<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="117" public="1" featured="0" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items/show/117?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-25T05:58:17+00:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="184">
      <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/38076043e8561c005f4ab37a162e7d75.PDF</src>
      <authentication>3d12ea2bb60907c3f11316b99acd818a</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="5">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="52">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="1122">
                  <text>*86l '

— €11 —

•S*6T 'tajounjvu taiaj mj ap m/osopj '^jv^
aiajf inff fP !s^ 'i

boio[ Bpuan^asuoa ouioa aXn[j B[p ap anb 'iía[ Bisa ap ajuanj b[ sa
B3IUI9JB Buoa; b[ 'oijbjiuoo [3 jod 'sajdij^nra sauopaodojd sb[ ap uvoti
-jdnia,^ Xa[ ns b [buoiobj uppeaijdxa Bun jep Bied uoj[bq ap sozaanj
-sa so{ ap 'odiuap oipniu jod oia^^ ^s orno 'opi^s aaq^q ap sofs^
•Bauujn^) B[ ua boi^siuiojb B[ ap uoiaanpojjuí B[ b uaguo uoiaip anb
boj soaijoipodB soidpuud uojanj anb BiauapiAa na jauod A 'uoj[bq ap
BaimoiB Biaoaj bj ¡ajuB^Jodun souara ou ojio opEjp saine ojqi[ iui na
soppnpB sojdraafa sojsa b jB^ai^e OAtiafqo ouioo uauodoad as somaj
-epnnqe anb ua sauoiaBjapisuoa 8B^ •OAijonpap-o^paiodiq opo^aui ^a
ajqos a^oaj anb opcuijad [ap so^duiafa so^ue} sojjo ^aajjo 'Biáaaua B[
ap uoioBAJasuoa B[ ap ^a[ b[ b 'ojuaiuiiAota pp SBuetuojAiau saÁa[ sb[
e 'a-iqn ^pjso B[ ap sbub3^t[b3 sa^a^ sb^ b uoaafnpuoa anb sa^aa ssp
•uas sb[ ap sisijbub ^a :so^isep sojuaiuiipaaoad so[ ajjua sauopunj ap
nopiiJBdaj Bisa ajuaniBpeqe^B eoijijsnf b^isi^ b[ ap Bijojsiq b1^
•UBUirn.iaj B[ 'oiaaiuiBSuad pp Bq^aBiu B[ jBzaqeoua ap
zaA na íoa^sunaq ouiinBa [ap soiubj^ soaauíud so[ na ou Á '[buij edsia
B[ ua uaiq sbui uauaiAiaiui sooijjdiua saaapaaojd so[ sa[BjauaS sbui
8^Á^\ sb[ ap oázB[[eq [a ua 'o^ijuuai^ ojuaiuipouo^ opoi ap ajuanj b[
Á BpijjBd ap oiund [a epuauadxs v\ ua sa anb uoiuido B[ b a^uarn
-BueJino^ 'epBJiuo^ua ^a[ B[ o BpBjnjonajsa ^Á Bijoaj b[ juojjajsod v
jBuuijuoa anb seiu uaasq ou A ^oajuoa ap uoajis ojos anb ojsand
'ouB[d opun^as un e opB^a[3J opnuain e Bisa —a[qBsuadsipni 'o^arq
apsap 'Bas anbunB— pdsd oÁna 'sooijjdiua soinaxuiipa^oad so[ b 'sa[
-B}uauiBpun| sa^a[ X SBiaoaj ap sisaua^ B[ na 'napaaajd nop^npap B[ Á
sisajodiq b^j ^(^) sa^juannjadxa 'pBpiAisnpxa epBisBuiap uoa zaA [bj
[[ SBpuap sb[ ap BJopB[si3a[ pBpiAijaB B[ ua Einuoa[ ajjed b[
SBood ou A— auaij OAijDnpap-ooijajodiq opojaní [a anb jbjj
-soiuap opejnaoad soraa^ 'soub oajBna aasq opBai[qnd ojqi[ un n^

•(I)
•o^tsif opunut ¡^p so^ispq saXa; sd¡ o soujtinpuoo
vpand anb oapjnpui opojaw wnSuvu ajnxa oj^^

¿eopsijoiide

Bun

ddvd

311 —
*B|an^B9 n\ 9p aop^s v\ ^od opiS^xio^ iret{ ^s ^9|Bn^ X ^a^isisqns O|^g jod so
orno) opepunuap sojixsj i. soou^bíuis '8oj¡ÍO[ojjom 'soou^uoj so^sbj 6O[ ap sajBnD Bjegas
os apnop Bpi^j opnnmiBjj A osaofy opBmy ap oi^bjix aiua|33X3 un ¿Bq of^qBj] oq^ip ap
Inif iy -janbe
-abe jod sBpBio
sBpBiaamoo sbjo
sbuijoj bb] ap |Bni9B oen \a opBDpai
opBDipai aBq '(¿6
'(¿¿-6f '^ÍBd
Íd 'o^óI
^sajiy sonang 4BOB3ijaniBoaBdsiq B;8o[oi3a[Bip ^p Boa]Oi^qig ^(^aftq^ na ¡ouBdsa |[¡{,,) O|^ag
ap svjouauanpy sb[ b sbiou sn ua 'vvaaAvvg oni^ oaNvio^ A zoho O^ioao^ (9[)
'98I P o^boi ap 9 'ouv^nvjy ;g (51)

i'oiuaimpouoaaj [a sopo) b auodiui sou anb
uopBxhjqo sa ojad 'Bip nn ap aoqB[ trjas ou sojJBajjsB^j 'ojpg ap Bjqo
e[ ap soptpuaq soj^nao ^oq bjsbij jijqn^sap a^qBp asanj 's
-ui 'isb Bzm^) *B[opuB3ijiu^ip 'jB^|nA B[ u3 onui^uoo ap Bajjijut as
en^u3[ B[ anb A eajojoaa so[ sodiu^ sajBj uoe anb 83 ojb[^ -o^[nA [ap
sofa[ a^isa apns :soppnpaj Xnra sodtuá aaqos unraoo oj jod BnjaB o[98
boubuibjS b[ 'sBuiapy ojuaiuiBuopaajjad oipip ns 'opBi^ jouaui o
aoÁBin na 'neAnXpBoa Bjni[na bj ap saiusj^ajuí oiu3ui3[3 eo[ sopo) isb3
¡uauatAaa^uí ojja ua anb SEsn^a sb[ SBpBusA ubj nog! -asBp ns ap so|
ap ojqtj un opuuas ^bj ua jBjqo apand apuop BjSBq jaqBS [ptjip ^nuí
sa 'oSan[ apsaQ "(9^) a[iq^ ^p Bj[na BnSua^ b[ ap oasoa, [a 'so[p aa^ua
ísopiA soqonui jBJuajsap b o^(nqiJiuo[) ¿souBaiJaniBOUBdsiq so[qand
so[ ap B[q^i[ [a na O[pg ap BapBiuBj^) b[ opaafa upuanjjut an^?
•jBni^apjut Bjn^na ap ojuaiuna^sui osoi[ba
ns oujo) as :Bjuai anb oiJBuiJjaop ajuaiuBjauisa jo[ba [3 oipnm ua
osBqaj BoijBiuBJá B[ isy -ojuaiuiBuozBj ns JBJjsaipB u A sauaAof so[
na uopBAjasqo ap pBi[n3Bj B[ JBjjadsap b oipuadojj -opinf ns ap
pBpapBA B[ 'BJSOO BpO^ B 'jB^jnaO 3p BqB^BJJ B}SI(BUOpipBaj B3I}BUIBaá
Bjaap anb uoa sauopiuipp seaiu^a^Bus jÍ SBopBjaiq sb[ ojjajgaQ -soas
-ap sns 3inam[Bqea ot[duina ojpg 'Bjqo ns ap u^pBztjBaa b[ ng "(si)
u¿-aja 'sauquwq uo^&amp;iqm{ 'saja so 'stos n% 'oa^aa oA, 'oadoo oA 'ozano
oA 'ozuof oA 'ozant oA 'B[p ua opBj^ua aaqeq ^p sajuB oiuoa 'opuapip
anSis Bpnosa b[ ap ji[bs [b re A SoAijafpB [ap OApuB^ens [B A 'oqaaA
[ap ajqiuou [B 'oi[nq b A Bjuai^ b ouis 'jináuijsip aqBS on ainauqeaj

�y que sólo posteriormente sirvió para verificar con el experimento la
teoría. Mas, esta inversión gnoseológica y cronológica —propuesta
hace medio siglo— no basta, por sí sola, para eliminar la creencia
tradicional de que la idea rectora de la atomística daltoniana tiene
sus orígenes en datos de la experiencia. Es menester, por otra parte,
descartar la opinión defendida por algunos historiadores de que la
teoría procedería de observaciones sobre las propiedades físicas de
sustancias gaseosas. Como veremos, no fueron procedimientos inductivo-empíricos —ni el análisis químico, ni observaciones físicas—, los
que abrieron a la antigua doctrina filosófica el camino de la ciencia.
En realidad la teoría daltoniana hunde sus raíces en las exigencias
de determinados postulados y fue para Dalton —en la etapa inicial de
su camino cognoscitivo— una convicción tan metafísica como fuera
veintidós siglos antes para los pensadores de Abdera, Leucipo y Demócrito.

Dotar al átomo de cada elemento con un peso determinado que
exprese sus proporciones de combinación, es la idea maestra de Dalton
y de la cual manan todas las proposiciones de su teoría. Esta idea,
tan simple como fecunda, es la que permitió al concepto cualitativo
de la discontinuidad de la materia devenir cuantitativo y pasar de la
' filosofía a la ciencia. Si la obra de Dalton, iniciando una nueva quí
mica, se separa a la vez de las doctrinas atomísticas de sus predece
sores y de los hallazgos estequiométricos de sus contemporáneos, se
debe únicamente a la feliz ocurrencia de atribuir a cada especie de
átomo una constante ponderal. Los corpusculistas predaltonianos
razonaban en términos de la atomística, pero ignoraban las caracterís
ticas ponderales que los elementos ponen en evidencia en las reacciones
químicas; los descubridores de las primeras leyes ponderales conocían
el concepto de pesos equivalentes, pero no razonaban en términos de
la atomística. Dalton creó el instrumento conceptual que faltaba a
todos sus predecesores y encontró el acceso a una nueva ciencia, in
novando a la vez la estequiometría y la atomística. El problema de la
génesis de su teoría se confunde, pues, con el de los orígenes de la
noción de peso atómico.
No esperemos encontrar indicaciones claras y satisfactorias sobre
la fuente de su gran idea en los escritos de Dalton. Su obra "New
System of chemical Philosophy", en cuya primera parte —publicada
en 1808— expone la doctrina, nada revela acerca del cahaino que lo
condujo a formularla. Si bien algunas de las numerosas conferencias
de Dalton rozan el problema del origen de su atomística, lo hacen sin
aclararlo; una de ellas, pronunciada en 1810, promete incluso "una
pequeña exposición histórica" del desarrollo de su idea cardinal; sin
embargo, lejos de satisfacer la legítima curiosidad de la posteridad
deja, como veremos, la génesis de la teoría en penumbras.
Nada podría ser más característico a este respecto, para la actitud
de Dalton, que la célebre memoria presentada el 21 de octubre de 1803
— 114 —

a la Sociedad Literaria y Filosófica de Mánchester (3), con este docu
mento, que contiene una "Tabla de los pesos relativos de las partículas
últimas de los gases y de otros cuerpos", aparecen por primera vez los
gérmenes de la teoría daltoniana. Mas, ¿cómo encontró el gran química
de Mánchester el fundamento de su convicción de que los compuestos
se formaban por la reunión de átomos con pesos característicos y cons
tantes para cada elemento? Sin esta convicción, evidentemente, los
pesos de las últimas partículas establecidos por el análisis e indicados
en su "Tabla", carecerían de sentido. Es lógico, pues, buscar la res
puesta de esta cuestión precisamente en esa primera memoria, que
introduce en la ciencia el capital concepto de los pesos asignables a
las "últimas partículas". A pesar de ello Dalton no sintió el deseo de
poner en claro las raíces de su genial idea y de justificar la fundamen
tal noción que acababa de proponer. "Las investigaciones sobre los
pesos relativos de las últimas partículas —escribe— son, en tanto que
yo sé, un tema completamente nuevo, y no ha mucho las he empren
dido con un éxito inesperado. No me es posible entrar aquí en la ex
posición de los principios que me guiaron; me contentaré con mencio
nar los resultados que parecen sólidamente establecidos por mis
experiencias". Esto es todo lo que Dalton dice en el momento cuando
la novedad de su "Tabla" hubiera sugerido, más que nunca, poner
en evidencia los orígenes del concepto que constituye toda la infra
estructura de su doctrina.
En esas circunstancias, una versión dada sobre la génesis de la teo
ría por Thomas Thomson de Glasgow, prestigioso químico y amigo de
Dalton, encontró fácilmente adherentes. En agosto de 1804, cuando las
ideas daltonianas —fuera del reducido ambiente de la Sociedad Filosó
fica de Mánchester— eran casi desconocidas y, seguramente, incom"
prendidas. Thomson visitó a Dalton para discutir con él la nueva doc
trina; impresionado por la sencillez de la teotría y por excepcional
alcance interpretativo, dio la primera exposición prolija y didáctica de
la doctrina en 1807, un año antes que el mismo Dalton la hiciera cono
cer en su "New System of chemical Philosophy". Se comprende, pues,
que nadie pareciera a los contemporáneos más indicado que Thomson
para responder a la pregunta que la gran obra del químico de Mán
chester había dejado sin respuesta.
"Mr. Dalton me dijo que la teoría atómica —escribe Thom
son (4)— se le ocurrió por primera vez durante sus investigaciones
sobre el gas olefiante y el hidrógeno carburado (5), entonces pocos
conocidos y cuya constitución sólo fue establecida gracias a Mr. Dalton.
Sus experiencias mostraron claramente que ambos están exclusiva
mente formados por carbono e hidrógeno. Encontró, además, que si
relacionamos la composición de esos dos gases con la misma cantidad
de carbono, el hidrógeno carburado contiene exactamente dos veces
(3)Dalton, On the absorption of gases by water and oiher liquids; publicado en 1805
en Mánchester Memoirs, citado según Roscoe y H^rden: A new view o¡ the origin of Dalton's
atomietheory, 1895, London.
(4)Thomson, History of Chemistry, Vol. II, pág. 289.
(5)En la nomenclatura mo^erna: elileno y metano.
— 115 —

�— SIT —
'cunjatu X oua^i;a :suja*:oni 6an]B[3uaaioa cj ug (g)
'68Z •3?&lt;I 'II 'l\ 'AJK'iu^ii^ fo Xjojsi¡] 'moswoh (f)
•uopnorj 'S68^ *Xuo^i{
tuoi;o(7 /o mil jo ai/) /o ai 9un p r^aaavj^ X sodsojj un^^s opoip 'sjtouraf^ j^is^qjuBj^ ua
S081 u opBji[qiid ¡sptnbtj lai^o puo jatvca Aq saso^ /o uotiduosqv atp uq 'íioiivq (g)
830^A sop ajuamejaBxa auapuoa opsjnqjea oua^ojpiq p 'ouoqjea ap
p^pijuea Binsiin b[ uoa sass^ sop sosa ap uopisodnio^ bj sooiBuoiaejaj
13 anb 'sBinapB 'ojjooaug 'oiíaácupiq a ouoqjBO jod sopBUiJoi ajuaiu
-BAisnpxa uBjsa soquiB anb ajuaoiBJBjo uojbjjsoui SBiauaiiadxa sng
•uojjbq up\[ b sbi3bj2 epiaajqejsa anj oj^s ucHanjnsuoo BAna X sopiaouoa
oood saauojna '(g) opsjnqjBa ouaáojpiq js ^ sjusipjo sbS ja ajqos
sauope^ijsaAui sns ajuBJnp zaA bjsuiijcI jod otJjnoo 3j as —(f) uos
aqu^sa— 8310191^ Bjjoaj bj anb ofip ara noj[B(j *-ij\[,,
•Bjsandsai uis opBÍap BjqBq
ap ooxiutnb ^p ejqo ubjS b[ anb Biun^^ad B[ b aapuodsoj
qj^ anb op^oipui sbui soauBJodaiaiaoo soj b Bjapajed aipea anb
'sand 'apuajdnioD ag •4tjCqdoso^tq&lt;j jBairaaqo jo raajsÁg M9j^n ns ua jao
-ouoo BJaioiq ^\ uoj^bq omsim p anb saiue oue un '¿081 u0 ^uijjoop bj
ap BopaBpip jÍ BfipDjd uopisodxa BJamijd b^ ^ip 'oAiiBjajdja^ui aaneo^
[Buoiodaoxa jod Á mi%09% b[ ap zajypuas b[ jod opBuoiBajduii íemaj
•^op BAanu b^ ja uoa aijnasip BJBd uoj^bq b 911SIA uosuioijjl •SBptpua.id
-tuoaui 'a^uauíBjnSas '^ Bpioouoosop isbd ubj^ •—aajsaqauBj^ ap boij
-osoj[^ pBpapog v\ ap ^juaiquiB oppnpoj [ap Bjanj— sbubiuoj[bp ssapi
SB[ opu^no '^081 aP o^8&lt;&gt;^b ug 'saiuaj^qpB a^uamiiaBj ojjuooua 'uoj^bq
ap oSiuib A oaiiumfa osoi^ijsajd 'AioSse^-^ ap uosutoqj^ s^uioq^ jod bj^
-03) 8[ 3p ST83UaS B{ 9JqOS Cpep UOI9J9A BUn '8BI0UBJ8UUDJI0 SB83 U^[
•Buij^oop ns ap BJnjanusa
-bjjui b^ Bpoj a^niTisuo^ anb ojdaouoo jap s^uaáuo soj epuapiAa ua
aauod 'Bounu anb sbui 'opua^ns Bjaiqnq Bjq^j^,, ns ap pspaAon bj
opuBna ojuaraora ja ua aaip uojjbq anb oj opoi sa ojs^ •tísBiDuaxjadxa
sim Jod sopiaajqBisa aiu^inspijos uaoaj^d anb sopsijnsaj soj jbu
-oíanara uoa aJBjuajuoa atn íuoJBin^ ata anb soidiauud soj ap uoiaisod
-xa bj ua inbB aBJjua ajqrsod sa ara o^[ 'opEJa^^saní ojixa un uod opip
-uajdma aij sbj oqanxu Bq ou Á 'oAanu a^uainB^ajduioa Bina; un 'as oÁ
anb o^ubj na 'uos —aqijasa— SBjnaj^jcd sBuii^jn sej ap soAUBp^ sosad
soj ajqos sauoiaBSijsaAui sb^j,, •jauodojd ap BqBqBOB anb U9ioou jbj
-uauíBpunj bj jBaijnsnf ap A Bapi jeiua3 ns ap saaiBj sbj ojBja ua jauod
ap oasap ja opuis ou uojjbq ojja ap JBsad y "^sBjnDj^jBd 8Buipjn,5 sbj
8 sajqBu^iSB sosad soj ap o^daauoa jBjídsa ja Biauaia Bj^ua aanpoajui
anb 'Bijoinaui Bjainiad Bsa ua ajuauiBSiaaad nopsan^ B^sa ap Bisand
-83J bj jBasnq 'sand 'oaií^^j sg -opijuas ap uBuaaaJBa 'tt8jq8X ^ ua
sopBaipui a sisijeuB ja jod soppa^qBjsa sejnai^jsd sbuii^jti sbj ap sosad
soj 'a^uamajuapiAa 'uoiaaiAuoa Bjsa uig ¿o^uauíaja Bpea BJBd sajusj
-suoD A soai)suai3BJB3 sosad uoa souioib ap uoiunai bj jod uBqBuiJtoj as
soisanduioa soj anb ap uoiooiauoo ns ap ojuaiuspunj ja jajsaqauBj^ ap
oaiuiinb ubjS ja ^ajuoaua 00193? '8Bp\[ •BUBioojjBp Bijoai bj ap sauauuaá
soj zaA Bjauíijd Jod uaaajBdB 'usodjana sojjo ap A s^sbS soj ap sBmrjjn
SBjnajiJBd sbj ap soApejaj sosad soj ap BjqBj^,, eun auapuoa anb 'o^uaui
-n^op a^sa nos '({?) jajsaqaoBj^ ap Baij^soji^ A BiJBjajrj pBpataog bj b

— til ~
081 3P 3Jtjnj3O ap -j^ ja Bpe^uasaad Bijouiaui ajqajas bj anb 'uojjbq ap
pnjijaB bj BJBd 'oj^adsaj ajsa e o^psuajaejes sboi jas Bjjpod pRfsj
•SBjquinuad ua Bijoaj bj ap sisauaS bj 'somajaA oraos 'BÍap
pspijajsod bj ap pBpisoijna Bmijj^aj bj jbobjsijbs ap sofaj 'o^jsqma
uis ^jBoipjBa Bapt ns ap ojjojjBsap jap ^B3U9J8iq o^iatsodxa Buanbod
Bun,, osnjsut ajamojd '0I8T H3 BpeiDunuoad 'scjja ap Bun íojjbjbj^b
uis uaaBij oj 'B^ijsimojB ns ap uaSiJO jap Binajqojd ja ubzoj uojjbq ap
SBianajajuoa SBSOjamnu sbj ap SBun^jB uaiq ig 'BjJBjnuuoj b ofnpuoa
oj anb ouuuea jap Baja^e ejaAaj Bpeu 'Buwj^op bj auodxa —8081 ua
Bpeaijqnd— ajJBd BjaraiJd BAtia ua '^ifdosc^ttfj yooTuidi^ fo tu^jsX^
m3N,&gt; BJC[O nS 'uíIBQ 3P 8ojiJ3sa soj ua Bapi objS ns ap ajuanj bj
ajqos SBUOJ3B^8IJBS A S6JBJ3 sauoioBaipui jejjuosua eouiaiadsa 01^
*03ioioje osad ap ooiaou
bj ap saua^jJO soj ap ja uoa 'sand 'apunjuoa as Bjjoaj ns ap sisouaS
bj ap Boiajqojd jg "BapsiuioíB bj A BiJjaoiombajsa bj zaA bj b opuBAOu
-ui 'Bianaia BAanu eun b osaaaB ja ojjuo^ua A sajosaoapajd sns sopoj
b BqsjjBj anb jBnjdaauos ojuauínjjsoí ja oaja uojjbq -BaijsjraojB bj
ap souirajaj ua uBqBuozsj ou o Jad 'sajuajBAinba sosad ap ojdaauoa ja
UBjaouoa sajBjapuod s^^aj sB-iauíud sbj ap sajopiiqnasap soj íSBaiiumb
sauopsBaj sbj us BpudplAa na uauod sojuaiuaja soj anb sajBJapuod SBatj
-sjjaj3BJB3 sbj UBqB.iouái ojad 'B3IJSIOIOJB bj ap souimjaj ua ueqBuozeJt
souBiuojjBpajd 8Bjsijn3sndJO3 so^ -jejapuod sjubjsuos Bun omojB
ap apadsa spB3 b jinqijjB ap Biauajjnao zijai ej b ajuameaion aqap
as 'soouBJoduia^uoa sns ap soaijjauíombajsa soSzBjjBq soj ap A sajos
-aoopajd sns ap sb^ijsjoiojb ssuijj^op sbj ap zaA bj b BJBdas as 'b^ioi
-inb BAanu Bun opuaiaiui 'uojjbq sp Bjqo bj ig -Biauaia bj b bijosojij
bj ap jessd A OAijBjijuBna jinaAap BijajBra bj ap pepmupuoasip bj ap
OAijBjijBna ojdaauoa jb ^pmuad anb bj sa '^punaai oiuoa ajdiuis ubj
'Bapi Bjsg "BIJO3J ns ap sauopisodojd sbj SBpoj ububih jBna bj ap A
uojjbq ap Bjjsaeoí Bapi bj sa 'uoiaBuiqmoa ap sanopjodojd sns asajdxa
anb opBoiouajap osad un uoa ojuamaja Bpea ap oraoje je jbjoq

•OJIJ3OU1
•3Q A odpna^^ 'sjapqy ap sajopBsuad soj BJBd sajas sojSis spppuiaA
BJanj oinoa Baisijejaui ubj umaaiAiioa Bun —OAijpsou^oa ouyiuBa ns
ap jBiami Bdsja bj us— uojjbq BJBd anj A sop^jnjsod sopsuirajajap sp
SBiauaáixa sbj ua saajBJ sns apunq BUBiuojjep Bjjoaj bj pspijsaj ug
-BI3U3I3 bj ap ouuuBa ja Baij^sojij Buijjaop BnáijuB bj b uojaijqB anb
soj '—8B3isij sauopBAjasqo iu 'oaioiinb sisijbub ja iu— sootJtdnia-OATj
-anpui sojuairaipaaojd uojanj ou 'somajaA oiuo^) 'SBsoase^ SBpusjsns
ap SBOisij sapepaidojd sbj ajqos sauoiaBAJSsqo ap Buapaaojd Buoaj
bj anb ap sajopsijojsiq soun^jB Jod epipuapp U9iuido bj JBjaeasap
'ajjed bjjo jod 'jajsauam sg -Biauauadxa bj ap sojep ua saua^jjo sns
auaij BueiuojjBp BaijsjinojB bj ap Bjojaaj eapi bj anb ap jsuopipBjj
Biauaaaa bj jsniuitp BJBd 'bjos is jod 'Bjs^q ou —ojSis oipom ao^^
Bjsandojd— Bai^ojouojo A Bai^^joasouS uoisjaAui B^sa 'sb¡^[ -eijoaj
bj ojuainijadxa js uoa jB^ijijaA BJBd oiajis a^saxujoijajsod OJ98 anb A

�tanto hidrógeno como el gas olefiante. Así fue conducido a determinar
en números la razón de estos constituyentes y a considerar el gas olefiante como compuesto por un átomo de carbono y uno de hidrógeno,
y al hidrógeno carburado como un compuesto de un átomo de car
bono y dos de hidrógeno. Esta concepción fue aplicada al óxido de
carbono, al agua, al amoníaco, etc., y los números que expresan los
pesos atómicos del oxígeno, del ázoe, etc., fueron deducidos de mejores
determinaciones analíticas que las entonces al alcance de la química".
Si la versión de Thomson correspondiese a la realidad, habría que
admitir a la vez el origen empírico de la ley de las proporciones múl
tiples y el de la teoría daltoniana; ésta solamente sería una interpre
tación generalizada de esa ley experimental. Dalton habría reconocido,
mediante el análisis químico, la reveladora discontinuidad de los pesos
del hidrógeno ligados en el etileno y metano a los mismos pesos de
carbono. Asociando su hallazgo con la antigua doctrina corpuscular,
su suposición de que la significativa discontinuidad ponderal tradu
ciría la estructura discontinua de la materia, indicaría inmediatamente
—en el pensamiento de Dalton— los pesos como nnr profunda carac
terística del átomo, quizá como la única característica que permite
ligar las últimas partículas a las experiencias en nuestra escala.
Nada es ilógico en el relato de Thomson, seductor además por su
simplicidad, y por ello no es sorprendente que casi la totalidad de
los historiadores hayan admitido sin más que los resultados ex per i
mentales y los sencillos razonamientos indicados por Thomson como
etapa inicial de las ideas daltonianas, coinciden realmente con el
camino seguido por el innovador de la teoría atómica. A pesar de ello,
numerosos son los argumentos que obligan a descartar esta versión,
contradicha por el mismo Dalton. "El conocimiento de la constitución
del hidrógeno carburado —escribe el químico de Mánchester— no
podía haber sido realizado antes de la introducción y aplicación de la
teoría atómica a ese tipo de investigaciones. Fue en el verano de 1804
que recogí en tiempos y lugares distintos el gas inflamable de los pan
tanos" (6). Las experiencias con gas de los pantanos fueron, pues, rea
lizadas en el año 1804, mientras que Dalton ya había dado a conocer
—como indicáramos— en octubre de 1803 una Tabla de los pesos
atómicos. En realidad, el relato de Thomson resulta equivocado. Esta
opinión está también apoyada por Roscoe y Harden, cuyo cuidadoso
estudio crítico de los cuadernos de apuntes de Dalton, confirma que
las experiencias invocadas por el químico de Glasgow son posteriores
a los orígenes de la teoría daltoniana. Si los análisis del gas olefiante
y del gas de los pantanos aparecen en el manuscrito de la célebre
tabla atómica de 1803, es porque Dalton la completó en una ^jecha
posterior. Pudo hacerlo cómodamente, pues era secretario de la Socie
dad Literaria y Filosófica de Mánchester (7).
Sin embargo, si incluso las investigaciones citadas de Roscoe y
Harden no hubieran quitado valor al testimonio de Thomson, una
(6)New System, I, pág. 444.
(7)Ver a este respecto: Delacre, Hisloire de la chimie, pág. 234.
— 116 —

manifestación del propio Thomson bastaría para quebrantar la con
fianza acordada demasiado perentoriamente a su versión de los oríge
nes de la teoría atómica. En efecto, en una nota presentada a la Socie
dad de Mánchester en 1850, el químico de Glasgow, olvidando su
relato de antaño, no menciona para nada las experiencias con los
hidrocarburos e indica el análisis de los óxidos de nitrógeno como
fuente empírica de las ideas daltonianas: "Dalton ha fundado su teoría
en el análisis de dos gases, el protóxido y el deutóxido de nitrógeno.
Consideraba al primero como formado por un átomo de ázoe y
un átomo de oxígeno, y al segundo por un átomo de ázoe y dos átomos
de oxígeno".
En realidad, no caben dudas de que Dalton estudió varios com
puestos oxigenados del nitrógeno, descriptos en el primer volumen de
las "Manchester MemoirV, publicado en 1805; experiencias éstas que
consistían en mezclar "gas nitroso" (óxido nítrico) y aire sobre agua:
"1) 100 medidas de aire común mezcladas con 36 de gas nitroso puro
en un tubo de 3/10 de pulgadas de largo y 5 pulgadas de ancho, se
reducen después de algunos minutos a 79 u 80 medidas de nitrógeno.
Allí no se encuentran ni oxígeno ni gas nitroso.
"2) 100 medidas de aire común son mezcladas con 72 medidas
de gas nitroso en una campana de gran diámetro sobre agua. Se en
contrará como en el caso anterior un residuo de 79 u 80 medidas de
nitrógeno puro. Si en la experiencia se emplean menos de 72 medidas
de gas nitroso, el residuo contendrá gas oxígeno; si se emplean más se
encontrará gas nitroso en el residuo". Tales experiencias permitieron
a Dalton formular esta notable conclusión: "Los elementos del oxígeno
pueden combinarse con una cierta porción de gas nitroso y con el doble
de esa cantidad, pero no con cantidades intermedias. En el primer caso
se obtiene ácido nítrico, en el segundo ácido nitroso". El trabajo que
contiene estas indicaciones fue presentado a la Sociedad de Mánches
ter el 12 de noviembre de 1802; si fuese probado que Dalton estaba
en esa fecha en posesión del resultado citado, sería evidente que ej
descubrimiento de la ley de las proporciones múltiples habría pre
cedido a la Tabla atómica (1803) ; habría que aceptar que Thomson,
a pesar de sus flagrantes contradicciones tenía en lo esencial razón,
y el origen empírico-inductivo de la teoría daltoniana estaría de
mostrado.
Una vez más los apuntes diarios del químico de Mánchester reve
lan que la constancia experimental, aparentemente tan decisiva, no
fue conseguida por Dalton más que después de publicado su trabajo,
y fue añadida al manuscrito en el intervalo que separaba a su lectura
de su publicación. Si pudiesen subsistir dudas a este respecto, un sólo
hecho bastaría para eliminarlas: los datos cuantitativos indicados por
Dalton difieren en algo de los que realmente pudo obtener; es decir,
que los redondeó conforme con la ley de las proporciones múltiples
que había deducido, sin acudir a análisis químicos, de su teoría ató
mica. "Los resultados reales de estas experiencias —escribe Partington
refiriéndose a los análisis de los óxidos de nitrógeno— son menos
exactos de lo que suponen las afirmaciones de Dalton, quien debe
— 117 —

�— ¿II —
aqap uamb 'uojjbq ap 8auopBin.njB sb[ nauodns anb oj ap sojaBxa
son^ra nos —ouaSojjiu ap sopixo so[ op bisijbub soj e asopuaijijai
uojSuijjb^ aquasa— sspuaijadxa SBjsa ap sajeaj sopejjnsaj so^j,, -Baita
-ojb Buoaj ns ap 'soairajnb sisijbub b Jipna^ nrs 'oppnpap Biqeq anb
sajdijjnm sauopaodojd sej ap ^aj bj uoa anuojuoa oapuopai so[ anb
'jcpap sa ^aauajqo opnd ajuanipjajt anb soj ap oSjb na uajaijip uojjbq
jod sopBoipm soAijBjijuBna sojep soj :sej.iBuiraija BJBd BHBjseq oqaaij
ojos un 'ojoaasaj ajsa b sepnp jijsjsqns uasaipnd ig •nopBoijqnd ns ap
Bjnjaaj ns b eqejedas anb ojBAjajm ja ua ojijosiuibui p3 epipem? anj A
'oÍBqBjj ns opBaijqnd ap sandsap anb sera uojjbq Jod epmSasuoa anj
on 'BAisioap nej ajuamajuajBdB 'jBjnamuadxa Bpusjsuoa b[ anb ub[
-oaoj jajsaqauB^ ap ooinimb [ap soiJBip sajundB soj sera zaA bu^
'opBjjsora
-ap BiJBjsa BUBiuojjBp Buoaj bj ap oAijanpni-oaijjdraa uaihjo ja A
'uozbj jepuasa oj ua eiuaj sauopaipejjnoa sajuej^ejj sns ap jesad b
'uosmoijj^ anb JBjdaoB anb Bijqeq i (081) ^aimojB Bjqsj^ bj b opipa^
-aid BjjqBij sajdiijnra sauopjodojd sbj ap Áa\ bj ap ojuaimijqnosap
ja anb aju^piAa Bijas 'opBjp opBijnsaj jap U9isasod na Bq^aj Bsa na
eqB^sa uojjbq anb opBqojcd asanj is ^^081 3P a^qraaiAOU ap ^j ja jaj
-saxjDHBj^ ap pBpaiaog bj b opBjuasaad anj sanoiasaipni scjsa auaijuo^
anb ofBqBJj jg '^osoaiiu oppc opun^as ja na 'oouiíu opios anaiiqo as
O8B3 jaraud ja u^j -SBiparaja^uí sapepi^uBa uoa ou o jad 'pBptjuBa Bsa ap
ajqop ja no Á osojjiu sbS ap uoiajod B^jap san uoa asiBmqmoa uapand
ouaSjxo jap soiuaraaja scj,, :uoisn[ouoo ajqBion Bjsa jBjnrajoj uojjbq b
uojaijiuuad SBianauadxa sajB^ ^onpisaj ja ua osojjín sbS BjBjjnoaua
as sbui nea^dtna as is íouaSjxo sbS Bjpua^uoo onpisaj ja 'osojjiu sbS ap
sspipara 11 ap sonara UBajduia as Biauauadxa bj ua ig -ojnd oua^ojitu
ap sspipara Q8 n 6¿ 3P onpisaj nn aoijajuB osea ja ua oraoa bjbjjuod
-ua ag -enás ojqos ojjauíBip ubj^ ap BusdraBa eun ua osojjiu sbS ap
sBpipara ^¿ uod sepBjazara nos unraoa ajtie ap SBptpam qq^ (^„
•osoj^iu bb tu oua^ixo iu UBJjuanaua as on ijjy
'ouaSojjín ap s^pipara 08 n 6¿ B so^nuira sonnSjB ap sandsap uaanpaj
as 'oq^auB ap sepBSjnd g A oSjbj ap SBp^^jnd ap 0l/9 3P o(InJ ^^1 ua
ojmd osoJíjn sbS ap o,g uoa s^pejazara nnraoa ajiB ap SBpipara Q01 (l,,
:enSB ajqos ajiB A (odijiju opixo) 4tosoJiiu sbS,, jsj^zara ua UBijsisuoa
anb SBisa SBiauauadxa ÍS08T ua opBaijqnd '^s^ioraaj^f jajgaqDHBj\[,, sej
ap uaranjoA jauíjjd ja na sojdyjasap 'oua^pjjín jap sopsna^ixo sojsand
-raoa souBA oxpn^sa uojjbq anb ap sepnp uaqea ou 'pepijBai u^
*• '^onaSixQ ap
soraoje sop A aozB ap ouiojb un jod opunSas jb A 'ouaSrxo ap ouioíb un
A aoze ap orao^e un Jod opBUuoj oraoa ojainod jb BqBjap^uo^
•onaSojjiu ap opixojnap ja A optxo^ojd ja 'sass^ sop ap sisijeuB ja na
Buoa) ns opepunj bij uojjbq,, : SBUBinoijBp SBapi sbj ap Baojduia ajnanj
ouiod ona^pjjiu ap sopixo soj ap sistjbub ja Baipui aq
soj noo seiauauadxa sbj Bpsu BJBd Buotouara ou 'oubjub ap
ns opuBpiAjo 'j^oSsbj^) ap oaiunnb ja '0S8I n3 ^ajsaijauBpyf ap pp
-apog bj b BpBjnasajd ejou Bun ua 'ojaaja u^ 'BairaojB Bijoaj bj ap sau
-a^jjo soj ap uoisjaA ns e ajuatnsijojuajad opeiseraap BpBpjooB bzubij
-uoo bj jBjuejqanb BJBd BiJBjSBq nosraoqj^ oidojd jap uopBjsajiuBui

— 911 —
D? 3P aJ?'í?H

^ed 'i

aa/^ (9)

tun 'uosraoujL ap oiuoraijsaj jb jojba opBjinb UBJaiqntj on uapjBjj
A aoosojj ap sepejp sauope^psaAui sbj osnjaui is 'o^JBqiua uig
•(¿) jajsaxjouBj^ ap bdijosoji^ A BiJBjajrj pep
-apog ej ap oiJBiajaas Bja sand 'ajuaraepouioa ojja^eij opnj 'jouajsod
Bqoai eun ua ojajdmoa bj uojjbq anb^od 83 '081 9P BoiraojB Bjqej
ajqajaa bj ap ojiiasnuera ja na uaaajede sonBjued soj ap sb^ jap A
ajuBijajo sbS jap sisijbhb soj ig •BHBiuojjBp Buoaj bj ap saua^uo soj b
saaouajsod nos moSsb[^) ap oauninb ja jod SBpB^OAUi sspuaijadxa sbj
anb Bra^ijuoa 'uojjbq ap sajundB ap soujapBno soj ap ootjiaa oipnjsa
osopspina Ojína 'uapjBjj A aoosojj jod Bpe^odB naiqrasj Bjsa uoiuido
Bjs^ -opeaoAinba ejjnsaj uosraouj^ ap ojBjaj ja 'pepijBaj ugj 'soaira^jB
sosad soj ap ejqBj^ Bun 081 8P ajqnjoo ua —souiBJBaipui oraoa—
jaaouoa e opep Bjq^q vA uojjbq anb sejjuaim 4¡{?08T OUB Ia u3 s^pBzij
-B3J 'sand 'uojanj souejued soj ap sbS uoo sepuaiaadxa BB^ • (9) 44soubj
-UBd soj ap ajqeraejjuí se ja sojutjstp saJBSnj A sodraaij ua iSoaaj anb
P08I aP ounjaa \9 ua an^ -sanopBSijsaAux ap odij asa e bdiuiojb Buoaj
bj ap uopeaijdB A uopanpojjuí bj ap sajus opBzijeai opis jaqeq Bjpod
ou —jajsauouBj^ ap ooxrainb ja aquasa— opBJnqjea ouaojpit[ jap
uopnjijsuoa bj ap ojuaxrapouoa j^,? éuojjbq orasira ja jod exjaipBjjuoa
'uoisaaA Bjsa jBj^easap b nsSxjqo anb sojuaranSjB soj uos sosojauínu
'ojja ap jesad y 'BDiinojB Biioaj bj ap aopBAOunt ja jod opin^as ouiinea
ja uoa ajuarajeaj uappmoa 'sbubiuojjbp ssapi sej ap jspiui BdBja
oraoa uosiuoij y jod eopsaipni sojuaimeuozB^ sojypuas soj A sajBjuara
ijadxa eopsjjnsa^ soj anb s^ra uis opijimpe ub^bij saaopeijojsiq soj
ap pBpijejoj bj ^sa anb ajnapuajdios sa ou ojja Jod A ^psppijdrais
ns jod seraapB aojanpas 'uosraoqjL ap ojBjaj ja ua ootS^ji sa Bpe^
'Bjsasa BJjsanu na SBpuaiJadxa 8bj b sejnaijiBd ssraijjn sbj JbSij
ajirajad anb BoqsjjajaejBa Baxun bj oraoa ezmb 'oraojB jap Baijsuaj
-aBJBO Bpunjojd aun oraoo sosad soj —uojjbq ap ojnaxraBsuad ja ua—
ajuaraBjeiparam BiJBaipui 'BijajBra ej ap Bnuijnoasip Bjnjanjjsa ej epp
-npeaj jBjapuod pBpmuijuoasxp baijbdijiuSis bj anb ap uopxsodns ns
'^ejnasndjoa enujaop BnSijuB bj uoo oSzbjjbij ns opuBposy •ouoq.reo
ap sosad sorasira soj b onsjara A ouajija ja na sop^^ij oua^ojpiq jap
Bosad soj ap pBpinuijuoosip e^opejaAaj ej 'oairainb sisijbub ja ajusipara
'opioouooaj Bijqsq uojjbq 'jBjuarauadxa ^aj esa ap BpBzijejana^ nopej
-ajdjajuí eun bjj^s ajuaraBjos Bjsa ¡BUBinojjBp Bjjoaj bj ap ja A sajdij
-jnra sauopjodojd sej ap A^\ ej ap oaijjdma uaSiJo ja zaA bj b Jiji
anb BijqBij 'pepxjBaj bj b asaipuodsajjoa uosmoijj^ ap u9jsjaA bj rg
'ueoiramb bj ap aonsaje je saouojua sbj anb seoijijenB sanoiaBuiuuajap
83jofam ap soppnpap uojanj '-aja 'aozB jap 'onaSixo jap soaira9JB sosad
soj uBsajdxa anb sojauínu eoj A '*oja 'oobjuouib jb 'biiSb jb 'ouoqjBa
ap opix^ jb epeaijd^ anj nppdaanoa ejs^ -ouaSojpiq ap sop A ouoq
-jbo ap oraoje un ap ojsandraoo un oraoa opBjnqjBo ouaS^jpiq jb A
'ouaüojpiq ap oun A onoqjea ap ouiojb un jod ojsanduioa oraoa ajueij
-ajo sbS ja jBjapisuoa b A sajua^njijsuoa sojsa ap uoze^ bj soiaumu na
jBuiuuajap b oppnpuoa anj isy 'ajuBijajo sb^ ja oraoa ouaáojptq ojubj

�haber redondeado los números de acuerdo con la ley de las propor
ciones múltiples ya implícitamente aceptada por él" (8). En efecto,
no fueron sus experimentos los que le sirvieron para formular su ley,
sino que por el contrario fue la fórmula de su ley deducida de la teoría
atómica la que le sirvió para interpretar sus experimentos.
Mas, supongamos que no disponemos de argumentos históricos,
de los datos que acabamos de citar. Incluso en este caso, estaríamos en
condiciones de afirmar —ya esto quise llegar—- que ningún experi
mento hubiera podido conducir a Dalton al descubrimiento de la ley
de las proporciones múltiples. Basta examinar el contenido de la ley
para ver las bien asentadas bases de tal aserción, aunque ésta a pri
mera vista parezca paradojal. Si la ley se limitara a enunciar que
la relación de los pesos distintos de un elemento unido, en el com
puesto, a un mismo peso de otro, es expresable por un cociente de
números enteros, su contenido sería, necesariamente, confirmado por
la experiencia, pero no nos enseñaría ninguna característica del mundo
de la materia. La ley sería una especie de tautología, puesto que los
números dados por los resultados del análisis, que son forzosamente
aproximados, permiten siempre expresar la relación en cuestión por
un cociente de dos números enteros, siempre que éstos puedan ser gran
des. Solamente el hecho de que los números que expresan la relación
de pesos (masas) deben ser pequeños, por ejemplo 3 y 4, y no cam
bian cuando la precisión aumenta, no volviéndose por ejemplo 301
y 402, cuando la exactitud del experimento pasa de la décima a la
milésima, es solamente este hecho, imprevisible antes del descubri
miento de la ley, el que confiere a ésta sentido y contenido. Ahora
bien, los medios experimentales a disposición del análisis químico en
la época de Dalton, no le hubieran permitido de ninguna manera, dar
a su ley el sentido que acabamos de circunscribirle y que, sin em
bargo, está intrínsecamente unido a los razonamientos del fundador
del atomismo químico (9).
Se impone pues, la conclusión: La ley daltoniana no es un ha
llazgo empírico; lejos de ser la fuente experimental de la teoría ató
mica, es su consecuencia lógica. Los orígenes de la atomística dalto
niana deben ser buscados en otra parte.

II
En los umbrales de nuestro siglo Roscoe y Harden sometieron a
los manuscritos, y en particular el diario científico de JDalton, a un
exhaustivo y sagaz estudio, con el fin de elucidar el camino heurístico
que siguiera Dalton. Reconocieron lo insostenible de la versión de
Thomson, pero no pudieron liberarse completamente de la idea de
que el punto de partida de la teoría debía ser buscado en fuentes
experimentales; comprobaron que Dalton antes de 1803 —el año de
la primera tabla de los pesos atómicos— se había dedicado casi exclu(8)Partincton, Historia de la química (Trd. española), pág. 185.
(9)Ver a este respecto Pebrin: Los átomos.
— 118 —

sivamente a la meteorología y a la física, y que las experiencias de
química pura sólo tuvieron un papel secundario entre los motivos de
sus investigaciones. La difusión de los gases, su solubilidad en el agua,
los fenómenos del calor son los problemas que cautivaron su interés.
Roscoe y Harden pensaban que los hechos empíricos que se habían
presentado a Dalton en ese dominio debían dar cuenta de la génesis
de la teoría. Corroborados en su opinión por algunas indicaciones dadas
por Dalton mismo sobre los orígenes de sus convicciones atomísticas,
Roscoe y Harden resumen su conclusión de la manera siguiente: "La
idea de la teoría atómica se introdujo en el pensamiento de Dalton
como una concepción meramente física, sugerida por el estudio de
las propiedades físicas del aire atmosférico y de otros gases. Encon
trando en estos estudios el problema de determinar los diámetros rela
tivos de los corpúsculos, de cuya existencia no cabían dudas en su
espíritu, acudió a los resultados del análisis químico. Por otra parte,
la opinión de que las combinaciones químicas se realizaban en la
forma más simple posible, le sugirió adoptar la idea de que las com
binaciones se producían entre corpúsculos de peso diferente. Esto es
lo que separa su doctrina del antiguo atomismo especulativo de los
griegos. La extensión de esta idea a las sustancias en general, le per
mitió descubrir la ley de las proporciones múltiples y la comparación
de los resultados experimentales brindó magnífica comprobación a la
verdad de las deducciones" (10).
Las investigaciones de Roscoe y Harden ponen, sin duda, en evi
dencia, y en forma brillante, el desarrollo de las ideas de Dalton; des
cartando definitivamente de la génesis de la teoría la intervención de
experimentos analíticos, demuestran con argumentos convincentes que
el iniciador del atomismo químico ha buscado, en la primera fase
de su obra, apoyo para sus convicciones atomísticas en la física de los
gases; sin embargo, por meritorias que sean las investigaciones de
Roscoe y Harden no echan luz, creemos, sobre la fuente primaria de
la teoría daltoniana.
"La fuerza comprobatoria de los indicios —afirman Roscoe y
Harden— decide en favor de la versión dada por Dalton en 1810 en
Londres". El documento a que se refieren ambos historiadores es una
conferencia dedicada a los problemas de la constitución de mezclas
gaseosas. En la introducción de esta conferencia Dalton promete "una
pequeña exposición histórica de la evolución de su pensamiento y de
sus experiencias"; luego bosqueja hipótesis destinadas a aplicar la
noción newtoniana del átomo a la mezcla gaseosa de la atmósfera. En
realidad se contenta con algunas alusiones a los orígenes de su teoría
atómica, y deja completamente en la sombra la génesis de su idea
de los pesos atómicos, idea cardinal que contiene, en verdad, toda
su teoría.
Indiquemos lo esencial del contenido de ese manuscrito que Roscoe
y Harden estiman tan revelador para los orígenes de las concepciones
daltonianas. ¿No es extraño, se pregunta Dalton, que una mezcla de
(10) " Roscoe y Harden, Loe. cit., pág. 50.
— 119 —

�— 6IT —
•OS '^*&amp;

'^aaavjj i aosso^ (oí)

ap Bjazam boti anb 'uoijbq Biunajd ^s 'ouBJixa sa oj^;? •SBUBiuoijBp
sauopdaauoa sbj ap saua^jjo soj BJBd jopsjaAaj ubi uBtmisa uapjBjj Á
aoasojj anb ojijjsiiubui asa ap opiuajuoo jap jspuasa oj socuanbipuj
•Bjjoaj ns
Bpoj 'pBpjaA na 'ananuoo anb jBnipjBa Bapi 'sooiiuojb sosad soj ap
Bopí ns ap sisauaS bj Bjqmos bj na aiuauíejajdinoa efap A 'boihiojb
Buoaj ns ap sauaáuo soj b sauoisnjB ssnn^jB uoa Biuaiuoa as pBpijBaJ
u^ 'BJajsoiujB bj ap BSoaseS Bjozain b^ b ouiojb jap BUBiuoiAtau nopou
bj JBDtjde b SBpBupsap sisaiodiq Bfanbsoq o^anj í^sBpuaiJadxa sns
ap A ojuaxuiBsuad ns ap uopnjoAa bj ap Bai^jsiq umaisodxa Buanbad
Bun,, aiamojd uoj[bq Bpuajajuoa Bisa ap uopanpoijuí bj n^ -SBSoasB^
SBjazam ap uopnjpsuoa bj ap SBmajqojd soj b Bpsaipap Bpuajajuoa
buh ^ sajopBijoisiq soquiB uajaijaj as anb b oiuaum^op jg •ilsajpuori
na ox8I U9 ullBQ Jo(^ BPBP uoisjaA bj ap joabj na appap —uapjBjj
A aoosojj ubuijijb— sopipui soj ap BjjojBqojdraoa Bzjanj vjn
•BUBTHOJJBp BJJOal BJ
ap BiJBiuud a^nanj bj ajqos 'somaaaa 'znj ueipa on uapjejj A aoosojj
ap 83uoiob3i}S3aui sbj n^as anb SBiJojuatn aod 'oS^squia uis ísas^S
soj ap B^isjj bj na sboijsiuiojb saoop^iAuoa sns BJBd oiode 'Bjqo ns ap
asBj BJamud bj na 'opsasnq bij oaiminb oiusimojB jap jopBi^iui ja
anb sajuaaniAuoa sojuauín^jB noo nBJisanmap 'sootj;[bub sojuauiíjodxa
ap nopuaAiaini bj bijo3j bj ap sisana^ bj ap aiuauíBApiaijap opiíBjjBD
-sap íuojjbq ap ssapi sbj ap ojjojaBsap ja 'ajnsjjiaq buijoj na A 'Biauap
-TAa na 'spnp uis 'uaaod napjBjj A aoosojj ap sauoiaB^ijsaAní
*(0l) eanopanpap sbj ap pp
bj b uoioBqoídraoo boijiuSboi ppuijq sajB^uamuadxa sopB)jnsaj soj ap
uoioBJBdiuo^ bj A sajdiijnui sauopjodojd sbj ap ^aj bj jpqnasap ^iiim
-jad aj 'jBJanaS na SBiouejsns bbj b Bapi Bisa ap uoisnaixa vj ^so^auS
soj ap OAiiBjn^adsa oiusiuiojb on^puB jap BuiJjoop ns BJBdas anb oj
sa ojsg 'aiuaaajip osad ap sojn^sndjoa aaina UBionpoad as sauopsuiq
-moa sbj anb ap Bapi bj aejdopB ^ui^ns aj 'ajqísod ajdntis sbui biujoj;
bj ua UBqBzijBaj as SBOiinmb sauopsuiquioo sbj anb ap uomido bj
'ajjBd bjjo xo^ •o^inijnb sisijbub jap sopB^jnsaj soj b oipnaB 'njoidsa
ns na sspnp UBiqBa ou Bpu^jstx^ B^no ap 'sojnasndjo^ soj ap soaij
-Bjaj; soj^aiuBip soj jBuiuuajap ^p Binajqojd ja soipnjsa sojsa ua opuBjj
-noau^ -saSB^ sojio ap A oou^jsoinjB ajiB jap sboisij sapspaidojd sbj
ap oipnjs^ ja jod Bpua^ns 'bisjj ajnauiBjaní nopda^noo eun omoa
uojjbq ap ojuaiuiBsuad ja na ofnpojjuí as b^uuojb Biaoaj bj ap
V1n ^ainainSis bj3ubui bj ap noisnjanoa ns namnsaj uapjojj Ajj
'sbdiisjuio^b sauopaiAUoa sns ap saua^jJO soj aaqos ouisau uojjbq jod
SBpsp sauopBatpni ssnn^jB jod U9iuido ns na sopBJoqoxio^) 'Bjjoai bj ap
sisaua^ bj ap Biuana jsp n^jqap oiuiinop asa ua uojjbq b opBjuasajcI
UBiqeq as anb soaijjduia soqoaq soj anb n^qBsnad uapjBjj A aoosojj
•sajajuí ns uojbaijiibo anb SBmajqojd soj nos jojBa jap souaui9uaj soj
'Bn8B ja ua pBpijiqnjos ns 's^sbS soj ap uoisnjip wj -sanopB^iisaAui sns
ap soaijoui soj aaiua ouspunaas jadsd un uoaaiAti; ojos eand Baiminb
ap SBpuauadxa sbj anb A 'bdisjj bj b A BjSojojoaiaui bj b

— 811 —
•sotuotp toq :mihh3&lt;j
•S8I #Í8d '(B[0UBdS9 'pJX) BOJUtlJlb VJ 3f DUOJSlf]

(5)
(8)

-njDxa isbd opBDipop Bjqsq as —sodiuiojb sosad soj ap BjqBj Bjamud bj
ap oub ja— 081 aP 8alnB uoíjbq anb uojBqojdraoD ísajBjuauíijadxa
saiuanj na opBasnq jas Biqap Bjjoa^ bj ap ^pu-isd ap ojund ja anb
ap Bapi bj ap ajuauuBiajdnioa asjBjaqij noiaipnd on ojad 'uosraoq^
ap U9I8J3A bj ap ajqiuajsosui oj uojapouoaajj •noijBg Bjain^is anb
oo^sianaq ouiuiBa ja JBppnja ap uij ja uo^ 'oipn^sa zb^bs A OAijsnBqxa
un b 'uojjbq ap ooxjijuap oiJBip ja jBjnoi^JBd na A 'sojijasnusui soj
b uojaiianio8 uapjBjj A aoosojj ojSis oajs^nu ap sajBjqmn soj ug

II
bjjo na sopBosnq jas naqap bubiu
-ojjsp boijsiuiojb bj ap saua^iJO so^ -bdiSoj Bpuanaasuoa ns sa 'bdiut
-o)b Buoaj bj ap jBiuamijadxa a^uanj bj jas ap sofaj íooiatdma o^zbjj
-Bq nn sa on BueiuojjBp Xaj s^ :noisnjauoa bj 'sand anodmi ag
•(^) oaTmjnb ohistuioib jap
jopBpunj jap 8oiuainiBnozBj soj b opiun ajuaraBoaBuiajni Bjsa 'oSjBq
-nía uis 'anb A ajjtqijasunajp ap souiFqEOB anb oppuas ja Xaj ns b
jBp 'BaouBui Bun^uiu ap oppinuad uBjaiqnq aj on 'uoíjbq ap Baoda bj
ua oairamb sisijbub jap nopisodsip b sajBiuaunjadxa soipaui soj 'naiq
BJoqy 'opmaiuoa A opiinas Bisa b ajai^uoa anb ja 'Xaj bj ap oiuaim
-ijqnasap jap sajiíB ajqísiAajdun 'oqaaq aisa ainauíBjos sa 'Bniisajim
bj b Bmpap bj ap bsb¿ oiuamijadxa jap pnipaBxa bj opuBna '^ot- -^
\Q2 ojdmafa jod asopuaiAjoA ou 'Biuarans noispajd bj opu^no UBiq
-uibo ou A lf A ojdmafa jod 'souanbad Jas uaqap (sbsbui) sosad ap
u^psjaj bj uBsa.idxa anb sojamnu soj anb ap oqaaq ja aiuauíBjog *sap
-ubj3 jas nspand soisa anb ajdmais 'sojaiua sojamnu sop ap ainapoa un
jod uousana ua uopBjaj bj jBsajdxa ajdmais uaiinuad 'sopBmixojds
ainauíBSozjo} nos anb 'sisijbhb jap sopsijnsaj soj jod sopsp sojanmn
soj anb oisand 'Bj^ojojnBi ap aioadsa eun Bijas ^aj Bq -BijaiBin bj ap
opunm jap BayisjjaiaBjBa buiiSiiiu BjJBnasua sou ou o jad 'Bpuauadxa bj
jod opBiujjjuoa 'aiuauíBiJBsaaau 'Bijas opmaiuoa ns 'sojaina sojamnu
ap aiuapoa un jod ajq^sajdxa sa 'ojio ap osad orasira un b 'ojeand
-moa ja ua 'opiun oiuamaja un ap soimjsip sosad soj ap uopBjaj bj
anb jBiaunua b bjbjiuiij as Áaj bj ig -jB.fopBJBd Bazajsd bjsia Bjaní
•ud b Bisa anbun^ 'uopjasB jbi ap sassq sspBiuasB uatq sbj j^a BJBd
A^i bj ap opiuaiuoa ja jBuiuiBxa bisb^ •sajdpjnw sauopuodoud st^j &amp;p
Jíaj v¡ ap OjuatuiiuqiiJS^p jv uoíjvq v Jtonpnoo opipod vasiqmf ojv9tu
•íuadxa unSmu anb —Jeáajj asmb ojsa b A— jbuijiib ap sauopipuoa
ua souiBijBisa 'oseo ajsa ua osnjauj 'jBip ap souiBqeoB anb soiBp soj ap
soiuamnSjB ap somauodsip ou anb soniB^uodns 's
'soiuamijadxa sns jBiajdjaiui BJBd oiajis aj anb bj
bj ap Bppnpap ^aj ns ap Bjnuuoj bj anj oiJBJinoa ja Jod anb ouis
ns jBjnuiJoi Bjsd nojaiAJis aj anb soj sojuaiuijadxa sns uojaní ou
j u^ '(g) 14ja Jod BpejdaoB aiuauíBipjjduii tsA sajdiijnui sauop
-jodojd sbj ap Xa¡ bj uoa opjanoB ap sojamnu soj opeapuopaj

�varios gases, como el aire atmosférico, pueda constituir una masa
aparentemente homogénea y asimilable, por todas sus relaciones mecá
nicas, a una masa gaseosa simple? Para encontrar la clave del problema'
Dalton acude a una hipótesis de Newton y admite, como hiciera éste,
que los gases están formados por átomos que se rechazan mutuamente
con una fuerza inversamente proporcional a su distancia, estando cada
átomo rodeado por una envoltura calórica. Esta sería responsable de
la fuerza repulsiva de las partículas y daría cuenta de la expansibilidad
de los gases. ¿Cómo explicar mediante esta hipótesis la homogeneidad
de la atmósfera producida por la difusión de un gas a través de otro?
Dalton aduce en primer lugar la siguiente suposición: "Un átomo
rechazaría a los átomos semejantes, pero solamente los semejantes;
cualquiera que sea la densidad de los gases, esta suposición prevé la
difusión de uno dentro de otro, y concilia las mezclas gaseosas, cuales
quiera que sean, con la teoría de Newton. En estas mezclas de dos
o más gases, cada átomo es un centro de repulsión para los de la
misma naturaleza, pero no para los átomos de otra especie. Todos los
gases unen sus esfuerzos para resistir a la presión de la atmósfera o
a toda otra que se les podría someter". Después de haber rechazado
esta suposición, como lo hiciera anteriormente con algunas otras, Dal
ton termina por admitir que los átomos de diferentes especies de
gases poseen dimensiones distintas. Corpúsculos con tamaños desigua
les serían incapaces de yuxtaponerse unos a los otros y de formar
capas contiguas. Por consiguiente, sólo llegan a establecer un estado
de equilibrio difundiéndose mutuamente y formando una mezcla com
pleta. Empero, dejemos a Dalton mismo la palabra:
"Al considerar de nuevo el problema —escribe— me di cuenta
de que nunca me había inquietado por la influencia de las diferencias
existentes entre las dimensiones de las partículas de los fluidos elás
ticos. Entiendo por "dimensión" la partícula sólida del centro con la
envoltura de calor que la rodea. Si, por ejemplo, en un volumen de
- aire no hay exactamente el mismo número de átomos de oxísreno que
de ázoe, es porque las dimensiones de las partículas de oxígeno son
distintas a las del ázoe. Por otra parte, si las dimensiones son diferentes
y si la fuerza repulsiva es el calor, ningún equilibrio puede establecerse
entre partículas que ejercen presión unas sobre otras. Esta idea se
me ocurrió en 1803; había encontrado a menudo que las dimensiones
de las partículas de los fluidos elásticos deben ser diferentes. Un volu
men de gas ázoe y uno de oxígeno, unidos químicamente, deberían
producir dos volúmenes de gas nitroso, y estos dos volúmenes no debe
rían contener más átomos de gas nitroso que los que ^n volumen
contiene de átomos de ázoe o de oxígeno. De ello se sigue que los
gases diferentes tienen átomos de dimensiones diferentes; de éste
modo se nos aparece la razón de la difusión de un gas a través' de
otro, sin que debamos invocar otra fuerza repulsiva que la del calor.
Tales son las opiniones que tengo actualmente sobre la constitución
de las mezclas de fluidos elásticos" (11). Dalton agrega: "Una vez
(11) Roscoe y Harden, Loe. cit., pág. 13
— 120 —

establecida la diferencia de las dimensiones de las partículas de los
fluidos elásticos en condiciones iguales de temperatura y de presión,
se plantea el problema de determinar las dimensiones, los pesos y el
número relativos de los átomos en un volumen dado".
¿Cómo admitir que estas inconsistentes conjeturas hubieran po
dido conducir a Dalton a la tesis fundamental de su teoría, a la clara
idea de que la individualidad química del átomo reside en la masa,
en el peso del átomo? El problema al cual buscaba la solución lo ha
llevado —él mismo nos lo dice— a suponer la diversidad de las
dimensiones de los átomos gaseosos, pero no le sugirió su diversidad
ponderal. Átomos de cuerpos químicamente diferentes, aunque tengan
tamaños distintos, podrían poseer, desde luego, masas iguales. Es muy
difícil aceptar que la suposición de la eventual diferencia de los diá
metros de los átomos, sea la fuente de la tan firme convicción de
Dalton de que es el peso el que caracteriza las distintas especies de
átomos (12).
La versión de 1804, propalada por Thomson, es lógica pero no
está de acuerdo con el diario científico de Dalton; la versión de 1810,
adoptada por Roscoe y Harden, es concorde con los apuntes de Dalton,
pero es ilógica. Ni la una ni la otra explican la génesis de la idea
básica de la teoría.

III
Sería ilusorio buscar los orígenes de la idea daltoniana del peso
atómico sin ubicar a su autor, ese gran protagonista de la discontinui
dad, en la continuidad de la historia. Su idea innovadora está ligada
al radical giro que el descubrimiento de la gravitación universal im
primió a las doctrinas corpusculistas de la época newtoniana. Los
atomistas del siglo XVII, vertiendo vino nuevo en odres viejos, adap
taron a la ciencia y a la filosofía de la época la antigua teoría, dejando,
sin embargo, a la noción de átomo todas las características que Demócrito le atribuyera. Permanencia perpetua en el tiempo y forma geo
métrica en el espacio quedaron, pues, como atributos esenciales del
átomo. Según Boyle, el más eminente químico del siglo, los corpúsculos
poseen una inmensa variedad de formas: provistos de puntas, azado
nes, ramificaciones y corchetes, los corpúsculos se prestaron a la con(12) La mayoría de los historiadores siguen la opinión de Roscoe y Harden. Sin
embargo, algunos, más perspicaces, dudan en tomar nna posición definitiva. Característica a
este respecto es la opinión de Aldo Mieli: "No es fácil, de nuestra parte, tomar una
decisión neta, adhiriendo a la opinión expresada por Roscoe y su colaborador, o ciñéndonos
al desarrollo histórico que se encuadra en la narración de Thomson. Lo que parece cierto
es que tampoco Dalton estaba completamente seguro de cómo su doctrina atómica se había
originado. Quizás ésta fue una idea luminosa que surgió de su subconsciente cuando com
probó el hecho de la existencia de las proporciones múltiples; pero su obstinada creencia
en los corpúsculos de tipo newtoniano, le hacía rechazar un origen puramente químico y
suponer que la idea le había venido de sus especulaciones corpusculistas. Quizá también
sus amigos y colaboradores, como Thomson, tenían de lo que pasaba en la mente de Dalton
una visión más clara de la que poseía Dalton mismo. Si fuera así, la interpretación dada
por Thomson tendría un valor mayor que las manifestaciones hechas en sus conferencias
por el creador mismo de la doctrina" (La teoría atómica moderna, pág. 37).
— 121 —

�*(¿ *^Bd 'Dt/japom ddiu/o^d mio^% wj) t(enu^aop bj ap onzsinx jop^aj^ ja jod
sspua-iajuo^ sns aa SBipaq sanopBisajiaBui se[ anb jo^^m jop^A tm srjpuai moskohx ^od
Bpep uopBiajdjaiai v\ 'isb BJanj ig 'omsna noiivq Biasod anb ^ 9p Bjep sbui ^oisia san
noxivq ap aiuam ^\ na BqesBd anb oj ap naina) 'noskohx ouk 'sojopujoqiiioj X so^iuib sns
uaiqnrot Bzmf) -SBjeijn^sndioa sauopejnosdsa sns ap opinaA Biquq aj cap; bj anb lanodns
X ooiminb a)uauiB.md uauo un jBZBipaj Bpsq a^ 'oaBiuo^Mdn odii ap so^njsndjo^ so[ na
Bpnaaj^ BpBu^sqo ns ojad ¡sa^dpjnuí saaoiojodojd sb¡ ap Bpaa^sixa bj ap oipaq ^a oqojd
-rao opnBn^ ajuapsno^qns ns ap oí^jns anb BSouitan^ Bapi Ban anj Bisa 3Bzin) 'opsuiSiJo
Biqsq as B^tmojB BuiJi^op ns onio^ ap ojnSas a}uauiBia|doi03 BqBisa jtfonvg oaodmBi anb sa
ouap ao^jEd anb cj -jjoskohx ap uopcucu B[ na BjpBn^ua as anb ooijojsiq ojjojjEs^p jb
sonopuaup o 'jopcjoqBjoD ns X aooso^ lod epBsajdxa uoiaido b| b opuaijiupB (Biau uoisi^ap
Bnn Jr.mo) 'auBd EJisann ap 'JpBj sa ojj,, -'Jla?^ PÍV aP nomido bj sa ojjadsaj aisa
b Bai)sjj¿)joEJc3 -BAiiinijap nopisod cun jeiuo) na uspnp 'sa3B3idsjad ssm 'sounS[B 'og
nig '^aoHV^ X ao3SO)¡ ap uoiuido b\ nanSis sajopciaoisiq so^ ap eijoXbui b^^ (ZV)
-UO3 B[ B UCUBJSOjd 38 SO^nOSndjOO 9O\ 'S3}0qOJO0 ^ SaUOTOBOTJHUBJ 'S3U
-opBZB 'sBjund ^p sojstAOjd :sbui.ioj ^p pcpaTJBA Bsuamut cun uaasod
so^nosndjoo so^ 'o[Sis [ap ooTtainb ajnaniuia sbui p 'a^jíog tmSag 'otno^
[ap sojBiouas^ sojnquiB omoa 'sand 'aojepanb oioBdsa [a ua b^ijj^ui
-oa3 buhoj Á odiuau [a na njadjcad cionanBnuaj 'BjaiínqiJiB a[ o^ua
-praaQ anb SBoiisj^ajaBJBO sb[ SBpoj oraoie ap u^pon B[ b 'oSjBqnia ms
'opnBfap 'Bjjoaj büSijub B[ Booda B[ ap bjjoso[ij b[ b jÍ Bi^naio B[ b uojbj
-dspB 'eofaiA sajpo na OAana oaiA opuaijjaA '[[^x \^^s I3P sbjsiuiojb
so^j 'BaBiuoiA^au Booda B[ ap SBj8i[no8ndjoa sButjjaop sb[ b oymijd
-tai [BSJdAiun u^ioB^iABjg B[ ap o^naimijqnosap [3 anb ojiS [BatpBi [B
BpBi[ Bisa BiopBAOUut Bapi ng "Bijoisiq B[ ap pepmuijnoa B[ na 'pBp
-inmjuoastp b[ ap BiSiuoBjojd ubjS 383 'jojnB ns b jBDiqn ms ootiuo^b
osad [ap BUB¡uoj[Bp Bapi B[ ap saaaSuo so[ jBasnq oiJOsn[T

III
•Bjjoaj B[ ap
B[ 3p 8IS3UaS B[ UB0I[dx3 BJJO B[ III BIHl B[ Il^^ -BOl8o[t 83
'uo^jbq ap s^jundB so[ uoo apjoanoa sa 'uapjejj Á ^oosojj jod
'0T8I 3P noxsjaA b[ íuoj[bq ap ooijijuap otJBip p uoo opjsnDB ap Bjsa
ou ojad bdi^9[ sa 'uoeraoqj^ jod BpB[Bdojd '^O8l aP n^isaaA ^j
•(Zl) eomo)B
anb p osad [a sa anb ap uoj^bq

ap sapadsa SBjutjsip ee[

ap uoio^lAuo^ aouij ub^ b[ ap ajuonj bj Bas 'souiojb so[ ap so¿i^iu
-mp so[ ap Bi3U3J3}ip [BnjnaAS B[ ap npioisodns B[ anb js^daae [pjjtp
e^ •ss^nífr sbsbot 'o8an[ apsap 'jassod uBjjpod 'sojmjsip soubiub^
snbunB 'sa^uojajip ^;uauiBoiuijnb sodj^na ap somd'jy '[Biapuod
ns oijjíins 3[ ou ojad 'soeoasBS sooiojb so[ ap sauotsuauiip
sb[ ap pBpisj3Aip B[ janodns b —^oip o[ sou orasiui [3— opB*A3[[
Bq O[ uoian[os B[ Bqsasnq [Bna [B Btna^qojd [g ¿otnojB [ap osad p ua
'bsboi B[ na spisaj ouiojb [ap Bonuinb pBpi[BnpiAipm B[ anb ap Bapi
BJBp b[ b 'bi.1031 ns ap ^BjuouiBpunj sisa) B[ b uojjbq b jianpuoa opip
•od UBjaiqnq SBinisfno^ saju^jsisuooui SB^sa anb Jijiuip^ orao^?
*ttopBp uaranp^A un us soiuo^b so[ sp soaijb[3J oaainnn
p A sossd so[ 'sanoisuamip sb[ jBuiuuajap ap cuio^qojd p BajuB^d as
'u^ieajd ap A BiniBjadtuaj ap sa[eni sanoiaipuoa na soaussp opmjj
so[ ap 8B[noijjBd sb[ sp sauoisnauíip sb[ ap Bpuaa^jip B[

— 0^1 —
'-jp

'Kaavn X ao^sojí (n)

uoj[bq "(xi) tt8oopsB[a sopm[j ap SBpzaui so[ 3p
u^pn^psnoa b[ ajqos 0juauijBnj3B o^uoj anb sauoiuido 8B[ nos S3[Bj[
•jo[bo pp B[ anb BAispidaj Bzjanj bjjo jb^oaui soniBqap anb uis 'ojio
ap saABj]. b 8b3 un ap noisnjip b[ ap uozbj b[ aaaasdB sou as opom
3183 ap ^eaiaajajip sauoisuainip ap souiojb uauaij sajuaaa^ip
so[ anb anSis as o[p 3(j 'ona^ixo ap o aozB ap soinojc ap
uaran^oA un anb so[ anb osojjiu sb^ ap sohioíb sbui jaua^noa hbjj
-aqap ou sauamtqoA sop sojsa A 'osojjiu ssá ap sauauin[OA sop xianpojd
UBuaqap 'a^uauiBoiimnb sopiun 'on^^ixo ap oun A aozs sb^ ap uam
-n[OA hq -gajnaaajip xas uaqap 8ODijSB[a sopm[j so[ ap SB[naj}jBd sb[ ap
saaoisuatuip sb[ anb opnnam b opBjjuoona Bjqsq í08I ua oixinzto ara
38 Bapi B}s^[ -sbjjo ajqos SBUii uoisajd uaojafa anb 8B[naj}JBd a^jua
38J3aa[qB}83 spsnd oijqi[inba unSum 'jo[bo [3 sa BAisjndgj Bzjanj B[ ts A
eaiuaja^ip uos sauoisuamip sb[ ts 'ajjsd bjjo joj -aozB [ap sb[ b ssiupsip
nos oua^ixo ap SBpnojjjBd sb[ ap Sduoisuamip sb[ anbjod sa 'aozc ap
anb ouasixo ap somojB ap ojaninn omstuí p a^uaiuejocxa ^Bq ou 3jib
ap nguinp^A un na 'oyduiafa jod 'íg "Bapoj B[ anb jo[bd ap
B[ noa oJinaa [ap Bpi[9s [naijjBd b[ ttuoisuaraipw jod opuanug 's
-SB[a sopinjj so[ ap 9B[na^jBd SB[ ap s^uoisnamip sb[ ajjua sa^ua^sixa
SBiauajajip sb[ ap Biauan[jui B[ jod opBjainbui Biq^q ara Bounu anb ap
B^nana ip aui —aqijosa— Biuop^ojd [3 OAanu ap iBjapisuoa [y,,
:BjqB[Bd B[ orasim uoj[bq b souiafap 'o^aduig -Bj3[d
-raoo B[az3m sun opuBinjoj A ajuaniBn^nuí asopuaipun^ip opqi[inba sp
opB^sa un jaoapqBjsa b ub3[[ o[os 'ajuaxnSisuoo joj 'S^nSunoo SBd^o
jbuijoj ap A bojío so[ b sonn asjanodBjxn^ ap sdaBdsaui ubijss sa[
-BnSisop soubuib) uod sopnosndjo[) 'SB^uiisip sauoisuauíip uaasod sas^^
ap saiaadsa sajuajajip ap somojB so[ anb jijiiups jod Buuujaj noj
-[bq 'sbijo SBun^[B uod ajuainjOTJOjuB Bjaioiq o[ ouioa 'uopisodne bjs^
opBZBq^aj jaqBq ap sandsaQ -^jajaraos Bjjpod 83[ as anb bjjo Bpoj b
o BjaisoiujB B[ ap nmsajd B[ b Jijsisaj BJBd sozjanjsa sns naun sass^
so[ sopoj^ 'apadsa bjjo ap souiojb so[ BJBd ou ojad 'Bza[BjnjBU btusiui
B[ ap so[ Bjsd uois[ndaj op ojjuao un sa ouiojb Bps^ 'sas^S sbui o
sop ap 8B[az3m eejsa u^ -uojAia^j sp bjjosj b[ uoa 'ubbs anb Bjamb
-sa[ena 'sbso3sbS SBpzam sb[ Bi[puo^ A 'ojjo ap ojjuap oun ap upisnjip
b[ aAajd nopisodns Bjsa 'bssb^ so[ ap pspisuap b[ Bas anb BjambjBno
ísajuBfamas so[ ajuauíBjos ojad 'sajuBfamas soiuojb so[ b BUBZBqoaj
ouiojb u^,, :nopisodns ajuamSis B[ J6n[ jauíud ua aonps uoj^bq
¿ojjo ap saABjj b sbS un sp uoisnjip B[ jod Bppnpojd BjajsomjB B[ ap
pBppuaSoinoq B[ sisajodiq Bjsa ajuBipaui jBai[dxa 01^9^? &lt;83se^ 80[ 3P
pBpi[iqisuBdx3 B[ ap Bjnsna BjJBp A SB^najjjBd sb[ ap BAis^ndaj szjanj b[
ap a[qBsnodsaj Bijas Bjs^ •B3tjo[B3 BJtij^oAua Bun jod op^apoj omojB
Bpea opuBjsa 'BiauBjsip ns b [Bnopjodojd ajuauíBSJaAní Bzjanj Bun uod
sjusuiBnjnni uBzcqaaj as anb souiojb jod sop^iujoj UBjsa sas^á so[ anb
'ajes Bjapiq ouioa 'ajinip^ jC uojj.3^[ ap sisajodiq Bun v spnaB uoí[bq
Buiajqojd [ap 3ab[d b[ jbjjuoouo bjbj ¿3[dmis bsobseS bsbui can b 'sboiu
-Boaui sauopBpj sns SBpoj jod 'a^qBjiuiiSB A BauaSomoq ajuamajuajBdB
bsbui Bun jmjijsuoD Bpand 'oDwajsomjB 3jib p oiuoa 'sssb^ soijba

�cepción mecánica de la afinidad química y permitieron interpretar
fenómenos químicos como la solución, la precipitación, la cristalización
y algunos otros. Así, por ejemplo, mercurio y azufre se reúnen para
constituir cinabrio gracias a las formas de los átomos del primero, que
se ajustan bien a los átomos del segundo; sin embargo los corpúsculos
de la sal tartarí poseen —admite Boyle (13)— una figura que ensam
bla todavía más estrechamente con la de las partículas del azufre, y
es por ello que libera del cinabrio al mercurio. Los ácidos tienen
partículas puntiagudas y forman por ello sales con cristales de ángulos
cortantes; al contrario, las partículas de los metales son porosas; al
disolverse un metal en un ácido, las puntas de los corpúsculos del
segundo penetran en los poros del primero. Si el oro resiste al ácido
nítrico, es porque las puntas de los corpúsculos de este ácido son
incapaces de penetrar en los poros demasiado estrechos de sus partícu
las. Estos ejemplos ilustran con qué radicalismo la fe mecanicista de
Boyle y de sus contemporáneos, ensayó extender el principio de la
diversidad geométrica de los átomos a la experiencia química. El
encadenamiento, ensamblamiento y apilamiento de los átomos, mer
ced a sus lengüetas, puntas, ranuras y poros, debía dar cuenta de todas
las metamorfosis de las sustancias. En el pensamiento de los atomistas
del siglo XVII, un mecanicismo rígido es inherente al mundo, hasta
en sus más ínfimas partículas, hasta sus corpúsculos puntiagudos y
ramificados.
Tal era la posición cosmológica del atomismo, cuando sobrevino
el descubrimiento de la atracción universal por Newton. De un golpe,
la diversidad de las formas atómicas, medios primitivos de una inter
pretación rudimentaria, se volvieron una hipótesis carente de sentido.
Ya no era menester —para explicar la cohesión de las partículas—
admitir el enlazamiento mecánico de unas figuras congruentes: el lazo
que mantiene reunidas las partículas, y las agrupa en cuerpos macros
cópicos, se convierte en una fuerza inmaterial afín con la atracción
universal. Newton propone en las célebres "queries" de su óptica la
hipótesis de las fuerzas intramoleculares y opina que las partículas
de los cuerpos se atraen, con una fuerza que a pequeña distancia de
la partícula es lo bastante poderosa para producir, por la unión de
una partícula con otras, efectos químicos. Sin embargo, las fuerzas
atractivas no son las únicas que actúan en el microcosmos; según
Newton intervienen también •—como hemos mencionado— fuerzas
repulsivas. En el álgebra, a la serie decreciente de las magnitudes posi
tivas sigue, cuando éstas alcanzan el cero, las magnitudes negativas;
al igual, en la mecánica newtoniana de las moléculas,'' a la fuerza
atractiva de la partícula que decrece con el aumento de la distancia,
sigue, donde la atracción desaparece, una fuerza repulsiva. La refle
xión de la luz, que Newton interpreta como una repulsión de los

corpúsculos luminosos a partir de la superficie reflectora, la alta velo
cidad con que los rayos son despedidos por fuentes de luz y que
adquieren después de haber salido de la esfera de atracción de las
partículas de su manantial, y finalmente la dilatación térmica de los
gases, son los índices que Newton alega para apoyar la hipótesis de
las fuerzas repulsivas. Admitidas estas premisas, la imagen del mundo
físico, declara Newton, aparece extraordinariamente simple. Los movi
mientos de los grandes cuerpos están gobernados por la atracción gravífica, los de sus partículas por las fuerzas intermoleculares, atractiva
y repulsiva. Por otra parte, la unión y separación de las partículas,
se encuentra en la base de todos los cambios químicos. Es este simple
mecanismo newtoniano, el que se ofreció a los razonamientos de Dalton en los comienzos de su camino cognoscitivo.
Sin embargo, si la intervención de Newton debía volverse decisiva
para la teoría de Dalton, no fue gracias a la noción de la fuerza inter
molecular, que Newton agregara a la doctrina corpuscular, sino exclu
sivamente a causa de una noción que Newton había suprimido: la
variedad de las formas atómicas. Una vez rechazada la hipótesis de
que la diversidad de las sustancias químicas corresponde a las formas
distintas de sus partículas, Dalton se veía frente a la cuestión: ¿Cuál
es la propiedad de los átomos capaz de explicar la diversidad de los
elementos químicos? Dalton había dudado algún tiempo —como mues
tra la conferencia de 1810— entre si debía elegir el tamaño o el peso
del átomo. Si terminó por adoptar la hipótesis que aseguraría el
éxito de su teoría, fue —creemos— por haber encontrado apoyo para
su idea en dos principios íntimamente ligados uno al otro, ambos
de carácter apriorístico y también los dos viejos como el mismo
atomismo. El primero de estos dos principios, ya enunciado por los
pensadores abderenses, es la indestructibilidad de los átomos; el se
gundo es el principio de la persistencia de la materia a través de todo
cambio. Entrevisto por Lucrecio ("Nil posse creari de nihilo"), este
último principio, tácitamente admitido desde el renacimiento en la in
terpretación de experimentos por varios investigadores (Van Helmont,
Mariotte, Black), fue librado de la maraña que lo envolvía por Lavoisier y llevado —como es bien sabido— a la categoría de ley básica,
la de la conservación de la masa en todas las reacciones químicas (14).
Como Lavoisier define la masa por la propiedad de ser pesada, su
principio equivale al de la conservación de los pesos. Dalton insiste
sobre esos dos principios en el mismo capítulo de su gran obra en
que expone su teoría atómica (New System, I Parte, Capítulo III):

(13) Boyle da numerosos ejemplos de la aplicación de su teoría corpuscular a la
química, en su obra Origin oj forms and Qualilies y en Experimente of Mechanical Origin
or Production of divers particular Qualities. Ver: Lasswitz: Geschichte der Atomistik
vom Mittelalter bis Newton", Vol. II, pág. 275-82 y Ehrenfeld: "Gundriseiner Entwicklungs
geschichte der chemischen Atomistik", pág. 202-3. ,

(14) La afirmación de que Lavoisier hubiera demostrado con la balanza el principio
de la constancia de la masa, y que ésta seria pues una proposición de origen experimental,
es un error corriente que se encuentra consignado en muchos manuales. Subrayemos que ni
Lavoisier ni nadie ha demostrado empíricamente la conservación de la masa; el empleo
de la balanza no prueba este principio, sino que lo presupone. Conferir a la balanza el
control de los cambios químicos carecería de sentido, sin haber admitido a priori que tes
transformaciones químicas son incapaces de modificar las masas. Lejos de ser el resultado
de experiencias, es un principio regulador que sirve para interpretar les resultados expe
rimentales. Así lo enfocó también Lavoisier, que lo compara con un axioma geométrico,
considerándolo como una consecuencia de la exigencia de que el todo debe ser igual a la
suma de sus partes (Oeuvres de Lavoisier, II, 339.).

— 122 —

— 123 —

�'CóES 'H 'aisiOAV^ ap BajAnaQ) sauBd sns ap eiuns
v\ B [En9i Jas aqap opo] p anb ap Bpua^ixa B| ap Bijuaniasuoo Bun oiuoj o[opuejapisao^
'o.iiJiauíoaí Braoi^B un no Bjedmoo O[ anb 'aaisiowj uaiquiEi o:&gt;ojua o[ isy -saiciuaunj
•adxa sopBijnsaj soj JBiajdia]ui BJBd aAjts anb jopB[nSaj oidpuud un sa 'SBpoaijadxa ap
opEljnsaj p jas ap sofa^ -bcscui sb[ jgjijipom ap sajedBjui nos sBJiuimb sauoi^cuuojsuBj)
sc{ anb ijoijd b optiiiupB j^qsq ms 'opimas ap Bijajajs^ soDimjnb soiquis^ so[ ap fojiuo^
ja B2ut|Bq b[ b Jijajuo^ -anodnsajd O[ anb ouis 'oidpnijd aisa Bqanjd ou BzuBjBq bj ap
oa^dma p ^bsbiii b^ ap uopBAjasuo^ bi ain^uíB^ijiduia opsjisomap Bq aipBU in uaisiOAV^
iu anb soiu3&lt;Bj(|ng •sa[RniiBui soqjnni ua opBu^i^uoj BJiuanoua as anb aiuaujoj jojja un 83
'{B^uamuadxa ua^ijo ap nopisodoJd Bun and Bijas sisa anb A 'bsbui C[ ap bijubisuo^ B[ ap
oidpuud [a BzuB¡Bq B[ uoj opBJisouiap Bjaiqnq HaisiOAV] anb ap uopsauíjE cq (^i)
: (jjj ojnjidB[) '91JBJ j 'raajsXg Ava\[) BoimpjB Bjjoai ns auodxa
ua Bjqo ubjS ns ap ojnjjdBa ouisiui ja na soidpuiad sop sosa ajqos
aisisui uojjbq 'sosad soj ap uopBAjasuoa bj ap jb ajBAinba oidpupd
ns 'spBsad jas ap p^paidojd bj jod bsbui b[ ^uijap jamoAB'j 0010^
'(^1!) sB^iminb sauopoeai sbj sepoj na bsbui b[ ap u9pBAjasuoa bj ap bj
'3isBq ^aj ap BuoágjBO B{ b •—opiqBS uaiq sa o moa— opBAa^^ Á JatsioA
-vj jod BiA^oAua oj anb bubjbiu B[ ap opBjqi^ anj '(
'jnompjj ub^) saJopBiífrisaAUT sot^ba jod soiuauíuadxa ap
-ui B^ ua o}uaiuii3Buaj \a apsap oppiuipB ajuaaiBíioBj 'oidpuud omu^n
ajsa '(tto^iqiu ap UBaj^ assod ^i\[,,) oioajon^ jod ojsiAajjug -oiqineo
opoi ap sfABJ^ b Dfjajvtu vj ap mouajsisu^d b^ ap oidioniad ja sa opuná
-as ja ísouíoj so^ ap popjuqiionJisaput bj sa 'sasua^apqs saaopBsnad
soj jod opBionnua bá 'soidpuijd sop soisa ap oaaiuiad j^ -otusiraoiB
ouisun ja ouiod sofaiA sop soj uaiqniBj Á oapsjjoijdB J3}objbd ap
oqiue 'ojjo jb oun sopB^ij aiuauíBuiiiui soidpuijd sop ua Bapi ns
Bjsd oXodB opBiiuoaua jaq^q jod —souiaajo— anj 'Bjjoaj ns ap ojixa
ja BtJBJnáasB anb sisaiodiq bj JBjdopB jod ^uiuuai ig -oinojB jap
osad ja o oubiubj ja ji^aja Biqap ts aajua —0181 ^P Biouajcajuo^ bj bji
-sanuí ouioo— oduiatj un^jB opepnp Biq^q uoijbq ¿soaiuiinb soiuamaja
soj ap pBpisaaAip bj JBOi^dxa ap ZBd^a souioib soj ap pspaidojd bj sa
jsn[)? :uoi}sana bj b ajuaaj BiaA as uoijbq 'SBjn^jiJBd sns ap BBjuijsip
sbuuoj sbj b apuodsajjoa sBotininb SBiauBjsns sbj ap pspisjaAip bj anb
^p sisaipdiq bj BpBZBq^ai zaA buq -sb^iuioib sbuijoj sbj ap pepaiJBA
^j :optmijdns Biq^q nojMa^ anb uppou Bun ap Bsn^a b ajuaiuBAis
-njaxa ouis 'jB[nosndaoa Buiajaop bj b BJBáaj^B uojAva^ anb 'JB[noa^oui
-ja^ui Bzaanj bj ap nopou bj b sbi3bjS anj ou 'uoijbq ap Bjjoa) bj BJBd
BAtspap asjaAjoA Bjqap uoiMa^[ ap uoiou^Ajajuí bj is 'oáaequia uig
•oApiasouSoo outuibd ns ap sozuaimoa soj ua uoj
-jbq ap soiuaiuiBuozBJ soj b oíaaajo as anb ja 'ouBiuoiM.au omsiuBoam
ajduiis aisa sg -eoaiuirnb soiquiBa soj sopo^ ap as^q bj ua sjjuanoua as
sbj ap uoi^BJBdas Á. uoiun bj 'aia^d bjjo jo^ 'BAisjndaj A
's^^Bjnoajouuaiui SBZjanj sbj lod SBjnajUBd sns ap soj 'b^ijia
-Bjá uop^Bj^B bj jod sopBU^aqo^ UBjsa sodaana sapuBjS soj ap so^uoiin
-iaoui so^ -ajduiis aiuauíBiJBUipjoBJixa aoajBdB 'uo^m3^[ BJBj^ap 'oorsij
opunm jap ua^Biui bj 'SBSimajd sB^sa SBppimpy 'SBAisjndaj SBzaanj sbj
ap srsa^odiq bj jbXocIb BJBd cáa[B uojAiaf^ anb sa^ipuj soj nos
soj ap B3iuMai uopBiBjip bj aiuam[Buij A 'jbijububui ns ap
sbj ap nopaBJiB ap Bjajsa bj ap opijBS jaq^q ap sandsap uaaainbpB
anb A znj ap sajuanj jod sopipadsap nos soáb^ soj anb uoa p^pia
-ojaA B}jB bj 'BJOi^ajjsj aioijjadns bj ap Ji}JBd b 8osouiuinj sojnasndaoD

' 't'ZOZ *^?a *,t^l!í85™oiV naqDsnnaq^ jap
^ ZS'^LZ -^?d 'II '["A 'í,o0iMaN s!1W
^)MSiinoiy jap ajq.iiqjea^) :ziimssvi :JaA 'saj^^DnQ jvjnoiuod sj^nip (o uotjonpojj jo
uiíijq ^rraiumpa^^ ¡o s^v^wlj^dx^ u X tanjpT!^ puv smjof ¡o utáijQ Bjqo ns na 'Baiminb
b^ B j8[ndsndjO3 Buoat ns ap uopB^iidB 81 ap so^daiafa sosojaoina 8p 31A0^ (1)
soj ap uoisjndaí Bun ouioo B^aadjajuí uoiMaj^j anb 'znj bj ap uoix
vj 'BAisjndaj Bzjanj buti 'soajsdBsap uoiaoBJiB bj apuop 'anSis
bj ap ojuaninB ja uoo aaaaoap anb B^nojjjBd bj ap baijobjjb
Bzaanj bj b 'sBjn^ajom sbj ap bubiuoim^u BaiuBaara bj ua 'jBn^í jb
íSBAusáau sapmiu^Biu sbj 'ojaa ja ubzub^jb ssisa opusno 'anSis sbau
-isod sapnjiuáBUi sbj ap a^uaiaaaaap aiaas bj b 'Bjqa^jB ja ug -SBATSjndaj
SBZjanj —opsuopuaui somaq orneo— uaiqiuBj uauaiAJajuí uo^M.a^[
utiSas í soiuso^ojoiui ja ua UBtijoB anb SBOiun sbj uos ou sbaij^bjjb
SBZjanj sbj 'o^jBqma uig •soouninb sojaaja 'sbjjo uoa BjnoijJBd ruii
ap uoiun bj jod 'jpnpoad BJBd Bsojapod a^uBjseq oj sa BjnojjjBd bj
ap BpuBjsip Buanbad b anb Bzjanj Bun uoa 'uasjjB as sodjana soj ap
SBjn^jiJBd sbj anb Buido A sajBjnaajouiBJiui SBZjanj sbj ap sisajodiq
bj B^pdo ns ap Msaiaanb,, eajqajaa sbj ua auodojd uoim^j^ 'jBSjaAiun
bj uoa ujjb jBija^Buiui Bzjanj Bun ua a^jaiAuoa as 'so^idoo
sodjana ua Bdnjí^^ sbj A 'ssjn^jiJBd sbj sBpmnaj auaijueni anb
ozbj ja ¡sajuanjíiuoo sbuiStj se un ap ooiuBaaui oiuauuBzBjua ja jpimpB
—SBjnapjsd sbj ap upisaqoa bj jBoijdxa BJBd— ja^sauam Bja ou bj^
•opijuas ap ajuaaBO sisaiodiq Bun uojaiAjOA as 'BiJBjuamipnj uopB^ajd
-ja^ut Bun ap soAiiimud soipaui 'sBouu^jB sbuijo^ sbj ap pBptsjaAip bj
'adjoS un ^q •uojAva^f Jod jBBjaAiun uopOBJ^B bj ap ojuauuijqnosap ja
ouiAajqos opu^na 'omsiuxojB jap boi^ojoiusod uopisod bj Bja jbj^
•SOpBOlJIUIBJ
A sopnSBpund sojnasndjo^ sns BjSBq 'SBjnajiJsd sbuiíjuj sbiu sns ua
BjsBq 'opunm jb aiuajaqui sa opt^jj ouispiuBaaní un 'JTAX IT9 IaP
8B}siiuojb soj ap ojuaiuiBsuad ja u^ -SEpuBjsns bbj ap siso^ouiBiaui sbj
SBpo} ap Bjuana jBp Biqap 'sojod A sejnuBj 'sBjund 'sBjanáua[ sns b pao
-jaui 'souiojb soj ap oiuaiuiBjidB A ojuaiuiBjquiBSua 'o^uauuBuapBaua
|^ -Bauuinb spuaiaadxa bj b soiuojb soj ap caiJjaiuoa^ pBpisjdAip
bj ap oidpuiJd J3 japua^xa oX^sua 'soauBJodiuajuoa sns ap A ajXog
ap B^spiuBaaui aj bj omsijB^ipBj anb uoa uBj^snji sojdmafa so^s^ -bbj
-naiiJsd sns ap soqoaajsa op^isBuiap sojod soj ua ^Bj^ouad ap saoBdsoui
nos oppB a^sa ap sojnasndjoa soj ap SBjund sbj anbaod sa 'ooijjju
opp^ jb ajsisaj ojo ja ig 'ojauíud jap sojod soj ua uBJiauad opun^as
jap sojnasndjoa eoj ap SBjund sbj 'opps un ua jBjaui un asjaAjosip
jb íSBSOJod uos sajBiam soj ap SBjn^jiJsd sbj 'oijbjjuod jb ísaiuBjjoo
sojn^uB ap sajBisua uoa saj^s ojja jod ubuijoj A sspn^Biiund sBjn^jtJBd
uauai; sopp^ so^ -oijnoaaui jb oijqBup jap Bjaqij anb ojja jod sa
A 'aajnzB jap SBjnajiJBd sbj ap bj uoa aiuauíBqaaajsa sbui BiABpoi sjq
-uiBsua anb Bjnáij Bun —(gj) aj^og ajiiup^— uaasod jjojjoj jvs bj ap
sojnasndjoa soj oki^quia uis ^opun^as jap souio^b soj b uaiq uBjsnfB as
anb 'ojauíud jap souioib soj ap - uuoj sbj b sbpbjS ouqsup jmjijsuoa
BJBd uaunaj as ajjnzB A ounojam 'ojduiafa jod 'isy "soajo soun^jB A
bj 'uopBjidpaad bj 'uppnjos bj orno sooiuijnb souauíouaj
í uoaaTiiinaad A Baimjnb pBpiuijB bj ap BaiuBaam uppdaa

�"No está —escribe— al alcance de la química la creación o destruc
ción de la materia", y agrega, "el intento de crear o destruir un sólo
átomo de hidrógeno equivaldría a querer introducir un nuevo planeta
en el sistema solar o a aniquilar uno que ya existe".
Ahora bien, un simple razonamiento basta para convencerse que
de estos dos postulados, que en realidad sólo son uno, Dalton pudo
pasar directamente a la idea cardinal de coordinar la diversidad pon
deral de los átomos con la diversidad de los elementos químicos. En
efecto, cuando dos elementos se reúnen para formar un compuesto,
todo cambia y solamente se conserva —de acuerdo con los dos prin
cipios indicados— la suma de los pesos de los elementos y los átomos
de éstos. Estas dos permanencias, que equivalen a la conservación del
peso del átomo, imponen al peso como característica fundamental de]
átomo y sugieren la hipótesis de que en esta característica reside la
individualidad química del átamo. De aquí se sigue que en los com
puestos, cada elemento lleva consigo el peso definido de su átomo, dis
tinto al de los otros elementos, y que perdura como señal indeleble,
mientras otras marcas individuales del elemento desaparecen. Basta,
por consiguiente, determinar la composición ponderal de les cuerpos
compuestos, para obtener los pesos relativos de las últimas partículas
de sus constituyentes. De este modo Dalton pudo llegar, por un camino
meramente deductivo y a partir de postulados apriorísticos, a la im
portante tesis que está en la base de sus tablas atómicas, y que forma
el núcleo esencial de su teoría.
Pero si bien los dos principios bastan para aclarar el descubri
miento de la noción de peso atómico, no son suficientes para motivar
la importante proposición de la teoría de que las combinaciones quí
micas se realizan entre átomos asociados en números enteros y pe
queños. La segunda parte de esta afirmación, que admite una relación
simple entre los números de los átomos del compuesto, no se deduce
como consecuencia de las premisas que acabamos de indicar. De la
indivisibilidad del átomo sólo se sigue que las combinaciones se efec
túan entre números enteros de átomos, pero no se deduce de ningún
modo que esos números deban ser pequeños. Si no fueron resultados de
análisis químicos, por groseros que fuesen, los que sugirieron a Dalton
la hipótesis de las "razones simples", ¿cómo llegó a esta última afir
mación? Guiado por la clásica convicción de que las relaciones reali
zadas en la naturaleza —y por consiguiente también las leyes que
expresan esas relaciones— deben ser necesariamente simples, Dalton
pudo haber concluido a priori, que las razones entre los números de
átomos existentes en una combinación, podrían expresarse mediante
números enteros pequeños. La ley de las proporciones múltiples es
una inmediata consecuencia de esta proposición.*
Apoyado por algunos de los más eminentes mecanicistas del siglo
XVII, incluso por Newton, el principio de la simplicidad de las leyes
de la naturaleza, aunque sus fundamentos gnoseológicos sean proble
máticos, ha dejado admirables pruebas de su utilidad como instru
mento para hallazgos. No caben dudas que Dalton estaba convencido,
al menos del valor heurístico de este principio, puesto que lo emplea
— 124 —

para establecer las reglas prácticas que le sirven para determinar los
pesos relativos de los átomos. Sin embargo, si se agrega a los otros
dos axiomas indicados, el de la simplicidad, de estos tres principios
apriorísticos se deducen todas las proposiciones esenciales de la teoría
de Dalton, incluida en ello la ley de las proporciones múltiples.
Estamos pues llevados a la conclusión de que Dalton llegó a sus
ideas innovadoras a partir de tres postulados, con independencia de
la experiencia. Sin invocar para nada procederes empíricos, había
podido encontrar, gracias al método hipotético-deductivo, las sencillas
proporciones de su teoría, para las cuales buscara a posteriori con
firmación en los resultados del análisis químico.
Si el desarrollo que acabamos de bosquejar corresponde realmen
te al nacimiento de la teoría, entonces las fuentes gnoseológicas del
atomismo daltoniano no difieren funcionalmente de los orígenes del
atomismo democriteano. Como éste, la doctrina de Dalton es en su
génesis una concepción especulativa, sin raíces en conocimientos em
píricos. La diferencia entre las dos teorías no reside en sus orígenes
gnoseológicos, no reside en los métodos utilizados para encontrar las
proposiciones básicas, sino en el hecho capital de que la teoría de
Dalton, centrada sobre una característica cuantitativa de los átomos
—sus pesos—, permite inmediatamente deducir consecuencias experimentalmente verificables, mientras que la doctrina de Demócrito —al
igual que todas las teorías corpusculistas antes de Dalton— quedaba
inaccesible al control empírico y permanecía fuera de los límites de
la ciencia.
La génesis de la teoría, tal como acabamos de suponerla, explica
también los motivos de las manifestaciones deliberadamente oscuras
e incluso contradictorias, en que Dalton solía caer al referirse a la
historia de su gran obra. En efecto, ¿por qué designa una vez los
hidrocarburos, otra los óxidos de nitrógeno como fuentes del descu
brimiento del peso atómico? ¿Por qué dice a Henry que las investi
gaciones de Richter lo habían encaminado hacia las ideas iniciales
de su teoría, mientras Thomson afirma que Dalton al publicar la
Tabla de los pesos atómicos desconocía los escritos del químico ale
mán? (15). Estas flagrantes contradicciones, incomprensibles, si la
teoría hubiese salido realmente de experimentos determinados, dejan
de ser enigmas. En una época más aferrada todavía que la nuestra a
la convicción de que la experiencia es el exclusivo hontanar de todo
conocimiento científico, era sin duda prudente para Dalton dejar en
sombras las fuentes especulativas de su construcción teórica, conforme
al antiguo adagio "Bene vixit, qui bene latuit".

(15) Roscoe v Harden: Loe. cit., pág. 7-8.
— 125

�•%-l -ayd '-jiD -ío-j ^uamivjj i ao^sojj (st)

^^mjvj auaq mb 'nxm auag^^ oíSepe onüfrjuB [b
anuojuoo 'Baijoaj uoioonajsuoa ns ap SBAiiB[nDadsa sajusnj sb[ sBjqmos
n^ jBfsp uoj[bq bjb¿ aiuapiud Bpnp uts bj^ 'ootjjiusp ojuairapouoo
opoj sp JBUBjuoq oAisnpxa [a sa Bpuaijadxa b[ anb ap uopaiAuoa b[
b BJjsana B[ snb BiABpoj BpcuajB sbui Booda san ug -SBinifrua jas ap
UBÍap 'BopBuinuajap sojuararjadxa ap 3juaui[B3J opi[B8 asaiqnq
B[ is 'S3[qisu3jduioaui 'sanotaoxpBjjnoD sajuBj8B[j SBjsg; *(l) ¿
-a^B oairainb [ap sojijasa so[ Bpouo^sap soaitno^ sosad so[ ap
b¡ jB3i[qnd [b uoj[bq anb biujijb uosmoqj^ SBJiu^itn 'bijosi ns ap
B3[Bpiui SBapi sb[ Ep^q opBuimeoua uBiqsq o[ jajqaijj ap sauopBS
-tísaAUi sb[ anb ^juajj b aotp anb JOj? ¿o^iuio^b osad [ap ojuairauq
-nosap [ap sajuanj ouxo^ oua3oj}iu ap sopix^ so[ bjjo 'sojnqjBOOjpiq
so[ zaA Bun BnSisap anb jod? 'ojoaja ug -Bjqo ubj3 ns ap Bwojsiq
B[ b asjwapj [B J3B0 B_qo8 noi[BQ anb ua 'sBtJOioipBj^noD osn[oui a
SBjnaso ajuauiBpBjaqi[ap sauoiaBjsajiuBin sb[ ap soaijoui so[ naiquis^
Bai[dxa 'B[jauodns ap souiBqBOB ouioa [b^ 'bijobj b[ ap stsana3 B'j
•Biauaia b[
ap sajiaiT[ so[ ap Bjanj BjaauBtnjad A oDiJidma [ojjuoo [b a[qisa^aBni
BqBpanb —ho^[bq ap sajuB sB^si[nosndjoa ssijoaj sb[ s^po^ anb pnSí
[B— ojtjDoniaQ ap BnijjDop b[ anb sBjja^im 'sa[qBoiji.taA ajnampiuaní
-wadxa SBTananaasuoD jpnpap ajuaraBjBiparaní ajiuuad '—sosad sns—•
BotaojB 8O[ ap BAijBjtiUBn^ BaxjsjjaiaBJBa Bun ajqos BpBijuao 'uo}[bq
ap Bjjoai B[ anb ap [B^idBa oqaaq [a ua ouis 'SBDiseq sauopisodoíd
sb[ jBjjuoDua BJBd sopBzi[ijn sopojara eo[ na apisaj ou 'soaTSo[oasouS
saua^jjo sns ua apisaj ou SBpoaj sop sb[ aj}ua epuajajip B^j -soaijid
-nía soíuaiuipouoa ua saaiBj uis 'BAijB[naadsa uopdaauoa Bun eisauaá
ns u^ sa uoj[bq ap BUHjaop B[ 'ajsa ouioq •ouBajjjaouiap ouisiuioib
[ap sauaSjjo so[ ap ajuaui[Buopunj uajaijip ou ouBiuo^[Bp orasiuiojB
[ap 8Bai8o[oasou sajuanj sb[ saouojua 'BjJtoaj B[ ap oiuairapsu [B aj
-u9Ui[B3Jí apuodsajjoa jBÍanbsoq ap soniBqe^B anb o[[ojjBsap [a ig
•o^irainb sisi[bub [ap sop^^nsaa so[ Ha uopBUijij
-uo^ ooija^sod b BJBOsnq sa[Bn^ 8B[ BJBd 'bjjoo} ns ap sauopjodoíd
SB[[puas 8B[ 'oAijanpap-oaiíajodiq opojaur [B SBpBJS 'jBjjuoaua opipod
BiqBq 'soauíduia sajapaaojd Bp^u BJBd jb^oaut uig -Bpuaijadxa1 b[
ap Bpuapuadapui uoa 'sopB^njsod sai^ ap jpiBd b sbjopbaouui SBapi
sns b o^a[[ uoi[bq anb ap ucnsnpuoo B[ b sopBA3[[ sand soraejsg
•sa[dij[nui sauopaodojd sb[ ap Á^\ B[ o[[a ua Bpjnput 'uoi[bq ap
Bjjoaj B[ ap sa[Bpuasa sauoroisodojd sb[ SBpoj ua^npap ^s so^iisuoijdB
soidpuijd B3jj so}S3 ap 'pBppi[duii8 B[ ap [a 'sopBaipui SBraoixB sop
bojío so[ b bS^j^b as 18 'o^a^quia uig 4soiuo;b so[ ap 8OAi)B[aj sosad
so[ JButuiaajap BJBd usajts 3[ anb SBonoBad 8B[^aJ sb[d

— ni —
B3[dui3 o[ snb oisand 'oidpmjd a^sa ap oarisjjnaq jo[ba [ap sonara [b
'oppuaAuoa BqBjss uoj[B(j anb SBpnp uaqso o^^ -eozB[[Bi[ BJBd ojuain
-najsui otuoo p^pnj^n ns ap ssqsnjd S3[qBJitnpB opsfsp Bq 'sooT^Btn
-3[qojd UB38 soaiSo[oasouS sojuauíBpunj sns anbunB íz3/jwju vj ap
saÁaj svj ap pvpio^jduits vj ap otdjoui^d [a 'uojAva^j jod osn[aui '[J^X
o[Sxs [ap sfiispiuEoara sajuauíraa sbui so[ ap sounS[B jod opB^ody
•uppisodojd Bjsa ap Bpuanaasuoa ujBipamuí Bun
sa S3[dn[nui sauopjodojd sb[ sp jÍ3[ Bq -souanbsd sojajua soj^mnu
3}UBipain 3SjB83jdx3 UBjjpod 'uopButquioa Bun U3 sajuajsixa somoiB
ap sojanmu so[ oj^ua ssuozbj sb[ anb 'xjoijd b opjn[auoa Jaqsq opnd
uoj[bq 'sa[duTis aiuauíBtJBssadu jas uaqap —sauopBpj sbss usssjdxa
anb saÁa[ sb[ natqraBj sjustnSisuoa jod A— Bza[BjnjBU B[ ua SBpsz
-I[B3J 83UOT3B[3J 8B[ Snb ap UOpDIAUOD BOISBp B[ Jod OpBín^ ¿UppBUI
-JijB Bull^n Bjsa b 9a[[ oui^o? '4ia[duiTS ssuozbj,, sb[ 3p sisajodtq b[
uo)[b^ b uojaiJi^ns anb so[ 'uasanj anb soaasojS jod 'sooiuinib sisijbub
sp eopBj[ns3J uojsnj ou ig "souanbsd jas uBqap soaaranu sosa anb opour
unSum ap aonpap as ou ojad 'sorao^B ap sojajua sojaranu ajjua uenj
-33J3 38 sauopBuiquio^ sb[ anb anSis as ojos ouiojb [ap pBpi[tqisiAipui
B[ 3Q ^Baipui ap sotUBqüOB anb sesiuiaad sb[ ap Bpu^noasuoo ouioo
aonpap as ou 'ojsandrao^ [ap eomoiB so[ ap sojsmnu so[ ajjua ajdrais
U9pB[3J Bun ajiuipe anb 'uopBuuijB Bjsa ap ajJBd Bpunias b^ souanb
•ad A SOJ31U3 sojaumu ua sop^posB soruojB a.i}ua uBzrpaj as SBoira
-jnb sauopBuiqraoo sb[ anb ap Bjjoai [ ap uppisodojd ajuBiJoduii b[
jbauoui BJBd sa^uapijns uos ou 'oauuojE osad ap uopou B[ ap ojuaiui
-ijqnasap [a jbjb[ob BJBd usjsBq soidpuiad sop so[ uaiq is ojo^
•Bjjoaj ns ap [Biauasa oajonu [a
bhuoj anb A 'sboiuiojb 8B[qBj sns sp ss^q B[ ua b^ss anb sisaj ajuB^jod
-raí B[ b 'eooijsuoiJdB sopB^njsod ap jpj^d b A OAijonpap ajuaraBjaiu
omniío un jod 'jbS3[[ opnd uo^[bq opoui ajsa sq 's^ind^n^^snoa sns ap
SB[noijjBd 8Braij[n sb[ sp soai}B[3j sosad so[ aauajqo BJBd 'sojsandiuoa
sodjano so[ ap [Bjspuod uopisoduioa b[ jBuiuusiap 'ajuamStsuoa jod
•BISBg 'U333JBdB8ap OlU3Uia[3 [3p S3[BnpiAipUI SB3JBUI SBJJO BJJUOIUI
'a[qa[3pui [Búas ouioo BJnpj^d anb A 'sojuouiap bojío so[ ap [b ojui^
-sip 'ouioíb ns ap opmijap ossd [a oStsuoa ba^[[ oiuamap BpBO 'sojssnd
-uioa so[ ua anb an^is ss mbs ^q "ouibib [ap Baiunnb pBpi[BnpiAipui
B[ apisaj B3iisjja)3BJB3 Bjsa ua anb ap sjsajodiu B[ usjaiSns A ouiojb
[sp [BjusuiBpunj B^psjjaiaBJBa ouioa osad [B uauodrai 'oraojB pp osad
¡ap uopBAjasuoa B[ b uajBAinba anb 'sBiauauBuuad sop ssis^ •sojsa ap
bouiojb so[ A soiU3ui3[3 so[ 3p sosad so[ ap Buins B[ —sopBaiput soidp
-upd sop so[ uoa opjanoB ap— BAjasuo^ as ajuaiuBjos A BiqraBa opoj
'oissnduioa un jbuijoj BJBd uaunaj as sojuaraaja sop opusn^ 'ojaaja
ug •sooirainb eoiuauísp so[ ap pspisjaAip B[ uo^ soiuo^? so[ ap j^jap
-uod pBpisjaAip B[ jBuipjooa ap [Buipjsa Bapi b[ b ajuauíBioajip jesbc!
opnd uoj[bq 'oun uos O[os pBpi^aj ua anb 'sopB[ní8od sop so^sa ap
anb 3SjaauaAuo3 BJBd Bjs^q o^uaiuiBuozBJ ajdiuis un 'uatq Bjoqy
•4íaisixa bjC anb oun JB[inbiuB b o jb[os Buiajsis [a^ ua
BjauBjd OAanu un .iionpojjuí jaionb b Bjjp[BAinba ouaáojpiq ap ouiojb
o[ps un jmjjsap o jbsj^ ap ojnajuí p?? 'bS^jSb A '^bijsjbui b[ ap uoia
-onjjsap o uopBSja b[ Boiuirab B[ ap aouso^ [b —aqtaosa— Bisa o^^n

�</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="7">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="304">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="305">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="306">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="307">
                <text>1947-1989</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="308">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="309">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="310">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="903">
                <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1123">
              <text>¿Es la teoría atómica de Dalton una concepción apriorística?</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1124">
              <text>PAPP, Desiderio</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1125">
              <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 113-125</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1126">
              <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1127">
              <text>1949</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="47">
          <name>Rights</name>
          <description>Information about rights held in and over the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1128">
              <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1129">
              <text>Español</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="1130">
              <text>Publicación periódica</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="130">
      <name>JOHN DALTON</name>
    </tag>
    <tag tagId="49">
      <name>QUIMICA</name>
    </tag>
    <tag tagId="129">
      <name>TEORIA ATOMICA</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
