["item",{"itemId":"271","public":"1","featured":"1","xmlns:xsi":"http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance","xsi:schemaLocation":"http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd","uri":"http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items/show/271?output=omeka-json","accessDate":"2026-05-14T10:01:37+00:00"},["fileContainer",["file",{"fileId":"491"},["src","http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/33d0088b86fb17b3124686376b4930ab.PDF"],["authentication","531a0c14cb823771c3992235ed01581e"],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"5"},["name","PDF Text"],["description"],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Text"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3031"},["text","886.\n• '.un\n\no¡oi66bi/\\i jbosq\nvynavioia vi\norva vAvnonyn\nvi\n\nsepueiQ Á s^pepjueiunH 3P pennoej\n\ná\n\nvi aa avaisaaMNn\n\n�oíeq e/^^n6mn pepisJ^Aiun\nlun OV1/M 968 8¿\n\nv^naviDiá vi orvs\n\nvi\n\nSVIDN3D a saavaiMVwaH aa avnaDva\nvi aa avais^¡3AiMa\n\n�En el período quizás más delicado de las relaciones entre la Universi\ndad uruguaya y el gobierno del país, cuando los ataques a la enseñan\nza superior arreciaron, cuando el proceso de fascistización -que cul\nminara en junio del 73- estaba en pleno desarrollo, le tocó al Ing.\nOsear J. Maggiolo el riesgoso honor de ser Rector de aquélla. Lo hizo\ncon la lucidez y la valentía que eran estrictamente necesarias pero\nque él puso de manifiesto en forma decisiva, intensa. Tanto cuando en\nlas madrugadas los grupos fascistas intentaban entrar vandálicamente\nen los recintos universitarios como cuando las fuerzas represivas busca\nron infructuosamente -pero no sin saña- pruebas de conspiraciones\nimaginarias, cuando en realidad la Universidad molestaba por ser el\ntestigo no mudo, incomodante, de la regresión del país, Maggiolo es\ntuvo al frente de la Universidad. Ni su reconocida autoridad como téc\nnico y como investigador en problemas de hidráulica —utilizada en\nvarios países de nuestra América Latina—, ni su visión del desarrollo\nde/SU propia sociedad, igualaron su serena valentía. Sus capacidades\nintelectuales nos traen hoy, pasados aquellos álgidos momentos, un\nadecuado e imprescindible análisis de lo que llegó a ser la universidad\nbajo la dictadura y de cómo se compaginó el proceso de esa captura.\nEl informe que aquí se presenta fue preparado para EULA 2 (Segundo\nEncuentro de Universidades Latinoamericanas. Caracas, 1976) a prin\ncipios del presente año. Su difusión se ha hecho necesaria.\n\nEste documento fue publicado originariamente\npor la Universidad Autónoma de México\nCoordinación de Humanidades\nCentro de Estudios sobre la Universidad, en 1977\n\n�BJ B OIJBJJ\n-uod 'ajuBjSBjdB BjaiiBiu ap 'anj 'apua jod 'X 'buoXbui ejopeuinjqs jod\n0UB)isj9Aiun oujdiqoS [a ua apBjadun spuapuaj B[ b ajqEJOABj anj oj\n-uarurepunuojd ja 'ogjBquia u?s 'pBpisjaAiufl BI ^qBUjaqo8 anb Bpuap\n•uaj B| b oubjjuoo BJd anb Biuodns ^s anb X opiuajsqB Biqsq as [Bjau\n•9^ U9 anb sa^uBjoA ap apuBiS oiauínu un 'sajuBipn^sa X sopBsaj^a ajj\n-ua ajuauqBioadsa 'BqBJodjoaui as anb o\\ uoo 'sa^Bipn^sa X sopBSdJÜa\n'sajosajojd b ouo^Sqqo ozrq as o^oa 1^ oiJBjisiaAiun oujaiqoS [ap\nuppisoduloo B| ua oiquiBO un jauaiqo ap SBzuEjadsa SBuas UBqEJjp\nsopipB sfui saiopas sns X empBpip b¡ anb bj ua 'oyB [ap oidpuijd\nb Bpe)OA 'Xa[ BAanu Bun of^^q sBUB^isjaAiun sauop5a|an[lojBzt[Baj as\n'opB^sg ap ad[o8 [ap s^ndsap sasaui sa^ '2^trap~a^[üíaija u^\n•XBnSnjn [8 ua Bjnuo) B[ bjjuod^\n'(9¿6l) UE 9)S3 3P ozjbui ^p sauij b opBuruuai sq anb ByBdureo\nBun BJBjajoap [BuoiDBUja^uj Xjsauuiy ^nb e X '9¿6l 3P ozjbui ap 93 [a\nap 'jeuopeN ig jod opianpojdaí \\topumu p ud ooiun\n9uiuiouap anb [Buo^pa un 'oXBn^njn osbo [ap\n'BJBoqqnd saunj, ^jo^ Avaf^ aqx oaip9iiad [a anb b opBAa^ Bq o^sg\n'opianpap souiaq anb SBXenSnjn\nsbjjio sb[ ap ojuap jod 0^ I3 ^ SI I3 3J^U3 epipuajduioa ^sa Bpajuoa\naiuauia[qisiAaad bjjio b[ 'a[iq3 'sopBuopuaui sasiBd soj ap oaiipuiBjp\nSfUi osbd [a ua ^Bui)ua3jy ua soai^qod sosaid so^uaiuinb pui sop X bj\n-uasas '90M3 U9 soai;i[od sosaid [iui B^uiaj^ '[isBig ua soai^qod sosajd\npui B^uanaup soiuaiasop ubjjboijiu^is 'ajuauiiuo3 jap sasiBd sojjo\nb SBpBpaXojd 'sbjjp sBjsg { sofrq sns X [^ BJBd pepundas X of\nopueasnq 'soyB oaup souiiqn so[ ua sind [ap opBj^iuia Bq 's\n-Bq oaup BpBO ap oun X 'opBjnjJOí opis Bq 'sajuBjiqBq Bjuasas Bp^a ap\noun ÍSBsnsa sbuisiui sb[ jod opiuapp opis Bq 'sajireqqBq ajuajBna\nap oun t$Bai}i[od sauozBj jod osaid ^jsa sapBjiqBq sojuaiaojjBna\nap oun 'XBnSnjf) ua anb jiaap a^Bg a^anuí b[ X Bjnpo) bj (u9fsijd\nB[ ap oipaui jod Baqqnda^Bi ap sapBqqBq so[ b opandun 'jojjaj [a X\nB^uapiA u9paBoa B[ jod SBpBjuB[dns uojanj sajBSaj X sa[Buopnqjsuoa\nsbuuou sb[ anb [a ua ^suojjaj opB^sa un s;Bd [a ua 9[b^sui a o)uaui\n-BJJB^ [a 9|A[osip 'sBpBuiiy SBziang sej ap sapBpuBuioa saj) soj jod\nopBXodB 'sopiquia soi^Bjjns soj ap ojuap jod 33 [a uoa j¿6[ ap [Bpiiu\n-oa opb ja ua XBn^uin p ua opaja apapisaid ja '¿61 3P oiunf ug\n\n�Votaron un total de 36.961 personas,\" repartidas así: 22.233 estu\ndiantes; 1.013 profesores y 13.715 profesionales. El 89 por ciento\nde los estudiantes, el 76.3 por ciento de los docentes y el 56 por cien\nto de los profesionales, se pronunció en favor de la tendencia que apo\nyaba al gobierno universitario, y el 98 por ciento de los estudiantes,\nel 80 por ciento de los docentes y el 88 por ciento de los profesiona\nles, votó contra la dictadura.\nLos resultados de las elecciones realizadas el 12 de setiembre fue\nron proclamados oficialmente elj2^~de octubre, si bien se conocían\ndesde el mismo día de la elección. <EÍ 27 de octubre je hizo explotar\nuna bomba en la Facultad de Ingeniería, donde perdfója_vida_unjoven\nHft q^rinnaliriad pispañnia que r.iirsaha estudips de lngenigría^4ftf^ni.\n^a. Ese acontecimiento fue el pretexto de la dictadura ^nu^jmpedir\nque asumieran quienes acababan de ser electos; se encarceló al rector\nya todos los decanos de las facultades, y se intervino la Universidad\npara c^menzarjuna.^íl_^^B^rsecuciónj^^^denci^^ltural^y_cientíca que^jt do^años_y-jnedio de aquella fecha, conserva plena vigencia.\nDebe notarse que la Universidad de la República, fundada en 1849\nera la única en el país. No había otros institutos, públicos o privados,\nde enseñanza superior, por lo cual toda la formación de profesionales,\ny la abrumadora mayoría de la investigación científica y tecnológica\nque se realizaba en el país, dependían de esa institución.\nA diferencia de lo sucedido en otros países del Continente, nunca\nhabía sido intervenida, por lo que en ella se había formado una larga\ntradición académica que garantizaba una alta calidad, tanto en la do\ncencia como en la investigación.\nLa Universidad era autónoma, y su gobierno lo sustentaron los\nprofesores, los egresados y los estudiantes, quienes también elegían,\ndirectamente, al rector y a los decanos. Los estudiantes participaban\n\nen el gobierno de la Universidad desde 1908 (diez años antes de la\nReforma de Córdoba), y desde 1958 tenían una representación de\naproximadamente el 25 por ciento en el Consejo Directivo Central y\nen los Consejos de las Facultades. El rector y los decanos eran elegidos\npor la Asamblea General del Claustro y por las Asambleas de Claustro\nde las Facultades, con prescindencia de cualquier intervención del\nPoder Ejecutivo.\n\n�LA INTERVENCIÓN Y SUS CONSECUENCIAS\nLa intervención la ejerció directamente quien, en el momento, ocu\npaba el cargo de ministro de Educación y Cultura de la dictadura, y\nera redactor responsable del diario fascista El País, principal órgano\nde información del régimen dictatorial. Su acción se centró en la perse\ncución de los profesores universitarios, y nombró de inmediato más\nde trescientos funcionarios, jóvenes militantes de las organizaciones\nfascistas juveniles adictas a la dictadura.2\nLa consecuencia de la intervención en la Universidad fue la parali\nzación de la actividad académica en las diez facultades y en las cuatro\nescuelas que componen la Universidad, y un gran deterioro del Hospi\ntal de Clínicas, el mayor y más prestigioso centro asistencial del país,\nque era operado por la Universidad a través de la Facultad de Medi\ncina.\nTodas las facultades, sin excepción, han quedado profundamente\nafectadas por la acción de la dictadura. Los cursos se dictan irregular\nmente, recurriendo a personal sin preparación académica; la invesgigación científica prácticamente ha desaparecido.\nUna de las facultades en la que se hacía una mayor labor de inves\ntigación era la de Medicina. Reproducimos, a continuación, un ex\ntracto de un informe reciente de su cuerpo de profesores: \"Desde el\nmomento en que la intervención comienza a actuar en la Facultad de\nMedicina, este [sector investigación] es uno de los sectores más afecta\ndos [...) la investigación está muerta en la Facultad.\"\nEn la Facultad de Agronomía, de importancia singular para la eco\nnomía del país (más del 90 por cienco de sus exportaciones son pro\nductos agropecuarios), se han paralizado las actividades de los tres\ncampos experimentales de Paysandú (producción animal), Salto\n(producción granjera y citrícola) y Cerro Largo (forestal). De los\nciento cincuenta docentes que tenía la Facultad, ciento treinta, es\ndecir, el 87 por ciento, han renunciado o han sido destituidos.\nEn la Facultad de Ingeniería, doscientos cincuenta y nueve de ios\ntrescientos ochenta y nueve cargos docentes existentes, permanecían\nvacantes en julio de 1975. Es decir, un 67 por ciento de los profeso-\n\n�jod (nuajut oura ns uo 'spd p jbvkxIos 39Bq BjnpBprp ^[ onb sisuo\noabiS b^ ^p Bpuon^osuoo ouioo ojuop jod g^ un uo 910310 'Bqnpi8\nso onb 'uppuop bj onbunB 'opop jod qz un U8 9Xniniusip 'bpbuubj\nop ojuouiBjjBdoQ ^o jod sbpb^ojjuo SBjnuupj op cuouinu p íopop\njod 0 un uo ofnpoj os 'souuojuo op uopejuoun^ b opBin^op ojq\n-m p ío^uop jod z\\ l^ W ^P 9Xnunusip 'o^uonuBuopunj op sojsb^\nb opBoipop o^sondnsoid op U9pjodoid b^ ^¿61 ^ ¿61 ax^us :sootpu;\nso;uomSis so{ uo osjoa opond ouioo 'opBJOuopp Bq os opiAios jg 'ooip\n-91U puosjod ns op BAi^BoyiuSis o^jred sun op upis^dxo bj lod op^oojB\nojuouiBpunjojd oía os 'BiSopipiBo 'pioyiyB U91JIJ 'BjSoioinou 'oais\n-uojut oju9iurejBj; op sBoip^ui sbuibj sb| uo sooiun sodmbo B^osod onb\n'sboiuiq op p^dsoH p 'ouBp^dsoq oj^u^o o^uB^jodun s^ui fg _^^\n•siBd pp ooiup 'BpBo^dy B^^oiojBun|3 op opiAJOS p 9x190 os \"Sbio\n-unuoi X souotsindxo op Bpuonoosuoo ouioo ^g¿6i op ognf uo sojubo^\n-BA UBIOOUBUIJOd 'OJUOp JOd SP P 'JTO^P SO 'BJU3AOU 'U9PB^^iS0AUI 9\nBzuByosuo op soSjbo so^uopsop op 'Bjnpo^inbjv op p^qnoBg b¡ ug\n*sopBS[ndxo sojosojojd so{ op buoXbui v\\ sjbíí pp opBjS\n-iui9 Bq X 'od^8 opnj un opujns UBq SBUBumq sspuoio sbj 'souoioipuoo\ns^pj ug -op 'BXBrtgrun Bjn^jo^n 'btjojsih ^\\ op yosojig *SBOp¡ sbj\nop buo^sih 'B^josopg 'buo^sih op sojnqjsu¡ so| op o^uooop puosjod\np osjndx9 os SBpuoi3 X sopBpiuBuinn op pBqnoBg b¡ uo X 'ops^oo\nonj oqoojoQ op p^qnDBg b^ op soppos sbiouoi3 op o^n^isuj ^g\n'Bjopop (ojSb\n'BU^SnpUI 'SBDIUI^UOOO SBOIJSipBJSO 'XBrtSnjf^ pp O01UI9UO09 OSOOOjd\n'SB0IUI9UO90 SBjn^nXoo ojqos souopB^qqnd BqBJBdoíd onb of Bj^d\n'puopBU pspqBOj 2\\ op sisipuB p BqB)uouo os ojnj^sui otso !bjuiou\n-oog op ojnqjsui p uo ireqBnpB onb SBuosjod oouio^uíoA SBun 'puos\n-jod jo opo^ b 9Xnq^op os ^SBOiuipuo^g sbiouo^ op pBqnoBg B| ug\n>161 OUIO9 BUSjdlUO} UB)\nBqooj opsop BpBAud X B^qqnd Bujsnpui b¡ op oXodB uo sojnqpui so|\nUBpjOÍO Onb 'B9TUO9J BI9U0)SISB 9p B9JBJ B] BpBUTUiqO OplS B^] BDIUI\n^pBOB u^pBiBdojd uis [Buosjod uoo BUBoojd buuoj uo Buopunj 'sojop\n-bSi;s9aui o sojosojojd sns op pdpuijd odm3 p opipjod Bq Boisig op\nig #B9iuBOo^\\[ b;j9IuoSui op p X pAi^ bijoiuo9u¡ op p 'B^UKp^ojpojg\n9p p 'boijbujop^ 3P I8 ouioo 'sojo^uo sopqjsui ';sb 'oppojBdBsop\nopBuiunp opis Bq 'biuo^ pBqnosj b¡ onb soJBipxnB sopooop X soj\n\n�contener la intlación (67 por ciento en 1975).\n^ara reanudar el dictado de algunos cursos, se recurrió a profeso\nres de enseñanza media, a profesionales desprovistos de preparación\nacadémica y a algunos profesores de ideología fascista retirados hacía\nvarios años de toda actividad. En la Facultad de Agronomía se expi\nden títulos sin que se haya cursado el total de la carrera, lo que con\nfiere un triste poder a su decano, y constituye un objetivo reconoci\nmiento a la imposibilidad de sustituir a los profesores expulsados.\nEn la Facultad de Ingeniería, se ha implantado una norma por la\ncual se sanciona a los estudiantes si en clases hacen preguntas al projesor.\nEl siguiente episodio sirve para tipificar el régimen que gobierna\nla Universidad de Montevideo: el decano-interventor de la Facultad\nde Agronomía sostuvo que \"había que suprimir la investigación por\nque incomodaba a la enseñanza\". La consecuencia inmediata, fue\nque en el campo experimental de Paysandú, donde se criaba una ma\njada de ovinos seleccionada después de cuidadosas experiencias gené\nticas realizadas durante más de quince años con el fin de obtener\nun alto grado de parición (más de un hijo por vez), no sólo se suspen\ndieron las experiencias, sino que se entregó la majada a los soldados\nde la tropa que ocupaba la Estación, ¡quienes se la comieron!\n\nLA UNIVERSIDAD, LA NACIONALIDAD Y LA\nPOLÍTICA DE ENTREGA DE LA DICTADURA\nPuede hablarse, sin temor a exagerar, de la eliminación de la\nUniversidad por parte de la dictadqra uruguaya,, en cuanto jas funcio-;.\n\nnes esenciales de Una institución dé énséáán2a \"superior íé Han sido \\\n\ncercenadas o suprimidas! ^ ^\"f, ^ ^^ \\' ^^f-^^\nLa enseñanza superior, cuando ñtíse cróñji^ga con la^*iny6sti^ácíó^\ncientífica, transforma aiíos''jjroféá¿!fésí\"é^^^imples íépetidóres de tejt-^\n\ntos y conocimientos que les soh ^trañdir^educiéndo él nivel de la^\ninstitución al de una simple escuela secundaria, en la que él estudiante'\na lo sumo, se informa de conocimientos, pero no se forma en la bús\nqueda, por sí mismo, de soluciones originales a los problemas que le\nplanteará su vida profesional.\n\n�ap SBAijBiadooa b sBpBfcjjua o '(updBf 'qaajQ 'sopiufl\nsopBjsg) sojafiíBj^xa SB^sijBiidBa b SBj^puaA oprc ireq 'jbjb)S3 odurea\njap ojuauíaa X oajojj^d ap sopnpojd ap uqaezijBpjauíoa bj ap '^n)\n-jnougB bj ua eXos ap OAiqna [ap '[B^ldea bj ap soaqqnd sayodsuBj) ap\nsopiAJas so] ouioa isb 'sanbnq ap u^iaejeddJ X BaiuBaaiujBpui 'oupiA\n'p^xaj odureo [a ua sqj^snpin sajue^joduq 'SBjajiiBqxa soubui b op\n-BSBd uBXBq *¿6I 9P ^npBjDip B| bjsbi[ opBjsg ¡ap o sapjuopBu soubs\n-ajduia ap soubui ua 'sopiAJas so[ ap X 'B|odu8b '[Bijjsnpp pBptAips q\nap saiopas soijduiB anb ua opeaoquiasap Bi[ \\truty^dDtt ap Buiq[ oí)\n-siuiui [a anb oaiui^uoaa oumjBjaqij opBuajjuasap ap Boi^jod Bjsg\n'ttOOt)SpWOp ¡BtldDO IB OJDBd\n-59J BUnSjD UQpuiJStp '¡? B 9ÍU9jJ OpUDZl\\B9Jt OU 'OJ9ÍUDUJX9 fBJldBJ ¡B\n9}UdjJ vjjnBU ^v2dpj9S Bqap u^i^bjsi^bi B¡tt anb oftp s^Sqj^w qSaA\n€<< \"S9JBJ^P U9 'SDIJUDUDS SBJ\nsBpoi A opijjddw jBftdBO p jBujBd^j Bjüd bi)udjb8 BUBjd D^ojo s^¡ mb\nba Disin89J)U3 9ju9WBpruo ou8is ap SBjatunujx^ sauoisjaáuj ^p ^97\nb\\ ap ojodiuv p swd ¡a ua ajuawBptwj uBjjauad süjafuvjjxa svsajdwa\nSD1,, :^}Buiaj ap Bjapu^q,, siBd [B ojsand uBq aj '9¿6l ^p ojaua ua\nsauoiaeuuoju] Bpap unSas 'anb sauqd 'BinpBja^p q ap\nX eiiuouoag ap ojis;uiui jap sauqd so[ ^uauo anb siauap\n-ua) B[ uoa a)uajaqoa sa Bjja :siBd [ap O)saj [a ua BaqdB anb B[ ap Bpq\n-sie B)sa ou pBpisjaAiuf) bj ua ^M|dB BinpB)aip bj anb BOi)qod B)sg\n'djquiou asa aAa[[ o\\xv\\i\\ [a op\n-ipadxa Bq a\\ anb U9pn)i)sui bj opusna unB 'pBpisjaAiun Bun Jod opBS\n-Bd Bq ou anbjod sa '[Buopeu pBpijBaj q b B^o[ouDd) q JB)dBpB BJBd\na^ainbpB ou is 'soAanu sBuiajqojd Biuiouo)nB uoa JdA[osaj\nsojuaiunaouoa sns JBzi[i)n 6 apuajdB ou a^uqpmsa [a is \\\n*t,red [a ua sopnpojd sns uBoojoa\nanb sajBuopBinqnui SBsajduia sq b sopqnauiA saJo^sa^ X sa[qj)snpui\n'sojanbuBq sapusj^ :p ap opBjapods Bq as Bjnpspip bj ap\nb uainb 'a^usuiuiop asBja q b d)uauiB9aia qn^as b so^sandsip\njpnpojd ap o)ua)ui un ua 'sisd ja uoa u9pBjaj ua oai)ua\nnqjídsa opo) 'ajuBipn^sa ja ua 'Jiuujdns Bayiu^is 'jBuoiaBu BaijBuiajq\n-ojd bj uoa X ajqtuoq jap sBuiajqojd sq uoa sopBzijmaadsa sqpn^sa\nsoj u^qBjnauíA as sajsna sbj ap s^abjj b 'Bi8o|qaos q X B/uiouoag q\nbj ouioa 'sBusuinq SBiauaia sb| sapB)jnaBj sq ua\n\n�(transporte capitalino) que, desprovistas de todo apoyo crediticio por\nparte del Estado, caerán en manos del capital financiero internacion?ü como ya sucedió, en 1958, con el Frigorífico El Cerro.\nLa dictadura, para salir de la crisis que comenzó a mediados de los\naños cincuenta para culminar unos veinte años después con el golpe de\nEstado fascista de 1973, propone una alternativa capitalista que \"su\npone avanzar hacia el no Uruguay, hacia el no país, hacia un Uruguay\nsin nacionalidad\". 4 Y en este \"no Uruguay\", \"nopaís\", en este Uru\nguay \"sin nacionalidad\", la Universidad de la República tenía que ser\nvíctima predilecta, porque, como decía el cintillo que ocupaba toda la\nprimera página de un número de Marcha -publicado cuando la crisis\nsocial y política arreciaba entre 1968 y 1972, y las amenazas se acu\nmulaban contra la Universidad que defendía las conquistas sociales,\nculturales y populares que dieron renombre al Uruguay que sucumbió\nen 1973- la Universidad es el país.\nA este respecto la Federación de Estudiantes Universitarios del\nUruguay, opinó: \"En sus ciento cincuenta años de vida, la República\nOriental del Uruguay ha conocido, desde su fundación en 1849,\nuna Universidad sensible y participante en el proceso histórico,\ncomprometida con los valores humanistas, atenta a las necesidades\nde su desarrollo económico y a la lucha permanente de los trabajado\nres por mejores condiciones de vida.\"5\nEn otras palabras —más explícitamente, menos periodísticamente-,\nla FEUU reitera los mismos conceptos de Quijano: el Uruguay de los\nvalores humanísticos, el Uruguay de la democracia y las libertades pú\nblicas, el Uruguay refugio de los políticos democráticos perseguidos\npor las dictaduras militares que en las distintas épocas asolaron a los\notros pueblos de Latinoamérica; el Uruguay culto, poseedor de la\nmás baja tasa de analfabetismo de todas las repúblicas latinoamerica\nnas; el Uruguay del subdesarrollo diferente al de las otras naciones\nsubdesarrolladas; está totalmente identificado con esta Universidad\nque, desde que naciera a mediados del siglo XIX sobre la base de un\ngrupo de intelectuales argentinos perseguidos por la tiranía de Rosas\nque se encontraban exiliados en Montevideo, mantuvo, hasta que el\nzarpazo fascista la destruye, su identificación con los principios\nmás rescatables de una nación que, por razones políticas y de geo-\n\n�•uBinuiop sas^p snj 'sjBd pp sBiuajqojd so[ ajuaiuBAiiBajo A Btuoupjntt\nJdAfosaj A jBSuad ap saoBdBO saiquioq ap u9iOBiaua8 Bun jbuuoj ap otp\n•aui un ouioo BUBiisjdAiun BaiBj bj b sajosajojd soj ap uppBOlpap joA\n-bui bj A Boypuap u9Pb8ijs8aui bj ajuauresua^uí aAanuiojd A puopsu\nBiuiouooa bj ua sapoipBj soiquiBO Bioidoíd pBpisiaAnifj bj\n•sjBd |B uBuiaiqo8 'oouupuooa japod p ua s^pBjuasB *anb\nSB| UOO pBpiSJaAIU^^ B^ dp OAI^TUljap OpjOAip \\9 BOJBUl SISIJD BJSq\n•pipunuí Bpuaijuoa Bpun^as\nB| ap BJjan^sod ^\\ opunuí p ofBjj anb soanupuoaa A sappos 'sooi^\n-jjod SBuiaiqojd soi sopoj jod opBpajB a^uaurepunjojd 'sisua ua s^^d\nun ap souiBpaj so| e 'o^aiuiioajo oou^jna ua siBd un Bj^d BpBsuad\n'S881 ^P U9pnjijsui bi jBnoap^ b apuaij anb 'pBptsjaAtun I ^p pn^\n•daauoa Buuojaj BAanu Bun aonpoíd as %$^\\ ua 'puop^u pBpipaj bj\naiqos ooij^o ^uanuBSuad joAbui un BuiB^oaj anb BUBjisjaAiun ^auap\n•uoo Bsa ap jB^adsap [a uoo a^eiiuioouoo opoui ap 'A opBio8B nq as\noppoiu p anb ap a^iapsuoo ajuauíBua^d ^jsa pepisjaAiufi b| 'oi8is a^a\nap Bjuanoino [ap BpBO^p b[ ua stsuo aosq Biouaijadxa esa opu^nj mr\n•ajuaui^uo3 [ap sBUBuuaq sBoqqndaj sbj ua 'Bood^ Bsa ua\n'Bq^p as anb B[ anb BAi^^nba sbui p^dBO [a A oÍBqBj; p ajjua Bzanbu\nB[ ap U9pnqij^sip Bun a[qisod oziq anb A 'ooijqnd s^jajui ap sopiAias\nap A sajBijjsnpui sapspiAipB sb^ ua 'ojniq opnpojd [a ua opBjs^ [ap\nU9pBdpi)iBd ajuaraajD sun uoo siBd un ap sasBq sb[ 'aju^sqo ou pjuas\n'puopBujajui a [euoiobu pjidBO [B Bp^posB a^auíBun^uí 'anb pnpaj\n-ajuí asBjo B[ ofnpojd anb Bujapoui pBpisjaAiun B[ ua 'oiusiAijisod [ap\nooy^sopj ou8is ja of^q 'buijojsubjj b[ anb boiu^Sjo Buuojaj ns Bzipaj\n'S9ndsap soyB zaip 'opaAaoy zanbzBy\\ opajj[y ap opBiopaj [a a^uBinp\n'pBpisjaAiufi B[ A 'siBd p ua ojSis un ajuBjnp ^JiSaj anb (9¿8l 'BpjB/\\\nojpa^ ^sof) BijBunjd U9pBonpa ap Buia^sxs pp sasBq sb[ UB^uare as\nBooda Bsa ug 'U9ioBzi[Btajsnpui B[ ua A BOijqnd pn[^s bj ua 'sojiq sns\nap baisbui U9ioBonpa B[ ua Bsuaid anb [Bjaqq opBjsa jap sauoian^^sui\nsbj ap bj A BjapBUB^ u^ioBjojdxa bj ap u^iOBziujapoui bj uoo opesBd\no[8is [ap o^jreno ounqn ja ua Bzuaiuioo anb 'jBjn^ins Biouaiaadxa 8un of\n-npojd ABn^niQ ja 'Buianbsa asa ap ojjuap 'o^i^quia ui sa[Buo;oBUja)\n-ui ojaiouBuij A [Bij^snpur ojjoiiBsap ap sojjuao sapuBj^ so[ ap ajuaip\n-uadap a^uauiB^[B 'B^sqB^dBo Buianbsa un ap oxjuap '0S61 8 0S81\nap ba anb ojSis fa ua 'asjBjjoxiBsap b BpBuoioipuoo eqBjsa\n\nOt\n\n�11\ntes, repartidas ahora sin mayores diferencias entre los dos partidos\ntradicionales se aferran a un modelo que ya ha dado todo lo que de él\nse podía esperar.\nLa producción agropecuaria se desarrolló, en manos de capitales\ncriollos o de extranjeros radicados en el país, al impulso del proceso\nrenovador que transcurre a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX,\nconsistente en la sustitución del animal criollo por razas importadas,\ncuya carne y lana tienen gran aceptación en los mercados externos,\nfundamentalmente en los ingleses, y a consecuencia de la implanta\nción, en manos de intereses multinacionales, de la industria frigorífica.\nLa pacificación del país a principios del siglo XX, posibilita la\nexplotación capitalista de la estancia criolla y la comercialización\nde su producción, con sólidas bases empresariales. La tecnología que\nse aplica es importada, pero se adapta a las condiciones de clima,\nextensión territorial y población disponible, las cuales hacen posible\nuna explotación extensiva del campo que deja grandes beneficios al\nproductor nacional y al industrial y comercializador extranjero, pero\nque, pasado el impulso inicial, se estanca en un óptimo de vacuno\ny dos ovinos por hectárea dedicada a la producción animal. Esta ri\nqueza permite desarrollar una sociedad próspera, mientras la pobla\nción se mantiene por debajo del millón y medio de habitantes. Ins\ntrumenta esta sociedad un estadista de genio, de visión y de carisma\npopular, José Batlle y Ordóflez, quien a partir de 1904 sienta las ba\nses de una política de conciliación del trabajo y el capital, con amplia\nparticipación del Estado como factor de redistribución de riqueza,\ncon planes de seguridad social avanzados, con una proyección masiva\nde la educación primaria y secundaria, y el monopolio para el Estado\nde actividades de interés público como la electricidad, el petróleo\n(refinación), el alcohol y los seguros, y que se extiende, ya al fin de la\nvida útil del modelo, a los servicios públicos de agua y a los transpor\ntes marítimos, terrestres y aéreos, pero que dejó intacta la explotación\nprivada de la tierra, de la industria manufacturera (textil, frigorífi\nca, alimentos, metalmecánica, naval, etc) y la actividad financiera\n(bancos de ahorro y crédito).\nPor una visión miope de la clase empresarial que explotó el campo\nuruguayo, hasta 1939 vinculada al Partido Nacional (Blanco), pero\n\n�euianbsa jap oj^uap ajqeíadnsui aiuauíBAipCqo 'sisud Bjsg\n•uasap as sisuo bj 'oj^is a^sa ap sopeipaui e aoaiuooe anb oj 'Bionpojd\noj8b ¡a anb oj ap o^^dme [e Bjadspid ejaueiu ap jiaia B,ipod anb bj e\nupjjiiu un ua apaoxa uopejqod bj opueno \\ 'soAijjno so{ ap upppoj\nbj ap eoip^d B| b X 'sa^uBZijiuaj soun^je ap ajuaidpin osn ¡e 'ejqo\nap oubui jnuijsns X so^soo jpnpai eosnq o^os anb oros 'Bxiai^ B| ap\npepiAipnpojd B[ ap o^uaunra un e apuai^ ajduiais ou anb U9pBziireoaui\neun ap bjjb s^ui apua^xa as ou 'o|rs a^sa ua oj^b pp u9PB3ijiuDaj\ne^ -opnpjd p sapujsnpui sepips SBAanu ra^pq apidun anb pjoj bd\n-i^^jouDaj epuapuadap e{ jod X sappiji^e sejqy sbj ap eiauapduioa\nbj jod 'jpnpojd aqap as anb eue{ ap odij jap o;uatunaouoo ap bjjbj\njod 'bubj ap bjjb2 bj ap U9peao{oa B{ ap pe^naipp jod sisuo bj ua a9\n•jauins as u^iqura^ anb ouis 'sied pp Biuiouoaa bj b)U9?sb 9s anb ua ajq\nBzanbu jBdpuud bj ap o)uaiuraauB^sa ja eooAoíd 0J9S ou ojjg\nX jbuiiub U9ponpojd bj ap SBUiajqoad soj b BpBDijdB Boijijuaia\nbj 'BipuBja2 BAanjq X eijBj^ny ua 'ojduiafa jod 'ozjq\nas ouioa 'aAanuiojd s^uief íBpuaiaq bj ap osaaojd ja jod soijejaidojd\nsoijba ap soubui ua uapiAipqns as 0J9S anb searapaq sbui X s^ui ap\nU9peidojde ej ap pepijpej bj ua epepnasa 'u^iaeAouui ej X u^iae^uaui\n-uadxa ej ap oSsaij ja aXnqaj anb 'u^isjdAUi ap X sajeijjsnpui 'ssjbid\n•jdiuoa sojiqBq sns ua u^iquraj ouis 'seai^ijod sauoiaouuoD sns ua oj^s\nou BJopBAjasuoo pirasajduia asBja bu^ BjnqnaiiSv X euapBUE^) ap ou\n•aisiuij\\ jap 'eiuojo^ ap 'BjanzuBjsg ^r\\ p^udunjadxg u^ioejsg bj ap X\n-uppepunj ns ap oood b pBpisjaAiufj bj b SBpBSBd- oSjb^ ondj X\n'npiíBsXBj ap sapju^unaadxg s^janosg sbj ap 'BirauuajaA\nap sapBjjnaBg sbj ap uopBpunj bj uoo reqoasoa opipod Bjajqnq anb\nsopyauaq soj OAnjqo ou odurao jg opBSBd oj8is jap Bp^a^p bujsiui\nbj ua jDjoosd ugpD¡si2drj ns ua Bjara^ oipag ^sof Buodai anb sbj\nap uajoyip ou sezaqea ap ojauínu ua 's^jjb oj^is un ap soj e sojuijsip\nXnui a^uaureAijBjijBna is 'souiao X sounaBA ap SBiauaíSixa sbj '0¿6I ua\n^UBOUBjsa as sejapeuBS sBAjasaa seg odurea ja Bjojdxa as anb bj uoa\neiáojouaaj bj ap ojuaiuiBJofaiu ap osaaojd un ejnunjsa as ou '(6^6I ua\noppajjej) jop^punj ns ap epu bj aiuBjnp oAn^ anb epezueAB ap Bjsrsaj^\n-ojd opijjed ap eAisaj^^e Bai^s^aperaa bj ajuauíBuijBjnBd opuaipjad anj\nouisijjraq J3 apuop 'opejojo^ opijjBd jbaij jap sa^uaSiJip sapdpuud\nsoj e apuaijxa as jBjpunj^ ^uano ^punSas eI 9P UU 19P -u^rad e anb\n\nZ\\\n\n�13\ntradicional, con el campo concentrado en pocas manos de empresaríos reacios a todo tipo de modificación del patrón de producción,\nes la que a la larga va a provocar, después de veinte años de marchas\ny contramarchas políticas, la crisis total que desemboca en el golpe\nde Estado de junio de 1973. El Estado de las libertades públicas, con\nun 25 por ciento del presupuesto nacional dedicado a la educación,\ncon un esquema de seguridad social que incide en los costos de pro\nducción como un factor que se debe remunerar igual que el salario\ndirecto, que ha provocado el desarrollo de una clase obrera organizada\nen la Central Nacional de Trabajadores (CNT) y consciente de sus\nconquistas y su derecho a defenderlas; un Estado con una clase in\ntelectual proletarizada por el acceso masivo de los sectores medios\na la educación, que ha analizado la crisis uruguaya y ha propuesto so\nluciones de distribución equitativa, ya no sirve a los ganaderos, ban\nqueros e industríales, quienes sienten amenazada su participación a\nla fracción para ellos irrenunciable del valor agregado de la produc\n^ión nacional, y que no se animan, por su falta de dimensión empresa\nrial, a encarar cambios que significan riesgo. Baste decir, en apoyo de\nesta afirmación, que el Uruguay pudo haber financiado todo su de\nsarrollo hasta 1970, sin recurrir al endeudamiento externo que enaje\nnó definitivamente su independencia política. La deuda externa pú\nblica y privada del país, en esa fecha, era de ochocientos millones de\ndólares, cifra igual a la de las inversiones fuera de fronteras, de ori\ngen uruguayo. Mientras que el excedente de capital producido por el\ntrabajo uruguayo se invertía en empresas multinacionales extranje\nras porque ofrecían más seguridad, el trabajador uruguayo debía des\ntinar parte de su trabajo a pagar los intereses y la amortización del ca\npital que se pedía en préstamo al exterior para sustituir, en la econo\nmía interna, el ahorro que se quitaba a las inversiones imprescindi\nbles.\nLa Universidad, con sus cátedras e Institutos de Ciencias Sociales,\nEconómicas e Históricas, ha desempeñado un papel protagónico en\ndescubrir una realidad que molestaba. Al sugerir soluciones de jus\nticia social a través de cambios estructurales concretos, resulta el cen\ntro al que se dirigen todos los ataques de la clase que domina al país\nen forma cada vez más cerrada y con sentido de exclusivismo chúsr\n\n�-Ojd 3JJU3 'S91UBJOA JIUI BJU3JBnO ISBO SO| 3p OJU313 JOd 9*¿ UH OJOS\nsjBd ja ireq^muiop sauainb X souBjisjaAiun soj ^nua opjOAip sisa\nap uopBuuyuoo upunjoi Bun uojanj 'sapBjjnoBj s^iíysip sbj ap sop\n-Bjmy soj sopoj ireqB^oA Bjja ua anbjod 'pBpisjaAiufl bj ap Bjanj ^sjbj\n-oaXojd BqBjisaoau anb jBJopaja ByBdureo Bun ap oppjafa ajqij ja bj\n-Bd ssqBJi SBuas uoo 'oiuauíBjjB^ jap Bjnsn^o b| 3p s^ndsap sBp bju^a\n•ou sBpBzipaj ^¿61 9P d-iquiaips ap SBUBjisj^Aiun sauopoap sb^\n•b^bjij B^ ap sopBpip sol B saiqípuios asji^uas ou iod 'sopejnuoj\nX sopBpojBDua 'sopBSjndxa 'sopinSasjad uoianj 'sosoi^ipj X so3ij9S\n-o^y sop^jo soj sopo^ ap 'sBoij^od sBpuapuaj sb^ SBpoi ap 'souBirem\n-mn ap so^uap anb B| ua B3i99{oapi U9pndasjad Bun 9p8tjo zl(¡\\ ap\nuoiDU3AJ3^m b| opuBn^ 3SJB3ipBjj3 ap BiqBq 019S snb ooygyjoapi ouisq\n-Bjn^d un '(B)o) buijoj ua '^piaía as Boqqnd^^ bj ap pBpisj^Aiufj b¡ ua\n'BpjBD ns B^SBq 'osa jod X 'souretjuas o| ou oaad 'souibjbuozbj o\\ zaA\nIbx ¿jooja un sn^? 'U9pBpunj ns apsap pBpisjaAiun b¡ b 9in3uysip\nanb 'jBjn^nD ouisqBJdqq \\r opu^sdiji odadB ¡a anj '8^61 B iouajsod\nbj ua ojdb^ui oaj3suod 3S o3jb i^ ¿961 ap djqfUdiAou ap\nb siRd ja ua usujaiqoS sauainb ap jepos Biuanbsa OAanu jb b^u\n-odo as o^uaiunua)uBui oXno sBDijqnd sapB^aqq sbj X sajBpos sejsinb\n-uo3 sbj UBipu3j9p as 'djqBi^unuajji buijoj ua 'anb ja ua ((pBMaqq ap\nS,, un bj^ anbjod Biuiouoine ns ap ojadsaj ja ^uiBjoaj ajdmais\nJ :Mu9isjaAqns ap oiJBnjuBS,, un ap oijbjjuoo oj opox\njas pXaj^ anb\nBjsi|BiídB3 oijBsajduia jap sauopipuoo ap bjjbj bj 'BjqBjBd Run ua '08\n-sau jb jojjoq ns 'sBAipnpojdaj sauoisjaAUi sbj aaadjoiua anb osoip\n-uadsip ouinsuoa jb Biauapuaj ns 'jBpuajaS pmydain ns uoo jauaiqo\napand 'opunuí jap B^sqe^dBO s/Bd unSuiu anb soioyauaq ap sBpipaui\n-sap sauoioiquiB sns b Biuodo as 'jbioos op^uas uoo 'u^ionjos BXno sis\n-ijo Bun 9p¿i^8jjo.¡a BiouapiAa ua jauod b Bipuaj BXBnSnin pBpapos bj\nap sajuapuBO sBUia^ soj ua bzijb3J as opu^no anb X 'jBuoioBUJaiur opeo\n-jaui ja ua UBuanbaj anb Biáojouoaj bj ueiuajqo sajBno sbj 'sssajduia\nsns ap ojjojjBsap ja BjBd BqBjisaoau ou anb Boyi^uaio U9fOB8ysaAui\nBun opuBzijBdJ BjainSis as anb jipad un ap X 'BiJB^sjdAiun BjajjBO bj b\nu9ioBorpap bj jBjuajBsap ap ojuajuí un ua Bjja bj^uoo Boruipuooa Bjjan8\nbj B^Bsap X 'SBjsiuiuaj-SBjsixjBui soiJB^isjdAiun soj b X 'upisjaAqns\nap oypnjuBs pBpisjaAiufj bj b Burejoojd oub;uouiui jopas aisg #bj\n\n�15\nfesores, egresados y estudiantes, votó la lista prodictatorial.\nLa Universidad fue, insistimos, durante toda su existencia, campo\nde cultivo para todas las ideologías. Toda la legislación universitaria,\nparticularmente los reglamentos para ingreso y ascenso a la docencia\ny a los cargos administrativos, estaba pensada dentro de esta filoso^\nfi'a, y ellos se aplicaron de modo estricto. De allí resultó que un vasto\nespectro ideológico caracterizara el pensamiento político del profeso\nrado universitario, con incursiones en la izquierda, en el centro y en la\nderecha políticas, nacional e internacional. Respecto al estudiantado,\nen la medida en que era la única Universidad del país, cabe consignar\nque a ella ingresaban los hijos de todos los sectores de la población\nque, por sus ingresos, tenían acceso a la enseñanza superior. La ense\nñanza universitaria era gratuita, es decir, no se pagaba matricula, y\ntodo el que terminara el ciclo secundario tenía acceso a ella, sin cupos\nde especie alguna. Sólo hubo un factor discriminatorio: habían en el\npaís un amplio sector de la juventud uruguaya que no terminaba los\nestudios primarios, fundamentalmente por los bajos ingresos de la pro\npia organización social del país; y otro, especialmente del campesi\nnado, que por estar radicado en zonas alejadas de Montevideo, no po\ndía pagar el elevado costo de educar a sus hijos hasta los veintiséis\naños, no sólo por lo que cuesta vivir fuera del núcleo familiar, sino\ntambién por el hecho de dilatar en seis u ocho años su ingreso al ciclo\nproductivo. El sistema de becas que comenzó a funcionar a mediados\nde los años sesenta era escaso en recursos y de funcionamiento defec\ntuoso; pero aun cuando hubiera sido efectivo, nunca habría resuelto\nel problema de un sector importante de la juventud que no termina las\netapas previas a la educación unversitaria.\nSi se excluye este factor, que no deriva de causas imputables a\nella, teru'an libre acceso a la Universidad, todos los sectores sociales y\ntodas las ideologías, pues el único requisito de ingreso era el ^pase\"\nde la enseñanza secundaria.' No existía posibilidad alguna de realizar\nuna selección de ningún tipo sobre los jóvenes que otros institutos\nhabilitaban para estudiar en la Universidad.\nSe infiere de estos hechos que si la Universidad, a partir de la pos\nguerra, se comenzó a separar de su clásica alianza con los sectores\ndominantes, lo hizo como consecuencia de un proceso natsw^l, si que\n\n129595\n\n�bpb^bjb anj o[ja jod 'sajuaftiauia sapeyaqg sb[ ap X spd [a ua ope^es\n-uod [e8a[ eiua)sis jap ejosuajap ap pded un jeziuo8B)ojd peprsjaAiug\nB[ e 9!puodsajjoo a¡ 'osdB[ asa opoj ug *¿6l U9 sopBAajqns saje)\n-gnu soj ap ozediez ja uoo jeuiuqna ejseq a)uauiepezoquiasap eiipe\nas opueno ¿961 ap ipied e sa oiad íe)uanaup sogB soj ap Bp^a^p e| ap\npejiui epunSas bj ua epiuii) ejaueiu ap Bzuaiuioo sajBuoion^i^suoa so)\n-daoaid so{ ap u^iOBioiA eg ^iquinons esuajap ns ua X 'oueagqndaj\nooijBJoouiap uaung^j \\a 9ipuajap 'Boi^^ououi pepiun uoa 'pBpisjaA\n-iuf| B[ 'sajopBjn^Joj ap B)uaijSues BinpBjDip eun jod opeuiaqo^\njojja) ap ope)sa un ap u9pejnB)sui bj X o)uauiepej {ap {Buoian)\n-T)suooui U9fon[osip e¡ ua jeuiuua) e)SBq •feuopeonpa euia)sis ¡ap X\n{Bi^ipnf Japog {ap Biuiouo)ne b{ 'sajBOipuis X se^gqnd sapeyaqg se¡\n'sajBuoiDnpísuoo so)daaajd soj jbjoia b uojezuauíoa as X 'sied [ap oai)\n-i{od japod [a BtDiafa anb oaiui^uoaa euiaisis p sbui 91AJIS ou oujaiq\n-08 ap ouB^gqndaj oai^^joouiap uauírS^j ¡a opuena 'oSiequia ui\noo^ijod Biu8op un\nouioa BqejSBsuoo as isb anb ap U9ZBJ ajduns B[ jod ours 'ema^sis oj)o\niod eiDuajajajd BjaiAnj anbiod ou ^4oujaiqo8 ap oueagqndaj caí)\n-ejaouiap Buiajsis |ap esuajap B{,, sauí^ sns ai)ua eiuod anb '8S6I P\neijB)uauiB[jBd upisioap e¡ ouiseisn^ua uoo 9[qioaJ ou '{Bjaqg ojuaiui\n-esuad pp sauoiaipej) sb[ b oSade ouisiui ns jod 'p^pisjaAiur) eg\najjo)Bg ap B| ap e^ijpjsiq\nejopBDipuiAiaj *BjnpB)3ip pnpB B{ ap osaDDB p uojBjeddjd sauainb ap\nsojjiqsa so[ jod 'opunSas p tpijojepip japod jb osuaose ns ap souaui\n-98a{OJd so{ ua ¿'ajjo)Bg ap sojjiqsa so{ jod op^uisase anj ojaiuud\n19 '8961 u^ '^JV J39J9 ^ 'S¿81 U3 '^-n^pu^ABg oospuBjg :se)ui)sip\nXnuí SBood^ ua sajBiogod sezjanj jod sopeuisase soiJB)isjdAiun sop\nuos 'aiujojuoour a ajuaipA 'BDi^BJoouiap BiJBjisjaAiun pmuaAnf e)sa\nap sojoquiis Ifxip JdJSiSmu {ap pepijo)nB ap oidpuud {a 9)daoe Bounu\na^uauízgaj anb X sjBd [ap sBoijqod X sa[Bioos 'sBOiuipuooa sa)UB8oua)\n-in sb[ b sajBioijjadns SBjsandsaj uod BqB)uajuoD as ou anb 'si^d [a ep\n•aped anb sapB^jnoyip sb[ b 'b)[b Bipaui asB[3 B[ ap opo) ajqos a)uaiuaA\n-ojd [Bioos uaSuo ns ap jesad b 'ajqisuasui bj^ ou anb '(nfl39) Bpeziu\n-b8jo uaiq a)uaui[Biiuaj8 'B)sisaj8oJd 'B^arnbui pnjuaAnf eun ap ejopBA\n-ouaj Biauanyui B[ U9pn[OAa B)sa ap u9iaBpgosuoo B[ ua aqpraajdsap\nanj 0{^ sied [a bjaia anb pBpgeaj eidoíd e[ boijijo e jaiauíos [B 989^ as\n\n91\n\n�17\ndespiadadamente por los personeros del statu quo que terminarían\nquebrando el sistema institucional vigente, y que eran los mismos que,\nen 1958, agregaron en el Parlamento, en el texto de la Ley Orgánica\nde la Universidad, el artículo 3, referido a la defensa del sistema demo\ncrático republicano.\n^En este análisis en que hemos resumido las razones sociales, polí\nticas y económicas que terminaron con el Uruguay democrático y\ncon la Universidad que estuvo íntimamente asociada al proceso de la\nconsolidación del país como nación moderna, hemos centrado el peso\nde la responsabilidad en la clase de los ganaderos, no porque el mundo\nde las finanzas o el sector industrial no tengan su cuota de responsabi\nlidad en la crisis que desemboca en la dictadura, sino fundamen\ntalmente, porque, a partir de la época en que hicimos el análisis,\nestos tres sectores de la vida económica del país, se encuentran total\nmente interconectados, a diferencia de lo que sucedió antes de comen\nzar la Segunda Guerra Mundial, cuando los mundos del agro y de la\nindustria tenían pocos puntos de contacto, y en la lucha por el poder\nse manifestaban en el Partido Nacional, los primeros, y en el Colorado,\nlos segundos. En este último era mayoría el batllismo, fuerza políti\nca que agrupaba a la clase media urbana que creció al impulso de la\nmodernización del país. Digamos sólo, para no extendernos excesi\nvamente en este análisis, que la inclusión del sector industrial altera\nría poco el modelo descrito y las conclusiones a que hemos llegado.\nEl empresario industrial no era más dinámico que el del campo.\nPadecía del mismo conservadurismo que hemos descrito como carac\nterístico de estos últimos, reacio a la innovación y al riesgo, que son\nlas fuerzas dinámicas fundamentales del sistema capitalista que creía\nintegrar. Vivieron de las inversiones fáciles en industrias de tecnología\nimportada, sin ningún intento de adaptación, al amparo de los benefi\ncios que se procuraban con la protección aduanera, y con una legis\nlación que les garantizaba dividendos elevados, sin competencia y sin\nningún control de calidad.\nSi ambos sectores, representado uno por la Asociación y la Federa\nción Rurales y el otro por la Cámara de Industria, chocaron a lo largo\nde los años, fue porque, en la época de la industrialización del país,\nla legislación de inspiración batllista promovió la actividad industrial,\n\n�'aiauaS as anbuns 'bjoijv '8iBd ja ua ey^tAin d ajauaS ^s anb aíftxa\nOUIOUQjnB OJU31UIID3J0 ¡3 anb JB^ldBO |3 JBjnUinOB UIS JBÍBqBJ) dnb BSOO\nbí;o Sd ou ojjoiiBsapqns jg -sjed (3p buitu b{ opubuoisboo uBionpoíd\nsojja anb oj 'ojoyauaq uoo 'opuapnpo^d uBJinSas 'ooi89jouoa; oXodB\nX (BUBSdjduid pepioBdBO uoo anb 'sojaíiiBj^xa sajB^dBO e BpBSBdsBjj\n^jds '{BiqjdAOjd Bjouapduiooui uoo uBqBZijBaj sojs^ dnb p^puip^\nB| ojdd tsonpiAipin sns 3p ^Aiu ^b outs '|b^ ouioo ou ba{bs 36 'BinpBi\n-Ojp B{ 3p ((Bin^JddB,, dp BOIJl^od BJ OpUBXodB 'iBlJ^npUl 3SB[3 V~¡\n\\ta$mu9j dp Dddpuoq ojsdnd uoif 3/ swdjpt, dnb ddip opiren^ 'sbX\nsduopBuuoju] ap 3sbjj B| ^p opyuds ojspBpjdA [3 83 ^jsg\nsoj U3 opso^A Biq^q as sojp ap buoXbui bj dnb {B\n{3 U3 O SBUJ3JX3 S3UOIS43AUI U3 JBZ^{{)n UB^pod 3nb SajBJldBO\n'ooiajui opBOjaui oppnpaj p us bju^a ap u^psz\nb| ap ío|ba \\9 auaij 019S bX dnb Bia^snpui sun ap asaapuajdsap\n3^iuuad sa[ 'BjnpBptp b¡ dAdnuiojd anb sbj3Íubj)X3 sauoisiaAUf ap\nXa^ vr\\ -bub| ap bjjbz b^ ap U9PÜO0100 b¡ jaoajoABj BjBd sBipaq sapnuB\nsauoi3Bn|BAap sbj uoo Biuajqo oj3b p anb sbíeju^a sbj ap X 'JopBf\npp oAyismbpB japod pp [Bjnuq uopnutuisip sun ap SBSuadxa b\nB^pod as o{9S anb bubpuoui pBpipqEjsa Bun BuopiquiB\nsand 'BjnpBpip bj b BXodB a^uampiuaurepunj anb v.\\ sa Bu^snpui B|\n'aonpojd as opBjsg ap adp8 ja opuBn^ 'opBjsg jap soubui ua uBqBj\n-sa anb sooijqnd soppuas soj BJBd 'a^uauía^uajajajd 'uojBfBqBjj b,iu\n-odsip pBjjnoBj B^sa anb ap souo^BJoqBj sajuB^iodun soj ap X soaaiu\n-aSui soj ap bijoXbui Bg Buaiua8uj ap pBjjnoBg bj BqBpuuq 3j anb sap\n-BpijiOBj sbj uoo Bu^snpui bj b 9joajOABj as oood 'bjooijSb jopas |a ua\nanb jBn8i jy Pabu Bia^snpui bj ua o sooiuBoauíjBpui sajajjBj soj ua 'sBp\n-iqaq X sojuaunjE ap sBJopnpojd sbj ua 'sapjxaj sbuopbj sbj ap buoX\n-bui bj ua Bpjosqo BUBuinbBui uoo 'BiSojouoa) ap soasnuí sojapBpjaA\n'sajajjBj X SEOuqEj anb s^ui 'usía soyB oouioi^uiaA sounjjn soj ap sbX\n-BnSrun SBijpnpu; s^g 'SBjnpBjnuEui sbj ap souja^ui soioajd soj ap o)\n-uauíne jap ouijij ja Bqsjadns u9J0bzijojba BXno 'apianj Bpauoui ua so^\nuoo Bqsjado anb Eu^snpin bj b BqBuinxiB jbuoiobu Bpauoui ua\nuoo oj8b ja bidojoabj anb oijeuoiobjjui osaoojd ja anbaod\n'BjjanSsod ap sisuo bj Bzuanuoo opusno 'X íouBnoadoi^B opnpoid\njap a^iBd uoo Ejumsuoo Bjja anb Bi^jaua bj X oaj^jpd ja opuBipisqns\n\n81\n\n�19\nservirá, como en la mejor época de la colonia, para engrosar las in\nversiones de los países centrales, a través de los dividendos y royalties\ncuya exportación la ley de inversiones extranjeras garantiza al inver\nsionista foráneo, porque \"la legislación debe ser ciega y neutra frente\nal capital extranjero\", y porque ahora sí como expresa el plan de desa\nrrollo instrumentado por la dictadura, \"la tecnología que el país\nnecesite para su desarrollo, será adquirida en el extranjero\". Ahora la\nUniversidad no es necesaria, salvo para producir médicos y abogados\nque cuiden la salud y los intereses del reducido núcleo que usufructúa,\nintegralmente, los dieciséis millones de hectáreas cultivables del país.\n\nEL FACTOR INTERNACIONAL\nSi se desea tener una visión completa sobre lo que en el país ha\nsucedido, es necesario considerar aspectos que escapan al simple aná\nlisis interno de la crisis económica y política que condujo al Uruguay\nal golpe de Estado de 1973 tres meses antes del derrocamiento y\nmuerte de Allende en Chile, y que tienen que ver con problemas de\npolítica internacional. Un hecho objetivo, que es del dominio públi\nco y que ha sido comentado editoríalmente por el diario conservador\nargentino La Nación en mayo de 1975, es el de la ingerencia qu el\nembajador de los Estados Unidos ejerce en los asuntos políticos del\nUruguay, a partir del golpe de Estado en junio de 1973. Los funciona\nrios de la Embajada expresan a quien pregunte sobre el particular,\nque el gobierno uruguayo emanado del golpe de 1973 cuenta con el\ntotal apoyo del gobierno de los Estados Unidos. Dentro del esquema\ngolpista de neto corte fascista, el embajador norteamericano apoya\nal sector civil que representa Bordaberry, como consecuencia de su\ndesconfianza hacia los militares, desconfianza no borrada, aparente\nmente, por los hechos posteriores, debido al tinte \"nacional-peruanista\" de los comunicados 4 y 7 que las Fuerzas Armadas emitieron en\nfebrero de 1973, en el pronunciamiento previo a la disolución del Par\nlamento.\nEl apoyo no es una decisión forzada por una coyuntura imprevis\nta. Esto se deduce al analizar la exposición que Thomas Farer, asis\ntente especial del Subsecretario para Asuntos Latinoamericanos del\n\n�•sasaja*ui sa*UB*jod\n-un UBiua* souROiiauíBajJou soousq X SBsajdwa anb so( ua 'sapu^snp\n•U| a sappjauíoo 'sojapuBuy saiopas saiuBuodun e opejsg pp o^iq\n•U19p JBSRd BqBPidoad 'oiuaiqoS ap sepipaiu sns ua 'u9iquiB* anb ouis\n'sa^uaipuadapui so( b X sajuapisip sB*si[[*Rq so{ b 'bubusuo BpBjoouiap\nbj b 'Bjsippog [a uoo ojunf Bistuntuog opiuB^ |B Binpui ojps ou anb\n'oflduiy 9*uaig {9 'SBjsijBuaduniuB sopi^Bd ap uqioijBoa Bun bjbuuoj\n98 XBn^njfi U9 '[¿61 3P sauopoap sb| ua anb ^p oqoaq [a u^iquiBj\nouis 'ouapqo [9 uoo oÁBn8tun 9d[o9 pp odtuaii (a ua pBpiunxoid b[\n0J9S ou Bqaaid o[ p jod o^andxa Buianbsa (ap o^uap aeo\n(9 anb oaad 'oX^nSain osbo ja U9(0B;jasip ns ua ^uopuaui ou\n•oAijafqo ouisjui ja\njbzubo(b BjBz^ueiBS as anb diduiais 'otqureo p so^aiqB UBqe^a anb X\n'oijadun ubj8 un jbuijoj ua o^x? opiuaj BjqBq B^a anb psaidxa 'op\n-Bisg ap o^uauiB^jBdao [ap [BuoioBUJajuí Bo^i(od B( opBOi^uo Biqaq\n\"B(bs B[ ua anb BUBOijaurea^ou BiouaipnB BijduiB B[ b a^uauíaiqreuajso\nasopu^i^ijip 'X buiib\"! boij^uiv [ ua sopniQ sopBjsg so[ ap Bo^^od b[\nap opio un opBuiuiia^ BiqBq ^¿6í ua anb 98aj8b X 'apq^ X o8uiuio(j\nojub '[iSBjg ap sosbo so[ uoo 90iji[duiafg sojioj^fa so[ b jbuub bj^\n44sa[BotpBj sodnj8 so[ ap,, 0^1x9 [a npadun ap BjauBui Boiun b[ 'uiía*\n-ui [a ug g-soyB aomnb b zaip ap B^jBAa^ BajB* Bsa anb ojad 'Butjsg\nB0U9UIV B[ ap o^oijBsap [ap S9ABIJ b Bijpua*qo as 'sapaip^j sodm8\nso[ ap ojixa a(qisod [a jb*s3jjbj*uoo p anb ap U9isnpuoo b[ b opB8a[[\nBiqBq as opBjsg ap ojuauíEuedaQ p ua anb íBUBqng U9ion[oAa^ B[\nap ojunu* [a uoo opeuuyuoo ojsia B^q^q as pno o[ 'souBoijauiBa*Jou\nsouBpspnp ap pBpaidojd uBia anb sBsajduia X soousq jbzijbuoiobu\nap pepisaoau B( UBqeurepojd sodruS sosa ap soqonui anb X 'sopiufj\nsopepg so[ ap pBpunSas b[ BqB*oajB anb oj 'BoipiAog U9iun B[ uoo\nasjB[nouiA b ubi púa* souBouaiuRouipj sasiBii so[ ap sapoipBj sodai8\nouioo ou as pipunj^ Bjjan^ BpunSas B[ jBuiuua* p anb íjoija*xa [a\nua souBpBpnio sns ap sasaja*ui so[ apjBn8BAps X sopiuQ sopBjsg so[ ap\npBpun8ag B[ aAiasajd anb puoioBUJa*ui Boi*j[od Bun iBjn*om*sa X 'ou\n-jaduii ubj8 un jbuijoj ap 8[ sa opB*sg ap o^uauíejjBdaQ [ap U9piui B[\nanb qsajdxa jaj^g *s¿6í ap aaquiaiAou ua '001x9^ 'oada*xBQ ua 9Z(j\n-Baj as anb X 'sopiufj sopB^sg so[ X Bui*Bg B01J9UIV B[ ai*ua sauo[OB[aj\nsc[ ap ojn*nj [a ^iqos oinbo[O^ [a ua ozrq 'opB*sg ap o*uauiB*iBda(j\n\n�21\nEl Frente Amplio representaba, dentro de la política iruguaya,\nla primera alternativa seria al tradicional bipartidismo de colorados y\nblancos, que a través de las épocas se repartieron el poder político de\nla República. Esta alternativa alarmó al gobierno norteamericano,\nafectó a los esquemas bipartidistas de fácil control, lo que en el fon\ndo significan alternativas de poder para una misma política. Es, por\notro lado, la salida política a la dictadura que la Embajada norteame\nricana propició siempre en Brasil, el caso que más utilizó Farer para\nilustrar la exposición.\nComo en noviembre de 1976 deberían realizarse elecciones genera\nles en Uruguay, la dictadura se encuentra en una encrucijada. El mi\nnistro de Economía y Finanzas, que es en la dictadura el principal vo\ncero de la Embajada norteamericana, cosa que él acostumbra procla\nmar en sus frecuentes viajes a Buenos Aires, como su \"factor de po\nder\", defiende la vigencia de los partidos políticos, aunque sea contra\nria a la posición del dictador y de los militares. Sostiene que \"aunque\nse parecen mucho\", ello es una ventaja, pues demuestra no otra cosa\nsino que, a diferencia de lo que acontecía cuando los partidos nacie\nron y se consolidaron en el poder (1830-1930), hoy representan los\nmismos intereses económicos de la banca, la industria y el agro,\níntimamente vinculados a los del imperio norteamericano.\nNo es, en consecuencia, difícil deducir que los Estados Unidos\ntuvieron en el proceso de destrucción de la democracia uruguaya la\nmisma ingerencia que Farer proclamó para los casos de Brasil, Santo\nDomingo y Chile.\nSi para algo sirvió el Coloquio de Oaxtepec, fue para poner en evi\ndencia que, a diferencia de lo que proclamaban algunos trabajos que\nallí se leyeron, los Estados Unidos tienen una política bien definida\npara la América Latina: procurar un desarrollo a largo plazo, para\ndisminuir las tensiones sociales internas que pueden afectar su domi\nnio del Continente, porque ello aumentará el comercio con los Esta\ndos Unidos; y otro a corto plazo para instaurar dictaduras militares\nque desalienten cualquier apertura política progresista en las repúbli\ncas latinoamericanas.\nLa política es concreta, y nunca dejó de ser coherente. Tiene,\ntambién, su manifestación cultural: la penetración cultural nortea-\n\n�euuouoj8v 3P p^qnaBg euanq eun jauaj 'ipap sa '^sdíudjdu sdj K sdj\n-vjod sdj 'oSijj \\a '3iuü3 dj 3p 3uvdr\\3o u^qsp [sóKvnSntn so¡) s^pdjsn\n.'[soudou3iud3}jou so¡) soujosou soiusooq oj osg,, :XBn8iufl ja ua bu\n-aniaSuj B[ JBjjoiiBsap ajqBuozBj oood bis dnb ap jaouaAUoa ap eqej\n-b^ sou sopiuQ sopE^sg so[ ap BpBÍBquig bj ap [Bjn^na opB^ajSB ufj\n•sa|BuopBinqniu sBsajduia sbj ap oj^uap SBiua^Bqns sauopisod ua\nasjBqaduiasap BJBd pBpipqBq uoo a^uaS uaJBdajd anb 'sB^oo sBjajjBa\nuasjna as apuop sauoionjijsu} ua SBUBouauiBou]^B| sapBpisjaAiun sb¡\njbuuojsubj) uBjnoojd '(ojduiafa iod *VHO *QI9) ^UBOuaurcaiJou boij\n-jjod b¡ ap sojauosiad so{ !o[|OJjBsap ua iu uppB^i^saAui ua iu Bidojd\npBppBdua jE[jojjBsap sasred sosa ua Bsaja^ui ou 'ajuain8isuoo joj\n•opBj\n-jng os|a3 opBzijBUB Bq o\\ pBpp^SBS X u^íspajd uoo X ajuaurepBjJOOB\nouioo 'sBUBouauíBauou sajBuoiDBuiqnuí sBsajduia sb¡ ap sauojsjaA\n-ui ap s^abj^ b 'BjapuBuij X Boiáoiouoa; Bpuapuadap jejo^ ap oojbui\nun ap oj^uap BUBzqBaj as 'aqpuoo o^ U9PBU esa ouioo y¿) 'í4sopruf)\nsope^sg so} ap opiatuoo ¡a BiB^uauíne anbjod,, auodo as ou sopiufj\nsopBisg soy anb ¡e 'sBUBOuauíeoui^e} sauopeu sb[ ap onouesap }g\n•BJa^op '^ureuBj ap }bub3 pp buoz bj ap sBueoijauíea)\n-jou sBiuiapBOB se} Ud SBpBuuv sBZJdng se} ap sajBpyo ap U9}OBonpa\nb¡ '.sBAiuodap sapepiAipe sb{ ua X seuisaduieo sapepiAipa[oo sbj ua\nueqBjado anb zb^ ap sodian3 soj íosajSojg ¡a BJBd bzubiiv b} ap ou^is\n}a ofeq ouB^a^sBO je s^|^in jap sopionpBJj 'pBpijso Bfeq ap sojxaj ap\nU91SBAUJ B[ 'sajBuopBu souojBJoqB} ua souBouauíBauou souisiubSjo\nueqBpuBuij anb Baij^uaia u9PBdi^saAUi ap sauejd ap s^abjj b 'oubj\n-tsjaAiun }dAtu [B oip as u^iqiuE} uppBjpuad B^sg ajBui }a X ojui^ ouia\n[ap o^m^sns otuoo bjo3-boo^ El ap U9ponpauui B[ X oíSau ooeqBj jap\n7.8A ua oiqru o[pjJB8ia ja 'Bn8ua¡ epun^as ouioo s^jSui [a jod s^dubjj\n[ap o;uaiuiBZB[dsap [a 'oueouameaviou ua^uo ap SBjn^uaAB ap sjiwoo\nso[ X u9isiAd[d^ ap sa[euas so[ 'sauqij so[ uoo o^anbad apsap diainbpe\nas anb 'epuajoiA B[ iod pn^uaAnf B[ ap uppoaje b[ 4(Bui^ua8jv b[ ua\najuauqBnái BAiasqo as ouau^uaj [a) asuajBjdou pmuaAnf e[ ua dod eo\n-isnuí B[ jod oSuej [ap o^uaiuiBzB[dsap ja uos e^a ap sa[qisiA sauoioej\n-sajiuep^ soyB aoumb souii^n so[ ua 'XenSoiQ [a ua a^uauuB[noi^jBd\n'jn jap sBogqndaj sbj ua leuoisajd ap opefap Bq ou 'aque^ jap buoz bj\nua U9pipBjq b8jb[ sbui ap 'SBUBDuauíBoui^Ej seoqqndaj sbj ua BUBOuaui\n\n�23\ny no destinar recursos a cosas que en el Norte se hacen mejor.\nEn 1958 se presentó a la Facultad de Ingeniería, que desde 1914\nposeía laboratorios importantes de asesoramiento a la industria nacio\nnal, un proyecto prohijado por figuras que actualmente son importan\ntes en la Universidad intervenida, para transformar los laboratorios\nen satélites para realizar ensayos de rutina de la Armour Research\nFoundation de los Estados Unidos, la que instalaría una filial en Mon\ntevideo. La decidida oposición de un grupo de ingenieros de la Facul\ntad, que encabezaba el profesor Julio Ricaidoni, luego decano de la\nFacultad en el momento del golpe, evitó que la iniciativa se concre\ntara. Producida la intervención, el profesor Ricaidoni fue encarcelado\npor un período de dos años, sin que hasta hoy se sepa oficialmente\npor qué; mientras tanto, los antiguos gestores a sueldo de la Armour\nvuelven a dicha Facultad para desenterrar el proyecto, como lo\ndeclarara a la prensa uruguaya, en 1975, el interventor de la misma.\nQue la ciencia, la cultura y la tecnología no estaban fuera de los\nplanes de \"desarrollo dependiente\" respecto de los Estados Unidos,\nlo prueba el hecho de que el tema ocupó un espacio no despreciable\nde la declaración de presidentes en Punta del Este, donde se planificó\nese desarrollo. Ello era necesario para poder disponer de mentes dis\nciplinadas y sometidas, sin espíritu crítico, para llegado el momento,\nsustituir a los dictadores militares con civiles debidamente adoctrina\ndos.\nEsta sustitución es imprescindible para la política norteamericana,\npues como Farer también se encargó de explicarlo, sostener a las dic\ntaduras militares representa, para los Estados Unidos, un \"alto precio\npolítico\", y no puede prolongarse mucho tiempo, pues ya comienza\na notarse resistencia en el votante norteamericano.\nPor ello, dentro de la OEA se creó el Consejo Interamericano para\n\nla Educación, la Ciencia y la Cultura (CIECC), cuya primera reunión\nse realizó en Washington en 1970 y convocó a la Conferencia Especia\n\nlizada para la Aplicación de la Ciencia y la Tecnología al Desarrollo de\nla América Latina (CACTAL) en Brasilia, en mayo de 1972. Desde su\ncreación, el CIECC, con muy poco espíritu original, ha intentado emu\nlar a la UNESCO y sustituirla en la América Latina.\nDiversos planes ha estructurado este organismo, que en lo cultural\n\n�un ap ojtuj ouis 'p^pisiaAiun ^\\ apsap BptShiip Boy^od Bjnjsod eun\nap ojruj 6id ou sred (ap pBpijBaj B( b opadsaj soXBnánjn sa(Bnpa(aiui\nso] ap Biouaiouoo ap osaaoad {a anb Bjjsanuí anb o( 'soipmsa sosa uoj\n-BzqBaj as apuop oj^uoo ooran (d anj ou pBpisiaAiufi Bg -soyB oouio\n-ijuiaA souiyjn sol U8 ^Y^91 'XBnSJnipi (ap boisb(3 Buo^siq b¡ upisuaj\ne íaiauíos ua op^yaduia 'sajopB^ijsaAin ap odaiS un anb soonupuoaa\nX soo;j9^sn| soipnjsa so^ ap s^abjj b 'aiuauífBiuauíBpunj 'psaaojd as\nouisiieuadun a onojjBsapqns ajjua uoixauoa Bqoaj^sa Bjsa ap upiasp\n-pnpp B| 'oXBn8ain osbo ¡a ug sBip sojisanu BjSBq Bjsinbuoo B| apsap\n—sopiun sopBjsg 'BJja^B^ui 'By^dsg- souadun so)ui^sip b s^csd |B\nubjbjb anb sooiuipuooa saiopBj so| uoa sisuo B| ap a|qBJBdasui u^\\o^[\n•nauíA Bun ua 'a^uauia[qBJoxaui 'Bqsaoquiasap BXBnárun p^pi^aj B| ap\nooij üo sisg^uB |a anb SBjquanu 'B^si^uadun^UB Biouapuoo bjbjo Bun\n^pqosuoo 'jouajuB o[n^idB0 [a ua o^sia souiaq anb sred (ap sa^uBu\n-luiop sajopas so( ap o^uaiuiBfajB ap osaoojd ns ua 'pBpisjaAiufj Bg\nsajua^iA saX\n•9\\ sb( uoo X U9pmi^suo3 B( uoo sa(qijjBduioo SBpBjapisuoo uojanj ou\nUBniodun soure^s^jd so( anb sauoioipuoo sb| sand 'u9PBioubuij ap op\n-uoj (B) JBzipjn BJBqoasap pBpisjaAiu^ B( anb b ^Aaq 'oouBg asa Bjoaijo\nanb o(bj)uoo ap soppoui so( ajqos 'zai^g zdi^d o^aqiy josajojd 'pBp\n-isjdAiun ^1 aP opB8oqB (ap auuojuí un '¿961 3 \"018 I8 BqBuoiojod\n-ojd anb U910B10UBUIJ B( uoo pBpisjaApn ^l OAni jB[iuns pn^pB supj\n*sa(B0O( sns ap onjaj (a\nojjua^ asa ap jB^pqos b pBpisjaAiufj b( b 9a3(( 'Biouap b( ap odureo (a\nua so(qand sojjsanu ap (BiqidAOjd osbj^b (a iBpqosuoo uBqBjnoojd anb\nOJdd 'o(noiuno ns jbsoj3u3 BJBd u^jipuas anb soipnisa ap sopBoyijjao\nuejrpadxa sauamü b 'BuijBg Bouauiy &( Bpo^ ap uBiuaA anb saiuBip\n-njsa b BiUBdun as qjB anb ezuByasua B( ap ooy^uap (dAiu ap bjjbj\nBjnjosqB Bg oapiAajuop^ ap Buaiua8u( ap pB^(noBg B( pipao anb (BO\n-o{ un ua puopunj anb 'V30 Bl 8P SBioua^ sbj ap BzuByasug v\\ BJBd\nOJjuag (a uoo BpBzq^aj Biouaijadxa B( ap s^ndsap sauB(d sosa ua red\n-pyred b ajuanuaj Xnuí ajduiais OAn^sa BXBn^njn pBpisjaAiu^ eg\n•sBoaq ap uoisaouoo B( X soyadxa ap ouua ja 'sooiSpjouoa^ X sooy,u\n-uaio sBiuaj ajqos sBurej^ojd ap u^pBjnpnjjsa b( 'sosajSuoo ap upfu\n•naj B( ajuBipaui Bi^o(ouoa) ap BiouajajsuBj^ X Biouaio b( ap BzuByasua\najqos SBUBOuauiB^(jou sBAyoaiip sb( b ajuauyuo^ (a aajauios ap B)bj)\n\n�25\nproceso más amplio, que se gestó como consecuencia de la aplicación\nde criterios objetivos para el análisis de la realidad del pai's a lo largo\nde su historia, y de la proyección de ese análisis a la previsión de la\nconducta que se debía seguir en el futuro. Fue fundamental, para es\ntructurar esta conciencia antimperialista, el análisis que se hizo de la\naplicación en el pai's, a lo largo de las épocas, de pautas de liberalis\nmo económico que llevaron a establecer, de manera sólida, una depen\ndencia política total respecto de los países centrales. Y convergió en\nesta dirección, por la estrecha relación que la historia uruguaya ha\ntenido con la argentina, el análisis similar que un grupo de investiga\ndores de aquel pai's efectuó de la historia argentina, a través del cual\nse llegó a las mismas conclusiones que en Uruguay. 9 Es evidente que\nno todo el proceso de revisión histórica posee el mismo grado de ob\njetividad con el que se llegó a mostrar el papel de la ideología liberaleconómica en la dependencia de los países del Plata. Las ideologías\nse mezclaron, como inevitablemente se produce en las ciencias huma\nnas, con el análisis científico, ejemplo de lo cual es la reivindicación\nque la dictadura uruguaya quiere hacer del dictador Lorenzo La torre,\no la que en Argentina se procura hacer de Rosas. Pero es incuestiona\nble que el proceso revisionista tuvo no sólo un efecto muy claro en la\nformación de la conciencia antimperialista de los intelectuales rioplatenses (así debemos hablar, pues el fenómeno se produjo paralelamen\nte en ambas márgenes del Plata), sino que también ayudó, en forma\nmuy clara, a crear un sentido crítico respecto de la realidad nacional,\naunque no fuera más que por el contraste que presentaban dos versio\nnes la clásica y la revisionista- de una misma realidad histórica.\nLa política norteamericana de fascistizar los países de la América\nLatina para preservar la seguridad de los Estados Unidos y los intere\nses de los ciudadanos norteamericanos colocados en la región, no se\nsatisface sólo con instruir a los oficiales de las Fuerzas Armadas en las\nAcademias de Panamá, ni enviando, con dinero de la Alianza p^ra el\nProgreso, expertos en torturas para asesorar a las fuerzasá^\nsino que debía complementarse con la formación de una clase infeíe¿^\ntual que satisfaga las aspiraciones de la burguesía-local de pose^r\n^\nlos universitarios, pero que fuera incapaz, por sujdeficiente formación \\^ V\nde pensar de manera autónoma en los problem\n\n�-bu Bjnqno bj bjjuoo sopijaiuoo sauatuijo so^ ^JUBjapuodajd jBSÍnj upj\n-Bdnoo opmf ajsa ud ^ #sojjosou ap sbui sojjo oiuoo soureq^apisuoo\nsopoj oood aosq BjsBq anb 'sajBjijiiu ap 'sajquioq ap auiaui ua BJBqno\n-uj as anb JBqoadsos Bipod aipeu anb peppojaj uoo uajauíoo anb 'maj\n•Dd 0S9¡ ap X pBpiuBuinq bj b sauauíijo soj Jod sopBgznf u^ jas X uj^jao\n•ajBdBsap XBnSaiQ oij ¡ap a^uauo [a eapjoq anb ouo;iuaj pp o^sn3\nns b uauodsip Xoq anb sajopiej} so¡ X Bjrnjjsuoaaj as XBn^rufi 13\n'Biasod siBd p anb jouadns Bjnqna ap ojjuao 00\n-tun p opirujsap jaqBq ap uaunjo p 3abj8 souaui sa ou 'o^uaiunoouoo\noaqqnd ap uos anb X 'sisd p ua oppnpoJiui UBq souBOuauíBajJou\nsajojanjjsui anb sboiuo^j sb] uoa ap^uisasB X ajjBjnjjoj p 'ousuinq jas\np bjjuoo ajauíoo BjnpBjoip b| anb sauauíija soj sapuBjS uos is \\\n'sasaui Bjuiaj^ ao^q apsap 'Bjnqno ns X XsnSnjf) p uaA\n-ia anb ooi^uiBjp osaaojd ^^sd ua sopiun sop^^sg so[ ap upiaBdp^jBd\nB| ap sopjouoo so{duiafa sop uos 'BijaiuaSuj ap pB^jnoBg b{ ap so^nj\n-ijsuj so] ap uppanjjsap ^\\ b jouajsod 'sopiun sopB^sg sof ap uoijBp\n-unog qojBasa^ jnouuy bj ap ojaaXojd pp oajuBidaj p X 'onn \"p^pis\n-jaAiUQ b| ap opojjBsap ap SBUBiuoud seajj? sb^ UBjBUopaa{as anb BJBd\n019 18P so^jadxa oqoo ubjjb^ioiios as anb 'bjq jg oiJBip p ua aí^^od\n-aj un ap s^abj) b '^¿61 ^p ojso8b ua 93inAip jo;uaAjajui jopaj ^g\n•pnsBo sa ou osa :sBaqqndaj s^jjsanu ap ajuaipuadap o^oJJ\n-Bsap [a BJBd ouadun [a ope^uauínaísui Bq anb sauB{d so^ ap uppdopB\nB| B^SBq 'joua^sod X Buajd BpuBSsdojd b¡ jod opuBSBd 'BJBuapBOuas\n-ap as anb u^pBjado B| apsap '(#op *B|BuiajBn9 'jopBAps 13 'BJAnog\n'apq^ 'psBjg) ajuauijuo^ ^ap sauopBu sbj^o ap sapBptsjaAiun sbj ua\nopBaijdn UBq as anb sb[ b saunuioa uos anb sBsiaajd sbuuou b asopu^j\n-snÍB 9zqBaj as Boqqnda^ bj ap pBpisjaAiun bj ap uppuaAjajuí Bg\nuopuaAjajm\nbj BJBd oixapjd p BUBp anb X BuaiuaSuf ap pBqnoBj b^ ua JBjo^d\n-xa oziq as anb puninjo Bquioq bj uoo jBUiuqno ap BuqBq anb ByBd\n-uiBO 'sajuaSiqp sns X sajosajojd sns 'uppnq^sin bj bjjuoo sBiuuinpo\nap BqBduiBo Bun 9zuauioo as 'oapuajuo^ ua Biua) bjjo anb (lsajosasB,,\nsoj ua assq uoo 'pno oj jod 'Boyj^uaio X jBjnqno Bpuapuadap ap soj\n-a^ojjap sosa jod bjjbzijbubo b uBipuaj 'BpBfequia bj apsap sopBjsanb\n-jo 'anb sa^Equia soj sopoj pijsisaj Boqqnda^ bj ap pepisjaAiufj Bg\n•001 jijo njuídsa ap Bjuaxa 'Btouanoasuoo ua 'X JP9P\n\n<dZ\n\n�27\ncional. Aunque ellos se extienden a todos los campos, desde la ense\nñanza primaria a la secundaria, al teatro y al cine, el cometido contra\nla Universidad, por su consecuencia para las posibilidades futuras del\npaís —en menos de quince a veinticinco años será imposible recons\ntruirla de las ruinas en que la han sumido—, ocupará un capítulo fun\ndamental en la pieza del fiscal acusador, que será todo el pueblo uru\nguayo.\n\nLA CULTURA, COMO LA UNIVERSIDAD, ES\nPERSEGUIDA POR LA DICTADURA\nLa ofensiva de la dictadura uruguaya contra la cultura del país\nno se ha limitado a la que, como acabamos de ver, se realizó contra\nla Universidad. Ella se ha ejercido, con saña similar, contra los maes\ntros de la enseñanza primaria, los profesores de la enseñanza media,\nhumanística y técnica; contra el periodismo, el teatro, el cine y la\nactividad editorial, _,\nSe ha dispuesto en las bibliotecas públicas la eliminación de textos\nde autores de todas las nacionalidades, que se arrojaron a la hoguera;\nse ha prohibido a actores y cantores nacionales y extranjeros (Juan\nManuel Serrat entre estos) actuar en el país; y sus grabaciones, filmes y\ntapes, no pueden ni venderse ni irradiarse por la radio o la televisión,\ndentro del territorio nacional.\nEn el Uruguay de hoy constituye motivo de preocupación e insegu\nridad personal el tener en las bibliotecas privadas libros técnicos o\nhumanísticos, porque se corre el riesgo de que algún sargento, en el\nallanamiento que nunca se sabe en qué madrugada se producirá, sin\norden judicial ni garantías de ninguna especie, los clasifique, tal vez,\ncomo subversivos. Bibliotecas enteras de arte, de pediatría, de econo\nmía, de sociología y de historia, han sido destruidas: unas, porque lle\ngó el sargento; otras, por precaución, antes de que llegue.\nTradicionalmente, allí donde se ha establecido el fascismo, se ha\ndesencadenado una persecución implacable contra todas las manifes\ntaciones culturales. Baste recordar las que se produjeron en Italia,\nAlemania y España, que fue donde el fascismo se manifestó en su for\nma original; o las que en nuestra América, como expresiones variadas\n\n�•jns ja bwbij SBJ9iuojj sus japua^xa jod 'Xoq ouioa sajuB 'eqcuoisajd\n^na ja 's^ndsap oyajissiq ja X (muñid s^n^^nuod ouadun ja Bi^oa\njBjndod ^ipnj bj eqeuuuiaj XBn^njpj jap je^uauo ^aijqnda bj ednao\nXoq anb souoqjuai soj ua opireno '9jgj ap oiaua ua 'oapiAa^uo^\nua 'ssipaiuo3 sej ap bsb^ bj ua 9uajusa as ^Djoujod un ap ojuatwpuas\nap ojnjii ja ofeq anb 'o^jBpin ^tuojojJBg ap jBUBaj Biqo bj ap jBpiui\nojuBa jap o)U3ui8bjj un ap uopduosuBij bj 4XBn8njfj Jd ua ouisiosbj\njap U9J30B bj aiqos Byasai a^uauoidap Bjsa ap axiaia ouioa bXb^\nJBJJBa^ pBpiAipB BJ ap 'BOJi\n-sijjb u^isaidxa ap sajaAiu so^jb sbui soj jbzubdjb b^sbij 'o^uaiuiiaeudJ\nja 'zaijaups oiauajojj ap X o^jBpifj ^uiojo^Bg ap sisd ja Biüd poij\n-iu8is anb oijtxa 'nSjtx b)ub8jb^ Bjoy^dsa jBjjBa} Biopaiip X zijjdb\nubi8 bj ap 'ouisidsbj jap opuaXnq 4XBn8njfj ja ua oipxa jap ejauanaas\n-uoo ouioo siBd ja ua uoiai^ins anb sajBj^a^ sodniS soj ap OAiiHayiuflis\nsbui ja U9djB91^ Big sojnoBpadsa sns ap SBpBjjua sbj B^ndsip as jsna\nja 'saiiy souang ap X oapua^uoj^ ap oaijqnd jap oXodB jap baia\nodnjS ja anb japuaiduioo Bpand ou emp^joip bj anb ap oqaaq ajduns\nja jod sspBjn^o^ X SBpBjaajBoua opis ireq 'sojBi^uaosa X saouias\n'saiopB 'saiopajip :sBin8ij sajBdiauud sn 'oye a^uasaid jap oíaiq\n-aj ua BinpBpip bj jod ojsandsip 'oapiAa^oj^ ap 'u^diDf) ¡3 oijeaj\nap odniS jap auap ja :ejBp aiuapaiap osbo ojos un souiaiBuopuaui\n'ojiBiisnji BiBd X 'buijou B^sa b upiodaaxa sun sa ou XBnSnjfj O\n'jpnpoidaj ajqButuiíajui Bijas anb saj^snji ap bjsij Bun ap sopiejjxa\nuos 'sojduiafa ap ojn)t) b ojos souisp anb 'sajquiou sojsa\nUaqjV Á uuBj^^ sbuioijx asjBijjp.dxa uaqap 'BiuBuiajv ua tiuua^\nb esjndxa 'bijbjj ua '.Ba^y-j biojb^ oauapaj b BUisasB 'ByBdsg u^\naiquioij^uB jap Bt^ojoapi bj aiduiais opis Bq 'Xoq X JaXB 'ouisiasej\n13 aiquioq jap is^auai sa 'Biaua8ija;ui bj ap X BpiA bj ap je^aua^\n4t¡spiaauaAuoa ou oiad 'spiaouay\\! „ :ounuiBUfj ap\njangi^ uop 'jopaj jap Bjsandsaj auuy oiad Buaias bj b JB^^nj ejaip anb\n4lt¡PEP!Icn^^^^u! Bl Bianj^I ¡ajjanuí bj bai^! „ :bdubuibjbs ap pepisjdA\n-iuf| ej ap BuSte^^ Bjny \\9 ua '61 ^p aiqnpo ap 31 un 'soyB ajuaj^na\naoBij 'XBijsy ubjji^ jBiauad ja jod sopspuBuioa sajoy^dsa sbjsi^sbj soj\nap u^pBuiBjaxa e^j^sui BjjanbB jepioaai oun^odo jas ap BÍap oj^\n-bj X ajiqj 'BiAijog 'jissjg 'BuijuaSjy ua oisu UBq as 'ouisjosBjoau jap\n\n�¡oazauiaj^sa aui o|ps oiíbui^biui a(j!\n¿aiuauíaundun jBÍBjqn aquí 01 anb\nub^ S9 eozaua^jad ij e anb u^inO^\n¿U9^dfns 3| oSnX ib ziaj^^ b^ X\nd|qopdJ d| anb ef^p\nX 'B8aj^ua ^s uotsed ns b\nopnuns BjndBJ^ bj ud anb [9 sa í^nj?\nouss n^ Xoq soubji) so[ anb b\na^u9(opin u^inO? ¿?ipod Jijsisaa u^mb\n^jqiuou opejS^s n^ v? \\^^d 'M' i^Jí^d 'MO['oSijp¡ Ka¡qvs 'opodsa uoj] :\\m\n:SBl}iDS9\nopis jgqsq 9p soy^ B)U9S9S ojií^p ap s^iu b lpepi|Bni9B\n\\x\\ ap SBJOJJS9 sB^sa ofnpojd oS|Bpi^| ^iuojo^jBg 'eyonj esa opuejedai^\n\n�l.En un artículo que escribiéramos hace sólo sesenta días para el Boletín\nn.l de EULA (Encuentro de Universidades de América Latina en solida\nridad con la Universidad Chilena), Caracas, diciembre de 197S, estas propor\nciones eran significativamente menores, lo que indica que a casi tres años del\ngolpe fascista, el terror y la tortura continúa como en tos primeros días.\n2.Esta no es una afirmación subjetiva y efectista, sino que responde al conoci\nmiento personal que de muchos de ellos tenemos. Uno de los designados, de\napellido Aguirre, que ahora ocupa la jefatura de profesores adscritos del Liceo\n14, dependencia de enseñanza secundaria, comandaba el grupo armado com\npuesto por unos veinticinco jóvenes que en una madrugada de agosto de\n1972 ocupó el local central de la Universidad. Cuando tres horas después\nel local fue recuperado, este oficial de la Marina Mercante, en presencia de\nquien esto escribe, junto a los coroneles Bolentini y Zubia, ministro del In\nterior y jefe de policía del gobierno constitucional de Bordaberry, en presen\ncia de un cartel de los tantos que estilan colocar los estudiantes que decía:\n\"Fuera los fascistas de la enseñanza\", expresó espontáneamente, sin que na\ndie lo interrogara al respecto: \"Esto se refiere a nosotros.\" No sólo son fas\ncistas, sino que han alardeado de serlo.\n3.\"Balance crítico de la economía uruguaya en 1975\", Informaciones Urugua\nyas, n,9, enero de 1976.\n4.1risity: \"Uruguay, el fracaso de la opción neoliberal\", Nueva Sociedad n.21,\nSan José, Costa Rica, noviembre-diciembre de 1975.\n5.Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay: \"La situación de la\nenseñanza superior en el Uruguay\", EULA II, febrero de 1976.\n6.Expresión del ministro del Interior de 1968, Eduardo Jiménez de Aréchaga.\n7.En 1975 se repatriaron sus restos, hasta la fecha perdidos en algún cemente\nrio de Buenos Aires, y su nombre se puso a una calle céntrica de Montevideo.\n8.Esta fue la filosofía explícita de la Alianza para el Progreso y de la reunión\nde presidentes de la América Latina realizada en Punta del Este, Uruguay, en\nabril de 1967.\n9.Un sector de los nacionalistas argentinos que impulsó el revisionismo histó\nrico argentino, militó en la extrema derecha política, y su antiliberalismo los\nllevó a asumir posturas netamente fascistas. Este fenómeno se dio menos os\ntensiblemente en el Uruguay.\nI0.E1 caso de Dan Mitrione, en Uruguay, precisamente, es esclarecedor al res\npecto.\n\n�8861\nSBpu^^ X sdpepiusuinH ap p^^noFj S( ap\nsauopBOijqn^ ap o^uaurevsdacj ja\ntía ifuiudun ap puiuuai as\n\n��"]]]]]]]]],["collection",{"collectionId":"2"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"31"},["text","Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay"]]]],["element",{"elementId":"49"},["name","Subject"],["description","The topic of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"138"},["text","Repositorio de ensayos en las Humanidades publicados originalmente en el Uruguay"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"139"},["text","<p><span>La Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación se ha propuesto contribuir a rescatar y poner a disposición de los lectores la escritura ensayística del Uruguay a lo largo de su historia. Esta Biblioteca Virtual de Humanidades en el Uruguay pretende reunir en un solo lugar más de dos siglos de textos de reflexión y pensamiento, dentro del amplio campo de las humanidades, producidos en conexión con la universidad. La mayor parte de esos textos han sido originalmente publicados en revistas universitarias o periódicos hoy difícilmente accesibles. A menudo nunca recogidos luego en libro—o recogidos con sustanciales modificaciones—, son textos que pueden contribuir a recuperar y mostrar las dinámicas de pensamiento y representación en el país, tal como se realizaron en tiempos de centralidad de la escritura.<br /><br /></span>La a veces fina y sinuosa línea entre Humanidades y Ciencias Sociales hace que textos de historia económica, de estudios sociales, de ciencia aplicada a la antropología, puedan tener cabida en esta colección, aunque el foco está en el núcleo tradicional de las humanidades. El Derecho (con la excepción de Filosofía del Derecho) queda, por su especificidad técnica y profesional, por el momento fuera de este grupo. </p>\n<p>La colección será un trabajo acumulativo, con entregas bimensuales. En el tiempo, los textos se irán organizando de acuerdo a posibles lecturas de la historia de las ideas en la región y el continente. <br /><br />Aldo Mazzucchelli</p>\n<p><span>15 de octubre de 2017</span></p>"]]]],["element",{"elementId":"37"},["name","Contributor"],["description","An entity responsible for making contributions to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3695"},["text","Pablo Darriulat\r\nGonzalo Marín"]]]],["element",{"elementId":"47"},["name","Rights"],["description","Information about rights held in and over the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3696"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación"]]]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3032"},["text","La Universidad uruguaya bajo la dictadura"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3033"},["text","MAGGIOLO CAMPO, Oscar Julio"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3034"},["text"," Maggiolo, Oscar Julio: La Universidad uruguaya bajo la dictadura /Oscar J. Maggiolo.   Montevideo : FHC, 1988..  29 p."]]]],["element",{"elementId":"45"},["name","Publisher"],["description","An entity responsible for making the resource available"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3035"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3036"},["text","1988"]]]],["element",{"elementId":"47"},["name","Rights"],["description","Information about rights held in and over the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3037"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación"]]]],["element",{"elementId":"42"},["name","Format"],["description","The file format, physical medium, or dimensions of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3038"},["text","Libro"]]]],["element",{"elementId":"44"},["name","Language"],["description","A language of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"3039"},["text","Español"]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"384"},["name","DICTADURA MILITAR"]],["tag",{"tagId":"57"},["name","Historia"]],["tag",{"tagId":"383"},["name","UNIVERSIDADES"]],["tag",{"tagId":"33"},["name","URUGUAY"]]]]