<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items?output=omeka-xml&amp;page=19&amp;sort_field=Dublin+Core%2CTitle" accessDate="2026-04-03T23:47:22+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>19</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>845</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="35" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="87">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/67d485e2f85a072c335b1fd8949e79df.pdf</src>
        <authentication>d7485fca90bb515ca541d94eb7ef22ca</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="327">
                    <text>ACTIVIDAD
BIOLOGICA
y ESTRUCTURA ELECTRONICA
5.

Comunicaci6n

(l)

(La sintesis de la sulfadehidrotiotoluidina)
(Comunicacion del lahoratorio de quimica orgiinica e investigacion
de la Facultad de Humanidades y Ciencias)

En nuestros estudios sobre las relaciones entre la estructura electronica de ciertas substancias organicas y su actividad biologica hemos
adoptado la hipotesis de que un gran numero de fenomenos biologicos,
p, ej., la actividad quimioterapeutica, la respiracion, la actividad de
las vitaminas, etc., es debido a la accion mutua de substancias que,
por resonancia, pueden formal' electrones disponibles, las unas y fisuras electronicas, las otras. Nos hemos ocupado a este respecto de las
sulfamidas, del acido p. aminobenzoico, de las carboxamidas, de los
componentes del complejo de la vitamin a B y del pirrol; describiendo
las formulas electronicas de estos compuestos.
Hemos en esta ocasion tambien expresado nuestra opinion de que
10s nucleos heterociclicos pentagonales (pirrol, tiofeno, furano) pOl'
su disposicion geometric a y pOl' su capacidad de formal' electrones disponibles, estarian predestinados a formal' derivados con propiedades
quimioterapeuticas. Esta hipotesis encontro apoyo con respecto al furano, siendo el nitrofurano, segun noticias llegadas del congreso medico realizado en San Francisco, en julio de 1946, una droga con poderosa actividad quimioterapeutica.
En la presente comunicacion nos ocupamos de otro nucleo pentagonal, del micleo tiazolico, que forma parte del famoso sulfatiazol.
Segun nuestra opinion esta ultima droga es tan activa pOl' tratarse de
una combinacion de la sulfanilamida con un nucleo tiazolico, pudiendo
emitir los dos compuestos electrones disponibles. Indicamos aqui aIgunas formulas de resonancia del sulfatiazol (I a, b. c.) caracterizadas
(Ib y Ic) pOl' electrones disponibles.

�La poderosa actividad del sulfatiazol parece tambien estar relacionada al hecho de que la tiamina, (vitamina hI)' substancia activa
en el desarrollo bacteriano y antagonist a de las sulfamidas, contiene la
mitad de la molecula constituida por un micleo tiazolico.
Nos ocuparemos en esta comunicacion de otro derivado tiazolico,
la dehidrotiotoluidina, bien conocida en la quimica de los colorantes.
Esta substancia de color amarillo posee, segUn nuestra opinion, mucho
interes tambien dentro de la quimica hiologica. Su formula IIa. esta
caracterizada por un micleo tiazolico entre dos micleos bencenicos.
Ademas tiene un grupo amino libre y una de sus propiedades es que
los color antes derivados de ella, p. ej., los colorantes azoicos, preparados por diazoacion del grupo amino, tienen afinidad por la fibra
celulosica. Esta propiedad y el color mismo de la dehidrotiotoluidina
no se explican segun la formula, IIa mencionada; pero las formulas
o. quinoidas IIJ b y c pueden explicar su color amarillo (absorcion en
el espectro visible) y ademas, por los electrones disponibles, la facultad
de asociacion con la celulosa en su estado polarizado formando grupos
de oxonio.

Opinamos que por su facultad de emitir electrones disponibles,
por la forma geometrica de su molecula y por su grupo amino libre
ya la dehidrotiotoluidina debe ser un compuesto con actividad quimioterapeutica. Tiene la ventaja de ser un producto de la gran industria,
£licil de obtener calentando la p. toluidina con azufre; en esta reaccion
dos moleculas de p. toluidina pierden 5 atomos de hidrogeno (de ahi
el nombre "dehidrotiotoluidina").
Pero tiene la desventaja de ser
bastante insoluble en agua, forma, es verdad, con acido clorhidrico una
sal soluble en agua, la cual es muy facilmente hidrolizable. Sin embargo tenemos el proposito de hacer examinar la dehidrotiotoluidina
sobre sus supuestas propiedades bacteriostaticas.
Por otra parte nuestro proposito fue el de sintetizar partiendo
de la dehidrotiotoluidina el analogo al sulfatiazol, introduciendo en
la molecula el poderoso resto sulfanilaminico, para obtener asi un

�nuevo compuesto de la gran serie de las drogas "Sulfa", que por su
grupo -S02-NHseria soluble en alcali diluido.
Para la introduccion del resto sulfanilaminico H2N--Ar--S02--NH-se utiliza en general el p. sulfocloruro de la acetanilida HaC-OCHN-Ar-S02Cl
que reacciona facilmente con las aminas (en este caso
con la dehidrotiotoluidina) obteniendose asi la sulfanilida correspondiente, en la cual el resto acetilo puede ser facilmente desplazado al
calentar con acidos minerales. No hemos podido utilizar este metodo
tan simple aqui en el Uruguay por falta del acido elorosulfonico
HC1SOa para la preparacion del p. sulfocloruro de la acetanilida. La
fabric a de acido sulfurico de Montevideo, que trabaja con camaras de
plomo, no puede aun fabricar este producto tan importante para la
industria de las sulfamidas, y las casas importadoras de productos quimicos no importan el acido clorosulfonico, ni muchos otros productos
de gran interes cientifico como los cloruros de fosforo porque no les
da suficientes ganancias. Con los cloruros de fosforo los acidos sulfonicos pueden ser transformados en sulfocloruros.
Por 10 tanto hemos empleado otro metodo para la preparacion
del sulfocloruro, que necesitabamos, un metodo aplicado por nosotros
ya en 1929, que consiste en introducir una corriente de gas de cloro
en suspensiones de mercaptanos, 0 disulfuros organicos en acido clorhidrico concentrado (2). Este metodo es mas simple y economico que
la cloruracion de disulfuros 0 mercaptanos en medio de acido acetico
glacial, encontrada por Th. Zincke (3) y nos dio siempre muy buenos
resultados.
Como mercaptan 0 disulfuro apto hemos elegido el p. nitrofenilmercaptan 02N-Ar-SH
y el p,p'dinitro-difenil-disulfuro 02NAr-S-S-Ar-N02,
cuya preparacion es posible por accion de N2S2
sobre p- halogeno-nitrobenceno y cuyo grupo N02 despues de la
condensacion del sulfocloruro correspondiente con la dehidrotiotoluidin a es apto para ser reducido al grupo amino.
Nuestra sintesis nos ha conducido asi por las siguientes etapas: benceno (III), monobromobenceno (IV), p. bromonitrobenceno (V), p. nitrofenilmercaptan (VI) (y disulfuro), p. nitrofenisulfocloruro (VII),
a la p. nitrofenilsulfo-dehidrotiotoluidina
(VIII) y la p. aminofenilsulfo-dehidrotiotoluidina (IX).
III

IV

V

VI

VII

o 0 0 0 6"

�Hemos preferido partir en el laboratorio del monobromobenceno,
pues es mas facil conseguir una cantidad bien determinada de bromo
que de cloro. En la nitracion (4) se obtuvo junto al derivado para
en escasa proporcion el isomero orto nitrobromobenceno (5). El tratamiento del p. nitro-bromo-benceno con disulfuro de sodio dio la sal
de sodio del p. nitrofenilmercaptan, el disulfuro correspondiente y
diferentes productos secundarios, como ya es mencionado por E. Fromm
e I. Wittmann (6) y Ch. C. Price and. G. W. Stacy (7). De acuerdo
con estos ultimos autores hemos obtenido tambien un producto del
P. F. de 135°, que consiste principalmente en una mezcla eutectica
de dos moleculas de p.p' dinitro-difenil-sulfuro y de una molecuia de
p.p' dinitro-difenil-disulfuro.
Tambien hemos preparado el p. nitrofenilmercaptan tratando la
p. nitranilina diazoada con el xantogenato de potasio y saponificando
el producto de reaccion con potasa alcoholic a segun el metodo de
Leuckart (8) .
El p. nitro-fenil-mercaptan y el disulfuro respectivo pudieron por
cloruracion en dispersion de acido clorhidrico concentrado ser facilmente transformados en el p. nitro-fenil-sulfocloruro (9), el cual en
solucion eterea reacciono facilmente con dos equivalentes de dehidrotiotoluidina formandose asi el clorohidrato de la dehidrotiotoluidina y
la p. nitro-fenil-sulfo-dehidrotiotoluidina (VIII) (P. F. 190°). Esta fue
reducida en solucion de acido acetico glacial con un exceso de zinc
ohteniendose asi la p. amino - fenil- sulfo - dehidrotiotoluidina (IX)
("sulfa-dehidrotiotoluidina")
(P. F. 257°) como producto final. El
compuesto fue identificado por las siguientes reacciones:
1)
2)

3)

4)

El analisis cualitativo del N y del S fue positivo.
La presencia del grupo amino libre fue comprohada por diazoacion y obtencion de un colorante rojo con beta naftol
ademas por transformacion en una sal clorhidrica soluble
en agua.
El grupo -HN-S02se puso de manifiesto al disolverse el
producto en soda caustic a diluida y titulacion cuantitativa del
grupo -HN-S02(acido) con soda caustica 1/10 normal.
El nitrogeno de la substancia fue determinado cuantitativamente segun el metodo de Kjeldahl.

Tanto la nitrofenil-sulfo-dehidrotiotoluidina como la aminofenilsulfo-dehidrotiotoluidina son de color amarillo. Para un cuerpo con
un grupo nitro este color amarillo no es extrafio, mientras que para la
aminofenil-sulfa-dehidrotiotoluidina este color es explicable segun la
formula (IXa) (orto y para quinoida con un sistema de doble ligazones
conjugadas). SegUn esta formula aparecen tambien 4 electrones disponibles, los cuales segUn nuestra opinion deberian conferirle al producto una actividad quimioterapeutica. En su solucion alcalina que es
sin color, la p. aminofenil-sulfo-dehidrotiotoluidina parece corresponder
a la formula IX b y no a la IXa, (en su forma ionizada).

�Proximamente dispondremos de mas cantidad de la para aminofenil-sulfo-dehidrotiotoluidina y haremos examinar sus propiedades
bacteriostaticas 10 mismo que con la dehidrotiotoluidina.
Para preparar mas cantidad del producto deseado intentaremos
otro metodo de preparacion, el cual ya hemos iniciado. Partiendo de
la acetanilid a (preparada por calentar largo tiempo anilina con acido
acetico glacial) se obtuvo por la accion del cloruro de azufre S2Cl2 (10)
el disulfuro correspondiente, ya conocido (HaC-CO-NH-C6H4S-) 2 (10) (ll). Esperamos que por la accion del cloro en solucion de
acido acetico glacial este disulfuro se convierta en un sulfocloruro,
para condensarlo con la dehidrotiotoluidina y desplazar entonces el
grupo acetilo. Nos damos naturalmente cuenta que el cloro no permanecera in activo frente al grupo CHa-CO-NH-.
Solo los experimentos podran demostrar si la preparacion del producto final sera
perjudicada por esto.
La utilizacion de un para halogeno-nitrobenceno en la preparacion
del p. nitrofenil-mercaptan 0 del disulfuro respectivo nos da oportunidad de explicar tambien por la teoria electronic a la mohilidad del
halogeno en las posiciones orto y para de los halogeno-nitrobencenos,
que no aparece en los derivados meta respectivos. Con este fin presentamos del sistema de resonancia de estas suhstancias la forma benzoida (X) y quinoida (Xa) (para u orto) con una fisura electronic a en
posicion para u orto. Es geometricamente imposihle que esa fisura
electronic a se forma en posicion meta. En presencia de soda caustica,
de sulfhidrato, sulfuro 0 disulfuro de sodio, es decir de aniones
OH -, SH -, SNa -,
- S -,
- SS - estos se adicionaran ala fisura electronic a, neutralizandose la carga positiva de la fisura electronica con la carga negativa del anion. Estaremos pues en presencia de
productos de adicion (XI) en los cuales un cation sodico figurara
tambien como polo positivo. Volviendose el sistema de resonancia de
los halOgeno.nitrobencenos a la forma henzoida, XII no hay mas lugar
para dos substituyentes en la posicion para u orto. Por 10 tanto se
desplazaran probablemente en la misma proporcion los halogenos de
un lado, los grupos OH, SH, SNa, S, y S·S del otro. Habran asi reaccionado 50 % del producto y se transformaran en solucion alcalina
en caso de los nitrofenoles 0 nitrofenilmercaptanos en productos quinoidos estables (XIIa), 0 en el caso de los dinitro-difenil-sulfuros 0
disulfuros en productos insolubles, que seran eliminados del juego de
la resonancia. Esta comprendera entonces solamente el 50 9"0 de la
materia prima, que fue reproducida en la reaccion y cuya mitad nue-

�vamente sera transformada y asi sucesivamente. Comprendemos porque
esta reaccion necesita tiempo y no es nunca cuantitativa.
X

Xo
+

No aH H.,

Hal

I

0

1

-

/~\:.

a

0

XI

XII,

XII

+

H:I1

No Ha

-

+

a

I~' H.1JaH

II

N +

/"'-.

o

a

N.aH

10

1

\I

/N~
o

/N'Z
0

0

ON.

Queremos en fin hacer notar que otro compuesto de la serie del
tiazol, de constitucion muy relacionada a la de la dehidrotiotolnidina.
es la primulina (XIII) la cual tiene un micleo tiazolico y un micleo
bencenico mas. De este producto (la primulina-base) se sabe, que de
puede sulfonarlo y que sus acidos sulfonicos solubles tiiien algodon en
amarillo sin mordiente. La primulina y sus acidos sulfonic os correspondientes deben tener seglin nuestra opinion propiedades quimioterapeuticas interesantes, pues pueden suministrar electrones disponibles. Por esta razon tenemos el proposito efectuar tambien su preparacion y la sintesis del derivado sulfanilaminico correspondiente,
la "sulfaprimulina" (XIV).

Con respecto a la literatura empleada, especialmente para la preparacion de los sulfocloruros debemos hacer notar que por faha en
Montevideo de la mayoria de los vohimenes del "Beilstein" y de muchas revistas europeas, nuestra tarea se vio algo dificuhada. La bibliografia citada no debe ser entonces considerada completa.

�Con Ia colaboracion de Ias Srtas. M. Amado, 1. Elena, E. Lambantov, M. Merola, A. S. Olalde
y Ios Sres. B. Landau, y E. Moccia No"

1.

PreparaciOn del p. nitro-fenil-mercaptan
disulfuro

y del p. p' dinitro-difenil-

Del monobromo-benceno que hemos obtenido pOl' bromuracion
del benceno hemos empleado la fraccion que destilaba entre 150 y 159°.
A 80 grms. de monobromo-benceno hemos agregado lentamente y
agitando (a fin de que los vapores rojos no salgan del refrigerante)
una mezcla de 150 grms. de acido sulfurico concentrado y 60 grms. de
acido nitrico concentrado al 63 %. Una vez agregada la totalidad de
la mezcla de nitracion se hace elevar la temperatura lentamente a 120°.
Despues de enfriarse la masa cristalina es tratada con agua, filtrada y
lavada con mas agua. POl' cristalizacion con alcohol algo diluido hemos
recibido el p. nitro-bromo-benceno, ya conocido de P. F. 126°.
En las soluciones madres hemos encontrado, en pequeiia proporcion, el isomero o. nitro-bromo-benceno de P. F. 43° mas soluble.
Del p. bromo-nitro-benceno obtenido hemos utilizado 40 grms. correspondientes a 2 equivalentes, que hemos tratado en solucion aleoholica con 1 equivalente y un exeso de un 50 % de disulfuro de sodio
(preparado calentando el Na2S 9H20 en una proporcion de 7,5: 1 con
azufre). Despues de haber calentado la mezcla de reaccion 4 horas
se dejo enfriar, se filtro y trato el producto solido obtenido con agua.
Lo mismo hicimos con el filtrado cuyo alcohol fue previamente evaporado. De este tratamiento hemos recibido soluciones rojas que contenian el p. nitro-fenil-mercaptido de sodio cuya formacion es debida
a que se empleo un exceso de disulfuro de sodio.
Las soluciones al principio claras fueron precipitando lentamente
el disulfuro correspondiente. Tratando dichas soluciones con acido
clorhidrico en exceso hemos recibido el p. nitro-fenil-mercaptan de
P. F. 77°, soluble en agua caliente.
Los productos anteriormente mencionados, insolubles en agua, no
constituyeron el disulfuro puro; pero como 10 mencionan E. Fromm
e I. Wittmann (6) y ultimamente Ch. C. Price y G. W. Stacy (7) son
una mezcla de productos. Asi hemos encontrado tambien la mezcla
eutectic a (P. F. 135°) de 2 mols. de p. p' dinitro-difenil-sulfuro y de
1 mol. de p. p' dinitro-difenil-disulfuro, a la cual se refieren los ultimos autores citados. La proporcion de disulfuro que hemos podido
aislar pOl' cristalizacion (acido acetico glacial) fue relativamente pequeiia. (P. F. 168-170° que coincide con las indicaciones de la literatura, siendo el P. F. del producto en el estado purisimo de 181-182°).
Queremos hacer notal' aqui que solamente el mercaptan y el disulfuro podian ser transformados pOl' cloruracion, como 10 describim08
mas abajo, en el p. nitro-fenil-sulfocloruro pero no las otras sustancias
secundarias 0 mezclas.
Hemos preparado el p. nitro-fenil-mercaptan tambien segUn el metodo de Leuckart (8) pOl' diazoacion de la p. nitranilina introduciendo

�el compuesto diazo en una solucion de xantogenato de potasio calentada a 60-70oc., agitando de continuo, tratando el producto obtenido
con potasa alcoholica y acidulando al fin con acido clorhidrico.

Hemos introducido durante algun tiempo una corriente de cloro
en una dispersion del p. nitro-fenil-mercaptan 0 de disulfuro correspondiente con acido clorhidrico concentrado, segun indicaciones de
J. Pollak y E. Riesz (2). Luego se fiItro obteniendose ya el sulfocloruro
bastante puro P. F. 79-80oc. de acuerdo con las indicaciones de la literatura (9). Es insoluble en agua y soda caustica, forma con la anilina
en solucion eterea el clorhidrato de anilina y una anilida.

La dehidrotiotoluidina fue purificada por trasformacion en su
clorohidrato con acido clorhidrico, fiItracion y precipitacion con soda
caustica.
Se trataba de una dehidrotiotoluidina de origen europeo, elaborada por una de las grandes fabricas de colorantes. La purificacion se
puede tambien efectuar por extraccion con eter. Las impurezas son
insolubles.
La condensacion fue efectuada en solucion eterea con un equivalente de p. nitro-fenil-sulfocloruro y dos equivalentes de dehidrotiotoluidina, calentando a reflujo al bano maria durante algunas horas. Luego
se destilo algo del eter y fiItro el producto precipitado, constituido
por el clorhidrato de dehidrotiotoluidina mezclada con algo de producto de reaccion. En el fiItrado el eter fue evaporado totalmente. Las
dos fracciones asi obtenidas fueron tratadas con soda caustica diluida,
fiItradas y precipitadas con acido clorhidrico, el precipitado fue disueIto en alcohol, y este concentrado hasta que el producto se deposito. En las soluciones madres quedaba algo de producto, soluble en
alcali pero no precipitable con acido clorhidrico, con propiedades de
un mercaptan (probablemente el o. aminotiocresol, formado por descomposicion parcial de la componente dehidrotiotoluidinica en el curso
de las operaciones). La p. nitro-fenil-sulfo-dehidrotiotoluidina
,depositada fue disueIta para su purificacion en acido acetico glacial y precipitada con agua: Producto de color amarillo, soluble en soda caustica, propiedad caracteristica para el grupo -S02-NH-,
precipitable
con acidos miner ales. Es tambien soluble en alcohol tomando color
anaranjado al agregarle soda caustica. P. F. 1900 con descomposicion.
Investigacion cualitativa de azufre y nitrogeno positiva.

La p. nitro-fenil-sulfo-dehidrotiotoluidina fue reducida en solucion
de acido acetico glacial con un exceso de polvo de zinc calentando du-

�rante una hora. Luego se filtro y precipito el filtrado con agua obteniendose asi un polvo amarillo. Para purificarlo se disolvio en acido
acetico glacial 0 acetona precipitandolo con agua. P. F. 257° con descomposicion.

Investigacion de azufre y nitrogeno: positiva.
Investigacion del grupo NH2 por solubilidad en acido clorhidrico,
diazoacion y formacion de un colorante rojo con beta naftol: positiva.
Irnvestigacion del grupo -HN-S02por solubilidad en soda caustica:
positiva.

Titulacion en solucion acetonica con soda caustic a n/l0.
cador empleado fenolftaleina).
Para grs. 0,1 de sustancia se necesitaron 2,5 c.c. de NaOH
Calculo teorico: 2,55 c.c. de NaOH n/l0.
Dosificacion del N segun el metodo de Kjeldahl.
Grs. 0,1 de sustancia necesitaban 7,4 c.c. de acido sulfurico
Porcentl/.je del N encontrado: 10,36 %
Calculo teorico para la formula C20 H'7 Na O2 52 del peso
cular 395: 10,63 0/0.
V.

Preparacion

(Indin/l0.

n/l0.
mole-

del p.p' di( acetilamino)-difenil-disulfuro
(p. ditioacetanilida)

Hemos calentado partes iguales de acetanilida y de monocloruro
de azufre (exceso de 100 %) de una ados horas a 100° (10). EI producto de reaccion fue tratado con acido acetico glacial, filtrado despues
de cierto tiempo y precipitado con agua. EI producto fue disuelto nuevamente con acido acetico glacial 0 alcohol y precipitado otra vez con
agua agregandole algo de soda caustica diluida para facilitar la precipitacion. Luego fue reducido con un exceso de zinc en solucion de
acido acetico glacial y el filtrado precipitado con agua. EI producto
asi obtenido (mercaptan) calentado con acido clorhidrico y agua se
oxido nuevamente al disulfuro (F. J. 208°-209°).
(F. P. segun las indicaciones de la literatura, 213-214° (10) (ll).

Por cloruracion del para-nitrofenilmercaptan y del disulfuro respectivo en medio de acido clorhidrico concentrado fue preparado el
para-nitrofenilsulfocloruro, el cual al reaccionar con la dehidrotiotoluidina dio la para-nitrofenil-sulfo-dehidrotiotoluidina.
Este compuesto
fue convertido por reduccion en la para-aminofenil-sulfo-dehidrotioto.
luidina, ("sulfadehidrotiotoluidina").
Esta substancia, como tambien

�la dehidrotiotoluidina misma senin examinadas con respecto a SUB
propiedades hacteriostaticas. La facultad de estos compuestos de suministrar segun sus formulas de resonancia electrones disponihles hace
prohahle su actividad quimioterapeutica. Por la misma razon y por
estar muy relacionadas estructuralmente con la dehidrotiotoluidina
seran tamhien examinadas la primulina hase, la primulina sulfonada
y la para aminofenil-sulfo-primulina ("sulfaprimulina")
la cual te·
nemos el proposito de sintetizar.

Nos es grato deher agradecer al Honorahle Consejo de la Facultad
de Humanidades y Ciencias, hahernos proporcionado los medios para
efectuar este trahajo; y al Sr. Decano de la Facultad de Quimica y
Farmacia de haher puesto a nuestra disposicion un lahoratorio.

(1)

(2)

(3)
(4)
(5)
(6)
(7)
(8)
(9)

(10)
(1I)

Comunicaciones anterioreii: Anales Asoc. Quim. Argent. N.o 160, p. 76 (1943),
Chem. Abstr. 38, p. 519 (1944), Archivos Soc. Biol. Montevideo XI, N.D 3-4,
p.159 (1944), Chem. Abstr. 38, p. 5701 (1944), Anales Asoc. Quim. y Farm.
Uruguay, t. 46, N.D 2, p. 5 (1943), Chem. Abstr. 38, p. 4479 (1944), Anales
Asoc. Quim. y Farm. Uruguay t.'47, N.D 2, p. 131 (1945), Chem. Abstr. t. 40,
p. 5079 (1946), Ph. (Rev. Asoc. Estud. Quim,) 1945, N.D 2, p. 14.
J. POLLAK y E. RIEsz, M. j. Ch. 53/54, p. 90-99 (1929), Chem. Abstr. 24,
p. 351 (1930). (Del resumen en los Chemical Abstracts no se puede llegar
al sentido de este trabajo; ademas el resumen tiene errores). Ver tambien
H. E. FIERZ,DAVID,E. SCHLITTLER
Y H. WALDMANN.Helv. Chim. Acta 12, p. 667
(1928) Chem. Abstr. 23, p. 4680 (1929).
TH. ZINCKE, Liebigs Annalen, 391, p. 65 (1912).
Basandonos en indicaciones de H. ERDMANN: (L. VANINO, 2.3 edicion. 1923,
t. 2, p. 442).
Ver BEILSTEIN,4. edicion 1922, t. 5, p. 247.
E. FROMM e I. WITTMNN, Ber. D. Ch. Ges. 41, p. 2264 (1908). Ver tambien
Yu. O. GABELY A. L. SHPANION,J. Applied Chem. (USSR) 12, p. 1485, Chem.
Abstr. 34, p. 6244 (1940).
CH. C. PRICE Y G. W. STACY,Joum. Am. Chem. Soc. 68, p. 498 (1946).
LEUCKARTy LUSTIG J. pro (2) 41, p. 199, Belistein 4.3 edicion, 1923, t. 6,
p. 339/340.
Comparar BEILSTEIN,4.3 edicion, t. II (1928), p. 72, BLANKSMA,R. 20, p. 129,
ECKBOM,Ber 35, p. 653, R. S. SCHREIBER
Y R. L. SHRINER,J. Am. Chem. Soc., 56,
p. II4-II7 (1934). Chem. Abstr. 28, p. 1674 (1934), J. BARBER,J. Chem Soc.,
102, p.l0l
(1943), Chem. Abstr. 37, p. 4374 (1943).
SCHMIDT,Ber. D. Ch. Ges. II, p. II 71; BEILSTEIN,3.3 edicion, 1896, t. 2, p. 816.
LEUCKARTy LUSTIG,J. pro (2) 41, p. 203, BEILSTEIN,3.3 ed., 1896, t. 2, p. 817.
Reduccion a la p.mercapto acetanilida, ver Gabel y Shpanion (6).

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="328">
                <text>Actividad biológica y estructura electrónica.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="329">
                <text>Comunicación del laboratorio de química orgánica e investigación de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="330">
                <text>RIESZ, Eugenio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="331">
                <text>Revista Facultad de Humanidades y Ciencias Diciembre 1947, Año I, Nº 1, p. 305-314</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="332">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="333">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="334">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="335">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="38" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="90">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/e1102e93342c8c5d4bde9f0f5fa68238.pdf</src>
        <authentication>eaa369c0e06f6095fde9ba1e6f0e1958</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="354">
                    <text>ACTO INAUGURAL DE LA FACULTAD
DE HUMANIDADES
Y CIENCIAS
El 3 de Mayo de 1946, en el Paraninfo de la Universidad, se
celebro en sesion solemne la inauguracion de la Facultad de Humanidades y Ciencias, con asistencia del Presidente de la Republica,
Dr. Juan Jose de Amezaga; Ministro Interino de Instruccion Publica
y Prevision Social, Dr. Juan Jose Carbajal Victorica; Rector de la
Universidad, Dr. Jose Pedro Varela, altas autoridades de la ensefianza
y numeroso publico. Hicieron uso de la palabra el Sr. Rector, el
Sr. Ministro y el Maestro de Conferencias y Director de la Facultad,
Dr. Carlos Vaz Ferreira.
El hecho de no haberse sacado version taquigrafica de la conceptuosa improvisacion del Dr. Carbajal Victorica impide que su
discurso acompafie a los que van a continua cion.

Es con una gran satisfaccion que participo en esta ceremonia de
trascendental importancia para la cultura del pais, pues no cabe duda
que la creacion de la Facultad de Humanidades sefiala un jalon fundamental en la historia de nuestra Universidad. Por fin la Universidad
tiene en sus manos los medios para formar un Instituto de Ensefianza
reclamado insistentemente por la opinion publica desde hace muchisimos anos y que dicho sea de paso, nos ponia en una situacion de
inferioridad, no solo con respecto alas universidades de fama mundial,
sino aun en relacion con las de la misma e inferior categoria. En efecto;
la creacion de un centro de estudios humanisticos en la Universidad
significa que el Estado ya no la consider a como un simple organismo
de preparacion profesional. La cultura desinteresada de la investigacion y el estudio por su valor intrinseco y sin la preocupacion del
provecho ulterior, tienen ya su sitio desde ahora en adelante en
nuestra Universidad, que en este aspecto, vuelvo a decirlo, se encon·
traba en una situacion de injusta inferioridad con respecto a sus
similares del extranjero.
Numerosas dificultades ha sido necesario vencer a traves de los
anos para que esta ansiada realidad tuviera un principio de ejecucion.

�Fue preciso hasta destruir un prejuicio lamentablemente generalizado,
segun el cual la enseiianza no tiene sentido si esta desprovista de una
finalidad practica y fructifera.
En un ambiente de incomprension y de frialdad fueron pasando
los aiios, aiios perdidos para la extension de la cultura en el pais que
sera preciso recuperar a fuerza de espiritu de trabajo, de perseverancia,
y de dedicacion por parte de las' autoridades, de los profesores y de
los estudiantes.
Me ha tocado participar en mi calidad de Rector de la Universidad, en el proceso de elaboracion de esta ley y quiero dejar constuncia que fue una de mis preocupaciones fundamentales pugnar porque la nueva Facultad tuviera por signa distintivo la ausencia de todo
eRpiritu profesionalista, eliminando, como se pretendia que a ella Ie
correspondiera, la formacion del profesorado de enseiianza secundaria.
Felizmente esa finalidad ha sido obtenida y el futuro podra decir si
habia 0 no razon fundada para nuestra particular insistencia.
De acuerdo con las normas que ya han sido trazadas, la actividad
de la Facultad deb era desplegarse en dos aspectos netamcnte marcados: por un lado, una enseiianza que busque la extension cultural
dirigida a grupos relativamente numerosos, y por otro lado al estudio
profundo mediante la investigacion reservada a los que buscan la
especializacion en las distintas ramas del conocimiento.
Sin duda, para la enseiianza cultural del primer tipo que responde
a un ansia que el numero de alumnos que se han inscripto 10 demuestra, las puertas de la Facultad nueva deben estar abiertas de par
en par, mientras que todo 10 contrario debera acontecer con los cursos
de profundizacion e investigacion los que deberan estar reservados para
!os que acrediten, mediante exigencias severas, la indispensable preparacion previa, sin la cuul no se concibe un estudio especializado
en la cabal acepcion del vocablo.
En 10 que respecta a la integra cion del cuerpo docente de la nueva
Facultad, debo manifestar con toda franqueza que la Ley de su creacion contiene una disposicion que considero erronea. En efecto, se
exige preceptivamente el concurso de oposicion para la provision de
las catedras permanentes, abandonando en consecuencia las norm as
de la Ley de octubre de 1919, normas que la practica de mas de un
cuarto de siglo ha demostrado que fueron previsoras y verdaderamente ajustadas alas realidades del pais y alas exigencias de una
buena politica universitaria. Efectivamente, esa ley a cuyo dictado
se ajustan todas las otras Facultades de la Universidad, establece eI
sistema de nombramiento directo mediante quorum especial que solamente puede ser alcanzado en caso de que el candidato pueda ostentar
antecedentes cientificos y meritos profundos, suficientes, claros y notorios; el concurso de oposicion entra a funcionar sOlo en el caso de
que la equivalencia de meritos entre diferentes candidatos impida una
eleccion justa y acertada. Es de hacer notal', ademas, que esa disposicion legal que establece como unico medio de provision de las catedras el concurso de oposicion, constituye una evidente invasion contra

�la autonomia de la Universidad desde que, a mi modo de ver, esa
materia depende de su decision privativa.
Seria pecar de excesivo optimismo el suponer que la Facultad
de Humanidades haya de ser desde ahora, por el solo hecho de su
creacion, el instituto que todos aspiramos tener en la plenitud de su
funcionamiento. En puridad de verdad, solo se nos ha entregado un
instrumento para trabajar con recursos muy modestos por cierto. La
creacion de la Facultad es el fin de una etapa y el principio de un
largo camino para obtener la plenitud y la madurez que todos anhelamos.
Entre los numerosos problemas prlicticos que suscitan la preocupacion actual de las autoridades universitarias, senalamos especialmente el que se refiere al local en que deberan funcionar las aulas
de la Facultad de Humanidades. Con un espiritu de cordial colaboracion, que corresponde destacar, las Facultades de Medicina y de
Derecho han prestado sus salones en las horas en que no se dictan
sus propios cursos. Mediante esta formula, esencialmente precaria, pero
que es 10 unico que fuera dable obtener en las actuales circunstancias,
se podra esperar a que la Facultad de Arquitectura se traslade a su
nuevo local dejando libre el que actualmente ocupa en la calle Cerrito,
para asiento de la Facultad de Humanidades.
No es esta tampoco una formula a la que corresponda darle caracter definitivo, desde que el citado edificio dista mucho de lIenar
las condiciones que pueden y deben exigirse para el funcionamiento
correcto de la nueva Facultad. Pensando en ello y en otros problemas
de insuficiencia de locales universitarios, hace ya muchos meses obtuve
del Consejo Universitario que se remitiera al P. E. un proyecto de
nueva emision de titulos de edificios universitarios que podian ser
financiados sin aumentar las partidas presupuestales y que permitiria
contar de inmediato con los fondos necesarios para construir la Facultad de Medicina, incorporada al inmueble que ha de ocupar el Hospital
de Clinicas.
Si esa iniciativa prosperara, el excelente edificio de la Avenida
Gral. Flores, de solida construccion y buena conservacion, seria por
muchos anos el asiento ideal para la Facultad de Humanidades, y,
alm para la Facultad de Ciencias Economicas que funciona en condiciones precarias en los bajos de este edificio.
Pero como Uds. comprenderan, los efectos practicos de este proyecto, en caso de merecer buena acogida en el Parlamento, han de
aplazarse por un termino no menor de dos anos.
En sintesis, nuestra preocupacion frente a la magnitud y variedad
de problemas que debe resolver esta joven Facultad de Humanidades,
se atempera cuando pensamos que a su frente esta Vaz Ferreira en
cuya capacidad y notoria versacion tanto confiamos y que 10 rodea
en el Consejo Directivo un selecto conjunto de universitarios cuyo
asesoramiento tiene un valor insuperable. Nadie mejor que ellos podran guiar la Facultad en sus pasos iniciales, lIenos de riesgos pero
tambien pletoricos de infinitas promesas.

�Antes de terminar, me ha parecido oportuno aprovechar este
Eolemne acto para dar cumplimiento a una decision del Consejo
Universitario y cuya efectividad debio dilatarse en virtud de diversas
circunstancias, la principal de las cuales fue el estado de salud del
Dr. Vaz Ferreira en aquel entonces.
Efectivamente, hace ya mucho tiempo el Consejo Universitario
confirio al Dr. Vaz Ferreira la maxima distincion que esta en sus
manos otorgar, esto es, el titulo de Doctor Honoris Causa de la Universidad. Se tuvo en cuenta para ello los altos meritos contraidos por
el Dr. Vaz Ferreira en los multiples y excepcionales servicios prestados
por eI en la ensenanza en todas sus ramas. Hoy, en esta oportunidad
tan significativa para el, que ve realizado uno de sus mas caros ideales,
es para mi una gran satisfaccion entregarle el diploma que 10 acredita
como tal y felicitar de todo corazon al viejo amigo, con quien juntos
iniciaramos los estudios universitarios alIa por el ano 88 del siglo
pasado, que a traves de una vida consagrada a la cultura ha ganado
titulos sobrados para ostentarlo.

Ya he expresado pUblicamente mi agradecimiento hacia la Asamblea Legislativa, que quiso designarme para dirigir esta Facultad;
aunque mas grande todavia debe ser ese agradecimiento por la fundacion de la Facultad misma, desde hace tanto tiempo necesidad
nacional. Eso era 10 principal. En cuanto al recuerdo de mi persona,
10 interpreto como una especie de premio de constancia. Dado que
las virtu des chicas, la constancia y las otras: la puntualidad, etc., no
son la especialidad de todos 10s hombres nuestros, a pesar de que
son el cemento de las virtu des grandes, creo que no ha estado de mas
este ejemplo de que, trabajando treinta anos por conseguir cosas
buenas, a veces se puede conseguir alguna ...
Y, en este mismo acto, me toca expresar tambien mi profundo
agradecimiento hacia las autoridades universitarias, que me han hecho
objeto de una alta distincion, al otorgarme el honroso titulo de que
me hace entrega nuestro digno Rector.
Y mi agradecimiento, tambien, alas carinosas referencias de que
se me ha hecho objeto.
Estos sentimientos de gratitud me han obligado a referirme a mi
persona; pero, cumplidos tales gratos deberes, hagamosla ya desaparecer, pues he venido a este acto con un doble proposito, que, ahora,
es a Uds. a quienes toca agradecerlo: primero, no hablar mas de mi;
y, segundo, no hacer un discurso.
No un discurso, sino una explicacion.
Pues la hace oportuna el hecho de que, en un pais que, desde
hace' tanto tiempo tiene razon para enorgullecerse de su ensenanza
pUblica: primaria, secundaria y superior profesional, solo hoy po-

�damos celebrar un acto como este, en que inauguramos una institucion
similar a las que, ya tradicionalmente, funcionan en todos los paises
cuya cultura es del orden de la nuestra; un acto en que nos congratulamos por haberse conseguido al fin algo que se sentia como cada
vez mas necesario para integrar nuestro regimen docente, y cuya falta
hacia de nuestro pais un pais anomalo y culturalmente desequilibrado.
l Cuales fueron las causas de ese largo retardo? Lo he explicado
muchas veces y muy detalladamente; aqui, solo corresponde un muy
breve resumen.
El primer proyecto tendiente a crear un instituto de enseiianza
superior independiente de todo fin utilitario y de la preparacion de
profesionales, fue presentado en nuestro pais hace mas de treinta
aiios; y ya, desde el principio, suficientemente detallado y completo.
Se comprendera, pues, 10 que habremos sufrido los que, en ese largo
periodo, y entre tantas esperanzas seguidas de tantas desilusiones,
hemos luchado por una realizacion de aquel ideal cultural, 0, cuando
menos, por la implantacion de algo que, aunque incompleto y deficiente, asegurara, por una evolucion ya asi necesaria, la mas plena
realizacion de aquel ideal para el futuro.
Pero j que grandes, y que trabajosas y... que absurdas fueron
las dificultades! Y las he llama do "absurdas", porque ten go que decir,
sin paradoja, que la idea por cuya realizacion se luchaba tuvo dos
clases de enemigos: los adversarios y los partidarios; y que estos liltimos fueron, de hecho, los enemigos peores.
Los adversarios, en efecto, solo oponian los argumentos vulgares: esos que los espiritus estrechos oponen a la cultura desinteresada
y superior. Son los tan conocidos: "no es practico; no es 10 litH ni
10 que el pais necesita ... "; me cuesta reproducir tales argumentos:
en el mejor de los casos, no son sino una ilustracion mas del paralogismo eterno de falsa oposicion.
Esa resistencia, tal vez no habria tardado tanto en ser vencida.
Pero mas grave fue, en sus efectos, la accion de los partidarios. Para
estos, era buena la idea; pero el modo de realizarla habia siempre
de ser otro distinto. Y, en todo aquel tiempo, fueron apareciendo y
sucediendose los proyectos, modificativos 0 sustitutivos: numerosisimos proyectos, de los cuales pudieron no ser malos algunos; pero
aun esos mismos se obstaculizaban y se anulaban entre si; y aun, a
esa interferencia de bueno mas bueno, se vinieron a agregar, despues,
otros proyectos de equivocadas 0 malas tendencias: POI; ejemplo:
como la palabra "humanidades", ademas de su senti do originario (estudios humanos en oposicion a los divinos 0 teolOgicos) tendio a
tomar un sentido restringido, que excluia las ciencias propiamente
dichas, hubo gran peligro de que la institucion a crearse se estrechara
(falsa oposicion, tambien) en ese senti do limitado. Otra tendencia a
estrechez y limitacion fue, en un momento, la preocupacion de subordinar la nueva enseiianza a fines profesionales, como la formacion
profesores. Y tambien fue peligro muy grave una tendencia
,~tBli L/l {',
clase, nacida en cierto momento de nuestra historia pollt"
·:/1-:,

~~sus:

~~

I

...-.

.::
......
"t. •.•• ..::...

~;-

�traer el gobierno de la nueva institucion a la Universidad, de la cual
ha de ser, esta ensenanza superior propiamente dicha, 0 desinteresada,
precisamente el micleo central.
Entre tanto, y mientras seguia siendo imposible la realizacion
directa de aquel ideal, que debia completar y central' nuestra ensenanza, surgian aqui y alIa meritorios intentos para suplir aquella
triste deficiencia. Instituciones privadas, alguna muy similar a la
pUblica que habia sido proyectada, pero con las limitaciones que
sufren en nuestros paises las creaciones que no tienen en el Estado
su base economica. Y, pOl' otra parte, algunas de las mismas Facultades profesionales, en laudables iniciativas, pero que tambien tienen
que encontrar sus limitaciones, en este caso pOl' el destino y necesidades de esa clase de ensenanzas.
Ya tal seguia siendo una situacion, pOl' tanto tiempo prolongada,
y que parecia no dar esperanza, cuando la Asamblea, comprendiendo
pOl' fin que era necesario concluir con el juego de los proyectos y
contra proyectos y con la esteril busqueda de 10 perfecto, sanciono
-tomando
much as cosas, en verdad las mejores, de aquel primitivo
proyecto de mas de treinta anos atras- sanciono, repito, en un momento feliz, la ley a que vamos a dar cumplimiento: creo la Facultad
de Humanidades y Ciencias y la dio a la Universidad.
Que facil seria -pero que de esto para los que puedan encontrar
agrado en esa clase de tareas- senalar, en esta creacion, deficiencias
y omisiones, empezando porIa que se refiere a todo 10 material, pues
la Facultad recien creada ha de empezar a funcionar hasta sin local,
sin instalaciones ni material de ensenanza ... Todo eso, y todas las
demas imperfecciones, no importan: en 10 social, como en 10 biologico,
el crecimiento y el perfeccionamiento -se entiende: de 10 que es eficiente y sano- es proceso felizmente fatalizado. Y aplico, a esas defidencias de iniciacion, la que se decia, precisamente, a proposito de
lagunas y deficiencias de aquel antiguo proyecto. Decia su autor, y
aplico esto a la ley que vamos a cumplir, y al mismo cumplimiento
'que Ie daremos:
"Si se examina en si el proyecto que yo he presentado, se encon·
traria que es malo. No hay nada mas facil que indicar, pOl' ejemplo,
Catedras que pueden existir y que no se crean; que indicar la sustitucion de algunas de las Catedras que yo propongo pOl' otras; que
reglamentar de otro modo su funcionamiento, etc. Pero, el proyecto,
no hay que juzgarlo en si; hay que juzgarlo como un nucleo de segmentacion: precisamente como algo destinado a no quedar como es;
como se juzga pOl' ejemplo, un almacigo... Supongamos que en un
terreno incultivado aparece alguien con un paquete de semillas variadas, un paquete pequeno, modesto, y hace un pequeno almacigo;
y que se dijera: "esta mal hecho; los arboles que debieran elegirse
no estan to dos, se debieron traer mas de esos y menos de aqueIlos;
estan demasiado cerca; estan mal ubicados ... "
"Ya sabemos; no se trata de eso. Precisamente esta mal porque
esta bien: esto es; esta mal porque es almacigo, porque no esta des-

�tinado a quedar como es. En seguida se Ira sintiendo la necesidad de
otras Catedras; pero, en cuanto esten fundadas algunas, no hay fuerza
del mundo que pueda impedir su completacion (en su tiempo). En
seguida esto crece y se perfecciona solo; y llegara un momenta en
que se dividira. Ni siquiera es razonable tratar de preyer de antemana como: pero ello tiene que venir. Cuando esto haya progresado, no quedara tal vez nada de su organizacion primitiva, como no
queda nada del almacigo despues que algunas de sus plantas se desarrollaron, y se llevan a donde deben llevarse, y se les agrega otras ...
Es asi como hay que juzgarlo para mirarlo con buena voluntad".
Bien: Las dificultades se iran venciendo (y quiero decir expresamente que, para obviar las mas grandes de ellas, estamos recibiendo
auxilio muy eficaz de las autoridades de la Universidad, y muy especialmente del Rector que tan dignamente las representa). Pero si
me refiero alas dificultades es porque deseo, a proposito de ellas,
llamar la atcncion sobre un hecho, el mas feliz y grato de todos; y
es que las mayores de esas dificultades actuales provienen precisamente de que los que tanto nos esforzabamos pOl' propugnar y conseguir la creacion de la ensefianza superior desinteresada, y la concebiamos como una necesidad y como un deseo nacional, no solo
teniamos razon, sino que teniamos mas de 10 que nosotros mismos
pudimos creer: La Facultad se abre con una inscripcion de cerca
de tres mil alumnos!

Ahora lque hay que hacer? 0, mas propiamente, lque hay que
empezar a hacer? lQue dcbe empezar pOl' ser, hic et nunc, la Facultad de Humanidades y Ciencias del Uruguay, en su iniciaci6n?
La respuesta tiene que ser una sola:
Simplemente, puramente, un rincon de nuestra ensefianza en que
se estudie por estudiar.
Si: 10 que se necesitaba entre nosotros era una institucion, una
Facultad, distinta en su fin legal de las Facultades profesionales, en
que se estudiara pOl' estudiar: no para algo ajeno al estudio, sino pOl'
el estudio mismo. EI pasado de nuestra ensefianza crea, para nuestro
pais, una institucion especial, nacional, propia, nuestra: Adelantadisima la ensenanza superior profesional, e inexistente la superior pura
(se entiende: como entidad diferenciada), teniamos que crear, fomentar, desarrollar, algo como un claustro de ejercicio espiritual, en que
se estudie pOl' el estudio mismo; pOl' el placer y porIa superiorizacion del estudio, de la cultura y del trabajo espiritual desinteresado.
lPor que (esto, aqui)? Porque una organizacion desequilibrada
de la ensefianza publica, que ha durado tanto tiempo, podria haber
acostumbrado demasiado, a demasiadas personas 0 -era
de temer
que asi fuel'a- a estudiar solo para obtener titulos profesionales,
empleos, etc.; 10 que es bien legitimo en si, y muy util para los individuos y para los paises; pero no es lo unico.
Solo que -y quiero enfatizar esto- quizas precisamente esa

�inscripcion exuberante, que tantas dificultades materiales nos va a
crear, debe confortarnos, al hacernos sentiI' que el daiio habia estado
lejos de ser profundo y definitivo. j De modo que, a pesar de aquella
organizacion unilateral de nuestra enseiianza; a pesar de las costumbres
que ella creara, habia tres mil personas que deseaban estudiar pOl'
estudiar, independientemente de toda aspiracion a profesiones, a si·
tuaciones productivas 0 rentadas!
De este hecho -en verdad inesperado hasta para los que fueramos mas optimistas-,
result an ahora nuestra principal esperanza
y la orienta cion de nuestra direccion inicial.
Que es, 10 repito, problema del momento actual.
Mas adelante se podra, 0 no, pensar en otras direcciones; pOl'
ejemplo, en imitar a otros paises; en imitar sus instituciones: se pensara en si convendria 0 no establecer un plan fijo y reglado de estudios; en si convendra 0 no crear carreras academicas, etc.... Entre
tanto, tenemos el deber inmediato y nuestro: hacer bien posible, y
estimular, el estudio pOl' el estudio.
Entre tanto, el claustro de ejercicios espirituales.
Y para nuestra accion, en estos dificiles principios, pedimos
much a ayuda, mucha simpatia, y much a indulgencia.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="355">
                <text>Acto inaugural de la Facultad de Humanidades y Ciencias.&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="356">
                <text>El 3 de Mayo de 1946, en el Paraninfo de la Universidad, se celebro en sesión solemne la inauguración de la Facultad de Humanidades y Ciencias, con asistencia del Presidente de la República, Dr. Juan José de Amezaga; Ministro Interino de Instrucción Publica y Previsión Social, Dr. Juan José Carbajal Victorica; Rector de la Universidad, Dr. José Pedro Varela, altas autoridades de la enseñanza y numeroso público. Hicieron uso de la palabra el Sr. Rector, el Sr. Ministro y el Maestro de Conferencias y Director de la Facultad,  Dr. Carlos Vaz Ferreira. El hecho de no haberse sacado versión taquigráfica de la conceptuosa improvisación del Dr.  Carbajal  Victorica impide que su discurso acompañe a los que van a continuación.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="357">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República.   Montevideo : FHC, UR , 1947, Año I, Nº 1 : p. 11-18&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="358">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="359">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="360">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="361">
                <text>Publicación Períodica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="362">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36">
        <name>ACTO</name>
      </tag>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="35">
        <name>INAUGURACIÓN</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="776" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="1350">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/aac5c8f0f1fe1900c859c482c32abd86.PDF</src>
        <authentication>970b7af8301cdda36ee39c03426f86fc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="13891">
                    <text>������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="15">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2510">
                  <text>Archivo UPPU-FEUU</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2530">
                  <text>Archivo UPPU-FEUU&#13;
Lic. Mónica Pagola Pereira&#13;
Lic. Gonzalo Marín&#13;
Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8814">
                <text>Agrupación Universitaria del Uruguay</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8815">
                <text>Ley orgánica&#13;
Informes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8816">
                <text>Invitación de la mesa provisoria al delegado Machado Ribas para concurrir a reunión de delegados informando los temas a tratar</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8817">
                <text>UdelaR-FHCE-ACU-UPPU-FEUU-Caja5 -Carpeta 1 -Doc 11</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8818">
                <text>FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8819">
                <text>1955-06-24</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8820">
                <text>FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8821">
                <text>Papel</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8822">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="10501">
                <text>FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="583">
        <name>AGRUPACION UNIVERSITARIA DEL URUGUAY</name>
      </tag>
      <tag tagId="556">
        <name>CLAUSTRO</name>
      </tag>
      <tag tagId="543">
        <name>LEY ORGANICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="581">
        <name>MACHADO RIBAS</name>
      </tag>
      <tag tagId="538">
        <name>UNIVERSIDAD DE LA REPUBLICA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="279" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="501">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/f90b59b3161aca6e2a64169ef3aacdf4.PDF</src>
        <authentication>d52571e591df5f7af1d99b7bcb5358fc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3113">
                    <text>^961

&lt;-x.r.v

ue opepjd X Duo6e|y

ep uqqDj eon~\

a saavaiMV^üH aa
vi aa avaisaaAiMíi

•;-&gt;: •&gt;•

• v- ,*•

�696

u^ epajojd A bjjo68|V
qBdNVaQl-l-98

ue did3|ojgI Á Duo6a|v

¡UDSS3J^ ep uqqo^ eon"\

a saavaiMVKíiH aa avna^va
vananaa^ va aa

��Alegoría y profecía en Dante

alegoría y poesía
Hay, en el encuentro y confrontación de estos dos términos un doble
problema: de crítica literaria el primero (el que más nos interesa), de
historia de la cultura, el segundo. Como suele suceder, sólo se puede
plantear en su justa luz uno, recorriendo pacientemente el laberinto del
otro, para captar los puntos de tangencia o dar cuenta de las distancias.
Croce, en su Estética de 1902 y en su La poesía di Dante de 1922,
parecía haber resuelto y enterrado definitivamente, en sentido negativo,
el aspecto literario del problema de la alegoría, es decir el de la va
lidez poética de la alegoría misma y de la validez crítica de la inter
pretación alegórica. Sin embargo hubo entre los críticos e historia
dores de la poesía quienes siguieron buceando en esas aguas vedadas,
ignorando la prohibición como Valli o Pietrobono, o rebelándose con
tra ella, como Eliot; y hubo escritores —casi todos fuera de Italia, es
decir fuera de la zona de influencia crociana— que resucitaron la
alegoría para hacer de ella un medio de expresión (Kafka, Camus, Orwell, como simples ejemplos; para Italia, casi único, Buzzati, y, ahora,
ítalo Calvino).
Como es natural, en terreno literario la discusión se ha centrado
y se sigue centrando en Dante, que ha presentado él mismo como
alegórica la mayor parte de su poesía. En teoría, el planteo de Croce
es de una claridad meridiana y las conclusiones derivan de ese plan
teo con una lógica implacable, aunque a veces parecen sobrepasar el
blanco.
"En la poesía y en la historia de la poesía las explicaciones de las
alegorías son completamente inútiles y, por inútiles, perjudiciales. En
la poesía, la alegoría no se encuentra nunca... Pueden darse, en efec
to, dos casos; el primero de los cuales se presenta cuando la alegoría
es agregada ab extra... a una verdadera... poesía, decretándose.. .
que tales personajes, tales acciones, tales palabras de la poesía deban
además significar cierto hecho acontecido o que va a acontecer, o una
verdad religiosa o un juicio moral, u otra cosa cualquiera. En este
- 5

-

�caso, es claro que la poesía queda intacta y ella sola interesa para la
historia de la poesía, mientras... el segundo sentido... pertenece al
ámbito y a la historia de la práctica. El otro caso se da cuando la ale
goría no deja subsistir la poesía... Un tercer caso, que se suele su
poner, en que hubiera alegoría traducida completamente en imáge
nes ... es contradictorio, porque, si tenemos alegoría, tenemos algo
que, por definición, está fuera de la poesía y contra ella [en este
"contra", Croce rebasa, como queda dicho, su blanco. N. d. a.] ...
si está fundida e identificada con ella, quiere decir que no hay ale
goría, sino imagen poética. Ejemplo del primer caso [en Dante] puede
ser Beatriz en los últimos cantos del Purgatorio y en el Paraíso....
o bien Matelda,... o bien las "cuatro estrellas"... Es difícil dar
ejemplos... del segundo caso, porque Dante es poeta tan robusto
y fértil, que raras veces... se encierra en la estéril alegorización.. .
Sin embargo, se pueden citar el Veltro.. ., la loba... el "hermoso
riachuelo" que se cruza "como tierra seca" y otros... En la Comedia,
en algunos trozos que se consideran alegóricos, Dante resucita simple
mente el tono profético y apocalíptico y, objetivando así la alegori
zación, reduciéndola a tema, sigue moviéndose, sin embargo, en la
pura poesía".(" La poesía di Dante". Laterza - Bari - VI edición - 1948
pp. 14-17).
Croce no aprovechó nunca la fecundidad crítica de estas últimas
líneas, que subrayé para retomarlas en su oportunidad. Pero, su ne
gación de la posibilidad de alcanzar la poesía a través de una alego
rización consciente y continuada ha vencido, me parece, cualquier
objeción, despejando el estudio de la poesía dantesca de tanta hoja
rasca interpretativa y devolviendo todo su valor a la palabra poética
desnuda. El fundamento teórico de este rechazo de la alegoría remonta
a De Sanctis y también tuvo en su momento una gran eficacia simplificadora: consiste en separar netamente la obra poética de los fines
que el autor perseguía y de los criterios a que obedecía al escribirla;
fines y técnica pertenecen al ámbito práctico y son ajenos a la poesía.
Pero también en esta afirmación fundamental que Croce hace suya,
basando en ella toda su crítica de la que él llamó "teoría pedagógica
del arte" y por lo tanto también de la admisión de la alegoría como
valor poético, se corre el riesgo de ir demasiado lejos. "Las intenciones
y finalidades de los poetas quedan necesariamente ajenas a la poesía,
y... no importa lo que el poeta se propone o quiere hacer o cree
hacer, sino solamente lo que hace, aun inconscientemente y en con
tradicción con la finalidad profesada... Las intenciones y finalidades
del poeta pertenecen a sus convicciones críticas y morales, y pueden
realizarse solo en las eventuales partes no poéticas de su obra". ("La
poesía", V edición, Bari, Laterza, 1953, pp. 306-307).
Una vez más, separación no significa exclusión. No me resigno a
creer que sea inútil conocer intenciones y criterios de un poeta para
quien quiera penetrar en su obra, por lejos que esté esta última de
lo que el autor quiso hacer. No me resigno, por ejemplo, a ignorar
qué pensó Dante de la alegoría; y si llego a captar, no sólo su defi
nición de la misma, sino también sus dudas y sus intuiciones al res-

- 6

-

�pecto, podré darme cuenta de la medida en que efectivamente la ale
goría fue para él un instrumento práctico (sin que, ni aun en este caso,
desapareciera necesariamente la poesía) y de la medida en que, en
cambio se transformó en recurso expresivo para "resucitar el tono apo
calíptico", según las palabras de Croce.
La Divina Comedia es, sin duda, una obra típica de literatura
militante. En ella, antes que a propósito de ella, se plantean todos los
espinosos y eternamente actuales problemas que surgen de las rela
ciones entre poesía y acción y, en general, entre poesía e historia. En
este terreno de la literatura militante y de los opuestos estados de
"mala conciencia" que ella provoca, surge la alegoría. Es un aporte
de Croce el haber revelado su carácter práctico y el haber sostenido
que la adherencia forzada de una cadena de imágenes fantásticas a un
desarrollo lógico de acontecimientos o ideas mecaniza fatalmente la
^ida de la fantasía y por lo tanto anula la vitalidad de sus creaturas.
Veremos que esto es cierto y comprobable en la historia general
de la alegoría en el arte, en el pensamiento, en la vida de la cultura.
En un poeta, quedando firme el principio, el problema adquiere ma
tices que se hace necesario estudiar, especialmente cuando este poeta
(es el caso de Dante) hace de la alegoría uno de sus cánones literarios.
Por tal razón, este es aún, en la crítica dantesca, un problema vivo,
aunque no tiene, como antes, una importancia central. Su planteo, ade
más, ha cambiado profundamente. En el siglo pasado, cuando consti
tuía la principal preocupación de los "dantistas", se enunciaba así:
"¿Cuál' es el significado de la Comedia? ¿Qué representa la selva, qué
el león, qué la loba, qué el leopardo, qué el Veltro? ¿Es Virgilio la
razón humana y Beatriz la fe? ¿Es Virgilio la filosofía y Beatriz la
teología? ¿Es Virgilio la virtud natural y Beatriz la gracia? Hay una
gran diversidad de respuestas a estas preguntas y a infinitas más del
mismo tipo.
No faltó la interpretación política, ligada, no al pensamiento de
Dante, sino a las exigencias ideales del Resurgimiento nacional. Hoy,
todo eso ha sido archivado (aunque algunos problemas de detalle se
siguen discutiendo) y el problema que subsiste es el planteado y re
suelto negativamente por Croce: ¿Es compatible la alegoría propia
mente dicha con la poesía? Toda tentativa de interpretación alegórica
nueva, aun de detalle, no puede hoy dejar de estar precedida por una
toma de posición acerca de esas pregunta fundamental. Entre los que
no aceptan la solución crociana se pueden distinguir dos corrientes:
I) la corriente católica (la de Eliot en Inglaterra y de Apolonio en
Italia) y II) la de Pascoli-Valli que busca una nueva interpretación.
Pietrobono, católico, está muy influido por Pascoli.
La corriente católica tiende a valorizar la alegoría y a darle jerar
quía poética. Hay que observar que, fuera de Italia, no son sólo los
católicos los que están en esta posición: para dar dos ejemplos prác
ticos, La Peste de Camus y el Castillo de Kafka tienen carácter alegó
rico y no creo que nadie les haya reprochado a sus autores la artificialidad inherente a toda alegoría. Lo mismo podría decirse de la
tendencia, ya en declinación, al teatro mitológico.

— 7

—

�- 8

-

ua 91AIA anb ap opiiuas ^a na • • -jnnsia upiaBui^euii buii sa aiuBQ ap Bq
• • "oaijaod opo^aui un op^s ub) sa BuoSapj Bq,, :ouioo 'oX^sua ouisuu
[ap sbj^o uoa BuoiaB[aj as is a[qijnasip seui oqanuí aA[anA as X bjjba
'44sbjb[3 sapmsiA sauaiáBuit,, :uoisaadxa Bisa ap aouBO[B [a (jq ísapms
-IA 'SBpOi OU OJad 48BpO) ISBD UOS BipaUIO^ BUIATQ B[ 3p SauaioEUIl SB[
(j :sBAjasaj sop jaaBq anb XBq ojag *t4o[ijsa aapip,, [ap jB[nasndaja
uoioBuiuuajapuz B[ uoa a^sBJiuoa ua Bjaaouoa uoiaarujsuoa ouioa vip
-auiop) B[ ap oqaaq Bq sauuog anb upiaBzuaiaBJBa B[[anbs uoa saauoj
-ua BjjBpjoauoa í^oajpdjoa,, X ttopiuijap,, zaA b[ b apuai^ua as ttojB[a,,
jod is JBidaaB apand as uoiaBuurjB Bjsg 4t[jo^nB [a jod opBÁBjqnsJ
svjvjj sajvnsia saudSvwi Baijiu^is Buo^a[B [¿Baiuaaj ap upijsana osBas
sa?] aiuajaduioa Biaod un bjb^ -'-opisa [ap zapian[ B[ Bia^q JB[naxj
-jBd o^aaja ns 'ajuBQ ap [a ouioa osBa un ua 'sa souibjou^i anb o^ 'o^
•unsB [B Bua^B ouioa b[jbjou^i b 'BUiaod ubj^ un ua '^ —(00 "^ 'OUÍJ
II 'í'I^ót s^aíV 8ouana) sojistfvidj^^ svjaoj Bjqo ns ua ajuBQ b opBa
-ipap o^Bsua [a ua aaip— sBpBzma SBaqB[Bd ap Buia[qoad osorpa^ un
ouioa Bjaoa[B B[ JBSznf b souiBuiput so^M 'BuoSa[B B[ ap oa[duia [a
ua 4ioqg unidas a^duiais 'Bisa za^iauas B^sa ap Bsn^a Bq '(BiJijiuipE o[
oubt[B}i uníduiu anb oaja ía[qunasip ^nuí sa ojsa Á) sa[^ut Bjaod jaii^b
-[Bna anb sbui 'jbiiuii ap [la^j uaiquiB^ X 'a[qisuaaduioa 'o[[iauas Xnuí
Bjaod un [a Bi^d sa aiuBQ laiuBsaiajut Xnuí Bsoa Bun aaip 1[[3
•oiuo[ody ap B[ BpBuoiaB[aj a^i^d ua Bjsa anb
B[ uoa 'loqg ap uoiaisod B[ saauojua souisa^ 'PBPí0TaH ^ind B[ ap [b
souaÍB sauij BJBd ua^JBuii B[ ap X BaqB[Bd B[ ap [Biuauíruisut osn [ap B[ X
Bisaod B[ ap B[ 'sBjajsa sop sb[ a^jua BiauaSuBj ap ojund ojjo
-suoa soqaíduBAg so[ anb ojsand '[BjnjBu sa ouauai 0110 b oun ap
b Biauapuaj b[ o^a^ 'BsoiSqai ouis 'BtiBia^i[ zapi[BA ap 'ojjaia sa 'bjbij
as o^^ #sa[Bioui sBjap^pjaA sb[ ap [BiniBu X ajuanaaaj sbui upisajdxa
B[ sa *Buo^a[B ap B[[iauas Xnuí buijoj Bun 'jiaap sa 'B[oqyiBd b[ —soi[
-a^uBAg souisiui so[ ua— 9\ivd bi^o io¿ 'BaiBiqaq uoiaip^i^ B[ ua bX
Bzaiduia anb 'Bauo^a[B upiaBiaadaajuí ap sisop Bun uis ouisraqojBa [a
BJBd a[qBjdaaBui sa o^uauíBjsaj^ on^i^uB [a íoaiJo^a[B-oaiSBui opuniu
un aiuauíBjapBpidA Baja sojij sns ap oiunfuoa [a anb bX 'bjjo^3[b b[
jbzijo[Ba BJBd 'ajuauBiujad jajayjBa ap '[Biaadsa oaijoui un oiquiBa ua
uauaxj 'sa[B^ ouioa 'soaqojBa soq *BaTJo^a[B uoiaunj BunSuiu aXnqijjB sa[
ou o jad íso[[a ap BajaaB Bzuoai X sojitu Baja 'ouist[Bajjoau [a X oiusij
-auuaq [a ajjua opBnjis 'asaAB^ 'ojsando ouiaj^xa [a jod bjjoS3[b b[ b
ouiuiBa [a ojjaa 'uaBiut Bjnd B[ ap [BuoiaBJ ou p^pigijaj B[ b ouopuBqB
ns uoa 'Bai^aod Bjqo B[ ua Bjupruisa Bpoi ap oipndaj ns uoa 'ajjBd ns
jod 'ouispauuaq [3 'oai[oquiis ojB[aj aiuaJaqoa [ap ouxs 'oiJBjtun o[oq
-uijs [ap ou 'ouisiaBJiso ajsa pzjojaj ouisi[BajJoau [ap oiuiiuopajd [a
'ouiA[B^ ap biuoji B[ oaiJ9a[B ouauaj ua szqsaj anb sauoxsjnaui sb[ ap
X iijBzzng ap upiaBaoA B[ ap jBsad b 'Bjjan^ B[ ap sandsa^ "BiJBjaii[
upiaBjiABjS BSBasa ap oijo^isubj^ oaiiqod oatjoui un anj oja^ *(íllatiag
uiag ap vipaSnj} osojown vj) soasap o (biabjoj\[ ap íjai/as/^ q)
soqaaq JBZBJjsip b SBpBui^sap SBiJoSa[B 'BO[Sa sb[ ua oi[iSji^ ouioa
'uojaip sou X íoiusiasBj [a of^q soaiioui sosa uojaiAn^ sounS[y *B[jaduioj
BJBd sa[Biaadsa soaijoui uauau ou is 'a]uaiuBAi)m^sui u^jadsaj sopo^
anb b[[ba Bun oiuoa o^sand Bq BUBiaoja upia^Sau b[ 'bi[B)[ ua '

�en una edad durante la cual los hombres todavía veían visiones. Era
un hábito psicológico cuyo arte hemos olvidado, pero tan bueno como
cualquiera de los nuestros" (p. 301). Entonces, ¿se identifica alegoría
con visión? Parecería que sí. En efecto la alegoría de la selva y la
de los últimos cantos del Purgatorio podrían ser calificadas de visiones.
Y en estos casos Eliot tendría razón. Pero entonces ya no se trataría
de una cadena lógica de símbolos correspondiente a una cadena lógica
de acontecimientos, realidades históricas o pensamientos; no habría
un significado literal y, debajo de este, una realidad profunda, sino
una única realidad que consiste en una visión de carácter místico,
expresada en lo que llamamos su letra. La interpretación alegórica, por
Dante o por sus exégetas, sería un elemento intelectualista surgido a
posteriori, en la interpretación de la visión misma. En una palabra,
admitiendo esto, no se puede hablar de alegoría como método poético,
y no se ve por qué ella deba conducir a imágenes visuales más claras
(las visiones místicas casi nunca tienen carácter definido y lúcido).
Pero queda de todo este análisis, como fruto de una fina sensibilidad
de poeta, la observación de una mayor determinación de las figuras
humanas y del paisaje en Dante, gracias a la alegoría. Es sugestivo
el dato autobiográfico que Eliot nos proporciona de paso, al atribuir
a la poca simpatía de su generación por los pintores prerrafaelitas
ingleses, como W. Morris y D. G. Rossetti (que habían dado contornos
tan netamente dibujados a sus figuras, según los cánones de los primi
tivos italianos) su demora en ver las consecuencias estéticas de la ale
goría en la poesía dantesca. Apollonio, en Italia, es un hermético, y es
por lo tanto más difícil captar su visión de Dante en ese estilo denso
y tenso, lleno de alusiones y de relacionamientos inesperados entre las
cosas y las ideas más alejadas en el tiempo y en el espacio. Pero él
también habla de "realismo mágico" y, a pesar de rehuir todo orden
y clasificación, llega en el amor por la interpretación simbólica más
lejos que cualquier otro, cuando ve en la Vita Nova al Amor (Espíritu
Santo), en la Comedia al Hijo, en la Monarquía al Padre.
En el siglo pasado las búsquedas sobre los significados alegóricos
eran características de la escuela histórica y se realizaban especialmen
te en sentido erudito. Esta herencia ha sido recogida con un tono mu
cho más místico —más alejado de la historia y más adherente a la
poesía— por Pascoli antes, luego por el pascoliano Pietrobono, y,
en la década 1920-1930, por Valli.
Pascoli es esencialmente un poeta: poeta crepuscular que algunos
consideran prehermético, muy influido por el simbolismo francés, se
sentía naturalmente llevado, por su especial temperamento lírico, a
"sentir" el impulso moral, no razonado, sino místicamente vivido, como
poesía. Leer, como prueba, "Le ciaramelle", "Psiche", "II ritorno
d'Ulisse", con el comentario de Pietrobono, quien pone de relieve
justamente este aspecto. Y era natural que sintiera como poesía la
estructura moral de la Comedia, de la que dio por otra parte una
visión de conjunto completamente personal, utilizando esa patente de
"libre curso" dada por Dante mismo, al señalar enérgicamente el ca
rácter alegórico del poema, sin dar, para su interpretación, más que

- 9

-

�- oí -

•OS^0OJJ9J
pp
un opionpoad Bq 'bubioojo EpB9jo BiopBuiuiop B[ 9p osino
[9 opugiduirujgjut 'ijj^^ 9p oaqij [9 jod Bpigjgfg uojisgáns B[ 'j9a 9p
opOUI IUI B 'OJ9^ "BUI9[qOjd 9JS9 9p JOpgpgiJB S9JBnjDB S9UOISnOSip SBJ
9p JBqOj^ ^9pi BUn J9U9} BJBd 91U9UJO9 B^S9 JBipnjS9 9nl) ^jqBJJ
'(8^6I '^iz9U9^^ \WBTIB^I ^AOn\[ E1,, *P3 'vuvijvti wisdod tr¡pp
ip^owpd t 3 ipcj vp auoponSq) sau^Suo soj 9p bubijbji Bisgod bj
9p [B9p9J9q 9JU9UI[BJU9UIBpunj J9^9BJB9 \3 9jqO8 'tA^^ OIZ^^ 9p 'ODU
-ojsiq OU9JJ9^ ug 'Bpun99j Á 9iuBS9J9jut ojgd '^pi^nosip Áinu 'uoioinj
•UI B{ 'i^B^ 9p SB9pi SB^S9 UO9 JBUOI9B[9J 9p JBÍ9p 9p9nd 98 O^yJ
•(opunS^s ^9 vipaiuiuo^ mitai(j vjjap aaoii/a vq
Á 'OJ9UIud ^9 VtpotUlUO^ VUMÍQ VJJ3U VJttlb^^\3p 3 30Oi^ V\\3p OJ3J^
-as // ^q^qaiuB^ ^od sopBjtpg 'soipnjs^ soqduiB sop
'9^61 ua ^ ^^6T ua 'opB9ip9p ^jq^q Bui9i 9js9 y) 'Bpn^y ^p Á
B[ 9p 9AB[9-sojoquiis sop so^ un^gs mpdtuo^ vmaiQ B[ Bpoi
-ui q[B^ 'ttJoxuB gp sg^i^,, so[ gp ooijBaSojduD 9ÍBnSu9| 9^S9 uoa uoio
-B[9J u^ •Te^un^did o\ 9S ou aojnB ^g ¿Bjsgod opugis gnáis? 'souiuixgj
8OJS9 U9 'OJ9d ÍB8OlSl[9J OUI8 BSOJOUIB S9 OU TSÁ 'BJSIAOUJIJS9 O BUBI[TDIS
'bso^ouib Bjs9od bj isy "(90^ "d 'gS6X '^sig 'vduvjodui3juoo vjs^juvp
q '9uo[^^ ug opBjio '6¿"8¿ 'dd '8^6X '^uiíjdQ Biuog '3jown(p
pp &lt;&gt; 3juv(j ip o23J^ds oiS^vn^uij ^/,,) sopífrs sojguiud so^
9p BUBqBIT BT89od B[ U9 O9I1BI9IUI 9 O9I1SJUI O[9nsqilS Un 9p BIDU9J8FX9
[B9J B^,, ÍI^A ^uaPsOS 'giUgUIB^iJBjSojdlJO OpB19adj9JUI S9 9fBll^U9J
ns opo^ Á Boqoquiis BpB^apisuoo 89 oduig^ ns gp bsojouib Bisgod b[
BpO^ OUI8 'g^UBQ 9p BJS9Od B[ OJOS O^^ "OlJoduit J9p UOIOBJnB^SOJ BJ 9p
pBpi8999U BJ BOljduiI 9nb OJ 'jBJoduiO} OJ JOd BpBIOIA BIS9j^j BJ 9p BjqO
jod ouBi^siao gfBsuoui jgp uoiodnxioa bj oosojuBp buioi jop 9Í9 ouioo oa
gnb o^sond 'BsoiSijgj-o^njjod uatquiBj ouis ' (gjuoin^isuoa uotobotju
-nd bj op Á U9iq jb upisgqpB bj gp s9abjj b pBiagqij bj gp Bjsinbuoa bj
üzijoquns BquinjBjqn gp gÍBiA jg gnb jg BJBd) ijoasBg ug ouioo jbjoui
ojps 89 ou uoide^iisoaui ng -jBAgipgui pBpgtoos bj gjj sa^ojogs so^jgjo
ug gjuBuiuiop Bjgjs^uijB bj uoo upxoBjgj ug SBpBgjduig sauoisgjdxa sbj
gp Etjojsiq bj Á jBJOui-ODijjjod uoiOB^gjdjgjuí bj BiouBiaoduii gugj^ jg
BaBg "Bisgod gp ooi^ua gnb aopBuojsiq sbui sg ojgg 'oijduiB sbui odtjoi
-siq gouBOjB un gugí) uoioBigjdjgiux ns X ooijBuigjsis sbui sg ijjba
•BJOjBjgui gjduiis bj ouiog 'uoisgjd
-X9 9p BOI^SB1UBJ BUUOJ 'UOIOBJldsUI-Bgpi BlUSIUI BJJ9 89 SOJOqiUJS SOJ 9p
BugpBD bj gnb ug vipdtuo^ bj gp gjsg X ' (uoioBaídsut bj b uougjsod b
Bjsgndgaqos bjjo9jb) u9ji^ug^ buuoq,, bj gp ojisodojd b oiamuo^ jgp
ouisuoágjB jg aijug ooijijd gjsg gggjqBisg gnb uoiouiisip bj sg 9iubs9J9}
-uj 'uoioipnig Bsojquioss Bun opuBSgjdsgp X boi^sijbioui uoiDBigjdjg^uí
bj gp opiug^uoo jg ug oj^sgBui jgp oSjBquig uis gsopusjBdgs *opo^gui
ouisixu jg oin^is ouoqoíjgi^ *oiAqo isbd X jBigug^ jg^oBa^g gp 9abjd buii

�II
FUNCIÓN TRADICIONAL DE LA ALEGORÍA
Surge el símbolo como materialización de lo abstracto y de lo
divino, en los orígenes mismos del pensamiento, del lenguaje y de la
religión; por otra parte es importantísima la función que desempeña
el simbolismo en la pintura ideográfica que da origen a la escritura.
Toda la mitología grecorromana está hecha de símbolos que viven
con vida propia en un mundo fabuloso, que es una transposición fan
tástica de la vida real. Cuando los acontecimientos vividos por estas
personificaciones simbólicas representan imaginativamente nexos ló
gicos entre los conceptos con que esos seres fantásticos se identifican,
entonces tenemos verdaderas alegorías (como Minerva, que sale arma
da del cerebro de Júpiter, Cronos que devora a sus hijos, Heracles
traicionado por Deianira, etc.).
Lo mismo se puede decir —como vimos— de las parábolas evan
gélicas, cuyo encanto deriva sin embargo de la adherencia de su sen
tido literal a la vida real de todos los días, para la que tiene tanta
validez como su sentido profundo para la vida espiritual. Para los
pastores, el buen pastor que se preocupa por la oveja extraviada no
es sólo un símbolo; para el campesino, sembrar en la roca, en la
carretera o entre la cizaña corresponde a una idea vivaz, arraigada en
la experiencia, de lo que no hay que hacer. La fuerza poética de estos
breves relatos está pues fundamentalmente en su sentido literal, enri
quecido sin embargo por la densidad y las múltiples implicancias
qiue tienen para los campesinos el trabajo agrícola y la vida en con
tacto con la tierra.
Muy distinto es el caso de los apólogos y de toda la fabulística an
tigua, en que la coherencia fantástica del relato se pierde a menudo en
su forzada adaptación al sentido alegórico expresado en la moraleja.
De todos modos, la alegoría desempeña un papel importante en
la historia, casi siempre como agente de conciliación en los puntos
de fricción o de ruptura. Esto es bien evidente en la historia de las
religiones. Vimos que los mitos nacen generalmente ya en terreno
alegórico; pero llega un momento en que la misma multiplicidad de
los dioses tradicionales se ve amenazada por la evolución del pensa
miento y no podría subsistir sin la interpretación alegórica. Con un
proceso similar, mitos de origen naturalista, como los que representan
el ciclo: día noche-día, o el otro: primavera-otoño-invierno-primavera
(vida, pasión, muerte y resurrección de Osiris, Adonis, Dumuzí, Diónisos, etc.) pasan a tener significado escatológico y fuerza moral en
las religiones de los misterios y más tarde en las filosofías religiosas
del sincretismo helenístico que tanta importancia tienen en la forma
ción de la doctrina patrística.
Había, pues, toda una historia de la alegoría y de la interpretación
alegórica en la antigüedad; pero la importancia de la alegoría en la
literatura y para la literatura empieza en la Edad Media. Están, sí, las
- 11 -

�- si jBipn^sa Bjs^q 'osaaoad [a bioiui as ouioo jaA bjb^ *osbobjj [b ajuauínpEU
-iijjojb opBux^sap ozjanjsa 'sBOUojaj sB[3aj ap ojunfuoa un ua op^ui
-jojsubj^ oppoui asa b pBpqapij ap apuBjS ubi ozjanjsa un sozuaiuioa
sns ua ubzi[B3j saauBiuoj SBjn^Bjaiq sb[ osa jod ^soaijsjiJB sajo[BA ua
ajqod ubj sa BUijBjoipaui Bjn^Baaiq B[ osa jog 'oaiibuijou 'boi^buibj^
b[ ap Buioipi opBjapisuoa 'uj;b[ [b asjaaajBd b uBJEJidsB saousuioj sbij
-Bjaiq SBti3ua[ sb[ 'oidiauud un apsap 'isy 'uoioaajjad buisiui b[ ouioa
opBjapisuoa 'ofij o^apouc ^nbB ap uoiobjiuit 'uoxaBnutjuoa jas ajainb
a¿jns anb psuiSuo o\ 'oAanu oq 'opBuuojap 'opiaajqoduia Bq as ojad
4oata unB Bjsa opunuí asa B^a ua ^opBJja^ua Á ojaanuí opunuí un b
Bosnq ou 'sauoiaBABOxa Bzipjaj ou Bipaj^ p^pg Bq #oSo[9anbjB un sa
BjsiuBuinq ^g #ojuaxuiiaBuaj ^ bjbioiui as 'oatsBp opunuí jap a^januí
b^ ap uoiaBsuas B[ jauaj b an^a^ as opuBn^ #uijb^ \9 'afBn^ua^ ns anb
Á Baistqa Bjn^na B[ anb o^n^ji ouisitu ys '[BIjouiui Bjanj anb BqBSuad
as A oauBJoduiaiuoa ouioa oppuas Bja (ouisiubijsijo [ap uoisnjip b¡
BJBd BUBsaoau upiaipuoo opBjapisuoo) oubuio)j ouaduij [a oja^
•ajsa[ao pBpnia b[ b BpBuip
-joqns BqBjsa [Buauai pBpnia B[ :aviSojodi{] ovjjpuv ouioo SBiauaia sb¡
*bijoso[ij B[ 4ajJB [a JBjapisuoa BiaBq BpiA b[ ap soiaadsB sBiuap so[ sop
-o^ ajqos u9iSi[3J B[ ap oin[osqB oxuiuiopaad [q 'pEpinuiiuoo ap upion^
• os ou oaad 'bi^[b^sou 'uptsnjuoa 'upiaBjuaiuSBjj '[BiojBd opiA[o 'Biauap
-Boap 'BUBiuojjoaajS pBpan^ijUB B[ uoa upiOBpj ua 'opxqBq BjqBjj
•Bpi^JBd ap ojund ouioa BpBuijaa upiOBzqiAto Bun buioj anb 'buisiui
Bipaj\[ pBpg B[ ap 'oAi^iuiud ou oaad 'ojBqjBq ja^aBJBD [b BpBi[ ajuaiu
-Bqaaaisa B^sa saauojua buo8[b b[ aaainbpB anb BiauBjJoduii sq
•Bipaj^^ p^pg B[
ap oidiouud [B 'ajaipj as BinjBjajq B[ b anb o[ ua 'Bn^uaaB as A so[is
soijba Banp anb osaaoad un ua *ooisb[d opunuí [ap Bjn^Bjajq B[ ap A
ajjB [ap a^i^d ubjS A o^uauíBisaj^ onSijuy [a opoi oxjBuiJiaop oitquiB
ns b Bjodaoaui OAUíunid ouisiuepsua [a 'oijajoa ouisiiu [ap uotsuajxa
Bun uo^ •aiuauiBaiJ9a[B soppuBjajdaaiui 't4sajBjuB3 so[ ap jb^ub^,, [a
ouioo 'oiJBja^i[ jo[ba ubjS ap so^xai SBjnjijasg sBpBjS^g sb[ b opBJodaoa
-ui BjqBq anb 'BaiBjqaq upiOBZipAta B[ ua sa^uapaoaiuB BiqBjj 'oiJBjaj
-i[ X ooijsj^JB ouajja^ [b apuaiixa as Bjoqs anb 'ijoudjsod v Baij^Sa^
upiOBjaadja^ui B[ ap —SBSoiSipj sapBpisaaau b aaapaqo anb— BpBuoia
-uaui bX Biauapua) B[ aXn[juoa oaupjaj uaStio ap BjaA Bisa U03
•8a[Bjn^BU souaui X SBpBiauB^sunajia
sbiu zaA spBD sapn^iiaB ua 'sajB[nA SBjnjBia^i[ sb[ ap uaxquiBi o8an[ X
Bui^B[oipaui BiniBjajt[ B[ ap Bsoíd B[ ua X sosjaA so[ ua oiuaiuiiDBua^ [a
BisBq zdA bjjo X Bun aaajBdBaj anb X ajjanuí B[ ap BJadsa B[ [aaj^a b[ ua
ubiai[B a[ SBjqB[Bd s^Xno —Bijosopq B[— jafnuí ap BJopB[osuoa X Bsoni
•safBUi BJi^^ij Bsa Biuasajd sou oiaaog X oiunojdj^^ uoo v^So^ojij vj ap
smodn^i SBun aquasa B[[adBq oubiojbj^[ 'Bipaj^ p^pg b[ ap sa^jqum
so[ ua bX i\ 'sajoijaisod SBaoda ap so^oadsB so^ub^ UBiaunuB as anb
[a ua 'ouaduij o^Bg [ap BoojjBq Baijpjaj B[ ua oiquiBD ua ajuaptAa sa
afssBd aisg "bdi89[ b[ ap [B bisbiubj b[ ap ouB[d [ap —opBZJOj a^uauíBij
-Bsaaau— afssBd X^q o^^ 's^api ap upiaBzipquiis Bun ou X soqaaq ap
afB[qop un XBq : [BiuauíBpunj oaijBjSoiqojnB oaiioui [ap upiaisodsuBj).
a^uaooui Bun anb sbui XBq ou s^ga ua ojad íoqiSai^ ap svoijoonfj

�cómo enseñaban retórica, es decir literatura, los maestros cristianos en
tiempos de San Agustín. Los autores presentados por ellos como mode
los y fervorosamente admirados, eran paganos, como pagano era el arte
que los humildes artesanos cristianos imitaban o cuyos fragmentos
utilizaban cambiando sólo los nombres, en las catacumbas antes, en las
basílicas después. Hay, en efecto, en el arte paleocristiano, todo un sim
bolismo figurativo de origen pagano (Orfeo, Cupido, la paloma de
Venus, Isis madre, etc.) y bíblico (típica la historia de Jonás, tragado
en el mar por la ballena y vomitado por ésta en la playa, donde se
duerme bajo una enramada: el alma, tragada por el pecado y salvada
y hecha digna del descanso eterno, por el sacrificio del Redentor). En
el arte figurativo el contraste no es tan evidente, aunque en el espacio
de tres o cuatro siglos la evolución de las figuraciones simbólicas o
narrativas lleve de a poco, en la parte occidental del mundo romano,
esa doctrina de origen hebraico, monoteísta y espiritualista, a un apego
de las masas incultas a la hermosura de las formas materiales, que fue
sentido como idolatría y llevó a dos crisis por lo menos: la primera
fue la querella de las imágenes y la segunda, a través de las herejías
medievales, culmina en la Reforma protestante.
En literatura, el peligro representado por los poetas y, prosistas
paganos, que constituían todo el mundo de la cultura, al que en nin
gún momento el cristianismo pensó poder renunciar, era mucho mayor.
Las necesidades didácticas que obligan, para aprender o enseñar gra
mática, a leer a Virgilio y Cicerón, ocultan a menudo, en las discusio
nes relativas a este tema, en toda la patrística hasta San Gregorio, el
simple, humano deseo de un calor de poesía, que el ascetismo religioso
dominante, de origen más neoplatónico que evangélico, tendía a re
chazar. San Jerónimo sentía como pecaminoso su amor por Cicerón,
y, mucho más tarde, Gregorio Magno sostenía que no se podía juzgar
la palabra divina de la escritura según las reglas extraídas de los auto
res paganos, que sin embargo eran reconocidos como la única posible
fuente de la gramática. (x)
De este malestar tan evidente se trata de salir, como se ha visto
para la pintura y escultura paleocristianas, por el camino de la inter
pretación alegórica, que es más tardía en la literatura que en el arte,
ya que, al principio, la repugnancia religiosa por la poesía pagana se
traduce especialmente en una enérgica separación entre la forma y el
contenido, aceptándose la primera y negándose el segundo. Pero la
solidaridad que une al mundo romano con la iglesia naciente frente
a la barbarie germánica (que admira a la civilización clásica sin poder
asimilar de ella más que algunos de sus aspectos más exteriores, pro
funda, aunque inconscientemente, transformados), contribuye a llenar
el abismo, especialmente cuando los germanos, casi todos arríanos, en
la época de Gregorio I se convierten al catolicismo y, mucho más, cuan
do la Iglesia, justamente durante el conflicto de las imágenes, trata

i1) Para la Eneida de Virgilio como gramática, en el concepto de la Edad
Media, véase Comparetti: Virgilio nel Medio Evo", muy importante también
para el estudio histórico de la alegoría.
- 13 -

�- n ' tísapnp^aa, sa¡dn¡nw 'auqiunqaai vspf min oínq
'uvjjnao as 'sapEpi^oAi-ij SBq.miu joquq ap aesad b 'SBjqB[Bd SEJisariA ua íaiuanatqa
oipiAQ 'p B bX 'oqí^jj^ b bX 'oibuoq 'ij b A 'oXaduioj b bX Biaj ^M (g)

•9íubq gp
ojis9BUI jg opis Bq lujiEg ougurug gnb JEpiAjo gnb XBq ou íBz^jEjniEx
BJ 9p BUo89JB BJ OOJBUI 9p 9AJTS 9llb B[ B 4Bip9(Io[9l9U9 BUll S9 TUllBg
ongurug 9p ojjd-tosaj^ jg ]^ '9ixi9uiB9U9^9[B sopB^g^djígiai J9S uaqap
ziq uo9 UB[[uq 9nb so[ uiib 'sggEj^p so\ sopoj 9nb souioqnosgp
^b íoi3B[Bd ouiisjouij9q un U9 j^fniu Bsouijgq Bun Bimd sou
ouiq b Bpinqu^B 'DzudSijjajuj vj -auoif jj bubt[bjt uoiob^
-iuii ns ouioo (B^nosn^Bui uoo 4aouiy [9p buo^9[B B[ S9) oduoS9^b Bags
asoj vj ap timuou a'j 'Bpoui gp bjs9 9nb oubj9ji[ oagugS un sg oouoí^
-9[B BUl9od \a (BUEqBJt BJniBJ9iq B|^ BZ9ldui9 JUX Ia ua) IIIX "^ IIX
SCqSTS SO[ Ug 'BJgjS^UI^B BJS9 U9 UgOBU 890UBUIOJ 8Ban^BJ9^l[ 8Bq
•8BT9U9I9 SBJUIlSip 8B|
uos sosid so^no 'Bjnjog^nbjB BpBoqduioo gp 'BjjnptqBg b[ gp
^gp SBJnjBiuiui SBSOuijgq UBAagsuoo sou gnb sgoipoo ^bjj '
-uib v\ g^sg^oui gnb uts Á sgpBpqiqísod sop sbj gj^ug upioog^g bj
gjduigts B98 gnb uxs '(oiaui X oiAupBno) sgjaB gjgis sb^ bX
-o[O9j sgj^ X S9[BuipjBa oJiBno) sgpnjjiA g^gis sb^ bX utugs SBUiuguigj
sBjnSij 9^9I8 :sbotjo9[b sBjnSxj gp uB[qgnd gs SBZB[d sb[ X sg^jpgjBO
SB[ 'oOIJCíS \9 Ug SBUI X OOIUBUIOJ opojjgd ^ Ug •SBDIiSB[d 891JB
sb^ jod Bpipgggad 9A 98 BaniBagiq B[ oisg ug ugiqtuB^ 'oiaBjgiq uoubo
9A^9UA 98 BJJO89[B B^ '89[BA9Oip9UI ^TpUBlOip S91JB,, SB[ 9p X S9Jqod
SBUI Z3A BpBO SBlSo^OlUB SBJ 9p 'otjgdlUT OÍBq [9p B0IJ919J 9p SBJ9ngS9
sbj gp SBqxjo SBAisgons sbj aod sopBSBd 'sootsbjd sgjoijjgsg soj ug sggjBj
sBiouigj sns U9U9T1 gnb SBAisnjguoD X SBAiionpojiui SBjnuupj gp 'sbui
-91 gp 'sgugSBuii gp ouoiígdgj un uoo 'opBjjiJi oj b jojba Bp gj gs oj^s
gnb bj ug jBJtnijno BiougpBogp gp BjgjspuiiB Bun ug 'oood b gg
•Btp9J\[ pBpg BJ U9 BDISBJO
j)Bpgn8tiuB bj gp giJodBSBd jg gnj Bjjg gnb jpgp ugiq Xnuí souiBjjpod
d SBOod ug BuoSgjB bj gp BDij^isiq u^punj bj aiuijgp gnb som
ig 'oiuiistp gluguiBpunjojd opiugiuoo un gp upioBzuoijgixg
bj ug 'gjqipnjgut opBagpxsuoo 'jBUoioipBJi OAisgadxg oipgui un opuBzij
-iin ainSgs BJBd 'bubj9iij btujoj bj gp Bzgjjgq bj gp oiugiuiTpjouigj uis
jbzoS BJBd osinogj un 'sgnd 'sg Btp9j\[ p^pg ^IJ^ ^J ^g bijo89jb Bg
(¿I * A1X '™^D T9X)
(_) •luajo^ vuaa auiiuSaj osjvf qns vwunj^
'vjjnui vjomuf jms tuvnbiuvnb 'spoip tunuonb u¡
ixvnboj osv^^j 'opoiu at 'lumpSui/^ opoui jg
'wvqaSa^ aivuoQ 'aj opoiu 'lumadiuoj opotu jg

gfuoiu jg '91JO0 ns ug Biugi ou8Bp^[ ojJBg gnb BiutgpBOB gp giggdsg
Bsg gp sojquigiui soj gp oug "(oiugiiuioBugj oigiuijg jguitjd) bt8utjojbo
BDodg bj ug ggnpojd gs gnb jBjnijno oiugiuiiSansgj jg opioouoo sg
•ou8bj\[ ojjB^ gp upioBuoJoo bj uoo oubtuojj oiagdiuj jg jBiionsgj gp

�No se trataba ya sólo, pues, de dar a posteriori un sentido moral,
filosófico o religioso a relatos fantásticos escritos con otra intención,
sino de "vestir" literariamente, con un relato fantástico, un contenido
moral, filosófico, religioso o científico, para hacerlo más agradable.
Y, naturalmente, las exigencias lógicas de ese contenido forzaban el
relato fantástico y le quitaban toda naturalidad.
La alegoría intencional es, pues, un monstruo híbrido, que se
vuelve artísticamente vital sólo cuando el sentido literal prevalece y
escritor y lector olvidan lo demás. Para la alegoría como categoría
literaria, lo que Croce sostuvo en este sentido es prácticamente defi
nitivo, y se podría repetir tanto a propósito del Tesoretto, como de
cierta seudo poesía del período barroco. Para Dante ya es otra cosa: a
veces Croce tiene razón; a veces el preconcepto teórico le impide sentir
la poesía de la mera dimensión literal. Por ejemplo, en la lectura del
I canto del Infierno, el carácter evidentemente alegórico de las tres
fieras le impide verlas en su dinámico realismo y considerarlas como
imágenes.
Para medir la distancia, he aquí la figura alegórica de la Natu
raleza en 7^ Tesoretto:
^Pensando a capo chino,
perdei il gran cammino
e tenni alia traversa
d'una selva diversa.
E vidi turba magna
di diversi animali
e altre cose tante,
che nulVuomo parlante
le poría nominare:

Talor toccava il cielo
sí cKel parea suo velo.
E talor lo mutava
e talor lo turbava.
Al suo comandamento
movea il firmamento.
E talor si spandea
sí che il mondo parea
tutto nelle sue braccia.
Or le ride la faccia
ed ora cruccia e duole,
poi torna come suole.

Vle vidi ubbidire
finiré e'ncominciare,
moriré e'ngenerare,
e prender lor natura,
siccome una figura
ch'io vidi comandava;
ed ella mi sembrava
come fosse incarnata,
talora affigurata.

In ver di me si volse
e disse immantenente:
Jo sonó la Natura
e sonó la Fattura
de lo sovran Fattore". (3)

(3) "Pensando, con la cabeza gacha, perdí la gran ruta y me interné de cos
tado en una extraña selva... y vi una gran multitud de diversos animales... y
tantas otras cosas, que ningún hombre dotado de palabras podría nombrarlas...
Yo las vi obedecer, terminar y empezar, morir y engendrar, y adquirir sus ca
racteres naturales, como una figura que vi les mandaba; y ella me parecía como
si fuera de carne o a veces una imagen. Ya tocaba el cielo, de modo que este
parecía su velo, ya lo cambiaba, ya lo agitaba. Su mando movía el firmamento.
Ya se extendía tanto, que el mundo parecía estar todo en sus brazos. Ya ríe su
- 15 -

�- 91 •44aopB3J3 ouiajd
•ng pp Bjnqaag bj Aos A oza/OJíijoy vj Aos o^ :BpmSas ua ofip A 9;ajoa as iui
BiaBjj • • •opBaqiunisoaE opadsB ns b aApnA o^atq 'Bjo^ A aaaanasqo as bA 'oj^soj

• [SOUI9J
•9A OUIOO 'BUIISJlUBlJtoduiI 89 UOlOUIJSip B1S9J aiBJSnfB 9UI {9 B 'SBJ9Od
sol 9P ÍJ9JHD I3 JinSos ini)B ojoinb ouioo 'oaad íopijuos 9^89
-UOO [B SBJ9od 8O[ 9p UBfop 98 So^o^O9J SO[ 91U9UlBJ9pBpj9^ ' " '
OtUOO T8B9 UO8 'BUll^um B19U9T0 9p [BUOI9BJ BpiA U9U9IJ Olí 9üb SO^ Á
i 9JJB 9p A B19U919 9p t?piA U9U91^ OU 9nb SO[ B pBlUn^OA nS UnS9S J9AOUI
99Bl| X 89^9tlJ9 89UOZBJO9 80^ S9p¡lUinq X SOSUBUI 9A[9nA ZOA tlS 9p OJU9UI
-tu^sui {9 uoo oiqBS p 9iib aiD9p 9J9inb 9nb o[ :sBjp9id sb^ X s9[oqiB
BO^ BIBJ^B X 8BJ91J 8BJ B BqBSUBUIB BJB1J9 B[ UOO O9JJQ 9nb OipiAQ
90tp OpUBnO OUIOO 'BJIJU9UI BSOUU9q BUll 9p OÍBq9p BpipUO0S9 pBpj9A
BUn 89 X 'SB^nqBJ 8B1S9 9p O^UBUI p OÍBq BJ^nOO 98 9nb p,, 89 OOUO^9[B
13 '^OpU^J^-1^ SB^S9 9nb BSOO B[ 9p UppBJIBU B[M 89 OJ9UIljd \^
•o^iSoSduv
^a A jvjoiu ja 'oajuoSajv ja 'jvuajij ja :sopiiu9S oii^no i9U9j gpgnd tt^nj
-IJ0S9,, Bun 9nb Boqdx9 sou 9Jueq '(ni "d UBpj^[ *j -g *j -pg) omiauo^
pp opBiBJj opun98 pp O[^jdBD J9iuud p ug "91jb pp BOiSo^Bpgd
uppBoijxisnf B[ S90IBJ sns gugi^ gnb b^ ug ^osoi^ipj-ooxjsipaoui j9jobj
-bo 9p 4Bip9j\[ p^pg B[ gp pjuguiBpunj uopBdnoogid B^ b gjugipuod
-S9JJO0 'UOI89jdx9 9p BUUOJ 9^dlUlS BUIl 9JUBQ BJBd BJ9 BIJO9[y
•uppBzipijgjBiu gp gpgdsa can sg
OJJ9I^S9P p 9Ilb B[ 9p BJÍI110BJJ B[ 9p BUU9U9 Jod 'BDS9JUBp BjqO B[ 9p
gjugaBdB pBpinuijuoo b^ Bjn^gsB X so^sgndo gp BJopBqpuoo uopunj ns
BU9dui989p BUo^gp B[ 48BUI Z9A BOTl '^ #BIS9od B[ UOO 9JU9UIBUBS909U
B^JB^nOUIA UIS 'BJJoS9|B B[ JIUipp 9p Z9A BJOUIljd Jod odnOO 98 91UBQ
'osnpuoour opgnb 'pnbB ouioo 'X 'zxjjBgg gp g^jgnuí b^ gp sondsgp p
jod eopBzipg^ sooijoso^ij soipnjsg so[ gp eojnjj soj jaSoo9i b p
^vnuanboj^ jjnSjriy^ a(j p uoo ojunf 'onb 'oiaiawo^) p ug

VHV3 vmo^siv vi
III
*Bip9J\[ pBpg B[ 9p BATS9ldx9 B01U09J B[ 9p
OUIlSllUBjaodlUI O^OOdsB 9JS9 9p B0J90B BqBSUOd OUISIUI 9JUBQ 9nb O[
aBuiuiBX9 onb X^q 4Biuiqn bjso o^sisuoo onb uo joa op so^ub '
•Bipouiog B[ op
B^ X (lUX ^ IIX SOI^ÍS 8OI U3 91U9UqBI9U98 BiqOOUOO 98 OUIOO
X) Biqoouoo B[ xuiiBg ojjgurug boijoioj op o^jsobui p ouioo
B[ 9JJU9 UBipOUI BIOUBISip BUISIUI B[ X BZUBÍ9UI98 BUI8IUI B[ *U9iq X
íopj9no9j ojoiu9i ns oiuosojd bjso 9iu9ui9[qBpnpui onb uo 'o^ubq op
't49JJOJ 9 BjdSB 9 BlSSBA[9S ^ApS,, B^ UOO 'lUTJBg OJJ9UIUg 9p BOI^JI
-U9p BJn^UOAB BJ BZ9ldlU9 9llb U9 t4BSJ9Aip ApS,^ BJS9

�El tercer sentido es el moral; y es el que los lectores deben buscar
atentamente en las escrituras, para utilidad suya y de los que de ellos
aprendan [es decir para extraer de la lectura normas de conducta]...
El cuarto sentido se llama anagógico, es decir sobresentido". Este úl
timo (resumo algunas líneas) se tiene cuando ya las palabras, literal
mente entendidas, se refieren a cosas nobles y sagradas, pero además
significan, en terreno espiritual, otra verdad. Así, en el canto del
profeta que dice: "Al salir el pueblo de Israel de Egipto, Judea se
volvió santa y libre", hay un significado literal verdadero e impor
tante (no una hermosa mentira), pero hay también un segundo sen
tido: "el alma, al salir del pecado, se hace santa y libre y dueña de
sí". (ídem. p. 172).
Esta exposición sistemática se aplica, en el Convivio, a las cancio
nes comentadas, que son tres y debían ser catorce. Así lo anuncia el
autor: "Sobre cada canción comentaré antes el significado literal, y
luego su alegoría, es decir su oculta verdad; y a veces mencionaré incidentalmente los demás sentidos" (ídem. p. 173).
El Convivio está escrito en la lengua materna, que, en la época
en que compuso la Vita Nova, Dante consideraba apropiada sólo para
la poesía amorosa, justificando su empleo en este terreno con la difi
cultad que tendrían las mujeres para leer latín (V. N. cap. XXV).
También en este problema lingüístico el pensamiento de Dante se ha
modificado en forma radical en ese decenio, tan agitado y decisivo,
que separa la Vita Nova del Convivio. Ahora el idioma vulgar es con
cebido como "luz nueva, sol nuevo, que despuntará donde el habitual
llegue a su ocaso, e iluminará a los que están en tinieblas porque el
sol de siempre no brilla para ellos" (Convivio, últimas líneas del pri
mer Tratado).
Con este libro, pues, Dante quiere demostrar que el romance pue
de ser el idioma de la cultura en su más alto nivel y, a la vez, piensa
dignificar su destierro participando a los demás el resultado de sus
estudios.
La Vita Nova, en su última parte, relataba el involuntario enamo
ramiento del poeta por una "mujer gentil" que trataba de consolarlo
después de la muerte de Beatriz. Con el arrepentimiento por esa infi
delidad y el retorno al culto de la Amada muerta se cierra la novelita
autobiográfica juvenil. Este amor culpable es un poco la síntesis de
los amores terrenales de Dante entre la desaparición de Beatriz y ese
monumento a su memoria que es la Comedia, amores que Dante se
hace reprochar por la misma Beatriz en los últimos cantos del Pur
gatorio, como la substancia misma del "traviamento", es decir del
extravío que casi lo lleva a la muerte del alma en la selva del primer
canto del Infierno. Y bien: este amor por la "mujer gentil" es inter
pretado en el Convivio como el símbolo del abandono de la poesía
amorosa por los estudios filosóficos. La obrita inconclusa marcaría así
el triunfo, que la Comedia demostrará provisorio, de la "mujer gen
til" o sea la Filosofía, sobre Beatriz. Luego, en la Comedia, la "mujer
gentil" es derrotada en sus dos aspectos, el material y el alegórico, pues
también el pensamiento dantesco de ese decenio entra más tarde a
- 17 -

�- 81 •UB9 B^ opU9Xo[ Jl99p S9 48BUI9p O[ 9p S0UJBdn9O9Jd UIS BUIJOJ B[ 9p
JBZOxi 9p Bp 8OU 9llb OSIUIJod ^9 J^ 'Epuní^^s B[ ^PJJip X BJ9UUJCl B[
9p ipBj 9j)U9n9U9 4opiu9iuoo pp pvpuoq B[ 9p purioj vzajj^q B[
l9B19jdj91UI B[ 119 O[J99Bq 91U9UIBUBS999U Biq9p OUIO9
'9JUBQ 9nb B9I[dx9 9S 'SlS9Jodiq BJ89 B^J9I9 89 Ig
*ttOlUB9 tlS 9p 9)JBd BJJ9I9 B^ '[BnjiqBq BJ9 OUIO9 4OpUBU
-JO19J 4UOI9UB9 B[ 9p t4U9pjO,, p9 UO9 JEpJOOUOO 90Bq B[ 8999A SB9od '[B19
•9ds9 J9J9BJB9 9189 JB9B189p BJBd '9tlL X 4OpB9IJlu^l8 ns 9p BJ9I1J Jl99p
^q 9nb o[B uoo u^iouBO B[ aBxuopB bjb¿ 99Bq &lt;q 4Bsn b[ opuBn9
'opun98 '44bibiuoi,, b[ oood Xnuí bsü \9 9nb 'oaguiud 'buijijb
OICl'lCVUO'J ^9p OpBIBJJ^ JJ ^p "[ O[llijdBD 9S9 U9 'O109J9 U9 '91UBQ
91U9UIB9TJOS9[B
-9jdj9im 9nj 4(jouib oj;o b ziJiB9g jod joras ^p gfBSBd p 'oi99j9 U9
jgfnra,, b^ Bisd biijos9 opis Biqsq oiu^raoui ns U9 9nb
oiu9raora p ug 's9nds9p Epsi^^j^B B[J9uodns BJBd
9ld Bp SOU OraSira 91UBQ 4^B1BUJO1,, B1S9 JB1U9UIO9 B 91U9raBlSnf OpB9
-ip9p 'OMMUO^ pp OpBIBJJ^ OpunS9S pp ^1 OpijdBO p U9 'OJ9^
•Bjjo9p b^ b uoisnp BOiun B[ BjnSi^ 8OSJ9A soraiqn
SOS9 U9 91U9raB18nf 89nd 'UOI9UB9 B^ BpOl 9p O9IJoS9p 9lU9ra[BUOI9U91UI
I910BJB9 pp JOABJ U9 9raiJ^S9 98 91U9liqBJ9U9^ 9llb {BdlOUIjd OiU9ra
p 89 ttBiBUJOl,, B189 9p B19U91SIX9 Bq 'SBJOJ1S9 SBra9p 8B[ 9p 91JBd
B[ 9p O9IJ19UI BUI9nbS9 p JIJ9d9J 9p B[ 89 4O91U991 OUB[d p
U9 491U91JJO9 B9I18IJ919BJBD ng •BqBjS^iUI 9nb B9ll9od UOIOTSodraOO BlU
-8IUI B[ B 4B[OpUB9I^IUO8J9d 'BpiSlJip BqBlS9 4SBlStAOiqilS9 X ttSBUBqt9lS^
SBqOnUI U9 X 89[BZU9AOjd 8BpB[Bq X S9UOI9UB0 SBUn3[B U9 4OJ9d 'BIJO1B9
-ip9p BUn O UOl8n[9UO9 BUn 91U9rapJ9U9^ BIU91UO9 'BUBds^ U9 ttUIJ?5
91U9UI9^drai8 X BIDUBJ^[ U9 tJOAU9,, 4BTpiJ U9
O tcBlBUJOi,, BpBUIB[[ 'upiOUBO BUn 9p 49A9jq SBUI 4BJOJ1S9
-ora pp OZJ91 \i 4opu9pu9iui 49qo io^Y,, BZ9idui9 9nb B[ 4S9uopuB9 sop
8B189 9p BJ9UIIjd B[ 9p BJOJ1S9 Braiqn B[ JW9p 89 44tBlBUJOl,, B[ U9 91S9
OSB9B Bra9^qojd ougnbgd oraii[n 9is9 9p uopnps B[ BJBd 9ABp sq
•UOpBniIS BA9nU B[ B 4BSOjd U9
-9[B U9pB19jdj91UI B^ 9p S9ABJ1 B 4oS9nj SBpBidBpB Xp
S9UOUB9 8O[ UllS^98 J9Í11UI BUn BJBd 9JU9lUBIJCUlI&gt;IJO SB1IJ9S9 OJ9tqpB
9Ui u^iuido sXno b— bojío X je jod 9p SBoijpíág^B usj^pisuoo soun5i[B
9llb 489UOpUB9 SOp 9p OICIMUO^J \B UppBJOdjOOUI BJ jqB 9p Í891U9TJJO9
899UO1U9 SOTJ91IJ9 8O[ Un^98 BIJoS9[B B[ 9p piIOpU91UI O9[dra9 p jqB 9p
íBi^od un JBzuBDp BJ9ipnd onb oqs 8Bra pAiu p ubiziiiisuo^ 4so9ubj
-odui91UO9 Sn8 BJBd X VipOlUO^ B[ B JOIJ91UB OpOJJ9d p U9 91UBQ BJBd
9llb OJ9d 4BpB9IJISJ9A BSOjd OUIO9 (BOláp^ UpZBqBJl B[ 91U9ra91U91od9jd
BlBJBqS9p OU UOáBrai B[ OpUBna) JBJ9piSUO9 B SOUI9pU9i SOJ1OSOU 9nb
'•(OMiailO^ pp A^ OpBlBJJ^ p BZ9qB9U9 X BZ9^qO^y^ B[ B 9J9ipj 98 9nb B[
OUIO9) SBIJBUIJIOOp S9UOpUB9 SB[ jqB 9p ÍVaO^ ül^y^ B[ 9p tJJOIJ91SOd
BM B9TJ9^9[B U9pB19jdj91UI BUn 9p pBpiS999U B[ 4jqB 9Q #ZIJiB9g U9
ou X Bijoso[iq B{ U9 Bis^ 4BposnXBra uoo X oi[B sBra ouB[d p U9 joray
[9 4B0od9 BS9 U9 4jp9p 89 4U9p99JJ9d V\ 4OlU9raOUI
OJIO U9 JCJISOraOp 9p 9JBIBJ1 OraOO 4^tOIABJlX9,, [9p 91JBd JBXUJOJ

�ción como lo que era, el canto del amor nuevo que vence la muerte,
es para nosotros una especie de liberación. He aquí la "tomata":
"Canzone, io credo che saranno radi
Color che tua ragione intendan bene,
Tanto la parli faticosa e forte.
Onde se per ventura egli addiviene
Che tu dinanzi da persone vadi,
Che non ti paian d'essa bene accorte,
Allor ti priego che ti riconforte,
Dicendo lor, diletta mia novella:
Pónete mente almen com'io son bella". (4)
(Convivio-, II Ed. citada p. 171)
En esta justificación de la poesía por su belleza está la libera
ción. ¿Qué nos importa, en terreno literario, el significado alegórico,
si, para nosotros, y, de un modo no muy consciente, también para
Dante, el literal alcanza y vale por sí? Bien podemos prescindir en
tonces de las intenciones moralísticas o filosóficas del autor, sea que
estas hayan surgido posteriormente, como parece que aconteció en
este caso, sea que queden poéticamente anuladas por la vitalidad que
cobran las creaturas simbólicas, como en la famosa canción: "Tre
donne intorno al cor mi son venute".
Es esta última una de las "rimas" de Dante cuyo carácter intencionalmente alegórico es innegable y sobre las cuales la personificación
que de la Filosofía hace Boecio en el "De consolatione" influyó bas
tante. Y es, sin duda, la mejor de ellas, la que más se difundió, aun
fuera de Italia (fue imitada en su forma, aunque no en su espíritu
profundo, por el marqués de Santillana en una de sus "Visiones"). En
esta canción vemos una vez más comprobado el carácter instrumental
de la alegoría, como elemento de continuidad y conciliación en los
momentos o en los terrenos conflictuales.
En todos los poetas del Dulce Estilo, aun en los que más espon
táneamente se mueven con su poesía en esos mundos interiores re
motos, en esos paisajes luminosos sin objetos ni colores, en que la
Amada no es más que una fuente de luz, una sonrisa o un suspiro, en
que ni ciudades, ni ríos, ni personas tienen nombre o contornos, hay
una zona límite, o, si se quiere, un punto de fractura. Guinizelli lanza
de pronto una maldición contra una "vieja rabiosa" y Cavalcanti rodea
de una naturaleza deslumbrante a su realística y encantadora "pastorella". Pero en Dante el realismo se impone como nuevo criterio
estético, con una seriedad que hace de él, no una diversión aislada,
sino una verdadera conversión.

(4) "Canción, creo que serán pocos quienes entiendan bien tu significado,
tan obscura y trabajosamente hablas. Si, pues, por casualidad acontece que te
encuentres ante personas que no lo hayan captado bien, te ruego, jovencita mía
querida, que te consueles diciéndoles: Fijaos, por lo menos, en lo hermosa que
soy".
- 19 -

�- os 18 9p OJOS BUOlip 333JBd 'BZ^B^SOp Á.
-ojqBsap : o)uboiuu3bj bjbd bj apuoas^ oubui bjio bj íojjsoj pp obo onb
b¡ ^juais 'jojop as^ ap suiunjoa 'opnusap ozsjq p :o[[b; uts BpB)joa bsoi ouioa
oubui b^ ua BSUBasap ^ 'sBjqBpd uoa 'oqanuí Bfanb as SB¡p ap Bu^M (s)

(s) 4t^UtIOP JB^ 99 ÍP los a 'bz^bos a Biuiasip
:bsouitjíb[ btoobj B[
bsoosb auaji tibui ^jijbj
íoijoa jBp apBD aqo oi^Sbjoj ajuas
'buuo[oo ^o^op ip 'oíaoBjq opnu |^i
:bsojc Bsiaons amoa
BSOd 18 UBUI B^ 118 UJ^
'oi[oui a[OJBd uoa Bunj ^
ap jafnuí jamb^Biia anb sbisi[boj sbui
X sopiuijap sbui oqonui soiuojuoa 'Buo^a[B B[ ajuBQ b Bp
^l anb psjjaqq B[ ap Biauanaasuoa ouioa 'auaii 'BjsiAoupisa opoui \e
'joijajm BuiBjp ^op aÍBuosaad un Bisa opuais uiib '(pniiiaa^j) BjnupQ
ap upiaBjn^ij bj 't(m • 'uoo p&gt; ouaojui auuop a^jr,, uoiauBa B[ ua b^
B B^BiuauuoiB anb ^bjoui oiaqjuoa osojo^op ^a uis 'Buajd boi;
upiOBzijBaj Bun JBiSaiui b JBJiua BJBd '[BAaoipaiu upiSqaj bj ap
BOiiaosB uoisud bj 'BisiAoujiisa mjouibw jap SBiOBJisqB sauoiaiqiqui sb|
uaXruisap 'sopiiuas soj 'jojoo ja 'buijoj bj 'BzajBjnisu bj ap pBpijuai
bj onb uoo oiuauítuisui ja ^aiuBQ ua 'sand 'sa BiJo^ajB Bq
m}/{ bj ap ^XX ojmjdBa ja ua Bpipuajap 'BqujB sbui ojq^q as
anb ap joiuy ap bj ap odii jap 'sauoiOBaijiuosjad b asBq ua opnuaiu
b ^BAjiaajB BpiA bj ap uoiaBzijBuaiBui Bun sa X BnSiiuB Baijpia^ bj
ap auaiA SBiaod soj ap Buo^ajB Bq 'jbjoiu o BsoiSijai p^pjaA Bun aaq
-ñaua anb boiisbiubj uoiaBjjBu Bsouuaq Bun :aiuBQ jod Bp^p jB^aua^
upiaiuijap bj b apuodsauoa anb bj Búas so^ojpai soj ap BuoSajB Bq
•JBZlJlin B BA
bj opiiuas asa ua X íBiuiijn Bisa ap oaiiaisa jaiaBjBa ja aiuais anbjdd
aoBq oj 'sBiaod soj ap bj X soSojoai soj ap BiJoSajB bj ajiua upiauipip
bj 'ommuo'j jap opBija ozoji j^ ^a 'aaajqsisa aiuBQ opu^nq 'bisiaou
-jiisa Bapaisa bj ap oaiaa ja jadiuoj piiiuuad aj Bjja anb aaip sou ou
o oía ou anbunB '^sbibjo sajBnsiA saua^Biui?, aauai ap pBpijiqísod bj
aiuBQ b Bp aj BjioajB bj anb souiioap jb loijq oia oq 'sasaiuBp Bjsaod
bj ap soiuauíoui sapuBi^ sop soj aaiua aiuand aisa oía ou sauuo^
•ouuSajad louiy jap oiau
-os ja ua asasuai^ 'zuiBag anb sa^qisia sbui oqanuí saiaioBiBa 'oiuaiui
-iaoui ua aÍBuosiad ouioa 'auaii joiuy ap Baijp^ajB bjii^ij Bisa '
míA Bl ua BA *AXX '^B0 Ia ua 'B-iojBiaui ajduiis ouioa
BpBaijnsnf 'X aiJBd Biauíud bj ap soiauos sounSjB ap joiuy ap BjnSij bj
ua 'vao\[ m}A BI ua Binasajd sou as bX anb 4BuoSajB bj uoa 'ojjBjadns
oXaja o 'paadns oj X aisBJiuoa aisa Bpnp uis cqiuis aiuBQ 'vip^iuo^y
bj ap pBpiAiiaiuisuoo bj X ojiisq aajn^j jap jBajJi aiuauíiBjnosndaaa
ouisijBiuauí^Bjj ja aaiua jsaipBj aisBiiuoa aisa ajqos 'oaod un opu^j
-aBxa ^oiuaaB ja auod 'ojiisq 9^jnQ ja ajqos ojqij ns ua 'sauuog

�Esta imagen de la desolación indignada tiene la gracia y la so
lidez de un mármol helenístico. La cabeza se abandona en la mano
como una rosa cortada, pero el brazo desnudo se hace columna; la
persona es dueña sólo de sí misma y eso la separa del mundo con
líneas de trazo neto y le da consistencia.
Más tarde, la "terrenalidad" de Dante, en que Croce reconoce
con razón el motivo unitario de la Comedia, encuentra en la ale
goría su descanso. Después de la Vita Nova, tan espiritualizada, la
Comedia se nos presenta —repito— como el dominio del realismo.
Y hay un vínculo profundo entre este realismo —que Eliot, en igno
rada coincidencia con Carducci, llama mágico— y la intención o
justificación alegórica.
Naturalmente, nada de esto le quita valor a la afirmación de
Croce que la criptografía no es poesía. Este descanso del alma en
la justificación alegórica quiere sólo ser un elemento de explicación
psicológica de la plenitud de un proceso creativo, que en la atmós
fera estilnovista hubiera sido inexplicable. Sólo a través de la ale
goría, Beatriz puede hacerse, en la Comedia, tan mujer y la "pastorella" de Cavalcanti, adoptada por Dante, puede "cantar como si
estuviese enamorada" y danzar entre las flores, en el Paraíso terrenal.
Que Dante sintiera obscuramente la importancia de la forma
y del sentido literal, que es el único que puede identificarse con la
"forma" entendida como De Sanctis y Croce la entienden, se com
prueba repetidamente en el Convivio, además que en la "tomata"
citada. Nosotros, claro está, decimos que se trata del único sentido
posible de la palabra poética, puesto que la metáfora misma es iden
tificación, síntesis a priori de la poesía, y no un vestido agregado
desde afuera.
Dante no llega hasta ahí, puesto que nos ha hablado escolás
ticamente de los cuatro posibles sentidos de toda "escritura". Pero,
al principio del Convivio, nos demuestra su complacencia por la be
lleza de sus canciones "sí di amore come di virtú materiate", y con
sidera natural que esa belleza sea apreciada más que su "bondad",
es decir su sentido oculto. Y, a la vez que nos define, según la esco
lástica —es decir, despedazándola— esa belleza (belleza de construc
ción o gramática, orden de las palabras o retórica, número de las
partes o música), tiene de ella una concepción tan sutil y delicada,
que afirma y demuestra la imposibilidad de traducir la poesía de
un idioma a otro, es decir la inescindibilidad de forma y contenido
(Convivio, Trat. I, cap. VII).
Por otra parte, al final del II capítulo del primer Tratado,
Dante hace, al pasar, una afirmación grávida de consecuencias, que
hubiera ahorrado muchos esfuerzos interpretativos de haber sido
atendida por los dantistas: "la verdadera sentencia de ellas [las can
ciones] no se puede ver por nadie, si yo no la cuento [no dice: "ex
plico"], porque está oculta bajo figura de alegoría^. (Ed. citada p.
145). El sentido alegórico ("la verdadera sentencia") carece, pues,
aun para Dante, de necesidad poética; depende del arbitrio del autor
y, si este no lo "cuenta", es imposible encontrarlo. Tiene, pues, todos
- 21 -

�- zz •4tsojidsns ap Bfoühioo
auiai ou is 'jafnuí bjso op sofo so[ jejduiaiuoo jod bMbi^ 'uoijba|bs bj joa
uain^) :aoip X 'jafnuí sun b jejiui oziq aui (joiuy oaoiiu ja) aisg,, (9)
^ X jbjoui opijuas ^a ojad ivipaiuo^ bj b sopijuas
soj UBOijdB as oáatvq '44oidX3ay ap ja^jsj njixa uj,, oiujbs jap ojdiuafa
ja a^idaj as bjsbij X ommuo^ ja ua sopEjauínua souiBJiuoaua aiil) bis
-aod bj ap sajqisod sopi^uas oaiBna soj ap BjqBq as uaiquiBi jnby
•SBapx sns uoa opjanaB
ap X ajuBQ ap sodiuaij soj ua Bjuasa anj anb ap (^pnp as ou osa ap
X) sojn^as soiuajsa anb ajuaiaijns sa 4Biuaj ojjsanu BJBd 'oja^ *BjdaaB
bj sajopBuojsiq soj ap buoXbui bj anbunB 'BpBaasouiap ajuauíBAijiu
-ijap Ejsa ou oiuauínaop ajsa ap pBpyaiiuainB B^ "osjBaB^ ja Baipap
aj anb bj uoa '(Buojay ap jouag) BjBag ^jjap apuBj^) uw^ b buijb[
Bjojsida bj ua aAjanA a^uBQ 'oaiapSajB opi^uas jap Bjjoa^ bj ^-iqog
•otpdiuo^ bj ap sojubd soaauíijd soj ua sojjsbj uBpai^b
anb jap 'oduiaij asa ap ojsn^ jb oua^B ou 'oaojJBq joqss un uajaiid^j^B
sBaujj sBsa 'ouisiui osa io¿[ 'opBzjoj jajOBJBa un 'ajia anb ozoji ja ua 'b^
-uai ajuBQ ap BaupSajB uoiaB^aadja^ut bj anb ap uoisajduii bj 'ajuaui
•BjpjB^ uoiausa bj b opinqujB oaijoqiuis opuuas un ap Bjsandxa bX
sisaipduj bj uoa opBjnautA 'ojdaauoaaad un b Bpiqap ^as anb oaao ou
y "vao^^i m}/l bj ua SBpiSoaB ttjijuaS aaínuí bj,, jod sbuiij sbj ap ouoj
ja 4JojnB jap uoiaBiaadjajuí Bsoianuiui bj ap JBsad b 'sojja ua ojuauqia
-bj soiuaaouoaai 4BOsaiuBp BDijaod upiaanpojd bj ua Bjnsouuaq jbjiioij
-jBd Bun aod uBOBjsap as ou anb 4sosj3a sojsa aaaj b souiaAjoA ig
*(90^ '^ 'p^jío uoiaipg) t48Bpnp ap ojaijjuoa X oip
-tusa ap ofBqBjj auiaj ou is :aapuajua anb XBq jnbB :44soaxdsns ap Bt'o^
-uoa auia^ ou (osoipnjsa ja) ja is í • ''buijb ja usaouiBua 'oiaajajuí jap
sofo soj ua oqaaiap opuBa^auad 'sajsna sbj 'sauoiaBjjsouiap sns uos aaf
-nui Bjsa ap SBpBJiui sbj • • • Bunpiqes ap ajqBJiuipB 'pBpijsauoq ap Bp
-BuaopB 'Banzjnp ap Buajj jafnuí sa ajuauíBaapBpaaA j^na bj 4bjjosoji^
bj sa jafnuí Bisg,, : (soapaod ou sozoi^ SBiuap soj BJBd oiuoa 'uoioanp
-bjj bj ojps Xop) sosjaA ojjBna sojsa b oiJBjuauíoa ja jnbB aq y
'(0¿I '^ ^B
(9) ^^dsos tp vpsoSuv
ijimi vuuop vjsa(p ty^oo í]8 ayo moovj
'ajnjns ty pona uapaa xy^ :ao\p ^
íaivpi/on8 vuuop vun aoaf rui
:Bjoajsa BpunSas bj ap Jbuij jb 4Bjaod ja aaiQ
•oipnisa jap aoAjaj ja
-uaaua jBfap BJBd sauoiSBd sbü^ijub sbj ouiiub ns ua asjBOBjdB Bijuas
Biaod ja anb ua opouad ja ua 444xjoijajsod b,, BpBzijBaj anj uoianqijjB
jbj anb souiijiuipB is 44jBjuapiaaB,, ajuauíajqop Bijas anb X owmuo^
jap uoiauBa Bjaiuijd bj b aXnqp^B 'oaijp^ajB ojuaiuiipaaojd ja opuBsn
'aiUBQ anb 44ojapBpj3A opijuas,, asa ap ojduiafa un jnbB aq y
•Bjaod jb osndiui as bX oiuod jojaaj jb auoduix as anb 'sisaod bj ap bio
-uasa bj b ouafB 4ojub^ oj jod 4sa X pBpijBjuapiaaB bj ap sajajaBJBD soj

�son posteriormente reducidos al alegórico, lo que simplifica bastante
el problema. (T)
Aplicando esta teoría, los autores de comentarios a la Divina Co
media, a partir del primero, casi contemporáneo de Dante, dan la in
terpretación literal de cada elemento del relato y, en seguida, la ale
górica. Uno de estos expositores, Francesco da Buti, perteneciente a
la segunda mitad del siglo XIV, al seguir este procedimiento impuesto
por la costumbre, cita, a propósito de los cuatro sentidos posibles, dos
versitos mnemónicos, del tipo de los que tanto se usaban en la Edad
Media y que, para algunas disciplinas, las escuelas de los jesuitas con
servaron hasta el siglo pasado.
Littera, gesta referí; quid credas, Allegoria;
Moralis, quid agas; quid speres, Anagogia (8)
Y con esta curiosidad, que nos puede ayudar a entender, no la
filosofía escolástica, sino la atmósfera cultural que alrededor de ella
se crea, cerramos el estudio rápido de lo que era la alegoría para
Dante; y podríamos decir que la realización coincide con la teoría
(con lo cual nuestra indagación estaría terminada), si no fuera que
en la Comedia el problema adquiere otros caracteres y otra enverga
dura, convirtiéndose la alegoría en una plataforma de vuelo para Pe
gaso.

(T) Para dar un ejemplo de la minuciosidad ordenada de esta exposición
explicativa, tan característica de la cultura literaria medioeval, y para encuadrar
correctamente el tema de la alegoría, me parece oportuno resumir en esta nota
la parte de la epístola que se refiere a la Comedia en general. Toda obra tiene
seis aspectos: tema, agente, forma, finalidad, título y filosofía. En la Comedia, el
tema es dúplice: literal y alegórico. El primero consiste en los tres reinos del
trasmundo; el segundo es dado por el hombre y su libre albedrío que lo hace
merecedor de castigo o recompensa. (He aquí que Dante, como protagonista, se
vuelve, él mismo, personaje alegórico). El agente es el mismo poeta. Formas hay
dos: de lo tratado y del tratar; la primera se refiere a la organización y versi
ficación de la obra: tres "cánticas", cada una dividida en cantos, divididos a su
vez en ritmos (estrofas) ; la segunda se refiere a la manera de tratar el tema y
es poética, basada en la ficción, descriptiva, digresiva, transitiva. La finalidad es
la de "llevar a los que viven esta vida del estado de miseria al de la felicidad".
(Hasta aquí no se ha hecho más que aplicar a la ilustración de la Comedia las
cuatro causas aristotélicas: material (tema), eficiente (agente), formal y final.
Y Boccaccio, en su comentario, no deja de hacerlo notar). Quedan eZ título ("Co
media", porque empieza mal y termina bien, y, por otro lado, porque está escrita
en vulgar, que es la lengua humilde en que también hablan las comadres) y la
filosofía. Esta no es especulativa, sino ética, porque está dirigida hacia las obras.
(s) "La letra cuenta los hechos; lo que debes creer dice la alegoría; el
sentido moral, lo que debes hacer; lo que puedes esperar la anagogia". Estos
versos están citados en el prólogo al comentario de F. da Buti, que sirve de
apéndice a la epístola a Can Grande en "Delle prose e poesie liriche di Dante
Allighieri". Vol. V, Livorno 1843, p. 108 sgg.
- 23 -

�*4tBpiA BJ OUBSua 9S3 B 3q3p 3J A OipOUiaj o3jBUIB |3 BUIO}
ja 'opBUBgua íjoaxj aABns un uoa sopBzjnpua opis ubij sapaoq so^na osea ja oui
•jajua ouiu un b soui^p aj jsb :opiauaAiioa Bq 'sojopuyiiajap 'soAinbsa sbui soj b
sopuBjq ua BpBzaaapB 'p^pjaA bj anb A íSBjnzjnp sns BuiBxiap Bijucpunqi?
ua osbiubj ojafuosij ja apuop BiaBij axioa opunuí ja anb saqcg,, (G)

^a anb ajuaiijoa sa ^ •gojqand ap sajoianpuoa uajuais as anb sn^aod
'laanpjB^ 4ijaijjy 'ajuBQ uos jBnjuídsa pnjijaB Bjsa ap sojbjo sbui sojd
•inafa soj 'bubijbii BjniBjajij bj ua : sa^BA-SBjaod oppuas usq as 4(Bisaod
bj ua ojos une o 'BpiA bj ua) ucuoob ap sajquiotj opis UBq anb sbj
-aod soj sopoj 'saaojamisuoa SBjaod soj sopoj^ 'sajvci :BjqBjBd bjos eun
uoa sopBu^tsap opis UBiqBq 4buijbj pBpan^ijuB bj ua 'b^ anb 'Bjajojd
ja uoo Biaod jap uoiOBaijiiuapi Bjsa opnuaui b ubzoj 'jBiuauínjism
Bas o 'oaiuBisaui jaja^^Ba ns uijuupB b 'zaA bj b iÁ ajJB jap oiua^iuit^d
Á oauBjuodsa aa^DBJBO ja jbzijojba b uapuaij anb 'sooijubuioj so&gt;q
•Bisaod bj ap soip ja 'ojody ap oStjsbd un
'oqoíp aofaui 4o uop un uos BjpuBSB^ aj) sBiaajojd sb^ "SBSiuojid sbj ap
'sBjxqis sbj ap 'sBjajojd soj ap Bsoi^ijaj uoiaBJídsui bj uoa UBqBjuajBd
-uia bj anb soaijsiui saja^aB^BO BjjinbpB bdi^sjiib upiaBJídsui bj saauoj
-ua X ísBjaod soj ap Baoq lod saaquioq soj uoa asjBaiunuioa BJBd 4saj)
-BpiuiAip sbj ap o pBpxuiAip bj ap ojuaiunijsui un Bisaod bj ap
anb 4bjjo pi^sixa aaduiais 'ajuaujoa BiJoa^ Bjsa ap opBj jb '
'( #Jisa -j *a - BjBjaqtj aiuuiajBsiua^) - ossb^ "jj
(c) '(íd^^0iu vjia ons ouuvSui j/p a
'aaoq ia ojuvjui oívuuv^ui tuntún íi/aans
íosoa jop ijuo tjS uootj oanos tp
tsuddsn oium8uod jmouvf ouSa^^n tsoo
:osnnsuad nq opunjjapn mtqas ntd i
'isuaa t^otu ut ojtpuoo ouaa ji aya a
iosnuund uait¡Sutsni p azzaajop ans tp
tsuaa ntd aao 'opuotu jt auuoo tnj atp ?„
:sosouibj sosjaA ua opxuijap
BjqBq jy^X Ol^i8 ja ua bá ossb^ ojBnaao^ anb X 44tBax^oBpad?, cuubjj
SBip soj)sanu ua aaoa^ anb 'Buoaj bj un^as 4pBpjaA bj ap ojnaiqaA un
ouioa 'uoiaBzijBJoui o BzuBuasua ap oiuaxunijsui un ouioa a^uauíajuauj
•oa opiqaauoa opis Bq a^iB ja 4SBip soajsanu Bjssq isBa 'BpBzijBiaadsa
B^njjna bj b souaÍB sa^uaiquiB soj BJBd 4X oiusiaijuBiuoj ja b^sbjj
•snjafoud - snjaod soj ap apuBaS sbui ja 4ojaaja ua 4sa a^uBQ
•Biuaod jap opBJtnjaiuisa ajuauíajjtanj ouisxjBaj
jb X ajuBjijiui pnjijaB bj b op^Sij Xnuí oaijoui 'BjaajoJtd bj :Buiajqojd
jap souiuuai soj ajqos ajuauíBsojtapod aXnjjux anb 4OAanu jopBaídsut
oaiioui un —BuoSajB bj uoa uoiaBjaj ua— Xbij ntpatuoj bj ug

viaai\[03 va ^a vraooaav va
AI

�deseo intenso o el intenso temor de que algo suceda se expresen como
profecías de aquel determinado acontecimiento.
A veces la profecía influye poderosamente sobre los acontecimien
tos; se transforma en fuerza histórica. Así ha pasado con las profe
cías mesiánicas del Antiguo Testamento, que, históricamente conside
radas, han dado su propio color a los relatos evangélicos de la vida
de Jesús, y por lo tanto a muchas modalidades del futuro cristianismo,
aunque en un sentido que sus primitivos autores, viviendo en otros
tiempos, nunca hubieran podido imaginar.
Los profetas del Antiguo Testamento son, a menudo, poetas. Dan
te es esencialmente un poeta, pero su principal motivo inspirador es
el deseo ardiente y austero de una renovación interior del hombre,
de una renovación exterior de la sociedad, según un ideal de justicia,
que adquiere a veces el tono acongojado e indignado de la protesta,
a veces el tono polémico o violento de la invectiva, a veces el tono
misterioso de la profecía. En todos estos casos, dice Croce, se trata
más de oratoria político-moral que de poesía, ya que esta última tiene
su fin en sí misma. Pero también esta pasión de justicia puede ser —
como el amor, con el que en Dante tiende a confundirse— motivo
inspirador de poesía. Y, para él, alegoría y profecía son medios expre
sivos como, en Esquilo, las incoherentes y encendidas palabras de
Casandra.
Este carácter profético, que adquiere la Comedia en algunos de
sus momentos culminantes, acentúa su pregonada significación alegó
rica y le da a este problema de la alegoría un alcance que no tenía
en la obra dantesca anterior. Ahora bien: no siempre, en la Comedia,
la profecía es alegórica; no siempre la alegoría es profética. Pero en
la conjunción de profecía y alegoría encontramos el tono cálido, nuevo
en la obra dantesca y característico de la Comedia, de la poesía de la
acción y de la historia, mientras falta naturalmente en el poema la
ambigüedad de la interpretación alegórica a posteriori de que son
objeto la Vita Nova y la poesía estilnovista de Dante en el Convivio
y que no tiene más importancia que la que reviste todo dato autobio
gráfico de un gran escritor. Interpretación alegórica a posteriori existe
para la Comedia, pero no es obra de Dante, sino de los dantistas y
sólo interesa para la historia de la historiografía literaria.
MATELDA
Hay, no obstante —creo— una excepción. Me parece evidente (y
así lo sostuve en mi curso de 1952, sobre el Dulce Estilo, en nuestra
Facultad) que la figura de Matelda en los últimos cantos del Pur
gatorio es una alegorización a posteriori de una creación literaria an
terior, no del mismo Dante sin embargo, sino de su "primer amigo",
Guido Cavalcanti.
Se trata de "La pastorella", que fue para su autor una evasión de
la atmósfera irreal y obsesionante del Dulce Estilo, no hacia el rea
lismo propiamente dicho, sino hacia un naturalismo delicadamente es
tilizado de vergel provenzal. Dante retoma el mismo motivo, espiritua
lizándolo sin alejarlo del esplendoroso paisaje que lo rodea, no como

- 25 -

�- 92 BUn OIUOJ
*U83JO[} SBf 3JJH3 S3JOJJ OpU3]^l[3 A OpUB}UB3 Bqi 3nb BJTJOS J3flllU BUI1,, (IT)
tt'*"Bqi snbsoq p jod bji^os Xnuí snb 3ju3Ui3.qnp o^ssjuoo sui A
'BpBJOUIBU3 3S3IAI11S3 18 OUIO3
BqBJUB[) *BpBfOUI BqB^S3 OI3OJ 3p 'BZ[B3S3p ÍA 8OJ3pjO3 BqB3JO)SBd BJUBA tlS UO3
ÍBpBSOJ Z3J A JOUIB 3p SOU3|[ SOfO A OJipBZU Oiqnj OJ{3qBJ BIU^J^ U333JBd 1UI B
Bsoiujsq B||3jjs3 Bun ouio3 'BJOjsBd Bim b 3J1UO3U3 ojjij^iibsoq un ug,^ (0I)

'(I #A" XIXX^UE3 Sjnd)
(ex) fttnvdotutntm rnrnop aiuoo

Á
so[ ofnq 'o^ojjb opiduiq un ap osano p 'bjuiu ^un ouiod 'Bin3g
-aa IIIAXX ^UX!3 -o
(xx) (i'9JOíf VP uo}f opudijSdos^ pa opuvjuva
^i^ ís aip vjjdjos vuuop vim^t
BJ3 9JUBQ 3p ^ppjBJ^ TB'J
•(09 'd - ^^\ - l^lfl • oaou pjs aajop \ap fuojmuiy)
(ox) t^
•biS oosoq O[ j^d B[os B[os
ajvauiaojop asodsii itu v^a pa

'BJBJOUIBUU4 3SSOJ 3UIO3
•v^miSvq vua vpviSnu íp 'vzjvos 'a
'ífiauSv vcwunisvd v}iai[3jaa vns ttoa
ivjnso^ vuao '¿owdjj uaid itpoo y[3 a
'ipaimoaxi a pjapuoiq vaav pjaav^
'djauvd oyw. pa 'trpaq — o^ais v\ awoa
''Tqjaunjsvd waouj ojjaqasoq un u¡^f
•BJ3ABUITjd U9 4BUIB BZ3[BJnjBU B[
Bpoj ouioo BqBuiB Á soiBÍBd so[ ouloa BqBjuBa anb ^oiooj [a ua Bz^BOsap
'BAijiuitjd A Bsouuaq B^iaao|SBd Bun b opBp ^iqBq sou ijubd[Bab^)
•pBpiaaodaoa ns 4o[tisg 90[nQ \ap saaafnuí sbj ouiod 'japaad uis 4njijjdso
[a opBjsinbuoa Bq A Bj[npB ojpnA Bq as anb 4tiubo[bab3 ap B^pjoasB^
B[ ap XBjnjBU aiuauíBUB^Bd Biauaaoui b^ *[Buanai osibjb^ pp aju^ooux
Bza[Bjn^BU B| ua jpnpojjuí BJBd ^^qq opi^uas Bq as 'BiunSaad b^ jo^
-3a| p jua^ns pe *ajuBQ anb sa B^oduit anb o^ 'Bjsandsaj b^ B^oduii
M ¿^^^asaadaj au^)? ¿BppjBj^ sa uain^)? 'ooiiq^ape j8jobjb3 op^unu
-jajapui un uo^ Boijiisnf o[ X (osbujb^ p xbu3jj3j osjbjb^ \a 'Buidias
-oj^ b Bpaanaaj a\ Bp[ajBj\[) ouisiuBuinq ap BuSajduii o[ osa bjbj "
-aod opunxu ns ap upiDBjSaiut a oiuatuipanbijua ouioo oms 'upi

�Esta coincidencia casi literal de algunos versos no puede ser ca
sual, aun si la Matelda del Purgatorio actúa y habla con elegancia re
finada y con angélica sabiduría. El "contenido" de los dos episodios es
opuesto; la atmósfera poética es la misma, aunque en Dante mucho
más rica y esfumada, no sólo por la mayor pericia técnica, sino tam
bién por la multiplicidad de las intenciones. Matelda. tiene toda la
delicadeza y la dulzura de las figuras femeninas del Dulce Estilo, pero
tiene también —protegida por su carácter alegórico— los colores y los
movimientos que el estilnovismo dejaba indeterminados por canon
poético y moral. Es como una ninfa de Botticelli y se mueve con el
paso de las Gracias sobre el fondo de una naturaleza renacentista.
Creo, por otra parte, que no se ha visto suficientemente en el
Purgatorio la poesía de la naturaleza, de su encanto elemental y fúl
gido, que Cavalcanti había desterrado de sí, encerrándolo de una vez
por todas en el paréntesis que es, en su obra, la Pastorella, y que en
Dante encuentra su triunfo y su catarsis justamente en la segunda
"cántica".
Esta glorificación de la vida a través del reino de los muertos, de
lo material a través de lo espiritual está demasiado cerca del núcleo
de nuestro tema, para que se pudiera dejar de mencionarla.
..

EL "VELTRO" Y EL "DUX"

El I canto del Infierno es, en su conjunto y a pesar de contener
muchos versos famosos, que han entrado en el lenguaje corriente casi
como "res nullius" (o, quizás, justamente por eso) uno de los cantos
poéticamente más endebles de todo el poema.
Le falta esa unidad intrínseca que tienen casi todos los demás
cantos, y ,por ser introductivo, la continuidad con el conjunto no es
firme ni fluida. Hay mucha alegoría, según el gusto que prevalecía en
esa época y del que se han dado algunos ejemplos, así como hay esos
juegos de palabras de sabor barroco que constituían entonces —y, an
tes, en el mundo cultural mediolatino— la delicia de los literatos
("selva selvaggia", "piú volte volto", etc.), así como hay versos fáci
les, de los que Dante, ese asceta de la dificultad técnica, se permite
tan raras veces ("ma, per trattar del ben ch'io vi trovai, diró de l'altre
cose ch'io v'ho scorte").
Este carácter aún vacilante de este primer canto hace que, por un
lado, pueda el crítico servirse de él para ejemplificar la tesis de Croce,
que ve en la Comedia momentos de alta poesía, sostenidos por una
construcción conceptual teológica ajena a la poesía misma; por otro,
que se sienta aún, aquí, la pesada herencia de la poesía didáctica del
siglo XIII. La alegoría tiene, en la Comedia, creo yo, una substancia
especial, pero, en este primer canto, está aún muy cerca de la que
encontramos en la retórica tradicional de la Edad Media. Ya vimos
que la "selva selvaggia" continúa la "selva diversa" de Brunetto Latini; la colina de la salvación, el sol que la ilumina, las tres fieras,
tienen, con mayor fuerza, el mismo carácter; el "Veltro" de la profe
cía virgiliana nos recuerda, como veremos, a Gioacchino da Fiore...
Un canto, en una palabra, que se presta para un estudio anatómico,
- 27 -

�- 83 ¿BISaod BJ B BJBUI? '3ABJ0 U8 O OOtJBjSo^díja BUIBJJ
aaoa^ anb 'osoiaajsiui afBn^uaj ajsa rojuijsip ouaaaai ua BajuBjd as
Biuajqoad ja 'sojjosou bjb^ •sajqisodun sbj un^ X 'sauoiaBiaadaaiui sajq
-isod sbj sBpo^ 44C0-npA IB -iBuiuiaa^ap uapuaiaad anb sojaojai sosou
•aisiui soj b 'opBp UBq as ojaaAjosaa bjb^ ^BnjaB ja ua uatquiBj 'sao
-3A B 'X OpBSBd Oj^lS p U3 tpl^BQ ^9,, SOJTpiUa SOJ 3p BTOIjap BJ X OJ
-uauuoj p pXm^suoa Binajqoad ajs^ ¿BdB&lt;j ufj? ¿Bpag Bjjap apuBj^)
UB^? ¿aopBaadiua oj^q? ¿oSjnquiaxn^ ap jj^ anbxjug? ¿(1OJ1I3A
p 'ajuBQ un^as 4sa uam^)? #Bqo[ B[ b oiuaijuj p BpBq aczBipaj b
uaiq 4jbjbui b uaiq 'op^uiisap bzbd ap ojjad p \p-ijpA^ pp BDijajoad
BjjoSap B^ b ajuauípioadsa X anSrs anb cq opoj b apuaijxa as aooj^)
ap OAi^Bau opmf p oja^ 'Bisaod XBq oq bX :uozbj anaij ^ooj'^
•pdBd ^un^ B^ b 'oaijojsiq
ouB[d ua 4o BptJBAB B[ b BjBzipquiis anb ouis 4[B^ Bjas ou bX BJaij Bq
•BjqB[Bd bj ap OAijBJoXad opijuas p ua Bjjo^ap uaXnji^suoa X boiisbj
-ubj pBpxpaj ns uaXniisap 'BijBuiud uaS^uíi BOijjJOJja^ v\ uoa
-uoaut 'BAijBnuxjuoa BpiA Bun Bqo^ B^ b uBp a[ anb
b apuaii n^ijídsa ns X Bo^ajo^d aApnA as BjaoSa[B b^ anbaod 4bjio bj
jBjjoa anb X^q inbB X w* • "UBjas une srui X (aun as) bsbd as anb uoa
(sopBaad :asBa^) sapuiius soj uos soqanj^,, :oqtJiA sandsap bS8j2b
oijq "j[aaouoa anb aod Btuai ou 'aauBjj asa ua '^jubq anb ojBp 4ttsa^
-ua^ sBqanuí b upioaijjB b^ ua jtaia oziq anb^^ 4zBd uis Bi^saq B^ 4Bqo^
b[ ap BpBiauBjsunojp Bijojsiq B[ ua souieajua anb jnbs aq oaa^
•Bisaod ap ouio^ un Bjinb xu B^aaS^ ou Bjao^ap b[ :souaui Bpsu X sbui
BpBu 4aoaaa^ X osuadsng 'SB^qaiuij sbj BiOBq ^jubq b opuBZBqaaa aníois
bzubab ajuauíBjua^ anb Bqo[ B[ ap apBOB^duit a BjuaiaquiBq BpBJiui b^
sBi^uaiui 4uoa^ p asjBiuasaad p opaiui ap BuSaaduit as aaiB ouisiui p
X 'os^d p jBaaaa BJBd Bqaaaap b Bpaainbzi ap X Bpaaxnbzt b Bqaaaap
ap uotdbui^buii BJ^sanu ua une Bj[BS bzuo x¡i : saiaadiaiui so[ ap bjjoX
-bui b^ unSas 'bioijbab X o[[nSao 4Eunfnf rsop^aad saaj uanbijiuosaad
sBaaij saa^ sb^ anb X 444ajaaiuu BpunSas b[m 4Bipaj\[ pep^ ^ ua BpBiu
-B¡^ 4Buip pp upiaipaad b^ ap Biao^ap b^ inbB Bas odaana pp a^aanuí
B[ anb Biaoduii ou ^^ -ajjanut tb\ b aoaaa^ pp sboi^sbiubj sauoiaBzqBiaaj
-bui 'sajua^od sauaBun saaj uos 4Bqo[ B^ 4bzbu3uib pauq 'Bsuajut 4Biua[
uoa 'upa^ p 4a[qijja^ pBpisonjsafBui uoo 'bzuo b[ 'pBpqíSB ajusuois
-asqo 'Buipj uoa 'sajqiiadaají 'sBiuijsip 'sbata ajuauiBaiiuBuip 'sBjatj
saj^ SBq 'Bjsaod 4jpap sa 4uaBiui anb bsoo bj;o sa ou BuoSap B^ 'ajsis
-qns Bpua^aqoa v\ is íuaSBiux bj ap Biouaaaqoa bj uaduioj
jap sBax^pj sBiaua^ixa sbj opuBna Bsad BiaoSajB bj anb a^uapiAa s
•Bisaod ap aopBajjsBj jb Bsaaajui ou 'a
-ojsiq jb Bsaiajuí is 'o^ubj oj aod 4X opBaadns ojnaEjsqo un ap aojBA ja
auaii o a^uBjadoui sa BauoSajB uoiaua^ut bj oseo ounjjn ajsa u^ #(Bp
-jaiBj^ o uoiaa^) 'mpdiuo^ bj ua 4oiuoa) oaia oaijaod buisbjubj un aaao
X BaiaoSajB upiaBdnaoaad ns apiAjo Bjaod ja anb souaiu b 'Bisaod bj
ap buhjui Biauaaaqoa bj X pBpiauBjuodsa bj BqBJj 4Baqo bj ap o^uaiui
-|obu jb ajsixaaad anb 'jBuoiaua^uí BiaoSajB bj anb aaoa^ aajQ
•upiDBaijisBja Bun ajqtsod sa anb ua ojubo un 43jubq buibjj as ajsa
opuBna aiuaiujBiaadsa 4B^aod un ap Bjqo bj ua ajqxsoduii aaduiais isbp

�Dijimos que la profecía que aparece, con el "Veltro", en los um
brales mismos del Infierno, constituye, en la Divina Comedia, un ele
mento nuevo en este tema, tan complejo, de la alegoría dantesca, a la
vez que se presenta como el aspecto más destacado de la actitud mili
tante del poeta.
La profecía abunda en el poema como elemento narrativo, puesto
que las almas de los muertos tienen ese don. En el diálogo casi cons
tante, el protagonista del viaje se hace predecir, con tono más o menos
solemne y a veces con alguna imagen transparente, pero sin alegoría,
su destierro, encuadrado en un momento de la historia de Florencia
y del mundo, que es futuro para la época en que Dante sitúa la acción
del poema y pasado cuando el poeta escribe. Se trata pues de historia
reciente y, en parte, autobiográfica, presentada en forma de predicción.
Es la profecía-recuerdo, de efecto intensamente poético:

e tu saprai sí come sa di sale
lo pane altrui, e come é duro calle
lo scendere e il salir per l'altrui scale." (13)
(Paraíso. XVII - vv. 58-60).
Esta profecía del destierro y del sufrimiento personal empieza en
tono menor en el canto VI del Infierno y se vuelve cada vez más
profunda y acongojada, aunque menos rencorosa, hasta adquirir, en
boca de Cacciaguida, en el canto XVII del Paraíso, el carácter de una
épica de la entereza entre las persecuciones, que inaugura una veta
permanente, aunque a veces oculta, de la poesía italiana hasta nues
tros días.
Se trata, en Dante, de un motivo que tiene el mismo valor auto
biográfico que algunos rasgos atribuidos a distintos personajes de la
Comedia, como, por ejemplo, la representación de la humillación vo
luntaria de Provenzán Salvani ("si condusse a tremar per ogni vena",
Purg. c. XI, v. 138) (14), que rescata el alma de este último del pecado
de orgullo y le abre el acceso al Purgatorio, pero que para Dante tiene
sin duda también el mismo valor de experiencia íntima que la profe
cía-recuerdo ya citada: "Y tú sabrás cómo sabe a sal...".
En general estas profecías "post-factum" son claras; sólo a veces
toman, para igualar el tono de este pseudo-futuro al de las profecías
propiamente dichas, un carácter que podía haber sido obscuro en el
año 1300 para el Dante personaje de su poema, pero no para Dante
autor y menos para el lector. Ejemplos: la profecía de Oderisi, en el
canto XI del Purgatorio, al referir al futuro de Dante las palabras que
vimos sobre Provenzán Salvani ("... e scuro so che parlo"), la de

(13)"...y tú sabrás cómo sabe a sal el pan ajeno, y qué duro camino es
bajar y subir por ajenas escaleras".
(14)"llegó voluntariamente a temblar en cada una de sus venas" al pedir
limosna para salvar a un amigo.
- 29 -

�- 08 ^ Hlaz!u!nO PínO B '^Jii^od Biaouiud B[ ua 'Bpaans saj
uainfo aiaap sa 'mojio b A oun b opiu jap aqaa uamb oijbu bA osbjb j^n (9t)
'wBuoaoa bj ajBiuo) ouisun^q iui ap aiuanj bj ua A 'ajaA
-joa 'cjaod oipaq 'opadsB ojio A zoa e.uo uoa bÁ 'ubzbu3iub oj anb soqoj soj ap
o^iuiaua 'oiapjoa opuais iiujop anb ua jipai osouuaq jap aXnjaxa aui anb pBpjanja
bj BjaiauaA 'soub soqanuí a^uBanp oiumsuoa aiu anb opoui ap 'BJjaii e\ A opp ja
uojaiuiAjaiui anb ja ua 'opBaSBs ^uiaod ja anb BjapajiíoaB Bjp unáje igM (ei)

oiuauíoui [9 ounxcud oiuoo Biounue uamb 'zujBag Biounuojd b
-an^ ^p sojubo soiutjjn so[ ap uoisia bj ap aja^d buuoj anb '
Biaajoad Bun sa unB Banasqo sbj^[ ^Biaui ap iu SBi^ai^ ap oa Á pnjjiA Á
jouib 'BiinpiqBS ap oiuaiuqB ns b 'ttojqatj X o-^p&gt;ÍJ ^^19,, ojuaiuiiaBu
osoxjaisiui ns b ^oiuaijuj jap ojubd aaiuud [ap ttoji[a^,, [B jsb soui8A[oa
j^ •oaijo^a[B jajaBJBO 'mp^iuo^^ B[ ua 'aaduiais auaij Bjaajojd Bjs^
•Bjadsa X aajns anb pBpiuBiunq B[ Bpoj ap ajunjuasajdaj ouioa
ouis 'onpiAipm ouioa ou 'ajuBQ ap sa[BJoui oaijj[od soasap so[ 'sopip
-n[B ajuauíBsotjaisiui 'soanjnj soiuaiuiiaajuoaB ua UBzi^BTjajBui anb 'sbi^
-a^ojd sBjapspaaA sb[ uos SBpBuiuuajapui a oiquiBO ua sBjnosqQ
•[BaauaS uoiOBjapisuoo Bun sa ou
X ajuBQ b aaaijai as anb sa is 'oiJojB¿jnj [ap j^ ojubo [a ua 'isuapQ
ap (9t) tcopiu ip BjaooBa oji[bj a ounj iqa oibu a asjoj a,^ :osoiubj
[a auax^ 'oaijajodiq a [Buajaaj ouis 'oai^ajoad ou jajacjBa ouisiui [^ #[bj
-njBuaaqos O[ ap uoisnpxa uoa 'ajuauíBUBuinq ssaadxa Bjaod [a oasap
oXna 'opBuos oujo^aj ajsa ajuBQ b Bzijajoad a[ BqiunjBJj[n ap souiaj
sa^ so[ ap sbiu[b sb[ ap BunSuiu 'oSjBquia mg -Biuaod [a ua opnuaut
b anuas aosq as anb 'BpsuoisBdB X Bsoao[op Bzusaadsa Bun sg
(6"t A^ 'AXX

'ostojvj)

(st) 44'O[[addB0 [i paapuaad ouisajjBq oiui [ap
ajuoj [ns ut pa 'Bjaod ojauaoju
'o[[aA ojj[b uoa 'ibuio aaoA bjj[b uoa
'BuanS ouuBp t[ aqa [dn[ ib oaxuiiu
'o[[3u^b iiuiJop oi4ao 3[iao o[[aq [Bp
Búas iui Jonj aqa Bj^poia B[ BauíA
iuub nid jad o^jbj Bqtui aqa is
a O[aia a oubui ojsod Bq a[Bnb [b
OJ3BS Biuaod [i aqa B^ui^uoa ibui ag?5
:uBiif UBg ap oijajsijnBq osouuaq ns ua
B^aod ap buojoo b[ jiqiaaj X Biauajo^g b j3A[oa 'oiuii[n o[ BjsBq 'ojadsa
ajuBQ #bjbji as oaninj ap opuBna 4BuoSa[B 'souaiu 'X Biaajojd Xsq ou
jBUosaad O[ ug -SBzuBjadsa X soasap Bsaadxa jiaap sa 'Baun^nj a^uaiu
-BjapBpjaA uoisuaiuip Bun uaiquiBj auaij vtp^tuo'^ vumiq b[ sbj^[
•uoisnasip b JB^nj 'sand 'XBq ou X Biquasa
ojubq opuBna ojb[3 a^uauíBjaajjad bX bj^ opijuas asa ojag 'opijuas ns
jbjb[ob UBjpod sajouajsod soqaaq so[ o^^s anb ap ucuaBuuijB B[ Jod
sBpoj SBpin^as '(ouo^B^jng [ap AIXX 1UBD) osjog ouBuuaq ns ap
bj a^qos ijbuoq asajog ap B[ X Baanjua^) ap BajaaB

�"nel quale un cinquecento dieci e cinque,
messo di Dio, anciderá la fuia
con quel gigante che con lei delinque.
E forse che la mia narrazion buia,
qual Temí e Sfinge, men ti persuade,
perch' a lor modo lo intelletto attuia;
Ma tostó fien li jatti le Naiade,
che solveranno questo enigma forte,
senza danno di pecore e di biade". (17).
{Purgatorio, c. XXXIII, vv. 43-52)
Los hechos darán la clave del enigma. ¿Qué pueden significar es
tas palabras, que no sea la ignorancia del mismo Dante acerca de los
acontecimientos anunciados en la profecía de Beatriz? Esta obscuridad
en la expresión desempeña el papel muy simple de dar a Beatriz el
carácter augusto de una Sibila antigua.
Algo análogo puede decirse del "Veltro", tan obscura y barroca
mente anunciado por Virgilio al principio del poema. No es de nin
gún modo necesario que Dante haya querido dar al animal simbólico
un sentido especial y determinado; cada lector podía ver en él su
esperanza en un plano desinteresadamente universal. El mismo Dante
podría haber acariciado sucesivamente distintas identificaciones (in
clusive, como se ha propuesto recientemente por Olschki, con la propia
Divina Comedia), dejando libres a los demás de hacer otro tanto. Más
cerca —creo yo— estaban de su espíritu quienes en el siglo pasado,
medio en broma, medio en serio, sostenían que el "Veltro" era Garibaldi o aun Víctor Manuel II, que los eruditos que atormentaban la
historia de los últimos decenios del siglo XIII y de los primeros del
XIV en busca del héroe que podía haber nacido "entre fieltro y
fieltro".
Puede ser que, como nos sugiere la observación de las miniaturas
del ^Libro delle figure" de Joaquín de Fiore, el simbolismo joaqui
mita haya contribuido a dar al misterioso libertador de la Comedia
la figura de un perro. Pero eso no es necesario, ni posible de probar,
ni importante, pues, para nosotros, es suficiente la coherencia interna
de la imagen: el enemigo natural de la loba debía ser un perro de
caza (recuérdese el sueño del conde Hugolino). La loba es la avidez

(17) "en que un quinientos diez y cinco (D, X, V: DVX, un capitán), en
viado de Dios, matará a la ladrona con el gigante que con ella delinque (dos perso
najes de la visión, generalmente identificados con la Iglesia y Felipe el Hermoso
respectivamente). Y acaso mi relato, obscuro como las palabras de Temí y de la
Esfinge (Temí, diosa de la justicia, hablaba por oráculos y la Esfinge por adivi
nanzas, hasta que Edipo, hijo de Laio —"Laiades" que Dante leyó Náyades— al
resolver una de ellas, la obligó a matarse, provocando la ira de los dioses, que
arruinaron rebaños y praderas alrededor de Tebas), no te convenza, porque, a la
manera de ellas, embota el intelecto. Pero pronto los hechos serón las Náyades
que resolverán el difícil enigma, sin que se arruinen rebaños y pasturas".
- 31 -

�- 28 ~
u"'vspaid nnSuaj X SDdqnpd
p uoo ouis 'sopBaod soj Bjmb anb soiq ap ojgpjO^ ja o;jonui Bjonj onb ap
sanie 'BjBSuasui a)ua3 ej BpndBJie eqepanb oduiai} aaeq onb uo sapepan^iquiB sb[
UOJ OU 'O)S3)UO3 (pUJOJBd JOUIB Op BU3|{ BU1JB ]3) OUJOJBd JOIUB 383 _„ (gt)

•(•SSs xg a 4hax

(oswivd)

d jouib ojjanb asondsu
j
ospoud uoo o o^ound oivnp uod bui
'ojjoj ^^Booad 9j oqo oiq xp pSuyj
^ssoj ai|D ed^
B[ 9I{9 UT '
SBJ99JOld SB{ 9p 8O9IJO9^B SO99A
-O99J SO| UIS 4BJB[9 BUUOJ U9 JE¡qBl{ Jod OXUlJ[n 9JS9 B BqB[B 9JUBQ
'Bpitl^BTOOB^ 9p BOOq B[ U9 Z9ATJ[B B9ld9 9p OUO1 Un JBJJUO9U9 B B^9J[
oJJ9t^s9p pp opnnuB \a 9nb U9 o^uauíom p U9 :miB sbj^[ 'ODiJoS^p
9p BpBU SOtUTA OJ
Xsq OU 4SOpj:9n99J[ S9JU9I99J Á SOSOJtOpp 9p B91J
SI9JBIB9 9llb BSO9 BJJO UOS OU 9nb SB[ 'SBJ99JOjd-Opn99 9B^ U^
•UBOznpojd 99 opu^no • • -soqogq bo^ UBjBUopiodo^d bj 'zijj
9í&gt;ÍP '9ABp B^ #BJ9pBpj9A BJ *J9 Jod 9p 4S9 99[BnD 8B[ 9p BUl^SuiU
'UBJB9jd 99 9Ilb B 89UOpB19ldj9^UI 9p pBpi9T[dlJ[nUI BJ Jod *OUIBIUI
oj 89 anb oj— o pBptjiqBoijdx^ui n9 jod jpop 89 'oubjjuoo oj opo;
jod OUT8 'O9IJBJOldlJ0 9ÍBn^u9J 1^9 JOd 91U9UIB8I99jd OU X 4U99J9f9 9nb
UpIOBUp^BJ JBjnSuiB BJ BlU9n9 U9 J9U9J UT8 4t4O9UI9 X Z9ip 8OJU9TUin^),9
J9p O j^JtlJ^A I9P Bl OUIOD 8B9IJ9JOjd 8BJJO9JB 8BJ BU9puO0
•opBOtunuiooui
OlUOUIOp 9p B^llSlJ BIIBUlud 4BJ98OjS BUn 4BUJ9JX9 U9PBJ89JIUBUI tl9
U9 4SOXUBp BIBd OAI89jdx9 OJU9UinjJ8UT Ull 18 U9 89 pBpiJiqi8U9jduiO9UT
BXnO OJ9d 4BIJO9JB IU 4BI99JOjd IU U9U9IJUO9 OU 9nb '(BZgnblJ BJ 9p
BJop909injqui9 X jBi^gq pBpijBijgjBui bj Bju989jdgj 9nb ^ojnj^ b BBpinq
-IJ1B) OUUOtfuj J9p JJA OJUBD J9p O8J9A M9J; J9p 449dd9JB 4UBJBg 9dÍBd
'UBJBg ^dB^J^, :8B8OU9J9IUI BBjqBJBd 9BJ 9p 98JT99p 9p9nd OUISIUI O^
\TE91jdx9
onb BpBU 9BJJ9 U9 XBq ou 49ju9iu9jqBqoJ[d 4onb jpop 9J9inb 'buo^ojb bj
9p upisuojduioo bj BJBd 9jqB9U9dsipui 89 upiOBOijdxg jbj 9iib oqoip Bq
bou 'oiaiauo^y jo uo 4oui8ixu j9 ^nb sondBop 4s9uois9jdx9 bhb Boijdx^ bou
ou B^ood ja ig 'sisdíjvoody bj Jinj^x^ uib 4SB^9jo^d X sojnoBJo op 8Baq
-BJBd 6BJ OpBZlJ9J0BJB9 Bq pBponSlJUB B1OIU9J SBUl BJ 9p89p 49nb BJOp
-BUpSBJ X B9U99J U1^JSOX1HU B89 9p BJ99JOld BJ OpUBOpOI 4OJJ999Jn98qO
op bj anb upiounj sbui u^uoduioBop ou ojoquiiB jo jBuiuuojgp U999JBd
9nb SB8OTJ918IIU SBjqBjBd ^B^ 'uoSbuit bj 9j9iñb9J oj J8B oiibjod ojjod
un 89 JOp99U9A ng *BqOJ BJ 9p BJOJJ9p BJ 9p (91U9IAJ9J O989p Utl 9p
U9I89jdx9) UppOip^jd BJ U9 9^U9UI9jduiIS 9J8I8UO9 BI99JOjd B^J "SOUBOSp
-UBJJ BOJ 9J1U9 BZOjqod BJ 9p OJ9TJJUO0 J9 9JU9UIBpidBJ OSOpUBZIJIJod X
gjuBuiuqno ojund ns b opuBSojj BqBjs^ 9nb U9 oju^uioui un U9 bisojSi
BJ B BpiJ9J9J 9JU9lUJBI99dS9 4JBJOdui9^ OTUlUIOp 9p X S9JBU9XI9^ S9U9tq 9p

�He aquí, determinado en toda su claridad, el papel —puramente
expresivo— de la alegoría, cuando se trata realmente de acontecimien
tos futuros que Dante no conocía, sino solo anticipaba vagamente con
su deseo: el de evocar el tono de los oráculos antiguos, de Temi y de
la Esfinge, había dicho Beatriz en el último canto del Purgatorio.
Su destierro, Dante lo conocía demasiado bien. Por eso Cacciaguida
puede usar su "preciso latín".
Tampoco hay obscuridad, como ya se observó, cuando Dante
mira su propio futuro personal y expresa su deseo de retornar a Flo
rencia. Entonces él expresa ese deseo simplemente como lo que es:
hipótesis y esperanza. Este tono augusto y solemne de la profecía
alegórica se reserva para la esperanza mesiánica de una indetermina
da liberación. Es indudable que, en las intenciones de Dante, esa es
peranza estaba destinada a contribuir, como las palabras de los pro
fetas antiguos, a la liberación misma. Para eso debía servir su fuerza
expresiva, que le viene, en este caso, de su propia obscuridad, que
resucita, declaradamente en los dos trozos citados, la de los oráculos
paganos. Pero, independientemente de las intenciones, la búsqueda de
fuerza expresiva es búsqueda de poesía. He aquí que la alegoría, ele
mento típicamente medioeval, contra el cual la crítica crociana está
plenamente justificada, pasa a ser, en Dante, uno de los aspectos de
su prehumanismo, que es, en ciertos terrenos, mucho más profundo
que el de Petrarca y Boccaccio.
El estudio de la alegoría en la Comedia es, pues, mucho más un
estudio de tono poético que de significado histórico.
LA ALEGORÍA LITÚRGICA Y LA JOAQUIMITA
EN EL PURGATORIO
El Purgatorio es seguramente la más terrenal de las tres "cánti
cas", aquella en que el realismo es menos mágico y está, al mismo
tiempo, más velado de melancolía y ensueño: el camino de piedra lí
vido y desierto, el temblor lejano del mar en el alba, la cara lavada
con el rocío, el manojo de ramas espinosas que cierra el acceso a la
viña cuando la uva está madura, la transición siempre nueva de la
lucidez al sueño, el pastor apoyado en su báculo que vigila el reposo
de sus cabras cansadas, el amontonarse manso de las ovejas, la dulce
tristeza del ocaso, la alegría íntima con que ve la aurora quien vuelve
a la patria y llegó a la última jornada de su viaje... impresiones que
todos experimentamos, escenas que todos vimos.
Si no fuera por los últimos cinco cantos, sería casi superfluo hablar
de alegoría en el Purgatorio, ya que sólo podríamos citar la figura
de Catón, las cuatro estrellas, los juncos (todos elementos simbólicos
y rituales del primer canto, cuyo nexo alegórico con el conjunto del
poema es tan tenue, que no nos distrae hasta el punto de no dejarnos
sentir su carácter poético de partes de un paisaje fuertemente espiri
tualizado), la serpiente tentadora del canto VIH; los tres escalones
de distinto color del canto IX, la hembra balbuceante con su antago-

- 33 -

�- n p uoa u^pupj ua 'a^uaiaaj Buoisiq B^ ap BaiiBuianbsa Xq
upisiA Bun b uaaapaqo 'ajuBÍoi^ p X zijjajaui v\ *C4ojjoz,, p iii^o
•Bjp,, \9 'BjinB p ouioa sBDipquns SBJnifrj: sbj^o ap u^iauaAjajuí boijbui
-Bjp B^ uoa 'BoijBjSoaaoa X Baijsj^ouaasa uoisaoojd Bjsa ap sauoiaBui
-jojsubjj sb^ X sauopnpAa SBq -ojuauíBisaj^ OAan^ pp sojqq SBiuap
so[ UBzipquns anb SBjníáij ajáis 'sbjjb í (sapuipjBa sapnjjiA sb[) ojj
-sna Jod 'Bpjainbzi ns b 'X (sap^opaj sapnjjiA sajj sb[) ubzubp anb
sajafnuí sa^i aod 'Bqaaaap ns b 'opBUBdiuoaB '(ojsu^)) B[in^s pBjiui
'uoa^ pB^xui 4ttu9jiaS,, un jod opB^ij'(¿sajuBaipuaut sauapj9 sop sb[?)
sBpana sop ap (Bisap^j B^) ojjbo p '(soipSuBAg oa^Bna so[ 'zaA b[ b 'X
sisdipaody pp sonjisuoui oajBna so[) sofo ap SBua[[ sb^b sb^ uoa sapui
-tus ojjBna ' (ojuauíBisaj^ onSijuy pp sojqq so{) souBpuB oajBnaijupA
'(oiuBg njiJjdsg pp sauop sop sojqBppuBa ajáis :BpBuapjo X b^jb[ sa
u^xsaooad B-q -buo[S b^ b Bpua^iuad B[ ap 'bj^o b Bsimoa Bun ap afBS
-Bd p 'osajSui p 'B^adsa B[ 'Bp^^a^ B[ rsauoiaisuBj^ sb^ 'ouoiB^an^ p
ua 'uBzijajaBJBa anb soaiSjnjq X sapiopaaaBS sojuauíap so^ sopoj 'u^ia
-BUiuqna ns b ouioa 'japuai uaaaj^d pna B[ BpBq autuaps u^isaaoad
Bun B[pjJBsap as (Bjjoduit ou ojad 'ajaq sa anb) oXojjb opiduiq pp
sb^[t.io b '[Buajja^ ostbjb^ pp t4^AiA X Bsadsa,^ BA[as b[ ap ojjuaQ
•oujaijuj pp ojubo aauíijd p ua uppBA^Bs b[ ap Buipa
B[ ap aid p aaaasdB anb ^qo[ B[ BJBd ofip as anb o^ 'soíubo oaup
sosa BJBd 'sand 'jpap Bijpod ag -Buapuoa ^ooi'j anb soaijpjíáoidiJD sol
• B[aj so[ aj^ua 'ojunfuoa ua BpBaijisBp jas apand 'Biaajojd sa anbjod
o^^s ojad 'Bijo^ap sa 'is 'anb ttoauia X zaip sojuaiuin^)^9 p X 'japuajua
iiu b oaij^Sap sa ou op^aijiu^is oXna 'zu^Bag X ^jubq ajjua oj^uana
-ua p Jinput ap jBsad b 'X 'pnidaauoa m oaipjojd ou X oaiS^pa^
-oaijpisiq jajOBjBO auai^ BuoSap b^jb[ B^sa ap ajJBd joXbui Bq
•oaijaod ap BpBU a;uaun?inpsqB auaxj ou Biauajaqoo
BXna 'soai^^i soxau ap ojunfuoo un zaA ns b ajainbaj ais^ 'OAijBnuijuoa
ja^aBJBa un Baqduii anb 'pniqdun? ns jod aiuauíBjsnf Bjanj ou is 'ou
ojsSjn^ pp sojubo oauia souiiqn so\ BOJBqB anb 'BÍajdiuoa X ajuBjjod
-uii sbiu Buo^ap B[ ap ojis^dojd b uaiquiBj jpadaj Bijpod as ojs^
•u^pBaqdxa ns ua ou X oiusuu xs ua jas ap u^zBJ ns auaij anb
'oAisajdxa oipaiu un 'uaajafa anb uptjsa^ns v\ jod 'sand uos roaiidjpa
-odB X out[iqis ouo^ p jbooa^ BJBd i[[B Bjsa ttoaup X zaip sojuaiuin^)^^
p ouioa 'Bi^jnjq b^ ap BjajspuijB B[ JBdja BJBd '[Biauasa ajuauíBjap
-BpjaA sas opBatjiuSis ns anb ms 'uB3[duia as anbjod 'Bjaod ap sbijo
-a[B 'sojjosou BJBd 'uos inb^ oja^ -sBiaod so[ ap SBUoSap sb^ ap jxn^
-uusqp ua opBuaduia BiqBq as 'oiaiauo^ p ua 'a^UBQ anb sbuisiui SBsa
'SB0i^9pai-sa[Bnjij oms 'sBariajojd SBuoSap ap xnbB b^bjj as o^[
•sa[Bpuajajtp sojaadsB sns ap oun sa anb 'oai^jniq ouoj p 44boij
-uBa^^ BpunSas Bjsa ua jpnpojjuí b opBuiisap Bisa sand 'sbiu ua^Buii
Bun 'is ua 'sa auuiaps jajaBjBO oXna 'sauaBuii 'bjjoXbui ns ua 'uog
•jBjauaS ua SBpBuiuiBxa sBuoSaiBa sb{ ap bjjo n eun ua ozjanjsa uts jbo
-ijisBp uapand as oiuojvSjti^ pp sajouaui SBuoSap SBuiap sb^ X SBjsg
•••sa[aSuB so[ ap Bp p jod u^pBpauBO BAtsajSojd ns X fj ajáis so^ '(bou
-^Sap u^pBaqdxa B[ b pBpisaaau Bjtnb a^ anb o\ 'Biuuop aiu^Q sbjj
-uaiui 'ouans ua saj^ sb[ ssppajBdB) Ji^xX 19P BJT ^ XIX 19P

�pensamiento político y religioso del poeta. Hay, sí, logros de detalle,
como la imagen del "dragón", que tiene, en su impertinente impasi
bilidad, algo de la potencia de la figura infernal de Gerión; pero ni
estos aciertos, ni el esfuerzo colorístico consiguen disimular las articu
laciones y los engranajes de la máquina alegórica, que, aquí, impide
la continuidad y la integralidad de la poesía. Y, ya que, en la Divina
Comedia, esta mecanicidad de la alegoría constituye no una regla, sino
una excepción, vale la pena detenerse para investigar sus causas en
estos últimos cantos del Purgatorio, que pueden ser considerados típi
cos en este sentido.
Hay que observar ante todo que, por primera vez después de las
dudas expresadas en el II canto del Infierno, Dante siente la despro
porción entre su persona individual y la humanidad pecadora y redi
mible a la que esta persona representa en el poema, según su propia
afirmación en la Epístola a Can Grande. Este íntimo sentido de desam
paro, frente a la grandiosidad del símbolo que sobre él pesa, se tra
duce racionalmente en reducir el episodio de su encuentro con
Beatriz (reproche, arrepentimiento, confesión, purificación...) a un
momento de una visión compleja, variadamente iluminada y colorea
da, que representa la historia de la Iglesia, del Imperio, de la huma
nidad que cayó con Adán, fue redimida por Cristo y está continua
mente expuesta a las insidias del Demonio. El hecho de que Dante
haya considerado necesario este encuadre es una prueba indirecta (e
innecesaria, por otra parte) del carácter artificial y externo de la alegorización de Beatriz en la Comedia.
En efecto, mientras que, cada vez que aparece Beatriz, el senti
miento individual irrumpe prepotentemente y sólo es dominado a tra
vés de la contemplación fantástica, mientras que las figuras estibiovistas de Lía y Matelda se mueven delicadamente, con una estiliza
ción botticelliana avant-lettre, dentro de un paisaje natural que preanuncia el renacimiento, la procesión en sí misma nos retrotrae a una
atmósfera plenamente medioeval, no a la de las Comunas y de Giotto,
sino a la de la patrística, del arte bizantino con su gusto decorativo
del color y de la magnificencia (Humberto Bosco habla a este pro
pósito del influjo de los mosaicos de Ravenna), de las visiones y de
las hagiografías, de los "bestiarios" que incluyen al hipogrifo y al
ave Fénix, en una palabra, a la atmósfera de los misterios, de las sa
gradas representaciones, de los autos sacramentales.
La razón de esta heterogeneidad está justamente en el deseo de
Dante de alejarse de la autobiografía, alegorizándose a sí mismo den
tro de una alegoría del mundo, situándose y situando a su Amada,
erigidos en símbolos, en el mismo plano de los demás símbolos de
este "misterio" de carácter no individual, sino universal. Naturalmen
te, no se trataba sólo de la preocupación de universalizarse a sí mis
mo y de ver "sub specie aeternitatis" su propia vida, sino también de
la necesidad de buscar en la alegoría el medio para evadirse de los
cánones irrealísticos del Dulce Estilo, forjar, en toda su potencia, la
figura de Beatriz y expresar plenamente su amor por ella. "Disbramar

- 35 -

�- 98 •4tsouB zoip ^p csuajui pas Bim jaanjsiiBg- • •^ (Gl)

-áajdun 'sauoiSaj ssganbB U9 soga ap Bpipaui ubj^ ua BqBjisaoau sand
'Bi[iaig ua X jng pp bi[bjj b[ ua safuoui so[ uoa aiuBjapi jas Bjqap
'o^oap ua 'Bjsg *Bisa[i B[ uoa o^oqjuoo ua pjjua ou 'saoBpns Xnuí UBja
'sboijsjui sauoisiA ua SBpBSBq 'SBpuaajo sns X ssapi sns anb ap jBsad
y 'aiuBQ BjaxoBU anb ap sajuB o[3is oipaui ap sbui X oospuBjg *g anb
seiuB so^ib[ soiuaoap sop '0SI u9 ojjanuí ^jqBq '(^boijubo,, Bjaojaj
Bl 9P IIX 1UBO I9 U9 I? 9P "íP 4ttoJBlP ODijajojd ojijids ip9,) osjbj
-b^ [a ua a^uBQ jod opBaopa 'ajoi^ ap ujnbBof sajqBpo p^qB [g
•sBUu^aop sns ajuauíB^a^ua jB^dopB uis une
'opBuoiOBpj a^uauíBjnSas oAnjsa a^uBQ anb ^\ uoo 'Bisiuiajjxa BUBasta
-ubjj a^uaijjoo B[ ap ajisd Bun b opianpas uBjq^q anb 'saaBnaas sns
ap sb^ b X ajoig ap ujnbBof p^qB pp SBiaajojd sb[ b ojaxjaj a^\[ -[bi
-ia a^uauíBaipod asjaaBq BJBd 'sojuijsip sojuatuap soiubj jb[iuiisb b as
-BSa^^ oApsaSns X ooij ubj opunui un anb cupiduu ajuauía^qBqojd 'sbux
-ap sbj anb B^Bipauíur sbui jas jod 'anb X 'ajuBiJoduii sbui b[ sa 'vi^qj^
b[ ap sandsap 'anb aiuan^ bjjo ua 'oiquiBO ua 'asjauajap anb Xbjj
•anbo[q ua opBuopuaui s^paqBq 'inbB
'B^SBq X vijqi^ B[ X Bosaju^p uoisia b^ ap sa^Bjap so¡ ajjua SBpuapuod
•sajjoa SBpnuaui sb{ ap Biua^ p a^uauiBaiiaBjd bX opBjo^B u^q sojipnja
sog qainbazg Bjajojd p aquasap anb so[ b ou X u^nf ap sisdipaody
[ap so[ b 'sb[b sns ap ojauínu [b oju^na ua 'uapuodsajjoa uoisaaojd
B[ ua uBdiai^jBd anb sofo ap soua[[ sa[BiutuB ojjBna so[ anb buijijb
opuBna upioBAijap ^[qop Bisa b apn[B ouisiui ajuBQ 'oaon^ [a Bjjaia as
anb uoa 'stsd^^voody [a X ojtidwvjsdj^ onSnuy ^^p SBiajojd so[ :v}iq
-ig B[ jod BpBp sa [Bdiautjd ajuanj Bg 'buisiui upistA b[ ap usajuanj?^
ap JBppq apand as 'ojsa jod ajuauíBisnf "oiunfuoa ap Bjsaod X^q ou
íBtsaod ap soiuauíoui 'uoisia b[ ua 'Xbjj 'zijjBag ap X Biuaod pp af^u
-osjad ouioa boiisbjubj upiaaaXojd ns ap oaijBuiBjp oj^uanaua p uoo
'sBSJBduioa ap opB[qod ub^ 'oouoSa[B ouBuaosa [a jbziuouub b inbB
ezubo[b ou ajuBQ anb JBAjasqo ua 'oSjBquia uis 'uappuioo sopoj^
#ou8adBg ap p ua 'op
-unSas [a ua 'X 'oubi[^iiuoj^[ ap oiJBjuauíoo [a ua 'ojoadsB jauíijd ns ua
'bX souiBJiuooua Bg 'asjauoduii b apuai^ 'Btouaijadxa biui^ui ns jbzi[bs
-jaAiun ap oasap ns ua X ajuBQ ap Bijsapoui B[ ua BpBSBq 'oiJojvSuri^j
jap so^ubo souii^[n sojsa ua '[BAaoipaui ouoj. ap bjjo3[b buii ap oi[duiB
ai ua uiBixpsui oa[duia pp uoiOBOijtjsnf B[ 'soduiaij sotui^n so[ ug
•jouaiui zanf
ns '[bjoui Biouaiouoo ns 'ajuBQ ap [iuaAnC uoissd B[ jas ap JBÍap uis
'biobjS b[ o Bp^pAaj p^pjaA B[ 'aj b[ aApnA as saouo^ua buisiui zijj
-Bag 'zijjBag b jouib pp Biouajsisjad b[ ap saABjj b 'soig b jouib sa íbj
-aod [B asjBÁBiusap X JB[quiai Bjo^q oSjcqiua uis anb 'upisajdxa ns ua
opBjBoaj '[iuaAnf ojuaiuiijiíos [ap BiouapiA BpBuoisBdB B[ Bpoj auax^
jouib a^sa ojod í[BniiJidsa jouib ap 'onaio sa 'ajduiais bjbjj ag
•SBisiAou[ijsiiuB sajouiB ubjubo anb 'ttsBsoiiad?, sbuiij sb[
op ouis 'vao/sj vjiyf B[ ap ou 'aps anb asBjj sa (GT) ttaias a[BUuaoap B[

�nadas aún de bizantinismo y de tradiciones sarracenas, y dominadas,
hasta 1266, por la casa de Suabia, de fuertes tendencias racionalistas.
Además, no todas las obras del abad calabrés fueron dadas a conocer
en seguida. El hecho es que, a mediados del siglo XIII, había en Italia
cerca de cuarenta monasterios benedictinos que habían adoptado la
regla florense.
De la confluencia del misticismo de Joaquín de Fiore y sus secua
ces con la corriente franciscana de exaltación de la pobreza, nacerán
los movimientos místicos más encendidos de ese mismo siglo XIII, como
el de la "Aleluya" (1233) y el de los "Flagelantes", que se desarrolla
ron fuera del ámbito eclesiástico, en terreno laico y municipal. Los
"fraticelli", es decir los franciscanos que, partiendo de la estricta ob
servancia de la regla de la pobreza, habían llegado —justamente cuan
do Dante escribía su poema— a oponerse a la lujosa Iglesia de Avignon en forma tan virulenta que se hicieron condenar a su vez muy
pronto (1321) como herejes, encontraban en las profecías joaquimitas
(que prometían para muy pronto el reino del Espíritu Santo, o sea
del Amor) la fuerza para afrontar las persecuciones. La crisis de la
orden franciscana, a la que Dante alude en el Paraíso y en la que el
poeta, como se dijo, toma una posición intermedia y conciliadora (la
condena por herejía no se había producido aún), se prolonga por todo
el siglo XIV, adquiriendo aspectos filosóficos y políticos con Occam,
Marsilio de Padua y Cola de Rienzo, y aspectos sociales con los dis
turbios de los "Ciompi" en Florencia. La posición heroicamente em
pecinada de los "fraticelli" fue consagrada por el martirio de algunos
de ellos, que perecieron en la hoguera, como aquel fray Miguel, que
mado vivo en 1389 en Florencia, cuyo proceso y cuya muerte nos han
sido relatados por un anónimo testigo, en algunas de las más hermo
sas páginas de la literatura "popular" de todos los tiempos. A esta mis
ma literatura franciscana pertenecen las famosas "Florecillas", y nu
merosas otras obras de los siglos XIII y XIV, narrativas y teóricas, en
latín y en vulgar. Y muchas de ellas están impregnadas, a la vez, de
la doctrina sencilla de S. Francisco y de las complicadas profecías del
abad Joaquín.
En estos últimos años ha sido publicado y estudiado por León
Tondelli uno de los más interesantes códices de la literatura e icono
grafía joaquimitas, "II libro delle Figure" (20) en el cual el simbo
lismo característico de esa clase de profecías está profusamente ilus
trado por una serie de miniaturas, que tienen muchas afinidades, diga
mos, temáticas con la procesión dantesca del Paraíso terrenal y con la
profecía del "Veltro". La coincidencia formal, aunque no interpreta
tiva, de este simbolismo joaquimita con el bíblico puede haber ayu
dado a la simultaneidad de las dos fuentes en Dante y es aún más im
portante para nosotros la diversidad del significado que la identidad
del símbolo.

(20) Leone Tondelli. II libro delle figure dell'abate Gioacchino da Fiore, II
edizione, Torino, Soc. Ed. Internazionale, 1953 (dos tomos).
- 37 -

�- 88 •44osibjbcI iui ap X bijbj3 tui ap (ouiiijn opej^ p) opuoj p jbzub.)jb
iaaa oX anb 'bsubjui ubi bsijuos eun BipjB sofo sns ap ujjuap anbaoj,, (T-)

•ojuaiuiijuas
[ap saaijBui so[ sopoj jssajdxa ap ZBtlea BpBJiui Bun 'saao[oa k SBauj[
uoa Bza[[aq eun 'jafnui ap zoa buü k Biauaisisuoa Bun 'Bisaod k saj
•o[quiai 'sojídsns ap BJopBjiasns 'ajUBQ ap sojnd sbui soiuaiuiijuas so[
ap a[qisaaaBui aiuanj Bsa b ap^p k BjsiAOiqíjsa BAjasaj B[ jaduioj BJBd
aiuaiaijns o[ 'BpBiuy B[ ap Bjnífrj B[ SBuadB opBzoj Bq BjJoáa[B wj
(n-Z *AA AX 'D ^
(tz) ^osipBjBd oiui ¡ap a bizbj^ biui ^[[ap
opuoj o[ JBaaoi iaiuitoa iBsuad oi4qa '[bj
osij un BAapjB xons iqaao i[^b ojjuap
jjj B[ ap ziajBag B[ jsb BJBdaad ag "BuiAip zn[ B[
ap pas Á vao^^j m}^{ B[ ap ttBuitsj[ijuaS,, B[ ap bsijuos b[ ap pas 'sotq ap
jouib k zijj^ag ap jouib zaA b[ b sa anb 'on^ijuB jas ap jBÍap ms OAanu
sa anb jouib un ua 'sa[Buajjaj opBisBiuap sBiauajajajd k sapBpiAtjOB
'sajouiB soj^o ap oiuaiuiijuadajjB [a uoa uapunj as a^uaasa^pB jouib [ap
ojnd opjanaaj [a k 44buiuibij bdijub,, b[ '44aias a[Buuaaap^, B[ '[a ug
•ajduiais 'ajuasajd Bjsa Bisaod b[ 'oiJBjiun ojad
ajuajiuuajui 'oaijoui ajsa ua j^ 'ajquinpaqanuí BjanUB[jnq sbui b[ ap
oj^uap ub[sib as souisiui sopBJouiBua so[ ouioa ajuaiuBuii^i^a[ k [ia^j ubi
opaaBq souiapod íBpBUiy B[ uoa ojjuanaua [a ua BUiui[na anb ooijbjíí
-oiqojnB oaijoui [a 'sBauaSoja^aq saiuaxjjoa ap Biauanjjuoa Bsoni[nui
-ni Bisa ap 'jb[sib soiuapod uozbj biusiui b[ joj '(-aia 'Biudjasojj uoa
'Bp[aiBp\[ ap uoiaBJBduioa B[ 444- • -osbiub^ ui asjoj,, '44siua[d Bt[i[ 'o 'ai^p
snqiueui,,) [BAaoipaui BjajspuiiB Bisa ua OAanu Buans anb ouisiuBiunq
un ap 'Bza[BjniBU B[ jod —BisiiuaaBuajjajd aA[anA as aiuBQ ua anb
— [BzuaAOjd jouib [ap '(ziJiBag 'BppiBj^f '^iq) BistAoupisa uoiaipBJi
B[ ap :sofn[jut sojio JBSaj^B souiapod 'sopBiia b^ so[ b 'osa jog
•Bisaod B[ ap pBpinuiiuoa b[ b k pBpisuaiui B[ b ajaijaj as anb o[
ua saiuaiaijnsui ubi 'aiu^g ap oaiiqod oiuaiuiBsuad [ap oipnisa [a BJBd
saiuBiJodiui ubi 'soiuBa oauía soisa ua soiuauia[a opuain^uiisip jin^as
souiapod osa jog qaiJBna uis aiBquioa un ap bijoíbjo b[ ua sopB¿BJiB
UBjaiA as ou soisa anb BJBd 'so[oquiis sosa ap SBJiap aiuaui[BniiqBq
BjaA as anb pBpq^aj B[ Bja BiBipaiuui opBisBuiag "oaiiaod ouoi op^u
-iiujaiap un JBaja BJBd aiuauiBOiun ouisqoquns [a JBZi[iin b 's^aiiajojd
sBjjoSa[B sns ua [BJauaS ua ouioa 'jb3[[ uis ojad 'soau9^a[B sBiuanbsa
souisiui so[ ap SBAiiBiajdjaiui sauoia^uBA SBisa uaaajjo a[ anb pBijaqq
BAiiafqo B[ opuBqaaAOjdB 'upiaipBJi Bisa ua Bijasui as aiuBQ *bijba
uoiaBiajdjaiui ns SBJiuaiui soaiiuapi uaaauBuuad anb 'so[oquiis SBuiap
so[ uoa BSBd ouisiui o[ j^ -uou^iAy ua BpBJjaisap Biuog ap Bisa[^j bj
'BOJBJiag ua apjBi sbui k t^[[^^íl^Jj,9 so[ ap BjniBjaiq B[ ua 'uajnBisuaq
-ojj so[ ua opBaijiuosjad aiuaui[BijaiBui Bq^iuasajd a[ as anb oaiuBiu
-jaá-ouBiuoj ouaduij [a 'ajoig ap uinbBoJ* ua 'uoja^ ap BUB^Bd Buiog
B[ sa 'sisdijvoody [a ua 'BiuogqBg anb 'o[duiafa jod 'aiuapiAa sg

�EL LENGUAJE DE DIOS

Aparentemente, en el Paraíso, no hay más alegorías que la cons
tituida por la trama general del poema y las muy circunscriptas de la
Cruz y del Águila, cuyo significado, en sí, es claro y deriva de símbolos
corrientes, relacionados con el tema de los cantos respectivos: la fe y
la justicia, la iglesia y el imperio.
Las luces se mueven formando letras o dibujos: es uno de los
tantos medios que emplean las almas bienaventuradas para comunicar
a Dante su mensaje y, a la vez, para expresar gratuitamente su verdad
(puesto que en ella consiste su bienaventuranza), variando con figu
ras sus rondas luminosas, su tripudio musical. La Cruz y el Águila no
son más que momentos culminantes de ese modo de presentarse de las
almas y, verdaderamente, su carácter alegórico es tenue.
Pero, ¿qué es la alegoría? Vimos que puede ser una transfigura
ción fantástica de hechos reales ya acontecidos (alegoría histórica,
como la procesión de los últimos cantos del Purgatorio) o de hechos
futuros (alegoría profética: el "Veltro", el "Quinientos diez y cinco");
o bien puede ser un relato con personajes aparentemente concretos
—una "hermosa fábula", diría Dante— para representar ideas y sus
vínculos recíprocos, para "visualizar" algo tan inmaterial como la
verdad.
Desde este último punto de vista el Paraíso ("luz intelectual llena
de amor") es una alegoría continuada.
En efecto, por más que Dante se esfuerce por espiritualizar su
visión, tiene que expresarse en términos sensoriales; las luces, más frías
o más cálidas, rutilantes o fijas, color rubí o topacio, las músicas, las
danzas, no pueden haber sido captadas por él sino a través de loa
sentidos. Es inútil que nos diga, al final, que el Empíreo no está en
el espacio, ni en el tiempo; ve moverse en él a sus personajes y no
puede contarnos esos desplazamientos sino en términos de espacio y
de tiempo. En esos términos, por otra parte —nos dice en su relato—
se le hahían presentado a él. La causa de esa materialización la encon
tramos en dos tercetos del episodio del "miro gurge" ("maravillosa
correntada") en el canto XXX del Paraíso. En este episodio está Com
prendido el único paisaje de la tercera "cántica"; pero tiene este ca
rácter sólo para los ojos mortales de Dante.
"E vidi lume in forma di riviera,
fluido di fulgore, intra due rive
dipinte di mirabil primavera.
Di tal fiumana uscien faville vive
e d'ogni parte si mettien ne' fiori,
quasi rubin, che oro circunscrive

- 39 -

�Poi, come inebríate da li odori,1
riprofondavan sé nel miro gurge;i
e s'una entrava, un'altra n'uscia fori" (-)
(Paraíso, c. XXX, w. 61-69)I
Beatriz se complace del deseo ardiente que Dante experimenta de
saber qué significa este espectáculo; pero le dice que, antes de "saciar
esa sed", deberá tomar un poco de esa agua. En realidad, el río de luz,
las chispas y las flores
"... son di lor vero umbríferi pref azi.
Non che da sé sian queste cose acerbe;
ma é difetto da la parte tua,
che non hai viste ancor tanto superbe" (23)
(ídem., vv. 78-81)
Sólo después que la garganta y los ojos de Dante se hayan bañado
milagrosamente en esas aguas de luz, el río se transformará en la in
mensa rosa en la que están distribuidas las almas de los bienaventu
rados, cuyas figuras ahora Dante puede ver, a pesar del fulgor intenso
que despiden. Pero esa aumentada potencia visual no llega, sino en el
instante supremo e inmediatamente borrado del éxtasis, a ver lo que
ve, según la teología tomista aceptada por el poeta, la inteligencia pura,
liberada de los sentidos. Mientras tanto, la presencia de los sentidos&gt;
exige la apariencia de la materialidad. ¿Y qué es esta apariencia, en
el Paraíso, más que una alegoría, que es obra, no de poetas ni de
teólogos, sino del mismo Dios?^
Esto lo sabemos, por otra parte, desde los comienzos mismos de
la III "cántica". Al principio del IV canto, en efecto, Beatriz lee en
el pensamiento de Dante una pregunta: él está encontrando a las almas
de los bienaventurados distribuidas en los siete cielos, correspondientes
a los siete planetas; ¿estaba, pues, en lo cierto Platón, cuando decía
que las almas, después de la muerte, tienen sus moradas en las estrellas?
No, contesta Beatriz: todos los bienaventurados tienen su trono
en el Empíreo, aunque el grado de su beatitud sea distinto como dis
tintos fueron sus méritos. Se le muestran a Dante en diversos cielos,
más lejos o más cerca de Dios, para hacerle compretader esa diferencia:

(22)Y vi una luz en forma de río, fluido de fulgor ,entre dos orillas pinta
das de milagrosa primavera. De esa corriente salían chispas vivas y, por doquier,
se introducían en las flores, como rubíes engarzados en oro. Luego, como em
briagadas por los perfumes, se volvían a sumergir en la maravillosa correntada; y,
al entrar una, salía otra".
(23)"...son simbólicas anticipaciones de su propia verdad. Por sí mismas
no serían difíciles estas cosas; el defecto está en ti, pues no tienes aún una mirada
bastante poderosa".
- 40 -

�- u b cuna anb (j3Bjb^j p^inpjB p) oj^o p X pn2ij\^ b X pq
b ouBiunq o^^dsB uoa Bjuasajdaj so Bisaj^j BiiiBg bj X íbsoo bjio opuaipua^ua
'soubui X said soiq b aXnqijjB aj X sapBijnoBj snj}sanA b njdcpe as B.miyiosg b[
ojsa joj 'BiauaShjaiui B[ ap ou^ip o^aasq BJBd Bjoqep o^anj anb oj aqiaaj sopu
-uas soj ap ojos aisa anb-iod 'oiua^ui ojjsanA b uvjqvq ouesaaau sa ;sy,, (fZ)

uoisdjdxa ns cuBJ^uoDua BiSo[oaj B[ anb
B{ ua A —ajuBQ ap afBiA ^a ua ouioa Bjn^uasg b^ ua oiub^— ouisiui
soiq b BUBiuouiai anb bj^ojoiiui cun ap 'opuoj ja na 'bjbjj ag
•ajqisuasBj^jn pBpijBaj Bun (sbiuoj^ oniBg bX otjaip BiqBij ttsop
-linas soj na saiuB opBisa BX^q ou anb aiuaiu bj ua Á^q ^pBu,, ^p^pxj
-B3J bj uoa Botunuioa aisa sajBna soj aod sojnajqaA sooiun) ajquioq jajj
sopiinas soj b BUBisajiUBiu sotq sajBna soj ap saABJi b 'soajpdaoa aiuam
-ainaaBdB sojoquiis ua onis 'sBjqBj^d ua bijiisisuoo ou X íaaquioq ja
uoa sauoiaBjaj sns ua pBpiuiAip bj ap afBn^uaj ouxs 'aiuBQ ap BOBjaiij
Bjqo 'oseo ouijijn aisa ua 'Búas ou 'Bjq^jBd Bun ua 'BuoSajB bq
•jBniaaj
•aiut ajuauíBjnd pBpijsai Bun aiuBQ b ajqiSijaiui ^aa^q BJBd aAJis as
soiq anb ap oipaui ja sa uoisia Bisa rsojaia soiujisip soj ua sBpjnquisij)
sopBjniuaABuaiq soj ap sbuijb sbj (j^aí oiuoa Bp^iuasajd sa upiaBjjBuÉ
bj anb oisand 'ouisiui oj sa anb oj) oista aaq^q a^uij o 'oía j^ -jBiaos™
-uas pBpijBaj Bun b —bisbiubj ns ua— uapuodsaxioa anb soqaaq Biuana
son inbs aiUBQ *(sBiao8ajB SBpiiju sbui sbj usjias SBaija^uBAa SBjoqBJBdf
sbj opiiuas aisa ua X) oiamuo^ ja ua Bp son oinsiui aiuBQ anb upiaiu*
-ijap bj unSas 'oai8oj ojjojJBsap ns ua Bajii buii jBzijoqiuis BJBd Biuana'
oiBjaiq ja anb ttBjnqBj Bsouuaq,, bj ap bX bibji as oj^ jjj^ ojSis jap
oiJBjaiij X jBjnijna snuinq ja ua un^ uapunq as saajBj sbXiio '44bi^^baj3s
BAjas,, bj ap Jiia^d b 'v^pdwo^ bj ua BasaiuBp BuoSajB bj ajjoaaj anb
ouiuibo oSjbj jap BpBSajj ap oiund 'osívjvj jap bijo3jb bj inbB ajq
ap oqaaq oaijp^ajB af^nSuaj un Bajdiua 'soiq ap Bjqo sa anb '
bj ouioa 'sauaSsiui ap saABJi b 'oaiaoSajB aÍBn^uaj un ap aiuaiuaiuaj)
-iA3 bibji as *BjqBq aj soiq anb uoa '^fvnSvdj un nos 'osjbjb^ ja aod
afBiA ns ua aiUBQ Biuauíuadxa anb SBAiiipnB X saj^nsiA sauoiaBsuas sbj
anb Buuijuoa sou anb '(jBjqBq) djtr¡jvd oqjaA jap osn ja asaAjasqQ
(8t-Of *AA 'AI
(tz) ttouB8 aaaju ^iqoj^ aqa o.iijbj a
BiuasajddBJ ia J9q^JI\[ ^ l8íJClB0
ouBiun onadsB uoa Bsaiq^) BiuBg a
:apuaiui ojijb pa 'oiq b aasinqiJHB
oubui a ipaid a 'apBijnaBj bjisoa b
apuaasapuoa Bjniiuag bj opanb ja^,—-t
•ou^ap onajjaiui,p Biasod bj aqa oía
apuaiddB oiBsuas Bp ojos aqa
aqa oaad%
'ouSaSui ojisoa jb isuaiAuoa jvjavil

�Esta doctrina de una alegoría divina, de un verbo que se hace
carne para ser captado corporalmente por las inteligencias humanas
individuales, que necesitan de la mediación de los sentidos para cual
quier conocimiento, tiene sí, su punto de partida en Santo Tomás de
Aquino (25), pero es adoptada por Dante, con genial y profunda intui
ción, para componer el Paraíso como parte de un poema caracterizado
por su fuerza dramática, en lugar de un sutil tratado de teología.
Y, una vez más, el tono general de esta identificación de lo con
creto con lo abstracto, de la visión de los ojos con la iluminación in
telectual, no es místico, sino épico, no viene de San Bonaventura, sino
de un Santo Tomás revivido con el entusiasmo que suscitaban en Dante
las conquistas de la razón. A este entusiasmo se le deben los mejores
momentos de la tercera "cántica", desde la navegación en lo descono
cido y la epopeya de la duda, desde la exaltación altiva del valor mo
ral del destierro y de la pobreza franciscana, hasta las imágenes me
nudas, que parecen a veces volver tangible el pensamiento, como si
la poesía, con su propia luz fantástica, fuera la misma Beatriz,
"che lume fia tra il vero e Tintelletto" (26)
(Purgatorio, c. VI, v. 45)
creatura viva en la muerte, creatura amada, que exalta, por eso, todas
las facultades del poeta.

1

(25) Sapegno, en su comentario a la Divina Comedia (Ed. La Nuova Italia,
III tomo, p. 48) cita algunos trozos de la "Summa" y, entre otros: "Locus in quo
Sancti beatificabuntur, non est corporalis sed spiritualis, scilicet Deus, qui unus
est... Quamvis sit unus locus spiritualis, tamen diversi sunt gradus appropinquandi
ad locum illum" (Summa Theologica", III, XCIII, 2). ("El lugar en que los Santos
van a gozar de la beatitud, no es corpóreo sino espiritual, es decir Dios, que es
uno... A pesar de ser uno el lugar espiritual, son distintos los grados de cerca
nía a él").
(2G) "Será una luz entre la verdad y la inteligencia".
- 42 -

�-"- ^

'&gt;•.'.'••

• • I '^ •

r^

\ •.-"• • •

^^'Imp. Cordón
\

&lt;^

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3114">
                <text>Alegoría y profecía en Dante</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3115">
                <text>FABBRI de CRESSATTI, Luce </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3116">
                <text> Fabbri de Cressatti, Luce: Alegoría y profecía en Dante /Luce Fabbri de Cressati..    Montevideo : FHC, 1962..  42 p..</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3117">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3118">
                <text>1962</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3119">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3120">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3121">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="398">
        <name>1265-1321</name>
      </tag>
      <tag tagId="19">
        <name>CRITICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="292">
        <name>DANTE</name>
      </tag>
      <tag tagId="397">
        <name>LinkALIGHIERI</name>
      </tag>
      <tag tagId="302">
        <name>LITERATURA ITALIANA</name>
      </tag>
      <tag tagId="396">
        <name>SIGLO XIV</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="520" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="775">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/5f152befc89ae507d01d89ef073f991d.PDF</src>
        <authentication>ec981ae6eda93c6a6c68d509fd5a4809</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="6007">
                    <text>- 19S • adsa ns ap sonpuipui so.ijo e opadsaa uoa ojuauuBjsiE opidmoa ua pepa EUEid
-uiai Xnuí apsap sopEi.o sonpiupui ap oipnjsa ja ajuEipaui asaaaajqE^sa apand ojps
ojuaiuiEjJodiuoa |ap sajuauodiuoa soajo k soun ap EjnjOsqE uopEpuaaajip Eq
'aiqpnasip sbui EanauaSopj uppsaij
-tuSis ap opa jod uos onb k 'aanpoací as EiuaSojuo ej anb ua oipaui ja aod Bpmjj
-ui sa sisauaS E^na 'sopipuajdc saut^uoduioa soj A 'EiuaSopj ej ap uppEiajdjaun
El EJBd EpuapuaasEJj ^EiuaiuEpunj ap 'sopuaSuoa pEpiAipB ap sapioui k sapEpiAij
ob sej a^ua uppEiiiuipp ej EiEd sapEqnaijip sapu^i^ opuBuiuuaiap 'uppEaujjjuí
rpEjEiias uoa uBuiqiuoa as anb ' (9^! '3^JMi :S6l 'usiujqaq :gS6I '^^3!^) 1
-uatuiEuopipuoa k oppiaía 'uppE^uiq aod sopipuaads so^uauíap k souEjipaaaq sot
-ij sapjoiu ajuauqEdpuud opuatpuaadiuoa 'Eza|EanjEU k uaSiáo osaaAip ap sojuauod
-moa ap uppBi^aun bj ap Epnsaa anb ofaiduioa ieuuou ojuaiiuEiaoduioa un opsaj
-soui UEq '(9S61 &lt;3daoqx :8tJ6I 'un:^ ^g ^ppjsaqi^ - iqiq ígcjei 'g^^l 'I^6I 'JPPJ
-saqi^ - ¡qi^ ^¿^6I '13^1U3M3S) sopBipn^sa saajsaAps soaaj;uiEp\¡ sosaaAip soq ##
•upoEzpEaj ns ap sEdEia sEAisaans sej up Eiauaisiss ns oazapEaS^ oqanuí uainb e 'bj
-laaaaj - ze^ IVlE'H JOId I3 J^ EpEzqia.i anj ofEqEa^ aiuasaad pp upispaadns Eq
euisiui v\ ap ofasuoq p aod ejíeuSise .^s^ieui^ijo sauopESpsaAux,, EJEd
El ap uppnqxjjuoa Eun ap oAodE p uoa opEpiui 'SEaiSpioig SEpuatq ap
ap oimiisuj pp biSo^co/ ap ouojsaoqEq pp k sEiauaiq k sapEpiUEiu
•nH 3P pE^naBj E( ap sopEaqajaaA EiSo[oor¿ ap o^uauíEUEdaQ pp

*(¿f-6I 'p^uai^as -8S6I
•SS6T -^ 0S6I 'if'ól 'zuaao^j) #^ sopeaqajja^ sp sodiu^ sooba ap
-a^opj Bijoisiq B[ A soapa[ij sojnouiA so^ jaaayqs^sa sajo;nB sounSjB e
opniuiaad sq ^saiaadsa s^sjaAip ua p^piAijoB ap so^TuaSuoa sapyoui soy
ap A soiuamitAoui soy ap sooijiaadsa sa^ajaBJBD soy ap oxpnjsa y^
•saj soaiuiouoxBj saiiuiiy ap o^iuap saiuasaad oyos soyyaubB anb
-aua^oyij Biaoisiq Bps^uoyoad sbui Bun uauaxj sodna o saiaadsa sbui
b sopBziysjaua^ oiuaun^poduioa yap sapyom soy anb 'sayBjaua^ souiin
-jai ua aiirapB ag "sauniuoa soai^oyoja sajajaBJBa ap BiauasnB X Biauas
-a^d By ap sisijbub ya ajuBypaní 'SBinbjbasf sajuaaajip ap soai^oyooz
sodnaS oinoa saiaadsa oiue^ is ajiua JsuoiaByaj Jiiinuad ap BiauBjjod
-uii By 'BpBJBdiuoa btuioibub b SBAijByaj sauoiaB^i^saAui ssy ap bzubí
-amas b 'uauayi oiuaiuiBjaodmoa yap soAijBJBdiuoa soipnjsa

snd/(oj
U3 pBpiAUD^ ^p s^pjoui soun

jy

OKVIUOS 3Q VUU3IS VDMV13

�Myocastor coypus bonariensis (Geoffroy), ("nutria^ o "coypu"),
presenta una peculiar línea de la radiación adaptiva de los roedores
hacia la vida anfibia, encontrándose en esta especie al lado de es
tructuras, caracteres fisiológicos y comportamiento generalizados de
los roedores, caracteres especializados que le permiten realizar parte
de su ciclo vital en el agua, aprovechando, sin abandonar los que
ofrece el medio terrestre, una parte sustancial de las posibilidades
del medio acuático para habitación, alimentación y refugio.
En vista de la importancia que presenta el conocimiento del
comportamiento de esta especie a los fines comparativos, en los últi
mos años hemos realizado investigaciones* sobre actividad en indi
viduos de esta especie mantenidos en cautividad, aislados de otros in
dividuos .
Ellas se refieren, en parte, al análisis de la reacción ante situa
ciones en que el animal se coloca a sí mismo por su desplazamiento
en medios conocidos o desconocidos para él y, en parte, al estudio del
comportamiento frente a sonidos, alimentos, objetos desacostumbra
dos, perros o personas aproximándose progresivamente.
Las actividades que aquí se describen corresponden a:
Desplazamientos y otras actividades motoras normalmente aso
ciadas a la defecación y a la prensión e ingestión de alimentos. (Pl. I).
Actividades de confortamiento (eliminación del agua que moja
la piel mediante sacudida, "toilette", rascado). (Pl. II).
Actividades exploratorias (exploración de objetos o lugares de
sacostumbrados). (Pl. III).
Reacciones defensivas (alarma, buida, amenaza y ataque) ante
diversos estímulos o ante la intrusión de seres de otra especie. (Pl. IV).
El presente trabajo fue realizado sobre tres "nutrias" adultas,
dos machos procedentes del Dpto. de Artigas y un tercer ejemplar
procedente del Dpto. de San José, que se mantuvieron aisladamente
en cautividad** durante un año; dichos ejemplares tuvieron, no obscie y en condiciones orgánicas y ambientales que les permitan desenvolver totalmen
te sus capacidades congénitas (Lorenz, 1961) .
Como resultado de experimentos de este tipo se reconoce la naturaleza funda
mentalmente congénita de la mayor parte de los movimientos relacionados con la
locomoción, la alimentación, la eliminación v de otras actividades no sociales, así
como también de algunos actos relacionados a la reproducción, como la cópula y
la actividad parental. También las actividades que se encuentran asociadas a pro
fundas modificaciones estructurales tienen generalmente carácter congénito.
* En el presente trabajo se hace la descripción exclusivamente cualitativa de
algunas de las actividades correspondientes a los cuatro grupos, dejándose para un
trabajo posterior el estudio de las formas de locomoción terrestre y acuática, y el
de otros elementos del etograma individual y social de esta especie así como el es
tudio cuantitativo y el análisis individual de los movimientos elementales compren
didos en cada uno de los moldes de actividad descritos.
** Dos de los ejemplares (machos) fueron mantenidos en una jaula (6,50 m.
de largo, 1,70 m. de ancho y 1,65 m. de alto), con piso en parte de tierra, en parte
de cemento, poseyendo en uno de los extremos una casilla de cemento (0,95 m.
de alto por 0,80 m. de ancho y 0.70 m. alto), la cual está provista de dos puer
tas (0,28 m. de ancho por 0,35 m. de alto), y en el otro extremo una pileta con
agua (0,95 m. de largo por 0,48 m. de ancho y 0,20 m. de profundidad).
El tercer ejemplar fue mantenido en semidomesticidad en casa de la autora.
- 262 -

�- 93 ^ sauopiod ^q ap sopE[ s&lt;q e se[iej^uodu3 p&gt;nsn oiqniEa ua opuais
wEa8ida uppjod ej ua tu EaSodiq uppiod e¡ ua saisaaj SEuajEiu aiuauqEuopdaa
-xa ouis opsj^uoaua souiaq ou ' (0961 ^ 6^61 'oubiios ap Eiíais) SEpEiprnsa Buinu
ap sauopEjiqEq sEscuaumu se^ ua :aj)saA^s opsjsa ua apaans otusiiu o;sa #
vA seuzTiq sbj ap ucnaaBj} jBiado BJBd A ojuauíip ^a ^ooq v\ b
A jauajsos bjbcI souein sop sb^ opuBzqtjn 4bjoo b[ A aid \9 opo^
ajqos opB^odB 'upioB^sapadiq ua a^uauqBjaua^ auai^uBui as ^buiiub ]^a
'uoxsua^d v\ b an^is anb 'Bqaip ajuauíBidojd uoi;saSut B[ ajuBanQ
•opiaajjo ojuauíqB \op uotoobjj Bun 'saiuaip so[ uoa
aiuauqBuotsBoo '(p *ij 'j qd) soubui sb[ ajuBipara sBfoq ap ojunf
-uoa ^p Basdas A 'sbj^b BioBq ajuBjapB ap ajuauiBAijBUjai[B SB^opuaiA
-oui o 'uoisaaAajuB ua SBSiJtqiA sb[ uod 'sojuauíqB so^ ajqos BiJojBJO^d
soqoíp íoiuauíijB a^sa ap sBpBAijd sBixjnu b apjaA ojsBd ap soCoubui
-xa uotobj[o ajuauíBiAajd Bzq^aj Bijjnu b^ '(b #Sij 4j qd) aisa ap bjtij
-tb Bjjata b auaijsos as o o^ns [a ua boo^od as oíoubui ^a opuBnj^
•BnB ja ua opuBjojj o ojans ja ua sopBaojoa uojanj soíoubui
opuaiaajjo oxpnisa ns BJBd sBpBDOAoad uoaanj sapBpiArpB

ijB ap uopsaSut a uoisuaj^

•sajouajsod soaquiaiui soj ap oun A Bjoa bj ap apaoq ja aj)ua aod
aiaijiadns bj Bia^q UBjoa^ojd a? 'biiSb ja anb oaxjjoadsa osad jouaiu
ap uoiaanpo^d ns ap ojuauíoui ja apsap b^ ^sajBaaj sbij9jbui sB'q
•BSBasa sa Bn^B jap pBpipunjoad bj is soaquiaira ojjBna soj ajq
-OS OpBIBd O 'opUBpBU JBUIIUB J3 JOd BpBZIJB3J[ 83 UOIOBOajap Bq^
•ojjojBaajap ojob jap sa;uB oaod ja Bta
-Bq aSxjip as 'ajuaidioaj jap Bjanj sa^uanaua as jbuiiub ja opu^n^
^*BnB ja ua aadmais aanpoad as uoiaBaajap bj 'onptA
-rpui jap jbioj pn}iuoj bj anb jouara sa Baojoa as anb ajuaidiaaj jap
OJ^auíBip ja anb ua sosbd soj ua unB 'BjnBf bj ua biiSb opuai^six^
•ojans ja ua aonpojd as upiaBaajap bj 'BnB ap ajuaidxaaj
uis oiuiaa.i ua uauaiiuBín as srqainu sbj anb ua sosbd soj ua ojog

-1/n/

•oaijsaSip oqnj j^p sduop
opunuvduioon snjiojoiu s^popiapov svjio A so}uaiwuzvjdsa(j

soavmaxsa avaiAix^v aa saaaoK soa aa Moiaamasaa
•SBpruajqo sbtjbjSojoj sbj b asBq ua sofnqip oSanj asop
-UBZIJB3I 'SBpBIJBj^o^OJ A feBpB^OUB UOianj UOIDBnjTS BpBD 3JUB SdUOID
-aBaj sbj ouiod isB pBpiAtjDB ap sapjoui soj ap sBAisaons SBdB;a sBq
•oijaAijnBa ns b joij
-a}UB opoiiad ua aiaadsa ns ap sonpiAipui sojjo uoa uoiasiaosB 'a^uBi

�das con los dientes, lo que facilita su corte por los incisivos (pl. I,
figs. b, c, e) .
En algunas oportunidades los codos se apoyan en el suelo, en otras
es utilizada solamente una de las manos y el apoyo en el suelo se
efectúa entonces sobre los dos miembros posteriores y la mano
opuesta.
Cuando los alimentos son colocados en el recipiente con agua, la
nutria los toma con las manos o con los dientes retirándolos hacia la
orilla, donde se cumplen entonces, las actividades reseñadas anterior
mente.
En los casos en que la profundidad del recipiente de agua per
mitía la natación de la nutria, se observó con frecuencia que ésta rea
liza la ingestión del alimento utilizando las manos, sin abandonar el
agua donde permanece flotando.
Actividades de confortamiento.
Sacudimiento.
Inmediatamente después de abandonar el agua, o estando dentro
de ella con la cabeza y cuello asomados, la nutria realiza un movi
miento brusco de cabeza y cuello alternativamente a derecha e iz
quierda, mediante el cual es expulsada el agua retenida por el pelo
de estas zonas.
Una acción de este tipo tiene lugar ocasionalmente en la piel de
la parte posterior de los flancos.
"Toilette".
Se produce siempre después que el animal se moja activa o pasi
vamente y, excepcionalmente, estando seco. La "toilette" está consti
tuida por una sucesión de actos que tienen lugar fundamentalmente en
bipedestación plantígrada, con la cola tocando el suelo.
Es precedida por un breve período en que el animal se coloca
en bipedestación y queda inactivo (pl. II, fig. d), comenzando luego
la labor generalmente, por las regiones faciales (pl. II, figs. b, c),
donde es más prolongada y además reiterada.*
Luego sigue en otras zonas de la cabeza, vientre (pl. II, fig. a),
genitales, flancos y regiones dorsales del cuerpo.
La actividad se interrumpe si surgen estímulos de alarma (pl. II,
fig. e), aun cuando ellos sean muy moderados, reiniciándose luego la
"toilette" sobre la misma zona en que se estaba realizando.
Se utilizan las manos, con los dedos en semiflexión para el hocico,
frente hasta detrás de las orejas, mejillas, mentón, pecho, vientre, parte
inferior de los flancos, muslos y genitales; y los miembros posteriores

* Klapperstück,1954: 36-36, atribuye a las glándulas sebáceas de la nariz un
papel importante enel engrasado de la piel. La necesidad de volver a recoger
sustancia adiposa enlas susodichas glándulas determinaría la reiteración de los
pasajes de las manospor la región facial.
- 264 -

�- S9S Hl 'Ezaqsa tr\ ap a^iEd ojps opuEutosE 'pEpijtAOuiui jeioi ua ajuauíjEjauaS Epa ua
auapuEiu as ^buiiub p oiSnjaa oiuoa EpEzipjn sa BnB ^a anb ua sossa soj u;j
•Epa ap a^uauiEAijaE EpEsjndxa sa
Binnu ej opuEna o opE^daaiaiui sa BAana ^\ EjaEp oiaaÁBJi p opuEna ops sopnpB
sajEiduiafa so[ ua Eip p aiuEanp aanpoad as EnSE p EtaEq adEasa [a íainq b aiuaui
-anuaiajaid uapuai) pna ye uapao jauíiad ap oiSnjai un a/ínqjsuoa EAana b^
•EnSE ^a EiaBq o BAana e^ BiaEq :epmq bj
ap sajqisod sauopEjuauo sop ap Eiauaisixa bi opEaijiaaA souiaq (0961 'Bjpxiaj - ze^
^ oueijos ap Euais) pEjaaqp ua seijjuu aiqos sEpEzpEaa sauopEAaasqo u^ #
•(9^ *^?^ BI aP Bln jaA) ojuiaaj ^p BpBqo9i b[^isbd b^ bidbi^ o
98 anb Bpxn^ b[ ofnpojd as ojjad un o Buosaad eun 9SJB9J99B ^y
##SOTnj9J BIDBIJ BpinjJ

B[ 9p uoioBA9p Bun aDnpojd as 'sosbo sounS^ .u^ *(b #8ij '^j qd) 9;ub[
-9pB BT9Bq O^B 8BpBZB^ds9p S9JOIJ9JUB S9^B9nq SBSIJqiA SB^ X
pp uaSuo p Bia^q ajuauíBpBuiixoadB opBjuaiio oapoq p uoa
UOI9BJO[dx9 OpUBZI^B9J 'B9l}B}S9 pnj!J9B U9 9D9UBlUJ9tI [BTUIUB ^
•sapnsiA o soAi^ipnB so^uiijsa b 9;uajj ofnpojd as upiaa^aj B}s;j

•anbujv A, vzvudwv 'vptm¡ 'viiun^n ap

•(a 'b 'sSij 'jjj qd) sapjoq sns aiuauípiaadsa X
-jadns B[ Bpoj jbzub9^b ap opuBjBJ^ 'Bpadjq uoiaisod ua saopa as
-nu b^ '[buiiub p anb Banjps joXbui ap sa ^^s^ is íojafqo pp sapjoq scq
ap X aiaipadns b^ ap BqduiB buoz Bun ajqos aaBq as uoiaBao^dxa B&gt;q
•sbjjb X aiuBppB Btasq
ajuauíBA^BUjaip SBppuaiAoui o 4(p 'q ^sSij 'jjj qd) aiuB^apB BiaBq SBpiS
-ijip saaoijajuB sa[BtqB^ SBSuqiA sb[ uoa 'o^afqo n opns pp pBpiraixoad
Buiaj^xa ua oapoq p uoo 'BpBnuiiuoo buijoj ua 'uopBjp Bzipaj ag
•jBn^ ap sopBZBjdsap soppouoo o 4(*oja 4SBjqsi 'uo^bo un ouioo sap^)
soppouoo ou sojafqo 'soAanu sajB3n[ ajuB o 'ojupaj p ua sopianpojt^
-ut so^uaraip oiub Ba^uanaua as Bijjnu b^ anb zaA Bp^a aanpojd ag

'sniuojnuojdxa sapnpiapoy

' (j 'Sij 4jj qd) sajopa^sod sojquiatuí so[ ap oun ap SBun sb^ a^uBipaui
4Bpo B^ X sojquiaiui sajj aaqos opBXodB odjana p uoo Bzipaj ag

qaid B^ ap sojund sounSp ap ^ajj^ipi,, b^ Bisa uoo a^uauíaiuaj
-inijajuí BzxjBaj as 4Booq bj jod SBpBzuBojB sbuoz sbj u^ #sajBquinjosJop
BUBipaiuBJBd X BUBipaui sbuoz 'sooubjj soj ap jopadns a^icd bj bjb¿

�En los casos en que se obligó a la nutria a dejar la casilla o, cuan
do la puerta de ésta fue obturada, la huida se hizo siempre hacia la
pileta con agua, aún cuando un observador interceptó el camino obli
gando a la nutria a hacer parte de su recorrido a menos de 1 m. de la
persona que provocaba la huida.
En los casos de refugio en el agua el animal permanece dentro de
ésta en marcada fuietud.
Amenaza.*
Tiene lugar cuando, frente a una persona o un perro que se acer
ca, el animal se ve impedido de huir a refugios, o, en algunos casos, como
acto previo a la huida cuando ella es posible.
La nutria se apoya sobre los cuatro miembros en extensión extre
ma y sobre la porción terminal de la cola (pl. IV, fig. e) y amenaza al
presunto enemigo con la cabeza orientada siempre hacia él. La boca
permanece con los labios abiertos que dejan a los incisivos marcada
mente visibles (pl. IV, figs. c, d), las vibrisas bucales se dirigen hacia
adelante, y se produce horripilación en la porción superior de la ca
beza y en las áreas dorsolumbares, a la vez que un extremo levanta
miento de la columna en la región lumbosacra.
Ante mayor proximidad del intruso, la amenaza se realiza en bipedestación digitígrada y apoyo sobre la porción terminal de la cola
(pl. IV, fig. b), emitiéndose en general sonidos definidos **, y realizán
dose movimientos bruscos hacia adelante, de la cabeza.
Ataque.
Ante una proximidad aún mayor, se produce el ataque, que consiste
en saltos hacia el presunto enemigo, determinados por la extensión rá
pida de los miembros posteriores, y mordiscos bruscos en el aire.

Discusión y consideraciones.
Algunos de los moldes de actividad estudiados (prensión del ali
mento en tierra, maniobra de su conducción a la boca, rascado, huida

como sucede en cautiverio; en algunas oportunidades este refugio se hace bajo ma
tas de juncos.
* El acto de "amenaza" es, a igual que en otros Mamíferos estudiados por
Eibl - Eibesfeldt, 1956, el resultado de un proceso de inhibición mutua entre las
reacciones de huida y las de ataque, conteniendo elementos pertenecientes a ambas
reacciones (Eibl - Eibesfeldt &amp; Kramer, 1958), a los cuales se han agregado consti
tuyentes propios tal como la ostentación de la cara anterior de los incisivos.
** Hemos verificado tres tipos diferentes de emisiones sonoras relacionadas con
situaciones de extrema tensión: el primer tipo se parece al balido de una oveja,
aunque es de menor intensidad y duración; el segundo, consiste en una prolongada
vibración o frotamiento dentario; el tercero, es un golpe seco acompañando al cie
rre brusco de la boca.
- 266 -

�- ¿98 •pEjJ3qi[ u^ sEijjnu se[ ua ^ijuo E[ ^p sospajd
as anb oiuaiuiBiJoduioa jap sapjoui soj opcicdas jod uBjatunua ag
•pBpiAijnea ua aiuauíjBnpiAipui sopiuajuBiu
4(44BiJinu,,) '(Xojjjoa^)) sisuaiuvuoq sndAoo jojs^^oX/^ ap sajBjdtuafa
saj^ ap 'anbeje X BZBuauíB 'soiSnjaj b o BnB ^a bi^bij ^pjnq 4biujbjb
'uoiaBJOjdxa 'opBOSBJ 444aj;ajio^,. 'jaid bj ap ojuairaipnaBS 'soiuaunjB ap
uoijsaSui a upisuajd 'upiaeaajap :sauoiaaB3J o so^ob sa^uainSis soj b ubu
-BdraoaB o uBjáajuí anb pepiAijaB ap sapjoui sounSp uaqijasap ag

ou JopBpaad opoi BJjuoa BAi;aa^a Bsuajap Bun jmiíjsuoa
jod BiauaAiAajqos ap jojba aiuepiAa un auaij ojuaiuiBiaoduioa
•BnSB ja ua o
bj ua oAijBuaa^jB oiSnjaa Á oiíínjaj ouioa BnSB jap uoiaBzijtj|q—-f
•jbuijou pBpijtq
-bjojj bj ua Á odiana jap BJiijBjaduiaj bj ap uoiauajnuBiu bj ua uoiaunj
auaij jBna bj 4BipjBn ap ojad j? Á Bdjaj bj aj;ua BpTpuaaduioa
BJBuiBa bj ua BitoB ap uoiaBJjauad A Btauajsixa bj opuBjiAa 's
-ua a^uauíajqBqojd A 'sopBuapao A sopiaanasa uos BipjBn^ ap sojad soj
anb b^ 'BiqijuB BpiA bj aiuauíajqBqojid ubjijidbj sapBpiAijaB
•ojad jap
-nasa A o;uaiuiBuap^o uoa Bpn^aitaj A BpBuojo.Td tt9lJ9Jíoj^ iA ojjana
A BzaqBa ap Bpipna^s ajuBipaiu jBnptsaj Bn^^ ap uoiobuiuiij^—-g
sajopBpa^d jod uoidbzijbdoj bj jb;ia3 ua o biiSb
jap ojjuap souo^ijjaj ap uoiaB}iuiijap bj ua jadBd j^u^i Bupod 4oa
-ijBuiajqojd sa oiuaiiuBjJoduioo a^sa ap BiauaAtAajqos ap jojba j^
•BnB ja ua uoiaBaajaQ—•
*44bijhui,, KJ ^ata sbjjijo sBXna b aajnp BnSB ap sbs
-bui sbj ap uoiaB^aSaA bj b aiasdsa bj ap oíaiiuauíijB oÍoubj jap uoisuaj
-xa bj a^uauíajqBqojd sa xa^aBJBa ajsa ap BiauaATAaaqos ap jojba j^
•^ ^jjijo bj b a^uaiujoyjaijn sojJBjJodsuBJ^ A
^ajuaip soj uoa BnáB ja u^ sopBaojoa soju^iuijB soj jbuioj BJBd A 'soubiu
sbj opuBzqijn A bij^b ja ajqos opuBjojj jauíoa BJBd pBpiaBdB^—• j
:sa)uam^is soj uos 'BtauaAiAajqos ap saaojBA sajqísod sns
X BaijBnaB BpiA bj uoa soj)Buci3Bjaj pBpiAijaB ap sapjoiu soqaiQ
•BiauaAiAajqos ap ajqiuinsajd
jojba 'sosbo soj ap ajjBd joábui bj ua 'uaasod X BiqijuB BpiA bj BJBd epBj
-Búas Xnuí uoiaBzijBiaadsa ap soja^aBJBa uauayi 'saj^sajjaj sajopaoj soj
ua sajuasajd pBpiAijaB ap sozcjj ajqos SBpBiuBjduit JBjsa UBpand ssjja
opuBna unB 'ofBqBJi a^sa ua sBjíuuoiauaui sap^piAiiaB sbj ap sbjjq
•soipnjsa ap oaijoui opis u^q anb sajopaoj sojjo ua sopBAjas
-qo soj uoa 'sajjBjap oajbs uapuodsajjoa as (BZBuauíB 4SBAana sbj

�cumplen de acuerdo a modalidades generalizadas en los roedores te
rrestres y aquellos que presentan caracteres especializados en relación
con la vida anfibia de esta especie, asignando a estos últimos sus pro
bables valores de sobrevivencia.
Summary
A description is given of some patterns of behaviour associated
witb tbe following activities: defecation, the catching and eating the
food, the shaking of the skin, "toilette", scratching, exploration, alarm,
flight to the water or refuge, tbreat and attack, of three specimens of
Myocastor coypus bonariensis (Geoffroy), ("nutria"), kept individually in captivity.
Separately are enumerated tbe patterns of behaviour generalized
amongst land rodents; and tbose which present special cbaracteristics
in connection witb the amphibious life of tbis species. The probable
survival valúes of the last ones are discussed.

- 268 -

�69S -

•pn 03
puB uanqjaj^ -sSi?d ^Q^^ -+• niA •sjBunuy ui jaupsuj puB SuiujEax — ^
H A\ '
"91Z-L9Z :8I -JM^?^ -tn/f -^vg rntg • (..BiajnuJ • (Aoajjoao) sisuaix
-vuoq sn4^03 xopvooipi ap uppEjiqFq Bun ap soAijnjijsuoa sojuaiuajx — 0961
• (Bsuaad ug) 'vjü¡j ^7 7007 -uwpns -uSuoj 'xaj
•{B^uaiquiB Ban^Biadinaj E{ uoa uopEpi ua ' (,,Bujnu,,) ' (Ao.ij.joaQ) .vis-i^uvuoq m4i(oj jojsz^oAj^ ap Ea^odiq uqtaBjiqBq bj ap BanjBiadiuaj bq — 6^61
• (Bsuaid u^) •vjv^j vj ']oo¿ -luvpns •j^uoj -x^j
,, ' (AoajjoaQ) stsu^uvuoq sní^Ao^ xoisv^otípi ap uppEjiqEq e^ — "6961
•g 'o.Mvmos aa
"621-18 :l -unoiavq^g -uajiq^ ub uaipnjs^napsnv —
2
sap uorjE^jijipoj^ aAtjdBpB pun SunssBduy aqasijauaSojAqg — ' 1961

•suvj.

0^^-891 "^d
Aq -pa) s^ss^jouj 4no.ifj uo 'fuo3 "tsí 'puno^ 'x[ fovj^ qviso[
-sapads paigE Ajasop ui suaajjBd aoiABqaq puB ASojoqdaoj^ — 'SS6I

aSpijquiEQ jnoiABqag jBuiíiiy ui suisiuEqaaj\[ iBaiSojoxsAqg :ui 892 "
- 122 dd sujajjBd JoiAEqaq ajEuui SujApnjs ui poqjaui aAijBjBduioa aqx — 0961
'62"í6I :68 'q^uxo '[ uauíjEuy ub uaipnjsSunSaMag apuaqapjSja^ — ' I^6I
•S9g-¿gg ^83 /
"JOiABqaq aAijaupsut jo Aaoaqi .zuaao^ pEiuo^ jo anbijiia y
"S Q 'NV^HH33
uasiuajz *y 'sSi:d 95 • (bijjuu) .iaqiqjduin aaQ — ^96I
•f 'MDrusE^da
692-192
'ssajg 'aiuq ajB^ 'uosduii^ puB aog -pa 'uoiuijoAg
puB aoiABqag :uj aoiAEqaq aijpads sapads jo Apnjs aAijEjBduioa aqx — '8961
N30H3aNix N =^ V
•¿f'-gf' :i -avipg
•tuiuy •[ -ug "aocABqaq ubijeuiu'.bui ui juauíuojtAua puB Ajipaaau — -gc
O a'
"112-181 :E8 -¡oig
'juvn^) "joiAEqaq jbuiiub jo Apnjs aAijEJEduioa aqj 'ASojoqjg — "8961
•gt-62 :l3 'yx^tpSnp^ "7 'uajaijaSnES pq uaSunSaMaq
uoa uoij^junj pun Sunadsjfj aaqii ua3un^jjauiag aSiuig —
•/ (x snp^ix3 stipoury) sjojsuibh sap aiSojoqig
'OOl'-Oig :8 '\oip^s4^3} '7. ('X suvSjnn snxnps) suaqauaqqqaig
sap SunjpiMjuapuaSnf pun aiSojoiqíimnzuBijdjaox anz uaSunjqaEqoag — '\%\
X'
viivx^oneiH

����s

��o

2 13

O

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5998">
                <text>Algunos moldes de actividad en Myocastor Coypus Bonariensis (Geoffroy) ("Nutria"), en cautividad.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5999">
                <text>Trabajo del Departamento de Zoología de la Facultad de Humanidades y Ciencias y del Laboratorio del Zoología del Instituto de Investigaciones Biológicas, iniciado con el apoyo de una contribuciónde la partida para "investigaciones originales" asignadas por el consejo de la misma Facultad.  </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6000">
                <text>SIERRA DE SORIANO, Blanca </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6001">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Julio 1961, Nº 19 : p.  261-279</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6002">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6003">
                <text>1961</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6004">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6005">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6006">
                <text>Publicación Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="320" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="551">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/254cddcd0fe96f54de7992d8b9602520.pdf</src>
        <authentication>ea3b682e64898468b40a569e31ac7320</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3535">
                    <text>SVI0N3I0A
saavaiNw
avnnov^

OHd
vonand3d vi 3Q avaiSd3AiNn

^) • 1

•I•

U*\ti i^^

aiuo

pq

Uii

(6681"688 L) eue^u^iueauou u^oenaudd e| e
ap eomeiuq esuajd e-|

SOQ 3Ü1N3
V^I1V1 V0I^3!

�^p eoiu^)ijq esuajd

soa
VNI1V1 V3I^3IMV

�Copyright de la presente edición Departa
mento de Publicaciones - Facultad de Hu
manidades y Ciencias • Universidad de la

República
Queda hecho el depósito que marca la ley.
Printed in Uruguay • Impreso en el Uruguay

�'6881 9P BUBoiJ^ureuEj cpuaaajuc^ e^ (

(3
Bireouaureajjou Boi;^iod Bun ^p boiubSjo U9P
^ :opBjs^ sp BUBjajoas B| ua auiBia q sauíBf

Ifr *?d'S0NVDW3VÍV0NI1V1

soavjnm soi aa so¿ Na ihOnvá viDVwoidia vi (11
ua boiu^;uq Biouasajd vr\ (g
mouanyui a U9iobj8iuiui (^
BUlJB^ BDU9UIV
ap joua)xa opjauíoo ja ua ByBjajg ubjq ap ajjBd-Bjon3 (
'IB^uaui)Uooja)ui oui
'\\iiBva a^odsuBjj [a ua eijB^ajg ubj^ ap u9pBdpi^B^ (3
•SBDiui^uooa sBsaiduia
X sa|B)uauiBUJaqn8 soiíjs^jduia ua sauoisjaAUi se^ (\

SI -8pd • VNLLVl VDWaWVNa VDINV1I^ VDN3MJNI VI (i
VXVld VI Ha O1^13 ISI3 VNVDI&gt;I3WV31^ION IMOISNVdXH

VI Ha SOZN31WOJ SOI A V3I1MV1I^H VI3N3Q1HNI VI
Hl^Vd VHHNDId
11 #8^d^uoppo "V ^ní '}01¿

6

^d
33IQNI

�6
SEGUNDA PARTE:
LA PRENSA INGLESA DE MONTEVIDEO FRENTE A LA
EXPANSIÓN NORTEAMERICANA EN AMERICA LATINA
(1889-1899).

/; LAS FUENTESpág. 57
1)La prensa inglesa.
2)Otras fuentes.

II) LA PRENSA INGLESA Y LA PRIMERA CONFERENCIA
PANAMERICANA (1889)pág. 62
1)Antes de la Conferencia.
2)Durante y después de la Conferencia.

III)"EL PERRO DEL HORTELANO"pág. 74
("The dog in the manger")
1)La necesidad de la intervención. Su justificación.
2)La intervención de los Estados Unidos en América
del Sur.
3)La intervención de los países europeos en América
del Sur.
4)La Doctrina Monroe. Su papel en la historia de Amé
rica del Sur.

IV)LOS ESTADOS UNIDOS A LA CONQUISTA DEL MERCA
DO SUDAMERICANO
pág. 89
1) Posición de Estados Unidos en el comercio exterior
del Uruguay.

�(0681/AI/8)
'jns (ap Bdppuiy uoo ooiup^uq opjauíoo {3 ((&gt;

(688I/IA/91)
B( dp OJ&gt;| (9 U9 S^|8lI1 BJSUoXbUI OpJdUIOO (3 (g

W**^
SONVDNmVONIlVl SOCIVD
U3W SOI 3Q V1SIÚÓNOD VI V SOOIN/l SOOV1S3 SOI (¡I
BPP9J9UI U9iq BUfl *Bn8BiB9It^ 9p U9!)S9n3 B^ (¿

(^68l/IIA/8) '^ojuo^ ap BnjBjs^ ^ X pscag (9
(€68t/IX/l) -ouBia^oq pp o^ad 13 ($
(E681/X/01) *aojuo^ euupoa bj X U9pu9AJ9jui bi (^
(€681/11/10 BOU?uioidip U9K90J9JUI (e
(€681/11/¿) -B^IjpUIOldlp U9PU9AJ9JUI (^

(^68 l/HIA/31) ¿o ?nb jq^? (1
6H '^?d

0NV731V0H13d OU^Hd 13 (i

(6681-6881)
VNllVT VD^3WV N3 VNV3I&gt;I3WV31&gt;1ON NOISNVdX3
VI V 3JLN3U3 O3O1A31NO^ 3a VS31^NI VSN3&gt;M VI

^ 11 -8?d

• Sd^udnj X BijBj8oi|q;^

1VNI3 V1ON
'89(8111 oiojdtuoo (dp sajopipduioo soidpepjdA soq
'OpjdUIOO nS JB)U9UI
-9J3U| BJBd SOppf^ SOpBISg iod 8OpBZT(B9J SOZJdnjSg

�10) El comercio uruguayo con los Estados Unidos.

(VII-VI111896)
APÉNDICE II:
EL COMERCIO EXTERIOR DEL URUGUAY (1886-1899)
Cuadros estadísticos

pág. 157

1)Proporción en que los diferentes países concurrieron
al monto del valor oficial de la importación total del

Uruguay (1886-1900).
2)Proporción en que los diferentes países concurrieron al
monto del valor oficial de la exportación total del

Uruguay (1886-1900).
3)Monto de las importaciones y exportaciones uruguayas
desde y hacia Inglaterra y los Estados Unidos de Nortea

mérica (1886-1900).

�-9% [9 'buisiw bj ug auoppo V ^Bnf }O1¿ PP o^jB:) B uaiquiBj '(9961
osjí^) XBn8mfi jap buojsih w^d osjno ap afesBd ap ofBqBn oiuoa
soulBJB^u^s^jd anb \,^\d BI ap oi^ ja ua BUBouauíBajjou upisuBdxa
bj ap sozuaiuioa sol ^ BoiuBjijq Biauanyui B^,, ^jqos bjjbí8ououi B|
ap so^n^jdBO souba opBSaj^B souiaq 'oiqureo ua 'a^Bj Bjaunj^ bj ug
*opun3
-af ;* aiuauqBioj jiuiudns b X aoipu^dy ^uiud ^a pBjiui B| b jpnpaj
b uojB8íiqo opBdsa X oduiaij ap sauozBj 'uppipa aiuasaad bj ug
(6881 'uo;8uiqsB/yy) ^.BOu^uiBouBdsiH 3 sopiUQ sopBjsg soi anua
a^odsuBJX X opjauio3,, '-ouBouauíBja^ui o^uaiureojaaB pp jospid
•ojd aiqBsuBaui a '881 u3 BlBld Bl 3P J*I P 9^S?A 3n^
jBpjauíoa uoisi^\[ 1 ^p sa^uBjgajui soj ap oun- siyin^ Xoja^g
ap ojqq [ap 'oipnjsa cujsanu Bied sa^uBsajajui sbui so[n;^dBa soj ap
uppanpBJi b( Biuajuoa opunSas [a !Buia^ BpBO aiqos soppajBdB soAij^a
-yiu^is sbui sojnojjJB so^ ap uppoaps bj ua bi^sisuoo so[|a ap ojaiuud
(a :sa{B^uauinaop saaipu^dy sop jbuij jb opuB8aj3B 'ouisiui pp upts
•ia BpidBJ Bun JBp jod saouojua opB^do souiBiqB]g Bsuaid Bqoíp jod
sopB)Bj^ souidtunSjB soj b X sBuiaj soi B ojuBno ua OAijBjaipj ajuBj
-sbo 'o^ipap Bja osozjoj 'uaiquiBj oiad ajuspunqB Xnuí opB^nsaj Bjq
-Bi[ uopBS^saAUi Bqoíp ap osino p ua opiunaj [B;uauinaop pija^ui
p anb souiBqBpuas 'buisiui b^ BqBzaqsaua anb BpuajiaApy bj ug
'ofeqBn 3)sa ap jBjuauíBpunj oajanu ja aXn^^suoa anb
'BjnjBu3isB Bqoip BJBd osina ap aÍBSBd ap b;^bj3ououi Bun ua opi^iaA
anj JoqBj Bsa ap ops^nsaj jg -BuyBg Bau^uiy ua BUBouauíBayou upp
•Bjpuad bj ap sozuaiuioa soj b a^uay oajiíAajuo^j ap BsajSui Bsuajd bj
ap sauoiaisod sbj jBAajaj pipuodsaxioa sou ouisiui jap oaiBui ja ug
•(0C61 - 0881) 'BPld Bl 3P }^l P ^3 BUBauauíBanou U91D
-Bjjauad Bg,, rstuaj ja ua op^a^uao '(o¿6l - 6961) uoppo V UBnf
jap U9iaoajip bj ofBq 'sBiouai^ X sapBpiuBuinn ^p pB^jnoBg bj ap
ap buo^sjh ^p ouBuiuias ja ua souibjbidiui anb upiDBSi^saAUi
bj ap sopBjjnsaj soj ap 'aiuauíjBiaiBd 'B^uana Bp oÍBqBj^ ajuasajd jg

VDN31M3AaV

�10
ma había sido enfocado a un nivel casi exclusivamente bibliográfico
y tenía el carácter de introductoria a la investigación que estábamos
realizando sobre la prensa inglesa. Creímos que la inclusión de los
mismos podría ser de utilidad al lector para ubicar la materia de la
investigación en el contexto histórico general de la presencia inglesa
y la expansión norteamericana en la América Latina de fines del si
glo XIX.
Somos plenamente conscientes de que esta Primera Parte es solo
una muy incompleta aproximación al tema y de que, fundamental
mente en lo que tiene que ver con Uruguay, es absolutamente insufi
ciente: las razones ya mencionadas nos impidieron incluir toda la
parte referente a nuestro país, pero, aunque hubiéramos podido ha
cerlo, dicha información, elaborada hace ya varios años, se resiente de
la falta de una detenida revisión que ponga al día la bibliografía utili
zada que, como tendremos oportunidad de señalar, en los últimos
años se ha visto enriquecida con valiosos aportes.
No obstante las limitaciones y carencias señaladas -y otras muchas
que el lector se encargará de anotar- deseamos que este trabajo, más
allá de sus modestos alcances, pueda resultar útil a otros estudiosos,
allegándoles un material no siempre de fácil acceso debido a las difi
cultades inherentes al idioma.
Finalmente, queremos dejar constancia de nuestra deuda con Juan
A. Oddone, quien, además de sugerirnos el tema y guiarnos en los pri
meros pasos de la investigación, atendió pacientemente las múltiples
consultas motivadas por esta edición; así como nuestro agradecimien
to a Alba Mariani que, en su carácter de Ayudante de la Cátedra de
Historia de la Cultura -en el período en que iniciamos este trabajoacudió solícitamente en nuestra ayuda siempre que la solicitamos,
orientándonos y proporcionándonos valiosa información. \
Montevideo, noviembre de 1986
AMR.A.

�•9rud opBp Biq^ij bX sbijbjSououi sns 9JU9S9jd gnb ug Boodg bj ug "Bp
•buijoj 9ju9uiBU9jd BJ0pB8ijs9AU¡ Bun Xoq sg zgn^upo^ bjjb^ buv
0¿6l ^ 6961 ^J^U9 OpBZIJB9J BUOJSIJ-J 9p BJnj
•epuggrj bj 9p jBjngiJjno oiíbuiui9S un b upiDnqijjuoo ns 98o99j 'bjoj
-nfi ns buSisuoo oj ouioo 'ofsqBjj 9js9 Bjugjsns gnb uopB8ijs9AUi Bg
*9{qiSJ9A9JJI O9
-|U0UI989l| 9ÍBJ1A Un 9p OZU91UIO0 J9 'O^IS 9p S9UIJ B BX '0pUB|By9S ^^S9
091X9^ X B9U9UIBOJJU93 *Bqn3 BIDBq S9SU9piUnopB^S9 S9^B^dB9 9p BI9
-U9n|jB 9^U91D9JD B( Opi^U9S 9S9 Ug 'BUB9U9UiB9^iOU-O[3uB U9I9B^UOJJ
-UO9 Bjnjnj B{ U9 SOAIS109P OqBD [B S9J0PBj SOJ)O JBJ9dO B UBUB2U9U1
-O9 O^UOJd lS9UOI9B;S9jIUBUI X SOlDinf S9[B^ 9p BJ[B SBUI 0J9^ B9dOJn9
U9|OU9AJ9^U1 9p BAI)B;U9^ BpO) B BlUOdo UpiUfJ Bj 9nb 0AISnpX9 9ÍBJJ
-iqjB 9p U9|SU9)9jd B¡pnbB 9p 9jqi^n3SipUl OUBJOJOD OUIOD 4SBUBDU9U1
•boui^B| SBDiiqndsj sb] ub^uojjb 9nb souj9)X9 o sooi^s^iuop sopryuoo
SO| B 9)U9Jj BP9Jip U9PU9AJ9^UI nS 9JU9U19^U9;S1SUI OpuBlUE|09J 'jBUOID
-BUÍ9^U! OUB|d (9 U9 SOpiU^ SOpB^Sg SOj B Bu^lSB BSU9Jd BS9 9nb pdBd (9
oiqureo U9 oi\o Xnuí sg *s9(qnu9^ oood sooiuipuoog s9{bau ouiod soubd
•(J9UIB9^IOU S0| B JB[duI9^UO9 9^IUIJ9d 9{ S9pn^jB| SB^S9 U9 BJJ9}B|8u|
9U9I^ubui anb BJ9puBuy X ppjgiuoo BiDBunjd boijo89^bd b( ojx^juo^
(BJ U9 ÍS9(qiAOUIUODUI UIIB U909JBd ODIU^ JUq tt|BUJJOJUI OU9dun,, |9p
osBq sb( 'oXBn8run osbd (b 90Bq 9nb o{ U9 X '9ju9nj BS9 ^p BAip^dsagd
B( 9pS9Q 9JU9UIJUO9 (9p JnS (9 U9 S99UOJU9 JB9jdS9p B UBZU9IU1O9
SOpiUfl SOpBJSg S0( 9nb UppOB BJ 9jq0S Znj BfOJJB O9piA9^UOJ^ 9p BS9(8
-UI BSU9Jd B| 9p 0JU9IUIBA9J9J 0JU9JB [9 (OipnjS9 nS 9p JBI9UBJSnS 9JJBd
B| Bpnp U1S 'Bpun89S BJ Ug BUB0IJ9UlBUBd BIOBUIOjdip 9JU9I9BU BJ 9p 09
-JBU1 J9 U9 9SU9piUnOpBJS9 JBI9J9UIO9 UpiOBJpU^d BJ 9p S9UOI9BJS9JIUBU1
SBUBjdU!9J SBUI SBJ BZIJBUB 0U1SJUIISB ^XBnSttJfJ U9 9JU9UlB9yi99dS9 X
'9JU9UIJUO9 J9 U9 B9IUBJIjq UOpB;UB|duiI BJ 9p O9IJBUI9nbS9 0UBJU9AUI
Un BZBJJ 9JJBd BJ9lUUd ns Ug XIX 0(8lS JOp S9UIJ BIDBq S9JBU9duil S9J9p
-Od SOJ U09 BUIJBg B9JJ9UIV 9P JBIUOJO9O9U U9J9BJ9J BJ 9p S9JBJldB9 SOJ
•99dSB SOUnSjB B9OJU9 Z9n8ljpo^ BIJB(V BUV 9P ofBqBJJ 9JU9S9id jg
U9PBJU9S9JJ

II

�12
bas de su temple vocacional desempeñándose como Colaboradora ho
noraria de la ex Sección Historia de la Cultura, dirigida entonces por
el Dr. José Luis Romero. Egresada de la Facultad en 1979, coordinó
más tarde un equipo de investigación que emprendió un vasto proyec
to sobre el tema -tan crucial como inexplorado- de la historia de los
recursos energéticos en Uruguay, una parte de la cual ha sido ya con
cluida y se halla en vías de publicación.
Por último quisiera recordar que con la edición de este trabajo tam
bién se recupera una tradición que arranca desde los comienzos de
nuestra Facultad, procurando publicar los más destacados trabajos de
pasaje de curso de la Licenciatura en Historia. Algunos de ellos fue
ron recogidos en los primiciales Cuadernos de Estudiantes (1950) y
otros en la Revista de la Facultad o en las series del ex Instituto de
Investigaciones Históricas. En los años previos a la intervención se
dieron a conocer, con el apoyo de Banda Oriental y Fundación de
Cultura Universitaria los resultados de distintas investigaciones reali
zadas en el marco de los seminarios de Historia del Uruguay, Historia
de la Cultura e Historia Americana. Creemos que es ésta una tradición
que importa rescatar.
Juan Oddone

�VlV^d VI 30 OIH 13 N3 VNVira
-3WV31HON NOISNVdXS VI 30 S0ZN3IW

-od soi a voiNViraa vioNsnidNi vi

ei

�71Z 6
I||B OpUBZlJBUB 'opOIJdd 3JS3 U9 B^lUBJUq BJSljBlJ9duil UOIS
-u^dxa (ap SBaijsuajoBJBO sb| uBipnjsa T i(oiquiB09jqi[ pp ouisipuad
•un 13, opBjnjij ojnajjJB ajuBsaaajui un ua 'uosuiqo^ X jaqSBqBQ
sbdiu^ juq sbiuojod se| ua BpijjdAui anj Buins Bjsa ap oixas un oíos
ojad 'soiip^ja aasuijoj bj oí^q sBaiuB^ug sbjsj sbj ap uoiaqBS sBjqij
P 000000¿8ri '0881 ^ S181 3Ji"3 "ouaduii ^ap Bjanj sBpBDiqn
SBaJB e uojapiq o| sBqa ap ojuap jod o¿ un isbo A 'sboiub^u^ sbjsi sb(
ap uoiBj8iuia seuosjad ap sauopiui 0^ ap sbui ^ 161 ^ 3181 ^Jlu3
'oqo(8 pp sauoauu sojoiuaj sfui soj jod 'sa|Buopn;ijsuoo sbui
-joj sns ap A ssapi sns ap 'Biuoipi ns ap uopsuiuiasip b\ ua 'sooiuB^uq
souepepnp ap U9PBi8iuia bj ua 'sopBjnpBjnuBui sopnpojd A sap^d
-bd ap u^pe^odxa B[ ua 9pjauoa as anb a^s^ ouauí^uaj '.upjsuedxa ua
pepapos eun ap Buojsiq B[ ap bjbjj as anb ap p sa XIX i^s I9 u9 B^
•lueiijq Buoisiq bi ap opEDB^sap sbui oqaaq p ^Aapas sa[8ui aopBuoj
-siq p BjBpyas ouio3 ((ouisi{Buaduii OAanu,, pp BpsjapuBqB v\ anj A
B^si|B)idea U9isuedxa ubjS B^sa ap Bzaqsa b¡ b oAn;sa ByBpjg ubjq

IIIAX
A 11AX 'IAX sofSis soi U9 ssadojna sBioua^od sbi uojBziuoítejojd anb
pp ofJBpuaaajip BiBd ..ouisijBuaduu OAanu,, un asjBuiBn ua opep sq
anb o| ap U9puBdB bj sa B^sip^dBa o^ojJBsap ajsa ap a{qB3ijsapui
•bui
-ajsis asa ofsq uBianpoid ou anb sbuoz BiaBq U9isusdxa aiqBpiuuoj ns
sa 'opouad a^sa ua ouisip^idBa pp p^uauíBpunj Baijs^apBjBo ^^
*o^uap jod
0 un b opB)uauinB BiqBq afBjuaaiod a^sa ^ 161 U9 9n^ sBj^uaiui 'bj
•sipjidBa U9ioanpojd ap sbuuoj of^q BpEa[duia Bja pipunuí u^pBjqod
Bi ap ojuap aod 01 p 019S 0S8I U9 9nb ^^uas Bjs^q 'ojps ubj3 ajsa
ap sauoisuauiíp sbi 9P Bpuapuoa jbuioj bjbj ouisi|BjidBa pp ^oubab
ouBuipjoBjjxa un ap oSijsaj an^ XIX l^!s 19P P^!1" BpunSas b^

V^4UVl V3IM3WV N3 VDINVlla VI3N3m3NI VI (i

�16
tos de "imperio formal" e "imperio informal", que nos ayudan a pre
cisar el lugar que ocupó América Latina -y por lo tanto el Rio de la
Plata- dentro de esta expansión imperialista.
De acuerdo con estos autores, la expansión británica en el siglo
XIX asumió dos formas: el "imperio formal", o sea las colonias colo
readas de rojo en el mapa, y el "imperio informal", comprendiéndose
dentro de este último, áreas que sin estar unidas al Imperio por nin
gún vínculo de tipo formal o jurídico, debido a las relaciones comer
ciales y financieras entabladas con Gran Bretaña, se transformaron de
hecho en verdaderas dependencias de la gran potencia imperialista1 Du
Veamos cómo se dio este proceso.
El acelerado crecimiento de la industria británica planteó nuevas
exigencias a la política exterior de Gran Bretaña. Existía una apre
miante necesidad de conectar su comercio exterior con las áreas subdesarrolladas. De dichas regiones Gran Bretaña traería materias pri
mas y hacia allí exportaría productos manufacturados.
Tras este objetivo, a comienzos del siglo XIX, Inglaterra debió for
zar la entrada a los mercados cerrados por los monopolios extranjeros.
Como ejemplos de esta necesidad económica que se tradujo en hechos
políticos recordamos la expedición a Buenos Aires y Montevideo, en
1806, y la toma de Java, en 1811.
Pero, al mismo tiempo que efectuaba estas intervenciones, la políti
ca británica apuntaba a establecer una hegemonía política indirecta
en América Latina, tendiente a favorecer su comercio; un buen ejem
plo de ello es el traslado de la familia real portuguesa al Brasil efectua
do por la flota británica, luego del cual el monarca lusitano firmó un
tratado de comercio con Inglaterra (1810), excepcionalmente favo
rable a los intereses británicos.
Con posterioridad a 1810 esta política tuvo aún más oportunida
des de desarrollarse. Al amparo de la revolución independientista,
Gran Bretaña trató de romper el monopolio comercial español y ga
nar una supremacía "informal" sobre estos territorios. En 1824,
Canning lo expresó así:
"América hispana es libre y, si nosotros no manejamos nuestros asun
tos con torpeza, es inglesa" 2.
Posteriormente, con el establecimiento de ferrocarriles y líneas de

�oaixa^ ua oidojd oj oziq
XX 0{9is jap sozuaiiuoa b X 'soam^ juq SBjsiuopaB soj b ja8ajojd BJBd
B¡quioio3 X BjBtuajBno ua oziq oj 0¿8l SP ^pBaap B[ ua :sasiBd sounS
•|B ua ouiAJa^ui Bysjajg ubjq sapBpiunjJodo sbuba ua anb JBjByas soui
-aqap 'Bjaajip Baiy[od uopuaAjajuí sun uis '[buuojui oiuiuiop un ap
ojuaiiupa[qBjsa ja anj B[8aj B[ anb ap JBsad b 'BuijBg BDuauíy ug
'a^a 'ajuauiajq
-ij jBnpB ByBjajg ubj^ b uojaijiuuad soadoina sd(BAU so[ anb ua epip
-aui bj 'ouaajxa (ojjuoa uis sBaiui^uoaa sauopeuuojsuej) sb¡ jod issaA
-bjjb BJBd baijbu pBpaiDos B( ap pBpijiqBq 'Bysjajg UBJ9 uoa JBJoqBjoa
BJBd sa[Bao[ soujaiqoS so^ ap uppisodsip 'bdijijod ejnjanjjsa ns ap zap
-gos 'ouojujaj [ap oaiuipuoaa iojba :sajojaBj sajdijjnui uoo opjanaB
ap uojbijba X sa|qixay uoianj 'sajBuijqjin o sajsuuoj sBiauapuadap sb|
X (ByBjajg ubí^) u^isu^dxa ua Biiuouoaa b[ ajjua sozbj sog opBjS
ap ouis Bza[BjnjBu ap anj ou &lt;([euuo^ui ouaduii,, [d X tjBuuoj ouad
•uii,, [a ajjua Biauaja^ip bj anb Bjjsanui sou XIX o[3is [ap oaiirejuq oiu
-si[Bijaduii [ap o[jojJBsap ja 'uosuiqog X jaq9B[[BQ uoa opjanaB a(j
((oiajauioa ajsa ap Biauajs;xa B[ b SBUBsaaau
sBaijijod sauoiaipuoa sb[ JBAjasajd BJBd [Bao[ Bay^od B[ ua uBqenpB
[Bjaua8 o[ jod 'oiajaiuoa asa ua Bqsui^uo as pBpijadsoíd BXna sasBp
sb[ 'jouajxa oiajauíoa jap sajuaipuadap ajuaiuajuaiayns ojjanA uBiq
-Bq as sBjuiouoaa sb[ anb zaA Bun anbjog,, 'soaiuBjuq sasajajuí so¡ ap
Bsuajap ua SBUojuajad sauoiaudAjajuí ap pspisaaau BiqBq ou :oiuiui
-op ns ap ^biujo^ui,, ap BaijsuajaBJBa bj ^qB aQ BajuBjuq u9?suBdxa
B[ ap BdJBj bj ua JBJoqB[oa b sojsandsip opBJjsoui UBiqsq as souaaiq
-08 soXna '[isBjg X BuyuaSjy oiuoa sa[Bj sasjBd ua SBpBjjuaauoa uBq
-Bjjuoaua as 'uosuiqog X jaq^B^B^ uBjByas 'sauoisjaAui sBjsa ojag
'ojafuBjjxa [a ua s^aiuBjuq sauoisjaAui sb[ ap [bjoj [ap oj
-jBnaun Bas o'sBjqg 000000'666 aP ojuoiu un jod sauoisjaAui opBzij
-B3J uBiq^q sojipqns sns 'BuijBg Bau^my ua ajuaLUBjos 'anb BuBjajg
ubjq BJBd ajuBjjoduii ubj Bja (([buuojui ouisijBuadun,, |o 'e 161 U3
[Bipunuí Biiuouoaa bj e SBpiun ajuauiEpn^s uojBpanb
Bauauíy ap sasiBd sajEdpuud soj ap sBiiuouoaa sbj sajodBA

�18
1) Las inversiones en empréstitos gubernamentales y empresas econó
micas.
A la hora en que el dominio español tocó a su fin, la diplomacia
británica trabajó activa, eficaz e inteligentemente para asegurar a
Gran Bretaña un sitial de primer orden en América Latina.
En 1822 Gran Bretaña estableció relaciones consulares con las nue
vas naciones, reconociendo poco después la independencia de Argenti
na, México y Colombia, haciendo lo mismo con Chile en 1831.4
Esta década de 1820 fue testigo ya de la temprana incursión de los
capitales británicos, bajo la forma de empréstitos destinados a sostener
los trastabillantes gobiernos de las flamantes repúblicas, o a la forma
ción de consorcios mineros u otras empresas económicas.
Se inició asi el ciclo de inversiones británicas en América Latina
que. con múltiples altibajos, se prolongó durante todo el siglo XIX y
buena parte del siglo XX, alcanzando su volumen máximo en 1928.5
Fred Rippy resume así las alternativas del ciclo inversor británico
en América Latina:
"Las inversiones británicas en América Latina comenzaron con
un 'boom' en la década de 1820', disminuyeron abruptamente
en los veinticinco años siguientes, se expandieron lentamente
en la década de 1850', crecieron con mayor rapidez en los do
ce años siguientes a 1860, disminuyeron su ritmo durante la
depresión de 1873-1879, experimentaron un segundo 'boom'
durante la década siguiente -con caballeros, condes, lores y
vizcondes desempeñando un significativo papel como promo
tores- decididamente aminoraron la marcha en el curso de la
década que se inicia con 1890, y recobraron su rápido flujo
durante los primeros años del nuevo siglo, cuando se realizaron
grandes inversiones no solamente en compañías mineras o en la
extracción de nitratos sino también en muchas otras em
presas" 6
En la década de 1820' Gran Bretaña atravesó por un "boom"
especulativo en el cual participaron los más variados sectores de la
sociedad. Fruto de este ímpetu inversor fueron la formación de cien-

�:isb opiyadaj asop
utJjuioaua'íejqij ap OCO'000'6¿t so( Bqw^dns Buyag Bouatuy us sed
•nrejuq sauotsjaAui sbj ap |eqo|á jsujuiou ojuoui ja 088 j ap sauy y
•S3)U3in8lS SBpBO^p S3J)
stj ua ajuaiuoa ubjíI iin ua asjBunojsiiBJi b pzuaiuoa 'ounuiui anj
.0t^8l ^ 0C81 8P s^pBo^p W| ajuainp anb 'sajBijdBr ap ofnjj jg
8*opouad ou'suu ja ua sasaj^ui sajuBjaimuj so¡ jod ouBauauíB
ajuauí^uo^ jb opcejí |B^idBa jb |Bn8i sas epaa^p u^sa ua B^Bjajg ubjq
ap^ap opj^iaAui jB^daa jap jb^o^ ojuouj ja s^zinb anb Xddi^
soya sz soj ua soojUBiijq sBjsijBpdBO soj jod a;uauijuoa ojjsanu ua op
•ijjaAUj jB^dBa ja onod Xmu anj 'sppuauadxa sbjbiu sBjsa ap o^ang
•uopByap bj b K {Bíidra ap sBpipjad sapuBjg sbj b opiqap oj
•uojd pidiunjjaiu! as A aAajq anj ,0^^1 ^P BpBaap bj ap t4uiooq,, jg
'SBiii|ja)sa sBjqij ap sauojjiiu $z soj X Oc sol 3J^ua BqBjsa buij
&gt;sg 8auauiy u^ opiiidAii; ooiuBjijq |Biimiou jBjidBa ja '9^81 B!^EH
• 'o%9 'uoi^aj B| ap ojjOjjBsap jb sBpBuj^sap sBsajdtua a^utaA sbj;o
uoJBJ^uoaua una opidBj sbui uy u^ *sBj|a ap ¿ ojos ^81 B^s^q jiaia
•ojqos opuRjSoj 't^\ ua bX opBquimjap UBiqaq as pajiui bj ap sbui
^ouBauauiB o|ans |ap sazanbu sauuoua sbj jaBijxa BiBd sBpBpunj sbj
-auuii SB^yaduioo 9^ sbj ap :apans jofaui uojaijjoa ou sbuiiuoub sapap
•eioos sbj ap seisiuoiodr sog js^Bd ap opalap uBiqaij souBauauíBouy
-bj sojysajduia soj sopo) ¿gj ap sauy y saiosjaAUi sousjauiai sojj
-anbp jad oyan8&amp;|Bq Bp^u anj ou sauoisjaAui SBjsa ap op^ijnsaj jg
•(,,jB8ajj ua opjB) ou anb aquinjjap
|d BJaiukAajqos anb ap sajuB o^^^d anj jB^dBO a isa ap ucmo^bij aun ojos
-Xddi&gt;j BjByas - anbuna,,)sajqij OOOOOO'S^ apsouaui ou ap opBzuoi
n jaiidea un ueqBztjBio) (9^ seun aiuauiBpaunxojda) auijag aauauiy
b sauoi^Biado ap oiiuaa |B)uauiBpunj o oaiun ouioa uBiua) anb X 'sao
-uoiua sapBuuoj sbuiiuoub sapBpapos sbj anb oduiai) ouisiui jb 'sajq
il 000()00'¿l ^psBiu ap jbuiuiou jojba un jod souBDijauíaouijEj soji)
a soj ap souoq uojajduioo sasaj^ui soj ^^81 ^ PZ^I ^i%u¡s :saj
sosa ap aiuauoduu ayad Bun anj BinjBg Bouauíy bioej-j *soj
soujasqo^ jod sopjiiuia souoq ap Bjduioo bj ua SBums sapa)
ap U9isj3aui bj X -sosbd soj ap ajjBd joXbuj ej ua 'sBpcjjaqRosap
ajuaiuainjosqa sbojej japuajdiua BJBd- sriuiuoub sapapaiaos ap so)

61

�20

INVERSIONES BRITÁNICAS EN AMERICA LATINA
FINES DE 1880^

PAÍS

Inversión
Empréstitos Empresas
NominalGubernaEconómiToialmentales

cas

Argentina20.338.709
Bolivia1.654.000
Brasü38.869.067
Chile8.466.521
Colombia3.073.373
Costa Rica3.304.000
Cuba1.231.600
República Dominicana ..714.300
Ecuador1.959.380
Guatemala544.200
Honduras3.222.000
México32.740.916
Nicaragua206.570
Paraguay1.505.400
Perú36.177.070
Uruguay .....'7.644.105
Venezuela7.564.390
General10.274.660

11.233.7009.105.009
1.054.000
23.060.10215.808.905
7.765.104701.417
2.100.000973.373

Total179.490.261

123.078.00656.412.255

(•) Las cifras estén expresadas en libras.

3.304.000

.
1.231.600

714.300
1.724.000135.380

544.200
3.222.000
23.540.8009.200.116

206.570
1.505.400
32.688.3203.488.750
3.519.2204.124.885
6.402.8001.161.590
10.274.660

�1V\ A Xn8tuf| '^(no'itmg 'Binjua^^iv uojanj opouad aisa ap bímubi
-uq BJOSidAtii a^uaiuoo Bscuapod bj ap sa^uaidpaj sapdpuud soq
'S9{BlldT?3 dp U91SJ^AUI BSU9UIUI BJS3 3p OJ|BqE3
t '3Vü9ui^uuij9^U9SBdss9|^ui oiuiiuop^jd \9 A- 6 ojyuino o^iopo^ bj
^BtuBfl B| ouioo^ ein^eq Bou^iuy ap ,,BjsinbuoD BpunSas., b^ss b ouiiu
-bd [a ByB^ajg ubjo b uojduqB 89(B)idB9 soj '.opipn^B soul^q bX anb [B
'XIX l^s PP P^M111 Bpunéas B( ua s^adoina sB]ouaiod sbj jod opczru
•o^B^ojd Bjst(B^|dBD U9(8UBdxa ap osaaojd [9 opo^ ap asiB[siB apand ou
anb ouaiu9uaj 'Muiooq,, ounsjsoiapod X OAdnu un uojB;uaunjadxa a^
-uaui^uoo oi|sanu ua SBoiu^^uq sauoisjdAUi sbj '0681 ^ 0881 8J:'U3
oj^sanu Bjjuao ai anb \o ua opouad 'XIX I^!S PP SB;jaunj;sod ¡e\ ua
sauotsjdAUf SBqofp ap U9pBn;is bj 'so8sbj sapuBi8 b 'Bjoqs souiB3y\
•osoqDaAOjd sbui
oqonuí anj SBaiuipuoaa SBsajduia sssjaAip ua op^jaAui [B)idBo
ap opBÍop uB^qBq anb so^^s^Jduia b uBipuodsauoa ssjq^ ap
l¿ ap s^ui -sBui^a^sa sBjqij ap sauo^iui H soun- souBouauíEoinj
-bj soujaiqo^ sa^uaiajip soj ap souoq ua opiydAUi jb)o} o^uoui jap anb
aqBD 'oiduosuBj) ajuauuoija^uB ojpBna jb opadsai

u^^sa sbjjio SBq ()

ap opBiuo^
S9€*666'E* ' uapjo osjaAip ap sB^ireduioa X sbj3iabu sBsajdiua ¿
6¿S'E6t'sBiauBjsa ^
O9SEIO'€SBjapuBinj sBsajduia sbjjo X soouBq 9
^0E"86€*.'*'*.''*'•'• SBjauíui sBsajdiua ^ j
S6E'0¿0' Msoaqqnd sojaiAjas ap sBsaaduia pi

?SV3IWON

•033 SVS3^3^3 SV^VA N3 OOI1^3ANI 3VNIW0NlVlIdV3
\l

�22
A fines de 1890 el monto nominal total de las inversiones britá
nicas alcanzaba casi a los 426 millones de libras esterlinas, y el núme
ro de empresas de capital británico operando en América Latina ha
bía pasado de 96, a fines de 1880, a 289.
La distribución del capital invertido a fines de 1890 era la siguien
te:

INVERSIONES BRITÁNICAS EN AMERICA LATINA
FINES DE 1890
PAÍSInversiónEmpréstitosEmprestó Económicas
NominalGubernamentalesCapital
TotalNo.Nominal
Argentina.....156.978.78872.000.0006284.978.788
Bolivia503.003
3503.003
Brasil68.66961937.009.5934731.660.026
Chile24.348.6479.535.8523614.812.795
Colombia5.399.3831.913.500233.485.883
Costa Rica5.140.8402.000.00043.140.840
Cuba26 808.00024.412.00072.396.000
República Dominicana....1.418.300714.3002704.000
Ecuador2.189.4801.824.0002365.480
El Salvador294.000294.000
Guatemala922.700922.700
Honduras3.888.2503.222.0005666.250
México59.883.57720.650.0003939.233.577
Nicaragua411.183285.0003126.183
Paraguay1.913.424828.30031.085.124
Perú19.101.315
.719.101.315
Uruguay27.713.28016.159.3951511.553.885
Venezuela9.846.2192.668.850157.177.369
General10.297.702
1610.297.702
Total425.727.710194.439.490289231.288.220
O Us dfrss sella esptwtós — Hbrss.

�IBJ
•ni|n."&gt; Rpuan^ut n ojnojqaA ap opuauíis 'Bui^^ Bau^uiy ap ppos
-oamiouoaa o[|oxiBsap ja ua uopBaijiu8is jauaj ap Buqsq 'soadojna sas
-ibcí sojio so| ap a^uaiudAOJd upioBj^iuiui bj ap SBjuusip uaiq sbdi;sij
-apBjB^ uoo anbunB *anb Botue^ijq upioBaáuuui b{ 'ouiijjn jod '^ sas
-iBd sojsa ap aoua^xa oiajauíoa p ua ay^d-B^ona ns 'Bur^^ Bau^uiy
uoo sopiuf) sopB^sg soj X Bdojng b Biun anb oofUB^ooia^ui ouijju
-bui a^iodsuBjj [a ua uppBdpi^Bd ns :saiopBj saaj sojjo souaui oj jod
Bjuano ua jauaj souiaqap ^xiX l^s PV ^UíJin bou^uiv I ua sauois
-uaunp sBjapBpjaA sns uojanj sa^no ap BpBqBOB sbui Bapi Bun jauaj bj
-bj -ijib BqBuiuuaj ou BoiuB;uq Bpuanjjuí B] Ja^auj[BjniBu '

•SBjqn U9 88p889JdXa U^IS9 SBJJID 881 (•)

(Lí d &lt;-jp *qo) Xddi^ ap

Zt^'SSZ'S' ' ' ^iJ^niJod X bujij;jbuj uopeSaABU ap sesaiduia ¿
6O^'998'¿saoiBJ sauaiq ap SBsajdiua ^3
000 I6"Ssojbjjiu soi uB^o^dxa anb sB^^Bdiuoa 03
TK"18STISBiauíui sB^yBdtuoa 69
S^'6¿6'61*sooqqnd sopiAjas ap SBsaidiua zt
9^^06^1sapjjBDOjjaj 6

*SV31WON
-033 SVS3^IdíN3 SVI&gt;IVA N3 0QI1^3ANI 3VNI^0N IVlIdVO

ÍZ

�24
2) Participación de Gran Bretaña en el transporte marítimo intercon
tinental.
Uno de los cambios más importantes aportados a América Latina
por el capitalismo europeo en expansión fue la introducción de la
navegación a vapor.
El "steamer" presentaba una serie de ventajas frente al tradicional
velero: mayor tonelaje (multiplicó por 5 y por 10 la capacidad de car
ga), menor calado, menor duración de sus viajes. El vapor amplió en
forma muy importante la capacidad de traslado de carga y de pasaje
ros; esto último resultó decisivo en el desarrollo de la inmigración que
afluyó bajo la forma de un verdadero aluvión a ciertos países de Amé
rica Latina durante la segunda mitad del siglo XIX.
En ese verdadero "duelo" entre el "steamer" y el velero poco a po
co el primeio se fue imponiendo, fundamentalmente para el traslado
del correo (la regularidad y prontitud de sus arribos aceleraron el rit
mo y acrecentaron la importancia de este sistema de comunicación),
asi como para el envío de determinadas mercancías que debían llegar
rápidamente a destino.
No obstante, el velero no desapareció en forma automática; por el
contrario, intentó su defensa incorporando una serie de transforma
ciones tecnológicas que acrecentaron su rapidez, su capacidad de car
ga y su facilidad de maniobra: tales eran los "clippers". Con ellos la
navegación a vela mantendría un indisputable dominio en el trans
porte de carne salada, pieles, cueros, guano y maderas, donde fue el
medio de transporte más indicado.
El "steamer" tenía también sus desventajas. Una de ellas, y no la
menos importante, era la de que, debido a la rapidez del viaje, llega
ban viajeros contaminados por determinadas enfermedades y sin que
se tuviera conocimiento de ello, pues aun se encontraban en el perío
do de incubación de las mismas. Esto, combinado con la gran afluen
cia de inmigrantes, provocó un déficit higiénico en nuestros países,
determinando una gran vulnerabilidad frente a las epidemias. Pero su
faceta más negativa estuvo en el hecho de que todas las compañías
de navegación transoceánica estuvieron en manos extranjeras (euro-

�-UI03 SBJ UOJB$df| B(p SBJX ^\V\¿ B| 3p Ol&gt;J [3 X |}SBJ8 '
ajjua s^jodBA ap eaui| ns ojnSneui '03 |}b^\ pXoy B| 'oub asa ua uns
|ap eauaiuy uoa ajuauíjuoa ofaiA p opuaiun sajodeA ap jEjnSfoj eau
^1 eun BjapajqBisa as anb ejed ^gj B}SBq jBjadsa anb BuqBq ojag
•&lt;€XuBdiuo3 uoij
•B^AB|^ UOZBUiy,, B{ SajpUCT] U3 QUJJOj a^UdUUOUa)SOd X SEUOZEUIV
¡a ua sajodBA ap oot^jj |a BqBpiui bhe^ ap U9jeq ja zg%\ ug
'Xen^ruf) 01 j p 9)uouiaj anb JodBA jauiud
p anj 'aujoqx *fl ^MOf UBjidB^ p jod opBpuEuio^ 'oapiAajuoj^ X
saiiy souang aJiuasaÍEU soyB soijba a^UEjnp 9zi|Baj X EiuEdiuoD eíjo
e opipudA anj ouBDijauiBauou uaSuo ap 'sEpEpuo^ 9^^ ap 'oeiuojo^
p anj sasua)B|doij sBn^^ sbj b 98a|( anb ajuBajaiu jodEA jaunjd [g
seXenáBJBd ssn^B ua 93aABU anb JodBA jaiuud p anj uuoqng,, p
's^auBjj Buan^ ap anbnq un 'bubje^ oi^ p af^sed p 9ZJOJ
•o^uE e^oij b| pno b\ ua 'opB^iiqo ^p B[[Bjeq bj ap o^ang [
-jaju? otajauioa p sajouaiui sou so| ap Bjn^adB B{ jbjSo[ bjecI
Boijauíy ap sasied soj ajqos puoiaBUjajuí U9isajd ubjS sun
iOSSI ^ .O^Hl ^P BpEDap sbi aiuBjna Bjajsoa uopBSaAeu b| a^uaiu
•jouajsod X soueaijauíBouiiBi sou so| uojanj sBiauauadxa SBUBjdiua)
SBjsa ap ouBuaasa [g sajB(n3aj scauíj jaaajqB^sa ap sojuajui sojaiuud
so| jod aiuauuofja^sod SEpin^as uojanj sauopuBdE sBuBÍa[ sB)sg
opiAjo p ua uojaXBD ouBpidojd
ns ap p X JodBA pp ajquiou [g 'o|jE[duia)uoa BJBd sajopBpadsa ap
uoaauqna as sBajozB sb¡ anb 'souBapiAaiuoui so| aj^ua U9pEsuas bjubj
p 9snea y^g \ ua oapiAa^uo^ b jodBA jauíud pp oqujE [g
e| ua ajuB^odiui pdBd unSuiu 98nf ou ojad gig[ ua osiBjBdjBy\ e
9^a|| jodBA |g spuapuadapui b| jod Bqan( ns ua souajiqo SE^oujBd so^
c jepnXB Bjed auBjqao^ p^og ap ouBuuaq un jod saipuog ua opina}
-suoa '((JB)g 3uisi^|,, p opis jaq^q BuaaajBd sBUEauauíEpns
sb| ua u9puedB ns oziq anb JodEA jauíiid p 0Il||Bq|n^
sauauiy BjBd SBpipj^d sa)UB)joduii Xnui ua 'ept^BdBj^uoa omoa
'X 'sajajj ap oidaauoa jod sEiyBdiuoa sej BjBd sbpubub^ sauuoua ua
ofnpBj) as oqaaq a)sg o^ijej} aisa ap oiuimop pp sopmpxa a;uauiE}
•n|osqB souBDijauiBoiujB[ saspd so| opuEjsa ^(ajuauip^uauiEpunj sBad

�26
pañías francesas10 bls y las italianas.
Veamos tan sólo tres de las compañías británicas que unían los
puertos ingleses con América Latina. Los datos son de Mulhall y correponden a fines de la década de 1870':
Pacific Co.; con un capital de 2.954.300 de libras. Sus vapores realiza
ban tres viajes mensuales entre Liverpool, Brasil, el Río de la Plata y la
costa occidental de América. Recibía un subsidio del gobierno chile
no. La capacidad de sus vapores, verdaderamente espléndidos desde
todo punto de vista, iba de las 1.500 a las 4.800 toneladas. Poseía
54 vapores, lo que representaba una capacidad de carga ae 107.000
toneladas.
RoyalMail Co.; tenía dos líneas de vapores con una estupenda flota.
La primera, unía Inglaterra con las Indias Occidentales, y estaba co
nectada con el ferrocarril de Panamá; los vapores viajaban una vez por
mes desde Southampton. La segunda, que llegaba hasta el Brasil y el
Río de la Plata, realizaba viajes quincenales. La compañía tenía un
total de 24 vapores, que sumaban unas 54.000 toneladas.
Lamport and Holt\ tenía dos líneas que unían Inglaterra con Brasil y
el Río de la Plata. Una de ellas partía de Liverpool y la otra desde
Londres. Esta compañía mantenía un tráfico muy intenso: cinco o
seis de sus vapores llegaban mensualmente al Río de la Plata. Poseía
una flota de 32 vapores.13
A fines de a década de 1880' la participación de los intereses
británicos en el transporte marítimo interoceánico era muy importan
te. En su trabajo sobre el comercio y el transporte entre Estados Uni
dos y América Latina, publicado en 1889, el norteamericano W.E.
Curtís 14 se q^ejaba amargamente del dominio que sobre las líneas
de transporte marítimo tenían los países europeos y nos brinda algu
nos elementos para estimar la importancia de la influencia británi
ca en ese sector: ennumera las líneas de vapores que unen los puertos
de Estados Unidos con América Central y América del Sur y señala
que, excluyendo de dicha lista los vapores que navegan bajo bandera
norteamericana, existen unas 21 líneas que hacen ese tráfico, de los
cuales, por lo menos 15 pertenecen a capitalistas ingleses.1 s
La evidente superioridad de Gran Bretaña tenía su explicación en•
una política d- subsidios a las líneas de navegación, que apuntaba

�-aína sajope^odxa sog -010^30103 ja jod apiaiujBuoi3ipe.u sopeajduia
sopo)9ui so| ua sauoio oyipoui ofnpojd u^iquiBj ouauiouoj apg
soadoina sojonpojd soj ap opajd jou
-aui X p^pijBo bj jod sopB^ojjap 'jejaua^ ua BuajjBqBjBj ap sojnoi^B X
s^piqaq 'soiajquios 'soqouod ap u^pBouqBj B| b sepEoipap SBujsnp
-UI SBJ 'SBpBJOajB S^UI SBl 3JJU3 SOUi^Ji^ BIUOIO3 B^ B UBqBJUOUIOJ 9S
'sosbo soqonui ua 'sauaSjjo soXno 'saiBooj SBu^snpui sb| ap
-ap bj Bisa sa^uByodun sbui sbj ajiua '.sBiouanoasuoo sBuas sbjjo
-uibj 93JJB0B sopBjnpBjnuBui sopnpojd ap jopB^odxa 4tuiooq,, jg
sbj ap sooiui9uood sosdB^o soi B 3[qBi9UjnA Xnuí B;uiouooa BJ^sonu
B opuaiAjOA 'saiopEjdiuoo sop^ojaui so[ ap sauopBnpny sb[ b opad
-sai uoo sastBd soi^sanu ap Boiui9uooa spuapuadap B[ ap u^pBrquaoB
Bun oubiojoo ouioo oaíi^ 'sBjsiuiouooa so¡ oiJBuiBn ua opBp uBq ouioo
MBjanjB Bp^q opaiuipajo,, ajsa 'apauiBoiSpg souaÍB ueía aj anb soq
-anbB ajuauíauan^ asopuaipisaj 'Bjuiouooa bj ap jopas un ua 9i;uao
as sauopsu sB^sa ap iopnpojd ozjanjsa ja opo^ '.Bjnqnoououi bj ap ojj
-oiiBsap ja 9ioajOABj Badojna BpuBuiap Bg sasred so^a ap ooiuipuooa
ojjoiJBsap ja ua sauoioBoijipom sajuBjjodun Biouanoasuoo ouioo üoj
-aiAnj oiquiBojapi a^sa ap sBjSai sBg jBjauíui X ouBnoadoj&lt;te uaSijo
ap SBuiud sBuapui sasisd sopa ap oÍBj^xa Bdoing sojja ap oiquiBo y
-soadojna sopBjnpBjnuBui sopnpojd soj Jod souBouauiBouipj sopeo
•jaui soj ap U91SBAUI BiapBpjdA Bun ap sBoippapBJBO sej 'sajeiojauioo
soiquiBojapi soj ap jaAiu b '^uxnbpB xiX ^^^s PP P^qoi BpunSas
bj ua Buipg Boi^uiy BioBq oadojna ouisijBqdBo jap u^isuedxa Bg
'BUIJBg
Bou^uiy ap joua;xa oiojauíoo ja ua Bqepjg ubj^ ap ajjBd-B^ong (
Buijeg BoiJ^uiy uoo Byepjg
ubj^ ap oiojauioo ja 9zubojb 'saiope^ soqonui soj;o b X ap^ b opiqap
'anb uauinjOA ja saouo^ua soujapuaidjos aqap ojq -jbjuojjb usiqap
anb SBijojBuiuniosip sbjijbj sbj b opiqap sajqejOABjsap sauoioipuoo ua
jjpduioo b sopBSijqo 'sajBAij sas^Bd soj ap oioiauioo ja jBZBjdsap Bjed
buub Bsojapod Bun 'sooiuBjuq soqpqns ap odni^ un BjBd sbioububí^
ap a^uanj ajuB^odon Bun ap s^uiapB 'pXnqpuoo BiuouiaSaq 4jsBnb,,
Bpg 'sasjBd sojpanu uoo sajBpjauíoo sauoioBjaj sbj jB^uauiaJoui b

Ll

�peos fomentaron una actitud consumidora en nuestras poblaciones,
valiéndose de los créditos, los agentes viajeros y la publicidad en gene
ral.
Este afán consumidor, orientado en muchos casos hacia artículos
de carácter suntuario, produjo un enorme flujo de materias primas
latinoamericanas hacia Europa y desalentó la formación de industrias
nacionales.
Como en los demás sectores de la actividad económica que hemos
analizado anteriormente, la participación de Gran Bretaña en el co
mercio exportador e importador latinoamericano fue preponderante.
Sin temor a equivocarnos, podríamos afirmar que durante la segunda
mitad del siglo XIX Inglaterra mantuvo la supremacía de este comer
cio aunque, en las dos últimas décadas del siglo, esta posición de pri
vilegio comienza a ser horadada sistemáticamente por la presencia de
pujantes competidores, fundamentalmente Alemania, Francia y Esta
dos Unidos.
Veamos ahora, brevemente, algunas cifras que ilustran tan solo dos
momentos de este voluminoso intercambio.
Año 1875. En ese año el monto total del comercio exportador e im
portador de Gran Bretaña ascendió a la suma de 597.310.000 libras,
de los cuales 33.780.000 correspondían a su comercio con América
del Sur. La proporción que correspondía a cada país o región en ese
monto total era la siguiente:

Estados Unidos15Canadá3
Francia10China3
India9Egipto2
Bélgica y Holanda8Suecia y Noruega2
Alemania7Turquía2
Australia7Italia2
América del Sur6España2
Rusia5Otros países17

100
El com^rcio con America del Sur ocupaba el séptimo lugar y casi
igualaba el comercio mantenido con las colonias australianas.

�9p aji^uqBiu^uiBpufvj S9iu9p9nojd 'soiuoums^i
sosjdAip J9O9JBdB 8 ubzu9ouo9 -sgjuB sBzinb o- 0^^1 sp Jiy^d e '08
uts 'zspnos \^\o\ qejisoui bjj9jb|8u( gp upptsod e¡ 'BinjBq 8^
¿od ^pBzqBW sopnpcud dp u^pBpodiut e| u^ 'soui^a OUI03

000 000'S¿000000 06
000'000*9tl000000'19
000'000'U000000* 181

sopiUQ sopc^s^

SHNODVl&gt;!OdWISHN0DVl^0dX3SlVd

:s9Sied S3)U9tn8is soj ^psap s^u
I 3 'BID8l| S9UO19B^JOd\9 SBJ 9p SBi^IO SB^ oSfotl| BQ S9JB(9p 9p
S9UO||IUI 00S 8Un B 9^U9UIBpBUIIXOjdB OipU9DSB OyB 9S9 9p SBUB9IJ9U1
-BOUI^B[ S9UOI9BJJOdX9 SB^ 9p JBJO^ OJUOUI {9 ^8881 U3 OUB9IJ9lUBOUl|
-B( JOU9^X9 OI9J9UIO9 j9p SBjjp sBun^jB Bpuuq sou si^n3 '888[ ouy
•sooiuBjuq so^pqns ^p S3tio[|iiu ^
UO3 'BJi9JB[3ui 3p SBIUOIOO S9^UB8oJJB SBtU X S9JOÍ31U SB| 9p BUH 'BpBU
-B^ 9p SBJ 9p 9jqop J9 CSB9 B UBipU99SB SBJ9UI|jd SR| 'BUB^9jg UBI^j UO9
BpBUB3 9p X JnS [9p B3U9Uiy 9p S91B19J9UIO0 S9UO19BJ9J SB|
9S is 3nb BqB|Bii9s sojep so}S9 opeuio^ soui9tj U9inb 9p

001001
9' ' •U

Z\Qle^id bj 9p

lt9t
8^••••••••ei

zíot'

S3NOIDVl^OdX3S3N0DV1HCWWISlVd
:9^u9in8is B| bj9 (B^oí 9S9 U9 UBqed
-lOIJJBd SOUB0U9lUBpnS S9SlBd S9^U3J3JJP SO| 9nb U9

�30
dos a los intereses ingleses, que coinciden en señalar una aparente de
cadencia del comercio inglés con América Latina, frente al avance de
otros competidores. En la segunda parte de este trabajo el lector en
contrará referencias precisas a este respecto.
4) Inmigración e influencia cultural.
El Profesor J.A. Oddone señala en su trabajo sobre la emigración
europea al Rio de la Plata:
"Bien se sabe que Inglaterra ha sido quizá la nación donde el
fenómeno emigratorio ha alcanzado formas más típicas y cifras
más rotundas. Factores demográficos, y toda la conocida se
cuela de cambios que presidieron la transformación industrial
de la vida económica británica, impulsaron sin pausa una emi
gración masiva dirigida hacia Estados Unidos -donde en 1850,
9 de cada 10 emigrantes procedían de Inglaterra, Irlanda y Ale
mania-, hacia Australia, tras el gold-rush de 1851, y hacia
Nueva Zelandia y África del Sur".17
América Latina no figuraba entre los destinatarios de esta emigración
masiva; siendo los factores que la desalentaron de diverso orden. En
tre ellos debe citarse la dificultad de acceder a la propiedad de la tie
rra en regiones con adecuadas perspectivas de desarrollo económico
(situación que contrastaba con las facilidades y excelentes perspectivas
que presentaba al novel colono la ley de Homestead de los Estados
Unidos), las dificultades inherentes al idioma y el temor a ser objeto
de discriminaciones por motivos religiosos, en una América Latina
signada por la herencia católica de la conquista.18
Pero nuestro continente, si bien no fue la meta final de una emigra
ción masiva p^^veniente de Gran Bretaña, recibió a cambio el aflujo
de pequeños contingentes de emigrantes que trajeron consigo un cier
to capital y que, en general, realizaron una próspera carrera en estas
tierras, vinculados a las múltiples empresas modernizadoras sustenta
das por el capital británico. La emigración británica puede definirse
—en mucho mayor medida aún de lo que lo fue la emigración france
sa— como una emigración de élite. A sus protagonistas los encontra
mos desarrollando tareas de orden técnico y administrativo (ingenie-

�soijsanu ua
ap oji^sa ¡ap oaijboijiu^is Xniu afesBd un souiBJjuoaua 'sauoi8aj sBjsa
jod saÍBiA sns B^B¡aj apuop '^sauiBauauiy-ouBdsiH sanbi¡qnda&gt;¡ saq,,
ojqn ns ug PUMO 3Jopoaqi ouBauauíBa^ou ¡ap ¡a sa oaisBp bX oiu
•oiuiisa) uq BDod? b¡ ap sojaÍBiA sosojauínu so¡ uB^uano anb o¡ ¡bx *bu
-¡JB1 bdu^uiv Bpoj b BAisuajxa asjaaBq apand uaiq 'bjb¡j b¡ ap oj^ ¡b
9Xn¡jB anb BDiuB^uq uoiDBjSiuia b¡ b BjundB uoidbuutjb s;sa anbuny
6 • tBpuapaoojd ^sa ap soiuoun^sa^ so¡ sopoj isbo u^ia
-objsijbs uoo jBX^jqns ua¡ans anb BzuBj^n b oadoma BpiA ap
op^sa ¡a u^¡quiB) ouis umsaqoo Bqaaj^sa sun o¡os ou uauai^UBui
anb b¡ ap oj^uap 'pBpiunuioa ns ua asiBzi¡BuiEiBui b uapuai)
X [Bpo$ OAijdopB oipaui ¡b U9idb¡iiuisb ap o¡nu
un uBiauapiAa sasa¡8ui souojBjáiuiu} sodmS so¡ "„
anb 'sapBpapos SBjsa b uopejodjooui ns ua ((a^uai¡Bsajqos sbiu bj bz
-¡nb BoijsuapBJBO,, ouioa 'jE¡Byas Buad b¡ aaajaui 'o¡¡a aunnsqo o¡^
sa¡Bio^o soqoBdsap so¡ ap
X sauo¡Bs so¡ ap sByand sb¡ uojBanbuBjj a¡ 'Bu^Bd ajpBui ns ap oiSij
-sajd ¡a X BpBpouiooB uoiaisod ns 'sb^jb sasB¡o sb¡ ap ¡aAiu b 'pBpi¡i;soq
BpBjapoui Bun ap X sBjjnq ap oaijoui anj t&lt;s^[8ui ¡a,, 'saJB¡ndod sasB¡a
sb¡ ap ¡aAiu b anb oyaia sa uaiq ¡s *SB¡¡oua sapepaioos sb¡ ap a^sd
jod ajuBjSiuiui ¡a opfqo anj anb ap ozBqoaj ap ouauípuaj ¡a Bpipaui
jouaui ua uojaijjns SBUBauauíB sBXB¡d sb¡ b uojBqixiB anb sooiuBjuq
saiuBjSituui so¡ anb asjiaap apand SEoijsuapBjBo SBjsa b opiqaQ
a¡qBipiAua a^uaiuBDUBjj
ou opuena ^BpBSoqBsap Boiui^uooa u^pBn^s Bun ap uojbzoS '¡Bjau
-a8 o\ io¿ BjapBUBÉ u9pB^o¡dxa b¡ ap u9¡aBziujapoui b¡ ua u9pBdp¡)
-jsd BAispap Bun uojaun) 'a^uauuBjnDijJBd 'asuajB¡doij ojrquiB ¡a ug
'SBiJBipqouiuf SBsajduia X souBousq so^uaiunoa¡qBjsa ap o¡¡oxiBsap
¡8 sopB¡nauiA uoiaiAnjsa X JopB^jodxa X jopBjjodun oiajauíoa o^jb
¡a ua ajuauqBjuauíBpunj 'oiajauíoa ¡a ua uojb^pb uaiquiB^ ^ap 'sbu
•iui sb¡ ua 'SBiJBn^iod sBjqo sb¡ ua 'sooqqnd sopiAjas uB^pua^ anb sb¡
ua 'sa¡iJiBaojjaj ap SBJopna^suoo sBsajduia sb¡ ua (op 'sa^uaja3 'soj

ie

�32
"Cuando uno viene de ver en que condiciones de atraso y de
semi-barbarie se encuentran sumidos los puertos del Pacífico,
constituye una agradable sorpresa encontrar en medio de la
pampa el refinamiento de un salón londinense y los entreteni
mientos de una mansión de campo inglesa. No se podría en
contrar en otra parte un ejemplo más llamativo de la capacidad
que tienen los ingleses de transportar una porción de su patria
al corazón mismo del desierto. Véase, en efecto, lo que pasa en
la pampa de Tamarugal. El director de la oficina y sus emplea
dos, que son casi todos ingleses, están alojados en una casa
puesta a su disposición y mantenida por los individuos o la
Compañía a la que pertenece el establecimiento; allí, constitu
yen una familia más o menos numerosa, que comprende fre
cuentemente dos o tres mujeres y niños. Algunas de estas casas
están muy bien amuebladas, cuentan con luz eléctrica, están
provistas de todo el confort que puede desear un inglés exigen
te, y arregladas de tal forma que pueden ofrecer una encanta
dora hospitalidad a los visitantes que allí son siempre bienveni
dos. En el salón, las damas ejercen su dulce influencia como en
la madre patria; en la mesa, la comida es servida con una co
rrección enteramente inglesa; en los dormitorios, una colección
de novelas inglesas con la habitual encuademación en sólido
cartón y las conmovedoras ilustraciones que representan heroí
nas sentimentales, ofrecen un soporífero al huésped que per
nocta allí; periódicos ilustrados, revistas y el ubicuo htnch se
encuentran a disposición de quien los quiera leer. Si a M de
Maurier20, le tocara en suerte estar exilado en la pampa de
Tamarugal, encontraría allí aún más tipos y escenas para dibu
jar; ingleses aficionados a los deportes atléticos, vestidos con
ropas apropiadas; jovencitas que juegan al tennis vestidas con
pasmosa coquetería y atravesando como amazonas las llanuras
polvorientas para hacer visitas en los establecimientos vecinos.
Ciertamente, la vida está lejos de ser alegre en la pampa, y sin
embargo, estos ingleses llenos de salud y de voluntad que la
industria ha exilado, parecen perfectamente felices, sin duda
gracias en gran parte al delicioso ambiente en el que viven"2'.

El fenómeno que tan amenamente describe el viajero norteamericano
no es privativo de Chile. A todas partes donde fueron, los ingleses lie-

�\
B|p 3p
J839U9Z 8 U8J8ZU9U1O9 9nb 9p S9)UB SOU8 SOqOniU U8U8S8d X BUIJJDOp
BfpnbB ug ^pBuuoj opis Biqeq awa^iqp asBp v\ ap u^psiauaS ^un
BpO) Oi9¿ S0UOI3BU SBJ)S9nU 3p OnOJJ8S3p (9 U9 OJ9(ÜBJ)X9 (8)ldB3 (9p
(ddBd [9 jBuoijsano 8 opuBíten 'bdijijo s^ui pnqpB eun 9)dopB 'U9psz
-JUJBpOUI 8] 9p 89UOpOipBJ)UOO SB| BUI)U98iy B^ U9 98J8ZOqS9 8 UOJ8Z
•uaufoo opuBno '^^u^uíjousisoj ((opunui (9p B3iuBjuq uq^biui,, B( 9p
uoi^dops bi$3 9p S9^uduod\9 sdiBdpuud so^ 3p oun aaj oiusiuub^
*SB3IUB)Ijq S9UOI0n^)8UI SB^ U8J9 OJ3JqU!O8
1^ \.^Z3qB3 B^ uaiq JBpiouiB 9nb ÁBq 'oqo^q ojBjquios (9 ^^so mbs,,
:b|3jb^\ opu3JO[j ofip o( OUIO9 'o 'soiuBidBpB J9qes U9 eqB)S9 opo^
'SOS.19AUO9 SOA3nU SO[ 9p Bln8 |9 J9S 8iq9p U9inb X
opBiídsui Biqsq usinb 'ooupa^ ubj8 [9 bj$ qqui^ urepy
8{ 3p SOS3i8ojd SOJ 8 SOUJBSBdlUOOB X OSBJJB 3^UBZUo8j3A OJ)89nU J8U
-opuBqe soureiJ3nb is inbB gsjBDqdB Biqap 3ju3iubsozjoj 9nb 'Boiji^od
X L^1U10U033 BUUPOp 8UT) 9p 'SOldlOUUd 9p 9U9S 8UH 9p BJ3UJS3 U9P
-B3{{dB ?J 3p O^OJJ [3 BJ9 ByBpj^ UBJ^) 9p JOpU9(dS9 (9 9nb 3p U^IOO^A
-uoo auti^ Bun bijsixs soubdu3uibouiibi 83^u38iqp sodnj^ so| 113
'89UCM89I SB)S9 U9
ouisqeqdc^ pp uoisuBdx^ a^Buiuqnj bj Bied opBno^pB |8J
íi^ X oo^iiod ooiBui p 9nj 't4opuntu ^gp eoiuB^uq uddBun bj,, 9sjbui
U9 Opep Bq 3nb Or\ *SBUB3U3lUBOin)B| SBqB S9SBp SB{ 9p 8910)398
p U9 3^UBUIUIOp 3flJ 9nb 'S9S3|8UI BpiA 9p O|I|S9 |9 X BUIOipi
p sduoiDnq^sin sb{ jod uppeiiuipB Bun ^p 3^jBd suijoj o^a opox
3p OpOlU 3)83 3p SO)3ddse SOUnSfB JB)Ilin 9p -9)U9UI{B)U9UIBpunj
S9SBp SBJ 3p 9)JBd JOd— O3S9p p U9 OpBf9(^9J CHA 9S BpU9)Od
u^¿j8 B[ ap oi8i)S3Jd 1^ ji^as oziq ^s ByB)9jg ubj^ ap pjnqno epu^ny
-ui b¡ 'soqpqns sns uojbjj93U9 98 anb ua o)U9iuib(sib pp JBsad y
•pBpiAI)03(OD nS 3p OAI)BAUd
osn BiBd uoj9Xtu)suo3 anb SBisdiSi 9 sappos sqnp lsoiJ3)U3Ui33 'sap)
-|doq SO[ UOS OUISlAlSnfOX3 3)S9 9p O(UOUn)89X SapepqBUOI^BU SBJ)O
3p S3)UBJ&gt;^fU!3 X SOAI)BU SO[ B OpSp9A 9)U91U|B)O) ISB3 OjnDJtO Oq39J)S9
Un UOJBUSjqj X BUBUO)0I^\ BJJ9)Bf9ui BJ 3p U9¡DJOd BUn O8ISUOD UOJBA

�34
5) ^a presencia británica en el Uruguay2! bls
a) Comercio, inversiones e "imperio informal"12
Las relaciones entre Uruguay y Gran Bretaña en el siglo XIX
constituyen un buen ejemplo de la existencia del "imperio informal"
analizado por Gallagher y Robinson. La historia de las mismas puede
dividirse en tres etapas: 1) 1800-1850. Se remonta al esporádico
contacto que aparejó el comercio ilícito desarrollado por los comer
c^antes y navios ingleses en las postrimerías del período colonial, y
se continúa con la aventura militar inglesa que culminó en la ocupa
ción de Montevideo en 1807. Esta última marcó un salto cualitativo
en dichas relaciones ya que, aunque breve en términos de dominación
militar y política, tuvo sin embargo una influencia mucho más perdu
rable desde el punto de vista comercial, ya que permitió que la pro
ducción manufacturera inglesa pudiese acceder al mercado de la re
gión platense, despertando, a su vez, la avidez de los comerciantes lo
cales poit establecer nuevos lazos mercantiles. Al mismo tiempo, el
fraca ¡o de la expedición militar alimentó en Gran Bretaña la convic
ció^ de que el objetivo de su política para la región no debía ser ya
la obtención de una nueva zona coloreada de rojo en el mapa, sino la
apertura de un amplio mercado para su creciente producción manufac
turera, mientras las élites locales se ocupaban de gobernar, Inglaterra
explotaría los recursos naturales de la región, a cambio de derramar en
sus costas las mercacías que salían de sus abarrotadas fábricas.
Obviamente, este plan solo sería posible si estos países sacudían
el yugo español y lograban un mínimo de estabilidad política que ga
rantizara la regularidad del intercambio comercial. Pero la vida demos
tró que el mero hecho de conquistar la independencia no era suficien
te para asegurar la ansiada estabilidad: las dificultades internas del país
y la interferencia de otras potencias europeas amenazaron con hacer
naufragar los planes británicos para la región. Las esperanzas de los co
merciantes ingleses de que sus exportaciones al "hinterland" platense
alcanzarían un fantástico volumen, se vieron notoriamente defrauda
das. A juicio de ellos, la causa fundamental de este fracaso debía bus
carse en la inestabilidad política interna -concrétamete, en la acción
de 4tunos pocos jefes armados"2 3 cuya acción impedía cristalizar la
seguridad indispensable para el desarrollo económico de la región.

�i nuauístuju oiuass ^s oiquiBaajqij ja ojBduiB oXna b- (1981) Bl
ap Xag q ap upioBqojdB bj apuodsauoa opouad
I!
OAnu p svjnsij uis uppBjSaiui un BjBd sred
{1 JBjrédOjd 3p OpUB)BJ) 'SBUBSaOdU SBJIUBJB8 SBJ OJaíUBJ^XS JB)ldB3 |B
^pui.jq ud —ajuauípai '0)1x^ joXbui uis anbunB— uojbzjojs^ as e^
-od^ B^ ap soujacqo^ scq *ouo)BJO(dxa odij ap josj8au^ opio un '
B^^ ap utj ¡a ajqos 'uojbioiui soDiu^^uq sa^jidBa sol
uoisusdxa B( BJBd BiJBsaoau sauopipuoa sbj jbzi^ubjb^ ap ajqBiA
-iqysod Bo^un v\ 19 ua uojaiA anb 'si^d p ua sa^ua^sixa soaiUB^uq sasaja)
-ui soj ap oXods p piqpaj u9iquiB) anb '-uuiy^ Buiuiouap oj oiuodMou¡sjpuadun-qns,, ajsa ap Biouajsixa bi ppidojd aoi^o u8pjoj jg
*pao{ a)ua8iJip assp bj ap sa^aXn^u;
saiopas ap Bipduiis t\ A ajoj)jfuii{ ouadui{ pp BjapuBuy epuapuad
•ap B| 'sa¡B)uaiuBpunj sajBpd ouioo OAnj blusiui Bg "XBngnjfj [a ajqos
Biuouia8aq pniJiA eun jaajafa b uBijBAinba anb sauopipuoa jauoduu
^^iuuad a; seso^ ap B)OJjap B[ ua uppsdp^jBd eXno 'j{SBjg jod op^d
-nao an^ By^jajg ubj^ ap J68n¡ p 'opouad a isa ua ouioo isb ang
*oaiU98Bjojd 101 un jB8nf uBjjaqap soaiuBjuq sapiidea
to( anb n ua BDiuiouona u^isuedxa b| b op^noaps odjbui un opuapa^o
'BnuaAjos Bunu^uí sun uoa o{JBJisiuiiupB ap [a 'jiaap sa 'Bipuodsaojo^
^¿\ anb \^á^d p js^nf ap sauopipuoa ua uasaunjsa saiua^iiip sasep sbj
o)üB) BjsBq 'sied aisa ua op^isBuiap asjapmojduioo Biqap ou BqBpjg
ub.9 anb ap uppaiAUoa ft\ aoyjo u^pjog pp sousuopunj so[ ua uoj
•Biuauiíp tQf8l ^p BpBo^p B[ ua Bsa[8ui uopuaAjajui B| ap sopBqnsaj
sojSbiu sog '^9SI*OS81 (Z 'jajá as ajuauíjBjauaS anb o¡ ap ope^iu
-g sf^ui a^ueiseq 'oXen8BjBd op^aiauj p X esoaauo X poi^ip Bja U9pe8
•9abu ns anb bX 'BpBui^eun boiSbuj 3abj¡ 8[{anbB anj sajouajui sou soj
ap Bjr uadE e[ iu -sap/ip sBjjan^ ap opouad o8jbi un ap Bpin^as anj
p jod— bpbisub ubj Bapi^od pspgiqBisa b¡ oíbjj sBsog ap
9\ iu ;opBasap Bjaiqnq eyeiajg ubjq ouioo sbuojobjsijbs ubi
^od'uoianj ou sBpuanaasuoa SBXno 'apuBi^ Buan^ B[ ua Bsa[8
•ri| u^t^uaAiaiui bj oiua^B anb B| BAiioadsiad Bisa anj X 'aayjo 8i3Jog
p na líqBadurea íbiiuiis Xnuí uqiuido Bun isa^iuBOjam saiopas soi ap
OAi^rAiid anj ou anbojua ap jo.ua aisa 'o^iBquia uig oiJBJisouiap ap
9Í':Baua as Bijoisiq Bg -oiquiBajajuí pnbB ap sauoiaBiiuig sbj
-xa anb sv^ubd sv\ ap aiuBpoduii sbui b[ iu eaiun bj Bja ou

�36
tas tierras^ y la puesta en marcha de diversas instituciones bancarias
(en esta rama los capitales ingleses debutaron en Montevideo en

1863).
Pero el alto costo que tuvo para Uruguay esta experiencia de hege
monía brasileña —endeudamiento externo, crisis financieras favore
cidas por las maniobras del famoso Barón de Mauá, etc.- no se vio
compensado con la estabilidad política y social tan deseada. Poco a
poco el Brasil fue perdiendo el apoyo de algunos sectores de las clases
dirigentes y de los comerciantes extranjeros, que volvieron nuevamen
te sus miradas hacia Inglaterra.
El inicio de esta nueva etapa en las relaciones con Gran Bretaña
estuvo simbolizado por el hecho de que el último empréstito brasile
ño (1863) fue refinanciado en Londres como primer empréstito bri
tánico (1864). 3&gt; 1864-1890. ^íste período puede considerarse como
el del decisivo asentamiento del "imperio informal" británico en
nuestro país.
Los esfuerzos antes referidos, realizados por los gobernantes loca
les para atraer a los capitales extranjeros habían tenido un éxito mo
derado: se contratan los primeros empréstitos europeos, comienza la
implantación ferroviaria, se asiste a la construcción de obras y servi
cios públicos donde ya aparece la participación de capitales extranje
ros, entre los que se cuentan inversiones británicas, materializadas mu
chas de ellas al calor de la bancarrota financiera brasileña.
No obstante, hacía falta la presencia de otro factor para decidir
un vigoroso aflujo de capitales a estas orillas del Plata: la seguridad y
el orden. Las sucesivas guerras civiles habían dejado como saldo un
país anarquizado. Con el advenimiento del Militarismo y el consiguien
te fortalecimiento del poder del Estado, el capital inglés encontró
las garantías que había estado reclamando.
Los factores mencionados sirvieron de base a la etapa francamente
expansiva protagonizada por el capital inglés entre 1875 y 1890,
período en el cual nuestro país se integró definitivamente al mercado
mundial.
A partir de 1880 las inversiones británicas afluyeron en forma cre
ciente, alcanzando su nivel más alto entre 1885 y 1889.: mientras en
1875 las mismas bordeaban los 10:000.000 de libras, tan solo en la

�BXBn8run B,uuouooa B[ ap sooi3[Bjnau sojund so( 'opis ap saiuj
"(S3UOl|llU 09) O31X3J\ X
(sauogiui 69) [isBjg '(sauoijiiu 091 ?SE^) BumaSjv ua epeoipea b¡ jocÍ
a^uauíEjos 'BinjBg Boipuiv ap ojsaj [a ua BpBjadns opuais 'sBuijjajs^
sBjqi^ ap 000'000:8 sol ^qEapjoq XetiSíuq ua BoruB^uq [bjoj puiut
•ou u^ísjaAui B| 0681 u^ 's^^^di^j uoo opjanoB a(] XIX \^s pp sauij
ap XBn8niQ p ua sooiuB^ijq sasajajui soj ap uppBtuis B| Bja ibuo jbob^
-sap a;uauqBuxj Bsaia^ur sou 'opESBd oj^is iap BpBa^p sun^n v\ b ajuaui
-BaiSpjouojo opejooB 'oiprusa oj^anu ap bjsia ap o;und p apsaQ
IBuoidbu Boijqod Buaasa B[ ap sajopas so^ap
jod opB;uap oaiuipuoaa ouisqBuopBu pp sajBquia so^ jod ouioo
^sb -sopiun sopBjsg soi ^^uauqE^uaiuBpunj- sajopipduioo soAanu ap
spuasajd 2\ jod 'OAi)ue;sns o{ ua 'Boqdxa as s^[3ui osaaojpj [g
XX I^ís I9 opBJjua uaiq BjSBq soaiuB;uq sasaiajui so\ ap Bpuany
-ui B| oÍBq o soubui ua uojamSis BXBn^njn B^iuouoaa v\ ap sa^osaj
sa^uEíjodiui soun8[B anb bX P^ubíb} opBisBiuap buijoj ua asjBjajdjajuí
apand ou 'o^aequia uis 'O[[g s^d oj^sanu ua BoiuBjuq epuan^ui B{ ap
o^uaiuipaBDsap opa[ un b souii^sisb Bqaaj Buiiqn B^sa ap Ji^^d V
&gt;161 X ^16I 9^^U9 o^\2 s^ui pAiu [B as
-opuBSa^ 'sauoisjaAui sb^ ap ojuauínB p jod BpBzuapBJBo Bjsa *f 161 ^
3061 ^i\\id apua^xa as anb 'Bpun2as Bg -sisijo b^ ap sauoisnoaadaj sbj
-np sb| SBpBp 'sauoisjaAui sBsop^nBO ap o8an| X ojauíud uopoBJjaj ap
BdBja Bun sa anb X '3061 U9 9^uauiBpBuiixoidB euiuijaj X 0681 u9 BP
-luí as anb 'sun :sasBj sop ua asjipiAip apand XBn8njQ p ua oaiUBjuq
josjaAUi opp pp bóbp Bull^n B^sg &gt; 1610681 (p ^z'J '"I sasa[8ui
jod sopiSuip uos X S9[3ui [Ejid^a p jod soppaiqejsa opis uBq 'ajuaijjoa
Bn8B ap X sb8 ap o;uaiunoajsBqB p 'sanbip so^ 'soauBq so[ 'sbiaubj^ soi
'sapiJBDOjjaj sog SBsa[3ui soubui ua u^^sa siBd ajsa ua BpuEjjodun bu
-n8p uauai^ anb sapu^snpui SBsaaduia sb| sBpoj •"„ :isb -o¡in3jo oui
-i^i8a[ uoo- Biquosap oapua^uo^ ua saj^ui ajuB^uasajdaj [a {$%{ ua
anb pBpipai Bun jboo^sbjj oi2o\ ou 'pfajBdB ^idsBJj 3abj8 a^sa anb uop
-OBjpj B[ 'o^Bquia uis '2\2\¿ pp sBnuo sBquiB ua ajuauíBoijBiuEjp 91 j
-nojadaj anb '16-0681 U9 's^ipuog ap 'sjaqjojg 8uuBg bsbo b| ap sis
-uo B| jod opBjnsnBp a;uauiBosnjq anj U9isusdxa ap opopad ajsg
SBjq
•H 9P 000000:S3 9P SBlu sJB^ P U9 uojajpiAui as '4088l 9P

L

�38
eran controlados por los intereses británicos: bancos, comunicaciones,
ferrocarriles, empresas de transporte, el comercio de la carne, etc. A
esto debemos sumarle el volumen de la deuda externa del país con
Inglaterra -per cápita, la más alta de América del Sur- y el hecho de
que los bancos ingleses, además de ser responsables de gran parte de
tos billetes que circulaban en el país, controlaban buena parte del aho
rro nacional. Igualmente privilegiado era el situal de Gran Bretaña en
el comercio exterior uruguayo: la importación de productos manufac
turados ingleses figuraba a la cabeza de las importaciones uruguayas.
Por último, cabe preguntarse cuáles fueron los factores que favore
cieron este aflujo de capitales británicos hacia nuestro país. Dejando
de lado aquellos que tienen que ver con el desarrollo económico de la
metrópoli y que explican la necesidad de los capitales británicos de
buscar nuevas áreas de inversión, señalaremos tan solo dos variables
de carácter local: a) la falta de capitales nacionales dispuestos a asumir
el papel de promotores de la modernización: en su inmensa mayoría,
el capital nacional prefirió la inversión en tierras -favorecida por la
sorprendente valorización que las mismas experimentaron por esos
años- que daba buenos dividendos y que era un factor de primer or
den en e! ascenso social; y b) la ideología entusiastamente liberal de
los grupos dirigentes, que se esforzaron en limpiar de obstáculos el
camino de las inversiones extranjeras y que, al nivel de los más estre
chos círculos gubernamentales, fue de una inocultable (quizás "ver
gonzante ' no sea un término demasiado aventurado) proclividad a fa
vorecer la acción de los inversionistas cobijados bajo la bandera de la
victoriosa Albion.
Por lo general, la receptividad con que los gobernantes locales tra
mitaron los reclamos y deseos de los subditos de Su Majestad Británi
ca, hizo innecesarios otros expedientes más violentos, confor^ando
así una situación que resulta ejemplar del "status" de "imperio infor
mal".
A este respecto resulta muy ilustrativo el Informe que enviara al
Foreign Office el representante inglés en el Uruguay -GitTord Palgrave- al abandonar este destino diplomático en 1884. En el mismo ha
blaba de la "... disposición -que debo hacer la justicia de reconocer
a este Gobierno de que durante mi residencia aquí ha sido muy marca^

�seuioq.^, 'uos^aaf irenf "1103 ovtyi uBnf 4uaqc&gt;Bg as^ opjenpg
uifjiiS ojpunfaiv 's^q8nn opjeai^ 4qsB3 ptUB(]
b jb^io ouiapod soDtuBjuq sojapu^^a sopB3B)S9p s^iu Of ajiug
*B9it| B|S9
J9pU94dui9 BiBd SdUOlOipUOO SBUH|d9 U9 UBqBJ|UO3Ua 98 'Upt^^IOfd
^ca ap odij OAdnu p diqos soaiucpi soiuaitupouoo uoo X 'opjauioa (9
sopB|nuinoB 4s3|BjidB0 soun^|B 9p 'ayBd joXbui ni U9
oj^sanu ap BAipnpoid Bjnpnjya t\ U9 nupua) S8id
•uanoasuoa sbjub^ anb ouuo opsueS jap U9pB)UB[dun B| ua a^aiupi
•uaiuapunj ja;u9s oziq as -sau^iuap X sasaauBjj sojapus^a ap B| uoa
oiuní- ^puan^ui n$ -oXBn^run oj8b pp u^iOBziiuapoiu ap osaaojd |9
ua sajBjuauíBpunj sajopBj uoianj jopapuajdiua njuídsa X BisiiBjidna
pBp^Biuaui n u^jjb^ X uinip^ Jod Bpcipnjsa uaiq uv\ opis sq anb
^ 0981 9V ^p^o^p B[ ap jijjBd b BnonBsap as anb pjnj b^b asap BAanu
^sa ap etpjBtv^uKA v,\ uBJinji^suoa soaiuBjuq sojapuB^a so^ *odiuB9 |t
9181JIP as U9pBj8iiuu; b;s9 ap a^aXnjjui 9 a^ueyoduii s^ui jopat |9
'SBpnp b JB8n| ujs 'oja^ SBoqqnd sBjqo SBSJdAip ap u^taanj^uoa B| ua
uoiBdpiyad o s^[3ui ^^dBa p Jod SBpepunj sBsajduia saiuajajip ap ai
•uajj p iiojaiAn^a sasa¡8in sa)UBj8iunji sojiq uosui^uiox s^uíox uop
anj S918U1 a|UB*pjauioa opBOBjsap ojio íou^apiAaiuotu otojauíoo oqt
pp sajopapunj so[ ap oun oiuoo opBjapisuoa jas apand auoja^ pnuí
•B :opjawoa p uojBDipap as so^a ap sounSiy puopeu eaiuiouoaa
pepiAipe e[ ap sajopas sosjaAip ua uojsnpB SB|siuo8B|OJd sn^ bsoj
-aumu Xmu 4XBn8nJQ ua oooduiBi 4anj ou BoiuBjuq upiafijiíuiui B^
^Dn8rufl ¡9 ua soonwjuq sajuDjZi^ut so^ (q

Bisa ua ope^pajaB ojafuBjjxa ojisiui^ ojio un^uiu opej8o| eq
unSas 'anb b[ ap saJOABj ap sauoisaauoo o sapBiinayip b uopiqos
epidej sbui eun "„ opiuaiqo Biqeq 'sajBuosjad sopBiuoa aiueipaiu X
saaaA sepiiadaj jod 'uainb ap 'soiue^ pjaua^ pp osuaass p apsap op
-LunasuBJ) cduiaii p aiusjnp ouoiou a|uauiJB|nai|JBd opis eiqsq pp
-uasapjd opj| aya anb opuBDBisap '^/ "4/ -peisafe^ ns ap U9p83a|
B( ap sepBUBiua soaiuejuq soppqns X sasajajuí so| ap ojd ua sauoiaei
-uasajdaj se[ sepoi b ajuajj B^pdujis puopdaaxa Bun jbjisoui e -Bp

6í

�40
Salvo escasas excepciones, la regla fue que estos inmigrantes britá
nicos
"no se orientalizaran con facilidad / ... / Los frecuentes viajes
a Europa de los fundadores de estas familias /... / se comple
taban con el todavía más frecuente envío de los hijos a Ingla
terra, para recibir una educación que consideraban más ade
cuada a la dirección de las vastas empresas y establecimientos
que debían heredar".27

Ya nos habíamos referido a la particular capacidad de los ingleses de
llevar una porción de su patria consigo, de recrear su habitat donde
quiera que estuviesen. Uruguay no fue una excepción: Nahum y Ba
rran recuerdan el relato hecho por W.H. Hudson de aquellos "nostál
gicos ingleses" que "habían organizado con perros criollos una caza
del zorro a la usanza aristocrática británica en los campos del Río
Negro".29
Este esfuerzo por recrear un microclima anglosajón se vio reforza
do por las uniones matrimoniales entre miembros de estas familias.
También en el campo de los deportes y entretenimientos, los ingle
ses ostentaron un empecinado exclusivismo: el Montevideo Rowing,
club de regatas, fundado en 1872, sólo admitía a ingleses o hijos de
ingleses. Lo mismo ocurrió con los inicios del fútbol. Durante un cier
to tiempo estos deportes sólo los practicaron los extranjeros. Cuando
comenzaron a ser patrimonio popular "los miembros de la 'high life'
comenzaron a alejarse de él /se refiere al fútbol/ buscando nuevos
campos a su afán de exclusivismo".29

�-ubab sojirej j^atjdxa BjBd dAJis anb X sajBuoipuatu SBOijqndaj sbj uoo
ajjou jop U9^au uüjS bj ajjua sauoiaejaj sb[ ud oAtspap irej jadBd un
9&lt;iní anb— BUBauauíBajJou-oj^^uB pBprjBAU s^ ofdpuud o u9pBjap
-jsuoo ap odij oj^o jambjeno ajqos sajBpjaiuoo X soottupuoaa sasajajui
sns ap pBpuoud BjnjosqB Bf anj sasjBd sojsa Bp^q sopiufj sop^jsg
sol 3P Joua^va Bot;i;od B{ ap a^uB)Jodiui sbui Bai^spapejBa s^
o8anj pp BJjaix I e)SBq uBipua;xa as anb sB^a^ sb{
ajqos aiupuiiuop Bpuanyui ns jaaiafa b opBu^sap gqe^sa si^d ns anb
ap Bapi bi souBDuauíBa^ou sa^ua8ijrip so[ ap ajuaiu B| ua OAn;sa 'Bp
•uapuadapui b{ ap sojuauíoiu soj apsap bX anb asjpap apand [BjauaS
ug asjBpjoaaj apns ajuauípjauaS anb o\ ap sbjíb sbui ajuB^sBq ubj
-uouiaj as sBUBDuauíeaviou SBjsiuoisuBdxa s^apj sb^ anb jBpujo soujaa
-Bq aqap ou 'a^uau^uoo pp oiuiiuop p jod Buap[8ui uoo npduioo
b jBJ^ua ap sauopipuoo ua uoJBj^uooua as ou sopiun sopBjsg soj
SBpso^p sbuba ajuBjnp anb ap oqoaq ¡g Biouanyui ap buoz BAijBAüd
ouioo -opBpiooaj sa ouanq - UBqBjapisuoo saouojua apsap bX anb p
'ouBDijaiuBOiirdsiq o^r^jod ojajqBj ja ua SBzaid sns aju^uqiqBq biaoui
Byepj^ ubj^ ouíoo opaaj ap soua^ uoJBAjasqo sopiuf) sopB^sg so|
'ojuaiuoiu asa ug a^uaipuadapui ^pu bj b ubjobu Bouaiuv ^p sBjoyBd
-sa sBiuo(oa sb| anb ua ojuaiuoiu ouismi p apsap bX asjdAajd Bipod
pBpipAU sqaip anb ojjap sa uaiq is 'xx \^\^ \^V sBiauíud X XIX
o^^is pp sBpeoap sBun^n sb^ a^uBjnp 9^oxiBsap as anb ejsijBuaduii
-jajuí Bqonj bj ap BjjBjBq ap odurea anj eui^eg Bouauív anb ;sb sg
j^ pp jns p uBipuajxa as anb sBJja^ sbj ap oiuiuiop p ooiu
ug^\ \n jBjndsip ap Epe^iBaua b^ anj BUBOuauíBajJou Bpn^B jg
0€ttBisinbuoa Biaojaj,, e\ ap SB^siuoSBjojd so| uojan^ sopuiQ sopBjsg
soj 'Baiui^uoaa Biauapuadap bj o bpbuijb upioBuuuop bj jod osjno
•ap ns opoj ua BpBuSis 'Bin^Bg Bauauív ap ^ijojshj ajuaujns bj ug

SOIsrV3I^3WVOlsíUVl
S0QV^1M3W SOI 3C1 SOd N3 1HÓNVA VIDVWOldia VI

(II

�42
ees, repliegues y cambios de frente, de otro modo incomprensibles,
protagonizados por los Estados Unidos al sur de sus fronteras- no es
más que un corolario de la preocupación fundamental de su política
exterior, puesto que el objetivo final de dicha disputa no era otro que
la conquista de los mercados hispanoamericanos.
Al año siguiente de producirse el reconocimiento de la independen
cia de las repúblicas hispanoamericanas por parte de los Estados Uni
dos, el presidente de esta nación. James Monroe, formuló lo que ha
dado en llamarse la "Doctrina Monroe". Esta resume el pensamiento
de los proceres de la independencia norteamericana sobre política
exterior. Hamilton había querido lograr el aislamiento de la gran na
ción: los Estados Unidos debían mantener su independencia de toda
influencia extranjera y luchar contra todo lo que se opusiera a impo
ner su política sobre la parte Norte del continente. El propio Washing
ton, insistía en que los Estados Unidos debían mantener su indepen
dencia frente a la política europea.
La "Doctrina Monroe" surgió en una coyuntura muy especial: en
medio de la reacción legitimista patrocinada por la Santa Alianza en
la década de i 820' con el propósito de devolver a las metrópolis
europeas las colonias que el torrente independentista les había arreba
tado.
La "Doctri^a Monroe" está contenida en algunos parágrafos, fun
damentalmente en los Nos. 7. 48 y 49, del Mensaje anual enviado
por el Presidente Monroe al Congreso de los Estados Unidos, el 2 de

diciembre de 1S23.
Los pasajes más significativos del Mensaje expresaban:

*... La sinceridad y las amistosas relaciones que existen entre
los Estados Unidos y aquellas potencias /se refiere a las poten
cias que integran la Santa Alianza/, nos obligan a declarar que
consideraríamos peligrosa para nuestra paz y seguridad cual
quier tentativa hecha por ellas que se encamine a extender su
sistema en una porción de este hemisferio, sea la que fuere. No
hemos intervenido ni intervendremos en las colonias o depen
dencias de cua^quier potencia europea; pero cuando se trate

�anbiod ojja b uBiuodo ^s soyams sop^jsg so| :8J ua buibue&lt;j ap
ocaj8uo3 je Biauaisiss B| jod sopiuf] sopejsg soj ua epeyasns eiuaiu;
taiu^jod bj asapjanaaj) soyajns sasaiaiui soj osad joXbuj ap uojanj
opouad ajsa ua anb aiuapua sg ¡Bijojiijaj uorsuBdxa B| jod oznaj
•dbjbd as '\}\]J Exianj^) bj ap sauíj bjsbij ajjoa anb 'Bjaiuud bj :,0881 9P
Bpea^p^j ap sozuajuioa bjsbij saauojua asa apsap SBdBja sop Jin^uijsip
asopu^ipnd 'oaiiuouoaa ojjojjBsap ns uoa BpBjnauíA ajuaiuBpajip oa
•njsa BUBauaiuBa^iou jouaixa eaijijod b| 'Biauapuadapui ns apsa&lt;]
'oiuiuiop asa ejejndsip
sa| Biauajod bjjo anb jBiajoj b sojsandsip usqeisa ou anb X eiauan^ju;
ap euoz ns ouioa BinjBg Bauaiuv ^ ueqBjapisuoa sopiUQ sopejsg
soj anb Bu^^ag ubj{) b ji^dApB b uaiq sbui ouis 'SBUBauauíBouBdsiij
ssaijqndaa sbj ap Biauapuadapui bj bpb^ui iBAjasuoa b eiauBisui Biui^n
ua BqBjunde ou t4aojuojv ^uijpoq,, bpbuibji bj anb j^suad ojBsuas
sfiu aaajBd 'BUBauauíBoui^j bijojsiij aoijajsod bj ap znj bj e 'o^ag
'Bueauaui
-eouBdsiq Bjauapuadapur bj ap bi^ubjb8 bj uojanj X bzubjiv bjue bj
ap sBJopBjsinbuoaaj SBAi^uiaj sej uoiaunjap ^uoisjdA Bisa unSas 'aoj
ap SBjqBjBd sn^ sajouaui sBUBuuaq sbj ap Bjopajojd X BiJBpijos
ns ap oiuoiuijsaj ouioa 'sasjBd soisa b aiuajj aiuauíjiqeq bj
odns oiiBauauíBauou oprjsg ap ojuauíBUBdaQ p ^Bisijeiiadiui
-jaiui Bijanj bj ap osuai sbui oj na \X I^'S I^P sejauiud X XIX l^!s
jap sBpBaap SBiuiqn sbj ajuEjnp opoi ajqos tsujieg Bauaiuy b opad
•sai uoa sopuifj sop^isg soj ap jouajxa Baijijod B| ua saunuioa sbui
ap sopnd soj ap oun opis bij (4aojuo)^j nnupo^l.. b-j

u'4tsopiunsopBisgso|
niasq sajijsoij sauoiaisodsip ap uoiaeisajiuBui Bun ouioa ouis
sojiosou jod b)sia jas Ejj&gt;od ou souiisap sns Bjaueui Bun8|B
ap JiSiJip ap o sojjuuijdo ap OAipfqo ja uoa fiadojna Biauajod
Bun ap uojDuaAjajuí bj 'sopiuQ sopéisg soj ap ouiaiqo^ |d jod
saiuaipuadapui oiuoa sopiaouoaaj opis ubij 'soidiauíid soisnf
uoa opjanaB ap X uoiaBiapisuoa rjnpBiu ap sandsap anb X 4Bia
•uapuadapu; ns opiuaiuBiu X opBjrjaap ubXbij anb soujaiqo^ ap

�44
consideraban que concurrir significaba dar un aval a la independencia
de algunos países sobre los que tenían intenciones hegemónicas, tales
como Haití, Puerto Rico, etc. Más claro aún resulta lo dicho si pensa
mos en la anexión de Tejas por parte de los Estados Unidos, que apa
rejó una guerra con México en 1845, y que reportó al vencedor la
anexión de un riquísimo territorio muy apetecido por los sureños).
Pero, al finalizar la guerra civil, la diplomacia norteamericana va
a experimentar un cambio sustancial -y esta es la segunda etapa de
la que hablábamos-, directamente relacionado con el ocaso del ré
gimen esclavista y los comienzos de un pujante desarrollo industrial.
En este período, la necesidad de buscar mercados para una produc
ción manufacturera en constante ascenso, así como el temor a la
competencia que los productos provenientes de algunos países lati
noamericanos pudieran hacer a sus exportaciones en el mercado mun
dial, llevaron a los Estados Unidos a modelar una nueva política hacia
América Latina en la década de 1880'.
1) James G. Blaine en la Secretaría de Estado: la formulación orgáni
ca de una política norteamericana para la América Latina.
El gran impulsor de esta política fue James G. Blaine (1830-1893).
Cuando en 1881 llegó a la Secretaria de Estado durante la Presidencia
de Garfield hacía ya dos décadas que había hecho de la política el cen
tro de toda su existencia. Había integrado la Cámara de Representan
tes de Maine, su Estado natal, (1861-1862); y el Congreso de los Esta
dos Unidos (1862-1876); había sido Presidente de la Cámara de Re
presentantes (1869-1875) y Senador por el Estado de Maine (18761881), y desde 1876 hasta su muerte fue un serio rival para las nomi
naciones presidenciales del Partido Republicano.
Hacker y Kendrick, en breve semblanza del personaje que incluyen
en su obra ^The United States since 1865", expresan:
"Resulta un significativo comentario sobre aquella época el
hecho de que a pesar de que su nombre no puede asociarse a
ninguna resolución legislativa de alguna importancia o a nin
guna norma política, no importa cuan obvia fuera (excepto.

�tusjnp ^soub ojjsna ap sajaa jod i\\v B^aaauBuuad zaA
sg ap eijs^jaas bj b pjajoa auiBjg 'uosijjbh uoa oaag
'opBnpe O|
(ap'uasXnq^^uijajj 'opB)sg ap ouBpjaas OAanu {a 'sopiufl
sope^sg so[ ap ajuapisaig ouioa pjayjBQ b jn^^y -i^paans [B opu^na
'U9IDB1IAUI Bqaip opuBjda^B opB^sa^uoa uBiqBq bX S8UBauauiBoui)B|
cauopBu sBunS^B X saiuaipuodsajjoa sauopBjiAUi sb¡ op^sjna
opnisg ap ojuauiBjjBdaQ |g sopBOB^sap seiu so)sand soj ap oun
•nao aÍBiiiqjB p oueiua^ oXna ua X 'uo^iiiqsB^ ua BUBjqapa as anb
BUBOUaiUBUB^ BIDU3J3JUO3 BUn ap U9PB/I[B3J B[ S3DUOJU3 O3p| pBp
-ijco (Bj ug 'josuajap osoiopjB s^m ns auiujg ua OAnj -'jBpyas ap pBp
•fun^odo soiuajpuaj ouioa 'ssojapod sBiuap jod Biauan(ju{ Bun usup
•ua) sopiun sopB^sg soi pno p ua afBj^qjB- ajuauíjuoa pp jns pp sas
-ted soi 9J^ua sB^ndsip sbj JiiuiJip ejBd aÍBi^iqjB pp U9pn{os vr\
sbip ajjua jBJjiqje BJBd siBd ajsa ap sota
•yo so{ opuapaijo 'sBUBauauiBouyBi sauoia^u sbj ajjua uojBjpsns as
anb sopijjuoo soj sopo) ua sopiufj sopB)sg soj ap Biauanyui bj jyuas
jaaBij bjb¿Í 9}ua9ui sbj as 'osdBj aAajq asa a)UBjnQ BiJBjajaas eqaip ua
U9j)sa3 baijdb ns b uy osnd ppyJBO a)uapisajg pp opuisase ja opu^na
'ajquiaiAOu ap saui ja bjsbij oSjbo oqaip ua opuaiaauBuuad 'J881
ap ozjbui ua opBjsg ap BijB)ajaas ej b z^a BJauiud jod 98ajj auiejg
•..joXbui bu
-Buuaq,, ap pd^d ja BUBSnf a)JO{^ pp sjBd ubj8 ja apuop U9?un Bun
ua sopiufj sopB)sg soj uoa sasiBd sosa b jiun opuaiqap tsBadojna sau
sbj b a)Udij sBUBaijauiBoui)ej sauoiasu sbj ap pBpu8a)ui bj ap
Bun anb sblu o8jb jas Biqap ((aojuo^ Buu)aoQ,, bj anb Bq^s
•aadxa J^ ouioa 'X t(souBauauiB soj BJBd Bau^my,, ^p Bayijod ej j^nbe
uoa B,iUBduio3 ojjn^jo uoa BqBuiBjaojd oj X Xbj3 Xjua^ ap josaa
•ns un Bqejapisuoa as auiBjg 'Bu^sg Bau^my Biasq Boj^jod ns ug
Bai)jjod BJ3JJBD BpBSuOJOjd
ns ap ajqB3B)sap oSsbj oaiun ja uojaXn)i)suoa anb ssapi sbj b oujo)
ua auiBjg jod BpBSajdsap upiaaB bj anj jsna saauo)ua
C€\(soauBJodujd)uoa ns BJBd oaiojaq jappjBa un Biuaj auinjg
ap Bjn3y Bj (sBiiBaijauiBoui)Bj sauopsu sbj uoa sauoiaBjaj
sej ap o)uaiuiBijaoj)sa un JOAOiuojd ap oasap ns 'ajuauio|qisod

�46
pudo desarrollar con más comodidad los proyectos que había esbo
zado durante su corta gestión junto a Garfield. Debido a su impulso,
pues, es que en 1889 se instaló finalmente en Washington la Prime
ra Conferencia Panamericana, en la que actuó como Presidente.
Debemos decir, sin embargo, que si bien Freylinghuysen no hizo
realidad los proyectos de Blaine en torno a la Conferencia Panameri
cana, de su gestión data una iniciativa que se inspiraba directamente
en las ideas de Blaine, nos referimos a la Misión Comercial nortéame
ricana que recofrió las principales ciudades latinoamericanas en el año
1885.
2) La Misión Comercial de 1885.
Por una ley aprobada el 7 de julio de 1884, el Congreso de los Es
tados Unidos autorizó al Presidente de la nación a enviar una misión
a los países de América Central y Meridional, con el "objeto de pro
curar los medios más eficaces de consolidar las relaciones internacio
nales y comerciales" entre dichos países y los Estados Unidos. Tal lo
que expresaba la nota de presentación de los enviados norteamerica
nos ante el Gobierno del Perú y que llevaba la firma del Presidente
Arthur. De acuerdo con la misma fuente, habían sido designados para
integrar dicha misión George H. Sharpe, Thomas C. Reynald y Solón
C. Thacker.34 Sin embargo, hay que señalar que cuando la misión
arribó a Mon^evideo, y de acuerdo con las expresiones de la prensa
montevideana. estaba integrada además por William Eleroy Curtis,
redactor y p^opietario del diario "Inter-Ocean" de Chicago.35 Su
presencia es líe destacar puesto que es autor de un interesante libro
sobre las relaciones comerciales entre los Estados Unidos y América
Latina, que y hemos utilizado en este trabajo.
Los cometidos de esta Misión eran:
"1) Implantar comunicaciones por vapor, directas y regula
res.
2) Firmar tratados comerciales con derechos y concesiones
recíprocas.^

�-jaiqoS (dp oaoduie) 'souBauauíBauou sojuauuBauiBjd soj b u9isaqpB
ap sauopBJBjaap X sopiufj sopBjsg soj bidbij BijBduns ap sauopE^saj
•iubuj sb( b asad '^ 'Bu^uaSjy B| ua jBjaua8 ua Baqqnd U9juido b| jod
X oujaiqo8 [a jod uaiquiBj opjvrediuoa anj 'sa^uBjJodiin ub^ sopjanoB
ap U9pajauoa bj uojBajuBjd souBauauiBajjou so[ anb uoa Bpua^in B|
jod oXBn8tun oujaiqo8 ja ua opBOOAOjd jBjsapiu ¡g opijjBj X adioj
o^uajuí un '.osbobjj op[duioa un opis Biq^q U9isi^ B[ anb auuojuí ns
ua eqBuuijB opuBno U9ZBJ ap BiaajBa ou aABjS|Bj anb a^uapiAa sg
¿€\(BzaqBo B| b sopiuQ sopBjsg soi u0 BU
-BoijauiB [BjauaS u9iDBjapaj Bun ap BAipadsjad bj 'ajqisod sa is 'sa;uB
anb Bjouiaj sbui oqaaq Bq unB X 'BpBU opiuajqo Bq ou 'o^njosqB osbd
-bj^ un,, opis Biq^q 'XBn8njn p uoo J3A anb Biuaj anb oj ua 'U91SIIU
B| 'aABj^pg 'S^(8ui JopBÍBquia pp oíainf y "SBll9 Ud ouisBisn;ua jb{
-nai^ed unSuiu o^iBquia uis uojbj^oui ou 'sasa^oo 'sojubs ap sBjsand
-saj sBg 'SBjajouoD SBisandojd 9zipaj X soA¡píqo sns 9ajuB[d U91SIUI
bj apuop BpBAud Bjsuajiua Bun jBSnj oAn^ 'Bpiuioa bj b pBpuoua^sod
U03 'ajduiais ap sosinasip sonaBA soj uojEiquiBO as apuop '[bioijo
u^pdaaai Bun uoa ^inbasqo soj sojub aiuapisajg ja 'XBnSnjfj ug
JoqBj ns BpBzijBuy jod opuBp 'sjBd ns b osaiS
•91 ap uBuipBd apuop apsap 'jisbjq ja uoa oSanj X Bu^uaSjy bj uoa
oidoid oj jaaBq usqBauBjd 'siBd ojjsanu jbusia b pBpuoija^sod
*ajiq3 X njag 'jopBnag 'oaj^ o^ang 'Bqnj 'Bjanzaua^ '
•jopBAjB^ ub 'BjBuia^Bnf) 'oaix^j^ bX opBqsiA B^qsq U9jsi^ bj 'S881
ap ojunf ap sEip sojauíud soj ua 'oaptAa^uo^ e 9qujB opuBn^
•oaspuBjg ue X su^aj
-JO BAanjq 43JJO^ BAanj^ 'BiqdjapBjiqg 'ajoiuiqBg 'uo^sog ap sa^uBia
-jauíoo uoa uojB^siAajjua as U9jsiuio3 bj ap sojquiajui soj 'sopiufj sop
-sjsg soj JBÍap ap sajuB 'BpipnjB Bjqo bj ua siyn^ BjsayiuBui ^

SBUBauauíB p
-UBajatu ap sajopiuinsuoa soj e sajBjaqij soqpaja japaauo^ (9
•oqsodap ap sojau^npB sauaoBuijB X sBUBauaui
-Bajjou sajBiajaujoa sbsb3 ap o^uaiuipajqBjsa ja jod jB^ajg (^
•auuojiun Bpauoiu uoa jB^uau
-jUioa ouBauBq Buia^sis un ap U9PBjuBjduij bj b Japua¿ ^p
jB|nsuoa oíaiAjas ja ua sBJOÍaui X oj
-auBnpB uiLiajsis pp sBuuojaj X u^iaBaijijduiís bj jauodojg (&lt;¿

�48
no argentino obtuvo la Misión algún beneficio económico concreto.
Digamos por último que la Misión norteamericana, al finalizar sus
investigaciones, que se prolongaron por 14 meses en total, elevó al
Congreso de su país un informe. De acuerdo con el testimonio de
Curtis, dicha Comisión señalaba que los obstáculos que existían para
incrementar las relaciones comerciales entre Estados Unidos y los
países de América Central y América del Sur, eran los siguientes:
"1) el fracaso de los industriales y comerciantes de este país
/los Estados Unidos/ para comprender y atender las nece
sidades peculiares de este comercio, tanto en lo que tiene
que ver con la producción de mercaderías adecuadas a
los mercados, como en la preparación y embalaje de ta
les mercaderías para ser embarcadas.
2)El fracaso de los industriales y comerciantes de los Esta
dos Unidos en otorgar a sus clientes de la América Cen
tral y del Sur, los créditos que les brindan las casas euro
peas.^
3)La falta de facilidades en el servicio bancario que obliga
a realizar todas las transacciones comerciales a través de
los bancos de Londres, y a pagar sumas exorbitantes por
concepto de intereses y transacciones cambiarías.
4)La violación de las patentes y la falsificación de las mar
cas comerciales de los industriales norteamericanos, y la
fabricación en Europa de falsificaciones e imitaciones de
inferior calidad de las mercaderías norteamericanas con el
objeto de engañar al público.
5)La falta de un sistema común de pesos y medidas y de un
tipo de moneda uniforme.
6)Los enormes, y en muchos casos casi prohibitivos, im
puestos aplicados a las mercaderías importadas por la ma
yoría de los países de América Central y del Sur, los que,
en lo que tiene que ver con los productos propios de los
Estados Unidos, podrían ser suprimidos o considerable
mente reducidos por la concertación de concesiones re
cíprocas. De acuerdo con las instrucciones del Departa
mento de Estado, la Comisión inició la negociación de
tratados tendientes a obtener este fin con varios de los
gobiernos que visitó.

�souEauauíB
sopejsd so{ ap sojjand soj uoo JB|n3aj X ajuanaaij uopD?unuiO3 (
"BUB^
•uaure BJduenpe uoiun Bun ap u9PBuuqj bj b sajuaipuai sBpipa^ (^
pEpuadsojd X zBd bj JB^uauíqj b uspuai) anb sBpjpap^ (¡
:epuajdjuo3 B| b ojsandojd ouBiuaj [9 o^unfpB as 'sbuisiui sbj y
sou
-B9U9U1BOUIJB1 SOUJdiqo^ SO| B S9UO1DBJIAUI SB| UOJBSJnO 9S OyB 9S9 9p
Ol|nf ap \ (3 X BUE0U3UJEUB^ BIDU9J9JUO3 BJdlUIJd BJS9 JBDOAUO3 Oip
•pap sopiupj sopBjsg soj ap os9j3uo3 ¡a '8881 3P oXbui ap pz |g
"S881 ua ^UÍ^^l ^?i?lUV 9IJJO99J
9nb BUEDU31UB9U0U UpiSl^ B^ JOd SOUB9U9UIBOUl)B{ SOUJ9iqo8 SO|
b opBluas^jd uoisnosip ap oubiu9^ p ua BqBjnSij o^und ojs^ anb
•IUBJ SOUI9pJO99^{ Z9A BJ9lUUd JOd OpBJS^ 9p BIJB^9J998 eI
anb apsap 3uiB|g jod BpiAOiuojd opis BiqBq sbuboij9uib
B| SBpoj ap os3j8uo3 un jBzipaj ap Bap; B| 'BJBpjoaaj as 011103

6e

6881 3P BireauaiuBuej Biauajajuo3 eq (^

8e
•OJna sapAU sns ubzoS anb ap Bpu^jsiSB buisiui B| a o^ui
-JJSa OUISIIU p SEUBDU9U1B9JJOU SdJOdBA ap SB3UJ1 SB| B OpBU
-opjodojd Bq ou sopiufi sopBisg so[ ap oujaiqoS p anb ua oj
•s^ ap BsnBa B| asopuB|{Bq '.sajE^Saj X sopidBj uppBDiunuiOD X
ajJodsiiBJi ap soipaui ap BpuasnB bj Bja oubdu3uib ouajsiuiaq
p uoa opjaiuoa ojjsanu ua sBiauapijap sbi ap [BjuauíBpunj
uozbj bi anb 9Jjuoaua ojad 'sajouaui sojnaB^sqo soqanuj sojjo
ap Bpuais^a bi ajqos 91UJOJU? a 9jjqnasap U91SIU103 Bq
*a}jodsuBJ} ap soipaui ap bjjbj b| :piuauiBpunj ojnaBjsqo 13
so;j9nd soisa
B SBpEJJOduJl SBUapBDJdULl SB| dp On|BAB p BJBd OJSIlf X
aiujojrun opopui un ap bjjbj b| X 'sauopB)uauiB|8aj s9|bj
ap sBUB^un|OAUi sauoiaBjoiA jod sa^Bjiqjoqxa sauop
-11BS X SBqnui jauodmi ap BaijDBid bj 'puo;pija^ X |BJ^ua3
BDU9UIV ap sojjand so] ap soqaiuu ua SBjauBnpB sauop
•isodsip 'sa|BuopBjji sosBa soqamu ua X 'sBÍa|diuoa s^q (¿

�50
4)Disposiciones uniformes aduaneras para observarse en la im
portación y exportación así como pago de los derechos de im
puestos, avalúos de mercancías, facturación, preceptos de sani
dad y cuarentena.
5)Adopción de un sistema uniforme de pesas y medidas, protec
ción de derechos o privilegios de invención, marca de propiedad
literaria y extradición de criminales.
6)Adopción de moneda de plata de curso forzoso en las transac
ciones comerciales recíprocas a todos los ciudadanos de los Es
tados Unidos.
7)Convenio sobre un plan definitivo de arbitraje para las cuestio
nes, disputas y diferencias entre los Estados americanos y otros
Estados.
El primer país en comunicar su aceptación fue el gobierno argenti
no, luego el uruguayo, siendo Haití el último en hacerlo. Santo Do
mingo no contestó a la invitación y tampoco concurrió. En total fue
ron diecisiete las repúblicas representadas.
La Conferencia se instaló solemnemente en Washington el 2 de oc
tubre de 1889. En la sesión inaugural surgieron ya las primeras dife
rencias; al decir de Martí -atento observador del evento- "ya hubo es
grima".40
Los norteamericanos pidieron que Blaine, Secretario de Estado,
presidiese la Conferencia. Saenz Pefia, uno de los tres delegados argen
tinos,4 l se opuso y arrastró detrás suyo a los demás delegados 42. Mé
xico y Colombia debieron interceder; Blaine no formaba parte de la de
legación norteamericana y el Presidente de la Conferencia debía ser
uno de los delegados, argumentaron los opositores. Por último, Blaine
integró la delegación de su país y fue elegido Presidente.
Después de este primer encuentro el Congreso levantó sus sesiones
hasta el 18 de noviembre para permitir a los delegados participar en
una extensa gira por los Estados Unidos con que los había obsequiado
el gobierno de este país.
Poco después de instalarse regularmente la Conferencia, el delegado
de Uruguay, Alberto Nin, se retiró de la misma manifestando que obli
gaciones impostergables lo reclamaban. Desde ese momento,Uruguay
quedó sin representación.

�wi i.- ^pEiuaitn Bjq^q 'aiuauusspajd 'osajtfuo;) ais^) "6881 3P
a g^q( ^p oisoíte anua oap^aiuo^ ua opBzqeaj ^opBAu^ puop
oqaaja^ ap ouRauauíRprn; osaj8uo3 ja jod opefasuooe oj jeip
•nisa 9ppap epuajajuo3 R| 'opRAUd (RuopRUjaiut oqaaiap ^ euejai
ij pepaidojd 'sepipaut X sitsad 'saiuapd 'pspiuRS r epuajajai uo^
'RlRjd ap o ojo ap Rija*

miiuwaiap uw ojad [RuoiaRujaiin epauom

vun ap u^pRynas R( 9pjoae ai :|eiua^Rn9 ap apjoosip o^oa [a uoo op
anj uaiu^pip p 'sauofaRdijipoui sa(d;^pui ap oSan^ 'uy jo^
ecHjjjo B[ ua
9fun as Ru^ua^y *ep|d ap sajopnpojd saioX^iu soj u^ja anb
cp^p 'soijRiayauaq sajoXvui so| usuas anbjod uppBqojde m na sop^s
•aja)U| a)uaui{B)iA u^qB^a sop(Uf) sopejsg soj anb opuapip 'osuojiv
'ouanqa ope8app p jod jB^nf jauífid ua opBOBjH anj uaiun^ip ig
Bpuajajuo3 B| • ta^uapitB sasiBd o; sopo^ ua p^a] osin^ ap B)
-B)d ap puoiDBUjajuí Bpauoui sun asopu^ynaB 'ouBDuauíe aiu^u^uoo
p opo) BJBd Bijepuoiu u^tun R| ap o^aiiupaiqB^sa ¡a pfasuooy
'|Btiopeiua)U| Buv)auo|^ U91UQ
souang X oapiA3)uoj^ 'ojiauBf ap oi&gt;j 'sopiufi sopB^sg ap soi ^nd so|
opuaiun 'JodBA b u9pe8dARu ap sapnsuaunq sopid^j sopuias ja^ajq
-Bisa uBuaqap sBiyeduioo seqaiQ s^auq sbui o Bun opueuopuaAqns
'eiRjd (ap sBaqqnda^ sb| X |(sejg 'sopiufi sopejsg soj ajiua sajodBA
ap seaui| ap ciuaiuipa|qeisa p eqefasuoaB anb auuojuí un ojoqt^y
oai)up|)v p Jod U9iaeaiunuioa ajqos U91SIU103
SBDOJdpaj sefsiuaA ns jBJBdiuoa X OAijaadsaj
oisoo ns JBunjsa 'BjapepjdA uoisuaixa ns JBuiuijapp 'sa[qisod se ja se¡
jRipnisa BJBd (u^peu ep^a jod sojqiuaiui saj)) sojaiuaSui ap puop
•Btuaiui uoisiuioo Bun JBjquiou opuaiuodojd 'jB(nDiiJBd ua sopaXojd
so( ap ounáuiu iod ompui as ou ojad •(Biuauijuoa pjjeoojjaj un ap
notaanjisuoa B( oqojdBiouBauauíBjaiui (UJBoojjaj un ap u^ioanjjsuoa
B| BJBd saiua^sixa seisandojd sajj sb[ jeipnisa eiqap upisi 11103 B^S3
ap U91SIU103
:Biauajajuo3 ej ua
oqansaj X op^nasip O( 'sapjauaS s^ui soSsbj sns ua 'ejoqe

�52
puesta al panamericanismo alentado por los Estados Unidos, tratando
de alinear a los países latinoamericanos, tan íntimamente ligados a
Europa por lazos económicos, culturales y, por supuesto, también
políticos, para enfrentar los avances de la política norteamericana en
el sur del continente).
Comisión de Unión Aduanera.
El dictamen de la mayoría determinaba que la Unión Aduanera
era "... el libre cambio entre las naciones americanas de todos sus
productos naturales o manufacturados, lo cual es propiamente una
reciprocidad absoluta" 43. Pero la Comisión no dejaba de ver los
inconvenientes que tendría la aplicación de este sistema entre nacio
nes cuyos principales ingresos fiscales provenían de las rentas de
aduanas y señaló también que Estados Unidos debía abandonar, aun
que más no fuera parcialmente, su proteccionismo, para llevar a fe
liz término una iniciativa de este tipo. En definitiva, consideraba que
por el momento el librecambio era impracticable y terminaba reco
mendando a las naciones la realización de tratados parciales de reci
procidad comercial. Los delegados de Chile y de Argentina se opusie
ron al dictamen. Al realizarse la discusión del informe de la Comisión
en el seno de la Conferencia, Saenz Peña pronunció un importante
discurso. En él hizo el proceso de los tres principios presentados por
la Comisión: el Zollverein, el librecambio internacional y los tratados
de reciprocidad, realizando un fuerte ataque a los Estados Unidos.
Martí relato así las últimas palabras del discurso de Saenz Peña:
"Pero cuando el delegado argentino Saenz Peña dijo la frase
que es un es^andarte, y allí fue una barrera: 'Sea la América
para la Humanidad', todos como agradecidos, se pusieron de
pie, comprendieron lo que no se decía, y le tendieron las ma
nos".44
Lo que no se decía era que América Latina no estaba dispuesta a rom
per los lazos que tan estrechamente la unían a Europa, para caer en
brazos de la gran potencia del Norte.

�opgp jod 'sgjqod ugiq ubj^ sopiuajqo
•bubdu^lubub^ epudjajuo^ Bjguijjg bj oXnpuoo isy
st^ ^ap
SBJ9D9qBD Jod S9|OpU9lU9I 'SOUSBIU SO^lUlB 9p BJUnf B 9U1B{| Op
-8^89 9p BIJB)9J39S BJ 9Tlb SO[q9nd SOJ 9p BIUJ1J BJ BA9JJ OU OJ09/(
•Oíd jg X :bjb9 b bjbd 'Bidoad bsb^ ns U9 bjiui gnb 'Bj9^n^ X Bip
-jbojb Bpoj bjjuoo jns jgp sojq9nd soj 9p op^Xoíd un BqgmdB
8TDU9J9JUO9 BJ 'in^ [9p S9^U91JBD SOS9S 9p SOjqand SOJ BJBd
onjgdj^d jojnj pipid 9nb 'Bpugjgjuoo bj gp bijo;bdoauod bj
9p JOjnB J9 'XJ^ JOpBU9S J9p JB^U9UIJUO3 B^piB^JB BJ 9p Z9A Ug,,
jy *opBJ9ds9
sopiufj sopBjsg soj gnb oj jgs 9p oipniu Bqs^sip gju^iujBuy opsqojdB
opgXoid J3 -BUBjuin^) gp s^^Bqiug soj ofBq op^oijipoiu gjugiuBpunj
-ojd 9nj sopiufj sopBjsg soj jod opBjugsgjd jbuiSuo opgXojd jg sop
-lufj sopBjsg soj X BupugSjy ai^ug zbu9j Bq^nj Bun b gjuguiBAisnjoxg
isb9 ofnpgj gs 'U91S11U03 bj 9p ougs j9 ug jsSnj OAn) gnb gj^qgp jg
BDU91UV 8JBd BUBDIJ9U1B9POU BOl^lJod BJ B OP9dS9J UO3 BJDU9J9JUO3
B| 9p UO19E9UIJB BJ JBP9^9p BJBd OIJO^IUIJ9p JB^jnS9J B Bqi '0UBIU9J
jgp sojund sopo soj gp ounSuiu 011103 'sopBsgjg^i sbui uBqejsg sop
-1113 sopB^sg soj jBng jg ug jgnbE X Bpugj9juo3 bj gp uppBjgpjsuoo b
O^S9nd 9)UB)JodllU SBUI BUI9J (9 BJ9 9)S9 SBpnp B JBSnj Ul '0UB^IJ9UIB
jgp S9uoiobu gj^g sBjjgXgj sbj JiiuiJip BJBd gÍEjpqjv ap
ap opaXojd jg jBipnjsg gp bpb8jb^u9 bj gnj U9JSU1103 Bjsg
gp op^jBJ^) jiugugQ JBjsaugig ap 1101SIU103

�(6681 * 6881 ) VNLLV1 V3I^3WV N3 VNVD
-RI3NV31UON NOISNV3X3 VI V 31N3^3
O3ÜIA31NOW 3Q VS330NI VSN3^d V3 31^VJ VaiSÍH93S

�,, p JBoqqnd b pzudiuo^ spXsy^^ J^P uA JW 8¿8I ua 3n^
0$ uo^bsbobjj S3|3ui oaippusd un JBoqqnd jod sozjsnjsd sojjo
6^ 0UX3 |d jod BocyBdiuooe snj ou snb Bjnju^AB
't43unx UB3piA9}UO|y,, [3 9punj sjsabh sBiuoqi j^ 'oy^ 3S3 ug BS
-3{3ui Bn3U3( B{ U3 S3J3^3BJB3 SOJ JBU3pjO B BJ3IA(0A RXenSn
Bun 3nb BJBd 5981 oy^ (3 B^sBq JBJddsd snb euqeq 'bs3(3ui
-iuiop bj uoo o^unf ejdpdJBdesdp ,,jb)S uadq^no^,, |d 3nb ^p oSdng
g^ -Op|U3A3ldS3p J0P31 |B
U9isnjuo^ Bjidio ub3í3 ssuoisnj sepipd3J X S30B3nj s^uopijBdB snb bX
'S3UOlSlD3jd SBUnálB 4ezi(B3J 3qBD 'BIDU3J33X3 JOd IB^U3Uin3Op 3^U3HJ
ej)S3nu 9J3S dnb lo3piA3juo^ 3p bs3(8ui BsudJd bj b opddsdi uo^
¿^^ '1981 u^ ^Bpunj ouisiui ^ snb ssity
sou^ng 3p ..pjBpuB^s,, P nj jns pp B0U9tuv us s^suiBUBip 9P3J
-BdB 3nb s?[3ui ooipou^d jsunjd p dnb Bq^SdjSB oj|n8jo opBjnuiisipin
U03 BiquDss ^ dnb ud ojudiuoui [3 u^ soppdJBdBSdp bX 'bjbij bj
sp oiy {3 U3 S9(3ui us SO^UDS3 so3tp9(Jdd \z opi|siX3 UBiq^q 's^ouo^
-ud aps^p sopijjn^suBJ^ soyB Bpsps so( us 3nb Bqss^jdxd
P U3 BS3{8U( U9pBUlUJOp B[ 3p BJIUU3AB ZB8nj B| 3)UBjnp (¿08 I"9081)
o3ptA3juo^ U3 X^nuiqony Jod opBjips ',,jb^s uj^qjnos,, (3 snj 'jns
pp B3U9uiy B( Bpoj BJBd X 'BUdpui bjss U3 ojnjosqB oj^uoid ig
•BIJ
-BJ3JIJ BIJ3PU1 Ud BUJB^ 3jpB^M B[ dp 3JU31U[B^OJ OpUdipUdddp lS9|ipB0
-J3ui 3)U3uiBA¡snpx3 isbd soAipfqo UBinSssjdd 3)U3Ui)U03 3;sd U3 sopp
-sjqBjs^ sdS3[3ui so[ snb 3p oqo^q p Jod 'opmf ns b 'BqB^qdxs ss o^sg
9^'44BpuBjui ns us unB BJS3 BSd^ui Bsudjd B[ 3nb 3SJ[33p spdnd 'jn pp
Bouduiy sp SO31UB33O so^snd sdpdpuud so| ud opBzqi^n dpdiuBqdiuB
SdBuioipi ojjssnu 3nbunB,, snb BqB(BU3S (Bqqn^ pBqDij^ g¿8l U3

(\
S31N3QJ SV3 (I

�58
rican Review" que, más que un periódico de notici^s, era una revista
fundamentalmente literaria. Poco después de la muerte de su funda
dor, la publicación dejó de aparecer.
El lo. de marzo de 1886 S1 empezó a publicarse "The River Pía
te Times", fundado por Henry Castle Ayre, quien había colaborado
esporádicamente en la "South American Review". El periódico contó
desde sus inicios con una subvención del Gobierno de Tajes. Salía
una vez por semana, ocupándose fundamentalmente de problemas
comerciales y financieros. Su título se justificaba pues prestaba aten
ción no sólo a los asuntos uruguayos sino también a los sucesos que
ocurrían en la otra orilla del Río. El periódico estaba escrito más
para los lectores europeos que para los locales. En 1889 comenzó a
aparecer bisemanal.
El 7 de marzo de 1888 aparecía *The Express", fundado por Melville Hora. Su Director era Charles Gurney. Fue el primer periódico
en lengua inglesa que se publicó diariamente en el Uruguay, habiendo
gozado también de una subvención gubernamental. Sólo vivió tres
años. El 31 de marzo de 1890 desaparecía este diario que desde hacía
tiempo había quedado desamparado de toda ayuda gubernamental.
El Sr. W.H. Denstone, que había sido subdirector de "The Ex
press", tundo en 1889 (lo. de junio) "The Montevideo Independent",
contando con el fuerte apoyo del financista Edward Casey. El 12 de
julio de 1889 el Sr. Edward Casey compró el "River Píate Times"
-virtualmente muerto luego de que le fuera retirada la subvención
oficial- fusionándolo con el "Montevideo Independent" (cuya vida
"independiente" duró poco más de un mes) en un gran diario que con
servó el nombre del primero:" The River Píate Times". Su Director era
Henry Castíe Ayre y el Sub-director, W.H. Denstone. Además de su
número diario, el "River Píate Times" publicaba una edición sema
nal.
Al desaparecer "The Express", el "River Píate Times" pasó a ser
el único periódico inglés del Uruguay.
Cuando Mr. Casey abandonó el "River Píate Times", Denstone
adquirió todos los derechos (lo. de octubre de 1890), continuando
solo. Posteriormente, al plantearse un pleito por el nombre del diario,
Denstone le cambió el título por el de "The Montevideo Times"

�€ s ..BJanjB ap soo
•fisjpoijad soÍBqeu b japuajB BJBd odiuaf} f uiapB opuaiuaj 'oj
•aiunu ojos un asjBaqqnd ap opeíap eXeq anb uis X 'peptpaj ua
BpnXB Bun8uju uis opBaijqnd eq o\ auoisua^ j^ soye aiupA ap
fui ap opojjad un aiusjnp sand 'pipunui piooaj un sa a;uaui
-aiqsqojd anb oj ajasjjnqujB apang '8BOTji|od X seaiuipuoaa
•auo|iano ua bdi^ud n ap pBpuaauis X jo8?a ib X ajuaipuad
-apui ouoj ns b opiqap 'B3|jfuiy ^p Jns ^p s^(8u[ ouisipouad
ja ua osojuoq oisand un op[n8auoa Bq oofp^uad aisa 'uppsino
•jp X oqBuiBj ua oyanbad anbuny 'iBd p ua sop^saiajui sodiu
•fjuq saioiduasns so^ X -apuBiá Xniu ou biuo^oo Bun- p^p
•i^aoj bj ap sasaj8ui saiopaj so( jod opeisaid ja anb oXodB ojjo
u; X Bun8|B U9pdnjja)ui uis saauoiua apsap opBoqqnd asop
'auo^uaQ Jp^ ap upioaaijp B| o(Bq Q68I ua 9paiBdy,,
::oiipa ns b X ouBip [B opinf ajsa Bq^ojpap as pXop] ap uinqiy [a ua
'1161 U3 oapiAaiuo^ ap Bsa[8ui biuo|oo b¡ ap Bpuapaxa jod oiaaoA p
ua 91ujojsue.11 as 'pepinuiiuoD ns e sepsj^ 'opaja ug ((saui;x oapiA
•aiuo^^ aqi,, sa 'ofeqeii oJisanu ap sopaja so| e 'e^oduii sou sem anb
u^iaeaqqnd bj anb Jioap souiaqap ^sied oiisanu ua sf[3ui ouisipouad
p jod eptjjoa ayans B| ap ojepj opeyeSiqe apa jezipuij eie^
•opEijnsuoa
soiuaq anb '8061 U3 Bjeatjqnd ^nb OAaniq oyy ap oiuauiajdns osuaixa
p 'ouisiuiise asjeaeisap opuaiqap 'sauopejisnn uoo Jips e pzuauíoa
ouBUBiuas p ¡061 9P -n^i^d e 'osjndun ns e opiqaQ 'ouepidoid
ODiup oiuoa 9panb aiXy a^s^^ 'Xaujn^ js p Jaaa[iej p '0681 U3
^S'saauoiua apsap 9Ajasuoa anb ajquiou '&lt;tSAvafsj X|^aa^\
I9 '(6681-9II) aiuauuouaisod X (6681) ,,91 S^9N
p ojauiud jas e 9sed .ajquiou ap saaaA sop jeiquiea 9jqap oueueuias
p sepueisunajp sesjaAip jog 'jaaajede ap opefap ejqeq anb (&lt;sauifx
oapuaiuo^,, [ap [Bueuias U9^aipa B[ Jin^isns ejed tiSM3{q XenSnjQ,,
p uojBpunj ajXy a[}se^ Xjuajj X XaujnQ sajjeq^ Q681 9P S9UU V

pu
-Biuas u^pipa ns asjBoijqnd ap 9Íap S^ndsap oaog sapooj sosaans so;
e aiuampiuaiuepunj oueip [a asjeatpap jod opejdojde sbui eqejap
-isuoa 'pepiunyodo esa ua o^aidxa un8as 'anb ajquiou (068l"ll"S^)

�60
2) Otras fuentes.
Además de la prensa inglesa publicada en nuestro país durante el
período, hemos consultado otras publicaciones que entendimos po
dían aportarnos nuevos elementos de juicio en torno al tema. Entre
ellas: a) una serie de artículos publicados por el ^South American
Journal" -en el período 1888-1892- referentes a Uruguay, que se
encuentran microfilmados en el Departamento de Historia del Uru
guay de la Facultad de Humanidades y Ciencias. Como es sabido, el
^South American Journal" era, sin duda, la publicación más impor
tante que se editaba en ese entonces en Gran Bretaña, dedicada a los
asuntos sudamericanos. En sus páginas acogía frecuentemente artí
culos de la prensa inglesa de los países sudamericanos, siendo muy
grande su influencia en los medios inversores ingleses.
b)Número especial publicado el lo. de enero de 1908 por "The Uru
guay News". Este álbum brinda un panorama de los intereses britá
nicos, norteamericanos y alemanes en el Uruguay, en la primera dé
cada del Siglo XX, constituyendo una valiosa ayuda para un mejor
encuadre del tema y del período.

c)Similar utilidad nos brinda el álbum publicado por Reginald Lloyd
en 1912, "Impresiones de la República del Uruguay en el Siglo XX",
que ya hemos citado. Esta publicación, hermosamente editada e ilus
trada con estupendas fotografías, realiza un balance de lo alcanzado
por el Uruguay con un amplio destaque de la participación británica
en la vida del país.
Dejando de lado los materiales de origen inglés, debemos citar otras
fuentes a las que hemos acudido:
d)"Industria y Comercio". Este periódico, que se publicó desde 1898
hasta 1902 en forma bisemanal, ilustrado con hermosas fotografías,
estaba dedicado "al fomento del comercio, la industria y la produc
ción nacional", siendo su Director Martín Helguera. A través de sus
reportajes y artículos dedicados a las diferentes firmas de plaza, busca
mos detectar la posición relativa de los intereses ingleses, norteameri
canos, etc., en nuestro país.
e)Anuario Estadístico, publicado por la Dirección General de Estadís
tica. La versión periodística o literaria, cargada de subjetividad, debía
ser moderada por la objetividad de las cifras. Con este fui revisamos

�ajuanj Bipip ap sopiBj^xa sooysipBjsa scupeno so\ uBJByuooua as
a^sa Buduio3B anb i^^uaiunoop aoipuadB pp puy iv *oABn8
-mil joiiajxo oíaiaiuoo [a ua sopiU^ sopB^sg so^ ap X euBpja ubjq ap
bi iBJBduioo BjBd '(0061-9881) soaysipBjsa sojjBnuv so^

19

�62

II) LA PRENSA INGLESA Y LA PRIMERA CONFERENCIA
PANAMERICANA (1899)
En el momento en que se reali/o la Conferencia (2 de octubre de
1889-19 de abril de 1890) se editaban en Montevideo dos periódicos
en lengua inglesa: "The Express" y "The River Píate Times". ¿Cuál
fue su posición frente al evento?
I) Antes de la Conferencia.
En los meses previos a la instalación de la Conferencia fue "The
Express" el que más se ocupó del tema. En junio de 1889 S4 dedicó
un editorial a analizar el comercio con los Estados Unidos, señalando
que para que el proyectado congreso de naciones americanas tuviera
éxito, los Estados Unidos debían realizar algunas concesiones en ma
teria tarifaria. No tendría sentido hablar de estrechar las relaciones
comerciales y políticas entre las dos Américas mientras se establecían
mayores restricciones al comercio exterior. Y si, además de aumentar
el volumen del comercio, los Estados Unidos buscaban afianzar su in
fluencia política, nada podría favorecer más este objetivo que hacer
gala de ese espíritu de realizar concesiones de modo de hacer desapa
recer las naturales sospechas que albergaban los países latinoameri
canos. Y agregaba:
"Que existe t^l sospecha, el sentimiento de que los Estados
Unidos persignen con esta Conferencia ventajas puramente
egoístas, ninguna persona bien informada puede negarlo. Y
que van a Was^ington /los países latinoamericanos/ sin ningu
na simpatía por su próspero vecino y sin ninguna ansia de
transferir su comercio a los Estados Unidos, es igualmente evi
dente para aquellos que han vivido entre ellos".
Creían que no pocos de los países invitados concurrirían al Con
greso más por cortesía que para efectivamente negociar algo, llevando

�so| sopoj ua 3nb dp oqaaq p anb BqBpyas BjausnpB upiun bj ap Eiuaj
[e oujo) us :oijbui3J opsuoiDuaiu p jBzqBue e o^ani Bqese^ Bdojng
uod sauopaesuej) sej ap opmüdd ua SEueDuauiBaiJou sBiejsq seuapea
-jaui ap U9pEjjodiui B| jod opjaiuoa pnjDB pp euiai e| auas SBpipaui
sapj ap opBqnsaj oDiun p anb usipuajua sauatnb 4s3|edo| sopoSau
ap sajqiuoq so[ ajjua souBjuamoa opeaoAOjd Biqeq uoisnasip ap seui
•8j so¡ ajqos ^pepuuq uppBiujojuí B| anb eqesajdxa 9 sandsap sBip
tOQ (Buoioeuja)u; ojuaAa oqaip ua o|jBjuasajdaj bjbü u^q ojjaqiv
'¡q jb opBuSisap Biq^q XBnSnjf) pp oujaiqoS p anb ouisiuiisb opuBiu
-jojui a oijBiuaj p opuaiquasuBj) 'sBUBaijaiuepns sBDijqndaj sb[ ^
sopiiifi sopB^sg aj)ua sappjaiuoa sauopepj sbj JBiofaiu eja osaj8uo3
pp aiqisuajso oAipfqo p anb sajupa[ sns e a)uauiB)uiasns jbujojui b
ss S9UJ 9Sd 3P dZ e^P 13 'oiund p ajqos aAjanA oatpouad p
Bpuajajuo3 eI JBjapisuoa suaqap anb ouBiua) ojsand
-oíd p BjDouo^ as bX opusna '6881 3P oiso^b ua '
'((peppojdpaj ap souiuipj ua iBpjauioa ap uopuaun B| X
X Bzanbu joXbui ns ap bidubjou^i sbui 'JBÍasuoaB ap anb
odiuau oiusiui [B jBpnX^ ap bisub un 'soupaA sns ap sojunsB
so[ ua a^uaSqa^ui seui s^ja^i un 'eisauoD sbui
sbiu jBj^soiuap uBiqap sopiuf) sopBjsg soj -oqaaq UBiqBq ou saj
-ub anb bsoo - soupaA sns jod ajuauiBjapBpjaA asjesajajui a jBnps ap
buuoj Bi jBiquiBD ap u9pud^ui bj a^uauípaj Bi^sixa Bjoip anb sa \$
ttsai8u!,, ou
-is ouBDuauíBa^Jou eja ou BqBayipa sq as a)uaui|Bn)iqBq anb uod ajq
-uiou p X a^uEDijiuSisu; Biauanijui ns opuais sas^d soisa ua opBjuasB
uBiqeq as soueDuauiBa^ou soaod Xnui anb SBj^uauu "Día 'JodEA b uoid
-eS^abu ap sBauq UBqeiDUEuij 'sajijjBoojjaj ueiujisuod sasa[8ui sb;si]B)
-idBD so[ '.soaijbu so[ b so^paJD UEipaDuoo 'inb^ uBqeseD as X u^papE)
-sa as soadojna saiueiojauioD so| :Bdojng uod sasiBd sojsa ubi un anb
sapjnjBu sopauiA so| jBpyas b o8an| opuBSBd 'sBUBDijauíBayou sau
-qDuajui se{ ajqos sopaaj sns ooipqjad p Bqssajdxa isy
p BqBiunSajd '((¿o^ua;uii^uas a^sa uanbqdxa anb sajuapijns anb
sojuauiap uajsjxa ou? 'opo) ap s^ndsap '^,, soupaA ap sBidojd bi^
-aduiís X uoiDBjadooD ap anb u^iDBuuuop ap oasap un uod sbui opuEni
-de uequisa sopuif) sopnjsg so| anb ap O)uaiuii)uas p o^isuod sopo^

�64
puertos del continente americano se pagaran los mismos derechos de
importación, sería ventajoso para el comercio europeo, y especialmen
te para el británico. Con respecto al establecimiento de líneas directas
de navegación que unieran los puertos de los Estados Unidos con los
del resto de América, se mostraba partidario de ello, señalando la ur
gente necesidad de que la correspondencia entre ambas regiones
fuera más ágil.
Hasta aquí no encontraba que nada de los proyectado perjudicara
al comercio con Europa, por el contrario, creía que saldría benefi
ciado.
Con respecto a la adopción de un sistema general de pesas y me
didas, leyes sobre patentes, derechos de autor y marcas de fábrica,
consideraba que sería muy ventajoso, pero advertía sobre la extrema
dificultad de lograr un acuerdo sobre el primer punto. El proyecto de
establecimiento de una moneda de plata común tenía aspectos negati
vos y positivos. Entre los primeros se encontraba el hecho de que, con
toda seguridad, de aplicarse esta medida, se daría la tendencia de que
la pieza de plata vaya al país más rico, permaneciendo allí y cuando
la acumulación de moneda fuera muy grande en el país más rico, el
intercambio se volvería cada vez más desfavorable para los países más
pobres. No obstante, el comercio se vería enormemente facilitado con
el establecimiento de una moneda común sobre un área tan extensa.
Por último, se ocupaba del proyecto de arbitraje, al cual consideraba
realmente utópico.
Al final de este análisis, "The Express" señalaba que, en lo que te
nía que ver con el Uruguay, en el caso de que tales objetivos llegaran
a concretarse, solo podría salir beneficiado. El efecto que pudiera
tener el Congreso sobre el comercio europeo también sería positivo,
sosteniendo el periódico la tesis de que cuanto más aumente el volu
men del comercio más aumentan las ganancias del comercio, porque
el país se enriquece y tiene, por lo tanto, nuevas necesidades. Señala
ba, por último:
"Una competencia saludable favorece al comercio, y especial
mente en lo que tiene que ver con el intercambio de artícu
los y mercaderías "bonafide" 57. Las mercaderías baratas y
malas serán desplazadas del mercado y el precio será determi-

�:dfesed
un uoo jBuojipa ns BqBzijBinj ouBip jg qBjuauiíuoo edojng
X BjjajBj^uj ud Bipaons saj ouioo 'pooj Bujsnpui Bun uoo jtpdiuoo
dnb UBljpUO) OU SBUBOlJaiUBajJOU SBU9pB0J9lU SBJ 'BJBJ^ B| ap Oi^
(3 ug 'soireoijaiuBa^Jou sajBujsnpuj soj BJBd uB^sjxa mbB anb sapBp
-[jiqíSod SapUBjS SB{ e)U9nO U9 OpU9lU9^ U9iqUIB) OUIS 'S9SU9}BjdoiJ SOJ
-onpojd so| BJBd opBOjaui ajqísod un dp bjsia 9p ojund p ops^p 9ju9iu
-B[OS OpBJ9p¡SUO0 J9S Biq9p OU SOPIUf} SOpBJSg 501 UOO S9JBI0J9UIO0
SOUOlOBpJ SBl 9p BUI9^ \^ '4tS3UJTX 9JBJ^ J9AI^,, pp OlOinf B 'QJ9J
*os9j3uo3 ounxojd p U9 soXsn^njn X soutju^Sjb sopB^^pp soj
9p U9PU9JB B| 9SJBJJU90 Biqgp 9nb BJ9 O^Und 9JS9 9JqOS BJB^ B| 9p
oj^ p JBipn^ Biqgp ^nb so{ jod X nSBJ8 P uoo Ji^diuoo 9iqisod bjo
9nb soj U9 sopnpojd soj^o ubi jsix^ 9nb Bipu9^u9 ooippudd [g ^jbo 9p
S9UOlOB^iodX9 SBJ JOd SBpBZUBOp SBJJIO SB| SB^JB XnUI OpUdIS 'jBJOJ
B[ B ISBO UBqBZUBOp SOpiUfj SOpB)Sg BIOBl| S9UO10B}JOdX9
;uo) b¡ qojouioo 91S9 U9 uo9] pp 9^Bd Bg *opB0J9iu os
-OÍB^U9A 9}U9U19[q!UinS9id X UBJ$ Un SOpiUjg SOpBJSg S0| U9 UBIU9J SOU
-B0U91UB sopnpojd soj 9nb BqBjBy^s 'Bou^uíy ^p ojs^j ja biobij s^d
9S9 JOd SBpB^0dX9 SBU9pB0J9UI SBJ 9nb JOXBIU S909A ^/j X Z JOlBA
Un JOd SBIJ9pB0J9lU SOUB0IJ9UIB S9SIBd SOJ 9p OJS9J |9p UBiqiO9J SOp
-lUfj sopBjsg soj 9nb jBqojduioo 9p o89ng jns jsp Boijauíy X sopiufj
SOpBJSg 9JJU9 |BIOJ9UIOO OiqiUB0J9)UI J9p SEJjp SBJ BqBZIJBUB 'B10U3J
-ajuo^ Biuix^ud bj bjsia U9 opuaiua^ uaiquiB) X '0Q sandsap oooj
6SS9jB9jao ap jopnpojd ouioo bjbj^ bj ap o^^ ja Bjuaj anb
sopiufi sopejsg soj ap jbaij jBioua^od ap lapBjBO ja Bjju^noua as 'oij
-Bip ja BOBjsap sbiu anb X sopoS^u ap ajqiuoq opBjqmou ja jod SBpij
-J9A sauoiuido sbj 9j^ug *osaj8uoo oiuixpad jap bjsia ua Bjuano ua Xnuí
SBpiuaj jas uBiqap juijj j^ jap sauoioBiujijB s^g jBjjua^ eouamv
X JopBnog 'jisbjq b sBuapBOjaui ap BJOpBjJodxa X ouopsBjq oqonEO jap
BJOpBJJoduil [BdlOUIjd \4O3 pUB UUJj,, BlUJIJ E| 9p 9JUBj89JUI 'iUJjg
S9JJBIJ3 j j^ jod tl9qo|f) ^jo^ A\9(q 9ijx,, ouoij.nuBouou O0!p9iJ9d |F
SBpBZlJH9J S3UOlOBJB|09p O^U91UO0 gg SBJJ9 9p BJOUlUd BJ Ug "6019 J9p
i&gt;dnoo 9s sapBpjuniJodo sop ua ojos 'opaja ug osaj3uoo opBjoaX
-oíd jb uppu9jB Bood o)S9jd PjjBd ns jod .^jauíjx aiBfj J9Ai^,, jg
ttJOÍ9lU OJ JOd 9jdlU9IS OpBU

�66
"....Por nuestra parte, y hablando desde un punto de vista co
mercial, tenemos mucho que ganar con este acercamiento. La
ley fundamental del comercio ^comprar en el mercado más
barato y vender en el más caro- debía hacer sentir su peso
aquí como en otras partes y es esta ley, más que cualquier
tipo de sentimiento, la que conducirá a cualquier resultado
práctico los debates a desarrollarse en Washington." 61
Había elementos de carácter sentimental que serían sacrificados al
ampliarse estas relaciones. Parece obvio señalar que se trataba de los
vínculos afectivos que unían estos países a Europa.
2) Durante y después de la Conferencia.
El 2 de octubre de 1889, los delegados a la Primera Conferencia
Panamericana se reunían en el "salón diplomático" del Departamento
de Estado en Washington, para celebrar la sesión inaugural de dicho
Congreso. Escucharon allí la alocución de bienvenida pronunciada por
el Secretario de Estado, James G. Blaine, principal propulsor del
"nuevo panamericanismo". En la sesión inaugural se vota un receso
hasta el 18 de noviembre que tenía por objeto permitir a los delega
dos participar en una extensa gira por los Estados Unidos programada
por el Deoartemento de Estado. Los dos delegados argentinos no estu
vieron presentes en la sesión inaugural y tampoco tomaron parte en la
gira. La explicación de estas ausencias debe hallarse en las diferencias
que surgieron entre Argentina y los Estados Unidos por problemas de
procedimiento ya desde el primer encuentro, situación que se agudiza
rá en el transcurso de la Conferencia. El 18 de noviembre, finalizada la
gira destinada a deslumhrar a los delegados latinoamericanos con el
progreso del gran país del Norte, el Congreso reanudó sus sesiones,
enfrascándose en arduas discusiones sobre reglas y procedimientos.
Las delegaciones de Estados Unidos y Argentina protagonizaron conti
nuos altercados. Estas discusiones, de carácter realmente "preliminar",
ocuparon a la Conferencia hasta el 15 de enero de 1890. Recién a
partir de ese momento los delegados comenzaron a discutir sobre el
temario. A mediados del mes de marzo se inició la consideración en
sesión plenaria, de los informes de la comisión sobre unión aduanera,

�j ^lURpjaiuoo so[ anb ap otpaq p ua asjBjjuooua Biqap
uauinjOA joX^uj Bjuai ou souBouaiuB sasiBd so| X sopiu^ sopBisg soj
anu^ opjauíoo [a pno b^ jod uqzbi B| 'opiní ni y •souBouauíBpns
sasjRd sof ap sapBptsaoau sapaj sb[ ajqos sopiu^ sopsisg so{ ap sai
•ur'jpiauíoo so¡ b opuaXnJisin ,4aouBuig pus uodxq,, opuRzípaj RqBi
-a anh joqBj ?.\ iod uopobjsiirs ns opuRsajdxa RqB/uamo^ ;ijrvm
BirfjRi B^u^uiv uo sauopRpa sns ua sopiupi sopRis^
so{ jod BpBpuap^a 6B|pj X s^zanbBy sbj uo^ soisandBJUioa -iBOR^sap
8qRsajo^u| 9\ Bsai8u{ riuo[oo B^ ap ojaaoA p 'a^uaiuBiAqo 4anb bsoo- bu
•i\^] Rouauív ua Badoina Bpuasaad R{ ap soAi^sod sopadsR so| ur^Sjtis
sB(p ap anbjod sR(JRzipuR a^unsajoiui sa ojad sauopBJiBpap SBqoíp
BqB^uamoa ou op^ip 13 'l|q e9'SBURauauiBpn8 sRoijqpdaj 8B{ uoo oía
•iauíoo p jRiuaiunR BjBd opuB/jpaj uRqRisa as anb sozjanjsa so| b ou
-401 uo 'jjjo^ 8Aan(si u8 ^BnSnJf) pp jnsu93 '^ijb^ ?of Jod s^p^zipaj
sauopBJBpap 9(q[jDsuRJi ^.ssaidxg aqx,, 'uij ns b BqB8a[| bX sbjbs
•aiSuoa so{ ap rji8 r( opuBna ^6881 9P ^iquiatAOu ap sopBipaui y
Z9 tJnS I3P Bouatuy uoo oio
•jauíoo pp upioBqduiB B| b BpuRuodiui Rpiqap R¡ opuep Bqsisa as anb
Bjoip ouosiuiojd jas Bpajsd sauoioRposB sBisa ap ojnmj [3 ubio
-ajaui o( ouioo sopepunoas uBiias sauopBziuB8jo ssisa ap sozjanjsa soj
jns pp ROipuiy B{ Bpoi ua anb ap bzubijuoo ns BqBsajdxa X sauoped
-nj8R SRisa ap BpuBiJodun b^ Bqepuas ussajdxg aqx,, 'RuiiBq Rouduiy
ap opjauíoo p ua ajuBiJodiui sbui uopBdpiiJBd sun siBd asa b jRjn8
•asB b sBpBui^sap sauoiosioosB ap sopiufj sopBisg ua uoioruijoj r[ ap
oiis'xlojd b X u9pB|Bisui ns ap a^uam^is Rjp iv Bpuaaajuo3 bi ap 01
-ubi uo oíubi ap BqBdnoo as ,,ssajdxg aqx,, 'Bipaons ojsa
•opB(Bisui R^qBq as anb sasaui sps ap sbiu biorh BUBouaiuRURg
Rjauíug ri sauoisas sns BqBjnsnpo 0681 P (í^qB ap 61 1H
bX 'BjauBnpB uoiun B[ ap sojnjiisns 'pRpiooadioaj ap sopRjRjj soj ap
uoisnosin v,\ ap oai^oiu uoo RqRijuooua as anb ua oiuaiu'RouRisa jap
Bíouajajuo3 B^ b jbors BJBd sozjdnjsa sopBpouap UBZipaj sopiuf) sopBi
-sg so^ 'Bipaj Run^n Bisa ug pjqB ap ¿ p bisbij ozjrui ap 93 [a apsap
93uoycud as opaXojd ounqn aisa b oujoj ua soiuaiuiipaoojd ajqos
uoisnosip Bg rurpuoui U9iun bi ap Ruiaj |ap 'opjBi sbui sb;p soood X

¿9

�68
canos habían demostrado tener poca fe en estos pueblos, actitud no
compartida, por cierto, por sus colegas ingleses, alemanes o franceses.
Estaban tan mal informados que creían que los latinoamericanos
eran seres semisalvajes, mezcla de sangre española, india y negra.
Por otra parte, nada o casi nada habían hecho los norteamericanos
para desarrollar las riquezas de los países sudamericanos; Inglaterra,
Alemania y Francia, en cambio, habían realizado inversiones muy
importantes, habían prestado dinero a estos países, desarrollado sus
recursos, etc. Y, como los sudamericanos no son ingratos -señalaba
Martí habían aprendido a no temer nada de los países europeos y a
agradecer las múltiples ventajas con que se benefician al estar en con
tacto con ellos. Sin embargo, los sentimientos de estas repúblicas ha
cia los Estados Unidos eran muy favorables, considerándolos como la
República Madre. Este sentimiento favorecería un gran aumento del
comercio si los Estados Unidos estuvieran en condiciones de otorgar
a los importadores sudamericanos las mismas facilidades que les brin
daban los países europeos. Y, para que no quedaran dudas sobre este
punto, Martí expresaba: "Como es natural, los sentimientos no harán
que un hombre compre mercancías inferiores a un precio mayor cuan
do puede obtener de mejor calidad y a un precio menor. Sería absurdo
esperarlo."
Pero lo que resulta realmente sorprendente son las afirmaciones
que a renglón seguido hacía Martí:
"Me ha molestado mucho ver que algunos periódicos y unos
pocos individuos, han estado tratando de alarmar a las repúbli
cas sudamericanas con la idea de que los Estados Unidos tra
tan de obligarías a comerciar con este país por ser su mercado
natural y aludiendo más o menos vagamente a ciertos ocultos
designios en el comercio de los Estados Unidos en contra de
la independencia comercial de estas repúblicas. Esto es entera
mente falso y el único efecto que puede tener, si llegara a ser
creído por la generalidad de los sudamericanos, sería destruir la
simpatía hacia los Estados Unidos de que hablé anteriormente,
y si se produjera un cambio semejante ya no habría esperanzas
de incrementar el comercio".

�p^ q[o 'Buijua8jy Bai|qnda&gt;| bj ap
ap souBauauíBouBdsiq so| b uauodojd aiuatupaj anb oj
•qod B/iuouoaa bj ap saAa^ sb| uoa opjanae ap ouisiui s jod
aiuauíajqq B|jojjBsap as anb— opjaiuoa ns iR||ojjBsap ap
A -BzBuauíB aipBu anb- SBueagqndaj sauopumsui sns uoa
(BuopBu epuapuadapui ns jbzijubje^ ap oixapjd ja ofeg
-soueauaiuB sasind saiuRisaj so| ap ojuníuoa p
anb 'aiuauíBDiuiouoaa Á mi\\ui 'eaij^jod sajjanj sbiu 'ojos js
jod 'uos anb auou pp sopris^ so| ap oqaaAOjd ua oijadiu| os
-uauíui d\sd opuBjo[dxa A opunui pp ojsaj jb osaaae p opuaiq
-iqojd 'oja)ua a)uaui)uoa un opuBuiiuop 'Bpuajod pso|oa ejos
Bun anb sbiu 'opaja ua 'Buqeq ou 'BpBUB^ bjsbij o8anj pp bjj
-aix ap sauijuoa soj apsaQ eiuoiuaítaq ns oppajqBisa SEzinb
uBuq^q a)jou pp souBauaiuB-oj^uB so| pna B| ajqos buije^ b^ij
-91UV Bpoi ap spuapuadapui B| BUBjaaje 'asjBzipaj v. bjb^oji
/souBauaiuepns sasiBd so| ap sBjauBnpe sbjijbj sb| ap upia^a
-yiun ap R^sandoíd B| e ajaijaj as/ ajuBlauias opaAoíd un &gt;s,.
:jouaj a isa ap saí^sed ciuajuoa u^ijsana U^ opaiuB p anb Biuana ua
opuaiuai 'osajguoa p aaqos sauoundo sns ap BAijBJisn|i jas ap BÍap ou
tiopdijasueji eqaip 'oiJBiuautoa unSuiu Bq^Saj^B ou oueapiAaiuoui oa
-ipouad p anbuny BUBauauiBue^ epuajajuoj Bjauíu^ Bisa jbziub^
-jo [B opBjsg ap oiuauíBiJBdaQ pp soiu^^sap sojapBpjdA so| UBJd sa|
-BiiD opiiBiaunuap sopiuQ sopeisg so| b anbBie auanj un cqBzi|eaj as
apuop ,^p|BJ3H buibub^,, pp opaiije un sBuiunjoa sns ua ofnpojdaj
i^ssajdxg aqx,, 'ojuauuipaaojd ajqos sapqap sonpjB ua BpeasBjj
-ua ^qej[eq as Bpuajajuo^ bj sejiuaiiu 'ajquiaiaip ap sozuaiuioa y
' s9 osaj^uoj aisa jbdoauod jb sopiufj sopsisg so| ap sauopuaiui
sejapspjdA sbj e oujoi ua sajoiuai sns BqBqnao ou ousqna Biouied
p apuop sopiupj sopBisg so| ua jBsuodsajjoa ns ap so|naiM^ sos
-ojauinu 9aqqnd ouriuaájB oijeip p oueaijauíBUB^ osajSuo^ pp osjna
p aiuBJnp 'opaja ug sajiy souang ap (kuppB(q sg,, oijmp |a ua
ipep^ oiuauíoui oiusjui asa jod anb sauoiuido sr| uod uop
•aipBJiuoa ua jBJiua uaaajsd -eAiiBayuíSis scuiap jod BjaiiBiu ap saaaA
SBun^p sB|opuBuuojap 'opBisuaJiua ns ap sauopiuepap sb| t4uBiiuB,,
seisipoijad so^ safe}jodaj ap odij ajsa ua anb |RniiqRq sa anbjod
ise soiupap o| A sBjaExa UBjanj ujit^¡ ap sauojaiíjR|aap siusa ^

69

�70
Ecuador, Perú, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia, y también
a las dos repúblicas federadas de América Central, es la abdica
ción de sus más legitimas aspiraciones. Es la renuncia a desa
rrollar su nacionalidad de acuerdo con sus propias ideas. Es,
en una palabra, el suicidio de la raza latina".66
Hasta marzo de 1890 "The Express" no se volvió a ocupar del Con
greso. Para ese entonces ya era para todos evidente su fracaso. Desde
el punto de vista de las realizaciones, nada realmente significativo sal
dría de sus deliberaciones y el diario no dejó de señalarlo. Al fracaso
del proyecto sobre unión aduanera dedicó su editorial del día 21 de
marzo, mientras que el 30 de ese mismo mes se ocupó del citado pro
yecto. En este su último editorial -el diario dejó de aparecer al día
siguiente- se hacía eco de las afirmaciones del "South American
Journal". El periódico inglés señalaba que
"está claro ahora que ningún resultado práctico resultaría de
la prolongación de este Congreso y los delegados sudameri
canos están comenzando a preguntarse por qué razón los reu
nió Mr. Blaine cuando, al parecer, no tenía ningún plan de ac
ción definido".
Digamos finalmente que en el período previo a la instalación de la
Conferencia y hasta poco después de su apertura, la posición de "The
Express" fue de una expectativa no muy entusiasta. Posteriormente,
cuando ya era evidente el fracaso de la Conferencia, comenzaron a
aparecer en el periódico opiniones claramente opuestas y aún fuertes
críticas que, aunque muchas de ellas provenientes de otras fuentes,
eran seguramente compartidas por el periódico montevideano.
En "The River Píate Times" encontramos muchas referencias a la
Conferencia durante y después de su realización; pero la mayor parte
de ellas provienen del corresponsal en Londres ("London Letter"),
del "South American Journal" o de algún diario norteamericano. No
obstante, trataremos de sacar algunas conclusiones.
Mientras los delegados paseaban por los Estados Unidos, "The Ri
ver Píate Times" publicó el discurso pronunciado por el nuevo Minis
tro norteamericano en el Uruguay, George Maney, al entregar sus car-

�cr¿^w ap oj ja opuefij u^poui un 9iuasajd oX^n^tun opBftajap jg
u,,saipuog
ua sajBpijo sapBpijiqBsuodsaj sns Bjuana ua opuaruaj 'ajqísod
Bjanj oiuoa odiuarj ojubj XBn^njfj ap opeSajap ouioa ojsand
ns ua jaaauBuuad jaqap ns 9japTsuoa anb ojad 'osaj^uo^ ^ap
sauoiaBiaqiiap sv\ ap oaip^ad opB^nsaj unSuiu Bijpua^qo as ou
anb Jiqiajad b 92uauioa sojuaiuiipaaojd sojaunjd so| apsap "„
anb i[|B Bqesajdxa uifsj •biusiiu
bí ap &lt;;aj^qap so( ua jBdiai^nd ap o8an| sajpuog b osai^aj ns b 'sp
-uajajuc&gt;3 bi b XBn8njf) ^p opE^a^ap X ByB^ajg ubj^ ua oXBnSnjn jop
-BÍsquia 'uí^ o^jaqiv "J(I {a ^od ,tjBUjnof UBoijauív ipnos,, i^ s^pBnj
-saja sauopBJBpap sb^ ^jqs ap SBjp soiaiuiid so[ ua 9oqqnd ltsaunx
aqxM 'a^uBtusBisnjua oood ub^ aouBpq a^sa
0 *4toyanui ajuauíjBJoui,, JB^sa
osaj8uo3 \9 anb BqBaipui aiuanj Btustuí b^ 'ozibui ap sopBipaiu y
9 'BjauBnpB uqiun ajqos opaXojd pp
&lt;tovjaiuiipuni|,, p ua souijua^iB sopB^app so[ ap JoqB¡ bj opueaBjsap
J'"l .oasBij, opiduioa un 'afipajd
ouioa 'jas pqnsaj uoj8uiqsB^ ap oBuauaury ub¿ osaj8uo3 p,,
:Bq
asuauípuoi jBsuodsajioa [a 0681 9P ojajqaj ap saui pp sau^ y
g9 "tísaíuapisajdaaiA sosj^Aip
so^ ap sauopunj sbj opuaiinasip Bjoip uBj^uanaua as sopBSapp
soi anb X SBpBftj bX UB^a o^uaiunpaoojd ap sB|8aj sbj anb opis
Bq oiuaiuoiu p B^sBq osai8uo3 pp paj opBqnsaj oaiun ja,,
anb UBqsaipui 'ajquiapip ap sozuaiuioa b oijbjp jap jbs
-uodsauoa ja sajpuog apsap sqBiAua anb sBiaijou sbj 'a^jBd ns joj
L9 -ep
•uajajuo^ bj jb7(ub8jo jb s^d ns ap sauopuapi sbj ajqos sspBsajdxa
SBpB|3A souaui o sbui sauopBsnaB sbj jijuaiusap BqBjnaojd oua^jou
oaipiuojdip ja jBno ja ua 'Boijqnda^ bj ap ajuapisajg jb sappuapajo sbj

!¿

�72
como fecha de clausura, moción que no prosperó. "Pero -agregaba
Nin- no demorará mucho más; no hay vida en él". ¿Porqué se había
empantanado el Congreso sin dar a luz resoluciones verdaderamente
significativas? Nin contestaba:
"Si los Estados Unidos desean establecer relaciones más estre
chas con los países sudamericanos, deberían estar dispuestos
a hacer algunas concesiones para obtener ventajas que parecen
desear tan ansiosamente. Son ellos, y no nuestros países, los
que ponen obstáculos."
Con posterioridad a este artículo, todo lo que el "River Píate Times"
publica en torno a la Primera Conferencia Panamericana, incluye el
término "fracaso". Así, el 20 de abril de 1890 -bajo el título de "El
fracaso panamericano"- transcribe un artículo del "New York
World" donde podía leerse:
"El Congreso Panamericno ha arribado a una conclusión en el
único tema de importancia que debía considerar. Ha decidido
que será imposible establecer ningún tratado comercial con un
país que construye a su alrededor una verdadera muralla china
como lo es nuestro sistema tarifario /.../ Es imposible com
prender como cualquier hombre sensato podría haber espera
do un resultado diferente" 72
El corresponsal londinense -que desde el principio se había mostrado
muy poco entusiasta frente al evento- escribía a fines de mayo, no
sin cierta satisfacción:
"El Congreso Panamericano ha finalizado por fin, y sus resulta
dos pueden resumirse en una palabra. 'FRACASO'."73
Por último, y seguramente para que sus lectores no albergaran ninguna
duda sobre los verdaderos resultados de la Conferencia, el "River Pía
te Times" citaba en su apoyo al "South American Journal":
"Dudamos que los resultados obtenidos puedan mirarse justa
mente como proporcionados con las grandes esperanzas alenta-

�sopiuf) sopejsg soj ap oiusiuopaajojd
OAisaaxa jb ajj^d ubj8 ua osbobjj a^sa JBoipnfpe asopuaiqap 'op^sBa
•bjj Btqeq ouBauaiuBouijB| opjautoa ja jBjnjdBo ap sopiuf) sopBjsq
so^ ^P ^Ai^Bjuai ^i anb -uoiaaBjsuBS uis ou- opuB|Buas 'osajguo^
(ap joqe[ B( ajqos sboi^ud sb^ uojai^^oaaj sButSpd sns 'a^uaiujotiajsoj
•soptuf) sopeisg ap opBaaaiu (ap BjnuadB bj ^enáruQ eand supua) anb
sap^pipqisod sbj ajqos uppua^B bj oiue^ ttsatuix ^\p,\¿ jaAi^,, (a epuaj
-ajuo3 B( ap uoi^B(B^sui bj b oíAaid opouad [a ua anb JB|Buas e soujbj
soiuapod 'soiuauodsip anb ap (Bua^ui osBosa (a a}UB^sqo ojq
,^somBsuad o|
"N *cPunW OAan{sj (ap (Bpiaiuoo uoiun ap oyans (a JBd a^ua^
-odun a opeluajjap sbiu [Buij un 3sjbuii?buii apand ou, anb aaip
'Buiaj ajsa ap oipn^sa (b opnoipap ojno^jB a^ua^i|d(Uf un ua 'as
-u?uipuo( oui^njBui B^ajoa ufj Bso^xa ops eq ou 'sopiufl sop
-Bjsg so( ap opyauaq OA¡snpxa BJBd ouEauauíBoui^Bj opjaiuoa
(a .JEjnuiBD ap BAijB^uaj Bjsa 'inbire^ ^suajd bj ap opipajaA aui
-lUBun ajuaureaipBjd ja souiB^daoB is X /•/ ajuauqBuiSuo s^p

U

�74

III) EL PERRO DEL HORTELANO.74 bis
En el presente capítulo analizaremos la posición de la prensa in
glesa de Montevideo s en torno a la intervención de los Estados Uni
dos en la política latinoamericana. Comenzaremos por plantear el
problema de la intervención extranjera en América del Sur en gene
ral para analizar luego su posición frente a la intervención de los
Estados Unidos y de los países europeos en particular.
1) La necesidad de la intervención. Su justificación.
El "Montevideo Times" mantuvo durante todo el período estudia
do una clara posición intervencionista, que puede resumirse así: que
intervengan los Estados Unidos o que intervenga Inglaterra, pero
¡que intervenga alguien en América del Sur! Esta posición se basaba
en la convicción del profundo fracaso del experimento republicano
en esta parte del continente americano y en la necesidad de imponer
el orden y el respeto a los compromisos financieros contraídos, en
estas repúblicas sumidas en el caos. Para sustentar su posición mane
jaba una serie de argumentos, a saber:
a) el derecho a intervenir por ofensas financieras. En repetidas oportu
nidades el diario se extrañó de que tanto los Estados Unidos como
los países europeos interviniesen tan prestamente en América del Sur
cuando la vida de sus compatriotas corría peligro y no hiciesen nada
para proteger los cuantiosos intereses aquí invertidos; llegando a pre
guntarse: "¿es que la cabeza rota de un marinero tiene más importan
cia que intereses financieros que representan millones"? 76 A su jui
cio, era absurdo que se recurriera al costoso aparato diplomático y de
guerra de los países europeos únicamente en los casos en que peligraba

la seguridad individual. Así lo expresaba en julio de 1892:
"Es indiscutible la utilidad de los buques de guerra extranjeros
en el mantenimiento del orden en América del Sur y veríamos

�|d snb sajopsj sns b puuojuí g6gi 3p ozjeiu U3 :3ju3jajip uopisod
eun o Anís os ^sm3n XenSoiq,, j3 snb ap siauBisuoa JBÍ3p
• to3dojn3 jouoq
3p oSipOD |3 JEpdS3J BJBd epBJBddJd JBJS3 BU3q3p OJUBJ O| JOd
X U9pBJ3qi¡3p BpOl UOD SEJdpUBUlj X S3JBpjaiUOa S3UOpB|3J
J3U3^UBUI B Bdaing B OpBJjAUI Bq JtiS [Sp BDUSlUy ¿SOpBZBUSUJB
usa 3s opuena sasaj^^uj soss JdSd^ojd BJBd spipsiu Bun^uiu bj
-BLUOJ 3S OU 3nb 3SJ33J3 3q3Q? S3U1JOU3 O^U3U1OUJ 3^S3 U3 UOS
jns pp BDiJ^Ujy U3 sosdojnd sss^j^jui sor\ -sof^iduioa X soqa
-3JJS3 s^m Bip b Bip udApnA 3S 'jn pp BDuauiy sp sb| sBpinp
-Ul 'Opunill pp S3UOIDBU S3^U3J3Jfp SB| 3JJU3 SOJ3I0UBUIJ X S3|B13
-Jdiuoa sozbj scrj puosjdd pBpunSss bj b sbuubjbS sns sp Bjnj
-dnj B| oiuod oiuiii3[ ub^ u9pudAJ3^ui 3p OAijoui un S3 SBpnsp
sns JBSed 3p Bssuiojd ns dp opBjs^ o uppBU Bun sp 3^JBd jod
Bjn^dnj B|'jsa sp opoiu ojjs^nu y •SBJspuBiiy sBsuajo jod uop
-U3AJ3JUI-OU B^ 3p BUfJ^OOp B[ OUB^d 3p SOUJBZBqaSJ
:Buid|qojd pp opuoj [3 jbzi|bub b o33n|
'eisduoqs^p Bpnpuoo ns BJBd oaiju3Dui sp oiajis opsnpB
s3siBd sojS3 snb uoo pBpiundiui B^ -sdiujous sBiuns sp Bpipjsd
bj opeiiAd BJdiqnq ss 'jns pp Baijdiuy sp sssi^d so| sp bj^ioubuij pBpij
-ssuoqsap bj b sopfns 'soqpqns sns dp sdssjs^uí soj sp uopoajojd bj U3
BZ3UUIJ joXblu opBjjsoiu^p uBJdiqnq sosdojnd sssiBd sspdpuud soj is
3ju3iuBjsBisnju3 Bq^pnjBs ouBip [3 3nb Bpipsui 's^sajaju! sns sp upp
-as^ojd bj S3j3ui ouj3iqo3 [B opBjpqos UBiq^q SBjsiuopaB soq • bui
-3} jb oujo^ U3 uoi^isod ns ojuauuiuapp joXbiu uoa osndxs lts3ui;x
ospiA^juoj^,, [3 3nb -pjiqDSjo^ pjoq BqBJjuoou^ ss BzaqBD BXn^
B- SIBd 3S3 3p SOpi^UBJBS S3JIJJB3OJJ3J SO| 3p SBJSlUOpDB SO| X OUl}
oujdiqoS [3 ajjua opBjpsns opiyuo^ pp oqsodojd b anj
;tUB3Bq oj B^ip un3|B sB/in^ pBpi^sduoq ap sbiu
oood un uo^ SBJsfuBjjxs SBpnap sns U3n3^d souBDüdiuBpns
Soj snb jbj9oj BJBd udiquiB) sopB3|dui3 jas uspand ou snb buj
-j^s^i Bun sg a^au!juoa ja us jiaia Buad B| bSjba anb aaBq anb
oj opo^ uaqap sauamb b sojaluBjjxa so| uoa uppBjapisuoa ap
spiu oaod un jauaj b souausniBpns soj b isb opuBijasus 'opnu
-aill B SBUI B3JBJ B)SO U3 BJE3|dlU3 SU| 3S 3llb [3 SOÍO SOU3nq UO3

�76
Cónsul británico en Uruguay, en ausencia del Embajador, había pe
dido explicaciones al Gobierno uruguayo con respecto a algunos
detalles relativos a la compañía inglesa que suministraba agua
corriente a Montevideo; y agregó:
"¿Debemos esperar que por una empresa inglesa sean soltados
los galgos de la guerra? El "Sirius", el "Barracuta" y los res
tantes buques de guerra abrirán fuego sobre esta desgraciada
ciudad. ¿Y entonces? ¿qué pasará? Si las empresas y los especu
ladores ingleses no pueden cuidarse por sí solos es mejor que
no salgan de su país. Todo inglés que vino a este país o invir
tió aquí su dinero, lo hizo con el total conocimiento -o con
la posibilidad de obtener total conocimiento - de las costum
bres del país; y, si no les gustan, tienen la opción de irse /.../80
b) si no pueden participar de la vida política de estas tierras, los
subditos extranjeros tienen derecho a la protección del gobierno
de su país de origen.
El "Montevideo Times" hizo hincapié en la importancia del elemento
extranjero en los países de América del Sur, concretamente en Uru
guay y en la Argentina: una alta proporción de su población activa
era extanjera; la mayor parte de la industria y del comercio estaban
en manos de extranjeros. Si estos residentes extranjeros pudiesen par
ticipar en el gobierno, su defensa quedaría en sus propias manos,
pero, como esto no sucedía era muy razonable que solicitasen a sus
respectivos países la protección de sus vidas e intereses cuando los
veían amenazados. A juicio del diario inglés los abusos de diverso
orden cometidos en perjuicio de los residentes extranjeros en Améri
ca del Sur, planteaban la siguiente alternativa:
"Esta situación no puede continuar eternamente y hay dos ma
neras de acabar con ella: haciendo extensivas las facultades
administrativas a los residentes extranjeros o mediante la in
tervención de alguna potencia mayor, ya sea de Europa o los
Estados Unidos. Como parecen existir muy pocas probabili
dades de lograr lo primero, abogamos enérgicamente la defensa
de la última, porque la consideramos justificada desde todo

�^gBpUB;i3lA e;
ap opituixa jeisa jejadsa apand sojjo e oiuei eqap anb sied un^uiu,,
anbjod 'apans ns e sope;nauiA uei u^isa sa|euopeuuoa sns ap sasajajuí
so; opueno aiuauqeiaadsa 'oiauaps ua uasaiaaueuuad soadojna sasied
so; anb japuapjd uBjpod ou 'saiuaipuadapui sopezqiAia sas^d soj ap
so[ ap osiuio osea opuapeq ueqenu^uoo sasied so^sa (8 '

-edsa o8nX pp uojejaqq as opuena anb sauoiaipuoa semsiui sej
ua une ueuuiA soadojna eu^snpui e¡ ^ [e^dea (a uis anb eX
^seaiuoja jas uaaajed anb seaijijod seqaní saiuaueiujad se| ap
uopdaaxa uoa- uos anb o\ ua soijeuuojsuej^ X aueqjeq e¡
ap sasied so^sa e jeauejje jod opefeqej^ eq anb jope; oaiun
;a uaXn;;;suoa 'sojafuejjxa ueiue|j soueauamepns sasied so;
sauainb esopanbe anb,,-oaipo!jad ;a eqepyas- ,,sa oqaaq ;g,,
•sasn^l so;sa
ejed sesopyauaq a;uauieuins opeqnsaj ueiqeq anb sa|eu;snpui ses
-ajdiua ua sepi^aAUi opis ueiqeq sejjp sesoiiuena 'ejja;e[8u| ap sajop
-nap a;uauiepajip ueja soueauawepns sasied so; sa^na se; jod seuins
sauuoua se; ap seuiapy ezanbu ns X ajues ns sopa ua opemejjap
opuaiqeq 'sasied sojsa uoa esojauaS a;uauieuins opis eiqeq (a;uaiu;ep
-adsa 'ejja;e;3ui edojng uoa opepnapua ajuauíauuoua e jai Anisa ou
anb oueauauíepns sied eiisixa ou anb jejeyas jod opuezuaiuoa 'o(n)
-;iqns ;a ua ejsandxa euoai e; eqeqojjesap ouapqa oaippuad [j
ítuopeqojde ;eioi,, ns uoa ueqeiuoa sepiuaiuoa i;;e sau
-otsajdxa se; anb opueisajiueui 'os^ejedje^ ap &lt;tjauno^ ujajsa^,,
;ap o;naipe un 9ai;qnd saunj, oappaiuo^,, ;a $6^; ap ;;jqe ug
*(tejafuejixa epuep^iA e; ap
opiunxa jeisa jejadsa apand sojio e oiuei eqap anb sjed u^^uní,, (a
j -usauope8qqo sns opuepdsaj
X sepezqiAp sapepqepoiu opueidope e|jeiua aiuauqpej uap
-and e;;a e ueSuodo as anb seoqqndaj seqanby 'aiuauíjuoa ;a
ejed oqaaAOJd osuauíui ap jeqnsaj ejed ejde X eisp ap ojund

U

�78
d)fracaso del experimento republicano.
Este argumento -uno de los más utilizados por el "Montevideo Times"
para defender la intervención extranjera- puede exponerse así: los
países sudamericanos, una vez liberados del dominio de España,
gozaron de absoluta libertad para organizar su sistema político y su
actividad económica. Allí estuvieron los Estados Unidos, vigilantes,
para impedir que nadie fuera a interrumpir el experimento republica
no que iniciaban las jóvenes naciones. No obstante, transcurridos casi
tres cuartos de siglo, ¿qué es lo que se podía apreciar? Que estas re
públicas estaban sumidas en el caos: continuas luchas internas, crisis
económicas, imposibilidad de cumplir con las obligaciones externas,
etc. La vida e intereses de los subditos extranjeros se encontraban
perpetuamente amenazados. En vez de gobiernos republicanos demo
cráticos, existían en la mayor parte de ellos dictaduras militares o
pequeñas minorías no representativas, entronizadas en el poder al que
utilizan en su propio provecho. Ya era hora de convencerse de que el
experimento no había llegado a feliz término. "América del Sur es
reconocida e indiscutiblemente el fracaso del siglo diecinueve", llega
a decir el diario 83. Ya tuvieron su oportunidad y no supieron utili
zarla. Ahora, se hacía perentoria la intervención de un país extranje
ro que pudiese imponer el orden y garantizar el cumplimiento de las
obligaciones externas.
e)se trata de países sin nacionalidad ni tradiciones arraigadas, enor
memente atrasados con respecto al resto de la civilización.
En agosto de 1892 el "Montevideo Times" daba cuenta a sus lectores

de que el gobierno alemán había enviado una nota al gobierno portu
gués protestando por el trato dado a sus subditos acreedores de ese
país, y de que el diario alemán "Vossiche Zeitung" sugería que las
naciones europeas pusieran a Portugal bajo una comisión como ha
bía sucedido con Egipto, Turquía, etc. El "Montevideo Times" se
preguntaba entonces:
"Si la intervención extranjera es sugerida con tanta presteza

�X sopiuf) sopejsg uojBziuoSBjojd anb opqjuoa [B asopu^uya&gt;| sal
-BAps-iuias so^qand oiuoa sopEjBjj jas b asjeuSisaj ou is X uoidbzi|iaid
ap opBjg ns b asiBASja u^iqap 'Bdojng uoa sauopBpj jauaj uBuanb
sasisd sojsa is :wa &lt;4Aijoiu-;p|,, ns saauojua asa ap ejjajB|ui B|
ua eSoq ua Xniu sbjsidbj sBuupop sbj b 'ajuauíBjn^as 'sBuafe ou 'opaad
-souaui ap sBpsgjBa sauoisajdxa uoa^ 'souBauauíBpns sasjBd so[ ap os
-bj^b [a B[Byas ouBip [a anb soj ua saÍBSBd soj uos unB sajaju^ joXbui 3q
S8omaiu
•oui ¡a ua BpiA ns EjBd X opBSBd ja ua onojJBsap p BjBd ojaf
-UBj^xa |BjidBa p uoo sopBpnapua ajuauiBjajua ísbd uB^a anb X
U9|0B|qod bj ap aiJBd joXbui bj aXnjusuoa ojofuEjjxa ouiauíap
p sapna so| ua 'saaqiun^oa SBtiáuuB o sopniuasB a^uauíauuij
soujaiqo^ uis 'spiuijap jbui X a|qBjsaui uub pEpipuoiaBu ap
'sauaAof sopB^a ap bjbj^ as BiauBjjodiui ap aaajBa sojafuBjjxa
ap uopjodojd bj sapna so[ ua X odiuaij oqanuí aa^q sBpiaa[qB)
-sa sajquinjsoa X sa^qBjsa soiuaiqoS uoa 'Bpiuijap uaiq X Bps3
•jbjjb pBpipuopBu Bun uauaii anb sasiBd ap inbs bjbjj as ojq,,
¡Buiaj a^sa ajqos upiuido ns jBsajdxa b b^ajoa ajuainSis oyB [y
• usasajajui sns jBAiasajd b a;uaipua^ oiquisa jamb
•pna b BpiuaAuaiq Bsojnpa opsisBuiap Bun ubijbp anb X u^iaBjj
•siuiuipB bj ua zoa BunSuiu uauai^ ou anb sojafuBjjxa sa;uapis
-aj jod BuoXeui ns ua Bpmyjsuoa B^sa u9pBiqod B^sa X uapjo
opunSas ap sadojna pspnia Bun ap B^ anb jouaui sa p^oj upp
-8{qod ns sauopBjauaS sajj ap souaui a^Bjnp ajuaipuadapui
opis Bq XBn8njfi 'sajuByqBq ap sauoipui 6 o 8 soun ap uppBjq
-od Bun uoa X Bdojng ap bj^o jainbpna ouioa Bn^i^B ub^ uop
-bu Bun jEuiiuip ajuaujBoipBjd Búas soadojna sops^sa soi\o
oÍBq U9isiuioa ua ojjauo^ 'Badojna Bujapoui Bijojsiq bj ua
ajuBoyiuSisuf pdBd un opBSnf Bq ou X s^idojd sajquin^soa X
Bjn^jaqj 'a^^nSuai 'pa^ bijiujbj ns auai) tBUBi^sua Bja B| ap
sozuaiuioa apsap a^uaipuadapu; U9p^u Bun opis Bq ^
:sasiBd sop so^ ap u9pBnqs bj jEJBdiuoa ap BiSjns anb Bjun^ajd

B opadsaj uoa opas aqap ou anb jod? |B^n)Jo(| n opadsaj uoa

6¿

�80
Chile en 1892, al que ya Memos aludido, señalaba que la insatisfacción
de los norteamericanos con los procedimientos judiciales chilenos (los
Estados Unidos solicitaron que los agresores de los marinos norteame
ricanos fueran juzgados por tribunales norteamericanos) era muy jus
tificada y podía hacerse extensiva a todo europeo que hubiera tenido
contacto con la justicia sudamericana, agregando:
"Este método español de realizar el proceso en forma secreta
es completamente anticuado y las repúblicas sudamericanas de
berían cambiarlo si desean elevarse a) nivel de las costumbres
europeas" 88
En setiembre de 1893, ante la información de que los buques de la
marina brasileña sublevados contra el gobierno bombardearían la ciu
dad de Río de Janeiro, el "Montevideo Times" expresó:
"Que los brasileños luchen y se bombardeen entre ellos no nos
despierta grandes objeciones, no más que las que tendríamos
frente a las luchas entre las semicivilizadas tribus de África y
Asia, a las cuales apenas se han mostrado superiores en su
conducta política durante su existencia republicana" 8?
Para mayor abundamiento citemos otros ejemplos de similares mani
festaciones despectivas: en enero de 1896, durante el conflicto fronte
rizo entre Venezuela y Gran Bretaña, el "Montevideo Times" daba
cuenta a sus lectores de una manifestación antibritánica que había
tenido lugar en Caracas y en la cual un retrato de Lord Salisbury ha
bía sido condenado a muerte y colgado en la plaza pública. El dia
rio señalaba que
"esto es simplemente una ridicula chiquillada, pero es sufi
ciente para mostrar el pernicioso efecto de la doctrina Monroe en estos malcriados y semi-civilizados países menores de
hispanoamérica". 88
En octubre de 1893, señalaba la necesidad de que las potencias ex
tranjeras iniciaran "un nuevo camino" en lo que tenía que ver con su
intervención en América del Sur, señalando:

�-aureapou soj anb epouooaj uaiq is :9flq3 B opBiuiB oioiyuoo un uod
9ZBUduiB siBd 9^S9 opireno 'ojdiuaía jod ísoprufj sopBjsg soi B opireX
-odB ao^q oí Biu^j [3 bjbíj anb sapBpiun^odo sBJdiuud sb] ug bijoj
-OIpBJJUOO 'OpOUl 0W9ID U9 '9O| UOI^ISOd nS ¿SOUB3U9UlBpnS SOJUnSB
SOI U9 SOpiUfJ SOpBJSg S0| 9p —JB^ 9p BZBU9UJB BJ 9p O- UOpU9AJ9)UI
e\ gp opiouoo oqoaq [9 9jub ,ts9unx o9piA9juoj^,, ¡9 puido ^n^)?
*oqo9J9p joábui ^ uBiu^j sguginb soodojn^ sgsi^d so| ubj9
9p soj U09 '9ju9iujBju9iuBpunj 'X) Bdojng 9p soj uoo
U9 SOpIUQ SOpBJSg S0\ 9p S9S9J9}UI SOI UBqBJBdlUO^
as is 'gjUBjsqo ou ísopiuQ sopBjsg soj UBjgpiq oí 3nb sg 0D1891 sbiu
o| 'pBpiiuixojd ns BpBQ ¿jiu3aj3JU{ ^q^p u^mb? 'oj9^ ^ns pp bou
U9 BJ3ÍUBJJX3 BI0U9^od BUn 9p U9f3U3AJ3^Ul B| 9p -uS9Uí|X O9p
OlOinf B- pBpiS909U BJ 'S90UOJU9 'OJB|0 OpBp9nb ^||
pp eoi^uiy U9 sopiUQ sopc^sg so| ap U9pu9AJ9}ui eg (z
*OpB^d33B Ol|09J9p Un S9 SOpBA9|9 SBU1 S9S9J9)U] SO|
BJBd UOI0U9AJ3JUI B[ S9pnO SOJ UOO 'S0pBZI|tAp-IUI9S
S9sifid :uos 9nb Bj^s^nuí ojugiuiBuodiuoo ns 9nb o| uoo op
•jgnoB 9p b^bj) S3| 9S is gsjsfanb ugqgp ou 'soiqiu^o so^ss
uajginb ou ougpond ou so^o is ojsj /•••/ S9ibi ouioo
-UJOO U^qgp 'SBpBZCJUp 3JU9U1JB}OJ S3UO10BU SB| B Bpiqgp EI3U3J
-9J3p BJ UOO SOpBJBJ} J9S UB9S9p SOUB0U9UlBpnS S9SJBd SO| JS
'BJBJO S9 U9J0njOS BJ 'S90UOJU9 '9ÍU31UBU9J3 /'"/ '9^U9J9Jip S9 0}
-UnSB J9 'JBI0U9S9 OJ JBZIJBUB B SOIUBA OpUBnO 0J9d 'JOU9JX9 Bd
-BO BUIJ BUn 'U9PBZIJIAJ0 BJ 9p S9JOIJ9^X9 SOU9lS SOUnSjB U99SO^
•BAIJB93U B^S9ndS9J BUn JBp 9nb J9U9J SOUI9UI9X ¿S9UOISU9J
-gjd sBidojd sns opBoyysnf X oju^iuibjbj; 9js9 b opipuodsgjj
-oo UBq sosiBd so^sa? :S9 saouojua 'asjBjnuuoj b B^unSgjd Eg
•sopiUfj sopB^sg soj X jBjuappoo Bdoing 9p sosiBd soj uoo SBp
-BZIJIAIO 3JU3UI|BJOJ SOUOpBU 9nb J9AJU OUISIIU J9 U9 SOpBOOJOO
OpB)S9 UBq 'S3UOISU3J3jd SEldOJd SnS B BJS3IldS3J U9 3JJBd U3 X
BI0U9pU90S9pUO0 jod 9JJBd U9 '30JU0^ BUUpop BJ B Opiqdp 9}
-JBd U9 'BJOqB BJSB^ U9I0BZIJIAI0 B| 9p SBIJOSgjBO SBJ U3 JIUinSB
uaqsp ^nb U9pisod bj 9p U9ioo9j3 bj ^sobij ja souE0jJ3iuBpns
soidojd soj 9p soubiu sbj ua Bp^nb ^juaureoyoBJd anb U9jodo
Biin b 'ajdiuis Xniu BAijBiuaqB Bun b aonpaj as ajsg JBuopnjos
ap jp.yip ubj jas Buaqap ou Biuajqojd ja 'opoj ap sad

18

�82
ricanos quizás se habían extralimitado en sus exigencias, de todos mo
dos encontraba justificada la intervención y saludable la lección que
Chile estaba recibiendo.
Al final del período estudiado, al informar a sus lectores del esta
llido de la guerra hispano-norteamericana de 189889 b&lt;8 que conmovió
hondamente a América Latina, el "Montevideo Times" mantuvo
una actitud equidistante, sin inclinarse hacia ningún bando 92. Algu
nos días después apareció un extenso editorial sobre el conflicto -el
único artículo de fondo que publicara a propósito del mismo donde,
después de afirmar que comprendía la simpatía hacia España expre
sada por la prensa local, pasaba a rebatir los argumentos por ella
expuestos: los países, como los individuos, -decía- no gozan de
independencia absoluta; si una de las repúblicas sudamericanas es
tuviera por caer en desorden crónico, poniendo en peligro las vidas
y los intereses de los extranjeros, no hay ninguna duda de que habría
una intervención por parte de un país europeo o de los Estados Uni
dos y esta intervención sería muy justificada. El "Montevideo Times"
terminaba señalando que
"... aunque pueda cuestionarse la prudencia y corrección de la
forma en que los Estados Unidos han intervenido, su interven
ción no es el ultraje y el insulto que se ha pretendido señalar,
ni es injustificable desde el punto de vista del derecho interna
cional tal como es aceptado actualmente /.../"93.
Esto era lo que opinaba el diario inglés sobre el episodio que mostró
al mundo en forma inequívoca la voluntad claramente expansionista de los Estados Unidos y su transformación en arbitro de la vida po
lítica de los países del Caribe. No deja de sorprendernos, entonces, su
ataque a la política de los Estados Unidos a propósito de la revolución
brasileña de 1893 contra Peixoto, un episodio decididamente menor
dentro del acontecer político latinoamericano. Quizás la proximidad
de los sucesos brasileños fue lo que determinó esta toma de posición.
El "Montevideo Times" había tomado partido por los revoluciona
rios y demostró su profundo malestar a medida que llegaban los tele
gramas -no muy dignos de crédito, reconocía- afumando que los
Estados Unidos apoyaban a Peixoto. Para el diario, los Estados Uni-

�Kntu jRsaxdxa B)SRq 'B9i)U9 sbui zba BpR9 pnqpR Run 8 9%
Bd l8OpiUf) S0pR)Sg p U9pU9AJd^U| B| B oXodB |9(J
9ft -By9(ISBjq UOI9n(OA9J B| U9 Upi9U9AJ91Ut
^8 OtUi^n JOd X PUR^^BJ SRJSI SB( 9p BUIJU9ÜJB BIUOJOO B| B 9nbRJB
|9 ''0)9 'O9IX?^^ OA9n|^ &lt;RTUJOJt]R3 9p 09lX?^ B 01(991) ofodsap (9
'09TX^^ BJ)UO0 RiJ9n8 BJ 'SRX9X 9p U9^X9UR RJ I(|B JB|By9S 9p BqBpiA(O
OU 9SU9J9RUOq OlJRip (9p J0P9f (3 'RUl^T] BOU^Uiy U9 SOpiUf^ SOpBJ
-Sg 9P B(S(U0I$URdX9 R9I)^(0d B( BqB|9infU9 98 9pU0p |tpjRpUB(^ 89Jiy
souan^,, |9 Jod RpRoqqnd rvib^ Run ofnpojd^j s^nds^p seip soooj
\¿ I'" I '
•n|0A9i B| 9^uRjnp pn^pR ns U9 9Sjbzuo1U9ab 9nb op oqonui
^8 X 9SJB|n)Bj8uo9 ^nb 9p BpRU 9U9() ou sopiupi
OP|(JUOD (9 9(UBJnp BUR9U91UR9(JOU
R| 9jqos opinf 9(U9inSis |9 91)11x19 'jou9)sod ojn^UJB un ug

^^6OUIS!)OdS9p |9p BSU9J9p U9 'S9 0JS9 '(ISBj^ U9
-U9l9Rq O|JR)S9 URU999JBd 9nb OpOUl (9p OU O)J919 JOd
*Ol(99J9p 9)S9 UBJ919J9Í9 SOpiUf) SOpR)Sg SO| 9nb 9p BJR|U9UIB(
98 9ipeu 'uapxos^p pp 9)U9iu[e)U9uiRpun| u9aia ^nb sourdij
-9iuRpns so9^)i[od 9p o|noxj9 opejitufi un 9p 'sBzinb (u9pd99X9
y oqo9J9p joXbui ub3u9) sopiun sope)sg so( sBzmb 'or&gt;j)i|od
R)sia 9p o)und (9 apsap 'ox^j *SB)unf S9UOI9RU sr| sRpo) 9p so|
b U9(RAtnb9 9)U9ui9(qBqoxd s9S9J9)u; soXn^ keyR)9xg ubjq anb
souB^uauíBpns so)unsB soj ua jiu9aj9)ui b oqnaxap joXbui 9U9i)
SIBd Un^^llIU 'OJ919UBUIJ X JB19J9U1O9 BJSIA 9p O)Und |9 9psí&gt;((,,
:uoi9Rnui)uo9 e BqBfeuas uBXRasap anb ouxaiqo^ ap
uaunSax (9 asxep r sasied soisa ap oqoajap pp sopiun sopEjs^ so| ap
9)jRd xod O)uaiuji9ouo9sap p eqBoyiuSis sand 9abj3 a)uaiuRtuns oip
-aq un ap -tlsauni oapiAa)uo^,, pp oua)U9 b- eqB)Bj) as 4o)oxiaj
b sopiun sopBjsg so[ ap oXods (a Bqeiuxijuo9 as X ojjaia exa ojsa ¡
•soprun sopejsg so| ap oXode p opoiu a)sa ap jbubS X oiusiuBaqqndaj
ppsaxosuajap soj ouiod jaoajedB exed psBjg ua RjnbjRuotu B| jB)UB(d
-un UBqR^snq soijBuoi^njOAax so| anb ap xoiunx p opipunjip URjqeq
o)oxiaj ap souBpijjBd sog 'ouR3ua un ap sbuiipia opuais uRqejsa sop

�84
te los temores que la política exterior de los Estados Unidos le ins
piraba. En febrero de 1895 dedicó un editorial a analizar dos grandes
peligros que amenazaban a la civilización, ambos igualmente enemi
gos de la libertad individual y del progreso colectivo: uno de ellos
lo constituía la monarquía alemana, que quería restringir la libertad
de opinión, etc., y el otro peligro provenía de los Estados Unidos:
"... a cierto sector de norteamericanos parece habérseles pues
to en la cabeza, y no por razones totalmente desinteresadas,
que tienen la misión de republicanizar el mundo o, por lo me
nos, aquellas partes a las que puedan tener acceso y por consi
guiente asumen la tarea de intervenir directa o indirectamente
en las luchas políticas de otros pueblos y tratar como crimina
les /.../ a aquellos que puedan tener opiniones monárquicas"9?
Cuestionan luego el derecho de los Estados Unidos de intervenir en
esta parte de América: en enero de 1896 reprodujo un artículo dedica*
do a la Doctrina Monroe y que había sido publicado por el "Buenos
Aires Herald", donde se señalaba que era fácil comprender el interés
material y directo que tenía Estados Unidos en las Indias Occidenta
les, en México y en los países centroamericanos y nadie podía espe
rar que Estados Unidos permitiera intervención europea en estas re

giones; pero ¿qué tenían que ver los Estados Unidos con América del
Sur? Norteamérica tenía un interés solamente sentimental en esta par

te del continente. En América del Sur no existía un solo país cuya
moda, comercio, vida social^ religión, leyes, idioma o costumbres es
tuvieran inspiradas en los Estados Unidos. En todos estos aspectos,
el modelo había sido Europa y, fundamentalmente, Francia:

"Hispanoamérica no asimila lo sajón; en efecto, no gusta de los
Estados Unidos más que de Inglaterra. El estado de la opinión
pública en América del Sur hacia los Estados Unidos es de sos
pecha, desconfianza, celos y antipatía, a pesar de todas las efu
siones y tornerías oe los discursos diplomáticos y de clausura
de los banquetes. El Congreso Panamericano debía haber ense
ñado esta lección a los Estados Unidos".

�roitís3|Bpipnfj3d ubi
sopBjjnssj opiusj Bq snb BDijqod 'sssiBd S3[B) Bioeq bpubjsioj
BAISSSXS 3p BSljqod BUR 3p OJUSlUIBJJBdB 3|qBpn[BS Uli OUIO3
UdiqillB) OUIS 'JOSUSJO SIBd SSS BJBd UOpSSJ BppSJSUl lldiq BUn
Ouioo o^os ou 'BnSBjssijq sp Bsgqnds^ bj uos opusiuinsB bjss
BJJ3JB|8uj 3nb plUjpB SlUJIJ B| JBJSpiSUOS 113 SOUJB||3BA O|q,,
UO3
BJid)B(3u} jod BpB^dopB pnqpB B| 3juB BqBjSd|B 3s s^ndssp soyfi
\kS3iB8nj sojjo us X BM^ud^^iy BDqqnd^y b|
U3 soqpqns sns 3p s^s^j^juí so| J^S^jojd BJBd jspod ns J3DJ3Í3 b
opippsp UBq 3S soddoind sss^sd sojjo soun8|B X Byfij^jg ubjj
3nt&gt; 3p SOUIBJBJ3JU3 SOU IS OpBjgB OJ3pBpj3A SOIUBIJIJU3S —^
:SOUlJUd^jB SOpiJUBJBS S3J1JJB3OJJ3J
so( spsBjsiuopnB soj sp uopBnjis B| 3p ojisodojd b 'ossjdxs (,$\ 3p
ojdjqdj ug bub3U3uibouijb| pBpqBdj B| sp ojjiqjB oiuod jsnj3B BjBd
OpBfBydS SIBd (3 BJJ3JB|SU| BJ3 S333A SBj 3p dJJBd JOXBIU B| U3 'ooj JB|
•n^ijJBd ud siBd un3uiu sp bj BqBjpqos ou 'Bddojns uppudAJdjuí Bipsd
O^JBip J3 OpUBI^D 'SOSBD SOUílSjB U3 U3iq IS 3nb JBJBU3S 3nb XbJ-|
S3UUOU3 SBUlllS 3p Bpipjdd
B| OpOUl 3JS3 3p 3SOpUBJIA3 'pBpiUndlUI dp UBqBZoS OU 3nb JOqBS |B SB3
-qqndsj SBysnbsd sbjs^ dp pnjijos B| opis BJdiqnq bjjo tuspjo j^iuud
3p soddojns sssi^d so^ dp oun sp k(BiopBJ3poiu,, BpnXB B| uos op^i
-UODUBJ3iqnqS3SlBd SOJS3'3JU3ipU3d3pUI BpIA ns dp S3JOq[B SO| 3pS3p
(S Bjuijsip Xniu opis BJdiqnq bub3U3uibouijb¡ pspqBdj bj snb Bipusjus
((S3unx O3piA3juo{^,, (g 'OSB3BJJ opunjoj un opsj|ns3J B^qsq Bdojng
JOd BpBAJdSqO SOUB3U3UJBpnS SOJUnSB SO| U3 UOpUdAJSJUl OU 3p B3IJ
-iiod 2\ 'upiuido ns ug jns pp B3ü3uiv U3 jiusajsjui BJBd oysjjou
siBd p dnb soq33J3p sbui 'jsa sp opoui ns b 'ubiu^j anb soddojns
sssiBd so[ BidBq sofo soj 3A|3nA ouBip |3 jBinjBu S3 oiiios 'ojáipd un
Binjijsuos sopiuf) sopBjsg soj sp djjBd jod bsjbj bjss sp uppunsB
B| 3nb OpBp X 'BUBS333U BJ3 BJ3ÍUBJJX3 UOpU3AJ3JU{ B| 3|lb OJSSIlj
*jn^ pp B3U3U1V us sosdojn^ sssied so| sp uopusAjsjuí Bg (
5,8

�86
Pero el diario inglés llegaba más lejos aún, manifestando su deseo de
que estos países se convirtieran en colonias británicas. A fines de 1895,
a propósito del conflicto fronterizo entre Venezuela y Gran Bretaña,
expresó:
"Aún suponiendo que Inglaterra llegara al extremo enteramen
te improbable de conquistar Venezuela y convertirla en una
colonia británica; decididamente, ;no saldría ganando la civi
lización?". 103
No obstante, para que la intervención de los países europeos pudie
ra hacerse efectiva, debía removerse un obstáculo fundamental: la
Doctrina Monroe o, mejor dicho, lo que el "Montevideo Times" llama
"la interpretación 'jingoísta' de la Doctrina Monroe".
4) La Doctrina Monroe. Su papel en la historia de América del Sur.
En diversas oportunidades el "Montevideo Times" se ocupó de la
Doctrina Monroe 10,4 realizando en todas ellas un idéntico análisis:
la doctrina fue enunciada por el Presidente Monroe en 1823, en un
momento en el cual los países sudamericanos se encontraban luchando
por liberarse del yugo español. Es natural que esta lucha inspirara sim
patía a los Estados Unidos y que éstos quisieran proteger a los nacien
tes estados de cualquier intento por parte de los países europeos de
volverlos a una situación de sometimiento. Pero el panorama había
variado fundamentalmente desde ese entonces. Durante casi tres cuar
tos de siglo las repúblicas sudamericanas habían gozado de una absolu
ta independencia, como quizás no había disfrutado ningún país en el
mundo. Pero las esperanzas puestas en ellas se habían visto defrauda
das. Lejos de ser dignas representantes del republicanismo, había cam
peado en ellas el despotismo militar y la burla hacia las instituciones
democráticas. Invitaron a Europa a enviar subditos y capitales, ofre
ciéndoles garantías que luego habían burlado cínicamente. Era muy
poco probable que el Presidente Monroe estuviera de acuerdo con se
guir protegiendo semejantes desmanes. No obstante ello, en los últi
mos años la doctrina Monroe

�k,saunx
p 'Biuajqoíd (a ua JBJijqjB r oqaajap ns opRUJBjaojd BiqRq sopiufl
sopBirg soj ap oujaiqoS [9 anb ap B^uano icp p? 'opRuopuaui bX 'bjjbj
-ajfl UBJ9 X Bpnzau9A anua ozuaiuojj opjijuoa {p o^spdojd v
901 \tP*wnm aiuautjuoa,, un ap aqaojdaj p
ano souaiu b 'uaqap otuoa ua^oduioa as sou
snb jb(i8(a ap pRpijiqpsuodsaj /•••/1\
Jipnp ^pand ou (B9dojn9 U9pu9AJ9)u; B{ 9p jn pp e^ipuiv b
ja^vtojd ap b9íb; b\ aiunsB Bou^uiea^oiq ;s a^uasajd p ua ^ajis
ou X opesBd p ua \\}\) opis eq ou anb o;sond 'cpesuaj o eppuop
•ueqe Bas aojuo^ euupop b| anb /"'/ ap bíoij b[ opu^o^ b^m

:uBjap;q o¡ sojio anb jBfap o jjuaAjatui uajqap
iop|UQ sop^sg so^ 'a^duiais jRjnp Bjpod ou U9pBiu;s Bjsa oja^
&lt;4ouBpuoq pp
ojjad,,9p uyisajdxa bj 'a^uauíBDijpj^ Xntu 'Bzqijn ..sauiix oapiAoiuo^,,
p pn^ps ns iiuyap ej^^ uRjaioiq o( anb sojio e uoiaijuiuad iu uapjos
-ap [9 uoa JBqeae BjBd uojaiuiAja^ui iu :o^sa opo^ ua pd^d a|q^uauiB|
un opn8nf UB^q^q soptuf) sopBjs^ soj anb BqBsuad s^i^ui ounip ig
soiiuoua
sopinbad ope^ua Bjaiqnq anb o[ 'soadojna saspd so| ap uqiauaAjaiuj
b^ qipidun anbjod (3 ÍSBZjanj sBidojd sns b sBpBjqij opBpanb ui^atq
-nq is oqaaq usjaiqnq ou ajuauíBjnSas anb bsoo 'sopiBjjuoa sosiuiojd
-uioasoj jBipndaj b X sajopaajaB sns ap asjsjjnq b uoaaiAajjB as 'sopiufi
sopBjsg soj ap oXodB ja uoa JBjuoa uBipod anb opuaiqns 'sBUKauaui
-Bpns sBaijqndaj sbj anb bX 'uapjosap ja ^juajB anbjod (j .sauozBj sop
jod ajuauíjBjuauíBpunj 'jojj9 jbjb^ un '&lt;4saiuix oapuaiuo^,, ja Bjed
'opis Biq^q aojuoj^ Butjpop bj ap MB;sio8uif,, uopBpjdiajuj Bjsg
soi8ns aP sasa-19^! SOP
X sBpiA sbj ap u^iaaajojd bj BJBd unB 'jns jap Bauauíy
ap sasiBd soj ua buijoj jambpna ap jiuaAjajuí ap soadojna
sasiBd soj BJBd ojuauiípaduii ojapBpjdA un Jin^jsuoa b sauoi3aj
SBqanuí ua opue^ajj 'jojiib oidojd ns b BUBjquiosB ajuaiuajqnq
-ojd anb jbj buijoj Bun ua BpBijduiB X bpbuuojsubjj opis sq •••„

�88
^Dudamos de que ningún derecho semejante pueda er admiti
do, en todo caso hasta tanto los Estados Unidos hayan defini
do con mayor claridad su intenciones futuras. Donde existen
derechos, hay responsabilidades y hasta ahora, como hemos di
cho, los Estados Unidos no han aceptado responsabilidad algu
na con respecto a los países sudamericanos. Por cierto que no
pueden proclamar derechos basándose en intereses materiales
superiores. No obstante, si los Estados Unidos reclaman ahora
sus derechos con la intención de asumir al mismo tiempo las
correspondientes responsabilidades, no creemos que pueda ha
cerse ninguna objeción. /.../ Pero si los Estados Unidos persis
ten en la exageración de la "Doctrina Monroe", a la que ya nos
hemos referido, o sea, si los Estados Unidos se plantan entre
Europa y América del Sur, sin aceptar ninguna responsabilidad
por el buen comportamiento de la última, la situación será
mucho más grave y ellos (los Estados Unidos) tendrán que preEararse para luchar no solo contra Inglaterra, sino contra todos
&gt;s principales países europeos cuyo interés en el asunto es co. r,,. 10*7
mun
' '

�9^ ;::^^d B 'OAI^Bpj OUIOO [B9J JO(BA H8 Ud OJUBJ OpUUUlUSip UB(|
S8U^9U9U1B9VIOU S3UO!DBlJodX3 SB{ nb UBJJSanUI SBJJp BJ
:oump [B jpap Bpsq d| sourauBnft sojsa ap U9P
Bg 'BjJd)8i3ui ap se? ap ojxas un ajuauiBpBiuixojdB opuaX
•njijsuoo (Bi3UB)joduii U9 je3n[ oabpo un uBqsdn^o sopiuf) sopejsg
io( ^psap 8duopB)Joduii srj (o^uap jod g un b isbo
gggl ud oj^d 'o^uap jod (,z un X ojuap jod ^^ un 3J)ii9
BjqBq 98 89JO|J9)UB SOIJB OOUID SO( U9) OJU9UI9J0U| 9JUB^JOdlU} Un
oye 9^9 opBiisoiu opu9iqBi| 'ojsond j^mud {9 soyB souba BpBi| 9psap
BqBAJ^suoD bjj9)B(3ui 9nb BqBpy^s 'sauopBjjoduii sbj b op9ds9j uo^
'8JI9)B[^U] UOO X SOpiUfl SOpBJSg SOJ UOO OtqiUB0J9JUl p 9JU9J9J9J O|
U9 UBp9J9iu 9| SOUB^U9UJO0 ^nb souiB9y\ -oX8n2njn JotJ9^x9 opjatu
•09 pp SBJJP 8B| 9^U9UIB9ip9(J9d BqBZ|(BUB ((89UI)X O9p;A9)UO|^M |3
^opiuf) sope^g so[ 9p epu^pdiuoo
bi 9p J9ui9j anb oqonuí biu9) ou bjj9P{Su{ 'soui9A ouio3 '(¿881) 1
•U9p jod 60'^^ un B (¿681) o)U9i9 iod 66'S u^ ^J)U9 uojBp^sp exi9)
•B[8U1 BI9Bl| S9UO!9BJJ0dX9 SBg (t768l) 01U9W Jod 0¿' un ^ (¿68 0
0^U9I9 JOd 8't&gt;¿ Un 9J;U9 UOJBJPSO S^d 9}S9 9pS9p S9UOpB^.l0dlUI SB(
BJJ9)B[8U| B S9;U9IpUOdS9JiO9 SB| UOD SBJ^p SBJS9 SOlU9JBdlllO3

'(9881) ou'^ Jod zp* n un b (8681) oju^o jod ^
un 3íju9 uojB[pso sopiun sopBjsg so[ Bpeq s^uoioBjjodxa SBg '(688 0
o^uaiD jod 9^'6 un X (1681) &lt;nuap jod 68^ un 9jjua uojbipso sop
-lu^ sopBjsg 9psgp sauopBjJodun sb| '0061 B^SBM 9881 ^ps^p uajjoo
9nb st-uB $i sojsa ua anb isb soui9y^ XBnSnj^ pp jo;j9)X9 opjaiuoo
p uasopiuf) sopejsg ap uoioisod B| j^pajdB soiu^pod 'o^qBJj 9^sa 9p
33íClN3dV P ua ppinpui soiu^q 9nb so9psipB)S9 sojpBno so| 9p ejjns
-UO3 B| 9p s9abj^ y sasiBd soquie 9j}U9 oiquieojaiui pp u9iun|OA (b

Q pp jou9|X9 opjauio^ p ua sopiun sop^jsg ap uoiaiso^ (|
^01

0QV33W 13Q V1SIÍ1ÓNOD VI V SOdlNfl SOOV1S3 (AI

68

�90
todos los esfuerzos que se han realizado para fomentar el co
mercio, las comisiones que se han nombrado y la cantidad de
tinta y de palabras que se han gastado". '08
En el año 1889, sin embargo, se registró la cifra más alta de las impor
taciones desde los Estados Unidos durante el período estudiado. El
"Montevideo Times" comparó las cifras de 1889 con las de 1888 y se

ñaló:
"Con respecto a la importación, el único aumento notable ha
sido el de la importación de los Estados Unidos. Esta se elevó
de $1.584.908 en 1888 a $ 3.411.601 en 1889, o sea a una
suma considerablemente mayor al doble. En 1888 los Estados
Unidos ocupaban el octavo lugar en la lista de países de impor
tación, en 1889 ocupaban el cuarto lugar. /.../ Es verdad que a
esto debe contraponerse una disminución en la recepción de
importaciones, pero aún así hay amplio margen que prueba
que la determinación de los industriales norteamericanos de
abrir el mercado del Río de la Plata para sus productos no es
vano alarde, sino que ha sido llevado a la práctica en gran medida." 109
Pero este crecimiento del comercio de importación con los Estados

Unidos era pasajero. En 1893 el diario unali/uba las cifras correspon
dientes a los años 1890 y 1891, señalando que, proporcionalmente,

era Estados Unidos el que había perdido más terreno. En 1889 había
ocupado el cuarto lugar como país de importación, pero en 1891 ha
bía bajado al octavo. Agregaba:
"no estamos en condiciones de asignar ninguna razón para esta
disminución".110
Después de haber experimentado un repunte en el año 1892, al año
siguiente Estados Unidos había bajado a un séptimo lugar entre los
países de importación, señalando el "Montevideo Times" que le era
difícil decir en base a qué se había hablado tanto últimamente de
ampliar las relaciones comerciales con los Estados Unidos. En efecto,
hasta ese momento ni las importaciones desde los Estados Unidos ni

�t j j 'tiO\009d\l J9 9)U91UJB)O) JBUOpUBqB O SBJOp
•|)9dlUOD SBJ9fuBJ)X9 SB9UIJ SB[ 9p SBJ 9nb SB)JB SBU1 9)JOdsUBJ)
dp sbjub) JBÍy b sopRf|qo U9A 9S S9nbnq 9p souBpidojd soj)
^nu 9nb 9puBj3 ub) S9 sopmfi sopBjsg soj 9p Bjgpueq b| uod
SdJOdBA JBS9ABU A J9U9)UBUI BJBd O)SO3 [9 U9 BJDU9J9JJP r|,,
:BqBjBU9s sijin3 souj9iqoSsoa
-flD9ds9J sns jod sopBipisqns 9)u9Uibsoj9U93 sojj^ sopo^ 'Byedsg A Bp
-UB|0^^ 'BtJBJI 'BIUBLU9|V 'BIDUBiJ 'BJJ9)B[3lIJ 9p S9tlbnq SOJ 9p BI9U9)9d
-U1O9 B| B 9)U9JJ J99Bq UBJ9iq9p y^10\ BA9n{sJ UO9 SOUBDU9LUBOU;)B[ SO)
•Jdnd so| uBiun 9nb s9JodBA 9p sb9uj| sbsb9S9 sbj A S9jbaij sns jod sopsj
-OJ)UO3 UBJ9nj 9)JOdsUBJ) 9p SO|p9UI SOJ SBJ)U9JIU JBUO!pU9UI B9IJ9UIV
A JBJ)U93 B9IJ9U1Y UO9 OI3J9U1O3 nS iB||dLUE JB)U9)UT 9|qiSodlUl BqB)
-|ns9J 9| sopmfj sopB)sg b .S9JB|n39J A sopídsj uppBDiuruuoD A 9)jod
-SUBJ) 9p SOip9lU 9p B)JBj BJ BJ9 |B)U9lUBpunj OjnOB)SqO (9 'U9JSJIUO3
BJ 9p Opinf B 'OJ9^ 9)9 'SBpip9UI A SBS9d 9p UI11UO9 BIU9)SIS Un 9p
BI9U9SnB BJ JOd OpUBSBd 'OUBDUBq BIU9)SJS J9p S9pBpl[pBj 9p B)|Bj BJ 6
'OJ3J9UJO9 9)S9 9p S9pBpiJBljn99d SBJ J9pU9jduiO9 U9 SOUB9IJ9UIB9)JOU
S9)UBlDi9UJOD A S9JBIJ)SnpU! SOJ 9p OSB9BJJ |9 9f)S9p UBqt 9nt&gt; A 'UOlS9J
B)S9 UO9 SOpiUfJ SOpB)Sg 9p OI3J9UIO3 J9 JB)U9JJU9 Biq9p 9nb SOJ11DB)
-sqo S9jedpuud soj UBqBjBy9s 9S '^881 U9 Buyeg Bou^wy 9p S9sied
SOIJBA O)fSIA 9nb 9SU9piUnOpB)S9 (BPJ9U1O3 UOJSIJ^ B| JOd OpBJOqBJ9
dlUJOjUJ J9 U9 ^(i JBJ9UinU 'JJ dB^) OÍBqBJ) 9)S9 9p 9^6^ BJ9U1UJ
bj U9 J9A 9p pBpiun)Jodo souiiAtu ouio^ osbj)9j |9p sesns^ sb| (q
S9)UB9IJJUS|SU| 9)U9UIBAJ)BJBdlUO9 O)U9U1OUJ (9 B)
-SBIJ OpiS Ueq SIBd 9)S9 UOD SgUOIDDBSUBJ) SBAnD 9)U9I|D Un B S9J
-BIDU9J9j9Jd SOl39|IA!Jd 9JOpUBp 'SBIJ9PBDJ9U1 SBJ)S9nU B SOpBO
•J9ui sns opuBjjgD o opj9iuoo 9S9 opugAnuiiusjp sBzinb A 'op
-J9U1OD 9)UB)JOdU!l 9 Opi|OS Un 9)SIX9 S9U9inb UOD S9SlEd SOJ)O
B J9pU9jO B 9SJB3S9IJJB B)BSU9S BDI)l[Od BUn BIJ9S OU 9nb SOlll
-99JD odlU9l) OUISUU JB OJ9J SOpi)U9S SOquiB U9 OIDJ9U1OD J9p
uoisuedxg ubjS Bun opBjSe uod souibijda *oijbj)uod j^ iod,,
—BqBnuyuoD— Mu9p9Íqo Bun omoo o)S9 soiunjBygs ojq,,
opj9UiOD |9
U9 9)UBDJluSlSUI 9)U9UIBAI)B|DJ iB8ll| Ull Op^driDO OpU9!qBl| 4JB)O) |9p
o)U9p Jod 6 I3 opBSBdajqos uB^qiu| sind aso bidcii S9uopB)jodxo sb|

16

�92
La conclusión a la que habi'a llegado la Comisión fue compartida^ en
general, por todos los que se ocuparon del tema. Curtís recoge las
opiniones del Sr. William H.T. Hughes, "uno de los hombres más in
formados y emprendedores entre quienes se ocupan del comercio con
Hispanoamérica", quien afirmó que las medidas más indicadas para lo
grar una apertura de los mercados latinoamericanos eran las siguientes:
"Prim^o: Admitir libres de todo derecho las materias primas
que necesiten nuestros industriales, producidas en los países
al Sur nuestro que estén dispuestos a admitir en iguales condi
ciones a nuestros productos y manufacturas a cambio de
ello; o sea, en otras palabras, realizar un comercio recíproco
con cualquier país que esté dispuesto a otorgarnos iguales ven
tajas.
Segundo: Establecer líneas de vapores que aseguren una comu
nicación frecuente, regular y barata.
Tercero: Establecer facilidades bancarias."
Con resrecto a las líneas de vapores, Hughes agregaba:
"...existe un dicho tan trillado como verdadero y es el de que
el comercio sigue siempre a la bandera. Entonces, si nosotros
queremos comercio exterior debemos tener vapores que lleven
los colores de nuestra bandera y deben ser tan buenos como
los de nuestros competidores europeos".113
La dificultad fundamental para navegar vapores de construcción nor
teamericana no era que su costo de construcción fuera mayor que el
,^le los europeos, sino que las líneas europeas estaban fuertemente sub
^idiadas. Hughes creía que las líneas norteamericanas no estarían en
condiciones de competir con las europeas hasta tanto no gozaran de
iguales beneficios.
Cuando Curtís se ocupa del comercio de Estados Unidos con Ar
gentina en particular, surge también la evidencia del mismo obstácu
lo: al analizar los cuadros estadísticos que mostraban la nacionalidad
de los vapores que habían arribado o partido desde los puertos argen
tinos en el año 1887, la columna correspondiente a los Estados Uní-

�s^iu*1; asatu soood loun 'Byidsg X 8}imuo|V 'Bjjap|8u| aiuaui
•pdpuud 'ua8uo 9p saspd ins ap usdjwz sojan8aeo soisg
•OUlUI^rt (3p BJ9A B| B O|^OJJB
8R| as anb Bjfld pnjiqBq ^unisBd R{ 9p bobs ds uainb b jojba uts X
ofafA oipqao un oiuoo 'UBpand anb sb8jbo sbj jb^uba9( b o)J9nd
U9 o^j^nd ap sopB^AU9 X uanau^^ad anb sbj b B^yBduio^ sb^
JOd OP1AJ9S 9p ÍOpH]inb S9J6O)BUiJB SOSOUJtU a^U9Ul(BJ9U98 UOI
tojs^ -jBiu (op ioj9[|pj9nft sol- &gt;oi9n8jB0 saubnq sopBwen
io| ap au9|AOJd BtiBouoiuBa^ou BjapuBq B[ offtq ubSsabu 9nb
S9joc(i?a sol ^^^udjjua uoqap anb Bpua^duioo Bjjas i^iu e^,,
souiaqonos^ ¿sojanSjBa sanbnq so[ u^ja

p
BJBd fOUB3|jatUB9MOU SOpBJnpBjtlUBlU 80|nD^UB 9p Bpajtp U9PBJ
•jodxa bi BpiqBD B;uai ou oqnojp ajsa ap oj^uaQ 'oubduoiub aiuau
•|juoo pp jns p ouijsap uo^ sopBjnpBjnuBm sopnpojd uoo jrSjbo b
ub^a|oa X ucqB^jBosap apuop 'Bdoang BJBd sauoisiAOjd o soubjí? uBq^^
•jbd jf[Y sopfup) sopB^sg b ouusap uoo o^a 'sojano '9jbd UBq^8jBo X
sopnpcid so^a uBqs^jBOsap apuop 'bjbu bj ap oi^ p X [isBj^ p ouij
•sap uoo soadojna sopBjnpBjnuBui sopnpojd uoo sope^o sv^jaquiy
o [oodiaAn apsap uBj^^d soojnq soipi^ 'sauBiuap X sasapui soojsq
ioi iod op^oipBjd sajBinSuBuj sapiA ap Buia;sis p Bja oiojaiuoo pp
U9tOB||dui bj sqBjuajjua anb sotnoejsqo saaoXBui soj ap oun 'jopB
ajsa ap opmf y g{qsusojan^jB0 sanbnq so( X saje{n3ueui safeu soj
:puo;puaiu Bou^uiy X sopiuf^ sopB^sg so^ ajpa sBun^uBui sauopeoiu
-nuioo sbj jezipuB p Bqejapisuoo spjn3 anb sopadsn sop sojp XBj^
S|l SBUBOUBq
sauoion^^sui ap eiouasns B^ ap X JodBA iod sauoioBoiunuioo ap Bjpj
B[ ap U9pdooxa b 'opjauioo a;sa ap oijoüBsap p BJBd sopoejsqo
-sixa ou anb eqepuas sijjn^ XBn8njQ p ^puajajaj jaoBq p
p 11 *4se9uH sajqju?3A ubioj^uoo anb sapaj
sajodBA ap sb^ubouioo apjsiaaip jod edojng b ^piun v^
pg
-sa sajiy souang [:anb sBj^aij^ •••] opBSBd oyB [ap
euijua^jv Boqqnda^ bj ap so^and soj ap cx^JEd o ^^aq sopiuQ
sopejsg so[ 3P ^japueq v\ BJBAaq anb jodeA un Bjambis |¡q,,

[b]

oouB[q ua Bqnisa sop

6

�94
de que expiren sus certificados de inspección anual. Pueden
permanecer durante años navegando sin volver al país, y mien
tras lo hagan no hay cómo obligarlos a ser inspeccionados.
Algunos de estos cargueros visitan los puertos coloniales del
país bajo cuya bandera navegan, pero esta es una porción muy
pequeña de su tráfico. Su actividad principal se realiza entre
los puertos de los Estados Unidos y los del extranjero, y como
su costo de mantenimiento es meramente nominal, están en
condiciones de fijar tarifas más bajas que las de las líneas re
gulares de vapores en cualquier grado que sea necesario para
apoderarse del tráfico. Muchos de ellos unen las actividades
comerciales a las de transporte, y cuando no pueden obtener
cargas por los métodos habituales, compran productos o los
toman bajo consignación, para venderlos en los puertos que
visitan. Las líneas de vapores norteamericanas con las cuales
compiten, limitan sus actividades al transporte y la ley no les
permite realizar discriminaciones en las tarifas de los fletes".1 *6
El "Montevideo Times" procuró determinar las razones que explica
ban el retraso del comercio norteamericano. A mediados de 1889, al
referirse al insignificante volumen de las exportaciones desde Estados
Unidos hacia Uruguay durante 1888, señalaba que la única razón de
este hecho era la inexistencia de líneas de vapores regulares y direc
tas, circunstancia sobre la que era innecesario insistir por ser sufi
cientemente conocida. 117
Analizando las cifras del comercio exterior uruguayo correspon
dientes a 189. el "Montevideo Times" constataba que la posición de
los Estados Unidos en dicho comercio continuaba siendo de muy es
casa importancia. Las razones de este estancamiento debían hallarse
en los obstáculos tarifarios y la necesidad de establecer una línea re
gular de comu^icación por vapor. *18
No obstante, a mediados de 1896, el mismo "Montevideo Times"
realizó una puntualización importante:
"Uno de los principales clamores que se oyen *ada vez que se
ha sugerido la ampliación del comercio con los Estados Unidos
ha sido siempre la necesidad de una línea regular de vapores.
Pero cuando miramos las estadísticas que hemos transcripto,

�-sd dp BjambjBno b j9DU3auod 'oipjp souidq bX oiuod '(pijip bj
•9S 'BJdpD^d 'SBUBUldJE SBJSB^UBJ Á S93|tlp 9pií9A lBUEUI3|B BSBd
BUn 'SBSdDUBJJ SBpdS O SOUjA 9pU3A 'BSddUBJJ BSBD BUtl 'Sd|Oy
-BdS9 S9JI33B X SOUIA 9pU3A BJOyBdSd OpJdlUOD dp BSBD BUn ISE
:pBpI|BUOI3BU BIUSIIU nS 9p SBJJdpBDJdUl SB| B BpUDJdJdjd Bp d)
-U31U|EJ9U3 BSB9 BpUD 'o^S3 dp BJdnj ÍUOIDBJJOdlUI dp OI3JdlUOd
(dp (Bjoj [dp opj3^ un isBd dqjosqs bjj9)B|^uj dnb bX sdpsp
-([BUOIdBU SB| SBpO^ dp SBIUJIJ SB[|9 UOd OpUBIdJdUIOd 'OpBdJdlU
[d ud UBuiiuopdid SBS9[^u¡ sBiJdpBdJdiu SB| 'sojqnj soqdnm ug
'OJBd SBIU [d Ud JdpUdA X O^BJBq SBU1 OpBOJdUI [d Ud JBjduiOd
b (BJdUd^ |Bpjduioo Bi9U3pu3j B[ dpjB)sqo ou 'oduidij oqdnui
SduoidB[dJ sb^s9 JBoyipoui |P,'J!P
SBddOJ
9^U3UJ|BJU3UJBpunj UBJd SBSBD SB^S9 dp S9|Bl9JdlUOD SdUOpB|dJ SB| X
pp uoidB|qod bj dp u^idBj^djui B[ uod BipuodsdiJOd ds [Bnd o[SBAjJEU X SB[OyBdSd 'SBUBl[B;i 'SBSddUBJj 'SBUBUIdJB 'SBS9|8ui UBJd S3|Bp
•JdlUOd SBSB3 SB[ dp 9^iBd JoXBUl B| ^SIBd [d Ud S9^U3^SJX9 SBUBdUdUIBdJ
•JOU OldJdUlOd dp SBSBD dp OJdUinU OSBdSd [d :BpUB^Jodui{ JOXBIU dp
dnb BpuB^sunojp bjjo BqB|Byds ouBip |d 0|ndi)jB oujsiui jd ug
6Mttopjdiuod[d
Ud^UdiunB so[os is jod ^^odsuBJj dp soipdui soAdnu dnb s^jub
'd^iodsuBj^ dp soipdiu soidoad sns Bd2npojd opjdiuoo dp udui
-njoA joXbui un dnb djqBqojd sbuj sg 'uopB2ojd bj dnbyysnf
opB^nsdj [d dnb dp souiBpnp P^JBd BJ^sdnu Jod 'oidd 'sdJodBA
dp Bdui[ Bun jEuopudAqns dp opE[qBi| bij ds pBpiunjJodo Bun
dp SBUJ Ug BpUBUIdp B[ B 3JU9UIBJn9S BJjn3dS BJJ9JO B| [Bnd [d
Ud osbd un dp bjbjj ds dnb ojsdnd [Bpjduioo OjqiuBdjdjuí [BnpB
[dp sdpBpisdddu sbj d^udui[Bjoj ddBjsyBs 'souiddJd 'o^sg SB3ui|
SBSJdAip dp sojdnSjBd sd|BuoisBdo soj b jBUopudui uis 'pBpu
*B|n2dJ 3^uEjsBq uod bSjbd dp X sojdÍBSBd dp djJodsuBJj [d BJBd
SdJodBA UBiAUd 'BDiuBjuq BJdpuBq oÍBq \}\o\\ puB ^ioduiBg,
BJ X .dUig ^^UU^, B[ X 'BUBDIJdlUBdJJOU BJdpUBq OÍBq \'OJ pUB
UO^JOfq, B[ '[BnpB OJU3UJOUI [d Ug d^UdJdjIp BlidS OSBD |d BUIJ
-Ud2jV B[ BJB9dJE 9S |S XBnSnjfJ U3 d^U3UJB|OS BSUdld 3S IS 'jp
-dp sd :s9JodBA dp [BiDddsd Bdui| buii J9U9JUBUI bjbcÍ djudpijns
Sd OU SdJB|Op dp S9UO[[HU OJJBI1D dp OipdlUOjd Ufl B 3)UdlU|Bnue
dpudíDSB dnb oiDJdiuoD un dnb djiídpiAd BjpisdJ Bp;n2dsud

�96
tas casas ya establecidas a romper las relaciones que mantienen
actualmente, en favor de las mercaderías norteamericanas^,1
Por último, no podemos dejar de señalar el problema planteado a la
ampliación del comercio norteamericano con América del Sur por la
política tarifaria marcadamente proteccionista adoptada por los Es
tados Unidos después de la Guerra de Secesión l21. Su puntal fue la
Ley de Lanas y Manufacturas de Lana aprobada por Estados Uni
dos en 1867, por la que se aumentaban los derechos aduaneros sobre
la lana sucia, circunstancia ésta que afectó en gran forma las expor
taciones de lana rioplatense hacia los Estados Unidos 122. Este tema
había sido planteado vivamente por los delegados hispanoamericanos
-fundamentalmente los argentinos- durante la Primera Conferencia
Panamericana.
Durante todo el período estudiado son constantes las quejas de los
sudamericanos y frecuentes, también, las gestiones de los diplomáti
cos estadounidenses por llegar a establecer acuerdos de reciprocidad
con estos países. No obstante, parecería que todos los esfuerzos se
rían en vano mientras subsistieran aquellas barreras aduaneras. El
"South American Journal" (19 de junio de 1897) informaba sobre
un grupo de acaudalados comerciantes provenientes de América del
Sur, América Central y México, que se encontraban recorriendo los
Estados Unidos con vistas a ampliar el comercio con ese país, señalan
do que, no obstante la cordial bienvenida que habían recibido por
parte de la prensa y de los principales hombres de negocios, los visi
tantes denunciaban vigorosamente la tarifa proteccionista estadouni
dense, que fijaba fuertes derechos aduaneros sobre las importaciones
sudamericanas, mientras que las mercaderías provenientes de los
Estados Unidos eran admitidas casi libres de derechos en la mayoría
de los países de América del Sur. Los comerciantes sudamericanos ha
bían declarado que:
"... hasta tanto los Estados Unidos hicieran gala de un mayor
espíritu de reciprocidad, preferirían comprar artículos manu
facturados ingleses, puesto que el sistema de libre comercio
inglés proporcionaba mayores estímulos para el comercio que
los que podía ofrecer Estados Unidos" l •

�a ¿^Sjaua ajqBiuopui ns X jns jap Bou^uiy ap opjauíoo ja
bo ap sinbu^X soj ap upioBuiuua^p bj opuaioouoo
Bjoajipui a b8jbj
Bun jod ajqísaooB auiauqBnjoB 'sajB^uappoo seipuj sbj
ap sajBdpinjd sojjand soj ap oun ua bjboso Bun bjbij as odiuai)
oqonuí ap sa^iB X sBuBiuas spBo JodBA un adiBz anb Bjuajuí
as c^uaiuoui ja jod anb soiuaaj3 safBtA sns jbjjoob Bjed epip
-aiu BunSjB uaiuoj 'Biauajaduioo e^sa jod sepeinuií^sa 'sbs3|8ui
saJodBA ap sciyBdiuoa sb( anb souaui b 'sajpu&lt;r| o joodjaAn
uoa soiuauajuBiu anb bj ap y\so\ BAanf^ uoa Bqoajisa sbui uoia
^Boiuniuoa ua auod sou a^auíBaipBjd ojsg 'ojiauBj ap oi^ ua
ap sBip sop opuaXnpur 'sBip n ap afBu un ozijBaj •••„
:oqaaq jap BpuBjJodun bj ^qBOB^sap ouBip jg ^
!B^ R7Bja PUB 'SQ Bl J0(i ^ppajqB^a y[io\ BAan^^ X bjbij bj
^H I3 ^J^3 sajodBA ap Bpajip Bauq bj ap ojauiud ja 'ao
ja '^jjo^ BAdnt^ ap apaiuaAOJd 'oapiAajuoj^ b opBqujB
Bip asg "c68l 3P 3-^qnpo ap 9^ ja ousip ouisiiu ja sajopaj sns b Bq
•Bp anb Bjsa sBiai^ou s^^sa anb BAipaijiu^is sbiu oqanuí 'oiag
*oa
jap souBDuauíBpns sasiBd soj sopoi ua BjjBjjauad anb a Bua8
-BJJB^ aj)sap jns jb Buajjoa anb sajujBaojjaj ap Buiajsis un b opBiaauoa
'Bauaiu^pn^ ap jBuouuiajdas Bjsoa bj ap sojjand soj X uo^saAp^
anua sajodBA ap Bau_ij Bun jaaajqBjsa BJBd uojsaAjB^ X oSBDiqj ap
snjsqBjidBO jod opBziuB8jo oiuauiHAOuj un ap uoio^aja B| ap Bjuana Bq
-pp ,,saimi oapiAajuoj^,, ja 'oub oursiiu jap ajqiuaiaip ug ' buij
-ua8jy Boijqnda^ bj X XBnSnjfj 'jisbí^ ap sojjand soj Bjssq sopjupj
sop^is.j soj ap soauiiB|]i: souand soj aj^ap sBdujj sop X osiBJBdjBy\ b
ub&lt;; aj&gt;sap nuajioa ^auq supj souBaijauíBpns soj X sounau
sojjand soj anua sspBipisqns sajodBA ap sBauq san ap u^ia
-Bajo ej opua^ns B^q^q sopiufj sopBjsg soj ap ajuapisojj ja anb sajoj
-oaj sns b BqBuuojuj ..sauqi ajBjg joai^,, ja 0681 3P ajqiuaijas ua 'sbui
-iiueiu cauoioBoiuniuoo sbj ap Bma^ jB^uaiuBpun^ jb opadsaj U03
¿jns jap Boijaiuy uoo sajBjojauioo sauoioBjaj sns ap upioBnqs bj
jBJofam jod opouad a^sa ajuBjnp sopiupj sopBjsg soj uojaioiq an()?
•oiojauíoo
ns JBjuaiuaJoui luud sopiuji sopBjsg jod sopezi|Baj sozjanjsg (z

Lb

�98
puje es imposible decir a qué desarrollos y cambios puede con
ducir ésto finalmente y creemos que tenemos razón en llamar
la atención sobre este arribo como un suceso de la mayor im
portancia".126
Otro de los obstáculos para la ampliación del comercio, según había
mos visto, era la ausencia de instituciones bancarias norteamerica
nas, para facilitar las transacciones entre los hombres de negocios del
Norte y del Sur del continente. En enero de 1891 el "Montevideo Ti
mes" informaba que corrían rumores en Montevideo de que habían
sido presentados para su aprobación los Estatutos del "Banco Ameri
cano del Uruguay" a establecerse en Montevideo, con capital nortea
mericano. Sin embargo, el diario estimaba que todo este asunto tenía
por objeto influenciar el mercado con fines especulativos.127 En
marzo de 1895 informaba que en la Cámara de Representantes de los
Estados Unidos se estudiaba un proyecto para establecer un Banco
Internacional Norteamericano (una de las recomendaciones de la
Primera Conferencia Panamericana), que habilitaría a los empresa
rios de los Estados Unidos a competir exitosamente con los europeos
en América Latina y, fundamentalmente, en la Argentina.128 Como
vemos poco es lo que podemos informar sobre este punto, y prácti
camente nada sobre sus resultados,
Otro aspecto señalado como importante era la necesidad de que
los hombres de negocios norteamericanos conocieran realmente lo
que los países sudamericanos podían ofrecer y, viceversa, que los
comerciantes sudamericanos conocieran los artículos y materias pri
mas que los Estados Unidos estaban en condiciones de exportar. A
este fin respondieron las numerosas ferias internacionales organizadas
en este período y que a continuación reseñamos: en marzo de 1891
el embajador de Estados Unidos en el Uruguay, General Maney, en
tregó ai Presidente de la República la invitación formal para que
el Uruguay participara en la Feria Mundial de Chicago.129 Un mes
más tarde el "Buenos Aires Standard" informaba que el secretario de
la Legación de Estados Unidos en la Argentina había presentado for
malmente al Presidente Pellegrini, al enviado especial de los Estados
Unidos para las Repúblicas de Argentina, Uruguay y Paraguay, Dr. N.

�X IBJUI33 BOIJOUiy 'O0!Xa|A| ap saiURUOdtUt S3J
•Bpjauíoo scujuao soj sopoj ua sajRSjnons uBuaoajqBisa as ajuauuou
-ajsoj •SEUBouaiueouBdsiq sauopRjqod sbj ap SBoysuapBJBo sbj ap X
opjauioo {ap sapepisaaau sbj ap sopEzpoijajui auiauiBijduiR sajqiuoq
ap o&amp;ibo b uBjjB^sa sBpuaSB SBg SB-usaniu b as^q ua asjapudA UBtjp
•od ouBDuauíBajiou sopnpojd so{ apuop sojis^dap soqdiuB uoo 'sai
•IV souang X ooixa^ ^p sapBpnp sb{ ua sajBSjnons jaaa^qBisa opippap
'pBpnp Bsa ap ,,^uBduiof&gt; ^utpBJj pue ^jodx^ uRauamv., ^{ nb
puR ^odxq,, ouinbjo^oau ODipouad (a 0681
ap oiunf ua :sopnpojd sns jaaouoa jaasq ap sbuuoj srj;o uojBapi
souBauauiBa)Jou sopo8au ap sajqmoq so| 'cusa uoa saLUio^u).^ o^
, &lt;tSBuiJV ap bzbjj,, B{ ua '{BuoiaBjq jBjn^ upiaisodx^ bj BqBnj
oaja as apuop [bdoj {a ua souRnuaiuBa^ou sopnpojd ap uoioisodxg
Bun ap u9iDBzi{Raj bj BjBd opjanoR un uojRuijy 'uiuiRJips
cXBn8njQ {a ua sopium sopBjsg so{ ap {nsuo^ ja X XRnSnjpi pp
U9pBposy B{ '9681 dP o^so^b ua :siRd oidoid ns ud sauopisodxa
ap uopBzcpaj B{ uojaiAouiojd ojos ou soireayauíBaiJou soj
j sopiufi sopBjsg X Jn jap Boipui
sauopBjaj sbj jBijdure opfqo jod Biua^ anb U9jaisodxg BpBuopuaui
bj ua apBd jbuioj BJBd sajBjnaipRd soj b X oujaiqo^ jb jRsajajui RjRd
sauo^sa8 SBSJdAip opBzijBaj R^qRq apuop ^68l dP dJquiapip ua bui)
-uaSiv ^j b opBSajj B/qBq XjaAy j^jauaQ jg oyB ouisjiu jap ajqiuayas
ap saui ja ua Bi^joaQ ua asjBjn^nBu; b (iuoi;;qiqxg [Rpjauíuio^ puR
uo^o^ b^ubjjv,, bj ap jBioyo opB^ajap ap j3pbjrd ua 'sopjufj sopüjsg
soj ap 4Xj3av yvif lBJ3uaQ ja 'ajiq^ ap a^uajuaAOjd 'oapiAajuo^v b 98
-ajj 968^ ^P ojajqaj ua 'U9ioisodxa BAanu Bun ap u^poiuojd ug
•BuyuaSjB Bi^saniu bj ap uoiasjBdajd bj ua
sopesaja^n soj sopoj b X souyuaSJB sopsuoisiuioa soj b ajqísod RpnXB
bj Bpo^ jBpuijq ap ojafqo ja uoo 'sasauj aojó^o b aoop ap opo^ad
un iod sopiUQ sopBjsg soj ap u9joB8ag bj ap opBSajSB ouioo sajiy
souang ua BuaoauBiiijad a^ajo^ag iq jg *oyB asa ap ajqnpo ap oc
ja X 681 3P oXbui ap oj ja aj^ua o^Boiq^ ua asiBzijBaj b SBujsnpui a
SB^uRsa^e ap U9pisodxg Rsuauíui sun ua buijsisuoo u^ioBjqajao Bg
•U9JO^ jod RDüaujy ap o^uaiuqjqnosap jap ouBuaiua^ o^Bn^ jap U910
-Biqajao bj ua aired jbuioj b souiaiqo^ sopa b jb^iaui RjRd ^^uoissiuio^
UBiquinjo^ S^PjJO/y^,, bj jod opRuojsiuioo opis RjqRq uainb

66

�100
iniciativa se vería complementada con el envío de una cantidad de in
teligentes y emprendedores agentes comerciales, ampliamente inte
riorizados de las necesidades de estas naciones y familiarizados con el
idioma y las costumbres de la población.133
No estamos en condiciones de estimar cuál fue el resultado de to
das estas iniciativas, si es que llegaron a llevarse a la práctica. No obs
tante, veamos qué opinaba el "Montevideo Times" sobre estos esfuer
zos por entrar a competir con Gran Bretaña en el mercado sudameri
cano:
"Si el comercio entre los Estados Unidos y esta República no
aumenta no es ciertamente por falta de empuje de los yanquis.
Y por otro lado podemos agregar que si el comercio británi
co está perdiendo terreno (como está sucediendo) se debe en
parte a falta de empuje o de espíritu de empresa por parte de
los comerciantes".
Los norteamericanos venían corriendo muy de cerca a los británicos
en el comercio de artículos de algodón con América del Sur. Tal lo
que afirmaba un artículo del "European Mail" y que reproducía el
diario montevideano.135 El "South American Journal" también
llamaba la atención a los comerciantes ingleses sobre esta competen
cia, haciendo hincapié en el trabajo que estaba realizando la Oficina
de las Repúblicas Americanas en Washington para promover el comer
cio norteamericano con América del Sur. El prestigioso periódico lon
dinense recordaba que los comerciantes ingleses nunca habían visto
con agrado el patrocinio oficial, pero si no comenzaban a actuar or
ganizadamente, lo lamentarían.1 ®
La publicación de estos artículos -y de algunos otros que no in
cluimos por no ser excesivamente reiterativos- por la prensa inglesa
de Montevideo, denotan una cierta inquietud por la pujanza de los
nuevos competidores. Sin embargo, no hemos analizado todavía
uno de los pasos dados por los norteamericanos y que creemos es el
más importante desde el punto de vista de nuestro trabajo, por la
repercusión que tuvo en el Río de la Plata. Nos referimos a la Misión
comercial norteamericana que visitó nuestro país en 1896.
Al parecer, la idea de invitar un grupo de capitalistas norteameri-

�-8ISUI 0JU3UI|B3J BJO U0lUn|OA nS X -S0|B0O[ SBSnBO JOd SOSBO SO| SOpOJ
ISBO UO SBpB3J[dX3 JOS UBJpod SBpBJJSl33J SOJUBIJBA SB[- OIJBUOJDBJS3 Op
-pouBuuod BjqBq opjouioo oipip 3nb opuB|Euos '68I"^88l opouod
|3 U3 SBUBDfJ3UIB3^0U-0XBnSnjn SOppjOlUOO S3UOpB|3J SB| 3p SISI|BUB
OAOjq Un 'BJISIA BJS3 3p OJ^dOid B lOZl|B3J 4lS3lUIJ^ O3pjA3^UO|\,, |g
'Olí \9p SB||ÍJO SÉqUlB 3p BSU3jd B| JOd opipunjjp OJUOUIBI|duiE 3nj
BUBOM3UIB3)JOU (BI3J31UOD U9PB89|3p B| 3p BJjSIA B| 3
6€]
nS U3 BpBZfi^n J3S Blpod SB||3 3p BU!l8jB IS JBn8|J3AB BJBd OOBqj |3p S3^
-U3jU3AOJd SBJ3pBlU SBJ JBipnjSS 3p S3UüpU3^UI BIU3} J35jBq3pn^ J [g
S3SBp SEpOJ 3p SO|113jq3A 0000S ^ 000'Ot7 3JJU3 3^U3UI|BnUB UBl|BS
S3J3[jB} soXn^ sp ',^oj 8uunpBjnuB^ sj3qjojg j3^|Bq3pnjs,, B| op 9j
-U3plS3jd3DIy\ li3&gt;|Bq3pnJ5 J^f SOJJ3 3JJU3 X BUB3U3UIB3JJOU
Bl 3P BIU ^^lUUd 3p S3JUB|U3S3jd3J SOllll8|B UOI3E80[3p B[
opB||diun j^s Epsnd sauopBu sbjso o.uus
OJDJ3UIO3 |3 3nb BiBd JBjdopB B SBpip3lU SB| JB3ipil| 3 'SüpBJISlA
S3S;Bd SO| 9p SOSJI103J SO| 3p ODIJOBjd X OpUnjOJd SBU1 OJU3UU
-idouod un 'uppEitapp B| op sojquisiui so| op soabjj b 'sopiuf^
sopBjsg so[ op o|qond [B jí^uusbjj so oíbia pp OAipfqo p • "„
:onb
BqBpyos soiBijjsnpuj op (buc^oen uopBposy B| op o^uopisojg jg '
Op Oi^ BIOBl| BUjllSoS OÍUOllIJOlJOÍSOd X OOp!AOÍUO^\ EpBlj
UOpB^opp B| 'SBpiljAOJd SOjEdpiIUd SB| JOd BJ|3 BUn UBJiBllJOOJO X SO|
-BUjsnpui soíuoiuiioo[qBjso somBjJodim ubijej}S|a opuop 'buhuo3.iv b|
uosBip zoip iooouBuuod op sondsoQ jns pp Bou^iuy bidbi| uEUBdjBz
'sojpuog uo B^pEjso op SBip sop op spndsop 'opuop 'uo}duiBi[jnos b
ouiisop uoo oijnf op oí p y\io^ BAon¡^ op Bui^^d uopBopp Bg 9681
op ojqiuoips X ojso3e 'o¡|nf op sosoui so| ojuEjnp 'psEjg X XBn3njf)
'BUHU39jy BUEJIS1A BAIJ11UO0 B| 'SOSjEd SOAjPodsOJ SO| Op SOUJ0|qo8
so| Jod SEipoq souoiobjiauí b E)sondsoj uo :ej;3 EpcjooXojd B| ojqos
U9PBUU0JUI Bpidiuoo Xniu Bun opuBpuijq '(sopiufj sopB;sg) soi
-Bijjsnpui op [BuopB|s¡ u^pBioosy B| op ojuopisoj^ pp u^pEoiuniu
-oo bsuojxo Bun BqBoqqnd ^souiij^ oopiAOjuoj^,, p soiu oiusuu oso ug
•BAHJUIOO B| Op OÍBJA |0 BJBd SOAfiEJEdO-ld S0| Bl|OJBUI UO UEqBJSO
EX968I opoiunf ug uBUBqong j |op o3.ibo b soaiy souong op bubo
-uoiUEOjJou uopB3og B| uo 9U¡3ijo os juv; pp Boupiuy jb^sia e soubo

101

�102
nificante.
Opinaba que no llegarían a obtenerse resultados siguí
ficativos de esta Misión comercial por tratarse de una visita mu\ lúea/
que no permitiría a los visitantes conocer adecuadamente los recursos
y posibilidades de estos países.141
La misión comercial norteamericana arribó a Montevideo, prove
niente de Buenos Aires, el día 18 de agosto de 1896. Traía como guía
al Sr. Fishback, cx-secretario de la Legación de Estados Unidos en
Buenos Aires. El gobierno uruguayo había solicitado a la Asociación
Rural del Uruguay que formara una Comisión para recibirla, que esta
ba integrada por representantes de la Asociación Rural, Cámara de
Comercio. Centro de Comercio e Industria y otras instituciones simila
res, contándose entre sus miembros A. Seré, Carlos María de Pena.
M. Rodríguez Diez y el Sr. Honoré Roustan, Director General de Es
tadísticas. Durante su corta estadía en Uruguay, la delegación cumplió
un programa bastante intenso: visita a la Cabana Reyles en Villa Co
lón, viaje a la ciudad de Minas en un tren especial; en la ciudad de
Montevideo: visita a la fábrica de muebles (íiorello Hermanos, donde
recogieron muestras de maderas nativas, a la fábrica de fideos de Cas
tellanos y Mané, etcétera.142
El "Montevideo Times" no creía en la utilidad de una visita seme
jante. Expresó que hubiera tenido más confianza en los resultados de
esta gira si los delegados hubieran llegado en silencio y realizado to
dos sus contactos sin tanto aspaviento, conociendo al país y a su gente
en la vida diaria. Creía que una estadía de tres meses de un inteligente
viajero comercial, realizando los contactos necesarios, hubiera resul
tado de mucho más provecho que lo realizado por "todos estos mag
nates en su pomposo viaje oficial".143 Para reforzar su punto de vista,
el diario publicó artículos aparecidos en la prensa inglesa de Buenos
Aires con posiciones similares. En uno de ellos se comparaba todo el
alboroto hecho en torno a esta visita, con el silencioso arribo y parti
da de represe^tantes de industrias inglesas, alemanas, belgas, france
sas, italianas y de otros países: llegaban y se iban sin ruido, pero se las
ingeniaban para hacer grandes negocios.144
Por otra parte, para el "Montevideo Times" había sido mal elegida
la época del año para realizar la visita. Las principales actividades del
país eran la ganadería y la agricultura, pero en invierno la comisión

�•opjauíoa asa
ejed U9isuedxd ap oduiBa ubj3 un e^qeq ou anb rsaauo^ua anb niusiiu
o| opuEsuad Bm$as anb EqBjsajiuEiu X bjisja B|pnbE ap pEpiunjiodo
ua sappjauioa sauop^pi sEipip ajqos BJBzipaj anb sisqBUB ja Bqspjoa
-91 oijbjp jg oun3|B opeqnsaj asJiqpjad ejaipnd anb nis \ins |ap b^u
-^ujv uoa ouBouaiuBauou oiajauíoa ja jB)uaiuaj^ui jod sozjanjsa saui
-joua opuapeq openui^uoa ueiqsq as 'Bipaj B| b uoisüuo^ bj ap b^is
-ia B| apsap anb Bqnpyas ítsaui!x oapiAaiuo^-,, ja ^^pinj sbui soijb sajj

9
sauopBAOiim sa|B^ iB7i|na.i ap
srÍBjuaASB| udjjsaniiíap sa| X 'sspuaSB 'saiioiaiqiqxa ap oipaui
jod sofo sns ajuB sBuapBDjaiu SBipip uanbo|oa 'sa^apiíaA unas
-ap anb sauícpjaiuoa sojjsanu anb souaiu b lsop|upj sopE^s^
ap sa^uaiuaAOjd sBuapBajaiu uoa jBpiauíudxa ap ojsb3 p X bu
-sa(oiu B[ jbuio) b uba as ou ojjap jod X Bdojng uoa sajBiajauíoa
sauoiaBpj sns uoa EipajsijBs ajuauíBjaajjad B)sa aju^S bj inby
•o3[B aj8o| anb pa^jip Xnm sa '|Bao| opsajaui |a juqB ap jb^bji
BJBd ojaiiip jbjsbS b B^andsip aisa auia3 BJisanu anb
:jb|huis aiujojuí un ou.iaiqo3 ns
b CMAua oapiAd^uo^ ua ouBauauíBajJou |nsuoj p 'a^JEd ns joj jns pp
Baijaiuy ^p -iB8n| oj^o unSuiu ua 'pBpijBaj ua 'iu XBii8njf| p ua soauíBj
-uqso| uoa ojuaiuoui p jod jipdtuoa iisipod ou souBauauíBajiou sa|
-BiJisnpui soj anb Biaap ^aBqqsij p ug sopuipj sopBjsg b osajSaj ns b
U01SI11103 B| jod opBjuasajd auuojin p jod apjB^ sbui BpBuijijuoa anj
sujBai j p jod BpBjuBppB upiuido sg soadojna sopiaijiB sajoíaiu
soj ap ajJBd jod Bpuapduioa apanj Bun JB)uaj|iia unuaqap sBUBauaiu
-Bajjou sBuapBajaiu sb| anb X BpiaaíSBqB uaiq Eqs^sa EXBn8njn BzBjd B|
anb oppouoaaj B^qBq aiuBipu |g t&lt;sauij^ oapuajuoj&gt;i,, |B uopapjsijBs
ap opBUd|| jaqrij ap uaqap auiaiunjnSas sair^anjBpap sbXio ^sojqmauu
sa|Bdiaui.id sns ap oun 'siufiai^ j |B oisiAajjua sa|3iu oijiiip p 'oap
-iAajiioi\ RiBuopunqB BUBaijauíBajJou uoiaR3a|ap R| anb ap saniy
sosoiao sojapi^BS X sopBpd soduma BUB.i|iii&gt;&gt;ua o|os

tro 1

�104

3) Los verdaderos competidores del comercio inglés.
a) ¿retroceso del comercio británico en América del Sur?
La escasa importancia del comercio norteamericano con el Río de
la Plata no debe hacernos pensar que el predominio británico sobre
este comercio estaba libre de toda amenaza. Por el contrario, en la úl
tima década del siglo XIX, Inglaterra debió enfrentar una aguda com
petencia por parte de otros países europeos, fundamentalmente Ale
mania.
Uno de los fenómenos que prueba lo afirmado anteriormente y que
fue reiteradamente señalado en ese entonces, es el retroceso de las ca
sas importadoras inglesas establecidas en estas regiones.
El ^Montevideo Times", basándose fundamentalmente en la infor
mación aportada por los jefes de las principales casas importadoras in
glesas de Montevideo y Buenos Aires, afirmaba en 1889:
"En ambas ciudades, las casas importadoras inglesas -especial
mente las casas importadoras de géneros —. que habían ocupa
do el primer puesto en el mercado hace diez o quince años,
han descendido ahora a un segundo o tercer puesto y, aunque
cierto número de nuevos establecimientos han surgido natural
mente y se han hecho de clientela, esto no ha estado de acuer
do con el desarrollo del comercio y, hablando en términos ge
nerales, no puede decirse que las casas importadoras inglesas
hayan mantenido sus posiciones"'48
Los responsables de este retroceso eran las casas importadoras alema
nas e italianas que habían desplazado a Inglaterra a un tercer puesto.
Estos establecimientos ofrecían artículos de una clase similar a los
ofrecidos por ¡as casas inglesas, pero de inferior calidad y a un precio
menor. Vistosamente presentados - a menudo imitando los produc
tos ingleses- estos artículos, dado su menor costo, goza^an de ven
tajas frente a consumidores no muy exigentes y que no deseaban reali
zar grandes gastos. Pero, a juicio del "Montevideo Times", un factor
más importante aún para explicar este poderoso avance de los compe
tidores de Inglaterra era su mayor flexibilidad para atender los requerí-

�:Bjaap [nsu^^ un 'psBjg \v asopuaiJija^^ sopiun sope^
-s^ soj ap sajnsu^o soun^p 3p sauuojuí so[ ap safessd BqBjp "BUBaiaie
Biouapduioo bj ap Biuaj ja ajqos &lt;tajuaipuadapui,, oiuounjsaj un m
-jodB opuBasap'u^iaBaqqnd buisuu qts[ BaiuBjuq ssajduia bj -ajq
-isod Eia opuBno— opuBJofatu X opuBjtun 'sopijxnbpB so^uaiiupouoa
o{ jBoqdB BjBd 'Bu^d ns b ubiajoa soga ap soqonuí 'ajuauqBn^uaAa
X ofBqBj; ap SBiua^sts 'sBUBuinbBui sbj uoa uBqBzuBfiuuBj as 'Bn8ua| B[
UBipuajdB 'jifB uBqBÍBqBJ^ 'Bjja^BjSuj b uBqi sauBuiajB soq BiuBiuaiv
biobij oiajauíoa ja jsiAsap b oduiaij ¡a uoa Bijinqij^uoa ou sa^Bij^snput
soj^uaa sapuBjS soj^o ap JBjqsq ou jod- ja^saqauB^ X sajpuoq 'jood
-jaAiq ^p SBuptjo sbj ua sauBiuajB souBuopunj so^ubj ap oajduia (a
is asjBjun^aid e 98a¡¡ 'Buiaj ¡a jod opBdnooajd ajuauíBA^ '4jRujnof
UBDuauíy M^nos. 13 bubuí3[B Bpuapdoioo ap jBjqBq bio as sop^i
sopo^ ug ouBouauíBpns opjauíoa ia ua Bua^jSui ap jbau [Bdiauud
|a anj BiuBuiajy opouad a^sa a^uBjnp 'souibjbjub[3pb bX ouio^
mwm.ijT) m.JiMjDdwoo v\ (q
ISIÍi sauop
-isod opipjad jaqsq piqap ou 'pBpi[Baj ua 'ouiu|n a^sa apuop
sopBOjatu ua oaiuB^uq oiojauioo [ap U9fsnpxa uoo ojafuBj^xa
oniauíoo [ap aouBAB pp u^zsj B[ X anbjod pp sop[da.i UBjsa
sappjauioa sauuojuí sojjo X sajB[nsuo^ sauijojuí
rsajBjriuis sa^odaj uBqn3aj|
jns pp Bauauíy ap sauoauu so[ sopo^ isb^ apsa^ souaurpuaj so^sa
asjBjsjsuoo uBjpod apuop jB3n| oofun [a Bja ou bjbj^ b[ ap oi&gt;{ [j
os -ojuap jod OS un isbo ua '¿881 B opadsaj uoa 'opinu
•lureip Biq^q ja^saqauB^ ^p sajuaiuaAojd u9poS|B ap sojiio^je ap ugio
•Bjjodun B| anb uBqBaipui 6881 B saíuaipuodsajjoa sbjjp sbj 'XBn3nj^
ap ossa p ug #ajuapiAa anb sbiu Bia osaaojpj [g sbpjbX OOZ'ISVSÍ
'688 í yB 'sbpjbX 00L'S9VSZ '8881 oye ísbpjbX 00¿'I66'8t' '¿881
oyB :jaqBS b '688t'¿88í süB sol ^P (pjqB-ojaua) sasaui soaanrud
a^uBjnp b^b^j p.\ ap oi^ |B ja^saqauB^ ap sopifaj ap sauop
sb[ ap sbjjp BiquasuBJj sauopBuuijB snjsa opuBJoqojJo^
UBqB8jo^o sbsbd sB^sa anb sBpijipaja sapBpqpBj sb[
uoa J8A anb eiuaj anb o[ ua aiuaiu|BjuauiBpunj 'op^ajaiu pp sojuauu

SOI

�106
^Alemania informa sobre éxitos en Brasil. Hasta el momento
ha estado enviando toda clase de artículos manufacturados,
tales como calcetería, géneros de punto, vestidos y telas. Se
han enviado enormes cantidades de artículos de ferretería. Re
cientemente se ha exportado maquinaria y el comercio aumen
ta constantemente. Además de lo señalado más arriba, Alema
nia envía miles de dólares de porcelana, objetos de barro, cris
talería, papel, artículos de fantasía, juguetes, instrumentos mu
sicales, cerveza, productos químicos, tinturas, algunos artícu
los de goma y los tipos más baratos de perfumes, jabones y
artículos de tocador. La única manera que utiliza Alemania
para abrirse camino: el continuo interés alimentado en la patria
por los hombres y mujeres que van al extranjero. De esta ma
nera, son estimulados por sus cónsules, comerciantes, indus
triales alemanes que allí residen, y por la gente de su patria.
Ninguno de los artículos exportados desde ese país hacia Amé
rica del Sur puede compararse en calidad o en terminación
con la misma clase de artículos fabricada en los Estados Uni
dos, pero han sido promovidos por agentes alemanes que ha
blan portugués en Brasil y español en todos los otros países
sudamericanos".153
En 1899, analizando las cifras del comercio exterior uruguayo, el
"Montevideo Times" señaló que Alemania ocupaba el 4o. lugar y que
de acuerdo con los datos estadísticos, no podía decirse que el comer
cio con este país hubiera experimentado un aumento importante. No
obstante, era un hecho innegable -decía el diario que durante los
últimos cinco años las casas importadoras inglesas habían perdido mu
cho terreno mientras que el comercio importador alemán se había
desarrollado enormemente. E! diario ponía el ejemplo de una firma
alemana (no da el nombre) que había abierto sus puertas dos o tres
años atrás, a un nivel muy modesto y que ya había construido las me
jores instalaciones de la ciudad y trabajaba de 10 a 14 horas por día,
haciendo el trabajo de 40. No existía ninguna firma inglesa que tuvie
ra esa actividad.
A continuación brindamos un informe sobre una de las firmas ale
manas establecidas en Montevideo y dedicada a la importación de teji
dos, aparecido en junio de 1899, en la revista "Industria y Comercio".

�/*••/ opinílasuoa usq sBpBjundB sBauqBj sapuBjSJ S8( sepox
/•••/ Badojna eujsnpui b^ ap sosojo^ sojopnp
-J3A uos sapna sb| ap sBun^p 'ajusppB sbiu souiBjundB anb sBa
-uqej sapuBiS sb^ ap s^d ojjsanu ua BAisnpxa uotaBjuasajdaj
bj ac^día 'Bi^ X qqpj^[ uuBiujap^ bsbd bj 'buoi^ ap saiqanm
X euaajaui 'sopiíaj ua soiao^^au sapuBj^ sns ap sBuiapy
/•••/ uppBpunj ns ap s^ip sojaiuud so| ap
•sap opijuas opoj ua Byan^BjBq X a^uB||uq s^iu jas opipod Bi|
ou BipjBiu BXna 'pspnp Bjsa ap bsbo ubj^ b| ouiij[n oub p ua
X o^jnqiuBj| ap [Bsjnons a)UB^jodm; B| saudsap oaod '.|B}idBa
BupaA B( ap opjauioa oj|B p ua oso|oa un Xoq sa anb 'sdJiy
souang ap zij^biu bsbo ubj8 bj soyB aauo ao^q opunj 'Bpasa
apuBjS ua sopo^au jeiaiuj b ojsandsip X 'bjbij pp sBaqqnd
•aj sb( ua uBiua^ Buaajaui X sopifaj ap ouibj pp sauruiap soj
-anpojd sa(qB)ou sounSp anb odiusa oisba pp Bjuaua Rjaajjad
oip as qqej^i 1$ p 'sopBajaiu sojsa ap opuoj b jopaaouoj
sajuapuajdjos pBpqBaj ua X sajuRsaaui uos
BUBuinq pBpiAipB b( ap sauopB^sajiuBiu sb[ sBpoj ua sosajSojd
soXna 'Bujapoui [Bujsnpui uopeu ubj3 B[|anbu ap sopifa) ap
saiuBauqBj sajqa[ao X sapuBjl sbui so| uoa ajuauíBuiiiin opBu
-opspj X BiuBuiaiv ap opjauíoa o)p p ua ajuauiRsolmiaA op
-laouoa kqqBj^( js ajuBpjaiuoa jopapuajdiua X opBjjsn|i p ap
-uodsajjoa bsbd ssojapod B( ap uopBpunj B| ap BAtppiui s^
sopijjns sapuBjd
sns ap ajjed ubuijoj anb X aiuaniBAisnpxa aaupouui anb sajq
-B)ou so|naijJB soun^p sied p opoj ua ope/uBap u^q anb ajq
-luouaj p jod X Bzi[Bdj anb soiao8au so| ap BpuB^oduu B| jod
'sojsand sojaiuud so| ap oun BZB|d ua opBjsnibuoa Bq b¡j X
qqBJ)| uuBiujdfq bsbd b| 'uopBpunj ajuapaj Xnuí ap anbuny
sauopaajuoa
X Buaajaiu ap sojnaijJB ap (Bjaua9 ua sopjfaj ap ouibj [a ua Bp^
-sa b^sba ua ouisituisB nnpB sapBpnp sBXna ua ko3jnqiuRH ^p X
sajiy souang ap opjaiuoo oqB |B a^auíeqaajjsa uaiquiB) epe|
-nauíA 'Bf3 X qqBj)j uuBuuajq buuij Bsojapod B| ap B| sa oiuoa
'uopBpunj ns apsap aiuaujajuB|[ijq sbui opBqojBiu ubi| anb sbj
ap Bun ap zaA B| b X ouibj pp sejopejjodun sbsbd sapuBjS sbui
sbj ap Bun ap epiqap uopuajap b^ uoa soujBdnao b souiba • „
:uBuia|B opjaiuoa pp &gt;tipuBjado snpoiu,, p ajqosjj
jas jod Baijijsnf as 'Bsua^xa o| ap jpsad b 'uopduasuBjj b| anb souiaaj^

¿01

�108
un desarrollo importante de sus negocios en estos últimos
años en el Rio de la Plata, merced a la acción de la gran casa
Hermán Krabb y Cia., y ahora están en situación de dominar
en los respectivos ramos, tanto por la notable calidad de los
productos que elaboran, como por los bajos precios a que los
entregan al comercio del mundo entero. /.../".
c) medidas propuestas para que el comercio británico recupere su
predominio.
Durante todo este período se sucedieron las propuestas para mejo
rar la posición del comercio británico. Veamos algunas de ellas, En
1890, el "South American Journal" realizaba las siguientes sugeren
cias: 1) prestar más atención al gusto local, tanto en el diseño de
los productos como en su empaquetamiento, 2) establecer en los
principales centros comerciales locales de exhibición de los produc
tos, con sus precios; 3) empleo de dinámicos viajeros comerciales. Co
mentando estas propuestas, el "Montevideo Times" atribuía la mayor
importancia a la primera de ellas, agregando:
"Ha sido la exigencia de atender al gusto local tanto en la cali
dad como en el diseño y precio de los productos, la causa prin
cipal para que las casas inglesas hayan sido suplantadas gradual
mente por rivales europeos más flexibles.
Hemos conocido más de un representante, agente o viajero
comercial que se quejaba de no poder recibir pedidos simple
mente porque sus superiores en Inglaterra no le enviarían o no
querrían enviarle el tipo de productos más pedidos aquí".156
Entre las medidas más difundidas en ese momento estuvieron las pro
puestas por el Embajador de Gran Bretaña en Chile, J.G. Kennedy,
que incluían: estudio del idioma español en las escuelas comerciales;
adopción del sistema métrico de pesas y medidas; publicación de ca
tálogos ilustrados en español (donde los precios podrían expresarse en
libras esterlinas, pero los pesos y medidas deberían expresarse de
acuerdo al sistema métrico); autorización a los industriales para que
cada uno publicara un código telegráfico adaptado a su especial línea
de productos; estudiar la demanda de cada país y fabricar líneas es-

�6S jSoojUB^uq soi n^i vie 3P puBiuap B( asjBjuaiunB o ^s
•JB3J3 dp^nd sauopipuoa ^nb ofeq X sauopaajip ^nb ua jBuiuuapp (q
ísasiBd sojjo jod sopBauqBj sajEjiuns sopnpojd ap epueiuap B| b oj
-aadsai uoa BAtppj o B)n|osqB cas bX 'BaiuBqjq Bpuapaaoad ap so|nai)
•jb ap epuBiuap B| ap uopnuiuisip Bun 'opjauíoa pp oiubj jainbpna
ua opBUiuijapp usq anb sssnBa sbj uos sapna 'jsb Bas anb ap osbd ua X
'uajsixa is jBuiuuapp (b :sopadsB sa^ainSis so| jaaaiBpsa b ajuaiup^
-uaiuBpunj usqBiundB sopsuoisiuioa so{ b sBpep sauopanj;sui se^
opjauio3 ap
SBJBU1B3 ap uoiufj B{ ap uopBjuasajdaj ua 'uoj^uiJJBg ^uaauíA JS I3
jod opByBduiooB Búas opBiAua jg appji jo pJBog B| Bjed uppBuuoju;
jiunaj ap opfqo p uoa 'Jns pp Baipiuy ^ jBpadsa uoisuu sun jBj^aj
•ui Bjsd 'jajsaqouB^ ap 'uojSuiipjOyW j^ p op^uSisap BiqEq oaiuBjuq
oujaiqoS p anb puijojuí usaunx oapiAajuop^,, p 5^ \ ap ojaua ug
f sojafuBJjxa sajopipduioa so| uoa Bqanj ns ua soaiuBjuq sajuep
-jauíoasoj b jBpnXB BjBd asjaaeq Bipod anb oj Bja anb jBipnjsa ap Bp
-B^Baua umsiuioa Bun pjqiuou 'a^jBd ns Jod 'oaiusjuq ouja;qo3 |g
saiaUso|
ua U9pBuiiuuas|p sbui 'op^ajaiu [B sopBnaapp sopnpojJ ap sapiaad

601

�•sopiufl
sope^sg so| ueja o| ouioa a)ue)jodun oaod ue) a^ia^a un e
•ej ap seje ua edojng uoa ueiiiajueiu anb opjaiuoa opqos ¡a
ueiqap ou anb sajuByqeq sns e je^yas ap uojegjeaua as 'ajuejsqo o|q
sapn)i)e| sejsa ua eueaijaiueajjou piajaiuoa uopejjauad ap sojuajuí
souejdiuaj so] 'pnjainbui JoXeui uis Ñ 'uapsap opeiniuisipui uoa uas
•aiA soaiue^jq sasajaiu; so( ap saaoAejjod so| anb ;se apuajdiuoa a
oiquieajaiui oqaip ua uoaj pp ajjed v.\ asopueAd|| Ring
-as ^yejajg ubjq ojund ^nb ejseq J3a ejed 'aaipuady p ua soiuinp
•u; anb jouajxa opjaiuoo pp sejjp sb( e epeafo eun jeqaa ejseq 'ai
•uauiepjauoa 'Xen^njf] ap osea p ug U9peuuojui aiuepunqe epuuq
sou opeAapj puapui p o^s^ ajqos ^saauoiua pnbe ua 'sopeajaiu
sojpnbe ua eyepjg ubjq ap |Baij pdpuud p 'opaja ua sopiun sop
•ejsg so| uBja Ofsj eueauaiueoujjei eaiuiouoaa pepqeaj bj ua [euis op
-ei8a[|Aijd ns ap RjjajB|Suj e jBZB^dsap ejed sopiufi sope^sg so| jajjoa
-aj ueuaqap une anb epuejsip aiuaoua e{ ua asaeasnq uaqap ^(epueja|
-o),, Bjsa ap sauozBj se¡ anb soiuaajj ¿pn^pB Bjsa jeai|dxa oiuo^?
ajuauijuoa ofaiA pp sasiBd so| ap
uoisnpxa uoa sepuaijuoo sns ua jej^qje ap oqaajap p eqeuiepojd anb
ojsand 'seueuuaq sepeijjeasap sns ap epnpuoa e| jrrzajapua ap pep
•i|iqesuodsaj bj BjaiiunsB anb a[opuai3;xa ^oueauauie ajuaunuoo p ua
sopjufl sopeisg so| ap uypuaAjaiui e| jeiuepaj ua opBJjuaa OAnjsa ea
•ip^jd ns ap tiAijoiu-pa],, p anb jaaouoaaj souiaqap 'o)unse p ua se)
-jea uasBiiioj sauamb soadojna sasiBd so| uasanj anb oasap 'opuoj p
ua 'anb X einje^ eaijaiuy ua eueaijaujea^ou uoisuuojiui B| oai^ja cap
-(Ad)uo^ ap esa[3ui esuajd R| sapepiunjjodo sbuii3|R ua anb jep¡A|o u;s
:a)uajaj!p uaiq pRpipaj eun sounjqnasap 'esajdjos Bjjap uis ou 'ojag
a)jo(q pp s;ed ubjS pp sB^siuojauaAjajuí so)uaiu; so| a)uaiueai3jaua
opepunuap ueuqeq sjed oj)sanu ua soaiue^jq sasaja)ui so| ap sojaaoA
so| anb souieiuodns :jej)uoaua e soiueqjt anb |eija)eiu p ajqos ajuajaj
-ip a)ue)SRq eap; eun soiueiua} uoiae^ijsaAUi e)sa soiueíaiui opuen3

IVNId VXON

III

�112
Esta posición fue compartida por buena parte de los sectores diri
gentes locales: los magros resultados obtenidos por los Estados Unidos
en la Primera Conferencia Panamericana de 1889 -en la que los dele
gados argentinos jugaron un rol tan destacado, enfrentándose siste
máticamente a los designios del pais organizador- no dejan dudas so
bre ello.
Los vínculos establecidos por las naciones rioplatenses con las me
trópolis europeas, fundamentalmente Gran Bretaña, eran todavía
demasiado fuertes para permitir que de golpe y de una sola vez, se
alterara en forma sustancial ese sistema al que las naciones latinoame
ricanas estaban integradas desde hacía varias décadas.

�O S" í
X'Ws

/o wstimj^diuf ata,, P|bu^I NJOSNl^^O^ ^ uqof &gt;|3HOVnV9

8% I
'(Bijoiip^ B7UB?[V '^6 PP ^juanS 7 .'ojqBj '31VHV3ZV 30

1681
'sijbj 'sauwjuawy-ouDdsifj santniqnda^ sa^ tajopo^qx '03IH3
'6881 '3^I
Suiuhj^ )uauiuj3AOQ 'uo^Suii|SByy^ '.Douaiuy ifsiuvds puo
-;m/7 atjt uaaMjaq umjojjodsuojx puv apm .'Aoaaig uim[i!M '
"6961 ''oap^ 'Bjni[n3 b[ ap eu
-ua?3 X sapBptuBiunH 3p p^iinoej ^Z161P881 'sojuauinaoQ ap ugpaa¡

^s Avnoa^n 33 N3 so^iNviina shs^h^ini 3 shivimvd
•8961 'Bipadopiou^ \tsouadwt soj ap Djjan^ 07,, í
¿961 "(B^uaijo Bpung -pg 'oap^ '| ouio j/.oiuapow
•nuf} pp ¡Djn^ muojsifj tuiuiBÍiíag 3VHHVN ^ OJP3d ?sf
"6961 'oapiAajuoj^ •^soDiíBiuojchpsauíndv,, :euo¿ ap
b sbjou X jBuiiuipjd oipn^sg (8161-9161) ouv.vjaumuDj
iun dj Ásoptun sopojsg soj '^ürtiruf) ¡j íje^sq '

S3iN3nj a vuva^onaia

en

�114
LA DOCTRINA MONROE. Selección Documenta! . Facultad de Mu
inanidades y Ciencias, Instituto de Investigaciones Históricas. Serie
Divulgación de Textos y Documentos, No. 8, Mdeo.. 1966.

LA PENETRACIÓN NORTEAMERICANA EN EL URUGUAY. La
Misión Comercial de 1885, presentación de Raúl Jacob; Facultad de
Humanidades y Ciencias, Sección Historia de la Cultura, Mdeo.
LLOYD, Regina Id; Impresiones de la República del Uruguay en el
Siglo Veinte. Historia, Gente. Comercio, Industria y Riqueza. (Mon
tevideo-Londres, I 1 2).
MARTI, José; Argentina y la Primera Conjcrcncia Panamericana. Or
denación y prólogo por Dardo Cúneo; Ed. I ransición. Bs. As., 1955.
McGANN, Thomas; Argentina, Estados Unidos y el sistema inter
americano. 1880-1014; HUDHBA, Bs. As.. 1965.
MULHALL, Michael G.; The English in South America, Bs. As.,
Standard Office, Londres, Ed. Stanlord. 1878.
ODDONE, Juan \.; La emigración europea al Río de la Plata. Moti
vaciones y proceso de incorporación; Ed. Banda Oriental, Mdeo.,
1966.
ODDONE, Juan A.; Los gringos. Enciclopedia Uruguaya No. 26,
Mdeo.. 1968.
QUINTERO, Rodolfo; ¿as tres conquistas de América Latina; Facul
tad de Humanidades y Ciencias, Historia de la Cultura, Serie Estudios
Monográficos, No. 31, Mdeo., 1970.
REPPY, Fred }.; British investments in Latín America, 1822-1949.
A case study in the operation of prívate enterprise in retarded regions;
Universitv of Minnesota Press, Minneapolis, 1959.

�'^681-8881 saju9J3j3J so|iidijjb ap uppoajgs - IVlsraflOf IMV3I^3WV HlílOS

C061-8681 O3p!A9iUo^M 0DH3W03 A VIHISÍKIIMI
0061 9881
- oJiistpots^ 0¿^M|/;vDIlSiaVlS3 30 3V&gt;I3N39 N0D33^I0
S9jii9nj sbjjo (q

8061 9P
OJ9U9 9p oí |9 opRDi|qnd iBi39ds9 oj9iunM - SM3N AVíl^PIHíl 3H1

681 1681 SM3N AVfl^H^n 3H1
0681 6881 S3WU 31V3d ^3AI^I 3H1
6681 0681 S3WU O3OIA31NOW 3H1
"6881 ^P!I"Í
lM3aN3d3aiSH O3aiA31IMOW 3H1

ap 11 6881 ap oi[nf gp o\

0681 ap ozjbui ap Of

8881 ap ozjbui ap ¿

SS3^dX3 3H1

ap csa|^ui esiiaad (e
sajuanj

11

�(6681-6881) VNI1V1 VD1^
-3WV N3 VNVDI^3WV31MON N0!SNVdX3 VI V
3JLN3H3 O3QIA31NO^ 30 VS319IMI VSN3^J VI I 3^I0N3dV

�•jaqoS BJBd p^ppedB^in ns "SBUBjiSBJBd sasBja sns jauajuBiu ap jbi ucx&gt;
siBd jap ojnjnj ja X o^paja ¡a jBayuass b Ejsandsjp Bisa anb X SBjsio^a
sauy soidojd sns BJBd Japod jap ssnq^ anb 'sj^d |dp sBjsisajSojd sas
-ajd)ui so| uoa oiaiyuoa ua Bjsa anb BAimuasaadaj ou bijouiui Bun ap
soubui ua BJjuanaua as si^d jap ouaaiqo^ 13 sasajaim sns jBAjasajd b
ajuaipuaj oiquiBa jainbjBna b BpiudAuaiq BsojnjBa opBisBiuap Bun ubij
-ep anb X upiaBjjsiuiiupB bj ua zoa BunSuiu uauay ou anb sojafuBjjxa
sajuapisaj jod bijoXbui ns ua Bpiniijsuoa B^sa uopBjqod Bjsa X uap
-jo opunSas ap Badojna pBpnp Bun ap bj anb jouaiu sa jbioj uopB|qod
ns sauopBjauaS sajj ap souaiu ajuBjnp ajuaipuadapu; opis bij XBn3
-njfj sa^UBjiqBq ap sauojjiiu 6 8 soun 9P umaB|qod sun uoa X Bdoj
-ng ap bjjo jainbjBna ouioa En^yuB ubj uojobu Bun JBuruii|a ajiíauinaij
-aBJd Búas soadojna sopBjsa sojjo oÍBq uoisiuioa ua ojjauo^ Badojna
eujapom Buoisiq bj ua a^uBayiu^isu; pd^d un opn^nf bij ou X SBidojd
sajquinjsoa X BjnjBjapj 'afpnSuaj 'jBa^ bijiiub^ ns auajj 'BUBysua Bja
bj ap sozuaiiuoa apsap ajuaipuadapu; uoidbu Bun opis bij jBSnyo^
•opBaoqa asjyuas 9jaajBd opuniu ja opoj 'uoisjaAUoa ap opaXojd |ap
u9pBiao8au bj ajuBjnp BpydSns anj pBpipqísod Bjsa opuBna 'ajqisuajd
-ujoau; upzBj Bun8|B jod 'oSiBqiua ujs íXsn^njfj ap os^a ja ua Bjaipaans
isb anb BJBd uozbj sbiu saaaA zaip BuqBij upisuuoa Bun of^q si^d
|B jBaojoa uoa JBZBuauíB BJBd X BayBuiojdip uopuaAjajuí bj BJBd ai
-uapyns BsnBa sa sajopaajaB sns b ojbjjjbui |a jB^nyo^ ap os^a p ua ;s
XBnSnjfj aqpaj anb ja X jB8nyoj b opBpjoaB ojbjj |a ua ajuajsjxa Bia
-uajdjip B| jbjjsoiu BJBd ajuauia|duiis sojsa sounquasuBjj '.opBjjnsaj ja
opis bij jBna soiuaqBs ojq 09J7"*/ J0ABi ns U3 Baii^iuojdjp u^puaAjaj
-u| B| jauajqo 'unB 'uojaipnd X sopBqanasa ajuaiuBjsnf opis ubij sajop
sns 'Bpuanaasuoa ua X ojunss ja ua BpBsajaju; ajuaiuBjaajjpu!
BjaiauBuy Bpuajod ubjS BunSuiu ap oXodB ja uoa opnjuoa Bq ou os na
ns ua ojad oSanf oiusuu ja ajuaiuajuaiaaj opBjuaju; bij jB^nyo^ '.saj
-opaaiaB sns ap soqaajap soj bjoia anb s^d oamn |a sa ou XBn8nj|^

¿ON 3nó Od?
l\ ^ P3 t68l 3P ^so8b ap z\ 'S3^I1 O3GIA31NO^ 31U/(l
ONV131&gt;IOH 13fl 0NM3d 13 (I

611

�120
nar, ya sea constitucional o militarmente, se hace másevidente con cada
nuevo gobierno, y marchando constantemente de mal en peor, no sólo
se arruinan ellos sino que, lo que es mucho más importante, arruinan
los intereses de las clases progresistas y los de los residentes extranje
ros, mucho más representativos del país que ellos, y los intereses de
quienes fueron inducidos a invertir dinero en el país o en sus emprés
titos, en la creencia de que el país era administrado honestamente. Los
partidarios de la nacionalidad independiente para Uruguay son los me
nos y, en la situación actual del país, la intervención de una potencia
europea de primer orden, tai como Inglaterra, Francia o Alemania,
sería el beneficio más grande que podría recibir y recibiría una caluro
sa bienvenida por parte de los habitantes representativos, excepto por
la minoría que integra el actual gobierno; sería un beneficio para el
mundo en general, y un beneficio que no exige el sacrificio de ninguna
historia o tradición de importancia.
Si la intervención extranjera es sugerida con tanta presteza con
respecto a Portugal ¿por qué no debe serlo con respecto a Urugu-

guay?
Probablemente, una primera insinuación ayudaría a enderezar su
administración y los convencería de que no deben burlarse de sus
acreedores y de que los intereses extranjeros no deberían ser sacrifi
cados en la forma grosera en que lo están siendo actualmente.
2)/THE MONTEVIDEO TIMES, 7 de febrero de 1893, Ed., p. 1,
cois. 2-3/

INTERVENCIÓN DIPLOMÁTICA
El anuncio de que Lord Rotschild y los accionistas de los ferro
carriles argentinos garantidos por el Gobierno se han dirigido al gobier
no británico solicitando la protección de sus intereses y apoyo para
sus reclamos, será saludado con deleite por la mayoría de quienes es
tán interesados en los asuntos rioplatenses, y, si la solicitud recibe
algún respaldo, será seguida por la de otros inversores que han sufrido
o están sufriendo en este momento a causa de la deshonestidad finan
ciera y la mala fe de los gobiernos sudamericanos.

�•apupuij soiuauupajuoaB so| b RAijaadsojpj epnjiiu Run opuBqag
uopup
H8|p JBJ 3p BpiJSnf E| J3A B SOIUBZUB^|B Ofsl \1S 'EZaqRO BUll JOdlUOJ OJad
esuajo Bun ss ou JBqoj sBjqB|Bd sbjjo ug upap anb Bpeu uauaij ou X
o¡ppins |B sopBÍndiua X buioi bj b sopBAd[| jas uapand sajuBpjaiuoa so|
' . ((iun^qi| pB,, sopBumjJB jas uapand souBjjanq so| X sepnp sb|
'SBjq^ ap sapiu ap sojuap soipnui ua sopEjBjsa jas uapand soqpqns
sns 'ojad lEuaasa ua uaaaj^dB sejauoyea sb| X sajopBlequia so| uauap
•Jdiui aiuauiBjBipaiuui •ajiiaLUKjsnfui opeaR^B sa -Bjjan^ ap anbnq un
b ajuapauajjad oqaejjoq ojauueiu un o|duiaía jod - soppqns sns ap
oun ;s jiuaAjauu BJBd sosopa ajuaiuajuapijns u| uos soadojna sasi^d
tog SBiauanaasuoa sb| b joiua^ uis 'bub^ b| ap sa| as ouioa sajopaajaB
sns e jbjej} ap pB)jaq;j ua uRjjuanaua as anb uaaja SB||a is ajuapuajd
•jos oaod Xnm B^nsaj anb ojapusuij opunuí p ua oppaja ap Bpip
-j^d bj ap Bipaq uppdaaxa pEpiundun |ej uoa seijuejeS sns jb[üia X
SBsauiojd sns jaduioj -opa b opBiuiuB Bq sb| as anb 'une jpap souiEup
-od— opipuuad Bq sa| as sBUBauauíBpns SBaqqndaj sej b anb sa ojjap
o| 'sssoa sb| uB)sa ouioa |Ej oja^ zaA spun^as jod JBaad ap uopBjuaj
B| jouam opis Bjaiqnq 'uopB^sauouie X B^a^ojd BpBnaapB B| JEjuajj
•ua anb opiuaj UBjaiqnq laj b[Buj ap Rjjsaniu Bjaiuijd B| ajuB o ojuauu
-i|duinau! jaiuud p ajuE M^ -opjqBUJ ajsa ap ojuanuEAEJ^E X uopsnu
-ijuoa B| BjBd OAiuiaaui |Eaj un opis Bq sopa ap asjs^nq X sajopaajaB
sns b jByB^ua BJBd sasisd sojsa opEZo3 u^q anb ap pBpiundiui Ridojd
B| anb jpap |B souiepaBA o¡s] "ajuauiiEnpE uEjjuanaua as anb ua op
-ejsa osozuo^JdA |a ua opipuuq uRJdiqnq as ou -sasua)R[doiJ sezueuij
sbj 'a)uaiujB[nai)jBd sbui o sRUBaiJauiEpns srzueuij sb| X 'osuamuí oj
-uoui un jod SBpipjad opBjiAd jaqnq UEupod as 'ojauip ns jEao|oa e saj
-osjaAUi so| b ofnpui as sapna se| uoa sauuia(os sbijueje^ se| jaua^uniu
ap uppRSqqo ns sa|opuB|euas souBauaiuBpns sasiEd so| auiB opijsisu;
uBjaiqnq X jn pp Baijaujy ua soqpqns sns ap sasajajuí so| ap uopaa)
-ojd B| ua ezauuij seui opEjjsoui uRja¡qnq soadojna sasi^d sajuEjjod
-un sbui so| is anb ap soppuaAuoa ajuauiEua|d soiiiBjsa anbjod jojja
a|qEjuauiE| un ap EqEjEJ} as anb 'bjoi|B o|opiiEsuad souun^as X saa
-uojua soun^sua^ psBaRjj ojunsB p X BiauajaSns cqaip ajqos euj biiSb
ap appq un pqaa ajsa ojad 'JEpuiis Biua|qojd un jod XinqsqE^ pjog
r JBpde ap p|qEq os sasaui oqaopaip soun aaBq anb EjRpjoaaj a

�122
ros de los últimos quince o veinte años, sin referirnos a ninguna repú
blica en especial, no podemos menos que lamentar esta abstención de
intervenir en defensa de los inversores y acreedores. Considerando el
alto costo y la complejidad de la maquinaria diplomática pensamos
que ésta podn'a haber sido utilizada con la misma validez para prote
ger los muchos millones de dinero europeo invertido aquí, con que es
utilizada en las escasas ocasiones de intervención para la protección de
personas. De lo contrario, ¿debe admitirse que el bienestar económico
de sus subditos no tiene interés para una nación y que la protección
que ésta otorga acaba con las personas y no se extiende a sus bolsi

llos?
El hecho es que -y aclaramos una vez más que no estamos hacien
do referencia a ningún caso en particular- ha existido un exceso de
delicadeza en el tratamiento diplomático a estas repúblicas. Se les ha
atribuido un grado de civilización que sus hábitos y prácticas por lo
menos en asuntos financieros— no corroboran. Han recibido un trata
miento de personas adultas, cuando debían haber sido tratadas como
niños. Los gobiernos han sido considerados representativos cuando no
eran nada de eso. Se han mirado sus levitas y uniformes haciendo caso
omiso de la naturaleza semi-civilizada que frecuentemente yacía de
bajo de ellos. Si en vez de haber sido tratados de igual a iguai por na
ciones tales como Gran Bretaña, Francia y Alemania, se hubiera em
pleado un tono más enérgico para hablar con estas Repúblicas, y si se
las hubiera intimado a mantener sus promesas y comportarse con mo
derada honestidad hacia sus acreedores europeos bajo apercibimiento
de sufrir las consecuencias y quizás perder su independencia, muy dis
tinta sería hoy la situación sudamericana. Un juicioso control hubiera
ayudado a mantener las cosas en orden y aunque en ese entonces
pudiera haber sido en cierto modo resistido, no hay duda de que hoy
sería agradablemente recibido por la mayoría de los habitantes, sin
ceramente cansados de la actual situación. Cuando países tales como
Egipto, Persia, Turquía, Marruecos y otros por el estilo se comportan
mal en materia financiera o de cualquier otra forma, dejando de res
petar sus garantías, pronto reciben una enérgica intimación por parte
de alguna de las potencias. El mismo procedimiento debería seguirse
en América del Sur, cuya civilización, en muchos aspectos, no es su-

�'sasajajui sopap ap uppaajojd bj bjbcI '?s "Bjupiedsoj soj anb bubo
lf 9S IU BJ91OUBUIJ BU9^BIU U9 SOJDB SnS SOpO| JBqOJÜB 9p9nd Olí
'sBUB0U9iuBpns sBDi|qnd9&gt;j se[ jod oso^siiue s9J9)ui opBOJBiu un
^p9nd BauauieayoN uoijsgnn U9 sasjBd so^ b ajuauiBqduiB
B^J9^9JOABJ A JBSBd BJJpod 9nb JOÍaUl O[ BJJ9S 9UI^Í3UI9S U9PU9AJ9J
-ui sun 9nb 9p Bapi BJisanu auisuiBjajua ua^Bdiuoa 3nb 'uppisod bu
-9nq 9p (S9)U9Sl|9)Ul SOUBDU91UB9JJOU SOUn^jB UO3 OpBSJ9AUO9 SOUI9^{
'OJS9 9p SOJnS9S UB^ OpOlU Un8U!U 9p SOUIB^S9 OU SOJ^OSO|q SOJ910UBUIJ
soaijoui jod unB 'jns pp B^u^iuy U9 bj91uiaj9^ui B9dojii9 Biou9jod
eun^uiu 9nb uBui}iuu9d ou sopiun sop^jsg soj 9nb oqoip Bq 9
S9|Bi9U98 SO[ 9p A SOj^SIUlUI-J9Ulüd SO[ 9p 'SOU
•BJ9qOS SO[ 9p UOpiqUIE BOOJ B[ J99BJs^BS BJBd 9^U9lUBnjnui 9SOpUBZOi^
-S9p U9 anb -sb^jubjbS sb^ b opdsgj A pBpijs^uoq Bnjnui bj opuBiu
-JOJ9J- OS9 opugp^q opB9|dui9 jofgui oqonui bub^s9 o^q^q 9n89i|d
-S9p OpB3I|dlUO9 A OSO^SO3 Í1S A 'B9JB^ B^S9 9p BZ9qBD B| B UBUB1S9
SBpu9^od s^puBj^^ sBq s^unuioo sasaaspi soj BUBp sojquxauu so| 9p
ounSp gp pEppBdBoui bj o pBp^s9uoqs9p bi opuBno 's^uopBu sb| ^p
pBpiUniUOO B| U9 —BJBDqdB 9S Bip Un8p A- 9SJBOI{dB BU9q9p O^U9jUlip
-9DOid OUISIUI ig SOpo89U SnS 9p O3JB9 9SJ99Bq B 'UnB 'S999A SBUn8|B
OpUB89[| 'SOJUnSB SnS OUISIUI IS iOd JBlOiJUO^ BJBd ZEdBDU! 9J}S9niU9p
^s 9nb o '9iu9iuBju9|npnBJj A Bsojuoqs9p ^^jodiuoo 9s 9nb sojqui9iiu
sns ap oun b jeSi^sbo Ejsd soipgiu Bp as s^pEpj^uioo 9p p^papos
BU^^ *O9dojn9 iouoq gp o^ipp^ p JBpdsgj BJBd BpBJBdaad íb^s9 Euaqap
o^ub} oj iod A uopBjaqipp Bpoj uoo sBigpuBuij A s^ppjguioo sauop
•Bpj J9U9^UBLU b Edojnq e opEjiAui Bq Jn^ pp e^uguiy ¿sopB¿BU9uiB
U9A 9Ü OpUBnD S9S9J9^Ul SOS9 JoS^jOjd BJBd Bpip^Ul BUllSuiU EJEUiOJ 9S
ou anb 9SJ99J9 aqga? sguuoua ojuguioui ajsa u^ uos jns pp Bouauiy
U9 S09d0JU9 S9S9J9)Ul SO^ SOf9|duiO3 A SOqD9j;S9 SBUl Bip B Bip U9A
-pnA 98 'jns pp B9u^iuy ap sej sBpmpui 'opunui (gp sguopBu S9)U9J
-ajip sbi aj^uo sojapuBuy A s9[Bpj3iuoo soze^ so^ jBuosjgd pBpunSgs
B( e sbi^ubjb^ sns gp Bjnjdnj B[ ouiod oui^i89{ ue^ uopu9AJ9iu; sp oa
un s^ SBpngp sns JB^Ed ap cs^iuojd ns ap opsjsa o U9psu Bun ap
jod Bjnjdnj bj 4j9a ap opoui ojjsanu y sBjapuEUij SESuajo jod
U9PU9AJ91UI-OU B( 9p BUljpop B| OUEjd Op SOUJBZBq09J SOJ)OSO{s{
U9AOI
sbiu oqanuí 'ouap jod 'sa anb sBJiuaiiu 'sas^d soqanbB ap B| e jouad

ÍZl

�124
la intervención se vuelve atinada o necesaria, que Norteamérica lleve
adelante esta intervención o que se haga a un lado y deje que otros
intervengan. Pero, presentarse como la protectora de una nación que
se ha comportado en forma fraudulenta o deshonrosa, sin tomar nin
guna medida para corregir los yerros, equivaldría a transformarse en
cómplice de ellos. Kl hombre que, viendo cometer un robo, ni inter
viene él ni permite que otros intervengan, es considerado generalmente
tan malo como el ladrón. No creemos que a Norteamérica le interese
jugar ese papel, puesto que le interesa tanto a ella como al resto del
mundo que las repúblicas sudamericanas se recuperen de su empantanamiento y descrédito financieros y adopten un sistema de moralidad
comercial y financiera que está más de acuerdo con las ideas civiliza
das y que sea opuesto, por lo tanto, al practicado actualmente.
Por consiguiente, sentiríamos verdadero agrado si nos enteráramos
de que Gran Bretaña y algunos otros países europeos se han decidido
a ejercer su poder para proteger los intereses de sus subditos en la
República Argentina y en otros lugares.

3) /THE MONTEVIDEO TIMES. II de febrero de 1893, Ed., p. 1,
col. 2-3/

INTERCESIÓN DIPLOMÁTICA
Nuestros colegas bonaerenses, tanto ingleses como argentinos se
hallan en abierta contradicción en torno a si ha existido o existirá
intervención diplomática en Buenos Aires con respecto al pago de las
garantías a los ferrocarriles, al mismo tiempo que las opiniones verti
das sobre la conveniencia de tal medida varían en igual forma. Algu
nos de los diarios nativos se han acalorado, como era de esperar, ante
la mera sugerencia y afirman arrogantemente que cualquier indica
ción sobre el manejo de los asuntos argentinos proveniente de países
extranjeros sería rechazada de inmediato.
Hemos leído cuidadosamente los argumentos adelantados por al
gunos de los opositores a la intervención, pero no hemos encontrado
en ellos nada que nos haga cambiar nuestra opinión en favor de esa
medida. El argumento más importante que hemos visto esgrimirse

�tns soiunse so Ano ua sid un ua SBpuajod sBjsa ap uopuaAjajm B| ap
ajüatuajduu* *8ijb|bji as BISJ3^ o Bjnbini 'ojdi^g ouioo opezijiAp-uu
-as sied un^p une o Rzms o Boi^^pg oiuoo sapj lso||o ouioo oppa|qej
-sa uaiq ubj ojad jouaiu sied unSp ap soujauu sojunse so| ua juia/uaj
-ui uoo uBjezeuaiuB Ripi| o Biueuiaiv 'BiDiiBjg "ByBjajg ubjq anb bj ua
U9penus eun uoo apejEduioa ojs^ sa on saniapaaajd u;s sepipaiu ap
uopdopR B[ Baynsnf ojubj o[ jod A sa^uapaaajd auai^ ou U9pBnjis sq
siBd |d ua asjBjuasB b o ii^iaAUi b ofnpui so| as anb sej uoo SBsauicud
sb| ub|(ma as A sopezBuauíB aíuauiB^sníu! uaA as sasajajuí sns anb uejap
-isuoo opusno U9iouaAja^ui ns opuB^oqos cujEd ajpBiu ns b jipnos uap
•and u9'/bj nqoniii uoo 'uauaij B| ou anb o^sand 'oja^ soubui SBidojd
sns ua uopoa^ojd ns opuesusosap 'Bun^^ U9poaojd ueue^saoau ou
'sasicd sojsa ap uojOBjjsiuiuipB e| ua A ouaaiqoS p ua soppuasajdaj
a^uaui|Buopjodojd uBjaunjsa sojafuejjxa saiuapisaj soj ¡s sauuoua
uos sojafuBJixa sasajajui so| 'sicd pp ejanj oiuoo oj^uap o^uri 'opoiu
ajsa o(j 'oiojoiuoo pp A Bujsnpui B| ap a^jsd joXbui b| sojafuBJixa ap
soubui ua otusiuiisB opuBisa 'sbui o sop b saj) ap uppjodoid eun na soj
-afuBJixa jod BpBj3a)ui Bjsa saiepdea sop sb| ap Bui|noseiu B^npe u^p
-B|qod B| anb sejjuauu '.soaijbu so| anb sajuBuoduii sbui oipuiu uos
o|duiafa jod 4Bui^ua3jy o AenSiu^ uasojaluBjjxasasojajui soj eip ua
Ao^| pnpe ojuauioui p ua epiA ns ejed A opesed p ua o^ojiEsap p
RJBd ojafuBJ^xa p^dBO p uoo sopnpnapua ajuauiejania iseo uejsa anb
A U9pe|qod B[ ap aijed joAbui b| aAninsuoo ojafuejjxa ouiauíap p
sapno so| ua ^sajqiunjsoo senSi^e o sopejuase ajuaiuauuij soujaiqoS
uis 'epiuijap pul A aiqeisaui uiib p^pipuopeu ap sauaA^f sop^jsa ap
b^bjj as Bioucjjoduii ap aoajBO sojafuejjxa ap uo;ojodojd B| sapno so|
ua A oduiaij oipmu aosq seppaiqsjsa sajqum^soo A sajqBjsa souiaiq
-oS uoo 'Bpiuyap uaiq A BpBSpjje pepipuoiosu buu uauaij anb sasind
ap inbe bjbji as o|^ sajuapaoajd uis 'sbiusiui is ua 'uos sasied sojjo
uoa A sojafuejjxa so| uoa (EinjuaSjv e[ e soujcjiuu| ap pepisaoau soui
-auaj ou anb eA) sasuajB|dou soujaiqo^ so| ap sauopepj sbj anb -saj
-epuiis sojjo soqotuu A eiuaj ajsa jBjapisuoo p opeiseuiap eji^sisu; as
eaun(sj ounjjodo Anuí sa ojuauíoui p anb eA o^ipamu; ap oun soui
•eozajqBjsa 'ajuapaoajd un^uui ajs¡xa ou js 'bubzubab SBiuef opunuí
p sajuapaaajd ejaiAii) ou anb npnu ejaioiq as kouiiu is oja^ •ajuefauías
uopoR eun ejed saiuapaoajd uaisixa ou anb ap p sa ojuaiuoui p ejseq

S^l

�126
propios subditos tienen un interés igual o mayor que los propios nati
vos del país. Creemos que nunca será demasiado el énfasis que se pon
ga en este punto de vista.
Existe, sin embargo, otro aspecto aún más importante y de mayor
fuerza. Desde este punto de vista, el problema puede plantearse en po
cas palabras como sigue: ¿puede permitirse a un país que da garan
tías solemnes a los subditos extranjeros, violarlas impunemente sin
justificación alguna? ¿sí o no? Nosotros contestaríamos decididamen
te que no. Si la promesa hecha por un país a extranjeros no es consi
derada una obligación y sujeta a reclamación, la moral financiera
internacional se quiebra y las transacciones financieras internaciona
les se vuelven imposibles. Debería haber, debe haber alguna salva
guardia más enérgica que la mera pérdida de crédito en el mercado fi
nanciero o la exclusión de sus bonos de las bolsas de valores. En la co
munidad de comerciantes, aquel que quiebra su promesa de pagar de
be sufrir las consecuencias ya sea culpa suya o de su mala suerte, de
otro modo los negocios chocarían con un obstáculo insalvable. Del
mismo modo deber/a ocurrir en la comunidad de las naciones. Cuan
do una nación viola sus acuerdos comerciales debería correr los mis
mos riesgos y ser sometida a las mismas penas -inclusive al embargo
de los bienes- que un comerciante en su comunidad. Si se tratara
meramente de un problema entre un gobierno sudamericano y sus pro
pios ciudadanos nadie tendría derecho a intervenir. Pero cuando se
transforma en un problema entre un gobierno semejante y ciudadanos
británicos, alemanes, franceses e italianos, que no se cuentan de a
diez o de a veinte y por pequeñas sumas, sino de a cientos y miles
y por millones de dólares, seguramente aquellos pueden mirar hacia
los gobiernos de sus países en busca de protección cuando las so
lemnes promesas que se les hicieron y las obligaciones contraídas
con ellos son violadas injustificablemente. ¿Qué utilidad tienen los
Embajadores, las cañoneras, los costosos ejércitos si no la de proteger
los intereses de sus compatriotas? ¿Y las rentas y propiedades de
cientos y de miles de éstos últimos son menos importantes, tienen un
"interés menor" que la cabeza rota de un marinero perteneciente a
un buque de guerra?
Estas repúblicas sudamericanas han entablado amplias relaciones

�-I! 'AJX^ 3^(3J8)UI SO( OpUBaiJU3BS 'SBjapUBUIJ SESaiMOid SB| 3p OlddS9J
X jouoq ap ¿spBzqiAp sB[8aj sbj b asjB^snfB Bsnqaj BUBauauíBpns Ba
•fiqnddJ Bun^^B ts \ •saaopaajaB sns b ojauíp ap zaA ua Bjjaii Bazajjo
anb souiafap 'sapBpaidoid sns ap uopjod Bun oiqui^a s anftajjua
anb afsotuafap :sajB|iuns sRpuEisunajp ua ajuBpjaiuoa un b jaaeq b
BUB^i|qo as anb oj bSbij anb ojsoupfap 'sBpijaiuojd sei^ubje^ sb| jb8
•Bd apand ou ouijua^^iB oujaiqoS ja i (BjnjBu Xa[ B| b Bsuajo Bun aX
-n^^suo3 ¿sonpiAipui soj b UBaqdB S9JB|iiujs soseo ua anb seuad sbj ap
ajqi[ asjaA JBjadsa uBuaqap 'sauopeu ouioa '^nb jod? X uaaa|qBjsa
o[ sa|Biajauioa so^ipoa soidojd sn •pBpi[EJoiuui b| JB|nuuisa Búas
ou 'pepjaA u^ o^iisbo uis j^panb uapand ou seqR) SB^sa X
uspand ou anb ap bshbd b| Bdjna ns ouis eiaej^sap eun sa O|q
pBpi^sauoqsap ns ua 'unB 'X ouiaiqoS [Biu ns ua 'opeuajjuasap aqaou
•ap ns ua a^uauíBja^ua ouis 'aiqejiAaui o B^siAdiduii pep;uiB|Ba eun8
•uiu ua buiSuo as ou ojaíuBJixa [d uoa sauoiaB^qqo sns b ajnajj iaa
-eq BjBd SBaqqndaj sejsa ap pBppBdBau; epipuajajd B| anb asjnpjoa
•9i aqaQ 'OjaAas X opidBJ sa aiuauqBjauaS o^i^sbo ja 'sojafuBJjxa soqp
•qns b uBuoiaiBi^ sopBzqiAia ou sasi^d opuena '\ so\e\ oiuoa siqasjBj
-bji aqap X sBpBzqiAio ou seiusiui ;s b uBJB|aap as 'o|jaaeq ap uclop ;
'SBsauíOjd sns jBiadsaj X sopBzqiAia sasiBd so| ap sajqiun;soa se| jbi
-daaB uaqap 'SBpBzquia sauop^u sb| ajjua sepinpui jas ueasap sbubd
•uauíBpns seaqqndaj sb[ is 'oiubj O^ jot{ opiqiujad B^sa ou anb op^^^
jaqsq opnd uaiquiB) '.sBpiBjjuoa sauopBSqqo sb| ap ojpBj oipnd
ajjnaaj as ou sBpBzqiAp sauoiaBu sr| ajjua '4tsaiuix,, Ia aíuauiep
aatp oiuoj BpBzqiAp ou asrq cun ap BJoqB jijjBd X ^JBScd au
-aiAuoa saj ou anbjod sB[jBuopuBqs Bjoqn uapand ou u^pszqiAp B| ap
sB[8aj sbj uoa X sojafuBJjxa so| uoa ojubj opBpzaiu asopuaiqB^j np
-eyaduia BjqB{Bd B| b opdsaj [a opmpui e^sa ou (Bna [a ua oidojd 081 p
-9a un jod sBpn/qiAp sauop^u sb| ap o^ip^a ¡a jinq^sns saiasjijiuuad
apand ou ^ajuauia|duiis sbi)ubjr8 sRqanbB jBjadsaj X sRsaiuojd sns
jauaiuBui BjBd sopRJBdajd jB^sa uBuaqap 'o^ub^ o| joj soidojd so|
b auJOiiinaipRid uapaaxa soubiu sns ua uBjjuanaua as anb sojafuEJj
•xa sasajaiui so{ anb |bj spipaiu cun ua o|sa oqaaq usq \ sauiua|os
sbuubjb8 X sBsaiuojd sBuap olsq sopoSau X SBujsnpu; ap odi^ op
•o\ jupiui b opBpumjsa UBq so| X sa^qdBa sns opBzq;in uBq 'ojauíp ns
ouiR^sdJd ua opipad ucq 'soialuRjjxa so| uoa SBjapuBuij X sajEiajauíoa

LU

�128
je ros involucrados, dejemos que los países extranjeros le den una
lección de civilización y moralidad y le enseñen a respetar los acuer
dos hechos con sus subditos. Sería una admirable lección para todo el
continente,
No nos inspiran lástima los problemas financieros y de otra índole
de las naciones sudamericanas, porque sabemos que no se originan en
la mala suerte sino en los yerros y desatinos que ninguna experiencia
parece destinada a curar. Mientras los afectados fueron solamente
subditos sudamericanos, esto revistió poca importancia para el mundo
en general. Pero ahora, cuantiosos intereses se hallan involucrados y
era hora de que se hiciera algo para protegerlos. Tal como están las
cosas, frecuentemente estos intereses son desenfrenadamente sacrifi
cados, mientras que la política de no intervención ha establecido un
verdadero premio al repudio de las deudas y ha estimulado a las oligar
quías militares no representativas, que imponen la confusión y el de
sorden en todos los asuntos, a persistir en sus métodos extravagan
tes e inescrupulosos. Mientras encuentren que pueden zafarse de sus
obligaciones mediante el simple repudio, continuarán haciéndolo y
despilfarrando todo el dinero que puedan pedir en préstamos en
tan favorables condiciones. Esta situación no puede continuar eterna
mente y hay dos maneras de acabar con ella: haciendo extensivas las
facultades administrativas a los residentes extranjeros o mediante la
intervención de alguna potencia mayor, ya sea de Europa o los Esta
dos Unidos. Como parecen existir muy pocas probabilidades de lograr
lo primero, abogamos enérgicamente la defensa de la última, porque
la consideramos justificada desde todo punto de vista y apta para re
sultar de inmenso provecho para el continente. Aquellas repúblicas
que se opongan a ella pueden fácilmente evitarla adoptando modali
dades civilizadas y respetando sus obligaciones.
4) /THE MONTEVIDEO TIMES, 10 de octubre de 1893, Ed., p. 1,
cois. 2-3/

LA INTERVENCIÓN Y LA DOCTRINA MONROE
El problema de la intervención diplomática para poner fin a la de-

�p sol 3P ^qoaq uppdaoxa 'in^ jap B^uaiuy ua soadowa sas
•9J9iui soj 'une sbj^j 'SBadojna sBiauaiod sbj ap RjainbjBno ap uopuaA
-sajín bj ap pBpiunpodotn a BiauaiuaAUoaui bj Buqo Bjjnsaj 'ojuauíotti
asa ua sbsoo sbj u^qBjsa ouioa jbj 'X joyBdsa o8nX jap asjBiaqq jod
Bqonj v\ ua sopuuns sa^uojua uBqBJiuooua as souBauauíBpns sasi^d
scrj soya Bjuajas sopujnasuBj^ ap s^ndsap 'Bjoip? o(opuais bSis 'sa^
•uoiua aiqeaiide X epmdojda anj anb euupop aun anb ojsandns jod
asjsp aqap ou aiuaiue^ap ojad li%\ ap ajquiapíp ua 'osaj^uo^ ^
afasua^ ns ua aojuo^ aiuapisaj^ [a iod epioajqBjsa anj aaouoo B| as
anb o( ap s^ui a^uB^s^q B[qeq as ^na bj ap Buupop Bun ^ojuo^ buijj
-aop B| ouioo aaouoo as anb o( sa ajuBfeuias oquinj un uauío^ sojuaiui
-pajuooB soj anb ejBd ojnDB}sqo ^dpuud p '{npe oiuauíoui [a wg
•btjbub8 as o^
-iajd (a -so^pqps sns ap pp X sasaja^uí sns ap joabj ua Baij^|od Bun
Búas aiuauíB^jaia anb oj- Bpjn^ o u^puaAjajui bj ap pBpisaaau b¡ X
jns pp Bau^uiy ua oujaiqoS^nne pp osbobjj p laaouooaj ap 7BdB0 sa
sied a^sa 'oubjiuod p jod 'is ojad '^apjad as a^uamaiqBqojd ojja|d
p 'Bdaing bjjuoo usauip as sopiufi sopBjsg so] i oapuBf ap oi^ b
ns apsap opiunasuBj^ oduiaij oaod p Bjuano ua opuafuaj unB
X Buiaj pp BpuB^odun B{ BpBp oujaiqoS ns b sappadsa sauop
-anjjsui BJB^oqos a^auia|qBqojd uainb 'sopiupi sope^sg soj ap ajuB^
-uasaidaj p auipui as apuop Bia^q ejeuipui as BzuBpq bj 'apaans bsoo
pj JS 'uapisaj mbB anb sBioujBduioo sns ap sapspaidojd X sBuosjad
sbj b jBuoiauaui ou jod 'ins pp Bauaiuy ua ajuauíjBnpB sa^aisixa
soadoina sasaaajuí sojsba soj ap X uoidbzijiaio bj ap 'a^auíjuoo ja opoj
ap JB^sauaiq ja jod BpBuiBjaaa sa odiuaj^ oqanuí aoBij apsap anb epip
-atu eun jbuioi ap uafap ou 'sa^apaaajd ap bijbj bj b opiqap 'souiiqn
so^saanb Xsoadojna saiuRiuasajdaj soj ap Bzauuy bj ajjuanaua a^iBd
ns ap u^pisodo jainbpna anb aiuauíBjos souiBjadsg oisuajd opis
jaqBq Bupod X JBjadsa ap Bja ojsa 'ajuBisqo ojq uoiouaAjaiui ap bzbu
-auiB bj b ajuay Biouajsisaj ap pnjjpB Bun opuaiuinsB uBjsa X
UBq as bX souBauauíBpns soDjjBuiojdip soj anb 'o^iBquia uis 'Bj
'ojaiunu ouiyjn oysanu ua souiBaijqnd anb sbj ap Bjanj
Biaijou Bun^uiu uojaipa B^sa BJBd jauajqo opipod soiuaq ou 'sop^zq
•B3J sozjanjsa soj ap jBsad b 'ajuauíajqBjuauíBj ojad 'ouiaiuoiu jap aj
•UBsaja;ui sbui Buiaj ja 'a^uaiuB^jaia 'sa jisBjg ua u^ianjoAaj bsoj^sbs

63 í

�130
eran infinitamente más pequeños comparados con los que existen
ahora. Actualmente, sin embargo, la situación ha variado sustancialmente. La actividad y el progreso del continente descansa fundamen
talmente en manos de europeos; todos los países se encuentran fuer
temente endeudados con Europa y en su mayor parte no se han dis
tinguido por la escrupulosa puntualidad para cumplir con sus obli
gaciones. El auto-gobierno y el republicanismo nominal de los países
sudamericanos, después de sesenta o setenta años de prueba, ha de
mostrado ser un fracaso en todos los casos, sin excepción alguna; to
dos los rincones del continente experimentan una anarquía crónica,
y el único gran obstáculo para su progreso y desarrollo radica exclusi
vamente en los gobiernos. El Presidente Monroe y los que aplaudieron
su doctrina no previeron esto, no podía pedírseles que lo hicieran.
Pero nosotros, contemporáneos, y más especialmente, nosotros que
vivimos en el continente o mantenemos relaciones con él. podemos
verlo; percibimos que el experimento, a pesar de la simpatía que ins
pira, ha resultado un fracaso total y que ha llegado el momento de ini
ciar un nuevo rumbo. Quizás el Presidente Monroe, conociendo lo
que eran capaces de hacer los norteamericanos, hizo el favor a los
sudamericanos de pensar que procederían de un modo semejante, pe
ro ellos no correspondieron ese favor. "América para los americanos^
está rodeado de un hermoso halo sentimental, es una excelente consig
na para ganarse el aplauso de las tribunas, pero presupone mucho que
no es verdad en lo que tiene que ver con la parte sur del continente.
Cuando se forjó esa frase no podía imaginarse que los sudamericanos
evidenciarían una incapacidad para el autogobierno tan extraordina
ria, un abandono semejante de los principios republicanos, tal inhabi
lidad para mantener el orden interno y para desarrollar y civilizar sus
territorios, tal presteza para pedir prestado y tal lentitud para pagar,
tal irrespetuosidad por los intereses extranjeros invertidos en sus
países. Pero ahora el error es suficientemente evidente y, por lo tanto,
también lo es la necesidad de iniciar un nuevo camino. Después de to
do, el problema no debería ser tan difícil de solucionar. Este se redu
ce a una alternativa muy simple, a una opción que prácticamente
queda en manos de los propios sudamericanos el hacer: la elección
de la posición que deben asumir en las categorías de la civilización.

�MOCSOjUI UOlOBZqiAIO BJ 9p X SOUOIOBSqqO SE| dp OJUOUliqdlUnO
•U pp 'pBpifiqBJS^^Ul B| Op 'UOpJOSOp |9p OpiJJBd (9 JBUIO) B Bljp|EAinbe
9)U9UIB9ipBJd 9llb O| 'UOIOUOAJOjm BJ B OSOpUOlUOdO 9tlb 'llOIOBn)
-18 BJ9pBpj9A ns UBpUOjdlUOO SOUBOUOlUBpnS SO| Onb opUB^p X UOI9
-n|O8 BJS9 OpUB^JOOB 9)U9J9qO0 SBU1 X JOÍOIU ]9dBd Un UBIJB^nf SOp
-pifl sopsjsg so| opuniu pp sofo soi b 9nb soiUBSu9d \ "opE^doos oq9
-9J9P Un S9 SOpBA9p SBIU SOSOJO^Ul SO[ JOÍlojOjd BJBd UOpU9A.I9ÍU] B| S9|
-BnO SO| UO9 lSOpBZI[!Ap-UU9S S9SIBd :UOS 9nb BJ^S9niU
ns 9nb O| uon opj9n9B 9p cpji S9| 9s ;s '9SJBÍ9nb u^q^p ou so
-S9 J99Bq U9J9inb OU O U9p9nd OU SO[p |S OJ9J SBIJUBJB8 X SBS9UIOjd
$ns U9 pBp!|!qnijuo9 'sgjquimso? sns U9 p^pnEJoui 9p op^j3 oqn sbui
un 'Bioijsní 9p u9pBj)S!u;uipB B| U9 pnppgj bj 'sbzubu;j sns uo pspi)
-S9UOq B| 'B9I)l|Od I1S U9 pBpi(iqB)S9 B| X pBp;SOT1)9dS9J B| 'U9pjO p UBD
-znpojuu 9nb so|soiu9Í9(] "s^iB) ouio^ 9sjB)joduion u^q^p srpn/i|!An
9)U9UI|B)O) S9UO19BU SB| B Bpiq9p BI9U9J9j9p B| UO9 SOpBJBJ) JOS UB9S
-9p soucouoiucpns sosi^d so| i -BJBp so uopn|os v.\ 'soouotu^ oiuouibj
-J9jj oosojojuid O| op 9)iiBnu9)B p o pRponSjjuR bj gp Bd|nosip B| uis
'uibjs osoo9njJB^\ 'Bjnbjni 'o^diSg ^nb |9aiu oiusiiu |9 uo ubjiuoiiouo
98 9nb 9SJI99p Opond BIJ9JBIU B)S9 Ug SBJBqjBq 9)U9lUBJ9pBpjOA UOS
S9uopnpisui sns 'Bioi|od op X JB)i[iiu so^ipoo so| uo sopiuojuor sopo
-I|JB SOIJBA OUIOO 'BlOUBJJOdlUl JOU9UI 9p SOJUnSB SOlin^jB U9 X tOpBp
UBq onb sbuubjb3 sbj ;u sssoiuojd sns UBjodsoj ou :BunsjÍBq so bjoioubu
•ij X Boijijod jbjoiu ns X Bsojuoq bjoubui sun op sspnop sns uoo uo|d
-luno ou !soXo| sb| jod oun3|B ojodsoj ouoij os iu 'pcpoido.id bj b X npiA
B| B BUn3|B UOIOOOJOjd ISBO Bpilljq OU BpiJSnf Op UOIOBJ^SIUUUpB B| !S9|
-Buopn^isuoo o^uouiojuoioyns o| uos oiuoiubjbj 'sopBjSojJB uoiq o
so^Bjso uos ou soujoiqo3 sn ouiojojip se ojunsB jo 'jbioiioso o| jbz
-IJBUB B SOUIBA OpUBnO OJOd 'JOUOJXO B¿BO BUIJ BUn 'UOJOBZipAp B| Op
sojoijoixo sou^^is soun3|B uoosoj bai)b3ou Bjsondsoj sun jcp onb jouo)
souiouiox ¿soiioisuojojd SBjdoid sns opBoyi^snf X opoiuinjBj) ojso b
opipuodsoJJOO UBq sosiBd sojso? :so 'soouojuo 'osjB|nuuoj b Bjun^oad
Bg sopiufi sopB)sg so| X |B)uopiooo sdojng op sosiBd so| uoo sBp
-B/qiAio 9)U9ui|Bjo) souoioBii onb pAiu ouisjui jo uo SBpsoojoo opejso
UBq 'souoisuojoíd sBidojd sns b Bjsondsoj uo ojiBd uo X Biouopuoosop
•UOO JOd OJJBd ^10 'OOJIIO^ BUIIJOOp B| B Opiqop O^JBd UO 'BJOqB B)SB|.|

leí

�132
5)/THE MONTEVIDEO TIMES, lo. de noviembre de 1893, Ed. p. I,
cois. 2-3/

EL PERRO DEL HORTELANO
Es de esperar que los Estados Unidos no jugarán el desagradable
papel del perro del hortelano en los asuntos sudamericanos; es decir:
ni ejercer una influencia civilizadora ni permitir a otros que lo hagan.
Ciertamente, sería por demás extraño que la potencia que hasta ahora
se ha postulado como pionera del progreso y la libertad, se opusiera
ahora, constituyendo el principal obstáculo para la regeneración de
sus vecinos del sur. Sin embargo, esto es seguramente lo que los Es
tados Unidos están en inminente peligro de hacer si asumen una ac
titud opuesta a la intervención que lenta pero seguramente está sien
do reconocida por todos como la única esperanza inmediata de lograr
un mejoramiento en los asuntos sudamericanos. Nos vemos obligados
a decir ésto teniendo en cuenta el paso dado por el gobierno de
Washington con respecto al Almirante Stanton que se encuentra en
Río de Janeiro, y el telegrama informando que el Gobierno de los Es
tados Unidos apoyaba a Peixoto. En el momento actual, por falta de
información más explícita que la proporcionada por los escasos y
probablemente no muy fidedignos telegramas, el asunto es más bien
inexplicable y nos parece que el Almirante Stanton está siendo trans
formado en la inmerecida víctima de contradictorias circunstancias.
No parece haber hecho nada que no haya sido hecho ya por los repre
sentantes de los principales países europeos, o que sea incompatible
con las instrucciones enviadas anteriormente al embajador de los Es
tados Unidos en Río. Tanto si debía permanecer neutral como si de
bía participar en la protección de la vida a intereses de sus compatrio
tas no podía rehusar devolver el saludo al Almirante Mello, a bordo
del buque escolta de la flota brasileña, y que mañana puede estar al
frente de la situación. Pero, en torno a este tema de la neutralidad, los
telegramas son totalmente contradictorios puesto que también dicen
que los Estados Unidos favorecen a Peixoto. Pero no vemos cómo, en
ninguno de los dos casos, Mello puede ser ignorado. Podemos llegar,
entonces, solamente a una conclusión, que el Almirante Stanton ha

�•uau &lt;oiu p v.fj^or as A peiun(OA etdojd ns jod oipaq eq o| ou uny 'Ii
•oui A jouoq ap oftpoo ns jBidopR A seq^ ouio^ asjRyodiuoa aqap 'sep
-wipAio sauopeu ^p pepiuniuoo *\ jej^^ajuí easap i$ 'RpezcoAp RApnA
98 jn pp eau^iuy anb ueuiepaj opunuí [9 opoi ^p sopoílau soq rj
-jejoíaui ejRd ozjanjsa un^uiu jbzi|B3j mis anuiiuoa anb asjRÍap Rpand
aiUBfatu^s u^pRnjis rum anb asj^^uad npand ou Miaiq Rjoqy *O)Rip
•auiui oiqunt^ un ap sRAipadsiad ua^ixa ou \ sRpRaipnüad ojsia URq
as sBuosjad sa(qrjauinuu| a s9|qR(na|sau; SRiuns opipjad URq as 'sopRj
•oajR a)u;Hueuas ojsia URq as opunuí (a opo^ ap opjaiuoa p A srzuruij
8R| 'srs|B| jas opRqojd uRq sapnr se| SRpoj 'sRURouauíRpns snijuRJBa A
sauoisuapjd sb| b bpr^jo^o ezuRijuoa BAisaaxa R| ap saARJi r ajuaiuep
•BiaBj^sap ojad 'BURpunaas RpuRuoduq Run Rupua^ 'sou^uauíRpns
so| e a^uauiR(os RjRpajR osrdrjj ^\sd is ou o sopRzqiAp sopRiapisuoa
jas uapand soujaiqo^sns is ap p a|qj}nastp Amu o^unsB un aAiimsuoo
anb |B^ sa ea;^|od u^pipuoa ns 'pnpR ojuaiuoiu p ua A 'Riomaueq
A apnRjj 'pnppnja 'ouisijodsap 'sauoianjoAdj ap s^ui^d ap ai jas rs
-oiuiuiou^i ruu uoa RiJOisiq ns opRuaq Rq 'ozuauuoa |R aub pn^i aaau
-Riujad ouiaiqoS-opiR ap soye Riuajas b ejuasas ap s^ndsaq aAanuio
-aip off?is pp osR^Rjj p a^uauia[qi)nas;pin a Rppouoaaj sa jn^ pp roü
•9uiy sopRqnsaj soi souiauai bjsia r[ b A 'Jijajjajuí opRjuajin u|
aiuauíRijdujR opR/qRaj eq as ojuauíuadxa p 'pepiunjjodo ns
'ouang \,pBpiun^odo Bun sa|soiu^p 'souisiuj is jod joaRq uapand
sauaAof siu so( anb O| souiRdA A apiRds asun3uaiuBiu,, opumu pp oj
•saj |B UBJafip sopiun sopRis^ soj anb ounuodo s^map jod Rja sopBZ
-ijiap apiauiajuajedR soquioi opuamSis oujaiqo^-ojnR p jaaaiqBjsa
jod opuRqan| 'piuauíuadxa o RuojRqojd RdRja R| ua Rqnsa jn^ pp
Raij^uiy sRj^uai)^ ua^sixa ou rA saauojua URqRjuajsns e| anb sauozei
SR| ojad 'pjn^RU A aiuajaqoa Rja 'BpB|nuuoj anj aojuo^\ Riqjpop b|
opuBna 'O|3is ap soidpuud y ajdiuais jRinp apand ou ajuauíaiuap
•IA3 anb pmipR Run sa e^s^ 'apiRjsqo ofsj Radojna uoiauoAjajuí rj ap
jns pp eauaiuy b a^ajojd anb opnasa ap aiaadsa Bun ouioa sopRjqu
opis UBq anbjod (o^ ísouRauauíRpns soiunsR so| ua opRAjasqo uRq anb
pRpqRJinau Bpujsa rj b opiqap (oj :sauozRj sop jod ajuaiupjuaui
•Bpunj jn&lt;; pp Bau^iuy ua pRpuRpidod ap opezo8 upq sopiu^ sopB^sg
so| Rjoqe Bise^ *oun3|R ojuaiuipouoa souiaiiaj ou jRjaua^ ua opunuí
(a A sojjosou sajeno sbj ap sepj^as sauoiaanjjsui sruu^(b^

eei

�134
to de la inevitable solución del problema. La doctrina Monroe ya no
es aplicable ni sostenible, y los Estados Unidos pronto tendrán que de
cidir si volcarán su apoyo del lado de la civilización o del opuesto. Y,
como no podemos creer que llegue a contradecir en tal forma su pro
pio carácter y antecedentes y rebajar su prestigio defendiendo la con
tinuación de la situación actual, solo le resta declarar si participará
en la empresa de regeneración o si preferirá que otros lo hagan. Pero,
le guste a los Estados Unidos o no, algo debe hacerse por la regenera
ción de América del Sur.

6) /THE MONTEVIDEO TIMES, 8 de julio de 1894. Ed., p. 1/
BRASIL Y LA ESTATUA DE MONROE
De acuerdo con lo que reza un reciente telegrama, el 7 de setiembre,
aniversario de la independencia del Brasil, en Rio de Janeiro se coloca
rá la piedra fundamental de una estatua que se eregirá a James Mon
roe, el Presidente de los Estados Unidos que, en su Mensaje al Congre
so del 2 de Diciembre de 1823, estableció la sentencia que se ha he
cho famosa como la "doctrina Monroe".
Siguiendo a la máxima autoridad en la materia -a saber, "Ameri
canismo" de Bartlett- la declaración del Presidente Monroe se limitó
a lo siguiente: "el principio, en el que van comprendidos derechos e
intereses de los Estados Unidos, que los continentes americanos, dada
la libre e independiente condición que han asumido y que mantienen,
no deberán ser considerados ya como susceptibles de futura coloni
zación por cualquiera de las potencias europeas".
Esta declaración fue efectuada en un momento en que los estados
sudamericanos más grandes, a saber, Brasil, Chile, Argentina y Perú,
habian declarado recientemente su independencia y los restantes
paises luchaban aun por conquistar la suya. Puede decirse que recién
comenzaba el experimento de la independencia y republicanismo su
damericano, y en ese momento era natural que los Estados Unidos
contemplaran con simpatía dicha experiencia y se mostraran celosos
frente a cualquier interferencia europea capaz de obstaculizar su cur
so.

�ej ua uBseq as anb apsap 'sajBna so| 'souBaqqndaí soidpuud so{ e upp
-BjdBpBui jBijnaad Bun a^uaiujBn^i s asjBUjaqoS-oinB BJBd sojqand sns
ap pBpp^dBDui jsqnaad Bun ajqijnnsipui BjauBiu ap opB|3Adj Bq ajuau
-ijuoa ja opoj ap Buo^siq Bg sopBjuBjapB sbiu soadojna sasisd soj ap
ouuSje ap BjopBjapoui Bpuanyui bj o BpnÁB bj oduiai^ ua odiuajj ap
'opiuai usjaiqnq sasiBd sns is opjdBJ sbiu oqanm osajSojd ns X bsoj
•uoq sbiu oqaniu opis Bjajqnq Buojsjq ns anb ap Bpnp BunSuiu Jijsixa
apand 'soiuaajo 'ODoduiB^ ojSis ap sozuauuoa b Bqejjuoaua as anb
ua opB^sa jB BJdAjOA bjs^ X jns jap Bauaiuy ap soadojna soj b pBjjja^
soadojna ofEqBjj jb X Biauanyui bj b 'jBjidBa jb sbidbjS a^uauíBja^ua
isea o^sa X [Bipumu Baiuiouoaa Buo)siq bj ua BiauB^Jodui; Bjjaja opuu
-nsB usq anb seppa^p sop SBiuiqn sbj ajuBjnp uapaj sa anb asjtaap ap
-an^ sBjajauBuij sapBpuBjn8ajji sbj X oujaiqoS jbiu ja 'osaj^ojd ja ua
puqui^l ^j 'uapjosap ja jod uoianjndaj bjbiu ap ubzo8 ojuauíoiu ajsa
rjsBq X souBauauíBpns sopB^sa soj ua a^uauiBiuiuiui opBÍayaj Bq as
ojSis jap osaj8ojd ¡g BAi^^au 'BunSjB u^iaBjpBA uis X sosb^ soquiB
BJBd jas aqap BjunSajd Bjsa b Bisandsaj bj anb soiUBSua^ ou o oqxa
un opBqnsaj usq 'soub 08 n 0¿ somyjn soj ua BDipBjd ua sojsand op
-is UBq oiuoo jbj 'souBauauínpns oiusiuBDijqndaj ja X Biauapuadapui B|
}S jaaajqBjsa ap ja sa a^jns auiaiujBjn^u anb Biuajqojd jamud jg
sajBdpuud sojund soj jBoipui soiuapod ojos 'sa oj ouioa
auiBJJodiui a a^uBsaja^u; uv.\ Biuaj ja opuais 'X oaipoijad oyanbad un
ap sBuiunjoo sBpBqiinj sbj ua asjBzijBaj apand ou ajuauuouajuB Jipiqü
ap uqisBao opuiaj soiuaq anb jb uaiuBxa ajsa a)uauiBpBpBj8sdQ
a^uaiujBnpB
sopipuiojdiuoa sasajauu soj uoa ajq!)Bduioa sa ojiíauiíHiaiuniu ns
apuop BjsBq X ajuau^iuioa |ap jBisauaiq |b opinqujuoa Bq apuop Bjs^q
jaA BJBd ajuauíBuas BpBuiuiBxa Bas 'bjoijb Bjs^q BpBaqdB opis Bq ouiod
|Bj '4tBujjjaop,, Bjsa anb ap ojuaiuoiu ja opB8aj| Bq 'oSjEqiua ujs
soqpqns sns ap
sasajajuj sopbSjbjjb X SBpiA sbj ap uopaa^ojd bj BJBd un^ 'jn jap Ba
-uaiuv ^P sasiBd soj ua buijoj jainb|Bna ap jiuaAJaju; ap soadojna sas
• id so| BJBd oiuaunpaduu OJapBpjaA un Jinjiisnoa b sauoi8aj sBqanm
na opuBáajj 'jopb oidojd ns b BUBjqiuosB ajuaiuajqBqojd anb |bj bui
-ioj Bun ua epei|duie X BpnuuojsuEjj opjs Bq ^Biqjpop,, Bjsa -soub
sounqn soj ua ajuaiujBiaadsa X- o^JBquia uis 'saaiiojua apsafj

^il

�136
soberanía popular y en elecciones libres, son tan poco comprendidos
en América del Sur hoy en día como lo eran cuandaColón desembar
có en San Salvador hace cuatrocientos años. Desde este punto de vis
ta, pues, habían pocos lugares del mundo donde la influencia y aún
la intervención europeas, eran más necesarias y, por lo tanto, la am
pliada "doctrina Monroe", por más bien intencionada que fuese,
lejos de ser un beneficio ha sido un gigantesco error y materialmente
ha impedido el progreso y el desarrollo de una importante región del
globo. Y ésto no es todo. No pueden existir dudas de que algunos de
los gobiernos sudamericanos se han aprovechado de la protección de
esta doctrina para comportarse abusivamente con el capital e intere
ses extranjeros invertidos en el continente; en otras palabras, ha deja
do de pagar sus deudas y de cumplir con sus garantías. Cuando James
Monroe manifestó su posición contraria a la extensión de la coloniza
ción europea en América del Sur, dudamos mucho de que soñara si
quiera que sus palabras serían deformadas de tal manera que tendrían
el efecto de multiplicar la interrupción en los pagos y la estafa a los in
versores europeos por parte de los estados sudamericanos; sin embar
go, eso es lo que ha sucedido en muchos aspectos. Por estos motivos
pues, sobre los que lamentamos no podamos extendernos como desea
ríamos, Monroe es una de las últimas personas en cuya memoria de
biera erigirse un monumento en América del Sur, porque no ha sido
en modo alguno su benefactor.
Hasta ahora hemos hablado en general Cuando entramos a conside
rar las circunstancias particulares, nuestros argumentos son enorme
mente más fuertes.
Si la propuesta de erigir el monumento hubiera emanado de un
pueblo libre que celebrara el haberse librado de una invasión extran
jera, hubiera sido comprensible y digna de simpatía. Pero no es así.
Emana de un burdo despotismo militar del tipo que ha sido siempre
un azote del continente, un gobierno detestado por el pueblo al que
oprime y cuyos atropellos y atrocidades son un estigma para la civili
zación, un gobierno cuyo "honor" no está lejos de ser un insulto. ¿Y,
en conmemoración de qué se propone erigir el monumento? Del he
cho de que este despotismo militar ha triunfado sobre las aspiraciones
de la gran mayoría del pueblo brasileño de alcanzar una forma de go-

�ap ep{)jed ap ojuml p epsjujapjsuo.i c^ipiut ¡&gt;. souu:uepii|i:s i.j une oiu
-SBisnjua seui uoj 'sappipnüad uej sopeqnsaj opiuaj cij anb eonqod
'sasied s^pi epeq epuejd|oj RAisaaxa dp eoiiqod eun ap oiuauuejjede
a|qepii|es un oiuod u^iquiej ouis 'josuajo sied asa ejed U9poa| eppaj
•aui uaiq eun oiuod O|os ou 'enSejeDijsi ap Raqqnday R| uod opuauunse
ejjaje|8u| anb pnqpe auuij B| jejapisiioa ua souir|idfa Ofq
eppajaui uaiq euf|

VOOV&gt;IVD1N 30 N0US30D VT
¡V-Z '

'I d 'pa 4^6l ^P oXeiu ap p 4S3WU O3UIA31NOW 3H1/(¿
ua psejq |a
ejed oiiiod ^|Ejaua3 ua a^uauítuon p ejed ojuej 'joíoui aojuo^\ e enj
eun Ji^ija ap a|qeq as souaiu ojuena 'saauoiua 'ojuíiíuod ua
¿oiqojdo A b¿
uod ofeqe o[jeqDa ap e| --sjed ns e uauiudo a)uaiu|Rnpe anb
saueijnj ap zaq ejsa e asjauodiu; uepand anb ua eip /ipj p ope^an
eajej ejauiud ns Jas euaqap o¡q? ¿oujaiqo^ ajuefaiuas jod A sepue)
•unDjiDsesa ua epi^ua aojiío^Aj ap enjnjsa oun je|duiajuoD ¡e pujac
oiuauioui |a ua oipxa p ua o uoisud ua ajjed joábui ns ua - soyapsejq
so| ap euoAeui a|qejapisuoD e| euijuas an()&gt;? saiueujaqo^ sopiu so|
A sajosajdo so| ap ope| pp apsjenps ejaqap uyisajdo e| A uoiaedjnsn
e| ej}uoa eqan| ns ua soueauauiepns soiqand so| ap oáuue p opejapis
-uod jas ap zaA ua 'ojuej ü| jod "A eyapsejq u9pn|OA3j R| ajuejnp pnj
-ipe ns ua asjezuoSjaAe anb ap oqDniu js A asje|n}RJ^uoD ^nb ap epeu
auai^ ou sopiUjj sopejsa eiuaj pp je|qeq ejed pepuojne A ojuauu
-pouoa uaua;j anb sopanbe sopoj jod opeuapuoD 'a|qeu;ujoqe jeji|
-iiu oiusijodsap un e so]japiuos A souapsejq so| ap sauoiaejídse sa|qou
sk| jezojjsap ejed 'psejq pp sojunse so| ua a|qeaij^snfiu ajuaui|eio|
uopuaAJajui eun uod 'jauajsos eipuapjd anb oidiauüd oiusiiu p op
-eajosid eq 'sepnp e jeán| uis opeue^ua 'oueauauieaijou o|qand p anb
ap oqaaq pp \ sop sej ap eunSuiu sa ou |enpe R| anb ojsand 'osea
|R aua^ ou euuDqqndaj o eombjeuoiu eas anb ^epi'Aa|o seiu oiuaiq

¿ei

�138
una nueva política, ya sea por parte de Inglaterra solamente, o de to
dos los países europeos, que tendría el efecto de reformar la conduc
ta de estos países sudamericanos, de ponerlos a tono con la civiliza
ción actual y redimir la reputación y el destino de lo que Sir John
Lubbock describió recientemente como "un continente arruinado".
Este es un viejo tema del que nos hemos ocupado muchas veces, pero
ahora podemos volver a él con renovado deleite.
A comienzos de siglo, las colonias hispanoamericanas de América
del Sur y América Central gozaban de una simpatía general en su lu
cha por la independencia del yugo retrógrado y opresor de España.
Los ingleses y otros europeos no vacilaron en ayudarlos en la lucha y
el nombre de algunos de éstos aun son recordados con honor y grati
tud. Conquistada la independencia, el camino futuro de las nuevas
repúblicas fue seguido con interés y para apoyar su evolución indepen
diente apareció ahí la doctrina Monroe y la protección de hermana
mayor de los Estados Unidos. Los pueblos de Hispanoamérica fueron
dejados solos en la tarea de desarrollar toda la capacidad que pudieran
tener para gobernarse y progresar; completamente libres de toda in
triga o influencia por parte de los países europeos. Ninguna otra re
gión del globo gozó de una libertad tan ilimitada y, junto con ésto,
el oro europeo -especialmente inglés- fue prestado pródigamente a
los jóvenes estados, al mismo tiempo que la técnica y la empresa eu
ropeas les proporcionaban obras públicas, ferrocarriles, colonias, una
constante corriente inmigratoria y amplias relaciones comerciales.
Sus oportunidades en estos campos eran prácticamente ilimitadas.
Pero la etapa experimental de este proceso ha pasado y se impone
al mundo la convicción de que los países hispanoamericanos no han
respondido a las oportunidades que se les han dado ni a la confianza
depositada en ellos. Han quedado rezagados en el progreso y desarro
llo del siglo y el más adelantado de ellos está aun, en muchos aspectos,
bastante por detrás de la marcha de la civilización moderna. Pero, es
pecialmente, éste ha sido el caso de los países centroamericanos y más
pequeños. Cualquiera fuese la simpatía de que hubieran gozado al
principio, la han perdido efectivamente por el mal uso que han hecho
de su independencia. Su historia ha sido en lo fundamental, una histo
ria de desórdenes internos, mal gobierno, inmoralidad política y des-

�Bpuanyut ns oppjafa BX^q anb bj ua p^piunjjodo e^os Bun JBjp soiu
-apod ou jtis pp bdu^uiv ^ sopiun sopBjsg so| jod Bpspuuq uopnaj
-ojd bi ap pjoi p opuBZT|Buv sojtui9put oqanA u^q as otuoo anj jsb
\ *optAdJ)B uBiaiqnq as Baunu opoui ojjo ap anb so| b soiabjSb X sosaa
•xa japiuoa BjBd uppaa^ojd Bisa ap Bjquios bj ap opipA uBq as so||a
ap soaod ou 'o^^ anb joag UBjapiq oj anb soj^o b uojayiuuad iu uoj
-bjojjuod soi !u SOP^UH sopB^sg so| ojad 'sopBionuoa jas uBqspsaaatq
•ouBp^Joq pp ojjad pp p opts eq souBoijamepns sasiBd so| b opad
-saj uoo sopiuQ sope^sg so[ jod ope^nf pdsd [g a^aiuBjajua epn^au
opis Bq sa[ Bpuanyu; B^a ojag sojp ap so^ub; uod a^uauípnpB apaa
-ns oiuod U9pBzqiAp B[ ap BipjBn^Bpj B( ua uBUBisa ou sasu;d sojsa aj
•uBfauías epuanyui eun ajuauia^uanaasuoo oppjafa Bjaiqnq as oidp
-uijd p apsap ig -sd[B^uauiBujaqn3 sajojja so{ Ji^ajjoa o sauapj^sap
so| jiiuudaí BJBd epnXs d)qBJO(BAUi ap opis ejaiqnq P^janj seiu X
on^yuB s^ui si^d un ap |oj^uo^ p une o u9puaAja^ui Bj sa|Bna so) ua
sopouad so{ opis ueq soqoniu 'opinSas ouiuibo [a ua X oujaiqoS-o^nB
p BJBd peppedEO eqanuí opejjsouiap ueq ou -soqa ap sajofaui so|
unB— souBauauíBpns sasied sog osaj8ojd [B o^ando jojdbj un op
-uaXnqjsuoa 'piaipnCiad a^uauiepippap opeqnsaj Bq opnuaui e 'oijbj)
-uod [a jod íopeqnsaj uanq unSuiu ajuaiuBjniosqB opiuaj Bq ou ojad
'Bpnp uis 'BpBJídsui uaiq opsjsa Bq Biauanyui Bjsg jn^ pp Bauaiuy
ua ajuauj[Bjaua8 buibu a^ as BJoqB ouiod 'ttJoXBui BUBuuaq,, bj 'sopiujg
sopBjsg ap Bjopajojd Bpuanyui B[ Bjjuanaua as 'spsu anb sajuB X
jaiuud ug sBpuBjsunDqo sbuba jod sBpB|nuiysa opis UBq "SBpez
o sa(qejouoq asjBjapisuoa uapand ou anb 'sBjnsaABJj sBjsg
soJdfuejjxa sasisd so\ ap sajuBjuasajdaj soj b ajuaij - joad
o8¡b saD^A sBun8p X- BiDua[osui ubj8 opBjjsoiu uBq X — sauopn)
-ijsuoo X saXa[ sns ub3jojo anb sbi^ubjbS sb| aj Buanq ap opsjdaaB u^q
anb- sojafuBjjxa sajuapisaj uoa Bpajjoaui SBuiap jod buijoj ua op
-Bjjoduioa UBq as ajuauiajuanaajj anb ojsand 'oiabj8b oajun ns sa ou
ajsa ^ 'BjapuBuy Buapiu ua BuaaBdBjj X aj B(Bui ap sauopBsnae saA
-bj8 sbui sbi b so^sandxa uBjsa X saaaA sbui o Bun soSBd sns opipuad
-sns UBq so|p sopox SBpnap sns jBÍ^^d ap j^fap X ojafuBjjxa josj3aui
jb jBye^ua opis Bq o&lt;ted oaiun ns X - oadojna 'jpap sa- ojafuBjjxa
(BqdBD p X Bu^npu; bj ap sb;soo b opuiA UBq 'sosjnaaj soidojd sns
ap oqojjBsap osopmí [b asjsaipap ap zaA ug BjapuBuy pBpijsauoq

6ei

�140
para imponer el orden, la moralidad política o la h^nestidad financie
ra, mientras que no hay duda de que su protección ha tendido en mu
chos casos a exactamente lo opuesto a ésto y, especialmente, a abusos
en perjuicio de los residentes e inversores extranjeros. El comporta
miento de la "hermana mayor" se ha asemejado al de algunas herma
nas mayores en la escuela, cuyos indóciles y malcriados hermanos me
nores se transforman en una molestia general porque los hermanos
mayores ni los castigan ni permiten a nadie más hacerlo. Como otro
factor, no existen dudas de que muchos de estos países pequeños se
han aprovechado de su propia pequenez y debilidad, abusando así
de la natural resistencia de una gran potencia a realizar toda exhibi
ción de fuerza o ejercer presión hacia un país más pequeño. También
aquí existe el paralelo escolar en el descarado rapaz que primero se
burla de un muchacho mayor y cuando recibe el merecido castigo gri
ta "Ah! Cobarde! Pégale a uno de tu edad!".
De lo dicho más arriba, Nicaragua es un buen ejemplo. Evadió y
dilató todo lo que pudo el pago de la indemnización debida por ello,
alimentando hasta último momento la esperanza de que su "hermana
mayor" vendría en su ayuda y la pondría a salvo de las consecuencias
de su propio extravío. Afortunadamente los Estados Unidos fueron
demasiado sensatos para hacer ésto y ahora Nicaragua, encontrándose
en las manos de una gran potencia se retuerce, lucha y recurre a abjectas protestas sobre su propia debilidad y desamparo, del mismo modo
que lo hacen algunos miserables pihuelos de la calle al caer en las ma
nos de un policía.
En efecto, hace todo excepto tratar de pagar lo que debe o nego
ciar el asunto de buena fe. Esto es lo que la hace despreciable y a su
castigo, bien merecido. Inglaterra ha sido siempre excesivamente to
lerante con sus deudores hispanoamericanos e invariablemente ha mo
derado sus reclamos, por justos que fuesen, cuando encontró buena
voluntad y buena fe. Pero buena fe es precisamente lo que no tienen
estas pequeñas repúblicas y ésto es lo que las priva de toda simpatía
y vuelve necesaria una actitud firme. En el caso de Nicaragua, no es el
monto -por demás despreciable, pero si fuera solamente 5 libras no
haría diferencia- lo que está en peligro, sino el principio. Debe en se
fiarse a estas repúblicas menores aquellas lecciones que aparentemente

�ns b opue^ji i?jsa soueajjauíBouEdsiq sasiBd so| ap p^p^ ap buoujui Bg
•RiounuB as aquinjjap ns 'ojsaunj osBaBJj un opBjjnsaj Bq uoiauaAjajuí
ou ap Baijijod Bg 'ojuojd Bas anb souiBjadsa X 'BJB8aj| u^iauaAjajuj B|
'sosnqs sajuasajd so| ap soadojna sasajajuj soj ap uqiaaaiojd bj BJBd o
OAijafqo ajsa jBjn8ass BJBd euesaaau sa BarioJna u^puaAjajuí bj ijj os
-ajSojd (a X aj Buanq B| BJBd 'u9iaBzijjAia bj Bjsd Bjanj anb aiuEjJodiui
sbui sa ojad '&lt;4souBauauJB soj BJBd,, jas apand Bau^iuy sB^snf sauop
-B8i|qo ap oSsd ou ja Ja^a^ojd BJBd opis bij oj oujod BpBasjBj bjbj^uo^
•ua bj is (&lt;Buijpop,, Bidoid ns JBipndaj ua ojauíud ja euas 'o^sauoq
ajquioq un sbsod sb| sepoj ajqos opuais 'aojuo^ oidojd 1^ 'o^ABJ^xa
p X aj bjbuj bj jaSa^ojd ap ja 'Bjas oj iu opis Bq oj Baunu 'sa ou sop
-lufj sopB^sg soj ap |adBd jg soqaaq so| uoo BpB^uojjuoa jas jb asjaua^
-sos apand sBu3;suoa sbj ap Bun3u;jq nuas uopuajB aaajauj ou anb bjj
-oquisq Bjnd sa o^sg "-aja %4ísouBDijauiB soj BJBd bdij^iuv,, 'uaojuoj^
Buijpop B| JBDJidy,, '4í¿joXbuj BUBuuaq bj B^sa apu^Q?,,- 'BUBauaoi
-BOUBdsiq Bsuajd B| ap euaqj [BnjjqBq bj opB^uBAaj Bq ojunsB jg
ajqisoduu sa sBjja ep^q
ei)Bdui;s epoi u9Pbz;|iap bj b oiabj^b ajuauBuuad un opis Bq jBnps
ap buijoj ns X 'oujaiqo^-ojnB ja BJBd Bun8|B pBppBdBo opBjjsoiuap
usq iu Bpuapuadapu; ns oppajaiu ueq iu anb ojsand opB/ijiAp sied aj
-janj un8|B ap u^paajojd bj oísq sBpBao|oa UBjanj su^a sepoj is uoia
•6zi|iAia B| BJBd opijauaq un Bijas pepjdA ua X 'SBDijqndaj sByanbad
saiqBjasuu sBjsasBpoj ajqos Bsad aj B|Biu b| X pBpjjsauoqsap bj ap bilí
-81 isa jg 'Bujajxa Bpnap ns ap sasajaiu; so| B8sd ou anb soub Oc 3^BM
sBjnpuopj BiuBiuaiv B so^sd soj opjduimjaiui Bq Bjanzaudy\ 3|ubj8
-B|j sbui buijoj b| ua saiiopB8ijqo sns uoa jqdiuno ap jBÍap ap Bq^as
BjciuaiBnf) Bjpuai bj X opipad Bq bj BnSBJBaqq 'BpuaSjn uoo o|jaa
-:q ouBsaaau sa \ BaiJ^uiBouBdsipj ua BJoqB asjBuasua aqap anb uop
.^3j e| sa Bisa X '.soadojna sasaja^uí a soqpqns soj ap asJB|jnq ajuujad
a^ ou apuop 'bdijjv ua X Bisy ua BpByasua opis Bq anb U9paa| B| sa
rjsg sojaíuejixa soj ap JBsnqB uaqap ou ojad 'bub8 bj ap saj as oiuoa
souepBpnp soidojd sns b jbjbji uapang ojjaDBq jod ozjanjsa ojsauoq
un JBzqBaj souaui jb o SB|jB8Bd uaqap ojafuBJixa |d uoa sauopB8qqo
uaBjjuoa is anb ^sepBzqiAp sblujou sBjjap uoa opjanas ap X aj Buanq
apsojja uoa asjc|joduioa uaqap 'sasiBd sojsa ap soijpqns uoa X sopBZ
-ij|Ap sasiBd uoa sauoiaB|dj uaaa|qBjsa is anb :opjpuajdB ubij ou uub

It^l

�142
fin, ya no serán tratados más como niños malcriados o libertinos pri
vilegiados, sino que deberán aceptar la total responsabilidad de sus ac
tos y de sus deudas. Sobre todas las cosas, deberán aprender honesti
dad y buena fe en el trato con otros países y sus subditos, aún cuando
deban aprenderlo "en la boca del cañón". La buena fe es la base de
la civilización, del comercio y de las relaciones amistosas, y debe ser
incorporada en el código sudamericano donde hasta ahora ha estado
ausente. Cuando los ciudadanos aprendan a actuar de buena fe hacia
los extranjeros, pueden obtener de sus gobiernos que lo practiquen
con ellos mismos, y así estas Repúblicas alcanzarán un nivel civilizado.
Inglaterra ha comenzado la innovación de enseñar a Nicaragua una sa
ludable y necesaria lección y no es improbable que ésto se haga exten
sivo a algunos vecinos igualmente ofensivos. Es una excelente tarea y
cuenta con todos nuestros mejores deseos para su progreso y concre
ción.

�opiiins ueq sojuaiuipaiqe^sa soAanu ap ojoutnu oviap atibune 'A o)
-sand jaoja^ o opun^^as un e ejoqe opipuaasap ueq 'soye aamb o zaip
aaeq opeajaiu p ua o^sand jauíud p opednao ueiqeq anb -sojaua^
ap sejopeuoduii sesea sej ajuaui(epadsa- sesa|Sui sejopeuodun sesea
sej 'sapepnp sequie ug -sauopeAJasqo sej^sanu ap pepjaA e¡ jeuuy
•uoa ua soiue^aeA ou 'sejope^jodun sesea sapdpuud se| ap sajaf so| ap
ezueyuoa ap eu^ip seui oqanui uptaeuuojuí ej ua ouis sauopeAJasqo
seidojd sej^sanu ua ajuaoiejos ou sauoiaeuuije sejjsanu opueseg
sajiy souang ua a^uauíppadsa 'sasaj^ui
soia^auíoa so[ ap epue^oduii a ojauínu ajuapaja p jod ounqn a^sa ap
o^uaiuipaia p opej^soiuap opuejsa 's^[8ui ejsuouiiu opjaiuoa p uoa
uppaipej^uoa ajuajede eun opoiu a^sa ap opue^uasajd 'sapepnp se)
-sa ap o)uaiuipaja p uoa opjanae ap soye sounqn so| ua opejjojjesap
eiqeq as ou sajiy souang A oapiAd)uo^ ap s^i^ui e)suoAeui oiajaiu
-oa p anb soiueqepyas s^j)e sejp soaod opeagqnd ojna^je un ug

vivid vi aa oim ia Na S3^^^4I vis^oavw od3WO313
li-á
4P3 '6881 3P otunf ap 91 'lN3QN3daaNl O3aiA31NOW 3H1/ (8

SONJV31H3NVanS SCKI

-V3^3W SOI 30 VISinONOD VI V S001NI^ SOOV1S3 SOl(lI

ÍPl

�144
naturalmente y se han hecho de clientela, esto no li^ estado de acuer
do con el desarrollo del comercio y, hablando en términos generales,
no puede decirse que las casas importadoras inglesas hayan mantenido
sus posiciones. En Montevideo, en particular, durante los últimos die
ciocho meses podemos citar a más de una firma inglesa que se ha vis
to obligada a reducir sus en un tiempo florecientes sucursales a meras
agencias, mientras otras se quejan de la disminución de los negocios.
Partiendo del hecho de que la multiplicación de los comercios in
gleses puede considerarse una prueba de que las mercaderías inglesas
no han perdido su aceptación en el mercado sino que por el contrario
son más populares que nunca, debe existir alguna razón oculta que ex
plique el retroceso de las casas importadoras inglesas. Creemos que
con una pequeña investigación, esta razón oculta puede hallarse.
Mientras que, en términos relativos, las casas inglesas han disminuído su importancia y el volumen de sus negocios, debe señalarse que su
lugar ha sido ocupado principalmente por casas alemanas e italianas.
Puede decirse con razón que estas últimas gobiernan el mercado, ha
biendo desplazado a Inglaterra a un tercer puesto. Puede, qui/ás.
argumentarse que las casas italianas han pa^ado al frente debido al enor
me aumento del elemento italiano en la población, constituyendo los
italianos el sesenta o setenta por ciento de cada partida de inmigran
tes. Esto puede ser parcialmente cierto, pero una explicación similar
no puede aplicarse a los alemanes. En efecto, la colonia alemana no
ha aumentado tanto como la inglesa, creemos, con relación al aumen
to experimentado por su comercio de importación. La explicación
que buscamos, entonces, debe hallarse en otra parte.
Si se investiga, creemos que se hallará que las casas alemanas e ita
lianas que están ahora -y han estado desde hace algún tiempo quitándoles terreno a las casas inglesas, ofrecen una clase similar de
artículos pero de inferior calidad y a un precio menor. Estas merca
derías están vistosamente presentadas, a menudo imitando los produc
tos ingleses, pero no tienen ni el mismo valor intrínseco ni la misma
durabilidad, mientras que su más bajo precio de venta los sitúa con
ventaja frente a clientes que no tienen un juicio muy certero y que no
desean hacer grandes gastos.
Pero existe aún otra razón, quizás la más poderosa. Los comercios

�A s^sisd sojjo ap sbj b une apaaxa BjjajBj^uj apsap sopBjjoduu
-niOBjiiuBui sojnaijjB ap uopjodojd bj gnb souiaaja 'Bpugjgjgj
gnb b sajuapaj SBaijsjpBjsa souiauaj ou gnbuny jBaoj opBOjgui [a ug
upptsod n jguajuBiu uapand ou sBsajSui sBuapBaaaui sbj gnb gp Bapi
bj 'ojjap jod •sourezBijaaj A jsaj gnb ajuajBdB sbui sa sBsajihn ssjopBj
•jodun sbsbo sb{ gp BpuapBoap B| anb souiBiapisuoa 'uoisnpuoa u^
•sajBaoj sopoftau soj ap upiaBnjis j^npB b( b sbui as
-jBnospB A opBpino s^ui uoa opBoaaui p JBipn;sa u^jaqap ssquiB (sBn8
*{)us sb[ oiuoo sBAanu sb[ o^ub^ oja^ sBAanu sbj^o ap ojuaiiupaiqeisa
|d Bisd pBpiun^odo aiuapaxa Bun opuapai^o A inbB SBppafqeisa bA
sbuuij sbi opuapapuBi8ua 'Boqqnda^ B^a uoa opiauíoa ja jsjuauínB
BjBd pBpiun^jodo ajqop Bun ^puijq 'spjSui un sa josjndojd jedpuud
oAna 'jaAB souiuajgj sou anb bj b jBuopBuja^uj upiaiqiqxg BpBpaAoíd
B| A 'sojuauíoui so^sa ua ABn^njfj p ua Bzuaiuioo gnb uiuooq,, jg
•osbdbjj un Bas opB^jnsaj p opuBno un^ 'SBiuap
so( ap sBa;^suapBJBa sbj b asjB^d^pB ua Bjainbis JByos sbuibí A jas ap
BjauBui ns b uanoaps as soj^o soj anb JBjadsa ja BDiuBjuq pnpuejnsui
bj ap Baijs^gpBjBD BÍaiA Bun sa ojag so^uaiuijjanbaj sns b asjBjdBpB
A paoj opBaaaui ja sbui oaod un jBipn^a b uBjgipaaaB Bjja^Bj^uj ug
BULty bj gp sajBdpuud soj is biujoj ubj8 ua jB^uauínB uBiapod sopoSau
sns anb lsasaj3ui sajBu^npui sajuB^jodiui ap sojaÍBiA soj A mbs sspia
sajBSjnans ap sajaf soj opBjnSasB usq sou ajuauíajuanaaig
ojuauíoui jap sapBpisaaau SBAanu sbj b a^uauiBpidBj sbui
ubij as anb sBjjanbB uos oiSijsaad ns opiuajuBui ubij jofaui
anbsBSBasBj anb BjBj;uoaua as a^uauíajqBqojj sbj ib sopsfap uos anb
UBJ3A sajiApuiu; jaaauBuijad UBiuaiu; anb soj A 'aiusjaps Biasq bijo
-jbui opunui jg jojua un sa 'Bayijod ua oiuoa sopoSau ua 'ouisyBAjas
•uoa ja A ^sgjopBAjasuoa opsisBuiap uos 'BjqBjBd Bun ug •sauopaesuBj;
ibj uBzqBaj as anb ua sauopipuoa sbj ap uppsjaijB aiuaipuodsajjoo
bj uaSixa anb sajoua^xa sBiouB^sunajio sbj b osiuio osbo opuapsij 'sBjja
B aiuguiauuy opBuajB uBq as A ofBqBJ^ ap sbuuou SBiaaia uojbzbjj
as soyB aoBH BZBjd bj ap upiOBnijs j^nja^ bj a3ixa anb sBpijipaia sap
•epijjaBj sbj jbSjojo ua ubjidba A SBjuana SBAanu iijqB b sajuaaijaj uos
'SBuuinjoa ssjjsanu ua opBJojdap souiaq bA anb ouisiuiisad asa ap
anbo; ojjaia un ap sopsjaajB (jBjnaijjBd ua ounguiu b Biauajajaj jaasij
ujs A jBjauaS ua 'ojsandns jod 'opuBjqsq) bjbj^ bj ap oi^ ja ug sgsajSui

�146
que, mediante un mesurado estudio de las razones aducidas más arri
ba, las firmas inglesas cuya decadencia hemos tenido la ocasión de la
mentar, recobrarán su supremacía.

9) /THE RIVER PLATE TIMES, 8 de abril de 1890, p. 1/
EL COMERCIO BRITÁNICO CON AMERICA DEL SUR
A través de varios artículos escritos en junio pasado y de otros ar
tículos escritos más tarde con motivo de la publicación de las cifras
del comercio exterior correspondientes al año pasado, tuvimos oca
sión de señalar la inevitable conclusión de que el comercio británico
con América del Sur -es decir con la región del Río de la Plata con
la que tenemos más estrecha relación- estaba perdiendo terreno. Si
bien no ha decaído en términos absolutos —como tenemos razón para
creer ha sucedido en algunas ramas- si lo ha hecho en forma relati
va con respecto al de otros países que industrializan productos simila
res. En esa oportunidad señalamos un hecho especial, la disminución
en número e importancia de las firmas importadoras inglesas estable
cidas aquí y que habían dominado el mercado hace unos quince o
veinte años.
Nos alegramos de decir que nuestras observaciones atrajeron alguna
atención en Inglaterra y fueron reproducidas allí por más de un perió
dico.
Aunque nosotros no lo sabíamos entonces, y no habían sido escri
tos, ciertamente, respondiendo a ningún plan concertado secretamen
te, los artículos referidos tenían un peso extra por el hecho de que por
la misma época conclusiones muy similares eran señaladas por los
Cónsules y otras autoridades en otros países de América del Sur y
América Central, especialmente Chile, Brasil y México.
Desde entonces el tema no ha dejado de atraer la atención y ha
sido motivo de muchos informes al Foreign Office y de algunas car
tas. El South American Journal del 8 de marzo, recientemente recibi
do, trae un largo e importante artículo sobre el tema que recomenda
mos a la atención de nuestros lectores. En este artículo manifiesta
que las principales sugerencias para mantener y ensanchar el comer-

�'^o^iíoo A ©iVtj ap soadoma so)iq^q soj opuinbpB sq aiua8 bj A zaip
jrod opBoijdiqnuí ueq as pjaua8 ua soiooSau soj X uoyoBjqod bj anb
joqv opBiS jouaui ua japaons aqap ou —uojaiAn^ 9nb BiouB^odiui bj
opuinbpe uBjaiqnq Bounu sBsajSui sbsbo sb[ opom oj^o 9p o isb opis
jaqeq aqap X- soyB ajuiaA soun aoBq Bpjg bj ap oí ^ ¡o uoo jBiojauíoo
suad B{ bijba is ¿s9S9^8ui so[ uoo ouisiiu o{ gp^ons ou gnbaod? sgouoj
•U9 '.sofBooj soju9iipj9nb9j soj b sopnpojd sns iBnogp^ X opBOjgui p
Buod bj apA anb usj;u9nou9 sa^oyBdsa unB X SBSpq 'sgsgouBjj
'S9UBUI9P S9{BU^npU{ 'BpnSB SBIU Bip B Bip 9AptU 9S B^S9
X puapduioo Xsq oj^^ *S9S9[3ui sgjoijgdns soiapoui o SBjrBd sbi uoo
opjdnoB ^p opB0J9UJ p jBonpa ap jb^bjj uaiq Xmu bijbjs^ eunSjB bio
•uspdtuoo Biuono U9 jbuio^ anb Bjaiqnq ou \s 'o^aosq b so^uojd u^jsa
soj ^o soqontu 'so^aaAOjd ap soasap uauaiy ou o saosdBo uos ou soo
-lu^iuq saiuBpjauíoo soy is anb X 'sopnpojd soyap 'soppoiu soyjaio
Bpueiüap opBcuaiu p mbs anb sa pyuauíBpunj ojund [g -oioj9iuoo ns
JBAjasuoo uaaainb is 'JBSny opun8as ua ouis ojaunjd ua ou JBjapisuoo
uaqap anb o8p sa ojad 'ou o oyjap o\ ua jbjs9 uapand 'oysa ug sb^
-n^d SBAanu b opjanos ap sojjionpojd b asjBjsajoui ap pBpisaoau X^q ou
anb s^uiap so| sopo) b sajouadns ubi uos sbs9[3ui sB;uaiujBjjaq sns X
soyasip sns anb uBSuaig 'sajopBAjasuoo op^isBuiap uos 'uoioBoyiu^is
us epBu Bisd opipjad Bq ou anb ojad 'ojsa b u9iob{3j ua op^sn soui
-aq bX anb bsbjj Bun jyadaj bjb^ ^nbB sopipad sbui so^onpojd ap odi)
p apBiAua ue^jjanb ou o ububiau9 d\ ou Bjjap^Su] ua sajouadns sns
anbiod a)U9iu9|duiis sopipad jiqioaj japod ou ap BqBÍanb as anb pío
•¿auioo oíaÍBiA o a)ua3B 'ajuB^uasajdaj un ap sbui opioouoo souian
•sa^qixay sbui soadojna sapAU Jod a)
-uauíjBnpBj^ sepejuEjdns opuais ubXba sBsaj8ui sbsbo sb[ anb BJBd pdio
•uud BsnBo B| 'so)onpojd soy ap opaid X ouasip p ua ouioo pBpipo b¡
u? oyi.'B) poo| ojsnS p japuap ap Bioua^ixa B[ opis bj-j Bjauíud B{ b bio
-uEuodiui joXbui bj sofaj jod souiBoipnfpB anb o)Bipauiui ap jioap soui
-apod 'sBiouaja^ns SBjsa ap Bsuajxa u^ioBjapisuoo Bun b jBJ^ua ui
sajBiojauíoo sojaísiA sootupuip ap oajdiug • sop
•aid sns uoo so^onpojd soj ap upioiqíqxa ap sajBooj sajBioiauíoo sojjuao
sapd^uud so| ua jaoajqBjsg -^ *0)uaiuiB)anbBduia ns ua ouioo sopnp
-oid soj ap oyasip ja ua oyuB) 'pooj o^snS jb uoiouap sbui jBjsaij j
:sa)uain;8 sbj uos ouajsiuiaq aysa ua ooiuBqjq 010

Lt\

�148
por no decir de extravagencia.
En estos tiempos de crisis, cuando se dice que los importadores
bonaerenses están cancelando pedidos a diestra y siniestra, cuando las
casas están quebrando o luchando duramente para mantener sus cabe
zas por encima del agua, cuando los habitantes del gran mercado ar
gentino se están viendo forzados a economizar y a restringir sus gastos
en forma desacostumbrada, cuando aún el sólido y próspero Uruguay
siente la sombra de la pesada nube que cubre a la Argentina y sus co
merciantes deben actuar en forma por demás cautelosa, puede parecer
fútil hablar de medidas para ensanchar el comercio. Nosotros no cree
mos eso. La crisis, no importa cuan severa sea, es transitoria. Llegará
el momento -y puede que llegue muy pronto- en que las cosas se
enderecen y el sol de la atareada prosperidad brille una vez más a todo
esplendor.
Por más prolongada que sea la crisis, estos países progresarán, su
población aumentará, se abrirán nuevas vías de comunicación y con
ellas nuevos y más amplios mercados. Más aún, la crisis no afecta a una
nación industrial más que a la otra. Cualquiera sea la cotización del
oro, cualquiera sean las dificultades inmediatas que experimenten
los negocios, la posición relativa de las naciones importadoras perma
nece incambiada, la agudeza de la competencia entre ellas es más gran
de que nunca y solo espera que las nubes se retiren para desplegar toda
su actividad. Es más, para quienes tengan ánimo y empuje existe
ahora una oportunidad excelente para obtener (no sin riesgos, garan
timos) el dominio del mercado que más tarde o más temprano produ
cirá el más excelente fruto.
Con crisis o sin ellas, pues, es menester que los comerciantes ingle
ses interesados en el Río de la Plata, se mantengan atentos si no quie
ren que se les escape su negocio. Las causas de la decadencia que es
tamos lamentando no son difíciles de encontrar y les han sido señala
das con suficiente autoridad. Dejémoslos estudiarlas y ponerles reme
dio.

�?;? n.v iPToire japuajajd uis ojad 'bjoijb iBuoiouaui souidpod
soun^^jB 'pjauaS sbiu aouBop ap sorodse soqoniu BOJBqB
'^J9A 9$ OU1O0 4U9PBJ9plSUO^ BXnO ^ Sa)UB)lSlA SOJ)S3nU JBJU9JJU3
irajaqap 9nb Biuaiqojd p S9 ajsg soipaui ^nb uo^ X ucuooajip ^nb
U9 'OJJ9S 9p OSBD U9 'X ajUBJJOdlUI UOlSUBdxa BUn 'BJBipaUIUl BUIJOJ
U9 'raziuo^Bjojd 9p zBdBo S9 u9iun¡0A a^uBfauías 9p opj9uioo un is
anb
•ni oun^d^s p X opnnb p 9Jiu9 irednoo sopiufi sopBjsg soj 'XBn8njf|
|9 BIDJ9UIO0 9nb SO[ UOO SOSIBd 9p BJSl[ 2\ Ug SBygnbgd 9JU9lUBAIJBpJ
UOS SBJ^P SB| SO|n0i^iB SOJ1O SO[ SOpO^ ISBO U9 !S9iOp99AOid
soj|S9nu uos sopiuQ sopBjsg soj S9pno so[ 9p sojnoi^B
\9 A BUIJU9UJ9II B[ 'BJ9pBUI BJ (SB|O0U^b SO}U9lU9ldUJl 9 BÜEiimOBUl B(
S^^UBpodlUl 9}UB}SBq SBJJP UBZUBOp 'SOUOpB^oduiI SB[ 9a)i!g [BUOp
-d90X9 9JU9lUBJ9pBpJ9A '$68 I OyB ^B 9^U9ipUOdS9JJO0 '9fBJU90Jod OUIIJ(n
9)89 OpU9lS '0)U9p JOd 0'¿l un ^ ¿l'S un 9pS9p S9UOpB)JodX9 SBJ X
*0)U9p jod 93*6 un Biseq ¿^$ un 9ps9p uojbijba sopiun soprjsg soi
9ps9p souopB^iodun sb( 'XenSnjQ 9p jbio) opjgiuoo p uoo
ug "sopiuf) sopBjsg so( 9p p opods^j uoo o^uBoymSisui Xnuí
•9J 9nb X 'XBn8njQ 9p opjauíoo jgp |B)O) o^uoui p uoo BJBduioo o| 9S
|S oqonui so ou ^nb o[ '000000^$ sol 9P ofeqap jod 'o^ubj o[ jod
'opBn^s opB)S9Bq opjguioo pp pnuB |B)O) oipouiojd [g 00009^:^$
oun op pnuB oip^uiojd un uoo '\6S'QL'W B 0l€"l^^^^*l$ 9P 9\iXiA
topiuf) sopB^sg soj BpBq uopB)Jodx9 Bg /—/ "000'0^9:T$ so| u9 op
•en)is [BnuB oipouiojd un ap 9)u9uuoXbui uoje^edB as ou [ejaua^ B{8
-ai Jod ojad 'opo^ad p a^uBjnp 109*1 l^:^$ b O^6¿^6$ ^P uojbijba
_9( sajUBjisiA soj)sanu BJBd saja)ui pdpuud p uojsia9j sapuo sbj
'sauopBjjoduii SBg •BpuB^Jodun ubjS ap sa[epjauioo sauop^pj ap
api E[ BpBu BJBd uap sou anb asjpap apand ou X soub aouo ap opou
•ad un uBOJBqB SB^sg 'opBoqqnd soiuaq anb sb{ ap sapjauaS sop^qnsaj
to{ Bjoip jBjapisuoo soujapod 'sBoi)sipB)sa sb[ opB[ ap opuBÍa^
/:aoip 'sopiufj sopB^sg so^ BioBq
A apsap sauopBjjodxa X sauoioB^jodujj sb[ ap a^Biap un jBp ap oSang/

soaiNfi soavisa soi no^ OAvaoaiía od^hwo^ ia
/9681
9p O)so8b ap g 'onnf ap n X q¿ 'S3^I1 OaaiAHlKO^ HHl/ (01

�150
Uno de los primeros clamores que se oyen cada vez que se ha suge
rido la ampliación del comercio con los Estados Unidos ha sido siem
pre la necesidad de una línea regular de vapores. Pero cuando miramos
las estadísticas que hemos transcripto, enseguida resulta evidente que
un comercio que asciende anualmente a un promedio de cuatro millo
nes de dólares no es suficiente para mantener una línea especial de
vapores: es decir, si se piensa solamente en Uruguay. Si se agregara la
Argentina, el caso sería diferente. En el momento ^ctual, la "Norton
and Co.", bajo bandera norteamericana, y la "Prince Line" y la
"Lamport and llolt", bajo bandera británica, envían vapores para el
transporte de pasajeros y de carga con bastante regularidad, sin men
cionar a los ocasionales "cargueros"163 de diversas líneas. Esto, cree
mos, satisface totalmente las necesidades del actual intercambio co
mercial y, a medida que éste aumente, aumentará también el servi
cio de fletes, puesto que se trata de un caso en el cual la oferta seguirá
seguramente a la demanda. En más de una oportunidad se ha habla
do de subvencionar una línea de vapores, pero, por nuestra parte, du
damos de que el resultado justifique la erogación. Es más probable que
un mayor volumen de comercio produzca sus propios medios de trans
porte, antes que nuevos medios de transporte, por sí mismos, aumen
ten el comercio. Pensamos que en este aspecto del problema puede
dejarse librado a sí mismo.
Un problema bastante más importante y más difícil es el que plan
tea la nacionalidad. Quienes residen en este país son italianos, españo
les, franceses, ingleses, alemanes y nativos descendientes de estas na
cionalidades en el curso de una o más generaciones. Sus simpatías,
tradiciones y asociaciones son esencialmente europeas. Del mismo mo
do, las casas de comercio son inglesas, alemanas, francesas, italianas,
españolas y nativas, y sus relaciones comerciales son fundamentalmen
te europeas. Será muy difícil modificar estas relaciones, establecidas
hace mucho tiempo, no obstante la tendencia comercial general a
comprar en el mercado más barato y vender en el más caro. En mu
chos rubros, las mercaderías inglesas predominan en el mercado, co
merciando con ellas firmas de todas las nacionalidades ya que Ingla
terra absorbe casi un tercio del total del comercio de importación;
fuera de ésto, cada casa generalmente da preferencia a las mercaderías

�0[noijJB ouiyjrt ojjsanu us souiBJBjByas anb pBpijBuoiaBU bj jod
sepB9)UB|d sapBjjnayip sbj b ajuajj jaaBq anb uBjpuaj unB 'asjao^q ap
-and anb opuBzyirejBg osnjaui 'oj^j -BJoqB jbzijbub ap pBpisaaau sotu
-auaj ou anb jBpjaiuoa Biuajqojd opBauujuí un ap bjbjj a •opBajaui
ajsa ua sopiumsuoa sopnpojd ap sBauij sbj ap -sBpoj ua ou is- ssqa
•niu ua 3sjbj3o[ apand sojuaiuiuanbaj so;sa ap ojauíud [a anb jbuuijb
b so^andsip uejBjsa souBDuauíBajjou sa(BU}snpui soj 'Bpnp uis
/:aoip 'oinaijJB aouajuB ja BqBz
•jjBuy anb uoo so^und soj b asopu^uyaj íoiunf ap i Bip ja Bnuyuo3/
•pepiunyodo bj)o BjBd souiBÍap bj
so)und soj^o X sojsa ap BijduiB sbui u^pBjapisuoD Bq o\9 'a^odsuBjj
ap BijajBui ua sapBpijpBj 'jBiojauioa opB^Bjj un ap oipaui jod 'sop
-jufj sopBisg soj ap joabj ua opjauíoa jap jBiaadsa uppeijdujB BUfj ^
'sopiufj sopBjsg soj b BiaipuodsajJ
-oo a^Bd joXbui bj jBna bj ap 'oiaiauíoo jap jBjaua^ upiaBijduiB Buj^ f
'Bdcung b sBpBjnauíA sbsbo jod a^uauíjBnpB opBuiuiop oioiauíoo jap a)
-red Bun ap 'ajqq Biauapduioo ua 'asjByanpB ap upiauajui bj uoo sbubd
-jjauíBajJOU a^auíjBiauasa SBiauaSB o sbuijij ap ojuaiuiiaajqB^sa jg '3
•BZBjd bj ajuauíjBnpB uBzijodououi anb sBadojna sBuap
•BOjaui sbj anb joijadns p^pijBa Bun ap o jouaui oiaajd un b BZBjd Bisa
ua sBpBoojoa jas UBpand sBusoijauíBa^iou SBpapBajaui sbj anb jsjn^
•asy 'I :ajuain3is oj ua sojiosou BJBd apisaj 'saouo^ua 'Buiajqojd jg
•sopiupj
sopBjsg soj apsap sojnaijJB ap s^auíj sBjjaja JByoduii uapand anb sbjjo
uajsixa anbunB 'sBUBauauísa^iou ajuauíjBiouasa uos sauopsjaj sbX
•na sbuijij ojpna o sajj inbB uajsixa 'ouins oj y jBpjauíoa opBajaui
ja ua ajuBpiodun oaod Anuí uopisod Bun UBdnao SBUBauauíBa^ou oía
-jamoa ap sbsbo sbj '(ojuaia jod j ja aouBajB anb souiBpnp) upiaBjqod
bj ap uopjodojd syanbad Anuí Bun uaXn^ijsuoa —sopiu^ sopBjsg
ap souBpBpma soj jiaap sa- souBauauíBa^ou soj anb opBp 'jBnpB 01
-uauioui ja ua '^ 'sBUBauauisa^ou sBuapBajaui sbj ap joabj ua 'ajuam
-jBnpB uauaijuBui anb sauopBjaj sbj jaduioj b sspiaajqBjsa bX seseo
Bjsa ap BjainbjBna b jaauaAUoa 'oqoip souiaq bX ouioa 'paijip Bja
Bjajaaja 'sBUBuiajB sbisbjubj X saajnp apuaA 'bubuiojb bsbd Bun 'sBsaa
•UBJj sspas o souia apuaA 'BsaauBjj bsbo Bun 'sajouBdsa sajiaas X sou
-ia apuaA BioiiBdsa oiajauíoa ap bsbo Bun isb :pBpijBuopBu buisiui ns ap

l$\

�152
cubrirán, creemos, que esto cuenta más aquí de lo que ellos pueden
imaginar. Las tradiciones, vinculaciones y simpatías, tanto del pueblo
como de la plaza comercial, son, en todo sentido, tan enteramente
europeas que imaginamos estará lejos de ser fácil el cambiar las vin
culaciones existentes en favor de una parte del mundo que ocupa una
porción tan pequeña en la vida de este país. En efecto, si se nos permi
te hacer una pequeña disgresión, éste es un error al que los nortea
mericanos están muy propensos, no solo en materia comercial. Ellos
creen, por el hecho de que estos países están en uno de los dos conti
nentes americanos, y porque han adoptado nominalmente la forma
republicana de gobierno, que no existe meramente simpatía sino seme
janza, e incluso un fuerte sentimiento fraternal, hacia los Estados Uni
dos. El error no es extraño pero es muy grande. América del Sur -o
al menos esta parte de ella- es, en el fondo, un pedazo de la Europa
latina; tiene casi todo en común con la Europa latina, Italia, España,
Francia, Bélgica, etc.; y en realidad, muy poco en común con los Es
tados Unidos, prácticamente ninguna institución social, ni casi ningu
na manera de pensar. Cierto es que el pueblo se ha liberado de los gri
llos y restricciones que todavía pesan sobre la Europa monárquica,
pero existe aún una enorme distancia entre ellos y los norteamerica
nos, al mismo tiempo que una diferencia racial que no parece probable
puede ser superada en un futuro inmediato. Aquí vemos, no el repu
blicanismo sajón de los Estados Unidos, sino una copia del bastante
deteriorado republicanismo latino, como el que se vio en Francia y
como se podrá ver dentro de no mucho tiempo en Italia, España y Bél
gica. Existe una ligera semejanza en las formas exteriores, pero una
enorme diferencia en la práctica y aún en el espíritu subyacente. Esto
es lo que hace a la versión "jingoísta" de la doctrina Monroe, recien
temente traída a primer plano en los Estados Unidos, un verdadero
absurdo para los observadores locales, que solo pueden atribuir su
difusión a una total ignorancia de la naturaleza y costumbres de la
población local. América del Sur siempre ha sido, es y probablemente
continúe siéndolo por varias generaciones, esencialmente europea; no
bajo la dominación de gobiernos europeos, quizás, (aunque sería más
beneficioso que perjudicial que así lo fuera), pero ciertamente bajo la
dominación de las influencias, intereses, simpatías y tradiciones euro-

�sBjsa ua souiBaoAinba sou ^j) SBadojna sbuuij sBpBuiuuajap ap SBuap
-Bajaiu sns Jiqpaj e uajaduioa sb] ajuauíBaijaiud anb sauopB8ijqo e sep
•¡jamos JBjss uis SBjjand sns ojjaiqB usXBq anb sajuBjJodun sbsbo ap
sojdiuafa soDod XBq X (&lt;sBpB8ij,, sbsbo uos -sEpiduiauajui jas uapand
ou 'ajuam^isuoa jod 'anb SBjsa sauopBjnauu 'soadojna sapujsnpui
so| b ajuauíBAisnjaxa opBjnauíA BqBfBqBJj anb oadojna ¡B^dBO jod o
sajuaispca bX sBadoina sbsbo ap sBiauaSB o safBSjnons ouioo ssppaiq
-sisa ucuanj BZBjd ap sBnSi^uB sbui sbuijtj sb[ s^pox 'buuo^ Bjsa ap a^
-uauíBjajua isbo oppajqBjsa opis Bq Bdoang uoa opiauíoa {Bnpe [g
sBireauauiBajJou sBuap^ajaui ua SBpBzijBpadsa 'SBpua8B o sbuijij
sBidojd sns inbB jaoajq^jsa sa soqa BJBd ouqqjB a^uam^isqns ^g
'oqanuí jbj8
-oj JBjadsa uapand ou sajuajsixa sajBpjaujoD sbsbo sb{ uo^ Bi^Bduxis
ap sozbi o sajBpjauioa sauopBpj ssaod ubj XBq [Bno {a uoa siBd un
ap u^pBjpuad b| BJBd JB3n[ oaod Xnuí jBpanb aaajBd anb 'oadojna
ajuaujjBpuasa ubj sa opBDjaui {a 'Baijijod BuajBui ua anb s^ui uns
—opBjjsoui souiaq ouioa- '[Bpjauioa BijajBui ua '^ U9puijsip uis 'Bd
-oang Bpoj ap uauauojd sauopBjJoduii SBjjsanu anb ojsand 'oadojna
sred jamb^na ua anb opBjg joXbui un ua 'opoui ojjap ua 'X soadoj
-na sa]Bijjsnpui sajuBjjoduii sbui soj ap sbj uoa Jijadmoa usjaqap sbjj
•apsajaui sns 'oubjjuod p jog soqa Bia^q saj^padsa sBijBduns uajsixa
apuop opBajaui un o pBppBdea ns uoa opjanaB ap oppajsBqB uaiq ou
opBajaui un inbB jBJjuoaua uBjadsa is jbjbj jojja un uBuajaiuoa sou
-BaijauíBajJou sa|Bijjsnpui so( anb souresuad 'Biuaj jb opuaiA[Oy\
-opas Bpaqap ouioa sopiuQ sop^jsg so^ ua opip
-uajdiuoa uaiq ubj sa ou anb Buiaj un b oujoj ua pepjdA Bjnd sbui bj aa
•ajBd sou anbjod oins 'sopiuQ sop^jsg so{ Biaeq OAijeiaajdsap opijuas
un^uiu uoa ojsa sounaap o|sj s^api sns b sByBjjxa ajuauipiauasa sau
-oíanjijsui o sajqmnjsoa sa^auoduii jajanb ap ojuajuí unSuiu sopiun
sopBjsg so[ b BuaaapBj^B ou ajuauísjjap /"/ ojqand p '(u9PBzi[ia
•p bj ap sajajuí p ua ajduiais ou BpBnjaaja uppuaAJdjuí Bun) sajuBiiu
-ajdB opBiseuap sapuop^ujajuí o SBjapueuy sauope3qqo ap sojjbj
•aqij b oXnqujuoa sisd ajsa ap u^iauaAjajuí v\ opuBna sopiuf) sopBj
-sg so| e soppapBj3B jBjsa uspand 'sauozsj sepBsajajuí jod 'sousauaiu
-Bpns soujaiqo^ sojjap anbunB X oyanbad ajuauiBAfsaaxa 'souiijadaj
oj 'sa euBauauiBpns epiA bj ua Bau^uiBajJojq e^anf anb jadBd jg *sead

es i

�154
afirmaciones, nos agradaría que nuestros amigos comerciantes nos co
rrigieran). Nuestros amigos norteamericanos tendrán que considerar,
entonces, hasta donde les vale la pena seguir este procedimiento y
emplear capital en el establecimiento de sucursales y agencias para la
venta de sus mercaderías en competencia con las casas europeas que
ahora dominan la plaza, y asegurándose, por lo tanto, una parte del
comercio actualmente distribuido entre estas últimas.
A continuación de esto, se plantea el problema de una expansión
general o especial del comercio, cuya consideración será el tema de
nuestro próximo artículo,

/continúa el día 8 de julio de 1896/
/.../ Si se produjera una expansión general del comercio, no vemos
ninguna razón por la cual los Estados Unidos no pudieran obtener la
parte del león en ella. En un mercado en expansión siempre hay lu
gar para los recién llegados, y en una situación semejante, las firmas
o agencias que tengan relaciones especiales con los Estados Unidos
podrían lograr una mayor apertura para las mercaderías norteamerica
nas de la que existe actualmente, puesto que tal apertura no ocasiona
ría ninguna perturbación importante de las relaciones con Europa a las
que nos hemos referido.
Pero, por nuestra parte, aunque probablemente se nos acuse de
pesimismo crónico sobre el tema, vemos pocas o ningunas perspec
tivas de que se produzca una expansión general semejante. Tomando
el promedio de los últimos diez o doce años, el comercio de importa
ción de la República ha permanecido casi estancado; no ha mostrado
siquiera un crecimiento vegetativo proporcional al de la población. En
1885 la importación fue de $25:275.000 para una población de unos
583 000 habitantes, lo que da un coeficiente de aproximadamente
$43.5 por persona; en 1895, después de muchas fluctuaciones, la im

portación fue de $24:596.000 para una población de 850.000 habi
tantes, reduciendo el coeficiente a $30.1 por persona, una caída muy
importante. Como hemos estado señalando constantemente, la polí
tica en la cual se ha embarcado el Gobierno de la República desde
1890 está claramente opuesta a cualquier expansión del comercio.
Los intereses comerciales, no obstante su vital importancia para la
prosperidad general del país, están desprovistos de toda representa-

�-na sasiBd so| ap oun ap joabj ua aiuauíaiqBqoíd sbui ^uas lSB[jaaBq b
eje^aif re X 'saiBiaadsa sbijbjubi sauoisaauoa iBzqcaj b opcuipui oaod
BJjsanuí as 'aucd ns jod 'oÁBn^njn oiuaiqojg ^a \ soiano so[ X bubj B|
ouioo sa^i SBXcn^nin SBiuud sBuaiBiu sbj jBZBjdsap e Btiapuai anb bi
-siuoiaoaioid bjubi bijb cun e X t,ouísia|in^a^,, ^a j3a[oa b uBinpui
as sopiufl sopBjsg so[ 'sajuapai s^pijou jod jcSznr y 'O(Jiaap a(qisod
sa sou ou 'Bunao oisa anb ap pBpmqBqojd o Bapi Bun^^ a^sixa i$ sbj
-auBnpc sauoreaauoa uBJBzqcaj sa^Bd scquiB apuop [Biajauíoa opcjBjj
un ajuBtpaui juinao Bupod ojos o^sg sopiun sopc^sg so[ ap joabj ua
opjauioa jap [Biaadsa u^isu^dxa Bun JBjapisuoa jod epanb sou uny
•opi^cd ^npB {a japod [a ua cazau
•Buuad sBjjuaim aiqcqojdun Xnuí sa [Bna o\ 'oujaiqoQ [ap [Biajauioa
Bai^i[od B[ ua [caipBJ oiqurea un caznpojd as ou o)ub^ B^scq oiajaui
-oa [ap [Bjaua^ upisucdxa eunSuiu asjranpojd Bpand anb ap sczucjad
-sa s^aod Xnuí souidA anb 'saauo^ua 'soun^ada^ *siBd asa uoa oiajaui
-oa [a jBjuauiaaaui b Bnnqu;uoa ou oyaia jod anb o^sanduii un uoa
U9?3B)jodun ns opbabjS cq ouiaiqoQ [a a^uauía^uaiaaj Xnuí c^ad !sbj
-O3^j8b so^uauia[dun soj X BUBuinbcui bj opis Bq sopiun sopcjsg so[
apsap upiaByoduii ap ajucuoduii sbui oiqai [a anb souie^ip 'o[duiafa
ouio^ *souo^BfaA X sosoabj8 sbui une soisandun soj jaaBq o^fqo jod
uauat^ aanpoj^ux anb sauoiacoijipoiu scaiun sbj X so^cfBqaj ap capí
iainb[Bna a^uauiBp;piaap ajsisai ouiaiqoQ [a oiad 'a[qisodun ajuaui
-BaijaBjd sa oiajauíoa [ap [Bai u^isuBdxa jainb^no 'sBiaucnpc sbjijbi
SBunsiqB X sojsanduii so^a uampiad sBUuai[^ SBisajoui X scpcpaiua
ajuaiuBAisaaxa uos opadsai [B sauoiaisodsip sB[ anb ouis 'sosoiauo uos
o[os ou oíaiauíoa ja ajqos so;sanduii sog bsbui ua uBi8iuia X soiaiaui
-oa sns uBuata ou sauísiaiauíoa X saiapcaiaui so[ ^nbiod [a cuiSiua un
sa X ajqBjajo;ui 3A[anA as b9ibo bj anb B^Bq 'biuipia b[ sa oiaiaiuoa
¡a oís and un OAanu un jauodun anb Xcq anD aiduiai^ oqiaa.i ap as
•naB un b japuaasapuoa Biainbis uis SBqa ap cun cqanAap opuats 'Bisai
-joasap cpunjoíd uoa scpcicj; uojanj 'opeuas [B scpiSuip 'sBAiieiuas
-ajdaí sBuinj uoa sa[Biajauioa sauoiaipd sa^na sb[ ua sapcpiunijodo
saiuaiaai sop ua optunao o[ jod BpBpuapua sa auaij aj as anb ua
upiaBjapisuoa Baod Bg -BAiiisoduii uoisioixa B[ X uoisaido B[ BjBd oí
-aíqo un anb sbui oaod ouioa opBiapisuoa opis Bq oioiauíoa ja 0681
apsap 'opoui jainb^na ap 'X sbjbuib^ sb[ ua X ouiaiqoQ [a ua upia

SSl

�156
ropeos con los cuales mantiene relaciones más importantes y estre
chas que con los Estados Unidos o con sus vecinos del continente su
damericano. De cualquier modo, tales concesiones son, a nuestro mo
do de ver. un error económico. Las relaciones comerciales deberían ser
iguales para todos, y debería permitirse al comercio que se expandiera
en las direcciones naturales, sin la intervención del Gobierno —y me
nos aún de un Gobierno no representativo como el de Uruguay—.
Desde tiempo inmemorial, la experiencia ha demostrado que la inter
ferencia gubernamental en el comercio, o el intentar forzarlo hacia
determinados canales, es más perjudicial que beneficioso. Una conce
sión tarifaria en favor de un país significa una injusticia para otros y
una alteración de las relaciones comerciales normales. Como la expe
riencia de Inglaterra lo ha demostrado, el comercio nunca prospera
mejor o se expande con mayor rapidez que bajo una tarifa reducida,sin discriminaciones odiosas. Estas, sin embargo, son cuestiones gene
rales en torno a las cuales las opiniones difieren considerablemente y
que no necesitamos discutir ahora.
Pensamos que hemos recorrido ahora, aunque sin mayor deteni
miento, el terreno delineado cuando comenzamos esta serie de artí
culos. Tememos que las conclusiones a las que hemos llegado no sean
muy alentadoras ni podamos ofrecer grandes esperanzas a nuestros
visitantes que están al llegar.

�"soJtjstpDjsa saiponj

(0061-9881)

Avnomín ^^a ^oni3x3 oidhswoo is H33iaN3dv

LS\

��Of^Ou^ %P * O^*J^
^i^^W O N M O" N Ul

OIOI O
tete I I M I *•

o•o
oooo
P|
o iI o
o'oooV

p te u ••&gt; te * teteio^ *•
O H te M -O te teM Nuh.m
€^ -I
U| ^l
-1 ^&gt;
?• NHokikllmi ••• •&gt; I
N
I* Ul
Vik-

Cv ^^&gt; ^ W W^ ^* M ^^ V •' Mi

OO I O I O I O
O O I O I O I ^ I I I ^^J^OO^W^^VT^O^^AV^i

I

SI j l| I I^| I I ^^^SS8^n:

6,
o

U
MJ
M-*
te
K -J
^ OÍ

O II \^
O II ^j'
O
p

F I I I F I. I. I I I I FFF^F B.10.0*5^ "• ,.
! I o I I ^I Vnn "okl? te, N^ ^
Ki | I h I *• | o&gt; I i I |ioteteuiui^¡¡te*.te*3-3
te h |o -o é. ^j
O O II v&gt;
O
^s^
ION i &amp;

n^ i&lt;N

I o ii o ioe.u^JHHKOk.bii
•-I ii
—--••k*—O&gt;-te-l n O &gt;\
II •o i•
I^^—O ^-*^
te Iit^leoio
o.Mteteio
o. u&gt;i&gt;

^ssllHslh

"OO I I I -I OI I &lt;O I Ok^OI* ^i*'u Ob
'teoitekfi iicpi^ *o

g;

Pl

t

FR

5

13

3

o O
o

i-* r1
0* S
0* O
1-9

2

a 2
wo
d
d 93
93 93
rnon IEOR

3

Pl o
X •í
pi
93
93 Pl
H 2
V H
O Pl
0 V)
2 •&gt;
TOTAL JSCOSE

g

93
O
93 O
O 2
a Pl
o 2
O
f-i d
O pi
Pl r

DEL

�0061-9881
oij^nuy,, '[Biauao eai^sipBjsg ap

:31N3fl3

ap eju
bj ap sojojb soj e auuojuoa 'sajcpyo sajop^ soj mb^ uBp as (^)

618836:1

I9l¿:l

L6'^^
ZL'LLZ-L

QC í * COC * í
CC^"Q/ / 1 I

3099:9
60S&gt;¿8:9
^6LZ9L-9

/O7* \c\7:7
89t^'36:1

5^6*381:3

00¿6S¿: 1
8t-8'¿89:l

LIZ'^WZ

:

033'068:¿
616030:8
08¿'S0^:9
189'9¿^:S
8¿'3¿¿:8

96'^WZ

6LVLW^

689'¿0i:i
3¿¿^0l:l

lO9"llt^

806^85:1
^96lO¿: 1
6l8'9t73:l$

S80'6l¿:3$

soaiNinsoaiNn
SOOYJS3 VH^31V39^Ü SOQV1S3

0191^1^:01
^33*93^:6
196OI¿:9
^83019:^ $

0061
6681
8681
3681

9681
S681
t-681

681
3681
1681
0681
6881
8881
¿881
9881

VH^31V3ONI SONV

NODVIHOdXH
(*) 0061 - 9881
V3R13WV31^ON 30 SOO
-INfl SOaVlS3 SOI A V^^31V3OIMI VIDVH A 3OS3O SVAV09

S3NODV1^OJX3 A S3N0IDVl^0dWI SV3 30 OINOW
O^OVQ3

�i(l!jaA|iif| :&lt;(suoi8aj pepjeioi u| asudaajua ajBAjjd jo uotiejado eqj uj Xpnis
aSB^ y '6^61-^^81 's^^aury uipq uj sjuauíjsaAUj ipqqJH,, :*f pajj 'AddI^
'98 "d '8961 "oap^ 'SI'ON bX
-snSnjQ qpadoppu-^ '..sopaduq so( ap BJjanS Bq,, '.OABjsno 'inVHA3B
'Bjjsanu sa '[Buiüijo [a ua saouBjj ua o se[8ui ua usnuanoua as anb
sojxaj ap U9panpBJj B| 'ofsqBjj ajsa ap ojs^j p ua ouioa Mnby '01 *d 'piqi
• 'd 'p *qo 'NOSNiaoa3HOV^1V9 ',&lt;Mn8u3 S| aqs
X|pBS sjibjib jno aÍBUBuisiui jou on ^m ^i pus aajj s| BDuauív
'./'"/ *8uijBq bou^uiv ua BunSfB
asap ap ouaduii opaiqsjsa ¡u 9Jnaojd iu ByBjajg ubj o 3n^ ^P U9¡3
-BUJii^B BpBps^uasap bj ua ouiij|tj ajsa ap^puajsisui jsinaijjBd bj uoa
'Mld'W3'a ^ awMMBW "WM'"i "S'H ouioasapj 'buijbi boij^uiv
ua SBjsi{Bpadsa 'soxopojjo s^ui soaiufjijq sajopBuojsiq jod oqa
-fpBJjuoo 'S33UOJU3 apsap 'opis Bq BjsruoisiAaj anbo^ua ajs^ -aAanup
-a|p o|8(s p ajuBjnp 'BuijBq Bou^uiy ap outoa oaiu^juq ouisipuaduii
pp ojubj 'oajjsuajasjBa o8sbj p anj {buijo^u; ojuiujop p anb BjjaS
-ns anb opajUB pjuaujja^ un ua jaq8B{pQuqof X uosuiqo^ pjBuoy
jod 'CS6I ua 'opiní ap spj ua ojsand an^ puopuaAuoa anbojua ajs^
•sopiuf) sopBjs^ so|
ua anb pn8i p 'sau^uiy pn^ X ojjua^ ua B|auapuadapui B| ap U9psp
-qosuoD ap BdBja B( ouiod opBjBij -b^jbx8ouojsh| bj ap ousjuBd asaXIX I^!S I9 ^ ouosiAjp opouad ubj8 un ouioa SBpsjapisuoa opis usq
puapuadapu; ap 8Bjjan8 ssq 'uoisiAip ubj8 bjs^ b assq ua BpBaijipou
-ad ajuauj|Bjaua8 opis Bq bubdu^ujbouijbi Bijojsiq Bq qBuaduii opou
•ad p jBzqfiu¡j p B^ijqod Biauapuadapu; B| asopu^j8o| 'u9PBdnao
ap soipj^ía X sai8iuo|oa sauopBjjsiuiiupB uoa 'sapuuoj souadui; so|
ap B(jojs|q B| opis Bq oujsipuaduii pp Bjjojsjq B| '
rsajojnB soqaip jod spBjuaj
-sns u9pBj3Jdjaju( B| ap eai^Bj^oiJojsiq u9pbdijiu8|s b| saejsap 'uosuiqoy
X jaq8B|pQ sajosa^oj^ so| ap oindiasip 'uui^v -o^d ouBauauisa^ou JopBij
-o}8|q p '(9J3J3UOD as ou urp ajuauiaiqBjuauiB| u9piJBds BXna X BJnps8jaA
-ua joXbui ap ofsqBjj un ap ojusppB ap bj3ubui b opsjoqBia 'siBd ojjsanu
ua sasapuf sapjfd^a soj X Bi3Buio|dip b( Jod opB8nf pdBd [ap sisipuB op
-P9I un) (g-¿ "dd 'stól 'piuapo epuag '-oap^) ,,xiX ojX^S /a ua ¿vnBruft
¡9 U9 oofup^uq ¡viuuojuf opt^diu} ¡^,, ajqos ofBqBjj ns b U9ponpojju[ B[ ug siqi
'djuauijoij
-ejuB sojdpasuBJj sopp so| souibiuoj ojnaijJB apa a^ -gl-I dd 'S6l
Ton "1A |OA 'sauas puoaas '..MaiAa^ Xjojsjh Diuiouoag aqx,, ',,ap8Jj
aaij ^o uis[piJaduJi aqi,, ippuo^ 'NOSN18O^ ^ uqof '^3H9VqiV9 I

SV1ON
S91

�166
of Minnesota Press, Minneapolis, 19S9, p. 75. El trabajo de Rippy nos ha
servido como base fundamental para elaborar este panorama de las inver
siones británicas en América Latina. Salvo en los casos donde citamos
otros autores, la mayor parte de los datos que manejamos en este capítu
lo provienen de dicha obra.
6Ibid.p. 66.
6bis Sobre el carácter que tuvieron aquellas empresas, nos dice Rippy:
"Se formaron sociedades para extraer metales preci^sos de la cordillera de
los Andes, donde había pocos obreros, no había combustible para lumbre
ni caminos para los vehículos; técnicos y maquinarias fueron despachados
en la más absoluta ignorancia de las casi impenetrables montañas e inextri
cables selvas que los aguardaban. Había compañías para pescar perlas, para
inaugurar líneas de vapores, para cortar el istmo americano, para proveer
de motores a vapor a las casas acuñadoras de moneda, para establecer colo
nias de granjeros y pastores. Se formó una compañía para enviar ordeñado
res a la pampa; ¡pieles y calientacamas fueron despachados hacia los tró
picos.", 7
7RIPPY, Ob. cit., pp. 17-18.
8Debemos señalar que Rippy solo toma en cuenta en su estudio a los capita
les invertidos ¡ or personas o compañías que tenían residencia en Inglate
rra, dejando de lado los capitales traídos a América Latina por los numero
sos subditos británicos que aquí se establecieron.
9QUINTERO, Rodolfo; "Las tres conquistas de América Latina"; Facultad
de Humanidades y Ciencias, Historia de la Cultura, Serie Estudios Mono
gráficos, No.31, Mdeo., 1970.
10MULríALL, Michael G.; "The English in South America", Bs. As., Standard
Office, Londres, Ed. Stanford, /1878/.
lObis Messageries Maritimes, establecida en 1860, transportaba el correo francés
y en 1878 tenía una linea de vapores de primera clase que realizaban viajes
quincenales entre Bordeaux, Brasil y el Río de la Plata; la Transporte Maritimes o Línea Marsellesa que en la misma fecha transportaba un gran núme
ro de inmigrantes en un servicio mensual hasta el Brasil y el R ío de la Plata.(ll)
Compañía Lavarello, sus vapores realizaban viajes de Genova al Brasil y al
Río de la Plata. Poseía vapores construidos para transportar 1.000 inmfc
grantes. Los viajes eran mensuales y su duración era de tan solo 20 días.
11MULHALL, Ob. cit., pp. 514-515
12Ibid.p. 515
13MULHALL, Ob. cit., pp. 510-515.
14CU RUS, William Eleroy; 'Trade and Transportation between the United
States and Spaniah America", Washington, Government Printing Office,

�'(86l-l6l) ^^* P ^oraru(\ 13 í [861 'Í133 "oap^ '/^/ o^ojumap A
tuapvuoE upjsajdap 8^6I-6Z61 Avnürun '6L61 4Í1D3 'oa/^-aad A svualuvut
•xa sguois^Aui 'p^n 'aoOVT ^0861 'pjuaijo apuse "oap^ '0¿6¡'0¿8í
'oaupjodwaiuoo AvnBruf) pp voiutpuooa Dfjojstff 'X-iuaH 'HDNI3 :^¿6I
'•oapp :(¿6lmSZ8Ü ^^n^ruft pp vojiuguooa Dfuop^y di 0 upponpojtuf
'€1 "ON '.,^O!H • ^H ua 'ot^r&gt;|/
^of t986I-^S¿6I t#oapw '(bouioi /^
'oofupifjq otuadiu} ;¿ ^í sojapuvtsa sot 'antvg A. '.\\\ A. \\ 'a ouiox 'otuap
•owAvnSrun ¡ap¡Djn}j m^owhi ^NVH^VO jpad ftot A WHHVN u^iu^fua^
^sbaijb3ijiu8is S91U sBjqo sb| ^puajdluoD 'BA()8nBqxa ^S]| aun jas u(8 anb
'Bj^Bj8oi|q;q BJjsanu oqaaAOid uod jei(duiB ^jpod
jopa] |a 'ajuE^sqo on -ojpn^a oj^anu ap opouad A Biuat ib op
a^uauiB3ij)3adsa JB^a iod *(s¿61 *IB)uafJQ BpuB^ '-oapp^) ,,XiX
O[8|S |a ua ^Bn8run |a ua oaiu^jijq (buijojui ouaduii 13,, u¡m Jaiad iopB|j
-o^iq (ap ofeqBJ [a uoa 'oSiBquia uis 'U9pdaaxa Bun oqaaq souiaH *so||a
sopo} ap zn( B{ b ojxa jap uqísiAai Bpenaapa Bun jbz(|B3j opipadui; usq
sou oduia^ ap sauozs^ 'sajiods sa)U8}Jodui) uoa oppajaB o)sia sjqsq as
XBn^nan P ua Boiu^^uq spuanyui bj ap suia} p ajqos oau9)siq oiuafiup
•ouoa p ouisiui pp uopBjoqBp B( b pBpuopa}sod uoa anb ^p u^quiB) soiu
-BpaQ *jo|í3}ub b^bj8ououi Bun ua Buia} apa b souiBafpap anb oin^dsa
pp safBSBd 8oun8p ^nbs souia8oaaj 'BpuapaApv B| ua souiBp^as ouio3 sjqj^
•auoppo 'V usnf *joj^ (ap o8jsa •
'6961 ub 'Bin}|n3 B| ap bijopih ^p ouBuiuiag p Biaua}sisB Bj)sanu ua sop
-Buio} sa}undB opBzi[f}n souiaq 'sjsd oi}sanu ua soajuf}}jq sapiídsa so| lod
opBziuo8B}ojd josjaAU} opp p soujijajaj p anb ap 'ouisiuiisb 'Bpuspuoa
BouiBíaQ -BpB}p bX Biqo ns ua uuj^ JaPd 'íoj^ p jod opszipaj sisy^uB
p lp}uauiBpun^ o( ua 'souiin8as Byasaj aAajq Bisa ap u9pBJoqsp b( U3
•S8I-^^8I dd'-}p "qo ^BJopoaqx'aiIHD
'qaun^ ap sajopBj}sn(i sapdpuud so( ap ouf)
P9 d '}p 'a}a '..sadojna u9pBj8iuia ^q,, '.'Vf '3NOaaO
•SOI d'8961
"oap^ l9Z 'on BXBn8nJn Bipadoppu^ l,,so8uu8 soq,, :*y uBnf '3NOaaO
•E9-^9 "dd
••a ',,B}B(d B( ap 01 h p sadoina U9pBi8iuia sq,, i y usnf '3NOaaO
'saiqipBduioa ajuauiBJajua uos ou 8O|jbzi|B3j BjBd sop
-BaqdB soijajija soj anb iBiapisuoa jod UBMlnt^ bzi|B3j anb sauopBuipsa X
sopapa soi P soun8p opi^uío souiaH '66S-S6S dd 'qfa -qo 'qqVHlflW
"^Ol-86 -dd'9961 'oapfA
-aiuo^j *|B}uaiio spusg 'pq ',,B}B(d B( ap 01^ p Badojna U9ia6j8iuia sq,,
'auoppo oiuopy UBnf :j8}uojjuoa *o}und apa ajqos 'Bzaqsa 8| b uojbj
-n8y anb sbj sBsa(8ui sBtusduioa sb| 'o8jBquia uis 'uojan^ ou —sa)UBj8)uiu|
ap apauíppauíBpunj- soaafBSBd ap apodsuBJ} p uq 'Z81-LLI '^d 'piqi
'6881

n
U
ot
61
81
L\

91

si

¿91

�168
Mdeo., Banda Oriental, 1983; y ZUBILLAGA, Carlos, El reto financiero.
Deuda externa y desarrollo en Uruguay (1903-1933), Mdeo.. 1982.
23Así se expresaba la Manchester Commercial Association en un Memorán
dum elevado a Lord Aberdeen en enero de 1845. Citado por Peter Winn,
ob. cit.,p.21.
24Citado por Peter Winn, ob. ch., p. 44.
25RIPPY, Fred;ob.cit.,p. 37.
26Informe del Ministro Gifford Palgrave al ForeignO ffice, fechado el 26 de
marzo de 1884; PUBLIC RECORD OFFICE, Londres, General Correspondence, serie F.O. 5 1; publicado en "CAPITALES E INTERESES BRITÁ
NICOS EN EL URUGUAY". Selección de Documentos. 1884-1912.
Facultad de Humanidades y Ciencias, Sección Historia de la Cultura,
Mdeo., 1969, pp. 27-28.
27NAHUM Y BARRAN, Ob., cit., T. I, p. 326.
28Ibid,p,327.
29RAMA, Ángel; "La belle époque", Enciclopedia Uruguaya No. 26, Mdeo.,
1969
30QUINTERO, Rodolfo; Ob. clt.
31"La Doctrina Monroe", Selección Documental, Facultad de Humanidades
y Ciencias, Instituto de Investigaciones Históricas, Serie Divulgación de
Textos y Documentos, No. 8, Mdeo., 1966, p. 15-17.
32HACKER, Louis M., KENDRICK, Benjamín B.; "The United States since
1865", New York, F.S. Crofts &amp; Co., 1939, pp. 72-73.
33HACKER y KENDRICK; Ob. cit., pp. 108-109.
34"El Telégrafo Marítimo", Mdeo., 21 de mayo de 1885; en: "LA PENE
TRACIÓN NORTEAMERICANA EN EL URUGUAY. La Misión Comer
cial de 1885", presentación de Raúl Jacob; Facultad de Humanidades y
Ciencias, Sección Historia de la Cultura, pp. 1-2.
35Ib id, p.3
36Ib id, Prese ntació n, p. V.
37Informe del Ministro Gifford Palgrave al Foreing Office; en "LA PENE
TRACIÓN NORTEAMERICANA EN EL URUGUAY", cit., p. 18.
38CURTÍS, Ob. cit., pp. 23-24.
39En la elaboración de este tema hemos utilizado, además de las obras que se
citan, apuntes tomados en nuestra asistencia al Seminario de Historia de
la Cultura, años 1969 y 1970, a cargo del Profesor O ddone.
También deseamos señalar que los materiales provenientes de la publica
ción "Conferencia Internacional Americana", utilizados en este apartado,
nos fueron cedidos gentilmente por la Licenciada Alba M aria ni.
40MARTI, José; "Argentina y la Primera Conferencia Panamericana"; Orde
nación y prólogo de Dardo Cúneo. Ed. Transición. Bs. As., 1955, p. 90.
Esta obra recoge una serie de artículos que Martí publicara en "La Na
ción" de la Argentina, en su calidad de corresponsal de dicho diario en

�mus!1 oapiAujuo^,, p oiad 'aAOll P umqp |a p anb B| s Bqaaj sis^ i s
u9PBDi|^rtd bjjo iod ajuatu
•^wiajtod opauíojaj Bjjas anb omjii ^uio^ '8 u"!f jod opsjipa '..sauijx 9%
-M jaA|^^ M1,, |P ¿¿81 U3 U9!J;.'BdP B? dSJBJp aq3p SOJuajUI SOJS9 9JJU3 OS
'(06 d
**IP #qO 'nVHlflW) '0¿8t ap ozje'íi '^8 o.'^ijB^ -o^piAiíiuopí ap op3
-muí OAnu |9 opu9Xni^suo9 'OTDqqnj ssjqo ap Jop^^a 9iquiou oí sajou
IJU99 1^ *O3pfA9JU0^ U9 m\VUV} n8 UO9 9JU3UIJOU9I8od 98OpU9f39iqB|S9
V&lt;&gt;D pultl pUBi^iBj,, Bi ap opB9|duia opis BjqBq sj^abh SBtuoqi -js 13 6fr
*U9p|jBdB Biauí^d ns ap sqo
-9j B| i999|q)89 opjpod opudiqBq ou '6881 3P -np^d b u^paj (Euoobn to
-^oHq!al U9 Bijuanaua as S9w%l nv\¿ u9a.¡^ p 'apBd bjjo jo^ -opsuinj
-OJ^UU '(pfrgt oiunf -^^si oiunl) j^uoda^ O3p¡^3iuoy¡ puv vtuuotug ata
:cpc^ad p ajusjnp s^pu; oafp^uad un ap ei^uajsixa bj aju9uie¡os 9(ojjb
|*uopB^ B99jotiqigBi ap Baajojauíaq bi ua BpBztjEaj ssinduioa ^\ 'ojaaja
3 *689t-808l opopad p BajeqB anb 'syasaj Bjsa ua sspfuajuoa sauop
BUiíojut 8B] JBUiqjuoa opipod souiaq ou anb 'oSjequta ujs 'jBpyas
*P2an¿j^ K Dfuisnpuf 'opjawoQ 'nu^Q 'vfjotstf^ -atuf^a oi^IS t^ ua
jap oaffqnda^ vt ap sauofsajdw[ 'pXon PPupa^ jod opsoqqnd uinqp p
ua suajd si b opsaipap opajpB p A 068l/lX/S ia sawfj, oapfAatuoix ai¿
jod opBaqqnd jeiiojipa p 'opojp ba HBMlnW ap ofBqejj p -ousjjuoa
ua U9f3catpui OAps A- ajuauípjuauíBpunj opBz^ijn souiaq ABn^njQ
p u? sfput ounnpouad pp oqojjBsap pp Buisjoued ajsa jBpuuq bjb^
'S¿S-d'piqi
&gt;¿S *&lt;• "a *qo!-o PqaiW 'i^VHinw
•afBjjiqjs ap opbjbjj p ubuijij ou anb sasjBd 'apqD X oa
-|X9^ 'BuuuaÍJV a ajayaj as Bjp bj ap puy iv -¿1 'd '*jp -qo 'I13VW
•^01*d
'I '1*0681 'uoj^uiqsBM 'BUBauauíy puopRujajuj Bpuajajuo3 bi ap ssjay
til d "JP qo 'I1HVW
•BUBJ
-ujn^) pnuB^ A Bpssan^^ ajuaaiA uos souijuaSiB sopa^app sop sojjo so^
'ojanbusq A sopifaj ap ajuBouqe^ 'a3piioo3 *f sbui
-oqx '.u9po8jB ap sBpapusnq 9P ouBjaidojd 'uosubh '3 uqof ^opBuas-xa
ua sauoisjaAui sapuBj^ uoa 'u9qjB0 ue jBijjsnpui 'siabo '9
^opBÍoqB 'sajs^ sijjo^ ^oueaqqndaj oau^od 'jaqBqapnjs juauíaQ
!B}9|uo|33ajojd (B)jjsnpui 'aifaujB^ Majpuy ¡Bjsiuopaajoj^ pauBjy pp
B| ap ajuapraaj^ A ouBaqqndaj 'sarijxaj sojuapupaiqajsa ap oyanp
'N snipujo^ íopBjs^ ap ojuauíBjJBdaq pp oiiBuopunj 'jjoasaj^ Ai
-u*n MiBdP/^'.ajuBpjauioa'jui|j sajJBq^ ¡ouBDqqndai jopBuas-xa 'opB^oaa
'uouapuaH '8 uMf :Jd BpBiSajuí BqBjsa BUBauauJBajJou U9p69app Bq
•Bpuajajuo^ B( ap sajaqap so| b ejn8 ajuapaxa Bun Bpuuq sou
'pspiuatuB Au9f8Bd uoa opiJjaA 'opprq 'zbíbs 'oiuouijjsaj ns '

8^
¿^
9^
S^
^^
6
¿^

ij,

691

�170
habla de comienzos de 1880.
52El primer cambio de nombre tuvo su origen en un problema legal. En
el Álbum publicado por Lloyd se relata asi el episodio: "Un obrero emplea
do en la sección tráfico del Ferrocarril Central del Uruguay fue despedido.
Unos días después fue a la oficina donde estaba el empleado a quien consi
deraba como causante de su despedida /sk/ y de un tiro lo dejó muerto en
la silla que ocupaba. Vista la causa, en primera instancia el obrero fue con
denado a unos treinta años de prisión; en segunda instancia la pena fue re
ducida, y en un tercer juicio que tuvo lugar después que había pasado mu
cho tiempo, se le declaró inocente, pues había obrado, según veredicto del
jurado, en defensa propia! Al dar cuenta de esta última vista, el "Uruguay
News" aplicó el vocablo 'asesino' al individuo declarado inocente, entaoiuiido éste como consecuencia un proceso por difamación contra el perió
dico. Por consejo jurídico, el "News" cambió de título durante una tempo
rada evitando así mayores molestias y gastos, pues el proceso fue abando
nado."
53LLOYD, R.; Ob. cit., p. 134.
54The Express, 19 de junio de 1889, Ed., p. 1.
55The Express, 29 de agosto de 1889, Ed., p. 1, "The South American Con
gress at Washington".
56The Express, 31 de agosto de 1889, Ed., p. 1; Ib id, lo. de setiembre de
1889, Ed., p. 1.
57En latín en el original. (N. deT.)
58En fecha 7 de agosto de 1889.
59The River Píate Times, 7 de agosto de 1889, p. 1, Col. 2, "The future of
the Argentine and Brazil".
60The River Píate Times, 21 de agosto de 1889, Ed., p. 1, "The Washington
Congress".
61The River fíate Times, 21 de agosto de 1889, cit. El subrayado es nues
tro.
62The Express, 3 de octubre de 1889, p. 1, col. 4, "The Washington Interna
tional Congress".
62bis Las declaraciones de Martí habían sido hechas a un periodista de "Export
and Finance". Este periódico, fundado en junio de 1889 en Nueva York,
fue el primer diario de los Estados Unidos dedicado al comercio con Amérka Latina. (63). Cabe señalar que estas declaraciones fueron transcriptas
por W. E. Curtis en su trabajo "Comercio y T ransporte entre los Estados
Unidos e Hispanoamérica", ya citado.
63McGANN, Thomas; "Argentina, Estados Unidos y el sistema interamerica
no, 1880-1914". EUDEBA, Bs. As., 1965, p. 188.
'.4 MARTI, José; "Argentina y la Primera Conferencia Panamericana", ordena
^ión y prólogo por Dardo Cúneo. Ed. Transición, Bs. As., 1955.

�*C*7 '*IÍV&gt; 'I "d *P3 '681 P ajqui9(AOU ap *o| 'sawa oapiAaiuopi ata8
•I d #P3 'S68I P lq P 'sawa oapfAaiuo^¡ ata12
•f-Z apa • r -d "pg '681 P ojajqa^ ap 11 'sawa oaptAatuow ata18
*$68I P í&gt;2jui ap ¿i "P3 'p 'd'm -on 'A 'Pa 'SMa^¡ ^vnStun ata08
'Pfqi6¿
'P3 '- &gt;sIo:&gt; 'I *d '681 ap OJdjqaj ap ¿ *uiu oapfAaiuo^ ata2L
'^*0 'S *|O9 'i 'd 'Z6I ap oj|nf ap 91 'sawa oapptatuow ata LL
*(t 'P^ 'I *d 'Z68I P oiaua ap zz 'tatúa
oapfAatuow ata) 'oeiBiadpA U8 sopipajfa uojanj 'oausjj ap '(&lt;ajoui|)pg,t
ousapauíBapou anbnq pp sojauíJBiu ap odiuS un opuana a\\nD A sop
-fiifi sopáis^ aj|ua ^aiueid as anb oqa¡paj)ua |ap o}|S9doid * 'oiduiafa joj 9^
•l(saui;i oapfAajuo^,, |ap
a)uauiBAisn|3xa isaa uauauojd sopiSoaai so|uoui|)sai so| 6881 9P 4|}J*d v SL
•68I/IX/1 |P sawa oapfAawow |ap
pqjoiipa |ap oinj^ \a sa (ouB|ajoq iap ojiad |a) t,ja8w&gt;w atft uf Sop ato., *iqp¿
•9 loa 'i -d 0681 P oXbui ap 6Z 'Piqi P¿
Z'ioa'i -d'068! ap oXbui ap 6t'P¡qi ¿
•S |oa 'i -d '0681 P [f-q P 01 'tatúa t^td ^attHf ata IL
sajputri ua sau
-o|9B8;iqo sns ap opBfa¡B oduiap s^ui jaaauanuad Bipod ou anb opuapnpB
'apuajajuc^ B| ajuaiujB|n8ai 8sjb|b)sui ap s^ndsap oaod uo)8u|q88yw 9U
•opusqe uiN -iq 13 'S '|oa | 'd '0681 P n-q P 6 'sawa *t&gt;ld ^*t/íf ata \L
• \oo • 1 d '0681 ap ozjbui ap s! 'sawa a%v\d ^**/2/ ata 0L
'0681 ap OJajqaj ap sz |a Bpsqaaj Bqsjsa bmb^ 1 '..jana^
uopuo^,, ' -|oo '1 #d '0681 ap ozjbui ap ¿z 'sawa atvy J*t;^ ata 69
'6881 apajqtuaiaip ap i\ |a Bpsqaaj BqB)sa (Bsuodsajjoa |ap b}jb3 sq
•,,jaaq uopuoq,, 's jo^ '1 -d '0681 ap OJeua ap 8 'sawa atoid aa^fü ata 89
'&lt;(ojio ap o|3|nfjad ua o opyauaq OAisnpxa ns
ua uapunpaj sauoiaBjaj sajsa anb JBiadsa a)uauiBiU|)^8a| aqap soga ap ou
-nfuiu anb ap o^afuipuaAUoa pjoj p uoa X oujafqoo fui jod opsaoAUoa
opfs aq nj^iídse aisa uoa ops anb ap Xoisa OJnSas 'sopoj ap optjauaq ua
f jatinsaj anb 'ojjo X soun ap 'osoisjuib oiuafuiB^JaaB p ^jaAouiOJd sjad
|iu ua ojuauíoui aisa ua opiunaj souBauauíB sasjBd ap osajSuo^ p anb
ap BZUBjadsa B| oSiuiuoa ^jpjBduioa Bpuapaxg ns anb ua ajuauíajuafAiaj
'p -|oa 1 *d '6881 ap ajquiaiAOu ap oí 'sawa atvtd J*t^2/ ata ¿9
puB8a|B)s paifun MI,, ' |oa '1 d '6881 ap ajquiapip ap p 'ssaudxg ata 99
'(U-tlI dd'piq|)-.,8oi
-u|)|p sopíqo X soasaiuBliS so^pda ap 'a|uajaj|pu| a a|q;uia} japod un B
*s)pnAuaap souaui o s^uí 'saiqii 8B3i|qndaj ap b|||uibj aun ap BAitiuipp
X a|iiB|i!uini| uoisiuins B| 'uapA anb o| ap souaui Ba^puiv ap soiqand so|
japA a 'jas opnd sauop^u ap spuajajuoa Bq,, :o|duiafa o|os un soiuaio $9

\L\

�172
84The Montevideo Times, 12 de agosto de 1892, Ed., p. l.
85The Montevideo Times, 11 de febrero de 1893, Ed., p. 1, cois. 2-2.
86The Montevideo Times, 30 de enero de 1892, Ed., p. 1.
87The Montevideo Times, 16 de setiembre de 1893, p. 1, col. 3.
88The Montevideo Times, 24 de enero de 1896, p. 2, col. 2, Gac.
89The Montevideo Times, 10 de octubre de 1893, Ed., p. 1, cois.
89bis La guerra hispano-norteamericana de 1898, que estuvo precedida por un
clima de tensión y de presiones por parte de los Estados Unidos sobre
España, tuvo como detonante la voladura del acorazado norteamericano
"Maine" en la bahía de La Habana, el 15 de febrero de 1898. A conse
cuencia de la explosión, murieron 280 hombres de su tripulación. Sobre el
episodio dice Pablo de Azcárate: "La catástrofe impresionó profundamen
te al pueblo americnao y desencadenó una furiosa campaña anti-española.
Esto era natural, pero la conducta observada por el gobierno americano ex
plotando la catástrofe para excitar contra España la hostilidad y el encono
de la opinión pública, fue menos natural y altamente significativa respec
to de sus designios". (90)
La g^erra se desarrolló en dos teatros: las Antilllas (Cuba y Puerto Rico)
y las islas Filipinas. El hecho decisivo en la derrota de España y su peti
ción de armisticio fue la destrucción de la escuadra al mando del almirante
Cervera en Santiago de Cuba, el 3 de julio de 1898 y la rendición de la pla
za a las fuerzas terrestres norteamericanas el 16 de ese mismo mes. Luego
de más de dos meses de negociaciones, la conferencia de paz, reunida en
Paris, arribó a la firma del tratado de paz, llamado de Paris (10/XII/1898).
Por este tratado, España renunciaba a "todo derecho de soberanía y pro
piedad sobre Cuba"; cedía a los Estados Unidos la isla de Puerto Rico y
las demás que estaban en ese momento bajo su soberanía en las Indias
Occidentales, y la de Guam en el archipiélago de las Marianas o Ladrones,
por último España cedía a los Estados Unidos el archipiélago de las islas
Filipinas, debiendo pagar los Estados Unidos a España la suma de veinte
millones de dólares dentro de los tres meses después del canje de ratificaciones.(91)
90DE AZCÁRATE, Pablo; "La guerra del 98", Alianza Editorial, Madrid,
1968, p. 39.
91Ob.cit., p. 191.
92The Montevideo Times, 24 de abril de 1898, p. 1 Ed.
93The Montevideo Times, 28 de abril de 1898, Ed.
94The Montevideo Times, 15 de noviembre de 1893, p. 1, cois. 2-3, Ed.
95The Montevideo Times, 8 de julio de 1894, Ed., p. 1.
96The Montevideo Times, 11 de julio de 1894, p. 1, col. 5.
97The Montevideo Times, 22 de febrero de 1895, p. 1, cois. 2-3., Ed.
98The Montevideo Times, 26 de enero de 1896, p. 1, col. 5.
99The Montevideo Times, 7 de febrero de 1893, ed., p. 1, cois. 2-3; Ib id,

�*€1 *d'696l 'oapiAaiuo^ 'so3i}^uio(dip sajundy :Bua&lt;|
ap bijbw so^ar) a ttiou X JBuiiuqajd oipnjt^ '(8l6t~9l6Ú 'vuoouíuaüu
Df Ktoptun topoisg toj •Kvngmn 13 :jr*O *ia&gt;IVDIV-3IClVeV
"9681 P oioíb ap 8 'oi(ní ap t X ot 's^tU. O9pfA$uoH tu
'9681 ap oisoíb ap 8 'ofinf ap t X ot 'smuu op^iu&lt;m 9%a
•-t 'io^ 'i #d *P3 'S681 ap oi(nf ap it 'smuu. o^Atuof mu
•I *d "pa '6881 P ofinf ap 9 '^uqj, o^pfAMuon 9ta

ttl

Itl
OtI
611
811
Lll

i,, :|bui8|jo |a U3f|qsi I
IHX o|n^dBD -a qo í'3M 'SU^ÍIDSI 1
IIX oim^dBD *p|qifll
'Pf9!'P!&lt;)ICU
*III oinjjdBO"\]3 -qo *3*M 'SUMnDtil
*C-t 'loa 'i *d "p3 '^681 ap o||nf ap i\ 'S9utiL O9pfA9tuow HL111
*P3 'C *|oa 'i *d 'C68I ap ojaua ap S 'S9WU. o9pfA9tuow MJL011
*I *d '0681 ap ajquiaiias ap ti 'tautfj, oapf^uof^ 9tu . 601
'I *d 'P3 '6881 ap ojinf ap 9 'S9IUU. O9pfA9$uow 914J.801
•jojaaj ¡8 8Bd|nanp sounpad anb o|
jod '3DiaN3dV oqaip ap i^iaBDjiqnd b| aiqísoduii uojaia;q oíasdsa X od
-tuai^ ap ^auozsj 'souiBj^iBuas bX ouio^ -BpBuofauaui bX 'sijjii^ -3 uiBt|(i/vv
ap sjqo B| ap soAijsaijiuSts s^ui ojnjjdBD so| ap *3DiaNHdV l ua souisq
-^z||Baj anb uoiaduasuBJ^ B| ua sspiuaiuoa 'lisejg (ap X su(}uafjy taqqnd
•ag v\ ap jouajxa opjauioa |a ua sop^un sopB)S3 so| ap u^aan^s b| b tata
-uaja^j ajuepunqB 8B( jod epBnua}8 biba as U9p8i(uif| Bisa 'oíBqBJ} oqaip
ua 'a}UB|sqo Of^ [Bui^ijo bijbjÍououi B| ap U9paBpej B| ua bX "sitd ojtsanu
B o|j8)iui|| b opB8i¡qo uBiqsq sou oduia^ ap sauozsg *BU()ua8jv toijq
-ndag B| b uaiomei bíbzubdib sisi^ur aAajq a|sa anb opsasap souiBjaiqnn ^iq¿OI
*I *d **P3 'S68I ap ajquiaiaip ap ot 'S9iut,¿ O9ptA9$uow 914J. ¿01
•¡ d -p3 'S68I ap I^qB ap C 'S9W1J. o*ptA9iuo¡\ at&lt; 901
*I *d '"P3 &gt;681 ap oi(nf ap 8 'S9iutx o^pp\9iuow 9ttf SO I
(I -d'tSfoN
'A I&lt;A 'S68I ap aiquiapip ap 6t \,*vaN Xsn8njf| aqx,,) -oiJB^uaiuoa
^8UIU jaaaq uis oiad *u9piJBdB ns ap 88puBisunaip sb¡ opuBJBfaB 'epeta
-tinua an^ ouioa (8) Bu^jpop B| oiquasuBj) $681 ap ajqutapip ap 6t (a :aoj
BuupoQBi b U9puaui sun souiej^uoaua o(os ,,sm9n KvnUtufl,, ¡a U3 toi
*trC *8|oa'( d 'S68I ap ajquia;a;p ap ti 'su*lL o9pfA9tuo^ 9%n coi
'trl *s|oa '1 -d '*p3 'S68I ap oXeui ap ^ 'S9UH O9pt&lt;kaiuo¡^ ai¿ tOI
*|8u(8ijo |a ua op
-t *|oa 'i *d "P3 '681 ap ojajqaj ap ¿ 'S9uiu o^p^tuow m 101
'V01-V6 #dd
'C ^© *l *d '9681 ap ajquiapas ap 91 'S9tuu. o9pfA9tuofv 9ta 001
•I •d'-p^'S^SI ap(|jqBap 'pfqiU -d "p3 ^68I apo||nfap8

til

�174
123771^ Montevideo Times, 15 de julio de 1897, p. 1, col. 5-6;
124The River Píate Times, 23 de setiembre de 1890, p. 1, Gacetilla. La infor
mación era tomada del "Soutn American Journal".
125The Montevideo Times, 21 de diciembre de 1890, p. 2, col. 1. La noticia
provenía del "New York Maritime Register".
126The Montevideo Times, 11 de octubre de 1892, p. 1, col. 5, Gacetilla; y
27 de octubre de 1892, p. 1, col. 4.
127The Montevideo Times, 11 de enero de 1891, p. 2, col. 2; y 14 de enero de
1891, p. l,col.4.
128The Montevideo Times, 27 de febrero de 1896, p. 1, col. 3.
129The Montevideo Times, 10 de marzo de 1891, p. 1, col. 6 Gac.
130The Montevideo Times, 9 de abril de 1891, p. 1, cois. 5-6, tomado del
"Buenos Aires Standard".
13177ie Uruguay News, 2 de diciembre de 1894, vol. IV, No. 201, p. 4; y 24
de febrero de 1895, vol. IV, No. 214, p. 4.
132The Montevideo Times, 20 de agosto de 1895, p. 2, col. 1, Gac.
'
I 33 The River Píate Times, 2 de julio de 1890, p. 1, cois. 2-3, Ed.
134 The Montevideo Times, 8 de junio de 1892, p. 1, col. 3.
1 35 The Montevideo Times, 20 de setiembre de 1892, p. 1, col. 2.
136The Montevideo Times, 15 de setiembre de 1894, p. 1, col. 3.
137The Montevideo Times, 14 de marzo de 1896, p. 1, col. 3; y 9 de junio de
1896, p. 2, col. 1.
138The Montevideo Times, 12 de junio de 1896, p. 1, cois. 4-6.
139The Montevideo Times, lo. y 4 de agosto de 1896, p. 1.
140The Montevideo Times, 13 de junio de 1896, p. 1, cois. 2-3.
141The Montevideo Times, 10 de julio de 1896, p. 1, cois. 5, Gac.
142The Montevideo Times, 31 de julio, 11, 18, 19, 20, 21 y 22 de agosto de
1896.
143The Montevideo Times, 2 de agosto de 1896, p. 1, col. 6, Gac.
144The Montevideo Times, 8 de agosto de 1896, p. 1, col. 5.
145The Montevideo Times, 23 de agosto de 1896, p. 1, col. 4.
col. 5, Gac.
14677ie Montevideo Times, 3 de noviembre de 1896, p.
147The Montevideo Times, 30 de setiembre de 1899, p. , Ed.
148The Montevideo Times, 16 de junio de 1889, Ed. p.
149Ibid.ibid.
150The Montevideo Times, 25 de junio de 1889, Ed. p.
col. 4, transcripción
151The Montevideo Times, 4 de agosto de 1897, p.
del "South American Journal", del 20 de julio de 1897.
152The Montevideo Times, 4 de agosto de 1897, p. 1, col. 4, transcripto del
"South American Journal" del 20 de julio de 1897.
153The Montevideo Times, 18 de agosto de 1897, p. 1, cois. 4-5, transcripto
del "South American Journal" del 24 de julio de 1897.
154The Montevideo Times, 9 de junio de 1899, p. 1, Ed.
155Industria y Comercio, Año IV, vol. IV, pp. 18-20, No. 73. 5 de enero de
1901.

�"("1 P *N) (,,dui8Jl,,) I^UIÍIJO |9 U9 9B||fUlO3 9J)(I^| C9I
'9681 Oy |9 U9 SOUB3IJ9U1B9)JOU S9|BIJ}Snp
-U| sp U9|Siuio^ Bun jod b}B|&lt;] B| ap oi^ |B spsnpaja biisia b| b ajaijaj as 91
*('X^P "NI) "IBuiSijo |9 ua ui}B| ub :,,pB}un|OA B'oisnS v 191
*,,J99S
-od ap oqoajap |9 9U9I1 ou bX anb 'sb|uo|O3 sns japuaA b o|JB8i|qo 'opoui
ojio ap 'o sinbjnx 'ojdi8.^ uoa oipaans ouioa 'U9?siiuoa Bun ofsq \vtn\io¿
B Jauod UBuaqap ssadoana sauopsu S8|,, anb BuaSns ((8un)iaz aqaissoA,.
ut^uia( ouBip |a anb 's^iuaps 'buijojui BUisiíaiaj |^ iB^njioj ua saJopaaiaB
•oppqns sns b BqBjBJ) as anb ua buijoj b| Bijuoa opus)sa)ojd u^uíaje ou
J pBfAua bjou b| ap B|qsq as apuop asuauipuo| oijBip un ap ui|
ua ¡tiiuodsaüoa ¡ap BuiBi^aiaj un aquasusj} oiJBip |a u9iaBnu;)uoa V
•,,|8ujnof uBafjauty qinos,, |p
's-€ *s|oa 'i -d '8681 P ojajqaj ap 8 'u&lt;jl o9piAiuoi/\[ m
'^.681 P o(|nf ap ^i I^P .,l^ujnof usauauív Minos,, |ap
s-^ s|oa 'i -d '¿681 P ojsoÍb ap 81 'satufj. oaph\aiuo\^ atu
•t,|BUjnof aajauíuio^ ^o jaqninq^
•Ml,t I8P u9¡odijasuBJ| 'i -d '1681 ap njMB ap "oí 'sawu oapfAatuow atu
'I d '068! ap njq ap 9 'satutx wnd -^m *M

091
6SI
8SI
¿.SI
9SI

�Se terminó de imprimir
en el Departamento de Publicaciones
de la Facultad de Humanidades y Ciencias
en el mes de agosto de 1988
D.L. 233.401

�El presente trabajo enfoca algunos aspectos capitales de;
la relación neocolonial de América Latina con los poderesj
imperiales hacia fines del siglo XIX. En su primera parte
traza un inventario de la implantación británica en el.
continente y analiza las tempranas manifestaciones de la
penetración comercial estadounidense. En la segunda,í
el atento relevamiento de la prensa inglesa de Montevideo,
aclara la acción que los Estados Unidos comienzan H•
desplegar en el sur del continente. Desde esa perspectiva,!
y en lo que hace al caso uruguayo, las bases del "imperioi
informal" británico inconmovibles y su primacía comercial•
y financiera son los que permiten a Inglaterra contemplar:
a los norteamericanos como rivales poco temibles. Es muy|
otro el papel que esa prensa asigna a los Estados Unidos,|
en el plano internacional, reclamando insistentemente su
intervención directa frente a los conflictos domésticos o\
externos que afrontan las repúblicas latinoamericanas, como¡

corolario indiscutible de la pretensión de arbitraje exclusivoj
que la Unión oponía a toda tentativa de intervención europea.i
.. . ..

.

..

„_.„_......„^,_._ . J

Ana María Rodríguez Ay^aguer (1947) es egresada de la
Licenciatura en Ciencias Históricas de la Facultad de
Humanidades y Ciencias, donde se desempeña actualmente
como Ayudante del Departamento de Historia del Uruguay.
Integra -con los Licenciados Alfonso Labraga, Mario Núñez
y Esther Ruiz— un equipo de investigación que desde hace
ocho años viene desarrollando un proyecto sobre la historia
de la política energética seguida por el Uruguay, una parte
de la cual ha sido concluida y se halla envías de publicación.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3536">
                <text>América Latina entre dos imperios : la prensa británica de Montevideo frente a la penetración norteamericana (1889-1899)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3537">
                <text>El presente trabajo enfoca algunos aspectos capitales de la relación neocolonioal de América Latina con los poderes imperiales hacia fines del siglo XIX...</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3538">
                <text>RODRIGUEZ AYCAGUER, Ana María </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3539">
                <text> Rodríguez Aycaguer, Ana María:&#13;
América Latina entre dos imperialismos :la prensa británica de Montevideo frente a la penetración norteamericana (1889-1899) /Ana María Rodríguez..    Montevideo : FHC.DP, [1988]..   175 p..</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3540">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3541">
                <text>1988</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3542">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3543">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="386">
        <name>AMERICA LATINA</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="446">
        <name>RELACIONES EXTERIORES</name>
      </tag>
      <tag tagId="381">
        <name>SIGLO XIX</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="236" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="451">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/4ba0675f27d101225c298d6637cd3652.pdf</src>
        <authentication>2b66666d485f799cb69e39480bf22e05</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="2631">
                    <text>����������������������������������������������������������������������������������������������������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="12">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2383">
                  <text>Archivo Central Universitario de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2384">
                  <text>Archivo&#13;
Archivo Central Universitario de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2385">
                  <text>Historia Institucional&#13;
Nuestra facultad fue creada por Ley 10.658 en 1945. El texto aprobado en la Asamblea General del Poder Legislativo el 9 de octubre establecía la creación dentro de la Universidad de la República de la por entonces denominada Facultad de Humanidades y Ciencias (FHC), a la que se le atribuyó como finalidad esencial «la enseñanza superior e investigación en Filosofía, Letras, Historia y Ciencias».&#13;
Dicha norma establecía entre sus cometidos «extender la cultura por medio de la divulgación», «organizar investigaciones de seminario sobre asuntos que atañen a la cultura superior, especialmente los referidos al estudio de las cuestiones nacionales o americanas» y «fomentar la especialización y la investigación superiores». Además, en su artículo sexto se dejaba expresamente establecido que «El plan de estudios solo comprenderá estudios desinteresados y la enseñanza será impartida en forma que la separe nítidamente de aquella que se imparte en las escuelas y facultades profesionales».&#13;
En 1945 se nombró como director honorario por un primer período de cuatro años al doctor Carlos Vaz Ferreira y un consejo, también honorario, de seis miembros nombrados por el Consejo Central Universitario a propuesta del rector: el ingeniero Eduardo García de Zúñiga, el profesor Clemente Estable y los doctores José Pedro Segundo, Dardo Regules, Emilio Oribe y Justino Jiménez de Aréchaga.&#13;
Antecedentes&#13;
La ley que creó la Facultad de Humanidades y Ciencias resulta el corolario de una serie de iniciativas manifestadas a lo largo de tres décadas. El primer proyecto de una enseñanza superior no profesional —profundización, producción, investigación, estímulo al pensamiento original— fue presentado en su cátedra de conferencia por el doctor Carlos Vaz Ferreira en el año 1914, luego de una extensa exposición, que abarcó gran número de disertaciones, tendiente a ambientar su realización.&#13;
Dicho proyecto, en realidad, ofrecía dos direcciones ejecutivas:&#13;
a) La creación de órganos especiales de enseñanza superior no profesional, fundando un Instituto de Estudios Superiores con cátedras de profundización e investigación en ciencias, filosofía, arte, pedagogía, cuestiones sociales, etc., no subordinadas a ninguna profesión, y cuyo número lo determinaría el monto de los recursos que se pusieran a su disposición. Tal instituto, sostenía el&#13;
doctor Vaz Ferreira, debía ser considerado «como un núcleo destinado a desarrollarse y, oportunamente, diferenciarse dividiéndose en las distintas facultades que con el tiempo habrían de existir en nuestro país».&#13;
b) Disolver enseñanza superior no profesional en las otras enseñanzas: en las de las facultades profesionales y en las de Secundaria-Preparatoria, Normal y Primaria.&#13;
Años después, en 1925, el Consejo Nacional de Administración, mientras era ministro de Instrucción Pública el doctor Carlos María Prando, remitió a la Asamblea General un proyecto de creación del Instituto Nacional de Cultura, que tendría por finalidad «dictar cursos libres de extensión universitaria y cultural dentro de las siguientes materias: Historia de la Filosofía, Historia de la Civilización, Historia del Arte, Historia de las Religiones, Historia del Uruguay, Historia Americana, Filosofía de la Historia, Pedagogía, Ciencia de Educación, Estética, Biología, Psicología, Sociología, Filología, Etnología, Arqueología, Antropología, Geología en sus relaciones con la Historia, Economía Social, Literatura, Artes, Ciencias, Matemáticas y Ciencias Físicas y Químicas».&#13;
En sus fundamentos, el mensaje expresaba que atendía a «una exigencia de nuestros progresos morales, que imponen en el orden intelectual contornos más dilatados que los de la enseñanza profesionalista y utilitaria» y que el instituto proyectado debía considerarse como un bosquejo de Facultad de Filosofía y Letras, pues contenía sus elementos fundamentales, lo que permitiría hacer un ensayo de ella, «sin impaciencias ni precipitaciones, y con la ventaja, a la vez, de ser menos cerrada, de no ser profesionalista, y de ajustarse en sus gastos a la situación financiera que el país pueda permitir».&#13;
Posteriormente, en 1929, el doctor Carlos Vaz Ferreira, en ese entonces rector de la Universidad, presentó al Consejo Universitario un proyecto de Instituto de Estudios Superiores, fundición de los que&#13;
había presentado en 1914, que fue aprobado con leves modificaciones y elevado al Poder Ejecutivo. Propugnaba la creación de las siguientes cátedras:&#13;
•	 Ciencias Matemáticas (esta designación, como todas las siguientes, se entendería en un sentido amplio, comprendiendo ciencias afines, conexiones y proyecciones de cada rama científica)&#13;
•	 Ciencias Astronómicas&#13;
•	 Ciencias Físicas&#13;
•	 Ciencias Biológicas&#13;
•	 Filosofía del Derecho y de las Ciencias Jurídicas&#13;
•	 Ciencias Sociales y Económicas, con aplicación especial al problema socialCiencias Históricas en general&#13;
•	 Historia Nacional y Americana&#13;
•	 Estética y Filosofía del Arte&#13;
•	 Historia del Arte&#13;
•	 Filosofía de las Ciencias&#13;
•	 Historia de las Religiones&#13;
•	 Psicología&#13;
•	 Filosofía&#13;
•	 Pedagogía y ciencias correlacionadas,a las que se les agregarían cinco más cuyas materias iría determinando el Consejo Directivo del Instituto según las necesidades e indicaciones que se presentaran. «La índole y funcionamiento de esas cátedras se entenderá ampliamente en el doble sentido de que, por una parte, los profesores estimulen y dirijan la profundización y la investigación en su caso, y, por otra parte, encuentren en su propia función estímulo, motivo y facilidad para dedicar ellos mismos actividades en esa dirección».&#13;
El Consejo Nacional de Administración envió el proyecto a la Asamblea General, pero redujo a seis las veinte cátedras que el primitivo establecía. No llegó a ser tratado por las Cámaras.&#13;
En 1938 el Poder Ejecutivo, mientras era ministro de Instrucción Pública Eduardo Víctor Haedo, envió a la Asamblea General un proyecto de creación de una Facultad de Humanidades y Ciencias dividida en cinco secciones: a) Ciencias Físico-químico-naturales, b) Letras (Literatura e Historia), c) Filosofía, d) Bellas Artes (Dibujo, Pintura y Escultura), e) Pedagogía.&#13;
El Consejo Directivo de la Facultad podría otorgar el título de doctor en cada una de las especializaciones comprendidas por dichas secciones y el diploma de profesor por cada uno de los cursos completos comprendidos por ellos, así como el título de profesor de enseñanza media en Filosofía, Letras e Historia.&#13;
La Comisión de Instrucción Pública de la Cámara de Representantes introdujo diversas modificaciones al proyecto del Ejecutivo. Entre otras, eliminó la sección de Bellas Artes por considerar que ellas necesitaban «su sitio propio en la universalidad de la cultura, y no puede una Facultad de Humanidades y Ciencias abarcar, sin mengua para su obra esencial, esta actividad, que solo sería en ella un órgano secundario y menos atendido, perdiendo jerarquía y realidad». Asimismo, suprimió la sección de Pedagogía porque, en su concepto, correspondía a la necesidad creada por problemas que debía resolver la sección de Enseñanza Secundaria y Preparatoria. Aprobado en esas condiciones en la sesión del 10 de setiembre de 1941, pasó a la Cámara de Senadores, cuya Comisión de Instrucción Pública eliminó la división en cuatro secciones a que habían quedado reducidas la seis del proyecto original del Ejecutivo, por considerar que era preferible que la ley no lo estableciera preceptivamente; expresaban que lo esencial en ese momento era constituir la Facultad y determinar sus funciones principales, dejando a la autoridad docente la organización de los cursos en la forma en que lo juzgara más adecuado hasta que la experiencia permitiera una reglamentación eficaz. En cuanto a la formación del profesorado de la enseñanza media, que la Cámara de Representantes había suprimido del proyecto del Ejecutivo, quedaba de nuevo establecida como uno de los fines de la Facultad.&#13;
Este proyecto fue sancionado por el Senado el 30 de diciembre de 1941.&#13;
El 18 de enero de 1943, el Poder Ejecutivo, con el doctor Cyro Giambruno como ministro de Instrucción Pública, solicita al Consejo de Estado la consideración de un proyecto de decreto-ley por el que se creaba una Facultad de Humanidades. Las funciones que le adjudicaban eran: a) Investigación y enseñanzas superiores de Filosofía, Letras, Historia y Pedagogía, y b) formación del profesorado de enseñanzas secundaria y normal.&#13;
Vigente este decreto-ley, permaneció suspendido en sus efectos.&#13;
El 15 de marzo de 1943 el diputado doctor Dardo Regules presentó a la Cámara de Representantes un proyecto de ley ya estudiado e informado por el Consejo de Estado que no llegó a tratarse antes de que finalizara su gestión.&#13;
La diferencia fundamental con el proyecto del doctor Giambruno —además de la eliminación de la cláusula por la cual se encomendaba a la Facultad la formación del profesorado de enseñanza media— era que restablecía para la nueva Facultad su dependencia de la Universidad, contra la autonomía concedida por el primero.&#13;
El 13 de noviembre de 1944, el mismo doctor Regules presentó a la Cámara de Senadores otro proyecto más reducido, capaz de merecer sin dificultades el apoyo de los diversos sectores parlamentarios y que el rector de la Universidad, doctor José Pedro Varela, había sometido al Consejo Central Universitario. Sintetizando las diversas iniciativas, la Comisión de Instrucción Pública del Senado presentó el proyecto definitivo.&#13;
Actualidad&#13;
La facultad es la principal institución universitaria para el desarrollo de las ciencias humanas en el país. El fomento de la «investigación pura» o teórica que aporte al conocimiento original, así como los estudios en materia cultural, son rasgos distintivos del desarrollo de las humanidades en la Universidad.&#13;
El enfoque crítico para interpretar los fenómenos de la realidad es otro rasgo, vinculado y reforzado con el compromiso político y social asumido en las luchas por la autonomía y el cogobierno y, luego, contra el autoritarismo, la dictadura y la intervención. En 1973, con motivo del golpe militar, la FHC fue intervenida hasta 1984 y al año siguiente se reinstalaron sus autoridades y órganos de cogobierno legítimos.&#13;
En 1990, tras la creación de las facultades de Ciencias y de Ciencias Sociales dentro del ámbito de la Udelar, nuestra facultad se escindió y pasó a denominarse Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE).&#13;
A más de setenta años de su fundación, la institución ofrece ocho licenciaturas: Historia, Filosofía, Letras, Lingüística, Educación, Antropología, Biología Humana (compartida) y Turismo (en Maldonado y binacional en Salto).&#13;
También forman parte del organigrama académico de la Facultad los Centros de Estudios Interdisciplinarios Latinoamericanos, Uruguayos, Inmigratorios, Gallegos y el Centro de Lenguas Extranjeras, así como la Cátedra Unesco Agua y Cultura y el Observatorio de Políticas Culturales.&#13;
Por otra parte, en los últimos años se han diversificado los estudios de grado y han sumado la modalidad de tecnicaturas: Interpretación Lengua de Señas Uruguaya-Español (en Montevideo, Salto y Tacuarembó), Corrección de Estilo, Museología, Bienes Culturales (opción Historia Regional y Local, en Paysandú y opción Patrimonio, en Tacuarembó) y Dramaturgia (con la Escuela Multidisciplinaria de Arte Dramático).&#13;
A nivel de estudios de posgrado, la facultad imparte la Maestría en Ciencias Humanas con ocho opciones. También se dictan maestrías compartidas con otros servicios del Área Social, el Consejo de Formación en Educación de la ANEP y el Espacio Interdisciplinario. Además de la reciente implementación del doctorado, con cinco opciones.&#13;
En el interior del país se desarrollan enseñanza, investigación y extensión permanentes en los Centros Universitarios Regionales en seis departamentos: Maldonado, Rocha, Salto, Paysandú, Tacuarembó y Rivera.&#13;
Junto con las facultades de Información y Comunicación, Ciencias Económicas y de la Administración, Derecho, y Ciencias Sociales, y con el Instituto Escuela Nacional de Bellas Artes y la Escuela Universitaria de Música la FHCE integra el Área Social y Artística de la Udelar.&#13;
 &#13;
1https://legislativo.parlamento.gub.uy/temporales/leytemp4350156.htm&#13;
Blanca París de Oddone (cord.) 1995. Historia y memoria, medio siglo de la facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. MVD FHCE&#13;
«Antecedentes de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación» en 70 años de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, FHCE. Agosto 2016.&#13;
«Siete décadas de continuidad y cambios», Álvaro Rico, en 70 años de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, FHCE. Agosto 2016.&#13;
Fuentes:&#13;
Blanca París de Oddone (cord.) 1995. Historia y memoria, medio siglo de la facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. MVD FHCE.&#13;
70 años de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, FHCE. Agosto 2016.&#13;
&#13;
Breve historia del Archivo Central Universitario de la FHCE&#13;
&#13;
El Archivo Central Universitario de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación depende del Sr. Decano. Está ubicado actualmente en la Casa de Posgrados.&#13;
Cuenta con un Técnico Archivólogo desde el 4 de febrero de 2002.&#13;
En el archivo se encuentra el conjunto orgánico de documentos producidos o reunidos por la facultad en el ejercicio de sus funciones, al servicio de su utilización para la gestión administrativa, la información, la cultura y la investigación. Contiene 500 metros lineales aproximadamente de documentos. Sus fechas extremas van desde la creación de la Facultad de Humanidades y Ciencias hasta la documentación de nuestros días. El núcleo documental original se irá engrosando paulatinamente, según se produce el desarrollo de la institución universitaria.&#13;
El archivo sufrió dos mudanzas, cuando la institución se mudo de local, en ambas mudanzas se sabe que existió numerosas pérdidas de documentación relevante.  &#13;
En el momento de asumir el cargo, el archivo no contaba  con organización archivística, este era un lugar sucio, muy desprolijo, no contando con personal de limpieza, ni personal afectado al mismo, salvo para ingresar o buscar documentación, siendo los mismos funcionarios de Sección Reguladora que lo hacían. . Sirviendo muchas veces de depósito no solo de documentos sino de todo aquello que no servía.&#13;
La documentación se encontraba en cajas, en bolsas, atadas y en el suelo. Algunas numeradas por legajos, ignorándose que contienen con exactitud. Existían carencias de contenedores documentales: cajas de cartón libres de ácido, estanterías de metal, mesas de trabajo, etc. &#13;
En el año 2005 y 2006 se logra que el Archivo reciba ayudas del Programa ADAI, financiando la propuesta presentada. Es aquí cuando se empieza a tener en cuenta la función del archivo y  comienzan  a cambiar las cosas. &#13;
Actualmente las funciones del Archivo Central Universitario, han aumentado, teniendo a cargo el Centro de Documentación e Información Archivística y Digitalización de la FHCE.&#13;
</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2386">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="48">
              <name>Source</name>
              <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2387">
                  <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2388">
                  <text>1945 hasta 2014</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2389">
                  <text>Archivo Central Universitario de la FHCE&#13;
Lic. Mónica Pagola&#13;
Lic. Gonzalo Marín&#13;
Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="42">
              <name>Format</name>
              <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2390">
                  <text>Archivo papel, fotografía y digital</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2391">
                  <text>Español &#13;
Otros</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2392">
                  <text>Expedientes, correspondencia, circulares, documentación contable, fotografías, legajos docentes, etc.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="43">
              <name>Identifier</name>
              <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2393">
                  <text>UY858-UDELAR-FHCE-ACUFHCE</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="38">
              <name>Coverage</name>
              <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2394">
                  <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2632">
                <text>Anales del Ateneo&#13;
2a. Época - Número 1&#13;
Legajo 29 Reina Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2633">
                <text>Revista Uruguaya de Cultura</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2634">
                <text>Revista cultural donde consta artículos de: Carlos Vaz Ferreira, Jean Paul Sartre, Emilio Frugoni, Clemente Estable, Gabriel Marvel, Carlos Sabat Ercasty. Conferencias de: Reina Reyes. Crónicas de: Luis Giordano, Hans Platschek, Jacques Despres, J. Carlos Alvarez.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2635">
                <text>Febrero de 1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2636">
                <text>Archivo Central Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2637">
                <text>Papel</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2638">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2639">
                <text>Rrevista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2640">
                <text>UY858-UDELAR-FHC-ACUFHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="2641">
                <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="322">
        <name>Anales del Ateneo</name>
      </tag>
      <tag tagId="321">
        <name>Reina Reyes</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="514" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="767">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/24fea048027f49703d6ea3ff8029ad5a.PDF</src>
        <authentication>1a5ed71c8f87aeb96930d9eea17fea24</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="5947">
                    <text>- 991 ^ op
-UB^SUO3 Suj BIJ31BUI B{ 3p JOS3JOJ,J pp U9p33iip BJ ofeq 'SBI3U3I3 Á. SSpBpiUBUI
"nH 3P p^ipiDB^ B¡ 3p B3ipU30 3p OUOJBIOqB^ p U3 OpBZI[B3J f()

oiniuiui p apnpai ap opuBjBJj 'aauBS ap BJisantu Bp^a ap oaans pp
sBUiuijn[^B sb^ Á souaSouiiti[3B so[ sopBxfrjsaAut uos anb ua buijoj b^
iiBai[dxa Á. uoiaBj[qod Biisanu ua q - g - y soaujnáiiBS sodn^S so^ ap
noianqiaisip b^ uBipnjsa '(g) bioje^) ^ oasxig 4jjadsi^) bubjb^)
•jbzi[B3j souiisndojd sou anb oipnjsa p BJBd
gajajuí jBpaijjBd ap soaurnSuBS sodnj so[ ap Biauaaaq aaqos oia^d
-moa Xnm ofBqBJ^ un ojuasaad '(¿0^ #^?^) 9B^ '(ó) 0S6I 9P ^ijbiij
-UBna BiSoptq ajqos joqjBjj ^uiadg pp^ op umTsoduiXg p ug
•oatjauaS b^sia ap
ojund p apsap soai^opdoJiuB soxpmsa so^ b uopnqijjuoa
Bun ofBqBJ^ ajsa opuais 'pnjDB p Á on^tjuB ajquioq p ajjua
nopBpj b^ ajuamajuapaa oipmsa (^) JojnB omsiui ^g
B[ ap BaijauaS bj 'BoiiauaS B[ ap buibj BAanu b^ ap SBuiaiqoad so^
ap oipnjsa ns A 'ojunsB pp soDi^pjodoa^uB sanbojua sns jod sojuaiui
-pouoa scuisanu BjjduiB (\) p^og ap Bjqo ^\ ouisiuiisy 'oaijauaS A
oaiSopaas 'oaipaui bista ap so;und so[ apsap oppuBaojua 'oAijsnBxa
oipnjsa un aaBq uamb '(oí) J9u9íy^ a^ p^p B^ anb Buia^qojd
pp pjauaS ojaadsB p ua 'BpBidojdB sbui uoxdbuijojui Bunui^[
•uoiDB^qod Bajsanu ua q - g - y soauíná
-ubs sodnj soj ap uopnqiJisip tb\ ap Bo^auínu uopBuuojuí BjJodB
anb puopBU BjjBjSoqqiq b^ osaaajuí sou JBpoijjBd ug 'jBipnjsa soui
-tsndojd sou anb Buia^qojd p iBaojua ap sauoiaipuoa ua souaauod
B^aipnd anb sapuopBU SBaajoqqiq sb[ ua a^qiuodsip BjpnbB op^jps
-uoa souiaq '0"9'V soauínSuBS sodnaS so^ ap soaipua^ A soaipaui
soipnjsa so^ b ojaadsaj ajuaisixa BjnjBaajq Bsoaauínu b^ aajug

ua yO~9~V soaujn6uos sodru6 so| ap
sauopDUjuuja-iap sd| ap
(?) vvaivuva hvs^d uvAnoa

�la posibilidad de error. Trabajan con datos comparativos de las in
vestigaciones realizadas por Mazzella, Nieto, e Invernizzi.
Oliva (7), estudia el problema de la inmunidad y herencia, y
describe la forma cómo reacciona el organismo cuando se introduéen en el mismo sustancias extrañas.
Mazzella (6), estudia la teoría y técnica de los sistemas A - B - O,
MN y P.
Material y Método.
El material se obtuvo de publicaciones nacionales y por infor
mación proporcionada por los autores de trabajos en este campo, que
aún no ban sido publicados.
Caragna Gispert, Brisco y García (3), informan sobre 11704 da
dores voluntarios de sangre. Estos mismos autores transcriben los
datos de los siguientes investigadores: Invernizzi, 3000 determinacio
nes, Mazzella 3893 determinaciones, Nieto 10000 determinaciones. Oli
va (7), informa sobre 14850 determinaciones.
A. Scaltritti informa sobre 28695 determinaciones, datos propor
cionados personalmente al Prof. C. R. Lázaro.
Se ha empleado el método estadístico de x2 (4), consultando pa
ra la interpretación de los guarismos logrados las tablas de Fisber (5).
Trabajo realizado.
Se procedió en primer lugar á la determinación de los porcen
tajes de cada uno de los grupos sanguíneos para cada investigador, y
en aquellos casos en que el autor daba valores porcentuales hallamos,
a partir del número total de individuos, los valores aproximados co
rrespondientes a cada porcentaje (cuadro N9 1). Luego se ejecutó
la prueba de ajuste para cada investigador, frente a los porcentajes
de observados en cada grupo para el total de 72130 individuos (cua
dro N9 2 y 3). Finalmente se realizó la prueba de ajuste enfrentando
los resultados de cada investigador a los de los demás autores en to
das las combinaciones posibles (cuadro N9 4) .
Discusión de los resultados.
De la comparación de los datos de cada investigador frente al
total, la mayor concordancia se encuentra para las determinacio
nes de Nieto con un valor x2 ^e 9,6669 e Invernizzi con un valor
de x2 de 9,1906 los que se encuentran en la tabla de x2 de Fisher con
una probabilidad de 0,05 a 0,02. En lo que respecta a la prueba de
ajuste de pares de investigadores, llama la atención en primer lugar
un x2 de 2,9051 con una probabilidad muy satisfactoria de 0,50 a 0,30
entre Caragna Gispert y colaboradores y Mazzella. Asimismo está
dentro de la tabla de Fisher el x2 7,7629 con una probabilidad de 0,10
a 0,05 correspondiente a la comparación de los datos de Mazzella
con los Caragna Gispert y colaboradores. Pueden mencionarse toda
vía los valores de x2 de Caragna Gispert y colaboradores frente a In-

- 166 -

�- ¿91 -

•Xjoiobjsiibs Xj9a iou puouoS ui ^jb punoj san^BA _X
ioo p^ipnjs 9jb sjojbSijs^aui [B.i9A9s Xq pauiuii^jap '
poo[q O " 9" V 9l^ J S3^BlUí)íU3(í 3qi J

• 8OIJO19BJSIJB8 9JU9UIBJ91U9 X
9p 89JO|BA ^BJ9U9S U9 98OpUBJJUO9U9 Olí 'S9JOpB^lJS9AUl 8OSJ9Aip Jod
Oip9lH OJJSOnU U9 SBpBTll99J9 O ' 9 " V 8O9ljnSuBS 8OdnJ SO^ 9p S9U
-OI9BUlUIJ9J9p SBJ 9p SOpE^nSO^ SO^ 91U9UIBAIlBJBdniO9 BipilJ89 9g

•joXbui 9jsnfB un sosbo so[ sopoj U9 opsaSo^

9V + 9 + V + 0
9nb O^9 9p 98JI9np9p 999^^^ *

V+O

X

89U

9V + 9V
-OT9B[9J SB^ B O199dS9^ UO9 'l8 9JJU9
UOS SOnpiAtpui 00^1 B 89JOU9UI 8BJJ19 JOpBl^S9AUI 9J89 Un9g '89J9J
-ui uBjqoo (g) 8;a9qojj bS9[[ onb b 89uoisnpuoo sb^ sopBj[ns9j so^S9
b 9JU9J^ ubzb [B SBpiq^p uBJ9nj SBiou9J9jip 89^Bi 9nb 9p pBpqiq^q
-Ojd B| B 9)U9UIB9UBJJ UCdB9S9 S9UOI9BUllUJ9J9p SB[ 9p O)89J[ [g[
'^O'O B SO'O 9P
pBpqiqBqojíd Bun 9p oajU9p uBJju9nou9 os onb so^ '9ju9iaBAi^99ds9j
¿¿SS'8 ^ O^'Sl'ó S9JO^BA HO9 IZZIUJ9AUJ B 9JU9JJ OJ9T^[ 9p X IZZIUJ9A

�CUADRO N? 1
CARAGNA GISPERT

G. C. OLIVA

GrupoIndividuos

GrupoIndividuos

-O-45,317 % =5304
-A-42,036 " =4920
-B -9 347 " =1094
-AB-3,293 " =385

-O - 47,4% = 7039
-A- 41,0" = 6088
_B8,0" = 1188
-AB- 3,6" = 535

99,99811704

100,014850

C. A. NIETO

H. MAZZELLA

GrupoIndividuos

GrupoIndividuos

-O -46.7%
-A-41,36"
-B—8;84"
-AB-3,00"

-O - 44,88% = 1747
-A- 42,36" = 1649
-B 9,04" = 352
-AB- 3,72" = 145

=4670
=4136
=884
=300

100,00

9990

99,90

A. SCALTRITTI .

D. W. 1NVERNIZZI

-O-A-B-AB-

Grupo

Individuos

Grupo
46,62
40,41
10,26
2,70
99,99

%,
"
"
"

3393

= 1399
= 1212
= 308
= 81

-O-B-AB-

Individuos
50,151 %
37,610 "
9,224 "
3,021 "
100,006

3000

CUADRO N^ 2
TOTAL DE OBSERVACIONES
Grupo - O -34548=47,897%
-A-28797=39,923"
-B-6473=8,973"
-AB-2312^3,206"
72130

- 168 -

99,999

= 14390
= 10791
= 2647
= 867
28695

�026
¿2
9HI

2g0'g
2gI0'2
0209'8g
g9g"0g

6982

tíl^O'U

6982
¿98
¿92
I6¿0l

- 691 -

-av-a-

21

0002'g
820'0
9¿08'
69í''¿

g68g

g66^^9I

3
z (3O)

g68g

2g
981

¿f¿I

-av—
-a— v-0-

3
3

O

odnio

z (3"O)

g
8811
8809
6gO¿

2ggl
826
gll¿

Oglg'¿
¿9'I
fSIgX
869¿'O
3

0S8H

6Wi

¿896'¿2

3

O

odnjQ

V333ZZVJM H

ixxiaxi V3S V

3

s (3-O)

-av-a-v —
-0-

18
80g
2121
66gl

96
692
¿611
¿gH

¿g^g'2
2H79'
6¿8I'O

ooog

6662

9061'6

-av-a-0-

3
O

odnj^

z (3-O)

VAHO 3 O

oog

02g
968
886g

002'l
¿O9l'O

0666

6866

6999'6

8g9¿'2

3

0

odru^)

1 ZZINH3A MI A\ C1
OSg^'Ig
-av-a- v—O—

692'0
^gf'S'i
gt9l'9l

3
Z (3O)

98g
^601
0261^

9¿g
00l

W¿II

go¿u

09

-av-a- v-0-

3
3

O

odluO

c(3-O)

3

O

odniQ

J^3dSI*3 vMovav:3

OX3IM V 3

óM

�CUADRO N? 4
VARIACIONES FRENTE A LAS

VARIACIONES FRENTE A LAS

OBSERVACIONES DEL

OBSERVACIONES DEL

Dr. SCALTRITTI

Dr. INVERNIZZI

CARAGNA GISPERT; P. DE L. DE

CARAGNA GISPERT; P. DE L. DE

BRISCO y P. E. GARCÍA

BRISCO y P. E. GARCÍA

GrupoOC(O-C)2

GrupoOC ,

C
-O-5304586954,3917
-A-4920440161,2044
— B -109410790,2085
-AB-3853542,7146
11703

11703

C
-O-530454564,2346
-A-492047297,7143
-B-109412019,5328
-AB-38531615,066-1

118,5192

11703

INVERNIZZI
oABAB-

1399
1212
308
81

1504
1128
91

0,7330
6,2553
3,4690
1,0989

3000

3000

11,5562

277

oABAB-

1747
1649
352
145

1952
1464
359
118

21,5292
23,3777
0,1364
6,1779

3893

3893

51,2212

oABAB-

4670
4136
884
300

5010
3757
921
302

23,0733
38,2528
1,4864
0,0132

9990

9990

62,8062

Oj^
BAB-

7039
6088
1188
535

7447
5584
1370
449

14850

14850

MAZZELLA
1747
1815
1649
1573
352
399
145
105

2,5476
3,6719
5,5363
15,2380

3893

26,9938

3892

4670
4136
884
300

4657
1037
1025
270

0,0362
2,4277
19,3960
3,3333

9990

9989

25,1932

7039
6088
1188
535

6923
6001
1524
401

1,9436
1,2612
74,0787
44,7780

14850

14849

122,0615

SCALTRITTI

OLIVA
OABAB-

36,5481

OLIVA

NIETO
O^
BAB-

11702

NIETO

MAZZELLA
Oj^
BAB-

(O-C)2

OABAB-

22,3531
45,4899
24,1781
16,4721
108,4932

170 -

14390
10791
2647
867

13378
11596
2944
775

76,5543
55,8834
29,9622
10,9212

28695

28693

173,3211

�ggoi
9622
99¿ll
I09gl

¿9¿9'92
9899*g9
*9g9'08
20¿¿*9*

96982

86g¿*903

96982
¿98
¿*92
16¿0I
068X1

-av-a-o-

99g9'9¿I
P 1*0*0
898¿'¿6
9885'2¿

ixxiaxav3S

0000*01
92*0*6
906g'()
2368*0

g92g'O2

-av- a-

008
*88

0666

0666

8688

268g

06*9*21

¿*¿l

80¿II

20¿lI

996X8*

18
808
2121
6681

801
0*2
0821
22*1

009¿*9
9992*61
^ 893*0
02¿g'0

ooog

ooog

0299*92

988
026*

¿98
¿*92
I6¿0I
068*1

198
¿892
89811

96982

¿9982

-av
-a
-v
-o

IXXI^X'IVDS
99gl'2g

-o-

0¿9*

09g
66¿
960*
9g¿*

2202*81
0006*11
¿*¿*'O
9699*1

988*1
9**
8181
2*19
9869

098*1
989
8811
8809
680¿

-av
—. CT
-o

VAHO

OX3IM

9*1
298

0*1
118
9691
9*81

98¿l'O
190X9
009¿'I
*902'9

8*0901
-av-a- v-o-

800¿*9
0981*0
¿1X6*0
82¿¿*2

. 6888
¿II
0191
8181

8688
9*1
298
6*91

-av
-a
-v
-o

vaaazzviv

vaaazzviv

86¿f'
¿f-99

88¿0'g
60¿9'92
1201*8
29*9*01

¿¿99*8
-av-a- v-o-

-8V-a—V —
—O —

0006*0
g¿¿6'9
9¿¿9'0
8200*0

¿662
06
992
1*31
10*1

0008
18
808
2131
6681

988
*60I
026*
*089

I9Í
*80I
0*8*
99*9

*863 8
918**8
8238*1
608*'¿*

80¿ll

06911

2829*99

-av
-a
—v
—o

-av-a- v-o-

O
z (D-O)

O

O

odmo

&amp;^7 V 3J.N3U3 S3NO/DVIUVA

SV3 V 3JLN3UJ S3NOIDVIHVA

OA3IK ^d
I3a S3NOIJVAU3SHO

lia S3MOIDVAU3SaO

F/1/7O o¿x3fnvno ^a

aa a aa d 'xTiaasio vnov^vo

aci a aa d 'x^aasio vnovtivo

vo^vo a d ^ oosi^a

votivo a d ^ oosi^a

�VARIACIONES FRENTE A LAS

VARIACIONES FRENTE A LAS

OBSERVACIONES DEL

OBSERVACIONES DE CARAGNA

Dr. MAZZELLA

GISPERT; P. DE L. DE BRISCO y
P. E. GARCÍA

CARAGNA GISPERT; P. DE L. DE

INVERNIZZI

BRISCO y P. E. GARCÍA
Grupo

O

(O-C)

Grupo

O

-o-A-B-AB-

1399
1212
308
81

1359
1261
280
99

1,177.3
1,9040
2,8000
3,2727

3000

2999

9,1540

C

C
oABAB-

5304
4920
1094
385

5252
4957
1058
435

0.5148
0,2761
1,2249
5,7471

11703

11702

7,7629

C

INVERNIZZI
bABAB-

MAZZELLA

1399
1212
308
81

1346
1271
271
112

2,0869
2,7387
5,0516
8,5803

3000

3000

18,4575

-O-A-B-AB-

4670
4136
884
300

4483
4232
903
372

7,8003
2,1776
0,3997
13,8056

9990

9990

24,1832

O^
BAB-

0,1638
0,0879
0,3956
2,2578

4670
4136
884
300

4528
4200
934
329

4,4531
0,9752
2,6766
2,5562

9990

9991

10,6611

OLIVA

7039
6088
1188
535

6665
6290
1342
552

20,9866
6,4871
17,6721
0,5235

14850

14849

45,6693

OA—
BAB-

SCALTRITTI
O^
BAB-

1764
1637
364
128

NIETO

OLIVA
OABAB-

1747
1649
352
145

2,9051

NIETO
OABAB-

(O-C) 2

7039
6088
1188
535

6730
6243
1388
488

14,1873
3,8483
28,8184
4,5266

14850

14849

51,3826

SCALTRITTI

14390
10791
2647
867

12878
12155
2594
1067

177,5232
153,0642
1,0828
37,4882

28695

28694

369,1574

OABAB-

172 -

14390
10791
2647
867

13005
12063
2682
944

147,4990
134,1278
0,4567
6,2807

28695

28694

288,3642

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5938">
                <text>Análisis bioestadístico de las determinaciones de los grupos sanguíneos A-B-O, en nuestra población.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5939">
                <text>Trabajo realizado en el Laboratorio de Genética de la Facultad de Humanidades y Ciencias, bajo la dirección del Profesor de la materia Ing. Constancio R. Lázaro.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5940">
                <text>BARAIBAR, Bolivar César </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5941">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , Julio 1961, Nº 19 : p.165-173</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5942">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5943">
                <text>1961</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5944">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5945">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5946">
                <text>Publiacción Periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="149">
        <name>GENETICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="508">
        <name>GRUPOS SANGUINEOS</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="67" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="114">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/e92428467357847e78a003b80e2aefdd.pdf</src>
        <authentication>90f9f00ed36c4bfe10003365580b184a</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="566">
                    <text>= []
•oij p aa bis on = () (j)
'II 'X 'S6I P nP!P '„•^!
jap aiuavi8njjtt ens na siaig jod opi^npojdaj oixaj ¡ap opiAjas somaq boj^
•ojp a¡ ODnawyf anb oi^ajipai osjn^aip jap enuoj bj anj
oijjns anb oiqniBO roían ¡3 ipjai^uo aoaiad sooitdajjouj \a a^ opBAjasuo^ ojusj [g
•SBpBinj^j opis ubi{ o eeaiiBmaiqo^d nos BJoqs Bjseq SBpejnuuo^ siss^odiq sb[ i opBlBJi pp
JOjnB [B jBoijijuapi sjqísod opis Eq Of^ -bjs Bjqssnu sp ^] O[8ib ¡^p ODiuo)B]doaa ojosojij
'oonaHVf ap (wmt/dosojitjj po mjvuotjpy) soopdajiojj p na ssvig Jod so^jsiqnjs^p
aojanj '—o[U9 [a i ssapi sb[ jod jBSznf b 'osaaodoia^ [ap Buang S{ ap osuBjoduisiaoo—
oaiiuyuB ojoso[tj un ap o^iiijod-oaiia opBlojj jap sojusoiifBjj saiaam^is so-j (\)
sbj Á uainumpo
anb oois 'BpnajoAanaq uoa s^jja ap najqBq on i
sbj) opiqap 83 omoa napajd^ on sajqmoq soj anb ao^q anb
'BipiAua bj BAajqns ae on Bjja bjjuo^) -Bjp aa BzuBijuoa Bja^as
aaai) opnnin ja anb^od 'BjapBJnp emej A BJnoq ajrainbp^
'p uoo ojunf uopaajjad bj B;sBq opBjjouBsap Bq as A (a-iq
-raoq ja jod) ouBjdinai spezadma opis Bq anb Bjqo Bpoj sanj (g)
*ajqBUBAni a opinSas ozaanjsa un js^sq A nsAof jBzad
-tna aqap '(pBpijBaj aa) sa omoa pj asjBJ^som (japod) ajamb
A sajqmoq soj aa^ua o3p na buibj jjjinbpB apnajajd anb j^j (^)
'I '96 d

-Z

*3jqBJ3dnsai Bijnssj ajqinoq p Bjqo anb oj opo; (soiismbaj
so)83) sopoi ojadnia sopijdain[) •ojaajjad jas b anSajj oSp anb
ajqísod sa on vÁ 'ojos oun bijbj (sojisinbaj) sojsa sopo; ap ig (g^
•odraap oqonra ojja na jBJdAasjad A 'ajq
-tBod sainB oj japnajdB b jBzadma 'ozjanjsa jijirao on 'onanq
A ojjaq oj JBoanq :sa- aaqraoq jap ouBtn bj as Bjsa is anb
oj ojad íBun^joj bj ap sauop aos (sapnjijdB) SBjsa (o^jap
joj) 'sajBjn^Ba sauopisodsip jana^ ouesa^aa 83 oaatnxjj (^)
:saiaain^i8 eaaopBjapisnoa sbj noa opjanoB ap aejrnSasaoa
apand osa (,.) (opoj) —B^p ap aiJBd o pBpipio^ ns na pn^JiA
BJ B38 pnjJIA BJ O BpUailOOp BJ 'BIOnBJSUOD BJ 'BTJnpiqBS BJ
:nopoajjad Banijn bj b iBAajj aasap orni anb bsoo ^ainbpn^) (j;)

'€T 'S6 ^ ÍIFlsíd u9PíPa

t

utuuy -jq uosafoj^ jap ogaijg jap up

d)

sümamomv

�(3)No les gusta a los hombres elogiar a otros, pues piensan que
(haciéndolo) sufrirían una pérdida ellos mismos. Sin embargo,
rindiéndose, poco a poco, a la evidencia (3), acaban por ser
convencidos y, aunque contra su voluntad, al andar los años,
se convierten en admiradores.
(4)Y entonces (solamente) dejan de dudar si un hombre es en
realidad tal como parece o si acecha y caza la fama para
engañar, y presenta, con intención aviesa, todas sus activi
dades bajo un aspecto favorable.
Pero en un hombre de la índole que acabo de trazar, la
virtud practicada inspira confianza y origina buena fama.
(5)Pues los hombres convencidos (ya de su sinceridad) quedan
inaccesibles a la envidia y (ya) no creen ser engañados.
(6)Además, el (largo) tiempo, que acompaña todas las obras
y actividades, da más virtud a lo que se practica; poco tiempo,
empero, no puede obtener el mismo resultado.
(7)Si uno se interesa por la retórica y emprende su estudio, es
posible que, dentro de poco tiempo, se iguale a su maestro.
Pero en cuanto a la virtud, que se manifiesta (*) por múlti
ples acciones, no es posible llevarla a la perfección en poco
tiempo y empezando tarde, sino que es necesario haberse
criado y crecido con ella, absteniéndose de malas costumbres
y razonamientos y, (además), esforzándose y obrando con
mucho esmero y durante largo tiempo.
(8)La fama, empero, adquirida en poco tiempo, tiene mala ba
se (5), pues a los hombres no les gusta reconocer a los que
se han vuelto ricos, sabios, buenos o valientes de repente y
en poco tiempo.

3.

(4) Pero si uno hace mucho bien a sus prójimos socorriendo^

con dinero, se verá, sin embargo, obligado a obrar mal p
otro lado, pues de nuevo tendrá que reunir dinero i
Entonces (empero) ya no podrá, probablemente, amo
tonar bastante para que no se le acabe (el dinero), si sigi
donando y regalando.
Y este es el segundo peligro que sobreviene además d

(5)

Y si además de eso quisiera hacer regalos, cómo le serí
posible encontrar una fuente sempiterna de dádivas? (8)

(6) Hay (sin embargo) esta posibilidad y consiste en defende;
las leyes y lo justo. Pues esto es lo que reúne y liga a lo:
Estados y a los hombres.

p. 98, 17.

• -,v

cara la virtud sin hacer caso de su vida. Puto m mayoría de
los hombres fracasan ante esos dos peligros.
Se angustian por su alma, pues es el alma que los hace
vivir (10).
Así la cuidan atentamente por amor a la vida y por su
habitual relación íntima con ella.

p. 97, 16.

(1)

(2)

(3)

Si un hombre aspira a alguna maestría y, gracias a sus esfuer
zos, la lleva a su colmo, —la elocuencia, la sabiduría o la
fuerza— debe servirse de ella para lograr (un fin) bueno y
legal.
Pero si alguno se sirve de su ventaja para (un fin) in
justo e ilegal, esto es pésimo y mejor sería que no la tuviera.
Y así como el que posee alguna maestría, llega a ser comple
tamente bueno sirviéndose de ella para (conseguir) lo bueno,
asimismo, por otro lado, se deprava por completo el que
hace uso de ella para lograr un fin malo.
Pero quien aspira a la virtud entera, tiene que ver cómo
deberá razonar u obrar para tornarse el mejor (6); y el mejor
será el que sirva al mayor número posible de hombres.

(3)[vencidos por la obligación]
(4)[consiste en]
(5)[sufre daño]
(6)[por qué palabra n obra podría tornarse el mejor]
— 260 —

amontonar dinero: si el rico se empobrece y si el acomoda^
queda reducido a la miseria.
Pues bien, cómo puede alguno hacer bien a los hombres si
distribuir (su) dinero sino de otro modo y sin maldad y si
abandonar la virtud?

(3)

Y en cuanto al dinero lo codician porque hay cosas que
les causan miedo.
Pues bien ¿cuáles son estas preocupaciones? Son: las enfer
medades, la edad, las pérdidas imprevistas —no pienso en
los gastos que podrían resultar de (la aplicación de) las
leyes, pues, con cuidado, estos se pueden evitar— sino en al

(4)
(5)

go como incendios, muerte de esclavos o de ganado y en otros
siniestros que amenazan el cuerpo, la vida o los bienes ma
teriales.
Por todas esas razones cada uno quiere ser rico para disponer
de dinero en estos casos de emergencia.
Pero también hay otros motivos que, tanto como los dos arriba
mencionados, incitan a los hombres a adquirir riquezas: la
ambición, en la que los unos rivalizan con los otros, la envidia
y el poderío, motivos por los cuales aprecian el dinero, porque
los ayuda a (lograr) su fin.

(7)[volviendo a reunir dinero]
(8)[cómo podría tener la posibilidad sempiterna de regalar]
(9)[si no se preocupara por]
(10)—----- • •

— 261 —

�— I9Z —
ap uopaai i onnnisg (oí)
[jod BJBdn^oajd a on u](^)
ap Biuaiidniaa pspi^iqísod bj jaoaj sjjpod oraoa](g)
[ojanip Jianaj • opusiA[OA](¿)
•uij ns (jbjSoj) b Bpn^B soj
anbjod 'oíanip ja UBioaidB sajena soj Jod soApotn 'ouapod ja A
BipiAus bj 'bojío soj uoo ubzijbaij 8oun soj snb bj na 'uoioiquiB
bj :BBzanbij jiJinbpB b sajqmoq soj b ubjioui 'sopBuopuam
BqujB sop soj omoa ounn 'anb soApom soijo Am\ uaiqniB) OJta^
•BpnaSjama ap sosbo soisa na oiauip ap
janodsip BJBd ooij jas ajamb oun Bpsa sanozBj sssa SBpoi joj
•83JBIJ3J
-Bm sanaiq boj o BpiA bj 'odjano ja ubzbusuib anb sojisarais
bojío na A op^usS ap o soABjasa ap aiíanm 'soipnaaut omoa oS
-jb na oms —jbjia^ napand as soisa 'op^pino noa 'sand 'sa^aj
sbj (ap uoioBoijds bj) ap jsijnsaj UBjjpod anb soisb^ soj
na osnaid on— SBjsiA^idini espipjad sbj 'pepa bj 'sap^pam
•ja^na sbj :nog ¿sanopsdnaoajd SBjsa nos sajBna? uaiq
•opaitn
anb bbboo ^eq anbjod uBioipoo oj ojauíp jb oiusno na

(s)
••+•

[jofain

— 09^ —
Bjjpod Bjqo n jqB[Bd anb jod] (9)
[ogép ajjne] (S)
[noiDBSi[qo B[ jod soppaaA] (j)
'sajqmoq ap ajqísod ojaninn jo^bui jb bajis anb ja fias
Jofaní ja A t (9) jo fa tu ja asjBuioj BJBd iBiqo n jbuozbi Biaqap
oraoD J3A anb auap 'BJajna pnjiiA bj b BJídse n^inb ojaj (g)
'ojBta ui^ un jbjSoj BJBd Bjja ap osn aoeq
anb ja oiajdnioa jod BABJdap as 'op^j ojjo jod 'orasimisB
'onanq oj (iinSasnoo) Bjed Bjja ap ^sopuaiAiis onanq ainaraej
-a^draoo jas b B^ajj 'Bjjisaem BunSfB aasod anb ja otnoo jsb
(^)
•BjaiAnj bj on anb Bjjas jofam A omisad sa oisa-'je^ají a ojsnf
-ni (nij nn) BJBd bíbjusa ns ap aAJis as onnSjB ts oja^
A onanq (uij nn) jbj^o^ Bjed B^p ap asjiAjas aqap —ezjanj
B[ o Bunpiqes bj 'Biauan^oja B[— 'onqoa ns b ba3[[ bj 'eoz
-janjsa sns b SBiaBiS 'A ejjjsaBni BonSp b Bjídss ajquiou nn jg

(9)

saj

91 '¿6 d '

*ejja noa buiijui uoioBjaj
ns jod A BpiA bj b jouib jod aiuameiuaiB UBpmo bj isy

•ú)

A a^nadaj ap b^jusijba o sonanq 'soiqBS 'sooij
ojjanAoood
neq na
as
•odmap
anb boj b jsoouooaj BjsnS saj on sajqmoq soj b sand '(:) 98

aoBq soj anb boijb ja sa sand 'bihjb ns jod uBpsnáuB ag
•sojSijad sop sosa ajnB ubsbobjj sajqmoq soj
ap bijoá'bui bj san^ 'BpiA ns ap osbo jaa^q uis pniJiA bj bjbo
-snq A Biopsnf bj b BJBoipap as is A 'oprnim ja opo) b ^bubSu^
an-&gt; sajBijaiBm sanaiq soj ap (6) Bmpna Jod BjaiAnisa is ojias
tjjpod A 'omBim is ap oinjosqB ouanp Jas aqap ajqmoq Bps^ (^)

(Z)

-Bq BjBín anap 'odmap oood na Bpijinbps 'ojadma 'buibj B'j
'odmap o3ib[ a^usjnp A ojamsa oqonm
noa opuBjqo A asopnBZJojsa '(SBinapB) '^ soinaimsnozBJ A
sajqmniBoa sejem ap asopuaiuajsqB 'Bjja noa opioa^o A opBua
asjaqeq oiJBsa^an sa anb ours 'apiBj opuBzaduia A odmap
oood na nopaajjad bj b BjJBAajj ajqísod sa on 'sauoiooB sajd

¿I '86 'd
•Bajqmoq soj b jÍ sopBjsg
goj b bSij A aunaj anb oj sa o^ea san^ *o)Bnf oj A saÁaj sej
japnajap na aj^isuoo A p^pijiqísod Bisa (o^jsqma uis) ^bjj
^g) ¿sBAipsp ap Bnjaiidmas sjusnj Bun jBijuooua ajqísod
Bjias aj 01U90 'sojBaj lao^q Biaismb osa ap semape is j^

(8)

.pjnm jod (,,) BjsaijiuBín as anb 'pnjju bj b ojuBno na ojsj
•OIJ83BUI ns b ajen^i as 'odmap oood ap oijuap 'anb ajqísod
sa 'oipnisa ns apuaiduia A Boiaojaj bj jod Bsaiajuí as oun ig
*opBijnsaJ omsim ja jana^qo apand on 'ojadma
'odmap oood íBo^oeid as anb oj b pnjiiA ssm Bp 'sapepiApaB A

(9)

SBjqo sbj sepoi BUBdinooB anb 'odmap (o^jbj) ja 'sBuiapy
•sopBUBSua jas naajo on (vA) A Bipuna bj b sajqísaaaBui
nspanb (pepua^mB ns ap vA) sopiouaAuoa sajqmoq soj sanj

jas jod ueqBOB '(s) BionapiAa bj b 'oood b oood 'asopuaipuu
'oSjeqma nig -souisiui sojja spipjad Bun ubjjiijiis (ojopnapBq)
anb nesnaid sand 'sojjo b iBiáop sajqmoq boj b ej^nS saj o^¡

(L \ ojanip Jinnaj anb Bjpnai OAann ap sand 'opej ojio
jod jbui jBjqo b opeSijqo 'oSjsqma uis 'bisa as 'oiautp noa
sojopnaujoaos soraifoid sns b naiq oqonm aoBij oun is oia¿ (f)

ua'jÍnajjaiAuoa
as
'soub soj JBpuB jb 'pBjunjOA ns 'sajopeJimpB
bj^uoo anbunB
sopionaAnoa

¿pniJiA bj JBuopuBqB
nía A pepjBm nis A opom oijo ap ouis oiauíp (ns) iinqiajsip
ui3 sajqmoq soj b naiq Jaaeq ounS[B apand omoa 'uaiq sanj (5)
'Buasim bj b optanpai Bpanb
opBpouiooB ja 18 A aaajqodma as 0011 ja is :ojanip jbuoiuouib
jap ssmapB anaiAajqos anb ojSijad opnnSas ja sa a^sa j^
•opuBjBSai A opnenop
anSis is '(ojamp ja) aqsas aj as on anb Bjed a}UB;sBq jbuoj
-uome 'ainamajqBqojd 'Bjpod on bA (ojadma) eaouojug

•bhibj Bnanq buiSijo A BzuBijnoo Bjídsni BpBoposjd pnjiiA
bj 'jbzbji ap oqBOB anb ajopm bj ap ajqmoq un na oi&amp;¿

(9)
(S)

-ajqejOAB^ ojoadsB nn ofsq sapep
-iaijob sns sepoi 'bs^iab noionajur noa 'Binasajd A '¿Bire^ua
BJBd BUIBJf BJ BZBO A Bq030B 18 O 303JBd OIDOO JB) pBpi[B3J
na sa ajqmoq nn re jepnp ap UBfap (a^uamejos) saouojua j^

(t)

()

�se declararían contra un individuo como ese y que la muche

(6) Pero el hombre verdaderamente bueno no da caza a la fama
adornándose con lo que no es de él, sino (solamente) con el
apoyo de su propia virtud.

5.

p. 99, 18.

7.

(1)Respecto del amor a la vida se podría opinar como sigue:
Si fuera dado al hombre —siempre que no muera de muerte
violenta— no envejecer y no morir después, podríamos bien
excusar a los que se apegan a la vida.
(2)Pero como después de una vida prolongada, una vejez más
fea aún y no la inmortalidad toca en suerte a los hombres,
es faltar completamente de juicio y habituarse a malos razo
namientos y deseos, si uno salva sin honor su vida en vez de
dejar (como herencia) un nombre inmortal, y en cambio de
una vida perecedera, la gloria eterna que no muere.

6.

(5)

dumbre lo reprimiría y dominaría por ardid o fuerza.
Así resulta que hasta la misma fuerza —sea cual fuera— se
mantiene (solamente) en virtud de la ley y de la justicia.

p. 101, 11.
Pero acerca de la legalidad y de la anarquía vale la pena
darse cuenta del abismo que media entre las dos y (tener
presente) que la legalidad es el sumo bien para el individuo
y la comunidad, la anarquía, empero, el mayor de los males,
pues inmediatamente causa los más graves perjuicios.
Empecemos por demostrar las consecuencias de la lega

(1)

lidad.
Primero, constituye la base en que se funda el crédito, ver
dadero bienhechor de toda la humanidad, cuyos méritos pue
den reunirse así:
Gracias al crédito, el dinero se pone a la disposición de todos
y, aunque sea poco, alcanza, sin embargo, porque está en
circulación.
Sin crédito, empero, no basta (el dinero) aunque sea

p. 100, 5.
(1)Además, no debemos ambicionar la prepotencia ni tener por
un mérito la ventaja que resulte de tal prepotencia ni (inter
pretar) como cobardía el obedecer a las leyes.

(2)

Pues ese concepto es el que más perjudica, de él procede
toda oposición contra lo bueno, toda clase de maldad y de
daño.
. Siendo así que los hombres no pueden vivir aislados, sino
que se han juntado cediendo a la necesidad —pues toda la
vida y sus progresos le deben su origen a ella— la ley y la
justicia se han' impuesto entre los hombres bajo la presión
de esta necesidad y de ninguna manera pueden ser destitui
das. Pues están arraigadas reciamente en la naturaleza.

(3)
(4)

Empero vivir juntos y sin leyes eg una imposibilidad,
porque eso significaría mayores perjuicios para los hombres
que la vida aislada.
(2)Y si un hombre apareciera dotado ya de la naturaleza si
guiente: invulnerable, inmune contra las enfermedades, in
sensible, de talle gigantesco, el alma y el cuerpo duros como
el acero, sería de suponer que tal hombre pudiera fiarse de
la fuerza que le da su superioridad, pues un personaje como
él, aunque no subordinándose a la ley, podría quedar impune.
Sin embargo el razonamiento es erróneo.
(3)Pues aun si hubiera un hombre como él —pero no lo hay—
él no podría subsistir sino tomando el partido de la justicia
y de las leyes, consolidándolas y usando su fuerza (solamente)
para (lograr) este fin y para apoyar todo lo que les sea favo
rable, pero de otro modo no podría mantenerse.
(4)Pues es de suponer que, por amor a la ley, todos los hombres
— 262 —

(5)

mucho.
Además, las vicisitudes de la fortuna —buenas o malas— que
suceden a la vida y a los bienes, se resuelven lo mejor en
provecho de los hombres gracias al orden legal.
Pues los acomodados (pueden) aprovechar este orden
legal en salvo y sin temer persecuciones algunas, y ellos, por
su parte, socorren a los indigentes por medio del comercio y
el crédito, que están fundados en la legalidad.
Gracias a este orden, la vida de los hombres puede quedar
desinteresada de la intriga (política), y, en cambio, tomar
parte activa en el trabajo positivo.
Mientras reina el orden legal, los hombres se ven librados de
la más pesada de las preocupaciones y se quedan con el más
lindo de los intereses:
Pues la preocupación por los conflictos políticos es la
más pesada, la preocupación por su (propio) trabajo, em
pero, la más linda.
Y si los hombres van a dormir, (buscando) en el sueño el
alivio de sus penas, pueden hacerlo sin miedo y sin pensa
mientos lúgubres. Lo mismo les pasa cuando se despiertan,
pues nada les causa un susto repentino y ningún golpe de
Estado los obliga a contar con un día fatal (al), sino que,
libres de miedo, (pueden) concentrarse en la tarea de su
profesión y soportar más fácilmente sus penas por la firme
esperanza de que, en cambio, van a recibir alguna re
compensa.
Todo eso se debe al orden legal.

(11) Seguimos la lección de Diels:
ái)v tÍ)v ^f

.. oüS' !k

— 263 —

[. JtoXfciK?);] í¡8i)

�— S9^ —
— 9Z —
vn¿3 Axd^rit^ f.hí
:siaia P nopi i ommgag (tx)
•jsSaj napjo jb aqap as osa opoj^
•Bsnadmoa
-aa butiSjb Jiqiaaj b uba 'oiqureo na 'anb ap BzuBJsdsa
anuí} bj jod s^nad sns auiamjpBj sbui jBiJodos A uoisajojd
ns ap B3JB^ bj na asjBJraaauoa (napand) 'opaira ap sajqij
'anb onis '(IT,) J^íbj Bjp ^n uoa jbiuoo b BSijqo soj opcis^
ap adjo3 nnSum A om^uadaj oisns un BsnBa saj spen sand
'nB^jatdsap as opuBno Bssd saj omsim o^j 'sajqn^nj so^uaim
-Bsnad uis A opaim uis ojjaa^q napand 'SBuad sns ap oiaijb
J3 ouans p na (opnBasnq) 'jiuuop b uba sajqraoq soj is j^
•spuij S^ra bj 'ojad

(5)

sajqraoq eoj sopo) 'Xaj bj b joutb jod 'anb janodns ap sa san,]
•asjansinBm Bjjpod on opora ojio ap ojad 'ajqsj
-oabj bss S3j anb oj opo} ^slodB BJBd A uij ajea (jbjSoj) BJBd
(ainaniBjos) Bzjanj ns opuBsn A sBjopuBpijosnoa 'saiaj sbj ap A
Bpiisnf bj ap opijjBd ja opuBraoj ouis Ji^sisqns Bjjpod on ja
—X^q oj on ojad— ja onioa ajqraoq nn Bjaiqnq is nriB san^

(g)

'oanpxia sa o^nainiBnozBj ja oSjBqma mg
•anndnii: j^panb Bjjpod '^aj bj b ssopnBaipjoqns on anbuns 'js
omoa aÍBnosjad nn sand 'pBpuouadns ns sp aj anb Bzjanj bj
ap asjBij Bjaipnd ajqnioq jbi anb jsnodns sp Bijas 4ojaae ja
omoa sojnp odjana ja A BmjB ja 'oosa^uB^iS ajjB} ap 'ajqrsnas
-nr 'sapBpanuajna sbj bjjuoo annmuí ^ajqBjanjnAui :a)nain3
•is BzajBjn^Bn bj ap BjÍ opBjop Bjapajsds ajqnioq un is j^
'BpsjsiB BpiA bj anb
S3jqmoq soj Bjed sopmfjad Bajo^C^m buboijiu^is osa anbjod
'pBpijiqisodnn san sa sa^aj ms A sojunf jtata

-ma 'oÍBqBJi (oidoad) ns Jod n^pBdnaoajd bj 'Bp^sad sbux
bj sa soaiijjod so^aijjnoa soj jod n^pBdnaoajd bj san^
isasaja^m soj ap opmj
sbui ja uoa n^panb as A sauopsdnaoajd sbj ap spssad SBm bj
ap sopBjqij U3A 38 sajqmoq soj 'jB^aj napjo ja Bnpj SBj^uai^\[
•OAivisod ofBqBJi ja na bai^ob aiJBd
ismot 'oiqmea na iA '(^ai^íjod) b3ij^ui bj ap BpBssjaimsap
jspanb apand sajqmoq soj ap BptA bj 'uapjo a^sa b sspBJ^)
-pspijBSaj bj ua sopspunj us^sa anb 'oiipaja ja
A. opjamoa jap oipara jod saraa^ipm soj b najjoaos 'aiJBd ns
jod 'sojja A 'SBun^jB sauopnaasjad jama^ nis A oajbs ua jBÜaj

(g)

jbj na ainani^paj sBpsSiBjJB UBjsa sanj *SBp
jas napand BjanBni BnnSuia ap A p^pisaaan Bjsa ap
noisajd bj of^q sajqmoq soj ajjna o^sandmi UBq as Bppsnf
bj A A^\ bj —Bjja b naSuo ns naqap aj sosaj^ojd sns A BpiA
bj Bpoj sand— pBpisaaan bj b opnaipaa opBjnnf n^q as anb
ouis 'sopBjsiB jtaia napand on sajqmoq soj anb tsb opnaig •ouBp
ap A pBpjBm ap asBja Bpoj 'onanq oj bjjuo^ nopisodo Bpoj
apaaojd ja ap 'Batpnfjad sbot anb ja sa oidaanoa asa san^

uapjo aisa jsqaaAOjdB (uapand) sopBpomoaB soj san^
•jB^aj uapjo jb sbiobjS sajqmoq boj ap oqoaAoíd

sbj b jaoapaqo ja BjpjBqoa omoa (
) m Bpna^odajd ¡bj ap a^nsaj anb bíbjusa bj o^uam un
jod jana^ iu Bpnaioddjd bj JBuoioiquiB somaqap on 'SBmapy (j)

ua jofam oj uaAjansaj. as 'sanaiq soj b A BptA bj b uapaans
anb —sBjBm o ssnanq— Bunijoj bj ap sapn^ispiA sbj 'semapy
•oqanm

•S '001 d

Bas anbnn^ (ojanip ja) Bis^q ou 'ojadma 'oiipaja uig

91

up

na Bisa ^nbiod 'oSjBqma nis 'bzubo^b 'oDod b^s anbnns '•A
on anb Bujaja btjojS bj 'Bjapaaajad spiA Bun
ap oiquiBO na A '{bjjoiuui ajqmon nn (^pnajaq omoa) JBÍap
ap Z3A na BpiA ns jonoq nrs fa^es oun is 'eoasap A sojuairasu
-ozbj sojBm b asjsniíqBq A opinf ap a)naniB)ajdnioa Jbj[bj sa
'sajqmoq soj b a^jans na Bao) pBpijB^JomnT bj on A ntiB b^j
SBm zafaA Bun 'BpgSuojojd BpiA Bun sp ssndsap oraoo oja^

sopo} ap uotoisodsip b^ b anod as oiauíp p 'oupaio \e sbiobj^
:tsb asjtnna^ nap
-and soiuam so^na 'p^piuBianq ts\ Bpoi ap Joqaaquaxq ojapBp
-jaA 'oiipaja p Bpunj as anb na asBq b^ a^niíisnoa 'oj^inuj
-BSa| bj; ap SBiananaasnoa sb^ jreiisomap jod somaaadm^
'sopmfjad saABiS SBm so^ BsnBO aiuam^^Bipamat sand
4sa^m eo\ ap jo^boi p 'oíadma 'BtnbiBUB b^ 'pBpmnrao^ bj A
onpiAtput p BJBd naiq omns p sa pBpt^^a^ v\ anb (ainasajd

"BptA bj b u^Sads as anb soj b jBsnaxa
naiq ^omBjjpod 'sandsap Jijom on A jaaafaAna on —BjnajoiA
a^janm ap Bjanm ou anb ajdmais— ajqmoq jb op^p Bjanj ig
:anSis omoa jBuido Bjjpod as BpiA bj b jouib jap ojaadeajj

1^U^\) A sop sb^ ajina Bipata anb oinsiqB pp B^nana as^Bp
snad v\ a^A BjnbJBUB ^\ ap A pEpi^Sa^ b^ ap boj3ob oaa^

81 '66

'I
v\ ap A A&lt;3\ v\ ap pn^JtA na (aiuamep^s)^
pno Bas— Bzjanj Btnstra b^ Bis^q anb Bijnsaj tsy (g)

•pnjjtA Bidojd ns ap oAodts
\9 noa (ainamejos) ouis 'ja ap sa on anb oj noa asopneniopB
buibj bj b bzbo Bp ou onanq ajuaraBjapBpjaA ajqmoq ja oja¿ (9)

as — •Bzjanj o pip-iB lod BjjBmmop A BiJimtidaj o\ ajqmnp
-aqanm bj anb A asa ouio^ onpiAipm nn bj^uoo nBiJB^Bjaap as

�(6)Y en cnanto a la guerra, que causa a los hombres los más
terribles estragos, llevándolos a la destrucción y reducién
dolos a la esclavitud, se desencadena también fácilmente en
la anarquía i^2).

Pero es imposible que el hombre viva por completo sin
ley y sin lo justo...
(14)Por lo tanto, cuando los dos —la ley y lo justo— escapan
de las manos del pueblo, entonces su control y cuidado pasan
a un solo hombre.
Porque ¿cómo sería posible que el poder pase a un solo
' hombre, sin que antes haya sido derribada la ley, que obra en

(7)(Además de estas ventajas) el orden legal brinda muchas otras
que resultan un socorro en la vida y un consuelo en los
reveses que la vida trae consigo.
Los males empero creados por la anarquía son los si
guientes:
(8)Primero a los hombres les falta el tiempo para su trabajo
y (tienen que) preocuparse por lo más fastidioso, las con
tiendas políticas, en vez de interesarse en su (propio) tra
bajo. Atesoran el dinero por desconfianza y por falta de
movimiento y no lo ponen en circulación, y así sucede que
escasea el dinero aunque abunde.
(9)(Todas) las situaciones —tanto las favorables como las
malas— son contraproducentes. Pues en la anarquía (hasta)
la prosperidad no está segura sino que causa enemistades,
y las situaciones críticas, en vez de ser subsanadas, se man
tienen debido a la desconfianza y a la falta de circulación.
(10)También la guerra con el extranjero y la lucha intestina se
. producen más fácilmente por el mismo motivo, y, si no antes,
se desencadenan entonces.
Pues en las pasiones políticas (siempre) hay el peligro
de que estalle (la guerra civil) por el odio de los adversarios
que los obliga a mantenerse alerta y a acecharse los unos a
los otros.
(11)Sus pensamientos no son tranquilos de día (I13) y cuando van
a dormir no encuentran un refugio apacible sino (un sueño)
agitado; y su despertar lleno de susto y miedo les hace re
cordar de pronto su desgracia.
Este y los demás males arriba mencionados son las con
secuencias de la anarquía.
(12)Pero también la tiranía, aquel mal tan atroz y monstruoso,
tiene su origen en la anarquía. No faltan quienes opinen
—gente que interpreta mal (los hechos)— que la tiranía tiene
otras raíces y que los hombres oprimidos por el que se erigió
en tirano, son privados de su libertad sin que tengan la culpa
de ello. Pero están equivocados.
(13)Pues quien piensa que la realeza o la tiranía proceden de
otra cosa que de la anarquía y de la prepotencia no es ra
zonable.
(Solamente) cuando todos han perdido ya la moral cí
vica (I14) entonces la tiranía puede establecerse (15).

pro del pueblo?
(15)Pues el hombre que quisiera destronar el derecho y abolir
la ley, común y provechosa a todos, tendría que ser de acero
para poder sustraer estos bienes a la multitud de los hombres,
él solo a los muchos.
(16)Pero como es de carne (y hueso) y hecho como todos los
demás, no podría nunca llevar a cabo su propósito.
Solamente erigiéndose contra las leyes tradicionales po
dría usurpar la monarquía.
Así, esos cambios se producen sin que ciertos hombres
(puedan) darse cuenta de lo que pasa.

T

(12)[invade más fácilmente t los que viven en la anarquía y menos a los que viven
bajo lasleyes].
(13)[a los despiertos]
(14)[se han vuelto malos]
(15)[eso sucede]
— 264 —

— 265 —

�— S9S —
[SpaDns os](si)
[8O[Bm oijanA ubi^ as](^\)
[sojjsids^p boj b](1)
[sa^sjso( ofeq
O3AU snb so^ * sonara í vinbisna bj na usau anb 8O{ b ainamjraB} sem apeAui](^i)
• (st) asja^ajqe^sa apand bihejij bj saanoina (^Ij) bota
-id jBJom ej vA opipjad neij sopo} opnena (ainamejog)
'ajqenoz
•bj sa on Biouajodaad bj ap 'A BjnbJBne bj ap anb bsoo bjjo
ap napa^ojd ibjhbjii bj o ezajeaj bj anb Bsuaid nainb san^

(gj)

'SopeaoAinba ne^sa oja^ *ojja ap
Bdjna bj u^guai anb nis peijaqij ns ap sopeAijd nos 'onejij na
oi^ua as anb ja jod sopimudo sajqmoij soj anb A saajej sej}o
anai} bjubjij ej anb —(soqoaq soj) jem Bjaadjajuí anb a^na3—
nanido sauainb neijej o^ •BinbJBnB bj na uaSiJO ns anaij
-'osonjisnom A zojjb ubj jem janb^ 'ejuejí) bj uaiqinei oja^
•BinbjBUB bj ap SBiananaas
-noa bbj nos sopenoianam eqijjB sajem semap soj A ajs^
•BioBjSsap ns ojnoad ap jepjoa
-aj aosq saj opaim A oisns ap ouajj jBjjadsap ns A íopBjiSe
(ouans nn) onis ajqiaBdB oiSnjaj nn nejinanana oa Jiauop e
uba opueno A (SIj) Bip ap sojinbnej} nos oa soiaaimesnad sng

(^j)

•sojjo soj
b sonn soj asjBijaaae 8 A BiJaje asjanainem b BSijqo soj anb
soj ap oipo ja jod (jiAia ejjanS bj) ajjeisa anb ap
ja ^eq (ajdmais) SBaiijjod saaoisBd sbj na 8anj
'saauoina nBnapsanasap as
'sajnB oa is ^A 'oaijooi omsim ja jod aiaamjiaej sbui naanpojd
as Buiisajuí Bijanj bj A ojafuBj^xa ja noa Bjjan^ bj aaiqnrej^

•ssed anb oj ap Biuana asjep (uBpand)
s^jqtuoq sojjap anb uis uaanpojd as soiqmea sosa 'jsy
•BinbjBnotn bj jbdañen
-od sajBuopipBjj saAaj sbj Bj}uoa asopaaiSua aiuamejog
'oiisodoíd ns oqea b jba^jj Bonnn ejjpod oa
soj eopoj oíaos oqoaq A (osanq X) ^nje^ ap sa omoa ojaj (9^)
•soqanm soj B ojos ja
'sajqmoij soj ap pnjiijnuí bj b sauaiq so^sa jaBj^sns japod Bied
OJ33B ap jas anb Bupuaj 'sopo} b BsouaaAOjd A unnioo '^aj bj
jijoqB A ouaajap ja jenoj}sap Bjamnb anb aaqiaoq p s^n¿
na Bjqo anb '^a^ e^ Bpeqrjjap opis BjÍBq saine anb uis 'ajqiuoq
o^os nn O8ed Japod ja anb ajqísod ejjas ohiod? anb jo j

(q^)

•nopBjnajp ap bijbj bj e A eznBijuoasap bj b optqap nanap
-UBtn as 'sepenBsqns jas ap zaA ua 'searijja sanopBnjia sbj A
'sapeisimana Bsn^a anb ouis Bjn^as Bisa on pBpijadsojd bj
(BjSBq) BinbJBUB bj ua san^ *saiaaanpojdBj}noa nos —sejem
sbj omoa sajqejoAB} sbj ojub;— sanopeniís sbj (sepoj^)
'apunqe anbnns ojauíp ja BasBasa
anb apaans isb A 'nopejnajp na nanod oj oa A ojuaitniAoni
ap eijej jod A BzuBijuoosap jod oaanip ja UBiosajy -oÍBq
-bj^ (oidojd) ns na asjesajaim ap zaA na 'seapijod sspnai)
-noa sbj 'osoipnsBj sBm oj jod asjednaoajd (anb nanai}) A
Íns BJBd odraaij ja bijbj saj saaqmoq soj e ojamu^

(j)

¿ojqand jap ojd

-is soj nos BinbJBnB bj jod sopeaja ojadma sajem so^
•oSisuoo aej} BpiA bj anb sasaAaj
eoj ua ojansuoa nn A spiA bj na ojjo^os un asijnsaj anb
sej}o SBuanm epuijq jeSaj napjo ja (sBÍBuiaA seisa ap semapy)

•ajqmoij ojos nn v
nesed opepma A joj)noa ns saanoina 'ojqand jap sonem sej ap
nedeasa —ojsnf oj A ^aj bj— sop soj opnena 'ojubj oj io¿

* (zt) BjnbJBUB bj
ua atnamjpej naiqraBj Buapsanasap as 'pn^iAejasa ej e sojop
-napnpaj A uopanj^sap bj b sojopueAajj 'soSejjsa sajqijjai
sboi soj sajqmoq soj b BsnBa anb 'BjjanS bj b oiu^na na j^

• • • ojsnf oj uis A jíaj
nis otajdmo^ Jod bata ajqraoq ja anb ajqrsodnn sa

((,)

(g)

(¿)

(9)

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="567">
                <text>Anonymus Jamblichi (Traducción del griego del Profesor Dr. Armin Schlaefrig</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="568">
                <text>Los siguientes fragmentos del tratado ético-político de un filósofo anónimo -contemporáneo de la guerra del Peloponeso, a juzgar por las ideas y el estilo- fueron descubiertos por Blass en el Protrépticos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="569">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1947, Año I, Nº 2 : p. 259-265</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="570">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="571">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="572">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="573">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="574">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="346" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="579">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/7bcb96cdcae2b65f3866f9cc5738c403.PDF</src>
        <authentication>abab5dca0a810bd14b6cf6fee978e43e</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="3805">
                    <text>OS6I

Z37VZNOO "A
jod

VHH^IHd VOCnOH VI NH HO^V 1HO VKDOQ ^3
vVOOlOH VI A OSV1IDHVO H1NV

svídnhid a SHavdiNV^nH aa avnnDva

�Oí 6 9
O^6I ^

^••••/'

zeivznod a vqieh
jod

VHHíNIHdí VOO1OH VI NH HO^V IHd VWOOd ^H
:VOO1O3 VI A OSV1IDHVO 3ANV

s3iNvmnis3
svidnhid a saavaiNvwnH aa

�&gt; ^-.V-V

;

'••'&lt; *'••

V •'^-"'• ;-^- •''• •'"• '• {: ^ •": '.•"• \.;^ ••••:: ••.
. V
La publicación de estos trabajos no
v
compromete la opinión de la Facultad
^acerca de los temas tratados en ellos. , '

. ;.\ -

�'BIQ iJol&amp; BI 3P
epipaui v\ .'osa jod 'OAnj^ 'sojp sopo4 ua BqBJ4Uooua as ¡a
:oduiap pp sopoaaj souiisnpnuí ouisiui is ua ptqpaj
bj ap osB¡pjBQ 'O¡no^4daaai ouiAip 'a^oaai o\ anb
¡ap S9AB14 b SB{[a ap Bun BpBO úa Boiqn as 'sapBpa sb| SBpo^
^od opBSa^ •ojiqduma b opiuaA Bq anbiod 'opBq oidoíd ns b
SBpBiB^ojJBsap as a ziq B^ aA 'jas p ouioa 'o^ubo jg
;iBp4n4 Bptjsiui B[ ap O4iiBiqanb p xod
SBauBJoduia4uoo sauópBiauaS sb^ b opipad ou uppiad p bj4uod
U94SOS BJBd SB^a b oiJBsaoau Á 'sbü^b sb¡ ap pBpiui^tn bj ua
bpiua4uoa sotq ap A. ojbzbuubs ap X oiji^ji^V 8P ^oqBs [a uBq
-BJ4SBIJB SBUBI4SU0 sb||tjo sns sBJ4uaiui 'ajduiais ouisiui is b
asJBJquiou anb OAi^anb ojj un ua opa4uoaB aanBa ns opoj^
'opBjnSij ^^¡b sbui p u9pnqiJ4uoo ns ^nj BS9 X 'oupsap ns
ap zn¡BJ4uoo pp oi4uap B4SBq pjn4uaAB as 'opBziUBBd 0UB14
-SU^ -jas opnj \(fn^n oJtsubj4 ns isy "(aijns as opoi p anb
B4aod p aqBS uaiq) 'o^iíps X ojibikIsb BJBd unB X('o|JBOsnq
BJBd 91AIA 'otjbj4uoo p Jo^ *opoj ns ap 'anbuuBj/^ ouioa 'pXnq
ou osB^pjBQ rsopBJd sopap ojaÍBSBd opBjquiosB a4sa b sbu^a
sbj ap oiJBjaupi p ppuas aj sosaaoJ43J uis BqojBiu BUf^
•jiaia jaoBq
odns B4aod p anb 'Bidojd Bpipp Bun ap saJopB4Jod X '040US1
l ^P ^i^ísod buijo^ BDiun ^\ jod 'jpap sa 'opiaouoa o^ ap
OAanu ajiB un jod sopBqixnB uapnoB sa4ojq s(yj 'oai49od spd
ns b souBip4j so^ ap upiauBO BpB4uaui UB4 bj JB4UB^dsBJ4
8 'ouispisBp pp SB4St4uaoBuaj sapBpqiqísod. s^\ ap JopB4
-ua4 'auaiA osb^iojbq '041U14U1 pp u9pipBJ4 B| jod buisiui
pBpiuja4a B^ ap jo^ b opBÍOJJB a4uaiAiAajqos un ouioq

vooioa vi Nía hopvv aaa v^ooa
'voo^oa v^ x^svuDavD ^xmv

�cronológica del antiguo infinito, del infinito que le precedía,
y lo extravertió en ,su música, para retratarlo en el infinito
que le sucediera.

La ruta escogida -GARCILASO DE LA VEGA Y LA
ÉGLOGA— restringe mi acción anímica en el terreno de las
palabras, pero he de procurar tomar un punto de la dirección
del poeta, y, entre contactos tangenciales con algunos de sus
comentadores, viajar por sus lágrimas desde la vía eglógica
en que están situadas.
Tantas sonámbulas trayectorias hah sobrevenido a esta
misma ruta, que seguir bajo todas significaría, • además de la
ociosa repetición, la tentativa del imposible. No obstante, las
líneas venideras caminarán por la guía que al "Canta, oh
Musa" del autor español atribuyeron, además de sus propias
raíces, las incursiones en su sueño de Lápesa, de Azorín, de
Navarro Tomás, de Margot Arce Blanco...

Probada la mediación del siglo del gran padre de los
paganos, Virgilio, y fecundada la sombra grecolatina en eflu
vios pastoriles, la poesía popular y la culta, la islámica y la
provenzal, concertaron su reunión en el Renacimiento,^ y Pe
trarca fue su primer signo. Nada nuevo podría agregarse a
tan obvia solución poética al amor renacentista, pero lo que
puede hacerse es traer al mismo Garcilaso a su lugar de
reunión e interrogarle, aisladamente, por sus "dulces pren
das", dejándole sólo sus reminiscencias, como si el mito pla
tónico se le hubiese hecho carne en 1 instante de su alum
bramiento por la atmósfera, y todo el rastro vivido fuese una
insondable consecuencia de su natalicio poético.
Pero el Príncipe de los poetas tiene conciencia de su
actitud reminiscente. Pudo, entonces, sustraerse al influjo. Sin
embargo, su sensibilidad estaba de aquel lado de su credo
intrínseco, y le fue preciso describir un vuelo de amplitud
colosal.
Ahora bien: este vuelo no hizo potente su voz, para su
^felicidad poética. Tal vez es que él mismo era impotente.

—4—

�-S7
sopipu90U9 sosonq sns op
BJ JOd B9UI0¡nQ ¿p 9jqiU0U p UOO BipU90SB SBPU9IUI 'S9U0JS
-Bd sbj SBpo4 u9S9ip 9nb BU9J4 op ouBuii^q ns BU9nb ouioo
'jpj^UI 9p S9U0ISBd 9ldlU9IS UOJ9nj *• éUOJ9lAn49p OJ S9UOJS
-Bd OUIOO 'UOJ9IAIPSOS OJ —pBpJ9A 9p 0ApiSU9S Un BJ9 9nb
-JOd— S9U0JSB&lt;J •OJ9XI9n JoSBJJ p U9 OpBpps 9p BAJA 9UJB0
ns JBjjqB 9p JBÍ^p ujs 'sbuijj9[ 9p opjjip 'Bip un 9qBOB
ouisjui jg "JJJOUI BjJBÍ9p ou BJBd p^s ns JBÍjqoo'9nb 0An4 X
'BpBpsiuj BqoíBUi ns pjA B49od jg 'Bp^nbsnq BS9 Jod uojbj
-90BJ 9S p X SOJJ9 ]^ 'BJOqB Un UOO JB4U00 9JSUB OSBJJOJBQ
S9nds9p un uoo JB4U00 uojbjsuB 'oqojp jofaui o '¡
un uoo uojb4uoo soq9 oí^g sooj4siui soj 9p bj ouio3
'ttBUOpJ9d JBUIB 04BUIB OJjnU
bm 9nb oSjv 9puop jod 9njs onb B0S9juBp b^ujj Bjj^nbB
mbB o2u o^i '\f U9 BJBSipojd 9s ouisjui jouib p js jouib
ug Bjpojd 9s 9nb ¡9nbB bubzubojb 9nb pBpj9A bj 9p BpBJ
-nSj^ u9buij 'opquB 'upjOBqdsB '49 94ub 'J9S b bzubojb ops
^nb X '^0B s^ui booauj ^s9nb 'ojojo 0J40 XBq osbjjojbq ug
OpjO p JOd SOpBUnOB S0JUJS9p SOJ OUIOO JB9J X O4JB UB4 'BJJ
-9j4 bj 9p ojuSjsop p jjjduino BJBd 'ojjbujSbuij ^nbunB *o9
J94JB p BuiBpgj 9nb *&lt;&lt;jb4U9uibj 9oppM fts 'jopp ns S9jbjo4
-sBd sbiuo^ujs sns 9p S9J9S soj b bi^uoo opuBno unB s^^^
•^jbuib 40 9JBUIB jsju 4BqB4O9jop 9iu ponb pj^ pjnb 4gM
1

0- •rupsnSy U^S 9P sojqBj soj jod

gjquiou ns U9 Bjjjp os 9nb p rojjduiB X ^puBjS 'opo p 'jouib
ou^nb^d p 9jqos jod 'u94juisbp sbSoj9 SBg 'soopsjuí soj
9p Bpj4JBd 9p O4und p OApjsu^s oui^px^ ns uoo 9004 'oop
-siui Bounu opjs J9qBq uj -Bis9od bj 9p ouBuu^q opBJ ns
B4SBq opjnS^sj^d [B4O4 joqiy Ia ua 'BÍoSuoo bj 9ps9p BpBjp
-Ojd BJOJJBO B[ U9 'OpBpp O09 [9 U9 JBUIOS^ 9nb BIU9J,
•l^O^TTTTV^
1f\x&gt; o
^TI do
^C ollL/
11*1 P^ d^ldLll^l
\ T^T1TTT VT
^^ €W\
Trt TS
gil oLLlLAvJ*iU.t&gt;
el ^^\f
\J\\^Jj
Id
94UB 94U940dlUI •SBUIJB SBJ 9p JOpB4Jod U9pun9S 9p OUJ4S9p
ns 94UB 94U94OduiJ •(|BA90jp9UI U9jqUIB4 J9S B 9ZUBOP O4S9 U9
X) ^0pO4 BqBp 9S JOUIF U9 9nbunB 'JOUIB J9 94UB 94U94Odllll

�Los huesos de Garcilaso son sus escasos treinta y tres
años, señalados como las huellas que él mismo hubiera que-^
rido llevarse en la hora final al terruño definitivo,
El trono del dolor no es, sin embargo, el torcedor omni- potente, el imposible de resistir: no; los versos lo levantan
al valor estoico, y lo retienen en un tono que no es, a me
nudo, el desgarrado, sino el melancólico. Por eso es dulce
• y es delgado. Por eso corre suavemente por las arenas y los
ríos de la memoria, mientras se retrata en los ríos que la
naturaleza determina.

ÍLa Égloga I es el camino de la espontaneidad logrado
en una queja pastoral inolvidable:
El dulce lamentar dfe dos p'astores,
Salicio juntamente y Nemoroso,
he de contar,, sus quejas imitando;^
cuyas ovejas al cantar sabroso. •

.

estaban muy atentas, los amores,
de pacer olvidadas, escuchando. ^-• •
\ Comienza el lamento con la adhesión de la naturaleza.
No importan ahora las dedicatorias a príncipes o a Duques.
Quiero decir que me desentiendo del problema de los per
sonajes a quienes fueron dedicadas ésta y otras composicio
nes. La razón (y más aun la sinrazón, como podría decir f
Don Quijote) • de la poesía está en el contenido de la poesía}
misma, o sea, está en la palabra, en su vida, en su marea, ¡
en su signo, en su acontecer de sílabas.*
Ahora el dulce lamentar de dos pastores es un silabeo
a saborear entre la sensación más próxima al sonido de
la flauta, con uña ráfaga silvestre de añoranzas, de cosas
soñadas, más cjue imaginadas, de estados vividos, más que
existidos, en la estación anímica del poeta en sí mismo.

De ahí que el eco exhalado a través de los labios de los
i

'

'— 6 —'\

�--.'••'Bjja ap pas bj ua BjjuapBjBd X bjjbz
-og 'BzajBjnjBU ap asJBuijoo ajqísod ^jas aj jsy 'upisnjj bj ua
ouis Bas ou anbunB 'opunuí jap opini jap 'ajqunpsoo bj ap
upinq Bidojd bj anb 'sBuiugiq susa BJBd 'saouo^ua 'opts joíaui
an&gt; "SBuiug^j ap ajuamoo X BpBgjap unge 'japod'bp zapijud
BpugiBJJB ns ap 'Bioua^oduii jbjtpbu ns ap aouq X 'opiiu jBirep
-unuí jap jmq apand ou anb jap BigjBjsou bj sg jBpiA Bpus
-UBOsap 9n^)!^ -BzajBjn4Bu bj b O4unf osBd Bp^o b bajbs oj X
jap oja^ua ajqtuoq jb BAajj as Bjauíud Bgojgg B4sg
•sa4UBAja^ X adog ouioo souiisqouBdsa
[B JBpsouiap ap UBuqBq oj ouioo 'tíij jb BjouBd
-sa Xnuí 'pupijiqisuas bj ap BAanu buijoj Bj 9UBduiooB anb
'sosjaA sns ap jbuijoj ouisiuBqB4i opiqBS jap JBsad b o^sg
#B4aod sá X osbjiojbq sa BUBdsg ^ qouBdsa
sa X B^aod sa osbjiojb^ ^ 'oúBuinq oj JBjadns b buisiui is
b bj4sbjjb as opuoj ns ap opuo^ ja ua opuuno 'a^oíin^) uoq
jas BUBdsg agija ouioo :jpap sa an) 'a^obn^) uoq jas pig
-ija ouang ja ouBÍin^) osuojy uoq ouioo (Bjsaod bj ap jojba
ja ua 'asjBJngij ou X jas) jo^sud ias 9igija osbjiojbq isy

j

•ouisiui is ap opuoj s^ui opuo^ ja Bjsuq pBpijBaj bj BAaja
anb B^aod jb osuosa Bas —'sBjp soj ap sauaAfBA soj b opij
-amos UB4 'ajduiais jBnpB UB4 'jbuijou ub^— ouBiunq 34uaui
-BAisnjoxa oj psBoy *ouBuinq oj JBjadns poijiugis anb 'ojub^
asjBziuBuinq 'ouisiui oj sa anb oj o 'aisjBziuBuinqsap ^nj
buijoj Bg -BUBiunq BgjBO ns Bpo4 uoo 001^9' JB11411 jb asjBuop
-ireqB BJBd 'ouBipi4ono JB1141J ns JBpiAjo X *j9 jas ou b asjBjq
9tjijajd osa jo^ -ojubo ja jas ap pu^unjoA bj Biua^
¡qBjuBO anb jg 'o^ubo asa osjaAjoA BJBd SBjja jas ap
jBÍap ap pu^unjOA jaua^ ap 'Btoijap JB4 b asJBuopuuqB ap sao
, -uo^ua saoBduo 'sb^oao sbj b jBApnBO Bjs^q BosaJj X BApiuiijd
'BJaoiqoaq BiouB4sns ns X ajquinpaojnp Bidojd ns opuaioip
^^sa oj 'auipsBj anbunB 'Bfnpsa óu 'Bsad ou o^ubjj ja an^&gt;
,vu9ioq)BJ4 ns jod opioanbuua B4spiB a4sa ap sbí
-aiA'X sBAanu soubuj sbj ua oapo ^P o^í^1 Ia ^AiABaj sajBg^z,

�. Por eso dice el poeta:
Saliendo de los montes encendido,
rayaba de los montes en altura
el sol, cuando Salicio, recostado
al pie de una alta haya, en la verdura,
por donde un agua cla^a con sonido
atravesaba el fresco y verde prado, ,
él, con canto acordado(

•

. &gt;

'

al rumor que sonaba,
se quejaba tan dulce y blandamente,
como si no estuviera de allí ausente,
la que de su dolor culpa tenía;
y así, como presente,*
razonando con ella, le decía,I

Tal vez sea lícito juzgar más anténtiea, o por lo menos,
más deliciosa, por más dulce, esta poesía que la del resto
de las églogas, y que la de las canciones y los sonetos. Por
que aquí hay más lo sentido que lo pensado. Parece como
si el escultor, de las rimas las hubiese dejado deliberada
mente, así, sin retocarlas mucho, para que brillaran más por
su natural caprichoso de defectillos dulcísimos, paradojalmente valiosos por serlo. Estarían aquí aquel duende y aquel
ángel que no pueden faltar en estas reuniones puras del
. alma consigo misma, es decir, con su cuerpo primitivo, el
incontaminado, el salvado de la sabiduría. Es claro que di
cho estado ha venido a lograrse, en este caso, deliberada
mente, pero, ¡qué regusto el de aquél que consigue el aban
dono de sí mismo en el "fresco y verde prado"! Es fresco y
verde porque ha querido resistirse a las pisada% del ruido
del mundo, de la civilización que no quiere pastores, por
que se complace en inventarse otra poética.
Salicio ahora canta sus tristezas, y el plañido llega a los
aires incontenido:,..

—8—

'

•

�mi-11. ^5 .
'ppB4sa ¡B4 ud ounSuiu
ara anb aq
:Bzuan3idA ipuas ap i^JBÍap B¡¡a ap
'pBpa¡os b¡ iod opiAOp^ -opBuopuBqB ¡ap uppBinSp
-subx^ b¡ iBpuasaid anb ^jpua^ aipB^q -oupsap ns ap bijoui
-aui b¡ b jbSjo^o ap UBtiqBq sbuiii sb¡ anb oduiap
jb asiBpBfSBp BJBd —a^uasnB p a^uasaid! 'BUBOjaa o
ns ap c^isaoau BqB^uBp a¡ anb buijb ¡a anbjo^
ap ^aqBsj ^aq ns b SB.tanb sns opuaiSmp zaA
Bun o^eqoíd b ouia B¡ouBdsa BSo^Sa B{ ap iogag ¡3 :uaiq
san^ "soduiap so^ sopo^ ap paa ¡a oXns opuapBq soiSau soío
soj ap oopuBuioi \9 apjB^ s^ui BijreuiBpxa ouioo '^Bsouuaq
ia[nui Bun B)sixa SBpuaiui^ ^jpsixa anb Bf^nbB 'BjapBpiaA
Bisaod Bun ap a^uBqnsai bj Bp so^ui soquiB ap buibS^buib
BsoqiABiBui X BUBJ4X3 *opBziuBBd aauBo^ ns apsap pBpi^aj
BAanu Bun Baia B;aod a^s3 -^Bas anb BJBd jiaia p p uis ÁBq
N I^ soía aP os^JBd lB BHíPÍP ouBpsua B4aod u[\ *pBpi|
-Bnsuas ap B^uaxa ou Baui^ Bun ua opBnupuoa a^uasaid ¡ap
aoo3 ¡a o¡ap ¡a BiBd opuaipid X 'inb^ ¡a X BioqB ¡a opuBJ
-iui Bza¡pua3 b¡ ap Bopaod Bun sa :buisiui bpbuib b¡ Buanp
sa o¡ap asa ap oía^ '(as ^nb BiBd itaia ¡a p uis XBq ou
anÓJ '^P^u1^ ^l 9P oqna ¡a ua bziioSta as anb ¡BAaoipaui

o^sai un lod o¡ap ¡a BpBq opBipsa (ouispisB¡^) ¡ap '¡^ uoo X)
oiuamipBua^ ¡ap BpiA ap o¡dos ¡a'iod BpB^uauíqB 9aia B¡¡a j^
*b2o¡^ b¡ ap pn¡iua¡d b¡ uaoBq BioqB anb sb^ou sb¡ osb¡pibq
B^SBq opB^odsuBX^ BjqBq BsanSn4iod-ooiB¡B3 u^pip^p Bq
•oosanbiBpad oiauopuB3 ¡ap B4¡anA b¡ u^iquiB^ ouis
ap ouBÍa¡ opsBi ¡a o¡9s ou 'oqoíp Bq as ouioa 'inbB Xb{j
•Bas ^nb BJBd jiaia ¡a *p uis 'X^q ou anb
íSBfap aui ^4 sand 'upzBJ uoo B¡oup4
íouia4 BpiA b¡ uriB X 'opuaiinuí X04S3 ,
jBa4B¡B^ ^aAaiu anb BpB¡aq s^iu
ouianb aui anb ua o^anj opipuaoua ¡b X
^ *SBÍanb srui b ¡ouij^ui anb Binp s^ui

�de tí desamparado,
y de mí mismo yo me corro agora.
¿De un alma te desdeñas por señora,
donde siempre- moraste, no pudiendo

della salir un hora?
Salid sin duelo, lagrimas, corriendo."
Es un llamado a la poesía, rendida a la mujer como a
un templo. Parece un efluvio medioeval traído al seno del
Renacimiento por un destino irresistible . del amor. Ahora
éste es más personal, más humano, más vivo. Así la dama se
despoja de su "gracia divina" hasta aparecer ante el amante
con ojos y oídos y sangre, y con el alma capacitada para la
crueldad. La intimidad sinuosa del desdeñado acaba en su
cesivas curvas, con su interrogante a cuestas, donde encuentra
un cauce el "Salid sin duelo, lágriftias, corriendo".
Ahora el gemido'que ha de repetirse es esperado por un
ritmo inconsciente de la sensibilidad que se va tejiendo una
estética con sus elementos emotivos. Entretanto, el parénte
sis de naturaleza entregada a la conmoción infatigable como
al remedio más pío. Es un instante, nada más, de ofrecimien
to total al llamamiento^ exterior, y aun ese instante es el de
la imagen del dulce lamentar multiplicada en el intenso, po
deroso juego de los espejos comunicantes de la lumbre del
sol (testigo al fin insobornable) sobre los valles y las cumbres.
Y siempre lo conmovedor está. Está porque se mueve.
(Lo que no se mueve no existe). La dirección, magistralmente, se deja adivinar, mientras se gana el horario de la suge
rencia. Por eso, su ritmo no se detiene, comprendido acaso
nada más que por las "corrientes aguas, puras, cristalinas".
De su pasaje queda, por cada momento, la música, es decir,
el tiempo del latido, al lado de una sensación próxima a lo
inasible, a lo finísimamente perfumado por la fugacidad de
la anécdota..

'.'•- 10 -•

'/ '••;,

�- TI
b\ ap^sauapsap so\ b B^sandsai B[ dpisajd
ua anb aqooadaí p ras anbunB 'sop^Suopid ssáb
soj b Bot^ong u\ b¡ ua opBSaxpa 'oqiSjj^ ^p U9puo3 [a o
o^uopaj, ap oraajqoj ¡a jod opBajdraa oai^booa {a uoa bdiuiiub
upinnuioa a^uapiAa Bun uBsnDB oiad 'uppBr^is ns BJopaAOiuuoD
s^ui unB uaaBq opi^s ap saqooidaí scr[ -o^auío^u ¡a jod 's^ui
-apB 'Bp^BiBd 'Bi^naoBuuBq^ b¡ ap 'oBpsaj^v ^ a9UIBa saÍBuos
-jad so^ uoo opBaiji;uapi opis Bq ouisiui oiDqBS'*sauopB^uauiB[
sb{ ap o^aiunoanbijua p op^siSB aBq s^ui sopB^uoa soqa
-nui 'BpBSaq ap o^und p osoiouia^[ X opqB ua opBo
-iqn Bq as is ^ 'Baipanq Bisaod b^ ap upxsBOO B^sa BJBd
baisixu ns JBÍap ap uojaiqnq oq)po ^ IIí^j?A 'opBiojj
•sBuiiiS^j sb^ ap ^a4UBsaout brSb p oÍBq sBuadB opB^ninis
-ip ^opnp pp jaqBq p na X 'iouib pp oBd ua opoj, 'BÍanb
B{ ap'^opuaasaia^ p apno^s bj^ 'so^ouiai sbui scq^is sof ap op
-Bpaiaq oauoi) ns apsap souBip^sBa sojauopuBD soj uBqBtBs
-ajd bX anb SBiqBp^ -saiduiis a^auíBsoqiABJBui s^ui SBiqB[
-bcI na oiauipsB| ub^ ooa im iBi^uoaua apisod Búas o^

opuaiuoo 'sbuiiiS^i 'opnp ras pi{B
¿oSiraaua p BJBq ^nb?
'opuaunra Xc^sa oX joraB pp oS^d ua ig

-ip) '^opp a^uaraBiopBjJBSsapw oaonqpq un uoo 'oSanj

¿Bjaiqap jra b ops
BpBpiBnS las anb a^ b¡ X joraB p
o^uaiA ¡b 'Bppouoosap 'jBAa^ SBÍap
'Bianra a^stjj opipg ^ jod anb ap
o^udira^uas ouanbad un ibusoui ras
bX BpiA ira B^sap 'n^ jj
raiambui anb B^oj^sa b¡ ap 'opBoqap '
-ainbra 'jouara ouo^ p ua saoaA SBqonra apisai

�Inmediatamente, continuando la negación gradual al pla
cer del alma, el silencio de ésta —densísipio silencio— bajo la
elocuencia de la naturaleza. El poeta, entonces, la contempla
en su presencia triste, y se retrata y se queda en el cuadro de
la ausencia, es decir, en el recuerdo, que es en Garcilaso el
elemento de-las venas.más fecundas: • ••
En el recuerdo hay el silencio pleno, extraño a ese
silencio de la lejanía, mudo en la periferia de su con
tenido enlutado de gritos como cantos perdidos. Ellos dicen
que•

\'

por ti el silencio de la selva umbrosa,

por ti la esquividad y ^partamiento
del solitario monte me agradaba;
por ti la verde hierba, el fresco viento,

el blanco lirio y colorada rosa
y dulce primavera deseada.

El amor fue el prodigio en que el amante aprendió la
belleza. Ahora ella no importa ni en el monte ni en la hier
ba ni en el viento, que son a la belleza menos de lo que
la amada es a la vida. Entonces, faltando ella, asist|r a la
escena de lo bello será vivir en vano. Grandiosa y acaso glo
riosa afirmación de la poesía en sí misma por el camino ama
torio, por encima de toda filosofía.
El rastro petrarquesco, señalado aquí por la crítica co
nocida, alcanza una altura proporcional a la latitud en que
se encuentra, que es la latitud de lo sublime, tan querida y
encontrada pof el poeta a la hora de su incursión voluntaria
en el mundo del suspiro. Su sitio está donde el sufrimiento,
ante la convocatoria de la sangre, socorre al alma ansiosa de
intensidad. El precio es el del llanto, bendecido como un fru
to redentor al que se ha perseguido por la "selva umbrosa"
tan semejante a la del pecho solitario del Petrarca.
He dicho vpecho solitario. En efecto, también es solitario

el pecho del creador de Salicio, ya que su ritual a la soledad
-•' '

"

-12 - •

:

•

,

;

�~ 81 -

¿o^uaiuipouoa p jui ua 9^pjf a;
¿appauoqB o;saad ub; inj 34 011193?

¿a^sBpnuB sozBiq sosouuaq siq ap
'BuapBa ua ouioa 'anb o^ana ¡a sa
o^ ipmb b? 'soío soiBp
¿Buans B.faio BXna ua? 'íqq^q aapp nj^

.:bjp Jod JB^unSaid b 'opBuaí
-Búa un ouioa *tsb oufy\ #opjanoai pp uaiq \e upisiaAuoa ns
BJBd 9i8ooai so^ Boisnuí ns X '^opiuiaS sopuBjq ua saqaoíd
-9i sns jpjaAuoa 9181x3 a^ jo^s^d ap aÍBi^ ns zaA B^sg
•BpBsodsap BuaÍB ap uppipuoa ns Buinjd B| ap bjuoji
b¡ uoa iiíaq X 'sboijiibs sB^doa a^iSiiip ap z^dBO ópis Bjq
-Bq aiXaijj ap pqBSj ap opBuapsap ¡a saoaA sbj^q 'P^uib b^
uoa iu ojBpm p uoa iu B)uana ou bX anb pBpiuiput Bun ua
oaiu9 p sa anb BioqB 'Bpiaid as anb a;uauiBpBiadsasap jb^

-lAa anb X^q X 'jouib p opBAps fcq a ¿b8o^9 B^pnb^ 9n^
anb p^o^ jouib^ pp 'aoqBS ungp 'o;ipq unp 'oSp BjiBp
-anb? 'oiJBxjuoa o\ ap anbiod 'Bpauapi aiain^) ^opuBio^ BAjas
-uoa b^ X Biup ns BJ^uoa 04UB4 Bqoai^sa bj osa JOjj "BÍoSuoo
ns ap BJopB^uauíip a^JBd Bun ops ua aj Bsa ap soíodsap
so¡ aSoaai osbjpjbq *oj8b^iui p ua X jouib p ua ouióa 'BpS
-bz ns ua aj OAnx *^^ ns ap p^piu^q b^ iod 9paia orreps ^p
oursaduiBO p ói9^ ¿soduia^ so^ sopo; ap sopio so[ uoiaXo
anb SB80189 sbj aABp BJ40 ap jpjBd uoiaipnd osBay?
•sozíjpui ap sBua ouioa sa^uaip X Buaj

-oui pid ap B^iuiBps B{ b (94UBO X) 94uoa Bqqig B[ ap io;sBd
p anb o;ajaas p apsap BpBipBiJi BuiduiBa ouis 'oubq ap
B^pq Bn;B4sa b^ ou'j^ ua Bia B;sa '^&lt;baia auiBa^ Bsa 9¡qopsap
as anb ua saio;sBd so^ ap p ouioa ouBinq jas anb Bua; sb;
-ma sns ap oai^^iSoaS oipaui p anb jqB aQ "opuBajaa UBqi
01 sBjoi;sa sb{ anb Bpipaui b OAi;aa^ s^ui opuaio^q Bqi as

�¿No sabes que sin cuento•
- buscan en el estío

mis ovejas el frío
de la sierra de Cuenca, y el gobierno
del abrigado estremo en el invierno?
Mas ¡qué vale el tener, si derritiendo
me estoy en llanto eternol
Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.
Ha vuelto el estribillo a enriquecer el canto donde se

hace posible el influjo órfico del llanto sobre las piedras,
que pierden su dureza^ y sobre los animales, que se rinden
al llamado de la mítica lira. Tanto más adquiere forma la
bandada de lágrimas, cuanto que jamás se detiene, ya que
en su acontecer hay la recordada víspera de la corneja,
con todo su sabor a primitivismg a cuestas. Es la mis
ma religión rudimentaria que hac^ existir, con su savia
trasnochada, pero legítima en el orden sentimental, el háli
to que en lo más oculto supo guardar este poeta para sus
rincones vírgenes de experiencias convencionales.
'. Todavía después de esta transfiguración queda la me-.
lancolía del yaho civilizado imposible de extirpar, al com
probar la vulnerabilidad del aire de la selva, que al fin tie
ne que caer, él también, bajo las armas de lo convencional,
aunque un no sé qué prodigioso le salve la entraña.
No sólo viene al lugar la tradición virgiliana, sino todas
las tradiciones de la eternidad retrospectiva, posible de de
jarse llevar, acaso, por los hombros de Hornero, o más aún,
por los de Atlante.?
La renuncia final, conmovida y heroica, significa una
generosidad digna de su culto a la amada, un rapto hijo del
dar sin pedir nada, tal vez derivado^ como dice Lapesa, de
la renuncia que llevó al poeta a irse lejos de Isabel de Freyre a su salida de Toledo.

14

�^" \) I" tí ^^

iouib pp b^ ouioo 'pBpiiBp ouis aiainb ou osBpaiBQ ^ p^p
B^ (ZU[ B\ O^lSUOO BX^SBIJB BZipAOUI 9S 3llb BZapiUpU
'B^amb biiSb pp ^as ap JBÍap p Bj^uoa (opuBzruoB)
a^uauia;uB;suoo oiad &lt;(^)POH ox^sanu. BLiip) &lt;ca^uap
-siiooui so[ ap piuaS oupw p uoa saaaA sBqonuí 'opuais
'ipap sa 'opaauíoo BA^isuas aiSuBS b^ ^sa aiduiai^
i"sauopirea sbj ap *SBi3a[a
sb[ ap 'sopuos so[ ap sosiaA sns ax^na opipunjoíd jopBaia
^ ns ap p;iA Biuaod pp pBpip^o^ v\ jod X 'osoiouia^ ap a^uaX
-rqj B^ b^ iod JBnu^uoa BJBd opip U0D ^zuaiuioa anb ou
-B^opoauB un BinSij ooiuiiub osiaAiun p^ ap saXa^ sb¡ ug
•sapipi^ sb^ ap opiasod a^a ap
iBppa uppB^oi b^ ap sapisuas safa so[ opuais UBqBOB opoj
X BOisnuí 'jaoauBuiB 'soduiaix 'Boisnuí b\ ap JBn¡ p 'jioap
ouioa sa anb 'jouasini pp jBn^ p opB^odsuBJ^ iinq osmb
ou osBpDJBQ anb pp opoi ouisiui p sa 'soduia^ so^ ap jao
-auBuiB ¡a lod BiABpo^ BpBiooi 'Bpauínq- Bxiap b JoqBS p j^
'soSap sopaB so^. ap o^ui p uoa sBAanu sauoi^ai b dApnA
- 'o^ubo pp ojb{iui pp zoAB^iod d^uapsuoaui un SBuadB as
-anj jo^ubo p is ouioa 'sBsnuí sbj b Biq b¡ jBSax^ua a^sg
iui jaoa^bB^[ua o^uais anb
'oso ra oX opand ou
0^UB^ anb ísapu^t^ 'soa o^pap
opa sbj^ p^ubd anb oq
:o3an¡
*osojo¡[ uos p apuodsai apiaiuaapp
'Bppoui upisBduioa b X
^PÍPP ouioa isbo

-opg BOUB^q b^ opuBno 'puij Bjoxpa v\ ua ^^sa Buiaod pp
sopBiSoj a)uaiUBua^d s^ui soopsqjB sanbo^ so¡ ap ou^

�en los ojos de la amada, como la del agua siempre amiga y
cristalina, siempre ajena a la oscuridad, como su espíritu. Y

el credo desarrollado así, en la imposible detención del sig
no naturalístico, cumple con este principio en su más hondo
alcance..
Lo dice el propio Nemoroso en la segunda faz del des
doblamiento del tono elegiaco:^
Corrientes aguas, puras, cristalinas;^
•

árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado de fresca sombra lleno,
( aves que aquí sembráis vuestras querella^,
hiedra que por los árboles caminas,^
torciendo el paso por tu verde sano;

La frondosidad del panorama acompaña la frondosidad
de las sílabas en el metro más rico del habla castellana, el
del endecasílabo, con el que el senario latino selló su resu
rrección ya lograda en otros países. Aquí se pone admira
blemente al servicio de la sensibilidad del pastor, a mi juicio,
más conmovedora en esta segunda égloga que en la primera.
Aquí hay ternura y nada más que ternura. Ya no tiene por
qué existir,el rencor, porque el motivo del llanto es ahora
la muerte, y el rumor, para subir hasta el sitio de Elisa, tiene
que ser tan suave, tan iluminado, que puedan con él los
suspiros y las lágrimas.. El otro canto gravitaba en la tierra.
Este es como una ascensión lastimera: Es demasiado el va
cio, y las palabras en él no pueden tener peso. De su pre
sencia vital no queda sino un vestigio: el recuerdo.
Pero el vestigio, ¿qué es?, ¿qué lleva en sí? Ante él el
alma no se. atreve sino a interrogar cómo, cuándo, por qué,
adherida a su tortura onírica:•
••i

jOh tela delicada,
antes de tiempo dada^
^ 16 -

•••.?•.-.

�^ ¿I so^ ua oj^sbj X^q ou 'a^i^d bj;o lod 'pna bj ap 'Bua^B U91S
-Bd B| ap oíapaj p Bas 'osb^iojbq ap Biun[d bj ap 9pjq anb
opBuoisBdB X piuap s^ui o¡ sa anb 'osojouiafq ap uppB^uaui
-b\ BUTAip b\ anb 'Bjambis apisod iu 'puiisoaaA sa o^M :aojp
oXB|a&lt;j X zapu^ua]/^ anb o\ aiqB^iqnpui sg *pBpipunjoid b\
ap osiaAiun p apsap buisiui pn^majd b^ b sopipaouoa sisa^
-n^jBd souiisiAdiq sns ua Boisnuí b^ lod sopBuapjo sopuaps
so{ ap oun BpBO ua ouioo 'sBqBps sb¡ ap Bun BpBa ua ic^nB
pp BpuaAiA B{ ap a^iB^sui un asiBpnp apand ou isb 'o^^
^•a^Bipauíaiit o\ ap 0^
-uaiuiBpuBui un Biapsixa is 0U103 • • *opana pp Buuinpo bj X
'oqaad oouB^q p X 'is ua Boipod ub^ 'sofodsap X so^uaiuip
-uaA ap Buaq oubui \B\ :ooibui las b aApnA SBuiap b^
',

-Buap b¡ ap opunuí p apsap

oziq o^ ouioo 'BpaouaA BJBd b^bdoí b BuaAax^B as *japod ns
ap BjpiBqoa b\ apsap B^ua^píaduii 'BSOAap ^^tanuí b¡ anb
s^ui aipBU anb BiiaaajBd anb 'sa o\ o^ub^ -pS^j^ o\ ap o;uaiui
-púas p rs^ui unB X 'pt?ij O{ ap oppuas p B^nSnBUi
-qap B¡a^ bj 'oiauiu^ 'Bisaod ioXbui jipad apand as o^
¿Biua^sos bsoiobjS upiounsaid uoa

oqaa^ opBiop p anb Bunpa b\ 9Q?
¿oqoad oouBjq p apuppy? ¿^sa apuppB?
'oíosa^ jouaiu b ouioo
'ojo p oioaídsap ubjS uoa
ubja anb sopaqBa soq
¿UBjaajp a\ soppuas siui jui ap anb
soíodsap X so^uaiuipuaA ap Buap
BpBOipp OUBUI BOUBjq B^ ^^S3 OQ?
¿ubjapa as sopa jambop Biup iui
*BpB8pa ouioa *is sbj^ UBqBAap anb
soto sojBp sopanbB bjoSb u^sa oq?

B[ ap sopj sopnSB so^ b

�versos del poeta a quien se le ha atribuido: Boscán. Garcilaso ha puesto en aquellas estancias todo su corazón, y habla
allí en nombre propio, no en el de su amigo, y mucho me
nos en nombre del marido de su dama".
Toda esta serie de leyendas basadas en la nada, pudie
ron tener como pretextos el que "Nemus significa bosque"
o que "Nemus significa Vega" pero no concluyen en ningún
sitio. Y el hecho de los contactos con *Sannazzaro y con Retrarca, así como con Virgilio, tiene validez únicamente hasta

donde empieza la originalidad del poeta, que está dada por
el grado anímico de su lamento.
Es cierto lo que señala Lapesa respecto al rastro dejado
por la muerte de Dafnis sobre la de Elisa en el retrato poé
tico. También lo es la huella de aqueí poema: .. ."Muri eran
d'alabastro e'l tetto d'oro". Y la casi traducción del citado
Sannazzaro, en uno de los momentos más sublimes de la

égloga: el que habla de los suspiros y las lágrimas que vierte
el amante sobre los cabellos de Elisa. Pero todas estas ra
zones no se bastan a derrotar la sensación que cada uno
puede experimentar al primer encuentro con la palabra garcilasiana, porque es una palabra de verdad. De verdad, por
que nace de ella misma, a pesar de todos los vestigios. Y
porque la alimenta su propio sostenedor con sangre de su
sangre.. •
Que lo diga la imponderable tristeza de estos versos:

Aquesto todo agora ya se encierra,
por desventura mía,
en la fría, desierta y dura tierra. ' • ^ . •
Y de éstos:" •

¿Quién me dijera, Elisa, vida mía,
cuando en aqueste valle al fresco viento
andábamos cogiendo tiernas flores,
"•- 18 ^-•;'

'

�6T

'opunpjd *opB4BqajJB 04uaui
-oui ns ua 0U04 pp p^poABi^ B[ u^puoqB OqB[isB4daq un X
soqBfisBoapua sop ap Bjopsa c^anbB 'sa^uB ojaq 'BnuaBux zapq
-bo ns uoa 'apappui Bpanb sojpqBa soj b Bpuaiapi B7
-bui ap O4sai ns jod sapn^pB^ SBqoíp ua asiBpanb b aau^ap
ou anbunB 'oopu^nB oiusppuBuioi ap BjadsiA Bun anb bsod
Bjpo sa ou Bzapjnpu ns X osb[iojbq ap BiuBoiaa bj anb Bmp
A '^Í^SiBd ¡a uoa oido^d jo^op jap Bopu^uioi uoisnj ts\ Bp
^s ou osb{ioib) ugw ¡uno B^. unSas 'BÍB^j zbiq ap upiuido B[
'[9 b u^iquiB^ BpBSapua, 'jojop &lt;^ upianqu^uoo ns uoo opuaia
-ipBijuoo 'jouib pp ouopuBqB \9 iod jas b opBa^¡ Bq bjs^
•onb oj opo^ aoip 'Bzapin^BU ap sisa4U9JBd un 'oSan^

• ' VO4UB4 OUBUI BJ 9SiBO
saiopp siui ua opio qg
:Bin3iBUiB ap opBSiBa aqooidaí pp Ap
-ouppi sa —opp p— aon^a ns B4suq saaaA b ^ 'OubisbpojbS
oiuouiipBd pp ou sa ou 004^7 ¡g '84ubq ua ouioa 'ojJBp
-TAp BiBd o|^ •04TUIJUT ozo so Biiap b^ ua anb Of jB4pnsaj
BJBd opipiad jas p 04un[ sopupioqu iBasap anb X^q 'sopunuí
souBJ4xa UB4 ua jpstxa apand B^a ap oí^psaA un is X 'bijo^S
b¡ ap U9puau Bun sa 'bjjb s^ui p osuaosB ns 'osa joj uouib
p rsauopBixdsB sb[ ap BUBuinq s^ui B| uoa 'aiduiais b^íbz
-uBDp ap bisub p X opianoai p 'ouiisisoiioj^ souisoa ns bib^
souaui Bp^u isa anb o\ sa Bjjg "jaínuí ^\ BJBd sBiSopquns
ap iu sauopaBpsqB ap BpB^^ 'inbB ap o\ b 'ouBuinq oj b BpB4
-jodsuBJ4 B17 Bun sa p^piaA ua oaa^ *oosa4UBp opunuiBJ4¡n
p ua saiop opuai^oa B17 p4Jouiui b¡ mb^ aoajBd

¿sajouiB stuí b up oSjbuib asaip anb
Bip opnpips X 84sip p jiuaA
i

04uaiuiB4JBdB o3jb^ uoa joa ap ^jqBq anb

�No, me podrán quitar el dolorido
sentir, si ya del todo.

.

,-primero no me quitan el sentido.v

Hay, además del goce en el propio ^dolor, tan garcilasiano, el comentado juego de palabras que, al repetirse ner
viosamente, evocan al Ausias March de las guías eglógicas de
la época, mientras se independizan de sus notas en el sentido
de reliquias que adquieren como nombres del sufrimiento.
Eso es lo que no podrán quitar al poeta los profanos a su
alma. Por eso, en seguida refugia en su receptáculo de an
gustias, y abriga, como a sus lágrimas, la única parte que
de. la belleza de la amada le quedó para sí:
t•• •
- ,• '

Tengo una parte aquí de tus cabellos,
Elisa, envueltos én un blanco paño,
que nunca de mi seno se me apartan;
descójolos, y de un dolor tamaño
enternecerme siento, que sobre ellos
nunca mis ojos de llorar se hartan.
Sin que de allí se partan,

*con sospiros calientes,
más que la llama ardientes,
los enjugo de llanto, y de consuno
casi los paso y cuento uno a uno;
juntándonos, con un cordón lo^ ato.
La belleza de estos versos se defiende por sí sola,
pero hay algo que obliga a la demora espiritual sobre
su dogma del amor a lo pagano, con algo más de llamas
puesto encima de la queja, y hay algo también que lleva a
gustar,. como gritaría Unamuno, ese ^vaho de selva" que
barre con los versos de "sonsonete dulzarón, con que se re
crean las señoritas que saben aporrear él piano". El vaho de

- 20 -

�-biS ap oiSbjiui un ua ouioa aÍBnSuaj aojnp ns ap BiopBj
-lod X upp^siadns bj ap ajoxqunj pBpmuagui ap aiiB un
.SBjoxjsa sbj ap oppuas jb ^^p ojipaSns ap BpBoqap buiiqj Bq
•pBpiuia;Bui BpBqBOB jbui bj ap {a sa ax^sBsap ja Bjoqy
•ttOBjauaj/^ ap so^snui
sosouuaq so^^ puqno ajguBS b^ opuBna ouio^ 'a^quioa ^a ua
sopiBO saoj^q soj ap o soqaauBUi soj ap sosouuaq soiquiaiui
soj ap ax}SBsap jap upiSBOo ua a^ianuí bj ap BiauajoiA bj jod
^pBiji bj ap sauoioB^uauíBj sbj Bpianoa^j -aiduiais ap Biouag
-ia ns JBsajuoa BiBd Buiaod jap Bioq bj b opBDOAUOa O^jno
un &gt;ap o^uaiuiqduino ja ouioo s^ 'a^uB^sui ojos un ua oiaui
-Ofj b B^Bx^ai &lt;tBzajjaq jb^ Biiaiq. Bqoaq jaA ou jodw asg

.' -Bzajjaq jb^ Biiai} Bqoaq jaA ou lod
opio 'upisBduioo b opiAOuiuoo 'anb
'Bzaptuo jbj b JB^SBq opnd bso^?.
¿opiuuop Jo^sBd un ua oiub^
^

¿s^iaij sbj jingasjad ua o^ub)
¿s^qB^sa apupp? 'Bsoip Bopsru 'ri^ Á
*• BuiAip zoa Bjjanb b X
'Buionq ap aouBJ^ omp janb^ ua
aoaiBd aui bioSb a^uasaid
:aoip anb ouisad

-uibo jap sBuouiaui sbj ap bj anb apuBig a^uauíBjjpuas s^ui
Biniua^ asiBp ap ^iq^H? ^o^nB jap sbj ap. o^sai ja lod ajqBi
-adnsui upioisoduioo B^sa b 'oioiní iui b 'aoBq anb pj sg
•inbB b^jbj anb oj sa 'oqoíp Bq
as ouioo ^oosanbiBx^ad a^iajB jg 'jBKqsBd ojjiuib jap sa^sui
sopiuos soj ua X 'BOUBjq X BpBiop X apiaA Bitquid bj ua
^ ^opai otdiomid asa ap ajqBdjBduii oj ua B^iqBq o^uBoua
jg -zoa bj ap sauoioBjno^iB sbj ap 'sauopBUBU sbj ap 'sb^ou
sbj ap opBuiadsap oj ua ^sg "(joiia^uB a^BSBd ja ua Bzaj
X^q ou a^uauíBspaij) BzajBJiqBU bj ua ^^sa ou BAjas

�cia imposible de lograr por el camino de la retórica conven
cional. La nota de Diana enamorada del pastor Endimión
acentúa el llamado a compasión frente a la crueldad del
hado, y logra paralelamente la culminación del instinto es
tético de Garcilaso en uno de esos designios de la memoria
tatuados en ella desde la muerte'de-su amada.^^Más aun,
cuando el gemido continúa sobre la invocación:
... no ver la tristeza
en que tu Nemoroso'
queda, que su reposo
era seguir tu oficio, persiguiendo
Yde tus sagradas aras los despojos?
¿Y tú, ingrata, riendo,
dejas morir mi bien ante los ojos?
Es ía invocación a algo, a una "fuerza" extrahumana que
se necesita siempre cuando se vive una vida rudimentaria y
pintoresca. El sentimiento se hace más una cosa innominada,
una cosa honda, porque no tiene los giros rebuscados de la
sabiduría. No es una consecuencia de la abstracción intelec
tual; es la huida de esta abstracción por la vía de lo mara
villoso. El poeta, luego de su inmersión en ese terreno, quie
re palparlo, sentirlo, porque sabe que siendo él pastor, su
amada sólo podrá tener su morada en la de los dioses pre
sentidos por él, que son los llamados por el mito. Alcanzarlos
en un latido, en una mirada, implica llegar a los "otros mon
tes y otros ríos", es decir, a la repetición de éstos, de los
de ahora, de los que persiguió el afluente de la sangre viva
con la esencia clavada en su base de tierra.
El tiempo, como siempre, es el dueño de hoy y de lue
go: él los cambia y los desliza con tal poder, que es preciso
que la propia Elisa sea su viento rector: Elisa también aquí
adquiere el impulso del milagro, del mito, del espacio abier
to a la posibilidad del destino.' Así, ella impulsará el amor
v•
i'• •,.
. •••
.-•.'. •.- 22 -

�'0S6I a
snua^. ap Bqauoa B{ uaw 'aid
-uiais BJBd Bia X 'aiquiou ns Bja oidpuud p u^ •upioBaio bj
ap Bioq b¡ apsap l^oouoo lod X Bpioouoo 'souoi^ ap
Biua^ B^ aj^U9 B^iaiqB bsuuos Bun jod 'aqBS u^mb
ubuiuibo so^uauoA^d so{Sis ox^Bno 'saouo;ua
\d SB]^ ^OA^od \9 'OpBS9ABJ4B SBqUIB Jod cBUBBd
-siio zn^ B| ap aiqrqosipui upisnj Bun ua ^ 'soiq
souiaidns sopap so¡ a^ua B^uiBpis B| ap ouans ye
BiABpo^ 'a^s? ouic^ *BUiaoj ^ap sBiuaod uos s^uiap so^
•BOi^i9 Biq bj ap ouanp B^aod
^p ^bduiuo oiad 'BAisBd upiaBiduia^noa b¡ o^^q 'oauqodB *ou
-ajas O4OB0 o^anA oais^p opo qap ooa {a :asjBdisip ua BjJBp
-iB^ anb X 'BiABpo^ JBxioq opipod BiqBq ou j^\x ójSis ¡a anb
opas a^qipnpui p angis o^uB^ pp a^uB^suoo im^ ajsa y
¿a^apiad ap o^Bsajqos X opaiui uis
'soiui soío so^ a^uB
Bpand aaduiais X asuBasap apuop
souquios X sopiiop sa^BA sopo
^sou sopo X sa^uoui sopo souianbsnq
'ouB^ opo souianbsnq
oubui b oubui o^puoa
Bpaní Biaaia^ B| ua X
^Bpand ajqq auuaA X 'odiano p Bduioi
opA a^sa anb ua oduiap p aiBdas anb
sapid ou X SBpiAp a?, tui ap ^nb jod?
'Bpanb opuB^sa 'saA BzuBpnuí ns X
'sapiui X SBsid said sap^ouiui uoa
opio ¡a bjoSb sand
e\ b opuB^
-ubo aoip O'i •opuanaua p ^^uii[ un uB^iuuad 'opBq p iu
v\ iu apuop 'snua^ ap opojp p ua opis ns

�Impresora LJ.G.U. - Carrito 740

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="31">
                  <text>Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="49">
              <name>Subject</name>
              <description>The topic of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="138">
                  <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="139">
                  <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3695">
                  <text>Pablo Darriulat&#13;
Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3696">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3797">
                <text>Ante Garcilaso y la egloga : el dogma del amor en la egloga primera</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3798">
                <text>GONZALEZ FERREIRA, Nelda </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3799">
                <text> González Ferreira, Nelda V:&#13;
Ante Garcilaso y la égloga; el dogma del amor en la égloga primera /Nelda V. González Ferreira.    Montevideo : FHC, 1950.   23 p.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3800">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3801">
                <text>1950</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3802">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3803">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3804">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="19">
        <name>CRITICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="144">
        <name>LITERATURA ESPAÑOLA</name>
      </tag>
      <tag tagId="354">
        <name>SIGLO XVI</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
