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                  <text>•

~----

j

,

-

~-- - "=------~

F

La historia de un concepto
y sus consecuencias para la
Teoría del Conocimiento

1

capt•uJ 2 d la obra
Génesis y- desarro llo de un-hecho
cien~íf1co , Basilea, Schwabe, 1935
-- ---~

l

traducci ón de Jorge RASNER
( versi6n preliminar)
Instituo de Fil osofia
Departamento de Histor ia y Fi losofía de l a Ciencia, 1990

•

•

121 FLE h1s
La h1stona de un concepto Y s
•

111111111111111
11111111111111
• FH CE115 l S4 8 •

-----

��LA Historia De Un Concepto y Sus Consecuencia.e Para La Teoría del Conocimiento
•

-Consideracionea generales sobre el significa.do de la historia d 1 saber.
-El concepto científico como resultado del de arrollo hi stór i c o del pensamiento •
•

La. historia de la g'nesia de un concepto científico podr!a
~lgún

·

teórico del conocimi~nto para quien, ~or ej . , loe errores de Robert Mayer no

~.V /.: .. ~.'
i111~c!ar1

..

~ato
•

ri e sd~

niz?.gún aígnific ado

la energía..
A

ser indiferente para

•

~

1 pl~nto de vi sta del principio de conservaci6n de

.'

ea necesario objetar .. en
..J

pri.Jp~r

1U8&amp;r que probablemente no hay nada que sea

c ompletamente verdadero. Se . demostrará antes o después la neceaidad de W'la reformular)·· •

cién de la ley de la conservación de l&amp; energ!a pero ahora esti\remoa obligados a re•

tornar eobre tm'error' abandonado.

Eh segundo lugar, nos guste e no, nosotros no podemos liberarnos del pa.aado, c0n
doe su.a errores, Este sobrevive de hecho en conceptos hoy aceptados, en el modo de
formular los problema.:1, en las

doctrL~e~ d~

!ae

lenguaje y en laa instituciones. No existe u.na

~e~uelas,

· ~~ner

en l

vida cotidici.lla ,

~n

al

ci6n esrontánea'de los concep-

1

toa, eino m'8 bien

~atoa

'antecesores•. Lo

estin por as! dec irlo determinadoe por a
....

(

\.." l

\!. V1 ¿_

que ha acaecido en el pasado ea ma~'to máe pel igroso - o,m&amp;a alhl, se hace peligros~ -

t.:\' t\')C,"l( &lt;-''-

~

..... cuando nuestro v!nculo con el pasado r st

La biología me ha enae?.iado
d~aarrollo.

¿Quil1~

~

L1aav r tido e ignorado ••

examinar s iempre hist6 i camen t

estudia hoy la

anatcm!~

ain e tudi r 1

un sector suje to a

e~briolog!a?

modo cada teoría del conocimento queda , sin i ndagaciones históricas y

E• una ilusi6n creer quo la historia del conocimi nto

~enga

el contenido de la c 1encia como, por nj . , la historia del
de laa conve=sacionea telef6nican; al menos

Del mismo

c ~mpara.ti va~,

t an poeo que ver con

tel~fono

con el contenido

us tree cuartas partes, si no todo el

contenido de la ciencia eet' condiciona.do - y puede ser explica.do - por la hietoria
del pensamiento, por la peicología y por la eociolcg!

del pensamiento.

En el contexto de nuestra investigac ión específica, considero que el concepto de

�a!!ilia reaulta.r!a incomprensible si no ee a travl1 de su historia. Se ha demostrado

ya que, poe a! eola, la 'apiro h eta E l l __~ no puede definir l a enfermedad de la
aí!ili•1 no •• puede por lo tanto definir la eífili• co o "la enfermedad causada por
la •pirocbaeta .P!llida", aino, al contrario, ea la

ap ~ roc~eta

pallida que debe ser

definida como "el •icroorganiemo conexo con la a!tllia". Ro ea posible otra defini-

cidn de eate microbio 7, adem'8, no podr!a servir para definir ain equívoco• la entermedd (a cau.aa del problema de loa portad.orea aanoa).
Ea tambiln !aleo el punto de •i•ta aegdn el cual aer!a poaibl• dar una
teno•enoldsica de la e!tilia,

de!inici~n

de!inici6n no conceptual, aino deacripti va, u!
'
como loa an1male1 1 1&amp;8 planta8 pueden ser definido• indicando eua ca.ra.cter!aticaa.
E8 puea

\Dl

11na

error preaumir que ae pueda llegar - con loa medio• que a• dispone actual-

mente - •imple y seguramente, con la.a obaervacionea y loa experimento•, al concepto
•

de la individualidad clínica 'e!!ilia', aunque au desarrollo hiat6rico haya aid• iortuoso 1 complicado.
Eeta propoeici6n no ea admisible ni t an 1iquiera como experimento mental&amp; la• t4onica1 de la• que dispone la inveatigaci6n actualmente son precisamente el reeulta.do del
~º

~

deaarrollo hi1t6rioo, 1 aon aa! como son y de &lt;otra manera porque han tenido eae deaarrollo biatdrico 1 no otro. Tambiin el concepto actual de individualidad clínica, por
ejemplo, ea el reaultado de un deaarrtllo 1 no

•~

lhlica posibilidad 16gica.

Como la

historia no• enaefta, ea poaible no 1610 introducir 1ubdiTiaionea de la en!ermed1d de

mUJ diverao tipo, 11no que ea posible tambiln, ma(a generalmente, deaechar el concepto de una enfermedad; ae puede aolamente hablar, en eat• caso, de diferente• s!ntom&amp;.9
y condicionee, de enfermo• 1 ca.ao• diversoa. No ea de hecho imposible poner en pnCctica eate punto de viata, pue1to que en el fondo laa diveraae formaa y

101

diverso• ••-

tadoa de la enfermedad, aa! como lo• enfenno• y la.a diveraaa eonstitucionea deben ser
aiempre tratadas de manera diferente. Ea evidente que la formación del concepto de

. 'individualidad

clínica' requiere tanto el

-.

~ --

~rabajo

de an'li1i1 como el de a!nte•i• 1

el concepto actual no ea la dnica soluci6n posible, ni 16gicament• ni

pr4cticam~nte.

�- 3No ea aqu! posible, en línea general, habl ar de lo qu

Deapulfe de la experiencia. de mucho• años

d

es pura y eimplement
1~

t:a: b je&gt; "

,, .artit::ión d

da.do.

nfe:rmedadeo

conven~ido que al m noo a un mod erno

ven,reaa de l hospital de una Bra.n c judad, m h

investigador - €qu.tpado con un compl eto instrumental int6_ec tual y material - l e sería imposible aislar, por la total idad de caqca par ticulare

succsi vo~ de la enfermedad, distinguirlos de

todo• los m\11 t i ples a.! pectos y estad o

laa

compl icac lone~

de los que se ocupa,

y reunirlos. S6lo comunidade! de investigaci6n organizadas, en

acuerdo con el saber

com\L~

y que tengan la a.ntiglledad de varias generac ionee pueden

logra.r1'll. propóe ito, dE\tio que ~1 desarrolio de loa f enómenos patol6gicoa r equiere
decena.B de arios.

En este caso,1sea como fuere , la prepa..-ac1ón , los instrumentos técnicos y el tipo
de colaboración reconduci rían

con t1n11a m~ nte

los i nvestigad ores sobre el viejo een~n

dero del des&amp;rrollo histórico del conocimiento. No ea puE
~

ningún caso posible cor-

loe vínculos con la historia. Si a lguno objetase que a la teoría de l conocimiento

no le interesa hacer indagaciones

so~re

e l modo

~n

el

cu~l

se descubre l a r elación,

pero le interesa la legitimación cien tífica de esta relac16n , sus pruebas concretas
y sus construcc iones

l~gícas,

debería responder que e te tipo de legltimaci6n ea sin

duda muy importante y qua, de11tro de: loe límites acostumbrados y c cn la aco s tumbra.da

prec isión, es apropiado

tamb i~n

en nuestro caeo, d

~J 7 ~")u...,·•.)·~'\t1. l''~r.J· 1
t uir!a una parte de l t. cienc i m. Jlo est'oy t od vía-Jd

la. cu.al la únic
si stemltic~

tares - o la. mi

y as ociativa de lo

mc!t ico, derooatrativo, aplica.'bl , evidente.
parecen en cambio

cont~dictorios,

sífilis no cons ti-

en e

~e

examen de la capacidad

t e s~

- según la opini6n d

El. eab r ha. sido si@mpr

mane r , l

c uerdo con la. convic ci6n según

coneist

impo.,..tan t
co~c

otr

ir'j e

Todot.i

quien h

to a.do

par~.. e

en ffl - s iete-

los o;,:i:os sit.Jt m e de conocimiento

os t raol~a,

inaplicableer fa.ntáa t icos o m!stico1

¿No eer!a hora de adoptar un punto de vista menos egoc,ntrico y hablar de una te oría
del conocimiento comparada? Un cr i terio de evaluac ión que permitiera reparar en máa

casos particulares y en

m~s

asoc i aciones vinculantes merecB - como enseña la hi storia

de la.a c iencias de la natur&amp;leza - tener pri ortdad. Creo que los criterios utilizados
en este estudio ponen

de

r elieve y en condicionee d~ ser examinadaa mucha• relacioneo

�- -

•

hasta ahor

d

e.
in

e

mo un adven im ento de 1

i to 1

la confluencia de

l

!n

· Desde e l mom nto

manera hist6rica ,

l

n

• qu iz

misti c i smo, hac er uso de l

n

ue se

•

•

le

d

•

aconsej bl ' • 1

de l penaamient o, como una c6moda

1 inu 11 y tr dicio

i a.r

ere

nto de la

610 como un ins t

exis tencia

brevi

ello 1

l d

t

d

t ~rm ino

í 11

t

o

~1
o16n .(1) Ser!a t ~v!

l

t~ cni c a

ve error c onten-

un

tarse con la sumari a afirmac 16n que el concepto de s!filie no ea a lcanzabl e sin l a
coneideraci6n de la• conexione• h i et6r ica• ea pec!fica1 . Se debe

ún inve stigar las

leyea de eata• conexione• y desc ubr i r la• t uerz&amp;.8 del pensamiento op rani Qs sobre el
plano aocial.

-Laa ideaa primitivas como línea• directivas del desarrollo de un conocimiento.

Muchos hechos c i entífico
inevitabl e s conexione
meno

ose~

e lla

igloa antes qu

irref~ t

(o

r i de

) p

11

doj, gracias

científicas mlÍa o

ínculo pueda s er l egit i -

od vía e t

qu

'

~st án

bl

l cont nido.

Como h moa most rado
gre

1m

modo

pro to id

ol lo,

de d e

y ent?

ma.do en re fe rene i

demostrados d

exi t!

un

f uer a d dal

mezcla d• creencia•, s

o cu.r
prueb

id &amp; de 1
c i nt!fic

lte
e

E ta i d

d sa.rrolló n el cur o de much-

r ica en cont en ido , siempr e rLáa preci a , de 1

c i6n s ifilítica de la san-

mano de l. qu

~ po c a

urgid

de una caótica

• devino aiempre máa

ven!a investigando entre

l as concepciones m~ diversa• , eu demostracién~ Paulat inwnente , naci6 y a e consol id6
el dogma de la sangre aifil! tica . Num ros os investigadores - ea el caso de Gauth.ier sucumbieron ante la sugest i6n de la opin i 6n pdblica y pretendi.eron habe r encontrado

la• pruebaa, pruebas en real i dad impos i ble s. Pero , ain embargo, no fue haata que s
•

comprob-'_ · que por esa vía no se alcanzaban
trum~nto• ahor

di~ponibles Y la ide

101

objetivos que se utilizaron loe in

de la sang1e s ifilítica se

materializ6 c i enti-

�- 5fica.mente por la reacci&amp;n Waeerma.nn y, mis adelante, en reacciones de tipo mis simple.
Esta idea sobrevive alhi en el pueblo , que habla todavía de la sangre impura de los sifilítico•.
Deade eate punto de vista, la reac ci6n Waesermann es , referida a la a!filie, la expre

ci6n moderna 1 científica de una pre idea de muchos siglo

de anti glledad , que contri-

buyó a la formac16n del concepto de s í f ilis º
La.9 preideae se encuent r in tambi tn en ot r os campos del eaber. La moderna t e or!a atomica tiene •u preidea en la antigua. Grecia, donde fue divulgada sobre todo por Demócrito en •u

~protcm.tomismo" .

Hietoriadorea de la.a ciencia.a naturalea, como Paul

Kirchberger (2) o Fr. A. Lange, estin de acuerdo en e l hecho que "la moderna doctrina
del átomo proviene de la progres i va transformación del atomiemo de Dem6crito"(3).
I

E~

con continuo estupor que se constata cua.ntoa elemento• de la moderna teoría ató-

mica t ienen su prototi po en la.a t eeie de l os a.ntiguoa atomis ta.B: el significado de la
combinación y penetraoi6n de lo s {tomos, s us movimi entos de ca!da chocando unos con
otros 1 loe resultados produc idos por e!tos movimientos, loe efectos de la presión y
la colisión, e t c.
También otra. doctrinas, como la idea de loo elemencoe y de l
el principio de la conservación de la materia , la

d~

compo1ici6n química,

la forma esf,rica de l a Tierra y

el si•tema heliocintrico Ge h•• .desarro llado hist4rica.mente a partir d
~la

protoideas

o menoe oscuras, que existían desde mucho a.ntea que fueran comprobadas por la c1eu-

cia de la natun?,le za y fueron funda.mentada• de maneras diversas en el cu.reo de las di-

fen-itea épocas, antes
Desd e mucho

•

a.n~es

de encontrar

au expresi6n moderna..

que se descubriera la modenla teor!a de l a infección y de l a in-

venci
6n del microsc)pio, algvncs hablaban de modo muy preciso de
•• •

bles y vivi entes agentee patógenos. Una fraa

m in~sculas,

invisi-

que encontramos en Marco Terencio Va.rrón,

"animalia minuta 9 qua• non posaunt ocul i conoequi, e t per aerea intu.s in corpus per oe
ac nares per\"enit.mt e t eff iciunt dif fici l ee .morbos" pa rece extraída de una edici6n
popula.s de la teoría de Flugge de la trasmis ión de lae infeccionee por medio de go-

tit as sus pendida.a en la atm6sfera.
No sostengo que sea posible - sin sof ismas - encontrar una protoidea para cada des-

�- 6cubrimi nto cient fico. Podr!m.Mlv , por

ci r

u

e d

j .. , buscar

i ja

d a

ntr

la

segWi l a cua

er

po ibl

s

f!n con

s~

0

guna.9 idea.a quedaron privada. de demoetraoi6n

e

.t

prolon

parici6n de

descubrimi nblemente no

e im 7 la idea medieval

Yir inidad 1

or na

no

i n hi tórica ¡ pro

ndek-

•

recon e r por
t,

t

l

91c 1

esto ea necesario s.grega.r el hecho

.. l

ue

e n
haya afinida

n vano

l embaraze. A

daa investigaciones, al-

y fueron abandonada.a. Por muchos si-

glos ae busc6 a.! el 'absoluto', mientra.a que hoy la ciencia no encuentra ni 8iquiera
l a.e palabraA para expresar claramente eate concepto.
¿Ac&amp;USo la teoría del conocimiento puede simplemente ignorar que mucha.e concepcione1
cient!ficae se han desarrollado constantemente a partir de idea.a primitivas basada.
comprobaciones que actualmente no son ya considerada.a vilidaa? Ea necesario contin'"r
las inveatigaoionea y encontrar ana respuesta a este problema, pero, naturlamente, si~
hacer uso de la hip6tes1e del 'lusua natura.e' que nos ofrece la prehistoria de l a pad eb~n ser

l eontología. l•• id eas primitiva
histórico d

t or!a

mí

consideradaJI como veetigioa del desarroll~

v su origen debe

odern

s ~r

explicado en base a la

eociolo~

g!a del pensamiento.
La objeci6n seglin l a cual a

m~•

han d do en el curso de la histo ria much!eim.. idea•

o m noe oecura.e y que ha s ido precisamente 1

cienciaS"que~

escogido la.11 "ver-

daderae y rechazado l aa "falaa.9" es i nsostenible . Si de hecho la.a cosa.9 hubieran eido

así, resultar!&amp; inexplicable porqu' son tan numerosa.a la representaciones "verdadera•i
de objetos desconocido•. Sobretodo es err611ea la convicción impl!ci ta en este punto de
vista, convicción aegWi la cual se podría aplicar a idea.8 viejae y oscuras las

categ~

ría• de 'verdad' Y 'falsedad'. ¿Era quizá verdadera la idea de "sangre corrompida por
la s!fi li1", "sanguis corruptua seu melancholicua, vel abunde fervua et oraasua"?.
"Corrompida• no es un t 'rmino clent!ficamente exacto, ni podemo• establecer, dado qu

en un tlmino va«o y 2.mbiguo, ai

~

•

apto o no para def.i nir la. s!filie. Aunque e e te t~x

mino haya demostrado au utilidad c omo punto de partida para el desarrollo de un con-

cepto, no es todav!a hoy un concepto sistemáticoi ni podemos demoatrar la veracidad
0 ~ rt~d~- ent~
de
la.a
máe
1 ~_v_i~_e~
j
d fi i
~~~~~~~~~~
~~-ª~Q-G~~-·~~a.a
ª-e~-e~-º~ciones - como por ej. aqu~lla de la

�- 7'alteratio eanguini '

La ºal t~ratio

-

es

11na ' al ten. tio sar.té,"Uinis' (!OJ.~·e1= ·oond

-·---··---

--

igniftc

-

hoy d!

ría dec ir en otro• tiempoe. El valor d
1 "objetivo", sino unicar.oenta en

caracter!stica demasiado vaga, ya que

de un modo u otro a cada estado o &amp; cada en-

~

fermedad ;ademáe~ '•ifili~'

11na

algo totalmente diferente de lo que que-

eet1 preide

no radica en su contenido lógico

l s ignificado heur!8tico que ella tiene como ante-

cedente de un desarrollo hi stórico. Ni se puede tener alguna duda acerca de que el

hecho (científico) de la a!fili e se desarrolló gradualmente de esta oscura idea primitiva, la cual no e• de por e! ni verdadera ni falsa.
Por lo que concierne a otraa i deas primitiva.a - por ejemplo las preideaa de lo• átomoa 1 de loa elemento desarrolladas por los giegoa - no tenemos la poaibi·lida.d de ea-

tablecer ei ésta., fuera del

conte~to

hiat6rico al cual pertenecen, s on verdaderas o

falsas; ella• corresponden de hecho a otro eoleotiT.o de penoa.miento y otro estilo de
pen~a.miento.

Cada criterio absoluto de verdad ee tan poco apto pa.ra la teor!a de l o•

fóeilee como e• la eval\iación de un proceso de adaptaci6n que absolutic• el tiempo para
la paleontología. Ciertamente el brontosaurio eetaba bien organizado para adaptarse a

•u ambiente, as! como hoy lo eatá la luclérnaga; pero ei eatoa a.nimalea •on cons i de-

radoa .fut.ln de

.'

o. ambiente no se puede por cierto decir que sean ' adaptado• o inadap-

ta os:
El deaa :r."1·c,llo del l&gt;"n amiento proctJda mucho rnd.8

pod emoa ver en l

fica.ción de

paleontologí ; somo

~utacione

l&amp; teor!a de l

-

en

rel ;ivida

pida.ment

que el desarrollo que

por ciorto permanentemente teatigoa de la veri-

1 estilo de

ns

i~nto~

L· tran formaci6n de la f!eica con

en au estilo de pensamiento, o de la bacteriología c on la

teoría de l a variabilidad y la teoría de la ciclog4nesi• conetituyett ejemplo• de e1ta1
mutacionea. De improviao, no alcanzamos a

ten~r

una idea c lara sobre qu' cosa debería

ser la especie 1 qúf el individuo 1 ha.ata que punto debería ser extendido el c oncept o
de ciclo vital. Aquello que haeta hace pocos años era todavía considerado un fen6meno

natural, se nos

apax-ec9 hoy como un complejo de hecho• artificiale• •

Muy pronto no es-

taremos mi. en condición de decir si la teoría de Koch era verdaera o falsa : del estado

,

�-8-

•• cont

idn en •l q

••rú Ja

ho7 no• en on

•

o• nace

ente nueTo• concepto• , q

no

compatible• con loa q • •xp a6 oc

Qui ~ alp

que •irte para aclan.r aLhi

•

p

fi ado de

u

deu primitiva•

•

otra comparaci dn , ext.ra!da del debate 1obre el origen de la.

labra•, 1obre el cual

loa 1&gt;9icdlogo• h•n reO l •Dtemente hecho conjetura•. Segdn eat

aupoaicion•• "l... pala-

bra8 no eraa or1g1n•ri amente

srupo•

Con4tico• arbitxaria.ment• atribuído• a de terminado•

objeto•, collO por e j npl o l a pal abra UPA deaigna una empre•&amp; de produc c16n cinematogri-

tica o L deai gna la autoinducc16n¡ eran en cambio traapoaicione• de experiencia.a Y de
objeto• en un material f ae ilmente modelabl• 7 1ie•pre a m&amp;J2o.
El reaultado en el plano lingü!atico no era puea en origen una clara atribución aeg\bl

lo• dic t imenee de la 16gica , aini una reproducei6n caracterizada por la vitalidad de la
geomet~ fa .

El aentido quedaba así contenido en estructura• fon,tica• que tuYieran eate

or igen ."(4) A la realidad de laa preideaa ae le puede tal vez atribuir una relación
anilop: el resultado en el plano conceptia.1 no ser!
gúJl loe dietúenta de la lógica,

rial facilmente plasmab e y
c ia no aer!a puea análoga a l

ino 11-c• t

en au origen una atribucicSn ee-

pooición de la experienciA en un mate-

mano. La conexi ón entre reproducc16n y exper i e•-

i mpr

relación convencional entra el signo y lo de s ignado ,

aino que conaiatir!a en cambio en

\ll1&amp;

corr" pond nci

psíquica entre amboa. La eviden-

cia eatar!a in.medi a tamente contenida en los productoz del pensamiento originado• de eat•
modo •
•
Adem,a , la. palbraa no son originariamente nombres para laa cosa.a y el conocimiento

no ••

f~ -

al menoa en

8UJI

or!genea - sobre calco• o modelo• de loe fenómeno• o,

como enseiiaba Mach (5) , en la adaptacicSn del pensamiento a los hechos externo•, aeí co-

mo •• le mani f i esta a un hombre comWi.
Iaa pal abra• Y la.ti !de~ son en eu origen loa equivalente• fon,ticos y mentales de la.

experiencia.a cotidian&amp;JI que ee dan simultanea.mente a la.11 primeraa. Todo eato explica el
•igni!icado migico de las palabra.. 1 el eigni!icado dogmitieo, religioso de las aaercionee .
FAta. i~eas or;.ginarias

o~

iempre d ma1iad.o vastas y muy poco específica.a. SegWl

�\

..

-9-

l de arrollo d 1 sigriiflc do de la• palabras, tambi~n un

desarrollo de lae itleae, que pxoc de "no por ~.be tn.cción Je lo pa.rti culru:- a lo general,
oino por diferenciac16n de lo general

lo particul ar º.,

•

-Le persiat ncia de loe

sitema~

de opinión v la armonía de la.a i lusiones-

-I•• concepcione• como estructuras autónoma.a y dotadas de un estilo propiose~ ha

Una vez que

constit ui do

Wl

siytema de o ninión completo en e! mismo y c erra.do,

conaiatent'9 en tma can t i dad de detalle• y de relacionee, opone contin11amente resistencia
frs11te» a todo aquello que lo contradiceº

Un óptimo ejemplo de esta ,.r~ iatencia lo ofrece la historia del concepto d8 infección
ven~rea,

con su prolongada permanencia a despecho de cada nueva concepción. No se tr ta

·tanto de mera pasividad o indiferencia por laa innova.cionee, sino mú bien un modo a.etivo de proceder, diatinto en diferentes e e tadio•i

i) una contradicción al sistema parece impensable.
ii)lo que no concuerda con el sistema., no ea tenido en cuenta , o también

iii)ee lo oculta, aunque sea t nido en cuenta , o firul.lmente
iv) ao intenta explicarlo, con laboriosos esfuerzos, como no contradictorio con el
sistema.

inv nt

e cr iben o a ún
1

roncepción do inMte \l qu

ob ta.nt

En 1

tod

cor1sti tuy n por a18 Í. d e i rlo s u r ealizac i ón, y esto no
zonee d

historia del

c onoeimien~o

h cl1os que se corre1ponden con

1

concepc ione

relaciones d

no

entre l as concepciones y 1u.a comprobac i ones: las

que 1

pru~baa

a

c ont~icen.

tipo 16gico-formal

adaptan a la. eoncepcione1

tanto coao la• c oncepciones estin en conformidad con las prueb

• Ni tampoco las concep-

eionea son eistemaa 16gicoe - aún cuando pretendan serlo - , aino unidades provista.s de

un eetilo, que como tal se desarrollan, ee atrofian o tra.9pa.san. con sua prue bas, al
interior de otra.a concepcionea. Cada lpoca tiene su.a concepeionee dominan te , junto
reeiduoa de otra• pasada.a y rudimentos de futuras, a nivel de toda la estructura aoc i _l.
Una de la• tareas

~~a

importantes de la teor!a del conoc imiento comparada debería 3er

la indaga.ci6n sobre el modo en el cu.m.l concepcione

e idea• oscuras pasan de un estilo

�-10-

de

n preid

penauiento a otro, eobre co?ro e

• espon tneament• y •obre co•o, g1a-

ci&amp;8 a ana auert• de armonía de la ilua 6n, e
permaneate•. Sdlo mediante

inveatigaci

ata actiYidad compa at

io••• poclre•o• arriber a 12n&amp; c o

a ru

n n

r! idae y
de l

con x-

renai6n de nu atr:a fpoca.

Pa1' poner bien en ola.ro e•t• punto, de1earía mostrar aquí alguno• ejemplo• a propósi-

to de loa div•r•o• grado• de pereiatenc i&amp; de la.a concepcione••
1) Cu•ndo

11n•

concepcicSn se dif'und

a tal punto que penetra e

dentro de un colectivo de pensamiento 1 lo permea

la vi da cotidi ana 7 en la• expreaiones lingü!atic.. , cuando

se convierte en un modo de

r

ntido lit erla del tlrmino, una contradicci6a pa-

De

recer!a impensa le e i n i magi nable. Se dec ía con t ra Colóns "¿C6mo pod!a eatar tan fuera

de •Í pera creer n la exiet~ncia de ant!podae, que ea t in con loe pie• en la posición
opueata a la Ce lo• nueatroe; hombrea que ca.minan con la. pienu.a hacia arriba Y1a ca-

beza hacia
al

rev~e,

~bajo?

¿Que existiera un opuesto de la tierra, donde la.a cosa.a eatuvi eraa

donde los árbole• crecen para abajo y donde llueve, graniza 1 nieva para

arriba? La cauea de esta fábula absurda e• la ilusión de Que la tierra ea redonda •• ",etc.
Como hoy aabemoa, era la abaolutizaci6n de los concepto• de arriba y abajo la qu
determinaba eata 1.mpeneabilidad, impensabilidad que s

derrumb

con una formulació•

relativiata del problema. Athl hoy nos debat imos c on s imilareft d i fi c ultades, cuando Be
hace un uso absoluto de loe concepto• de existencia, rea lidad y verdad . Kant t en!
indispensable nec sidad de un s

trat o incognosc ible de l o

la

f enómeno• aene i blea, l

"coaa en a{•: "ya qué de otra manera s
eguir! el absurdo que eer í una apariencia
l
aiD alguna cosa por l cual apar zca"!(6). Y, antl ogamente, Wundt se preguntaba:"¿Para

qu' servirían cualidade

y

~s tado

qu

no

e ~.

pr opieda.de• y e tadoe de algo?" (7)

ii) Cada teor!a c omprensiva paaa por una. época c li1 i ca, en l a cual ae observan eólo

loa hecho• que concuerdan con ell , Y una época de compl i c&amp;C i ones, am la cual comienzan a presentarse la excepciones. Lo sabía muy bien el gran te6rico Paul Ehrlicha

"Tambiln en este caso (8) sucede como en toda.a las cosas de la ciencia: se hacen cada
vez mia complicada.a". Al final, laa •xcepcionea superan frecuentemente el nmnero de

cuo• normales.

�-11 -

Una relaci6n d

f3t

tipo

químic&amp; elisiea y la química coloidal.

ntre 1

cuentrn

En al naturla•~ oe vorifican con mucho ~- fr cuenei

se verifican em la qu!mic

qu

reaccione

coloidales qu$ las

cliaicaJ ein mba..rgo, los eventoo que se verifican han
•

r..guardo.do m~
curtierob

qu

lo

otros en aer da cubi ertos por la ciencia. Muchos procesos de
produceió~ do

y d

, tintorerí

coÁ

goma y material

e~-plos ivo

no se

co-

r '

rreaponden coD la.a leyes de 1

química cl.íaica ; e• por otra parte necesario aeumir le-

particula.rea para. explicar cbmo ~1 terreno cult ivable tiene la capacida4 de retener

ye

la.a salea nutritivas, que seglia. la• leyee cliaicae (química y f!ei ea ), la• a.gua.a no de-

-

1-~ ·1~

·'

~

ber!an tener dificultad. en lleva.rae. A toda.a estao mdltiplea Rexcepcionea" no se le hizo
•

calSo por mucho tiempo.
Un ejemplo instructivo para este prop6sito es por otra parte ofrecido por el destino
de lae observaciones de Bjerrum y Hantzsch (1908), las que debieron esperar casi die z

años antes que otroa las tuvieran en cuenta; estaa observacionee contra.dec!a:a la teor!
élífeica. de l

disocta.ción electrol!tica. Se hubo de espera'?' hasta que salieran

trabajos de I.au y

Bragg~

luz lon

No se percib!ó el hecho mu¡ simple que soluciones s alinas, cuyos

iones son ccl 0readoa , pueden, una vez diluÍQoc, presentar mutaciones de color tales que
l grado de disoci ei6n par e
por ej., la

mezel~

d _ l a reacción
Y ahor

norm~l

d

l

2

~on

soluciono salin

m_zol

a 1

eimismo no fue percibido el hecho que,
tiene como e fecjo un desplaza.miento

an dir cei6n ácdd •

otro .j mplo, extraído de l

dad eqi.val!

ñoa , en s

de Cac1

quedar inmutado;

fal tr.. de pure m y 1

vid

cotidiana: en e l tiempo en que la sexual!-

in enuidad

la purez

9

s

coneideraba a loa niembargo

ingenuidad, c omo asexuaaos.

t odo•

sólo el paico-

hemos aido niñoe y nadie vive totalmente separa.do de ellos.

análisis debía descubrir l a sexualidad de loa niffoe.
Lo mismo sucede en la teor!&amp; c l ásica de las enfermedadee infeccioe
eoneideraba causa.das por

min~sculos

ª•

las que se

"agentes patógenos" vivientes, sin da.rae cuenta

- tampoco pod!a hacerlo - que eetoe "agentee pat6genos" están presentes

tambi~n

aanos. S6lo mucho mcLt tarde fue descubierta la existencia de los portadores d

en lo
bacilo •

�-12•

Sigu16 deapula el segundo golpe

'"~
\~~
~~ a la
\ V\

teor!a cliaica: la vari bilidad de los mi1

croorganiamoa. En tiempo• de Koch,

especificidad tenía un gran

4xito, no era poaible admitir ninguna variabilidad. (9) y sólo posteriormente aumentaron

laa observaciones a propóaito. Un tercer golpe sufría

la teoría olúica de la.a infec-

virus filtrable. Moetra.remoa po steriormente que la teoría cli-

cione• con la teor!a de

aica de la infecci6n, que prevl la illvaai6n de un

~nt

patógeno, es un eaao excepciona

del mecanismo propio del nacimiento de un• infecci&amp;n

De eate ejemplo resulta claramente c~o la peraistenci de loe aietemas de opini6n,
que se presentan como totali dad • ce rradas,
log!a del conocimiento. Sól o de est

pertenec~

de manera indispensable a la fiei

modo - y de ningdn otro - se desarrolla el proceso

cognoscitivo: sólo 11na teor!e. cl&amp;eiea coii s u.a concatenamientoa de ideaa plaueiblea (que
por lo tanto pertenecen a l a lpoca), cerrada.a ( por lo tanto limi tadaa) 1 pasible• de
prop~d&amp;

un estilo) posee la fuerza necesaria para obtener

(por lo tanto conformes

la aprobaci6n pdblica. Si por

ej~plo

el bacilo de r;iii Loffler hubiera sido individual!-

za4o primero en loa sano• qne en lo• enfermos, no habría sido acaso aislado, dado que no
hubiera concordado coa la men!a de la causa típica de la lpoca y no habría en consecuen-

cia despertado la atención necesaria ni estimulad.o la energ!a neceea.ria para la inves-

tigaci6n. El descubrimiento

es~

aa! vinculado inseparablemente al l lama.do "error":

para reconocer un&amp; relac i6n, es nece sa.rio i gnorar , de ~con oc er y negar muchas otra.a.

Loe fen6menos da la f ieiolog!
fisiología del movimiento: pg.r

inmovilizar

tod~
...

'lll

es t o corz e pond&amp; en 1

s

&amp;

lm

poner en movimi nto un mi mbro del cuerpo, ea necesario

... 1 i1~.-.
- .Jo si t.-.~
« 4 Uu.\il
--

Cad~ movimi ento conaist

ment

d 1 conocimiento a . comportan a.nal ogamente a loe de l

en do
fi iolog!

obj tivo 1 un

integran rec iproca.ns nte

#-' j•

s"'""t
w:.... " co
i

T\A
rw

...

t ..n r una ba s
t;,;

eo b re l a e ua1 fij ars• 4

ctivo ~ est o es movimientoa • inhibiciones. A

proeeeo

1

del conocimiento~ una determinaci6n que tiende directa-

ab tracció qufi con el l

..

coopera, y entre amba.e loe momento•

0

iii) Entre l os varios grado&amp; de peraiatencia activa propios de loa mitema. de opini6n

hemo• mencionado el s i lenc io sobre l aa "excepci one•"· Una excepo16n de eete tipo - por
•

poner un ejemplo v~lido para muchos caso

- son loa movimientos da Mercurio con relación
•

�-13•

a la.a leyea nevtonianaa. A pesar de que loa exp@rt os ten!an c onoc i miento de estos mo'

I

M&lt;-\·\~·"
vim~1entoa, esto• !uernn tedrljlj~ ocultados

1 pl!blie or porq,uo contradecí &amp;.n la~ concep-

cionea entonce• dominante• en ese campo . Se loe menc i on6 sól o c uand o o hicierom nece-

aario• para la teor!a de la relatividad.
iY) La obatinaoi6n misma con la que ea "explicado• &amp;quello que contradice un deter-

mina.do modo de ver - la bien conocida obra de los "conoiliadorea" - ea muy instructiva º
Ella muestra en loa hechoa como ea perseguido a cualquier costo el objetiTo de la con-

formidad. 16gica den tro de un sistema, y mueatra también c omo la lógica puede ser illter1

pretada en la prictica.- Toda doc t rina. quiere aer tm s i stema 16gico - ¡y

cuaa

a menudo e• ,

J

en cambio aólo

1

1.m~

peti tio prjncipii!

El párrafo siguiento , extraí do de Para.celao,

~

muy apr opi a.do ya que permite ahorrarse

mucho• ejemplos (10): "PartL e l hombre, que se mueve s ólo en l&amp; l\d vis i bl e de la naturaleza, ea increíble - 1 susc i ta repul a i ón y resen.t imiento en c ualqui er inte : ecto bu,

mano - que el hombre pueda ser poae!do por el demonio y que pueda ac ogerlo dentro de si,
tanto como para obligar al intelecto hu.mano &amp; penea.r t esto no ee un hombre , sino un demonio. ¿No ea un milagro de Dios el hecho de

qUQt

el hombr

que viv• sobre l a tierra pa-

rezca poseer un demonio dentro de si , all! donde, en cambio, el hombre

~•

l a imagen de

Dio• y del demonio, el cual ea tan dj f erente del hombr e como l a piedra d 1 l eao? . Prescindiendo del hecho

que el hombre está hecho a l a i magen de Dioe , ' 1 ha eido salvado
incr~íble

tambiéa del demonio por e l hijo de Dios, 1 ea pues

arrojado en esta horri bl

priei6n s in go zar de ningtm

En este caao, son dos afi rmaciones de fe que a

l a cual el hombre puede ser poseíd o por el
liberado. No ea poaibl

t ener duda

sob

d~

necesario hacer algo para s alvar la 16gica del cano.
blecer el necesari o acuerdo

entr~

del otro

aqu~ll

según

en qu• ha sido

principioe , y por otra parte ea
¿Qu~

se invoc

pue

pa.ra reesta-

l oa doe principios? ¡El milagro di vino! De este modo,
.

la lógica es aa.lvada y el il1 te leeto humano no t lenu

"repulsión y reaentimisnto."

prot cción."

encuentran : de un lado aq uell

d~monio,

•stoe

quep no obstant e ésto , se

y~

ninguna necesidad de experimentar

�-1 4-

A pe sar dl! lo

j

l ógico qtie pueda p

cer, \odo e to

tifiquémonoa con el mundo de Par ce leo, dond

e

i

co-u- co

u co erenci

y e d

de estilo t iden-

advenimient o son símbolo•

7 donde cada e!mbolo y cada metá ora tienen a l mismo tiempo valor objetivo, en un mundo
lleno de •it;nificadoa oc ul toe , d e eep!ri tu y de po t enc i
1

mis t eriosa&amp;, l l eno da obsti-

naci6n 7 veneraci6n como de amor y odio . ¿Cómo se puede vivir en una realidad f aao inante, incierta y peligrosa, si no ea creyendo en l oe milagros? El aiiagro , este principio

de importa 0 cia fundamental, la experienc i a ~'9 inmediata

la real i dad de Parace lso,

de

•e ~islumbra desde todo• lo• ingulo• 7 desde todo• l o• rincone s de su cienc i as antecede a cada con•ider aci6n y brota de cada c ona ideraci6n.

Un sist ema de est e t ipo - cer zado y c onforme a un eatilo - no es inmed iatamen te acceeib lt a ningÚD glnero de i nnovaci6n : todo es d• hecho interpretado segWl el es tilo propio

del sistema .
v) El grado máa acti vo de la pers i s t nc i

1 que podr! ~os llamar la realización m~ica de l a.8

por el aspecto po' t ieo y cr eat ivo,
ideaa , que erpl i c

de l oe e istema s de opini ón e stá e ons t itu!do

en que modo seconc retan loa 8 u ñoe cient í fico s ind i v iduales.

Tambiln en es t e caso, podríarno

aducir oomo ej mplo todas l a

una contiene en si loa des eos do quien 1

propone

ploa concretos y deta.ll&amp;do• , mata para i lustrar

t or!a.s , dado que cada

Ea todavía nuestro

d ee~o

ofrecer ejem-

has ta qu• punt o llegan loe s ueño• que

como simple prueba de • u exia t enc i a .
En el tiempo

en que la s imple admirac ión

de la naturaleza valía ya como sa ber 1

l

\

hombre no había a t1n a prendido a utilizar esta admiración como eetimulo para l a propia
inYeatigaci6n, l a !inal i dad de 101 fen6menoe de la naturale za viv iente como lo• de l
inani mada despertaba una grandía ima admiraoión 1 ae l es a tribuía una importancia exce-

s iva. Y era l&amp; existencia de instint os aoI'J)rendentes lo que s ob?'Q todo fas cinaba al hombre . En eu ensayo publ i cado en 1867, U~ber die Nester der Ti ero ( Lo 1 nídoe de los ail.LuErt}
l eo), Wood cuent~ l a hietori&amp; que s i gue : "Ma.raldi estaba impresionado por la gro.n regul aridad de l ac c6ldill

8

d

Jaa i.abejaa , midi6 lo• ingulo• de l a s uperf icie divi soria

tle f orms. roa boidgl y encontr6 qu

eran de 109•2s • y de 70º;2 • R~amur , convencido que

�-15economí a d

•

teil&gt;iti co KQnig qua calculara. ln form

ua rec~pientt· Lcxr~onal dolimitAdo por tree

d

sun~rfici

..

r ombo• que encerraae el múimo volumen e1'l la m!nimn.
puesta que los

lao celdillas , pidi6 al ma-

• Ria.mur recibicS la res-

da l os romboe debían cer de 109'26' y de 70º34•. Había pues una

~oe

dif erencia de doo minutos . Maelaurin , no satis fecho c on est e resultado, rehizo la medi,,

ción de Maral di, encontrindola exacta y, r ehac i endo el cllculo , se perca:_1de un error
en l a t abla de logaritmos uaada por Konig. No eran por lo tanto las

bf)jaa

lae que ha-

bían c ometi do el error , s ino e l ma t em,tico 1la e abe j a• hab!an m's bien contribu!do

de -

cubrir el err or." Hasta aquí Wood. Y ahora el comen tario de Mach: "Quien sa.bo como se
miden loe cri etales y ha vis t o

Wl&amp;

celdilla de abe j a, con sua super ficie s opacan y más

pueda llegar a tener unn.

bien rdstica.&amp;, dudarñ 1ue en la medición de la celdilla e
eieió~

tic

com ~ un~

de doc minutosa Ea necesario pues c onsiderar la hlstori

••• Ea

nec~aario

ademáa tener en cuenta

el hecho quo el problem

leyenda

hab!

pro~

ma tem~-

sido pla..ntea-

,

do en for.n

incompleta a.r1tes de pod r d en ir en
~

Para qu en no cQnoider
se

0111''icient

pa~

qgi ta

ley~nda t n . rad

derr ')otrar l

pre

'1?l&amp;

tras cripción d

cotl.cret

une"'v rdam de 1

so encuentra en la pag . 23

11ns

en

medid

Wl

Epi tom

lo habían reeuel to"

la.a ab8j u

estilo aboolut

ocia. d . 1 · rea.lizaeión d

t1n má
Eu

qt1

" ... n forma d

de Vesalius

ente c ientífi co (12),

lo

sueños det la ciencia,

i lustracione •

n l

il ua t racicSn del dtero 1 en la pág

e&gt; bra

de N. Fontanus ( 13),

32, la correspondiente

leyenda: "Pet. Per qnaa viae, mulier semen suae gro.vid tionia tempo

ojacul~tor,

tam are te claudatur, ut ne quidem acua eum intret, auctore Hippocra t e, l ib.

--

l i ot liv? Reep. Per ramun quendaa deductum a vaae

e j~eu la t or io

!•

ei uterua

aphor ism.

in utirri cervicem

innert U11. Ut ha.e figura constat"
La idea de la AAalog!a fundamental de !o• 6rganor. genital
~id~

en la antigüeda.d.,tnouentra. aqu! una

i~preeionate

ea ilt1Gtrad.&amp; como oi exiatie!ti &amp;fectivamente.• Lo
t.a ment

fienlo

maeeul inoe y f enen i~o

~

r&lt;?al ización en una imagen, dende

experto• en an.o.tom!

notarán i m:nedi -

que latt p1-oporciones y la correapondien t• posiei6n dll loa 6rganos han o ido modi

ra a aptarloe a la t eorí .(14) Vordad y fábula - o, más exactamente , rela.eionee

��,
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1. Da Andrcac Vcsalü Bnu , SuonJrn hi.11",ar1i corporis /almea úbron"n tpitome
cum anno14tionibur, N1cola.! Fonta.ni, Amstcrdsam 1642

F1c 2 Do Thomac Bartholini, Anat.on t, Lugduni Batavorum, 1673.

··-

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•

-.

...
r

1

l.

-

o, Nauwcrck, Sektions~lmtlt , j cnti, 1912

��-16que han quedad.o en

l int ariox de l a cienc i

y otrsis que

m.n e~

bio des apar ec ido

...

aparecen aquí visiblemente

unas j unto

con l&amp; .§_, "quo mul ieres gra.vi dae t\!mpor

pensable para l a teor í a

d~

--

otra • Carscter!stico e
coi tu

s men

el ductua , indicado

j culantur" . Eetf? ductue , ind ia-

a.na t om! a mode rna , mi entras

l a a.nal cg!ap no es r eg istrado por l

l a anatomía actual l o di s eña según es t.a de t erminad.e. t e or ! a - al l a.d o y j unto a o tros

exc elent es element oa obaervac i onalea .
C\iando eecog!

eeta i lustración para el pres t?n'te traba j o , es t uve ten t ado de confron-

t a"t'la, en el t ext o , con
a tla

úM. ilustrac ión"exa.cta"

y "conforme a l a natura l eza". Rev i sando

modernos de anatomí a y manual es de ginecologí a, encontr' muy buenas ilus t rac iones,

pero ni siquiera una que
ment~.fruto

fuer~

de

ve :-d~d

conforma a la natural eza: s on todaa i nnegabl e-

de una reelabora.e ión del da.to natural , toda.ti esquem,ticas , caei aimbóli caa ,

fie l es a, l a teoría, pero no a la na tural eza. En un wanu.a.l de técni ca de disecci6n encon-

tr' una fotografía¡ t ambi in leta r es pondía a\m corte part i cular

era evidente que hab í a

y

sido hecha segihi una teorí a, tal como mostraban laa l !ne e de or ienrac i6n y l as f lechas
indicativas •• Me convencí asi una ve z ma s que no era posible contraponer a la i l us tra.c i 6n
que había escogido otra. ilus traci6n qu

se c ont raponen sólo doc ~rinas. ":'la verd d qu
vestigac ión mucho más el boracaF

mi&amp; pr ecia

tenemos

• I

ing~nua a..~

l og!a

!1 w1

ntr

actuzle

a

ex-p ri nci

lo

conduce de la di weeeión a ln formul ción d

natural ez ":

s. base..n en una t ' cnica de in-

mucho má

órgan oe d

dis posición un número mucho mayor

ta yeat-'
socialmente condicio

1

fuese "conform

los do

''a.et

y en t e oría.a mucho

eexo · h

e elem nto&amp; ; no obstant

1

contac to, tanto

re l acione s paico16gi caa y con la h i s t oria del pensamiento , rel cione

ceu en c ada caao a los autore• de la.a
~

teor í~s ,

~

esto, l a v!a que

muy complj ea.da, muy poco direc-

teorí

d.&amp;. Y e \lan t o mría tomamo

desaparecido

~a num~rosaa

son l a.e

que nos recondu-

con l os e ua.lea debemos siempre contar.

las c i encia.e de l a natural eza, tanto como en. el arte y en la vida, ser fi elea a l a

nat uraleza quiere decir ser f iel es a la cultura.
Cada ejecución concreta do un int ento de legitimac i 6n tiene

610 un valor limi t ado:

esti vinculada en l oa hechos a un c olec tivo de pensam ient o . No e

formular 16gicamente el estil o de la

e or cepc i oneft y 1

t i ene pos ibil i dad de

habil idad t&amp;cnica nece•aria

��-17•
para cada indagación

científico-na.tura! ~

s6l o donde ella no ea nec esa.ria, aeto e

una legitimaci6n

En cónseeuenei

entr

hombr@

e~

posible

cuya constitución espiritual e t4

en conformidad con un mismo est ilo y que, sobre todo, comparten un miemo tipo de formación.

Hay por ejempl o en Berengario (15) un pasaj e en el cua.l 61 habla de la vieja disputa
aobre el origen de la• venaei según Ari stóteles laa venas nacen en el co razón, según
1

Gal eno en el h!gado. "Dioo t amen •• • quod venae non oriuntur nec acorde nec ab he pate ,
nise impropri • et metaphorice, et dico Ea.a ita mataphorice oriri magia ab hepate quae
a cord• et in hoc magia teneo eum medieie, q•1am cum Arist." Eat' claro como a.qui debía

fallar cada ·explicaoi6n 16gica d
venas "metaf6rica.o e

impropia~A,

la cues ti6n.

Nosc tro~

conocemos s6lo

no conocemos origenea de la.e

el" orig~"

de loe vasos sa.ngu!neoa mor-

fológica, filogenótica o embr iol6gica.men te. El organismo no ee para n'11Botros un conjunto
me t af ~rico-simb6l ico

del género arriba de5crito, aunque no

~damos

indicar el fundamen-

•

to 16gico por el c ual hemos modificado al estilo de nuestra.a concepciones. No ea la simple
falta de un "contacto di recto oou la naturaleza. durante la d1seeci6n" l a raz6n por la
cual; junte a laa aserc iones que nos parecen m's absurdas, leamos también la frase:

"quod di asect ionibU8 aaparet". El contacto con la naturaleza era como míximo mucho mia
•

t enue , 1 la diaecoi&amp;n ten!a en 1

investi gación mucho

m~nos

peso del que tenían la• vie-

jaa opini ones , y sin embargo todo esto era igualmente l a causa del viejo eatilo de penea.mi ento a•i como eu efecto:

l~a

vie ja• opini ones, mil veces repeti d_., eran para loa

autores de mayor signifi cación y m~a eeguroa de 1 disección,

Ea en esta lpoca que nos encontramo

frent

a una anatomía

mente ai.mbólica, período al qua siguió otro que tendí
16gica, pero a la que no su hubiera. podido lleg
con, ontogen&amp;ticoa y com~'L~tivos.(1 7) A rec
cual ee hae!a uso de símbolo

fis iológicce y a

1 horridum officiu.m. (16)
im~in

bilis

espec!fic -

a una anatomía puramente morfo-

in el empleo de símbolos f ilogenéti-

deeput1s una a.ntomí
hablaba de organo

end6crino y de sistema ret!culo-endot li l t .e tructurao ,~atas,

fis1ol6gi ca, en l a
químicos, de siatema
lae cuales no eor1e1-

.'
ponden órganos morfoJégieoa precisamente d limitados.
Cualquiera de ésta~poca.a, en el
•

eatilo que le e• propio, hace uso do concepto• per.feotaraente claroe, desde el momento en
qu~

la claridad se ba.8

en l a reduct ib ilidad a otr oa conceptos que conforman con ese

�-18-

eatilo particulax. Pero, no ob t

t

pos ibl• un entendimiento

'

diato entre quienes pertenecen a eAtilo

inm•-

pensaci nto dif r otea. (18)¿Quien podría,

d

por ej., traducir el viejo t~rmino anat6~ico "grembo" en t lrminoa modernoa?¿D6nde ••
podría localizar ese 6rgano

a!ati•• Y

Al ejemplo que hemos ofreci•o de una ilustración científica del siglo XVII le agrega-

moa otro del 1iglo XIX. Ha:ckel, el rom~tico, orgulloRo paladín de la verdad, proponilndoae demostrar aua idea. sobre la descendencia, no heeit6 cuando se le present6 la oca-

ai6n, en usar loa mismo• clichie

para la ilustraci6D de objeto• diíerentea (como, por

ej., loa embriones &amp;ni.malea y los humanos) loa que, según su teoría, debían tener igual

aepecto. Su NatUrliche Schopfungsgeschichte (Historia natural de la creaoi&amp;n) está llena
de

~to
'-chimpanc4

iluatracionee tendenciosas, fhechaa

ejemplo, la ca.ra inteligente del

eyegdn eu teoría. Se
._,,

~

confronta.n,como

y del gorila (tab. XIII) con los rostro• ex:a-

geradamente horrendos del aiustralia.no y del pap11ano ( tab. XIV).
Para concluir, he aquí un ejemplo verdaderamente extremo de la tendencia &amp; salvar u.na
concepción. "El sustento en a pa l·ienci
adquirido&amp; proviene de loa
un terreno de color

ejemplares maculadoP

mejor

cxp~rimen toe

ama1~1110

y d

d~ ~alamandra

otros

d~

la tesis de 1&amp; herencia de loa caracteres

de Kammercr. Ccn los efectos de la humedad, de
fact o~·e

mac ulosa en

gc:nei·r:.,lee, Kannnerer logr6 modificar

striadoe. Amputó luego loa

jempla ree

ovarios de estoa &amp;\llim&amp;lee transformados artifici lmente en estriados y traspla.nt6 en su
l~

ovarios de a.ni.males maculados. Cuando

despu~s

a.eopló estos ani males oon salamandras

normalmente maculada.a, éstas produjeron pequeños con las manchas dispuestas en fila. Se
ve aei

que lae ollulaa som~ticaa de

tm

animal alterado artificial mente habían influído

sobre laa células del otro.'' Estos resultados suscitaron agrias discusiones,hasta que

"fue demostrado, a fine• de 1926, que estoa eXJ&gt;erimentoe de Kammerer eran f~lsificaciones,
y esto provoccS el suicidio del científico'' ( 19)
•

•

Si alguno otjetase que estos ejemplos - y particularmente el

~ltimo

-

no son ejemplos

del modo en el cual el conocimiento func 1. ona normal.ment e, debería por cierto admitir que
este es el modo por el cual puede ser considerada l&amp; re&amp;lización de muchos sueftoa de este
tipo.

Todavía, como médico, se que no

o posible hacer

urui

distinci6n exacta entre nor-

�-19malidad Y anormalidad: lo aiiox

1 e

es notorior .dem a, que l oo efecto
f recuentemente lo

mismo

~

a m nUClo sól o

Wl2.

o iale

norm l id d y de la anormalida.4 son

d

1

intens ificación de lo normal. Y

Aunque si, por ej. , l os mo t i vos de la filosofía de Nietzsche

puedan ser patológicos, éeta tuvo jgualment

los miamos efectos sociales de una visión

de l a vida normalmente condiciona.da. Una aserción, una vez hecha pública, pertenece en
cada caao a l a.a f uerzaa sociales, que forman conceptos y crean modos de pensar 1 ella
es t ablece, junto a todas l as otras aserciones, aquello "de lo que no se
f orma diferente". !l!n

pensar en

pu~do

"
tratándose de una aeerci6n discutida, permanece de cualquier modo

la problem4tica por ella anunciada que , circulando

d~ ntro

de la sociedad, logra. refor-

zase• soc i almente. (20) Ella se convierte en una realidad de por si evidente, que ~cto

segui do cond i ciona &amp; su vez nuevos actos de conocimiento; surge aei un sistema cerrado
y a.rm6nico , dentro del cual no se puede individua lizar e l origen 16gico de los

Permanece a l go de cada aserción: l a so luci6n o el problema, atmque

blema de 1&amp; racionalidad. del problema mismo.
implica ya la mitad te eu 1oluei6no Ca.d

Ca.d

éste normal o anormal - a. meno
leyes peculia.re

qu

de ur,a estruct ur

!.&amp; persistenc i a de los sis t ema s d

no

,

eolo sea como pro-

formulación erplícit&amp; de un

verificac i ón futura retorna siempre

antecedent e• del pensamiento: el f uturo no será ja.mis del
5

tod~

el~mentos.

probl~ma

e~re

los

libre del pasado - sea

verifique en él una :ruptura, como ca.uea. de la.a

parti.c ular de pena2.mi nto.

opini 6n nos .uestra que estos úl timos deben ser con-

siderados, en - · cierto modo, c omo unidade o , como eatructura
un estilo. No son simples agragados de propcs i cion

autónoma.a y provi stas de

parci l es, s i no que mue s tr3.n como

totalidades arm6nica•, caracter!et icaa particulares de estilo, que determinan y condicionan cada función cognoscitiva individual.
El caracter cerrado de loe aistemae, las interacciones entre lo que es ya conocido, l o
que res ta por conocer y l os sujetos dl!t conocimiento garantizan la a.rmon:!a den trc de l

tema y, al miemo tiempo, tambiin la armon!a de las ilusiones que no puede de algún moa
ser ignorada en el ámbito oircW1ecripto de un determinado estilo de pensa.mi nto •
•

i•• -

�-20-

- Observaciones in
"Cada conocjmiento
La teoría compa:r d
laci~n

oductoria• oo r
U

l col cti o d•

nea.miento -

oci

d l conocimiento no puede considerar ,1 conocer como 'mª doble re-

entre sujeto y objeto, entr

1 sujeto cognoscente y el objeto de conocimiento.

El patrimonio de saber existente debe ser, como factor fundamental de cada nuevo conoci,

mie11to, el tercer tintino de la relaciod.
ea posible lograr

lDl

Resulta.ría de otra manera incomprensible oomo

sistema de opiniones cerxado y provi•t• de au estilo particular 1

porqul se encuentran en el pasado rudimentos del con~i.miento presente que en •n tiempo
no estaban legitimado• por ninguna. razón"objetiva" (preidea.a).
Conexionea hist6ricaa 7 de eatilo dentro del saber muestran la existencia de una. interacci6n entre lo que e1 ya conocido y loe nuevos conocimientos: ei saber ya existente in-

fluencia el tipo y el m&amp;todo del

n~evo

'

conocimiento, y 'ate &amp; eu vez prolonga, renueva

y confiere un nuevo sentido a lo que es ya conocido.

Por esto el conocimiento no ea enteramente un proceeo individual de una te6rica concienc i a de lo
noscitivo ya

~en eral,

acumu l~do

sino el resultado de l a actividad social, pues el patrimonio cogva mis all' d

loe límite en los cuales el individuo eati sujeto.

y

La frase:"a.lguien coroce algo (una relaci6n, un hecho, un objeto)" no est' completa

no tiene en s ! mú sl!ntido ,1ue la frase: "este l ibro es mú volum inoso" o "la ciudad A.
de l a ciudad B". A eataa frasea les falta algo. Serían co-

se encuentra a 'l

izquierd

rrectu ei se lea

~egasc '~ t

aque l libro" a 1

segunda. frase 1 " para quien se encuentra

en el camino entre A Y B y va hacia el norte " o "para. quien va por el camino que lleva
de C a B" a la tercera !rase, dado que l os conceptos de relaci6n "más voluminoso" y
"a la izquierda" adquieren un sentido unívoco a6lo en conexi6n con eua apropiados

t~r­

minoa de referencia. A~logamente, también la frase "alguien conoce algo" requiere de

UD

agregado, que puede ser, por ej., "sobre la base de un determinado patrimonio de conocimiento", o, a\Sn mejor, "oomo miembro de un determinado ambiente cultural"

0 ,

del mejor

modo, "en un determinado estilo de pensamiento, en un determinado colect i vo de pensamiento'
~i definimos el t~rmino colectivo de pensamiento c omo "la comWlidad de los hombrea que

tienet\ e11tre sí un contacto int~ ... ectual )' que i ntercamb ian ideas influenciándose rec!pro-

�- 21-

camen te , estaríamos en posesi6np con est

concept o ~

hist6rico d

un determinado patrimonio de conocimiento y

de cultura ~

un ámbito d 1 p nsaraiento, d

por lo tanto, de un d terminado estilo de pensamiento". El colectivo de

pensamiento constituye aai
propo~ici6n

La
•

, ¡

de lo que representa el desarrollo

1

t~rmino

fa l tant e d0 l

i elaci6n que estábamos buscando.

"Schaudinn ha descubierto la !EJ.rochaeta p&amp;ll19a

como el agen te patóge-

1

no de la e!filis" no tiene un sentido unívoco , si ne se le agrega algo, dado que no existe
la s!!llis er1 s!.

Había

sólo un concepto de l a enfermedad, el usado en l a ciencia en

tiempos dde Schaudinn, y sobre cuya base pla.nte6ydeea.rroll6 su trabajo.
t

Fuera de eete contexto a. la sífilis no le queda ningdn sentido determinado y. l a exprea i6n "ha descubierto" no dice como tal nada mú de cuanto en los. ejemplos dados más
•

arriba: dec!a.n las expreaionea "máa voluminoso" y:!,. ''a la i zquierda".
Tambi~n Siegel había creído descubrir - eon!orme a lo que sab!a - el a&amp;ent8 patógeno

de l a a!filis en l o qu

había descubierto. Si sus descubrimientos hubieran tenido 13

debida influencia y si hubieran sido divulgadoe en el interior del colectivo da pensamiento 9 el concepto d
nomenclatur

sífili

hoy d1fer nte: algunos casos de s!filis (según l a

ct1 1) serfru:i c on i d ·a o

citomegállcaa . Otro

c

i~

•

og e rí~ c on i d :rado

senau • Siguiendo en cambio
to•~

serí

l~

idea de i

l

como

1nfecc i6n

en princlpio complet am&lt;!nte diferent

~

varicel
1

o

f l~?dad

ven~rea

otras enfermedades
cons t itucionales stricto

habrían nacido otros concep-

la enferm dad infecciosa y de 1

d

indivi-

dua.ljdad cl.úlic J habría.moa alcanzado finalmento también; siguiendo eeta línea un sistema
armónico de conocimiento , pero totalment

distinto del ac u.al.

como posibilidad l ógica y "objeti v·a." ,
pero nunca como posibilidad h1st6rica. En tiempos de Siegel, el concepto de sífilis se
h~bía ya

hecho demasiado rígido para una transformación tan enérgica; cien años antee,

cuando este concepto era todavía lo sufieientemente eltstico

sibilida.dea

t~cnicae

intelectuales y experiment alee neceearias

Siegel •• Podemos tr nquilameote decla..t-ar

&lt;

certad

n-o el de Siegel; dado que el primero presentab
el colectivo d

~nea.miento, v~ulo ~st

que

no existían aWi
p~ra

l~a

po-

l de scubrim)ento d

el descubrimiento de Schaudinn Y. err6UJl

solo (o casi) vínculo poeible eo

l otro le faltaba. El primero aparece co-

�- 22-

mo punto de conjunción a

..

-

no el eegtmdo. El s ntido y

pues su fundamente

~n

i dea. c olectivas, )ero

d

1

lo

d

: a comunidan d

l de se br m nto de Schaudinn ti~ne

ver
er sona.a

QU

c!proco intercambi o intel ctu.e.l y pr ovi n1 ndo d
pos i ble, y por ello ace ptaron,

,

h l l~:nd ose en una c ondici&amp;n de re-

un pa s ado in te l ectual co•tin, hicieron

u contribuci6n •

•

He aquí entonces la f ormulación c orrec t a de 1

f rase sobre el descubrimiento de Schaudinns

"Schaudinn propone - en conform i dad con las opini ones de su t i empo sobre la e!filia Y
sobre lo• agentes pat6genoa - ver en la spirochae t a pallida el agente pat6geno de la
e!filia". ¿No ea acaso asi que estas cir cuns t anc i as s on descritas en cada trabajo de
bacteriología que se

~apete?.

Conocer significa,puesta.ntea que nada establecer l oe r esultados inevitable• que se verifican a partir de ciertos presupuestoa da.dos. Loe presupuestos correspcnden a asociacionea activas y cons ti tuyen l a parte colec t i va de l pensam i en t o. Loe resultad os i nevitablemente corr es ponden a i -

asoc i ac iones pas ivas y cons t ituyen aque l lo

que es perci-

bido como realidad objetiv • El acto de es t ablecer es tos r sulta.doe es l a c ontribuci6n
d.el i nd i vid uo .
Loa tres f a.ctor ee que participan

y l a reali dñd

o bj~ tiva

( au.

er1

1 conc.cir.i n t&lt;." , asto

lo q u..

tl

neceai t

8S

el individuo, el c olectivo

conoc r ) no repns entan de nill8\Úl

mo!· ) ent idad s met"".fioic s z a:mb!.én !,obre estos f actoreo e s posible de s arrollar las in-

vesti ga.eiones, porqu

ellos ti non e

imo con ol otro ul t eri ores r elac iones.

Estas o t ra s relac iones con8! 3t en en qu

~i

i ndividuos, Y por otro l a

por un l ado e l c olectivo

~ st i

c ompuesto por

.
raal id aa

objeti va (lo que e a nocesario con ocer) ae puede re/ / (Ji rir;;,ai 't; l\ t. ,~~ttHC
solver en re l ~ci o~ ~ ~ cttmla• que l a.s ideas tienen en l a histor i a y en loa co: ectivos de

~ensa.m i ento .
to'

,,-

Por ello. ~ g posibl e, a par tir del punto de vista de jteor!a

comparada del conocimiento, e liminar un f actor ,

Aún si el colectivo c onsis t e en indi viduos ,
tiene nunca - o ca.s i nunca -

l &amp; concienci

~l

no es s u s im ple suma. El individuo no

del e tilo de pensam ien t o colectivo, que

casi 8 j empre e jer ce una conatr i cci6n inc onciic i ona.da sobr e su pensami ento y que e s simple-

mente imi:ensabl e "Ooder contra.dec ir. la presencia de un es tilo d

'Pensami ento hace nece-

�-23saria e inevit ble la construcci6n d l concepto "coleoti o d
no obstante esto,

l imjn~

1

,ol~ctivo

la teoría di conocimiento juicio

muy general teoria comparada d 1

d

pensami nto,

e v

valol'~ o coov iccion

d

con0~im1

obli

do a introducir en

dcgmáticae y llegar asi de una

u.:..a t or!

nt

pensamiento", pero quien,

del conoc imiento especia l,

dogmática..

La historia de la

t or!a d

la sífilis

ramente que cada trabajo c ientífico e

xpue~t

en sl primer e pítulo muestra muy ela-

en gran medid

tra

jo colectivo. En primer lugar,

t odoa los temas del eureo de las idea.a nacen do ideas e olectivaes l a
tigo de la lujuria es la idea colectiva de una comunidad

~nfermedad

como cas-

l &amp; enfermeda4 como

religiosa~

producto de las influencias estelares ea una idea propia de la comunidad de lo

astr6-

logo9 ; la metaloterapia especulativa de charlatanes gener6 la iaea del mercurio; lo a
teóricos de la medic ina ret c)mar c,n

a idea de la. sangre del vie jo dicho

eti~ógico

segdn el

del agente pa.t6g no pued

cual "la sangre es un humor totalemente particular"; lA ide

ser reconducid&amp;, a partir del estadio

popular~

mocerno, a la idea co lectiva de un

d~-

monio de la enfermedad.
l~a

No s6lo

ideas fundamento.J ee p sino tambié

cepto de sífi l is son el resultado d

do t'uncionarios púOiicoa cuyo

por una atribuci6n individual, e
de la reacci6n Wasserma.nn
experiénci

colectiva qu

~

~+adios

de desarrollo de l c on-

un +rab jo colee ivoc no individual. Cuando antes

hablábamos del descubri.rei nto de Schaud nn
~qu ipe

oe

todo

est

:r b jo~

d scrito

como mostra.remo

u rsonifica

•

no pued

\l

n el

pítulo

e

s r facilment• s ubdividido
precedente~ Ta.n1bi ~n

,

posteriormente -

n opo ici6n

trabajaba pr cisament

Wasserman•• Como Schaudinn, tambiln Wa sermann es

m~s

solamen t. el excelent

I

~f'. ril lo\(--

4;.J

d15~a

el origen

a un tipo de

la que era la idea de

el porta eata.ndart

de un descu-

brimiento que su Wiico ejecutor.
Si se considera ante todo el aspecto formal de l

actividad científica, resul t a evi-

•

dento su estructura social. Noa damos cuenta de inmediato
nizadoi con diviai6n del trabajo:
intercambio recíproco d@
cada vez

m~s

ideas~

autores que trabaj

co laboración~

un trabajo co lectivo orgat~c

trabajo prepar torio y asistenci

polémicas, etc. Muchas publicaciones llovan el nombr
n colaboración y

n

lo~

trabajo

de cienci

n tu.ral
1

ica,
de

�-24so

ncuentra caoi siempre, a.demás del nombre de los autores, tambi~n el -del instituto Y

su dire ctor. R:J.y

l~ comunidad científica

e!torao, aocicdede

y con5reeoa, ravistaa peri6dicas, institutos para el intercambio

una

c ultural, otc. Üll colcotivo bien orguiizado e

m ntc

J erarquía, hay grupos• seguii,o re• Y opo-

portador de un ,s aber que supera larga-

canacidae
do un individuo •
..

l~

la orge.nize~ i6n do lns "ciencias del eap!ri tu" eett menos desarrollada, también

" 1 et\

r?.

t ip!&gt; de en.bar a ~ un'J " una tradicicSn y a una sociedad; ya se reWien en

Co. occ~ ca l~ Actividad
c\oi ~1t~ oa la a

e c1.~rtcntr

W!

co-

del hombre sujeta al m~ximo condicionamiento social Y el cono-

t:r.uctura. oocial por excelenoia; en la propia estructura del lenguaje

c oc::-e i t i vc.munto la !iloeof!a de la comunidad, en la• palabru mismas se

Cl"'1,,.en ~~;n c o1Dp loj 1o~ t eoría.a º ¿De quién son e tae filoeof!u, e etas teor!ae?.
L.~
d ~do

p r1 ~r-&gt;i n t or;; circulan de indi"1id uo en i21div iduo, tal v~z un poco transformadoe,
q\ta :f.ndi vid tioa d if r ente

l~

pr oporc i ona.t1 a loo mismos pensamientos asooiacionea dino

el d a":in

lo h
c·c

bJer~

U.."l

querido el

indi viduo

~-

lueBo d

i~mitente.

una. a ri

l os penaamientoa tal como

com pr~ nde

d

Gst

traem i a ;.on e

otro, no queda prac-eicamente na.da del contenido origina.l . ¿De

ol 1 on~ 2 i ento quoi dnopula do haber eido t&amp;ntaa veee• trasmitido,
E

11·:cc:tortmento

U!l

pensamiento colectivo, un pensamiento que no

d.: v5.cluo., At!~ r~c icnd.o lo
o f .{'..J. GOO:- ::'\hsqu

1

c o :.t1t.11~.c4.· rl ,

otr.oo

ci ¡c,to
Jr

0.Ú.1 :,,

C"OJ

circulando?.

a ningún in-

GO desarrollan, se transforman, se refuerzan o debjlitan, influyen sobre

uobre la formac i6n de los conceptoa,

h.nb~r ~ il-ae u ladc

~~to"t"'nn,

f";?

pei~tenece

ea

prend!.doa correctamente o no, ellos circulan dentro de

muchas vecea dentro de la

•

..

oore concepciones y costumbres.

co~un i d ad, eo~

frecuencia un cono-

moaific. o esenc1alm n te t c on respecto ol que primero l o hab!a enunciado-

61 ~.f ~are c,:1 comple t"'.ment

nt,r,cc:''l) e

co~tin:ía

qui~n

eonoeimientoa, desd6 el punto de vi1ta individual, verd d eroe

t1a lle?d Ai do

c onoc il! i ent oo ~

D apuúc de

de pene a.mi en to

d i f e r &amp;nte,. no lo r econoce como propio

:Jberro vin to de ~d e un principio

n su ! orm&amp;

ctual.

0

(como a menudo

La historia de · la

r~~coién w~c~er.'!i~'..tl.R noc ofr coral la op~\unid ad de describir correctamente este tipo de
e! i1~cvj.a.ei ó~1 ~n

ol cnao de 1m c onoc imianto c ompleta.men t

mp!rico.

�-25Est e carácter

oeial de la actividad cientí fica no doja 1e producir consecuencia •

sobre el plano del contenido •• Paln~raa , en pr i nc ipio simples dencminacione• , s e hacen
sloga.na ;

frasee~

afir.:nacion~e,

en principio simples

Eato cambia completamente au valor en el plano

d~

se convierten en gritos de guerra.

la

~ociolog!a

del c onocimi entos ella•

adquieren en loa hechoa un poder migi co , porquo yra. no ej ercen i nfluencia s obre l a mente
con su sentido 16gico, •ino - y a menudo, t ambi, n, contra eet• mi smo sentido simple uso. Si ae considera, como ejemplo,

e l e f ecto de las palabras material i smo o

ateísmo que, si bien en algunos países son objeto de
aprobaci6n 1 el consenso. Este poder

con su

m~ico

desc~dito,

en otro• susc i tan l a

de loa slogan• penetra profunda.mente a t1n

en la inveatigac i6 n especializada, c omo el vitalismo en bi ología , l a espec i fioi da! en
j nmunolog!a, la t r anaformaci6n bacteriana en bacteriología. Si se encuent ran

t ~rm inoa

de

est e tipo en loa textos c ientíficos, ell os no son examinados 16gicamente, s i no que provoA

c an de inmediat o la simpatía o antipat ía del l ec t or.
Aparecen nuevos motivos dominanteg que el pensamiento a i s l ado , indi vj,dual no habría
tenido la

c~p~cidad

de

pro~ucirt

pro paga.t~d

~

imitación , autoridad,

con curi~nc ia,

aoli-

da.ridad , simpatía y antipatía. Todos es tos 1Lotivo1r . dq, i er titn tma importanc i a teor4tico-

cognosciti va , por que la t otal idad del

patri~onio

cogn oscitivo y la interac c 16n intelec-

tual colectiva forman parte de cada acto ind i vidua.l de conoc imiento , que es por principio i mposible sin es tos componentes e Y es poco ser i a una t eoría del conocimiento que no

t enga en cuenta, tant o en sua fundamen tos como en los detallee, este condic ionamient o
s oc ial de cada acto d&amp; conocimi~nt o . Pero quien coneidere e l condicionamient o s ocial
como un mal nece sari o, como una insufic i enc i a humana que pese a todo exi s te y que e@
necesario combat i r

no c omprende que s in el cond i cionamiento soc i a l no ea en general

pos ible ningWl conoc i miento y que el

t ~ rmino

conocer adquiere significado s6lo si

e st~

en conexi 6n con un colecti vo de pensamiento .
Una suerte de t emor s uperstic i oso impide a t r ibuir la part e mis !nt1ma de l a persona-

lidad humana,

~l

pensamiento, a un colectivo (21). Un colectivo de pens amien to es US:

siempre presen te a.11! donde dos o más hombrea intercambian ideas. Es

w1

mal observ ador

quien no se percata del hecho que un coloquio es timulan t e entre do• pe r eonae cr ea i nme-

�-26d

en condici6n de producir ol o o
~·ría ·~ o se ída

l otro pensamiento• que no eat&amp;r!a
di po icidn de inimo parti-

otn;¡,

•

cular, la cual no

res.a

qu i~n no part c i pa.ra en l a conversación, pero

po -

que se reproduce casi siempre e11ando las dos personas se reencuentran. Si este tipo de
ai t' 1•cion•• ae prolongan por

UD

cierto tiempo se crea , a partir tanto de la compren•ión

comd.n como de laa recíproca• incompreneionea, una estructura de pensamiento que no pertenece a ningu.Dode loa doe interlocutore1, pero no por ello privada de sentido. ¿Qui'n
1

•• el portador y el autor de esta estructura de pensamiento? El peque~o colectivo formado por laa doa personas. Si se le• agregaee una tercera, ae hace menor la disposición
de "11.mo a la que ae hac!a referencia 7, con ella, la fue~ creativa e1pec!fic&amp; de ese
colectivo de penaamiento, mientra.a que nace otro.
Se podría eetar de acuerdo con todo lo que hemoa llamado el colectivo de pensamiento

ficticio, personificación del resultado común nacido por la interacción de va.ria• peraon~a;

¿pero qui ea la personalidad. mi ema

eino la personificación de much!ei.Jl!aa 1 y entre

ella.a dietinta.- 1 pereona.lidadea momentiúleae y de su for:na psíquica comWi?. Análogamente,
\C o? .~'\.i.;·~:¿
el colee ~ ivo c\o pensamiento está fomac o po:r dj_ferentes i ndividuos y tiene

su forma ps í qui ca espec!fic

l- et1 t;!epec!fi.cae

le y~ e

de oomportamiento. Ea, en su com-

plejidad, e.ai mismo má n este.ble y má s cons ecuente que e l l l a.mado individuo, que se cona-

,.
truye siepre a

p.'U'tir d8 impul so@ eontr¡l.d ictorioa.

La vida psíquica individual del hombre contiene elementoe incofl8ruenteR, dogsma. y

superetieionea que, proveniendo de loe distintos complejos individuales, opacan la pureza
de cada doctrina y de cada sistema. Kepler y

N~wton,

que tanto contribuyeron a la moderna

concepcióa de la naturaleza. eran hombree con inclinaci6n a lo ritual y religioso; la.a
idea• de Rousseau sobre la educación tuvteron una importancia 1 una eficacia mucho mayor
dentro del colectivo de pensamiento que en au propia vicla.
Un indiTiduo

p! rtenee~

al mismo tiempo a varios eolectivo1 de pensamiento. Como inve• -

tig~dor

pertenece a la comunidad con la oue trabaja y, a menudo inconcientemente, da
h." b&amp;e"
origen a ide~ Y desarrollo~ que , a~ se tacen autónomoe , se vuelven con frecuencia
contra quien lotJ h&amp; orig:truuloº El : ndividuo adem&amp;, como miembro de un partido, de una

�-27un~

clase social, de Wl pa!e, d
guna

raz~n

ingresa en

reglas. S

pued

colectivo

desdo ~

caaoe,

~

raza,

ete~,

cociedadg ce hsc

pertenece a otros colectivos. Si por aln(p1dament9 mi embro de

exami na.J: al .Jldividuo desd
l plmto de vist

&amp;Ufi

31 punto de vista del colectivo, como al

del il1dtvid\:to, fl..1i.l! donde

lo específico tanto de la

11 1 obedece

peraon~l idad

na.turalmente, en amboa

i ndividua.l como de la colectividad sea

acceai ble sólo mediante m'todos adeouadoa.
Por cierto

$8

notan

tambi~n

en la historia de la cienc i a empresas aut6nomas, podríamos

d~cir

indivtduale• . Sin embargo su autonom! &amp; consis te sólo en l a ausencia de col bora-

doree

~

ayudantes , .,a vecea de pi oner os y por lo

influencia colectiva ,
en otro•

.c~po•

~ ist6riea

tanto desligados y con autonomía de la

o contemporánea. En modo an4logo a los emprendimiento

sociales,
t ambi én l os que s e verifican en la ciencia t i enen una 8'.CC16n
•

durable. ~ól,g ;· c~¡¡;\d&lt;! ,1.e j.~r.cen un efecto de sugee ti6n, e11ando se manifiestan

ci6n social adecuada .
que

d~scupri6

lQ

t'

..

~udaz~a:rt!stica

ana.to~!a

en una s i t u.a-·

empresa fue por e jemplo la obra de Vesalio, el

moderna. Si ol mismo Vesalio hubiera vivido en el siglo XII o
,

llII, eu obra qo habr ía. ten.t.do n!r1gu.--ia
~-

en a.quell• 'poca como l o

lae condiciones 1oci2les
personaje de importanci

i

'ª ºn~..n c ia ;

e· de hecho tan dific il imaginarlo

im .gi

pr opi ada R, ningm10

de

lo s dos s

hi stóriei... La i nutil.ldad de

tm

t

habr!

c i ertamento hecho

UJl

bajo desconecta.do con la 'poca

en la cual ea desarrollado
está demoatra.da de modo evidente por U!onardo da Vinci, el
.'
,,

gran herald,0 de ideaa . extraordina.roas, que sin emba.rgo no dejó detri•

tribución positiva para 1

uyo ninguna c on-

ci~ncia.

Con .esto por oierto no so pretende decir que el i ndividuo no deba ser considerado como
factor de conocimiento. Su fiaiolog!a sensorial y su psi cología son sin duda muy importantee, pero solamente la inveat t ga.ci6n

sobre la comunidad de pensamiento

teneoe pfrece a la teor!a del conocimiento un sustento s61ido.
oión extraída de la

vid~

coti dianas el individuo ea comparable a un jugador

el colectivo de pensamisnto al equipo de
oer

Conc~das eme

f~tbol

adiestrado para la

de l os jugad.oree?

¡se

una comparad~

í6tbol,

c o operación~

e.l curso del ,juego. ¿ _s e uu de quizás examinar el juego sólo d"sdt e l

de laa manlobru individu...l

la que per-

punt ~

el conode vista

perdería t odo el senti do del partido!

�-

- 28-

Ya Augusto Comte r econocí a e l signi f icado del ml todo soc i ol6gico para l a indagacidn
1obre la• activi dades espirituales. RecjenteffiEnte, 1

pueeta en eTidencia en Francia por la escuela d

importancia de este m~todo ha sido

Durkheim J en Vi ena
• • entre otros, por

el fi16sofo W. J e nisal em.

Durkheim habla expresament e de l a influenci a y de la f uer za de condicionamiento qae
laa estructuras

eocialee~Q;ea

como hechos objet i vos y espeo!ficoeºs-. c omo comportamien-

to dirigido por reglas , e j e rcen s obre los individuos; habla además del c~ter supra
indivi dual y obje tivo de la• i deaa colect ivas. Durkheim escribe sobre lo• productos de
la ~ct ividad del eap!ritu colec tivo t al "ccmo noso t ros l os encontramos en el lenguaje,
en laa convicciones rel igiosa. y ~icaa sobre l a existencia de potencia• invisibles 1
de innumerables eap!ritu.e y demoni os que gobiernan el curso entero de la naturaleza 1
la vida de la tribu, tal como nosotros

1 01

encontramos ademis en

101

usos Y costumbrea ••• "( 2 ~

1'vy-Bruhl, un diso!pulo de lurkheim, escribes"!a• idea.a colectiva• tienen aua leyes,
que - cuando se trata de loa pueblos primitivo• - no ae pueden descubrir estudiando al
individuo blanco, adulto 7 ciYilizado. Al contrario, ea ein duda el estudio de laa ideaa
oolectivaa J aua conexiones en las sociedades primiti vas lo que arroja un poco de luz
aobre el origen de nuestras categor!a.a y principios lógi c oa.• (23) " Este camino conduciri por cierto a una nueva 1 positiva.

t eor'- del conocimiento basada en el mltodo com-

parativo" (24). L4vy- Bruhl combate la convicci ón acerca de la "identidad del eap!ritu
...---

humano", "que

e~todo

\

tiempo Y lugar debería haer permanec ido i gual , desde un punto de

..../

vista estrictamente 16gico• (25) , Y duda que " ae pueda en gene ral hacer un ueo científico
de

l a i dea de

W'l

esp! ri tu humano que se asuma como intacto por cada experiencia" (26)

po1rque eate concepto • ea tanto o mis quim~rico que aquel otr o del hombre precediendo a
la aociedaAl." (27)
Gumplovicz expresa

de un modo muy rico el si gnificado del colectivoi "el más grande

er1or de la paicolog!a individuali s t a ~• la asunción de que

.!!

hombre piensa. De eate

•

error reaulta)en efecto) la eterna investigación

sobre l a fuente del pensamiento en el

individuo y de la.a cauaaa por l a. cuales piensa de una man•ra y no de otra; aobre esto
--U

te6logoe y fil6aofo• elaboran trata.doa o aún mia im

rt
pa. en consejos sobre como el hombre

�- 29debe penea.r .. Ea una cadena d
hombre no son

d~

rrore º

ningWl modo propio

Da hecho, y en primer lugarr. lo

u co unidad aoci l. Ln f uente de au

dt él, s i o de
~l

pensamien t o no se encuentra por lo tanto e

pensami entos del

mism.?, sJ.no

n el a.mb1 nt

aoc i e.l en el

que vive, en la atm6sfera social que r espira, l él no pued0 p@near de manera d ifer ent
a lo que marca la necesidad que $e deriva d

1

del i'.mbiente oocial q ua lo

infl\iencia

circunda J que se concentran en su cerebro." (28)
Jerusalem se h&amp; ocupado de este problema

lgunoa ensayo• y ,

~n

m~B pr~ci sament

un trabajo de título felis y preciso: Soziale Eedi!Y{t he i t des Denken

, en

und der Denkf orm n
u

4 ..

(Condicionamiento s'cial del pensamiento y de las f orma.a del peneami ento).''LA inquebra.nt able fe de Kant en una estructura. 16gica atemporal e inmuta.bl e de nuestr. razó
fe que aham:a ae ha hecho bien comtSn de todos loe apr&amp;orietas y que ea
cha energía por loe

~ltimos

repre senta.Ilt es de esta líne

de pensamiento

confi:t"mada por lo• resultado de la moderna. etno og!a,
completamen t @ f ls . ~ (29)"El indi viduo a

tii ~nt

ino qu

aolam~nte

increíble persis t enc i ." (30) ''T'i

pai~ e ~ i .

ncu~ntran

hombres de la tribu refue1--cen

,

Jd.1b

·n 1

no sólo no e t

ae ha demostrado como

eo o miembro de su tribu y

•f

s1

n 1

f

i.!1

eonf i :rmado

re. conf rir

su~iciants

ta.mbi ~n

Lo notamoe ,

realjd~d

ntre lo

po~

m~l -

la

1 hecho de que los

Eis

omni pr s nci

eat&amp;• creaciones de la fantasía. Per o no encontramos sólo
re~íproco .

.d

&amp;oci dade f. pr imi i

~ c íproc-.ment

y 101 demonios . Esto de por Bi ya e

ceso de reforzamiento

con mu-

1 modo tradicional con una.

continúa i nterpr tando 1

tiples instit uciones que se

os t enid

- un

de loa espír itus

y

eet~bilida.d

a

primitivos este pro-

hoy, lleno do eficacia en la vid·

cotid i ana. Llamo entonces ~ondeneación s ocial (soziale Verdichtµn g )&amp;eet

proc so y a

cada producto de la fe formado y consolidado de ee t e modo. " (31) "Adn laa obaervaeione

concreta.a 1 objeti

••• tienen nece idad de ser confirma.data por obs ervacione

Sdlo eatoaoee ee convierten en bienes

co~w1 o a

proceso• de condensación social son activos

y

le

tamb i ~n

modo particularmente claro en l ae resistencia s que
nea de pensam1entop"(32) Ahora bi n, todo

human!atica - por muy prov choaaa qu

a an

e to

us

n~

ot ro •

, eu utilización pr1fcticn. Lo

en 1

oi nci

'º

So not

ato d

Wl

ncuentran no:r.m lmente nu vas direccio-

p naad r
ide~

d

d

form

c i ~n

sociolégica y

- cometen un error típico s tienen

�-30un respeto

excesivo ~

un

forma de reverencia relig i osa an t e

l os hecho• de la ciencia de

la na turaJ.e zaº

Escribe Llvy-Bruhle "Cu2,,ndo les elemento• místicos pierden parte de su significado
atraen ipeo facto mi• la atenci6n Y la

•omilt&amp;ate, laa propiedades objeti

La parte de la percepción ecmo tal crece nroporcio:nalment

nmntienen.

a la disminución de la.9 idea1

m!aticaa colectiva ."(~')

Ltfvy-Bruhl cree que en el pensamiento cient!fico hay concepto• que"expresan s61o Y
unicamente característica.e y relaciones objetiva.e d~l ser Y de los fenómenos." (34)
Le ser!a sin embargo difÍcil definir guJ se debe entender por "propiedad objetiva" Y

por ''percepciones como tale•" mientra• que una. atracción de la atención :por parte de
la. propiedade1 objetiva.a que deba sobrevenir iEso facto ea una imposibilidad psicológic •
Se debe antes aprender a percibir
do que

Lévy-E~uhl

propiedades reconocida&amp; científicamente (presuponien-

laa conciba como "objetivas") y este tipo de percepciones no advienen

ipso facjo; la capacidad de percibir científicamente, por el contrario, se aprende y se

adquiere sólo lenta.mente. Su primera

manifes~ación,

el descubrimiento, se verifica de un

modo complejo, socialmente condiciona.a.o f lr ea equivalel'1te al nacimiento de otras idea.a
colectivas.

"Jor cua.nt9 la mentalidad ae la*

qo~iedadea

primitivas permanece abierta alas experien-

cia.a, se hace tambi~n, simul ~aneamente, méÍS sensible &amp; lae contradicciones - prosigue
Uvy-Bruhl - (35). "Apenas la estructura espiritual de una determinada sociedad y sua
instituciones se desarrollan ••• emerge y se estabiliza el sentimiento y el conocimiento

de lo que es físicamente posible o imposible. Sucede lo miemo con loe absurdos f !sicoa
1 lógicos. Las mismas causa.e son las que dejan a la mentalidad prel6gica insensible a

una y a la otra."(36)
Como primera cosa ea necesario objetar que nadie tiene sentimiento

0

conocimiento de

,

lo que e• posible o imposible fiaicamente~ Lo · que nosotros percibimos como imposibilidai
ea s6lo incongruencia con nuestro estilo de pensamiento habitual. Hasta hace no mücho

tiempo, la transmut ación de loe elementoa y muchos otros fen6menos de la f!nica moderna,
por no hablar d~ la teor!a ondulatoria d9 la mat~ria, eran consideradoe totalmente "1.mpo-

�-31sibles". No existe ninguna experiencia en ~!a la e

acceso. Cada ser v· v

las experiencia.a

ligadas a laa precedente

~u

modo.

1

La~

y rnodJfic:\rl la~ condicione

experiencia en e l sentido qua, dura.nt

1 hombx0 pueda o na pueda tener
experien ias de l presente eat.tn
de las fu t urao . Cada ser hace

s u vidp_, ·ra modificando su manera de reacoiona.r.

Específicamente ; la experienci~ c i ~ntífica, depende de condicinnes particulares, da.das
por la sociedad y por la historia del pensamiento. Se ea adieatrado para este tipo de
experiencia según modelos tradicionales, pero no ea fÍeil acceder a ella.
Tambi~n Jearu8alem cree en la poeivilidad "de nenaar de modo puramente teor,t ico" 1 de

"constatar loa hecho• dados de modo puramente obje tivo". "El hombre conaigue esta posibilidad. aólo lentamente y por g1ado• y preci!amen t e a medida que ee libera a sí mismo del
esta.do de completa dependencia de la sociedad y se desarrolla como una personalidad
autónoma Y autosuficiente ••• "(37) "Sólo el individuo, lu~go de haber alcanzado au fuarz
autónoma, adquiere la capacidad de observar l os hechos de modo puramente objetivo y

aprenaepor lo tanto a penear teor4tica.mente, esto ea de forma destacada."(38). J~ruaalem
llama

esto "conexidn d

entre esta aserción y ·l

social"

~ún

·he~ho

e individuo" J ¿pero cómo e

otra, más arrib:i ci tadm, d

1

po sibl~

encontr ar un a.cuerdo

importancia de la "condensaci6n

tratándoao de la ci ncia? .

"Ahora bien

u~

j uicio

~s

ve rdadero

~n

entid~

rado, del modo más exclus i vo posibl_, como funci6n

Este nuevo y purament
coD tma. ·formul aci&amp;n muy

objetivo criterio rl

objetivo e6lo cuando puede ser consided~

ve .. ad que

un procedimiento de validac ión.
a ta ahora

~eté.b

lo sumo

definido,

uperf icial y poco 6t jl , como nconcordanoia" del juicio con los

hechos, debe por tanto ser considera.do como un producto de

1 tendencia al desarrollo

individual." (39)
Sobre este punto ea necesario hacer una objecións tm pensamiento destacado pueda aignifio r a6lo un pensar independiente de disposiciones de espíritu momentáneas Y persona.le
pero que desciende

de una diaposici6n de espíritu colectiva media. El concepto general

de un pensa.miento d at&amp;ca.d.o no tiene sentido alguno. No exis te una d isposición ha.ol a
..lgo d estacado 8n al o una racionalidad pura &amp;n e! - ¿c6mo podrían ser establecid

?

r

�- 2-

Exiate sdlo una concordanci

~

senti.Jt

ito

concordancia unitorme de loa sentimientos d&amp;

o

u.iu.

W1.a

destaque de loa aenti.Jniento• • .isto hao e posible

e sentimiento• Y la

iferenci

ll ~•,

ocie~

et1

eu úibi to,

un pensar comunicable •in una gran

de!onaaci6n, un pensar de tipo formal, esquemático y ~ue es poeibl

expresar en pala-

bra9 1 frasea Y al oual ae le concede emotiYa mente el poder de establecer existenci~e
independiente•. Ea eate tipo de pensar al que por lo tanto se le llama racional••• La
relación causal, por ej., fue por mucho tiempo considerada

puramente racional, en

tanto que era un reeiduc ~e la idea colectiY&amp; eobre el demonio con fuerte c&amp;r1(oter
emotivo. (40)
Si se busca concretamente separar de modo cr!tico el llamado sub j etivo del llama.do
objetivo , se reencontrarán continuamente dentro del saber la.e mismas asociaciones

aotiva.8 y paeivas de las

mul&amp;&gt;.da. sólo

qu~ habla.mo~

partir de aaociacicnes

como se lo llama de modo poco

an t er iormente. NL'lg\llla aserci6n puede ser forctivas, pero el elemento activo - o subjetivo,

propia.do - esti !iempre presente.

~aa

asociación pasiva

ea considerada ac tiva s! la enfocamos desde otro pun to de vista, y viceverza, pero de

esto nos ocuparemos luego.

¿Porc;u~

entoncoa eet

posición privilegiada de las asereio-

nea científica. s igue siendo la deseada por l os filóeofoa que hemos citado?.
Ellos sostienen que nuestra.a concepciones c ientífica.a actuales

e st~

en una posici6n

que contra.ata con cualquier otro modo de pensar , como s i nos hubiernamoa hecho sabios,

hubieramos abierto los ojos 7 nos hubieramoa simplement e des po jado de l&amp; prevenoi6D
infantil de loa puebloe pr!mitivoa y del pensamiento arcQico.

Según ellos, nosotros

estamos en poses i ón del "pensar correcto" y de la "cor1eota observaci6n" y eo ipeo lo
u

que declaramos verdadero ea verda.dero; pero que en cambio l o que l oe otros, los primitivoc o los antiguos, los locos o los niños declaran verdadero, lee parece verdadero
s&amp;lo n ellos. Eote modo de ver tan ingenuo , que obatacu)iza lw construcción de una
t~oría

del conocimien·to cient!fiea, reeltC!.rd:

la doctrina

de un lingUi eta franela del

oigJ.o XVIII t qua aoste.1!~. que J2&amp;in. si t os r Brot , ~i!' eran signos diferentes y arbitra-

rio

que in&lt;L.i..caban la misma coaa, pero que ei1t1·e la. lengua frfmcesa. y l aa otras había

una diferencia pue to que lo que on fr&amp;nc's era llamado

pa~

era propiamente el pan real •
•

�-33Los científico• de la ru+tw....l@U\ qu

hacen filoso.fía. oometen un error opuesto,

pel:'0 ·1

igual.mente típico. Saben que no hay "características y rel cionee pura y exc lusiva.mente
objetiva.", aino a6lo relaciones en ref erenc1a
arbitrario. Pero por su parte

otro sistema. de relaciones

cometen el error de t ener l e

16gica. una suerte de reverencia religiosa

Wl

más o menos

r espeto excesivo a la

·

por las conoluciones lógicas.

Para estos teóricos del conocimiento de formación científica, para los componentes,
por ej., del Círculo de Viena (Schlick, Carnap y otros ), el pensamiento humano (al menos
como ideal e el pensamiento tal como debería ser)

es algo fijo y absoluto, en tanto que
formació~

los hechos empíricos son algo relativo. Por el contrario, los filósofos de

huma.níat i ca que hemos recordado an tes ven loa hechos como algo fij o, en t-.nto ven lo
que es mutable en el pensamiento hu.mano.
ambos re legan aquello que a
•

fijo

~n

lo ca.racter!stico del asunto e s que

1 otro sector.

¿No se podría dejar O.e lado que algo fuer

"fijo"? Para los dos sectore s tomados con~"

\a'1

junta.mente , el pensamiento y los hechos, s on mutables, tanto por el hecho que mutacionea
dentro del pensami nto se manifiestan a tr vée de la modif ic ción de los hechos
viceverza, que hechos

fundament~lment

y

t

nu vo. son ind'vidualizables s6lo desde un nuevo

modo de pensar. Retornaremos aún sobre eate punto.
La fec undidad de la teoría del colectivo de pe11eamiento se muestra. tambi~n en l a. po-

aibilidadque ella of rece de comparar y de examinar uniformemente el p nsamiento primitivo y arcaico, el infantil y el psic ótiwoy, en fin,

tambi~n

el pensamiento de un pueblo,

de una clase o de un grupo, cualquiera sea su ~omposición. Considero el postulado del
mlximo de experi~neia c omo la l ey suprema del pensamiento científico. Por lo tanto, si
apenas se 1.nsinda. la posibilidad de una teoría del conocimiento comparada, esta s
forma en un deber. El vie jo punto de vista. que no pasa de constatacione
sobre el pensamiento "bueno" y ,.malo", esti

Eete modo de v r nód~b
:J

tra.ns-

-

normativa•

uperado.

aer entendido como escept~cismo. ~

por cierto mu.cho lo que

tenemos posibilidad. de sab r.

Y si no podemos a b r todJ?f aegún l&amp; vieja r ceta, es simplemente por el hecho que
con el

t~rmino

tod.o ao pod

--m-

os hacer mucho, desd

1 momento que con cad

nuevo conoci-

�- 34se ha
miento aparece al meno• un nueYo problemaa la indagaci6n aobre aquello que
-conoc ido

como tal. Bl ndmero de loa problemas a resolver se hace por tanto infinito Y el tt(rmino
todo t alto por completo de aentido.
Como no existe un todo, menos exiate un definitivo, ea decir un fundamental, sobre

CUJ&amp; base ae pueda construir logicamente el conoc i miento. E• asi como, el saber no ••
baea en ningdn fundamentos la trasmiai6n de la• idea.9 y de la.a verdadea ae mantiene
•olamente gracia• a un coRtinuo movilliento y una conti nua interacción.

�-35.OTAS=

."
)

'

p7:im -l.~. ·1icte. p9..rc:ca qu\: esta o_.. inión s

refi _r13 s6lo a concepto

.

¡_-.ea,_i&lt;lad ~ ni11gi.ma enferme.dw.d 9 sólo existen hombr

t'o e ·· io te 9 en

como onf'o:t'!'iledul'\-; com~ condición d a homb1 es erfe.rmoa 0
1

o:;:c:tfl. 1:. lo

Q_u 0

0~et&gt;ncto. ~~~a

t~te
,~,.,,

abstractos •

l."eopor.\~o

qu\# no

~o

ri

enfermos . La sífilis

no of!r.f.a pueB un concepto con.,..

1)osi blo di$tinguir con precisicSn l o concre to d e lo

div!eión e3tá baaada on un modo de pensamiento muy primitivo . No obs-

lo Cll11 , examinar emos a continuaci6n iobre eeta. base aquello de l o que ss die

lo máu

~oncreto

de todo, la llamada experiencia inmediata.

2) P. V.ir~hbcrger~ Die Enhiicklung der Ato~theorie, Karlsruhe, MUller,19 ~2, 1Q29.
')F .. Ao LJulge, Gcschicht

des Ma_t eri .,lisrr¿us und Kri tik seiner 13ede:utung_in der

G,,. . .:-e.___...,_,_._
•:u-t (168t), ki pzig,Reclam, 1905,p. 37

-~

•

•

t.. \ \·! ~ Mctzger sobre: la 0br?. de

~tombostels,

I

P... ycholo6ie Mi tteilu..Tlgen .. La.et und Sinn

------~~-~--~-----~...:---

•

1

6) I.

~~tr~

lú:itik der reinen Vernunft, pref c io ac

----

l~

sesu da ed i ci6n.

-~41)~ ~ .-1·1 . Wund t, Logil~, Ei~_!Jp~rsuchu..11g dPr Prinzj pj_en de l Erkenntis und der Methoden

'r:iaeensclio.ftlicher Forschung, Stuttagart, Enke, 1893-18°5,I, P 446

•

8)

s~

r fiero

~

ou

~nálisis

de las toxina •

9) Eota. fue la suerte de Nageli en l a controversia con Kohn Y Koch •
••

~ O) Pa.i-.,.celco (Thecp!1rastuo von Hohenheim), Von den unsichtbaren K1"a.nkhei ten, se:gt1n

l" i~rqducclón a cargo de R. Koch y E. Rosenstock, .Parace] st1e: K.rankh i t und Glaub_!
,Ú~f :BUchor ero~..: · di:c nne ichtbaren Krankhei ten), Stuttgart, Frommann, 1923 º

. •.

....• • )

E~ Mnch~

Die Mechanik, cit., p 434

�- 612) Proviata de nombres, dato• p.r ecisoa y mediciones repetida.a.

1') I&amp; misma ppin16n se encuentra tambi~n en otros autores¡ cfr. T. Bartholin('lbomaeua
Ba.rtholinus), Anatome ex omnium veterum recen ~iorumque observaticnibua, Leyden, 1673
14) Cfr. A. Vesalms, De Hwnani corpcris fabrica l ibrorum. Epitome, a cargo de N.
Fontanua, Amaterdam, e.d., pp 23 y 32.
15) En torno al 1520; c!r. M. Roth, Andreaa Vesaliut ~ruxellenaia,
Berlin, Reimer, 1882 P4
•

16) A\Úl ho7 se enseña una ciencia que caai siempre reduce SUI indagaoionee especulativa.a
a pocoa ejémplos simbólicos y que considera, primero1por sobre todaa la.a eotraa conexiones, laa conexione• 16gica.a del objeto de la inda&amp;aeióna se trata de• la teor!a eapeculativa del conocimiento.

de..:,' C''"\X r.dv·/,.

simplemente Ai••09'PR_. una. !tatatua de
mármol, con si encantadora y unitaria forma artística, en un mont6n de pieza• de m'rmol"
W. Bolsche, Ernet HICKELs Ein Lebenabild, (1900), Berlin, Seeman,1905,p140.
17) "La anatomía que ae limita a la disecci6n

18) Quien quiera convencerse de esta impoeibilidad, lea la polimica entre Bethe y los
anatomista• en "Klinische Wochenschrift", VII(1928)a Kriti1che Betraohtungen uber den
Vorklinische unterricht, pp 1481-1483 • Form und Ceeehehen im Denken des Beutigen

Artzea, pp 2402-2405.
19)

o.

Ni&amp;eli, Allgemein~onstitutionslehre, en Naturwiesenschfatlicher und medizimischer

Eetrachtung, Berlin, Springer, 1927, pp 50 y 51. No obstante la acusaci6n implícitamente

lanzada por N~eli, no creo en
y laborioso investigador.

W'l&amp;

simple mala fidee por parte de Kammerer, un original

20) w. Jerusalem, Die eoziologische Bedingtheit des Denkena und der Denkformen (en
Versuche zu einer Soziologie dee Wissena, a cargo de M. Schler, Leipzig, und Mtlnchen,
D\mcker und Humboldt, 1924, pp 182-207), la llama "condensación".
21) Aún ai ninguno se negara a atribuir al colectivo la creación de producto• espirituales. como el lenguaje, la.a canciones populares, el folclore y otros.

�-3722) Segdn. Jerusalem, de lao con~ider~cione i.a1trod lCto:rias &amp; la edici6n alemana de
Lé~~l, Das Denken der Nat urvolker{ Les fonct~ona mentales dane les soc i~tés in•
•
r6rieuree, 1910) Wien-Leipzig, BraumHller, 1926 .
23) ~vy-Bruhl, Dac Denken ••• p1
., .,

¡

.,

.

?.4)· ·ibidem, p2
1

• ••

•

2'3) ibidem ; p 5
•

26} Íbi dem; p 10
,

.·J.

,

•

27 ) ibidem, p 11
gi·und ias d_er __Soz,i o~ogie tl \l/ian 1905, p 269.

28) G llDplowicz
p1~

Sozio l~isc~ Bed i

29) J rusalem, r 1e s

'l

~,g' h~1 t d

o • ('g

30) i bid"rn, p 1es

e

Den~11s

Citado por Jerusa lem,

und dcr Denkf ormen , cit.

et· ._ ,, • • p 18 3

•

31) ibidem, p 191

32) ibidem, p 192
33 ) LéV"'¡-Bruhl !" ob. ci t. p 336
34) ibídem, p 342

35) ibídem,

p

337

36 ) ibidem, p 339

;7) Jeruaalem,

Di~ eoziologisch~

••• p 188

38) ibidem, p193
39) ibídem, p 193 " Pero EC1 lee segui dam nte1 n i~o cada obseI"'aci6n de un individuo puede

ser en

í misma considerad

yn

c omo experienc ia . Se

gracias a confirmaoiones rscíprocae y a
sp!ritu~,

tinua col&amp;boración do loa

s

behabl r de experiencia s61o cuando,

r~for zamiento

ha formado

recíproco

w1

seguidos por una con-

conjunto de conocimientos ge ne-

rales y garantido º Po ~ Jo tanto } _ ~x-peri enc i general y garantida debe ser considerad corno 31 único cr)t~ia de verdad v'lido~ " (1 99) Destacar estas contradicc iones no
cons ~ituye tu1a

nu~~oa

ndispu.t"

cr!tio

etilos d

n

J~rus l~mi

indica

eolament~

lo~

como en

mom~ntoa

de nac imiento de

pensamiento, la oontradicoión ea consid r da como expresi6n de la

·ntre loe c ampos d

visión"

�-3840) Ni •e puede estar de acuerdo con la concepci6n de Jeruaalem aobre el origen de la
l~gioa. •EJ.

origen de la 16gica eat4 eat~chamente ligado a la formaci6n de la idea de

toda la humanidad como una BZ!!l unidad. La propiedad 16giea general ea la relacidn de
sobreordinación y de aubordinaci6n, v~lido para todas laa inteligencias humanas, relaci6n que, en su Ulterior desarrollo, lleva a una generalizaci6n siempre m'- comprensiva,
por la cual la experiencia general y

~~n ti da

está definida ,

orden~da

econ6mioament•

7 formulada de modo siempre mis preciso."(ibidem,p 206 ) To•o esto ea muy eaquem4tioo.
Tambi'n los puebloo primitivos pertenecen a la "hn1nanidad entera entendida como unidad",
¿o no?. Su 16gica que es de diferente tipo e•, al igu&amp;l que ia.ri-uestra,
válida para toda
,
la humanidad..¿Yqul puesto le espera a los m!sticos, a loe ~6a' t icoa, etc., que viven
en medio de nosotroa? El concepto de un colectivo de pensamiento que comprenda a todo

el glnero homo sapiena ea de poca utilidad, da.do que son demasiado escasas lae inter-

acciones intelectuales entre sociedades humana.a de dietintJ:&gt; tipo.

•

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1

FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACION 1
Este libro se presta hasta la última fecha indicada

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46 p.

(94 ), 278-318/90
Universidad de la RepÚblica
Facultad de Humanidades y Ciencias
Impreso por el Departéln'ento de Publicacion~s
de la Facultad de Huroanidades y Ciencia s
Depósito Legal . 245 . 7G2 /90
Junio de 1990
Montevideo , Uruquay.

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                <text>Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay</text>
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                <text>&lt;p&gt;&lt;span&gt;La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aldo Mazzucchelli&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;span&gt;15 de octubre de 2017&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</text>
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Gonzalo Marín</text>
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La historia de un concepto y sus consecuencias para la teoría del conocimiento / Ludwik Fleck ; traducción de Jorge Rasner--Montevideo : FHCE, 1990; 37 p</text>
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