["item",{"itemId":"52","public":"1","featured":"1","xmlns:xsi":"http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance","xsi:schemaLocation":"http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd","uri":"http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items/show/52?output=omeka-json","accessDate":"2026-05-11T18:24:56+00:00"},["fileContainer",["file",{"fileId":"96"},["src","http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/978d2fcb311c93bdc037ea9d58f8132e.pdf"],["authentication","9b1d14cf8a0847a13c15454238a8dc63"],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"5"},["name","PDF Text"],["description"],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Text"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"425"},["text","LARRANAGA\nPRECURSOR DE LOS ESTUDIOS SUPERIORES\nY DESINTERESADOS\nEN EL URUGUAY\n\nPor expresa resolucion del Consejo Directivo de la Facultad,\n-adoptada\nen el acto recordatorio del CLXXV aniversario del natalicio de Larrafiaga; acto realizado, en el transcurso de la sesion celebrada el II de diciembre ppdo., con canicter intimo, y por 10 tanto,\nindudablemente, mas expresivo,- se dispuso publicar en el primer\nmimero de la Revista un articulo evocando la ilustre personalidad de\ndon Damaso Antonio Larrafiaga.\nEl Consejero profesor Clemente Estable me encomendo la preparacion del articulo de referencia, -am able actitud que obliga mi\nprofundo reconocimiento, ya que constituye para mi una distincion\ntan honrosa como inmerecida, - y antes de entrar de lleno en nuestro\ncometido, debemos expresar que fue, realmente, despues de haberlo\naceptado, que nos' apercibimos 10 dificultoso que verdaderamente nos\nresult a escribir sobre Larrafiaga para la Revista de esta novel Facultad\ncontando con un breve plazo de tiempo y maxime cuando anteriormente ya nos hemos ocupado de tan atrayente como vigorosa figura\nnacional, puesto que dada la alta jerarquia de esta Revista, entendemos imprescindible que debe procederse con originalidad en la\nprofundizacion y profundizacion en la originalidad, tal cual siempre\n10 preconiza el propio Estable. Pero... dejando constancia expresa\nde las circunstancias sefialadas, ponemos manos a la tarea.\nIndiscutiblemente, a nuestro juicio, el homenaje que en esa forma\nha querido tributar nuestra Facultad de Humanidades y Ciencias a la\nmemoria del glorioso procer, es de bien precisa justicia por tratarse,\nexpresamente, no solo de un sabio puro y legitimo de nuestra tierra\nque se caracterizo singularmente por su profundo y original talento,\npor su infatigable laboriosidad y por su intenso amor a los estudios\ndesinteresados, sino tambien de uno de esos hombres superiores de\nmultiple y feeunda aeeion que, en forma admirable y digna del mayor\nreconoeimiento, han eontribuido de manera prineipalisima a eonstituir\nla patria eomo entidad moral y espiritual, eooperando con efeetiva\n\n�amplitud a formal' y cimentar el contenido etico de nuestra nacionalidad.\nA pesar de las arduas tareas y preocupaciones que, indudablemente, Ie exigieron el cumplimiento de los diversos y honrosos cargos\nque desempefio con ejemplar dignidad en el transcurso de su brillante\ncarrera eclesiastica: Teniente Cura de la Matriz, Capellan de las Milicias de Montevideo y del Ejercito de la Reconquista, y Vicario Apostolico del Estado, -cuyas funciones, sin duda alguna, las ejercio como\n\"franco y liberal discipulo de aquel Jesus que predicaba su doctrina\nen las calles y plazas, en los terrados y elevadas colin as a presencia\n·de los pueblos; un discipulo de aquel Evangelio, que no quiere siervos, sino libres, y que no pide una obediencia ciega, sino un obsequio\nracional; un discipulo de aquella Religion de amor y no de temor\",\ntal cual el mismo se tildo al pronunciar su profundo discurso en el\nsolemne acto de la inauguracion de la Biblioteca de Montevideo, Larrafiaga supo, dada la gran inquietud de su espiritu y su inmenso y\nnunca desmentido amor a la patria, encontrar tiempo para dedicarlo\ncon gran provecho a otras multiples actividades de diversa indole y\nen las cuales tambien se destaco en forma admirable, dejando obra\nde alta jerarquia.\nComo no podia menos de suceder, su potente inclinacion hacia\nlos estudios desinteresados 10 llevo tambien a preocuparse intensamente en la loable y compleja accion de acrecentar la cultura de\nnuestro pueblo, y bien podemos afirmar que la supo enfocar en forma\nacertada y con amplia vision de futuro, demostrando poseer conceptos\nbien definidos acerca de los problemas de la ensefianza en sus diversas\netapas; no otra cosa, cuando menos, evidencian sus proyectos de gran\nenvergadura presentados al Senado, -de cuyo cuerpo formo parte en\nel primer periodo parlamentario, 1830-1835- sobre el plan de estudios superiores, eclesiasticos, de medicina, de derecho, la Academia\nMilitar y Naval, la fundacion de la Universidad, etc.\nPero ya muchos afios antes de ese entonces, se venia ocupando de\nlos problemas de la educacion, acerca de la cual lie go a decir: \"Tan\nfiero como es el hombre segun la Naturaleza, otro tanto mas bello y\namable 10 hace la educacion...\nAsi como el arado desmontando un\nterreno esteril e ingrato 10 cubre bien pronto de deliciosas flores y\noptimos frutos que embelesan con su vista y enriquecen a su amo, no de\notro modo hace la educacion al hombre la gloria de su pueblo y el consuelo de sus semejantes. Nada importa tener hijos si es para dejarl09\nperder, quiero decir, que porIa educacion que trata Vuestra Excelencia de dar a nuestros jovenes, deberan estos mucho mas a Vuestra\nExcelencia que a sus padres naturales. Mas estimo, decia un sabio a]\nque me dio el vivir bien, que al que me dio de vivir solamente\".\nAsi, pOl' una parte, ya en 1815 \"viendo con dolor los pocos progresos que hacemos en las ciencias y en los conocimientos en las artes\ny literatura\" propone la creacion de una Biblioteca PUblica \"a donde\npuedan concurrir nuestros jovenes y todos los que deseen saber\", y\npara la cual decia contar ya con libros de varios amigos que aplaudian\n\n�su llliclativa, a los que agregaria casi todos los suyos a excepClOn de\naquellos que Ie eran de uso diario, ofreciendo, ademas, desempenar\ngratuitamente la Direccion d~ la misma.\nBien conocidas eran sus aptitudes para un cargo de esa naturaleza tan de acuerdo a sus inclinaciones y conocimientos y pa1-a el\ncual, pOl' otra parte, contaba el honroso antecedente de haber ejercido\nprimero la Subdireccion y luego la Direccion de la Biblioteca de\nBuenos Aires; viniendo al caso senalar que en el Museo de la Plata,\nse exhibe la figura mas antigua del esqueleto del Megaterio, expuesta\ncon la siguiente leyenda: Dibujo hecho en Buenos Aires pOl' el teniente\nPizarro y dedicado pOl' el Pbro. Don Bartolome de Munoz al bibliotecario pUblico don Damaso Antonio Larranaga.\nComo no podia menos de ocurrir, el Cabildo aprobo de inmediato\nla iniciativa de Larranaga, y Artigas Ie escribe desde Paysandu expresandole \" ... ojala cada uno de los Paysanos propendiese con la\nmisma eficacia de ser util a su Pais. Acaso el empeno de Ud. sea un\nestimulo a los demas, y, esto mismo, los empene a multiplicar sus\nafanes en obsequio de la felicidad publica\". EI 26 de Mayo de 1816\nse inauguro la Biblioteca pronunciando Larranaga su magnifica Oracion inaugural, que, en realidad, no constituye otra cosa que un fiel\nexponente de su vigorozo talento y de sus vastos conocimientos tanto\nen las ciencias, como en las letras.\nAdemas, pOl' otra parte, en el informe que Ie fuera requerido ell\n1820 acerca del proyecto de creacion de una Academia de la Educacion, Larranaga expone en forma magistral sus amplios y profundos\npuntos de vista acerca de la forma en que debia encararse, en ese\nentonces, la ensenanza media, bien podemos decir, en nuestro pais.\nMucho podriamos agregar sobre el mismo, pero nos bastara con senalar\nexpresamente la gran diferencia que fuel'a de toda duda existe entre\nel luminoso informe de Larranaga y el que presentaron las otras personas a quienes tambien se les requirio su opinion sobre tal Academia.\nPOl' fin, y siempre en este terreno, debemos recordar su fecunda\nactuacion desde 1820 al 24 en favor del sistema lancasteriano de educacion mutua, cuya implantacion en nuestro pais constituyo Ull gran\nadelanto para la instruccion primaria.\nTambien es digna de destacarse la vasta accion que Larranaga\ndesarrollo en favor de la proteccion social de la infancia en nuestro\npais, la que merecio el siguiente juicio del Dr. W. Piaggio Garzon,\nemitido en una conferencia correspondiente al curso de Perfeccionamiento del Instituto de Clinica Pediatrica e Higiene Infantil (ano\n1943), cuyo tema 10 fijo en la siguiente forma, bien sugestiva pOl' cierto: \"Larranaga, vidente iniciador de la proteccion social del nino en\nel Uruguay\". \" ... si Larranaga no hubiera hecho en su vida mas que\npreocuparse porIa suerte de los ninos ahandonados de nuestro pais,\nya habria realizado bastante para consagrarse como figura historica\nde primer plano y para dade un gran titulo a los ojos de la posteridad,\nsenalandolo al recuerdo de las generaciones, como paradigma de una\ngran voluntad puesta al servicio de la mas noble de las causas\".\n\n�Autor del proyecto de supresion de la pena de muerte en nuestro\npais, Larranaga 10 funda en un expresivo discurso lleno de profundos\nconceptos que evidencian por otra partl, ademas, sus hondas convicciones democraticas, siendo asi que no podemos escapar a la tentacion\nde transcribir algunos de sus pasajes:\n\"El Sr. Tracey, uno de los profundos filosofos del dia, acaba de\nhacer la muy importante y filantropica mocion de la abolicion absoluta de la pena capital, en la Camara de Diputados de la Francia, de\nese nuevo Areopago, no menos respetable que el de los Griegos y cuyas\ndecisiones hacen estremecer todos los tronos de Europa. Una sola revolucion del gran pueblo Frances, extendiendo sus oscilaciones lusta\neste Continente, produjo nuestra Independencia y nues~ra libertad, y\ndespues de 40 anos en que aun todavia se sentian sus agitaciones, otra\nnueva y mas gloriosa se ocupa de restituir al hombre el ultimo complemento de su dignidad. Ella quiere que el pueblo soberano, sea tan\ninviolable como los reyes\".\n\" ... lMas yo pregunto ante todo, si nuestra justicia liberal y\nfilantropica quiere conservar todavia el titulo odioso y abominable de\nvindicativa 0 vengadora, y si estos no son unos sentimientos innobles\npara los corazones republicanos? Precauciones, senores, no venganza.\nUna policia bien arreglada, y no castigos espantosos, deben ser los\nprincipios fundamentales de nuestra justicia. Poner a los reos en la\nimposibilidad de obrar mal y sujetos a unas penas que puedan mejorarlos, que puedan hacerlos utiles a la misma sociedad a qui en han\nofen dido\".\n\" ... Los despot as ponen en movimiento todos los resortes y no\nfaltan filosofos y venales oradores que apoyen a 108 tiranos, en sus\nultimos atrincheramientos; y el terror y las amenazas mismas de la\nmuerte, no es el menos de todos sus recursos para sustentar este poder\nexterminador\" .\n\"Not ad, en fin, senores, que las leyes que proponen la pena capital no son obra nuestra, que son unos codigos indigestos, llenos de\nmil imperfecciones y dictados por el absolutismo\".\n\" ... Y si ahora mismo quereis suprimir el segundo articulo, la perpetuidad de las penas, yo, fortificado con vuestras luces, experimentare\nen ello la mas dulce sensacion. Vosotros, senores, que sois patriotas,\nl Creeis que es poca pena estar privado un ciudadano de su libertad\npor 8 0 10 anos? Eso 10 piensan los esclavos y los tiranos; pero un Republicano cree que la libertad, es el mayor don del cielo, y que, por\nconsiguiente, su privacion debe considerarse la pena mas terrible\".\n\" ... Concluyo, pues, senores, de todo esto, que la religion sacrosanta, la razon eterna, y el inspirado amor de la Patria, condenan la\npena capital, permitiendo solamente represiones, no venganzas; muerte\ncivil, no fisica\".\nPor demas interesante nos resultaria entrar en referencias acerca\nde otro importante aspecto de la vida de Larranaga: su actuacion como\ndirecto colaborador de Artigas, pero entendemos que si bien no escaparia del todo a nuestro cometido, escapa al menos a la brevedad del\n\n�tiempo de que disponemos, ya que resultaria imposible la consulta de\nla documentacion pertinente.\nCon todo creemos oportuno, transcribir algunos parrafos de una\ncarta que Larraiiaga envio a Artigas en 1815, - que, como hien 10 dice\nRafael Algorta Camuso en su interesante ohra \"Don Damaso Antonio\nLarraiiaga. Apuntes para su hiografia\", permite deducir el temple del\nCura de la Ciudad:\n\"Si los chismes y emulacion de algunos individuos ha prevalecido\ntanto en el animo de Vuestra Excelencia que se halla disgustado que\nyo este de Cura en Montevideo y Vicario General no hay para que\nVuestra Excelencia de tantos rodeos ni que falte a la atencion dehida\ny ni a la huena educacion, ni acarrearse tantos enemigos para quitarme,\ncuantas son las personas que me aprecian entre nuestros Paysanos que\nfueron los que se empeiiaron en que yo fuese. Yo mismo 10 solicitare.\nBasta que Vuestra Excelencia me diga que no Ie gusta y estamos del\notro lado. Esta sera la causa por la que podra recihir al Provisor. A\nmi tampoco me gusta, pues he hecho mas empeiios para no serlo como\notros han hecho para conseguirlo\".\n\"Ya dehia Vuestra Excelencia conocer mi genio. Yo soy patriota\nsin ser charlatan; y cuando esa turha de charlatanes que hay en el dia\nestaha metida en un rincon, ya Vuestra Excelencia y yo eramos Patriotas. Yo fui de aquellos pocos que con frente serena sostuvo los derechos de America en los primeros Cahildos de esta Ciudad, cuando\nnadie se atrevia a manifestar su opinion; fui arrojado de la Plaza: me\nmantuve fuera a pesar de mil ofertas: por cierto que 10 deje todo\ncuando sali con solo mi hreviario dehajo del hrazo. Despues aca he\nsostenido a Vuestra Excelencia en la disputa con Sarratea y por cierto\nque me huho de costar hien caro en Buenos Aires, alIi tuve varias\nsesiones con el gohierno muy largas y creo que nadie hahlo con mas\nlihertad, porque el homhre de hien no teme decir la verdad, y cuando\nla dice Ie respetan\".\n\" ... Espero que Ud. me hahlara con la misma franqueza con que\nyo Ie hago, pues esto no impedira a que yo sea siempre su admirador\".\nPero, es evidente, que la mayor parte del tiempo que Larraiiaga\npodia disponer 10 dedicaha al cultivo de la ciencia pura, de esa ciencia\nque, -como hien 10 afirma Frenguelli,- es filosofia, ideal, alma, forma\nmisma de la vida de que todos somos participes y que~ nacida desde\nque el homhre, dirigiendo su mirada contempladora a la tierra y al\ncielo, pudo reconocer la maravillosa sucesion de fenomenos fisicos y\nhiolOgicos en su derredor, fue siempre constante anhelo de los puehlos\nen afanosa husqueda de su mejoramiento espiritual; ocupandose preferentemente de las ciencias naturales y mas en particular de la zoologia, hotanica, geologia y paleontologia, en las cuales llego a destacarse en forma neta, siendo reconocido como una de las maximas\nautoridades de su tiempo en America, por celehres sahios europeos\nque viajaron por ella y que cultivaron su relacion, pudiendo apreciar\nno solo su inmensa ohra, sino tamhien sus admirahles condiciones personales.\n\n�Respecto a las investigaciones originales que Larraiiaga realizo\nen los entonces campos virgenes de las ciencias naturales de nuestro\npais, en los dificiles momentos que precedieron a su definitiva organizacion politica y en las precarias condiciones que es facil imaginarse\n\"retirado en estos pueblos de 13; America del Sur, en que apenas llegaba\nalgun libro de la Historia Natural y en donde ningun naturalista habia\nfijado una vista cientifica\" -como el mismo 10 destaco-, y cuyos\nresultados pOl' desgracia para el y para el Uruguay no logro publicarlos,\n10 que realmente disponemos son aquellos pocos manuscritos, bastante\ndesilvanados pOl' otra parte, que fueron publicados entre 1922 y 1930,\nbajo la denominacion de \"Escritos de don Damaso Antonio Larraiiaga\"\ny que abarcan mas de 1250 paginas de nutrido texto y no menos de 266\nlaminas acerca de los cuales en anterior ocasion hemos hecho la siguiente reseiia.\nLa perdida de la mayor parte de tan valioso material se debe a\ndesgraciadas circunstancias de diversa indole. Ya en vida, Larraiiaga,\n-segun confeso eI mismo al Dr. Florencio Varela,la mejor parte\nde sus manuscritos los habia cedido a la Bibl.ioteca Publica \"10 que\nen vez de haber sido util, dio margen a la vicisitud de los tiempos para\nque tales cosas hayan desaparecido en su maxima parte cuando menos\".\nFuera de toda duda, ademas del ambiente que en aquel entonces\nimperaba en nuestro pais, otras multiples causas se confabularon para\nque Larraiiaga no pudiera llevar a la practica sus propositos de reunir\ny publicar sus estudios; propositos que llegaron a preocuparle tan inten samente que en 1818 escribia a Bonpland:\n\" ... Pero cuando reunire estos grandes materiales? Tendre tiempo\npara colocar estas hermosas y delicadas piedras que ya estan labradas\ny cinceladas? Me morire sin tener la dulce complacencia de dejar perfeccionado este suntuoso templo al autor de la Naturaleza, para hacerme acreedor a que me reciba mas benignamente en sus tabernaculos? Lo temo mucho, ya que ten go 46 aiios y no veo terminal' a los\ndesordenes que nos impiden entregarnos a nuestros trabajos predilectos.\nSi al menos viera yo el termino de tantas desgracias publicas y privadas que me embargan los sentidos y abaten mis fuerzas\".\nAiios despues, en 1825 0 1826, llego a perder completamente la\nvista, lamentable desgracia que si bien no Ie impidio continual' su fructifera labor en varios otros campos de su actuacion, debe haber influido\npoderosamente para impedirle llevar a cabo sus nobles propositos\ncientificos.\nFallecido Larraiiaga en 1848, sus manuscritos restantes quedaron\nabandonados en los altos de su quinta hasta 1859, en que tres de sus\nsobrinos se dieron a la ardua tarea de ordenarlos, pero, justamente,\nen ese entonces, el Dr. Andres Lamas se intereso pOl' su consulta, siendo\nautorizado para disponer de ellos. Como no podia menos de suceder,\nLamas quedo asombrado de la significativa obra cientifica que, todavia inedita, contenian aquellos manuscritos, los que clasifico y ordeno con todo entusiasmo con la idea de proceder a su inmediata\npuhlicacion, pero desgraciadamente tan loable proposito no pudo llevarlo a la practica.\n\n�Con todo, Lamas, al igual que otros distinguidos compatriotas que\ntampoco lograron sus propositos en el mismo sentido, tuvieron la\nvirtud de sembrar al menos, 10 que mucho tiempo despues, se empezo a cosechar paulatinamente.\nAsi el Dr. Carlos M. de Pena, a quien Lamas habia acordado el\nprivilegio de mostrarle los principales manuscritos, ya en 1890, escribia al profesor Arechavaleta, con motivo de su designacion para\ndirigir el Museo Nacional:\n\"Entre los primeros hombres de ciencia en Sud·America, puede\nsustentar la Republica con orgullo a Larranaga. Un hombre que se\ncarteaba con Bonpland, con A. de Saint-Hilaire, con Freycinet, con\nHumboldt, con Cuvier; solicitado para comunicar a la Academia de\nParis sus cuadros de clasificacion; las dos mil descripciones en su\n\"Diario de Historia Natural\"; sus estudios geograficos y etnograficos;\nsus observaciones meteorologicas y astronomicas; docto en lingiiistica;\nestimulado por Cuvier al estudio de los fosiles; citado por este en su\nobra sobre las \"Revoluciones del Globo\"; dedicado a estudiar la {ormacion geologica de los terrenos del Rio de la Plata; autor entre otros\nopusculos de ciencia y literatura, de un \"Anuario Rustico\", merf~ce\nbien el dicta do de sabio, y que su memoria y sus trabajos en la historia del pais pasen de generacion en generacion, como un legado\nglorioso; como una ensenanza elocuente; un ejemplo y un estill'_ulo\npara los que se sientan con aptitudes para la labor intensa de la ob·\nservacion de la ciencia\".\nAiios despues, en 1894, Arechavaleta al publicar el primer tomo\nde los Anales del Museo, los inicia con una magnifica Introduccion,\ndebida a la admirable pluma del Dr. de Pena, en la cual se relaciona el\nbrillante pasado: Larranaga - Vilardebo - Berg, y reproduce, con un\nprefacio suyo, la significativa \"Memoria Geologica sobre la formacion\ndel Rio de la Plata, deducida de sus conchas fosiles\", estudio que Larranaga escribio en 1819 y que bien puede afirmarse recien entonces\nllego a ser conocido en el ambiente cientifico.\nHace 22 anos, el siempre bien recordado en todos 10s ambientes\nde nuestro pais, Dr. Alejandro Gallinal, con un gesto muy suyo y que\ntanto honra su memoria dirigio una nota al Dr. Eduardo Acevedo,\n}'residente del Lnstituto Historico y Geografico, ofreciendo costear la\nedicion total de las obras de Larranaga que se publicarian por intermedio de esa benemerita y ya centenaria institucion; nota de la que\nreproducimos los dos primcros parrafos, los que, demas esta decirlo,\nson bien ilustrativos:\n\"Hace varios anos tuve el honor de presentar a la Honorable Ca·\nmara de Diputados un proyecto ordenando la publicacion de los escritos del Padre Larranaga. El proyecto fue sancionado y es ley de la\nNacion desde 1915, peru los escritos de Larranaga permanecen ineditos. Razones notorias de patriotismo, de cultura y hasta de gratitud\npatriotica, exigen imperiosamente la publicacion de esos manuscritos.\npara salvar del injusto olvido en que yace, la obra benemerita de aqllel\nciudadano insigne, obrero de la ciencia nacional\".\n\n�\"No es posible que cuando llegue el centenario de nuestra independencia, permanezcan todavia ineditos y sometidos a la accion destructora del tiempo, los escritos de los primeros compatriotas que, en\nlos albores de la nacionalidad, entre las incertidumbres de epocas azarosas, pusieron las piedras angulares de la cultura patria\".\nEn esta forma fue como salieron a luz, en edicion nacional, los\n\"Escritos de don Damaso Antonio Larraiiaga\" que, fuera de toda\nduda, inspirara analisis detallados de muchas de sus partes, comprendiendo 3 tomos y un Atlas dividido en dos partes.\nEl tomo I, aparecido en 1922, se inicia con la consabida Introduccion, la que realmente contiene una serie de interesantes e ilustrativos datos. Sigue el \"Diario de Historia Natural\" que abarca, con\nalgunas interrupciones, el periodo 1813 a 1824, comenzando con la\nsiguiente nota firmada pOl' Larraiiaga el 1.0 de Enero de 1813:\n\"Pasan de 900 las descripciones y mas de 1.000 las clasificaciones\nque tengo hechas siguiendo a Linneo\".\nNota de alto valor documentario y que, indudablemente, tiene la\nvirtud de expresar tanto en tan pocas palabras.\nEn dicho \"Diario\" Larraiiaga anotaba observaciones diversas de\nverdadero interes, como asi tambien las descripciones de las plantas y\nanimales que iba estudiando, existiendo infinidad de especies nuevas.\nLuego continua el \"Diario de la Chacara (con observaciones) \", el\ncual comprende con varias lagunas los aiios 1818 a 1823, conteniendo\n'Observaciones diarias sobre Meteorologia (presion atmosferica, temperatura, viento, lluvias, etc.) y tambien anotaciones relacionadas preferentemente con los cultivos de su chacra.\nPero nadie mejor que el profesor Luis Morandi para opinar acerca\nde la labor de Larraiiaga a este respecto. Y -dijo el profesor Morandi:\n\"Larraiiaga comprendia la gran importancia de las observaciones\nmeteorologicas llevadas de consuno con las explotaciones agricolas.\nDurante unos cuarenta aiios las realizo, a su manera, en su chacra en\nlos suburbios de Montevideo, dejando de ellas anotaciones en sus\napuntes diarios. Desgraciadamente de sus cuarenta aiios de observaciones, que ignoramos si fueron continuadas y regulares, solo pudimos\ntener un momento en nuestro poder las relacionadas a unos pocos aiios,\ny aun estas con excesivas lagunas. De las condiciones tecnicas del instrumental empleado, de su instalacion y observacion nada se sabe, ni\nse deduce de los manuscritos consultados. Los datos se acompaiian a\nmenudo con sagaces observaciones sobre la marcha del tiempo con\nre1acion a los cultivos. La falta de tales informes y la dispersion de\nlos manuscritos donde se consignaban las notas meteorolOgicas, no han\npermitido sacar de ellas el provecho cientifico que de ellas podia\nesperarse, sobre todo al tratar de averiguar, con algun fundamento\ndentifico, si nuestro clima habia sufrido notables cambios; topico del\nque se ocupo en su oportunidad el suscrito. Es curio so como Larraiiaga\nprocedio a la fabricacion del primer pluviometro que funciono regularmente en Montevideo; su \"deposito\" consistia en una damajuana\ny su \"receptor\" era un simple embudo de trasegar vino\".\n\n�Y concluye el tomo I con sus \"Apuntes y Ohservacione8 de Histori a Natural, hechos en Rio de Janeiro en 1817\", cuya lectura permite\nconstatar, una vez mas, las magnificas cualidades de eximio ohservador y descriptor de la Naturaleza, que, forzosamente dieron un sello\nparticular alas obras de Larraiiaga.\nEn el tomo II, publicado en 1923, se han incluido aquellos manus·\ncritos que se refieren exclusivamente a Botanica y Zoologia.\nLa Botanica lleva la descripcion de 200 generos con gran cantidad\nde especies incluidos en las 24 Clases que componen el Sistema Linneo.\nEs digno destacar el insuperable orden que impera en toda la\nexposicion, escrita con alto criterio cientifico y llena de valiosos datos\nno solo descriptivos, sino tambien comparativos; pero dejemos al Botanico del Museo de Historia Natural, Diego Legrand, el juicio correspondiente, formulado en su ilustrativo articulo sobre \"Evolucion de\nla Botanica en el Uruguay\":\n\"La admirable presentacion de nuestras plantas con sus caracteres\ngenericos y especificos, y las correspondencias en los diversos sistemas\nde clasificacion asi como datos farmacolOgicos, etimologicos, etc., y de\nobservaciones tan sencillas como justas y bien fundadas, eran suficiente\npara hacer de esa obra la base de nuestra Flora, destinada a dar de\ninmediato magnificos resultados para la evolucion de las ciencias naturales, adelantandonos mas de 50 anos en el progreso de las mismas.\nQuizas mas de 1.000 especies de nuestro pais llevarian el nombre de\nLarraiiaga como autor\".\nLuego sigue el Sistema de Jussieu, con los caracteres de las 15\nClases que comprende, ordenes, generos, etc., al que continua un\n\"Extracto de la Botanica\" de Rousseau; concluyendo con una lista\nde las plantas existentes en el pais y cuyo estudio se encuentra en su\nBotanica. Tan interesante como practica lista, comprende mas de 220\nplantas con sus respectivos nombres vulgares, latinos y franceses, figurando ademas la Clase y Orden en que se encuentran incluidas.\nEl resto de este segundo tomo comprende la Zoologia, que se inicia\ncon una serie de observaciones sobre la Clasificacion del Reino Animal,\ncomo asi tambien sohre Anatomia y Osteologia Comparadas.\nSiguen dos Cuadros con la clasificacion de los Mamiferos segun\nel sistema de Cuvier, pero con sus caracteres acomodados al pais; el\nprimero se refiere a los del Rio de la Plata y el segundo, a los de\nnuestro pais, exclusivamente; respecto a los cuales Bonpland se expreso en los siguientes terminos, bien expresivos pOl' cierto: \" ... Vol·\nvamos a sus sabios e interesantes Cuadros. Cada vez que los miro, 10\nque sucede frecuentemente, mi admiracion aumenta y creo que usted\nharia una cosa uti! a su gloria cientifica, haciendolos publicaI' en\nEuropa\".\nA continua cion va la parte correspondiente alas siguientes Clases:\nIi) Mamiferos, II) Aves, III) Anfibios, IV) Peces, V) Insectos y VI)\nVermes, Gusanos; no pudiendo menos de llamar la atencion que todo\nel correspondiente texto figure en latin y no en espaiiol, como los\nrestantes trabajos, inclusive los de Botanica.\n\n�El Dr. Garihaldi Devincenzi, ex-director del Museo de Historia\nNatural, que sin duda alguna fue otro de los distinguidos naturalistas\nuruguayos que, dehido alas precarias condiciones en que le toco actuar,\nno pudo rendir todo 10 que por sus aptitudes y dedicacion huhiera\nsido capaz, en la reseiia historic a de su trahajo \"Mamiferos del Uruguay\", menciona los 20 generos y 42 especies descriptas por Larraiiaga en el periodo 1812-1815, agregando:\n\"La ohra de Larraiiaga, aun puhlicada en nuestra epoca, tiene\npara el investigador un gran interes; ella nos indica la frecuencia\nrelativa de las especies y la existencia de algunas actualmente extinguidas. Es por esta razon y tratandose del primer naturalista uruguayo, que juzgamos conveniente volver a puhlicar el texto de este\ncapitulo; homenaje que dehemos al autor, ya que nuestras relaciones\nhihliograficas nos han revelado que la distribucion de la edicion citada\n(se refiere a los \"Escritos\"), no ha cumplido la primera condicion\nde su puhlicacion, que consistia en hacer conocer en el amhiente\ncientifico del mundo, el meritisimo esfuerzo de nuestro procer\".\nEn 1928, el profesor de Parasitologia de la Escuela de Veterinaria, Dr. Enrique G. Vogelsang, con el significativo titulo: \"El primer ensayo de Parasitologia platense. Los parasitos de Larraiiaga\",\nse ocupa del estudio de las descripciones de ecto y endoparasitos,\nrealizadas por nuestro primer naturalista, con el fin primordial no\nsolo del interes historico, sino tamhien de apreciar los parasitos conocidos en nuestro pais a principios del siglo pasado.\nY concluye el segundo tomo con dos interesantes listas, una con\nlos nomhres de los animales expuestos taxomonicamente, y otra referente a los nomhres griegos de las especies, empleados por Linneo.\nEl tomo III, puhlicado en 1924, comienza con la \"Memoria Geologica sohre la formacion del Rio de la Plata, deducida de sus conchas fOsiles\", trahajo que segun tenemos entendido, es el unico que\nno permanecia inedito, ya que fue puhlicado por vez primera en 1879\npor Lamas en la \"Revista de Ciencias y Letras\" de Buenos Aires, y\nluego en 1894, por Arechavaleta, en el primer tomo de los Anales\ndel Museo de Historia Natural.\nEn segundo termino contiene el \"Diario del viaje desde Montevideo hasta el Puehlo de Paysandu\", en el cual no solo narra una\nrelacion muy amena del viaje efectuado entre el 13 de mayo y el\n26 de junio de 1815, sino que tamhien hace infinidad de acertadas\ny minuciosas ohservaciones sohre zoologia, hotanica y geologia, respecto al cual, el distinguido Phro. Baldomero M. Vidal puhlico en\n1930, y con los auspicios del Ateneo de Paysandu, una interesante\nedicion popular del mismo, con anotaciones propias.\nLuego siguen varios escritos de diversa indole, entre los cuales\ncitaremos el \"Compendio del Idioma de la Nacion Chana\"; la soherbia \"Oracion inaugural para la Biblioteca de Montevideo\", llena de\nprofundos conceptos, expresados en admirahle estilo; el \"Informe\nsohre la Academia de la Educacion\", que encierra tan sugestivas como\nacertadas ohservaciones; y la \"Correspondencia\" que contiene algu-\n\n�nas cartas de y para: Artigas, Mawe, Gomensoro, Bonpland,\nHilaire, Freycinet y Sellow.\n\nSaint-\n\nPor fin, los llamados \"Escritos de Larraiiaga\" comprenden, ademas, un Atlas formado por mas de 266 laminas, incluidas en dos\npartes, y que corresponden a los dibujos en su gran parte coloreados,\nhechos por el propio Larraiiaga, de una extraordinaria cantidad de\nespecies animales y vegetales, como asi tambien de algunos restos\nfosiles de gran importancia.\nEI objeto de tales dibujos no pudo haber sido otro que el deseo\nde Larraiiaga de documentar griifieamente sus trabajos con laminas\nconfeccionadas por sus propias manos.\nLa Parte I, aparecida en 1927, se refiere exclusivamente a Botanica y comprende 135 laminas, de las cuales solo 37 aparecen con las\nleyendas originales.\nEs de seiialar, que ya al aiio siguiente de su publicacion, tales\ndibujos fueron objeto de un estudio por parte del Dr. Guillermo\nHerter -botanico\nde larga y fecunda actuacion en nuestro pais-,\nel que con cl titulo: \"Los dibujos de Plantas de don Damaso Larraiiaga\" comprende un ensayo nomenclator, gracias al eual podemos\nsaber que corresponden a 132 especies, de las cuales solo 3 quedaron\nindeterminables, correspondiendo las 129 restantes a ] 03 generos incluidos en 51 familias.\nLa Parte II del Atlas se publico en 1930 y contiene 131 laminas,\nde las que solo 32 figuran con las leyendas origin ales, y que corresponden a Zoologia y Paleontologia, existiendo, ademas, una Carta\nEsferiea del Rio de la Plata y un Mapa de nuestro pais.\nLas laminas de Zoologia incluyen dibujos de Insectos, Peces, Anfibios, Reptiles, Aves y Mamiferos; y las de Paleontologia abarcan\nlas nueve planchas comprendidas entre los mimeros XI y XX.\nDebemos destacar que dos de esas ultimas, las laminas XI y XII\nque corresponden a la pOl·cion distal y proximal, respectivamente, de\nun tubo caudal perteneciente a un Desdentado Acorazado de la Formacion Pampeana, tienen especial interes cientifico e historico, ya\nque constituyen el \"geno-tipo\" de Zap hilus larrafiagai. En efecto, el\ngran seiior de la Paleontologia e indiscutiblemente una de las mas\nilustres figuras de la ciencia argentina, Florentino Ameghino, a quien\nLamas Ie habia mostrado los dibujos de Larraiiaga, en su notable\nobra \"Contribucion al conocimiento de los Mamiferos fosiles de la\nRepublica Argentina\", escrita bajo los auspicios de la Academia Na·\ncional de Ciencias de ese pais, para presentar a la Exposicion Universal de Paris de 1889, hace el estudio correspondiente.\nEn las restantes laminas de Paleontologia, todas ellas pertenecientes tambien a restos fosiles de los grandes mamiferos del Pampeano, figuran diversos restos correspondientes a porciones de un\ntubo caudal y caparazones de Gliptodon, y de Daedicurus; molares\nde Stegomastodon y el esqueleto de Megatherium.\nDe tal manera los \"Escritos de don Damaso Antonio Larraiiaga\",\n\n�importante publicacion que ya hace sentir imperiosa necesidad de complementarla en forma debida, no constituye, en realidad, otra cosa\nque un palido reflejo de la vasta y notable obra comprendida por Larraiiaga, en los albores de nuestra nacionalidad, en el estudio de los\ntres reinos de la Naturaleza, que en forma tan admirable se complementan mutuamente, sin ser ninguno superior a los otros. A pesar de\n10 cual, ella permite formarnos un juicio certero acerca de sus sobresalientes condiciones de investigador original, de profundo y fino observador perseverante de la sublime madrc Naturaleza, el mas grandioso entre todos los Libros y aquel en el que, irremediablemente, la\ninmensa mayoria de los hombres estan llamados a actuar simplemente\ncomo meros espectadores pasivos, logrando solo unos pocos intervenir\ntambien, en parte, como actores.\nTales son las cualidades que en forma tan brillante perfilaron\nindiscutiblemente la personalidad cientifica de Larraiiaga, cuya reconocida grandeza de espiritu es concorde con el bello pensamiento de\nEstable: \"La originalidad sin la cultura es poca originalidad; la cultura sin la originalidad es poca cultura. .. Las dos hacen la grandeza\ndel espiritu\".\nRespecto a su amplia y valiosa labor en Ios siempre atrayentes dominios de la Zoologia y de la Botanica, - labor que constituye una\ninmensa parte de sus \"Escritos\" colmada de vividas observaciones, lIen a\nde acertadas referencias y enriquecidas por innumerables clasificaciones\ny magistrales descripciones, - solo nos permitiremos destacar, una vez\nmas, que la contribucion importante que ella realmente significaba\ncomo investigacion original para la ciencia en la epoca en que fue realizada, quedo puesta bien de manifiesto nada menos que por un sabio\nde la talla del glorioso Bonpland, quien no solo se mostro profundamente admirado de todos sus trabajos, expresando \" ... son inmensos.\nExceden, me atrevo a afirmar, a toda idea exagerada que pudiera haberse concebido; es increible que Ud. solo, en el pais, entregado al\nestudio de la Historia Natural, sin guias, sin libros, haya podido Ud.\nreunir tantos objetos diferentes y clasificarlos como 10 hecho\"; sino\nq,ue mostro tambien su verdadera impaciencia por hacerlos conocer al\nmundo cientifico, instandole reiteradas veces a publicarlos \"a fin de\nque toda Europa haga justicia a sus meritos y a los esfuerzos que Ud.\nha hecho por una ciencia tan amable ... \"; y llegando finalmente a\nproponerle escribir en coiaboracion la Historia Natural de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, habiendole expresado anteriormente\nque el objeto de su venida a esta parte de America, era el enviar inmediatamente desde aqui manuscritos a Europa y empezar a publicar la\nHistoria Natural de la misma, pero que no remitiria nada hasta conocer sus intenciones, pues \"yo sabria con desesperacion, que publicaba\nsin su asentimiento trabajos a los que Vd. tiene mil veces mas derecho\nque yo, y que por 10 demas considero como de su propiedad\".\nPero aun dejando de lado a esos importantes trabajos, las ya expresadas cualidades de Larraii~ga, - que dieron un sello tan personal\na sus actividades cientificas,- se evidencian con la sola consideracion\n\n�de parte de su breve, pero brill ante, actuacion en los campos de la\nGeologia.\nEn efecto, en su \"Memoria geologica sobre la reciente formacion\ndel Rio de la Plata, deducida de sus conchas fosiles\" nos encontramos\ncon conceptos de alta originalidad cientifica para la epoca en que fue\nescrita, alIa por el aiio 1819; epoca del predominio casi absoluto en\nlos principales ambientes cientificos del mundo, de la teoria catastrofica de Cuvier, la que, como bien sabemos, sostenia que los cambios\nobservados en la sedimentacion eran fruto de repetidos gran des cataclismos, 0 revoluciones terrestres, que destruian todos los organismos\nexistentes, resurgiendo luego la vida organica por nueva creacion.\nAsi, en unos parrafos del trabajo de referencia - que por 10 visto\ntam poco se ha podido publicar completo debido, quiz a, a la dispersion\nde algunos de sus manuscritos, - dice Larraiiaga:\n\"Los geologos no se contentan con esto. Admiten otras inundaciones parciales en ciertos terrenos que se distinguen por sus diferentes compuestos. Cuvier y Brongniart en las dichas canteras (se refieren alas canteras de cal y yeso en las cercanias de Paris) y Hericat\nde Thury en las catacumbas de aquella nueva Roma han distinguido\n11 formaciones parciales y mas de 70 camadas que altern an por sus\ncompuestos marinos y fluviatiles ... \"\n\"Estas formaciones tienen tambien sus terrenos analogos en otros\nreinos de Europa. Mr. Webster leyo una muy interesante Memoria\nque se ha publicado en el 2.° volumen de las Transacciones de la Sociedad Geologica de Londres, en que presenta igual serie de formaciones en Lnglaterra\".\n\"Pero nosotros no creemos necesarias tan repetidas revoluciones\ny grandes catastrofes del Globo para la explicacion de estas formaciones como quieren Cuvier y Brongniart; asi porque se advierte en\nellas alguna mezcla simultanea de producciones marinas y fluviatiles,\ncomo porque suponiendo por una sola vez -dice Thury- que el mar\nocupo aquellos terrenos, las aguas duIces que ocuparon su lugar, pudieron ir haciendo diferentes depositos de estos residuos del mar\".\n\"De un modo igualmente sencillo y aun mas natural podemos explicar la formacion de estas camadas de conchilla marina que se encuentra en nuestro pais en las riberas de este gran Rio\".\n\"Yo pudiera recurrir a esa causa lenta, silenciosa y general que\nhace retirar los mares de ciertas costas y avanzar sobre otras\".\nDe don de se desprende claramente que Larraiiaga no solo rechaza\nde plano la teoria catastrOfica, impuesta con todo el enorme peso de\nsu maxima autoridad cientifica por el precursor de la Anatomia Comparada y fundador de la Paleontologia de los Vertebra dos, y que durante muchos aiios mas fue ardientemente sostenida por sus mas destacados discipulos, sino que tambien se muestra partidario, en cambio\nde una accion lent a y general.\nPues bien, el moderno principio del actualismo, - establecido\nprincipalmente por Lyell durante el tercer decenio del siglo pasado\ny que reemplazo con positivas ventajas a la antigua teoria catastrofica\n\n�de euvier ya que habiendo sido fundamentalmente elaborada sobre\nun pequeno mimero de hechos basados particularmente en observaciones no de caracter general, sino mas bien de in£luencia local, con\nlos progresos alcanzados rapidamente pOl' la ciencia no podia menos\nque estar en manifiesta contradiccion con muchos hechos geologicos\ny con las modernas doctrinas de formacion de los seres vivientes\nque tienen uno de sus mas solidos puntales en la paleontologia, - explica, como bien 10 sabemos, la formacion de la Tierra pOl' cambios\nlentos, paulatinos, repetidos casi insensiblemente en larguisimos periodos de tiempo, admitiendo que en el pasado de nuestro planet a\nno se han presentado procesos que no exist an en forma analoga 0\nigual en la epoca actual, y permitiendo explicar, tambien satisfactoriamente, muchos hechos revelados pOl' las pacientes investigaciones\npaleontologicas.\nAsi, la gradual renovacion de las faunas, pOl' la evolucion de los\norganismos al modificarse el medio ambiente en el transcurso del proceso evolutivo de la formacion de la Tierra; la extincion de muchos\nseres, porque al variaI' las condiciones del medio, si bien muchas especies han podido sobrevivir modificandose y adaptandose a las nuevas\ncondiciones impel' antes, otras, en cambio, dotadas de menos £lexibilidad\norganica, han sucumbido pOl' su incapacidad para amoldarse a ellas;\nlos cambios bruscos de faunas que constituian uno de los fundamentales puntos de apoyo de la teoria cuveriana, pOl' la aparicion y desaparicion de las barreras naturales para la dispersion de los seres vivientes, regulando como en la actualidad la distribucion de los mismos.\nLuego el conccpto de una causa lenta, silenciosa y general, emitido pOl' Larranaga, -y que en su debida oportunidad debera ser objeto de un minucioso analisis retrospectivo,tiene, indiscutiblemente,\nuna especial significacion cientifica, siendo pOl' 10 tanto de particular\ninteres para la historia de las ciencias en el Uruguay.\nEn cuanto a su actuacion en la paleontologia que, como bien sabemos, le dio cierto renombre en el foco principal de los comienzos\nde esta ciencia, -que desde ese entonces ha ido progresando en forma\nverdaderamente sorprendente, ampliando paulatinamente su interesante campo de accion, hasta llegar abarcaI', no solo el estudio de la\ninfinidad de formas extinguidas en ambos reinos de los seres vivientes,\nsino tambien el de las estrechas relaciones que, naturalmente, existen\nentre esos organismos y las condiciones esencialmente mutables del\nmedio fisico,- muy poco dicen sus \"Escritos\", en cuyo texto apenas\nsi constan algunas que otras ligeras referencias a los fosiles, en su\nmayor parte relacionadas con simples traducciones fragment arias de\nalgunas descripciones.\nSin embargo, la presencia de esas 9 laminas de dibujos hechos pOl'\nLarranaga y ya senalados en el Atlas, es bien significativa, puesto que\nindudablemente, sino todas, algunas de ellas, constituyen valiosos documentos graficos de su directa intervencion en el estudio de los mamiferos pleistocenicos de la singular e importante fauna del pampeano\ndel Rio de la Plata, -que tan grandes y nuevos horizontes deslumbro\n\n�para la paleontologia,- algunos de cuyos tipicos representantes eI fue,\nevidentemente, cuando menos, el primero en descubrirlos y en hacerlos conocer al gran Cuvier, figura en la cual, bien podemos afirmarlo, estaba concentrada en esa epoca toda la ciencia paleontologica\nde los vertebrados.\nDesgraciadamente el desconocimiento actual de muchos de sus\nmanuscritos correspondientes a comunicaciones, como asi tambien de\ngran parte de su correspondencia cientifica, nos impiden, al menos\npOl' el momento, saber si Larranaga tambien fue el primero en describir a esos importantes mamiferos fosiles; punto este que no dudamos\npodni ser dilucidado una vez que se realicen pacientes investi~aciones\nen los distintos archivos, publicaciones, etc., donde puedan existir indicios de hallarse parte de sus escritos aun ineditos.\nAsi, pOl'un lado, sabemos, pOl' amable comunicacion de Raul Montero Bustamante, que en los archivos del Museo de Historia Natural\nde Paris se encuentran diversas comunicaciones y materiales enviados\npOl' Larranaga, y acerca de los cuales, en anterior ocasion hemos destacado ya la gran necesidad de conseguir, cuando menos, copias fotognificas de tan valiosos documentos, cuyo conocimiento, insistimos, se\nhace verdaderamente imprescindible para poder valorar en su justo\nsignificado la obra del primer sabio y naturalista que, cronologicamente hablando, produjo no solo el Uruguay, sino tambien el Rio\nde la Plata, ya que, como bien sabemos, el ilustre Dr. Francisco Javier\nMuniz (1795-1871) esta considerado como el primer sabio y naturalist a argentino, hallandose su nombre ademas brillantemente ligado\na la aurora de la paleontologia rioplatense.\nY pOl' otra parte, tambien conocemos ciertas referencias acerca\nde diversos trabajos sobre restos fosiles del Uruguay emprendidos pOl'\nLarranaga a instancias del propio Cuvier; entre otros, uno sobre una\nmuela de tamano extraordinario, una memoria sobre el Dasypus, etc.,\npunto este que oportunamente esperamos poder aclarar, como asi\ntambien el paradero de la valiosa coleccion de restos fosiles de nuestro\npais, que Larranaga dono al Museo Nacional, institucion en cuya fundacion y organizacion trabajo activamente.\nPero, ademas, Larranaga fue, indudablemente, el primero en\naplicar el conocimiento de esos interesantes y atractivos elementos que\nla Naturaleza nos brinda para introducirnos en el estudio de los vel'daderos archivos de la Historia de la Vida y de los autenticos documentos de la Historia de la Tierra, -ya que en realidad ese y no otro\ncs el verdadero significado de los fosiles,- para hacer deducciones de\ncaracter paleogeografico, cuando menos en esta parte de America.\nEn efecto, esos depositos, hoy llamados Querandinenses, plenos de\nsubfosiles, -tengamos\npresente que el concepto de fosil involucra\na todo resto 0 vestigio de un organismo cualquiera, animal 0 vegetal,\nque ha vivido exclusivamente en epocas geologicas. anteriores a la\nactual, reservandose la denominacion de subfosil para aquellos casos\nen que se trata de organismos que persisten en la actualidad,- fueron\n10 que Ie permitieron desarrollar su trabajo, al que nos hemos refe-\n\n�rido anteriormente, y lIegar a la siguiente conclusion: La formacion\ndel Rio de la Plata es reciente, eI es el autor de esos depositos y los\nha hecho con sus propios materiales.\nEn forma concreta, pues, podemos afirmar, que indudablemente\nal Uruguay Ie cupo la gloria no solo de que los primeros estudios superiores y desinteresados, -los que pOl' ser tales involucran investigacion\noriginal,- que se hicieron en el pais, constituyen de pOl' si, indiscutiblemente, la obra de un gran sabio, sino tambien, la de que ese gran\nsabio haya sido uno de sus propios hijos.\nCon todo debemos tener presente, que si bien es cierto que Larrafiaga no pudo publicaI' sus trabajos, no es menos cierto que algunos de los resultados de sus principales investigaciones originales y\nde sus minuciosos estudios sobre la flora y la fauna, como asi tambien\nsobre los primeros mamiferos fosiles conocidos en el Uruguay, los dio\na conocer a destacados sabios franceses de su tiempo, de ahi que, a\nnuestro entender, pacientes busquedas e investigaciones podrian lIegar\na permitirnos conocer a ciencia cierta la efectiva contribucion que\nellos puedan haber aportado a esos ilustres hombres de ciencia, de\nbrillante actuacion en la primera mitad del siglo pasado.\nY ahora antes de concluir, nada mejor que reproducir el juicio\nque acerca de la personalidad de nuestro procer emitio Estable, -----{;on\nla elocuencia que 10 caracteriza- en el profundo discurso pronunciado\nal procederse a la colocacion de la piedra fundamental para el nuevo\nedificio del Instituto de Investigacion de Ciencias BiolOgicas, acto\nque tuvo lugar el 6 de octubre de 1944 y que no priede ser menos que\nconsiderado como un magno acontecimiento para el progreso cientifico\ndel Uruguay, puesto que sefiala el punto de partida de una nueva etapa\nque, a no dudarlo, asegurani amplios y efectivos horizontes para los\ninvestigadores de nuestro pais.\n\"En cualquier momento de la Historia, muy dificil es ser en verdad un hombre. Y mas, mucho mas, en los tiempos de Larrafiaga, pues\nIe toco actual' en tres estadios evolutivos criticos de nuestra nacionalidad: el de la Colonia en transito a la revolucion latinoamericana, el\nde las luchas de la independencia y el de la libertad y albores de nuestra constitucionalidad. Para ser un hombre en esas tres formas de\nvida, habia que ser muchos hombres. .. y Larrafiaga no solo fue un\nhombre, sino un gran hombre. Precursor lucido y cultisimo, admirable\nhombre de estudio y de accion, fue un cruzado de nuestra 1ibertad\npolitica y mental. Si Artigas es el primero en la fundacion de nuestra\nnacionalidad, Larrafiaga viene inmediatamente despues: entre Artigas y eI, nadie\".\n\"Naturalista de imperativa vocacion, propulsor de todas las formas\nde la cultura en el amanecer de nuestra independencia, iniciador, en\nnuestro pais, de .la investigacion original, afirmaba que no podia lIamarse sabio quien ignorase a Ciceron, a Tito Livio, a Virgilio, a\nHoracio. .. y exhortaba a los orientales a estudiar en el libro y en la\nNaturaleza, marchando el delante con la descripcion de mas de mil\n\n�especies de los tres reinos, en medio de las mas serias preocupaciones\nde su ministerio\".\n\"Gran espiritu, Linneo de si mismo, se clasifico de franco y li·\nheral discipulo de aquel que predicaha sus doctrinas por las calles,\ncon resplendor divino\".\n\"jFelices los puehlos en cuyos homhres de accion hay un\nsahio! ...\nlNo es huen signo que eso haya ocurrido en nuestro Uruguay\nno hien pudo decidir politicamente de su rumho?\" ...\nSi en 1944, al ocuparnos de la ohra naturalista de Larraiiaga, expresahamos desde la Catedra \"Historia de Cultura Uruguaya\" del Instituto de Estudios Superiores: Y finalizamos nuestro cometido, formulando los mas ardientes votos, -que no dudamos seran compartidos\npor todos los orientales que se ocupan por el progreso cientifico y\ncultural de nuestro pais,- para que el centenario de la muerte de\nnuestro primer sahio y grande naturalist a, que se cumplira el 16 de\nFehrero de 1948, es decir dentro de 3 aiios y meses, pueda ser con·\nmemorado dignamente con la ereccion de su tan hien ganado monumento, en un lugar privilegiado de nuestro principal parque, suavemente acariciado por el viento y rodeado por el perfume de las flores\nY' el canto de los pajaros, es decir, por los propios elementos de la\nNaturaleza que eI tanto amo, cancelando asi, aunque solo sea en parte,\nla sagrada deuda de gratitud que el puehlo uruguayo, y por 10 tanto\nsu gohierno, dehen a su esclarecida memoria, que fuera de toda duda,\nconstituye una de sus mas puras glorias.\nAhora, en los comienzos del aiio 47, no podemos menos de agregar que, contando ya nuestra Universidad con este centro de cultura\nsuperior dedicado exclusivamente a la enseiianza de humanidades y\nde ciencias puras, no dudamos que la fuerte personalidad cientifica y\nhumanista de Larraiiaga sera recordada, tamhien, en la magna fecha\ndel centenario, -no digamos ya de su muerte, sino mas hien de la\ndesintegracion de su cuerpo, ya que por tratarse en ve'rdad de un\ngran homhre no se puede hahlar precisamente de muerte, puesto que\nsu espiritu supo conquistar la gloria del hrillo perenne de la inmortalidad-, no solo con la puhlicacion de especializados estudios analiticos de su vasta produccion cientifica en la entonces virgen Naturaleza del Uruguay, sino tamhien con un magistral enfoque de conjunto de su fecunda y hrillante actuacion en los distintos amhientes\nde nuestro pais, durante el critico periodo de su evolucion que Ie\ntoco vivir, y que supo vivirlo tan intensamente.\n\n�"]]]]]]]]],["collection",{"collectionId":"7"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. 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