["item",{"itemId":"119","public":"1","featured":"0","xmlns:xsi":"http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance","xsi:schemaLocation":"http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd","uri":"http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items/show/119?output=omeka-json","accessDate":"2026-04-07T13:07:13+00:00"},["fileContainer",["file",{"fileId":"186"},["src","http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/6867a1ecbdccc1a7158e245114500a3a.PDF"],["authentication","9db2b24577a90a3df264752ecd1e3125"],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"5"},["name","PDF Text"],["description"],["elementContainer",["element",{"elementId":"52"},["name","Text"],["description"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1140"},["text","\"68\n\n— Z—\no\"N 'I 5V\n\nH\n\nBI\n\naaqos sauoisnpuoo jaoa^qBjsa aanaojd anb na SBpuaaajuoa ap ai-ias\neun ajaip 'Bjpajtp Bjsa na 'apjBj sej^ -oub asa na BpBoi^qnd anj '¿061\ne saJoijajuB soné bo^ na B^ijasa 'oaqji asa ap ajjed Bjauíod ^j\niiu v¿vd saumsnjoiioQ\n\nti) tiPa'l-l9Cfí1 Z 3P stnuajqouj\n\n•bjjoso[ij b| ajdmais opeao^epj Bq o[ b{[9 uoo ^ '¡ejom b¡\nuod BuopBpj as sand 'oAUB^noads^ dbj opuoj p ua sa ou 'BBuiap O[\njod 'anb ^ 'opsjBjj aq o^ub^ anb o^anse un ajqos sauoisn^ouo^ jBpunj\njaqap opjaja aq 'BjpajBa iin b J3a^oa j^juajuí ^B 'oaad íajuefainas suia}\nun aaqos SBtauajajuoa jrauai ap UBq a^uauíssozaoj anb o^oejjsqB tib^\njajaBjBa p jod 'ubSio ara anb so^ b ud(nasip jipad ap pepisa^an b^\no^uais a^uaniBJapBpjaA 'aoas Bjatuiad B[ b ojaadsaj uoa 'ejoqy\n• • - go^iSoSBpad 'sa^Bpos 'soaijosojij SBmaj soun[B\naiqos sanoixa^jaj 'saijas sop sesa uoo opuBUjaj^B o 'sandsap lj^\n•so¡duiafa eonn^[e ap namexa Á 'ojoadsa^ pj sa^jau\n•a3 sauopBjapisuo^ '^pipnfjad o open^ap^ui sa anb na sos^a A '^i^n\nA opBnaapB sa oajduia ns anb na sobeo :s}saj eo[ ajqos ai jas bjjq\n•jBuiuuaj nis opanb anb 'Buiaj asa ajqos bjui Bjqo Bn^puB bou b p^uij\nap isb uBiJiAj^g 'omsrainuaiap jap so[ A pB^aaqif b^ ap sBuia^qojd boj\najqos soipnisa sim ap sauoisnpuoa sb^ 'a^qísod Baija^uis sbcu bjou\n-em b¡ ap 'jiransaj ajsjn^ojd anb na SBpnajajnoa ap auas\n-rana opand is— oub a^sa ap SBpuajajuoa sbj ap BiuBjSoad\n\nA sapoptwnung ap pojjnonj d; ap jojdsjiq X,\no¡ ap popisiaaiufi o; ap\nja jod s^povninuoid\n\npp i peii^qr^ ts\\ ^p\nso^ ^jqos s^uoisnpuo^) ^\nzva soivvj\n\n�aquellos problemas, y la solución de los que la admitían; pero esas\nconferencias no fueron taquigrafiadas. De todos modos, los adelan\ntos y cambios de la ciencia (muy especialmente de la Físico-Quími\nca) harían hoy anticuados los ejemplos que entonces utilicé, como\nlo son, con razón mayor, los del libro primitivo. Pero, en cambio,\nlos problemas que fueron planteados en él, la enunciación de ellos,\nlas distinciones establecidas y el esclarecimiento de las confusiones,\na veces groseras, a veces más sutiles, en que la filosofía y la ciencia\nsiempre han caído al plantearlos o discutirlos: todo aquello, no sólo\nme sigue pareciendo verdadero, sino que no he encontrado autores\nposteriores que escapen a las mismas confusiones. Como recordará\nquien pueda haber leído aquel libro, la mayor y fundamental de\nesas confusiones era oponer \"libertad\" y \"determinismo\" como si\nfueran soluciones opuestas de un mismo problema general, siendo así\nque, como yo pude establecerlo, se trata de dos órdenes de proble\nmas: los problemas de libertad, que se refieren a seres (dependencia\no independencia de un ser con respecto a lo que no es él: casos diver\nsos, complicaciones, y solución positiva de los fundamentales de estos\nproblemas), y, problemas diferentes, les de determinismo e indeter\nminismo, que se refieren, no a seres, sino a actos, o a hechos, o a\nfenómenos, o a momentos de devenir...; hasta la enunciación es\naquí difícil, y la solución tal vez imposible; pero siempre problemas\nque son diferentes de los primeros, y cuya dificultad no afecta la\nsolución, a veces fácil, de los problemas de libertad propiamente\ndichos. (De paso, debo acusarme a mí mismo por haber titulado mal\nmi libro, que en verdad debió llamarse \"Los problemas de la liber\ntad y los del determinismo\", puesto que lo principal era distinguir\nlos...). Establecido todo lo anterior, empezaré por recordar cuáles\nson algunos de los problemas que deben ser distinguidos. (Aquí re\ncordaré, simplísticamente, lo esencial; para las distinciones, precisio\nnes y... complicaciones, como no puedo aquí resumir el libro, no\ntengo más remedio que referirme a él).\n\nante todo, plantearse para cualquier ser o ente: para seres inorgáni\ncos; para organismos; dentro de éstos, muy especialmente, o con\nespecial interés, para el hombre; y, todavía, dentro del hombre, para\nla conciencia o el espíritu con relación al cuerpo; y, dentro del espí\nritu, para una parte de él con relación al resto de él: p. ej.: abstrac\ntamente, para una llamada \"facultad\", la voluntad, con relación a lo\nque no es ella (literalmente, problema del \"libre albedrío\"), o, más\nconcretamente, para una parte del espíritu, la más personal (por más\nhonda o más permanente o fija), con respecto a lo que no es ella.\nEn estos dos últimos casos, lo que no es ese aspecto o manifestación\ndel espíritu, comprende el mundo exterior al sujeto, más una parte\ndel mismo espíritu...\nAhora, en el libro referido, yo indicaba algo que complica mucho\nesos problemas de libertad, y es que, al considerar un ser o ente, se\nlo puede tomar únicamente tal como es en ese momento, o bien con\nsiderar, además, lo que él ha sido: Un problema de libertad de un ser\nse puede plantear considerando sólo el momento actual, o conside\nrando su pasado, con menor o mayor \"retroacción\". Esta consideración\nde retroacción hace que hayamos de dejar de considerar independien\ntes a muchos seres inorgánicos que lo serían considerados en momento\npresente; si bien, sobre este punto, la ciencia posterior ha venido in\ntroduciendo salvedades importantes (en el sentido de la no depen\ndencia). Pero, en cuanto a entes orgánicos o espirituales, la conside\nración de retroacción no afecta la independencia, pues el problema\nse pierde o deja de ser pensable antes de llegar al origen; o, para\nhablar con menos oscuridad, los seres orgánicos (más, mientras más\nelevados; mucho más, si se trata del hombre) o espirituales (p. ej.:\nvoluntad o personalidad del hombre), tomados como sujetos, no son\ntotalmente dependientes con una retroacción mayor que la que pueda\ninteresar para cualquier problema práctico (o que haya interés inte\nlectual o moral en pensar).\nY entonces, si se eliminan las confusiones, ambigüedades y todo\nlo demás que en la historia del pensamiento ha complicado los pro\nblemas de libertad, resulta que:\n\nEl enunciado o fórmula general de los problemas de libertad es\néste: si tal ser depende o no totalmente de lo que no es él. Problema,\nrepitamos, para seres; y problema de dependencia o independencia.\nEse problema no tiene que ver con problemas relativos a hechos o\nactos; pero conviene desde el principio advertir que puede enunciár\nselo en una forma en que se nombran actos (diré, en función de actos),\nasí: si los acto^ de tal ser dependen o no totalmente de lo que ao es\nél. Pero éste no es, diremos, más que un enunciado indirecto, pero\nequivalente, del mismo problema de seres, por más que pueda contri\nbuir, y no poco ha contribuido, por cierto, a engendrar y mantenei\nconfusiones.\nBien: el problema de libertad, o sea de dependencia total o no\ndependencia total de un ser con respecto a lo que no es él, puede,\n\nEl problema de la libertad del hombre (si el hombre depende o\nno totalmente de lo que no es él; fórmula equivalente: si los actes\ndel hombre dependen o no totalmente de lo que no es el hombre I,\nese problema, se resuelve muy claramente en el sentido afirmativo\no de la libertad.\nEl problema de si, dentro del espíritu del hombre, la voluntad\ndepende o no totalmente de lo que no es ella (problema, literalmente,\ndel libre albedrío) se resuelve en el sentido de la libertad (dentro\nde lo que puede haber de vago o incierto en esa consideración de\nuna \"facultad\" mental).\nCon mayor claridad, el problema más completo de la libertad\nde la personalidad, dentro del espíritu, se resuelve en el mismo sen\ntido. (Estos dos problemas tienen también su fórmula equivalente en\nque se nombran actos: si los actos de la voluntad, si los actos de la\npersonalidad dependen totalmente de lo que no es ellas).\n\n— 24 —\n\n— 25 —\n\n�ái sajas BJBd :ajua o jas jambjBna BJBd asjBajnBjd 'opoj a^u\n\n— ss —\n•(sbjjs 83 on anb oj ap ajuatujBjoj uapuadap pBpijBuosjad\nbj ap sojas eo[ is 'psjunjOA bj ap so^as so[ is :sojas nBjqniou as anb\nna aju^jBAinba Bjnuuoj ns ñaiquis) uauaij SBiiiajqoad sop sojs^) 'opij\n-uas orastuí ^a na aAjansaj a^ 'njiJídsa jap ojjuap 'pBpijBuosjad bj ap\npBjJsqij bj ap ojajdmoa sbui sinajqojd ja 'pspjjsja joábui no[)\n•(jBjuaur t(pBj[noBjM buii\nap u^psjapisuoa sea na ojjapui o oSba ap aaqBq apand anb oj ap\noJiuap) p^jjaqij b[ ap oprjuas ja ua aApnsaj as (ojjpaqjB ^qij pp\n'ajuaurjBjajij 'Bmajqojd) B¡p sa on anb oj ap ajuainjBjoj ou o apuadap\npsjunjoA bj 'ajqiuoq pp njujdsa pp oj)uap '19 ap suiajqojd jg\n•pBjjaqij B[ ap o\noaijbuijijb opijuas p na 3juaiuBJBja Ánui aAjansaj as 'Btuajqojd 3sa\n'(ajqtuoq ja sa ou anb o[ ap ajuauíjBjoj ou o uapuadap sjqinoq pp\nS3]3B so{ is : ajuajBAinba Bjnuuoj; íja sa ou anb o[ ap ajuauíjBjoj ou\no apuadap aaquioq p is) ajqtuoy jap psjjsqij bj ap suiajqojd jg\n:anb sjjnsaj 'psjjsqij ap sBmsjq\n-oad so[ opBaijdiuoa Bq ojuaiuiBSuad pp Bijojsiq bj ua anb ssuiap o[\nopo} A sapspatühquiB 'sauoisnjuoo sbj ubu:uii[3 as is ^saauoiua j^\n•(jBSuad ua ^iotn o jBniaa^\n-ajuí saaajuí B^Bq anb o) oopoBjd Braajqojd jambpna BjBd jBsa^a^uí\nBpand anb ^\\ anb joáboi nopaeoiiai Bun uoa sajuaipuadap ajuamjBjoj\nuos ou 'sojafns onioo eopsuioj '(ajquioq pp pBpyjBuosjad o pBjunpDA\n:*fa *d) 8ajBn^iJidsa o (saquioq pp bjbjj as xs 'sbui oqonm ísopBAap\nSBrn BBJjuaun 'sbiu) sootubxÍjo sajas so[ 'papijiioso souam uoa JB^qBq\nBjcd 'o íua^ijo p jBáajf ap saiue afqBsuad jas ap BÍap o apjaid as\nBiu3[qojd p sand 'Biauapuadaput ^\\ BjaajB ou uopaBOjjaj ap upioBj\n-apisuoa B[ 'eapniuídsa o sooiub^jo sajua b ojaena na 'oja^ • (Biauap\n-uadap ou B[ ap opi^uas p ua) sa^uBiJoduii sap^paAfBS opuapnpojj\n-ui opmaA Bq JOijajsod Biauaia b^ 'ojund a^sa ajqos 'uaiq is íajuasajd\nojuainotu ua sopsjapisuoa uBuas o[ anb soaiusájoui sajas soqanni b sa)\n-uaipuadapui JBjapisuoa ap jBÍap ap souiB^Bq anb aasq uopaBOjjaj ap\nuoiaBjapisuo;) bjs^j '^u^TaaBOJiaj^ joábui o jonam uoa 'opBSBd ns opuBj\n-apisuoa o 'pnjaB ojuatuoui ja 0J9S opuBjapisuoa JBajunfd apand as\njas un ap pB}Jaqij ap Bmajqojd u^ :opis m¡ ja anb oj 'SBinapB 'jBjapis\n-uoa uoiq o 'oiu^iuoiu ^sa ua sa omoa jb; ajuauisaiun jbuioj apand oj\nas 'aiua o jas un JBjaptsuoa jb 'anb sa A 'pBjjaqij ap SBtnajqojd sosa\noqanni saijdaioa anb oSjb BqBaipui oÁ 'opuajaj ojqij ja ua 'BJoqy\n• • -n^ijjdsa omsiiu jgp\najjBd Bun SBín 'ojafns jb jowajxa opunra ja apuajduioa \"'mijídsa. jap\nuoiaB^sajmBui o o^aadsB asa sa on anb oj 'sosBa somijjn sop sojsa u^\n•Bjja sa ou anb oj b ojaadsaj uoa '(bíij o ajuauBinjad sbxu o Bptioq\n8bhi jod) jBnosjad sbut bj 'njijjdsa jap ajJBd Bun BjBd 'aiuaoiBiajauoa •\nSBtn 'o '(^ojjpaqjB ajqij,, jap Bniajqojd 'ainanijBJaiij) Bjja sa ou anb\noj b uoiasjaj uoa 'pBjunjOA bj 'tipBlinaBi,, BpBniBjj Bun BjBd 'ajuauíBj\n-aBJtsqB :*fa *d :ja ap o^saj jb nopBjaj uoa ja ap ajJBd Bun BJBd 'nju\n-xdsa jap ojjuap '^ íodjano jb uopBjaj uoa njijjdsa ja o Biauaiauoa bj\nBJBd 'ajquioq jap ojjuap 'BiABpoj lÁ íajqiuoq ja bjb¿ 'sajajuí jBiaadsa\nuoa o 'aiuaoijBiaadsa Ánva- 'so^sa ap ojjuap ísouisiuBáao BJBd ísoa\n\n'apand 'ja sa on anb oj b ojaadsaj uoa jas un ap jbioj Bpuapuadap\non o jb^oj Biauapnadap ap Bas o 'pBjjaqij ap Braajqojd ja :uaig\n•-sauoisnjuoa\nlauaiuBín A JBjpua^na b 'ojjaia jod 'opinqwjuoa Bq oaod on A 'amq\n-ijjuoa Bpand anb sbiu jod 'sajas ap Buiajqojd otusim jap 'ainajBAinba\nojad 'oja3jipui opBpnnua un anb sbui 'soiuajip 'sa ou ajsa oja^ Éja\nsa ou anb oj ap a^uatajBioi ou o uapuadap jas Jbj ap sojas soj is :isb\n'(sojaB ap uoiaunj ua '^J}p) sojas uvjqiuou as anb na buxioj buti na ojas\n-jBpunua apand anb jijjaAps oidianijd ja apsap auaiAiioa ojad ^ sojas\no soqaaq b soaijbj3J ssuiajqojd noa jaA anb anaij ou smajqoid asg\n•Bpuapuadapui o Bpuapuadap ap Btnajqojd A í sajas BJBd 'souiBjídsj\n'suiajqoj^ -ja sa ou 3nb oj sp ^jusrajBjoj on o apuadap jas jbj is :ajsa\nsa psjjaqij ap sBtnajqojd soj ap jBjaua^ sjnmjoj o opBpnnua jg;\n\n• (ja b ainjijajaj anb oiparaaj sbhi oSusj\nou 'ojqij ja Jiumsaj inbB opand ou ouioa 'sauopBaijdtuoa •••jÍ san\n-oíspaad 'sauoputjsip sbj BJBd íjBpuasa oj 'ajuaniBaijsijdrais 'ajBpjoa\n-aj inby) •sopmSnijsip jas uaqap snb SBuiajqojd soj ap sonnSjB uos\nsajBnD JBpjoasj jod aJBzadraa 'jouajus oj opoj opp^jqBjsg •(•••soj\n-jmáuijsip Bja jBdpuwd oj anb ojsand 'ítotn8ininijajap jap soj jC pnj\n-jaqij bj ap SBinajqojd so^,, asjBniBjj piqap pspjsA ua anb 'ojqij ira\np3in opBjnjtj jaq^q jod ouisini un b aniJBsnaB oqap 'osBd a(j) \"soqaip\najuaraeidojd pBjjaqij ap SBtnajqojd soj ap 'jpBj saaaA b 'uopnjos\nbj BjaajB ou pBjjnaijip ^Xna A 'sojauíijd soj ap sajusjajip uos anb\nsBinajqojd ajduiaxs ojad ^ajqísodrai Z3A jbj uopnjos bj A 'jpjjip jnbs\n83 nppBpunua bj Bjssq í • • • jiusAap ap sojuaraoni b o 'souainonaj\nb o 'soqaaq b o 'sojaB b ouis 'sajas b ou 'uajaipj 38 anb 'ouisiuira\n-jajapui 3 ouisiuinijajap ap soj 'eajuajajip SBinajqojd '^ '(SBuiajqojd\nsojs3 ap sajBjusuiBpunj soj ap BAijieod u^pnjos A 'sauopBaijdraoa 'sos\n-j3Aip sossa :ja sa ou anb oj s ojaadsaj uoa Jas un ap BpuapuadapuT o\nBpuapuadap) sajas b najaijaj as anb 'psjjaqij ap SBinajqojd soj :sbui\n-sjqojd sp ssuspjo sop sp bjbjj 38 'ojjaaajqBjsa apnd oíC ouioa 'snb\nI3B opusis 'jBjaua^ Buiajqojd ora^iui un ap SBjsando ssuopnjos uBJ3n^\n¡8 oraoa ttomsiuiuij3jap,, A t4pBjj3qijM jauodo bjs sauotsnjuoa sssa\nap jBjuauíBpunj jC jo^boi bj 'ojqij janbs opiaj j^qsq Bpand uainb\nBJBpjoaaj orao^ -sauoisnjuoa sbuisuu sbj b uadsasa snb sajoijajsod\nsajojns opBjjuoana aq on anb ouis ''OJapBpjdA opuapaj^d an^is ara\noj^s oh 'ojjanbs opoj rsojjijnasip o sojJBajuBpd jb opiBa usq ajdraais\nepuap bj A bijosojij bj anb ua 'sajijns sbhi saaaA b 'SBjasoj^ saaaA b\n'ssuoisnjnoa sbj ap ojuanupajBpsa ja A ssppajqsjsa sauopuijsip sbj\n'eojja ap uopBpunua bj 'ja ua sopBajnsjd uojanj anb SBinajqojd soj\n'oiqtuBa na 'ojaj •OAijimijd ojqij jap soj 'jo^bui uozbj uoa 'uos oj\nomoa 'aaijijn saauojua snb sojduiafs soj sopsnaijUB Xoq usjjBq (Ba\n-irain^-oaisij; bj ap ajn^injBpsdss Xnm) spuap bj ap soiqiUBa A soj\n-UBjapB soj 'sopora sopoj aQ -SBpBijBjSmbBj uoaanj ou SBpuajcajuoa\nsssa ojad íuBjjiuipB bj anb soj 3p uopnjos bj A 'SBUisjqojdb\n\n�Un problema asimilable, desde cierto punto de vista, a los ante\nriores, es el de si el espíritu depende o no totalmente del cuerpo. En\népocas más o menos prescriptas, de la Filosofía, existían teorías como\nla de la \"conciencia epifenómeno\", la del \"doble aspecto de lo incog\nnoscible\", etc. En verdad se puede prescindir de ellas, y reducir la\ncuestión a una opción entre la hipótesis del \"paralelismo\" (psicofisiológico) y la de acción recíproca (entre el cuerpo y el espíritu).\nEn esta última hipótesis, sobre todo si se considera el cuerpo como un\n\"acumulador\" de espíritu (aunque comparaciones como ésta sean\nsiempre groseras); mas si se analiza, como tan inteligentemente lo\nsupo hacer Bergson, el enriquecimiento del espíritu por la memoria,\nentonces resultaría postulada la solución positiva de este otro proble\nma de libertad (el espíritu, no totalmente dependiente del cuerpo).\nNo puede decirse que se haya resuelto este problema, por más\nque la última suposición parezca más naturalmente aceptable. Pero,\npor lo que se va a decir en seguida, esto no afecta a lo vital de los\nproblemas de libertad humana.\nYviene lo esencial: Si no hubieran existido confusiones: solu\nciones confusas y planteos confusos, los problemas vitales de libertad\nhumana (entiéndase bien: de libertad, no de determinismo, que son\notros problemas), hubieran ofrecido solución fácil en el sentido de\nla libertad, o sea de la no total dependencia.\n¿Y cuáles son los vitales, y cuándo lo son? Cuando el ser no de\npendiente (no del todo dependiente) tiene conciencia de esa no\ndependencia total, en lo cual no hay absolutamente ninguna ilusión...\nYlos problemas vitales son problemas de seres conscientes. Ya\nde seres conscientes con relación al mundo no consciente (suponemos\ntal), ya, sobre todo, entre seres conscientes: La ética, el bien y el mal,\nel amor y el odio, la responsabilidad, el remordimiento...; todo eso,\nde conciencia a conciencia. (Naturalmente: se trata de seres de con\nciencia capaz de plantearse esos problemas: conocemos uno).\nPero, entonces, ¿por qué estos problemas vitales de libertad, de\nno dependencia total, han podido ser motivo de esa discusión cons\ntante, sin fin?\nLas causas de confusión han sido muchas. Entre ellas, fundamen\ntalmente, tres: Una, la enunciación de problemas de libertad en tér\nminos en que se habla de actos. Otra la creación, por malos planteos,\nde falsos problemas, de \"problemas espurios\" de la libertad.\nYotra, la mayor o más general de todas: oponer libertad a deter\nminismo (que son soluciones para problemas distintos).\n\nPrimera causa de confusión: la enunciación de problemas de li\nbertad (que son problemas de libertad para seres) en términos de\nactos.\nEsta enunciación, en rigor, es legítima, porque los problemas así\nenunciados son los mismos. Pero, aunque legítima, en sí, tiende, psi— 26 —\n\ncológicamente, a hacer nacer confusiones: y eso ha ocurrido en toda\nla historia de los problemas de libertad.\nEse enunciado, decíamos, es correcto en sí: preguntarse si los actos\n(algunos) de un ser dado dependen o no de lo que no es él, es un\nmodo equivalente de preguntarse si ese ser depende o no totalmente\nde lo que no es él.\nPero psicológicamente (y aquí está la confusión que nunca se\nevitó), a causa de hablarse de actos se pasa a relacionarlos con otros\nactos, y así surge la confusión con el otro problema, el de la relación de\nactos, hechos, fenómenos, momentos del devenir (como se prefiera\nexpresarse o pensar) con sus antecedentes; y ha aparecido el proble\nma del determinismo o indeterminismo... O se pasa a él francamen\nte, o, lo que es más común, se confunde el pensamiento, se mezclan\nlos dos problemas: y basta la simple sombra del segundo problema\npara obscurecer el primero.\nEs ésta una de las vías que han llevado a la tercera de las causas\nde confusión que enumeré, o sea a oponer determinismo a libertad.\nPero antes he de mencionar la segunda de esas causas de confusión,\nque ha sido, he dicho, la creación ilegítima de problemas ficticios, en\ntérminos cuya sola enunciación ya hace la confusión inevitable. En\nmi libro los llamé \"problemas espurios\" de la libertad, y resumiré\nlo que dije al respecto.\nLos verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio de sus\nrelaciones, distintos entre sí. (Para las relaciones, ver los ejemplos\nen mi libro). Pero, sin perjuicio de esas relaciones, son problemas ló\ngicamente aislables, que deben separarse para la discusión, y que son,\nademás, problemas reales, que admiten ser planteados, resueltos, en su\ncaso, y, si no, por lo menos entendidos y discutidos claramente. El\nmal ha estado, precisamente, en que no se haya hecho así. Pero los\nque yo llamo problemas espurios de la libertad se encuentran justa\nmente en el caso opuesto: en vez de ser problemas reales que no se\nhan planteado clara e independientemente, son, al contrario, proble\nmas que se han planteado y discutido de hecho, sin que hubiera de\nbido hacerse así, porque son problemas que no son reales, que o no\ntienen sentido o envuelven confusión o ambigüedad en los términos,\netc. De manera que, en cuanto uno de ellos se plantea expresa o tá\ncitamente, ya la confusión es forzosa.\nLos más vulgarizados de estos falsos problemas son los que yo\ncitaba en mi estudio originario.\nEl primero y más peligroso de ellos es —empleando los término^\nen que habitualmente se lo presenta— el de saber \"si el hombre se\ndetermina siempre por motivos\". Si la afirmativa fuera verdadera, se\npiensa, el hombre no sería libre; y lo sería en el caso opuesto. Otras\nfórmulas, más o menos corrientes: \"si dependemos de los motivos\",\n\"si somos esclavos de los motivos\", o si nuestra voluntad lo es, etc., etc.\nEste problema aparece, y su discusión se mantiene, debido a un\nestado de espíritu confuso; en efecto: por \"motivo\" puede entenderse,\nya el hecho objetivo que es tomado en consideración por el sujeto,\nya ideas, raciocinios, sentimientos, en general estados subjetivos del\n— 27 —r\n\n�Un problema asimilable, desde cierto punto de vista, a los ante\nriores, es el de si el espíritu depende o no totalmente del cuerpo. En\népocas más o menos prescriptas, de la Filosofía, existían teorías como\nla de la \"conciencia epifenómeno\", la del \"doble aspecto de lo incog\nnoscible\", etc. En verdad se puede prescindir de ellas, y reducir la\ncuestión a una opción entre la hipótesis del \"paralelismo\" (psicofisiológico) y la de acción recíproca (entre el cuerpo y el espíritu).\nEn esta última hipótesis, sobre todo si se considera el cuerpo como un\n\"acumulador\" de espíritu (aunque comparaciones como ésta sean\nsiempre groseras) ; mas si se analiza, como tan inteligentemente lo\nsupo hacer Bergson, el enriquecimiento del espíritu por la memoria,\nentonces resultaría postulada la solución positiva de este otro proble\nma de libertad (el espíritu, no totalmente dependiente del cuerpo).\nNo puede decirse que se haya resuelto este problema, por más\nque la última suposición parezca más naturalmente aceptable. Pero,\npor lo que se va a decir en seguida, esto no afecta a lo vital de los\nproblemas de libertad humana.\nYviene lo esencial: Si no hubieran existido confusiones: solu\nciones confusas y planteos confusos, los problemas vitales de libertad\nhumana (entiéndase bien: de libertad, no de determinismo, que son\notros problemas), hubieran ofrecido solución fácil en el sentido de\nla libertad, o sea de la no total dependencia.\n¿Y cuáles son los vitales, y cuándo lo son? Cuando el ser no de\npendiente (no del todo dependiente) tiene conciencia de esa no\ndependencia total, en lo cual no hay absolutamente ninguna ilusión...\nYlos problemas vitales son problemas de seres conscientes. Ya\nde seres conscientes con relación al mundo no consciente (suponemos\ntal), ya, sobre todo, entre seres conscientes: La ética, el bien y el mal,\nel amor y el odio, la responsabilidad, el remordimiento...; todo eso,\nde conciencia a conciencia. (Naturalmente: se trata de seres de con\nciencia capaz de plantearse esos problemas: conocemos uno).\nPero, entonces, ¿por qué estos problemas vitales de libertad, de\nno dependencia total, han podido ser motivo de esa discusión cons\ntante, sin fin?\nLas causas de confusión han sido muchas. Entre ellas, fundamen\ntalmente, tres: Una, la enunciación de problemas de libertad en tér\nminos en que se habla de actos. Otra la creación, por malos planteos,\nde falsos problemas, de \"problemas espurios\" de la libertad.\nYotra, la mayor o más general de todas: oponer libertad a deter\nminismo (que son soluciones para problemas distintos).\n\nPrimera causa de confusión: la enunciación de problemas de li\nbertad (que son problemas de libertad para seres) en términos de\nactos.\nEsta enunciación, en rigor, es legítima, porque los problemas así\nenunciados son los mismos. Pero, aunque legítima, en sí, tiende, psi— 26 —\n\ncológicamente, a hacer nacer confusiones: y eso ha ocurrido en toda\nla historia de los problemas de libertad.\nEse enunciado, decíamos, es correcto en sí: preguntarse si los actos\n(algunos) de un ser dado dependen o no de lo que no es él, es un\nmodo equivalente de preguntarse si ese ser depende o no totalmente\nde lo que no es él.\nPero psicológicamente (y aquí está la confusión que nunca se\nevitó), a causa de hablarse de actos se pasa a relacionarlos con otros\nactos, y así surge la confusión con el otro problema, el de la relación de\nactos, hechos, fenómenos, momentos del devenir (como se prefiera\nexpresarse o pensar) con sus antecedentes; y ha aparecido el proble\nma del determinismo o indeterminismo... O se pasa a él francamen\nte, o, lo que es más común, se confunde el pensamiento, se mezclan\nlos dos problemas: y basta la simple sombra del segundo problema\npara obscurecer el primero.\nEs ésta una de las vías que han llevado a la tercera de las causas\nde confusión que enumeré, o sea a oponer determinismo a libertad.\nPero antes he de mencionar la segunda de esas causas de confusión,\nque ha sido, he dicho, la creación ilegítima de problemas ficticios, en\ntérminos cuya sola enunciación ya hace la confusión inevitable. En\nmi libro los llamé \"problemas espurios\" de la libertad, y resumiré\nlo que dije al respecto.\nLos verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio de sus\nrelaciones, distintos entre sí. (Para las relaciones, ver los ejemplos\nen mi libro). Pero, sin perjuicio de esas relaciones, son problemas ló\ngicamente aislables, que deben separarse para la discusión, y que son,\nademás, problemas reales, que admiten ser planteados, resueltos, en su\ncaso, y, si no, por lo menos entendidos y discutidos claramente. El\nmal ha estado, precisamente, en que no se haya hecho así. Pero los\nque yo llamo problemas espurios de la libertad se encuentran justa\nmente en el caso opuesto: en vez de ser problemas reales que no se\nhan planteado clara e independientemente, son, al contrario, proble\nmas que se han planteado y discutido de hecho, sin que hubiera de\nbido hacerse así, porque son problemas que no son reales, que o no\ntienen sentido o envuelven confusión o ambigüedad en los términos,\netc. De manera que, en cuanto uno de ellos se plantea expresa o tá\ncitamente, ya la confusión es forzosa.\nLos más vulgarizados de estos falsos problemas son los que yo\ncitaba en mi estudio originario.\nEl primero y más peligroso de ellos es —empleando los términos\nen que habitualmente se lo presenta— el de saber \"si el hombre se\ndetermina siempre por motivos\". Si la afirmativa fuera verdadera, se\npiensa, el hombre no sería libre; y lo sería en el caso opuesto. Otras\nfórmulas, más o menos corrientes: \"si dependemos de los motivos\",\n\"si somos esclavos de los motivos\", o si nuestra voluntad lo es, etc., etc.\nEste problema aparece, y su discusión se mantiene, debido a un\nestado de espíritu confuso; en efecto: por \"motivo\" puede entenderse,\nya el hecho objetivo que es tomado en consideración por el sujeto,\nya ideas, raciocinios, sentimientos, en general estados subjetivos del\n— 27 —^\n\n�^— LZ —\njap soAijafqns eopBjsa ^iauaS ua 'soiuairaijuas 'sompopBj 'sBapi bX\n'ojafns p jod uopBjapisuos na oppuioj sa anb OAiiafqo oqoaq p bX\n'asjapu^jua apand 4íoaijouiw jod :ojaap ua íosnjuoa njrjjdsa ap opEjsa\nnn b opiqap 'anapuBtn as uoisnasip ns X 'aaaJBds Buiajqoad ajs^\n'^)9 '-oj^ 'sa oj pBiun^oA Bj^sann is o 't48OAijoui soj ap soABjssa somos is,,\n'u8OAijora soj ap sotuapuadap isM : sa^uaiajoa souam o geni 'sBjnuuoj\nsbjjq -oisando osea p ua mías oj X ^ajqij Bijas on ajqtuoq p 'ssnaid\nas 'ejapepjaA Bjanj bai^buijtjb bj ig -^soaijoiu jod ajdraais Buiuuajap\nas ajqinoq p ibm jaqes ap p —Bjuasaad oj as aiuamjenjiqBU; anb ua\n^ouiuuaj so[ opuBajdma— ea so[p ap osoi^ipd seta A oaaiuud j^\n•oijbuiSijo oipnjsa im na BqBjto\noX anb soj uos SBmajqojd sosptf so^sa ap sopBzijB^piA sbui so^\n•bbozjoj sa noisnjuos bj bX 'ajuauíBjio\n-bj o Bsaadxa Bajasjd as sojja ap onn o^uBna ua 'anb BjauBtn a(j *sja\n'souinuaj soj na pepanSiquiB o uoisnjuos uaApnAua o opijuas uauan\non o anb 'sajeaj uos on anb SBiua^qoad nos anbjod 'tsb asjaoBq opiq\n-ap Bjaiqnq anb uis 'oqoaq ap opijnosip A opBajuB[d nBif as anfa sem\n-á[qojd 'oijbjjuod ye 'nos 'ajuauíajuaipuadapui a BJBp opBa^uB[d UBq\nas on anb sapaj SBma^qojd jas ap zaA ua :o^sando oseo p na ajuara\n-Bjsnf uBjjuanaua as pBjjaqrj ^\\ ap soijndsa SBraajqo^d ouib[[ oá anb\nso{ o^iaj -isb oq^aq b^bu; as on anb na 'aiuaniespajd 'opBjsa bu; ^m\n[g •a^uauiBJBp sop^nosip A sopipuajua souara o^ jod 'on is '^ 'oseo\nns na 'sojpnsajt 'sopBajue^d jas ua^iuipB anb 'sajvau SBtnajqojd 'sBraapB\n'uos anb A 'uoi^nosip B[ ejed asjBjedas uaqap anb 'sajqBjsiB ajuauíBai^\n-o¡ 8Buia[qojd uos ^sauopspj ssa ap oiomfjad uis 'ojaj *(ojqi[ ira ua\nsofdmafa soj j^a 'sauoiaBjaj b[ bjb^) -js aj^ua soin^sip 'sauop^pj\nsns ap opmfjad uis 'uos peuaqi[ bj ap SBiuajqcud eoJtapBpjaA so^j\n•o^aadsaj ^b afip anb oj\n^jirans^j X 'pBjiaqij b^ ap usoijndsa SBmajqo^d,, auiB^j 8O[ ojqi^ ira\nU3 'ajqBjiAaui uoisnjuoo bj aaBq bX uopBpunua bjos eXna sonirajaj\nua '8OI3IJ3IJ s^raajqojd ap Brapi^aji u^iasaja bj 'oijoip ai{ 'opis Bq anb\n'uoisnjuoa ap SBsnBa sssa ap b puna as bj JBuotouara ap aq sa^uB ojaj\n-pBiJaqij b orasiuuujajap janodo b sas o 'ajaranna anb uoisnjuoa ap\n8B8nB3 sbj ap BJaajai bj b opBAajj usq anb sbia sbj ap Bun Bjsa s^\n'ojaraud ja jaoaanasqo BJBd\nBraajqojd opun^as pp Bjqinoe ajdrais bj Bjssq X :SBUiajqojd sop soj\nUBpzaui as 'o^uaimesuad ja apunjuos as 'unraoa sbui sa anb oj 'o 'ai\n-uamB3UBjj ja b Bssd as q • • • oinsiuiuuajaput o omsiuirajajap jap Bra\n-ajqojd ja oppajeds eij X í sa^uapaaajuB sns uos (jBsuad o asjssajdxa\nBJaijajd as oraos) JinaAap jap sojuamora 'sonatnouaj 'soq^aq 'sojdb\nap nopBjaj bj ap ja 'Braajqojd ojio j^ uoa uoisnjuoa bj a^jns isb X 'sójob\nsoajo uoa sojjeuopBjaj b Bged as so;aB ap asjBjqsij ap Bsneo b ^(o^iAa\nae B^unu anb uoisnjuoa bj Bjsa inbB X) aiuaiuBaiáp^oaisd ojaj\n•p sa ou anb oj ^p\na^uarajBioi ou o apuadap jas asa is asjBjunSajd ap a^uajBAinba opora\nun sa 'ja sa ou anb oj ap on o uapuadap opsp jas nn ap (\nsojas soj is aejBjun^ajd :is ua oj^ajjoa sa 'eouiBjaap 'opsiounua\n• *pB^jaqij ap ssraajqojd soj ap Bijojsiq bj\nepoi ua opijjn^o Bq osa X rsauoisnjuoa jaa^u jaaBq b\n\n•isd 'apuan 'js ua 'BrapjSaj anbnnB 'oja^ •eouisira soj uos sopepunua\nisb SBmajqojd soj anbjod 'eniiii^aj sa 'jo^ij ua 'uopepunua Bjs^\n'8O^3B\nap sonirajai ua (sajas Bjsd pB^jaqij ap seraajqojd uos anb)\n-ij ap e^raajqojd ap nopspunua bj :noisnjuo3 ap BsnBD\n\n•(sojuiteip SBUiajqojd BJBd sauoianjos nos anb) orasinint\n-jajap b pB^jaqij jauodo rsspoí ap jBjanaS sbot o joXbot bj 'bjjo j^\n•pBjjaqij bj ap 4tsoijndsa SBmajqojd,, ap 'SBUiajqojd sosjbj ap\n'soaiuBjd sojBra jod 'uop^aja bj bjjq -soj^b ap BjqBq as anb na souim\n-jaj ua ps^jaqij ap setnajqojd ap uopepunua bj 'bu^ :eaaj 'ajuaui[B^\n-uaraBpunj 'SBjja aJ^u^ -SBqanuí opis u^q u^isnjuoa ap sBsn^a SB'j\n¿uij uis 'ajuB^\n-suoa noisnasip sa ap OAijora jas opipod n^q 'jbio^ Bpuapnadap ou\nap 'pBjjaqij ap sajB^iA s^raajqojd sojsa anb jod? 'saanojua 'oja^\n•(oun souiaoouoo :ssraajqojd sosa asjtBajuBjd ap zBdBa ^pnap\n-uoa ap sajas ap b^bji as :aiuarajBJniB^[) •moumouoo v mou^touoo ap\n'osa opoj i • • • ojuaiuiípjoraaj ja 'pspijiqesuodsaj bj 'oipo ja X jouib ja\n'jBtu ja X uaiq ja 'Boija b^ ¡sa^uaiasuoa sajas aa^ua 'opoj ajqos 'bX '(jbj\nsomauodns) ajuapsuoa ou opumu je uopBpj uoa sa^uapsuos sajas ap\n13A '^aiuapsuoa saass ap ssraajqojd uos sajBiíA SBraajqojd soj j^\n• • ••upisnfi mtnSttm aiuawnjnjosqD Avy ou j^na oj ua 'jbjoj Biañapuadap\nou Bsa ap mou9iouoo auaii (aiuaipuadap opoj jap ou) aiuaipuad\n-ap on jas ja opuBn^) ¿uob oj opusna X 'sajBjiA soj uos sajsna j^?\n•Biauapuadap \\&\\o\\ ou bj ap sas o 'pBijaqij bj\nap opijuas ja ua jpsj uopnjos oppajjo UBJaiqnq '(SBraaj^ojd sojjo\nuos anb 'orasiuinua^ap ap on 'p^^jaqij ap :uaiq asBpuaijua) BUBranq\npB^jaqij ap s^jbiia SBUiajqojd soj 'sosnjuoa soainejd X sbsiijuod sauop\n-njos :sauoisnjuo3 opijsixa UBjaujnq on ig :jepuasa oj anaiA ^\n•BUBiunq pe^jaqij ap SBUiajqojd\nsoj ap JB^IA oj b B^aajB ou o}8a '^pinSas ua jpap b ba as anb oj jod\n'oja^ *ajqBida3B aiuarajBjniBu s^ra ^azajBd uopisodns Bmiijn bj anb\nsbui jod 'Bmajqojd ajsa o^jansaj BXBq ^s anb asjpap apand o^^\n•(odjana jap ajuaipuadap a^uarajejo; ou 'njiJídsa ja) pB^jaqij ap Bin\n•ajqojd ojio a^sa ap BAijisod uopnjos bj Bp^jnisod BjjB^jnsaj saauo^ua\n'Bijomaui bj jod njiJídsa jap o^uaiuipanbiJua ja 'nos^ja^ jaa^q odns\noj a^uauia^uaJÍipjuí ubj oraos 'bzijbub as is sbui i (SBjasojá aadraais\nusas Bjsa oraos eanopBJBdraoa anbnnB) n^ijjdsa ap tíJopBjnrano8??\nun oraos odjana ja Bjapisuos as is opoj ajqos 'sisa^pdiq Bmpjn B^sa u^\n•(n^uídsa ja X odjana ja aj^ua) esojdpaj ñopas ap bj X (osi^ojoisij\n-osisd) ^(ora8ijajBJBd,, jap sisajodiq bj aajua u^pdo Bun b uopsan^\nbj jpnpaj X 'eejja ap Jipupsajd apand as pspjaA u^[ -aja '^ajqpsou\n-Sooui oj ap o^oadsB ajqop,, jap ej '^ouampuajida Bpu^pnos,, bj ap bj\nouioo BBuoaj uBi^sixa 'Bjjoso^i^ bj ap 'se^dijssajd souara o sbui sssoda\nu^j 'odjans jap a^uatnjBjoi ou o apuadap njijídsa ja is ap ja sa 4s3joij\n-ajuB soj b 'bjsiá ap ojund o^jap apsap 'ajqBjiraiSB Braajqojd uq\n\n�sujeto mismo. Ahora bien: en el primer sentido, preguntarse si el\nhombre obra siempre por motivos, equivaldría a preguntarse, aunque\nen forma confusa, indirecta y obscura, si el hombre depende totalmente\ndel mundo exterior: problema de la libertad del hombre. Mientras\nque, en el segundo caso, como los motivos, en sentido subjetivo, están\nen el hombre, forman parte de él, ya no se discutiría sobre la libertad\ndel hombre sino sobre la libertad de la voluntad o sobre la de la\npersonalidad. Confundidos estes problemas, ya no se puede pensai'\nclaro. Y menos aun si se habla, como es común, de motivos mayores\ny menores, confundiendo siempre, para esa evaluación, lo objetivo y\nlo subjetivo. Y, todavía, si se piensa en unos y otros motivos, en todo\nmotivo se está pasando, confusamente, al problema de la relación de\nactos con todos sus antecedentes, esto es, se ha ido al problema ge\nneral del determinismo o indeterminismo, que, ya hemos visto, es\notro problema...\nY, así, cuando se anuncia, expresa o tácitamente, ese problema\nespurio, prácticamente todo está perdido.\nEl otro problema espurio, es el de preguntarse \"si el hombre\ndepende de su carácter\" (si es esclavo de él), etc. Una de las so\nluciones, la negativa, sería la tesis de libertad, y la otra sería la \"de\nterminista\" (siempre concebidas falsamente estas dos tesis como si\nfueran soluciones opuestas de un solo problema).\nSegún el sentido que se dé al término carácter, este pseudo-pro\nblema es ficticio o es el enunciado confuso de alguno de los que,\nbien planteados, serían claros.\nFicticio, generalmente: porque lo que habitualmente se piensa\ncomo carácter de una persona es una como simplificación o esquematización de su espíritu, la cual, todavía, se completa por algo que se\nagrega para simetrizar la caracterización. Pensado así, el problema no\ntiene sentido.\nOtras veces, el \"carácter\" de una persona es pensado como una\nrealidad, pero sólo parcial: lo más predominante o habitual de sus\nmanifestaciones espirituales, que, en verdad, permiten prever muchas\nde las reacciones de esa persona. Pero entonces no es más\" que uno de\naquellos problemas en que se considera la libertad de una parte o\nmanifestación del espíritu; pero uno de esos problemas pensado al\nrevés (pues lo que se pone en cuestión es la libertad o no libertad\nde aquella parte del espíritu que no es el \"carácter\"... I.\nPueden verse en el estudio a que me estoy refiriendo ejemplos\nde las confusiones que ha engendrado el planteamiento ilegítimo de\nestos dos problemas espurios.\nAhora, la tercera causa de confusión es creer, como han creído\nmás o menos todos los pensadores, que libertad y determinismo son\nsoluciones opuestas de un problema.•\nEsta creencia, muchas veces, más que causa de confusión, fue\nefecto de las anteriores; pero otras se postuló, expresa o tácitamente.\nY aquí ya vamos a entrar en consideraciones y ejemplos que se\nrelacionan con ciencia posterior a aquel estudio, y que van a ser el\nmotivo de esta serie de conferencias.\n\n2.a CONFERENCIA\nUn importantísimo hecho, de los posteriores a mi libro, hecho\npor el cual la ciencia moderna renovó cuestiones filosóficas ( la ciencia\nsiempre emana filosofía) y dio lugar a confusiones también, fue el\nprincipio de Heisenberg. Confusiones que no se debieron, por cierto,\nal creador de ese principio, sino a quienes trascendentalizaron ilegí\ntimamente ese principio de incertidumbre en principio de \"indeter\nminación\". En unas conferencias en que estudié algunas trascendentalizaciones matemáticas ilegítimas, analicé ésa. Y como poco tendría\nque agregar ahora, se me permitirá que, antes dB analizar las conse\ncuencias de otros descubrimientos o teorías de la ciencia moderna\nen cuanto a los problemas que estamos tratando, haga una lectura\nabreviada.\nDije yo a ese respecto, resumiendo en el año 1939 conferencias\nanteriores:\n\"El problema del determinismo y del indeterminismo está bas\ntante polarizado hoy por una tendencia a la trascendentalizición ile\n^ítima del llamado principio de incertidumbre o de indeterminación\nde Heisenberg (precisamente la trascendentalización ilegítima consiste\nen convertir el principio de incertidumbre en principio de indetermi\nnación y en darle en este último sentido un alcance ontológico).\n\"Notemos que trascendentalizar matemáticas, es trascendentalizar\nun instrumento, o el uso de un instrumento, o el modo de usarlo, o sus\npropiedades, o su eficacia, o tal vez sus deficiencias. Y esto líltimo\nque digo puede ser muy sugestivo porque la trascendentalización de\nla incertidumbre de Heisenberg en \"principio de indeterminación\"\n(Werner Heisenberg, no es, por cierto, el culpable de esto) tiene un\ncarácter muy especial: es, ante todo, la trascendentalización de una\nexperiencia instrumental, pero con estas dos especialidades que con\ndimentan el caso: una, que es la trascendentalización de una expe\nriencia imaginaria, y otra, que es la trascendentalización de una ex\nperiencia imaginaria fracasada.\nDe la imposibilidad, o, si se quiere hacer reservas, de la impo\ntencia para determinar al mismo tiempo la posición del corpúsculo\ny su estado de movimiento, debido a que, en esa micro-escala, la ob\nservación altera las condiciones del fenómeno; de esto, que es sólo de\nhecho, o de posibilidades prácticas —o sea de ciencia—• se sacaría en\nconsecuencia el indeterminismo en sí —o metafísico— que es de po\nsibilidades en sí; metafísico, entológico: la trascendentalización\nilegítima.\n\"Aclaremos esto: lo que opino sobre el alcance filosófico del\nprincipio de Heisenberg es:\n\"1. — Que ese principio, si se denomina o pretende ser un prin\ncipio de indeterminación, se referiría sólo a un sentido del indeter\nminismo que es sólo práctico, aunque sea muy legítimo si es cons\nciente de su alcance y limitación.\n\n28 —\n— 29 —\n\n�•uopB^iniij A ooubojb ns ap ajuap\n-suod 83 is omijj^aj ^ruu 638 anbunB 'oDijOBjd ojos 83 snb oiusiuim\n-jaíapui jap op^nas un 8 ojos buijojoj ^s 'uopBuuuja^apui op oidp\n-uijd un jas opuojojd o Buiiuouop as is 'oxdpuijd ssa sn^) — 0-j;,,\n:ss Sjoquaspjj ap oidpuud\njap ooijosojij s^ub^jb p sjqos ouido anb oj :ojS3 soui3JBjay^\nbj ^odiSojojus 'o^isjpjaui íis n^ sspBpijiqís\n-od ap 83 anb —oamjBjaui o— is ua oinsiuinuajapui js Bpuanaasuoo\n113 BIJBDBS aS •—-BI3U3I3 3p 38 O- SBOIJOBjd 83pBpi{iqiSod 3p O 'oq^3q\nap ojos sa anb 'ojsa ap íouamouaj jap sauoioipuoa sbj bj^^jb uopBAjas\n-qo bj 'BjBasa-ojaiui Bsa us 'anb b opiqap 'ojusiuuaoiu ap opB^sa ns A\nojnasndjoa jap uopisod bj oduiaij ouisnu jb jBuiuuaidp BJBd Bpuaj\n-odiui B[ ap 'SBAaasa.i jsaBq ajainb as is 'o 'pBpijiqísodun b[ aQ\n'BpBSB^BJJ BIJBUIBUII BTOUSIJSd\n-xa Bun ap uopBzijejuspusosBjj bj sa anb 'bijo á 'bubui^boii Bpuaij\nradxa Bun ap nopBzip3ju3pu30SBj^ b^ sa anb 'Bun :osb3 ¡3 uBjuannp\n-uo^ anb sapepi[Bpadsa sop SBjsa uoo oiad '[B^uauínj^sui Bpuaoodxa\nBun ap uopBzijB^uapuaosBJi B^ 'opoj sjob 'sa ^jBpadsa Ánxa\nun anarj (ojs^ sp ap^ed{n3 p 'ojaap jod '83 ou 'Sjsqussx^jj\ntln9pBuiraj3i3pui 3p oidpuwd,, U3 Sjsqu^siajj ap 3jqmnpn-i33ni B[\nop uopBzi^B^uopuaasBj} ^\\ anbjod OAijeaáns Ánva jas apand o^ip anb\nonnj[ti o^ss _^_ -SBpuapijap sns Z3A pj o 'BpBDtja ns o 'eapBpaido.id\nens o 'ojJBsn sp opotn p o 'ojusranajsui un ap osn ja o 'ojuaum-iísui un\n83 'SBOi^BuiajBUi jBzi^iuapuaosBjj anb eouiajo^j;,,\no aouvojv un oppuas oiuijjn ajsa i/a 9jjvp va X upiovu\nut ap otdi^uidd a 9jqiunpiju^ui ap oidiouiid ja j-ijjaauoo ua\n&1S1SUO3 mutjiS^jt upionzfivruapu^osout vj atuaiuostoaud) S^aquastajj ap\nuptovutuijaisput ap o aiquinpinaoui ap oidtoutud opmuvjj jap\n-ají upi^izijDiiiapiíaosvJi ^\\ b Bpuapusi Bun jod Áo\\\\ opBziJB[od\n-SBq Bj83 ouisiuiuuaiapui pp A. oiusiuiinja^ap [3p Biua[qoad [^\n\nSBpuoaajuoa ^,<¿6\\ oyB I^ uo opuoiiunsaj 'ojoadsaj 383 b oá\nun BBq 'opuBjeaj souiBjsa anb SBUiap^ojd ^O\\ b oju^no ua\nBuaopoui Bpuap v\\ ap SBiaoaj o soiuaimijqnasap sojjo ap SBpuona\n-3SUO3 sb^ jbzi[bub ap sajuB 'snb BaijtuiJad ^vo. ss 'sjoqB. jb^sjSb snb\nBjjpuaj 030d 0UIO3 J^ *B83 33I^BUB 'SBUIIJlSajI 8B0IJBUI31BUI S3UOpBZip3}\n-u^puaasBj^ 8BunS[B aipn^s^ snb ua SBpuajsjuoa seun u^ • ^uoioi^wiui\n-jajapuj!^ ap ojdiomud ua ^jqtunppjaow ap oidtouiid ass aiu3uiBuii:j\n-i3^i uojBzi{Biuapu30SBjj souatnb b ouis 'oidpupd ass sp aopB3.ia (b\n'o)J3I3 Jod 'uojaiqap as ou anb S3uoisnjuo[) 'ájaquaspjj op otdpuud\np snj 'usiquxBj ssuoisnjuoD b j^^n[ oip L (bijoso^ij bubuis ojduuis\nBpusp B[ )8B3ij9so¡ij sauopsana oaousj BUJapoui Bpuap B{ p^n^ p jcod\nin B saaouaisod so[ ap 'oq^aq oinm^uBiJoduii U^\n\n•sBiouajajuoo ap sijas Bisa ap oaijoiu\np J3S b uba anb Á 'oipn^sa pnbB b aoiaajsod Bpuap uoa uBuopBpj\n38 anb sopdmafa Á souopBaapisuoo ua jbjíju^ b souiba bá jnb^ ^\n•sjusuiB^pB^ o Bsajdxa '^pnjsod ss sbj;o ojad í sajoijojue s^\\ op\nanj 'u^isnjuoa ap BsnBa anb sbui '8333a SBqoniu '^pussaa\ng\n•Biuajqojd un ap SBjsando sauopnp^s\nuos oinsunuijojap Á pB)j3qi[ anb 'sajopBsuad sof sopo^ souam o sbiu\n0 pja.10 UBl[ OUI03 'J33J3 83 UOISnjUOO 3p BSnBO BJ33J3J B[ 'BJOqy\n•soijndsa SBUiapqojd sop so^sa\nap ouiuj^ají o^uotmBOjuBjd p opBjpuo^ua Bq anb souoTsnjnoo sb[ ap\nso[dmafa opusuijsj jCoiss sui anb b oipnjsa p us as.i3A uspanj\n•| • • • tíJjopjoa)5 ja sa ou anb njuídsa pp ajj^d Bjpnbs ap\npBiaaqif ou o pB^jaqij v\\ sa uousano ua auod as anb o¡ sand) saoau\njv opvsuad SBUi,)[qo.id sosa ap oun ojad ínjiardsa pp uopBjsajiuEiu\no ajJBd Bun ap psijaqi^ b^ Bjopisuoo as anb us 8Buia[qoad soj^anbB\nap oun anb sbut sa ou saouoaua ojsj -Buosj^d bss sp eauopoBaj sbj ap\nSBipnuí J3A3jd uo^iiujod 'pBpjOA u^ 'anb 'Sdp^nipídsa sauopB}So;iuBm\nsne sp ^n^qeq o ajUBuuuopajd sbut o[ :^pjBd O|O8 oj^d 'pBpi^sa\nBun ouioa opBsuod ss Buosjod Bun ap 4tJ3iaB^Ba,, p 'saoaA sbjc^q\n•opi^uss ausp\nou Braapqo^d p 'isb opBsua^ •uopBzij^jaBJBD bj JBZijjatuis BJBd\nas anb oSp3 jod Bjspdui^oo se 'BiABpoj '^n^ b\\ 'njijjdss ns ap\n-Biuonbsa o uopBOTji[duiis ouioa Bun sa Buosjad Bun ap jo^objbo ouiod\nBsuaid as oiuauqBnjtqBq anb o[ anbjod : ojuom[Bjouaá 'oppat^j\n•sojBp UBiJds 'sopB3)UBpJ uaiq\n'anb boj ap ounS{B ap osnjuoo op^punua p sa o opi^aij sa Biuajq\n•ojd-opnssd a^sa 'jbiobjbo ouiuua} [b ap a^ anb oppuas p unáag\n•(Buia[C[Ojd opas un ap SB^sando sauopn[os UBJdnj\n18 OIUOO SI83^ SOp SBJS3 3}U31UBSJBJ SBpiqaOUOO 3jdul3I8) 4(B)SIUTUIja^\n-apH b^ Bijas bjjo B[ Á 'pBjjaqi^ ap sisaj B[ bijss 'BAijBSau v\\ 'sauopn^\n-os sbj ap bu^^ #ai3 '(p ap OABpsa sa is) 41jí3^objb3 ns sp opuadop\najquioq p is,, asjBjun^ojd ap [3 83 'oiandsa Buid^qojd ojio ^^\n•opipjsd B^83 opo^ ajuauiBOiiDBjd 'owndsa\nBni3[qojd 383 '3JU3UlBjpBJ O B83jdX3 'BpunuB 88 OpUBn3 'I8B i\\\n•' • einafqojd ojjo\nsa 'ojsia soiuaq bá 'anb 'ouisiuiui.iajapui o ouistuiuud^sp pp ^jau\n-aS Buisp^ojd p opt Bq 38 's^ ojss 'sajuopaoajuB sns sopoi uoa sojob\nap uop^pj b^ ap Buia^[ojd [b 's^u^uiBsnjuo^ 'opuBs^d B}sa as oaijoui\nopo^ ua 'soat^out sojjo A soun ua Bsuaid as ts 'BjABpo^ '^ •OAi^afqns oj\nA OAijafqo oj 'uopBnpAS Bsa BJBd 'ajduisis opusipunjuoa 'soiouaur A\nB3JO^BUI soAijoui 3p 'unuioa sa ouioa 'Bp^Bq as 18 une souaiu ^^ *ojBp\n^BBuad apand as ou tbA 'sBuiapcjojd eojss sopipunjuo^ •pBpijeuosjsd\nbj ap bj sjqos o p^iunjoA bj ap pBjjaqij bj ajqos ouis ajquioq jap\npB^jaqij bj sjqos Bjjpnasrp as ou vA 'ja op o^j^d ubuijoi 'ajquioq ja ua\nubjso 'oApofqns opijuas uo 'soaijoui soj ouioo 'osbo opun^as ja ua 'anb\nsbjju3ij^[ •ajqiuoi/ jap pBjjsqxj bj 3p Biusjqojd ijoijsixs opunui [3p\nojuouijB^o} opuodap aaqiuoq ja is 'Bjnasqo A Bjoajipui 'Bsnjuo^ biujoj ua\nsnbunB 'asjBiunSajd b BjjpjBAinba 'soaijoui jod a.idmais Bjqo ^jquioq\nja is asjBjun^oad 'opxiuss joiuijd js ns :uaiq Bjoqy -ouisini ojafns\n\n�\"2. — Que, si pretendiera alcance ontológico, llevaría a una trascendentalización ilegítima (en el caso particular, la trascendentalización ilegítima de una impotencia físico-matemática).\n\"Examinemos los dos puntos separadamente y por orden:\n\"1. —• La incertidumbre de Heiseriberg, al plantearse como inde\nterminación, sólo tiene derecho a referirse a un sentido de indetermi\nnismo puramente práctico, sin alcance ontológico.\n\"Hay, de hecho, dos sentidos de determinismo e indeterminismo,\nno bien distinguidos habitualmente, y que vamos a llamar el teórico\no metafísico u ontológico, y el práctico, aplicado o pragmático.\n\"El sentido teórico o metafísico de indeterminismo es el de exk\ntencia de un posible único (o sea, en el fondo, no existencia de la\ncategoría posibilidad). La existencia de un posible único: una sola\nposibilidad, tanto en pasado como en presente y en porvenir. Lo que\nfue era lo único que podía ser. Lo que es, lo único que ha podido\nser. Y, en cuanto al futuro, sólo una realidad sería posible para cada\nmomento o estado.\n\"Afirmar que sólo hay una posibilidad, es afirmar que la noción\nde posibilidad es metafísicamente ilegítima, trascendentalmente ilegí\ntima: que no hay más que necesidad e imposibilidad; que lo que no\nes necesario es imposible o viceversa; sólo, pues, necesidad, negativa\no positiva. (Este ha sido muy bien explicado por W. James).\n\nplea) : es el práctico, aplicado, o, si se quiere llamarlo así, científico.\nVeamos cómo se relaciona con el anterior, y cómo o en qué no coincide\ncon el anterior, aunque muy habitualmente no se los separe.\n\"El concepto práctico o aplicado de determinismo e indetermi'\nnismo se refiere a la previsión o a la demostración, a la posibilidad\npráctica de prever el futuro, y a la de demostrar en su caso, por\nejemplo en cuanto al pasado, los consiguientes por los antecedentes.\n\"Por lo tanto, determinismo práctico o aplicado es admitir po\nsibilidades o capacidades prácticas de previsión o de demostración,\nen casos particulares o en general.\n\"Y parecería deducible del ontológico. Como según el determi\nnismo ontológico un momento cualquiera determina todo el futuro,\nse sugiere —y el determinismo práctico deriva de ahí— la previsibilidad, para el futuro, de los consiguientes por los antecedentes.\n\"Con respecto al pasado, como cada momento fenomenal fue de\nterminado por sus antecedentes, se sugiere la posibilidad de demos\ntrarlo, o sea explicarlo necesariamente por ellos.\n\"Sin duda, así sale de hecho una noción de la otra; así se pass>\nde hecho psicológicamente, del determinismo metafísico trascendente,\nontológico, al determinismo práctico o de aplicación. El proceso de\nderivación viene así: Si sólo un futuro es posible, entonces debe ser\nprevisible. Si sólo un pasado era posible, entonces debe ser demos'\ntrable.\n\"Pero previsible ¿por quién?; demostrable ¿por quién? Por una\nmente infinita u omnipotente.\n\"Aquí pido atención, porque estamos en la región donde se forma\n\n\"De modo que posibilidad sería noción ilegítima metafísicamente.\n\"Y también lo sería la noción de probabilidad, especie de posi\nbilidad calificada. Sería sólo noción de origen y alcance prácticos.\nPrácticos, porque como con respecto al futuro —dentro de esa hipó\ntesis determinista—• no podemos generalmente conocer lo necesario,\nese real único dentro de la hipótesis determinista, y como sin embargo\nhay que tratar de prever y de actuar, de ahí que introduzcamos po\nsibilidades y probabilidades: nociones prácticas que comportan\nignorancia parcial para el pensamiento concreto y para la acción.\n\"En cuanto al pasado, aunque ya realizado, consumado, tenemos\ntendencia psicológica a aplicarle por transporte esas nociones de \"po\nsibilidades\"; aunque, aquí, de un modo menos imperioso: el concepto\ndeterminista en su caso, o ciertas modalidades o costumbres de pen\nsamiento, pueden dominar esa tendencia.\n\"Tal es el determinismo ontológico; al cual se opone el inde\nterminismo ontológico, que consiste en creer que hay más de un\nposible, que la posibilidad es más extensa que la realidad; que hasta\nel momento en que un posible se realiza, había o podía haber otros\nposibles. Esto es: que hay realmente posibilidad; que esta noción\nes categoría ontológica legítima; que así, en cuanto al futuro, éste\nno es necesario, o no es todo necesario; que no está predeterminado\no no está totalmente predeterminado.\n\"Tal es el concepto más profundo, el concepto metafísico, de\ndeterminismo o indeterminismo. (En realidad, es la única acepción\nque ese término debería tener).\n\"Pero hay de hecho otra acepción de determinismo e indetermi\nnismo (repito: no debería emplearse aquí el término; pero se em-\n\n\"De hecho, sin embargo, se pasa de una noción a otra. Quizá\n(¿quizá?) si se hablara de un ser capaz de previsión infinita, en\ntonces no hubiera paralogismo —aunque la consecuencia sería pura\nmente teórica. (Hay aquí, cuando más, posible salvedad teológica).\nPero el paralogismo se va a introducir seguramente si se habla o\npiensa, no en capacidad de previsión infinita (y algo que la reba\nsaría en el ser superior de la teología, porque para ese ser superior\ntodo sería presente), sino en una facultad, expresa o tácitamente hu\nmana, de prever.\n\n— 30 —\n\n— 31 —\n\nun paralogismo.\n\"Ante todo, sin duda, determinismo supone que si alguien hu\nbiera previsto, afirmado o supuesto, antes de su realización, el futuro\npor hipótesis necesario, habría después acertado, habría tenido que\nacertar. (Suponemos al previsor causalmente aislado: si no, su pre\nvisión sería intervención). Y si anuncia ahora lo que vendrá, cuando\nse realice habrá acertado. Pero notemos que eso no es exactamente lo\nmismo que posibilidad de prever (aquí estamos en el centro mismo\ndel paralogismo). Aun dentro del determinismo teórico, podría no\nhaber posibilidad de prever, y por más de una causa: Puede haber\ninsuficiencia e inadecuación del proceso espiritual. Y puede haber\nhasta inadecuación de la misma realidad para ser prevista; por ejem\nplo, por ser artificial la distinción o recorte del devenir en fenó\nmenos. .. Y todavía puede haber lo que no entendemos...\n\n�M3A3jd ap 'BUBUI\n•nq ajuauíBipB^ o Bsajdxa 'pBjjnaBj Bnn ua ouis '(ajuasaad cuas opoj\njoijadns ^^s as^ BJBd anbaod 'BiSojoaj bj ap joijadns jas ^a na bijbs\n-Bqaj bj anb oSjb j) bjtuijui uoisiAajd p pepioEd^o na on 'ssuaid\no BjqBq as is aiaaniBjn^as jianpoj^uí b ba as oum^ojBjBd ja ojaj\n•(Baiáojoaj p^paAjBS ajqísod 'sbiu opuBna 'mb^ abjj) -BaiJoaj ajuaui\n-Bjnd BU9S spuanaasuoa bj anbuiiB— oum^ojBJBd Bjaiqnq on saauoj\n-ua 'bjjuijut uoisiAaad ap zBd^a jas un ap BjBjq^q as is (¿Bzinb?)\nBzin^) -bjjo b uopou un ap BSBd as 'oájBquia uis 'oqasq sqm\n• • • soraapuajua ou anb oj aaqsq apand BjAspoj ^ • • • souara\n-ouaj ua jiuaAap jap auo^aj o uopu^etp Bj jBpijuJB jas jod 'ojd\n-uiafa jod ÍB)siA3jd Jas Bjed pBpijBaj Binenn bj ap uopBnaapBui Bjs^q\njaqBq apand j^ 'jBniíJídsa osaacud [ap uopBnaapBui a Bpuapijnsui\njaqBq apan^ :bsiibo Bun ap sem jod A 'jaAajd ap pBpijiqísod jaq^q\nou Bjjpod 'oaijoaj omsiuiuuajap jap ojjuap uny • (omsiáojBjed pp\nouistra ojjuaa p ua souiBjsa mbB) u^ciaud ap pnpijiqisod anb ouisiui\noj atuatuvj^Dxa sa ou osa anb souiajou ojaj -opBjjaoB Bjq^q aorjBaj as\nopiíBna 'BjpuaA anb o^ Bjoqs BiounuB is j^ • (uopuaAjainr Bijas uoisia\n-ajd ns 'ou ts :opB[siB ajuanijBsnBD josiAajd [b souiauodng) -jEj^a^B\nsnb opiuaj Buqeq 'opBjjaaB sandsap BjjqB^ 'oiJBsa^au sisajodiq jod\nojnjnj [a 'uoiDBzi^aj ns ap sajuB 'ojsandns o opBouijB 'o^siAajd Bjatq\n-ni^ uainá[B is anb auodns ouisiuimjajap 'Bpnp nis 'opoj aiuy,,\n•orasiSojBJBd Un\nbiujoj as apuop uoi3aj bj ua soniBisa anbjod 'uppuaiB opid tnby,,\n•ajnajodiumo n bjiuijui ajuara\neun jo^ ¿uamb Jod? a[qBjj8oinap í¿uamb jod? a^qísiAajd\n•souiap jas aqap saouojua 'a[qisod bjb opBSBd un op^s tg -aq\njas aqap saouojua 'ajqísod sa oanjnj un ojos ig :jsb auoiA uoioBAiaap\nap osaaojd ^^ •uoioBDi^dB ap o ooijotud orasiunuja^ap {b 'oaiS^pDjuo\n'ajuapuo^sBjj ooisjjBjaui ouisiutuijajap pp 'ajuaraBaiSo^oarsd oq^aq ap\nasBd as tsb íbjjo b[ ap uopou eun oqoaq ap a^ss jsb 'Bpnp uigi5\n•so^p jod aiusiuBiJBsa^au ojJBoijdxa Bas o 'ojjbjj\n-souiap ap pBpijiqísod bj ajai^ns as 'saiuapa^ajuB sns jod p\n-ap anj ^buouioujj ojuaiuoin Bps^ oiuod 'op^s^d [B ojoadsaj uo[)M\n•sajuapaoajuB so¡ jod sajuainSisuoa so[ ap 'ojnin^ p BJBd 'ppjq\n-istAajd b^ —jqB ap BAiJsp oai^OBjd oinsiuiuuajap p Á— ajaiSns as\n'ojnjnj p opoj Buirajajap Bjambp^na ojuoraora un o^igopDjuo ouistu\n-Tuuajap p un^as ouio^ \"oaiSopDjuo pp ayqpnpap BuaaajBd j^n\n'p^jaua^ ua o aajBjnaij-iBd sosea ua\n'noioBJjsoraap ap o uoisiAajd ap SBaua^ad sapBppsdea o sapBpi^iqis\n-od JTiitapB sa opBDijdB o ooijoBjd omsTuiuiaajap 'o^ubj oj -ioj,,\n•sajuapaaajuB so[ jod sajuam^isuoa eo[ 'opBSBd jb ojuBna ua ojduiaf^\njod 'osbo ns ua jBJ^somap ap ^\\ b á 'ojnjnj p jaAajd ap Baijasad\npBpijiqteod bj b <u9pBJisoniap í[ o U9isiAajd B[ b ajaipj as oiusm\n•imja^apui a omsiuiuuaiap ap opBaijdB o ooijoBJd o^daauoo ^g^\n'ajBdas so[ as ou ajuarajBnjxqBq Xnm anbun^ 'JouaiuB p uoa\nappuxoo ou anb ua o oiuod A 'joijaius p uoa Buopspj as oiuoa souiBa^\nap 'jsb o[jBraB¡{ ajainb as is 'o 'opBaijdB 'oaijoBjd p sa : (^ajd\n\n— oe —\n-uia as ojad íouiuuaj p rabB as.iBajdraa Buaqap ou :ojtdaj) ouisiu\n-inuaj^pui a oiusmiuuajap ap uopdaa^ bjjo oqaaq ap ^Bq oaaj,,\n* (jauai Bijaqap ouiuuaj asa anb\nuopdaaB caiun b^ sa 'pBpipaj u^) 'orasiuiuijaiapui o oinsiuinua^ap\nap 'oDisjjBjaui ojdaauoa p 'opunjojd sbhi ojdaauoo p sa ^x,,\n•opBUiuuaíapajd ajuarapioj Bjsa ou o\nopBUinua^apajd B^sa ou anb íoiJBsaaau opoj sa ou o 'oiJBsaoan sa ou\na^sa 'ojnjnj jb ojuBtia ua 'isb anb íBra^i^aj boiSojojuo bijoS^íbo sa\nuopon B^sa anb ípBpijiqísod ajuarajBaj XBq anb :sa ojs^ 'sajqísod\nbojjo jaqsq Bjpod o Biq^q 'BzxjBaj as ajqísod un anb ua ojuaraora ja\nB^s^q anb ípBpijBaj bj anb Bsua^xa sboi sa pBpijiqísod bj anb 'ajqísod\nun ap 8but jí^q anb jaaja ua ajsisuoa anb 'oaiS^jojno orasiuiauaj\n-apui ja ánodo as jBno jb íodi8ojojuo ouisiuiuuajap ja sa Jbj^,\n•Btauapua^ Bsa jBuiuiop uapand 'ojuaunse\n-uad ap sajquinisoa o sapepijBpoui SBjjap o 'osbo ns ua Bjsiuirajajap\noida^uoa ja :osowadrai souaui opom un ap 'inbB 'anbunB íusapBptjiqis\n-od,, ap eauopou 8Bsa aiJodsuBjj jod ajJBatjdB b BoiSojoaisd cpuapuaj\nsouiaua) 'opsuinsuoo 'op^zijBaj bjÍ anbuns 'opBSBd jb ojusno ujj,,\n'uop^B bj BJBd A ojajauoa o^uauuBSuad ja BJBd jBiaJBd BpuBJOuSí\nUB^Joduioo anb SBaijas-id sauoiaou isapspijiqBqojd jÍ eapBpijiqis\n-od someaznpoj^ui anb iijb ap 'jBixjaB ap A jdAajd ap jbjb.ij anb ÁBq\noJBqraa uis oraoa X 'Bjsiuinijajap eisa^odiq bj ap oj^usp ooiuti jb^j asa\n'oiJBsaoau oj aaaouoo aiuauíjBJauoS somapod ou —Bisiurnua^ap sisaj\n-pdtq Bsa ap OJjusp— ojnjnj jb ojaadsaj uoo onioa anbjod 'sootjdbjj\n•soaijOBjd aauB^jB A uaSwo ap uopou ojos Bjjag -EpEoijijEa p^pijiq\n-isod ap apadsa 'pBpijtqBqojd ap uopou bj Bijas oj uaiquiBj j^n\n•ajuaniBDisijBjaní Biuiji^ají uppou Bjjas pBpijiqísod anb opom 3Q,,\n•(sauíBf -^^ jod opBaijdxa uaiq jínuí opis sq 3^3) 'BAijisod o\nbaueSbu 'pBpissaau 'sand '0J98 íbsj3A30ia o ajqísodnii sa oiJBsa^au 83\nou anb oj anb íp^pijiqísoduii a pspisaaau anb seto Áeq ou anb :biuu\n-jSají aiuaiujBjuapuaasBaj 'Biutjiáaji ajuauíBaisijB^aui sa pBpijiqísod ap\nuoioou bj anb jboijijb sa 'pBpijiqísod Bun Ars\\\\ ojos anb jBuuijy,,\n•opBjsa o ojuaraotu\n^pBO BJBd sjqísod Bijas pBpijBaj Bun OJ98 'ojnjnj jb o^u^na ua 4j^ -jas\nopipod Bq anb ooiun oj '83 anb <yj ^as Bipod anb ootun oj Bja anj\nanb o'j -jiuaAJod us A a;uasajd na oiuod opBSBd ua ojubí 'pBpijiqísod\nbjos Bun :oamn ajqísod un ap Bpuajsixa ^j • (pBpijiqísod Bjjo^ajBa\nbj ap Bpuajsixa ou 'opuo| J3 ua 'bss o) oaiun ajqísod un ap Bpuaj\nap ja sa ouisiuinua^apui ap oaisijE^aui o ooijoa^ opijuas j^^^\n•oDijBraBJd o opBaijdB 'oopoBjd ja A 'oi9JOíuo n oaisijBjaní o\nJ3 jbuibjj b soniBA anb A 'ajuauíjBnjiqBq sopinSnijsip uaiq ou\n'ouiBiuirajajapui a orasiuiraja^ap ap soppuas sop 'oqaaq ap '^Íbjj,,\n•oaiiiojojuo aauBajB UT8 'oaijaBjd a^uaiUBjnd ouisiu\n-inuaiapui ap oppuas un b ssjijajaj b oqaajap auap ojos 'umowuituu^i\n-ajnn outoo asm^junjd fo 'Sjsquasiajj ap ajquinppjaaui B^ — „• \\n\n:uapjo Jod jÍ ajuauíBpBJBdas sojund sop soj soniautuiBxg,,\n•(BDIJBUI3JBUI-ODISJJ BpuajodlUI Bun 3p BUIIljSsjl U9pBZ\n-ijBinapusasBJi bj 'jBjnoijJBd osBa ja ua) BiopiSají u9pBzijBjnapuaa\nBun b bijba9jj 'oaiS9jojuo aouBojB Bjsipuaiajd is 'an^) — o*^w\n\n�\"Y ya habría paralogismo aunque se pensara en .todo el psiquismo\nhumano o imaginable humanamente; todo el psiquismo, todo, pero\nya limitado por humano.\n\"Y es mayor el paralogismo si el proceso previsor se limita a\ninteligencia.\n\"Y mayor paralogismo aun si se limita al uso matemático de la\ninteligencia.\n\"Entretanto, ese paralogismo de derivar el determinismo práctico\ndel determinismo teórico (lo que lleva a extender ilegítimamente el\ndeterminismo práctico), ha sido muy generalizado.\n\"Desde luego ya lo contiene la misma definición del determi\nnismo habitual en ciertos hombres de ciencia. Véase, por ejemplo, la\ncélebre de Laplace: \"Esta doctrina del determinismo universal ha\nsido magníficamente resumida por Laplace (dice esto nada menos\nque Broglie) en su célebre frase (aquí la cita textual de Laplsce) :\n\"Una inteligencia que para un hecho dado conociera todas las fuerzas\nde que la naturaleza está animada y las situaciones respectivas de los\nseres que las componen, si fuera por otra parte bastante vasta para so\nmeter estos datos al análisis, abrazaría en la misma fórmula los mo\nvimientos de los más grandes cuerpos del universo y los del más li\ngero átomo. Nada sería incierto para ella, y el porvenir como el pa\nsado estarían presentes a sus ojos\".\n\"Esta definición, lejos de ser completamente \"magnífica\", lejos\nde ser la verdadera definición del determinismo, es por una parte\ninsuficiente y por otra inconsecuente.\n\"Nótese que ni siquiera se refiere a todo el psiquismo: cuando\nes más extensa se refiere sólo a una \"inteligencia\". Y después se va\nestrechando todavía: de la noción de inteligencia, por intermedio de\nla noción de análisis, se pasa a la noción de fórmula; todo esto,\nmezclado inconsecuentemente.\n\"Por lo demás, lo que se observa en esta definición se observa\ncomúnmente en todo el proceso del determinismo práctico. Al pa\nsarse ilegítimamente de nociones más extensas, aunque ya insufi\ncientes, a nociones menos extensas, yo diría que hay como degrada\nciones en el concepto del determinismo práctico.\n\"Limitar ya a una psiquis de tipo humano (y notemos que para\nnosotros el tipo divino, para nuestra incomprensión, no puede ser más\nque tipo humano), sería ya insuficiente para la previsión infalible,\naun en el caso de ser cierta ontológicamente la hipótesis determinista.\n\n\"Para saber que fue así, no hay que ser aquello que llamaron\n\"novecentista\" —esto es: para hablar mejor, antiochocentista—: esa\ntendencia fue estrecha y estrechante, y, en el fondo, pueril. No se\ndivide la ciencia por siglos, para exaltar unos y despreciar otros (y\nagrego que, para mí, el siglo XIX fue, a pesar de ciertas ilusiones,\no quizá por esas ilusiones (que debemos conservar como esperanza),\nmuy, muy respetable).\n\"La ciencia ha sido continua, con especiales valores y sin duda\nespeciales defectos en cada período. Y esa división por siglos es arti\nficial, cuando no revela ignorancia de la verdadera ciencia. Pero en\naquel error, sí, cayó el siglo anterior, y mi generación sufrió conse\ncuencias de él...\n\"No era sólo exagerar la previsibilidad determinista en sus do\nminios más fáciles, sino extenderla a lo que, aun dentro del concepto\ndeterminista, menos prise ofrece a la previsión y a la demostración,\no sea a lo histórico y a lo psicológico.\n\"Como ejemplos de cierta clase (este aspecto todavía dura) po\ndemos citar aquellas demostraciones históricas de que lo que fue\ndebió suceder; demostraciones históricas de gran apariencia cientí\nfica cuando se hacen aprés coup. Compárese lo que sucede cuando\nse intenta, con los mismos elementos y por la misma vía, hacer pre\n\"Pero hasta en psicología y en la vida; en toda esa región en que,\naunque pueda ser cierto el determinismo, no es normalmente aplica\nble de una manera práctica.\n\"Un caso extremo y de una inocencia que nos hace indulgentes\neran, por ejemplo, las teorías de Zola, aquellas teorías de la \"novela\nexperimental\" que establecían una especie de determinismo deduc\ntivo, sentando por una parte ciertas leyes, por lo demás bien insufi\ncientes y no justas, de herencia, y por otra parte ciertos caracteres\ndados de personajes. Todo lo demás salía por determinismo.\n\n\"Ahora bien: una verdadera debilidad intelectual del siglo an\nterior fue el mal uso, el uso ilegítimo y presuntuoso, del determi\nnismo práctico. El determinismo era entonces lo \"científico\". Y fue\nesa la ciencia en que precisamente nos formamos los de mi generación.\nEra en parte una pseudo-ciencia.•\n\n\"Pero eso, en otras formas, era entonces habitual. Recuerdo un\npasaje sorprendente de Guyau, en que se esforzaba por mostrar el\ndeterminismo de Werther: cómo todos los antecedentes conducían\nforzosamente al suicidio... Y el autor sabía, como cualquiera, pero\nolvidaba en ese momento, obsesionado por la teoría, que precisa\nmente Goethe no se había suicidado, sino que había hecho una cosa\nalgo distinta: escribir un libro.\n\"Con esa pseudo-ciencia es grande el contraste de la de ahora.\nPor una parte tenemos en la actual una lección de modestia: antes,\nhasta la psicología presumía de determinismo práctico. Ahora, hasta\nla físico-matemática se presenta con modestia indeterminista...\n\"Pero por otro lado esa actitud ha de ser encarada con descon\nfianza en cuanto tiende a trascendentalizar esa indeterminación, en\ncuanto tiende a intervenir por esa vía en la filosofía. Justo es que\nyo diga \"tiende\": e] matemático y el físico pueden no tener la culpa:\npero de todos modos hay aquí algo de qué cuidarse. Nótese que en\nel fondo el paralogismo vendría a ser el mismo, el mismo de antes,\ninvertido. Antes, admitido el determinismo ontológico, se daba por\n\n— 32 —\n\n— 33 —\n\n\"Pero hay una segunda degradación: reducir a inteligencia, que\nya no es ni siquiera todo el psiquismo humano.\n\"Y una tercera degradación: limitar aún más: a matemáticas, a\nfórmulas.\n\n�—\n\n—\n\njod Bqep ge 'oaiSojojuo ouisiuiuuajap ja oppimpe 'es^oy -opijjaAUt\n'sajuB ap omstm ja 'duishu ja jas b BjjpuaA omsiSojBJBd p opuoj p\nua anb asaj^j^ 'asjBpma anb ap oSjb inbe Xi>^ sopoai sopoj ap arad\n:^djna bj jauaj on uapand ooisjj p X oaijBUiaiBui p :tt9pu3ii,, Bip oX\nanb ea ojsnf -bijosojij bj na bta bss jod jiuaAja^uí b apuau ojusna\nus 'n9ioBuiuijaj3pui Esa uvzijvjuapuaosvjj v apuau ojubiio ua bzubij\n-uoosap uoa Bpsjsaua jas ap bij pnipoB Bea opBj ojio jod ojaj,,\n• • • Bisiuuujajapui Btisapom noo Bjuasajd as BDijBraajBni-ODisij bj\nb^sbij 'Bjoqy •oatjDBjd omsiainuajap ap Bjmnsajd Bj^ojoaisd B[ bjsbi[\n'sajuB :Bijsopoiu ap uopoaf eun jBnjDB bj na somauai a)jed san jo¿\n•bjoi{b ap B[ ap ajsEJjuoo p apuBjá sa spuap-opnasd bs^ no^,,\n•ojqrj nn Jiqiaosa ^Biupstp oSjb\nbsoo Bun oqaaij BiqBq anb ouis 'opBppms BtqBq as on aq^ao^) ajuaiu\n-BSioajd anb 'Bjjoaj bj jod opBuoisasqo 'ojuamoui asa ua BqcptA[o\nojtad 'BjainbfBno omo^ 'BjqBS jojiib p j^ • • • oippins yg ajnaniBsozJoj\nUBtonpuoa sa^napaoajuB eo\\ sopo^ otuoa :jai[}.ia^ ap onismirajajap\np jBJtsom jod Bqezjojsa as anb ua 'iiba'ii^ ap ajuapuajdjos\nun opjanaa^j -^n^iqBij sa^uojua Bja 'sbuijoj sbj^o na 'osa\n•oiusiuiuijajap jod bt[bs ssiuap o[ opoj^ -safBuosjad ap sopsp\nsaJ3)3BJB^ soiJaia ajJBd bj^o Jod j 'cpuajaq ap 'SBjsnf ou Á sa^narj\n-Tjnsni naiq ssuiap o[ Jod 'sa^af SBjjap ajjB¿ can jod opu^juas 'oau\n-onpap oiusiuirajajap ap aiaadsa Bun UBjaa^qBisa anb tjBjuainijadxa\nap SBiJoa} SBjpnbB 'b^o^ ap sejjoaj sb^ 'ojdraafa jod 'usja\ni aaBi| sou anb Biouaooui Bun ap Á oiuaj^xa osbo ur^^\n•BaijOBjd BjauBin Bun op ajq\najuauqerajon sa on 'oiusiuuujajap p o)jap jas Bpand anbnns\n'anb ua umáaj Bsa Bpoi na íBpiA b[ na Á Biáojoaisd ua bisbij oja^,,\n• •-BpBdioxjnB ^aijoisiq uoisia\n-ajd jaoBi{ 'bia BinsTtn B[ jod A so^uainap somsita so{ uoa 'Bjuaiui as\nopnBno apaans anb o\\ asajcdnio^ -dnoo saudn na^Bq as opuBno boij\n-ijuap BiouaiJBdB ubjS ap SBDij^^Btq sauoiaBJjsoiuap íjapaons oiqap\nan^ anb o[ anb ap seaijoist^ eauopBjjsouiap SEjpnbe jbjio somap\n-od (BJnp BiABpoí oiaadse a^sa) asep B^jaio ap sojdiuafa 011103,,\n•o^tS^^oaisd o\\ tb A odijoísiij o\\ b Bas o\n'uoiDBJisourap b^ A uorstAajid B| b aoaj^o asijd souaui 'Bjsiuinuajap\noidaanoo pp oj}uap uiib 'anb oj b Bjjapuajxa ouis 'sajtaBj e^iu soiuhu\n-op sns ua Bjsiuuuja^ap p^pi^iqístAaid bj jBJaS^xa o^os Bja oj^[,,\n• • -p ap 0BI3U3T13\n-asuoa ojjjns uoioBjauaS im A 'jouajuB o^grs p o^bd 'js'^jojja pnbs\nua oja^ -BiauBia BjapBpjaA b^ ap bioubjoujíi b[3A8J on opusna 'jepij\n-tjJB sa eojxíis Jod u9isiAip Bsa \\ -opojjad Bpsa ua so^aapp sajsioadsa\nBpnp uis A 83JOJBA 83[Bioadsa uoa 'Bnnijnoa opis v\\\\ Bpuap sq,,\n* (ajqBjadsaj Xnm '^nuí\n'(BznBjadsa omoa JBAjasuoo soniaqap anb) eanoienji essa jod Bzmb o\n'sauoisnji SBjjap ap jBssd b 'snj XIX I^T8 I3 í}va ^^Bd '^nb oáaj^B\nX) sojjo jBisajdeap A soun jB^jBxa BJBd 'sojSis jod Bpuap bj apiAip\nas o^^ -jijand 'opuoj ja ua iA 'ajuBipaj}sa A Bqaaj^sa anj Biauapuaj\nBsa :—B}Si}ua3oq3Oiiue 'jofsui jBjqeq BJBd :ss ojss— ¿tBjsijuaaaAOu.,\nuojbuibjj anb ojjanbB jas anb Xeij ou 'isb anj anb jaqss\n\n— zz —\n, • • • : •'Bpuap-opnasd eun ajjBd ua bj^j\n*uopBjana im ap soj ^ouiboijoj son ajuaraBsioajd anb ua Bpuap bj Bsa\nanj j^ •Mooijjju3pM oj saauoiua Bja omsimauai^p j^ •oaijDBjd omsiu\n-iiujaiap jap 'oson^unsajd A ouipj^ají osn ja 'osn jbui ja anj jouaj\n-ub ojSxs jap jBm^ajaim pBpijiqap BJapspjaA ^nn :uaiq Bjoijy,,\n•SBjnnuoj\nb 'SBOijBUiaiBni b :sbui utiB jbituiij :u9iaBpBjSap Bja^ja^ Bun j^M\n•ouBumij omsinbisd ja opo^ Bjambis tu sa on bX\nanb 'Bpnaij3iui b jpnpsj :u9pBpBjSap Bpun^as Bun Xbij ojaj,,\n•Bjsiuuujajap sisaiodiij bj ainaniBaiSojoino Bjjaia jas ap osb^ ja ua uiib\n'ajqijBjni uoisiAajd bj BJBd ajuapijnsni bX Bijas '(ouBranq odp anb\nSBta jas apand on 'u9tsnajdnioDui BJ^sanu BJBd 'ouiArp odp ja sojjosou\nanb somatón X) oiiBinnq odu ap sinbisd eun b bX jejiim^,,\n•O3i}3BJd oinsiuinua^ap jap ojdaauoo ja na sauoya\nomoa Ae\\\\ anb BiJrp oX 'sBSuajxa sousm sauopon b 'sa^uata\n-ijnsui bX anbunB 'sesuajxa sbiu sauopon ap a}uaiuBinpj2o[i asj^s\n-sd jy -oariaBjd oinsiuiuuajap jap osaaojd ja opoj ua ajuaiuunmoa\nBAjaeqo as uopiuijap Bjsa ua BAjasqo as anb oj 'sBtuap oj Jo^,,\n'aiuamsjuanaasuoaui opBj^zam\n'ojsa opoj íBjnmjoj ap uopou bj b Bs^d as 'sisijbub ap n9pon bj\nap oipamiajuí jod 'BpuaSijatuí ap U9pou bj ap :BiABpoj opuBipaajsa\nba as sandsap j^ *^(Bpua^ija)ui,^ Bun b ojos ajaijaj as Bsuajxa sbiu sa\nopuBna :oui8inbisd ja opoj b ajaipj as Bjambis tu anb asa^9\\[,,\n•a^uanaasuoaui bjjo .xod X aiuapijnsai\nBun jod sa 'oiusiuiuuajap jap uoptuijap BJapepj3A bj J3S ap\n'ltBaijjnSBm?5 a^uaiuBjo^diuoa jas ap sofaj 'uopiuijap Bjsg[M\n•((sofo sns b sajuasaad ueuBisa opss\n-Bd ja otnoo JiusAJod J3 X 'Bjja BJBd ojjstoui bjj^s ^pB\\[ 'oraoiB oja2\n-ij sbiu jap soj X osjaAiun jap sodjsna sapusaS sbiu soj ap sojuauuiA\n-om soj Bjnmjoj Buisim bj ua BiJBZBjqs 'sisijbub ¡b sojBp soisa ja^aiu\n-os BJBd bjsba ajuBjsBq a}jBd Bjjo jod BJ^nj is 'uauodiuo^ sej anb sajas\nSOJ ap SBAI}30dS3J S3U013B11JIS 8BJ X BpBlUJUB BJ83 BzajBJllJBU BJ anb 3p\nSBZjanj 8Bj SBpoj B.I3I3OUO3 opBp oqaaq nn BJBd anb Bpuaj)ip;ui bu^,,\n: (3^3jdB^ ap jBtijxaj Bip bj inbB) ^sbjj ajqajaa ns ua (aij^ojg aub\nsouam Bp^u ojsa aaip) aaBjdB^ jod Bpimnsaj ajuauíBaijiuáBtu opis\nBq jBsjaAinn omsiuiuua^ap jap Buijjaop Bjsg,, :aoBjdB^ ap ajqapa\nbj 'ojdmafa Jod 'assa^ 'Bpuap ap ssjqmoq so^jap ua jBnjiqsq ouisiu\n-imjaiap jap U9piuijap buisiui bj ^uaijuoa oj bX o^anj ^psaQ,,\n•opBzijBJauaS Xnm opis Bq '(oapaBjd ouisiuiuuajap\nJ3 ajuaraBraiji^ají jypua^xa b BAajj anb oj) ootupaj <nusivruijar<>p pp\no^pjvud oiusmiuiuajap ja uvaijap 9p ouisiSojvjvd asa 'o\nbj ap oauBiuajBiu osn jb bjiuii^ as is uiib omsi^ojBJBd jo^bui j^n\n•BpuaSijajut\nb B^imij as josiAajd osaaojd ja is omsi^ojBJBd ja JoÁBtn sa j^n\n, •\"ouBiunq jod opBjiuiij bX\nojad 'opo^ 'omsmbisd ja opoj í ajuaniBUBuinq ajqBuiSBtni o ousiunq\nomsmbisd ja opoj na BjBsuad as anbunB omsi^ojBjBd Bjjq^q bX j^n\n\n�real el aplicado y se lo daba por aplicable en todas partes. Ahora\npuede ocurrir que, comprometido el determinismo práctico, se pre\ntenda sacar de ahí alguna consecuencia que afecte al teórico\".\n\"Volviendo ahora a nuestro caso de la incertidumbre de Heisenberg, recordemos ante todo, elementalísimamente, de qué se trata.\nTranscribo un resumen: \"Si se designa por símbolos matemáticos res\npectivamente los errores que se cometen en la determinación (simul\ntánea) de posición y de movimiento, no se puede, nos muestra Heisenberg, imaginar una experiencia que permita reducir ambos errores\nsimultáneamente hasta el grado que se quiera; hasta hacerlos, que\nsería la aspiración, infinitamente pequeños.\n\"En las circunstancias más favorables muestran los cálculos que\nel producto de los productos que simbolizan esos errores es del orden\nde la constante de Planck. Si, para simplificar, suponemos el pro\nducto de esos productos igual a la constante de Planck, escribiremos:\nAp X Am = h. Y entonces ocurriría lo siguiente:\n\"Para sistemas macroscópicos se puede hacer muy pequeño Ap\nsin agrandar perjudicialmente Am y viceversa, porque h es muy pe\nqueño con relación a esos sistemas. Nótese que, a estos efectos, el\nmilésimo de miligramo, que es más o menos la masa más delicada\naccesible al experimento físico, es todavía un sistema macroscópico.\nPero para sistemas atómicos, para el mundo de los electrones y de\nlos fotones, entonces no. Si se reduce una de las expresiones hasta\nhacerla muy pequeña, buscando hacerla infinitamente pequeña, en\ntonces la otra se agrandaría sensiblemente y perjudicialmente. Debido\na lo cual, si precisamos la posición, el estado de movimiento se hace\nindeterminado, y al contrario. Es así como los sistemas macroscó\npicos no están afectados por esta indeterminación. El principio de\nHeisenberg se manifiesta en la escala de los elementos de los sistemas\natómicos\".\n\"Ahora, completemos: Un término llama la atención: \"imaginar\nuna experiencia\". En efecto: la determinación en estos casos, y esto\nes interesantísimo, no puede hacerse por experiencias reales. Se hace\npor experiencias físicas imaginarias, a las cuales se aplica el cálculo\n(de manera que, si de aquí saliera trascendentalización ilegítima, sería\nen su caso una trascendentalización físico-matemática. Y si se quiere,\nde física... pero de física imaginaria).\n\"Y ¡más interesante aún! Es esa misma experiencia imaginaria\nla que provoca la indeterminación. Lo que provoca la indetermina\nción es la intervención del observador: Consiste esa experiencia ima\nginaria en observar imaginariamente por medios físicos los elementos\nde los sistemas atómicos, para lo cual hay que emplear, siempre ima\nginariamente, una abertura de microscopio imaginaria y una frecuen\ncia imaginaria de la radiación con que se ilumine. Y entonces- se\nmuestra, aplicando el cálculo a esas experiencias imaginarias, que lo\nque sirve mejor para determinar la posición empeora la determina\nción del estado de movimiento y viceversa. Y que la intervención\n\npuede, en este caso especial de los sistemas atómicos, experimentar\nsin alterar.\n\"Y bien: lo que ese principio muestra, es que no hay, en el esta\ndo actual de la ciencia, determinismo práctico (esto es: previsibilidad,\nealculabilidad totales) en la micro-escala. Y demostraría que no pue\nde haberlas, con la salvedad de otras vías posibles de raciocinio o\nexperimentación.\n\"Pero si (esto es lo central) : si, expresa o tácitamente, consciente\no inconscientemente, se convierte ese principio en principio de inde\nterminación en el verdadero y hondo sentido, en el sentido ontológico, entonces es una trascendentalización ilegítima. Y en ella han\ncaído muchos de los hombres de ciencia contemporáneos; unos, para\ndar por demostrado el indeterminismo metafísico; otros, para des\nconfiar, por simpatía determinista, del principio mismo. Han sido\nvarios, y de los mayores, los hombres de ciencia que, no habiéndose\natemorizado de los aspectos más violentos de la relatividad: ni de\nlas extrapolaciones sobre los límites del espacio, ni siquiera de esas\nvidas que se alargan y se acortan según el estado de movimiento,\nretroceden ante los aspectos prácticos, del principio de Heisenberg,\nporque ellos mismos lo trascendentalizan en indeterminación...\n\"Concluyo: Y todo esto —lo uno y lo otro— puede confundir;\ny también inhibir: ni tienen que hacer los físicos y los matemáticos\ntrascendentalizacione8 ontológicas de su principio de incertidumbre\nni tampoco por qué atemorizarse de las consecuencias científicas de\néste. Habría, en cierta región del conocimiento, no indeterminación\nen el primer sentido; esto es: no multiplicidad de posibilidades on\ntológicas (cuestión aparte y ajena a la ciencia práctica), sino limita\nción práctica de nuestros medios de previsión. Y con ésta, como con\ntantas otras limitaciones, se trabaja...\"\n\ndel experimentador, por ejemplo, al bombardear imaginariamente\nelectrones con radiación, produce efectos que alteran todo. No se\n\nAquí, voy a introducir dos notas: En primer lugar, quiero hacer\nnotar —y perdóneseme que insista tanto, pero es, ésta, aclaración fun\ndamental: ninguna de estas confusiones, ni de otras análogas, se pro\nduciría si se reservaran las palabras \"determinismo\" o \"indeterminis\nmo\" sólo para aplicarlas en el sentido ontológico; y, para lo práctico\nse hablara de \"previsibilidad\" o \"imprevisibilidad\". El principio de\nHeisenberg se llamaría de imprevisibilidad (o incertidumbre) en los\ncasos a que él se refiere (de la micro-escala); y no habría ninguna\nconfusión ni duda).\nOtra nota: la confusión entre imprevisibilidad e indeterminismo,\ncontinúa. Por ejemplo: en uno de los últimos números de la revista\n\"Scientia\", aparece un artículo titulado \"Indeterminismo Físico y Au\ntonomía de la vida\", que empieza refiriéndose al \"descubrimiento del\nindeterminismo cuantístico\"; que dice más abajo: \"La Física ha debi\ndo abandonar la idea del carácter determinista de sus leyes en el\námbito de los microfenómenos\". Sigue aún: \"Entre el ámbito de in\ndeterminación que las leyes físicas consienten..., etc.\". Pero en rea'lidad se refiere a la imprevisibilidad, como expresa en este otro pa\nsaje: \"Las leyes de la teoría cuántica no dejan (non daño piú) la\nposibilidad de prever de modo unívoco y completo, sobre la base de\n\n— 34 —\n\n— 35 —\n\n�— ss —\nap 98EC[ v\\ ajqos 'oj3[duiO3 A ooOAiun opoin ap jaAajd ap pepijiqísod\nB\\ (njd ouvp uou) UBfap ou BoijuBna BiJoaj b^ ap savía^ sb'j^^ :afBS\n-ed ojjo ajsa ua Bsajdxa oraoo 'pBpijiqísiAajdiui bj b ajaipj as p^pi^\n-B3J ua ojaj '^'aja ' • • • uajuaisuoa seoisij sa^aj sbj anb uopBuimjaiap\n-orí ap ojiquiB p aj}ugM :uiib anSig •ttsouatnouajojaiin eo\\ ap ojiqtnB\np ua sa^af sns ^p Bjsiuiuusiap jajoBJBD pp Bapi bj jBuopuBqB op\n•iqap bi^ boisi^ vjn :oÍBqB sbui aoip anb i ^ooiisiixreno otnsiuiuuajapni\npp ojnaiuiuqnDsap,, ^B asopuauípj zaidiua anb '4tBpiA B[ ap Bitnouoi\n-ny A O3isjj[ oinsimuuajapujM opBinjij opaojiJB un aaajedB '^Bijuapg,,\nBjsiAaj v\\ ap sojaumu sounjjn so^ ap oun ua ¡ojdrnofa joj •L'iiurjuoa\n'omeiuiuua^apni a pBpi^iqísiAajdun ojjua umsnjuoa bj :biou bjiq\n• (Bpnp tu uoisnjuoa\nBunSuiu BijqBt[ ou A i (B^asa-ojaini ^\\ ap) ajaijaj 38 ja anb b sossa\nbo^ ua (ajqiunpijjaoui o) pBpijiqístAajdnii ap bijbuibj^ as ^jaquasiajj\nap oidpui^d ^^ •ltpBpi^tqi8iA3Jdnii,, o tipBpiirqisiAajd,, ap BJB^q^q as\noaijatud o\\ BJsd '^í íooi^^p^juo opijuas p ua SB[jBai[dB Bjed ojps ^oni\n-siuiuwa^apui,, o ttouiSTuirajaj9p,, sBjq^pd sb[ usjBAjasaj as rs Bijpnp\n-ojd as 'sbSo[bub sbjjo ap tu 'sauotsnjuoa SBjsa ap eun^uiu :pjuauiBp\n-unj uopBJBpB 'Bjsa 'sa o jad 'ojubj bjsisui anb amasauopjad Á— jbjou\njaa^q ojamb 'jBSn^ jauíud u^ :sbjou sop apnpojjuí b jCoa 'inby\ntt---BfBqBjj as 'sauoiOBjirai^ bb^jo sb^ubj\nnoa ouioa 'Bjsa uoa j^ •upmAajd ap soipaui soj^sanu ap B^ijDBjd U910\n-Bjinii]; ouis '(Boij^Bjd BiauaiD b^ b BuaÍB A ajJBd^ uo^sana) bb^tSojo}\n•uo eapBpijiqísod ap pBpiai{di}[nui ou :sa o)sa íoppuas jamiad p ua\nuoiaBuiuuajapui ou 'ojuaxuipouoD pp u^i^dJ Bjjcaia ua 'BuqBjj -ajsa\n^p SB3Tji)uaia SBiouanaasuoa sv\\ ap asjBztJouiaiB anb Jod oaoduiB} m\n'ajquinpiij^oui ap oidiomad ns ap SBDiSopDjuo sauoiaBzi^BjuapuaasBj}\nsooijBiua^Bin so^ Á sooisij so^ jaoBq anb uauaij iu :Jiqiqui uatqiUBj Á\ní.xipunjuoo apand -—ojjo o\\ á oun o[—- ojsa opoj j^ :o^npuo^),,\n• • 'uoiaBuinuaiapui ua uBzi^BjuapuaosBjj o\\ souisiui so^p anbjod\n'S.iaquosiajj ap oidpuud pp ODtjDBjd sojaadsB so\\ ajuB uapaaojjaj\n'ojuatutiAom ap ope;sa p un^ss ubjjoob as Á ubSjb¡b as anb SBpiA\nSBea ap Bjambis iu 'opBdsa pp sa^iuii^ so[ ajqos sauoiaB^odBj^xa sb[\n^p tu :pBpiAijBpj b^ ap so^najotA sbui sojoads^ so^ ap opeziJouiajB\nasopuaTqBq ou 'anb Bpuap ap sajquioq so^ 'sajto^BUi so[ ap A 'soijba\nopis ubjj 'ouisiui oidpuijd [ap 'Bjsiuinuajap BijBduiis aod 'jbijuod\n-sap bjb5 'sojjo íooisjjBjaui ouisiuiuijo^apui p opBjjsouiap jod\nBjBd 'soun ísoauBJoduiajuoo Bpuap ap sajqmo^ so^ ap souonm\nubx^ B^[a ua j^ \"BwniS^fi umowzypt^u&pu^osnji trun sa S9ouorua 'ooi^\n-pjojuo opjjwas ja na 'opijuas opuot{ X ouapvpjaa ja ua iipiovutnidaj\n-aput ap oidiouxid ua ojdtouiud asa ajuamuoo as 'atuawaiuatosuo&ui o\notuaiosuoo 'atu^iuoipvj o vsaudxa 'is : (pjjuaa o[ sa ojea) is oja^,,\n•uppBjuaraijadxa\no ompopBi ap sajqisod sbia sbjjo ap p^paApjs bj uoo 'SBpaqBq op\n-and ou anb BiJBJjsoinap ^ •B^Basa-oaaiui bj ua (sap^joj pBpi[tqB[iio[Ba\n'pBpi[iqtsiAajd :sa o^ea) oaijafjd orasiuiuuajap 'mouato oj ap pmion op\n-msa \\^ ua 'Xbi{ ou 3nb sa 'BJjsaniu oidpuud asa anb oj :uarq ^M\n•JBJ3ip3 UIS\njBjuaunjadxa 'so^tui^íB SBUiajsis so^ ap ¡Bpadsa osb^ a;sa ua 'apand\n\nas o^¿ *opoj uBjajp3 anb sojaaja aonpojcd 'uopBipBj uod saucupap\na^uaniBUBuiBuii .icap.iBqiuoq p3 'o^draafa jod 'jopBjuanitjadxa pp\nuopuaAjajuí b^ anb ^ 'BsjaAaoiA A oiuaiuiiAoui ap opsjsa pp uop\n-BUiuua^ap B[ BJoadina uoiaysod v\\ jBuimjajap bjb¿ jofain aAJis anb\no\\ anb 'sbijbuiSbuii SBiouai.iadxa 8Bsa b o[na[Ba p opuBai[dB 'BJjsanui\nas soouojua j^ •auium^i as anb uoo uopBipsj b[ ap bijbui^buii ep\n-uanaajj Bun A BusuiSBUir ordoasojoim ap BjnjaaqB Bun 'ajuauíEMBinS\n-BuiT ajdmais 'jBa[duia anb ^bi| pn^ o[ BJBd 'sooiuiojb SBraajsis so[ ap\nso^uamap soy sootsij soipain jod ajuainEiJBuiSBUii jBAjasqo ua bijbut^\n-buii BpuaiJtadxa Bsa a^sisuo^) :jopBAjasqo pp uopuaAjajux B[ sa uop\n-Buiuuajapm b^ ^ooAo.id anb o'j •uoi^Buitnja^apui bj vooacud anb B[\nbijbuiSbuii Bpuawadxa buisiui Bsa sg ¡unB ajuBsaaajuí sbui! j^?í\n• (BtJBUtSBini bdistj ap oiad •••bdisjj ap\n'ajtamb as is j^ •BopBuiajBui-o^Tsij uopBzip^juapuaasBJi Bun osb^ ns ua\nBijas 'Biui}t^3[i uopBzipj^uapua^sBjj BjaijBS tnbs ap ts 'anb BjauBin ap)\nopaajBo p BoijdB as sa^na sb[ b 'sbubui^buii sbisjj sBpuauadxa aod\naoBq ag -sapaj SBpuauadxa jod ^saao^q apand ou 'oiuisjiuBsajajni ea\no^sa A 'sosbo so^sa ua uotoBnimaojop b^ :o^oap u^ 't4BpuatJadxa Bun\njbuiSbuii:,, :uotouajB bj buibj[ oumi.ia; n¡\\ : soraajs^dnioD 'B\nSBiuajsis so[ ap eojuainap so^ ap BjBosa b^ ua B^saijiuBin as Saaquastajj\nap oidpuud j^ •u^pBuiuuaiapui B^sa jod sopsiaajB usjsa ou soaid\n-oasojoBur SBUia^sis so^ onioa isb s^ -oiJBjjuoa ye A 'opBniuuajapui\naDBq as ojuauuiAoiu ap opBjsa p 'uopisod B[ soniBspajd xs 'pma o{ b\nopiqaQ •ajuainjBpipnfjad A a^uama^qcsuas BiJBpuBJ^B as bjjo b¡ saauoj\n-ua 'Buanbad ajuarnB^iuijuí B^jaoBq opusasnq 'Buanbad Anta BfjaoBq\nBjsBq sauoisa^dxa sb[ ap Bun aanpaj as tg *ou saauojua 'sauojoj so[\nap A sauo^^aap sof ap opunin p Bjsd 'soaimojB SBinaisis BJBd\n•ooid^osoJDBUi Buiajsis un BjABpo^ sa 'oaisij ojuarauadxa\nBpsaipp sbui BSBcn By souaui o sbui sa anb 'oniBj^ijini ap oraisajtuí\np 'so^aap sojsa b 'anb osa^o^j •SBtnajsis sosa b uop^pj uoa onanb\n-ad Ánni sa \\[ anb jo d 'BgjaAaatA A uiy aiuatnjBpipnfjad jBpuBJ^B uis\ndy ouanbad Ama jaaBij apand as soaidoasojaein SBiuajsis bjb^^^\n:ajuamSis o\\ bijijjiioo saauojua j^ -v = uiy y^ dy\n: somajiqijosa '^fauB^^ ap a^uBisuoa B[ b [biiSi sojonpoad sosa ap oionp\n-ojd p souiauodns 'jBDijipirais BJBd 'ig •j^ouB^^ ap ajuBjsuoo b^ ap\nuapjo pp sa sajo.ua sosa UBZi^oqints anb eojanpojd so\\ ap ojanpojd p\nanb sop^opja so^ uBjjsanuí sap^BJOABj sbui SBpuBjsimojp sb^ ug,,\n•souanbad ajuauíejiuijuí 'uppBjídsB B[ Bijas\nanb 'eopaDBq BjsBq íBjainb as anb opBJlá p BjSBq aiuauíBauB^^nniis\nsajojja soquiB jpnpaj B^imjad anb spuaijadxa Bun jbuiSbiui 'Sjaquas\n-pjj Bjjsanm sou 'apand as ou 'o^uairaiAom 3p A uoraisod ap (bbubj\n-pnuiis) uppButuuaiap bj ua uaiamoa as anb sajojja so¡ ajuauíBAijaad\n-saj sooijBiuajBin sopDqmis jod Bu^isap as tg75 :uatnnsaj un\n•bjbj^ as anb ap '3}uauiBUii9i[Bjuama[a 'opoj aju^ soraapjooaj 'S\n-uaspjj ap ajqumpujaaui v\\ ap osBa ojjsanu b Bjoq^ opuaiAp^^,,\n•ítoaijoaj ^b ajaajB anb BpuanaasuoD BimS^ iqB ap jbobs Bpuaj\n-ajd ae 'oar^Bjd ouisinunjajap p op^amojduioa 'anb JiJjnoo apand\nBjoqy -sajj^d Sfipo^ ua 9jqBoi[dB jod BqBp o[ as A opBoi[dB p ¡saj\n\n�la posición inicial de un sistema, su ulterior desenvolvimiento, etc.\".\nY de te do el artículo se desprende que es a la imposibilidad de previ\nsión a lo que se refiere el autor, y no a indeterminismo, término que\nha empleado a veces por error. La que no está aún corregida es, pues,\nla misma confusión que, hace ya tanto tiempo, llevaba a hacer, del\nprincipio de incertidumbre de Heisenberg, un principio de indeter\nminación. La misma confusión se ha producido, pues, a propósito de\nlos descubrimientos cuánticos de Planck.\nY ahora, insinuaremos algo de lo que el nuevo concepto de ma\nteria —el que tanto la experimentación como el razonamiento, inclu\nsa la exploración matemática, han introducido en los últimos años—,\nalgo de lo que ese nuevo concepto de materia, diríamos casi sin para\ndoja, de materia desmaterializada, ha venido a agregar a nuestras\nideas sobre libertad; entiéndase bien: sobre libertad, o sea sobre no\ndependencia de seres con respecto a lo exterior a ellos. Esa agrega\nción es, en globo, en el sentido de la libertad: de la libertad de más\nseres, o de más casos de libertad en los seres que antes considerába\nmos como no dependientes, como inertes; sin que este acrecimiento\nds libertad tenga nada que ver, bien entendida, con el problema del\ndeterminismo o indeterminismo, como después, y aparte, lo mostra\nremos.\nPara la ciencia actual, la materia, diríamos sin paradoja, no es\nmaterial, en el sentido antiguo: es una combinación de cargas eléc\ntricas, en movimiento o acción continuas: una piedra, la tabla de\nnuestra mesa, es, como ha dicho pintorescamente cierto hombre de\nciencia, un revuelo de moucherons. Y, para colmo (Broglie) esté\ntambién hecha de ondas.\nLos átomos se presentan como fuentes de energía; no sólo como\ndependientes, en consecuencia. Cuerpos, como el radio, \"bombardean\",\ncon partículas y rayos (en la ciencia a que yo llegué, eran tres: perdón\nsi hay, ahora, más todavía). Pues ese bombardeo ha de interpretarse\ncomo actividad de la materia, y, por consiguiente, como no depen\ndencia de lo exterior. Esto es: en el sentido nuestro, como \"libertad\".\nAquí, prevengo, en el ánimo de los que me oyen, dos órdenes de\nideas: unas, ideas en el sentido de que no son las libertades de esa\nclase las que interesan a los problemas vitales de libertad humana: ya\nlo sé; pero lo que sale de los nuevos hechos, es como argumentación\na fortiori. Y el otro orden de ideas es el que haría aparecer cuestiones\nsobre determinismo e indeterminismo, que pueden aparecer ya en este\nmomento, que aparecerán más seguramente dentro de un momento\ncuando se trate de la previsibilidad de los fenómenos intramateriales,\n\nZDISLAS MILNER\n\nGÓNGORA Y MALLARMÉ\nEL CONOCIMIENTO DE LO ABSOLUTO\nPOR MEDIO DE LAS PALABRAS\n(Traducción y ampliación de notas y ejemplos, de Emilio Oribe)\nEn la etapa final de las grandes épocas literarias, paralelamente\ncon las manifestaciones de superabundancia y también, de laxitud, el\nmismo fenómeno se reproduce. Un hombre, o un grupo de autores, se\ndestacan de la masa inerte de los extenuados. Y se desprenden en el\nmomento en que las libertades de antaño se han transformado en re\nglas con fuerza de leyes; después se aislan, ante la irrisión de la vul\ngaridad, en el horror de los caminos menoscabados, en un impulso\npoderoso hacia la verdad desnuda, con la firme voluntad de crear.\nNo señalan la aurora de un día nuevo, no son reformadores aún. Más\ntarde, cuando los años y las generaciones han transcurrido sobre su\nobra, escarnecida antes por los contemporáneos, una vez que el tiempo\nha hecho la justicia con la mediocridad coronada de laureles, y que\nsin apasionamiento se puede justipreciar la contribución que aquellos\npoetas han traído, encuentran, generalmente en los anales de las letras,\nel sitio que merecen guardar.\nPero todavía no debemos equivocarnos. El simple hecho de que\ntal obra se separe de los preceptos y las reglas aceptadas, no da la\nmedida de su valor. Sería una equivocación constituir un solo block,\nen el transcurso de países y de edades, con los preciosistas y simbo\nlistas, en Francia, con los conceptistas y los adeptos del Marinismo en\nItalia, con los eufuistas en Inglaterra, y los cultistas y gongoristas en\nEspaña. A decir verdad, en la extensa lista que podría establecerse\nde estos poetas que no han recibido \"l'aprobatur\" de las academias\n\npero que trataré después aparte, porque es esa frecuente confusión de\ndos cuestiones la que no permite pensar claro.k\n(Continúa)\n\nE. O.\n— 36 —\n\n— 37 —\n\n�"]]]]]]]]],["collection",{"collectionId":"7"},["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"304"},["text","Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias"]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"305"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias"]]]],["element",{"elementId":"45"},["name","Publisher"],["description","An entity responsible for making the resource available"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"306"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"307"},["text","1947-1989"]]]],["element",{"elementId":"47"},["name","Rights"],["description","Information about rights held in and over the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"308"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación"]]]],["element",{"elementId":"44"},["name","Language"],["description","A language of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"309"},["text","Español"]]]],["element",{"elementId":"51"},["name","Type"],["description","The nature or genre of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"310"},["text","Publicación periódica"]]]],["element",{"elementId":"37"},["name","Contributor"],["description","An entity responsible for making contributions to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"903"},["text","Lic. Pablo Darriulat"]]]]]]]],["elementSetContainer",["elementSet",{"elementSetId":"1"},["name","Dublin Core"],["description","The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/."],["elementContainer",["element",{"elementId":"50"},["name","Title"],["description","A name given to the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1141"},["text","Conclusiones sobre los problemas de la Libertad y del Determinismo"]]]],["element",{"elementId":"41"},["name","Description"],["description","An account of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1142"},["text","Serie de conferencias sobre los resultados de los estudios sobre el problema de la libertad y del determinismo."]]]],["element",{"elementId":"39"},["name","Creator"],["description","An entity primarily responsible for making the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1143"},["text","VAZ FERREIRA, Carlos"]]]],["element",{"elementId":"48"},["name","Source"],["description","A related resource from which the described resource is derived"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1144"},["text","Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 23-36"]]]],["element",{"elementId":"45"},["name","Publisher"],["description","An entity responsible for making the resource available"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1145"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias"]]]],["element",{"elementId":"40"},["name","Date"],["description","A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1146"},["text","1949"]]]],["element",{"elementId":"47"},["name","Rights"],["description","Information about rights held in and over the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1147"},["text","Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación"]]]],["element",{"elementId":"44"},["name","Language"],["description","A language of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1148"},["text","Español"]]]],["element",{"elementId":"51"},["name","Type"],["description","The nature or genre of the resource"],["elementTextContainer",["elementText",{"elementTextId":"1149"},["text","Publicación periódica"]]]]]]],["tagContainer",["tag",{"tagId":"39"},["name","CARLOS VAZ FERREIRA"]],["tag",{"tagId":"134"},["name","CONFERENCIAS"]],["tag",{"tagId":"133"},["name","DETERMINISMO"]],["tag",{"tagId":"7"},["name","Filosofía"]],["tag",{"tagId":"132"},["name","LIBERTAD"]],["tag",{"tagId":"33"},["name","URUGUAY"]]]]