sonogodposop semmpd SB’I
'op1pnpr. gluamooAmbaug 9991111112 [11193311 [12113-112111 1;) ‘Hznos
op 391101 113 :mb 011191111 OI ‘013‘1 'sezoqo se[ 3]; 13111.10} BI 9.1qos 01110:)
“sonmgmnueden 90153 3.11109 sanelap 9p soumnzams 11111) 39 9111121113111

“-1

�es la Siguiente: “l’lanta herbaeea, de la familia de las tifaceas, de
metro y medio a dos metros de allura, con las hojas en forma casi
de espada, el tallo largo, a manera de juneo, con una mazorca oilin-

driea al extremo, que después de seca suelta una especic (le pelusa
o vello hlanco, ligero y muy pegajoso. Sus hojas se emplean como

lug. do. la anea”.
A fines del siglo XVIII e] P. Xarque, Ilahlando de los guenoas,
(lice en “Insignes misioneroa de la Compa ia dc Jes s en la Provincia
del Paraguay", obra publicada en Pamplona en 1637: “3115 casas son
de esteras, hechas dc (:ierto genera dc paja larga o totora gruesa y
ancha a made do (Espada a. Fijan unas estacas sobrc la tierra y alli
atan lax-t. trslcras, unas por parcdtrs y otras por teal-lo, de la eapacidad
que ha monester cada familial, para {endorse acinados como las bestias
en redil 0 eslahlo” (21').
Si lomamos a la Ietra esta descripcidn, la chow eharr a seria do
[echo de dos aguas, puss. emplea el plural tanto para referirse a las

esteras de las paredés eomo a las del leclm. Este esencial elemento
(le diagnosis no lo hemos halladu sin embargo en ninguna otra fut-me,
por lo que prefcrimos reservar la interpretacion a la espera dc otros.
que, comm veremos, In contradicen, atribuyendo por nuestra parlc

esle cmpleo del plural por cl 1". Xarque, bien a defect" dc redaeeién,
en el inlento do, ruferirsc a la pluralidad do 103 loldos, hien a que
las cateras dnl teeho fueran tamhién elemtivamentc varias, pero yuxtapuealas o superpuestas sohre un solo plano.
El P. Dufo vio en 1715, en Entre Rios, a los Manchados, el clan
mas nunleroso de los charrlias, en su lolderfa, de la eual dice: “eons-

taha dieha toIdt-rl’a de eiento un piris”. Y Trelles, en nota, aelaré lo
Siguienle: “Piri cs palahra de la lengua guaranf que signifiea junco
y también estem de junco. Por 051.1: documento se ve quc era empleacla figuradamente, como una espmrie dc sinécdoque para signi-fiear las ellozas de aquellos indigenas por el nombre de la planla que
les servia dc material para cullrirlas, 0 para formar lejidos eon cl
mismo objelo; puea en sentido recto, un toldo do estera o junco seria
piri 6g, seg n Ins diecionarios de la lengua” (22}.

Lozano, en su Historia (it: In conquism del Paraguay, Rio (in. la.
Plata y Tucmmin, ohra que se terminé, como es sabido, en 1745., dice,

Ilablando de 105
todos Ion-a indies
tahlcs, formadas
donde les coge

charrlias:
IllllCSll‘
do euatro
la noehe;

“Siendo tan inconstanles y variables? (-omo
su genio en sus habitaciones, que son porpalos y unas débiles esteras que las plantan
con que lvniendo tan pocaa raft-es en la

lierra1 facilmente lranaponen a otra parte, sin que so 185 conozca sitio

detorminado ni asienlo Iijo”, etc. {231.
{2|}

{22)

(23)

FIlANL‘Isco XA QliE. — Insignes Misiomzros de la Cnmpaiiia de. Jesds en la Prmrincia
do! Paraguay. Esmdu presents: de sus Mixinmrs an, Tucumtin, Paraguay 3: Rio dc Ia
Plum qne comprendc su. distrito. I’amplona, 1687, pig. 372.
PIILICMU'U DLFU. — Informe sobre. la suredido on It: muradu qua so. him el 050 do
1715 a! castigo de los iu cles, en “Revinla del Art-.hivo General de Bucnns Aims",
mmo ll, pig. 2-1-7. Bum-ms Aims, 1870
‘
1'. Plano Lona-0. —— Historia de la t'onquism (191 Paraguay, Rio (la. la Plum y Tu»
tannin, Buellu Alres, [873. lomo L pains. 408409.

_44l..

�...._

-—
_g1?

.
,_
1; as)"

4111

_,&amp;v

'uo11nlnsul un1uusq11m§ 111 .1011 0111191111
'ZOI ' gd ‘91151 *uouiugqspl
ulqpu] 111101.19u1V qlnug :0 alooqpuag 119 i1311.1111113 9111‘ — '01111111’15 OIKOJNV

(93)

~010011 031w} 0 soumuad so] 0p 1.11.11 [91) 1121111111 9.11111111u 'cgvmw
npn nglund K 1-mp11u11119p ‘sn ml 9121011 '91) ‘snappg
110p 11191913 .11 0112111211139 5111 01110.}
51:1 0p 13111111111 El 911 11111311! 111m ‘axmomq 91101111011310 11111113 [9 111111911 ‘19 111911113
'ggu 1113‘] '1-‘6'86 0131.111 “AI 1111101 'Knn nwd 111) 91301113 --7 'KIOMI'IIH'H'J

(SD

1

(-1.31

11121 01111 12 ‘911191n 131109 1011 A “119112111011mpun1 912111 901 91) 111111 ‘19111011
41111 00111111101119 0110911 [9110 o 1121 12 011111119 110 “110.11% 1101 9p [9 99 0990
9159 119 0111) ‘sodlu 31121 911 oun 9p [12 0111s ‘912111112110 501 011 00119u9'
0111111011 111 011 ‘9111111101111 0191011901119 121111 110291121111 91111 ‘391111 ‘99 013
4111319 npeN 05.112111111101911 .1011 111112 13199 “12111111110 01911111100 1112.11} [011
‘091391011011u12 01 11 A 0911511131111 01 12 011112110 119 0199 011 A ‘0011121 011
-19 01 12 011112110 110 “11111110119311.191911 0 1111111911930111011 0p 111112.111 [9 91111
0110111 30111911 0111111119 91110 0p 021101u10.) [12 9111) 501119p100911 3011111 1-101
91) 121 :1111111103 90111911911 ‘0p01 1100 ‘13111111111111u111 u910d90x9 111111
1931 0111911111 911 111 111.195 900ml! 91) 1120119 91 01111 0111211
112 ‘011121911 1111 11111111110 11111101111 121 01118 19111211 ‘(9112111111110 31 121191; 011100
‘0108 nun 011 A ‘01p12n0 119 121-1129 121111 9p 8911011211 01111110 911[ 91111111111: 91
‘011111011 110 011001 1119 123120 12ml 12119911111 119111 13 91111 “1221103 911 5913101
911 19 09111001) 11901119111100 111 91111 90111011111901 80111121 11 91110.1} ‘pn1111111
130.1911 911 9991211 gmh 1100 90111911119 011 ‘9110d113 ‘911191091 0111111211 1111
119 ‘011111193 9111) A ‘IIOJBBII ‘301111911911111 X 90119111211309 91u9111111109d39
‘90112191111 90.110 91111 1211110121111 91) 0111161111111111111 01111 ‘01110111 [9 1111u00
12111200100 “11191121911” 0 11112111112111 011111119 12110 0.19111 12111112110 121111911
-111 12[ 91111 91) 9199-1911111 121 111111309911 1; 1111311110 A ‘119191109111 1111121190911

.
,

ram.

_.- .-mu
._

1._ A_.,
. —_
.

:. _.: _
.1.
-1.“
-1. .
._
n.. ’

A

121 911 o anl 01121112 9131111 199109111 9p 90111911311111 31101191101011.1120 91111110

011091 1111 11 “12111211112110 131118111 111111 0110120110} 5911911211 01112110 0 3311 ‘opez
-11911 0011111 91) ‘9111111110 1211u91A1A 911 01111 191111111 1111 90119111 01 .1011 011
91qmnp11199 111 111111 ‘011091 [91) 1110119131119 111 111101111190 1011110111110 A
nqunplns “11101191112113 ‘9nb19X soms1111 301 91111 1100 11919109111 10119111
011 121 K S‘SDPQJBd 911111211 91) 1210119191119 91 11 1191111111 “11119911112 13111011
9s 91111119111: 1111111 1111309 £19111")a &amp; 1211119111115 '1([ 10 X ‘01911 soumq
011100 21a1231 11 1221103 91) 1391101 12110 1011 5 “91319199 9121 91) 1191909 91)

9913011 901 9p [9 190111111 1211111 01111119 911 0101111111 [9 11111121199 3110191112113

1
3
'

.1

11 01112201 ‘9111211 121111 1011 ‘91111 1100 110111100111 9[ 9111) 90111010N

- (12111100 9p 12110 11 110119100 91) 911.113 991 [0111

121111 911119 119 01112190012 1111119 1011011 1111211 019111.111 911111191211 911911 0u11
111190 ‘91110191 Hun 13301911111u 1295 9111) 00011 10d 00h ‘seg0nb9d 11111 nos 1:
31101111131 [111131 911 1103 3011001 90[ ‘8911911311 ens 11901211 8011121q 11119 0p

11119123 9111) (93} 0101111113 011 91001190 121111 91) 31211910111211 01119101210901?!
51110199 0192111019 us 121101 1112111101 9919111111! 01112110 ‘sep121u121101 01110111
1103 512111111120 ems}

'(pg)

eat-nu.

r“59111119111100 9p ‘9111112 01111 19 [0111] 11119111111

9p 1193 11191 1113911 9111] '0110n00 9119 1101111011 X 13 9111911 111 0p 110111 12
11n012110 ‘93119111111011 1105' 91111111211 011113111 11011 111011 91111 ‘991119d 15 11103
59119 201111111111} 9109111 91) 1109 3110-1 901 £9111119111W 991 1110} 119 ‘3112112111
911191 91) 1110111 9113111 [11011213 911 9091199 91111‘11 ‘3991119A1211 1110mm
-91sso.1 99111211 391) ‘9111911112110 121 011.101 1110} 119 9101111111 011111111 ‘399399113
101119111 11105 9011121193 911191” 3120119113 901 12 990pu9111191 0110191111111)
9011) ‘99“ 110 sped u9 11111201111111! ‘ nn mnd 11p 011019111 119 113

_-.1
S

1-}
g.

.1.
.1
:1.

'9111'

�.

_. :'-2."'

importante come 10 es la forma de la vivienda. Y es precisamente el
“paravent” lo que el 1’. Sepp describe, e11 su viaje de 1691, atribuyéndoselo a estos indios, y no ya para la vivienda de verano, lo que
daria entonces razén a Serrano, sino como la usada e1 22 de Mayo,
0 sea a fines del oto o, fecha en que la vie en Ias margenes dcl medio

Uruguay, es decir, tampoco en zona de clima cailido, pues estaba
todavia muy,r a} Sur dcl Salto Grande, a cuatro dias de viaje, cn
canoa, rio arriba, del mismo, pues a éste llego 3610 el 26 (27}: todo

lo cual le presta el caracler de vivienda normal.
Véanse, en efecto, sus palabras: “A quinze passos da margem
vimos as suas cabanas, que n50 passam dc simples paredes de juneo
lreneado e armadas do lado dc dondc sopra o vento. Os utensilios

.
.
“7.,

doméslicos e culinarios consisliam de porongos ocos, com que hus-

cavam a égua do rio. Estavam esparramados pelo eh o, e 1150 liavia
telhado por cima. . . Sua cama era uma pele de tigre 011 boi, deitada
no 01150 nu, seu cohertor era 0 grande firmarnento azul. O feticeiro
c eacique-mor tinha cama poueo melhor, cama feita do fio trangado

como réde de pcscar, e. estendida ao ar entre duas érvores, dc sorte
que o caciquc podia dormir seguro das cohras e sapos, que aqui s o
muito grandee c impossivcis de contar, e dos tigres ferozes, que aqui

'.c-!"W1 ’l|_-I\r; u

awe-m ? “
"xv
4
- .n

andam aos bandos” (.28). (A quince pasos de la orilla vimos sus

caba as, que no pasan dc simples paredes de junco trenzado y armadas deI 121t de dondc sopla el viento. Los utensilios domésticos
y culinarios eonsistian en porongos liuecos, con que huscahan el agua
del rio. Estaban desparramados por el suelo, y no habia techo por
encima. . . Su cama era una piel (1e tigre o buey, echada en el suelo
desnudo, su c'obertor era el grande firmamento azul. El lieehicero y
caeique mayor tenia cama poco mejor, cama lleella dc hilo trenzaclo
corno red de pescar, y extendida a1 aire entre dos arboles, de suerte
que el cacique podia dormir seguro de las viboras y sapos, que :1q
son may grandes e imposibles de eontar, y de los tigres _fcroces, que
aqui andan a los saltos).

.

El Dr. Buenaventura Caviglia (hijoi, a quien dehemos la gentileza dc estc dato, asi como la confrontacion de la traduccion portuguesa, dc que nos hemos sorvido con el original aleman del P.
Sepp (29) y con la version inglesa de la “Churchill Collection”(30),
entiendc que no describe aqui cl P. Sepp un “”paravent simple sino
uno triple y abierto o rectangular, compuesto por una pared de
fondo y dos laterales, es decir, una choza sin techo como la que vio

cl marinero dc Lopes de Souza, y tal como las que el Dr. Caviglia
(27)
(28)
(29}

(39)

Puma ANTON") SHPP S. J. — ”agent (is Missioes Jesuiu'cna e Tmbalhos Apoatolicos,
lratl. de A. Reymumln Schneider, Sao Paulo, 1943., pig. 107.
lhidem. pig. 103.
RB. RP. Anton" SEI'P 1a Ann-mm B HM. — Reiszbeschreibung wie dieselbe an:
Hispanien in Paraguariam Kommen and Kurtzer Bel-Edit der denckwiirdigsten Sachen
selbiger Landscha t Viilkern and Arbeituug der sick a dort be ndeuten P.P. Missionariarum, en... Niirnberg, 169T.
_
An account a! a voyage from Spain to Paraquaria; Perform’d by Reverend Fathers
ANTHONY SEPP and ANTHONY BEHME, Numbers, 1697., en “A Collection of voyages
and travels, in six volumes". Vol. V, London, MDCCXLVI.

._4,5_

WWWH’W

"weary—3mm:
Ur- n“
—,

�‘1"! ‘011 '1d und 501 99 [9 5 ‘99 '51: ‘1 '1 ‘muvn

1.111 1111112111113 1101 op ‘3111111311211” [3 ‘oppapa 31001111111111 [:1 n; 9111111311 “.13 ’A Way;
'“smH” '11-.) Malia! ugpanpan a] 119 1 “313111111” 1113111919 1111113110 [9 113
.

- 1.11 ‘

‘ d

{ g}
(as)

‘oqoal 3p opom 01191;) 1.13 11110110 911 ‘0901 1.10.1 ‘app on on!) ‘alualape 111.1111]J 11.9116us1pE11
1011313011 paund 1.10;) aqulanqa] [a 5 "Jug ‘LE ‘[d “I '1 “mans up 5 ‘oqam 1113 ‘311911113
11953190119111 1:19 aapsaad 113.11 39 11110 011101 [a "11] '21 ‘991391 ‘91:“ ‘11111111111191113‘1L ‘uupm

-[IBIII 1131110911111119 121 .ll apnanqud ‘mngprq mmyawy 'I’”"S [a qaoqpunH [a cum-.1
openly-.1 1 oppouoa um [mum 1111 op commas ugs ‘aub 3101111 301109011 sumn a v

(”:1

“(s '31:) OPBZ

413.11 0mm! 39 X 01199; up; 011112110 no sapaued 99.11 9p Bpgpnpz BA BI
11:) slumsgsuoa “12111111119 81111011121 up 01:19 0111111393 1111 3p 1110113191119
11[ op pupnenmaw 121 DIIIQIIIIB]01 90111121139591) 011 ‘0“; 10d 111111211131
411133 111111e oqaaq 1m 11 9111915 ougs “01113111 Aen tu 11919122111200I us
1100 “011311 119191139113 Bun 2 311131} 12K 30111111119159 ON '[91u01111130A1nb
-9u1 mssndmg 133193 912911111301119 011109 51191111130033 0111111 sauozm 1011
‘90139 1103 uggonoggmapg 11s uogq 19 ‘BIBIJ BI up 013 pp Bp191nbz1
111111111111 12[ 9.11105 aq11399p sub 30111111 so[ 1: 912111111110 9p 9111111011 [9 up
011 1221105 91) 11911n anb 112111110 11115 30111399161119 sub OI) 513111111113 91211 12
1111112511 12111105 up 9911n 9p BI 1211131111111103 som 901 11 12A1111[91 (Ides
3p 1191911110831) 1219:) 911D 1109p :mb 1111q ‘1211311123 '1(] [.1 931;) 0mm)
“011031 1113 sapamd 9311 91) 122011;) 121111 9p 1211:1311 as 13 ‘opcn 1103
'111111 so[ a aluagpuodsanou [.21 3111131111 1211131111 11199 3p 99 121011 1.1 U3
9011111111131 21p 8011111111291; 9111) 11 9011911912111 5019111 1: 30111111191 soogg ou
-091 somamnoop so[ 91;) mm 119 “omaqeo ‘opunsom 59 aldmgs “1mm

1-.
_
_,.
-.ML'.‘

"1. 1;. “;.+~. ‘r. ,;.~ vup

-'

1:A.:w. p.~

Li
1
1

4211111” 1111 10d ()[93 01119111 {91) Bpg amnl 1C 93101111} sop 9111111 121112310.)

130121111111 12111:: 119 011121111091 ogpu; 1m ‘o1ua1mnpunqn .mA'Bm 11 ‘l 'opns
[9p 0111192111: 111111011 10d 01113 21911311111113 soI 9p opg mmd 121112193 011 911111;)
423 [a 2111b 1129111111 93911111 0111911111901) 1911 mxmuoo [a ‘0111211u03 [9 10d
woloqn} sop ‘eympol ‘1111191d113 sens 10d opmgmgpp 01111301 319111 [up
0.1111911 91111 mu emg 11193119 ‘01112190 ompo

'

"
'

BKEIl 9111) 113311911 13131911111 33
with.

9111mm: “91111 uggqunn 0111s ‘911011112 upyopodsw uo 121011113121 11111: 111 1C
0.1111111.) no “3311011111 op 11111191101 11312111121{ HI 19159 :31) 123p; 121 [Inf-.2113 o[99
0M 'openao 31u1111112u121p91u 111 aluogqum un 111111111101 011 1 01111111111 1210
001111!‘ op [10.11.16 op 013112113531 {-3 9111) 1191913119 “0112A 9111113123 lap 13312111
-eq BI “(191919“! as 01119;) 1111190111 and 111231d as sub “‘QQImpg sop
11.11113” A' “-9111: [a np1pumxa

sub ‘som

x-unmu un-m.

-

9:1u01991dx9 SBI onblod A ‘sooplp emd 80] 8

so[ I} 50159 1103 K ‘sepneqo 901 1109 30111211131111 913111 SOIHBJ

-9p13u0:) 91:11)

sol 12 “(38]

Hm:
‘

1110111011 mun-19ml 11911111113] 121n1[11:) 9p QBQOI

1912111 souogaefqod 119 Al “591311011111011195 $11111 5111102 3113 11.) 110113311 01

.'-\.«~. 1W

311B asu’amId 129110119 121 sp 9011131111 30[ no 91u9u1u10p 01111 19 31119 139

“.1“;-

.1011 ‘(g '33) pemd 13103 191111 9p B112du112111 o “manned” 1111 110 ‘som
so[ 91) 1211119119 1:193 1211211 ‘112911311 12 gomnugluug 9011 013d '[ZE-I) “any
421111;)” RJqBII-Jd BI 0p oaIdma [a 111131.193 '10 [3 10d L’lSBIldOJd BI 3p
1011:} t: somawgsg ‘sauopmmdmmg 91;q 9p 12110 1:1 1: 01110:) mm 131
1; 011.1111 1219:1111 as (11193 '(I [911 smqrzwd 131.1 up 1121111191 101191 [a
‘HBlSOJd 2101.111111]

30193 anh [a 01110:) ‘oqdum $11111 omdum 1111 11113111191 591101391 313150 3p
130111011 SDI 9p 1321911} 111 9111) suodns sand “(19) nguo nmd BI 13 mmmq
-31 51211111301102); 119 A safepx op gouagudgosap us 01511 19111111 BPJOI‘IOOJ

�W‘W.Ww—m——wu——-

FIG. 2.—Mampara simple 0 “puruvent”, qua Serranu'atrihuye a los charnian
coma vivienlla de veruno, y que surge romu una de las interprm ciones posiblcu
I]: la vivienm'u yaro d9] Uruguay medio a través de la dearripuién de l'. Sepp.
(En In [June superior izquierda, estructura dc la misma).

Fm. 3.—Chozu sin lm-hu dc tres parades y una ruarla virtual o estera destinada a pucrla‘ formandn cuadro, que eria la vista pm- e] marinara (he LI'JpL-s
Il Stanza y ron liluiria 1:1 vivienlla rhurrl'la run 01 {echo quitado para 105 din-s
dc « lm. 3" podria a la vez lradurir la olra interprelarién pnaihle (In due] Dr.
(Iaviglia) de la viviemla yarn, qua surge de la desrripri n del P. Sepp, la que,
:le scr admilida, nus duria cvemualmente -- par confirmar :1 aquélla cn époua
dc. frio y en 20:13, «liferente— an tipo mé , generalizndo, Ile Vivienlla churr a.
[En la pane superior izquicrda. uslrm-iurn dc la misma).

.ah1:ms—-u,— m-.“~nq.“w
_

WW‘

Elan”

my,\

.‘

�.'...a.'-' 1.1-... Jim-'1'

. . .1

__

_1n:‘1

.A.
(If?

12191111 0p12111[9u1 01112111 01pm 9199 121u3190 91111 ‘911111I9p12 911111 9011111991
9011 9111) 12 111111113 9p 12.1110 121 up 01112111213 1111 99 '111311 e} 119 somea
'19 mg} 901m] 901 9p 01111 11191111 U119 0 91111219111.- 11191211 011911119111 99911}
19 1211211119 121 991219910111 91111 09.111119 1111 993111.10} 0 “11211101111011 91119111
112101 99911} 19 [9 119 991220111119 99 121.111“ 121 9111) 11111.10 11.11111 911.1112 12191311
09120119111 9991101119 olaouodns 91111 .1911 11 “01111111 ‘991111 “11.19 01{991 1151
'1; '1)” 111 09 99.1911 91191111 011109 ‘99111191111 901 191191909
11.11111 0.1111119 A" “011-991 l"1’ 99109111911 90p 9121 911111111 91111 ‘0119 913m A" [11.11
-1199 0131199111111 {91) 91.101109 12.11311 90p :.19q119 1: “3119.199 1119 91211312 90p 9p
011991 111 9911191911111 1109 91111 1191909 9p 9919011 9199 901 90119111 0[ .1011
0111111319 1111111211 991 91311111: 90p 9p 1220119 131 ‘u0191901109 901191.13 $01 11.191111)
-13 111 911111 11019911119009 11] 119 099130.111 119.1% un 911011119 91111 11910991

'(1111‘151m Bl 9p 11111191131199 ‘uluagnbz1 .IDH'Jdl'li 3111111 HE 113]

'eyunq.) “[10:19”

11] 191: 49.9 011111] 011 an!) 90111111111111: [1111.1 01 md “90.11111111111 solqand 901 sopol
01110.1 91011110011; 91211111311.) 50] 9nb 1111191919 ‘ampmum 0 11119199 1;] 9p 121091919
19 opunzglgm 0p]n.1191u0.1 911.191q 111111011 91111 ‘snn n 9011 up 1:201“) — up 511

‘ w '531}. 911111.111 01111211111” “991111 011109 91111 901 9111) 011119911111 1111 A‘ 99.11111 0
901191[qo 9011121 901) .1011 0131111110} 010E013!“ 0 1111:1199 12[ 9p 129111991 191 “111.1121
£1131 9111) 110.191.1111 9111911111111399 011109 “9311.1113119 90] 01111111011111 911111011
“912nm, 90p 91) 011991 9.191.111] 12211119 12[ 91111 9p 129111 9] 29.1 111 11 1211999911
‘011991 [911 1119119191319 131 “9911111111112 9191) 91111 01112119011191) 90111911 011109
‘91}11191111 “1111111111lm "-u9191991d [121 91111 12.101111. 1199p 9010911911 “9919011 0.11
42119 9p 0191111111 [1! 2.1119191 “1111121131199 121111.111 919111 “11919199111 1111191111 8'
1:. 11 “1211911) 91u91111111101d 11111111119 1111119111111 111 11 12.10111: 0131191111011

.___ ._ ___-_.__-___ _._._ _ __-__.-_._.._‘

�Fla. 5. - - Chuzu dc dos nguaa que, no utiliz ndose la (‘el‘l'ha o armacluru.
hahn'a requerido para sopormr e] lerlm sein puslus‘ sin qm: fuera posihlc
ImI-crlo ron oualrm mimero quc las fucntes (-ilnulaz-a r." «I lcxlu scflalan para

la viviendu rharr a‘ y dvl que, por t-onsiguicmc. no nos pndemns aparmr.
por

lo que

FIG. (I.

afirmamun qua: lamporo era ésm lja vivienda rhurniu.
pane superior izquienla, estrurlllra I'll' lil mimnal.

(Eu

In

— Vivientla rharr u dc junms, mn Let-ho plant) inclinado hacia atria,

qur: surge romn la [)rcdnminuntc :1 lravén de lag fucntes citadas en el lexlo.
(En

la par-[e superior imnierdu, enlrurluru de la

misma).

g

�_.

m..—
[S

'w ‘Bgd ‘£Z [ ‘pppuw ‘3d183 '11:. ‘131111111143111 1131.1n 01 .1011 11.1111” _
‘vuzv
11.1 'do ns 31) 91-1 '313d 31 03 011131111 112 3111111113 11113115131
sub nagynloum 12231111111111: 311 110.110 12 111 sump 1:11:33 11 1111111116 1213031313: 331111 311 011
181.13

[a

ua ‘1);

'3911 111 31) 5.6 31011 111 113 1101111211.) an!)

(95)

13 3111) 51111111211.) 3.11109 21111]

opaAaav 011111111151 3p 019113.11 0.110 1531 at 0631 311113 Bpgpuaxdmua “12301351 “'1.— 3p
“PEI-33")?

El “9 J

llllll

0911101!

QOIIIGLl

0U

‘H i'u ld

enpanbsyq

SILIISBI'III FIIIIBIFKID

0U ‘UOEq

12.1q 1531 3p ogunf ‘oapgaaluow 31) M11.10113 111., 311138111111 111301111113 'zv1u ougmav
0111110113 131113111319 81 9011111111 30153 311 31113111 01110.) 1211

.1 2111111111: 311 0111121 0110 1i

‘01131113 011 06 11 09 'o ml 3p 9011311111113.) 031 31) un.13 $011101 501113 31) 33110111113111”)
say-1u

:sono 30153

nmzv

311

901121) 501 1: 11111 1111121112 11113113161

'09 ' gd ‘maamlas

113

‘WPNI "111 '3'.” ‘2631 ‘Oapwmow 1121119111 “P “unolwmv-UJWMH "91215011151
111 11-1 Aun nan 1:11” 1111 541911511q 131) 33111311111111 9011111111111! 1101 —-— 3111131113111 "H 3301
'1”
11111010111111]

3p

Jsugmnald

31.111011

Bun

uo.)

'Sgd 3:131

‘a'auugs'gw

31)

‘9311y

1101111311111

303

(SS)

Houang ‘511111111
n

.C

.{Dn wnd

[31) 403191113 In ‘u933un9y’ I); ll 31 mung apsap 3.11s .11? x1131 m)“ 31) 5011119111 11311111,!

(13)
-. .

42% 1311 up13311p011u1 121 mm 30.13113 31) 3311111113 12.11211 903mm! 301 open
-0p1112£112 13111211 121133311211 :mI) ‘0111112113 12111131111 121 311 011011311 opun
-3s 3133 12.1121! A “1210.101 121 12 011112113 1.13 ‘331111 ‘1a 31111331) 12.112e
I

'11. “4111}

199) “12111111 13123 12 1133111131 3:. 193111311111 92113 311!) A 1.1233111 1n 903111211
I"3121113 1130311 011 311E) 11113111112 11111111 1131 'sofmqes 30111u1 901 901101 011103
“13.1)1121133 121 3.11103 31111113111 11311113111) X 13111 121111 3.11103 111215311312 39 “0.13!
-n 12 us 113 30131103 301 011103 3nI) $12111 10.11113 1131131111 011 311]) 113111 31)
-u3.1d11103 as ‘0111121 0.110 331111 1211111112} 12a '011121 112 12.110 311111131103 33
'I

'V.&gt;

;

F

I

1

'

-'

121131113311 .(11111 93 13 '5011111 soun pe .i .131'11111 121 ‘01)1112111 13 12.112d 31u313

11119 12512.) 121111 1111112 31.1 .C 12312.1 31) 13111 121111 u3pu311x3 ‘50110 501 31)
5101111 301 30p12_l'3112 030d 1111 AC ‘312111121 31213.) .1011 aopemxo; 303.112 0.1112113
0 33.11 5-101 3.11103 121.1311 113 301113111113 11011 501 112.1213 12131211 u121uo3113
3121 AI 9311.131 312111121 0.1112113 0 80.11 1011.11; 1311111112113 31) 11121103 3121111111
«11103 0112111211 011311111 12153113 931 011 £011 11311311 3111) 912'] 30111211123 31)
111 31231211 31) 3313111 11121031 on 0111112113 ‘33110131211111211 sun guu 5113 1111.13 1-131
4211.) 0.101131" :5121112 301512 31013.1 011.1333 A 0119111 121111211 311]) 01 01)11121)1..110

“3311) 3111) 12113 113 s3 A: ‘12110 131 3111) OAEA 01 3.11103 1211121u1d 30113111 0.1311
‘01)11111su03 312111 “1121113133 1112111 011311111 333.1011 12.1110 12.110 12-153 113 emzv

1211 311!) 511111112113 501 31) 11913111139311'121 ‘113111 12.10111; 011111211103 11311313
111112 1C 0111211103 11311 ‘(gg'jp 12113111315 0.115311u 051113111 ‘331011112 50111111111
‘

311D A r. 6081

‘11-)

—
9311111111

..

13131131319131

.
3111) s3_[121A c 31u31010113190d
.{11111

30193111111103 “631103121152 1112.13 011191111 131) ‘5‘1nu0111113N 12311311111 121 .1011
sofegA” 501 1101911111) 311110113 0p12211123112 11121111211 “0111121 3.11113 ‘311b10d
s3 A' ‘12s 2 1112113 3111) 93.101113 301 31) 121101412111 121 10d 0p1210u 1 333.1
-12d ‘1211113130133111 3111311} 121111 .133 1103 “0.11111 31113 A ‘6‘9011113111 33(21111“

31) 3111111011 13 u03 ELBI 03 0311111111 3121 3.111111 3111) 12131211 2111 121 110.1311

on 31211131311 312153 013.1 “(19) “312131113 311 110mm oftzq 111211111211” :12101112 A“
‘zzm 12131111111 .1011 1111113331) 01110 K. 0151A 1.101.1a11 31) 12393.1] 119193.1(11111
121 0132121 512111112113 301 12 3q113s3p_ 17311 311 sofap 8118 113 ‘12s
7133112133311 93112113112111 1103 3111111319 ‘ugumzml 12131211 01113319111126
0312111) 13 313531) 12101111131113" [19131211133110 121us11u 12193 12111111112 3011 1001
«1311 KL 011113111113 1101) 05121111311211 JOSQJOJd 13 K “0131951 1311 03121111125
31) 31220113 113 312.1112 121.3911 0111211113111 01112111 011331 13 013111 13111211 3311)

son 12111113 unnf 1101.1 0133111111112 13 '(1 1111311191) XIX 01318 131) nogug
-1211211 12111131111111 011103 121)B.1130111 ‘013113 3p 31q0p 12z0113 121m 113 912.1112

�mrmhim‘H—vw—ww w-w-——r-— w. unw—u w—r..__.—_ ._ w '17— ..j

-

‘1— wvv-r___‘_ _ w

nado durante la conquista y e] coloniajc, Io quc técnioamcntc SC
llama hoy “choza cupuliformc alargada con techo semicilindrico” [37) ,

[ipo do vivicnda quc usaron efectivamentc algunos pueblos indige—
nas do Anlérica.

Esta Inisnla cslructura, aunquu lamentablenlentc sin dato alguno
relativo a] material del techo, porn 3i :1] do 105 ltrcllos, quo son
aqui do paja y no de piel, oomo en las descripciones, que hemos visto,

do Charlcvoix y do Azara, 3; on la quc veremos do Saldanha, aparece

FIG. 7. H Vivitnda charrl'la desrripza pur Azara on sun; Viajes pot Ia Amérim
Meridional: es la uupuliformc alargada «on tcvho semicilindriru, cubierla
con un cuero dc van-uno. {En 1:1 pane superior izquinrdzl, cstruolura do la
misma).

inequivocamentc descripta en un preciosisimo documento publicado
en 1890 que jamés ha sido citado (:11 lrabajo algunu, si hicn vio la
luz on cl n mero del diario La Epuca, do Montevideo, cl 16 do so-

ticmbrc dcl a o rcfcrido, puns permanccio olvidado hasta su redescubrimiento y actual vigencia, dobidos a nucstro distinguido colega

cl Sr. Carlos do Freitas, quien lo leyé on sesion rcciento do la (30misién Directiva de la Sociedad e Amigos de la Arqueologia, y a
ruya gonliloza debcmos la transcripcion quc do inmedialo pasamos

a hacer. Se trata de una larga carla (101 Sr. Modesto Polanco a Eduardo Acevedo Diaz, on ‘la que dicho se or refiere costumbres de un
(37)

WALTER KRICKEBERG. —— Elnologis do Amérim, lrad. cap. dc Pedro Hendrich, Méxiuo.
19-46, pigs. 163459.

_52_

�min—o

msm gma w

an.

an

:33

:1

: :E—:

Emu:

twp—er»

a:
E

«amalgam

:3.

1:22.51.

72..

Eu

".2:s
3

an Fig.3.?

E1:
w,

~51..

WEE—Ema

min.
.7531.. mm. «lain:
mm
..m
E

:72.

m:
3.45 .2

14:13.. . 350.

5:9.

A? 6—3::

ran—E

1—35..

315

an.

$35? Ln

993

5:5?
an has.
=
r.
.65.. E;

1

533m:

"ale

Large A—Z.

rm

act?

:53

. :_.wm . _: .: m .7"

m5. E

.15

1.

F mzmw
H

l qlnil r l.

Y

�grup'o dc charrlias quc Vivian con (:1 propiu caciquc Scpé, tales coma
los vié él mismo en 1857, ccrca dc Tacuarembé, en la cstancia do

Don Joaquin Paz Nadal, estancia que el Sr. Polanco frecuentaba, lo
que le pcrmitié convivir, casi, can ellos, y observarlos con la atcncién

y la aagacidad de un hombre ilustradu, inteligentc y aficionado al
tmna. El documento, qua cs extensisimo y aura reenlitado en breve

par la Sociedad de Amigos (16 la Arqueologfa, (lice asi en la parte
que nos interesa: “A an kilémetro dc] establecimiento cslaba esa toldcria en pcrfecto estado primitivo: con sus ranchitos de rama arqueada como toltlos dc carreta, la correspondiente zanjita a1 rededor,
hecha a cuchillo para que corriera el agua y su lecho de hojas 0
pajas que renovaban cuando estaban 111111161103” {38).
Consideramos 'que el 811113160 (181 cuchillo para hacer la zanjita
no 511110110 neccsariamente una técnica nucva, nacida can la adopcién
dcl instrumental europeo, pues podria provenir (le antes y haberse
valiulo primitivamente del cuchillo dc piedra originatio.
Y (:1 cuero coma material (allnquc esta vez, inversamente, lo

que hay qua lamentar es la falta de toda imlicacic'm rclativa a su
cattuctural es tamhién se alado, y por tres veces, por D’Orbigny, al
pareccr con cl caréctcr dc exclusive, como cl ulilizado por el charr a
para 311 clloza. Dice, en efecto, una vez: “. . .les Patagons, les Puelclles,
Ins Charruas sonl essentiallcment vagabons, erranS, ct vivcnt sous des

tentes dc peaux d’animaux” (39) (103 Patagones, 103 Puelches, los Cha-

rr as son esencialmente vagahundos, errantes, y vivcn hajo carpas de
pielea dc animales'); otra vez, y refiriémlose allora solamente a los

charr as: “Leurs mocurs rt‘rssemblent beaucoup 21 001165. dos Pampas
continuallcment amlmlana; comma eux ils sont vagahons, ne vivent

que de la chasm, sans connaitre la péche, la navigation, la culture;
comma aux, ils

t! (:unstruisenl (lets tentcs dc (:uir dans tous les liellx,

Oil ils veulcnt s’arl‘eter” {40) . (Sus costumbres se parecen mucho a las

de los Pampas continuamcntc ambulantes; coma cllos son vagahundos,
no vivcn sino de la caza, sin conocer la pesca, la navegacién, cl cultivo; como cllos so construyen carpas de cuero en todos los lugarea
an qua quieren detenerae). Y, finalmente: “ils vivent sous des tomes
de- cuir” (41)

{viven bajo carpas de cuerol.

Es decir, que Polanco en cuanto a la estructura y D’Orbigny en
cuanto a1 material, confirman a] Azara dc 105 “Viajcs por la América
Meridional”, y configuran, can éste, cl tercer tipo de vivienda clnartjlia
qua Ilcjamna deacriplo.
Pcro ni esta forma, de tecllo scmicilindrico, ni cl material do

cucm que en la dcscripcién dc Azara parecc scrle inherente, y que
aparece también como el nico usado seglin D’Orbigny en su triple
mencic'm aludida, fueron los nicos9 y, mas a n, podcmos afirmar (1116
(38]
(39)
(-10)
(-11)

MDDES‘I‘U POLANEO. — Las Indies charr as. “La Epoca", a o IV, N.0 996. Montevideo,
16 de Seliembre de 1890.
A. D'ORBIGNY, L’Iwmme américain, Paris. 1839, tome second, mix. 20.
Ibidem. pigs. 87-33.
Ibidem, pég. 91.

__54_

ha.

�991211 99 ‘OIIIIDBA 191) 991111211109 1210'.) 131 .1 82911119 121 91) 591112191) 901 11191211
301912110 011119I11911112111 ‘12119111119 12139 9111) 1109 0.19119 91) 111119111111 19
011109 1120119 121 91) 12111.10} 121 0111121 91119111193 11119111191 9p 01Is9d01d 13
'129I1sI1112 09191801111109 1:110 112.1901 12.11111

(91.11211 12.110 .1011 “9121199111119 011

A 3939p}? 31191111 911 sofauosmd) 011112119 191) 991211091911 1-101 119 90111111129
11111110911110.1101 91111111111 ‘u9I999IJIpom 10119111 121 1111: 011111123 911 1220119
12199 91091111111a9 99111101d9.1(111 11111111111) 11.1110 121 12 119191111119 11219
91159 11121111111012 1211113q 91111

101112111213 011109 911911111151

1 911112[11qII1

011109 IIIAIma 91) 991111110u 1501 9I11 112 99111 11 011191 :11) 11.19111 119I11111121
30111121) 91111 0111211121

‘9931 91) u9I9II19 ‘qmd 11139:) 'N 91) 2-919 ‘9111

-01112112d “59119 50119113 “111211311111 “51211111211111 “111113” 01112111112199 011101
“-919 ““9911111911 991 81101 911 11011111195191) 19 911018111 'SJQAIUD‘FI”
12.1110
121 119 ‘91111121111 011109 ‘9 0'11 19 011211 11.111311 91111"01mq|2.111
0110
'01 1111311191) 01111111111}
9199 91) 01x91 911 11.19n1 n9199np01d91 121m z9A 9111191111 12 someq 1121111
mu 1911 111129123 01 911191111I111I901a'1A 11111) 01911291 91) 91u111112 111111111 9p 01)
4211101 9111911191q011 011109 ‘912111111 912912139990 11121 1109 91111111112 ‘0111111111112
B 123111110 9011 112119991 91u9p11111 121111 9111) 0119 .1011 s9 A ‘0I112101I1009 121
11911112119 119 01112111211} 19 ‘9111111119 1111119111111 91) 01.111 01112119 19 12119111109
911 1211110} u9 1120119 121 119 1912 11111111112 12 1211211911 80" A 119151121s 111112999911
121 911 099111 112111991: .1011 30111911211990 911112191112 912111 91111 010911m9011 119
191111011111“ .1011 12111112119 121109IAIA 01.1109 12111119991) 911191u1211219 9991121112

12.11111 9111.101I11111119 1220119 121 011109 ‘02}112111119 uIS '011111111 0188 911 1:11:11
-I9I1u911112 121 111111211991 12 01091111 19LuI111 91) 12111911131109 0119 A ‘01011111
112 9pu011991109 011 9111) ‘09I1111II1I9111193 011991 91) 12111211112112 91.11101I1nd119
121 9111198911 1191111 ‘91115I111 121 911 ‘Izp111I9 1191991 ‘u9I9191 121111n 9s 115 119
HJEZV 12 9109111129111999u1 1211109 “11139 91) 121111211 0111112119 01911 512111112119
Izpu9IAIA 121 12 0111211813 9139 “993 ' yd 121 91) 19911919191 111111 9111121119111
“011191 19 1:19 9.11a.111: 09121193 9211191111 111 99 993 A «1793 911211131211 11111
911119 ‘01x91 911 1219111 “9910109 119 9819.1 91191111 9111) A ‘133[ we 111319111 119

011129I1q11d ‘11 011101 ‘III1011011 I 111111 91) 0u19p0111 9 0911012 3111111600 11”
“011121111 0I11113 911 121110 121 119 01.193111 011111111 ‘1213IA 911 01111391 011119
-011 um 12 011109 0111211101 soumppud ‘opIs 0119111211 911 ‘911111011 ‘opesed
01313 1911 3011121119111 B 0911IA91110N 119 9IAIA 9111) 9111111011 011191111 191) 011
-9]'[121I 10111Id 19 so 011 911191111211121912111391) 90b ‘011I11123 01112111111 01'ap
1111 91) 9112.11 93 111111.112 12191211 ‘9109111121112111111011112 ‘0119111 1111 11 0.119111
0Ip9111 91) 1121131991) 121111111 BIIIIJHSBII 019113 1911 .1I1112d 12 019121 0191111
-99 1111 01111121911 ‘119911 1.19 ‘1011911119 A' 121119111 119111211 1-1121 u9 0191-: 019119
911 11110111119 11 ‘111111199 991111} 0103 1111 119 93112111111 12.11111 0111: 01 11191111

01101211119 11121 99 9111) 1112111121 5129911111 911111111 911 019113 19 119 u9I-91911
-III 121 .1011 11111211301 A ‘19111111011 1111 911 121 12 1011911119) 12.111111: 10.112111 9p
‘911I0u09 1219119111191 91) 0.1911 0999131111911 ouIs ‘09I111111119111191-1 011991 1119
.-C 12111101391 991211 91) 011Is 1213123112111 011 ‘119911 119 ‘9111101I1ndn9 91119111
111101 1111119111199 121111 121111911191 10d 0131191091 5112111112119 901 12 amp]
sou XIX OIRIS 1911 302119111109 9'11 011121112151 I111 “(12.19111 10d 990pu9I11I11x9
01912-111I 01911 119 1109 9991121112 91111 0.19119] 011991 19 12.11211 112119112111 011109
019110 1911 0511 19 01111121130111 uIII: 911111011 “12111101 121 P. 01011119 1151
'1219111111109 121 12 10I191sod 12111112119 1911
129101q 121 9p 12111219 121 12.11211 111111 In SQIHEIIEIIIOP 301 110.1911] 12.19Ia1-1 I11

-

Ann--

�-. W—V?

evidente. gSabia on efecto csle nuevo dihujante quc la choza charr a
era realmente asi y per 0.50 no quiso alterarla, 0 so limito a suponer
bicn dooumontado a] primer dibujante. y oarocicndo de otros dalos
so abstuvo de innovar ni afm con la menor variante?

Si hien eats. volumen l'ué publioado en su primora edicién en
1340. alrihuimos, por las razones dichas, a esta version pléstica de

la vivienda charr a la misma fecha dc: 1821 do la de Gallino, y nos
abstenemos, por consiguiente. do considerarla como una fuente iconogré ca difcrcnu: de la dc. éstc.
0e grahado on «( ares do la oln‘a do Ferrario, y firmado asimismo Gallino, intercalado fuera de texto en 61 101110 citado entrc las

paginas 2-42 y 243, muesli-a una choza lambién totalmente cupuliforme almque (11t mils haja, corrada hasta el suelo y con puorta laterat], 1 hecha exolusivamente de hojas de palma, ohoza que es alrilmida por Ferrario, en el texto, a los guayanas. de quienes dice,

simplemcntc, on cstc aspecto, y sin referirse a 13 forma de la vivienda, “coprono le loro capane di foglic di palma" [42'] {"cuhren
sus caba as con hojas de palma}.
Ahora bien, n05 pareoe oportuno (y por 850 10 damos a nuestra
vez fuera dc texto, como ldmina I V), tomar en consideracién este

grahado como fucnte iconogréfica dc dudoea pero no imposible atribucion a] gram complejo charrlia. En cfccto:
1.”! Ferrario, siguiendo -a Azara, dice .que los guayanés habitan
entro los bosques siluados a] oricntc del Uruguay, y quo ocupan
también los 'bosques situados a1 oriente del Parané, mucho més arriba de la colonia del Corpus, se alando varias semejanzas cntrc ellos
y los chart-lists, entrc olras, las cicatriccs do has piernas. Ferrario localiza, piles, a 103 guayanés, en su primera indicacién, y sin duda
por error, on e] propio territorio actual de nuestro pais, pero omilié
puntualizar, come 10 hizo en camhio Azara, quc su vivienda a] oriente
del Uruguay era “desde el rio Guaray hacia 3] Norm.” {43). ('Supo—
nemos que el rio Guaray es el Cuarcim}. Sin embargo, alin esta
misma localizacion de Azaranos coloca en el cxtrcmo superior mais
lejano do la zona do habitacion del charrlia, pero no fucra de é].
2.°| Serrano ha plantcado la hipétesis de que “estariamos quizés en presencia de un grupo étnico pampa-chané-charr a- guayami” (:44).
3.0"

La comparacion de 108 vocabularios chané, guenoa y cha-

rrua propiamente dicho con e] do los; kaingangs (45) actuales descendientes de los guayanas, arroja una somejanza quu es casi identidad
dc por lo menos 8 palabras 0011 3115 equivalentes dc] ohané, 3 con
(42]
(43)
(4-4)
(45)

CIL‘Llo Film-11110., op. (til. en el lexm, tomo ll. pég. 242.
AZAIIA. — Viujes For Ia Armirica M'eridianal, end. t'.il., 1.1133. 44.
ANTONIO Semo. — Ftnogra a de. la antigua Prouincia del Uruguay, Parané, 1936,
pig. 68.
Hemos lomado el cuadro que damun en [a p gina sigui nle. dc unD unis anlplio formulado por SEBRANO en la misma nbra cilada, 115.5. 71, u adiéndole Bolamenle el ej
rharr a qua auminiatra cl Cédioe Vilardehé a que nos referimns reiteradamcnte més
adelame.

—56—

“A-. “
A.
_
-

�2.23

1.5
1.—

Ewan—LE. ”

cam

ccn.

fan—51c
m

Ln

Era..

3

unto:

arm—49.

4.7.:599

:

722.22.?

�3.23

mg

m:

Emmi—dew

new

55

3:1:
m

mm.

:35

1

3mm:

EEnamw

4.13:."—

b

H:

Fish/HP

1.1»
.

mu

.1.
.
.

J.l|.

+1..

�2.1:

1

2.

24113.. .»

:3

9:.

MES—.7.
a

.7.

_::.c

1.1mm:—
n.

rm_ . _.4. r_=w

4.113;:

3-

r3922»?

�._m=:. u.:E.m. =

:cmwn—

Haas“???

32:?

2;

7.7.3.

.u—

3.55.23

CPI—:53.

”:3.

:7

LL

S’s—Eh..

angina?

.2

TR 43F.

Em...
13:11am m
m:
a.”

1:55:25 :5 Hi.»
_:
L...

. c:. :.?§3.

.7.

5.1.5

u 7.

...:
2.2.?
1..
. c32c:=;§~.4

E

2.27.1 La

ESE? .65..

3.2% L1
Hem

27.1351

2:. .

__:1

£53..m
a

3.31 a:

r:

3—7122}.

iii.

._m

32:5. .

:5.

1—32.33. era—4.. ; 3:3 3.5.5.

«EJELa —BESm

11L:

12:. .5

alga

sczzmm
.&lt; lnznwmmr aw q?

43:5. mLun c.

33.. . .

r.

ma:E_:m.13—.

ac?

4319—9?

Hem.

am

1:15

T.

;1 m.

Lame—.2” Ln

35.7.2?
3

.5.»

._..

H323..

l ”5...

arZFE.

r.—

his
E135
mm:
Ll
.4
._1.

:3

Tun—1. arm—SHE

1.5:.

3.74

75.15:. .

Hem.

.&lt;

.1

rbvah/nw

�-

5

“LS—

‘gf 'Sgd "11.1 '93 ‘Innrrgpyaw 7133911111 0; 10d sa‘fnjA — 'vuvzv

'81 K Ll ‘9t ‘91 ‘n ‘81 'H yd ‘oast

(3-))

*1!!a ‘03083931 11:18:13; 131 311 nagaywmg ‘uoua'tig 1am“; ugias ‘(ngqmolog) mum
mung 3p spasm“ unogg Bl up “naena” 81111119; uf 3p a o gq sum”); [9 us ‘(anna
walla) 1139;a A (an; ‘19) 1139"!) sauna 631 u; ‘IIHOQJ'Jd mama; u! [and ougs luau:
1n! n] and on 5 ‘saleuo md tum! bugs sausasod mud on onbunu ‘lnugmoumd 0mm
‘lggqmui ‘alnamlnqm &amp; ‘nan g 53nd ‘SIBMIHII Ea ‘alJud 3.110 Jud ‘uga uypsuyuuol Br!

'9E61 ‘M aw "ma 'LGZ “922d ‘1 1% “swap

41913-03}; 11:5 vymSoag 9 upon”; 3p ossaJSuog mgawyd op rgnuuy ‘ nsmg ‘Ing
up BPIJIUO 053 up oaua oag a nagging]; ulntpsuln us apaaglqud ‘Ing-op-apmug
unsopaxd qasunn
.9”! up sammgquq ‘0“!!3w3-‘d uynl ouom us no 901119111331}
outid OITEWJIV “uh [3P “(HENRI 3P ”EH 9? 13“"!"N “3910!”!8 I’l 9P oumnum

(“7)

'

(917)

souom 01 led “soauauad sub 12 ‘qemum selnnna sn[ 9p [mu-aumpunJ

uggamgqeq op nuoz ‘unun mlgn 3p [B H.110 Jod A‘ fuguhe up mqo Bl

us 3159 01110:) alunuodmt 3 030131111111 mu olqand up mambys ugwumu
nun 9p [B101 maussma BI omenqou: 121.133 open: one ap 39nd ‘seou
an? 80[ {was 9.1a 3p seuen

soI sub QIq'rsodtuI as on A} “EHBHB” up

1“ “Quad mm .Iod ‘oluefémas £11m so

‘yuexen ” mqumu I.1

'guemn

odlu

(0:3

1m “$011 eyAepol

ung) 9p soumqaon anb ‘s un

‘uos an}: ‘gunmd 01p? pp 301 B on A

4138)] so[ ‘smuagpuassap sawmoa sns 9p Rule“); [9 ensanmap ”I owe.)
‘sopmmn nos on sub ‘Aen nx 19p amagm [3p sguu nn so[ I? .lgm}
«u Somaqap ‘eaezv 9p uggonznmolj egg-nan! a] epup ‘anb snzunfamas
‘(g suumgd K sozmq ua supgmq osmopomd up sq 01110:) 991131 ‘emzv
3p 93039.1 ogmnad ogdoul [a sub ‘sngumqo X qm nn anus 623313.121
min-3 sezuufamss

“sump

omoo ‘sgumpn

asmwgas nopand

. . . -;.
.

(0'17

'(L‘ ) gue eni‘}

sub 29A 31 e euenuglu euoz III 3p ‘mgamng ongmguodol [3p El a non
419p! gsao 93 2E “(9w HEBIIBS _.{ uplmzw :Qauenupu sanbgana sop 3p 31:1

. -_.- '._ . . . :

411011 [31) upgouuguua: HI 1103 apgougoo ‘uonsanun “991 as 01110:) ‘Boggu
£53 Hue ugeq us onb ‘uga 20A BI :mb ‘omsgmgsn ‘wlagas somaqaa
—-—-

—
—
———

)[9q
11m
out.)
—

[9
-—
——
—
—
—--

—

y

—

{m}

-—

um

——

11133 ‘93 ‘01
3113(t

Qua-11m

9113
-»

—---—

113
05.1]
f

12600 [In

whvé .

.{ 9p oqasq .199;
l
.195

['1

[a

topmnw)

ppo “yams;
Baoq
0.113911“
110 ‘up
um ‘uu
(OAEQDSOd) [u
'
Bun!
amI
.
111ml ‘eq
gs
30.110901;
119
31195-1;a
0:10“??i

Im
In:
-

111231
mu
yarn-2,3

931.111q

901a

3123391301119 egg olnue sq op ‘39:)
4101113 ‘Jguap someppod mum 0.110 A ‘ssuogoemqnoe o somnmgld 9p
olanpoxd omo.) QSJsloJa'mg nyoqup ‘mqo of-JIdIIIoo mu

[up sued

913111.10] yumfan 1;; :mb geoggmpe as ou gs ‘JEDBP $3 ‘30323 801 op Joad
[a 119 on!) nzuefaums ‘upxmqo 12.110 1109 I A‘ ununn [3p 912mm 39.110

-

."lani.
. 2.1-1.4Ham?

�I:

11.

_ :3.

El
0'

lingiiisticamcnte, el gran complejo charrlia {.49}. Tornado con las ro-

scrvas necesariaa, cl grabado que examinamos, y que reproducimos
igualmeme, a nuestra vez, fucra de texto, r103 confirmaria, por un

ladoa la cslructura cupuliforme dc hasc circular, y por otro, cl material dc trcnzado V'cgctal [palma y no juncos. sin duda a causa dc las
difercncias gcogrzificas y climaticaa] para la vivicnda de un grupo
afin con cl cllarrlia.

6.”)

Sin embargo, de la vivienda guayami sélo (lice Azara quc

es la dc los tupis (50}, y do ésta, que “sue chozas estan cubiertas

dc hojas dc palmcra” {51}, lo que concucrda en este aspecto con el
dihujo dc Gallino. No ohstantc, cl propio Azara distingue a1 guayana
del guana y describe la habitacién dc éste. [es decir, cvcntualmcnte
la habitacién gucnoa o la Ghana 5i estamos a la identificacién dc
Chamberlain «.1113 recordamus en la nuta 49 de esta pagina y a la
que renames mas ahajo hizo coincidentcmcnte, ya on an tiempo, Sanchcz Labrador), sin atribuirlc cl use dc la hoja dc la palmcra, ni

.

tampocu cl dc} junco, sino el de una paja larga, y aunque sustancialmcnte describe para cl guana también una choza cupuliforme dc
leclm scmicilindrico, ella no cs, por- clln misnm, la de nuestro gra-

bado, y lc da prupurcinncs mucho mayores, inlroduciendo, ademas,
variantcs dc cstructura que nos harian diagnosticarla coma “gran
choza cupuliformc alargada dc techo scmicill’ndrico con doblc cicrrc

-"*'~N'M ‘V”W"3'
.
-:-‘

cénico”, y per 0110 mismo coma vivicmla colcctiva en vez dc la fami-

liar que, lucmos vista, era la dc] charrlia propiamcnte dicho. Recordcmos qua Oviedo atrihuia “apartamicntos” a la vivicnda timlni, es
decir, chana-timbu, lo que sugierc que era colcctiva. Azara cn camhio, a continuacién de la descripcién quc pasamos a transcribir, agro-

:rr'
3???

vim-51'-

“‘11"?
-.Y-

'

ga quc “no ticncn otro muro que esta liévcda ni mas abertura quc

la pucrta, y sin embargo eslas caaas sirven a doce familias”. Sin loa“apartamicntos” dc Ovicdo, encontramoa, piles, mas clara min que en
é]. la descripcién dc una vivicnda colectiva en ésta9 que veremos en
scguida, del guana dc Azara. Olra vcz, puns, aparcceré 1111a variante
particular para un grupo, y quizéa para (105, cl gucnna y e] 011111351,
dcntrn dc los tipoa generalcs de la vivicnda charrlia. Ante-s vimos una
para el yaro. Ahora quizés pudiéramos accptar otra, con difcrentcs caractcrcs, para el guenoa, y hasla para cl chana. Anotcmos csta va-

*‘wn-n

. .-‘
.
..

"(my
_. _. _
.
V.
..

_. ,_ ._.
_

—

{49)

Paul. RH‘ET im-luye a] "Luyana-guané" (us dccir. a] dialmtto dc lll'lo dc los grupns
que. an unusual rnnccpcién pcrsnnal, lodavia inédita, the la organizacién social dc]
gran romplcju churr a. la! mmn lo cxplicamos cn nueslrn cursn dc Prehistoria dc]
Liloral Rioplalmlac dc la Facullad lle Huumnidudes y Ciencias de Montevideo. proponcmos ea interllrclado ('omn unn Ila los pouihlcs clanea de la fratria guenoa).
cntrc Ins pcrlcnecienles a la familia lingiiislica arawak, lo que estimamms un aporlu
dc significacién para can: cufocamicnlo do las cosas. (Véase: l'. RIVEI‘, La Iamillv

Irw-un h’m-w-I'

lingiiistique Cunhibo, Appemlire IL Vocabulaire Camparé Cuahibo-Arawak, en “Jour-

(50)
(51)

nal rle la Sm-iéu’: dca Amériraniales”, Nouvellc Série, tome XXXVI], Paris, 1948.
pig. 211). A an vez. A. F. CHAMBERLAIN (Nomenclature e: distribution des principals; tribus ct subtribus de la famille arawak, en el “Journal” cil., Nouv. ser.., 1. X,
1913, [11513. 2. pigs. 478, 480 y 48-1. N.o 28 I). 48 y '14 rcspcctivamente, idcnlificaba ya.
runsitler ndnlns asimismo arawak, a 105 Chami con los Layuna y los Guami.
AZABA. —- Viujes pm- In Amérim Meridiunal, ed. uil.. pig. 44.
lbilleln, pig. 4?].

13.n-

W—nw
.zv.

7.. “. .-

_53_

3-.

�69

zyxwvutsrqponmlkjihgfedcbaZYXWVUTSRQPONMLKJIHGFEDCBA
11:9 5 191 '952d "1311q
'99s 'ivd ‘wapltu

'693 '33:! ‘11 01.1101 ‘Dl l ‘9911v souan '11:; '09119193 Inn nwd ~13 9100111111111 231191119 '1'
'11; 'Hgd “11.1 '119 7211111111119“! 1391191111.! 11; md safngA ~- 'WVZV

(99)
(19)
( g)
(39)

311191011111 121111 ‘eu9[B 12[ up A 121110.111 12911119 121 91) 99.10311 9101 12 111211111111

-.101I'o 119 1211919111011 9p 121119119 12 ‘12101112 90111910201199 ‘guu en 1211119111111
121 9.11.103 119901109 99 90b 91:1 1109 12111112119 12111191111 121 9.11103 9911019
-011 311111191111 112111.111u09 91) 91119103191109 .1011 A ‘12c12113 [9p [9 119 11913

4119111 121 1109 12111112119 01911111109 1112.13 [91) 991111111 sol 911105 39u019d99
-1109 s9[12n1912 51211591111 112119u12§u9 91') [19111111113011 121 11.19a 12 011112119 119
011991211 911 301u12q12912 91111 1109 1219u9p111d 1211191111 121 1109 81112191112111
‘11211019d99xe1 zogonhad 9p 1211111) 1119 91111111112 9201191111 1211119121111
121111 ‘(39 931211} 617 121011 121 119 30101239111319 9111) 01 91u9111112199ds9 A.
‘0p119191211 01111191 30111911 91111 59110191291111119111 912159 1112111211 ‘91119111'11‘151109
.1011 ‘&amp; ‘yunn —BIIBKBI 121111 011109 121112119 BPU91A1A nun 0111121 ‘301103011
and “sand ‘1213 '[gg] sgunu 2101 1109 “29.1 113 11 “1291111119111 S9091nb 12

‘h'u-KXV.

AH..4

:..

«1513) 3121112119 901 12 1219911911911 ‘1011112 01111-11111 19 11111393 ‘9nh ‘snue nrl 301
91: 011191111 19 119 1211121119 “121111991 [91) 11919121111911 12 01111; 12111211113911 1211111
439 911111011 12111199109 .195 12111011 0u 0%}9111 9115911 91.1[1 ‘12u12119 1220119 12191.]

“91.43.42.

1:119} “912.1121 1-1911 8131.111 911 12.101112 121 12 121u121191 93 1C 11111011 name" 91111 1599
«1111' 301111 91) 912111191 91219159 111219 011991 .1 5911911211 9121” 3239111219 91111

121 91) ‘nzoqo 121m ‘0p1p9d 11's 12 “1101129111119 91 syump so] 911!) 29.1 113 12
99111 ‘12111101 119 11111199911 111s ‘10111211112'1 29119111251- ‘9111211 113 .1011 “2L

' (6 '91“ 1121113111211] 119 9291119111093 1112111399911 .1011

119111111121 ‘121111019111211 as 12112211 91111112 9111) 1: 90111911319 901 99 1121119119
-111199 1211112111 121 911!) [9 119 “01121112 12191211 99111921 19 110;) 0.110 K ['3 57511]
1219189 911 01112119 1111 91119111121112899911 .195 12 1291211 [nu1u1191 01109 01119111
[9 911B 119 ‘12q11112 12191211 01109 [91) 99111921. [9 mm 01111 321111911111 12199
911 129111213 110191219111191111 911 8011191111 sop 30111120 '{_gg} “1291111111119 99
“1199p 91) 90111121112912 011109 ‘112119 B[ ‘12110 121 1: 119111191 90119 91111 A ‘01111
1211129 09 12911199 11119q 121111 u9111101 9111) 12191112111 911 912111121 1:109 110111911
019 2101 111211913 12110 121 12 9121911211211 51291111 5121 911 121111 9p 9pu911x9 91';
91111 12911pu1119 1211921911 121111 12111101 [12119 01 01101 2912111121 9121 12 9111911191
-.1.m_1 1111111211112 9111) 1C 5011111129 901 119 u9u1191 911B 1221121 121121] 1109 [12101
[9 u911111991 AC “9111 1111 12 ‘119911 89 ‘1219111213111 1211131111 121 12 909112 50199
0111112s9 691119101910021.1011 1212111121 312110 1211111399 119 1112111211112 $530110 91)
901111 1219111213111 91) 91d 1111 12 ‘909112 911 91191-1 121111 01111111109 [9 92(1111151109
“210111911219 3111-1 .1011 91u91119119n1 111211121111: 91111 ‘1112110 1.1910111191119111: .4
“111211119119 91111 ‘891011112 9p 1112111121 “3121911211211 91291111 312189 911 121111 1213129
9p 0111999111) 121 119 “1211911 119 111211213 01119119111193 1111 .1011 30111911119
5113 up 01111 1213129 119 90111211119191 211 01112119 K 9121121 01112119 9p 01121191111
1111 1011 12.110 9p 121111 31211121121199 ‘031121 911 121119111 X 3121121 01190 911 ‘512191
4211211 121291111 90p 12 99111191 99 1211129 1211129 9p 09111211101101 01112111 [111”
:12111191A1A 12139 01111911319991) 1211221; 911 5121111211211 5121 “12.101112 ‘9911129A
12111112119 1211119111121 121 911 ‘911111111111 Bpnp 111s “1211}0101111 12] 119 91119111112111
419119 0109 111119111 12 912111 01111 011109 01119 “12111112119 0f91d11109 1112.13 [911
0111191) OPUBS1SIDJd 301u1119A 911]) 1-101 12 1112111111399 1109 112391312 12 912111 01111

1111 011109 011 ‘x10191111113 A' 9“m 9p ‘112111111121 9-1u91111211219 K 011091
1109 0111211112119 1201191121 01110] 19 112111110 1119 “9111:11111'1191109 1011 ‘91111211

�.1
.
.uwg
-w"
«.1»,

“

lyn'gh w

”my“.

Hex-"7v"!
ru-

Fla. 8. W Inierprelacién do In vivicnda glmné (aguenoa?) (gulumé?) dc
paja, descripla par Azara, a la que llamamns gran ('hoza rupnliforme alaro
gadn rnn ten-ho semit-ilindriro y dohle cierre minim. colorandn e] vértice del
L‘ono hacia arriba, qua formal un cum-[u dc esiura. La puurla no aparccc
pot ignururse iii an ubit‘ucién dehia hallnrse en nn extrema 0 en el centro.
(En la pane superior izquierda, cultuclura dc la misma).

”new;
a»
Mf-mr

ram-7.3:

-2r.«-.—: .u;-1m,‘:m
.&gt;1:
‘1‘
‘1
V

._.i_.» .
._\
.

we. »

.
.
:. ,_ _
1...

"'-.'

again—mun.
_-

FIG. 9. — luterprelmriéu de la miumu chozu uolucamlu el vérlice del cone
hacia abajn. (En In part: superior izquierda, estructura de la misma}.

�'

'111110 1111131111 121 119 aim-Jug
.1011111 [9 1111b luggage-11111133911 ogJulnaon lap 33111133911 113111311111 51111 3.11113 0111mm 1m
aaamndn on 5 ‘(IL - gd “tyr‘du) ugpslag up aqn

gqqogudsa opalnqsaoa [a ua

gn

.3115" 1111.10.) Bqu gq I" 1191.1:Inp11n 11: no.1 31113111112a .1 slogudaa umon 11.1111!” moduli
mpg}; 113 :sulogcdso .199 3p ‘amaulnwg-ad 'oqaaq I” 11-; mad ‘ua yo 115 ”[12 mmaodsa
as 011 auburn: ‘selogudsa 01119 9121111213911 9900A 1109 011 ‘(AIXX .Ji “XX 'u pd ‘ujap
1111} 'uamdon‘ 0111111119119 [.21 K ‘mamdod Dqlan pp 2011 ‘modot! sopmpap ns 01110.1
1110111111 11111111 ‘aund mm 10d '(IIXX 111211 12] all a 1mm ‘m11111q1') “npndnqa Mad
2113111 3p seqauoo ap [Ra Ill-“[39 imh

11.; 1221111121111” null 0111s ‘ugpnagsum IE[ 12 apaugl

map [11.1 121a 9'.) on 91111 9111111111a ‘(IL 11 IIIXX ‘nxx ‘x 's gd “11.) “do mgr-1193')
01111111111 9111111111.]a F'P auqmou [a oxodad 0u1s 0.10.1011 19 "M 'osuow 5 Band '15 pp
ugynuxasoj a] no agdoa 3p 1011a inq anhxud ay soduu an ounuunBJn [a 013d
n]

1911

1191511111“:

1!]

8

01111111}

[3

11111:

912111

ollualnmnsa

'sggajgdgq
2.1291111” ‘smlum 99 2113.1 111

011100 omum Jae spam-l anb 0.13.1131 un all 1211101111 [:1 11a 11111111111" 11] as 011111.: 1111 ‘01“)
[RP

BJIIIIIII'IBO'J

nun

K

Sndl‘ll

3083

all

Dull

3P

91111110"

‘3

3.11“.)

‘JEJ'JP

SB

‘UPE'JI'II'JJJO’J

1111 11:1 111111 ‘z-mpmmn muowupalsgu 9.101014 [9 113 [11 12131.1a 1'.) ua Ogopuljp 3111311121113
41.111 ou uagq gs ‘11.)”gx ou1a-0J11s1113u" llpuappugua “[ anh 3.1m] ‘EI‘lJJuqu mqmmson
oluon ‘gtppmlgA 3J1p93

[3

‘ualgs

1.1113311

10d

npnirzgas Eu

{ppgllns

11.1

01110;) ‘0.)19911

11011 11931.10 ap axqmmsoa) In.) cop ugpnagsmu a] sub up A ‘13.» BI 9p 911131111191 [9
‘ugpalag .1011 sopnmmaa ml nos anb '11]a mung 9p npumN 11.113113 Bl op “annunqa,
sun uue 1:0] mm; 81183111111115 1'. 31121112111 11-.) UJUJUd' 211.1 u[ 1-1119 ap 011.1111] [3 135111
13.1.13] 1.13 ‘unb ‘oaxal [a 113 aoma aulxa anh a! 11 “page ‘smuoma 21011311131 91.195
“kmgssml K x ‘A ‘Q[[ ‘988[ “spud ‘mlu a‘pq un lml
91

8|)

'(Ialqnu

Bnl‘mmJ

11191131335,

‘OJQJj

1':

npuudsaJJOJ

npulngas

”(59”;

man

111 A '“o yum ugl n mun-mu; 0111111110 1311111115 8.11211 I (Him-.151 [9p 91.11511 10.411111 1:]
11:1 asmuamnua mud umnya :1] anh ‘Ilm "[ ap amaylgam] 0301101! I” A [ualzqm]
upuop ua ‘esndsa “l .1011 sepg as “53.10.03
OHIHNV '9 111.103] OLVH [a sluan
ROIHQJHA 9p snuqnuu1 sop suuanI Upuuna ‘oquad A apledia UPHHZHJJ TUJquumI “"l ap
3111111310.] 1319"] 13.1.1313} IEPBA-IIN a] map saus lgpug so] supul u soump anb 0.1119119}!

90“ (KM!) “9113193,.
“film!“ 10 9-1 l'“ at“); 03111111315 '13., anb WWW MP
:upngd away-[ gs ]a ‘(AIDX ' gd ‘5?“ *oapgaaumw ‘1 '1 ‘sfnmzun 1111131110”) £ 1111113111);
9111 3;: npmmhuoo 11380303” 11 ‘3"; 11911 ‘51:“ 011 311111131135 ‘3[ o'N ‘11 '1 ‘nspgnmuow
‘uay nlond 3p ugalomd ‘Jlnmmn 0313511131131 01111.13 18p 9qs mum uua 9311141111113 sngauap
-_1:1ugoa mmmou ungnyas an!) xnua gpug soap": 3p saaqmmsm 9111,1333 auqas smou 1109

wuaa'gpug so;
‘sajua-Jm'pn 1131101331 5111 11p mug!) stun.” so; op 41' lama-1.10 npung 1:; 3p

91’ 0113301103 0911931131131 mus-.111 gap 0110111113111 “05510111 .1 vauad ‘g 11.1 33.13111 apand

(9‘3)

31111111112 ‘uu1q moqv 'fgg‘) 90111113131 9p 3011113113312 3111} 13 gunmen? [91}
91113111113390}! “3111231111231 [:1 110'.) musmnspmd 1121119110 [1312.13 {91) 9313
solqand sol 3p Jopnugmouap uglmoo [3p 0.111131) so olyula 1E 50381591119
sol ammulemoe [moouoom 9.101011 [8 sub oosamamd [3 “3111113113 ofald

4110:) anti 1“? 0.111191) 9.10.1011 [e .111113u1 12 11111311 sou ‘m nl opun ss
119 ‘anh 53 OJQJ 1111131111 1311112113 [12 (1151211119 0Agsnnu1 011101110121 01110:)

9.10.1011 pp 29311} 3 12311111101199 119103.119u9d Bun Bumpe OS 9111) 0.11129

‘epeowug ‘sand ‘saamd 12111112113 [12 11910911111111! 1:11 'osmnas op1pod v.11
0.110 9111) 01m 113 3111; 33] 011109 ‘Bdnmd 21111 31111 111 “([9001 8113.133095'}
Bl sp 0311113110d01 un JBBHdXQ 12.11211 8213!]! 9p 1i oppuss 9p 911339.120
21111) 12531101311101") ‘1512 11111211112“ 88 031111] 1;: us 1121111010 .1011 9111) new
op 211111100 12[ 13 ans 110:1 11 ‘1191091111019 12] 1; 12111511112 ‘ gxoxod gumen

n admmuouo R[ u.) 3011139152111q 911]) 901mm 12'} 90011111110110; 3011901111 9p-

2112.1 nun 1n 12.111109119-

npoium 1:1 11111119190 anb 12[ 01110:) ‘Bomuumn

31191111 91 as; ou ‘sodnJB 901s; 9p 0.111131) L 110112119111 0[ sub 901 3p 0

5121! 011391111 11:.) 111211111 1111b sws gpug 90»d SDI 9p 01111311; .md HA9"
1'11 n‘mnpm 9111) 1191391 1:1 13 0121311111111 911} sub 11:) 30111111991191! on 19
alqnoqam 2111211111591 [1mg [:1 ‘ufsnmmrl 0p ammunuedaq [op ‘1110.1
"’11 00111111101101 13p [a A 9111111011 91113 9.11119 nzmzfamas BI ‘133111 13111.
1.11] 119 ‘19:; 01.139211 2 12111911 SON: '910mq ogansmq 0111113 [3 119111111121

efopug nqgnn ‘egnmp ofaldumo 1112.13 [up muegumqounsua op 913111

...._.__.._._.______'._._.-._.;.'___-'.-.____'.*

._u_

--

�tanto Ia choza de los hombres como Ias familial-cs de los bororo dc
Kejara estudiados in. situ por Lévi-Strauss on 1936, as decir sus construociones normalos do Iioy, son do planta rectangular y do tcoho de
dos aguas, (57), Lowie dice qua Ios boron}, durante Ia estaoion seca,

tionen una choza conioa do palma como casa familiar, sicndo para
la Iluviosa Ia do techo do dos aguas [58) . Pero, sobro lodo, véase lo quc
sohro Ia actual Vivienda borbro dioo Krickohorg: “en Ias oasas voraniegas do 103 go septentrionalos y do 103 hororo so Ila conscrvado el
antiguo ostilo circular do la ems-o. cupuliformo que so oonstruyo con

hojas de paIma clavadas on circulo on (:1 511310, y quo algunas veces
toma Ia forma doI ya mencionado {coho semicilindriro” [59}.

Las dos Iormas do la ohoza cupuliformc charrlia, y con material
do palma explicahlo por razon idéntica ([111: la do Ia guayana, apart:oen, puos, claramento descriptas 00.1110 135 tradioionales dol bororo.
Y bion, volviendo ahora a lo que. podamos calificar oomo charr a indudablo, vamos a justificar nuostra afirmacion, hecha unit-1
arriba, do quo en cuanto aI material, y min a la forma misma, 105
do Ia sogunda desoripcion do Azara no I'uoron nunca Ios linicos, ni
Ios dominantes, porque todavia en 1325 y en 1833 I03 oharr as porsoveraban no ya solo paralola, sino predominantomento, utilizando
sus técnicas primitivas, as docir, los junoos con profomnoia a] cuero,
para oonstruir an vivienda, y sog n dos tipos do estructuras diforentos (It: la descripta por Azara, do Ias cualea una coincide con la (:11puliformo pura deI grahado monoionado do comienzos doI siglo XIX,
y la otra con Ia cuadrada quo surge do Ias divorsas fuentes a que nos
hemos refcrido.
.
Pom antes do examinar Ios anunciados dmiumontos do I825 y
1833.. digamos quo otro do 1785 1105 pormitr captar «II periodo. (1m:
no sabemos cuando oomenzo y si llego a ser dofinitivo, en quo Ios
minuanos combinahan aI parooor amIJos (:Iclncntos -—la.‘~.r ostoras y
105 cuoros- en un mismo toldo.
El ilustro miomhro do Ia Comision Domaroadora do Portugal,
Dr. Joan: do Saldanha, quo v16 a 103 minuancs on 61 a o cit-ado, dine
on ofooto refiriéndoso a 31103 on so “Diario Rosumido da Demarcagao”:
“As suas mudavcis casas oostumam armar s bro alguma descoberta
oolina e raras vozos junto do mato umas pequenas osteiras feitas do
palha, sr-molhantc a tahlia, o alguns couros do roses tapam, ainda quc
ma], trés Iados da casa, c a park: superior quo serve do tolhado, undo
polo mais propio uaam das tooidas esteiras, pal! deixar escort-or égua
dachuva. A quarta parodc serve t da (In portal, 8 as suas alcalifas ou

assoalhos 550 a propria terra e alguns pequonos couros. Donlro tIolas
niio so podem acomodar mais do quo até cinoo indies; alf dormom,
(51')

ELM-12E.

LEVI-STnAlss.

—

Contribution

(i

I'énule

{unfit-us I'mmni. en “Journal do In SoI-iété dos

(53)
(59)

do

I’organisuliou

socialc

dos

Amérioanistos". Nonvolle aérie, tome

XVIII IF t‘. 2.). Paris. 1930, pig. 2W}. fig. 15 y plant-has VIII y IX, fuera de
texto, emre. Ins pigs. 304- y 305.
Runw'r H. Lowm. — The bororo, en “Handbook of South American Indians”, publivado pur I'I Smithsonian Inszilulion‘ Washington, 1946, pig. 421.
WALTER Knutunxuo.
Emalogio de América, lrad. espa ola viL, México, 1946. pig. 132.

__52m

�[91) 1111111131111 1191.119101] 1211:; 11 [10111101191801] um 15111“ 01110.1 and gm: snpmaldJ-al
41! 11.11111 9139111111103 59110211.: 119 asupuypun; K ‘omau 110.1 supnzm.) solopuaguodns ‘ue:

4n} 01 sub "9111mm "993“" 91'1l ‘111-991 'S vd ‘1 WM “0881 ‘mw “walla-911m
'”J”Id 13 113 a-woq gap pap-913831111: 11'} 119 ‘011111133111v ONIINEIID'IJ onb 901111111111
10 on ‘snyJao 1111.10 011 111.1111) 9p uw .101! 111.111,] 3 sopma” sogpug sol 91111 9p 11199]

B] SP JOPGUQIWB 01110.1 "[v lA 'H 1391111,? no“ 1011111101311] [1: 91113111111011 3011.11.19‘191 IV
‘lA'l'A'lX ‘Zf‘ l ‘09p1ABluow 'iflk' lllb‘ 91:11.8
4191 s01 op npowdwoa 11330-10115 ‘09110'1V .1. vauad 'g A ‘(ngg-l ; 1331211 ‘g-t 0‘34 ‘11a
-1.‘1 "[19108) 0131911110.):a 1111111111.) 03.111111111191111 11;] ‘(Iu'n'u 2311193 ‘[) N111]: :iglumpn

9539A '(lI ' gd ‘ospgamuow

‘(gf l

3p ogunf—us}

L") o'M “kny ololgd

up

(9.9}

0119]

(3')}

‘111'115 savuow mummy 4111! 0130111110.: 9129113111e 17111111” up 01101101931”

[991

mg” 119 @9311:a salqwnzsua .C 117131191 111 9.1005- opunuml ".QqalJ A 3.111113: ” gap
,.
1911039311o 11911591033] 313339.13 .1. 0911941101111 11013631331111.1J — 'osmrlv 1. ram-Id 'g

.313]!!!

‘nzan nuad

'936[ ‘ggmd-olymmf 9p 01“ $119111“ 0901' .1011 opwunlau 91mm
nn u” up 0.111131101313113 01111111119)!“ — Tails-Hog v11 gaging

'g z

' gd

"11.1

"019

Losse luuj

0p

sgnuuv“

ua

(l9)

‘plg-op-opunJg-nf}!

up sammgqnq soagnmyd 119 0.1.1103 nl'muav .1011 11.1 ‘uliunpltg '.1(] [9p 011.1.1511unw

(09)

9.11911 ‘91u9mlegz1mnsqus “12111111; as 1179] snpump DIUQLIIHAI'IDDJ'J Hagan]

‘(esnum l

K 911121191211 ‘gmhnuas ‘nmJ-eonmgeA ‘ofoemw 11911112)“

u1112131111111.) 1101.1111111” 50111111112" $0139 9111) opn au Izq [12111 A 'H [03111.1
1091111013111 I" 911bJ0d ‘39111911; 3p 3911111211 1:] ego-mp ans 1: Jill) 12.11211
1412111111119
9|1191111111119919
1112.10
:mb
JBJI‘SOIHOP
9011;191:191) ‘opol 0111‘:
'086[ 9p ‘AI HQmIIIOA ““01301091111
av 11[ 9p 907311111; 9p Ina-[191908 121 91) 121511193” 1241991111 u9 “1113111112113
9191111911 99'1” ugemououl {nugg cm us u9 991mm! 1911111 9111) K ‘ggm 119
glued 11.1 512111111110 sol 1: 11019111 911B 901 9p 501u9mn90p 301 uepanf)
'(gg') “39111319113113.” SOIRd 113511130391) 11919139
4115111 1211119 :uqos “91119111112911.1911 9111991111 ‘BIOPBHI up 9121111111q 110.)
1101101151011 3121 39.19139 511193 'ounqm 9p 91211199 1109 19 anus u9u11 911!)
A‘ 901112131211 sol 12 11291-11111 12 112A 9111) 0993 oaunf 9p 912“;c 11011 3111109“
5112191119 110 11915131109 snyoplm ens” : 1: 8€6I 0p _01u11f-0'z.1121.m L'9 0.1911111u

‘21%0[0[1J 9p 11110103 [9 119 98.199[ 91391111 A" “9([9PJBI1A 901993” alumna”
A'ml 19 0.1:}a 911B “131101119111 990199.111 116 no [WM 11;) 9111110519 ‘8p.:
«up 1301 9.11119 91150111 001119 ggm 119 9111111 91111 “HANS 11111111123 [3
'ggQI A” SZBI 9p 30111911111901) solr 12 11.10111: 5011s
ag) '919 “3111901143 30.10130 uaoeq as an!) ap 13.11211” 0 “1'91 “30.191910

10091{ 131811 921.115 (Jougm uqdh) 91103151”), an ap 13111111121 11] 1; 91119199001
-.m{l 111m sapma s13} 99 31:q sop 1: 111111109 9111111011” 99 11319112 J1

'{Dyapgol 01111111109 us 1: 1i opp): 111211112” 991 3011911111 30111.1
13 :1211119110 011911“ 9[ opuuna 01113 ‘131139 9A 123111111 anI) “011.1119 01110111
119 911i) 1191:1911 am 8131q 3131]: 019d ‘neupuo ”[1: ‘11911109 ”[11 ‘uauuanp
1H1: 260111111 091119 0111) 99111 11211011109111 uspnnd 91-2 on 9111p 9p 0.111190
30.19119 301591111911 soun ln K 12.1.1911 Egdoxd 12[ 1103 903111 0 smqmoyn {-1119
A 01.191111 9p 11pm 911.115 [19.11111 111mm) 121 0211111“ 111 9p 131133 [9 19.1.10»
mfup 11.11111 ‘snpnzuau 312101119 111113111 Dunning-19093 911111 0[ 01111011 ‘op

-3[01 9p 011.113 9111) 5011911113 91.11211 121 1{ “113129 1:] 9p 9011121 59.11 ‘112111 0111)
-um: ‘Imdm 9999.1 9p 90.19110 901111513112 A “03113113 12 9luefau193 ‘ed 0p

seqooq 53.19159 suganbsd 912113 '91110111 [12 011111! 9033A. 311.1121 K 12131110.)
121.191qlwsap cun le 0.11105 3133129 samnpnm 3113 112111.11: '9 umqmmeoav‘;
' {'09} “eyeplol oluammunfn 1195 012 9 "P101. 111121012110 9111 9011911111 50199
1:

:1211119 1119 9110119 91." 0111112111) 0131193 ‘121131; 9A 130mm 9111) ‘odma 011110111
1193 011 91111 up 1119:; am 313111111“ 5112111 11191011 “1111111111309 [[11 “111011100 "11

-_g-x._4_1._._._--

�Imam-lo asi: 1.”) En quc “cl gran mime"), la Illasa, casi la totalidad
do. 105 indies qua con ans familias lo acompa aron [a] General Rivera,
cuando en 1828, de regreso de la campa a de. Misiomm, fundé la
Colonia de Bella Unién, a raiz de (:11s sublevacién posterior, ocurrida en 1832, Hum lugar la campa a final contra los llamados
cllarr as] cran de raza guarani", pert) reconocc que es verosimil

suponer que “entre ellos pudo haber algunos, y acaso hubo, que perlcnecieron a la tribu charr a; y 2.0} en que sJOS Hombres que figurarun en [as listas dc revistas de los cuerpos dc misioncros qua trajo
Rivera después de la conquiata [dc las Misioncs] eran guaranies, y

enlrc éslma figuraha cl de Gaspar Tacuahé" (65].
Ahora hit-.11., respondemos nosotros: 1.0 No consta cn ninguna
pal-lo quc cans uinuo individuoa llamallos “Iiltimus uharr as” tomados
dcspués de la batalla ordenada por Rivera contra los indios sublevados, fuesen misioneroa; 2.0 Si en las listas dc revistas citadas fi-

gura un Gaspar Tacuabé, no figuran ni Ramén Mataojo, ni VaimacaPeru, ni Senaqué. Y, en cuanlo a Tauuabé, en. la documentauién qua

iluslra (‘1 lrahajo dc Rivet, “Les derniers Charrlias”, qm: es cl discutido por el Sr. Vida], se sc ala Ia posibilidad dc quc Tacuahé fuera
mastizo; y st: afirma, ademas, que era 61 do: color 111513 claro de los

cuatro (Ramén Mataojo no formziha parttt, como 39. subs, dc cste
grupo'} sicndo cl nico, a mayor abundamie‘nto, d6} cual no 33 dice,
coma dc. Ins dermis, qua era charrlia, sino “fils (l’un indien charnia qui

S'était fixé dans In petite ville dc l’aysandli" {66], {hijo dc. un indio
chart-tin qua sq: habfa instalado en la peque a ciudad de Paysandli),
es decir, que Tauuahé era hijo dc un indio charmia y" 110 necesariameme charl'lia él mismo. Se dice tamhién qua haln'a sido educadov
por los gauchos pero qua luego 105 abandoné para scguir a los charr as ( 67"} . Era, en efmttu, un indio pueblerino y no montaraz, si bien

no es dudoso qua adquirié los habitos sociales de 103 charruas a raiz
de- su incorporacién a éstos. El nomhre de Tacuahé cs fonéticamentc
més guaranilico que charrlia. Nuestro indio n0 figural con can Hombre
sino con el de Laureano en e] to] dcl harco que lo llevé a Francia
aabio argcntino, Ins prenenla an an lrahajo ronw charrl'lzls. no 1105 hemoa crcido
aulorizados a cntrar en una refularidn :le aquél qua. éslu no rrey del cuso debut
formular, y nos hen-ms limitadn a hat'erlo mlamcnle frame an Inn; nuevos heuthna alcgados por el Sr. Vidal. Peru sc alcmoa solameme que la gran nsvuridad dc la piel
do his rcprmllu‘nioncs o calms de estos indins que me (:ualodiun en cl Museo del
Tromulero (boy Museo del Hombre), y quc hizo qua Ameghino ac reaistiera a
nt'epmr qua fuesen chm-runs. seria quizés, par 01 contrarin, una prueha mas de que
lo uran (In: vet-dad. si rectal-llamas que D’Orhigny, que tenia a la raza qua denominé
pampeanu. [nor almanac-if)" direula, conm aiendo “sin ninguna duda, dc lodoa Ins
amuril'anos qlle cononemus. Ins mas nsuurns fie rnlur”, u ude qua enlre ellos, “10s

Charr as y los Puelclms n05 han parecido mils oscuroa quc 105 otroa: lna primal-02s
quizais un [IIDI'O ularrén", para prerisar. todavia. sulemu péginns mus adelanle, y
rcfiriéndoua: sicmpre a los charr as. que “es quizais la nacién americalla a la que la
inu‘nsidad de] ruler upruxim
man u! negro" (A. D'ORBIGNY. L'fwmme américuin.
Paris, 1839, 1. II, pigs. 3-1 y 85, respecttivamenw).

(65)
('66)
(«7;

ANGEL H. VIDAL. La Leyenda dc Ia dostruccidn de (as charnias par cl General Rivera.
en “Kuvisiu 111:! Institute Hisldrito y Ccugré uo del Uruguay”, Toma IX, 1932.
PAUL RIVET. — Les derniers charnias, en "Revista de la Soriedad de Amigos 118 la
Arqneologia". u o IV; Montevideo, 193B. pég. T3.
Ibitlem,

paig. 84.

—64——

�9...-

_..._.
99

'Bwu ‘aLI ' sd ‘zem

(89:

‘H '99"! “II-"mm

(69)

'oapynamom ‘XI 09101 “gunmuj [9p ouul‘u oa K 093191n Dunne"! [9p msgmuu ua
'maagH [9:91:99 19 Jed $9na 9n 9p Ilpyasnnsap 2:; 3p npuaxag tr; ‘wmA 'H 139941;

9 St!!}.l.u£l[:) Bogpug 9.uu9 eysgxa sung-1309 as 911!) 119591131109 BI mun; 13.19
0N. '99“) 9n!) 0] 9qns 9|l 99.xapua1u9 9([9p “5:39.11q 99 nmnq mimgg
upuenu L '(souu n 91u9meApnI91 aqpnga “almagmtuv 0” sub uzoexa
99pm 9509 III 959 53 901312;» 1:019:11 uagnb :2 19.1111) 9p at“ .Iod mound e
snpmm” [10.19“] 59.11 9111) K son9 1109 mqmn BOHIESEIID Du anbmd 81291.1
«up so[ nomyuedm 99 9111) pJBA s9 gs} {59} “99.51.11q son 911mm
unquzlzu 91191999 oueaysmv 0 9111) 31913.3(.) Bagun 88110;) n 995:9 3 $0p
1112.10} 1119111} B ‘Ialng 99 um .md wound 9 50994191 1119.10} 89.11 9nlr
9 Soqna mp som'azgnb oeu saneep atod ‘SBHJJBIID so mmpmdm 99
:mb QPBPJ'JA 9 93M :99”) 99nd ‘(opuuogaumu 3091911 9:11) coup 901 up
9011mm 011mm 301 nos 9nh_] {91:13 9p 1.9 10d spud 32 SOPHAD" sngpuy
30[ up 59.11 9p BpJJmp pepummganu 81 99331199 91111 121.199 ““oueagmulv
0” n uppmsmuoa 119 “gym 9p 91({11190 9p 09 19 OJgaunf 9p 03H 9p
“95.11” {9 no pogiqnd ma a 19.191193 [9 9nh 131.199 :21 e. somgmpx SON
'[t‘ '15; pp ofuqtu} [9 119 ‘nqarud 9] 9p and mum ‘91u9mnsg99ad
‘Jexn g 10([ K ‘BJDA‘EH [9.191193 ogdmd [9p .Igu9A01d .Iod ‘9Iq99dsnsu!
JIIHHIWI'IOP Hpu9p9901d 9p omamnaop un [npgA 101399 [91) 51391 91 n
uppgsodo H9 Jpnpn soumpod 0'9 'saalmd 9119 o smdposug so[ 99 mm}?
19 ammunnuoap 119.19 01 9111) 29A 9912;) vgumlp 13.13 own; 19 nub unugp
-u§ s9uogomouc sul ‘pmudum .Io mn 1109 A' ofnqn syul 01.1;99p 9 sows:
“Ali“ omoo ‘9nb gar: opu9gs 14 ““soulsgmnq 9p 0q1” [9 3339A 39.11 .10d
muogoumu 9111) opgum solmqml alumsqo ou ‘smpwup sown! uemn}
:mb amped sop so] 9p oun ugu 9p 991p 99 ZJA tales nun gu 9111) sglnope
sommoN -sogup9[e sans 9p soualu 901 .1011 o “sagumml 1'50q 99 ouep
ago olqa'md og9nb9d {911132 9991101119 9.19 an!) OI 9p sogdmd upezglgn
19 193999 app 9p somalugplu 801 Jauodus {Ia-991' 9111) smqmmsoo gal
Ii 091mm [9 ua] uni: ‘395- 0 ‘19 no opnpmnmuz asupualqeq ‘npuea
-{Pd 9p uomotpsunl' 0 Opumd 19 119 9.0q sans 'e .mznnml 9p 0:“q

[a 1109 5 309239.) unmm 911!) A ‘nznsguu sczmh 0H9 .10d

4 [oyedsn

upgnoda 9p 9.1pmu BI 9111mm: ‘sogpu! 119.19 9({nnonl 9p SiMpUd '30[ on!)
Jpnp 9.19910 IPI’Umd 9139 9p SOIPIII” mun“ sauagnh 'B “sopelqmou
so; 9p nuugu oI u9gqum] Bfgll 01110;) z '3 I? truly-Jan; 999.1mln {SUBI 119
BIn nnu! 9s OIQS I‘IPHESKBCI 9p ngsol ! Bl 99nd alqgsodmg on 9909 ‘nl
'“B'l ugs saxogmwe so q $0110 119313135) on 9.11. 99 gs) JOKBIII HI 911mm
-9{qnqo.1d 3pm? 9:11) "3081 9p Olso v 9p II [9 eppmz ‘guunsnl npnunw
RJJRIN 9111; 099d [3' ‘ L031 9p mso v 9p 31 [9 upgaeu ‘oguompmm omsgm
[9p “maimed [e ‘Rpun 'os term Iz[ ‘gnuznoel Epmunodv 9p omegnlml [9p
uggodgmsug B] "cm 6[ 'J I: “399 amamlnmxm 99“) 01 ““OIqand 9139 9p
soupax” 119.19 sugpug 90199 9n]: III” 99“) 9s 01: :mInmn 1C ‘ ngpgnngp
-s§.m[ 9159 9p sogpui ‘zounmw 999199915 9p 1C 99.91199 L ognbmsn
9p ompg sI OQII” 9 6081 91) OampaS 9p 3 [9 upgnnu 0mm) “901119.131
-9];u sou ofnqn 952m 9nh :2 £3.1q [9p “BIA 91;- ‘J a ‘91u91u933991d ‘gllhuns
Jet} 119 omspnnq 9p nppmd n+3 0m9mn939p 9091911 911911912 JJ opm9de
[9 1109 1K ounmnnr] 9p 9.1qumu 0:113q 9159 [109 “119W 9.1q 139)

�indios misioneros, no 5610 porque los unos eran infieles y los otros cristianos, pucs min entre los pocos quc 5e habian convertido, de los primeros, so scgufa manteniendo Ia distincién. En 103 regist parroquia165 de la Iglcsia de San Benito, do Paysand , que hemos examinado a

partir de su iniciacion en 1805 en adclantc, 105 bautismos do ni os indios son anotados, en oasi todos los casos, hacienda constar simplemcn-

to quc 11-1 pérvulo es hijo do 105 indios Fulano y Mengana, cuyos apollidoa en estos casos 105 donuncian invariablemente como guaranios y
vccinos, por lo tanto, de Paysand 0 dc alglin otro punto cercano do
la jurisdiccion do Yapeyli; (a woes aparoce la mcncién cxpresa do
get ésloa “vecinoa de este pueblo”, 0 “de este parlido", 0 “de esta
jurisdiccién

; y, on 11110 solo a que on seguida nos rcfcrircmos, corno

“llija natural de Maria Rosa, India Charr a". Corrohora esta misma
distincién cl hecho de que a los primeros Be 165 anota invariablemente,
ademés, como hijos legitimos y a la sngunda, como so v16, como hija
natural, con lo que las diferencias do régimon do Vida cnlrc 131 ordenado misionero y el monlaraz charrlia se hacen evidentes. Y cuando
vino la Hovolucion, so Sigue .manteniendo la misma distincion con

idéntica claridad: on cl conocido informe del Capitén Laguardia al
gohiarno dcl Paraguay sobrc la composicién (lel campanlento do
Artigas, tluranlo el éxodo, se hahla como (la «zosas alpsolulameutc di-

fcrentcs do 105 “indios charrl'las” y de los misioneros, a los quo so
has llama, ajustadamento, do 105 “pueblos dc indios” [70}; 4." Maia
concrctamente, a n, podomos afiadir queg sobre la base de la (:ompulsa

de los datos recogidos en Paris por las divorsas personas que ViBI‘UIL,
trataron o estudiaron a estos llamados “liltimos charr as”, fuentes qua
Rivet publicé en su citada monografia, hemos sacndo por nucstra
parte las siguirtntcs conclusiones, que nos deciden a tenerlos por verdaderos charrlias: a] Tenfan color oscuro broncoado, IIIéS oscuro on

uno o dos de (21105, qua so aproximaban al sepia; b) Tonian los ojos
oblicuos con pél'pado mogolico; 0] Se deufan ellos mismos Cl'lill‘l'llilh'
y narrahan costumbres dc tales; d) Jalnés pudo haoéraclcs dormir en
una Gama {‘71:}; e"! Aprendicron cl cspa ol 0 el portugués Solo (183pués do 511 cautividad (45}; I} Su rctrato tomado (181 natural, y que
(Iamos, como prucba, fuera de texto (Idmina. V), muostra cl vestido
charrlia (quillapi, chillipa, vinoha); g) Cuyunusa tenia los brazos
acrihillados de ti :atriccs (73') [incisioncs lucluosas caracteristicas del

Chan-Lia} ; l1) Guyunusa conservaba las truzas de sus tatuajes Chan-1'1. s
en la frame y en la nariz compuestos do tres rayas azules cada mm
(7-1], que pucden percibirse asimismo alli mirando atcntamente; i'II

Vaimaca Peru mascalm tabaco Innzclado con polvo do hucsos (75} , como
los charr as a 11110. so roficre cl “(Zodiac Vilardehé"; j‘) Construycron
on 9.1 lugar do 511 exhibition 0 por lo menos anunciaron qm: construi[T l
(7|)
172.!
(T3)
(7-1)
T5)

yh gus. Drmmmuuos jmlifir'ruirns. Monlovillco, 1886. wig. 83.
('3. L. FRESEIRO.
'
PAM. BRET. Aw Trulmjo I'ilatln. pig?“ 2-1-25. 83 3‘ 8T.
llnitlmn. pég. 3.1,
“aide-m, pig. 3?. Pneden. ademzis. nhservarue u-laramr-nte [as I'ilTall'i0e5 on Pl relruln.
Ihitlem, pig. 3?.
llnidem, pig. 83L

66 ——

�..

19101111 91 11 9911191111519 99.1191 991 1111.) 01x91 19 1.1.1 9111119119 91n1i11 9111111011 91119 0.1911
‘VLSVLVD 011109 011.1199 ‘11-.1911 99 ‘91991233 99111191119111 911.1191 sue 9911111 1.10.) .1 111119.111
I19 9191.191 0119
911119011 10 11911 99 011 099.1 999 11.191! 11 i11111-99111111111 119 99.1191 ans 9111101
111d

um 9011,1059 11mm!” 90111119011 99191 91101011 911n11 1119 99 0119 0.101! ‘19001 1.19 99119111111191

sapn n 99.10.11 9p 111911 99 an!) 9.11 111101 91q99u9d91pu1 1111111 01110111 19 no.1 91911193
0111(1 1911 9111111911 121 m; u90919dn on 90111119119 901921 131: '3911 '1961 911 1111111 ‘091111
01110111 11191905 911011111." 119 ‘snpump 90111111 so; 91) 9:119:10 91011.1(] — “1111111111113 019111

(91;)

'19 “WWW-19d“ K “(.915 999.1 ‘1 own ‘9161 1119161 9131-11391 'vwn'm Wm 3411131

‘v'mg 2.1113111 ‘11 911911;) 1! 1191; 911111 ‘9951 ‘591111 1101101111 ‘111 “11991191 9p 911111195111
12111191111011

1:1

911

11191011"

119 ‘1‘1110501115, 01110009 191.) 1193110 —— '011‘1'1111215

(61)
(31)

'IX 01““ ‘mal’l‘ll
'lllX muss ‘39:“ 10119111 'uupuaSJV — '1931113111111) 00111151 1:111 111111111111

([9)
(08)

993 1131211 ‘9351' mam-191110111 um mung .C snpump 90'] — ‘1‘ .4 ‘111111191'1'1vg '1 '3
'IX "1"“? ‘H'JPE‘II

(gs)

OINOLNV
*9919 .1'

'

‘JBI!W1SJD[

u911.1n110.1119.1

119

QHJI'IIJIIdIUO'JR

"1?:

013a

(91)

4.10.11 1100 191111) 01mg: 19 01911 011111111111 11101! ‘191n19190 11111 ‘9101 9109 H11". 1011 0111rl11]
«11100 ‘9531 9p (,1. o'PJ 91110111911110 ‘911u019911 11 0111911103 911 1111191111193 111 011 0.1111011;

(11)

‘oluamnnop 9199 011110911911 99 139 '9911 111 119 901M110 01111 11111111 '13 1911 011111119 1.1 051
'90111111

SUP

1110'

‘09533

K {93) 1111911111 ‘91101111113 r"911091113 9011.119 90111110119 901 2138) 91111911.)
011100 1191111113 2010c1 .1 01191195 .1011 011111111 9199 0119191199 ‘9K030N K (13)
9199.4(93 90011111110110] 01110111191131 901 A ‘011109191199911 11011 09111111101101
1; 911111090 11911111191 ‘11)3") 11110111“1 901111119 90119119111 901 0109111191991199
.1 ‘(6L} 121111.491“: A (31,} 121111193 90nh1090 901 911 19 :911911111009 11 119
90119111111191 9911119110 991(11110u 9011911 1911190901 13991111911 ‘119111 A
.011 mugtupq) 199 911911.11] 01 ‘(LLfl 2111 91 2911 9.101u1111 1011 9.1 A
39 39911 91 H9 9011191) 9011 ‘011101.un-:_1011 1011 90111313010] 1191001111011101
91 0091191990 110 1110a 99.1091 ‘99011 ‘9111011 1110(1 990011911 9011111110110
1101991011 91 :01119111119011 19 0111111191110 9111911 91111 019131199 01111 1911
991 011 {191113 911 '1111 01110111 1911 991 190919d 19) 99111119111 0119111 1011 .1
911111111 .1011 01000101111911 01192911 “191111 11 91 9.11109 0111099 0990.13 .1 01.19111
1111 911 01195119139 19 .1011 011911119111119 9111911191910 90919119 ‘0111999 1119
011.1099 0111011191191115'1110 9119199 91111 ‘1110d 011111100 9199 ‘1110d 90911119A
1011 guad 11 9111191195 911 1911111 119 0.113 “9911111111113 911 193111 119 nigpua nf)
011 90111u190 90111001100 901 u00 90119 91) 90.11 911 991111u011 901 119.1113
-11 0109 ‘01111199 99 011100 r1911:) 19 u9 0111.199 “(91) 9999011911 99.4191 991

1109 0111011011 911 9119d 9 1911911 901991911011 91911 90111111 0.11990 901 911
0111911111111991100 10 19119991 9.1119 99 “8831 119 1101191951 1911 01103 1.11113”

19 011111 10.1113 911 '111 91111 119 011.1990 10 119 901111 ‘19101 99 1191111113
-09 91 11911111 911111111 9199 9 01119110 1151 "311911 9091111911 011100 “110911 90
‘99911911 1111 91.1911 91 011109 ‘9901101119 ‘0119191111110111 90111911911 .1”. 9999911911

99109111 10d 0111111119911 01119 911 9011 9111111011 999 91111 1911111110 90111911911
0N '003 91) 9911011 9 1199911 “901110.1d 90.1111u011 901 0110911100 ‘01111 99.11191
-911 “@0911q 991 011 9n11umz 99u9110 991 11'. 990119119 991 0pu9£n10
-u1 ‘119911 99) ‘99111011911 9119 11 911119119 0119111119001 1911 11900000 99
9.10119 919911 01111 9911191911 9990191111111 £11111 011 91191101 s91 91) 91911199
-1011 0119 1111 9 9011119 91119111901191101 1109 ‘11103-9090119A 911111090 1911
9111111011 10 0199111111100 1:190 01111 911 901110111919 9011 9011 ()1 f9911119119 901
9011111911 90199 119 119119911 01 011 911 0.1911 r"9911111091911 9011991111 9 0101111111 19
0199 911911911 '911119110 911091.111 91 ‘01111911 90019199 01 011100 ‘011111190 119
‘199 9.151 '199 119.10 ‘919110191111 91 ‘11119 90119111 ‘111 ‘9111111111111 9011111919113

91111911111 91 111 11 :“0011111‘ 911 9d190 0 011101” 1111 “901119.191 11111199 ‘11911

-

.
I'..
. __._--—“—4_.&amp;.—£.‘L£_LH_.-J._-_—
r
_ _. 1 _._ _ _ . _ _.._~*.__-

-t..--_._.

.'

---_.'

.L'

-‘.._._.....'

�112191111 121 a snuagn w $111191 1:121 110.) 01191 19 11» 3111119111; 11.111911 9.111uwu 91119 0.1911
‘VISVLVD 01110.) 0111.159 ‘119911 119 ‘13111125113 313111.195“q 511.1191 ans: 5111101 no.) A n1u9.m

1113 111911191 0119 111a '01119912 19 11911 99 on 091:.) 9159 11.11211 1 ‘n1n9n1159u1 u9 912.1191 ans 11121101
11119 99111999 119111111; 1101111191112 991111 9nhmd 11pn11 1119 199 0119 019d ‘199011 119 11121112111111191

512111131; $99011. 9p 11111.11 93 9111) 291 111101 91111291191191.1111“ 1131111 01119.19 19 no.) 1119111113
'1)q 191) Bugmgu 121 my 119991111112 01] 9101111191111 110193 31,- ‘ pd 'fEISI 911 "q ‘091311

4111101111 “,1e1aog aunclgzl“ 119 ‘sngluuqa 90111111 so; 911 11919911 301911 — 'vuauavg 013151

(93)

'55; 91119911121991159 1: ‘65"[5 “539d *1 mum ‘9951 121.111.1134 11131-0391 ‘93.“):n 11-01111 911113
9111111101) 1311.111] '11 111-5113 .( *099 111111 ‘SE I ‘5911V souanu ‘111 “91111191 911 aupua lv

12111191111917' 1:1 1111 111191011" 119 “‘p o am” 011111909 19p 1193310 ~ 2 ‘DNVHII'JS UIMOLMV

(33)

(3;)

‘lux OluBJ "ZUQI ‘E0q95’1 '111111119311/ — 11131113111133 0911111 15111 1111111111
21121111112911] u91.1.m1d:I.I 11.: 93.112111211111091: 1115: 019d
‘muamnoop 911:9 9111199um1 99 g9 '31"! 121 ua 9011113111 9n!) 1111111 '1; 1911 0111911.": 19 u_:1
110111111 sop 1011 ‘119139

(EL)

‘1x' mun.» ‘11.!91111'11

([9)

'a ls A
'1' '3

99;

'SBI'III

‘11361' ‘09111191110111

';1_.1

mung ,1: svgiump 90'] — 'f '1'..;

“11111311171113

'11 "um ‘wapztu (03)
(LL)

41111,; 1100 19.1111) 01n191 19 ofuq 011112111111 019d 2111111111111.) [[15 ‘cq 1110:: nun 10d 011111111

411.109 1:331 :11) 6!’ o'N 91119111911119 “121111919113 5 oumgqog 9p ngumlpaga 111 91) 0.1111911;

(91')

A“ {53] 11213112111“ ‘"9211901113 ‘9119121113 9911.119 301111191112 901 2133) 12111112119
011109 1112111103 2919‘] 1C 011121.193 .1011 011111111 9139 011121121199 “121(0301‘1 1C (13)
gnawing 909111111101101 91119111112113; 301 X ‘01)1991121112991) £011 0911111u0d01
X 9111119129 u91111u91 1'03] 1111011121 5011113312 5101112113111 591 9-1u9111112199ds9
A ”163.) [ lm/{121111 K (82.) 1201X93 89111119129 801 911 19 32119111119912 1) 119
901112u1u1191 912111112119 39.1111u011 90111211 12111911991 1291211111211 ‘119111 1
11/! 113111111q 15112 1211911111 01 ‘(LU zn1 121 2011 12191111111 .1011 9A A
39 any! 121 119 smump :a ‘01119111n9011 19p 12911121110101 11919901101111”
9'1 '0u121191399 119 {Had 951991 ‘591111 “1211191) 11.1911 1259911121} 1291111130110
11919121011 1:1 :011191111190p 19 0111111191119 91111211 9111) 011211311129 01111 191)
9121 919 (19.1113 911 21111 01110111 19p 9121 199911211 11;) 9211111311) 01112111 10d K

1111111111 10d 91119u191111s111 011921211 “1111111 11 121 91(109 01119912 011911.13 1C 91.1991
1111 91) 011122191312 19 mt! 0p1211u9rm19 91119111911219 9991121112 ‘01119912 1115
0111939 911191111211121113110 121112159 911]) ‘1119(1 9.111umu 9199 "113d 1291211111211

10d guad X 9nh9u9g 911 1123111 119 0113 “cumming 91) 11213111 119 mgpuaf)
9p 80111111129 30111901109 901 1109 90119 91) 39.11 9p 59.1r1u10u 901 1112.111?
11 0195 ‘0p1qns 39 011109 ‘112119 19 119 011.1959 ‘1'n scaaaum} 99X91 9121

1109 0111911912 911 5‘1a 12 111111911 9919111911011 12.11211 sogpu; 0.1112119 901 91)
0111911111111931109 19 112(112991 1211.113 93 ‘gg31 119 “9111213111 19p 0110f) “Ins”
112 991d 19.1113 912 '11 911B 119 011.1959 19 119 39nd ‘112101 89 111211111113]
-99 111 1112111131 1211111111 12199 12 911mm) UH '1119d 933“]EBA 011109 ‘119911 99
‘999u1211 1111 12111211 121 011109 ‘9991101119 ‘01112191111110111 5011191191) A’ 912599111211
991mm} 10d 01311111191211 0111s 1111 9011 9111111011 959 9111) 1121111110 50111913191)
0N '003 91) seuad 12 “888d ‘so1d01d 591(11110u 901 011111211109 “mlb SBJqBI
-12d ‘(Bue umq 9121 011 anbunu 9121112119 3121 AZ 9120119111} 9121 0p1192€1119
-111 ‘119911 59) i"39111911111! 5119 1K 12111112119 01.112111C11290A 1911 119901109 as
12.101112 12151211 911]) 991(1911261 91290191111111 11111111 on 12111121101 3121 91) 9f121n99
-10d 01112 1111 B 89111112 91119919911990} 1103 “1119,1-1191211111211 9111119129 1911
91111111011 19 0199111111109 12159 9111) 91) 901119111919 501) 901 (31 5912111112119 301
9011111911 90199 119 11121112911 01 011 12$ 019d ‘991'1211091911 9011991111 12 910(1a 19

0193 12(191193 '9111112119 12pu91A1A 121 ‘0pu91A 901119199 01 011109 ‘01qm129 119
‘1512 11.151 '1912 1112.19 ‘1219110151111 121 ‘111112 90119111 ‘111 ‘12A111u111d 89111113112113

1211119111111 121 111 K :“0911111' 911 12111129 0 011101H 1111 “9011191911 11115395 ‘111111

�LAMINA- VI

I
2' ”HWIAH‘N1:; I’m

1‘
feat.“

mf1»1-..

. W. a‘wcérnw

«V‘J
m;
I/«w nhrwnrx‘

.ngaz. wM/‘Erm 1mm?
/’7'r:¢i.1r-(arsaf
I

4:v:‘ér $5,: purl-,1; .1513.m

’39. ’WI'WAK . _J‘g‘d’l’f’vié
é/ klwrb. z.fg1r'y2»54¢-,_/m_:,-y_

M.MM».

Est‘rilo dc Mr. «1c Cure] a] lm has referimns an In [1511. 67, Eulicilando uulnrizal'i n para
llevar a Francia u tres indios charrl’nas, en cl qua pucde verse qua fué olra mam) la
quc a adié 1m ucento :11 nombre de Per . (El urentn. uomo la coma que tumbién se a adié
:1 nonlinnacidu de este mismu nombra, se hallan est-rims can Iima a1 parcccr cuntcmporénea,
por el estado actual de su rolor, del ream del documemo).

�,

'(896[ any one“ op 9 ‘salgv souan

‘ asuud 131” Q“) ojuamaldng) 'nguo mnd

(33)

1.16%? '35”! iu'S 011101
‘aagwnsyugwpy ”11;:a 0.13u pp 1:193:13”) 1:9” ep "q 9y [I pp opJan-av

(68)

'013 ‘05s ‘63: 'i yd ‘mapq

(05)

91! mm: 111 n 9;.“ 091: rap 119193113d nppmxpasap 1mg — ‘Eumusz-ZIIN-uuvwnn'l '3

.

-

E

'

-.
“f
‘\

’IE I 99 0180311 39 0'1

A? Gun; 9p £3 ‘aJSaw' ouod '“sugagmN sup oping” 113 ‘omapumsogu 11111111101101
nu 01”)q 0 ‘omod ormmv ugly-{mm asngA '(n gd BI 3p 3 man ‘EI I 9p
BJIIIIIQIAUM ‘AIXX’HXX mum; ‘x 09V ‘55 o'N

“319.1“;

souau

3p

pnpgsmngun

El

3p 915111-03” ua ‘ogpmsa :19 mod £31113“a 'sasuamfdoy smm gpug summer ”I zuqog
- '531510 'J 31113:] Jod 151)) '99 ‘ yd 'IIA ‘II‘BI ‘uoqsyl *“augzyn gs Hal." no 511211113111
dud sngugmup sou moAyu anb snugwwunln 599.3811 512p nglnmoa a 111.")q 1: and
591.3110“ RBI) 055931103" 119 11111011 11139111n up soim aax :1 50111011011111 'soyuspmoa so
mad ugmga] 'J}u0'.‘l “‘01:; 0.1.135 23111111115 11111111q 311101111 um Jul) ‘awqummnu 'Hn
193-193 's gd ‘gggI

‘d
(13)

‘oappalnom $111101n zap 01101-11131

(gm

'5;

(93)

pp 1111113110 91111131 33 — 'za'lyznug 11911151111 ua ‘Jalqug spew gear uou all 0111105“

'11 3 £1 ‘31 139:1 ‘Mmow (8%! 9p OWHE'MWWI 2-!) UN 1136010111 ”P “5191011,,
us

"11:1

.i

".119 $31891c 93113353213

naygu od‘y

11919113135o; 'OSMU'IV

.\

vzuad

'19 ' tni ‘uwl'm

wuapgq 01 1139109 In ll: anb somnpmqapg '[nuy po us 113 sauogullgld ll!

«
u

#3

(ts)

9:111 9p nslnduma null mummy mm! 35 mung B suumpulsun ugAnpm illlnsud opp;
ml 9011 "N 'opgpnlu 911111533115 [9p ‘ugpnnnanl .1011 Bpnp 111's ‘upnuml ugc 9111.11.11

4
.-

'31?! 311!) 121110;} mm :11) ‘sommp anb ofnqnn [a 113 pg“ 11'.) 9'3“q anb nugmpu 111
12.11111 ‘llpnnA asopuagqml ‘pypmd "I anb 1393111119 1119111123 ‘OJqd [a mad ‘nuyuahy
u91LIIZM

Ill

9')

[IIJQIIOO

DAEqJJV

[EDP

IDLE-1.1"]

III.)

01.5}?

u-Punn.)

human

'1“

'3

Juli

'9]!lll}s.m} 11'.) “BJDaD IOJ‘IKI [R 01111111108} gm; an!) "l 111315 [9p oluagmnuoqmlllua
un 11:: sopnpmuonug a ‘I‘HSBKBD 3p 11111.11q ugponpa: 1:] no soppuu 0.1311 alq 11111l
[1?!

50911211111111

1.10.1311,

anh

3P

QUEEN”

Ink.“

'SDlBllFIIJD

913

SOIURNIIJOP

$01

I?

.

:
$1'

OPUS”)

41.11: 1111111115”: :15: npup 81 101mm: uggqmm uma 01.13113 noumq anh somuads REIIURP
““l 1111!) nyaualogn Bun ugu up; Jpnpap 13.11211 ‘snpn n mun.) Rom-noun.) uus Quu Bub
saaclmuu
"[1211”

I}

9131119}!
I![

A

giggling

QIHGIIIEI'JEIJJUO

ap

1:11."q

8111:1111

113110a

BJBJLIBD

9111113911

'OJIIJ

n[

.mzumaua
[

0!d0.l[[

“sand
A.

HBJIHIIUJ

~.‘

‘somaqau

‘ Blll.)H[lll!lU

__—

[

.

-Bl|3 1m .1111 111.91 113 mp'aq 19.1 110:) sppugoo ‘SSSI' 113 110.1313” 90111111
90199 0111) "“119 GP oiqnpnpug 013q 01110.) ‘Blllll 1:1 12 u91;)eao.-1u1 HI
:mb DP 011331] [a 110:) ‘umamom ans-a msuq ‘JDODJBd [a “opgqpmd 121K111]
o[ a1peu 03011111131 :mh u1s Mean-19111101 as 0111) K “Quinn .1011 suprenus
011 Jim] 12191311 seapsgq uu sezuefomus 312193 ‘91}[11098 ‘2.“ 1211991111 12
‘IEIU‘ISUJQA 12.10111: uamzq 0] son 901103011 B 01110:) “1106} 53111112113 so[ 110-.)
01113 ‘oqoaq 131111211 99 891111: 01110.": ‘SJJuo Bmd sq 110:) 011 “91231112115011
an 531102121 .Iod ‘amsmmungzmx 9111;911:1111 alloz1so1g-11unulqarl 0111) A'

1
'
5

‘uomg oasx SBI Baoq thins op Hepum 13 30.1%” sown! 301111 E Sauog m
59139 11'.) mueneq 9111) 5350311121} 90111112111 .md 9991 11-.) sopmuo} Romp
11-.) ‘uund 1:13;) 11:) ‘eseq as sub A ‘J’JA’glLL 39311121] OJJIBEA [a .1011 SLSI

.
,.
"

u-a opeoqqud ‘anasuaagun aqm 'owsog ”'1' 0.111“ [3 us upgunwos

opemqmwn [3p ‘semgm sop 91213;) ‘auoon ‘11:}?o 1C g-nqmad 1: X ‘11?!
mullnw B ‘anhpuo 0.110 9p mqumu “:63] mytmumg B SBOIIOUIO 121.114
91119312 as ‘leusulgnA 01110:) upmaJdJanq 133121111a '(33'} 011111131110“
9p opnqng [9p H191: un up 9011 an}: ‘wfmufnw 91111211211 12[ “(LB-l 011
oppouoa m: 113 10.11193
-Bnupu ss ‘op1qlzs 89 11113911 ‘snb AI ‘1'9g] annoy!
121.112“; 9301‘ 110a IIIAX 01319 [a 11:) [21 011100 91111119121] 9011 311i) 0112f
‘Bl u le [0 01119111191111“: 990110;) as sub 1.10:) ‘eplamunzm g; 11:1 opeuguung
'gfemwmw 031m1u0d01 [op ‘souwua; 3111) own-11:) 513111 mum ‘smopame
SDI E asmnuqsn uspund 91110331 301 anb [9p nngupmz uggumdtza neon;

mapp o uppepunumd 9p 5911112111111 .1011 3111) ‘11) 113 sopeupnm} sopn rz

4‘ 3m
soqeusm 901m “931111191 K ‘(98) 9121911131111 99mm [31' 9-”?q{1:11e
«)1m ‘guaq “53.13191; ‘qgmnu 13111111)! ‘pruyoug 9300A SBI

wg)

.

' “
x4.
-..'.....1..i-.d...-.__1....Ah'
"*..._.J__x..._.‘4.__‘Md...“

-‘

’

'

"

--

with

u

“8.1.

.

.4;L-1 «La-L414

'h

.

“A. __-

IL.

.

‘xL"

‘1'-"1 "

'

�rnia para desafiar a un espa ol, qua docunmnta Centcncra [91];
por todo lo cual debemOS reivindicar definitivamentc este vocabulario Thévet-Lehmann-Nieatzcllc como charrlia, superando las dudas q‘ue
Perca y Alonso dejé planteadas (92} per no habcrlt: sido dado, seguramcntc. tcner conneimiento de los elementos de juicio do quc acalmmos de hacer caudal.
Hay dos voces guenoas, amat y onat {93}, que aunque bisilahas

creemos oportuno tracr a colacién aqui [torque ofrecen una semcjanza
imprcsionante con los tris ahos quc acahamos de mencionar, asi
como totlas las chanas terminadas por la particula guat que indicaha el
plural, tales coma htmtiguot, guipuaiguat (94) y la propia preposicién channel at, quc es terminal y formaba voccs tales como misat put
[95] y la voz monosiléhica hunt (96).
La segunda mitad del Hombre del cacique, Pet-1'1, no es quizais
sine cl nombrc mismo, cl nombre usual, del cacique Pin-Ii, compa ero

de Sepé, que la tradicit’m mucstra cayendo herido en la matanza de
la Boca del Tigre, en que fucron exterminados los charr as (97)., y
se asemeja 31 de los caciqucs charr as Terli ('98), Tami (99], Yas
(100} y Adeltli (101], y al do] (:acique minuano Bani, se alado en (:1
Diario de Saldanha (102) ; a los apellidos civiles Chuclu'l, Hilton} (103),

Otramh

Tamam

y Tim] (104).. también charrl'las do Cayasta, que.

del mismo modo que un nombrado Port}, aparccon bautizados come
(9])
(92)

(93)

Argrrmina, canto XI.
S. Puma Y ALONSO. — Intrentnrio del aceruo lingiiistim commido do (as indigenas
do In Ronda Oriental (let Uruguay, etc... on “Boletin dc Filologia". Montevideo.
1939, pég. 583. Filologl'a tompurada, cit. pig. LXII.
LORENZO Hmv s, Snggio pratico de e- lingue, en “Idea dell Universe the conticnc
storia della vita dell‘uomo. viaggio estatico _al mondo planetario, e storia della terra.
e delle ling e”, Cessna, 178?, pigs. 228 3r niguiente. segim FELIX. F. OUTES, Sabre las
leagues indigent» rioplatenses. Motel-tales para su estudio. en “ nish: (In: In Universidad dc Bucnos Aires". N.° 99. a o X. tomo XXII-XXIV, Noviemhre do 191.1,
pigs. 232-233. y MILcinEs ALFJo VIGNMI. El critc'cismo giiunua dd Abate. Hermis.
en “Notas dcl Musco de La Plats", t. V, Antropologia, NP 18. especialmente
115g. 41. Vignati demuestra qua arm: ea efactivamente una sola palahra. no obstanto
apamcer en 2:] original coma dos, on. at, porque do: votes mas la repito el mismo
original como una sola. Se trala de no error tipogréfico. que Outes corrigié sin
nclararlo. Vignati da, como laminas I y II, (pigs. 45 y 4?) mm reprodutcién
fucaimilar del

precioso calecismo

guenoa

del

P. Cama o.

que es el

contenido

en

la obra d6 Hervés.
(94} DiMAso A. LAnnA Am, Compendio del idiomo chand, en “.srritos dc Démnso
Antonio Larra aga", publication del Instituto Histdrico y Ccogr firo Ilel Uruguay.
Montevideo, 1923. lomo III. paig. 168. N.” 32.

(95) lhidem, pég. 163, NF 29.

(96) Ibidem, p53. 172, sin n mero.
(97) EDUARDO ACEVl-I'IH) DI'AZ, La Rosa deI Tigrc, en “La Epoca", a o IV. N.” 9'”. Montevideo, 19 de Agosto do 1890.
(98) MARTIN DEL BAncn CENTENEIM. — Argentina, canlos XII y XIII.
(99) Revista (Iel Archivo General Administrativo, tomo 1.”, pig. 312.

(100) F. J. SALLABEBRY. 3. I. — Los Chan- ns y Santa Fe. Montevideo, 1926. pég. ]85. En

la note (2) de la pégina que citamos, Sallalmrry have noiur qne CEEVERA. en su
Hist-aria de la ciudad y provincia de Santa Fe, llama a Yam} unaa vanes Yac y otras
Tac .
(101) FRANCISCO BAUZS. — Historia dc to Dominacién Espar'iola en 21 Uruguay. Toma 25’,
page. 339 y 342.
(102) AURELID POR‘TO. " Primitives habitames the Rio Grande-do-Sul. cit. pt'lg. 297.
(103) PABLO CAMERA. .-_ Dams acerca dc to: indias charnias. Rev. cit., pig. 35.

(104) Ibidem, p55. 36.

_70_

�-r.
[L—

-mou 030191” 19p pupa npnzumu “I npnp aaudxa as an!) 0[ ‘50110 .lod unpumoz [arm
sngdoa ua o amamlarpaa sopansguymna noun; a} sub soup 10d osenn opngn ouaq
-nq K ‘sanuan; cum-.1 up an!) smqo EB] 9p [uuosmd nsqndmo-J nun oq-Jaq :aqaq on Jet!
zpnp ugu 10.1.19 upgnapud uq sopmqmou samoma an} ap amply [a anbwd ‘opauo
ngmwaauf us as {Ifanulmngoq ap aluamggp own-J moan agree“! .1 “and comb ‘9!“anu
_- 'HWHVTWS '[ "d (IE-OI)
manna 9P [a ‘3‘1’1‘113‘10‘l 50“" a “NIP“L‘“ "M ’998 '5‘.“ '1!“ "10
'91? ‘mgumqa wgpu; seq ‘onmrmd 0151:1011
A" "an ‘aa gl [9p Hog 12-1 ‘zvyl many oauvnug 516'98 1352:! ‘LLSI ‘ooppamow
'— 'zvgq ONO-WV (80!)
‘o'Z ”“101. "”914 1313' 9933149593 “’1 ”P ”MEN 5 will d WJOI‘FH
'muoyp; uumgm 9193 no
gala-nan 53;)!n annual .mmpgslmn somapod onh 01 up agm all-Imago un ansgugmns
Hon “II“ ‘ngumqa Eula”)! I“ upauauod BUG sub ‘otpaq aomaq “I cum.» ‘ojuamapap
“I n
am} Jauodns ‘nglunqa F’P ”[ uoa apgnugoo anb '20A 3193 ap uggamdsgp ap nuoz
npuagpuam ‘amagu gsuuu 10d ‘snumqap K gunmn an on "131mm: anh opup ‘omon
nn ual span
&amp; sungguo, supuapua] sngdold ans 9p semen u Bu odmmouu ens can
anb opgqns 53 'BAB BIBS}!!! “l Emma] amply 11189 us nu gaap as anb uon “mq gdmam
«mo 3;}!q ‘ngaag Amman?) BI 9p

913””! ‘nnyigdowwuuo anhumz ‘ruarnm; mm WI um)

‘(3£61 9P OEUDE'GNEW) L'9 o'N 3913010“ 011 "Raina"

”81'“ “Ward ‘OGPWWON
and '3 (901)
us “3p "'31:: ‘nogfgfqy‘ 93933-9163 .1". 1291;96o uggodyamml ‘osnouv A.
13q us “3:!”q somauodoad
semen}
sou Bub ‘sngumqa soI ap ogpmsa [a and cum; BJalupd ap salmuaumaop
DEHOIUV “PF-‘39
“'1 3p muagmpouoa [a mad 09:)!a 9.551193 an ap Bum as “(ENG
uagquv) ‘smgpgu!
gubpu q u saluagasuauad goanammoa ‘uggan a1 9p [man-93
an] 9p 01; 011101 [a
a smpnsnunm “9111mm ‘zuyu ommuv [Hausa [up BHEJHWQN
P— 'zvgq nmomv (901)
11:) opulmaazu! ‘mno, ugs 0193911! oumanunm ‘sngump mgpu; :07

'sspmmp 301301 “(601) 9fanuwmyoq A 91nnslf)
‘9Apm guN ‘ (301') 9(139 sanbgoua so] 9p [2 efgmase as 03p: 11:) K ‘gunmn
som
smameogwuo; sound on 9:113:3t 9p 91({111011 [9 ZOA [13 8 sub

+1.1“) ‘epumuozm 9 11;) scpnuguum sagutzmu smqeped 3p spamsgxa BI 12
0133(1991 uoo papaqus euxspu BI opuogaeH (I E (segumqu so[ 13 osagnqgne

Jun
V.
.
5-,),
.4)“.

op
uvqap gnb papglgqeqmd 9p 0pm? .mA’mu uoo usfosuooe napao 0.110
9129113110
sugnumsunmp ‘usno alt-m ua 9.1111210 01110:) “anh 5333A SBI 612130}

.Iod SBIDSJEIHBI ‘opBJ-luoa 13 .md ‘opuagqap ‘soguumn saacm 9p 319.11 as

_.&gt;qp .‘ ,.v ‘“7_. ,_

sub JBSHQd B m nqo gmb .lod 9119p on 0912;) opeuguumap ua) Eggnog-91d

n3 ‘omagn gsuoa Jud ‘anh X “asap eso op sexqelnd uggqmm ueqnn
4103113 95' 99.1a3 Hum“); 10 119 an!) .mpmoa: 93 omnuodmg o[ ‘ aubmd
“epumuaae 31 us snpeuguum syn: Stu-w sequnm 2E (omen) 913d [1395(1)
nd soguumn

_
1'1.
._
‘

mama sq e [u ‘gugd 39.119113 subgoeo an X “waging 0p

_-—:w¢

sepueqa so] anus quad ogdcud 9.1qu1m1 un uqmm Kali onb 0139
soumq sub o1sand 123nm] 9n!) .md £911 on [2110 [9 us A ‘oapad Baggu gs

snb “opezguemn

.u-r‘mw

[ogedsg 31.134 [:2 .mppqo ugs somgoap 01 0119 0901)

E ( L01} sopn n opgs uepqeq opom 0.110 ap sub omandmoa olqeomx [a 113

sopgadol smusmola sop sol samu us ()PllBIlIJOJBLIBJl ‘Inug L1 up 11 BI
:uqos 91119111113111.1011 JORDQJ Bypp 9111) 0111933 [:1 [egogug BqBLIS BI 9p a
BI zuqos 3393—1112:) 9111} epnp ups oqaaq 11ml snag gdommouo souozex 91111
[e ‘ JBi-TIJBI [a IBIHOD ugs ‘omom 3p clued 0 guy! {3 cups ‘sagunmu

.7
_..
-.; u-.—.

uos enh ‘19:)q amout 9p tamed 0 31905 [a !“ ‘grond [a [u ‘gum 19 mi
ou :mpuapps somcmmug an!) noggvuo; uggoeuowouoo 12199 9p yogi-{q
BI 10d 39.112110 muodns sub a anh sped onagnu ap QJISDAES [Enigma

up lu 9p aaqmou [a K 20.110 13 ua o opgmas m1 us ofnpoul as uppm

-Tl][tli)B BI 33 asmuuga npand anb up; ‘gunmn u9§qme1 so clump use

um
auburn: “:90“ QqapmnA 39939:) [:)p 29.1.1q) oalnqeoon [3 no

41%;} :mb ‘pomm 1i [my 8990A SB[ 2 E(_ 1501) 59151112113 sol 9.11110 pyrouoo

9:)[91
zen] oguo-mv {manna [3 :mb ‘1}t orpu; [9p [P- ied mung 119

�WWW-mm -~V'r-’V‘.n . v. . , . _
WWW"M“J¢¢.7M,MIm...— 7w..w,—T..w

5.0 Peru, a mayor abundarniento, 1a partida de laautismo a que
nos acahanlos de rofcrir, que danlos en la paid. 73 y que liemos
ilnsm iicrto y llecllo fotografiar en 61 archivo de la Iglesia dc San
Benito de Paysand , :1 fojas 18 111.11. do. an lihro I de
133., caIbaulismos,
balmente 9 la artida 1111 hautismo d3 Guvunusa,
1:11
clla
so
dice
a

textualmente, corno Wines, que- cra “111111 natural (16 la India Charrua
Maria Rosa” , cs decir (I 1113 (311:1 era lamliién 1111a charrlia Ltimi-na VII .
Alirlllarncs terminantcmente que esta partlda es la (11: Guyunusa
por varias razones fundamentales:
En primer lugar, el nomhre. Dice asi la partida referida:
“31117011119111. En Vtinlc, )7 seis dc Julio (113 mil ochocienlos side {con

mi licencia] 131 R. RP. Fr. Ignacio Macslro, hautiso Solemncmentc :1 111111 1111111, (1. nacié cl veinte 3* [who do Septinmhre (.181 min 1121311110, 3 quicn puso por nonlbrc Maria
Michaela l1ija natural (113 Maria Rosa India cl1arr1’1a: fuc-

ronnPadrinOH Manuel Medina. 3; Victoria Cambayaé, a
quicncs s1: lea advirtieron sus obligacioncs; 110); f3;—
Silverio Antonio Martinez.

Almra bien, Micaela era 1'31 nomhre cristiano 111‘ Guyunusa, seg n
lo dicen 5111-1 amigos 1111111105115 111: Paris lj HO}, y este non Jrc era 31' as
[101711 11111111111111: en nuestro pais. Seria rarisimo 11111), entre los poqui-

51111011 indioa cllarrlias que llegaron a scr hautizadoa (la excepcimmIidad (lcl bautismo del chart-nu, ([110 1:5 lure-.111) notorio, salvo en la
conocida rcduccién (11- (11131115111, 1-uyas inscripciones correspondian a
Santa Fe 3* han sido parcialmentc publicadas so v11 confirmada on
01 ($1130 (11:. Pay511111111, parroquia {1111‘ or». 1:1 unica. virtuallncntc. de
la zona final (11: habitation (16.1 cllarrua 1111 111115111-11 [11115 y en la (1111‘,
11115119 1805 en 1111c. se inician sus libros, 11115111 Cl presentc, no aparecc
otro 111110 charrlia bautizado que ésta. y sélo figuran 1111 cllarr a
Inuerto en 1811, do nombre José Mal-1a [111]a que rccihié cl sacrament" de la penitencia, y una caséndosu [101' la lglcsia, Maria de 111
Natividad, 1:11 1807)

1:112}; seria rat-15111111, repetinlos, que entre los

lll‘allo qua prohuhlementc 1Iifivull11ba Hus salidus haria 1:15 hiluliotecaa. Cita en efecio
Perm y Mons-o a Sallabcrry en la p:'1gin:1 ([1111 :1 nurslra vcz ritamos romo fucnle.
para el Hombre 111-. Dnimalnucjé, y al Pbro. CAMERA en 1111 1111:1110 tralmjo publicado
n “Tribuna social“ romo 1111mm para «1 dc Daimamaejé. En realidad 111.11: aegundn
nomhre no figura en la nrimina 111: Cabrera, y si figura 1:.11 1-11m11io, 111 1111s D01malnucjé en el 13x10 rlel trabajo dc 61111:, con la expresa menridn dc. haberlo 1011111111)
(1131 libro de Sallaherry a que 121-. refiere c.5111 110m. El Doimanaejé. de Pen-ea y
Alonso rs, piles, una simple repeticién mal transcriptu del Doirnalnacjé. dc Sallaberry fiulmente rerngido. :1 an vcz por Cabrera.
Tampm'o a adimos el nombre 1111 Cheliplé que menriona BAUZE (411p. 1-11.. lumo I.
pég.154) y que rat-11111: igualmnnie Peres y Alonso en su recordado Inveumrio. porquc Bauza [14111-1111 111 csrrihirlu asi un error (113 copia qua lrasmiiié a aquél, quc
lo 1-1111 expresumemc lomo 1m fuenle. El 10rdadem numbre dcl cacique asi transcriplo erz'i Cheliplo, scg n CENTENERA. nica fuente rle primera mano de que ae
dinpone para saber de 1111 moisteneia. (Argentina, ramo X1).

(110) PAUI Rum. ~- Trabnjo rilado, pigs. 14, 25 20, 31, 36 87 y HT.

(11]) Libra I de Entierros. F. 40. (Archive 1111 1:1 1311311111 (11: San Benito. 1‘11 Paysandu).

([12) Libra I de Casamienlos. F 3.

(Arrhivo ritado].

1._72_

�i

a:

0155:.
a—

an

.5573

mu n ua m umowm. mammnnaom

cum

HESS—u.

Eula

1

an n

2:333a

:5...
1 3.9.?

m—E 51:45.ER wanna—n
o

:—

mm

mums:
rum—do mn— E 25mm? mum—33

7:

rim—nu. 23:?
no :nrmn ma:
weal» a

33:?

3:33».
Him" ELEV—d
Bun m:
m—
5:8

human»

:nrauma.

no

:32.“

mm

3—5

SEED—gulf

mum—.3 3”.
. n_._E.2.E: Memo

umwarnm

muwmlaE—a :—

an

32:3

34¢a

3

$5: 5:0
E

munmuauanu n

SEES:

93¢.. 2:; Gum—5.3m.

farm—Emu.

mo—

53%

"Ln—Ema

a:

$2.551?
w

:nrmnmn ;

E

o

mo

55

mm

3.23..

an
3.5.3 Logan—:9 3:».
Fania—.21.
mm
2:.
3 mm

:nran nw.

9.5

in

w

« lm: 13mg
Snow—£2: 3

now» a.

nu unmo.

�poquisimos ni os charr as quo hayan llcgado a sor hautizados huhicsc dos Micaelas sicndn usi que no conocemoa 111 11110 solo Inés
que lo haya sido do los que hacian Vida montaraz en nuestro pais.
Y Guyunuaa y su madre hacian Vida montaraz. La ni a tarda diez
moses on 361' bautizada, a diferencia de lo que ocurre con todos los
otrog pairvulos que aparecen lrautizados en Paysandti, que lo son a]
dia siguiente 0 on 103 inmediatos a su nacimiento, y 10 as, no par
01 cura pérroco, que 10 era (31 P. Silverio Antonio Martinez, sino por
su teniente, cl 1’. Fr. Ignacio Maestro, (101'! 311 licencia, todo lo cual
hate. suponcr que 9.51.0 liltimo lo hizo en Ilna recorrida por 105 montes'

E.g1; _

'
‘
.'
'“'
"

':. -s$1§—"?"'

y lugaros alejados buscando ni os infiolc-s para hautizar.
En segundo lugar, la edad. Esta Maria Micaela», baulizada 01 26
do Julio de 1807., habia nacido el 28 de Septiembre do 1306, es docir,

que en Junio do 1833., (:uando Guyunusa cs descripta en Paris, esta
Maria Micaela hautizada tenia 26 a os, y si hicn las fuentes fran.m‘

?~g}i1:fl5

h

ceéas atrituyen a Guyunusa solamentc 20 a os [113}, diccn a la vez

que era do la misma cdad que Tacuabé, y hcmos visto qua Tacuahé,
nacido on Setiembre de 1809, tenia, no 20 sino 23 en Junie de 1833.
Las difurnncias son, pues, muy peque as.

En lcrcer lugar, su region dc origcn. Seg n 61 Dr. Tanchou, Guyunusa vivia en su pafs en las orillas del Rio Negro [114}, y seglin Ia

partida dc defuncién de la desvcnlurada india ésta habia nacido a
orillas do] Rio Uruguay [115) : todo, pues, on plena zona dc I’aysandli.
La coincidcncia cs, por lo tanlo, total.
Por otra pal-[e (y cslo es 10 escncial), no ya para cstc aspecto

5010 do In vivienda, sino para todos los dcmés que pucdan tratarse con
relation a los charrl’las ——~y consideramos indispensable dcjarlo aclarado dcsdc ahora asi— aunquc so admitiese que racial o antropolégicamente no eran charrlias los cinco individuos a que acahamos dc

_.'i-». .or}.-.

{Ly}.
5.131

referirnos, debc afirmarsc que, en su momento, lo cran socialmenm,

por todo lo que acahamos dc puntualizar, y porque fuel-on tomados
de un grupo humano que, valga e1 testimonio, que hemos invocadO,
do] General Rivera, vivia como Chan-Lia, y, por lo tanto, delmmos

aceptarlos como fuentea etnogrrificas para el estudio del charrlia, incluso, por consiguiente, en esta calidad, aunque con reservas, a] propio
Tacuabé, dado que, si bien nacido y criado en un pueblo de indios
guaranfcs, se Iué lucgo a vivir con los charr as y a luchar en sus filas.
Y bicn: en cuanto a los tostigos que los vim-on en Paris, dos dc
01105 se limitan, respecto a datos sobre la vivienda charr a, a copiar
a Azara en su segunda descripcion, y dcbcmos por cllo descartarlos.

1*“

Nos rcl'crimos a Vircy y a] anonimo amigo de 103 charrlias que es-

cribié en “Le National”.
Virey dice “Ils couvrnnt do cuir sex; huttes ou toldos” [Cubren
de cuero 5113 01107.83 0 toldos), en su articulo Des Sauvages charruas

do L’Amérique meridionale, on “L’Europe Littérairc", del 19 do ju~
(113) PAI'I. Rn’ET. —— Trahajo citatlo, pig. 3?.
(114) Ihidem. pig. 23.
(115) Ibidcm, pain. 3!.

_
._
"V:
”—7.!

�4:;

5.-9.121
."

———.
9L

'51) "81111 ‘1 011101 "11.1 ‘(IO —— 'Mvw'log 2383‘] '1] 11133:) {03”

Li -a—EJFP.
_
i

'901 '31."! “wawn (”611)
‘16 ‘11"! 1113121111 {8H}
'11. '31.“! ‘mPNI (111)

”[8 '3'?“ ‘WQPEIII (911]

'..'
F.
'

0111) 3312011313 20.1 31 50 11011.1 011]) 13100 3011100311 01011 2091031111113 [31
0p so1u0m3pun} 1101 31) 011 .101113 [0 ‘0'10011131131-0121330“ '(031) (“3111.11
«1110 31131101 110 31-130 30111113111 0n!) “36303.1” 0p 11 ‘0p1u01112 ‘12s
3101131150 1111131311 31 010 1311101) 00311 05,, 30111323111 0113111011110 001111111
-0d01 10 00b 001p 11301103 zargd 0111) 9011101121303 ‘3110111[00 0p 3111.10}
110 32011:) 3[ 3 01113110 113) '010110 0p some-1 1101 110111111111 9011.131) 0p
331110113 00311 01 11 ‘sop31p3110 110111 (01 '31!) “12011190 1211110] 011111111112 901
301111 ‘3110111100 01) 3111.10} 110 1220110 31111 0p 01111121101011.1120 313002311)
[3100ds0 1100 “301111011Indn0 110111 31001111! 0p 5011101 1-101 ‘501111 “121) 3011
Jaynoum “3113101111 01110111 01110:) '010110 01) 32011:) 3[ 311.111.2110 [3 0a
-1.113 05 0nb ZOA 121130 12011111 31131111111 01mm} 3[ 3.112211 50 0111111018 '0[)
41311100 131130 01 0190 9011101011 301111 "10111:) 01) 90.13.11 12 “12137.11 3;) 01 0111.)
0111s ‘31.!111111111 0111011] 1011n0u1110 ‘1053 ‘301111 ‘90 0N '[0111111]

1(1’ ‘5 ‘VW1‘W
.
W
'

'W'

M

3z01[;)

1) [:0u12q120) 1211311120 ‘0111 03 011100 ‘31113[[ 31 31001111! 0p [0 011111 3010110
0p [0 011 ‘11910311q3q 01) 01111 0.110 [0 31111.13 53111 0111101101) 0111111110 0111'.)
0111121 110 ‘1211110111111 113 3 0111110101 3.11211 ‘9311130 01110;) 20.1 3.1100111: 12
01111101 00111011 0111) ‘5011101 .1011 0011p3.11 0111) .5 ‘3101331130 01113 1111113110
2-10 011 0111) 31113[3d “33011101” 121q313d 3[ 0113H01s30 110 301111110 0111) 23A
3011111 12[ 90 901111 ‘01110p110 3p111303 110 03.100311 12.111011 ‘01)3110 110111011 1m
0113 1101111) 3 ‘101113 01) 311100 1111 141311.130) sop101 sns 110111110 91203.1 gel
0p 0 1101101111 soI 0p 3311300501) 11010111 331 1101),, :0011) 030n[ 0nd
'1611] “Imp-0 3pm 01) .1 90x03 sop 1101 0p 3011p1A1p111
000p r11000.1 3 11311110110110 03 312110110 113111;) 113 ‘011001 111- 00111111121 03111.10}
0111) 50.10110 .1011 0111011101000001} 1113.111 01 0 ‘sopezuan 210011111 .1011 9311301
«101 11011 3011011111 11119 ‘12p31p12n0 90 129311120 119 ‘1201u00 12111.10} 3011 101101
0p 20A 110 ‘53:)31'1 3 ‘0313 30[ 0.110 [0 .1011 K ‘JQ JOA OO 30101111010311 ”11.1.1
«111 121 110 110pu111l 05011.11} 1113111 0111311110 01111:) 3000191211 s0pum 0.1130.)
0 90.11 0p [1011.119 03 30.40.1112 90] 0p 30:10:) 301011.113 01) 91211131 0 312133.)
1101111313 000 30s ‘s0p3p11300I s31 H1132»; 1112110011 1103 501101031111311 111115”
:00”) 0919111110 A 0100u00 301 1010111 0111) 10 ‘1011110111110 ‘011111130 113
12113110}

5‘3,"
1

,‘5.; _-,_. y
.—
-.

-u00 ‘symapn ‘11 01u0p1m) 30 111110.) 311 '18111 “0.1011133. 113 110 010110;)

1111 01110:) 02.132191 0p 00130111210 31 1111305 “3110 11:) 11311113 121111113} ma .1
1"? 11.1311 0111010111111 3330 1mm 11-111 120111110 121111113} 09 0101' 1111 011111011 01)
11.1011 nun 0p 9000111 1131' '011001 [0 3111.10} 0111) 303.1 0p [0111 31111 1101111011
-x0 ‘s3111121 5390 .1011 sop311110} 300.13 0.113110 0 30.11 301 0.11103 '311011
110 sow-0.11110 901) 5119 Jgpunq 0p 1210113111 0p u3211110 133[ 030111 ‘30[).10.1
91211131 sn ml 0.113110 0 110.11 [011.112 101111111 10p 1131.100' ' ',, :3110011111 119
11 030p110111101 ‘9931 0p 01m! 0p Z1 [01) 011101113 110 110 0011) ‘spnd 0p
“112110111251 01]” 110 911111090 0111) 9311113110 901 0p 01111119113 0311113 [3
011119111 01011
‘31111911011103 110 311100 12'] '(L11) 10110112111101] '11 13 K 3132‘; 12 “501001193

'

4. .1-. . . '

30.110 3.11111 ‘01)113110 ‘801110111 5115 ‘symapn I"3101111110p A ‘19”) 91:31 0p 0111

�é:

designa 111 011023, v que la ruca araucana primitiva era de paja y
predominantemente on forma de colmena.
Por la clara muncion dc Dumoutier, (1110 1101' si sola hasta, pet-0
tamlrién sin olvidar ni la choza cllarrlia de cuero, dc Gailino, ni la

guayami dc palma, también de Gaiiino, ni la confirmacién de 111 charrlia dc Gallino por la de Famin, ni esta alusidn dc Pérez Colman a
la runs, sc alamos como cuarto tipu dc vivienda Charmin, ta] 1:01:10
lo anunciamos on 1115 pagu 37 y 55, a la choza (:11 forma de colmcna.

FIG. 10.
Vivicmla rhurn’m do jum-os, vupuliiorme pura. llcmisférira l'ull
lendenriu conoide u rhoza en forma de column-1, que uparccu dcscripla pur
[as {Dunn‘s citadus en el tcxln.

La zlrmazrin

curresponde usimismo 11 [:1 le-

rhada can were de V l‘unn 11111 dilmjo dc. Cullinn. (En la pane superior
izquierda, P lj‘lli‘llll‘ ('6‘. la misma}.

Qucda finaln'lentc M. de Cure]. 0.1 empresario que How? a 105
(rharr as a Paris para exhihirios. Y dc éstc aparecen iguaimente dos
fucntcs. La primera es 511 conocido {011910, cscrilo seguramcnte du-

rants e] viaje, en qua ha ido copiando claramente a Azara en su
sogunda descripcién, y en el dice, pnr consiwuicnm lo quc 01-. de
rulina: ‘Habitan bajo calpas de cuero, llamadiis toldos” {1213.
La segunda es 311 carta a 1:1 Acadmnia dc Ciencias, escrita ya on
Paris, y sin lluda dcspués dc haher consultado concrclamtmtc a sus
indios lo que en elia progmcta$ 1:5 decir, que en esta carta Curel 05.,
no ya fucnte secundaria aim) primaria, y aqui dice: “un toldo ('0
(121) P1111. Bin-1T.

0p. 1-il.. pég. 1'2.

__7 _

i..-

�— LL #
-9[ 'Sgd *maplql (an)
A' enauqoo 3p 12111.10; us
1120110 RI 393 0 '9p10110-a 910113111191 9p “12111101101 aseq 9p
11' 12.11111 31010J1lnd110 B[ i ‘gnump sol X 920113113 soI 12.11211
0011100 9.1.1910 :11q A 0111211181 10148111 0p alummn nun 1100
51121111) ‘0rupu1pJos 011301 110;) BPBnJL’IH
12[
3111.1031lnd110
as 110.) 110.11
‘0qI 011031 3p BPBJPBHO 1:] ‘Jaqm 12 ‘peppn

{B
IBPLIDEAEA

0p 1101111 0.1112110 11010119111300 “3121112110 90] K 5120110113 SUI med Bpn mln
.muulnndnu 131 GP 091112.151 alumna 01 non 03308 X “01113“! 14121131111] [3 un

“90.1125 5:01 med “manned” [a 1100 1001211 Jspod oppuo 210111011 enb use
0111129 “opeuguuamp 01111.11} 12 121103112 11013nq11w 111 ‘samnpemu 1191:)nq111
411p 9p 3110.113 0 90110101221q 111 “9011011011 1129100111 somepod 31111 019

1C ‘BAgsnpxa 121.135 801 9111) K ‘sme 30] 9.11113 01p 95-1 RIJDDQJBd :mI) aldmgs
12101111111111 0 “1110111211111" [0 .11».na 1115: “11111.10; 81 11 011112110 u

0'3

219 .1011 120mm opnugmna gm} 011 ‘530011 5111p
41111 main-1119119 01 0159 0115) 111ml “0.10110 [Jp 11111211110 “[ 12

01113 ( op oaunf [3 113111 19 ‘anb 110 opopad “alllawuadap
-u1 app; 1211901111 3p sozuugmuo so[ 113 ngumtp [9p [10101.1
-ednsap 1:1 12191211 g au an]: X “1213111bu00 1:1 12 1011015011 [51

(q

5031131110

-x0 91]} 031111!‘ [a sub 113 ‘0113111 01110111121110.111 upmmlo [g

(11

:3011011311 sop amplifunsgp umpp 1111.10113111 [12 010mm UH

0'1

:931113111 1s SUI “01pm
4:0 0150 ap 1012111111 12

snuogsnlauoa 011100 “sand “1311111312 somapod

'om 'nl}(1 ‘Li’ l “123.1“: souan
.1" saua -uoqn 50']

K :36[ mini .91?“

‘sougma

‘11013‘11111911 91"! “0011111119111

umu

«1311111113 1:[ 10d opnznlqnd ‘ “sumpul [mummy IIIIIOS 10 ){00qIPHH
nd 9”“ ‘mwmd 26111151111 13p 010111.10.“
[a 11;) ‘smmnqo in”; Ezm
11-11531110 111 0p ngfm mu 'oumms 0111011“; '69P89[ 5'15“] “1911] ”0.11:;
“PM “1.1[ogrzdsa ‘puu ‘nnpr 0p 111303011121 ‘ wqmluyx H391 ‘1':n ‘2;
0101111151 ‘1 01;}; :53q 3p [12110101t 001.10131H 00mm [0p magma" 1.1;)
“unzw o UIIRIJSJHV 210 rap 90110103101112 K uggu-JHPBJLL] 00.119101; P”S

.C opu m ofa-ga 13 110 01101109331 m )C sag-1111131110 smuy 'I'DJHII'HD 0.11.1
1115111 opoww 13 ‘sJaddoxl '11“ A’ "11111a - J“ ELST nd ‘1' 01“"1, ’I'IIHRI
1)n @1101n ‘90:}; BJjud “ImIIIIDD zowd 3.1123111) EELIZI'OZI 'sn‘rjdj
0111,1113 (I OII'IIIIQH Jod open-9pm A' ‘pmuuow 5111'] 07331“ Ii gunu ymu
01111113 “111111113 1] olmuga ‘30110 L. 01.1121,“ 511111 10d ‘52)g so-uang up
90.1137 16 ngfosoggd 11p PWIH‘WJ 1)] up ”7.1011111! 11511:);103' ’01 3p 9071131010111
1103 opmudmd nil-321133.111 uggJuz-glmp 1); ap '0nn 3p 11mm)“;
:qu 331110111313 9131 01d1113f0 0p BIA 10d 901113113 '01191115‘110
npqagnp 011100 soounf up 11110110 mm “alunlualualsgsxul *3311111219 501
I2 immune numpom 512111 12011131301110 tun-111.101“ 12] ‘mmd 13.110 JOJ
'(ZZU “011191111121‘0112 ap SDIJEAJQS 12.11211 ‘uapgsm 01115)
110 01111001 10 110 opnmrmal 13.109 90“;- .101! opeapqn} “(ouunf 3p 011.1%»

�13}

mm mas, eventualmente, 0 sea e1 “paravent” de tries
lados on cuadro y sin techo;

3." En cuanto a su destino, dehemos diagnosticarla como Vivienda familiar y no (301110 eolectiva, con la probable excepcion de la
guenoa y la chana;
4."

Nuestro estudio se ha eontlraido, eomo era su objeto, 31 de

la vivienda charrlia, que no es lo mismo que el de la ehoza o la cons-l .
truceién charrl'la en general.

Ello supone que al earaeterizar, como acahamos de hacerlo, a la
vivienda como vivienda familiar, simple 0 mliltiple, hemos dejado de

lado deliberadamente la consideracion de la choza sagrada de los varones para los ritos funerarios a quc so refiere Azara en los siguicntes

términos, después (le llaber descrito el duelo de las mujeres:
r“El marido no hace duelo por la muerle de su mujer ni e] padre
por la de sus hijos; pero cuando éstos son adultos, a la muerte de su
padre se. ocultan dos dias, eompletamente desnudos, en su ehoza,‘ sin
lomar casi alimento, y éste solamenle [suede (:onsislir en came 0 huevos do perdiz. Después, por la noche, se dirigen a otro indio para que
los llaga Ia siguicnte operacién: coge a] paciente un gran pellizco en
la earne deI brazo y la alraviesa por distintas parles eon pedazos do
ea a de un palmo de largo, (le lnanera que los extromos salen por los
dos lados. El primer pedazo se clava en el pu o, y 10s otrOS, sucesivamentc, do pulgada on pulgada, sohre toda la parte exterior do] brazo,
liasta el llombro y alin sohre él. No se crea que estos pcdazos (le ea a

son del grueso de un alfiler, sino que son astillas cortantes de {105 a
euatro lineas de anello y cuyo grueso es igual por todas panes. Con

este triste y cspantoz-ao aparalo sale e1 salvaje que esta do duelo, y St...
va solo y desnudo a un hosqne o a cualquier altura, sin temer al jaguaruté hi a los olros animales feroees porque estfm I'lCl'SUHIlldOS tlt.‘
qne huirén viéndolos ataviados de ta] modo. Lleva en la mano un palo
armado de una punta de Metro, 3; se sirve de (:1 para eavar, eon ayuda
de sus manos, un hoyo donde so mete hasta el pecho y (londe pasa
la noche en pie. Por la. mafimm sale para ir a una caba a, semejcmre

a las ya descrims y que estd siempre preparada para los que ostrin.
d’e dado. Alli so quila las ca as, se acuesta para descansar y pasa dos
dias sin comer ni hebcr. Por la ma ana y los dias siguientes Ios ni os
de la trihu le llevan agua y algunas perdicesa o 5115 hnevos, en muy
peque a eanlidad; los dejan a su aleance 3,-- 5e retiran corriendo, sin
decir una palabra. Esto (lura diez 0 dose dias, al calm do los {males
e1 doliente Va a buscar a los otros" [123].

De todos modes, no lialiria probablementc aqui, seg n se ve por
lo transcripto, prol'ilema técnico especial de eonstruecion que dilueidar, plies elaramente dice Azara que esta choza era “‘semejanle a las

ya deserilas”,‘y Azara es la {mica fuente que nos (la noticia de an
(123) Azana, Viajes par la Amérim Meridional. ml. Calpe. mmo

1!.

Madrid, 1923. pings.

15-16. (Lo ([00 hemns 110mm cu hastardilla ligura con lelra corriente en el original).

78-

�1:17, '91"! 81 “P 91 '3!) K ‘(111 x
-\' (.11) XI “mi-""11" ‘P-w" i 16: '12: ‘(FIWJ 91-1: 'ssz "1111: ‘183 ‘31: “:13 Ma ‘01::
'33?“ 598M ‘EE-Wd ‘1’: '33!!!) ‘IHAX '1 “Pi“ a[19"“10N "115913!“395-‘9mv “3P 5"?!“
-og 121 911 112a01',, 113 ‘9101011 suagpug sap 91131303 uogwsgumiJuJ 81) 3131111311 13 1101:
41111111103

‘ssllaS-Mgl'l

{{11'1V'11)

3529A}

‘90111

9113 I 511191.191: 11911311913051 1101119111uod

4191109 52111 unquuupun} unh B[ 1.19 ‘119111111011 mad 112011.) m1 111211191 ‘1111111111-1 01-3111
4110;) 111213 [91) 3101111191111 911115011 1111 01110.) 1911011011! 3311111911 9121119901 9131 9111101 00.)
‘50111121093111

9111)

01119111! ‘0101011 901 ‘zg ‘31211

121 u.)

1211:1'9x 91)

0.101011 1101

12 121.1u91

«119.1 1211991111 91) 121n1991 121 12 9511191111 011111011 111111211 01110.) ‘9nb1011 119111111121 0u19
'1211221; 91) 0111111501211 020.11 1.) 9.11112 011191111 15 no 21111) 5911011995119 91: 12011110111211 1;) .1011
010.61
'{Il

011
ROI

‘11.)11111n1 5
9!)

1111905

UDOJI‘I‘IJWBJ

1.101111211112310

U'IUQEDIHIJZDUIQJIIIB

:13
0

us;

2101111n1m1m

HBEJUBAEAJBdDH

1101 11‘
JP

9011111911191

91111901!

DPHJB

snlllalu
[SIP

['3

.{ 5050131I91 11011.1 Run-1 91) 11911111119 [9 11211101112 91) 1112111un110d0 121 119 0u15 '1nhn 19.11111

0111311110111 3010121111211 sou 911b 0.11m}
1211191110111

"1).?

“915330

191]

“03

(ll!

3139

‘0]1’3]
I!

Z'JA

13

[[3

01 5.1

301111.191)

'01)

111.111

9111) 'upuomp 119: :11)

01

OLLIIJJ
19

DSJEIUQI‘HJ3

‘Bllbu E
“1.134333“

0.11sr111x9 011mm:

'SIEI‘IJJBLIJ
91.11"."

[HUB]

SEI

I!

u91112191

HUHIILIHPFI'UIIL}

(i-zl]

“2119111103 12 1E A011 12 ‘111112111191111111 12 K 391011112 501111112 12 91119111123191”) 01)
-uez111211101s1s ‘anb 901 91) 011113112 91109 G112p10091 91) 90111121112912 9111) 801
91) 1219111b112119 01111 11:) 0010112111111 119 11111901) 1211211 99112911912111 121191191)
010311111912 01110:) “09:22) 1nd 0912-.) “501101911ss1p 5121112399911 1:121 312119.1(I ‘1211'
2991121131 501199191) 91) 0911111230119 0101:) 0 01191-1 up 01031u1910'1 00;) 0011111211“
-0x9 0101;) “0911003000010311111230319 0101.) sopnum 009 11111111105 91) so]
119 911!) 501 :11) Mini-‘11: 0:) 0 “0111011211 01199191) 91) 121111211 510111101213 91)
s;1u01‘.)d‘.39110\.) 5121 11;) ‘11211111119-0911915111 011019111 19 9111) 129.112 191) 501 12
39111911)110ds91109 5101 9.11119 BK ‘501111211211Io1m unh 01101001111121; 12-11111
91) 010111! 1-9 939111 1101199 A ‘BSJHIHIJQS 119110111] 12119 110 01111 01112119 901
91) 501) 01110:) 11211100111 12 011123011 30111911 911!) 301111 ‘1211911110;) 911 12111101
119 0 91111011101109 9p101109 01109] 01) 121 12 u0111 ”11111911211211" 0 12112111111201
121 12 119111 “91091110101'1s1pu1 ‘3150111112111 121 1211211 01191110 01110:) opuemm
“91119111100019110111 01111119111 12111211 11011 51911211111111) 901319 I301 91) 11210119
01p12119 19 11:) 12111112119 01011111100 012.13 191) 11019111011191 91111301] 121111 12.11211
0911391131211) 0111901019 01110:) 12111112119 1211119111111 121 9p 011111199 1111 0-1;
1-1731] 30301p1511s9 $01 91) 5121):)nb31111 9121 1131111) 91)::01)
12191211 912111 011191110 1111 91091113151109 1011 A “12111112119 01911111109 1112.13 191)
1121111 11919121911110101 121 121121! 1211911112 epanb 9111) 912111 01118301191111 131111
[2199 so 911]) 91) 111])12 12191112131102) 112101) 12 09121111111 80111011 21011 0119 .1011 K
“011111199 9199 91) 0191110 191) 1219111 91119111112101 0912119111) 1211111211 “111119

4111) 12 30119111 01 1011 0 1123911 12 110111111119011 121111 011109 011121121193 12134:!
1219111103 111 1211121)01 op111919p 121.1 99 011 “812111112110 501 12 1219911391 911B 01
119 ‘00101225'11391111 121 112119 19 911103 ‘omnse 01111911111290.19101 0193
0011211301119 901 1011 9100111890191191 512111119591) 991101121 1101
91) 512191993 391112p91909 0 99110191219031} 9121 ‘3919f11111 91121 1211211 120111101191
01119111121112.19111191) pep11121111 91) K 13109121991190 09111111121 ‘11211101119199 113 X
91):)5 113 111211191 9111) 3121 119 “0019112111 01199191) 91) 0 51011111911191 39112115111119
501919 901 91) so1q911d 39111919111) 119 1112121901109 ‘99399u1211 591011112 801
.1011 “1391;31uu051123” 51211121111211 ‘59001121 91) 51220119 51121 91) 3091312111 391111
301 12.11211 1211193 0901111121 13 0 BJBZV .1011 520111110991) 501112191111} 30:11 501
P. 9211191012103 1211121111991) 121112199 12119 19 11211111119191) 01) 19 ‘1911129 12 ‘0'.)11121‘5‘
-01119 119p10 91) 31211191110111 90.110 91) 0109101391012111 112 Rpm-1119 :21q
4211121290911 121.1121) 1220119 B139 91) 1121101911111 09191219p1suoo 121 9nb10d 313011
#31211) unsanu 91;) 122011;) 12139 112111111119 01111910111 80111911 019d '210H918’1X9

"AA

�denominan Montandon e Imbelloni pigmoide, tasmanoide y del bumerang; ya en Ias dc origcn australiano dentro de las tress diferentes
funnies do. migrationcs que pcnetraron en América, seg n Ias ya clai-

sinas comprohaciones de Rivet, ya'dentm dc otms posihles tipos dc
sistemas clasificatorios que puede ir proponicndo succsivamcnte cl
futuf‘o cientifico de nuestras disciplinas, y qua cs todavia imposihle
para 11050e5 predccir.
Pero no puede hacerse ta! géncro de clasificaciones sobre la hast:
de un clnmcntn dc diagnosis {mica coma lo [:5 la vivicnda, y la
existencia de otros elementus contradictorioa en mayor 0 mmmr grade,
can uada una de csas atribuciones pcztsiblea.J dimanados sin duda dc
mu!t.itud dc préstamns n aculluraciones, on quc cl anélisis podrzi "agar
a dolerminar Ia prescncia de las respectivas capas culturalca super-

_
-.,
‘-

pmrstas, n05 obliga a dcjar de lado, aqui, este inleresanlisimo temu
para rcservar su examen a] dc] problcma dc una apreciacién conjunta

dc toda la unidad cultural resultantc, consliluida par Ins puchlm;
rioplatcnses nord-oriontales, 10 quc debe ser cuidadoso objcto do 0111)
lipo de- estudio, qua encare el asunto pnr separado y en todas sus
com-xioncs, como la trascendencia del tema lo reclama, estudio que

estamos preparando y que alglin din nos hallarmnos, quizzis, en condiuiones dc esclarcccr.

__30_

_

.E

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1396">
                <text>La vivienda Charrúa : interpretaciones gráficas y dibujo en el texto de Conrado Petit Rucker.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1397">
                <text>Exposición panamericana de la vivienda mínima y media que se realizó se realizó en el Ateneo de Montevideo 1949.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1398">
                <text>PETIT MUÑOZ, Eugenia</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1399">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año IV, Nº 5 : p. 37-80</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1400">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1401">
                <text>1950</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1402">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1403">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1404">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="148">
        <name>CHARRUAS</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="260" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="518">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/ee6f8eda8d22c07dc567d09fb387987d.PDF</src>
        <authentication>80f4c3c4d4aeff0200bb291a8c76400c</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3232">
                    <text>D| ep

o| ep g

0961

c-'.e

•ros-6 9 6
;*

ep
|ep

D"|

zoun^j y^e¿ o¡ua6ng

c
vi aa avais&gt;i3AiNn

�6 7.

P fleí

A^

EUGENIO PETIT MUÑOZ

LA VIVIENDA CHARRÚA
(Interpretaciones gráficas y dibujos en el texto de Conrado Petit Rucker)
A la memoria del Dr. Buenaventura Caviglia (hijo),
gran estudioso, intérprete sutil de hechos recónditos,
y bienhechor de estudiosos y de intérpretes, desapa
recido en momentos en que se hallaba en prensa este
trabajo, hasta el cual llegó el aporte de su erudición,
sus bondades y sus luces.

'V
La magnífica Exposición Panamericana de la Vivienda mínima
y media que se realizó en 1949 en el Ateneo de Montevideo, no
merece sino elogio como esfuerzo, como realización en general, y
por sus altas finalidades sociales,
Pero hubo en ella dos detalles que, aunque realizados con pa
ciencia y habilidad encomiables por su autor, el Sr. Rodolfo Maruca
Sosa, nos parece un indispensable deber señalar como erróneos para
que los millares de visitantes, los maestros y profesores, los niños de
las escuelas y los estudiantes puedan rectificarlos a tiempo. Se trata
de la tentativa de reconstrucción de la vivienda y la indumentaria
charrúas, que se han incluido en la exposición como homenaje a
nuestros primitivos habitantes, en lo que debe verse un nuevo mo
tivo de elogio.
El presente trabajo tiene por objeto solamente la primera.
Se ha dado como representativa de la vivienda charrúa la que
no fue su típica vivienda, su vivienda primitiva, la que correspon
día al período anterior al uso del cuero del ganado para el techo
introducido por la conquista, pero que fue no obstante la que pre
dominó aún después de la difusión de aquél en la zona de habitación
del charrúa. Y al intentarse la realización de una vivienda bastar
deada o "mestizada" por el uso del cuero de ganado europeo, se han
cometido dos nuevos errores:
a) El no haherle dado tampoco ninguna de las tres formas, a
saber: cuadrada, cupuliforme alargada con techo semi cilindrico, y
cupuliforme pura, o sea de base redonda, con tendencia conoide y ge
neralmente llamada choza en forma de colmena, que, sin contar una
cuarta dudosa (la mampara de tres paredes sin techo), aparecen des
criptas inequívocamente en fuentes de primera mano, sino una de
rivada de la segunda de las mencionadas o aproximada a ell
es sino una deformación de la misma, y que podría defini
cupuliforme alargada de techo semitroncocónico, pues su
— 37 —

989.502 PET viv
La vivienda charrúa /

0 ^ 4 i) 3 5
FHCE/034035

�— 8S —
bj b sbiu 'sBjqBjBd sns ap j^njxaj jouaj jb soiuauajB sou is
'japuodsajjoa BjaaaaaBd buijoj BXna X 'sBuaSipui sajBtuiuB ap sojana
uoa Bqaaq BpuaiAiA Bun 'saipuBjanb soj b jaaouoaaj soiuaqap anb
soj ua '44sopuBjXn^?í soj b asjinqiJjB ojsia souiaq opaiAQ ua ojog
•ofBqBjj a^sa ap o^afqo ojap^pjaA ja sa jbj X 'BtujBqa
BpuaiAiA bj ap oipmsa un 'ouisiui is ua 'souiBÍoBq 'jbuoisboo ojxaj
-ajd jbj bX opuBpiAjo 'anb BJBd oaijoui ajuajaaxa un 'opoj ajqos 'sa
souiipnjB anb b uoiaBaijiiaaj bj Bqaaq JBfap ap ojisodojd ja ojaj
•(Binsiui B^ ap Bjnjonjjsa 'Bpjambzj
JOTjadns ound bj u^) -oapiAa^uop^ ap oauaiy p ua BpBzipaj Bipaní A. buiiu
-jui BpuaiAi^ bj ap BUBaijaniBUBj uoiaisodxg bj ua Bpiqiqxa X Bsog BanJBj^[
oíIPH -aS Ia ao&lt;^ BpBiua^uí BiujBija spuaiAiA bj ap upiaanj^suooajj — -\ -oi^

•(•[ *^ijf) soqaajajqos souanbad sojubj
sojjo jas b iiBjjpuaA anb o\ ap sajuBj^ajui 'sa|qBai[dxaui HBiJB^psaj
a^jsd bj^o aod anb 'scuuamajdun ouioa opBuoiauaur Bq SBnjjsqa so^
ap oauBJodraa^uoa un^uiu anb 'souii}[n so^sa 'sojuamap 'oqaaj p aaqos
ajuauíBtJBJ^iqjB sopBaopa 'sBuaSipui sa[BraiuB sosjaAip ap 'sbui sojpns
soaana soun^p '(auodsip as anb ap SBaipj^ouoat sajuanj SBaiun sop
sb{ b apuodsajjoa xu 'BiAnjj b^ BJiuoa Bsuapp sa 'BipduiBa Bjjsanu
ap SB^ajjBa ua BjAspo^ asaaA apand ouioa 'jopajxa p ^p^q opd [a
anb opiqBS sa sand 'opBjsnfB oaoduiBj sa ou anb &lt;q 'opd uts oppana
'Bpipnp uopanj^suoaaj b^ ua 'sBuiapB 'aaajsdB anb oaana) sappaiBiu
sojsa jod SBpjnp^suoa sb^ BJBd sa^uanj sb^ jod sopBpuas soaiun sapiaaj
-Bui oiuoa o^pqBa ap o boba ap oj^na p opipBUB jaqBq 13 (q
X íounuiin p Bap anb ua 'opuoj p B^sBq 'ouiix
-bui p BzuBap anb ua 'BpBJjua b^ apsap ajuamjBnpBj^ opuapaaaap ba

�o "paravent" que al toldo o choza. Y, por un lado, sería muy arries
gado, en el estado actual de los conocimientos, asimilar sin grandes
reservas a los querandíes con los charrúas; y, por otro, la vivienda
constituida por la simple mampara o "paravent" quedará casi total
mente descartada para el charrúa, a través del presente ^studio, por
evidencias resultantes del análisis riguroso de las fuentes^. La aculturación parece, entonces, más bien pampa o patagónica. Dice así
Oviedo en el pasaje aludido: "Sus casas son un amparo, como de
medias cho^as de cueros de los venados é animales que matan, muy
pintados é adobados para defensa del ayre é del agua; é aquesto son
sus moradas" (1)."~~
No se ha conservado, in situ ni en la museografía, vivienda alguna
de los charrúas, lo que se explica dada la destructibilidad de las sus
tancias que la formaban, ni reproducciones materiales de la misma,
de época o debidamente autorizadas por la. crítica arqueológica o
etnográfica." r^~
Debemos recurrir, pues, a las fuentes escritas y a la iconografía
de época, abordando, por necesidad, las delicadísimas discusiones que
plantean. Al hacerlo así, debemos hacer dos aclaraciones previas:
&gt;•
1. Que aunque el P. Mastrillo Duran, en una de sus cartas
annuas, de 1628, dice que los charrúas "ni tienen casas ni sementeras
ni lugar determinado" (2), entendemos que sólo ha podido hacerlo
por ignorancia, o para justificar la resistencia de los charrúas a la
conversión evangélica, resistencia que quedaría explicada con la
exhibición de su estado de animalidad y de degradación.
También sin duda este mismo propósito denigratorio, cuyos al
cances en la deformación de la verdad histórica habría que revisar
de una vez mostrando las causas de que dimana, hizo decir al
P. Cataneo, en su relación del viaje de Buenos Aires a las Misiones,
que "viven como bestias, siempre en el campo o en los bosques, sin
casa ni techo" (3). Pero podemos ver cómo se contradice en seguida,
denunciando la falsedad de su anterior aserto, expresando que "las
mujeres son las que trabajan en las necesidades de la familia, y par
ticularmente en las continuas mudanzas de sus barracas" (4), con lo
que confiesa la existencia de viviendas.
Las pruebas de la existencia de la vivienda charrúa son indu
dables, como podrá verse en este estudio.
2.

Que las modernas investigaciones sucesivas de Outes (5),

(1)Gonzalo Fernández de Oviedo v Valdés. — Historia General y Natural de las
Indias. — Tomo II, pág. 173. — Madrid, 1855.
(2)Documentos para la Historia Argentina, publicados por la Facultad de Filosofía y
Letras de Buenos Aires, tomo XX, "Iglesia", pág. 537.
(3)Carta del P. Cayetano Cataneo, inserta en el "Cristianesimo felice" de L. A. Muratori y traducido del italiano por J. M. Estrada, en "Revista de Buenos Aires",
año IV, N. 43, tomo 11, pág. 332. Buenos Aires, 1866.
(4)Ibidem, pág. 333.
(5)Félix F. Outes. — Sobre las lenguas indígenas rioplatenses. Materiales para su
estudio, en "Revista de la Universidad de Buenos Aires", N. 99, año X, tomos XXIIXXIV, Noviembre de 1913, págs. 231-237.
— 39 —

�V

•(021-611
'¿61 '9íJBd 'I &gt;D"j 'XIXX -| '^Í-FS HAno^- '^aaiaiuBayjauíy sap aiaiaog By ap
yBujnoy,^ ua 'stuojsna puo sadonSuoj uoaxxauio uo soaaag oí suanaq jmsa[ 'xHvi^
NOSdQ saiavH^) "í48oj^a aajua OAnpuB anb ojauoisij^ onSijua,, 'yaipjB^ qdasof -g ya
opBgajdxa Biq^q ay 'zba na b 'anb oy b aaopuaijyjaj ajaa b Bioop 'SBAjajj b BpiShjip
8¿I aP oiunf P 8 FP ^uoa a 'oubuib^ ujnbBof -g ja bX anb oy uaiqtuBi asB3A
'BouanS yap ojaadsax X 18 anua UBnuuu p X BtujBqo pp oaaa^uaxBd ayqísod p ajqog
•oapiAa^noj^ ap aspuai^ A aapBpiu
-Branjj ap pBqnaB^ B^ ap asuajBjdoijj iBjoqq pp Buotsiqajj ap oajna ojjsanu n^
*^O6l 4oapiAa)uop^[ 'vavzy aP 'i(XBn3BJBj pp Boijajs^ A bdisi^ bjjbj8
-oaf),, bj b oSojojj na ua aamiH^g -}j *jq pp 'bjsia ap soiund somsitu sojsa a^jed
na uBJoqoJJoa anb 'soiamf ao\ ap soun8|B 'snuiapB 'Biuana ua asjauaj ap Xmu uog
•Bjou A 6-8 *a2Bd 'puoaaa amoi '^8x 'sijbj 'uwojuatuv atuutoy^ 'AMDiaHOtQ *y
*¿6I"96T 's^Bd sb{ ua 'sBruJBqa A aauBqoq
'eausnuim soj A sojbX soj uoa '(syaaJaip uoa 'BJoqB o^ijaaa isb) SBouaná so[ ap B[ A
'I6I"¿8I '^^Bd 8B[ ua BBUBqa aoj uoa SBUBn^ soy ap B[ :008I 'P!jPbIV 'i "IoA ''Dla
't4'sy\aajj ozvaaoq uoq ajBqy p aojnB ng sojaajvíp A sviuoipi sm ap pvpisjaajp vj
unüas svjsa ap sasvp A upisiatp 'uptavjatunu A 'svpiaouoo sauopvu soj ap svn^uaj
st&gt;j ap oSoipwj,, 'Bjqo buisiui b[ ap BUBypissa uotaipa bj ua sauoiaBaijnuap; SBquiB
Jiaasq b aApnA ajuauíBijduiB sb^^ -Bouan^) upia^u B{ ap snqiaj uos 'SBnjjBq^ A
aauBqog 'sauBnu;j\[ soy X 'sojbj^ soy anb aaip 'Bouan^) uoia^u By ap X souan^) Bn^uay
By ap opuByqsq '¿^^9t SBy ua X 'SBUBqa soy uoa sBUBnS soy b SBAiayy Baiji]uapi ff-^f
•s8Bd 8By u^ "tlAIXXX^DDQP\[ Biaaa^ uy -syAaajj ozn3Ho^ uoq aiBqqB jouüis yap
BjiadQ \vjisjaaip a ¿timtffv ojoj Djjap vizijou a ajmasouoa aniut\ 9\pp o^ojvjvj,,
'2^61 'oapiAaiuoj\[ 'j/o^io^o sotaajmp A svnSuaj sdj ap npnuvdwoa vt^ojojij 'osNoay x
vaaaj *g ap aayBiaiui soyniídsa saaj soy opusuiaoj aaaaBds yBiaa^Bui ouisiui yg '029*^8S
-a8Bd '66X ap aaqraaijag '^x O'N 'II 'l 'HI3PÍ(II 'J/DÍM"-ID oatjsmÉuii odnii \ap stiqiJt
svujo uoa sajBjnijna sDiauapiauioa sajqvtou uojnuas anb souaí^iput soqaip ap sajqiunjsoa
svuaia ajqos snjou uoa 'sajuaavApn sauoiSaj soj ap sawfo snqpj soj ap A AonSnu^j jap
jojuaijQ opuog oj ap soua^ipw soj ap opiaouoa oatismSmj ojjo^uaauj Í86I 8P iunf
-ozjBp\[ ¿&gt;9 .om^^ 'yy -j 'uiapiqi 'sonjjoqa soj ap sauqutnjsoa A sonSuaj soj ajqos opuosiaci
pq^p-iojJA 3alP?D 13P jouojsieiojd oai^ojojif sisa^axo A oaifpjSodjt upjadpasuojj^
'•SfZ-LIZ "83?d '¿61 aP ozjBp^ 'oapiAaiuoj\[ 'g of^ 'j i 'ttBj8oyoytg ap uyjayog,,
ua '3/dmdjd oapsin^uij adapsa oj ap sojaajnip uoqojqoq 'ojuajtutuqnasap jap oduiap
jo A satuo 'AonSnafi qap jnjuapo vpuog o%sa ap soipui soq — -osmoay x vaaaj *g
"(2l"9ll #s3Bd '¿^^x 's^JÍV souang 'soupuaSao sauaSiaoqo soq A
'96l'I6I "s^Bd 'j -yoA '9^6X 'uo^SuiqsB^ 'uoijnjiisuy uBiuosqiiuig By aod opBatyqnd
'ítsuBipuy UBayjauíy qjnog jo qooqpuBjj,, ua 'onaaoqj aqj;) 'SBnBqa soy b BTiJJBqa oiunf
-uoa yap JBJBdas b apuau ouBjjag 'saaoiaaisod sofBqBJi ua 'oSjBquia uig "^11-^9 'sSBd
'96l 'bubjb^ 'AonSnafj jap otauiaojj on^puo oj ap oifoadomq — 'ONvwiag oiNOXNy

(gy)
(n)
(01)
(^)

(8)

(¿)

(9)

n so\ 9p ouis 'souisiui js U9 sooiSojodo^juB solpaq sosa ap tsá
ou 'a^uaraesiaajd 'opuaijJBd ouis XuSiqjQtQ b B^sjinqijjB oaodraBj
sotnapod tu ^oq sojjosou jaa^q souiapod B^ ou opuaiprqB
anb b sodnj s^uiap so^ b uoxsuajxa ns A 'oqaip ajuauíBidoad
odnaS jap sonpiAipui aaqos ojos 'aaaa^Bd jb 'sBp^zijBaj uoaanj SBjja
'sBsoiaa^d A SBStoaad Bpnp uis uos 'aojnB ns ap Jioap jb '4toapiAaj
-uoj\[ ua^ ssqaaq 'oapBuios A oai^pjojjoiu jajaBJBa ap SBjaaxip sauoia
-BAjasqo sns anbunB sand 'XuSiqjQ4Q ap 'jBpaoaaJ ap souiBqBaB anb
'sB^siuijojiun sauoisnjauoa sbj ajuBjsqo ou 'soaiSpjodoajuB soj uaiq
-uibj UBjsa oj unB ^ 'asaBuiiuiaiap aod BiABpoj u^^sa 'BaijsjnSuij une
A 'BaijBjou^a pBpiaua^oja^aq ap X pBpiaua^oiuoq ap sojaBxa sop^aS
sns anbunB '(x) wBnwBqa ofajduioa ubjl,9 ojjbuibjj (jj^) ojsand
-ojd souiaq j^na jb jBan^jna o^unfuoa ojos un UBinxijsuoa sauBnuiui X
SBUBqa 'sBouan 'sBnx^Bqo anb ap uoiaaiAuoa bj b (Oí) Ao\\ uaanpuoa
'(^) Xu8iqjQ4Q ap X (g) ojnpuB^ X SBAxajj ap (soub souiisjnJBj aod
uoaanj oj ouioa 'sBpBpiAjo opts ^aqeq uoaaiqap Bounu anb) sauoiaB^
-aadjaiui sbj uoa SBpBuoioBjaj^oa '^njJBqa X Busqa 'BouanS sotJBjnq
-B3OA soj aaxua sbzubfamas ajqcs *(¿) osuojy X Baaa^ X (9)

�etnográficos, a los que habría que dar para ello una generalización
que no sería, en suma, sino una petición de principios. En efecto,
D'Orbigny funda previamente su hipótesis de la unidad entre cha
rrúas, yaros, bohanes, chañas, minuanes y guenoas, no en observa
ciones hechas directamente por él sobre todos esos grupos, sino sola
mente en lo que llama la "identidad perfecta de costumbres" que
entre ellos habría, de hecho, señalado Azara. Y partiendo de ese su
puesto, sobre el que no vuelve más, hace después su diagnosis antro
pológica sobre uno solo de esos grupos, diagnosis que, en tales con
diciones, se nos hace forzoso suponer, a nuestra vez, ya que no
estableció reservas ni distingos, quiso referirla a todo el conjunto.
Pero si bien D'Orbigny da, en grueso, cifras relativas a la esta
tura corporal (elemento de clasificación que debemos sin duda con
siderar como muy valioso) (13), tales cifras corresponden sólo a
mediciones hechas in vivo, pues no tomó medidas esqueléticas ni craniométricas. Y, por el contrario, debemos consignar en este punto
el absoluto desamparo en que todavía permanecen las cosas, pues
hasta hoy, que sepamos, sólo han sido medidos un único cráneo y
un único esqueleto charrúas (los de Vaimaca-Peru), y ningún otro
esqueleto y sólo un cráneo chana entre los de todos los demás grupos
aludidos, y ambos cráneos arrojan medidas tan desemejantes entre sí
como que el primero es "netamente braquicéfalo" —¿un amazónido?— y el segundo hipsidolicocéfalo (14). Falta, pues, aún, hacer
las diagnosis correspondientes sobre un número grande de restos de
individuos procedentes de diferentes enterratorios. Pero, en grueso,
el gran complejo charrúa es una unidad.
X_ bien, el primer documento que aparece en el tiempo descri
biendo una vivienda charrúa es de Pero Lopes de Souza, el lúcido y
minucioso navegante portugués que recorriera en 1531 y 1532 nuestras
costas detallando su paisaje, naturaleza y habitantes en su célebre
diario, que, como se sabe, quedó inédito hasta 1861. Dice así en la
parte que nos interesa: "Mandei la hum marineiro a nado... e veo
e disse-me.. .que aquillo, que pareciam tendas eram 4 esteiras, que
laziam hüa casa em quadra, e em riba eran descobertas: e fato lhe
(13)J. Imbellom, De la estatura humana como elemento morfológico y clasificatorio,
en "Runa", Archivo para lag ciencias del Hombre, publicación del Instituto de Antropolgía de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires,
; 1948, Vol. I. Partes 1-2, págs. 196-243.
(14)Las medidas del cráneo y el esqueleto charrúa pueden verse, con la bibliografía per
tinente, en Paul Rivet, Les dernieres charrúas, en "Revista de la Sociedad de Ami
gos de la Arqueología", año IV, Montevideo, 1930, págs. 52-65.
En cuanto al cráneo chana, se trata de uno de los pertenecientes a los 19 esque
letos extraídos de un túmulo de ese grupo en Rincón de Haedo, departamento de
Río Negro, por nuestro distinguido colega Sr. Carlos A. de Freitas, quien los con
serva en su poder, con la tierra que los envolvía, a la espera de las mediciones y
los análisis, químicos y demás, de los técnicos. El Sr. Freitas tuvo la deferencia de
facilitarnos dos para que los transportásemos personalmente al Museo Etnográfico de
Buenos Aires, como lo hicimos, en 1948, con objeto de someterlos a la diagnosis
del sabio profesor Dr. José Imbelloni, quien nos había hecho el honor de prometér
nosla toda vez que le llevásemos las pie^as. Medido uno de ellos, pues el otro no
estaba en condiciones, por el operador Sr. Marcelo Bormida, con prolijidad cuyas
cifras, en medidas e índices, publicaremos oportunamente, el Dr. Imbelloni, en
carta que nos ha dirigido, lo diagnostica como pámpido.
_ 41 —

�— z^ —
•^6^ -Sed 'H omoi
'smpuj so¡ ap jnjntD\¡ X jDuauaf) dijojsi¡j — -saa^v^ a oaaiAO aa zaa^yMHaj oivzxiof)
•95 -^Bd '-|i3 'ooiogaaof^ np oijvtq — •vz.iog aa saao^ oaa^
-""'2t-^ 's3?d 8SB?A
*^,
*¿s -Sed
'AIXX OIIIOX 'T98I 'oji^uBf ap oig \jizBjg op oaiqdBjgouqjg a ooiqdEjSosf) 'ooijojs;h
ojniijsui op iBjjsaraijj, BjsiAag,, na 'op^oSaao^^ op ojjoiq — 'vznos 3a sadoq oaaj

(8I&gt;
(¿i)
(91)(SI)'

"^T *(8l) t48BtIoatI U9ící ^ntn -^ sojuatuiBjjBdB sns uoa SBiajsa ap uos
sbsbo sb^j^ :Bsaadxa X 'sanqunj-BUBqa soj b 'jpap sa 'sanqunj soj b
aaaipj as opaiAQ ap Btaijou b^ *SS8I BiSBH ^ÍP^UÍ uaiqiuBj opanb
^Bjqo b[ ap jj ouioj ^ap aiuBJtSaiut ^oq 'oraoj asa ^Bna o^ aod 'aiqxja
-subjj b souiba Á Bdnao sou anb Biaijou b^ ^a uoa Á 'aja^d Bpun^as
b^ ap ojjBtia ^a sa anb 'bjbj^ b^ ap oi^j ^b ajuaxujaauoa oj bjbjj anb
na BiJojsiq ajqa^aa ns ap ojqq \9 JBaqqnd b oa^ on anb opiqss sa
ojad '^SX na 'Bzopuap^[ ap oapaj uoq ap uoiaipadxa bj ap aj.ied
BqBuuoj anb 'zna^ bjub ap osuojy ojBaSoaS |a jod sopiSoaaj sojBp
uoa 'sauoisaj SBjsa b baijb{3j Bjqo ns ap ajjBd b[ Bpoj oiuoa 'oiqíaa
-sa B-q -Bn^JBqa ofa^duioa ubj ^b JinqiJjB souiapod anb BpuaiAtA Bun
aaqos Biaijou Bun uaiquiB^ Bp opaiAQ 'sandsap soub soaod Xnj^[
•soaunf ap UBJa 'j3a ap souiBqBOB
anb buijoj b[ ua ojauíJBin ns Bjaiqijasap a[ apjBj sbui anb X 'uBjuod
-uioa Bf anb SBzoqa sbx ap sBjaisa sb^ anb ap ^saauoiua 'Bjajua sou
oísa uoa X 'Bjjap^oj Bun ap ouis asjBjBjj Bipod oj^j #Baoq ap sauoxsiA
-oad sns X sboubo sns ajuaxuBjunf SBpBpjBná UBjua^ SBn^JBqa so{ anb
ua sajB^nj so^ b sa^aunf buib^ Bznog ap sado-q anb soiuaA 'oqauíd
-asa un ap 3sbjb.h as anb awaSns uoa souopuBjSBq 'BÍaAo BqBiUB[^
[buiiub ap as^p anb b JBjajdaajuí BJBd JB^n| p ajsa Bas anb uig
•(BfaAO ap Buaaid Bun X opsuaA ap soCbsbj X opBa
-sad uijuB^jaq ^e auiuojaÍBJj X SBuanbad sboubo sop uojb^bs X sa[Baunf
sns b uojanj*'*) '(¿x) t4BlII9AO 9P ^ujadsojd Bnq a 'opBaA ap soqpS
-bj a opsasad uiijUBSjaq ob aui-uiBjaxnjj a SBuanbad SBipBiup sBn^
uibjbjij a 'siBaunl' sns sob uiejoj* • mn rojiaasa BiqBq sajuB SBip soq
. "sajuBfauías SBip ua opaaBq aaqtunjsoa 'ajuaraa^qBq
-ojd 'bj3 ^Bna o[. 'oasaaj p saqaou sb| JBSBd bjbcí Bip asa soqaaj so^
opsaBS uBjaiqnq anb Baqdxa o|p X 'zapidBJ uoa aauod b asaaA^oA X
asjBjinb Bipod sajjsd sns ap eun Bpsa anb jauodns soinaqap 'BruaBqa
bsbo tb\ ap pBpqtqBjuouisap ^pBj b^ ap uop^japuod bj 'sajuanj sbj
ua 'soraaaaA unSas 'auiiusun sa oiuoa X 'jojBa ap ajuBaojos Bjp un i^^
Biqap 'ouBjaA ouajd ua 'ajuain^is ja anb 'aiaap sa 'ajjoj^j ojuaiA ja oziq
as anb ojijasa BjqBq 'ajquiaiaiQ ap Q^ 'sajuB Bjp ja anb opuBpaoaaj
san^njJod jap SBjq^jBd sbj XBaijdxa '^9x) ddag -j ja jod sqaaq sojbX
soj ap BpuaiAiA bj ap uoiadijasap bj jod ojsandiui oaijua uauíBxa un
b ajuBjap^ sbui SBjiajaiuos ap Bjuana b X 'BioqB lod soiuaqap 'oqaaj.
uaXnqiaiB aj BniaBqa uoiOBjtqBq bj ap sauoiadiaasap SBUiap sbj SBpoj
iSBa ouioa oaa^ -oqaaj auaij ou BSBa bj sand 'SBiBduiBiu oijBna ojps ap
Bjsandiuoa jbuijou BnuBqa BpuaiAiA eun BJjsaniu sou anb BiaaaaaBd
í 'XSX 9P 3^quiaioi(q ap X^ I9 Bzuog ap sadoq[ aqiiasa oj ojsg
•(SBXjsanu sbj ap BjauBtu bj ap sapaa ouis bjibu oía ou X :sBjiaiqnasap
uBja BqijjB X 'oipBna ua BSBa eun uBia^q anb 'sBxajsa &gt;^ usía SBpuaij
uBiaaisd anb ojjanbB anb auiofip X ouiA X -'opEU b oaaui.iBui
un bjjb apuBj^[) "(^x) msbssou s^p OB5pj Bp sapiai uiBuas :bija uibu

�mentable es que carezcamos de detalles sobre estos "apartamientos"
como sobre la forma de las chozas. Pero, lo mismo que en Lopes de
Souza, el material vegetal aparece inequívocamente aludido.
Las primeras descripciones de la jviyienda charrúa que hayan
visto la luz son de Don Martín del Barco Centenera. Son también somerísimas, pero claras, y aparecen en los cantos X y XI de la
Argentina, es decir, que pertenecen al año 1574, y se refieren, la pri
mera a la zona de San Gabriel, actual Colonia, y la segunda al delta
del Paraná.
Dice la primera (19) :
En siéndoles la parte ya enfadosa
Do viven la desechan, que de estera
La casa solamente es fabricada, ,
Y asi presto do quiera es mudada.
Y la segunda (20) :
Llegamos con favor de la marea
A la primera casa, y al buhío
Que es dicho Tabobá de paja y nea:
. Los Indios luego salen con gran brío... etc.
Conocidas son la probidad y exactitud históricas del arcediano
poeta, que el P. Sallaberry demostró minuciosa y concluyentcmente
en "Los Charrúas y Santa Fe", como su concisión, que daba ruda
mente, no obstante, en el verso "ramplón", valga la sentencia de
Mitre, la prolijidad del detalle esencial, y de ahí el valor de estas
brevísimas diagnosis.
Dice, en primer lugar, que la casa es de estera, y dice asimismo
que tanto la casa, aisladamente, como el "buhío" todo, vistos por
Centenera como testigo presencial, es decir, tanto las chozas como la
toldería entera, esta toldería charrúa que llevaba el nombre del ca
cique Tabobá (sabido es que los españoles generalizaron frecuente
mente la voz indígena "bohío" que se daba en la zona antillana a las
viviendas colectivas, para aplicarla también a las aldeas o tolderías de
otras regiones de América), eran de paja y "nea", es decir, de paja y
juncos.
En efecto, según el Diccionario de la Academia, nea es aférisis
de anea, y anea: "Planta de la familia de las tifáceas, que crece en
sitios pantanosos hasta dos metros de altura, con tallos cilindricos y
sin nudos, hojas envainadoras por la base, ensiformes y flores for
mando una espiga maciza y vellosa, de la cual la mitad inferior es
femenina y masculina la superior. Se emplean las hojas de esta planta
para hacer asientos de sillas, ruedas, etc., 2. // Espadaña, la - acep.".
La anea es, pues, la paja de totora, la de aterciopelada flor tu
bulada marrón, o sea un junco. Pero a su vez puede ser la cortante
paja brava, la de blancos penachos, que es también un junco, pues la
primera acepción de espadaña, a que nos remite la propia Academia,
(19)Martín del Barco Centenera, Argentina, Lisboa, 1602, canto X.
(20)Ibidem, canto XI.
— 43 —

�"60t'"80t "s^^d 'i oraoi '¿81 'S8JJV souang 'uputna
•n^ A vjvjj vj ap ojj^ 'Avngvuvj jap vjsinbuoa vj ap vijojsijj — •onvzo'j oaaaj "j
0¿8I 'sajiy souang -¿f^g -Sed 'jj onioj
'ttsajiy souang ap pjaua^) OAiqajy pp BisiAag,, na 'sajaifui soj ap oSpsva jv ^j¿j
p ouv ja ozjxj as anb vpvjfua vj ua opipaons oj auqos autuofuj — •oariQ OdHVDiiog
"5&gt;¿ '^Bd '¿891 'Euo^duiBg •oji^jsip ns apuaidtuoa anb vjvjj
vj ap ojjj A AvnSvjvj 'uvtunanj^ ua sauoisij^ sns ap ajuasajd opvis^ 'AvnHvjüj jap
vpuiaojj vj ua sma[ ap viuvduiwj vj ap sojauojsij^ sauütsuj — •anf&gt;avx oasiDNva^

(gg)
(gg)

OI^IS B3ZOUO0 8^[ ^8 9nb UI8 '9^JB(Í BJJO B U3UOCÍSUBJ^ 9JU9UI[IDBJ ^BJJ91^
B[ U9 S99JBJ SB9O(Í UTS\ OpU9lU9^ 9nb UO9 Í9ipOII B^ 9^O9 89[ 9pUOp
UBJUBj^d SB\ 9nb SBJ9J99 S9pq9p SBUIl Á 8O|Bd OJJBn9 9p SBpBUIJOJ '89^qBJ
-aod uos anb 'sanopBiiqBq sns ua oraa^ ns uBJjsanuí soipui so^ sopo}
ouioo 'sa^qBiJBA Á sa}UB}suo9ui ub} opuaig,, rsBtixiBqa so{ ap opuB[qBq
*aoip 's^¿X ua 'opiqBS sa ouioa 'puiuua} as anb Bjqo 'upuinon^ A, vjvjj
vj ap oi}¡ 'AvnSvuvj jap vjsmbuoo vj ap vijozsi^i ns ua 'oubzo^j ^
' (ZZ) ^íBnSua\ tb\ ap soiJBuotooip so^ un^as 'So tuid
Bijas oaunf o BJ3}sa ap opjo} un 'o¿99J opi}uas ua sand íojafqo ouisiui
\a uoa sopifa} jbuijoj Bj^d o 'sB^oqno BJBd ^bij9jbui ap btaj9s sa[
anb BiuB^d B| ap aaqmou \a jod SBuaátpui so^pnbB ap SBzoip sb^ JB9ij
-iu^is BJBd anbopaauís ap aiaadsa Bun ouioa 'aiuaiuBpBjnüfr^ BpBa^d
-uta bj9 anb oa as o}uamnaop aisa jlo^ 'oauní ap vjajsa uaiquiB} A
oaunf bdijiuSis anb juBJBnS BnSua^ bj ap Bjqspd sa tui^,, :a}uamSis
o[ ojBpB 'b}ou ua 'sajpj^ j^ -^siaid un o}uaio ap Bijap^o} Bqoíp BqB}
-suoa9, :aotp |Bna B| ap 'Bjjap[O} ns ua 'sBrujBqo so^ ap osojamnu sbui
UB^a \a 'sopBqouBj^ so[ b 'eoi^j aa}u^ ua '^x¿x u9 9íA JnQ d 13
•ouB[d o^os un ajqos ssisandjadns o SB}sand
-B}xniC ojad 'sbijba 3}uauiBAi}9aja uaiquiB} u^janj oqoa} pp SBjajsa sb|
anb b uaiq 'sop[oj so[ ap pBpipjn^d b[ b asaiaaja^ ap ojuajur p ua
*uop9Bpaj ap oioajap b uarq 'anbjB^ '¿ I9 J^ IBjnI&lt;I ^P oa[duia a}sa
a}JBd BJ}89nu jod opuaXnqia}B 'uaoipBJ}uoa o[ 'souiajaA ouioa 'anb
soj}O ap Bjadsa b[ b uopB}ajdaa}ui B[ jbaj9S9j soraijajaad anb oj jod
4a}uanj BJio BunSuiu ua o^jBquia uis opB[pq souiaq o[ ou sisouSBip ap
O}U9uiap ppuasa a}sg -oqoa} pp sb[ b oiuoa sapajBd sb^ ap s^aaisa
sb[ b 9SJO9J9J BJBd o}ub} pjnjd p Ba[duia S9nd 'sBnS^ sop ap oqoa}
ap Bijas Bti-UBqa Bzoqo b^ 'uoiadposap B}sa bj}3[ bj b souibuio} tg
"(i^) ttiqBis^ típ9J U9
SB^saq sb[ ouioa sopBupB asjapua} BJBd *bi[tuib| Bp^o ja}S9uaiu Bq anb
pBpiaBdBa b^ ap 'oqoa} jod sbj}o á sapaa^d aod SBun 'sBJ9}sa sb[ üb}b
qp Á Bjaai} tb\ aaqos sbob}S3 SBun ubCi^ 'BUBpBdsa ap opoui b BqauB
A BsanaS bjo}O} o bSjb[ Bfsd ap oaauaS o}jap ap SBqoaq 4SBJa}sa ap
uos sbsbo sns?? :¿89T U9 Buo^duiB^ ua BpBaqqnd Bjqo '^^BnSBJBj pp
biouiaoJ^J B[ ua snsaf ap BjuBduio^ b[ ap soaouoisnu sau^isuj,, ua aoxp
'sBouan^ so^ ap opuBjqBq 'anbjB^ 'd p HAX I^ÍS I9P S9UÍJ V
'ttBauB ^\ ap sb^
ouioa uBajduia as s^foq sng *osofBSad ^nuí X ojaSq 'oouB[q o^aA o
op apadsa Bun Bqans Boas ap sandsap anb 'oiuaxixa p Boijp
bojozbui Bun uoo 'oounf ap BjauBui b 'oSjb[ o^B} p 'Bp^dsa ap
tSBa buijoj ua SBfoq sb[ uoa 'Bjn}p ap soj}aui sop b oipaui X oj}9ui
ap 'SBaoBji} sbx ap BqiuiBj bj ap 'BaoBqaaq ^}ubjj,, :a}uam8ts bj sa

�En su Histoire du Paraguay, publicada en París en 1756, dice
Charlevoix, refiriéndose a los guenoas: "Leurs Cabanes sont bientót
dressées, quatre piquets en font toute la charpente, des nattes grossierement travaillées, d'une espece de glaieul qu'ils tirent de leurs
Marais, en font les Mura^les; les toits son de méme fabrique; elles
sont si petites, que pour peu qu'une Famille soit nombreuse, chacun
a bien de la peine a y pouvoir étre couché. Une peau leur sert de
matelat [sic] &amp; une autre, de couverture" (24). (Sus cabanas son
pronto levantadas, cuatro piquetes forman toda su armazón, esteras
groseramente trabajadas de una especie de gladiolo (25) que sacan
de sus pantanos hacen sus paredes, los techos son de igual fábrica;
y son tan pequeñas, que por poco que sea numerosa una familia, cada
uno tiene bastante trabajo para poder estar acostado en ellas. Una
piel les sirve de colchón y otra de cobija).
Notemos que la precisión con que, por una parte, Lozano y
Charlevoix señalan el número de cuatro para indicar el de los postes
de sostén de las esteras, y por otra Lopes de Souza y Xarque, como
hemos visto, y el Dr. Saldanha y Dumoutier, según más adelante se
podrá apreciar, aluden a la existencia de varias paredes; y la no
menor precisión con que los mismos Xarque, Charlevoix, Saldanha
y Dumoutier certifican la existencia del techo, dan la certidumbre
de por lo menos un primer tipo de vivienda charrúa, de junco tren
zado, tres o cuatro paredes formando una planta cuadrada, y un techo
cuyas características trataremos de precisar más abajo luego de la
necesaria discusión, y obligan a descartar la hipótesis de que la vi
vienda charrúa fuera una simple mampara o "paravent" colocada
contra el viento, tipo primitivísimo de vivienda que otros pueblos,
especialmente australianos y americanos, usaron, y que Serrano, en
un trabajo reciente, supone, no sabemos con qué bases de verosi
militud, frente a tantos testimonios que la contradicen (incluso el de
Lopes de Souza, que si bien muestra una casa sin techo en verano,
le atribuye las cuatro paredes de una casa en cuadro, y no una sola,
como sería la mampara), haber sido la vivienda charrúa de verano, al
paso que la choza de juncos sería la de invierno (26).
Una excepción fundamental, con todo, debemos señalar: la de
los yaros. Recordemos que al comienzo de este estudio hemos dicho
que el grado de homogeneidad o heterogeneidad, en cuanto a lo et
nográfico, y no sólo en cuanto a lo lingüístico y a lo antropológico,
del gran complejo charrúa, está aún por determinarse. Nada extra
ño es, pues, que aparezca una excepción, vinculada, no al nombre
genérico de los charrúas, sino al de uno de sus grupos, que en este
caso es el de los yaros, en cuanto a tal o cual hecho etnográfico par
ticular, aún de los más fundamentales, y por consiguiente, a uno tan
(24)Charlevoix. — Histoire du Paraguay, tomo IV, págs. 93-94. París. 1756.
(25)Glaieul es, según el Grand Dictionnaire Larousse, una planta de la familia de las
irideas, de hojas largas, deprimidas y puntiagudas eomo las espadas, y glaieul des
marais, nombre vulgar del iris de los pantanos o falso ácoro.
(26)Antonio Serrano. — The Charrúa, en "Handbook of South American India
blicado por la Smithsonian Institution. Washington, 1946, pág. 192.
— 45 —
r-f ' 'i f
U kJ H" \.) yJ ^

�'IA^XDDQW 'nopuc] l\ '\o\ \ts3tnnioA sis ui 'spABJj pnc
S32bXoa jo uoijD^go^ y?, na '¿591 '2jaqujn^; 'awH3g ANOHxwy puB ddag AVOHXNy
sxaqjB^ puaJ3A3g Xq p^uxojx^g ivjjvnbvuvj oj uivdg uiouf aSvXoa o fo tunoaan uy
*¿69I '2xaqnjn^[ '"aja 'wnjotjDu
-oissij^ '(/*&lt;/ uajuapvifaq uopjjD yats jap Sunjiaqjy pun ujayjq^ jffvyaspuiyj JaSiqjas
uayaüg uajsStpjnmyauap lap %ya\iag uazun^j pun uauiwo^j tuntjvnbvjnj ui uatuvdsij]
síid aqjasatp aicn Sunqiajyasaqzs^ag — ^Hqg iiNOXNy anin dd3g iiMOX^y '^'g -g-g
"0l '^?^ 'iP!qi
'¿01 •^?&lt;^ '^61 'InBd 5S 'Jprauq3S opanraXag -y ap -pBJi
'soaijojsody soqjvqvj a soottmsaf saoissi^^ sq uiaürn^ — 'f -g ddag oiMOXvy aaavj

(gg)

(^^)
(8Z)
(¿^)

B^ UQ \^ 9llb 8B[ OUIOD ^BJ ^ 'BZnog 9p Sadp1^ 9p OJÍ3UIJBUI \9
oiA anb B[ ouiod oijoaj uis Bzoq^ sun 'jioap sa 489[Ba9jB[ sop Á opaoj
^p pdjsd Bun Jtod ojsanduioo ^aB^n^uBjoaj o o^^iqB Á ajdijj oun
oais a^duiis ctiu9ABjBd^, un ddag ~^ \9 jnbB aqijasap ou anb apuapua
'(0g)4tuopaano3 ^iqaanq^,^ b^ ap Bsa^^ut uois^aA B[ uoa X (^^) ddag
*d I9P u^xa^VB ^uiSiao ^a uoa 'opiAJas souiaq sou anb ap '^sanl
-njjod uoiaanpBj^ bj ap uoiobiuojjuod bj ouiod jsb ^ojep ajsa ap Bzaj
-pua bj souiaqap uainb b 4(oftq) bijSiab^) BanjuaABuang *jq j^
•(8OJJB8 8OJ B UBpUB tnbB
anb 'saaoaaj saa^p soj ap X 'jejuoa ap sajqísoduii a sapuBiS Xnm uos
mbB anb 'sodBS X SBJoqiA sbj ap oan^as aiuiaop Bipod anbiasa ja anb
a)jans ap 'sajoqjB sop ajina aaiB jb Bpxpuajxa X '^Basad ap pa¿ omoa
opBzuaj) ojiq ap Bqaaq BUiBa '¿ofaui oaod buibo Bjuaj joXbui anbiasa
X oaaaiqaaq jg jnzB ojuauíBuijp apuB¿^ ja B¿a ¿oj¿aqoa ns 'opnusap
ojans ja ua Bpsqaa 'Xanq o ajJJij ap jaid Bun B¿a BUiea ng * * 'Btniaua
jod oqaaj ^iqBq ou X 'ojans ja aod sopBuiBxiBdsap UBqB^sg *ojj jap
BnB ja usqBasnq anb uoa 'soaanq soSuoaod ua UBpsisuoa soiJBuijna X
soapsauíop soijisuain sog "ojuatA ja Bjdos apuop ap opsj jap
-jb X opBzuaj^ oaunf ap sapajBd sajdrais ap uBSBd ou anb 'sBu
sns souiiA bjjijo bj ap sosBd aauínb y) ' ($z) SOPUBC[ SOB
tnbB anb 'sazoaaj sajStj sop a 'jBjuoa ap siaAissodiui a sapuBj^ ojintu
obs tnbs anb 'sod^s a SBjqoa ssp ojn^as Jiuuop Bipod anbta^a o anb
ajaos ap 'sajOAJB ssnp aj;ua jb ob Bpipuaisa a 'j^asad ap apaj ouioa
opBSuBJ^ otj ap B^aj BuiBa 'joqjatu oanod buibo Bqup Jom-anbtaBa a
ojtaatiaj q qnzB o^uauíBiujij apuBjS o Bja jo^jaqoa ñas 'na o^qa ou
BpBjtap 'toq no aaSp ap ajad Btun Bja BuiBa Bng • • -Buita jod opBqjaj
BtABq obu a 'oBqa ojad sopBtuBJJBdsa uiBABjsg *oij op BnSt? b uiBABa
-snq anb moa 'soao souojod ap uiBi^stsuoa sotJBUijna a soatjsatuop
soijjsuajn sq *o)uaA o Bjdos apuop ap opBj op SBpBtujB a ops5uaji
oaunf ap sapaj^d sajduits ap tuBSSBd obu anb 'SBUBq^a s^ns sb soiuia
maSjBui Bp sossBd azutnb y,, ^SBjqBjBd sns 'ojaaja ua 'asuBa^
•jBtujou BpuatAiA ap jaiaBJBa ja Bjsajd aj jBna oj
opoj : (¿^) 9^ ja ojos oSajj ajsa b sand 'otustuí jap 'BqtjjB ojj 4boub3
ua 'afBtA ap SBtp ojjBna b 'apuBJQ ojjBg jap jng jb Xntu BtABpoj
BqBjsa sand 'optjBa Btuija ap buoz ua oaodtuBj 'jtaap sa 'XBnSnj^
oipatu jap sauaájBui sbj ua 91A bj anb ua Bqaaj 'ouojo jap sautj B Bas o
*oXbj^[ ap 2^ Ia BP^sn BI outoa outs 'ouBJjag b uozbj saauojua BjjBp
anb oj 'ouBjaA ap BpuatAtA bj BJBd bX ou X 'soiput sojsa b ojasopuaX
-nqiJjB 'X69J ap afBtA ns ua 'aquasap ddag '^ ja anb oj ttjuaABJBdí^
ja ajuauíBsiaajd sa j^ 'BpuatAiA bj ap biujoj bj sa oj outoa ajuBjJodiut

�recuerda haber visto en descripciones de viajes y en iconografías re
lativas a la Patagonia (31), pues supone que la fuerza de los viento
de estas regiones requería un amparo muy amplio, como el que estos
últimos prestan.
El tenor textual de las palabras del P. Sepp se presta tanto a
la una como a la otra de ambas interpretaciones. Señalemos a favor
de la propuesta por el Dr. Caviglia el empleo de la palabra "caba
nas" (32). Pero nos inclinamos a pensar, para esta vivienda de los
yaros, en un "paravent" o mampara de una sola pared (fig. 2), por
ser éste el tipo dominante en los pueblos de la cuenca platense que
lo usaron en sus zonas más septentrionales, y en poblaciones brasi
leñas de cultura también bastante tropical (33), a los que conside
ramos más vinculados con los charrúas, y con éstos a los yaros, que
a los patagónicos, y porque las expresiones "extendida al aire" y "entre
dos árboles", que se emplean para mostrar cómo se instalaba la ha
maca del cacique yaro, sugieren que el resguardo de pared de junco
era mínimo y no formaba un ambiente ni medianamente cerrado. Nosólo alejan la idea de estar la hamaca rodeada de paredes, en cuadro
y ni aún siquiera en disposición abierta, sino también que, aunque
se quisiera pensar que haya podido estarlo, cuesta imaginar que dentro
del breve recinto delimitado por ellas cupieran, todavía, dos árboles.
Por el contrario, el contexto del documento parece indicar que el ca
cique no estaba protegido de los animales sino por dormir alejado del
suelo. Y, a mayor abundamiento, un indio reclinado en una hamaca
colgada entre dos árboles y protegida del viento sólo por un "para
vent" simple es mostrado, cabalmente, en uno de los documentos ico
nográficos relativos a indios brasileños a que acabamos de remitirnos
en la nota 33 de esta misma página: el correspondiente a los purí.
Con todo^ si se tratara de una choza de tres paredes sin techo,
como cree el Dr. Caviglia, habría que decir que esta descripción de
Sepp relativa a los yaros confirmaría la de Lopes de Souza relativa
a los charrúas (lo que expresamos sin olvidar que Lopes de Souza noda el nombre de charrúas a los indios que describe sobre la margen
izquierda del Río de la Plata, si bien su identificación con éstos,
por razones tanto geográficas como etnográficas está impuesta ine
quívocamente). No estaríamos ya frente a una excepción yaro, con
su localización Uruguay medio, sino frente a un hecho charrúa gene
ralizado. Por ello, no descartamos totalmente la eventualidad de la
existencia de un segundo tipo de vivienda charrúa, consistente en
la ya aludida de tres paredes en cuadro sin techo y de junco tren
zado (fig. 3).
(31)Agregamos nosotros ahora que, sin salimos de un manual tan conocido y cómodo
como el Handbook of South American Indians, publicado por la Smithsonian Institution, Washington, 1946, véase, v. gr., el toldo ona de tres paredes en disposición
abierta, sin techo, y de cuero, t. I, pl. 37, inf., y el tehuelche con pared posterior
inclinad^ hacia adelante, que no deja, con todo, de oficiar en cierto modo de techo,
pl. 39, inf.
(32)En el original alemán "Hiitten", y en la traducción inglesa cit. "Huts".
(33)Véase, v. gr., siempre en el Handbook referido, el "paravent'" de los caingang pri
mitivos, t. I, fig. 56, y el de los purí, pl. 110, inf.
— 47 —

�•(buisiui b¡ ap Bjn;anJia 'Bpjainbzi joijadns ajjsd b¡ ug)
•BrujBqa BpuaiAiA ap 'opBzi¡Bjaua3 'stnn odu un —aiuajajip buoz ua X oijj ap
Baoda ua B¡¡anbB b jBiujijuoa Jod— aiuaui¡en)uaAa Bjjep sou 'BpuiuipB jas ap
'anb B[ 'ddag -j ¡ap uoiadijasap b¡ ap aSjns anb 'ojbá BpuaiAiA b¡ ap (bijÜiab^)
-jq ¡ap b¡) a¡qisod uoiaBjaadjaiui bjio b¡ jianpBj) zba b¡ b Bijpod X 'jo¡sa ap
SEip so¡ BJEd opsiinb oqaaj ¡a uoa EnjjBijj BpuaiAiA b¡ Bijinii)suoa X Bznog ap
sadoq ap ojauíjBui ¡a jod bisia b¡ Búas anb 'ojpena opuBiujoj 'Bjjand b b¡)bu
-iisap Bjajsa o ¡BnjJiA Bjjena eun X sapajBd sajj ap oqaaj uis szoq^ — • -aig

•(buisiui b¡ ap Bjnjanjisa 'Bpjainbzi joijadns au^d b¡ ug)
'ddag 'j ap uoiadijasap b¡ ap saABjj b oipaui XBiiánjQ ¡ap ojbX BpuaiAiA b¡ ap
sa¡qisod sauoiaB^ajdjaju; sb¡ ap Bun omoa a^jns anb X 'ouBaaA ap BpuaiAiA omoa
SBnjjBqa so¡ b aXnqiais ouBjjag anb '4i^uaABJBd,, o ajdmis BJBduiB]^ — -^ -^ig

�Volviendo ahora a la vivienda charrúa propiamente dicha, y a
la misma precisión, más arriba señalada, relativa al número de cua
tro postes, debemos decir ahora que tal precisión, admitida, además,
como hemos demostrado que debe admitirse, la existencia del techo,
descarta a la vez la idea de que la choza tuviera techo de dos aguas,
porque ignorando los charrúas, como seguramente tuvieron que igno
rarla, la técnica de la cercha o triángulo formado por dos lados oblicuos
o pares y un travesano que los une como base, llamado tirante (fig. 4),

Fi". 4. — Choza de dos aguas, que podría haberse construido utilizando el
sistema de la cercha o armadura, sistema que los charrúas ignoraron, como
todos los pueblos primitivos, por lo cual afirmamos que no pudo ser así la
vivienda charrúa. (En la parte superior izquierda, estructura de la misma).

técnica que supone un gran progreso en la construcción que ni si
quiera los griegos conocieron, la choza de dos aguas les habría exigido
por lo menos los seis postes de sostén que son inherentes al techo
de dos aguas sin cercha, a saber: dos para soporte del travesano cen
tral y más alto, que divide las dos vertientes del techo, y cuatro para
sostener los laterales, como puede verse en la fig. 5.
El techo era, pues, plano, y hay que suponerlo entonces inclinado
hacia atrás para evitar que la lluvia se empozase en él si fuese total
mente horizontal, o formase un charco que molestase la entrada si
fuese inclinado hacia adelante o aún hacia uno de los lados (fig. 6).
Damos en la pág. 53 un grabado de la obra de Famin a que nos
referimos más adelante, que ostenta este techo plano inclinado hacia
— 49 —

�•(buisiui bj ap BJnjanjisa 'Bpjainbzi joijadns ajjBd B[ ug)
•ojxaj p ua BBpsip sajuanj sbj ap saABj) b aiUBUituopajd b\ ouioj aájns anb
'sbjjb Biaeq opsuipni ouB[d oqaa) uoa 'soaunF ap BnuBqa BpuaiAi^ — '9 -oi^

•(Buisítu bj ap BJiu.in.u8a 'Bpjambzr joijadns ajjBd
bj ug) •BnjjBqa BpuaiAiA bj B^sa Bja oaodniB) anb soiubuijijb anb oj Jod
'jBundB soniapod son ou 'ajuainSisuoa jod 'anb jap A. 'BnjjBqa BpnaiATA bj
BJBd uBjBuas ojxaj ja ua SBpBjia saiuanj sbj anb ojatunu 'oJiBna uoa ojjaaBq
ajqísod Bjanj anb uis 'saisod sias oqaai ja jBuodos BJBd opijanbaj bijcjeij
o Bqajaa bj asopuszijun ou 'anb SBnSB sop ap Bzoq^ — -g *oig

�atrás en una choza doble de cuero, mostrada como vivienda pata
gónica del siglo XIX (lámina I). El arquitecto don Juan Giuria nos
dice haber visto el techo plano inclinado hacia atrás en chozas de
Santiago del Estero, y el profesor paraguayo don Guillermo T. Bertoni nos amplía esta misma observación llevándola desde el Chaco
santafecinq hasta Tucumán, siempre con materiales vegetales.
1 Azara, ^n sus viajes de 1784, describe a los charrúas bajo la
impresión fresca de haberlos visto y oído describir por primera vez,
y anota: "Habitan bajo toldos de esteras" (34). Pero estas páginas no
vieron la luz hasta que Mitre las publicó en 1873 con el nombre de
"Viajes inéditos", y este libro, con ser una fuente preciosísima, pa
rece ignorado por la mayoría de los autores que citan a Azara, y es
porque, entre tanto, habían alcanzado enorme difusión los "Viajes
por la América Meridional", del mismo gran aragonés, compuestos
muy posteriormente, viajes que Walckenaer publicó en 1809, y que
infinitos autores, incluso nuestro Figueira (35), han copiado y aún
siguen copiando. Ahora bien, la descripción de los charrúas que da
Azara en esta otra obra parece mucho más cerebral, más construida,
pero menos pintada sobre lo vivo que la otra, y es en ella que dice,
olvidando lo que había visto y escrito veinte años atrás: "Ignoro cua
les eran sus antiguas habitaciones, cuando no tenían pieles de vacas ni
de caballos. Las que tienen hoy no les cuesta mucho trabajo cons
truirlas. Cortan de cualquier árbol tres o cuatro ramas verdes y las
encorvan hasta clavar los dos extremos en tierra. Sobre los tres o
cuatro arcos formados por estas ramas, y un poco alejados los unos
de los otros, extienden una piel de vaca y he aquí una casa sufi
ciente para el marido, la mujer y algunos niños. Si es muy pequeña
se construye otra al lado. Cada familia hace otro tanto. Se compren
de bien que no pueden entrar más que como los conejos en su agu
jero. Se acuestan sobre una piel y duermen siempre sobre la espalda,
como todos los indios salvajes. Es inútil advertir que no tienen sillas,
bancos ni mesas y que sus muebles se reducen a casi nada" (36)
(fig- 7).
Azara decrihe aquí, pues, en cuanto a la forma, y para este se
gundo período de la vivienda charrúa, que parecería haber abando
nado los juncos para cubrirse de cueros con la introducción del ga(34)Viajes inéditos de Don Félix de Azara desde Santa Fe a la Asunción, al interior del
Paraguay y a los pueblos de Misiones, con una noticia preliminar de Bartolomé
Mitre, Buenos Aires, 1873, pág. 177.
(35)José H. Ficueira. — Los primitivos habitantes del Uruguay, en "El Uruguay en la
Exposición Histórico-Americana de Madrid", Montevideo, 1892, pág. 144. Ibidem,
en separata, pág. 30. Figueira añade allí a los datos de Azara estos otros: "Las
dimensiones de estos toldos eran de 180 centímetros de largo, 60 a 90 de ancho,
y otro tanto de altura", y da como fuente de estos últimos la siguiente: Eduardo
Acevedo Díaz. Etnología indígena, "La Época" de Montevideo, Junio de 1891. Ahora
bien, no obstante nuestras búsquedas prolijas, no hemos podido hallar en la colección
de "La Época" comprendida entre 1890 y 1891 otro trabajo de Eduardo Acevedo
Díaz sobre charrúas que el que citamos en la nota 97 de la pág. 70, en el cual
no se hace referencia alguna a estos datos ni a otros de naturaleza etnográfica que
Figueira atribuye al mismo en la pág. 146 de su op. cit.
(36)Azara. — Viajes por la América Meridional, ed. Calpe. Madrid, 1923, pág. 44.
— 51 —

�^s —
•69-891 •sS?I '9^61
'qaixpuajj ojp^j ap -dsa -pBJi 'vatjawy ap vi8o¡oui^ — -ouaaasoiH^ HaxTV^ ()
un ap sajqum^soa aaaijaj aouas oqaip anb bj na 'zbtq opaAaay op
-JBnpgj b oauBjo^ ojsapoj^^[ ug jap bjjbo bSjbj Bun ap bjbji ag 'aaDBq b
sotUBSBd o^Biparaui ap anb uoiadxjasuBJj bj souiaqap Bza^^uaS BXna
b Á 'BiSo^oanbay bj ap soSxuiy ap pBpaiaog b^ ap BA^aajiQ uoisuu
•3 BI 9P ^lii9p9^ upisas ua o^a[ o\ uamb 'sBiíaa^ ap so^B^ *ag ja
Bajoa opinSuusip oajsanu b sopiqap 'BiauaSiA jBniaB Á oiuairaxjqna
-sapaj ns B^ssq opBpiAjo oíaauBUuad sand 'opiaajaj oub jap ajquiaij
-as ap 9^ ja 'oapiAajuoj^ ap 'nood^ vj oiJBip jap o^auínu ja ua znj
bj oía uaiq is 'ounSjB ofBqBJ^ ua opBiía opis Bq sbuibí anb 0681 ní)
opBoijqnd ojuatunaop ouiisisoiaaad un ua Bjdxjasap a^uauíBaoAinbaui

•(Binsira
bj ap BJiuanJisa 'Bpjambzi joijadns ajjüd bj ug) 'onnaBA ap ojana un uoa
Biaaiqna 'oai^pujjiaiuias oqaa} uoa bpbSjbjb awiaojijndna bj sa :jmioiptja^^
vaiuawy vj uod saíoi^ sns ua BJBzy jod Bidiaasap enjjBqa BpuaiAij^ — *¿ ~oi

'BquBpjBg ap souiajaA anb bj ua Á 'BJBzy ap Á xioAajJBij^ ap
'o^sia sotuaq anb 'sauoiodijasap sbj ua otuoa 'jatd ap ou Á Bfsd ap xnbB
uos anb 'soqaaj soj ap jb is oaad 'oqaaj jap jBijajBiu jb OAijBjai
ounSjB ojBp uis ajuauíajqBjuauíBj anbunB 'Banjana^sa buisiui Bjs^
•Bauauíy ap sbu
-aiput sojqand soun^jB a^uauíBAijaaja uojBsn anb BpuaiAiA ap odij
*(¿g) ttoaiapuxjioiuias oqaaj uoa BpsSjBjB aiuaojijndna Bzoqa,, Xoq buibjj
as ajuaiuBaiuaai anb oj ^afBiuojoa ja Á Bjsxnbuoa bj aiu^anp op^u

��'88"¿8 •^?&lt;^ '^^Píqi (Ot)
•02 '^ed 'pno^^s amoj '68I '8íJBd 'ttjvotuauiv atutuoi/,7 'AN3iHH()tG[ 'V (68)
'0681 aP Jqnraiias ap 91
-9^6 0*^ 'AI 5B 'BD0^3 BX&gt; 's^n^wip sojpuj so^
anb JBuuip somapod 'unB sbui 'X 'soaiun so[ uojanj 'Bpipnp uotouaui
a^du) ns ua XuiqjQ4Q unSas opBsn oaiun p ouioo uaiqiuB)
anb X 'aiuaaaqui apas 399 JBd BJBzy 9p uoiodiaasap B[ U9 9nb
ap ^BijajBín p tu 4oaiapuj^iaiinas oqoaj ap 'buijoj Bisa tu
'oidiaasap souiBCap anb
BnjJBqa BpuaiAiA ap odti jaaaai p 'ajsa uoa 'uBjnSijnoa X '4jBuoipija]^[
Bawaray b^ jod safBi^,, so^ ap Bjszy p uBtajijuoa 'pijaiBtn p o^u^na
ua XuStqjQ4Q X Bjnianj^sa b| b oju^na ua oauBp^ anb 'aiaap e^
• (oaana ap ^da^a ofBq naA^) (\f) 4tJíní&gt; aP
sap snos juaAiA S[i?? ta^uatapuij 'j^ *(asjauaiap najainb anb no
^o\ sopo) na ojana ap SBdjBa uaXnxisuoa as so|p ouioa ^oaii
-pa p 'notaBaABn b^ 'Basad B[ aaaonoa uis 4bzb3 b^ ap oms uaAp on
'sopunqBSBA uos so^^ orao^ ísaiuBpqniB a^namBnnpnoa SBdraB^ so^ ap
sb[ b oqanm uaaajBd as sajqranjsoa sng) • (Qf) 44JaiajJB4s juapaA sp no
'xnap sa^ snoi su^p Jiña ap saina) sap luasmaisuoa as sp 'xna auimoa
íajnpna B[ 'uopBSpBU ^\ 'aq^ad b^ ajipnuoa subs 'ass^qa ts\ ap anb
inaAiA an 'suoqBÍoBA )uos sp xna oniinos ^suBpqniB )uauia[pnni)noa
SBduiBp sap sa[pa b dnoan^aq lua^qniassajc sjnaoni sana^^^ :sBnjJBqa
so^ b ainaniBps Bioqs asopuaiaipj X 'zaA bjjo i (sapniíus ap sapid
ap SBdjBa ofBq u^aia X 'sainBjja 'sopunqB^BA ainampiauasa nos sbiuj:
-Bq^ so^ 'saqapnp so^ 'sauoB)Bp so[) (5^) 44xnBminB4p xnsad ap saina)
sap snos iuoaia ia 'suBJja 'suoqB^BA inamapapnassa )uos SBn^iBq^) sa^
'saqapnp sa^ 'suoSbie^ sap • •„ :zaA Bun 'oioaja ua 'aoiQ "Bzoqa ns
BnjJBqa p jod opBzpiín p oraos 'oAisnpxa ap jaiaB^Ba p uoa
p 'XuSiqaQ4Q jod 'saaaA saj) jod X 'op^puas uaiquiB) sa
ns b BAiiBpj upiaBoipui Bpo) ap bijbj b^ sa JBiuauíB^ anb X^q anb
o\ 'ainauíBSjaAui 'zaA Bisa anbunB) puaiBni oraos ozano p j^
•ot^butSijo Bjpaid ap opiqona pp ainaniBAiiiuiiad oppBA
asjaq^q X sa)UB ap pnaAOjd Bupod sand 'oadojna p)namnj)sni pp
noiadopB b^ noa BppBu 'BAann Baiuaa) Bun ainaniBiJBsaaan anodns ou
biiCubz B[ J99Bq BJBd o[pqana pp oa^dma p anb somBjaptsuo^
*(gg) t4sopamnq n^qBisa opuBna UBqBAonaj anb SBfBd
o SBÍoq ap oqaa[ ns X BnB p Bjaijjoa anb BJBd opiqana b Bqaaq
'jopapaa p b)iCubz ainaxpuodsajjoa b^ 'BiajJBO ap soppi onioa Bp^anb
-jb buibj ap soiiqanBJ sns noa :oAi)imijd opBisa oíaapad na Bijap
-pi Bsa Bqsisa oiuaimiaa^Bisa pp oJiauícqr^ nn yw :Bsaj9)ni son anb
aijsd b^ ua isB aoip 'Bi^opanbay b^ ap soSitny ap pBpaioog tb\ jod
9A9jq ua opB)ipaaj Bjas X omtstsuaixa sa anb 'omamnaop ^^ #Buiai
p opBuoioijB X aiuaipiui 'opBJisnji ajqmoq un ap pBptaBBS bj X
uppuaiB bj uoa sopBAjasqo X 'so^p uoa 'isbo 'jiatauoo piiiuuad a^ anb
o\ 'Bqsiuanaaaj oouBpjj 'Jg p anb BiouBisa 'ppB^[ zb^ uinbBof uoq
ap BpuBisa v\ ua 'oquiajBnoBj^ ap Bajaa '¿ggx ^ omsiui p oía so^
ouioa sa^B) 'adag anbiaBa oxdoad |a uoa ubtaia anb SBnjJBqa ap

�ni siquiera fueron los dominantes ni aún para la etapa de la historia
del charrúa posterior a la conquista.
En cuanto a la forma, porque aún mostrando el uso del cuero
como material para el techo (cuero que aparece con su pelo intacto
exhibiéndose por fuera), un grabado de comienzos del siglo XIX nos
pinta a los charrúas teniendo por vivienda una estructura total
mente cupuliforme, es decir, no alargada sino de base redonda y
sin techo semicilíndrico, sino hemisférico pero de tendencia conoide,
de mayor altura (superior a la de un hombre), y lograda por la in
serción en el suelo de varias gruesas ramas que se van curvando
hacia lo alto para juntarse en un solo ápice central, y cubierta de
cuero sólo en las partes media y superior, es decir, dejando un es
pacio vacío a partir del suelo hasta una altura desigual de medio
metro a un metro, aproximadamente, hacia arriba. Se trata de un
dibujo firmado Gallino, que desgraciadamente no es el pintor italia
no del mismo nombre que vivió en Montevideo a mediados del siglo
pasado, porque, de haberlo sido, podríamos tomarlo como a un po
sible testigo de vista, dibujo inserto en la obra de Giulio Ferrario,
"H costume antico e moderno de tutti i popoli", tomo II, publicado
en Milán en 1821, y que puede verse en colores, fuera de texto, entre
las páginas 234 y 235 de la misma. Ferrario atribuye en el texto,
mediante una referencia de la pág. 235, este grabado a la vivienda
charrúa, pero cuando habla de ésta, copia mecánicamente a Azara
en su segunda versión, recién citada, de la misma, pues describe la
cupuliforme alargada de techo semicilíndrico, que no corresponde al
dibujo, y ello conduciría de primer intento a rechazar la autentici
dad de este último. Sin embargo, como la choza cupuliforme pura
aparece claramente descripta como vivienda charrúa por Dumoutier
en documento que más adelante acabaremos por aceptar luego de la
necesaria discusión y nos llevará a admitir así en la choza en forma de
colmena el cuarto tipo de vivienda charrúa, el grabado en examen
la confirmaría, y es por ello que una prudente reserva nos obliga a
admitirlo, aunque con las necesarias dudas, como posiblemente toma
do de algún apunte de viajero que verosímilmente lo sacara del na
tural. Damos a nuestra vez una reproducción fuera de texto de este
grabado (lámina II).
Otro grabado, que figura bajo el N. 6, como charrúa, en la
obra "L'Univers. Historie et description de tous les peuples", etc.,
tomo caratulado "Chili, Paraguay, Uruguay, Buenos Aires, Patagonie, etc.", de M. César Famin, edición de 1856, grabado que damos
también fuera de texto y luce al pie los nombres de Danvin como
dibujante y Branche como grabador, que ninguna autoridad espe
cial confieren a la obra (lámina III), reproduce exactamente esta
choza de Gallino sin la menor modificación, aunque introduciendo
cambios en los personajes del cuadro (personajes de líneas griegas y
no indígenas, por otra parte) para lograr otra composición artística.
El propósito de respetar fielmente tanto la forma de la choza como
el material de cuero con que está cubierta, manteniendo intactos
hasta los detalles de la cabeza y la cola colgantes del vacuno, se hace
— 55 —

�— 9S —
pp
SBtn ajuaniBpBjaipj somiiojaj son snb b oqapjBji;Y a^IP?3 Ia BJisiuinms anb BnjjBqj
la ja ajuauiBjos ajopuaipBue 'j¿ *9Bd 'BpBjp ejqo emsiin bj na ONvaaag Jod opej
-nnijoj oijduiB sbui oun ap 'ajuainSis BuiSed bj ua soniep anb oapBna ja opemoi somajj
^89 '3Pd
'96I '^dbjbj 'XvnSnjfi jap mowaojj onSpun vj ap mfvjSoui^ — •ONVHHag omoiNy
'ff 'Sed '*iia ^pa 'jDuoipiJaj\[ vaiiauiy vj -tod safüi^j — 'vavzy
"StZ "3?d 'II l 'oixaj ja ua -|ia -do 'oiavaaa^ ormif)
uoa g 'BUBqa jap sajuajBAinba sns uoo sejqBpd g souaní o^ jod 9p
pBptjuapi isbd a anb bzubfainas Bun bCojjb 'SBOBXBnS so^ ap sajuaxp
-uaasap sapn^aB '(gf^) sSubSuib^j so^ ap p uoa oipip a^uauíBido^d
Á BouanS 'BUBqa soidBpqBaoA so\ ap upiaBJBdmoa Bq (o'g
- BnjJBqa - BUBqa - BdmBd oatuja odnj un ap Bpuasaad ua sbz
-inb soiuBiJBjsa,, anb ap sisa^odiq B^ opBajuB^d Bq ouBjaag (o#^
•p ap Bjanj ou ojad 'BnjJBqa pp uoxaBjxqBq ap buoz b[ ap ouBfa^
sbiu jopadns otuajjxa p ua Baopa sou BJBzy ap uoiaBzipao^ biusiiu
Bjsa unB 'oS^Bqiua uig • (rapjBn^ p sa Ávi^n^) oij p anb soraau
-odng) '(f) 4tajao^[ p BiaBq ^BdBn^ ou p ^psap,, Bja XBnSnjj^ pp
a^uauo p BpuaiAiA ns anb 'BJBzy oiqíuBa ua ozxq o\ oraoa 'JBztpmund
otiieuo oaad 'siBd oj^sanu ap pnias oiio^iua) otdoad p ua 'jo.ua jod
Bpnp uis A 'uoxoBaipui Bjaiuud ns ua 'sBUB^BnS so^ b 'sand 'szipa
-o^ ouBJja^ 'SBUjaid 8B[ ap saau^Baia sbj 'sbj^o aj^ua 'sBnjasqa so^ X
sojp aa^ua SBzuBfatuas sbuba opu^puas 'snduo^ pp Biuopa bj ap Bq
-ujb SBiu oqaniu 'bubjb^ jap ajuauo jb sopBnjis sanbsoq soj uaiquiBj
UBdnao anb X 'XBn^njj^ jap ajuauo jb sopBn^is sanbsoq soj aa^ua
SBUBXBnS soj anb aaip 'BJBzy b opuain^is 'oiJBJja^ (o*j;
rojaaja ug 'BtujBqa ofajdxuoa ubj jb uoianq
-ijjb ajqísodiui ou ojad Bsopnp ap BaijBjSouoai ajuanj omoa opBqBj^
ajsa uoiaBJapisuoa ua jbuioi Y/1/ r)u}ul'9l oiuoa 'o^xa^ ap Bjanj zaA
BJ^sanu b soiuBp oj osa jod X) oun^jodo aaajBd sou 'uaiq Bjoqy
•(^iujBd ap SBÍoq uoa SBUBqBa sns
uajqna) (^f) t4BiujBd ip ^ij^oj ip auBdBa ojoj aj ouojdoa,, 'BpuatA
-ia bj ap buuoj bj b asjuapj uis X 'ojaadsB ajsa ua 'ajuauíajdtuis
'aaip sauaxnb ap 'sBUBX^n^ soj b 'ojxa^ ja ua 'oiJBJjag jod Bpjnq
-ij^b sa anb Bzoqa 'BiujBd ap SBfoq ap ajuaiuBAisnjaxa Bqaaq X 'jbj
-a^B^ B^jand uoa X ojans ja BjSBq BpBJjaa 'Bfsq sbiu oSjb anbunB ara
-jojxjndna a^uaiujBjoj uaxqiUBj Bzoqa Bun BJisaniu 'gf^^ X ^^ sBui9i?d
sbj ajjua opB^ia oiuoj ja ua o^xaj ap Bjanj opBjBajajuí 'ouijjb^) oiusiiu
-isb opBuuij X 'oiJBJjag ap Bjqo bj ap sajojoa ua opBqBjá ojjq
•ajsa ap bj ap ajuajajip b3ijbjou
-oat ajuanj Bun oiuoa BjJBJapxsuoa ap 'ajuainSisuoa ^od 'soiuauajsqB
sou X 'ouijjb^^ ap bj ap \ZSI 9V B^3aJ ^iusiiu bj BnjJBqa BpuaiAiA bj
ap BaijSBjd uoisjaA Bjsa b 'sBqaip sauozBJ sbj aod 'soiuinqijjB 'Of-81
ua upxaxpa Bjauíud ns ua opBaijqnd anj uauínjoA ajsa uatq tg
¿ajuBUBA jouaiu bj uoa uiib iu jbaouui ap oAnjsqB as
sojBp sojjo ap opuaiaajBa X 'ajuBfnqip aaiuud jb opBjuaiunaop uaiq
jauodns b pjtuiij as o 'bjjbj3JJB ostnb ou osa jod X isb ajuaiujBaj Bja
Bzoqa bj anb ajuBfnqip OAanu ajsa ojaaja ua Biq^g? -ajuapiAa

�����otras tantas del guenoa y 1 con otra charrúa, semejanza que en el
peor de los casos, es decir, si no se admitiese que el guayaná formara
parte del gran complejo charrúa, debería interpretarse como producto
de préstamos o aculturaciones, y otro tanto podríamos decir, enton
ces, de las analogías etnográficas.
Castellano
vosotros
si
padre
tu (posesivo)
nuestro
hoca
el (artículo)
ser
^
ser hecho de }•
tal cosa j
frío
en

Kaingang .
en
ha, ham
iong
en, am
ein, en
ientkü, etki

Guenoa
—
an
on
—
•—

Chan

—
eme
am

—

hek
ti

ten

—

ten

kujate
te, ke, gan

rahate

ti

—•

Charrúa

em
kan

—
gue

Debemos señalar, asimismo, que la voz ein, que en kaingang sig
nifica, como se vio, "nuestro", coincide con la terminación del nom
bre de dos caciques minuanes: Maulein y Saltein (46), y es casi idén
tica a la del toponímico Cuareim, de la zona minuana a la vez que
guayaná (47).
4.) Pueden señalarse además, como vimos, semejanzas etno
gráficas entre guayanás y charrúas, que el propio Ferrario recoge de
Azara, tales como las de practicarse heridas en brazos y piernas (48),
semejanzas que, dada la precisa localización de Azara, debemos re
ferir a los guayanás del oriente del Uruguay, que no son guaraníes,
como lo demuestra el idioma de sus actuales descendientes, los Kaingangs, que acabamos de citar, y no a los del alto Paraná, que son,
todavía hoy, un grupo guaraní.
5.) El nombre "guayaná" es muy semejante, por una parte, al
de "guana" (y no es imposible que los guanas de Azara sean los guenoas, pues de otro modo sería inexplicable la ausencia total de una
mención siquiera de pueblo tan numeroso e importante como éste en
la obra de aquél) ; y por otra al de "Guayaná", zona de habitación
fundamental de las culturas arawak, a que pertenece, por lo menos
(46)Manuscrito de la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro, del que Aurelio Porto
transcribe preciosos fragmentos en su monografía Primtiivos habitantes do RíoGrande-do-Sul, publicada en "Instituto Histórico e Geográfico de Rio Grande do
Sul, Brasil", Annais do Primeiro Congresso de Historia e Geografía Sul Rio-grandense, Vol. I, pág. 297. Porto Alegre, 1936.
(47)La terminación ein, por otra parte, es arawak, pues figura, y cabalmente, también,
como pronominal, aunque no para posesivos sino para personales, y no para la pri
mera sino para la tercera persona, en las voces alléin (él, ella) y kaujéin (ellos,
ellas), en el idioma kóggoga de la familia "arhuaca" de la Sierra Nevada de Santa
Marta (Colombia), según Rafael Celedón, Gramática de la lengua kóggoga, Paris,
1886, págs. 13, 14, 15, 16, 17 y 18.
(48)Azara. — Viajes por la América Meridional, ed. cit., pág. 45.
— 57 —

�8S
•f -Sed 'mapiqj
*8Bd **jp *pa 'jvuoip?jaj\[ votjatuy vj uod satm^ — -vHvzy
so[ A
x noo Bueq^ 8O[ b '&gt;[bmbjb ouisiuiisb sojopiíBjapisuoa
j fi A gfr 'q 8Z O'M 't8^ ^ 08^ '8^ 's3?d 'Z #38BJ '161
'X "* '*J88 'AnoN ''JP ttIBnanor,, P n3 '^Dinvjv ajifiuvf vj ap snqijjqns ja snqut sap&gt;d
•touiJd sap uoiinqtjjsip %a aunrüjauauiO^^j) nivih3hwvh^ *^ "y 'zba ns y '([[g '3Bd
'8^61 '8íJBd 'IIAXXX amo;l 'aP?S lPAtl0N 's^isiuBJijaray sap ajaiaog bx ap |bu
-jnof^ na 'j[BMBjy-oqiqBnf) ajBdtuo;) ajiBxnqsao^ -jj aaipnaddy 'oqiqvnf) anbijsin^utj
ajjiutvf vj 'laAi^ *,j :asBa^) *8B80d sbx ap oiaaiuieaojua ajsa BJBd uoiaBJijiuáis ap
ajJodB un someraijsa anb O[ '^bmbjb BaijsinSuix b¡[iiub^ b[ b sajuaiaaaajjad soj ajjua
'(BonanS bjjibjj bj ap sauBja sajqísod soj ap oun ouioa opEjajdjajuí Bas somauod
-ojd 'oapiAajuoj^[ ap SBianai^ A sapepiuEmnjx ap pBi]n.)Bj b| ap asuaiB¡doi}j iBJoji'^
jap Bfjojsiqaj^ ap osjna ojjsann na souiBJijdxa oj ouioj ¡b) 'BnjjBqa ofajdiuoJ ubjS
[ap [Biaos aopBziUB^jo B[ ap 'Bjipaui BiABpoi '[Buosjad upiadaauoa Ejjsanu na anb
sodnaS so[ ap oun ap ojaapjip [B 'aiaap sa) ^BUBná-euB^E^,, ¡b aXnjaui X3\l}j mvj

(os)

-BA BJ89 SOtn^jOUy 'BUBI^O p BJBd BJSBIJ X 'BOU9n p BJBd 'S9J9J3BJ
-B9 89^U9^9Jip UO9 'BJXO JBjd99B 8OUIBJ9ipnd SBZIIlb BJOl{y -OJbX p BJBd
BUIl SOUIIA 89^Uy *BnjJBl[9 BpU9IAIA B[ 9p S9pj9U9^ Sodl^ SO[ 9p OJJU9p
4BUBt[9 p X Bouan^ p 'eop BJBd SBzmb X 'odruS un BJBd
91UBIJBA BUn BJ999JBdB 4S9nd 'Z9A BJ^Q 'BJBZy 9p B
U9 8OUZ9J9A 9nb 'B^S9 U9 BAl^99p9 BpU9IAtA BUtl 9p
U9 9nb UTIB BJBp SBUI '89nd '8OUIBJIUO9U9 4Op9IAQ 9p 4tS
8O^ Ulg •ttSBI{IUIBJ 99Op B U9AJTS 8BSB9 8BJS9 o^jBqUI9 UIS X 4BJJ9nd B[
9nb Bjn^jgqB sbui tu Bp9Apq BJS9 gnb oanuí oj^o U9U9U ou5) 9nb b
-9jSb 4JtqtJ98UBJ^ b eotUBSBd 9nb uppdxjos^p B[ gp uopBnuiiuoo b 4otq
-UIBO U9 BJBZy 'BAp99p9 BJ9 9nb 9J9lSn8 9nb O\ 4nqiUTJ-BUBq9 4Jt99p
89 'nqutij BpugptA v\ b 4(,sotu9iuiBjjBdB,, BtnqijjB opgtAQ gnb soragp
-JO99^j #oq9tp 9^u9tuBtdojd BnjjBqo pp B[ BJ9 'otstA sotugq 'gnb jbij
-TtUBJ B^ 9p Z9A U9 BAI199p9 BpU9IAIA OUIO9 OIUSIUI O]^p Jod X '44O9IUO9
9JJ919 3^qop UO9 O9lJpUi^9ItU98 Oq99J 9p BpBSdBp 9UIJOJt[ndn9 BZOq9
ubjS^ ouio9 BpB9tisouBip uBUBq sou gnb Bjnjonjjsg gp S9jubijba
48BtngpB 'opugpnpoj^ut 489joXbui oqonuí sguoiojodoad Bp 9^ X 'opBq
-bjS OJisgnu 9p b^ 'otusitu o^p jod 4sg ou Bjp 4ogijpuj^i9iui9S oqggj
gp gtujojxpdno Bzoqo Bun ugtqtuBj BusnS p BJBd gqtjosgp g^ugui
-ppuB^sns gnbunB X 4bjb| BfBd Bun gp p outs 'ogunf pp p ogoduiBi
tu 4BJ9tupd B^ gp Bfoq v\ gp osn p apitnqtJjB uts 4 (JopBjqB-q zgqg
-uBg 4odui9tt ns U9 bX '9xu9tU9tugpiguiog oztq ofBqB sbui soutgjgA gnb
^\ b X ButSBd Bjsg gp 5^ bjou b^ ug sourepjoggj gnb uiBpgqutBq^
gp. uotgBoijijugpi b^ b souiejsg ts 'BUBqg b^ o BougnS uopBjtqBq v\
9tu9ui[Bnxu9A9 'jiggp 89) 9js9 gp uotOBttqBq B[ gqtjgsgp X BUBn^ pp
BUBXBnS p gnSutjstp BJBzy otdojd p 'gjuBjsqo o^^ *ouqp^) 9p ofnqtp &lt;*"
p uog ojggdsB 9^sg ug Bpjgnguog gnb o^ 4(XS) 44BJ9inpd gp SBfoq gp
SBjjgtqng UBjsg sszoqg sns^, gnb 4Btsg gp X 4(0S) sjdnj so^ gp B^ sg
gnb BJBzy gotp ops BUBX^nS BpugtAtA v\ gp 4ojBqut9 utg (0*9
•Bnjj^qg p uoo uijb
odnjS un gp BpugtAtA bj BJBd (sBgtjBtuip X SBotjBjSogS SBtougjgjip
8B^ gp Bsnsg b Bpnp uts 'soounf ou X Btupd) |bj99a opBzugjj gp jbij
-gjBtu [9 4ojjo jod X 'jBpojto gs^q gp guuojtpdng Bjnjgnjjsg B[ 'opB^
un jod 'BtJBiujijuog sou 'ojxgt gp Bjgnj 4z9A Bj^sgnu b 4gju9tuxBn8i
sotupnpojdgj gnb X 'soutBuiuiBxg gnb opBqBjS ^g 4sbijbs9D9u sbaj9s
-gj SB^ uoo opBtuojj^ '(6^) ^njjsqg ofg[dinoo ubjS p '

�liante, por consiguiente, sin olvidar el toldo guenoa cuadrado con
lecho y claramente familiar, de Xarque y Charlevoix, no como un
tipo más a agregar con seguridad a los que venimos precisando dentro
del gran complejo charrúa, sino como uno más a incluir sólo eventualmente en la tipología, sin duda múltiple, de la vivienda charrúa.
Véanse, ahora, las palabras de Azara describiendo esta vivienda:
"El plano topográfico de cada casa se reduce a dos líneas para
lelas, de ocho varas y media de largo, separadas una de otra por un
intervalo de cuatro varas y cuarto y terminados en cada uno de sus
extremos por un semicírculo. Clavan en tierra, en la dirección de
cada una de estas líneas paralelas, ramas de árboles, que encorvan,
y añadiéndoles otras, que amarran fuertemente por sus extremos,
constituye el conjunto una serie de arcos, a un pie de distancia unos
de otros; amarran en seguida otras ramas horizontalmente, cruzando
estos arcos a la misma distancia, es decir, a un pie, y recubren el
total con paja larga que reúnen en los campos y que amarran fuer
temente a las ramas; todo lo cual forma una bóveda cilindrica que
se extiende de una de las líneas paralelas a la otra. Cierran los ex
tremos con ramas de manera que formen una bóveda cónica en cada
uno, y que ellos reúnen a la otra, la cual, como acabamos de decir,
es cilindrica" (52). Damos dos intentos de interpretación gráfica de
esta vivienda: uno con el vértice del cono hacia arriba, en que el
medio cono terminal pasa a ser necesariamente un cuarto de esfera
(fig. 8) y otro con el vértice hacia abajo, en el que la planta semi
circular de los extremos a que alude Azara se transforma, también
por necesidad geométrica, en triangular (fig. 9).
Y, por su parte, Sánchez Labrador, sin describir su forma, dice
a su vez que los chañas le edificaron, a su pedido, una choza, de la
que expresa: "Las paredes y techo eran esteras tejidas de unos jun
cos que llaman Boqui y se levanta a la altura de unas tres varas" (53).
Esta choza chana, que desde luego no podía ser colectiva porque es
taba destinada sólo a habitación del jesuíta, estaba en el pueblo de
los Layanas, que, según el mismo autor, pertenecía a los chañas (54),
a quienes identifica, a su vez, con los guanas (55). Era, pues, para
nosotros, tanto una vivienda chana como una layana-guaná, y, por
consiguiente, dadas estas identificaciones que hemos venido haciendo,
y especialmente lo que expresamos en la nota 49 (pág. 58), una
vivienda guenoa, aunque sin duda de pequenez excepcional.
Manejada con la misma prudencia con que acabamos de hacerlo
en cuanto a sugerir la posibilidad de ensanchar nuestras actuales con
cepciones sobre los límites del gran complejo charrúa con la inclu
sión en él del guayaná, y por consiguiente de confirmar nuestras no
ciones sobre la vivienda charrúa con las que se conocen sobre la
vivienda guayaná, esbozaremos ahora, a cuenta de someterla en opor
tunidad a los rigores de la crítica propia y de la ajena, una hipótesis
(52)Azara. — Viajes por la América Meridional, ed. cit., pág. 51.
(53)J. Sánchez Labrador, El Paraguay Católico, ed. Buenos Aires, 1910, tomo II, pág. 269.
(54)Ibidem, pág. 266.
(55)Ibidem págs. 267 y 331.
— 59 —

�•(erastm bj ap Bjnjanjjsa 'Bpjainbzi Joiaadns ajjBd bj ug) -ofBqs epeq
ouod jap aaiijaA ja opneao^oa Bzoqa Bmsim b{ ap uoiaBiajdjaiuj — '5 'aig

'(boisioi v.\ ap Bjni.injjsa 'npjambzt joijadns a]JEd b[ ug)
•ojiuaa ^a ua o otuaJixa un ua asjBjjBq Bjqap uoiaBaiqn ns is asjejou^í jod
aaaJBdB ou Bijand Bg -Bjajsa ap ouena un buijoj anb 'BqiJJB Biasq ouoa
jap aaijjaA ja opuBaojoa 'oaiuoa ajjaia ajqop X oaiapuijiaiuias oqaai uoj bjjbS
-jbjb auijojijndna Bzoqa ubj^ souibiubjj anb bj b 'BJBzy Jod Bidiiasap 'BfEd
ap (¿BUBqa?) (¿Bouan8?) vuvnS spuaiAiA bj ap uoiaBjaadaajuj — *g -3ig

�más de ensanchamiento del gran complejo charrúa, atribuyéndole
también el grupo brasileño bororó. Nos tienta a hacerlo así, en pri
mer lugar, la semejanza entre este nombre y el del toponímico Po
roró, del Departamento de Lavalleja, el cual resultaría inexplicable
si no pensáramos en que fue impuesto a la región que todavía lo
lleva por alguno de los grupos indígenas que vivían en nuestro país
o de los que lo visitaron. Y dentro de estos grupos, no se le puede
encontrar ni una raíz guaranítica, como la que ostentan la mayoría
de nuestros toponímicos (a menos que pensásemos en la onomatopeya
guaraní "pororó", alusiva a la crepitación, y con ella a la comida de
maíz que por crepitar en el fuego es llamada así, onomatopeya que
carecería de sentido y de fuerza para explicar un toponímico de la
geografía local), ni una raíz pampa, como las que en uno que otro
ha podido señalarse. La imputación al charrúa parece, pues, indicada,
salvo que se admita una penetración esporádica y fugaz del bororó
como elemento intrusivo extraño al charrúa mismo. Pero es que, en
segundo lugar, nos tienta a incluir al bororó dentro del gran com
plejo charrúa, el parentesco que al bororó reconocen actualmente los
etnógrafos y etnólogos dentro del común denominador de los pueblos
gés del Brasil oriental, precisamente con el kaingang, descendiente
del guayaná a que acabamos de referirnos (56). Ahora bien, aunque
&lt;56) Puede leerse en S. Perea y Alonso, Inventario del acervo lingüístico conocido de
los indígenas de la Banda Oriental y de las tribus afines de las regiones adyacentes,
con notas sobre ciertas costumbres de dichos indígenas que señalan notables coinci
dencias culturales con otras tribus del grupo lingüístico arawak, ("Boletín de Filología",
Montevideo, t. II, N. 12, Setiembre de 1939, pág. 618, y Filología comparada de las
lenguas y dialectos arawak, t. I, Montevideo, 1942, pág. XCIV), el siguiente párrafo:
"Celedón (39X) nos dice además, que "EL ARHUACO (que tal es el nombre
genérico que damos a todos los indígenas de la Nevada [Sierra], [lleva], colgadas
de los hombros, cruzando espalda y pecho, cuando menos dos mochilas de variados
colores, tegidas por la esposa, en donde guarda el HAYO [coca], el AMBIRO
[tabaco] y el PORORÓ [recipiente de la cal], que le sirven para entretenerse en
la mayor parte del tiempo y para saludar cuando encuentra algún amigo". Y la
nota señalada (39X) corresponde a "Celedón (Pbro. Rafael). Gramática de la
. lengua kóggaba. Paris, 1886, ps. V, X y passim".
Sería tentador, entonces, añadir a lo que expresamos en el texto, que, en tercer
lugar, el hecho de que la voz pororó es arawak y significaba entre los antiguos
"arhuacos" de la Sierra Nevada de Santa Marta, que son los estudiados por Celedón,
el recipiente de la cal, y de que la masticación de cal (costumbre de origen polinésico, como es sabido) es señalada por Silva, según el Códice Vilardebó, como
costumbre charrúa, hace que la coincidencia lingiiístico-etnográfica, si bien no pre
cisamente dándose en el charrúa ni en el bororó aisladamente tomados, sino en su
correlación, es decir, entre el nombre de uno de esos grupos y una costumbre del
otro, tal como se la llamaba en el idioma de un tercero que puede ser tenido como
la raíz de ambos, aparezca estimulando más aún el ánimo a la admisión de la
hipótesis.
Pero el argumento es imposible porque hay error de copia en la transcripción
del Sr. Perea y Alonso. No es pororó sino poporo el nombre del recipiente aludido
(Celedón, op. cit., págs. X, XXII, XXIII y 71), recipiente que no es para cal des
tinada a la masticación, sino una "calabaza en que echan cal de conchas de mar,
para chuparla" (ibidem, nota 2 de la pág. XXII). Por otra parte, tanto poporo
como sus derivados popora, voz del verbo poporear, y el sustantivo poporeo, (ibi
dem, págs. XXII y XXIV), no son voces kóggabas sino españolas, aunque no se'
especifica allí su origen, pero sí el hecho, precisamente, de ser españolas: en efecto,
poporo figura como española y cabalmente con su traducción al kóggaba como "súggui", en el vocabulario español-kóggaba de Celedón (op. cit., pág. 71), y no aparece
en cambio entre las palabras kóggabas del vocabulario kóggaba-español que el autor
incluye en la misma obra.
— 61 —

�*Z8l "8?d '9^61 'oaixajn '*ip BjouBdss -pBJj 'voijawy ap vigojoui^ — •3H3H&gt;idih5i aaxiv^ (^g)
'IS^ '^Bd "9^6I 'uojüiuiqse^ 'uo;jnj;;suj iiBiuosqiiuig z\ jod opB.&gt;
-fiqnd 'tl8UBipnj ue^ijoniy qjnog jo jjooqpuejj,, ua 'o^ouoq aqj^ •— 'aiMo^ -jj xaaao^j (8g)
•cQg X •pos "sífod sbj ajju^ 'oixai
ap Bjanj 'XI ^ IIIA SBqainqd X SI ^U '¿Z ^?d '96I 'sub^ '(^ osb^) niAX
amo) 'auas ajjaAnof^ '^sajsiuBaixaniy sap aiapog B[ ap ¡Bu-mof,, ua 'pjojoq suaipui
tap ajviaos uo¡tvstuvg^otj ap apnjaj n uoi¡nq;j¡uoj — -ssnvaxg-iAaq aaavi^ (¿g)
'tn^auop i^B íeoiput oduid ^je anb op sienx jepouioo^ tnapod as oeu
epp ojjuaQ "soanoo souanbad sun^^B a BJjaj Biadojd b obs soi^BossB
no sbji}bd^b SBns se a 'Bjjod ap Bpoi aAJas apaasd BjjBnb y 'BAnip Bp
Bn^B jtajjoasa jBxiap BJBd 'SBJiajsa SBppaj s^p niBsn otdo^d sibui opd
apuo 'opsi^aj ap aAjas anb jopadns a^asd b a 4bsbo Bp sopB^ sajri 'jBtn
anb BpuiB 'uiBdBi sasaj ap sojnoa sunS^ a 4BnqBi b a)UBq[amas 4Bqpd
ap sBjiaj sBJiajsa ssuanbad SBinn ojbui op ojunf sazaA sbjbj a buijod
Biaaqoasap BiunS^ aaqos jbuijb uiBinnisoa sbsbo siaABpnuí SBns syM
: mob5b3jBinaQ Bp opixnnsa^j oijbiqw ns ua so|[a b asopuaiaipj ojaaja ua
aaip 'opB^ia oub \9 ua sauBnuiui so[ b oía anb 4BquBp^g ap asof 'jq
4^^niao&lt;j ap BjopBOJBuiaQ uotsiuio^) b[ ap ojquiaiui ajjsn^i ^3
•op^oj ouisiui un ua —sojana so[
Á sBjaisa sb^— sojuaiuaja soqiuB aaaajBd jb UBqBuiquioa sauBnuiui
soj anb ua 'oAiiiuijap jas b o^ajj is Á ozuamoa opu^na somaqBs ou
anb 'opouad ja jBjdBa ajiuuad sou ^8¿T 8P OJl an
Á S^81 9P soiuauínaop sop^iaunuB soj JBuiiUBxa ap saiuB
•opijajaj soiuaq
sou anb b saiuanj sssjdAip sbj ap a^ans anb BpBjpBna bj uoa bjio bj á
4XIX I^Í8 ^P sozuaiuioa ap opBuotauatu opsqBji jap Bjnd auuojijnd
-na bj uoa apiauíoa Bun sajBna sbj ap 'BJBzy jod BjdiJasap bj ap saj
-uaaajip sBjnjanjjsa ap sodij sop un^as Á 'BpuatAiA ns Jinj^suoa BJBd
'ojana jb Biauajapjd uoa soaunf soj 'jiaap sa 'sBAijiuiijd SBaiuaai sns
opuBzijijn 4ajuauiajuBuiniop9Jd ouis 'BjajBJBd ojps tbá ou UBqBJaAas
-jad s^njjBqa soj gg8T ua ^ S281 ua ^iABpoi anbjod 'sajuBuiuiop soj
tu 'soaiun soj Baunu uojanj ou BJBzy ap uoiadijasap BpunSas bj ap
soj 'Btusiui biujoj bj b unB Á 'jBijajBui jb o^uBno ua anb ap 'BqiJJB
sbiu Bqaaq 'upiaBuuijB BJisanu JBaijpsnf b souiba *ajqBpnput biuj
-Bqa ouioa JBaijijBa somBpod anb oj b BJoqB opuaiAjoA 'uatq j^
•pjojoq jap sajBuoiaipBJi sbj outoa SBidijasap aiuauíBJBja 'sand 4uaa
'BUBiCsn^ bj ap bj anb Baijuapt uozbj jod ajqBaijdxa BuijBd ap
uoa Á 'BnjJBqa auuojijndna Bzoqa bj ap sbuijoj sop s^^
*(6S) u00}1}*11}!}0^1119^ oqaai opBuoiauaui b^ jap biujoj bj buioj
8999a SBun^jB anb X 4ojans ja ua ojnajta ua sspBABja BuijBd ap sBfoq
uoa aXnjisuoa as anb aiuuofijndno vsno bj ap JBjnajia ojijsa
ja opBAjasuoa Bq as pjojoq soj ap X sajBuoiJiuaidas a^ soj ap
-BjaA sbsbo sbj lia^^ i jaqa3joij^j aaip OJOJoq BpuaiAiA jBnjaB bj ajqos
anb oj asBdA 'opoi ajqos 'oja^ • (gg) SBnB sop ap oqaaj ap bj Bsopvnjj bj
BJBd OpuaiS 'JBIJIIUBJ B8B3 OIUO3 BUIJBd 3p B9IUO9 BZOqa Bun U9U9TJ
4Baas upiaB^sa bj ajuBjnp 'pjojoq soj anb aaip aiM-O^ '(¿g) 'sBnB sop
ap oqaai ap X JBjn^uBiaaj Bjuejd ap uos 4Xoq ap sajBtujou sauoiaanj^
-suoa sns jiaap sa 49g6X n9 ssnBJ^g-iAa^ jod nns m sopBipnjsa Bj^fa^
ap ojojoq soj ap sajBijiuiBj sbj oinoa sajqxuoq soj ap Bzoqa bj ojubj

�alí coman, alí cosinham, porérn mais limpias as tem do que ao seu
proprio corpo, que nunca vé agua, senáo quando lhe chove em cima:
a estos ranchos lhe chamam Toldo e ao seu ajuntamento Toldaría" (60).
(Acostumbran a armar sus mudables casas sobre alguna descubierta
colina y raras veces junto al monte. Unas pequeñas esteras hechas
de paja, semejante a tabúa, y algunos cueros de reses tapan, aun
que mal, tres lados de la casa, y la parte superior que sirve de teja
do, donde lo más generalmente usan esteras trenzadas, para dejar
correr el agua de la lluvia. La cuarta pared sirve toda de puerta y
sus alfombras o pisos son la propia tierra y algunos pequeños cueros.
Dentro de ellas no se pueden acomodar más que cinco indios; allí
duermen, allí comen, allí cocinan, pero más limpias las tienen que su
propio cuerpo, que nunca ve agua, sino cuando le llueve encima: a
estos ranchos les llaman toldo y a su conjunto Toldería).
Y tabúa es "nombre común a dos plantas de las cuales una per
teneciente a la familia de las tifáceas (typha minor) sirve para hacer
esteras" (61), o "paja de que se hacen esteras gruesas", etc. (62).
*''

—^) Vamos ahora a los documentos de 1825 y 1833.
El Capitán Silva, qu'e vivió en 1825 cinco meses entre los charrúas, escribió en 1841 en su preciosa memoria, que integra el hoy
llamado "Códice Vilardebó" y puede leerse en el Boletín de Filología,
húmero 6-7 (Marzo-Junio de 1938) : "Sus tolderías consisten en esteras
hechas con varillas de junco seco que van a buscar a los bañados y
que unen entre sí con cerdas de caballo. Estas esteras las sostienen
con horquillas de madera, puestas verticalmente, sobre cuya bifur
ión descansan palos transversales" (63).
Quedan los documentos de los que vieron a los charrúas en París
1833, y que Rivet publicó en su magistral monografía "Les derniers
Charrúas" en nuestra "Revista de la Sociedad de Amigos de la Ar
queología", volumen IV, de 1930.
Ante todo, debemos demostrar que eran efectivamente charrúas
para dar a sus datos la validez de fuentes, porque el historiador
Ángel H. Vidal ha negado que estos llamados "últimos charrúas"
(Ramón Mataojo, Vaimaca-Peru, Senaqué, Tacuabé y Guyunusa),
fuesen efectivamente charrúas (64). Se funda, substancialmente, para
(60)Manuscrito del Dr. Saldanha, cit. por Aurelio Porto en Primitivos habitantes do
• Río-Grande-do-Sul, en "Annais do Congresso", etc., cit., pág. 295.
(61)Simóes da Fonseca. — Diccionario Encyclopedico da Lingua Portugueza, huera
mente refundido por Joáo Ribeiro, Río de Janeiro-París, 1926.
(62)Diccionario da lingua portugueza, composto por Antonio Moraes Silva.
(63)S. Perea y Alonso. — Transcripción tipográfica y Exégesis filológica provisional
del "Códice Vilardebó", versando sobre la lengua y costumbres charrúas, en "Bo
letín de Filología", N. 6-7 (Marzo-Junio de 1938), Montevideo, pág. 10. Véase
además: Juan C. Gómez Haedo, Un vocabulario charrúa desconocido (Boletín ci
tado, N. 4-5, págs. 341-350), y S. Perea y Alonso, Filología comparada de las len
guas arawak. Montevideo, 1942, XLV-LVI.
(64)Al referirnos solamente al historiador Don Ancel H. Vidal como sostenedor de la
tesis de que los indios llevados a París por Mr. de Curel no eran charrúas, no ol
vidamos que Florentino Ameghino, en La Antigüedad del hombre en el Plata,
París-Buenos Aires, 1880, tomo I, págs. 465-471, había negado también que lo fue
ran, suponiéndolos cruzados con negro, y fundándose en razones somáticas para in
terpretarlos así. Pero como Rivet, con posterioridad a esta posición negativa del
— 63

�•f^ -3Bd 'ni^ptqj (¿9)
•g¿ "Sisd '06T 'oapiAaiuoj^[ *^j oub 'ttBi8o¡oanbjy
b¡ ap soSiuiy ap pepaiaog B[ ap BjsiAa¡¡,, na 'svruimja suanuap saj — -laAijj invj (99)
'36l 'XI onloX 'tt^Bn8njQ ¡ap oaijBj2oa^ X odijo^sijj ojniíjsuj ¡ap bisia^^j,, ua
'Djaajyi poiaua^^ \a jod svnuuvqa soj ap upiaanjjsap oj ap vpuaÁ.a'j vj 'ivaí^ 'jj laaxiy (9)
• (oiuaraBAiioadsaa '58 X f\ -saed 'j¡ *j '68I 'sIJBd
'utvoijawD aiutuoqirj 'AM3iaH()tQ -y) ltoj2au je sbui euiixojíIe jojo.i ¡ap pBpisuaiui
e¡ anb b¡ b BUBouaiuB uoijbu bj SBzinb sa,, anb 'senjjEqj so[ b ajdinais asopuauíjaj
X 'ajuB¡apB Bilí 8Eui8Bd B^uaias 'BiABpoi 'jBsiaajd BJBd '^(uojjbui ojod un SBzinb
sojamijd so[ tsoj^o soj anb sojnoso sbui oppajBd usq sou saq.ipnj soj X sbiijjbij^
soj^? 'so{{3 ajiua anb apBUB 'ítJO¡oa ap soj naso sbui so[ 'souiaaouoa anb sounaijauíB
so[ sopoi ap 'Bpnp Bunáuiu uis,, opuais omoa 'Bjaaaip uoiaBAjasqo jod 'BUBaduisd
ouimouap anb bzbj b| b biubj anb 'Xn3iqjQ(Q anb souiBpjoaaj is 'pBpjaA ap uBja o\
anb ap sboi sqanjd Bun 'oijbj^uod jo Jod 'SBzmb Bijas -SBnjjBqa uasanj anb JBidaaB
b BJausisaJ as ouiqiiauíy anb oziq anb X '(ajqmojj ¡ap oasnj^ Xoq) ojapBaojj^
¡ap oasnj\[ ¡a ua uetpojsna as anb soipui sojsa ap sojjej o sauotaanpojdaj sbj ap
¡aid b¡ ap pBpunaso ubj3 b¡ anb aiuauiB¡os 8ouia¡Buas ojoj '¡Bpi^ *jg ¡a jod sopsij
-a¡B soqaaq soAanu so¡ B ajuajj aiuauiB¡os 0¡jaaBq B opB]iuii¡ souiaq sou X 'jB¡niujoj
jaqap osea ¡ap oábjj ou ajsa anb ¡anbB ap uoioEjnjaJ eun ua JBJjua b sopBzijoinB
opiaja souiaq sou ou 'SBnjjBqa ouioj ofBqBJi ns ua Biuasaad so¡ 'ounuaájB okjbs
bioubj^ b 9A9¡[ o[ anb ooaBq ^p \ox p ua ouBaan^-^ ap p uoa ouis
aaquiou asa uoa BjnSij ou oiput oajsan^[ 'BnjJBqa anb oatjJu^J^n^ sbui
ajuauíBaij^tioj sa aq^naB^ ap aaquiou ^g "soisa b upiaBaodjoaux ns ap
zibj b SBnjjBqa so| ap sappos sojxqBq so^ oijmbpB anb osopnp sa ou
uaiq ts 'zbjbjuoui ou Á ouida^qand oipui un 'ojaap ua 'bj^ '(¿9) sbiuj
-Bqa so| b jinSas BJBd ouopuBqB so^ o^an^ anb oaad soqanB so[ jod
opBanpa opis ^jqBq anb uatquiB^ aaip ag 'ouisiiu p BnaaBqa a^uaui
-BiJBsaaau ou A BnjJBqa oipui un ap ofiq BJa aqBnaBj^ anb 'jpap sa
'(npuBS^ÍB^ ap pspnp Buanbad b^ ua opBpjsui ^jq^q as anb
oiput un ap ofiq) '(99) ^npuBS^B^j ap 9\\i\ ajpad a| suBp axtj
inb BnjJBqa uaipui un4p $\ij,, ouxs 'BnjJBqa Bja anb 'sBiuap so^ ap oraoa
'aaip as ou pna pp 'ojuaiuiBpunqB joXbiu b 'oaiun p opuats
ajsa ap 'aqBs as ouioa 'ajJBd BqBuuoj ou oCobjb]^ uouib^j)
so^ ap ojBp sbui jopa ap p BJa anb 'sBiuapB 'buijijb as Á íozíjsaui
BJan^ aqBna^^ anb ap pBpqiqisod B^ Bpuas as 'ppi^Y "JS I9 JOÍ^ Pí^
-nasip p sa anb 4448BnjJBq^ sjaiujap sa^í5 'ja^i^j ap ofBqBJ^ p BJjsnji
anb uopB^uauinaop b^ ua 'aqBnaBj^ b ojuBna ua íj^l "anbBuag iu '
-BasuiiB^ iu 'oCobjbj^ uouiB^ iu UBjnSij ou 'aq^naBj^ JBdsB^) un
-ij SBpBjp SBjslAaj ap SB^sq sb[ ua ig o'^ ísojauoisiiu uasanj 'sopBA
-ajqns soipui soj bj^uoo bj^ai^j jod Bp^uapjo BjpjBq bj ap sandsap
sopBiuoj 448BnjJBqa sounqu^, sopBiuBjj sonpiAipüi oaup sosa anb a^JBd
Bun^uiu ua B^suoa oj^[ o'j isoj^osou souiapuodsaj 'uaiq BJoqy
•(59) ^aq^naB^ JBdsB^) ap p BqBjn^ij so^sa aj^ua
X 'satuBJBnS UBja [sauoisij^ sbj ap] Bjsmbuoa bj ap sandsap BjaAijj
oCbj^ anb sojauoisiui ap sodjano soj ap sbisia3j ap sbjsij sbj ua uojbj
-nij anb sajquiou soj^ anb ua (o#^ X í^njJBqa nqoj bj b uojaiaaua)
-jad anb 'oqnq osbob X 'sounSjB jaqBq opnd sojja ajjua^, anb jauodns
jiiuisojaA sa anb aaouoaaj o jad 444juBJBnS bzbj ap UBja [sBnjjBqa
SOpBUIBJJ SOJ BJJUOa J^UIJ BUBdlUBD BJ JBnj OAn^ '^8I U3 BpiJJ
-nao 'joijajsod uoiaBAajqns BXna ap zibj b 'uoiuj^ Jjog 9P BÍUOID
bj ppunj 'sauoisij/y[ ap BUBdiuBO bj ap osajSaj ap '8^81 na opuBna
jaua^) jb] uoJBUBdiuoaB oj SBijiuiBj sns uoa anb soipui soj ap
bj isBa 4bsbui bj 'ojauínu ubjS ja?^ anb u^ (o'j :isb ojjaaBq

�(68). Ahora bien, con este mismo nombre de Laureano y con el
apellido Tacuavé hemos descubierto su partida de bautismo en Paysandú, precisamente, a f. 43 vta. del libro a que más abajo nos refe*
riremos, como nacido el 8 de Setiembre de 1809 e "hijo legítimo de
Eustaquio Tacuavé y de Francisca Martínez, Indios de esta juris
dicción", y aunque no se dice allí que estos indios eran "vecinos
de este Pueblo", lo dice textualmente así, a f. 19 vta., la inscripción
del bavitismo de Apolinaria Tacuavé, la hija segunda, al parecer, del
mismo matrimonio, nacida el 18 de Agosto de 1807, al paso que María
Manuela Tacuavé, nacida el 11 de Agosto de 1805, que sería probable
mente la mayor (si es que no existían otros hijos anteriores sin bau
tizar, cosa no imposible pues la iglesia de Paysandú sólo se inaugura
en 1805) aparece inscripta a f. 2 como hija también legítima de los
nombrados, a quienes llama "Indios de este Partido". Quiere decir
que los padres de Tacuabé eran indios, aunque la madre de apellido
español y por ello quizás mestiza, y que vivían casados y con el
hábito de bautizar a sus hijos en el partido o jurisdicción de Pay
sandú, habiéndose avecindado en él, o sea, que tenían el arraigo y
las costumbres que hacen suponer los rudimentos de vida social ci
vilizada propios de lo que era entonces aquel pequeño pueblo cris
tiano de indios guaraníes, o por los menos de sus aledaños. Notemos
además que ni una sola vez se dice de ninguno de los dos padres que
fueran indios charrúas, no obstante haberlos tenido que mencionar
por tres veces el "Libro de bautismos", y siendo así que, como volve
remos a decirlo más abajo y con mayor amplitud, las anotaciones in
dican que el indio era charrúa cada vez que lo eran efectivamente al
guno de los inscriptos o sus padres. 3. Podemos aducir en oposición
a la tesis del señor Vidal un documento de procedencia doblemente
insospechable, por provenir del propio General Rivera, y por figurar,
precisamente, como parte de la prueba, en el trabajo del Sr. Vidal.
Nos referimos a la carta que el General Rivera publicó en el "Iris"
de Río de Janeiro el 30 de Octubre de 1848, en contestación a "0
Americano", carta que certifica la nacionalidad charrúa de tres de los
indios llevados a París por M. de Curel (que son los cuatro últimos
de los cinco que hemos mencionado), pues dice: "Se e verdade que
se repartiram os Charrúas, porque d'elles nao quizemos dar cabo; e
que tres foram levados a Francia por mr. de Curel, a quem foram
dados. E essa a cousa única exacta que O Americano escreve relativa
mente aos Charrúas" (69) (Si es verdad que se repartieron los cha
rrúas porque no quisimos acabar con ellos y que tres fueron llevados
a Francia por Mr. de Curel, a quien fueron dados. Es esa la cosa única
exacta que "O Americano" escribe relativamente a ellos). Y cuando
Rivera habla de charrúas, debe entenderse que sabe lo que dice. No
era tanta la confusión que se sostiene existía entre indios charrúas e
(68)Ibidem, pág. 14.
(69)Ángel H. Vidal, La leyenda de la destrucción de los charrúas por el General Rivera.
en "Revista del Instituto Histórico y Geográfico del Uruguay", tomo IX, Montevideo.
1932, pág. 179, nota.
— 65 —

�— .99 —
"8 3?d 'aP!qi (S¿&gt;
•¿8 3?d 'mapjqi (W&gt;
U9 S3JIJJB3ID sn[ ajuaniBJBp asjBAjasqo 'SBiuapB 'uapauj -¿8 8Bd 'raapiqj (¿)
'¿8 ^ 8 'S^-t^^ "s3?d 'opBjia ofBqBJx — -X3AIH ^^
"8 "3?d '9881 'oaptAajuoj^ •soaijnaí/ijsní sojuatun^OQ 'svSijjy — •OHia^aH^ -rj "3 (0¿)
-itujsuoo anb uoJBpunuB souaiu o^ jod o uoiaiqíqxa ns ap auSnj p ua
uojaXnjisuo^ (f ^tt9&lt;pp^BTCA "IP93 I9 9jaíPJ 3S 8n^
ouioa ' (g¿) sosanq ^p OA^od uoo opBpz^ui ooBqBi BqBOSBOi
(I Í9JU9UIBJU91B OpUBJIUI T[^B OUISIIIIISB 9SJiqiOJ9d
oun BpB9 sa^nzB sbXbo: 89jj 9p soisandinoo ztjbu b^ U9 á
SjnjjBqo s^fBtuBj sns 9p sbzbjj sb| BqBAjgsuoa BstmnXn^) (q í
[9p SB0nSTJ[919BIB0 BSOÜlDiq 89UOT8I9UI) (g¿) S99IJ}B9I9 9p
sozBjq so^ Bii^^j Bsnun^n^) (S í (Bq9uiA 'Bdijqtqo 'idB||inb)
OpUS9A ^9 BJ}S9llUI Y^l ^UltUnj) OJX9^ 9p BJ911J 'Bq9lljd OUIOO 'SOUIBp
9tib A 'pjjniBu pp opBino^ ojb^j9.i ng (j í (^f^) pBpiAiinBo ns gp sgnd
-sgp ojos sgnSnjaod p o puBdsa p uojgipugady (9 í (\L) ^íubo eun
U9 Jiui^op S9psj99Bq opnd SBtnBf (p Í89JB^ ap sajqtnn^soD UBqBjJBU X
SBrujBqo sorasiui so[p uBj^ap ag (a íoaipSora opsdjBd uoo sonoi[qo
sofo so^ UBjuaj^ (q íBidas p UBqBtaxxojdB as anb 'sojp ap sop o oun
U^ ojnoso sbui 'opBaouojq oanoso jopa ubjuoj^ (b :sBnjjBqa sojap^p
-J3A jod sopauaj b uapiaap sou anb ^sauoisnpuoa sajuainSis sb\
Bj^anu jod opBass souiaq 'bijbjSououi BpB^p ns ua oaipnd
anb ea^uanj 4t48BPJJBH9 8OUIíJIP^ sopBtuBj^ sojsa b uoJBipn^sa o uojbjbjj
'uojatA anb ssuosjad SBSjaAip sb[ jod sijb^ ua sopi^oaaj so^Bp so^ ap
Bspduioa b[ ap assq b[ aaqos 4anb jipBUB souiapod 4uns 'a^uauíBiajauoa
S?W o'^ • (0¿) 4t8OíPuí 9P sopand,, soj ap 'ajuauiBpBjsnfB 'buib^ sa[
as anb so[ b 'sojauoisiui so^ ap X t4sBnjJBqa soipux^, so^ ap sa^uaaaj
-ip a^uauíB^npsqB sbsoo ap ouioa B[qBq as 'opoxa p a^uBJnp 4SBSn^V
ap ojuatUBdtuBa pp uoiaisodmoa b^ ajqos XBnBJB^ pp oujaiqoS
p BipjBnBrJ UB^ldB^ pp 9UUOJUT OppOUOO p U3 :pBpiJB[3 BOpuapt
uoa uppupsip biusiui b[ opuaiuaiuBui anSis as 'uoxanpAa^ b[ oup
opusna j^ 'saiuapiAa uaa^q as BnjJBqa zbjb^uoui p X ojauomiu op^uap
-jo p ajjua Bpp ap uami^aj ap ssiauajajip sb[ anb o\ uoa 'pjnjsu
Bfiq ouioa 'ptA as omoa 'BpunSas b^ b X soimjiSaj sofiq ouioa 'sBuiaps
'aiuatnapBtJBAui b^oub sa^ as sojauíijd so^ b anb ap oqaaq p uopuijstp
Buisim Bisa Bjoqojjo^ '^BriJJBq^ ^ipuj 4BSo^ BiJBj^ ap pjnjBu ^fiq,^
ouioa 4soui9JiJ9pj sou BpmSas ua anb b ops oun ua 4X í (44uoiaaipsijnf
Bjsa apM o 444optjJBd a^sa ap^ o 444opand a^sa ap soupaA,^ so^sa jas
ap Bsajdxa upiauaui B| aaajsdB saoaA b) ínXadB^ ap uoiaaipsijnf B[
ap OUB9J93 ojund ojio unp ap o npuBsXs^ ap 4ojubj o\ jod 'souxoaA
X sajuBJBn^ ouioa amauia[qBTJBAUt uBiaunuap so^ sosbo sojsa ua sopqj
-ad^ soXna 4BUBSuap\[ X ouBp^q soiput so^ ap ofiq sa o^nAJBd p anb aj
-uauía^duirs jbjsuoo opuap^q 'sosbo so[ sopoi tsbo ua 'sopBiouB uos soip
-ui souxu ap souisijnBq so\ 'ajuBppB ua S08T u9 uopBioiut ns ap ji^jBd
b opBuiuiBxa souiaq anb 4npuBsXB,j ap 'ojiuag UBg ap Bisa^^j bj ap sa[
-BinbojJBd sojisi^aj $o\ ug *uopu^sip u\ opuaiuajusui Binas as 'sojoiu
-tjd so\ ap 'opiiJaAuoa UBiqBq as anb soaod so^ aj^ua unB sand 'soubii
-sija sojjo so^ X sapijuí uBja soun so[ anbjod ops ou 4sojauoisiui soipur

�rían, según veremos, un "toldo o carpa de junco": y ni la vivienda
guaranítica primitiva, ni, menos aún, la misionera, eran así. Era así,
en cambio, como lo estamos viendo, la vivienda charrúa. Faltaba sólo
el barbote a nuestros personajes, pero ya no lo usaban en estos tiempos
los charrúas; k) Los dos elementos de que está compuesto el nombre
del cacique Vaimaca-Peru, son fonéticamente afines a un alto por
centaje de las todavía no muy numerosas palabras que hasta ahora
se conocen del vocabulario charrúa y sus parientes, (es decir, in
cluyendo las guenoas y las chañas aunque no las kaingang), pa
labras que, contando los nombres propios, pasan a penas de 200. No
debemos olvidar que ese nombre nos ha sido trasmitido por fuentes
francesas y debemos pronunciarlo, entonces, como la haría un francés,
es decir, como Vaimacá Perú. En cuanto a esta última mitad la se
guridad es total, pues en el escrito en que M. de Curel pide al
"Supr. Gob. del Estado", en 1833, se sirva recabar el consentimiento
de los cuatro indios para podérselos llevar a París de acuerdo con
las leyes francesas (76), escrito en el cual, como es sabido, sólo fi
guran los nombres de tres de ellos con los conocidos cambios de
Guyendita en lugar de Guyunusa, Sira en lugar de Senaqué y Perú por
Vaimaca Perú, este nombre Perú, que estaba originariamente escrito
sin acento, aparece claramente enmendado por el agregado de un
fuerte y grueso acento sobre la u final, trazado visiblemente por pluma
y por mano distintas (al parecer las del propio Mr. de Curel) de las
del fino calígrafo que había extendido el documento: la notación
ortográfica francesa Perú debía, pues, leerse Perú en castellano. La
reproducción fotográfica del documento, que damos en la pág. 68
y ve por primera vez la luz (77), lo prueba así (Lámina VI).
Y bien, Vaimacá recuerda varios nombres charrúas terminados
en á acentuada: el de los caciques Caytuá (78) y Abayubá (79), y
especialmente los trisílabos agudos Tabobá (80), también cacique y
toponímico hoy desaparecido, y los igualmente toponímicos Cayastá
(81) y Nogoyá, señalado este último por Serrano y Pérez Colman como
charrúa (82) ; los apellidos civiles Cuiacuá, Cuyucuá, Dinapá (83) y
(76)Archivo de la Escribanía de Gobierno y Hacienda, expediente N. 49 de 1833, cons
tituido por una sola foja, sin caratular, pero indizado bajo el rótulo Curel Don Fran
cisco, por dos indios.
(77)En el artículo del Sr. Vidal que citamos en la pág. 65 se transcribe este documento,
• pero sin acompañarse su reproducción facsimilar.
(78)Martín del Barco Centenera. — Argentina. Lisboa, 1602, canto XIII.
(79)Ibidem, canto XI.
(80)Ibidem, canto XI.
(81)F. J. Sallaberry, S. J. — Los charrúas y Santa Fe. Montevideo, 1926, págs. 266
y sígs.
(82)Antonio Serrano. — Origen del vocablo "Nogoyá", en "Boletín de la Academia
Argentina de Letras", III, Buenos Aires, 1935, pág. 360, y César B. Pérez Colman,
Entre Ríos. Historia. 1520-1810. Paraná, 1936, tomo I, págs. 51-59, y especialmente 53.
(83)Pablo Cabrera. — Datos acerca de los indios charrúas, en "Tribuna Social". Monte
video, Abril de 1934. pág. 35. Estos apellidos no aparecen en la nómina del Pbro.
Cabrera con el acento final indispensable toda vez que se trata de voces agudas
terminadas en vocal, pero ello es sin duda porque tales apellidos figuran escritos con
todas sus letras en mayúscula, y para ese caso no se usa el acento. Por ello revista sin
acento y con todas sus letras mayúsculas Cayastá, es decir, escrito como CAYASTA,
pero este nombre figura además en el texto con las letras siguientes a la inicial.
^ 67 —

�'(oiuauínaop pp ojsaj pp 'jop^ ns ap pnjiB opsjsa p jod
'eauBJodniaiuoa ^aaajBd je bjuii uoa soipasa uBjpq ^s 'ajquioa onisim aisa ap aopenniinoa b
oipeuB as uaiqniB) anb buioo b¡ ouio^ 'oiuoob |^) 'ruaj ap aaqoíou jb ojuaoB nn oipBUB anb
B[ oubiu bjio anj anb asjaA apand anb p ua 'SBnjjBqa soipui saji B BiauBJ^ b jba3jj
EaBd uoisBziaojnB opuB]pi[OS '¿9 -3Bd B{ ua somixap.i sou anb [B ^a-in^ ap -jj^ ap ojpjs^

^Ktt-it ._^^^^í^V

IA V^I^V1

�Obaicá (84) ; las voces inchalá, jalaná, mautiblá, belerá, berá, chaloná y bajiná del Códice Vilardebó (85), y también varios trisílabos
agudos terminados en at, que por variantes de pronunciación o defec
tuosa captación auditiva del que los recogió pueden asimilarse a los
anteriores, tanto más cuanto que tenemos, del toponímico Marmarajá,
terminado en á acentuada, con que se conoce actualmente el Baumarajate que nos trasmitió como tal en el siglo XVIII Don José María
Cabrer en su conocido informe (86), y que, según es sabido, es minuano (87), la variante Malmajat, que nos da un acta del Cabildo de
Montevideo (88). Vaimacá interpretado como Vaimacat, se aseme
jaría entonces a Cumandat (89), nombre de otro cacique, a Malma
jat, y a perakat y gomálat, voces, estas dos últimas, del vocabulario
contenido en el libro La Cosmographie Universelle, publicado en
1573 por el viajero francés Thévet, y que se basa, en esta parte, en
datos tomados en 1555 por marinos franceses que hallaron en estas
regiones a unos indios "gros et grands" de cuya boca las recogieron,
y que Lehmann-Niestzche identificó recientemente, por razones et
nográficas, no con los patagones, como antes se había hecho, sino
con los charrúas (90), como a nosotros nos lo hacen ahora verosímil,
a nuestra vez, además, estas semejanzas lingüísticas hasta hoy no
señaladas por nadie, y que se robustecen, sin que tampoco nadie lo
haya percibido, al parecer, hasta este momento, con el hecho de que
la invocación a la luna, como objeto indudable de culto que estos
indios hicieron en 1555, coincide con la hecha en 1574 por un chaminúsculas, y entonces el propio Pbro. Cabrera acentuó correctamente la á final.
Debemos, pues, generalizar la misma eufonía charrúa de Cayastá y demás nombres,
que nos son conocidos como agudos, para deducir sin ninguna violencia que los
demás apellidos que hemos citado eran también agudos. La duda se disiparía acu
diendo a los documentos originales. Se trata de indios que fueron bautizados en
Santa Fe pero nacidos en la reducción charrúa de Cayastá, e inventariados en un
empadronamiento del siglo XVIII que fue facilitado al Pbro. Cabrera, en facsímile,
por el Dr. Biedma cuando éste era Director del Archivo General de la Nación
Argentina, pero el Pbro. Cabrera expresa que lo perdió, habiéndose valido, para
la nómina que publicó en 1934 en el trabajo que citamos, de una copia que feliz
mente había tomado, sin duda por precaución, del facsímile aludido. No nos ha
sido posible todavía trasladarnos a Santa Fe para intentar una compulsa de las
inscripciones en su original. Celebraríamos que algún colega lo hiciera.
(84)Ibidem, pág. 36.
(85)S. Perea y Alonso, Transcripción tipográfica y Exégenis filológica, etc., cit., en
"Boletín de Filología", N. 6-7, (Marzo-Junio de 1938) Montevideo, págs. 12, 13 y 14.
(86); Informe de Don José María Cabrer, en Melitón González. — El límite oriental del
territorio de Misiones. Montevideo, 1882, págs. 261-264.
(87)".. .Baumarahatc, que ern idioma Minuan significa Serró frió", confr. ^Diario para
os comisarios, astrónomos e geógrafos da primeira tropa], en "Collec^áo das noticias
para a historia e geografía das na^óes ultramarinas que vivem nos dominios portuguezes ou lhes sao vizinhas", Lisboa, 1841, VIL pág. 56. (Cit. por Félix F. Outes.
Sobre las lenguas indígenas rioplatenses. Materiales para su estudio, en "Revista de
la Universidad de Buenos Aires", N. 99, Año X, tomos XXII-XXIV, Noviembre
de 1913, nota 2 de la pág. 237). Véase también Aurelio Porto, O Miriuano na
Toponimia Riograndense, en "Diario das Noticias". Porto Alegre, 23 de Julio y
1. de Agosto de 1931.
(88)Acuerdo del 11 de Abril de 1763. (Revista del Archivo General Administrativo,
tomo 3., pág. 397).
(89)Ibidem, págs. 289, 390, etc.
(90)R. Lehmann-Niesztche. — Una desconocida expedición del año 1548 a la costa de
Patagonia. (Suplemento de "La Prensa", Buenos Aires, 6 de Marzo de 1938).
— 69 —

�pqi (^)
•gg -3Bd ''lio "Aa^ •stnujvqa sotpvt so; ap vojiaav sojnq — 'vH3iiav[) oiav^ (01)
"¿6Z *a?d '*Ia 'jn^-op-apuDUQ oijj ap satuvjiqvq soaijiwiuj — 'oxho^ onaany (201)
"2t ^ 6 "88?I
oraox -^n2nj/3 2a ua 2!íods3 uppnuttuoQ tq ap vuojsijj — -yznvg
sbjjo X ti^B^ saoaA BBan nsB^ b buibii 'aj vjuvg ap mamaojd X popnp ; ep bijojsij^
ns ua 'VH3AH33 anb jbiou aosq XxjaqBgBg 'souiEjia anb bui3bcI b[ ap (g) bjou b¡
U3 'S81 •8?d '9Z61 'oaptAaiuoj^[ -a^ vjuv^ X sonuv^j soq — '[ *g 'AHH3avnvs *f 'j
*Zl *8?d Vi ora^ 'oAjiBjjsiuimpv ^BJauaf) OAiqajy jap BjsiAaa
'IIIX ^ IIX 8ihb^ 'nuijuaSuy — •VH3N3IN33 oaava iaa mjihvj\[
"0681 3P oisoay ap 61 'oapiAai
-nopj 'x¿6 o'ti 'AI SB ',4B3OíIa EX, na ta^il 19P oaog vq 'zvjq oaaAaay oaavaa^
•oxauínu uis '^¿x '^ed 'inapiqj
•6^ O'N '891 "I 'niapiqi
"2 o*M '891 #3B^ 'III ouioi 'g^6I 'oapiAajuopí
'XBn3njfi ^p oaijBjSoa^) X oaij&lt;&gt;jsijj o^njtjsui pp uoiiBa^qnd '4iB2BUBjjB^ oiuoiuy
06biubq ap sojjjasa,, ua 'ouvip vtuotpi pp otpuadwo-j 'vovNvaavq -y osvmvq
•SBAja^ ap Bjqo bj
ua opiuaiuoa p sa anb 'oubuib[) *j pp souand omspaiBa oeoiaa^d pp JBiiunsoBj
uopanpojdaj Bun (if X g^. -s3Bd) 'n X 1 sbuiuibj ouioa 'Bp ¡ibu^i^ -opBJBpB
uis oíSpJoa sajnQ anb 'oaijBjSodn jo.ua un ap bjbjj ag -B[os enn oraoa puiSuo
ouisim p aiidaj b¡ sbui saaaA eop anbxod 'jo uo 'sop ouioa puiSuo p ua aaaaJBds
ajuBjsqo ou 'BjqBpd Bps Bun ajuaiuBAijaap sa jot/o anb Bjjsanuiap ijBuSj^ '\f 'Sed
aiuauípiaadsa '81 o'M 'Bj3oiodojjuy 'a *J 'ítBJBIJ 1 P oasn^i pp sbio^j,, ua
'svcu.au atvqy pp vouanS ou/spajoa jq 'ixvnoia oraiy saaviDiii\[ X '^-^^ "s3Bd
'161 P ^jqu^iAO^ 'AIXX'IIXX OTUl 'X ^B '66 o'M V83J!V on^na ap pBpisxaA
-iufi bi ap BjsiAaa,, a 'oipmsa ns vivd sapuaivj^ -sasuajvjdou SDuaSipm svn3ua\
stq 9Jqo^ 'S3xno 'A xn?a un3as 'ajuamSis X 8^^ És8Bd '¿8¿l 'Buasa^ 'ttan3uti aipp a
'Bxxai Bipp Buojs a 'o;jBjauB[d opuotu p oaijB^sa oi33bia 'omonjpp bija Bijap bijojs
auaijuoa aqa osjaAiuQ ipp api,, ua 'an2ui/ \pp oapvid otSSvg 'syAH3g ozvauoq
"IIXT "a?^ "lID &lt;DP"-'^M/&gt;a viSoiojtj -88S *8Bd '66I
'oapiAaiuoj^ •tlB!8oioiia 8P UH3IH^ na ''a:l8 'XvnSnufi pp ptuauQ vpuvg o^ aP
svuaStput soj ap oppouoa oaijsin^ui^ ocuaov pp ouvtuaauj — -osNOiy a V3H3J *g
"IX lnBa 'outiuaüjy

(001)
(66)
(86)
(¿6)
(96)
(S6)
(^6)

(6)
(Z6)
(16)

ouiod sopezpn^q u^o^aede 'tuta^ opBjqinou un anb opora orasiui ^ap
'anb 'bjsbXb^ ap SBrujBqa uaiquiBj '(f-Ol) 1IDÍX ^ nuiBuiBj^ 'nqmBjjQ
'(^01) njoqijj 'nqanq^ sa^iAia sopqpdB so{ b i (01) BquBp^g ap oijbiq
\9 ua opBjBuas 'njBg ouBnmm anbiaBa ^ap ^ Á '(XOT) ^^^PV ^ (001)
nsB^ '(66) íl0BX '(86) ^jaX SBnaaBqa sanbiaBa so^ ap je BfamasB as
Á ' (¿6) SBnxiBqa so[ sopButuuaixa uojanj anb ua 4^^íX PP ^aog b^
ap bzub)bui B| ua opiaaq opuaXBa Bj^eanuí uoioipBJj B| anb '^dag ap
ojauBdmoa 'tuig anbiaBa x^p 'xnsn ajqrnou \9 'oumuí ajqiuou x^ ouis
sBzinb sa ou 'n^ag 'anbiaBa x^p ^jquiou x^P p^jiin Bpun^as B-q
•(96) ymi{ BaiqBgsouom zoa bx á (56)
^vd jvsiiu ouioa saxBj saaoA BqBuuoj X x^uiuijai sa anb '^ BUBqa uoia
-isodajd Bidojd bx X (^5) jvnS^imdmS *jonSptmi{ ouioa saxBj 'xBjnxd
Xa BqBoipui anb }n^ BxnaijJBd bx Jod SBpBuiuua^ SBUBqa sbx SBpoj oiuoa
isb 'aBuoiauaui ap souiBqBaB anb soqBXJSij^ soy uoa ajuBuoisajduii
bzubfamas Bun uaaaajo anbaod mbB uoiaBxoa b aaBjj oun^iodo soiuaaaa
SBqBXJSiq anbunB anb '(6) i^10 ^- Wuív 'sBouanS saaoA sop Xbjj
qBpnBa jaasq ap sora
-BqBOB anb ap oíainf ap so^uauíaxa sox ap ojuairaiaouoa aauaj
-nas 'opBp opis axjaq^q ou aod (^6) sBpBa^uBxd pf^p osuoxy X
anb SBpnp sbx opuBjadns 'BnaaBqa oinoa aqazisai^-uuBiuqaq-jaAaqx oij
-BxnqBaoA aisa aiuauiBAijxuijap JBaipuiAiaa soraaqap x^no ox opoj jod
' (16) ^jauajua^ Biuaumaop anb 'xouBdsa un b JBijBsap BJBd

�tales en Santa Fe; al del indio Naybú, que el General Antonio Díaz
conoció entre los charrúas (105); a las voces tinú y caracú, que figu
ran en el vocabulario charrúa del Códice Vilardebó (106), aunque
esta última es también guaraní, sin que pueda afirmarse si la aculturación se produjo en un sentido o en el otro; y al nombre de algún
animal silvestre de nuestro país que hay que suponer charrúa por la
lógica de esta concatenación fonética que intentamos evidenciar: no
ya el tatú, ni el pacú, ni el yacú o pava de monte chica, que son
guaraníes, sino el pirú o pava de monte, sin contar el teru-teru, al
que razones onomatopéyicas han hecho sin duda que cargase sobre la
e de la sílaba inicial el acento que debía recaer normalmente sobre
la u de la final, transformando en graves los dos elementos repetidos
en el vocablo compuesto que de otro modo habrían sido agudos (107) ;
(todo ello lo decimos sin olvidar al Perú español guaranizado, que
significa Pedro, y en el cual no hay por qué pensar puesto que hemos
visto que hay también un nombre propio Perú entre los charrúas
de Cayastá, y un cacique charrúa Pirú, ni a las voces guaraníes pyrú
(pisar), pirú (flaco) y muchas otras más terminadas en ú acentuada,
porque lo importante es recordar que en el idioma charrúa se encon
traban también palabras de esa clase, y que, por consiguiente, su
presencia en determinado caso no tiene por qué obligar a pensar que
se trata de voces guaraníes, debiendo, por el contrario, tenérselas por
charrúas todas las veces que, como ocurre en este caso, circunstancias
de otro orden aconsejen con mayor grado de probabilidad que deban
atribuirse a los charrúas) ; 1) Haciendo la misma salvedad con respecto
a la existencia de palabras guaraníes terminadas en é acentuada, dire
mos que a su vez el nombre de Senaqué no parece fonéticamente
guaraní, y en algo se asemeja al de los caciques Sepe (108), Naigualvé,
Gleubiblé y Doimalnaejé (109), todos charrúas.
(105) Antonio Díaz. — Los indios charrúas, manuscrito inédito sin foliar, intercalado en
el tomo 4. de las Memorias del General Antonio Díaz, también manuscritas e
inéditas. (Archivo General de la Nación, Documentos pertenecientes a la adqui
sición Antonio Díaz). Se trata de un códice precioso para el conocimiento de las
fuentes documentales de primera mano para el estudio de los charrúas, que nos
proponemos publicar en breve.
^106) S. Perea y Alonso, Transcripción tipográfica y Exégesis filológica, etc., cit.,^ en
"Boletín de Filología", N. 6-7 (Marzo-Junio de 1938), Montevideo, págs. 12-13.
(107)La voz teru-teru, aunque onomatopéyica, difiere de la guaraní teteu, también ono&lt; matopéyica, con que se designa en esta última lengua la misma ave. Es sabido que
cada lengua crea sus onomatopeyas a través de sus propias tendencias fonéticas y
como, dado que teru-teru no es guaraní y debemos, por consiguiente, atendiendo
a la zona de dispersión de esta voz. que coincide con la del charrúa, suponer fun
dadamente, como lo hemos hecho, que ella pertenecía al idioma charrúa, ella nos
suministra un ejemplo más de lo que podemos considerar formas léxicas naturales
en este mismo idioma.
(108)Antonio Díaz. — Historia Política y Militar de las Repúblicas del Plata. Tomo 2.,
Montevideo, 1877, págs. 86-91; Eduardo Acevedo Díaz, La Boca del Tigre, etc., y
Modesto Polanco, Los indios charrúas, etc.
(109)F. J. Sallaberry. — Op. cit. pág. 266. No añadimos a estos nombres el de Daimanaejé, que Perea y Alonso anota como diferente de Doimalnaejé en su Inventario
citado, porque el último de los autores nombrados ha padecido error, sin duda
por no haber hecho una compulsa personal de las obras que cita como fuentes, y ha
berse guiado acaso por datos que le fueron suministrados verbalmente o en copias
mal tomadas por otros, lo que se explica dada la avanzada edad del filólogo nom— 71 —

�— ZL —
'(opmp OAiqajy) • -g •sojU9iniB9B[) ap j ojqig (^jx)
-(npuBsXsg ap 'o^uag nBg 9p Bisa[3j b| ap OAiqajy) -Qf -j -sojjanug ap j ojqig (ni)
'¿II ^ ¿8 '98 '! '9S 'S2 'ti 's2?*1 'opBip ofBqBJx — '^aAig mvj (On)
*(IX olu^3 'ouijuaSjyJ 'Biauajsixa ns gp jaqrs BJBd auodsip
^s gnb ap oubid BJauíud ap ajuanj Baiun 'VH3N3XN3[) unSas 'o^dipq^ BJa ojdpo
-suB.il isb anbpsa ^ap ajqmou ojapBpjaA jg "ajuanj ns ouioa aiuauíBsaadxa Bi;g o[
gnb 'janbe b oiiiuisbji gnb Bidoa ap jo.ua un isb opiquasa je ppapsd Bzn^g anb
-jod 'otiDjuanuj opBpjoaaa ns ua osuojy X Bajag aiuauqBn^í a^oaaj anb X (^-gj; -8Bd
'j orno] '"ip -do) yznvg Buopuaui anb ajdijaq^ ap aaquiou ^a souiipBUB oaoduiBX
•BjajqB;3 jod zaA ns b 'opiSoaaj ajuauípij Xjjaq
•B[[Eg ap afaEujEinioQ ^ap BiduasuBJi \t.ui uppipdaj a^duiis Bun 'sand 'sa osuo[y
X Bajoj ap afaBUBuiiog ]g -bjou Bisa ajagaj as anb b XjjaqBgBg ap ojqg pp
opBuioi opaqBq ap uopuaní Bsajdxa b^ uoa 'ajsa ap ofBqBJi pp ojxai ¡a ua afanujciu
-log oiusiui ^a 'oiquiBO ua Bjn3i; js X 'Bjajqs^ ap buiuiou bj ua BjnSij ou ajqiuou
opun^as ajsa pEpijcaj ug •afanuEiuin^ ap p Bjcd aiuanj omoo tjBioos Bunqu^,, ua
opBogqnd ofBqBJi opBiía ns ua VH3Mav^ 'OJ^d \b X 'afaEU[Bui;og ap ajquiou \a BJBd
ajuanj: ouioa souiBip zaA BJisanu b anb BUiá^d b^ ua XjjaqBgcg b osuojy X eajaj
ojoap ua BJ13 •SBaajoijqiq sb[ Bpeq SBpi[BS sns Bqngnai^ip ajuoiua[qB(|Ojd anb opBjq
so[ 9^quo 9nb 'somii^d^j 'oniisjxBj Bjx^s i (ZJ_\) (¿081 uaN[
TB\ 9p BTJBJ\[ 'BIS9^Sj B[ Xod 98OpUBSB0 Bim A 4BI9U91IU9d B[ 9p O1U9UI
-BXOBS ^9 oiqioax anb ' (TTl) bJjbJ/\[ ^sof ajqraou ap '^X8I U9 oixantn
Bnx.iBqa un UBxn^ij ojps A 'Bisa anb opBziinBq BruxBqa ouiu ojio
aaajBdB ou 'aiuasaxd [a Bis^q 'soxqq sns ubioiui as anb ua '^O8I ^ps^p
^anb B| ua A siBd oxisanu ua BnjJBqa ^ap uoiaBiiqBq ap ^buij; buoz bj
ap 'aiuauq^niJiA 'Baiun B[ Bxa anb BinbojjBd 'npuBs^B^ ap osBa ^a
ua BpBuixijuoa aA as 'sBpBaqqnd aiuaui|BiajBd opis UBq A a^j BiuBg
b UBjpuodsajJoa sauoiodixasui SBXna 'b}sb^b^) ap uoiaanpax Bpiaouoa
Bf ua oa^bs 'oijoiou oqaaq sa anb 'BruxBqa pp ouisiin^q pp p^pij
-Buotadaaxa b^) sopBzii^Bq jas b uoJBa[^ anb SBnjjBqa soipux eouiis
-inbod so[ axiua 'anb ouiisijbj ^ixag *siBd oxisanu ua aiuanaajj oaod
sa A Bja axquiou aisa A '(OXl) sJJBd 9P sasaauBjj soSiuib sns uaatp o[
unSas 'Bsnun^n^) ap ouBiisija ajquiou ^9 Bja B[aB3T¡^ 'uaiq Bjoqy
oiuo%uy
=aaj Aop ísauoiaBi[qo sns uojaiiJtApB sa^ as sauamb
b 'aB^BquiB^ Bijoiai^ X 'Buipa^^[ |anuBj^[ souijpB^ uoj
-anj :BnjjBqa Bipuj bso^ ^jjbj^ ap ^BjniBu Bftq B[aBqaij\[
bijbj\[ ajquiou jod osnd uainb b 'opBSBd oub jap ajquiai;
-dag ap oqao X aiupA p oiobu 'b 'buiu Bun b aiuauíau
-uiaxog ospn^q 'aJisaBj^[ opBuSj 'j^ '¿'^ '^J \^ (Biauaaq tui
uoa) aiats soiuapoqao ^ira ap oipif ap sps X 'aiupA u^
CBpxjapj BppjBd B[ isb aaiQ 'ajqiuou p 'jBSn^ jauíixd u^
: sapiuauíBpunj sauozBJ sbijba jod
BsnunXn^) ap b^ sa BppjBd Bisa anb aiuatuaiuBUiuuai souiBuiJijy :
vuiwvrj) BnjJBqa Bun uaiquiBi Bja B[p anb Jiaap sa '44^so^ bijbj^
B[ ap pjniBU ^fiq?^ BJa anb 'souiia otnoa '
aaip as B[^a ua X 'BsnunXn^ ap ouisiinsq ap BppjBd v\
-Ba 'sa 'souispnBq ap j ojqp ns ap #bia gx sbCoj b 'npuBsXB^ ap oituag
UBg ap Bisax| bx ap OAiqaJB [9 ^a jbijbjSoioj oqaaq X oixaiqnasap
soiuaq anb X g¿ -Bd bx ua souiBp anb 'jixapj ap souiBqBaB sou
anb b oinspnBq ap Bppj^d bx 'oiuaiuiBpunqB joXbiu b 'oxa^ o#g

��—M—
•\% -9ed 'niapjqi
•gg 8ed 'nwpiqj
•II -8Bd 'opBjp otBqBJX — -laAi^ lav^
-nf ap 5^ ^9P '4tajiBja:uiq adojnqtq^ ua 'ajnuoipiuaiu anbiuaiuy^ ap
sunjuvifo sa3nanv sa(j o^nojiJB ns ua '(sopjoj o SBzoqa sns ojano ap
uajqn^) M8op^oj no sannq sas Jiña ap ^uaJAnoa s^j^ aaip Xajj^
•t^BuoT^B^[ aq,, ua oiqjja
-sa anb SBtujBqa so| ap oSiuib ouhuoub ^e X Xajj^ b souijjapj so^^
•so|JBjJBOsap ojp jod sotuaqap X 'uoiadijasap BpunSas na ua BJBzy b
jBidoa b '^njjBqa BpuaiAiA v\ aaqos sojBp b ojoadsaj 4uBiimi[ as sojja
ap sop 'stjbj ua uojaiA so\ anb soSpsa^ soj b o^u^na ua :uaiq j^
•sb|ij sns ua JBqan^ b X SBnjjBqa ^o\ uoa jiaia b oan^ anj as 's
soipui ap o[qand un ua opBiao X opiaBu uaiq is 'anb opBp
oidojd jb 'sBAjasaj uoa anbuns 'p^pqBa Bjsa ua 'ajuatnSisuoa aod 'osnp
-ui 'BndJBqa pp oipn^sa p BjBd snaifvjSouta sa^uanj ouioa sopBidaaB
souiaqap 'ojub^ o^ jod 'X 'BrujBqa ouioa bjaia 'BJtaAi^[ paaua^) pp
'opBOOAUi souiaq anb 'oiuorat^saj p b[ba 'anb ousuinq odnjS un ap
sopBtuoi uojanj anb^od X 'jBzipnjund ap souiBqBOB anb o\ opoj jod
'ajwatupiaos UBja o\ 'ojuauioui ns ua 'anb asjBuuijB aqap 'souapajají
ap souiBqBDB anb b sonpiAipui oauía so^ BBtujBqa UBja ou atuatuvoiS
-pjodoujuv o poio^i anb asapirapB as anbunB —^isb BjoqB apsap opBJ
-b[ob opBfap a^qBsuadsipui souiBjapisuoa X— SBnjJBqa so^ b uoiaBpj
uoa asjBjBJj uspand anb SBuiap so^ sopoi BJBd ouis 'BpuaiAiA B[ ap ops
ojaadsB a^sa BJBd bX ou '(piauasa o\ sa o^sa X) ajj^d bj^o jo^
•pjoj 'o^ubj o^ jod 'sa Biauappuioa B-q
•npuBsXB^ ap buoz Bua^d ua 'sand 'opoj : (SXl) XBnSnjq oi^j pp sbjjijo
b opia^u BjqBq Bjsa Bipui BpBanjuaAsap b^ ap uoiaunjap ap ^pii^sd
B^ un^as X '(^XX) oaa^[ oi^j \ap sbx[ijo sb^ ua sj^d ns ua bjaia BsnunX
-n^) 'noqauB^ uq \a unag -uaSiao ap uotSaj ns 'jBSn^ Jaaja^ u^
•SBuanbad Xnuí 'sand 'nos SBiauajajip sBq
9P oiunf ua g^ ouis q^ ou 'Biua^ '6081 9P 9-iq^^aijag ua opiaBu
anb ojsia soiuaq X 'aqBna^^ anb pBpa buisiui b^ ap Baa anb
zaA bj b uaaip '(gXX) ^^uv q^ ajuauíBxos BsnunXn^) b uaXnqojB sssaa
-ubjj saiuan^ sb^ uaiq ts X 'soub 9^ Biuaj BpBzijnBq BxaBaij^[ bio;bj\[
Bjsa 'siJB^ ua Bjdijasap sa BsnunXn^) opusna 4gg8X 9P oiunf ua anb
'aiaap sa '9O8I 9P ^^quiaijdag ap g I9 opia^u Biq^q '¿081 aP TInf 8P
9^ ja BpBzpnBq 'B^a^ai]^ bijb]^ Bjs^ -p^pa B{ 'jBnj opunSas u^
•JBzijnBq Bjsd sa^aijuí souxu opu^asnq sopEfa^E sajBn| X
saiuom soj Jod Bpxjjoaaj Bun ua oziq oj oun:qn a^sa anb jauodns aaBq
pna o^ opoj 'Biauaajx ns uoa 'aj^saBj^ otaBu^j 'j^ '^ ja 'ajuaiuai ns
jod ouis 'zauijJBj^[ oiuojuy oijaAXjg '¿ \9 Bja o^ anb 'oaoja^d Baña \a
jod ou 'sa o\ X 'ojuaiunaBu ns b sojBipaiuui so^ ua o a^uainSis Bip
^B uos ox anb 'npuBsXB^ ua sopBztjnBq uaaaaBds anb soxnAJBd sojjo
sox sopoi uoa ajjnao anb oj ap Biauajajtp b 'BpBzi^nBq jas ua sasatu
zaxp BpjBj buiu Bq 'zejeiuoiu BpiA UBiasq ajpBiu ns X BsnunXn^) ^
•sisd ojisanu ua zbjb^uoui BpiA UBja^q anb so^ ap opts BX^q o^ anb
sbui o^os oun xu souiaaouoa ou anb isb opuais 'SEjaBaij^ sop asaiq
-nq sopBzi^nBq jas b opsSaxx uBXsq anb ssnjJBqa souiu soraisinbod

�nio de 1833 (116), y denuncia, además, sus fuentes, citando, para otros
aspectos, a Azara y al P. Dobrizhoffer (117). La copia es somerísima,
pero visible.
El amigo anónimo de los charrúas que escribió en "Le National"
de París, dice en su artículo del 12 de julio de 1833, refiriéndose a
su vivienda: "...cortan del primer árbol tres o cuatro largas ramas
verdes, luego las curvan de manera de hundir sus dos extremos en
tierra. Sobre los tres o cuatro arcos formados por esas ramas, ex
tienden una piel de vaca que forma el techo. En menos de una hora
de tiempo un jefe de familia edifica así una casa suficiente para él
y su familia. Entran en ella, según la expresión de Azara, como un
conejo en su agujero" (118). La copia es evidente y, además, con
fesada.
En cambio, Dumoutier, el que mejor los conoció y estudió, dice:
"Sus habitaciones son hechas según las localidades, sea con grandes
cañas o ramas de árboles. Cerca de los arroyos se sirven de tres o
cuatro grandes bastones cuyo extremo más grueso hunden en la tie
rra, haciéndolos converger, y por el otro los atan, a veces en vez de
tener una forma cónica, su cabana es cuadrada, sus paredes son for
madas por juncos trenzados, o lo más frecuentemente por cueros que
forman también su techo. En estas chozas se encuentran a veces doce
individuos de los dos sexos y de toda edad" (119).
Pero luego dice: "Con las pieles desecadas de los bueyes o de
las vacas cubren sus toldos (carpas)". La copia de Curel, a quien aún
no hemos citado, podrá hacerse en seguida evidente, pues es la única
vez que emplea en castellano la palabra "toldos", palabra que no es
charrúa sino española, y que traduce por tentes, que hemos vertido
a nuestra vez como carpas, para referirse a su vivienda, en tanto
que cuando describe más arriba el otro tipo de habitación, no el de
cueros sino el de juncos, la llama, como se vio, cabana (cabane) o
choza (hutte). No es, pues, aquí, Dumoutier fuente primaria, sino
que lo es Azara, a través de Curel, pues veremos éste lo está copian
do. Siempre es Azara la fuente primaria única cada vez que se atri
buye al charrúa la choza de cuero. Como fuente primaria, Dumoutier
nos da, pues, los toldos de juncos, bien cupuliformes, con especial
diagnosis caracterizante de una choza en forma de colmena, pues
les atribuye forma cónica, (fig. 10) bien cuadrados, y lo hace además
de darnos también los toldos de cuero. (En cuanto a la choza en
forma de colmena, señalemos que Pérez Colman dice que el topo
nímico entrerriano Mazaruca "se hace derivar de la palabra española
Maza, apellido, y de "ruca", que significa casa en lengua cha
rrúa") (120). Desgraciadamente, el autor no da los fundamentos de
tal afirmación; pero hacemos notar que ruca es la voz araucana que
(116)Ibidem, pág. 81.
(117)Ibidem, pág. 79.
(118)Ibidem, pág. 91.
(119)Ibidem, pág. 106.
(120)César B. Pérez Colman. — Op. cit., tomo I, pág. 65.
— 75

�— 9¿ —
-8Bd "jia -dQ —
o) opioz nnf) :aoxp jnbB X 'eiJBiimd ouis Bia^punogs gjugnj bX ou
48^ p^n^ B1JB9 BJS9 U9 9tlb 'JI09p 89 4B}99Xoad BJJ9 U9 9nb OJ SOipUl
sns b 9^U9UIB19J9UO9 opBjjnsuog agq^q gp 89nds9p Bpnp uis X 'sjjb^
U9 BX B^t^9S9 '8BT9U9T^ 9p BtUI9pB9y B^ B BJJB9 T18 89
"(I^I) ((soPJ1 8BpBUlB[[ 4OJ9n9 9p SBd^B
J*
9p 89 9nb o| '9}U9inxsuo9 aod 499ip ¡9 U9 X 'uppdij^s^p BpunSgs
ns U9 BJBZy B 9JU9UIBJBP OpUBldOD Opi Bq 9llb U9 49fBIA J9 9JUBJ
-np 9^U9UIBan89S OJIJ9S9 4OJ9^^OJ Opi9OUO9 US 89 BJ9UHjd Bq 'S9JU911J
sop 9}U9uijBn^i U999JBdB 9js9 gp ^ "sojjiqiqx^ BJBd si^e^ b
scq b oa9^^ 9nb oiJBS9^dui9 ^9 '^^n^ 9p #j\

'(Buisiiu Bj ap BJnjanjjsa 'epjainbzi
jouadns ajjed bj u^) *ouij[eQ ap ofnqip jap ounaBA ap oaana uod
-a^ bj b onisiniise apuodsaajoa uozbiujc B^ •ojxaj ja ua SBpojio sojuanj scj
jod B^duasap aaajBdü anb 'uuauíjoa ap euijoj ua Bzoip o apiouoa Biauapua]
uoa BJijajsiujaq 'Bjnd auuojijndna 'soaunf ap biujeijo BpuaiAi^ — *oj *oi^

•BU9UI^O9 9p BUIJOJ U9 BZOip B[ B '^^ X ¿g "S^Bd STB\ U9 SOUIBI9UnUB O{
OUIO9 ^BJ 'BnjJBl[9 BpU9IAlA 9p odlj O1JB119 OtQO9 SOUIBpU9S 4aí2^ BJ
b UBUIJ03 z^j^^ ^p upisnjB b^s9 iu 'uiuib^ 9p bj aod ouijjb^ 9p Bnaa
-BqO BJ 9p UpiDBlUJIJUOO BJ IU 4OUIJJB^) 9p U9iqUIBJ 4BlUJBd 9p BUBXbII
BJ IU 4OUIJJB^) 9p 4OJ9n9 9p BnaaBq9 BZOq9 BJ TU aBpiAJO UIS U9iqiUBl
oagd 4Bj8Bq bjos is aod ^nb 'aoiinouiriQ ^p uoiouara BaBjg bj ao^
'BU9UIJO9 9p BUiaOJ U9 91U9UI9^UBUTUIOp9ad
X BfBd 9p Ba9 BAijiuiiad BUBon^aB Bona bj 9nb X 4Bzoqo bj

�carpa de junco), fabricado por ellos será levantado en el recinto en
que residen, para servirles de alojamiento" (122).
Por otra parte, la literatura etnográfica más moderna atribuye a
los charrúas, persistentemente, una choza de juncos como vivienda
originaria. Citemos por vía de ejemplo las siguientes obras:
Manual de Historia de la civilización argentina preparado con
materiales de la sección historia de la Facultad de Filosofía y Letras
de Buenos Aires^ por Luis María Torres, Rómulo D. Carbia, Emilio
Ravignani y Diego Luis Molinari, y ordenado por Rómulo D. Carbia
(págs. 120-121) ; César B. Pérez Colman, Entre Ríos, Historia, 15201810, Tomo I, pág. 157; W. Schmidt y W. Koppers, El método histó
rico cultural, Áreas culturales y su desarrollo en el viejo mundo y
Sud América (Traducción y anotaciones del Dr. Aureliano Oyarzún,
en "Revista del Museo Histórico Nacional de Chile", Año I, Número
2, pág. 165) ; Krickeberg, Etnología de América, trad. española, Mé
xico, 1946, págs. 168-169; Antonio Serrano, Etnografía de la antigua
Provincia del Uruguay, Paraná, 1936, pág. 102; The charrúas, en el
"Handbook of South American indians", publicado por la Smithsonian Institution, Washington, 1946, pág. 192; y Los aborígenes ar
gentinos, Buenos Aires, 1947, pág. 120.
Podemos afirmar, pues, como conclusiones a extraer de este es
tudio, las siguientes:
1.

En cuanto al material, deben distinguirse dos períodos:
a)El charrúa propiamente dicho, en que el junco fue ex
clusivo ;
b)El posterior a la conquista, y que llegó hasta la desapa
rición del charrúa en los comienzos de nuestra vida in
dependiente, período en que, si bien el junco dejó sitio
a la entrada del cuero, para que éste lo sustituyera mu
chas veces, no fue eliminado nunca por él;

2. En cuanto a la forma, sin olvidar el "paravent" o mampara
simple que parecería se dio entre los yaros, y que les sería exclusiva, y
sin que podamos precisar períodos, ni localizaciones o áreas de dis
tribución invariables, ni atribución alguna a grupo determinado, salvo
esa q^e hemos creído poder hacer con el "paravent" para los yaros,
en el Uruguay medio, y acaso con la variante grande de la cupuliforme
alargada para los guenoas y los chañas, coexistieron cuatro tipos de
vivienda:
a) tres con seguridad, a saber, la cuadrada de techo plano,
la cupuliforme alargada con techo semicilíndrico, quizás
con una variante de mayor tamaño y doble cierre cónico
para los guenoas y los chañas, y la cupuliforme pura y
de base redonda, de tendencia conoide, o sea la choza
en forma de colmena; y
&lt;122) Ibidem, pág. 16.
— 77 —

�— 8¿ —
•({buiSuo (3 ua ajuaijjo.) Bjjaj uoj Bjnáij B[jipjBjsBq ua o^sand souiaij anb o^) '9X"SI
•s2ed '261 'pupBj^[ 'jj oiuoi *ad[u;) -pa '/m/oipija/^ vjtiatuy v\ uod satvi^ 'vHVzy
ns ap Bpijou Bp sou anb ajuanj Baiun B[ sa BJBzy X 'ttSBjiJasap bX
sb[ b ajuBfaraas^^ Bja bzoi|o Bjsa anb BJBzy aaip ajuauíBJBp sand 'j^p
-lonpp anb uopanjjsuoa ap ppadsa oaiuaaj Biua[qojd 'ojdijasuBJj o[
jod aA as unáas 'inb^ ajuaraa[qBqojd BjjqBq on 'sopotn sopo) aQ
*(^l) 4t8OJ[Jo SOI B Jt^osnq b ba ajuaipp p
sa^na scq ap oqBa p 'sBip aaop o zaip Bjnp ojs^ "BjqBpd Bun Jiaap
uis 'opuaiJ^oa UBjpaj as X aausa^ ns b UBfap so[ ípBpijuBa suanbad
Xnin ua 'soAanq sns o 'saaipjiad sBun^jB X BnB uba3^[ a^ nqiJi B^ ap
souiu scq sa^uain^is SBip so[ X bububui b[ ao^ uaqaq iu jainoa uis s^jp
sop BSBd X jBsuBasap BJBd B^sanaB as 'sbubo sb[ Bjinb as j^y 'ojanp ap
uvisa anb soj vuvd vpouvdaud audiuais v^sa anb X snnuasap vÁ svj v
ajnnfauias 'vunqno vun n ji nxod ajns vuvuviu vj uo^ 'aid ua aqaou b^
BSBd apuop X oqaad p Bissq ajara as apuop oXoq un 'soubui sns ap
BpnX^ uoa 'jbabd BJBd p ap aAJis as X 'o-uaiq ap Bjund Bun ap opBraaB
opd un ouBin b^ ua BAa^ 'opora pj ap sopBiABjB soppuaiA UBaraq anb
ap sopipBnsaad UBjsa anbaod saaojaj sapraius sojjo so[ b iu ajaj^n^
-bC |b aaraaj uis 'BJnjp aainbpna b o anbsoq un b opnusap X cqos ba
as X 'opnp ap Bjsa anb afBAps p aps ojBJBdB osoju^dsa X ajsiaj ajsa
uo^ 'sajJBd SBpoj jod pn^i sa osanj^ oXna X oqauB ap s^au^ oajBna
b sop ap sajuBjaoa sB^pse uos anb oras 'aapj[B un ap osanaS pp uos
bubo ap sozspad sojsa anb Baja as o^j qa ajqos un^ X ojqraoq p
'ozBjq [ap joijajxa ajjsd B[ Bpoj ajqos 4BpB[nd ua BpsSjnd ap ^
-isaans 'sojjo so[ X 'ound p ua bab[0 as ozBpad jaraijd [^ *sopB[ sop
so[ Jod ua[BS souiajjxa so[ anb Bjauera ap 'o^jb[ ap oui[Bd un ap bubd
ap sozBpad uoa sajjsd ssjuijsip jod bs3iabjjb b[ X oz^jq pp aujsa B[
ua oazi[[ad ubjS un ajuaiaBd [B aoa ruoiaBjado ajuamSis B[ BBq sa[
anb bjb¿ oipui ojjo b uaSiJip as 6aqaou B[ jod 'sandsaQ 'zipjad ap soa
-anq o aujBa ua Jijstsuoa apand ajuaiuB[os ajsa X 'ojuaraip is^a jbotoj
uis 'Bzoqa ns ua 'sopnusap ajuaiUBja[draoa 'sbjp sop UBjpiao as ajpBd
ns ap ajjanra B[ b 'soj[npB uos sojsa opusna ojad ^sofiq sns ap B[ jod
ajpsd p iu jafnra ns ap ajjanm b[ jod o[anp aaBq on opiJBiu [[q9^
csajafnra sb[ ap opnp [a ojijasap jaq^q ap sandsap 'souiuuaj
sajuamis so[ ua BJBzy aaaijaj as anb b soiJBjaunj sojij so[ BJBd sauoj
-bX so[ ap BpBjSBS Bzoqa B[ ap uoiaBJapisuoa B[ ajuauíBpBjaqipp opB[
ap opBfap soraaq 'a[dij[nm o a[drais 'jbi^iiubj BpuaiAiA omoa BpuaiAiA
B[ b 'opaa^q ap souiBqBaB oraoa 'jBzijajaBJBa [B anb auodns o^^
'[BJaua^ ua BiujBqa uoiaanjj
-suoa B[ o Bzoqa B[ ap p anb orasira o[ sa ou anb 'BiujBqa BpuaiAiA B[
ap [B 'ojafqo ns Bja oraoa 'opiBJjuoa Bq as oipnjsa
íBusqa B[ X BouanS
B[ ap uotadaaxa a[qBqojd B[ uoa 'BAijaapa oiuoa ou X jbi[iuibj Bp
-uaiAiA oiuoa B[JBaijsouBip soraaqap 'outjsap ns b oju^na u^ o*g
íoqaaj uis X ojp^na ua sopB[
sajj ap ttjuaABJBd,, p Bas o 'ajuaui[BnjuaAa 'sbui Bun

(q

�existencia. Pero hemos preferido eliminar esta choza de nuestra diag
nosis porque la consideración funcional de esta choza daría necesaria
mente entrada al planteamiento de otros problemas de orden etno
gráfico, a saber, el de determinar si ella estaba destinada solamente a
los ritos funerarios descriptos por Azara o si también servía para los
fines mágicos de las chozas de varones, llamadas "gar^onniéres" por
los autores franceses, conocidas en diferentes pueblos de los ciclos
culturales femeninos o de derecho materno, en las que tenían su sede
y su ceremonial, también espectacular y de finalidad deliberadamente
terrorífica para las mujeres, las asociaciones o sociedades secretas de
los varones descriptas reiteradamente por los etnógrafos.
Este interesantísimo asunto, sobre el cual la investigación, en
lo que respecta a los charrúas, no se ha detenido todavía ni siquiera
para señalarlo como una posibilidad a negar o por lo menos a dis
cutir, habría quedado totalmente fuera del objeto de este estudio,
y por ello nos hemos limitado a dejar constancia aquí de que es ésta
una interrogante más que queda abierta para la interpretación final
del gran complejo charrúa, y por consiguiente un objetivo más hacia
donde dirigir las búsquedas de los estudiosos (124).
5. El estudio de la vivienda charrúa como elemento diagnóstico
para una posible refundición del gran complejo charrúa en el cuadro
general de los ciclos culturales nos haría incluirlo provisionalmente,
tomando como criterio para la diagnosis, indistintamente, bien a la
mampara o "paravent", bien a la de techo conoide cupuliforme o en
forma de colmena, tipos que hemos llegado a precisar como dos de
los cuatro que en ella pueden señalarse, y según fuese el punto de
vista clasificatorio que adoptáramos, ya entre los correspondientes
a los del área que el método histórico-cultural, en las concepciones
de Graebner, llama de derecho paterno, o en alguno de los que en
los de Schmidt son llamados ciclo exogámico-monogámico, ciclo exogámico con totemismo de sexo o ciclo exogámico de derechos iguales;
ya, previas las necesarias discusiones, caso por caso, como asimismo
debería practicarse para decidir su ubicación en uno cualquiera de
los que acabamos de recordar, entre alguno de los que, sistematizan
do diversamente a ambos autores y a Ankermann, a Foy y a Koppers,
(124) Consideramos tanto más necesario el enfrentarse de una vez a este problema con
relación a las charrúas, aunque, como lo decimos en el texto, no con ocasión del
estudio exclusivo de su vivienda, que es lo único que nos habíamos propuesto
hacer aquí, sino en la oportunidad de abordar el examen de sus ritos religiosos y
el del grado posible de supervivencias o entremezclamiento recíproco de los ele
mentos femeninos y los masculinos en su organización social y jurídica, no sólo
por el panorama de sugestiones que en sí mismo abre el trozo transcripto de Azara,
sino también porque, como habrá podido inferirse a la lectura de nuestra refe
rencia a los bororó de Kejara en la pág. 62, los bororó, pueblo que intentamos,
con todas las reservas debidas, proponer como un posible integrante del gran com
plejo charrúa, tenían su choza para hombres, en la que funcionaban las corres
pondientes sociedades secretas y sus ritos. (Véase Claude Lévi-Strauss,
tion a l'étude de Vorganisation sociale des indiens bororó, en "Journal
ciété des Américanistes", Nouvelle serie, t. XVIII, (fase. 2), Paris,
270, 271, 272, 278, 283, 284, 285, 286 (nota), 287, 297 y nota, planchas
X (B), y fig. 15 de la pág. 273.

79

�— 08 —

/

9p S9UOI9ip
-uoo ua 'SBZinb csoui9JB|[Bi| sou Bip unp anb X opuBJBdaad souiBjsa
9nb oipnjsa 'BiuBpaj o\ Buiai pp BpuapuaasBJ^ tb\ ouioa 'sauoixauoa
sns SBpoj U9 X opBjBdas jod o^unsB p 9jbdu9 3nb 'oipnjs^ ^p odi^
ojjo 9p ojgfqo osopBpmo jas aq^p anb o[ 's3|B}U9iJO-pjou sasuajB^doiJ
so^q^nd so^ jod Bpjmiisuoa 'ajuBqnsaj ^jnqna pBpiun B^ Bpo^ ap
Bjunfuoo uoiaBioaads Bun ap Bina^ojd pp jb uauíBxa ns jbaj9S9j BJBd
Buia^ ouiisijuBsajajui ajsa 'inbB 'opÉ^ap jBÍap b Bqqo sou 'sBisand
-jadns SDpjnqna SBdBa s^Anaadsaj sb[ ap Biauasajd b^ JBurauajap b
JBSa^ Bjpod sisipuB p anb ua ísauopBjnipiaB o souiBjsajd ap pnjtqnuí
ap Bpnp uis sopBUBuiip 'sa^xsod sauotanqijjB sssa ap sun BpBa uoa
'opsj jouaui o joXbuj ua soiJojaipBJ^joa soiuauíap sojio ap Btaua^sixa
B[ A 'BpuaiAiA ts\ sa o[ oinoo oaiun sisou^Bip ap Qjuauíap un ap
asBq tb\ aaqos sauopBaijisBp ap ojaua^ pi asjaaBq 3pand ou oja^
•Jiaapaad sojjosou BJBd
ajqísoduu BjABpoj sa anb A 4SBuqdiasip SBJjsanu ap oaxjijuap oan^nj
p a^uauíBAtsaans opuaiuodoad ji apand anb souojBaijisBp ssuiajsis
ap sod^ sa^qísod sojjo ap ojjuap tbA 'laAi^ ap sauopBqoaduioa SBais
-B[a bX sbj un^as 'Baiaauíy ua uojBJiauad anb sauoiaBJ^iui ap sajuanj
sa^uajajip saaj sb^ ap ojjuap ouBipj)snB ua^po ap sb^ ua bX í^u^jaui
-nq pp X apiouBiusBi 'apioraSid rao^pquij a uopuB^uoj\[ uBuiuiouap

�Jl'

t *

í"*' '^'^*

\^ "•• í

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2918">
                <text> La vivienda charrúa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2919">
                <text>Apartado del N° 5 de la Revista de Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2920">
                <text>PETIT MUÑOZ, Eugenio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2921">
                <text> Petit Muñoz, Eugenio : La vivienda charrúa /Eugenio Petit Muñoz..&#13;
   Montevideo : FHC, 1950</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2922">
                <text>Facultad de Humaniudades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2923">
                <text>1950</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2924">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Edicación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2925">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2926">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="365">
        <name>INDIGENAS DEL URUGUAY</name>
      </tag>
      <tag tagId="367">
        <name>SIGLO XVIII-XIX</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
      <tag tagId="366">
        <name>VIVIENDAS</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="118" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="185">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/cf527335ca363915cc4168bcdad5f0e1.PDF</src>
        <authentication>ce199c7e84dae123ecc213fdcf02b474</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1131">
                    <text>— ¿8 —
"68t 'PTJPBH 'BUBflaitv^ mSojojjj o; ap vo^jojnfj maioijqig na
•83 E9JO1IJJ8^ SOUnajB BDB[|31SB&gt; BníU3[ B{ 9p BpU3]33Xa B( ap B3J33B UOJ3IAI11
UOIU
-tdo bj a,, 'vzvíjia. ^! ¡SZ6I PHPBW '9IU0OJ93 P ojuaiujosu,/ j^ a^ '..piA
'OH1SV^ O3lU3luy :aej3A uapand jb3[iia BnSuaj \ ap Bsuajsp B] ap sojajy (j)
•sauotoempui gBjnjnj sns ap aaqtun^stA uatqraB} JL
BoijBraejS euti 9p odioijuB b^ 83 jBsnad ^jsa j^ -Bis^uaoBiíaj
-uod [9 9Aanra ^s anb a^ orasiuogejuB 3jaajBdB p sa ¡bj :oAana o^^ uod
ofaiA o[ ap jiaiauod íaouBrao^ ja jod oisnS ^ njjB^ p jod ojsn^
' (I) lB-lnlBU sa 8OU an^ ^nSuDj bj;
jBAijjrw ap UB[qBi[ bj soj^o j sin^ jÍbj^ '^ai^q ap zaaaj '8^P^A 'i?
anfa sajuB Á ísajuBAja^ BJip 't4axiai; B[ ua uojBraBín anb Bn^uí&gt;[ b^ ua
uoiaiqiJ3sa sotiSijub SB^^od o^,, -eojqand soAann soj; ap SBUBjjua sb[
na sojbuou UBqBpjBngB anb sa^uaiBín so[ jB^O[dxa Bjed SB^jand sb[
BJijqB sa^ pBpanápnB BinBiin b1^; •BJimpB as anb nop^ajaad bj b
as oinoa 'ouaÍB ap asopuai^siA 'sa^niu so^aamap uoo sa ou anb B
-uajduiOD as saouo^u^ -aua^a B^aoBq b}8bi¡ Bjj^nbB uejBJoqep upzBJ b^
A oduiap ^g -sajopBájnij sojamijd sns ua o^jadsap biiSijub Bjn^p^a b[
anb omsBisnjna oai^o( p JBznsaua b BjpnaA noixa^j^j v\ 'o^a^quia uis
'ojuoj^ 'sosojoAja^ so^ijoau sotsa b BinS opoj o^BziuijB[ ap iibjb n[^
•gB^eiuBUinq sojamijd soj noo BmSop na ^iuaojsuBjj as uopipBj} B^s^
'sosoipnisa so[ ap saiatai p BqBajuao ^ oiJBitsjaAian Biuoipi p bj^ uiju^
j^ -saouBuioj SBnSaaj sb^ ap BaiiBinBj3 Bun jiqu^sa ap p^pisaaaa c[
ua iu pBpijiqísod b^ na B¡p a^nsjnp osnad aipe^[ •nopB[naadsa B^aop
B^ BJB¿ ZBdBO BOIUTl 'BJ03JJ9d Bn^u3[ B^ HIJE^ p H3 BJ3A
Bq *sa^api sojp SBín soj ap uoisaadxd B[ BJBd pBpioedB^ A
-xa ns ap ssjosuajap so^ijoa; ap o^isaasn i sajo^na sosp^xa nojaip o\
anb boijbijjb pBpiuStp ap og^ndmi p oiSBq oa pijxs o^p we\ ap ujjej
jb jBfo^Bsap BJBd ^^ 'BJni^na ap ojdB ojuauínj^sui orno sandsap so^^is
saJi isbo BiSBi^ opBjapisnoa b^ss on 'out^^j pp jbidijo BnSuaj
ja osnoj[y Jod jjjj ojSis p ua op^a^pap 4ouB[|aj8Ba aanBinoj ^
aoumuoj. A m%wj

vrraaaM aa oimoxmv
BTJOJSIJJ
SOJU9UIOJ^[ SOQ
nvm sim

�Contribución fundamental a un pleito: Nebrija

toria de la Filología, cuyos autores muestran, con rara excepción, una
falta de curiosidad pasmosa por todo lo que se refiere a España.

En agosto de 1492, Nebrija, el primer gran humanista español,
publica su Gramática Castellana. 1 solo hecho de reducir a
arte una lengua romance supone ya una valoración estimativa de la
misma; es tomar una posición entre los defensores de la lengua vulgar.
Así lo entiende el concepto de la época, declarado expresamente por
Villalón años más tarde: "Todos cuantos hazen cuenta de las lenguas
y de su autoridad dizen, que la perfecion y valor de la lengua se deve

En su país, no obstante la desdichada actitud de Salamanca al
impedirle la reincorporación, puede decirse que Nebrija obtuvo el
reconocimiento que se merecía. Gozó, por lo pronto, de la protección
de dos figuras eminentes: la Reina Isabel y el Cardenal Cisneros.
A este respecto, y como muestra del generoso espíritu de su protector
el Cardenal, resulta altamente significativo el siguiente fragmento de
la Memoria del rector Hernando Balbás, donde se alude a la se
gunda ida de Nebrija a Alcalá: "El Cardenal mi señor oigo mucho
¿e su venida, y se lo agradeció, siendo yo Rector, mando que lo tra-

tomar y deducir de poder ser reducida a arte" (2),
Nebrija, o Lebrija, llamado realmente Antonio Martínez de Xarana, fue sin duda una de las figuras más ilustres de su época (3).
Con él se inició en Europa el estudio gramatical de las lenguas mo
dernas. Sus eruditos conocimientos alcanzaron también al griego, latín
y hebreo; de los tres idiomas escribió gramáticas, y remozó la ense
ñanza inspirándose particularmente en los métodos de Lorenzo Valla.
Con justísimo orgullo pudo decir en la prefación de su Vocabu
lario: "Fue aquella mi doctrina tan noble, que aun por testimonio
de los envidiosos y confesión de mis enemigos, todo aquesto se me
otorga: que yo fui el primero que abrí tienda de la lengua latina y
osé poner pendón para nuevos preceptos... y que ya casi de todo
punto desarraigué de toda España los Doctrinales, los Peros Elias y
otros nombres aun más duros, como los Gaiteros, los Ebrardos, Pastranas y otros no sé qué apostizos y contrahechos gramáticos, no me
recedores de ser nombrados. Y que si cerca de los hombres de nuestra
nación alguna cosa se habla de latín, todo aquello se ha de referir
a mí. Es, por cierto, tan grande el galardón deste mi trabajo, que en
este género de letras otro mayor no se puede pensar".

Lo que da especial realce histórico a Nebrija, y no sin fundamento
por ser él quien, echó las bases de tales estudios, es la Gramática
Castellana.
Tres son los motivos que lo llevan a componer la obra. El primero
responde a un ideal de fijación del idioma: "para que lo que agora
e de aqui adelante en el se scriviere pueda quedar en un tenor, e es
tenderse en toda la duración de los tiempos que están por venir"; y
esto, porque él consideraba que nuestra lengua ya había llegado a la
cumbre de su perfección (6).

Como tantos otros hombres de su tiempo, Nebrija no confinó la
curiosidad a una sola disciplina, la lingüística; se interesó, asimismo,
por las Matemáticas, la Astronomía, la Historia y la Teología.

El segundo motivo es de índole fundamentalmente didáctica y, en
cierto modo, subordina y condiciona su obra a fines extraños: tender
un puente para llegar a la gramática latina.

Enseñó en Sevilla, Salamanca y Alcalá. En esta última colaboró,
junto con los hebraizantes Alfonso de Zamora, Pablo Coronel y Al
fonso de Alcalá, y con los maestros de lengua griega Ducas, Vergara
y Hernán Núñez, en la edición que, bajo la protección del Cardenal
Cisneros, se hizo de la Biblia Poliglota; obra en la cual, según
Henríquez Ureña, "se apuró la mejor ciencia filológica de los tiem
pos" (4). Claro está que no es frecuente que el nombre de Nebrija
ni el de aquellos doctos maestros figuren en los manuales de His-

En cuanto al tercero y último, rezuma el sueño imperialista de
la España de entonces y la fe en su cumplimiento: facilitar a los pue
blos que se conquisten el conocimiento de nuestro idioma. Declara
Nebrija que fue el obispo de Ávila, Fray Hernando de Talavera,
quien en Salamanca, ante la pregunta de la Reina sobre qué provecho
tendría la obra, se adelantó con entusiasmo a exponer dicha fina
lidad: "después que vuestra Alteza metiese debaxo de su iugo muchos
pueblos barbaros e naciones de peregrinas lenguas, e con el venci
miento aquellos temían necessidad de recebir las leies quel vencedor
pone al vencido, e con ellas nuestra lengua; entonces por esta mi Arte
podrían venir en el conocimiento della, como agora nosotros depren
demos el arte de la gramática latina para deprender el latin". Con
razón dice Menéndez Pidal que "la primera gramática de una lengua
romance que se escribía en la Europa humanística fue escrita en es-

(2)Cristóbal de Villalón, Gramática Castellana, 1558, en La Vi^aza, ob. cit.,
pág. 243, columna 482.^
(3)Sobre en vida y bu obra pueden consultarse: Pedro Lemus y Rubio. El Maestro
Elio Antonio de Lebrixa, en Revue Hispanique, ts. XXII (1910) y XXIX (1913); M. Menéndez Y Pelayo, "Cuadro general de la cultura española en tiempo de los Reyes Ca
tólicos", en Antología de Poetas Líricos Castellanos, t. VI, Madrid, 1911; Américo Castro,
"Lingüistas del pasado y del presente", en Lengua, Enseñanza y Literatura, paga. 140-155,
Madrid, 1924.
(4)"Cultura Española de la Edad Media," en Plenitud de España, págs. 112-113;
Buenos Aires, 1940. Sobre este punto véase, también, Marcel Bataillon, írosme el
L'Espagne, págs. 24-47; París, 1937.,
— 88 —

tasse muy bien, y le assentase de catreda sessenta mil maravedís y
cien fanegas de pan: y que leiesse lo que quisiesse, y si no quisiesse
leer que no leiesse, y que esto no lo mandaua dar porque trabajasse,
sino por pagarle lo que le deuía España" (5).

Propósitos de su obra

(5)Documento transcrito por P. Lemus Rubio en el trabajo referenciado.
(6)Véase la dedicatoria a la Reina Doña Isabel la Católica, que introduce su
Gramática; pág. 1 y siguientes en la edición de José R. Sánchez, Madrid, 1931,
— 89 —

�— 68 —
'IE6T 'P!JP"W 'Z3HDMys -^ asof ap nopipa •{ na sajusinSis ¿ ^ -íed
ns aanpojim anb '^3119103 uj ^qBsj buoq buiojj bj s ijoiB^ipap bj as^a^ (9)
•opapuaiajaj ofsqsj) [a na oíang snwa-j ¿ Jod oju^subjj oiuamnjog (g)
-sa ua B^uasa anj B^iisjuBumij Bdojng bj na Biqu^sa as anb aouBizioJ
BnSuaj enn ap BopeinBj^ Bjauíiad bj,, anb jBpij zapuauaj^ aaip uozbj
uo[) •^uijbj ja japuajdap BJBd bui^bj boijboibjS bj ap ajJB ja soinap
-uajdap sojjosou bjo^b oraoa 'Bjjap ojuaimpouoa p ua JiuaA UBijpod
ajjy iui Bjsa jod saouo^ua ÍBn^ugj BJjsanu SBjja uoa a 'oppuaA jb auod
jopaauaA pnb sapj bbj jiqaaaj ^p pBpissaaau UBiiuaj sojjanbB oiuaim
-puaA p uoa a 's^nSuaj SBUij^ajad ap eauopBu 9 sojBqjBq sojqand
soqanoi oSni ns ap oxBqap asaijam Bzaijy BjjsanA anb sandsap,, :p^pij
-buij Bij^rp jauodxa b oiusBisnjua uoa ^jusppB 3s 'Bjqo bj Bijpuaj
anb aaqos Bnia}j bj ap BjunSajd bj aja^ 'BOUEniBjeg na uoinb
ap opueuja^j íbj^ 'BjiAy ap odsiqo ja anj anb Bfuqa^[
-Biuoipi oiisanu ap ojuaiuipouoa ja uajsinbuo^ as anb sojq
-and soj b JBjijpBj : oinaiuiijdmna ns ua aj bj á saauo^aa ap BuBds^j bj
^ap Bj8ijBiJ3diui ouans ja Buinzaj 'oiuijjn Á oaaoja^ jb ojuen^ u^
•BnijBj BotjBtnBaS bj b JB^ajj BJBd ainand un
japua^ :souBjpca sanij b Bjqo ns Buoioipuoa Á Binpioqns 'opoui o^jap
ua 'jC B^ij^Bpip aiuamjBiuauíBpunj ajopui ap sa oai^oui opun^as j^
'(9) uopaapad ns ap ajqiuno
bj b opBSajj Bjqsij bjC Bn^uaj BJisanu anb BqBjapisuoa ja anbjod 'ojsa
A ítíJiuaA jod UBjsa anb soduiaij soj ap uoiaBJtip bj Bpoj ua asjapua^
-sa a 'jouai un ua aspanb Bpand aaatAoos as ja ua ajuBjapB mbs ap a
^ anb oj anb Basd,, tBuioipi jap uoia^fij ap jBspi un b apuodsaj
d
*Bjqo bj jauodmoa b UBAajj oj anb soai^oui soj uos sajj^
VDiiywvaf) bj sa '^oipn^sa sajsj ap sas^q sbj oqaa uamb ja jas jod
ojuauíBpunj uis ou A 'Bfijqa^ b oouoisitj a^jBaj jeiaadsa Bp anb o^j
vuqo ns ap soitspdouj

•(5) 14BUBd8g Binap aj anb oj ajjBS^d jod ouis
anbjod JBp BnBpuBin oj ou ojsa anb A 'assaiaj ou anb jaaj
assaisinb ou is A 'assaismb anb oj assaiaj anb A :wed ap ssSauBj uap
A sipaABJBin jiiu Bjnassas epajica ap asBjuassB aj A 'uaiq Arnn assBi
-bjj oj anb opuBín 'jojDa^; o^ opuais 'oioapBJÜB oj as A •^^pmaA ns ap
oqanra oSjo jouas ira jBuapjB^ jgí? :bjbojy b Bfijqa^j; ap Bpi cpunS
-as bj b apnjB as apuop 'SBqjBg opuBUJajj jojo^j jap viHOMta^\[ bj
ap o^uaraSBjj ajuamáis ja oatjboijiuSis aiuaniBijB B^jnsajc 'jBuapjB^ ja
d ns ap njiJjdsa osojaua^ jap Bjjsanin ouioa A 'o^oadsaa a^sa y
jBuapjB^ ja A jaq^sj Buiajj bj :sajuamuia ssjnStj sop ap
bj ap 'ojuojd oj jod 'ozof) -Bioajaui as anb oinairapouooaj
ja OAnjqo Bfuqa^f anb asjpap apand 'uopBJodJOouiaj bj ajJipadmi
jb B^uBraBjBg ap pn^ijaB Bpeqaipsap bj ajuBjsqo ou 'sj^d ns ug
•euBdsg b ajaijaj as anb oj opoj jod Bsomsed pBpisouna ap bjjbj
Bun 'uopdaaxa bjbj uoo 'uBjjsanui sajo^nB so^n^ 'bjSojojt^ bj ap bijoj

— 88 —
•¿6t '-^el 'üstqmei '39bsa oinnd aisa ajqog *0f&gt;6I
ap pnimu ua ..'Bipaj^ pspg j ap Biou

ouang
(f)

'8^Bd 'oininjait1] JC vzuvuasu^ *Dn9uaij ua '^^a^Qasa^d [ap A opesBd jap Bisin^ai^^,
O3l3KV ¡1161 'P!JPBW 'IA •' 'soubjiisoq soaijii mtaoj p ntiojojuy u 'ueo3i^oj
-B3 ss.t^jj bo^ 3P odaiai] oa e^ouBdsa Bjni[nj B[ ap [ojan^í ojpsn^,, 'o.vviaj a zaaii3t{
•3K W '• (161) XIXX ^ (0161) IIXX "8 ^nbmvdsijj anaay na 'nxjjqaq p muotuy &lt;n¡3
ojisav^^^ ¡^ 'oia.i}[ X sawaq oaaa¿ :asjBi[nsuoj uapsad Bjqo ns ¿ cpiA na ^aqog ()
•^8^ Buiun^oJ '^^Z 'S^d
'•jp -qo 'vzvmi^ ^1 ^a '89SI '"^&gt;n3^&lt;&gt;3 ^jtevau^) 'moivtha aa ivaoxsi3 (^)
ap sajBnuBiu soj ua uajnSij sojisaein soj^op sojjanbB ap ja tu
qf^ ap ajqinou ja anb ajaan^ajj sa ou anb Bjsa ojbj^ • (f) Ksod
-man soj ap bdiSojojij Biouap jofam bj cunda as^ 'Buajj zanbijua^
unSas 'jsna bj ua Bjqo ívxtn^noj vnaig bj ap oztq as 'sojansí^
jBuapjB^ jap u^poajojd bj of^q 'anb U9pipa bj ua 'zaun^[ ufujajj A
bjb^j^^ 'SBonQ bSstjS BnSuaj ap sojjsaBiu soj uod A 'BjBojy ap osuoj
-jy A jauoJO^ iqBd 'bjouib^ ap osuojjy sajuBztBjqaij soj uoa ojunf
'ojoq^joo Buxijjn cjsa ug "^IB3jy A B^uBUiBjeg 'BjjiAag ua ouasug
•BiSojoa^ bj A bijojsijj bj 'Bitaouojisy bj 'sBausraa^Bj^ sbj jod
'ouistuiiSB '^sajajuí as íB^^sinSuij bj 'Buijdiosip bjos Bun b pBpisowna
bj ouijuoo ou Bftjqaj^ 'odniau ns ap sajqmoq bojío sojub; ouio[)
•MJBSuad apand as ou joábui oj^o SBJ^aj ap ojauaS ajsa
ua anb 'ofsqBj) ira ajsap uopjBjB^ ja apuRj^ ub^ 'ojxap jod 's^ -ira b
jijajaj ap sq as ojjanbB opo; 'uj^bj ap BjqBq as bsoo BunSjB U9^BU
Bjjsanu ap sajquioq soj ap Bajaa is anb ^ -sopBjqmou jas ap sajopaaaj
-aui ou 'so^ijbuibjS soqoaqBjjuoo A sozpsodB anb as ou sojjo A sbubji
-sbj 'sopjBjq^ soj 'sojajjB^) soj onioa 'sojnp sbui unB sajquiou sojjo
A SBij^ sojaj soj 'saputajooQ soj BiiBdsjj Bpoj ap anÜiBJJBsap oiund
opoj ap isbo vÁ. anb A • • • sojdaaaad soAanu BJBd U9puad jauod aso
A buijbj Bnáuaj bj ap Bpuaij uqs anb ojamud ja jnj oÁ. anb :b^jojo
ara as ojsanbs opoj 'oáuuaua sitn ap noisajuoa A sosoipiAua soj ap
oiuorapsaj jod unB anb 'ajqou ubi Buuiaop im Bjjanbs an^,, :oihvi
-nav3OyV ns 3P tropBpjd bj ua jpap opnd ojjnájo omisjjsnf U0^
*BTIBA OZU3JOT aP sopojara soj ua aiuauuBjn^iiJBd asopuBJídsui bzubu
-asua bj ozouiaj A 'sBaijBUiBa^ oiqijasa SBinoipi saj^ soj ap íoajqaq A
ui^bj 'o^aijS jb uaiqiuB; uojbzub3jb so^uaiuipouoo sojipiua sng 'SBUJap
-om SBn^uaj sbj ap jboijbuibj^ oipnjsa ja Bdojn^j ua opiui as ja uo^
' () Baoda ns ap saj^snji sbui sbjiiSij sbj ap enn Bpnp uis anj 'bubj
'BX aP z^uJ^j^j^[ omojuy aiuauijBaj opBuiBjj 'Bfíjqa^ o 'Bfxjqa^[
k(Z) ttalJB b Bppnpai jas japod ap jpnpap A jBrao;
aAap as BnSuaj bj ap jojba A uopapad bj anb 'uazip pBpiJojnB ns ap X
sBniiuaj sbj ap b^uana uazsij sojubiio sopoj^,, :apjB^ sbui soub U9Jbjjial
jod a}uauiBS3jdxa opBJBjaap 'Booda bj ap ojdaauoo ja apuaijna oj isy
'jc^jtia Bnáuaj bj ap sajosuapp soj ajjua uoiaisod Bun jbuio^ sa íbuisiui
bj ap BAijBiuijsa u9psjojBA Bun bX auodns aauBuioj Bn^uaj eun jjb
b jpnpaj ap oqaaq ojos jg •VNV^^axsy3 VDixyivva^) ns Baijqnd
'jouBdsa BjsiuBiunq ubjS jauíijd ja 'BÍiaqa^ '^6^1 ap ojsoSb ug

:oiwjd un o jmu^wvpitnf

�peranza cierta del Nuevo Mundo, aunque aún no se había navegado
para descubrirlo" (7).
Agrega luego Nebrija que también servirá a todos los otros que
tienen algún trato con España y necesidad de su lengua, los cuales
"si no vienen desde niños a la deprender por uso, podranla mas aína
saber por esta mi obra". Obsérvese que ese "si no vienen desde niños
a la deprender por el uso" es particularmente significativo y fija, en
cierta manera, el alcance que para el ilustre polígrafo tiene la gramá
tica. En ningún momento parece pensar que ésta sea imprescindible
para adquirir el dominio práctico de la lengua materna. Es tardía
mente, según vemos luego, y por influencia del logicismo, que se le
atribuye tal finalidad a dicha disciplina. Para Nebrija la gramática
obra más bien a posteriori, y, sobre todo, como guía y consejera. Sus
preceptos, cogidos del uso autorizado, defienden "que el mesmo uso
no se pueda por ignorancia corromper".

non faciam (no haré), parum faciam (poco haré)" (Donato). La enu
meración de similitudes podría aún continuarse.
No se piense, sin embargo, que nuestro autor se atuvo servil
mente al patrón clásico. Su mirada sagaz le permitió descubrir dife
rencias entre el latín y el español. Así, por ejemplo, señala que "de
clinación del nombre no tiene la lengua castellana salvo del número
de uno al número de muchos"; así, también, declara que el latín
tiene tres voces (activa, verbo impersonal, pasiva), mientras que el
español sólo tiene la activa. Además reconoce diez partes de la ora
ción en lugar de las ocho que por lo común se distinguían en el
griego y latín: "Nosotros, con los griegos, no distinguiremos la interjecion del adverbio, e añadiremos con el articulo el gerundio, el cual
no tienen los griegos, e el nombre participal infinito, el cual no tienen
los griegos ni latinos. Assi que serán por todas, diez partes de la
oración en el castellano: nombre, pronombre, articulo, verbo, parti
cipio, gerundio, nombre participial infinito, preposición, adverbio,
conjunción" (8).

Principales influencias

Es cierto que en muchos aspectos donde Nebrija vislumbró dife
rencias entre el latín y el español —se me ocurre ahora lo referente
a los casos—, forzó el sentido de la interpretación para ajustar las
gramáticas de amibas lenguas. Pero quizá lo movió a ello su decla
rado propósito preliminar de colocar un puente para llegar a la gra
mática latina; y quizá, asimismo, complacía en ese ajustar un oculto
y legítimo orgullo nacional: la conformidad suponía ensalzamiento y
dignificación del castellano, ya que el criterio imperante veía en el
latín un dechado de suma perfección (9). Es lástima, sin embargo,
que nuestro preceptista limitara su estudio a la metódica; con esto la
gramática perdió el hálito vital de la primera exegética literaria donde
tuvo su germen, y que conserva aún en el autor de las Instituciones,
según señala Alfonso Reyes.

El primer ensayo de codificación gramatical de un idioma ro
mance no pedía, necesariamente, desasirse por completo de la tra
dición clásica. En ésta se inspiró Nebrija y en ella fundó su obra.
Quintiliano y Donato, sobre todo, le suministraron divisiones, catego
rías y nombres. En cuanto a Aristóteles, aunque citado más de una
vez por nuestro autor, poca influencia ejerció en su espíritu.
En Quintiliano apoya la división de la gramática en dos partes:
metódica o doctrinal, que contiene los preceptos y reglas del arte,
e histórica o declaradora, que explica a los poetas y a otros autores
en cuyos modelos debemos inspirarnos. Dentro de la primera, única
de que se ocupa, establece Nebrija la división tradicional que llega
hasta hoy: Ortografía, Prosodia, Etimología (en el sentido de lo que
luego se denominó Morfología, y también, con menos propiedad,
Analogía) y Sintaxis. Además comprende la obra una quinta parte,
que responde en especial a uno de los propósitos ya apuntados: "De
las introduciones de la lengua castellana para los que de extraña
lengua querrán deprender".
A Donato sigue de cerca en las definiciones de las partes de la
oración. Compárense, por ejemplo, las del nombre: "es una de las
diez partes de la oración, que se declina por casos, sin tiempos, e
significa cuerpo o cosa" (Nebrija); "es una parte de la. oración que
tiene caso, que significa un cuerpo o una cosa en particular o en
común" (Donato); las del adverbio: "es una de las diez partes d,e la
oración, la cual añadida al verbo hinche, o mengua, o muda la. sig
nificación de aquel, como diziendo bien lee, mal lee, no lee..." (Ne
brija) ; "es una parte de la oración que, agregada al verbo, completa,
muda o disminuye su significación, como jan faciam (ya haré), o

Método y teoría
La Edad Media, que había tenido en Aristóteles el maestro su
premo, subordinó la lógica y la gramática a la metafísica. Causa de
ello, sin duda, fue el tratado de Porfirio sobre Las Categorías,
que, como señala Bertrand Russell, llevó a interpretar el Organón
demasiado metafísicamente. La escolástica puso todo su empeño en
acomodar el lenguaje a la teoría de los universales y de las categorías

(7) Ramón Menénbez Pidal, "El Lenguaje del Siglo XVI", en Los Romances de
América y otros estudios, págs. 137-187; Buenos Aires, 1939.

(8)Ed. cit., pág. 99. Llama Nebrija nombre participial infinito al participio inva
riable que con el verbo haber forma los tiempos compuestos de nuestra conjugación.
(9)Observa Erasmo Bu ceta (Homenaje a Menéndez Pidal, t.l, págs. 85-108) que
el buscar la conformidad entre los romances y el latín se halla ligado estrechamente a
factores políticos. España, que aspira a ser la heredera del viejo Imperio Romano, busca
en la lengua un elemento más para fundar su pretensión. Garcilaso de la Vega padre,
embajador de los Reyes Católicos ante Alejandro VI, hace el primer alegato en favor
del español basado en la semajanza con el latín (1498), en extraña justa en la que in
tervenía el embajador del rey de Francia, cuyas pretensiones imperialistas chocaban ya
con las de España.

— 90 —

— 91 —

�— 16 —

vi. UBqnjoqj 8Bisi[Bij3duii sauoisna^aid 881(113 'cpuci^ ap Xaj jap jopufecpua [3 biuoajs)
-ai anb E| na eisnf eubjix^ ua '(86t"I) U!'R[ Ia UOJ EzuEfenias b( ua opcsBq louedsa jap
jOABj a oicÍ3[n jouiíJrt jo aoeq 'j^ ojpuBfo^y bjub so.ii^oib^ sa^a^ so[ ap JopcrRquis
'ajped BSaA. bj ap oss|pje^) 'uoisuaiajd ns jepunj BJBd seta oiaama^a an BnSaaf 6[ ua
e^snq ^ooemo^ oíaadm^ ofaiA ^p Biapajaq B| jas e ejidSB anb (eueds^ 'soDi^ifod sajO}3Bjf
e ajuaoim^a-usa op^^t} Bn&amp;q as ujiej ^a ^ saauBmoJ so¡ ajiua pBptmjo^ao^ b¡ jeasnq ^a
anb (80I-S8 •s3?&lt;1 '!" 'PPld *3pu3U3p¡ o atnuawojj) viaoíig oksvh^ BAjasqo (^)
•uoiaBSnfuoa BJjsenu ap eoisandmo^ sodmati oj Bnuo| ^3qvq oqjtaA ¡a nos anb
-BAUt oidpiUBd jb otmi/ut imdiotuod ajqwou Bfijqaj^ buie^^ •(,(, -íBd '-jio 'P3 (g)
sbj ap ^ sajBSjaAiun soj ap Bijoai bj b afBn^uo^ p
n^ ouadtna ns opo^ osnd BOiiscjoosa b^^ •gjuatnBoisijBjaní
nonv^ho P •rajajdjajm b oa8[[ 'Hassn^ puBj^jag BjBuas ouiod 'anb
'svmooaxv[) svt; a^qos oijijjo^ ap opeiej) p anj 'Bpnp uis 'ojp
ap ssnB[) •BDisijBjam b^ b B^uBuiBaá B[ j B^iS^j B[ ouipjoqns
-ns ojjsaein p sapjpjsijy ua opiuoj ejqe^ anb 'stpaj^ p^pg

osnojiy B[Buas unSas
i sbj ap jo^nB p ua utiB baj3suoo anb Á 'uanwaS ns Anj
apuop BiJBjaji^ B3i)a^axa Baomi.id b^ ap ^bjia oji^Bq p oipjad botjbuibjiS
b[ oisa uod ivoipptaw b^ b oipnjsg ns bje^uuij Bjsijdao^ad ojjsanu anb
'oSjBqtoa uis 'Bmi^se^ s^ • (g) nopoajjad Binns ap opsq^ap un
p na BjaA ainBjadmi oijaji^a p anb bá 'onBjpjsB^ pp u
^ o^n3iuiBZ[Bua Biuodns pBpnnjojuoD B[ ¡^buoiobu o[[n^^o oiuijjáo[ Á
oj^nao un jBjsnfB asa ua BjDB^duioa 'ouisiuiisb 'Bzmb Á íbuubj BDt^Bni
-Bjá B[ b JB8a[^ BJBd aiuond un jboo[od ap jBmuiipjd o;tsodoj:d opB.i
-Bpap ns ojp b oiaoui oj Bzmb oja^ 'SBn^uaj SBqpiB ap sbdijbuibjS
sbj jBjsnfs BJBd uoioBjajdjajuí b^ ap opiiuas p 9zjoj '—sosbo soj b
a^uajajaJí oj BJoqB ajjn^o aui as— jousdsa ja A ujibj ja ajjaa sbiou^j

p

'6E6I
t&lt;rj no ',JAX I3!S PP

— 06 —
!¿8I"¿SI
(¿)

o '(aiBq b^) tí/Bi^/ uví ouioo 'uppB^TjiuSis ns a^nuiuigip o Bpnra
'Bjajauíoo 'oqjaA jb Bp^SajSB 'anb u9idbjo bj ap ajj^d Bun sa,, í (Bfuq
•8M) u'''"1 ou '301 lDtu 'aal wa?9 pnaizip onioo 'janbB ap uoidbdijiu
-Sis bj Bpnm o 'BnSuaui o 'aq^utq oqiaA jb BpipBUB jBnD bj 'uop^jo
bj ap sajjBd zaip sbj ap Bun sa,, roiqjaApB jap sbj í (oíbuoq) &lt;tunraoa
ua o jBjnDij-red ua bsod Bun o odjano un BaijinSis anb 'osbo auatj
anb u9pBJO bj ap ai;red un sa,, í (BÍijqa^f) mbsoo o odjano boijiuSis
a 'sodraaij uis 'sosbo Jod Buijoap as anb 'uopBJO bj ap sajJBd zaip
sbj ap Bun sa,, :ajquiou jap sbj 'ojduiafa jod 'asuaJBdrao^ -uopBJo
bj ap sajjBd sbj ap sauopiuipp sbj ua BOJao ap anSis ojbuoq y
*Kjapuajdap usjjanb BnSuaj
BUBjjxa ap anb soj BJBd BUBjjaiSBO BnSuaj bj ap sauoionpo.ijuí sbj
aQ,, :sopciundB vÁ. sojisodoad soj ap oun b j^padsa ua apuodsaj anb
'ajjBd Bjumb Bun Bjqo bj apuaadtnoo sBinapy •sixvtui^ Á (otSo^nuy
'pBpaidojd sonara uoo 'naiquiBí Á 'vi3ojofuoj\[ puiuxouap as oSanj
anb oj ap opijuas ja ua) viSojowit^ 'mposouj 'mfvuSouO :^íoq bjsbi[
Bajj anb jBuopipBJj u9isiAip bj Bfuqa^f aoajqsisa '^dnoo as anb ap
Boiun 'Bjauíud bj ap oajuaQ 'souJBJídsui somaqap sojapoui so^no ua
saao^nB sojio b á s^jaod soj b Boijdxa anb 'njopvuopap o votjpfst^ a
'ajjB jap SBj^aj A sojdaoajd soj auaiiuoo anb 'jnwi^toop o votppjaui
:sajjB¿ sop ua boubiubjS bj ap u^isiAip bj BAodB ouBijijum^ ug
•njijjdsa ns ua opjafa Bpu^njjuí Bood 'JojnB ojjsanu jod zaA
Bun ap SBiu opBip anbuns 'sapjojsijy b oju^no ug 'sajqmou A sbu
-oSa^BO 'sauoisiAip uoJBjjsiuirans aj 'opoj ajqos 'ojbuoq A ouBijijum^)
•Bjqo ns opunj Bjp ua A Bfoqa^ ojídsui as Bisa ug 'boisbjo uoioip
-bjj bj ap oiajdmoa jod asjiSBsap 'ajuatneiJBsaoau 'Bjpod ou aauBia
-oj Braoipi un ap jboijbuibj8 uopBoijrpoo ap oÁBSua jamijd jg

smouanjfut

-ajtp ojqumjsiA BÍijqa^ apuop soiaadsB soqonra ua anb ojjap sg;

'(L) ojjijqnosap BJBd
Biq^q as ou unB anbunB 'opunj^ OAan^^ jap Bjaap BzuBjad

•a^jBnuijuoa unB Bjjpod sapniíjiuns ap uopejaui
-nua ^^; ^(oiBueQ) tl(ajBq oaod) wviovf wruvd '(aaBij ou) wvjovf uou

•MJaduiojjo3 BiauBJouSí jod Bpand as ou
osn ouisaui ja anb,, uapuaijap 'opBziJojnB osn jap sopiSoo 'sojdaoaad
sng -Bjafasuoo X BinS ouioa 'opo^ ajqos '•A 'ijoijajsod b uaiq sbui Bjqo
boijbuibjS bj Bfuqa^f bjbj -Buijdpsip Bqoíp b pBpijBuij jbj a^nqijjB
aj as anb 'ouispiSoj jap ^puanjjuí jod A 'oSanj soui^a uníias 'ajuara
-BjpjBj sg -BUjajEra Bn^uaj bj ap ooijosjd oiuiraop ja JiJtnbpB BJBd
ajqipupsajdrai sas Bjsa anb jBSuad aoajBd ojuauíom un^uiu ug "bou
-buibjS bj auai^ ojsj^ijod aj^snji ja BJBd anb 3oubojb ja 'BaauBin B}jap
ua 'bíij A oai^boijiu^is a^nauuBjnoiiJBd sa ttosn ja jod japuajdap bj v
souiu apsap uauaiA ou is,, asa anb asaAjasqQ *uBjqo ira Bjsa jod jsqes
buib sera BjnBjpod 'osn jod japuajdap bj b souiu apsap uauaiA ou is,,
sajsno soj 'BnSuaj ns ap pBpisaaau A BUBdsg uoo o^bji unSjB uauau
anb sojio soj sopo^ b BJiAjae uaiqraB) anb B^ijqa^ oSanj Báa^Sy

'(8) unoiounfuo3
'oxqjaApB 'uoiatsodajd 'o^mijuí jeidpiiJBd aiqniou 'otpunaaS 'oidp
-HJBd 'oqjaA 'ojnoijjB 'ajqmouojd 'ajquiou :oubjj3^8B3 ja ua uoia^ao
bj ap 8ajJBd zaip 'sBpoj jod UBaas anb issy ^souijej iu soSaioS soj
uauap ou jBn^ ja 'o^iuijui jBdppisd ajqmou ja a 'soSawS soj uauaxj ou
jsno ja 'oipunjaS ja ojnaijJB ja uoo somajipsuB a 'oxqjaApB jap uopaf
-jajuí bj souiajinSujisip ou 'soSaijS soj uoo 'sojjoso^;,, :ujjbj á o^aijá
ja ua UBjnSuiisip as unuioa oj Jod anb oqoo sbj ap JBSnj ua uop
-bjo bj ap sa^jBd zaip aoouooaa SBiuapy -baijob bj auarj ojos j
ja anb SBjjuaiui '(BAisBd 'jBuosjadrai oqjaA 'baijob) saaoA saj^
ujíbj ja anb BJBjoap 'uaiquiBí 'jsb íttsoqanui ap ojamnu jb oun ap
ojauínu jap oajbs bubjj3^sb3 BnSuaj bj auaij ou ajquion jap
-ap,, anb BjBuas 'ojduiafa jod 'isy -jouBdsa ja Á ujjbj ja aj^u
-ajtp Jiiqnasap o^iuuad aj zb^bs BpBjiui ng 'ODiSBja uojjBd jb a^uaiu
-jiA^as OAnjB as ao^nB oajsanu anb 'oSjBqraa uis 'asuaid as o^^

�aristotélicas. Esto originó muchas malas gramáticas y muchas malas
metafísicas. Puede ser, como señala el citado filósofo inglés, que con
el suficiente cuidado las diferencias metafísicas puedan tener cierta
relación con las diferencias sintácticas; "pero si es así, será sólo por
un largo proceso que comprende, incidentalmente, la creación de un
lenguaje filosófico artificial". Y, claro está, este lenguaje en muy
poco se parecerá a una lengua natural.
Empeñada en tales intentos, la gramática escolástica se sirvió
lógica y fundamentalmente de la deducción. Construyó sistemas
más o menos atrayentes, pero se privó de nuevos conocimientos que
sólo podían aportarle la observación y la inducción.
Nebrija, al incorporarse, según vimos, a la corriente de la mejor
tradición latina, se aparta de la actitud escolástica. Y si bien por un
lado paga tributo a la autoridad de los viejos libros, por otro aprende
a escrutar la realidad del idioma y a cimentar su trabajo en prin
cipios científicos. Él opera sobre un material inexplorado y ello lo
obliga de continuo a tener delante ese material. La realidad idiomática se le ofrece virgen para el descubrimiento, y nada de insólito,
pues, que éste lo atraiga más que los sistemas. Faltará en su obra —y
yo pienso que no es de lamentar—: la anhelada simetría que bus
caron los escolásticos, pero se palpará siempre la aguda observación
de los hechos, que es el elemento esencial para el valor y la perdu
rabilidad de un libro de los de su clase.
Consecuencia de la precitada postura es que nuestro gramático
no se atenga a un criterio unitario para clasificar las partes de la
oración. Unas veces se basa en la forma, como ocurre en el verbo:
"se declina por modos e tiempos, sin casos" (10) ; otras, en la función,
como en el adverbio: "añadida al verbo hinche, o mengua, o muda
la significación de aquel" (11); casos hay, en fin, en que se funda en
la forma y significación, según se ve en la definición del sustantivo:
'^se declina por casos, sin tiempos, e significa cuerpo o cosa" (12).
Si en el capítulo correspondiente al artículo formula un punto
de vista unitario, al decir que "la diversidad de las partes de la
oración no está sino en la diversidad de las maneras de significar",
tal concepto no tiene en su obra ulterior desarrollo. Es un asomo
sin trascendencia de las ideas filosófico-gramaticales del Estagirita o
de algún gramático escolástico. El deseo de enfrentarse directamente
con el idioma, sin dejarse arrastrar por un desmedido afán de sis
tematización, y asirlo no importa en qué dirección, pero asirlo en
toda su compleja realidad, le hizo al ilustre nebrisense traicionar la
lógica, pero le permitió dar los elementos suficientes para distinguir
las diversas partes de la oración y penetrar en su naturaleza. ^
¿Que no todas sus conclusiones sobre tan debatido punto sean
hoy aceptadas como verdaderas? ¿Que juzguemos, por ejemplo, ina
decuado el incluir las interjecciones entre los adverbios? De acuerdo.

Pero, ¿cuánto camino no se habría ahorrado en el conocimiento
de la estructura de la lengua de haber seguido las direcciones
que él imprimió a su estudio? Después de más de tres siglos
de tanteos, de marchas y contramarchas, Andrés Bello, el ini
ciador de la gramática moderna, vuelve a adoptar, para distinguir las
partes de la oración, una positura que, si no igual, es muy semejante
a la de Nebrija. También en Bello hay un apartamiento involun
tario de su punto de vista inicial; apartamiento que, como veremos
luego, contribuye eficazmente a una más cabal comprensión de los
elementos idiomáticos. Creo que una estricta valoración de Nebrija
exige que se le considere no sólo en relación con el pasado, como
iniciador de la gramática romance y renovador de los estudios lin
güísticos, sino también en relación con el futuro, con sus continua
dores. Entonces se comprenderá que no es únicamente su prioridad
en el tiempo lo que lo hace acreedor a nuestra consideración.
Hay otros varios aspectos de la doctrina gramatical en los cuales,
después de mucho andar, se vuelve asimismo hoy a la interpretación
de Nebrija. Así en el concepto de artículo, que él define como par
tículas "que añadimos al nombre para demostrar de que genero
es" (13). Definición que está muy próxima a la dada actualmente
por lingüistas de la autoridad de Amado Alonso y Pedro Henríquez
Ureña, quienes desechan, por insuficiente o inoportuna, la basada
en la idea de determinación que acogieron nuestros gramáticos de

ios ^iglos XVIII y XIX (14).
También la noción de género del nombre posee en el nebrisense
visos de modernidad. Aunque en la definición parece apuntar la idea
antropomórfica y llega a confundir género con sexo, en el desarrollo
se basa en un criterio puramente formal: distingue el género de los
nombres por el artículo que requieren (15). Dicho criterio fue aban
donado posteriormente, sobre todo durante el romanticismo en que
cobró auge la interpretación antropomórfica, pero lo retoman luego,
en esencia, Andrés Bello y los mejores gramáticos modernos al fundar
la distinción genérica en la concordancia con el adjetivo.
Observa D. Américo Castro que las denominaciones que utiliza
Nebrija para los tiempos del verbo ("presente, pasado no acabado,
pasado acabado, pasado más que acabado, venidero") son más vivas
que las actuales, y se percibe en ellas la intención de llegar a la in
teligencia del lector. Intención, añadamos, que parece estar siempre
presente en él como reacción ante cierta enseñanza dogmática y
memorística.
Desde luego, sería absurdo pretender que, después de 450 años,
la obra de Nebrija mantuviera en todos sus puntos una vigencia
actual. Hay muchos aspectos de su doctrina que han sido superados
y que hoy resultan insuficientes o equivocados. El concepto de acci
dente gramatical, por ejemplo, tiene en él gran latitud e imprecisión:
(13)Pág. 130.
(14)A. Alonso y P. Henríquez Ureña, Gramática Castellana, 1. y 2.
Buenos Aires, 1938-39.
(15)Véase pág. 119.

(10)Ed. cit., pág. 133.
(11)Pág. 151.
(12)Pág. 101.
— 92 —

— 93 —

cursos;

�— 6—
•611 •?&lt;! B?A (St)
"6S-8E6I 'S8J¡V
zanftjBu^jj -¿ i osuoiy 'V (I)
•0I *?d (1)

mijoumu*) '

: upispa jdmi s pnji^Bj ubj js a^ sus!} 'ojdinsfs jod 'jb^ijbuibjS ajuap
ap ojdaauoo j^ 'sopBaoAinbs o s^juspijnsui us^jnssj jíoq snb X
opie UBq snb BuiJjoop ns ap soiaadsB soq^nuí a"b jj "pni^e
iA Bun sojund ns sopo} ua BjsiAnjuEui Bfijqa^f ap Bjqo bj
'soub Q5^ ap sandsap 'anb Japu3)3jd opjnsqB bijss 'oSanj apsag
•Boijsjjouiain
^ BoijBiuSop bzubu3Sus BjJsp sjub uppaBa^ ouiod ja ua ajuosaad
3jdni3is jb^ss 333JBd snb 'souiBpBUB 'uppua^uj -jojaaj jap BiouaSip^
-oí bj b jbSsjj ap uppusiui bj sBjja na sqpjad 38 Á 'sajBnjaB sbj anb
SBAIA SBIU 008 (ttOJ3piU3A 'opBqBOB 3nb 8BUI OpBSBd 'opBqBSB OpBSBd
'opBqB3B ou opessd '^jusssjd,,) oqjaA jsp soduisp soj BJBd Bfijqs^
Bzijpn anb sauoioBuuuouap sb^ snb ojjsb^) o^ijaray -q BAjasqQ
•OAi^afpe ^a uoo BisnBpjo^ao^ B| u^ Bjuauaá uoiauíjsip b|
jBpnnj ^ soujapoui sooijbiubjS saaofara so[ jí o^[ag sajpuy 'Biauass na
'o^an{ UBniojsj o[ oaad 'B3ijJomodoj}UB n9pBjajdjaiut b[ aSne ojqos
snb ua ouispijuBuioi p ajiíBjnp opoj aaqos 'ajuaxnjoijsjsod opBuop
-uBqB anj oií^iuo oqiQ ' (\) uaj^inbsj anb o^naijjB [3 jod sajqtnon
soj ap oaauag p anSuijsip :^uuoj ajuaiucand oijajoo un ns sssq as
o[jojJBsap ja ua 'oxas uod ojauaS Jipunjuoa b bS^jj A. BaijJoinodoj^uB
Bapi b^ jEjundB aaai^d nopraijap bj na anbuny •pBpiujapora ap sosia
asuasijqau ja us aasod ajquiou jap o.iauaS sp uoraou bj uaxqraB^

•(^T) XIX A IIIAX 8oIáí^ SOT
ap eoDijBraBjS goajsanu uoxaiSoae snb noi3Bnini.iaqap ap Bapi bj na
BpBSBq bj 'Bunjjodom o a^uapijnsui jod 'uBqaasap sauainb 'bubjq
zanbjjuajj oapa^ jÍ osuojy opBiny ap pBpiJojns bj ap SBjsinSuij Jod
ajuaiuy^njoB BpBp bj b Bintxojd Anuí Bjsa anb npiDiuxjsQ '(\) tt83
ojeauo^ anb ap jBJjsoniap BJBd ajqinou jb eomipBUB ^nb^, SBjnai^.
-j^d onioa anijap ja anb 'ojn^jiJB ap oida^uo^ js ua jsy •Bfijq3\[ ap
uopB^ajdaajuí bj b Xoq oiusiuiisb 3AjanA as 'JBpuB oq^nuí ap sanusop
'sajBna soj na jBaijBiuBj^ BuiJjoop bj ap so^aadsB soijba sojjo jÍbjj
-upiaBjapisuoa Bjjsanu b jopaaiaB aasq oj snb oj odmai) ja ua
d ns aiuarasamn ea ou anb B^apuajdiuoa ae aauojug -sajop
-Bnuijuoa sns uo^ 'o^njnj ja uoa uopBjai ua uaiqiuB} oms 'so^ijsinS
-nij soipnjsa boj ap jopBAoaaj Á aouBiuoj boijbuibjS bj ^p jopBiaiui
ouioa 'opBSBd js uoo uppBj3j us ojos ou ajapi9uoo 3j as snb sSixs
Bfuqs^j sp uopBJojBA B^3u)ss Bun snb osj[) "soaijBinoipi so^uaiuap
soj ap u9jBuaaduioo jBq^a sbui Bon b ajuauízBoija a^nqijjuoa 'oSanj
soutajsA ouioa 'snb ojuaiiuBjjBdB íjbi^tut b^sia sp ojund ns sp oijbj
-unjoAui o^uaiiuBjJBdB un jÍBq ojjsg us usiquiBj^ -Bfuqs^^ sp bj b
a^usfauías ^nuí ss 'j^nSí ou is 'snb B-mjisod ^un 'uoi3bjo bj ap sajjBd
sbj Jináui^sip BJBd 'jtBjdopB b aAjsnA 'Buaapoui boiibuibjS bj ap jopBp
•raí ja 'ojjsg s^jpuy 'SBqaJBraBjjuoa A SBqsjBta sp 'so^juBj sp
sojSis 83jj sp sbui sp sandssQ ¿oipnjss ns b pimudiui js snb
sauopaaatp sbj opinSos jsqsq sp Biiáuaj bj sp Bjnjonjisa bj ap
oiuauuioouoo ja us opBJioqB Bijqeq as ou ouiuiBa ojUBna?

•íi •*

•tot -?d (zi)
•ISt sVd (II)
••! pa (oí)

•opjanaB sq ¿soiqjSApB soj sjius ssuopssfjaíui sbj Jtnjsm p opBnaap
-bui 'ojdraafa jod 'souianSznf sn^)? ¿8BJt3pBpj3A oraoo SBpBjdsaB ^oq
usas oiund opp^qsp ubj sjqos sauoisnpuoa sns SBpoj on ^n)?
•BzsjBjnjBU ns ua iBJiauad A uppBao bj sp ssjjred sBSJSAip sbj
jin^u^sip BJBd sajuaptjns soiusuiaja soj JBp oijiuwad aj ojad 'b^iSoj
bj jbuoioibj^ asnasijqau sjjsnjx jb oziq aj 'pBpijsaj BfajdinoD ns spo^
us ojjtsb ojad 'uop^ajip anb ua Bjjodrat on ojjisb A 'uopBzijBtnai
-sis ap ubjb opipainsap un jod jbjjsbjjb asjsfap uis 'Buioipi ja uoa
ajuaniBi^aJip asjBiusjjua ap oasap j^ 'oaiíSEjo^sa oouBtnBj^ unSjB sp
O BlIJlSBJSg J3p 8SJB3IJBUIBjS-OaiJ9SOJIJ SBSpi SBJ 3p BpUSpUa38BJJ UIS
omosB un s^ -ojjojJBsap lowajjn Bjqo ne ua suan ou ojdaauoa jbj
'ttJB3ijiuSis ap SBjauBui sbj ap p^pisjaAip bj ua ouis Bjsa on nopBJo
bj ap sajjBd sbj ap p^pisjaAip bj,, anb jpsp jb 'oiJBjiun bjsta ap
ojnnd un Bjnnuoj ojnaijjB jb ajnaipuodsajjoa ojnjrdBa ja ua ig
•(Zl) kbso3 o odj^na bdijihSis s 'sodniaii uis 'sosb^ jod Burj^ap as.,
:oAi^nBjsns jap uppimjap bj na sa as unSas 'uppBsijiuSis A bumoj bj
us spunj ss snb ns 'mj ua '^Bq 8O8B3 ¡ (n) pn^ ^P uopBsijiuSis bj
Bpnni o 'BnSuaní o 'aqanxq oqjaA jb BpipBUB,, toiqjaApB ja ua ouiod
'uopunj bj us 'sbijo í (oí) t4sosBa uis 'sodmsii s sopoui jod Buijasp ss,,
:oqj3A J3 us sjjnao ouioa 'buijoj bj us BSBq ss ss^sa sbuq "uopEao
BJ 3p 63JJBd SBJ JB3IJISBJ3 BJBd OIJBJIUTl 0IJS^IJ3 un B BUSJB SS OU
osubuibjS ojjssnu snb ss Bjnjsod BpBjpajd bj ap spuan^asuo;^
•asBjo ns sp soj sp ojqij un sp p^ptjiqBJ
-npjad bj A jojba ja BJBd jBpuasa o^uamap ja sa anb 'soqaaq soj ap
uppBAiasqo BpnB bj ajdiuois BJBdjBd ss oasd 'soaijSBjoasa soj uojb^
-snq snb bijjsuiis BpsjsquB bj —jB^uaniBj ap sa ou anb osuaid oX
X— Bjqo ns ua bjbjjb^; -SBrasisis soj snb sbui bSibjjb oj sjss snb 'ssnd
'ojijosni sp BpBU jÍ 'ojusiraijqnasap ja BJBd usSjia aoaajo aj as Baij
-BUIOtpl pBpiJB3J B^J 'JEMSIBUI SSS S^UBJSp JSUS) B OnUI^UOS Sp BSljqO
oj ojja A opBJOjdxaní jbijsibiu un ajqos BJsdo j^ -sooijjiuaio soidp
-uijd na oÍBqBJi ns jciuamp b A Bmoipi jsp pBpijBSJ bj JBjruosa b
apuajdB oi)o jod 'sojqij sofaiA soj ap p^pijoniB bj b o^nqiJj BBd op^j
un jod usiq rs j^ -BapsBjoass pniíj^B bj sp BjjBds ss 'buubj uppipBjj
jofaui bj ap ajuajjjoo bj b 'soiuia unSas 'asjBJodJoaui jb 'Bfiaqa^f
•nppanpni bj A nopBAiasqo bj sjJB^jods u^ipod ojos
snb sojuaiiniaouoo soAanu ap pAud as ojad 'ss^usa'bjib souaui o sbui
sBraa^sis pjínjjsno^ 'nppanpsp bj sp ajuamjBjnauíBpunj jÍ b^iSoj
OIAJI8 3S B3I}8BJO383 B0IlBUIB.l3 BJ 'SO^US}UI 8SJB^ U3 BpBliadlU^
•jBjn^Bu Bn^usj snn b BJ333Jsd as oood
jínin ua sfBnSnsj ajsa 'Bjsa ojbj^ '_^_ ^^BptjijJB oaijpsojij afsnSuaj
an ap uppsajs bj 'a^naurjBiusppni 'spusjdnios anb osaaoad o^jbj un
JOd OJOS BJ38 'ISB SS 18 OJsd,, i 8B3IJ3B^UIS 8BpU3J3Jip SBJ UOO UppBJ3J
B^jap janai uBpand sBaisijBjara SBi^nsJsjip sbj opspma s^nspijns jo
uoo snb 'ssjShi ojosojij opsjp js bjbuss oraoo 'jss apan^ •SB3isjjBj3ra
sbjboi SBipnuí A sboijbuibjS sbjbiu SBqonuí oui^ijo ojs^

�si por género entiende en el nombre lo que acabamos de ver, en el
verbo toma por tal "aquello por que se distingue el verbo activo del
absoluto" (16). Tampoco nos satisfacen actualmente su definición de
sílaba, su noción de pronombre y varios otros puntos que sería ocioso
enumerar. Incompleto nos resulta su estudio de la sintaxis, donde
sólo trata los casos más generales de la concordancia y construcción.
No aborda para nada el examen de la subordinación, y el de la
coordinación, con sus problemas, apenas lo roza. ¿Supone ello men
gua de su gloria? De ninguna manera. En tan ardua empresa, nadie
—me atrevo a afirmar— podría haber hecho más. Per otra parte,
si él tuvo cabal conciencia de sus merecimientos, también la tuvo
de sus posibilidades: "io quise echar la primera piedra, e hazer en
nuestra lengua lo que Zenodoto en la griega e Crates en la latina;
los cuales, aunque fueron vencidos de los que después dellos escri
^ieron, a lo menos fue aquella su gloria, e sera nuestra, que fuemos
los primeros inventores de obra tan necesaria" (17).
A los valores intrínsecos ya apuntados, la Gramática de
Nebrija une otro no por cierto menos digno de interés: el docu
mental. En ella se encuentran, según señala Cuervo, los primeros
datos positivos sobre ortografía y pronunciación castellanas (18). Nue
ve capítulos del libro están destinados al estudio de las letras y de
su pronunciación. Sostiene Nebrija que "assi tenemos de escrivir
como pronunciamos, e pronunciar como escrivimos". Y es, precisa
mente, este buscar el ajuste entre pronunciación y escritura lo que
lo lleva a detenerse con especial cuidado en las descripciones de los
sonidos; descripciones que, si bien carecen de la precisión científica
que la fonética les lia dado hoy, son particularmente expresivas, y
constituyen inestimable fuente para conocer el habla de la época.

Su criterio de la corrección
El ideal de lengua que, teóricamente, toma como normativo
nuestro primer preceptista es el más recomendable. Al definir la gra
mática declaradora dice: "expone e declara los poetas e otros autores
por cnia senté jangá avernos de hablar" (19). La lengua de la litera
tura, pues, es el dechado en que debe apoyarse la corrección idiomática. Tal orientación supone no sólo dignificación y encumbramiento
del punto de mira, sino también armonización en el conflicto que las
variedades regionales planteaban entonces con particular intensidad
en la Península: implica subordinación dé los particularimos localistas
a superiores motivos estéticos.{

de poseer la fuerza normativa que adquirió posteriormente, no puede
extrañar que alguna vez Nebrija se apoye en el uso cortesano, digni
ficado por el secular prestigio de Toledo, y que otras se deje llevar
por la influencia de su solar natal, Andalucía (20). El más alto ideal
de la lengua, atisbado por Nebrija y definido en 1515 por Francisco
López de Villalobos ("en todas las naciones del mundo la habla del
arte es la mejor de todas"), sólo será elaborado con precisión y de
fendido con firmeza tiempo después por el sevillano Fernando de
Herrera (21).
Alguna vez, y para legitimar ciertos cambios ortográficos que
juzga convenientes (siempre moderados, es cierto, porque piensa que
"en aquello que es como lei consentida por todos, es cosa dura hazer
novedad"), Nebrija exhorta indirectamente a la Reina a que los
prohije: "hasta que entrevenga la autoridad de vuestra Alteza, o el
consentimiento de aquellos que pueden hazer uso, escrivamos aquellas
pronunciaciones para las cuales no tenemos figuras de letras en la
manera que diximos en el capitulo sexto, presuponiendo que adulte
ramos la fuerza dellas" (22). Al lado, pues, del uso autorizado, otro
elementos rector: el Soberano. Criterio éste que quizá desconcierte al
lector contemporáneo, pero que nada de inaudito tiene en una época
en que el monarca lo era todo. Se recurre a él como suprema autoridad
coordinadora, atribuyéndole una facultad muy semejante a la que pos
teriormente tuvieron las Academias.
Creo, asimismo, que es digno de notar cómo en las palabras pre
cedentes se revela otra actitud esencial de Nebrija frente a su pro
fesión de gramático: no obstante su reconocida autoridad, se siente
respetuoso del uso y se resiste a modificarlo por sí solo. A sus ojos,
y esto asoma insistentemente en la obra, la misión fundamental del
gramático se reduce a registrar el uso lingüístico y orientar el gusto
hacia aquellas formas de mayor dignidad. Lástima que después mu
chos de sus seguidores olvidaran tan ejemplar actitud, para pretender
erigirse en hacedores de la lengua, con lo cual sólo consiguieron
hundir la Gramática en hondo desprestigio.
También en alguna oportunidad, y siguiendo a Quintiliano,
nuestro preceptista recurre a la lógica para fundar las normas de lo
correcto. Declara que entre ciertas partes de la oración existe un orden
casi natural y muy conforme a la razón que exige que las cosas que
por su naturaleza son primeras y de mayor dignidad se antepongan
a las secundarias y menos dignas; diremos, por tanto, "el cielo y la
tierra", y no al revés. Condena la alteración del orden, para él
natural, de las personas, que en el uso impuso la cortesía; en lugar
de "el rei, e tu e io venimos", preceptúa: "io, e tu e el rei...". Igual-

Claro está que en una época en que la literatura se hallaba lejos
(16)Pág. 134.
(17)Pág. 7.
(18)Rufino J. Cuervo, "Disquisiciones sobre Antigua Ortografía y Pronunciación
Castellanas", en Revue Hispunique, t. II, 1895; incluido en Disquisiciones sobre Filología
Castellana^ Buenos Aires, 1948.
(19)Pág. 13.

(20)Así, en la pág. 104 se lee: "El nombre substantivo es aquel con que se aiunta
un artículo, como "el ombre", "la muger", "lo bueno"; a lo más dos, como "el infante",
"la infante", segund el uso cortesano". Acerca de la influencia andaluza véase el trabajo
ya citado de R. Menéndez Pidal.
(21)Sobre esta cuestión puede consultarse el penetrante y erudito estudio de Amado
Alonso, Castellano, Español, Idioma Nacional, especialmente págs. 80-94; Buenos Aires,
1938.
(22)Pág. 53.

— 94 —

— 95 —

�— S6 —
•S -*?d (ZZ)
•8E6I
'ajjy souang !^^'O8 'sSBd aiuatU]Bpad9a 'pntotovfj owmpj 'jounds^ 'ouojjaisD^ 'osHOiy
oavniy ap oipnisa ojipnjs i aiuBJiauad ¡a asjBijnsuoa apand uoi^san^ c)98 ajqog (jj)
ofaqB^) |a 39B3A sznjspuB Bpuan^^uí ^\ ap B^ja^y 'ítouosaiuo^ osn ja pungas 'c(a)uBjai vc\n
'^ajuBjuj \an ouioj 'sop sbui o[ b í^ouanq oj,, '14Ja8nui B[,, 'tíajqrao ja,, omoa 'O[noi]jB un
Biunie as anb no^ ¡anbB sa OAiiusisqns ajqmou j^,, :aa[ as ^^\ 'Ssd b^ ua ^isy (OZ)
j ^ • *pj p s ni 9 'oí,, :Bnjdaaajd 'MsoraiuaA oí a m a 'pj jaw ap
jBnj ua ^BisaiJoa bj osnckui osn ja ua anb 'sBuoejad sbj ap 'pjnjoti
J3 BJBd 4U3pJO pp UOpBJ3JJB BJ BU3pUO[) 'S3A3J JB OU A ^^BJjaiJ
bj ^ opp pM 'ojubj jod 'soraajip ísBuSip son^ra Á SBiJ^puno^s sb[ b
HBSuoda^ue 36 pepiuáip joXbui ap ^ SBaaunad nos BzapjnjBu ns aod
^nb sBsoo sb^ anb aSixa anb uozbjc b^ b auuojuoo inra A pjnjBu isbo
uapjo un ajsixa uopsao bj ap sajjBd SB^jaia aaiua anb Bj^paQ -ojaajjoa
o[ ap ssrajoa sb^ a^punj Bjsd B3i8o{ b[ b aajnoaj Bjspdaagjd ojjsanu
'ouBi^Tjum^) b opuam^is jÍ 'pBpmnjjodo BnnSp3 ua natqniBj^
•oíSijsaídsap opnoij na BaijBtnBj^ bj Jipunif
uojarnSisuoo o^os p^na o[ noa 'Bnu3[ b^ ap sajopaaBi^ ua asji^ua
^apuajajd BJBd 'pnjpaB jBpiraafa ub^ UBJBpiA^o saJopmSos sns ap soqa
-nin sandsap anb BratjsB^ 'pBpiuSip joXbui ap sbiujoj ssjpnbB sp^ij
oisnS p jBiuauo A oaijsmSui|; oen p JBJjsiSaj b aanpaj as ootjbuibjS
pp ^juaniBpnnj uotsiui bj 'BJcqo BJ ua ajuaraajuoisisui buiosb ojsa A
'sofo sns y "ojos is jod ojjBaijxpora b ajsisaj as A osn jap osonjadsaa
ajuats as 'pepiJojnB Bppouoaaj ns aiUBjsqo ou ¡ootjbuibj^ ap uoisaj
-OJd ns b ajuajj BÍuqa^ ap jspuasa pnjijaB bjjo BpAaj as sajuopaa
-ajd SBjqBjBd sbj ua oraoa jb^ou ap ou^ip sa anb 'orasinnsB 'oaj^)
•SBiniapBDy sbj uojaiAnj a^u^iujoijoi
-sod anb bj b aiuBfaraas ^nuí pBjjnaBj Bun ajopua^nqijjB 'BJopButpjooa
pBpiJojne Braaadns oraoo ja b ajjnaa^ ag *opoj Bja oj bojbuoui ja anb na
Baoda Bnn ua auaij oupnBm ap Bp^u anb ojad 'oauBjodraajooa jtojaaj
jb ajjapuoasap ^zmb anb aisa oijaju[) 'ouBjaqog ja :jojaaj so^usraaja
ojio 'opBziJomB osn jap 'sand 'opBj jy '(^^) SBjjap Bzaanj bj soraBj
-a^jnpB anb opuamodnsajd 'ojxas ojnjidBa ja ua souirxtp anb BjauBUt
bj ua sBJ^aj ap SBjn^ij soinaua^ ou sajBna sbj BJBd sauopBpunuojd
SBjjanbB souiBAoasa 'osn aaz^q uapand anb sojjanbB ap oiuauui^uasuoa
ja o 'Bzaijy BJisanA ap pBpiJojnB bj BSuaAaajua anb b^sbij^ rafíijo^d
soj anb b Bupjj bj b ajuauíE^oaJipui Bjjoqxa Bfjjqa^j ' (típBpaAou
jazBTj Bjnp B8oa sa 'sopoj jod epnuasuoa pj oraoa sa anb ojjanbB ua,,
anb Bsuaid anbjod 'ojjap sa 'eopBjapora ajdraais) sajuatuaAuoa BSznf
anb sooijbjoOJJO sotquiBa soijap JBUiíjtÜaj BJBd A 'z^a BunSjy

H

ap opuBUJa^ ouBjjTAas ja aod sandsap odraaij Bzatn.nj uoa opipuaj
-ap A upispajd uoa opBJoqep B^38 ojos '(ttSBpoj ap jofara bj sa ajjB
jap Bjqsij bj opunuí jap sauopsu sbj SBpoi ua,,) soqojBjjiy^ ap zado^j
oospuBj^[ aod SXS^ ua opiuijap A Bfjjqa^f Jod opBqstjB 'Bn^uaj bj ap
jBapi ojjb SBiu j^ • (0^) BianjBpuy 'jbjbu jbjos ns ap Bpuanjjuí bj jod
aBAajj afap as sbj^o anb A 'opajoj^ ap oíSt^sajd jsjnaas ja jod op^aij
-raSip 'ouBsajjoo osn ja ua aXod^ as Bfijqa^j z^a butiSjb anb jb.u bjjx^
apand ou 'ajuaiujoijajgod oijmbpB anb baijbuijou Bzaanj bj jaasod ap

(61)
miojojtj ajqos sBiiopiiinbsiQ na opinpui ÍS68X 'II ' 'anbiui&gt;dsif¡ annay ua '^sbub^^i
uopoi^unuoj^ ¿ m^iSouQ cn^puy sjqos sauopismbsi^,, 'OAaa.l^ [ ONija^ (81)
•¿ -8?. d (¿I)
•ÍI •?&lt;! (91)
sofaj BqBjjeq as BaniBjajxj bj anb ua Baoda Bun ua anb Bjsa ojbj;)
•soaija^sa soaijoui sajoijadns b
sbjsijbdoj soraiJBjnoijJBd soj ap uopBuipaoqns Baijdrai ^Bjneuiuaj bj ua
pBptsuaiui jB^nopjFd uoa saauojua uBqBaiuejd sajBuoi^aj sapspaiJBA
sbj anb oiaijjuoa ja ua uopBziuouuB uaiquiB} ouis 'bjitu ap ojnnd jap
ojuairaBjquinaua A uop^aijiuSip ojos ou auodns uopBjuau jb^ 'b^ií
-Braoipi uopoajjoo bj asjB^íodB aqap anb ua opsuaap ja sa 'sand 'Bjnj
-Bjaaij bj ap BnSuaj wj *(6i) tíjvjqm{ ap souiaan oduvfawas rnno uod
sajojnv sojl}o a svj^od soj BJBjaap a auodxa,, :aaip vuopvuvpap BaijBin
-Bjj&gt; bj Jiuipp jy -ajqepuauíoaaj sbui ja sa B^s^daaaJtd jaiuud oj^sann
oaijbumou oraoa bhioj 'ajuauíBaooaj 'anb BnSuaj ap jsapi j^
umooanoo vj ap

ng

•Baoda bj ap Bjq^q ja jaaouoo BJBd aju^nj ajqBraijsaui
A 'SBAisajcdxa ajuaiujBjnaijJBd uos '^oq opBp bij saj BDijauoj bj anb
BOijiíuap uoispajd bj ap uaoaJBO uaxq is 'anb sauopduosap ísopxuos
soj ap sauopduasap sbj ua opspma jspadsa uoa asjauaiap b ba^jj oj
Dnb oj Bjnjuasa A uopBpunuojd aj^ua ajsnfB ja j^^asnq ajsa '^^uaui
-Bspajd 'sa j^ -^soraiAijasa omoa jBpunuojd a 'souiBpunuojd oraoa
jrAijasa ap soraauai issb,, anb Bfuqa^yj auapaog -uopEpunuoid ns
ap A sBjjaj sbj ap oipnjsa jb eopsutisap UBjsa ojqij jap sojnqidBa aA
-an^[ *(8X) SBUBjjajSBa uotoBiaunucid A bijbjSojjo aaqos soA^isod sojBp
sojaraijd soj 'oA^an^ BjBuas unSas. 'uBJjuanaua as Bjja u^ -jBjuara
•naop ja :saa3jui ap ouSip souaiu oiaap lod ou ojio aun Bfijqa^
ap v^ixyiMVH^) bj 'sopB^undB bjÍ soaasujjjuí saJojBA soj y
'(¿i) uBTJB8aaau ubi Bjqo ap sajojuaAui sojatuiJd soj
goman} anb 'BJisanu Bjas a 'btjoj^ ns BjjanbB anj souaní oj b 'no jai i.
-ijasa sojjap sandsap anb soj ap soppuaA uojanj anbunB 'sajBna soj
íbuiibj bj ua sajBJ[) a BSatjS bj ua oiopoua^ anb oj BnSuaj BJ^sanu
na jazBq a 'Bjpaid Bjamijd bj jsqaa asmb 01,, :sapBpijiqisod sns ap
bj uaiquiBj 'so;uaiuipajaur sns ap Bpuapuoa jBqsa OAnj ja ts
bjjo jo,j "SBra oqoaq jaq^q Bjjpod —jbuijijb b oa^jjb ara—
aipBu 'Bsajdiua BnpjB ub^ u^j 'BJauBiu BunSum 3q ¿bijoj^ ns ap Bn3
-uaiu ojja auodng? "bzoj oj SBuad^ 'sBmajqojd sns uoa 'uopBuipjooa
bj ap ja A 'uopsaipjoqns bj ap uauíBxa ja epBU BJBd BpjoqB of^
•n^iaanj^suoa A eiauBpjoauoa bj ap sajBJauaS sbut sos^a soj bjbjj ojos
apuop 'sixbjuis bj ap oipn;sa ns B^jnsaj sou ojajdraoauj UBjaranua
osopo Bijas anb sojund sojjo soijba A ajqraouojd ap uopou ns 'BqBjis
ap uopiuipp ns aiuoiujBnjaB uaaBjsijBS sou oaodraej^ *(9j) tíoinjosqB
jap OAiiaB oqjaA ja an^uijsip as anb jod OjjanbB,, jb) Jod Bino^ oqjaA
ja ua 'J3A ap souiBqsaB anb oj ajqraon ja ua apuapua ojauaS jod is

�mente, un criterio lógico-formal le lleva á censurar formas como "vos
sois bueno", "vuestra merced es bueno". Y no en otro criterio se
funda la doble división tripartita en: lexis (perfecta dicción), barbarismo (vicio intolerable) y metaplasmo (pecado excusable), por el
lado que se refiere a la palabra aislada; y phrasis (perfecta habla),
solecismo (vicio intolerable) y schema (pecado excusable), por el
lado que se refiere a las relaciones de los vocablos. El pecado excu
sable o figura no es más que un apartamiento autorizado por el uso
a normas fijadas fundamentalmente por la razón. Apartamiento
que obedece a influencias de la afectividad, de intereses de la
acción o de otros elementos subjetivos. El olvidar estos elementos
y el tomar la lógica como único patrón de la lengua conducirá pos
teriormente a la gramática a las más falsas y arbitrarias interpreta
ciones. Pero si está en Nebrija el germen de ese ulterior descarrío,
fuerza es reconocer que a él la lógica nunca llega a obcecarlo, ni al
canza a constituirse a sus ojos en instancia suprema del bien decir.
Al cabo de los razonamientos citados más arriba concluye: "Pero a
la fin, como dize Aristóteles, avernos de hablar como los mas, e sentir
como los menos" (23). ¡Cómo rezuma aquí el fino espíritu del humanista que no se para en fruslerías! Y es este mismo velar más por
lo de dentro que por lo de fuera el que lo lleva a expresar que "las
palabras fueron halladas para dezir lo que sentimos, e no, por el con
trario, el sentido a de servir a las palabras" (24).

el siglo XIX, en que adquiere formulación precisa con Schleicher. Se
supone que los idiomas, como los organismos vivos, están sujetos a
un proceso de nacimiento, juventud, vejez y muerte. Y, claro está,
al admitir tal fatalismo, nada más lógico, por lo menos como deseo,
que ahincar todo el empeño en aminorar el ritmo de la marcha.

DE NEBRIJA A BELLO
No es mi propósito trazar una historia de la gramática española
a través de tan largo como denso período. Ello rebasaría los fines de
este trabajo y mis posibilidades. Tan sólo pretendo señalar sucinta
mente las direcciones principales de dichos estudios; y esto, en lo
que juzgo necesario para la conexión de las dos épocas que me ocupan
y en cuanto tengan un interés para una más exacta valoración de los
autores que las representan. Quedarán fuera muchos nombres cons
picuos y aspectos sustanciales: unas veces por no considerarlos tan
ilustrativos para el propósito señalado como otros que, aunque menos
importantes en sí mismos, instruyen y animan en mayor grado; otras
veces, por haber carecido de la información necesaria. No obstante
esto último, creo que la escasa atención que han merecido estos
asuntos será suficiente excusa para que hable de ellos.

Por otra parte, resulta sorprendente que Nebrija llegue a vis
lumbrar aspectos del lenguaje que sólo aflorarán varios siglos más
tarde gracias a las investigaciones estilísticas. Así, su sagacidad des
cubre lo que hay en el hablar de intención activa para producir de
terminados efectos en el oyente: "las palabras son para traspassar en

Criterio autonomista; dos posiciones ante la gramática:

las orejas del auditor aquello que nosotros sentimos teniéndolo atento
en lo que queremos dezir" (25). Idea ésta que reviste un aire tan mo
derno, que nos trae de inmediato a la memoria nombres como el de
Ferdinand de Saussure o Charles Bally.

Hacia 1535 Juan de Valdés publica un interesantísimo libro:
El Diálogo de la Lengua. Si bien no se hace ahí una exposición me
tódica de doctrina gramatical, se abordan ciertos problemas sobre el
idioma que conviene tener presentes.
No escapó Valdés a la reiterada tendencia de la época de iden
tificar el español con el latín. Sin embargo, no intenta amoldar el
romance a la lengua madre. Su espíritu penetrante intuye un genio
y un estilo en la lengua nueva. De aquí que reste importancia a su
raíz puramente material y trate de encontrar en ella misma las for
mas adecuadas de expresión: "quando me pongo a escrivir en caste
llano, no es mi intento conformarme con el latín, sino esplicar el
conceto de mi ánimo de tal manera que, si fuere possible, qualquier
persona que entienda el castellano alcance bien lo que quiero
dezir" (1). Desecha el neologismo latinizante y la costumbre de co
locar el verbo al fin de la oración, dos defectos muy habituales en la
producción literaria anterior, especialmente en la prosa que pagó
tributo a su origen más erudito. En el mismo criterio autonomista se
funda una de las censuras al vocabulario de Nebrija, "que no tuvo
intento a poner todos los vocablos españoles, como fuera razón que

A quien tan hondo caló en la función del lenguaje, ¿cómo podía
escapársele que las normas de la gramática deben interpretarse con
amplitud y que en ocasiones el conocerlas puede servir para la
dearlas? La gramática defiende el uso autorizado, pero lo defiende
para que "no se pueda por ignorancia corromper". No se niega, pues,
la inmanente esencia evolutiva del idioma: sólo se le condiciona a
determinados límites. La prevención se dirige expresamente al cambio
que se origina por desconocimiento de lo ya establecido. Es cierto, sin
embargo, que en Nebrija actúa con mucha intensidad una fuerza frenadora: la creencia de que el idioma ha alcanzado la máxima perfec
ción y que más puede esperarse su caída que su ascenso. Sentir pesi
mista que sume sus raíces en una concepción naturalista de la lengua,
que apunta en la antigüedad y se arrastra más o menos latente hasta
(23)Pág. 163.
(24)Pág. 76.
(25)Pág. 77.

Valdés y Villalón

(1) Dialogo de la Lengua, ed. Montesinos, "La Lectura", pág. 87; Madrid, 1928.
— 96 —

— 97 —

�"8Z6I 'P!JP"K ;¿8 "^?^ 'il.HU09'|

— 96 —
'tmSuaq vj ap oSojmg (j)

'II '*?d
"9¿ "3?a
•9I ^*d

anb uozbj Bjanj ouioa 'sajouBdsa sojqBaoA soj sopo) jauod b o^uajui
oAtij od anb,, 4EfiJqa\[ ap oiHvmsv^oA jb SBjnsuaa sbj ap enn epunj
as Bjsiinouojne oijajijo oinsim ja ng •ojrpnja sbui na^ijo ns b ojnqiij
oSsd anb Bgojd bj n^ aiuamjBpadsa 'joijams BiJEjajij uopanpojd
B[ n^ sapmiqeq intn sojoapp sop 'uopBJO bj ap uij jb oqjaA p jb^oj
-oo ap ajqranjsoa bj ^ ajuBziupBj omsi^ojoau ja BqaasaQ *(l)u-iTzaP
ojamb anb oj uaiq aausajB ouBjjaissa ja Bpuapua anb Buosjad
^aynbjBnb 'ajqissod ajanj is 'anb BjauBin je^ ap omiuB ira ap ojaauoa
¡a jBaijdsa ouis 'up^j p noa anuBiujojuoD oiuajuí iui sa ou 'oub[j
-ajsBo ua jtAuasa b o^uod aur opu^nb,, :uoisajdxa ap s^pBnaapB sbui
-joj sbj Biusim B[p na jbj^uoou3 ap a^Bjj A jBijajBiu gjuoiuBjnd zjbjc
ns b BiouBiJodini ajsaj anb mbe 3q 'BAana Bti^uaj bj na o[ijsa nn jí
oiuaS nn aXnjuí a^uBJ^anad n^ijídsa ng -ajpBin BnSuaj bj b a^nemoj
p jBpjomB Bjnatni on 'oSjBqma nig -ujjbj p noa jouBdsa ja JBOijij
-napi ap Baoda bj ap Bi^napna^ Bpsjaipj bj b sapjBy^ od^osa o^j
•ajuasaad jana^ ausiAnoa anb Binoipi
ja ajqos SBmajqojd go^jaiD nepjoqe as '[BoijBraBjS Buujaop ap
-ara U9pi8odxa Bnn jqB aaBij as ou naiq ig •vn^NH'j vi aa o^otviq
:ojqij omisi^nesaja^ni un Baijqnd sapjc^ ap UBnf SX BÍDBH

S?P1A
:v3pviuvu8 vj ayun sauoioisod sop ívjsiwouojnv

*sojja ap ajq^q anb BJBd Bsnaxa ajuapijns Bjas sojuiisb
sojsa opiaajam neq anb uopuajB Bssasa bj anb oaja 'ompjn ojsa
^juBjsqo O|yj -BiJBSaoau uopBiiuojuí bj ap oppajBa jaqeq Jod 's
sbjjo íopBJ^ loAvva ua ubuiiub A uaXnjjsui 'sorastm js na
sonara anbuns 'anb sojjo omoa opBjBnas oiisodojd ja Bjed
ubj sojjBJapisnoa ou jod saaaA ssun :sajepueisns so^aadse A sonaid
-suoa sajqmon soqanra BJanj UBJBpan^) -ueju^sajdaj sej anb sajojnc
soj ap uopBJOjBA BjoBxa SBin Bnn BJBd sajajur un u^Suaj ojueno ua A
n^dnao ara anb seaoda sop sej ap noixanoa bj Bjed oijesaaau o^znf anb
oj ua 'ojsa A ísoipnjsa soqatp ap saj^dpuijd sanoiaaajip sbj aju3Tti
-ejupns jejBuas opna^ajd 0J9S ubj^ ^sapepijiqísod sim A ofeqBjj ajsa
ap sauíj soj ejjessqaj ojjg "opojjad osuap oraoa oSjbj ubj ap s^abjj b
Bjonedsa eapBraBjS bj ap BTJojsiq Bnn jbzbjj ojisodojd i\a sa o\r

onaa v vrmaaM aa\
bj ap orajij ja je^ouiuib na onadma ja opoj jBamqB anb
'oasap omoa sonam oj jod 'oatSoj sbui Bp^n 'ohisjjbjbj jbj JiiirapB jb
'Bjsa ojBja 'j^ -ajjanra A zafaA 'pnjuaAnf 'oiuaimpeu ap osaaojd un
b sojafns UBjsa 'soaia somsiue^jo soj omoa 'SBraoipi soj anb auodns
ag -Jiaqaiajqag uoa sspajd U9p6jnuuoj ajambps anb ua 'XIX I^T8 Ia

(SZ)
(3)

B^seq a^uajBj souara o SBtn bjjsbjjb as X pepanSpue bj na BjundB anb
'BnSuaj bj ap B^sijBjtnjBU U9pdaanoa Bun ua saaiej sns amns anb Bjsiin
-isad jpuag "osuaosB ns anb BpjBa ns ssjBjadsa apand sbiu anb A uop
-aajjad emixem bj opeznBDjB Bq Braoipi ja anb ap Bpnaa^a bj :BJopen
-ajj Bzaanj Bun pepisu^^m Bqanm uoa BnjaB Bfiaqa^j; ua anb 'oJBqma
uis 'ojjap s^ 'oppajqBjsa vA oj ap ojuaiuipouoasap jod butSijo as anb
oiqmea jb ajuamesajdxa aSoip as uppu^Aajd b^j •sajiuijj sopeuirajajap
b Buopipnoa aj as ojos :Bmoipi jap BAijiqoAa ^puasa aiuausmut bj
'sand 'eSarn as o^j -uJ[aduioJJtoD m^uvuouSi jod Bpand as oun anb BJBd
apuaijap oj ojad 'opBzoojnB osn ja apuaijap BDjiBraBjS vj ¿sejj^ap
-ej bjbcI jiAjas apand sejjaaouoa ja sauoiseao ua anb A pnnjdiue
uoa asJBjajdjajni uaqap b3UEIiib.i3 ej ap sbuijou sbj anb ajasj^dBasa
Bipod omoa? 'afenSuaj jap uopnnj bj ua ojea opuoq ubi uainb y
•^jjng sajj[Bq[) o ajnssneg ap pueuipja^
ap ja omoa sajqraou Bijomam bj b ojBipauHii ap acjj sou anb 'oujap
-ora ubí ajiB un ajsiAaj anb Bjsa Bapj '(^^) ^iz^p somajanb anb oj u^
ojuajB ojopuaiuai sompuas sojjosou anb ojjanbe jojiptiB jap sefajo sbj
ua JBSSBdsBjj BJBd nos SBjqsjsd sbj,, :aiuaXo ja na soiaaja sopBuuuaa}
-ap jpnpojd BJBd BApaB nopua^ui ap JBjqBq ja ua ^^q anb oj ajqna
-sap pepps^BS ns ';sy •SBapsijpsa sauoiae^psaAui sej b sep^j^ apje)
sbui sojSis soijba ubjbjo[jb ojos anb afBnijuaj jap sojaadsB JBjqiunj
-siA b anáajj Bfijq^f^ anb ajuapu^jdjos Bíjnsai 'ajjed bjj joj
• {f¿) 148BjqBjBd sbj b JiAias ap b oppuas ja 'oij
-noa ja Jod 'on a 'souipuas anb oj jizap Basd sspejjeq uojanj
sbj,, anb jesajdxa b BAajj oj anb ja BJanj ap oj Jod anb ojjuap ap oj
jod sbui jBjaA omsira ajsa sa j^ ¡sejaajsnjj na Bjed as on anb b^siubiu
-nq jap njuídsa ouij ja mb^ Branzaa 01U9^! ' (Z) sonara soj oraoa
jijuas a 'sera soj oraoa jBjqcq ap soraaAB 's^[ajo}s¡jy azip oraoa 'uij bj
b oja^,, :aXnjauoa BqtJUB sbot sopeip so^uairaeuozBj soj ap oqea jy
•jpap uatq jap eraajdns BpuBjsui ua sofo sns b asjjmpsuoa b bzubj
-jb iu 'ojjcaaaqo b eSajj saunu BaiSpj bj ja b anb jaaonoaaj sa Bzjanj
'ojjJBasap jouajjn asa ap uaraja^ ja Bfijqa^f ua Bjsa is ojaj -sauop
-Bja.id.ia}ui SBUBJjiqjB A sbsjbj sbm sbj b b^tjbiubjS bj b ajuarajouaí
-sod Bjpnpuoa Bn^uaj bj ap uojjBd oaiun oraoa eaiS^j bj jeraoi ja A
sojnaraaja sojsa jepiAjo j^ 'soApafqns sojuaraap sojjo ap o nopae
bj ap sasa-iarai ap 'p^piApaajB bj ap sepuanjjuí b aaapaqo anb
ojuairaBjjsdy -uozbj; bj jod a^uarajeiuaraepunj sep^fij seraaou b
osn ja jod opBzwojnB o^nairaBjJBdB un anb sera sa on Bjn^ij o ajqus
-naxa opBaad jg -sojqeaoA soj ap sauopejaj sbj b aaaijaj as anb op^j
ja jod '(ajqssnaxa opeaad) mii3%p$ A (ajqejajoini opiA) owspajos
'(Bjqeq BjoaiJad) sjsvuifd A ÍBpBjsiB ejqBjed bj b ajaijaj as anb opBj
ja jod '(ajqe8naxa opoaad) otusvjdojatu A (ajqejajojni opiA) omsiu
-vquvq '(uopaip Bjoajjad) sixaj :ua BjpjBdiJj uoisiAip ajqop bj epunj
as oijajija ojjo ua ou ^ '44ouanq sa paajara BjjsanA,, 'wouanq sios
boa,, oraoa sbuijoj JBansnaa b ba^jj aj jBraaoj-oatSoj oíaajija un 'amara

�hiziera, sino solamente aquellos para los gjiarles hallava vocablos la
tinos o griegos que los declarassen" (2^.
Y aun cuando en más de tma oportunidad emplea el vocablo
corrupción al referirse * la formación y evolución del romance, en
ningún momento piensa en una vuelta hacia atrás. Sería, pues, es
pecioso .pretender encontrar en el Diálogo un asomo de la concep
^ión naturalista, que veía en todo evolucionar un germen de descom
posición y disgregación. Cambiar puede suponer ascenso y perfec
ción. Y es en tal sentido que ve Valdés la marcha del castellano. De
lo contrario, si interpretara todo cambio como necrosis, lo guiaría,
si no ya un ideal de retorno, por lo menos de fijeza y detención.
Pero este ideal ni siquiera aflora en el Diálogo. Si Nebrija compuso
su gramática pensando "estar ia nuestra lengua tanto en la cumbre,
que más se puede temer el decendimiento della que esperar la subida",
Valdés, en cambio, pone su fe esperanzada en lo futuro. Será injusto
su juicio sobre la producción anterior, pero fuerza es reconocer que,
por lo menos en esto, el posterior advenimiento de un siglo de oro
le ha dado la razón frente al docto humanista.
Este concepto de la lengua como cosa haciéndose y nunca con
cluida le lleva a percibir —aunque, claro está, no con la precisión
moderna —la diferencia entre el latín, lengua muerta, y los romances,
lenguas vivas: "las lenguas vulgares de ninguna manera se pueden
reduzir a reglas de tal suerte que por ellas se puedan aprender" (3).
Su pensar aquí también es contrario al de Nebrija, que compuso su
Gramática, según vimos, con el fin de que los nuevos pueblos con
quistados aprendiesen nuestra lengua "como agora nosotros depren
demos el arte de la gramática latina para deprender el latin". Valdés
no cree en la posibilidad de llegar al conocimiento del romance por
medio de la gramática. "Nunca pensé tener necessidad del", responde
a su interlocutor Marcio-, que le pregunta por qué no ha leído el
mencionado libro de Nebrija. La lectura de las buenas obras es el
mejor instrumento para el aprendizaje de una lengua: "los que quie
ren aprender una lengua de nuevo, devrían mucho mirar en qué
libros leen", porque "es tal nuestro estilo quales son los libros en
que leemos" (4). He aquí, en el siglo XVI, un postulado didáctico
que hoy aceptan sin reserva las más destacadas autoridades.
A Valdés le interesa más el idioma que la gramática. Por eso,
con dar tres o cuatro reglas gramaticales cree cumplir con sus amigos.
Se detiene, en cambio, en el lado idiomático y estético: "La principal
razón que tengo es el uso de los que bien escriven. Podría también
aprovecharme del origen de los vocablos, pero no quiero entrar en
estas gramatiquerías" (5).i
Fundándose en el mismo criterio autonomista de Valdés, Cris
tóbal de Villalón publica en 1558 su Gramática Castellana, en la
cual pretende "dar arte para el puro castellano muy desasido del

latín" (6). No sin injusticia dice en el discurso proemial que la
Gramática Castellana de Nebrija "tiénesse por tradución de la
latina por lo cual queda nuestra lengua según común opinión en su
prístina barbaridad". Niega que exista declinación en el romance,
y, fundándose en un punto de vista sobre todo formal, reconoce sólo
tres partes de la oración: nombre, verbo y artículos; en estos últimos
incluye todas las partes invariables (preposición, conjunción, adver
bio e interjección).
Pero si coincide con Valdés al sostener la autonomía del caste
llano frente al latín, discrepa con él al refirmar el valor y utilidad
de la gramática. En esto acompaña a Nebrija. Y es curioso: las
razones que lo indujeron a componer su obra son, fundamentalmente,
las mismas que obraron en Nebrija: a) "porque en ningún tiempo esta
nuestra lengua se pudiesse perder de la memoria de los hombres,
ni aun faltar de su perfec^ión"; b) "porque la pudiessen todas las
naciones aprender" (7). Pero falta en Villalón aquella otra razón
nebrisense: tender un puente para llegar a la gramática latina. Firme
en su criterio autonomista, rehuye cuanto pueda suponer subordi
nación.

Insinuación de un equilibrio
Entre la postura antigramatical de Valdés y la de los que reducen
toda la enseñanza del idioma al estudio de su gramática, se insinúa
una intermedia en la primera mitad del siglo XVII. Encajan en ella
Juan de Luna y Gonzalo Correas. El primero, en una obra desti
nada al uso de extranjeros, Arte Breve y Compendiossa para
Aprender a leer, escrevir, pronunciar, y hablar la Lengua Es
pañola (1623), si bien censura y combate a los contrarios de la
enseñanza gramatical, declara que "para aprender bien una lengua
se ha de buscar una buena Gramática, buenos libros, y un buen
maestro; el conocimiento de aquellos depende de la saviduria, y ex
periencia deste, porque si el que enseña, no es ladino, mal conocerá
los libros que tienen buen lenguage, ó malo; y así digo que el buen
maestro es el todo, para aprender una lengua". La gramática, pues,
ya deja de ser medio exclusivo para transformarse en uno de los
medios. Al lado de ella están los libros y el maestro, es decir, el
idioma vivo.
Gonzalo Correas, por su parte, afirma que "la arte es, i á de ser
komo entrada i puerta, ó puente, para pasar depresto a los libros;
no para divertirse y detenerse en ella largo tiempo" (8).
En la realización de sus obras, sin embargo, tanto de Luna como
Correas se atienen en esencia a los métodos tradicionales. Correas,
igual que Nebrija, busca que su Gramática Castellana sirva para que
(6)En Lk Vinaza, ob. cit., pág. 244, col. 484. Sobre la vida y obra de Villalón puede
verse Makcel Bataillon, ob. cit., pág. 698 y sigs.
(7)La Vinaza, pág. 244.
(8)Trilingüe de tres artes de las tres lenguas, castellana, latina, i griega, en Aviso
al lector.

(2)Ed. cit., pág. 11.
(3)Pág. 46.
(4)Pág. 157.
(5)Pág. 80.
— 98 —

— 99 —

�— 66 —

— 86 —
•os ?a (s)
•¿st s^ci w

ostAy as 'oSatuS i 'duijd; 'dud;;9)SD3 'srniBvaj s^% svj ap ísjjd sajj ap 9n^ut;u^ (g)
•síis í 869 '^?^ '"'P 'Io 'KOTHvxvg T33HVJV[
spnd nojBji;^ 9p Bjqo A BpiA bj sjqog •^$^ '!&lt; 'f&gt;^S '8?d '-jid -qo 'yzvtii\ \q ug (9)
3nb BJBd bajts BUBjja^SB^ boijbuibi^ lis anb Basnq 'Bftjqa^f anb
'8B3JJO^) "SajBUOpipBJJ SOpOiatU 8O[ B ^1311^9^ U3 U9U9UB ^8 8B3JJO^)
oiuoo Bun^ ap ojubj 'o^jBqiua uis 'SBjqo sns ap uopszijBaj bj ugj
(8) Mo&lt;Inran oSjbj Bjja na asjauaisp ^ asjpjaAip bjbcI ou
ísojqij soj b oisajdap jBSBd bjb¿ 'ain^nd o 'Bjjand 1 BpBJjua omo^j
jas ap b 1 '83 ajJB bj,, anb buijijb 'ajjBd ns jod 'sbbjjo^) ojszno^
'oaia Binoipi
ja 'jpap 83 'oJieaBni js A sojqij boj UBisa Bjja ap opB^ ^y -soipaui
so[ ap oun na 3sjbuijojsubj^ BJBd OAtsnpxa otpain jas ap Bfap bX
'sand 'bdiibuibjS vj '^Bnüiía^ enn japaajd^ BaBd 'opoj p sa ojjsaBta
U9nq ^3 anb o^ip jsb á ío^bui o 'a^^náua^ nanq n^uat^ anb sojqi[ eo\
BjaoouoD [Bin 'ouipB[ sa ou 'Bua^oa anb ^a is anbjod 'ajsap Bp
-xa A 'BunpiABS v\ ap apnadsp so[janbB ap ojnainiponoa \a í
nanq nn A 'soiqi^ sonanq 'B3t:jbuibj^ Buanq Bnn JBosnq ap Bq as
BnSua]r enn uaiq lapnaidB BJBd,, anb BJBpap 'porjBinBjS Bznsuasua
b[ ap sotJBJinoo so^ b ajBquioa A Bjnsuao uaiq 18 '(291)
-sg vn^Nia^ v^ hvtovh í 'HVi^vnNOHd 'HiAaHDsa 'iraai v
VHVd vssoiaN3di\io3 x 3/Vaag axay 'sojafusjjxa ap osn jb
-psap Bjqo Bun ua 'ojainiad [^ -8Bajjo[) o^bzuo^) A Bun'j ap UBnf
B(p na uBÍBou^ 'HAX oi^is pp pBjira Bjainijd b^ ua Bipauuajuí Bnn
Btinisut as 'bdijbuibjS ns ap oipnjsa ^^ Bmoipi jap Bzueuasua B[ Bpoi
uaanpaj anb soj ap bj A sap(B^ ap [BoijBuiBjáijuB Bjnjsod bj axju^
oiuqijmb^ un ap uppvnmsuj

-ipjoqns jauodns Bpand o^ub^id a^nqaj 'BjsiuiouojnB
ns na
anuí ^ 'buijbj BDpcuiBJtS b^ b jB3a^ BJBd ainand un japua) :asuasrjqau
upzBJ bjjo Bjpnbs uo^B|[i^ ua B}[bj oja^ '(¿) ttJapuajdB sauoioEU
8B^ scpoj uassaipnd bj anbaod^ (q í4tuoi5ajjad ns ap Jb^jbj un^ ra
'sajqoíoq so[ ap Bijouiaui b[ ap japjad assaipnd as BnSua^ BJisanu
Bisa odmau un^uiu ua anbjod,, (b ¡Bfuqoj^ na uoJBjqo anb SBinsuu bb[
'ajuanqB^uaiuBpunj 'nos Bjqo ns jauodmoa b uoaafnpui oj anb sanozcj
sb[ :osoijn^ sa j^ •EÍijqa^ B BuBdmo^B ojsa u^ 'B^i^BniBjS b^ ap
pspijiin X jojba ja JBUijtjaj jb ja noa Bdajosip 'ujibj jb ajuajj oubjj
-3JSBD jap BimonoinB bj jauaisos jb sapjB^ uoa apiauíoa is oja^
* (uopaafjaini a oiq
-jaApB 'uptounfuoo 'npiaisodajd) sajqBiJBAui s^jjBd sbj sBpoj aXnj^ní
souiiijn 8O^sa ua ísojnat^JB A oqjaA 'ajqinou : 09101?jo bj ap ssij^d saj)
ojos 90OU033J 'jbuijoj opo^ ajqos bjsia ap ojund nn na asopuBpunj '^
'aauBmoj ja ua uopBuij^ap Bisixa anb BSat^f *wpBpiJBqjBq Bupsjjd
ns na uoiuido unuioa un^ as en^uaj Bjjeanu Bpanb jBna oj jod Bu^nj
bj ap uopnpBjj jod assauaij,, Bfijqa^f ap VNvrcaxsv^ V3ixywvH^)
bj anb jBiuiaojd osjnosip ja ua aatp Bioiisnfui uis o^¿ ' (9) nij

jap opisBsap Anva ouBjjaiSBO ojnd ja BJBd ajjB JBp,, apua^ajd
bj ua 'vNvnaisv3 vauywvaf) ns g^^x U9 oijqnd u^jBjji^ ap jBq^i
-stj[) 'sapjB^ ap BjsiraonojnB ouajtao omsim ja ua asopu^pun^
*(S) u8BijanbiiBuiBjS SBjsa
ua JBJiua OJainb ou ojad 'sojqs^oA soj ap uaájjo jap aiuaeq^aAOjdB
uaiquiB^ Bjjpo^ -naAiJosa uaiq anb soj ap osn ja sa oáuaj anb u^zBj
jBdiouud B^j,, ¡ooijajsa A oaijBuioipi opBj ja ua 'oiqniBD na 'auaiiap ag
•soÜiinB sns uoa Jijdmna aaao sajBoijBuiBj^ SBj^aj OJ)sna o saaj JBp uo^
'osa JO^ •bdijbuibjS bj anb Braotpi ja sbui Bsaja^uí aj sapjBy^ y
*sapBpiJO)nB BBpBOBjsap sbui sbj BAjasaj uis uB^daaB ^oq anb
oaijOBpip opBjnjsod un 'j^x I^ÍS Ia ua 'íní&gt;B 3H ' (f) H9onI3aI 9nI1
ua sojqij soj nos sajBnb ojijsa ojjsann jbj eaM anbjod 'Muaaj sojqij
anb ua jeiiui oif^nin usiJAap 'oAanu ap Bn^uaj Bun japuajdB naj
•amb anb soj,, :bii^uí)[ Bun ap aÍBZipuajdB ja bjbc! o^uatonjjsui jofatn
ja sa SBJtqo ssuanq sbj ap BJnjaaj B'j 'Bfijqa^f ap ojqij opBuorouaní
ja opiaj Bq ou anb jod Bjnnáaid aj anb 'opjBj^ join^ojjaim ns v
apuodsaj 'tjap pBpissaaau janaj asuad boutinj,^ •boijboibj^ bj ap oipam
jod aouBuxoj jap o}uaunpouoa jb jB^ajj ap pspijiqxsod bj ua aaja on
8?PIBA 'uuPBl I9 -lapuajdap BJBd butibj b^iibuibj^ bj ap ajas ja somap
-uajdap soj^osou bjo^b ouioa,, Bn^uaj Bj^sann uasaipuajdB sopB^sinb
-uod sojqand soAann soj anb ap uij ja uoa 'souiia unáas 'VDixyivva^)
ns osnduioD anb 'BÍuqa^[ ap jb oijbjjuoo sa naiquisi jnbs j^suad ng
"() uJapuajdB nBpand as SBjja jod anb a^jans jb^ ap ssj^aj b Jiznpaj
uapand as BjauBUi buiiSuiu ap sajB^jnA s^n^uaj 8bj,, :sbaia senáuaj
'saauBuioj soj A 'BiJanra Bn^uaj 'uijbj ja aj^ua Biauajajip bj— Bujapoui
qoispajd bj uoa ou 'B^sa oJBja 'anbutiB— Jiqpjad b BAajj 3j Bpjnja
-uoa Bounu A asopuaia^q bso^ ouioa Bn^uaj bj ap oidaauo^ ajs^
•BjsiuBiunq ojoop jb ajuajj U9ZBJ bj opsp Bq aj
ojo ap ojis un ap ojuaiimuaApB aoijajsod ja 'ojsa na souaiu oj jod
'anb jaaouoDBJ sa BZJanj ojad 'JOuajuB uoiaanpojd bj ajqos opraf ns
ojsnfui Bjag -ojnjnj oj ua BpBzuejadsa aj ns auod 'oiquiBa ua 'sapjB^
'tiBptqns bj jBjadsa anb Bjjap o^u^iuiipuaaap ja ^aiuaj apand as sbui anb
'ajqinna bj U^ o^ubi BnSuaj BJisanu bi JB;sa,? opussuad BaijBim^já n8
osnduio^ Bfijqa^j ig •O3O^VIQ ja us bjojib Bjambis in jB9pi ajsa ojaj
•upiauajap A Bzafij ap souaiu oj jod 'oujojaj ^p jBapi un ^A ou is
'BiJBinS oj 'sisoJoau ouioa oiqiuBa opoj BJB^ajdjaiui is 'oijbjjuos oj
aQ -ouBjjajsBa jap BqojBui bj sapjB^ 3A ^nb oppuas jbj ua sa j^ -u^w
-aajjad A osuaasB jauodns apand aeiquiB^ 'uoi3B^aj^sip A uppisod
-rao^sap ap uauua^ un jsuoianjoAa opo; ua BiaA snb 'BjsijBjnjBu uoi^-daauoa bj ap ouiosb un oooiyiQ ja na aBjjuoaua japuajait^ osoioad
-sa 'sand 'Bjjag 'sejíb Biasq BjjanA Bun ua Bsuaid trjnamoui un^uiu
ua '93UBUIOI jap uoianjoAa A u^i^euijoj bj^ asjijajaj jb timodrujoo
ojqBaoA ja B3jdma p^piun^jodo Bun 9p sbui ua opu^na una j^
' tZ) Muas8BJBjoap soj anb soSaij^ o soup
-bj sojqBaoA BABjjBq saj^^^E soj BJBd sojjanbB aiuauíBjos ouis

�los niños "pasen a la del Latín más advertidos"; y, como Villalón,
clasifica las partes de la oración ajustándose a un criterio especial
mente formal. En cuanto a ciertas innovaciones que ensaya, no pasan
de ser, en muchos casos, más que artificios ingeniosos. Aunque re
suma modernidad, por ejemplo, la idea que toma de Bernardo de
Aldrete sobre las diferencias que en una misma lengua imponen la
condición social, la profesión, la edad, el sexo, etc. (9).

Influencia del racionalismo francés. La Academia
A partir de la segunda mitad del siglo XVII empiezan a intro
ducirse en la gramática española influencias extrañas. En Francia,
circunstancias especiales determinaron una proliferación de los es
tudios gramaticales; los franceses se transforman en "les grammairiens
de L'Europe". La textura mental de la época orienta la gramática
hacia el racionalismo más estricto. Aristarco y los estoicos son los ins
piradores. Se proclama que las reglas del pensamiento y las reglas
gramaticales son una misma cosa. Entre categorías lógicas y categorías
lingüísticas debe existir un perfecto ajuste. Cuando no existe se le
inventa: se extiende desmesuradamente el concepto de figura, y, en
particular, el de elipsis. Se sostiene, asimismo, que el sustantivo co
rresponde al concepto de sustancia, el adjetivo al de cualidad, el verbo
al de acción, etc. Siempre, pues, perfecta correspondencia. Y, claro
está, surge naturalísimamente la idea de una Gramática General que
encierre los preceptos aplicables a todas las lenguas.
La Grammaire Genérale et Raisonnée (1660), atribuida a los
monjes de Port Royal Arnauld y Lancelot, es el más fiel exponente
de tales ideas.
La concepción logicista del lenguaje es acogida por los textos es
pañoles, y a menudo falseada con excesivas simplificaciones. Se toma
del modelo francés y no por filiación directa, aunque ya había tenido
en España un antecedente ilustre en Francisco Sánchez de las Brozas
(Minerva, Seu de Causis Lingu^e Latin^e, Salamanca 1587). En pro
miscuidad con un criterio tradicional y etimologista se incorpora a la
Gramática de la Lengua Castellana (1771), compuesta por la Real
Academia. Si nuestros primeros gramáticos, impulsados sobre todo por
la rutina, siguieron de cerca los pasos de los latinos, ahora tal po
sición se sostiene dogmáticamente en nombre de los nuevos principios.
Ya no se vacila para hablar de declinación, ni se duda de que existan
en español seis casos como en latín. Resulta particularmente signifi
cativo el siguiente añadido que, en el prólogo de su cuarta edición
(1796), introduce la Academia: "se ha puesto en esta edición la de
clinación de ellos (artículo, nombre y pronombre), incluyendo en su
definición y en la de los casos las explicaciones necesarias para fun
darlas en razón, para que se entienda con facilidad, y aun para res
ponder a las críticas de los que pretenden que nuestros artículos,

nombres y pronombres no admiten declinación, porque no varían de
terminaciones en cada uno de sus números, sino solamente del sin
gular al plural". Es digno de observar cuánto más científico era el
criterio de Nebrija, a quien se alude aquí indirectamente. • •
También el logicismo lleva a esta otra conclusión: el dominio
práctico de la lengua materna se obtiene por el conocimiento de la
gramática. Desde Nebrija esta finalidad apenas si había obrado en el
ánimo de nuestros autores; según vimos, ellos buscaron, sobre todo,
ya abrir una puerta a los estudios latinos, ya facilitar a los extran
jeros el conocimiento de nuestra lengua. Ni los más acérrimos defen
sores de la gramática habían pensado muy seriamente que su estudio
fuese imprescindible para dominar el idioma patrio; sostenían su
utilidad en vista de otras finalidades. Ahora sí, en el siglo XVIII, el
extravío racionalista concluye por afirmar que no se puede hablar
bien el idioma si no se conoce su gramática. ¡ Ni su fetichismo clasicista les permitió pensar que quizás Cervantes no la conocía mucho!
¡Fetichismo clasicista!, otro asunto que, en España particular
mente, va a incidir en la concepción de la lengua. El hechizo de un
pasado siglo de oro conduce a creer que el idioma llegó a la cumbre
de su perfección y que todo cambio que devenga será en detrimento
del mismo. Ya no se permite crear: hay que fijar imitando. En esto
centra su empeño el purismo académico de la época. A pesar del amor
por los clásicos, se olvida que ellos siempre concibieron la lengua como
un perpetuo devenir.
Interpretación logicista de los fenómenos del lenguaje, y, de re
bote, latinización de la gramática y sueño de una gramática general;
concepto quietista del idioma y actitud purista; tales son, en síntesis,
las ideas que informan el pensamiento lingüístico a mediados del
siglo XIX.

ANDRÉS BELLO
En 1847 el insigne venezolano D. Andrés Bello publica en Chile
la Gramática de la Lengua Castellana destinada al uso de los
americanos. Es el fruto sazonado de una proficua labor docente y la
culminación certera de una prédica realizada por años. Desde 1829,
fecha de su llegada a Chile, Bello sintió irresistiblemente la necesidad
de reparar el abandono en que yacía el idioma patrio y de rectificar
rumbos en materia de su enseñanza. A dichos designios responden las
"Advertencias sobre el uso de la. lengua castellana, dirigidas a los
padres de familia, profesores de los colegios y maestros de las es
cuelas", que publicó en el periódico El Araucano en 1833 y 1834 (2).
Y consecuencia de esta prédica fue que se separaran, en 1835, las
(1)Sobre la vida y obra de Bello pueden consultarse: Micuei Luis Amunátecui,
"Vida de D. Andrés Bello", Santiago de Chile, 1882; Gebmán Arciniecas, "El pensamiento
vivo de Andrés Bello", Buenos Aires, 1946.
(2)"El Araucano", 13 y 20 de diciembre de 1833, y 3 y 17 de febrero y 28 de
marzo de 1834.

(9) Véase Amado Alonso, ob. cit., pág. 103 y sigs.
— 101 —
— 100 —

�— IOT —

p| p [I i í i '81 SP Jqmraip np O! i El \toimmojy /^,, (^)
P 85
'9^&gt;I 's*V soirang ',o7Pg sajpuy ap orna
otuattuDiuad ;gr,, 'sv^amiDHy nywh^o !Z88I ''ÜID 8P oSBtmsg ',^ojjag tfjpuy -q p op;^,,

SBI '81 U3 'uBJBJBdss 98 anb anj Boipa^d Bjsa ap Bpuanaasuoa j^
'(Z) f2\ ^ S8I na oiuv^nvay ^ ootpoijad [a ua ooijqnd anb 'tt8Bjana
-sa bbj ap sojjsaBiu A soiSajoa boj ap sajosaiojd 'bi^iuibj ap sajped
soj b SBpiSiJip 'BuBjjaje^a BviSuaj bj ap osn ja ajqos supuajjaApy,,
sbj uapuodsaj soiu^isap soqotp y *BzuBuasua ns ap BtjajBin ua soquiru
jB'jijiio^J[ ap ^ oijj^d Btaoipi js bt^b^ anb na onopoeqe ja JBJBdaj ^p
pBpisa^au bj sjuamajqijstsajji oijms ojjag 'ajti[^ b Bp^Sajj ns ap Bq^aj
'6^8I aps3Q 'soub jo¿ Bpezi^aj ^oipaad Bun ap Bja^j^a uoiosniiujno
^\ A a^uaoop joqej Bnoijojd eun ap openozes o^iuj p 8
soi aa osn iv vavNixsaa VNvriaxsv^ vaoNa^ vi aa
aj;^3 na oi^qnd o^jag sajpuy *q ouB^ozauaA au^tsut p

onae s^ho^v
"XIX 1ÍS
pp sopBipam b o^n8jnui^ ojuaiuiBSuad p nenuajoi anb seapi sb^
'8isa^ui8 ua 'nos sap^j isisund pmijoB Á. Buiotpi pp Bjsijamb ojdaouoo
¡^jauaS boijbuibjS Bun ap ouans A BoijBuiBa^ e\ ap uopeziunB]; 'ajoq
-aj ap íA 'aÍBnSuaj pp Bouauiouaj so^ ap Bjspt8o[ uoiDBiajdja^uj
MiuaAap oniadaad nn
ouioo Bn^u^^ b^ uojaiqpuo^ ajdmais so[p anb BpiA[o as 'soaiSBp ^o[ aod
joiob pp jBsad y -Baoda b^ ap ooTiuapsoB onisund p ouaduia ns bj^uoo
o^sa u^ 'opuBiiuii JbCij anb Áv\^ :jb^jd a^rmjad as ou bj^ •ouisiui pp
o^uainij^ap ua Bjas B^uoAap anb oiquiea opo^ anb A uopaajiad ns ap
ai quina bj b 9a{^ sraoipi p anb jaai^ b aonpuoo ojo ap ojjjis opBSBd
un ap oziqoa^ ^^ *Bnua^ b[ ap uopdaouoa b^ ua aiptaut b ba 'ajuara
-jB^noi^JBd BUBdsg ua 'anb ojunss ojjo '¡Bispresp oumuoria^!
¡oqantn bidouoo b^ ou sa^uBAjaQ SBzmb anb assuad ^piuuad sa^ Bjsp
-T8Bp otnsi^o^aj ns i^¡ •BoijBraBjS ns aoouoa as ou is Btuotpt p uaiq
jBfqs^ apand as ou anb jbuuijb Jod a^npuoo bi8I|buoidbj otabj)X3
p 'nijVX l^í8 Ia n3 'í9 ^jouy 'sap^pi^uij sbjjo ap bísta ua pepij[iíH
ns UBjuaisos íoij^Bd Btnoipi p jBuimop BjBd a^qipur^sajdmi asanj
oipmsa ns anb a^uauíBtias Atún opsauad UBtqBq BaijBUiBjá bj ap saios
-uapp soniuaaaB sbui so\ t^t "Bn^uaj Bajs^nu ap oiuaimpouoa p ^ojaf
-UBj}xa boj b JB^ijtoBj b¿ 'souiiB^ sotpnjsa soj; b Bjjand ^un JiJtqB tbA
'opoi aaqos 'uojBasnq sofp 'bouiia unSas ieajoinB soajeann ap ouitub
p ua opejqo BiqBq ib SBuadB pBpi^mj Bisa BÍijqají^ apsaQ 'BauBuiBaá
v^ ap o^uauupouoo p jod auaiiqo as Bujajein BnSua[ b^ ^p
oitnmop p :uoisnpuoD bjjo B^sa b va^\[ omspiSof p uaiq
• • 'ajuararejaajxpui inbB apn^ as uamb b 'Bftjqa^f ap
p bj3 ooijijuap esra ojuena JBAjasqo ap ou^ip s^ ^^B-mjd
-uiB pp aiuaun^os oura 'sojaranu sns ap oun BpBa ua sauotoBuirujai
ap ubijba ou anbiod 'uopBuipap na;uupB ou sajqraouo^d A sajqraou

— 001 —
•síi X oi -ÍBd

-qo 'osMOiy oovwy

sojjeanu anb uapuaiajd anb so^ ap sboijuo bb^ v japuod
-B3J Bjsd ntiB A 'pBpi[pBj uoa Bpuapua ^s anb BJBd 'upzBj ua SBjJBp
-unj BJBd SBUBsaaau sauoiaBoi[dxa bb[ bosbo boj; ap v\ ua A uopmijap
ns ua opuaÁnpui ' (ajquiouoad A ajqmou 'opnaijjB) sojp ap uopsuip
-ap ^\ u^pipa Bisa ua ojsand bi^ as,, ^Bimap^by v\ aonpojjni '(96¿l)
uoiaipa Bjjsno ns ap o^ofojd p ua 'anb opipBUB ajuainSis p oai^bd
-ijiuSis ajuarajBpnaijjBd Bjjnsajj -niiB^ ua ouioa sossa sps ^ouBdsa ua
uBjsixa anb ap Bpnp as tu 'uop^uipap ap JBjq^q BJBd bjidba as ou bj^
'soidiauíjd soAanu so[ ap ajqmou ua ajuauíBapBiuSop auaijsos ae uoioib
-od [bj BJoqB 'soui^b^ so[ ap sosBd so[ Baja^ ap uojamSis 'BurinJ bj
jod opoi aaqos 8opBS[ndiui 'soopBinBj^ sojaraud eoj^sanu ig -BiraapBay
pajj v{ jod BisandnioD '(i¿¿i) VNvnaxsv^ vnaKiai vi aa v^ixywva^)
B^ b Bjodjoaur as B^si^ojouiíia A ^BuoiaipBjj ouaiija un uoa pBpinasim
-ojd u^ "(¿851 ^aBraBjEg 'afNixv^i afnoNi^ sisnv^ aa ñas 4VAaa\rij\[)
SBzojg bb[ ap zaqauBg oasiauBj^ ua ajjsnji ajuapaoajuB un BUBds^ ua
opmai Biq^q vA anbunB 'Bjoaaip upiaBijij jod ou A saauBJi oppom ¡ap
buioj ag -BanoiaBaiji^diuis BBAieaaxa uoa BpBasjsi opnuatn b A 'sa^ouBd
-sa sojxaj so[ jod Bpi^ooB sa afen^ua^ [ap Bjspiáo^ u^pdaauoa vj
•SBapi eapj ap
a^uauodxa pij ssra p sa 'jo^aauB^ A pfnsujy Ib^o^j íjoj ap safuom
so[ b Bpinqij^B '(0991) aaNNOSiv^ xa aavaaNiaf) aaivwwvaf) e^
•SBnua[ sb[ BBpoj b sajqBai[dB sojdaaajd eoj ajjapua
anb ¡BJana^) boijbuibj^) Bun ap Bapi v\ a^uaniBraisi^jmBu a^jns 'Bisa
oj^p 'j^ -Bpuapuodsajjoa Bjaajjad 'sand 'ajdraaig 'a^a 'uoidob ap \v
oqjaA p 'pBpi^na ap p3 OAiiafpe p 'BiauBjsns ap ojdaauoa [B spuodsajj
•oa OApuBjsns p anb 'ouibhuisb 'auai^sos ag -sisdip ap p 'jB[noi;jBd
ua iA 'BjnSij ap o^daauoa p ajuatuBpBjnBauísap apuapxa as ¡bjubaui
9\ as a^eixa ou opuBn[^ 'ajsnfB oiaajjad un Jijsixa aqap
SBjjoSajBO A bboiSo[ SBjjoSa^Ba aj)u^[ -bsoo biusiui eun uos s
sBj^aj sb^ A ojuaiiuBsnod pp 8B[Saj sb^ anb BuiBpojd ag -sp
•sui boj uos soaiojsa so[ A o^je^sijy -ojoiJjsa sbui ouisijbuoiobj p Bp
BaijfuiBjS bj; Bjuajjo Baoda b^ ap [B^uaui Bjnjxsi vj '^adojng^ ap
8uaiaiBiuniBaá 83^,, ua ubiujojsubj^ as sasaauBjj soj ÍBajBDijBuiB^^ soipnj
-sa so^ ap uopBJaii^ojd Bun uojBuiuuaiap sa^padsa sspuBisunajp
'spuBj^ u^ -SBUBJixa SBpuan^iui BjoiiBdsa boi^buibjS bj ua aejpnp
tOJ;ui b UBzaidiua Jj^x IÍ8 IaP p^ijín BpunSas b[ ap JijJBd y
miua^ooy vj 'saouvjf owsijmimovj; jap

• (^) 'aja 'oxas p 'pBpa b^ 'uoisajojd bj 'ppos uopipuoa
b^ uauodrai Bnáuaj buisiui eun ua anb SBpuajajip bbj ajqos ajajpjy
ap opjBUjag ap buioj anb capí B[ 'ojdraafa Jod 'pBpinjapom BUins
-aj anbuny -aosotuaáui boioijijjb anb sbui 'sosbo soqanuí ua 'jas ap
d ou 'B^Bsua anb sauoiaBAOuui sBjjsp b ojuBna u^ -[buijoj ajuam
oiJdjija un b a^opuBjsnÍB uoiobjo bj ap sajj^d sbj boijisbjd
ouioa 'jÍ ít4sopijjaApB SBui ujjb1^ jap bj b uasBd,, soum soj

�clases de latín y de gramática castellana, que habían estado unidas
en la enseñanza oficial chilena, y que todavía lo- estarían por años
en España y en casi todos los países hispanohablantes.
Igual que Nebrija, Bello no circunscribe su actividad al estudio
y cultivo de la lengua. "Bello tiene que ordenar el mundo tumultuoso,
contradictorio, dilatado de América, para interpretarlo. Hubiera po
dido pasarse la vida indagando los orígenes del Poema del Cid, o des
menuzando viejas canciones francesas, porque eran investigaciones en
que se complacía su genio de erudito. Pero tuvo que trajinar en Fi
losofía, escribir su tratado de Derecho Internacional, redactar el Có
digo Civil, introducir el estudio de las Ciencias en Chile, representar
a Colombia en Londres, acudir al Senado, crear la Universidad, por
que a todos esos frentes tenía que atender un hombre de su tiempo"
(3). Y, claro está, tal diversidad de actividades, con la ejercitación
mental que supone y las vistas intelectuales que aporta, va a reper
cutir benéficamente en su obra de lingüista.

Propósitos de su obra. ¿Un error en la base?
Declara Bello, en el Prólogo de la Gramática, que el principal
motivo que lo ha inducido a escribirla es el temor de una posible
escisión idiomática (4). Dos ideas se encierran ahí: una, expresa: la
creencia de que si no se ataja a tiempo el sesgo transformista que va
tomando el español de América, se gestarán una serie de idiomas fu
turos; otra, implícita: la esperanza de poder detener el mal por medio
de la gramática. Analícem^las.
La posibilidad de una escisión idiomática ha sido fuente de pre
ocupación para muchos autores. Los temores de perder el bien que
representa la lengua común se justifican en la época de Bello, cuando
las conmociones de las incipientes repúblicas, los resquemores de pa
sadas luchas y el alud migratorio ensombrecían el horizonte; cuando
en la ofuscación de un instante declaraba Sarmiento que el español
se había tornado "un dialecto inmanejable para la expresión de las
ideas"; cuando, en fin, se consideraba a las lenguas como organismos
naturales de evolución incoercible. Hoy el idealismo nos ha traído la
reconfortante idea de que la lingüística no es ciencia natural, sino
ciencia de la cultura, y que la evolución del idioma no es ajena a
nuestra voluntad y a nuestros afanes. Creo que la suposición présaga
de Bello ya no inquiete seriamente a nadie; ni siquiera en el Río
de la Plata, donde tanto ha dado que hablar. La aduladora voz de
Abeille ha sido apagada por la de Rodó: "Si aspiramos a mantener
en el mundo una personalidad colectiva, una manera de ser que nos
determine y diferencie, necesitamos quedar fieles a la tradición en
la medida en que ello no se oponga a la libre y resuelta desenvoltura
(3)C. Arciniecas, ob. cit., pág. 23.
(4)PágB. VI y VII, en la edición de Andrés Blot, anotada por Rufino José Cuervo;
París, 1928.
— 102 —

de nuestra marcha hacia adelante... La persistencia invencible del
idioma importa y asegura la del genio de la raza, la del alma de la
civilización heredada, porque no son las lenguas humanas ánforas
vacías donde pueda volcarse indistintamente cualquier substancia es
piritual, sino formas orgánicas del espíritu que las anima y que se
manifiesta por ellas". No se niega, pues, que cada país pueda tener
sus modalidades propias, que el mismo Bello considera muy legí
timas. Y que quizá existe en América cierta especialísima intimidad
humana que trasciende a veces en resquicios morfológicos, semán
ticos y estilísticos. Pero la lengua común está lejos de constituir un
estorbo para tales singularidades: ella posee abundantes medios para
que se traduzcan sin resquebrajar su unidad fundamental (5).
En cuanto a la esperanza de Bello de poder evitar la disgre
gación divulgando el estudio de la gramática, se asienta en el concepto
de la época. Según vimos, el racionalismo había concluido por afirmar
la necesidad del conocimiento gramatical para hablar bien el idioma.
Bello coincide en esto con su tiempo. Ya en las citadas Advertencias
publicadas en El Araucano censuraba a las "personas que miran
como un trabajo inútil el que se emplea en adquirir el conocimiento
de la gramática castellana, cuyas reglas, según ellos dicen, se apren
den suficientemente con el uso diario". Y la definición que de dicha
disciplina da en su obra es cabal exponente de tal criterio: "La Gra
mática de una lengua es el arte de hablarla correctamente, esto es,
conforme al buen uso, que es el de la gente educada".
En el siglo XX se ha reaccionado, y no sin razón, contra ese con
cepto de la gramática. Y es precisamente en Chile, donde Bello había
impartido su enseñanza, en que se levanta una de las primeras voces
de protesta. Por 1912, en una conferencia dada en la Universidad del
citado país, Rodolfo Lenz expresa que "querer aprender una lengua
por el estudio de una gramática es como aprender a tocar el violín
leyendo tratados de música y métodos de violín, sin tomar el instru
mento, sin ejercitar los dedos" (6). Señala, asimismo, el absurdo que
supondría pensar que no se puede hablar correctamente una lengua
antes de que se escriba su gramática. De aquí, su afirmación decisiva:
"Toda la obra de Bello, por buena que sea, es debida a un profundo
error". Años más tarde, D. Américo Castro habla también de la ur
gencia de desterrar la idea de que el idioma se enseña estudiando
gramática. Conceptúa la precitada definición como una copia servil
(5) Sobre estos problemas pueden consultarse: Ramón Menéndez Pidal: La lengua
española, en "Hhpania", vol. 1. N. 1, 1918, y en "La lengua de Cristóbal Colón y otros
estudios, págs. 109-127, Buenos Aires, 1942; "La unidad del idioma", en Castilla, la tradi
ción, el idioma, págs. 171-218, Buenos Aires, 1945. (Magistral trabajo, como todos los suyos,
este úlimo tiene el particular interés de un enfoque decididamente espiritualista del asunto).
Amado Alonso: El problema de la lengua en América, Madrid, 1935; La Argentina y la
nivelación del idioma, Buenos Aires, 1943. Américo Castro: La peculiaridad lingüística
rioplatense, Buenos Aires, 1941. Avelino Herrero Mayor: Presente y futuro de la lengua
española en América, Buenos Aires, 1944. Arturo Capdevila: Babel y el castellano, Bue
nos Aires, 1940. También la polémica entre R. J.Cuervo y J. Valera, recogida en una
compilación de artículos del primero con el nombre de 1 castellano en América, Buenos
Aires,(6)
1947.¿Para qué estudiamos gramática?, Santiago de Chile, 16 de agosto de 1912.
— 103 —

�— 01 —
sowmpntta anb vidj? (9)
8P
p
'Z16I 8P
•¿MI '^V
sonang 'D^Matu^ ua ouoftaism \^ ap ajqinou {3 uoa ojamtjd |ap so^n^i^JB ap nope^idaio^
eun na BpiSooaJ 'vHaiVj^ "f o^san^'f •}^ 3-nna Bannaiod bj ajiqmBX '0^61 's^jiy son
-ang 'ovvjpjsvD ja f, jaqvg :vn\3a&lt;iV3 oamay *tt6I 'S-"!V ouang 'o^uatuy tía ojouodsa
vn^u3¡ vj ap oinjnj (, ajuasajj :aos.&gt;JV OH3HH3H ojmavy '1^61 'y soirang 'atua)n;&lt;/oij
d/ ^ nviiuagjy 07 ís6l 'PPPBW '"^jjawy va viiHuaj jy¡ ap tnuajqo^d \% :osNo^y oovwy
•(o)unBB ip Bjsi^BniíJidn aiaaiDBpipiaap anbojus un ap sajam; JB[n^iuBil ^^ auan ouiiin ajsa
'soAns so[ sopo) ouioa 'otBqBji (bjisiSbj^) ^^6I '8aj!V souang 'SIfc"I¿I 'sifBd 'vuioipi ja 'urna
•íptuj oj *B;j;jtD^ ua '^^raoip! pp pBpiun b-j,, i^^6I 'a^iy sonang '¿^I-60I "'35^ 'toipnjia
DnHua^ WJ :ivai^ zaaN3N3{^ ^oHv^ :aejBi^ii8uo^ uapand SBiaa^qojd soisa ajqog
eidoo Bun otuoo uoiDiutjap BpBjpajd b[ Bnjdaouo^) •boi
ppBuasa^ as Buioipi ^a anb ^p B^pt v\ jBjaaisap ^p
opunjojd un b epiqap ea 'bbs anb Buanq jod 'ojpg ap Bjqo b^ Bpoj[5,
tBAisioap uotoEtuJijB na 'inbB 3Q 'Boi^BuiBaS ne Bqiaosa as anb ap sa^uB
Bn^ua^ Bun a^uaniBi^ajjoo JBjqBq apand as ou anb jBsnad Biapnodns
anb opansqB p 'otobiuiisb 'Bp^uag • (9) wsopap aoj jBipjafa ms 'o^uaui
-njjsui \9 ivvaoi uis 'mp^iA ap sopo^aui A Baisnuí ap sopBjBJi opua^aj
ui|oia ^ jbooj b japnaadB ooiod sa boiibuibj^ con ap oipn^sa ^ jod
Bn8ua[ Bun ^apuaadB ^aianb,, anb Bsaadxa zuaq; oj^opo^[ 'sied opsip
pp pBpisjaAiu^ B^ ua BpBp Biaua^a^uoa aun ua '^X6I J0d 'Bxsa^ojd ap
saooA sBjauíiJd sv\ ap eun b^uba3^ as anb ua 'BZUBuasua ne opuJBduit
BiqBq ojpg opuop 'a^iq^ ua a^uauíBsia^jd sa j^ -bdiibuibj^ v\ ap ojdaa
-uoa asa BJ^uoa 'u^zBJ ms ou A 'op^uoiaoBa^ Bq as ^^^^ o^Sis p u^
•ítBpBanpa aiuaS b^ ap p sa anb 'osn uanq p auuojuoa
^sa oiea ^a^uauíBiaajioa B[jB^qBi{ ap 3}jb p sa Bn^ua^ eun ap Batista
-Bj^) vj^ :ouatU3 pi ap a^uauodxa pqBa sa Baqo tis ua Bp Buipitastp
Btpip ^p ^nb u^ptuxjap v\ ^ '^otJBtp osn p uoa aiuatuajuatotjns uap
-uaidB as 'uaoip so^p un^as 'SB[^aa SB^na 'BUB{p)SBa BoijBiiiBjá b[ ap
oiuaiuipouoD p jtimbpB ua Ba^dtna as anb p ipmn ofBqB.ii nn ouioa
mitin anb SBuos^ad,, sb^ b Bqsinsuaa oNVaavnv ^3 ua SBpsai^qnd
sviDNiaxHaAav sapBjio sb^ ua b^ •odraan ns uoo ojsa ua aptautoa o^pg
-BUiotpt p uaiq .iBjqeq BJBd [BaiiBUiea^ o^uattnpouoa pp pBpisaaau tb\
^Buutp jod opinpuoa Biq^q omstpnotaBj p 'oniiA un^ag -Baoda tb\ ap
oidaauoa p ua B^uatsB as 'boiibihbj^ b\ ap otpnisa p opuBá^nAip uoiob^

— ZOI —
"8Z6I '&gt;
asof onung Jod p^ious 'xoig saBauy ap nopipa bj na 'uA jC j\ -síb^ (^)
•j -^ad '-jia -qo 'svDaiKiaay -^ ()
BJinjoAuosap Bipnsaj A aaqr[ bj b BSuodo as ou ojp anb ua Bpipam b[
ua uoiaipBj} B[ b eapij JBpanb souiBjisaaau 'aiouajajip A auinuaiap
sou anb jas ap BaauBui eun 'BAiiaap^a pspipuosjad eun opunin p ua
aauajufitu b souiBJídsB ig^ :9po^ ap B{ Jod BpB.3edB opis Bq aj|iaqy
ap zoa BJopB[npB Bq "JBjqBq anbopsp Bq oiubj apuop 'bib^j b[ ap
p ua BJainbis m ^aipBu b aiuatusijas aiambui ou vA o[pg ap
d uoioisodns b¡ anb oaj^ -sauBju soJisanu b A pB)un[OA BJisanu
b Buafe sa ou Buioipi pp uoiarqoAa b[ anb A 'Bjnipna b¡ ap Bpuaia
ouis 'jBJnieu Biouaia sa ou Baijsin^uij bj anb ap ^api aiueiaojuoaaj
B[ opiBJi Bq sou ouisi[Bapi [a Ao^{ 'ajqiaj^oaui uoian[OA3 ap sajBJtijBU
sooisiub^jo omoo een^ua^ sb[ b eqBjapisuoa as 'uij ua 'opuena í,.SBapi
sb^ ap uoisaadxa b^ BJBd a^qBfauBtaui oiaapip un,, op^ujoj Biqeq as
[ouedsa p anb oiuaiuuBg BqBJBjaap aiueisui un ap noiaeasnjo bj ua
opu^na íaiuozíjoq p UBjaajquiosua oiJo^Ejáun pnp p X ssqan¡ SBpBS
-Bd ap sajomanbsaj bo^ 'sBaijqndaj saiuaidiaut sbj ap sauoiaoniuoa sbj
opusna 'ojjag ap Baoda b¡ ua ueaijiisní as unuioo Bn^uaj b¡ eiuass^daj
anb uaiq p japjad ap saaotuai so^ -saaoitiB soqonin caed uopBdnao
-ajd ap ajuanj opis Bq BaiiBuioipi u^isiasa eun ap p^pijiqísod B^
•SBjotnaai^uy •eatiBraBjS bj ap
oipaui jod jera p aauaiap japod ap ezue^adsa bj iBipijdtuí 'bjio ^soxni
-nj SBiuoipi ap aiias eun UBJBisaS as 'eaiiatuy ap jouEdsa p opuemoi
ba anb bjsiuijojsubji o^sas p oduiap e bCbib as ou xs anb ap Biauaaja
bj íesajdxa 'eun :iqB UBaaaiaua as SBopi soq m(f) BoiiBuioipi uoisxasa
ajqísod eun ap joinai p sa Bjjtquasa b oppnpui Bq oj anb oaiioui
[Bdiauud p anb 'vDixywva^ b[ ap oSoi^j^ p ua 'o^pg

¿Bsvq oj ua jouua ufj? -vuqo ns ap sonspdoij

•saiuejqBqouBdsiq sasi^d soj sopo; issa ua A eiiBdsg ua
soub jod uBUBisa oj BiABpo^ anb A 'Buajiqa ppijo BZUBuasua ej ua
SBpiun opsisa UBjqsq anb 'BUB^pisea BoiiBiUBjá ap A ujibj ap sas^p

pp a^qiauaAui siauaisisaad B^j — aiu^ppB BiaBq Bq;&gt;jBin BJisanu ap

•eismSutj ap ejqo ns ua aiuauíeaijauaq j^
b ba 'ejjodB anb sajBniaapiur sbisia bj A auodns anb
pjafa bj uoa 'sapBpiAiiaB ap pepis^aAip pj 'eisa o^sp 'j^ •()
^ai} ns ap ajquioq un japuaiB anb eiuai saiuaaj sosa sopoi b anb
-jod 'pBpisjaAiuj^ b^ JBaaa 'opBuag p jipnas 'sajpuo^ ua Biquiojo^ b
jBiuasaadaj 'ajiq3 ua seiauai^ sbj ap oipnisa p jpnpoJiur '[IA13 o^ip
-0^ p jB)3Bpaj 'jBuopBUjaiuj oqaaaaQ ap opBiBJi ns jiquasa 'bijosoj
-i^ ua JBuifBJi anb OAni oíaj 'oiipnja ap oiua ns eiaBjduioa as anb
ua sanoiaEJhisaAUi uBja anbjod 'sBsaauBjj sauoiauBa SBÍaiA opuBznuam
-sap o 'ai[) qaa vwaoj pp sauaSjao soj opuB^spui BpiA bj asjBssd opip
-od Bjaiqnj^ 'ojJBiaj[dja)ui BJBd 'Bauamy ap opeiejip 'oiJOiaipeJiuoa
'osonip^ami opunm p jBuapjo anb auap o^jag,, -enSuai v\ ap oAiijna A
oipnisa p pBpiAiia^ ns aquasunajia ou ojjag 'Bfijqa^f anb pnSj

-sa BiauBisqns aambpna aiuauíBimisipui 38jbo[oa Bpand apuop sbioba

^

b[ jbiias j^pod ap o^pg ap BzuB^adsa b^ b o^usna u^
• (5) p^uauiBpunj p^ptun ns jBfBjqanbsa^ uis uBoznpBJi as anb

Bjsd soipain saiuBpunqs aasod Bjp :sapBpijBpn^uis sajBi B^sd oqjoisa
un ainiusuoo ap sota\ Bisa untuoo Bn^ua^ B[ oja^ *soaiisi^iiea Á sooii
•UBuias '8oaiSojojjtoui soiainbsai ua saaaA b apuaiasBj) anb BUBiunq
pBpitniiui Binisi^iaadsa euaio eauatuy ua aistxa Bzmb anb j^ -sbuiii
-iSa^ ^nuí Bjapisuoa o^pg ouisiui p anb 'SBtdoad sapBpijBpotu sns
jauai Bpand si^d Bp^a anb 'sand 'sSaiu as oj^ '^B^a jfod BisatjiuBiu
as anb A buiiub sb^ anb njuídsa pp sbotub^jo sbuuoj orne 'pmuid
sbjojub SBUBUinq SBn^ua|; sb^ uos ou anbjod '^p^pajaq u^iaBzx^iAta
b^ ap Buip pp b^ 'bzbj b^ ap otua^ pp b^ BanSass A BiJoduu Biuoipi

�e inadecuada de la que de la gramática latina se daba en él Rena
cimiento (7).
Pero, como siempre, las reacciones suelen ser exageradas. Tras
los nombres de Lenz y Castro se ha ido demasiado lejos. No ha fal
tado quien afirme la completa inutilidad de los estudios gramaticales.
Por mi parte, pienso que la gramática debe ser elemento coadyuvante
en la enseñanza del idioma y tener un sitio al lado de la lectura ex
plicada y de otros ejercicios prácticos. Si por sí sola resulta insufi
ciente para aprender la lengua, sirve para el consejo y para el juicio.
Y el que sea correctivo y guía ya es motivo bastante para que se le
incluya en los programas de enseñanza. Además, como todo contacto
con una disciplina científica, es de indudable utilidad por los bene
ficios que proporciona de iniciación en un razonar y observar exactos.
Claro está que, para que ello sea así, tendrá que realizarse su ense
ñanza de manera viva.
Se equivocan, pues, los que, llevados por una justa pero exage
rada reacción contra una gramática anquilosada y arbitraria, con
denan sin distinción esta disciplina. 1 mismo D. Américo Castro,
con su panegírico a la Gramática de Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, dice bien a las claras qué lugar le asigna en la en
señanza (8).
Para terminar con esto: Si en la base de la obra de Bello hay
un error parcial (error que consistió simplemente^en abultar el valor
de la gramática como medio de instrucción idiomática), no se puede
omitir, sin agravio a la verdad, que él fue el primero en reconocerlo.
El 6 de octubre de 1848, al año aproximado de publicar su libro,
escribía en El Araucano estas palabras, que revelan su espíritu alerta
y encierran la esencia de la nueva metodología: "El estado lastimoso
de corrupción en que va cayendo entre nosotros la lengua nativa,
no podrá remediarse sino por la lectura de las buenas obras caste
llanas. Multipliqúense cuanto se quiera las clases de gramática: ellas
darán, a lo sumo, un lenguaje gramaticalmente correcto; y en con
ciencia, debemos decir que no han producido ni aun ese resultado
hasta el día. Pero ¿darán la posesión del idioma? ¿Podrán suminis
trarnos el acopio necesario de palabras y frases expresivas, pinto
rescas, de que tanto abunda? Para adquirir este conocimiento, la lec
tura frecuente de los buenos escritores es indispensable" (9).
' •T ' . &gt; •.

• ' :.:'

Criterio y método

sunto fiel del pensamiento; y esta misma exagerada suposición ha
extraviado a la gramática en dirección contraria" (Prólogo, pág. III).
Basta, pues, de falsear la lengua y trastornar el pensamiento en busca
de un ajuste inexistente. ¿Es que no obra en el hombre más que la
razón? "Es imposible que las creencias, los caprichos de la imagi
nación, y mil asociaciones casuales, no produjesen una grandísima
discrepancia en los medios de que se valen las lenguas para manifestar
lo que pasa en el alma" (pág. IV). Obsérvese que en este barruntar
la influencia de lo afectivo y fantasístico hay un atisbo sorprendente
de elementos que sólo aflorarán mucho más tarde merced a la es
tilística. Se resquebraja en su base la construcción racionalista: ya la
razón no campeará soberana por los dominios de la lingüística. A su
lado, la afectividad reclama el lugar que le corresponde.
También discierne Bello la diferencia entre la gramática general
y la gramática de un idioma dado. Cada lengua, dice, tiene su teoría
particular, su gramática. Los principios, los términos, las analogías
aplicables a una, no siempre se adaptan a otra. Hay que estar preve
nido, sobre todo, hacia las reminiscencias del idioma latino, que
tanto han descarriado a los autores precedentes: "Si como fue el latín
el tipo ideal de los gramáticos, las circunstancias hubiesen dado esta
preeminencia al griego, hubiéramos probablemente contado cinco
casos en nuestra declinación en lugar de seis, nuestros verbos hu
bieran tenido no sólo voz pasiva, sino voz media, y no habrían fal
tado aoristos y paulo-post-futuros en la conjugación castellana"

(págs. II y III).

¿Y cómo procederá el gramático? "Acepto las prácticas como la
lengua las presenta; sin imaginarias elipsis, sin otras explicaciones
que las que se reducen a ilustrar el uso por el uso" (pág. IV). He
aquí, hace un siglo, el principio orientador de toda la lingüística mo
derna. Con persistencia reiterada aparece en sus más ilustres cul
tores. Sólo citaré dos nombres: Ferdinand Brunot y Karl Vossler.
Dice el primero: "La premiére regle que les maitres doivent s'imposer, s'ils veulent imposer les autres aux enfants, c'est de respeter le
langage réel, la vérité du langage" (10). Vossler, por su parte, afir
ma: "Siempre que en la sintaxis se comprende como elipsis una
construcción y en consecuencia se la "completa", lo que se hace es
violentarla y deformarla en otra cosa distinta, en lugar de explicarla
tal como es" (11).
Creo que las transcripciones precedentes son por demás signifi
cativas y me eximen de encarecer las direcciones metodológicas que

Puede decirse que, en lo fundamental, la adhesión ^e Bello al
pensar coetáneo se restringe a lo ya visto. Frente a lo medular del
logicismo y sus secuelas adopta una señera postura de reconvención:
"Se ha errado no poco en filosofía suponiendo a la lengua un tra(7)Amébico Castro, La enseñanza del español en España, págs. 22 y 27; Madrid,
1922.
(8)Américo Castro, La peculiaridad lingüística rioplatense, pág. 20 y sigs.
(9)Transcrito por Miguel Luis Amunátegui, ob. cit., pág. 540; también, por Rodol
fo Lenz en la conferencia referenciada....
104 —

Bello imprimió a los estudios gramaticales.
Claro está que sería demasiado pedir a un autor del siglo XIX
que no se dejase arrastrar alguna vez por la inercia de la tradición.
Así, por ejemplo, en la página 192, Bello recurre a la teoría de la
(10)Ferdinand Brunot, La pensée et la lungue, deuxiéme édition, pág. 10; París,
1926.

(11)Karl Vossler, Filosofía del lenguaje, traducción de A. Alonso y R. Lida. pág.
192; Buenos Aires, 1943.
— 105 —

�— soi —
•t-6l '&gt;•¥
•Sed "^pi^ '^ ^ oauojy
'HnssoA. ^Hva (jj)
oauojy -y ap noiDDnpBJi -atonguaj jap mfosojt^ 'HnssoA.
'9Z6I
'9
ÍQt "8?^ &lt;00!'TP? ^maixnap 'anguo¡ vj ja ^atuad irj 'lOwnHg auvuiíoHaj (oí)

Jod 'uaiqaiBj íq^j -S^d '-ip -qo
•s8is í oz "*?d 'acuato]doij

p} Bi.)n9jajaoD B[ na
HaKV sin-j ran^ij^ Jod oiijosubjx ((j)
pvptjmjnaad trj 'ohxst^ O3inaniy (g)

i zt 's8?d 'Byo&lt;l*3 a joyodsa jap muouasua 07 'ohisv;) ooiaawy
B[ ap Bjjoaj B[ b ajjnaaj ojpg '^61 ^niEd B[ na 'o[duTafa jod 'jsy
•uoioipBjj b[ ap Btojani B[ jod Z3A BunSje jbjisbjjb asBÍap ^s ou anb
XIX I^Í8 IaP JlnB ^^ B Jipad opBisBurap m^e anb Bjsa ojb[^)
•sa[Bai:u?uiBj2 soipnjsa so[ b oitaijdtni o[pg
anb SBaiSojopojara s^uopaajip sbj jaaajBaua ap naunxa atn ^ sbaijb^

oí
"ÍZ61

-bj; un enSuaj bj b opuaiuodns bijoso[ij u^ oaod ou opB.ua Bq ag?&gt;
: u9puaAuo^aj ap Bjn^sod Tuauas un Bjdops s^pnaas sns A omspi^of
[ap jB[npaui oj b ajuaj^ ^oísia vA o\ b a^uujsaj as oauBjaoa Jesuad
[B O[[ag ap uoisaqpB B[ '[BjuauíBpunj o[ ua 'anb asjpap apanj

-ijiuSis ssinap jod nos sajuapaaajd sauopdtjasuBj) sb[ anb oaj;^
' • (TI) ^83 OTno:) lB*
B[JBai[dxa ap jBn[ na 'Bjnijsip Bsoa bjjo na BjJtBuuojap X b[jbju3[oia
sa aasq as anb oj 'wBja^draoaM B[ as Bpuanaasuoa na ^ uopanjjsuoa
Eira sisdip ouioa apuajdmoa as sixejuis bj ua anb aadmaig,, :biu
-jije 'ajjed ns jod 'ja[sso^ • (q^ ) ^bSbSubj np ajiJcaA bj '[aa^ 3SbSub[
a[ jaiadsaj ap js9to 'sjtiBjua xiib saj^nB sa^ jasodini ju^fn^A s[i,s 'jasod
-tiit,3 inaAiop saxiieni sa^ anb 9\^i ajaima^d B^?? :ojratutjd ^ aoiQ
•jajssoy^ FB^[ -^ jounjg puButpja^ :sajquiou sop ajBip o^og -saaoj
-[na eajjsn^i sem sns na a^ajsdB Bpujajiaj eiouajsisjad U03 -Buiap
-ora Batj8in8ni^ v\ Bpoj ap jopBjuaxjo oidionud ^a 'o^Sis un aoBij 'mbB
ajj '(^j 'Svd) Kosn \a ^od osn p jBjjsn¡r b uaanpaj as anb sb[ anb
sauoiaBDi^dxa bbj^o ms 'sisdip SBHBni^Brai uis ÍB^uasajd sb^ S
bj oiuoa seanDBjd sb| oidaay,, ¿oaijBuiBjS p Bjapaaoad 01^93

" (III ^ II
^BUB^ajSBa uopBSnfuoa v\ ua sojnjnj-jsod-oinBd Á soísijob op^j
-^j UBTjqsq ou ^ 'Bipaui zoa ouis 'BAissd zoa o[9S ou opiuai uBjaiq
-nq soqjaA sojjsann 'sias ap jBnj ua uoiaBuipap BJjsanu ua sosbd
oaup opBjuoo a^uania^qBqojd soraBjaiqnq 'oSaTj^ ye Fiouaniuiaajd
Biea opep uasaiqnq SBiauBisunajp sbj 'sooijbiubjS so^ ap papi odp \a
ujibj p anj oxnoa ig,? :sajuapaaajd sajo^iiB so^ b opBijjBasap usq ojubj
anb 'oupB^ Bniotpi pp SBpuaasmiraai sbj; Bpsq 'opoi ajqos 'optu
-aAaid JBjsa anb a'bj^ -bjjo b UBid^pB as ajdutaxs ou 'eun b 8O[qBDi[dB
SBTo[Bue sb^ 'souiiujaj so^ 'soidpuud so^ •BaijBuiBjS ns 'jBp^aijjBd
ns auat) 'a^ip 'BnSuaj BpB[) -op^p Biuotpt un ap BaijBinBj^ bj á
inBjg B^ aa^ua spuajajip B{ o[jag aujapsip uaiquiBj^
•apuod^ajjoa a^ anb jBn^ p BuiBpaj pBpiAijoajB b^ 'opsj
ns y •BaijsinSuij B^ ap soiutuiop soj jod BUBjaqos BjBadniBO ou uozbj
b[ bjC tBjst^BUopBj uopanjisuoa ^\ asBq ns ua BÍBjqanbsaY ag "Bapsi^ij
-sa B[ b paaiam apjB) sbiu oqoniu ubjbjojjb ojos anb sojuauíap ap
aiuapua^djos oqsps un ^^q oaijsiSB^uBj Á OAijaajB 0^ ap Biauarqjuí b^
ajea ua anb asaA^asqQ "(^j -^?d) wenqB p ua BSBd anb o[
BJBd SBtVoiía^ sb^ uapA as anb ap soipaní so[ ua BpuBdajasip
Bun uasafnpoad ou 'sa^BiisBa sanopBposs [ira A 'uopsu
-T3ÍBUII bj ap soqaijdBa eo\ 'SBpuaaia sbj anb a^qísoduii sg[5? ¿uozbj
bj anb sfra ajquioq p ua Bjqo ou anb s^? •aiua^sixaui a^snfB un ap
Basnq ua ojuaiiuesuod p jbujo;sbjj á BnSua^ B^ jbss^bj ap 'sand 'BjSBg
"(III '^?^ '^I9Jd[) iJBJinoo uopoajip na Ba^fuiBji v\ b opBiAFjjxa
Bq uoiaisodns Bpeja^Bxa buisiui Bjsa A i ojuaiuiBSuad pp pij ojuns

o-p ojftu X ouajij^
"(6) wa[q^suadsipui sa sajojijoso souanq so[ ap ajuanoajj Bjnj
-aa[ B[ 'ojuairapouoa ajsa jpinbpB bjb^ ¿spunqB ojub^ anb ap 'seasaj
-ojurd 'sBAisajdxa sasBJj A SBjqe^d ap owBsa^au oidooB p soujbjj
-stuiruns usjcpo^? ¿Braoipi pp upisasod B[ u^jep? oja^ -Bjp p Bjs^q
opBj[nsai asa unB tu oppnpojd u^q on anb jpap soraaqap 'Bpnap
-uod ua A íojoajjoa ajuam[BaijBuiBjS afBngua[ un 'omns o[ b 'uBJBp
SB[p rBaiíBuiBjS ap sbsb[o sb[ Bjainb as oja^na asnanbj[dij[nj^[ *sbub[[
-aisea sBjqo SBuanq 8B[ ap Bjn^oaj b[ jod ouis asJBipauraj eapod ou
'batjbu BuSuaj B[ eojiosou aj^ua opuaÁea ba anb ua uopdnjjoa ap
osoinnsB[ opsisa [^^ : Bjo[opoíaui BAanu B[ ap Bpuasa B[ uBjjaiaua A
bjj3[b njojdsa ns ub[3a3j anb 'SBjqB[Bd SBjsa OMVDHVHy ^3 na Bjqpasa
'ojqi[ ns ^Bo^qnd ap openiixojdB oub [b '8^81 ^P ajqn^ao ap 9 13
•o[jaaouoaaj na ojamijd [a anj p anb 'pspjaA b[ b oiabjSb urs 'ji^iuio
opand as on ' (BDi^emoip; uopDnjjsui ap oipam oinoa boijbuibjS b[ ap
jo[ba [a JB^[nqB ua^ajnaraa^duiís ppsisuoa anb jojjta) [BpjBd jojja un
^eij o[pg ap ujqo b[ ap assq B[ ua ig :ojsa uoa JBUiuiiaj bjb^
• (g) BZUBU3S
-ua B[ ua buSisb a[ j^Sn[ snb sbjb[o sb[ b uatq aaip 'bu^j^^ zanbiJ
-uajj ojpa^ A osuo[y opemy ap VDixyivivaf) ^[ b oDiJi^aucd ns uod
'ojisb[) oauamy "q onisnu [^ -Bui[dpsip B^sa uoiauí^sip uts UBuap
-uoa 'BiJBJiíqjB X BpBso[inbuB boijbuibjS eun Bj^uoa uopa^aj BpBj
-aBxa ojad Bjsnf Bun jod sopBAa[[ 'anb boj 'ssnd 'uBaoAinba ag
•BAJA BJaUBUT 3p BZUBU
-asua ns asjBziyBa.T anb Bjpuaj 'isb Bas oj^ anb BJBd 'anb Bjsa ojb[3
•sojoBxa jBAjasqo A jbuozbj un ua uopBptuT ap Bnopjodojd anb sopij
-auaq so[ jod pBpi[ijn a[qBpnpui ap sa '^aijijuap Bui[dtasip Bun uoa
ojobiuoo opoj oiuoa 'sBinapy 'BzuBuasua ap SBtnBjSojd so[ n^ BÁnpur
a[ as anb BJBd ajuBjseq oaijoui sa vA Bin3 A OAi^aa^joo Bas anb [a j^
•oíainf [a BJBd A ofasuoa p BJBd 3ajis 'BnSua[ B[ japuajd^ Ba^d aiuop
-ijnsui Bjjnsaj B[O8 js jod ig •soai^aBjd soppjafa sojjo 3p A BpBai[d
-xa Banjaa[ B[ sp opB[ [B oijis un aauaj A Biuoipi pp BzuBuasua B[ ua
ajUBAnipsoo ojuamap J38 aqap BatjBinBjá B[ anb osusid 'ajJBd im joj
•sa[B3iíBniBj:8 soipnjsa so[ sp pBpijijnui Biajdinoo B[ atnjtjB uamb op^j
-[Bj Bq o^[ ^so^ opBisBuiap opi Bq as ojjsb;^ A zua'j ap sajqmou so[
-SBpBjagBxa jas uapns sauopaBaj sb[ 'ajdinais ouiod 'oja^
•(¿) ojuaituia
p u^ q^p as buub[ BaijBtnBjS bj sp anb B[ ap BpBnaapeui a

�elipsis para explicar la falta del verbo copulativo: "La elipsis del
verbo es frecuentísima en las exclamaciones: "¡Qué insensatez confiar
nuestra seguridad a la protección de una potencia extranjera!", qué
insensatez era o es o sería, según lo que pida el contexto". La lingüís
tica moderna interpreta tales expresiones como oraciones nominales
sin cópula, y las reconoce como históricamente anteriores a las otras.
Pero poco importa un traspiés accidental ante el rumbo general
certero.
Hay que añadir, asimismo, que la exposición, siempre clara y sus
tanciosa, está iluminada por un excelente ejemplario. (Las meditadas
rectificaciones de Cuervo no estorban la validez aeneral de nuestro
calificativo.) Y en ese ejemplario tiene cabida, al lado de la lengua
clásica, la lengua culta de la época. No lo guía un "purismo supers
ticioso". Él sabe de la ininterrumpida marcha de la lengua y lejos

rabie. Muchos de sus puntos de vista han sido superados; otros, que
todavía hoy defendemos como nuestros, quizá lo sean en lo futuro;
pero su andar cauteloso será siempre saludable escuela de proceder
científico y de honestidad.

Algunos aspectos particulares de la doctrina
Sólo consideraré dos o tres que, por su importancia intrínseca
y por ser reveladores del criterio de nuestro autor, conceptúo funda
mentales.
Sea en primer término el concepto de partes de la oración. Ya
hemos tenido oportunidad de ver la disparidad de criterios que en

Pero sobre todas las excelencias de criterio y método apuntadas
se yergue una suprema: el rigor científico. Bello marcha afanoso en
busca de la exactitud, sin dejarse arrastrar por simplificaciones eli
minatorias ni falsas simetrías. Por eso su obra posee un valor perdu-

este punto existe entre los tratadistas de todos los tiempos. La razón
de tales divergencias reside, fundamentalmente, en lo distintos puntos
de vista que se toman como partida. Unos se basan en la forma
y sólo reconocen tres clases de palabras: nombre, verbo y partícula;
como se recordará, es el criterio de Villalón y Correas. Otros se
fundan en la significación; es la postura logicista, que crea las co
rrespondencias sustantivo-sustancia, adjetivo-cualidad, verbo-acción,
etc. Y hay, en fin, quienes se basan en la función.
Ninguno de los tres puntos de vista, sin embargo, resulta sufi
ciente por sí solo para dar una idea cabal de las distintas partes del
discurso. El criterio formal impide reconocer diferencias entre sustan
tivo y adjetivo, y entre elementos tan diversos como adverbios, prepo
siciones, conjunciones. La clasificación por el significado no se ajusta
a la realidad: existen sustantivos que denotan cualidad y acción (ne
grura, carrera), verbos que expresan estado, cualidad, etc. (dormir,
rojear...) ; y la enumeración de discrepancias podría aún continuarse.
También adolece de fallas la clasificación por el oficio; así, por
ejemplo, la función atributiva, propia del adjetivo, no es extraña al
sustantivo, según se descubre en las aposiciones; igualmente, ambas
categorías de palabras pueden oficiar de predicado nominal.
¿Dónde se halla el motivo de tales insuficiencias? Toda clasi
ficación unitaria reclama necesariamente la observancia de un punto
de vista lógico. Pero ya sabemos que, por mucho que se empeñen los
logicistas, lenguaje y lógica no marchan siempre de la mano. Y es
que la función primordial de aquél, como dice Bally, "no es la de
construir silogismos, ni la de redondear períodos"; su función es
expresar la vida, y la vida desborda a la razón por todas partes. De
aquí que les fenómenos del lenguaje se resistan a ser encasillados
en los moldes estrechos de las clasificaciones y que de continuo éstas
dejen un resquicio para la crítica.
Bello, del mismo modo que Nebrija, salvó las inconveniencias
de ajustarse a un solo criterio. Si su razón lo lleva a declarar expre
samente que sigue el de los oficios, su deseo de captar la auténtica
realidad del lenguaje le hace, en la práctica, traicionar su propósito.
En la definición que da del verbo, por ejemplo, mezcla el criterio
de la función con el de la forma: "es una clase de palabras que

— 106 —

— 107 —

de su ánimo está el pretender detenerla. Si se revuelve contra el neo
logismo extemporáneo y licencioso, no lo inquieta el que encaja en
el cauce del sistema que representa el idioma: "Una lengua es como
un cuerpo viviente: su vitalidad no consiste en la constante identidad
de elementos, sino en la regular uniformidad de las funciones que
éstos ejercen, y de que proceden la forma y la índole que distinguen
al todo" (pág. VIII). Sabe, también, que lo que fue correcto en los
clásicos puede hoy no serlo: siente hacia ellos respetuosa admiración,
pero no idolatría. Así, refiriéndose a cierto uso pleonástico de que,
muy frecuente en Cervantes y otros autores de su época, dice: "Nada
más común que este pleonasmo en nuestros clásicos; pero según el
uso moderno es una incorrección que debe evitarse" (pág. 262). Cada
época, por tanto, tiene su corrección, su gramática. Es el uso culto
contemporáneo el que da en definitiva la norma del bien decir. Y
se decide por el uso culto "porque es el más uniforme en las varias
provincias y pueblos que hablan una misma lengua"; el vulgar, en
cambio, varía mucho de una parte a otra y crea dificultades para la
comprensión en cuanto sale de su limitada esfera. El simple reco
nocimiento objetivo de tales diferencias supone ya apreciable con
quista: allá a los años, los investigadores de la estilística se aden
trarán hasta el espíritu mismo que las produce.
Agreguemos, también, que Bello rompe la rigidez de la sepa
ración que la gramática tradicional había establecido entre sus dis
tintas partes, especialmente entre morfología y sintaxis. Nacida y
justificada por razones metodológicas, la separación aludida, a fuerza
de pensarse como real, acabó por dar una visión mutilada de la
lengua. Bello, al tratar de ensamblar los distintos elementos consti
tutivos de esa síntesis armónica que es el lenguaje, superó la e^^apa
de la simple disección y abrió la puerta para insospechados descu
brimientos.

�— ¿oí —
anb SBjqejsd ap as^ja eun sa?, :enuoj bj ap ja uoo uopunj bj ap
oijaijja p Bpzoui 'ojduiafa jod 'oqjaA pp Bp anb uopiupap bj ug
•ojisodoad n9 JBUopiBJ} 'BapaBjd bj ua 'aa^q aj afsnáuaj pp pepijsaj
eapuajiiB bj jBjde^ ap oasap ns 'sopijo soj ap ¡a anxfrs anb ajuaures
-ajdxa jejBjaap b ba^jj oj uozbj ns ig -oijajijo ojos un b asjBisufe ap
SBiouaiuaAuooui sbj oajbs 'Bfjjqa^f anb opora ouisiui pp 'ojjag
•Bopjja Bf caed oiombsaj un uafap
seis onupuo^ ap anb A sauoioBoijiSBp sbj ap soqaajjsa sapjoui boj na
sopBjjisBaua jas b ue^sisaj as aí^n^uaj pp souainouai so¡ anb inb^
aQ -sajjBd sepoi Jod uozbj b[ b Bpjoqsap epiA B[ A 'epiA bj jBsajdxa
sa uopunj ns !usopojjad jBapuopaj ap bj tu 'sotnsiáo^is jmjjsuoo
ap bj Ba oun 'ÁjjBg aoip ouioa 'janb^ ap jBipjouiud uopunj bj anb
sa j^ 'oubui bj ap ajdiuais uEqoJBiu ou Boi^oj A afen^uaj 'sBjspiSoj
so{ uauadiua as anb oqonni aod 'anb soinaqBs tbá oja^ -ooiá^j b^sia ap
ojund un ap BiauBAJasqo bj ajuaiuBUBsaaau ^iuspaj eiJB^mn uoi^boi^
•TSBj^ epoj^ ¿sBiouaioijnsui sajBj ap oaijoiu p ejjBq as apuoQ?
•jbuuuou opBoipajd ap jspijo uapand SBjqejBd ap sbjjosojl'^
scqiUB 'aju^uifBn^í ísauoioisodB sbj na aaqn^sap as un^as 'oa;}ubjsiis
je BijBj^xa sa ou 'oAijaíps pp eidoad 'BAijnqijjB uoiaunj bj 'ojdmafa
jod 'J8B ÍOIDIJO p JO¿ UOIDBOIJISBja BJ 8BJJBJ 3p 303[OpB uaiqtUB^
•asjBnunuoa une Bjjpod SBiaasdajosip ap uopejauínua bj á i (• • -aoafoi
'uiiuuop) -aja 'pBpijBna 'opBjsa uesajdxa anb soqjaA ' (nuajuvo 'v^iijS
•bu) uopoB A pepijBno uBjouap anb soAijusjsns uajsixa íp^pijBaj bj b
BjsnfB as ou opsai^iu^is ja jod uoiaeaijiSBja B^ •sauoiounfuoa 'sauoioia
-odajd 'eoiqaaApB ouio^ sosjaAip ubj sojuaiuap ajjua A 'oAtjafpB A oah
-UBjsns aj^ua sepuajajip aaoouoaaa apidmi jbuijoj oija^wa jg 'osjnosij
pp sajjBd SBjuiisip sbj ap jBqBa eapi Bun Jep Bjsd ojos is aod ajuap
-ijns Bjjnsaj 'oSjBqraa ms 'bjsia ap sojund sajj soj ap oun^ui^[
'uopunj bj na uBssq as sauainb 'uij ua 'Xsq ^ -aja
'upiaaB-oqjaA 'pBpijBna-OApafpB 'Bi^uBjsns-OAijuBisns SBiauapuodsajj
-oa sbj Baja anb 'BjsptSo]; Bjnjsod bj sa í uope^iiiu^is b^ ua uspunj
ae sojjq -SBajJo^) A uojbjji^ ap ouaju^ p sa 'BJBpjooaj as omoo
ÍBjnonjBd A oqaaA 'ajqtuou :8BjqBjBd ap sasBja sajj uaaouoaaJ ojos A
biujoj bj ua UB^eq as soufj *BppjBd ouioa ubuioi as anb bjsia ap
sojund sojuijsip oj ua 'a^uauijBjuauíBpunj 'apisaj SBpua^^aAip sajBj ap
uozej B^j 'sodoiap soj sopoj ap eBisipejBJi eoj aa^ua ajsixa ojund ajsa
ua anb soija^ua ap pBpuedsip bj j^a ap pepiunijodo opiuaj soiuaq

— 901 —
-npjad jojba un aasod B.iqo ns osa joj -SBU^auíis sbsjbj iu seijojbuiui
-ija sauopBaiiijdinis jod jbjjsbjjb asjefap uis 'pn^ijoBxa bj ap Bosnq
ua osoubjb BqoJBiu ojjag "ooijijuaio jo^ij ja iBuiajdns eun anáaaÁ as
SBpB^unde opojaui A oijaiija ap sepaajaaxa sbj sspo^ ajqos o^aj
•gojuaiuujq
-nasap sopBqaadsosm BJBd B^jand bj oijqe A uopaasip ajdmis bj ap
BdBja bj ojadns 'afBnSnaj ja sa anb B^iupuuB stsajuis Bsa ap soaiuu
-ijsuod sojuauíap sojuijsip soj jBjquiBSua ap jbjbjj jb 'ojjag -EnSu^^
bj ap BpBjtjnuí U9181A Bun JBp Jtod oqBOB 'j^ajc omoa asjBSuad ap
Bzjanj b 'BprpnjB uopBJBdas bj 'sBoiSpjopoiaui sauozBJ jod BpBaijijsnf
A BppB^; •sixBiuis A biSo^ojjoui ajjua a}uaui[Bi^adsa 'sajJBd sbjuij
-sip sns ajjua oppajqejsa Biqeq jeuopipBJi b^ijbuibjS bj anb uoiaBj
-sdas bj ap zapiSjj bj aduioj ojjag anb 'uatquiBj 'somanSajSy
•aonpoad sbj anb ouistiu njijjdsa ja Bis^q ubjb^j
-uaps as BDpsijijsa bj ap sajopaStisaAm soj 'soub soj b bjjb :Bismb
-uoo ajq^pajdB BjÍ auodns ssi^uajajip sajBj ap OAijafqo o^uarrapou
-o^aj ajduiis j^ -Bjajsa BpB^iuiíj ns ap ajBS ojuBna ua uoisuajdmoa
bj BJBd sapB^jnoijip saja A bjjo b ajJBd Bun ap oqonra buba 'oiquiBa
ua 'jbSjiia ja ítlBnSuaj Buisim eun usjq^q anb sojqand A SBpurAOJd
sbijba sbj na auuojiun sbui ja sa anbjod,, o^jna osn ja Jod appap as
^ upap uaiq jap buijou bj BApiuijap ua Bp anb ja oauBJoduiaíuoD
ojjno osn ja s^ •boiiboibjS ns 'uppaajjoa ns auap 'ojubj jod 'eaoda
BPB^ ' ÍZ9Z '^?^) asJBjiAa aqap anb uppaaJJoout Bun sa oujapoui osn
ja uníías ojsd ísodisb^o so.Tjsanu ua ouiSBUoajd ajsa anb unuioa sbui'
BPBM&gt;? :aDíP '^aoda ns ap sajo^nB sojjo A sajuBAja^ ua a^uonoajj jínuí
'anb ap oapsBUoajd osn ojjap b asopuaijipj 'jsy -BujB^opí ou ojad
'uopBJiiupB Bson^adsaj sojp Bpsq ajuais :ojjas ou jíoq apand soaisBj^
soj ua oi^ajjoa anj anb oj anb 'uaiquiBi 'aqBg "(lUA '^?^) tlopo^ [b
uanáuijsip anb ajopui bj A biujoj bj uapaaojd anb ap A 'udojafa sojsa
anb sauopunj sbj ap pBpiuuojiun JBjnáaj bj ua ouis 'sojuaiuap ap
pBppuapi aniBjsuoa bj ua ajsisuoa ou pBpijsjiA ns :ajuaiAiA odjana un
oiuo;&gt; sa Bn^uaj ^uj,, ¡Biuoipi ja BjuasajdaJ anb Buiaisis jap aanea ja
ua BÍBaua anb ja Bjambui oj ou 'osopuaoij A oauBjodiuajxa otusi^oj

-sbj)o sbj b sajoijajuB ajuauíB^ijp^stq ouioo aaouoaaj sbj A 'Bjndoa uis
sajBuiuiou sauopBJO oiuoa sauoisajdxa sajBi Bjajdjajuí BUJapoui cap
-sináuij B^ 'uo)xa)uoa ja Bpid anb oj un^as 'viuas o sa o ma zajnsuasui
anb '^¡BjafuBjjxa Bpuajod eun ap uopaajojd bj b pepun^as Bj^sanu
jB^uoa zajBSuasui an^)!,, : sauopBUiBpxa sbj ua BunspuanaaJí sa oqjaA
jap sisdija B^j^, :oApejndoa oqjaA jap bjjbj bj jB^ijdxa BJBd sisdija

•pBpijsauoq ap A o^ijijuap
japaoojd ap Bjanosa ajqspnjBS ajduiais Bjas osoja^nea jBpus ns ojad
íojnjnj oj ua usas oj Bzmb 'sojjsanu ouioa souiapuajap Áoq BjABpoj
anb 'sojjo ísopBjadns opis uBq bjsia ap sojund sns ap soq^nj^[ 'a

•OJ31J33
jBjauaS oqnmj ja ajuB jBjuapp^B saídsBJi un Bjjoduii oaod ojaj

vuiujoop vj ap sauvjnatiuvd soioadsv sounSjy

ojisanu ap jBjaua^ zapijBA bj UBqjojsa ou OAjan^ ap sauopeaijp^aj
SBpsjipaiu SB^). "oiJBjduiafa a^uajaaxa un jod BpBuimrqi Bjsa 'Bsopusj
-sns A BJBja ajdmais 'uppisodxa bj anb 'ouisjuiisb 'jipBUB anb Xb^j

•sajB maui
-Bpunj onjdaouoa 'join^ ojjsanu ap oijajijo pp sajop^jaAaj jas jod A
Boasujjjuí BiauBjjodiui ns jod 'anb saj^ o sop ajBjapisuoa ojog,

-oau ja Bjjuoa aAjaiiAaj as ig -ejjauaiap jopuajajd ja Bisa ouiiub ns ap
sofaj A Btiijua] bj ap eqajBui Bjjjdumjjajuiui bj ap aqss j^ '^osopi^
-sjadns ouisund,, un BinS oj o^^ -eaoda bj ap Bjjna BnSuaj bj 'b^isejo
BnSuaj bj ap opBj jb 'spiqBa auap oijBjduiafa asa ua j^ (•oAijBaijijBa

bj^ -uppBJO bj ap saijsd ap ojda^uoa p ouiiuaa; jamud ua ^ag

�significan el atributo dé la proposición, indicando juntamente la
persona y número del sujeto, el tiempo y el modo del atributo"
(pág. 126). Posteriormente se le ha censurado a Bello que se apar
tase de su punto de vista inicial. Gracias a ello, sin embargo, Cuervo
pudo decir con estricta justicia en una de sus notas: "nuestro autor,
aliando la clasificación de los oficios con la de las formas (aunque
sin mencionar aquí este elemento) ha establecido una clasificación
que abarca la mayoría de los casos, y, lo que vale más, ha dado idea
clara de la estructura psicológica y gramatical de la oración y pro
porcionado instrumento precioso para analizar y discriminar los
diversos oficios que puede desempeñar un mismo término". Pienso
que tales beneficios son preferibles a una clasificación lógicamente
perfecta pero que escamotee la realidad de la lengua. Además, si la
naturaleza de los vocablos que componen el idioma es a veces clara
y peifeetamente discernible, otras resulta imprecisa y amorfa. Pene
trar en esas zonas de fluctuación y ponerlas a descubierto, resistiendo
las tentaciones de una fácil simplificación, fue otro mérito, y por
cierto fundamental, del talento científico de Bello: "Sucede a veces
que una palabra ha perdido en parte su primitiva naturaleza, y pre
senta ya imperfectamente, y como en embrión, los caracteres de otra,
habiendo quedado, por decirlo así, en un estado de transición''

(pág 316).
Un aspecto interesante de la doctrina de Bello, que enraiza en
el anterior, es asimismo el concepto de pronombre. Atendiendo al ofi
cio, observa con acierto que el pronombre funciona ya como sustan
tivo, ya como adjetivo; de aquí concluye que "será una especie
particular de sustantivo o adjetivo, no una parte de la oración dis
tinta de ellos" (pág. 345). La interpretación de Bello, que supone un
apartamiento del criterio entonces imperante, es aceptada hoy casi
unánimemente por los estudiosos del lenguaje. Entre los que se han
ocupado de nuestro idioma y la acogen, aunque ampliándola y per
feccionándola, merecen citarse Rodolfo Lenz (La Oración y. sus
Partes) y Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña (Gramática
Castellana, 1. y 2. cursos).
También la gramática moderna sigue a Bello en la noción de
género. Al tratar de Nebrija ya vimos cómo éste se ceñía, si no en
la definición, por lo menos en su desarrollo, a un criterio formal
para distinguir el género de los nombres. Dijimos, asimismo, que
dicho criterio fue abandonado posteriormente, sobre todo durante el
romanticismo en que cobró auge la interpretación antropomórfica.
Pues bien: Bello desecha la posición de sus coetáneos ^e inmediatos
antecesores y vuelve en lo sustancial, aunque con otras precisiones, a
la de nuestro primer preceptista, que es la adoptada hoy por^ casi
todos. Ya 15 años antes de publicar su Gramática, en El Araucano,
realiza la crítica de la interpretación académica y expone los funda
mentos de la suya, en una página digna de reproducir:
"Género masculino —dice la Academia— es el que comprende
a todo varón y animal macho, y otras que, no lo siendo, se reducen
a este género por sus terminaciones, como hombre, libro, papel. Ésta

es una definición de aquellas que no pueden dar a conocer la cosa
definida, porque no ofrece al espíritu ninguna señal fija y precisa
con que podamos distinguirla de las otras. Primeramente el género
en la gramática no comprende las cosas significadas por los nombres,
sino los nombres mismos: masculino y femenino no significan clases
de objetos, sino clases de nombres. Pero ¿de qué manera podremos
reconocer los nombres masculinos mediante esta definición? ¿Por su
significado? No; la definición misma da a entender que una parte
de los nombres masculinos significa objetos que no son ni varones
ni machos. ¿Por la terminación? Menos: ni se dice qué terminaciones
sean las masculinas, ni hay alguna que constantemente lo sea. Agré
gase a esto que hay multitud de nombres que por la terminación
debían ser femeninos, verbigracia, sistema, planeta, cisma, y que sin
embargo pertenecen al género masculino. Es difícil excogitar una
definición más embrollada, más oscura, más inútil. Y desgraciada
mente hay muchas semejantes a ésta en la gramática castellana.
"Sin embargo, nada es más fácil que dar a los niños una idea
cabal de lo que son los géneros en nuestra lengua. Hágaseles notar
primeramente que en castellano hay muchos adjetivos que tienen dos
terminaciones, verbigracia, blanco, blanca; bueno, buena. Hágaseles
notar en seguida que de los nombres sustantivos los unos se juntan
constantemente con la primera terminación, los otros con la segunda,
y unos pocos indiferentemente con ésta o aquélla. Si después de esto
se les dice que se llaman sustantivos masculinos todo aquellos que
se juntan constantemente con la primera terminación, femeninos los
que se juntan con la segunda, y ambiguos los que se juntan indife
rentemente con la una o la otra, nos atrevemos a asegurar que no
tendrán ninguna dificultad en entenderlo. Ésta es en efecto la regla
fundamental que todos seguimos para distinguir los géneros. ¿Por qué
decimos que los sustantivos acabados en o son masculinos? Porque
vemos que se construyen con la primera terminación de los adjetivos.
¿Por qué exceptuamos de esta regla a mano y nao? Porque vemos
que se construyen con la segunda. Ésta es, pues, la regla fundamental
de que derivan todas las reglas particulares y sus excepciones. No hay
ni puede darse otra.
"Los géneros no son más que clases en que se han distribuido
los sustantivos según la diferente terminación de los adjetivos con
que se construyen. Sin duda la diferencia de sexos fue lo que origi
nalmente dio motivo a la diferencia de géneros. Pero una gramática
no debe representar lo que" fue, sino lo que es actualmente..."

Rectificaciones que se imponen
Cuervo, en las Notas, y Lenz, en La Oración t sus partes,
además de otros como Marco Fidel Suárez (Estudios Gramaticales),
ya han señalado varios puntos en que la doctrina de Bello es equi
vocada o insuficiente.
El reservar el nombre de conjunción para los vocablos que co-

— 108 —
— 109 —

�— 601 —
— 801 —
-O3 anb sojqeaoA soj saed upiounfuoo ap ajqmou ja
•aiuapijnsut o p
-mba sa ojjag sp Btnjiaop bj anb na soiund souba opBjeuas u^q bX
'(saiV^ixviMVHf) soianxsg) zajBng japi^ ajep^[ omoa soj^o ^p SBiuapB
'saxavd sns i moiovho v^ ua 'zua^ ^ 'svxo^[ sbj na 'oAjan^
umiodun as anfi

• ajuarajBnjaB sa anb oj ouis 'anj. anb oj jBiuasajdaJ aqap ou
BouBtnBjS Bun oja^ "sojauaS ap spuajajip bj b oaiioui oip ^jaarapn
-iSijo anb oj anj soxas ap Bpuajajip bj Bpnp nig -uaA'nJ^suod as anb
uoa soAiiafpB soj ap uoioBuiiujaj a^uajsjip bj imSas soAijuBjsns so[
opjnqij^sip ubu; as anb ua sasBja anb sbui nos ou eojauaS so^,,
•bjio asjsp apand tu
Ávi\ o^j 'sauopdaaxs sns A ssjBjnapjBd sbjS^j sbj SBpoj uBAuap anb ap
jBiuauíBpunj bjSbj bj 'sand 'sa b}8^ -Bpun^as bj uoa uaXnjjsuoa as anb
souiaA anbjoj ¿orm A ouvui b B[áaJ B^s^ ap sooiBn^daoxa anb Joj?
•soAijafpB so[ ap uopBuiuija) Biamud B[ uoa ua^nJisuoa as anb somaA
anbaoj ¿onijnosBin uos o na sopeqBOB soAt^oB^sns so^ anb sompap
anb ao^? -so^ana8 ^o\ jinSunsip BJBd sominSas sopo; anb píjuauíBpunj
BjSaj b[ O109J9 ua sa uis^[ -o^apuaiu^ ua pBj^naijip eun^uiu uejpua^
ou anb jeanáasB b somaAaJie sou ^bjio b^ o Bun B[ uoa ajuauíajuaj
-ajipui UBjunf as anb %o\ sonSiqtns Á 'Bpun^as e[ uoa uB^unC as anb
so[ souiuamaj 'upiaBuinua) Bjamud b[ uoa a^uauíajuBisuo^ u^iunf as
anb so[[anbB opoj soui[nosBui soAnuBjsns ubuib^ as anb aatp saj as
oisa ap sandsap ig 'B^anbB o Bjsa uoa a^uainaiuajajipui soaod soun A
'Bpun^as b[ uoa soj)O so[ 'u^iaBuiiniaj Bjamiad b^ uoa aiuouiajuBjsuoa
UBiunf as soun so\ soAiiusisns sajquiou so[ ap anb BpinSas ua jbjou
sapse^Bjj •vuanq 'otianq ivouojq 'oauw¡q 'BiaBjSiqjaA 'sauopBuiuuai
sop nauai^ anb soAuafpB soqonuí Áv\^ oue[piSBa ua anb ajuaaiBJaunjd
jbjou sajasBáejj -en^ua[ Bjjsanu ua sojaua^ soj uos anb o\ ap ]BqBo
sapi Bun souiu so^ b jep anb IpBj sbui sa spsu 'o^jBqxna uig,,
•BUBj^ajeBO boijbuibj^Í b^ ua B^sa b saiusfamas SBq^nin Aeq ajuam
-BpBiaBjSsap j^ 'IílnHi SBUi 'Banaso sbui 'BpB^pDaquia sbui uoiaiuipp
Bun jBjtSoaxa nÍJÍP 83 'oui^nosBUi oaauaS \b uaoauauad oéJBquia
uis anb A 'otusp 'jau/&lt;í 'vtuajsts 'eioB-^^iqjaA 'souiuaiuaj jas UBiqap
uotoBuiuua} b¡ jod anb sajqmou ap pniujniu ^eq anb oisa b ae^^
-ajáy -Bas o^ amaiuajuBjsuoD anb BunájB ^^q m '8Bui^naBiu sv\ usas
sauoiaBuiuuaj anb aoip as iu :souaj^[ ¿u^ioBuinuai v\ jo^? -sonaBni tu
sauojBA tu uos ou anb so;afqo Boijiu^is eouijnasBín saaquiou so|^ ap
a^jed Bun anb iapua^ua b ep buisiui uoiaiuijap bj íoj^j ¿opsai^iu^is
ns jo^? ¿uoiaxuijap Bisa a;uBipaui soui[nasBui sajqmou soj jaaouoaaj
soraaapod BjauBui anb ap? oaa^ •sajquiou ap sasBia ouis 'sojaCqo ap
sasep UBaijiuSis ou ouiuauiaj A oui[nasBui :sotniui sajqmou so[ ouis
'sajquiou so[ jod SBpBaijiuáis SBSoa sb[ apuajdmoa ou BaijBuiBjiá b{ ua
ojaua^ [a aiuauíBjaiuij^ *sbj)o sv\ ap B^jm^ui^sip souiBpod anb uoa
BSioaad A bTij {Búas uunáuiu njijjdsa [b aaajjo ou anbjod 'Bpiuijap
Bsoa b^ jaaouoa e JBp uapand ou anb 8B{[anbB ap uopiuijap Bun sa

b^s^ -jadvd 'ojqij 'ajqwoi¡ omoa 'sauoioBunujai sns jod oiauaá ajsa b
naanpaj as 'opuais o^ ou 'anb sbjjo A 'oqaBiu ^biuiub A uojba opo) b
apuajdmoa anb ^a sa —BituapBoy b[ aoip— ouijnasBni ojaua^,,
:ji^npojdaj ap BuSip BuiSed sun ua 'BXns ^\ ap so;uatu
•Bpunj so^ auodxa A BaiuiapBaB u^ioBjajdjaiut b^ ap Bai^ua bj bzijb3j
'ONV^VHy ig ua 'voixywvs^) ns jBaijqnd ap saju^ soub ^j b^ -sopoj
iSBa jod Áoq BpBjdopB bj sa anb 'Bisiidaaajd aaiuud OJjsanu ap bj
b 'sauoispajd sbjío uoa anbuns 'jBiauBjsns oj us aAjanA A sajosaaaius
sojBipaiuui a soauBiaoa sns ap uopisod bj Bq^asap ojjag :uaiq sanj
•BOijJomodoJiUB uppB^ajdja^uí bj a^nB ojqoa anb ua ouisioijubiiioj
ja ajuBjnp opo^ ajqos 'ajuaiujoiaa^sod opBuopuBqs anj oijaiua oqaip
anb 'ouibiuiisb 'soiuifiQ -sajqiuou soj sp oaauaá ja jin^uijsip Bjed
JBUIJOJ OTJ31TJ3 Un B 'OJJOJJBSap T18 U3 SOU3UI Oj Jod 'UOpiUIjap BJ
U3 OU 18 'BJU33 38 3^83 OUIOD SO HIT A IB A BÍlJqa^ 3p JBJBJ} Jy -OJ3U3S
ap uoiaou bj na oyjag b an^is Biuopom boubiubjS bj uai
•(sosjna o'^ A 0-i 'v
voixywvaf)) Buajf^ zanbtauajj ojp^j A osuojy opsury A
sns i NCH3VHO VT) znaT JIPa 8JBJI3 uaaajaui 'BjopuBuop^aj
-jad A BjopuBijduiB anbuns 'uaáoaB bj A Biuoypi oijsanu ap opBdnao
ubxj 3s anb soj ajiu^ *3fBnSu3j jap sosoipnjss soj jod ajuamsuituBun
is^^ jCoq Bpirjda^B sa 'aiuBjaduu saauojua oija^tja jap oiuaiuiBiJBdB
un auodns anb 'ojjag ap uopB^ajdja^ux vj •(^^ "^^d) stsojj3 ap bjuti
-8ip U9T3BJO BJ ap 3}JBd BUn OU 'OAljafpB O OAlJUBJSnS ap JBjnOT^Bd
apadsa Bun BJas,, anb a^njouoa jnbB ap íoApafpB omoa vA 'oati
-uBisns omoa vA suoiaunj ajqmouojd ja anb o^jap^ uoa BAJasqo 'oía
-ijo jb opuaipusjy -3jqraouojd ap ojda^uoa ja omsiuiisB sa 'jooaiUB ja
ua BzíBjna anb 'ojjag 3p BUtjj^op bj ap ajuBsajajuí ojaadss n[\

•(918 8?d)
. noiaisuBj^ ap opBjsa un ua 'isb ojjpap jod 'op^panb opuaiqeij
'bjio ap sajajaBJBa soj 'upijqraa ua omoa A 'ajuainBjasjJsdiui vA bjuos
-3jd A 'BzajBJn^BU BAijiiuiad ns ajJBd ua opipjad btj Bjqsjsd Eira anb
saasA b apaang^^ :oJJ39 9P oaijjiusp ojuajBi jap '[BjnauíBpunj ojjap
.Tod A 'oji.i3ui ojjo an| 'uppBaijijdmis JjafJ Bun ap sauopBjuaj sb[
opuaijsisaj 'oiJsiqnasap b SBjjauod X uopBnjanjj ap sbuoz sBsa ua jbji
-auaj -BjJoraB A Bspajdrai Bijnsaj sbjjo 'ajqiujaasip ajuaiuB^japad A
BJBJ3 ssaaA b sa Bnioipi ja uauodinoo anb sojqBaoA soj ap BzapjnjBu
j is 'ssmapy 'BnSuaj bj ap p^pijBaj bj aaioniBasa anb ojad Bjaojjad
í^uaraB3i9j uopBaijiSBja Bun b sajqrjajajd uos soioijauaq sajej anb
osuai^j •touimj3j omsim un JBuadmasap apand anb soioijo eosjaAip
soj jBuimijasip A jbzijbub BJBd osopajd ojuaiunjjsui opsuopjod
-ojd A uopsjo bj ap jboijbuibj^ A BoiSojoajsd Bjnjanjjsa bj ap bjbjd
Bapi op^p Bq 'sbui sjba anb oj lA 'eosB3 soj ap bijoÁbui bj B^JBqB anb
uopBaijiSBja Bun oppajqB^sa Bq fojuaniaya a^sa inbs jeuopuam uis
anbunB) sbui joj sbj ap bj uoa sopijo soj ap uoia^aijisEp bj opuBijB
'ojjsanu,, :seiou sns ap Bun u^ Bprjsnf B^aiJisa uoa jpap opnd
'oSjeqms uie 'ojja b sbpbj^) -jBpiui bjsia ap o^und ns ap assj
as anb ojjag b ópsjnsuaa Bq 3j as aiuauuoijajsoj '(9^1 '^^d)
ttojnqiJiB jap opoin ja A odmap ja 'oiafns jap ojamnu A Buosjad
bj ajuauíBjunf opuBaipui 'u^pisodojd bj ap ojnqtjjB ja

�ordinan, incluyendo las llamadas comúnmente subordinantes entre los
adverbios relativos, crea ulteriores dificultades para discernir la di
ferente naturaleza de las oraciones subordinadas. El argumento con
que Bello censura la denominación conjunción subordinante no es con
vincente (ver nota de la pág. 325). El considerar en oraciones del
tipo: "Que la tierra se mueve al rededor del sol es cosa averiguada",
al que anunciativo como sustantivo y sujeto de la proposición subor
dinante ("es cosa averiguada"^ resulta a todas luces falso (ver
pág. 86). Llamar subordinadas a las proposiciones de relativo espe
cificativas, e incidentes a las explicativas, supone establecer una cla
sificación arbitraria, ya que las dos son dependientes y de igual na
turaleza (pág. 284). El nombre de atributo para designar el predicado
no es satisfactorio: es preferible reservarlo para el adjetivo que oficia
como complemento del sustantivo, de manera que se distinga bien la
función predicativa de la atributiva. Dice Bello: "La proposición
puede carecer de sujeto; de atributo nunca" (pág. 192). Pero si el
predicado (atributo, según él) es lo que se dice del sujeto, ¿cómo
puede existir uno sin el otro? Frente a oraciones como "Llueve a
cántaros", la gramática moderna ha obviado el absurdo de la expli
cación precedente interpretándolas como unimembres, esto es, que no
se pueden descomponer en sujeto y predicado.
La enumeración de errores o insuficiencias podría continuarse.
Recuérdense las definiciones de la sílaba, del acento, de los modos,
la clasificación de las vocales... Pero^ ¿qué mucho puede extra
ñarnos? Cuando uno piensa en los progresos que ha hecho la ciencia
del lenguaje en este último siglo, en los insospechados aportes de la
gramática histórica, de la fonética, de la estilística, si algo extraña
es que quede tanto en pie de la obra de Bello. Y el hecho de que se
le sigan acotando rectificaciones y enmiendas, en vez de sumirla en
el olvido, ¿no habla a las claras de ciertas calidades insuperables?
Por otra parte, en más de una oportunidad, Bello advirtió las im
perfecciones de su obra y dejó estampadas sus dudas. Y fue en oca
siones por no romper demasiado abiertamente con la tradición por
lo cual acogió algún inveterado error: "Deseoso de no desviarme de
la nomenclatura admitida sino en cuanto fuese indispensable, he con
servado las palabras acusativo y dativo...; pero tal vez sería lo mejor
desterrarlas de nuestra gramática" (pág. 349).

Influencia y beneficios de su GRAMÁTICA
D. Andrés Bello llegó a publicar hasta cinco ediciones de ^u
Gramática. Guiado por el afán de exactitud y perfeccionamiento in
trodujo en cada una de ellas, especialmente en la cuarta, importantes
cambios: añadió, quitó, enmendó, según las sugerencias de sucesivas
lecturas y meditaciones. Hizo también, en 1851, un extracto para el
uso de las escuelas, que alcanzó por igual reiteradas impresiones.
Las resonancias fueron inmediatas. Ya en 1849, otro destacado
profesor venezolano, Juan Vicente González, al reeditar por cuarta

— 110 -^

vez su Compendio de Gramática Castellana, da amplia cabida a la
teoría de Bello: "preparaba, al dar a luz una nueva, cambiamientos
sustanciales en toda la obra, cuando la aparición de la Gramática del
señor Andrés Bello, célebre humanista venezolano, vino a darme los
medios de hacer este Compendio más exacto y más digno de la ju
ventud a que está consagrado" (Prólogo). Inspirándose en nuestro
autor, también la Real Academia introduce algunos cambios, aunque
muy tímidos, en la novena edición de su Gramática (1854). Y por
toda América surgen adaptaciones de índole didáctica; así, en Ve
nezuela, además de la ya citada, aparece en 1889 una de Jorge Gon
zález Rodil; en Chile, las de José Olegario Reyes (1854) y Rodolfo
Egaña (1884); en Colombia, las de Arnaldo Márquez (1865), César
C. Guzmán (1869), Fr. R. Yori (1873)... En 1870, Rufino José
Cuervo enriquece la Gramática de Bello con sus penetrantes y eruditas
acotaciones. A los años, Federico Hanssen la recomienda muy espe
cialmente en su Gramática Histórica de jla Lengua Castellana.
Rodolfo Lenz la toma como base en sus cursos y declara que es "el
compendio más completo y más concienzudo que existe respecto a la
gramática moderna de la lengua española" (12). Ramón Menéndez
Pidal, el maestro de la filología española, la incluye en una rigurosa
y ceñidísima enumeración de obras de consulta, como única entre las
de su género (13). Y Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña no se
cansan de insistir en la conveniencia de que los profesores "se fa
miliaricen con la lectura reiterada de la Gramática del gran maestro
sudamericano" (14).
Tal difusión trajo necesariamente benéficos efectos. En primer
término, removió el interés por los asuntos del idioma, sobre todo en
América. Luego, y esencial: aportó un fructífero remozamiento en lo
doctrinario. Hemos visto más atrás que Bello liquidó tradicionales
vetusteces, liberó a la gramática del logicismo que la enseñoreaba,
trazó líneas fundamentales de método y sentó un criterio de vigencia
actual. Sus primeros seguidores, sin embargo, se atuvieron más a lo
material de la teoría que al espíritu que la informaba; éste se les
escabulló con frecuencia. Erigieron a Bello en autoridad suprema, a
pesar de que él había dicho que en materia de idioma no había más
autoridad que la lengua misma. De aquí que lo siguieran sin discri
minar hasta en sus yerros.
En lo didáctico, el aporte fue no menos valioso. Con anterioridad
a la publicación de su libro, el sabio maestro había manifestado:
"Nada se ganará, pues, con poner en manos del niño una gramática,
y hacerle aprender de memoria frases que no entiende, y que abso
lutamente no le sirven para distinguir lo bueno de lo malo en el
lenguaje. ¿Qué provecho le resulta de tener la cabeza moblada de
definiciones, y de saber analizar una frase en la pizarra, diciendo
que la es artículo, tierra sustantivo, es verbo, y extensa adjetivo, si
(12)La oración y sus partes, pág. 9; Madrid, 1925.
(13)Manual de gramática histórica española^ Advertencias.
(14)Gramática Castellana, ler. curso, pág. 8, nota.
— 111 —

�— III —
*mou 'g *8ed
u^Apy 'njouods3 v^ijpisiq Boijvtuvj^ ap jmmvf^ (j[)
'SZ6I 'P!JPBW !6 '^f^ 'Í3MJKÍ sns ^ uopo^o trj (jj)
is 'oAijafpB vsuajxa A 'oqjaA sa 'OAijuBjsns mían 'ojnapjB sa oj anb
opuapip 'BMBZid bj n^ assi^ Bun jbzijbub jaqES ap ^ 'sauopiuijap
ap BpBjqoui Bzaq^a bj aauaj ap Bijnsaj aj oqaaAOjd an)? -afBnSuaj
[a ua ojBiu o[ ap ouanq oj ainSuijsip ejed uaAJis aj ou aiuauíBjrq
-osqB anb A 'apuapuo ou 9nb sasBJj Buoiuaui ap ¿apuajdB ajjaa^q X
'boijbihbjS eun ouiu jap soubiu na jauod uoa 'sand 'bjbubS as BpB^f,,
:opB}sajiuBiu BjqBq ojjsaBin oiqss ja 'OJ(IÍ[ ns ^P uopBaijqnd bj b
pBpyjoiaajuB no[) -osoijba souaui ou anj ajjodB [a 'oaua^pip o[ 11^
•sojj3jÍ sns na BjsBq jbuiiu
-uasip uis UBJainSis oj anb tnbB ^q -buisiui Bn^uaj B[ anb pBpiJojnB
sbui Biqsq ou Braoipi ap BijajBin ua anb oqoíp BiqBq ¡a anb ap JBsad
b 'Binajdns pepiJoinB na ([ag b uoaaiáij^ •Biauan^aaj uoa o^paqsasa
sa^ as ajsa íBqBiujojuí b^ anb niyjídsa yg anb Btioai bj; ap
oj b SBtn uojaiAniB as 'o^iBqiua uis 'gaaopinSas sojauíud sng •[
Bi^u^SiA ap oijbiijd un oiuas A opojain ap sa^BjuauíBpunj SBaujf ozbjj
'BqBajouasua bj anb omsiai^^of pp boijbiubjS b|; b ojaqi[ 'sa^ajsnjaA
sa^BuopipBjj opinbi[ [{ag anb sbjjb sbui o^sia souiajj •oiJBuuj^op
o¡ ua oiuauuBzouiaj ojajjjonjj un ojjodB :[Biouasa A 'oSan^j 'Boijauíy
ua opoj aaqos 'Biuoipi pp sojunsB soj jod saja^ui p oíAomai 'oumuaj
jauíiid u^ 'sojoaja sooijauaq ajuaiuBiJBsaaau o^bj^ uoisnjip p^j^
"(f'l) ouBDiJauíBpns
oa^eaBín ubjS pp BDijBuiBj^ b^ ap Bpejaipi Bjnioaf b^ uoa uaDOBt^ira
-bj 39,^ sajosajojd so[ anb ap BpuaiuaAuoa bj ua aiisisui ap ubsubd
as ou Buaj^^ zanbuuajj ojpa^ Á osuo^y opcuiy j^ '(\) oiauaS ns ap
bb[ ajjua BJiun oiuoa 'Bj^nsuoa ap SBjqo ap uoiaBjaiunua Bmisipiuaa Á
BsoanSo Bun ua a^npui b^ 'BpDUBdsa BjSopD^ij bj ap ojjsaBui ja
zapuaua^^ notuB^; '(^l) ^jousdsa Bn^uaj bj ap Buaapom
bj b ojoadsaj ajsixa ano opnzuaiauoa sbui á o^ajdinoo sbui oipuadmoa
ja,, sa anb BJBjoap A sos^na sns ua as^q otno^ Binoj bj zua^ ojjopo^j
•VNVTiaxsv3 vn^Na^ vt aa vdihoxsih VDixywvaf) ns ua ajuaiujBio
-adsa jínut Bpnaiuiooaj bj usssubjj o^uapa^ 'soub soj y
sB^ipnja A sajuBJjauad sns uoa ojjag ap b^iibiubj^) bj aaanbijua

asof ouijn^ '0¿8T n3 ""' (S¿8l) HA H *á '(6981)
'(981) zanbJBj^ opjsuiy ap sbj 'Biqmojo^) na í (f-88l)
A (f^^\) sa^a^ oiJB^ajQ asof ap sbj 'ajiq3 ua^íjxpo^ zaj^^
aá^of ap enn 6881 ua aaaJsdB 'Bps^p vA bj ap BinapB 'Bjanzan
-a^Y ua 'isb ts^iiaBpip ajopui ap sauoiaBjdBpB uaSjns B^ijamy ^pot
jod j^ '(^81) ^^pBuiBj^ ns ap upi^ipa BuaAOU bj ua 'sopiuiji .^
anbuns 'soiqmsa soun^jB aanpojjuí Biuiapsay psjj bj uaiqiuBj 'a
OJjsanu ua asopuBJídsnj '(o^ojoj^) ^opBj^Bsuoa Bisa anb b pnjuaA
-nf bj ap ouJjip sboi A ojasxa sbui otpuaduio^ ajsa jaaBij ap soipaní
soj auiJBp b ouia 'ouBjozauaA BismBuinq ajqajaa 'ojjag saapuy jouas
jap BoiiBuiBj-15 bj ap uopiJBdB bj opuBna '^aqo bj Bpoj ua sajBi^uBisns
soju3iiuBrquiB3 'BAanu Bun znj b iBp jb 'BqBJBdaad,, :ojjag ap Buoaj
bj b BpiqBa BijduiB Bp 'VNvnaxsv^ V^ixywvHf) aa oíaMadiMO^ ns zba

^~ OIT —
BJJBn3 JOd JBJtp33J JB 'ZSfBZUO^) 3}U3DI^Y UCnf 'OUBJOZ3U3A
opBDBjsap ojjo ^(yf^^X ua b^ 'sei^ip^niui uojanj SBiausuosaj sbj
'sauoisaadnii SBpBjaiíaj jBn^í jod ozue3jb anb 'esjanasa sbj ap osn
ja Bj^d ojaBjjxa un 'XS8I ua 'n?iqwiBj ozijj -ssuoioBjipsin A SBjnpaj
SBAisaans ap SBtouajsSns sbj nnSas 'opuauíua 'ojinb 'pipBUB :so;quiEo
sajueíjoduii 'B^jBna bj ua aiuauíjBpadsa 's^jja ap Bun BpBa ua oftipojj
-ur ojuaiuiBuoioDajjad ^ pn^jjOBxa ap ubjb ja jod o
ns ap sauoi^ipa oauía Bj9i?q j^aijqnd b oé^jj o[pg saapuy *q
ns a

((,f SBd) ttBDpBuiBj Bjj8anu ap sBjj
jofsui oj Búas zaA jbj ojad .' • • • oanvp A oanvsncm ssjqBjBd sbj opBAJas
-uoa 3q 'ajqesnadsipui asanj O}UBns ua ouis BpijuupB BinjBj^uauíou bj
ap auuBTAsap ou ap osoasaQ,, :jojj3 opBjajaAut unSjB oiSjodb jBn^ oj
jod uoioipBjj bj uoa aiuauiB;jaiqB opBisBiusp jsdiuoi ou Jod sauois
-Bao ua anj j^ *s^pnp sns SBpBduiBjsa ofap A Bjqo ns ap sauop^ajjad
-raí sbj opJfApB jjag 'pBpiunjJodo enn ap sbui ua 'ajjBd bjjo joj
¿sajqBjadnsui sapspijBa BBjJ^p ap sbjbj^ sbj b Bjqeq ou? 'opiAjo ja
ua Bfjuuns ap zaA ua 'SBpuaiuiua A sauoiaB^ijiiaaj opu^jo^B usáis aj
as anb ap oijoaq ja j^ 'o[[ag ap Bjqo bj ap aid ua ojubj ^panb anb sa
BtiBJjxa oSjb is 'BDiisijijsa bj ap 'Boijauoj bj ap 'Bawojsiij bdijbuibjS
bj ap saiJodB sopBq^sdsosui soj ua 'o[7Íis oiuijjn ajsa ua afsn^ua^ jap
Bi^uap bj oqaaq Bq anb sosajSo^d soj na Bsuaid oun opusn^ ¿soujbu
-BJjxa apand oqanuí anb? 'ojo^ •••sajBaoA sbj ap uopBaijisBja bj
'sopoui soj ap 'ojuaaB jap 'Bq^jis bj ap sauopiuijap sbj ssuapjsnasjj
•gsaBnuijuo^ Bjjpod SBpuapijnsui o sajojja ap uopBjauínua Brj
•opB3ip3jd A oiafns na jauodmoasap uapand ^s
on anb 'sa ojss 'saaquiamiun ouioa SBjopuBiajdaa^uí a^uapa^ajd noioeo
-ijdxa bj ap opjnsqB ja opBiAqo Bq Buaspotn boijbiubj^ bj '^sojb^ubo
b aAanj^r,, onroa sauopBjo b ajuaj^ ¿ojjo ja uis oun jpsixa apand
ouioa? 'ojafns jap aaip as anb oj sa (ja unSas 'oinqpiB) opeaipcud
ja is ojaj "(^61 *%d) ^ounu ojnquje ap íojafns ap aaoaaBo apand
uopisodojd B^,, ¡ojjag a^iQ "BAunqiJjB bj ap BAjjB^ip.íjd u^punj
bj uaiq s^upsip as anb BjauBiu ap 'oAijuBjsns jap oiuauíajduioa omoj
Bpijo anb OAijalp^ ja BJBd ojjBAJasaj ajqijapjd sa rouojaBjsijBB sa ou
opBoipaad ja jBu^isap BJsd ojnqiJto ap ajquiou j^ ' (f2Z "^B&lt;i) Bza[Bjnj
-bu jBnSí ap A sajuaipuadap uos sop sbj anb bj 'BUBJjiqjB uoiacoijis
-B^a Bun ja^ajqBjsa auodns 'SBAijBaijdxa sbj b satvapput a 'SBAjiBaijp
-ads^ oAiiBjaj ap sauoptsodojd sbj b svpvuipjoqns jbuibj'j '(9^ #SBd
jaA) osjbj saonj SBpoj b Bjjnsaj (ttBpBiiSuaAB Bsoa sa,,) ajuBiup
-joqns uopisodojd bj ap ojafns X oaijubisiis ouioa OAtjBpunuB anb jb
'^BpsnSijaAB Bsoa sa jos jap jopapaa jb aAantu as Bjaan bj an),, :odij
jap eauoioBio ua iBjapisuoa j^ '(SZ2 '^^^ bj ap biou J3a) aiuaauíA
-uoa sa ou atvtmipjoqns uoiounlvoo uopeuuuouap bj Bjnsuaa ojjag 3nb
uoa ojuaiunájB j^j "SBpBuipaoqns sauopBjo sbj ap BzajBJínjBu ajuaaaj
-ip bj Jiujaasrp BJBd sapBjjnaijip sa.iouajjn saja 'soAijBjaj soiqjaApe
soj ajjua satuvmpjoqns ajuamunuioD sspBuiBjj sbj opuaXnjaui 'uBuipjo

�realmente no sabe distinguir, sino a tientas y a bulto, al nombre del
verbo, y al sustantivo del adjetivo; y si al salir de la escuela sigue
diciendo, como antes de haber entrado en ella, yo tuezo, yo forzó, yo
cuezo, yo copeo, yo veceo, tú sois, vos eres, hubieron hombres, etc.?"
(15). En la realización de su obra, Bello cumplió cabalmente sus de
sees. Desterró las hieráticas y anacrónicas definiciones con que cierta
gramática tradicionalista trataba de ocultar, a toda costa, la vaciedad
de su juicio. Propendió a despertar la facultad de observación en
los jóvenes y a adiestrar su razonamiento. Así la gramática rebasó
en mucho el valor estrictamente doctrinario que tenía: se tornó en
valioso instrumento de cultura intelectual..-.•••.
¿Qué influencia ejerció la Gramática de Bello en el habla de los
pueblos hispanoamericanos? Contribuyó a desterrar muchos vicios;
entre ellos, el voseo de la lengua culta de Chile (16). Desde luego, es
muy difícil saber hasta dónde puede obrar en tal sentido un libro de
los de su clase. ¡Son tan variadas las causas que en ello intervienen!
Casi todos los elementos integrantes de la cultura coadyuvan, en mayor
o menor grado, en dicho perfeccionamiento. Además, la gramática
sólo actúa por lo común sobre grupos muy reducidos: suele estar lejos
del vulgo. Claro es que son tales grupos los rectores y que la lengua
culta se infiltra de continuo en la vulgar, dignificándola. Quizá así, in
directamente, fuese dable descubrir hasta hoy ocultos beneficios de la
obra de Bello. Rastrearlos no será labor de un día, pero es obligación
que nos impone a todos el reconocimiento.

(15) El Araucano, 6 de mayo de 1836.
(16)^ Rodolfo Oroz y Yolando Pino Saavedra, en sus notas a las Advertencias de
Bello ("El español en Chile", Biblioteca de dialectología hispanoamericana, Buenos Aires,
1940, págs. 49-77), han indicado el uso actual de las formas comentadas por aquél. Al final
de^ dicho trabajo hay un excelente extracto de Amado Alonso y Raimundo Lida donde se
señala cuáles de los rasgos fonéticos, morfológicos, sintácticos y léxicos denunciados como
incorrectos por Bello subsisten, y cuáles se han corregido por la acción de la escuela.
— 112 —

DESIDERIO PAPP

¿Es la teoría atómica de Dalton
una concepción apriorística?
No existe ningún método inductivo que pueda
conducirnos a las leyes básicas del mundo físico.
ElNSTEIM (1).

En un libro publicado hace cuatro años, hemos procurado demos
trar que el método hipotético-deductivo tiene —y no pocas veces—
la parte leonina en la actividad legisladora de las ciencias llamadas,
tal vez con demasiada exclusividad, experimentales (2). La hipótesis
y la deducción preceden, en la génesis de teorías y leyes fundamenta
les, a los procedimientos empíricos, cuyo papel —aunque sea, desde
luego, indispensable— está a menudo relegado a un segundo plano,
puesto que sólo sirven de control y no hacen más que confirmar
a posteriori la teoría ya estructurada o la ley encontrada. Contraria
mente a la opinión que ve en la experiencia el punto de partida y
la fuente de todo conocimiento científico, en el hallazgo de las leyes
más generales los procederes empíricos intervienen más bien en la
etapa final, y no en los primeros tramos del camino heurístico; en vez
de encabezar la marcha del pensamiento, la terminan.
La historia de la Física justifica acabadamente esta repartición
de funciones entre los procedimientos clásicos: el análisis de las sen
das reales que condujeron a las leyes galileanas de la caída libre, a
las leyes newtonianas del movimiento, a la ley de la conservación de
la energía, ofrece otros tantos ejemplos del primado que recae sobre
el método hipotético-deductivo. Las consideraciones en que abunda
remos se proponen como objetivo agregar a estos ejemplos aducidos
en mi libro antes citado otro no menos importante: la teoría atómica
de Dalton, y poner en evidencia que fueron principios apodícticos los
que dieron origen a la introducción de la atomística en la Química.
Lejos de haber salido, como se creyó por mucho tiempo, de los es
fuerzos de Dalton para dar una explicación racional a su ley "empí
rica" de las proporciones múltiples, por el contrario, la teoría atómica
es la fuente de esta ley, que de ella fluye como consecuencia lógica
(1)EiNSTElN, Pkysik und Realitat. Zeitschrift für freie deutsche Forschung, 1938.
(2)Papp, Filosofía de las leyes naturales, 1945.

— 113 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1132">
                <text>Dos momentos en la historia de la gramática española : Antonio De Nebrija</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1133">
                <text>PICCARDO, Luis Juan</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1134">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p.  87-112&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1135">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1136">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1137">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1138">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1139">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="58">
        <name>España</name>
      </tag>
      <tag tagId="131">
        <name>GRAMÁTICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="187" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="313">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/ee1f2d8ae3ec73871985e999dcdf4857.PDF</src>
        <authentication>371890ef245da455b16c8a5b9ee9ebed</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="2037">
                    <text>TX IS Jl A\ PIC C.IJW ()

El Concepto de '"Partes de la Oración··

1
··-

E~ u n hecho conocido 1¡ue en la s má,- di,·c rsa s le n g ua• el voc ahu lari o ,;e e ncuentra didtlido en clasPs o categorías n·rha1e;., r1ue
los diccionarios sude n con;. ig nar con cuidado: sustanl ivo, v•' rbo, adjPtivu .. . Las ¡!raurátic·as. por su parte, se encarga n tle formularla;;
,- d efi nirl a~ tcórica lii C'nte . La,; llaman p a rtes del discurso , ,;iguien.J o a
los g ram áti cos alejandri rw;;, ~- tarubié n. aunqu e m enos fr ecuent emente parl e s rle !11 orrwión, •e gón prefiere 1a trad ic ión grama ti cal f',-pa iiola.
Fue ron ]o,; filósofos t: riego,., im¡mhados po r ex1genn ;:¡,; cxlra l ingiií;;ticas - necesidad es retó ri ca.• y ló¡!icas l as má;; de las veceslos primnos que en el mund o occi d en tal dirigieron una mirada m·rle nadora ha ci a las formas del l é xico. Pero. ;; i de,.de e nt onces ha;;ta l10y
h a sid o ca5 i lrnúnime la intención clas ificadora . se e;; tá alÍ n nm~· l ejo~
tle bahC!· lo¡:r a d o unanimidad en ln i' conclusiones. Los a ut ores no co incitlcn ace r-en rl e cuá ntas y cuúle,; son e;;a,; cla se¡;. D esrlc Protágoras
:· Pl ató n que hablan ele dos - nombre y verho- h asta Quintilian o
que rl is ti ng:uc on ce. existe toda una serie de posicione;. intcrme1lias.
La hi storin que whrc la term inolo¡!Ía y dcfiuicione5 de las p artes de
Ja orac ión pre~enta Bründal. t· e ~ td t a particularme nt e ilmtratiYa a cerca de l a lr c te ro¡!e ne idad y cnntidad de opiniones que sobre el par t ic-ular se han darlo 1 1 ) . Y el pan orama n o Ya ría si nos trnsladnmos d el
2mplio (·ampo rl e la lin g:i ií ~t i ca occidental que comidera el m a estro
de Cop c nha¡:u e. al 111¡15 rerlueido (le la g: raurática de llna l e n¡! tHI. U n
llll('n e jemplo l o ¡n·oporciona la hi storia de la g:rnmátic a e;; p a Jioh . A.• Í.
Nehrija . e l prim e r prccepti s tn romnncc. reco n oce tli ez parl es d e l a
ura e wn: nombre, pronombre. arl.Ículo. Ye r llO. participi o. ge rundio.
norniJrc parti c ipial infiJJit o. pr-epos ic ión. a!l vc rbio ~- conjun ció n 1 ~ 1.
A lrc.; - n o:n h re. n ·rh o Y partícula- - la.; r c dn cc n Cri• !Óhal tl c

,., 1 Co muniea ció n tla &lt;L! e n e ! &lt;&lt; Ce ntr o Li n u:iií ,t ico de :\ lu nt e vid eo &gt;.' ; marzo
de l ~ S2 . L le 1ra k 1j o fué pre,e nta do a l Yll Con g r eso Tnt e rn at· io n al d e L i n glii , ta,
1L o ndr e&gt; . ] .(} d e se li e mhre &lt;l e 1952 1.
11 1 \ II: GO BHi i 'lrHI. . Ordklo ssern e. ··P a r \" ' u ra tio ni /·. ~tudi e r o,·e r d e ,pr o g: l i:,r e
Kar e gori e r 1Av ec un ré wou é en fr a n ~ ai , 1: C upenha g il c, 1928 .
Pu ed e \·e r;e tambi é n ÜTT O } E S P EH~ E:-.. Th e Philo soplzr o f C rrt 11111111r : Lo n d o n.
19 i8. Fjfth Int¡n c:-:' ~ i on ~ p ¡'tg ::O . 58 y ~ ¡ ~..., .
12)
A 'ITO'IIO ll E N E BHI.J A. G mtn ,íri cli Cos rellau o. ~ aL1111: 111t ·a . 1 ~ · ! 2 : e n la edi ri ón d e J. H. Sánch cz 1 ~I a drid. 1&lt;n l ) . IJ iog . "'i.

�Yil lal ón
Go nza lo C o rr e a ~ 1 ' 1 1. La Hc a l .\ 1·a rl e rni a E ::- p ar-w !a.
]¡a;: ta l a 13'! ed ició n d e su Gra rn út i ca 11870 l . di st in r•:uc nueve:
no rnh re. prononr h re. a rt íc11lo. ve rbo. par t rer pr o. a d ve rbio. prcpo, i e ión. co nj u ne ro n e interj ecc i ó n: de~d c 1870 a 1917 reconoce
di e z. pues r]i,·ide e l nombre en s usta n tivo y a rlj cti,·o: a p a r tir
d e 1917 nrelvc a nueve. por :'t rpres ión del participio. Anrlres
Be ll o. a mi t atl de l s i¡.do pasa 1l o. Ira ~ prolijo ex a me n. admite ~ iete:
.- us tanti,·o, adj1' t ivo, ve rbo, ad,·cr·h io. pre p os ición , conjun c ión e ir .te rj ección ¡ ·') . Rodolfo L f' nz r e conoce l a~ rni ~nra~ p arte~ qu e Bello. au nque a l a in terj e cc ión l a con s id e r·a no part e. ,. in o e quinrlent e d e orac ión ¡···¡ . Anúlo¡_!a cla .• ificac i ón e,:.tabl ecen , p t' ro apoyándose en &lt;li ~tinto
crit e rio. Amado A lon so y Pedro Hcnríqrwz e rf' iía t ' ' 1. Lo cit ado creo
que ha s!a para rnost rar que. aun acerca rle una mi s ma ·len ¡_! tl&lt;l , se
, J i ,;~ a mu {' IIO de hab er log ra d o uniformidad en la&gt;' o pini o nes.
Cab e se iíalar, por ot ra p arte, qu e l in ¡.! iii :' t a ~ cor no Ve ndr~· e,. , B ;.: ll~
~ o t ros sólo co ns id e ra n como cale(!o r ía,- l t·xica~ lo,; ,c rn a nt e nJa s. A
nue stro juicio . .•in e rnlr&lt;H ¡_!O. e l hecho d e quc la ¡JII!abra-m or f Pnw ( pr·cpo:'ición , conj unc ión. e tc. ) no •e a 11n e len Jf'nto lin¡!iií,- t ico d e e mpleo
un iv e rsal. no excl uye qu e f' n c ierta,; le ng; t.a :' posea au to no mí a y ca r ac terf'; d e ve rd a d e ro vocab lo. S in pre!endn. d esde hrc¡!O, e ntrar al com¡·le jo pro bl e ma d e la noc ión de palabra. fJu e aquí va implícito. juz¡!:O
p refc rilJl e e l c ri tf' rio de .l e~ p e r~ e n. ;:e(!Ún e l cnaJ el voca blo-m o rfe ma
no es idé nt ico a los m o r fe m a ~ fJ ue co nsti tu ye n par te del voca bl o 1 7 ) .
A dhiri e nd o a tal po~ición. el lin~iii:;ta bra ,: i kiio :Maltow Ca m a r :t pre , c nt a co mo e jf'rnplo e l ca :-o de la prcp o ~ i c i ó n p o r l u g u e~a di' 1 v l o
mi~mo ca be d e!' ir de la e ~ pariola ) . que no es igu a l a la -i del ¡re nitivo
lat in o lu¡li: aqu é ll a p o ~e f' in dud abl e inrl iv idualirl ad morfológica. pu f' :',
al contra rio d e la des ine n cia latina d e ¡!e niti,·o. no depende de l a
naturaleza o de lo:; caracteres del VO(' ab lo que ri ge ( ·' l . E n latín. e l
geniti ,·o C:' e n -i para lupus, pe ro e n -rw pa ra rosa, c n -is p a ra ovis,
e tc. : la prf' posición. en cambio, no Re lla ll a bajo tal dq1Cn d e rwia. P o r
tanto. como afirnra f'l citado lin ¡!ii i;;ta hra:'i lf'r1o. la prepo,: ición de es
; 111 modelo m e n tal aut ó nomo cuyo ,·al or no de,:aparc ce au nq11 e se
di soc ie nr e ntal11wnl e d e dct e rminado ~ voc a blos.

P ll

131
l.i,·e •wiado Crn s TÓIIAL oE \ Il.l.c\LÚ i\" . Cranuíti ca C o.&lt;t ellrma . .-\mb er c,, 1558;
La Yi 1ia za. ·' 13ihliot e ea Hi , tóri ca de ln Fi lo lo g ín C a,telbna '' l l\1adrid. 1893) .

p:í g. 2+.5.
Go:'iZALO ConnE .-\ S. A rt e d e la len g ua E.&lt;paííola C astei!IITW. Sa lam:1nea . 162 6 ;
ha y e diei ó n d e La V i ñazn . Ma d rid , .1 903.
14 1 A:-; oBÉ S BELLO. Gramátira Cast e llan a. Sa n t ia go d e C hil e . ] 8 ( 7 : e n la e d .
,
d e A. Blot 1 Parí s. .1 928} . p:Íf: ' · 8-23 y 339 .
15) R ooo r. Fo LE!\Z. La o ra ció n y s11s part es ; 1\1 adrid. 1925; pú g, . 5·13-H.
16 ) AMADO ALONSO y P EORO HE:\'HÍQUEZ U B E.~ A. Gra nuítica Ca.&lt;tellan a, l. o y
2." t· ur sos; Bu e no s Ai r es. 193 8 y 1939.
17 J Orro ] ESPER SE:\ . Lan{!lwge; '.l .a imp r .. London, 195 0, pág s. 422 y si¡;,.
18 1 ] OAQ UIM M .n Toso CA MA HA. Prin cí pio s d e Un guÍ.&lt; tica Cera ! ; Rio de
Jan e ir o . 1942. p&lt;Íg. 58.

-

184 -

�Ante lo
Ií&gt;)

cx p t le~to

~ ur ¡!e n

¿, A qué ob e de ce n

natural m ente

a l ¡! una ~

p re¡!ll n !a~:

la ~ di sc r e pancia;; entre lo~ autores al'erca

d e &lt;·11ide~ son la ." di s tintas clase, d e palabra:''?
2\&gt; 1 ¿Ex iste alg ún fumlaru e nlo rea l en la s l enp ra ~ pa ra estah le('er la !'la;;ificación qu e n o, oc upa ?
En c uan to a lo prim e ro. e~ d ec ir. la~ causas de la ~ di :;c repancias.
(' reo que. en ese ncia. pueden re du c ir;;e a do;;: a 1 la s Jifere nc ias e ntre
l os idioma;; qu e en ca d a ca,;o ~e lo m an co n1o obje to rl e es tudi o: ], 1 la
el i,-cr s idad d t' puntos el e YÍ" l a e n qu e l os elii'tinlos autores a poyan la
cl as ifi ca ción.
Parece c,·iden tc la afir m ació n cle E elwanl Sa pir d e que ca ela len~-ua ti ene un e:' qu e1 1H1 propi o. ,- qu e l&lt;Hl o tl&lt;'pcndc de ]a ,. dema rca ci ones forma le.• que f' lla a dmit e 1!l) . Se¡!Ú n M e ill e t ~ó l o exi s t&lt;"n e n
1ealida&lt;l (1os c l a~e~ el e p a laln·a" c u~- a di stirwi ó n es corHLill e n toda s o
cas i toda;; las !c n ¡! nas: e l noruhrc ~ f' l Ycrho 1 111 1. S us Yal o rcs dist intos
~e d e notan r·a:'i sie mpre por pr oce dim ie nt o~ p: rarnaticales . aunque és·
tos va rían ruu c lto de un idioma a o tr·o. Donde la ~ diferencia ,; !'e hace n
má~ patent es es en la o llam a rla s le n¡wa s ri exional e!'. donde Jas palalHas tradu ce n en s u forma e l pap e l qu e &lt;l cse rnpc í'ían en l a o ra c ió n. 1\s í.
por ejemp lo, e n el lat ín, la ·'decl in aciún' ' d e l n o nrhre ;;e o pone a la
"conj u,ración '' rlel Ye rh o. Pero, co mo oh se n ·a el mi smo M e ille t. aun
ron a u ~cnci a de to da fl ex ión , la rJi ~ tinci Ó n de 11 0 1111Jre r \'e riJ o su!J s i:'te
t·x ¡a·c:; ada p o r medios lin ;riiísti ros: "Le fai t d e pla ce r un co mplé m e nt
.r vanl o u a pr i'~ un m ol o11ffit e n c hin o i ~ it in dique r s i ce nr o t est nom
ou ver-he''. Luc,ro de prese ntar o!ros e j e111[llos tomados rl el in ¡!k s, el
-ah io lin ¡! iii ~ t a fran cé~ co n c lu~-e p or ad 111 itir que la di stinción de la s
p alabra~ sólo put&gt;rle rea li za rse d ef ini!iYam cn te e n la oración, C laro
fJUC ta l eo nclu ,.:ió n indu ce a pe nsa r que la clasificación de la s palahras
pe rt e nece al lwbla , y no a la f r, n gurr en el ~e ntid o sa nss urcano , ya qu e
el prop io c rea dor de la ant in o mi a col oca a la oració n e n el car11po
•lcl halda ( 11 ). Pero d eje mos por ahora e~ te proh.le ma qu e nos aparta
del plan !ra :~;ado: mii::: adelante lo retorllarc 11ros para exa min arl o.
Decía q ue. en !'C¡!u ndo término, ]a;; rli~crcpanria s co n respecto
a la d i•tinción de la,- pa r tes tlc la or·ación obede('ían a la f alta de h olliO¡!Cne id ad de l os c ri te ri o~ c lasificado res . Húpidament e e xaminan?
los prineipalc,;. con refer en cia es p ecial al cs paíi ol

CHTTERIO \TOHFOLúGICO . - Fu&lt;; formularlo p o r e i rom a no
Varrón y es. co mo se ri a la Jes p c r~e n , uno rl e los nrú;: in;re ni osos . Toma
cou1o ha .• c lo,- af'C'id cn!es p:r ano at i ca l e~. D e ac ue rd o a e ll o, Va rr ó n
(li s tin ~·;¡ r ía e n el latín e uatro c la ses d e palabra s: n o mbre. co n caso y
l 'J)
( ](1 )

Eo \1 .\Hn S.\I'IR. L"nf!wt¡te; N e '' -York, l 921 , p:í g. 125 .
A. MF.rLLET. Lill fW Ístiqu e fli storiqu e el Lin guiMic¡u e

Gé nérale.

L

1;

re impr. ; Pari s ~ 19·HL p tl g. 1 75.

( ll ) FEIWI!IOANn DF. S A USSU RE . C urso d e Lingiiística General. lraclucción ele
Amado Alomo: Bu e n oo Air e,. lY·l 5. p úg . 209.

-- 185 -

�fin tiempo: ··('rbo, t 'O II ti e nq10 ~· , ¡n ca,o: ¡wrtiri¡Jio, con tiPmpo
cu n ra;oo: ' ¡wrtíru la, .- in tiPtnpo ni ca~o .
Cn e~ quPma similar. pero !Ja,;ado cn Jo, accirlcntc- d e !!:t: nero y
t ie mpo, presc uta Schrocder 1 1 " ) . Tatnhién . pn e,:e tH:ia. p,[p crilt'rio
:';: e l adoptarl o JHII'&lt;I el e~ p a iío l por Y illalón ~- Co n-ca;:. C laro f':'¡ú t¡IIP
t n n ue,tro itlionta ;:ólo l'ahC' di st in ~ 11ir fo rntalnt e nt P trp, cla&lt;'C'" de
:•a la h ra,;. ~- n o c ua tro rotno rJi,tin~uía \ ' an·ón para el latín. La cla !'i fi Paeiún ~e es tahl ccP a"í: nnfi¡!JrP, que ad mit e número y gé nt&gt;ro :
t:e rb o, que po~e c n úmero. per;:o tw, ti e 111po ' motlo: ~- ¡wr!Íf'ulas. que
:-on inYariaiJie;:. 5on el ti e mp o y el m odo, ft~ n rlamentalm e nl f' . Jo.; tjlle
di;:tingu e n Pl n c. r !•o tif'l n o ml11·e. ~· a que el número (';: común a amho;:
y el ¡!t·ne r o no ,-e da e n todo;: lo,- nombres como Yerdatl e ro atTirletllP
I IÍtil, ca¡Ja:;; .. . ) .
Ca be ,t&gt;ii:tlar que a l ~uno~ in c lu~· c n cn la di ,;linl'ión fo rntal la
posi iJi lidad d e a;·ompaíia r la p a labra do' u n mo rfenta-\ ocablo: ¡/¡ , / ore,

lo Io n•.

Sin df'ja r de reco no ce r la ulilidad q11 e e;:tp c rit e ri o Ita te nido para
e l mcjor conoci mi en to d c la na!ural cza tlc la,; palal11·a . . . no pncrlc ne garse qtJc e~ in ~u[icicnte . En efecto: i1np id r di ,; tin~uir palahra~ cOIIIO
e l ac h-crhio. la JH'I'f)O"i c ió n ~- la co njun r· ión , q ue rlc,;cntpE'íia n papck;:
co mplE'talJi e nte di 3tintos : a,imi,-Jno no rlif Pr c ncia el '"'!anl iYo del
a dj cl i,·o.

C RlTERlO U)GlCO -OBJETJ\-0. -- Sq:ú n e:'!e criterio. la- p~lr ­
te,- d e la orac ión ~e co rr e~ p onrlen co n la realitlarl , ignif ica d a ~ co n
la3 rc~pc ct i,· a ~ ca teg:o rÍa3 l óg:ica ;; . A~í. el no tnhre co rre3pomler ía al
co nl'epto d e :wAanl'ia. el adj e ti,·o al ol e cu ;lli rla tl. e l ,·e rh o a l de a¡o l i ó n. c l ad,·e rhi o a l ele modalida tl . ..
Fruto. "ohre todo. del ra r ionali ,mo fran cé, rld ~ i ~lo :X.YlL la
co ncrpció n lol!i c i ~la lti\'O g ran difu ~ i ú n ~- a rrai g:ó hondam e nte en la
1i n ~~¡¡ Í:'l ica occid e ntal .
Pcro la oh3en·al' ÍÚu d e l l en ¡! tW.i~' de;:cu]¡ t·c qu e e l ,-u;:tantinJ pu c dc
~i~n i ficar. ad e más de ~u~lanc i a. cualidad ( hlrtnrurrt, ¡Ht!idl':;; ). ar·r·ión
( lle[!adn , 1raba jo ) . ~ LH' eoo ( raída , dl'sji/P ) , e!C'. : e 1 adj cl i ,.o n o :-ú lo
d e ~i~na rualidad 1 " tuar r::;;ul" ) , "íno tan1hiPn e" taclo 1 " r iu d ad p ro f:(n'~istu' ' ), re lación ¡ ·'hermano,; ¡•ar e cirlo~" ), al'ciún 1 " p ueblo em¡Jn•nderl or" ) : el ,·erho denota acc ió n. p&lt;'ro 1 a111hil; t1 in acl' ión ( descansa ), C:'t a do ( dtterm i?} , cualidad ( nf' gro •a ) , cll' . La;; parte;; d e la o ración, pu e•.
no corre• J'onden a ntOtlo,; de ,.er d e la realidad ;:Ígnifil'a da : la llli~nt&lt;t
rcalifb,l puede .• cr tlcnotaola por distinta" cla;:e;: rlc palal11·a,..: " la blffnf'llrtt de la pared " . ''la pare rl blrtllca'', ·' ]a pared blan qu ea". '·la pared

c,tá b l rt nquertlldo' ' .
ln erilerio anú log:o al qnc no:: oe upa ha "ido so;:tcni do ntotlcrJiamen tc por E rn;:! Ot!o. qui('n. ;:ohr~" la lHl:'&lt;' tl e 1ma conr·e¡ll' ió n t·a11:1¡
L. ::il.IIH OF. llEIL /)i e j.,rmellc C11terscheirfu!l u d er Hetl eth t&gt; ile i111 Crit•ch . 11.
1-tt/. Leip zi¡;, 1Hi l. C i ta do p n r O. Jf'-p e r,e n. Th c Ph' .~olnp h ,· u f Cr amtll flr . pú g. ;;:: .

-

186 -

�te!!;orial 1le la 1·e alirlad ,- :'C!!Úll -u ~i!!nificado rdatiYo. d i~t in!!u c: Dill ~ ­
1 palabra qu e d P n~l a ~IJjeto l . ¡ -o r ¡W II !;S lf· o rl 1palabra fJ II c d eno~a
proce:' o l . Zuordtlllll f!.' l !'Orl 1 pa lalH a coordinad ora l . F.ige fl sc l lllj l s Jcort
1 pal al n·a fJIIe d e no ta ('llalidad l . [ 1118 / H!Ids ¡rort 1 palahra qu e d enota
t·ircun,taneia 1 1 ::¡ 1.

u·¿,.,

C l:ITE B.I O F [ \ '10:\'.\L. Toilla co m o hac e la función ,, n.
t &lt;'e t ica que la,; palaln·a,; de,.elllflC'iian en la oració11 . ..\s i. ,;e dd in e :-1
Hl:' lanliYo co 111 o ' ·Ja p a laiHa qu e pHe d e ~ e n· ir d e ~ujeto " : e l Ycr h o
como ' ·l a palabra fJUC rl cnot a e l predicado ¡]p la orac ió n'' : e l ad j eti,·o.
co 111 o " el r·oiiJ[IIenwnto o mndi f i¡·an l&lt;' d e l :' Hst anti,·o ' ": e l adn,·rhio.
CO liJO "el &lt;'0111p lc mcnl o rl cl Ycrl1o y del adjet iYo ": etc .
E n lo funda m en taL [•,; te e,. e ! cri te ri o se¡! ui d o p o r And r é ..: B ello :
~- d i go ·' en la fundan1 e nta l". porque e n alguna oportunidad di e h o aut o r
l O IIJa e n concideración, quizás ~in a&lt;h-crti r lo. e leme nto:' fo n nal e,-.
B ri.indal. e n ' ·L"a ul onomie d e la S yutaxe "' . al c,;tahleeer un a
1• eta di ,. tinción entre 11orfo loi!Ía ,. S intaxi,;. ha pue:' t o de 111 a·
J!ifie.;lo ccria.; falla s en e l cr iterio fun c iona l 1 1 ~ l . Y n o •" ningún
n1 i,;t e rio p a r a quie n h aya te nido c ie r lo t rato con la ¡!l'aJ n úliea. qu e la
11aturaleza d e una pa la bra 1 s us tanl ¡,-o. H·rlw. arlj c t iYo .. . 1 no supon e
una f u n c ión ~ i11tÚe t i ca única ,. n Pce ~aria. El su~ l a nti,- o n o ,.~ ca r ar tc r iza ~uf i rie nt e lll&lt;'nt e por la funl'ión sujeto. ni e l YcriJO por Ja pred ir ;li iva . C ualq11 ic r palabra pu e rl e ofi c ia r de su j e to: ' ·e l no lo fastidi ó".
'· lo bui'IIO a tr ratl a ": y la fu nc ió n prcdi ca t i,-a e;: tú mu~- Jc jo.: d e se r
J&gt;r i,·atiYa d e l ,-c rho: ··¡Tfenno;;rl la n oc h e ~--- Y .la c nun1 r r:1e ió n d e
•lc;:aj u~l es p odría aún co ntinuarse.
BrótHl aJ agrc¡!a tollaYÍa un nu e ,·o '"';! Ulllento para co n d e na r ]a
rlef ini e ión d e h a;:e sint&lt;Íetica para ca r act c ri;r,ar· la p ~· !ahra en s u cali dad de tal: la ex tre n w n u·iahilillarl de lo;: :'Ístcl!la:' d e palabras frent e
.t la ¡! ran ro tbtan cia d,, lo~ elelllrnto~ ;: int úc ti co;: de la fr ;¡,;e. El ,-i;:l&lt;'ma
rle p a rl e~ d e l di~ c u r~o ,-a de,;¡ le la ¡·ompl e jirlad d e l ind oe nropeo a la
cx lrl'l!: a ~ene ille z d e l l' hino . En ca mbi o. el ;:i;:t e nHI &lt;le [un c iones ;:intác ti cas p e rm a n ece cif'LII p re in,·ari al de: e n chin o ! '( HilO en ya;:eo o e n
fra 11 1 '&lt;;~ :'C d i.;t i ntrue ~ujcto _,. o h jet o . pre di cado ~- a tri hu to . etc.

L \S P \

H TE ~

DI·: L\. OH .-\G ú \ C(f\TO :\IOD OS DE

FE :\ ~AH

f...\ Hl-&gt;\ TJD ·\ D. - E..: e l ni!cr io -ept id o por . \ n1ado Alon co ' P edro
lfcnríq~~t'z rrcí1a 1 oh. !'il. 1. E-:.í i u,pi;·a cl o •·n la ··Lói!i ea " rl e PEin.J c r.
:'e¡!Ú n aquell o, auton·~. l a~ parl e;: .Je l.r ora('ión n o •·o rre.- pond cn a m o q]o;: de ;:e¡· la r ea lidad. l'OilJO ,o;:te n ía n lo, l o¡_!il' i,:t a~. ;:i n o a ln manera
.le p c n.- ar!a ,. n'prc;:cn ta r la. ··~in q nc !a rea l id a d (' all rh ie . ' ,-ó ]o r·n n
( ] ;{¡

16,

Orro. n; (l lf ' n r /u rt e fl . f' ll · ·c e rnwni ... t·h . rntll:l lli- c!t0 ~Jnnabf • hrift '".
11 '-21.
\ ,;""' \ tcr:o BHii'\ll \ L . l.'!lut onomie de la Sn1111.re. en "J o urn a l de ]', ) .

En '\ :O.T

1 '!2!1, ¡. á~;.

(] 11

o·ho lo;_rit'" : l' a ri- . 1'!:33 .

�Ya ri a r e l m o d o de r cp r e~e n tarla. p o tl e mo, dec ir t&gt;l re8¡&gt;1oudor .w lar o
,,¡sol rl's¡;landl'cil'nle. En la rea lidad. s ie mpre ;:e rú el , ol objeto in del'e nd ie nle y el res pl and or al~o fJUe d e p end e el e t• l. pe ro e n e l Jen~ u aje
,.e pu e d e n inYe r ti r ]a ~ con dici one~. haci e nd o de r!'splarulor e l co ncep to
in d ependiente~- de sol e l co n&lt;·e pto d e pe ndi en te. l• ajo la Jor m a d e ri vada
solar·· 1 T . r, p:i ~ . ~3 1. Co mo e j e mpl o d e apl icación d e e;:te n it er io pneden sen·ir las ;: iy: uiente;: definieione,;: ··Su stan ti ros w n la :' palabr a,;
('0 11 que desi~rw m os lo,; obje to ~ p e n ~ú nd olos co n co n ce pt o' independ ie ntes"; "T'I'rhos so n la ;: formas d el l e n ~ u aje con que p e n:' a rnos la
n ·a li tlad corno un co rnp o r tamicn to de los objeto;:''. Lo,; Yerbos repre;:en tan un con ce pt o d e pe ndi e nte, y a que " n o se pueden p e n ~a r
ind ependient e m e nt e de l co nce pt o s ujeto. s in o co mo a ly:o qn c el ~~ ~­
je to h ace''.
A l o n ~o y lJe nríqu e z lTre •Í a apli ca n a la o di ;; tinta" f'iMes d e palal.ra :' d e fini cion es mu y ;:e m eja nt es a las dadas por PEind e r ,.o hrc l os
resp ec ti,·os co nce pt o,; l ó~ i cos. P e ro un a cosa, p o r e jemplo, e;: e l con( e¡;t o su stantivo y o tra el voca blo sus!rmti vo. E l mi s mo Pfiinder dice
en "11 "Ló¡ri ca'' : "Tan1poco pu e d e n ca ra c te rizar,;c lo;: co n ce pt o~ ~ u s ­
lanti\'0" di c ie nd o fJlle se c xpr c~a n por m e dio rle n o mhr f'~ s n;;t anti,·o::,
¡•u es e;; to no e!' e,:e ncia l en m odo al g nn o. ya qu e pu e d en ex prc;;ar;;e por
med io d e adjetiYo ~. co mo le oc urre, por eje mpl o. al co ncep to ~ u 5 t;mti,·o rojo e n la pro po, ició n '·e [ rojo es un a f';:pcc ia d e colo r" 1 1c').
E n c uan to a la defini c ió n d el ve rh o. r e~ nlta aún n1udw m e nos
:1ceptah le: d e ja fu er a los Ye rhos co pulati,·os. ]o;; p a:'i ,· o~ ~~ l o~ irnp e r,;o nalf's, ya qu e n in ~ un o de e ll o~ 'e pi e nsa co m o un co nlp ortam iento d e l suj e to. Co n r c;; pcc to a los impe rsonales. los c it a do" autores
c nsapm una ex plicac ió n : " m u~· a nti p; u a nt en lf' ]o;; vc rh o;; irn¡ lf' r ~o nal e;;
lamhién te nían ' u jet o: p ero PI l e n ~uaje !'e apar ta a me nud o de la
ló~ i e a , f unc ion a nd o co n r q wlaeión autónoma. Así. e;;o;: verho, pudi eron pe rd e r " n refe ren cia a e ualc¡ui e r s uj e to e xplíc it o o p en sa do. co n;:e rTanclo, s in c rnh ar~ o. torla s l a" d e m ás ca t·ac te rÍ!'lÍcM tlel Yc rho"
10!1. c it.. T. l. páp:. -l-51. En rf'a lidad esta e xpli cac ió n , mu~~ di sc ut ibl e
l1istóricarnente. n o h ace más que co nfirmar la in ;; uficien e ia d e l criteri o.

A. M ElLLET, se~ lrn dijim os. ~ó l o r eco noce co mo ese nciales d o,;
&lt;!a,-es de palabras ( e l nomhrc r e l ,·er ho ) .. q ue ca ra cte ri za aú: " Le
110m indiqu e l es "c h oses " , qu 'i 1 s 'agi s!'e d'ohj e ts eo ncre ts o u de n o! ion s
ah s traitc;;. d 'e tre ~ réeh ou d 'e;;: pf.cf';;: PiPrrf', tabll', Vf'r l, VP rrleur, bon té,
ch eval so nt égal e m en t d es no m ::. Le YPrb e indiqu e ]e " proci·;; ", qu 'i]
,., · a~ i sse d ' a c tion s. d 'é ta t;; ou de pa ssap:e;. d ' un éta l a un autre: il mar('/¡e , il d ort, il b riiiP, il hleuit son i-gnl e m ent d e~ ,·e rhes'' ¡lG l .

115 1
p :Í~ .

A . PF c&lt;: '&lt;OUL Ló¡úca. lradu r&lt;' iÓn rl e .1 . P~r Pz Ban re,; Bu e n o,o Air e~ . 1940 ;

198.
( 16 1

A. :'\h n.l.ET. o b. eir.. T . 1.. pú g. l7'i.

-

188 -

�ALAi\" H. (;A B. DI:\'E 1{ :'c ii a la la i n ;; ufi c ie n cia d e las d e fin ieion e:'
.le :Wc illct. ,.a f!iiC. como YimoF má " arriba. e l nombre. por ejempl o,
J!lle!l e 1lenota r una a cc ió n o ¡n·oce:'o . l~ l funda la di ~ tinción no e n la
naturaleza de lo rl es Í!.!:rl &lt;Hio. s in o e n la n1an e ra .l e p resentarlo. 1\sí,
el nombre pre~cnia la d cs i¡!n a d o cu llio un a '·co;; a ''. mi e ntras e l verbo
]o presenta ro n1o una ·' a('f·i ón " o. " i se prPfie r e. como un " procei'o" ( 17 ).
E l c rit erio d e GarrliiH' r :'e ase meja. en l o ese ncial d e s u ha ,;e , al :'lli'·
te ntado pOi' Amado Al onFo r Pedro I-Ie nríc¡u c z rreiia: pero, mien tras
és tos atienden a la forma de pen:'ar ,. r ep rese ntar la r ealidact aquél
pon e e l é nfasis e n la m :lucra de prPscnta•·la al o~· e n te ( lo !he lis! e twr ) .
Ca h e obselTar. as imi ,mJO. qu e la ;: d ef inicion es dada s por el ilu stre
ma est •·o in¡!l é;: son mucho menos ohjetab les. Pi e n:'o. sin e mhar t!o. qu e
si tuviéramo;; r1ue fundarnos e xclu si,·am e n te e n ellas. oiYidando ciertos e le m e nto:' de índol e lin ¡!ÜÍ;;tica. para dete rminar a qu é clase p e rten ece un c1 palaiH·a. no ~ í hamo ~ a e ncontrar. e n má ,; d e un e aso, e n
~ e ri os ap 11ro;:. Sob re e ll o ,-olYeremos e n l a parte final de este trabajo.

] . l\'IA TTOSO CA~1ARA . fundándo .• c en el co nt enido noc ionaL
reconoce co n10 ese nciales la s do;: cla,-e,- d e palabn1~ ad mitidas por·
"'.fe iHe t ! nombre y ve rbo ) y, ad e nní s. el pronombre. fJU E' define aú :
' \ ·ocah lm' d e forma ~- co nt enido nominal. .. q u e ex presan una cosa
no por e lla mi~ma, s ino en fun c ió n d e una ;; ituación lin ¡!ÜÍstica" 1 Oh.
lit.. p á¡!. 11-f l. P e ro s i, segú n es te autor. la divi s ión d e las palal)l'a~
en nombres, ve rbos y pronombres ;;e basa e n e l co n tenido no('ional.
;. no lwhrá int e rfe re n cia el e crite rios al ag ¡·e¡!&lt;ll' el pronombre . al cual
se le a tr ib uY e con te nid o no1ninal? Parece e ,-id e nte. pu es, qu e 'las tr·es
clases d e palal~t· a ~ no con"titn ,·en se rie d esd e el punto d e vista adop tado. La oposición fundamental. atcnd ie nflo a la man e r a de s ignificar·.
se da, como lo a1h·ie rt e Biihler. ,. con 10 lo a1h·irt ieron los prim Pros
t! r amáticm; ¡!rie!!:OS, e ntre ]a , palahra s d e ícticas, a la s cuales perte n e cen l o;; pron om bre,;. ~- las palabra s si mbólicas ( 1.'&lt; ).
l\fattoso Caman1 co mprend e . :'Ín dnda .. qnc se¡! LÍn s u niterio ., no
es pos ible distin!!:uir c iertas palabra s qu e el sentimiento lin¡!iiísti co
reconoce CO IIIO rliferentes. Propone, e nt o n ce;;. una s uhrli,-is ión , ha ;;a d a
( ' 11 la f11n ción. rle los nomhres ,- ¡uono•nbres ( es s in to mático fJU P los
¡·r e.•e nte jun'o~ l . Di,-tingn e e ntre ellos ]o;; í' ustanti,·o s, lo;; adjetiYO"' ,los a dve rbio:' . P e ro ¿, q11 é se lo;!ra con es to? S implemente t•·aslarlar ~1
: ll·ohl e ma a una cla ;; ifica f' ÍÓn ,.:ec tuHlaria. que e~ pa;; ible de to(la,.: las
11h jPI'Íone,; ,-a formiilatla:' a l criterio fun cional.
l li 1 " Th e ,o ·ca ll e .-1 part, of , peec h are ,Jj ; lindi o Jb a mon g \lOrd,; ha ;ed not
u pon th e nature of th e ob j ect, lo'' hich th e)' refer. bm up eon th e m o d e of 1h e ir
pre:o;e nl ation. T hu s th c rw rn e of any thin~ pr e::~en t e d us a th in g is a "·noun"\ a nd th e
na me of anything pr ese nt e d "' &lt;111 &lt;ll' li o n. or. if 1\l e ill et' , exprc" ion b e pre fe rr e d.
"" a pr oc·e". ¡,. a ' ·verb ".'' A 1 .1 x H. GAR ill X ER. Th e Th eo1T o f :-:ipeerh and Lan ¡zuage;
Oxford. 1932 : p&lt;íg,, 9 y lO.
( 18 1 KARI. B[' H LEH . Teo r í" d el len ¡!llaie ( :;pmrhtheorie !. traduceión e, paiiola
d e Juli á n Yf.arÍ&lt;J•. e&gt; p ec i:dnJ e nl e pág,. 333 y ,. ¡ ~~ . : \1ad r id . liJ ~O.

189

�YIG GO RHü ~\DA L lu q.ro de hi ~ toriar cir&lt;'lllbtan c iadam e nle e l
rroldelll a ~- d e exanlinar con honda penetración la ' di s tinta ~ ddini( io nu . co nelu~· e q ue ex i~ten de ter111inados con ce pto,- fundam e ntal es,
q u e no sú io r c aparecf'n con un ::J fr ('c uencia s in;1ular, sin o que ¡H'rmitcn 1111a cl e fini eió n pr(' t i, a d(' la~ se m e janz a~ y dife r e n(' ia ;: entre ]a ,_
di s tintas cl ase" de palabra s 1J •. Ordh-lassi'rtll' 1. Dichos conceptos son
l a~ cat e;1o rías d e SII Sftlllcia , cualidad, cantidad y relación. a las cuales
con s idera Jundani e ntalcs tanto para el (H' n,ami e nt o como para la l en:,: ua. Dos co ndi c io nes e xi ge a la~ c uatro c at q .!orías para p o d e r ¡;:e n -ir de
l•ase a un a te orí a d el l e n¡!uaj e : l '~i qu e sean rl e,I)Qjada ;: rl e l car á cter
JII Cla fí sieo y ab ,-oluto que ]e;: ha dado la tradi ción filo~úfi c a, ya qu e la
len¡!na no es 111Ús qu e un ~ i s t f' ma d e s i~no s, ~- n o la co pi::1 o ima gen
d e las co"as miomas : 2'1 1 fjllt' eo111 o componente• de un s is t(' nJa se
olrfinan en correlaci ó n recíproca. La corre lación ~e e ,; tahlece e n dos
l'lano;: : relati.:o ~- d Psc ripliv o . E n rl plano relatinJ. la co rrela c ió n se
da e ntre la .' li .S ittn r io , definida COIIIO objet o de r(' la ci ó n ( r elatu111 ), y
d conce pto rela c ionant e ( relator ). En e l plan o d e,.criJt!i,-o se es taltl ece la di stin c ión e ntre e l el e m e nt o d es eripti,~ o. r· ualidad o d Pscri¡Jtor,
y la capa c idad d e forma . cantidad o de scri¡llum , qu e e;; como un c uadro pront o para rec ibir un cont e nido d e ~&lt;:ripti,· o.
La E c uatro cal e¡!o ría s. ai:;lada ~ o combinada:; se g:ún l os prin c ipi os
qu e el autor Jl a ma de cnntitwidarl y sim e tría , con ;; titu yc n la base d e
todo el :; is te 111a tl e c la ~ e s de palaltra;; 1 pá¡!. 2-J.S. l .
Se es tabl ece n cua t ro ¡!rados :
1'-' 1 Con1pre nd e la :; cual ro Cla ~ (' :; !J ú,..i ca:; : refatutll o su stancia
1R l . re l f/ tor o relacion(lll !f&gt; 1 r l . de srri¡JI/1111 o cantidad (D )
y rlescri¡Jior o nw l idod 1 d i .
La ~ do, prim e ras co n ~ lituy e n e l ¡! ru1w re lativo v las
o tra,- d o:;; el d e~&lt;' riptivo.
2'~1 Con:prc nd e se is cla ses : rR , Dd, Rd, nl, RD \ rD. Ln; Llos
pri1n e ra s :;on homo ;!é ne a ,; : las r e -tan te ~. h e te ro¡!é n c a,...
3'-' 1 Co mpre nd e cu a tro r· la ;;e;; : Drd, DH.d, rDR y rdR.
-l-'~1 Co mpre nd e una 50LI c la, e. que !'On t ic n(' a la \ TZ toda s }a,ca te¡!Or Ía:;: rRDd.
(-na ]e n f! tW IHH' de te ner com o máxim o la ;;: q uincc cla;;es ant edi c ha s ~- co m o mínim o. e xce p tuada la int e rj e(·ci ó n 1rHDd l. qu e &gt;'C
e n c uentra e n tod os l os idioma,.: . d o~ c la se~ n1uluam e nt c correlativas.
En s u purez a absoluta . las c11 a tro cat egorías hási cas es tán r eprese ntada:; e n e] kn ¡! uaj e d e la s igui e n te m a ne r a: l a w staneia po t lo ~
nombres ¡Jropio8, la ca ntidad por los llltnl f' ral e.'. la cualidad p o r los
ad vP rbios, y la rela c ió n por la s Jlri'JJOSicio n es . La :;; de m ás c] a,.cs de
palabra~ . SC¡!Ún se hahrá ach-c rtid o. se Ll e fin e n p o r la CO inbin ac ió n de
c:; ta s c uatro catf' ;!OrÍa:;: a ;;: i. e l nom b r e p o r la su,; tan c ia y l a f' Ualidad ,
e l ve rb o p or l a r e la ció n y la c u alidad . e tc. Los s i,; tt&gt; nw s posible,;, mu y
n um e r osos, d e p(' nd e n d e ]a:; co mbin ac ion e~ d e la,- clases fund a m e nt ales . La va ri abili d ad d e forma ~ d el e~ píritu humano de te rmina la nmlt ipli cid a d de eo mhin ac ion e,; p o~ ihl e~ . L p or tant o. de l e nf!Um' : e l

-

190 -

�lo go .~, l a ra zó n ... toute e nti er e e n un l'hd,e un .. co 11 10 d ec ía D e~c art e;: ,
determ in a la u nid ad de la IJa :'e.
No e ;; difí c il , ~- lo ad mit o co mo mu~- p o~ ihl c. q ue e5te ap reta do
J'C'H im Pn de la teo r ía dr Bründal ha1·a d estr uid o s u fue rt e coh ere twi a
y armonía . E,;pero. ,: in Plui Jar¡::o. h aber d eE ta e ado ~ufi e i t· nt e m e nt e la
í'o r111 a có mo ea ra ele riza la,. di ~t inl&lt;~o; pal ahn1;;, qu e &lt;'5 lo qu e nos int e re~a e n parti c ular.
Kea lm enle pro 1·ec lt o,.a . au nqu e no e x c lu ,o i1·a d e (· 1. re::: ulta la id e a
de que la ,: cla"e" 1le p a laiJI' a~ d e una l e n¡::ua d e be n co ns id e ra rse como
11n ,¡ ~te ma dond e cada 1ni e nd Jr o co bra 5 u ,-:d o r ~- Eu e xi :'te n c ia po r las
1 e la•· ion es co n Jo, rlemá". Lú,. tillla. como di&lt;'&lt;' Bii ld e r. qu e "n o abandona e l circulo n1ú¡:: ico d e la teo r ía filo,-ófi, -a d e Lts ca teg:o rias : y e n
ri¡::or una mirada i1up a rcial a la hi ,. to r ia d o;; 1·eces 111il e naria d e la
1ó¡::ica ~ - l a teor ía d e l !"O n o¡-imiento huhi Pr a te nid o qu e m o:::trar a
u n lt o ntbre C\) 1110 ~~ 1 qu e al lí n o :::&lt;' pu e d e e n co ntr ar la ;:olu c ión "' 1 o]¡.
!' it.. pú¡::. 3cf2 1. P o r oi r a p a rt e . l1 as ta co n aplicar a 1a r ealid ad d el
kn¡::uaje muchas d e Ja,. l'a r acte riz acio n e;; q11 e é l da p a ra comproh ar
~ t i&gt;' i nsufi c ienc ia,; . La c·a r ac te ri zaei ón d e l Ye riJ o, p o r e jemplo, com o
~u 1 na de r e lac ión y c- u a li dad d eja fuera a l os ,-e rbo ::: co pulati1·os, ya
que Pn é ,-tos falta e l sc¡:: undo co nee pt o: e,- lllll\ dud oo-o ta ntbi én qu e
e ntren l o~ impc r, oua le" ( 1/u,•t'e, niet:a ... ), pu e,- e n idi omas co lll o el
r~ p aiíol no •u pon e n una re la ció n .
Como ~&lt;' H ' . la teoría f!e Brii nd al. aunque a(h u ir ab l e por el esfuerzo d e o r¡!a ni za1·i.-in que ,u p one. n o e,; t á meno~ liiJt-e d e objeciones
q ue la, ot ra".

OTRAS P OS l C J O~ES . - \ ' ista:' la;; in,-u!'icicncia s d e l oF di stinto" n i lerios expue;;t o ~ . nada pn ede ex:t raiíar qu e haya q u ienes ni eguen
la po•ibilidad de un ,i ;;te rna de c la;; ifica c·ión ele la F p a labra,..

PISA:\' l. BO.\ F-\ .\TE ,-_ e n ¡::en e ra l. todo;; lo;; 1i n ¡::i i i::: t as per:c lll'c ientcs a la e •cuc la ideali,;ta no reconocen a la:' eatP¡::o r ü ts ¡::ram atil'alc,. nin:,!tlll ,-al or f ilo-(,f i&lt;'O ni teórico. Bajo la influe n c ia d e C rocc
y Vo;o, ler co n;;id era n la len¡::ua como u na unidad e s l1~ t i ca que nat ura!lllente no a dnti te di,- i ~ i one,. auntl't e a nrenud o e ll o" n t Í :' IliO" l as utili zan 1"011 10 exped ientr did ú('t ico o lll&lt;' ~odoló¡:: ic o.

GEOHGES G UJ ClLET t amhién ni ti ca a la ¡::ramú ti ea elá•ica
por habn;oe mantenido ca;; i cxdu :' il amente e n el phn o d e los ;:i¡::n o, 1 1!' 1. Afirma que la p a labr a n o po;;ee :'Íe mpre e l mi s m o Yalor en
1 1 111

C EOHC ES

C -ILI&lt; IIE T .

1~".-.&lt;a i

d e Gnll11illflir e P-'-' ·c/wlo.!tiqu e : Pnri ;;. 1941;

p(og,. 1-li .

-

Jtll -

�ln l e ngua: ~ u n a turale za ~~ f lln c iú n varía n ~egú n el context o ..- int úctico.
o ca:'i torl o,; lo~ ,-oca blo;; :;o n ~ u sce ptihl e~ d e cambi ar de clase
!! ramati cal ,;e!! Ún e l Clll p l eo c¡nc d e dio,. , p h a ga. Y és ta es u na tl e l as
r a zones q ue ha cen compre nd e r por qué, f' ll e l plano d e l os s ignos,
res ulta .impos ilJle cl a~ i f icar las pa la br as d e u n a H ' JI por to d as. Gali ch e t
8&lt;' col oc a r e,.u e lta tne nl e e n f'l plano .Jp lo, va lon~s int f' rn o,;, ,, hu:-wa
e ntre ellos los ¡1rin c ipio,.; d e clas ifica c ión qu e pe rrni tan d e t ~ nnina r
las, para él , Ye rdad e ras unida rlc~ d e la lcn g 11a r d esc uhrir e l mecani s·
m o d e s us relaciones. F nc uc u :ra los ,~ a] o r e~ tip os e n lo qu e lla m a
~'·'' fWcies grrwl(( riroles . E s tas e;; pcci e, ,;e e n ge ndran e n ]a im age n{O nce p !o ,~ ,: o n indep e ndi e nte,; d e la ,. pal abra ;: po r la s c u a lc;; se
e xpres an .
To do~

CONCLUSIO X ES. ~ ¿ T e rminare ntos. pu es, por a dmitir la imposilJilidad de una clas ifica ci ó n sati ;; fa c toria d e las palabras ? O d e
o tt~a mane ra: ¿, halHá qu e re ,;pond c r negativam e nt e a la pregunt a
formulada al comienzo d e e ste tnthaj o. sohre si exi s te un funrlarn e nt o
natura l e n la l e n gua para es tablece r la da sifi cación qu e nos ocupa ?
Aunque la bre ve hi storia crítica qu e h e mos traza do pare ce, e n
apari en c ia , n e gar la exist e nc ia ele una ha se natura l. c reo qu e. e n e l
fondo , no !tace má s qu e confirmarla . Ese e mpe iio Yari as \·eces secr.lat·
para hallar un prin cipio d e cla s ifi cac ión res ulta particnl a rnlf'nte signifi eati\-o . Es la neces idad d e e n contrar un fundam e nto teó rico a un a
di s tin ción qu e e stá hondam e nte arraiga da en el "e ntimienlo ling:iií,; t ico; se ntimi e n to qu e no~ lleva a re con o cer, p o r e j e mplo. como ¡1f'r·
te necie nt e;; a distintas c ate gorías fl"l'ro ~' c o111í. P e ro ¿e n qué se ap oy a
es te se ntimiento ? La ma,·or p a rt e de los autores. :'eg: ún h e mos vi~to ,
lmsca la base de la cl as ific ación en la nalural f'z a ya obj e tiva . ya ]ó.
g:ica, ~~ a p:; icoló g:i ca o me tafísi ca de lo sig:nifi&lt;'ado. Sólo lta y qu e e xce ptuar a los que s igue n el c ri te rio fun cional ~~ el morfológ ico. Nl"a s ;.es
posible, e n el e;: tado actual d e la ,; l e ng:um;, fund tll' las definicion es d f'
la s ca tego ría s idiomú ti l'as en ;;u cont e nido ? lln ' ·es tado lin ~ iií s ti co
proced e d e o tro es t;Jrlo lin g: iií,;ti co '' ~~ ll e \·a n ecesaria me n te s us h uella s.
C re ado e n l a le ngua e l mold e fo nnal para un d e te rminado contenid o,
no es na da extraño qu e. andand o e l ti e mp o , se trastorn e n la ,- rel a c iones e ntre forma ~~ cont e nido. Es to es tan obv io qu e parece hast a
inne ce;;ario d ec irl o. T o rlos sab e n, por e j e mpl o. cómo al gunos vc rh os,
los llamados r o¡wlatir;os ,~ fll i.Úl ia re s, han pa sado d e palahra,; autón o m as a s impl es u te n,; i lio,; g ramat iea le:; f' in cont e nid o d e s i g: n i fi ca c ió n . F o r111 alm e n te pre,;e nl a n to d o,- los cara c le re,_; d e l ve rb o, pe r o su
conte nido ~ · a n o e;; el co n,; id cr,l(lo típ ic am e nte ve..JJa l. A~ imi ~ n1 o es u n
h echo o::onocitlo la falta rle I'O l'l'es p o nd e nc ia que cxi~t e a rn e nudo e ntr e la s ca tq:o rías noc io nal es ~~ las g raruatical es r es pecti,~ a s . U n bu en
eje mpl o lo sumini ,.: tr·a la c at e ¡:oría g: ramati!' al d e gén e ro .. qu e. ,_¡ al guna \ TJI re pre,- c nt ó 1m a da,;if ic a!'ió n rl e l oi' llomhres e n CO I'I' C~ p o n-

--

19 ~

-

�dencia con un a ns1on par iicular d e lo,; h a blant es, ya en e l indoe uropeo
n o es m á~ qu e una ~ impl e c uestión d e concordancia , de base formal 1 ~~~ ) .
Si con respec to a las calc!!o rí as ¡_!:ramatica le,; propiame nte dichas
1 ¡_!:é n e ro, ti e mpo . .. 1 e,; opinión ¡_!:en e ralizarla la inlposibiliflatl d e cara cte riz a rl as ate ndi end o a sll con tenido si!!nifi cati ,·o , o. por lo menos,
¡¡ te nd ien•lo cxclw;iya m en le a rli e ho con le n ido, ¿ por qu é no adoptar
análo!!a po~tnra p ara la d efinició11 d e e,;ta,; otra ~ ca le!!orías qu e ;;on
las par :es de la oración? P o r otra parl e. e~ le d es aju s te e ntre fonna
y fonrlo no e,; sólo frecuente e n lo relati,·o a l le ng:u aje, s ino r¡11 e ~e
da lamhi én Pn utro3 fc nÚmPno ~ socialPs : eo . •t nlnhre,; , ritos . . . ,. obe de ce, e ntre otra ,; ca u,;a s. al dis ; in to ritnw con que sue le n mo,·e t·sp
a mho,.. e le m en to:'. ~ada pued e cxir.tt-tar. pu es. que d mol de fonn a l
creado para in rlicar cl ¡Jr oceso IIP¡_!:ue e n al!!tllla oportun idad a Yacia r:' e de con•enirlo ,. a en¡_!:en.l ra r la cÓ ¡J/1/f/ ~- e l tlltxiliar : ni que una
form a nominal deje de t1·a ducir la ,-isión estúlica tk cosa para t!PI!o lar la diniunica característica del prof·e,;o. E,... por ejemp lo. lo qu e
ocu JT P con ca s i todos los infiniti,·o,; e,; paiiol e,;: cuan do di l!o u oi¡_!:o:
" a lo le jo,; ,;e YP e l lento rll'sjilar d e las Pa rrc las" , el d es filar lo per e ibo esencialme n te co n1o proceso, ~- no como cosa, aun euando . fonnal
o ¡rranw ticaln1 e nt e. pu e da se ntirlo co mo nombre . De a quí. quizú, lo ~
titub eos de la ;! L"alll ática para e nca s illar tale s fontJa~.
Es e n aten ción a la :; consideracio n e' pt"P ce rl e n les que lw crPírlo
nece,.;a ri o bu sca r e n e lemcn ' o,; pnramente lin!!iiísti cos lo;; fundam e ntos d e ese "e ntimiento qu e nos lJ e ,·a a recon ocer las rli ,-t int &lt;J~ clases
de palabra,; . Y pien ,;o hal,erlos h a llarlo e n un c amino qu e \' a atisbó
Fenlinand d e Sau," t!re al exa minar el pap e l rl e las e ntitl a rl e~ ~¡ !.,.;t ra c ­
Ias ~- e l funcionamiento de la ,; r e lacion es awciati,·as. A"í ., al refe rirse
i ! !a ~ a~ociacion e~ e n ~!Tan1 á t.i c ~t. di ce r l ~- abio ~!nehrino: ' ~ ~ean ]o ~
lres ¡rpn iti,·o,.; l a tino:' domin-i , reg-is, ro.s-arum : lo;; so nido,; rl e la ;; lres
de.-inencia,.; no ofrece n a nalo :,! Ía a lg:una fJIIC dt: lu¡Lar &lt;! h aso c ia c ión:
~- ,..¡n emhar¡_!:o p,;t án unido ,; por el ,.;en t iu JiPnto dP un va lor eoJnÚn
que di cta 11 n e mpleo id é ntico: e,;o In sta para c rear la asocia c ión Pn
a u,.;e n c ia de to do ,-o por · e ll1CJ 1erial , ,- ai'Í Ps co mo la no c ión d e !!en ilil·o Pn ,.;Í adqui e re un lu!!ar e n la l e n !! ua. Po r un proce dimie n to n1u~
, p nJ e jante la.' &lt;l Ps inencia:' fle fl exi ó n -u.&lt;, ·1, -o, ele. 1 e n dominu s, d olllim, domino , e ~ c . 1 Ps:án tll ridc.i' Pn la ¡·oncicncia Y rle,.;pierlan la,;
nociones más !.':en e rale- de cMoo- y de rle,.;inencia c as ual. 1\,.;ociacione~
tlel mismo orden. ¡w ro Jll &lt;l" ampli as lo:Ja,·ía. un Pn to do• Jo , s u,.; ' a 'l : j.
,- o~ . aoljcli,·o ,;. ell" .. ,. fijan la noción d e la,; par le,; rl e la oración" r ~ 1 l .
A mi e n•e nd e r. Ps la po~ihi liolad d e con s ti t ui r rl e ' erminado.' ,, jn .
la )!illil " lo f í liC ca ra c 1Priza fundamentalm c nlP a la,; part es rl e h ora l iún. La s palabra,; son minnbro• potPn cial Ps d e &gt;" inta¡rnHI ~ ~- se asoc ian e n la m emo ria p o r e l senti r de un Ya!or f"OJIIÚn qu e rlet e nnin an
la ,; mi ~ ma ,; p o;; ihilidad r' ,: inl a!! !llática". Po r eiP mplo : niíio ,. ¡wrro
~o n clemento,; po te n cia le&gt;' rl e &gt;' inta!!n•a,.; co mo "e l ni rw·'. "el ¡wrro'":
' ·del n;iio". '' dd p e rro " : " niiio bu e no ''. " pPrr o h lleno'": "Pl niií o ¡::e 120 1

\ "éa;c J.\

121 )

FEHDL'í -\ 'í ll II E ~ .H. "L llt-: .

E'í llRY E &gt;'.

1-e

I A III ,i.!/l {!e :

Pari 5.

] 1) ~11:

o h. t·it.. pÚ¡&lt; . 22X.

p:ig, . 111 y ,jg,.

�;.:a·· . ··e] p erro ju c;.:a ··: cte. E~ia~ id é nti c a~ po ~ ibilidade ~ ~ intat!mútica s
~ (J n las que ha t:e JI que e n e l sc ntimiPn to lint!ÜÍ,;tieo de l o~ hablante ~
!o,. tlo~ ,· o e ahlo ~ ;;e prc;;e nten como p e r ten e cient e ~ a una mi;;ma catct!O rJa: la t!cl ;;usta n iivo. A ;: i 111i"mo. dicha~ po,; ihilidad e;; opon e n el
euqa nti,·o a o tra :3 palahras 1 adjcti,·o;; . vcrho;;. ath-eriJi o,.. cle.l , que
en la 111entc ~e at!rLI(l&lt;lll por e l ITc ue rdo d e parti c ul ares ren li zacione;:
s: nta ~ntút i ra~.

Cotéje n;;e, p o r eje mpl o. In:' s i¡.:ui e nt P.• re alizacione;: ;: intn)!máti ca;;
d e l o: us tnnt i,·o ~- de l a dj ct i,·o. 'lliC en e l e~paiío l ,o n nonnales :
El ab:1f'lo
El ({bu e!u 111alc rn o
Llc)!ó e l abuelo

E,. abuelo
El ;; illón rl e l abu elo

Lo bueno
LilHo b:l f' !l O
1,:, · ú bueno
E..; bueno
"'ll11\ buen o

Fáci l es nrh- c rtir q u r la,- po;; il,ilidade;; d e am l1a ,; palabra s ,; on e n
ca;;o;; id l·ntica;;: ··p;: a h uelo··. ·'e;; bu e no··: e n ot ro;; . e n ca mhi o.
&gt;- on pri,·ati ,·n;; d e u n a d e la , clni'e" : ~e dir·P ··c;:t á l¡¡ w no ... pe r o no
·•e,;IÚ a hu c io". E,;tas últin~&lt;t' :'O n l as que carac te rizan ca d a ca te go rí a
:- la opon e n a la,- dc !n Ú:' . E n PI ca~o del " us tanti,·o ~- del adjc t i,·o la
it!ua ld a d de llltl(·hns de ;: u s r e;; pecl i\·a,. po;;ihi litLHlc:' de;;euhrc :'11 cer ca no parcntP;;t·o ~- cxpliea CJIIC nuestra ¡.:ra 1n útica la ;; ha,·a con,. idcr a d o
durante n111 c lw ticlllpo eomo una ela;;e únira. :\llcnJÚ&gt;'. exi,;tcn mu&lt; h a~ pal a hr a,, qu e han llet!a do a Ui'a r ...;c indife r !'n lc m entc C"O IIIO :'U:'·
lHntiH•,; ~- adjeti,·o,; , ~- cm·a di :'t inci ón . ¡~o r lo tanto. no raiH' en la
lcnp¡¡t. ,in o ~ó l o en e l h a ld a: " e/ S({biu lo it!noraha"'. ' ·m e di ó un
:whio CO Jbc jo .. . Set!tÍ n ob ~f' JT.J el pro[e,;or e;;pa1-10 l Sah·ador F e rn á nrlez. la, III Ctú ba ~i" o tra :' JlO:'icione• d e calc t!o ría no ;e re a 1iza n ,i c mpr c
e n e l mi ;; mo t!ra d o 1 ""l. ··[n o &lt;le l o~ r- a ral'i ere; d e l '""'tant in&gt; e, ;; u
caparirlad para rc¡.:ir l(' rmino;; ,_;ccu n da rio,-. nom i n a lc,; o pronominale-. E l adjeti,-o u,;a tl o c-O JJJO principal ;;e re;; i,_; te en rli ,-t into t! ratlo a
"'"ta da;;c de l ' t~ t!Í 111 e n. e, p ee ia l111 e nte a la rcce ión d e noJ11hrc;; arl.jet iYO&gt;'.
Se a,; or-ia co n lttÚ:' faci lidad a l artículo ,. a l0;; prono mbre,; adj e ti,·o;;''.
De lo qu e antecede pu e d e eonclu ir5c :
a 1 La;; palabra ,; ,;e a¡.:: ru pan en la memoria tle lo,; hahlan te"
d e ac u e rd0 a su &gt;' po;;ihili1bdc;; ~ inla t! lllÚ til·a ,;. ~- la a,;oci&lt;rtei ó n ,;e reaLiza
to m a nd o romo '"" e lo qu e lw,;ta e l Jno nJc n to h a ;;i do ' norm ol en lo;;
di;;tinto; ad o ;; lin ~¡ · ¡ ,,lico :' . Oca;;ionalm en te. e n el halda . , on po, ihl c;;
toda; la " tr a JJ 51liiJla ¡ ·ion c~ qu e n o rompan e l :'i; te m a. aun cuando ,e
:-~ parlen de la nnrJ n:J. ln ea-o . e ntre nnwiJO:'. C:' el co nocido po r
··,.u ;; lanti,·a c ión"' 1 e:: i .
b 1 Las catct!oría;; no e,-tú n ;;cparnda5 ;;ie JH¡&gt;re por lín1it e;; d ef in id o;; ,. p r l'c i:'O.". ,ino fjlll' ,11 e k hal1 c r e ntre e lla s antp li :t:' zo n a;;
~· !)! uno~

'\la rlrid. l 'J.1l: p:Íp&gt;. '.1~ \ - i ~, .
la tli ,tincióu ei'la hl cl'ida por e l l'nnF. EL.I:E :\10
Co~EH I L' e ntre s.isl e n uJ. 11 orma y hfl bla; lo:- do:0 prinH' I'O '"' :-.o n a ~ p e l'!o ::o de la ! e ll ~ ll fl
e n r l i'e ntid u " " " """'ano . 1 Comunil'aeió n dada c 11 e l ··Ce ntr o Lin glií, li l'O de l\lontc\·id eo " : m a \ ' O de J '!52 1.
1121

123 1

\I.L\ DOil rEit ·, i~ nE Z . CrriiiiiÍIÚI/ !~ S fJII!l0/ 1/;

A proyc dwmo ; aquí

1

�r

front e riz as domk Jo,., lím ite" "'e e~f u m a n y ll e !! a n has ta h o rr a r se. A sí ,
J·Or e j e mplo . e n tr e cate!!o r í a;; e n a parien c ia tan dü,tin ta,; co m o e l ~u s ­
t a nt iYo y el ,-er lw. e n espa íi o l se ti e n de co rn o un pu t&gt; nt e el in f initi,-o,
q u e e,; ca paz &lt;l f' a dm it ir s iutult á n e am cnte r ealiza c ion e,; ú nt ag m út icas
d e l as do ,., cat e!!oría,-.
e 1 D ad a la com pl eji rlad tlt&gt; la;; r e al izac io ne &gt;' "'in ta g m ú tiea s. e l
rné torlo qu e m ejo r ~e p n's ta par a la ca r ac te ri zació n de las d is tint as
cla ses d e p a lal11·a ;; es e l d escri¡ Jtivo -m osl ra tivo, y no e l d ef ini tl or.
O hsétTese, p o r otr a p a r te. q ue e n e l critt&gt;ri o qu e s u ,;ten ta m os se
k111 a ¡JO ~· a d o. eo JJ.• cien te o inco n ,;cien tcmcntc. di,·t&gt; rsos a ut o r es. c u a n d o, agot ad a s la,; po;;ihilid adcs de recon oci mi e n to :'egú n lo,; o tros crite ri o ,., _ d c lw n d eter rnin.tr a n tt&gt; un Yocald o con c re to a qu é d ast&gt; p c rt c n t&gt;ec . As í. J c;; p t&gt;r ,;en , a l r e al iza r l a c rít i ca d e l c ri ter io f o nnal tle J.
Zei llin. d ice: .. S i la fo rm a en el se n ti tlo m ús e,.; t ri cto f uera to m a da
co n w r'111 ico ni te rio, 11cgaríarn o,; a l rc,;td t ado a h H rnl o d e q ue mu s/ e n
i n gl é;; . sien d o im·ar iah1c. p e r ~ cncce a la mi s m a clase q ue t h e, th e n ,
fo r, as, eno u ~ h , etc . .Y uestra ún ica just i f ir ar ió n ¡Jara cla si f icar " m us t"
CO II/ 0 VI' I" ÚO I' S íjll l' I"I'CO II OCt ' II!OS SI/ l'll l fl leo 1' 11 C OIIIÚÍt lfiCÍOilf'S CO/ilO
·· ¡ 1111/Sf 1 go ¡··. ' · 111ust I U' ( ~o ) _-;· · , co n w ¡wraleio al de " [ .s ha/1 1 ~o 1 ".
'·s h a/1 l f"l' 1go 1 ?" 1 ~~ 1.
Ta m!Ji én Charlt&gt;,; Bal h- ll ega p o r u n ll lOIIlC !lto a recon oce r ] a
inqJü r ian c ia de l a ,; a;;oei a ci o n e;; ~ in t a g r n á ti c a s e n la c la ~ if icac i ó n tl e
]a;; p a lalJ r a"' c u ando. a l c,;t n dia r la,; ea : e ~ orÍa5 l é . · i ea~. cx pre:'a: " L t&gt;
m o l rr-:11H:ai;; r- h evo l ne pe ut Pire que •uh ~ta n tiL. [Ju rel' !jll'il f i pu ('
rlcn~ dr'S 8Ytllllf!.' 111 es qu i le r-o ro rt1; ri8e nl CO/illiif' ¡,.¡ ( le , hend . ' !IOn
e h e ,·a l, ¡Jour 1111 clte ,·a l, le r·h cYal !ro lle. e tc. 1 1 ~c. l. E, c!l ri o ~ o. , ¡n emL ar;co, fJ liC en la pÚ ~! in ;t an te rior rec ttrra. p ara ca r acte r izar la ~ tli,-: in las cla -.. e:"' ,f p pal al •r~l:'. a nno de lo:- : I_H 'O &lt; ·r· ditni 1~ ntn-..; nlt'i ~: YnhlP I' üw
l •l r: s : .. Le" cat,·' ~' '' r ie;; l e xi cnle• ,~o! n p r cnn •' nl. d a n ,; n o .~ lnn'!:ue• . le,;
mo to. o u plt t• exaclenwnt le• ,.~mant&lt;; tnc,.; \·i r·trw l• rk,o ign:l! ü rle,o. ,uh,oLtnce .• 1f-l re • e l clwo:e- l. de• qrw li t•''•., de" p r oct·~ ei d e " motblil.é• d e
h r¡ua li tt'· el de l'aet iun. :tu i remcnt dit: de.• ;;u h -ta n ti f,; ( lwi1!11U'. fi ÍI' r re ),
dce a d j ect if• f r fllf,!.!l ', bon ), de;; ,·erht&gt;;; ( ma r ch- l erj 1. ct df."s adYcrh es
( hien , tr .~s ) .. . Co rno •t&gt; ,-e . p ue•. nna t íp ica ca r acte ri zació n dP ne_1o
f·or·ie log ici-t a .
Qu izú a l ~ui c n ob jete que el ,-i n tagma p e r te n e ce al h ahl a ~· no a
la le n g u a. Ya cl ij i rtHH qtw el p r o pi o d e San:'Stt re af irrn a q u e la o r ació n. e l :' Ín t a ~r n a po r exce lc rwia. pc ¡·te n eec al h a hl a. T a ud Ji¿ n é,-a e~
la o p i ni ó n tlc Ga r d incr ~, B rii n dal 1" 1;1. Pero ¿_puede ncgar~c a b
(• r ac ió n todo ,-a lor como h echo l i n ~ iií ,-tico i n dependi e n te d!'l acto
del !tabla? C rPo q u e la p o;; ici ó n d el p r ofe~ or d e Pra~a Bo lt umil
Trnka. a l reco n ocer k tal n1 l or. es ntú.;; aeeriatl a: •'·L a p h r a;;e l e fH,' r e
;-s t 111alade rutjo11rrf"lllli, pa r excmplc. c ,t toujours CO ln p réhens i h1c.
12 1 1

Orro

.Jr.:S I'EHSE ., .

The Phi losophY of Cmmnwr . ed . t· it .• púg. 60; e l whra·

yado e:- nuestro.
1 ~ .) 1

d.

CHA IU .ES

H .\ LLY.

Knne, ] 9~11: p:íp:. J I l.
121;) V éa -e A 1. .1 " H . G

U n ¡w ist iqu e Généra le el Un¡wi.&lt; t iq u e Frr111 &lt;;aise; 3.a
o iJ. cil.. y \ - i p:go flr ii ndaL Jllorfolog i og Sn11 a.._

\IH1t " En .

Cope n hag ue, 1932.

-

195 --

�-

·~

'

q u elle que so it la p e rsonn e qui la pronon ce 0 11 ce llc it qui e lle ~~ ~
ach·e~séc , m e m e ~ i li OUi' n e sa,·o n:" pas d e qu e ( p i- re, d e r¡u e (Je mala1lic
C' l d e quel jour il s'a¡!it'" 1"'l. ¿ Y no ~ on e j e mplos d e es a n a tur·a leza
l os qu e lran nutr·ido fundarn e ntalrn e nl e e l e j e mplari o ;.! ramati eal"?
A d e m ás. c uand o Sa u i':' ure qui e re aclarar el co nce pto d e le Hgua , di ce
q ue pu ede dar una idea tole r ab le d e C' lla una !-! r.unúti ca ~· un tli cc io·
rrari o: p e ro es pree isa rn e nte en la ;.!ranrática. e n la parlC' d e nomin a da
si11taxis, dond e lra ,;la alrora ~e Ira cstudiado la oración . .i\ada Ira~· qu e
impida eon ,o id e rar eorno unid a d e;; rl e lc n;.!11a , alm ace nad a;; co n valor
eE pe&lt;:ial c n la nr e nte d c lo;; indi, · idu o~. la ~ e:&lt; tructuras que caraf"le·
rizan la o ra c ió n. E lb s tiC'n c n cn e;;c nt'ia . aunque fun c ion e n e n otro
plano . la mi s ma na t ural e za (jlle la,- d e nrás unidad e,; lin;.!iiÍsti ca;;.
Para te rminar: ,; i no inl c rpr·e ' o mal. la ~ conclusione,; ri P Biiltl er
!'o bre Ci'le pro ltl e nra pr P~P n la n . por lo rn c no,.; en ai ;.! Ún a:&lt; p ecto. c ie rt a
,e nr c janza co n la,; cx pu e,; ta ;; arriba. Sc;.!Ún é l. la t' llc,.; ti ó n d P la ,; ¡·]asC',;
d e palalrr·a:" n o podrá re;;o h -c ri'e e n ;.!P n e ral p o r nin ;.! lÍn o!ro ca rnin o
q ue a tran:•;; del co n oci rni e nto d e lo;; carnpo" úmbólico;;: "En cada
l c n;.!lr&lt;l existen afinidad es e lcc ti,·&lt;b: e l ach ·erhio bw&lt;l'a "" ,·erbo ~· d e
un 1n o rl o a nál ot:o lo;; demás. E ;; to p11 e d e tarnbi t"· n ex presa r:'e dici e nd o
q u e las palabra ~ d e una ela;;e d e terrninada se r-lalan en to rn o ,:nyo
linO o más lu¡.!arcs \' a!'ÍO~ qu e ti e n e n que ll e nar ~e con palabras de otra s
ela~c;; d e t e rminada ~·· 1 oh. ci t. , p á;.!. 197: ,-e r tarnhi t: n pá ;.!. 3 -~21.
Co rno ~e ,·c. pu e;:. la o ri e nt ac ión ~e rial a da por d ilu "t re profesor
a le m á n cs. ;; i no i;.!ual. afín e n ai;.!ÚII punt o a la ~c ííalada prece(k n·
t e nr e nt e.
C reo que 1'011 e~lo quedan aiJi c r io;: Jos !'anrino,. R eco rr er los "e r á
c bra d e futuro. r\,o inri s rno rl e b cní in,-es ti!!ar,.;e no ~ó l u e n e l se ntid o
rl el e j e ~ inta;.!máli co. qu e para mí Ci' f~mdarr w nlalm e nl C' d o nd e ,.;e
rl e te nnina la di ~ tin c i ó n 1le la" palabra ,.;. si no tarnhii·n en el d el e j e
paradi ;.! máti co. Cll\·o ndor al rPs pecto no nr e atrT,-o a d e,.cartar d e l
to d o . ¡'' 1

Si11cP the Greek philn.&lt;oph er.&lt;. urge r/ /"· rh eto ri ('(tf "'"'

/o g i c11/ II Ped.&lt;. f111d 1111
rtH · / ' J']f1 (&gt;t /

ordering l onk at th,~ worr!-fo nn .~ th r oii Ffl;r:t..; for rfn .:;:-d (ir·atinu J... , .f'
lltr til to-do _,-. But alth ou[;!h th e cfa..,_.,i\inf! e:r rleat ·our h rts bP en alm ost

tUUlllitnou . ..

ore still rer,- /ar f r onr th e urh ieL·P nli:~ JJt of tlllflllintit, · ;, th e ro nc lusi ons.. Thl&gt;re
is 110 a:;r ee tn e n.t. no/ en?tl in Olle ond th e ·~''"ll e lun g.u a !:j.e. rrhout 1chirh are !he
rPrbal ca t e~o ri es or l h P so -c rif/ ptf r;art.~ r•f .•q;eerh. nr oh out trhi (' h ot P the fu nrl ·: lf'f!

1 Zi )
Ro t-I L. \ IIL 'fn"' h. A. Acles du Sixii!tne Cu n grP." 1nt e nwtiun"l d e." Lill g uist P.":
Rapporb ,ur le~ qu e., lion , lhé·orit¡llf' o el praliq11c ' mi .- e, i1 l' urdr e du jour. Q u•·· ,lion
111. p&lt;Íg 5. 19.30: l' ari,. l \!18.

:;: 1

Ya e n ¡-.ren:-oa e:"" tc tral,;¡jn . no:-. e nl era nl o:"" ('011 :..;ati:""farrión d e

la

('ll lll 4'1·

de neia. e n l_o e::-t• nl'ial. e ntre l o aquí ::-n:- te nido y l u ~u~ I Pn tad o e n :d ¡runa:-- dP la:"'
4'0n trihu rio n e;-;

t'nv i ada~

al

~ é ptillln

Co n gre~o

Int ernal' ional

de

Lin gli i::-ta ...

en

pani .. ular e 11 la de A. (;, Haudri ... n ort. Ca l1e 'e oi a la r. a.imi"'"'· que ,e o l"e n ·a
una man·a tl a 1endcn1 ia a fundar la di;l in e ió n ol e la• parle. de la ora..ión Pn e lf'·
rn ento s y relario n e~ d e índo l e puramenle lin g-lií~ tie a. ! \ éa~e Pr e l iuli nory I&lt; Pp url ....
~ e \·e nlh lnl erna li onal Cong rc." of Ling:ui ;h. Lnndon . 1·6 •ep li e mlor c, 1952 l .

-

196 -

�mentals o/ the cla.&lt; sification. All(/ a care ful inquirr int o th e dijfer ent crit erio on
u·hich the difference has been appar ent/y e stablisl;ed . shorn tlwt rrll of them are
n:ore or less r;ulnerrrbl e.
.
.
Slurl/ 11·e lun·e lo conclude . os is tir e u ·islr of som e, tlwt in th e lwr guage do es
not ex ist 11 tru e fwul am ent pr in c ipi e lo stoblish the c lassification h ere discuss ed ?
1 think tlwt tiris niiiii_Y·time.&lt; ·secular enderwour to find a prin cipie of c lossification
i s iri¡:hly si¡urificatir·e . lt ob eys the nee d fnr findin g " tlr ~ orrtic f undrrm ent al
t~ rin c ipl e for a distin ction thM is d ee plv root ed in th e lrur gua ge feelin g; a feeling
that n1t.h·e .:. us r eco g ni:. e. for exan1ple, as b efung.in g lo d i(j e r e nt ca t egori e s.: d og
nnd ate. But. on rvhrrt do es this fe e lirr g lw.&lt;e it self. sinc e it ev iderrtly i.&lt; not the
cr.u se of th e distirrctiorr , but the r ewlt of tir e furrction nf tir e ion¡:uo ge? Ne ith er
th e /un ctiona/.sy rrta ctica l crit erion nor tir e morpholo gical. os is rvell knorur.
ror"titut e a 8u//ic ient f orurdrrtion. Nor do those that ar e ba sed upon the nrrture
('ith er c bi ec :ir·e. lo gicd . f. sn·hol ogit·al or rrr etophnicol o/ the m eanin g. In th e
¡,.~ ese: z t sL:tus cf langua;r. es. in ge n eral. th e characteri:.in f:! o/ th e lan gua ge c at e ~ o ri es c annot h e d o n e k ee pint: in 1nind un/y th e ir s iJ!. ni ficatiL·e co ntents .
f or tiro• re11son. 1 hot•e thou ¡drt n ece.&lt;.&lt;nrv lo Took for th e basis in pure ly
linguistic e lement .&lt; : ruul 1 b e li e .-e l lwt ·e f owr¡l it throu gh a rva,· airead,· touch ed
hy Fe"lirrrurd rle ~ ·w .&lt; .&lt;tu·e . rchen h e e.rrunirr ed tir e rúle o{ th e rrb .&lt;tract errtiti e.&lt;
tr~d th e functiorrin g o f th e rrssoc iatit·e r e latio rr s. lt see m.&lt; lo m e tlwt it is the
¡; e-s.úhiiity t a mak e u¡; d e te rmin e d .. ..:ynl a!f mat a". 1ch at fund run e nt a ll y charact e rizes
th e ¡;arl .'i ~f s ¡;e e('h. Th e H'on/:s ar e pol e ntia/ IHCIIlb e r.'i uf ··synta g lllfita ''. and ar e
ll.&lt;.; o r illt ed irr the mirHI by th e fe elirr g o f a co rr11110rr mlu e that d et ermin es th e
s.n m e synta g matic pn.' i8ihiliti es. .
for e:ran1pl e: ho y and do g ar e put e ntial e l e ment s of "syt~ta p. n uita .. fl.'\ H'e /1
as : '' the bo _,: '. "'th e d og .. : "o f th e b e _,:· . " nj th e ti uf!," ; "g ood boy " . "gnod do !:!" :
.. the b u_,. tJlan '', ·· rhe rlo g o l11n .. etc. Th 9.&lt;e identiclll snuagn111tir pn:ss ibiliti c.&lt;
are tho se rchic h . in th e lin g ui~ti c jPelin f:! of th e s p eak ers. n1 ak e th e treo word s
a ¡.; ¡;c't r as b e l nu f!, ill f! I n !h e s.o m e c1dep: ory . t·i :.. th e .'i ubstantiz ·(' . In th e .wun e lt'ay .
.mch ¡; o s.&lt;:h iiit ie.&lt; OfJ(:O.&lt; e thr: wbstrrrrtir e lo oth er rrord:s ( rul.i ec tit·e s. ¡·erh.&lt; . rrlh e rh s
e tc .) . that ar e group e d in th e nlind hy th e re Jn CIIlhran cc cf parti c ular s. ynl af!.nlatic
r eali~lltion :s. Ir ct/11 h e see rr too. t/wt th e cllllracte ri : lltion o f tir e di f ferent cla :ss e.&lt;
of w orr/.;,; . .. houlrl b e lo ok e d fo r i11 th ose .s_n llfl.f.!. IIWii c r eali:ation s,. H'hi c h a re pa rt iutÍar of each c ías .. . sin c c il i.-. o... H'eil pu .. ; sihi P IÍult th e il l"O d :fÍ f'r e ni c oi e ,!.!ori e.'i
ccin r itle in som e o/ th e ir rerr l i:.rrtion.&lt;. lt is rchat h.a¡Jpen.&lt; in S pani.&lt; h. f or in .&lt; trw c e.
" 'ith th e sub.&lt;trurtit ·e rr nd t ir e 11rljer tir e . in whir h tir e eqwr/ir_,. o f 111 11 n y o f th eir
re .'t ¡.ect iz ·p sy nla fUl Ht li c possibilitie s .• h "J :r th e ir r io se r e lati un .-.hip. and it is ext.lain ed h e nceforth ".¡,,. th e p·r111111111r h 11.&lt; ro ll.&lt;irl er cd tlr c m a s 11 wr :'i " e clrr s.&lt; fo r
lllfin, - ,·ca n ;. I:J es id e ... ti1.e r e ex i8t n1 a:: y H'on!:; Idt.i r h h ol.'e co n1e t o b e 11 s.ed in diflere;,¡/,. as wbstrrlllit·es mHI adi erti; ·es . a11r/ rl'h O.&lt;e d istin ction . thu .&lt;. d oe5 n ot
b elon g. to th e la n gu c but onl,· lo. the Jl&lt;;r o le.

..

Arco rrli11 g l o tir e ¡, rereti ill f! . th e foll o rcin ,!! can b e concluded :
o ) Th e worrl s ar e g roup e d in th e 8pea h: e r,;;, ' mind acc orrlin g l o th e ir ,. ; _v nta y. nntic ¡;o ...... ;U i liti e.'i. cu;d th e o.ssnc ia tio11 i ..; ful fille d tah-in g t i.., 11 ba sis u·hut
ti// tir e lllt;l/r cnt h as b een n n rrnal in al/ tir e rli ffe rent s peec h-arl.&lt; . O cra.&lt; io nallv. in tir e paro le, 11// tir e lrtr n .&lt;mlllat iG II .&lt; tlwt do 11ol brerrk th e w.&lt; te m
are ¡;us .. ibl e. C l" P il 1ch e n th e y f!C I HH·n _,. / ronl th e nor m . On c. o nl O il f! m ~lll )"
Cflli Se s. is th r&gt; one lnl Olnl as ··sub .-; ta ntinrtion" .
h ! Th c crrt egori es rrot al1m.' ·s a.--e se p rrat erl In d eji11it e and pr ec ise limit s.
but th e r e usual/y ar e omon p. st th Enl H'id e n e ighbuurin tt ::on es n·h e r e th e
litnits te nd lo Úe c om e indi .-. tin cl a 1;d nul\· e r e n rli sappe ar . Thu s. fo r in 8·
lan ce. (t lllon g ca l egories rrp¡; ar e ntly sn di.~ tin c t a .., th e substanlit·e and th e
¡·erb . in S prrnish o w rt o f britl¡te is la i:r. the i11jini1ire . " ·hich is co pobl e
of sinlldtan e ously flllnlillin g syuta g nullic r e ali:alions nf th e two cat ego ri es.
e ) Du e lo th e co mple.rity of tir e ·" ·11ta gm a!ic r eali zMion .&lt; . th e h est m e th od
fo r th e clrrrrar t erizatiOJ;
tir e rli Ífe r elll classes o f word s i:s th e d es rriptiv e·
de id ir ~ a nd no/ th e d e j inin g .

oJ

L. J. P.

197 -

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2038">
                <text>El concepto de Partes de la Oración</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2039">
                <text>Trabajo presentado en el centro lingüistico de Montevideo y en el VII Congreeso Internacional de Lingüistas en Londres.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2040">
                <text>PICCARDO, Luis Juan</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2041">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Año 6, Nº 9 : p. 183-197</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2042">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2043">
                <text>1952</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2044">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2045">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2046">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="242">
        <name>LUNGÜISTICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="243">
        <name>ORACION</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="305" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="536">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/fa1d08022f876b74ae0803ab12a8fe06.PDF</src>
        <authentication>717240f1fa312159a83a6803202099b7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3388">
                    <text>—m—
•9 -^ed '8t6I '1JOA M^M '"Jduiisj •^1807 atjoqtu^^ fo
-N3HDi3}j skvjj '*f3 Jod 'jaA ¡afen8u3^ pp BAiiBJijiuáis 3juauie.i3pBp.i3A X eiiemiid peptun
B[ 83 UOI3BJO B[ B0l[OqUIIS B3IÜÍO[ BA3nU B[ BJBd USiqUIBJ 3nb JBJBU3S 3JUBS3.I3JUI 83
"62 *8Bd 'aopBD^qnd euisim b[ a^ 'auuapow
vssni viSojonojS vj 'issvH^)-^i3anzg -j\[ í6^'S^ '^ed ^ 'oseg 'jj 70A '0S6I 'n?IIW 'Bsauüjij^
oizijüpog \ap pty U3 'outsixivw 3 ni^ojotjojf) 4nia3SO3 *g cssubs^ (^)
"I"0I "s^Bd '^561 'ss^iy soasng 'aÍDnSuaj jap vi^ojooisj us
aa H3a3^ -g sp 'p^aj 'oattvisa vai^sm^utj vj ap svauvi svj 'saAaaiía^ •[ (x)
Op O^Und OUIOD UOIDBJO B[ B OpB|^BU9S
aa oiMuaxiia^) afBnSua^ |ap ooijoaj ^eiuaS ^B
•(^) SBopBinoipi SBuoSajBo SBra^p sb[ ^p soidaouoo so^ UBjBAijap as
^na B^ ap ^epuasa asBq oraoa upraBJo ap ojdaauoa pp a^^ed '(jbs
-uad pp cqpjJBsap p asaijajaj jod) BaijsjnSuq b^ ap sa^^ed SBinap
sb^ a^qos sixbjuis bj ap Biasraiad bj ua 'ajnain^isnoa ap iÁ 'ojuairuBS
-uad A Bnua^ ajjua Baijaapip p^piun Bun ap Bpuaisixa bj ua asopu^p
-unj 'ojduiafa jod 4AOMiMVDsaj\[ "BaiiaiAos BjsqBiaajBui bj A 'aaisso^ A
aaoa^ ua BpBJtídsui 'BjsijBn^iJidsa bj ouioa SBjsando ub^ SBjanosa ap
bj uaiquiB) ouis 'jojnB opB^ia ja aaauai^ad j^na bj b 'Bsaausjj Bjana
-8a bj ap uoiaisod bj ojps ou uauíjap SBjjgj 'BauBJoduiajuoa Bapsin^
-uij bj ua jaaajBAa^d aaaj^d anb uoiuido bj pnijiaBxa uoa uauínsai
saiaaxia^ 9P SBjqBjBd SBjs^ *(j;)^Bipnisa as anb BnSuaj bj ap SBjJoSaiBa
sbj jBatjiSBja A aiuijap ajiuiaad i • • • BjqBjBd bj ap uoiaiuxjap bj b aanp
-uoa anb oduiau ouisiui jb 'stsijbub ajs^ 'uoiaBJO bj ap sisijbub ja
jod JBzuamoa aqap [afBnSuaj jap] oapBjsa oipmsa

upiovuo jjj ap muo^l min
^p ozoqs^^ "g •sauoi^iwfap svsuaaip svj aujua sviauapiouioo A sowsmoS
•^%uy *¿ 'saumcnsod snsjamp svj ap stsajiii^ "9 'muoSatvo v^sa unSaiu
anb sauoiadaouo'j *cj 'ojxjtu uaiovuna ap sauoi&amp;iuifaQ 'f •oo^tuvtuas
opmajuoa \a ua uvsnq as anb sauotoiuifaQ • 'vunjonujsa n^ ua uvsnq as
anb sauman/tfaQ *^ 'ponían opojsa ns A upioouo vj ap vwajqoud 23 "I

ap
'3
•MUOI3Il|O8
aiuaxede o bsjb^ boti b ja Jod opBAajj asxax
o osjej Bmajqoxd un ja ap oipam Jod oijansaa
aaaxa anb xaqes un b aeiaunuax sbui

aa oida^MOD aa
sini

�partida de la investigación lingüística. Con ello se hizo girar toda la
concepción tradicional que, inspirada en el Cratilo de Platón, había
puesto su centro de interés en la palabra. Humboldt sostiene que
"el hablar no representa la unión de palabras pre-existentes. Al con
trario, las palabras resultan de la totalidad del hablar"(3). Esto obli
gaba, por tanto, a una nueva estructuración de los estudios del len
guaje, y puede decirse que, sin excepciones, los teóricos posteriores
han orientado su trabajo en tal dirección.
1.2. Ante la circunstancia antedicha, nada puede extrañar, pues,
el ahincado empeño de la lingüística teórica por definir la oración.
Y es elocuente al respecto el hecho de que John Ríes, en su historia
y examen del concepto de oración, haya llegado a recoger, en trabajos
de diversos autores, 139 definiciones sobre dicha noción (4). Hecho
que, por otra parte, nos dice también de la complejidad del asunto y
nos hace pensar, como observa Sundén, 'si, después de tantos in
tentos infructuosos, no podrá parecer temerario atacar de nuevo un
problema cuya solución ha desafiado desde hace mucho tiempo la
sagacidad de los teóricos'(5). Creo, sin embargo, que la importancia
del problema obliga a arriesgarse una vez más en tan ardua empresa.
Por otro lado, en este intento nos mueve, más que el ánimo de hallar
una solución definitiva, el deseo de clarificar el panorama y quitar
del camino muchas brozas que lentamente lo han ido velando.
Quizá una de las causas principales de esta diversidad de opi
niones reside en que los autores se colocan en distintos planos para
considerar el objeto. Unos intentan definirlo sobre la base de su forma
o estructura; otros atienden al contenido semántico, y no faltan, en
fin, quienes se apoyan en ambos aspectos. Además, por otro lado,
varía el plano de la ubicación del objeto mismo: ya se lo sitúa en el
campo de la lengua (en el sentido saussureano), ya en el del habla
(bien entendida ésta como actividad lingüística, bien como simple
impulso hacia la expresión, etc.). Deslindar, por tanto, el alcance de
las principales definiciones, parece paso previo metodológicamente
indispensable.
2.1. Examinemos, en primer lugar, las definiciones que se apo
yan en la estructura gramatical. Entre ellas merecen señalarse particu
larmente dos, que gozan de mucho favor en las gramáticas normativas:
a) la oración es una expresión que consta de sujeto y predicado; b) la
oración es una expresión que tiene verbo conjugado. Ambas responden
(3)Über die Verschiedenheit des menschlichen Sprachbaues, ed. H. Nette, Darmstadt,
1949, pág. 75.
(4)John Ríes, Was ist ein Satz?, Praga, 1931. Cabe señalar que Eucen Seidel, Geschichte und Kritik der tvichtigsten Satzdefinitionen, Jena, 1935, amplía aún la larga lista
de J. Ríes con 83 definiciones más.
Una muy valiosa y clara reseña de las modernas posiciones ante el problema de la
oración da W. E. Collinson, Some Recent Developments of Syntactical Theory, en Trans^
actions of ihe Philological Society, 1941 (publ., Hertford, 1943), págs. 43-133 (en particular
49-60). Acerca de contribuciones más recientes, véase del mismo autor Some Recent Trends
in Linguistic Theory with Special Reference to Syntactics, "Lingua", I, 3, págs. 306-332.
(5)Cf. K. F. Sundén, Linguistic Theory and ihe Essence of ihe Sentence, Goteborg,
1941, pág. 7.
— 132 —

�— SSI —
q^ \ ja 41q
•nado;} ap anbiisinSnig apjag np ^ibabjx,, na 'atustqduoiuosij ap uoijou vj) ftjtajos nP
unojno auxnoi auuai vj ánimos saniajd snoijjsodoíd xns (a¡eai)BmniBj2 noiianoj b¡ b aujaanoa
inb aa na 'inBAjnba aga4nb iibj nB noiiisodojd ap aiaiDBJBO uos inamaisnt ijop aga siBpj
•)B3ip8Jd ^a lafns na aiuiojoqaip b| SBd aijodmoa au aga4nb uaiq '(pnnoiiauoj anb naiq issnB
^atnjoj anA ap juiod nB) noijisodojd aun ainop bhbs isatina[d g4jin/d uuiy,, :zDiMOlAan^j •
jod Bpponoaaa uaiquiBi sa sosbo sa^i na opBaipajd-oiafns Bjtnojoaip b¡ ap BiauasnB Bg
*¿0'"66Z *s2Bd '^t&gt;6i 'si-iBJ ''JJ "pB^l 'anbiixdvia ^na ap tuxod np
j 'oNVXNaHg "j -ja ía2JS asop^atqns oinDsndo ns na 'HDiso^^ipi "^ Jod b^ opji
anj oi;3i¡dmi ojafns unSuiu nauodnsajd ou odij ajsa ap sauopejo sb[ an(y (5)
'•piqi) mivuosuadtuj tap aSvuj un^ •aaAajj *3 *f ^ (9"T "B3?d 'HIT \tJJÍ-IIl:)SlíaZ 8.niln^[&gt;)
uaqia^ ua^aijuosjadun 'Sos uap t^oafqns svq 'iaoHHO[) skvjj b sisai ns uoa [Bjana2 na
saiuappmoD omoa Bip aoinB ^^ -ss 1 oí '^^d '96l 'saJJV ^onang 'alvn^uaj ja na otusiuowaid
-tu/ ^ na 'osmo^v oaviv 3P "PBJ1 'votjvvw^f) X otusmoxsajdtuj 'Anvg saiavH^ (8)
*Z9Z *3?^ 'l6I 'P!JPBW 'vjouvdsa nnSuaj vj ap voijpwn^f) 'Bioueds^ Bimapeay ^Bag (¿)
•(9 *8Bd '1261 '^^OA '^ 'aSvnSuvj) tti3afqns siqi 01 pjB2oJ u; inamaiBis
B qiiM asjnoosip jo íaafqns b saniqmoa lj -noijisodojd b jo uoissajdxa 3ijs¡n2u;i aqi si ij
•gnaijjip ion si nopinijap sij 'aauaisixa pa^DBjjsqB jo jBai2oi Xjajam b sb gaM sb [B3i2oj
-oqoXsd b 'pjOM oqi eqij 'ssq 'aanamas aqi 'qaaads jo ímn ¡Buoiiaunj Jof^ra aqi iBqi naas
aABq a^,, :pBpi[Buopuaini Bqaip amasajd Bisa 'o2jBqma uis 'aiavg 'ag ug (9)
-tsap ^\ 9p ^Buosj9d jo¡ba ^ 'o^duigf^ jod t&amp;uioo u^ 'oj99dsB Á opom
'Odui9p ^B U9pn^B O|OS A [BUOSjgd JO[BA 9p 9^U9UIB0T1UBUI98 U999JB9
8BT9U9UlS9p SBg '(5) O^9Í"n8 O^gfqO Un B BI9U9JÍ9J9I UIS '9^dlUlS A Oind
^9 UBf9^j9J 'bi8iu9uiou9j uoi9d99J9dB Bun U99npsjj * * 'mi&amp;njj
SBIUJOJ SB^ 9nb 9JU9piA9 999JBd '(BUJ91BIU BnU9^ B[ 9p OliqtUB
J999UBUIJ9d 9U9IAUO9 '89)UB^qBq SO[ 9p OlUIJUl O)U9IUII}U98
9aqOS BJBJJ 98 9puop 'B9IUOJ9UIS B9I^BUIBJ^ 9p 89UOI^S9n9 U9
uo9 oa^pxsuoo) |ouBds9 \^ 9J9T^9J 98 9nb o[
BJ 9p ^IB^ BpO, =) 99npOjd O\ 9nb OpBUIUIJ9J9pUI 9^U9B [9 B98 vA
(t9in^d B[ 9p B A \l B^, — ) OU9UIOU9J ^9p O^U9ISB ^9 B9S bX UBUoIS9p 9Ilb
OUI8 '89JBIUJOJ 9)U91UBJ9UI '8OI9BA SOUolS UOS OU 'dOan^/ 'd(lOld 9p OJ9D
BI9U9UIS9p B^ O %- '\ñ\ (S9 'UI9^B '^1 'OSBO OJIO X OUn Ug^? : OpBUIUIJ9]9pUI
o^ofns un b uoisn^ Bun '#dj9 'jinjd ujib[ 'i&amp;uSa^ sa uBtuo^ 'acio-id
ouBqBji 'aaanjj ^ouBdsg '^na^d \i S9oubjj \a ug 9a mvg saaavH^
4z9A ns y • (¿)íí2apjnjü^[ b[ o ojat^ \a 'soi(j 'ouB^^jSBO u^ X 'sna^
U9 'uajidnf sa ujjb^ ug •opBuiuugj^p Xnuí jos aod ojgfns [9
UBA9^,, :U9I9B0qdx9 B^S9 Bp 'O[dui9f9 Jod 'B^OUBdsg BJUI9pB9y
bj i •' • vuan^t 'aoanjj ouioa sguoisgjdxg b 9ju9Jj 'isy UB^qBq
^9 U9 usp 98 anb sauoisaadxa ap sodij so^ui^sip so^ uo^sana ua sauop
-IUipp 8B¡ U9 JB^|ISB9U9 BJBd 89JOjnB SO^ U9Jjn99J 9nb B 8OI9IJI)J[B 8O^
UBAjasqo as opuBna SBSopnp Xnm ubujoj as s^jsa j^ 'BiouaiuaAuoo X
pBpqijn ns ap B9J99B a^nosip Bjpod as O[os ub^ íupioafqo ap 9[qiSBd sa
sauoxaiuijap sop sb[ ap Bun^uiu 'sauoiauaAuoa s^jnd oiuog *^'^
•(9) apsjjnqxjjB apns 'aaassnjj
apsap 'anb BAtjBoiuntuoo pBpqBuoiouaiui b^ Bp^u BJBd JBoqdiui
uis '^upionoo^ o BjqB^d^, ap oppuas a^duiis \a uoa bijoXbui bj jod
opssn jnbB Bjsa umsa^dxa o^qBooA [a 'o^aadjajuí unSas 'sand 'upiaBnjis
B[ ap X a^uB¡qBq pp BpB^auíAsap '4tBnSua^,, b^ ap ouB^d \a na UBniis B]
'ouisiuiisb 'sBqiuy 'ooiSpjofuotu aiuauqBjuauíBpunj bjsia ap o^und un
apsap '(q 'bjjo bj ua ioaijovjujs bjsia ap ojund \a apsap aaBq as uoia
B| '(b 'Bun ua rupiaBJo ^\ ajuauqBuoianjijsuoa sa omoa b

�nencia (3.a persona) está determinado fundamentalmente por la opo
sición con las formas como, comes...; igualmente en supe (1.a per
sona) dicho valor surge por la diferencia con supiste, supo...; en
llueve, en cambio, la desinencia no entra en un sistema de valores
como los precedentes: desde el punto de vista de las oposiciones dis
tintivas sólo por analogía se puede hablar de 3.a persona; por ello
consideramos que, lingüísticamente, no cabe atribuirle significación
personal.
2.3.Algunos lógicos, como A. Pfander, y algunos teóricos del
lenguaje, como K. Bühler, interpretan que el sujeto de los imperso
nales es el lugar donde el fenómeno ocurre (10). Según Bühler, los
vocablos meteorológicos de las lenguas indoeuropeas son palabras de
acontecimiento que establecen a su alrededor un campo simbólico
diferente al de los demás verbos: "Pues en llueve, no la pregunta
¿quién?, sino las preguntas ¿dónde? y ¿cuándo? tienden a la inte
gración que lo desliga del uso empráctico y lo eleva a una frase in
dependiente que lleva consigo todo lo que pertenece a su plenitud de'
sentido". Así, para utilizar el mismo ejemplo suyo, si digo "Llueve en
el lago de Constanza", la situación en que sucede el acontecimiento,
"en el lago de Constanza", sería el sujeto, pues es el elemento que
desliga a la frase de la situación, que la sustrae del ámbito del aquíahora del hablante. Si entiendo rectamente, la interpretación del ilus
tre maestro alemán lleva implícita la idea, muy particular, de que es
sujeto el elemento fundamental para liberar lo dicho de las circuns
tancias de la situación verbal, esto es, del uso simpráctico (11). Es
evidente que el predominio del campo simbólico sobre la situación
se manifiesta particularmente en las oraciones que responden al tipo
sujeto-predicado, pero también es cierto que a menudo éstas están
tan adscritas a la situación como las que carecen de dichos elementos.
Compárense, por ejemplo, llueve - cae la lluvia, truena - retumba el
trueno. A nuestro juicio es muy difícil decidir cuál de las expresiones
de cada grupo está más necesitada de la determinación de lugar. Pero,
aun admitiendo que el lugar pudiera considerarse lógica y psicológi
camente como objeto-sujeto, tal interpretación no resulta admisible
desde el punto de vista gramatical, porque tales determinaciones de
lugar son, por su forma, idénticas a las que acompañan a los demás
verbos; y la gramática, como lo ha señalado el propio Bühler, no
puede nunca dejar de lado el aspecto formal.
2.4.El problema de los verbos impersonales, sin embargo, no es
el único que han debido enfrentar quienes pretenden encasillar en la
fórmula sujeto-predicado todas las expresiones del habla real. La
existencia de otros tipos de expresiones unimembres es hoy reconocida

(10)A. Pfandér, Lógica, trad. de J. Pérez Bences, Buenos Aires, 1940, págs. 74-82, y
Karl Bühler, Teoría del lenguaje (Sprachtheorie), trad. de J. Marías, Madrid, 1950, págs.
417-426. Con anterioridad, la misma idea, aunque en términos algo diferentes, fue expre
sada por H. Schuchardt, cf. Hugo Schuchardt-Brevier, 2.a ed., Halle, 1928, pág. 263.
(11)Cf. Albert Sechehaye, Essai sur la structure logique de la phrase, Paris, 1926,
págs. 28 y ss.
— 134 —

�— ssi —
"002 ^• 091 "s9?d "d8a '2S6I 'ootx^j^í
' Á sv^aniA "D p 'p^aj 'pvpipaai ^ attmSuaq 'mvhhji iivhshvj\[ anaii^ (^x)
"AI "39d '8^61 'si^B^ '0AHan^ -g ap snjon
noo 'Dunjjajsna DnSuaj nj ap vopptuvjf) 'onag saaaüy uaiquim asea^ "S61 &gt;3?d 'f6I 'saJiy
soaang 'valí *g ^ osKOiy -y ep "pBJi 'atnnüuai jap vifoso¡tj 'aaasso^ Trav^j (X)
•88 X 802
•Sed -dsa 'XS6I 'PaoJxO '"Pa u'2 '8intiuoq pun %ioaad$ /o Xuoayx aHI 'aaNiaavf) üvay
í-88 j 6 *s3Bd '-ip -qo 'aAVHaHaag *y í'ss j Q^ "sSBd '06I 'oiuag 'asiv5unu( anbijsjn^utj
%a ajouauaS anbpstnSut'j 'Aiavg "H^ í'ss X 90 *88Bd '8t&gt;6l 'nopnoi 'muiwdjq fo Xt¡doso¡
•íyj at¡x 'K3SH3dS3f oxio Í8"X "sSBd 'jj *j '86t 'SPBJ 'ap&gt;^auaS anbitsm^utj ja anbiJO}sit¡
anbijsinSui'j ua 'asojt¡d vj ap atj.oat¡j dj -ins sanbuDtua^ 'xaanaj^ *y ¡asuca^ (SI)
'3OijajiJD sojsa gp aseq B[ gjqos 'anb gjuanqeutj
¿sopojiuijap oinoo UBp as anb
sa^Bjnionjjsg soSsbj sosa ua Bjsa ou ^buoiobjo jo^ba p anb —sisdqa Bun
auodns as ou anb sa is— jaoouoaaj o^sa sa o^^? ¿[buoidbjo jojba jb
uapnjB anb sauoiaBuxuiouap SBsa anb jod? ' (opBánfuoa oqjaA 'opBaipajd
-ojafns) uaSixa as anb sajBuoianjijsuoa soSsbj soj uauai) ou sauoisaad
-xa s^qaip ig 'oauboijiuSis ajuauíJBjnoijjBd Bijnsaj 'svpviciauqo sauoio
-vuo 'sajvuo-iovuo sauoiovsuapuoo 'tipiavj.o ap avuapociinba omoa uoijsano
ua sauoisajdxa sbj JBjapisuoa ap 'ajuaipadxa ojjo jb ojuBna ug[
•jBuoioipBJj boij^uibjS B[ oqaaq
Bq 'Bqaajjsa jbuijoj boiSoj Bun ap Biauanjjuí bj of^q 'anb sauoiaanj^
-suoaaj SBpjnsqB sbj JBZBqaaj ap ajuauíajduits bjbjj. ag '(t^l) osunosip
ap osxacmm un biubjj Mvaaj^ tivhshvj\[ anb oj 'sa ojsa 'sauoioxsodns
-ajd SBpBuiuuaiap JijjBduioa a^ixa BoijBuioipi uoisuaaduioa bj sand
'Bjouap aiuauíjBJaiq anb oj ap sbui oSjb ojtojjduii BAajj uoisajdxa Bun
ajdmais anb ap opijuas ja ua 'afBnSuaj opoj ap oaijdija aaxaBjBa ja
jBüáau ap 'oáanj apsap 'b^bjj as o^¿ • (gj)ttSBaijBiuBjá SBJ^sanu ap 'uij
jb 'BjaiaajsdBsap sisdija ap ojdaouoa ja anb ap ejoij ajjag *sa omoa
jbj BjJBOijdxa ap JBSnj ua 'Bjutisip bsoo bjjo ua BjJBuuojap Á bjjb}
-uajoiA sa aasq as anb oj 'Bjajdraoa bj as 'Biauanaasuoa ua '^ upia
-anjjsuoa Bun sisdija ouioa apuajduioa as sixbjuis bj ua anb ajduiaig,,
:ajuButmjai 'o^aadsaj jb 'sa aajsso^ Á 'soub uata ap sbui aa^q oi^ag
oijJtApB so^ 'sopiaouoa uaiq uos 'jboixbuibjS sisijbub ja ua sisdija bj
ap ajuaipadxa jap uoioBOijdB bj opianpuoa Bq anb b sopjnsqs so^
•aja
'sopviciauqv sauoiovuo 'sapnioiowj.0 saumovsuapuoa 'upianuo ap sa^uajva
-tnba ap BjqBq as isb á 'ajJBds odnjS un sauoisajdxa SBpBuoiauam sbj
uoa buijoj as o '(• • *4t¡ojsa aanpojd ara pBpaiJBjjuoa an^)!,, o 44¡ojuais
pBpaiJBjjuoa an^)!,, :44¡pBpaiJBjjuoa an^)!^ í44oSanj opianpojd Bq as
JnbV,, :¡o83M^ ^OP11^!!8 Palen PJBnO,, :¡Pa9IíS! :'í9 Jod)
upisajdxa bj 'ajuainSisuoa ap 'Bjajduioa as Á soaijdija UBjsa ubjjbj anb
sojuamaja soj anb aaip as o rsajuaipadxa sop b Jijjnaaj ajans as p^jjna
-ijip jbj JBiAqo bjb¿j 'upiaou bj ap Bjanj 'Bjatjjsa uoiaBjajdjajuí Bun
ua 'uBpanb sajuapaaajd sosbo soj 'opBnfuoa oqjaA jauajuoa jod ouioa
opBoipajd-ojafns Bjnjanjjsa bj jod uoiobjo bj b aaijajaBJBa as ojubj
'anb ajq^pnpui sgj • • -svtp souang '¡popatuvujuoo an)! '¡o^an^! '¡oía
-uaji^! :sbui jod o BjqBjBd Bun jod Bpinjijsuoa JBjsa apan^ 'afBnSuaj
ja opijJBd Bq Bjja ap Bpnp uis Á 'jbuijou bsoo sa 'xaTH3j\[ 9aip unas
'ojquiaiui ojos un ap asBJj B^ ' (z\) sbjsitiSuij ap aijas b3ojbj Bun jod

�se suelen asimilar a las oraciones las expresiones hipotácticas que
contienen verbo conjugado o sujeto-predicado. De manera que, de
acuerdo a ello, en un ejemplo como: Volveré cuando me avises, exis
tirían dos oraciones: a) Volveré, b) cuando me avises. En ambas
expresiones hay un verbo conjugado y en ambas se reconoce un sujeto
y un predicado.
Debe advertirse, sin embargo, que, en la formulación que ciertos
autores dan a una de las definiciones en cuestión, se contempla la
unidad sintáctica de ejemplos como el precedente. Así, Gilí y Gaya,
para caracterizar la oración gramatical, adopta la siguiente fórmula
definitoria: "Llamamos oración al conjunto formado por un verbo en
forma personal, con todos los elementos que directa o indirectamente
se relacionan con él" (15). También Galichet en su Essai de Grammaire Psychologique, dice que el verbo es el pivot de la frase, al
punto que se puede definir ésta como "un verbo con todo lo que
agrupa a su alrededor" (16). De manera que, según ello, en el ejemplo
anterior, la expresión hipotáctica cuando me avises, si bien posee
carácter oracional, no es más que un elemento del todo constituido
por la oración que integra.
Pero es evidente que con esto en nada se corrigen las insuficien
cias esenciales señaladas más atrás. El propio Gili y Gaya no puede
dejar de reconocerlo y admite que su definición "es un convenciona
lismo que adoptamos para entendernos en la interpretación de los
hechos lingüísticos" (17).
3.1. Mucho más numerosas que las definiciones que se apoyan
en la constitución o estructura, son las que se basan en el contenido
semántico.
A este tipo pertenece la muy antigua, aunque todavía bastante
frecuente en textos de enseñanza, que dice que la oración es una
reunión de palabras con sentido completo. Algunos de los ejemplos
ya vistos, además de otros como ven, habla, etc., obligan de inme
diato a rechazar esa primera exigencia de "reunión de palabras",
que, según señala el lingüista brasileño Mattoso Cámara, se funda
en la significación etimológica de "reunión" o "conjunto" para carac
terizar la "sintaxis" (18). Claro está que aquí no radica la principal
objeción, pues ello sería fácilmente subsanable: bastaría decir "pala
bra o reunión de palabras". La dificultad esencial se halla en la expre
sión "sentido completo", inspirada, según Gardiner en el vocablo
griego avroTBkfj, empleado por Dionisio de Tracia(19). ¿Qué se

(15)Samuel Gilí y Gaya, Curso superior de sintaxis española, 2.a ed., Barcelona,
1948, pág. 236.
(16)Georce Galichet, Essai de Grammaire Pyschologique, París, 1947, pág. 152. Cf.
Lucien Tesniére, Esquisse d'une Syntaxe Structurale, París, 1953, pág. 4.
(17)Ob. cit., pág. 21.
(18)Joaquim Mattoso Cámara jr., Principios de Lingüística Geral, Río de Janeiro,
1942, pág. 129.
(19)Según Delbrück, la probable versión original de la definición del gramático
griego es la siguiente: Xóyo? iaxi Xéljewv aúv^eai; Siávotav auxoxeXfj 87]Xoüaa —"La oración
es nna re^nión de palabras que denota un sentido (¿o propósito?) autosuficiente". Para
— 136 —

�— ¿si —
'\&gt;l '8?d *"P
•qo 'aaissoA "H *JD "181 *8?d '9Z6I 'PIJPBW 'BIouBdsa *pa ^*^ 'poiau^S vojtstn^uij A oís
•audxa dj ap viauaia ouioo vatiajs^ 'aDoa^ oxxaaaiiiag asea^ 'ajuaujoa A jBuoiaipBJi uoijbi
-ajdjajuí bj ap ojjuap souiBaojoa son is Bannu ojad ÍBdnao son anb uopiuijap B[ Jijiuips
ajqisod Bjjas 'ítEiuaod oisba un A ajdmis uoiaBUiBjaxa eun jBd bj b apnajdmoa anb,,
OAisajdxa ouisiub^jo un sa uojobjo bj anb ap BUBaaoja uoiadaanoa bj souiBjdaaB is ojog
•(9 -8Bd '8^61 '[s!JBd] 'anbijaapip atusijoijajDj^ ja anbttsmgupj) í49aapi4p
no sjiuaAnos ap ajins aun b no aauuop noiisniís aun b asuodaj na 'jajduioa suas un
jubjjjo san3uo| suiom o sn{d sasBjqd ap uoissaaans aun auituoa ajuasajd as 38e3ub[ a[ JBd
uopBaiunuuuoa ainoj,,, :*13HO3 isdhvj^ oj^saBui p zapijiu uoa ajaaiApB o\ ojsg (^^)
'001 ^ Z6 'sa?d "d8S '"1P "^0 '^vhhq ^ivhshvj^ -^ -\ (\z)
"II-0T 's2Bd '61 'saJiyg
'vovoov^ ^13 'y aP "PBJl 'o^tid oidaouoo ^p vtou^io ouioo voiSpj 'a^oa^ *g ^3 (o^)
'(66 '8?d '"'í0 -(1O) tuoijBai|iu8¡8, 't8uiUBara, jo ísqj sb gaM sb (asodjnd, 'tuo;juajui,
jo uoijou aqi jaAoa pjnoqs xnoAKi^ pjOM aqj íBqj puB '4asodand, ^o"(3i qijAi papunod
•moa aAijaafpB ub pasn aABq pjnoqs snisXuoiQ }Eqi ajqB^JBuiaj si ji ing,, :sajosaans sns
ap ajjBd joábui bj anb BJajjaa sbiu uoisia Bun Bzinb oAni viavaj^ aa oisinoiq 'H3niohv3
-raoo oppa^s uoo s^aqB^d ap npiunaj^ rojdaouoa pp
uotoBjiraipp Bun ajiuiaad ou uopiuipp B^sa 'oiub^ jo^ '
UOO UOlOBpj UO UBJJUO Onb SOUOIOBaO SBUIop 8B^ UOiqUIBJ OUIS 'UOID
-bjo B^ uouoduioo onb soiuauíap so^ a^uouiBps ou opiji^s pp uoisaad
-XO B[ UO UBJodoOO Onb OJUOpiAO 8^ ¿BAIJBOtJtUoIS UOIX0UO0 BUn BJ
-ojuí onb uoiobjo Buiíqn b^ jbuiuijo^ ap sojub Bja[duioo as jbisojiubui
ojomb onb opiiuos p osBoy? ¿osanosip pp uinnunuoo p ua C4oja{d
-uioo^ oppuas pp sojiuiji so^ aBSpo^d ouioo? 'ajasd bj^o jco^
•upioBnixs B[ ap Biouapuadopui uoo ajua^o aainbpna aod
sopipuajduioa jas uapand soaijpso^j Á soaijijuap sopsiaunua sounSp
o[og 'ajuB^qBq pp sapuosjad SBpuaAiA sb[ b uopB[aj ua ^oja^duioaui,^
Bjas ajduiais ojad 'ap^aiuninoa Basap ajuB^Bq p anb o\ b ojaadsaj uoo
4taiuapijns^^ op^n^s 'uoioBnjxs Á uoisajdxa B[ ap oppnpap 'jauaj Bjpod
'ajua^o /a lund íuoptniui B[ ua oppouoo outs 'buisiui B^p ap oppnpap
ou oaad '44oja^duioo^ opnuas aaduiais auaij uoisajdxa Bun 'ajuvjqwq
p vuod :uopBpBj ajiuips op^uas pp pBpijSajui B[ 'sBuiapy
•sBuisiui is ua 44oia^duioa^ oppuas jauaj
ap sofa^ ^nuí uBisa ojad 'sauopBnjxs SBpButuua^ap ua SBpipua^ua jas
ap ajuauíppua^od saaBdsa uos sa^uapaaajd so¡dinafa so[ ua^njtisuoo
anb sauopBJO SB-q ' (\z) oppuas auaij uoisajdxa b[ anb ua osjnosxp pp
osjaAiun p ua^njtisuoo anb sauotoisodnsaud sbj BiJBduioo a^ua^o p
anb 'uBqjQ ^pqsjB]/^[ Bpuas ouioa 'aSixa Bor^raoipi uotsuajduioo Bq
' (O^) opijuas ns 'opBj jouaui o jo^bui ua 'Buiuua^ap anb ojxajuoa o
uop^njis Bun ua ^ypq as uopBJO Bpoj anb sa j^ 'SBspajd SBpuBisuno
-jp ap Bjanj 'sBpipuajduuoo Jas 'sa o^sa 'a^ua^o pp pBpxsotjno b^ jao
-bjsijbs apand sb^o ap BunSuiu sand ' • • • 44ojsand p OAn^qo sajpuy,,
'44Bpjaxnbzt B^ B Bjsa B^jand Bq^ ouioo sauopBjo 'jbzb p SBqaip 'opi^
-uas uauaij BJambxs tu Á íuopBJO ap Ja^oBjBO p Batu arpBU 'oJBq
-uia uis 'pno bj b '44ta oj ^^^y,, otuoo uoisajdxa Bun ajuauíBouuBuias
buisiiu is b asjBjsBq ap 'ojduiafa Jod 'Bjsa sofaj ^nj\[ ¿baiibotjtuSts
BjuiouojnB Buajd ap ubzoS sauopBJO ouioa a^uauíauíiuBun SBpBjapis
-uoa sbj ap —BunSjB ^^q anb sa xs— SBju^na ojaq? -opi^uas jap Bjsp
ap ojund ja apsap BuioupjnB 'sa o^sa 'BoiiuBuiasoinB sa anb jbuijijb b
ajBAinba 'jBuoioipBJj 'a^uaiJJOD sbiu uopB^ajdjajuí bj uq ¿44ojajduioo
opt^uas^^ auaij uoisajdxa Bun anb oip ^ opu^no jboijiu^is ajainb

�pleto" puede corresponder tanto a una sola oración como a un con
junto de ellas con unidad de sentido.
3.2.Semejante en lo esencial a la anterior es la definición de
Otto Jespersen: La oración es una expresión humana relativamente
completa e independiente, y en la que la plenitud e independencia
se manifiestan por el hecho de estar sola o por la capacidad de estar
sola, esto es, de ser expresada por sí misma (23). Los vocablos com
pleta e independiente apuntan en forma exclusiva al aspecto semán
tico, y no gramatical: "la oración como aquí se define es puramente
una categoría nocional; ninguna forma gramatical particular se re
quiere para que una palabra o un grupo de palabras sea llamado
oración" (24). Caben, por tanto, a esta definición las mismas reservas
formuladas a propósito de la que habla de "sentido completo". Indu
dablemente, el autor no ignora que son muy pocas las oraciones
potencialmente capaces de mantener aisladas, fuera de su contexto y
situación, la plenitud significativa, pero en la definición faltan las
precisiones correspondientes; además, al colocar ese relativamente
(relatively) introduce una nota de vaguedad (25). Podría aún seña
larse que "la capacidad de estar sola", mejor que una definición de
la oración, es una definición de la palabra; entre las definiciones de
ésta una de las que goza de más prestigio es, precisamente, la que
la caracteriza por ser el mínimo conjunto fónico que por sí solo puede
constituir oración (26).
3.3.Karl Bühler propuso, en 1919, una fórmula que se halla en
cierto modo emparentada con las dos últimas definiciones examina
das: Frases son las unidades de sentido (mínimas independientes)
del habla (27). La independencia y unidad de sentido se explican
por el hecho de no estar la expresión "directamente necesitada de
complementos" (aunque en su "Teoría del lenguaje" Bühler no aclara
qué entiende por complementos, parece evidente que este término
debe tomarse en un sentido amplio, y no estrictamente gramatical).
En cuanto considera a la oración como unidad del habla, y, por tanto,
implícitamente vinculada a una situación o contexto (entorno, según
la terminología utilizada por el autor), no corresponde a esta defi
nición la crítica que formulamos a la que interpreta "sentido com
pleto" como plena autonomía semántica. Pero subsiste la otra dificul
tad: ¿cómo precisar los límites del sentido dentro del continuum

(23)"A sentenee is a (relatively) complete and independent human utterance —the
completeness and independence being shown by its standing alone or its capability oí
Etanding alone, i.e. of being uttered by itself". Ob. cit., pág. 307.
(24)Ob. cit., pág. 308.
(25)Las dudas del autor se manifiestan expresamente en una nota (pág. 307). "On
a previous occasion I defined a sentenee as what can stand alone without being an answer
or a retort, thus excluding "Yesterday" as a reply to the question "When did it happen?"
and "If" in the retort mentioned, p. 95. I am now somewhat doubtful about this restriction".
(26)Cf. L. Bloomfield, Language, New York, 1933, pág. 178.
(27)Karl Bühler, Teoría del lenguaje, ed. cit., pág. 404. No conocemos su trabajo
Kritische Musterung der neueren Theorien des Satzes, "Indog. Jahrb.", VI, donde aparece
por primera vez la definición y donde, según parece, se examina más ampliamente su sentido.
Adoptan en esencia esta misma definición Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña,
Gramática Castellana, dos volúmenes, Buenos Aires.
— 138 —

�— 6SI —
l\J (J J
ísopmf naXnmsuoa sbatibjtjiuSis sanopexo sb[ sepoi ou anb opyuaApB ekjeij saiax^xsmy
bX 'sjjBd bjio joj -^is -qo 'aaaiag Naaag ap aoiuido bj; sa BSo^Buy -g^g -Sed 'g 0-j^ 'jj -j^
'gC6I 'P^íA0 '44mnA!HDaV U9 'stxnjwis dj ap X niíojofjoiu vi ap sotuiwop so'j 'iaavH^^
Z3IQ *a "0 'S?d '926I 'PIJPBp\[ 'sauvd sns X upxovio vj 'zuaq oaioaou ^^ (jg)
•opBatpaxd-oiafns Bxntanxisa bj jod uoioejo bj bz;j3j3ejb3 anb e¡ uoa apunj
-uo3 as uopiuipp Bisa 'pui^ ajiBd ns aod 'opotu ouap na '991 "Sed '-jp -qQ (gg)
9X
'S^6I 'BuojaajBg '-pa ^-9 'opBj3 -jag 'tmvnajsvj vapvtuvjQ 'nnoxuoj\[ aa aanüvjy^ (6^)
'9t6I 'PIJPBW 'OKvnv3-zaaMVNHaa *J\[ ^ zaniMva zaauymaaa "S aP "PBJ^ '(^^^vjd^ bubu
•pa B[ ap ojnijj) miijvi X váa^^ vatisin^mj vj v uppanpoxju/ 'HawHDSxaa^^ -¿ (gg)
SDiusini sdj ap upjowuiqiuoo vwsiiu vj ajwaXo \ap viujn ja
ua dDjiosns ap otpaiu ja sa Á, 'sauoiav^uasaudau ap sodruS o sauoiovj
•uasaudad smuva ap uptotnnqtuoo vj opvuado i/ as atuvjqmj jap rnujv
ja ua anb vaipui anb 'ojoqtuis ja 'vojis-inSuij upisa^dxa nj sa ojamijd
¡a b^b^ "xaMn^ ixl^^hii^ ^ ^nv^ MMvi^aaj^ upta^jo b^ uamjap 'S04
-sando b^sta ap sojund apsap o^ad 'oatSo^oaisd ouujd \a ng *9*g
* (T) íDínf un U^jjaioua on 'SBisa oxnoa 'anb sb^ SBpoj A SBAij^jaduit sb^
'sBAiiBSoaaajuí sb[ o^daauoa ^ap ^aanj uBpan^ 'o3\u 9P ^IB buiji^b
as SB^|a na ajuauíBaiun sand 'svapnuaaasn o svapvj^jaap sauoiaBJo
sb^ b apuaddmoa o[os i^iaaBd sa 'óSjBqma uis 'upiatuijap
pp piaadsa pmijaB Bun ap noisajdxa ouioa 4B[qBq pp
ouB[d p ua Boopa as pna B[ b 'uppBJO b^ ap Bpuasa b^ b inbB aap
-nodsax apuajaad ag • (Qg) jjo ap vsoo tmn sotuvwuifn jvno jap punja
ua o^uajuiipuajua jap ojan jap jvuo upjav^sdf^uviu vj vas o 'ooj^oj ojo
-jnf jap upjsaudxa vj sa jvojiviuvjS uojovjq :BjouBdsg BtraapBay pa^j
bj ap Bai^BuiBj^) bj 'sBqantn SBJ40 aj^ua 'Bp anb botSoj a^uaiUBaidi)
ajoput ap bj A uoioxuijap Bsa ajina Btauajajip BunSuiu 'sand 'XBq ou
jBsuad ap ojob oxnoa oiuajiuvsuad ouimiaj ja opB^ajdaajuj *&lt;;*g
• (5^)4tojajdtnoa oiuajiuvsuad un
UBinjoj 'bjjo bj ap uoiobiujije sa Bun sajBna sbj ap 'sBpBZBjua axaadsa
B^sa ap SBapi soq • * • oqaaq Bq Bjsa anb oj ap ouxs 'vso^ Bjaap ap
Bapt bj Bp axu ojos ou anbjod 'Bapx o uaSexux Bun anb sbxu oSjb ^Bq
'ojovfoqsap vxj as ujpxot jui ap vsoj. vj 'SBjqBj^d ap odnj a^sa ug^ :isb
Boxjdxa oj 'ojdxuafa jod 'nnoxNOj^f aa aanMVj\[ 'Biauanoajj xoXbxu uoa
ouiiujaj ja Btuoi as anb sa opnuas oxuxqn aisa ug '(8^) ^^stotSoj odp
ap upxaxuipp bj uoa apunjuoa as uoxaiuijap ^qajp saauojua A 'oiaxnf
ap opiSuia^sax opijuas ja ua aaajsdB o 'zaA ns b opxuxpp xas a^ixa
anb oijdxuB ajuaiuBAisaaxa ojdaauoa un Bjjnsax o 'sand 'ouajwvsuad
ojqBaoA ja sa 'aaiMHDSxaa^q BjBuas oxuoa 'jxqap o^und jg 'ojuajiuvsuad
un ap upjsaidxa vj sa uojovjo vj ta^uainSis uoiaiuxjap bj sa '
-OBpip pBpxjBuij ap SBxqo ua opoi axqos '^oq ajuanaaxj Aví]/^ 'f'
•SBxuajqoxd sns JBuoianjos Bxsd
Bjnxuxoj Bun oSojojij jb aiuaraajdtuis JBUoxaxodoxd ap bj anb bxjo
opts xaqBq aaaxBd ou UBinajB oxjsaBiu auáisux jap uoxauajuí bj anb
'oSxBqtua uts 'asxB^ou ^qaQ 'OAp odxana un ap pspxun xouara bj sa
anb soxuxaap opu^no Bjnjaa bj ap Biauasa bj anb pBpxxBja xojCbxu uoa
xqB BjaAaj sou as ou uopBxo bj ap Biauasa bj 'opuoj ja ug 'upioiuxpp
BxapBpxaA Bun axxa oxuoa Boijxaadsa BTOuaxajxp bj A oxuxxojd oxaua^
ja xod inbB auxpp as ou uoiobjo bj 'aixsd bj^o xog ¿osxnasxp jap

�dones (32). Para Wundt, según la versión española de Rodolfo
Lenz, la oradón es la expresión lingüística de la descomposición in
tencional de una representación total, en sus elementos lógicamente
relacionados (33). Ambas definiciones atienden a la génesis de la ora
ción y ambas la sitúan en el campo del habla^ pero no del habla
como actividad individual concreta, sino del habla tal como la entien
den, entre otros, Giacomo Devoto, Viggo Brcendal, Albert Sechehaye,
es decir, como proceso anímico anterior a la palabra, como impulso
hacia la expresión (34). Pero, si existe entre las dos definiciones
analogía en el plano de la consideración, no la hay, en cambio, en
cuanto a la solución: Paul supone una pluralidad originaria de repre
sentaciones en la mente del sujeto hablante; Wundt, en cambio,
admite una síntesis inicial. Para el primero, la oración surge por la
combinación de esas representaciones originarias; para el segundo,
por el análisis o descomposición de una representación total. Así,
ante el famoso ejemplo el león ruge, mientras Paul piensa que en el
hablante se dan necesariamente en etapas sucesivas la imagen del león
y la del predicado ruge, Wundt interpreta que hay una representa
ción inicial unitaria que el análisis descompone en la expresión lin
güística.
Las dos definiciones han sido objeto de diversas críticas. Gardiner
observa que ambas caben indistintamente a la locución una puesta
de sol hermosa y a la oración la puesta de sol es hermosa (35).
Kretschmer, por su parte, afirma que ninguna de ellas distingue la
oración de la palabra, ya que también es posible considerar como
articulación de representaciones a palabras como Tpttrov^ (trípode) y,
en general, a todas las compuestas (36).
Creo, no obstante, que tales objeciones no son valederas. Gardiner
y Kretschmer someten a prueba estas definiciones en el campo de la
lengua, y no en el del habla en que se sitúan sus autores. Así, de
acuerdo a una correcta aplicación de la definición de Wundt, la frase
una puesta de sol hermosa sólo podría considerarse como expresión
de la "descomposición intencional de una representación total"
cuando, en el acto del habla, tuviese por sí sola validez (por ejem(32)"Der Satz ist der sprechliche Ausdruck, das Symbol dafür, dass sich die Verbindung mehrerer Vorstellungen oder Vorstellungsgruppen in der Secle des Sprechenden
vollzogen hat, und das Mittel dazu, die námliche Verbindung der namlichen Vorstellungen
in der Secle des Horenden zu erzeugen". (H. Paul, Principien der Sprachgeschichte, 4.a ed.,
Halle, 1909, pág. 121).
(33)R. Lenz, ob. cit., pág. 39. La versión original es la siguiente: "[Ein Satz ist]
der sprachliche Ausdruck für die willkiirliche Gliederung einer Gesamtvorstellung in ihre
in logische Beziehungen zu einander gesetzten Bestandteile". (W. Wundt, Die Sprache,
3. Aufl., II, 1914, pág. 245).
(34)Giacomo Devoto, "Archivio Glottologico Italiano", XXXVI, I, págs. 82-84; Vicco
Brcendal, Langage et Logique, en Essais de Linguistique Genérale, págs. 49-71, Copenhague,
1943; Albert Sechehaye, Les trois linguistiques saussuriennes, en "Vox Románica", V, 1940.
Acerca de los distintos alcances de los conceptos de lengua y habla, véase el esencial y
clarificador trabajo del Prof. Eugenio Coseriu, Sistema, norma y habla, Montevideo, 1952,
que es también un primer y fundamental intento de conciliación entre idealismo y estructuralismo.
(35)Alan Gardiner, ob cit., pág. 242. Véase, asimismo, K. F. Sundén, ob. cit.,
pág. 5 y ss.
(36)P. Kretschmer, ob. cit., pág. 123 y ss.
— 140 —

�— ItT —
•8¿ "S^d '-jiD -q0 (0f&gt;)
"(5261 'enopojBg 'aívnSuai j^ 'nnoxNOj\[ aa i^.imvj^ ap '-pa ^\ b[ ap
B[oucdsa aopanpBJi ^ejj) -^s "^?d '0S6I 'B?JBd '-Pa b' '^8dSud¡ aq 's^auums^ 'f (6)
•88 S. i '^ed 'S6I 'PFPBW '(souvojuaiunouDdsifj süiua^j sojiisin^^uij soip
•njs^ ua 'atnnguaj jap uouaiut vtuuof o¡ ua soiustuDaijawy 'osuo'iy oavKy as^a^ (8)
•88 Á. ^ -SBd '-JI3 -qo 'zü3i -g assa^ (¿g)
b SBiuojd SBatiauoj s^pBpi^iqisod ap oiunfuoo un anb
u ouisiui \ts 'afBnua[ ^ ua uoisaadxa b^ b sbjsia uoa ojuaiuiBS
-uad \9 jod BpBJoqB^ uoiDBjuasaadaj Bun sa^ anb Bsaadxa Á ttBaqB[Bd
B[ b aoixaiuB Bambisd pBpiun B|^ ouioa p¡qj.3a u^^viui b^ auijap \9
a^uauíBiAajd sand 'upian^os Bun p^pqBaj ua Bjjsiuiuins ou saXapua^
ap B^nuijoj B[ oaa^ 'SBaijauoj eapBpiaBdBa sb¡ aod BpBiiuix^ BjjBjsa
Bjambis iu sand '[BqjaA ua^Buii B[ ap uoisuauíip B[ ajuaiuBjaBxa Bjjp
-ua^ uoiaBJO B'q "(68) sopiuos soj ap cnpaui uod aqiouad as X vsaudxa as
pyqiaci uaSmui vj anb noa viuuof vj ^sa^jpua^ "f saauBJj o^sa^ui ^ap
uoiaxuijap b^ oaio[oatsd ouB^d \a ua a^uauqBn^i B[[Bq ag *¿*g
'(88) ^zaand Bupsjjd ns ua ajuBjqBq pp uoiainiut B[
ua^iuisuBJ^ aiuauíBJBJ Xnuí SBpBziJoajBD sbiujoj sns anb aaaouoaaj sa
Bzaanj 'oiuaiuiiaouoa onsanu ap X pBpipaj Ba^sanu ap JtopBaiouiBasa
un sa afBnSua^ p anb 'MosoHag Bistuopin^uí p ouioa 'jBsuad opBja^
-Bxa Bas opuBno une X íttauoissajdsa-auoizinjut^ BUBaao^a pBpuu^pi b¡
asj^iuipB apand 'ajuB^qBq [ap opB[ p apsap X 'opnuas o^jaia ua o[og
•ajuB[qBq p ua uoJBjaua^ B[ anb sauops^uasaadaj sb[ b 'souiia bX unáas
'sBaiju^pi nos Baunu uoisajdxa Bun aiuaXo [a ua Bjtasns anb sauoiaBj
-uasajdaj sb[ anb [nB^ ap uoiatuipp B[ b asjB^afqo une Bijpo^
•soaio[oaisd
sajojaBj soj)o ouis 'sauoxoBsuas sb[ uButuiop ou SB^sa ua anb ajuappa
sa sand 'pBiun[OA o ojuatuiijuas uajsaijiuBui anb sauoiasdo sb[ SBpoj
B[p ap Bjanj UBpan) "oiainf [ap [BqjaA upxsajdxa B[ ouioa uoiobjo B[ b
BJ^apisuoa anb B[ anb pBpqBaj ua Bi[dtnB sbui sa ou 'BatSopaisd ouioa
B^uasaad as anb —[ns^ ap B[ ap asjiaap apand ouisim O[ X— ipun^
ap uoiaiuijap B^ ¿soApaapiui so[ b o[os japuajB X 'uoioiuijap Bun
BJBd soAi^aajB sojuauíap sojsa ap jipuiasaad 'saauojua '0U19^? 'soiuaxui
-ijuas so[ uaaa[BAajd sapna so[ ua 'sauoiaoiua Buiuiouap joinB p anb
'sojio X^q oXns op^[ [y 'sauoioBsuas sb[ uBuiinop p ua roatjiaadsa ouis
'oAisnpxa tu oatun iu sa ou oainbisd ojonpoad aisa oaa^ "pBptun Bun
oraoa soptaaJBd bojío ap BJBdas as anb oatSo[oaxsd ouatuouaj un ubui
-joj anb soiuauíap ap oiunfuoo un 'jxoap sa i (¿g) oainbjsd oionpoid
un sa upiav^uasauddj. B[ 'ipun^ ^-re^ "upiavjuasaudaj. o[qB3OA [B Bp
as iqB anb opBoijiuSis [b somapuaiB is uoiaBiiuiT[ bjio ajns 'sBtuapy
•BjauaS B[ anb oainbisd osaaoad [ap sauoiadiaasap ouis 'sqaip aiuaiu
-Btdojd uotobjo B[ ap sauoiaimjap uaXniíisuoa ou anb sa uoiisana ua
8B[nuiJ9j sp[ uaaajam anb [BiuauíBpunj BAJasaj B[ 'japuaiua ira y
•jauipjB^) oidojd [a bijb3u a[ oaodiuBi jqB anb 'aia^d
bjio jod 'jo[ba 'U9T9BJO asjBjapisuoa apand X upiaiuijap B[ b BisnfB as
oseo jaraijd [a ua aiuauíBaiun 'oiubi jo^ *[bioi uptaBiuasajdaj Bun ap
aiJBd ouxs Bijas ou bX vsouiuaif ps ap v%sand vun U9tanao[ b[ 444bsoui
-jaq [os ap Bisand Bun sojiosou aiuB piuasajd ag?, rouioa 'Bsuaixa
sbui upixauoa Bun ua ojad í (tt¿SBJiui 9n)?,, b Bisandsaj ouioa o[d

�3.8. Alan Gardiner, según ya apuntamos en una nota (3.1), in
terpreta que en la definición de Dionisio de Tracia el vocablo airoreX-q
alude, por su componente réAos, no a "sentido" o "significado", sino
a "intención" o "propósito". Inspirándose quizá en esto, el insigne
maestro inglés da la siguiente definición: la oración es la palabra o
conjunto de palabras que revela un propósito inteligible (41). Esta
definición, que el autor presenta con carácter provisional, ubica la
oración en el campo del habla. Para Gardiner la oración es la unidad
del habla (42). Su definición atiende al aspecto funcional, y en modo
especial a la intención significadora y enunciadora del hablante,
aunque sin olvidar al oyente según se desprende del término "inteli
gible". Él distingue cuidadosamente este aspecto funcional, donde pone
el acento, del aspecto formal. En su carácter de acto lingüístico, la
oración exige la presencia simultánea de cuatro factores: hablante,
oyente, cosa mentada y signo verbal. El signo entra en un triple juego
de relaciones con los otros tres factores, y, por su intermedio, se esta
blecen asimismo las conexiones entre hablante, oyente y cosa men
tada (43). Por tanto, para configurar la oración no basta la relación
de un signo verbal con una cosa: palabras aisladas como libro^ el
hombre..., se asocian en nuestra mente con aspectos más o menos
determinados de la realidad, pero no constituyen un acto si falta el
propósito significador del hablante. Tampoco este propósito puede
por sí solo engendrar la oración si está ausente la relación del signo
con la cosa mentada: expresiones como Aunque yo..., Si te digo
que..., pueden, en situaciones especiales, revelar una intención, pero
serían insuficientes porque no la vinculan a la cosa mentada (44).
Es forzoso, en definitiva, que el oyente vincule el signo al propósito
significador del hablante y a la cosa mentada. Este mínimo de requi
sitos necesarios para que haya oración constituye lo que Gardiner
llama cualidad general de la oración (general sentence-quality).
Además, cada oración tiene una cualidad especial (special sentencequality) que depende de la intención específica del hablante (45).
Claro está que la gramática sólo puede ocuparse de aquellas intencio
nes-tipo que se denotan por variedades formales. El estudio de la
intención particularísima que, como acto inédito, contiene toda ora
ción queda fuera de su alcance: corresponde a la estilística. Según el
factor dominante en el acto del habla, Gardiner establece, siguiendo
a Bühler y Kretschmer, los distintos tipos de cualidades especiales o
clases de oraciones. Si predomina el hablante y la exteriorización de

(41)"A sentence is a word or set of words revealing an intelligible purpose". Ob.
cit., pág. 98.
(42)Con esto no se niega que, en cierto modo, la oración pertenezca también a la
lengua, pues en todo acto de habla intervienen "hechos de lengua": vocablos y estructuras
gramaticales; cf. A. Gardiner, The distinction of "Speech" and "Language", en Atti del
lll Congreso Internazionale dei Linguisti, Florencia, 1935, pág. 348.
(43)Ob. cit., pág. 96 y ss.
(44)Señala el autor que no debe confundirse esto con la aposiopesis, que es un fenó
meno diferente. Así, la amenaza de Neptuno en la expresión de Virgilio Quos ego...\
resulta de gran efectividad expresiva (págs. 206-207).
(45)Ob. cit., pág. 197; véanse también pág. 186 y ss.
— 142 —

�'802 *2?^ '"íP -tI0 "l8^-1 B JFsln]H 2u;ai8 djopq a^Bin oj p^puaju; SBq Jta^
aqi sb uoijB3iuniuiuo3 b 8u&lt;q sb isnf sa^cui qjiqM ^ouejajjn ub si aauainas y,, (IV)
•68I'-3?d '-jio -qo (9*0
oraoa (sauopanjjsuoa o SBjqBpd SBpBuiuuajap ap oa^draa pp uapuad
-ap anb) sajüuoionooj sopBuiB^ so\ oiubj 'sa^BUUoj soSsbj s^raap so^
•(•aja 'BAijBjaadxa Bun JBa^a ap oasap 'ajuBjq^q pp uoiaBpaBA) sau
-ozbj sbjjo b uaaapaqo anb SBsn^d uajsixa anb aaouoaaa anbnnB 'BsnBd
B[ b BJopBjiraqap uoiaunj b^ a^nqidjB JauxpaB^) '^buijoj oj u^
•ajinqqBq pp ojisodojd p aod BpBu
-jaqo Bjsa nopBJO b^ 'ajuauíBAij^jij^Bna ouioa BAijBjipna ojubj 'sand
'jojnB ajsa bjb^ "BaijEnioipi p^pipa^ b^ aaajjo anb sosBa sojutjsip soj b
JBaqdB BJBd BaijBuiajsis Bjnuuoj Bun JBq^q ap pBpqiqísod B[ Buijsixa
ou Á 'uopuajB ap opiuajsos opBisBraap ozaanjsa un ^BiíAa ap p^pis
-aaau bj^ b Bjjaaapaqo (sauopBJo) SBdBja ua Bppq pp uppBjuauíáBjj
B^ • (lf) osuvosap un asuviuo^ ap sajun ajunjqmf \a ojsandoud ny oj
as ouioa nsuajxa uvj umanatunuioo vun vzipoaj anb uoisaudxa nun sa
uptanio vun rajuB^qBq pp uopuajut bj aaaapAa^d aa^q tnbs uatquiBj
jauípjB^) ¿sauopBJo sbui o Bun X^q oatjstn^uq ojaB op^uitujajap ua ts
axn^uijsip 'saauojua 'ouip^? 'BJopBaijtSBp ajuauia|duiis sa anb 'ppadsa
pBpipna B^ utiB Bjiuitpp b^ sonara 'uopBJO b^ pBpipaj ua Bjxraipp ou
'pp pBpipna zaA B^ b aas jtod '[BiauaS p^pipna bj is '

ojunsy

vaijvuadiuj
uopoBuopBuuojuí

aaambaj as anb pp

UOpBJQ
(9^) Braanbsa
ajuainSis [a ua ojsa asjiumsaj apand jojns p uo^ *ojaB un ap uopBzq
-Bao: ^\ o uopBjsajuoa Bun 'ajuauíBAijaadsaj 'Bas Bjpqos as anb o^ anb
unSas 'vajivjadtui o vciijv8ojua}ui Bjas uopBJO B[ ' (vaijvjadn upiounf)
ajua^o [a aaqos uopBnjaB b^ Buiraopaad ts Á ¡vcipvuvjaap sa uopBJO
B^ '(napmuasaudaj upiounf) BpBjuara Bsoa o ojunss ¡a Buiraopadd
is ivciijnuwjoxa sa uopBJO B| '(vaisaudxa upiounf) sojuairaijuas sns

�los llamados elocucionales (que dependen, sobre todo, de elementos
prosódicos, y en especial de la entonación), se limitarían a precisar
la intención del hablante, pero ninguno de ellos sería imprescindible
para la existencia de la oración ni para su delimitación cuantitativa.
Si bien resulta admirable, por su penetración y claridad, la des
cripción que del mecanismo del habla realiza el maestro inglés, hay
que convenir por fuerza que no ofrece una solución propiamente lin
güística al problema de la oración. Su solución es psicologista, ya que
lo hace depender todo de la intención del hablante. El único elemento
formal que toma en consideración, la pausa, resulta insuficiente como
delimitador. En primer lugar, porque, según ya dijimos, existen pausas
que tienen otro sentido que el de señalar el fin de la oración. En
segundo lugar, porque es posible distinguir las oraciones sin tener en
cuenta las pausas; y una prueba de ello es que ha sido frecuente
en la enseñanza dar como ejercicio un texto, sin signo alguno, para
puntuar, es decir, para indicar de este modo las pausas. Además: ¿no
es posible, acaso, reconocer las oraciones en ciertas páginas de Joyce
o de Neruda que carecen de todo signo de puntuación? El hecho de
que se trate en tales casos de lenguaje escrito no quita validez a la
prueba, que, por otra parte, puede realizarse oralmente. Y creo que
ello prueba con evidencia que la delimitación de la oración no de
pende de la pausa más que de otros factores.
3.9. Algunos puntos de contacto con la examinada precedente
mente tiene la definición de Paul Kretschmer: la ora^ión es una ex
presión hablada, mediante la cual se resuelve un afecto o un acto de
voluntad (48). Según este autor, todo acto lingüístico está condicio
nado por un afecto, entendiendo por tal, de acuerdo a la terminología
de Wundt, no solamente el desarrollo de un sentimiento, sino también
los procesos volitivos: "Una oración declarativa se propone suscitar
en la persona a que nos dirigimos una determinada representación o
una masa de representaciones, cuyas particularidades, articulación, etc.,
son en general del todo indiferentes para la esencia de la oración. La
oración voluntativa se apoya en la tendencia que nos lleva a inducir
a otro a una determinada acción. Estos afectos y procesos de voluntad
que nos mueven al acto de la palabra son los que constituyen la esencia
de la oración" (49). La definición de Kretschmer, pues, subraya el
aspecto activo de la oración y la coloca a ésta en el campo del habla,
pero del habla entendida como proceso anímico anterior a la palabra
(Cf. 3.6). Igual que la de Gardiner, es ésta una definición de natura
leza fundamentalmente psicológica, que tampoco deslinda con mucha
claridad la oración en el conjunto del habla, pues los afectos y pro
cesos volitivos, que, para Kretschmer, constituyen la esencia de la
oración, son también, evidentemente, rasgos esenciales de toda el ha
bla (50). Además, ¿cómo separar entre sí los distintos afectos y actos
(48)Ob. cit., pág. 126.
(49)Ob. cit., pág. 125.
(50)La misma observación es válida para aquellas definiciones que, como la de
SundÉn, se basan en lo modal: A sentence is a portion of speech that is putting jorward
— 144 —

�01

bj Biuasajdai ojund ja ^Biauapeannas bj A
BiauapBaiiUBimas bj a^uamBAijaadsaj ueiuasajdaj 'f '[ SEauíj sbj iapaaa^d aj anb papiun bj
ap Jbuij p na BionapnopUB bj Biuasaidaa '|| 'bbujj jqop Bg 'g¿g A g¿g "s^Bd 'jy6j '^JA.
M8j^ 'Bjonntfsa uppouoiua ap pnuvj^ 'ohhvav\[ sywox P sopBtaoj sojdmafg (gg)
'¿¿I 's?d '8t6I '8íJBd 'asmduDjf
uouvpuouojd wj 'xüowwvH^) 33ihiivj\[ go ísejspauoj sounSjB ap otxaiíJD p sa o8ojBuy
*OS'¿Z 'Sed '9g6X 'ubjij^ 'tnaqiuojj^ opajfjy ip auouo m tnuog na 'sazwsaSvuj pun suotaS
•oj^ sap 8unudsj.fi J3Q 'joma omsiui pp as^aA ¡^^i -8Bd '-^p -qo 'aawHDSiau^j -¿ (gg)
'8Z '^^^ '"^P -q 'H3NWHVf) "V (IS)
'8f"S 'S8?d '0S6I '^naag '*pa B'g {bsw5udjj Bnbi}sin8utrj ja apj
•uff) 9nbitsm8uir[ 'A^iyg "h^ asBa^ •^uoidbjo b[ ap Buip p,, 'SBjqBpd eeidoad sns nnSas
'sand 'Bijas pBpippom B[ ^Bppnaijanb o BppnBiaaadB 'BppuBqoJduioa uoraeiuasajdaj Bun b
asjiaajaj sa ((JBsnad,, ATivg bjbj •ju^tumovx^ puodsajjoo m¡ mb atpo^ui aun jauosuas
fitDjpjjoo unod n uoitovaj ajjaa 'umjvjuasajdaj aun n aajtoatqns uopovaj auntp ajip-p-jsata
'aasuad auntp uotssajdxa^ sa uopBJo b{ :Arnvg ~h^ ap B[ b aiJBd ua bzub3[b omsiuiisy
•q^ *8Bd '"jp -qo
cN3atiag '^ "^ ia\ *(tlBjapBpjaA opnais omoa 'sa ojsa 'zapipA opnaiuai omoa —epejuatu ssoa
Bun— SBSoa ap opBjsa un aiua^o p ajue Baopa anb BpjBq pp uopjod son sa nopBJo Bg,,)
anjj 8uiaq s *a -i '^jipi^o^ 8uwvt¡ sd —%uaaui-8u\qi b— süuiqj fo aj^js o jauajsi¡ aq% oj
o\ Bojera^p 'sand '[Buoq BjnSij b^ '(buioo jod SBpBJBdas) sa^^ anSnp
-sip opun^as \&amp; ua Á (Buioa A. ojund ^a aod Banjijasa bj ua SBpBJBdas
sbj) sauoiaBJo oauxa ojduiafa aauíiad ja ua anSuijsip jBuoiaipB^j Batí
-buibj^ b^j *(gs) (saaiLvaifi^) '|j) *44sajjBA soj ap as^q bj ua uBaanijB 39
' I^sbuioj sbj ap SBuita sbj ua uBapuopa^ as ' (^SBJapBj sbj jod uaBa 11 sopBad
sorI : (lBaíJ aFas U9 BiauapBaiuias) Bjqo Bjsa o i (ixavj\[) '44ojjo uasBijd
-uib anb ' [jBna í ^ojBp un uasaijidaj aj anb pipid ' (jBiia i ^Bsa^daos uoa
'[sounjB í ^pBqunjoA Buanq uoa '[sopoq i ^ajqísiA zapiAB uoa UBqeqanasa
' fsoqanj^,, : (sBiauapBaiuias Á SBiauapBat^uBiuias ap sajsBjjuoa) aijas
aquainSis bj uoiaBJO bjos Bun ouioa 'ojduiafa Jod 'jB^apxsuoa anb Biaq
-Bq 'Batpojaui B^nStj bj b souiapuajB ig *jbj jod apuatjua as ajuauíjBu
anb oj b opjanaB ap souaui oj jod 'uoiaBdo bj jBpuijsap BJBd
aaipuj B^jnsa^ aaduiais ou ouoq ja anb ajqBpnpui sa 'sbai^eS
-ojjaqut sauotaBJo sbj ap Buiajqo^d ja opsj ap opuBfap unB 'oja^
•Bqunajd bj anb sbui a^sixa ou a^ua^o ja Basd ÍBjq^q
anb jap bjsja ap ojund ja apsap ajuauíBaiun A uoisa^dxa bj b aoiaajuB
ouioa asjtjxuipB Biapod ojos BAijun^sip bj 'sBuiapy 'BjstaiSoj ajjoa oaid
-jj ap uotaBaijdxa Bun 'sand 'aA as 01003 ' (Z^) &lt;4í??Pa-/ uou W mp^-*
uajvj BAijBJBjaap BAijunXstp upiaBJO bj ap aja^d B^auíijd bj oidiauíjd
jb anj ¿jnpau ua^nj BjunSajd bj : ojduiafa jo^ 'JBiAajiqB BJBd ajiuio
as ajdBd BpunSas B^na BAijun^sip BAijBJBjaap uoiobjo Bun ap ajj^d
BJtauíijd bj sa ajdtuis BAijBSojjajut bj^, : Bpiduinjjajuí uoiobjo Bun sa
BAijBSojjajut uoidbjo bj anb a^njauoa 'bjsioiSoj opuoj ap oijaji^a un
BJoqB opuBjdopB 'jaxuqasjaj^ *(JS) Bjsandsa^ bj Bp ajuaio ja anb Bjs^q
ajuaxujBjoj aAjansa^ as ou oaijijoa o OAijaajB osaaoad ja anb aijiuipB
anb BjjqBq 'aauipJB^) BjBuas oiuoa 'sosBa sajBj ua 'ojubj jo^ *ajuap
-uaasB sa 'jbjoj o BjnjosqB Bjun^aad BpBuiBjj bj ua 'Bjsa ap Jbuij ouoj
ja 'opiqBS sa ouioa 'sand 'BAijBojaajut uotobjo bj ap bj :pBjjnaijxp
Bun ajns ojBipaiuui ap o^a^ *jbuoj osuaasap ja aod BjjBziJoiJajxa as
otutjjn ajsa ap uij ja íuoisuajsxp ap ojjo A upisuaj ap oun 'sojuamoui
sop ap BjjBdxaijJBd uoidbjo ^poj^ *jbuoj osuaasap ja roaiuoj ojuauíaja
un b inbs ajjnaaj jamqasjaj^^ ¿uoiobjo bj opeuiSiJO Bq anb oaijijoa
osjndiui ja aaBjsijBS as o ojaajB ja aAjansaj as opu^na? '¿p^junjoA ap

�que corrientemente se llama período, pero no la oración propia
mente dicha, salvo que ésta constituya por sí sola un período (54).
3.10.Lo dicho en último término cabe asimismo como reserva
a Julio Stenzel, para quien la oración es, en primer lugar, definible
como aquella figura tonal, comprensible como un todo, que tiene un
^sentido", que como sentido es significada y comprendida (55). Tal
como aparece formulada, esta definición es, además, pasible de otra
crítica: el sentido no está en la figura tonal sino en las palabras que
ésta abarca. Puede admitirse que la figura es uno de los elementos
que contribuyen a expresar el sentido, pero no que en ella esté el
sentido. En último término, tampoco Stenzel nos dice qué es la ora
ción, sino sólo cómo se presenta.
3.11.Igualmente es una simple caracterización la que presenta
A. W. de Groot. Sostiene que la oración es un hecho de lenguaje, y
no una abstracción lingüística, y, aunque propone una definición ge
neral (la oración es la unidad fónica del empleo de palabras), dice
que la definición descriptiva debe darse separadamente para cada
lengua (56). Cada oración, según él, es "bidimensional" (tweeledig):
consta de una o más palabras y de determinada entonación oracional.
"Su unidad se manifiesta por el hecho de que un continuo de sonido
es limitado por pausas antes y después, y de que este continuo ligado
es enunciado con una entonación o serie de modulaciones, específi
cas para un idioma dado".
Creo que las observaciones ya formuladas a propósito de otras
definiciones que persiguen una caracterización fónica, nos eximen de
nuevos comentarios.
4.1. De tipo mixto, en cuanto se apoya en la estructura y con
tenido, es la definición de John Ries: La oración es una unidad mí
nima del habla, formada gramaticalmente, que expresa su contenido
en vista de su relación con la realidad (57). Hay aquí tres notas de
distinta naturaleza: a) unidad mínima del habla; b) formada gra
maticalmente; c) que expresa su contenido en vista de su relación
con la realidad. En las notas a) y c) se atiende al fenómeno verbal
como aspecto del habla; en b), se lo considera como aspecto de la
lengua. O, más precisamente, de acuerdo al esquema de Bühler: en
a) se atiende a la acción verbal, esto es, al hablar como fenómeno
individual concreto; en b), a la forma lingüística, esto es, al producto
de la acción verbal considerado abstractamente, como fenómeno in
terindividual formal; en c) al acto verbal, esto es, a la atribución

(54)Véase adelante 8.5.
(55)Julio Stenzel, Filosofía del lenguaje, trad. esp., Madrid, 1935, pág. 76. Al lado
de éste, el autor admite otro criterio para definir la oración, atendiendo a la intención
íntima: "es lo afirmado de los distintos significados en sí vacilantes y ambiguos" (también
pág. 76).
(56)A. W. de Groot, Structurele Syntaxis, den Haag, 1949, pág. 13; puede verse
también W. E. Collinson, An account of de Groot's 'Structurele Syntaxis' in its application
to English, en "Lingna", vol. III, 2, Haarlem-Holland, 1952.
(57)"Ein Satz ist eine grammatisch geformte kleinste Redeeinheit, die ihren Inhalt
im Hinblick auf sein Verhaltnis zur Wirklichkeit zum Ausdruck bringt". Ob. cit., pág. 99.
— 146 —

�— ¿n —
'f2 "s?^ ipJP 'q 'oTi3g "V (19)
•90^ "^Ed -jio -qo 'H3iHng "X (09)
•ooijsin3ni[ O[ sp saiiunf so¡ aj^dns jojiib
aisa ap uopiuijap B[ anb aai?q upepi{Baj,, ej b epuaiajaj bj '(0-¿I *s8Bd 'HXXX '8JJBd
ap *3uia '^og ipig,,) saia 8P Bjqo b^ ajqos Baasaa ns na X3TH3p¡[ *y Bjunde unSag
'101 '^^^ *"ip *qO "s^s^J1} 8P noiDBiajoj Bpoi
Bsuq ae ja ua anbjod 'oAiiBiuasaadax opiuajuoo jap pBpiAijaaja bj ap uopsana bj BpBq
opBjuapo oarabisd osaoojd un BzijBaj as jBna bj ua 'ssbjj bj ap Bidcud jBiaadsa BAisaadxa
uopBJnSijuoa bj BzijaiJBJBs pnpijvBj vj uoo uopojaj ns ^p vtsta ua Bsaxdxa as bsdi¡ bj
ap opiuaiuoa ja anb ap uoioeuiuiJajap b^,, :o8sbj opunSas ja saia Baijdxa isy (6S)
•ss A Q^ ^ 'ss ^• Z9 "2?d ''JP 'Io 'H
\^ 'jsy 'B^uBJodtaaiuoo BDijstnui[ b[ u^
sboiu9bjub s^uoioisod uBdnoo anb sajojnB ua Bp as oga anb osoij
-no sa j^ •ajuau^BuoioipBjj opipuajua bi^ as oinoo ^bi souam o^ aod
ap ojdaouoo \&amp; UBaxu souamb 'uij ua 'ubj^bj o^[ 'i'Q
•opBaxpaad Á o^afns aSixa anb b^ ap A ttoia^duioo oppuas^^
ap B^qsq anb B[ ap o^tspdojd b SBpB^nuuoj sauoioBAjasqo sb^ uoiotu
-tjap B^sa BJtBd SBpgBA 'ajuainSisuoo aod 'uog • (Bi^ofouttuaai ns unas
'oinqijjn) op^oipaad A ojafns ^p uoxun bj apuaxjua tipi^isodoud ao^
*(T9) otdjdwoo opiju^s viuuof 9tib sduoioisodoud ap o^unfuoo o noto
•ísodoud npo^ upiovdo viuvjj ag cuoioxuTjap ap o^xiui odii un B^dopB
'ouBOtaauíBpns oajsaBui au^isui ja 'ojjag saapuy
vi ap anfn^sinSuij bj ap ojnjjdBO un :aaqBS b 'ajuauíBAisnjoxa X Boxun
souaui JB o 'aas Baaiqap ou anb ojb asBJj bj ap Bjaoa^ bj ap aaoBq ap
oaSijad ja aaaoo as o uij jb BSajj as BaauBui Bjsa ap ts BjunSaad as afvnS
-uaj \ap viuoa^ vj^i 'saig BzxjBaa anb sauoxsaadxa ap sodij soiuxisip
soj aaqos soiaB^uauíoo sajxjns soj ap sandsap 'aajqng ouisiui ja bjbu
-as oraoo 'sBuiapy 'uoioBao bj ap Biouasa Baap^paaA bj ap uBdioijJBd
UBaxjdB as 6ajBno sbj b sauoisaadxa sbj anb o^Bipamuí ap aBqoadsos
uaoBq jbuotobjo jojba jb uapnjB anb sauoioBujuiouap SBjsa anb i ('f'Z)
jboijbuibjS uoion^psuoo bj ua UBSBq as anb sauotoiuijap sbj jButuiBxa
jb 'oqoíp sotuaq bX sbj^[ #oia '(4tsojn}jj o sosiab ua sopBjsiB soaijbu
-ixuou soj,^ otnoo) sasvuf svuqvjvd ap ' (• • • Mosiuuad ns uo^,, *Majuara
-BjuaiB Xnj^[,, ouioo) 'svpmoauqv sasv^f ap t(m''ou 'is :uoioBau X
uoiobuiiijb ap SBjnojjjBd sbj) asvuf ap saivmuasajidaJL ap ^jq^q 'ojd
-uiafa aod 'jsy •44sB^oajiaduiT o SBoijua^nBiuias uauodns as anb asBJj
bj ap sauoioBisajiuBui sbj bCojb sajBno sbj ua 'sooajaui ap SBqonsBo ap
BapjB Bun Bpoi 's^oajaad a^uauíBuins X Boi^uajnB aiuauíBiapBpaaA as^aj
bj ap oxoBjBd jb ouao^ ua,, 'aajqng aaxp boijbjS Xnuí Bjausui ap ouioo
'aXnajsuoo oaad 'op^oipaad X ojafns 'soaquiaiui sop ap Biouasaad bj
aSixa ou saxg 'BSiooaduii a bSba ajuBissq 'oSa^quia uis 'sa 44aiuaxu
-jBoj^BuiBaS BpBuuoj,, uoisajdxa B^ *(6S) jBaauaS ua Bjq^q ja Bpoi b
ouioo uoiobjo bj b o^ubj ajqBoijdB Bjjnsaj anb X jBpom uoioBanSijuoo
bj b Biunds anb uoioButuiaajap Bun sa (44pBpijBaa bj uoo uoioBjaa
ns ap bjsta ua opiuaiuoo ns Bsaadxa onb,,) Baaoaaj bj anb bX 'ojdao
-uoo ja JBzijaioBJBo BJBd jBtouasa bj 'sand 'BtaaoaaBd b^ou Bpun^as
B^ •(•') saaotaajuB SBUiBd ua opxaajaa souiaq sou bX (44BjqBq jap
Btuiuiui pBptun,,) b^ou saauíiad bj ap otaojtnrjap aojBA jy *(8S) I^tu
-aoj jBnpiAiput ouauíouaj 'Bojisin^uij Buiaoj Bun b opiuaiuoo un ap

�Croce, de acuerdo a su concepción de que la expresión es un todo
indivisible, si bien admite como única realidad lingüística la "ora
ción", entiende ésta, según dijimos, "no al modo acostumbrado de
las gramáticas, sino como organismo expresivo de sentido completo,
que comprende a la par una exclamación simple y un vasto poe
ma" (62). Si puede, o mejor, si debe ser interpretada como una ora
ción, por ejemplo, La Divina Comedia, nada queda de común, pues,
entre lo que se ha venido llamando oración y lo que llama oración
el filósofo italiano.
5.2. Por otro lado, el estructuralista Louis Hjelmslev, en sus
Principes de grammaire genérale, se inclina a negar carácter lingüís
tico a la oración y a los elementos que denomina términos (categorías
que sólo se justifican y revelan en la oración, como sujeto, predicado,
objeto. ..) (63). Lo induce a tal posición el hecho de que no se haya
dado hasta el momento una caracterización formal satisfactoria de
dichas nociones: "Pour donner a la notion de la phrase et aux notions
des termes qu'elle comporte, une valeur linguistique, il faudrait
tácher d'examiner ees notions du cóté morphologique. En ne considérant que l'aspect sémantique de ees notions, on reste á jamáis
dans le domaine de la psychologie et de la logique" (64). Además,
ha obrado aquí una actitud pragmática, ya que Hjelmslev considera
tales nociones como innecesarias.
Posteriormente, en otra etapa de la elaboración de la teoría es
tructuralista, se llega a reconocer una categoría lingüística que coin
cide en algún punto con la noción tradicional de oración: el nexo (65).
Se entiende por tal una reunión de sintagmas caracterizados como
un todo por morfemas extensos. El morfema extenso es aquel que
no puede ser regido en rección homosintagmática, y coincide más o
menos con los llamados corrientemente morfemas verbales (modo,
tiempo, persona...). Dichos morfemas no caracterizarían a un deter
minado plerema llamado Verbo', sino a todo un nexo. "Prueba de
que la característica extensa de un nexo no presupone la existencia
de una base verbal, tenemos en las llamadas frases nominales lati
nas: Virgilius poeta, donde hay dos pleremas, Virgili— y poeta, carac
terizados por los morfemas intensos de caso (nominativo), de número
(singular), de género (masculino), y de comparación (grado posi
tivo), y además varios morfemas extensos que caracterizan todo el
nexo y no llevan expresión alguna: "tercera persona", "presente",
"infecto" e "indicativo". Cuando la expresión de estos morfemas ex
tensos no es cero, reaparece una base verbal pero no añade ningún
^62)Benedetto Croce, Estética, pág. 181. Véase también Aesthetica in nuce, ed.
española, Buenos Aires, 1943, págs. 126 y ss. Cf. Karl Vossler, Positivismo e idealismo
en la lingüística y El lenguaje como creación y evolución, ed. español^, Madrid, 1929,
págs. 17 y ss.; y Filosofía del lenguaje, ed. cit., págs. 245 y ss.
(63)Louis Hjelmslev, Principes de grammaire genérale, Copenhague, 1928, págs.
33 y ss.
(64)Ob. cit., pág. 37.
(65)Véase L. Hjelmslev, Le verbe et la phrase nomínale, en Mélanges Marouzeau,
Paris, 1948, págs. 253-281 (part. pág. 279). Cf. también Emilio Alarcos Llorach, Gra
mática estructural, Madrid, 1951, pág. 60.
— 148 —

�-Siid '-jp *qo 'hdvhotj soDuviy *a (99)
'aisixa aBjnapaBd ja aaqos anb oíaoiaadaa ouiistnSaBj ja 'aq^s as ouioa
'ubjoSb oa uaiq is 'SBpBuiuiBxa inb^ Bis^q sauopiuipp s^-q *¿
S9 OU
anb aapuaiua aod 'oaiisjnSuij J9}9Bjb9 uaaouoaaa aj oa Aajsuijalqj oraoa
SBisijBanianaisa sounSjB 'uaiquiBi 'jsy 'ajqístAipui opoj un uoisaadxa
BJ B BJ9piSUO9 9nb '99OJ^) 'iSy qBUOI9ipB.ll OpilU9S ^9 U9 8OU9UI O[
jod 'uoiaBJo ap uopou B[ UBZBqaaj sauainb 'ouiii^n aod '^bjj
•ipa v aP
B^ Á S9iq[ 'f 9p B^ 'SBJ1O 9J1U9 4Bjni9nj[lS9 O BUIJOJ BJ B Á OpiU9lUO9
[B 91U9UIB9UBÍ[11UIIS U9pU9IlB OlUBna U9 'OIXIUI J919BJB9 9p UOg
•(•••uapung '^[^g 'B^ouBds^
BiuiapBay) ^poui oiaadsB ^b 'aiuauíBiaaauoa sbui 'o (jauíqasiaj^ 'aamp
-jb^)) aiuB^qBq pp oiisodojd \e 4uij ua 'sb^io '(••'ipun^ '[^^g) Bjq
-Bpd b^ ap aopBaauaS oambjsd osaaojd p sbjio *(• • -aa^qng #^j 'uasjad
-S9f 011Q 'BiaBJ^ ^p oiexuoig 's9íubtjba uoa) opiiuas pp Biauapuad
-apui a pBpia^aiui bj b uBjiui SBun 'odnaS opun^as pp sb^ 9Jiu^
•opBoipajd Á oiafns ua asjBjnapjB jod BzxaaiaBJBa tb\
anb B[ A opBnfuoa oqaaA aauai aod upiaBao B| b BziaaiaBJBa anb bj
'uopBidaaB joXbui ns aod 'uBOBisap as odnaS aauíxad jap sbj aaiugj

(b

o Biuaoj bj b uapuaps anb sbj

(q

íoapuBinas opiuaiuoa jb uapuapB anb sbj

(a

•oixiui aaioBaBa ap sbj

:sodna^ saai ua
asainqiaisip uapand sauoiaiuipp SBsaaAip sbj :opuaiiunsag -9
bj A BaiiaBiBa^d uoisaadxa bj aiuauísiuiisipui a^njauy
oxau ap Biao^aiBa Bisa uaiqiuBi anb 'ouiiijn aod 'asjBuas aqBj^
•Baaiuiad bj ua aiuaiuBiajdiuoa
-ipui Bisa ojos 'ojduiafa ja uaXnipsuoa anb sauoisaadxa saai sbj ua
-uapi 'Bsuaixa BaiisiaaioBaBa bj íoaaa BOiiBiua^aoiu BoiisiaaiaBaBO Bun ap
aBjqBq 'Biuoa A oiund aod SBpBa^das sauoisaadxa SBiuiijn sop sbj ua
'aq^a ou Bn^uaj bj ap Biuaisis ja ua anb BiaaaaaBg *oun o soxau saai
ain^uiisip apuodsaaaoa '(ppog *^ '[) t(,BSnaaB Bun iu 'szauBjj ns ua
ísiaS 'aojoa ns íoiiUBaS ap BdiUBd Bsuaiuui Bun ^a^^ :otuoa sojduiafa
U^ is pBpiaBjo Bqaniu uoa 'sBiuapB 'aA as o^ *apaaaad anb ojdiuafa
ja ua aiuauíaiuapiAa aaanao ou anb oj 'jBiuaoj BaiisiaaiaBa^a Bun b
uoiaisodo aod Bn^uaj bj ua oppuas aaainbps sajBiuaoj soSsBa sopBuitu
-aaiap ap bíjbj bj opu^no oaaa SBaiiBiuajaotu SBaiisiaaioBaBa ap aiuauíBi
-aiaisa a^jq^q aqsa ojps ivjaod sn^j^Suiyi jbuiuiou uoiaBao bj ua oaaa
osuaixa Biuajaoiu ap asjqBq oidoad Xncu 'oSaBquia uis 'aaaa^d o^^
•(99) 6v)aod
Itnf snijiSuiy^ 'maod jvua smj-iSui^ ruaiqtUBi sop^saadxa uos sos
-uaixa SBuiajaotu soj 'ttoiaajaad,, aod t4oiaajui^ ap ja o '^oiaajaadiui^
ap ja aod 4taiuasaad,, Biuajaoiu ap opiuaiuoa ja souBiqíuBa ig -vjaod
isa snijiSuiy^ '4tsisBjuaM ja ouis 'oxau jap BaiisjaaiaBaBa bj b aojBA oaio

�contemplan las principales direcciones seguidas hasta hoy por los
autores y suministran elementos suficientes para extraer conclusiones
acerca de cómo encarar una teoría de la oración.
En primer lugar, llama la atención el hecho de que no existe
entre la mayor parte de las definiciones un antagonismo irreductible,
como a menudo quiere verse. Son enfoques desde distintos ángulos
que, con frecuencia, se completan recíprocamente. Aunque no coin
ciden en la delimitación extensiva del concepto, no son antitéticas,
por ejemplo, las siguientes definiciones: a) "La oración es una ex
presión que consta de sujeto y predicado (2.) ; b) "es una figura
tonal comprensible como un todo, que tiene un sentido, que como
sentido es significada y comprendida" (J. Stenzel, 3.10.) ; c) "es la
expresión lingüística de la descomposición intencional de una repre
sentación total en sus elementos lógicamente relacionados" (W. Wundt,
3.6.) ; d) "es la palabra o conjunto de palabras que revela un pro
pósito inteligible" (A. Gardiner, 3.8.). Las tres primeras son defi
niciones por el accidente: la primera trata de responder a cómo es
constitucionalmente, la segunda a cómo se presenta, y la tercera a
cómo se genera. La cuarta, en cambio, apunta a la esencia, en el sen
tido de la quidditas (qué es). También varía el plano de la conside
ración (¿dónde?) : en a) se ubica la oración en el campo de la
"lengua" (en el sentido saussureano) ; en c) y d), en el del "habla",
pero con la diferencia que, según una, c), correspondería al habla
entendida, no en el sentido más corriente, sino considerada como im
pulso hacia la expresión; en b), en fin, se la ubica en el campo de
la lengua y del habla simultáneamente. No existe, pues una disyun
tiva esencial entre las cuatro definiciones, a pesar de que, en cierto
modo, representan cuatro posiciones bien diferenciadas en torno a
este problema (67).
Por ejemplo, una expresión como La Tierra gira alrededor del
Sol puede ser considerada oración de acuerdo a las cuatro definicio
nes que se acaban de citar. Mas tal unanimidad no se da ante expre
siones como: 1) Dos por dos son cuatro; 2) Dime con quién andas y
te diré quién eres; 3) Avísame cuando vuelvas; 4) Llueve; 5) ¡Si
lencio!. .. La 1) escapa a la definición de Wundt, en cuanto no cabe
hablar ahí de representación en el sentido que a dicho término da
el autor (producto psíquico en que dominan las sensaciones). La 2)
comprendería dos oraciones según el criterio que se apoya en la es
tructura sujeto-predicado, pero sería una sola de acuerdo a los otros.
La 4) y la 5) no serían estrictamente oraciones según el criterio for
mal citado, salvo que se recurra al expediente de la elipsis; tampoco

(67) Estas aparentes oposiciones en frases definicionales obedecen, en buena parte,
como lo ha señalado certeramente el prof. E. Coseriu, a motivos puramente semánticos y
en particular, "a las mútiples funciones de la cópula (es: 'es igual a', 'es idéntico a'
'es análogo a', 'se comporta como', 'es también', 'es entre otras cosas', 'tiene como atributo'
'cae bajo el concepto de', 'es un ejemplo de una clase que llamamos', 'se comprueba como'
'es constitucionalmente', 'es esencialmente', 'es en el plano...', 'se presenta como', 'se pre
senta al análisis como', 'se manifiesta fenoménicamente como', etc." (La creación metafórica
en el lenguaje, Montevideo, 1952).
— 150 —

�ap

— isi —
(H • opBa8BsaoD oInojDBBj) 66t '^ 'i VíHdosolRd
atiAaa,, ua 'anbtism8uU ja 9i2olou^won?n¿ 'soj -f H aSB?A (69)
3d "'P ^0 '31Híía '^ (89)

-ojd sns ap saquín so^ uajpsa ^ UBZJanj sajojn^ so[ 'eiouanoaaj uo
'^nb Boiidx^ ^s' ise ^ ' (69) niSuo b^ anb ouis Buoaj b^ b apaoaad
o^os oa'anb JaqBS 'Bj^oiouaraouaj B^ op aopBpunj p aAoxp-i 9p o^sand
Bq anb ijoijd b aaq^s asa ap Biauajsixa B^ b íupijsana ua Bjao^aiBO
bt aaqos OAUínjuí ojuarniiaouoa un ap Biauajsixa bi b ajuaraajuapiAg
¿otp ^aap3q^ 9nb y? '(89) so^a^auoa sosbo sOl ua B^aBxa upiOBja^d
-jaiui bi 'pBpxan^as ajuB^sBq uoa 'aBjaaaB opijiuuad Bq A uoxsnjuoa
jo^bui Bun opxpaduii Bq 'jipiauxoo b B^aiaB as on uoiaiuijap B^na
ua o[B asa aaaóuoaaJ BJBd ojnas oiobj un ap Biauajsixa b^ anb ajjatA
-pB Jaiqng ^auodns ajinuad sisqBUB aoijaju^ p anb o^ ap sajoXBiu
oqantu úos SBiauapiauíóa sb^ 'o^aBqiua uxs 'BanaBjd b^ ug ^-g
•ajuauíBaoAiun op^uas jas Bpand aopA ns anb Bqnoijip 'souaui
oí jod 'o apiduit '^isa o'jBta 'pna o^ 'jajoBJBa ops un b opuatpuajB
asBp ua^nqjsuoDoií anb sojafqo BdnjB -.ooninbms otdaouoo un buib^
saia^ KOA oaiScq p anb o\ Biuasajda^ 'oamn bjsia ap oiund un apsap
BpBuiuuajap óu 'sa ojsa 'ajdiqnuí BzuBfaraas Bun uauaij anb sojafqq b
d Bq as uoi^oio ap ajquiou xa anb 'sand 'ajuapiAO aaaJB^

:isb asjBjuasojdaJ apand o^sa
oij^p^) ap A ^azuajg ^p sauoiaiuijap SBt un^as sauota
^bjo sBp^Japisuoa Jas uapand 'oSjBqiua uxs 'sop sBt ^pun^ aSixa anb
|Bjoi uoiaBiúasajdaJ Bun ap uotaisodtuoasap B^ SB^a Jauodns uaoaJBd

�pias definiciones para que encajen en ellas ciertas expresiones que el
conocimiento lingüístico originario reconoce como oraciones, pero
que una aplicación estricta de las definiciones en cuestión dejaría
fuera. Recuérdese, por ejemplo, el viejo y manoseado expediente de
la elipsis.
La dificultad surge porque la intuición aprehende la realidad en
toda la multiplicidad de sus aspectos y relaciones, mientras que el
observador científico pretende encerrarla desde un plano único. Hay,
pues, una constante tensión entre esa imagen directa y vivida que como
hablantes tenemos de la oración y la imagen que, sobre bases pura
mente objetivas, construye la ciencia. No se trata, desde luego, de
renunciar a la imagen científica en beneficio de la imagen vivida, sino
de aprovechar ambas en beneficio de un conocimiento lo más com
pleto posible. Y todo lo que es la oración como unidad en el proceso
expresivo podrá ser vitalmente conocido, y en parte también descrito,
pero nunca estrictamente definido como "objeto real". La definición
sólo cabe aquí como expediente metodológico, como escalón para
aproximarse a algo cuya total esencia nunca dejará de estar más allá
de nuestras posibilidades limitadoras. Y esto también porque la in
vestigación, como lo ha señalado Dewey, 'constituye un proceso con
tinuo y la conclusión a que se llega en una investigación determinada
tiene una estabilidad relativa, que está a merced de ulteriores inves
tigaciones que ella misma suscita'(70).
8.2. Según se ha visto más atrás, en la configuración de la cate
goría oracional intervienen fundamentalmente tres clases de elemen
tos: contenido significativo, forma o estructura y aspecto fónico. De
estos tres elementos ha sido el primero el que ha servido de apoyo
a la mayor parte de los autores para definir el concepto. Parece
evidente, sin embargo, que el contenido semántico (ya se refiere a la
independencia e integridad del sentido, o al proceso psíquico gene
rador de la palabra, o al propósito del hablante, etc.) podrá sumi
nistrarnos unidades psíquicas, pero nunca lingüísticas mientras no
coincida con determinados rasgos formales, únicos capaces de carac
terizar una categoría gramatical. Y aquí hay que coincidir entera
mente con Hjelmslev en cuanto afirma que lo que constituye la par
ticularidad de la gramática, por oposición a la psicología pura, es que
el objeto de sus investigaciones no es nunca la conciencia en sí misma,
sino los medios de comunicar el contenido de esa conciencia: no
existe categoría gramatical sin una forma determinada (71). Para
que una categoría semántica pueda tener valor gramatical es impres
cindible que todos los elementos que ella incluye posean, sin excep
ción y exclusivamente, determinadas propiedades formales.

(70)John Dewey, Lógica. Teoría de la investigación, trad. de Eugenio Imaz, México,
1950, esp. pág. 17 y ss.
(71)V. L. Hjelmslev, Principes de grammaire genérale, ed. cit., pág. 28. Ya A. MeiLLET había señalado la necesidad de abandonar las definiciones lógicas y psicológicas: las
primeras, porque la oración es una cosa distinta a la proposición; las segundas, porque
la oración es un medio de expresión, y no un pensamiento (véase la cit. reseña sobre
J. Ríes).
— 152 —

�— ssi —
B3tkd 'ojuairaioajuoDB pp soiuamap so¡ A Bjnianjiso bj,^ oiuouie^exo Bjjpnpojd^j uoi.iejo wj
*(íaoi3Bui^Bini B[ ap opunuí p uaiqiuBj 'oppoui ns ajqos 'a OAiiafqo opunuí p souiBjuasajdaa
son Á somiqpiad pna B[ o(eq Bai^opason^ pBpiun bj,, 'oqdiuB oppuas un ua 'tlO3isjj o^uaim
-pajnoaB,, aod opuaipuaiua 'ootsif oiuaiiupatuoaD jap vapsinSup uoisaudxa vj sa uoijejo
b[ 'p unSag •boiieuiiíeiuis Bjn^anj^sa ap aiuauíEiJBsaaau sa Bisa anb apuaiiua anb bá 'uois
•bjo b[ ap ppuasa oásBj uu otuoa pBpaiJBUiq cj BJapisuoa s i&gt;uj\[ "^^ '^nd '^g6j 'BUBf[qnfrj
'pJPH "V -tnassafojd np anbpvtuSvjuAg n^ ap sodojd y 'sa^ip\[ sn^si^íiVH^ fOAiajj (g¿)
•uoisajdxa Bunáuiu ainB Bzmb as^Bjdoj
apand ou sauoinido ap pspiuiíuBun v,\ anbjod aiuauíBiapisa opsaqdB jas apand ou 'pp^^au
aiuaui|BSJ3Aiuu sa sa¡ uoijbjo ap ajquiou p sajBna sej b SB[pnbB Jod oppsod ou A 'sauopBJO
ouioa uaaouoaaj sopo] anb sauoisaadxa SB[pnbB aod uihuoj ua oppsod jopbjbj \a juq
-nasap, ap 'aaiíiaav^) niviy Jd uaiquiBi A 'saijj ^HOf aod opBl'asuoaB opopui |^ (g¿)
*(¿) ^l^^^^BDoadioaj sopcuopipuoD uejsa Á soiJBpi^os
uos souiuu^} sns ^ouBuiq sa 'sn^^\[ '^ }J Bj^uas ouioa 'buiob^uis ^^
• • •vipnisa Á vfvqvd^ ioÁ Á, n% íoj.paf ZBi^axqB Buap^o ua ubuiiis as ant&gt;
sa[Buoiauiijouioq so^uauíap aod BpBuiaoj B^sa B^sa tatúas b^ b auodo
as Bui^Bjuií. ^a 'Batj^^juis uoiaanajsuoa 0U10^ 'ojuauia[duioa-oa[anu
Á opBaxpaad-ojafns odna^ ja 'isb ípBpaiaBjuauía^duxoa ap uoiaB^aa
Bun aod sopBqBaj uB^sa sojuauíap so^na boijobjuis uoiaanajsuoa Bpoj
mu^muts aod souiapuaju^ 'op^aipaad-ojafiis aod opirujjsuoa BuioBjuis [a
Bisa ouiaajxa oaio ja u^ •-•sptpy '¿oj^? '¡oupa^! :ooijsmouq ojob
un amjijsuoa ap zBd^a oaiuoj ojunfuoa aouaui [a 'aiaap sa 'BaqB[Bd
bj Bjsa souiaajxa soqaip ap oun u^ 'soisando souiaa^xa sop aajua uaA
-anuí as boijob^uis BtuiouoinB ap pBpqtqísod uoa sauoisaadxa
•[BouBuisa^ aiuauíBjaiaisa bjsia ap ojund un apsap uoiaBao ap
B[ Bjsm^uq ^a a^punj aqap oSsBa ^bj ua anb a^uapiAa 'sand 'aaaa^^
¿osanasip [ap onuijuoa [a ua Bpiaouoaaa aas ap zbcIbo [Biuaoj pBpiun
Baauíiad B[ 'osbob 'a^njijsuoa ou? BaijaBjuxs BiuiouojnB uoa uoisaadxa
B[ 'sBiuapy 'vapavjuts ^inioiioítm B[ :saaaA sb[ ap sbui sb[ a^uasaad js
'(^¿) (s^puosaad sanbojua sojuiisip so[ sopBp 'a[qisoduii Biaas anb
o[) ajuBjsuoa ou is '[Bmaoj oSsBa un aiaqnasap ajiuiaad 'upia^ao ap
pBpi[Ba B[ uaaaijuoa 'bjsia ap sojund sojuijsip sns apsap 'saaojnB so[
ap Biao^BUi B[ sa[Bna sb[ b sauoisaadxa sB¡[anbB ap ojuajB uaiuBxa
un anb oaa^) ¿[BaijBiuBa^ Biao^ajBa ouioa uoiDBao B[ aBZBqaaa Á 4a3[
-sui[afjj uoa aipiauioa ap souiaq uaiquiBj inbB q? ¿sa[Biuaoj so^sBa ua
BaauBui Bun^[B ap BiodB as 't4uoiaBao,, ap aaquiou [a uoa Bipnjsa [boij
-BUiBaS uoiaipBaj B[ anb Á 4B[qBq [a ua aaouooaa sajuB[qBq ap ojuaiui
-ijuas oajsanu anb BpBjaaBjrqntu pBpiun Bsa? :uaiq Baoqy "g*g
•ain^as apuodsaaaoa anb ouiuiBa [a 'oíainf oajsanu b 'sa 'BaopBzipjoj
p^piun B[ ap [a 'oAijiiniad ouB[d [b sajaodB soAanu uoa aapuaasap
o^an[ BaBd 'ooisij ojaadsB Á opiuajuoa [B (ojdaauoa [ap a[dij[tiui sistnb
-uts B[ ap oajuap BjsxnSui[ [ap uoioBaapisuoa b[ ua oiasuiiad ojaadsB)
Biuaoj B[ ap 'ojubj aod 'asaBjuoma}j •saaopBijsaAui so[ b zaA Bun ap
SBín opBuiuiBasap sq anb 'aí*BnSua[ [ap sojaadsB sojuijsip so[ ap uoia
-BzijBuianbsa A uoiaBjiuii[ap BAisaoxa B[ sajuoa asaiuaAaad anb ^C^jj
•Bjouap o[ anb boisij BiauBjsns B[ á opijuas [a asBpiA[o anb B[[anbB [bio
-a^d uoisia Bun ap BiaBSBd o^ #Bjsinui[ [ap upiauajB B[ aa^ajB Bqap
anb oaiun ojaadsB [a Bas Biuaoj B[ anb BaauBiu BunSuiu ap 'auodns
ou anbuBaaB ap ojund Bas anb :souiaaB[3B oaa^ 'SBiuaoj sb[ ap [a anb
oajo aas apand ou anbuBaaB ap ojund [a 'sand 'BjsmSuq [a

�El sintagma constituido por sujeto-predicado representa las má
ximas posibilidades de agrupamientos solidarios, pues en él caben
todos los demás sintagmas. Pero no hay que olvidar que cualquier
otro tipo de sintagma es capaz, en determinadas situaciones, de gozar
de autonomía sintáctica y constituir, por tanto, una oración: ¡Buena
suerte!, Llueve mucho, Hasta muy pronto...
Como se ve, el criterio que sustentamos explica de manera más
satisfactoria la realidad lingüística, sin necesidad de falsearla y re
currir a engañosos expedientes. Desde luego que esa realidad, com
plejísima y siempre cambiante, no se dejará nunca apresar íntegra
mente y la consideración del habla concreta nos sorprenderá más de
una vez con sus problemas. Por lo pronto, es bien sabido que los
límites entre la parataxis y la hipotaxis son a menudo borrosos, lo
cual supone, claro está, una dificultad para delimitar a veces la ora
ción. Si se cotejan los ejemplos que siguen se verá que existe una
gradación casi insensible entre la coordinación y la subordinación:
Mefui
Mefui
Mefui
Mefui
Mefui

temprano. Estaba aburrido^
temprano: estaba aburrido.
temprano, pues estaba aburrido.
temprano porque estaba aburrido.
temprano ya que estaba aburrido.

La existencia de estas zonas fronterizas, de fluctuación, entre
las diversas categorías es frecuente y obedece, en lo fundamental, a
la inestabilidad del equilibrio en que se encuentra todo estado sin
crónico de lengua.
8.4. El criterio expuesto precedentemente coincide bastante, en
lo esencial, con el sustentado por el insigne maestro americano L.
Bloomfield, para quien la oración es toda forma lingüística en posi
ción absoluta, es decir, no incluida en una forma lingüística más
amplia: "In any utterance, a linguistic form appears either as a
constituent of some larger form, as does John in the utterance John
ron avoay, or else as an independent form, not included in any larger
(complex) linguistic form, as, for instance, John in the exclamation
John! When a linguistic form occurs as part of a larger form, it is
said to be in included position; otherwise it is said to be in absolute
position and to constitute a sentence" (74).
ella reúne en síntesis siempre dos signos, de los cuales uno funciona como signo-espacio
(el sujeto) y el otro como signo-tiempo (el predicado)" (pág. 34). Dejando de lado la
discutible base metafisica en que todo esto se apoya, llama la atención que pocas líneas
más abajo se diga que "la expresión primitiva del acontecimiento fue una frase sintética,
que estamos autorizados a llamar frase [oración] solamente por su valor semiológico (o
función expresiva), idéntico a la frase contemporánea, el de expresar el acontecimiento".
Pero, si se define la oración como la "expresión lingüística del acontecimiento físico",
¿por qué suponer que es necesaria una concesión para darle tal nombre a una locución
que tiene exactamente esa función? Además: si en alguna etapa de la historia del len
guaje fue posible la frase sintética (nobinaria), ¿por qué hoy ha de ser imposible?
(74) L. Bloomfield, ob. cit., pág. 170. Puede verse, asimismo, el ya citado trabajo
de W. E. Collinson, Some Recent Trends in Linguistic Theory with Special Reference to
Syntactics, donde se resumen los postulados del maestro americano expuestos en "Language",
II (1926), págs. 153-165.
— 154 —

�— SST —
'^f 'Sed ''lio 'pa 'vjqDq X vunou 'muaisig 'niHaso3 "3 (08)
*89 -Sed 'S6l 'axoniijxeg 'aiau
*f '3 ap BS9[8nt *pBJi 'aSünSuDq ¡o Xuoayj^ v 0% ouauto^ajouj 'Aa^swiarjj lrj (6¿)
'Zf "^?^ 'TH! íaaznB8 raí xapo
naujazuia raí apag ajj^psij^aS pan aaassoppsaSqB qaijiiíasaA^ a;p,, uoi^bjo Jod apuajiua
oxio orasira 13 ^3X -8ed 'f&gt;s6X 'u^aag 'ifDqosuassiaiqoDud^ uawauiaSjjy xap aqvSfny pun
punís; '01x0 '3 33 ísosotpnjs sojjo uaiquiei opBjundB UBq 'sbj3ubui sesxaAip ap B[opuaip
-uajua anbunB 'oajisixajaBjBD o8sbj omoa (jiaquasso^qosa^qyJ (1Biraoao)nB,, B[ biobj] (8¿)
*9¿ '8Bd 'gf6X 'anS^quado^ 'ajniauaf) anbiism^uj'j ap idss^ na 'suoijis
•odoid ap atuoaqj t&gt;\ jíis suoixajfa^[ •axvtodXqj ap aiuajqojd 33 'avaKaiag ooai^ (¿i)
'602-tOS "s3?^ 'K6I 'HA 'a^snSuBq,, (9¿)
•^gg *8Bd '6^6T 's!JBd 'aoisaxdrai BAann '-pa B*g
'sauitaadoun^-opu] sanguDq sap aauodtuo^ apni^j n -uoijonpouiuj 'xaniaj^ 'y (s¿)
^p oasap p aiuainean^as sa j^ '(08) uoia^njis v\ Á sojsa ap oiunfuoa
p aj^ua uaiquiB^ Á souáis so[ aajua aoa^qBjsa as anb uoiaepj b^ ua
ouis 'scqp ua apisaj ou 'sBuiajaoui aiusipaui asjBsaadxa apand uaiq is
'anb 'uoiaepa ap uoiaunj eun :piaadsa uoiaunj ^un 'niaaso^ 'J^cL Ia
Bpuas oraoa 'Bjsa s^ -BopaBiuxs uoiaunj bj ap ptjajBiuui BzapjniBu
jB^naijJBd bj dopBjsídsap o^uauíap ouioa opBnjaB Bq ^zin^) '^g
• (sBiauapuadap 'sauopBjaa) sauoiaunj sbijba ap oajuanaua p aod
opBuiiudajap oiund un 'aiaap sa 'Biuajsis ja ua ^viJnj ja ojos sa a^uBj
-suoa oj 'BiauBjsns aainbpna ua asjBp apand uoioBjsajiuBiu bj ouioa
'sanj 'boiiobjuis BiuiouojnB bj ap jbuijoj laiaBJBa ja JBáau apand as
ou anb aiuapiAa aaaj^d '(6¿)t4uoiDBjsajiuBin Bun ua ajuBjsuoa oj^
ouioa Biujoj bj ouijap as ts 'oiaaja u^ -jbiujoj ojuauíaja ouioa boijobj
-uis Biinouoine bj ainjaui ap zsdBa anj ajdtuais 'Bjjoaj ns ap ojjojib
-sap jb ajuauíBjajBJBd op^uoianjoAa bij uaiq is 'anb ojdaauoa 'biujoj
ap ojdaauoa oidojd ns Bjuana ua opuaiuaj BtABpo^ sbj^[ 'jEaiiBiuBj^
BiJoSa^Ba Bun ap aopiuijap oiuaraaja ouioa boijobjuts BiuiouojnB bj
ua opBJBdaa B^Bq ou Aajsiujafjj ouioa osoipn^sa un anb ap oqaaq ja
uoiauajB bj jbiubjj ap Bfap ou 'oadoana Á ouBaijauíB BisijBjnjanjxsa
oduiBa jap oajuap sajuapaaajuB sajs^ ajuB 'BjauBiu aainbjBna 3Q
*(g¿) BiuiouojnB ajdiuis bj ua anb sbui
oSjb ua BJBsuad as ^ojajdiuoo oaijaB^uis o^unfuoa,, un aiaap jb anb
'sand 'Bjjaaa^B^ • (ttBJainbjBna assjj ap ojquiaiui un ap a^a^d ubuijoj
anb^,) swiuviauaz sauoiotsodoud ap Á (t4BiJBuixjd upiaisodo^d Bun ap
soaquiaitu ouioa usuoiaunj anb,,) swiuvpunaas sauoiojsodojd ap BjqBq
jo^nB ja opuBna oSanj aaajtBdBsap 'juaiuaaiivjaji ja Jod a^uapaaajd
uoiaiuijap bj ua b^ BpBixjiqap oaod un 'uoiaisododd bj ap
-objbo ojuaiuaja oiuoa BaijaBjuis Bjiuouo;nB bj ap api bj anb
-ina uis 'jbjoub aqs^ •(¿¿)4tanbixB^uXs anA ap juiod ws auiouo^nB
juatuaAijBjai aaip-B-isa4o 'jajduioa anbixB^u^s ajqiuasua un,, :upiois
-odoud biubjj ja anb oj aiuijap BjBd 'jBpuaojg o^ái^ anBquado3 ap
B^sijBjnjanjjsa aajsnjt ja BqBjuaiJO as b^ojbub uoioaaatp Bun u^
•(9¿)4tarajoj aajn^ aunonB4p ai^JBd
^ibj au tnb aiuaoj aun,, :isb Bjdianpaj auodojd A uoiaBqoadB uoa
B^ia bj 'saig *f ajqos Biíasai ns ua 'pjaijuioojg oido^d j^ *(S¿)t4sam
-aui-sajja b ^uastjjns as 'ajqmasua aa^nB unanB4p ^uaiujBoijBiutuBjS
juBpuadap au 'inb ja xnBaijBUUUBJ s^joddBJ sap jsd sajja ajjua saaij
suoiiBjnaiiJB4p ajquiasua un,, najjiaj\[ 'V saouBjj ojjsaBtu jap uoiaiu
-ijap bj ua opBJídsui Bjsa pjaijiuoojg ap uoiobjo ap ojdaauoa jg

�un asidero material lo que ha impulsado a algunos autores a funda
mentar el concepto de oración en la unidad melódica. En ella se
apoya, según se ha visto más atrás, Julio Stenzel. Asimismo Bloch
y Trager, si bien, por un lado, siguiendo los pasos de Bloomfield,
definen la oración como "una expresión que no está en construcción
con ninguna otra parte del enunciado" (81), por otro, la caracterizan
de la siguiente manera: "todos los enunciados completos que termi
nan (en inglés) en una de las cuatro entonaciones finales: 1) decla
ración (statements), 2) preguntas sí/no (yes/no questions), 3) pre
guntas específicas (specific questions), 4) exclamación ( excla
ma^on)" (82).
Sin embargo, según ya se ha mostrado a propósito del examen de
la definición de Kretschmer (3.9.), la figura tonal marca lo que
corrientemente se llama período, que una veces coincide, pero otras
no, con lo que la tradición gramatical ha entendido en general por
oración y con los límites de la autonomía sintáctica (83).
A esa unidad fónica de orden superior puede dársele también,
como muchos lo hacen, el nombre de oración (84), pero sin olvidar
que no siempre coincide con la oración propiamente gramatical. Sa
bido es que las oraciones coordinadas y yuxtapuestas, que la misma
gramática tradicional ha considerado siempre como independientes,
están a menudo incluidas en una figura tonal. En español, por ejem
plo, esto es lo corriente en la coordinación copulativa y disyuntiva,
cuyos elementos integran una misma figura tonal vinculados por el
nexo esencial de la anticadencia (85). Y aun en lo que Tomás
Navarro llama coordinación de segundo grado, por existir una rela
ción menos estrecha entre los elementos coordinados, "el descenso de
semicadencia de la primera proposición indica que sin la proposición
siguiente no se considera acabado el período". Basta observar sim
plemente los ejemplos que, a título de ejercicios da el maestro espa-

(81)"In any given utterance, an expression which is not in a construction with any
other part of the utteranee is a sentence". Bernard Bloch y Georce L. Tracer, Outline
of Linguistio Analysis, Baltimore, 1942, pág. 75. Todo el cap. 5, al cual pertenece la defi
nición que antecede, fue redactado primitivamente, salvo el primer párrafo, por el propio
Bloomfield.
(82)Ibid., pág. 71.
(83)No hay uniformidad en cuanto al sentido y alcance del término período. La
Real Academia Española, por ejemplo, lo define en su Diccionario como "conjunto de
oraciones que, enlazadas unas con otras gramaticalmente, forman sentido cabal"; pero en
su Gramática dice: "Las oraciones se unen en el período de dos modos: o siguen unas a
continuación de otras, sin tener influencia recíproca entre sí, como Juan desea, Antonio
viene, papá descansa..." (pág. 289, ed. cit.), con lo cual da al término período otro al
cance completamente distinto del que le corresponde según la definición del diccionario, pues
en el ejemplo dado no existe enlace gramatical ni de especie alguna. Cf. R. Lenz, ob. cit.,
págs. 531-532; V. Briendal, ob. cit., pág. 76.
(84)Así, Salvador Fernández, Gramática Española, Madrid, 1950, pág. 24, dice:
"La unidad fónica cuantitativa de orden superior a la que están subordinadas todas las
demás es la oración. La oración comprende uno o más grupos fónicos. Se halla, por lo
tanto, delimitada por dos pausas en la emisión sonora y dentro de ella se producen tantas
interrupciones como intervalos existen entre los grupos fónicos de que consta. Lo que
comunica a la oración su carácter unitario y la convierte en categoría superior al grupo
fónico es la estructura conjugada entre sí de los diferentes grupos melódicos que la
componen. En este sentido la oración es una arquitectura cerrada".
(85)Véase Tomás Navarro, ob. cit., pág. 117 y ss.
— 156 —

�— ¿si —
'801 "3?d '0f6I 'saJiy sonang 'optua^ ojqDj ap o^nsa X nisaoj 'osNOiy oavwy (88)
•aojanj B[ o 'apuaijxa ej o 'osuad ospiduii JaniiJd oj^sanu anb uoisajd
-xa B[ BiAajqc 'aiuaÁo pp BpBJiui Bun 'ojsaS un 'opnuaui y -soipaui sojio aod aaporjaixa
as o uoiaBuoiua v\ ua eaznpBj) as cqp anb uis ajungpq pp pepiJouajuí bj ua bjoj jas
apand ospidmi ajsa ap pBpiun v\ anb jEpiAjo anb X^q ou anbuny '(c^g *3Bd 'g^^i; 'H0{IbNI
'ajuaam ou^as jj ua 'asvjf d^ a Djouod vj 'oavnovg *y Jod "Jia) aiuauíBauBJoduiaiuoa sepsp
onioa SBpBjapisuoa Jas uaqap saiJed ssXna X oduiai] p opgoqB Bisa pna B[ ua BAisajdxa
pBpmn Bjauíud B[ sa uoiaejo b[ anb aua^sos uamb 'oizaoj "^ unuiap oJisaF.ui ajisiqi p
jod Ep^p B[ sa SBpBuaaB sbui sauoioBzijaiaBJBa sb[ ap Bun 'oaiéojoaisd opn[ p apsa^
•ss X s^ "SBd '-jia -qo 'vavq X ni^ -g 'j^ •¡BaijBuiBJá p X oa;8o[O[ij
Eui^g p anb oun :uoijbjo ap soidaauoa sop jaaouoaaj aaajed aaiH.lg oidojd [^ (¿g)
•f9Z "3?d 'T^Í "PI (98)
n9-^ nts ojuatuiTAoni un uoo,, '[a ap
opi^es ueq ouioa sojjosou ua ua^iua sos^aA sns anb JaoBi| bjb&lt;í Bjaod ^
Baxa a| as anb ojai^juoa [a Bfa^^ad vuj^ij^ n\ ud viouapisa}j ap uoiobiij
-und b^ Bpoj ouioa B^Buas 'variHa\[ oiav^ a.xqos orpnjsa ns ua 'oSMoay
oayiMy #a[qB^ou ajuauíaB^napjBd aa^q as upiainjuí b^ ap p^ptnu
-ijuoo Bsa aaua^uBui aod aiuB^qBq \9 ua aanpoad as anb ojaqjuoa [a
'saoaA y 'aoaajo snua[ B^ anb sap^om soxdoad so^ aod Á 'soptuaisos
oaisij ozaanjsa un ap Á uoiouaiB Bun ap pBpqiqísodiut b^ aod 'opoi
aaqos 'pBpinupuoa ns ua Bioa 3A as afBnáua^ [ap [Baoduiaj pBpia^auq
B[ ua asaajaaA aapuajaad [B '[Buoxsuauíipii^nuí Á [Bqo[S 'Baii&gt;9[oaisd
uaBuii B-q ^SBaiistnSu^ Á SBaiSo[oisij 'sBaio[oaisd sapBpxsaaau aod
sopBuoiaipuoa Á uotain^ut B[ aod sop^iuaiao uB^sa sojsg 'soAtsaadxa
sos[nduit ap uoisaans Bun aSixa 'oSaBquia uis 'anb 'Buiaod osuajxa un
opoj aapuodsaa apand 'aaoa^ opB[Buas Bq ouioa 'BTaBqun uoiainiut
Bun y •soAisaadxa sospidtni sooba asaBjsajiuBui Ba^d aiaanbaa apand
Bturqn Bjsa sand 'C4BTaBnun uoiotniui o upiaBjuasaadaa,, uoo asaip
-unjuoo aqap ou anb 44otaBjiun OAisaadxa os[nduij?, * (¿8) (" * *J9IlIí^9
'aauípas^) 'aauíqasiaa^^) sb^sia ^á sauoiaiuxjap sb[ ap SBqaniu UB^undB
apuop Bia^q 'Biauasa ua 'sa anb Á 'voiSpjooisd upiov^o ubiub[[ saa
-ojnB souná[B anb o[ 'axaap sa ía^uB[qBq [ap oiaBjtun OAisaadxa os[nd
-uii [a sa 3A[anAua [buoj BanSij B[ anb O[ 'unuioa O[ ao^ *9"8
•uotaBao B[ aBaaaa
ap B[ uoiaunj Baxun ouioa aasod ou 'oaiuoj odnaS [a Bitraqap anb O[
ajuaui[BjuauiBpunj so onb 'Bsn^d B[ anb souiia tbá 'aauípaB^ ap upiaiu
-tjap B[ aBuiuiBxa [y 'uoiaBao ap soaquiatm o sa^aBd uoa aiaanao apns
ouistuí o[ anbaod ao[BA osBosa Xnuí auaij [Bna o[ 'ootuoj odna^ un
ap [^utj Á ozuaiuioa [a uoa 'a^uauíBAT^aadsaa 'puij ns ua A ozuaiuioa
ns ua aptauíoo aadmais upiaBao B[ anb sa opi^uas a^sa ua axaap Bpand
as anb oaiun O[ Bzín^) 'botuoj uoiaBziaajOBaBa Bun ap a[qisod sa ou
[BaijBuiBaS uoiaBao opBuxuiouap souioq anb O[ 'aiuatnSisuoa a(j
•BanStj Buisiui B[ ua SBjdtaasui sauoxaBao sop X^q 'BpunSas
B[ ua 'anb SBaiuaxtu '[BaijBuiBa uoiasao B[os Bun apuaadiuoo [buoj
Banij b[ 'Baauíiad B[ ua 'oSa^quia uig '(98)(saA3[j *y) *44Bpaarnbzi
B[ ap auatA zoa ns A || Bqaaaap B[ b bjubo afBuosaad [^,^ i (zaNa^f
MOi\[V}j Mvnf) *44SBfuBaBU SBpxSoasa sop pxaaajo am || 'Bja^ap Bsoao[[ ns
UOD (i :s^otsaadxa sa^uainSts sb[ (BiauapBa || BiauapBoiiuB :sBtuBa
sop) oaiuo^ Bmanbsa oiusnn un b uapuodsaa 'jsy #([buoi Bantj)
bdtuoj uoiaBao B[ A (BtuoupjnB ajuauíBa^aB^uis uoisaadxa) [Bai^BuiBaS
uoiaBao B[ aa^ua Biauapuodsaaaoo ap ^i[bj ^[ aBqoaduioo Basd [on

�Ahora bien, el impulso expresivo unitario no cabe con frecuen
cia en los moldes de la oración gramatical y recurre entonces a enca
denar éstas en serie, constituyendo lo que suele llamarse período.
Quizá en una primera etapa hipotética coincidieron impulso expre
sivo, figura tonal y oración gramatical, pero luego, como ha sido fre
cuente en otros aspectos del lenguaje, se separaron forma lingüística
y contenido psíquico. Y es precisamente este desajuste el que torna
inadecuadas, desde el punto de vista gramatical, todas aquellas defi
niciones que se basan en el contenido.
8.7.Hasta no hace mucho tiempo ha sido motivo de discusión
entre los lingüistas la determinación del lugar que corresponde a la
oración en el campo del lenguaje. El origen de la controversia se
halla en la afirmación de de Saussure de que "la oración pertenece
al habla no a la lengua"(89). Se orientan en una dirección análoga,
entre otros, Viggo Broendal y Alan Gardiner, aunque este último,
según ya dijimos, admite, en cierto modo, que la oración pertenece
también a la lengua, pues en todo acto del habla intervienen "hechos
de lengua" (palabras y esquemas gramaticales) (90). Parece evidente,
sin embargo, como señala Bohumil Trnka, que la oración posee un
valor lingüístico independiente del hecho individual del hablar (91).
El propio de Saussure, cuando quiere aclarar el concepto de lengua,
dice que puede dar una idea tolerable de ella una gramática y un
diccionario; pero es precisamente en la gramática, en la parte lla
mada sintaxis, donde hasta hoy se ha estudiado la oración. Nada hay
que impida considerar como unidades de lengua, almacenadas con
valor especial en la mente de los individuos, las estructuras oracio
nales. Ellas tienen en esencia, aunque funcionen en otro plano, la
misma naturaleza que las demás unidades lingüísticas (92). Además,
no hay que olvidar que lengua y habla no son sino dos aspectos de
una misma y única realidad: el lenguaje humano. La oración, "como
todo hecho lingüístico, pertenece a la lengua como estructura, como
forma ideal, y pertenece, en cambio, al habla, como realización, como
utilización concreta, individual, de una estructura ideal.. ."(93).
8.8.En síntesis, y sin pretender proporcionar una solución de
finitiva, que estimamos imposible en razón de la relatividad de los
resultados de toda investigación (8.1.), creemos que puede establecerse
lo siguiente:
1) Nuestro sentimiento de hablantes reconoce en el habla una
unidad expresiva, que los autores han caracterizado de diversas ma
neras, y que se conoce con el nombre de oración. Es una unidad
(89)Ferdinand de Saussure, Curso de Lingüística General, trad. de A. Alonso,
Buenos Aires, 1945, pág. 209.
(90)A. Gardiner, com. cit.; V. Briendal, Morfologi og Syntax, Copenhague, 1932.
(91)B. Trnka, en Actes du sixieme Congres International des Linguistes, Rapports
sur les questions théoriques et pratiques mises a l'ordre du jour, París, 1948, Question III,
págs. 19-30.
(92)Véase Luis Juan Piccardo, El concepto de "partes de la oración", Montevideo,
1952, pág. 15 y ss.
(93)Eugenio Coseriu, Sistema, norma y habla, ed. cit., pág. 49.
— 158 —

�— 6SI —
'(asnos uviinssnvs aifl ui) ((a8vn8uvj&gt;9 aifl /o auvjd aifl no sauipauios paavjd si aaua
•lúas aqj^ •uaqiouv o% uopiuifap ano uioif saiiva paivnns si fjasii ivatqo aifl ipiqon.
no auojd aifl 'auii% autos aifl iy 'sjoadsv aifl ifloq uodn siaqio jjps puv sjuatuoo
opumuas aifl uodn siaiflo 'ainianjjs jo nuof aifl uodn suoiiiuifap íiaifl asvq $ioifl.no
auiog •XjDjuaiuajdiuoo Ájjnnjmu aio puv sajüuv juauaffip luoif saqovoiddv Ajuo
aiv suoiiimfap snoiivci aqj^ ^pauiivia uajfo si sv ajqianpaui tou si uiaifl fo ^sow
jsSuoiuv Cíiusiuo8viuvn aifl imfl 'uaciacnoq 'scnoqs (dais ajqvsuadsipui puv snomaid
o 'AjjvaiSoiopoqidiu 'si ipiqcn) suoifiui]ap podiouiid aifl ¡o uopvuituvxa uy
'ajqv3{jviuai si
'toadsai stqi ui tno paiuva uaaq aavq ipiqcn sidiuanv fo Ajijuvnb snowioua aifl
puv uopsanb ui AioSaivo aifl auifap o% aiisap aifl pasnvo 'Ajjvinivu 'iovf aqj^
•aSvnSuvj fo Apms aiuoiqauAs aifl lof luiod Supivis o aouaiuas aifl 8ui
-japisuoa i paaiüv aavq sisiioaifl aSvnSuvj isoiu 'ipjoqtunjj uoa 'j aouis
3DM3ÍIM3S,, 30 IdSDMOD 3HI

AHV^M1S

•p^ptun Bi^oajjsa ua Bp as opoj apuop na ojajauoa
as^q B^ ajqos ua^nJisuoa as anb 'sauoiaBzqBinjoj ap sodij soiuijsip
ajuaraa^dinis ua^n^Tisuoa BaiSo^oatsd uoiaBJo bj á Baiupj uoiaBJO b^
'paijBuiBJ uoiaBJo B^ anb 'oSjBqtna ms 'asjBpiA^o aqap o^[ (¿
' i'Z'S) ^oijobjuis Biinou
-oin^ b^ ap sajxini^ so^ ap 4opo^ ajqos '^ SBnSua^ SBS^aAip sb\ ap
-aBjuts oduiBa ^p jo^Btu o^uaitaiaouoa un aauaiqo ap jbjbjj '
-sipui oíAajd osBd omoa '^ 'SB^a aajua sauoiaBpj sb[ aaaa^qsjsa Baas
^juauíBpunj BajBi ng 'BJopBzqBioi pBpiun B| ap OAijiuiiad ouB^d p
JBa^ BJBd Bjsxn9ui^ \o ainSas aqap anb ouituBa p sa BaiSopaisd B[ b
X Baiupj uoiaBao B[ b paxjBuiBjS uoxaBao B^ ap asjBjuoraa^ (9
•ofooisd upionuo uBmuiouap sounSp anb 'ajUB^Bq pp oiJBjxun oais
-aadxa ospduii p aqiaasui Baraoj uppBJO b^ 'unuioa o^ ao^ (^
*('S'8) pauBtuBaS uop^ao tb\ uoa
aaduiais appuioa ou anb oaad 'vcnupf upiovio asaBuiB[[ apand anb b^ b
'puoj BanSij v\ 'aoiaadns uapao ap Baiuoj pspiun Bun aisxx^ (f
'(**8) IdoiimwojS umonio ap aaqmou p asaBAaasaa aqap B[p
Ba^^ 'BapaBjuis BiuiouojnB uoa uoisaadxa b^ sa osanasip pp onurjuoa
p ua Bppouoaaa aas ap z^dsa puiaoj p^pxun Baauíiad w^ (g
BjaoSajBa Bun ap ojuairapa^qBjsa p BaBd Bppasd ap oiund p
'aiuauíBiaBsaaau 'opunSas p aas aqap so^p aQ 'oaiuoj ojoadsB X Buiaoj
'oAijBaijiuSis opiuajuoa ^so^uauíap ap sasBp saai ajuauípjuauíBpunj
uauaiAaaiui puop^ao BjaoSajsa u\ ap uopBanStjuoa B[ u^ (^

*(T8) tJ
-qo&gt;? ouioo Bptuijap a^uauíBjaiaisa Baunu oaad 'B^aasap uaiquiBj
ua X 'Bppouoo a^uauíp^TA aas apand anb 'BpBjaaBjupra X f

�and other times on the plañe of "speech" (understood as linguistic activity, or as
simple impulse to expression, etc.).
Nevertheless, in practice, considering real facts, the coincidences amongst the
authors are much greater than might be expected. This shows the existence of an
"a priori": an intuitive knowledge about the category in question. And so it is
explained that, frequently, the authors bend and stretch the limits of their own
definitions so that they may include certain expressions which a strict application
of their criterio would leave out. Let us recall, for instance, the over worked device
of ellipsis.
The difficulty arises because intuition apprehends reality iñ all the multiplicity of its aspects and relations, while the scientific observer attempts to endose it
from only one plañe. It seems that all that the sentence is, as a unity in the expressive
process, can be vitally known, and partly described, but never strictly defined.
The definition is here a methodological tool, a step towards something whose
whole essence will be beyond our possibilities of establishing the limits, due also
to the fact that 'every piece of research has only a relative stability'.
In the configuration of the sentence-category, three kinds of elements are
fundamentally considered: form, significant contents and phonic aspect. From them,
the first must necessarily be the starting point for the establishment of a grammatical category. Of course, this does not mean in any case that the form must
be the only aspect that should draw the attention of the linguist. The view wich
overlooks the meaning and physical substance that expresses it would be a partial
one. To rise, then, from the form to the contents and the phonic aspect, and to
descend again with new knowledge to the former plañe, that of the totalizing unity,
is, we believe, the way which should be taken.
Now, the first formal unity capable of being recognized in the flow of speech
is the expression with syntactic autonomy. The expressions with the possibility
of syntactic autonomy move between two opposite extremes. In one of them we
find the word, i. e. the smallest phonic unit capable of forming a linguistic act;
in the other, the syntagme made up by subject and predícate. The latter construction represents the máximum possibilities of solidary grouping, but any other type
of syntagme is also capable, in given situations, of enjoying syntactic autonomy.
Of course, the extremely complex and ever changing reality of language will
never allow us to grasp it wholly, and the consideration of concrete speech will
often surprise us with its problems. For instance, it is well known that the limits
between the parataxis and the hypotaxis are often uncertain, and this presupposes,
of course, a difficulty to limit the sentence. The existence of these borderline áreas
is frequent and is due, fundamentally, to the instability of every synchronic state
of a language.
From the phonic point of view, we may also recognize a higher unity, the
tonal pattern, and this we may cali a phonic sentence, but that does not always
coincide with the grammatical sentence. Generally, the phonic sentence frames the
unitary expressive impulse: that which some scholars cali a pyschological sentence.
We must not forget, however, that the grammatical sentence, the phonic sent
ence and the psychological senten^e constitute simply different types of formalizatton, which are constructed upon the basis of concrete speech-activity, in which all
these aspects are in cióse unity.

— 160 -

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3389">
                <text>El concepto de Oraciónpdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3390">
                <text>PICCARDO, Luis Juan </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3391">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Diciembre 1954, Nº 13 : p. 131-160</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3392">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3393">
                <text>1954</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3394">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3395">
                <text>Publicación Períódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3396">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="465" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="713">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/41d45f1226935dad7e8e8406b2e689b5.PDF</src>
        <authentication>e9f81d60fc5e1065df314b25ec2c71f9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="5449">
                    <text>- 96S •b n^ - a ^if *^ 'anbjjqnda^
"SS '^ '¿61 'S3J|
pjuoiipg 'pvpuaa o^ aP ^puasa vj 'jBSBqi[Bg uoa sj^ subjj x

anb uts 'ojafqo un b aSijip as Biouaiouoa Bg •oiuaiuuoouoo jap
-opuajm aa^oBjBO ja pBpiJB[O uoo opBjnjsod Bpanb mby \ sd anb
-qo un X 'o^afqo un oai^iosouSoo oj^b \a vmd Bq^uiBpaj uoib^j
•t soqa ap opBAijap ou X opBjadsaui ojuaiuiioajuoaB
un ap bjbjj as oaa^ *uoiaBi[duiB ns X soquiB ap O^uaiuiBuoqB[sa [a
auodns oiuaixuioouoa ^g -ojafqo X oiafns ap uotOBaqduii Bnjnuí b[ ap
BjBi^nsaj anb pBpuoiaaiuB uoa jBuiuua^ap a^qisoduit sa 'sBxuapy
'OAtiBJoqBp osaaojd un ap opBj
qnsaa [a sa oiuaxuiioouoa opo^ 'aouaixa opunuí [a aod BpBuoiojodojd
BtauBisns B[ aouaiui oiiquiB ns ua mujofsuvuj X Baqa^jaA Biauaiauoa
Bg uoiaijadaj a^duiis Bun ua ajsxsuoa ou sojdaauoa jod aaqes ^g
•sojep sns ap X a^uaasou^oa
oiuauíni^sur ^p pBpiuiijxSa^ ap bjiubjbS Bin^osqB sbui b^ sojispdojd sns
BJBd JBjnSasB aasap anb Baijpsopj uoxaB[naadsa Bun ap so^ unB
aA3[ sbxu Bf ap sa^Bquia so^ ajsisa^ ou a^duns ubi
•Biauatauoo B[ b
Bp ag 'Bai^ajodB sa ou joud^xa pspqBaí Bg 'o^aoouoa
oujoj ns ua bjt o^afns ^g 'ouisiui is ua opBjjaaua aaauBuuad
opunuí [g •ojuaxiuiaouoa ap oiob fB a^uaaajipui sa
Bg 'oaiuiBuip ojafns ja 'oAisBd sa oiafqo \a 'uoiadaauoa Bjsa ug
•opBjS ap X^q
•Biauasa ap Biouajajip Bun 'ajuaasou^oo Biouaiauoa b^ ua aaajBdB ouioa
buuoj b^ X is ua oial'qo \a aj]ua X^q ojs^ 'upiai^adaj Bjaui Bun b auai^B
as 'Bpipuaiua isb ^Bnjiaídsa pBpiApoB Bg *Bidojd Biauajstxa uoo p^pq
-B3J Bun Biouaiouoo BJisanu ua sowpnpojdau ^Bna ^a jod osaoojd un
sa ojuaiuiiaouoo ja 'BnuaSuy BAijoadsaad Bun apsap opBjapisuog

vi aa

DUDIS94JDD

Dijoso|!j D| ue JOU94X8 opunuu pp Duue|qojd
dOSOlld MOS73N

�éste deba ser obligadamente real. Como decían los escolásticos, la
intentio formalis es el acto del espíritu que se aplica a un objeto.
Los objetos sensibles forman una de las categorías de lo que
conocemos. El problema consiste en determinar si el hecho de cono
cerlos implica que son. Si el estar presentes a nuestro espíritu es la
garantía de su realidad exterior.
El sentido común asegura que estos objetos existen en sí, inde
pendientes de todo pensamiento. Son sustancias extensas, diversas del
espíritu.
Pero la naturaleza no puede ser totalmente exterior al pensamien
to, porque entonces sería como si no existiera efectivamente3.
El conocimiento lleva implícita la vinculación del espíritu con
las cosas y solamente es posible si sujeto y objeto son términos co
rrelativos.
Si los objetos de la realidad sensible son en sí, ¿cómo pueden ser,
al propio tiempo, para nosotros? ¿Cómo lo exterior, extenso, puede
estar presente al espíritu, inextenso? ¿Cuál es el objeto inmediato de
nuestro espíritu cuando miramos alrededor nuestro?
Desde un enfoque realista, el objeto del pensamiento es distinto
e independiente del sujeto. Las cosas mismas, no sus ideas, son el
objeto inmediato de nuestra percepción.
Siendo así, ¿cómo podemos salir de nosotros mismos para percibir
objetos que nos trascienden?
Malebranche, de neta formación cartesiana, vio con claridad el
problema. Si la relación cognoscitiva implica un vínculo del pensa
miento con su objeto, esta misma vinculación exige que los polos sean
de una misma sustancia. El sujeto pensante sólo puede ser testigo de
sus propias modificaciones. No conoce las cosas, sino las ¿deas de las
cosas. Exclusivamente la idea puede representarnos una realidad dis
tinta de nosotros. Ella es diversa del sujeto cognoscente y de la cosa
que conocemos merced a su mediación. La objetividad, que es la
garantía de validez universal del conocimiento, se funda sobre las ideas
claras y distintas, y es lo máximo que puede alcanzar el pensamiento.
Este realismo de las dos sustancias —el del espíritu y el de la
cosa — excluye, en verdad, la vinculación inmediata del pensamiento
con el objeto exterior. El conocimiento sólo es posible, ahora, por
intermedio de la idea. Queda desechada toda intencionalidad. La re
lación de conocimiento se dará por el rodeo de la visión en Dios.
Los objetos sensibles son reducidos a participaciones de la natura
leza divina.
El conocimiento, en esta doctrina, es una contemplación pasiva
de esencias invariables. No hay una actividad constructiva del espíritu
en la operatoria cognoscitiva.
El percepcionismo encara la cuestión desde un ángulo totalmente

3 Lachelier, J., La nature - L'esprit - Dicu, Presses Universitaires de Francc,
París, p. 18.
- 296 -

�- ¿63 •86S
'PB II 'IAXX1 'I '0881 *PHPBW 'sajojipa bzbjj ^ bXoj^ *Dat8ojo3 man^ s
'tS d 'IS61 'sJJBd 'U!JA *f '
0W3isA,s np uotwuuof vj swap ajvaaipatu aasuad to\ ap a¡ou aj uns sapm^

ouiod Bjuasajd as opunuí jg "sujja ap asjBuoisasod X sbsoo sbj b znj
jBp sa ojuaiuiiaouoa ap ojob [a ua Biauaiauoa bj ap uoiaunj sg
•oduiaij ouisiui jb sojafns souba jod opia
-ouoa jas apand oiafqo ouisiui ^a anb aBjjxa as o^diJOSuBJi o[ 9(j
"s tí^pioouoa bsoo B[ b b[iuiisb as aaouoa anb
o^afns [a anb unSas JBn^ auai^ ojuaxuiioouoa ^a • • •„ :oSanj Bnui^uoa
A "t^^^í^íl9^11! saiaadsa sns ajqos ouis s^soa sbj ajqos uasBSjaA ou
SBiauaia sbj anb ap Buad os 'oiusiui is ajqos njtjjdsa jap upixajjaj jod
jas ou b 'aiaadsa ns ou Á, 'opipuajua oj sa vwsiw vjpaid oj o^uvquia
uis Á íaoxp as unSas 'ua^Buit o aiaadsa ns ouis 'Bjpaid bj buijb ja
ua Bjsa ou ouioa :us^buii ns unSas outs '(as uinpunoas) sa ouioa jbi
ojuauuipaiua ja ua Bjsa ou opipuajua sa anb oj '' '„ :joija^xa opunuí
jap oiuaiuipouoa jb ojaadsaj ucuuido ns BpBjnuuoj BJ^uanaua as
^ouinby ap sbuio^ ojuBg ap Bjqo bj ap a^uBiJoduit aÍBSBd un ug

V^IXSV1O^S3 VT 3O 3Í1Ó03N3 33
•f opuniu jb jeqtJJE BJBd soiq
ap oijba as saviBasaQ 'soiq b JBajj BJBd opunuí jap oiajis as oaii
-SBjoasa o^uaiuiBsuad ja seajuaiui 'uosji^ auuaij^ BjBuas oj ouio^
¡SBquiB ajjua
X^q sauoiOBaijduii sBjuBna! 'oSjBquia uis j^ 'BUBisaiiBO bj ap 'p^p
-J8A so 'bjuiisiq "Buiajqojd ojjsanu ajqos uoiuido ns oau^ BOiiSBjoosa
bj 'oiJBJiuoa ja joj -jojjaiuB a^uauíB^Bipauíui ojuaiuiBsuad ja ua s^p
-BJjuapB saoiBj ap BjsiAOjdsap ajua^uoo Bun ouioa ou oja^ 'Biuapoui
bijosojij bj b oiuaiuiiDBU Bp B^sandsdj Bjsa ap pBpiJBijnaad b^
•ojafqo ns ap
bj Bqaiud oiuaiuiBsuad jap sujaiui pBpisaaau bj 'sajjBosaQ
•ojapBpjaA o^uaiuiBsuad jb Bpuodsajjoa pBpij^aj Bun
anb ja bzijubjbS anb jBuiuuaiap BqBosnq jBAaipaui bijosojij bj b^^^
•BUBisauBO bijosojij bj ua ozudiuioa ns auai^ 'aqauBjqajBj\[
ap BjSojoasouS bj ap 'ajuaiuBjanasa Bjsandxa 'ucuaBAuap BpnáB bj
uoo 'Bijod^ ua joijojxa opunuí jap Biauaisixa bj ap uoisjaAuoa b^
•ja b sajoijaixa sbsoo Bjuasajdaj Á 'njijjdsa ojisanu ap upioBOij
-ipoui sa 'uoiodaajad bj b Baijuapi 4Bapi b^ oiJBipaiujajui a^ua opoj
opinjaxa Bpan^) -o^jb Bsuaid ajduiaig qBuoiauajuí aiuauíBsojnáij sa
oiuaiuiBsuad jg *Bapi a upiadaajad aj^ua Biauajajip ^^q ou 'pBpund
ug 'sauoiadaajad sBJisanu ap soiui^sip ttsoAijBiuasajdaj sajas,^ uos ou
ssapi sbq 'UBjuasajdaj sbj anb s^api ap oipaui jod ou X 'siuauíBjBip
-auiui sbsoo sbj souiiqiajad sojjosou 'ojduiafa jod 'pjnBUjy un^ag
'soj2osou vuvd 4zaA bj b 'X ís ua
Bas ojafqo ja anb ua BunSjB pBjjnaijip Bjjuanaua o^[ 'oaua^ojajaq

�un conjunto de objetos. Es anterior y posterior al sujeto. Lo óntico
precede a lo gnoseológico.
La conciencia es una sustancia entre las sustancias. Una de sus
cualidades primordiales es la de dirigirse al objeto. El mundo le es
trascendente, en la misma medida en que cada una de las cosas que
lo integran son exteriores entre sí.
Para esta posición, la verdad se define como la concordancia del
entendimiento con la cosa. La emisión de un juicio con pretensión
de verdad exige su necesario soporte en la estructura de lo real. Las
relaciones del entendimiento deben corresponderse punto por punto
con las relaciones ya existentes entre los objetos de la realidad.
La misión de la ciencia consiste en hallar las coincidencias entre
las proposiciones lógicas y las estructuras ónticas.
La verdad, así comprendida, supone el dualismo de la represen
tación y del objeto. La verdad es definida por la realidad. El ser es
dado por supuesto. El conocimiento sería imposible sin la captación
de lo real.
La objetividad del pensamiento queda asegurada con el auxilio
de los principios de la lógica. Pensamiento correcto es sinónimo, en
tonces, de pensamiento verdadero. Y todo pensamiento verdadero,
directa o indirectamente, es el pensamiento de un objeto6.
La inmanencia, digamos así, es un producto de la trascendencia.
La filosofía posterior no habrá de aceptar pacíficamente este con
cepto de la verdad, basado en una presuposición del ser, porque es
el ser, precisamente, lo que se quiere buscar.
Como producto lógico, la verdad es una articulación coherente y
derivada de juicios, y éstos, a su vez, de concentos. El concepto es
producto de un intelecto que lo piensa. La realidad se reduce a la
verdad. La verdad, a la conciencia. A la trascendencia se llega, ahora,
por la vía ineludible de la inmanencia.
Según Spinoza, la verdad es una denominación interior al pen
samiento y no una relación con una realidad trascendente a la mente.
Si la idea es verdadera, debe tener un objeto que le es conforme 7.

EL PROPOSITO DE DESCARTES
Impulsó la elaboración cartesiana la inquietud por obtener para
el conocimiento humano un principio absoluto. La filosofía, como
ciencia universal sobre la que se basan las demás, debe estar fundada
con solidez. Esta finalidad corre serio riesgo de no ser lograda si no
aseguramos al pensamiento un camino que no conduzca al error.
A pesar de que todos los hombres poseen naturalmente la capa
cidad de juzgar con corrección, verificamos la existencia de una
múltiple variedad de opiniones resnecto de un mismo punto. Sucede
así porque no se han determinado las condiciones indispensables para

Gilson E., op. cit., p. 234.
Etica, I, Axioma 6.
- 29S -

�- 668 "6 d 'II 'sv¡So}ifit
nuvisauv^ sauoiaDjipa^ '*g 'jaassnjj,,x
•^ "d 'ii 'SDjSa^EX
If, "d 'ii 'svjSa^Zl
"tts^jjP0S9Q ap
^a S8JAn;j)M ua \qiz "d 'i 'aii¡dosopt{d ajaiwaud v\ %umpno% suoiiD1ip?f\[IX
"8l "d 'H ^ '0^1 "d 'I 'sunoosiQ0I
"ttS31JB3S0Q 8p SOJlia^ 18
ua S ^5 "d '^ ^ '91^ "d '^I SBpJan 'ij-tds^^ ^p uopaajiQ vj unod sajSa^j 6
"SJJBJ
'paBuiijiB^ 'apBiajj bi ap anbai^ioijqig 'sajjnasaQ ap saujiaq ia samnaQ ua íi "d
'8iUBd auiaixnaQ ia '¿-921 "dd 'aiiJBd aaaiuiajj 'apo^a^^ vj ap sunoasiQ aq 8
ex a[qBqojd o^ 9ju9ui[B0ipBJ Bmuiqg os[Bj o\ A
OJ9pBpj9A O^ 9JIU9 OiaCip9UU9JUt 9JIXUpB OU BUBI89)JB9 pnjTlOB B'q
•fl BAIIOnp^p BT9U919 BUIl 9p
bjs9 opu9iuiAOjd unB 'uoioBjuai Bun^uiu 9iuB jiquinons 9[qisod 89 ou
UOD JB8BJJB óiUOWVOi^OJdlll 9J9Illb 9nd
B[ U9 anbjod 4oid9ouo99jd 9;s9 jbziuibj
-UO9UI BIJ9g "OpBSIA9J 9nj OU OIS^ "BI9U9I9 9p OJOpOUI Htl
— OAni9p as sajjBos^Q ap Baippjaui BiauaSixa
uod oja^ -sajJBDsaQ jod BpBZBjj Bpuas B[ jajjoDaj Bosnq
oaiioui ajsa U0^ "ttBsojn^u Biouaio^, Bun bijoso^ij v\ ap jaDBq auod
•oad as uaiquiBj '[jassnjj 'odui^ii oajsanu ap aopssuad opqps ^g
*CT SBI9U9I0
O I-••
SBisa ap B[ b [BnSí duqiunppjdo Bun BDzajjo ou anb oiafqo un^uiu ap
asjBdnoo uapand ou 'pBpjaA B[ ap ouiuibd oioaj ^a jBDsnq uauodojd
as sauainb oaa^ "Bujauíoa^) A BDijauíjiay JBipnisa aub ^Bq BAtsnjo
-xa buuoj ua anb ainjauoo aqap as ou oqoip BAajj as ojubiid aQ
\x pBpjaA bj b ajuauíBnpisB sbui aanpuo^ 'oiqureo ua 'uoxa
-onpap Brj "BiDuanDajj uoa Bu^Sua sou Biauaijadxa bj anb ap uoidou
souiauaj( "sajBjniBu SBi^uaiD sbj jod 'Bisa í BDijBuiajBui bj jod
bja bj sa Bjjanby 'sbsoo sbj ap ojuaiuipouoo ja BJBd soraauod
-sip anb ap soionpuoo sop soj uos BiDuaxjadxa bj X upioonpap Bg
"xx sajBjaua^ X sajduiis sbsoo ap oju9iiubjbjj jap auaiAOj^ "sajBjniBu
SBiouaia sbj ap bj anb ^pijos sbui sa BDiiBuiaiBui aaquinpijjao Bg
•ox sojuaiuiBuozBJ sns ap BiouapiAa X Bzaiaao bj jod 'sopoi ap ajqBjtqnpur
sbui oiuaiuipouoD ja Buotooodojd sou Bjjg "BDiiBiuaiBui bj :jBapi un
opBjuBjapB jod 9U9ii jbzubdjb auodojd as anb Biouaio ap odii jg
*g tt^9p^^^B uapand sojja anb oj b opoi ap
ojapBpaaA oiuaiuiiaouoo jb 'Biauaio ns ajuauíBAisaaáojd opuBjuauínB X
sajnnut sozaanjsa ua asJBiiBj uis UBjBajj X 'osjbj sa anb oj ojapBpjaA
sbuibC uyjpuodns ou ajuamBjoBxa uBAjasqo sbj anb sojjanbB saj^no sbj
b sbiobjí&gt; 'sajiDBj X SBJJ9I9 SBjSaj sBjjanbB,, opoiaui aod apuaijug
*8 uaiiuii oj anb b soj^o b Jionpur Bjua^ur o^[ "ja BJBd
jun Bas aj anb uod aiuaiDijns sa ag "Bjsapoui sbui sa uoisuajaad ng
•sopoj bjb¿ opijBA opoioui un ap bibji as o^[ "pBpjaA bj ap BsnBO bj ap
osaj^oad jb 'a;uauiaiuain^isqns 'ainquiuoo X soiuaiuiiaouoa sns jbjuoui
-nB BJBd 9ajis aj anb 'oun opBJiuooua jaq^q Bsajdxa saiJBDsag
•Bisandsip aiuauíBuas BiJOioaXBJi Bun 'opo)aw
un bjjbj aoBjj 'p^pjaA bj b SBpnp uis an^ajj ojuatuiipuajua ja anb

�Por otra parte, preside la disposición metódica el criterio de una
ciencia pura de las "relaciones" y "proporciones", que, en definitiva,
reposa en los conceptos de ordenación y medida. Sólo la matemática
estaba en condiciones de cumplir con esa exigencia.

LA DUDA Y EL ITINERARIO DEL MÉTODO
—A—
Para obtener una fundamentación absoluta del saber, es necesario
estar advertido de las causas que con frecuencia desvían al entendi
miento del derrotero de la verdad.
El filósofo se somete, por su propia voluntad, a los rigores de
una duda metódica en los comienzos de la investigación. Es preciso
dudar con sinceridad, siendo lícito tener tal actitud ante todas las
cosas susceptibles de conducirnos a equívocos lu.
La duda cartesiana, a diferencia de la profesada por los escépticos, es un severo medio de selección, que presupone de antemano
la verdad y la capacidad del entendimiento humano para llegar a
ella 17. Sólo radicalizando la duda queda demostrado el profundo sinsentido del escepticismo.
Pero esta refutación exige una previa actitud de cautela y me
sura en la formulación de los juicios provenientes de la investigación.
Algunos de los pensamientos son como las imágenes de las cosas.
A ellos aplica Descartes el nombre de ideas18. Tomadas en sí, sin
referirlas a ninguna cosa, las ideas no pueden ser falsas19. Sólo los
juicios son pasibles de error. Y el que con mayor asiduidad se da en
ellos, consiste en creer que las ideas que se encuentran en el enten
dimiento son semejantes o conformes a las cosas exteriores.
Descartes se atiene a la clásica definición de la verdad: adaequatio
intellectus et rei. Lo verdadero y lo falso se dan en el pensamiento
discursivo. Un juicio es verdadero si separa o une lo que en la rea
lidad está ya unido o separado.
Hamelin hace a este propósito una observación: "Una de las
fallas esenciales de Descartes es el no haber advertido con perfecta
claridad todas las clases de falsedad que las ideas comportan, y el
haberlas sustraído al examen de su duda, no obstante todos los riesgos
de error que ellas suponen" 20.
Sin embargo, encontramos en las Méditations un pasaje bien
claro donde nuestro filósofo establece una posibilidad de equívoco en
las ideas. Veámoslo: "Aunque — como ya he dicho — sólo en los
juicios se encuentra la verdadera y formal falsedad, en las ideas en-

16Les Principes de la Philosophie, I, 2; en "Oeuvres et Lettres de Descar
tes", p. 571.
17Discours, III, p. 145.
18Méditations, III, p. 286.
19Méditations, III, p. 286.
20El Sistema de Descartes, Ed. Losada S. A., Buenos Aires, 1949, p. 122.
- 300 -

�- 108 'Lfl 'd 'AI ^suno^siQ zz
'ZLZ d "I 'suonmipo^ zz
'"^6^ 'dd 'III 'suoijvjip^^^l is

-raaiap noo osuaid oja^ *opuBuos Xojsa ou 'o^[ 'ou^ns un anb osiaajd
X ojuijsip sbui oqanuí aaajsd aui oisa opoj^ 'O[[a ap ejuana bjb[3
Xop aui X ozBjq [a ojuba8[ 'Bjnqos B^aajjad uoa ojio b X opB[ un b
BzaqBa B[ OAanuí íoquasa anb ua [adBd [a ajuauíBJBp uaA soto sij\[
¿BJoqB opuBuos ajBjs^[? ¡oqaa[ iui ua Biuuop 'oSÜBquia uis X 'soubui
sb[ aaiua [ad^d un uoa 'o^anj ^B ojunf 'ssaui B[ ajUB opB^uas 'opxjsaA
'Bjoq^ omoo BqBjsa anb opBuos aq saoaA SBiuBn^)! '(jotiajuB ojBJjBd
^a ua so[[a b aaaijaj as) sojBsuasut sosa b uaajnao sa[ as anb sb[
ouioa 8B[JB[[aqBasap Á. eapuiisojaAui ubi sbj^o á sa[Baj sBsoa 8B[ bou
-ans ua suuBjuasaadaj Á juujop ap ajquin^soa B[ o^uaj anb 'ajuau^^
-isuoD jod 'X ajquioq Xos anb jBpiAp) ap aq ou *o^jBquia ntgM
•opaa^q ajUBisqo ou oqap 'uaaauaijad aui soubui stui
Á sozBjq siui anb X inbs Xoisa oX anb oqaaq [ap 'o[duiafa jod 'jBpnp
oai^o[ Bozaj^d ou anbuny 'sajouajxa soiafqo so[ ap Biauaisixa B[ ji^
-iuipB BJBd Bsoaapod uozbj Bpoj ap souiaaaJBa 'sand 'BdBja B^sa u^
:, •'SOJiosou
ua sjuasaad ajuaiuBsoiaaisiui japod un jod SBpianpojd jas ñaiquis^ uap
-and 8d[qisuas sauoioB^uasajdaj sb[ anbjod 'sajoxjajxa sbsoo sb[ a^uaui
-BAi^aaja us^uasajdaj anb a)uaiuB¿aia Jijiuips ajuatuaAuoa sa o^ oj)
-sanu jBsad b uauoduii sou as sa^ijosuas soi^p so^ #eopi)ua8 so[ jod
8Bpi)iuisBj) 'joua^xa opuniu [ap sbsoo sb[ ap Biauaisrxa B[ ua Bzaui
-jij uoa jaaja aaBq sou [Bjn)su uoiDBuipui buq *o)uaiuiipua)ua [ap
o sopijuas so[ ap uauaiAOjd 'souibzi^bub anb so)uaiuiiaouoa so^
\z pBpi[iqB)iqnpui Bsojn^u Bun ap UBjanj is anb p^p
-xjn^as buisiui B[ uoa SBjjaiaui sauoiuido a^uauíunuioa uanáts anbjod
'Bpnp B[ ap ziuib) [a ua SBpiujaa jas uaqap sajquin^soa sb[ uaiquiB^
•pBpiJOinB BpBjqiunaua sbui b[ ap SB[[a UB¿uaAoad anbuns 'sBpiqiaaj
SBZuBuasua sb[ ap asjBÍodsap osiaajd sa sa^uB oja^ 'pspjaA B[ bjb[3A3j
as joijajuí ns ua anbjod 'ouisuu is ajqos asjB3[OA ^qaQ \z sapspas^Bj
jB)daaB ou BJBd oíainí [a japuadsns a)uaui[Biaiui aqap ojosopj [^
oX Xos 'sBjapspjaA opuais uns 4anb ap SBpnp oSua) oaoduiB) osa jod
íjas ou [ap 'Bpsjuasajdaj ssoa B[ Jin^m^sxp BjjqBS ou anb pspqsaj
Baod ub) jaaouoa b usp aiu 'sBjapspjaA uos is tB^aajjaduii sa anbjod
4Bza[BjnjBU iui b oS[B b)[bj anbjod iui ua us^sa anb X BpBU B[ ap uapaa
-ojd anb suasua aui [bju^bu ziq b[ 'uos ou anb sssoa UB^uasajdaj is
'sbs[bj uos is íoX anb JO)tiB sbui sBapi ss^sa b jinqiJiB ouBsaaau sa o^[
•bs[bj Bjas OAijisod X [Baj o^[B ouloa B)uasajddj o[ ara anb Bapi B[
'jo[B3 [ap upiaBAijd buii anb sbui sa ou ojjj [a anb o^jaia sa ig #sbij
-buiSbuii o sa[Baj sapBpi[Bna jo[bo X oijj uos is X íoijj [ap uoiaBAijd
Bun jo[b^ [a o jo[B3 [ap uoiaBAud Bun a)uauiB[os sa ojjj [a is usuas
-ua aiu ou anb 'sB^ui^sip oaod ub) X sbjb[o oaod ub) uos jo[bo [ap X
oijj [ap oSua) anb SBapi sb[ 'o[duiafa joj -ssoa suná[B Bjanj is ouioa
sa ou anb o[ uB)uasajdaj opusna [Bija^Biu pspas[Bj B)jaia souiBJ)uoa

�miento en lo que en este momento me pasa y recuerdo que dur
miendo me frotaba los ojos para convencerme de que no estaba so
ñando, y me hacía las mismas reflexiones que despierto me hago
ahora. Eso me ha ocurrido muchas veces. De aquí deduzco que no
hay indicios por los que podamos distinguir netamente la vigilia
del sueño" 24.
Incluso debemos dudar de cosas que nos parecen firmes, como
las demostraciones matemáticas. Muchos hombres se equivocan en esa
materia 25.
Llevada a sus últimos extremos, la duda nos hace asomar a la
primera afirmación verdadera, que es, por eso mismo, el primer
principio de la filosofía: dudar significa pensar, pensar significa exis
tir. Cogito, ergo sum. Si pienso, quiere decir que existo. El yo es una
sustancia cuya naturaleza esencial es el pensamiento2G.
Nada es más fácil de conocer que mi espíritu. Y lo hago por
medio de la intuición 27, entendiendo por tal "la iluminación del es
píritu que permite a éste ver o la luz de Dios las cosas que éste quiere
revelarle: se adquiere por medio de la acción directa de la claridad
divina sobre nuestro entendimiento, el cual no debe confundirse en
esta función, como una fuerza activa, ya que se limita a recibir los
rayos que sobre él vierte la divinidad" 2S.
Hamelin afirma que el cogito es la verdad de un razonamiento
más que la de un juicio, y que constituye en el orden del pensamiento
una marcha del pensamiento al ser29.
La preocupación cartesiana de saber si nuestras ideas correspon
den a realidades, encuentra en el cogito su primer triunfo indudable.
Para decirlo con palabras de Husserl, el giro hacia el ego cogito
constituye la base apodícticamente cierta y última de todo juicio,
en la cual se debe fundamentar toda filosofía radical30.
Ha quedado determinada la estructura óntica del pensamiento.
Alcanzamos nuestro ser en la medida que pensamos. Bien dice Ha
melin que el ser que el cogito establece es el ser del pensamiento. Y
nada más. Conozco primero mi espíritu que mi cuerpo.
El mérito del descubrimiento cartesiano del pensamiento consis
te, según Louis Lavelle, no tanto en dar a nuestro ser propio un
carácter subjetivo, como abrirle un lugar, gracias a esta forma sub
jetiva, en el interior del ser absoluto, donde la presencia nos es
entonces revelada por la revelación de la existencia del yo 31.

24Méditations, I, pp. 268-9.
25Principes, I, 5.
26Discours, IV, pp. 147-8; Principes, I, 7: Méditations, II, pp. 274-5.
27Regles, III, p. 44.
28De la correspondencia de Descartes, citada por E. Cassirer, El Problema
del Conocimiento, Tomo I, p. 509. Cfr. Regles, III, p. 43 y XI, pp. 72-3.
29El Sistema de Descartes, p. 140 ss.
30Husserl, op. cit., p. 33.
31La présence totale, Ed. F. Aubier, París, 1934, p. 68.
- 302 -

�'991

808 *c;^ 'i 'sadpmjj 12
'* X 62 'I 'sadiautjj í ^^ #d 'j[
82 'd 'III 's;uo:jDvpa¡\¡ 58^1 d '^i
'¿1 ''d 'II 'sjnoasiQ 9S
'8*1 '^1 '^yj 'sunoosiQ SE
-d 'j^y 'suotiDiipa^^ ^
d 'A 'sjtioj'.^?(7 '2 'II 'sadpmjj i 0
I 'II X ^S X 2f 'I 'sadiamu^ í 2 : "d 'i ^ 'suoiiviipa^^l ES
[5 'j 'sadiowjj ÓE

*ze optqap sa ouiod
•uoo o[ anb ^nbe b aiuauíBjsaijiuBiu aoajBdB anb o[ oms is na apuaad
-uiod ou anb 'soajo &lt;so\ ap aiuaaajip Á ostoajd ubi sa anb (ojuaiuiio
-ouoa) ^nbB 'ojwíjsip Á íso[jbjtui b soisandsxp uB)sa sofo soajsanu Á
aiuauíBsuaiui ubupb sajuasajd opuBjsa anb apsap soiafqo so^ ajuauíei
-B[D jdA souiiaap ouioa isb ío^ua^B n^ijídsa un b ojsaijiuBxu X aiuasajd
Bjsa anb o[ b oxd\o ouibj^ o^^ :aaip sou soidiouuj scq ua ^
*9e Bpnp jouaui B^ b oijts ^fap ou anb ajuatu
-vjurisip Á ouvp ubi niíaidsa oaisanu b Biuasaad as anb oj
ouioa jbuioi soxuapod o[ps anb Buasua opojaui ^ap B[^aj Bjaiuud
*^^jTIsTxa oiJBsaaau sa jBsuad BJBd anb
o^og "uoioisodoad Bun ap p^pss^Bj o p^pjaA B[ jBuiuua^ap BJBd
-as oija^tao un bCtj ou 'ouisitu is ua 'ojiSoo pp ojuaiuiijqnosap [^
^a—
•Bpxqaouoo jas
Bjurjsip X bjb[D Bapt Bun ap ojafqo sa B^a anb apsap 'oiuaiuiBSuad
[a jod Bpiq.io^qB anj uotsuajxa Bidoad B[ 'saaopBnuijuoo sns ap B[ ua
oiuoo sajjBOsaQ ap uoiaBjipaui B[ ua oiub^ 'b^jb^ b^ b oja^ 'ajqisuas
opunuí pp pBpiJouajxa b[ jBJi^^asB BJBd oiajis 'Bsuaixa BiouB^sns X
aiuBsuad bioubjsus ap 'bsoo X n^ajdsa ap ouBisa^BO ouisqsnp [g
•[bjjouiut 'saouojua 'sg qa uoa jtjoui
b BpBuapuoa Bisa ou 'odaana [ap a^uaipuadapui aiuaui[Biauasa jas
JO&lt;J "BpBaJD OpiS BJJ 'BIJaiBUI B[ ap BpjBJJXa OpiS Bq OU BUI[B [g
^s sopiun a^
-naurnpunjojd uB^sa 'ajuB^sqo o^[ 'soaua^ojaiaq uos odjana X njijjdsa
anb 'sand 'oXnpuog #orJBJiuoa o[ opoj ajjnao 'odjana ouioa ^a[qtsiAip
Xos ou 'itu ua sajjBd jin^uijsip opand ou 'oiuaiuiBSuad oraog
•E8 osuaixa sa [Bjodjoa a^ua ouioa 'uots
•uajxa ap aaaj^a 'ajuBsuad ajua ouiog 'ouisiui js ap Biut^stp X bjb[O
Bapi Bun oduiaij oidojd [b X odjana un aasog 'SBquiB ap auoduioa as
ouBuinq jas [g -[Bjodjoa B[ ap BSjaAip sa ajuaSipiui BzapjnjBU Bg
•&lt;t[BJodjoa Bsoa
jainb[Bna ap Bapt B[ anb Bjutjsip sbui aiuauid[qBJBdtuoaui sa 'odjana
[B uaaauaijad anb sb^ ap pBpipa BunSutu ap Bdiatvi^d ou X ucus
-uaixa ap aaa^Ba 'Bsuatd anb Bsoa sa oiuBna ua ouBtunq mtjjdsa [ap
o^uai anb Bapt Brj,, raatp sou uoiaBjtpa^\[ ^j b[ ap ozuatuioa [y
•oiuats X buiSbuit 'ajatnb ou 'ajatnb 'BSatu 'buijtjb 'aqtauoa
'apuaijua 'Bpnp anb 'jtaap sa íBsuatd anb vsoo buq ¿oX Xos on)?
'ze bjjo ap pBptsaaau jauai uts Jtjsixa apand anb Bsoa Bun BiauBjsns jod
otuipp j^ ^^[[BtauBjsns otja^ja [b asjaBj^sns opnd ou

�Si el espíritu necesita adquirir un criterio para la certeza, es
debido a su imperfección. Y es imperfecto porque duda. La verdad
no se da directamente. Bien frecuentemente incurrimos en errores.
Tenemos propensión a recibir los datos sensibles como verdaderos,
cuando una actitud crítica ante los mismos descubre que muy asi
duamente nos engañan.
Por eso, el criterio de la verdad exige una garantía. Si soy un ser
imperfecto y puedo concebir lo verdadero, que es perfecto, se debe
a un ser superior a mí. Es decir, "un ser más perfecto que el mío".
Además, esa idea de la perfección no puede tener su origen en la
nada y tampoco puede depender de lo menos perfecto 38.
El único ser que puede proporcionar esa garantía es Dios. El
nos revela la verdad por medio de ideas claras y distintas.
La evidencia de la verdad sólo la confiere la razón, el enten
dimiento 39.
Si bien los sentidos intervienen en el acto cognoscitivo, concu
rren a título de auxiliares del entendimiento, la imaginación y la
memoria. Sólo la razón está en condiciones de decirnos si nuestras
ideas o nociones tienen algún fundamento de verdad 40.
En su oportunidad veremos el rol que desempeña la veracidad
divina en relación al problema de la existencia del mundo exterior.
Veamos a continuación la opinión cartesiana respecto del error.
Nos equivocamos debido a nuestra imperfección natural. El error
es un defecto 41. Se explica porque mi capacidad de pensar no es ili
mitada. Pero el error es igualmente una privación42; es decir, que no
pienso algo que podría y debería pensar.
Dios, suprema bondad y perfección, no puede querer que yo me
equivoque. Ocurre que, aparte de conocer, puedo elegir.
El libre arbitrio es amplio, y consiste en la facultad de poder
hacer una cosa o no hacerla, afirmar o negar, perseguir o huir de las
cosas que el entendimiento nos propone. Cuanto más nos inclinamos
a una cosa, tanto más libremente la elegimos o la abrazamos 43.
El entendimiento por sí solo no asegura ni niega nada; sólo
concibe las ideas de las cosas que puede afirmar o negar. El error
no proviene tanto del entendimiento como de la voluntad 44. Ella se
extravía con facilidad. Por extenderse a cosas que no entendemos, nos
conduce al equívoco.
Con todo, la pregunta inicial no ha sido respondida. ¿Cómo
siendo Dios la suma perfección y bondad puede permitir que usemos
nuestro libre arbitrio muchas veces en sentido diverso del de la
verdad?

38Discours, IV, p. 149.
39Discours, V, p. 152.
40Méditations, II.
41Méditations, IV, p. 302.
42Méditations, IV, p. 309.
43Méditations, IV, p. 305.
44Méditations, IV, p. 304.
- 304 -

�- 908 'Sí d 'III 'S
'í d 'ni 'S
&gt;d "í?3 do "a 'uosno 9*
'ZIZ "d 'I 's

bj jod anb sbui ojjas uapand ou sBUB^aj SBpuanoasuoo sbj ^ 'upp
-in^UI BJ jod 9JU91UB[OS UOS O[ SOldlDUIjd SOJ 9llb O}UBJ U9 ÍSBJJBJ9J}
-ISUO0 9p BJ3UBUI BJ UllaS 'uoioonpap BJ JOc! OUÍO9 UO19IIHUI B[ JOd
oiub^ SBpioouoo J9S u^pand oidpuud jsuiud un ap BjBipaiuui bio
-u^noasuoo uos anb sauoioisodoad sb[ anb B^^nsaj apuop aQ Bijouiaiu
tb\ B BpBisajd ^ptd b^ 'opoui o^jaio ua 'anb ouis 'ajuasaad Biauap
-iAa Bun 'upiainjm B{ oiuoo 'Bjisaoau ou uoioanpap b[ anb ua X íou b[[
-anb^ ua Á uoisaans Biaap o oiuaiuiiAoui un aqiauoa as B^sa ua anb ua
B^J91D uoioonpap B[ ap upioinjut B[ souiin^uijsipw 'BAi^iuijap ug
•B8O0 BpBD
ap uoiam^ui BJBp Bun uoo 'oiuauuBsuad jap onuxiuoa ojuaiuiiAoui
un jod soiaaia soidiouud ap 8B[opu9ionpap —sbuisiui is jod saju^ptAa
u^as ou anbun^— ajuauíBJB^o jaaouoa souiapod anb sbsoo s^qanuí
X^q anbaod uoiomiui B[ b ojunf uoioonpap B[ ap souiB^isaoau j^
•Bza^jao Bpoi uoo soj^osou jod SBpioouoo
sbjjo ap BUBsaaau Biouanoasuoo uos anb sbsoo sb[ SBpo^ souiBqoad
-uioo ^no B[ jod uoiOBjado 'uoponpap b^ BSioaad sa uaiquiBj oja^
•soiuaiuiBuoz
-bj ap odij qpo^ ua ouis 'sauoioBiounua sb[ ua o^os ou Bzajjao b[ o^is
•uoo BAa[^ upiotnjuí B-q *sapBpjaA sbjio SBqonuí X souiBsuad anb souiBq
-ojduioo uaiqiuB^ 'Biouajsixa Bjjsanu souiBoi^i^aA uoioinjuí b[ jo^
•if, upyjonp^p b^ X uppmjm B[ :so^[a uos soq -pBpjaA B[ ap uoisasod b^ b
uBAa^ o[ anb so^onpuoo so[ jod opBijuoo jbjisubjj a^iuLiad aj anb
bijubjbS bj ajquioq [B bÍojojo X 'Bpnp Bpoi a^uBjadoui bujoj 'BuiAip
pBpiOBjaA B[ ap 'soiq ap oija^ijo ¡a 'ajuauíBsioaj^ 'osjaAiun p ua
X^q anb [buoiobjji o[ ap opquiis un ouis sa ou oitói^ui oma^ ^g
'saaojja sopunjojd ap
souapl uBjsa soioinf soj 'sbioubisuiiojio SBsa ug *o)uaiuiBsuad oajsanu
uBuiuiop sauoisBOo ua anb SBiouanyui SBUBJixa b sopiiauíos 'sojmtf
X sdju^Supuo^ sajas ap uoioipuoo BJisanu BiouBAapj ap jauod ajainb
bubis3)jbo Bjjoai b^ ua jojobj ouBjjxa aisa ap uoioonpojjuí Bg
*9^ o^SqBiu oiua^ pp ojuauín^jB p UBd^osa
'Bjp ajqos BXodB as anb 'soiq ap Biouajsixa B[ ap B[ X 'Bjaiuud B^ sa
anb 'ojiSod pp Bpuappa bq "BiouspiAa b^ b BUBiuaiua^duioo bj^ubjbS
Bun jBp ojafqo jod auai^ ou ouíáipui oiua^ pp ojuauín^oB ^g^
soujaoBq ua opsuadiua ouSijmu oiu^S un Xbq 'uoiouaiB B[ saoaA SBqo
-nui opBiuB^ Bq anb sisapdiq Bun b saouo^ua ajjnoaj sajJBOsaQ
•pBpiuiAip b^
ap vpudSd bj b SBuaÍB aiuaiujBjoj SBjsa sauoioipuoo 'bioijbui X uoiooaj
-jadiui X^q ouB^ua ja ug Mijuaiu iu souiBUB^ua apand ou soiq

�teoría de las ideas
Los sentidos nada pueden decir sobre el ser, desde que sólo pro
porcionan "impresiones" momentáneas. Verdadero y falso son deter
minaciones del entendimiento.
Los contenidos de las cosas sólo pueden estar representados por
las ideas que provienen de nuestra propia capacidad de pensamiento.
Si bien se da en el sujeto, la idea es diversa de él y de lo que
ella representa. Representa, pues, una realidad distinta de la concien
cia. De ningún modo es una forma de ser del sujeto.
El ser de la idea no es el de un fenómeno, sino el de una esencia.
Hay tres clases de ideas: ficticias, adventicias e innatas49. Las
primeras son obra de nuestro espíritu. Las segundas proceden de ob
jetos que nos son exteriores. Y las últimas, como su misma denomi
nación lo está diciendo, han nacido con nosotros.
Esta división cartesiana de las ideas tiene el propósito de ave
riguar si ellas son capaces de dar testimonio de alguna existencia dis
tinta del sujeto que las concibe.
Las ficticias, por su propia conformación, no son de interés en
este sentido. Tenemos una inclinación natural a admitir como cierto
el contenido proporcionado por las ideas adventicias, factura de los
sentidos. Por las razones conocidas, la aceptación indiscriminada del
realismo sensible no es de recibo. Esas ideas, pues, son incapaces por
sí mismas de revelar una realidad ajena a la del sujeto. Resta, enton
ces, la elucidación del valor de las ideas innatas. Son inmutables, eter
nas y necesarias. Verbigracia, las nociones geométricas, los axiomas.
Descartes señala que las ideas pueden ser entendidas desde dos
puntos de vista. Por un lado, como modi cogitandi —modos de pen
sar. Como tales, son meros acontecimientos mentales. Este es su ser
subjetivo, su realidad formal.
Pero también es posible considerarlas como imagines rerum
—imágenes de cosas. A estas llama Descartes, con propiedad, ideas 50.
Por representar un objeto —cualquiera sea la naturaleza de éste—
la idea tiene un contenido que es real. Así mirada, la idea posee una
realidad objetiva.
Esta realidad objetiva no se da de igual forma en todas las ideas.
Las que representan sustancias tienen mayor realidad objetiva que
las que representan modos o accidentes. Tener más realidad objetiva
quiere decir participar de más grados de ser o perfección 51.
Toda idea tiene una realidad formal y un grado mayor o menor
de realidad objetiva. En tanto la pensamos, la tornamos presente al
entendimiento, aunque lo que la idea representa carezca de exis
tencia real. En tanto realidad formal, la idea tiene un ser en el pen
samiento.

49Méditations, III, p. 287.
50Méditations, III, p. 286.
51Méditations, III, p. 289.
- 306 -

�- ¿08 '82 'd 'II 'suovnjtpa^^i ES
'06^ 'd 'III 'suoiiviipa^^ -s
•CQ 0[J900UOO 3JTIUJ9d SOU U9TTlb 88 *
B{ TU 8OpiIU88 8O[ OU A 'OJU9TUITpU91U9 p 8Ttb OpUBOTpUT 'SBUI9pB ^A
8JU8UIBSOJnj^lJ B[[9 B JB9[[ OSlTtb OJ9^ #pS9U B| SBUIBf 'JOTJ9^X9 OpUIlUI
pp BT0U9JSTX9 B[ Bptip U3 OSTld 9JU9UIB9ip9191U OpS 89JJ[B0S9(J
¿SOUIBjdBO O[ OUIO9? '^BI99dS9 UOT0BJ9do BUtl JO(I JIJIUISBJ1 9p9lld
O[ 9S OU BJS9 18 A '[BU91BUI pBpi[B9J B[ U9 91U9JSIX9 O[ J9U9)UO0 9q9p
O)U9IUIBSU9d 9p OUITUOUI8 OIUO9 BpBSn BI9U9I9UO9 BJ^S9nU Tg
¿O^U3TUIBSU9d \TB BlU3S9jd JB1S9 BSU9^X9 BIOUBJSTIS B[ 9p9nd OUIO^?
•8OJS3 9JUB JOJITB OJJS911U 9U9I^ 3nb 8BAJ983J 8B^ U9iq 8OUI9qBg
*8OpiIU38 SO[ 9p SOJBp SO[ jod BpB9IUtlUIO9 J9S 9q9p 8OU pt?pi[B9J 118
9nb 99J9 98 18 9UIIXBUI 'JOIJ91X9 OpUTlUI ^8 UO9 ^99Bq Bipod BSOO BJJO
o^[ *9iuBSU9d ojgfns ouisiiu [B JBuoi^sgno jod ozu9uio9 Bpnp Bq
; f ! • 1'U9U9I18O8 O^
OUI8TUOI9d99J9d [9 A UTIUIO9 Opi^U98 ^9 OUIOO \TB% '89^BTJ9JBUl 8OJ9fqO
SO[ 9p BT9U9JSTX9 B[ UOTJS9nO UIS 9[qiSIUipB 89 OU 69)JB9S9Q Un9g

aomaxxa oomüm aaa vMiaaaoaa aa
•JOU9JX9 opuntu ^9p
Bui9[qoad pp oqojJBS^p p Ba^d pBpip^n ubjS 9p bj^s u^iquiBj^
•Bpu9pu9¿9p A uop99jj3diut ns uotquiBj
OUIS BI9U9JSIX9 IlS O[OS OU JBqOjd BJBd OJOS9[IJ p 3AJI8 B9pi BJSg
•pBpiUIAip Bldojd B^ Jod BpBDOpO 9ITJ jqB A BZ9[BJ11JBU BJ189nU 9p
9JJcd BUIJO^ 'VJVUU1 S^ *BpiJU9ApB TU BpTJOTJ B9pT BUn 89 O^[ 'BITUT^UT
89 BATJ9fqO pBpqB9J Tlg "[9 9p BTJBUTIJO J9S 9p9Tld OU SOfQ 9p B9pT B[
O[9g 'njTJídso OTdojd ns U9 ^sjbutStjo u^p^nd SB^p 9nbjod 's^piodaoo
SBSO9 UB^U9S9jd3J 9TÜ) 8B9pT SB[ UO9 asp99Oad 9q9p OpOUI \TBVSl 9Q
•BJJB9S9p 98 U9pBJ9pT8UO9 B^n9 'OUISTTU TS 9p B9pT TB\ O
BqOTp 9p U9ZBJ JBp 9^qTSoduiT BJBqnS9J ^^ OpOTU 989 9Q '[BUI-TOJ
-T[B9J ns Bp9DX9 BATJ9fqO pBpqB9J TBÁXIO '9JU9UIBJBp B9ZOUO9 9Tlb BUn
BJJU9n9U9 SB9pT SnS 9p OpuinO pp TS 98JBJ9do 9p3nd BpqBS pj^
•B9Tp9l9UI pnjTJOB BTdojd ns ofnpUOO O\ 9nb B OUISTsdqOS p J99U9A OpBjS
-O{ Bq OU OJOS9|Tjf p 'BUBT89IJB9 U9pBTJS9AUT B[ 9p BJnqB B^S8 y
#O199JJ9d SBUI O¿[B J9U3^UO9 U3p9nd SBUIBf OJ9^ &gt;SOpBJU989jd9J SO^oCqO
SO^ 9nb 8BJ09JJ9d 8OU9TU J98 U3p9nd 9nb 89U9SbTUT OUIO9 SOJIOSOU U9
U3^STX3 SBSpT SB[ 9nb 91U9UI9IU9pTA9 J9qB8 99Bq 8O^[ 'BATJBDqdxO J9S
BsnBO b¡ jTun^j 9qop onb s^uopTpuoo sb^ bCtj jDunjvu znj Bq
B|^ U9 9UTTJO 98 B9pT BJ 3nb A J98 9p BJ9UBUI BS9 9U9TJ
Bun^uiu onb jbuijijb ^pond 98 ou 4o^u9Tuiipu9jU9 p U9 B9pT ns jod
BpBJU9S9jd9J O 9^U3TUBAp9fqO B^S9 BSOD BUn pnD B^ Jod *J98 9p BJ9UBTU
B1S9 B38 9Tlb B199^J3dTUT JO¿ 4OJ3d ÍBpBU B[ 9p 9p99Ojd o8p 989 9nb
S0UI9U0dnS 4BSnB9 BJ U9 B|pq 9S OU 9TTÍ) O[B BJJU9n9U9 98 B9pT BUtl U9
9nb soui9uodns Tg^, 'vaijv^ijdxa vsnvo Bun *89ouoju9 *bits909u 9g
•pniOB pBpqBOJ 9p Bpyp3TU pnST B9S0d BpB)U989jd9J BSOO B[
9Tlb U9 BpTp9TU BJ U9 BATJ9ÍqO pBpqB9J J0U9UT O

�Lo primero que captamos es el entendimiento. De él depende el
conocimiento seguro de todo lo demás.
Un pasaje de la Meditación III aclara más concretamente el tra
yecto gnoseológico de nuestro entendimiento: "En otro tiempo recibí
y admití como muy ciertas y manifiestas muchas cosas, reconocidas
después como dudosas e inciertas. ¿Cuáles eran esas cosas? La tierra,
el cielo, los astros y todas las percibidas por el intermedio de los sen
tidos. ¿Qué era en ellos lo concebido por mí clara y distintamente?
Bien sencillo: que las ideas o pensamientos de estas cosas se presen
taban a mi espíritu. No niego ahora que esas ideas se encuentran en
mí; pero entonces, había en ellas algo que yo tenía por seguro y que
las costumbres de creerlo me hacía imaginar que le veía muy clara
mente, aunque en realidad no lo percibiera; ese algo era la creencia
de que fuera de mí existían cosas, de las cuales procedían ideas se
mejantes a las realidades exteriores" 54.
Era inevitable el intermediario de la idea en una concepción que
opuso como dos sustancias irreductibles el espíritu y las cosas ma
teriales.
Cuando pienso una cosa, su ser no consiste en el hecho de ser
pensado, sino en la necesariedad con que las propiedades de esas cosas
se imponen a mí por medio de la idea.
El cogito obra como algo independiente de las cogitationes. Aquél
es el continente; éstas, su contenido. Sólo por la actividad de la con
ciencia se actualizan los objetos, a través de las ideas, que están en
su interioridad.
Los sentidas están inhibidos de representarnos las ideas de las
cosas tales como nosotros las formamos en nuestro pensamiento. Las
cualidades sensibles (dureza, sabor, olor, color, etc.) varían constan
temente sin que dejemos de pensar en el mismo objeto. Lo que cap
tamos en nuestras ideas pertenece, pues al propio espíritu.
Debemos recurrir a una parte de la Réponse au placard de Regius,
de Descartes, para abonar el presente desarrollo, y que es indudable
mente fundamental:
"... es únicamente la experiencia la que nos hace juzgar que
éstas o aquellas ideas, actualmente presentes en nuestro espíritu, se
refieren a algunas cosas que están fuera de nosotros; pero si juzgamos
así, no es en verdad porque esas cosas las hayan trasmitido a nuestro
espíritu por intermedio de los órganos de los sentidos tales como Ia3
percibimos, sino porque le han trasmitido a nuestro espíritu algo que
le ha servido de ocasión para que, por la facultad natural que él tiene,
las formara en ese momento y no en otro". "... lo único que los
sentidos pueden llevar, desde los objetos externos hasta el alma, son
ciertos movimientos corporales; pero ni esos movimientos ni las fi
guras que de ellos provienen, son concebidos por nosotros con la for
ma que afectan en los órganos de los sentidos..." "De donde se in-

54 Méditations, III, p. 284-5.
- 308 -

�- 608 "I *II 'sadpupj í9-28 *dd 'j^ 's
'lie 'd 'A '
•S 'I 'sadpupj
'¿"981 *dd "tP 'd 'UIJ3UIBJJ *(

t bj b ou X 'bzijubjeS soj uainb J3 s^ 'sodjana
soj anb ajuapiAa seui sa soiq -sa isb anb ap bijubjbS bj sa soiq
•gs ajuauíjBaj uajsixa sbsoo sb[ 'ojubj oj jo&lt;j 'soujBiiBSua apand
ou soiq anb aqBS as uaiq oj^q 'soiq b ajqinqujB Bijas 'jo.ua un sa
uoisiuipB Bsa ig -sbsoo SBsa ap Biauajsixa B[ 'sand 'jijiuips aa^q sou a[q
-IJSIS3JJI Bzianj Burj "soiq jod sojjosou ua Bjsand ^BjniBU uoiaBuiput
Bun b aaapaqo 0^3 "SBapi si;sa uajiuiaj sou anb sbj SBSoa SBidojd sb^
uos snb jaaaa sa ajuaujoa 03 -soiustuí so^ ap Biouajsixa BAiioaja b[
jauodns souiaqap sodjano soj^ ap SBapi SBJjsanu soujBoqdxa bjb^
*ie SBjepBpjaA uos aiuauíBjuxisip A bjbjo SBpiaouoa
sBsoa SB3 *jas ja anb omsiui o\ sa pBpjaA B[ anb apsap 'bsoo Bun[B
sa ojapBpjaA o^ opo^ 'uoiaBJisouiap tb\ inb^ auaxxap as ou oja¿
•oiuaTuiBsnad ^ uoa BjoqBjua anb odjana un jod SEpBSjnduii UBfans
anb a^qijaBj Anuí sa 'sBauxauioa^ sbjiiSij jbui^buii 9[qBp sa tg
•pBpqtqisod
•uii o upiaoipBjjuoa Bpoj ap sBiuaxa s^api aiuBipaui axuauiBjuusip Á
bjb[0 oqiauoa sb^ 'isb sbjsia anbjod 'BujauíoaS B[ ap o^afqo \a uaAn^ii
-suoa ojuBna ua sspBjapisuoa 'jiacp sa 'sBsuajxa oxuBna ua jijsixa uBijp
-od sa[BijajBiu sbsod sb[ 'uoiaBiipaj\[ j^ b^ ua oqaip Bisa 0U103
•C[qisiAtpui sa 'a|qiíciqaiui B[ íojiutjui ^b a^qísiAip sa [Baj upisuaxxa B3
•Bjuiisip A bjb[o Bapi Bun ap ojafqo [a sa BUBisaja^a umsua^xa B3
•uoisuajxa B[ ap sauoiaBuiuuaiap uos soxuaiuiiAoui A SBjni3 *9g osuax
-xa Bas ou anb odjana un ua JBSuad souiapod o^[ *soqaaq uBjsa sod
-jana so[ yeno b^ ap Biaua^sns Bun sa Bjsa anb Jiaap apand as 'unB sbj^[
•uoisuajxa B[ sa sod ja na so[ ap oidojd o\ anb JBpjoaaj aqap ag
•Biauaiauoa Bjjsanu ap optuajuoa
ye pBpqBsnBa ap oidiauod ^a BaqdB sajJBasaQ 'ojjBaijuaA bjb^
¿soquiB ap ajJBd^ sajBtj
-ajBiu SBsoa uajsix3? *sotq ap bj A o A jap Biauajsixa bj bA pjjsouiap
ag "DjJDqoud ouBsaaau sa sodjana soj ap BAijaaja Biauaisixa B3
•Bapi B[ ap S3ABJJ B 'dJUdUl
'Vjvipaui asjaaouoa apand ojos 'ajsixa is 'opunuí J3 'viouauafui Bun ap
oipaui jod asjBjjsouiap Bjjpod ojps odjana jap bj 'wpiaiujui ap ojaB un
jod opBjjsouiap sq as Biauajsixa BAna 'njijjdsa jap Biauajajip y
¿Bsoa bj Bjsa Bapi bj ap SBJjap anb Bjn^as^ on^)? -oapi ns sa souiBjdBa
anb oj 'ajuauíBjaajip sojjaaouoa ap j^Snj ua is ajqisuajduioa oAns ap
Bjjnsaj ou anbjod 'BpBzij^uiajqojd Bpanb Biauajsixa ns 'soujajxa sojaC
-qo soj ap ojuatuiiaouoa ja jBJBaua ap BjauBiu Bjsa b opjanaB aQ
•33 '^SBjasjBjuasajdaj Bpand 'opiaajBd unSuiu auaij ou sajBna soj
uoa sajBJodjoa sojuaiuiiAoui sojjata ap uoisBao ua 'njuídsa ojjsanu
anb ap utj b 'sBpiaajBd SBsoa sbjjo sbjubj ap A sopiuos soj ap 'sajojoa
soj ap 'jojop jap SBapi sbj ojjas uaqap joAbui uoa anb A 'sojjosou ua
sbjbuui uos SBjn^ij sbj ap A ojuaiuiiAoui jap sBapi sbj Bjs^q anb

�El descubrimiento del cogito sirvió para demostrar la existencia
de Dios. La existencia de Dios permite demostrar la existencia del
mundo. Camino inverso al recorrido por el pensamiento escolástico.
La argumentación cartesiana reposa en dos nociones: la vera
cidad divina y las ideas claras y distintas.
"Yo me inclino a creer que el espíritu y el cuerpo son dos sustan
cias distintas, así como son dos esencias distintas. Pero para tener
el derecho de hacer extensivo a las sustancias lo que concibo en sus
esencias, para estar autorizado a tratar las sustancias como trato las
ideas claras y distintas, es necesario que sepa que las sustancias son
obra de Dios. Solamente porque son obra del pensamiento supremo,
responden infaliblemente a lo que mi pensamiento tiende a afirmar
de ellas"59.
Para expresar con otras palabras cuanto se lleva dicho, si Dios
no puede inducirnos sino a la verdad, es absolutamente cierto que a
la realidad objetiva de las ideas de los cuerpos, corresponde una rea
lidad formal exterior a la conciencia. Las cosas materiales existen.
Esta comprobación no comporta dar por sentado que los cuerpos
son del mismo modo como son percibidos por los sentidos. En rigor,
tampoco es necesario. Hay cosas que hacen esta percepción oscura y
confusa 60.
Malebranche no habrá de aceptar la demostración cartesiana, por
entender que es una inconsecuencia. Nosotros percibimos las cosas en
Dios, y la Visión en Dios es la única garantía que poseemos de las
cosas exteriores, a las cuales no solamente no podemos conocer en
forma directa —como dice Descartes— sino que su existencia nos es
imposible demostrar. Nuestro espíritu está unido a Dios, su creador,
y es en El que percibimos las ideas eternas e inmutables. Siendo las
cosas creadas según el modelo de las ideas, percibiendo las ideas co
nocemos la scosas. No hace falta analizar si realmente existen objetos
extensos fuera de nosotros, porque no razonamos sobre ellos, sino
sobre sus ideas 61.
La idea la vemos directamente en Dios; el juicio, en cambio, es
obra de nuestro espíritu, razón por la cual es pasible de equívocos.
En forma acertada critica Joseph Moreau esta doctrina que extre
ma el idealismo de Descartes. En efecto, si reducimos el proceso cog
noscitivo a una pasiva contemplación de esencias inmutables hipostasiadas en el entendimiento de la divinidad, queda excluida la actividad
constructiva del espíritu. Además, para que la trascendencia de lo
verdadero concuerde con el avance del pensamiento y el desarrollo
histórico del saber, es preciso afirmar que hay en Dios, no esencias
inmutables, sino la razón de lo que hay de verdadero en todos nues
tros juicios 62.

59Hamelin, O., op. cit. p. 262.
60Móditations, IV, p. 325.
61Malebranche, De la Recherche de la Verité, VI, 2, p. 244, de l'édition
G. Lewis.
62Moreau, J., La conscience et Vétre, Ed. Aubier, París, 1958, pp. 109 y 150.
- 310 -

�de la conciencia es su poder de relacionarse con un objeto, que no
es ella misma. Este objeto no le es inmanente ni trascendente. Su ob
jetividad es ideal. La conciencia sólo puede existir abierta al ser, de
modo inmediato. Vivir, para la conciencia, quiere decir trascenderse.
Las ideas evidentes al cogito no son modos de una sustancia, sino
los correlatos objetivos de una intención de carácter formal.
El momento intencional comporta dos aspectos distintos: el acto
intencional propiamente dicho, o noesis; y el contenido objetivo al
que apunta el referido acto, o noema.
A la conciencia no se da el objeto, sino el noema; no la cosa,
sino el "estado de la cosa". El acto noético no se atiene a referir sen
saciones sino también relaciones y esencias inteligibles. Toda evidencia
comporta una intención significante y la presencia de un objeto sig
nificado.
La materia aportada por los sentidos es "elaborada" y recibe un
significado en la conciencia, un sentido peculiar e intransferible.
La intencionalidad posee otra nota muy importante: toda ac
tualidad lleva implícita una infinidad de virtualidades pasibles de ser
realizadas por el yo.
Esta característica de la conciencia la dota de mayor profundidad,
porque le asegura una incesante renovación.
En definitiva, los objetos son constituidos a partir de la inten
cionalidad originaria de la conciencia.
Con Martín Heidegger, la fenomeología supera la etapa gnoseológica y se vuelca decididamente en la ontología. El fenómeno no re
mite al ser, sino que es el ser mismo.
Heidegger manifiesta que por la expresión "fenómeno" entiendo
lo que se muestra en sí mismo, lo patente 66. Y más adelante sostiene
que detrás del fenómeno no hay nada, sin que esto excluya la tras
cendencia ontológica. Claro que no están dados inmediatamente, y a
menudo aparecen encubiertos. Allí entra a cumplir su misión la feno
menología 67.
Lo que se muestra, entonces, es el ser de los entes mismos.
Reprocha a Descartes dejar indeterminado en su "cogito sum", la
manera de ser de la cosa pensante, o más propiamente, el sentido del
ser del "sum". No se formuló la pregunta por el ser, creyendo que
ella es clara y unívoca. Atribuyó al ente pensante el carácter de una
sustancia diversa de los cuerpos exteriores.
Para Heidegger, el yo y las cosas no son sustancias diversas. El
sujeto no está encerrado en sí mismo, sino que es su condición pri
mordial estar abierto al mundo. Lo propio del sujeto es existir, y el
de las cosas, ser dadas. Todo yo, o Dasein, tiene un ser "a ser". El de
las cosas está dado definitivamente.

66Heidegger, M. El Ser y el Tiempo, Fondo de Cultura Económica, México,
1951, p. 33.
67Heidegger, M., op. cit. p. 41.
- 312 -

�- 818 "0¿ "

ap opijuas [a 'b^jbj ns sa Bsg UBUBJjuasap ap jbjbjj aqap opijuas
oXna X ajuapuaasBJj sa a[ anb jas un X^q anb u^svq p bjb(1 sg
'v^iSojojuo pBpiuSip ns b —ojafqo X ojafns— boi8o^
-oasou^ uoioB^aj B[ ap so^od so^ jBinBjsaj opuBjua^ui 'bsoo b^ X ^apí
B[ ap ouisqBnp p BZBqaaj UBuiap aopBSuad p anb jbuuijb souiapod
'oipnjsa aisa ua BpBajuB^d upusana v\ aaqos ouBiaaSSappq ojuaiui
-Bsuad pp oioadsB un ap Buasaj BuiísiAdjq Bisa Jinpuoa bjb^
'so ^^pisuaaduioa Bjsa auoiaunj anb ajuauiBBA
jod 'jas ns ap uoisuaadiuoa Bun ap auodsxp tjqB jas^ p anb op^p
opoj ajqos 'BpBzoquia a^uauípio^ asapauBuiiad anb d[qisuajduioaui
Buag 'ajuoiuvoijuo Bpejuauíuadxa bX ajduiais jas ap Bq Bjniaiuisa Bisa
saauojua 'pEpiuBipi^oa v\ ap opoui p ua ajuauíajuajapjd ouis 'a^uaui
-a^duiis X Bjnd ou aAanuí as ajsa anb ua tjqe Jas,, pp piuauíBpunj
BJnjanjjsa Bun sa 4topunui p ua jas,, p ig,, raaip a^j^d bj^o ua ^
qBjuapuaasBJi sa opunuí ^g *ojafns un b a^uaxu
-aiuBjsuoa a^uiaj ag *js ua aisxsqns sbsod sb^ ap opunuí p oooduiBjL
•ojafqo pp uoisnpxa uoa ojafns p Jiqaauoa apisodun sg "ouistiu is
ua opBjjaaua ojafns un X^q o^^ 'opt/uiu-p-wa-jag un sa uoianjijsuoa
Bidojd ns jog -opunuí [a uoa uopnjdj Bjsa uis jaaauBuuad apand ou
[g #paj o 'opBp opunuí p ojjaiqB aaauBuuad upsvQ ^g

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5450">
                <text>El problema del mundo exterior en la filosofía cartesiana</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5451">
                <text>PILOSOF, Nelson </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5452">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Marzo 1960, Nº 18 : p. 295-313</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5453">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5454">
                <text>1960</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5455">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5456">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5457">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="504">
        <name>CARTESIANISMO</name>
      </tag>
      <tag tagId="19">
        <name>CRITICA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="512" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="762">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/1ff52a56311f084aff3609c7694a6fd9.PDF</src>
        <authentication>e9f81d60fc5e1065df314b25ec2c71f9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="5916">
                    <text>- 96S •b n^ - a ^if *^ 'anbjjqnda^
"SS '^ '¿61 'S3J|
pjuoiipg 'pvpuaa o^ aP ^puasa vj 'jBSBqi[Bg uoa sj^ subjj x

anb uts 'ojafqo un b aSijip as Biouaiouoa Bg •oiuaiuuoouoo jap
-opuajm aa^oBjBO ja pBpiJB[O uoo opBjnjsod Bpanb mby \ sd anb
-qo un X 'o^afqo un oai^iosouSoo oj^b \a vmd Bq^uiBpaj uoib^j
•t soqa ap opBAijap ou X opBjadsaui ojuaiuiioajuoaB
un ap bjbjj as oaa^ *uoiaBi[duiB ns X soquiB ap O^uaiuiBuoqB[sa [a
auodns oiuaixuioouoa ^g -ojafqo X oiafns ap uotOBaqduii Bnjnuí b[ ap
BjBi^nsaj anb pBpuoiaaiuB uoa jBuiuua^ap a^qisoduit sa 'sBxuapy
'OAtiBJoqBp osaaojd un ap opBj
qnsaa [a sa oiuaxuiioouoa opo^ 'aouaixa opunuí [a aod BpBuoiojodojd
BtauBisns B[ aouaiui oiiquiB ns ua mujofsuvuj X Baqa^jaA Biauaiauoa
Bg uoiaijadaj a^duiis Bun ua ajsxsuoa ou sojdaauoa jod aaqes ^g
•sojep sns ap X a^uaasou^oa
oiuauíni^sur ^p pBpiuiijxSa^ ap bjiubjbS Bin^osqB sbui b^ sojispdojd sns
BJBd JBjnSasB aasap anb Baijpsopj uoxaB[naadsa Bun ap so^ unB
aA3[ sbxu Bf ap sa^Bquia so^ ajsisa^ ou a^duns ubi
•Biauatauoo B[ b
Bp ag 'Bai^ajodB sa ou joud^xa pspqBaí Bg 'o^aoouoa
oujoj ns ua bjt o^afns ^g 'ouisiui is ua opBjjaaua aaauBuuad
opunuí [g •ojuaxiuiaouoa ap oiob fB a^uaaajipui sa
Bg 'oaiuiBuip ojafns ja 'oAisBd sa oiafqo \a 'uoiadaauoa Bjsa ug
•opBjS ap X^q
•Biauasa ap Biouajajip Bun 'ajuaasou^oo Biouaiauoa b^ ua aaajBdB ouioa
buuoj b^ X is ua oial'qo \a aj]ua X^q ojs^ 'upiai^adaj Bjaui Bun b auai^B
as 'Bpipuaiua isb ^Bnjiaídsa pBpiApoB Bg *Bidojd Biauajstxa uoo p^pq
-B3J Bun Biouaiouoo BJisanu ua sowpnpojdau ^Bna ^a jod osaoojd un
sa ojuaiuiiaouoo ja 'BnuaSuy BAijoadsaad Bun apsap opBjapisuog

vi aa

DUDIS94JDD

Dijoso|!j D| ue JOU94X8 opunuu pp Duue|qojd
dOSOlld MOS73N

�éste deba ser obligadamente real. Como decían los escolásticos, la
intentio formalis es el acto del espíritu que se aplica a un objeto.
Los objetos sensibles forman una de las categorías de lo que
conocemos. El problema consiste en determinar si el hecho de cono
cerlos implica que son. Si el estar presentes a nuestro espíritu es la
garantía de su realidad exterior.
El sentido común asegura que estos objetos existen en sí, inde
pendientes de todo pensamiento. Son sustancias extensas, diversas del
espíritu.
Pero la naturaleza no puede ser totalmente exterior al pensamien
to, porque entonces sería como si no existiera efectivamente3.
El conocimiento lleva implícita la vinculación del espíritu con
las cosas y solamente es posible si sujeto y objeto son términos co
rrelativos.
Si los objetos de la realidad sensible son en sí, ¿cómo pueden ser,
al propio tiempo, para nosotros? ¿Cómo lo exterior, extenso, puede
estar presente al espíritu, inextenso? ¿Cuál es el objeto inmediato de
nuestro espíritu cuando miramos alrededor nuestro?
Desde un enfoque realista, el objeto del pensamiento es distinto
e independiente del sujeto. Las cosas mismas, no sus ideas, son el
objeto inmediato de nuestra percepción.
Siendo así, ¿cómo podemos salir de nosotros mismos para percibir
objetos que nos trascienden?
Malebranche, de neta formación cartesiana, vio con claridad el
problema. Si la relación cognoscitiva implica un vínculo del pensa
miento con su objeto, esta misma vinculación exige que los polos sean
de una misma sustancia. El sujeto pensante sólo puede ser testigo de
sus propias modificaciones. No conoce las cosas, sino las ¿deas de las
cosas. Exclusivamente la idea puede representarnos una realidad dis
tinta de nosotros. Ella es diversa del sujeto cognoscente y de la cosa
que conocemos merced a su mediación. La objetividad, que es la
garantía de validez universal del conocimiento, se funda sobre las ideas
claras y distintas, y es lo máximo que puede alcanzar el pensamiento.
Este realismo de las dos sustancias —el del espíritu y el de la
cosa — excluye, en verdad, la vinculación inmediata del pensamiento
con el objeto exterior. El conocimiento sólo es posible, ahora, por
intermedio de la idea. Queda desechada toda intencionalidad. La re
lación de conocimiento se dará por el rodeo de la visión en Dios.
Los objetos sensibles son reducidos a participaciones de la natura
leza divina.
El conocimiento, en esta doctrina, es una contemplación pasiva
de esencias invariables. No hay una actividad constructiva del espíritu
en la operatoria cognoscitiva.
El percepcionismo encara la cuestión desde un ángulo totalmente

3 Lachelier, J., La nature - L'esprit - Dicu, Presses Universitaires de Francc,
París, p. 18.
- 296 -

�- ¿63 •86S
'PB II 'IAXX1 'I '0881 *PHPBW 'sajojipa bzbjj ^ bXoj^ *Dat8ojo3 man^ s
'tS d 'IS61 'sJJBd 'U!JA *f '
0W3isA,s np uotwuuof vj swap ajvaaipatu aasuad to\ ap a¡ou aj uns sapm^

ouiod Bjuasajd as opunuí jg "sujja ap asjBuoisasod X sbsoo sbj b znj
jBp sa ojuaiuiiaouoa ap ojob [a ua Biauaiauoa bj ap uoiaunj sg
•oduiaij ouisiui jb sojafns souba jod opia
-ouoa jas apand oiafqo ouisiui ^a anb aBjjxa as o^diJOSuBJi o[ 9(j
"s tí^pioouoa bsoo B[ b b[iuiisb as aaouoa anb
o^afns [a anb unSas JBn^ auai^ ojuaxuiioouoa ^a • • •„ :oSanj Bnui^uoa
A "t^^^í^íl9^11! saiaadsa sns ajqos ouis s^soa sbj ajqos uasBSjaA ou
SBiauaia sbj anb ap Buad os 'oiusiui is ajqos njtjjdsa jap upixajjaj jod
jas ou b 'aiaadsa ns ou Á, 'opipuajua oj sa vwsiw vjpaid oj o^uvquia
uis Á íaoxp as unSas 'ua^Buit o aiaadsa ns ouis 'Bjpaid bj buijb ja
ua Bjsa ou ouioa :us^buii ns unSas outs '(as uinpunoas) sa ouioa jbi
ojuauuipaiua ja ua Bjsa ou opipuajua sa anb oj '' '„ :joija^xa opunuí
jap oiuaiuipouoa jb ojaadsaj ucuuido ns BpBjnuuoj BJ^uanaua as
^ouinby ap sbuio^ ojuBg ap Bjqo bj ap a^uBiJoduit aÍBSBd un ug

V^IXSV1O^S3 VT 3O 3Í1Ó03N3 33
•f opuniu jb jeqtJJE BJBd soiq
ap oijba as saviBasaQ 'soiq b JBajj BJBd opunuí jap oiajis as oaii
-SBjoasa o^uaiuiBsuad ja seajuaiui 'uosji^ auuaij^ BjBuas oj ouio^
¡SBquiB ajjua
X^q sauoiOBaijduii sBjuBna! 'oSjBquia uis j^ 'BUBisaiiBO bj ap 'p^p
-J8A so 'bjuiisiq "Buiajqojd ojjsanu ajqos uoiuido ns oau^ BOiiSBjoosa
bj 'oiJBJiuoa ja joj -jojjaiuB a^uauíB^Bipauíui ojuaiuiBsuad ja ua s^p
-BJjuapB saoiBj ap BjsiAOjdsap ajua^uoo Bun ouioa ou oja^ 'Biuapoui
bijosojij bj b oiuaiuiiDBU Bp B^sandsdj Bjsa ap pBpiJBijnaad b^
•ojafqo ns ap
bj Bqaiud oiuaiuiBsuad jap sujaiui pBpisaaau bj 'sajjBosaQ
•ojapBpjaA o^uaiuiBsuad jb Bpuodsajjoa pBpij^aj Bun
anb ja bzijubjbS anb jBuiuuaiap BqBosnq jBAaipaui bijosojij bj b^^^
•BUBisauBO bijosojij bj ua ozudiuioa ns auai^ 'aqauBjqajBj\[
ap BjSojoasouS bj ap 'ajuaiuBjanasa Bjsandxa 'ucuaBAuap BpnáB bj
uoo 'Bijod^ ua joijojxa opunuí jap Biauaisixa bj ap uoisjaAuoa b^
•ja b sajoijaixa sbsoo Bjuasajdaj Á 'njijjdsa ojisanu ap upioBOij
-ipoui sa 'uoiodaajad bj b Baijuapi 4Bapi b^ oiJBipaiujajui a^ua opoj
opinjaxa Bpan^) -o^jb Bsuaid ajduiaig qBuoiauajuí aiuauíBsojnáij sa
oiuaiuiBsuad jg *Bapi a upiadaajad aj^ua Biauajajip ^^q ou 'pBpund
ug 'sauoiadaajad sBJisanu ap soiui^sip ttsoAijBiuasajdaj sajas,^ uos ou
ssapi sbq 'UBjuasajdaj sbj anb s^api ap oipaui jod ou X 'siuauíBjBip
-auiui sbsoo sbj souiiqiajad sojjosou 'ojduiafa jod 'pjnBUjy un^ag
'soj2osou vuvd 4zaA bj b 'X ís ua
Bas ojafqo ja anb ua BunSjB pBjjnaijip Bjjuanaua o^[ 'oaua^ojajaq

�un conjunto de objetos. Es anterior y posterior al sujeto. Lo óntico
precede a lo gnoseológico.
La conciencia es una sustancia entre las sustancias. Una de sus
cualidades primordiales es la de dirigirse al objeto. El mundo le es
trascendente, en la misma medida en que cada una de las cosas que
lo integran son exteriores entre sí.
Para esta posición, la verdad se define como la concordancia del
entendimiento con la cosa. La emisión de un juicio con pretensión
de verdad exige su necesario soporte en la estructura de lo real. Las
relaciones del entendimiento deben corresponderse punto por punto
con las relaciones ya existentes entre los objetos de la realidad.
La misión de la ciencia consiste en hallar las coincidencias entre
las proposiciones lógicas y las estructuras ónticas.
La verdad, así comprendida, supone el dualismo de la represen
tación y del objeto. La verdad es definida por la realidad. El ser es
dado por supuesto. El conocimiento sería imposible sin la captación
de lo real.
La objetividad del pensamiento queda asegurada con el auxilio
de los principios de la lógica. Pensamiento correcto es sinónimo, en
tonces, de pensamiento verdadero. Y todo pensamiento verdadero,
directa o indirectamente, es el pensamiento de un objeto6.
La inmanencia, digamos así, es un producto de la trascendencia.
La filosofía posterior no habrá de aceptar pacíficamente este con
cepto de la verdad, basado en una presuposición del ser, porque es
el ser, precisamente, lo que se quiere buscar.
Como producto lógico, la verdad es una articulación coherente y
derivada de juicios, y éstos, a su vez, de concentos. El concepto es
producto de un intelecto que lo piensa. La realidad se reduce a la
verdad. La verdad, a la conciencia. A la trascendencia se llega, ahora,
por la vía ineludible de la inmanencia.
Según Spinoza, la verdad es una denominación interior al pen
samiento y no una relación con una realidad trascendente a la mente.
Si la idea es verdadera, debe tener un objeto que le es conforme 7.

EL PROPOSITO DE DESCARTES
Impulsó la elaboración cartesiana la inquietud por obtener para
el conocimiento humano un principio absoluto. La filosofía, como
ciencia universal sobre la que se basan las demás, debe estar fundada
con solidez. Esta finalidad corre serio riesgo de no ser lograda si no
aseguramos al pensamiento un camino que no conduzca al error.
A pesar de que todos los hombres poseen naturalmente la capa
cidad de juzgar con corrección, verificamos la existencia de una
múltiple variedad de opiniones resnecto de un mismo punto. Sucede
así porque no se han determinado las condiciones indispensables para

Gilson E., op. cit., p. 234.
Etica, I, Axioma 6.
- 29S -

�- 668 "6 d 'II 'sv¡So}ifit
nuvisauv^ sauoiaDjipa^ '*g 'jaassnjj,,x
•^ "d 'ii 'SDjSa^EX
If, "d 'ii 'svjSa^Zl
"tts^jjP0S9Q ap
^a S8JAn;j)M ua \qiz "d 'i 'aii¡dosopt{d ajaiwaud v\ %umpno% suoiiD1ip?f\[IX
"8l "d 'H ^ '0^1 "d 'I 'sunoosiQ0I
"ttS31JB3S0Q 8p SOJlia^ 18
ua S ^5 "d '^ ^ '91^ "d '^I SBpJan 'ij-tds^^ ^p uopaajiQ vj unod sajSa^j 6
"SJJBJ
'paBuiijiB^ 'apBiajj bi ap anbai^ioijqig 'sajjnasaQ ap saujiaq ia samnaQ ua íi "d
'8iUBd auiaixnaQ ia '¿-921 "dd 'aiiJBd aaaiuiajj 'apo^a^^ vj ap sunoasiQ aq 8
ex a[qBqojd o^ 9ju9ui[B0ipBJ Bmuiqg os[Bj o\ A
OJ9pBpj9A O^ 9JIU9 OiaCip9UU9JUt 9JIXUpB OU BUBI89)JB9 pnjTlOB B'q
•fl BAIIOnp^p BT9U919 BUIl 9p
bjs9 opu9iuiAOjd unB 'uoioBjuai Bun^uiu 9iuB jiquinons 9[qisod 89 ou
UOD JB8BJJB óiUOWVOi^OJdlll 9J9Illb 9nd
B[ U9 anbjod 4oid9ouo99jd 9;s9 jbziuibj
-UO9UI BIJ9g "OpBSIA9J 9nj OU OIS^ "BI9U9I9 9p OJOpOUI Htl
— OAni9p as sajjBos^Q ap Baippjaui BiauaSixa
uod oja^ -sajJBDsaQ jod BpBZBjj Bpuas B[ jajjoDaj Bosnq
oaiioui ajsa U0^ "ttBsojn^u Biouaio^, Bun bijoso^ij v\ ap jaDBq auod
•oad as uaiquiBj '[jassnjj 'odui^ii oajsanu ap aopssuad opqps ^g
*CT SBI9U9I0
O I-••
SBisa ap B[ b [BnSí duqiunppjdo Bun BDzajjo ou anb oiafqo un^uiu ap
asjBdnoo uapand ou 'pBpjaA B[ ap ouiuibd oioaj ^a jBDsnq uauodojd
as sauainb oaa^ "Bujauíoa^) A BDijauíjiay JBipnisa aub ^Bq BAtsnjo
-xa buuoj ua anb ainjauoo aqap as ou oqoip BAajj as ojubiid aQ
\x pBpjaA bj b ajuauíBnpisB sbui aanpuo^ 'oiqureo ua 'uoxa
-onpap Brj "BiDuanDajj uoa Bu^Sua sou Biauaijadxa bj anb ap uoidou
souiauaj( "sajBjniBu SBi^uaiD sbj jod 'Bisa í BDijBuiajBui bj jod
bja bj sa Bjjanby 'sbsoo sbj ap ojuaiuipouoo ja BJBd soraauod
-sip anb ap soionpuoo sop soj uos BiDuaxjadxa bj X upioonpap Bg
"xx sajBjaua^ X sajduiis sbsoo ap oju9iiubjbjj jap auaiAOj^ "sajBjniBu
SBiouaia sbj ap bj anb ^pijos sbui sa BDiiBuiaiBui aaquinpijjao Bg
•ox sojuaiuiBuozBJ sns ap BiouapiAa X Bzaiaao bj jod 'sopoi ap ajqBjtqnpur
sbui oiuaiuipouoD ja Buotooodojd sou Bjjg "BDiiBiuaiBui bj :jBapi un
opBjuBjapB jod 9U9ii jbzubdjb auodojd as anb Biouaio ap odii jg
*g tt^9p^^^B uapand sojja anb oj b opoi ap
ojapBpaaA oiuaiuiiaouoo jb 'Biauaio ns ajuauíBAisaaáojd opuBjuauínB X
sajnnut sozaanjsa ua asJBiiBj uis UBjBajj X 'osjbj sa anb oj ojapBpjaA
sbuibC uyjpuodns ou ajuamBjoBxa uBAjasqo sbj anb sojjanbB saj^no sbj
b sbiobjí&gt; 'sajiDBj X SBJJ9I9 SBjSaj sBjjanbB,, opoiaui aod apuaijug
*8 uaiiuii oj anb b soj^o b Jionpur Bjua^ur o^[ "ja BJBd
jun Bas aj anb uod aiuaiDijns sa ag "Bjsapoui sbui sa uoisuajaad ng
•sopoj bjb¿ opijBA opoioui un ap bibji as o^[ "pBpjaA bj ap BsnBO bj ap
osaj^oad jb 'a;uauiaiuain^isqns 'ainquiuoo X soiuaiuiiaouoa sns jbjuoui
-nB BJBd 9ajis aj anb 'oun opBJiuooua jaq^q Bsajdxa saiJBDsag
•Bisandsip aiuauíBuas BiJOioaXBJi Bun 'opo)aw
un bjjbj aoBjj 'p^pjaA bj b SBpnp uis an^ajj ojuatuiipuajua ja anb

�Por otra parte, preside la disposición metódica el criterio de una
ciencia pura de las "relaciones" y "proporciones", que, en definitiva,
reposa en los conceptos de ordenación y medida. Sólo la matemática
estaba en condiciones de cumplir con esa exigencia.

LA DUDA Y EL ITINERARIO DEL MÉTODO
—A—
Para obtener una fundamentación absoluta del saber, es necesario
estar advertido de las causas que con frecuencia desvían al entendi
miento del derrotero de la verdad.
El filósofo se somete, por su propia voluntad, a los rigores de
una duda metódica en los comienzos de la investigación. Es preciso
dudar con sinceridad, siendo lícito tener tal actitud ante todas las
cosas susceptibles de conducirnos a equívocos lu.
La duda cartesiana, a diferencia de la profesada por los escépticos, es un severo medio de selección, que presupone de antemano
la verdad y la capacidad del entendimiento humano para llegar a
ella 17. Sólo radicalizando la duda queda demostrado el profundo sinsentido del escepticismo.
Pero esta refutación exige una previa actitud de cautela y me
sura en la formulación de los juicios provenientes de la investigación.
Algunos de los pensamientos son como las imágenes de las cosas.
A ellos aplica Descartes el nombre de ideas18. Tomadas en sí, sin
referirlas a ninguna cosa, las ideas no pueden ser falsas19. Sólo los
juicios son pasibles de error. Y el que con mayor asiduidad se da en
ellos, consiste en creer que las ideas que se encuentran en el enten
dimiento son semejantes o conformes a las cosas exteriores.
Descartes se atiene a la clásica definición de la verdad: adaequatio
intellectus et rei. Lo verdadero y lo falso se dan en el pensamiento
discursivo. Un juicio es verdadero si separa o une lo que en la rea
lidad está ya unido o separado.
Hamelin hace a este propósito una observación: "Una de las
fallas esenciales de Descartes es el no haber advertido con perfecta
claridad todas las clases de falsedad que las ideas comportan, y el
haberlas sustraído al examen de su duda, no obstante todos los riesgos
de error que ellas suponen" 20.
Sin embargo, encontramos en las Méditations un pasaje bien
claro donde nuestro filósofo establece una posibilidad de equívoco en
las ideas. Veámoslo: "Aunque — como ya he dicho — sólo en los
juicios se encuentra la verdadera y formal falsedad, en las ideas en-

16Les Principes de la Philosophie, I, 2; en "Oeuvres et Lettres de Descar
tes", p. 571.
17Discours, III, p. 145.
18Méditations, III, p. 286.
19Méditations, III, p. 286.
20El Sistema de Descartes, Ed. Losada S. A., Buenos Aires, 1949, p. 122.
- 300 -

�- 108 'Lfl 'd 'AI ^suno^siQ zz
'ZLZ d "I 'suonmipo^ zz
'"^6^ 'dd 'III 'suoijvjip^^^l is

-raaiap noo osuaid oja^ *opuBuos Xojsa ou 'o^[ 'ou^ns un anb osiaajd
X ojuijsip sbui oqanuí aaajsd aui oisa opoj^ 'O[[a ap ejuana bjb[3
Xop aui X ozBjq [a ojuba8[ 'Bjnqos B^aajjad uoa ojio b X opB[ un b
BzaqBa B[ OAanuí íoquasa anb ua [adBd [a ajuauíBJBp uaA soto sij\[
¿BJoqB opuBuos ajBjs^[? ¡oqaa[ iui ua Biuuop 'oSÜBquia uis X 'soubui
sb[ aaiua [ad^d un uoa 'o^anj ^B ojunf 'ssaui B[ ajUB opB^uas 'opxjsaA
'Bjoq^ omoo BqBjsa anb opBuos aq saoaA SBiuBn^)! '(jotiajuB ojBJjBd
^a ua so[[a b aaaijaj as) sojBsuasut sosa b uaajnao sa[ as anb sb[
ouioa 8B[JB[[aqBasap Á. eapuiisojaAui ubi sbj^o á sa[Baj sBsoa 8B[ bou
-ans ua suuBjuasaadaj Á juujop ap ajquin^soa B[ o^uaj anb 'ajuau^^
-isuoD jod 'X ajquioq Xos anb jBpiAp) ap aq ou *o^jBquia ntgM
•opaa^q ajUBisqo ou oqap 'uaaauaijad aui soubui stui
Á sozBjq siui anb X inbs Xoisa oX anb oqaaq [ap 'o[duiafa jod 'jBpnp
oai^o[ Bozaj^d ou anbuny 'sajouajxa soiafqo so[ ap Biauaisixa B[ ji^
-iuipB BJBd Bsoaapod uozbj Bpoj ap souiaaaJBa 'sand 'BdBja B^sa u^
:, •'SOJiosou
ua sjuasaad ajuaiuBsoiaaisiui japod un jod SBpianpojd jas ñaiquis^ uap
-and 8d[qisuas sauoioB^uasajdaj sb[ anbjod 'sajoxjajxa sbsoo sb[ a^uaui
-BAi^aaja us^uasajdaj anb a)uaiuB¿aia Jijiuips ajuatuaAuoa sa o^ oj)
-sanu jBsad b uauoduii sou as sa^ijosuas soi^p so^ #eopi)ua8 so[ jod
8Bpi)iuisBj) 'joua^xa opuniu [ap sbsoo sb[ ap Biauaisrxa B[ ua Bzaui
-jij uoa jaaja aaBq sou [Bjn)su uoiDBuipui buq *o)uaiuiipua)ua [ap
o sopijuas so[ ap uauaiAOjd 'souibzi^bub anb so)uaiuiiaouoa so^
\z pBpi[iqB)iqnpui Bsojn^u Bun ap UBjanj is anb p^p
-xjn^as buisiui B[ uoa SBjjaiaui sauoiuido a^uauíunuioa uanáts anbjod
'Bpnp B[ ap ziuib) [a ua SBpiujaa jas uaqap sajquin^soa sb[ uaiquiB^
•pBpiJOinB BpBjqiunaua sbui b[ ap SB[[a UB¿uaAoad anbuns 'sBpiqiaaj
SBZuBuasua sb[ ap asjBÍodsap osiaajd sa sa^uB oja^ 'pspjaA B[ bjb[3A3j
as joijajuí ns ua anbjod 'ouisuu is ajqos asjB3[OA ^qaQ \z sapspas^Bj
jB)daaB ou BJBd oíainí [a japuadsns a)uaui[Biaiui aqap ojosopj [^
oX Xos 'sBjapspjaA opuais uns 4anb ap SBpnp oSua) oaoduiB) osa jod
íjas ou [ap 'Bpsjuasajdaj ssoa B[ Jin^m^sxp BjjqBS ou anb pspqsaj
Baod ub) jaaouoa b usp aiu 'sBjapspjaA uos is tB^aajjaduii sa anbjod
4Bza[BjnjBU iui b oS[B b)[bj anbjod iui ua us^sa anb X BpBU B[ ap uapaa
-ojd anb suasua aui [bju^bu ziq b[ 'uos ou anb sssoa UB^uasajdaj is
'sbs[bj uos is íoX anb JO)tiB sbui sBapi ss^sa b jinqiJiB ouBsaaau sa o^[
•bs[bj Bjas OAijisod X [Baj o^[B ouloa B)uasajddj o[ ara anb Bapi B[
'jo[B3 [ap upiaBAijd buii anb sbui sa ou ojjj [a anb o^jaia sa ig #sbij
-buiSbuii o sa[Baj sapBpi[Bna jo[bo X oijj uos is X íoijj [ap uoiaBAijd
Bun jo[b^ [a o jo[B3 [ap uoiaBAud Bun a)uauiB[os sa ojjj [a is usuas
-ua aiu ou anb 'sB^ui^sip oaod ub) X sbjb[o oaod ub) uos jo[bo [ap X
oijj [ap oSua) anb SBapi sb[ 'o[duiafa joj -ssoa suná[B Bjanj is ouioa
sa ou anb o[ uB)uasajdaj opusna [Bija^Biu pspas[Bj B)jaia souiBJ)uoa

�miento en lo que en este momento me pasa y recuerdo que dur
miendo me frotaba los ojos para convencerme de que no estaba so
ñando, y me hacía las mismas reflexiones que despierto me hago
ahora. Eso me ha ocurrido muchas veces. De aquí deduzco que no
hay indicios por los que podamos distinguir netamente la vigilia
del sueño" 24.
Incluso debemos dudar de cosas que nos parecen firmes, como
las demostraciones matemáticas. Muchos hombres se equivocan en esa
materia 25.
Llevada a sus últimos extremos, la duda nos hace asomar a la
primera afirmación verdadera, que es, por eso mismo, el primer
principio de la filosofía: dudar significa pensar, pensar significa exis
tir. Cogito, ergo sum. Si pienso, quiere decir que existo. El yo es una
sustancia cuya naturaleza esencial es el pensamiento2G.
Nada es más fácil de conocer que mi espíritu. Y lo hago por
medio de la intuición 27, entendiendo por tal "la iluminación del es
píritu que permite a éste ver o la luz de Dios las cosas que éste quiere
revelarle: se adquiere por medio de la acción directa de la claridad
divina sobre nuestro entendimiento, el cual no debe confundirse en
esta función, como una fuerza activa, ya que se limita a recibir los
rayos que sobre él vierte la divinidad" 2S.
Hamelin afirma que el cogito es la verdad de un razonamiento
más que la de un juicio, y que constituye en el orden del pensamiento
una marcha del pensamiento al ser29.
La preocupación cartesiana de saber si nuestras ideas correspon
den a realidades, encuentra en el cogito su primer triunfo indudable.
Para decirlo con palabras de Husserl, el giro hacia el ego cogito
constituye la base apodícticamente cierta y última de todo juicio,
en la cual se debe fundamentar toda filosofía radical30.
Ha quedado determinada la estructura óntica del pensamiento.
Alcanzamos nuestro ser en la medida que pensamos. Bien dice Ha
melin que el ser que el cogito establece es el ser del pensamiento. Y
nada más. Conozco primero mi espíritu que mi cuerpo.
El mérito del descubrimiento cartesiano del pensamiento consis
te, según Louis Lavelle, no tanto en dar a nuestro ser propio un
carácter subjetivo, como abrirle un lugar, gracias a esta forma sub
jetiva, en el interior del ser absoluto, donde la presencia nos es
entonces revelada por la revelación de la existencia del yo 31.

24Méditations, I, pp. 268-9.
25Principes, I, 5.
26Discours, IV, pp. 147-8; Principes, I, 7: Méditations, II, pp. 274-5.
27Regles, III, p. 44.
28De la correspondencia de Descartes, citada por E. Cassirer, El Problema
del Conocimiento, Tomo I, p. 509. Cfr. Regles, III, p. 43 y XI, pp. 72-3.
29El Sistema de Descartes, p. 140 ss.
30Husserl, op. cit., p. 33.
31La présence totale, Ed. F. Aubier, París, 1934, p. 68.
- 302 -

�'991

808 *c;^ 'i 'sadpmjj 12
'* X 62 'I 'sadiautjj í ^^ #d 'j[
82 'd 'III 's;uo:jDvpa¡\¡ 58^1 d '^i
'¿1 ''d 'II 'sjnoasiQ 9S
'8*1 '^1 '^yj 'sunoosiQ SE
-d 'j^y 'suotiDiipa^^ ^
d 'A 'sjtioj'.^?(7 '2 'II 'sadpmjj i 0
I 'II X ^S X 2f 'I 'sadiamu^ í 2 : "d 'i ^ 'suoiiviipa^^l ES
[5 'j 'sadiowjj ÓE

*ze optqap sa ouiod
•uoo o[ anb ^nbe b aiuauíBjsaijiuBiu aoajBdB anb o[ oms is na apuaad
-uiod ou anb 'soajo &lt;so\ ap aiuaaajip Á ostoajd ubi sa anb (ojuaiuiio
-ouoa) ^nbB 'ojwíjsip Á íso[jbjtui b soisandsxp uB)sa sofo soajsanu Á
aiuauíBsuaiui ubupb sajuasajd opuBjsa anb apsap soiafqo so^ ajuauíei
-B[D jdA souiiaap ouioa isb ío^ua^B n^ijídsa un b ojsaijiuBxu X aiuasajd
Bjsa anb o[ b oxd\o ouibj^ o^^ :aaip sou soidiouuj scq ua ^
*9e Bpnp jouaui B^ b oijts ^fap ou anb ajuatu
-vjurisip Á ouvp ubi niíaidsa oaisanu b Biuasaad as anb oj
ouioa jbuioi soxuapod o[ps anb Buasua opojaui ^ap B[^aj Bjaiuud
*^^jTIsTxa oiJBsaaau sa jBsuad BJBd anb
o^og "uoioisodoad Bun ap p^pss^Bj o p^pjaA B[ jBuiuua^ap BJBd
-as oija^tao un bCtj ou 'ouisitu is ua 'ojiSoo pp ojuaiuiijqnosap [^
^a—
•Bpxqaouoo jas
Bjurjsip X bjb[D Bapt Bun ap ojafqo sa B^a anb apsap 'oiuaiuiBSuad
[a jod Bpiq.io^qB anj uotsuajxa Bidoad B[ 'saaopBnuijuoo sns ap B[ ua
oiuoo sajjBOsaQ ap uoiaBjipaui B[ ua oiub^ 'b^jb^ b^ b oja^ 'ajqisuas
opunuí pp pBpiJouajxa b[ jBJi^^asB BJBd oiajis 'Bsuaixa BiouB^sns X
aiuBsuad bioubjsus ap 'bsoo X n^ajdsa ap ouBisa^BO ouisqsnp [g
•[bjjouiut 'saouojua 'sg qa uoa jtjoui
b BpBuapuoa Bisa ou 'odaana [ap a^uaipuadapui aiuaui[Biauasa jas
JO&lt;J "BpBaJD OpiS BJJ 'BIJaiBUI B[ ap BpjBJJXa OpiS Bq OU BUI[B [g
^s sopiun a^
-naurnpunjojd uB^sa 'ajuB^sqo o^[ 'soaua^ojaiaq uos odjana X njijjdsa
anb 'sand 'oXnpuog #orJBJiuoa o[ opoj ajjnao 'odjana ouioa ^a[qtsiAip
Xos ou 'itu ua sajjBd jin^uijsip opand ou 'oiuaiuiBSuad oraog
•E8 osuaixa sa [Bjodjoa a^ua ouioa 'uots
•uajxa ap aaaj^a 'ajuBsuad ajua ouiog 'ouisiui js ap Biut^stp X bjb[O
Bapi Bun oduiaij oidojd [b X odjana un aasog 'SBquiB ap auoduioa as
ouBuinq jas [g -[Bjodjoa B[ ap BSjaAip sa ajuaSipiui BzapjnjBU Bg
•&lt;t[BJodjoa Bsoa
jainb[Bna ap Bapt B[ anb Bjutjsip sbui aiuauid[qBJBdtuoaui sa 'odjana
[B uaaauaijad anb sb^ ap pBpipa BunSutu ap Bdiatvi^d ou X ucus
-uaixa ap aaa^Ba 'Bsuatd anb Bsoa sa oiuBna ua ouBtunq mtjjdsa [ap
o^uai anb Bapt Brj,, raatp sou uoiaBjtpa^\[ ^j b[ ap ozuatuioa [y
•oiuats X buiSbuit 'ajatnb ou 'ajatnb 'BSatu 'buijtjb 'aqtauoa
'apuaijua 'Bpnp anb 'jtaap sa íBsuatd anb vsoo buq ¿oX Xos on)?
'ze bjjo ap pBptsaaau jauai uts Jtjsixa apand anb Bsoa Bun BiauBjsns jod
otuipp j^ ^^[[BtauBjsns otja^ja [b asjaBj^sns opnd ou

�Si el espíritu necesita adquirir un criterio para la certeza, es
debido a su imperfección. Y es imperfecto porque duda. La verdad
no se da directamente. Bien frecuentemente incurrimos en errores.
Tenemos propensión a recibir los datos sensibles como verdaderos,
cuando una actitud crítica ante los mismos descubre que muy asi
duamente nos engañan.
Por eso, el criterio de la verdad exige una garantía. Si soy un ser
imperfecto y puedo concebir lo verdadero, que es perfecto, se debe
a un ser superior a mí. Es decir, "un ser más perfecto que el mío".
Además, esa idea de la perfección no puede tener su origen en la
nada y tampoco puede depender de lo menos perfecto 38.
El único ser que puede proporcionar esa garantía es Dios. El
nos revela la verdad por medio de ideas claras y distintas.
La evidencia de la verdad sólo la confiere la razón, el enten
dimiento 39.
Si bien los sentidos intervienen en el acto cognoscitivo, concu
rren a título de auxiliares del entendimiento, la imaginación y la
memoria. Sólo la razón está en condiciones de decirnos si nuestras
ideas o nociones tienen algún fundamento de verdad 40.
En su oportunidad veremos el rol que desempeña la veracidad
divina en relación al problema de la existencia del mundo exterior.
Veamos a continuación la opinión cartesiana respecto del error.
Nos equivocamos debido a nuestra imperfección natural. El error
es un defecto 41. Se explica porque mi capacidad de pensar no es ili
mitada. Pero el error es igualmente una privación42; es decir, que no
pienso algo que podría y debería pensar.
Dios, suprema bondad y perfección, no puede querer que yo me
equivoque. Ocurre que, aparte de conocer, puedo elegir.
El libre arbitrio es amplio, y consiste en la facultad de poder
hacer una cosa o no hacerla, afirmar o negar, perseguir o huir de las
cosas que el entendimiento nos propone. Cuanto más nos inclinamos
a una cosa, tanto más libremente la elegimos o la abrazamos 43.
El entendimiento por sí solo no asegura ni niega nada; sólo
concibe las ideas de las cosas que puede afirmar o negar. El error
no proviene tanto del entendimiento como de la voluntad 44. Ella se
extravía con facilidad. Por extenderse a cosas que no entendemos, nos
conduce al equívoco.
Con todo, la pregunta inicial no ha sido respondida. ¿Cómo
siendo Dios la suma perfección y bondad puede permitir que usemos
nuestro libre arbitrio muchas veces en sentido diverso del de la
verdad?

38Discours, IV, p. 149.
39Discours, V, p. 152.
40Méditations, II.
41Méditations, IV, p. 302.
42Méditations, IV, p. 309.
43Méditations, IV, p. 305.
44Méditations, IV, p. 304.
- 304 -

�- 908 'Sí d 'III 'S
'í d 'ni 'S
&gt;d "í?3 do "a 'uosno 9*
'ZIZ "d 'I 's

bj jod anb sbui ojjas uapand ou sBUB^aj SBpuanoasuoo sbj ^ 'upp
-in^UI BJ jod 9JU91UB[OS UOS O[ SOldlDUIjd SOJ 9llb O}UBJ U9 ÍSBJJBJ9J}
-ISUO0 9p BJ3UBUI BJ UllaS 'uoioonpap BJ JOc! OUÍO9 UO19IIHUI B[ JOd
oiub^ SBpioouoo J9S u^pand oidpuud jsuiud un ap BjBipaiuui bio
-u^noasuoo uos anb sauoioisodoad sb[ anb B^^nsaj apuop aQ Bijouiaiu
tb\ B BpBisajd ^ptd b^ 'opoui o^jaio ua 'anb ouis 'ajuasaad Biauap
-iAa Bun 'upiainjm B{ oiuoo 'Bjisaoau ou uoioanpap b[ anb ua X íou b[[
-anb^ ua Á uoisaans Biaap o oiuaiuiiAoui un aqiauoa as B^sa ua anb ua
B^J91D uoioonpap B[ ap upioinjut B[ souiin^uijsipw 'BAi^iuijap ug
•B8O0 BpBD
ap uoiam^ui BJBp Bun uoo 'oiuauuBsuad jap onuxiuoa ojuaiuiiAoui
un jod soiaaia soidiouud ap 8B[opu9ionpap —sbuisiui is jod saju^ptAa
u^as ou anbun^— ajuauíBJB^o jaaouoa souiapod anb sbsoo s^qanuí
X^q anbaod uoiomiui B[ b ojunf uoioonpap B[ ap souiB^isaoau j^
•Bza^jao Bpoi uoo soj^osou jod SBpioouoo
sbjjo ap BUBsaaau Biouanoasuoo uos anb sbsoo sb[ SBpo^ souiBqoad
-uioo ^no B[ jod uoiOBjado 'uoponpap b^ BSioaad sa uaiquiBj oja^
•soiuaiuiBuoz
-bj ap odij qpo^ ua ouis 'sauoioBiounua sb[ ua o^os ou Bzajjao b[ o^is
•uoo BAa[^ upiotnjuí B-q *sapBpjaA sbjio SBqonuí X souiBsuad anb souiBq
-ojduioo uaiqiuB^ 'Biouajsixa Bjjsanu souiBoi^i^aA uoioinjuí b[ jo^
•if, upyjonp^p b^ X uppmjm B[ :so^[a uos soq -pBpjaA B[ ap uoisasod b^ b
uBAa^ o[ anb so^onpuoo so[ jod opBijuoo jbjisubjj a^iuLiad aj anb
bijubjbS bj ajquioq [B bÍojojo X 'Bpnp Bpoi a^uBjadoui bujoj 'BuiAip
pBpiOBjaA B[ ap 'soiq ap oija^ijo ¡a 'ajuauíBsioaj^ 'osjaAiun p ua
X^q anb [buoiobjji o[ ap opquiis un ouis sa ou oitói^ui oma^ ^g
'saaojja sopunjojd ap
souapl uBjsa soioinf soj 'sbioubisuiiojio SBsa ug *o)uaiuiBsuad oajsanu
uBuiuiop sauoisBOo ua anb SBiouanyui SBUBJixa b sopiiauíos 'sojmtf
X sdju^Supuo^ sajas ap uoioipuoo BJisanu BiouBAapj ap jauod ajainb
bubis3)jbo Bjjoai b^ ua jojobj ouBjjxa aisa ap uoioonpojjuí Bg
*9^ o^SqBiu oiua^ pp ojuauín^jB p UBd^osa
'Bjp ajqos BXodB as anb 'soiq ap Biouajsixa B[ ap B[ X 'Bjaiuud B^ sa
anb 'ojiSod pp Bpuappa bq "BiouspiAa b^ b BUBiuaiua^duioo bj^ubjbS
Bun jBp ojafqo jod auai^ ou ouíáipui oiua^ pp ojuauín^oB ^g^
soujaoBq ua opsuadiua ouSijmu oiu^S un Xbq 'uoiouaiB B[ saoaA SBqo
-nui opBiuB^ Bq anb sisapdiq Bun b saouo^ua ajjnoaj sajJBOsaQ
•pBpiuiAip b^
ap vpudSd bj b SBuaÍB aiuaiujBjoj SBjsa sauoioipuoo 'bioijbui X uoiooaj
-jadiui X^q ouB^ua ja ug Mijuaiu iu souiBUB^ua apand ou soiq

�teoría de las ideas
Los sentidos nada pueden decir sobre el ser, desde que sólo pro
porcionan "impresiones" momentáneas. Verdadero y falso son deter
minaciones del entendimiento.
Los contenidos de las cosas sólo pueden estar representados por
las ideas que provienen de nuestra propia capacidad de pensamiento.
Si bien se da en el sujeto, la idea es diversa de él y de lo que
ella representa. Representa, pues, una realidad distinta de la concien
cia. De ningún modo es una forma de ser del sujeto.
El ser de la idea no es el de un fenómeno, sino el de una esencia.
Hay tres clases de ideas: ficticias, adventicias e innatas49. Las
primeras son obra de nuestro espíritu. Las segundas proceden de ob
jetos que nos son exteriores. Y las últimas, como su misma denomi
nación lo está diciendo, han nacido con nosotros.
Esta división cartesiana de las ideas tiene el propósito de ave
riguar si ellas son capaces de dar testimonio de alguna existencia dis
tinta del sujeto que las concibe.
Las ficticias, por su propia conformación, no son de interés en
este sentido. Tenemos una inclinación natural a admitir como cierto
el contenido proporcionado por las ideas adventicias, factura de los
sentidos. Por las razones conocidas, la aceptación indiscriminada del
realismo sensible no es de recibo. Esas ideas, pues, son incapaces por
sí mismas de revelar una realidad ajena a la del sujeto. Resta, enton
ces, la elucidación del valor de las ideas innatas. Son inmutables, eter
nas y necesarias. Verbigracia, las nociones geométricas, los axiomas.
Descartes señala que las ideas pueden ser entendidas desde dos
puntos de vista. Por un lado, como modi cogitandi —modos de pen
sar. Como tales, son meros acontecimientos mentales. Este es su ser
subjetivo, su realidad formal.
Pero también es posible considerarlas como imagines rerum
—imágenes de cosas. A estas llama Descartes, con propiedad, ideas 50.
Por representar un objeto —cualquiera sea la naturaleza de éste—
la idea tiene un contenido que es real. Así mirada, la idea posee una
realidad objetiva.
Esta realidad objetiva no se da de igual forma en todas las ideas.
Las que representan sustancias tienen mayor realidad objetiva que
las que representan modos o accidentes. Tener más realidad objetiva
quiere decir participar de más grados de ser o perfección 51.
Toda idea tiene una realidad formal y un grado mayor o menor
de realidad objetiva. En tanto la pensamos, la tornamos presente al
entendimiento, aunque lo que la idea representa carezca de exis
tencia real. En tanto realidad formal, la idea tiene un ser en el pen
samiento.

49Méditations, III, p. 287.
50Méditations, III, p. 286.
51Méditations, III, p. 289.
- 306 -

�- ¿08 '82 'd 'II 'suovnjtpa^^i ES
'06^ 'd 'III 'suoiiviipa^^ -s
•CQ 0[J900UOO 3JTIUJ9d SOU U9TTlb 88 *
B{ TU 8OpiIU88 8O[ OU A 'OJU9TUITpU91U9 p 8Ttb OpUBOTpUT 'SBUI9pB ^A
8JU8UIBSOJnj^lJ B[[9 B JB9[[ OSlTtb OJ9^ #pS9U B| SBUIBf 'JOTJ9^X9 OpUIlUI
pp BT0U9JSTX9 B[ Bptip U3 OSTld 9JU9UIB9ip9191U OpS 89JJ[B0S9(J
¿SOUIBjdBO O[ OUIO9? '^BI99dS9 UOT0BJ9do BUtl JO(I JIJIUISBJ1 9p9lld
O[ 9S OU BJS9 18 A '[BU91BUI pBpi[B9J B[ U9 91U9JSIX9 O[ J9U9)UO0 9q9p
O)U9IUIBSU9d 9p OUITUOUI8 OIUO9 BpBSn BI9U9I9UO9 BJ^S9nU Tg
¿O^U3TUIBSU9d \TB BlU3S9jd JB1S9 BSU9^X9 BIOUBJSTIS B[ 9p9nd OUIO^?
•8OJS3 9JUB JOJITB OJJS911U 9U9I^ 3nb 8BAJ983J 8B^ U9iq 8OUI9qBg
*8OpiIU38 SO[ 9p SOJBp SO[ jod BpB9IUtlUIO9 J9S 9q9p 8OU pt?pi[B9J 118
9nb 99J9 98 18 9UIIXBUI 'JOIJ91X9 OpUTlUI ^8 UO9 ^99Bq Bipod BSOO BJJO
o^[ *9iuBSU9d ojgfns ouisiiu [B JBuoi^sgno jod ozu9uio9 Bpnp Bq
; f ! • 1'U9U9I18O8 O^
OUI8TUOI9d99J9d [9 A UTIUIO9 Opi^U98 ^9 OUIOO \TB% '89^BTJ9JBUl 8OJ9fqO
SO[ 9p BT9U9JSTX9 B[ UOTJS9nO UIS 9[qiSIUipB 89 OU 69)JB9S9Q Un9g

aomaxxa oomüm aaa vMiaaaoaa aa
•JOU9JX9 opuntu ^9p
Bui9[qoad pp oqojJBS^p p Ba^d pBpip^n ubjS 9p bj^s u^iquiBj^
•Bpu9pu9¿9p A uop99jj3diut ns uotquiBj
OUIS BI9U9JSIX9 IlS O[OS OU JBqOjd BJBd OJOS9[IJ p 3AJI8 B9pi BJSg
•pBpiUIAip Bldojd B^ Jod BpBDOpO 9ITJ jqB A BZ9[BJ11JBU BJ189nU 9p
9JJcd BUIJO^ 'VJVUU1 S^ *BpiJU9ApB TU BpTJOTJ B9pT BUn 89 O^[ 'BITUT^UT
89 BATJ9fqO pBpqB9J Tlg "[9 9p BTJBUTIJO J9S 9p9Tld OU SOfQ 9p B9pT B[
O[9g 'njTJídso OTdojd ns U9 ^sjbutStjo u^p^nd SB^p 9nbjod 's^piodaoo
SBSO9 UB^U9S9jd3J 9TÜ) 8B9pT SB[ UO9 asp99Oad 9q9p OpOUI \TBVSl 9Q
•BJJB9S9p 98 U9pBJ9pT8UO9 B^n9 'OUISTTU TS 9p B9pT TB\ O
BqOTp 9p U9ZBJ JBp 9^qTSoduiT BJBqnS9J ^^ OpOTU 989 9Q '[BUI-TOJ
-T[B9J ns Bp9DX9 BATJ9fqO pBpqB9J TBÁXIO '9JU9UIBJBp B9ZOUO9 9Tlb BUn
BJJU9n9U9 SB9pT SnS 9p OpuinO pp TS 98JBJ9do 9p3nd BpqBS pj^
•B9Tp9l9UI pnjTJOB BTdojd ns ofnpUOO O\ 9nb B OUISTsdqOS p J99U9A OpBjS
-O{ Bq OU OJOS9|Tjf p 'BUBT89IJB9 U9pBTJS9AUT B[ 9p BJnqB B^S8 y
#O199JJ9d SBUI O¿[B J9U3^UO9 U3p9nd SBUIBf OJ9^ &gt;SOpBJU989jd9J SO^oCqO
SO^ 9nb 8BJ09JJ9d 8OU9TU J98 U3p9nd 9nb 89U9SbTUT OUIO9 SOJIOSOU U9
U3^STX3 SBSpT SB[ 9nb 91U9UI9IU9pTA9 J9qB8 99Bq 8O^[ 'BATJBDqdxO J9S
BsnBO b¡ jTun^j 9qop onb s^uopTpuoo sb^ bCtj jDunjvu znj Bq
B|^ U9 9UTTJO 98 B9pT BJ 3nb A J98 9p BJ9UBUI BS9 9U9TJ
Bun^uiu onb jbuijijb ^pond 98 ou 4o^u9Tuiipu9jU9 p U9 B9pT ns jod
BpBJU9S9jd9J O 9^U3TUBAp9fqO B^S9 BSOD BUn pnD B^ Jod *J98 9p BJ9UBTU
B1S9 B38 9Tlb B199^J3dTUT JO¿ 4OJ3d ÍBpBU B[ 9p 9p99Ojd o8p 989 9nb
S0UI9U0dnS 4BSnB9 BJ U9 B|pq 9S OU 9TTÍ) O[B BJJU9n9U9 98 B9pT BUtl U9
9nb soui9uodns Tg^, 'vaijv^ijdxa vsnvo Bun *89ouoju9 *bits909u 9g
•pniOB pBpqBOJ 9p Bpyp3TU pnST B9S0d BpB)U989jd9J BSOO B[
9Tlb U9 BpTp9TU BJ U9 BATJ9ÍqO pBpqB9J J0U9UT O

�Lo primero que captamos es el entendimiento. De él depende el
conocimiento seguro de todo lo demás.
Un pasaje de la Meditación III aclara más concretamente el tra
yecto gnoseológico de nuestro entendimiento: "En otro tiempo recibí
y admití como muy ciertas y manifiestas muchas cosas, reconocidas
después como dudosas e inciertas. ¿Cuáles eran esas cosas? La tierra,
el cielo, los astros y todas las percibidas por el intermedio de los sen
tidos. ¿Qué era en ellos lo concebido por mí clara y distintamente?
Bien sencillo: que las ideas o pensamientos de estas cosas se presen
taban a mi espíritu. No niego ahora que esas ideas se encuentran en
mí; pero entonces, había en ellas algo que yo tenía por seguro y que
las costumbres de creerlo me hacía imaginar que le veía muy clara
mente, aunque en realidad no lo percibiera; ese algo era la creencia
de que fuera de mí existían cosas, de las cuales procedían ideas se
mejantes a las realidades exteriores" 54.
Era inevitable el intermediario de la idea en una concepción que
opuso como dos sustancias irreductibles el espíritu y las cosas ma
teriales.
Cuando pienso una cosa, su ser no consiste en el hecho de ser
pensado, sino en la necesariedad con que las propiedades de esas cosas
se imponen a mí por medio de la idea.
El cogito obra como algo independiente de las cogitationes. Aquél
es el continente; éstas, su contenido. Sólo por la actividad de la con
ciencia se actualizan los objetos, a través de las ideas, que están en
su interioridad.
Los sentidas están inhibidos de representarnos las ideas de las
cosas tales como nosotros las formamos en nuestro pensamiento. Las
cualidades sensibles (dureza, sabor, olor, color, etc.) varían constan
temente sin que dejemos de pensar en el mismo objeto. Lo que cap
tamos en nuestras ideas pertenece, pues al propio espíritu.
Debemos recurrir a una parte de la Réponse au placard de Regius,
de Descartes, para abonar el presente desarrollo, y que es indudable
mente fundamental:
"... es únicamente la experiencia la que nos hace juzgar que
éstas o aquellas ideas, actualmente presentes en nuestro espíritu, se
refieren a algunas cosas que están fuera de nosotros; pero si juzgamos
así, no es en verdad porque esas cosas las hayan trasmitido a nuestro
espíritu por intermedio de los órganos de los sentidos tales como Ia3
percibimos, sino porque le han trasmitido a nuestro espíritu algo que
le ha servido de ocasión para que, por la facultad natural que él tiene,
las formara en ese momento y no en otro". "... lo único que los
sentidos pueden llevar, desde los objetos externos hasta el alma, son
ciertos movimientos corporales; pero ni esos movimientos ni las fi
guras que de ellos provienen, son concebidos por nosotros con la for
ma que afectan en los órganos de los sentidos..." "De donde se in-

54 Méditations, III, p. 284-5.
- 308 -

�- 608 "I *II 'sadpupj í9-28 *dd 'j^ 's
'lie 'd 'A '
•S 'I 'sadpupj
'¿"981 *dd "tP 'd 'UIJ3UIBJJ *(

t bj b ou X 'bzijubjeS soj uainb J3 s^ 'sodjana
soj anb ajuapiAa seui sa soiq -sa isb anb ap bijubjbS bj sa soiq
•gs ajuauíjBaj uajsixa sbsoo sb[ 'ojubj oj jo&lt;j 'soujBiiBSua apand
ou soiq anb aqBS as uaiq oj^q 'soiq b ajqinqujB Bijas 'jo.ua un sa
uoisiuipB Bsa ig -sbsoo SBsa ap Biauajsixa B[ 'sand 'jijiuips aa^q sou a[q
-IJSIS3JJI Bzianj Burj "soiq jod sojjosou ua Bjsand ^BjniBU uoiaBuiput
Bun b aaapaqo 0^3 "SBapi si;sa uajiuiaj sou anb sbj SBSoa SBidojd sb^
uos snb jaaaa sa ajuaujoa 03 -soiustuí so^ ap Biouajsixa BAiioaja b[
jauodns souiaqap sodjano soj^ ap SBapi SBJjsanu soujBoqdxa bjb^
*ie SBjepBpjaA uos aiuauíBjuxisip A bjbjo SBpiaouoa
sBsoa SB3 *jas ja anb omsiui o\ sa pBpjaA B[ anb apsap 'bsoo Bun[B
sa ojapBpjaA o^ opo^ 'uoiaBJisouiap tb\ inb^ auaxxap as ou oja¿
•oiuaTuiBsnad ^ uoa BjoqBjua anb odjana un jod SEpBSjnduii UBfans
anb a^qijaBj Anuí sa 'sBauxauioa^ sbjiiSij jbui^buii 9[qBp sa tg
•pBpqtqisod
•uii o upiaoipBjjuoa Bpoj ap sBiuaxa s^api aiuBipaui axuauiBjuusip Á
bjb[0 oqiauoa sb^ 'isb sbjsia anbjod 'BujauíoaS B[ ap o^afqo \a uaAn^ii
-suoa ojuBna ua sspBjapisuoa 'jiacp sa 'sBsuajxa oxuBna ua jijsixa uBijp
-od sa[BijajBiu sbsod sb[ 'uoiaBiipaj\[ j^ b^ ua oqaip Bisa 0U103
•C[qisiAtpui sa 'a|qiíciqaiui B[ íojiutjui ^b a^qísiAip sa [Baj upisuaxxa B3
•Bjuiisip A bjb[o Bapi Bun ap ojafqo [a sa BUBisaja^a umsua^xa B3
•uoisuajxa B[ ap sauoiaBuiuuaiap uos soxuaiuiiAoui A SBjni3 *9g osuax
-xa Bas ou anb odjana un ua JBSuad souiapod o^[ *soqaaq uBjsa sod
-jana so[ yeno b^ ap Biaua^sns Bun sa Bjsa anb Jiaap apand as 'unB sbj^[
•uoisuajxa B[ sa sod ja na so[ ap oidojd o\ anb JBpjoaaj aqap ag
•Biauaiauoa Bjjsanu ap optuajuoa
ye pBpqBsnBa ap oidiauod ^a BaqdB sajJBasaQ 'ojjBaijuaA bjb^
¿soquiB ap ajJBd^ sajBtj
-ajBiu SBsoa uajsix3? *sotq ap bj A o A jap Biauajsixa bj bA pjjsouiap
ag "DjJDqoud ouBsaaau sa sodjana soj ap BAijaaja Biauaisixa B3
•Bapi B[ ap S3ABJJ B 'dJUdUl
'Vjvipaui asjaaouoa apand ojos 'ajsixa is 'opunuí J3 'viouauafui Bun ap
oipaui jod asjBjjsouiap Bjjpod ojps odjana jap bj 'wpiaiujui ap ojaB un
jod opBjjsouiap sq as Biauajsixa BAna 'njijjdsa jap Biauajajip y
¿Bsoa bj Bjsa Bapi bj ap SBJjap anb Bjn^as^ on^)? -oapi ns sa souiBjdBa
anb oj 'ajuauíBjaajip sojjaaouoa ap j^Snj ua is ajqisuajduioa oAns ap
Bjjnsaj ou anbjod 'BpBzij^uiajqojd Bpanb Biauajsixa ns 'soujajxa sojaC
-qo soj ap ojuatuiiaouoa ja jBJBaua ap BjauBiu Bjsa b opjanaB aQ
•33 '^SBjasjBjuasajdaj Bpand 'opiaajBd unSuiu auaij ou sajBna soj
uoa sajBJodjoa sojuaiuiiAoui sojjata ap uoisBao ua 'njuídsa ojjsanu
anb ap utj b 'sBpiaajBd SBsoa sbjjo sbjubj ap A sopiuos soj ap 'sajojoa
soj ap 'jojop jap SBapi sbj ojjas uaqap joAbui uoa anb A 'sojjosou ua
sbjbuui uos SBjn^ij sbj ap A ojuaiuiiAoui jap sBapi sbj Bjs^q anb

�El descubrimiento del cogito sirvió para demostrar la existencia
de Dios. La existencia de Dios permite demostrar la existencia del
mundo. Camino inverso al recorrido por el pensamiento escolástico.
La argumentación cartesiana reposa en dos nociones: la vera
cidad divina y las ideas claras y distintas.
"Yo me inclino a creer que el espíritu y el cuerpo son dos sustan
cias distintas, así como son dos esencias distintas. Pero para tener
el derecho de hacer extensivo a las sustancias lo que concibo en sus
esencias, para estar autorizado a tratar las sustancias como trato las
ideas claras y distintas, es necesario que sepa que las sustancias son
obra de Dios. Solamente porque son obra del pensamiento supremo,
responden infaliblemente a lo que mi pensamiento tiende a afirmar
de ellas"59.
Para expresar con otras palabras cuanto se lleva dicho, si Dios
no puede inducirnos sino a la verdad, es absolutamente cierto que a
la realidad objetiva de las ideas de los cuerpos, corresponde una rea
lidad formal exterior a la conciencia. Las cosas materiales existen.
Esta comprobación no comporta dar por sentado que los cuerpos
son del mismo modo como son percibidos por los sentidos. En rigor,
tampoco es necesario. Hay cosas que hacen esta percepción oscura y
confusa 60.
Malebranche no habrá de aceptar la demostración cartesiana, por
entender que es una inconsecuencia. Nosotros percibimos las cosas en
Dios, y la Visión en Dios es la única garantía que poseemos de las
cosas exteriores, a las cuales no solamente no podemos conocer en
forma directa —como dice Descartes— sino que su existencia nos es
imposible demostrar. Nuestro espíritu está unido a Dios, su creador,
y es en El que percibimos las ideas eternas e inmutables. Siendo las
cosas creadas según el modelo de las ideas, percibiendo las ideas co
nocemos la scosas. No hace falta analizar si realmente existen objetos
extensos fuera de nosotros, porque no razonamos sobre ellos, sino
sobre sus ideas 61.
La idea la vemos directamente en Dios; el juicio, en cambio, es
obra de nuestro espíritu, razón por la cual es pasible de equívocos.
En forma acertada critica Joseph Moreau esta doctrina que extre
ma el idealismo de Descartes. En efecto, si reducimos el proceso cog
noscitivo a una pasiva contemplación de esencias inmutables hipostasiadas en el entendimiento de la divinidad, queda excluida la actividad
constructiva del espíritu. Además, para que la trascendencia de lo
verdadero concuerde con el avance del pensamiento y el desarrollo
histórico del saber, es preciso afirmar que hay en Dios, no esencias
inmutables, sino la razón de lo que hay de verdadero en todos nues
tros juicios 62.

59Hamelin, O., op. cit. p. 262.
60Móditations, IV, p. 325.
61Malebranche, De la Recherche de la Verité, VI, 2, p. 244, de l'édition
G. Lewis.
62Moreau, J., La conscience et Vétre, Ed. Aubier, París, 1958, pp. 109 y 150.
- 310 -

�de la conciencia es su poder de relacionarse con un objeto, que no
es ella misma. Este objeto no le es inmanente ni trascendente. Su ob
jetividad es ideal. La conciencia sólo puede existir abierta al ser, de
modo inmediato. Vivir, para la conciencia, quiere decir trascenderse.
Las ideas evidentes al cogito no son modos de una sustancia, sino
los correlatos objetivos de una intención de carácter formal.
El momento intencional comporta dos aspectos distintos: el acto
intencional propiamente dicho, o noesis; y el contenido objetivo al
que apunta el referido acto, o noema.
A la conciencia no se da el objeto, sino el noema; no la cosa,
sino el "estado de la cosa". El acto noético no se atiene a referir sen
saciones sino también relaciones y esencias inteligibles. Toda evidencia
comporta una intención significante y la presencia de un objeto sig
nificado.
La materia aportada por los sentidos es "elaborada" y recibe un
significado en la conciencia, un sentido peculiar e intransferible.
La intencionalidad posee otra nota muy importante: toda ac
tualidad lleva implícita una infinidad de virtualidades pasibles de ser
realizadas por el yo.
Esta característica de la conciencia la dota de mayor profundidad,
porque le asegura una incesante renovación.
En definitiva, los objetos son constituidos a partir de la inten
cionalidad originaria de la conciencia.
Con Martín Heidegger, la fenomeología supera la etapa gnoseológica y se vuelca decididamente en la ontología. El fenómeno no re
mite al ser, sino que es el ser mismo.
Heidegger manifiesta que por la expresión "fenómeno" entiendo
lo que se muestra en sí mismo, lo patente 66. Y más adelante sostiene
que detrás del fenómeno no hay nada, sin que esto excluya la tras
cendencia ontológica. Claro que no están dados inmediatamente, y a
menudo aparecen encubiertos. Allí entra a cumplir su misión la feno
menología 67.
Lo que se muestra, entonces, es el ser de los entes mismos.
Reprocha a Descartes dejar indeterminado en su "cogito sum", la
manera de ser de la cosa pensante, o más propiamente, el sentido del
ser del "sum". No se formuló la pregunta por el ser, creyendo que
ella es clara y unívoca. Atribuyó al ente pensante el carácter de una
sustancia diversa de los cuerpos exteriores.
Para Heidegger, el yo y las cosas no son sustancias diversas. El
sujeto no está encerrado en sí mismo, sino que es su condición pri
mordial estar abierto al mundo. Lo propio del sujeto es existir, y el
de las cosas, ser dadas. Todo yo, o Dasein, tiene un ser "a ser". El de
las cosas está dado definitivamente.

66Heidegger, M. El Ser y el Tiempo, Fondo de Cultura Económica, México,
1951, p. 33.
67Heidegger, M., op. cit. p. 41.
- 312 -

�- 818 "0¿ "

ap opijuas [a 'b^jbj ns sa Bsg UBUBJjuasap ap jbjbjj aqap opijuas
oXna X ajuapuaasBJj sa a[ anb jas un X^q anb u^svq p bjb(1 sg
'v^iSojojuo pBpiuSip ns b —ojafqo X ojafns— boi8o^
-oasou^ uoioB^aj B[ ap so^od so^ jBinBjsaj opuBjua^ui 'bsoo b^ X ^apí
B[ ap ouisqBnp p BZBqaaj UBuiap aopBSuad p anb jbuuijb souiapod
'oipnjsa aisa ua BpBajuB^d upusana v\ aaqos ouBiaaSSappq ojuaiui
-Bsuad pp oioadsB un ap Buasaj BuiísiAdjq Bisa Jinpuoa bjb^
'so ^^pisuaaduioa Bjsa auoiaunj anb ajuauiBBA
jod 'jas ns ap uoisuaadiuoa Bun ap auodsxp tjqB jas^ p anb op^p
opoj ajqos 'BpBzoquia a^uauípio^ asapauBuiiad anb d[qisuajduioaui
Buag 'ajuoiuvoijuo Bpejuauíuadxa bX ajduiais jas ap Bq Bjniaiuisa Bisa
saauojua 'pEpiuBipi^oa v\ ap opoui p ua ajuauíajuajapjd ouis 'a^uaui
-a^duiis X Bjnd ou aAanuí as ajsa anb ua tjqe Jas,, pp piuauíBpunj
BJnjanjjsa Bun sa 4topunui p ua jas,, p ig,, raaip a^j^d bj^o ua ^
qBjuapuaasBJi sa opunuí ^g *ojafns un b a^uaxu
-aiuBjsuoa a^uiaj ag *js ua aisxsqns sbsod sb^ ap opunuí p oooduiBjL
•ojafqo pp uoisnpxa uoa ojafns p Jiqaauoa apisodun sg "ouistiu is
ua opBjjaaua ojafns un X^q o^^ 'opt/uiu-p-wa-jag un sa uoianjijsuoa
Bidojd ns jog -opunuí [a uoa uopnjdj Bjsa uis jaaauBuuad apand ou
[g #paj o 'opBp opunuí p ojjaiqB aaauBuuad upsvQ ^g

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5917">
                <text>El problema del mundo exterior en la filosofía cartesiana</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5918">
                <text>PILOSOF, Nelson </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5919">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Marzo 1960, Nº 18 : p. 295-313</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5920">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5921">
                <text>1960</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5922">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5923">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5924">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="7">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="54" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="98">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/7ec974f90ca8c136c4e5dc3a38341df7.pdf</src>
        <authentication>1d94e256addb9d54453108d2afd23120</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="445">
                    <text>LA AFINIDAD QUIMICA
(Tema de las clases del cursillo de Epistemologia de la Quimica,
dictado en la Ciitedra de Quimica Fisica de la Facultad de Humanidades
y Ciencias, en el ano 1946)

(Para
la Revista de la Facultad
de Huma·
nidades
y Ciencias
de la Universidad
de
Montevideo.
C. E. PRELAT.j

Es indudable que la palabra "afinidad" tiene varias acepciones
en el lenguaje de la vida diaria, acepciones que han influido en las
concepciones cientificas que se han ido creando a traves de los tiempos,
alrededor de esa idea. Por ese motivo me parece oportuno comenzar
la exposicion del tema precisando, dentro de 10 posible, los alcances
de este termino en Quimica; sin utilizar para ello la definicion actual,
pues esta no nos permitiria lIegar a comprender los alcances del problema que trataba de resolver el concepto cuya evolucion ha dado
origen a la actual nocion de afinidad en Quimica. Claro es que ter·
minaremos esta exposicion con un comentario critico del concepto
actual y veremos su oportunidad, utili dad y eficacia, pues sin eso el
tema quedaria completamente trunco.
Veremos, pues, como se presenta el problema y cuales son sus
complicaciones. En el ambiente fisico en el que se desarrolla la vida
del hombre tienen lugar transformaciones quimicas de gran importancia y diversidad. Tomemos una muy frecuente: la combustion del
carbon, colocado, por ejemplo, en una hornalla comun de nuestras
cocinas. La Quimica, mediante una elaboracion conceptual milenaria
ha lIegado a dar senti do preciso a esta afirmacion: en la combustion
del carbon la transformacion mas importante consiste en la union de
los elementos carbono y oxigeno para dar dioxido de carbono. No
puede dejarse de reconocer que las ideas expresadas por las palabras
union y para dar responden a concepciones que, en la mente de la
mayor parte de los quimicos, trascienden la simple y escueta expresion
de los hechos. Es decir, se considera que algo se ha unido (0 combinado) a algo para dar un tercer algo diferente: la union del carbono

�y del oxigeno ha sido la causa de la formacion del dioxido de carbono.
Estas ideas trascendentes a la experiencia misma pueden eliminarse
de la descripcion total del fenomeno diciendo: Hemos observado que
la masa de carbon ha disminuido, 10 mismo ha sucedido con la de
oxigeno y ha aumentado la masa de dioxido de carbono. Ademas, por
cada 12 grs. de carbono que tenemos de menos, tenemos 32 grs. de
oxigeno menos y 44 grs. de dioxido de carbono mas que al principio
de la experiencia. Podriamos agregar otra serie de datos cuantitativos
experimentalmente determinables: cantidad de calor entregada al
medio, variacion de la entropia durante el proceso, etc. Con todo esto,
no apareceria la afinidad, en el sentido vulgar, por ninguna parte,
ni quedaria resquicio alguno por donde pudiera meterse de rondon.
Pero los quimicos dicen y han dicll0 desde los tiempos en que
hubo quimicos que el carbon y el oxigeno se unen. Con expresiones
como esta se origina el concepto de afinidad. En efecto, si cl oxigeno
y el carbono se unen en ciertas condiciones en las cuales no se unen,
por ejemplo, el oxigeno y el platino, debe existir entre el carbono y
cl oxigeno algo que no existe entre el oxigeno y el platino. Ese algo,
confuso, indeterminado, recibe el nombre de afinidad, crean dose asi
este concepto tambien vago e indeterminado. Si con la afirmacion:
"en tales condiciones de temperatura y presion, el oxigeno y el carbono
tienen entre si afinidad, mientras que, en las mismas condiciones, el
oxigeno y el platino no tienen afinidad" solo se quisiera describir los
hechos siguientes: "el carbono y el oxigeno se unen, mientras que e]
platino y el oxigeno no se unen" (dando a la. palabra "unirse" e]
significado experimental que Ie hemos dado) no habria ninguna
cuestion oscura pues la nocion de afinidad solo conduciria a una descripcion comoda de los hechos: cuando dos elementos se unen tienen
afinidad entre si, cuando no se unen, no tienen afinidad. Pero este
papel de mer a expresi6n lingiiistica no esta de acuerdo con toda la
significacion que todavia en la actualidad tiene para la mayor parte
de los quimicos y alin para el vulgo. Cuando se dice que el carbono
y el oxigeno tienen afinidad entre si, se quiere decir que entre ellos
existe una atraccion especial, algo asi como una "fuerza quimica",
atraccion que tiene su origen en propiedades "intrinsecas" de los
elementos. Se pretende que esta "fuerza quimica" tiene un caracter
absoluto, es decir que la atracci6n entre el oxigeno' y el carbono existe
en poten~ia en los elementos mismos. Esta atracci6n se puede "explicar" y de aqui que hayan surgido en el curso de la historia de la
Quimica varias tentativas de explicaci6n de la afinidad, como veremos
mas· adelante. Pero esa concepcion de la afinidad entre dos elementos
con caracter absoluto no puede sostenerse coherentemente si se consideran algunos hechos experimentales muy sencillos.· Consideremos,
en efecto, el caso del yodo y del hidrogeno. Si tenemos vapor de 12 e H2
formando una soluci6n gaseosa a 500°C, observaremos que, (usando el
lenguaje comnn) se unen para dar yoduro de hidrogeno hasta que la
cantidad de este alcance un cierto valor. Llegado el sistema a estas
condiciones el yodo y el hidrogeno no se unen, ann cuando se hallen

�en presencia el uno del otro. Esto demuestra claramcnte que la afini&lt;lad entre el H2 y el 12 no es una "fuerza quimica" de caracter absoInto, pues en la experiencia anteriormente citada pareceria como que
desaparece frente a una cierta cantidad (para un volumen y una
temperatura constantes) de acido yodhidrico, suposicion que parece
corroborarse pOl' el hecho de que si pOl' cualquier metodo se retira
del sistema el acido yodhidrico, el H2 y el 12 se unen nuevamente.
Pero, las dificultades de la concepcion de una afinidad invariable
entre H2 y 12 son aun mayores si se considera la circunstancia de
que si se coloca en las condiciones citadas IH puro, este se descompone
parcialmente en 12 e H2• Es decir que en las mismas condiciones el
12 y el H2 se "unen" 0 se "desunen", esto es, que la pretendida afinidad
constante no solo deja de manifestarse sino que se pone de manifiesto
una fuerza contraria que hace que el 12 y el H2 se "desunan". La
dificultad que encuentra en estos hechos la concepcion simplist a de
la afinidad es evidentemente grande pues no seria fatal para la concepcion mencionada si se tratase de una variacion de la afinidad con
la temperatura y presion, pues esa circunstancia, que tambien se
presenta, puede describirse diciendo que la afinidad varia con las
condiciones fisicas. En efecto, los ejemplos sencillos y convincentes de
dicha variacion abundan (caso del C y el O2, del Hg y el O2, etc.)
y no repugnan a la concepcion simplista; pero en el caso citado tenemos que la "atraccion" entre el H2 y el 12 en las mismas condiciones
existe, no existe 0 se manifiesta como repulsion. POI' otra parte, el
caso del IH no es una excepcion sino que, pOl' el contrario, como 10
ha demostrado la Termodinamica, es 10 que siempre sucede, variando
solo, de un caso a otro, la proporcion en que se combinan 0 se desunen las sustancias simples.
Veamos otros aspectos de la concepcion que nos esta ocupando.
Si en ciertas condiciones ponemos en presencia ClH y Zn, se obtienen
como productos de la reaccion que tiene lugar, Cl2Zn e H2• El H2
y el Cl2 estaban "unidos" en el HCl y ahora aparecen unidos el Zn
y el Cl2, Y el H2 libre. La idea de "afinidad" nos conduce a decir: el
hidrogeno y el cloro tienen afinidad entre si, pero la afinidad entre
el Cl y el Zn es mayor que la que existe entre los dos primeros elementos. Es evidente que con una serie de experiencias de este tipo se
puede establecer el orden de las afinidades reciprocas de pares de
elementos. Esta idea de que del hecho de que un elemento A desaloje
a un elemento B de su combinacion BC formandose la AC, pone de
manifiesto una afinidad mayor entre A y C que la existente entre B
y C, no puede objetarse, pues puede tomarse simplemente como una
definicion de afinidad mayor, y una escala de afinidades construida
aplicando dicha definicion no seria otra cosa que una simple descripcion de hechos. Pero si deseamos ir mas alIa y considerar esa
escala como expresion de algo absoluto, independiente de las circunstancias, nos encontrariamos frente al absurdo, pues abundan los ejemplos demostrativos en los cuales un elemento A desaloja a otro B de
su combinacion BC en ciertas condiciones, mientras que en otras con-

�diciones, el B desaloja al A de su combinacion AC. (En realidad esto
es 10 que siempre sucede, aun cuando no todos los casos sirven como
ejemplos "demostrativos"). A pesar de 10 dicho, se suele hablar de
un modo simplista de afinidades "grandes" y "pequenas". "El cloro
y el hidrogeno tienen una gran afinidad entre si, mientras que la
afinidad entre el 12 y el H2 es pequena". Esto ha conducido a tentativas de "medir" la afinidad. Es evidente que a esta altura de la
exposicion apareceni como irremediablemente absurda la tentativa de
medir algo tan poco preciso y tan contradictorio como la "afinidad".
La idea de afinidad, mayor 0 menor, esta vinculada de una manera
no siempre consciente con hechos dispares. Asi, por ejemplo, cuando
dos elementos se unen en condiciones ordinarias 0, mejor aun, a temperaturas bajas, se dice que poseen una gran afinidad reciproca y, en
cambio, cuando para que se unan dos elementos es necesario que las
condiciones sean extremas (altas temperaturas, por ejemplo) se dice
que entre ellos hay poca afinidad. Cuando dos elementos se unen
violentamente (desprendimiento de grandes cantidades de calor, explosiones, etc.) se dice que entre ellos hay gran afinidad y poca si la
union, en cambio, se realiza de un modo menos espectacular. Cuando
dos elementos se combinan con gran velocidad se dice que la afinidad
reciproca es grande, mientras que cuando 10 hacen lentamente, la
afinidad es pequeiia. Es imposible dejar de ver en estos criterios de
violencia y rapidez, una influencia de la concepcion humana del
"amor" entre dos personas en la concepcion de la afinidad. (Cuanto
mas violento es un amor, mas intenso es; cuanto mas se aman dos
personas, con mas rapidez corre una al encuentro de la otra) . Ademas
de la desconfiallza que puede illspirar toda imagen antroprocentrica
del mundo fisico, tenemos que en este caso particular, se puede demostrar la illcorreccion de esas apreciaciones. 5irvan como ejemplos
las siguientes contradicciones. El cloro y el hidrogeno se un en en
condiciones ordinarias, por iluminacion de la solucion gaseosa dc
ambos, de una de las man as mas violent as (explosion). En cambio,
el cloro (bien seco) y el hierro, practicamente no reaccionan en laE
mismas condiciones. Esto nos haria decir que la afinidad del cloro
por el hidrogeno es mucho mayor que la del hierro por el cloro. A
pesar de esto, puestos en presencia acido clorhidrico (es decir, la
combinacion de CI e H) y hierro, este desaloja al hidrogeno. Esto
ultimo haria decir que la afinidad del cloro por el hierro es mayor
que por el hidrogeno, esto es, al reyes. El hidrogeno y el oxigeno tienen
entre si una gran afinidad; sin embargo, pueden estar en pre!3encia, el uno del otro, anos, sin combinarse apreciahlemente en
condiciones ordinarias. 5i se introduce en la solucion de ambos gases
una pequena cantidad de platino, la comhinacion se produce rapida
y violentamente. Esto significaria que una gran afinidad, esto es, una
gran atraccion entre dos elementos, se mantiene oculta hasta que
aparece un cuerpo extrano y que no tiene por ellos ninguna gran
afinidad, hecho que repugna a la concepcion simplista. Claro que si
quisiesemos mantener a todo trance las implicaciones de una con-

�cepclOn antropomorfica, diriamos que tambien entre los humanos el
platino y otros metales preciosos suelen despertar, 0 por 10 menos
aumentar mucho, la "afinidad" mutua. Pero, esto no dejaria de ser
una metafora de mal gusto, aunque no pOl' eso poco usada.
Hasta aqui solo hemos considerado casos en los cuales nos encon·
trabamos frente a afinidades entre elementos que formaban, uno de
ellos por 10 menos, cuerpos simples. l Que sucede cuando se encuentran
en presencia dos combinaciones de dos elementos cada una de ellas?
Supongamos tener AB y CD, que puestas en presencia, en ciertas con·
diciones, originan las combinaciones AC y BD. Se puede decir que
csto sucede porque la suma de las afinidades de A y C y B y D es
mayor que la suma de las afinidades de A y B y C y D. Pero es frecuente el caso en el cual la transformacion se invierte, de un modo
total. Esto sucede, especialmente cuando, teniendo lugar la reaccion
entre sustancias disueltas, una de las sustancias que se forma es un
"precipitado", es decir, una sustancia insoluble. En este caso, podria
decirse que ha entrado en competencia, la "cohesion" entre las par·
ticulas de una misma sustancia con la afinidad, fuerza ejercida entre
particulas de sustancias distintas y ha vencido la cohesion. A veces,
en lugar de la cohesion hay que introducir fuerzas elasticas (cuando
hay desprendimientos de gases). Esto plantea un serio problema, pues
es necesario distinguir entre "fuerzas fisicas" y "fuerzas quimicas"
(0 afinidad). Se puede pensar que las "fuerzas fisicas" se ejercen entre
corpusculos de una misma sustancia mientras que las quimicas 10
hacen entre corpusculos de sustancias diferentes. Siendo asi, no habria
dificultades; pero l que quimico se atreveria a sostener consecuencias
inevitables de esa distincion, como ser: cuando se forma hidrogeno
molecular a partir de hidrogeno atomico u ozono a partir de oxigeno,
se han puesto en accion, "fuerzas fisicas" y cuando el mercurio disuelve al aluminio se pone en juego "fuerzas quimicas"? La pretendida distincion entre "fuerzas quimicas" y "fisicas", es, evidentemente,
disparatada y por este camino no puede salvarse, de ningun modo, la
concepcion simplista de la afinidad.
Creo que no es necesario considerar mas dificultades y complicaciones, para demostrar que es necesario precisar algo mas si se desea
que la nocion misma tenga senti do y utilidad, aun cuando podria
plantearse la cuestion previa de si vale la pena acometer tal empresa.
Si queremos precisar en 10 posible el concepto debemos, en primer
lugar, y en vista de las dificultades seiialadas hasta ahora, si no definir,
por 10 menos dar algunos de los caracteres, que debe poseer la afinidad.
1. - Debe ser aplicable exclusivamente a transformaciones qui·
micas. Esto involucra una definicion precisa de dichas transfor·
maciones, que suponemos posible y existente.
2. - Debe ser variable con las condiciones fisicas del sistema en
el cual se manifiesta.
3. - Debe permitir preyer transformaciones quimicas posibles.
Esta condicion es indispensable para que tenga utilidad la nocion
misma, pues si nos contentamos con una magnitud que nos mida la

�"tendencia" alas transformaciones, siendo el unico metodo de averiguar si existen esas "tendencias" la realizacion de experimentos en
10s cuales se produzcan las transformaciones, estaremos frente a una
tautologia, completamente inutil.
Demas esta decir que en la definicion de afinidad no deben intervenir nociones tales como las de "fuerzas quimicas", "atraccione~
selectivas" u otras por el estilo, inaccesibles a la experimentacion y a
la medida, y practicamente desprovistas de sentido.
(,Se puede llegar a satisfacer estas exigencias?
EI metodo mas seguro para contestar esta pregunta es averiguar
si se ha llegado a ello. Podemos adelantar que la respuesta es afirmativa, aun cuando el camino ha sido largo y penoso, como 10 demostrara una ligera consideracion historic a del problema. En ella se vera
como simultanea 0 sucesivamente aparecen en la Quimica:
1. - Tentativas de definir el concepto de afinidad.
2. - Tentativas para medir la afinidad, y
3. - Tentativas para "explicar" la afinidad. Esto no debe sorpren·
dernos pues es comun en la historia de la Ciencia, que se haya ex·
plicado algo antes de tenerse una idea clara de 10 que habia que ex·
plicar, es decir, que antes de averiguarse bien el "que" y el "como"
se iba directamente, al "por que". Es evidente que con esto se corria
el riesgo de dar el "por que" del "como" de algo que no sucedia como
se explicaba, como sucedio en el caso de la teoria escolastica del mo·
vimiento. Ademas en varias oportunidades se tenia el "por que" de
algo que no era ni siquiera un "que". Tenemos un ejemplo de esto
en las explicaciones alquimistas de la transmutacion de los metales.
Aqui el "que" no existia.
SegUn los historiadores de la Quimica, la palabra afinidad en el
senti do que luego tuvo en esta ciencia, aparece por primera vez en una
obra de Alberto Magno, celebre monje maestro de Santo Tomas de
Aquino, nacido en el ano 1193. Dicha obra se llama "De rebus metallicis
et mineralibus libri V" de la cual se conoce una rcimpresion hecha en
Rouen en el ano 1476. En ella se puede leer: "el azufre ennegrece la
" plata y hace arder en general a los met ales, por la afinidad que tiene
"por estos cuerpos". Se suele contraponer a este uso del termino, el
hecho por Barchusen, alquimista que escribio una Pyrosophia en el
ano 1698 y en la cual sostiene que la imposibilidad de separar los
elementos (en el sentido alquimista) de los cuerpos por ellos for·
mados, debe explicarse "porque tienen entre si una afinidad estrecha
"y reciproca que hace que aun cuando uno creyese haber separado
"totalmente uno de otro, el primero termina por volver a tomar el
"segundo, por influencia de una exposicion prolongada al aire,
" siempre rico en particulas de todas clases". Atribuye Barchusen esa
afinidad de un elemento por otro a la similitud de sus naturalezas respectivas, es decir, que aqui la palabra "afinidad" tiene el significado
de "lazo de parentesco". No creo sin embargo que la idea de Alberto
Magno sea distinta de esta, por cuanto, como alquimista que era, ad-

�witio que los metales estahan formados pOl' azufre y mer curio y la
afinidad del azufre pOl' los metales podia explicarse muy hien en hase
a la atraccion del azufre de los metales pOl' el azufre lihre. Esta idea,
opuesta a la que luego se adopto, vuelve a reaparecer en la Quimica,
como tendremos oportunidad de vel'. Agregaremos que Barchusen reconocio la influencia del calor sohre la afinidad, aun cuando 10 expreso en el lenguaje confuso, usado invariablemente en la epoca.
Para volver a encontrar el termino afinidad, debemos llegar al
siglo XVIII, pues en el ano 1732 se publicaron los Elementa Chemiae
de Boerhaave, profesor en Leyden. Creo que debe considerarse a este
quimico como el creador de la nocion que nos ocupa. Veamos como
se expresa al respecto: "Una ohservacion diaria nos ensena que en
muchos casos las "particulas del menstruo, despues de haber actuado
"como disolvente, se unen alas particulas del cuerpo disuelto, for"mando asi un compuesto muy diferente pOl' sus propiedades de 10s
" cuerpos de los que deriva; tal es la accion del espiritu de nitro sobre
" el hierro, del agua regia sobre el oro. En este ultimo caso l pOl' que
" las pal'ticulas de oro, diez y ocho veces mas densas que el agua regia
"no se reunen en el fondo del vaso? lNo se ve claramente que hay
" entre cada pal'ticula de oro y cada particula de agua regia una fuerza
" en virtud de la cual se buscan, se unen y se retienen? lNo es nece"sario que haya una causa para que las particulas del menstruo, se" pal'andose unas de las otras vayan a buscar las particulas del cuerpo
"a disolver en lugar de quedar en su estado primitivo? Y, una vez
" efectuada la disgregacion porIa accion disolvente del menstruo lno
" es necesario admitir una l'azon semejante para que las particu1as de
"este menstruo y las del cuerpo disuelto queden unidas entre si, en
"lugar de buscarse, a su vez, entre ellas y reunirse de nuevo segun la
"afinidad de su naturaleza, en cuerpos homogeneos?". No puede
pedirse una concepcion mas similar a la idea que hemos llamado simplista, l'especto de la afinidad. Para Boerhaave, la afinidad se manifiesta en la union de cuerpos diferentes, esto es, como 10 dice Wurtz
en la "verdadel'a combinacion quimica". Puede compararse esta a un
matrimonio, idea que sugiel'e a Boerhaave una alegoria: se trata de
la union de seres diferentes y asi pOl' ejemplo, cuando el acido nitrico
disuelve el hierro se trata menos de una desagregacion violenta que
de una union intima; se debe mas bien al amor que al odio ("magis
ex amore quam ex odio") y las circunstancias que acompanan al fenomeno, la efervescencia, el calor, el ruido, la luz a veces, que se ponen
de manifiesto durante las combinaciones, son comparables a las fiestas
y alas alegrias que acompanan alas nupcias. Aqui termina pudic amente la serie de metaforas, que a pesar de su muy discutih1e belleza,
no aclaran la cuestion en absoluto. Como puede verse, todas estas
tentativas solo procuran definir, aun cuando vaga y contradictoriamente, el concepto de afinidad.
Mas 0 menos pOl' esta epoca aparecen las tentativas de explicacioD
que hemos mencionado. Asi, Boyle consideraba que, estando los
cuerpos constituidos pOl' particulas pequenas, tal como 10 suponia? los

�fenomenos de descomposicion y combinacion se debian a la atracClOn
mutua de las particulas. Se tiene asi la idea de atraccion como causa
de la afinidad. Becher atribuye las transformaciones quimicas al hecho
de que los cuerpos se apoderan mas facilmente de sus semejantes.
Lemery (1645-1715) explica la efervescencia que se produce en
las reacciones entre acidos y algunos alcalis (carbonatos 0 carbonatados) por la existencia de puntas en el acido, que penetran en la
materia del alcali. Esta idea de puntas, mas 0 menos agudas, era comun
cn la epoca y un ejemplo de ello 10 tenemos en el simbolo alquimista
del vinagre, que era un circulo erizado de puntas.
Es logico, que siendo la afinidad una forma de atraccion, Newton
ensayase una explicacion de la misma. Despues de una demostracion
de que los diversos cuerpos (acidos, bases, etc.) se atraen entre si con
distinta intensidad, basada en la consideracion de las transformaciones
quimicas, dice: "Las mas pequenas particulas de la materia pueden
,. estar unidas por las mas fuertes atracciones, y componer particulas
"mas gran des, cuya fuerza atractiva sera menos considerable.
"Varias de estas ultimas pueden unirse a su vez y componer
"particulas mas grandes, cuya fuerza de atraccion sea todavia menos
" considerable y asi siguiendo, en serie, hasta que la progresion termina
"en las particulas mas gran des, de las que dependen los fcnomenos
,. quimicos y los colores de los cuerpos naturales. Unidas entre si, estas
"ultimas, componen finalmente los cuerpos que por su tamano im" presionan nuestros sentidos.
"Puesto que los metales disueltos en los acidos solo atraen a Sl
"una pequena parte del acido, es claro que su fuerza atractiva solo
" se extiende a pequenas distancias. Y como, en algebra, las cantidades
"negativas comienzan donde se desvanecen y terminan las positivas,
" asi en Mecanica, la fuerza repulsiva debe comenzar y manifestarse
"donde la fuerza atractiva deja de existir.
"Si es asi, la marcha de la naturaleza sera simple y siempre de
" acuerdo consigo misma; realizara todos los gran des movimientos de
"los cuerpos celestes por la atraccion de la gravedad que es mutua
"entre todos los cuerpos y realizara casi todos los movimientos de
"sus particulas por una fuerza atractiva y repulsiva que tambien
"es mutua entre las partlculas". Pero, en el razonamiento de Newton
hay dos puntos debiles: la selectividad de las atracciones quimicas
y la necesidad del contacto de las particulas, quedan sin explicar.
Buffon trata de resolver estas dificultades de una manera sumamente ingeniosa. Al respecto dice: "Las leyes de la afinidad en virtud
., de las cuales las particulas constituyentes de estas diversas sustancias
" (del reino mineral) se separan de las otras para reunirse entre ellas
" y formar materias homogeneas, son las mismas que la ley general en
"virtud de la cual todos los cuerpos celestes actuan los unos sobre los
" otros; se ejercen igualmente y en las mismas relaeiones con las masas
" y las distancias: un globulo de agua, de arena 0 de metal actua sobre

�"otro globulo como el globo de la Tierra actua sobre el de la Luna:
" y si hasta ahora se han considerado a estas leyes de la afinidad como
"diferentes de las de la gravedad, es por no haberlas concebido bien,
"captado bien, es por no haber considerado este objeto en toda su
" amplitud. La forma, que en los cuerpos celestes no tiene importancia
"0 casi, para la ley de la atraccion de unos sobre otros, porque la
"distancia es muy grande, tiene, por el contrario, una importancia
" preponderante cuando la distancia es muy pequefia 0 nula. Si la Luna
,. y la Tierra, en lugar de tener forma esferica, tuviesen ambas la de
"un cilindro corto y de un diametro igual al de sus esferas, la ley de
"su accion reciproca no se veria sensiblemente alterada por esta di" ferencia de forma, porque la distancia de todas las partes de la Luna
"a las de la tierra habria variado muy poco; pero si estos mismos
" globos se transformasen en cilindros muy largos y proximos el uno
" del otro, la ley de la accion reciproca de estos dos cuerpos resultaria
"muy diferente, porque la distancia de cada una de sus partes entre
"si y respecto de las partes del otro, hubieran cambiado prodigiosa.
"mente; de modo que en cuanto la forma entra como elemento en la
"distancia, parece ser que la ley varia, aun cuando en el fondo sea
"siempre la misma.
"De acuerdo con este principio, el espiritu humano puede dar aun
"un paso y penetrar mas adelante en el seno de la naturaleza; igno"ramos cual es la forma de las particulas constituyentes de los
" cuerpos; el agua, el aire, la tierra, los metales; todas las materias
"homogeneas estan ciertamente compuestas por partes element ales
"semejantes entre elIas, pero cuya forma nos es desconocida; nuestros
"descendientes podran, con la ayuda del calculo, abrir este nuevo
"campo del conocimiento, y saber con bastante aproximacion, de que
"forma son los elementos de los cuerpos; partiran del principio que
" acabamos de establecer, 10 tomaran por base: toda materia se atrae
"en razon inversa del cuadrado de la distancia, y esta ley general no
"varia aparentemente para las atracciones particulares, sino solo de"bido al efecto de la forma de las partes constituyentes de cada sus·
" tancia: porque cada forma entra como elemento en la distancia. Una
"vez adquirido, por experiencias repetidas, el conocimiento de la ley
" de atraccion de una sustancia particular, podran encontrarse mediante
"el calculo, las formas de esas partes constituyentes".
Otra direccion imprime al desarrollo historico del problema la
labor de Geoffroy el viejo, profesor de Quimica en el celebre Jardin
du Roi, que casi al mismo tiempo que Boerhaave desarrollaba en
Leyden sus ideas sobre el tema, presentaba a la Academia de Paris
sus celebres "Tables de rapports observes entre les differents substances". Aqui aparece por primera vez la idea de mayor y menor aplicada a la afinidad. Su concepcion esta resumida en estas palabras:
"Toutes les fois que deux substances, ayant quelque tendance a se
"combiner l'une avec l'autre, se trouvent unies ensemble et qu'il en
"survient une troisieme qui a plus d'affinite avec l'une des deux, elle
"s'y unit en faisant lacher prise a l'autre". Aun cuando antes de las

�lahlas de Geoffroy, habian existido algunas otras, la presentada por
este quimico, en el ano 1817, es la primera que se funda en un principio general. Esta tabla tiene 16 columnas. He aqui un ejemplo:

Alcali fixe
Alcali volatil
Terres absorbantes
Fer
Cuivre
Argent

Acide vitriolique
Acide nitrique
Acide muriatique
Vinaigre
Soufre

EI significado de estas columnas es claro. Por ejemplo: de una
solucion de hierro en acido sulfurico, los alcalis desalojan al hierro,
mientras que este desaloja al cobre y a la plata de sus soluciones en
acido sulflirico.
Comienza con Geoffroy una epoca de tablas de afinidad. No son
menos de doce los quimicos que hasta 1781 publican cada uno de ellos
EllS tablas. Como expresion de hechos experiment ales y en las circunstancias en que se habian observado, las tablas no tenian nada de censurables: podian solo ser mas 0 menos completas; pero como dice
Dumas, en su Philosophie Chimique, sus auto res no solo pretendian
cso sino que querian que sus tablas expresasen afinidades absolutas.
Ya sabemos que ello constituia una finalidad inalcanzable. En 1773,
Baume se dio cuenta de que las atracciones por via seca eran en muchas ocasiones distintas que por via humeda. De acuerdo con esta
observacion, Bergman publico en 1775 unas celebres tablas de 59
columnas dobIes, una para cada una de las 59 sustancias que considero
y en cada columna las afinidades por via seca y por via humeda.
La Academia de Ciencias de Paris reprochaba a'todas estas tablas
el hecho de que podrian crear la idea de que habia "fuerzas" en Quimica, entes que entonces estaban proscriptos de esta ciencia. Bergman
cs partidario de la teoria de Buffon, ya expuesta, para explicar las
afinidades. Por atro parte, el celebre profesor de Upsala explica con
todo detalle el procedin1iento que ha seguido para construir sus tablas.
Otro merito de Bergman consiste en haber distinguido las afinidades
dobIes, es decir, las que se ponen en juego cuando hay en presencia
dos sales, por ejemplo, en las cuales hay cuatro elementos, 0 en general,
euatro radicales. Pero cometio el error de considerar alas afinidades
que consigno en sus tab las, como constantes.
Kirwan (1733-1812), en el ano 1783, se ocupo de Ia afinidad entre
acidos y alcalis y para ello considero la existencia de dos clases de
fuerzas: 1) Las que se oponen a la descomposicion y tienden a conservar los cuerpos en su estado actual y 2) Las que tienden a realizar

��\ - p'rW

Vitriol de potasse

+-&lt;I! "'-Hdd,

Iii
Acide

,-

-&lt;~

£;,,0=

------ -----vitriolique

4~

Chaux

d'argent

De este cuadro se deduce que puestos en presencia el sulfato de
potasio y el nitrato de plata, se produciran nitrato de potasio y sulfato
de plata. En realidad, aqui tenemos un caso de "fuerzas fisicas" pues
Lareaccion se produce no a causa de la afinidad, sino debido al hecho
de que el sulfato de plata es insoluble. Las ideas de Elliot, por otra
parte, no son otras que las de Kirwan: afinidades quiescentes son las
que mantienen unidos a los cuerpos tales como estan compuestos y
divellentes son las afinidades entre los cuerpos que result an unidos.
La exigencia de que cuando hay descomposicion la suma de afinidades
divellentes debe ser mayor que la de las quiescentes, permitia determinar un sistema de mimeros que median las afinidades. Claro es que
habia una infinidad de sistemas posibles de mimeros que median las
afinidades. Veamos como se razonaba: "El acido sulfurico tiene mas
" afinidad por la potasa que el acido nitrico, puesto que 10 desplaza;
"representemos estas afinidades por 9 y por 8; la potasa tiene mas
" afinidad por el acido sulfurico que la cal de plata, ya que 10 preci.
" pita: por 10 tanto, la afinidad de esta cal por ese acido es menor
"que 9; hagamosla igual a 4. La afinidad del acido nitrico por la
"cal de plata debe ser men or que 8 y que 4; ademas sumada a 9
"debe dar un total inferior a 8 mas 4: la supondremos igual a 2.
"La eleccion de estos numeros se va restringiendo cada vez mas
,. y resulta cada vez menos indeterminada, puesto que deben satisfacer
" una multitud de desigualdades obtenidas en base a todas las descom"posiciones conocidas. El metodo no carece del todo de espiritu
"cientifico. Pero, a pesar de ello se llega a situaciones embarazosas
"como la siguiente: la afinidad de A por B, segun un grupo de reac·
" ciones debe estar comprendida entre 28 y 32, mientras que otro grupo
"de reacciones asigna a esta afinidad un valor comprendido entre 4
"y 11, por ejemplo. Existe, por 10 tanto, una imposibilidad completa
" de hacer concordar los hechos con la teoria"." A pesar de estas difi·
cultades la idea de medir afinidades era seductora y la mayor parte
de los quimicos de la epoca se dedicaron a dicha tarea. Como dato
curioso diremos que para Wenzel la afinidad de los metales por un
dado acido era inversamente proporcional al tiempo que empleaba en
disolverse una cierta cantidad del metal en el acido. Tenemos aqui la

�primera tentativa de medir las afinidades, pOl' medio de velocidades
de reaccion.
Fourcroy se habia encontrado con casos en los cuales la idea
simplista de afinidad fracasaba. En efecto, el nitrato de mercurio se
forma mediante unas "nupcias" muy espectaculares, entre el acido
nitrico y el mercurio. En cambio, las "nupcias" entre el acido elOl·hidrico y el mercurio son mucho mas modestas. A pesar de esto, el calor
descompone facilmente el nitrato de mercurio, mientras que el eloruro
es estable frente al calor. Confrontado con esta contradiccion, Fourcroy
resuelve antropocentricamente que la afinidad entre conyuges no esta
determinada por el boato de las ceremonias nupciales, sino por su
coherencia frente alas coacciones del medio; es decir, Fourcroy decide
que la afinidad debe ser algo que mida la estabilidad de los compuestos. Pero, todas estas ideas y tablas numericas, cayeron pronto eD
el descredito y el olvido.
Ha llegado el momento de considerar las opiniones de Lavoisier
sobre el problema. En esto, como en todos sus razonamientos y opiniones, brilla el genio abstracto y profundo del autor de la doctrina
&lt;leI "principio oxigeno". En 1782, Lavoisier presenta a la Academie
de Sciences una tabla de afinidades de diversas sustancias por el
oxigeno. Aun cuando esta tabla era de alcances mas modestos que las
de sus predecesores, y, por 10 tanto, con mayores probabilidades de
servir para algo, el merito principal de ellas esta en el texto que las
acompana. En el, Lavoisier expresa cuales son las dificultades que
presenta el concepto mismo de afinidad y practicamente ahi estan
enumeradas y analizadas todas las dificultades que senalamos en la
introduccion, para la concepcion simplista. Tomemos algunos ejem·
plos: "Se sigue de esto que cuando se combinan dos cuerpos, la acciOD
" que ejercen entre si es absolutamente distinta segun el grado de calor
" al cual se realiza la combinacion. Si ambos son concretos, como por
"ejemplo el plomo y el estano, no tienen entre si ninguna accion,
" porque la atraccion de sus propias partes entre si es mas fuerte que
"la accion reciproca que las moleculas de los dos metales puedeD
"ejercer entre si; de ahi se origina este axiom a quimico: corpora non
" agunt nisi soluta. Pero cuando por una accion mas fuerte del calor,
"las moleculas de uno de los dos metales se han separado y que su
"atraccion, su afinidad de agregacion ha disminuido, entonces actua
"un metal sobre el otro y se produce la combinacion de ambos.
"Una tabla de afinidades no puede, pues, presentar resultados
"verdaderos sino para un solo grado de calor, y el mercurio ofrece
"un ejemplo notable: que se caliente este metal hasta un grado capaz
" de hacerlo hervir; descompone el aire vital, se apodera del principio
"oxigeno que 10 forma y se calcina y se convierte en la cal roja de
" mercurio; si se desea hacerle experimentar un calor mas eleva do,
"capaz de ablandar el vidrio, el aire vital se desprende y el mer curio
,- se revivifica. Asi, al grado del mercurio hirviente, el principio oxi·
"geno tiene mas afinidad por el mercurio que por la materia del
"calor y 10 contrario sucede a una temperatura mas elevada.

�"Una tabla de relaciones, hecha en base a los prinClplOs que
"sirven de fundamento a todas las que conocemos, no puede sin em"bargo expresar sino uno u otro de estos dos aspectos; pOl' 10 tanto,
"es necesariamente falsa en uno u otro caso. Bergman ha buscado el
"remedio a este inconveniente dividiendo su tabla de afinidades en
"dos partes, una destinada a presentar los resultados de las experien·
"cias pOl' via humeda y otra pOl' via seca; pero para obtener tablas
.•en riguroso acuerdo con la experiencia, seria necesario, pOl' asi
" decirlo, tener una tabla para cada grado del termometro".

"Se tendria una idea falsa de las afinidades si se creyese que,
" en todos los casos, un cuerpo quita a otro la totalidad del principio
"POI' el cual tiene mas afinidad. Aclaremos esto mediante ejemplos:
" si se hace hervir acido sulflirico sobre mercurio, sobre plata 0 sobre
,. cobre, estos met ales no descomponen completamente al acido sul"furico, no Ie quit an al azufre la totalidad del oxigeno al cual estaba
" unido: no actuan sobre el oxigeno, sino en virtud de la fuerza
,. atractiva que ejercen sobre el, disminuida en la fuerza atractiva
" que el azufre ejerce sobre este mismo principio. Es necesario, pues,
"considerar que el oxigeno en estas especies de descomposiciones,
"obedece ados fuerzas desiguales: pOl' una parte, esta atraido pOl' e)
"metal que tiende a transformarse en cal; dicho de otro modo, en
" oxido; pOl' otra parte, se halla retenido pOl' el azufre y se reparte
"entre los dos, hasta que haya equilibrio. Asi pues, cuando la tabla
"de afinidad afirma que la plata, el mer curio y el cobre quit an e]
"oxigeno al azufre, no expresa la verdad: deberia decir que cuando
" estos metales estan en presencia del oxigeno y del azufre, e) oxigeno
" se reparte entre el azufre y estos metales, en una cierta proporcion;
"constituye un oxido y el acido sulfuroso. Ahora bien, suponiendo
"que la forma dada hasta aqui a nuestras tablas de afinidad, permi.
"tiese expresar este efecto mixto en el caso simple que acabo de
,. considerar, existe una infinidad de otros casos mas complicados, a
"los cuales el lenguaje de nuestras tablas es absolutamente inapli"cable". (De la Memoria sobre Las Tablas, 1782).
No puede darse una idea mas clara acerca del fenomeno del
equilibrio quimico y de su importancia para el concepto de la afinidad. Agrega luego Lavoisier que la tabla que presenta no esta libre
de las objeciones que ha hecho alas tablas de afinidades en genera]
y que, seguramente, la medicion de afinidades debia buscarse pOl' e)
lado de las cantidades de calor puestas en juego en las transforma·
ciones. A pesar de haber tratado el problema de la afinidad, en su
"Traite Elementaire de Chimie" dedicado a la ensenanza dice: "Esta
"ley rigurosa, de la cual no he debido separarme, esto es, no sacUl'
"ninguna conclusion fuera de las que las experiencias permiten
" obtener y de no llenar nunca el vacio dejado pOl' los hechos, no me
"ha permitido incluir en esta obra la parte de la Quimica mas sus" ceptible, quizas, de transformarse en el futuro en una ciencia exacta:

�"me refiero a la parte que trata de las afinidades quimicas 0 atrac·
"ciones electivas. Geoffroy, Geller, Bergman, Scheele, de Morveau,
" Kirwan y much os otros, han reunido ya un gran mimero de hechos
"particulares que solo esperan el lugar que debe asignarseles; pero
"faltan los datos principales, 0, por 10 menos, aquellos de los cuales
" disponemos no son aun 10 suficientemente precis os ni seguros, como
" para transformarse en la base fundamental sobre la que debe reposar
"una parte tan importante de la Quimica. Por otra parte, la ciencia
"de las afinidades es a la Quimica ordinaria 10 que la Geometria
" trascendente es a la Geometria elemental, y no he creido conveniente
" complicar con dificultades tan grandes los elementos simples y faciles
"que seran, asi 10 espero, inteligibles para un gran numero de
"lectores". En la actualidad, no podriamos opinar mejor respecto del
problema de la afinidad en la enseiianza elemental.
En el aiio 1790, Higgins, original precursor de Dalton en la teoria
atomica, publico una obra titulada "A comparative view of the phlogistic and antiphlogistic theories" en la que aparece por primera vez
la nocion de valencia, que debia fatalmente entroncar y confundirse
luego en muchas mentes con la de afinidad ya que en ambos casos
se trata de "fuerzas quimicas" es decir, fuerzas que mantienen unidos
entre si atomos de elementos 0 hacen que se unan. Veamos como se
expresa Higgins. "El aire nitroso, segun Kirwan, contiene dos partes
"de aire deflogisticado por una de aire flogisticado...
Pienso que
"cada particula primaria de aire flogisticado esta unida ados par" ticulas de aire deflogisticado y que estas moleculas se hallan rodeadas
"por una atmosfera comu.n de calorico.
"Para explicar mejor mi pensamiento, supongamos que P sea una
"particula ultima de aire flogisticado que atrae al oxigeno con una
"fuerza igual a 3; sea a un atomo de oxigeno cuya atraccion por el
" azoe se supone tambien igual a 3; la fuerza que los une es, pues, 6.

363

p----------a

�"Consideremos este nllmero como el valor maXImo de la fuerza
" que puede existir entre el oxigeno y el azoe. Supongamos ahora que
"un segundo atomo de oxigeno, b, se une al azoe;" no podra ser
"retenido pOl' una fuerza igual a 6, sino solamente igual a 4 %; es
"decir, que la fuerza de P que es de 3 se dividira igualmente y se
••dirigira hacia los dos puntos a y b, de manera tal que los atomos
"P y a, P y b estaran unidos entre si con las fuerzas que se Ie han
" atribuido, a y b actuando sobre P con su atraccion total y P repar" tiendo su accion entre a y b. Tal es, a mi modo de vel', la verdadera
"estructura
del gas nitroso. Supongamos ahora que otro atomo de
"oxigeno se une a P; no podra combinarse sino con una fuerza igual
" a 4,; sera la fuerza de atraccion con la cual a, b, c y P gravitaran
" los unos hacia los otros. Tal es la estructura de los vapores nitrosos
"0
del acido nitro so rojo ...
"En ultimo lugar supongamos que un quinto atomo de oxigeno
"se una a P. Se combinara con una fuerza igual a 3 %, de modo que
"a, b, c, d, e, gravitaran cada uno hacia P como hacia su centro
" comun de gravedad. En el acido nitro so en su estado de pureza segun
,. me parece, el azoe, habiendo asi gastado toda su fuerza de atraccioD
"con los atomos a, b, c, d, e, no puede unirse a mas oxigeno.
"Nos damos asi cuenta pOl' que el oxigeno se halla menos retenido
"en el acido nitroso que en los vapores rojos 0 en el aire nitroso;
"10 que nos explica la separacion facil de este oxigeno y la transfor"macion del acido nitroso en vapores nitrosos, etc.

"Sea I hierro, D oxigeno unido al hierro con una fuerza igual a
" 7; supongamos que D sea la cantidad necesaria para saturar I, de
"manera que forma una cal perfecta; sea S azufre, d oxigeno unido
" al azufre, con una fuerza igual a 6 %. Supongamos que S tenga una
"tendencia a unirse a mas oxigeno, y supongamos tambien que haya
"una atraccion entre el azufre y el hierro, la que realmente existe.
"Hagamos la suma de las fuerzas desarrolladas entre S, Del
igual
" a 2. Esta fuerza total no podra separar I (el hierro) de D (el oxigeno)
"0 d (el oxigeno) de S (el azufre), pero sera capaz de combinar I-D
" (oxido de hierro con Sod (acido sulfurico) cuando estos cuerpos se

�"encuentren en contacto y no exista ninguna fuerza antagonista en
" juego".
Resumiendo el estado del problema a principios del siglo XIX,
diremos que habia sido planteado con cierta claridad por Lavoisier,
pero que las tentativas de solucion estaban lejos de ser satisfactorias.
Esta es la herencia que recibe el siglo XIX. Vamos a ver que uso hacc
de ella. Como se podra ver en 10 que sigue, el tema que nos ocupa
es tratado en dos formas generales que responden, por otra parte,
alas dos gran des corrientes de la Quimica teorica del siglo anterior
y que pueden llamarse dinamista y atomista. Frente al problema
concreto de la afinidad, los dinamistas trataban de definirla y medirla,
mientras que los atomistas, trataban de "explicarla" y obtener a partir
de la explicacion una manera de medirla.
Abre el fuego Fourcroy en su Systeme des connaissances chimiques, publicado el ano 1801, en el cual pretende resolver las dificultades del problema de la afinidad mediante una complicada clasificacion de afinidades y el enunciado de diez leyes. Las afinidades son:
de agregacion, de composicion, provocada, concurrente 0 doble y de
exceso. En cuanto a la exposicion de las diez leyes que rigen estas
afinidades es realmente torturante, razon por la cual me limit are sOlo
a dos de ellas: "VII. - La atraccion de composicion se mide por la
"fuerza que es necesario emplear para separar sus componentes.
"Los quimicos han pensado, primeramente, que los cuerpos que se
" combinaban con mayor rapidez eran los que poseian mayor afinidad:
"para ellos, pues, la velocidad de combinacion era una medida de la
"afinidad. Pero se ha reconocido luego que se trataba de un error.
" A menudo, por el contrario, las materias cuya combinacion present a
"mayores dificultades son las que se adhieren mas fuertemente entre
"S1. De aqui result a que la unica manera exacta de determinar las
"fuerzas de atraccion quimica entre los cuerpos consiste en medir la
"que se debe ejercer para separar las materias constituyentes de un
" compuesto.

"IX. - La atraccion de composicion se halla en razon inversa de
"la saturacion mutua de los cuerpos.
" Los cuerpos, al combinarse entre ellos, por la atraccion de com"posicion, solo se unen en las proporciones establecidas por la natu" raleza; cuando han llegado a esta proporcion respectiva, los com" puestos no pueden ya tomar una cantidad mayor de ninguno de sus
" componentes. Esto se llama la saturaci6n.
"La mayoria de los cuerpos susceptibles de combinarse, y que
" tienden consecuentemente a unirse en una proporcion dada, solo lIe"gan a saturacion completa en circunstancias favorables reunidas.
".Cuando dichas circunstancias no existen, la union entre ellos, aun
"cuando no satisfecha, puesto que la saturacion no ha tenido lugar
"aun, queda sin embargo en equilibrio 0 en reposo hasta que se pre"senten las circunstancias mencionadas. De este modo se deben dis-

�"tinguir las combinaciones de los mismos cuerpos en divers as canti" dades como terminos diferentes, desde un minimo hasta un maximo.
"Ahora bien, en estos terminos, que pueden ser mas 0 menos mul"tiples, se observa el fenomeno constante de que la primera porcion
" de un cuerpo que se une a otro cuerpo 10 hace con mas intensidad
"que la segunda; esta con mas intensidad que la tercer a . .. En fin,
"la atraccion es tanto mas debil cuanto mas se aproxima a la satu" racion". Pero 10 que se ve claramente es que Fourcroy llama tambien
afinidad a algo que nada tiene que ver con las transformaciones quimicas. Solo tiene merito, en realidad, la nocion de afinidad de exceso
que es un atisbo de las ideas de Berthelot que conduciran a fines del
siglo a la ley de accion de masas.
Sigue, ados anos de la obra de Fourcroy, la aparicion del "Essai
de Statique Chimique" del "ciudadano" Claude Louis Berthollet. Las
ideas respecto de la afinidad contenidas en esta obra, estan reunidas en
las "Recherches sur les Lois de l'affinite". De esta obra extractamos los
siguientes parrafos que exponen con suficiente claridad las ideas de
Berthollet:
"Para que la teoria de la afinidad pueda establecerse sobre bases
"solidas y servir, al mismo tiempo, de fundamento a todas las inter"pretaciones quimicas, debe reunir todos los principios que pueden
"determinar en las diversas circunstancias, las causas que concurren
"en los diversos fenomenos quimicos; puesto que la observacion ha
"establecido que todos estos fenomenos son efectos distintos de la
"afinidad y es a esta que se debe toda la potencia quimica de los
" cuerpos.
"Me propongo, en esta memoria, demostrar que las afinidades
"electivas no actuan como fuerzas absolutas en virtud de las cuales
" una sustancia seria desalojada por otra de una combinacion, sino que,
,. por el contrario, en todas las combinaciones y descomposiciones que
"se deben alas afinidades electivas se produce una reparticion de los
"compuestos entre las sustancias de acciones contrarias, 0 inversas,
"y que las proporciones de estas reparticiones estan determinadas no
"solo por la energia de la afinidad de estas sustancias sino tambien
"por las cantidades con que actuan de modo tal que la cantidad
"puede sustituir a la fuerza de la afinidad para producir el mismo
"grado de saturacion".
"Si establecemos que la cantidad de una sustancia puede sustituir
"la fuerza de su afinidad, result a que su accion sera proporcional a
"la cantidad necesaria para producir un determinado grado de satu" racion. Llamo masa a esta cantidad, que es la medida de la capacidad
"de saturacion de las distintas sustancias".
"Una consecuencia que surge de las observaciones anteriores es la
" siguiente: la accion de una sustancia que se hace actuar sobre una
"combinacion, decrece a medida que se aproxima a la saturacion

�"puesto que entonces se puede considerar a esta sustancia como com"puesta de una parte ya saturada y de otra que esta aun lihre. La
" primera puede considerarse como extraiia a la que continua actuando
"sobre el residuo de la combinacion, y cuya cantidad disminuye a
"medida que se realiza la saturacion y al contrario la accion de la
"que es eliminada aumenta a medida que aumenta la cantidad eli"minada y que, en consecuencia, la cantidad de la parte que actua
"se hace mayor; el efecto continua hasta que las fuerzas opuestas
"hayan lIegado a un estado de equilibrio".

"Una circunstancia que merece nuestra atencion y que demuestra
"especialmente que la accion quimica depende tanto de la cantidad
"como de la afinidad de las sustancias es que basta hacer variar las
"cantidades para obtener resultados opuestos".

"Determinar la afinidad electiva de dos sustancias pOl'una tercera,
"segUn la idea que debemos habernos formado, es reconocta" en que
"relacion esta tercera sustancia debe repartir su accion entre las dos
" primeras y a que grado de saturacion debe lie gar cada una de ellas
" cuando oponen sus fuerzas. La afinidad respectiva sera proporcional
"al grado de saturacion al cual hahrian lIegado en razon de la can" tidad que hubiese actuado; de modo que si las cantidades son iguales,
" el grado comparativo de saturacion daria la medida de las afinidades
" respectivas".
Como se ve, las ideas de Berthollet sobre la afinidad tenian bastantes elementos comunes con las que tienen hoy muchos quimicos.
De todos modos Berthollet confundio la afinidad, que debe limitarse
a transformaciones quimicas, con atracciones que origin an disoluciones; pero en esto era logicamente consecuente consigo mismo y con
los hechos, pues, en la epoca no se habia establecido una distincion
satisfactoria entre combinacion quimica y solucion de modo que esa
confusion es mas bien un merito que un pecado del "ciudadano"
Berthollet. La otra confusion importante del amigo de Napoleon con·
sistio en atribuir a la afinidad quimica el origen de combinaciones de
composicion variable y alas fuerzas no quimicas (cohesion, fuerza
elastica, etc.) la formacion de combinaciones de proporciones defi·
nidas. En esta confusion, Berthollet tambien era de una consecuencia
logica irreprochable. De estas ideas y de los resultados de la experiencia surgieron las lIamadas leyes de Berthollet que rigen las acciones de acidos y bases sobre sales y de sales entre si. Menos numerosas que las diez leyes de Fourcroy, estas "reglas" eran bastante
titiles y fueron aceptadas en Quimica, aun cuando con modificaciones
y ampliaciones, pOl' todos los dinamistas del siglo XIX, que pueden
considerarse como discipulos directos de Berthollet. Asi pOl' ejemplo,
Dumas en su Philosophie Chimique, publicada en 1836, sostenia que
en una mezcla de dos sales "il y a partage de chaque acide entre les

�"bases et de chaque base entre les acides". Esta reparticion es una
manifestacion de la afinidad. Por 10 tanto, se forman cuatro sales que,
si nada viene a perturbar el equilibrio, subsistiran indefinidamente.
Pero no sucede 10 mismo si una de ellas, por una causa cualquiera,
insolubilidad 0 volatilidad, es eliminada de la esfera de la actividad
de las otras. La porcion de esta sal que existia en la mezcla, se elimina,
pero el equilibrio se restablece por formacion de una nueva cantidad
de sal eliminada; esta- se sustrae nuevamente a la accion reciproca, se
produce una nueva particion y asi sucesivamente hasta la eliminacion
total de la sal insoluble 0 volatil.
No puede menos que dejarse de ver en este razonamiento un
enunciado casi perfecto, en un caso particular, de la ley de accion
de masas. Desde el punto de vista de la afinidad, la diferencia de esta
concepcion con la de Berthollet reside en la circunstancia de que este
consideraba que los cuerpos que precipitaban 0 se volatilizaban 10
hacian en virtud de "fuerzas fisicas", mientras que en la concepcion
de Dumas las sustancias en cuestion se forman en virtud de una afinidad estrictamente quimica.
Esta idea de la "reparticion" de una base (0 de un acido) entre
dos acidos (0 dos bases) constituye una de las concepciones favoritas
de los quimicos del segundo tercio del siglo pasado y asi como hubo
tablas de afinidad en el siglo XVIII, en el XIX hubo tablas de reparticiones.
Comos vemos, todas estas concepciones tienen un caracter limitado, pues solo consideraban la afinidad entre acidos y bases y faltaba
una concepcion general.
Pero antes de considerar este asunto, veamos las teorias que para
explicar la afinidad creo el siglo XIX. Ya hemos visto que en los
siglos XVII y XVIII estuvieron de moda las teorias newtonianas
(atraccion simple; dependiente de la forma).
Esta teoria experimenta una modificacion, pues si bien se mantiene la idea de la atraccion entre atomos, se cambia la causa: ya no
es la gravitacion, sino la fuerza de Coulomb entre cargas electric as.
No era esto de extraiiar, ya que en los umbrales mismos del siglo',
se habian encontrado sorprendentes relaciones entre la electricidad y
la Quimica. Asi, en 1800, Nicholson y Carlisle descompusieron el agua
por medio de la pila electric a y poco tiempo despues se conocio la
descomposicion de muchos otros compuestos mediante el mismo recurso. Se habia observado ya la produccion de "alcalis" en las proximidades del electro do negativo en algunas electrolisis. Estas experiencias fueron continuadas por Berzelius, Hisinger, Cruikschank,
Henry, etc. Pero, el creciente predominio del estudio de los fenomenos
electroquimicos experimento un brusco aumento cuando Davy descubrio los metales alcalinos sodio y potasio por electrolisis de los
hidroxidos consider ados entonces como oxidos. Ya Lavoisier habia
sospechado que esas sustancias, ann cuando indescomponibles entonces, estaban formadas por una base metalica, unida al oxigeno por
una afinidad que hasta entonces no se habia podido vencer. El resul·

�tado necesario de todo esto fue la introduccion de las acciones electricas en el dominio de la afinidad. Asi, tenemos que Ampere, supuso
que los atomos de los cuerpos estaban dotados de una electricidad
permanente y esencial para su existencia, que residia en su interior
y que esta electricidad determinaba, al descomponer el fhiido neutro
del espacio, la condensacion alrededor de cada atomo de una cantidad
equivalente de electricidad de signo contrario que formaba una especie de atmosfera del atomo. Por 10 tanto, los atomos positivos rodeados de una atmosfera negativa y los atomos negativos rodeados de
una atmosfera positiva se hallan, aparentemente, en estado neutro,
pues, como en el caso de la botella de Leyden, las electricidades interiores han condensado las electricidades exteriores hasta llegar a un
estado de equilibrio que no es otra cosa que el estado neutro.
Cuando los cuerpos se ponen en presencia en el instante en que
se van a combinar, las atmosferas de sus atomos se reunen, produciendo calor y luz, y los atomos, conservando sus electricidades propias
quedan intimamente unidos por la atraccion de sus electricidades
interiores. Si se desea separarlos, es necesario restituirles su atmosfera
y es esto 10 que hace la pila.
Estas ideas de Ampere corresponden bastante bien con el tipo de
union que hoy se llama polar. Pero, era Berzelius quien estaba llamado a dar una forma mas completa y mas de acuerdo con las ideas
quimicas a la relacion hipotetica entre fenomenos electroquimicos y
afinidad. Veamos como pensaba al respecto este celebre escandinavo:
"Los atomos simples y compuestos son electropolares y en la
"mayoria de ellos, uno de los polos esta dotado de una fuerza pre" ponderante, cuya intensidad varia segun la naturaleza de los cuerpos.
"Aquellos en los que el polo positivo es preponderante se llaman
"cuerpos electropositivos; aquellos en los que predomina el polo
"negativo son los electronegativos. Los primeros se dirigen hacia la
"corriente electric a del lado positivo al lado negativo y los wtimos
"del lado negativo al lado positivo.
"Cuanto mayor es la polaridad de un cuerpo tanto mas pre domina,
"en la misma relacion, una de las fuerzas polares y tanto mayor es
" su tendencia a combinarse con otros cuerpos, sobre todo con aquellos
"en los que la polaridad opuesta es predominante. El cuerpo mas
"electropositivo, el potasio, se combina con el cuerpo mas electro"negativo, el oxigeno, con una fuerza mayor que la que mantiene
"unida cualquier otra combinacion, y esta fuerza de union no puede
" ser vencida directamente si no es por la fuerza de la corriente elec"trica. Pero se la puede vencer por medios indirectos y por la accion
"simultanea de varios agentes.
"De esto se sigue claramente que la tendencia a la reunion es el
" resultado de las relaciones electric as existentes entre los atomos; que
" estos atomos se atraen en virtud de sus polos opuestos predominantes
"y que, llegados a un estado de movilidad suficiente, se yuxtaponen
" y se retienen con una fuerza de la misma naturaleza que la que hace

�" adherirse entre si ados imanes por sus polos opuestos. Los fenomenos
"magnetoelectricos nos dan pruebas asombrosas de la intensidad de
" esta fuerza.

"Toda accion quimica es, pues, en principio, un fenomeno elec"trico que depende de la polaridad electric a de los atomos. De este
"modo, todo 10 que parece ser efecto de 10 que llamamos afinidad
" quimica solo puede ser producido por una polaridad electric a mayor
" en ciertos cuerpos que en otros. Cuando, por ejemplo, la combinacion
" AB es descompuesta por el cuerpo C que tiene una mayor afinidad
" por A que por B, es necesario que C posea una mayor intensidad de
"polaridad electric a que B; circunstancia que produce una neutrali" zacion mas perfecta entre A y C que entre A y B, la que puede estar
" acompaiiada de una temperatura tan elevada que llegue a producirse
"fuego. B reaparece entonces con su polaridad primitiva que re" adquiere en virtud de la union de A con C. Si, por el contrario, de
"estos tres cuerpos, es A el que tiene una polarizacion mas debiI,
"B sera, del mismo modo, eliminado por C, aun cuando la elevacion
" de temperatura no sea apreciable y unicamente por la existencia de
"una mayor tendencia a la neutralizacion de C, que se halla mas
"intensamente polarizado. Si dos cuerpos AB y CD se descomponen
"mutuamente, de modo que se formen otros dos cuerpos, AD y CB,
"se verificara, analogamente, que la polarizacion electric a se hallara
"mejor neutralizada en las ultimas combinaciones que en las pri" meras".
La teoria electroquimica de Berzelius, impero durante un tiempo
aproximado de 25 aiios; pero encontro graves dificultades en ciertos
hechos perfectamente establecidos y debio abandonarse. Entre los
hechos que no encajaban en esta teoria cabe destacar, en primer lugar,
las leyes de Faraday y la sustitucion del hidrogeno por el cloro en
muchos compuestos organicos. Ademas, con las ideas de Berzelius no
podia explicarse la formacion de moleculas poliatomicas de sustancias
simples, como ser H2, O2, C12, etc.
EI fracaso de la teoria electroquimica de Berzelius en el dominio
de la afinidad hizo que el concepto mismo se abandonase casi por
completo y asi Sainte-Claire Deville pudo decir: "Si se qui ere con"servar, de cualquier modo, la palabra afinidad no se la debe consi"derar como una fuerza que preside los fenomenos quimicos. Admi" tamosla como una representacion de una cualidad, de una propiedad
"que tienen los cuerpos de combinarse 0 de no combinarse en tales
"0 cuales circunstancias, del mismo modo como unos son colore ados
"y otros no. Aun cuando Ie reservemos este senti do restringido,
"pronunciemosla el menor numero de veces posible, pues de otro
"modo Ie dariamos, por costumbre, la significacion de una causa
" oculta".
Sin embargo, en algunos escritos de este mismo quimico se en-

�cuentran los germenes de la proxima etapa de la evolucion "de este
concepto.
"Siendo la afinidad la causa, el calor desprendido es el efecto pro" ducido por esta fuerza y es proporcional a ella; de donde resulta que
" si se quiere tomar el efecto por la causa y la causa por el efecto, 10
" que en este caso es licito, se llega a admitir que la afinidad, en in"tensidad, no es otra cosa que la cantidad de calor latente (0 de
"energia) contenido en los cuerpos".
Antes de encarar el estudio de la etapa iniciada por Berthelot, ya
a fines del siglo, veamos como se expresaban respecto de la afinidad
los quimicos mas destacados en el dominio de 10 que podriamos llamar la enseiianza y la informacion general de la Quimica.
Thenard en su "Tratado Completo de Quimica", publicado en
castellano, en Paris, en el aiio 1836, dice: "(De la afinidad). - Esta es
"la fuerza que obra en las moleculas de naturaleza diferente para
" combinarlas; y varian do en los cuerpos, uno A, no tendra con B el
"mismo grado de afinidad que C; de que se infiere, que sera mas
" 0 menos facil disgregar A de B que de C, en iguales circunstancias".
Hoefer en el Dictionnaire de Chimie et Physique, cuya segunda
edicion aparecio en 1847, comienza el articulo Affinite asi: "Se llama
,. asi a la fuerza en virtud de la cual las moleculas constituventes de
" los cuerpos se combinan entre si; es la atraccion aplicada a distancias
"extremadamente pequeiias, esto es, alas distancias que separan las
"moleculas entre si; es la que produce el cambio de equilibrio de
" los cuerpos en sus constituciones moleculares", y Wurtz en el celebre
Dictionnaire de Chimie (1874) define la afinidad asi: "On appelle
affinite, la cause, quelle qu'elle soit des combinaisons chimiques".
No puede darse una definicion menos comprometedora de un concepto. Es el resultado de las criticas que el concepto pueril y las
teorias explicativas habian merecido. Sin embargo, ya en la epoca de
Wurtz habia tenido comienzo la labor de Berthelot, con 10 cual el
problema secular de la afinidad entro en la faz decisiva de su solucion.
Asi como la teoria electroquimica (de caracter atomista) de Berzelius
habia surgido por influencia de los estudios de Electroquimica, las
ideas de Berthelot sobre la afinidad (de caracter dinamista) tienen
su origen en los antecedentes y el establecimiento del primer principio
de la Termodinamica. Ya hemos visto como Sainte-Claire Deville vinculaba el calor desprendido en las transformaciones quimicas con la
afinidad.
Robert Meyer, uno de los fundadores del Primer Principio mencionado, influido por este, afirmaba que la afinidad debe ser considerada como una fuerza atractiva que "precipita" los atomos, los unos
contra los otros y del choque mutuo se origina el calor, la luz y la
electricidad. Una vez unidos los atomos es necesario realizar, para separarlos, un trabajo igual al que dio origen al desprendimiento de
energia. De aqui que se pueda considerar el calor desprendido como
una medida de los trabajos efectuados por la afinidad. Estos razonamientos, aparentemente claros y sencillos chocan con algunos inconvenientes como veremos.

�Heredero inmediato, con mayores conocimientos de Quimica,
Berthelot precisa mas los aspectos dinamicos del problema de la afinidad, llegando a establecer tres leyes de las cuales solo nos referiremos a la primera y a la tercera pues la segunda no tiene ninguna
vinculacion con el problema que nos ocupa. Dichas leyes son:
"1. - La cantidad de calor desprendida en una reaccion cualquiera
"mide la suma de los trabajos fisicos y quimicos (cambios de estado
•..fisico 0 de condensacion, combinaciones, descomposiciones, etc.)
"realizados en dicha reaccion".
2. - (No tiene importancia para el tema de la afinidad.)
"3. - Principio del trabajo maximo. Toda transformacion quimica
"realizada sin la intervene ion de una energia externa (calor, luz,
"electricidad) tiende hacia la produccion del cuerpo 0 del sistema de
"cuerpos que desprende la mayor cantidad de calor.
"Este principio permite preyer un gran mimero de reacciones
"cuando se conocen las cantidades de calor que pueden desarrollar
"POl' combinacion los elementos puestos en presencia.
"Se deduce de este principio el Teorema de la Necesidad de las
"Reacciones: Toda reaccion quimica, susceptible de realizarse sin el
"concurso de un trabajo preliminar y sin la intervencion de una
"energia extraiia, se produce necesariamente si comporta el despren"dimiento de calor.

"En general, para que sea posible una doble descomposicion in"mediatamente
entre cuerpos estables y no disociados es men ester
"que la suma total de las diversas transformaciones quimicas efec"tuadas simultaneamente sea un desprendimiento de calor".
La primera, como se ve, contiene la nocion poco recomendable
de "trabajo quimico" (10 mismo podria decirse de "trabajo fisico",
pues solo hay "trabajo"), 10 cual oscurece su enunciado a menos que,
como 10 ha hecho el propio Berthelot, se aclare el sentido que se da
a esa nocion. Una vez "puesto en limpio" el enunciado de esta primera ley no es otra cosa que una aplicacion particular del Primer
Principio. La tercer a ley es la que confiere caracter fundamental a
los estudios de Berthelot. Pareceria ser que con ella se ha definido,
de un modo preciso, la afinidad, y durante mucho tiempo se creyo que
efectivamente era as!' Claro que siendo una definicion que permite
llegar a una medida de la afinidad experimentalmente, podria afirmarse que no hay objecion ninguna contra ella y que, en el peor de
los casos, podria darse otra definicion de afinidad; pero la de Berthelot seria igualmente buena; pero no es asi, pues aun cuando la
afinidad no estuviese definida sabriamos, seglin vimos al principio,
cuales son las condiciones que debe llenar una definicion de este concepto. Ademas, y esto es general para cualquier nocion de Quimica
y Fisica, la nocion de afinidad debe permitir preyer transformaciones
quimicas con toda seguridad. Podemos entonces enjuiciar la definicion
de afinidad que surge de la tercera ley de Berthelot, mediante estas

�dos preguntas: 1.0 l Satisface las condiciones exigidas a toda nOClon
de afinidad? 2.0 lPermite preyer transformaciones quimicas de un
modo seguro? Veamos 10 que dice Nernst a proposito de la tercer a
ley mencionada: "Y podemos decir, de una manera completamente
"general que, cualquiera de los numerosos ejemplos de reacciones
"reversibles puede servir para refutar el principio de Berthelot; pues
"si la marcha de una reaccion es exotermica en un senti do, es endo"termica en sentido contrario; si la primera solo fuese posible exis"tirian solamente reacciones totales y no sedan posibles estados de
"equilibrio quimico". A pesar de todo, el principio del trabajo maximo tal como 10 enuncio Berthelot es valido en gran numero de casos
y para reacciones entre solidos es valido, siempre, en el cero absoluto.
Lo dicho por Nernst respecto de las transformaciones reversibles
es un aspecto importantisimo de la cuestion y hasta que se 10 considero debidamente no pudo encararse con probabilidades de exito, el
problema de la afinidad.
Las relaciones existentes entre equilibrios quimicos y afinidad
fueron establecidas con claridad conceptual por dos celebres hombres
de ciencia noruegos. Sus antecesores inmediatos principales son Berthelot y Pean de Saint-Gilles, Wilhelmy, Williamson, Gladstone y
Harcourt y Esson. Entre estos, algunos habian llegado a expresiones
aproximadamente correct as para las velocidades de reaccion, otros establecieron el caracter dinamico de los equilibrios quimicos; pero
ninguno vio con claridad la nocion general que surgia de esas consideraciones, tal como la establecieron Guldberg y Waage. Sus trabajos
al respecto se hallan reunidos bajo el titulo Untersuchungen ilber die
chemischen affinitiiten, en el numero 104 de los Klassiker de Ostwald.
Entresacamos el siguiente parrafo: "Cuando dos sustancias A y B se
"transforman por doble sustitucion en dos nuevas sustancias A' y B'
"yen las mismas condiciones A' y B' pueden, a su vez, transformarse
" en A y B ... la fuerza que produce la formacion de A' y B' aumenta
"proporcionalmente
a los coeficientes de afinidad de la reaccion
"A+B'-+
A'+B'; pero tambien depende de las masasde A y B.
" Nuestras experiencias nos han enseiiado que la fuerza es proporcional
,. al producto de las masas activas de las dos sustancias A y B. Si de" signamos las masas activas de A y B por p y q respectivamente, y el
"coeficiente de afinidad por k, la fuerza sera igual a k.p.q.

"Sean p' y q' las masas activas de A' y B' y sea k' el coeficiente
"de afinidad de la reaccion A'+ B' ~ A + B. Con esta notacion, la
,. fuerza que produce la formacion de A y B nuevamente, a partir de
" A' y B' es k'.p'.q'. Esta fuerza esta en equilibrio con la primera y
"se tiene asi k.p.q. = k'.p'.q'. Determinando experimentalmente las
"masas activas, p, q, p', y q' podemos encontrar el valor de la relacion
"entre los coeficientes k y k'. Por otra parte, si hemos encontrado
" esta relacion k/k' podemos calcular el resultado de la reaccion para
"condiciones iniciales conocidas".

�Este razonamiento es extremadamente interesante desde el punto
de vista de la afinidad. En primer lugar, es la primer a vez que Be
establece en forma clara y se hace uso de la no cion de que "en las;
mismas condiciones" pueden existir afinidades de efecto contrario. Esto
parece absurdo a primera vista. Consideremos, en efecto, la transformacion ya citada

a la cual Ie son aplicables los razonamientos de los hombres de ciencia
lloruegos. Lo dicho por ellos equivale a afirmar que en las mismas
condiciones se manifiesta afinidad entre el J2 y el H2 y, dificil es
decirlo, al mismo tiempo una "afinidad de dcscomposicion" del JH,
esto es, una especie de afinidad negativa entre J2 y H2•
Esto surge sobre todo del hecho de que Guldberg y Waage utiljzan la nocion de "fuerza que produce la reaccion". Esto que acaLamos de citar reclama evidentemente una revision del concepto de
afinidad.
Otro aspecto in teres ante del razonamiento que estamos comen·
tando 10 constituye el hecho de llamarle a k "coeficiente de afinidad".
La idea de esto es, evidentemente, la de hacer cuantitativa la nocion
de Berthollet, segun la cual el efecto quimico depende de dos factores:
1) la afinidad y 2) la "masa quimica". Por otra parte, es casi intuitivo
decir esto. Esas masas activas de Guldberg y Waage son para ellos,
simplemente, las concentraciones (en moles por litro) de las sustancias
y k y k' resultaron ser mas adelante los coeficientes de velocidad de
l'eaccion, pues 10 que ellos llaman "fuerza que produce la reaccion"
no es otra cosa que la velocidad de reaccion. Con esto pareceria ser
que la contribucion de Guldberg y Waage al estudio de la afinidad
es de poco valor; pero no es as!' En efecto, establecieron de
una manera clara este hecho fundamental: la afinidad varia con las
cQncentraciones de las sustancias reaccionantes; en general, con la
composicion del sistema, y puede llegarse a concentraciones tales que
para ellas se igualen las afinidades en ambos sentidos y las afinidades
son tanto mayores cuanto mas alejados resulten los sistemas de sus
estados de equilibrio. Claro que se puede seiialar el gravisimo defecto
de que el coeficiente de afinidad de Guldberg y Waage, esto es k 0 k'
depende, entre otras cosas, de la presencia de catalizadores, 10 cual
esta perfectamente en contra de las exigencias que debe satisfacer la
afinidad. Pero, reuniendo las ideas de Berthelot y las de Guldberg
y Waage y considerandolas a la luz del Segundo Principio de la Termodinamica, se pudo llegar, como veremos a la actual definicion.
En efecto, la idea de que en un sistema en equilibrio las afinidades
de las reacciones contrarias estan igualadas y la sugestion de Berthelot
de que el calor de transformacion podia ser una medida de la afinidad,
juntamente con el fracaso de su tercer a ley, hicieron entrever la posibilidad de que pudiese utilizarse alguna fun cion termodinamica que

�pudiese servir para 10 que Berthelot creyo que podia servir el calor de
reaccion.
En primer lugar, y precisando algo mas las condiciones que debe
satisfacer la definicion de afinidad, diremos que para transformaciones virtu ales en un sistema en equilibrio, la variacion de la afinidad
debe ser nula y, en cambio, para transformaciones que se producen
en condiciones distintas del equilibrio, dicha variacion debe ser tanto
mayor cuanto mas alejadas sean del equilibrio dichas condiciones, y
ademas deben tener el mismo signo para transformaciones en cualesquiera de los dos sentidos, ya que ello sirve para preyer cuando la
transformacion se produce.
Veremos mas concretamente 10 que queremos decir, mediante un
ejemplo. Supongamos una reaccion

y IIamemos

C'
_A

C'·
_B

, C'
_C

C' D a Ias concentraclOnes
.
d eI
y _

tema en un cierto equilibrio, a dad as p...y

!. Cuando

SIS-

se transforman

a moles de A y f3 moles de B en y moles de C y 8 moles de D en
condiciones de equilibrio, (transformacion virtual) debe tenerse

evidente que se producira la transformacion en el senti do indicado.
Pues bien, se debe tener que

I:S

siendo 'P Y 'P' los valores de la fun cion para el estado de no equilibrio
y de equilibrio respectivamente, y tanto mayor la diferencia cuanto
mayores sean
~A

C
-A

&lt;

~'A

-

C' .... , etc......
-A

; ~B

&lt;

~'B

; ~C

Para

&gt; ~?c

el caso de tenerse
Y ~D

&gt;

~'D

tambien debe tenerse la desigualdad mencionada y valen las mismas
consideraciones respecto de las /":,~ y la /":,'P. En cuanto al signo de
/":, 'P es convencional el que sea negativo

0 positivo, pero la condicion
es que en ambos casos debe poseer el mismo signo.
No haremos la historia completa, pues seria demasiado tedioso,
de como se ha llegado a la definicion actual. Solo diremos que en la
evolucion de ella han intervenido Helmholtz, Gibbs, Boltzmann y
Nernst, entre otros, y que siempre se han tenido definiciones dentro
de las funciones termodinamicas cuyas variaciones dan los llamados
trabajos maximos, que nada tienen que ver con 10 que Berthelot designaba con este nombre.

�Tomaremos la definicion dada en ellibro Thermodynamic
Theory
of Affinity
de De Donder y Van Rysselberghe: (Definicion de De
Donder) "Podemos pues, escribir para cualquier transformacion del
" sistema aislado

"Llamaremos

a

-i la

afinidad

del sistema aislado en el instante t. Es

"una funcion de las variables que definen el estado del sistema
"nl' n2,

(l!.., 2

, por ejemplo) :

"Es de importancia fundamental hacer notar, que esta afinidad,
" ~, tiene siempre el mismo valor para un dado estado, independiente,. mente de la naturaleza de la transformacion que el sistema experi.
"menta entre!.. y.-:+dt (dt&lt;O)".
En esta definicion ~ es el grado de avance de la reaccion, definido
mediante las siguientes consideraciones. Si una reaccion:

se produce

en un sistema en el cual las masas iniciales de la~
0000
..
1
sustanclas son m A ; m
; me y m
B
n y as masas lnstantaneas
.

de las
6mA

mismas

(=

mA

son

'

mB

'

; 6mB;

me

y mn e s e v ide n t e que

y 6mn estanin en las
relaciones siguientes con los coeficientes estequiometricos y los pesos
moleculares:
-

m~)

mA

6me

A esa relacion constante, en un dado instante, para una transformacion quimica, se llama ~. Es evidente que
(!) para condi·
ciones dadas.

~=~

�para transformaciones irreversibles, dicha diferencia es siempre positiva. Se define

Por 10 tanto, la definicion de ~ que ha dado De Dondel' equivalc a,
pOl' ejemplo, decil' que cuando para cualquier

esto es, variaciones virtu ales de masa, ~Q' es nulo, la A es nul a y que
fuera de cstas condiciones se pl'oducini u~a modificacion en el senti do
en que ~ sea positivo.
Con esto se ha llegado a una definicion satisfactoria del concepto
de afinidad. De este tipo son todas las que se pueden dal' en base a
las funciones tel'modimimicas caracteristicas del Segundo Principio.
Son satisfactorias, desde el punto de vista de su objetividad, independencia de toda nocion oscura 0 antropocentl'ica, asi como de la posibilidad de medir y expresar la afinidad mediante cantidades
numericas. Pel'o, queda de todos modos abierta la cuestion imp ortantisima de la interpretacion teorica de esta nocion, interpretacion
que corresponde a la teoria atomica.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="446">
                <text>La afinidad química : evolución histórica de su concepto</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="447">
                <text>Tema de las clases del cursillo de Epistemología de la Química, dictado en la Cátedra de Química Física de la Facultad de Humanidades y Ciencias, en el año 1946.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="448">
                <text>PRELAT, Carlos E.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="449">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1947, Año I, Nº 1 : p. 275-303</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="450">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="451">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="452">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="453">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="454">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="50">
        <name>EPISTEMOLOGIA DE LA QUIMICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="49">
        <name>QUIMICA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="58" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="102">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/e5edc8d04c40ef735cb2e99e6428b96b.pdf</src>
        <authentication>0d755829a2d54d797e28dbd9b2f76e64</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="481">
                    <text>CARLOS E. PRELAT

Orientación Epistemológica de la
Física Actual
Hace ya bastante tiempo que los hombres de ciencia que dedican
parte de su actividad intelectual a meditar sobre los problemas que
plantea la consideración epistemológica de los fundamentos de las
distintas disciplinas científicas, han adoptado una posición prudente
y modesta frente al alcance ontológico de los conceptos que utilizan
en la "búsqueda de la verdad" dentro del dominio de su propia espe
cialidad. Ya en los comienzos del siglo actual, Pierre Duhem, en su
obra La Théorie Physique, considera que el papel primordial de la
Física no es el de explicar sino el de representar de una manera con
veniente un conjunto de leyes experimentales. Según este autor, la
función más importante de la teoría física es la de clasificar hechos,
no explicarlos. Cree encontrar en la evolución de la Física pruebas
concluyentes en favor de la tesis de que las pretendidas explicaciones
no han contribuido prácticamente nada al progreso de la Ciencia,
mientras que el aporte de lo que denomina teorías abstractas (no ex
plicativas) es enorme. Opina Duhem que con esto se independiza la
Física de toda escuela metafísica, quedando así incólume frente a los
vaivenes azarosos de las concepciones ontológicas, mientras que si se
enrolase en una escuela filosófica cualquiera, correría el riesgo de ser
arrastrada en la caída de ésta que Duhem reputa inevitable, cualquiera
sea la escuela de que se trate.
La posición de Duhem, compartida por muchos físicos, conduce
a una primera disminución de las pretensiones de las ciencias físicas
de alcanzar la "verdad" como resultado de sus investigaciones.
Del análisis hecho por los hombres de ciencia, cuyas ideas coin
cidían más o menos con las de Duhem, surgió una Física con funciones
limitadas a ser a) económica, desde el punto de vista intelectual
(E. Mach), b) una clasificación natural de hechos y leyes, y c) un
instrumento de predicción (esto es, "devanecer Fexperience"). Con
estas funciones la Física resulta ser, de todos modos, útil y tiene dere
cho a ocupar un lugar en la cultura humana. Pero el propio Duhem
cree que "bajo las apariencias sensibles que nos revelan nuestras per
cepciones hay una realidad, distinta de estas apariencias". Esta creen-

�cia no la sostiene en cuanto físico, sino en cuanto filósofo de la escuela
peripatética, a la cual pertenece, entre otros motivos, por razones
confesionales. Como no se puede separar en un hombre el físico del
filósofo, en definitiva el papel modesto asignado a la Física es mera
mente una cuestión de clasificación de problemas. Para Duhem, y
para los físicos de su época, quedaba, detrás de las apariencias
sensibles, una realidad, trascendente, es cierto, a la Física; pero una
realidad al fin.
Desde la aparición de la Théorie Physique hasta el momento ac
tual ha pasado mucha agua por debajo de loa puentes, agua que ha
arrastrado bastante de lo que había quedado de los ataques del análisis
epistemológico al realismo ingenuo. Así, en un libro reciente (The
Phylosophy of Physical Science) Sir A. Eddington ha hecho una
confesión de modestia, en nombre de la Física, al definirla como el
conjunto de conocimientos que una persona que vive en la actualidad
y piensa correctamente acepta como del dominio de la ciencia física y
sobre esta definición, tan precaria, basa la de universo físico, el cual
ae limita en la concepción eddingtoniana, a se^ el mundo descrito por
el conocimiento física, ya que éste tiene la forma de la descripción
d^ n mundo.
¿A qué se debe este ir restando "objetividad", "realidad", "ver
dad" a la ciencia que puede co^siderarse, sin disputa alguna, como
1 más perfecta de las ciencias experimentales, es decir, aquélla que
sirve de modelo a las demás? Creo que The Nature of Physical Theory
de P. W. Bridgmaa es una de las posibles contestaciones a esta
pregunta,
Cree el autor que el principal incentivo, que ha guiado a los
críticos de la Física en la época actual ha sido el descubrimiento,
hecho al estudiar las razones del éxito del principio de la relatividad
restringida, de que muchos de nuestros conceptos fundamentales ante
riores y maneras de pensar que constituyen nuestra herencia mental
eran inadecuadas para encarar, con probabilidades de éxito, los pro
blemas que presentaban las situaciones creadas por una Física cuya
dominio se iba ampliando de una manera considerable. Se trató
entonces de fundar las ciencias experimentales de manera que eso no
pudiera volver a ocurrir, es decir, se procuró dotar a la Física de
métodos lo suficientemente seguros y elásticos como para que cualquier
nueva ampliación 'del dominio de la misma no hiciese necesaria una
revisión destructora, de sus fundamentos. Uno de los caminos a seguir
consistía en ver qué. diferencias había en la manera de proceder de la
Física relativista y.la anterior a ella, con el objeto de encontrar en
cuál de esas diferencias residía la causa del éxito de la primera.
Esa comparación condujo al resultado de que la diferencia esencial
entre los métodos relativistas de definir conceptos y enunciar leyes y
conclusiones y los correspondientes de la Física prerrelativista, con
sistía en que mientras e^tá última utilizaba supuestos conocimientos
intuitivos como los de ti^mpo y espacio, la Física relativista bagaba
sus definiciones en operaciones realizables. Así, por ejemplo, el ticm.
— 14 —

�p.o absoluta, para Newton, es el que fluye uniformemente con inde
pendenci^ de los sucesos materiales; en cambio par^ Ein.stein el tiempo
es una variable q^e figura en ^uestras, ecuaciones y cuyos valore
numéricos son los resultados de operaciones reali^adas con relojes a
mecani^mos equivalentes y no hay nada, que pueda, llamarse tiempo,
fuera de este cpncepto. "operacional",
Se impuso, pues, la conclusión de que si se deseab^ despojar a
los fundamentos de la Física de toda característica que los hiciese
perecederos debían establecerse todos los conceptos de moda qu^ tu^
viesen significada exclusivamente en términos de operaciones reali
zadas o realizables. Se crea así una escuela, dentro de la Física, a Ja
que da el nombre de operacional, escuela a la que pertenece Bridginan.
Ño puede dejarse de ver en ella un cierto matiz pragmático, ya qu^
actuamos sobre el "universo físico" mediante operaciones y tendrán
éxito, en nuestras tentativas de adaptarnos a dicho universa y de adán*
tarlo a nosotros, cuando lo conozcamos, precisamente, en términos de
las operaciones que realizamos a debemos realizar para. ello. Par otra
parte, la justificación última del método operacional es su éxito en
la solución de los problemas que nos, plantea la Física en cuanta
actividad.
Provista con el poderosa escalpelo que es, según parece, el método
operacional, se lanza Bridgma^ a estudiar la anatomía, del conocí
miento físico.
Considera, en primer término, que el hombre, para encarar su
experiencia posee, entre otros, dos instrumentos: el lenguaje y el
pensamiento. Dedica el autor a esos instrumentos una atención espe
cial. A pesar de ser el lenguaje una de las más grandes invenciones
de la humanidad, presenta algunos inconvenientes, desde el punto de
vista operacional. En primer lugar, se utilizan a menudo formas de
expresión aparentemente equivalentes, por ejemplo, "veo un caballo"
y "hay un caballo". La primera describe la experiencia directa, vivida
y cambiante, la segunda ^'congela" la actividad y la sustituye par una
"osa estática que na se presenta en nuestra experiencia directa". Ne
experimentamos ^cosas"; éstas son creadas por el lenguaje. Operacionalmente, pues, es superior la primer forma a la segunda.
La afirmación de que ciertos modos de expresión "congelan" la
actividad, conduce a considerar un segundo aspecto del lenguaje. Se
pretende que entre el lenguaje y la experiencia existe una correspon
dencia. Aun cuando dicha correspondencia se pueda establecer de un
modo aproximado está lejos de ser satisfactoria. "Sin embargo, tiene
significado inquirir cuáles son los detalles del proceso mediante el
cual se establece dicha correspondencia en un caso particular cual
quiera. Así, por ejemplo, ¿qué hago para asegurarme que relaciono
con la palabra manzana el aspecto de la experiencia que otra per
sona desea que yo le haga corresponder? La otra persona puede, si
así lo desea, darme una definición de manzana, como una fruta dotada
de ciertas propiedades; pero si trato de asegurarme a mí mismo'que
he establecido una correspondencia correcta de la palabra frnta y

-15-¡g; "

�de los otros términos de la definición, me encuentro en el punto de
partida". Esta situación se produce porque los procedimientos median
te los cuales se establecen las correspondencias en virtud de las que
el lenguaje tiene significado, no pueden ser descritos en términos del
lenguaje: se basan en la observación (experiencia), el uso (actividad)
y la verificación. Pero así y todo, el lenguaje es inadecuado para des
cribir las situaciones que presenta la experiencia, pues el lenguaje
es necesariamente limitado en sus palabras, de modo que a una pala
bra corresponde todo un conjunto más o menos preciso y más o menos
bien delimitado de experiencias. Puede afirmarse que es probable que
no usemos dos veces seguidas la misma palabra (sobre todo tratándose
de verbos) para describir experiencias idénticas, pues es poco pro
bable que se presenten dos experiencias idénticas. De modo, pues, que
cualquier descripción de experiencias vividas, mediante el lenguaje,
es inevitablemente imperfecta, en cuanto a la correspondencia entre
lo descrito y la descripción.
Estas limitaciones inherentes al lenguaje se presentan también en
el pensamiento. A este propósito, dice Bridgman, utilizando el ejem
plo de nuestros razonamientos en los que interviene el concepto de
tiempo: ^El tiempo del matemático es un continuo unidimensional,
que se extiende hacia atrás y hacia adelante hasta el infinito negativo
y positivo, siempre homogéneo y cuyo origen puede situarse en cual
quier punto arbitrario. El tiempo del matemático parece haber pene
trado de un modo tan profundo en la manera de pensar de la civili
zación moderna que aparentemente casi siempre pensamos en el
tiempo como en una secuencia ilimitada monodimensional con todo
el pasado de un lado y el futuro del otro, separados por el presente
que se mueve continuamente desde el pasado hacia el futuro. ¿Qué
cosa más distinta que esta concepción, del tiempo de la experiencia,
aprehendido con su verdadera naturaleza no sofisticada, que consiste
en una abigarrada sucesión de recuerdos que culminan en un presente
inanalizable, siempre en eclosión?" (1). Una consecuencia de esta
manera de considerar el tiempo es una contradicción entre lo que
podría denominarse nuestra creencia instintiva del encadenamiento
causal del futuro con el pasado y el presente con "nuestro reconoci
miento simultáneo de que el futuro sólo puede ser aceptado indepen
dientemente del hecho que puede presentarnos una ruptura con el
pasado". No cuesta mucho reconocer a esta contradicción una gran
importancia científica, pues en ella está en juego el principio de cau
salidad.
En definitiva no existe la pretendida correspondencia entre nues
tro pensamiento y la experiencia.
No queda mejor parada la Lógica, en sus funciones de una de
las "estructuras complejas que el pensamiento y el lenguaje constru(1) Es interesante señalar a este respecto, como lo hace el autor, qne los griegos, con
trariamente a lo que hoy imaginamos nuestra relación con el tiempo, se consideraban de
espaldas al futuro y el tiempo les llegaba desde atrás, por encima de los hombres. Es como
si en un tren, de espaldas hacia la locomotora que lo arrastra, fuésemos contemplando el
paisaje que se va presentando de ^atrás^.
— 16 —

�yen en sus tentativas de hacer inteligible la experiencia". Se pretende
que las conclusiones de la Lógica están investidas de una certeza
absoluta, es decir, que no podría ser de otro modo que el indicado
por esas conclusiones. ¿Cómo puedo asegurarme de que ello es así?
Aplicando reglas y realizando ciertos ensayos. Pero, ¿cómo sé que
aplico correctamente las reglas y que realizo correctamente los ensa
yos? Con preguntas como éstas llegaríamos a la necesidad de una
serie ilimitada de ensayos. Todo lo que podemos afirmar, si deseamos
evitar círculos viciosos, es que con ciertos procedimientos, llegamos
a una certeza no absoluta, sino más o menos probable.
Para Bridgman, la Lógica es un juego que debe jugarse siguiendo
ciertas reglas que debemos admitir implícitamente y que no pueden
ser verificadas por la experiencia. Del análisis que hace el autor de
los principios en que se basan esas reglas puede servir de ejemplo el
del principio del tercero excluido. Este principio se enuncia a menudo
en la forma: una cosa es A o no A. Si este principio tiene algún sig
nificado operacional y no es una mera tautología, debe implicar algo
análogo a lo siguiente: Se me da un objeto. Ciertas operaciones reali
zadas de cierto modo, dan un resultado que me conducen a afirmar
que el objeto tiene la propiedad A. Otras operaciones realizadas de
acuerdo con reglas preestablecidas me conducen a afirmar, en base
a ciertos resultados, que el objeto tiene la propiedad no A. El princi
pio del tercero excluido afirma que necesariamente una y sólo una
de las operaciones mencionadas da resultado positivo. Se trata, como
se ve, de una afirmación de carácter general, respecto de los resultados
de dos series de operaciones. Ahora bien, si esas operaciones están
definidas de tal modo que una de ellas consista en observar un resul
tado negativo de la primera, cuando tenga sentido el afirmar que
siempre se obtiene un resultado positivo o negativo (nunca dudoso);
el principio mismo del tercero excluido no es otra cosa que una tau
tología. Pero, si deseamos escapar de la tautología no es fácil encontrar
reglas para establecer la conclusión A o la no A relacionadas de tal
modo que aseguren automáticamente la corrección del principio del
tercero excluido. Supongamos que deseamos aplicar el principio al
caso de objetos físicos. Si afirmo que una manzana es verde o es no
verde quiero significar que al determinar el "centro de intensidades"
de la luz reflejada por la manzana encuentro que está comprendido
entre 5200 A y 5600 A por ejemplo, o está fuera de dicho ámbito
espectral de longitudes de onda. Esto tiene un significado operacional
claro, siempre que disponga de aparatos lo suficientemente precisos
para ello. Pero sabemos que, debido a los errores inevitables en toda
observación, puede suceder que no podamos contestar en ningún sen
tido a los requerimientos del principio del tercero excluido en el caso
planteado.
Después de analizar, en general, la inaplicabilidad del principio
del tercero excluido a la importante afirmación: este juicio es verda
dero o es falso, analiza un caso interesante de las Matemáticas. Se trata
de la célebre cuestión siguiente: "En algún lugar del desarrollo, en
— 17 —

�numeración decimal, del número ir aparece la secuencia de dígitos
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9". De este juicio no puede afirmarse que sea ni
verdadero ni falso, pues la verdad del mismo quedaría operacionalmente demostrada si al prolongar suficientemente el desarrollo apa
reciese la secuencia mencionada. En cambio, la falsedad de la misma
se establecería demostrando que la suposición de que dicba secuencia
aparece conduce a contradicciones. Aun cuando esta última conclusión
puede conducir a un círculo- vicioso, hasta ahora no se ha podido
demostrar de modo alguno que a la afirmación de la aparición de la
secuencia 0123456789 le es aplicable el principio del tercero
excluido en la forma "es verdadero o es falso". Algo análogo sucedió
con la propiedad del número ir de ser trascendente o no. La afirmación
de que es trascendente resultó verdadera en el año 1881. Antes de
dicho año no podía decirse que era verdadera ni que era falsa. Claro
que se podría argumentar que cada una de las afirmaciones que esta
mos discutiendo son verdaderas o falsas (es decir, les es aplicable el
principio del tercero excluido) independientemente de que sepamos
si lo son. Pero, no olvidemos que Bridgman es un operacionalista y
para él carece de sentido todo lo que no lo tenga operacionalmente.
No hay o no había operaciones cuyos resultados conduzcan o condu
jesen a afirmar la verdad o la falsedad de las proposiciones; para los
operacionalistas esa situación se describe diciendo que el principio
del tercero excluido no es aplicable a esos casos.
Otra razón por la cual la Lógica puede no ser aplicable "in dealing with experiencie" es precisamente la falta de correspondencia ya
señalada entre el lenguaje y el pensaminto por una parte y la expe
riencia por otra. La no fijeza de los significados de los mismos térmi
nos utilizados en un silogismo puede conducir a situaciones que hacen
de la Lógica un sistema inaplicable, en general.
El estudio de la Matemática, rama de la Lógica, lo conduce a
analizar el concepto de existencia tal como se utiliza en aquella cien
cia. Cuando no se puede demostrar algo en Matemática, por ejemplo
la posesión de una dada propiedad por un cierto número, se cree que
dicha propiedad existe o no existe, pues se considera que hay un
método posible destinado a probar una de las dos afirmaciones, aun
cuando dicho método no se conozca. Cree ver Bridgman en esto, una
característica de la manera de pensar de los matemáticos. Para ellos
puede existir lo que es posible. "¿Cuál es el significado operacional
de las palabras posible y existir? ¿Se aplican a todos los casos
y con qué precisión y rigor?". Supongamos que se quiere averiguar
si existen números impares cuyo cuadrado sea par. Lo primero que
se hace es ensayar varios números impares; si aparecen algunos, dota
dos de dicha propiedad, se los exhibe y se contesta afirmativamente
a la cuestión planteada. En este caso la noción de existencia está
vinculada con la "exhibición" del número. Pero, si nuestros ensayos
son infructuosos, procuraremos demostrar que la suposición de que
tales números pueden exhibirse no conduce a ninguna contradicción.
En caso de tener éxito en nuestro empeño, diremos que esos números
— 18 —

�no existen. Aquí la existencia está vinculada a la no contradicción,
es decir, admitimos tácitamente que no se puede exhibir nada contra
dictorio consigo mismo. Pero si no podemos demostrar esto último
procuraremos demostrar que la suposición opuesta a la que deseamos
demostrar conduce a contradicciones, y si podemos hacerlo artibuímos
la categoría de existencia a los números en cuestión. Es evidente que
se trata de tres clases de existencia distintas desde el punto de vista
operacional. En particular, la última de las clases es de aplicación
difícil y peligrosa. En efecto, se basa en que la circunstancia de que
la suposición de que un objeto posee la propiedad A y la de que posee
la propiedad no A comprenden todos los casos posibles, es decir, no
existe una tercera posibilidad. Esto, aun cuando en Matemática es
casi siempre posible decidir entre A y no A, en la Física puede con
ducir a resultados muy precarios.
Pero puede darse el caso que no se pueda llegar a afirmar ninguna
de las tres clases de existencia anteriormente citadas. Podemos suponer
la existencia de un ente sin la posibilidad de exhibirlo, ni de demos
trar que su exhibición no conduce a contradicciones, ni que la de un
ente con propiedades opuestas conduce a contradicciones. En este
caso, lo único que se exige es que la supuesta existencia no conduzca
a contradicciones. Si este es el caso, ¿qué hacemos con el ente? Obra
mos como si existiera, le damos un símbolo que manejamos como si
fuese un símbolo de algo que existe y es probable que la generación
que nos siga se olvide de cómo se ha originado el concepto y le atri
buya existencia como a cualquier otra cosa. En resumidas cuentas,
habríamos inventado o creado un concepto (1), cuya razón de ser
es la utilidad en la resolución de los problemas de nuestra adaptación
al mundo físico y de la adaptación de éste a nosotros. ¿No es ésta,
en el fondo, la causa por la cual atribuímos existencia a las mesas, a
las nubes y a las estrellas? Esos objetos no nos son "dados" por la
experiencia directa. La suposición de que existen ha resultado ser
conveniente y la hemos heredado como un hábito mental. Llega en este
análisis Bridgman a la siguiente conclusión sorprendente: "La exis
tencia es un término que supone el éxito de ciertos recursos", inven
tados con el objeto de resolver problemas planteados por el medio
ambiente. "En una palabra, es el significado operacional del término
existencia". No puede darse quizás un concepto de existencia más des
provisto de implicaciones ontológicas.
Pero, justamente, este criterio operacional de existencia conduce
al abandono de los entes que "existen" cuando dejan de ser apropia
dos. Así, por ejemplo, los conceptos de número, espacio y tiempo
parecen fracasar en la descripción de lo que sucede dentro del átomo.
Entonces, debemos abandonar dichos conceptos cuando estudiamos
problemas del interior del átomo; es decir, ni los números, ni nuestro
espacio, ni nuestro tiempo, existen en el microcosmos atómico.
1) Sir. A. Eddington afirma que J. J. Thomson no "descubrió" el electrón sino qne
lo "creó", lo cual, según el propio Eddington, no disminuye en nn ápice el mérito de Thomson
en esta cuestión. (Phyloiophy o) Physical Science).
— 19 —

�La conclusión a la que llega Bridgman después de considerar la
Matemática en sus relaciones con la Física es la siguiente: "la Mate
mática es, en último análisis, una ciencia experimental, pues la no
contradicción no puede ser demostrada, sino sólo postulada y verifi
cada por la observación. Además, la Matemática utiliza el recurso de
prácticamente toda actividad mental superior: descomponer la expe
riencia en haces estáticos". "Por lo tanto, no podemos anticipar un
éxito completo a la Matemática en la solución de las situaciones que
presenta la experiencia".
Pero, todo el análisis hecho hasta aquí tiene por objeto servir de
introducción al problema fundamental que preocupa al autor, esto es,
la naturaleza de las teorías físicas, y aun cuando en todo lo anterior
existan atisbos de ese problema, su planteo explícito comienza en el
estudio de las aplicaciones de la Matemática a la Física. Sostiene, en
primer lugar, que las ecuaciones matemáticas deben ir acompañadas
siempre de un texto que indique cómo aplicarlas y sus limitaciones,
pues esto no puede estar contenido en la ecuación misma.
Trata a continuación la importante cuestión de los modelos ma
temáticos que se utilizan en Física. Según Bridgman, esos modelos se
originaron así: para poder plantear matemáticamente cuestiones vincu
ladas con el mundo físico se crearon los modelos físicos, sustitutos
simplificados, susceptibles de tratamiento matemático, de los sistemas
que se estudiaban. Estos modelos estaban sujetos a la condición de
que entre ellos, y los sistemas físicos representados, hubiese una co
rrespondencia. Así, por ejemplo, en la teoría cinética de los gases,
se hacía corresponder a cada molécula del gas real un punto material,
dotado de ciertas propiedades. Una vez en posesión del modelo físico
se hacían corresponder símbolos apropiados a los elementos de dicho
modelo, con lo cual se tiene el modelo matemático. Cuando los físicos
aplicaron a todo este proceso el criterio de que una correspondencia
de una correspondencia es también una correspondencia, comprendie
ron que en ese proceso había un paso de más. Se trató entonces de
hacer corresponder símbolos, directamente con el sistema físico. Eso
es precisamente lo que hizo Dirac; la Física, en general, en la actua
lidad tiende a los modelos matemáticos. A pesar de que éstos sirven
para resolver todas las cuestiones que pueden resolver los modelos
físicos y quizás otras que éstos no pueden resolver, se tiene la impre
sión de que con ellos se "ha perdido algo" que se tenía con los mode
los físicos. En efecto, todo modelo físico era, al mismo tiempo que
un instrumento de trabajo, una "explicación", imperfecta, incompleta
y a veces enteramente inapropiada; pero era al fin una "explicación".
Con los modelos matemáticos esas explicaciones desaparecen por com
pleto. Así, por ejemplo, explicábamos las propiedades de los gases
por medio de los modelos físicos cinéticos (moléculas puntuales que
chocan elásticamente, etc.) pero no podemos explicar nada ni conce
bir una explicación del mismo si nos limitamos "al modelo puramente
matemático que consiste en el primero y segundo principios de la
Termodinámica y funciones características de ambos...". Pero los
— 20 —

�modelos físicos tienen inconvenientes serios frente a los matemáticos.
En primer lugar, las estructuras físicas imaginables no son ni apro
ximadamente tan numerosa ni variadas como las estructuras mate
máticas, de modo que entre éstas podemos encontrar alguna que co
rresponda mejor con cualquier sistema físico que deseemos estudiar.
Además, hay tipos de problemas que se hallan tan alejados de la
experiencia ordinaria que es imposible hallar correspondencia entre
alguna estructura de ésta y los conceptos del problema que se desea
estudiar, y todo modelo físico tiene que ser susceptible de ser conce
bido en términos de la experiencia ordinaria. Así, por ejemplo, en el
dominio del átomo, el espacio, el tiempo y la identificabilidad, pier
den sus significaciones habituales y no es posible, por lo tanto, idear
ningún modelo físico del átomo. De aquí que la Mecánica ondulatoria
con sus modelos puramente matemáticos, está siendo muy útil en el
estudio de los fenómenos atómicos. Una exigencia importante de los
modelos matemáticos es que en su construcción sólo figuren cantida
des intrínsecamente mensurables. Esta exigencia condujo a Heisenberg
a sustituir en el modelo atómico de Bohr las órbitas electrónicas
(inobservables) por las frecuencias (observables) emitidas cuando un
electrón "salta" de una órbita a otra. Dentro de los inconvenientes de
los modelos matemáticos se encuentra el derivado del hecho de que
las ecuaciones matemáticas no contienen nada que limite su aplicabilidad, con lo cual los símbolos utilizados dejan de corresponder en
aspectos importantes con lo representado. Por ejemplo, en la ecuación
que describe matemáticamente la caída libre de un cuerpo no hay
nada que impida automáticamente dar al tiempo que figura en ella
valores de 10 10 seg. y 10 +10 seg., por ejemplo, siendo que
dichos tiempos no tienen correspondientes operacionales en el mundo
físico. En esos casos, la ecuación daría espacios recorridos que no
tienen ningún significado físico. La solución de estas dificultades está
en indicar en el texto, que necesariamente acompaña a la ecuación,
en qué casos no es válida. Así, por ejemplo, hay ecuaciones de electro
dinámica que son válidas fuera del electrón, pero que deben ser susti
tuidas por otras para el interior del electrón. Esta manera de usar el
texto parece ser resistida por muchos físicos que ven en el uso de dos
o más conjuntos de ecuaciones para describir lo mismo, aplicables uno
u otro según las circunstancias un procedimiento "artificial", esto es,
incorrecto. Pero, fuera de la cuestión elegancia, ya que es más elegante
usar un solo conjunto de ecuaciones para todos los casos, parecería
ser como que los físicos hiciesen la suposición implícita de que la
formulación matemática "existe realmente". Veremos más adelante
cuál es el valor de esa suposición.
La teoría de la relatividad también ha planteado en la Física
algunas cuestiones de interés del tipo de las consideradas por Bridgman en esta obra. Veremos algunas de ellas. Para que tengan sentido
muchas de las conclusiones de la teoría mencionada es menester que
se pueda determinar en dos sistemas de coordenadas que pueden estar
en movimiento el uno respecto del otro la ligada a un cierto punto
— 21 —

�de la misma señal. Ahora bien, ¿tiene siempre significado hablar de
la misma señal luminosa? Puede suceder que lo que para un obser
vador vinculado a uno de los sistemas es una sensación luminosa verde,
para el otro e3 una sensación térmica en la piel (1) y sin embargo
se trata de atribuir "la misma" a ambas "señales". Se presentan difi
cultades análogas en el caso de querer atribuir identidad a partículas
observadas desde ambos sistemas. Concluye Bridgman: "Me parece
que la existencia de esta propiedad de "identidad" (atribuida a dos
partículas o a dos sucesos observados desde distintos sistemas) sólo
es plausible en base a una creencia implícita en una "realidad" subya
cente que tiene un carácter metafísico y a la que no encuentro manera
de darle una significación operacional clara". La suposición de que
dos observadores siempre puedan observar un hecho y reconocer que
es el mismo resulta aun más insostenible en el dominio de los fenó
menos microscópicos. Si se aplica la teoría de los fotones, dada la
naturaleza "corpuscular" de éstos, el fotón que entra a un telescopio
no es el mismo, ni tiene ninguna relación directa con el fotón que
penetra a otro telescopio, y como lo que observa el astrónomo es una
consecuencia de la entrada de fotones a su telescopio, dos observadores
no pueden, en estas circunstancias, observar el mismo hecho.
Volviendo a los modelos matemáticos, cuya consideración dejamos
trunca anteriormente, añadiremos que el descubrimiento de que exis
ten limitaciones insalvables a la precisión inherente a las mediciones
físicas ha llevado a la conclusión de que son posibles muchos modelos
matemáticos de un mismo sistema, pues si la legitimidad de esos
modelos exige mediciones cuya exactitud debe ser superior a la que
se puede alcanzar, no hay manera de decidirse por uno o por otro
de los modelos propuestos. Esto conduce, según Bridgman, a la con
clusión de que "... debe modificarse el concepto de realidad física
en el dominio de las construcciones que se hallan más allá del límite
de las mediciones exactas y en particular debe eliminarse de dicho
concepto la connotación de unicidad". Choca a toda mente clásica y
no hecha a las cosas de la Física de nuestros días esta sugestión de
que la realidad no es única. Pero los físicos actuales utilizan, sin in
mutarse, para un mismo sistema diversos modelos matemáticos posi
bles, según convenga, es decir, según la mayor o menor utilidad que
pueden prestar. Esta actitud ha hecho decir a Sir William Bragg que
parece como que estuviésemos obligados a utilizar la Mecánica clásica
los Lunes, Miércoles y Viernes, y la Mecánica ondulatoria los Martes,
Jueves y Sábados. La situación es más aguda, pues debemos utilizar
ambas mecánicas, a veces simultáneamente. La contestación de Bridg
man a Bragg es que se trata de una necesidad de procedimiento.
Llegados al final de este espigar en la interesante obra de Bridg
man, a quien se ha otorgado recientemente el premio Nobel de Física,
podemos entender por qué ha ido desapareciendo de esta ciencia toda
"objetividad", "realidad", "verdad", en el sentido clásico. En efecto,
cualquiera sea el juicio que merezca, en general, la obra comentada
(1) Esta posibilidad es una consecuencia del bien conocido "efecto" Doppler.
— 22 —

�y aun la posición epistemológica de su autor, es indudable que con lo
comentado por nosotros, que se refiere casi totalmente a situaciones
en que se encuentra el físico actual, basta para demostrar que las
razones que han conducido al abandono de esas nociones tan caras al
realismo ingenuo y hasta a algunos de sus críticos, no son una posi
ción filosófica particular, sino pura y exclusivamente razones de co
modidad y utilidad: esas nociones eran impedimentos para el pro
greso de la Física, ya que eran inadecuadas "to deal with experience".
Dejándolas de lado, se pudo prosperar aun cuando con ello la Filosofía
se horrorice. Creo que a ésta compete encontrar la forma de salir del
atolladero, sea creando nociones más "adecuadas", sea modificando
de manera conveniente las que han sido arrojadas por encima de la
borda, en ese viaje que es la "aventura del pensamiento" más grande
que conoce la Historia.

— 23 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="482">
                <text>Orientación epistemológica de la física actual.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="483">
                <text>Hace ya bastante  tiempo  que los hombres  de ciencia  que dedican parte de su actividad intelectual a meditar sobre los problemas que plantea la consideración epistemológica de los fundamentos de las distintas disciplinas científicas, han adoptado una posición  prudente y modesta frente al alcance ontológico de los conceptos que utilizan en la "búsqueda de la verdad" dentro del dominio de su propia especialidad. Ya en los comienzos del siglo actual, Pierre Duhem, en su obra La Théorie Physique, considera que el papel primordial de la Física no es el de explicar sino el de representar de una manera con­ veniente un conjunto de leyes experimentales. Según este autor, la función más importante de la teoría física es la de clasificar hechos, no explicarlos. Cree encontrar en la evolución de la Física pruebas concluyentes en favor de la tesis de que las pretendidas explicaciones no han contribuido prácticamente nada al progreso de la Ciencia, mientras que el aporte de lo que denomina teorías abstractas  (no ex­plicativa) es enorme.&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="484">
                <text>PRELAT, Carlos E.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="485">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1947, Año I, Nº 2 : p. 13-23</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="486">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="487">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="488">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="489">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="490">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="55">
        <name>EPISTEMOLOGIA</name>
      </tag>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="56">
        <name>FISICA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
