<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items/browse?output=omeka-xml&amp;page=7&amp;sort_field=added" accessDate="2026-04-07T20:36:07+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>7</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>845</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="112" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="179">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/336e35dbfc91768ded4601be8022fdff.PDF</src>
        <authentication>0f80d5e944978ba90525732792d61f8d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1075">
                    <text>T-

•8BZB1 SBJUIJSip ap SOflI[ SO[
b A sapBpi[BUOT0BU sbjjo b uaaauajjad sauainb b oipn^sa ap
sns ua [Bti^i jod aqiaaj 'osoiSipi oj n^ pBpi^Bjjnau B^ujea eun
uoo opu^iuaiUBta lA BijBiisjaAiun einiouoine bj Bnjuaae 'BjpajBD ap
B[ auapsos 'ajuaipuad^pui ouioo ajqod A ouanbad ubi \

osauaiNon

^ saavawvwnH aa

noiDBJídsB ns ap ^ sapB^jnaBj sns ap ojjoJBsap ja Bjed Epu-i^d ap
oiand omsim p gainB^iqBi^ sns sopo) na jezrjiqísod A ojn^itniDBn [ap
soaitncmoaa soi3a^iAiJd so[ ap Biauanjjut b^ jBjsajjBJjuoa jod sozaanj
-sa sopBjajiaj sns ap oun na 'oiJBpunoas opp p BJBd naiquiB; ouis
BjanD9a B[ ua o^os bX ou so^xaj sof ainaniBjiniBjS omsiniise BSajjua
p '8ODijj[od sopijjBd so[ sopo) ap sajuBjuasajdaj so\ ap oaij
ojoa p uod Bpenopnes A uoisss Bp^s Bun na o^uainBjjB^ p
ua BpBjBJj Aa\ Bon jod 'oraoo ísap^i^noBj SBSiaAtp s^ ap
BjSBq ^pnasa B[ ap sopBj3 soaannjd so[ apsap ojrqosqB na
BzuBuasna B[ jBjuB^dtni opBjSo^ Bq AisnSr\i[^ p 'ajqod A ouanbaj
•opijuas Bupuai so^jo so^ ap oun^uiu j^no
p ms pnfoB A jo^am aqsa anfo p 'epnp uis 'sa SBaBpepnia sapnjjiA
Bjjsana ap ouafB ojnaiuitoouo^aj pp A [Bnjuíds^ ajuasajd ojisann '
ap uoiaisodxa ^\ pBpisaaAiuj^ ns ap saaopBpunj so[ b sjed pp saf^u
-anioq so¡ ai^na j^ -Ep^sajainisap o ^noisajojd Biauaoop B[ ap soue^d
soj^ SBtn go^ b asja^oas ajiuuad anb ajuand p napuaij BzuBuasua
BpunSas ap oaoi[ p A spn^sa B^ apuop apsap 'BDijqndaj B[ ap sauoauíj
soisapom A sopBjiBds sbui so[ b ^oq BSaj[ anb [Bjn^^no
b[ zspídsj uod opuB[[OJJBsap asanj jbioiui oapnu asa ap jija^d y

I

-sui uopBzi[iqBjsa ns jod BqBqonj 'sobo p ua SBiuaij b iA pEpi^aj
Bidojd ns ua oXodB ap sojund sojaiuijd sns Bqsjuajui uoiobu B[ anb
uo^ soAiiuiisui sospnduii so^ ap u9paB sp oduiBa pp BiouBisip Bioíd
-ojd B^aaio b as^aojafa uBJaipnd uoiDBjipam bj A oipnisa p apuop
'sanaSjjo sns ua optonpaj Ánm 'sisbo un isb as^aja 'aan^a uis oiib
sauoisBd sb[ ap aut^ejoA b^ ajjua 'oapiAajuoj^ ap 8B[[Bjnm sbj Biuod
-subj^ as ojuBn^ ua BJBqjBqtinas pspapos Bun ap s^ioua^nqjnj sb[ ap
oipatn na '^puapuadapui ns BpBísmbuoo ap 'sand 'soub soood y
ns ap oiJBuajna[) p opsaqapa B^ si^d p soj^b sosjaAip U03

vi aa

VDINOHD

�Como resultado de aquel no lejano impulso creador que acaba
de rememorarse, las generaciones actuales han podido presentar, así,
un umversalmente reconocido culto nacional por la justicia y el de
recho que, si bien se origina en nuestro innato sentimiento de la
solidaridad humana, ha sido hecho conciencia y afirmado por obra
de su cultura y por ella abarca hoy en su aspiración el campo
internacional.
Para conjurar el claro dejado por tendencias utilitarias en de
masía, —error en que no incurrieron, por cierto, sus fundadores,—
la Universidad ha incorporado en los últimos años una Facultad de
Humanidades y Ciencias destinada a propiciar los altos estudios des
interesados. Grave responsabilidad la de sus autoridades, su cuerpo
docente y sus alumnos, porque la índole de esa nueva casa, la nuestra,
acentúa, como razón de su existencia, la misión de agregar al ideal
de ser sabio, el de ser justo y libre, cual en el sueño juvenil de Shelley.
Es con ese norte que se esfuerza el empeño de todos ellcs.

DISCURSO DEL PROF. DR. EUGENIO PETIT MUÑOZ EN EL

SEPELIO DEL DR. EDUARDO ACEVEDO
Señor Presidente de la República, Señores Ministros, Señor Rector de
la Universidad, Señores Profesores, ciudadanos, estudiantes, pue
blo libre, fuerte y honrado de la Patria:
La Facultad de Humanidades y Ciencias me ha conferido el alto
honor de resolver que yo trajese su palabra para que ella sea una
de las que vengan a sumarse al solemne concierto apoteósico con que
pueblo y gobierno están despidiendo a este hijo preclaro de la Re
pública y universitario ilustre: a este hombre ejemplo, viviente para
digma de nuestra democracia, que fue hombre hasta el riesgo máximo
que el serlo en dignidad y en plenitud comporta, porque, desde antes
de comenzar a estudiar a Artigas, él, que estaba destinado a ser el
consagratorio historiador y el apóstol de Artigas, había comenzado
ya, sin saberlo, por coincidente sentido de la disciplina y la respon
sabilidad, a vivir el concepto, al que siguió fiel hasta el último día
de su longevidad, con que el Jefe de los Orientales, en una carta
memorable, dio, queriendo sólo referirse a su persona, la primera de
finición del Hombre, del Hombre en sí, que se haya escrito en nuestro
suelo: primera en el tiempo y también primera porque no ha sido
superada en la altura y la precisión del contenido, y porque no podrá
perder vigencia mientras la especie humana aliente como tal en el
planeta: "Esclavo de mi grandeza, sabré llevarla al cabo dominado
siempre de mi justicia y razón. Un lance funesto podrá arrancarme
la vida, pero no envilecerme".
Definición y concepto del Hombre que la Facultad de Huma
nidades y Ciencias, en cuyo nombre hablo, podrá acaso mandar es-

—6—

culpir algún día en lápida sobre el pórtico que sirva de entrada y
de invitación a meditar a cuantos quieran acogerse a sus enseñanzas.
Hombre entero, y, con ello, ciudadano entero.
En una ocasión reciente, en que honrábamos en vida al procer
que acaba de perder la Patria como parte de la gratitud nacional que
le era debida por la obra con que había contribuido a que fuera
reconocida para siempre por el mundo^la grandeza de Artigas, decía
yo que el homenaje a uno de los historiadores que contribuyeron a
la glorificación de Artigas, cuando este historiador es Don Eduardo
Acevedo, y aún cuando este historiador haya sido, entre todos, como
lo es, el que más parte tiene en esa glorificación, no puede consistir
en un estudio técnico, sino en un acto de reconocimiento cívico.
Porque si he tenido por grande y hermosa verdad, desde el día
en que la escuché de labios de uno de los grandes líricos de América,
que el homenaje a un poeta hecho por otro poeta honra al ideal,
no menos puede parecerme el que así afirmemos hoy que la glori
ficación del procer máximo de nuestra Patria, de nuestro civismo
democrático y de todas las virtudes humanas en nuestro pasado, hecha
en el terreno histórico por quien era a la vez un gran patriota, un
gran ciudadano y un apóstol sencillo de la virtud, honra cívicamente
mucho más que científicamente, y de ese modo, pasando por encima
de lo muchísimo que sin duda significan, científica e intelectualmente,
sus obras históricas, de que se valió sólo como de un mero instru
mento de trabajo para demostrar una verdad, honra a la Patria, a
la democracia, y a la virtud.
Don Eduardo Acevedo pudo llegar a ser, en efecto, como llegó,
el reivindicador definitivo de Artigas, más por haber sido el santo
laico y el gran ciudadano que fue, que, en lo estricto del oficio de
especialista meramente técnico y científico, el gran historiador que,
pudiendo también haberlo sido, prefirió sin embargo no ser. Prefirió
no ser un historiador de oficio porque no fue su vocación primera
la de historiador, ni ciñó tampoco más tarde a alcanzar esa forma
de consagración su formación intelectual ni sus métodos de trabajo.
Y es que, desde mucho antes de empezar a ser historiador, vivía
en plenitud ese alto y difícil oficio de Hombre, para el cual nació,
y lo ennoblecía, lo dinamizaba y lo ejercitaba para el bien común,
dándose con suave y sonriente modestia, sin una tregua y con labo
riosidad de poseído, que imprimía a la vez a cuantos alcanzasen a
ponérsele a tiro, a la forja cotidiana y severísima del temple de un
civismo de acero.
Una recta indoblegable es, en su vida, cuyo comienzo toca casi
el final de la de Artigas —de la cual lo separa escasamente un sep
tenio— la línea de su civismo. El estudioso, el amigo de la educación
popular, el periodista, el abogado, el profesor de Economía Política
y Finanzas, el historiador, el Rector de la Universidad, el estadista
fecundísimo y el ateneísta, no eran, en él, desviaciones laterales, ramas
de un árbol en crecimiento, que, aún haciéndolo de más en más mag
nífico, se separan, sin embargo, del tronco, sino nuevas fibras que
iban sobreviniendo a su civismo, en las que éste se desdoblaba, sin
—7—

�Como resultado de aquel no lejano impulso creador que acaba
de rememorarse, las generaciones actuales han podido presentar, así,
un umversalmente reconocido culto nacional por la justicia y el de
recho que, si bien se origina en nuestro innato sentimiento de la
solidaridad humana, ha sido hecho conciencia y afirmado por obra
de su cultura y por ella abarca hoy en su aspiración el campo
internacional.
Para conjurar el claro dejado por tendencias utilitarias en de
masía, —error en que no incurrieron, por cierto, sus fundadores,—
la Universidad ha incorporado en los últimos años una Facultad de
Humanidades y Ciencias destinada a propiciar los altos estudios des
interesados. Grave responsabilidad la de sus autoridades, su cuerpo
docente y sus alumnos, porque la índole de esa nueva casa, la nuestra,
acentúa, como razón de su existencia, la misión de agregar al ideal
de ser sabio, el de ser justo y libre, cual en el sueño juvenil de Shelley.
Es con ese norte que se esfuerza el empeño de todos ellos.

DISCURSO DEL PROF. DR. EUGENIO PETIT MUÑOZ EN EL
SEPELIO DEL DR. EDUARDO ACEVEDO
Señor Presidente de la República, Señores Ministros, Señor Rector de
la Universidad, Señores Profesores, ciudadanos, estudiantes, pue
blo libre, fuerte y honrado de la Patria:
La Facultad de Humanidades y Ciencias me ha conferido el alto
honor de resolver que yo trajese su palabra para que ella sea una
de las que vengan a sumarse al solemne concierto apoteósico con que
pueblo y gobierno están despidiendo a este hijo preclaro de la Re
pública y universitario ilustre: a este hombre ejemplo, viviente para
digma de nuestra democracia, que fue hombre hasta el riesgo máximo
que el serlo en dignidad y en plenitud comporta, porque, desde antes
de comenzar a estudiar a Artigas, él, que estaba destinado a ser el
consagratorio historiador y el apóstol de Artigas, había comenzado
ya, sin saberlo, por coincidente sentido de la disciplina y la respon
sabilidad, a vivir el concepto, al que siguió fiel hasta el último día
de su longevidad, con que el Jefe de los Orientales, en una carta
memorable, dio, queriendo sólo referirse a su persona, la primera de
finición del Hombre, del Hombre en sí, que se haya escrito en nuestro
suelo: primera en el tiempo y también primera porque no ha sido
superada en la altura y la precisión del contenido, y porque no podrá
perder vigencia mientras la especie humana aliente como tal en el
planeta: "Esclavo de mi grandeza, sabré llevarla al cabo dominado
siempre de mi justicia y razón. Un lance funesto podrá arrancarme
la vida, pero no envilecerme".
Definición y concepto del Hombre que la Facultad de Huma
nidades y Ciencias, en cuyo nombre hablo, podrá acaso mandar es-

—6—

culpir algún día en lápida sobre el pórtico que sirva de entrada y
de invitación a meditar a cuantos quieran acogerse a sus enseñanzas.
Hombre entero, y, con ello, ciudadano entero.
En una ocasión reciente, en que honrábamos en vida al procer
que acaba de perder la Patria como parte de la gratitud nacional que
le era debida por la obra con que había contribuido a que fuera
reconocida para siempre por el mundo la grandeza de Artigas, decía
yo que el homenaje a uno de los historiadores que contribuyeron a
la glorificación de Artigas, cuando este historiador es Don Eduardo
Acevedo, y aún cuando este historiador haya sido, entre todos, como
lo es, el que más parte tiene en esa glorificación, no puede consistir
en un estudio técnico, sino en un acto de reconocimiento cívico.
Porque si he tenido por grande y hermosa verdad, desde el día
en que la escuché de labios de uno de los grandes líricos de América,
que el homenaje a un poeta hecho por otro poeta honra al ideal,
no menos puede parecerme el que así afirmemos hoy que la glori
ficación del procer máximo de nuestra Patria, de nuestro civismo
democrático y de todas las virtudes humanas en nuestro pasado, hecha
en el terreno histórico por quien era a la vez un gran patriota, un
gran ciudadano y un apóstol sencillo de la virtud, honra cívicamente
mucho más que científicamente, y de ese modo, pasando por encima
de lo muchísimo que sin duda significan, científica e intelectualmente,
sus obras históricas, de que se valió sólo como de un mero instru
mento de trabajo para demostrar una verdad, honra a la Patria, a
la democracia, y a la virtud.
Don Eduardo Acevedo pudo llegar a ser, en efecto, como llegó,
el reivindicador definitivo de Artigas, más por haber sido el santo
laico y el gran ciudadano que fue, que, en lo estricto del oficio de
especialista meramente técnico y científico, el gran historiador que,
pudiendo también haberlo sido, prefirió sin embargo no ser. Prefirió
no ser un historiador de oficio porque no fue su vocación primera
la de historiador, ni ciñó tampoco más tarde a alcanzar esa forma
de consagración su formación intelectual ni sus métodos de trabajo.
Y es que, desde mucho antes de empezar a ser historiador, vivía
en plenitud ese alto y difícil oficio de Hombre, para el cual nació,
y lo ennoblecía, lo dinamizaba y lo ejercitaba para el bien común,
dándose con suave y sonriente modestia, sin una tregua y con labo
riosidad de poseído, que imprimía a la vez a cuantos alcanzasen a
ponérsele a tiro, a la forja cotidiana y severísima del temple de un
civismo de acero.
Una recta indoblegable es, en su vida, cuyo comienzo toca casi
el final de la de Artigas —de la cual lo separa escasamente un sep
tenio— la línea de su civismo. El estudioso, el amigo de la educación
popular, el periodista, el abogado, el profesor de Economía Política
y Finanzas, el historiador, el Rector de la Universidad, el estadista
fecundísimo y el ateneísta, no eran, en él, desviaciones laterales, ramas
de un árbol en crecimiento, que, aún haciéndolo de más en más mag
nífico, se separan, sin embargo, del tronco, sino nuevas fibras que
iban sobreviniendo a su civismo, en las que éste se desdoblaba, sin
—7—

�de graduado desenvolvimiento, primoroso equilibrio de partes y do
duda, se triplicaba, se multiplicaba sin cesar, pero en todo su asom
broso largor, y sólo para anudarse y trenzarse entre sí, sobre sí mismas,
como un único haz, sólo para reforzarse mutuamente y asegurar
mejor, haciéndola cada vez más robusta e irrompible, y más fiel, por
ello mismo, a su sustancia simple y única de hombre, la continuidad
del todo, su prolongación indefinida, constante, idéntica a sí propia,
siempre tendida hacia adelante, hacia el progreso, hacia la búsqueda
incesante, sin salirse de la ley de marcha rectilínea de su metal
dinámico y durísimo.
Es, pues, a lo largo de esas mismas líneas que surge el histo
riador, cuyas dos primeras raíces están también, una en la cátedra
de Economía Política y Finanzas, y otra en el periodismo.
A la primera debió el tener ya publicados, desde 1903, los dos
volúmenes de sus "Notas y apuntes", que subtituló, adecuándolos a
su verdadero contenido, "Contribución a la Historia Económica y
Financiera de la República Oriental del Uruguay". Al segundo debió
el haber solicitado ya, desde las columnas de "El Siglo", con ocasión
de la procesión cívica en honor de Artigas con que se solemnizó en
1894 el 19 de Junio, la colaboración de eminentes publicistas.
Terminado a comienzos de 1907 su rectorado, se propuso, para
ocupar las horas que su bufete de abogado semi abandonado en tantos
años por la atención de sus funciones universitarias no podía llenarle,
estudiar a Artigas.
Se entregó a ello poniendo, por metodología su técnica de pe
riodista, que lo hacía captar en un instante lo jugoso del documento
encontrado, por criterio el del abogado diestro en apreciar el valor
exacto de las pruebas y ponerlas en evidencia, acumulando todas las
que pudieran servirle y elevando en efecto a la categoría de tales a
cuantos elementos corroborantes pudiese hallar a mano o rechazán
dolas porque les había encontrado, a poco buscar, la falla de que
pudieran adolecer, la falsedad del dicho, la inidoneidad del testigo,
la inconexión de los diversos elementos: pero el del abogado de
verdad, que sabe que su primer deber es servir a la justicia, defender
la buena causa y proclamar la verdad en juicio, y en esto su criterio
jurídico estaba sostenido por su reciedumbre moral, la inteligencia
del derecho por la virtud del hombre.
Ysu criterio para encontrar dónde estaba lo justo no podía ser,
entonces, sino su propio criterio de hombre unimismándose con su
criterio de ciudadano: sus únicas medidas de valor, por consiguiente,
la democracia y la nobleza de alma.
Fue en el Archivo de la Nación Argentina donde, en dos meses
de verano en que trabajó de sol a sol y manejó toneladas de docu
mentos —más de cien mil, me aseguró una vez haber compulsado
entonces— tuvo la revelación definitiva de Artigas.
Yen tres años más de esas jornadas de doce y trece horas de
labor del Doctor Acevedo que comenzaban a las cinco de la mañana,
como a las cinco de la mañana las terminaba cuando ejercía el pe
riodismo, estaba concluida la hazaña de los tres tomos del Alegato:
del Alegato, que no es la historia orgánica de Artigas, una historia
—8—

cumentación, referencias bibliográficas y citas de páginas prolijamente
ajustadas a todos los ritos de la técnica, propia de quien no tiene pre
mura en redimir una tremenda injusticia, sino eso otro, como él mismo
quiso llamarlo, un alegato histórico, la obra de un abogado, ciuda
dano y hombre virtuoso, la obra de un "apresurado de justicia" con
oficio de periodista, que con la rápida practicidad de este oficio y
el hábito polémico del abogado, va a lo concreto y lo directo, toma
el aspecto decisivo de los hechos, los interpreta con energía y no
vacila en acusar a su vez, por retorsión o contrademandado, hasta
con exageración, si es preciso, a su adversario, pero sólo para defender
la justicia, para defender a uno de los más grandes calumniados de
' la Historia ante el tribunal mismo de la Historia.
Es así cómo el ciudadano Eduardo Acevedo defendió al ciuda
dano José Artigas. Es así cómo después de historiador de Artigas, el
ciudadano Eduardo Acevedo, en sus macizos Anales Históricos del
Uruguay, hizo más tarde la historia de los perfiles esenciales de la
Nación.
Que en el misterio eterno en que ha entrado el Maestro quede
perdurablemente vivo, como uno de los acentos más puros y sinceros
del a^radecimiento de la Patria, el homenaje de la Facultad de Hu
manidades y Ciencias, en cuyo nombre he tenido el honor de dejar
así testimoniada, a la vez, su propia gratitud.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL VOCAL DEL CONSEJO
DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS, PROFESOR
EMILIO ORIBE, EN EL ACTO DE INHUMARSE LOS RESTOS
DEL PINTOR TORRES GARCÍA
Señores:
El Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias me de
signó para presentarlo en esta despedida definitiva de la forma
corpórea del Maestro Torres García. El organismo docente que aspira
a la superioridad dentro de la cultura del país se honró desde los
primeros instantes de su instalación con la enseñanza, la presencia y
la irradiación espiritual de este venerable varón, que congregó a su
alrededor el más cálido y numeroso conjunto de oyentes y discípulos.
Fue para todos una satisfación superior contar con la presencia ac
tuante de un maestro y de un artista de tal renombre en el arte
contemporáneo, al mismo tiempo que un suscitador de inquietudes
y polémicas, admiraciones y rechazos, tinieblas y claridades.
Es indudable que en el futuro se juzgará nuestra actitud aco
gedora frente a esta figura revolucionaria, como un índice de agu
deza crítica, de criterio amplio y de certera videncia. El resplandor

—9—

�de graduado desenvolvimiento, primoroso equilibrio de partes y do
cumentación, referencias bibliográficas y citas de páginas prolijamente
ajustadas a todos los ritos de la técnica, propia de quien no tiene pre
mura en redimir una tremenda injusticia, sino eso otro, como él mismo
quiso llamarlo, un alegato histórico, la obra de un abogado, ciuda
dano y hombre virtuoso, la obra de un "apresurado de justicia" con
oficio de periodista, que con la rápida practicidad de este oficio y
el hábito polémico del abogado, va a lo concreto y lo directo, toma
el aspecto decisivo de los hechos, los interpreta con energía y no
vacila en acusar a su vez, por retorsión o contrademandado, hasta
con exageración, si es preciso, a su adversario, pero sólo para defender
la justicia, para defender a uno de los más grandes calumniados de
la Historia ante el tribunal mismo de la Historia.
Es así cómo el ciudadano Eduardo Acevedo defendió al ciuda
dano José Artigas. Es así cómo después de historiador de Artigas, el
ciudadano Eduardo Acevedo, en sus macizos Anales Históricos del
Uruguay, hizo más tarde la historia de los perfiles esenciales de la
Nación.
Que en el misterio eterno en que ha entrado el Maestro quede
perdurablemente vivo, como uno de los acentos más puros y sinceros
del a^radecimiento de la Patria, el homenaje de la Facultad de Hu
manidades y Ciencias, en cuyo nombre he tenido el honor de dejar
así testimoniada, a la vez, su propia gratitud.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL VOCAL DEL CONSEJO
DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS, PROFESOR
EMILIO ORIBE, EN EL ACTO DE INHUMARSE LOS RESTOS

DEL PINTOR TORRES GARCÍA
Señores:
El Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias me de
signó para presentarlo en esta despedida definitiva de la forma
corpórea del Maestro Torres García. El organismo' docente que aspira
a la superioridad dentro de la cultura del país se honró desde los
primeros instantes de su instalación con la enseñanza, la presencia y
la irradiación espiritual de este venerable varón, que congregó- a su
alrededor el más cálido y numeroso conjunto de oyentes y discípulos.
Fue para todos una satisfación superior contar con la presencia ac
tuante de un maestro y de un artista de tal renombre en el arte
contemporáneo, al mismo tiempo que un suscitador de inquietudes
y polémicas, admiraciones y rechazos, tinieblas y claridades.
Es indudable que en el futuro se juzgará nuestra actitud aco
gedora frente a esta figura revolucionaria, como un índice de agu
deza crítica, de criterio amplio y de certera videncia. El resplandor
—9—

�que irradiará esta cabeza de plata que se confunde ya con el hielo,
el mármol y la espuma, con los años iluminará suavemente la historia
inicial de nuestra casa de estudios, destinada a inmensos destinos
futuros, aunque su actualidad sea aún vacilante y discutible.
Aquí está pues el homenaje nuestro entre tanta sombra que crece
detrás de tanta blancura y al lado de los artistas jóvenes que reco
gieron con fidelidad sus enseñanzas y el ejemplo de esta vida dolorosa y magnífica.
El momento de la valoración definitiva vendrá con su cortejo
de transformaciones creadoras. La tradición platónica, la alígera
tenacidad vinciana, la consagración cézanesca, la penumbra de los
apóstoles oscuros de las experiencias arriesgadas y perdidizas, la
geometrización y la música al mismo tiempo, se asoman ahora a
nuestra atmósfera mental alred^dor de las arduas horas que señalan
el tránsito sin retorno hacia la sombra.
Además de todo lo que constituye la vasta estructura de su obra
pictórica, tan múltiple y variada que no puede aún sintetizarse, está
su doctrina y está su personalidad moral. El ejemplo de su vida es
una forma ética de las que no se borrarán ya jamás. Con la sentencia
heraclitana de que el fin y el principio de las cosas son idénticos, deci
mos que no estamos en un fin de una existencia sino en el verdadero
principio de una personalidad despojada de la fugacidad y del mis
terio del existir carnal, en el principio de otra perfección estética
que se perfila a través del tiempo, con perspectivas no imaginables,
con resonancias superiores a nuestro alcance, con transmutaciones
ilimitadas. Torres García entra serenamente desde ahora en la región
inaccesible para la mayoría de los hombres; allí donde la eternidad
esculpe el perfil definitivo de las formas humanas y el tiempo no
logra arrancar a pesar de su furia, ni un fruto, ni una hoja del
árbol de la vida perenne.
He dicho.

SEGUNDO CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE GOETHE
La Facultad ha iniciado la celebración del segundo centenario del nacimiento
de Goethe. La ceremonia inaugural se llevó a cabo en el paraninfo de la Uni
versidad con la intervención del profesor Carlos Sabat Ercasty, de las señoras
Olga Linne y Erna Quincke de Bergengruen —quienes tuvieron a su cargo
interpretaciones musicales de textos del poeta—, y del profesor Dr. Werner
Bock, que sobre "La juventud de Goethe en su segundo centenario", pronunció
la conferencia que se ofrece a continuación.*
La honrosa misión de hablar en este sitio y en este medio sdbre
Goethe, en homenaje a su segundo centenario, me sitúa ante una
tarea casi insoluble. Un genio de las proporciones de Goethe es, como
la naturaleza, una unidad orgánica fundida en mil contradicciones,
llena siempre de renovados misterios para cada nueva generación,
llena siempre de nuevos descubrimientos. Lo que Goethe dice de
Shakespeare no vale menos para él mismo: "No se puede hablar sobre

él, pues todo lo que se diga es insuficiente". De este modo me encuen
tro en la posición en la que acaso se hallaría el enviado de otro astro,
que, tras de su visita a nuestro planeta, tuviera que presentar un apre
tado informe sobre sus impresiones o responder tan sólo acabadamente
a la única pregunta: ¿qué es un hombre? Tanto más dificultoso se
presentaría un tal empeño cuanto más se adentrara la exposición en
la inmensa cantidad de todo lo que se ha dicho y escrito hasta ahora
sobre el gigantesco tema. La fragosidad, día a día en aumento, de la
literatura goetheana compromete ya el panorama sobre Goethe y su
obra. Aunque no debamos pasar por alto su influencia sobre los espí
ritus de su tiempo y época subsiguiente, y por más trascendentales
que puedan aparecemos los resultados, en esta hora solemne queremos
encontrarnos inmediatamente con Goethe, elevarnos y transformarnos
por su intermedio. No ha de ocuparnos hoy la larga serie de sus
poesías y escritos, anotaciones, cartas y diálogos. El tomarlos, reflejar
los, investigarlos, interpretarlos y diseminarlos es cometido de gene
raciones venideras. Cualquiera de éstas consideraría a Goethe con
otras medidas; ya en nuestros días nos separa un abismo del modo de
su vida externa y de sus numerosas opiniones circunstanciales. El
estado del planeta y el aspecto del mundo han cambiado en los últimos
cien años mucho más fundamentalmente que en los milenios anterio
res. Y sin embargo, la esencia de Goethe continúa válida para nos
otros y para quienes nos sucederán, y su estatura interna sigue siendo
por encima de todas las vicisitudes un valor indeleble, irreemplazable,
inigualable e incomparable: grandiosa realización de un hombre per
fecto, en quien confluyeron y se compensaron universalmente corazón
e intelecto, fantasía y amor, vida y creación. Según la expresión de
Heine, la naturaleza quiso saber cómo era, y creó a Goethe. Todo lo
que existe natural y espiritualmente se reveló en él con variedad impar;
la conciencia humana llegó en él a conciencia cósmica.
La vida de Goethe brinda a cada paso una manifestación tan
típica de su fuerza creadora como cada una de sus obras. Goethe, el
genio de los genios, el "génie par excellence", será para los grandes
de todo tiempo un modelo de cómo entre impulso y espíritu un hom
bre sublima sus tensiones, con trabajo infatigable, en mármol propio,
hasta la perfección máxima, de cómo subordina constantemente el
querer al poder, de cómo inclusive sus defectos se le hacen producti
vos, de cómo revela la voluntad para la afirmación total de la exis
tencia terrena, a la par que la fe inconmovible en su vocación meta
física, desde dolor y alegría, desde debilidad y fortaleza, derrota y
triunfo. Pero tomar este modelo como objeto de culto o invocarlo para
una ciega imitación, en lugar de inspirarse por él, ante la inabarcable
integridad y originalidad del carácter goetheano, es absurdo. Su ri
queza sólo nos afluirá si sabemos mantenernos a la debida distancia
de él, en la cual él mismo nos instruye. La reciente y terrible catás
trofe del pueblo alemán, cuyas buenas y malas cualidades penetró
como ninguno el más ilustre de sus hijos, ha demostrado hasta dónde
lleva una adoración superficializada y entumecida por Goethe, embria*
gada de su brillo y grandeza, pero huérfana de íntima corresponden-

— 11 —
— 10 —

�— II —
— 01 —
-uapuodsajjo^ Bmpui ap BUBjjanq ojad 'BzapuBjá X ojjtjq ns ap
•Btjquia 'aqiao^ jod Bppaumjua X BpezijBprpadns uopBJopB Btm BAa[[
apuop Bj8Bi[ opBJjsouiap Bq 'sofiq sns ap ajjsnji sbui p ounSuiu ouioo
oj^auad eapspip^na bb[bui ^ SBuanq SBÁna 'uBuiap? ojqand pp ajojj
-sbjbo ajqijjai X aiuapaj u^ •aÁ'njjsui sou otnsim [^ p^na b[ ua 'p ap
BianBjsip Bpiqap bj b soujauajuBtn souiaqBS is BJinjjB son ojos szanb
-ij ng -opjnsqB s^ 'ouBaqjaoS jai3BJB3 pp pBptjBui^uo ^ pBpi^^ajuí
ajqB3JeqBui B[ ajus '^a jod asJBJídsui ^p jB^nj u^ 'uopBjiun Eáap Bun
ejed ojJBaoAui o o^pna ^p ojafqo ouioa oppoui ajsa jbuioi oja^ -ojuniJi
X Bjojjap 'BzajBjjoj X pBpijiqap apsap 'BuSa[B X Jojop apsap 'boisij
-Bjara uope^oA ns na ajqiAOtuuo^ui aj B[ anb jed bj b 'Buausj Bpuaj
-sixa B[ ap Jbjoj nopBuuijB bj BJBd pBiunjoA B[ BjaAaj omoa ap 'soa
-ijanpojd uaoBij aj as sojaapp sns aAtsnpui 00193 ap 'japod jb jajanb
ja a^uainajuB}suoa Buipjoqns oraoa ap 'botixbui uotoaajaad B[ BjsBq
'oidojd ^ouijbui ua 'a[qBSi}Bjni oÍBqBJi uoa 'sauoisuaj sns Biui[qns ajq
-tnoq un n^íjjdsa X os^nduit aj^ua 0^193 ap oppoin un oduiau opoj ap
sapuBJiá so[ BJBd eias 'ttaaua^paxa jed aiua^,, ^a 'soma^ bo^ ap oiua^
p ^aqiao^ -sBjqo sns ap Bun epeo oraoo BJopBajo ezjanj ns ap Baidjj
ne) u9pBisajiuBin Bun osed Bp^a b Bpuiaq aqiao^ ap BpiA b^j
•Bairasoo Biauapuoa b [a ua o^af{ BUBmnq Bpuaiauoa B[
t pBpaiJBA uoa ¡a ua opAaj as a;uanijBtuiJidsa X pin^n ajsix^ anb
) b oajo X 'eja 00193 jaq^s osmb Bzap^jnjBu b^ 'avwjj
ap uotsajdxa ^\ unSag 'uopsaia X BpiA 'jouib X bjsbjubj 'oj^apjuí a
uozBJoa a^uauí^BSjaAiun uojBSuadiuoa as X uojaXnjjuoa uainb ua 'ojoaj
-jad ajquioq un ap uoiobzijb3j BsotpuBjS : ajqBJBdmooui a apq^p^n^iui
la[qBZB[dui33JJi 'a^qappui jop^A un sapnjtspiA sb[ sepo} ap Biupua jod
opuais anSis Bujajuí BjnjBjso ns X 'uBjapaons sou sauamb Bisd X sojjo
•sou BJBd Bpip3A Bnupuoo aqjao^ ap Bpuasa B[ 'o^jBqtua uis j^ -saa
-ouajiíB somajiín so\ u^ anb ajuaiu^BjuauíBpunj sbui oi[onm soub uap
soinijyn so[ ua opBiquiB3 nsq opunuí pp ojoadsB p X BjaiiBfd pp opsisa
¡^ •8a[BpuB)sun3jp sauoiurdo sBsoiauínu sns ap X Buaajxa spiA ns
ap opoui pp ouisiqB un BJBdas sou sBip soj^sanu ua eX ísBpipaui sbjjo
uoa aqjao^) b BiaBJapisuoa seisa ap Bjainb[Bn[) 'SBjapiuaA sauopsj
-aua8 ap opijamoo sa sofjBuiuiastp X so^B^ajdja^uí 'so^B^psaAut 'so^
•jBÍa^jaa: 'so^jbuio^ j^ -eo^ojBip X sbjjbd 'sauopBjouB 'sojij^sa X SBisaod
sns ap aijas ^^jbj b[ Xoq soujBdn^o ap Bq o^ •oipanua^ui ns jod
SOUJBUUOJ8UBJ) X soujBAap 'aq;ao^ uo^ ajuaiuBjBipauíui soiuBJjuooua
somaianb auiua^os BJoq B^sa ua '8opBj{nsaj; so[ souaa^ajBdB u^pand anb
sap^uapua^sBj) sbih jod X 'a^uamSisqns Baoda X oduiai; ns ap snjij
-idsa so[ ajqos Bpuanjjuí ns oip3 jod JBSBd souiBqap ou anbuny -Bjqo
ns X aqiao^ ajqos BuiBJOHBd p bX ajainojdiuoa Busaqiao^ Bjn^Bia^Tj
v\ ap 'ojuauínB ua Bip b Bip 'pBptsoSejj wj 'Buiaj oosajuBSiS p ajqos
BJOqB B)8Bq ojijasa X oqoíp Bq as anb o\ opoi ap pfiptjuBa Bsuaiuuj B{
ua uopisodxa b[ BJBjjuapB as seui oju^na ouaduna pa; un BUBjuasajd
as osojpnoijip sbui ojubj^ ¿ajqmoq un sa anb? :Biun8a.id Bomn v\ b
ojos ubj japuodsaj o sauoisajdmi sns ajqos atujojuí opBj
un JBiuasajd anb BjaiAni 'BjauBpá ojisanu b bjisia ns ap sej) ^anb
'ojisb ojio ap opBiAua p BiJB^p^q as osb3b anb B{ ua uopisod B^ ua ojj
-uanaua am opom aisa 3q -tiaiuapijnsui sa sáip as anb o[ opoj sand '[a

ajqos jBfqsq apand as o^,, ¡otusitn p Bjsd souain a[8A ou aJBadsajj^qg
ap aoip aqjao^) anb o'j •sojuaiuii.iqn^sap soAanu ap ajdmais Bua[[
'uopBjauaS BAanu vp^o Bj^d sotaaisim sopBAOuai ap ajdmais Bna[[
'sauopoipejjuoa [im ua Bpipunj b^iub^íjo pepiun Bun 'BzajBanjBU B[
ouioa 'sa aqjao^) ap sauopjodojd sb[ ap oiua^ u[\ -a[qn[osur isb^
Bun ajue Bnjis aui 'oi.iBuaíua^ opun^as ns B af^uauioq ua 'a
ajqos oipam ajsa ua X opis ajsa ua jB[q^q ap uoisim ^sojuoq

oiounuojd 'tlour!U9iu3.i opun^as ns ua aqiao^) ap pmu^Anf c^., ajqos anb
^
^p X
Bjaod [^p soixaipjiu;
oSjko ns
ns B
B aojaAag
aojaiAn) sauainb— u^nJÜusifjag ap
ap a^^uinf) bujjj i auurj eS^Q
Bjouas ee^ ap Síiscu^ jBqug so^je^ jossjojtl |ap uoi.iuaAJaiu; c[ nos pcpisjaA
-lUQ Bj ap ojuiurjcd ^a ua oq^o e ?Aa][ as [BJn^nBu; eiuotua-iaa E^ 'aqjao^) ap
oiuaiuipeu [ap oueuaiua^ opunScs pp upiJBjqapo B[ opcptui Bq pcj^njBj B'j

3HX3OÍ) 3Q OXM3IKI3VM 73Q 0IHVM3XM33 OdNíl^SS

•oqoíp ajj
'auuajad epiA b[ ap [oqjB
[ap ^foq buti yu 'ojnjj un iu 'Bijnj ns ap jssad b jboubjjb bj^o[
ou odinap p X SBUBinnq sbiojoj sb[ ap OAijuapp [cjjad p ad^n^sa
pcpiuaaja B[ apuop tjjb 'sajqmoq so[ ap bjjoábui bj Bj^d a[qisaa^Bui
uot^aj B[ ua BJoqB apsap ajuaras ua jas B-rjua BjajB-^ s^jjoj^ •8BpBíiuii{i
eauopBjmusuBJj uoa 'aaue^p ojjsanu b sajouadns s^pu^uosaj uo^
'sa[qBui^Bnii on SBAijaadsjad uoa 'odinai^ pp s^abj} b Bfrpad as anb
Baijajsa uopaajjad bjjo ap oidpuud p ua '^biubd jtjsjxa pp ori^i
-sira pp X pBpp^Snj bj ap Bp^fodsap p^pi^Buosjad Bun ap oidpuud
ojap^pjaA p ua ours Bpuajsixa Bun ap uij un u^ souiBjea on anb som
-pap 'soajiuapi nos sbsoo sb[ ap ordpuud p X uij [a anb ap BUBjtpBJaq
Bpuajuss B[ uo^) -sbuibI" bX uejBjjoq as on anb sb[ ap Bacja bujjoj sun
sa BpiA ns ap o[draafa j^j *[ejom p^pi^Buosjad ns Bjsa X Buijjoop ns
B^sa 'asjBzijajuis unB apand ou anb epBWBA X a[d;j[nui ubj 'BDiJojatd
Bjqo ns ap B.mjonj^sa bjsba b[ aXn^^suoa anb o[ opoj ap SBuiapy
•Bjqmos b[ Bpeq oujojai uis ojisubj} p
ub[bu3s anb SBJoq ssnpjB sbj ap jopapaj[B fBjuaiu BjajsomiB Bjjsanu
b BJoqB UBOI08B as 'odiuai^ onisnu [B boisiuu b[ X uopBZUtaiuoaS
B[ 'sezipipjad X SBpBásaijJB SBpuauadx sb| ap soanoso ^ajojsodB
so[ ap Bjqtunuad B[ 'BasauBzao uopsaássiioa b[ 'Bu^puiA psppBua}
BjaSr^B b^ 'BDiuoje^d uopipBj} B'j 'SBjopBajD sauopBtujojsuBJ} ap
ofajjoa ns uoa BjpuaA BAtjiuipp uoiobjojba B[ ap ojuauíom [^
•b3ij;u8bui
X bsoj
-o[op BpiA Bjsa ap opdinafa p X SBZUBuasua sns p^pippij
uoa nojai^
-oaaj anb sauaAof SBjgqjB so[ ap ope[ ps X Bjn^uBprj bjubj ap ss.ijap
333J3 anb Bjquros bjubj aj^ua ojjsanu aÍBuamoq p sand Bjsa jnby
•afqijn^sip X ajuBfiaBA uiib eas pBpjfBnjoB ns anbunB 'sojnjnj
souijsap eosuauíui b BpBurjsap 'sorpnjsa ap bsbo Bjjsanu ap {Biotuí
Bjjojsiq bj; ajuainaABns BJBuiuin^i soub so[ uoa 'Buindsa bj X jouijbui [a
'opiq p uoa bX apunjuoa as anb ejBpd ap BzaqBa Bisa BJBipejji anb

�cía. Lo que hoy reconocemos y queremos asegurar para todo futuro
es la posibilidad de apropiarnos y hacer fructíferas las experiencias
fundamentales de Goethe, que jamás deben perderse, y sin cuyas irra
diaciones se empobrecería y desolaría aún más nuestro mundo harto
destruido y atormentado.^
En vez de describir aquí la riqueza idiomática y plástica de las
poesías de Goethe, equivalentes a las de Hornero, Dante, Shakespeare,
Cervantes, exhortamos a leer y releer su lírica, la más grande de la
literatura universal, sus dramas, sus novelas y epopeyas. Una parte ha
envejecido y envejecerá aún más, pero quedará el contenido íntimo,
poseedor de poder luminoso para muchos miles de años, constante
mente policromo como el arco-iris sobre un torrente impetuoso, "luz
infinita uniéndose a su luz". No investigaremos aquí al Goethe natu
ralista, que abarca el universo, al mineralogista, al geólogo, al meteoró
logo, al descubridor del hueso intermaxilar, al autor de la "Metamor
fosis de las plantas" y la "Teoría de los colores". No nos ocuparemos
del agudo esteta y crítico, ni del sugestivo historiador del arte, ni del
experto director teatral, ni del concienzudo estadista. Goethe lo fue
todo y aún más: un "homo máxime homo", un hombre que fue hombre
en el sentido más alto, porque mundo y ultramundo se equilibraron
en él maravillosamente. Esto lo sintió también Napoleón al exclamar
espontáneamente en su entrevista personal con Goethe: "Voilá un
homme". La intensidad de lo puramente humano salió de inmediato
al encuentro del conquistador y demoníaco hombre de acción. Dos
personalidades creadoras, de fuerza irresistible y mágica, se recono
cieron mutuamente congeniales, porque, para hablar con Paul Valéry,
"disponían, por sobre un don igual, singular de plenitud, de una apa
sionada voluntad o coerción fatal, para actuar, transformarse, modi
ficar, no dejar tras ellos el mundo como era". Goethe se tradujo la
palabra del emperador con un giro más modesto, profundamente
característico para él: "También a éste le ha costado mucho trabajo".
La enorme seriedad con que Goethe edificó la "pirámide de su
vida", sorprenderá por lo pronto a todos aquellos que, como la mayo
ría de mis oyentes, llevan dentro de sí los rasgos fundamentales de la
cosmovisión hispánica, para quienes rige la advertencia de Calderón:
"¡No olvides que la vida es espectáculo!". Pero seguramente Karl
Vossler tiene razón cuando dice que es cierto que el español siente
la vida como un azar quebradizo, fugaz, multicolor, festivo y próximo
a la muerte, como pompa de jabón que flota tornasolada, sin saberse
de antemano cómo y cuándo se desvanecerá, pero que por encima y
detrás de esto está la idea de que, con todo, esta manera caprichosa,
no sujeta a regla ni norma alguna de existencia que el español ama
tan ardientemente, contiene en lo más íntimo precisamente la aspira
ción a estrellas inmutables y eternas. Desde semejante anhelo parte el
camino hacia Goethe. Ortega y Gasset y Miguel de Unamuno son goetheanos a pesar de sus reservas, y hay una frase del bilbaíno que
contiene una suma de sabiduría goetheana: "Ser es obrar, y sólo existe
lo que obra lo activo, y en cuanto obra". Esta es la fe heroica de
Goethe: "Quien permanece en su obra no muere". La entelequia
— 12 —

—según Aristóteles, la autorrealización activa en la apariencia, el prin
cipio que en el fondo lleva lo posible a lo real, y esto a la perfección
y cumplimiento de la existencia— es para Goethe "un trozo de eter
nidad", a la entelequia debe otorgar Dios el derecho y el honor de
completarse en esferas más y más elevadas ¿Puede Goethe aun des
pertar un eco en medio de los actuales pobladores de la tierra, para
los cuales ya ni parece subsistir aquel anhelo último, atribuido por
Vossler al carácter español, y cuya vitalidad está agotada hasta el
nihilismo por guerras atroces, fricciones sociales y "progreso" de la
técnica? El contacto instintivo con la naturaleza está en decadencia,
la relación productiva entre el yo y sus fuerzas inconscientes y sus
tentadoras se quiebra más y más, en lugar de la constancia plástica
se busca la volubilidad, en lugar de lo melódico, lo átono, un intelectualismo exacerbado está a punto de dominar el mundo. Cuando Orte
ga y Gasset impugna esto, afirmando que la vida no existe para el
intelecto, sino el intelecto para la vida, que debería vivirse sencilla,
leal y sinceramente de acuerdo con las propias aptitudes y principios,
cuando plantea como la más alta finalidad del hombre el que no
persiga fuerzas parciales, sino que encarne una unidad armoniosa, nos
hallamos en el mundo de Goethe, cuyos perfiles deben resplandecer
ante nosotros en esta hora solemne.
En nuestros días se ha caracterizado a veces a Goethe como aj re
presentante y hasta modelo de una época "burguesa" superada, que en
realidad ya no existe. En esto hay indudablemente algo de verdad, en
cuanto se debe caracterizar la situación moderna como una ruptura
radical con el pasado, después que la estructura de la población numé
ricamente multiplicada se ha transformado fundamentalmente por el
crecimiento de la clase trabajadora. Pero no es admisible juzgar
unilateralmente a la burguesía por sus apariencias de descomposición.
Dentro de la humanidad hay una inclinación sana hacia lo siempre
burgués que contiene un elemento positivo y moral, y que, tras de
eliminar lo que ha' perdido validez a lo largo de su evolución, acierta
a constituir la base de una vida activa ennoblecida mediante el tra
bajo intrínseco en el concepto goetheano.. El reproche de que Goethe
no habría mostrado comprensión por los problemas sociales, proble
mas que por cierto no alcanzaron en su época las proyecciones y la
agudeza actuales, se rebate de inmediato, si se echan de ver su preo
cupación y solicitud por todos los necesitados que cruzaron su camino.
Se le hace penoso, mientras trabaja en su drama "Ingenia", "permitir
que el rey Thoas hable como si en Apolda no sufriera hambre nin
gún calcetero". ¡No olvidemos tampoco las palabras plenas de amor
comprensivo que en una carta a Carlota von Stein dedica Goethe a
aquella clase social, que, denomina la baja, "es, en su convicción,
seguramente ante Dios la más alta"! En "Años de andanzas de
Wilhelm Meister", su novela de vejez, nos enteramos de que la pro
piedad sería tan sólo administración, y en última instancia, patri
monio común. Surge un modo de pensar llamado en nuestros tiempos
"espíritu de solidaridad". Un hombre nuevo, de actitud fraternal
mente social y capacidad práctica, debe reemplazar al que estuvo

— 13 —

�— 1—
OAnjsa anb je jBZBjdmaaj aqap 'Boij^Bjd peppedeo ^ pióos ajuaiu
-jBUJajBJj pnjijaB ap 'OAanu ajqraoq u[\ '^pEpiJEpijos ap njijjdsa,,
sodraaij sojjsanu ua opBuiBjj jBSuod ap opoui un aéang -unraoD oiuom
-iJIBd 'BiauBjsut bhhijti ua X 'nOTOBjjsiainipB ojob ubi bij^s pepaid
-ojd bj anb ap souiejajua son 'zafaA ap BjaAou ns '^j
ap sBzu^puB ap souy,, u^ ¡k^ijb sbui bj soiq a^uB
'uopatAuoa n^ ua 'sa,, 'Bf^q bj Buiuiouap 'anb 'jBpos asBja BjjanbB
b aqjao^ Eaipap upjg uoa bjojjb^ b bjjb^ Bun na anb OAtsuajdmoa
jooib ap SBuajd SBjqsjsd sbj oaoduiB} somapiAjo o^j! ^ojajaojBD un
-uiu ajqmBq BJaiJjns ou Bpjody na is ouioa ajq^q SBoq^^ A^i ja anb
jiliuuad,, '4tBiuaijj,, BtuBjp ns na BfeqBaj BBjjuaiui 'osouad aaBq aj ag
•ouunBO ns uojeztua anb sopensaoau boj sopo} jod pnjpijos A uopsdna
-oaad ns j^a ap usq^a as ts 'o^Bipaiuui ap ajeqaj ^s 'sajBnjoB Bzapn^B
bj A sauopoaÁojd sb^ Baoda ns ua oojbzub^jb ou ojjaia jod anb SBm
-ajqojd 4sa¡Bpos SBiuaprjojd soj jod uoisuajdinoo opBajsoni ejjq^q ou
anb ap aqooadaj j^j **ouBaqiao^ ojdaouoo ^a ua oaasuij^uí oÍBq
ja aiuBipam BpiDajqouua baijob BpiA enn ap as^q b^ Jinuisuoo b
^ionjoAa ns ap o^jbj oj b zapijBA optpjad Bq anb oj jBuimija
ap sbj) 'anb Á 'jbjoui á OAijisod ojuauíaja un auapuoo anb sanSanq
ajdmais oj Bp^q bubs uop^uijoni o un ^sq pBpiuBuinq bj ap oxinaQ
•U9pisoduioosap ap SBpuaiJBdB sns aod BisanSanq b^ b ajuauíjeja^ejiun
jBáznf ajqísiuips sa ou ojaj •BJopBÍBqBXi asBja bj ap ojuaimpaao
ja jod aiuain^Bjuaraepunj opBuuojsuBjj Bq as upBaijdn^nni ajuaniBotj
•auinu u9pBjqod bj ap Bjnjanjisa bj anb sandsap 'opssBd ja uoa
BjnjdnJ Bun ouioo Biuapora uop^njis bj jBzua^3BJB3 aqap as
ua 'pepA ap ojb a^uamajqBpnpur Áni\ ojsa u^ -ajsixa ou bá
ua anb 'BpBJadns ítBsan8inqM Booda con ap ojapoui BjsBq Á
-aj JB omoa ^qjao^ b sa^aA b opBzjjai^BJBO sq as SBjp sojjsanu u^
'auuiajos Bjoq B^sa ua sojjosou bjub
laoapue^dsaj uaqap sajijjad so^na 'aqjao^j ap opunm ja ua somBjjBq
son 'bsotuouub pepiun Bun aiuBOua anb ouis 'sappa^d SBzjanj BÍuTSjad
ou anb ja aaquioq jap pBpijBuij bjjb sbui bj oiuod Baiu^jd opuBn^
'soidpnod A sapnjxjdB SEido-id sbj uod opjanDB ap ^^uaraBjaouts Á jb^j
'Bjjpuas asjiAiA Buaqap anb 'BptA bj BJBd oioapjuí ja ouis 'ojoajajuí
ja BJBd aisixa ou spiA bj anb opu^uuijB 'ojsa Bu^ndmi jassef) Á b3
-ajjQ opuBn^ -opunuí ja jBuiuiop ap ojund b Fjsa opBqjaoBxa otnsijBni
-aajajuí un 'ouo^b oj 'ooip^jara oj ap JBSnj ua 'pBpijtqnjoA bj Bosnq as
Boi}SB[d BpuBisuo^ bj ap JBÜnj ua 'sbiu á sbui Bjqainb as SBJopeiua;
-sns X sajuapsuo^ui sszjanj sns Á oÁ ja ajjua BAijanpojd uoioepj bj
'BpuapB^ap ua Bjsa BzajBjn^BU bj uo^ oatjui^sui o^ob^uod jg ¿Boiuoaj
bj ap ítosaj8ojd?? A sajBpos sauopoijj 'saDOjjB SBjjan^ jod orasijfqiu
ja Bissq BpBjoSB Bisa pBpijBjiA B^na A 'jouBdsa ja^oBje^ jb jajsso^
jod opjnqijjB 'ouipjn opquB janbB Jiisisqns aoaJBd m vA sajBno soj
BJBd 'Bjjai) bj ap sajopBjqod sajBnjoB soj ap oipaui ua oaa un JBjjad
-sap unB aq^ao-^) apan^? sspBAaja sbui A bbui SBjajsa ua asjBja^duioD
ap jouoq ja A oqaaaap ja soiq jbSjojo aqap Binbaja^ua bj b 'típBpju
-jaia ap ozoji un,, aqjao^) BJBd sa —Bpuajsixa bj ap oinainnjduma A
uopoajjad bj b ojsa A ^jBaj oj b ajqísod oj ba^jj opuoj ja ua anb oidp
•uud ja 'BiouaiJBdB bj ua baij^b uopBzij^ajjoinB bj 'sajajojsijy nnSas—

Binbajajua B^j \9^9tiiu ou nuqo ns va ao^uvuuad iiain¿)^t raqjao^
ap Boiojaq aj bj sa bjs^ "lt^-iqo ojuBna ua A 'oAijaB oj Bjqo anb oj
ajsixa ojos A 'jcjqo sa J9g,, :BUBaqjao^ BjjnpiqBs ap Binns t?un auapuo^
anb onjBqjiq jap ^sbjj i;un A^q A 'sBAJas^j sns ap jBsad b soueaqj
-aoS nos ounuiBu^j ap janS;j^[ A jasss^) A eáajjQ -aqjao-^) Bp^q ouiuie^
ja aiJBd ojaquB ^juefamas apsa^j 'SBUJaja A sa^qcjnmuí SB[pjjsa b uop
-BJídsB ej aiuauíBspajd oraijuj sbui oj na auaijuoa 'ajuamaiuaipjB ut;j
bhib jouBdsa ja anb Biauajsixa ap Bun^jB buijou iu Bj^aj b Bjafns ou
'Bsoqaijdi;o BjauBin Bjsa 'opoj uoa 'anb ap Bapi bj Bjsa ojsa ap stujap
A Biupua jod anb ojad 'BjaaauBAsap as opucna A ouioa ouemajuB ap
asjaqes ms 'BpBjosBUJO) bjo[j anb u^q^f ap Bdutod oiuo^ 'ajjanm bj b
oHirxojd A OAijsaj 'jojoapjnni 'zB^nj 'ozip^jqanb jbzb un oraoa BpiA bj
aiuais joiiBdsa ja anb o^aap sa aní&gt; aaip opusna uozbj auaij jajsso^
jjb^[ a^uauíBjn^as ojaj ^jojnoBjDadsa sa BpjA bj anb sapiAjo o^!,,
:aojapjB^) ap BpuajjaApe bj a^ij sauainb BJBd 'eoiuedsiq uoisiaouiso^
bj ap gajBjuamepunj soJísbj soj ib ap oj^uap uba^jj 'sajuaAo sriu ap bjj
-OjÍbut bj oiuoo 'anb sojjanbB sopoi b ojuojd oj jod Bjapuajdaos 'MBpiA
ns ap apiuiBJid,, bj oaijipa aqjao^ anb uoo p^paijas auuoua wj
•ttofBqBjj oqonuí opBjsoo Bq aj ajsa b uaiqtuBj^, :ja BJBd oopsjJajoBjBD
ajuyuíBpunjojd 'ojsapoui sbiu oaiá un uoa jop^jaduia jap BjqBjBd
B[ ofnpBjj as aijjao^) '^BJa ouiod opunuí ja sojja sbj^ jBÍap ou 'jbdij
-rpom 'asjBiujojsuej} 'jBnja^ BJBd 'jb^bj uppaaoo o pBjuiqoA BpBuois
-sdB Bun ap 'pnjiuajd ap jBjn^uis 'jBnSí uop un ajqos jod 'uBjaodsip,,
" '^jajB^ [nB^ uoo JBjq^q BJBd 'anbjod 4sajBiua2uoa ajuauíenniui uoaaio
-ouoooa ae 'boi^bui A ajqijsisajjt ezjanj ap '^BJop^aja sap^pijBUOSjad
so(j -uop^B ap ajqmoq ooBjuomap A jopejsinbuoa jap cuju^riaua jb
o^Bipauíui ap oijbs ouBinnq ajuaiuejnd oj ap p^pisuajuí vj ^auinioq
un bjio^,, :aqjao^) uoa jsuosjad BisiAajjua ns ua ajuauíBauejuodsa
jeiuBpxa jb uoajodB^j uaiqiuBj oijuis oj o^s^ •ajuauiBso[|iABJBUi ja ua
uojBjqijinba as opunuiBjun A opunm anbjod 'oj[b bbui opijuas ja ua
ajqmoq anj anb ajqmoq un 'uoraoq auiixBiu oraoq,, un : sbui une A opoj
anj oj aqjao^ 'Bj^ipEísa opnzuapuoa jap iu 'jBJjBaj JOiaaJip o^jadxa
jap iu 'a}JB jap JopBuojsiq oAijs^áns jap iu 'o^ijuo A Bjajsa opn^B jap
somajBdnao son o^[ ^^sajojoa soj ap Buoaj[,, bj A wSBjnBjd sbj ap siboj
-joinBjaj^[,, bj ap JojnB jb 'jBjixBuuajuí osanq jap jopuqnasap jb 'o^oj
-ojoajara jb 'oSojoaS jb 'Bisi^ojBjauíui jb 'osjaAiun ja BaJBqB anb 'bjsijbj
-njBU aqjao^) jb jnbB somaJB^ijsaAui o^¿ -ltznj ns b asopuatun bjiuijui
znj,, 'osonjadra; ajuajjoj un ajqos sui-oojb ja omo^ ouioaorjod ajuara
-a^uBjsuoa 'soub ap sajim soqanm BJBd osouimnj japod ap jopaasod
'ouiijui opiuojuoa ja Bjepanb o jad 'sbui une Bja^afaAua A oppafaAua
Bq ajaed bu^j -s^^adoda A sbj3aou sns 'sBmBjp sns 'jBSjaAiun BjnjBjajif
bj ap apuBjá BBra bj 'Baujj ns jaajaj A jaaj b souiejjoqxa 'sajuBAja^
'ajBadsa^jBqg 'ajuB^j 'ojauíojj ap sbj b sajnajBAinba 'aqjao^ ap SBjsaod
sbj ap eaijsBjd A BoijBraoipj ^zanbu bj jnbB jtqijasap ap z^a ng;
''opEinaraJo^B A opjnjjsap
ojjeq opunm ojjsanu sbhi une ejjBjosap A Buaoajqodma as sauopeip
-bjji ss^na uib A 'asjapjad uaqap sbuibí anb 'aqjao^ ap sajBjuam^punj
SBpuaiJadxa sbj SBJajjjanjj jaocq A soujBidojde ap pBptjiqtsod bj sa
oanjnj opoj BJBd jejnSasB somajanb A soraaoouooaj ^oq anb o'j -Bp

�antes. Ja rao le advierte a Wilhelm Meister: "Lo que importa es un
hombre que entienda algo íntegramente y lo realice a la perfección.
Haz de ti un órgano, y aguarda para saber qué puesto te reserva,
benévola, la humanidad dentro de la vida común". 1 trabajo y la
preocupación por otros le deparan al centenario Fausto su mayor
felicidad; muere con el presentimiento de la prosperidad por él
creada.
"¡Aspira siempre al Todo; y si tú mismo
no puedes convertirte en un Todo,
agrégate a un Todo para servirle!"
Sólo quien se siente responsable para con la comunidad puede
hablar de esta manera. En la poesía del "Diván", donde se dice que
la mayor dicha de los hijos de la tierra sería la personalidad, se
advierte más adelante que esto sería solamente verdad incompleta.
La verdad completa, en cambio, se llama entrega pródiga, afectuosa
incorporación a una sociedad. Pero Goethe pone sabiamente un límite
a tal desprendimiento. Profunda importancia tiene su reclamación
en los "Años de andanzas": "El hombre debe aferrarse firmemente
a toda índole de propiedad, debe formar de sí mismo el punto cen
tral desde el cual puede nacer el bien común, debe ser egoísta para
no Hegar a ser egotista, debe conservar para poder distribuir". O
como dice un verso goetheano: "El que quiere lo grande que con
centre sus fuerzas". Ya Montaigne se quejó de que sus contemporáneos
no toleraban que uno tratara de pertenecerse a sí mismo, y se enojaban
por ello. Un genio universal, con una misión universal orientada hacia
un futuro lejano, no debe perderse en un altruismo desmesurado,
debe, hasta cierto punto, "aislarse feliz del mundo" para engendrar
y dar a luz en la quietud aquel amor por la persona imaginaria que
representa su más alto y verdadero yo: el fruto lo recoge la comu
nidad humana. Vale aquí la audaz exclamación de Stefan George,
quien a menudo ha rendido homenaje en su obra a los manes de
Goethe: "El más grande bienhechor de la humanidad es aquel que
perfecciona su propia belleza en milagro". De labios de su compañero
de estudios Stilling sabemos cómo era el amor humano del joven
Goethe: "El corazón de Goethe, que muy pocos conocían, era tan
grande como su intelecto, que muchos conocían". "La suma del hom
bre es infinitamente buena", así reza el juicio de Knebel sobre el
Goethe de treinta años. Y sobre el Goethe más maduro se expresa
la autoridad de Schiller: "Si como hombre no tuviera más valor que
todos los que he tratado, admiraría su genio desde lejos. Debo decir,
por cierto, que en los seis años de nuestra convivencia no me ha
desilusionado su carácter ni por un instante. Tiene en su naturaleza
una elevada veracidad y probidad, y la seriedad más grande para lo
recto y lo bueno". Quien acierta a cantar una canción augusta de la
humanidad, a quien le brota el verso:

debe, aunque de vez en cuando se equivoque y peque, cultivar en su
propio interior la dignidad, el amor y la bondad que exhala su obra.
Hasta el escéptico Heine se convenció de ello: "La correspondencia
entre la personalidad y el genio, que reclamamos de los hombres
extraordinarios, la encontramos íntegra en Goethe".
Así como las altas cumbres suelen estar veladas por nubes, así
los espíritus excelsos se hallan rodeados de incomprensiones. Los com
patriotas de Goethe lo han acusado de poco patriota. Este reproche
sería justificado, si, como sucede a menudo —no sólo en Alemania—
se equipara el patriotismo al nacionalismo. Hoy el orbe entero le
agradece a Goethe por haber subido a una atalaya en la cual "se está
en cierto modo por encima de las naciones, y se sienten una felicidad
y una desgracia del pueblo vecino como si le hubiese ocurrido al
propio", y por no haber sido jamás indiferente a la idea de la liber
tad, tanto física como psíquica. Y por haber exclamado: "Soy ciu
dadano del mundo, soy ciudadano de Weimar", deberían agradecerle
en primer lugar sus compatriotas residentes en Alemania y en el
extranjero, a quienes su espíritu universal procuró en todas partes
aquella admiración y reconocimiento que un nacionalismo y milita
rismo ciegamente rabiosos amenazaban destruir reiteradamente. La
pacífica expansión goetheana ha sobrevivido a la brutal del nacional
socialismo, y los nacionalistas extremos de todos los continentes
harían bien en dejarse aleccionar por Goethe: "Donde nos formamos
está nuestra patria", "Donde somos- útiles está nuestra patria". La
primacía de lo cultural sobre lo político era para Goethe un manda
miento tan evidente como la no intervención en la esfera política
por parte del hombre verdaderamente artista creador. No se descon
certaba por ningún crítico, al llevar a cabo su misión dedicada a
toda la humanidad, sin que la quebrantaran los "acontecimientos
temporales". Dice de la poesía política que sólo debería ser contem
plada como producto de una determinada circunstancia, que, por
cierto, será transitoria, y le quitará en consecuencia al poema el
valor que hubiere extraído del objeto. Pocos días antes de su muerte
le expresó a Eckermann lo siguiente sobre el tema Política y Poesía:
"Cuidémonos de decir con nuestros literatos más nuevos que la polí
tica sería la poesía o un objeto apto para los poetas. No bien un
poeta quiere obrar políticamente, tiene que entregarse a algún par
tido, y no bien hace esto, está perdido como poeta; tiene que despe
dirse de su espíritu libre, de su orientación imparcial, y encasque
tarse hasta las orejas el gorro de la estupidez y el odio ciego. El
poeta amará a su patria como hombre y ciudadano, pero la patria
de sus fuerzas poéticas y de su actuación política es lo bueno, noble
y bello, que no está ligado a ninguna provincia ni país determi
nados".

"Todos los defectos humanos
los expía una humanidad pura"

Quien así pensaba, quien consideraba la poesía como "un patri
monio común de la humanidad", era el innato propulsor de una
literatura universal: "Me complazco en estudiar naciones extrañas,
y aconsejo a todos hacer otro tanto. La literatura nacional no signi
fica ahora gran cosa; ha llegado la época de la literatura universal

— 14 —

— 15 —

�— si —
BjnjBjajij bj ap Booda bj op^Sajj Bq ^bsoo ubj BJoqB boij
-iuSis ou JBuopBU BjnjBJajrj B^ "ojub^ ojio jaoBq sopoj b ofasuoos X
'8EUBjjxa sauopsu jeipn^sa na oazBjdraoa aj\[,, :jBSjaAiun BjniBjaiij
Bun ap josjndojd ojbuui ja Bja '4tpBpiuBmnq bj ap uninoo oiuoin
nn,, omoo Bisaod bj BqBJapisuoa uamb 'Bqssuad isb uain)
-inuaiap si^d in BpuiAOjd sun^uiu b opsSij Bisa ou anb 'ojjaq X
ajqou 'ouanq oj sa Bot^ijod uopsruoB ns ap X SBonaod sBzjanj sns ap
Bij^sd bj ojad 'ouBpBpnp X ajqmoq omo^ BiJiBd ns b bjbuib bjooc!
j^ -oSap oipo ja X zapidnisa bj ap ojioS ja SBfajo sbj EjsBq asjB}
-anbsBouo X 'jBpjedun uopsinaiJO ns ap 'ajqij n^mdsa ns ap asjip
-adsap anb auau iBiaod omoa opipjad B^sa 'oisa ao^q uaiq on X 'opu
•jBd uti^jb b asjBSaj^ua anb auat; 'aiuameopjjod jBjqo ajamb Bjaod
un uaiq of^j 'SBiaod soj BJBd oi&lt;Ib otafqo un o Bisaod bj Bijas bou
-ijod bj anb soAanu sbui soiBjaiij soj^sanu uoo Jioap ap souomapm^,,
¡Bisao^ X Baujjo^ Btuaj ja ajqos ainam^is oj uuBm.io^og b osajdxa aj
aijanm ns ap sainB ssip sooo^ 'ojafqo jap opjBjjxa ajaiqnq anb
ja Bmaod jb Bpuanoasuoo ua BJBimb aj X 'bijoíisubj^ bj^s '&lt;
jod 'anb 'BpuBjsunojp EpBuinjjajop Bun ap oianpojd omoa
-ma^uoo jas Bijaqap ojos anb s^pijod Bisaod bj ap aoiQ '4^sajBj
so)uaimpaiuo3B,, soj uBjB^uBiqanb bj anb uis 'pepiuBmnq bj
b BpBOipap uoisitu ns oqso b jba3jj jb 'ootjjjo unüniu jod Bq
-uoasap as osj 'jopeaja b^si^jb a^uauíBJapBpjaA ajqmoq jap aiJBd jod
Bapijod Ejojsa bj ua uopuaAJa^ui on bj omoa ajuapiAO ubi oiuoiui
-BpuBm nn aqiao^ Bjsd bj^ oaujjod oj ajqos jsjnijna oj ap BiOBuiud
^q "^bijibcí Bjjsanu Bisa sajun -somos apuoQ,, 't4BijjBd BJ^sanu Bjsa
8OHIBUI.IOJ son apuoQ,, :aqiao^) jod jBnopaajB asjsfap ua uaiq n^ijeq
sajuaunuoo soj sopo} ap eomaJixa SBjsi^uopBu soj X 'omsijepos
-jbuoiobu jap jB^njq bj b opiAiAajqos Bq BUBaqjaoS uoisuedxa BoijjOBd
Bq 'aiuaniBpeja^pj ainajsap uBqBZBuamB sosoiobj a^uame^ap ouisij
-biijiui X omsijBuopBu un anb oiuaimponoaaj X uoioB^impe BjpnbB
saiJBd sepo) ua ojnoojd jBsjaAinn niíjjdsa ns sauamb b 'oja(uBJixa
ja ua X BiuBtuajy ua sajuapisaj SBioiJisdmoa sns jbSiij jamijd ua
ajjaaapBj^B UBjjaqap '4tJBmp^ ap ouepepnp Xos 'opunm jap ouspBp
-np Xog,, :opBurej3xa jaq^q Jod j^ 'Bainbisd omoa Baisij ojubi 'pBj
-jaqij bj ap Bapi bj b aiuajajipu? SBmBÍ opis joq^q on jod X '44oidojd
jb opijjnao asaiqnq aj is omoa oupaA ojqand jap BpBj^sap Bun X
psppijaj Bun uainais as X 'sauopBU sbj ap Bmpna Jod opom oijap ua
B^sa as,, jBna bj ua bXbjb^b eun b opiqns jaqBq jod aqia&lt;M) b aaapBjSB
aj ojajua aqjo ja Xojj; -omsijBuopBn |b omsuoij)Bd ja BjBdmba as
—BiuBmajy ua ojos ou— opnuam b apaans oiuoo 'is 'opBoijijsnf Wuas
aqaojdaj ais^ -BiouiEd oood ap op^snoB ueq oj aqiao^ ap BjotJíBd
-moa soq 'sauoisnajduioaui ap sop^apoj uBjj^q as sosjaaxa snjijjdsa soj
isb 'saqnu jod s^pBjaA jsisa najans sajqmna sb^jb sbj omoa jsy
•44aqjao^ ua Bj^aiui somBJiuoaua bj 'soiJBuipjOBj^xa
sajqmoq soj ap souremBjaaj anb 'otua^ ja X pBpijBuosjad bj aajua
Bpuapuodsajjoa Bq,, :ojja ap opuaAuoa as aupjjj oapdaasa ja bjsbjj
•Bjqo ns Bj^qxa anb pBpuoq bj X jouib ja 'p^piu^ip bj jooa^ut oidojd
ns ua JBAi^no 'anbad X anboAinba as opuBno ua zaA ap atibuna 'aqap

— ti —
tívjnd pnpiitmunt[ mtn mdxa soj
souvwnq soj^a{3p soj
:O9J3A p Bjojq a\ uamb b
b^ ap EisnSnB uoiouB^ buii jbjubd b BiJapB uam^) *((onanq o\ A
o[ BJBd apuBjS sbui pepauas B[ X 'pBptqoad X pBppBiaA BpBAap Bun
Bza^jnjBu ns ua auaij^ 'aiUBisni nn jod in Jaj^BJB^ ns opBuoistqísap
B^ ain ou BiouaAiAuoo BJisanu ap sohb sps so[ na anb 'ojjap jod
'jpap oqaQ *sofa{ apsap oiuaS ns BjJBJimpB 'opB^Bxi aq anb so^ sopo)
anb jo[Ba SEin BaaiAiij ou ajqmoq ouioo ig^? :j9jjti{og ap pBpiaojnB b[
Bsajdxa as ojnpBm sbui aqiao^ p ajqos j^ -soub Biupjj ap
p ajqos pqau^] ap opmf p szaj isb '^Buanq amamBiiuijut sa
-moq pp Biuns B^,, *((UBpouoa soqomu anb 'o^oajajuí ns ouioo
ub^ Bja 'uBjaouoo oood Xnm anb 'aqiao^) ap uozbjod \r&gt;í ,,
uoaoI" pp ouBinnq jouib p Bja ouioo somaqBS Sui[[t}g soiprusa ap
ojaiiEdiuoo ns ap soiqej sq •ítooSB[iui ua szajpq Bidojd ns Buopoajjad
anb pnbB sa pepiuBmnq b[ ap joqoaquaiq apu^j^ sbui ^g,, :aqiao^
ap souBia soj b Bjqo ns ua afBuauioq opipuaj Bq opnuaui b uamb
'aS^oaf) uvfajg ap u^pBuiBpxa z^pns b¡ inbB 3[b^ -BUBuinq pspin
-niuoo Ef aüooaj o[ ojiijj p :oX oaopBpaoA X o^jb sbui ns B^uasajdaj
anb btjbuiSbiui Buosjad bj jod jouib janbB pn^amb B[ ua znj b j^p X
jBjpua^ua BJB¿ Kopunui pp zipj asjBjsiB,, 'ojund o^aap Bissq 'aqap
'opEJnsauísop omsinJijB un ua asjapjad aqap ou 'ousfaj ojn^nj un
Bpeq spEjuaiJO jBgjaAiun u^isiui sun uoo 'jBSJaAiun oiuaS uq -ojp jod
UBqBfoua as X 'otnsiin is b asaaoauajjad ap bjbjbjj oun anb uBqBJo^oj ou
soauBJodinaiuo^ sns anb ap ^fanb as auSjBjuoj^ bj^ *tt8BZJanj sns ajjuao
-uoo anb apusjS o¡ ajamb anb j^,, :ouBoqiao^ osaaA un aoip ouioo
q '^Jinqij}sip japod BJBd JBAjasuoa aqap 'BjsijoSa jas b jBáa^ ou
BJed Bjsio^a jas aqap 'unuioo uaiq p j^obu apand pna p apsap jbji
-uao ojund p omsiin is ap jbuijoj aqap 'pspaidojd ap ajopui Bpoj b
aiuauíoumj 9Sjbjjojb aqap ajqmoq [g,, :wsBznpuB ap souy,, soj ua
ns auau spu^ijoduri Bpunjojj 'oiuaimipuajdsap je} b
un ajuauíBiqBS ouod aqioo^) oxa¿ 'pBpapos Bun b uopBJodjoaui
BeotuoajB 'B^ip9-id BSajjua Binejj as 'oiquiBO ua 'Bja^duioo pepjaA B^
•Bjojduiooui p^pjoA ajuauíB^os Bijas ojsa anb ainsjapB sbui aiJaiAp^
as 'pBpijeuosjad bj Búas bjjoij bj ap sofiq soj ap ^qoíp joXbui bj
anb aoip as apuop 'mubaiqm jap Bisaod bj u^ 'Bjauem Bjsa ap
apand pepinrimoa bj uoo BJBd ajqesuodsaj ajuais as namb oj9g
í(¡9jumjas ojod opo^ un o ajoSfj8v
'opoj^ un ua ain%jaa.uo^ sapand ou
outsiw tij ts ^ íopoj^ yo auduiats

ja jod pepuadsojd bj ap ojuaiinnuasaad ja uoo ajanm ^peppijaj
joXbui ns ojsnB^ oiJBua^uao jb u^jedap aj sojio jod uopednaoajd
bj X oÍBqej) jg[ *((unmo3 BpiA bj ap ojjuap pBpiuBuinq bj 'BjoAauaq
'BAjasaj ai ojsand anb Jaqes BJBd BpjBiü^^ X 'oubSjo un 11 ap zbjj
•uopoojjad bj b aaij^aj oj X aiuauíBj^aiui oSjb Bpua^ua anb ajqmoq
un sa B)jodmi anb o^,, :aajspj\[ uqaq^i,^ b aiJaiApe aj onjBf -sojub

�y todos debemos contribuir a fomentar esa época". Todos los pueblos
deberían cultivar con noble emulación el intercambio espiritual, y
cuidar cada cual su idiosincrasia, para producir un tono caracterís
tico y puro en el conjunto orquestal de la humanidad. Si alguna vez
fuera posible crear una alianza ultranacional sustentada no por la
economía sino por el espíritu, entonces se celebraría en Goethe a uno
de sus fundadores.
Hoy, a doscientos años del nacimiento de Goethe, parecemos más
alejados que nunca de la esperanza en un reino de credo humanístico
que abarque todo el globo. Ni la imaginación de un Goethe habría
podido figurarse jamás el infierno que se ha preparado el hombre
civilizado en nuestros días, sensible ya no a lo orgánico sino a lo
mecánico, pero Goethe tuvo un presentimiento asombrosamente
exacto de la inminente desespiritualización y achatamiento del siglo
siguiente al suyo, al que llamaba el del tránsito, o, en su lengua de
ancianidad, el "velocífero". Este siglo se señalaría por el esfuerzo
unilateral, material, y se atrofiaría, en cambio, de valores personales.
La juventud sería arrastrada prematuramente al torbellino del dine
ro y la velocidad, hacia lo cual tenderían la admiración y el afán
de cada uno. En medio de todas las facilidades posibles de comunica
ción, tales como ferrocarriles y vapores —hoy se agrega el frío calor
metálico de los automóviles y aviones—, triunfaría la mediocridad,
y, provista de una cierta astucia, sentiría su superioridad sobre la
muchedumbre. En los "Años de andanzas" hay una frase llena de
aprensiones: "El recrudeciente régimen de las máquinas me tortura
y me atemoriza, se aproxima, rodando como una tormenta, lento,
lento; pero tomó una dirección tal, que llegará y chocará". La pers
picacia de Goethe previo además la vida de las grandes ciudades;
él, imbuido del aire de campo, bosque y jardín, fraternal amigo de
estrellas, árboles y aguas, habla de un "salvajismo de impertinente
vida ciudadana", de una "mescolanza de delitos refinados", de un
"pantano de egotismo". Los temores de Goethe se han verificado.
El hombre vulgar de nuestros días, huérfano de espíritu y alma, pro
nosticado a través de la misma preocupación por la sagacidad del
historiador Jacob Burckhardt como "terrible simplificateur", estará
en mejores condiciones para soportar el embate del exceso de hechos,
mientras son relegados a último plano aquellos nobles elementos que
todavía atienden a la pregunta de Schiller: "¿Es posible que el hom
bre esté destinado a faltarse a sí mismo frente a cualquier propósi
to?". Es como si Goethe hubiera mantenido en fantástica anticipación
un diálogo quimérico con el francés Antoine de Saint-Exupéry, igual
mente grande como aviador y escritor, desaparecido en la última

bre". Cuando Saint-Exupéry no esperaba que las cosas dieran sentido
a la vida, sino las relaciones invisibles que las unen, cuando quería
leer a través de las cosas para reconocer su verdadera esencia, Goethe
le habría alargado la mano a este correligionario, él, que poseía como
nadie el don del cual dice Multatuli: "El convertir su sentir en pensar,
y extraer entendimiento de la fuente del corazón".
Nos parece que una conversación, presentida por nuestra fanta
sía, entre Goethe y Saint-Exupéry como representante inspirado de
nuestra generación revelara má&amp; que nada que el hoy homenajeado
"no se ha marchitado con su época". "Todavía nos importa él", dice
Hermann Hesse, premio Nobel de 1946, "todavía es profundamente
actual, pues nos pone frente al gran interrogante del Hoy". La esen
cia de la filosofía de Bergson, ¿no está contenida ya en la exteriorización del Goethe octogenario de que el entendimiento (intuición)
"con su tendencia hacia lo divino, tendría que ver con lo naciente,
con lo vivo, (en cambio) el intelecto con lo nacido, con lo entume
cido para utilizarlo?". Jamás se ha trazado con mayor claridad el
deslinde entre la fría esfera del pensamiento conceptual y tenden
cioso, y el reino anímico y afectivo de la fantasía creadora: "Sólo
lo que es fructífero es verdadero". ¿Quién en nuestra época carco
mida por escepticismos, semejantes en más de un aspecto a aquella
otra del "iluminismo", caracterizada por Goethe como "época nula
y acuosa", no busca la vivencia existencial? Mientras el existencialismo de cuño moderno, originado en el agotamiento y la desorien
tación de nuestro siglo, contempla la vida como un existir hacia la
muerte, como un existir temporalmente finito que conduce al espacio
vacío de la nada, el existencialismo de Goethe obra, a 200 años de
su nacimiento, más positivo que nunca, libre por igual del pesimismo
mortal y del superficial optimismo. La apasionada seriedad con que
Goethe toma la existencia personal, su convencimiento de que el
hombre "debería perfeccionar en una unidad definida todas las ma
nifestaciones de la naturaleza humana, sensualidad y entendimiento,
imaginación e intelecto, fuera la que fuera entre aquellas cualidades

guerra mundial, quien en 1943 escribió lo siguiente: "Estoy triste
por una generación vacía de toda sustancia humana... Odio mi épo
ca con todas mis fuerzas. El hombre se muere de sed en ella... Hay
un solo problema, uno único, en nombre de la humanidad: devolver
al hombre una trascendencia espiritual, una inquietud espiritual...
Hay un solo problema, uno único: redescubrir que existe una vida
en el espíritu, más alta que la vida racional, única que colma al hom-

la preponderante, su concepción de la vida como un arte, como una
misión creadora, cuya finalidad es la continua amalgama de la viven
cia subjetiva y el reconocimiento objetivo, proporcionan al hombre
desarraigado la coherencia con la realidad "real", y lo devuelven de
la autoalienación a la autoconciencia. Qué estímulo da la promesa
siguiente a quien percibe dentro de sí la voluntad de formar su per
sonalidad: "El hombre será capaz de toda clase de cosas por el uso
adecuado de fuerzas parciales, será capaz de lo extraordinario por
reunión de mayor cantidad de facultades; pero lo único, lo totalmen
te inesperado, lo produce sólo si en él se aunan equilibradamente
todas las cualidades". Este decir que sí a sí mismo y al Más Acá bajo
la consigna de "acuérdate de vivir", esta realización terrena de una
armonía de la vida, resulta de una admirable confianza en nuestros
sentidos intactos. "No debemos desechar lo sensorial inmediatamente
perceptible, porque si no viajamos sin lastre". Pero junto a esto se
nos presenta la profunda sabiduría: "Jamás comprende el hombre

— 16 —

— 17 —

�— ¿T —
ajqinoq ja apuajduioa BBiuBf,, tBjjnpiq^s Bpunjojd bj Bjuasajd son
^s oisa b o^imf OJaj -ttaji8Bj uis souibíbia ou is anbjod 'sjqndaajad
aiuauíBjBipauiui jBuosuas o\ jBqaasap souiaqap ojyj,, •sojaBjuí sop^uas
soJisanu ua BzuBijuoa ajqBJiuipB Bun ap Bijnsaj '^piA bj ap bjuouijb
Bun ap BU3JJ3) uopBzijBaj B^sa 'mjiaia sp ajBpaanaB,, ap Bu^isuoa bj
ofBq Boy 8Bp^[ jb A ouisita is b ts anb jpap ajeg ^sapBpijBna sbj sspo]
aiuaiuBpBjqijmba ubutib as ja ua ts o^os aanpojd oj 'opBjadsaut 3^
-uaui[B}o; oj 'ooiun oj ojad ísap^jjnaBj ap peppuB^ joa'bui ap uotunaj
jod oiJBuipjoBjjxa oj ap zsd^a Bjas 'sajepjBd sszjanj ap opBnaap^
O8ti ^a jod BBsoa ap asBja Bpoj ap zBd^o bjss ajquioq jg,, :pBptjBuos
-jad ns jbuijoj ap p^iunjoA B{ js ap oj^uap aqpjad namb B a^uam^is
Bsamojd bj Bp ojnuijjea an) •Bpuaiouoaoum B{ b uopBuaijBojnB bj
ap uaAjanAap oj A 'kJbm,, p^ptjBaJ bj uoa Biauajaqoa bj opBSiBJUBsap
aaqinoq ^b uBuopjodojd 'oAijafqo ojuaiuipouooaj \a Á BAijafqne bio
-U3AIA B[ ap BUIBÍá^BUlB BnupUO3 B^ 83 pBpiJBUIJ BÁn 'BJOpB3J3 UOtSim
Bun otaoa 'a^aB nn ouiod BpiA ^\ ap uopdaDuo^ ns 'ajuBjapuodajd B[
eapBpijBna SBj^nbB ai^aa BJanj anb bj Bjanj 'oi^a^aiui a uoiobuijíbiui
'o^uoiuiipuajua Á pBpi[Btisnas 'BUBtnnq Bzap^jnjBu b^ ap sauopBjs^jín
-Bni 8B^ SBpoi Bpiuxjap pBpian can ua JBuoioaajjad Bjaaqap5&gt; ajqiuoq
p anb ap ojuaixnpaaAuoa ns '^uosaad Biouajsixa B^ buio^ aqiao-^)
anb uoo pspaijas Bp^uoisBdB B^ -orasiiniido [BiDijaadns pp jC ^ijotn
omsimisad pp ^n^í jod ajqif '^aunu anb OAijisod bbui 'ojuatunpen ns
ap 8oub 00^ B 'B^(lo ailíaof) 3P orasipjpuajsixa p '^pBU bj ap oj^fa
oxoBdsa \v, aonpaoD anb ojmij ajuanip^jodiuai Jijsixa un ouioo 'a^anui
B[ BiDBq j^sixa un ouiod BpiA tb\ B[duia;aoD 'o^^is ojjsanu ap notDBj
-uaijosap B^ Á ojuainiBioSB p ua opBuiguo 'ouaapoui oun;&gt; ap ouist^
•Bpuajsixa p SBJjuaij^; ¿joiouajsjxa viouaatci v\ easnq on 'ttBsonoB A
B^nu Booda,, oraoo aqiao^) jod BpBzijajDBJBa 'Moxn8iuiran^in pp bj^o
B[pnbe b oj^adss un ap sbui ua sajUBfamas 'somstopdaosa jod Bpiiu
-O0JB^ Booda Bjjsanu ua uain^)? "^ojapBpjaA sa ojajijonjj sa anb o^
I9Sm ^^jopBaaa bjsbjub| b^ ap OAiiaajB A odiuhub ouiaj p A 'osoia
-uapua^ A [Bn}daouoa o^uaiinBSuad pp Bjajsa bijj bj aaina apmjsap
p pBpiJBp jo^bui uoa opBZBj) Bq as SBiuBf •íí¿o\ivzi\iin BJBd opp
-aiun^ua o^ uoa 'opiOBU o\ uoa ojoap^ut p (otquiBD ua) 'oaia o\ uoa
'ajuapsu o^ uoa j^a anb Bjjpuai 'ouiAip o^ BiDBq Biauapua; ns uoa,,
(uoiap^uí) o^uauuipuajua p anb ap ou^uaSojao aqjao^) pp uoia^z
-ijoijajxa b^ ua bjÍ Bpiua^uoa Bjsa ou? 'uos^jag ap btjosojij bj; ap Bia
-uasa vj 'w^ojj jap ajusSo^jajut ubj jb a^uajj auod sou sand 'pnjaB
ajuam^punjoad sa BiABpoj,, '9f^6T aP IatloM ou^-i&lt;I 'assajj uuBtnjíajj
aaip 'tja Bjaodiui sou BiABpo^,, -^Booda ns uoa opB^iqoJBUi Bq as ou,,
op^aÍBuamoq Xoq p anb BpBu anb -sbui BJBpAaa uoiaBjaua^ Bjjsanu
ap opeiídsui aiusiuasaadaj ouioa ijadnxg-^uiBg A aqjao-^) ajjua 'bis
Bjjsanu jod Bpuuasajd 'uoiaBSjaAUoa eun anb aaaJBd so^[
•uuozbjod pp ajuanj bj ap oiuaiuiipuaiua jaBjjxa A
us Jijuas ns jpjaAUoa j^,, : ijnjBjjnpy[ aaip jsno jap uop ja arpBU
oraoa ejasod anb 'ja 'oiJBuoiSijaaJoa ajsa b oubiu bj opB.iBjB BjjqBq aj
aq^ao^) 'Biauasa Bjap^pjaA ns jaaouooai BJBd SBSoa sbj ap s^abj^ b jaaj
Biaanb opuBna 'uaun sbj anb eajqísiAUi sauopBjaj sbj onts 'BpiA bj b
opuuas uBJaip e^soa sbj anb BqBjadsa ou jíaadnx^-iuiBg opuan^ *14ajq

— 91 —
-moq jb Buqoa anb Boiun 'jcuopBJ piA bj anb bjjb sbui 'njuídsa ja ua
BpiA Bun a^sixa anb jpqnasapaj :oDiun oun 'BUiajqojd ojos un jCbjj
•••jBnjwídsa pnjainbui eun 'jBnjuídsa BiauapuaasBJi ^un ajqmoq jb
jaAjoAap :pBpmBuinq bj ap ajquiou ua 'oaiun oun 'BUiajqojd ojos un
jCbjj • • "Bjja ua pas ap ajan ni as ajqtnoq j^ 'SBzjanj siui sspo) uoa Ba
-oda ira oipQ • • • BUEiimq Bi^uBjsns Bpoj ap bi^ba uopBjauaá Bun jod
ajsiai JÍojs^,, :aínam8is oj oiquasa g^,o^ ua namb 'jBipunni cuaná
Binijjn bj ua opiaajBdssap 'aojijasa A jopBiAB onioa apuBj3 ajuaux
-jBnSx 'Ájadnx^-iuiv ap auiofuy sa^uBjj ja uoa oauaminb oSojBip un
uopBdppuB boiisb^ubj ua opiuajuBui Bjaiqnq aqjao^) xs omoa s^ *tt¿oi
-isodojd jambjBna b ajuajj omsun ib b asjBjjBj b opeuijsap ajsa ajq
-moq ja anb ajqísod s^?,, ;jajjiqog ap B^unSaad bj b uapuatjB BiABpoi
anb sojuaraap sajqou sojjanbB ouBjd omnjn b sops^ajaj uos seiiuaiui
'soqaaq ap osaaxa jap ajBqtna ja jBjJodos BJBd sauoioipuoa saaofam ua
BjBjsa 'uJn3jB0ijijdnii8 ajqiüaj,, omoa jpjBq^pjmg qooBf JopBiJo^siq
jap pBpiaBÜBg bj jod uopsdnaoajd buisiui bj ap saABj} b opBoijsou
-OJd 'buijb A n^ujdsa ap ouBjjanq 'SBip sojjsanu ap j^gjnA aaquioq jg
•opB^ijijaA UBq as aqjao^ ap sajorna} so^ -4touisi;oSa ap ouBjuBd,,
un ap 'ttsopBuipj[ so^ijap ap BzuBjoasam,, Bun ap 'KBUBpBpnp BpiA
ajuauíuadmi ap omsifBAjBS,, un ap Bjqsq 'sBnS^ A sajoqjB 'sBjjaajsa
ap oSiniB jBUJa^BJj 'ujpjBf A anbsoq 'odiuBa ap ajiB jap opinqun 'ja
ísapBpnio sapuBiS sbj sp piA bj sBinapB oiA3jd aqiao-^) ap BiaBaid
-sjad vj -^BJBaoqa A bjbS^jj anb 'jbi uopaajip Bun 9U10J ojad íojuaj
'ojuaj 'Bjuarajoj Bun onioa opu^poj 'BraixojdB as 'BzjjoniaiB ara A
Banjjoj am SBumbfiui sbj ap uamiáaj ajuapapnaaaj j^,, ¡sauoisuajdB
ap Buajj 38bjj Bun ^sq uSBzuBpuB ap eouy,, eoj ug •ajqnmpaqoniu
bj ajqos pBpuoijadns ns Buijuas 'BpnjsB Bjjap buti sp BjsiAOJd '^
'pBpiJooipaui bj BUBjunri^ '—sauoiAB A sajiAomoine soj ap oaijBjaní
jojb ojjj js BSajSc as ^oq— saiodBA A sajijjBaojjaj omoa sajBj 'uop
-Baiunuioa ap sajqisod sapBpiyiaBj sbj SBpo^ sp otpam ug -oun Bp^a sp
ubjb ja A uopejimpB bj UBuapuaj jsna oj Bpsq 'pBpxaojaA bj A oj
-auip jsp ouijjsqjo) jb a;nauiBjniBraajd BpBjjSBjjB bjjbs pn^naAnf B'j
•sajBuosjad ssjojba ap 'oiqmBO ns 'bjjbijojjb as A 'jBijajBni 'jBJaíBjmn
ozjanjsa ja jod bijbjbuss ss ojSis ajsg -^ojajpojaA,, js 'p^piuBiouB
ap BnSuaj ns ua 'o 'ojisubjj jap ja BqBraBjj aní) jb 'o^ns jb ajuain^is
ojSis jap ojuaiuiB}BqoB A uppBzijBn^tJídsasap ajuauíiuui bj ap ojoBxa
a;uauiBsojqmosB oíuaimpuasajd un oAni aqiao^) o jad 'oatuBaara
oj b ouis ooiub^jo oj b ou vA ajqisuas '8Bip sojjsanu ua opBzijTAp
ajqmoq ja opBJBdajd Bq as anb oujaijuí ja sbuibí asjBjnSij opipod
Bjjqsq aqjao^ un sp uopBm^Bmi bj i^j -oqojá J3 opoj anbjBqB anb
ooijsjuBranq opaja ap oupj un ua ézuejadsa bj sp Baunu snb
sbui souiaaajBd 'sqjao^ ap oiuaimpBu jap soub sojuaiasop b '^
•sajopBpunj sns ap
oun b aqjao^ ua BtjBjqajaa as saauoiua 'njijjdsa ja jod ouis Btmouoaa
bj jod on BpBjuajsns jBuopBUBJijn bzubijb Bun JBaja sjqisod Bjanj
zaA BunSjB ig -pBpiuBmnq bj ap jBjsanbjo ojunfuoa ja ua ojnd A oaij
-BjjajDBjBa ouoj un jpnpojd BJBd 'BisBjauísoipi ns jBna Bp^a jBpina
A 'jBn^uídsa oiqiuBaja^uí ja uppBjnma ajqou uoa JBAijjna UBuaqap
sojqand soj sopoj^ *KBaoda Bsa JBjuauíoj b Jinqijjuoa somaqap sopo}.A

�cuan antropomórfico es". La idea genial e intuitiva de Goethe atra
viesa la existencialidad limitada del microcosmos humano; a pesar
de su participación del universo meramente condicionada, se siente
firme, casi como un consabidor de la Creación: debemos aproximar
nos al ser supremo igual en lo moral que en lo intelectual. La con
templación de una naturaleza continuamente productiva debe hacer
nos dignos de participar en su creación. De este modo se eleva,
glorifica y consagra infinitamente toda actualidad existencial; sí, un
único momento cumplido justifica la vida entera: "Existir es deber,
así fuera un instante". A esta convicción le es posible "fraccionar un
día en millones de partículas y transformarlo en una eternidad". Luego
de haber sido agotado lo excrutable hasta el "fenómeno primario",
es decir, hasta la forma básica, la más simple que abarque dentro de
sí todos los casos, subsista como secreto humildemente venerado lo
inexcrutable del universo y del individuo. Este nuestro mundo no
permanece silencioso para el bravo; quieras que no, es y seguirá siendo
el centro de la existencia, del cual parte toda vivencia. Goethe no bus
caba más que aquel mundo del cual él era miembro. También dudaba
—a diferencia de las doctrinas racionalistas y constructivas de Spinoza
y Leibniz— de que reposara en la posibilidad del conocimiento hu
mano un sistema metafísico de validez universal; lo mismo que Pascal,
Goethe tenía conciencia de que el uso supremo de la razón consistiría
en comprender sus barreras. Pero de lo que Goethe jamás dudó, lo
que siempre sintió y confesó frente a toda amada, frente a todo pro
ducto de la naturaleza y del arte, fue de la naturaleza divina de
nuestra existencia. El conflicto entre fe e incredulidad es para él el
tema esencial, único y profundo de la historia universal. Oigamos su
penetrante profesión de fe: "El poder de ennoblecer todo lo sensual
y de vivificar con la idea la materia más muerta, es la garantía más
hermosa de nuestro origen metafísico. El hombre, por mucho que le
atraiga la tierra con sus miles y miles de apariencias, no deja de
levantar su mirada escrutadora y anhelante hacia el cielo que se ex
tiende sobre él en espacios inconmensurables, porque dentro de sí
percibe honda y claramente que es un ciudadano de aquel reino espi
ritual. El creer en este reino no lo podemos desechar ni abandonar.
En este presentimiento está el secreto de la sempiterna aspiración a
una meta desconocida; es, por así decirlo, la palanca de nuestras in
vestigaciones y pensamientos. La moral es una eterna tentativa de paz
entre nuestras exigencias personales y las leyes de aquel reino invisi
ble". Si el septuagenario da en este punto una orientación metafísica
a la actividad y ética del hombre, el octogenario motiva^ la inmorta
lidad con aquella exigencia inaudita que contiene al Goethe entero:
"El convencimiento de nuestra perduración me nace del concepto" de
la actividad; pues, en cuanto actúo incansablemente hasta mi fin, la
naturaleza está obligada a otorgarme otra forma de existencia, si
la actual ya no puede soportar mi espíritu". Una beatitud, sin reite
rados trabajos, sin reiterados anhelos, no es concebible para Goethe.
A la obra capital de Goethe —"Fausto", aquel drama que sobre
pasó todas las fronteras nacionales, que pertenece a todos los pueblos,
18 —

aquel drama en el que no interesa el destino de un hombre cualquiera,
sino el destino del hombre— la impregna desde el primero hasta el
último verso un leitmotiv: el llamado a la acción. Dilthey sintetiza
esta idea fundamental: "El hombre está dispuesto para la acción, y
a él le son dadas las condiciones suficientes de un actuar efectiva
mente social, unificador, rendidor, aliado al infinito". El desenlace
del Fausto II nos enseña: una aspiración seria expía la culpa; actuar
mejor es un arrepentimiento expiatorio. El propio Goethe dio poco
antes de su muerte la siguiente clave para la salvación de Fausto:
"Una actividad progresivamente alta y pura hasta el fin, y allá arriba,
el amor eterno acudiendo en su ayuda". Como complemento de esto
nos sirven los versos siguientes:
"Pena y dicha encuentre paso adelante,
él, el insatisfecho a cada instante".
El hombre que tiende hacia arriba necesita el aguijón de la insa
tisfacción, necesita la objeción del tentador Mefistófeles; desde la
embriaguez del gozar, desde el letargo del relajarse, desde la alegría
del reconocer contemplativo, será instado una y otra vez al crear plas
mador. Goethe reclama actividad, actividad siempre renovada, pues
"nada es más miserable que el hombre cómodo que no trabaja". Pero
reparemos bien en una de las máximas de "Wilhelm Meister":
"El destino primero del hombre es ser activo, y todos los intervalos
que necesite para descansar debería emplearlos en alcanzar un reco
nocimiento nítido de los objetos externos, que le aliviara aún más
su actividad". Una fiebre de actividad en el sentido actual, que en
aras de la cosa material o el dinero se dedica al saqueo del "agro
del tiempo", no la hubiera consentido jamás Goethe, que continua
mente reclamaba el ocio para el activo, para poder contemplarse a sí
mismo en su actividad, y que formuló la frase lapidaria: "La actividad
incondicional, sea la que fuere, al final provoca la bancarrota". Cons
truir la pirámide de la vida con consciente autodisciplina y paciente
fidelidad, escalón por escalón, más y más alta y libre, es decir, darle
a la vida un significado por medio de constante evolución íntima y
perfeccionamiento, llevar adelante desde cada etapa sobrepasada en
incesante proceso de maduración, la conquista de lo fructífero y lo
esencial, ordenar aún más en el reducido círculo de vida las cosas
de tal manera que pareciéramos querer mejorar el orden del uni
verso: ésta es actividad de carácter goetheano. La vida es "el eterno
rodar de una piedra que siempre quiere ser levantada de nuevo", no
es un patrimonio sin peligros y sin atentados:
"Sí, me doy por entero a este designio,
es ésta la esencial sabiduría:
sólo merece vida y libertad
quien debe conquistarlas día a día".
Goethe nos alienta al riesgo: "En cuanto -confíes en ti sabrás
vivir", pero además nos exhorta a no querer aspirar más allá de las
— 19 —

�— 61 —
sbj ap bjjb sbui JBJídsB jajsnb ou b Bjjoqxa son SBiuapB o jad 'ujiaia
BBjqBS I^ US S3IJUO3- 0)116113 Ug,, :o3s3IJ JB B1U3IJB BOU SqiSO-^
VJP D "ÍP ^Dl-misinlnioo aqap uamb
pDuaqrj jí opta aoaj^ui ojos
...: munpiqos jm^uasa o¡ ojsa sa
'otuSisap ajsa d ojajua lod op avti 'tg,,
:sopB^uo;B uis A soj^hjad ais oiuounjjBd un a
ou 'tlOAanu ap BpB^uBAaj j^s ajamb ajdmais anb Bjpaid cun ap jBpoj
OUJC3J0 |3M 83 BpiA B^ "OUBSqjSoS JSJDBJBO Sp pBpiAIJDB 83 B}SS : OSJ3A
-iun jap uapjo ja jBJofam jsjanb somBjapaJBd snb bjsubiu jbj ap
sBsoa bbj ^pi^ 3p ojnojja oppnpsj js na sbut uub jsnapjo 'jBpussa
o\ A ojsjjianjj oj ap Bismbuoa bj 'uppBjnpBm ap osaaojd ajuBsaoui
lia BpBssdajqos ^dsia Bpe^ apsap aiuBjapB jbasjj 'oiuaiuiBuop^ajjad
A Braijni uopnjOAa ajuB^suoa ap otpaui jod opBOtjiuSis un BpiA bj b
a[JBp 'jpap 8a 'ajqi[ • bjjb bboi á sbih 'uo^^sa jod n^^BDsa 'p^pijapij
3^uapBd Á. BmjdpsipoinB ajuapsuoa uoa BpiA bj ap apioiBJid b^ jimj
-8no[) '^B^OMBauEq v\ BaoAOjd ^uij ^b '^janj anb B[ bss 'jvumoipuooui
pBpiAijaB B^,, :BiJBpidB^ asBJj Bf o[nuwoj 3nb A. 'pBpiAi^aB ns ua onisini
rs b aejBfdmaiuoa aapod bjb¿ 'oaijdb [a BJBd oído p BqBUiBpaj: ajuatn
-Bnuijuoa anb 'aqjaof) SBinBf oppuasuoa Bjaiqnq B^ oo 'Modinaii pp
ojSbot [ap oanbBS [B BDipap as oiauíp p o ^BijajBiu Bsoa b[ ap bbjb
na anb '[Bnios oppuas p ua pBpiAii^B ap aJqaij buj^ -^pEpiAijaB ns
sbui utib bibiai[b 3^ 3n¿ 'soujajxa soj^fqo so[ ap opijm ojuairapou
un jbzub^[b ua sojiBajdiua Bj^aqap JBSuBosap bjbíI ajisaaau anb
i 8O[ sopo; Á 'oaijdb jas sa ajqmoq pp ojainijd oupsap ^g,,
j^
pmí^,, 3P bbuiixbui sb^ ap un ua uaiqd
•44BÍBqBjj ou anb opotupa ajquioi| p anb ajqBjasiur sbut sa
Band 'BpBAouaj ajduiais pBpiAi^aB 'p^piAijaB BuiBpaj aqjao^) -j
-8B[d JB3J^ ^ Z3A bjjo Jí Bun opBjsui ^jas 'oAiiB[duiajno3 jaaouoaaj [ap
^ b^ apsap 'asjBfBpj pp oSJBjaj p apsap 'jbzoS pp
g
apsap í83pjojsij3j\[ JopBjuaj pp upiosfqo bj; Bjisaaou 'uoia
-bsui bj ap u^^in^B p Biisaa^u BqiJJB Bia^q apuaij 3nb sjqinoq
•ff9iuDj$ui opoa o oyoafspnsui ja '¡a
osod aj^uan^ua viptp A vu3d,,
:9ajuaniSis sosjaA soj u^ajis sou
ojs3 ap ojuaiua[duioa 00103 -tiBpnXB na us opuaipnos oujaja jouib p
'BqijjB B|[B A 'uij p BjBBq Bjnd A bj^b ajuauíBAisajáojd pBptAij^B buq,,
:ojsnBj ap u^pBA^BS bj BJBd aABp ajuainSis B[ ajaaniu ns ap aajuB
oaod oip aq^ao-^) oidojd j^ •oiJO^Bidxa ojuairaijuadajJB un sa jofain
jBniDB ísdjna bj Bjdxa Bijas uoiaBJídss Bun :Buasua sou ¡j ojsnB^ pp
aoB[uasap 1^ '^ojiuijui jb opsi^u 'jopipuaj 'jopsoijum 'jbioos ajuara
-BAijaaja jBn^aB un ap sajusioijns sauotaipuoo sb^ sspsp uos a^ ^3 b
A 'uoioaB bj BJBd ojsandsip B^sa ajquioq jg,, :jBiuauiBpunj sapi Bjsa
bzijojuis jCaqjjiQ -uppon nj v opotuvjj ja tAijoraiíaj un osjaA orai^jn
ja Bjsoq OJamiad ja apsap BuSajdmi bj —ajquioq jap ou^sap ja ouis
ajquioq un ap ouijsap ja ssajajuí ou snb js ua BuiBjp pnbB

— 8t —
'sojqand soj sopoj b aaauauad anb 'sajBuopBU sbjsiuojj bbj SBpo; o3Bd
-ajqos snb BuiBip janbs '^oisnB^,,— aqiao^ ap {BjidBa jqo bj y'
•aqjaof) BJBd djqiqaanoa sa ou 'sojaquB sopBJajiaj uis 'sofBqejj sopej
-ajpj uis 'pnjijBsq bhq -^niiJídsa ira jBjjodos apand ou vA jbjdb bj
18 'epnaiBixs ap Bnuoj bjjo auo^^jojo b Bps^ijqo Bjsa BzajBjnjBU
BI 'nU Ia1 SBq ajuaaiajqBSUBaui onjDB oju^no ns 'sand ípBp^vxjaB bj
ap o^daouoa jap s^bu ara uppBjnpjad Bjjsanu ap ojuainiianaAnoa j^,,
:oaajua ^qjao^ jb auauuoa snb ejipnBui Bpuaárxa BjjsnbB uoa pBpi'j'
-Bjjoraui bj BAijom otJBnaáojoo ja 'ajqraoq jap sopa A pBpiAii^B bj b
BDisijBjara u^pBiuaiJO eun ojund ajsa us Bp otJBuo^Bn}das p ic * 3jq
-iBiAui ouiaa janbB sp ss^aj sbj A sajBuosjad sepusSixa ssj^sanu aijua
zBd ap BAUBjuaj BUJaja ^un sa jbjoui wj -soía^iiuBsasd A sauopBSijsaA
-ui SBJi8anu ap BauBj^d bj 'ojjpap isb jod 's^ íBppouoosap Bjara Bun
b uopBJídsB BUJajiduias bj sp o^aaoas ja Bjsa ojuaituijuasaad ajsa u^
MBuopiíBqB ra jcqaasap souiapod oj oa oupj ajsa ua jaaaa jg -j^nju
-idsa oupj janbB ap ouspspnp un sa anb ajuaniBjej^ A Bpuoq aqpjad
is ap ojjuap anbjod 'sajqBjnsuamuoaui sopedsa ua ja ajqos apuan
-X3 as snb opp ja Bp^q ajusjaquB A BJopBjnjasa Bpejiui ns jbiubasj
sp fsp ou 'sBpuaijBde ap sajiui A sajiin sns uoa Bjjai) bj b^ibjjb
aj anb oqonra jod 'ajqraoq jg •ooisijBjain uaSiJO ojjsanu sp Bsoiujaq
SBín bi^ubjb^ bj ss 'BíJaniu sbui BiJajBiu bj Bpi bj uod je^ijiaia sp A
jBnsuae oj opoj j^aajqouua ap japod jg,, :aj ap uoisajojd ajnBjjsusd
ns soiub^iq -jBSjaAiun Eijojsiq bj ap opunjojd A oaiun 'jBpuasa Braaj
ja js BJBd ss pBpijnpajaui 3 aj ajjua ojaijjuoa jg -Bpusjsixs Bj^ssnu
sp buiajp BzajBjniBU bj sp snj 'sjjb jsp A BzajBjniBu ej sp ojanp
-ojd opo^ b sjusj^ 'BpBmB Bpoj b siusji osajuoa A oijuis sjdrasis snb
oj 'opnp SBra^f sqjao^) snb oj sp ojs^ 'sBJajJBq sns j'apuajdraoD ua
Bjjijsisuoa upzBj bj sp omajdns osn p anb sp Bpuspuoa biusj aq^so^)
'jBasB^ snb oiusiui oj ^jBSJSAiun zapijBA ap ooisjjBjaui suiaisis un oubui
-nq ojuaiuipouoa jap pcpijiqísod bj us BJBBodaj anb sp —zmqp^j A
BqBpnp usiqraBx ojqnisira bjs ja j^na jap opunuí janbB anb sbui Bqs
-snq ou aqiao^) -BpuaAiA Bpoi ajjsd jBna jap 'Bpuajsixs bj sp ójjuao js
opuais BJin^as A sa 'ou snb SBJsmb íoABjq js BJ¿d oscipuajis sasu^nuad
ou opunuí ojissnu a^sg 'onpiAipui jsp A osjdAiun jsp sjqBjnjaxsur
oj opBJ3U3A djusmapjiranq ojaaaas ouioa Bjsjsqns 'sosb soj sopo; js
ap ojjuap snbjBqB snb sjduiis sbui bj 'BDiSBq buijoj bj bjsbi[ 'jpap sa
'4toiJBrajjd ouauíousj,, js BjBBq ajqBjiuaxa oj opBjo^B opis jsq^q sp
oSan'j -^pBpiujajs Bun us ojjbuuojsubji A SBjnajjjBd sp esuojjim ns Bip
un JBuopoBjj,, sjqísod es sj uopaiAuoa b^ss y -^ajUBisni un BJanj isb
'jaqap ss j^sixg,^ :Bjaiua BpiA bj Boijpsnf opijdran^ ojusraora oai'un
Un '18 ÍJBI3UajSIX3 pBpiJBniDB Bpoj S1U3UIB1IUIJUI Bj^bBUO A BDIJUOjá
'BAsja as opoiu sjsa 3Q -uop^aj^ ns us jBdp^jsd sp eonStp sou
-j3DBq sqap BAijanpojd siuauíBnui^uoa BzsjBjnjBu Bun sp uopBjdms)
-uoa w] -jBnjasjaíui oj na snb jbjoui oj ua j^nSi omajdns jas jb sou
-JBunxojdB somaqap ^nop^aj^ bj ap jopiqBsuoa un ouioo isbd 'auuij
aiuais ss 'BpBuopipuoo ajuauíBaaui osjaAiun jap uopBdppjsd ns sp
JBsad b íouBiunq souisoaoaaiui jap BpBíiniíj pBpijBpua^sixa bj bssia
bjib ^qjs^) sp BApinjuí s jbius^ Bspi wj -Hgs ooijj^uiodojjuB ubiid

�líneas fortificadas de nuestro ser". "El hombre sólo es feliz cuando
su aspiración incondicional determina sus límites a sí misma". La
libertad es para Goethe ni más ni menos que "la posibilidad de reali
zar lo razonable, cualesquiera fueren las condiciones". Según esto,
propone sus planes:'"Yo sé lo que puedo y lo que no puedo, y sólo
quiero lo que puedo". Goethe también conoció y enseñó "el alto
sentido del renunciar" como potencia positiva; su vivir y crear eran
por igual una obra maestra de "fuerza no moderada, sino dominada".
Sin tenaces esfuerzos no pueden ser sujetados los corceles dispersos
del alma. Una obra de arte de vivir, plasmada, ingeniosa, como la
de Goethe, supone una lucha inexorable contra los demonios dentro
del propio pecho, un heroísmo de la autosuperación que, ante la pre
gunta del celoso guardián del paraíso:

, •.

"¿Te cuentas entre aquellos héroes?
Tu herida quiero ver,
la que me anuncia lo glorioso,
.y yo te admitiré". . ,

podría dar la siguiente intrépida respuesta:
. i •• .'•"No gastes cumplidos,
,sólo déjame entrar,
porque un h^mbre he sido;
es decir, que supe luchar".
Siempre nuevas fases, formas y tareas, una pubertad siempre
renovada en el camino de esta vida extraordinaria hacia la totalidad,
un continuo dar la bienvenida y despedirse: ¿Qué subsigue a todo
cambio? Precisamente la convicción de que toda fuerza creadora,
toda "fecundación más elevada" se alimenta del ritmo polar de cla
ridad y oscuridad, de atracción y repulsión, de inspirar y respirar:

desde el corazón, con la vivacidad y la inagotabilidad de su persona
lidad vigorosa, con inmarcesible juventud, nos habla hoy a quienes
estamos aquí reunidos en su honor el Goethe de doscientos años.
Miremos en torno el caos del mundo actual, el conflicto de inte
reses de los pueblos, de los partidos, de las clases. A la sombra de
la bomba atómica, en la baraúnda de las máquinas, en la coerción
de una "dinámica" exacerbada, espera desde afuera la torturada y
torturante humanidad una salvación colectiva. El individuo flota con
la disolución general; sin, destino propio, sin melodía propia, sin
concentración en lo esencial, sin formación íntima, ha olvidado el
cuádruple respeto que predica Goethe: respeto por aquello que está
por encima de nosotros, respeto por aquello que está por debajo de
nosotros, respeto por aquello que es igual a nosotros, pero al fin el
más alto e importante de los respetos: respeto a sí mismo. La gene
ración de Saint-Exupéry ya no es capaz de una visión conjunta, posi
tiva y fructífera de la vida, ya no concibe dentro del Yo y del mundo
lo infinito en lo finito, ya no lo perecedero como símbolo. Para esto
sólo hay una ayuda: elevar los ojos hacia un gran hombre como
Goethe y ponderar lo que su vida y su obra manifiestan. Uno de los
que conocían la fuerza curativa de Goethe, su magistral biógrafo
Friedrich Gundolf, nos dice: "Los grandes hombres son para cada
cual una responsabilidad, una exigencia y una medida, sí, son la
única medida que nos es concedida". Mientras la tierra esté poblada
de hombres no podrá extinguirse la llama de Goethe. Su obra seguirá
imponiéndose siempre a la admiración y al amor de los hombres, por
su pureza, su verdad y su bondad; los pueblos seguirán peregrinando
siempre hacia su templo, lleno de eterna belleza; y si desapareciera
con el género humano lo por él creado, seguiría obrando indestruc
tible, por sobre aquello que llamamos tiempo y espacio, el don divino
de su acción espiritual:
"La huella de sus días terrenales
no podrá perderse en eones"

"Y mientras en ti cumplido
no veas el "Muere y transfórmate",
serás en la oscura tierra
no más que un huésped borroso
que vaga entre las tinieblas".
El Goethe de 74 años, que sigue transitando de la vivencia a la
realización, de la creación a la vivencia, afirma como un. joven: "No
hay pasado cuyo retorno deberíamos anhelar, hay algo eternamente
nuevo que se forma de los elementos ampliados del pasado, y^ el
anhelo legítimo debe ser continuamente productivo para crear algo
nuevo y mejor". El Goethe de 81 años exclama: "Ah, ¿he llegado
a los ochenta años para pensar siempre en lo mismo? Más bien me
esfuerzo diariamente en pensar algo distinto, algo nuevo, para no
aburrir. Hemos de transformarnos continuamente, renovarnos, reju
venecernos para rio .enmohecemos". Juvenil flamea el espíritu, late
juvenil el corazón en estas palabras del anciano. Desde el espíritu.
— 20 —

— 21 —

�— \z —

— o^ —
•ujtjtdsa [a apsaQ 'ou^taue [ap SBjqBj^d s^jsa na uozujoa p ji
a^B[ 'mjjtjdsa p earaB[j jruaAnf '^souiaDaqouina- ou BJBd souja
-nfa^ 'soujBAouaJ 'ajuauíBnuijnoo soujbuijojsubjíj ap souiajj •jwanqB
ou BJcd 'OAanu oSjb 'ojutjsip o5íjb jBsuad na ajuauíBiJBip ozjanjsa
am uaiq se¡f^ ¿ouisiui o[ ua aidtuais JBSuad ejBd soub Bjuaqoo soj b
opBSa[j aq? 'qy,, :BuiB[axa soub ^g ap aqjao^) [^ •ttaofara A OAann
OjÍjb jBaja BJBd OAijanpojd aju^tnBnuijuoa j^s aqap oiuijr3aj ojaqus
p A 'opBSBd [ap sopej[duiB so^uamap so[ ap butjoj as anb OAanu
ajuauíBUjaia o¿jb Xsq 'jB[aquB soni'B jjaqap oujoj^j oAn^ opesed jbi[
M :n3Aof un omoa BiujrjB 'BianaAiA B[ b uoiaeaja b[ ap 'uopczi^Baj
B[ b BpuaAjA B[ ap opuB^jguBj} anSis anb 'soub f¿ ap aipao^ [g

sauoa ua asjapjad pjpod ou
smp sns ap Djjan^ oqn
:jBiijiJids3 uoro^B ns ap
oniAip uop p ^opBdsa A odiuau someuibjj anb ojpnbB ajqos jod 'a[qij
-anjjsapui opuejqo Buináas 'opsaja [a jod o[ oueuinq ojaua^ p uoa
BjapajsdBsap is ^ íszajjaq Biuaja ap oua[[ 'ojdraa^ ns Bia^q ajdinais
opuBuijSajad uiuináas sojqand so[ ípspuoq ns A pepjSA ns '^zajnd ns
jod 'sajqmoq so[ ap jome [e A uopejimpe B[ b ajduiais asopuaiuodiui
BJinSas Bjqo ng 'aqjao^ ap buibjj b[ asjin^uijxa Bjpod ou sajquioq ap
BpBjqod ajea Bjjau b[ sBjjuai^^ • .Bpipaauoa sa sou anb epipaui Boiun
B[ uos 'js 'Bpipaui eun A Bpuaüfrxa eun 'pBpi[iqB8uod9aj enn p^n^
epea Bied nos saaqiuoq sapuBjá eo^,^ :aaip son 'j[opunf) qoijpau^
ojej^^iq [BJisiiJEUi ns 'aqjao^) ap BAiiejna ezjanj B[ ubi.iouo^ anb
so[ ap ouf^ -uBjsai|iuBin Baqo ns A BpiA ns anb o[ jejapuod A aqjao^)
oiuo3 ajqiuoq ubj^ un Biosq sofo so[ jba3[0 ¡BpnÁB Bun ^eq o[os
ojs bjbj *o[oquiis oiuoa ojapa^ajad o[ ou bá 'ojiuij O[ ua o^iuijui o[
opunin pp A oj^ [ap OJ^uap aq^uo^ ou bá '^piA bj ap Bjajijonjj A bau
-isod 'Bjunfuoo uoisia Bun ap zedea sa ou vA JCaadnxg-juiBg ap uppeí
-auaS wj -ouistuí is e ojadsaj :so}adsaj so{ ap ajuBjaodiui a ojjb sbiu
p uij [B o Jad 'sojjosou b jBn^i sa anb O[[anbe jod ojadsaj 'sojjosou
ap ofeqap jod eisa anb o[[anbB jod ojadsaj 'sojjosou ap Biuioua jod
Bisa anb o^pnbe Jod ojadsaj :aqjao^^ saipajd anb ojadsaj a[dnjpBno
p opBpiA^o sq 'biuijuj uoiobiujoj uis '[Biauasa o[ ua uopBj^uaouoD
uis 'Bidojd Bipopui uis 'oidojd ouijsap' uis í p^jauaá nopnjosip bj
uoa bjo[j onpiAipui j^ -BAij^afOD uoi3bajb9 Bun pBpiuBumq ajuBjnjjoj
X BpBJnjJO} B[ ejanjB apsap BJadsa 'Bpsqjaaexa ^eaimeuip^, ^un ap
uopjao^ b[ ua 'SBumbew sbj ap epunBJBq B[ ua 'bouuojb Bquioq bj
ap Bjqinos bj y 'sasej^ sbj ap 'sopijJBd soj ap 'sojqand soj ap sasaj
-ajuí ap ojoijjuo^ -p 'jBiijaB opuniu pp sobo p oujoí ua soiuajij^
•souB 8O}uaiasojj ap aqjao^ p jouoq ns ua sopiunaj mbs soiuBjsa
sauainb b áo\\ Bjqeq sou 'jjnjuaAnf ajqísaajBuiui uoa 'BsoJoátA pBpij
-Buosjad ns ap pBpijiqBjoSBUt b^ A peppBAiA bj uoa 'uozbjoo p apsap

•aSDjqaiinj sdj ajjna DSnti anb
osoujoq padsany un anb svut ou
Djjsp tunoso vi ua sp-ias
'uap&gt;wjpjsuDJi auanj^n ja so^a ou
optjduino tt ua svj^uaiui j^tt
:jBjidsaj A JBjjdsui ap 'uoispidaj A uppoejjB ap 'pBpunaso A pspw
-Bp ap jBjod oiujij [ap Bjuamtjtf ^s ^.epBAaja sbui uopBpunaaj,, spoj
'BJopB^Jo Bzjanj cpoj anb ap uop^iAUoa bj ajuauíEspaj^ ¿oiqniea
opoj b anSrsqns an()? .-asjipadsap A BpiuaAuaiq bj inp onuijuo^ un
'pBpiJBJOJ BJ BIOBq BIJBUip-IOBJJXa BpiA B)Sa ap OlITUIBO p ua BpBAOUaJ
aaduiais psjjaqnd eun 'sb8jbj A sbuijoj 'sasBj SBAanu aaduia^

j adns anb 'jioap sa
iopts au auqutoq un anb jod
'jviiua auiofap ojos
'sojnjdwno sajsoS o/^¡ft

([ JBp BIJpod
\,ajj7iuipv aj oX X•
'osouojg o/ mounuo aut anb nf
'jsa ojainb ojnuay n¿
¿saouau sojjanbv aujua svjuana ajl?u
.-ostBJed
[ap ueipjen^
osopaoidojd
[ap BjunS
-^id bj 3jub 'anb noiaBjadnsojiiB
bj ap ouisjojaq
un 'oqaad
pp
ojjuap soiuouiap soj BJjuo^ a^qsjoxaui Bijanj eun auodns 'aqjao^) ap
bj ouioa 'BsoiuaSui 'Bpsmsejd 'jiata ap ajJB ap ejqo bu^ *but[B pp
sosjadsip sajaojoa eoj sop^jafne jas uapand ou sozjanjsa sa^^ua) nig
•,cBpBuiniop ouis 'BpBjapom ou Bzjanj,, ap BjjsaBiu ejqo eun jen^i lod
uv,J9 jBaja A jiaia ns íBArjrsod Bpuajod otuoo ttJBpunuaj pp opuuas
oj[B pj? oyasua A oíaouo^ uaiqme) aqjao^) *{4opand anb o[ ojainb
ojos A 'opand ou anb oj X opand anb oj as oj^,,,:saue[d sns auodojd
'ojsa un^ag -.tsauoprpuoo sej uajanj BjarnbsajBno 'ajqexiozBj oj jbz
-ijBaj ap pBpijiqísod ej,, anb souaui iu sbui iu ^\\i9Of) ejed sa pBjjaqrj
e'j •ttBuisiui js e sajnnrj sns Bimruajap jBuopipuo^ui uopejidee ns
opuBna zipj sa o[os a.iqtuoq [^?&gt; \^9 ojjsanu ap sBpeoijijJoj seaui[

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1076">
                <text>Crónica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1077">
                <text>1) CENTENARIO DE LA UNIVERSIDAD&#13;
&#13;
2) DISCURSO  DEL  PROF.  DR.  EUGENIO  PETIT  MUÑOZ  EN  EL&#13;
SEPELIO  DEL  DR.  EDUARDO  ACEVEDO&#13;
&#13;
&#13;
3) PALABRAS  PRONUNCIADAS  POR  EL  VOCAL  DEL  CONSEJO&#13;
DE  LA  FACULTAD  DE  HUMANIDADES  Y CIENCIAS,  PROFESOR EMILIO   ORIBE,   EN   EL  ACTO   DE   INHUMARSE   LOS   RESTOS&#13;
DEL  PINTOR  TORRES  GARCIA&#13;
&#13;
4) SEGUNDO    CENTENARIO    DEL    NACIMIENTO    DE    GOETHE&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1078">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 5-21</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1079">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1080">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1081">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1082">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1083">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="113" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="180">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/26c9824b7d50adf63d556cbde8a47fd3.PDF</src>
        <authentication>b86c47a84c7df8529bc29fa162d38aee</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1084">
                    <text>•aja 'BjSo[oig 'eijp^[j\[
sesojauínn nopnquinoa b opuaiuod '^jusuiBSopepmD jbijs3aui b bjba
-a\l 80/U jaqBS ap pepis^^au bj anb 'sBina^qoad ap ajquiBfna ooijiju^ia
bjsia ap ojund p ofBq nB^nasajd 'ais^ pp bjsod b¡ b bi^ubiid jouain na
mu? A sjjog ap jbj\[ [b [epne^ ns napa^ anb sb^so^ub sboi
oii pp B^nan^ ubjS b{ 'si^og ap aep^ p 'sBpBjBS SBnSB ap
jod 8BpBiauan[jui a^naniB^ip^uad sajBJoji^ SBun^B^ ev\ 'onBaaQ j
'Bimonoaa B{
opB3B^sap ^nm ^ Bpnap b^ bjb&lt;I eajatnr anuona ap 'sajopB¡qod sns na
pepaueA uBoijdnii anb 'eoipam ap pBpisjaAip piuaijQ coijqndajj ejs^
n^pnqrjjnoa b auod SBOi^BnoB eapadsa 8B[ ap ^opna^dsa p
•Bouano B[ ap sajBuiuuaj sosano so[ ap eaiuapaao^d o
'bjo^j A BtmBj ap nopnfOAa Bua[d na ajnanqBnjoB 'oaSa^j oijj pp
•ma osna^xa p jb^jo opiqBS bi{ ^jqtnoq pp omm b^ ojad
so^b[ so^ uBqBj[B^[ 'anuij Bjjai) na ajuauí^punjoad SBpBJinapB sbiubj
sa^nBviodnn Banana ns opu^p '^BnSnj[ oij oso^pnBo p na sajiin
-i^ ene anai^ aisao bjsod v\ 'BpuBiJodnn ap eap3iAn[j SBonano Xbjj
•sapBpiui[B8 sv\ ap oí quisa p oÍBq sbjjo A 8Bun opuBuimop
'saajnp SBnSe bb[ ap o onsa^Q pp apa^ojd 'bio^j b[ natqmei
^jjBd Bnanq na 'eunBj ns ^jnamjBdiouu^ -sainanEUMad sbj sbsbd
-sa nos ojad sapadsa sb^ napnay 'oaimpnoiq [Biaadsa
sjjog
ap jbj^ \e Bp 'sísq ainaniBAijBpJ 'ajqBUBA pBpnn^BS vj "
A
bubibj soij so[ ap UOI3BI0O8B b[ jod B)[ap OA^iiu un ap
sanopBnuo^ bbjt o bubjej pp Bipp o^onB p A '^^uBiqniBD
noo 'ouB93Q p ajt^na anodjajni as 'bjb^j bj ap oj^; ap
'si[og ap Jbj^ ap ajqmon p souiip anb ^b [Bju^uíjuo^Bjjuí jbj\[

p

ap SBnSe sb^ jBjqod b npisnjoad na napnaB sa[BuoioBjsa A
saoaj -8BunáB[ ap BuapBo ^sajBpn^as sojuatraiAota aod 'ojjaapB
opuBÍap ^ ^mjij Bjjai) bj ap sajuai[BS aa^na sonas opuBnuoj
-jb SB^B^d opuBioze 'ajeg bjsod B^ ajqos ^^rqjuí ODijuBpy oob^oq j^
•sopB[qod a^naniBSuap bi-iojÍbui ns na 'sosaaAip Ántn soipam optooapijj
p na najqnasap as piu^iJQ Boi[qndajj B[ ap uoisia BpidBj n^
•oaimonoaa saja^
-m ubjS jÍ sBaijjinaia SBianajaSns ^BnSnj^ p BJBd anaii 'sa^iArqj o
ssanana sb^ ap A' sajqop^s ssn^B sb[ ap 'jbiu pp oipnisa ^^

mopuinir[ "B^ Á m
A^3/2ÍT 3tf

�Siguiendo los mismos métodos que la Ciencia pura, con idéntico
proceder de estudio y logrando parecidas enseñanzas, la Ciencia apli
cada, dando preferencia a las necesidades económicas de momento,
halla igualmente en las aguas uruguayas un campo fértilísimo de
trabajo. La vida de Peces, Crustáceos y Moluscos de interés industrial,
son de imprescindible conocimiento en el Océano, en el Mar y en
aguas interiores, de intentar su explotación ordenada, máxima sin
mermas para el futuro.
Ese enjambre de conocimientos solo puede lograrse con dinámicas
campañas oceanógraficas o limnológicas, y desde laboratorios dotados
de personal competente, que disponga para sus trabajos de buen ma
terial y nutrida biblioteca de consulta. Las campañas recorren dis
tancias, buscan los problemas y al explorar recolectan datos y mate
riales que son tema de estudio posado e inteligente en los laboratorios.
En los últimos tiempos se ha concedido extremada importancia
al estudio del mar y ello es lógico. El Talasociclo cubre 365.982.550
de los 510.100.800 kilómetros cuadrados de la superficie de la Tierra.
Estableciendo comparaciones de volumen con el Geociclo la diferencia
es muy notable, partiendo de la superficie de las aguas emergen unos
100 millones de kilómetros cúbicos, en contraste con los 1.330 mi
llones de kilómetros cúbicos que suman las aguas oceánicas y marinas.

del mar sería larga tarea aún en simple reseña, pero no podemos
dejar de mencionar las memorables campañas del Challenger (1873

a 1876), del Tuscarola (1873), del Gazella (1875-76), del Albatross
(1884-95), del Ingolf (1895-96), del Penguin (1896-97), del Valdivia
(1898-99), del Bélgica (1898), del Michael Sars (a partir de 1900),
de las muy numerosas del Thor y del Dana (desde 1903), del Princesse Alice (1902-1904), del Antartic (1901-02) y de tantos otros:
Armauer Hansen, Deutchland, Discovery, Discovery II, Meteor, Pourqui-Pas?, etc., etc.
Bajo el intento de señalar directrices a la exploración aconsejable
en aguas uruguayas o sus proximidades, me serviré de las enseñanzas
logradas en algunas de las campañas oceanógraficas de que formé
parte.
La campaña más completa, mejor orientada y de mayor amplitud
a que he asistido, creo con justicia que es la del Dana (1928-30), or
ganizada y sabiamente dirigida por el prof. Johannes Schmidt, que
a su mucha competencia asociaba la mayor sencillez, y un concepto
claro, preciso, de los fenómenos naturales. Fue uno de mis maestros
en actividades en el mar y debo agradecerle atenciones personales y
serenos consejos. De las variadas soluciones dadas por Schmidt a fe
nómenos oceánicos, destaca por lo espectacular la biología de la An
guila, con el precipitado éxodo hacia el Océano, arribando con sor
prendente regularidad de su habitación fluvial, para adentrarse en
las aguas salinas y desaparecer, para los medios de pesca hasta ahora
conocidos, y hallar muy distantes los huevecillos y larvas recién

En la abundancia de vida alojada en ambos medios, Ceociclo y
Talasociclo, los Talasobiontes quedan favorecidos. La población te
rrestre es densa en superficie, aunque ciertos Geobiontes se eleven al
gunos metros del suelo y muy escasos remonten a mayores altitudes,
sin faltar representantes hipogeos. La población oceánica es tan abun
dante en la capa alta iluminada por los rayos solares, que pueden ali
mentarse sobre la marcha peces, como la Sardina, y grandes Cetáceos
sin dientes. La sola filtración del agua al través de las branquispinas
de las Sardinas o de las "barbas" de Ballenas y Ballenatos, propor
ciona la dieta alimenticia. Además los mares tienen vida hasta miles
de metros de profundidad, sus abismos están poblados.
El estudio del mar no es una novedad, pero adquiere pujanza y
grandiosidad al explorar los océanos en su grande extensión y pro
fundidad. Nace la Oceanografía, Talassografía de los autores italianos,
al perseguir novedades en los grandes abismos, pero logra tomar
cuerpo de ciencia bajo la exploración metódica, minuciosa, necesaria
para conocer al detalle el contenido y los cambios de la riqueza alo
jada en los mares.
El hombre prehistórico se asomó al mar buscando entre las rocas
descubiertas por la marea baja moluscos comestibles, cuyos restos
llegan hasta nosotros amontonados en las habitaciones cavernícolas.
El investigador modesto pudo explorar sin grandes medios la franja
litoral y aún aventurarse mar adentro aprovechando el progreso de
la pesca, pero el estudio de los océanos fue empresa de gran enver
gadura, gastando crecidas sumas en la organización de extensas ex
pediciones a bordo de buques de alto tonelaje, dotados de costoso
material de trabajo manejado por personal competente.
Recordar el esfuerzo de las naciones cultas para el conocimiento

en marco metálico y largo copo de algunos metros de longitud. Las
pescas de diferentes niveles, a profundidades conocidas por el cable
largado y la velocidad de marcha, nos esperaban para la tria. Largas
horas de la mañana y de la tarde las empleábamos en separar y dis
tribuir las capturas. Pacientemente, usando pinzas al separar seres
de cierta talla, empleando pinceles de vario grosor para aislar ejem
plares más menudos, llenábamos tubos y bocales cuidadosamente eti
quetados con indicación precisa del lugar de la pesca y la profun
didad. Se separaban multitud de larvas de peces, Thunnidos de pocos
milímetros, de descomunal cabeza con opérculo marginado de fuertes
espinas y delgadísimo pedúnculo caudal, numerosos Leptocéfalos de
talla casi uniforme en cada pesca, translúcidos, foliáceos, dotados de
movimientos ondulantes a semejanza de la forma adulta, de la An
guila, Clupeidos y Engraúlidos casi filiformes, Blénnidos de prolon-

— 222 —

— 223 —

nacidas. Señaló enfrentándose con la consabida crítica, a cargo en
tonces de la escuela de Grassi, el solo lugar de puesta en proximidad
del Mar de los Sargazos, y el parsimonioso viaje de los Leptocéfalos,
a cuyo término cambian de forma y adquieren pigmentación.
A esa investigación interesante pude asistir a bordo del "Dana",
buque explorador danés de poco tonelaje. Las pescas eran nocturnas,
cuando las formas pelágicas se amontonan en la superficie o sus pro
ximidades. Se lanzaba al mar un fuerte cable de acero, medido al
paso por la garganta de la polea cuenta-metros, prendiendo espaciadamente redes sencillas de estramine, con boca circular afirmada

�-uojojd ap sopiuuajg 'sanuojijij isbo sopijnBjSn^ A soppdnj^ 'Bjin8
-ny bj ap 'BjjnpB bhiioj bj ap bzub famas b sa^uBjnpuo sojuainiiAoni
ap sopBjop 'soaaBjjoj 'sopprqsuBjj 'asad Bp^a na auuojiun isBa bjjbj
ap sojBjaaojda^ sosojamnu 'j^pnBa ojnaunpad oansipsápp A SBmdsa
sajjanj ap opBuiSjBiu ojnajado noa Bzaq^a jBunmoasap ap 'sojiatujjini
soaod ap sopinunq^ 'saaad ap sbajbj ap pnjijjnni UBqBJBdas ^e; "pepip
-unjojd bj A Basad bj ap JB¿^nj jap Bspajd nopBaipui noa sopBjanb
-pa aíuatUBSopBpma sajsaoq A soqnj somBqtiuajj 'sopnuam sbui saJBjd
-mafa jbjsib BJBd josoj^ oijba ap sajaauíd opuBajdma 'bjjb^ Bjjap ap
sajas jBJBdas jb SBznid opnBsn 'ainaraajnapB^ •SBjnjdBD sb[ Jinqijj
-sip A JBiBdas na souiBqBajduia sbj apjsi b^ ap a" bububui bj ap SBJoq
sb^jb^j "boj b¡ BJBd uBqBjadsa son 'BqajBin ap p^ppojaA bj A opBjsj
ajqea ^a jod SBppouoa sapspipunjojd b 'sajaAiu sajuajajip ap sBosod
-pnjtSnoj ap sojiam soun^jB ap odoa o^jbj A ooifBjain oojbui na
jBjnaaio Booq noa 'gnitnBjjsa ap ssjjianas sapaj a^uamep
opuaipnajd 'soajauí-B^uano Bajod bj ap biubSib^ bj jod ossd
jb opípara 'ojaoB ap ajq^a ajjanj un JBra jb BqBzuBj ag •sapBpimpc
•o^d sns o apijjtadns bj na UBUojuoraB as SBaiSsjad sbuijoj sbj opuBna
'sBujnjoou UBja s^asad sb^j "afajauoi oaod ap sau^p jopsjojdxa anbnq
'mbubq,5 jap op^oq b jpsisB apnd ajnBsajajni ucnoE^ijsaAur B9a y
•noioBjuaraSid uaaainbpe A botjoj ap UBiqtnB^ omnu^j oAno b
'sojEjaooida^ boj ap ^íbia osomomisjBd ja A 'sozBájBg soj ap Jbj^[ jap
pBpitntxoad na B;sand ap asSnj ojos ja 'issbj^ ap Bjanasa bj ap saono;
-na oSjb3 b 'Baijjja BpiqBsuoa bj noa asopusjuajjua ojsuag 'SBpioBn
naioai sbajbj A sojjiaaAanij soj saiUBjsip Anw jsjjeq A 'soppouoo
ejoqe BjSBq Basad ap soipam soj BJBd 'jaaajBdssap A sbhtjbs SBii^B sbj
na asJBj^nape BJBd 'jBtAnjj noiaBiiqsq ns ap pBpiJBjnSaj ajuapuajd
-jos noa opueqiJJB 'ou^aaQ ja BioBq opoxa opBjidpajd ja no 'BjinS
-ny bj ap Biáo^oiq bj jBjnas^aadsa oj jod BaBjsap 'soaiu^aao sonamon
-aj b ipiinq^g jod SBpBp sanopnjos sbpbtjba sbj ^q -sofasnoa sonajas
A sajBuosjad sanopnaiB ajjaaapsj^B oqap A JBtn ja ua sapBpiAijoB na
eojjsaBui sim ap oun anj; •sojBjnjBU souamonaj soj ap 'ospajd 'ojBja
ojdaoaoa un A 'zajjpnas jojCboi bj BqsposB Bpuaiadinoa Bqontn ns b
anb 'ipimqag sanusqof *jojd ja Jod Bpiáuip aiuameiqBS A BpBziuBS
-jo '(0"8S6l) ^hbq jap bj sa anb Bppsnf uoa oaja 'oppsisB aq anb b
pnjrjdniB jo^bui ap A BpBiuauo jofam 'Bjajdmoo sbhi BuBduiBo vj
anuo^ anb ap 8boijbj3oub33o SBUBduiBO sbj ap ssun^jB na
SBzuBiíasua sbj ap ajiAjas am 'sapBpiraixojd sns o SBjCenSnjn 8bii^b na
ajqsíasnoaB nop^jojdxa bj b saaijjaaaip jBjBtps ap oiuaiui ja oÍBg
•aja t#aja '¿SB^-fnb
-jno^ 'joa^aj^f 'jj jÍj3aodstq '^jaAoasiQ 'puBjqojnaQ 'nasnBjj jan^nuy
rsoj^o sojhbí ap A (^O"TO6I) ^pJ^iny jap '(^6T-^06T) ÍIV 3S893
-nu^ jap '(061 aPsap) bubq jap A Joqj^ jap SBSOjamnn Anxa sbj ap

'(0061 aP ^ed ) sjBg jaBqoíp^ jap '(8681) B0!sT?a PP '(66*8681)
BÍAÍPFA PP '(16-9681) mnSu3d FP '(96-S68I) HoSaI FP '(^6-W^I)
ssojiBqjy jap '(9¿-S¿8l) BII3ZBO FP '(¿81) ^oJBasnx jap '(9¿g^ b
S¿8l) ^^^najjBq[) jap SBUBduisa sajqBJomam sbj jenopnam ap JBfap
somapod ou ojad 'BuasaJ ajdnns na nne b3jb^ bSjbj Bijas jbui jap

oinaimponoa ja BJBd s^ijna sanopBn sbj ap ozjanjsa ja
•ainaiadmoa jBnosjad jod opBfanBm ofeqBj^ ap j
osojsoa ap sopBjop 'aÍBjanoj ojjb ap sanbnq ap opjoq b sanopipad
•xa BBSuajxa ap uoiobziub^jo bj na sBmns ssppaja opuBjsB^ 'ejnp^^
-jaAua ubj^ ap ^sajdma anj souBaao soj ap oipn^sa ja ojad 'Basad bj
ap osa-iáojd ja opnsqaaAOjdB oj^uapB jbhi asjBjninaAB unB A jbjoiij
bChbjj bj soipam sapusj^ uis jBjojdxa opnd oisapom jops^psaAm j^
'SBjo^jniaABa sauotDBjiqBq sbj na sopBuojuouiB sojioson BiSBq ne^ajj
soisaJ soÁna 'sajqiisamoa soasnjom BÍsq Baasra bj Jod SB^Jaiqnasap
sbooi sbj ajina opnBasnq iBtn jb oraosB as oaiJo^siqajd ajqmoq jg
'saJBm soj na Bps^
-ojb BzanbiJ bj ap soiqurea soj A opxnajnoa ja ajjBjap jb jaaouoo bjbI
BTJBsaaan 'Bsopnuiui 'Baipoiara nopBJojdxa bj ofsq Bianap ap odjano
jbuio^ bjSoj OJad 'somsiqB sapuBaá soj na sapBpaAon Jin^asjad jb
'souBijejt saJoinB soj ap bjjbjSossbjbj^ 'BjjBjSonBaaQ bj aas^[ ^pBpipnnj
-ojd A noienaixa apnsj^ ns na sonsaao soj JBjojdxa jb pcpisoipusaS
A BzaBÍnd ajainbps ojad 'pspaAoa ^un sa ou jBtn jap oipnjsa jg
'sopsjqod uB^sa somsiqB sns 'p^pipnnjojd ap sojjaiu ap
sajim Bis^q BpiA nauap sajBm soj SBuiapy 'BpiiuamxjB Bjaip bj Bnop
•jodojd 'so^BuajjBg A sBuajje^ ap t(SBqjeq,, sbj ap o SBuipjBg sbj ap
SBuídsinbuBjq sbj ap s^abj; jb Bn^B jap uopBj^jij bjos wj -sajuaip uis
soaoBja^) sapnsjS A 'BnipjBg bj omoa 'saaad Bqajem bj ajqos asjBinam
-tjb napand anb 'sajBjos so^bj soj jod ep^uiranji bjjb Bd^a bj ua ajuBp
-unq^ ub^ sa Baiusaao nopsjqod wj 'soaSodty sa^nBjuasajdaj jbijbi uis
'sapni^jB sajoXBm b najuouiaj sosBasa Anm A ojans jap soj^am souná
-jb naAaja as S9tuotqoa^) sojjap anbunB 'apijjadns ua Bsuap sa
-aj nppejqod vj 's^ppajOABj o^panb satuoiqosvjvj^ soj 'o
A ojapoa^) 'sotpain soqinB na Bp^fojB BpiA ap BpnepunqB bj n^
'SBniJBm A SB^iuBaao ssn^B sbj nBmns anb soaiqna sojiamojpj ap sauojj
-ira 0"i eoI noa ajSBJjuoa ua 'soaiqna BOJiatnojnj ap sanojjim oqI
soun ua^aaraa sbi^Sb sbj ap apijjadns bj ap opua^jed 'ajqBjou inra sa
Bpuajajip bj opiooa^) ja uoa uamnjoA ap sauopBJBdmoa opuapajqBis^
•Bjjarj^ bj ap apijjadns bj ap sop^jp^na soJiamoji^j 008'001'OIS 8ol ^P
0SS'^86"S9 a-iqna ojoi^osvjoj^ j^ -ooiSpj sa ojja A jbui jap oipnjsa jb
BpuBiJodmi BpBiuajjxa opipaauoa Bq as sodiuai; sompjn soj u^
'souo^BJoqBj soj na a^uaSijajni a opBsod oipnjsa ap Biuaj nos anb sajBij
-ajBiu A so^sp UBiaajoaaj JBjojdxa jb A SBUiajqojd soj usasnq 'SBpuBj
-sip uajjoaaj sBuBdmsa sb'j 'Bjjnsuoa ap Baa^oijqiq Bpjjjnu A jsijaj
-era uanq ap sofBqBj; sns BJed s^nodsip anb 'a^uajadiuo^ jBuosjad ap
sopB^op souoiBJoqsj apsap A 'sBai^ojonmij o SBaijBj^onBaao
d
sBaiuiBuip noa asjBj^oj apand ojos sojuaiuiiaouoa ap ajqiuBfua
•oanjnj ja BJBd SBiuiara
uis BratxBra 'Bpsuapjo uppB^ojdxa ns jBjuaiui ap 'sajoijajuí sbii^b
n^ A jbj^[ ja na 'oueboq ja na oiuaimpouoa ajqipnpsajdnn ap nos
'jBijjsnput sajajuí ap soasnjoj^[ A soaaBjsnj^ 'saaa^ ap BpiA
ap oinisiji^jaj ocIiubd un sb^biiSiijii sBnü^^ sbj ua ajnanijBnSí
'ojuauíom ap sBouuonoaa sapBpisaaan sbj b Bpnajajajd opu^p '^p
•ijdB Bpnai^ bj 'sBznBuasua SBppaJBd opuBJáoj jÍ oipnjsa ap japaaojd
oa^napi uoa 'BJnd Bpuaj3 bj anb sopojain souisim soj opuamSig

�gadas pectorales vivamente coloreadas, etc. También peces adultos,
Myctófidos de brillo plateado dotados de fotóforos ordenados en la
mitad inferior del cuerpo, Estomíatidos de grandes bocas, etc., etc.,
también Anélidos, Crustáceos, Tenóforos, Sifonóforos y el más variado
conjunto de animales pelágicos. La fauna y flora menuda sufría un
proceso de homogeneización, previo a su repartición en varios frascos,
destinados a diferentes especialistas.
Navegando se sondaba, el aparato ultrasonoro de gran potencia,
recogía el eco a profundidades de miles de metros. Con botellas pen
dientes de un cable se tomaban muestras de agua para análisis. El
laboratorio del "Dana" tenía material para determinar salinidades
el Oxígeno disuelto, nitratos, nitritos y otras sales en disolución. Ter
mómetros reversibles, fijos a las botellas determinaban temperaturas
a todos los niveles.
El "Dana" exploró el Mediterráneo y el Atlántico, cruzó el
Océano Pacífico, dando la vuelta al Mundo en tres años de trabajos.
Otro tipo de campaña en el mar fue la del Guarda-costas Xauen
en 1933, dedicada por entero, bajo mi dirección, al trazado de la carta
bionómica de la región mediterránea de las islas Baleares.
Mallorca fue visitada con anterioridad a nuestros trabajos, es
difícil, sino imposible, emprender un trabajo sin precedentes. A bordo
del modesto "Roland" se exploraron aquellos fondos; dirigía la cam
paña realizada en comienzos de siglo el prof. Prouvot y formaba parte
mi padre el prof. Odón de Buen. En otros lugares de Europa se
habían realizado expediciones bajo idéntico plan bionómico: Marión
en Marsella, en Túnez y Argelia Seurat, Prouvot y Le Danois, en Ge
nova, Issel y en Bretaña, Legendre.
Previo el conocimiento de la repartición de las profundidades
y de la litología, se realizaron abundantes pescas durante la campaña
bionómica del Xauen, intentando delimitar jactes.
Sin pretender la descripción completa de los trabajos realizados
en Mallorca, será útil a nuestro cometido recordar dos pescas.
La sonda Leger trae arenas y en el cuenta-metros del sondador
se leen 22 metros de profundidad. Se larga al mar la draga grande
filando cien metros de cable. Luego de quince minutos de arrastre se
recogen en el copo diversas algas: Caulerpa, Halimedia, Udotea, y Padina, moluscos de los géneros Chlamys, Dosinia y Venus, Equinoder
mos: Antedon, Echinaster, Asterina, Psammechinus y Holoturia,
Peces: Syngnathus, Symphodus, Serranus. La Caulerpa muy abundante
caracteriza la fascies.
En otra pesca el panorama bionómico es bien distinto. La sonda
da 133 metros al comienzo de los trabajos y 130 a su término. El
fondo está tapizado de arena de poco grosor. La Draga de estribos
arrastrada durante veintiocho minutos no trae Algas, está material
mente llena del Crinoideo Leptometra y con él algunos peces: Merluccius, Callionymus, Citharus, Arnoglossus, Capros y Lepidotrigla.
Fauna y flora son heterogéneos y cada fondo con particulares
sedimentos, entre determinadas profundidades, aloja una comunidad
viva propia.

Las campañas oceanógraficas o bionómicas no son suficientes para
conocer los mares y a los seres alojados en sus aguas, queda a los La
boratorios costeros tarea vastísima de exploración, aparte del estudio
de los datos y materiales logrados a bordo.
En el éxito de los Laboratorios costeros ha tenido papel inme
diato y preponderante el factor hombre. La mayoría de los antiguos
y más prestigiosos Laboratorios se deben a la iniciativa de investiga
dores consagrados o a grandes organizadores que lucharon con la
inculta incomprensión de las gentes de entonces, soportando sinsa
bores, rencillas y aún calumnias, borradas con el tiempo, que ha sa
bido encumbrar y hasta inmortalizar a esos precursores de la Oceano
grafía actual.
A Antón Dohrn se debe la Statione Zoológica di Napoli, para
cuya creación aportó 300.000 francos de su peculio particular; Huxley
y Sir Ray Lankaster crearon el Plymouth Marine Laboratory, el Laboratoire Aragó de Banyuls-sur-mer lo inició Henry Lacase-Duthiers e
igualmente la Station Biologique de Roscoff, cuyas actividades fueron
posteriormente incrementadas bajo las orientaciones de Yves Delage;
a Coste se debe el Laboratoire de Zoologie et de Physiologie Maritimé
du College de France; el Príncipe de Monaco, Alberto I, dio vida
científica, edificios y materiales de trabajo al Musée Océanographique
de Monaco y al Instituí Océanographique de París; se debe a Alexander Agassiz el Department of Oceanography at the Museum of
Comparative Zoology; Odón de Buen creó el Instituto Español de
Oceanografía con sus Laboratorios de Madrid, Palma de Mallorca,
Málaga, Canarias y Vigo; Augusto González Linares dio origen al La
boratorio de Santander, luego parte integrante del Instituto Español
de Oceanografía; C. G. Joh. Petersen, A. C. Johansen y H. Blegard,
fueron los organizadores de Dansk Biologisk Station; a I. Borcea se
le debe la Statia Zoológica Marítima "Régele Ferdinand I", etc., etc.
Démosle el nombre de Instituto, Laboratorio, Estación, Departa
mento o Gabinete, el centro de investigación costera dedicará sus ac
tividades a completar el conocimiento logrado en las campañas. Una
embarcación menor afecta al Laboratorio, podrá establecer estaciones
permanentes de trabajo, operando como observatorio de las varia
ciones oceanógraficas a poca hondura: temperatura del agua a niveles
invariables y en iguales profundidades determinación de gases y sales
disueltas, color y transparencia de las aguas, y abundancia y cons
titución del Plancton.
La zona influida por la perioricidad de las mareas es admirable
campo de exploración, que debe ser visitado por los investigadores
afectos al Laboratorio costero. Multitud de especies, apelando a varia
dísimos artificios, logran evitar la sequedad durante el descenso de
las aguas; los Anélidos esconden el cuerpo en tubos, los Lameli
branquios contraen los músculos aduptores para encerrarse entre las
dos valvas, ciertos Gasterópodos ajustan el opérculo fijo al borde
posterior del pie, a la única abertura, las Ascidias se amparan en
gruesa túnica, las Actinias retraen los tentáculos y cierran la cavidad
digestiva. De acuerdo con la resistencia a la sequía se escalonan los

— 224 —

— 225 —
15

�ST
Bldojd BATA

-•i9j\[ :saaad sounn^B p noo A vjj^iuojda^ oapiomj^) pp Bua[[ siuain
•^ua^Bm Bisa 'SB]y sbj) ou so^nuim oq^oijuiaA a^n^jnp BpBj^8BjjB
eoqiJisa ap bSbjq v\ 'josoj^ oood ap BuajB ap opBzidej Bjs^ opnoj
j^ -ouiuijai ns b Q\ A soÍBqBj^ %o\ ap ozuaiuioa ye sojjam gg^; Bp
epuos B^ -oiuiieip uaiq sa oaim^noiq BuiBJOUBd p essad bijo u^j

apjoq jb ofij ojnsjddo ja uBjsnfB sopodojaiss^) sojjaia 'sbajba sop
sb[ aj^ua asjBjjaaua BiBd sajojdnpB sojnosntn boj uaB-nuo^ sombuBjq
-ij3mBrj boj; 'soqnj na odjana js uapuoasa sopijsuy soj ísbti^b sbj
ap osuaasap [^ ajuBJnp p^panbas bj jbjia^ ^bj^oj 'sopijijjB somisip
-BiJBA b opuBjads 'saioadsa sp pnjijjnj^ 'ojs^sos ouojBjoqB^ [B so^oajB
saaopBáijsaAui so[ jod opBjisiA jas aqap anb 'u9iaBJOjdxa ap odinea
ajqBJimpB s^ 8B9jbth bbj ^p psppijoijad bj jod Bpmjjuí buoz vj

pBptuniuoo Bun Bfop 'sapepipunjojd SBpBuiuuajap ajjna 'soiuauitpaa
saj^^uniJBd uoo opuoj BpBO X soaua^oaajaq nos Baojj X une^

boj UBuojBosa ^s Binbas bj b Biauajsisaj b[ uoa opjanas ^q •BAij
p^piABO bj UBXiap jÍ sojnoejuaj soj uaBJ^aj SBimjay sbj 'e^nmt
U3 OBJEduiB ^8 8Bipi38y 8BJ 'BjnjjaqB B3IUII BJ B '3T¿ jap JOIJ3)8od

•nojauBj^ [ap uoi^njij
-BuoD A BiauBpunqB A 'sbiiSb sbj ap BpuajBdsuBj) A jojoa 'SBjjansip
sa^a A 83sbS ap noiaBuinuajap eapBpipunjoad B9[BnSt na X sajqBiJBAUi
sapAin b BnSB pp BjnjBJaduiaj :Binpuoq Baod b SBOijBj^onBaao sano
•bijba 8B¡ ap ojjojBAjasqo oinoa opnBjado 'ofeqBjj ap sajuauBiujad
sanopBiea jaaajqB^sa Bjpod 'oiJOjBJoqBq jb B^aajB jouaiu nopB3jeqma
buq -SBUBduiBa sb^ na opBjSoj o^naiuiiaouoo p jB^a[diuoa b sap^piAi)
-3B sns BJBaipap Bjajsoa uoiaBápsaAui ap ojjuao p 'ajauiqB^) o o^uaiu
-BjJBdafj 'u^pBjsg 'oiJojBJoqBr[ 'ojnipeuj ap ajquiou p ajsouiaQ
•aja '-o^a *ttj pnBuipja^ apSa&gt;j,, buitjijbj^ boiSo^oo^ btjbíS b^ oqap a^
as Baajog *j b ^uoijBig 5jstáo[otg í^sueq ^p sajopBZTUBÍÍJo so[ uojanj
S
-jj A uasuB^of •^) #y 'uasjajaj -qof ••) •^) ÍBijBjSouBaaQ ap
ojnjijsuj pp ajnBjSaiui ajj^d oSan[ 'japuBiuBg ap
p3 uaüíao oip BajBui^ Z3p3zno^) ojenSny íoSi^ ^Í sbijbhb^) 'b
ap BiojB^j 'pijpBj^[ ap soiJojBJoqB^ ene uoa
ap [ouBds^ ojihhsuj p oaj^ uang ap uopQ íXSo^oo^^
jo mnaenj^ aqi ib XqdBjSouBaaQ jo jnaiujjBdaQ [a zissBáy japusx
-a[y b aqap as ísjjbj ap anbiqdBjSoiiBaaQ ^rupsuj jb A osbuoj^ ap
anbtqdBi^onBaoQ aaenj^ [b ofBqBjj ap sa[BiJtajBni A soioijtpa 'B3ijjiaai3
oip 'j ojjaq^y 'o3BU9p^[ ap adpnjj^ p íaanBj^ ap sSaj^o^ np
ai3o[oisÁijíj ap ^a aiSo^oo^ ap ajtojBJoqB^ p aqap as ajso^) b
aAA aP ^anopBinaiJO sv\ ofsq SBpBjuamajoui ajuauuoijajsod
nojanj sap^piAijaB SB^ns 'jjoseo^ ap anbiSopDig uoijBjg v\ ajnanip3nSi
a ^jaiq^tiQ-asBaB^ ^juajj opiai oj jam-jns-sp^^aBg ap oBjy ajio^BJoq
-^j p 'AJOiBJoqB^ aoiJBj^f x^ínoinjí^^j p uoJBaaa jajBBS^UB^ ^b^j Jig A
Xajxnjj ÍJB^n^n-i^d oijnaad ns ap so^ubjj OOO'OOS pwoda uop^aja
BJBd 'i[odBj&gt;^ ip B3iSo[oo2 auotjBjg B[ aqap as uj^oQ uojuy y
•[BI1J3B J
-ouBaoQ B{ ap sajos^naajd sosa b jbzi^b^joiuui BjsBq A JBjqmnoua opiq
-bb bi[ anb 'odmai) p uod s^pBjjoq 'eBinmnpa uns A SB([iauai 'sajoq
-Bsuis opuBiJodos 'saauojua ap sajuaS sbj ap n^isuaadiuoaui Bjjftaui
bj uod uojBqan^ anb saaopBziuBSjo eapuBjS b o eopBj^BSuoo saaop
i ap BAtjBiaiui bj b uaqap 38 soiaojBJoqB^ sosoi^nsajd SBtn A
so^ ap BuoÁBtn sq -ajqnioq jojobj p a^nBjapnodajd A ojsip
-amui pdsd opiuoj Bq ^oaajsoo soiJojBJoqB^ so^ ap ojixa [a u^
*opjoq b 8opBj3oj sapijajBm X soj^p soy ap
oipnisa pp ajJBdB 'u^iaBJojdxa ap BtnmjsBA BaaBj sojajsoo soiJojBJoq
so^ b Bpanb 'bbüSb sns na sopBfo^ sajas so{ b A sajBui so^ jaaouoa
d sajuaioijns nos on SBOiraouoiq o SBSijBjSonsaao SBuBdui^a

'SmOSttf B[ BZTJ313BJB3
ajuBpunqs Xnra vduapm^ B^ •snuv^ua^ 'poi/dtuXg 'sm{jouSuAg :ea33^
-japomnb^ 'snu9y[ A muisoQ 'sAiunj^^ sojanaS so^ ap soasn[ora 'mttp
-j A, 'vatopfi 'vtpauitjojj 'Bddajtm^ :sBgp3 sBsjaAip odoa p na ua^ooai
^s 9J)8bjjb ap sojnuiui aaumb ap o^an^ -a^qBo ap soj^aia nato opuB^ij
apuBiS BBjp e^ jbui ye v^iv[ 3g -pBpipnnjoad ap sojjaui 11 uaaj; as
jopBpuos pp soaiauí-Bjuana p na X SBuajB aBJi jaáarj Bpuos n^
•BB3sad sop jBpjooa^ opnatnoo oJisann b ^ijn bj^s 'Baao^Bj^ na
sopBZT[B3J sofBqBJj bo^ sp B^a^dinoo uoiodijasap v\ japna^ajd uig
•s&amp;ionf jB)imipp opnBina^m 'nans^ pp Baimonoiq
BueduiB ^\ siUBjnp SBOsad sa^uBpnnqB nojBzi^aJ as 'Bi^o^^i[ ^\ ap A
sapBpipunjojd bb^ ap nopnJBdaj ^\ ap oiuatuiiaouoo p oíAaa^
'ajpna^a^ 'BUB^a^g na Á pssj 'baoh
-a-^) na 'sioubq a^ A íoAnoj^ '^BJnag BtpSjy A zaunj^ ns 'bj^3sjbj^ na
U9iibj\[ :o3iraonoiq UB^d o^ianapi ofBq sauopipadxa opsztpaj nBtqBij
as Bdojn^ ap saiBán^ bojío u^j -uang ap uopQ *jojd p aip^d ira
ai-isd BqeuiJOj X lOAnoj^ "joíd p ojSis sp soznaunoa na BpBzij^ai BUBd
-mBO B^ Bi^iJip ísopuoj so^pnbB uoJBJo^dxa as 4tpnB^o}j,, ojsapom pp
opjoq y -saiuapasa^d uis ofsqBJi un japnajdina 'a^qísodtuí ouis 'ypijip
83 'sofBqBJi eoJisann b pBpiJouainB uoa BpB^isiA anj B3Jojjb
•saJBa^Bg sb[si sb^ ap BauBjja^ipaní uoiáai B^ ap
B1JB3 B^ ap OpBZBJ^ ^B 'UOWOSJip IUI ofBq 'OJ3^U3 jod BpBDipap 6
nanB^; SBisoa-BpjBii^) pp re\ anj jbui p na BUBdraso ap odi^ oj^q
•sofBqBjj ap soub saji na opnnj^[ p B^piiA n\ opnsp 'oaijioB^ oub^oq
p oziua 'osijuf^y p A oausaaajipaj^ p ojo^dxa 41bubqm ^g
•sapAtu so]; sopoj b
vBjadma^ UBqBuiuuaiap SB^p^oq sb^ b sofij 'sayqisjaAaj soj^suioui
j^ •uopn^sip na saps sbj^o A eoiu^ra 'so^bjiiu 'oipnsip ou^SixQ p
83pBplUip38 JBUIUUa^ap BJBd pU9]Bin Bina^ ltBUB(J,, PP OIJOJBJOqB^
^^ -sisi[bub BJBd Bii^B ap SBJisaniu uBq^uio^ as a|i[BO nn ap sajuaip
-uad SBjpioq uo^ -soa^aní ap sa^tra ap sapBpipnnjojd b oaa p Biáooaj
'Bionaiod ubjS ap ojouosBJi^n oiBjBd^ p 'BqBpuos as opu^SaAB^
*8B}BT[Bi33dsa saiuajajip b sopBuiisap
'soaSBjj soijba U3 nopiiJ^dsj ns b otAajd (nopBzianaSouioq[ ap osaoojd
nn Bijjns Bpnusm Bao^j X buiibj B^ *8O3iBpd sapuiine ap o^unfaoo
opBiJBA 8Bui p A sojojouojig 'SOJOJ9H3J^ 'soaoBjsnj^ 'sopipuy uaiquiBi
'•oía '-3^3 'BBsoq sapuBj^ ap sopnBinio^sr^ 'odj^na pp jouajni pBiim
na Bopsnapjo sojojo^oj ap sops^op opB3^B^d o^uq ap sopij9;oXj^[
saoad naiquiBj^ 'oía 'SBpBaao^oo 3^U3uibaia eap^jo^^ad 8BpB¿

�habitantes de la zona influida por mareas o vientos persistentes: en
las playas pululan Anfípodos y en lugares fangosos perforan sus ma
drigueras Uca y Ocypode, algunos Lamelibranquios taladran el suelo
asomando los sifones, los Cirrópodos sentados ocupan ancho nivel u
horizonte largamente en seco, formando más abajo extenso tapiz los
Mytilidos. A igual de los animales, la vida vegetal se distribuye he
terogéneamente en charcas formadas al descender las aguas y en ho
rizontes diversos.
En estudios más acabados sobre este interesante frente fronterizo
entre el mar y las tierras firmes, debe procederse al recuento de las
poblaciones animales y vegetales.
La catalogación sistemática de los seres y el conocimiento eco
lógico no debe señalar límites a la investigación de los laboratorios.
Con técnicas histológicas o fisiológicas se abre un extensísimo campo
de estudio. El material fresco o los ejemplares vivos, retenidos en
un medio modificado a voluntad, permite conocer la intimidad en el
comportamiento de las especies.
Por la orientación dada desde 1872 por A. Dohrn y los trabajos
posteriormente realizados, la Stazione Zoológica di Napoli instalada
en Villa Nazionale, debe catalogarse como típicamente biológica. En
sus "Mitheilungen aus der Zoologische Station zu Neapel" continuados
en "Publicazioni della Stazione Zoológica", así como &lt;en la monu
mental obra "Fauna e Flora del Golfo di Napoli", se han tratado
variadísimos temas de Sistemática, Ecología, Embriología, Fisiología,
Anatomía, etc., etc.
No faltan centros costeros especializados en determinado tema
biológico. Tenemos como ejemplo el "Instituto Céntrale di Biología
Marina in Messina", que bajo la dirección muy competente del
prof. L. Sanzo, cooperando A. Spartá y De Gaetani, se dedicó por
entero a los estudios ontogénicos de los peces, publicando numero
sísimas contribuciones sobre el tema en las "Memorias del R. Commitato Talassografico Italiano".
El Plymouth Marine Laboratory, que comenzó sus actividades
en 1888, debe catalogarse como biológico con aplicaciones a la pesca.
Desde las páginas del "Journal of Marine Biological Association of
the United Kingdom" da bases científicas para orientar la explotación
del mar: Plancton (M. V. Lebour y F. S. Rusell), larvas de Poliquetos (D. P. Wilson), herencia mendeliana (E. W. Sexton), Hidrozoarios y Medusas (W. J. Rees), Fisiología (A. Sand), Hidrología
(H. W. Harvey), Caballa (P. G. Corvin), Pesquerías (G. A. Steven),
etc..
Hoy en día son profusión los Laboratorios de Biología que ex
plotan temas directamente aplicables a la práctica pesquera. Sin agotar
la lista podemos recordar algunos: En Argelia la Station d'Aquiculture et de Peche de Castiglione que creó en 1921 el prof. Bounhiol,
en Finlandia The Bureau for Fishery Investigations, en Francia el
Office Scientifique et technique des peches maritimes con sus labo
ratorios de París, Boulogne-sur-mer, Lorient, La Rochelle y Biarritz;
en España el Instituto Español de Oceanografía con los Laboratorios

de Madrid, Palma de Mallorca, Santander, Vigo, Málaga y Canarias,
incluyendo el Parque Central Mejillonero de Santander; en Alemania
el Fischereibiologische Abtheilund im Deutschen Seefischerei-Verein
establecido desde 1885; en Rumania Statia Zoológica Marítima Régele
Ferdinand I; en la Unión de Sud África Marine Biological Station
of the División of Fishery Survey, Department of Comerce and In
dustries; en Rusia The Uralo-Caspian Fisheries Station, The Turk
menistán Fisheries Station, Ukranian Odessa Fisheries Station y otros;
en Estados Unidos Commissioner of Fish and Fisheries, luego United
States Comission of Fish and Fisheries, más tarde United States
Bureau of Fisheries y actualmente Fish and Wildlife Service, con nu
merosas dependencias; Australia con Fisheries Department of Commonwealth of Australia, etc., etc.
Otra tarea no olvidada por los Laboratorios costeros es la edu
cativa. Pléyade de investigadores en potencia recibieron sus ense
ñanzas más efectivas al borde del mar o de lagos. Es suficiente re
cordar nombres para hacer patente esa labor universitaria: De
partment of Zoology and Oceanography, University College, Hull;
Department of Oceanography of the University Liverpool; Station
Zoologique de l'Université de Paris á Villefrance sur mer; Meereschemisches Laboratorium de Universitat Kiel; Istituto di Zoología della
Universitá di Catania; Hydrobiological Station of the University of
Latvia; Pomana College Marine Laboratory and Summer School;
Marine Biological Station, University of Southern California; Hopkins
Marine Station of Stanford University; The Marine Biological Station
of the University of Egypt, etc.

LA EXPLORACIÓN DE LOS ABISMOS
A unas 600 millas al SE de la costa uruguaya la zona abismal con
más de 5.000 metros de profundidad, se extiende en amplia depresión
oceánica, que promete, bajo exploración metódica innumerables no
vedades zoológicas.
Esa región atlántica modestísimamente explotada, nos brinda por
su mayor proximidad a las costas argentina y uruguaya interesante
estudio. Según nuestros informes fue solamente visitada por tres bu
ques de exploración.
"CHALLENGER". Campaña de 1873-76.
Referencia. Report on the scientific results of the voyage of H. M. S.
Challenger. Physics and Chemistry. Vol. I. London 1889.
"METEOR". Campaña de 1925-27.
Referencia. G. Wüst. Das ozeanographische Beobachtnngsmaterial (Serienmessungen). Wis. Ergebs. d. Deuchen Atlantischen Experition
auf dem Forschnngs- und Vermessungsschiff "Meteor" 1925-27. Bd. IV.,
Zweiter teil. Berlín 1932.
"DISCOVERY". Campaña de 1926-27.
Referencias. Discovery Report. Vol. I. Station List. 1925-27. Cambridge
1929.

.— 226 —
— 227 —

�— LZZ ~
9Ü^ —
"6Z6T

"¿Z-SZ6Í

-pnombytp uoijBjg b^ Bi[3Sjy u^ isourü^B jBpjoasj soraspod b^si[ b[
jbioSb uig -Bjanbsad Boi}OB.id B[ b sa^qBoijdB aiuaniBj^aJTp SBiua^ UBjo[d
-xa anb BiSo^oig ap soiJojBJoqB'^ boj uoisnjoíd nos Bip ua ^ojj

"6881 nopucj -j -joa. •^jjsiraa^^ pus saisXq^ \a3ua|
•g -j^ -jj ^o aSi^oA 9qj jo si^issj aijijuaias aqj uo iJoday -oj

soj uoa BtjBjouBaaQ ap jouBds^ ojnjusuj ja BUBds^ na
g A ajjaqoo^ Bq 'juauo^j 'jaui-jn8-au8o{nog 'sijbj ap soijo^bj
-oqB[ sns uoa sauíijiaBui saq^ad sap anbuiqoaj ía anbijpuapg a^ijjQ
[a BpuBj^ na 'snoijBStjsaAuj ^jaqsi^ joj n^aang aq^ BipuBjui^ U3
'^oiqnnog 'jojd p I61 n3 98-13 8n^ ^uot^SijSB^ ap aq^aj ap ja a-inj

*"AI 'P8 'LZ'SZóX
uond
•8g)

•LZ-9Z61
"ZS6I nÍ
Pun p •

•9¿-i8I

uisp jnB

d

•uoiaBjo[dx3 ap sanb
-nq sajj jod BpBusiA ajuara^os anj saiujojut soxtsanu unáag -oipnjsa
a^uBsajajuí BÁenSiun ^ Bupua^iB sejsoa sb[ b pepiniixojd jo^ein ns
jod epuuq sou 'Bpejojdxa auiaaieimsrjsapoui vov\we\ve uoi^aj B8^
-ou gaft[BJauinuui Boipoj^in uo^BJO[dxa ofeq 'aj^niojd anb 'BoiuBa^o
nois^jd^p BijduiB na apuopxa as 'pBpipunjoJd ^p sojjam 000'S 8P 9Bni
UOO JBtUSHfB BUOZ B[ BÁBll^lUn BJSO^ BJ 3p gg [B SB[[ltU 0Q9 SBUn y

•a^a
'(uaAaig -y -^)) SBiianbsaj '(uiajo^ -^ -j) BItBqB^ '(^aAJBjj ^ H)
BtSo^ojpijj '(puBg *y) biSo^oisi^ '(saag *f -j^) SBsnpaj^ A soijboz
-ojpijj '(uo^xag -j^ -g) BUBippudm Biouajaq '(uos^i^ '¿ -q) soianb
'ÍId 9P SBAJBI '(TI38nH 'S 'A ^ jnqaT *A 'K) ^ojdub^j :jbui pp
UOlDBJOjdxa B^ JBJU3IJO BJBd SBOIJlJUSp 838Bq Bp ^UIOpSui^J p3}TU^ aqj
jo noijBiaossy p^aiSojotg auuBj^f jo ^ujnof,, pp sBui^Bd sb[ apsaQ
'Basad b^ b sauopBoijdB noa o^i^o^oiq oinoa asjBSo[BjBO aqap '8881 ua
sns ozuauíoa anb 'XjoiBJoqB'j auiJBj^ qjnouLí[,j j^
•ttOUBi^jJ OOTJBjSoSSBp^J^ OJBJUU

soi aa Moovaoidxa vi

uoijE^g [B3i8o[oig anuBj^[ a^j^ ÍJÍjisaaAin^^ pjojuejg jo uoijBjg
sni5[dojj íbihjojijb^ uaa^jnog jo ^íjigj^Aiaj^ 'uoijBjg [B^;So[oig
íjooifag jarnning pire jCJojBaoqB^ anuBj^ ^^9^03 BnBinoj
jo ^jisaaAiaf^ aiji jo uoijBjg iBoiSojoiqojp^jj íbihbjb^ ip Bjis
Bj[ap bi^o[oo^ ÍP ojnjpsj ^[3f^j jBijsaaAiuj^ ap niniJO)BJoqBrj

q

-aqosajaaj^f íiata jns aDUBJja[[i^ b sobj ap ajisjaAin^j^ ap anbiSo[oo2
uoijBjg i[oodJ3Aiq X)isjaAta^ aqj jo XqdBjáouBaoQ jod
•IlnH '8^3II3 J^J{8-iaAin^ '^qdsjSouBaaQ pus ^^0J002 jo
-9Q .-BiJBjisjaAiun JoqB[ B8a a^uaj^d jao^q BJBd sa.iqinou J^p^oa
-aj ajuai^ijns e^ *so^b[ ap o JBtn pp apjoq p SBAijoaja sbui sbzubu
-asua sns uoiaiqpaj Bi^uajod na saJopB^ijsaAui ap apBXa^^ -ba
npa B[ 83 SOJ3JSO3 SOTJOJBJOqB'J SO[ Jod BpBpiAJO OO B3JBJ B^JQ
•aja '-aja 'Bi[BJj8ny jo qj^BaMnoni
^ jo juauíjjBdaQ saiiaqsi^ uoa Bi^Bjjsny ísBiauapuadap SBSoaam
-nn noa 'aatAjag aji[pix^ PnB HSU ainanqBnjDB A sajjaqsi^ jo nBaang
sajBjg pajiU^ apjB) sbiu 'sauaqsi^ puB qsij jo noissitao^ sajBjg
pa^tu^ o^an[ 'saij^qsi^ puB qsijj jo jauoissmiino^ sopiuj^ sopBjs^j na
ísojjo A uoijBjg aijaqsr^ BgeapQ ubiubj^jq 'uouBjg sauaqsi^ uBjsruam
-j[.mj( aq^ 'uoiiBjg sauaqsi^ UBidsB^)-o[Bjj aqj^ Bisnjj ua ísauisnp
-uj puB ao.iatno[) jo ^uaiujjBdaQ '^aAJng Ájaqst,j jo uoisiaiq aqj jo
uoimg p3ojgo[oig auiJBj^ B^pjy png ap uoinj^ b^ ua íj pnBnipjtaj
a^^ojj BinijijBj^ B3i3o[oo2 ^Ji^íg BinEinnjj na -881 apsap oppa[cjB}sa
niaja^-iajaq^sijaag uaqosjnaQ mi punjiaq;qy aq^siáojotqiajaqasi^ p
BinBtnafy ua íJapue^uBg ap oj3no[[ifaj^ jbj}U9^) anbaB^ [a opua^n^aní
'sbubub^) Á bSb^bj^ 'oSt^ 'japuBjuBg 'bdjo[[bj^ ap BuqB^ 'pwpBj\[ ap

pp 8BiJoraaj^[55 ev[ ua Bina^ p ajqos sauoianqijjuoa sbuiists
-oaaninn opuBai^qnd 'eaoad so^ ap sooiuaSojno soipnisa so^ b ojajua
jod oatpap as 'itiBjaB^ bq jÍ Bjasdg #y opuBJadooa 'oznBg #r[ -jojd
pp ainaiadmoa Xnm uoiaasjip B^ of^q anb 'ttBUiS83j^[ ui buijbj^
BiSojoig ip sjBjjua^ oinjijsuj,, p o¡dmafa ouioo souiaua^ •oai9[ojq
Biuaj opeuira-ia^ap ua sopBzi^iaadsa sojajsoo soJ^uaa ubi^bj o^

y

'btSojotsi^ 'BjSo^oijqtn^ 'BtSo^oag 'Bai^Braaisig ap sBmai somisjpBiJBA
uBq as 'tlHodB^[ ip
pp bjo[^
-nuora B[ ua omoa isb
sopBnuijuoa 4tpdB3^[ nz uoijBjg
ug 'BDiSo[oiq a;uaurBoidu oraoa
BpB[B}8UIdá^

auoizBjg

botib^,, Bjqo
luoizBai^qn^,, na
sns naSun^pq^ij^;,, sns

O aqap '
B^ 'SOpBZI[B3J

ua

boj; A ujqoQ *y jod ZL21
BpBp uoiaBjnaiJO v^
*sapadsa sb¡ ap
p ua pBpunpui n\ jaaonoa a^iuuad 'pBjunjoA b op^oijipoin oipam nn
ua sopiuajaj 'soata sajBjdiuafa soj o oasaaj |BijajBiu |^ •oipnisa ap
oduiBO ouiKjsuajxa un ajqB as SBoiS^^oisij o SBoiSpjo^siq SBOiuaaj no[)
•soiJojB^oqB^ so¡ ap noiaB^iisaAUi bj; b sa^ituij jBpuas aqap ou oaygpj
-oaa oiuaiimaouoa p A sajas so[ ap BaiiBinajsis uoi3b8o[bibd B^
•gapjaSaA A ea[i?uiiuB sauoioBjqod
SB]; ap oiuanaaj \b asispaaojd aqap 'sauuij SBuai) sb^ A jbui p ajjna
ozuaiuojj ajuaaj ajuBsaja^ut a^sa ajqos sopBqsaB sbih soipnisa u^
•sosiaAip saiuozu
-oq ua A SBnSc sb^ japuaasap ^b SBpBnuoj SBajBqa ua
-aq aÁnqijjsip as ^BjaáaA BpiA v\ 'sa^raiuB so[ ap pn9i y
so[ zidBj osuajxa oÍBqB 8Btu opuBuuoj 'ooas ua ajnaraBgjB^ aiuozí^oq
n pAiu oqauB uBdnao sopB^nas sopodoui^ so[ 'sauojts so^ opuBuiose
opns p UBjpBjBj sombuBjqipmBr{ sonnSfB 'apodAoQ A vo¡j SBjanSijp
-bui sns uBJojaad soso^ubj eajB^nj ua A sopodjjuy UB[np^d SB^ÍB[d sb[
ua :8ajnaj8isjad sojnaiA o 8B3jbui Jod Bpinjjni buoz b^ ap

�Hacia el Oeste de la depresión atlántica y hacia el Oriente de la
planicie continental, realizaron trabajos en profundidades mayores de
200 metros y menores de 4.000, otras campañas además de las citadas
del Challenger, Meteor y Discovery.
"GAZELLE". Campaña de 1874-76.
Referencia. Die Forschungsreise S. M. S. "Gazelle" 1874-76. Hrsg v. d.
Hydrographischen Amt der Admiralitat. Bd. II. Berlin 1888.
"MOLKE". Campaña de 1882.
Referencia. Annalen der Hydrographie U. S. W. 1882, S. 741.
"ROMANCHE". Campaña de 1883.
Referencia. M. Martial. Sur les sondages effectués par le Romanche.
Annales Hydrographiques. Paris 1884.
"ANTARTIC". Campaña de 1901-2.
Referencia. O. Nordenskjold. Die ozeanographischen Ergebnisse Wiss. Erg.
d. Schwed. Südpolar-Expedition. Bd. I, 2. Stockholm 1917.
"DEUTSCHLAND". Campaña de 1911-12.
Referencia. W. Brennecke. Die ozeanographischen Arheiten der Deutschen
Antarktischen Expedition 1911-12. Ans dem Archiv. d. Dt. Seewarte.
Hamburg 1921.
"VIKING". Campaña de 1913.
Referencia. Th. P. Funder. Hydrographie investigations from the Danish
school ship Viking in the South Atlantic and Pacific. Meddelelser
fra Komm. f. Havundersogelser. Bd. II nr. 6. Kopenhague 1916.
Para explorar debidamente esa región abismal se necesitan cam
pañas continuadas a bordo de un buque de amplio radio de acción y
suficiente tonelaje (300 toneladas o más), dotado de comodidades para
el personal embarcado, incluyendo los investigadores, laboratorios de
biología y química y surtido material de trabajo.
Las pescas a miles de metros de profundidad son penosas. El ca
lado de cazonales precisa mucha práctica, para lograr que los palan
gres toquen fondo en condiciones de pesca efectiva es imprescindible
el uso de cometas y el empleo de grandes nasas demanda técnica
adecuada.
Para calar un arte de pesca en regiones abismales son necesarias
horas de trabajo. Nosotros calamos palangres a más de mil metros
en proximidad del Estrecho de Gibraltar. Emplearemos el caso como
ejemplo.
Se emplean en los trabajos los metros suficientes de buen cable
de acero, el cual lleva pendiente de su extremidad gran peso. Se man
tiene el cable en amplio carretel, pasa por el chigre o guinche, y se
dirige por poleas fuera de borda, pasando por la garganta del cuentametros, pendiente de un dinamómetro.
El palangre tiene forma típica de fondo, empleando anzuelos gi
ratorios al pretender la captura de escualos preabismales. Uno de sus
extremos puede deslizarse a lo largo del cable añadiéndole un cuadro
metálico dotado de rodillos en sus cuatro lados, el otro extremo lleva
una cometa metálica.
Conocida la profundidad empleando el sondador ultrasonoro o
en su defecto con la sonda directa, se larga el cable librando al ca
rretel de sus frenos. Tocado fondo, una embarcación auxiliar se aparta
— 228 —

del buque a fuerza de remos calando bien tendido en superficie el
palangre, que remata en la cometa. A la vez a indicación convenida
del Director de los trabajos se suelta el palangre por ambas extre
midades.
El palangre desciende sin entorpecimientos hasta la profundidad
de mil metros, dos mil o mayor hondura. La cometa se desarticula al
tropezar con el fondo, no resistiendo durante su elevación a la
superficie.
Muy voraces los habitantes de los abismos, pronto atacan al cebo
y prenden en los anzuelos. La permanencia en la zona de pesca es
poca, contrastando con el tedioso trabajo de levantar el cable y tras
de él la madre del palangre.
La pesca entre dos aguas es más fructífera. Para ello puede em
plearse la gran Red Richard de enorme boca cuadrada o mejor serie
de redes de estramine fijas a diferentes niveles del cable. Se trabaja
a marcha moderada, evitando el peligro de levantar las redes hasta
cerca de la superficie. Si solo se tratara de estudios planctónicos a
buque parado, puede hacerse uso de la Red Nansen.
Con la máquina Lucas o diversos sondadores se calan a profun
didades convenidas, iguales en todas las estaciones de la campaña,
botellas para captar muestras de agua y termómetros reversibles. El
sondador ultrasonoro permite seguir, sobre la marcha, los más pe
queños detalles de la profundidad.
El Director de la Campaña lleva detallado registro de los tra
bajos, referidos a Estaciones o lugares debidamente situados en las
cartas (internacionalmente expresados por St.) y repartidos en Ope
raciones (Op.) realizadas en cada St. Debe cuidar con el mayor es- •
crúpulo que el material obtenido, tanto las muestras de agua como
los ejemplares pescados, lleven indicación precisa del número de la
Estación y Operación.

LA PLANICIE CONTINENTAL
Al estudiar la Planicie Continental debe tenerse muy en cuenta
su explotación pesquera. La prolongación sumergida de la tierra firme
está poblada por especies comestibles o industriales, abundantes en
sus fondos o visitantes estacionales de sus aguas.
Para pescar sobre el fondo o pretender el trazado de la carta
bionómica es necesario superponer la batimetría a la litología. Co
nocida la repartición de las profundidades y los materiales sedimen
tados, resta determinar la distribución de las especies.
Podemos señalar algunas diferencias, no fundamentales, entre la
carta propiamente pesquera y la bionómica. Los detalles batimétricos
y litológicos son los mismos, pero en la carta pesquera se da prefe
rencia a las especies industriales, que en la bionómica tienen el mismo
interés que otros seres no aprovechados por el hombre.
El trazado de ambas cartas, pesquera y bionómica pura, nece-

— 229 —

�•p -A 8sjjj -9¿-^¿8t anazB^,, • -j^ •

•I6I

— 622 —
-933a 'Bjnd Batmonoiq A Bjanbsad 'sBjjrea seqme ap opezBJí j^
•ajqmoq p jod sopBqo^AOjds on sajas soj^o anb sajajin
omsim ja uanai} Bomiouoiq bj a^ anb 'sajBiJisnpui sapadsa sbj b Bpuaj
-ajajd ep as BJanbsad bjjb^ bj na ojad 'somsim soj aos sooiSojojij A
sooijjainijBq sajjBiap s&lt;yj 'Boirapnoiq bj Á Bjanbsad aiuaniBidojd bjjbo
bj ajina 'sajBjnaniBpnnj on 'SBpuajajip SBunSje jsjBuas sotuapo^
'sapadsa sbj ap uotanqujsip bj jBuinuaiap bjs^j 'sopBq
-uamipas 89[bijjbui soj A sapBpipnnj.o ad sbj ap noppjBdaj bj Bppou
-o^ •bjSojojij bj b BíJjatuijBq B[ jauodjadns oiJBsaaau sa Boitnouoiq
BjjB^ b^ ap opBZBjj p Jopu9jajd o opnoj p ajqos ¿Basad bjbj
•sbii^b sns ap sajBuopBisa s^jubiisia o sopuoj sns
na sajnBpunqB 'ea^iJisnpm o sajqrisamoa sapadsa Jod BpBjqod Bisa
anuij Bjjaij b¡ ap BpiS^arans uoi3B¿uo[ojd vj -BJonbsad uoiaBjofdxa ne
Bjuano na Anuí as^auaj aqap ^juauíjuo^ apins^ v\ JBjpnjsa jy

1VXM3MIXM0DVI

nopejadQ A nopBjs^
B{ ap ojatunu ¡ap sspaad nopB^ipni naAa[[ 'sops^sad sdJB[dmafa eo¡
onioo bii^b ap SBjjsanin se^ ojobj 'opinaiqo ^uaiBui p arib o^ndiua
• -sa joXem ^a noa jBpmo aqaQ ')g Bpca na sepBzipaj (*dQ) sanopBj
-adQ na soppjedaj A. (-}g aod sopBsajdxa ajuaoqBuoioBUjajur) bbjjbd
8B[ na sop^niís ainaniBpiqap saJBgnj o sauopBjs^ b sopwajaj 'sof^q
-bj} so[ ap ojjsrSaj opB[{Bjap BAa¡[ ea^daie^ B[ ap joiaaaiQ ¡^
•pBpipunjojd b[ ap 89j[Bjap ouanb
-ad BBra so\ 'BqojBm B[ ajqos 'jinSas ajxuuad ojonoSBJtjjn jop^pnos
13 'S3jqisj3A3j soj}9uioiuJ3j A vnS^ ap eBJisanni jBidea Bjed SBjpjoq
'BiiBduiBD B[ ap gauoioBjBa sb[ SBpoj na safBnSt '8Bpm9Auoo eapBptp
-nnjojd b ubjbo as saJopBpnos sosjaAip o seanr[ BninbBín B[ uo[)
•ngsuBj^^ pgjj b^ ap osn asjaaeq apand 'opBJsd anbnq
b fiooiuojDiiBjd goipn^sa ap bjbibjj as ops tg -atoijjadns v\ ap B^jraa
B^sBq sapaj sb^ aBjnBA9[ ap ojSipd p opuBjtAa 'BpBjapour qajBm b
BfttqBjj ag -a¡qB^ pp eapAin sainajajrp b SBfij ammej^sa ap sapaj ap
9IJ9S jofam o BpsjpBno Booq anuona ap pjBqoi}j p^jj hbjS b^ asjB9[d
-ma apand o^p bjbj •Bjgjijonjj sboi sa sbii8b sop 9J}U9 Basad &amp;j

as iBijixns nopsaJBqnia Bnn 'opnoj op^ao^ *sonajj sns ap pjau
-Ba jb opnBJqij ajqsa ja b^jbj as 'B^aaaip Bpuos bj noa oiaapp ns na
o ojonosBiijn jopepnos ja opnBajdma pBpipnnjojd bj
Bun
j oniajíxa ojjo ja 'sopsj ojjbiio sns na sojjipoj ap opBjop ooijBjaní
oap^na nn ajopnaxpBUB ajqBa jap oSjb^ oj b asjszijsap apand somaaixa
sns ap ou^ •sajemsiqBaid s-ojBnasa ap BJtijdBO bj japnaiajd jb soijoibi
-iS sojanzuB opnBajdraa 'opuoj ap Baidij Braaoj auaii ajSnBjBd j^
'OJiamoniBuip un ap a^naipnad 'sojjaní
-B^nana jap bjubSjbS bj Jtod opnBsed 'Bpjoq ap BJanj s^ajod jod aSuip
as jC 'aqaumS o ajStqo ja jod BSBd 'jajajJBa oijdraB na ajq^a ja auai)
-uBin ag -osad ^bj^ pBpiui^ijxa ns ap a^uaipuad BAajj jsna ja 'oaaoB ap
ajqsa nanq ap sa^uapijns soajaní soj sofeqsxi soj na nBajdnia ag
'ojdmaía
oiuoo osbo ja sotnaJB9^dra^ •jBijBiqif) ap oipaajs^ jap pBpiraixoad na
soxiatn Jim ap ssm b saj^nsjBd soniBjBa sojjoso^j •o^BqBJi ap sbjoij
SBiJBsaaan nos sajBmsiqB s^uoi^aj na Basad ap 9jjb un jbjbd bjb^
•BpBnaap^
Baiuaai Bpnsmap sbsbu sapnBjS ap oajdma ja A SBtamoa ap osn ja
ajqipnpsajdmi sa BAiiaap Basad ap sauopipuoa na opnoj nanbo^ saj^
-uBjBd soj anb jbjSoj BjBd 'BapaBjd Bqanm Bspajd so^buozbo ap opej
-B3 j^j -SBSonad nos pBpipunjojd ap sojiam ap sajim b SBasad se^
'ofeqBJ^ ap jBiJajBín opij-ins A Baiinjnb A BiSojoiq
ap soiJO^BJoqBj '89JopB^i^s9Aui soj opna^njaní 'opBajBqma jBnosjad ja
BJBd sapBpipomoa ap opBjop '(sbui o sBpspuo; 00E) afBI9Uí ainapijns
A uopaB ap oipsi oijdmB ap anbnq un ap opjoq b SBpBnuijnoo
-raso uBjisoo^u as jBmsiqB npiSaj Bsa 9ju9uiBpiqap jBJOjdxa bjbj
"9X6T 9n8Ei{n8do^j "9 ^n jj -pg '
-aiii^Bj pne atjucpy qjnog
uiojj

p^ ^

bjj

ni aupi;^ diqs
-japun^

•IZ6I
•3jJBM99g -jq -p 'An^jy raap sny •^fll^l noiiipadx^
j^p uajiaqjy uaqjsiqdcjSoucazo ^ig -a
•zr-ii6i
"¿T6I raioq^aoig •^ 'j -pg •noijipadxa-jBiodpng -paMq^g -p
uaq^siqdejSoucazo aig •p^ofTfSuapjoj^ -Q •ni
•Z-106I P BuBdrae ^

•BjS\m\nd f&amp;p aupmu bj; ja ap
SBjj A ajqB3 ja jbjuba9J ap ofeqBj) osoipa^ ja noa opuBjsBjjuoo 'Bood
sa Basad ap buoz bj na BpnanBnuad B'j 'sojanznB soj na napnaad A
oqaa jb ubdb^b o^uojd 'sonmqB soj ap s^juBjiqsq soj saaBJOA A^^
a
bj b nopBAaja ns a^nsjnp opugpsisaj on 'opuoj ja noa jezadoJi
jb BjnaijjBsap as Biamoa B'j -BJnpuoq joXbiu o Jim sop 'sojiam [ira ap
pepipnnjojd bj BjsBq soinaimpadjojua nis apnapsap Sd
'sapBprcd
-9JJX9 SBqmB Jod ajSnBjsd ja Bjpns as sofBqBij soj ap jo^09jtq jap
Bpiu9Anoo uoiDBoiptn b zaA bj y -BjanioD bj na BjBtna^ anb 'ajSnBjBd
ja apijjadns na opipnai naiq opu^po souiai ap Bzjanj b anbnq jap

•S9nfaiqdcj8ojpXp[ sapnoy
jng -pi)jB]\[ -j\[ -oi^uaja/a^
"8881 ^p BUBdinB^ -^aH3MVM0H
'\U "S 'Z88I "^ "S 'íl 9ii[&lt;iBJi8ojp^H Jap napuny -m^
"Z88Id
"8881 uHJag "II T9 •J5J!IBJ!UIPV

A joajaj^[ 'jaSuajjBq^ jap
sbj ap SBtnapB SBUBduiBo bbjío 'ooo'f' 9P sajouam jC sojiam qq^
ap S9JOÁBUI sapBpiponjojd na soÍBqBj) uoJBzijBaj 'jBiuauiinoa apin^jd
bj ap ainaijQ ja BWBq A b^iiub[jb noisajdap bj ap aisaQ ja

�sitan de trabajos prolongados. El mismo buque de exploraciones
abismales puede emplearse, pero no es necesario tan amplio radio de
acción, ni tampoco tanto tonelaje. Debe dotarse de personal nume
roso y del instrumental corriente en oceanografía, añadiendo variedad
de artes de pesca, armados de la forma usual en las actividades in
dustriales: trawler, palangres, cazonales, trasmallos, gánguiles, dra
gas, etc.
Sobre fondos duros, cascajos, depósitos de conchas, algas cal
cáreas, zonas pobladas por formas coralinas, etc., deben emplearse
dragas o calar nasas o palangres. En fondos blandos de arena o fangos
arenosos puede usarse el Trawler. En placeres de algas debe arras
trarse con gánguil.
Más allá del área conocida y detallada batimétricamente en las
cartas de navegación, debe explorarse la Planicie Continental em
pleando el sondador ultrasonoro. Con larga práctica se vislumbra la
litología al escuchar variaciones de tono e intensidad en el eco cap
tado por el sondador.
Para conocer con precisión los materiales sedimentarios es pre
ciso obtener muestras empleando sondas. La Leger es útil sobre
fondos duros, diversos Tubos, como el Tubo Baleares, sobre materiales
blandos. Siguiendo métodos petrográficos se clasifican definitivamente
los fondos: separación por grosores, ordenación por densidades em
pleando líquidos pesados, aislamiento de materiales ferruginosos me
diante potentes electroimanes y última identificación, de los varios
grupos establecidos, bajo el microscopio petrográfico.
Durante la campaña debe procurarse la separación de fascies o
biocenosis. En zonas de profundidades similares se realizarán pescas
en distintos fondos y sobre materiales sedimentarios parecidos se ca
larán los artes a sucesivos niveles, cada vez más profundos.
No sólo hay vida en el fondo de la Planicie Continental, sus aguas
están pobladas, en su seno pululan variadas formaciones planctónicas
y nectónicas.
Esa heterogénea población pelágica, constituida por representan
tes minúsculos de muy variados grupos zoológicos y botánicos, con
ciertas características comunes, necesarias para habitar tan particular
medio, que cerca de las costas se vé invadida por innumerables formas
ontogénicas de especies bentónicas, tiene muy pequeño poder de des
plazamiento, cayendo fácilmente presa en redes lentas, que necesitan
solamente una superficie de filtración al través de muy diminutas
mallas, suficientemente angostas para retener a los pequeños habitan
tes. Algunos aún más menudos escapan al través de los tejidos más
cerrados y es necesario para lograr su captura apelar a la centrifu
gación del agua.
Las agrupaciones planctónicas a que nos referimos antes y las
biocenosis nectónicas, son inestables dentro del concepto geográfico.
Su alta sensibilidad a cambios físicos y químicos establece fronteras
oceanógraficas infranqueables, cuyo paso puede acarrear hasta la
muerte, pero en todo caso origina amplios desplazamientos geográfi— 230 —

eos a favor de corrientes, en el caso del plancton, o por movimientos
voluntarios refiriéndose al necton.
En el conocimiento de la biología de las formas pelágicas que
nadan o se mantienen sobre la Planicie continental, juega papel de
cisivo el estudio del medio oceánica, originando sus más modestos cam
bios importantes acontecimientos en la vida de esos seres.
Con las especies nectónicas, útiles como alimento humano o pri
mera materia para la industrialización, pueden trazarse cartas pesque
ras, pero diferentes de aquellas destinadas a las especies bentónicas.
La inconstancia en la distribución geográfica veda el trazado de una
carta única, siendo forzoso organizarías para cada temporada del año,
cuando menos. Sobre la repartición de temperaturas, de salinidades,
de oxígeno disuelto, etc., deben superponerse las abundancias de seres
producto de pesca.
Aunque fuere duradera, una sola campaña no proporciona sufi
cientes elementos de juicio para lograr el conocimiento íntegro de la
Planicie continental. Los trabajos deben prolongarse largamente al
pretender el estudio de seres bentónicos e indefinidamente si se tra
tara de los nectónicos.
El plancton proporciona un inmenso caudal de estudio a la cien
cia pura y es base imprescindible para conocer el ciclo alimenticio
de las especies. Se enlaza inseparablemente a la masa heterogénea
de seres pelágicos menudos, sus representantes vegetales buscan en
los compuestos químicos del agua el sustento y el zooplancton es de
vorado por formas nectónicas.

EL MAR DE SOLIS
Oceanógraficamente el Mar de Solís es un Mar intracontinental
de baja salinidad y profundidad escasa, anchamente abierto al Océa
no Atlántico, que recibe por el lado opuesto los derrames dulceacuícolas de dos enormes cuencas unidas inseparablemente, la del Río
Paraná y la del Río Uruguay. Ecológicamente el Mar de Solís es un
Biotopo, frontera interpuesta entre dos Biociclos, el Talasociclo y el
Dulceacuícola.
Los Btotopos se caracterizan por la ausencia o escasez de fauna
y flora típicamente exclusivas, sus Biontes son Xenobiontes o Tricobiontes, y esta carácter es aparente en el Mar de Solís.
Para estudiar cuidadosamente esta zona marítima influida radi
calmente por las características meteorológicas, dejando a la vez sen
tir su presencia en la masa aérea que sobre ella gravita, es necesario
seguir normas distintas de las empleadas en la exploración de la Pla
nicie continental y los abismos oceánicos.
Los Océanos poseen especiales características al margen de los
cambios meteorológicos. Su "estratosfera oceánica" mantiene en el
tiempo caracteres propios, diferentes de la capa superior o "trocos-

— 231 —

�— uz —
),, o joijadns ede^ bj ap sajuajajip 'soidojd sajajaBJEa odraarj
ja n^ auapuBUi MB0iuB3ao BJSjsojBjjsa^ ng 'soai^ojojoaiam sotqiueo
soj ap na^jBín [e SEopsuajOBjeo sajspadsa uaasod soue^oq so^
•sooraeaoo soumqB soj ^ jBjuaupuoo aioiu
"BId BT 9P nopBJojdxa bj n^ SBpBajdma sbj ap sBjuijsip sbuijou jm^as
otJEsaoau sa 'bjtabjS Bjja ajqos anb b3jsb bsbih bj ua spuasajd ns jij
-uas z9A bj b opusíap 'sBaiSojojoaiam SBapsjjaiaBJBa sbj jod aiuamjBa
-íp^i Bpmjjni BintjiJBni buoz Bjsa a^uaniBeopepina jBipn^sa bjb^
•sjjog ap jbj\[ ja na ajuajsde sa ja^aBJBa ^isa ^ 'sajuoiq
-ooijj; o sajwoj^ow^^ uos sajwoijy sns 'sBAisnjaxa ajuaniBaidij bjojj ¿

so^uaxuiBzBjdsap soijduiB BuiSiao osbo opoi na ojad 'aiJanm
JB3JJB3B apand os^d ojCna 'sajqeanbnBjjm SBDijBjSouBaoo

bj
aoajqB^sa sooimmb A sooistj soiquiE^ b pBptjiqisnas bjjb ng
•oDtjBjSoaS ojdaonoo jap ojjnap sajqBjsaut nos 'sBomojoau STSonaootq
sbj A sajnB somijapj son anb b SBoiuo^ouBjd sauopBdnjB sb^j
•BnSB Jap uowbS
-njiJ^nao bj b jBjad^ Bjnjd^a ns jbjSoj BJBd oiJBsaaau sa A sopBjjaa
sbui soptfai soj ap sbaeji jb nBdBasa sopnuam sb^h ntiB sonnSjy -saj
-UBiiqBij souanbad soj b jauaiaj BJBd sbjso^hb a^uamajuapijns 'sbjjbui

jBjnopjBd ub^ jBjxqBq BJBd SBOBsaoau 'sauntnoo SBaijsjjajoBJBO SB^iap
noa 'sootuBjoq A sooi^ojooz sodnj sopBiJBA ^nm ap sojnosnunn sai
-UBjuasa.idai jod Bpiniusnoa 'BaiSBjad u^pBjqod BauaSojaiaxj Bsg;
•SBaraapau A

\a Á ojoi^ostfjvj^ ja 'sojotoojg sop aj^ua B^sandaajuí Bjajuojj 'odojoig
un. sa sijog ap ^bj^ ^a ajnatnBoiSo^oo^ *jBtinj^ oi^j ^p bj j bobje^
ojjj pp v\ 'aiuauíajqBjBdasm sepmn SBOuana sarajoua sop ap 8B[oo
saniB^jap so^ oteando op^j ja jod aqpaj anb 'ooijucpy ou
jb ojjatqB aínauíBq^uB 'BSBosa pBpipnnjojd A pBpimjBs BÍBq ap

sBinutmip ^nra ap s^ab-u jb nopBJijij ap aptjjadns Bun ajnauíBjos
nsiisaaan anb 'sb^ubj sapaj ua Bsaad ajnarajpBj opuaÁBa 'ojnatuiBZBjd
-eap ap japod ouanbad ^ínm auap 'sBoiu^iuaq sapadsa ap sBotuaSoino
sbuijoj sajqBjauínnm Jod BpipBAní aA as sb^soo sbj ap Boja^ anb 'oipam

buiibj ap zaseasa o BpuasnB bj jod ubztj8^dbjbo as sodojojg

nn sa sijog ap jbj\[ ja

snos aa hvw i
sbuijoj jod opBJOA
-ap sa noiauBjdooz ja A o^uaasns ja BnB jap soairamb soisandiuoo soj

SBDiuoiauBjd sauopBuiJoj sbpbtjba nBjnjnd ouas ns na 's^pBjqod nBjsa
SBnB sns 'jBinanijuo^ apinsj^ bj ap opuoj ja ua BpiA ^^q oj^s o^
•sopunjojd sata: zaA BpBa 'sajaAiu soAtsaans b sa^jB soj ubjbj
-Ba as soppaj^d sotJB^uauíipas eajBiJaiBui ajqos A sopnoj sojmisip na
eosod uBjBZTjBaj as sajBjiuiis sapspipunjojd ap sbuoz ug[ -sisousooiq
o sapsBj ap nopsjBdas bj asjBjnaojd aqap BUBduisa bj aju^anQ
•ootjBjSojjad oidoosojoim ja ofBq 'soppajqs^sa sodnjS
soijba soj ap 'uopBOijpuapi BUipjti A sauBtuxojiaaja eojuajod a^uBip
-ara sosoutSnJjaj sajBijaiBui ap ojuaiuiBjsiB 'sopBsad sopmbij opuBajd

-tua jBjuauxjuo[) apiuBj^ bj asjBJOjdxa aqap 'uppBSaABU ap sb^jbd

•Basad ap ojanpojd

ajqos j^n sa jaSa^j B^ -s^puos opuBajduia SBJisannt jauajqo osp
sa sooBjuaunpos sajBijaiBín soj noispajd noa jaaouoa bjb^
•jopBpuos ja jod opBj
-dBa oaa ja ua pBpisuajux a ouoi ap sanop^iJBA jBqonosa jb btSojojij
b^ BjquinjsiA as BOijoBjd b8jbj uo^ -ojouosBJijn jopBpuos ja opuBajd

•so^iu^ioau soj ap bibj
-bu as is ajuoraBpiuijapm a sooiuojuaq sajas ap oipnisa ja aapuajajd
jb a^uaiuB^JEj asjB^uojojd uaqap eofeqBj} so^ •^b^uouuuoo apiuBj^
bj ap oJÜa^ni ojuamiioouoo ja jbj^oj BJBd opmf ap soinamaja sajuop
-ijns Baopjodojd ou ^uedme^ bjos Bun 'Bjapejnp a^anj anbuny

sajBijaieui ajqos 'sajBejBg oqnj^ ja ouioo 'soqnj^ sosjaAip 'sojnp sopuoj

-nap bj b oipni93 ap jBpnea osuaraui un suopjodojd uojDUB[d ^^j

-raa eopBpisuap jod nopBuapjo 'saJosoj^ jod nppBJBdas :sopuoj soj
ajuauíBAtjTuijap UBOijisBja as sooijBjSoajad sopojacn opuatnSig "sopuBjq

na nBosnq sajeiaSaA sajuBiuasajdaj sns 'sopnuara so^i^Bjad sajas ap
BanaSojajaq bsbui bj b ainaotajqBJBdasin BzBjua ag -sapadsa sbj ap
oioi}uaiui|B opio ja jaaouoa bjb¿ ajqipupsajdnii as^q sa A Bjnd bio

sajas ap SBpn^punqB sbj asjauodjadns uaqap ''o^a 'oijansip oua^jxo ap
'sapBpiuijBS ap 'sBjnjBJaduiaí ap uopijJBdoa bj ajqog "800301 opuBna
'oub jap BpBJodtaai Bp^a BJBd sb^jbziubSjo osozjoj opuais 'boiuii bjjbo
Bun ap opszBj^ ja BpaA Boi^B.ioa3 uopnqo^sip bj na bioub^suooui b^
•SBamojuaq sapadsa sbj b SBpBupsap SBjjanbB ap sa^naaajip ojad 'sbj
-anbsad sb^jb^ asjBZBJ^ uapand ^nopBzijBiJisnpm bj BJBd BijaiBin bjoui
-ud o onBranq otaamijB omoo sajijn 'sBDtupjoau sapadsa sbj 003
'sajas sosa ap BpiA bj na so^uaunpaiuooB sainBiJodmi soiq
•niBO sojsopoui sbiu sns opusai^iJO 'oaiuBaoo oipaui jap oipn^sa ja oAisp
-ap jad^d B^anf 'pjnauíjuoa apiuBjj bj ajqos nanaiinsm as o UBpBU
anb SBotóEpd sbuijoj sbj ap Bi^ojoiq bj ap ojuauupouoa ja n^
•uojoau jb asopnaiJipj soiJBjnnjoA
soiuoiuiiaoui jod o 'noianBjd jap os^a ja ua 'sajuaijjoa ap joabj b eoa

sbj na a^uaiuBoiaiauíiiBq BpBj^jap A Bppouoa BajB jap bjjb sbj^[
'jin^u^^ noa asjBJ^
-sbjjb aqap sbSjb ap sajaaBjd ng[ 'jaj^Bjj^ ja asjssn apand sosouaje
soSubj o BU3JB ap sopuBjq sopnoj n^ *sajuBjBd o sbsbu jbjb^ o s^
98JBajdma uaqap '-aia 'sbui^bjoo sbuijoj Jod SBpBjqod sbuoz 's
-jbo sbSjb 'sBqDnoa ap sojisodap 'sofBDSBa 'sojnp sopuoj ajqog
•a^a
-BJp 'sajinSu^S 'sojjbuisbji 'ssjBiiozBa 'sajSuBjBd 'j^ja^bji :83jBiJjsnp
-ni sapBpiAijDB sbj ua jBnsn buijoj bj ap sopBuiJB 'Basad ap saja^ ap
p^paijBA opuaipBUB 'BjjBJonBaao ua aiuaiJjoa jB^uaranjjsui jap A osoj
-auinu jBnosjad ap asj^iop aqaQ 'afBjauoi o^ubj oooduiBi tu 'n^pas
ap oipBj oijdmB ubi oiJBsaaan sa ou ojad 'asjBajdma apand sajBmsiqB
sauopBJojdxa ap anbnq omsiui j^ -sopBSnojojd sofBqBjj ap ubiis

�fera oceánica^ que cambia con algún retardo y resistencia, al compás
de las variaciones sufridas por el aire inmediato.
Podemos decir para el Mar de Solía que la totalidad de su masa
es "trocosfera".
Los vientos fuertes e insistentes cambian el nivel superficial del
Mar de Solís, los fríos invernales y el calentamiento estival se siente
. en sus aguas, la llegada tumultuosa de aportes fluviales del ParanáUruguay se adentra en su seno, y la suave pero eficaz penetración
oceánica logra internarse en sus dominios cumpliendo las leyes físicas
de la densidad.
La investigación marina se aproxima al proceder de la Meteoro
logía. La inconstancia, la brusca variación, lleva a un nuevo concepto.
Lo mismo que existen microclimas en el aire hay en los mares hidro
logía local. El Mar de Solís sólo puede conocerse a fondo persistiendo
en la exploración de varios lugares a la par. Campañas preliminares
señalarían las zonas críticas de observación.
Los problemas del Mar de Solís quedan fuera de sus dominios.
Es frontera inquieta receptora de aportes dulceacuícolas turbios que
se extienden superficialmente, dejando espacio profundo a la penetra
ción de las aguas oceánicas.
El estudio marino, en este caso, debe llevarse a cabo en constante
contacto con las observaciones logradas en Estaciones Meteorológicas,
sumando los datos procurados por los Mareógrafos, y realizando la
investigación de sus aguas entre pequeños niveles para descubrir la
superposición de masas líquidas de diferente densidad.
En la vida de las especies dentro del Mar de Solís influyen preponderantemente los factores salinidad, temperatura, turbidez y cam
bios de nivel.

LIMNOLOGÍA
No es de esperar que en lagos uruguayos se distingan en la tem
porada estival capas límnicas: Epilimnio, Hipolimnio y zona termoclina de transición. El mayor volumen lacustre lo encontramos sobre
un lago artificial, formado por el anegamiento parcial de la cuenca
del Río Negro. Repartiendo su superficie con el Brasil está la extensa
laguna Merín, pero sus orígenes, como el de otras lagunas seriadas en
el frente atlántico, l^t da especial carácter ecológico. La comunicación
con el Océano, constante o periódica en algunas, hoy inexistente en
otras lógicamente separadas en fechas geológicas recientes, da a las
lagunas litorales fisonomía propia aparte de la que presentan los
lagos propiamente dichos.
Tuve ocasión en México de realizar estudios limnológicos, con
mayor intensidad en el lago michoacano de Pátzcuaro. La organiza
ción de aquellos trabajos, que estuvo a mi cargo, puede servirnos de
norma.
Una campaña preliminar espaciando estaciones de trabajo para
lograr la necesaria noción de conjunto, precede a la búsqueda de un
lugar fijo que permita seguir los cambios mensuales, estacionales y
en serie de años. Hay lagos o parte de ellos, a los que llamé Eulímnicos, de condiciones físicas y químicas repartidas horizontalmente y
con importantes variaciones en las veinticuatro horas, menos sensibles
al profundizar. Otros lagos o parte de ellos los catalogé como Pseudolímnicos al observar en sus aguas serios trastornos debidos a corrien
tes superficiales o subterráneas llegadas de fuera.
Al explorar debidamente el lago artificial de Río Negro segura

LA EXPLORACIÓN POTAMICA

mente sólo descubriremos el Epilimnio en aguas pseudolímnicas, con
cambios importantes bajo la acción aérea y por la llegada de aportes
procedentes de parte de los antiguos afluentes.

También en los ríos, especialmente del caudal del Uruguay, pue
den realizarse campañas de estudio a bordo. Un recorrido remontan
do el curso es sumamente instructivo ecológicamente. A lo largo de
la cuenca cambian faunas y floras de acuerdo con la velocidad de las
agua, los detritus acarreados, la temperatura, el oxígeno disuelto y
otros varios factores. Las márgenes fluviales, los remansos, el cascajo,
arenas o fangos, están diferentemente poblados. La penetración de la
fauna y de la flora terrestres se deja sentir al máximo, presentándose
distribuida en horizontes bien definidos bajo los sensibles cambios
de nivel en las aguas. La vegetación baña sus raíces, penetra en luga
res tranquilos del río emergiendo las sumidades florales, permanece a
flote o se adentra decididamente en la masa líquida. Los animales de
respiración aérea dejan la puesta en las aguas o emplean variados ar
tificios para mantenerse accidentalmente en ellas.
También el interesado en la explotación pesquera tiene campo
de acción en los ríos, entrando de lleno en los minuciosos detalles de
la pesca deportiva o en los serios problemas de la repoblación y aun
de la piscicultura.••

Debe conocerse la Morfometría, la Morfología interna y las ca
racterísticas limnológicas físicas y químicas, valorando la evaporación
y el aporte de aguas pluviales para conocer variaciones de nivel, que
en el caso de Río Negro se regulan a voluntad desde la presa del
Rincón del Bonete.

— 232 —

— 233 —

Conocemos el origen artificial de esa formación lacustre, pero
sólo podemos presumir su evolución. La abundancia de arrastres mi
nerales cubrirán las asperezas del fondo y la invasión de especies flu
viales establecerá en sucesivas etapas el ciclo alimenticio definitivo,
con el dominio de aquellas especies que hallen en el nuevo medio
condiciones, las más apropiadas para cumplir sus necesidades, de igual
manera durante el desarrollo que en el momento crítico de la multi
plicación sexual.
• El problema de la repoblación natural del lago de Río Negro
merece estudios continuados y cuidadosos. Difícilmente podrá pre
sentarse una ocasión tan propicia para intentar resolver las cuestiones
que plantea la convivencia.

�•aiauog jap uoaujjj
jap Bsaid bj apsap p^uinjoA b uejn^aj ^s oaSa^^ ojjj ap ose^ ja n^
anb 'jaAra ^p sauopsiJBA jaaouoa BJBd sajBiAnjd sen^e ap a^JodB ja A
UOIOBJOdBAa BJ OpUBJOJBA 'SBaitUjnb A SBOISIJ SB0l3o[OUUII[ SBOlJSIJaiOBJC
-bo sbj A Bujajuí bjSojojjoj\[ bj 'BjJjauiojjo^y[ bj asjaoouoa aqaQ
•BpuaAiAuoa bj Bauíejd anb
sauopsana sbj jaAjosaj JBíuajuí BJBd Bioidoad ubj uoisboo Bun asjBinas
-aad Bjpod aiuarajpijiQ -sosopBpina ^ sopenui^uoa sotpnjsa aaajam
ojSaj¡^ oju ap oSbj pp jBjnjBU uopsjqodaj bj ap Binajqojd jg\
•jBnxas uopBaijd
-ijjnuí bj ap oopuo ojuauíoui p na anb ojjojjBsap p ajuBitip BJauBiu
jBnüh ap 'sapBpisaaau sns jtjdmna B.iBd sBpsidojde sbui sbj 'sauopipuoa
otpjuí oAatiu p na najjBij anb sapadsa SBjjanbB ap oiuiuiop [a uoa
'oAijimjap opijuauíijB opp p sedB^a SBAisaans na Bia^apqsjsa s^^bia
^ñ^ sapadsa ap uoisbaui bj á opuoj pp sezajadsB sv\ UBjijqna sa^jau
-ira saaiSBjjB ap BpuBpnnqB v^ ^nppnpDAa ns jinmsajd soraapod o^os
oaod '^iisnoB^ uoiobiujoj Bsa ap [bioijtj-ib uaSuo p somaaono^
•sajnan^B sonSpiíB SO^ 3p a^JBd ap sajnapa^ojd
sajjodB ap Bpe3[[ v\ jod Á Bajas uoio^b b^ oÍBq sajuBiaoduii soiquiBD
noo 'SBainuiijopnasd SBnSB na oinniijidg; p soniajijqnasap o^os aiuam
-BJnSas ojSa^[ oi^ ap ppijijjB oSb[ p ajuauíBpiqap jBJOjdxa ^y
•Bjonj ap SBpBáa[j BauBjjajqns o sa^pipadns sai
-naujoa b sopiqap soujoisbj^ souas sen^B sns na JBAjasqo p3 sooitiiui^
-opn^sj onioa aSo^jBO so^ so[p ap ajJBd o so^b^ sojjq uszipnnjojd [B
sa^qisuas sonam 'SBJoq oj^BnoTju^A se^ na sanopsiieA sa^uBjJodrai: uoa
A ajuaiupjuoziaoq SBpijJBd^j SBOimjnb Á sbdisij sauoioipuoo ap 'soo
-miuijn^^ fui^n anb soj b 'sojp ap aiJBd o so^e^ ^bjj -soiib ap auas na
A sa[BuopB}sa 'sa^Bnsuam soiqtuBO so^ imáas Bjiinjad anb ofij jb8ii[
nn ap Bpanbsnq re\ b apaaajd 'ojnnfuoa ap uoioon BUBsaaan B[ jbjSoj
BJBd ofBqBjj ap sanopB^sa opnBpsdsa jemnn[ajd BUBduiBo buj^
•enuon
ap 8oujiaj3s apand 'oSjbo im b OAnjsa anb 'sofBqBjj so^pnbe ap uop
-bziubSjo b-j •ojBnazjB^ ap ouboboijdiui oSbj; p na pBpisuajut joábui
uoa 'soaiSpp3uuii|; soipnisa jBzipaj ap oatxaj^ na hoisboo aAnj^
•soqoip ajuamBidcid
so[ nsinasajd anb ^\ ap ajJBdB Btdojd bjuiouosij sa^ejoji[
sb[ b Bp 'sainapaj SBai^opoa^ SBqaaj ua BBpBiBdas ^juaiUBotSoj sbjjo
na ajua^sixaui ^oq '8Bun^¡B na Baipoiaad o ajuBjsuoa 'ou^aaQ p uoa
nopBaiunmoa vj -ooxSopDaa ja}3BJBo ^padsa Bp aB\ 'o^ijub^jb aiuajj p
na SBpeijas BBunSBj sbj^o op p oinoo 'sauaSuo sns oaad 'uuaj^ BuñSB[
Bsuajxa bj; Bjsa |;isBjg p nop aiaipadns ns opnaijjBda^ *ojSa\[ oj^ pp
Bouano vi ap [BiajBd ojuaiuiBáauB p jod opeuuo^ 'ppijuJB oSb^ nn
ajqos soiUBJ^uoaua oj; ^j^snaBj uauírqoA jo^bui ^^ •nopisnBjj ap Bnip
-onua^ buoz Á ommipDdijj 'oiuunjidg :sBaiumi[ ssdBa p^Aijsa epBJod
-maj b[ na nBSunsip as so^sn^njn soáB[ na anb JBJadsa ap sa o^;

VI0010MKI1

..-bjnj^napstd bj ap
un^ A uopB[qodaj v\ ap SBuia^qojd soiías eo\ ua o BAijJodap Basad bj
ap saj^B^ap sosoianuiui 9oj na oua^ ap opnBj^ua 'sou so[ na uotaaB ap
odmea auaij Bjonfasad nopB^O[dxa b^ na opBsajajuí p uaiquiBj^
'SB^p na ajuanqBiuapiaaB asjauajUBtn BJBd soiaijn
-jb sopBiJBA uBa^dina o sen^B sbj ua Bjsand v\ nBfap Bajas nopBJídsaj
ap sap3UitnB so^ #BpmbT]; bsbui b^ ua ajuauí^pipi^ap BjjuapB as o ^iojj
je aoauBrajad 'sajBjojj sapepiums sbj opuaiSjauía oh pp sojmbuBj) saj
-Bnj ua BJtanad 'saoiBj sns BUBq uppB^aSaA B^ 'sbiiSb sbj ua pAiu ap
soiquiBa sajqisnas boj of^q sopinipp naiq sajuozooq ua Bpinqijjsip
asopuBjnasajd 'ouiixbui jb jpnas Bfap as saxisajja} bjojj bj ap A euiiej
bj ap uopBjjauad B^j "sopBjqod ajuama^uajajip u^jsa 'soSubj o sbu^jb
'ofBDSBa ja 'sosuBuiaj soj 'sajBiAnjj sanaSjBui sb-^j -sajojaej sotjba sojio
A ojjansxp oua^ixo ja 'Bjn^Bjadaiaj bj 'sopBa^JBDB snjujap soj 'BnS^
sbj ap psppojaA bj uoa opjanas ap sbjojj A sbuiibj uBUjiuea ^^nan^ bj
ap oSjbj oj y •ajuaniBaiSpjoaa oAijanjjsui ajnauíBinns sa osjna ja op
-uBjuomaj opjjjoaaj uf^ "opjoq b oipnisa ap SBUBduiBa asjBzijsaj nap
-and 'ABnSnj^^ jap jBpn^a jap ajnanijBpadsa 'soij soj ua ñaiqui^^

vi
•jaAiu ap sojq
A zapiqjni 'BjníBJadraaj 'pBptuijBS sajoiaBj soj ajnauia^UBjapuod
-ajd na^njjuí sijog ap jbj^[ jap OJiuap sapadsa sbj ap BpiA bj n^
'peptsnap a^uajajip ap sepinbjj sbsbth ap uoiaisodjadns
bj Jijqnasap BJBd sajaAiu sonanbad ajina 9biib sns ap uopBSijsaAUi
bj opuBzijBaí A 'sojBjSoajBj^[ soj jod sopBjnaojd soiBp soj opuBums
'sBatóo[OJOaíaj^ sauoiaBjs^ ua SBpsjoj sanoiaeAjasqo sbj uoa ojaBjuoa
aiUB^suoa ua oq^o b asjBAajj aqap 'osea ajsa ua 'ouijeih oipnjsa f^j
'SB3IUB33O SBn^B SBJ ap Upp
-BJianad bj b opimjojd op^dsa opusíap 'a^namjBpipadns napuaijxa as
anb soiqjni SBjoainasaajnp saiJodB ap Bjojdaaaj Bjambui Baajuojj sg;
•soiuimop sns ap Bjanj nspanb sijog ap jbj^[ jap ssuiajqojd so^
•uoiaBAjasqo ap acaijijo sbuoz sbj uBUBjsnas
sajBurmijajd SBUBdiuB^) UBd bj b saJB^nj sotjba ap uopejojdxa bj ua
opuapstsjad opuoj b asjaaouoa apand ojps sijog ap jbj^[ jg -joaoj mSoj
-ouprn sajBur soj ua ^sq 3jib ja ua SBunjaojanu uaisixa anb ouisttn o^
•oidaauoa oAanu un b ba^jj 'uopBiJBA Basnjq bj 'BpuBisuoaní v\ "biSoj
bj ap japaaojd jb BrajxojdB as buijbui uppBSi^saAní vj
'pspisnap bj ap
aisij sa^aj sbj opuaijduina soiuituop sns ua asjBUjaim bj^oj Baiusaao
nopBJianad z^aip ojad aABns bj A 'ouas ns ua BJiuapB as jÍbii^iij^
-bhbjb^ jap sajBiAnjj sajjode ap Bsonjjnumj Bp^Sajj bj 'sBnSs sns na •
aiuais as jbatis^ oiuaiuiB;na[Ba ja A sajBUJaAui sojjj soj 'sijog ap jbj\[
jap jBioipadns jaAiu ja nsiquisa sajuajsism a ea^janj sojuatA so^j
•tlBjajsoaoJi,, sa
bsbiu ns ap pBpijBjoi bj anb ^jjog ap jbj^; ja Bjsd Jiaap souiapoj
•ojBipauíui ajre ja jod sepijjns sauopBiJBA sbj ap
SBdraoo je 'Biouaisisaj A op.iBjaj un^je uoa Biquisa anb ^(BainBaao

�Cada especie merece estudio aparte, fácil en los límites restrin
gidos de un lago y enfrentándose con una fauna y una flora no exce
sivamente amplia. La Limnología pura y aplicada tiene extensos ca
minos a recorrer para el logro de conocimientos y enseñanzas.

7.La edad y el crecimiento en los adultos. Concentración
sexual y dispersión trófica.
8.Los recursos de alimento y posición en el ciclo alimenticio
general.
9.Biocenosis de que forma parte.

LABORATORIOS COSTEROS Y ESTACIONES
LIMNOLOGICAS
Un Laboratorio o Estación Limnológica debe disponer ante todo
de personal competente, contando además con nutrida biblioteca y
abundantes medios de trabajo. Su edificio amplio, deberá colocarse
estratégicamente de acuerdo con sus actividades, cuidando de no aislar
a los investigadores, que dispondrán de buenas comunicaciones para
mantener el contacto con otros estudiosos nacionales.
La improvisación del personal conduce a los mayores fracasos.
No es posible entrar con éxito en el campo de la biología marina o
dulceacuícola sin sólidos conocimientos acreditados ante los inves
tigadores de fuera.

10.Comensales y parásitos.
11.Morfología interna. Fisiología experimental.

mites, pretender encajarlo en términos rígidos es labor estéril. Sa
bemos por experiencia propia que la reseña anterior es solo un es
bozo de trabajos, con inmensas posibilidades de ampliación. Por otra
parte, ayer mantenían criterios hoy justificadamente considerados
como improcedentes, y mañana, los investigadores en el futuro con
razón idéntica, empleando medios más delicados de exploración, po
drán decir otro tanto de algunos de nuestros hallazgos actuales.
De intentar la ligazón entre la investigación pura y la explota
ción de las aguas, los Laboratorios podrán añadir a sus estudios, lo
siguiente:

El inmenso material arrancado a los abismos oceánicos, obtenido
en campañas sobre la Planicie Continental, en toda la extensión del
Mar de Solís, a lo largo de los cursos fluviales o en lagos o lagunas,
debe ordenarse cuidadosamente, manteniéndolo en almacén fresco y
sin luz a disposición de los especialistas. La tarea selectiva de las
muestras puede encomendarse a estudiantes o Ayudantes, bien con
trolados por la Dirección del establecimiento.

2.Estadística de pesca por tamaños, pesos, edades y sexos.

Las muestras de agua destinada a análisis, los datos de tempera
tura, de transparencia o color del mar, han de pasar al estudio de
químicos y físicos especializados en Oceanografía o Limnología. Los
resultados finales serán de provecho de los biólogos para establecer
relaciones entre el medio hídrico y sus habitantes.

Hay tendencia universal de centralizar la tarea de los Labora
torios, para ello se creó en Francia el Office Scientifique et technique
des peches maritimes, en España el Instituto Español de Oceano
grafía, etc. Esa centralización solo puede lograrse en las capitales,
donde aprovechar la actividad accidental de los especialistas ligados

Cada especie que pueda capturarse cerca del Laboratorio o Es
tación, y aún mantener viva, merecerá estudios exclusivos. En tér
minos muy generales y refiriéndonos intencionalmente a los peces,
podrá procederse como sigue:

a tareas universitarias, mantener el necesario contacto con los Poderes
del Estado, realizar intercambio intelectual entre los monopolizadores del saber y acudir a las fuentes de consulta bibliográfica de
centros culturales capitalinos.
La experiencia de otros puede servirnos de norma y ella aconseja
la creación en el Uruguay de un Instituto Central con sede en Mon
tevideo donde reunir material y publicaciones, dictando a los Labo
ratorios y Estaciones las normas fundamentales de trabajo, logrando
coordinación y mayores éxitos en la tarea.
Un Instituto Central debe ampliar su campo de acción en temas
de ciencia aplicada, sin olvidar los sólidos e imprescindibles funda

1.Sistemática de especies afines para la debida catalogación
de la especie.
2.Condiciones del medio frecuentado en sus relaciones de la
actividad de la especie.
3.Ciclo sexual.
4.Desarrollo embriológico.
5.Crecimiento larvario y juvenil. Morfogénesis y cromogénesis.
6.Áreas invadidas durante el desarrollo ontogénico postembrionario. Causas de la búsqueda de condiciones externas y mi
graciones voluntarias o forzosas.
_ 234 —

1.Artes empleados en la captura de la especie y áreas ex
plotadas.

3.Aprovechamiento actual de la especie y posibilidades para
el futuro.

mentos de la ciencia pura. Es imprescindible dar libertad a la in
teligencia, no poner trabas a la investigación, dejar al explorador de
la verdad los propios caminos a seguir, que conducirán luego de ló
gicos tanteos a la vía de los éxitos. Pero no está de más seleccionar
temas de aplicación a la pesca, a la industria o simplemente que
cooperen al bienestar del hombre.
— 235 —

�qj pp jBisauatq jb uajadooa
anb aiuauia[duns o eijjsnpui b[ b 'eosad v\ b u^pBoijdB ap gema}
.reuopaaps seui ap B^sa ou oja^ •so^ixa so[ ap cía b[ b soaiuBj sooiS
-o{ ^p oSan] u^jpnpuoa anb 'jmSas b souiiubo soidcud soj pepjaA bj
ap jopBJO^dxa [B je Cap 'uoiobSiis^aui b] b SBqBJi Jauod ou 'Bpuaífrpi
-m bj b pBjjaqi] jBp ajqipupsajdmi g;j -BJnd Bpuap b^ ap sojuaui
-Bpunj sayqipupsajdun a sop^os goj jBpiAyo ms 'BpBDijdB Bpuap ap
gema} ua uopa^ ap odureo ns jBifduiB aqap ^jiua^ oin^ijsuj uq
'BaiBi B[ na sojixa saJoÁBiu Á uopBmpjooD
opuBjSoj 'ofBqBjj ap sajBjnamEpunj sbuuou sb[ sauoioBjsg A soiiojbj
-oqBi; go[ b opuBioip 'sauopBoi^qnd A pijaj^ni jiunai apuop oapiAa;
-uoj^[ na apag no ^ijaa^) ojnjijsnj un ap ^(Bnnj{j p ua uop^aa^ v[
BÍasuoaB B^p ^ buuou ap soujiAjas apand soxio ap Bpnauadxa vj
ap BoijBjSoi^qtq Bj[nsuo3 ap sajuanj s^^ b jipnoB Á joq^s pp gajop
-Bzi^odouom go^ ajjua ^nioap^ut oiqraBDjajuí jbzi[B8j 'op^isg; pp
sajapoj so]; uoa ojoBjuoa ouBsaoau p JauaiuBui 'sBiJBjisjaAiun ssaaBj b
SBisi^padsa go^ ap ^juappaB p^piAi^aB bj^ jBq^aAoadB apuop
Ba 8B[ ua as^Bj^o[ apand op^s uptoBzipjjuao ss^ -o^a 'bijbjS
-OUB90Q ap ^ouBdsg[ ojnjijsuj p BUBds^ na 'saraijuBui saqoad sap
anbiuqoaj ^a anbijpuapg aaijjQ p Bpusj^ ua oaio as ojja BJBd 'soijo^
so^ ap BaiB) b^ JBzi^Bj^uaa ap psiaAiun Biauapuaj
•ojnjnj p
•soxas A sapspa 'sosad 'soubuibj aod Basad ap

pj

-xa SBaiB A apadsa B^ ap Banidea v\ ua sopBajdraa saijy ^i
: ajuamgis
oy 'soipnjsa sns b jtpBUB u^jpod soiJOjBjoqBi^ so] 'sbüSb sb] ap uop
-Bjo^dxa bj A BJtid u9pBSxjsaAui b^ aijua uozbSi] b^ je^uaiui 3q
•sap^nioB so^zBj[Bq sojjsanu ap sounp3 ap ojubj ojio apap ueap
-od 'uopBJojdxa ap sopsoipp sbui soipoin opuBajduia 'Bopuapi uozbj
uoa ojnjnj p ua sajopBÍhisaAUi so^ 'bububui X 'saiuapaoojdun ouioo
sopBjapisuoa ajuauíBpBoijtisnf ^oq¡ souajijo UBiuaiuBui j^ab 'ajj^d
bjjo ío^ •u^pBi^duiB ap sapBpi[iqigod SBsuaraut uoo 'sofBqBjj ap ozoq
-sa un o^os sa jouaiUB Buasaj bj anb Btdojd Bpuawadxa jod soutaq
-Bg -[ija^sa joqsj sa sopiSjj souirajaj ua o^jBfBoua japuaiajd 'sajira
-tj; auaij ou ouoiBJoqB^j un b aiuaaj uopBijsaAui ap odurea ^^
•p^iuaraijadxa BiSop^isi^; -Bujajuí biSo^ojjoj^
•sojtSBJBd A sapjsuarao^

••[•[,
-QI

— nz —
•sbsozjoj o sBijBiun^oA saaopBjS
-ira A SBUja^xa sauopipuoa ap Bpanbsnq b^ ap SBsnB^ *oijbu
-ouqmajsod ooiuaSoiuo o^ojjBsap p a^uBjnp SBptpBAUt SBajy -g
•sisauaSoraojo A siganaSojjoj^ -^luaAnf A oiibajb^ oiuairapaj^ -^
•ODip];oijqnia o^OJJBSaQ -f

•apadsa B^ ap
•apadsa B^ ap
Bpiqap B^ BJBd sauTje sapadsa ap BOi^Binaisig

•];

:anSis onioa asjapa^ojd Bjpod
'saoad so[ b aiuam^uopuaiut souopuaiaipj A sa^jauaS jCnuí sounu
-jaj ug[ 'soAisnpxa soipnjsa Bjaoa^aui 'bata jauaiuBui utib A *uopBj
-g^ o ouo^BJoqB'j pp Boaao asjBjnidB^ Bpand anb apadsa Bps^
•saiuBiiqBi{ sns A oaijpi^ oxpaui p ajjua sauopBpj
jaaa^qB^ea BJBd go3o^9iq go^ ap oqoaAOjd ap UBjas sa^uij sop^^nsaj
9(yj -BiSo^urai^j o BjjBjSouBaDQ na gopBzt^padsa so^isij A sooirarab
ap oipnjsa p3 jBSBd ap ubi{ 'jbui pp jo^o^ o BpuaJBdsuBJj ap '
-Bjaduiai ap soisp so^ 'sisijbub b BpButjsap BnSB ap sBJisanuí s^
•oinairapa^qBjga [ap u^paaatQ bj jod
-uoa uaiq 'sajuBpnAy o sajuBipniga b asjBpuauíooua apand SBj^sanra
8B^ ap BAii^aps B3JBJ B^ •SBjsi^Bpadsa so^ ap u^ptsodstp b zn] ms
Á oosajj uaoBui^ ua o^puaiuaiuBni 'aiuaraBsop^pinD asjBuapjo aqap
'gBunSB^ o soB] ua o sa^BXAn^j sosjna so^ ap oSjb] o] b 'si^og ap jbj^
jap uoisuajxa b] Bpo^ ua '^Bjuaunuo^ apiuB]j B] ajqos SBUBdra^o ua
opiuajqo 'soaiusaao somsiqB so] b opsauBUB ^uajBin osuaurat ]g
•Bjanj ap sajopBij
-saAur go^ ajuB sopBjipajaB sojuairapouoa sopijos uis B^ooinaBaop^p
o buijbui BjSojotq B] ap oduiBo p ua ojixa uod jbjiub a^qísod sa o\[
•8O8B3BJJ saaoÁBia so] b a^npuoa ]Buosjad pp uopBSiAoaduii b^
•83]BUOpBU SOSOipniSa 8OJ1O UOD OJ3BJUO0 p jauaiUBUI
BJBd sauopBDiunuio^ SBuanq ap uBjpuodstp anb 'sajopBSxjsaAut so^ b
jspiB ou ap opuBpmo 'sapBptAiioB gns uoa opjanDB ap ajuauíBoiSajEJisa
asjBao]oa Bjaqap oi]duiB opijipa ng •otBqcJi ap soipaur ga^nBpunqB
jí Boaioip^iq BpiJjnu uoo gBUiapB opuBiuoa 'aiuajadraoa puosjad ap
opo^ ajuB jauodsip aqap BoiSo]ouuii^[ uopBjs^j o oiJ

SVDIOO1ONPÍI1
sa^oovxsa a soaaiso^ soraoxvHoavi

buuoj anb ap sisouaooig -6
•SBzuBnasua A sojuairapouoo ap ojSo] p Bj^d jajjooaj b souira
-b sosuaixa auaxj BpBoi^dB A Bjnd BjSo^ourai'^ B^^ 'Bi^dniB a^uaraBAis
-aaxa ou bjo]J Bun A buiibj Bun uoa asopuB^uajjua A oSb] un ap sopiS
-uiJ)gaJ sajiraj] 8O[ ua ]pBj 'aiJBdB oipnjga a^ajaui apadsa BpB^

oppuaunp^ opp p ua uopisod A oiuaraip? ap sosanaaj so'j
•bdijojj uoisjadstp A pnxas
so^ ua ojuairapaja p A pBpa b^j

�Proyecté no hace mucho un "Instituto de Investigaciones Pes
queras" que me permitirá entrar, sin largas disquisiciones, en las
actividades que pudiera tener el centro rector de Laboratorios y Es
taciones uruguayas.
1.Labor internacional.
Manteniendo relación constante con otros centros científicos del
extranjero. Colaborando en Reuniones o Congresos para dejar cons
tancia del desarrollo científico en el Uruguay.
2.Organización de campañas.
Dando normas y dotando de personal competente para la reali
zación de campañas de estudio de los abismos, de la planicie conti
nental, del Mar de Solís y de las aguas continentales.
3.Ordenación del material logrado.
Seleccionando el material conservado y los valores obtenidos du
rante las campañas, a fin de remitirlo a los especialistas nacionales y
en su defecto, extranjeros.

sobre vedas de acuerdo con la madurez sexual de las especies; aclima
tación de seres vivos exóticos cuya introducción pueda con perjuicio
desequilibrar el ciclo alimenticio establecido; iniciativas sobre pis
cicultura de animales y vegetales acuáticos; relaciones entre la talla
de los productos de la pesca y el arte empleado en su captura; limi
taciones o prohibiciones de explotación frente al peligro de la merma
de individuos sobrepasando la multiplicación sexual, etc., etc.
9. Laboratorios y Estaciones.
Como dependencias del Instituto pudieran funcionar:
Laboratorios Centrales (Biología, Química y Física de las aguas)
en Montevideo.
Laboratorio Oceanógrafico, sito en la costa Este.
Laboratorio Marino, en las márgenes del Mar de Solís.
Laboratorio Potámico, en la ribera del río Uruguay.
Laboratorio o Estación Limnológica, en el río Negro (embalse).
Abarcando la totalidad del problema acaso sería aconsejable la
ampliación con otro centro de estudio en las lagunas litorales de la
costa del Este.

4.Publicaciones.
Edición de cartas bionómicas y pesqueras, Trabajos científicos
realizados por el personal de los Laboratorios. Faunas y Floras.
5.Biblioteca.
Centralizando el cambio internacional de publicaciones. Mante
niendo una sola biblioteca bien nutrida a disposición del personal
de los Laboratorios Centrales, de los costeros y de las Estaciones Limnológicas.
6.Museo.
Modesta exposición cambiante de los resultados obtenidos por el
Instituto. Principalmente almacenaje de los ejemplares identificados
por los especialistas y el material por estudiar. Conferencias de ex
tensión científica.
7.Labor educativa.
Cursos a estudiantes adelantados o ampliación de conocimientos
a hombres de carrera. Prácticas en los Laboratorios o Estaciones y
a bordo durante las campañas.
8.Labor informativa.
De cuantos problemas interesen a la economía nacional cuya so
lución demande base científica, por ejemplo Legislación pesquera
— 236 —

— 237 —

�S

jmu^jmu fap upiovuapjQ •

— L2Z ~
Bjanbsad u^xoBjsiSa'^ ojdraafa jod 'BDtjijuap as^q ^puBiuap U9pnj
-os B^no jBuopBu Biurouooa bj b uasaiaiui SBmajqojd so^UBna ag

sbj ajuBjnp opjoq b
A s^uopBjs^ o soiaoiBJoqB^j soj ua SBopoBj^ 'BJajJBa ap sajqtaoq v
sojuaiuipouoo ap u^pBijdraB o sopBjuBjapB saiu^ipnisa b
uoqvj *¿
jnoisuai
-xa ap SBpuaja^uo^) uBtpn^sa jod [Bijajeui ja A sB^sijepadsa soj jod
BopBoijTjnapT sajBjdma^a soj ap afBuaoBinjB ajuauíjBdpuiJ^j
ja jod sopmajqo sopB^jnsaj soj ap aiuBiquiBa u^pisodxa
"9
•SBOt9JOU
-rairj sauopBjs^ sbj ap A soaajsoa soj ap 'sajBj^ua^ souojBJoqB^ soj ap
jBuosaad jap uopxsodsip b piainu uaiq Boajoijqiq bjos Bun opuaiu
•sauopBDijqnd ap jBuopBUJaiui oiqurea ja

•sbjoj^ A SBunsj; •soiaojBJoqBrj soj ap jsuosiad ja jod
sooij^uap soÍBqBJ^ 'ssjanbsad A SBDiinouoiq SB^jBa ap uopxp^
•s^uoioooijqnj 'f
^ jap Bjsoa
bj ap sajBJo^tj sbutiSbj sbj ua oipnjsa ap ojjuaa cajo uoa uopBijdrae
bj ajqBfasuooB Bjjas osbdb Btuajqo.td jap pepipioj bj
•(asjBqura) oja^[ ou ja na 'BOiSo^onrai'j uopBjs^ o
•AunSni^ ojj jap Bjaqu bj ua 'oaimBjo^qj
•sijog ap jbj^[ jap saua^iBín sbj na 'ouijbj^[ ouojBJoqB'j
•ajs^ bjsod bj ua o^is 'ooijBjSonBaoQ owojBJoqB^j

'ojoajap ns ua
A sajBuopBu SBjsijBpadsa soj b ojjijiuiaj ap uij b 'SBUBduiBa sbj
-np sopiuojqo sajojBA soj A opBAiasuoa [BiaajBin ja opu^uop^ajag

sbtiSb sbj ap A sjjog ap jbj^[ jap
aptuBjd bj ap 'somsiqB soj ap oipn^sa ap SBUBduisa ap uop^z
bj BJBd aiuaiadmoa j^uosiad ap opuBjop A sbuijou opuBQ

*oapiAaiuop^[ na
(sbtiSb sbj ap boisi^ á BDiratn^ 'BiSojoig) sa^BJtjna^ soiJojBJoqB^j
:jBuoiDunj UBjaipnd oínjijsuj jap SBpuapnadap 0010^
•s&amp;uoiovts^^ A, sotuojvuoqvq "^ ^-*
•oja imo^^ '¡Bnxas u^pBaxjdijjnin bj opnBSBdajqos sonpiAipm ap
Binjam bj ap ojSipd jb a^uajj notoBjojdxa ap sanopiqiqojd o sauoioB^
-iraij íBjn^dBo ns ua opBajdtna ajjB ja A Basad bj ap sojonpcud soj ap
bjjbj bj ajina sauoioBjaj ísooijEn^e sajBjaSaA Á sajBtamB ap Bjnjjnap
-sid ajqos sbai}bioiui íoppajqBjsa opijuaraxjB ojop ja jejqijtnbasap
oiotnCjad uoo Bpand noponpojjuí B^no soaiioxa soaia sajas ap uoiobj
ísapadsa sbj ap jsnxas zajnpBin bj uoa opjanoe ap s^paA ajqos

•snyvdtuoo ap upi^nzruvSjQ "g
ja ua ooijj^uap ojjoiiBsap jap
-suoa jBÍap Bj^d sosajSuoQ o sauoiuna^ ua opuBJoqBjo[) *ojafuBJixa
jap soai^puap soj^naa sojjo uoa a^uB^snoa uopBjaj opuaraa^UB{\[
•jomoioowjojwí uoqnq '\

-s^ A soTJOiBjoqB^; ap jo^aaj oJiuaa ja Jauaj Bjaipnd anb
sbj ua 'sanopisinbsip sb^jbj uis 'jBJiua Bjpiuuad ara anb uSBjanb
-sa,j sauops^iisaAuj ap ojnjijsuj,, un oqanur aasq ou

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1085">
                <text>La oceanografía y la limnología  en campañas y laboratorios. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1086">
                <text>El estudio del mar, de las aguas salobres y de las cuencas lacuestres o fluviales,  tiene  para  el Uruguay sugerencias  científicas  y interés económico.&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1087">
                <text>DE BUEN, Fernando</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1088">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 221-237</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1089">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1090">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1091">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1092">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1093">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="128">
        <name>LIMNOLOGÍA</name>
      </tag>
      <tag tagId="127">
        <name>OCEANOGRAFÍA</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="114" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="181">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/abc2fd6cc23aa3025a9fac57632c206d.pdf</src>
        <authentication>cc74ad5e8ab82d973f1a301fc144397d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1094">
                    <text>— LZl —
•EIJBJ8
-oijqiq A BSiju^ojny — 'sajBJauaS sauoisnjsuos A uaumsag -jj^^
•sEapiouigis A sajBjnsuiuaA-ojnsune sejiiajea sb^ ap oioaaip uaiquiEi
euiejíjoioj jC Ejjajip uopBAjasqo "IX ~ •SBtajja.i sbia A sa.iEqjnqB.il
-xa A sajcqjnq sooEipjBa 8oiiua[) -x — ¿uauaii eai^ojomj uoiocarj
-iuSis anb ^ nsainuai oiuod &amp;. apuop? 'uozejo3 [ap sBsoiAiau SBjqij
ap sodij O3QI9 sorj "^j — 'EpEzijiAomuí Bp^auaB uoo O[njtjjuaA [ap
{Esnuis ouijij í opEzi[¡Aouiui snuis (a uod jEjnJujuaA-o^njj.inB jEsnuis
oiujijj 'IIIA — ¿BÍ3IÍSÍJ ns 80 IBn3 ^ sauoixauo^ sns uoe
•oam ui so^[a ap uopcdJijxa i. uozcjoo pp soijSue8 so[ ap
-bj3 'HA — •B^imojpijuB A B^iuiojp uop^npuoa X psnuis opucuioj
apqop uod sanozBJo^ ap ojuatuuadx^ 'B3BipiB3BJiui uoponpuoj B[ ua
osoiAJau Eiuaisis ^p A ooi^i^adsauB A. oiijuadsa jBjn^sniu inuajsis jap
jadB^ ¿sap^pouiaju; scaijioadsa Süjqij uajsix^? "j^ — "bjuapaj^ uoa^j
ap uoiOE[uqi^i:j)[n A -jain[jojo;iu-oaiaiEojonu 'uoijEjjuqijojjuu 'nop
-E[uqi|0J3iui) 8E3ijBj9oipjB3OJ]3apBJipa scirajujy ¿uop3Bj)uo3 bj ap
euiBj3oipjB3Oj]3a^a [a j^po^ip ajqísod 9^? 'BuiBi^oipjBsojjsap A Eimiu
-ojdu^ '^ — ¿BpBti o opoi jap ^a^ E^ auati jojba anf)? ¿baijdb ajojSBip
e\ ajsixg? -Bsuianiogí aiuauíEpuisa uopaEJiuo^ bj ap ouamouaj a[qoQ
•uopaEjjuo^ ap pBppopA A pBpisua;ui 'Bjqjj ap |Ep;ui prni^ucj -j^j
— 'UOI33BJ1UO3 b^ ap Ejiunnb a^uauíBind uopE3i[dxa A {Bnopnnj
"saJBp^asnm SEjqij E[ ua sedciqtmiiE sajEpiooijaq sauopEui
¿sopEijjsa sojnasniu boj ap b^iSojoisij A E.iiSojojp pEpiun bj sa?
ojamo3jB6 [3 ¿ouo^Bjnpuo osa^ojd un sa? sajBjnssnm ss^qij sbj ap nop
-^Ejjuoa c^ 'BEpuo-ojjiui sej ap uopESfidojd A sisaua^ ¿uop3BJ¡uo^
bj ap [Bjaua^ EiJoa; bj bjbcI sopodojjjB sojjap ua UEAJasqo as anb
uoioyvjjuoj ap sopuo sbj uauap jojba an^)? *sopBjqaiJ9A ap uozbjo^
ja na ssuaiqn^sap BEpuo-ojDij^ -jjj — -uopE^Jdja¡ui ap souajuD
A ojpnjsa ap jEiaajBiu 'ss3inaax "II — •nopanpoaiui a

oihv^iis

svaviaavD • onnaM saxtoi^viaa
svi aa ivxxrawEmadxa o^iooioxsih
oíanxsa — svKva^oiaavDoxo^ a oaxDaia 'viavaoox
•vMaxtiooa^iitt aa vaMvxin^is MoiDMaxao ^ soDviaav:

soaxxtao a soiAaaM aa viaivava MOiovaouxa

mozvhod iaa
^t^ ap uptoo9its^auj ap ojnjtjsuj)

—• 'sooiSojotg

3IM3W37J

�PREFACIO
Brevísimo es este prefacio y extensa la introducción. De lo demás,
juzgarán los demás, pero debemos advertir que no se trata de uno,
sino de muchos trabajos inéditos, en continuidad o no con otros éditos.
Monografía-libro de visión personal, luego de años de exploración a
favor, sobre todo, de técnicas originales y por eso, precisamente, se
tiene muy en cuenta aquí la labor que ha precedido a ésta, según
es norma en Ciencia, por justicia y riesgo de ser original por igno
rancia. ..
La realidad se puede investigar como si fuese la primera mañana
de la creación y es muy buen ejercicio hacerlo así para librarse de
la dictadura de conceptos que todos admiten sin dudar de su exac
titud, aunque uno se pierda por vías falsas, en pos de ilusiones de
originalidad; pero una vez encontrado algo, la única forma (frecuen
temente ingrata) de asegurarse que detrás de ese algo no hay alguien,
es una cuidadosa consulta bibliográfica.

INTRODUCCIÓN
Fácil es tener conceptos claros y distintos; difícil es que los
conceptos no sustituyan la realidad con la apariencia de ser su repre
sentación e interpretación.
La historia de nuestros conocimientos biológicos está plagada de
errores debido —aparte defectuosas observaciones—• a la sustitución
de la realidad por conceptos, cuando no por palabras. Asunto muy
diferente es la elaboración racional de los hechos, de cuyos límites
hay que tener conciencia, porque también puede inducirnos a fal
sedades.
Asegurada la exactitud de las observaciones, el error más grave
y común consiste en tomar la parte por el todo. He ahí el origen de
numerosísimas teorías que, forzando las interpretaciones se convierten
en sustitutivo mental de una verdadera representación de la realidad.
Una interpretación correcta de la histofisiología cardíaca no solo
requiere un profundo conocimiento de su histología, de su fisiología,
de su química y de las estructuras fijadas instantáneamente en las
diversas fases de actividad y reposo, sino además y sobre todo la
directa percepción ¿re vivo de lo que llamaremos estructura funcional,
de más arduo descubrimiento y análisis que el de las figuras estáticas
por inmovilización, interrupción y muerte de formas y procesos natu
ralmente dinámicos.
Suele considerarse como Histofisiología una especie de paralelo
histórico entre función y estructura, una especie de historia com
pendiada en las estructuras que se fijan mediante reactivos químicos.
— 128 —

El proceso vital se divide en fases y para cada una de ella habría un
correlato histológico y citológico característicos.
¿Cómo saber qué es estructura funcional y qué es artificio de
fijación? Sólo con la directa observación de las estructuras in vivo,
sin negar las aproximaciones por medios indirectos.
En la estructura funcional convergen lo histológico o citológico
y lo fisiológico y es cosa única, o mejor, permanecen en ella, sin
que se disocie por conceptos, la natural unidad viviente de función
y forma, de estructura y función. Con la muerte y nada más que con
la muerte forma y estructura son nada más que forma y estructura...
Indudablemente es una mala orientación la que conduce a creer
que la Histología es más Histología cuanto menos fisiológica. No hay
un solo gran histólogo que no haya sido o sea, en mayor o menor
grado, fisiólogo. En nuestra época, casi todos los anatomistas que no
evolucionan hacia la Cirugía, evolucionan hacia la Fisiología. A su
vez, fisiólogos eminentes fueron o1 son histólogos (Gaskell, Langley,
Baylis, Schafer, Sherrington...). Es contrario a la realidad y al pro
greso concebir la Histología como un todo cerrado entre la Embrior
logia y la Fisiología.. • •
Ningún fisiólogo podrá prescindir, sin riesgos de equivocarse, de
los datos citológicos e histológicos. Sería como estudiar los íntimos
dramas de la vida no importándole ni autor ni actores. Mollard juzga
que esa prescindencia ha sido causa de perderse en discusiones y
deducciones falsas: "Beaucoup de discusions vaines, de déductions
fausses, d'opinions erronées qui encombrent encoré les traites et memoires de physiologie, sont nées de la méconnaissance par les experimentateurs des données histologiques" (1).
Respecto al corazón, como al sistema nervioso, basta cotejar dos
tratados, uno de Histología y otro de Fisiología, para sorprender la
transfiguración, no bien interpreta, del histólogo en fisiólogo y del
fisiólogo en histólogo, sin suponer con ello que toda la Histología
se pueda interpretar en términos fisiológicos ni que toda la Fisiología
se pueda interpretar en términos histológicos.
La Histología sin la Fisiología es incomprensible, lo mismo que
la Fisiología sin la Histología, aunque no sean suficientes para com
prender a los seres vivos. Para esto, nada es suficiente.
Tanto el análisis de las estructuras como el análisis de las fun
ciones conduce a la Bioquímica. Y a su vez, la investigación química
de células y fibras conduce a la Citología. El citólogo estudiando las
ultraestructuras (sub-estructuras, metaestructuras) va al encuentro
del químico, y el químico estudiando la forma y posición de las
moléculas en los seres vivos, va al encuentro del citólogo. Por un
lado, el poder resolutivo del microscopio electrónico revela estruc
turas que confinan con las grandes moléculas; por otro, la difracción
de los rayos X, al permitir localizar los cuerpos químicos en células
(1) Les nerfs du coeur. — Revue Genérale d'Histologie. — Tome III. Fascicnle 9. —
Paris, 1908, p. 13.
— 129 —

�— •&lt;^

— 6SI —
"T -á '8061 'a
— -jnao^ np s/jau ^7 (j)

-JH

SBjnjaa ua soaitujnb sodjana soj jbzijb^oj jpiuuad jb '^ soabj soj ap
bj 'oajo Jod isBjn^ajoui sapuBj^ sbj uoa ubuijuod 9nb SBJn)
osiuojiaaja oidoasojauu jap OApnjosaj japod ja 'opB[
nn joj 'oáoj^ip jap ojiuanaua {b ba 'soaia sajas boj na SBjnaajoui
sbj ap uopisod X buijoj bj opueipmsa oonuinb p A 'oaitnjnb pp
ojjuanaua jb ba (sBJrnonj}S3B}aui 'sBjn^anjjsa-qns) SBJnianjjsaBJijn
sb[ opuBipnjsa o^ojoip jg "biSojoji^ bj b aanpuoa SBjqij A ssjnjaa ap
Baiiumb uoi^bSiis^aui bj 'zaA ns b a -BOiuimboig bj b aanpuoo sauop
-uní sb[ ap sisijbub p omoa SBjniaiujsa sb[ ap sisijbub p ojubj^
•ajuapjjns sa Bpeu 'ojsa bjbj -soaia sajas soj b japnajd
-moa BjBd Ba^naiaijns UBas ou anbunB 'biSojojsijj v\ vas BiSop^isi^ rt\
anb orasira o^ 'a^qísaajdmoaní sa biSo^oisi^ bj uis BiSopDjsijj vj
•eoaii^ojojsiq soaiaijaj ua jBiajdja^ui epand as
Bj3o[oisi^ b^ ^poi anb m sooi^ojoisij souiuua} ua jB^ajdaajui Bpand as
Bj^opDjsijj bj Bpoj anb ojja uod janodns ais 'oSojoisiq na o^ojoisij
jap Á. o^ojoisij na oSojoistq jap 'Bjajdaaiui naiq ou 'uop
bj japuajdjos Bjsd 'bi^ojoisij; ap ojjo Á b;8o[O}sijj ap oun
sop JBfajoo Bj^sq 'osoiAjau Buia^gis jb ouiod 'uozbjoo jb ojaadsa^j
*(l) tt9^nbiSo[Oisiq saauuop sap gjnajBjuauíij
-adxa saj jsd aauBssiBuuoaaui bj ap saaa juos ^at^ojoisi(qd ap sajiotu
-ata ia ^ajiBjj 89[ aaoaua luaaquiooua mb saaaojja suomidotp 'sassnBj
suopanpap ap 'saniBA suoisnasip ap dno^n^ag,, :sbsjbj sauop^npap
Á sauoisnasip na asjapjad ap Ben^a opis Bq Biauapupsaad ssa anb
BSznf pJBjjoj^ 'sajoiaB tu jojiib tu ajopaB^jodini ou BpiA bj ap SBiuBjp
somiiui soj JBipmsa ouioo Bijag -soai^ojo^siq a 8ooiáo[oji3 soiep eoj
ap 'asjBDOAinba ap soSsatí uis 'jipuiasajd Bjpod oSofoisij un^ui^
•BiSojoisrj; bj á bi
*oijqra^j bj ajjua opBjjaa opoj un ouiod biSojojsijj bj Jiqaauoa
-o^d jb A pBpij^aj bj b ouBjinoo sg •( • • •nojSuiJjaqg 'japqog
'^a^SuB^j 'I^^^^^) soSoj^jsiq nos o uojanj sojuauíura eoáojoisij 'zaA
ne y 'biSojoisi^ bj BioBq UBnopnjoAa 'BiSnai^ bj Bp^q uBuopnjOA9
ou anb sbisiuioibub soj sopoi isbo 'Booda Bjjsanu u^ 'o^ojotstj 'opBjS
jouara o joíCbui na 'sas o opis babij ou anb oáo^ojsiq ubjS ojos nn
oj^j *B3i^ojoisi| souara ojuBn^ Biáo[o^sijj sbui sa Biáo^^sijj bj anb
b aanpuoa anb bj uops^nauo bjbui son sa ainamajqBpnpu^
* * • BJrnonJisa Á buijoj anb sbui ^pBn nos Banjanjiea Á buijoj ajjanuí bj
no anb sbui Bp^u Á ajjanra bj U03 'uopunj A BJnjonajsa ap 'butjoj ¿
nopnnj ap a^uaiAiA pBpinn jBjniBu bj 'so^daouoa jod aioosip as' anb
uis 'Bjja na na^auBuuad 'jofam o 'soiun bsod sa Á oai^ojoisij oj A
oaiSo^ojp o o^i^ojoisiq oj ua^jaAuoo jtmoiounf tunjonjisa bj u^
-soi^ajipm soipaui jod sauopBuiixojdB sbj jeSbu uis
'oam 111 SBjnianJisa sbj ap uopBAJasqo Biaajip bj uoa ojog ¿uoi^
ap optjijjB sa anb A jmtotounf nunjonjis^ sa anb jaqBs 0U10^?
•80at}8JJ9^aBJBD OOlSo^Ojp A OOlSo^O^Siq OJBpjJOD
nn BjjqBij Bjp ap sun BpBO Bjsd A sasBj na apiAip as [bjia osaaojd 1^

— 8ZI —
•soaiuiinb soAtjoBaj ajuBipaoi ubíij as anb SBjnjonjjsa sbj ua BpBipuad
-moa Bijojsiq ap apadsa Bun 'Bjnianjjsa A u^punj ajjua oau9jsiq
ap apadsa Bun BjSojotsijojsijj ouioa asjBjapisuoa ajang
•soaiuiBuip ajuauqBj
sosaaojd A sbuijoj ap aijanuí A uopdnjjajni 'uopBzijiAOUiui Jod
pBjrDoij sbj ap ja anb sisijbub A ojuaiuiijqnosap onpjB sbui ap
'^vuotounf vunjonjisa souiaJBuiBjj anb oj ap oam ut nppdaajad BjaaJip
bj opo^ ajqos A SBuiapB ouis 'osodaj A p^piAiioB ap sasBj SBSjaAip
sbj ua ajuauíBauBjuB^sui SBpBfij 6Bjnjonj;8a sbj ap A Boiuiinb ns ap
'Bi3ojoisij ns ap 'BiSojo^srtf ns ap oju^nupouoa opunjojd un ajainba.i
OJOS OU B3BlpJB0 BjSojOISIJOJSiq BJ ap B^33JJO3 UOpB)ajdjaiUT BU^
'p^pijBaj bj ap uopBjuasaadaj BjypepjaA Bun ap ^Bjuaui OAijnjiisns ua
uajjaiAUoa as sauopejajdjajui sbj opuBZJO^ 'anb sbijob^ SBuiisjsojauínu
ap ua^ijo ja iqB ajj -opot ]3 uod 9%xod vj jotuoj ua ajsisuoo unuio^ A
3abjS 8bui JOJja ja 'sauopBAjasqo sbj ap pn^poBxa bj BpBJnSasy
-jbj b soujpnpui apand uaiqiuB^ anbjod 'Bpuapuoo jausi anb ABq
8ajuui[ soAna ap 'soqaoq soj ap jsuopsj uopBJoqsja bj sa aiuajajip
^niu ojunsy 'SBjqBjBd Jod ou opu^na 'so^daDuoa jod pspijBaj bj ap
uppnjiísns bj b —sauopBAjasqo SBSonjsajap a^JBdB— optqap sajojja
ap BpB^Bjd B}sa so3iojotq sojuauupouoD soi^sonu ap Buojsiq b^
•uopBjajdjajuí a uopBjuas
-ajdaj ns jas ap BpuaiJBdB bj uoa pspipaj bj uBÁnjtjsns ou soidaauoo
soj anb sa ipjjip isotupsip A, sojvp go^daauo^ jaua; sa

•B3ijBjSoijqtq B^jnsuos BsopBpina Bun sa
j JÍBq ou oSjb asa ap s^jjap anb asjBjnSasB ap (bjbjSui ajuauta^
-uanaajj) buijoj B3iun bj 'oSjb opBjjuooua zaA Bun o jad í pBptjBUTáwo
ap sauoisnji ap sod na 'sbsjbj sbia jod Bpiaid as oun anbunB 'pnni
-3Bxa ns ap jspnp uis uajiuipB sopo^ anb sojdaauoD ap BjnpB^aip bj
ap asjBjqij Baed isb ojjaaBq oppjafa uanq Anuí sa A u^p^ajD bj ap
BUBUBtu Baaiuud bj asan) is ouioa JBáijsaAui apand as p^pijBaj vj
• • -vioum
-ouSi uod pntiüijo uas ap oSsaij A Bppsnf jod '^puai^ ua eiiijou sa
unSas 'Bisa b opipaaajd Bq anb JoqBj bj jnbs Bjuana ua Anuí ouaij
as 'ajuaraBsiaaid 'osa jod A sajBui^iJO SBaiuaaj ap 'opoj ajqos 'joabj
b nopBJO[dxa ap soub ap oSanj 'jBuosjad upisiA ap ojqij-BjjBjSouoj^;
*so}ipa sojjo nos ou o pBpinuijuo^ na 'sojipaui sofBqBjj soq^nuí ap ouis
'oun ap bjbjj as ou anb ji}jaApB somaqap ojad 'sBuiap soj
'sBiuop oj 9(i -uopanpoj^uí bj Bsuajxa A opejajd ajsa sa oiuisiAajg

�y fibras, nos revela las moléculas en los lindes de las estructuras.
Ultraestructura y molécula tienden a confundirse. En busca de la
unidad perdida avanza la Biología, sin dejar de diferenciarse. No es
una unidad de síntesis: es una unidad de esencia.
Las modernísimas investigaciones tienden a probar la intuición
de Bichat, según la cual de la naturaleza y posición de las moléculas
dependería las propiedades de los tejidos. Pero nada invalida la
significación de las estructuras celulares perceptibles con los micros
copios comunes.•
En el fondo, todo estudio histológico es un poco fisiológico, ya
porque plantea problemas a la Fisiología o porque resuelve proble
mas planteados por ésta, bien por la natural tendencia a interpretar,
no sólo a describir; pero aún cuando la investigación histo y citológica tuvo cierta orientación funcional desde sus comienzos, lo mismo
que genética, en presencia de tantos elementos nuevos preocupó pri
mero describirlos y con ello sobrevino el predominio de la morfología
pura hasta que surgieron dos direcciones que Policard caracteriza así:
"l'histologie, science physiologique, et l'histologie, science morphologique". Todo debe concurrir para la visión y comprensión de la
unidad viviente. No se trata de confundir lo que el análisis científico
ha distinguido perfectamente, sino de evitar limitaciones artificiales
que con cautivante claridad de conceptos no permitan ver bien la
totalidad de ningún problema ni seguir su desarrollo sin frontera de
asignatura o de teorías. Más natural es el paso de la histología de
un órgano al de su función que el de la fisiología de un órgano como
el hígado a la fisiología de otro órgano como el ojo, por ejemplo.
Y si ese paso no se da por muchos investigadores, débese a dos causas
principales: la primera es mental (no interesarse más que a medias
sobre lo que es un órgano, quedándose en la observación, no tentando
la experimentación) ; la segunda es técnica (el que domina las técnicas
histológicas suele no dominar las fisiológicas, y vice-versa). Se com
prende la importancia de técnicas a la par histológicas y fisiológicas.
En esa dirección, pero no solo en esa, se orienta nuestro esfuerzo.

El estudio biomicroscópico directo del miocardio y la obtención
paralela o simultánea de microcinematografías, electro y fotocardio-

inespecífico? Se carece de pruebas de que del nodulo de Keith y
Flack emane algún fascículo que lo relacione con el nodulo de Aschoff-Tawara, pero se han descripto muchos (veremos las confusiones
en que se ha incurrido). Las fibras musculares específicas de la zona
sinusal se encontrarían como islote en medio de las fibras miocardíacas anespecíficas.
Respecto a las relaciones entre el sistema específico y el anespecí
fico, tres son las posibilidades: a) que estén en continuidad y sin trán
sitos estructurales ni histoquímicog, bruscamente se pasaría de un sis
tema a otro; b) que estén en continuidad, con tránsitos insensibles de
estructuras; c) que entre ellos no haya continuidad, sino contigüidad.
Dentro de la última imagen cuatro serían los sincitios yuxtapuestos:
1., el específico de la zona sinusal; 2., el específico aurículo-ventricular (nodulo de Aschoff-Tawara, haz de His, red de Purkinje); 3., el
sincitio anespecífico auricular; y 4., el sincitio anespecífico ventricu
lar. Aunque no expresadas en los términos -precedentes, a eso tienden
las contribuciones de Glomset, Richard y Birge (1945). Difícil es
establecer un seguro criterio para precisar qué se entiende por sis
tema específico del corazón, porque entre éste y el anespecífico las
diferencias histológicas, citológicas e histoquímicas son cuantitativas,
no cualitativas (más o menos glucógeno, más o menos oxidasas, dis
tinta relación miofibrillo-sarcoplásmica, etc.). Y en animales poiquilotermos (peces, batracios y reptiles) ni siquiera se descubren las
diferencias cuantitativas anotadas entre las fibras musculares del
sinus, las unitivas (aurículo-ventriculares) y las miocardíacas pura
mente auriculares y puramente ventriculares. Por eso, hay autores
que niegan la existencia del sistema específico en vertebrados poiquilotermos. Cuéntame como tales autores, Davis y Francis (1946), quie
nes luego de compulsar las más recientes investigaciones, concluyen
que en vertebrados poiquilotermos "is no histological specialization
of any part of the cardiac musculature (e. g. nodal tissue, Purkinje
fibers) comparable with that in the homoiothermal vertébrate as a
basis for the initiation and conduction of the cardiac impulse"(2).
Anteriormente (1941) habían emitido la opinión de que el sistema espe
cífico del miocardio (el nodulo de Keith y Flack, el nodulo de AschoffTawara y las fibras de Purkinje) es una neoformación que en el pro
greso evolutivo comenzaría en las aves y se desarrollaría en los ma
míferos de acuerdo con la rapidez o frecuencia del ritmo cardíaco
proporcionalmente al volumen del corazón: "that the nodes and

gramas nos conducen inevitablemente a dos series de problemas: unos
generales, comunes a todo músculo; otros propios del corazón. Desde
el solo punto de vista muscular, es este órgano un complejísimo^ sincitio que en las aves y en los mamíferos se interrumpe casi comple
tamente por la banda tendinosa de la cual derivan las valvas aurículoventriculares. Interpuesto entre un sincitio anespecífico auricular y
un sincitio anespecífico ventricular está el sistema específico, también
sincitial. Dos problemas se plantean: 1., ¿hay continuidad en todo
el sistema específico?; 2., ¿cómo se pasa del sistema específico al

Purkinje fibers of mammals and birds are neomorphic developinents
evolved in association with the relatively faster heart rate (in proportion to the size of heart) in these animáis" (3). Si nos expresá
ramos recurriendo a una nomenclatura similar adoptada en Neuro
logía, diríamos que el corazón puede dividirse en paleocardio y

— 130 —

— 131 —

(2)Francis Davis and Eme T. B. Francis, 1946. — The conducting sistem of the ver
tébrate heart^ —- Biological Reviews of the Cambridge Philoeophical Society. —
Vol. 21, N. 4, Pág. 177.
(3)Loe. cit., pág. 177.

�•¿¿t •^?&lt;! '-IP '3orI (S)
•¿il &lt;8?d 'i oü 'tZ "lA
fBoi^dosojjq^ aSpijqioB^ qi jo bm^ia^jj ]B3i8o[otg — -uvay atnjqat
fo wajst* ^mjonpuoa ai/x — -9^6! 'SI3HVH.J -^ #x oia PaB siavq siomvh^ (^)
ií oipuoooajnd ua asjipiAip apand uozbjo^ ja anb soureiJip 'bjSoj
-ojna^ ua BpBjdops jbjiuiis BjniBjanamou son b opuai.unaa.1 souibj
-Bsa-iaxa son ig •({?) tisjBuiiUB asaqi ni (l-isaq jo azis aqj oj nopjod
•Ojd Ul) 3JBJ }JB9q J3J8BJ ApAIJBjaJ aqj qilM U0I}BpOSSB UI paAJOA^
SíuauídojaAap aiqdjomoau a.re spjiq pus sjbuiiiibui jo sjaqij afui^j.mj
púa sapou aq^ isqi,, :uozbjoo jap uamnjoA jb a^uamjBUop.iodo.id
oaBjpjBO oinju jap spuanaajj o zapídsj bj noa opjanaB ap soaajjuí
-bui boj; ua BUBjjojJBsap as jÍ s^ab sbj na BUBznanio^ OAijn^oAa osaiS
-cud [a ua anb U9iOBinxojoan Bnn sa (afm^jn^ ap SBjqij sbj á bjbmbj^
-jjoqDsy ap op^pou p '^b^^ X ^ia^ ap o^npou p) oipjBooira pp ooijid
-adsa Braa^sispanb ap upiuido B[ opijiuia nBjqBi{ (lf&gt;6l) aiuanwoijajuy
•(^)Ha8{ndrai osipjBD aqj jo uoij^npuo^ puB uoijbijiui aq^ ioj siscq
b se ajBaqa^jaA ptojaqjoiouioq aqi ai jBqj qji^ a^qBJBdnioa (sjaqij
afaisfJtn^ 'anssii {Bpou -2 -a) ajniBjnasnuí ^BipjtBa aqj jo ^red ^u jo
uoijBzi[Bpad8 psoi^ojojBiq ou siw soiniajojmbiod sopBjqa^JaA na anb
uaXnpuoa 'eanopB^jisaAUi sajnaioaJt sbih 8B[ jBs^nduioa ap oSaiq san
-amb '(9^61) siohbj^ A biabq 'sajojnB sapi onioa asnBinan^ -8onuajo[
-mbiod sopBjqajjaA na ooijiaadsa Btaaisis pp Bianaisixa v\ u^Sain anb
sa-tojtiB -^Bq 'osa io¿ •sajtBp^oiJjnaA ajnauíBjnd Á sajBinoianB aiuam
-Bjnd BBaBipjBooini sb^ ^ (8ajBp^aiJinaA-o[nDwnB) SBAijmn sb^ 'snnis
pp sajB^nosnin SBjqij sb{ ajina s^pejouB SBAtiBjpuBno sBpuajajip
SB[ naaqno^ap as Bjambis m (ea^ndaj Á sopBJjBq 'saoad) sonuajo|
-mbiod sap^iniuB ua j^ •(•a^a 'Baiui8BjdoojB8-o[{ijqijoini noioBp^ b^ui^
-sip 'sBSBptxo sonam o sbiu 'ouo^oon^ií sonam o sbui) svanmifono ou
'svapntpuvno vos svotutmbojsiif a svoiSpiojio 'snoiSojoisfn swiouajafip
svj ojtfioadsaun ja Á atsa ^ujua anbuod 'hozbjod pp o^ijiaadsa Bma)
-sis Jod apnapna as anb JBspajrd BjBd oiiajiia oanSas un jaaa^qB^sa
sa IPJJTG "(Stól) ^^J!9 A P-1^1!3^^ 'Jasmojf) ap BauoiDnqiJinoa sb^
uopuaij osa b 'sojuapaaaad- soninua^ so[ na gepasajdxa on anbuny -jbj
-nau^uaA ooijtaadsauB oiuauís p '0-^ Á iJB[naunB ooijiaadsauB oijtauís
P V • (afuííljind[ 3P PM 'SÍH 3P ZBH 'BJBMBX"JJOTÍD8V aP lnP9u) JBI
-nDpínaA-opnaj^nB ooijpadsa p '0-^ ip3snnis buoz v\ ap ooijiaadsa p *o'\
: sojsandBjxn^ souiauis so¡ usiias ojiBna naSBtai Bninin b^ ap oj^u9(j
•pBpmáiiuoa ouis 'pBpmuijuoo B^ÍBq on sojp ajjua anb (o^ísBJnjanj^sa
ap sapqisuasni soiisubj^ uoa 'pepinunuoo ua uajsa anb (q íojjo b Biuaj
-sis un ap BjJBSBd as ajuauíBosnaq 'ooiramfao^siq m sa[Banj^nj}sa ^p^is
-ubj} uis A pepinupuo^ na najsa anb (b :eapBpi[iqisod sbj nos saj; 'ooij
-jaadsauB [a A o^ijiaadsa Bmaisis p ai^ua sauoiaBpi sb[ b ojaadsa^j
qj v\ ap oipaqi ua ajojst onxoa nBUBJjuooua as psnuis
buoz v[ ap BBDijj^adsa sajB^nasnm ssjqij s^j '(opuan^ní Bq as anb ua
eauoisnjuoa sb[ souiajaA) soqonni ojduosap u^q as ojad 'BJB^B^
-sy ap ojnpou p uoo anopBpj o[ anb opn^josBj unSp^ anema
Ji qjia^; ap opnp9U pp anb ap SBqanad ap aaaJBa ag ¿o^ijiaadsaní

— OSI —
p oaijiaadsa oraajsis pp BSBd as ompo? 'o-g í¿0Dijjaadsa Bináisis p
opoj na papinuijaoo jÍBq? io'i :uBajuBpi as SBiua^qojd soq 'piipuis
naiqniBi 'oaijioadsa BmajsiB p Bjsa JBpnaijjnaA oaiji^adsanB oijiouis nn
A JB^naiJinB ooijroadsauB oijpuis un ajjua ojsandaajuj •sajB[nDij^n^A
-opnajjnB sba^a sb[ UBAijap pno B^ ap Bsouipuaj BpuBq b[ jod ajuaineí
-ajdnioo isbo adranjjajuí as sojajjuiBui so^ ua A s^ab sbj ua anb opp
-nis omi8ifa[dmoa un oubSjo ajsa sa 'jB^nosnm b^sia ap ojund o[os p
apsaQ -uozbjoo pp soidojd sojjo íopnasnni opoi b saunmoa 'sa^EjauaS
soun :8Binafqojd ap sauas sop b ajnaniajqBjiAaui naanpuoa son sbuibjS
-oipjBaojoj X ojjoa[a 'SBijBjSoíBmaniooJoini ap BauBj[nmis o B
uoiouajqo b¡ A oipjBaoim pp ojaaaip ODidoasoiDiuioiq oipnjsa

'ozaanjsa ojjsanu Binauo as '^sa ua o^os ou ojad 'uopoaaip Bsa ug
•SBaiS^pisij A SBoiSopDjsiq iBd b^ b SBom^ai ap BpuBjjoduii b[ apnajd
-moa ag •(BSjaA-aoiA A 'sB0i^o[oi9rj sb[ JBUimop on a^ans SB^iJÍofojsiq
SBomoaj 8B^ Buimop anb p) Bainaa^ sa Bpunáas b[ í (nopBinamijadxa b^
opuBjua^ ou 'uopBAjasqo v[ na asopuspanb 'ohbSjo un sa anb oj aaqos
sBipam b anb sbui asjBsaja^ut ou) pjaaní sa Bjamud b[ :sap3dpuud
SBsnBO sop b asaqap 'sajopB^psaAní eoqanm jod Bp as ou osBd asa is ^
•o^draafa Jod 'ofo p omoa oub^jo ojjo ap bjSo^oisij b[ b ops^iq p
onioo ousájo un ap BiSopisij bj ap p anb uopunj ns ap p ohbSjo nn
ap BjSo[ojsiq bj ap osb¿ p sa pjn^Bu sbj^ 'ssijoai ap o Bjn^BuáisB
ap Bjajuojj uis ojjojjBsap ns Jináas iu Buiajqoad un^mn ap pBpip^o)
b^ naiq j^a UBjiiujad ou sojdaauoa ap pBpiJBp a^uBAtjnBD uoa anb
sapspijijJB sauopB^iniij JBilAa ap ouis 'ajuaniBjaajjtad opin^upsip Bq
oaijjinap sisijbub p anb oj Jipunjuoa ap bjbjj as o^ 'ajuaiAiA pspiun
bj ap noisuajdmoa A uoisia bj BJBd jyjjnauoa aqap opoj^ -^anniáoj
-oqdjom aanaias 'ai^ojojsiqj ja 'anbiSojois^qd aauaps 'ai^ojojsiqj^
:isb BzuajaBJBO pjBDijo^ anb sanopaajip sop uojai^jns anb bjsbi[ Band
Bi^ojojJom bj ap oinimopajd ja ouiAaaqos ojja uoa A sojJiqijasap ojam
-ud odnaaajd soAanu sojuamaja sojubj ap epuasajd ua 'eoijanaá anb
omsim oj 'soznaiuioa sns apsap jBuopnnj uopBjuaiJo Bjjap oAnj sai^oj
-0113 A o^siq uoiOB^ijsaAui bj opuBno ntiB oaad ÍJiquasap b ojos on
'jBjaidjaiui b spuapnai jBjn^BU bj aod uaiq 'Bjsa xod sopsajueju sbui
-ajqoad aAjansaj anbjod o biSojoisi^ bj b SBmajqojd BajuB[d anbaod
vA ^&gt;ai8ojoisij oaod un sa o^iSojojsiq oipnjsa opo^ 'opnoj ja ug[
•saunuio soidoa
-soJaim soj uoa sajqpdaajad sajBjnjaa SBjnjanajsa sbj ap uopBaijiuáis
bj BpijBAUi BpBu oja^ "sopifa^ soj ap sapBpaidojd sbj Biiapuadap
SBjnaajoui sbj ap uopisod A BzajBjniBu bj ap j^na bj unáas 'jBqaig ap
uopinjuí bj jBqojd b uapuai^ sanopB^i^eaAui SBmisjujapom sb^j
'Bpnasa ap pBpiun Bun sa isisa^uis ap p^piun Bun
sa 0^1 -asjBpuajajip ap JBÍap uis 'BiSojoig bj bzhbab Bpipaad pepiun
bj ap Basnq u^ 'asjipunjnoa b uapuai; Bjnaajoui A
sbj ap sapuij soj na SBjnaajora sbj BjaAaj son

�neocardio; pero es frecuente considerar como hechos filogenéticos los
datos de la Anatomía comparada y ello comporta una grave confusión.
Tres problemas interfieren aquí: 1., el de la realidad del sistema
específico en los vertebrados poiquilotermos; 2., el de las relaciones
cuantitativas entre sistema específico y anespecífico; 3., el de la
causa de la mayor frecuencia de la revolución cardíaca. El último
presupone la cuestión más general de la velocidad de contracción del
músculo. Ranvier creyó que se debía a la estriación transversal y al
número de discos de Brücke en cada fibra. Problemas todos ellos
que se analizarán aparte.
Nunca hemos visto, en corazones de animales poiquilotermos,
fibras de Purkinje y nodulares. Las que unen la aurícula al ventrículo
(unitivas o del infundíbulo) no se diferencian de las otras como el
haz de His en el miocardio de animales homoternos. Pero está fuera
de toda duda la existencia de dos categorías de fibras en cuanto al
grado de automatismo. No pueden distinguirse bien más que al exa
men microscópico in vivo. De nuestras observaciones y experimentos
concluímos que en ningún caso, ni en vertebrados poiquilotermos ni
en vertebrados homotermos las fibras musculares específicas o sus
equivalentes por el acentuado automatismo unen el nodulo de Keith
y Flack con el Aschoff-Tawara (homotermos) o el sinus venoso
con el miocardio ventricular (poiquilotermos). Entre nodulo y nodulo
se interpolan fibras musculares anespecíficas, lo mismo que entre
sinus y ventrículo. No hay vía muscular específica directa; la única
directa es la nerviosa. Daremos prueba de ello y de la doble conduc
ción, la muscular y la nerviosa, en el proceso de la regulación del
ritmo cardíaco.
Hace muchos años que nos venimos dedicando, aunque no de
modo exclusivo, a la investigación microscópica de la estructura
funcional del miocardio, que no es exactamente lo que la mayoría
investiga con el nombre de histofisiología. Lo común es que se des
criban como tal variaciones miofibrilares ulteriormente a la muerte,
fijación, inclusión, cortes y coloración del tejido. De esto, mucho es
válido; pero muchísimo escapa y se desnaturaliza. Las mismas recons
trucciones arquitectónicas, por más cuidadosas que sean, adolecen
siempre de defectos y deformaciones. No es idéntica la imagen plástica
de neuronas, haces nerviosos y musculares que funcionan in situ y
en su total integridad que la obtenida mentalmente o en series de
dibujos y fotografías, por reconstrucción de numerosísimos cortes de
un miocardio con la rigidez que producen los reactivos y fijadores. Por
lo demás, en el corazón palpitante no existen disociadas las estructuras
y las funciones. Dicha disociación se origina en la mente del inves
tigador por el hábito de examinar las primeras luego de extinguidas
las segundas.

los elementos diferenciados de las células y de las fibras (4). Los
límites son imprecisos, pero hay una dominante que condice con la
realidad. Es indudable que el ciclo de la estructura funcional se
cumple sin que se llegue a un completo desvanecimiento de las estruc
turas. Esto varía mucho con los tipos celulares y fibrilares y con los
tipos de estructuras. La reversibilidad de la estructura funcional, está
claro, depende, en definitiva, de procesos químicos.
Medir el trabajo y localizar el automatismo, decidiendo entre las
dos teorías clásicas, miógena y neurógena, precisar los centros regu
ladores del ritmo y las vías de conductibilidad, el primun movens y
el ultimum moriens, la zona elaboradora de la llamada hormona car
díaca y los puntos de acción preferente de las substancias fármacodinámicas, así como de los estímulos de autorregulación —aparte del
interés grande del metabolismo del miocardio— en eso ha recaído
sobre todo el esfuerzo de los investigadores consagrados a la fisio
logía del corazón. En el estudio de los factores químicos y físicos de
la contracción del músculo cardíaco, que, naturalmente, además de los
propios, implica todos los problemas de la contracción muscular, uno
de los puntos que más discusión provoca es el que consiste en deter
minar cuáles son efectos y cuáles causa. Las para-hormonas, por
ejemplo, son a la vez efecto y causa de la actividad orgánica. Lo
mismo sucede con el calor y la energía eléctrica. Y un factor que es
efecto en el trabajo espontáneo de un órgano, puede ser causa en
la experimentación fisiológica. Por eso, es prudente mantener cierta
reserva al interpretar las funciones del corazón en el organismo según
los hechos revelados por el análisis in vitro, siempre, seguramente,
de gran importancia científica. Podríamos decir que son dos corazones
con un fondo común fundamental, pero nunca totalmente compara
bles. Con respecto a corazones embrionarios y adultos, cabe igual
reserva: un corazón aneural y de indiferenciados mioblastos es muy
distinto a un corazón de diversos tipos de fibra musculares diferen
ciadas y en sincitio, abundante en células y fibras nerviosas.
Las nociones de función o actividad y de reposo no siempre son
precisas y evidentes como parecen. Sobre un fondo de actividad con
tinua sin la cual la vida cesaría, se acusa una actividad discontinua
que suele llamarse trabajo (es obvio que el término no se usa ahora
en el sentido exacto de la Física).
Si nos preguntamos ¿cuándo un músculo está en actividad y
cuando en reposo? responderemos, sin problema, que está en activi
dad cuando se halla contraído, cualquiera sea el grado; y en reposo,
cuando no está contraído. Nos falta, para ser precisos, referencia
a una determinada longitud de fibra, que se dificulta con la no
ción de contracción isométrica... ¿Qué significa esta contracción
sin contracción o sea, sin acortamiento del músculo? Las curvas que
los fisiólogos presentan como registro de la contracción isométrica

Dos estructuras establecimos en 1930: la funcional y la consti
tucional. Designamos entonces estructura constitucional a la que se
mantiene tras una intensa actividad y sobre cuya base se reconstruyen

(4) C. Estable: Regeneración neuronal. — Actas del Congreso Internacional de Biología.
Montevideo, 7-12 de Octubre 1930; y Congreso Médico del Centenario, 5 a 12 de
Octubre de 1930. — Tomo IX, Pp. 755-791.

— 132 —

— 133 —

�•I6¿-SS: dd 'XI oraoX — 0E6I P -&gt;qn^O
8P ZI B S 'otjsaains^ jsp o^ipap^ osajSuo^ í ¡06I ^Jqni3() ap zi'L 'oapiAajnojj
•BiSo^oig ap ibuoijbujsiuj osajüuo;) pp seiDy — •jmiojnau umoojaua^ay taiavxsg *^

as as^q BXna ajqos A pepiAij^B Bsuaini aun sbjj
as anb bj b jtrumon^psuoo vj. n joiujsa saanoiua somBn^isaQ
-ijsuoo bj A {Buotounj bj :o6t ua souipajqBjsa SBjnionj^sa soq

ooiujauiost votooDJjuoo bj ap oj^siSaj oraoo UBjnasajd soSojomj eoj
anb SBAjtno s^^ ¿ojnasnuí jap ojuaini8}jooB uis 'cas o umovoJL%uoo tiis
vmo^Dutuoo Bisa Baijin^is an)? —ooiuiawosi upiaovdtuoo ap uop
•on bj noo Bijnotjip as anb 'Bjqij ap pnií^uoj epeninuaiap Bnn b
Bpuajapj 'sospajd jas BJBd 'bjjbj so^[ "opiEJiuoo Bjsa on opuima
'osodai na A íopBjS ja Bas Bjainbj^no 'opiBJiuoo Bjp^q as op^^no p^p
-lAtjOB na Bisa anb 'emapqoíd nis 'somajapuodsdj ¿osodaj na opuBno
A pepiAi^oB na Bisa ojnasnni nn opnima? souiBiunSajd son ig
•(boisjj; bj ap ojOBxa opijuas ja na
BJoqB Bsn as on ouiuuaj ja anb oiAqo sa) ofvqvuj asiBniBjj apns anb
enuiinoasip pBpiAii3B Bnn Bsnos as 'BUBsao BpiA b^ ^ma bj; ms vnva%
-noo pBpiAijoB ap opnoj nn ajqog "naaaJBd ouioo sa^napiAa Á sssiaajd
nos ajdmais on osodaj ap A peptAU^B o noionnj ap sanopou
'SBSOiAJan SBjqrj A sspnfaa na ajuepunqB 'oijpnis na A
-uaiajip sajBp^osnni Bjqij ap sodri sosjaAip ap nozBJOO nn b ojnijeip
Xntn sa 8o;sB[qoirn sopBpnajajipni ap A ^jnanB hozbjoo nn :BAjasaa
p^n3i aq^a 'sojjnpB A souBnoijqxaa sanozBJoa b oiaadsaj no^ 'sa^q
-BiBdmoa ainani[Bjoi BDnnn ojad 'p3jnaniBpnn| unraoD opuoj un noa
sanozBJoa sop nos anb Jpap somsiapoj ^BOijijuap BpnBiJodrai ubxS ap
'ainaniBjn^as 'ajdraais 'ojji ut sisiibhb p jod BopBpAaJ soqoaq so^
nnáas omsinBSio p na nozBaoa pp sauopnnj sbj; ^Biajdxaim \v BAjasaj
B}jap JanajnBHi a^napnjd sa 'osa jo^ -Bot^^oisij uopBinarauadxa v\
na BsnBO Jas apand 'oubjo nn ap oauBjnodsa oÍBqBj) p na oiaaja
sa anb jojdbj un j^ 'B^iJíDap Bjgjana b^ A jo^^ \9 uoo apaans orasiui
O^ "BOTUB^jO pBpiAIJOB B^ 3p BSnB3 A O10^J9 Z3A B[ B HOS 4OpÍniafa
jod 'SBnontioq-BJBd sb'j 'BsnBa sa[Bna A so^aap nos sa[fno jBmin
-jatap na aisisaoa anb ^a sa BaoAoid noisnasip sera anb so^nnd w\ ap
oun 'jBp^osnuí nopaBJjuoa b^ ap SBma^qojd boj sopo) Batjdnn 'soidojd
8o^ ap SBniapB 'ajuanqBjniBu 'anb 'oaBjpjBD opiastun [ap uppaBjjuoD v\
ap 8O3ISJJ A so^tminb sajoiaBj so^ ap oipnisa p ng -uozbjoo pp bjSoj
-oisij B[ b sopej^Bsuoo s^^opBSpsaAui so^ ap ozjanjsa p opoj ajqos
opiBaaj sq osa na —oipjBaoira pp outsnoqBiam pp apuBxS
pp aiJBd^— nopBp^SajJOinB ap sopnnnisa sof ap oraoa jsb 's
-oobuijbj SBiouBjsqns sb^ ap aju3Jajajd n^pas ap sojund so^ A
-jb Buouuoq BpBuiB[i; B^ ap BjopBJoqep buoz bj 'stt&amp;idoiu, wnwttpi p
A su^aoui unuitud ja 'pBpijrqrpnpuoa ap sbja sbj A omju jap sajopBj
-nSaj sojiuaa soj jBspajd 'Bua3oanan A Bua^oim 'SBaisBja sBuoaj ^op
sbj 3J^na opnaippap 'omsiiemoinB ja jvzijvooj A ofBqeJ) ja Jipa{^[ '
•goDiunnb sosaaojd ap 'BAijxmpp na 'apnadap 'ojbjo
B^sa 'puotounf vjntonutss bj ap pBptjiqísjaAaj vj -sBjnianJisa ap sodii
soj noo A sajBjuqij A sajBjnjaa sodij soj noo oqonra buba ojsg -SBjni
-onjisa sbj ap óinaimpauBAsap oiajdmoo nn b an^ajj as anb urs ajdmna
as puotounf vunjonutsa bj ap ojop ja anb ajqBpnpm sg *pBpijBaj
bj noo aoipnoo anb ^juBuiniop eun X^q ojad 'sospajdmi nos sa^iuiij
8O1 ' (f) 8BJ(líJ seI 9P ^ SBjn^o sbj ap sopBpaajajip soinamaja soj

sbj
ap oSanj SBjamijd sbj JsniniBxa ap ojiqeq ja jod

p

-saAui jap ajuara bj na Bniáiao as uop^posip BqaiQ -sanopunj sbj A
gBjnj^nxisa sbj SBpBposip na^sixa ou ajuBjidjBd uozbjoo ja na 'esinap oj
joj -sajopEÍij A soAposaj soj uaanpojd anb zapiSu bj uoo oipjBaoim nn
ap sajjoa sonnsjsojamnu ap noponJisuooaj Jod 'sbtjbj^ojoj A sofnqip
ap sapas na o aiuaanBinam Bpinaiqo bj anb pepi^^ajin jbioj ns na
A mis ut UBuopunj anb sajBjnosnm A sosoiAjau saaeq 'eenoanan ap
Boi^SBjd naSBtuí bj Bopnapt sa oj^ -sauoioBtujojap jí soiaapp ap ajdmais
naoajopB 'nBas anb SBSopBpma sbui Jod 'SBOin^joajmbxB sauoponaj
-snooaj SBinsim SB^ 'BzijBjniBusap as jÍ sdeasa oniisiqonra ojad íopijBA
sa oqanm 'ojsa ^q -opifai jap nopsjojoo A sajjoa 'noisnjoni 'nopBÍij
'avianm bj b ajuauijoijaj[n sajBjijqtjoini 83uoiobijba jbj omoa nBqiJO
-sap as anb sa uninoD o^ 'BjSojomjoisiq ap aaqruou ja uoa BSijsaAui
euoÁBra bj anb oj ajuarasj^Bxa sa on anb 'oipjBaoim jap jnuotounf
vunjonujsB bj ap Boidoasojoiin uopB^iisaAui bj b 'oAisnjoxa opom
ap ou anbnnB 'opuBaipap somiuaA son anb boub soqonm

p

jap nopBjnSaj bj ap osaoojd ja na 'BsoiAJau bj A jsjnosnm bj 'nop
-anpuoa a^qop bj ap A ojja ap Bqanjd souiaaeQ •moia^au v\ sa vtoauip
votun oj íatoajtp voifioadsa jvjnosntu tna Ávi¡ o^^ •ojnojijuaA A snuis
ajina anb omsini oj 'seoijpadsanB saJBjnosnm ssjqij nBjodja^ni as
ojnpou A ojnpou ajju^ • (sonuajojinbiod) jBjnou^uaA oipjBooim ja noo
osouaA snuis ja o (eonua^omoq) BJBAVBj^-jjoqosy ja uoo ^pBj^ A
qiia^ aP ojnp^u ja uaun ouisijBuio;nB opBiijuoaB ja jod sa^najBAinba
sns o SBOijjoadsa sajBjnasnm sejqi^ sbj sonuajouioq sopsjqa^jaA na
iu sonua^ojinbiod sopBjqa^jaA na iu 'osbo un^nm na anb sounnjouoa
sojuacnijadxa A sanopBAjasqo sejjsanu 3q -ohm vi ooidoasojoim naia
jb anb SBm uaiq asjinSuijsip uapand o^[ 'oraspemoins ap opBj^
na sejqij ap SBuo^a^BO sop ap Biauajsixa bj Bpnp Bpoj ap
Bjsa oaaj •goujajouioq sajBmiuB ap oipjBaoxai ja ua sijj ap zcq
ja omoa sbjjo sbj ap uBi^uajajip as ou (ojnqjpunjuí jap o
o^iojjjuaA jb Bjnojjn^ bj uaun anb sb^j -sajBjnpou A afui^anj ap
'sonua^ojinbiod sajBmius ap sanozsjoa ua 'ojsia somaq Bounij
•ajJBdB ubjbzijbub as anb
sojja sopoj BBmajqoj^ "Bjqij BpBO na a^oiug ap soosip ap ojamnu
jb A JB8J3A8UBJ) uoiaBijjsa bj b Bjqap as anb oA^ia j^iaubjj 'ojnosnm
jap uopoBJinoa ap pBppojaA bj ap jsjauaS sbui nopsana bj anodneajd
oranjn jg -BaBipaBa u^pnjOAaj bj ap Bpnanoaj} joabui bj ap Bsnsa
bj ap ja '„• íoaijjaadsans A oaijjoadss Braajsig aajna SBApBjijnBna
sanopBjaj sbj ap ja 'o*jj í sonu^^ojTnbiod sopBjqaiJaA soj na oaijioadsa
buisisis jap pBpijB3j bj ap ja '0-j :mbs uajai^ajui SBmajqoid sajj^
•uoisnjuoo 3abj^ Bun Bijodmoa ojja A BpejBdtnoo BimojBuy bj ap sojBp
soj 80oi)3ua^oji^ soqoaq ouioo JBjapisuoo ajuanaaaj sa ojad ioipjvooau

�son parecidas a las curvas de la contracción isotónica; nadie lo ignora.
Casi siempre se trata de un complejo isotónico-isométrico, isométricoisotónico. Una contracción que se sostiene sin avanzar, pasa a ser de
isotónica, isométrica; y una reacción del músculo que comienza con
una fuerza inferior a la resistencia que se opone a la contracción,
pero que crece hasta vencerla, va de una contracción isométrica a una
contracción isotónica... Las variaciones de las gráficas que se regis
tran como contracción isométrica expresan, en rigor, los tránsitos
precedentemente señalados. Veremos que lo que debe llamarse con
tracción isométrica, sensu stricto, no es pura contracción ni como
dualidad isométrica-isotónica o isotónica-isc métrica: es simultánea
mente contracción y distención compensadora.
La contracción muscular en sí y la relajación pueden reprodu
cirse en un sistema puramente físico de elasticidad variable por efec
tos del calor, del pH, de procesos químicos, etc. Acaso la elasticidad,
la tonicidad y la contractilidad no sean tres propiedades del músculo
que defieran por naturaleza, sino la manifestación de una sola pro
piedad, y la única propiedad física que no puede faltar y puede
comprender a las otras dos es la elasticidad. Hay, pues, que someter
a revisión crítica tres conceptos: 1., el concepto de que en la fibra
muscular estriada existen partes elásticas (isótropas) y partes con
tráctiles (amsótropas) ; 2. el concepto de que el tono es función del
sarcoplasma, y la contracción, del sarcostilo (miofibrilla) ; 3., el
concepto de que la elasticidad crece a consecuencia de la contracción
y no la contracción a consecuencia del incremento de la fuerza elás
tica... ¿No se habrá tomado la causa por el efecto?
Si se comparan las gráficas que corresponden a las oscilaciones
del tono cardíaco y las que pertenecen a las contracciones lentas de
los músculos lisos, surge la idea de que, en el fondo, la tensión carac
terística del tono resulta de la tendencia a una contracción sostenida,
y sus cambios debidos a contracciones y decontracciones lentas. Mo
dernamente se afirma que el tono difiere de la contracción típica por
el número inferior de fibras que se contraen. Invocando la ley del
todo o nada, cuya generalización comprende a toda fibra muscular
(Pratt, 1917), si no a todo músculo, se desecha que la diferencia entre
tono y contracción sea de intensidad y no numérica. Hay dos peros
que examinar: la existencia del tono en cada fibra y la contracción
de ésta a favor de ondas menores que su longitud, en el cual caso
es posible grados de contracción no sólo en un mismo músculo, sino
también en una misma fibra.•&gt;
Después de una aceptación unánime, se ha venido a la cuenta
del error cometido al generalizar la ley del todo o nada. La auseácia
de período refractario en las fibras musculares (Sichel y Prosser,
1940) explicaría la existencia de grados de contracción. La ley de
todo o nada se cumpliría en ciertas condiciones de experimentación
sobre las fibras aisladas y en otras no. (R. W. Ramsey y S. F. Street,
1941). Tres factores son necesarios: a) la absoluta integridad de la
fibra; b) estímulos de muy corta duración (menos de cinco sigmas);
— 134 —

y c) electrodos adecuados (if any electrodes are used other than pore
electrodes or those oí a similar type (5) ).
Cabe esta pregunta: la ley de todo o nada ¿es verdadera para
el mismo corazón? Analizaremos sus múltiples interpretaciones.
De que el tono sea una forma de contracción o de tendencia a la
contracción y de que el sarcoplasma sea contráctil, no es correcto
inferir que el tono, resulte de la exclusiva contractilidad del sarcoplasma. En reciente trabajo (1948) R. Barer señala la infortunada
confusión entre el problema de la contractilidad del sarcoplasma y el
problema de la localización de la tonicidad: "It is most unfortunate
that the problem of sarcoplasmic contractility has become confused
with that of' muscle tone. It is one thing to suggest that the sarcoplasm is contractile but quite another to suggest that it is responsible for tone or any other specialized form of contraction" (6). La
noción de tono es difícilmente separable de las nociones de elasticidad
y de contractilidad.
La elasticidad en las fibras musculares vivas está constantemente
variando según los procesos químicos, físicos y físico-químicos; no
es necesario una fuerza exógena de distensión para que la fuerza elás
tica sea efectiva. Si imaginamos un sistema elástico compuesto, v. g.,
de cien elementos (fibras) que constituya un equilibrio de fuerzas
con una resistencia dada, es natural que al quitarse elementos (fibras)
se provocará un alargamiento del sistema, puesto que prevalecerá la
resistencia sobre la fuerza elástica; y al contrario, al agregarse ele
mentos (fibras) se acusará una disminución de la longitud del sistema
(contracción). El mismo doble fenómeno de alargamiento y acorta
miento del sistema (o de un músculo) se puede producir por dismi
nución o aumento de la elasticidad de sus fibras, sin que varíe el
número de ellas. Se concibe perfectamente que si las fibras musculares
aumentan en su elasticidad a causa de procesos químicos, se contrai
gan y que se relajen por disminución de la elasticidad aludida, pero
la concepción de un sistema elástico variable viviente no es superponible en todo a un sistema elástico de cuerpos no vivos.
¿Se nos estará deslizando la falacia enunciada al comienzo de
esta introducción?, ¿estaremos tomando la parte por el todo? No lo
creemos, pero el peligro existe siempre. De cualquier' manera, se
subraya aquí que hay que reconocer más importancia a la elasticidad y
antes de admitir factores extraños más o menos hipotéticos, necesario
es agotar el alcance de esa propiedad del músculo, única con la que
la Física es capaz de reproducir en mucho, si no totalmente, la me
cánica muscular (no olvidemos que la contracción en sí es un fenó
meno físico, sean cuales sean los procesos químicos que la precedan
y acompañen; tampoco debemos olvidar la reversibilidad de las fibras
contráctiles). Las variaciones de la elasticidad pueden ser diferentes
(5)Muse function as studied in single rauBche fibers. Biological Simposia. — Vol. III.
The Jaques Cattel Press. — Lancaster, Pa, 1941. Pág. 9.
(6)The striated muscle fibre. — Biological Reviews of the Cambrige Philosophical
Society. 1948. — Vol. 24, N. 2, Pp. 167-168.
— 135 —

�— ssi —
•89I-¿9I ^a 'Z o"N 'n IA ^
^qj jo MaiA^jj [B.Mltojoig — '-"??/ apsmu pa¡ij;s
'6 •^?&lt;! "IWI &lt;vd '-raí-"! — -ssaj^ jajjB^ sanbef
'III 'lA — 'msoduii^ ^D^t9ojoiQ *8jaqi| aqasnm a[Suis m paipnis sb uoit^tmj

(9)
(c)

sajuajajip j^s ñapand pBppijsBja bj ap sauopsiJBA ^ (j
SBjqij sbj ap pBpijiqisjaAaJ B[ JBpiAjo somaqap OaodniBj íuauBdmo^B X
uspaoajd bj anb sooimmb sosaaojd soj usas sajBna a^as 'ooisjj ouara
-ouaj un sa ts na uopaBJjuoa bj anb soinapiAjo on) jBjnosnni boiubo
-ara bj 'ajuainjBjoj oa je 'oq^nm na jpnpojdaj ap zBd^a sa Bam^ b[
anb bj uoa Baiun 'ojnDsnni jap pBpaidoJd Bsa ap aaus^jB p jejoIíb sa
oiJBsaaau 'soaijajodiq sououi o sbui sousjjxa sajoj3Bj JijirapB ap sajn^
A peppijSBja bj b BpuBjjodmt sbui jaoouooaj anb XBq anb jnb^ B^Bjqns
as 'BjauBtn .jambjBno ag "ajdniais ajstxa oi^ipd p ojad 'souiaaja
I M ¿PJ Ia JO&lt;^ 3lJB(i BI opuBuroj soraajBisa? '¿aop^npoj^m Bjsa
ap ozuaiiuoD |B BpBpunna ^ps^j b¡ opuBzi^sap ejsisa son ag?
•soaia ou sodjan^ ap oopsBp Bmajsis nn b opoj na ajqrnod
-jadns sa on ajnaiAiA sjqmuva oapsoja muaisis un ap nopdaauoa B[
oJad 'BpipnjB peptoij9Bp b[ ap uoianuioisip jod naÍBpj as anb A ub^
-iBjjuo^ as 'soouujnb sosaoojtd ap csn^a b psppi^SBp ns na UBju^tnnB
8ajB[na8ntn sejqij sb[ tb anb ^^uauíBioajjad aqpuoa ag *SB^p ap ojamnu
p ajjBA anb uis 'sBjqij sns ap pBppiisBp B^ ap ojuaumB o uopnu
-imsip aod jpnpojd apand as (o^osnuí nn ap o) Btnajsis pp oiuaim
-b^joob A. o^uaiuiB^jBjB ap ouauíouaj a^qop omsim Yi •(nopaBjiuoo)
Btnaisis jap pn^iáuoj b[ ap nopnnimsip Bun BJBsnaB as (SBjqij) sojuain
-ap 98JBáaj¿B JB 'OIJBJIUOD [B Á Í^0lJSB[^ BZJ3nj B[ ajqOS BI3U9JSIS3J
B[ Bja^ap^Aajd anb ojsand 'Bma^sis pp oju3tuib^jb[b nn BJBooAoad as
(sBjqij) sojuaniap asjBjmb je anb ^Ban^Bn sa 'Bp^p ^puajsisaj Bun uo^
SBZjanj ap ouqifinba un B^n^usnoa anb (sBjqij) soinamap nap ap
'•^ 'a 'ojsandnioo o^ps^p Bina^sts un souibuiSbiui ig -BAijoap eas otj
-SBp Bzjtanj u\ anb Bjed noisu^jsip ap Bua^oxa Bzian^ eun oiJBsaaau sa
on íeo^irajnb-oomj Á soaisjj 'soottntnb sosaaojd so\ nn^as opuuiJBA
ainauíaiuBisnoa Bisa sbaia sajB[nasnm sejqij sb[ na pBpp^sBp B^
•pBpijijaBjjuoo ap A
p^pppssp ap sanopon sb[ ap a^q^iBdas ainauqpjjip sa ouoi ap noi^ou
S1 *^9) ltuon3Bjjuoa jo umoj pazippad^ jaqio íub ^o anoi joj
-snodsaj si }i j^qj jsaSSns o% JaiponB a^mb jnq a^n^BJtjnoa si
-oajBS aqj í^q; ^sa3^ns oj Suiqi ano st ij *ano^ a[3snm jo jBq
pasnjuoa amoaaq s^q Xji[poBJ[juoo airasBfdooJBS jo ma[q.o jd aqj jbijj
aiBuniJojun jsom si jj?, :pBpprnoj bj ap uopBziiBao]r v\ ap Buia^qojd
p A BiusB^dooJBS pp pBpijii^Bjjnoo bj ap Btna^qojd [a aj^na uoisrtjuoa
BpBnniJojm b^ BjBnas jajsg '^; (8^6T) of^qBJi ainapaj u^ ^ButSEpd
•O3JB8 [ap pBpi[UOBa^uoo BAisnpxa b[ ap a^jnsaj ouoi p anb juajni
oi^auoa sa on 'juoBjjnoo Bas BtasBjdoaJBg p anb ap A nopoBJiuoo
B[ b Bpuapnai ap o uop^BJjuoo ap buijoj tbuxx sas ouoi ja anb 3q
•sauopB^ajdjaim sajdpjnuí sns somaJBzijBny ¿uozbjod otusria ja
BJBd BjapBpjaA sa? vpmi o opoj ap Á9j bj ¡BjunSajd Bjsa aqB^
•( (5) adjíj jbjiuiis b jo asoqj jo sapojjoaja
ajod usqj jatjio pasn 3jb sapoj^aaja ^ue ji) sopsnaapB sopojjaap (a A

— ni —
i (sbuiSts O3UID ap souam) uopBjnp bjjod Anta ap sojnmjisa (q i
bj ap pBpuSa^uí BinjosqB bj (b :souBsaaau uos sajoiaBj saj^ (j^^^j
'jaaajg -^ *g A XaeuiBjj -^ ^y) -ou sbj^o na A sspBjsiB Bjqij sbj aaqos
uopB^namuadxa ap sauoptpuo^ s^jjap na BjJi^daina as vpnu o opot
ap X^j sq *u9paBj}noa ap sopBjg ap Bpua^sixa bj BjjBOijdxa (ot^ól
'jassojj A jaqaig) sajejn^snm SBjqij sbj ua ouBj^ejjaj opot jad ap
^puasnB b^ -vpvu o opoj jap Áaj bj JBzijBjauaS jb opijanio^ jojja jap
Biuana bj b opinaA Bq as 'aiuiusun uoioBjdoaB eun ap sandeaQ
'BJqij Btusiui Bun na uaiqniB)
oías 'ojn^sntn ouisiui un na ojos ou uop^Bjjuoa ap sopBjá ajqísod sa
osBa jBna ja na 'pnjiáuo[ ns anb sajouatu s^puo sp joabj b Bisa ap
uop^Bjjnoa bj A Bjqij sp^a ua ouoj jap Biauajsixa bj :jBuiniBxa anb
souad sop ^bjj -Baijaumu ou A pBpisua^uí ap sas n9poBJjuoD A onoj
ajjua Bpuajajip bj anb Bqaasap as 'ojnasnm opoj b on is '(¿J6J 'hbjj)
jBjnasnm cjqij Bpoi b apnajduioa upiaBzijBjana^ B^na 'vpvu o opot
jap Á.a\ bj opuBOOAUj uaBJ^uoo as anb SBjqij ap joiJajur ojainnu ja
jod Baidjj uopaBj^uoa bj ap aJaijip onoj ja anb buijijb as ajuauíBUjap
-o[^[ 'SB^uaj sauoiaoBjjuoaap A sauopaBj^uoa b sopiqap soiquiBo sns A
'epiuajaos uopaBJ^uoa Bun b spuapuaj bj ap Bijnsaj ouoj jap BDijspa^
-3BJB3 noisnai bj 'opuoj ja ua 'anb ap ^api bj a^jns 'sosij sojnasnuí soj
ap SBjuaj eauopaBJ^uoa sbj b uaoauajjad anb sbj A oa^jpjBa ouoj jap
sauopsjpso sbj b uapaodsajjoa anb sb^ijbj^ sbj nBJBdmoa as ig
¿ojaap ja Jod Bsn^a bj opBino; Bjq^q as o{^? • • -Baij
-saja ezjanj bj ap ojnamajaui jap Bpuanaasnoa b u^p^Bjjuoa bj ou A
uop^Bjjno^ bj ap Bpnanaaenoa b aaavi^ pBppijsBja bj anb ap ojdaauo.~&gt;
ja '„• í (Bjjuqijoiui) ojijsoajBS jap 'nopaBjjuoo bj A 'BtusBjdoajBS
jap uopunj sa onoj ja anb ap ojdaauoa ja og i (sBdojjosraB) sajijasjj
-no sajjsd A (SBdojjosi) sBaijsBja sajjsd uajsixa Bpsijjsa jBjnasnm
ij bj na anb
ap ojdaauoa ja 'o-j rsojdaouo^ sajj
bdd
noisiAaj b
jajamos anb 'sand '^^bjj 'pBppije^ja bj sa sop sbjjo sbj b japuajdmoa
apand A jbjjbj apand on anb bj^bjj p^paidojd sainri bj A 'p^paid
-ojd bjos ^un ap uopBjsajTUBui bj ouis 'BzajBjnjBU Jod nBjaipp anb
ojnasnm jap sapBpaidojd sajj usas on pepijijaBJjuoa bj A psppiuoj bj
'pBppijsBja bj osBay -aja 'soaiminb sosaaoad ap 'jjd jap 'jojbd jap soj
-aaia Jod ajqvuna pvptotjsvj ap oaisjj ajuaniBjnd Buiajsis un ua asjp
•npojdaj uapand uopBÍBjaj bj A is na jBjn^snm ñopa^Jjuoa vj
•ojopvstiadtuoo umouatsip A uop^njjuoo ajuaut
-vauvfjniuis sa ^Baijjamoei-Baiuojosi o B^raojosi-Baujamosi pBpijBnp
omoa in uopa^jjuoa Bjnd sa ou 'ojoijís nsuas 'Baijjamosi nop^^jj
-uoa asjBniBjj aqap anb oj anb soniaja^ 'sopBjBuas ajnamajnapaaajd
sojisHBjj soj 'joáij ua 'uBsajdxa Baujamosi uopasjjnoa orno^ ubjj
-siSa^ as anb sb^ijbjS sbj ap sauopBueA sb^j • • 's^inojosi nopaBjjnoa
Bun b Baijjamosi uopaBjjuoa Bun ap ba 'BjjaanaA BjSBq aaaj^ anb ojad
'nopaBJjnoo bj b ánodo as anb Bpuajsisaj bj b joijajuí Bzjanj Bun
ua^ Bznaimoa anb ojnasnm jap nopa^aj eun A íB^iJjamosi 'boiuojosi
ap Jas b BSBd 'jbzubab ms auaijsos ^s anb uopasjjno^ bu^j 'oaiuojosi
•oaiJjamosi 'oaujauíosi-oaiuojosi ofajdmoa un ap bjbjj as ajdmais tsb^
^i oj aipBu íBamojosi uop^sjjuoa bj ap SBAJna sbj b SBppajBd nos

�a lo largo de una misma fibra o miofibrilla. De un polo a otro
de la fibra la elasticidad puede no ser la misma. Sería un sistema
elástico variable y heterogéneo.

Caskey Speidel y está de acuerdo con las conclusiones de éste (mani
festación verbal recogida por Caskey Speidel en su publicación

El enunciado de la contracción muscular es en extremo sencillo
y responde a la realidad: disminución de la longitud con conservación
del volumen en un proceso reversible (los pequeños cambios volumé

Interesa para cualquier teoría de la contracción saber cuál es la
estructura viviente o real de la fibra. Como lo anotara Ranvier (1889),
la forma de la estriación en la doble fase de reposo y de actividad
—o en contracción y relajación del músculo— ha preocupado a los
histólogos y a los fisiólogos: "Car on esperé y trouver le secret de
la contraction musculaire". Cualesquiera que sean las decepciones, su
valor es incuestionable y no es justo desdeñarlo con la ilusión de
que los cambios de posición de cadenas de polipétidos (miosina,
actina, actomiosina, tropomiosina) se produzcan en la actividad
muscular como su esencia misma, porque dichos cambios ocurren en
estructuras ortológicas reales y no en una masa amorfa; hay que saber,
pues, cuales son sus relaciones y como se pasa de ahí a los fenómenos
macroscópicos del músculo que es, en definitiva, lo que se busca
explicar. Por más importancia que tengan los experimentos hechos
in vitro con la miosina, es dudoso que ella sola, independientemente
de la física especial correlacionada con las estructuras citológicas,
sea la "máquina" de la contracción. Por eso nos parece que las inter
pretaciones fundadas en las variaciones estructurales es algo más
serio que un juego de la facultad pictórica de los histólogos, sin
desconocer cierta verdad en la mordaz crítica de Fenn(1945), de
quien son las siguientes palabras: "The theories of contraction were
left to the pictorial powers of histologist" (7). En las reconstruc
ciones del movimiento de las estructuras a partir de imágenes estáticas
puede ocurrir eso, pero no cuando se trata de la directa percepción
de la estructura funcional y de su estudio microcinematográfico,
como lo hacemos nosotros. Qué es activo y qué es pasivo en los
íntimos movimientos de los sarcostilos, resulta muy difícil saberlo.
Se corre demasiado riesgo de equivocarse al afirmar que son activos
solamente los procesos químicos.
La estructura en helicoide es singularmente cautivante para dar
cuenta del proceso físico de la contracción. Tan es así que Rouget,
muchos años antes que Szent-Gyorgyi, en 1865, creyó descubrir la
clave del mecanismo de la contracción del músculo en lo que ocurre
con el pedúnculo de la vorticela y buscó en la fibra muscular la dis
posición en resorte que éste afecta al contraerse. Y le pareció, en
efecto, encontrar miofibrillas "espiraladas" en los músculos alares de
los hidrófilos. Contundente fue la crítica de Ranvier, quien asegura
que si Rouget hubiese teñido su preparado muscular con carmín o
hematoxilina, habría abandonado en absoluto su opinión. Pero la
suerte de estructuras helicoidales no queda sellada con los juicios de
Ranvier y de Caskey Speidel.
Son antiguas las concordantes pesquisas de Engelmann (1881),

tricos no se tienen en cuenta ahora). Y eso que se formula con tanta
claridad, precisión y sencillez se ha convertido en una especie de
rompecabeza cuya clave preocupa por igual a histólogos, fisiólogos
y bioquímicos. Graciosamente ha dicho Szent-Gyorgyi (1947) que el
mejor juguete que la Naturaleza pudo crear para el investigador es
la miofibrilla. Según este autor y colaboradores, el íntimo mecanismo
de la actividad muscular radicaría en un proceso reversible de coagu
lación (gelificación) y descoagulación (desgelificación) de dos sustan
cias esenciales del músculo: la actina y la miosina unidas en el
complejo actomiosina. En la contracción, las dos proteínas (la actina
y la miosina) se tornan anhidras y pierden su hidrofilia. La acto
miosina alcanzaría el máximo de contractilidad cuando la actina se
hallase en la proporción de 8 fo.
Procurando conciliar las nociones de contracción con los nuevos
descubrimientos de la química del músculo, Szent-Gyorgyi opina que
la disposición microscópica que cumple todos los requisitos es la
de una estructura en tirabuzón o en helicoide (incorrectamente se
dice en espiral). El movimiento angular de la forma en resorte pro
duciría una fuerza mayor que el movimiento rectilíneo en igualdad,
se entiende, de las demás condiciones.
Primeramente creyó Szent-Gyorgyi poder explicar las estrías o
bandas transversales de las fibras como un desenvolvimiento helicoidal
de la miosina, cuyo eje, en cada miofibrilla, estaría constituido por
la actina. Es la llamada actin-myosin screw theory. Bien pronto alu
diremos al pasaje de esta teoría del plano de las estructuras micros
cópicas al plano de las ultraestructuras y de las micelas. En obra
reciente (1948), Frey-Wyssling hace de ello un breve análisis.
En el Dytiscus, Szent-Gyorgyi y su colaborador Gerendás obser
varon (1945) que la estría transversal se presenta como una rotación

de la miofibrilla. ¿Es exacto el hecho? Cari Caskey Speidel (1948)
opina que no. Los mencionados autores habrían tomado por fibrilla
un grupo de miofibrillas. La apariencia del desarrollo en helicoide
deberíase a una torsión artificial de hacecillos musculares. Eli
giendo el Anoplodactylus lentus como muy favorable para el aná
lisis de las estrías transversales, Cari Caskey Speidel obtiene la visión
de cada fibra en toda su circunferencia y percibe la estría siempre
perpendicular al eje de la fibra. En ningún momento sorprende
continuidad, por curvas helicoidales, de las bandas anisótropas inme
diatas. Para darse cuenta del giro que imprime a la fibra, su referencia
es la topografía del núcleo. Según esto, noi sería exacta la estructura
microscópica en resorte. Szent-Gyorgyi repitió el experimento de Cari
— 136 —

de 1948).

de Rollet (1885), de Marder (1904), de Marceau (1904), de Vigier
(7) W. O. FeNN. — Muscles. — Physical Chemistry of Cells and Tissues. — The Blakiston
Company. — Philadelphia, Toronto. 1945. — Pág. 517.
— 137 —

�— ¿21 —
"ilS 'a?d — '2^61 -o
m^ jo ÁJ

^ p (^()6l)^[ ap '(^&gt;06l) -^JH 3P '(S88I)
'(1881) uuBuqaSug ap SBsmbsad sajuBpjoonoD sbj sBnSijnB uog
•JSppdg ^33[8B^ 3p ^í J3IAUBJJ
ap soiOTtif soj noo BpBjjas Epanb ou ssjBpiooijaq SBjnj^njjss ap ajjans
bj oí^j -npinido ns o^njosqB na opBuopnBqB vuqvq 'BuijixojBinaq
o ujuijbo uoo JBjnasnm opBJBdsad ns opraaj asaiqnq jaSnojj is anb
BJnSasc uamb 'j3iaub}j ap boijjjo bj anj ajuapunjno^ 'sojijpjpiq boj
ap sajBjB sopiosnra boj ua M8BpBjBJids3?j SBjjtjqijoiiu jBJiuoona 'ojaaja
aa 'ppajBd 3j j^ •^sj^bjhioo jb bjo^jb ajsa anb aiJosaj na uppisod
-sip bj jBjnasnin Bjqij bj ua posnq jC bjsoijjoa bj ap ojnounpad ja noa
ajjnoo anb oj na opiastun ^p uopoBjjnoD B[ ap orastaBaaní pp aABp
b^ Jijqnosap p^ajD '598! na 'i^Sjto^^-jnazg ^ñb sa^nB sohb soqDnra
^ anb xee sa ubj^ •uoiooBjjuoa bj ap ooisij osa^o^d pp
BJBd ajuBAiins^ ainanuB^nSnxs ea apiooipq na Bjnianjjsa
•sooirainb sosa^ojd so\
soaijob nos anb jboijijb ^ aejBooAinba ap oS^au opsiSBuiap ajjo^ ag
•ojjaqBS ^iojjip ^nm B^nsaj 'so[iisoaJB8 eoj ap sojuaiuiiAoni eompni
eo^ ua oAis^d aa anb Á oaijob ea an^) 'sojiosou soraaaBq o[ othod
'ooijBjSojBraaupoioira oipnjsa ns ap A jouotounf vam^ruisa B[ ap
uopdaajad Bi^aJip B^ ap bibjj as opu^na ou ojad 'osa jijin^o apand
sau^SBUii ap Jijaed b sBjníonjjsa sb^ ap ojuainiiAoni pp sanop
sb^ ug -(¿) ^jsiSo^isiq jo sjaMod ^uoioid aqj o% jja^
noijoBi^noo jo saijoaqi aqx ^B-iquii^cI sajuamSie sb[ nos namb
ap '(s^6T)uu3^ 3P B0RIJ:) z^p-ioni bj na p^pjaA Bjjaio jaoouoasap
uis 'soSo^ojstq 9O\ ap BaiJOjoíd pBípnoBj bj ap oSanf un anb ouas
sbui o8[B sa sap^jnionjjsa sanoiDBiiBA bb[ ua SBpBponj sauopB^ajtd
-jaiui 8B¡ anb aoaj^d son osa jo^ •u^p^BJíuoo b^ ap ^BninbBin,, b^ Bas
'SBOiSp^oiro 8Bjnionjj8a sb[ no^ BpBuopBpjJoo p^padsa boisij b^ ap
ajuaniainaipnadapui 'sps Bjp anb osopnp sa 'buisoiui v\ noo oujta wi
soqoaq eoiuamijadxa eoj; nBáuaj anb BpuBjjoduir sbui io¿ 'JBOi^dxa
Bosnq ^s anb o\ 'BAijiutjap ua 'ea anb opiosnuí pp sooido^soJOBui
sonamouaj so[ b iqB ap BSBd ae onxo^ Á sauopepj sns nos sapm^ 'sand
'jaqBS anb Av\{ íbj^ouib bsbui Bun na ou A sa^aj ssoiSo^ojp
ua uajjnao soiquiBD soq^ip anbjod 'Bmsim Bpuasa ns oraoo
pBpiAij^s bj ua uBoznpojd as (Buisoimodoaj 'buisoiuioiob
'buisoiui) sopijadi^od ap SBuapB ap uopisod ap soiquiso so^ anb
ap uoisn^i bj uod o^^napsap ojsnf sa ou A a^qBuoxisanoui sa jo^ba
ns 'sauopda^ap sb^ usas anb BjambsajBn^) '^ajiEp^aenuí uopDBjjnop v\
ap lai^as a[ JaAnojj A aiadsa no JB^),, :soSop3isij so^ b A soSopDisiq
so[ b opBdn^oajd Bq —opnasnuí pp uopBfBp^ A nopoBJinoa us o—
pepiArpe ap A osodaí ap asBj 3];qop B^ ua uopBTJisa bj sp buuoj b^
'(6881) ^aiAUB^j bjbjohb oj orao^) 'BJqij v\ ap paJ o a^uatAiA BJn^onj^sa
bj sa ^na jaqBS uop^eJiuoa b^ ap Bjjoai jambpnD Bjsd Bsa^ajnj

"(8t6T ^P
^q
ns ua ppiadg ^a3j8B^) jod BpiSooaj pqjaA nopsisaj
ajsa ap sauoisnpuoo sb¡ uo^ opjanaB ap Bjsa A pppdg ^

ap oiuamijadxa p orjidaj i^Sjo^^-juazg -auosaj u^ Boidoosojoiui
b^ Bjosxa suas ou 'ojsa unSag -oapnu pp BjjBjSodoj b¡ sa
ns 'Bjqtj bj b amodini anb ojiI pp b^uana asaep bjb^ -sBjBip
-auiui SBdoJiosiuB sspuBq sbj ap 'sa[Bpioaipq SBAjna jod 'pBpmunuoa
apnajdJos ojuataoux unSntu ug "Bjqij b¡ ap afa ^ JB[naipuadjad
ajdmais Bijjsa B[ aqpjad A BpnajajunDjp ns Bpoj ua Bjqij BpB3 ap
uoisia bj auaijqo pppdg ^ai^sB^ ^s^ 'sapsjaASOBJi SBujsa sbj ap sisij
-BUB [a BJBd ajqBjoABj Anm ouio^ snjuaj snjÁtovpojdouY p opnaiS
"ÍI3 "saJB^nasnni sonpaoBq ap p^pijpjB upisjo^ Bun b asBijaqap
apiooipq ua ojjojjBsap pp BpuaoBde ^j •SBf^uqijoini ap odiuá un
Bj[uqxj Jiod opBino; UBiaqsq sajojnB sopeuopuain so^j -ou anb Bmdo
(8^61) PPPdS ^^[8B3 IJiB^ ¿oq^aq p o^oBxa sg? -Bniaqijoini v\ ap
nopBjojí Bun ouioa Bjuasojd as [bsj3asubjj Bujsa bj; anb (5^6!) ^ojea
-jasqo SBpuaja^) aopBJoqBjoa ns A i^SjoA^-iuazg 'snosij^q p ng
•8i8ip3nB aAajq un o{p ap aoBq Sui^ssX^-^aj^ '(8^61) aiuapaj
Bjqo ug -SBjaoiui sv\ ap A sejrnanj^saBjjjn sb[ ap ouepi p SBaidoo
-sojaitn SBjnianjisa sb[ ap ouB[d pp Bjjoa^ Bisa ap aÍBSBd p somajip
-n^ ojuoad uaig -^uoayt (naj^s msoXui-u^joo BpBuiB[j v\ sg •buijdb v\
jod opin^iisuoa BjjBisa 'B^jijqijoira BpBD U9 'afa oina 'Bnrsoiur bj ap
¡Bpto^ipq ojnauniAjoAuasap un ouioa ssjqrj sb^ ap sapsjaAsuBj) sepuBq
o SBjjjsa bb[ jB3i^dxa aapod t^Sjo^^-iuazg oü^io ajnaniBjaniTj^j
•sauopipuoa SBraap sb^ ap 'apuapua as
'p^pjBnSí ua oanj[ijoaj ojuanniAota p anb jo^Cbut: Bzjanj Bun Bjjpnp
-ojd a^josaj na buijoj b^ ap JBp^SuB ojuaiuiiAoni jg • (pjídsa na aDip
as ainatnBjaajjoaui) apioarpq n^ o uoznqBJi^ ua Bjnjanjjsa Bun ap
B[ sa sojismbaj boj sopo; a[dnma anb B^id^asoaaitn nopisodsip b^
anb Buido i^Sjo^^-juazg 'opaosnuí [ap Baiminb bj ap so;uairnijqnosap
soAanu soi no nopoBJjuoo ap sauopou sbj JBi^puo^ opnBJnaoj^
'% 8 9P u^p-iodojd bj na asB[[Bq
as bhijdb B[ opuBna pBpt^i^aBjjuoa ap ouiixbui p bt^bzub3jb buisoiui
-ojob b^j *Bi[ijojpiq ns uapjaid A SBjpiquB ubujoi as (buisoiui bj A
buijob bj) SBuiajOjd sop 8bj 'uopaBj^uoa b^ ug *Buisoinio}3B ofajdtnoa
ja na SBpiun euisoiui bj A Bu^as bj :ojn^snui jap sajBpuasa SBp
-uBjsns eop ap (uppB^ijijaSsap) uppsjn^Boasap A (nop^aijijaS) uopej
-nBoa ap ajqísjaAaj osaaoad un ua BUBaipBj JBjnasnuí pBpiAijaB bj ap
oiusiuBoatn oiupu; ja 'saJopBJoqBjoa A jojiib ajsa un^ag •Bjjijqijoini bj
sa JopBápsaAui ja BJBd JBaja opnd BzajBjnjB^f bj anb aian^nf aofara
ja anb (¿f^6X) ^ASioAf)-%naz q!&gt;íP ^q ainsuiBsopBj^) -soaiinniboiq A
soSojpisij 'soSojojsiq b jbiiSi jod Bdnaoaad 9ab[d ^Ano BzaqBaadiuoj
ap dpadsa Bun ua oppJaAUoa Bq as z^jjpuas A upispajd 'papuBja
bjubj uod Bjnnuoj as 3nb osa ^ • (BJoqB Bjuana us uauai; as ou sooijj
-aninjoA soiquiBa eonanbad soj) ajqísjaAaj osaaojd un us usumjOA jsp
nopBAjasuoo uoa pmi^noj bj ap uopnuiuisip :pBpijBaj bj b apuodsaj A
ojjpnas omsj^xa na sa JBjnasnni nopaBajuoa bj ap opBpunua jg
'O3u?8o^9j9i{ A ajqwiuva ooijsvja
vw^jsis un Bjjag -Bineiní bj jas ou apand pBppijSBja bj Bjqtj bj ap
ojjo b ojod un sq •Bjjijqijoim o Bjqij Bmsim Bun ap o^jbj oj b

�y Vlés (1904), etc., recaídas, es cierto, más sobre los músculos lisos
de los moluscos que sobre las fibras estriadas de artrópodos y verte
brados (8). Dichas estructuras no han de olvidarse cuando se trata
de una teoría general de la contracción. El hecho de que la estriación
longitudinal exista en todas las fibras musculares sin excepción, o
sea, que las miofibrillas y el sarcoplasma que le sirve de matriz sea
común a fibras estriadas y a fibras lisas ¿no hace pensar en otra uni
dad de la fibra estriada que el sarcómero? Ya lo discutiremos sobre
la base, naturalmente, de la observación y experimentación.
Tiegs (1922-1923) y D'Ancona (1929) estiman que el telofragma
describe un helicoide de un extremo a otro de la fibra. H. E. Jordán
juzga que el simple hecho de que la maceración en álcalis o en ácido
descomponga la fibra en discos basta para mostrar la falsedad de la
configuración helicoidal del telofragma. Interpreta el error por el
artificio de distorsiones de las fibras. Pero la disociación en discos
de Bowmann mediante reactivos químicos no es prueba suficiente
de que la fibra muscular estriada no sea otra cosa que la regular su
cesión de ellos. El miocardio también se disocia en los segmentos
de Weismann, pese a la continuidad miofibrillar, a través de los ce
mentos intercalares. Las modernísimas exploraciones a favor del
microscopio electrónico han revelado que no hay interrupción de los
filamentos de miosina a nivel del telofragma, si bien son contrarias a
la existencia de una estructura en helicoide de la miofibrilla (C. E.
Hall, M. A. Jakus y F. O. Schmitt, 1946). Nuestras observaciones de
las fibras in situ nos aseguran la realidad de una estructura helicoidal
oscura, anisótropa, con los atributos tintoriales de los discos de Brücke,
que se desenvuelve en torno de un eje claro y que aparenta dividir
la fibrilla en una sucesión de discos. Verdad es que esas observaciones
no autorizan ninguna generalización, pues sólo fueron netamente
positivas en el músculo cardíaco de Cyrtograpsus angulatus, Dava.
Lo que hemos notado en numerosas especies de animales, incluso en
el hombre (corazón, músculos externos del ojo^ etc.), es el pasaje
de fibras con discos a fibras con bandas oscuras en zig-zag o en volu
tas que sin interrupción continúan a través de muchos sarcómeros.
Un estudio sistemático en múltiples estadios de actividad nos per
mite concluir que se debe a contracciones de distinta intensidad de
las miofibrillas y por tanto, a desniveles de la substancia anisótropa
de una misma fibra.
Es de admirable regularidad, simetría y aparente sencillez la
estructura de la fibra muscular estriada. Los mismos elementos se
sortean en serie periódica: discos claros, discos cscuros, líneas oscuras
y líneas claras. No obstante, los problemas que de ella surgen, a ca^sa
de su importancia y de su dificultad son, como lo apunta Cajal (1888)
de los que más han ejercitado la paciencia y la perspicacia de los
(8) Una breve historia de las investigaciones relacionadas con el desenvolvimiento en
hélice, espiral o doble espiral de las miofibrillas de los músculos lisos^ se encuentra
en la magis.ral obra Plasma und Zelle de M. Heindenhain. — Jena. — Gustaw Fischer, 1907-1911.
— 138 —

micrógrafos. El interés científico por ellos no sólo no ha decaído,
sino que ha ido creciendo. ..,.••. .• •
Además de la heterogeneidad periódica que se sucede a lo largo
de la fibra, existe una heterogeneidad en dirección transversal y no
únicamente de sarcostilo y sarcoplasma, sino de las propias miofi
brillas. Ramón y Cajal describió (1887) filamentos apenas percep
tibles "que surcan las bandas claras" y filamentos más gruesos y refringentes, provistos de una nudosidad robusta en su cruce por la línea
de Krause. Los primeros abundan más que los segundos. Distingue
una especial categoría de filamentos que denomina aurófilos por su
afinidad con las sales de oro.
1 Nosotros hemos observado, in vivo, ondas transversales sometiendo
las fibras a diversos agentes perturbadores de su integridad (fermen
tos proteolíticos, etc.). Los sarcostilos, en determinadas circunstancias,
pueden reaccionar independientemente, en el miocardio como en el
músculo esquelético. En músculos de insectos, R. Barer (1948) ha
visto contracciones aisladas de las miofibrillas. Y sobre esa base dis
cute la posibilidad de que el sarcostilo (miofibrilla)^sea la unidad de
contracción. Luigi Tocco (1923) estudió las modificaciones de las
miofibrillas bajo el efecto de la atropina, la pilocarpina y la nicotina.
El corazón fue fijado en Carnoy y teñido con la hematoxilina férrica
de Heindenhain, el polícromo de Unna o el Giemsa. El examen mi
croscópico de cortes de 2/t a 5/¿ le reveló que una misma miofibrilla
presenta aspectos sistólicos, diastólicos e intermedios, tanto en el caso
en que la fijación se había hecho en la sístole como en el caso en que
la fijación había tenido lugar en la diástole. Las miofibrillas del co
razón fijado en diástole ostentan figuras sistólicas, aunque escasas,
sobre todo en sus extremos; y las miofibrillas del corazón fijado en
sístole exhiben relajaciones diastólicas especialmente en su zona me
dia. Entre las imágenes sistólicas y las diastólicas hay tránsitos cuyo
límite es imposible establecer, de suerte que sólo como esquema des
criptivo cabe la división de las miofibrillas en tres estadios: el sistólico (extremos), el diastólico (centro) y el intermedio. Cierto es que
toda fijación del músculo ocasiona reacciones irregulares de las fibras
que lo componen. Se toman, claro está, precauciones —y Tccco así
lo hace— pero resulta imposible evitar el efecto de los fijadores,
aun cuando se disminuyan. Nada asegura, por más variados experi
mentos y contrapruebas, que las fibras musculares se fijen, por ejem
plo, en absoluto reposo. Del comportamiento de las miofibrillas car
díacas in vivo, analizadas con nuestras técnicas, daremos cuenta am.pliamente.
Descartando los componentes citológicos generales (núcleo, apa
rato de Golgi, condrioma) lo conocido de la fibra muscular o de
la miofibrilla aparenta mayor complejidad debido a la nomenclatura
—cuyo valor nadie niega— y a su sinonimia (disco de Brücke, banda
oscura, banda anisótropa, disco Q, disco A, disco opaco, banda clara,
banda isótropa, disco J o I, estría de Hensen, disco de Hensen, estría
de Amici, membrana fundamental de Krause, membrana Z, telofragma
— 139 —

�6I
'2 BUBjqmsra 'asnBj^^ ap [B^uainepunj BUBjqiuam 'loimy ap
'uasuajj ap oasip 'uasuajj ap Bujsa 'j o f oasip 'edaJipsi epaeq
cpucq 'oDBdo oostp 'y oosip ') o^sip 'Bdojjosme Bpueq 'Bjnaso
jg ap o^sip) eiunuouis ns b á —e^aiu aipBu jojba oina—
BJii^Bpuaiuou bj b opiqap pepifa^duioa loÁem BjuajBde Bjjuqijoiui bj
ap o JB^n^snin Bjqij bj ap oppouoD oj (• • • Binoijpuoa 'iSjo^ ap ojbj
-BdB 'oajonu) sajBaauaá soai^ojojiD sajuauoduioa soj opuB^jBossQ
•s^uauíBijd"
-UIB BJU3na 8OlU3JBp 'SB3IUO3J 8BJ}S3nU UO3 SBpBZIJBUB 'OCIJCI til SBOBlp
-jbo SBjftjqijoira sb[ ap ojuaiaiBiJodinoa J3Q "osodaJ o^njosqB na 'ojd
•vu^í^ jod 'uafij as sajBjnosnuí sbjcjij sbj anb 'sBqanJdBJjuoo A sojuaui
•uadxa sopeiJBA 8Btn jod 'BjnSasB pB{^ •uB.^nuimsip as opuBna une
'saaopBÍij boj ap ojoaja ja jbiias ajqísodtm BijnsaJ ojad —aa^q oj
isb oaooj^ ^—- saaoptiBaajd 'Bjsa ojep 'uemoi a "uauodino^ o[ anb
SBjqij sb[ ap sajcjn^ajJT auoioDBaj fuoisbdo o^nosnuí pp uoiobíij Bpoj
anb ^a o^jai^) 'oipanuaim p Á (oaiuaa) o^i^ois^ip p '(soniajjxa) ooij
-oiets p :soipBisa sajj na SB[[ijqijoitn sb^ ap uoisiAip b^ aqsa
-sap Binanbea ooiod ojos anb ajjans ap 'ja^ajqB^sa ajqrsodmi ea
o^no 8OJI8UBJ1 abij 8BDijoíSBip SBj A sboijojsis sana^Boii sbj aajug -eip
-3tn buoz ns na aiuainjBi^adsa SB^i^ojeBip sanoi^BÍejai naqiqxa ajoisis
na opBÍij nozBJoo jap SBjjuqijoiui sbj A ¿somaj^xa sns na opoi ajqos
'seseosa anbunB 'seaijo^sis SBan^ij nBiua^so gjojsBip na opBÍij uozbj
-od jap 8Bj[wqijoira e^j -ajois^cp bj na js3nj opiua) BjqBq noioBfij bj
anb ua osbo ja ua ouioo ejojsis bj na oqaaq Biq^q as u^ia^íij bj anb na
osb3 ja na oiub) 'soipauuajuí a soaij^^sBip 'sooijo^sis sojoadse sinasajd
BjjiJqijoim Biueiin Bun anb opA9J aj rl&lt;^ b r/g ap ajjoa ap ooid9D80JD
•im nauíBxa ^g -Bemai^ ja o Buuf^ ap oniojoijod ja 'niBquapurajj ap
B^iJjaj ButjixoiBinaq bj noa opiua^ A Aoujlv^ ua opBÍtj anj hozbjod j^
•bhijodth bj A BntdjBoojid bj 'BuidoajB bj ap oj^ap ja oÍBq
sbj ap sauotaBOijipoui sbj oipnjsa (g^6j) oaao^ i^in^ '
ap pepinn bj B8s,(Bf[ijqijoiui) oji^soojbs ja anb ap pepijiqísod bj ajno
-sip asBq Bsa ajqos j^ •sBjjijqijoim sbj ap sspBjsiB sanoioaejjuo^ ojsta
eq (8f6l) J^-i^g -j[ 'sojaasui ap sojnosnin n^ •o^^ajanbsa o^nosnuí
ja na ouioa oipjBooitn ja ua 'aiuomajuaipuadapui JBuoiDOBaa napand
'SBiauB^sunDJio sBpBuinuaiap na 'sojiiso^jbs soq •(•oja ^soaiijjoaiojd soj
-nauMaj) p^piJ^ajuí ns ap sajopBqjnjjad sa^uaáB sosjaAip b SBjqij sbj
opuaijaiuos sajvsusasuoj^ snpuo 'oaia ui 'opBAJasqo somaq sojjoso^j
'OJO ap 83JB8 SBJ^ UOO pBpiUIJB
ns Jod sojifpunn enitnouap anb sojnaniBjij ap Bjjo^aiBa jBiaadsa un
anSuijstQ -sopun^as soj anb sbui uBpunq^ sojamud scrj -asnBj^j ap
eanjj bj jod aanjia ns ua eisnqoj pspisopnu Bun ap soi^iAOjd 'sa^uaiiuiJj
•9X A sosanjg sbui 9ojuauiB[ij A ttsBjBja SBpusq sbj HBajns anb,, sajqi}
-daaaad SBnad^ sojuaniBjrj (¿881) oiquasap pÍB^ A nouiB^ •SBjjuq
-ijoiui SBidojd 8Bj ^p -ouis 'BuisB[do3JB8 A o^ijsoajBs ap ajuaniBoiun
on A JBSJ3A8UBJ) noiaaajip na pBpiauaSoaajaq eun aisixa ^sjqij bj ap
o^jbj oj b apaane as anb Boipoiaad pBppna^oaaiaq bj ap seraapy
i:• -opnaioaaa opr Bq anb outs
'opiBoap Bq on ojo on sojja jod ooijijuap sajajnt jg -sojbjSojdiui

-IJ MB1B11^) — -BU3f — 'NIVHN30MI^^ •^^ 9p 9
ejiuan^n^ 99 csosi[ ^o^n^snai sof ap se[[uqrjoim
aa oiU9itaiA|OAU9sap ^a uoa SBpBuopB[9j sauo

•II6t-¿06t '
PUTt """"W BJ1O IeJ:s!^B
ap {BJídsa ^[((op o ¡iiJidsa
(g)

soj ap BpBDídsjad bj A BpnapBd bj ope^pjafa uBq sbui anb soj ap
(8881) IBfB3 BlundB oj omoa 'uoe pBjjn^ijxp ns ap A BpuBjjodmi ns ap
esiiBo b 'uaSans Bjja ap anb SBmajqojd soj 'ajuBjsqo oj^ -sbjbjd ssaujj A
SBJn^eo ssaujj 'soanosD soasip 'sojbj^ so^sip ¡Baipoia^d auae ua UBajJos
as sojuauiaja sorasiui ecj 'BpBia;sa jBjnosnni Bjqij bj ap Bjnjonjjsa
bj zajjiauas ajaaJBde A Bjjjauíis 'pBpiJBjnSaj ajqsJitupB ap s^
•Bjqij
biusuu Bun sbj
ap
BdojjoeiuB BiauBjsqns bj ap sajaAiusap b 'ojubj jod
A SBjjuqijoira
ap pBpisaajuí Bjupsrp sp sauoraaBJcjiíoa b aqap as anb Jinpuo aiim
-jad sou pBptAijoB sp soipsisa sajdijjnur ua ootjBtuajsts oipmsa u^
•eojamoojBg soq^nia ap saABJj b UBnu^uo^ nopdnjja^uí uis anb gbj
-njoA ua o Sbz-^IZ ua sejnaso SBpusq uo^ sejqij b soosip uoo sejqtj ap
aÍBsed ja sa '(-^ja 'ofo jap souaajxa sojnasnui 'uozbjoo) aaqiuoq ja
ua osnpui 'sajBuiiuB sp sa^adsa SBSoaauínu ua opBjou somaq anb o^
•babq 'snjt)jnSuD snsdouSojuÁ^ ap oaBjpjBa ojn^snuí ja ua SBAijisod
ajuauiB^au uojanj ojos sand 'uoiaBztjBjaua^ ^un^uiu ubzijojiib ou
sauoiaBAJasqo sssa anb sa p^pja^ -s-oasip ap uoisaans Bun ua ejjijqij bj
jipiAip BjuaasdB anb A cuep afa un ap oujoj ua aAjanAuasap as anb
'a^pnjg ap soosip soj ap sajeijoiui^ soinqujB eoj uoa 'BdoajosiuB 'Bjnaso
jBpioaijaq Bjnjaiujsa Bun ap pcpijBaj bj UBjn^asB sou ntts ut sejqij sbj
sp ssuoiaBAJdsqo SB^jsan^f '(9^6I 'MitnqDg "O 'd ^ snj[Bf "y -y¿ 'Ubjj
'3 '3) e[I!-t&lt;{T}oFin BI 3P 3p;&lt;&gt;3H9H ua Bjnjanj^sa Bun ap Biauajsixa bj
b 8t?uBjjuoa nos naiq ;s 'BuinBjjo¡aj jap jaAiu e buisoiui ap soiaauíBjij
soj ap uopdnjjsiut ieq ou anb opBjaAaa neq oaiuojjaap oidoasojaiin
jap Joabj b sauoiaBjojdxa SBmisjuaapoui wj 'sajBjs^jaiui eojuain
-33 soj ap 83ABJ) b 'jB[[uqijoiiu pBpmuijuoa bj b asad 'uuBuisia,^ ap
sojuatu^as soj na Biaosip as uaiquiB^ oipjBaoiiu [^ -sojja ap U9fsao
-ns JBjn^aj bj anb Beoa bjjo Bas ou BpBiajsa JBjnasnuí Bjqij bj anb ap
diuapijns eqanjd sa ou soDiuitnb soaij^bsj ajuBipaní uuBiUMog ap
soasip ua uopBpoetp bj oí^^ 'SBjqij sbj ap sauoisjo^sip ap opijpjB
ja Jod Jojja ja BjajdJajuj 'BiuáBajopi jap [Bpiooipq umo^m^ijuoo
bj ap pepaejej bj jbj)soui Bj^d ejseq soasip ua Bjqij bj Báuoduioasap
oppB na o 8ijB3jB na uoiDBJaaBui bj anb ap oqaaq a^dinis ja anb Báznf
OBpjof '^ 'jj 'Bjqij bj ap ojjo b ooiajjxa un ap apioaipq un aquasap

BraSBijojaj ja anb UBmijsa (6Z6i) Buo3uytQ A (Z6l'ZZ6l) s^afí
•upioBjuatmjadxa A tioiaBAjasqo bj ap 'aiuamjBJn^Bn 'asBq bj
ajqos soniajjjnosip oj b^ ¿ojauíoajBS ja anb Bpsijjsa Bjqij bj ap pBp
-tun bjjo na jresuad ao^q ou? sbsij SBjqij v A SBpBu^sa sBjqij b un ojo
Bas zijjfoi ap 8AJI8 aj anb BuiSBjdoajBS ja A SBjjuqijOTtu bbj anb 'Bas
o 'nopdaaxa nis sajBjnasnm eBjqi^ sbj SBpoj ua ujstxa jBúipn^j^uoj
uoiDBijj^a bj anb ap oqaaq [^ 'uoiaaBjjuoo bj ap jBJana^ Biaooj eun ap
bjb^j as opusn^ asjBpiAjo ap neq ou SBjnionj^sa seqaiQ -(g) sopBjq
•auaA A eopodoj^jB ap SBpBujaa SBjqij sej ajqos anb soasnjom soj ap
sosíJ sojnosnuí soj a^qos sbui 'ojjap sa 'sepjBaaJ '-aja '(fíQ^^) saj^ A

�membránula de Heindehain, línea de Dobie, tabique transversal de
Flíigel, disco terminal de Merkel, intermedio de Engelimann, mesofragma, etc.). En esencia, lo que se nombra con todos esos términos
son estratos oscuros y claros, de espesor desigual, que alternan y se
repiten en períodos regulares y cuyos límites sufren variaciones y
no siempre son nítidos. Ciertamente ni la naturaleza citológica ni la
naturaleza química son, en todos ellos, idénticos. Despejada la per
cepción de la realidad de la nomenclatura técnica, sorprende la rela
tiva simplicidad de la estructura funcional en contraste con las difi
cultades para interpretarla sobre la base de un conocimiento analítico
de las estructuras muertas.
Como discordancia de la noción clásica de la estructura de la
fibra muscular estriada, R. Lutembacher (1928) y Eben J. Carey
(1936-1942) niegan la preexistencia de estrías y las juzgan de forma
ción puramente funcional. Para Lutembacher existirían láminas con
tráctiles, las más simples que permite aislar una disociación histo
lógica, compuestas de dos membranas superpuestas siguiendo dos
planos paralelos ^ "une membrane a ondulations ou cannelures trans
versales larges et une membrane finement plissée ou cannelée longitudinalement; c'est le recoupement optique de ees deux systémes d'ondulations superposés qui explique la double striation" (9). Para
Carey, las estrías serían contornos de ondas, manifestación plástica
de procesos vibratorios. Define la fibra muscular como un tubo capi
lar que confina con el protoplasma líquido. Textualmente, sus palabras son éstas: "A muscle fiber is a capillary tube confining liquid
protoplasm, the stretch of differential growth" (10). Lo que con más
frecuencia se ha puesto en duda por los autores es la realidad de las
miofibrillas. Y si bien hay que desconfiar de "heterogeneidades apa
rentes", también hay que desconfiar de "aparentes homogeneidades".
Ningún investigador ignora esto. No obstante, se cae en la trampa.
Es curioso el retorno de una concepción en sus variaciones. Ya Krause
supuso que los discos anisótropos están estructurados por microtubos.
Más tarde, Marcus opina que las miofibrillas se componen de dos
partes, una interna, fluida, y otra externa, que se resolvería en tonofibrillas adheridas a los inofragmas.
De la existencia de las miofibrillas nos hemos convencido por
el estudio de la fibra muscular viva, en la que es mucho más difícil
percibirlas, no sólo de cortes de múscul^s fijados y teñidos. Además,
las revelaciones del microscopio electrónico son confirmatorias. Se ha
puesto en evidencia de dos a cuatro bandas transversas en los sarcostilo, simétricamente ordenadas en relación al mesofragma. Las mio
fibrillas no serían unidades: las unidades contráctiles visibles más
(9) R. Lutembacher, 1928. — Struclure des muscles ttriét. — Masson et Cíe. — París.
Pág. 16.
(10) Eben J. Carey, 1936. — Sludies in the ivawe-mechanics of muscle form and function.
II. The experimental biophysics of the external form and Ínter nal struclure of cross^
striated muscle and tendón. — The American Journal of Anatomy. — Vol. 59,
Pág. 182.
— 140 —

pequeñas serían filamentos de miosina (C. E. Hall, M. A. Jakus y
F. O Schmitt, 1946).
Con empeño se buscan unidades naturales que no cambien para
explicar el cambioo bien se corre el problema del todo a las partes
y por los cambios de éstas se explican los cambios de aquél, quedando,
entonces, sin resolverse, el problema de.los cambios de las partes. Las
unidades inmutables acaso no existan en los seres vivos; son hipo
téticas. Tratándose de la contracción muscular, se interpreta ya sea
en función de unidades reales o de estructuras reales que se toman
como unidades, pero variables, ya sea en función de unidades supues
tas, invariables. Ahora no nos interesan las últimas. Hay unidades
reales o realidades constitucionales que parecen unidades de cinco
escalas y a veces de naturalezas diferentes: 1., microscópicas; 2.,
ultramicroscópicas; 3., microscópico-electrónicas (submicroscópicas);
4., físico-químicas; 5., químicas. En ese orden tenemos: a) el sarcómero y el sarcostilo; b) la micela; c) la metamiofibrilla o el fila
mento de miosina; d) los supuestos cristales submicroscópicos de
Brücke y el cristal líquido, la diferencia de potencial eléctrico
y de tensión superficial (más estado que unidad); e) las mo
léculas gigantes o super-moléculas (cadenas proteicas). Los cam
bios de las unidades anteriores serían la causa de la contracción de las
fibras y del músculo. Las teorías entran en pugna, primero, al decidir
cuál es la unidad y luego, al considerar cuáles son los cambios intrín
secos de la unidad de constitución y cuáles sus causas.
Revelaciones más aparentes que reales de los sarcous elements
de Bowman son las esférulas argirófilas observadas por Cajal (1905).
Señala este sabio la aparición de dos series de granulos pardos o
negros por encima y por debajo de la línea de Krause, de Amici,
telofragma o línea Z de Heindenhain, dispuestos "con perfecta regu
laridad en todo el espesor del haz muscular". Describe granulos or
denados ya en serie simple, bien en doble serie. Yacerían, en el pri
mer caso, en el mismo telofragma y corresponderían, quizá, al estado
de contracción; en el segundo caso, corresponderían a la banda
isótropa.
En una excelente revisión, H. E. Jordán (1933) sintetiza la
tendencia dominante relativa a la unidad de estructura y de función
del músculo en términos precisos y categóricos: "Muscle structure is,
therefore, simply a summation of identical elementary units, the
sarcomeres". Y en esas unidades de estructuras —los sarcómeros—
residirían las unidades fisiológicas: "In like manner, muscle function
may be regarded a summation of the function of these sarcomeres".
Luego agrega, a modo de corolario: "Explanation of muscle contraction also may be confined to a single sarcomere. If we can discover
what actually happens in a fibril between two succesive telophragmata
(boundaries of a fibril sarcomere) during contraction, we will have
an explanation of muscle contraction" (11) ¿Existen realmente tales
(11) The struclural changes in striped muscle during contraction. — Physiological Reviews. — Vol. XIII. 1933. Pág. 30Í.
— 141 —

�— in —
•ÍOE 'd 'ES6I "IIIX '\\ — -8*9!A
— -uopoDjjuoo Buunp ajosnui padujs m saium¡3 joj7iioru}S a^j;

— Ol'I —

•uot^ounf puo iu^of aj^sniu ^o soiumpavi-omxnn ai{i ut saipnig — *96I 'A3HV^ ' ^3^^ (01)

ajii9in[B0j uajeix^? (jj) ltuoiiaBj}uoa ajasnra jo uopEUBjdxa hb
oabij JJiav 9m 'noijaBJjuoa Suijnp (ajamoaJBB jwqij b jo saiJBpunoq)
B}ButóEJi[dopi aAjsaaons oaii uaaAuaq jxjqxj B ni snaddsij XjjaniaB ibija^
jaAoosip ne^ 3m jj 'ajamoaJBS ajSnis b oj pamjuoa aq ^bih objb notj
-OBJjnoo ajasnra jo noiiBuBjdx^^ :oijbjojod ap opom b 'bSbjSb oSan'-j
•4tsajanioaJBS asaijj jo uo^aunj aijj jo noijBinums b papjs3aJ aq Xbui
uojjaunj apsnra 'jauiíera a^jrj ujm : SBaiSojomj sap^pran sbj

*6S *lA — *jícao;Bay jo ^ainof aBouamy i|j[ — 'uopua^ pito ^josrnu

•8JJ

—sojamoajBS soj— SBjnjoiu^sg ap sapspiim sasa na j^
atjí 'sjiun ijBiuaraop jBa^niapi jo uoiiBinnms b jíjdnns 'a
'si ^an^onjjs ajasnj^[,, : soaijo^a^Ba A sospajd somnua) n^ ojnasntu jap
uopunj ap A BJtijonj^s^ ap pBpiun bj; b BAijBpj aiuBinniop Btouapuaj
b^ Bzijajuis (6l) HBpjof *g -jj 'noi8iA3j ^juopaxa buh ng
•Bdoj^osx
Bpui:q B^ b UBjj^puodsajjoo 'osbo opunSas p na ínopoBjjuoo ap
opB^sa ^b 'Bzmb 'uBjjapuodsa^oa j BraSBJjopj orasinr p oa 'obbd aanr
-ud p na 'uBi^aoBj^ -aiias a^qop na naiq 'a^drais auas na vA sopBnap
-jo sopauBjS aqiaos^Q •ttJB^n38nni zbij pp joeadsa [a opoj na
-naai Bjoajjod uoow sojs^ndsip 'niBqnapnpjj ap 2 Baní]; o
'piray ap 'asnB^^j ap bdiiij b^ ap ofsqap jod A Bmpna jod
0sopjEd sopnnBjf ap saijas sop ap nppusdB b¡ oiqBS ajea
*(S06l) PÍbD jo&lt;^ SBpBAaasqo 8B^tjoji8aB sspnjajsa %^\ nos
sjwauia/a snoojvs so\ ap sapaj anb eainajsdB bbui sauopBpAajj
•SBenB^ sns sajBna A nopnjpsnoo ap pBpiun b[ ap sosas
-uujin soiqinBO soj nos 8a[Bna JBjapisnoa ^b 'oSanj A pBpiun b^ sa jsn
aippap ^ 'ojaraiid 'BnSnd na UBJjua sBiioai sb^ •opnasntn pp A BBjqxj
bb\ ap U9paBJinoa bj ap BsnBa bj nBjjas sajouains sapBpran sbj ap soiq
-niBa Bo^ •(eBopjoJcd BBuapBa) BBjnoajoni-jadns o s^jubSiS BBjnaaj
-ora sbj (a i (pBpiun anb opBjsa sbui) jBpijiadns uoisuaj ap A
oorjioap jBpuajod ap Bpnajajip bj 'opmbij jBjsiia ja A a^^anjg
ap soaidpasojaimqns sajBisija sojsandns soj (p íbuisouu ap ojuam
-bjtj ja o BjjijqijoiniBiaai bj (a íBpaiin bj (q tojusoajBB ja A 01911100
-JBS ja (b :somana} uapjo asa n^ •SBaimmb '„• íBBaimjnb-oamj ío'!p
1(BBOidpoBoiainiqns) SBaiuojjaaja-oaid^asojoini '0-g í SBoidoosoJonuBjjjn
'o'^ íSBaidpasojatm '0#^ :ea^najajip BBzajBaniBn ap saaaA b A SBjBosa
oaup ap eapBpitm naaajsd anb sajBnopnipsnoa sapBpijBaj o eajBaí
sapepinn ^Íbjj 'SBnnijti sbj UBsajaiur son on Bjoqy •sa^.qBUBAní 'sbi
-sandns sap^piun ap nopnnj na Bas ^A 'sajqBHBA ojad 'sapBptnn omoa
uboioj as anb saj^aj SBan^í&gt;njj8a ap o sajBai sapBpmn ap uopun^ ua
Bas bjÍ Bjgidja^ut as 'jBjnasnm uopaBjjuoa bj ap asopnBjBJj^ •sBoi^ai
-odtq nos ísoaia sajas soj na UBjstx^ on osbob BajqBinmni sapBpmn
e^^ 'saiJBd sbj ap soiqnrea soj ap Bmajqojd ja 'asjaAjosaj uta 'saouo^ua
'opncpanb 'janbB ap soiquiBO boj n^aijdxa as ssjs^ ap soiqiuBa boj jod A
8a)JBd sbj b opoj jap Bmajqojd ja ajjoa as naiq o • • -oiquivo ja uvoijdxa
vuvd uaiqiuvo ou anb sap^njou sapnptun unosnq as onadma no^
•(9^61 'Miraqag o M
A sn^jBf *y -^j 'jjbjj *a *3) Buisoini ap soinamBjij ubi Jas SBuanbad

"91 '8?d
•sijbj — "91^ ja aossBj^ — 'sauis sapsnvi sap ajmarutg — '8Z6I 'saHDvamairi'j -^ (^)
8Bui sajqístA sajijoBjjnoa sap^pinn sbj :sapBpran nBjjas on SBjjpqtj
.-oiin SB'j •BraSBjjosam jb nop^jaj n^ SBpBnapjo ajnauíBaijjaniis '-s ojij
-8O3JBS soj na SBsaaAsuBaj sspuBq oj^Bno b sop ap BpnapiAa na ojsond
Bq a •8BijojBnuijnoa uos o^mojjoap oidoosojoitn jap sanopBjaAaj sbj
'sBtaapy 'sopinaj A sopBfrj spjnasnuí ap sajjoo ap ojos ou 'SBjjiqpjad
jpijip SBnt oqonin sa anb bj ua 'baia jBjnasnm Bjqij bj ap oipnjsa ja
jod oppnaAUoa souiaq sou eBjjuqijotm sbj ap Biouajstxa bj sq
•SBiuáBjjoui soj b SBpuaqpB SBjjijqij
-ouoj ua BiJdAjosaj as anb 'Buaajxa bjio A 'Bpmjj 'Bnja^ni can 'sa^a^d
sop ap nanodmoa as SBjjuqijoim sbj anb Buido snojBj\[ 'apjB) sej^
•soqnioa^iui jod sopBjn^onaisa uB^sa sodoj^psiuB soasip soj anb osndns
asnBj^j bj^ 's^uopsiJBA sns ua uppdaauoa Bun ap oujojaa ja osoijna s^
•BdniBJi bj na asa as 'ojnBjsqo o^[ -ojsa bjouSi Jope^psaAUi un^ujf^
•ttsapBppna3ouioq sajuaj^ds,, ap JBijuoasap anb ^bij uaiqraBj 'usajuaj
•BdB sapBppna^ojaiaq,, ap JBijuo^sap anb ^eij uajq is j^ -sBjjijqijoim
sbj ap pBpijsaj bj sa sajojiis soj jod Bpnp ua ojsand Bq as Bpnanaajj
sboi uoa anb &lt;yj '(Oí) ítqi-*ioj3 jBiinajajjip jo qojajjs aiji 'msBjdo^ojd
pinbij Snraijnoa aqnj ÁjB^jideo b si Jaqij ajasnm y,, :sBjsa nos s^jq
•BjBd sus 'ainamjBnixa^ 'opmbjj Bmssjdoiojd ja uoa buijuoo anb jbj
oqnj un omoa JBjnasnnt Bjqij bj anijaQ -soiJojBjqiA sosaaojd ap
Bjd uopB^sajiuBiu 'sBpuo ap sonjoiuoa UBjjas SBiajsa sbj 'jÍ^jb^
BJBd ' (6) ttuoijBijjs ajqnop bj anbijdxa mb sasodjadns snoiiBjnp
-notp sauíajs^s xnap saa ap anbijdo tuaiuadnooau aj jsata ^iuamajBuip
-nj^^uoj aajanuBa no aassijd luamanij auBjqmaui aun ja sa^jBj sajBBjaA
-suBJ) sajnjaunBa no snoi^ejnpno b auBjqmam ann,, ^sojajBJBd sonBjd
sop opuamSis SBjs^ndaadns SBnejqmam sop ap SBjsanduioo 'Bai^oj
-o^srq nppBposip buii jbjsib ajiuuad anb sajdmis sem sbj 'sajpaBJi
-uoa SBuiuiBj uBjjrjsixa j^qoEquiain^ bjbj -jEnoiaunj ajuaniBjnd nop
-Buijoj ap UBgznf bbj X SBUjsa ap Bpuajsixaaad bj ue^ain (^f'6I"996t)
^aJB[) *f naq^ A (gg6l) •iaijaBquiajnrj -jj 'BpBwjsa jBjnasnm B
bj ap BJnjanjjsa bj ap Baissja uopou bj ap BpuBpjoasip omo^)
'BBiJanm SBjnjonjjsa sbj ap
oatjijBUB oiuaiuiponoa un ap as^q bj ajqos BjjBiajdja^ur BJBd sapBjjno
-jjjp sbj uoa ajsBjjuoo ua jBuopunj Bjnjanjjsa bj ap pBppijdnns baij
-BjaJ bj apuajdjos 'sarnaai Bjn^Bpuauxou bj ap p^pijBaj bj ap nopdaa
-jad bj BpBÍadsaQ 'soapnapi 'sojja sopo; ua 'nos Baimjnb BzajBjnjBU
bj jn Bat^ojo^p BzajBjniBu bj iu ajuauíBjjat^ ^sopijín nos ajdmais ou
A sauopBjJBA najjns sanmij soXna A ajsjn^aj sop oj jad na- natidaj
as A nsojaijB anb '[BnSisap josadsa ap 'sojbj^ jÍ sojnaso soiBj^sa uos
sonioua) sosa sopo; uoa Bjqmou as anb oj '^pnasa ug '('aja 'bhi^bjj
-osara 'nuBmijaSu^ ap oipauuaiui 'ja^jjaj^f ap jeninuai oasip 'jaSojj
ap jBSjaAsnBj) anbiqs^ 'arqog ap Banjj 'uiBqapupjj ap BjmiBjqmanr

�unidades? ¿Es el sarcómero una unidad fisiológica? El análisis in
vivo de las ondas llamadas de contracción, no solo en fibras estriadas
de invertebrados, sino también en corazones de vertebrados, así como
el cuidadoso examen microscópico de los músculos esqueléticos en ac
tividad provocada, nos han hecho dudar mucho de las unidades de
estructura y de función aceptadas por casi todos los investigadores
y afirmadas como definitiva verdad científica en obras de Histología
y Fisiología.

Hay discordancia entre la teoría citológica por la cual se esta
blece que un segmento de la fibra muscular (el sarcómero) es la
unidad fisiológica de la contracción y la admisión por los fisiólogos
de ondas de contracción de longitud mayor que el de la fibra. Anali
zaremos en su lugar el valor que tienen los hechos conocidos como
probatorios de la doctrina ondulatoria de la contracción y si no existe
otra forma de contracción del músculo más que la ondulatoria.
A dos grandes cuestiones hay que responder: 1., cuáles son los
cambios reales; 2., si son activos y pasivos o^ todos activos. En un
sistema de elasticidad variable todo sería activo, pero no en el mismo
momento ni en el mismo grado. Los procesos químicos y químicofísicos aumentarían o disminuirían la fuerza elástica y la mayor o
menor elasticidad de las fibras musculares ocasionaría en relación con
la resistencia a vencer, la contracción, la relajación o el crecimiento
o decrecimiento de la tensión. Muy difícil es asegurarse bien, en el
caso de cambios activos y pasivos, cuales son los unos y cuales los
otros. Parece evidente que el sarcolema y el telofragma son de los
segundos, evidencia para cierta clase de pasividad y nada más, no en
absoluto. El bioquímico tiende a considerar pasivos todos los cambios
citológicos y activos los cambios químicos. Pero no se debe confundir
con toda la actividad el iniciarla y el mínimo necesario para man
tenerla. En el fondo está siempre la fuente química de la energía,
pero ¿no desempeñarán ningún papel activo las estructuras con sus
especiales relaciones y propiedades físicas?
El problema ¿qué es activo y qué es pasivo? no se limita a las
estructuras: se extiende a los procesos de la fisiología muscular. Tra
tándose del miocardio, la pregunta se concreta en estos términos: ¿la
diástole es activa? o bien ¿existen dos formas diastólicas, una pasiva
y otra activa? Tratándose del músculo esquelético, el problema es
saber si la relajación es pasiva o activa. La solución del problema
anterior es, como lo advierte Fenn (1945), fundamental para toda
teoría de la contractilidad. Los procesos alternantes de los sarcostilos
—progresivos y regresivos— se condicionan recíprocamente. Un expe
rimento de los esposes Ramsey convence a Fenn, además de la termogénesis que él registrara, de que la relajación del músculo es activa:
una fibra aislada se suspende por uno de sus extremos y se sumerge
— 142 —

en la solución de Ringer; luego, se le excita; se observa, entonces,
que al cesar el estímulo la relajación es rápida y enérgica, como si
una fuerza interna la volviese a su longitud inicial. La gran cuestión
ahora es el origen de esa fuerza. Uno sería su elasticidad; otro, quí
mico (movimiento opuesto al de la contracción de cadenas de polipéptidos, etc.). En un trabajo nuestro (12) demostramos la inexactitud
de la diástole activa por excitación del vago y su confusión con los
procesos regresivos del tono. Resulta curiosa observación y parcial
coincidencia insospechada que antes de Harvey se sostuviera, por ana
logía mecánica con la respiración pulmonar, que la diástole expresaba
la actividad y la sístole, el reposo del corazón. Después de largo tiempo
de desechada en su concepto primitivo, resurge la noción de diástole
activa paulatinamente y bajo otros aspectos, a partir de la presión
negativa de Chauveau y Marey. Muchos autores modernos la aceptan;
otros la niegan. Bard (1925) juzga decisivas las pruebas de la exis
tencia de una actividad continua durante toda la diástole y no sólo
en el primer movimiento de la misma, como afirmaron Luciani (1781)
y Stefani (1877)-. Para los sostenedores de la tesis de la diástole activa,
la razón de que algunos fisiólogos y clínicos no la hayan aceptado
estribaría en que presenta una dificultad para concebirla, pues no
pondría en juego ningún dispositivo anatómico con que explicar su
mecanismo. Fisiólogos como Starling opinan que el registro de la
presión cardíaca que se presenta como prueba de la diástole activa
se debe a imperfecciones de técnica. Nos parece conveniente examinar
de nuevo el problema de la diástole activa a la vez que los hechos
que se aducen para una teoría general de la relajación de las fibras
musculares como proceso activo y no pasivo. Se habla de ondas de
relajación similares, pero en sentido inverso a las ondas de contrac
ción. Volveremos sobre tan importante problema nuevamente abierto
a la discusión.
Las estructuras biológicas son la expresión de una determinada
composición química, muy bien, pero aparte factores ignorados que
operan en la morfogénesis y diferenciación celular, no debemos omitir
atributos propios ni especiales interrelaciones que no se encuentran
en las moléculas. La química de los músculos agonistas y antagonistas
no varía, pero sí varían sus funciones. Cierto que en el precedente
ejemplo tampoco varían las estructuras. Sin embargo, sirve para hacer
pensar no en sumas, sino en resultados y en funciones por dispositivos
orgánicos singularmente eficaces que rebasan la química que está en
su fundamento, como ocurre con todas las máquinas, en las cuales
nunca hay unidades ni de composición ni funcionales.
No existe satisfactoria explicación por la química pura, de dos
funciones esenciales del sistema nervioso: la sensitiva y la motora.
Lo que sabemos de la composición química de las neuronas sensitivas
y de las neuronas motoras las identifica, no las diferencia. Las co(12) C Estable, 1933. — Investigaciones sobre histofisiologia e histofisiopatologia del
corazón. — Archivos Uruguayos de Medicina, Cirugía y Especialidades. — Tomo III,
Núm. 1, pág. 1-36.
— 143 —

�Sf-I —
"9E-I
biSiui^ 'Buptpaj^ ^p so^en^njQ soAii^jy —• -vozv^oo
¡ap mgo¡otDdotstjoisii{ a vigojoni/oisiij aiqos S3uopvg¡isaau¡ — '61 'a^avisg ^ (^[)
j 'Bpuajajip sbj on 'B^ijijuapi sbj sbjojoui SBuojnau bbj ap A
SBAi^isuas ssuojnau sbj ap BDirajnb uopisodinoa bj ap somaqBS anb o^
•BJOJOUI BJ A BAUJISU3S BJ :OSOIAJ3U BmajSIS jap SajBpUdSd S3UOI3U11J
sop ap 'Bjnd Boiuimb bj jod uopBoijdxa bijoiobjsijbb a^sixa o^^
•sajmioi^unf iu uptoisodtuoj ap iw sapopiun jCi/ voxinu
sapino soj ua 'SBumbBin sbj SBpoj noo ajjnao oraoo 'ojuauíBpunj ns
na Bjsa anb eouumb bj UBSBqaj anb eao^aip ajuauuBjnSuis so^mpSuo
soajifsodsip aod sauoiounj na A sopBjjnsaj ua ouis 'sBiuns na ou j^snad
jaa^q bjb(1 3aji8 'o^jBqma uig 'SEanjonjjsa sb[ ubijba oaoduiB^ ojdmafa
ainapaa^jd p ua anb ojjai^) 'sauoiaunj sns ubjjba ib ojad 'bijcba ou
SB^siuoÜBiuB A sb^siuoSb so^iosniu so^ ap Boiiurnb B^ •SBjn^ajoui se[ ua
UBJjuanoua as ou anb sanopBpjjaiui sa^padsa m soidoad sojnqiJiB
ji^iuio somaqap ou 'JBjnpo nopBianajajip A sisauaSojjom b¡ na UBjado
anb eopBJouSí sajojOBj ajJBdc ojad 'uaiq Anuí 'BDirainb uopisoduioa
eun ap uoisajdxa b[ uos SB^iSojoiq BBJnjanajsa
ojJaiqB aiuaniBAanu Buia^qojd aiUBjJodnii hbj ajqos soraajaA^o^ ^910
-3E.1JUO0 ap sspuo sb[ B osjoAui op^nas ua ojad 'gaaBjuuig upionfvjaj
ap srrpuo ap B[qBq ag 'OAised ou A oaij^b oeaaoid oiuoo s^jBjnasnrn
sBjqij sb^ ap uoioBfB^j B[ ap ^jaua^ Bijoa^ eun BJBd uaonpB as anb
soqoaq so[ anb zaA B[ b bajiob a^ojSBip b^ ap Bina^qojd \o oAanu ap
JBUiuiBxa ajuamaAuoa aaaJBd soj^ -Baiuaaj ap sauopaajaaduii b aq^p as
baiiob a^ojsBip bj ap Bqanjd ouioa B^uasaad as anb BaBipjB^ uoisajd
b[ ap ojcjsráaj \o anb UBuido ^uyjjBjg ouioa so^Íojotsi^ •oiusiuBaain
ns JBaijdxa anb uoa oaioiojBUB OAi}isodsip unáuiu oSanf na Bjjpuod
ou sand 'B[jiqaonoo Bjsd pBjpioijip Bun Bjuaeajd anb ua BjjBqiJjsa
opBjdaoB UBjÍBq b^ ou soDinip A soSo^otstj sounSp anb ap uozbj bj
'baijob a^oiSBip bj ap sisaj bj ap sajopauajsos boj bjb^ '-(¿¿81) TnBPlS -^
(I8¿T) í^^pn^ uojbuutjb ouiod 'buisiui b¡ ap ojuaiuiiAoin jauíud p ua
01:98 on A a^o^sBip bj Bpoj ajuBanp Bnuijuoa pBpiAijoB Bun ap Biauaj
-sixa b^ ap SBqanjd sb[ SBAisiaap sSznf (^6x) pJBg "UBáaiu B[ bojío
íuBjdaaB bj soujaporu sajojnB soqonj^ 'jíajBj^ A nB3AnBi|3 3P BA!JB2au
uotsaad bj ap Jij^^d b 'gojoadsB boj;o oÍBq A ajuauremíBjnBd baii^b
ajoiSBip ap uoiaou bj aSansaj 'oAijtraud ojdaauoa ns na Bpsqaasap ap
oduiau oájBj ap sandsaQ -nozEJoa jap oeodaj ja 'ajojsjB bj A pBpiAijaB bj
Bq^sajdxa ajojsBip bj anb 'JBuorajnd uoiasaídsaj bj uod BaiuBaaia bjSoj
-bub aod 'BjaiAnjsos as jíaAJBjj ap ea^uB anb Bpeij^adsosui Biauappuioa
jBpjBd A uoiaBAJasqo Bsoijm^ Bjjnsajj -onoi jap soAisaiSaj sosaaojd
soj uoo uoisiijuoa ns A oSba jap uoiaejiaxa jod baij^b ajoisinp bj ap
pnjijOBxaui bj souiBj^souiap (^^) ojjsanu oÍBqBXi un u^ •(•Dja 'sopij
-dadijod ap SBuapea ap uoiaaBjjuoa bj ap jb ojsando oiuaiiutAoiu) oaim
-inb 'ojjo ^pBpppsBja ns Bijas ou^j -Bzjanj Bsa ap ua^iJo ja sa Bjoqs
uousana hbjS vj -jBiaiui pnjiSuoj ns b asaiAjoA bj BUja^uí Bzaanj Bun
ib ouiod 'Baiioiaua A BpidBj sa uoiDBfBjaj bj ojnmjjsa ja jBsaa jb anb
'saauojua 'BAjasqo as íBjpxa aj as 'oSanj íjaáui^j ap uoianjos bj na

aSjanins as A somajjxa sns ap oun Jod apnadsns as epBjsiB Bjqij Bnn
:bai^db sa ojnasnm jap nopBfBjaj bj anb ap 'BJBJísiSaj ja anb sisauaS
-ouija^ bj ap sBtuapB 'nua^ b aauaAuoa ^asoiB^j sosodsa boj ap ojuainjj
-adxa u^ •ajuauíB^ojdioaj UBuopipuoD as —soAreajSaj A soAjsajSojd—
S0JIJ8O3JBS soj ap sajuBuaajjB sosaaojd s^j -pBpijijoBJíUo^ bj ap
Bpoj BJBd jBjuauiBpanj '(Sf'^l) nu^^ ajjaiApB oj ouiod 'sa jo
Binajqojd jap U9pnjos vj -bai^ob o BAisBd sa uoiaBfBpj bj is jaqss
sa Btuajqojd ja 'oDijajanbsa ojnosnuí jap asopuB^Bjj^ ¿baijob bjjo A
BAisBd Bun '8BDij9i8Bip sbuijoj sop aa^sixa? uaiq o ¿baijob sa ajojsBip
bj? :souitujaj soisa ua B^ajouoa as Bjun^aJd bj 'oipjBaoim jap asopufi
-bjj^ •JBjnasnuí biSojoibij bj ap sosaoojd boj b apuaijxa as :8BJnjanj^8a
sbj b bjiuiij as on ¿oAised sa anb A oaijob sa anb? Braajqojd j^
¿8B3i8i| sapBpaidoJd A sauopBjaj sajBiaadsa
sns noa SBjnjarujsa sbj oaij^b jadsd unSuiu UBJBuaduiasap on? ciad
'BiSj^ua bj ap Batinmb ajuanj bj a^dniais Bjsa opuoj ja u^ 'Bjjanai
-ui!in BJBd oiJBsaaan oiniuiin ja A BjjBiaiui ja pepiAp^s bj Bpoj noa
jipunjuoa aqap as ou ojaj -soaiminb soiquisa soj soAija^ A sooiáojojia
soiquiBO soj sopo) sOAis^d JBJapisuoa b apuau oaiinjnboiq j^ 'ojnjosqB
ua on 'sbui spsu A pspiAisBd ap bsbjo Bjjap BJBd BpuapiAa 'sopunSas
soj ap nos Bm^^jjoja) ja A Bmajo^JBs ja anb ajiíapiAa aaajB^ -sojjo
soj sajBno A sonn soj nos saj^na 'soAie^d A boai^^b soiquiBa ap osb^
ja ua 'uaiq asjBjnSasB sa Ji^ijip An^¿ "uoisuai bj ap o^uaiuiiaajaap o
o^naitupaj^ ja o uopBÍBjaj bj 'uoiaoBjjuoa bj 'jaauaA b ^puaisisaj bj
uoa H9pBjaj ua BiJBnoiSBOo sajBjnosnuí SBjqtj sbj ap pBpppsBja jouam
o joíbui bj A BarjsB^a Bzjanj bj UBjJinnimsip o UBUBjuainnB soaisij
-oaiininb A sooiuijnb sosaao^d so'j 'opsj^ ouisiin ja na iu ojuauxom
omsiui ja ua ou ojad 'oaij^b Búas opo^ ajqviunci pvppijsvja ap muajsts
un n^ -soAijaB sopo) o soAtsBd A soaijob uob is *0-^ ^sajBaj soiquiBa
soj uos sajBna '0-j ¡japuodsaj anb ^cq sauoijsana sapuBj^ sop y
-BiJo^Bjnpuo bj anb bui o^nasnuí jap u^ta^Bjjuo^ ap boijoj bjjo
ajsixa ou is A u9paBj^uoa bj ap BiJojBjnpuo suiJ^aop bj ap souojBqojd
ouio^ soppouoa soqaaq soj uauai) anb jojba ja je^nj ns na somaJBz
-ijBny "BJqij bj ap ja. anb jo¿íbui pnjiSuoj ap u9paBjjuo^ ap sepuo ap
8oSojoi8ij soj jod uoisiuipB bj A uoiaaBJjuoa bj ap bdiS9joisij p^ptun
bj sa (OJauí^aJBS ja) jBjnasnur ejqij bj ap ojuaiu^as un anb aaajq
-Bisa as jBno bj jod Bai^^joip Bjjoaj bj ajjua Bpuspjo^sip Xbjj

•

*

•biSojoibi^ A
Bpjojomj^ ap BBjqo na Baijj^uap pBpjaA BApiuipp ouioa sBpBnuijB A
eajopBSijsaAui soj sopoj is^a jod sspBidaaB uoiaunj ap A BJtnana^sa
ap sapBprun sbj ap oqanra jepnp oipaq nBq sou 'BpBaoAOJd pepiAij
-db na so^pajanbsa sojnasnm soj ap oaid^oBojaini nauíBxa osopBptna ja
oraoa isb 'sopBJqaiJaA ap sauozBJoa ua uaiquiB} ouis 'BopBjqajjaAui ap
SBpBujsa SBjqij ua ojos ou 'uoiaaBj^uoa ap sepBmBjj SBpuo sbj ap oam
til sisijBUB j^ ¿sai^ofoisij p^piun eun ojaiuoojes ja sg? ¿sapspiun

�nexiones sí son muy diversas y con ellas, los dispositivos orgánicos que
se ponen en juego.
Sin las propiedades físicas de las estructuras cuya heterogeneidad
no puede comprenderse en la unidad-molécula, siempre que no se
conciba ésta como reducida imagen de aquélla, la Química por sí
sola jamás llegaría a dar cuenta de la contracción muscular. Uno de
los notables progresos en la bioquímica de dicha contracción se debe
a Astbury y colaboradores por el descubrimiento, mediante la difrac
ción de los rayos X, de que la miosina está compuesta de polipétidos,
de cadenas que pueden volverse sobre sí mismas o "plegarse", dismi
nuir su longitud, contraerse o retraerse, en fin, comportarse de manera
. muy semejante al del sarcostilo. In vitro conserva propiedades físicas
de la fibra muscular (anisotropía, tixotropía, reversibilidad entre es
tado de sol y gel, elasticidad...) (13). Con Astbury (1933-1939),

Mirsky (1937), Engelhrdt (1941), Needham (1941), F. B. Straub
(1942-1943) Szent-Gyorgyi (1945), Bailey (1946-1947), y otros la
teoría química de la contracción y las modernas investigaciones
citológicas tienden a encontrarse y a confundirse, más bien que a
excluirse.
La singular estructura de las fibras musculares no puede ser
extraña en la actividad de las mismas y por tanto, de su contracción.
Por otra parte, la desorientación de las cadenas de polipétidos y la
fácil transformación de sol en gel no es exclusivo atributo de la mio
sina. Tiene ésta similitud química con la proteína extraída de huevos
de erizo (Mirsky), la renosina y la plasmosina de Bensley. Tarea ardua
es precisar, en la contracción del músculo, qué se debe a la miosina,
qué se debe a otros cuerpos químicos y qué a diferenciados "dispo
sitivos" orgánicos o sea, a estructuras biológicas específicas. Aunque
el microscopio electrónico revela que las miofribillas están consti
tuidas por hacecillos de filamentos de miosina, cuyo ancho oscila entre
50 a 250 Á (Hall, Jakus y Schmitt, 1946), sorprende la esencial corres
pondencia de las imágenes electrónico-microscópicas con las micros
cópicas, las estructuras directamente con las indirectamente visibles.
En los procesos de la contracción muscular, la concatenación de
causas y efectos químicos, físico-químicos y estructurales es intrincadísima y a veces, como en todos los procesos vitales, se torna imposible
distinguir nítidamente qué es causa y qué es efecto y si lo que es
efecto por un lado o en un momento no es causa por otro lado o en
otro momento.
Son dos formas muy distintas del conocimiento de la^ contracción,
una meramente descriptiva y otra causal. Todo conocimiento histo-

i

(13) A la nueva orientación de los conceptos sobre la contracción muscular J. Sacks
dedica nn documentado est^dio. (Véase Physiological Reviews, 1941. Vol. 21, pp. 217
a 241). Pero en la publicación de Sacks (Changing concepts oj the chemistry o¡
muscular contraction) se analizan conceptos químicos de la actividad muscular como
oxidación en anaerobiosis, etc., e investigaciones de Meyerhof, Hill, Fenn, de él
mismo y muchos otros, sin llegar a lo que a nosotros aquí más nos interesa: la quí
mica de la miosina, a cuyo conocimiento consagraron profundas investigaciones Astblry y colaboradores y con los cuales tienden a iluminarse las estructuras molecu
lares y las de las fibras recíprocamente.

lógico de ella parece descriptivo más bien que causal y todo conoci
miento químico parece más bien causal que descriptivo. No obstante,
un conocimiento químico puede ser descriptivo con apariencia de cau
sal y un conocimiento histológico puede ser causal con apariencia
descriptiva. Siempre habrá que tenerse en cuenta la energía química
de reserva y la energía química constitucional, la energía química
que se pone en juego por determinados mecanismos estructurales y
las variaciones activas y pasivas de las mismas estructuras por pro
piedades físicas y físico-químicas y aun por nuevas propiedades quí
mico-biológicas que resultan de su organización. Lo que observamos
in vivo merece singular atención siempre, porque por más hondo que
sea el análisis nunca se podrá explicar satisfactoriamente la vida por
la muerte.
La posibilidad de tetanizar un músculo en extensión impresionó
a Ranvier y lo condujo a examinar su estructura en cuatro estados
fisiológicos, usando como fijador el ácido ósmico, con la creencia de
que no los modifica: 1., extendido y en reposo (tendu et au repos);
2., extendido y en contracción (tendu et contráete); 3., retraído y
en reposo (revenu sur lui-méme et au repos); 4., retraído y contraído
(revenu sur lui-méme et contráete). ¿Cuál es la relación de las dife
rentes partes de la fibra muscular estriada en los cuatro estados
anteriores? He ahí el problema que se propuso resolver.
El examen de músculos retraídos y de músculos en extensión
(blancos y rojos de conejo) no revela onda de contracción. La fibra
estaba uniformemente estirada. El examen de músculos contraídos
durante la extensión reveló que el disco oscuro (disc épais de Ran
vier) era más corto al mismo tiempo que menos ancho, fenómeno
más intenso en los músculos rojos que en los blancos. Los discos
claros y los delgados ganaron en longitud, más aquéllos que éstos.
La conclusión de Ranvier es categórica: "les disques épais sont les
acules parties contráctiles, tandis que les disques minees et les espaces
clairs n'ont qu' une fonction purément mécanique". Para el ilustre his
tólogo francés, el fenómeno esencial de la contracción del músculo
es el cambio de forma y de volumen del disco oscuro o de Brücke.
Este afectaría la forma esférica, eliminando plasma muscular de su
masa que se acumularía lateralmente y así ocurriría el acortamiento,
ensanchamiento y endurecimiento del músculo. Los discos claros serían
elásticos y tenderían a una constante aproximación de los discos
oscuros. En el músculo contraído o retraído, los discos claros se adel
gazan tanto que dan la impresión de que desaparecieran. Y esto lo
observa bien Ranvier, quien se expresa, a propósito de ellos, en tér
minos precisos: "tout retrait du muscle, actif au passif, en amene la
disparition". Es discutible, 1., que sea absoluta la diferencia entre
contracción y retracción o que no haya nada de contracción en la
retracción; 2., que la fuerza elástica del disco claro sea la misma en
uno y otro caso; 3., que carezca totalmente de la mencionada fuerza
el disco de Brücke; y 4., que pueda excluirse la fuerza elástica del
proceso de la contracción. Las modernísimas aportaciones de ultra-

— 144 —
145 —
10

�01

-bjjjii ap sauopBjJodB SBtnisinjapoui swj •uppaBjjuoa bj ap osaoojd
jap Baijscja Bzjanj bj asjmjaxa spand anb íomf A ía^jaiug ap oasip ja
Bzjanj Epcuoiananí bj ap ajuarajBjoj eoz^jbo anb 'o*g íosbo ojjo ^ onn
ua bihsiui bj Bas ojbj^ oasip pp BaijsBja Bzjanj bj anb *o'g íuppaBjjaJ
bj n^ uppaBjjuoa ap Bp^n b^bi^ on anb o uppaBjjaj A uppaBjjuoa
ajjua Bpnsjajip bj BjnjoeqB Bas anb '0-[ 'ajqijnasip 83 '^uoijiJBdsip
bj anaure na 'jissBd nB Jijas 'apenni np jibjj^j inoj,, :sospajd souiui
-ja; ua 'sojjs ap ojispdojd b 'ssajdxa as uamb 'jaiAUBg uaiq BAjasqo
oj ojsa ^ 'UBjaiaaJBdBsap anb ap npisajdtui bj trep anb ojhbj ubzeS
-pp^ as soJBja soosip boj 'opiBjjaj o opiBJjuoa ojnasniu p ug -sojnaso
soasip soj ap uppBunxojdB ajuBjsuoa Bnn b usijapnaj A soaijsBja
UBjjos soJBja soasip so^ •ojnasnuí pp ojuaimpajnpua A ojuaiuiBijauBsua
'ojuainiBjjooB p Bjjwjnao isb A ajuamjBJajBj BiJBjnranaB as anb bsbui
ns ap JBjnasnm BtnsB^d opnBniuiip 'BDuajsa buijoj bj BiJBjaajB ajsg;
•a^piug ap o ojnaso oo8ip pp naumjoA ap A buiioj ap oiqniBD [a sa
o^n^sntn pp n^poBJinoa B^ ap ^pnasa onamcmaj p '8&gt;oubjj oSo^oj
-siq ajjsnji p bjb^ •44anbmBaaui juatnaand nojjonoj ann ^nb juo^ sjib^d
saasdsa sa^ ja saautni sanbsip saj anb stpnBj 'sa^iOBJiuoo saijjBd sa^nas
sa[ jnos sisda sanbeip eajM :boijo89}B3 sa jatAUBjj ap ucnsnpnoa ^j
•sojsa anb so^pnbB sbui 'pn^iuo[ uo uojbubS sopB^pp 8o[ A sojbjo
soasip so^j -soouBjq eo[ na anb sofojt sojnosnra so^ ua osnojuí sbui
onaurouaj 'oqauB sonara anb oduiaij oiusiui ^ o^joo sbui bj^
-n^^ ap siBda osip) omaso oasip p anb ppAaJ umsuajxa b
sopiBjjuoo 8ojnosnra ap naniBxa ^^ 'BpBJiisa ajuaraorajojiun
Bjqi} B^ •n^paBjjuoo ap Bpno spAajc on (ofanoa ap soíoj A soanB^q)
noisnaixa ua eopnasnm ap A sopjBJiaj soj;nasnni ap uaniBxa ^^
•jaApDsai osndojd as anb Braa[qojd p jqB ajj ¿sajoiJa^uB
sopB^sa ojjBna so| ua Bp^iJisa jB[nosmu Bjqij b^ ap eajjsd sajnaj
-ajip sb[ sp nopBp^ B[ sa IBn^? "(aíaBJtjuoa ja araara-inj; ans nuaAaa)
opiBjjuoo A opiBjjaj io'f i (sodaa nB ja amam-in^ jns nuaAíu) osodaj na
A opiBJ^aj '0"g i (ajaBJjuoa ja npuaj) u^paBjjuoa ^ A opipnajxa 'o*^
í (eodai nB ja npnaj) osodaj ua A opipuajxa iomi iBaijipotu so^ on anb
ap Bpuaaja bj uoa 'oainiso opta^ p jop^fij oraoa opuBsn 'soaiSop^isij
sopBjsa ojjBno ua Bjnjanjjsa ns jBtnmBxa b ofnpuoa o\ A jaiAneg b
ouoisajdrai noisuajxa ua ojnasnm un jBzmBjaj ap pBpijtqisod wj

•3)n3tnB3Ojdp8j SBjqij sbi ap bbi i ssjbi
•naajont
SBjnionjjsa sbj
jijjsa
sbj asjenininn B
B nspasij
nspasij 83IBna
83IBna soj
soj aoz
aoz ¿
¿ s^jopBJoqBioa
s^jopBJoqBioa ahih
•isy
is8
raaopB8ij83Am srpanjojd uojbjSbsuoo
oia^inipanoo oXns b 'buisoiot sr ap B^ira
bjSbsuoo oia^X'
-jnb bi :B93jaini bou sera tnbB sojjosou b anb oj b jb8h n¡s 'sojio soiionm X omsim
jh ¡
I? ap
ap "MNaj 'nig 'jOHHaAa^
xo
^ ap BanopE^iisaAni a '-3ja 's'isoiqoj^BuB na aopBpi'
aopBpixo
ipepup^B b¡ ap so^imtnb sogda^noa UBzipiíB 'as' (uotjoBjjuoo ^ñnosnut
oraos
(o ¿^stiu^^o 3i¡t ¡o ndaouoo gujgum¡j) saavg ap uo'p Bajiqnd b{ na ojaj -(i^^ s
LIZ "&lt;W 'IZ 'IOA 'IWI 'SMaiAajj iB3|8o[oia,{ijj asBa^y) -óipnjsa opsinaranaop nn Baipap
sa^vg •[ JBin^snuí uopoBJiuoo b¡ ajqos soidaouoa soj ap uoi^biu^ijo BAanu b¡ y

(1)

-ojsiq ojuainnaouoa opoj^ *[BsnBa bjjo A BAtjduasap ajuaraBjoin buh
'uopaBjjuoa b^ ap ojuatrapouoa pp SBjuijsip ^nuí sbhuoj sop nog
•ojnamoui ojjo
ua o opBj ojjo jod BsnBa sa ou ojnamom un ua o opBj nn jod ojaaja
sa anb oj is A ojaaja sa anb A BsnBa sa anb ajnauíBpijju JinSmjsip
a^qísoduir bujoj as 'sa^jtA sosaaojd soj sopoj ua oraoa 'saaaA b A Bmistp
-Bauíjjur sa sa^jnjanjjsa A soaiuirnb-oaisij 'soaiminb sojaaja A s^snea
ap uopBuajsauoa B^ 'jB[nasnui uopaBjjuoa B[ ap sosaaojd soj u^
•sajqísiA ajnauiBjaajipui sb^ uoa ajaamBjaajip SBjnjanjjsa sbj 's^aidoa
-sojaini sbj; uoa SBaidoasojaiui-oaiuojjaap sanaSBini s^^ ap Bpuapuód
-sajjoa p3ianasa bj apuajdjos '(9^61 'jjiraqog A sn^Bf 'nH) ^ OS^ B OS
ajjua B[iaso oqaue o^na 'buisoiui ap sojnaniB[ij ap so[^iaaaBq jod s^pinj
-ijsuoa UBjsa SBj^rqTjjoiui sb[ anb BpAaj oaiuojjaa^a oidoasojaini p
anbuny •SBaijiaadsa SBaiSoptq SBJnjanjjsa b 'Bas o sooiubSjo 4soaijis
-odsip^ sopBpuajsjip b anb A sooitnjnb sodjana sojjo b aqap as aní
'buisoiui bj b aqap as anb 'ojnasnm pp uopaBjjuoa v\ na 'JBspajd sa
BnpjB BajB^ -^3[suag ap BuisorasBfd b[ A suisouaj tb\ ' (^^sjij^) ozija p
soAanq ap BpiBjjxa Bujajojd b^ uoa Bairajnb pnjijiuiis Bjsa auaij^ -buis
-oiui bj ap ojnqijjB OAisnjaxa 83 ou jaS na jos ap uopBUMojsnBjj jp¿j
bj A sopijadijod ap ssnapea sbj ap nopBjnaiJosap bj 'ajj^d bjjo io^
•uopaBjjuoa ns ap 'ojubj jod A SBtnsira sbj ap pBpiAijaB bj ua BUBjjxa
jas apand on sajBjnasnm SBjqij sbj ap Bjnjanjjsa jBjnSms b^j
•asjinjaxa
b anb natq sbui 'asjipunjuoa b A asjBjjuoaua b uapu^ij ssaiSojojp
sauopBSijsaAní SBUJapoui sbj A uopaBjjuoa bj ap Bairajnb Buoaj

bj sojjo A '(¿^6T-9Í-6I) ^™a '(s^óT) ^jo^^-juazg' (^W
qnB^S "a \i '(If'ól) niBupaa^ '(ií&gt;6T) jpjqjaSua '(¿g6l) ^
'(66T-6I) ^^qisy noD "(T) (• • pBppijSBja 'jaS A jos ap p

jod BpiA b^ ajuauiBiJOjaBjsijBS JBat[dxa Bipod as Bannn ski^bub p Bas
anb opuo^ sbui jod anbjod 'ajdraais uopuajB jBjnSuts aaajam oam w
soniBAjasqo anb o^ •u^pBzruBSjo ns ap uBj^nsai anb sBaiSojoiq-oatur
-jnb eapBpaido^d SBAanu jod uns A SBaiuijnb-oaisjj A SBaisjj sapB^aid
-ojd jod SBjnjan^jsa sbuisiui sb^ ap SBAis^d A SBAijaB sauopBiJBA. sbj
A sapsanjanJjsa sorasiuBaam sopBUiuuajap jod oSanf ua auod as anb
Batunnb BiSaaua v\ '^nopnjijsuoa Bairajnb BiSjana bj A BA^asaj ap
Boiuijnb Bi^jaua n\ Bjuana ua asiauaj anb Bjqsq ajdmaig 'BAijduasap
BpnaiJBdB uoa ^snsa aas apand oaiSo^ojsiq ojuairaponoa un A yes
-we^ ap BpuaiJBdB uoa OAijdtJasap jas apand oairajnb ojuaioipouoa un
'ajuBjsqo 0^1 "OAijdiJasap anb [BsnBa naiq sbui aaajsd oaiuiinb ojuaim
-pouoa opoj A ^snsa anb naiq sem OAijdijasap aaajBd Bfp ap oaiSoj

-sa ajjus pBpijiqísjaAsj 'Bjdojjoxij 'BjdojjoeiuB) JBjnasnm Bjqij bj ap
seaisij sap^paidojd BAjasuoa ojjm uj -ojijsoojbs jap jb ajuBfamas ^nra
BjauBm ap asjBjJodmoa 'uij ua '^sjavjt^d o asjavjfvoo 'pnjiSuoj ns Jinu
-imsip 'ttasjBSajd,, o sbuisiui js sjqos asjaAjoA napand anb SBuap^a ap
'sopijadijod sp Bjsandraoa Bjsa buisoiui bj anb ap '^ soábj soj ap uop
-aBjjip bj ajuBipam 'ojuaiuiíjqnasap ja jod S3JopBJoqBjoa A ^jnqjsy b
aqap ae uopaBjjnoa Bqaip ap Baiuijnboiq bj ua so^aj^ojd sajqBjou soj
ap ouj ^Bj^asnuí upiaaBjjnoa bj ap Bjuana jBp b bjjbSsjj SBurer bjos
ib jod Bainijn^) bj 'BjjanbB ap uaáBrai Bppnpaj omoa Bjsa Bqpuoa
as ou anb ajdmais 'Bjnaajour-pBpmn bj ua asjapuajdmoa apand ou
pBppua^ojajaq B^na SBJnjanjjsa sbj ap sboisjj sapBpaidojd sbj mg
•oSsnf ua nauod as
anb sooiuvSjo soaitisodsip soj 'sBjja uoa A sssjaAip jínuí uob is sauoixan

�estructura y químicas tienden a demostrar que entre discos claros y
oscuros no existe la profunda diferencia que se admitió por los autores
clásicos. Se acepta hoy día que las cadenas moleculares de la miosina
se hallan tanto en los estratos claros como en los oscuros. Variaría su
orientación. La anisotropía es atributo de toda la fibra muscular, más
acentuada en los discos de Brücke que en los claros (Bernal, 1937).
En aquellos más que en estos se acumularían las sales, particular
mente de K. Para nosotros, desde cierto punto de vista físico, nada
más que desde cierto punto de vista físico, entiéndase bien, la fibra
muscular como totalidad sería un sistema elástico variable hetero
géneo, sea cual sea su química y sean cuales sean las propiedades de
sus elementos aisladamente considerados. Con esto no se niega dife
rencias reales de los estratos que se acusan en cada fibra; por el
contrario, sin dichas diferencias no se podría afirmar lo que se afirma.
A la exploración química directa, cabe agregar las reacciones dife
renciales de las bandas oscuras y claras a las técnicas microscópicas,
tanto de coloración como de impregnación. Edward W. Dempsey, George B. Wislocki y Marcus Singer (1946) muestran que las primeras
contienen substancias basófilas y las segundas, acidófilas, de ahí sus
distintos comportamientos tintoriales.
No se discute la variación de la birrefringencia en la contracción
isotónica; y E. Fischer (1941) destaca la concordancia que existe
entre su análisis y el efectuado con los rayos X. No sucede lo mismo
respecto a la contracción isométrica. Si en ella la miosina pasa de
sol a gel (proceso reversible, Mirsky, 1937), no habría diferencia
esencial entre las dos formas de contracción. Muralt y Edsal (1930)
establecieron que la miosina en estado de sol pierde la birrefringencia
que se observa en estado de gel. Y Muralt (1932) publica curvas de
variación de la anisotropía en la contracción isométrica. Hay que re
tomar este problema luego de una crítica al concepto de contracción
isométrica.
Por cerrar el problema cada uno en su especialidad y así darle
solución es que se sostienen en pugna tres teorías generales de la
contracción del músculo: una histológica; otra química; y la tercera,
físico-química. Sabido es que existe contracción sin la estructura de
la fibra muscular, como existe conducción sin la estructura nerviosa.
Deducir de ahí que las estructuras de las fibras musculares y de las
neuronas nada tienen que ver con la contracción ni con la conducción
es, evidentemente, incorrecto, tan incorrecto como considerar que la
química del músculo y del sistema nervioso es ajena a la contracción
y a la conducción porque se observa contractilidad y con^uctibilidad
sin la composición química de esos tejidos.(
Si todo lo que es tejido se redujese a química, nada más que a
química —y no se alude ahora a ningún problema trascendente— no
debería existir ni Histología ni Fisiología, pues estas ciencias carece
rían de objeto propio y sus métodos serían inadecuados, ya que el
único método válido sería el de la Química. Pero esa unidad de
concepto es por eliminación y no por integración. De la misma ma— 146 —

ñera que la química orgánica no se explica totalmente por la química
inorgánica, aunque sus elementos estén siempre presentes, ni toda la
biológica por la orgánica, tampoco se explica la actividad de un tejido
vivo, por su química, nada más que por su química. Y no salimos
al expresarnos así, del plano de la Ciencia, invocando lo sobrenatural
o algún principio metafísico. Las células nerviosas de la corteza visual
del cerebro y las células nerviosas de los núcleos bulbares del corazón
no acusaron hasta hoy ni parece que revele jamás diferencias quí
micas tan profundas como para permitir co^nprender por qué exci
tadas las primeras dan lugar a la visión y excitadas las segundas dan
lugar a la parálisis cardíaca.
En sus consideraciones sobre el mecanismo de la contracción del
músculo, P. Bouin (1929) escribe: "II est évident que celuici doit
trouver son explication dans l'étude des conditions physico-chimiques
qui agissent sur la myofibrille striée au moment de la contraction"(14).
Con tal enfoque, la tendencia sería a reducir los mecanismos de la
actividad muscular a fenómenos de tensión superficial y diferencias
de potencial eléctrico entre discos oscuros y claros, sarcostilos, inofragmas, sarcosomas, sarcolemas... Porque a la luz del ultramicros
copio todo se resuelve en gel y sol no hay que concluir que todo es
gel y sol. Parecido es el criterio de muchas simplificaciones. Prosperan
por el prestigio de conceptos claros, pero carecen de la consistencia
que los hace perdurables.
Físico-química es también la teoría de J. W. Clark, para quien
la contracción muscular se explicaría por la solidificación de cris
tales líquidos: "the hypothesis is made that the substance in the
anisotropic bands passes abruptly from the liquid crystal to the solid
crystal form, as a result of the increase in acidity due to lactic acid
formation" (15). Con el pH más alto (neutralidad, alcalinidad) se
volvería a los cristales líquidos, estado físico-químico de las bandas
oscuras en las fibras relajadas. Ulteriormente, E. Fischer (1941), in
siste en la interpretación de la contracción muscular en función de
los cambios de las propiedades cristalinas de las fibras (birrefrin
gencia, etc.).
Cautiva la simplicidad de algunas teorías. La bipartición del
disco de Brücke y el desplazamiento del mesofragma hacia el telofragma de los dos semidiscos resultantes, constituiría la esencia de la
contracción de las fibras musculares estriadas. El proceso inverso, o
sea, el reencuentro de los semidiscos oscuros en el mesofragma, ocasio
naría la relajación. Con ese esquema citológico, Jordán opina que el
problema central de la contracción está en el movimiento de lanza
dera, entre los telofragmas inmediatos, de una substancia fuertemente
anisótropa.
El análisis hecho por nosotros del miocardio in vivo y de múscu(14)Eléments d'Histologie. — Félix Alca. — París, 1929. — Pág. 187.
(15)J. Howell Clabk. 1927. — A theory of muscle contraction teith X-ray difraction
patterns from relaxed and contracted muscle. — The American Journal of Physiology.
Vol. LXXXII, Pág. 193.
— 147 —

�— ¿ti —
•S6i -*?a 'nxxxi -i&gt;&gt;a
•X8ofoi8Xq,j jo ^njnof no^uamy aijx — -ajosnut p^ionjwoo pun paxtrpi viojf stuajjod
uoiiovujip toj-x W* UO1J3DJJUO aptnut ¡o Xuoaijl y _ -Lz6l -jihyi^ tkimoh T (SI)
•¿81 -3?d — '6Z6I 'njBd — -MVDiy xns^ — -ai^
-nasnuí ap ü oaia uí oipjB^oiai jap sojjosou jod oqoaq sisijbub
ajuauíaj-ianj BpuBjsqne Bun ap 'sojBipauíui semSejjopi soj ajina 'B
-bzubj ap ojaaiiniAoin ja na Bisa uopoBjjuoo bj ap jBiiuaa Btna[qoid
ja anb Buido UBpjof 'oaiSojojp Bmanbsa asa no[) •upxoBfBjaj bj bijbu
-otsboo 'emáEJjos^in ja ua sojnaso soasipituas soj ap oxuianauaa.1 ja 'sas
o 'osaaAui oeaaoid jg 'SBpBiJisa sajBjn^snm SBjqij sbj ap uopaBJiuoa
bj ap Bpuasa bj BiJinjiisuoa 'BajnB^nsaj so^sipiuias sop soj ap buiSbjj
-ojaj ja Bpeq BinSBjjosoni jap oiuaiuiBZBjdsap ja A a^otijg ap oasip
jap uopijjEdiq vj 'SBjxoaj SBun^jB ap pBppijdmts bj BAijnB[)
•(•oja 'BiDuaS
-mjjajjiq) SBjqij sbj ap SBmjBisij^ sapBpatdojrd sbj ap eoiqnre^ soj
ap nopnnj ua JBjn^snin uopaBjjuoo bj ap uopBjaadjajuí bj ua ajsis
"ní '(if'ól) ^^08^ "3 'ainauuouaijQ -SBpBfBjai seiqíj sbj na SBjn^so
SBpnsq sbj ap ooirajnb-ooisjj opBjsa 'sopmbrj sajBisjja soj b bjj^ajoa
as (pBpinijBajB 'pBpijBJ^nan) ojjb SBtn jjd ja 003 '(si) noijBniJoj
ppB oijdbj oj anp iíjipioB m ae^ajoni aqj jo }jnsa^ b sb 'omoj jbjs^j
pifos aqj oj jbisXj^ pmbij aqj mojj ^pdnjq^ sasssd spireq aidojjosinB
aqj m aonsjsqns aqj jsqi apBtn si 6isaq}od^q aqjM :sopiiibjj sajBj
-STJo ap nopsaijipijos bj jod Bjjsoijdxa as JBjnosntn nppoB^juoD bj
namb BjBd ^^bj^ -j^ • ap Bjjoai bj naiqiuB; sa BOiinjnb-ooisj^
's^jqBjnpjad 9DBq soj anb
epnaisisnoa bj ap na^ajsa ojad 'soibjo sojd^ouoo ap otSiísaad ja Jod
nBjadeojj •sauopBDijijdrais Bqonni ap oijajxio ja sa oppajBj -jos A jaS
sa opoi anb Jinj^no^ anb ^^q on ^os Á jaS na aAjansaj as opoj oidoo
-sojairaBajjn jap znj bj b anbjoj • • -sBmajoajBS 'sbiuosooibs 'sboiSbjj
-oai 'sof^soaJBS 'sojbjd A soanoso so^sip ajina ooijjaap [Bionajod ap
SBpnajajip A jBpijjadns uoisaaj ap souauípnaj b jBjn^snm pBpiAiiaB
bj ap sorasiusaain soj jpnpaj b Búas Bpaapnai bj 'anbojna jbj no^
' (^l)noIlB-nnoa ej ap jnaraoni nB aaij^ ajjijqijo^ta bj ^ns ju38Si3b mb
sanbimrqo-oais^qd snoijipnoo sap apnjaj suBp no^B^ijdxa nos J9Anojj
jiop pinjaa anb ^napiAa isa jjm :aquasa (6^6T) nínoa "d 'ojnosntn
jap u^poBjjnoD bj ap oinsiuBoain ja ajqos sauop^japisuoo sns ng
•BDBipjBD STSIJBJBd BJ B JB^nj
nBp SBpnnSas sbj SBp^jpxa A ooisia bj b JBSnj n^p SB-iamud sbj s^pB)
-pxa anb Jod japuajdmo^ Jiiinuad BJBd omoa SBpanjojd ubi 8^ita
-rnb SBpaajajip sbutbí ajaAaj anb aaajBd in ^oq BjsBq noJEsn^ ou
uozbjod jap eajBqjnq soaj^nn soj ap SBSoiAjan SBjnja^ sbj A ojqajaa jap
jsnsiA Bzaijoa bj ap sssoiAjaa SBjnjaa sb^ •oaisijEjain oidion^d unSjB o
[BanjBuojqos oj opuBDOAiii 4Bpnai[) bj ap on^jd jap 'isb sonaBsajdxa jb
gomijBS on j^ •Boiminb ns jod anb SBto Bp^n 'Borminb ns jod 'oaia
opifai nn ap pBpiAijaB bj Baijdxa as ooodniBi 'boiubSjo bj jod BDiSpjoiq
bj Bpoj in 'saínasaad ajdmais na^sa sojuatnap sns anbnnB 'boiubSjoui
Bainnnb bj lod amamjB)oi BDijdxa as on boiubSjo Boirajnb bj anb BJian

-^ra Bnisim bj 3q •iioi3t&gt;j3&amp;fm uod ou X umovu-tiui^a jiod sa oidaouoo
ep pvpmn vsa oaaj -Boirain^) bj ap ja Bijas opijBA opojaui oaiun
ja anb vÁ 'sopBnaapBni UBuas sopoiam sns A oidojd ojafqo ap ubjj
-aaajBa SBpuap SBjsa sand 'bj3ojoisi^ in biSo^oisijj m aijsixa Buaqap
ou —ajuapnaasBJi Buiajqojd un^uin b BjoqB apnjB as ou A— Baiininb
b anb sboi BpBU 'Boiinmb b asafnpaJ as opifai sa anb oj opoj ig
pBpijiqiianpuoa A pBpijnaBJiuoa BAjasqo as anbjcod uopanpuo^ bj b A
n^paBJino^ bj b BuaÍB sa O9OIAJ3U Buiajsig jap A ojnasnm jap B^iminb
bj anb JBjapisuoa ouioo ojoajjooui ub^ 'oiaajjoaoi 'ajuauíajuapiAa 'sa
n9ponpuo3 bj uoa in uopoBJjao^ bj uoa J3A anb nau^ij Bp^u ssuojnan
sbj ap A sajBjnasnm SBjqij sbj ap SBJnjanjjsa sbj anb iqB ap jpnpaQ
•BSoiAjan Bjn^onjjsa bj uis uoiaanpuoa aisixa oinoa 'jBjnasnuí BJqij bj
ap Bjniamisa bj uis uop^Bjjuoo ajsixa anb sa ppiqeg •Boirainb-o^ieij
'Bia^jaj bj A íBDiuimb bjjo íBoiSojo^aiq Bun ¡ojnosnm jap nopoBJjuoa
bj ap sajBJauaS SBUoai sajj Bu^nd ua nauaijsos as anb sa nopnjos
isb A pBpijBpadsa ns na oun BpBO Bmajqojd ja jBjjaa jo^
•Boujauíosi
ppap ojdaauoo jb Baiijia Bun ap oSanj Bmajqoíd ajsa mmoj
-aj anb Avjh "Boiajaraosi uopoBJtjuoo bj ua BidoaiosiuB bj ap uopBUBA
ap SBAjna Baijqnd (^g6l) JIBJIlK A 'l3^ aP PBí83 na BAJiasqo as anb
BpuaSuiJjaJJiq bj opaaid jos ap opejsa na buisoiui bj anb uojapajqBisa
(06l) IB8PÜ ^ íIBJnK 'npioaBjjnoa ap sbiujoj sop sbj aj^ua jBpuasa
Bpuaaajip Bjjq^q ou '(¿61 '•^'318JTPV[ 'ajqísjaAaj osaaojd) jaá b jos
ap bsbcÍ buisoiui bj Bjja ua ig -Bau^amosi uopoeaiuoo bj b oiaadsaj
orasitn oj apaans o^j -^^ soXbj soj uod opBni^aja ja A sisijbub ns aajna
a^eixa anb BpuBpjODUoa bj BaBjsap (xtól) ^^q^si^ *g A íBDinoiosi
uopoBijuoo bj na BpuaSuujajJiq bj ap uopBiJBA bj ainasip as o^
•sa[Bjjojuu soinaiuiBiiodnioa sojupsip
sns jqB ap 'SBjijopps 'SBpunSas sbj A SBjij^ssq espuBisans uanai^uoa
SBjamijd 8bj anb UBJisanuí (9^6!) ^^^nTS 8nJÍW ^ í3!00!8!^ '8 9^
-joaf) 'jíasdinaQ -j^ pjBAip^ 'u^pBuSajduii ap omoa uopBJOjoa ap ojub^
'SBOidoasojaiui eeoiu^aj sbj b sbjbj3 X SBJnaso SEpu^q sbj ap sajBpua^
-ajip sauopaBai sbj JBSaaSB aqsa 'Bi^ajip Baimjnb uopBJOjdxa bj y
'bumijb as anb oj jbuuijb Bjjpod as on SBpuaiajip SBqaip ms 'oiJ
ja jod íBjqij BpBO ua UBsnaB as anb sojBjjsa soj ap sajBaj
-ajip BSain as on ojsa no^ 'SopBjapisuoa ajuatuBpBjsiB sojuaraaja sns
ap sapBpaidojd sbj ubss sajBna u^as A Baiminb ns sas jsna Bas 'oauaS
-o^aj9i¡ ajqnijoa ooijsvja muajsis un mías popijojot ouioo dvjnosniu
vuqjf v\ 'uaiq asBpuai^ua 'ooisij bjsia ap ojund ojjai^ apsap anb sbui
Bpsu 'ooisjj bjsia ap ojund ojjap apsap 'soj^osou bjbj -^ ap ajuara
-jBjnopjBd 'Baj^s sbj nBjJBjnnmaB as sojsa na anb sbui sojjanbB ug
'(¿61 'lBUJa9) goJBp soj na anb ajjanjg ap soasip soj na
sbui 'JBjnasnuí Bjqij bj Bpoj ap ojnqiJjB sa BidojjosiuB wj .'u^p
ns BjiBiaB^Y "sojnoso soj na omoa soJBja soiBJjsa soj na ojub; n^jjBq as
buisoiui bj ap sajBjnaajom SBuapsa sbj anb Bip ^oq Bjda^s ag -gooisBp
saao^nB soj Jod oiiimpB as anb Bpuaaajip Bpunjoad bj ajeixa on sojnaso
A soJBja soasip ajjua anb JBjjeouiap b uapnat} SBaiminb A

�los esqueléticos también in vivo, no acusó el supuesto vaivén de los
semidiscos, cuya autonomía se desvanece cada vez más sea como uni
dad de estructura, sea como unidad funcional. La actividad inde
pendiente del disco oscuro no se puede sostener como correcta
observación de la realidad. Nicolai y Grüthling notaron que en
la sacudida y en el tétano hay intercambios entre discos claros
y oscuros, con aumento general de la transparencia de las fibras.
Y D'Ancona (1932) señaló una mayor hidratación de la fibra
muscular precisamente en la onda de contracción, onda que según
nuestras investigaciones no tienen como unidad el sarcomero. Asi
mismo hemos advertido nosotros cierta hialinización de la fibra en el
pasaje de las llamadas ondas de contracción, sobre todo en el sarcoplasma, de suerte que las miofibrillas se separan y arquean, hacién
dose más patente la estriación longitudinal. Nos aproximamos, pues,
al concepto de la fibra muscular como hacecillo de sarcostilos en
la matriz del sarcoplasma, con inofragmas, sarcolema y estructuras
que regulan su metabolismo (núcleos, aparato de Golgi y condrioma)
y que careciendo de la sucesión periódica de los sarcómeros, influyen
siempre en la totalidad de la fibra.
El examen de las variaciones de la "permeabilidad" a la luz de
la onda de contracción y de la fibra toda en repeso y en actividad
interesa en sí y para una apreciación crítica de la teoría que se propo
ne explicar la contracción por transformación de cristales líquidos en
semi-líquid^s o sólidos y la que procura explicarla por la transfor
mación reversible de sol en gel. Se comprende que el anterior examen
de la onda de contracción solo es posible en la fibra viviente. Los
efectos de las variaciones hídricas pueden observarse también en
músculos aislados y en uno y otro caso hemos advertido su gran in
fluencia sobre la elasticidad de las fibras musculares.
El estudio in vivo de las estructuras biológicas como el estudio
ira vivo de la química de dichas estructuras (análisis espectrográfico,
etc.) no excluirá nunca los otros recursos técnicos válidos. El conflicto
se produce cuando los resultados no concuerdan, en cuyo caso debe
prevalecer lo primero sobre lo segundo. Y esta misma primacía ha
de venir después de la crítica del poder analítico de uno y otro método.

II
TÉCNICAS, MATERIAL DE ESTUDIO Y CRITERIOS ^
DE INTERPRETACIÓN
Para las investigaciones de que damos cuenta aquí, necesario fue
idear muy diversas técnicas, aparte el recurso, como es natural, de
muchas ya conocidas, de probada eficacia. Algunas de aquéllas se
aplicaron, con nuestros colaboradores, a trabajos precedentes; otras
permanecieron hasta ahora inéditas.

Una de nuestras tendencias ha sido siempre procurar, en lo po
sible, la observación in vivo y en todo caso, que el examen histológico
no concluya en la pura forma y estructuras estáticas. Para el estudio
in vivo e in situ del corazón de vertebrados nos valemos de nuestras
propias técnicas, las que nos permiten la microcinematografía, el car
diograma, el foto y electrocardiograma simultáneamente, además de
poderse excitar o extirpar los ganglios, los nervios o haces del corazón
bajo el contralor microscópico. La hemos aplicado especialmente al
examen de corazones de animales pequeños. El azul de metileno es
el colorante de elección en tal caso. Para el estudio complementario
en corazones muertos, más o menos grandes, teñidos o no, es útil una
distensión tridimensional mediante inyección, previa ligadura de los
vasos, de suero fisiológico, que se reemplaza primero por un fijador
y luego por los reactivos transparentadores usados en las preparaciones
microscópicas comunes o se aclara merced a procedimientos ideados
al efecto. Una lámpara sonda ilumina por dentro el órgano y así es
factible examinarlo microscópicamente sin seccionarlo.
Corazones de peces, de batracios, de reptiles, de aves y de ma
míferos, incluso el hombre, son objeto de nuestras investigaciones.
Hace años que venimos dedicándonos al estudio de la biomicroscopía cardíaca. Para encarecer su importancia científica recordaremos
que, en opinión del cardiólogo Henrijean (1929) la Fisiología y la
Patología modernas tienen que ser microfisiología y micropatología.
Cualquiera que sea la exageración, hay mucho de verdad con ella sub
rayada. Agregaríamos asimismo que la Bioquímica ha de tender cada
vez más al análisis espectral, para adentrarse en la vida orgánica sin
destruirla.
En primer término, hubo que vencer las dificultades técnicas.
Respecto a la biomicroscopía cardíaca, Lutembacher (1928) pone de
relieve los obstáculos y cree imposible su realización en los verte
brados: "II semble qu'avec les niéthodes de perfusión disparaissent
tous les intermédiaires qui genent l'observations inmédiate. II n'en
est rien. En regardant battre un coeur isolé, d'autres questions se
posent: que se passe il dans l'intimité histologique des tissus? qu'est
ce que la contraction musculaire? qu'est ce que l'excitation? Comment
interviennent sur la fibre cardiaque, sur les centres d'automaticité,
les effets toxiques et médicamenteux dont nous n'analysons qu'une
resultante, une grossiére extériorisation ?
"Un nouvel obstacle se dresse devant nous. Seúl le micrescope
permet de pénétrer plus avant dans la structure intime des tissus:
mais le microtome, en passant, a fauché la vie.
"Pour faire de Vhistologie sur le vif, et mieux encoré de Fhistopatologie vivante, il faut observer des étres transparent comme les
larves aquatiques: on peut tout a loisir analyser les phases de la
contraction musculaire et suivre les battements du coeur a l'étage
histologique" (1)... Pero hay tanta diferencia entre el vaso dorsal
(1) Structure dea musties striés. — Masson et Cié. — París, 1928. — Págs. 5 y 6.
— 149 —

— 148 —

�•9 i s '88?d — '8Z6I '!JBJ — "'K&gt; '

— 8tT —
— 6^1 —
tajjsniu tap

(i)

jBSJop O9BA J3 aJ^ua Bpuajajip bjubj ^Bq oja^ * * * (i) ttanbi3ojojsiq
aS^jaj b jnaoa np sjnanrajjBq ssj ajAins ia ajiBjnasnuí uoijaBJiuoa
bj ap sasBqd saj jaslpuB Jíbioj b jnoj jnad no :sanbijBnbB s^ajbj
saj auuuoa juajBdsuBjj saj}3 ssp j3AJ3sqo ^nBj jt 'ajttoam aiSojofod
-oísii/j ap ajoana xnaitu ja '¡m aj uns ajSojojsii{j ap a-n^j Jnoj,,
•aiA bj aqanBj b 'juBSSBd na 'araoiojaim aj siBtn
isnssij sap araijuí ajn^anjjs bj suBp iubab snjd jajjauad ap ^anuad
adoosojoim a[ jnag "snou ruBAap assajp as ajaBisqo jaAnou u[\n
¿uoijBsuoijaixa ajaissojS aun 'ajuB^jnsaj
auntnb 8uo8ajbub4u snon juop xnaiuaureaipaui ja sanbixo^ s^ajja saj
&lt;ajpijBTnojnB4p sajjuaa saj xns 'anbBipJBO ajqij b^ jiis ^nannaiAjaim
juaniino^ ¿aoitBipxaj 3nb ao jsatnb ¿ajiB^nosnra noijoBJiuoo v\ anb ao
jsatnb ¿snssij sap anb^^o^oisi^ ajiraijin^ suBp \i assBd as anb :juasod
as 'snoiisanb sajinBtp 'axosi anaoo un auiBq ^uBpjBSaj ug -nau isa
na^ ^l ^aiBipanini suoijBAjasqoj ^nanaS mb saJiBipanuaiin sa^ snoj
^nassiBjBdsip uoisnjjad ap sapoqjaot saj aaABtnb a^uías nn tsopBjq
-ajj3A so^ ua noiaBzi^aJ ns ajqísodnii aaJD Á. so^nDB^sqo so];
ap anod (8^61) -laq^BqniaínT; 'bobjpjbo Bjdoasoa^iraoiq b^ b o
•SBOinoaj sapBjjnoijip sb^ jaouaA anb oqnq 'ouinuaj jainijd

^p
nis boiub^jo BpiA b^ ua asjBJ^uapB BJBd '^j^Dadsa sisi[bub ys sbui Z3A
Bp^a Japuaj ap Bq Bairamboig Bl anI oursiniisB sotUBiJBSaJtSy •BpB^BJ
-qns B^p noa p^pjaA ap oqanuí ^^q 4uoi0Baa2Bxa b^ Bas anb Batn
•BiSopiBdojaira ¿ bjSo^otsijojoiui aas anb nauai) SBUJapora ji^
b{ A biSo^oisi^ bi (6Z6T) nBafuuaH oSo^pipjBa pp uoiuido na 'anb
souiaJBp^oDaJ Boiji^uap BiauBjjoduii ns jaaaaBaua bjb^ -BDBjpjBa Bjdoa
-soJOiraoiq b^ ap oipnjsa p souopuBatpap sounuaA anb soub aaBjj
•sauopB9i^saAUT SBJisanu ap ojafqo nos 'ajqraoq ja osnput 'sojajjuí
-bui áp Í saAB ap 'sa^idaa ap 'sopBJjBq ap 'saaad ap sauozBJO^
•o[JBUopoas ms ajuaniBaidposojaiui o^BmraBxa a^qpoBj
8a isb A ouB^j^ p oj^nap Jod Buinnqi spuos BJBdniB^ buq -ojoaja ^b
sopBapi soiuainiípaDOJíd b paa^aoi BJBpB as o saunuioo sBDidoasoJOiui
sauoiaBJBdajd sb^ ua sopBSn saaopBjuajBdsnBa^ soAijOBaJ so^ jod oSanj A
jopBfij un jod ojaraud BzBidraaaj as anb 'oaTSo[oisij ojans ap 'sosba
go^ ap B^npBSij BiAaid 'u^raoajím ajuBipaui ^uoisnaraipiij uoisuaisip
Bun ^tin sa 'ou o sopiuaj 'sapu^aS souam o sbui 'soj-ianm 'sauozBJoa ua
oiiBiuatna^duioo otpnjsa p bjbj 'osbd pj ua ucnDoap ap aiuBJo^oa p
sa ouan^^ni ap ^nzB ^g ^sonanbad sapuiíuB ap sauozBJoa ap uauíBxa
p aiuatnproadsa opBDi^dB soraaq vj •ooid^osojiaini jo[Bjiuoo p oC^q
uozBJoa pp saDBq o soiAjan boj 'soijSubS so^ jBdnjxa o JB^iaxa asjapod
ap SBiuapB '3^uaniBauBi[nuii8 BuiBjSoipjBoojjoap A ojoj p 'BuiBaSoip
-jbo p 'BijBiSoiBtaauíaoJOira b^ uaiinUad sou anb sb^ 'sBainoai SBidojd
gBXisanu ap souiaiBA sou sopBjqa^jaA ap uozbjo^ pp mts w a oam mi
oipnjsa p bjb^ •BBoijBjsa SBjnjanjjsa A buuoj BJnd bj ua B^npuoa ou
oóiSojojsiq uauíBxa p anb 'osbo opoj ua A oam ui uopBAJSsqo b^ 'ajqis

•SB^ipaui BJoqB BjsBq uojapauBnuad
sbj^o ¡saiuapaaaid sofBqi&gt;jj b 'sajopBJoqBjoa soj^sanu uoa 'u
as SBjpnb^ ap SBunSjy 'BiaBaija Bpeqoad ap 'sBpiaouoa BjÍ
ap '[BjnjBu sa omoa 'osanoaj p ajaede 'SBamaaj SBsaaAip inra
anj oiJBsaaau 'inbB Biuana soniBp anb ap sauopB^psaAui sbj

aa
soraaxn^^ a. oíanxsa aa ivmaxv^ '

ii

•opojgín ojio A oun ap o^ujjBuB japod pp bdijjjo bj ap sandsap jmaA ap
eq BiaBuiud buisiui B^sa j^ -opunSas oj ajqos ojamijd oj jtaaajBAajd
aqap osBa OjCna ua 'uBpjanauoa ou sopB}jnsaj soj opueno aonpojd as
ojoi[juoo [^ 'sopijBA so^iuaai sosjnaaj bojío soj Bonnu Bjinjaxa ou ('Día
'oaijBjSoijoadsa sisijbub) ssjnianjisa SBqaip ap Baimjnb bj ap oam ut
oipn^sa ja omoa SBOiSofoiq sejn^anjisa sbj ap oam wi oipn^sa j^
•sajBjnasntu seiqij sbj ap pBpp^sBja bj ajqos Bpuanjj
-ui ubj3 ns opiiJdAps somaq osbo oajo A oun ua A. sopBjsiB so^nosnia
ua uaiquici asJBAJasqo uapand SBaijpiq sauopBiJBA sbj ap soiaaja
soq "a^uaiAiA Bjqij bj ua ajqísod sa ojos upwooutuoo ap vpuo bj ap
uauíBxa aoiJ3juB ja anb apuajdraoa ag -jaS ua jos ap ajqísjaAaj uoiobui
-jojsubj) bj jod Bjj^aijdxa Bjnaojd anb bj A sopijos o sopinbTj-iuias
na sopinbij sajBisua ap uopBuuojsuBj} jod uoioobjjuod bj jBaijdxa au
-odojd as anb Buoaj bj ap Baraja uop^pajdB Bnn BJBd A is ua Bsaj^iur
pBpiAijaB ua A osodaj na Bpoi Bjq^j bj ap A uoioobjiuod ap Bpuo bj
ap znj bj b ^pBpijiqBauuad,, bj ap sauopBiJBA sbj ap uauíBxa j^
•Bjqxj bj ap pBpijBjoj bj na ajdmat^
uainjjui 'sojampajBS soj ap saipoijad uoisaans bj ap opuapajsa anb A
(Buioijpuoa A tjo^) ap oiBjBdB 'soajann) omsijoqej^in ns uBjnSaj anb
SBjn^anJisa A BmajoajBS 'sbhi^bjjoui uoa 'BinsBjdoajBs jap ztjibiu bj
ua sojiisoajBS ap ojjpaa^q omoa jBjnasnm Bjqij bj ap oidaanoa p
(sand 'sotUBnnxojdB so^[ "jEHipniiSHOj uppBu^sa bj a^ua^Bd sbui asop
-uapBq 'uBanbJB A usjBdas as SBjjuqijoiui sbj anb a^jans ap 'BuisBjd
-ODJBS ja ua opo^ ajqos 'nopaBJ^uoa ap s^puo SBpBuiBjj sbj ap afBsed
ja na Bjqij bj ap uopBziuijBiq Buap sojiosou opjuaApB somaq orasim
-isy 'OJamoaJBS ja p^pinn omoa nauaii ou gauops^iisaAm SBJisanu
unSas anb Bpuo 'uopaBjjuoa ap Bpuo bj ua aiuaniBspajd JBjnasnm
Bjqij bj ap uopsiBjpiq jo^buz Bun ojBuas (^6l) Buoany4Q j^
•SBjqij sbj ap BpuaJBdsuBj} bj ap jBJauaS o;namnB uoa 'sojnaso A
sojBja soasrp aajua soiquiBOJajoi A^\\ ou^jaj ja ua A BptpnoBs bj
ua anb uojbiou Suijqjnj^) A iBjoaij^f "pBpjjBaj bj ap uopsAjasqo
B^aajjoa oraoo jauaisos apand as ou ojnaso oasip jap a^uaipuad
-apui pBpiAi^aB b^j -jBuopunj pcpiun otnoo Bas 'sjnjanjjsa ap p^p
-lun oraoo Bas sbiu zaA ^pBa aaauBAsap as BiniouojnB Bj(na 'soasipimas
eoj ap U3ATBA o^ssndns ja osnas ou 'oam ui naiquiB) soapajanbsa soj

-od o[ ua 'jBjnoojd sjduisis opts Bq SBpuapuai SBJtisanu ap BUf^

�del quironomo (la larva de este díptero es la que el citado autor
estudia in vivo, microscópicamente) y la complejísima estructura
funcional del corazón ' de los vertebrados, que fuera de las grandes

y del corazón de modo que éste quede en el campo visual y aquél no
impida el enfoque: 2.) obtener el corazón teñido en todos sus ele
mentos con transparencia y palpitante; 3.) poder excitar los centres
cardio-inhibidores o cardio-aceleradores al mismo tiempo que hacer
observaciones microscópicas del miocardio; percibir las sipnapsis...
4.) conseguir la estimulación o inhibición de los ganglios intracardíacos, o su extirpación, así como el efecto de diversas substancias
fármaco-dinámicas y de iones en zonas bien precisas; realizar la
sección de uno u otro haz nervioso o muscular... 5.) obtener simul

columna vertebral; en el sentido fronto-caudal, se seccionan los huesos
del cráneo y las vértebras (el colgajo de piel puede volverse a su sitio
y proteger así los centros en tanto no se exciten); un ancho anillo
de goma transparente pónese alrededor de la cabeza y a su través
se colocan los electrodos, manteniéndolos en un mismo centro todo el
tiempo que se desee; preparado el animal como acabamos de indi
carlo, se sujeta en la platina (Fig. 1). Luego se abre el pericardio y
perpendicularmente al eje mayor del cuerpo y del tubo del micros
copio, se fija el corazón por su punta, sobre la platina, mediante
agrafes y elásticos o anillos de goma. Para la observación interna, se
hiende. De las distintas secciones que practicamos en el músculo car
díaco in situ, cuya elección se hace según el estudio propuesto, una
va del bulbus arteriosus al vértice del ventrículo. Sepáranse los labios
de la herida a favor de agrafes y elásticos y así se puede -observar por
transparencia el miocardio. Para evitar que la sangre se coagule en las
cavidades del corazón, lo que obstaculizaría mucho el examen y altera
ría muy pronto su actividad normal, se sustituye poco a poco la sangre
por suero fisiológico oxigenado, por Ringer-Locke o cualquier otro
líquido equivalente. 1 ritmo se conserva bien durante muchas horas.

táneamente cardiograma, fotocardiograma, electrocardiograma y mi-

El proceso, en esencia, es el mismo en otros vertebrados. Tratándose

crocinematografía...
Una variante de nuestra técnica, para biomicroscopía del corazón,
permite la biomicroscopía de cualquier órgano, de cualquier animal
y a cualquier aumento (2).
Para el examen biomicroscópico del corazón hay que sustituir la
platina corriente por otra que permita fijar verticalmente al animal,
aproximándole al tubo del microscopio, como se muestra en la fi
gura 1. Supongamos que se quiere analizar la estructura funcional del

de mamíferos, realizamos una perfusión in toto (esto no sucede en
la variante de nuestra técnica generalizada, como veremos) a doble
cánula: una introducida en la bifurcación de la arteria ilíaca primitiva
y otra en la carótica. Pero se puede microscopiar bien el corazón de
mamíferos y excitar los centros nerviosos sincrónicamente, etc., clari
ficando el campo con intermitencia, sin perfundir el animal in toto,
como se muestra en la Fig. 2. El líquido de perfusión se conserva a una
temperatura constante en una estufa de Haerson que nosotros hemos

corazón de un anuro, por ejemplo. Se inmoviliza inyectándole curare
o seccionándole los plexos braquiales y lumbares (cuando no se quiere
excitar los centros nerviosos simultáneamente a la observación micros
cópica, destruyese la médula) (3); se incinde la piel en cruz a lo
largo del esternón (desde el apófisis xifoides al episternum) y a lo
ancho de la zona que separa el saco linfático torácico del submaxilar; se
desinsertan del esternón los músculos bíceps y pectorales y levantando
aquel del apófisis xifoides, se extirpa; para la excitación del neuro-

adaptado a tal fin.
A favor de nuestras técnicas, es posible, como lo hemos dicho
antes, el estudio microscópico de la estructura funcional del corazón
de los vertebrados, a la vez que la obtención de cardiogramas, fotocardiogramas y electrocardiogramas, la excitación de los centros ner
viosos, el estímulo eléctrico o químico de cada uno de sus ganglios
o de especiales regiones del tejido cardíaco, la sección de haces ner
viosos o musculares, la ablación de las masas ganglionares, etc.

eje, se puede recurrir a la técnica de los electrodos permanentes,
o bien se descubre aquél, practicando una incisión en ángulo en la
piel del cráneo con el vértice hacia adelante, comprendiendo los huesos
fronto-parietales, y al llegar al atlas, se quiebran las líneas- de incisión
de manera que se conviertan en paralelas a uno y otro lado de la

Para experimentar bajo miscroscopio en el corazón, en los cen
tros nerviosos o en cualquier órgano de cualquier animal hemos ima
ginado y construido un dispositivo que se fija al tubo del microscopio.
En las figuras 3 y 4 se ve dicho dispositivo adaptado a un binocular
y en momentos en que se experimenta sobre los centros cardíacos del

(.2) Estable, C: Technique simple pour la biomicroscopie d'une augmentation quelconque
du coeur et autres organes. — Compt. Rend. — Societé de Biologie. — París, Tome
CXXIV, 1937.
(3) Estable, C. et Vaz Ferheira, A.: Méthode pour {'examen microscopique in vivo du
coeur des Vertebres. — Compt. Rend. — Societé de Biologie. — Paris, tome CV1,
N. 10, 1931.
Técnica para la investigación in vivo del corazón de lo vertebrados. — Archivos de
la Sociedad de Biología de Montevideo, — Vol. III, N. 2, 1931.

bulbo, luego de descubierto éste al nivel de la membrana occipitoatloidea. Se puede hacer operaciones microscópicas (microcirugía,
electrólisis con microelectrodos, excitaciones de células o fibras, farmacodinamia con micropipetas, para el estudio de efectos a partir de
la acción de substancias aplicadas en puntos microscópicos precisos,
etc.) con regulación automática de los movimientos y simultánea
percepción de los microcampos, regulación conjugada de visión y

— 150 —

— 151 —

cuestiones generales de la contracción del músculo, apenas si tienen
estricta relación. Había que superar el análisis a débiles aumentos,
fácilmente conseguido con los microscopios binoculares y también el
examen de pequeños fragmentos del miocardio o de los mioblastos
cultivados in vitro. Hemos buscado, pues, realizar la microfisiología
y la microfisiopatología del corazón de los vertebrados in vivo e in
situ. El problema es complejo: 1.) lograr una posición del animal

�— TSI —
A uoibia ap BpeSnfaoD uopBjnSaj 'sodniBaojaiui soj ap nopdaa^ad
Bauiujnuiis A sojuauniAoin boj ap BaijBtnoinB uopBjn^aj uoo ("aja
'sosioaad eooidoaeojotni sojund n^ sspBaijde sspueisqns ap ñopos bj
ap Jpjsd b soiaap ap oipnjsa ja BjBd 'SBjadidojDira noa BiuiBuipoaBin
-jbj 'sBjqij o ssjnjaa ap sanopBipxa 'sopojiaajaojanu uoa BTSijoj^aap
'Bj^tupoj3iin) SBaidoasojaim sauopBjado jaaBq apand ag 'Bapiojj.
-BOjidpoo BUBjqtaaai B[ ap jaAiu jb ajsa ojjaiqnaeap ap oSanj 'oqjnq
jap BooBipjBa sojjnao soj ajqos Bjuaimjadxa as anb na sojuaiuom ua A
jBjnaouiq un b opBjdBpB OAijisodsip oipip 3a as f A g sbjiiSij sbj u^j
•oidoosojoini [ap oqnj jb B^fij as anb OAijisodsip nn opmjjsuoa A op^uiS
-buti somaq jbuiiub jambjBna ap oub^jo jatnbjBna na o sosoiAjau sojj
-nao soj ua 'uozbjoo ^a ua oidoasojasim ofcq iBiuamuadxa bjb,j
•aja 'sajBnoijSuBS sbsbih sbj ap nopBjqB bj 'sajBjnasnm o sosoia
-jan 833Bi[ ap uopaas b¡ 'ooBjpjBO opifsj jsp sauoi^aj sajBpsdsa ap o
8oi[SubS sns ap oun Bp^a ap oairamb o ooijjoa[a O[ninij8a p 'sosoia
-jan sojjuao so^ ap uopBjpxa v\ 'SBUiBjSoipaBOoajoap A. 8BuiBjSoipjB3
-oíoj 'SBinBjgoipjBO ap nopuaiqo tb\ anb zoa v\ b 'sopBjqa^iaA so[ ap
uozbjo^ pp ^nopnnj Bjnianxisa B[ ap oaidoasojaim oipnjsa p 'sajue
oqaip soraaq oj ouro^ 'aiqrsod sa 'sBoiuoai S^Jjsann ap ioabj y
•nij ^bj b opBjdBpB
souiaij sojjoson anb uosjaBjj ap Bjn^sa Bun na ^jubisuod BjnjBjadtnaj
Bun b b a jas uoo as uoisnjaad ap opinbj^ [^ -^ -Sijj B[ ua Bjjsanm as otnoo
'ojoj ni jBiniuB p jipunjjad nis 'Bpnaiiuuaiui noa odnrea p opuBOij
-uep '*a^a 'aiuauíBaiuojauís sosoiAjan sojjnaa eo\ a^^pxa A sojajiuiBtn
ap nozBJoa p naiq jBidoasoj^im apand as ojaj -BanojBa b^ na bjio A
BAijiniiad bbt^i BwajaB B[ ap uoioBOjnjiq b^ ua Bppnpojjut Bun ¡BjnuBo
a^qop b (somaiaA ouioo 'BpBzi[B^auo^ Baiu^aj Bjjsann ap ajnBiJBA B[
na apaans on ojga) ojot ut uoisnjjad Bun sotnBzi^Baí 'sojajiureni ap
asopuB^Bjj^ 'sopBjqajjaA sojjo na ouistoi p sa '^puasa ua 'osaaojd ^^
•SBJoq SBqanuí a^uBjnp uaiq BAJasuoa as omiii j^ *aiua[BAinba opinbq
ojio jainb^n^ o a^foo^j-jaáui^j aod 'opBuaáixo oai^p[oisi| oaans jod
ajSnBS v\ oaod b oood a^ninsns as '^buijou peptArpB ns ojnojd ^nta bu
-Bjaip A namexa p oqanuí BjjBzipnaBjsqo anb o[ 'npzBJoa pp eapspiABa
9v\ ua a[nBoa as aj^uBS v\ anb jbjia3 bjbj *oipj[Booini p BiouajBdsuBjj
jod jBAjasqo- apand as tsb A soapssp A sapjü^^ ap joabj b Bpuaq bj ap
soiqB]; so[ asuBiedag '^[naja^naA pp aapjaA \v snsowajj snqjnq pp ba
Bnn 'oisandojd oipnjsa p nnSas aoBij as uop^ap Bina 'mis ni oa^ip
-jbd o^nasntn p na soniBanoBjd anb sauoiaoas SBjupsip sb^ 8q 'apuaiq
as 'bujojui nopBAJasqo b^ bjbj -buioS ap soj^tub o soapsép A sajEj^^
ajuBipaní 'BnijBjd bj ajqos 'Bjnnd ns Jod hozbjoo ja bíij as 'oidoa
-sojoiui jap oqnj jap A odjana jap joábui ^ta jb aiuanuBjn^ipuaqjad
A oipjBaijad ja ajqB as oSan^j "(^ 'Si^) Bmjejd bj ua B^afns as 'ojjbd
-ipui ap someqBOB oraoa jbuiiub ja opejBdaad íaasap as anb oduiaij
ja opoi ojjnaa oinsim un na sojopnaiuainem 'sopojjaap soj usaojoa as
saABJi ns b A BzaqBD bj ap JopapajjB asaupd ajuaJBdsuBjj BinoS ap
ojjiub oqauB un i (uaipxa as on oiubj na soainaa soj isb jaSajojd A
oijis ns b asjaAjoA apand pid ap oCbSjo^ ja) SBjqa^jaA sbj A oaueja jap
sosanij soj nBnoiooae as '[BpnBD-ojuojj opijuas ja ua íjBjq^jjaA Bumnjoa

— osi —
"t6I 'Z oH 'III "^A — 'oapiA3jnoK ap tgoioig 8p pupspog j
sp soAttj^jy — •sopviqau&lt;i nq ^p uozv^oo ;ap oaia ni uoiwgpsanut vj ojvd votuoaj^
•I6I '01 o"N
'IAD mo* 'sIJB^ — '9íSoI!a P ?WPS — "Pn3a 'J^^nio^ — ym^^ tap jnaoo
np oaja m anbtdoxoimu uoumxaj jnod ^^oipajfi :-y 'vaiaaaaj z\\ x *3 'aiavisg ()
•¿E61 'AIXXD
9DI0J^ 'siJBJ —• -^iSojoig ap Biapog — 'paH 'idmo^ — -saunSjo saujno ia jnaoo np
anbuoo¡anb uottoiuaiugrm aunj&gt; atdoosouottuoiq v¡ jnod ajdwts anbtut¡oa¿ :'^&gt; 'aiavxs^ (z)
bj ap opBj ojio A oun b SBjajBJBd na nBjjaiAUo^ as anb BaauBtn ap
uoispui ap SBauíj sbj UBjqamb as 'sbjjb jb je^ajj jb A 'sajBjaiJBd-oiuojj
sosanq soj opuaipnajdmoa 'aíUBjaps BpBq aau-iaA ja uod oanEJO jap jaid
bj na ojnSuB ua uoispur Bun opuBap^sjd 'janbs ajqnasap as uaiq o
'saiuanBnuad sopojjaap soj ap Boinoai bj b Jijjnoaj apand as 'afa
-ornan jap uppsipxa bj Bj^d íBdjpxa as 'sapiojix sisijod^ jap janb^
opuBjuBAaj A sa^jojaad A sdaaiq eojn^snm soj uonjajsa jap uBjjasursap
as í jBjpcBraqns jap oapcjoi oaiiB^nij oobs ja BjBdas anb bhoz bj ap oqouB
oj b A (mnujaisida jb sapiojix sisijodB ja apsap) nouaajsa jap o^jbj
oj b znja ua jaid bj apnpui as i (g) (Bjnpam bj asa^njjsap '^aidoa
-sojaitn uopBAjasqo bj b ainamBauBijnnns sosoiAjan sojiuaa soj JBipxa
ajamb as ou opuBna) sajBqmnj A sajBinb^jq soxajd soj ajopnBuopaas o
ajBjna ajopnBi^a^nr BzijiAoraní ag -ojdmafa jod 'ojnuB nn ap uozbjoo
jap jBnopnnj Bjnjanjjsa bj jbztjbub ajainb as anb soniBSuodng -\ BjnS
-ij bj na BJisanm as oraoo 'oidoasojaini jap oqn^ jb ajopnBmixojdB
'jBtniuB je a^namjBaiijaA JBfij B^ituaad anb bjio jod ainaixioa BmiBjd
bj amjijsng anb ^sq npzsjoa jap ooidoasojaituoiq uaniBxa ja bjbj
' (z) ojuamna jambjBn^ b A
jbuiiub jambjBna ap 'oubSjo jambjBn^ ap Bjdoasojaimoiq bj atinuad
jap Bidoa8OJ0imoiq BjBd 'Boiuaaj BJisanu ap 3^ubijba
•im A BuiBj3oipjBooj;oaja 'BraB^Soipa^aojoj 'BniBjSoipjBa aiuameauB)
-jnmis Janaiqo (0*^ * * -JBjnasnm o osoiAjau zbij ojio n onn ap uppaas
bj JBZTjBaj ^SBspaid uaiq sbuoz ua sanoi ap A eBoiniBuip-ooBuiJBj
SBianBjsqtis SBsjaAip ap ojaap ja oinoa tsb 'uopBdjxjxa ns o 'soaBip
-JB3BJ1UT bot[SubS soj ap uoioiqiqni o uopBjnmpsa bj ainSaenoa (Q-f
• • • sisdvudis sbj Jiqpjad íoipjBaoitn jap SBoidpasojoiin sanopBAjasqo
jaaeq anb odmaij orasiui jb saaopBJapoB-oipjBO o sajopiqxqnT-oipjBD
soJtjuaa boj jBtpxa japod (0*^ ía^nBiidjBd A BiauaaBdsuBJj noa sojuara
-aja sns sopo) ua opmai nozBio^ ja Jauajqo (0-^ tanbojua ja spidmi
ou janbs A pnsiA odniBa ja ua apanb aisa anb opom ap uozsjoa jap A
[butiub jap uopxsod Bun jbjSoj (o'i :ofajdnioa sa Bmajqojd j^ -njis
ui a oam ut sopBjqajjaA soj ap nozBioa jap BiSo^ojBdoisijoaonn bj A
Bi^ojoisijojaim bj jbztjb3J[ 'eand 'opBasnq soraojj *ojjia wi sopBAi^jna
so}SBjqoim soj ap o oipjBaoim jap soinam^Bjj souanbsd ap uauíBxa
ja naiqmei A sajBjnaomq soidoasoaaini soj uoa opm^asuoa ajnanijpBj
'soinaninB sajrqsp b bisijbub ja jBjadns anb ^jqejj "nopBjaJ BjDijjsa
uauaij ib SBuadB 'ojnasnuí jap uoioaBa^uoa bj ap sojBjauaá sauousano
sbj ap Bjanj anb 'sopBjqajjaA soj ap, uozbjod jap jouoi^un^
Bmisjfajdmoa bj A (a^uaraBaidoosojoira 'oam ut Bipnjsa
opBjp ja anb bj sa oaajdip ajsa ap bajbj bj) omonojinb jap

�Fie. 2. — Dispositivo para la biomicroscopía del corazón de mamífero. — Además de la obser
vación con microscopio a doble objetivo, se puede observar por transparencia y a mayor aumento
fijando el tubo, el revólver y la cremallera de un microscopio de transcopía a un brazo que
se desplace horizontal y verticalmente, provisto de un pie. — / pieza intermedia de fijación
del tubo del microscopio al brazo horizontal; L, lámpara introducida en la aurícula derecha
por la yugular; T, tubo introducido en la tráquea para la respiración artificial; R, tubo de
perfusión; Term., termóstato; (, termómetro; O, entrada de oxígeno; Ai, manómetro; Tr.,
transformador.
/
Fie. 1. — Platina del miscroscopio para fijar el animal en la observación biomicroscópica de las
estructuras funcionales del corazón. — C, corazón; /, sistema de fijación del animal, con des
plazamientos angulares, regulables según el semicírculo metálico, graduado y perforado S;
h, hilo o cabello que, pasando por ana poleíta, une el corazón (o un hacecillo cualquiera del
miocardio) a la palanquita de inscripción directa o al prisma especular para el registro óptico;
g, pesa-resistencia que se contrapone a la fuerza de contracción a fin de estudiar el miocardio
en comparación con los músculos esqueléticos en condiciones similares; D, excitador (carrete
de Du Boig Reymond); m, micro-electrodos líquidos, micropipetas para observar la acción de
determinados iones o recibir suero en el mismo momento de la contracción; í, tubo de perfu
sión; V, vía de inyección por la vena magno-cutánea; r, tobo de salida del líquido de perfusión.

���.A
Fie. S.—-Aparato para exploración microscópica in vivo de corazón, de músculo esquelético u otro
órgano o tejido fijado al tubo de un microscopio común^ el cual, a su vez, se fija en un largo
brazo que se mueve mediante cremallera. — Tanto el microscopio como el animal, la lámpara, el
espejo y el condensador se pueden desplazar en las tres dimensiones del espacio. — A^ dispositivo
para micromanipulador fijado al tubo del microscopio; L, lámpara; t, transformador; c, conden
sador; e, espejo; m, microelectrodos, etc.

micrúrgicos son independientes de los del tubo del microscopio.

movimiento microscópico, o sea, con sincronismo entre los desplaza
mientos del foco óptico y de las microagujas, microbisturíes, microtijeras, micropinzas, microcauterios, microelectrodos y micropipetas...
Además, enfocado el campo de experimentación, los movimientos
En la Fig. 5 reproducimos el dispositivo anterior acoplado a un
microscopio monoobjetivo, sin platina, pudiéndose mover indepen
dientemente, tubo condensador y espejo, de suerte que se resuelve
así mejor el problema de la favorable posición de animal y micros
copio. Tres portaelectrodos, etc. desmontables se unen a una pieza
central que los fija al tubo del microscopio y por tornillos micrométricos, se mueven en las tres direcciones del espacio y angularmente
(Fig. 6). Un modelo de micropinza —la microtijera es semejante—
que nosotros hemos hecho construir, se ilustra en la Fig. 7. Mediante
un cabello o un hilo se puede manejar bien a distancia.
Nuestro dispositivo para micro-experimentación es muy distinto
a los usados por otros investigadores. Una apreciación superfici^l lo
asimilaría al aparato de Tschachotín (1912), porque éste como el
nuestro, se fija al tubo del microscopio. Pero no consta de las mismas
partes ni tiene la misma construcción. En él, se mueve el objeto y
no los microinstrumentos y sólo sirve para pequeños invertebrados,
no para vertebrados. Para cirugía celular y seres microscópicos, el
aparato de Tschachotín ha sido notablemente superado por los de
— 156 —

•3.S
31 7.
2

ais

8" 2

Isa

III

Sis

sii
•sa^

5:-8

él¡

u4S

|6!

V -Q
o1 a

a* •

a^I

I^"a
.oa

I

gil

ln

f

V-'

�BO'
•a^
.. n &gt;

¡

I

OB

b
••ÍS
.- s-s.
B ja
35
g.

S^l
3|
cu

— 9SI —
sp so[ Jod opejadns oin^m^jqBjon opta ei{ j
^p
p '8O^ld9D8OJ0tUI B9J9S jí JBIll[3D BlSllJIO BJBJ •SOpBjqO^J^A BJBd OU
'sopBjqajj9Aai sonanb9d ejed ^ajis 0(93 A 9O}U3am.i;suiojDiin so[ on
Á oj^fqo p aAanux as '^ u^ 'uoiaonjisuoD Binsim b^ an^ij in
SBinsini sb^ ap Bjsnoo oa oja^ -oidoosoj^iin pp oqnj p Bfij 9a 'o
p oraoo ^^83 anbjod '(^X6l) njloq^Bqas^ ap oiejede p
O[ pl^IJJOdnS U9IDBI33jdB BUQ *S91opB^l)83Ani 8OJ}O Jod SOpBSn 8O^ V
o^uusip iCnm sa noi^Bjuaraijadxa-ojoini BJBd OApisodsip ojjsan^
•BiouBjsip b naiq JEfauein apand as o^iq un o ofpqea un
-¿ •Si^ b^ na Bjjsn[t as 'Jtnjjsuoo oqoa^ soinaq sojiosoa anb
sa Bjafijoj^ira bj— Bzaidojaiin ap oppom nj^ • (9 'Sij[)
B Á oioBdsa pp sauoiosaaip sajj sb[ na uaAanuí as 'so^ijj
-auiojaira so[[iujoi aod Á. oidoosojotni pp oqn; p bíij soj anb pjjuao
Bzaid Bun b uaun as sa^qBjnouisap -aja 'sopoj^aajaBjaod sajj^ -oidoa
-sojoini A praiuB ap umaisod a^qBaoABj bj ap Braa^qojd p jofaui isb
aApnsaj as anb auans ap 'ofadsa A aopBeuapuoa oqnj 'ajuatuaiuafp
-uadapui JaAom asopnaipnd 'Bur^Bjd uis 'oAiiafqooaom oidoasojaiai
un b opB[do3B aouajuB OAijisodsip ¡a sounonpojdaj ^ 'Si^ bj ng
•oidoasojaini pp oqnj pp so( ap sajuaipuadapui nos soaiS^naaini
sojnairaiAoin so^ 'uoiOBjuatnijadxa ap oduiBD p opBaojua 'SBTnapy
• • • SBjadidojaiin A sopojja^pojaiin 'sojjajnBDOJDini 'sBznidojaini 'sBjafij
-ojaitn 'saunjstqojaiui 'SBfnSBOJatra sb{ ap A oapdo oaoj pp sotnaim
-BZB[dsap eo\ aj^ua ouieiuojauís uoa '^as o 'oaidoasojaini oiuaiuitAOin

•Dj '80pojjDS[8OjDini 'i iof^dsa • i jopes
'o ^jopsmjojsusji 'i !BJBdiup[ '1 íoido^sojjim |sp oqni |B opefij JopBjndinBmoj^rai BJBd
OAiiisodsip 'y — -oiJBdsa j^p ^auoisuaraip sajj sb[ un jBZB^de^p aapand 39 jopssnapao^ p i of^dsa
^3 4BJBdmB^ B| 'fSUlIUB \9 OmO3 0ld0^80J^nn \9 OltlBT
'BJ311BIO^J3 9)lIBip9III 3A9nm ^8 9nb OZBjq
o3jb{ na aa Bfi] as 'z^a ns b [Bn3 \9 'apn oido^^oj^iia an sp oqni ^b op^rt^ opifa] o oae^jo
ojio n &lt;M¡j3[3ubs3 0[U^8nai ap 'oozbjo ap oaia ni B^idojsoj^iui aoiDBJO^dxa BJBd oiBjBdy — -¡ aij

I

II
„. ¡Tí
i&gt; Oí
*o
^^

li^
..•;

�Chambers (1924), Taylor (1925), Péterfi (1928) y P. de Fonbrune (1937).
Siempre será fecundísima la técnica que requiere hendir el co
razón para el análisis de sus estructuras vivientes; pero puede obser
várselas sin que se le hiera en lo más mínimo, para cuyo fin nos ser
vimos 1.) de un espejo intracardíaco; 2.) de una lámpara-sonda y
de un dispositivo como el que se esquematiza en la Fig. 2. Necesario
es una buena iluminación interior del órgano para percibir estructuras
vivas más allá de lo que rinde el nuevo instrumento de óptica llamado
Ultropak y para conseguirlo sin abrir el corazón, inyectamos mercurio
y así obtenemos una playa reflectora interna, a la cual proyecta luz,
de afuera, un condensador o bien directamente una lámpara estilo
de la de Luys (aproximadamente de ocho milímetros de largo, dos
de ancho y uno de espesor) de intenso brillo y poca irradiación ca
lórica, que gracias a un fino soporte metálico, especie de portalámpara, es posible introducirla en el corazón por la yugular derecha o
por la cava superior. Los cambios de luminosidad se logran mediante
un transformador graduado que equivale aquí al diafragma en la
observación microscópica corriente. Si se quiere limpiar el campo
de sangre a la vez que evitar todo calentamiento en investigaciones de
mucha duración, se perfunde (suero fisiológico, Renger-Locke, etc),
continua e intermitentemente por la misma vía de la lámpara-sonda,
procurando una suave corriente de lavado, que agregue muy poco
líquido a la sangre.
Puede acentuarse mucho la transparencia del miocardio, si se
estima útil para alguna observación, distendiéndolo con aire, con suero
fisiológico o Ringer-Locke.
Para los grandes aumentos (con nuestra técnica es posible ana
lizar, por ejemplo, el nodulo de Keith y Flack a inmersión, sea al
agua, sea al aceite de cedro, poniendo en este caso un cubre sobre
la región que se observa) hay que amortiguar, se entiende, el ritmo
cardíaco por cualquiera de los medios conocidos, pues de lo contrario
los desenfoques serían violentos.

Fie. 7.— Modelo de pinza y de tijeras para operar bajo microscopio. — O, obje
tivo; E, fijación al objetivo; H, hilo o cabello para manejar • distancia la
microtijera o micropinza (R).

El sistema óptico debe estar dispuesto de tal modo que permita
desplazarlo ampliamente en todos sentidos. La playa especular de mer
curio se limita a las visceras huecas. La combinación con el Ultropak
a veces es ventajosa, pero en la mayoría de los casos es superflua y
hasta perjudicial.
La investigación de las microondas cardíacas y sus alteraciones
así como la exploración de las arritmias ultraelectrocardiográficas, la
hemos realizado a favor de numerosos recursos técnicos, con el em
pleo 1., del ultramicroscopio de hendidura; 2., de fondo oscuro;
3., del Ultropak (episcopía); 4., de microscopios comunes (transi
luminación) ; 5., de una adecuada combinación del ultramicroscopio
y el microscopio, de la episcopía y la transcopía, para la doble
percepción simultánea de una misma microonda; 6., de una microcámara pneumática, que se forma en el campo de observación y en
cuyo interior aparece más nítida la activísima sucesión de micro— 159 —

�— 6SI —
-oiotni ap uorea^ns BtnisiAjiOB bj ^ppjn sera aaaiBdB joij^jtn oaiu&gt;
na a1 noiDBAiasqo ap odurea ^a na snuoj a^ anb 'BapBumaud BJBUiBa

'(}l) ^xaidoj^ini o
f pa^isip
jBr^nBín BJBd o¡^qB3 o o|iq '¡i ioAii^fqo jb noioBfij '^ ¡boaij
-^fqo 'q — •oidoosojjiin otcq jsj^do Jad SBJafij ap ¿ Bzuid ap o|3po¡^ — *^ '01 j

-oJDira Bnri ap 'o-o, ÍBpuooJoim Binsini Bun ap BauBijnuns uopdaaiad
ajqop B[ BJ^d 'BidoosuBJj bj A Bidoasida bj ap 'oido^soiann ^a A
djn jap uopBuiqmoa Bp^naapB Bim ap 'o'g i (uopBuiuinj
saunuroa soidoasojatm ap í0'f í (Bjdoasida) 3pdoiij^ jap 'o-g
ío^noso opuoj ap '0-^ ÍBmptpuaq ap otdoasojattnBJijn jap 'o-j; oajd
-nía ja uoo 'soomaaj eosinaaj sosojamna ap joabj b opBzijBaj soraaq
v\ '8BoijBj3oipjBaoa;aapBjj[n BBitaiíjjB bb^ ap uopBJo^dxa b^ oraoo jbb
sauoioBjajp sns A SBOBipaBO SEpuocuoiin sbj ap nopB^^saAoi B^
•^Bioipnfjad BjsBq
A Bnjpadns sa os^d boj; ap BjaoXBtn b^ na ojad 'BsofeinaA sa saaaA b
sfndojjjfi [a noa noiDBuiqnioo s^ 'ss^anq BBJtaasiA bbj b bjiuii[ as
-jara ap JBpaaadsa BÁB[d vj 'BopiiuaB sopo^ na aiuatueifdniB j
Bjiinigd anb opom pj ap o^sandsip JB}Ba aqap oo^do Bniaisis ^g
•Bojua^oiA UBuas sanbojnasap so[
oubjiuod oj ap sand 'sopiaouoo soipam boj ap Bjainbpma jo¿ ooBjpjBD
omiu Ja 'apuapua as 'JBnSpjoniB anfa jCeq (BAJasqo as anb noi^aj bj
ajqos ajqn un obbd ajsa ua opnaraod 'oapao ap a^ia^B jb B38 'snS^
p3 B3B 'uoisjaraui b ^jdbj^ A qjia^j ap ojnpou ja 'ojdraafa jod 'jbzij
-bub ajqisod sa ^omofi Bj;s^na uoa) sojuainnB sapnBjS soj bjb^
•a^o^j-jaSoi^ o o^tSojoibtj
oians uod 'ajre noD ojopaaipna^sip 'noiaBAjasqo buiiSjb BJBd jijn Bioijsa
as tb 'oipjBooini jap BpuajBdsuBJj bj oqonin asjBninaaB apan,j
•ajSnBS bj b opmbij
oood ^nni an^aaSB anb 'opBABj ap ajuaiajoo aABns Bun opnBjn^ojd
'vpuos-vuvduiyj bj ap bia Brasitn bj jod ajuaniojuajTmjajuí a Bnutjuo^
'(oja 'a^jDO'^-jaSua^ 'odiSojoibij oians) aponjjad as 'noiOBinp Bqonin
ap sanoioBSnsaAui ua oiuaiuiBtuajBa opoj jbjia^ anb zaA bj b aj^uBS ap
odraBO ja jBidunj aaamb as ig 'ajuaujoa BaxdoDBOJDiui uopBAjasqo
bj na BinSBjjBip jb inbB ajBAinba anb opBnpBjS JopBinjojsnBjj un
aiuBipam ubjSoj as p^pisomuinj ap soiqraBD s^j uouadns bab^ bj Jod
o sqoajap JBjn^n^ bj aod uozbjoo ja ua Bjjpnpoxiui ajqrsod sa 'cj^d
-uiBjBjJtod ap apadsa 'ooijBjaui a^odos omj un b sbioboS anb 'b^ijoj
-B3 uopBjpBJji Bood A ojjuq osuaiui ap (josadsa ap otm A oq^nB ap
sop 'oSjbj ap soj^auíjjiui oqao ap ajuainEpBniíxojdB) sXn'j ap bj ap
oj^sa BjBdmej Bun ajuani'B j^ajip uaiq o jopBsuapuo^ un 'BjanjB ap
'znj BiaaXojd j^na bj b '^ujaiui vuotoajfaj vÁvjd Bun soniauaiqo ibb A
UBj^a^ui 'uozBJoa ja JuqB urs oj^xnSasuoo BJBd A ^vdo^jjjj
^ ap ojuauínjisut OAanu ja apnu anb oj ap bjjb sbui sbaia
Jiqíajtad BJBd oubSjo jap joiaajut upioBuimrqi Bnanq Bun sa
j^ *g -gi^ bj ua Bzpemanbsa as anb ja ouioo OAiiisodsip un ap
A wpuos-tuvduiwi Bun ap (0*^ ioompjBoojjut ofadsa un ap (o-[ boutia
-jas son uij o^na Bj^d 'ouiiuiui sbut oj ua BJaiq aj as anb uis SBjasjBA
-jasqo apand ojad ísaiuaiAiA SBJnjonjjsa sns ap bisijbub ja BJBd uozbj
-od ja aipuaq ajambaj anb Boiuoaj bj Buxisjpunaaj bjbb ajdnxaig

•(¿61) 3^
-naquo^ ap ¿ A (8^61) ÍJ^l^d '(S^6T)

^

�,2 ¡á-^ J2 13 o

•si-sjsi

. a s 6 •- 1
., ^i •^ *
^ I g a eg o
c I -I e 1 ^

2 ISI 8 g

g 1 -3 8 e B
. 3 o '.2 S

1:1111

i

o o Ü. s&gt;
a E .W &gt;
"s

a I •-• " 8
•S 2 " a
3 S.5&amp;; a
I ^ __ o ^

ondas; 7., de platina microscópica refrigerante y de calentamiento;
8., del estímulo eléctrico (corriente galvánica y farádica), sea acción
directa sobre las fibras musculares, sea a través de nervios y centros
nerviosos; 9., de fermentos proteolíticos; 10., de substancias farma-

codinámicas, terapéuticas y tóxicas.
Además de recurrir a animales transparentes o semi-transparentes
(estados larvales o adultos) y a la episcopía con el Ultraopak, el
examem biomicroscópico de la contracción y relajación del músculo
estriado no cardíaco, lo hacemos a favor de cuatro técnicas personales:
—la primera consiste simplemente en elegir un músculo delgado,
tal como el pectoral-cutáneo o el sartorio de un batracio e in situ,
con todas sus relaciones neurovasculares, se ilumina poniendo por
debajo de él una de esas pequeñas lámparas eléctricas de citoscopía
o similares; en el caso de recaer la observación sobre un músculo
muy espeso, la lámpara se puede hundir entre sus fibras, pero el
trauma desnaturaliza un poco la actividad del tejido en estudio, aunque
un buen haz del músculo reaccione perfectamente por encima de la

lámpara;
—de igual sencillez es la segunda técnica y permite la obser
vación biomicroscópica sin ninguna alteración del tejido; se trata
de desplegar la lengua de un batracio, invirtiéndola como lo hace el
mismo animal cuando captura insectos y luego, entre papel celofán
bien transparente, se deprime con suavidad, sin perturbaciones circu
latorias y así se logra convertir la lengua en un órgano laminar, diá
fano, muy favorable para la percepción de la actividad espontánea y
provocada de las fibras musculares simultáneamente con su circu
lación;
—la técnica tercera se aplica al diafragma, músculo, como es
sabido, plano y delgado, de suma importancia y de especial indicación
para el estudio de la actividad espontánea de las fibras estriadas y
también para el análisis microscópico neuromuscular in vivo; a tal
efecto, se sujeta el animal cabeza abajo, luego de una amplia laparatomía, y curvado como en opistotono, el diafragma puede microscopiarse muy bien in situ; si se trata de episcopía, el problema de la
iluminación está resuelto (Ultropak, etc.), pero el mejor análisis se
consigue por transiluminación, a cuyo fin se introduce una lámpara
sonda por el esófago hasta la proximidad del cardias o se hunde en
el tórax como una lanceta, a través de los músculos intercostales,
inmediatamente por encima de la cara toráxica del diafragma, con
hermética sutura de la brecha en el caso en que por elasticidad de
los tejidos no se oblitere sola; con el anterior procedimiento
se logra explorar, en su sitio, sin o con tinción vital, un excelente
preparado neuro-muscular, de espontánea actividad rítmica y notable
reactividad bajo la influencia de numerosos factores naturales y pues
tos en juego por el experimentador;

—la técnica cuarta (Fig. 8) está ideada para músculo extraído
con su respectivo nervio y consta de una platina de vidrio provista
a) de un nonius (NO) adherido a ella a partir del medio de uno de
— 161 —

�It
— 191 —
ap oun ap oipam jap jtjjbcI b Bjja b opuaqpe (o\[) snínon un aP (*
B^siAOJd oijpiA ap cuijBfd eun ap ejsuoo A oiAjau OAi^oadeaj na noo
opiejjxa ojn^snm bjbü epe^pi Bisa (g "Si^) BjjBno B^iuoaj B[ —
ÍJopBjuouiuadx^ p jod oSanf na soj
-eand A sajejnjBn sajojoBj sosojaumu ap Bpuanjjuí bj ofsq pepiAijDBaat
ajqe^ou ^ boiuijij pBpiAijaB eau^tuadsa ap 'jB[nasnni-ojnau opejedaid
a^uapoxa nn 'jbjia uoionu uoa o uis 'oijis ns ua 'jejojdxa ej3oj as
ojuaiuiípa^ojd jouaiue ja no^ íb{os aiaji^qo as ou sopifaj so[
ap peppi^sBp Jod anb na osea p ua Bipaaq B[ ap Bjnjns eapanuai{
uoa 'ButóBajBip pp boixbjoj ejea bj ap enipna jod ajuauíBjBipauíui
'sa[Bjsoojajui sojnosnrni soj ap eaABJj b 'BjaauBj eun ounoo XBJ9} p
ua apunq as o seipjea pp pepiniixojd bj bjsbij oSBjosa p jod epuos
BJBduTB[ eun aanpoj^uí as uij oÁno e 'u^pBuiran^isuBj; jod anihsuoo
as bi8i[bub jofam p ojad '(-aja '^jBdojj^fi) oipnsaj ejsa uopeuiuirut
bj; ap emajqoad p 'ejdoasida ap b^bjj as is ítjjis ui uaiq jínin asa^id
apand em3ejjeip p 'ouo^ojsido na oukkj opBAjno A 'bjuioj
Bijdme eun ap oáanj 'ofeqe. ezaqea jbuiiub p Bjafns as 'o^^aja
jbí b íoam ut JBjnosnuiojnan oaidoosoaaita stsijbub p ejed uaiquiBj
Á eepeuisa sejqij sbj ap BauBjnodsa pepiAii^e bj ap oipnjsa p ejed
u^ioBaipui jBiaadsa ap Á BiouBjaodtni emns ap 'ope^jap A ouBjd 'opiqes
sa onioo 'ojnosnm 'buiSbjjbip jb eaipis as Bja^jaj Baiuoaj bj •—

lilil^
g C í3
•B

ÍUOIOBJ
-noaia ns uod a^uaureaueijnmis sojBjnasnuí sejqij sbj ap epe^oAoad
A eaueiuodsa pepiA^ae b^ ap uopdaajad bj Bjcd ajqsaoABj ¿mu 'ouej
•eip 'jbuiuibj oue^jo un ua Bn^uaj bj j^aaAuoa bjSoj as ise A sbijojbj
-noJiD sauoioBqjnjjad uis 'pBpiABns uoa amudap as 'aiuaaBdsuBj; naiq
uBjojao pd^d a^^ua 'oSanj A sojaasui BJnidea opa^no jboiiub omsini
p aaBq oj omoa Bjopuaij^iAui 'oioBajeq un ap Bn^uaj b^ j^Sajdsap ap
bjbjj as íopifaj pp uopejaijB Bunáum ms BaidoasoJoiinoiq nopBA
-jasqo b^ ajiuuad A BoiuDaj BpunSas b^ sa zajjpuas jBnSí ap —
bj ap Binioua lod a^naniBioajjad auop^eaj ojnasnm jap zeq uanq un
anbunB 'oipn^sa ua opifai jap pepiArpB bj oood un BzijBjnisusap BranBjj
ja ojad 'sBjqij sns ajjua Jipunq apand as BJBduiBj B[ 'osadsa ^nui

B S S-1. S

Ifli
e

::
D5 i u

I a- 5 S ^
S o &lt; s- o
o, . 5 SL S s
o 5 ^^5

ojnasnnt un ajqos u^ioBAiasqo bj jas^aj ap osb^ ja na ¿gajBjimis o
eido^soip ap SBOii;aaja sejediu^j seuanbad sesa ap son ja ap ofeqap
aod opnaiuod Buiuinji as 'sajBjnaseAomau sauopejajc sns sepoi uoa
'mis m a opeJiBq un ap oijojjbs ja o oanBjno-jBaojoad- ja ouuoa |b^
'opeSjap ojnosnuí un ii^aja ua ainaraajdiuis a^sisuoa Bjaniiad ej —
:sajeuosJad SBDiuoaj ojjbiio ap joabj b sornaoBq oj 'ooBipjBO ou opeiJisa
ojnasnuí jap uopBÍejaj A uopaeJiuoa bj ap oaidoasoa^imoiq maniBxa
ja '}¡vdovjj}¡2 ja noo Bjdoasida bj b A (soijnpB o sajBAiej sope^ea)
ias o sajnajBdsuBJii sajBmiuB b Juan^aj ap SBinapy
•SBOix^í A SBopnadBjaj 'SBoiuiBuipoo
SBiouBisqns ap 'o'0I ^soopi^oajo^d sojuanuaj ap 'o-^ ¿sosoiAiau
A soiAjan ap saABj) b Bas 'sajejnasnur SBjqij sbj aaqos Bjaajip
Bas '(BoipBJBj A boiubajbS aiuaijjoa) oaiJiaaja ojnmrjsa jap '0*3
í oiuaitnBjua^Ba ap A ajuBJaSojaJ Boidoasojaira eujiejd ap 'o'¿ ísepuo

�sus lados menores; en lugar opuesto hay un hilo metálico, rígido,
sustituible por otro elástico (F), según que se quiera observar direc
tamente los íntimos cambios de la estructura de las fibras musculares
en contracción isométrica o en contracción isotónica; el músculo se
excita a través de su nervio, que se mantiene en perfectas condiciones
perfundiéndolo con Ringer-Locke oxigenado o soluciones equivalentes;
para eso, se adhiere a la platina dos tubos estrechos, uno simple (En)
y otro en T (E) ; en el tubo simple se enrosca el electrodo que se

El registro óptico del cambio de longitud de las fibras del mio
cardio, lo conseguimos mediante un dispositivo original (Fig. 9) que
consiste: 1., en un prisma de plata bruñida (P), provisto o no de
un indicador del movimiento angular (i), a lo largo de cuyo eje
mayor pasan dos cabellos o hilos fines (h) que unidos a un especial
marco metálico lo mantienen en el sitio conveniente y la torsión de
los cuales gradúa las pequeñísimas variaciones de la resistencia que

pone en directo contacto con el nervio (N) y en el tubo en T se
enrosca el electrodo que se sumerge en el líquido de perfusión (E).
Las contracciones y relajaciones de las fibras musculares se mi
den, en la técnica cuarta, sirviéndose del ocular micrométrico. Claro
está que las apreciaciones de las estructuras in vivo son favorecidas
por tinciones vitales y no excluyen el análisis mediante fijación y
coloración del músculo en las siguientes fases: a) de reposo y exten
sión natural; b) de extensión forzada; c) de retracción; d) de con
tracción isotónica máxima; e) de contracción estrictamente isomé
trica; f) de contracción que comienza siendo isotónica y se sostiene
siendo isométrica; g) del momento preondulatorio; h) de la onda
inicial; i) de la onda en propagación; j) de cambios post e inter
nodales ...
El cotejo de las estructuras vivas y de las estructuras muertas,
así como el asistir, en la visión microscópica, a los procesos provocados
por los reactivos fijadores, es lo que permitirá descartar lo artificial
de lo natural, o sea, lo que preexiste de lo sobreagregado por efectos
técnicos.
Desde el año 1931 contamos con una técnica para el examen mi
croscópico in vivo e in situ, que fuimos desarrollando y perfeccio
nando sucesivamente. Y he aquí que nos hemos sorprendido al ver
en el gran tratado de Abderhalden Handbuch der biologischen Arbeismethoden, tomo publicado en 1935 (4), un trabajo de Cramenizki, en el cual se describe una técnica de episcopía, diascopía y
microscopía para el corazón pulsante de la rana, que es, salvo detalles
secundarios, nuestra propia técnica, pero con el corazón extraído en
vez de in situ; de modo que tal como nosotros la presentamos es
mucho mejor y entre otras ventajas, está la de poder excitar, en el
momento de la observación microscópica (o de la microcinematografía), los centros cardio-inhibidores o cardio-aceleradores. Segura
mente Gramenizki llegó a resolver el problema de la episcopía, dias
copía y microscopía del corazón ignorando nuestras publicaciones. No
hay en nuestras palabras ninguna censura. Sólo queremos dejar cons
tancia de los hechos, de la prioridad que nos corresponde y d^ la
superioridad de nuestra técnica, que es aplicable a todos los verte
brados y no únicamente a corazones de batracios.

(4) Abt. V. Teil 8. p. 953, 1935.
— 162 —

Fie. 9. — Aparato para fotocardiograma y
fotomicrograma. •— Prisma de plata bruñida
con indicador de bu movimiento angular (i)t
sostenido por dos cabellos, uno blanco y
otro negro que acusan el grado de torsión
fácilmente (h), atravesándolo por su eje
longitudinal; t, tornillos para regular la
tensión de los cabellos; r, disco para movi
mientos angulares del cuadro; /, eje de
fijación a un pie.

se opone a la contracción de las fibras miocardíacas; 2., de dos tor
nillos (t) de apretada y fina vuelta helicoidal a los que se anudan
los cabellos o hilos, dependiendo de su juego la menor o mayor
torsión anteriormente aludida; 3., de un liviano cuadro metálico (r),
que gira en torno de un eje (f), el cual a su vez asciende o desciende
por movimiento de cremallera. El haz de luz que incide sobre una
— 163 —

�^ 91 —
Bim ajqos appui anb zn[ ap z^q jg •BJajjBiusja ap ojuaimiAoui Jd
apnapsap o apnaiasB aaA ns b jBna ja ' (j) afa nn ap oujoj ua bjiS anb
'(j) ooijBjaiu ojpcnD oubiaij nn ap '„• íBpipnjs ajuauuoijajuB uoisjoj
joa'bui o jonaiu bj oáanf ns ap opuaipnadap 'sojtq o sojjaqB^ soj
UBpmn? as anb soj b jBpio^tjsq BjpnA buij A BpBj3jdB ap (j) sojjiu
-jo^ sop ap '0*g ísBDBipjBOoiui SBjqij sbj ap uoiaaBjjnoa B[ b ánodo as

•aid nn e nopafij
ap efa '[ íojpona pp eajB[nSaB soin^im
BJBd oasip '.i ^so¡pqB^ soj ap aoisuai
BJBd so][¡ujo; 'j ;[BU;pniiÜuo[
afa ns jod OfopnBS3ABj)B YV^ a)U9m[i3B|
aoisaoi ap opsjS |a DBsn^B anb oa^aa oj^o
L O3HB[q onn '8O[[sqB^ sop JOd opiusisos
*(i) jB^n^aB oia^nntAoin ns ap &lt;iopB3ipai ao^
Bpianjq Bju]d ap Btu^ijj — BinBjaojjiaioioj
X Btu8j^o;pJBJOioj BJBd oiBJBdy — -^ aijj

*^ '8 nai -a

•sopBjjeq ap 83uozbjoo b ajn^raB^iun on A sopeiq
-9JJ3A so[ sopoj b 3jqBDi[dB sa anb 'BOlu^a; BJisann ap pspiioiiadns
B[ ap A apnodsaxio^ son anb pBpyjoijd b^ ap 'soq^aq so^ ap bidubj
-snoD jBfgp somajanb o¡og -BJtnsna^ BunSum sBjq^^d SBxisann na X^q
o\[ •89uoi3B0i[qnd SBJ^sann opu^jonSí uozbjoo pp BidoDsoaaira A Bidoo
-SBip 'Bjdo^sida b^ ap Butajqoad p jaA^osaj b o^a^^ pjzraaniBJ^ ajuara
•sajopBjapoB-oipjBO o sajopiqiqui-oipjBD sojjua^ so¡ '(bijbjS
v\ ap o) B^idoosojoiui upiaBAjasqo bj ap ojnauíora
ja na 'jBipxa aapod ap bj Bisa 'sBfBjuaA sbj^o ajjua A jofatn oq^nm
sa eoraB^uaeajd bj soxioson otnoo jbj anb opora ^p inris w ap zaA
na opiBjjxa nozBaoa ja uoa ojad 'Baiuoaí Bidojd Bj^sann 'soiJBpnnaas
sajjB^ap oajbs 'sa anb 'bobj bj ap a^nBSjnd upzBJoo p BJBd BjdoDSojoiui
A BidoosBip 'Bjdoasida ap Bomoaj Bnn aqri^sap as j^no ja na 'njzra
-aniBj^) ap ofBqBjj un '(^) gg^j ua opB^ijqnd oraoj 'vapo^tatusiaq
-uy uay^siUojoiq ^ap q^nqpuvjj uapjBqjapqy ap opBjBJj ubx^ ja ua
jaA jb opipnajdjos somaq bou anb jnbs aq j^ "ainaniBAisaons opuBu
-oioDaj^ad A opnBjjojJBsap sominj anb 'njis -ut a onm ui oaidoosoja
-im naniBxa ja BJBd BOiuoaj Bnn uoa soniB^uoa X6l ^8 Ia apsaQ
•soainaaj
eoiaaja jod opBSaj^Bajqos oj ap ajstxaajd anb oj 'sas o '^BanjBU oj ap
jBpiji}JB oj jB}jB3sap BJiiinijad anb oj sa 'sajopBfij soAijoBaa soj Jod
d eosaooíd soj b 'B^idoasojorin uoisia bj ua 'jt^sisb ja onioa isb
SBjnjanj^sa sbj ap A sbaia SBjn^onJjsa sbj ap ofaioo 13
• • • sajBpou
-ja^ni a isod soiquiBo ap (f íuopB^Bdojd na Bpno bj ap (1 ijBpiur
Bpuo bj ap (q i oiJO)Bjnpuoajd oiuamom jap (^ íBoiJjaraosi opuais
auaijsos as A Baiuojosi opuais Bznairaoa anb uoiaoBj^uoa ap (j íbdijj
•amosi aiaaraBjaijjea n^ioaBjjuo^ ap (a íBinixBin Baiuojosi uoiodbjj
-uoo ap (p ín^p^BJiaj ap (o íBpBZJOj noisuajxa ap (q ífBanjBu uois
-najxa A osodaj ap (b :sasBj sajuam^is sbj na ojnasnm jap nopBjojos
A n^iOBfij a^uBipain sisijbub ja aa^npxa ou A sajBiíA sauoionij jod

anb Biou^jsTsaj v\ ap S3uoiobijba SBmiBjnanbad sbj enpejS s^^no boj
ap noisJO) bj A ajuaiuaAnoD oi;is p na uauaijueni o[ ooi^Bjgín oaJBin
^padsa un b sopiun anb (q) sontj so[iq o so{[aqB3 sop UBSBd jojCbhi
afa o^na ap oájBj o\ b '(i) aB^nSuB oinaimiAom pp jopeaipui nn
ap on o ojsiAOJíd '(^) Bptnnjq Bje[d ap emsijd nn na '^••[ :aj8isno3
nb (6 '8ij[) ^uiSuo OApisodsip mi a^uBipatn somm3asno3 o¡ 'o
-oini pp sBjqij sbj ap pnjiSuo[ ap oiqniBa pp oaxidoS

ssppsjOABj nos oam wi SBjn^anjjsa sbj ap sanopBpajdB sbj anb Bjsa
0JBJ^ •ooijjauíojoiui aB^n^o [ap asopnaiAjis 'BjjBn^ Bomaa; bj na 'nap
•nn 38 83JBjn3snm ssjqi} sbj ap sauopBÍBjaj A sauopaBJiuo^
•(3) uoisnpad ap opinbij ja na a^aamns as anb opojjaap ja
as ^ ua oqm ja ua A (f^) 01 a ja u ja uoa ojaBjnoo oiaajip ua auod
as anb opojjaap ja bssojus as ajdniís oqm ja na í (jj) ^ ua ojjo A
(u^) ajdtuis onn 'soqaajjsa soqnj sop BuijBjd bj b ajaiqps as 'osa BJBd
ísajuajBAinba sanopnjos o opBua^ixo a^ao^-jaáui^j noa ojopnatpnnjjad
eauoioipuoa SB^aajjad ua anaijuBín as anb 'oiAJan ns ap saABjj b Bjpxa
as ojnosnuí js íboiuojobi uppsBjjuos ua o Baijjaniosi u^xaaBjjuoa na
ssJBjnasnm SBjqii sbj ap Bjn^anjjsa bj ap soiquiBa soraijuí soj ajuaiuBj
JBAJSgqo Bj^tnb as anb nn^as '(j) oaiiSBja ojjo jod ajqinjijsns
j '03TJBJ3U1 ojiq un ^ÍBq ojeando jBSnj na í sajona ni sopBj sns

�de las caras del prisma es desviado angularmente tanto más cuanto
mayor sea la diferencia de longitud de las fibras en contracción y
relajación. La misma cámara de los electrocardiógrafos y la misma
cinta de papel fotográfico que se usa para obtener los electrocardio
gramas sirven para la obtención de lo que llamaremos fotocardiogramas (Figs. 10 y 11).

de directa y exacta medida, bajo microscopio, con oculares micrométricos, tomando como referencia núcleos, estrías o puntos bien
perceptibles del sincitio cardíaco; b) otro, volumétrico, de cambios
totales del corazón en un juego de cambios de presiones intra y extracardíacas. Para lo último, nuestro dispositivo consta de un recipiente
de vidrio grueso, en cuyo interior se coloca el corazón con o sin
pulmones, y se perfunde herméticamente cerrado con tapón de goma,

J
Fie. 10. — Fotocardiograma (seno y aurícula)

1

I

i Aif A

uVaíi

Fie. 11. — Fotocardiograma (seno y aurícula)

El prisma para el registro óptico de las contracciones y decon
tracciones de las fibras miocardíacas (o de fibras musculares cualesquieras) puede tener como eje de rotación, en vez de uno oídos
cabellos, un sistema metálico rígido, de suerte que un diminuto cono
macizo en continuidad con el prisma gire dentro de un conito hueco
en continuidad con el cuadro que lo soporta. A favor de un delicado
muelle de reloj se gradúa la resistencia (Fig. 12).
Dos procedimientos más de apreciación de los cambios de lon
gitud y espesor de las fibras del miocardio son, los siguientes: a) uno
^- 164 —

Fie. 12.— Modelo N. 2 de aparato para fotoeardiograma. — P, pequeño prisma de plata
bruñida que gira sobre su eje longitudinal
con un mínimo de roce; m, muelle mediante
el cual el prisma, luego de la rotación que
al contraerse provocan las fibras musculares,
vuelve a su posición inicial; d, disco para
el cambio rotatorio del cuadro que sostiene
al prisma; c, cremallera para el ascenso y
descenso de dicho cuadro; /, fijación de
todo el aparato a un soporte de pie pesado.

a través del cual las cánulas se ponen en relación con la aorta y la
cava, así como los manómetros con la cavidad que representa la ca
vidad torácica y cuya presión cambia gracias a una trompa de vacío
y de una pera de goma (Fig. 13).
A favor de dos modelos nuestros de electrodos permanentes, ex
citamos nervios y centros del corazón y otros cualesquiera, en la ma— 165 —

�— S9T —
-Bta bj na 'Bjambsa^Bno eoijo A uozbjod pp soJiuao A soiaj^u souibjio
-xa 'sainanBnuad sopoxpap ap sojjsann soppom sop ap joabj y
'(1 '^ÍlI) Brao^ ap B.iad eim ap A
oj^ba ap Bdmojj Bim b sbtobjcS BiqraBD uoisajd batu A boidbjo^ pepiA
-bd bj Buiasajdai anb pBpiABa b^ noa sojjamouBut so\ ovaoo isb 'babo
b[ ^. b;job bj noo aopBpi n^ nauod ^s SBj^nuBO sbj ^na ^p saABJ^ e

aid ap ^^jodos im s oiBjed^ ^a opo^
ap uop^fij '/ íojpuno oqoíp p osaa^sap
i OSn309B {3 BJBd BJ3JJBtUSJ^ 'O ÍBIDSUd ^B
8U3IJ8O8 snb ojpBna pp ouoibio^ oiqnje^ p
BJBd o^sip *p í^Bi^mi aopisod ns b aApnA
'sajB^n^snm SBjqi} sb¡ aB^OAO^d asjaBJiuo^ |B
anb uoiobioj B[ ap o^on[ 'etusijd ja {Bn^ ja
aiUBipam ajjanm 'tu ^aooJí ap omiuim tm ao^
- jBuipniíinoj ^ta ns aiqos bj;8 anb Bpiunjq
BiBjd ap Btosijd onanbad 'j — •BinBa
•oj Bjsd ojBjBde ap z 0-j^ oppoj^ — -^

— ni -^
oun (b :sa^nainSis ^o\ tíos oipjBaoim pp SBaqij sb[ ap josadsa A pnjiS
-uo[ ap soiquiBD soj ap nppBiaajds ap sera soinaimipaaojd soq
'(^I '^Í^) pnaisisaj b^ BnpBjS as fopj ap aj^anni
opeotpp un ap joabj y 'Biiodos oj; anb ojpBna p noa pBpinmjnoo na
oaanq o^xuoa nn ap ojjuap ajiS Buisijd p noa pBpinupuoa na ozpBm
ouoa ojnuiuiip nn anb ajjans ap 'opija ooijB^ain Bina^sis nn 'so[[aqBo
sop o otm ap z^a na 'n9ps^OJ ap afa omoa Jana) apand (sejainb
•s3[Bna sajB[nosnrn sbjoij ap o) seoBipjEOoiin SBJqij sbj ap
-uooap A sanopaBJ^noa sbj ap o^iido OJjsiSaj p Bjsd emsud

i ouos) BiuBjSo;pjBDO4Oj — -jj -o

ijnB ., ouas)

^p uodBj uo^ opB^Joa ^tn^mB^iianu^q ^punjjad ^e ^ 'sauorajnd
uis o uod uozbjoo p BDo^o 9g JOTJ9^UT olna n^ 'os^ruS oijpiA ap
ainaidpaj un ap bjsuoo OAijisodstp ojisann 'onnji;n oj bjbj
-Bijxa A Bjjut sauoisajd ap soiqniBa ap oSanf un na nozBJoa pp
soiqniBO ap 'ooijjamn^oA 'ojjo (q ¡O3BipjB3 oijpnxs pp
naiq sojund o SBiJjsa 'soapnn Biauaaajaj omoa opuBinoj
noa 'oidoosoJtaini o_ÍBq '^pipara BjoBxa A Bjoajip ap

'(II ^ 01 's^}d)
-otpuvoojof 6omajBniE[[ anb oj ap upxanajqo b^ BJBd u^ajis sbuibjS
-oipjB3OJiaap eo\ Jausjqo BJBd Bsn as anb ooijbjSo^oj pd^d ap Bjnp
Btnsiui B[ A sojBjSoipjBaoJioap so^ ap bjboibd Binsitn b^j •uopefBjaj
A nopaBjjnoa na sBjqij sb[ ap pnjiSuo]; ap Bpuajajip bj sas jo^bui
SBui ojubj ^iuauíJEjnSuB op^iAsap sa emeud pp sbjbo sb| ap

�eléctrico (P y E). El disco del porta-electrodo queda bajo piel; el
cilindro la atraviesa y un casquete de protección, se enrosca en él
por fuera del tegumento (C). Por el otro extremo, el electrodo pene
tra, a través de su pared, en un tubo de goma, de pequeño calibre (t),
el cual se hiende a lo largo y se pone en su interior el nervio (n)
que se quiere excitar (o del que se busca revelar la corriente de
acción). La elasticidad del tubo anula la hendidura y el nervio per-

O
•K

Fie. 13. — Dispositivo para variar en distinto
sentido las presiones intra y extracardíacas, en
corazón perfundido con o sin pulmones. — C,
corazón dentro de un recipiente de vidrio, que
cierra herméticamente con un tapón de goma,
a través del cual las cánulas se ponen en rela
ción con la aorta y la cava, así como los manó
metros con la cavidad del mismo, que repre
senta la cavidad torácica cuya presión cambia
gracias a. una trompa de vacio [T] y de una
pera de goma [P]; M, Mi, Mt, manómetros que
acusan la presión: 1., del liquido aferente,
que viene de la estufa E, por el tubo L; 2.,
del recipiente en que se halla el corazón; y 3.,
del líquido eferente. En O, se observan los
manómetros y las llaves del cilindro de oxí
geno, cuyo tubo de salida va a la estufa, la
cual contiene líquido de Ringer-Locke.

yor normalidad, sin trauma ni anestesia. La Fig. 14 ilustra nuestro
modelo de electrodos permanentes para nervios, que aplicamos al
pneumogástrico. La excitación puede ser, claro está, mono o bipolar.
Los electrodos bien aislados, de plata o de cobre, según lo exija el
programa de experiencias, se fijan por un extremo a la piel, me
diante un portaelectrodo de ebonita, de base discoidal y cuerpo ci
lindrico, con orificios por donde pasan los conductores del estímulo
— 166 —

Fie. 14. — Modelo de electrodos permanentes para nervios. —
n, nervio (pneumogástrico, por ejemplo); t, tubo aislador del
nervio (una incisión longitudinal permite poner el nervio in
tacto en su interior); , electrodos aislados con substancia
adecuada; P, porta-electrodo de ebonita con un pequeño cilin
dro central saliente y len rosca; R, reóforo; c, casquete protec
tor. El disco del portaelectrodo queda bajo la piel y el cas
quete protector, sobre piel. — Cerrada la brecha por la cual
se abordó el nervio, para excitarlo en la mayor normalidad
posible y durante los días que se quiera, basta con desenros
car el casquete c y conectar el electrodo fijo con cualquier
excitador eléctrico u oscilógrafo de rayos catódicos. — Puede
variarse el número de electrodos y el lugar de fijación.

manece aislado, como si discurriera naturalmente por su luz. Abor
dado el pneumogástrico para ponerlo en contacto con los electrodos,
se sutura la herida. Los "botones" por los cuales se fijan los electrodos,
se ponen en la zona de la piel que más convenga, por ejemplo, dorso
del cuello. Hecho lo que antecede, la sobrevida del animal es perfecta
y la excitación se puede repetir siempre que se desee y durante tiempo
ilimitado. Para ello, basta destornillar el casquete (C) y conectar los
electrodos permanentes con un excitador (R). Es natural que con el
transcurso de los días se produzca en torno del tubo de goma y de

— 167 —

�— ¿91 —
ap A bhio^ ap oqnj pp oujoj na Boznpojd as SBjp so{ ap osjnasuBJi
p uoa anb jsjnjBu s^ *(}j) Jop^jpxa un uoa sajuauBiiiJod sopojiaap
soj JBjoauoa A (^) ajanbsea ^a JBj[iujo}sap ejseq 'o[p bjb,j "op^jiraiji
oduiau ajusjnp A aasap as anb ajdiuais jpadaj apand as uopBipxa B[ ^
Bjaapad sa ^Buiíue pp BpiAajqos b^ 'apaoajuB anb o\ oqaajj gojpno pp
osjop 'ojdmofa jod 's^uaAuoa sbui anb pid b¡ ap buoz bj ua uauod as
'sopojioap so[ ub^ij as sap^na soj jod ^sauojoq,, sc^ "Bpijaq bj Bjnjne as
'sopoiioap so[ uoo ojobjuoo na ojaauod BiBd ooujsB^^omnaud p opsp
-joqy -zn[ ns jod ^ju3ui[B.m}BU Bjaijjnasip xs omoa 'opB[8iB aaanBin

^p^n^ — -so^ipoieo so^bj ^p ojbjSojtdso a 03ui9a|3 jopBipxa
J3Ulb[BnO UO3 Otl} OpOJllSp {3 JB103U0^ i O 313nbSB^ {3 JB3
-6OJU393p U0^ B^SBq ^BJ3inI&gt; 38 3nb SBip 80\ 9]aBJnp A 3|qt9Od
pBp¡[B[UJOa JO^BU1 B[ O3 O{^B1I3X3 BJBd '0IAJ3U [3 OpjOqt! 88
^Bn^ B[ Jod ^q^sjq b| BpBjjs^ — 'I3!^ 3-iqos ^jo^^diojd 3)3nb
-8B^ {3 S. {3ld B¡ OfBq Bpsnb OpOJ1^3|3BUOd |3p OJSip |^ -JO)
-331Ojd 3]3nbsB^ 4^ í OJOJO3J 'tf tB3SOJ O3I X 31U3I^BS JBJ11I33 Ojp
•ui[i.i ousnbsd un uoo siinoqs ap opoJi^3[3-B^od '^ !Bpcn.&gt;apB
BpUBISqnS nO^ SOpB|8IB 8opoj)33^ '^ i (J0IJ3^UI ns U3 013B1
•ni 01AJ3U \9 janod siimjsd (Buipnií^ao^ aoispai eoti) oiaj3q
|3p JopB[8iB oqni '^ í (o^dinsCd jod ^o^iJlSB^omnaud) otajsu ^u
'80IAJ3Q BJBd 83]a3UeiUJ3d 8OpOJ1^3{3 d

r

— 991 —
ojnrajjsa pp sajojanpuoa so[ UBSBd apuop jod soioijijo uoo 'oDijpm^
•p odaano A [Bpioasip as^q ap 'Bjiuoqa ap opojjaafaEjJod un a^UBip
-ara 'pid b[ b omajjxa un Jod ubíij as 'SBiouaoadxa ap BmBjSojd
[a efixa o[ unSas 'ajqo^ ap o BjBjd ap 'sopBjsiB uaiq sopoJjaa[a so'j
•jB[odjq o ouom 'Bjsa ojBp 'jas apand uoioBjpxa vj -oaiJisB^ouinaud
jb souiBDi[dB anb 'gojAJau BJBd sajuaueuuad sopoj^aap ap oppoui
OJisanu BJjsn^i ^\ 'Si^ b^j •BisajeauB iu BranBJj uis 'pBpi[Buijou jloA

•83(3O'j-J88ui}j ap opinbi[ auapuoo jBn^
B[ 'Bjiiis^ b[ 8 ba Bpi[BS sp oqm oXn^ 'ona8
-IXO ap Ojpni|I3 ]p 83AB[[ BB[ ¿ OJISmonsID
8O[ UBAJ3sqO 38 '(y Q[j[ '31Q3J9J3 Optnbl^ [3p
*0'^ A t uozbjo^ |o B^[eq 39 ^nb u3 a]u3idp3J pp
'o'Z '7 "I11' I3 J0d '3 Bjmsa B[ ap susia anb
^3in3J^^B opinbi| pp *0'x :aoi9ajd 8| nBsn^B
anb so-uamoumn '¡|^ 'i|^ '¡j¡ ![j] Btuo^ sp Bjad
Baa 3p X [^] oi^ba ap Bdraoj] Bna B sbpbjS
BiqaiB^ noisajd BÁn^ boijbjo) pBpiABj B{ Binas
-3jd3j snb ^oni8iai pp pBptAB^ b¡ uo^ soji^oi
-oaem 80| onio^ 18B ^baso b^ A bjjob B[ aoj uop
-Bpj na Qsaod as 8B|nuB^ sb| ¡Bna pp saABJi B
'Buioí ap uodoi un iioj aiuauíE^ijauíja^ BJJaio
anb ^oijpiA ap awaidi^aj nn ap oj^aap uozbjo3
'3 — •auorajnd uis o uo^ opipnnjjad uoznaoo
a3 t8B^BipJB3BJ1XS X BJ1UI SaU0[83jd 8B¡ OpTlU38
oiaijsip na jbijba BJBd OAiiisodsiQ — -^ -aij

O
i
-jad oiAjau p Á Bjnpipuaq v\ BpnnB oqnj pp pspioiisBp B^
ap ajuauíoo bj jBp.\aj Basnq as anb pp o) jBipxa ajainb as anb
(o) otAjau p Joija^uí ns ua auod as Á o^jbj o^ b apuaiq as pna p
'(^) ajqijBa ouanbad ap 'buioS ap oqnj un ua 'paj^d ns ap saABJi b 'bjj
-auad opoi)3ap p 'oinajjxa oj^o p jo^ • ([)) o^uauínáa^ pp Bjanj jod
p ua B38OJua as 'uopoajojd ap ajanbsBO un A bs8iabjjb bj ojpuijp
p ípid ofBq Bpanb opoJiaap-B)jod pp oasip ^^ -(^ A ^) oaijjDap

�los electrodos las conocidas reacciones que provoca todo cuerpo ex
traño. Pero esto se investiga y se tiene en cuenta cuando sea necesario.
Varios investigadores han explorado fisiológicamente los centros
nerviosos con electrodos que se introducen en la masa encefálica,
atravesando el cráneo. Nuestro modelo de electrodos fijos para los
centros nerviosos es distinto a los de Hess y Shafree. En la Fig. 15 lo
reproducimos. P es el porta-electrodo en rosca, en cuyo eje existe el
electrodo que se aisla vitrificándolo (o barnizándolo) todo a lo largo,
menos en la punta. Si se quiere que sea impolarizable se hace de
plata (una película de cloruro de plata, como se sabe, impide la
polarización, a cuyo efecto se sumerge en solución de nitrato de plata
antes de usarse). Una pieza cilindrica (f) de ebonita, hueca, a doble
rosca, interna y externa, se atornilla en el cráneo, en el sitio que se
elija para la excitación o toma de corriente. Por su interior, enros
cando y desenroscando se mueve suavemente el portaelectrodo (P).
El reóforo (R) se pone en contacto con el electrodo cada vez que se
va a excitar los centros nerviosos. Cuando no se experimenta, se
protege la extremidad externa del electrodo con la pieza C, que en
rosca en la cabeza del portaelectrodo.
Se consigue una excitación eléctrica a distancia, con el pro
ceder de Richar U. Light y de E. L. Chafree (1936), quienes implantan
una pequeña bobina secundaria en el organismo, de suerte que uno
de los electrodos (o los dos) se ponga en contacto con el tejido ner
vioso en el punto cuya estimulación se desea. Cerrada la herida, se
coloca el animal en el interior del campo magnético producido por
el circuito primario. Dos son los dispositivos: uno de bobina simple,
para experimentos de corta duración, en el cual el operador puede
mantener la posición del carrete secundario paralela al primario; otro,
de bobina triple y caja de madera entre ellas, en la que se encierra
el animal durante semanas y cuyos movimientos son acompañados de
pequeñas variaciones en la intensidad de los estímulos.
Los electrodos con montura de Hess (Elektroden mit Fassung) (5),
bi o tripolares y cada uno de los cuales está compuesto de tres
finísimas agujas de acero de mm.0'2 de diámetro, convenientemente
aisladas en todo su trayecto, menos en el milímetro o milímetro y medio
de su terminación cónica. Los electrodos se fijan en una montura o
placa que a su vez se sujeta al cráneo. Para sus investigaciones rela
tivas al hipotálamo ("centros" del sueño, etc.) ha preferido Hess la
excitación bipolar a la monopolar, porque no siempre el electrodo
indiferente lo es en rigor y podría inducir, si no se toman" todas las
precauciones, a resultados falsos.^i
El sistema nuestro es muy distinto al de Hess y otros autores.
En el caso de preferirse la excitación simultánea o inmediatamente
sucesiva de dos o más "puntos" o áreas del encéfalo, se fijan en el
cráneo a manera de tornillo dos o más diminutas piezas de ebonita
por cuyo interior, gradualmente y mediante movimiento de rosca,
avanza o retrocede el porta-electrodo, avance y retroceso perfectamente
mensurable (mm.0'1 por vuelta de rosca o con el módulo que se pre— 168 —

Fie. 15. —Modelo de electrodo permanente para
la exploración del encéfalo. — /, pieza cilindrica
de ebonita, con rosca externa e interna; la pri
mera, para sn fijación en el cráneo; la segunda,
para el movimiento graduado y fijación del portaelectrodo (p). — Este tiene además de la rosca
para el movimiento por el interior de la pieza /,
otra en el disco terminal y asi, cuando no se ex
perimenta, se protege el extremo externo del elec
trodo con el casquetee, de rosca interna. — R,
reóforo
Una diminuta herida en la piel que recubre el
cráneo basta para permitir enroscar la pieza de
ebonita en el punto preciso del hueso craneano
que se elija. — El disco del porta-electrodo es
lo único que permanece fuera de la piel, prote
gido con el casquete c. — Para la exploración
del centro en que se encuentra la punta del elec
trodo, basta quitar dicho casquete y poner el
electrodo en conexión sea con un excitador, sea
con un oscilógrafo de rayos catódicos

fiera). En cuanto al aislamiento del electrodo, se empleará la subs
tancia más conveniente. La seguridad de que están bien aislados se
consigue: a) hundiéndolo en un músculo, de manera que solo su
punta descubierta quede fuera de él; si en esas condiciones no excita,
la aislación es correcta; b) poniéndolo en cruz sobre un nervio motor
y al hacer pasar la corriente eléctrica, hacerlo deslizar varias veces
retándolo, si no se acusa reacción del efector, es que el electrodo esta
completamente aislado en todo su largo, excepto en la punta; c) exa
minándolo al microscopio. Las pruebas precedentes deben efectuarse

— 169 ^

�— 691 —
asjBnioap uaqap s^iuapaaajd seqatud sb'j -oidoosojoitn jb ojopuButuí
•BX3 (3 íejund bj na ojdaox^ 'oSjbj ns opoi n^ opejsie aiuaraBi^jduioo
Bjsa opojrpaja ja anb 83 'joj^ap jap uopoeaj ^snoe as oh ie 'ojopuBioj
8309A SBIJBA JBZIJSap O^jaOBq 'B^IJlDaja 9^U3UJO0 BJ JBSBd J33Bq JB ^
jo;oui oiAjau un ajqos znjo n^ ojopuaiuod (q íbio3j-ioo sa uoiobjsib bj
'Bjpxa ou sauoiaipuoD sbss na is íj^ ap BJanj apanb Biíaiqnasap eiund
ns ojos anb BaauBtu ap 'ojnosnin un na ojopuaipunq (b ¡anátsuoo
as sopepiB uaiq us^sa anb ^p pBpijnSas b-^ -aiuaiuaAuoo bbui bioubj
-sqns bj BJBajduia as 'opoxpaja jap oiuaimBjsiB jb ojuBno ug '(

p
ao^oj ap ojsjgojt^so nn uoo
B39 'jopBii^xa na uo^ B^s aoixauo^ na op
^aod X
^ianbsBO oq^tp
oqp jB)in
)q p
Xb
oa^ [ap Biand S[ Bjjuanous as anb na oJ^aa^ pp
aopBJOjdx^ B^ bjb^ — *? ^ianbsB3 \a ao^ opi3
-3)oad 'pid B{ ap Baanj ao^aBnu^d anb oaiun oj
sa opoji^a^a^BiJOd ^ap o^sip y^ — '^^!l3 3S ^n^
onBauBJD osanq pp osjsaid oiund |a na Bjiuoqa
ap vzaid v\ j^^^ojaa jiiimjad Bi^d B)SBq oauej^
ja ajqnsaj anb ^aid bj n epiaa^ Binuimip na¡\
OJOJO3J
'y — -Bniainr o^soj ap '^ajanbsBo ^a do^ opojj
-oa^a pp oajaixa oraaj)xa p a^ajoad as 'Biaamiaad
-xa as on opuen^ 'isb X ^BUiaua^ oosip p na bjjo
'/ Bzaid bj ap jouaiu; p jod oinainiuom p BJBd
B3SOJ bj ap ssmapB anal^ aieg — -(d) opoJ^oap
-BiJod jap aopBCi} X opBnpBjS oinaimiAoni p BJBd
'Bpun^ja^ bj !o3ubjd ja na uoiobíij ns Bjad 'Bjatn
-tjd bj ^BUja^m a Biuaixa b^soj no^ *B^iaoqa ap
Boupui[p szaid '( — -ojBja^na jap uoiDBjo^dxa B[
EjBd aiuauBnuad opojpajs ap ojapoj^ — •$! ai^

— 891 —
-ajd as anb O[np9tn p noo o bosoj ap Bj^^iiA Jod ^(Q'uiui) ^jqBinsuara
^jnauíBj^apad osa^oaiaj Á ^oubab 'opojioap-B^Jod p apa^ojiaa o bz^bab
'B38OJ ap ojuaiuiiAoui a^uBipaui A a;uauijBnpBj^ 'joijajuí oÁn^ jod
Bjiuoqa ap SBzaid SBjnniraip sbui o sop o^iujoj ap BjanBtn b oauBj^
p ua ub^ij as 'o[Bjaana pp SBa^f o ít8ojundM sbui o sop ap BAtsaons
ajuauíBjBipainuí o BauBjjninjs uppB^pxa B[ ^sjyjapjd ap osbd p n^
•sa-iojnB soiio Á ssajj ap ^ o^unstp j(nui sa ojjsann Binajsis j^
•sospj sopBjjnsaj b 'sauopnB^aid
sb^ SBpo^ wemoi as on ts 'jpnpui Bjjpod A jo^u na sa o^ a^najajrpoi
opoxpap p aadmais on anbjod 'jBjodouotn b[ b JBpadiq nope^px^
b[ ssajj opuapjd Bi{ ('Oja 'ouans pp ttsojjua3,,) outB^Bjodiq ^ sbaij
-Bpj sanopBSijsaAui sns bjb^ •o^weio \v Biafns as zaA ns b anb BB^d
o B^njnotn Bun na ubíij as sopoxpap so'^ "Baiuoo uoiOBuinuaj ns ap
oipaui A ojiami[im o ojiami^im p na sonam 'o^oa^BJ} ns opo; na 8BpB[siB
a^uauíajuatuaAuoD 'oajaniBip ap ^q-uiui ap ojaas ap sbíiiSb sbihisiuij
83J} ap ojeandraoo Bjs^ sapna so[ ap oun Bp^o A saiB^odiaj o iq
' (^) (¿unssB^ jira napojpp^g) ssajj ap Banjnoin noa sopoJ^aap so^j
'Bopnmiisa so{ ap pBpisnajni b( na sauopBUBA ssnanbad
ap sopBUBduiooB nos sojuauuiAoar soXnD A SBUBuras ajuBjnp ptniuB p
BJjapna as anb bj na 'ssjp aj^ua Bjap^in ap b^bd A a^dij; Buiqoq ap
'ojio íoiJBmijd ^ Bp^BJBd oiJBpnn^as ajajjBO pp nopisod ^\ janajnBín
apand jopBiado p p^ño p ua 'uopBjnp B^joa ap soinam^adxa Bj^d
'a^dmi^ Buiqoq ap oun : soAijisodsip so\ nos soq •oiJEint^d ojmajp p
jod oppnpojd oonauSBin odniB^ pp joua^ui p na ^miuB p boo^oo
as 'Bppaq bj BpBjja^ -Basap as nopBpnmiisa e^na ojund p na osoia
-jan opifa^ p uoo ojobjuoo ua BSuod as (sop so[ o) sopojj^ap so[ ap
onn anb ajjans ap 'onisiuBSao p na BUBpun^as Buiqoq Buanbad Bun
UBjuB[dtni sauamb ' (9g6l) aaJJBUD 'T '3 3P ^ IH^íT 'íl JBtlDíH 3P JaPaa
•ojd p uoo 'BpuBisip b Booioap uopBjpxa sun an^isuoo ag
"opoj^^apBjJod pp BzaqB3 b^ na bosoj
-na anb '^ Bzaid b^ uod opojjoaja jap Bnaajxa pepimaJ^xa bj aSajoad
as 'BiuauTiaadxa as ou opuen^ •sosoiajou sojjuao soj jB^pxa b ba
ae anb zaA Bpso opojjoap ja uoo o;objuoo na auod as (^;) ojojosj j^
*(d) opo-tloapBiJod ja aiuamaABns aAanm as opnBOSoinasap A opuBO
-sojua 'Jouajut ns joj -ajuatuoo ap Btnoj o u^pBipxa bj Bjsd Bfip
as anb 01118 ja ua 'oauBJo ja ua bjjiujoib as 'Biuajxa A Bujajui 'boboj
ajqop b 'Baanq 'Bjtnoqa ap (j) Baxjpuijp Bzatd Buf^ "(ssjBsn ap saju^
BjB[d ap ojbjiju ap nopnjos ua aSjatans as ojoap o^no b 'uopBztJBjod
bj apidun 'aqBS as ouiod 'BiBjd ap ojnjoja ap Bjn^tjad Bun) BjBjd
ap aoBq ss sjqBziJBjoduii Bas anb ajamb as ig -Bjand bj na souanr
'o^jcbj oj b opoj (ojopuBziujBq o) ojopuBOijpiíA bjsib as anb opojjoap
ja ^^eixa 3Ía oXno ua 'bosoj na opoj^oap-BjJod ja 89 j -souipnpojdaj
I SI '^T^ BI U3 'a9JJBlIS ^ ssajj ap eoj b oiuiisip ss sosotAJau sojjuao
boj BJ^d sofij sopojjoap ap ojapom ojjsan^j -oauBja ja opuBsaABJjB
'Bai^Bjaoua B8Bui bj na uaonpoajut as anb ^opojioap no sosoiAjau
soJiuaa boj a}uaniBoi;¡o[oieij opBJojdxa u^q sajopcSusaAni soijb^
•oijBsaoan Bas opnBno B^uano ua auap as A B^iisaAní 38 o^sa oja^ -oubj^
-xa odjan^ opo; BooAOjd anb sauopa^aj ssppouoo sbj sopojjoap soj

�antes y después de realizados los experimentos de exploración del
encéfalo. Para que el electrodo discurra fácilmente en la masa ner
viosa, la punta descubierta es cortada a bisel, igual que en las agujas
de inyección. Del área de dicha punta en bisel depende el área que
se estimula. Naturalmente, la longitud y el diámetro tanto de los
electrodos como de sus puntas y la forma de ésta puede variar según
las ventajas y los inconvenientes que cada experimentador advierta
en su tema preciso de trabajo.
En los batracios anuros, la descubierta del vago para la excitación
o toma de corriente de acción simultánea a la observación microscó
pica (o microcinematografía) y obtención de electro y fotocardiograma, la hacemos según técnicas diversas. La mayoría de los autores
abordan el pneumogástrico ventralmente, previa destrucción del
neuro-eje para inmovilizar el animal. Los detalles de la operación
se encuentran en libros de práctica fisiológica, como el de Gautrelet
(1932), Houssay (1934) y están anticipados en cierto modo por obras
de anatomía tan completas como la de Gaupp sobre la rana. R. H.
Kahn (1922) describe una técnica personal para la descubierta del

^^—""^
.^ ^
.'"J

pneumogástrico, en la rana, por vía dorsal. Va al encuentro de sus
raíces y de su ganglio yugular, a donde hay que ir si se busca excitar
el parasimpático con independencia del simpático, salvo la directa
estimulación de los centros bulbares cardioinhibidores. Después de
la inmovilización del animal por destrucción del bulbo y de la médula,
Kahn lo fija por la cabeza con una pinza a tornillo, de modo que la
piel quede tensa en la región occipito-atloidea, formando el cráneo
y la columna vertebral un ángulo que se aproxima a ser recto. Lo
demás es cuestión de seguir los detalles anatómicos y abrirse brecha
dorsalmente hasta las nacientes del vago. Sabido es que el vago, el
glosofaríngeo y el espinal salen del cráneo por el foramen jugulare.
Para nuestras investigaciones de biomicroscopía y simultánea
excitación del pneumogástrico o del vago-simpático, contamos con
tres técnicas nuestras, en las cuales se procura a) conservar intacto
los centros nerviosos ya sea para el examen de reflejos vagales, bien
sea para su directa excitación; b) mantener el animal en las mejores
condiciones para su más adecuada posición al microscopiarse la ínti
ma estructura del miocardio. La primera de nuestras técnicas es una
variante de la de Kahn y consiste en descubrir a la vez el bulbo y
los dos vagos en sus raíces y ganglios, sujetando el animal como se
ve en la Fig. 16, en la que se muestra asimismo nuestra segunda téc
nica de descubierta del vago-simpático, mediante una simple incisión
entre la membrana timpánica y la glándula parotoide (N, t, pa) y
exteriorización por una curva y delicada pinza de oftalmólogo (Pn).
Hay que sortear la rama dorsal de la arteria magno-cutánea y la
operación resulta sin que se derrame sangre. La tercera de nuestras
técnicas consiste en ir al encuentro del nervio dorsolateralmente, por
(5) El Prof. W. R. Hess, de la Universidad de Zurich, describe detalladamente a
técnica en el primer volumen de su obra Die Methodik der lokalisierten Reizung
und Ausschaltung subcorlikaler Hirnabschnitte. Georg. Thieme. Verlag, Leipzig, 1932.
— 170 —

Fie 16. - Descubierta post-timpánica del vago-simpático con un mínimo de intervención quirúr
gica (Bufo arenarum, Hensel) La sujeción del animal que más facilita la operación, se obtiene
ciñéndolo con una fuerte tela (paño común) y una pinza de locher (P). — t, tímpano; pa, glán
dula parotoide; Pn, fina pinza curva de oftalmólogo; N, nervio

��una línea de incisión paralela a la glándula parotoide, en su tercio
anterior (Fig. 17). En los dos últimos casos, bien hecha la operación,
el trauma es mínimo y la sangre nula.

de dicha substancia, disminuye y aun suprime la acción cardio-inhibidora del vago (aumenta el umbral de excitación eléctrica y hasta
llega a no responder el miocardio a este estímulo a través del
vago). Experimentos posteriores de Koskowsky y Maigre mostraron
que en el perro el azul de metileno obra de idéntica manera. Va
riando la dosis, los efectos son más o menos intensos o distintos y
aún inversos. Es así que un corazón aislado de batracio que se para
liza con acetilcolina (1/500.000 en Ringer) vuelve a latir a influjo
de unas gotas de azul de metileno al 1 %. Se ignora el mecanismo
tanto antivagal como de la directa activación del miocardio. Quizá
se relacione, por un lado, con cierta perturbación de la sinapsis de
bido a la tinción de sus componentes, y por otro, con la acción del
azul de metileno sobre el cociente respiratorio de las células y fibras
del corazón, la glucolisis y la termogénesis (A. Mayer y G. Nichita
—1928 -1929— han observado hipertermia a consecuencia del azul de
metileno) .-•••••-•Si es indudable que transcurrido cierto tiempo de la experimen
tación, van apareciendo fenómenos fisiopatológicos, en sí mismos dig
nos de estudio precisamente para esclarecer la fisiopatología cardíaca,
mantiénese un ritmo normal casi con absoluta constancia en las pri
meras horas de trabajo. El azul de metileno rectificado según Ehrlich
no perturba en manera alguna, a la dosis suficiente para la tinción,
el efecto inhibidor del vago ni de los centros bulbares.
Los corazones abiertos y un poco distendidos merced a anillos
elásticos que cedan a cada sístole, conservan mejor y por más tiempo
que sin dicha distensión, las contracciones regulares y coordinadas.

convenga al estudio concreto que se va a emprender; y b) la colo
ración con el azul de metileno, pues C. Heymans (1922) observó que
la inyección intravenosa del azul de metileno o la perfusión de cora
zones de rana y de tortuga con Ringer conteniendo dosis apropiada

La toxicidad de los reactivos para la observación microscópica
de la estructura funcional del corazón, en el presente caso, el azul
de metileno rectificado según Ehrlich, sugerirá esta pregunta: ¿hasta
dónde el examen es in vivo?
• ••• El conocimiento del proceso íntimo de la tinción del sistema
nervioso mediante el azul de metileno progresó muy poco a partir
de Ehrlich, girando las interpretaciones en torno de la hipótesis que
este gran sabio emitiera, y aunque Fischer haya propuesto una pura
mente física, el cambio de conceptos no es muy notorio hasta que
se introdujera la noción de hidrógenotrans por tasa o se ensayara su
configuración electrónica y se profundizara en la importancia del
pH para la tinción con el azul de metileno. En la doctrina clásica,
el factor más activo del colorante sería su átomo de azufre y la con
dición textil necesaria, que la muerte del animal no acaezca antes
de las tentativas de coloración, que el medio sea alcalino y que exista
exceso de oxígeno. Del azul se pasaría a una leucobase por reducción,
para nuevamente y gracias a una reoxidación volver al azul. Y de
aquí el primer problema que se plantea: ¿todo el proceso químico
se limita a los cambios del colorante intra vita, a las transformaciones
que experimente en el interior de los tejidos y de las células, o exis
ten combinaciones entre los componentes celulares y aquél?
Aronson advirtió que el azul de metileno se transformaba en

— 172 —

— 173 —

Fie. 17. — Descubierta dorso-lateral del vago-simpático, con
un mínimo operatorio. — S, sujeción mediante el ceñido a
favor de tela de hilo y pinza de Socher; p, pinza separando
un labio de la herida; gr. glándula parotoide; g, fino esti
lete que termina en garfio; n, nervio

A parte de que toda experiencia sobre los seres vivos tiene siempre
un algo de fisiopatológico, dos cosas de algunas de nuestras técnicas
precedentes harán pensar en ese algo fisiopatológico: a) la hendidura
del corazón, que practicamos cen más o menos amplitud, conforme

�— Ll —
— ZLl —
Bperdcude srsop opuaiuajuoa J^^ui^^ uoa cánjJO} ap A bubj ap sauoz

-o[oo B[ (q A ^j^puajduia b ba as anb ojajouo^ oipnjsa pj bJjhsauoo
anijojnoa 'pnji^duiB so ua tu o sbot uoa eotuBorjoBjd anb 'uozbjoo ^ap
Bjnpipuaq b[ (b .••ooiSp[ojBdoisij oSjv asa ua j^suad UBJBq sajuapaoajd
seaitioa} SBJisanu ap seun^[B ap seso eop 'oo^^opDjBdorsij ap oSjv un
ajdmais auai} soaia sajas so[ ajqos spuaijadxa Bpoj anb ap ajJBd y

sauopBuuojsuB.il sb[ b 'v}ia v^jui ajuB.io[oo pp eorquico so[ b b}iiui[ as
ooimmb osaaojd p opoj? :ca}uB[d as anb Bina[qojd jara^^d p jnbB
ap ^ '[rizB \v aaA[OA uopBpixoaj Bun b sbt3bj^ A ajuauíBAanu BJBd
'upponpaj Jod assqoonaj Bun b BiJBSBd as pazB pQ "ousSjxo ap osaaxa
B^stxa anb A omp3op3 Bas oipaui p anb 'uopBJOpDo ap SBAijBjuaj sb^ ap

-bjod ap uprsnjjad B[ o oua^tíara ap ¡nzB pp BsouaABjjur uop^a^íur B[
anb OAj^sqo (^^ól) euBui^ajj -^ sand 'oua[ijani ap [nz^ p uoo uopBj;

na BqBuuojsuB.ii as oirajijain ap jnzB p anb orjjiApB uosuojy
¿pnbB ^ sajB[npo sajuauodiuoa soj ajjua sauoioBUiqnioo uoj
-sixa o 'sbjii[93 8bj ap i sopifaj so[ ap joijajuí p na ainaniijadx^ anb

83JUB B0Z3B3B OU p3UIIHB pp 3JJ3niU B[ anb 'BIJBS303U ^UX31 UOIOip
j ajjnzB ap oiuojb ns Bijas ajuBao[O3 pp oaijob sbhi jojobj p
BniJiaop bj u^ 'ona^ijata ap jnzB p uoo u^pnij B[ Bj^d jjd
pp BiouB}jodiui b[ ua BJBzipunjojd ae Á B^inoi^aap u^pBJtiSTjuoo
ns BjB^Bsaa as o vsvuodsuvjtouaSpjpii^ ap uopou B^ Bjafnpoj^uí as
anb bjsbi{ ouojon Xnm sa oa soida^uoo ap oiqniBO p 'Baisij aju^ra
-B^nd Bnn oisando^d tbáv[ jgqosi^ anbunB-.A. 'BJai^itna oiq^s ubiS ajsa
anb sisajodxq bj ap oujoj ua sauoiDBjajdjajni sb^ opaBJiS '^oi[jqg[ ap
jpjBd b oood Ámn osajáoíd oua^ijaui ap ^nzB p ajuBiparn osoiAjan
Braajsis pp uoionij b^ ap oiuijuj osaaoad pp oiuaimiaouoD j^

•

¿oam iii sa naraexa p apuop
? :Bjun3aad Bjsa BJija^ns 'qoija^^ un^38 ops^ijua^-i onajijaní ap
p 'osBa a^uosajd p na 'uozbjod pp ^uoiounj BJnjonjisa b¡ ap
BOidoosoioini uoxoBAjaeqo bj BJBd soAi^oBaa bo[ ap pBppixoj B^
•gBpBUTpjooo A saiBpa^ai sauoiooBjjuo^ sb^ 'noisnaisip Bijoip uis anb
odraau seva lod A jofara UBAjasuoo 'ajoj8t9 epBO b nBpaa anb
so[[iub b paojara sopipuo^sip ojod un A sojiaiqB eauozBJoa
•sajBqpnq sojjuaa so\ ap tu oSba pp jopiqíqui ojoap p
v\ BJBd ajuatoijnB sieop bj b 'Bunp3 BJauein ua Bqjnjjad ou

^

unSas opBotjuaai oua^ijaiu ap pnzB ^^ *ofBqBJi ap SBJoq seaara

-lid
ua bioubjsuoo BjnposqB uoo I8B3 jeuijou oiujiJ un asauapuBui
p BiSopDjBdotsij B[ ja^ajBpsa BJBd ajuaraBspajd oipn^sa ap sou
-Sip someiui is ua '8ooi^9[ojBdoisij souauípuaj opuaioaJBdB uba 'uopBj
-uauíijadxa b^ ap odinaij ojjaia opijjn^suBJi anb a^qBpnpui sa xg
• =•. ..-.•....• (ouajnara
ap pnzB pp Biouanoaeuoo b Btuuajjadiq opBAjasqo usq —6^61" 8^6I—
#-j) X ja^Bj^ 'y) sisaualioraja} b^ A sm^ODnjS B[ 'uozbjod pp
q A SB^npa sbj ap orjojBJtdsaj a^uaiooa p ajqos oua^^aui ap ^nzs
pp uoiaaB B[ uoo 'ojjo Jod A 'ea^uauodiuoo sns ap uopup bj b opiq
-ap sisdBuis ^i ap uopBqjnijad Bjjap uoa 'opB[ un Jod ^^nopBpj as
Bzm^ •oipjBaoiui pp uopsAij^B BjDajyp B^ ap ouiod ^eSbaijub ojubj
ouisiuBoani p bjouSi ag ~o¿)\ p ouo[para ap pnzB ap sbjoS SBun, ap
ofnjjuí b jiib{ b aApnA (ja^mjj ua 000'OOS/l) Buip33[ijaaB uoa -bzi[
-BJBd as anl) opBj)Bq ap opspiíB uozbjoo un anb tsb s^ -sosjaAui unB
A sojuijsip o eosua^uí souara o biu uos so^aaja so[ 'sisop bj opuBij
'BA 'G^^^bui Bapuapi ap Bjqo ouajiiam ap jnzB p ojjad p ua anb
uojbj}8oui ajiBj\[ A jÍj^SAioj^so^; ap sajoija^sod Bojuaraiaadx^j *(oSba
pp S3ABJ) b o¡nuiiisa ajsa b oipjBaouu p japuodsaj ou b BÍíayj
A Boij^oap u^pBjpxa ap pajquin p Bjuarans) oSba [ap Bjopiq
u^rooB B[ auiijdns unB A s^nuiuistp 'BpuBjsqns Bqaip 3p

•B[nu 3j8ubs B[ A otniujni sa bumbjj p
B[ Bqoaq uarq 'sosbo sorapp^ sop so[ ug '(¿X '^F^) -loijajuB
ns ua 'apiojojBd B[npuB[3 bj b BjapjEd uoisioui ap Baui[ Bun

�leucobase por la incorporación de hidrógeno. Y Dogiel, que es el
investigador que más ha estudiado el sistema nervioso aplicando
el azul de metileno rectificado según Ehrlich, señala el hecho de
que en el animal vivo el empalidecimiento se produce rápidamente
(Die bei einer Infusión des Farbstoffes in das lebende Tier konstatierten Unbequemlichkeiten, das rasche (nach 5-10 Minuten) (6).
Cajal y de Castro opinan que la reducción tiene lugar inmediata
mente después de muerto el animal: "En el animal vivo, como los
tejidos están bien oxigenados, el azul de metileno no se reduce, pero
acaece la reducción inmediatamente después de muerto" (7). Nues
tras observaciones diarias —trabajamos siempre con animales vivos—
son contrarias tanto a la afirmación de Dogiel como a la de Cajal
y de Castro. Del sabio español recordemos la interesante distinción
en dos modalidades de la coloración al azul de metileno: una aerobia
y otra, anaerobia. De acuerdo con nuestra experiencia es indudable
que la reacción se verifica en el animal vivo, y no es tan fugaz, como
creía Dogiel, ya que dura no de 5 a 10 minutos, sino horas, además de
poderse reteñir; otra cosa es saber si las células como un todo y los
elementos citológicos que se colorean, están vivos o muertos... ¿Y
qué criterio se tiene para reconocer la vitalidad celular? De este
problema, en lo que atañe a las neuronas cardíacas, nos ocuparemos
después de considerar otros aspectos del proceso de tinción de que
nos valemos para nuestras observaciones.
Afirma Fedorow (1935) que el azul de metileno rectificado según
Ehrlich, sería un veneno específico del sistema nervioso. La vitalidad
de la célula tendría que estar atenuada para que se logre su colora
ción, la cual iría precedida de una primera etapa análoga a la de la
asfixia. Los elementos más vulnerables serían los primeros en tomar
el colorante. Pero hay que distinguir, en estas reacciones, 1.) la
química propia de los distintos tipos de neuronas, así, pues, en el
corazón casi siempre se acusan las del ganglio de Bidder antes que
las de los ganglios de Ludwig y Remak; 2.) la química de los di
versos componentes celulares, algunos ostensibles, otros no, con el
recurso del azul de metileno; 3.) el momento químico o físico-quí
mico del metabolismo y secreción de la célula, que sin ser estricta
mente de' paranecrosis ni de amortiguamiento vital, facilitaría o difi
cultaría la coloración; 4.) las substancias paraplasmáticas; 5.) los
procesos reversibles e irreversibles en las fases físico-químicas del
protoplasma.
La participación del azul de metileno en las reaccion.es oxidantes
sería, según Bach, Oppenheimer y Stern (1939), indirecta, por adición
de hidrógeno, en el curso de un proceso hidrolítico, como lo creyera
Wieland (1934). Y el conocimiento de las leyes que dirigen la colo
ración vital del sistema nervioso, dependería —es dictamen de Scha-

badasch (1930-1936)— de una clara y precisa concepción de las reac
ciones recíprocas entre el azul de metileno y los procesos oxi-reductores de los tejidos. Ahí habría que buscar el grano de verdad que
encierra la hipótesis de Ehrlich. En presencia de aquel colorante, se
alteraría el equilibrio oxi-reductor iniciándose por una deshidrogenación y acompañándose de productos intermediarios del metabolismo
típico en la anaerobiosis. Schabadasch supuso que la introducción del
azul de metileno en el organismo iría seguida de una larga cadena
de reacciones biológicas cuyo resultado final consistiría en la unión
del colorante con el tejido nervioso. El fracaso en unas partes y el
buen éxito en otras hacen presumir la diversidad de reacción local,
la insuficiencia en unos sitios y la suficiencia en otros del desarrollo
de la cadena aludida, cada eslabón de la cual aun se ignora o se
conoce poco. La acidosis y la glucolisis intratextiles tendrían la mayor
importancia en la coloración del sistema nervioso mediante el azul de
metileno y de ahí la influencia favorable de un pH inicial inferior a
7, de ciertos productos de disociación metabólica, de los cuerpos que
favorecen la "aceptación" del hidrógeno por las neuronas, como la
adrenalina para el sistema vegetativo, la resorcina, la pirocatequina
y de los cuerpos que aumentan la glucolisis, tales la misma glucosa, las
sales de magnesio, los narcóticos...
Si el azul de metileno rectificado es un tóxico específico de la
neurona, su uso lejos de tener que rechazarse en microfisiología, ad
quiere indiscutible significación, ya que permite una progresiva eli
minación fisiológica del sistema nervioso intracardiaco (o del com
plejo nervioso intrínseco de cualquier viscera), que recuerda, aunque
de naturaleza y alcance diferentes, los efectos, por ejemplo, de la ni
cotina, con la gran ventaja de una visualización gradual y completa
de las células nerviosas con todas sus expansiones. Cuando la colora
ción se inicia por los botones, discos o placas terminales (sinapsis)
(Fedorow cree que siempre ocurriría así en el miocardio, pero nues
tras observaciones nos llevan al convencimiento de que no es tan
regular el proceso), y a ser verdad que las partes teñidas perecen,
se tendría en el azul de metileno un excelente reactivo para, entre
otras finas experiencias, desconectar, en pleno ganglio, las neuronas.
En uno de nuestros trabajos hemos destacado el valor fisiopatológico de dicha desconexión: sólo por ella se puede producir gran
des disturbios funcionales con un mínimo de lesión orgánica aparente,
a la manera como la simple destrucción del contacto neuromuscular
perturba completamente la función del sistema motor respectivo (8).
¿En 'qué momento, para una misma dosis, se entiende, el azul
de metileno altera, de un modo apreciable, la actividad del corazón?

(6)Melhylenblau zur Nervenfaerbung. — Enzyldopaedie der Mikroskopischen terhnik.
Ehklich-Krause. — II Bd. 1910, p. 89.
(7)Elementos de Técnica Micrográfica del Sistema Nervioso. — Madrid, 1933. — Pág. 136.

(8) Estable, C: Contribución al estudio de la kisto patología de la enfermedad de Friedreich y algunas observaciones sobre las vías de conducción de ¡a médula. — Anales
del Instituto de Neurología. — Tomo I, Montevideo, año 1927. págs. 234-327. — Y
Zur histopathologie der Friedreichschen Kranhheit nebls einigen Bemerkungen über
die Leitungsbahnen des Rückenmarkes. — Travaux du Lab. Rech. (Instituto Cajal)
Madrid, 1931-1932, págs. 1-110.

— 174 —

— 175 —

�— ni —
'9S1 's?d — "S6l 'PÍJPBK — •o

•OII-I •4 'ZS6MS61 'P!JPW
(jefe;) oiiuiisnj) *ipa^J *161 nP xn^Aejj^ — 'sasfjmuvaifon^i sap uautivqs3unjtor2 atp
Jaqn uaSun^fjauiag uaáivia siqau jiai/3/i/Djjf tiai{Dsi¡Dia^paijj Jap a;go¡oi{}Bdois;i¡ jn%
A — •¿ZE't'EZ "s^?d "¿Z6I 5B 'oapjASjaoj^ 'j orao^ — -B;8oiojn9\[ ap oimpsaj pp
— 'njnpaiu nj ap uoioonpuoo ap sota soj aiqos sauoi^oajasqo svun^jo X i{3za^
ap popatujafua v] ap mio¡oivdo]sii¡ dj ap otpmsa 2 umonqjjiuo^ :•;} 'aistvxsg (8)

-eqag ap uomejoip sa— Buapuadap 'osoiAJan Binajsis jap jojm uoiobj

¿uozbjos jap pBpiAijoB bj 'ajqBrasjdB opom mi sp 'bjsjjb ousjiisui ap
jnzB J3 'spua^ua as 'sisop Btnsiui Bun BJBd 'ojusmoui snb u^?

-ojo3 bj naSiJip anb ss^^j sbj ap ojnaiuiioouoa ja j^ •(t6l) PUB[Li^
BJ3^aj3 oj oraoo 'ooijijojpiq osaaojd un ap osjna ja ua 'ou^Sojpiq ap
uoioipB jod 'B^aajiptn '(66l) UJaJS ^ JampquaddQ 'qaeg unSas 'Búas

•(g) OAijssdssj joiom Btna^sis ^p uopunj bj sjusureísjduioD

sajUBpixo 8auoi33B3j sbj U3 ouajiidaí 3p jnzB jap uopBdppjBd vj

jBjnssnraojnsn ojobjuo^ pp uoponjjssp sjdtuis bj oraos bjsubui bj b

•BinsB^dojojd
jap SBaiuijnb-ooisjj sasBj sbj ua sajqisj3A3jji 3 S3jqisj3A3J sosaaojd
SOJ (0-S ¿SB3TlBUISBjdBJBd SBlOUBISqng SBJ (o'f ínOIDBJOJOO BJ BJJB1J11O
-TJip O BIJBJIJI3BJ 'JBJ1A O^UOTUIBnápJOUIB 3p IU StSOJ^9UVJV(I ,3p 3JU9UI
-B13IJ183 jas uis anb 'Bjnjaa bj ap umoajaas A omsijoqBisui jap O3im
-inb-oomj o oairajnb ojuaraoni ja (0-g íouaju^ní ap jnzB jap osjn^sj
js uoa 'ou sojio 'sajqisnajso sonnáje 'sajBjnjao saiuanodtuoD sosjaA
-ip soj ap Boiramb bj (o-^ Í5(Bina^j A Si*ipnrj sp soij^ub3 soj ap sbj

boiubSjo uoisaj ap ounuim un noo ssjBuopunj eoiqjnisip ssp
jpnpojd apand as Bjja Jod ojos ^uoixauossap Bqaip ^p o^iSoj
-o^Bdoxsij jop^A p opBOB^sap somaq sofBqBj} Boj;sanu ap onn ug
•SBnojnau sb[ 'oi^ShbS ona^d ua 'aBjaauoDs^p 'SBpnauadxa sbuij sbjjo
aajua 'BJBd OAT1^B3J ainapoxa un ouajpaui ap p^zs p ua Biapnaj os
'uaoajad SBpiuaj sa^jBd sb^ anb pspjaA jas b á '(osaoojd p JBpn3aj
irej sa ou anfa ap ojuainnonaAuoD jb uba9[^ son sanoioBAjasqo 8BJ^
-sana ojgd 'oipiBDOini p na tsb Bijijjn^o ajdmais anb aaj^ MOJopa^)
(sisdBms) sajBuinuaj ssaBjd o so^stp 'sanoioq so[ jod bidiui as no
-bjo[oo B[ opuBn^) •sanoisnBdxa sns SBpoi uod SBSotAJaa SBfnpo sv\ ap
Bia^dinoo A ^npBjS uoioezipnsiA san ap BÍBjuaA ubjS b^ uo^ 'boijo
-in bj ap 'ojdraafa jod 'soioaja soj 'saiuajajip ^^ubdib A Bza^jniBu ap
anbnnB 'Bpjanaaj anb '(Bja^su. aainb^na ap o^asaiJiui osoiAJaa ofa^d
-moa pp o) ocmipjv^ojrut osmajteu owiajsis ]9p VDtSpjoisif uoiotruitu
-ija vaisauSoud vun ajiuuad anb ^A 'uoiaBaijiitóis ajqpn^sipui ajainb
-pe 'biSo^oisijojdiui na asjczBqaaJ anb Jauaj ap sofa^ osn ns 'Buoanau
b^ ap oaijpadsa oaixo; un sa opBaijijaaj oua^iiain ap [nzs p ig
• • • so^^oajBn soj 'oísauSBur ap sa^s
sB^ 'esoanjS Brasini b^ sa^^ 'sisi^^t^S B^ uBjaaranB anb sodaana soy ap A
euinbajBaoJid bj 'eupjosaj B{ 'oApBjaSaA smaisis p BJBd
b^ oraoo 'sBuojnau sb^ Jod ona8ojpiq pp ^u^ioBjdaaB^, v\
anb sodjana so[ ap 'B3i[oqB)ata uoiaBiaosip ap sojanpoad so^jaio ap '¿
b Jouajm ^Btaiui jjd un ap a^qBJOABj Btauanjjuí B[ iq^ ap A
ap pnzB p ajuBipaui osoiAjau Bmaisis pp u^iaBJopa b[ na
JOiÍBiu v\ UBiapuaj safíixajBjjui sisi[O3n[á bj A sisopi^B ^j -oaod aaouoa
as o bjouSi as une [Bna b^ ap uoqBjsa Bpsa 'spipnjB euapea bj ap
ojjoiJBsap pp bojío ua Bionaiaijns bj A ^opis soun ua Biouaiaijnsui bj
'jbooj noioaB^J ap pepisaaAip bj Jimnsajd uaosq 9BJJO do ojixa uanq
ja A saiJBd s^un ua osbobjj {^ 'osoiAjau opifaj ja uoa ajuBJojoa jap
u^iun bj ua Buijsisuoa Jbuij opBijnsaj oÁno sBaiá^joiq sauoiaoBafa ap
Buaps^ BáaBj Bun ap epmáas bjji ouisiub^jo ja ua ouaj^aui ap 'jnzB
pp uop^npojiur bj anb osndns qasBpBqeqag -stsoiqouavtiv bj na ooidj^
ouisi^oqBjam jap soiJBipauuajuí sojonpoad ap ^sopuBuedmoaB A uoia
-Buaáoapnjsap Bim jod asopuepiui ao^anpaj-ixo oijqijmba ja
as 'ajuBJOjoa janbB ap Biouasajd ug -qai^qg ap sisajodiq bj
anb pBpjaA ap oubj^ ja JBasnq anb Bjjq^q jqy 'sopifai soj ap
-anpaj-ixo eosaoojd soj A ouaji^aiu ap jnzB js ajjua SBaojdioaj sauop
-3B3J sbj ap uoiodaauoa Beiaa^d A BJBja Bun sp — (96I'06l)

jap

jap dm/buSojoj^ ootu^ax ap soruatuaj^ (¿)
"68 "&lt;I '0161 "Pa II — •asavH^-Hoi-raHar
— -gunq^aDfuaajafj jnz UD¡qu¿i],ít¡i^¡^ (91

anb 83}ub jappig ap oijSubS jap sbj UBsnoB as sjduidis tsbo uozbjod
ja na 'sand 'isb 'SBuojnau ap eodij sojupsip soj ap Bidojd BDiramb
bj (0"[ 'ssuol^^Baj SBjsa us 'jin^ui^sip anb ^Bq ojaj -a^nBJOjoo ja
jbuio; ua sojamijd soj usuas ssjqBjsujnA sbut sojuaraaja soq 'bixi^sb
bj ap bj b b^ojbub BdBja Bjaraiad Bun ap Bpipaoajd bjji jBno bj 'uoia
-Bjcojod ns aa^oj as anb BJBd BpBnna^B jB^sa anb Bupua; Bjnjaa bj ap
pBpiJB)IA B^J •O8OTAJ3U BUI318I8 J3p O3T}J33d83 OU3U3A Un BJJ3S 'q^IJjqg
unáas opB3i|i;33J 0U3ji^3ui 3p jnzB p anb (S6l) ^ojopa^ Buuijy
*S3UOI3BAJ38qO SBJ}S3nU BJBd BOUI3JBA 8OU
anb ap uoiouij ap osaaoad jap sojaadss bojío JBJapisuoo ap sandsap
8OUI3JBdn3O BOU 'SB3BtpjB3 8BUOjn3U SBJ B 3UB1B 3IU) OJ U3 'BUISjqOjd
3}Sa 3Q ¿JBjnj33 pBpiJBJIA BJ J33OUO33J BJBd 31131} 38 OTJ3)TJ3 3nb
j^? •••sojjsnui o soaia UBjsa 'ub3jojo3 3s snb eoaiSojo^p sojuaraaja
soj A opoj un oulo^ sejnjss sbj ib jaq^s 83 bsos bjjo íaiuajaj asaapod
3p SBinapB 'SBJoq ouis 'sojnuira 01 B S 3P ou BlnP ^nb vA 'jsiSoq b;3J3
oraos 'zB^nj ubj sa ou A 'oata jbuitub ja na boijij^a as upi33B3J bj snb
ejqBpnpui sa Biouapadxa Bjjsanu uos opj^nsB sq •BiqoJ3BUB 'bjjo A
BiqoJ3B Bun :ou3jiiam 3p jnzB jb uoiobjojoo bj sp sapBpijBporn sop ns
uoiaupsip 3iuB83j3im bj soinapjoaaj jouedss oiqBs j^q ^ojisb^ ap A
jbíb^ 3p bj b oruoa jaiSoQ ap uppBUiJijB bj b ojub^ sbijbjjuod uos
SOAIA S3JBUHUB UO3 3jdui3T8 SOUIBfBqBJl 8BIJBip 8aUOI0BAJ3SqO 8BJJ
-san\[ •(¿)MoiJ3nui sp ssndssp aiuainBjBipauíui upp^npsj bj 333B3B
ojad 'aonpaj as ou ousjijsui sp jnzB js 'sopBusSrxo ustq UB^sa sopifaj
soj omoá 'oaia jbuiiub J3 ugw :jBUiinB js ojjsnui sp sandsap
-BjBipauíuT JB^nj auaii npp^npsj bj snb UBmdo ojjsb[) sp A
•(9) (U3jnuij^[ oi"S ^n) aqasBJ 8Bp 'n3jp5jqoijni3nb3q^
-Bjsno3[ jsi^ apuaqaj SBp m sajjojsqjB^ ssp uoisnjuj Jama iaq 3iq)
a;uaraBpidBJ aanpojd 38 ojuainnoapipdtua js oaia jbuiiub J3 us anb
ap oq^aq js bjbijos 'qaijjqa unSss opBaijii^aj ouajpsui sp jnzB js
OpuBSIjdB O8OIAJ3U BUI3)8I8 J3 OpBiptlJSa Bq 8BUI 3nb JOpB^i}SaAU[
js 83 snb 'jsiSoQ ^ -ouagojpiq ap uoioBJodJo^ui bj jod

�Al examinar un trabajo de Semi Meyer, Bethe (1896) precisa
el criterio de coloración vital, a propósito del azul de metileno, en
términos de excitabilidad y conductibilidad y es así que considera
como prueba de que la coloración es vital cuando teñidas todas las
fibras de un nervio motor es capaz de transmitir el estímulo eficaz
para la contracción del músculo respectivo. Las variaciones de la
excitabilidad, de la conductibilidad, de la cronaxia, de las corrientes
de acción, de la secreción del mediador químico, etc., mientras se
mantengan en cierto grado compatible con la vida, no sería criterio
válido para negar que un colorante es vital. Ninguno puede incor
porarse a las células y a las fibras como substancia constituyente,
como en un proceso de asimilación, como si se elaborase por ellas
mismas a la manera de los pigmentos naturales.
Es necesario realizar las observaciones microfisiológicas 1.)
antes de toda introducción del colorante; 2.) una vez inyectado,
antes de que se acuse ópticamente; 3.) cuando la coloración está en
incremento; 4.) cuando llega al máximo; 5.) cuando decrece; y
6.) cuando se ha desvanecido. Ya en 1930 notamos que la dosis su
ficiente para teñir bien las neuronas de los ganglios intracardíacos
no. impide la inhibición del vago ni de los centros bulbares, como

Comparándolas, se nota la diferente posición del cloro: ya se liga
a uno de los nitrógenos polares, que es penta en lugar de trivalente;
bien al azufre, que sería trivalente (o tetravalente, con una ligadura
doble en su combinación con uno de los carbonos). Además, vemos
que a la primitiva fórmula, introdujo Bernthsen una variación: el
nitrógeno del núcleo tiacínico o nitrógeno puente no cambia, como
antes lo figurara, ninguna valencia con el nitrógeno polar que fija el
cloro, y sí se une con doble atadura a uno de los carbonos del núcleo
tiacínico.
La fórmula más admitida, prescindiendo del agua de cristalización,
es una de las propuestas por Bernthsen:

tampoco la influencia aceleradora del simpático.
Químicos y biólogos han discutido profunda y extensamente
sobre la naturaleza de las reacciones entre tejido orgánico y azul de
metileno. La misma fórmula química de este colorante y su leucobase
ha dado lugar a discordancias. No hay acuerdo unánime en la posi
ción del cloro y de los hidrógenos de reducción (o de las cargas eléc
tricas equivalentes); se ignora el número de moléculas de agua de
cristalización (tres, cinco... y hasta se niega su existencia) ; y según
Clark, Colmen y Gibbs (1925) es imposible obtenerlo absolutamente

Hay dos puntos de importancia en litigio: 1., ¿a qué se debe
el poder tintóreo del azul de metileno?; 2. ¿en qué consiste su
transformación reversible en leucobase?
Ehrlich, a quien corresponde el gran mérito de introducir el azul
de metileno en la investigación del sistema nervioso, creyó que el
cromógeno del mencionado cuerpo se hallaba en su núcleo tiacínico,
atribuyendo particular significación al átomo de azufre, y llegó a esta
conclusión comparando la constitución química de cuerpos de efectos
tintóreos semejantes al del azul de metileno y de otros sin esos efectos,
de composición química parecida a la del mencionado azul, pero sin S:
"Ich habe nun weiterhin, un der Einfluss des Schwefels zu eriuren,
einen Korper untersucht, der in seiner Constitution vollkommen den
Methylenblau entspricht und sich nur durch den Mangel des Schwefels
von ihm unterscheidet. Es ist das von Bindschedler entdeckle Dimethylphenylengrün, das durch gleichzeitige Oxydation von Dimethylparaphenglendiamin und . Dimethylanilin entsteht, und dem folgende
Constitution zukommt:

puro.
La primitiva fórmula de Bernthsen es ésta:

C* H;

S

N

/

\

CL
-N

C6 H.

i

Luego propuso dos fórmulas,

_N(CHJ)2

\

y,Ct

N (CH^),

\

(CH.j^ CL

H,N(CH3)2

N\ S CL
"

(9)
— 176 —

Ueber die Methylenblaureaction der lebenden Nervensubstanz. — Deutsche medicinische Wochenschrift, 1886. — N. 4, pág. 51.
— 177 —

12

�Z\
— ¿¿I
•TS
— •zuvisqnsuaaia/ij

— 9¿T —
f o"Nt — "9881
aip

i(hd)n=

(6)

ID

T" )n'SBpnuuoj sop osndojd oSan'j

—JH '3
13
apuaSjoj uiap pan 'jqaisiua uijiuBjAqiamiQ pan muiBipnajSnaqd
iQ uoa noijup^xQ ^SupzqopjS qa^np 8Bp 'uiuSuajAuaqd

s^

aj^spap^ua aa^paqaspuig uoa s^p \%\ s^ 'lapiaqasjaiun raqi uoa
sap p3uBj^[ uap qamp jnn qais pan iqaudsjua nBjquajAqjaj^[
uap uauíuio^jjjoA uoiimiisuo^ jamas ui jap 'jqansja^un jadjo^j uauía

-H '3

'uajnija nz sjajaMqag sap ssnjjuig jap un 'uiqjajpM. unu aq^q qaj,,
:g ms ojad 'jnzB opBuopnain jap B[ b ^ppajsd Baiiumb uopisodmoa ap
sosa uis sojio ap Á oua^naui ap (nzB pp jb sa^uB famas soaaojuij
ap sodaan^ ap Diuntib uopn^ijsuoD bj opuBjeduio^ u^isnpuo^
b oSan ^ 'ajjnzB ap ouiojb je umoeoijiuSis a^^nopjBd opua^nqij}B
oapnu ns ua Bqej^Bq as odjana opBuopuain pp ouaSpinoJO
p anb o^aja 'osoiAjau Biu^jste pp upioBSijsaAui bj; ua onajijara ap
[nzB p Jionpojjuí ^p o^uam ubjS p apuodsaaio^ uarab b '
¿as^qoona[ ua a^qísaaAdJ
ns ajsisuoD anb na? o'z í¿oua[pani ap {nzB pp oaaojuij japod p
aqap as anb s? '„•^; :oiSiji[ ua eiauBiJoduir ap sojund sop

ap

lod seisandoirf a,B [ ap Bun sa
pp opnaipuiosajd 'epijimpB sbut

oapnu pp souoqjBO so[ ap oun b BjnpBjB a[qop noo aun as is X 'oíop
p Bfij anb JBjod ouaS^jjm p uoa BionajBA Bun^uiu 'BJBjnStj o\ sa^ue
oraoD 'Biqurea ou ajnand onaSojjtn o oaraioei) oajanu pp ouaSoj)iu
p :uoi^bijba Bnn uasqjnjag ofnpoJjuT 'Bfnmjoj BAnimi^d b^ b anb
sotnaA 'SBuiapy '(souoqjB^ eo^ ap oun uoa noiaBuiqinoa ns ua apqop
ejnpBSi^ eun uoa '^jua^BABijai o) a)ua[BAiJ] Bijas anb 'ajjnzs ^e naiq
íajua[BAij^ ap jbSiij ua Binad sa anb 'saaefod sonaSoajiu so\ ap oun b
as ^sá :ojop pp uopisod aiuaiajip bj b)ou as

\ /
:Bisa sa uasqjujag ap B^nraaoj BAijiraud
'ojnd
a)uantBin[osqB ojaauajqo ajqrsodun sa (g^ól) stIínf) ^ nauqo[)
unSas A i (Bpuajeix^ ns e^aiu as BjSBq jÍ •••ooup 'saj;)
ap btiSb ap SB[naajora ap ojamnu p bjou^t as i (sajuajBAinba sbdij;
•aap sbSjbd sbj ap o) nopanpaj ap soua^ojpiq sof ap A ojop pp uop
-isod bj ua amiuBun opjana^ jÍBq o^[ •SBpuBpaoasip b a^Snj op^p q
assqoanaj ns A aiUBjojoa aisa ap B^tutinb Bjnnuoj butstui vj -onajijaui
ap jnzB A oaraBoJO opifaj ajjua sanopaBaa sb^ ap Bzapan;BU bj ajqos
a^uauíBSuaixa jÍ Bpunjo^d oppnasip UBq so^ojoiq A soaimin^)
'oaijBduiis jap BJopBjajaa^ Bpuanjjni bj oaodniBj
omoD 'sa^Bqjnq sojjuaa soj ap m oSba jap uopiqiqui bj apidun ou
soaBipjBaBj)ui soij^ubS boj ap SBuoinau sbj uaiq Jiua^ e^^d ajnaiotj
-ns sisop bj anb soraejon 0S6I na BA "oppauBAsap Bq as opusno (0*9
A íaaaaaap opuBna (0-&lt;^ íouitxbui jb B^ajj opusna (o*^ íojnainajaui
ua isa uop^jojoa bj opusna (Q-g ía^uamBaiido asnas as anb ap saju^
'opBjoajíut zaA Bnn (o-g ta^uBJojoa jap nopanpoJiui Bpoj ap saiuB
(o'I ^BOi^o^oisijojatin sanopBAjasqo sbj jbzxjb3j ouBsaaau s^
*sajBjn)BU eo^uaraStd soj ap BiauBUi bj b SBmsim
jod asBJoqBja as is otnoa 'uppBjinrisB ap osaaoíd un ua ouioo
íBpnejsqns ooioa sBjqij sej b A SBjnjaa sbj b asjBJod
-joouj apand ounSm^ 'jejia sa aiuBjojoa un anb jB^au Bjed opijBA
oíaajijo Bijas ou 'spiA bj uoo ajqijBduioa opBj^ ojjap ua UB^uaiUBín
as SBj^naiin ''a^a 'oaiunñb Jopeipara jap uopajaas bj ap 'nopaB ap
eaiuaixxoa sbj ap 'bixbuoj3 bj ap 'pBpijiqpanpnoa bj ap 'pspijiqBjpxa
bj ap sauopBUBA SB^ -oAijaadsaj ojnasnuí jap uopaBJiuoa bj BJBd
zBaija ojnraijsa ja apirasuBaj ap z^dBa sa Jojotn otAJau nn ap sbjotj
sbj SBpoj SBpma) opuena Jbjia sa uopBiojoa bj anb ap Bqanid onroa
Bjapisuoa anb isb sa A pBpijiqijDnpuoa A pBpijiqBjpxa ap souiuua)
na 'ouajijara ap pizB jap ojis^do^d b 'jbjja uopejopo ap otjajija ja
Bspajd (9681) aHlaa 'Jia^3J\[ Tnxag ap ofBqBjj un JBuiurexa jy

�La concepción de Ehrlich fue aceptada durante mucho tiempo.
Actualmente no sólo se pone en duda que el azufre sea el que imprime
las propiedades al colorante, sino que también se duda de que al

CH,

núcleo tiacínico corresponda el cromóforo, considerando que lo sea
el radical paraquinona-imídico.
En la ionización del azul de metileno se originan el catión

y el nitrógeno puente (o nuclear) se

positiva
CH,

:c:

CH.

cargaría negativamente (aceptaría electrones), y de

:c
CH,

• c;

••
.. : c

s

••
: c • . •' c:
pasaría a

y el anión CL—. Pues bien, la reducción puede verificarse por la
participación efectiva del H o por una equivalencia electrónica.
Clark, Cohén y Gibbs (1925) modernizan la fórmula precedente
estableciendo su configuración electrónica de acuerdo con la teoría
del octeto. Los nitrógenos polares o terminales contribuirían con cuatro
electrones a completar el octeto y tendrían cinco cargas positivas
reservadas para su envoltura exterior. La valencia polar sería distinta
a la del amonio y ere la reducción se destruiría a la vez que se formaría
un potencial anión en el nitrógeno nuclear o puente, como en los
indo fenoles:

..H
CH3

"*&lt;
5. "•
*H

N .* •

*. C *•*

•• . C .C
s
• •. c \

CHJ
-CL

n ; chj
H

El azul de metileno disuelto sería un catión. El blanco de metileno
disuelto sería una anión y tendría la misma fórmula, con la diferencia

CH,
se anularía la carga

de que en el nitrógeno polar

— 178 —

. •* *
. c . •.. c :
• s •

A nuestro pedido, nuestro amigo, el químico Riesz, estudió el
problema de la fórmula del azul de metileno y de su leucobase. En
cuentra que en las fórmulas de Clark, Cohén y Gibbs la dificultad
mayor está en que no se ha demostrado aun la existencia de nitrógeno
electronegativo. Estima, además, que en el azul de metileno la dis
posición electrónica puede variar mucho. El cambio sería caracte
rístico en todas las substancias colorantes. Incluímos aquí las fórmulas
cuyas variaciones electrónicas ha figurado el Prof. Dr. E. Riesz, a
quien agradecemos su contribución, reproduciendo antes sus pa
labras explicativas: Si en las substancias colorantes ^el número
de las posibles disposiciones electrónicas aumenta, la diferencia
energética entre ellas disminuye y son absorbidas radiaciones de
menos frecuencia (que tienen menos energía) y se encuentran
más en dirección al rojo del espectro visible. Por esta razón,
absorbiendo radiaciones que se encuentran entre el amarillo y el rojo,
el azul de metileno es azul. Para las múltiples disposiciones electró
nicas del citado cuerpo es característico que el polo positivo pueda
migrar de un nitrógeno disustituí do y pasar por el nitrógeno nuclear
y también probablemente por el azufre (fórmulas la, Ib, Ic, Id, Iai).
Es posible, asimismo que el N nuclear y el S tengan cargas positivas
(Id) a la vez que aparezcan así electrones libres, disponibles, los
cuales serían la causa de la gran actividad del azul de metileno en
procesos biológicos (tinción, poder antiséptico, etc.). Por adición de
dos hidrógenos con sus respectivos electrones, el azul de metileno se
convierte en su leucoderivado. Pero esta adición se puede hacer de
manera que la forma quinoide subsista en el primer momento con la
posibilidad de transformarse en otras aun más inestables (Ilb, lie) y
por eso de mayor nivel energético y en fin en una forma estable (lid).
— 179 —

�— 6¿l —
• (pn) a[qBjsa enuoj enn na mj na A oaiia.iaua pAia joAvvcl ap osa jod
^ (II '^ll) 83iqBí83ui sata otib sbjjo na asjBnuojsnBi) ap pBpijiqísod
bx uoo O)nmom Jainijd [a na cjstsqns opiouinfa buijoj u\ anb Bianem
ap aaoeq apand as uopipe Bisa ojca^ *opBAijrapoanax ns na ajjatAuo^
as ona[pam ap pnze p 'sauojjoap soAii^adsaj sns noo sona^oipiu; sop
ap uopips jO^j •(•a^a 'oaijdaspuB lapod 'nopup) soorSo[oiq sosaaojd
na onajijam ap piz pp pepiAii^s hbj8 bx ap bsüb3 bj ubi Jas sa^na
so[ 'saxqrnodsip 'sajqi^ sanoJi^ap isb UBozaJBdB anb zaA b[ b (pj)
sBAnisod sb^jb3 nBSua} g p Á JBa^onu ^ p anb omsitnisB a^qísod s^
'(lBI 'PI 'DI tcII 'BI 8B{nnuoj) ajjnzB p jo¿ aiuaraa^qBqojd uaiqniBj Á
^Bapnn onaSpj^iu p jod issed JL opinií^snsip ouaSojjín nn ap jbjStui
Bpand OAijisod ojod p anb odijsjj313bjbo sa odaana opBji^ pp sbdih
•ojciaap saaopisodsip sa^di^nm sb[ bjb^ -jnz^ sa ouajuaní ap p^zB p
'ofoj p Á o^jiJBinB p ajina nBjjnanoua as anb sanopBipBj opnaiq^osqB
'nozBJ Bisa joj -aj^qísiA ojiaadsa pp ofoj p nopaajip na sbui
nBJinanana as A (BiSaana sonara nanai) anb) Bpnanaajj sonam
ap sauopBipBj SBpiqjosqB nos A a^nnimsip SB^p aj;ua BoijaSjaua
Bpnajajip bj 'BinamnB SBainpJ^^ap sanopisodsip sa^qísod sb^ ap
ojamnn p,, sainBJop^^ SBpnBjsqns sb^ na ig : sBAi}B3T{dxa SBjqBj
-sd sns sainB opnapnpojdaj 'uoi^nqiJiuoo ns somaaapBj^B namb
b 'zsai^j -g -jq 'jojtj p opBjnSij Bq SBomojjoap sanopBUBA s^Xna
SBpnnuoj sb{ inbB somrapnj •891ubjo[oo SBpnBisqns sbj; SBpoj na o^psu
-913BJBD Bijas oiquiBo j^ -oipnra jbijba apand B^inoji^ap nopisod
-8ip v\ ona[i^am ap pnzs p na anb 'ssnrapB 'Bmijsg; 'OApBSanoJiaap
oua^oaiin ap spnaisixa B{ nns opBjjsoraap Bq as on anb na Bisa joXboi
pBjpn^ijip B^ sqqtf) A ua^o^ '3J-IBI3 p SB^nnuoj sb^ na anb Bjjuano
-ng 'asBqoDna^ ns ap A ouajijaui ap ^nzB pp B^nuuoj bj ap Braa^qojd
p oipnisa 'zsax^ ooiinjnb p 'oStraB oaisann 'opipad oajsanu y

• s

•

X BjJBpnnB as

jBjod ouaS^Jjiu p na anb ap

Biana^aiip Br uod 'B^nuo, Bnmm Bt Bi^pnai A ñoras buh B^as oipnsip
n^^ní ap oouBiq ía nmiBa un Bijas ojpnsip onaniam ap tnz8 la

H

3

!N i

*•*^* ••"^-^rllJ

: sajona jopni
sol na ouiod '3iusmd o jv^jonu ou^Spjim p ua uomv pnownod un
ijwuijo/ as anb zaa vj n mjiiujsap as uptoonpaj vj a A oiuoiub pp b^ b
Bjmisip Biaas JBpDd Bpnaf^A B^ jouaíxa BinjpDAna ns Bi^d sBpBAjasaa
SBAUís'od sbSib^ oduio uBjjpuai A oiaioo p JB^draoo b sanojjoap
É noa UBjjinqinoD sapuinua^ o sajBjod sona^^^iu so^ oiaíoo pp
^\ noa ópjanDB ap BDtuojjaap nppBjnSjjuoD ns p
p^ajd Branuoj b^ nBziuaaponi (S^6T) 8q(l?O A naqD
•Bainpjjaap BpuaxBAinba Bun ^od o h pp BAijaap uop
jod asjBOijtJaA apand nopanpaj b[ 'naiq san^ —^^ noiuB xa A

• •B BJJBSBd

"HD

ap A '(sauoaj^ap BUBjdaoB) ainaniBAiie^an bjjbSjb^
:o .
' :n

:^ :

i
p ubuiSuo as ouajiianí ap xnzs pp nopBzraoy bj n^
•oaipinii-BnonmbBJBd ^oipBj p

lHD .* N I O
as (jBapnu o) ainand ouaSoj;iu p A

BAijisod

uas o\ anb opuBaapisnoo 'ojojotno^a xa Bpnodsajaoo oaimaBii oapnu
re anb ap Bpnp as'naiqniBi anb onts 'ajusjoioa x sapBpaxdojd sbx
aniiJdnn anb xa oas aj|tizB xa anb Bpnp na anod as o^os ou
'ainBmp BpB^daaB anj HOfi^qa P uopdaanoo

�^

El azul de metileno interviene en la oxi-reducción de los tejidos
y perturba la respiración celular; ocasiona glucolisis 7 disminuye el
cociente respiratorio.
En el proceso de tinción de los tejidos por el azul de metileno
hay que considerar tres momentos: 1., el azul se transforma, en el
interior de la trama orgánica, en blanco de metileno, leucoderivado
o leucobase; 2., en presencia de oxígeno, por eliminación de hidró
geno o pérdida electrónica nuevamente es- azul; 3., la coloración se
desvanece aún en una atmósfera de oxígeno, si no se fija mediante
reactivos como los recomendados por Bethe (solución saturada de
molibdato de amonio) y Dogiel (solución de picrato de amonio).
Del hecho de que una rana con inyección de azul de metileno
presentara la lengua azulada en las regiones expuestas al aire, en
contacto con éste, y no tuviera dicho color en las regiones no ex
puestas así, dedujo Ehrlich que la leucobase, leucoderivado o leucoproducto se transforma en azul por el oxígeno. Actualmente si nb
se admite que sea necesario la presencia del oxígeno, se acepta un
proceso oxidante, es decir, en el moderno sentido electroquímico, una
oxidación sin oxígeno: por pérdida de hidrógeno o simplemente, por
pérdida de electrones. La oxidación, electroquímicamente considerada,
cambia los términos de admisión o aceptación de oxígeno, desprendi
miento o pérdida de hidrógeno (concepto de oxidación introducido
por Wieland), por pérdida de electrones, aumento de valencia de un
elemento con elementos electronegativos o disminución de valencia de
un elemento, en sus compuestos, con elementos electropositivos.

Disposiciones electrónicas posibles en el azul de metileno:

(ELECTRONES UBRES)
Blanco de metileno (leucobase) y posible cuerpo intermedio:

Ub

lia

H

CL

N H

A ll

*N/L J

H +H
N

CL

/\

AJ

v i^N(CH )

V^ CHP2

N

(CH 3*2

••

••

•&gt;
'i

lid
H
t^ _

lie

N

v^Nv

\

II 1

1

H
:+

••

(CH3)^

&gt;*r
3 2 (CH
H CL
+ — 180 —

\^VN (CH3)2

A
*•

La transformación de la leucobase en azul se produce aun en
ausencia de oxígeno, por efecto de la luz (zona violeta del espectro).
Clark, Gibbs y Cohén (1925) redujeron el azul de metileno con hi
drógeno, en presencia de asbeto platinado y luego, protegieron la
leucobase con nitrógeno puro. Puesta en la oscuridad durante veinti
cuatro horas, la reoxidación no ocurre. Expuesta la solución a la luz,
se recolora.
Nosotros hemos hecho el siguiente experimento confirmatorio de
la transformación de la leucobase en azul por la luz: helamos la
solución y sobre el hielo proyectamos el espectro de intensa luz blanca;
se asiste, entonces, a la aparición de bandas azules en la superficie
sólida, con predominio y mayor rapidez en la zona espectral del violeta.
In vitro y en presencia de un electrolito, el pirogalol precipita
el azul de metileno y su precipitado es de color violeta rojizo. En
los tejidos orgánicos, la precedente reacción es distinta, a) en los
espacios intercelulares; b) en las neuronas; c) en elementos no ner
viosos. Esta diferencia de comportamiento nos ha valido de criterio,
juntamente con datos citológicos, para resolver un delicado problema:
el de la distinción entre las células de aspecto neuronal, que llama
remos neuronoides, y las verdaderas neuronas. En el primer caso, la
reacción es como in vitro; no habría entre el azul de metileno y las
células neuronoides proceso químico; en el segundo, el color no vira
al violeta rojizo, salvo en expansiones finísimas; es probable que entre

a
— 181 —

�— T8T —
anb afqBqoid sa ísBunsmij sanoisnsdxa na oajbs 'ozifoj BiafoiA
bjia on io[oa p 'opunSas ¡a na íoaiunnb osaaoid saptovounau
8B[ ^Í ou^juam ap pizB p axuia Bjiqeq ou ioutm w oraoo sa
bj 'osbd Jaratad p n^ -SBnojnaH SBjapBpjaA sbj A 'sspiouodnau sonjai
-eme[[ anb '[Bnojnon ojoads^ ap sejnpa sb[ axuia nopuiisip bj ap p
:BtuJ[qojd opBOipp un jOApsaj Bjtsd 'soaiSopDjio sojBp uoa ajuauíBiunf
'oiJajija ap opijBA Bq son o^uaiinBjjodtnoo ap Biouajajip B^g^ 'bosoia
-^an on 8o^natnap na (a ísBnojnau sb[ na (q ísaaBpnp^^ajuí eoiasdea
so^ na (e 'B^mjsip sa noiaasaj ainapaaaad B[ 'so^inB^jo sopifaj so[
n^ 'ozifoj eja[oiA Jop^a ap sa opBjidiaajd ns Á ou^^jiata ap ^nzB p
Bjtdiaajd p^p^SoJid p 'ojr[OJiaa[a nn ap Biouasajd na A ouna uj
'Biap^iA pp [Bjja^dsa bhoz b[ na zapíd^j joábui Á omiinopajd noa 'spíjos
aiotjjadns bj na sapnzB s^puBq ap nopiJBdB B[ b 'saouojua 'ajsisB as
ÍB^uBp^ ziq BSuajuí ap oa^oadsa p soniBiaa^ojd piq Xa ajqos Á uopnjos
B[ soinBpq :zn[ b^ jod [nzB na asBqoonaf B[ ap
ap ooojBinjijnoo ojuatnjjadxa ajuamSis ^a oqaaq eomaq
•BJo^ooaj as
'znf bj b uoion^os tb\ Bjeandx^ '^unoo on uopBpixoaj bj 'gBJoq
-ijuiaA ajnBjnp p^pijnaso v\ na Bjsanj "ojnd ona^pJim uoo
B[ nojaiSajoíd 'oSanj A opBn^Bfd ojaqsB ap Bianasajd na 'ouaSojp
-iq noa ona^iiam ap ^iizb p nojafnpaj (S^6l) ^aqo^ A sqqi-^ '5[JB^3
•(oiioadsa pp ejajoiA buoz) zn^ b¡ ap ojoaja jod 'ouaSixo ap biouosiib

:oxpauuaim odaana aiqísod A (asBqoanai) onai^aní ap ooubIS

na uiib ^anpojd as \nz^ na asBqoona[ b¡ ap n9pBuiJoj8UB.11 Bq
•soAijisodojjoa^a sojuauíap noa 'soisandnioa sns na 'o^nania^ nn
ap BiouajBA ^p u^ionuiraeip o soAijBSouoJiaap so^uaraap noa ojuaraap
nn ap Biaua[BA ap oinamnB 'eauoj^oap ap Bpipaad jod ' (puepi^ jod
opionpojjuí nopBpixo ap ojdaouoo) oua^ojpiq ap Bpipiad o oinaim
-ipuajdsap 'ona^ixo ap uoioBjdaoB o noisimps ap soninuaj so¡ Biqnrea
'Bpeaapisuoo ajuauíBaiuiTnbojjoap 'uoiaBpixo b^j -sauojjDap ap Bpxpjad
jod 'ainama^dmis o ouaSojpiq ap Bpipjad jod :ouaSixo tns nopepixo
Bun 'oainnnbojiaap opiinas otuapom \a na 'jiaap sa 'ajuBpixo osaaojd
nn BjdaaB as 'ouaSjxo {ap Bianasajd B^ ouBsaoau Bas anb ajimpB as
ou is ainam^n^ay "ouaSixo p jod [nzB na buuojsubjj as ojanpojd
-oonaj o opBAiJapoana[ 'asBqoana^ b^ anb q^i^H^ ofnpap 'isb SBtsand
-xa on sanoi^aj sb^ na jo^oa oqoíp BjatAni on A 'ais^ noa o^ob^uo^
na 'aaiB \e SBisandxa saaoiSaj sb^ na BpB^nzB cnSna[ b¡ BJBjuaeajd
ona^iiam ap jnzB ap noiaaa^ui noa bubj Bun anb ap oqaaq pQ
•(oinoniB ap ojBJOíd ap u^xarqos) piSoQ j (oraonre ap ojBpqijora
ap BpBjn^BS uoianpDs) aqjag jod sopBpuamoaaj soj omoa
a^nBipam Bfij as on is 'ouaáixo ap ejajsom^B Bun na ntiB
as noiaejo^oa b^ '0-g í^nzB ea ainaniBAann eampjiaap pipiad o 000S
-oipiq ap uoiaBunmp Jod 'oua^jxo ap pnasajd na '0*g íasBqoana[ o
opBAijapoanaj 'ouajijaui ap oouBjq na 'BotuBájo Bnrejj b^ ap joijajuí
p na 'buuojsubjj as pnzB p 'o-^ ¡so^uaraoui sai) iBjapisnoa anb ^^q
ona[iiani ap ^nzB p Jod sopifaj so^ ap upiouij ap osaaojd p ug

•
ql*?*I
:ouaniani ap ^nzB p na sa^isod sBaraojjaap sauoiaxsodsía

'ouoiBjrdsai ajuaiaoo
[a a^nmmsip A sisip^on^S Bnois^ao íiBpnpa noiaejídsaj b^ Bqanjjad X
sopifai so[ ap noiaanpaj-pco ej na auaiAja^uí ona^pam ap [nzB [^

�azul de metileno y células nerviosas el proceso de tinción sea químico
(es este motivo de disputas entre bioquímicos y biólogos).
Importantísimo sería poder lograr la transformación de la leucobase en azul en la íntima trama del neuro-eje, como reacción in tato.
En el corazón lo hemos obtenido gracias a que se puede exponer
totalmente a activos factores de oxidación. En el cerebro, cerebelo,
bulbo, médula... habría que descubrir con qué substancias oxidantes,
inyectadas por vía vascular después de reducido el azul de metileno
por los tejidos, se consigue oxidar su leucobase. Inyectando a tiempo
soluciones de molibdato o picrato de amonio, se fijaría la coloración.
Quien resuelva el problema contribuirá con una técnica notable al
progreso de nuestros conocimientos neurológicos.

Los métodos histológicos más adecuados para el examen de la
inervación cardíaca son: el azul de metileno y los de impregnación
(método de Golgi y de reducción argéntica, de Cajal, de Bielschowsky
y variaciones.) El primero es excelente para los plexos, terminaciones
y ganglios superficiales (pericardíacos, sub-pericardíacos, sub-endocardíacos y terminaciones respectivas). Pero para los ganglios, plexos y
terminaciones intramiocardíacas, son mejores, en general, las técnicas
de impregnación. Para la revelación de la célula nerviosa, sin sus
expansiones, con el propósito de determinar su topografía, buen re
curso es el método de Nissl y la hematoxilina férrica de Heindehain.
En cuanto al estudio de las fibras mielínicas, aunque se pueden re
conocer con las técnicas de impregnación, nada supera al método de
Weigert o a sus variantes. El de Marchi, para la persecusión de las
fibras mielínicas en degeneración, es útil, pero puede llevar, como ha
llevado tantas veces, a conclusiones falsas.
Las investigaciones clásicas y modernas realizadas con el método
de Ehrlich o con sus variantes, han recaído principalmente sobre los
ganglios sub-pericardíacos y las terminaciones peri y endocardíacas,
y ahí sus resultados son admirables; pero la mencionada técnica no
tiene el mismo poder analítico cuando se trata de inervación pro
funda, intramural, intramiocardíaca ni es adecuada para el examen
de los procesos degenerativos, como no lo es el método de Golgi, sean
espontáneos, sean experimentales. Tampoco conviene la tinción con
el azul de metileno rectificado según Ehrlich o según Mayer, para el
estudio seriado del corazón sin el cual estudio será siempre deficiente,
por más completo y profundo que sea en uno u otro aspecto. Querer
reconstruir un órgano o asegurarse de su estado funcional o pato
lógico con el solo examen de algunos fragmentos es correr siempre
todos los riesgos de la adivinación, abandonando el paso más lento
pero más seguro de la experiencia y de la crítica, más aún tratándose
de órganos cuyas partes son muy distintas entre sí como las del
corazón.
Para la revelación del trayecto de las fibras nerviosas en el inte
rior del corazón, para precisar los orígenes de sus terminaciones, sus

áreas, sus zonas de influencia, sus puntos de acción directa... hay
que analizar microscópicamente el corazón entero y la totalidad del
corazón en cortes seriados. En el primer caso, no solo el mejor, sino
el único método es el de Ehrlich (o variantes) y desde el año 1930
venimos valiéndonos de él para la observación microscópica in toto
e m vivo del corazón in situ. En 1936, Woollard lo aplicó al estudio
del corazón entero, auxiliado de la técnica de transparentación de
Spaltelnolz, pero, se comprende, en corazones muertos. En estas con
diciones, en corazones muertos, es posible observar microscópicamente
y sin seccionar si no todo el corazón, sus aurículas y su ventrículo
derecho, aun con la técnicas de impregnación de Cajal, a favor de
un proceder nuestro que consiste: 1., en una fuerte distensión de
las aurículas y del ventrículo derecho mediante el fijador (previa
mente se ligan los grandes vasos, salvo la vena por la cual se hace
la inyección; luego, se liga también ésta y se sumerge todo el corazón
en el mismo fijador; 2., en un lavado, a) en agua corriente, b) en
agua destilada; 3., en la impregnación de todo el órgano, inyectándole
la solución de No3 Ag y sumergiéndolo en ella; 4. en nuevo lavado
en agua destilada; 5. en la reducción; 6. en la transparentación;
7. en la iluminación intracardíaca con una lámpara sonda... (Fig. 18).

Fie. 18. —Corazón de mamífero iluminado por dentro (aurícula derecha)
— 182 —
— 183 —

�— 81 —
ijm) ojinap jod opBuimn^ ojsjimBm ap uozbjo^ — -g\

— ^81 —
sns 'sanopBinnuai sns ap sana^uo soj JBspaad BJBd 'uozbjod jap ioxx
-aini ja na SBSOiAian SBjqij bbj ap o^oa^Baj pp nopBjaAai bj
Ts ajina SBiousip Ámn. nos saiJBd s^Xn^ soubSjo ap

jappunB
sbj
SBm 'boiitj^ bj ap A. Bpuauadxa bj ap oanSas SBtn OJtad
oinaj SBur os^d ja opuBnopnBqB 'nopBuiAipB bj ap soSsau soj sopo}
sa so^uain^Bjj sonn^jB ap uamexa ojos ja uoo ooi^o^
o jBnopun^ opBisa ns ap asjBJn^ass o ons^jo nn Jimisuoaaj
jajan(*) -oi^adsB ojio n onn na Bas anb opunjojd Á o^ajdmoa se ni jod
'ajuapipp ajdmais jas oxpnjsa \^no ja nis uozbjod jap opBijas oipnjsa
ja Bjed 'j3j(bj^[ anijas o q^ijjq^ un^as op^^iji^a^j ouajijata ap jnzB ja
uoo nopai} bj anaiAuoo oaoduiBj^ '^apiaamijadxa nsas 'soanBinodsa
ueas 'i^jo^ ap opoiam ja sa oj on ouioa 'eoAi^BJauaSap sosaoojd soj ap
uauíBxa ja BJBd BpBnoapB sa in BoejpjBooiuiBJini 'jBjnmBJinr '^punj
-ojd uopBAiant ap bjbj^ as opnBna ooijijbub japod omsinx ja anai)
on KOiuoai BpBuopuara bj ojad ísajqBJiiupB nos sopB^jnsa^ sns iqs A
'BOBjpJBOopua A ijad sauopEuinua^ sbj A so^Bipjeauad-qns soi[JjUbS
soj ajqos a^namjBdpnud opjBaaj neq 's^jubijba sns noo o qoijj^^ ap
opoiam ja uoa SBpszijBaj SBUJapout A SBoisBp sanops^psaAm swj
'sbsjbj sauoisnpuoo b 'saoaA sbiubi opBAajj
Bq ouioo 'jba3jj apand o jad 4ji;n sa 'uopBjauaSop na SBoiuqatm SBiqíj
sbj ap noisnaaejad bj Bj^d 'iq^iBj^; ap j^ "sajnBiJBA sns b o ^jaSia^
ap opojaui jb Biadns BpBU 'u^pBuáajdiui ap SB^iuoai sbj noo aaoouoa
-aj napand as anbnnB 'sBoinj^iiu ssaqij sbj ap oipmsa jb oiueiio n^
•niBqapurajj ap Boijjaj BmjixoiBmaq bj A Jsi^[ ^p opo^am ja sa osjno
-aj uanq 'BjpjSodoj ns JBninua^ap ap o^isodoíd ja noo 'sanoisnBdxa
sns ms 'BsoiAjau Bjnjaa bj ap nopBjaAaj bj bjbj -nopBnSajdmi ap

• (oj "^i^;) "•npuos nuvdwvj Bnn no BDBjpjBaBjjni nopBnjmnji bj n^ o*¿
í nopB^uajBdsiiB jj bj na 0-o íuoponpaj bj na o*g tBpBjijsap bii^b na
opBABf OA9iiu na o'f ÍBjja na ojopuai^jamns A 8y eM aP nopnfos b^
a^opuB^aaÁui 'ohbSjo p opoj ap uoiOBuSaadrai b^ na '„• íBpBjusap BnSB
na (q '^juaxjjOD sná^ na (b 'opBABj nn na 'o*^ íaopBfij orastni p na
nozBJoa p opoj a^jamns 98 ^ bjsí uaiqraBj bSij as 'o8anj ínoia^a^uy b^
aDB^ ae ¡ena B[ aod bu^a b[ oajbs 'sosba sapnBj^ boj ubSij as a^naní
-BiAajd) JopBfij p ^inBipam oijaajgp opnoujnaA pp Á 8B[nounB sb[
ap noisnaisip Gjaanj Bun na '0-^ :ajsisuo3 anb ojisann aapaoojcd nn
ap joabj b 'p^ÍB^) ap npiDBnSajdnn ap eBaiuoaj b^ noo iib 'oi^o^a^p
opioiajuaA ns Á SB^n^ijne sns 'oozbjod p opoj on is jBnop^as oís Á
ajuaraBaidoasoaoini jiBAJasqo a^qísod sa 'soiJanm sanozBJoa n^ 's^notoip
-noD SBisa n^ -soijanm sauozBJoa na 'apnajdnioa as 'ojad 'z^oij^j[Bdg
ap u^iaBjuajBdsuBij ap Boiuaaj b^ ap opBijixnB 'ojaiqa nozBJoa pp
oipniea p o^ijdB o{ pjs^joo^ '96l n3 "ntis in uozBJoa pp oam wi a
ojo^ ui Boid^asojoim nppBAjasqo bj BjBd ja ap sonopuaijBA sommaA
06I 5B Ia P8^P ^ (sajnBHBA o) q^rjjq^ ap ja sa opojam ooiun ja
ouis 'jofaui ja ojos on 'oseo jamud ja ug -sopwiuas s^^joo ua uozvjoo
jap pnptp&gt;ioi vj A cuaju^ -upzouoo \a ainaniB^idoasoJaim ^bztjbub anb
ABq • • • Bjoaaip uopos ap sojtmd sns HtKntanjf^ ap svuoz sns 'sb3jb

SBomoai sbj '[BjanaS na 'sajofaui uos 'eBoBjpjBOOiuiBjjni s^nopBninua}
A soxajd 'goi[áuB soj BJBd oj^j • (sBAiiaadsaj sauopBniuuaj A soaBip
-jBoopua-qn^ 'sooBipjBoijad-qne 'gooBipjBouad) sajBpijjadns soijSub^ A
8auopBuuujaj ^soxajd soj BJBd ^^uapoxa sa ojaniud [^ (-sanopBiJBA A
ap ^jb(b^ ap 'Bopua^JB uopanpaj ap A i^jo^) ap opojam)
^pi ap soj A ouajpam ap jnzB ja :nos bobjpjbo uopeAjaui
bj ap naniBxa ja BJBd sopenaapB ssni soai3ojo^siq sopoiam

'soaiSojojnan sojuainnoouoo eojjsanu ap
jb ajqBiou Baiuo^i Bun noo Bjinquíuoo smajqojd ja BAjansaj
•nopBiojo bj BjjBfij as 'oiuooib ap ojBJ^id o ojBpqijom ap sanopnjos
oduiaij b opun^oa^uj -asBqoanaj ne jspixo anSisnoo as 'eopifaj soj Jod
onajiiam ap jnzB ja oppnpaj ap sandsap jBjnassA bta jod SEpeioaÁiu
'sajnBpixo BBpuBjsqns anb noa joqnosap anb BiaqBq • • •Bjnpanr 'oqjnq
'opqajao 'ojqajaa ja n^ -nopBpixo ap sajoioBj soai^ob b ainamjsioi
^anodxa apand as anb b sspBjS opiua^qo somaq oj nozBJoa ja n^
•o^oj wi uopoB^J omoa 'afa-ojnau jap buxbjj Btnijuí bj na jtizb na as^q
-oonaj bj ap uopBinjojsuBJi bj jbj^oj japod Bijas otuisiiUBjJodraj
' (so^ojoiq A Booiminboiq aj^ua SBjndsip ap OAijora a^ea sa)
oairajnb Bas uopuij ap osaoojd ja SBSoiAJan SBjnjaa jÍ onajiiam ap jnzB

�Al estudio de la inervación cardíaca deben aplicarse todas las
técnicas específicas del sistema nervioso, sin olvidar algunas de las
comunes. Para darse entera cuenta de la topografía de las células ner
viosas intracardíacas no es menos eficaz la hematoxilina férrica de
Heidenhain que el método de Nissl, ni tampoco le aventaja en la
revelación de ciertas estructuras. Verdad es que los cortes muy finos
no son los más convenientes para precisar la distribución topográfica
de los elementos de un órgano y sí aconsejables para el análisis de
las estructuras más íntimas y última penetración de una en otra.
Para la búsqueda de células nerviosas aisladas, en hilera o en microganglios entre el conectivo y las fibras musculares del corazón, cons
tituyen un precioso auxiliar si la coloración es constante y nítida.
Con los cortes delgadísimos que es necesario hacer para la tinción
a favor de la hematoxilina férrica de Heidenhain, aumenta enorme
mente el número de preparados de cada serie y la persecución de re
laciones un poco distante y la reconstrucción mental y gráfica de todo
un órgano o de grandes fragmentos es muchísimo más difícil y por
tanto, más expuesta a errores.
Corazones enteros, in vivo o fijados y transparentados, porciones
más o menos amplias, aplanadas, cortes gruesos, todo lo que permite
la iluminación para su buen examen microscópico, lo cual depende
mucho de la técnica que en cada caso se siga, y cortes de poco espesor
y todavía, cortes muy finos, complementarios, he ahí, en pocas pala
bras, a que nos hemos ceñido en la preparación previa del material
de nuestras investigaciones.
De preferencia hemos trabajado con los métodos de impregnación
y del azul de metileno. La impregnación in toto de embriones y cora
zones pequeños; luego de trozos cuidadosamente ordenados; mucho
menos de cortes microscópicos. La inclusión se hizo más frecuente
mente en celoidina que en parafina. Introducimos algunas variantes
útiles en los fijadores del fundamental método de Cajal. Helas aquí:
Hidrato de cloral
_ .Éter
Primera variante:piridina
Alcohol

en uno de los reactivos, excepto el éter, durante veinticuatro horas
(en alcohol o en alcohol amoníaco o en hidrato de cloral a 15 Jo o

en piridina a 7 %).
Formol comercial ...... 10 c&gt;.
Alcohol a 98 o absoluto 30 ce.
Segunda variante:Piridina
20 ce.
Hidrato de cloral
Agua destilada

10 ce.
40 ce.

En el fijador precedente, las piezas permanecerán veinticuatro o
más horas (hasta cinco días).
Tercera variante.
Consiste en la fijación sucesiva en los tres reactivos siguientes,
cuyo orden de sucesión preferente es el que se expresa:
1.

Hidrato de cloral, solución acuosa al 10-15 % 24 H.

2.
3.

Alcohol 96-98 %
Piridina 70 %

24 H.
24 H.

Cambiando el orden se aumentan las posibilidades de resultados
favorables y la riqueza de datos positivos.
Tanto las variantes de los cuádruples fijadores simultáneos como
la de la triple fijación sucesiva nos ha dado a nosotros y a nuestros
colaboradores muy buenos resultados (el Prof. Dr. A. Vaz Ferreira la
aplica a la suprarrenal, el Prof. Dr. Ferreira Berruti, al hígado, a su
vesícula y conductos, el Prof. Dr. Julio María Sosa a varios órganos
y centros, el Dr. Di Bello al corazón en avitaminosis Blt la Dra. Barea
González de Vaz Ferreira, al diafragma).

5 grs.
5 ce.
5 ce.

Nos pareció que el pH por debajo de 7 tiende a provocar la
impregnación de las fibras; mientras que neutro o ligeramente por

5 ce.

encima de 7 sería más favorable para la impregnación celular, sin
que tenga lo enunciado valor de regla.
De las primitivas fórmulas de Cajal, usamos singularmente las

Las piezas que pueden ser relativamente gruesas (hasta de siete
u ocho milímetros) permanecerán en el fijador de cuatro a veinti
cuatro horas. A esta fórmula de cuádruples fijadores a partes iguales,
se le agregará agua en fijación lenta, para evitar la retracción de los
tejidos, particularmente por la presencia del éter. Las proporci^nes
del hidrato de cloral, de la piridina, del alcohol y del éter, así como
la dilución en agua, pueden variar, teniendo como límite en cuanto a
la mayor proporción de hidrato de cloral, la opalescencia de la so
lución, en cuyo caso el fijador es menos penetrante.
Muy buenos resultados se obtienen fijando en la mezcla anterior
durante cuatro a seis horas y después de lavado en agua destilada,
— 184 —

que contienen alcohol, piridina e hidrato de cloral, como lo ha hecho
Fernández Nonídez en sus interesantes trabajos sobre inervación cardio-vascular. El fijador de Fernando de Castro también es útil en el
análisis de los elementos nerviosos del corazón, extrínsecos e intrín
secos. Y asimismo es recomendable la variante de Ranson a la técnica
de Cajal, la de la doble fijación sucesiva, 1., en alcohol-amoníaco
(en casos de embriones, solemos suprimir el amoníaco); 2., piridina
(en embriones, no la empleamos pura, sino en solución acuosa,
como lo han aconsejado Cajal y Tello). En embriones abandonados
durante días en alcohol, es aun posible obtener impregnaciones satis
factorias.

— 185 —

�— S8I —
•SBIJOJOBJ
-sijbs sanopBuíSa-idun Jauajqo ajqísod une sa 'joqoojB n^ SBjp aju^jnp
sopBuopuBqB eauotjqiua u^ '(ojjaj^ A Jbíb[) ops^asnooB u^q oj omoa
'esonoB uopnjos n^ ouis 'eand souiBajdina bj ou 'Bauoijqma n^)
BUippid 'o'^ í (o^BTUomB ja Jiuiudns somajos 'sauouquia ap sos^a na)
oaBjnoruB-joqoajB na '0-i[ 'BAisaans ^pBfij ajqop bj ap bj 'jbíb;3 ap
Bomaaj bj b nosnB^j ap ojubijba bj ajqBpuamoaaj sa orasimtsB j^ -soaas
-nujuí a soaasuujxa 'uozbjoo [ap sosoiAiau sojuouiaja soj ap sisijbub
^a ua jiin sa uaiquiBj ojjsb[) ap opusuja^ ap jopsíij j^j UBjnasBA-oip
-jes nopBAjaní ajqos sofBqBJj sajuBsajajuí sns ua zapiuo^f zapuBUJa^
oqaaq Bq oj omoa 'jBJOja ap ojBjpiq a BnipiJid 'joqoajB uauapnoa anb
sbj ajnarajBjnSuts souiBsn 'jbíb^ ap SB^nnuoj SBAijimud sb^ ^q
•B[^aj ap ao^A opBiaunua o^ Báua^ anb
uis 'jB[npD U9ioBuSaidtui B[ BJBd a[qBJOABj scin euas ¿ ap Biuioua
jod ajuauiBJo^i[ o ojjnau anb SBijnaim íssjqij sb^ ap uoioBuSaadini
b^ ^BaoAOJd b apuaij ¿ ap oÍBqap jod jjd ^a anb ^iaajsd eoj^[
• (BmSBjjBip p3 'BJiajja^ zb^ ap za[Bzuo-^
Ba-iBg 'bjq B^ 4Ig BisourniBíTAB na nozBJoa p o[[ag iq #jq p 'sojjnaa j
soub^jo S01.1BA b Bsog BWBj^ oi^nf "jq #joj,j ja 'sojanpnoo A B[naisaA
ns b 'opBSiq \e 'pnjjag BJiajja^^ -jq *joj,j ja '^uajJBjdns bj b
^\ BJiaaja^; zb^y 'V "^Q '}o*d Ia) sopBí[nsaj[ souanq jínm
goj^saiiu b ^ sojjoson b op^p Bq son BAisaans noiasfij apiwi
ap bj
omoa soane)[nmis sajopefij sapinjpena so[ ap sa^iíBiJBA sb[
•BOAijisod soj^p ap BzanbiJ bj á
sopBj^nsaj ap sapBpijiqísod sbj UB^uaranB as uapjo ja

H fZ
H Y^

% 0¿
% 86-96

'H ^Z % SI'OI IB ^sonaB noion^os 'jBJOja ap

oí

¡Bsaadxa as anb ja sa ojuaaapjd noisa^ns ap napjo o Ana
'sajuamSis soAiia^aj saj} soj na BAisaans u9pBfij bj na

'BpBji)sap biiSb na opBABj ap sandsap A SBioq sps b oajBiio a^uBjnp
joijojub Bpzain bj na opiíBfij uauaijqo as sopsip^saj souanq Ánj^
•a^uBijauad souaui sa jopcfij ja osea o^no ua 'uppnj
-os bj ap Bpua^sajBdo bj 'jBJOja ap oiBjptq ap uppjodojd joáeui bj
b o^uena na aiimij omoa opuaiuaj 'jbijba uapand 'bh^b na nopnjip bj
onroa isb 'jajá jap A joqoajB jap 'BnipiJid bj ap 'jbjoj^ ap ojBjpiq jap
sanopjodojd s^j uaja jap Bpnasajd bj Jod ainamjBjnaiiJBd 'sopifaj
soj ap uopaBjjaj bj jbiiab Bj^d 'Binaj nopsíij ua Bn^B B^BajB aj as
'sajBnSí ea^jfid b sajopsíij sajdnjpsna ap Bjnnu^j Bjsa y -SBJoq ojjBna
-iinpA b oj^Bna ap jop^fij ja ua UBaaoauBtuaad (eojjarajjini oqoo n
aiais ap B^sBq) e^sana^ a^uauíBAijB^aj jas napand anb SBzaid sb^j

•aa

joqoojy

•90

:xnbB SBja|j "jBfB^) ap opojam jB^nauiBpunj jap eaaopBfij eoj na sajt^n
sajuBijBA SBnnjB sompnpojjuj 'BnijBJBd na anb Buipiojaa na ajuara
-aiuanoa.ij sbui oziq as npisnjoux v^ •sooTdpasojaim sajjoa ap souatu
oqanin ísopBuapjo a^uaniBSopBpma sozoji ap o^anj ísouanbad eauoz
-BJoa A sauoijquia ap o^ot w? uopBuSajdmt b1^ *onaji)ara ap jnzB jap A
nopBnSajduii ap sopojaui soj uoa opBfBqBj^ soniaq Bpuaaajajd 3q
'sauopB^i^saAui SBjjsanu ap
jBuaiBm jap BiAaad uppBJBdaid bj ua opiuao souiaq son anb b 'sBjq
-BjBd SBaod ua 'jqB aq 'sowBiuaurajdraoa 'somj jCnra sa^joa 'BiABpoi A
^osadsa oaod ap sajjcoo A 'bSts as osb^ BpBO ua anb Baiuaaj bj ap oqonin
apnadap jsna oj 'oaid^^soj^ini uaniBxa uanq ns BJBd nppBuimnjx bj
ajtuuad anb oj opoj 'sosanjá sajjoo 'sBpBUBjdB 'sBijdmB sonara o sbiu
sauopjod 'sopBiuaJBdsuBJi A sopBfij o oam ui 'eojaiua sauozBJO^
'sa^ojja b B^sandxa s^ra 'ojob^
jod A jpjjip sbiu oraistqanra sa soinani^s^j sapuBjá ap o ousájo un
opoi ap boijbj^ A jB^uota noponjjsuoaaj bj A ainB^stp oaod un sauopBj
-aj ap uopnaasjad bj A aijas Bpsa ap sopBj^dajd ap oaauínu ja a^uata

• (sBjp Oouia BjsBq) SBjoq sbhi
o ojjBnoijuiaA uejoaauBinjod BBzaid sbj 'aiuapaaajd jopefij ja u^

jBJoja ap ojBjpijj' •
BU!PÍJM:ajnBUBA BpimSag

•oo oí
•oo 0^

BpBjijsap BnSyi

•aa 0^

-auuoua e^uauinB 'uiBquappjj ap Bouaaj BuijixoiBinaq bj ap joabj b
nopnij bj BJBd Jao^q otJBsaa^u sa anb soraisipB^jap saijoa soj uo^
' 'Epuju A ajuB^snoo sa nopBJOjoa bj ts ibtjixtib osoiaajd un ua
^suoD 'uozBJoa jap saJBjnasntu 8Bjqij sbj A OApaauoa ja aa^na j
-ojaira ua o Bjajiq na 'sBpsjsiB sbsotaj3U esjnjaa ap Bpanbsnq bj bjbj
•bjjo na Bun ap uopBJianad Branjn A gEini^ut sbuí SE.mjon.ijsa sbj
ap stsijBnB ja BJBd sajqBfasnoaB is A oub^jo un ap souiamaja soj ap
BoijBjSodoj uopnqujsip bj jBspajd BjBd sajuaiuaAuoa s^ra soj nos ou
souij Anva. sajjoa soj anb sa pepja^ •SBJnjanjjea sejjap ap uopsjaAaj
bj ua bCbiu^ab aj oaodraBj iu 'jssi|^ ap opojara ja anb urequappjj

•aa og o^njosqB o og6
IHODIV
-^a 01
jBpjanioa jorajo^
• (v^ i b Bmpiaid na
% SI B JBJOja ap oiBjpiq na "o oaBiuonre joqoajB ua o joqoajB ua)
sBJoq ojiBnai^utaA aiuejnp 'ja^á ja ojdaaxa 'soAiiaeaj soj ap otm na

ap Boijiaj Buijixo)Braaq bj ZBatja souanz sa ou sBOBipjBaBajut sbsoia
-jan SBjnjaa sbj ap BijB^áodoj bj ap Bjuano BJajua asj^p bjb^ -sannraoa
sbj ap sBun^jB JBpiAjo ms 'osotAjan Bmajeis jap SBoijiaadsa SBaruoaj
sbj SBpo^ asjBaijdB uaqap BaBipjBa nopBAjam bj ap oipnjsa jy

�Los autores han subrayado la diferencia de argirofilia entre las
fibras pregangliónicas y post-gangliónicas, entre las ortosimpáticas y
parasimpáticas. Advirtieron esa diferencia Caja!; (1905), Chase y Ranson (1914), Fernando de Castro (1917), Ranson y Billingsley (1918)...
Fernando de Castro (1917-1923) llama la atención sobre el doble
comportamiento de las fibras pregangliónicas y post gangliónicas, en
estos términos: "Para el estudio sistemático de las fibras preganglió
nicas nos hemos servido de la fórmula de la piridina tal y como Cajal
la describió".
En nuestra primera nota (10), hicimos notar la propiedad de esta
fórmula, basada en la distinta intensidad del teñido de las fibras
pregangliónicas y de Remak, permitiendo diferenciar bien, anató
micamente, ambas clases de conductores, por el tono y la diversa
intensidad de coloración; hecho mencionado más tarde por Ranson
y Billingsley (11), aunque desconociendo la publicación de nuestro

trabajo (12).
En interesantes trabajos sobre inervación cardio-vascular, Fernán
dez Nonídez (1939-1942-1943) propone el criterio de la desigual argiro
filia para la discriminación entre fibras ortosimpáticas y parasimpá
ticas: las que con los fijadores piridina e hidrato de cloral se pre
sentan pálidas, corresponderían a las primeras, y las que se impregnan

ganglios respectivos, la proporción de fibras oscuras debería ser mu
chísimo mayor que la de las fibras pálidas y no se nota como debería
serlo si, en efecto, todas las post-gangliónicas fuesen oscuras en todo
su trayecto.
Además de la pura observación histológica a favor de los méto
dos tan valiosos como los de Golgi, Ehrlich, Cajal, Bielschowsky y
las numerosas variantes de los mismos, es recurso necesario —y de
los mejores— provocar la degeneración secundaria (walleriana) para
remontarse a los orígenes y destino de las fibras que inervan un
órgano cualquiera. En la Fig. 19 mostramos cuáles son los experi
mentos que hay que hacer con objeto de averiguar el destino de las
fibras vagales a) de centro trófico en el bulbo; b) de centro trófico
en el ganglio yugular; c) de centro trófico en el ganglio nodoso
o plexiforme.
Son inminentes los errores si no se tienen grandes precau
ciones y si no se someten los resultados a una severa crítica. Una
prueba de ello, entre otras, es la historia del método de Marchi,
método de importante orientación, pero que aparte de dejarnos en

más intensamente, a las segundas, de suerte que todas las fibras pálidas
del corazón serían simpáticas u ortosimpáticas y todas las oscuras,
parasimpáticas. La diferente reacción obedecería a diversidad de es
tructura química, no, como podría creerse por una superficial apre
ciación, al calibre de las expansiones nerviosas o a fases evolutivas o
momentos fisiológicos.
Fernández Nonídez y Haré (1942) corroboran experimentalmente
la directa observación histológica. En general, es incuestionable la
menor argentofilia de las fibras ortosimpáticas que la de las parasim
páticas y no solo cuando el fijador es la piridina o el hidrato de
cloral. Globahnente el criterio nos parece correcto. Pero no basta para
decidir si una fibra determinada es simpática o parasimpática o si
algunas fibras dentro de un haz son de una u otra naturaleza. Con
el solo signo de la argirofilia, el error es' inminente. Los contrastes no
son los mismos en embriones muy jóvenes, en recién nacido o en
adulto, ni la argentofilia es igual en todas las fibras que dimanan de
células simpáticas o de células parasimpáticas: entre los extremos de
clara diferenciación hay grados indiferenciables (fibras muy pálidas,
fibras muy oscuras, fibras intermedias).s
Dada la riqueza de células nerviosas cardíacas, a partir de los
(10)Alude a su Nota sobre ciertas terminaciones nerviosas en el ganglio cervical superior
simpático humano. — Boletín de la Saciedad Española de Biología. — Vol. VI, 197.
Pág. 34.
(11)Se refiere a la publicación The superior cervical ganglion and the cervical portion
of the sympathetic trunk. — Journ. of Comp. Nenrology. — Vol. XXIX, 1918.
(12)Evolución de los ganglios simpáticos vertebrales y prevertebrales. — Conexiones y
citoarquitectónica de algunos grupos de ganglios en el niño y hombre adulto. —
Trabajos del Laboratorio de Investigación Biológica. — Madrid, 1923. — Fág. 119.

Fie. 19. — Sección transversal del bulbo y cráneo. — IV, cuarto ventrículo; Fp, fas
cículo longitudinal posterior; H, origen real del hipogloso; F, fascículo solitario;
Rv, raíz ventral del vago; Ra, raíz aparente; G, ganglio yugular; A, Foramen yu
gulare. — Cuatro tipos de experimentos: 1., sección del vago entre Ra y G (dege
neración de las fibras motoras); 2., ablación del ganglio yugular (G) o sección
del cordón nervioso interganglional (degeneración de las fibras sensitivas del
vago que tienen su centro trófico en dicho gonglio) ; 3., alcoholziación del ganglio
plexiforme o nodoso (degeneración de las fibras que de él proceden); 4., sección
del nervio en su trayecto extra ganglionar (degeneración de fibras sensitivas y
motoras, salvo en los casos en que, como el nervio depresor o de Ludwig en el
conejo, puede seccionarse independientemente)

— 186 —

— 187 —

i

�— ¿81 —

— 981 —

(^inacaa^natpDa da p ai asjenopaas apand 'o ^^n o
\9 ua ^iMpn^j ap o Josajdap o^uau ^^ omoa 'anb ua 9osb.&gt; so[ ua oa¡b9 'sbjoioui
X SBApisuas SBJqij ap uopBjaua^ap) JBUoijífunS ejixa ojjaÁtui n ua oiAjau [ap
trpp^as io'f í (uapa^ojd j^ ap anb s^jqi^ sb¡ ap uopBJauaSap) osopoa o 9nuo|ixa[d
oi¡3ub3 [ap uoi.iBiz[oqo^[B *0'g í (oi¡3iio3 oqjip ua ojijoj) oj]uoo ns nauap anb o3ba
¡ap SBAiiisaae ^Bjqtj sej ap uop&amp;jauaíiap) [Buoi¡áiiB2jaiui osota jan uopjüD [ap
uopaas o f^)J jg[nSnA~ ot[8ub3 ¡ap aope¡qs *0*¡j ^ (sea o jora SBjqij se[ ap nopeJau
-a3ap) ^) X j/ aj]ua o^ba [ap uop^as *0*¡ :so]uaniuadxa ap sodij oJien^ — "ajBjn^
-nA" aainejoj '^ í jejnSn^ oij^ub^ '^) íajaajede ziej *^ ío^ba ¡ap [bj]U9a zibj 'a^
í oubii[os o¡nopsBj *j í osoj^odiq ¡ap [b^j uaSpo '/^ í joijaisod [BUipnjiáuoj oju^i^
-8B| 'rf^f ío¡naiJjaaA O]ieaa ^^/ — *oauBj^ ^ oq¡nq ¡ap ¡esjaAsaEj? uoi^oag — -g^ *^i^

*^^ *^^^ — *S^6T 4P^JPBIV — *B^^9I!9 n9ps9u8aAnj ap oyjo]B^oqBrj |ap
— -ojjnpn ajqtuoi¡ X ouiu ja ua soijüuvg ap sodnjg sounSjo ap tat
í. sauotxauoj — •sajnjqaua^ajd X sajnjqauan sooijvduiK soijgunS soj ap uoionjoag (JJ)
"8T6I 'XIXX 'IOA — •^fíojojnaj^ "dnio^ jo -njno^ — -3¡unjt ott3t¡tvdviXs at¡t fo
voi^iod jDomiao a^i puo uoij2uv9 jDotauao ^otuadns a^^ nopBJ[¡qnd B[ b ajaipj ag (XX)
•ts -?d
"¿61 *IA *IA — *B!^tí9 dP B¡oueds^ pepapog ^\ ap npa¡o^ — 'ouvtunt¡ o^tipdwts
joijadns iootaj9O oi/áu^ j&amp; ue svsomidu s^uopouiuua} sdji^i^ ^uqos D)o^¡ ns b ^pn¡y (01)

\^Í.:*^S6-fc' ',^.:• l.v^^itK^iS.;*^^

:;\.v:'V;^'

ap ipjBd b 4SB3BipjBD SBsoiAjau 8B{n(8D ap Bzanbxa bj
•(sBipanuajuí sBiqxj 'SBJn^so Anuí SBjqij
pijBd jínuí SBJqtj) sa^qwi^waja/ipui sopvjS Áo^ upioviouajaf'i p viajo
&amp;p soiuaifxa so/ ei^ua : svoifvdtwisvjod svjnjoo ap o svcnjvdwis sojnjao
ap uoumuip anb svuqif sv¡ svpot wa pm8i sa vijifojuaSuv vj ru 'o^jnpB
na o oppBu uapaj ua 'sanaApf jCnra sauoijqura ua sorasiui soj nos
ou sajsBjjuoa so^j •aiuanimni sa jojj^ ja 'bijijo^iSjb bj ap ouSis ojos ja
uo^ 'BzajBjn^BU bj^o n eun ap nos zsq un ap ojjuap SBjqij ssun^jB
18 o Bai^EdiuiSBJBd o Bap^dmis sa BpBuiouaiap ^jqij Bun is Jipioap
BJBd BjSBq ou oja^ "oíaajjoo aoajBd son oijajtJ^ ja ajnarajBqoj^) -jbjojo
ap ojcjpiq ja o BuipiJid bj sa Jopcfij ja opuenD ojos on A SBaiiBd
-nnsB^Bd sbj ap bj anb SBapBdniísojJO s^jqij sbj ap Bt[ijo}ua^jB jouam
bj ajqBiioi^sanout sa 'jBjaua3 u^ •B^iáojojsiq nopBAJasqo Bjoajip bj
ajuanijBjuaniiJadxa uBJoqojaoa (z^f&gt;\) a-IBH ^ zaPJuo\[ zapuBUJiaj;
•sodiSojoisij Boiuamoni
o SBAiinjoAa sasBj b o sbsoiaj9u sanotsnBdxa sbj ap ajqijso jb 'uopBia
-ajde jBpijjcadns Bun aod asjaaja Bjjpod ouiod 'ou 'BDirajnb

na sonJBfap ^p ajJBdH anb oj^d 'uoioB^n^iJo ajuBjjodnii ap opojaní
ap opojaxn pp bijojsiij b[ sa 'sbjjo ajjna 'ojja ap Bqarud
'B3I1JJ3 BJ3A38 BUll B SOpBlJIlSaj SO[ U3J9UI08 38 OU 18 ^ 83UOI3
sapuBjá uauop as ou is sajo.ua so[ saiuauyinuí uog
•ainjojixa^d o
osopoa oi[SaB p na odtjoj} ojin^a ap (o ÍJB[nSnj oi^SubS ¡a na
ooijojj ojju^a ap (q íoqjnq (a na ooijojj OJinaa ap (b sap3^BA sejqij
sb[ ap oupsap ^a jeii^ijoab ap ojafqo uoo jaDBq anb ^ei^ anb sojuain
-ijadxa so[ nos s^^ena soaiBjjsoni ^-[ -ái^ b¡ ng 'Bjamb^no oubSjo
un uBAjaut anb SBjqij sbj ap ouijsap A saua^rjo eo[ b asjBjnotaaj
BJCBd (BnBiaa^^BAi) BiJBpnnoas uoioBjauaS^p b[ JeaoAoid —sajofam so[
ap Á.— oiJBsaoou osjnoaa sa 'sonisiui so^ ap sajnBiJBA sBsojanrnn sbj
A X^SAioqDS^aig '[BfB[) 'q^i[jqg 'i^[o^) ap so[ oraoo sosoi[ba ubj 8op
-ojaui bo^ ap joabj b BDiícipjoísiq uoiaBAjasqo Bjnd bj ap SBinapy
•ojoa^BJj ne
opoj na SBJnoso uosanj 8Boiuoi[SuB8-jsod sb[ st;poj 'ojoaja na 'ts opas
Biaaqap omoa bjou as on A sBpi[Bd sBjqij sb[ ap b¡ anb joábui o hits jij^
-nni aas Bjjaqap SBJnoso ssjqtj ap uopjodojd bj 'soAii^adsaj soi[Í&gt;ubS

-sa ap p^pisjaAip b Biiaaapaqo uoiaaBaí ainajajip e
'SBJnoso sbj SBpoi A SBDUBdinisojJo n SBDiiBdmis u^pas npz^jo^ jap
SBpijsd sBjqij sbj sspoi anb aiaans ap 'sBpun^as sbj b 'aiuaniBsuaiui sbui
UBu^ajdiui as anb sbj A 'sBjamijd sbj b uBpapnodsajjo^ 'sspijBd usinas
-ajd as jBJop ap oiBjpiq a BuipiJid sa^opsíij soj uoa anb sbj :sBap
A SBopBdtnisojjo SBjqij ai;ua u^ioeunuijaeip ej BJBd btji^
jBnSisap bj ap oijajijo ja auodojd (gif'6I^^Í'6T'66T) z3PJnoM Z3P
'JBjnDSBA-oipJBa uoiDBAJcaní ajqos sofBqBj) sajuBsajajut n^
'{Z\) ofsqBJí
ojjsanu ap uopeoijqud bj opnaiaonoasap anbune í(\\) ^ajs^nijjig A
uo8UB}j jod apjB) sbui opBuopuam oqaaq íuotobjojod ap pBpisua^uí
BSJaAip bj A ouo) ja jod 'saao^anpnoa ap easBj^ SBqiuB 'ajuauí^oim
-91BUB 'uaiq ^Biaua^ajip opuaijiuiaad '3(Biuajj ap A 8Baiuoi[^uBáajd
sBjqij sbj ap opiuaj jap pBpisua^uí Bjuijsip bj ua Bpsssq 'Bjnuupj
Bjsa ap pBpaidojd bj jb;ou eoiupiq '(oí) ion Bjamud BJisanu ng
•ttpiqijasap bj
jbíb^) ouiod A jbj Buipiaid bj ap Bjnuijoj bj ap opiAjas soiuaq son sBDin
-oij^uBajd SBjqij sbj ap oaijBraajsis oipnjsa ja bjb¿jm :souiuraa^ eojs^
na 'sEotucnjáuEá isod A SBamoij^nBSajd SBjqij sbj ap
ajqop ja aaqos uoionajs bj buibjj (^Z6VL\(&gt;\) -1sb[) ap
•"(8161) ^8^uÍIlTa Á nosuE^j '(¿J6l) oj^sb3 ap opuBnaa^ '
-ub^ A asBij;^ '(S06l) tBíB^ pnajajip Bsa uoaaijJiApy •S
A SBOiiBdiuisojJO sbj aJiua '8BOiuot[^uBS-jsod A SB^iuoijSuB^ajd SBiqij
sbj ajjua bijijojiSjb ap Biauajajip bj opB^Bjqns UBq saaoinB

�medio del camino, puede introducir graves confusiones en nuestros
conocimientos sobre vías y centros nerviosos. Aun se recurre a él,
pero cada vez menos. Siempre será útil complementado y corregido
con otras técnicas. ¿Cuáles son las más adecuadas para perseguir
hasta el fin las fibras en degeneración walleriana? El Marchi, como es
sabido, sólo revela una especie de negativo —reguero de puntos negros— de las fibras mielínicas, quedando fuera de su posibilidad el
origen, las colaterales y las terminaciones no mielinizadas de dichas
fibras, a la par que todas las fibras amielínicas. Sorprende que se
haya empleado para el examen de los procesos degenerativos dos
métodos notables para el análisis del sistema nervioso normal, pero
inadecuados para el estudio de aquellos procesos: aludimos al método
de Golgi y al método de Ehrlich.
Precisamente por la característica que hace del método de Golgi
un método de excepcionales virtualidades analíticas e inagotable fe
cundidad en la investigación del sistema nervioso normal, o sea, el
poner de relieve, de modo imprevisible, ya unas neuronas, ya otras,
con transparencia de todo o casi todo lo demás, completa o incomple
tamente, por eso en ningún caso está indicado para la apreciación de
los procesos degenerativos y también por no ser revelador de las
estructuras sino únicamente de la morfología de las neuronas.
El método de Ehrlich y sus variantes pueden ser útiles, aparte
su extraordinario valor en el examen de los elementos nerviosos nor
males, en la investigación de los estadios degenerativos iniciales cuya
percepción se trata de lograr in vivo... Pero su eficacia decrece en
estadios ulteriores.
Expresado lo que antecede, la respuesta a nuestra pregunta está
dada: los métodos de mayor eficacia para perseguir hasta el fin y en
todas sus colaterales las fibras en degeneración walleriana son los
métodos de impregnación argéntica de Cajal, de Bielschowsky y va
riantes, trátese de los centros, trátese de las visceras o de la periferia.
Y el mejor proceder no es, se comprende, el de los cortes aislados:
es el de impregnación in toto o de trozos de órgano ordenadamente
dispuestos para series rigurosas de preparaciones microscópicas.
Nos sorprende que Woollard (1926) resista el uso de los métodos
de la plata reducida, porque sería tarea espinosa distinguir, en sus
resultados, entre los elementos del tejido conjuntivo y las estructuras
nerviosas. Exalta las bien conocidas virtudes de la técnica del azul
de metileno, como contracrítica a subestimaciones de la misma, con
la feliz idea de asociar a ella, en el estudio de la inerva^ión cardíaca,
el procedimiento de transparentación de Spalteholtz. Su entusiasmo
lo inclina a afirmar que el método del azul de metileno es el ^nico
que puede dar buenos resultados en la exploración nerviosa de un
órgano como el corazón: Moreover toe would affirm that is the only
method which can give results that are of use in a tissue like the
heart (26). El subrayado es nuestro. Durante muchos años venimos
manejando, para nuestras investigaciones, tanto los métodos de colo
ración, singularmente el del azul de metileno, como los métodos de

impregnación. No carecemos de experiencia para juzgarlos. Hemos
tenido la ventura, por otra parte, de ver los preparados de quienes
con mayor maestría se han servido de ellos. Las afirmaciones de Wool
lard, injustas por más y por menos, nos impresionan como la expresión
de quien no domina desde luego las técnicas de impregnación ni tam
poco, y esto no es desconocer todo el valor científico de su trabajo,
ha logrado un profundo conocimiento de la técnica que elogia con
menosprecio de todas las otras. Las numerosas imágenes con que ilus
tra su publicación muestran que sus resultados son muy inferiores, en
cuanto a la fina tinción de las neuronas, a los obtenidos por muchos
investigadores que le precedieron. Además, nos parece falso su crite
rio para discriminar qué fibras del corazón proceden del ganglio es
trellado: extirpa éste y transcurridos 45 días, aplica el método de
Ehrlich y pretende decidir, por la ausencia de fibras, la participación
de aquel ganglio en la inervación cardíaca. Para resolver ese proble
ma, y otros más, nada mejor que recurrir al método de la plata re
ducida, pero con la condición, entre otras, de precisar bien los tiempos
convenientes, a partir de la lesión inicial.

Con las técnicas de impregnación argéntica es posible una segura
persecución de las fibras en todas sus ramificaciones, gracias a la
imagen positiva de los mismos procesos degenerativos, si son cuida
dosamente determinados los tiempos más favorables de la reacción,
tiempos variables con la edad y especie de animal, con la natura
leza de la lesión, con su distancia o proximidad al órgano cuyas fibras
nerviosas se investigan, con que éstas sean mielínicas o amielínicas,
con la química del tejido inervado, con su actividad o reposo, etc.
Naturalmente, hay que someter a examen todo el proceso, desde su
iniciación a su terminación y precisar luego, entre esos extremos, el
momento o los momentos más propicios para resolver los problemas
de origen y ulterior destino de las fibras.
Los autores nó siempre prestan la suficiente atención a las fases
reaccionales óptimas para el análisis de la procedencia y modalidad
terminal de las fibras nerviosas cuyo estudio efectúan mediante la
degeneración walleriana y las técnicas de nitrato de plata reducido.
En trabajos por lo demás indiscutiblemente buenos como los de
F. S. Du Bois y James O. Foley (1934-1936) —se trata de investiga
ciones histológicas experimentales recaídas sobre los nervios pneumogástrico y espinal— fijan los tejidos de los 14 a los 21 días después
de su sección. Han prevalecido aquí los tiempos favorables al método
de Marchi, pero muy desfavorables para los métodos de impregnación
argéntica, impregnación a la que recurren Du Bois y Foley, a la par
que al método de Marchi.
Las primeras fases de la reacción a causa del aislamiento de las
fibras de su centro trófico, son las más ventajosas para sorprender

— 188 —
— 189 —

�— 681 —

- 881 —

japuajdjos ejed SBSofBiuaA sbut sbj nos '001^911 oJinaa ns ap
sbj ap oinaimBjsis jap Bsnsa b nopasaj b[ ap sas^j SBjamwd

ap sopo^ta so^ oinoo 'onaji^aní ap jnzB pp p a^nanuejnSins 'npt
-ojos ap sopo^aia soj o^ub^ 'souopBáijsaAui SBj^sanu BJBd 'opoefanem

•upjBj^ ap opojatn [b anb
jcd bj b 'jíajo^ jÍ siog nQ uajjnoaj anb bj b nopBuSajdrai 'BaiinaSjB
uopBuSajdun ap sopoiam so[ bjb^ sajqeJOABjsap Anta ojad 'iijojbj^ ap
opoiam jb sajqBJOABj soduiaij soj mbs oppajBAajd ubjj -nopaas ns ap
sandsap SBjp ^^ soj b f^^ soj ap sopifaj soj ueíij —jBuídsa A ooij^sbI!
-omnand soiAjan soj gjqos SEpiBoaj sajB^uaunjadxs s^aiSojoisiq sauop
-bSiis3aui ap bibjj as— (96I-*E6l) ^^OjI O ^amBf A siog ng -g ^
ap soj omoa souanq aiuainajqiinasipui SBiuap o[ jod sofBqBjj ug
•oppnpaj BjB^d ap oibjiiu ap SBoiuoaj sbj A bubij3jjbav uopBjauaáap
B[ a^uBipaui UBnjoaja oipnjsa oino SBsoiAJau SBjqij sbj ap jBuiuuai
pBpijBpom ^ Biouapaaojd B[ ap sisijbub ja Bied semiidp sa^uoiooBaj

eoiuiuaA soub soqoniu biuejiiq 'oj^sana sa opB^Bjqns jg • (93) %xoa\[
^m 33/17 anssp v va asn fo suv jot/j sjjnsaj aatS uno ^oiifín poifj^^u
Ajuo ayt s? íD1/' WJ?//0 pjnocn acn uaooauo^^
^ :nozBJoa ja omoa oub^jo
un ap BsotAiau uopBJojdxa bj ns sope^jnsaj sonanq J^p spand anb

sasBJ SBf b nopua;B ajuaioijns v\ ue^gajd ajdniais ou sajoinB so^
•SBjqij sb^ ap oupsap joija^^n A naSjjo ap
SBinajqoad soj jaA[osaj BJBd sopidojd sbih so^namom so[ o ojuanioni
¡a 'gouiajjxa sosa ajjna 'o^an[ JBsioajd A uoioBinnrjai ns b upioBioini
ns apsap 'osaDoad [a opoj uauíBxa b aaiamos anb jÍB^ 'ajnamp3jn;B^[
*31 'osodai o pBpiAij^B ns noo 'opBAjaui opifaj jap Boiuiinb v\ uod
'sBoiuj[airaB o SBoiui[aira usas SBisa anb uod 'UBápsaAin as SBsoiAjau
SBAno ouB^a^ [B pBpimixojd o BpuBjsip ns uoo 'uotsaj b¡ ap eza^
^ uod 'jbuiiub ap apadsa A pspa b[ noo sajqBiJEA sodraoij
v] ap sa^qouoavf si soduiajt soj sopmitu^ajap aiuawosop
-opino nos is 'soAijBaauaáap sosaoojd somsim so[ ap BApisod na^eini
B[ b SBpBj^ 'sauopBoijicaBJ sns sspo^ na sBjqij sb[ ap uopnoasjad
Ban3as Bun ajqísod sa BoijuaáJB uop^uSa^duii ap SBOiuoaj sbj

sopoiam soj ap osn p Bisisaj (9^61) PJBIIOO^ 3n^ apnajdjos so^[
•sBOTd^osojoun sauopBJBdojd ap SBsoJn^u saijas BJBd so^sandsip

ooiun ja 83 ouajnatu ap jnz^ jap opo^aui ja anb jbumijb b buijoui oj
oraseisn^na ng -zjjo^aijBdg ap uopBiuaiBdsuB^j ap ojuaiuiipaaojd p
'BOBjp.iBo uopBAjaui bj ap oipnisa ja as 'ejja b jbi^osb ap Bapi zipj bj
uoo 'buisuu bj ap sanopBntiisaqns b bouijobjjuoo oraoo 'ouajijsui ap
jnzB jap Boiua^i bj ap sapn^jiA SBppouoo naiq sbj Bjp^x^j 'SBsoiAjan
SBjn^anjisa sbj jÍ OAijunfuoo opifa^ jap sojuaiuaja soj aa^ua 'sop^ijnsaj
sns us 'jtnSuijsip Bsouídss bojüj Búas anbjod 'Bppnpaj bjbj¿ bj ap

^^uaraepBuapjo ohb^jo ap sozoa; ap o ojot ut n^ioBo^aJidun ap ja ss
¡sopBjsiB s^jjoo soj ap ja 'apuajdiuoo as 'sa ou japaoojd jofara ja j^
•Buaiijad bj ap o sbjsosja sbj ap asajBJ} 'soj^uaa soj ap asajsj^ 'sajum^
-va Á ^jiscnoipsjaifi &amp;p 'jvfvj ap v^ifuaHj upiovuSajduit ap sopojaiu
soj uos tnimjajjvcn tiaiovuauaSap ua svjqif svj sajnua^ojoo sns svpot
ua A, utf ja Djswq ^in^asuad vjvd monoi^a uoáviu ap sopojaiu soj :^pBp
Bisa BjunSajd BJisann b Bjsandsaj bj 'apaoajuB anb oj opssajdx^j
'sajoua^jn soipBjsa
na aoajaap BpBoija ns oaaj - • - oaia m jojSoj sp mnii as uptodaouad
vXno sajmoim soaijvuaitaSap soipvisa soj ap tiptovSijsaciui 2 ua 'sajBta
-jon sosoiAjan soinamajs soj ap uauíBxa ja na jojba oiJBUipjOBijxa ns
aiJBdB 'sajijn jas napand sameiJBA sns A tjoijjq^ ap opojaui jjj
•SBuojnau sbj ap eiSojojJom bj ap aiuaiuBaiun ouie sBanjonJisa
sbj ap JopBjaAaJ Jas on Jod u^iqraBj A soAi^BJana^ap sosaoojd soj

•^Bpim noisa^ ^\ ap jxjJBd b 'sajuaraaAnoo
sodtnaij so[ uaiq jBspaid ap 'sbjjo aa^ua 'uopipnoo b[ noo oaad 'sppnp
-^i BjBjd B[ ap opojatir p JijJnoaj anb jofara BpBu 's^ra sojjo A 'Bra
asa aaAjosaj bjbj -BOBjpjBO n^pBAianí bj na oi^ShbS pnbs ap
d B[ 'SBjqij ap BtouasnB B{ jod 'Jippap apnaiajcd A qaijaq^
ap opoiam p Boi[dB 'sBip ^f sopijjnasuBj) A ajsa Bdapxa :opBjpai
-sa oifáuBS pp uapaoojd uozbjoo [ap SBjqij anb JBuuuiJosip Bjed ou
-a^iJO ns osjbj aoaa^d son 'seinapy 'uojaipaoajd a[ anb Sí^aopBSnsaAUi
soqonuí jod sopiuajqo so[ b 'senojnan sb[ ap u^puu Bni| bj b o^uBno
na 'saioiiajui Anm nos sopBt^nsaj sns anb UB-nsanin n^pBoi^qnd n bjj
-sn^i anb uoo saua^Brai SBSojamnn svj 'sejio sb[ SBpoj ap op^adsouara
noo Bi^op anb Bomoaj bj ap ojuairapouoo opunjojd un opBjSoj Bq
'ofBqBj; ns ap ootjnuaio jojba p opoj aaaouoosap sa on oisa A 'oood
-uibj m uopBu8ajdrax ap SBoiuoaj sbj oSanj apsap Bnuuop on namb ap
noisaadxa b[ otnoo UBUoisajdrai son 'souara jod A sera jod SBjsnfur 'pJBj
"IOO^ 8P s^^oT^^111-1^^8 SBT "sojja ap opiAjas n^q as BijjeaBra jo^bui noa
sanamb ap sopBJBdaad soj JaA ap 'ajjBd bjio jod 'bj^iu^a b^ opraai
soniajj •sojjBSznf BJBd Bpuariadxa ap soma^ajBa o^^ -uopEuSaadrai

ap uopBpajdB bj Bjsd opBoipui Bisa osbo nn^uin na osa jod 'a^uara^^
-ajdraooui o Bja^dmoo 'semap oj opo) isbo o opoj ap BpuajBdsuBJj uoo
'sbjjo bá 'SBuojnau es un ba 'ajqísiAajduit opoui ap 'sAaijaj ap Jauod
js 'B38 o 'jbuijou os oí a jan Braaisis jap nopBSijsaAut bj na pBpipuno
-aj ajqBjoBUi a SBDijtjBnB sapspijBniJiA sapuopdaoxa ap opojaui un
iSjo^) ap opoiam jap aosq anb boijsjj3iobjbo bj jod aiuaniBspaaj
•^oijjq^ ap opojam p A tjo^) sp
opoiam jb somipnjB :sosaaojd sojjanbB ap otpniss ja Bj^d sopBnoapBin
o jad 'jbiujou osotAJau Bmaisis jap sisijbub ja BJBd sajqsion sopoiatn
sop soAijBJauaSap sosaaojd soj ap uauíBxa p BJsd opBajdma BÁsq
as anb apuajdjog 'se^inijaims SBjqij sbj SBpoi anb JBd bj b 'sbjcjij
SBqoip ap SBpBziuijaira on sanopsutuiJai sbj A sajBjaiBjoa sbj 'uaáiao
ja pBptjiqisod ns ap Bjanj opuspanb 'SBDimjaim s^jqtj sbj ap —sojS
•an soiund ap ojan^aj— oAiiB^au ap apadsa Bun bj^a^j ojos 'opiq^s
sa omoa 'ujmbj^ jjj ¿BnBuajjBM nopBjana^ap na SBjqij sbj uij ja Biscq
jin^asjad bjbcI SBp^noapB sbui sbj nos sajen^? •sboiuo^i sbjio noo
optáajjoa A opBjuaraajdiuoo jiin bjss aadinaig -souaui zsa Bp^a o jad
'ja b ajjnaaJ as uny 'sosoiAjan sojjuao A sbta ajqos soinaimponoa
na sauotsnjuoo 83abjS jpnpoaiux apand 'ouiraBo jap oipara

�en positivo el recorrido y destino de las mismas, contrastando los ele
mentos lesionados de los indemnes por hiperargentofilia, pseudohipertrofia e irregularidades neurofibrillares y del neuroplasma en los
contornos o en todo el espesor de las fibras, en los anillos, botones,
masas, retículos u otras formaciones preterminales y terminales. Pero
a medida que nos acercamos a la fase inicial de la degeneración waUeriana, o sea, que nos apartamos menos de la morfología y consti
tución normales de las fibras, mayor es el riesgo de equivocarnos,
porque disminuyen las diferencias entre las imágenes microscópicas
de la alteración provocada y de los cambios fisiológicos.
En verdad, la neurona compensa la pérdida de su reproducción
con la conservación de poderes para una permanente regenerabilidad,
en grado diverso, de sus estructuras y sinapsis. Podría decirse que,
como el árbol, tiene todas las edades y en ella como en éste coexisten
—o pueden coexistir— partes que perecen y nuevos brotamientos.
Al morir y desintegrarse células lábiles del organismo con las cuales
establece contacto una neurona, degenera la respectiva terminación
nerviosa, la que rebrota para inervar las células nuevas que surgen
en reemplazo de las desaparecidas. Esto ocurre en todos los órganos
y es muy patente en la piel, cuyos meniscos de Ranvier degeneran y
regeneran parejas con la renovación de sus células epiteliales. No
basta para evitar el error de comprender entre fibras y terminaciones
en estado degenerativo a consecuencia de un experimento, a fibras y
terminaciones en degeneración espontánea, el criterio propuesto por
Schimmert (1935). Este investigador cree que las tumefacciones de
generativas no pueden confundirse con las varicosidades que se pre
sentan normalmente, porque las últimas serían más finas y aparece
rían unas tras otras en una sucesión de menor frecuencia y constancia.
Pero todo depende del momento en que se hace el examen. El mismo
autor advierte que la etapa varicosa y vacuolar no es por sí una prueba
de la degeneración consecutiva del experimento, aunque esta reserva se
desvanece en cuanto criterio general, con la afirmación de que las finas
vacuolas en cuyo interior hay productos desintegrativos hiperargentófilos serían características inequívocas del cuadro de degeneración
granulosaVale o puede valer este criterio para distinguir un pro
ceso degenerativo de artificios de técnica. No es suficiente para des
pistar las degeneraciones fibrilares espontáneas de las experimentalmente provocadas.

diferencia de resultados, en la extensión, en las fases, en los tiempos
de las reacciones y degeneraciones (mucho más aún en la regenera
ción) . Con el arrancamiento del vago, al cual siguen reacciones tumul
tuosas, se va derecho al error: los procesos degenerativos no son pura
mente vagales, por las anastomosis del mencionado nervio con el hipogloso, con el espinal, con el simpático... Y si el propósito es conocer
el territorio de inervación de cada pneumogástrico, también se cae
en falsedades y por las mismas razones.
Merced a las técnicas de la plata reducida se está en condición
de percibir los menores signos citológicos de la degeneración walleriana. La dificultad estriba en que no son distintos, en sus inicios, de
los puramente fisiológicos y en que nada hay de específico que per
mita discriminar lo provocado de lo espontáneo.

Por las indagaciones de Tello (1903), Cajal (1904), de Damoor
(1906), de Dustin (1906), de Rossi, de Lugaro, que nosotros
mismos hemos verificado, sabemos que las neurofibrillas se alteran
en función de la temperatura: el frío las aglutina, las torna toscas,
tumefactas, moniliformes, argentófilas... El calor es causa de una
singular tenuidad del retículo neurofibrillar. Y los cambios señalados
ocurren no solamente en animales poiquilotermos, sino también en
animales homotermos, aunque no en la misma intensidad y en las
mismas circunstancias.
Pueden llevar a confusión procesos reaccionales o degenerativos
propios de la neurogénesis, de las infecciones, de las intoxicaciones,
del parasitismo, de perturbaciones alimenticias (carencia de vitamina,
etc.). Nada de ello debe olvidarse cuando se trata de decidir: a) entre
lo normal y lo patológico; b) entre disturbios experimentales y es
pontáneos.
Al circunscribirse el itinerario de las fibras de un nervio, ganglio
o centro, se plantea la discriminación 1., entre fibras aberrantes y
fibras de curso invariable o poco variable; 2., entre fibras o hace
cillos aberrantes y fibras o hacecillos que no siendo constantes, tam
poco son aberrantes (podrían corresponder a estructuras que se

Precisadas las fases reaccionales y degenerativas óptimas, no hay
que omitir la observación de las otras fases. Necesario es tomar muchas
precauciones todavía. Para la averiguación de los orígenes de las
fibras y terminaciones nerviosas de un órgano, para saber a que ne^vio,
a qué ganglio, a qué centro, en una palabra, a qué categoría de neu

comportasen como caracteres hereditarios recesivos y por tanto, unas
veces aparecerían y otras no en el fenotipo).
El criterio para despistar los fenómenos degenerativos no provo
cados de los experimentalmente provocados debe fundarse en los
siguientes hechos: 1., constancia de la alteración producida por un
mismo tipo de experimentos; 2., paralelismo entre el tiempo trans
currido desde la lesión inicial y la intensidad de la degeneración;
3., correspondencia cuantitativa entre el grado de lesión inicial (fibras
seccionadas, células destruidas...) y las fibras y terminaciones ner
viosas que degeneran en el órgano cuyo estudio se realiza; 4., cons

ronas pertenecen, no es indiferente el procedimiento mediante el que
se provoca la lesión inicial (sección, fuerte ligadura o arrancamiento
de un nervio, pinzamiento o extirpación de un ganglio, aplicación
de una substancia corrosiva, electrólisis o termocauterización, etc.).
Así, pues, entre la sección del vago y su arrancamiento hay una enorme

tancia en la topografía de las fibras alteradas por sección de un
mismo nervio, ablación de un mismo ganglio, mortificación de un
mismo centro; 5., ausencia de las mismas fases degenerativas en otras
partes del organismo en las que se sabe que no llegan fibras del
nervio o haz en exploración; 6., existencia de las mismas o similares

— 190 —

— 191 —

�— 161 —

— 061 —

saJBjinns o SBrasnn bbj ap Bpuajsixa '^9 ínopBjojdxa na ze^ o oiAjau
jap SBjqij n^Sajj on anb aq^s as anb bbj ua oiusiubSjo jap sajjBd
sbjjo na sBAtjBjaaaSap sasBj SBrasun sbj ap BpuasnB '0-g íojjuaa otnsim

auuoua Bun ¿ÍBq ojuainiBouBjaB ns A o^ba jap u^i^^as bj aj^ua 'sand 'isy

nn ap nopBaijijaoui 'oijShbS omsini un ap umaBfqB 'oiAjau orasnn
un ap u9pD38 jod SBpBjajjs s^jqij sbj ap BjjB-iSodoi bj ua BpuBj
-snoa '„• íbzijb^j as ojpnjsa o^na oubSjo p na UBjauaSap anb sbsoia
-jan sanopBuinuai A BBjqij sbj A (• • • SBpjnjjsap BBjnjaa 'SBpBuopaas
SBJtnj) I8!^ norsa^ ap op^já p ajjua BAijBjpuBna Biouapuodsajjoa '0-g
íu^ioBjanaSap bj ap pBppnaiui bj A jBpim u^isa^ bj apsap opijjna
-bubjj odmaij [a aJiua oumjajB.red '„• ísoiñaraiJadxa ap od^ oureim
un Jod Bppnpojd uoiaBjaj^ bj ap BpuBjsuoa Vi :soqaaq sajuainiSis
soj na asjBpunj aqap sopBOOAoad ajuamjBjuaniijadxa soj ap sopsa
-OAO-id ou soAijBjauaSap souauíouaj soj jBjsidsap BJBd ouajijD jg
'(odpouaj p ua on sbjjo A UBugoajBde sa^aA
8Bun 'ojubi jod j soAisa^aj sorjBjipajaq sajajoB^BD omo^ uasBjjoduiOD
as anb sgjnjonj^sa b Japuodsajjoa UBjjcpod) sajuBjjaqs nos oood
-niBj 'saíUBisuoD opuais ou anb so^ipao^q o SBjqij A saiuBjjaqe so^jid
-83Bq o SBjqrj ajjua 'o-^ ía^qBWBA ODod o a^qBMBAui osjno ap Bjqij
A sajnBuaqB SBjqij ajjua '0-^ upiDBniuiuaeip bj eajuB^d as 'ojju^o o
oi[^ub3 'oiAjan un ap SBaqij sbj ap ouBjaniji p asjiqrjasunojiD ^y
•soauBjuod
-sa A ea^iuamuadxa soiqjnjsip ajjua (q íoaiSo[o^Bd oj A ^uuóu oj
ajina (b :jippap ap bib.ii as opu^na asjBptAjo aqap ojp ap Bps^[ •(•oía
'BuimBiíA ap BpuaJBa) SBiaiinainip sauopBqjnijad ap 'omsiiisBJBd pp
'sauopB^ixoiui 8B[ ap 'sauopaajut sb[ ap 'eisanaSojnau bj ap soidojd
8OAi)Bjaua^ap o sa^uopasai sosaaojd uoisüjuod v JBA3[^ uapanj
•8BpuBj8unajp SBrastra
bb[ ua A p^pisuajuí Brasim v^ na ou anbunB 'soinjajotnoq sa^iniuB
na naiqniB) onis 'sonuajojinbiod sa^unnB ua ^juauíB^os ou najjnao
8opB[Bnas soiquiBD BO[ ^ UBnuqijojnau opnojjaj pp pBpmuai JBpnSuis
Bun ap esnBo sa jo^bd ]r^ • • • sB^j^jnaSaB 'sarajoji[iuoui 'SBiDBjamnj
'SB38OJ bujoj 8B^ 'BuijnjSB 8B[ ouj p : bjnjBjadmaj b¡ ap uopnnj ua
uBJtaíp3 a^ 8B¡[ijqijojnau sbj anb somaqBS 'opBDijuaA somaq somsim
sojjosou anb 'ojESn^j ap 'isso^ ap '(906I) nijsnQ ap '(906I)

JooniBQ ap '(^061) IBfO '(061) IPX 3P sauopBgBpni sbj joj
•o^uBjuodsa o[ ap opBaoAoíd o\ JBuiiaijasip bjiui
-Jtad anb oai|iaadsa ap X^q Bp^u anb na A sooi^o^oisrj aiuamBind so[
ap 'soidiui sns n^ 'soinrjsip nos on anb ua sqijisa pBj[noijip b^j bubi^
-ajp^AV uopBJauaSap bj ap so^iSojojia souSis s^jonam so[ Jiqp^od ap
uopipuo^ na Bjsa as Bppnpaj BjBjd bj ap s^ainaai sbj b paaáaj^t
'sanozBj SBuisini sbj jod A sapBpasjBj' ua
asa as uaiqunu 'o^iJjsBSonmand vpvo ap uopBAjanr ap oijojiaaaj p
jaaonoa sa ojisodoad p is ^ • • -oopBdmis p uoa '[Burdsa p uoa 'osoj^
-odiq p uoo oiAJau opBuopuam pp sisomoisBUB sbj jod 'sajBSBA ajuara
•Bjnd uos ou soAij^jauaSap sosaoojd boj :jojj3 jb oqoajap ba as 'sBsonj
-piumi sauopa^aj uanSis j^na jb 'oSba pp ojuaxniBanBjjB p U03 • (uop
-BJauaSaj bj ua utib sbui oqDnm) sauopBJaua^ap A sauopasaj sbj ap
sodmai^ boj ua 'sasBj sbj ua 'uoisuajxa bj ua 'sopBijnsaj ap

•(•oja 'u9pBzuaínBaonuaj o smjojiDaja 'baibojjoo BpuBjsqns Bun ap
uopBoijdB 'oijSubS nn ap U9pBdJijxa o oiuairaBzntd 'oiAJau nn ap
ojuaxtaB^uBJJB o 8jtnpBij a^^anj 'uopoas) jBptuí upisaj bj BaoAoad as
anb ja aiusipam o^uairaipaooad ja a^uajajipnr sa ou 'uaaauajjad sbuoj
-ñau ap BjjoSajBa anb b 'BjqBjBd Bun na 'ojjuaa anb b 'oijSub3 anb 8
?oiAJtan anb b jaq^s BJBd '0UBSJ9 nn ap SBSoiAJan sauoiaBuiuiíai A BBjqij
sbj ap sauaSiJO boj ap u9pBn3ijaAB bj bjb^ 'BjA^poj Bauopn^aajd
SBqanm jbotoj sa oiJB8aa^[ 'sasBj sbijo sbj ap u9pBAJasqo bj ji^iuio anb
jí^q ou 'BBrai}d9 SBAijBjauaSap A eajBuopaBaJ sasBj sbj sBpBspaj^
•gBpBDOAoad ajuara
-jBjuaniTJiadxa sbj ap SBatiBjuodsa sajBjuqij sanopBJanaSap sbj jBjsid
•sap BJBd ainapijns sa oj^^ -earnaa; ap soiaijij-ie ap OAijBiauaSap osaa
-ojd un jxnSniíSip BJBd ouaiua aisa JajBA apand o ajB^ • • • BsojnuBj^
uopBiaua^ap ap ojp^na jap SBaoAinbam SBaijsuajaBJBa uBiaas sojijo)
-uaáJBJadiq ^oAijBjiáajnisap sojanpoad jÍbij jouaiui oÁna ua ssjonaBA
8buij sbj anb ap U9pBUijijB bj uoa 'jBjaua^ otjajija oja^na na aaauBAsap
as BAjasaj Bisa anbunB 'ojuaunjadxa jap BAijnaasuoo opiaejanaSap bj ap
Bqanjd Bun is Jod sa ou JBjonaBA A bso^ijea sdsia bj anb ajjaiApB aojnB
orasira J^ "uaniBxa ja aa^q as anb na ojuaraora jap apuadap opoj oaaj
•BiauBjsuoa A Biauanaajj jouam ap uoisaane eun ua sb^jo sbjj SBun ubij
-aaajBdB A sbuij sbot usuas SBmijjn sbj anbjod 'ajuarajBouoa
-aad as anb sapBpisoauBA sbj uoa asjipunjnoa napand ou
-ap sauopaBjamni bbj anb aaja JopBSiíBaAUt ajsg -(S6l) 1-ianiniiqDS
jod ojsandojd oijajwa ja 'BauBjuodsa u^ia^Jauaáap ua eauopBuiuuaj
A 98-iqiJ 'ojuarauadxa un ap Biauanaasuoa b OAije-iauaSap opBjsa na
sauoiaBuirajaj A sBaqtj ajjua Japuajdraoa ap joua ja jejia^ BiBd Bjs^q
W 'sajBija^ida 8Bjnjaa sns ap nopBAonaj bj uoa SBÍaJBd UBiaua^aj
A UBjauaáap ^aiAuE^j ap soasmara soÁna 'jaid bj na ajuajBd Xnra sa A
8oub^jo boj sopo) na axmao ojs^j 'BBppajBdssap sbj ap ozBjdraaaj na
naSans anb SBAann SBjnjaa sbj JBAJaui Bjsd Bjoaqaj anb bj 'bsoiaj^u
u9pBuinua) BAijaadsaj bj Bjaua^ap 'Buojnau Bun ojaBjuoa aaajqsisa
sajBiia sbj uoa ouisiub^jo jap sajiqBj SBjnjaa asjBjáajuisap A Jijora jy
•sojuairaBjojq soAanu A uaaajad anb sajasd —apsixaoa napand o—
uajsixaoD ajsa ua oraoa Bjja ua A sap^pa sbj s^poj auaxj 'joqjf ja ouroa
'anb asjiaap Bjjpo^ *sisdBuis A SBjnjanajsa sns ap 'osjaAip opBoS ua
'pBpijiqBJana^aj ajuauBuuad Bun BJBd sajapod ap uoiaBAjasuoa bj uoa
umaanpoadaj ns ap Bpipiad bj Bsuadmoa Buojnau bj 'p^pjaA n^j
•soaiSojoisij soiqniBa soj ap A BpsaoAOjd U9pc^ajjB bj ap
sBaidoasojaira sauaá^rai sbj a^jua SBpuaiajip sbj na^nuirasip anbjod
'soujBooAinba ap oSsaiJ ja sa jo^bui 'SBjqij bbj ap sajBnuou uoianj
-ijsuoa A Bi^ojojjom bj ap sonara soraBjJBds sou anb '^as o 'Busuajj
-bml uotaBjaua^ap bj ap jBiaiut asBj bj b soiuBaaaaB son anb spipara b
oja&lt;j •8ajBuimiai A sajBuuujajajd sauopBrajoj sbjjo n sojnajiaj 'BBSBra
'sauojoq 'bojjihb boj ua 'SBjqtj sbj ap Josadsa ja opoj ua o soujojuoa
boj ua BmsBjdojnau jap A saJBjjijqi^ojnau sapBpuBjnSajjr a Bijojjjad
-iqopnasd (BiJi}ojna^jBjadiq Jod sauraapur soj ap sopBuoisaj sojuara
-aja soj opuBjSBJjuoa 's^rasim sbj ap ouijsap A opjjjoaaj ja oariisod tía

�ativ^y ^m^^r^ f18dad dd ^^ *^^.

fases reaccionales o degenerativas en órganos en los cuales ya se conoce
que es inervado por las neuronas sobre las que recae el experimento.
La correspondencia cuantitativa entre el grado de la lesión inicial
y el número de fibras y terminaciones nerviosas en estado reaccional
y degenerativo no es criterio que por sí solo baste, pues en nervios
como el vago cuyas fibras rematan en tantos órganos, sucede que no
siempre es paralela la cantidad de sus fibras seccionadas con el número
de fibras y terminaciones que degeneran en la aorta y en el corazón,
por ejemplo. Además, una sección parcial de dicho nervio puede apa
rejar un número mayor o menor de elementos degenerativos cardioaórticos según el sector seccionado no solo a lo largo, sino también
a lo ancho del tronco nervioso, a causa de la disposición de las fibras
en el espesor del nervio.
Para despistar errores de interpretación en el análisis del origen
y destino de las fibras con el método de Waller, hay que asegurarse
de la existencia o ausencia de microganglios y células nerviosas soli
tarias a lo largo del nervio que se secciona. Las figuras 20 y 21 mues
tran dichos microganglios y células intersticiales del vago.

*' f

mmmsm

/
- • •*

Fie. 21. — Células nerviosas intersticiales del nervio X.
i
(Técnica argéntica de Cajal).
iguales cronológicamente, no son las mismas a lo largo de una
fibra aislada de su centro trófico; c) la edad del animal, la

^^l^Sífc^S^IsSP^ÉSÍ
Fie. 20. — Microganglio en el trayecto del nervio X.
(Técnica argéntica de Cajal). — m, células nerviosas; h,
hacecillo de axones pertenecientes al microganglio.

especie y la talla; d) el estado nutritivo general del mismo; e) el
nervio y el órgano en experimentación, la naturaleza y diámetro de
las fibras; f) el momento de la diferenciación de la neurona y de los
tejidos a los cuales envía sus expansiones; g) la especial función del
órgano, pues no son los mismos los tiempos de degeneración y rege
neración en un músculo que se paraliza por sección de shs nervios,
como los músculos voluntarios, y en un músculo que continúa en plena
actividad, como ocurre con el músculo cardíaco.

— 192 —

— 193 —
13

�enn ap ogjej oj b semstnx bbj nos ou *~

— 861 —
- •-•• • ••. - • "ooBjpjBo ojnosnm ja no axmao otnoa 'pepiAijas
snajd na Btinijuoo anb ojnasnm nn na A 'soue^nnjoA sojnasnm soj oraoo
'soiAjan ene ap uoiooas jod ezijBjed as anb ojnasnm nn na uoioBjan
-aSoj j noioBjaua^ap ap sodmap boj sorasini soj nos oa sand 'oubSjo

'^ Í8BSOIAJ3U
"X ojAjaa ^p

\&gt; s^jn^t^^a^usd asnox^ ^p
'Ul
*(I^íe3 8P BDItQ^^jB B0ID3
p va O¡i8ue8oj3i}^ — Q^

jap aoionnj [Bioadsa ej (S ¡sauoisnedxa sns eiAua sapna soj e sopifaj
boj ap A enojnan ej ap uoioBioaaaajip ej ap ojuanioin ja (j isejqij sej
ap ojíam^ip A ezajemien bj 'noiaB^uamuadxa na ohbSjo p A oiAjan
ja (a íomsnn jap jsjanaS OAijijjnn opejsa ja (p íbjjbj ej A apadsa
bj 'jeminB jap pepa bj (a íooijojj oj^aao na ap Bp^jsiB

•X

ap
inotu^n

•oSba pp safBppsiaim SBjnjao A. 8oi^UBoJ0ira soq^ip
•sanm I^ -^ O^ SBjnSxj seq •BuotoDas as anb ota jan pp oSjbj o\ b sbijbj
-r[os sesotAjan SB^njao A 9or[SnBSoJ0ira ap epnasne o Bionajsixa b^ ap
asjejnSase anb Xbij 'jajjB^ ap opo^am p noo sejqij sej ap onijsap A
naSiJO pp steijene p na upioBiajdaajuí ap saioua JBjsídsap bjb^
•oiAjan pp aoeadsa p na
SBJqij 8B[ ap nopisodsip v\ ap esnea e 'osoiAjan oouojj pp o^ane o¡ b
naiqme). oms 'oSaej o[ e o^os on openopaas Jo^oas p unSas sooiijob
-oipje 8OAi}BJanaSap so^namaja ap jonam o jo^em ojanmn nn jefaj
-ede apand oiAjan oifoip ap jepjtsd noipaas enn 'semapy 'ojdmafa jod
'nozBJOo p na A bjjob bj na uBjauaSap anb sanopeninua^ A sejqi} ap
p eas^j sb[ sand 'enrmexa as noiaBAJtam s^na oubSjo p
omncoad sonara o sem 'emsim e^ ap xe^n\ p (q i (-oja 'otjSobS nn ap
noiaed^ijxa o Boncoi epneisqns Bun ap uoioboijcíb 'ojaaiurezntd 'noi^oaa
-^í o 0910039 'oiAjau nn ap BjnpeSi^ au^nj) noisa^ v\ ap opom p (e
'Bjaan^ na janai sa ouesaaan '[Bioin; noisaj B[ ap odniaij p L oaijbj
-anaSap osaoojd pp pBpisnajn; bj a^jna noiaep^ B[ b ojnBno ng

ojamnn ja noo sspenop^as SBjqij sns ap pBpiinea ej ejajBjed sa ajdmais
on- anb apaans 'soneSio sojubj na neiBmai sejiqi} se^na oSba p oinoo
soiAiaa na sand 'a^seq ojos is Jod anb oi^ai.u a sa on OAijBJianaSap A
jenoiooBaj opeisa na SBSoiAJan sanopemnuai A seiqi} ap oaaranu ja A
jBioint noisaj bj ap opejS ja ajjna BApBiiinena epuapnodsajjoo vj
•ojnaraijadxa ja acoaj anb sej ajqos senojnan sej jod opBAJam sa anb
aoonoo as vA saj^na so[ na soneSj^ na BBAi^BianaSap o eajsuoiooBaj sase^

�Cuando ge aborda un nervio, un ganglio, un fascículo, un centro...
pueden mezclarse a la degeneración que intencionalmente se ocasiona,
la degeneración debida a la brecha operatoria, a la vía de acceso, a
lesiones fuera de todo plan de investigación. De ahí que se imponga,
en muchos casos, el operar en dos o más tiempos, con los intervalos
suficientes para que se desvanezca toda degeneración extraña a la que
se quiere producir mediante el experimento.

III
MICRO-ONDAS DESCUBIERTAS EN EL CORAZÓN
DE VERTEBRADOS
GÉNESIS Y PROPAGACIÓN DE LAS MICRO - ONDAS. LA CONTRACCIÓN DE LAS FIBRAS MUSCULARES ¿ES UN PROCESO
ONDULATORIO? EL SARCOMERO ¿ES LA UNIDAD ^TOLÓGICA
Y FISIOLÓGICA DE LOS MÚSCULOS ESTRIADOS? FORMACIONES
HELICOIDALES ANISOTROPAS EN LAS FIBRAS MUSCULARES.
ESTRUCTURA FUNCIONAL Y EXPLICACIÓN PURAMENTE QUÍ
MICA DE LA CONTRACCIÓN.
El examen microscópico in vivo del corazón nos ha revelado la
existencia de micro-ondas que se propagan en todas las direcciones
del sincitio miocardíaco, tanto del sistema específico como del anespecífico, sin interrupción en los discos intercalares. Destacaremos
cuatro cosas: 1., que son ondas que espontáneamente se generan en
centros de automatismo; 2., que se observan en el corazón de los
vertebrados y no en sus músculos esqueléticos; 3., que se acusan en
la diástole, nunca en la sístole; 4., que son ultraelectrocardiográficas
y por consiguiente, escapan a toda configuración en el electrocardio
grama.
Que las micro-ondas cardíacas sean diastólicas y no sistólicas es
un hecho capital para la revisión crítica de la teoría de la contracción
de las fibras musculares como proceso ondulatorio, teoría emitida
por Engelmann y admitida por histólogos y fisiólogos. Las opiniones
contrarias de algunos autores clásicos y modernos son olvidadas o no
tenidas lo suficientemente en cuenta. En su momento analizaremos,
sobre base experimental, el valor de las llamadas ondas de contracción
en la contracción del músculo.
Que la espontánea emanación de las micro-ondas se observe
en el miocardio y no en los músculos voluntarios de los verte
brados es prueba decisiva, aunque no única, de que no se trata de
los nólulos de contracción (contraction no de) que mediante ^eves
lesiones traumáticas C. Caskey Speidel (1938-1939) provoca sobre ^odo
en las fibras musculares de la cola de renacuajos, nodulos que apa
recen también por efecto de los fijadores. Dicha espontánea ema
nación de micro-ondas nos conduce a un nuevo análisis de la íntima
naturaleza del automatismo y al estudio de nuevos aspectos de la
conducción intracardíaca.
— 194 —

Que las micro-ondas cardíacas sean ultraelectrocardiográficas
tiene importancia en la interpretación de las recíprocas relaciones de
causa y efecto entre contracción del músculo, electro génesis y estí
mulo bioeléctrico. Ninguna de las ondas de la fase estrictamente diastólica se acusa en el electrocardiograma. Las imágenes electrocardiográficas interpretadas en relación con la diástole, pertenecen como
lo hemos demostrado con los Dres. A. Vaz Ferreira y José L. Doumarco
(1931), a focos microscópicos de contracción, actividad denomi
nada por nosotros criptorritmia, fenómeno absolutamente distinto a
las micro-ondas de las cuales nos ocupamos ahora. Se comprende,
pues, que el electrograma de la criptorritmia se parezca al de la
sístole, como se parece el pretendido electrocardiograma diastólico.
Es que se trata de lo mismo. El examen paralelo de la biomicroscopía
cardíaca y de las revelaciones electrocardiográficas nos da la segu
ridad de ello.
Si las micro-ondas se acusaran en el electrocardiograma, sus imá
genes serían muy distintas a las de la sístole del corazón. Dichas
ondas persisten mucho después de haber desaparecido la criptorritmia,
o sea, mucho después de cesar toda expresión electrocardiográfica. No
podemos negar futuras posibilidades, pero de ahí a traducirlas a las
ondas conocidas del electrocardiograma, hay una gran diferencia.
Perfundiendo el corazón con Ringer privado de Ca., se ha creído
poder disociar la contracción del miocardio de la electrogénesis, de
tal suerte que el electrocardiograma se obtendría en un corazón com
pletamente paralizado. Ha trascendido el experimento anterior al
punto de hablarse de la disociación entre la sístole y el electrocardio
grama en obras de Fisiología General, como la de Ponder, en la cual
está escrito: "El paro del corazón de rana cuando suprimimos el
calcio del líquido nutricio no va acompañado de ninguna alteración
de los fenómenos eléctricos, siendo modificado solamente el meca
nismo contráctil" (1). Es muy importante saber si es así o no. La
documentación paralela de la biomicroscopía y de la electrocardio
grafía, o sea, una de las múltiples variaciones de nuestra técnica, es
el único y seguro método para averiguarlo. Fundándonos en esa do
cumentación, concluímos que la disociación a que alude Ponder es
aparente y no real. A la percepción no microscópica, se ocultan con
tracciones musculares (criptorritmia), causa de la electrogénesis re
gistrada en el electrocardiograma común. Pero la amplia discusión de
esto asunto corresponde a otro capítulo.
Precede a la emanación de micro-ondas un foco de condensación
en el cual las bandas isótropas y anisótropas (la) se adelgazan con au
mento del diámetro de la fibra, distinguiéndose de las demás regiones
de ésta por la acentuación del tinte de las bandas oscuras y consi
guiente disminución de la transparencia. En adelante llamaremos
nodulo de condensación al mencionado foco.
(1) Obra citada. — Ed. Labor, 1946. Pág. 198.
(la) Estos términos diferenciales se emplean aunque se sabe qne las dos bandas son birre
fringentes, aludiéndose con ello a lo muy y a lo poco birrefringente.
— 195 —

�— S6T —
sinaBnijj^jjiq oood oj n ¿ jCnm O[ s H^ no&gt; 3sopa3ipn[B 'sai^^j
aos sepuoq sop sg[ anb aqBS as anbuno U83[diua as 83[niju3Jjj|p souruu^i 90)8^ (BI)
•861 •?&lt;^ "9^61 'JioqB^ -pg — -spEij BJqQ (t)
•O3oj opBnoiouaui jb umovsuapuoo ap ojnppu
jj siuBjap^ ug •BpuaJBdsusjj bj sp uopnuramp aiuamS
-isnoo ^ SBjnoso SBpusq bbj sp ajuij jsp uopBmusoB bj jod bjss sp
sanoiSaj SBtnap sbj ap asopnamSuijeip 'Bjqij bj ap ojjaraBtp jap ojuain
-nB uoo nBz^SppB as (bj;) SBdoJiosinB k sbcIojiosi sspuBq sbj j^n^ p na
uoiDBsnapuoo ap oooj un svpuo-ouoiiu ap uop^uBuis bj b spsaaj^
•ojnjjdBD ojio b apuodsajjoo ojuhsb ojsa
ap noisnosip uijdraB bj oja^ 'unnioo BniBj^oTpjBDOJjoap p na
-aj sisansSojjoajs v[ ap BsnBO ' (Birajijjojdijo) sajBpn^snm
-noo uBjjnoo as 'BDidoosoaaiin ou uoiodaojad B[ y -p^aj on k
ea japuo^ apn[B anb b uoioBposip b^ anb sounnpnoD 'nopBjnarana
-op Bea na sonopnBpunj; #o[JBnSuaAB BJBd opo^aui oanSgs k ooiun p
sa 'Boinaaj Bjjsanu ap sanopBiJBA ea^dij^ntn sbj ap Bun 'sas o 'bjjbjS
-oipjBOOJjDap bj ap k BTdoDSOJDinroiq bj ap Bjapjred nppBjnatnnaop
^~[ -ou o I8B sa is jaqBS a^ueiJodrat Ánux e^ •(•[) tjij3Bjjuoo onisru
-Boom p ^jnotnBjos opeaijipotn opuais 'so^iJi^ap soaanionaj soj ap
npioBJSj^B BunSniu ap opBUBdraooB ba on opwinu oprabjj pp opjBa
¡a Boniiraijdns opu^no bhbj ap uozbjo pp ojBd j^,, tojiJosa Bjea
bj na 'japuoj ap bj oraoo 'jBjanaf) biSojotst^ ap SBiqo na BniBjS
ja k ajojejs bj ajjna uopeioosip bj ap asjBjqsq ap ojund
o}namij[adxa ja opxpuaosBJj bjj •opBzijBJBd ajuaniBjajd
-nioo uozbjod un na Bjjpnaiqo se BinBjSoipjBooj^o^p ja anb a^jans jbj
ap 'si8anaSojjoaja bj ap oipjBaoini jap uop^Baiuoo bj jBposip Jtapod
opjajca Bq as '^b^ ap opBAiid jaSni^ noo uozbjod ja opuaipnnjja^
•Bpuajajxp ubjS Bun ^eq 'BmBjSotpjBOOJjoaja jap SBpponoa s^pno
8Bj b sejjpnpBj) b ii[B ap ojad 'sapBpijiqísod SBjn^nj jB^an somopod
o^[ •Boi|Bj3oipjBDOJ}oa[3 uoisajdxa Bpoj jbs33 ap sandsap oq^nm 'sas o
ímui%ino%diio bj oppaJBdssap jaqsq ap sandsap oqanm najsisjad e^puo
'nozBJo^ jap ajo^sis bj ap sbj b gBinijsip ^nnx ueijas eauaS
ene 'BniBj^oipjBaoJi^aja ja ua UBJBsnaB as sopuo-ouoitu sbj ig
•ojja ap p^pú
-nSas bj Bp san 8B0ijBj^oipjB3Oj^aap sanopBjaAaj esj ap k B^BipjBO
Bidoosojoiniotq bj ap ojajBJBd naniBxa jg •orasiui oj ap bjbji as anb s^
•O3ij918eip BtuBj3oipjBooa;oa[3 opipuaiajd ja aaaj^d as oiuoo 'ajoiejs
bj ap jb B^zajsd as vtuitijjoidtjo bj ap Burejgojjaaja ja anb 'sand
'apuajdmoa ag 'BJoqB souiBdnoo sou sajBn^ sbj ap supuo-ouoiw sbj
b o^uijsip a^uaniBinjosqB ouamouaj 'otutíiujojdjj^ sojjoson jod b^bh
-imouap pBpiATiaB 'u9paBJíuoD ap sooidoosojoiui bodoj b '("[¿1)
oaJBtanoQ -^ asof k Bjpjja^ zb^ *y 'eajQ soj uod opBjjsouiap somsq oj
ooioa na^anaijad 'ajoissip bj uod uoiDBpj ua SBpsiajdjainr sbdijbjS
-oipjBDOJiaaja ana^Bini sb'j •munj^otpjvoojioaj^ ja ua vsnov as voijpt
-$mp ajwaiuDjoijjsa as/ / ap svpuo svj ap minSui^^ "ooiJíoajaoiq ojnm
-^sa X sisauaáoaioap 'ojnasnm jap u9I3dbj}hod ajjua ojDajo k ssnea
ap sanopBjaj SB^OjdiDaj sbj ap uopB^ajdaajuí bj ua upuB|jodrai auai)
UB38 SBDBipjBD 8BpUO-OJ3TUI SBJ 3n^)

— fól —
•BOBjpjBDBjjuí n^ioanpuoa
bj ap eojoadsB eoAdnu ap otpnjsa jb k omsiiBuioinB jap BzsjBjniBa
biuijui bj ap sisijBUB OAanu nn b aanpuoa son BBpno-oJDiui ap notoen
-Buia BauB^uodsa BqoíQ -sajopcfij soj ap oi^sp jod uaiqniBi uaaai
-BdB anb sojnpon 'sofBnoBuaj ap bjo bj ap sajBjn^snm SBjqxj sbj ua
opoj ajqos BooAOjd (6E6I-8E6I) FPí^^S ^^^^O 3 SBDiíBtnnBjj sauoisaj
saAaj ajuBipatn anb (apon uoijdbjiuoo) uppoBjjuoa ap sojnjpu soj
ap bibjj as ou anb ap 'boiuti on anbunB '¿Aispsp sqanjd ea sopBjq
ajjaA soj ap BoiJBinnjoA eojnasnuí soj ua on k oipjBDoim ja na
o ^s svpuo-ojottu sbj ap uopBUBiua BanBinodsa bj an^
•ojnosntn jap n^pDBJjuoa bj na
uptovoj%uoo ap svpuo SBpsuiBjj sbj ap jojba ja 'jBjnauíTjadxa asBq sjqos
'souisjbzijbub ojnauioui ns ug -Biuano na ajnauíainapijns oj sBpiuaj
on o SBpBpiAjo nos sonaapora k bodisbjd sajojnB eonnSjB ap SBiJBjjuoa
sanomido sb^ •soSojpisrj k soSojojsiq jod BppimpB k nuBrajsSn^ jod
Bppinia Bjjoaj 'owo^Bjnpno osaoojd otnoo sajBjnasnni SBjqij sbj ap
nopDBJiuoa bj ap bjjosj bj sp bdiijjd uoisia^j bj BJBd jojidvo oqoaq un
Sa 8BDIJOJSI8 OU k SBDIJOlSBip UB88 SVOVtpjVO SVpuo-OJDIUI SBJ an)
•buibjS
-otpjBaoj^oaja ja ua nopBjnSijnoo poj b uBdBasa 'ajuamSisnoa jod k
8BoijBjSorpjBaojjD3jaBjjjn nos anb '0-f íajojsjs bj ns Bannu'ajojSBip bj
ua UBsnoB as anb '0-g í soDpajanbsa sojnasnuT sns ua ou k sopBJcpjjsA
eoj sp nozBJoo ja ns UBAJasqo ^s anb 'o^ íotnsiiBinoinB ap sojjuaa
ua uBjanaS as ajusraBauBjnodsa anb s^pno uos anb 'o*x :sbsoo ojjBna
soraajBDBisaQ -sajBjB^jajuí soasip soj ua uopdnjj^jnt uis 'oDijiaad
-sanB jap onioD ooijpadsa buisísis jap ojubj '¿DBipjBDoini óijpuis' jap
sanopaajip sbj scpoj ua nsSBdojd 38 anb sopuó-ojoivl ap bÍousjsixs
bj opBjaAaj Bq son uozBJo^ jsp ocim ui oaidoDSOJatni uamBxá jg
•N0I0DVHXN03 VI 30 VOIW
•inf aiNawvana Noi^vonaxa a ivnoidnoí VHMDaaisa
•saHvin^snw svHau svi M3 svdomosiMV sa^vaioonaH
saMOioviíao^ ¿soavmisa som^snw soi aa vdiooioisi^ a
voiooioiid avaiMn vi sa? oaawooHvs la ¿oinoivinaNO
osa^ona na sa? saHvin^saw svnai^ svi aa noioovhx
-NOO VI -SVONO • 0H3IM SVT 30 NOIDVOVdOHd A SISaM33

soavaaaxaaA aa
\Eozvaoo ia
III
*o}namijadx3 J3 ajuBipaní jianpojd ajainb as
anb bj b BnBjjxs nopBJana^ap spoj BDzauBAsap as sní BJBd sajuapTjns
sojBAja^uí soj uod 'sodraarj sbut o sop ns jBjado ja 'eossa eoqaniu ua
'Bguodrai as anb jq^ ^q •nppBSi^ssAHí sp uBjd opoi ap Bjanj sauotsaj
b 'osaoaB ap bja bj b 'BiJo^Bjado Bq^ajq bj b Bpiqap uopBjaus^ap bj
'BnoisBDO 38 ajuam[Buoi3ua;ui snb uoioBJana^ap bj b dSJBjDzam uapand
• • -OJJU3D un 'ojnajasBj nn 'oij^ub3 un 'oiajsu un BpjoqB 38

�Durante la génesis del nodulo de condensación se nota, a lo largo
de la fibra, una serie de rítmicas sacudidas o distensiones en dirección
al punto nodular, de manera que la condensación en una zona de la
fibra se hace a expensas de otras zonas, con corrimiento dominante
de los discos próximos. El nodulo de condensación no se forma de
golpe ni de una sola vez, sino en varios tiempos, con intervalos más
o menos regulares, tiempos e intervalos variables dentro de ciertos
límites. Puede acontecer que el proceso formativo del nodulo se
frustre y su única manifestación consista en un vaivén de las bandas
transversales, es decir, en un movimiento oscilatorio de condensación
y relajación de la fibra.
Un sincronismo de todas las miofibrillas de una misma fibra
preside la génesis de los nodulos de condensación. He ahí la regla.
Pero hay alteraciones del sincronismo miofibrillar, en cuyo caso la
condensación ocurre en unas miofibrillas antes que en otras. Suele,
entonces, iniciarse el proceso en sarcostilos periféricos, en uno de los
bordes de la fibra, con la apariencia de que una onda se propaga
transversalmente. A dicha onda transversal subsigue la propagación
longitudinal de las ondas formadas secundariamente al nodulo de
condensación, por reacción sincrónica de todas las miofibrillas y
cambio de la hidrofilia, en particular del sarcoplasma. Las microondas son más "permeables" a la luz que los nodulos de condensación,
pero menos permeables que los segmentos distendidos o en reposo
de la respectiva fibra.
Se comprende que en los nodulos de condensación, en las ondas
de contracción y, en fin, en la fibra contraída, las estrías oscuras se
acusen más nítidamente que en la fibra relajada o en reposo, pues
es mayor el número de estrías por unidad de superficie. Si cuando
está bien distendida rayamos transversalmente una cinta elástica
blanca con líneas negras y luego la abandonamos a su fuerza elástica,
resulta más notoria la estriación en el segundo estado que en el pri
mero, porque la misma cantidad de tinta se distribuye en superficie
menor. He ahí una de las razones físicas de la acentuación de las
estrías en los nodulos de condensación, en las ondas de contracción
y en la contracción de toda la fibra.
Experimentalmente hemos obtenido salvas de ondas transversales
al mismo tiempo que salvas de ondas longitudinales por la acción de
fermentos proteolíticos o de soluciones de fijadores, entre los cuales
la piridina es un excelente reactivo; también se provocan dichas
ondas por lesión mecánica, por anoxemia o por cualesquiera medios
de irritación.
El asincronismo miofibrillar descompone les discos isótropos y
anisótropos y los entremezcla. Desaparece así, en las zonas respec
tivas, la admirable regularidad de bandas claras y oscuras, su sor
prendente periodicidad. La compenetración de las bandas oscuras y
claras la produce, además del asincronismo miofibrillar, la desigual
intensidad de condensación o de doble reacción (condensación y ul
terior distensión) de los sarcostilos. Los dos factores convergen en
ocasionar desniveles en las substancias de las bandas oscuras y claras,

cuyo aspecto de perfecta sucesión se pierde. Es ese uno de los orí
genes de fibras con bandas oscuras en zigzag, escalariformes, helicoi
dales y hasta reticuladas, o sea, de continuidad longitudinal de estratos
anisótropos generalmente transversales. Pero no debe confundirse las
irregularidades sobrevenidas, normales o patológicas, con las bandas
anisótropas helicoidales permanentes, como las que encontramos nos
otros en el corazón de Cyrtograpsus angulatus, Dana.
Las irregularidades en la estriación transversal de la fibra pueden
provenir por efecto de los reactivos de los cuales se sirve el inves
tigador para evidenciarlas, especialmente de los fijadores. En rigor,
no hay fijación en estado de reposo, porque todo fijador es un exci
tante; además perturba la fase exacta de un momento cualquiera de
actividad. De acuerdo con los estudios de MacdonaL W. M. Bayliss
(1941) opina que en el músculo vivo se verían nada más que bandas
oscuras y claras, alternando regularmente, y que quizá muchas de las
finas estructuras descriptas se deban a los reactivos. Por lo que hasta
hoy sabemos, más que de estructuras totalmente artificiales, se trata
de variaciones de estructuras preexistentes.
El nodulo de condensación se forma con relativa lentitud res
pecto a la micro-onda y a su propagación. Puede suceder que apa
rezca y desaparezca en un mismo sitio de la fibra, convirtiéndose en
un microcentro de pulsación rítmica. En tal caso, estaría perturbada
la propagación de la onda y no el automatismo, o éste sería insufi
ciente o lo uno y lo otro.
Las micro-ondas del miocardio como las llamadas ondas de con
tracción pueden quedar esteriotipadas en una fibra que paulatina
mente va cesando en su actividad: se ve, entonces, como si dijéramos
el molde de la ola en la arena. La onda pierde su simetría cuando
es diferente el grado de condensación de las miofibrillas y suele su
ceder así casi siempre en las ondas paralizadas.
E] eje transversal de la onda es perpendicular al eje longitudinal
de la fibra, pero, puede desviarse angularmente y ser oblicuo. Aquélla
es la regla; ésta, la excepción.
En ciertos enfoques y aumentos, la fibra por la cual se propaga
una micro-onda impresiona como un tubo elástico translúcido por
cuyo interior circulase una substancia semi-líquida. Se presenta como
una imagen en miniatura de la ondulación peristáltica del intestino o
de] vaso dorsal de los invertebrados, siendo exactamente el revés de
un peristaltismo, pues en este caso la onda de contracción es de
menor diámetro que los segmentos en reposo, mientras que las microondas son de mayor diámetro que el de la fibra inactiva: se forman
por expansión transversal a la vez que por condensación longitudinal.
En la onda peristáltica la fuerza es centrípeta; en las micro-ondas
cardíacas la fuerza es centrífuga. Por consiguiente, el mecanismo cardio-ondulatorio que describimos es muy distinto al mecanismo de la
contracción cardíaca.
En la periferia de la fibra muscular no hay corriente microscó
picamente perceptible de ninguna substancia. Se prueba esto depo
sitando sobre ella fino polvo de carmín, por ejemplo, y se nota,

— 196 —
— 197 —

�— ¿61 —
— 961 —
'B^on as X 'ojdmafa jod 'mnuBo ap OAjod omj bjjs ajqos opuBjis
-odap oiss Eqarud ag -epneisqns BunSniu ap ajqpdaajdd ajuaureoíd
-oosojoitn ^juaijjo^ ^eq on jBjnasnm Bjqij bj ap Bijajijad bj ng
'nompjvo upioovjfuoo
vj ap otustuooaui jo ojuijsjp Xtitu 89 souiiqiuosap anb oijotvjnpuo-otp
-j.n o oiustuvoaui ja 'ajuainSisnoa joj 'nSnftujuao sa vzuanf vj svomp^oo
snpuo-ouoiw svj U9 iv%adtx%uao sa nzuanf vj ooijjvjsiuad vpuo vj u^
•jvutpnji^uoj tiptoosuapuoo uod anb zaa vj v jvsjacisuvuj upiswodxa uod
tivuiuof as :baiidbhi Bjqij bj ap p anb ojjaniBip jo^bth ap nos SBpno
-ojottn sb[ anb sbjíusiui 'osodaj na so^uaraSas soj anb ojjanreip jouam
ap sa noi^oBJjuoa ap epno bj osbd ajsa na sand 'omsi^Bjsiiad nn
ap saAaj p aiuaraBiOBxa opuais 'sopBjqsjJSAUi so{ ap jssjop osba jap
o omjsain; pp BoiijBjsurad nopBjnpuo bj ap BjnjBinini na uaSerai Bnn
oraoo Biuasajd ag -Bpinbq-uuas Bi;)UBjsqns Bun ^gBjnojiD joiaajnr oA.no
jod opionjsuBjj ooijSBp oqnj nn otnoD Bnoisajdmi Bpno-ojoim Bun
B^edojd as ^Bno b^ Jod Bjqij B^ 'soinamne Á sanbojna soiJap ng
'nopda^xa v\ 'cjsa ísjS^j vi sa
B^pnby 'onoiiqo jas A ainanuBpnSnB asjBiAsap apand 'ojad 'Bjqij bj ap
^mptui^nof ^Í^ [B JB^noipuadaad sa Bpuo b[ ap [BgjaASUBjj afa {^
'SBpBzi^jed SBpno sb^ na ajdmais isbo isb japaa
-ns apns Á sB^aqijoini sb^ ap uopesnapnoa ap opsjS p ainaja^ip sa
opu^na Bia^oinis ns apjaid Bpuo vj *BnajB tb\ na BpD b^ ap appDni p
somBiafip is oinoD 'sgouojua 'aA as :pBpiAijaB ns na opnBsaa ba ojnara
-BuijBp^Bd anb Bjqij Bnn na SBpBdpowa^sa JBpanb napand
-noa ap sspno SEpBiiie{[ ev\ otuo^ oipjBooiin pp sepuo-ojoim
'oj^o o^ Á oun o\ o
-ijnsui Búas a^sa o 'oiustibihojiib p on Á Bpuo v\ ap uoioESedcud b¡
Bp^qjnijad BUB^sa 'osbd jbj n^ "BOinniJ u^pBsp^d ap o^juaooaoiui nn
na asopna^jiAnoa 'ejqij B[ ap otjis omsim nn na B^zajsdBgap A Bazaj
-BdB anb jap^ans apanj •noiaB^Bdojd ns b A Bpno-ojoim bj b ojood
-saj pniíju^f BAiiBpj noa biujoj as nopBsnapno^ ap opnpon jg
'sainaisixaajd SBjnjanjjsa ap sanopBiJBA ap
B^BJj as 'sa^pijijjB ainanqBio^ SBJmanjjsa ap anb sbhi 'som^qBS Xoq
Bjseq anb o[ joj -soAiiaBaj so[ b u^qop as SBiduasap SBjnianjjsa sbuij
sb[ ap SBipnm szinb anb A 'a^namjBpnSaj opusuja^B 'sBJBp A sejiioso
SBpnBq anb sera BpBu ubij^a as oaia op^asnm p na anb Bindo
ssi[ÁBg -j^ -^ ^BnopoBj\[ ap soipnjsa so^; noa opjanaB ^q -pp
ap BJainbfcno oinamom nn ap BjoBx^ asBj bj Bqjnjjad ssmapB ío^ue;
-toxa nn sa jop^íij opoj anbjod 'osodaj ap opBjs^ na uotoeíij Avx\ on
'jo^ij ug -sajíopefij so^ ap aju^rajBioadsa '8B[jBiouopiA9 BJBdS
-saAní p aAJis as sa^na soj ap soAij^Baj so^ ap o^aaja jod jr
napand Bjqij B[ ap p38J9ASuejj nopBiJisa B^ na sapBpiJB[n^ajji
•bubq 'sntojnSuo snsdouSoju^^ ^p n^zBjoo p na sojjo
-son soraBjjnoana anb sbj omoa 'sa^uauBnuad sap^pioaxpq SBdojjosinB
sBpnsq sb^ noa 'eB^iSojojBd o ea^nuon 'sBptnaAajqos sapBpiJBp^SajJi
sb[ asjipunjuoo aqap on oj^j •sa^sjaAsnej) a^nanqBjana^ sodoajosmB
so}BJisa ap p3uipníinoj pBpmniinoa ap 'Bas o 'sBpBinoxjaj BjsBq A sap^p
-lo^ipq '8auuojiJB[Ba8a 'SbzSiz na SBjnoso sspuBq noa SBjqrj ap sana3
-tjo boj ap oun asa sg ^apjaid as npisaans Biaajjad ap ojaadsB oÁno

A SBJnaso s^pireq sb[ ap SBiouBisqns sb| na sapAinsap jeuo:sboo
na ua^jaAno^ s^jojobj sop so^ •sojijsodjds soj ap (noisnaisip joijai
-pa A uotoBsuapuoo) upioon^j. ajqop ap o upiovsuapuo^ ap popisuatm
jvnSfsap vj 'JB^ijqijoira ouisiuojouisb pp SBUiopB 'aanpojd v^ SBJEp
A SBjnaso SBpn^q sb[ ap uopBJiauadmo^ sq 'psppipoijad aju^puaad
-jos ns 'SBjnoso A SBJBp SBpnsq ap pBpiJBfnSaj ap^EJinips bj 'sbai;
-aadsaj sbuoz sb( ua 'jsb aaajBdssaQ •Bpzamajjna so[ A sodoj^osinB
A sodoJiosi soosip so^ anodmoasap jojjijqifoiui ouistuououisn ^g
•U91DBJIJJI 9p
soipam Bjainbsap^no jod o buuoxoub jod 'EoiuBoaui noisa^ jod SBpno
s^qoíp UE0OAO.id as naiqniBi íOAijaBaj ajuopoxa un sa BnipiJid B[
sap^na so^ aj)na 'sajop^fij ap e^uoion^os ap o soaijtpDa^ojd soiuoiujgj
ap uoioob b^ jod sajmripmiSuoj snpuo ap snajos anb odraai^ oiusiui p^
sajosuacisuvui svpuo ap svajns opmajqo soniaq ajuauqB^nanirjadxg
•Bjqij v\ Bpoj ap noiaDBJjuoa b^ ua A
uoiD3Bjjuoa ap SBpno sb^ na 'uoioBsuapuoa ap sojnpou so[ na s^ujsa
bb[ ap nopBn^uaaB b^ ap sbotsij souozbj sbj ap Bun iqB ajj 'jonanr
apijjadns ua a^nqijjsip as Bjm^ ap pBppueo euisiui bj anbjod 'o
-ijd p na anb opEjso opnnSas p na uoioBpjsa v\ BtJo^on sbui
'BaiisB[a Bzjanj ns b soniBnopuBqe B[ oSan]; A SBjSau bboujj uoa
Baii^Bp Binp Bun o^uaiujESjaASUBjj souiba'bj Bpipuojsip naiq B
opueno ig •gioij.iadns ap p^piun jod ssiJ^sa ap ojamnn p jo^sm sa
sand 'osodaj na o BpBÍBpj Bjqtj v\ na anb ainanrepijín sbui nasnae
as sEjnoso SBij^sa sb[ 'epjBjjuoa Bjqij -e\ ua 'utj ua lA uopoBJínoa ap
SBpuo sb^ ua 'n^pBsuapuoa ap sop^pou soj ua anb apnajdmoa ag
•Bjqij ^Aiiaadsaj bj ap
osodaj na o sopipuajsip sojuaraSas soj anb sajqBanuad sonara oj^d
'uopBSuapno^ ap sojnpou soj anb znj bj b ^sajqBanuad,, sbhi nos sspuo
-ojaira SB^ •BtusBjdoajBS jap jBjnapjsd ua 'Bjjijojpiq bj ap oiqniBo
A SBjjtjqijoiui sbj SBpoj ap eaiuojanis uopaeaj jod 'nopBsnapuoa
ap ojnpou jb aiuamBijBpunaas eBpBnijoj sepuo sbj ap jEUipnjiSnoj
nopB^sdojd bj anSisqns [esj3asubj^ Bpuo qaip y 'atvawjvsjaasuvj$
vSvdojd as vjnio tnin anb ap monatjndn vj uoo 'Bjqxj bj ap sapjoq
soj ap oun ua 'soaijajijad sojiisoaJBe ua osaaojd ja asjBpiui 'saauojna
'ajang ^sejio na anb sauiB BBjjijqijoxra SBnn na ajjnao nopBsuapuoa
bj osBa o^na na 'jBjjrjqijoim orasinojaurs jap sauopBja^jB A^x\ ojaj
•BjSaj bj iqB ag 'upionsuapuoo ap sojnpou soj ap sisauaS vj aptsaid
vuqif viusiui min ap svjjiuqtfojtu svj snpot ap otustuououis ti/j
•Bjqij bj ap uopBfBjaj A
nopBsuapuoa ap oijojBjpso ojnairaiAora nn na 'jpap sa 'sajB8jaASUBj)
SBpuBq sbj ap uaAiBA m na isisuoa uopEjsajinBui Boinn ns A ajisnjj
as ojnppn jap oaubuijoj osaaojd ja anb jaaainoas apan^ •sajiunj
so]jap ap ojjuap sajqsuBA sojBAjajur a sodraaii 'eajBjnSaj souara o
sbui 8ojbaj3^ui uoa 'soduiap sotjba ua OHis 'z3A Bjos Bnn ap iu adjoS
ap buijoi as on u^pBsnapuoa 3p ojnpou jg -goraixojd soosip soj ap
3)UBuimop ojuaiuiojoo noa 'sbhoz sejjo ap sssuadxs b aoBq as Bjqij
bj ap euoz Bnn ns uop^enapnoa bj anb bj3ubui ap 'jcjnpou ojund jb
uopaajip na sauoisuajsip o sBpipnoBg SBonnjtj ap anas Bnn 'ejqij bj ap
oSjbj oj b 'bjou 38 uptonsuapuoo ap ojnpou jap sisau^S bj

�entonces, que al "pasar" una onda de contracción o una micro-onda
cardíaca, los granulos de carmín ascienden y descienden, oscilan, pero
no avanzan.
La amplitud de las micro-ondas varía muchísimo más que su
longitud. Cuando se paraliza el corazón por excitación farádica soste
nida del vago o de los centros bulbares inhibidores, se puede percibir
microscópicamente una especie de desintegración de ondas de gran
amplitud, que comprenden a fascículos completos, a ondas de no
mayor amplitud que el diámetro de una sola fibra. Hay, pues, ondas
monofibrilares y ondas fasciculares. Las primeras son muy parecidas
entre sí; las segundas presentan, dentro de características constantes,
notorias diferencias. Experimentabnente hemos obtenido la transfor
mación de una onda fascicular en muchas ondas, sean monofibrilares,
sean multifibrilares, por cuidadosa micro disección de un haz miocardíaco en diminutos fascículos y hasta en sus fibras, separándolas a
lo largo y manteniendo por uno o por los dos extremos su conti
nuidad con el sincitio muscular del corazón. Si se disocia un haz en
medio de su trayecto, se puede observar al mismo tiempo la desinte
gración de una onda de gran amplitud (de cinco o más milímetros)
en numerosas ondas de pequeña amplitud (hasta de veinte mieras o
menos) y su reintegración por fusión de las micro-ondas neoformadas,
de suerte que ondas monofibrilares, o del diámetro transversal de
pocas fibras, aparecen entre la onda fascicular que las genera y la
onda fascicular que de ellas se originan.
La observación continua de un haz muscular, que comience antes
de aparecer las ondas, nos revela que la iniciación espontánea de
éstas —cuando se provoca mediante reactivos puede suceder otra
cosa—• ocurre a favor de un isocronismo de todas sus fibras. De ahí
que las ondas de gran amplitud antecedan a las micro-ondas mono
fibrilares. De manera que en esa primera fase, las ondas monofibri
lares o que se extienden a menos fibras que la del haz o músculo
en la que se forman, provienen de la división de ondas mayores. Pero
en una segunda fase, se originan directamente ondas monofibrilares.
Este proceso es posible provocarlo experimentalmente (acción mecá
nica, efectos de reactivos apropiados, influencia de la temperatura,
de la anoxemia, etc.).
Enunciaremos algunas reglas relativas a las ondas espontáneas
de "contracción" o provocadas mediante reactivos que operen a la
vez a lo largo de toda la fibra.
Regla primera. .— En los músculos no cardíacos de artrópodos,
las ondas se generan a partir de nodulos de condensación y son, ge
neralmente, isotópicas en el sentido de que surgen en el mismo extremo
de una fibra, de un haz, o de un músculo.,
En ciertos casos se nota alternancia de polos en la génesis de
salvas de ondas.
Regla segunda. —• Las ondas jamás son retrógradas, vale a decir,
no vuelven sobre la trayectoria recorrida, como si hubiera un período
refractario de conducción, y comúnmente se desvanecen en el extremo
de las fibras opuesto al de su origen, por un movimiento de retroceso
— 198 —

de las estructuras que la integran y acaso de cierto fluido intrasarcolemático.
Cuando la fibra está muy debilitada, la onda suele paralizarse
antes de llegar al polo contrario de la fibra y no se desvanece, pero
se deforma.
Regla tercera. — En un mismo haz muscular y aun en un mismo
músculo, las ondas que aparecen en cada fibra son inicialmente, a)
isócronas (surgen al mismo tiempo, con igual frecuencia); b) isométricas, o sea, de igual longitud; c) isodrómicas (se propagan en la
misma dirección) d) isotáquicas o de igual velocidad. Luego, las ondas
monofibrilares pueden no coincidir en su frecuencia, propagarse con
velocidad diferente, ser de distinta longitud, moverse en sentido con
trario, etc.
Regla cuarta. — Cuando por excepción una onda se origina en
medio de la fibra, se produce, inmediatamente de formarse, su bipar
tición y las dos ondas nuevas se dirigen a polo fibrilar distinto (son
opostipolares).
Regla quinta. — Cuando, también por excepción, se originan si
multáneamente dos ondas, una en cada extremo de una misma fibra,
se desvanecen en medio de ésta por interferencia.
Regla sexta. — La velocidad de propagación de las ondas es di
rectamente proporcional a la rapidez de su formación y se descom
pone en tres movimientos: a) movimiento acelerado; b) movimiento
uniforme; c) movimiento retardado. Prevalece el movimiento uni
forme.
Regla séptima. — La frecuencia de las ondas en una misma fibra
o en un mismo fascículo es inversamente proporcional a su longitud
e independiente de su amplitud.
Regla octava. —• La división de un fascículo en dos o más o en
las fibras de que está compuesto, no apareja el desvanecimiento de la
onda que en él se forma y que por él se propaga, sino que produce
la división de la onda primaria en tantas secundarias como particiones
o fibras tenga el mencionado fascículo. La longitud de onda se con
serva constante y la amplitud de las ondas secundarias es igual

¿^

a —, o sea, a la amplitud de la onda fascicular (A) sobre el número de
n
ondas neoformadas (n).
Inversamente a la regla anterior, si las fibras o pequeños hace
cillos se unen en un haz, las ondas primarias se pueden fundir en
una sola conservando su longitud; la amplitud es entonces igual a la
suma de las ondas menores.
Regla novena. — La división de las ondas monofibrilares es
siempre transversal y la división de las ondas fasciculares es siempre
longitudinal.
Los discos transversales no constituyen unidades en sucesión
periódica ni estratos naturalmente separables: desde el punto de vista
citológico, o sea, en términos de estructuras microscópicas, es indu
dable la continuidad de las miofibrillas, continuidad que se patentiza
tanto en músculos sometidos a las técnicas de coloración e impreg— 199 — -

�— 661 —

— 861 —

9 nopBjojoa ap SBOiuoaj sbj b sopiiainos sojn^enni ua o^ubj
ezpuajBd a anb pBpinuijuoa 'SBjjijqtjoini sbj ap pBpmuijuoo bj 3jqep
-npm sa '8B3ido38oj3iin SBjnjanjjsa ap souiuuai as 'B98 o
B^siA ap o^und ja apsap zsajqejedas ainauíje^nieu sojBjjsa tu
upisa^ns na sapepian ua^njiisuoo oa S3jbsi9asub.ii soasip
•jBuipniíSnoj
9jdinais 89 sajejn^pssj SBpuo 8B[ ap uoisiAip bj a" jBSjaASUBJj
sa saaBjijqijououi SBpuo bbj ^p npisiAip vj — "VNaAON
•s^jouaui Bpuo sbj ap einns
bj b jeráfr saauojua sa pniíjdure bj ípnijSuoj ns opuBAjasao^ B[oe Bun
na Jipunj uapand as seiieunid sepuo sb[ 'zbij un aa nann as ^ojjp
-aoBij souanbad o SBjqij sbj is 'joiaajuB ejxidj bj b aiuatuBSjaAuj
• (u) SBpBinjojoau SBpuo
n
gp ojaumu j9 ajqos (y) jejnopsej Bpno bj ap pniíjdrae bj b 'bss o '— b
pnSí sa SBUspunaas SBpno sb[ ap pmijduiB B[ A a^uBjsuoa - baj^s
-uoa as Bpuo ap pnnSuoj B^ -o[nojosBj opBuoiou^in p BSnaj SBjqij o
eanoppjBd omoo seuBpunaas sbjub; na euemud Bpuo B[ ap uoisiAip B{
aonpojd anb ouis 'B^Bdojd as ja jod anb A buijoj as \? na anb Bpuo
B[ ap ojuamiiaauBAsap \o eÍ9JBde on 'ojsandrnoD Bisa anb ap sejqij sb^
U9 o s^ra o sop U9 o^n^iDSBj nn ap uotsiAtp ^j •— *vavxdo V^^a^
•pnjijdiuB ns ap ajuaipuadaput a
pnji^uo^ ns b puopjodojd a^uauíBSjaAui sa ojn^psBj otnsira nna^o
Biqij Brasiui Bun na SBpuo sbj^ ap Biouanoajj b^ — "viviiiaas V^oa^
•amjoj
-ron ojn^iratAora \a aoapAajj -opBpjBíaj oinairaiAora (a í^tnjojiun
o^uanuTAOUi (q íopBja[aoB o^uaxraiAoui (b : soiuaiuiiAoni sgjj na euod
-uioosap 98 A u9pBru.ioj ns ap zapidBJ b^ b jBuopiodojd ajuaraBjoaj
-tp sa sspno sb^ 9p u9ioBSBdoad ap pBpioojaA ^j — *vxxas ^n^a^
•Biauajojj3}ut jo¿ B;ea ap oipam na uaoauBASop os
'Bjqij Btnsim Bun ap oraajjxa Bp^o na Bun 'SBpuo sop ajuauíBonBijntn
-is ubui3ijo 38 'uopdaDxa jod ngiquiBi 'opu^n^) — •vxNinó va^a^
* (eajBjodpsodo
nos) ojnpsip JBfijqij ojod b naSoip as SBAann s^pno sop sbj A nopn
-jBdiq ns 'asjBinjoj ap ajnouiBiBipouiUT 'aonpojd as 'Bjqrj bj ap oipam
na BuiSuo as Bpuo cun nopda^xa jod opusn^) — 'vxavn^ v^^a^j
•oja 'oijbj^
-uo3 opijuas ua asjaAom 'pn^iSuoj B^utjsip ap jas 'aiuajajip p^ppojaA
uoa ssjBSBdoad '^pnanoajj ns na jrppmoa on napand sa^Bjijqijonom
sspno 8b^ 'oSan^ -pBppopA p^nSí ap o svoinbvtost (p (nop^ejip Bmsim
v\ na UB^Bdojd as) sv^iiuouposi (a ípnjiSuoj ^BnSt ap 'Bas o 'st^oiut
-autosi (q t (Bpuanaajj [BnSí noa 'oduiap omsim \v uaájns) svuojoosj
(b 4aju9uip3ptui nos Bjqij BpBD na uaoajBcIe anb SBpuo sb^ 'opnosnuí
OUI8TUI nn ua nn^ A jBjnasnux zbt[ orasiur un u^ — *vaaDaax v^oa}J
•BUIJOpp 98
ojad 'aaauBAsap as on A Bjqij n\ ap otjbjjuoo ojod p jBa[^ ap sajuB
asjBzi[BJBd 3[ans Bpuo b{ 'BpBji^iqap Anm Bjsa Bjqij b^ opnBn^
•O0IJBUI9[O0
í opm[j ojjap ap oseas A UBjSajur v\ anb SBjn^aiujsa sb^ ap

osaooJjaJ ap oinainnAom un jod 'naSuo ns ap ^b ojsando SBJqij sbj; ap
oraajjxa p na uaoauBAsap qs a^nanrnnuioa A 'uopanpuoo ap otJBjaBjjaj
opouad un BJaiqnu is ouioa 'Bpijjooaj BiJo^oaiBJ} B[ ajqos uaApnA on
'jpap b apA 'sBpBj^^j^aj nos sbuibí SBpno SE^ •— •vawn^as v^^ají
'sepno ap sba[bs
ap sisauaS B[ na sopod ap BpuBujajp bjou as sosco sojjap u^
•O^nasnra nn ap o 'z^q nn ap 'Bjqij bou ap
oraajjxa omsini ¡a na uaSjns anb ap oppnas ¡a ns svoidptost 'aiuaui[Bjau
-aS 'nos A uoioBsuapuoa ap sojnpou ap JijJBd b usjauaá as s^puo sb^
'sopodoiiis ap sooBipjBD on soinaenin so[ ug — •vaaiviiH.í v^3}¡
•BjqiJ B[ BpOJ 9p ogjBJ O[ B Z9A
Bf b najado anb soAijaBaj aju^tpaui SBp^ooAOjd o ttuopoBJjuo3^ ap
SBauBjuodsa SBpuo sb^ b SBAtjBpj 8B[8aj 8BunS[B somajBiaunu^
•(•0J9 'BIUiaXOUB B[ 9p
'BJnjBJaduiai b^ ap epuanjjut 'sopBtdojdB soAii^^ai ap sojoaja 'boiu
-Boaui nop^e) ajuaui{BinauiiJadxa opBDOAOJd ajqísod sa osaaojd ajs^
•s9JB[ijqijononi e^puo ajuaraBjoajip ubuiSijo as 'asBj ^punSas snn na
OJa,j -sajoiBUi SBpuo ap noisiAip B[ ap uauaiAOjd 'nenuoj as anb bj na
o^n^snm o zsq pp B[ 9ní&gt; s^jqi^ sonara b uapuapxa as anb o sajB[
-ijqijououi SBpno sb[ 'as^j BJanirjd Bsa na anb BjauBin ^q -89JB[ijqij
-ououi s^puo-ojoira sb^ b UBpaaajuB pniíjdniB ubjS ap sepno sb[ anb
iqB 9Q 'Sejoi^ sns sepoj ap ouisiuojoosi un 9p joabj b ajjnoo •—eso
Bajo japaons apand soAi^oBaj ajUBipoui BooAOJd as opuBno— sb^s
ap eanejnodsa uoiospiuj ej anb BJ9A9J son 'sepno sbj jaaaiede ap
saine aouaiuioa anb 'jejn^snm zbij nn ap ennpnoa nopBAjasqo ^j
•ubuiSijo as sejja ap anb jBjn^psej epuo
bj A BjanaS sej anb JtejnatasBj epno bj aajua na^ajedB 'sBjqrj eeood
sp JBSJ3A8UBJ) ojjauíBip jap o 'BajBjijqrjououi sepno anb aiians p
'sBpBuuojoau eBpno-ojaim sbj ap uoienj jod uoioBjSojupj ns A (sonam
o SBJaira ajuiaA ap bjsbij) pnjijdniB Bnanbad ap sepno SBeojaranu na
(soJiamjjim sera o o^nta ap) pniíjdme ubjS ap Bpuo Bun ap uoiobjS
-ajuisap bj odiuatj oinsiui je JBAJasqo apand as 'oiaa^Bjj ns ap oipam
na zBq nn eposip as tg "uozbjoo jap jejn^snm oiipms ja uoa p^pmn
-ijnoo ns soui^jjxa eop soj jod o oun jod opuaiua}UBui A oSjbj oj
b 8B[opuBJBdas 'SBjqTj ens na Bisen; A sojn^iosej sojnuiraip na ooBip
-jbooiui zBq nn ap uopoasipojoira esopepm^ jod 'sajvjijqifií^niu ne^s
'sdjnjijqffouoiu neas 'eepuo seij^nra na uojnotosvf npuo Bnn ap nopera
-jojsubj} ej opmajqo soraaq aiuanqeinamijadx^ 'SBi^naj^jip sbijojou
'891UBJ8UOD 8B3IJSIJ9ÍOBJBD 9p OJ^Uap 'UBJUaS3jd SBpUlláaS Sej ÍJ8 3JJU3
seppajed Anm nos sejannid sb^j •sajvjnoiosvf svpuo A sajojiuqifouotu
snpuo 'sand 'jÍbjj '^jqij ejos enn ap ojjatuBip ja anb pniíjdme joXem
on ap sepno e 'soja[dmoo soynaiosBj b uapuajdraoa anb 'pnji[dtuB
ubjS ap SBpuo ap uppBjS^juisap ap apadsa Bnn ajuaniBaid9osojoim
jiqpjad apand as 'sajopiqiqut sajeqjnq sojjuao so[ ap o o^ba jap Bpin
-ajsos eatpejej uoiaBjpxa jod uozbjoí) J9 ezijBjed as opuen^ ^pniiSnoj
ns anb senz ouiisjqanni buba SBpuo-ojoitn sej ap pniíjdme e^
•ubzubab
on
ojad 'nejpso 'napnapsap A uapuapsB njnuea ap eojnnejS soj
'BOBipJBO
Bpno-oaoTuí enn o uojDOBjjnoa ap epno enn ujesed,, je anb 'saouojua

�nación como in vivo. La simultánea percepción microscópica por
transiluminación y episcopía lo acusa bien en las micro-ondas car
díacas. Si al observarse in vivo una fibra muscular, se la somete a
los efectos del alcohol, se asiste a una notable acentuación de las
estrías longitudinales y se advierte que las miofibrillas no se inte
rrumpen a nivel de los telofragmas. En muchos animales —y excelente
material es la larva de Chironomus— se revela perfectamente la
continuidad miofibrillar a través de los discos e inofragmas con una
sencilla variante de la técnica de Cajal para la investigación del apa
rato de Colgi. Basta fijar larvas enteras, músculos pequeños o lami
nares o fragmentos delgados de músculos en una solución de nitrato
de uranio (1 a 2 %) en agua y alcohol a partes iguales, durante 10
a 12 horas; luego de rápido lvaado, sumergir las piezas en solución
acuosa de nitrato de plata (1'5 a 2 %), las cuales deben permanecer
en la estufa a 37 entre tres y siete días; por último, se reducen, etc.
como siempre. Así tratada una larva de Chironomus, por ejemplo,
previamente mantenida en agua límpida hasta que su intestino se
vacíe, se percibe con absoluta nitidez la sucesión longitudinal de
segmentos filiformes argirófilos y argirófobos en continuidad, más
densos y espesos los primeros que los segundos.
Por errores cometidos con la técnica del cloruro de oro,
D'Ancona (1932) extrema su prevensión respecto a las imágenes que
de la fibra muscular estriada se tiene a favor de las técnicas de im
pregnación, pues hay fórmulas de éstas de no menos fidelidad que las
de coloración.
No hay prueba suficiente para admitir el sarcómero como unidad
citológica y funcional. Y en cuanto al desdoblamiento fisiológico del
sarcostilo y el sarcoplasma, nos parece un artificio de concepto:
cuando se contrae la fibra, no se nota ningún doble comportamiento.
Sólo puede observarse cierta independencia de la actividad del sar
costilo y del sarcoplasma en los casos de anisocronismos miofibrillar.
Y aun en tales casos, los sarcostilos presentan una especie de vaina
sarcoplasmática que normalmente se continúa con todo el sarcoplasma
miofibrillar. No se percibe un completo aislamiento de las miofibri
llas. 1 alcohol las separaría por deshidratación singularmente del
sarcoplasma.
En músculo de Hydrophylus piceas, puesto en plasma sanguíneo
del mismo insecto o en albúmina de Meyer (proceder de Merkel)
Ranvier creyó notar, en el disco espeso (anisótropo) adyacente a la
onda de contracción, bastoncillos inclinados en sentido inverso los
unos en relación con los otros.^
E] análisis de ondas amortiguadas en su velocidad y de lenta
formación y desvanecimiento, simétricas o asimétricas, permite pre
cisar, 1., que no hay inversión de banda isótropa y anisótropa, admi
tida antes, negada actualmente; 2., que todos los "estratos", bandas
o discos se acortan y ensanchan; 3., que los telofragmas, desde luego,
se aproximan en la onda y se separan en los segmentos pre y postondulatorios; 4., que la onda no termina bruscamente en los telo-

— 200 —

fragmas; suele verse con nitidez esto en los declives anteriores y pos
teriores de onda paralizada o de movimientos muy enlentecidos.
Las micro-ondas del corazón de aves y mamíferos son de movi
miento más complejo que el de las ondas de contracción de los
músculos de los artrópodos. En este caso, la propagación de la onda
es aislada: nace y muere en una misma y sola fibra. En el miocardio,
por su estructura sincitial, las ondas no tienen limitación alguna de
origen y trayectoria, surgen en cualquier sitio y se propagan en
cualquier dirección. Sin embargo, a partir de un foco de mayor auto
matismo, sea del corazón in toto, sea de una de sus grandes regiones,
sea de un haz o de un segmento de Weismann, la ondulación se pola
riza según el gradiente del automatismo. Discutiremos en otro lugar
la significación de la automática emanación de ondas, en fibras car
díacas y no cardíacas.
El trayecto recorrido por una onda a lo largo de las fibras miocardíacas varía mucho y no está en relación con la dimensión de la
misma. Obsérvanse ondas pequeñas que recorren grandes espacios y
ondas grandes (fasciculares) que recorren pequeños espacios.
Ondas isotáquicas e isométricas que se propagan en opuesta
dirección pueden transponer distancias diferentes, sean o no iso
crónicas.
En un mismo haz pueden coexistir: a) ondas isométricas e iso
táquicas; b) ondas isométricas de igual y de distinta permanencia
o duración; c) ondas anisométricas e isotáquicas; d) ondas anisométricas y anisotáquicas...
En centros o focos de automatismo, sea en los que normalmente
rigen y regulan el ritmo de todo el miocardio, sea en centros o focos
que surgen en la desintegración de la actividad globalmente coordi
nada, hemos observado que los trazos anisótropos u oscuros de las
miofibrillas se aproximan y condensan longitudinalmente, de manera
que se forma una zona más oscura, de diámetro algo mayor, que se
destaca del resto de la fibra. De ahí hemos visto surgir micro-ondas
que se propagan en una, en dos o en más direciones. Tales microondas- aparecen más claras que los nodulos de condensación o de
automatismo y también que el segmento de la fibra en reposo o en
relajación, singularmente cuando se examinan por episcopía.
En un segmento de Weismann se pueden discriminar fisiológi
camente dos partes: una de automatismo y otra de conducción (el
microcentro de automatismo sería un nodulo de condensación pul
sante).
En todas las fibras del miocardio, hay un automatismo inmanente.
Cuando se libera el corazón de la influencia reguladora de los nodu
los de Keith-Flack y de Aschoff-Tawara (y para ello basta una
sostenida excitación de los vagos) bajo microscopio se acusa un pro
gresivo surgimiento de focos automáticos, los cuales pueden llegar a
ser centros independientes de emanación de micro-ondas. En tales
casos, nótanse arritmias extremas reversibles, aun miofibrillares, las
que estudiaremos en otro capítulo y que son esencialmente de dos
tipos: a) arritmias por diferencia de tiempo en la contracción de las
— 201 —

�— ios —
sbj ap uoiaoBijuoD B[ na odruap ap Biauajajip jod sbiiuhjjb (b :sodp
eop ap aiuamjepuasa nos anb A ojnijdsa ojio na soraajBipnisa anb
8bj 'sajD^jijqjfoiui uno 's^jqisjanaj svwaujxa svttutijuv asuBjou 'sosea
sajei u^ •SBpuo-oJOira ap uppeuBma ap sainaipuadapur sojiuaa jas
e jeSajj napand sajBna soj 'soapemoine soooj ap oiuaiun^jns oAisajS
-ojd un BsnoB as oidoasojaim ofeq (so^ba soj ap uoioBjiaxa epiuaisos
enn B^seq ojp caed ^) BJBAiBj^ijoqasy ap ^ ^^Bj^-qip^ ap soj
-npou soj ap BJopejnSaj epuanjjuí bj ap upzejoa ja ejaqij as opuen[)
•aiu3nBmui orasiiBraoine un Xeij 'oipjBaoim jap SBjqji sbj SBpoi ng
• (aiues
-jnd uppesuapuoa ap ojnppu un Bijas otuspvuiojno ap ouítiaoojojui
ja) uppanpuoa ap bjjo A omspBmoinB ap Bun tsaiJBd sop aiuamBa
-iSpjotsij jeuimijasip napand as nuerasp^ ap oiuam^as un ug
•eidoasida jod ueniuiBxa as opnena aiuamjBjn^uis 'uppBfBjaj
na o osodaj na Bjqij bj ap oiuam^as p anb uaiqniBi A owspviuojnn
ap o uptovsuapuoo ap sojnppu soj anb SBJBp sbiu naaajBde SBpno
-oJ3iui sa^j^ 'sanopajip sem na o sop na 'Bun na UBSedoad as anb
SBpuo-oJOini jigjns ojstA soma^ iijb 3q 'Bjqi} B[ ap ojsaj pp ea^isap
as anb 'jo^bui oá{B oajaiUBip ap '^añoso seta buoz enn enuoj as anb
BJauBin ap 'ainanqBuipnií^no^ UBSuapuoo Á UBinixojdB as SBjjijqijoiui
sb^ ap sojnoso n sodojciosme sozbjj so^ anb opeAjasqo somaq 'epBU
-ipaooo ^^u^tnpqojS pBpiAijoB bj ap nopBJt^ainisap B[ na uoSans anb
soooj o soajuao na Bas 'oipjBooira p opoj ap otujij p nB[n^aj Á
ainaai^niíon anb so^ na eas 'omsi}Bino)ne ap soaoj o soajuao u
• • • svombojosiuv Á
-ostuo sspno (p isvombvjost a sootijaiuosttm sspno (o inopejnp o
Bpnaneauad Bjupsip ap Á ^n3i ap SBOiJjamost eepuo (q isvojnbnt
•ost a svoijjatuosi sepuo (b unsixaoD napand zBq ouisini un ug
•svjiuoio
•ost on o neas 'ga^uajajip SBpne^sip jauodsuBJi napand
Bisando na usS^do^d as anb svoiujaiuosi a svoinbptosi sepuQ
•soioBdea souanbad uajjtooaj anb (saJB[noio8Bj) sapnsj^ eepuo
i. sopsdsa sapuBa^ uajjoaaj anb senanbad s^puo asuBAJasqQ -buistui
b[ ap n^isnamip b{ noa n^pspj na Bjsa on A oqonuí buba sBOBjpjBa
-oim SBjqij 8B[ ap oSjb[ oj b epno enn jod opujoaaj ojaaÁBJ^ [^
*SB3BipJB3 On A BBOBip
-JB3 SBjqrj na 'sepuo ap noiaenema eaiiemoine b¡ ap uoiaBoijm^is e[
je^n^ ojio ua souiajijnosiQ •ouispBiuojtiB pp ajuaipejá p unáas bzij
-epd as uoioB^npuo b^ 'uuBUisia^ ap ojuautáas un ap o zeq un ap eas
'sauoiáaa eapuBJá sns ap Bun ap eas 'ojoj ui nozejoa pp eas 'omst^m
-ojnB jo^em ap oaoj un ap jtjjed e 'oSjeqma nig 'nopaajip
na UBS^doíd as A opis jamb^na na ua^ins 'btjojo3Íbji A
ap Bun^jB uoioBjirai^ uauap ou sepno se^ 'pppnis ejnjonajsa ns jod
'oipjBOoiin p u^j 'Bjqij e^os A emsim enn na ajanm A aoBu :epB[sie sa
epno e^ ap uopB^Bdojd v\ 'osea a^sa u^ *sopodoj}je so[ ap so^n^snm
soj ap uoiooBJiuoo ap sepno se[ ap p anb ofa^dmoa sem oiuaiui
-iaoui ap uos sojajiuiBui A saAB ap nozejoa pp SBpno-ojaim se^
•sopiaajuafua ^ntu soinaimiAom ap o epezi^jed epuo ap saaoiiaj
-sod A saJoija^uB saAipap so[ na o^sa zapi^iu uoa asjaA ajana í^

— 00^ —
-o[3} soj na ainameasniq Bujauaj on epno bj anb '0-f- ísoiJojBjnpuo
-isod A ajd sojuatuSas soj na ne^^das as A epno b¡ na nennxojde as
'oSan^ apsap 'sem^ejjo^a) 8O[ anb 'o'g ^neqanesaa A ubjjo^b as sooeip o
SBpn^q 'ltsojBjjsa,, bo[ sopo) anb *o-jj íajuara^enjae epeSan 'saine epii
-rape 'edojjosine A Bdojj^sr epa^q ap uoisaaAui jÍBq on anb '^••[ 'jbsio
•ajd ajiouad 'seauianiise o SBaiJjainis 'oinainnaaneAsap A noiaenuo^
Bjuaj ap A peppo[aA ns na SBpBnSiiJoniB sepno ap sisi^ene [^
•sojjo so^ noa nopepj na soun
soj osjaAui opiinas ua sopenrjonr sojjpnoiSBq 'noiaoBjjnoa ap epuo
B[ e aiuaaeXp (odojjosiuB) osadsa oosip p na 'jbjou oÁaj^ aatAue^
(ja^fja^j ap japaaoad) Jaiaj\[ ap Buimnqje ua o oiaastn omsini pp
oaumSuBS emsejd na oisand 'snaotd snjÁi¡dojp^fj ap ojnasnuí u^j
•BUISB[dO0JB8
¡ap aiuauíjBjnSuis uppBiejpiqssp jod eiJBJBdas sej ¡oqo^js j^ 'sbjj
-tjqtjoini 8B[ ap ojuaitUBjsiB ojajdinoa nn aqpjad as o^[ UBjjijqijoira
emsejdoajes p opoi noa ennyiuoa as aiuanijeauon anb ^apBniSBjdoojBs
buiba ap aiaadsa enn UBjuasajd so^usodjbs soj 'sosea saje} na nne ^
•jBj^ijqtjoini somsTUOJaosiue ap sosea soj na eoisejdoaJBs pp A oji^soa
-jes [ap pBptAiiae ej ap ^puapnadapui e^jap asjBAjasqo apand ojpg
•ojuaiuiBjJoduioa ajqop unSuiu bjou as on 'ejqij bj aeJinoa as opnena
¡oida^uo^ ap oioijijjb nn a^ajed son 'buisb[¿oojbs ja A ojrjsoaaBS
jap oaiSpjoisrj oiuairae^qopsap je oiuena na j^ "jBnopunj A eaiSojoiía
peptun oiuoa ojampaJBS ja jijiuips ejed ajuaioijns eqanjd Áei\ o^¿
'uopejojoa
ap
eej anb pepijapij sonam on ap seisa ap sejnnuoj iBq sand
'npiaeu^ajd
-un ap eeamaai sej ap joabj b auaij as epeuisa jejnasnm Bjqij bj ap
anb sanaSemí sej e ojoadsaj uoisuaAajd ns emajixa (^6t) Buoauy(Q
'ojo ap OJnjoja jap eain^ai ej uoa soppanioa sajojja joj
•sopunSas soj anb sojamijd soj sosadsa A sosnap
sem 'pBpinupuoo na soqojpjtSje A soji^oji^jb samjoji[i| soinanr^as
ap jBuipnjiáuoj upisaans ej zappm einjosqe noa aqpjad as 'aiaeA
as oupsajuí ns anb Bjs^q epidmij en^e na BpruajuBiu aiuametAajd
'o^dinafa jod 'sntuouojiif^ ap bajbj ean epeiej) isy 'ajduiais ouioa
•0}3 'uaonpaj as 'ompjn jod ísBip ajáis A saji ajina 0¿g e Bjnjsa bj na
jaaanemjad naqap sapna sbj Í{o/Oz b tl) &lt;*iejd aP ojbjjiu ap esonae
uppnjos ua sezaid sbj Ji^janins 'opBBAj opidej ap o^anj íSBJoq ^j b
01 ajuBjnp 'sa^en^í saiJed b joqoaje A en^e na (% Z B I) oiuBjn ap
ojbjjiu ap upianjos eun v^ sojnasnm ap sope^jap soinam^ej^ o sajen
-iiuBj o souanbad sojnasnm 'sejaina sbajbj Jbíij Bjs^g 'I^jo-Q ap ojbj
-BdB jap uoioBopsaAui bj BJBd [bíb^ ap earaaai ej ap ajuBUBA ej^pnas
enn uoa sbuiSbjjoui a soasip soj ap saABJ^ b jejjijqijoim pepinnr;noa
ej ainauíBiaajjad epAaj as —^nwouojiy^ ap bajbj ej sa jBiJajem
aiuapaxa A— sajemiuB soqonur u^ •seraBjjo[ai soj ap jaAtn b uadumjj
-aini as ou sejjuqijoiui sbj anb aijaiAps as A sapuipnjiáuoj setjisa
st?[ ap uppeniuaae ajqeion enn e ajsisB as 'joqoajB jap sojaap soj
b aiamos bj as 'jBjnasnm Bjqij enn oaia ttt asjBAjasqo [b tg *seaBip
-jea sBpuo-ojaim sej ua naiq ssnae oj eidoasida A uppenimnjisneji
jod Boidoasojoiur nppdaajad Baueijnmis wj -onm m omoa uop^u

�fibras o de las miofibrillas; b) arritmias por diferencia de intensidad
de reacción de las fibras y de la miofibrilla en contracciones simul
táneas.
Además de los gradientes normales del automatismo generador
de ondas, es posible la existencia de otros gradientes. El automatismo
que predomina primero, supongamos, en A y que regula las zonas B,
C, D... puede disminuir y pasar a ser regido por el automatismo
de B, C, D
Obsérvase también alternancia en el predominio de
los centros automáticos y a consecuencia de ellos, cambio de la pola
rización de las micro-ondas cardíacas.
En los fascículos musculares, el anisocronismo presenta muchas
variantes: a) ondas de distintas fibras que se inician simultáneamente
y que luego de un cierto trayecto, unas se adelantan a otras; entonces,
la duración no es la misma; b) ondas de distintas fibras que se su
ceden a brevísimos intervalos y por diferencia de velocidad primero
y por uniformarse los movimientos después, se desplazan al final de
su trayectoria como una sola onda de amplitud igual a la de la suma
de todas ellas; c) ondas anisócronas inicialmente, que, recorrido
cierto trayecto, se acompasan para nuevamente ser anisócronas; d)
multiplicidad de ondas no acordadas, que se mueven en fibras dis
tintas, unas en la misma dirección y otras en dirección opuesta.

Señalaremos dos tendencias opuestas respecto a las relaciones
entre la estriación y los procesos íntimos de la contracción muscular:
la antigua de Merkel, según la cual las estrías transversales se des
vanecerían en cierta fase avanzada de la contracción y la de algunos
investigadores actuales, como Lutembacher y Carey, para quienes las
estrías serían puramente funcionales, nunca constitucionales.
Cuando se hace el examen microscópico in vivo, hay que tener
presente —y sobre ello llamó la atención Ranvier— que una misma
banda es oscura o clara según el enfoque y juego de iluminación. En
larvas de Chironomus sobre la cual recaen las investigaciones de Lu- tembacher, hemos notado que existe una sola estría transversal in
variablemente oscura, bien oscura; y es la que corresponde a los telofragmas. Estos cambian mucho en sus relaciones recíprocas de acuerdo
con las fases funcionales de las fibras; ya se ditribuyen de modo uni
forme, a igual distancia entre sí; ya forman períodos de^ a dos o de
a tres, con espacios idénticos o no. Puede ocurrir que en un plano
superficial de enfoque aparezca como banda oscura única lo que fon
el mismo aumento se percibe, en plano profundo, como banda clara
limitada por dos líneas bien negras. Para evitar confusión y malen
tendidos es que Kanvier prescindió de las denominaciones discos os
curos y discos claros, prefiriendo la expresión "discos espesos" y
"discos delgados" (épais, minees).
Las denominaciones "discos oscuros", "discos claros" —o bandas
— no se prestan a confusión cuando se alude a fibras teñidas o re— 202 —

veladas mediante las técnicas de impregnación. Es indudable que en
la fibra muscular estriada la reacción a los colorantes básicos, neutros
o ácidos no es homogénea ni es idéntica en toda ella la argirofilia,
luego de convenientemente sometida a los fijadores.
Con su teoría de las dos membranas constitucionales de la fibra
muscular estriada, Lutembacher explica la alternancia de bandas os
curas y claras según que se ilumine y enfoque las crestas o los valles
de los pliegues transversales de dichas membranas: "Lorque l'éclat
de lumiére correspond au sommet de l'aréte transversale, la partie
céntrale de la dépression demi-cylindrique apparait comme une large
bande obscure: elle se projette sur les ondulations longitudinales dans
la región qui correspond aux disques épais des auteurs clasiques.
L'éclat de lumiére passe par l'aréte transversale; il se projette au
niveau de ce qui serait le disque minee" (2). Modificándose la ilumi
nación, quedarían en la sombra crestas de los plegamientos transver
sales y el aspecto de las bandas cambiaría. El recoupement optique de
los dos sistemas de ondulación superpuestos —el de la membrana "a
cannelures" transversales y el de la membrana finamente plegada en
dirección longitudinal—• explicarían la doble estriación, la pertene
ciente a los llamados inofragmas, bandas o discos, etc., y la pertene
ciente a las denominadas miofibrillas o sarcostilos.
Con aceto-celulosa reproduce Lutembacher imágenes similares a
las de la fibra muscular estriada. Pero esta similitud como la totalidad
de las interpretaciones en las cuales el autor funda su negación de
la real existencia de las miofibrillas y su teoría de que la fibra se
compone de dos membranas, una que se pliega longitudinalmente y
otra de plegamiento transversal, no va más allá del plano de las apa
riencias. Desde luego, quedan descartados los pliegues del sarcolema,
que no es lo que ahora entra en juego. Comprometidas por una con
cepción original, pero falsa, hay en la obra de Lutembacher obser
vaciones exactas. Entre ellas están las relativas a las ondas de con
tracción en la larva de Chironomus que documenta microcinematográficamente: "Les ondes de contraction sont caractérisées par des
boules contráctiles qui se déplacent a travers la fibre, suivant toute
sa longuer, ou une partie de cette longueur. Les ondes se reproduisent
dans le méme sens ou dans des sens opposés. Parfois, deux ondes se
déplacent sur une méme fibre, simultanément" (3). También es ver
dadera la existencia de plegamientos longitudinales. Nosotros los ob
servamos, pero no coinciden con las estrías como para poder explicar
éstas por aquéllos. No es una lámina cuyos pliegues dan la ilusión
óptica de estrías, sino miofibrillas tendiendo a disponerse en lámina
ondulante cuando su contracción es anisócrona y de diferente
intensidad.
En una serie de publicaciones, E. J. Carey (1936-1942) viene sos
teniendo una concepción personal de la teoría ondulatoria de la con(2)R. Lutembacheb. — Structure da muscles striés. — Masson et Cié. — Paris, 1928.
Pág. 21.
(3)Loe. cit. Pág. 99.
— 203 —

�"8Z6I '*!J8I — '8ID

— sos —
•66 ^?

(S)

sapsmu sap

-noo bj ap BiJojB[npuo bjjo3j bj ap puosaad nopdaonoa Bun opnainaj
-eos auaiA (^f'6l"96l) -^9JB;) •[ -^ 'ssuopBoijqnd ap aijas Batí u^
•pBpisuajuí
9}U9i9jip ap A buo.toosiub sa uopoBjjuoo ns opucno ajuFjnpuo
buiuibj na asjauodsip b opuaipnai sBjjMqijoiui ouis 'sBijjBa ap Boijdo
uoisnji bj nep eanSaijd soXna butuibj enn sa o^^ #sojjanbB jod
jBoijdxa japod Bjed orao^ SBjjjsa sbj noo nappnioo ou ojad
-qo boj 8ojiosoj^[ •BajBuipmi^noj sojuainiB^ajd ap Bpna^sixa bj
-J3A 8^ n^iqnrej^ *(g) tljnaraanB:ijnun8 'ajqtj amara aun jns inaoBfdap
as sapuo xnap 'siojjbj -sasoddo suas sap snsp no suas amara aj suBp
jnastnpojdaj 98 sapno sa^ •jnanSnoj ajjao ^p aijj^d aun no 'janSno^ bs
^^noj ^uBAins 'ajqij b^ saaABa^ b ^uaoBpiap ^s mb sajxjoBjjnoo sajnoq
sap jBd saasija^oBJEa jnos uojjddujuoo ap sapuo 89q,, : ajuarasoijEjg
-ojBuiaupoa^uu Biuamnoop gnb sntuoiiouiijj ap bajbj B^ u^ uoi^ovij
-UOO &amp;p SVpUO 8B[ B 8BAT)B[9J 8B^ OB^89 8B[J8 ai^U^J 'SBJOBXa SaUOTDBA
-jasqo j9qDBqniajn'j ap Bjqo b^ U9 Xbi[ 'Bs^j ojad 'p^uiSuo noiodo^
-uo Bun jod SBpjiauíojdrao^) -o8anf na Bjjua BJoqB anb oj sa ou anb
pp sanSai^d so^ eopBiJBasap nepanb 'oSan]; apsaQ -S
sv.\ ap ouB[d pp b^[b sboi ba on '[B8jaA8nBjj ojnaimBSajd ap
jÍ 9inatnpnipnjinoi B^ai^d 98 9nb Bun 'sBnBjqmota sop 9p ^nodino
as Bjqij B^ anb ap Bijoa^ ns A SB^wqijop^i sbj ap Biona^sixa p3aj bj
ap uopBáau ns Bpnnj jo^n^ p sa[Bno sb[ na sauoi^Bjajdjajuí sb^ ap

— Z0^ —
-9Jt o SBpraaj SBjqij b apnjB as opinma noisnjnoa b HB^sajd as oa —
SBpnBq o— k80jbjo soasipJ5 ^so^naso soasrp,, sauoioBuiinongp svj
"(saomuí 'si^da) &lt;t8opBSjap so^sip,,
A &lt;t8osad8a soDstp,, noxsajdxa bj opuaiaijajd 'sojbjd eo^stp A soan^
-so soasip sauoioBuitnouap sbj ap oipupsajd joiaub^j anb sa sopipuaj
-uajBtn X noienjuo^ jb]ta3 bjbj -gBjáan naiq ssanij sop jcod BpBiimij
BJBp Bpneq omoa 'opunjojd oaBjd na 'aqpjad 98 ojuamnB otnsiui ja
noo anb oj Boiun bjiio^o Bpu^q ora00 BozajBds anbojua ap [eioipadns
ouB[d un H9 anb jyjjnoo apan^ éon o so^ijuapi sopBdsa noa 'sajj b
ap o sop b ap sopopad ubuuoj bá íjs ajjua BpaBjsip jBn^í b 'aauoj
-tun opom ap ua^nqijjip as bá íSBjqij sbj ap sajBuopunj sasBj sbj noo
opianos ap SBOojdj^aa sanopsjaj sns ua oij^mu uBiqui^a sojs^ swaS^ij
-opj soj b apuodsajjoa anb bj 89 X íBjnaso uaiq 'bjiioso ^jnamajqBUBA
-ni [BSjaAsiiBjj Btjjsa bjos Bun 9)81X9 anb opsjou souiaq 'jaqoBqmai
' -irj ap sauoi3B^i}8aAui esj uaBoaj [Brío bj ajqos sntuouojtif^) ap sbajbj
n^ •uppButuinji ap oSanf jÍ anbojua ja nnSas bjbj^ o Bjnoso sa BpuBq
Bnisitn Bun anb —jaiAUBjj nopuajB bj ouibjj ojja ajqos A— ajuasajd
janai anb A^i^ 'oam ui oaidoosoJDira naraBxa ja ao^q 98 opuBn^)
•sa[Buopnjnsuoo bouiiu 'sajsuopnnj ajuaniBJnd UBiaas 6Bijjsa
sbj eanamb Bjsd 'XajB^) A jaqoBqraajn^ ouio^ 'eajBnjDB eajope^i^89Aui
soun^jB ap bj A uopaBj^noo bj ap bpbzubab assj B^jaio na nBuaoaiiBA
-sap as sajBgjaASUBj) SBjjjsa sbj [Bno bj unáas 'pjjjaj^ ap biiíjijub bj
tjBjnasnm uoioobjiuoo bj ap sonnjuj sosa^ojd boj A uopBiíjsa bj ajjna
sauop^jaj sbj b o^oadsaj sB^sando e^puapuaj sop somajBjBuag

pEpi[Bjoi bj otno^ pnji[iniis Bisa ojaj -BpBijjsa ^Bpnasnni Bjqij B[ ap sb^
b sajBjimis saua^Biui aaq^Bquiajn^ aanpoadaí B8O[npa-o^a3B U0^
•soyi^so^jBs o 8Bfyi.iqijoun SBpBuimonap sbj b ajuaia
-auajjad v\ A '-aja 'soDsip o SBpnBq 'sbuiSbjjoui sopBraB^^ so[ ainap
-auajjad b[ 'uopBijjsa a[qop b[ UBUBOi[dxa •—p3uipn}iáuo[ u^iooajip
na Bps^apJ a^uauíBuij BUBiquiain bj ap p A sajBejaASUBJj t[sajnpnuBD
„ BnB.iqraaui b^ ap ^9— soisand-iadns uoioB^npuo ap sBiuajsi^ sop so^
ap ^nbtjdo juatuadnojau f^ -BUBtqraBa s^puBq sb[ ap oioadsB p A sa^s
-joasubjj 8oiuaiiUBa[d so[ ap SB^soja Bjqinos b^ na nBiJBpanb 'u9iobu
•iranji bj asopuBaijtpoj^ -(^) K9omin anbsip 9j iibj9S mb ao ap n^aAiu
nB ajjafojd as ji íajssjaAsuBJ^ a^a.iBj jbcI asgBd ajaimnj ap JBpa/-j
•8anbiSBja sjnojtiB sap siBda sanbsip xns puodsaj.ioa mb uoiSaj bj
suep sajBuipn^iSuoj siioijBfnpuo saj jns a^ofojd as ajja :ajnosqo apuBq
^ aun animoa ijBJBdds anbijpmj^^-imap noissaotdap bj ap ajBJina
bj 'ajBSJí9AsnBJi aja-iBj ap jauítuos nB pnodsajjoo ajgimnj ap
anbao^j,, :8BnBjqmam sBi^oip ap s9jBSJ9A8nBj} san^aijd soj p
eoj o soísajo sbj anbojua A auirnti[i as anb unSas sbjbj^ A SBJna
-so SBpusq ap BpuBuaa^jB bj B^ijdxa jsqoBqtno^n^ 'BpBjj^sa jBmosnru
Bjqrj bj ap sapjuopn^ijsuoo SBnBjqtaaní sop sbj ap Ejaoaj ns uo[)
•^ajopBfij soj b Bpiianios ajuamajuatuaAuoo ap oSanj
'bijijojiSjb bj Bjja Bpo; na Bonnapi sa ra Bana^omoq sa on eopps o
Bojjnau 'soaisBq eajusjojoa soj b nopasaj bj BpBiJjsa JBjnasnm Bjqij bj
na anb ajqBpnpat 8^ -u^pBuáajdmi ap SBaiuoa} ^bj ajuBipatu

•Bisando uoiaoojjp ua sbjjo A uopoajip crastuí bj ua SBun 'sbjuij
-sip sejqij ua uaAanuí ae anb 'BBpBpjo^B ou BBpuo ap pBppijdiijnm
(p ísBuoaoosniB jtas a^uaniBAanu BJBd UBBBdniooB as 'o^o9íÍbjj ojjap
opijjo^aj 'anb 'a^uamjBpiut sbuojoosiub SBpuo (^ ísBjp sfipoj ap
Bmns bj ap bj b jbiiSi pnjtjdtnB ap Bpuo bjos Bun omo^ bijojo3^bjj ns
ap jBnrj jb UBZBjdsap as 'eandsap soiuaimiAom soj asaBtnjojiun jod A
ojainiad psppojaA ap Bpnajajip jod A o[BAjajni soraisrAaaq b uapaa
-ns as anb sBjqij BBjuijsip ap SBpuo (q ÍBtneini bj sa ou uopBjnp bj
'8aauojua ísbjjo b UBjuBjapB as SBun 'ojo9jÍbjj ojj9td un ap oSanj anb A
ajuatnB3UB^[nuii9 ubioiut as anb ssjqij SBjuijsip ap s^puo (b isajusuBA
8Bq;onni Binasajd oursinojaosiuB ja 'sgjBjnasnuí sojn^jasBj soj u^
•BBOBipjBO 8BpUO-OJ0IOT SBJ 9p UOpBZIJt
-Bjod bj ap oiqniBD 'sojja ap Bpuan^asuoa b A sooijBuioínB soxjuao boj
ap oiuimopajd ja ua BpuBnaa^p naiquiBj ^sBAjasqQ •••q '[) 'g 9p
orasijBiuojnB ja jod opiSaj jas b jBsed A Jinuimsip apand • • -q '3
'g bbuoz sbj BjnSa^ anb X y ua 'soniBguodns 'ojamijd Buimopaad ^nb
otnsiiBinojnB |^j -sajnatpBjS soj^o ap Biana^six^ bj ajqísod sa 'SBpuo ap
jop^^aua^ ouisijBinojnB jap sapnuou s^juaipBjS soj ap ssmapy
'SB9UB}
-jnniis sauopoBJjuoo na BjjTjqijoini bj ap A sBjqrj sbj ap nopo^aa ap
pBpienajnr ap Biauajajip aod SBrrnjijjB (q íeBjjijqrjoim sbj ap o

�tracción y de la estructura de la fibra muscular estriada. Considera
la miofibra como un microsistema hidráulico: serían capilares sarcolemáticos en cuyo interior habría protoplasma fluido. Los movi
mientos brownianos de las partículas coloidales se amplificarían por
la presión capilar y molecular. La onda se propagaría en todas
direcciones, pero la conformación de la fibra y la resistencia del sarcolema harían sólo posible su propagación longitudinal. Las estrías
transversales no serían otra cosa que las crestas y depresiones propias
de una superficie líquida que ondula. De ahí que variarían en número
y módulo de acuerdo con la frecuencia, amplitud y ritmo de las
ondas. De otro modo, aparte los capilares sarcolemáticos, no existiría
estructura constitucional de la fibra estriada: su estructura sería úni
camente funcional, que aparecería y se desvanecería en una alter
nancia sin fin, como la superficie rizada de las aguas. En esto, las
dos teorías, la de Lutembacher y la de Carey, se funden en idéntica
concepción, pero discrepan fundamentalmente: a) en los componentes
citológicos de las fibras; b) en la naturaleza y mecanismo de las
ondas; c) en su origen. El error central de las dos teorías radica en
tomar por la realidad, una concepción explicativa, y por idéntico en
su esencia lo que se asemeja en apariencia. En la pequeña escala de
la fibra muscular o en escala mayor, es posible reproducir fenómenos
cuya apariencia física en nada se distinga de los procesos naturales,
pero eso no prueba que aquellos fenómenos y estos procesos se iden
tifiquen totalmente. He ahí por qué carecen de fuerza probatoria las
ingeniosas reproducciones artificiales de fibras estriadas y los expe
rimentos hechos con ellas relativos a génesis y propagación de ondas.
No le negamos todo valor a esa clase de demostraciones y lo tiene,
en efecto, siempre que el modelo se ajuste a la realidad y no tienda
a sustituirla.
Sobre la base de que normalmente la fibra muscular es excitada
por la fibra nerviosa que en ella termina, Carey afirma que la placa
motora o la terminación nerviosa (sinapsis neuromuscular) constituye
un centro vibratorio de disturbio y de origen de las ondas de con
tracción: "The arrangement of the cross striations in a muscle fiber
i^ under the influence of directional stretch and of the motor nerve
ending. This ending asumed to be the vibratory center of disturbance
which produces an upheaval of the muscle substance by increase of
frequency of motion resulting in contraction of the muscle fiber. This
disturbance is propagated from the motor nerve ending through the
liquid muscle protoplasmic médium which forms witb&gt; the longitudinally streched sarcolemma an enclosed hidraulic system. At the
muscle fiber the wave of disturbance is reflected back towaro} the
center of motion" (4). Aunque no se alude aquí al mediador 'quí
mico, el papel de éste sería originar ondas de contracción en el punto
de la sinapsis neuro-muscular. Claro está que en una teoría ondula(4) Eben J. Carey, 1936. — Sludies in the tvave-mechanics of muscle. I Vibratory motor
nerve ending and related radiation patterns oí cross striations. — The American
Journal of Anatomy. — Vol. 58. Pág. 260.

toria de la contracción, todo excitante tiene que ser generador de
ondas y si el estímulo normal surge de la terminación nerviosa, el
sitio en que ésta se pone en contacto con el músculo debe ser la
fuente de donde emanan las ondas.
Hay que distinguir bien dos teorías ondulatorias de la con
tracción, independientemente de toda alusión a "ondas" del miograma
o del cardiograma: 1., la teoría que considera las ondas como efecto
de estructuras que preexisten; 2., la teoría que admite que las es
tructuras (miofibrillas y estrías transversales) son efecto de la ondu
lación. En una, las estructuras son primitivas y estables; las ondas,
secundarias; en la otra, las estrías son pasajeras y consecuencia de
las ondas. A la última pertenece la teoría de Carey como la de
Lutembacher. Para Carey las estrías serían la expresión plástica per
ceptible de procesos vibratorios. Al propagarse en el medio líquido
que encierra el sarcolema, cada onda se acusaría a la percepción mi
croscópica en forma de estría o banda transversal. A partir de la
placa motora o del punto de contacto de la terminación nerviosa con
la fibra muscular las ondas se propagarían hacia los extremos de ésta,
para reflejarse en la junción miotendinosa. De eso dependería que
unas veces la convexidad y otras la concavidad se dirija hacia la si
napsis neuromuscular. La presión del líquido intrafibrilar sobre la
superficie interna del sarcolema ocasionaría un aumento de diámetro
circunscripto, con acortamiento de la fibra. La citada presión ascen
dería con la frecuencia de las vibraciones que darían origen a las
ondas. Dentro de límites fisiológicos, el número de bandas variaría,
por ejemplo, con la temperatura. El mismo telofragma o línea Z sería
inconstante. Carey, Zeit y Massopust (1942) así lo aseguran, negando
a la vez que el sarcómero tenga la significación de unidad citológica.
Nuestras investigaciones sobre el miocardio y los músculos esque
léticos (vertebrados e invertebrados) no son favorables no sólo a la
teoría de Carey, sino a ninguna teoría ondulatoria de la contracción de
la fibra muscular. Recordaremos aquí dos de nuestros experimentos:
1., excitación de los centros cardio-inhibidores (o del vago) y simul
tánea observación microscópica del músculo cardíaco o microcinematografía; 2., coloración in vivo de la sinapsis neuro-muscular, exci
tación del nervio o del centro motor respectivo, a la vez que obser
vación bajo microscopio o microcinematografía. Pues bien, si fuese
cierto que el estímulo nervioso provocase la contracción de la fibra
muscular mediante elaboración de ondas, éstas deberían aparecer en
el segundo experimento, por excitarse en él un centro o un nervio
cuyo efecto es precisamente la contracción del músculo, y no en el
primero, ya que se excita en tal caso un centro o un nervio, que en
lugar de la contracción produce la relajación del músculo. ¿Y qué
es lo que ocurre?, exactamente lo contrario de la teoría de Carey y
de toda teoría ondulatoria de la contracción: lo que impide la con
tracción (inhibición vagal o bulbar) origina salvas de ondas y lo que
provoca la contracción, impide su génesis.
Cierto tipo de onda se observa no sólo en las fibras estriadas sino
también en las lisas, y a la pregunta de si la llamada onda de con— 205 —

— 204 —

�— sos —
-no ap Bpuo BpBtUBjj bj is ap Biun^ajd bj b ^ 'sbsij sbj na uaiqniEj
OUIS 8BpBIJJ83 SBjqtJ SBJ U3 OJOS OU BAJdSqO ^6 BpUO 3p odlj OJJ3I;)
•s-isauaS ns apiduti 'umooo^ivoo vj oooaoud
anb oj ^ svpuo ap svajvs vmSiuo (jBqjnq o jbba nopiqiqm) uotoovii
•uoo vj apidwi anb oj rnopaBjjnoa bj ap BiJO)Bjnpno bijo^j epoi ap
A Aaxe^) ap Bjjoai bj ^p oijbjjuoo oj ajuatnBjoBxa '¿ajjnoo anb oj sa
anb j^? •ojnDsnm jap n^psfe^j bj aonpojd n^poBJjnoo bj ap jsSnj
ua anb 'oíAiau un o oj)uaa un osbd jb^ na Bjpxa as anb b¿ 'ojanmd
ja na ou A 'ojnosnra jap n9p:)Bjjuoa bj a^uauíBspajd sa ojaaja o^no
oiAjan nn o ojjuao nn ja na asjBjpxa jod 'oiuamijadxa opunSas [a
na jaoajBdB nsjjaqap seisa 'SBpno ap uoioBjoqBp ajuBipam jBjnasntn
Bjqij bj ap n^iaoBJ^uoo bj asBDOAoad osoiAjau ojnuipsa [a anb ojjap
asanj is 'uaiq sanj •BjjBjSoiBinaupojarai o oidoasojoiin ofBq hotoba
-jasqo anb zaA B[ b 'OAijaadsaj joiotu oj^uaa [ap o oíAian [ap U9iobí
-pxa 'jBjnDsnm-oanau sisdBms b^ ap oam 111 nopBJOjoa *0'^ íbtjbjSoj
-Braanioojoini o ooBjpjBa o^nosntn [ap B^id^asoJiaiai nopBAjasqo BanBj
-punís A (oSba pp o) sajopiqrum-oipjBO soiinaa so[ ap tropBipxa 'o*x
:sojuoraijadxa soj^sann ap sop mbB sotnajBpjoa^^j #jB[nasnra Bjqij B[
ap n9p3BJino3 B[ ap BiajB[npuo Bjjoaj BunSntu b ouis 'X^jb^ ap Bjjoaj
B[ b o[os on ea[qBJOABj uos on (sopBjqa^jaAtn a sopBjqa^aA) sooija[
-anbsa so^nasnm so[ X otpjBaoira p ajqos sanopBSpsaAnT 8Bj}san^[
•Boio[ojp pBpinn ap nop^aijiuSis b^ sSuaj ojamooiBS p anb zaA b[ b
opa^^an 'nBjnSasB o\ isb (g^6l) isndossB^j A jp^ '^aJB^) •ajnBjsnoaní
Bú^s 2 saují; o BtaSBjjopi otnsira ^^ -BjnjBjadraaj B^ noa 'o^dniafa jod
'bjjbijba SBpuBq ap ojanma p 'soaiSo^oisij sajinn[ ap ojjnaQ ^S
B[ b naSxjo ubijbp anb sauopBjqiA sb^ ap Bpuanoaij v\ uoo
-naosB noisajd BpBip wj 'Bjqij Bf ap o^nainiBjiooB noa 'ojduosnnojp
ojjaniBip ap ojaatnnB nn BjjBnoisBoo Bma^ajBS pp BUJajin apijiadns
B[ ajqos JB[ijqijBiini opinbr[ pp noisa^d vj 'jB^nasnniojnan sisd^n
-18 B[ speq Bfrjip as pBpiABauoo B[ sbjio A pBprxaAuoa B[ s^aaA SBun
anb Bijapnadap osa bq •Bsouipnajoini nopunf bj na asjBfajjaj Bjred
'Bjsa ap somajixa so^ BpBq nsiis^Bdoíd as SBpno sb^; JB[nosnta Bjqxj b^
uo^ BsoiAjan n^pBUinuai b[ ap ojac^noD ap o^und pp o eiojom
d
bj ap jpJBd y -[BSiaAsnBJi Bpnsq o btjjss ap bhuoj na d
-ira nopdaajad v^ b BUBsnaB as Bpno Bpsa 'Bma^aJBS p Bjjaiaua anb
opmbi[ otpara p na asiB^sdojd ^y •souoíBjqiA sosaoojd ap a^qtjdao
-jad BDijSB[d n^ieajdxa B[ neijas SBjjjsa sb[ jC^jb^ bjb^ 'jat[OBqniaín^
ap b^ omoa ^ajB^ ap Bjjoaj ^ aoanajjad Btnnjn bj y 'SBpuo sb^
ap Bpnan^asnoa A SBJaÍBSBd nos SBjjjsa sb[ 'bjio b[ na isBiJBpnnaas
'SBpuo sb[ ¿sa[qB}sa A SBAijiratid nos SBxnianj^sa sb[ 'buti ng[ 'no
•npno B[ ap oiaaja nos (sa[BSJ^AsuBjj SBjj^sa A 8B^[ijqijoitn)
-sa sb^ anb aiimps anb Bjjoaj B[ '0-g íuajspcaajd anb SBjnjan^^sa ap
omoa SBpno sb^ BJapisnoo anb Bijoa) B[ io^i : buibjSoipjea pp o
pp ^sepno,, 8 n9isn[B Bpoi ap a^uaraajuatpnadapni 'n9paBJi
-noa bj; ap 8BiaojB[npno SBtioai sop naiq jmSnijsip anb ^bjj
'SBpno sb[ nBUBUia apnop ap ajnanj
B[ ^39 aqap opnasnm p noa oiaBjuoa na anod as Bjsa anb na o^is
p 'BsoiAjan nopHoinu^t B[ ap aSans [Binion O[nraijsa p ts A sspuo
ap aopBJauaS jas anb auatj ajnBjpxa opoj 'uopDBjjnoo B[ ap btjoj

— fOZ —
"09Z 'g?&lt;í '8S "IA — •^momuy jo ¡itajnof
qj^ — -suoijdijjs ssojo (o sujajjvd umjmpDj paivpj puo impua amau
joiotu X^onuqi^ j -apsutu jo soiun^aavi-aaDM ayi ut iaipnig — -9E6I 'iaav^ •[ Maa^ (f)
-Bpipno Buoaj snn na anb Bjsa ojbj^ •jB[n^snm-ojnan sisdBuis b^ ap
ojund p na nopaBjjuoa ap sepno jbht^tjo Bjjas ajsa ap pd^d p 'ooira
-mb jopBipam p3 tnbB apn[B as ou anbuny '(f) ttuoponi jo jajuaa
aqi pjsMo; 3[DBq pajaajjaj si aonBqinjsip jo 3abm aui Jaqij a^asnuí
3uj jy -maiSAS oi^nBjpiu pasopna ub Brauia[oajB8 pauoajjs ^[[Bnip
-njiSno[ auj qjiAi erajoj \piv[M. mnipara oiinsB[dojojd apsnm pinbt^
ai{j nSnojqj Suipua aAJan joiom aqj raojj paie^Bdojd si aanBqjnjsip
8Í1IX 'I3(fíi apsnra aqj jo no^aBjjuoa m Snp^nsai nopoui jo Xauanbaaj
jo asBaaaui Aq aouBjsqns a[asnui auj jo [BABandn n¿ saanpojd ^aiq^
aan^qjnisip jo Jamao AJOiBjqiA aq^ aq oj pamnsB Suipua siqx 'Suipua
aAjau jojota aq^ jo pns ^ojaa^s ^nopaajip jo aouan[jui aqj aapnn si
a9€tTÍ apsnm b ui suojibijjs bsojo aqj jo juaraaSnBjJB aqx,, :uopoBjj
-uoa ap SBpuo sb^ ap uaSjjo ap A oiqjnjsip ap oijojbjoia' oj)naa nn
a^njijsuoo (jB^nasnuiojnan sisdBuis) BsoiAjan n9pBnimja} bj o bjoioui
BOB[d B[ anb bhijijb ^ajB^) 'Buiuuaj B[p na anb BsoiAjau Bjqij b[ jod
BpBjpxa sa JB[nosnui Bjqrj bj ajuamptujou anb ap asBq bj aJqog
'BjJinjiisns b
Bpuaij ou A pepijBaj bj b ajenfB as ojapom ja anb ajdmais 'ojaaja na
'auaii oj A sauopBJisomap ap asBjo Bsa b jojba opoi soraBSau aj o^j
•SBpno ap uopB^sdojd A eisauaS b soAiiBjaj sBjja noa soqaaq soinamij
-adxa soj A SBpsiJisa SBjqij ap sajBpijijjB sanopanpojdaj SBsoroaSui
sbj BiJOjBqoad Bzjanj ap uaaaj^a anb jod iqB ajj -ajnanqBjoi nanbijij
-uapi as sosaaojd so^sa A souamonaj sojjanbB anb Bqanjd on osa ojad
'sajBjnjBn sosaaojd soj ap BSut^sip as Bp^u na bdistj BpnaiJBdB vAno
sonamonaj jpnpojdaj ajqísod sa jojÍbui Bjsasa na o jBjnasnm Bjqij bj
ap BjBasa Bnanbad bj ug 'BpnaiJBdB na BfamasB as anb oj Bpuasa ns
ua oaijaapi jod A 'BAiiBoijdxa U9pdaonoa Bun 'p^pijBaj bj jod jbuio)
na Baipsj SBjjoai sop sbj ap jBjjnaa jojj^ jg -uaSuo ns na (a ísBpuo
sbj ap omsiuB^ara A BzajBjnjBn bj na (q ísBjqij sbj ap sooi9jojp
sainauodmoa soj ua (b :aiuauqBjnauiBpnnj UBdajasip ojad 'nopdaauoa
Ba^uapi ua uapunj as '^ajB^ ap bj A jaqoBqmain'j ap bj 'sBiJoaj sop
sbj 'ojsa ug -SBnSB sbj ap BpBzp apijjadns bj omoo 'utj nís bioubu
-jaijB Bnn ua BjjaaauBAsap as A BjjaaajBdB anb 'jBuopnnj ajnaniBa
-ran Bjjas Bjnianj)sa ns :BpBojsa Bjqij bj ap jBnopnjijsnoa Bjnjanjjsa
Bjjijsixa ou 'so^ijBuiajoajBs sajBjídsa soj a^jBd^ opoui ojjo ^q -SBpuo
sbj ap orajij A pnjijduiB 'Bpuanaajj bj no opjanaB ap ojnpour A
ojaumu na ubjjbijba anb jqB ^q -Bjnpno anb Bpmbjj apijjadns Bun ap
SBidojd sauotsaidap A. sotsaj^ sbj anb Bsoa bjjo irejias ou sajBsjaAsnBjj
SBjJisa ss^ -jEnipníiSnoj uopeSBdoíd ns ajqísod ojos UBjJBq Buiajoa
-JBS jap Biauajsisaj bj A bjotj bj ap U9pBnuojuoa bj ojad 'sauopaajip
SBpoj ua BjjB^Bdojd as Bpuo v-j -jEj^Dajoui A jBjidBa noisajd bj
jod UBiJBaijijdniB as sajBpiojoa SBjnaijjBd sbj ap souBiuAioaq sojuoiin
-lAoni e&lt;yj -opm[j BntSBjdoiojd Bjjqsq Joijajuí OiCna na soapBmajoa
-JBS sajejidBa usjjas :ootjnn^ptt( mu^jstso^otui un ouiod Bjqijoim bj
BJapisuo^ BpBiJisa jBjnasnm bjcjij bj ap Bj'n janJísa bj ap A noi

�tracción es realmente el mecanismo por el cual se contrae el músculo,
los autores responden ya afirmativa, ya negativamente.
Opina Ranvier (1880) en brevísima crítica a la teoría ondula
toria, que la contracción del músculo tiene lugar en un solo tiempo
y no habría relación entre ellas y las ondas elementales. Estas cons
tituirían un modo particular de reacción: "ce rapport est difficile a
déterminer, mais, d'un autre cóté je puis vous diré que la comparaison
qu'on a voulu faire entre l'onde spontanée ou provoquée qui parcourt
une fibre musculaíre, et la contraction brusque et totale de celle-ci
qui, seule, est du reste la véritable contraction, n'avait aucune raison
d'étre" (5). Cinco años más tarde, Laulanié (1885) juzga también que
no hay correspondencia entre las ondas elementales y la onda Aeby,
la cual no se encontraría jamás en la Naturaleza, por ser solamente
una expresión gráfica de la contracción. Como Ranvier, cree que nor
malmente la contracción de las fibras no es progresiva, sino brusca
y total, de manera que interesaría a toda la fibra al mismo instante
y en el mismo grado. Discutiremos la tesis de la reacción in toto de
la fibra muscular, cuando analicemos la ley del todo o nada.
Holmgren (1920) investigando las modificaciones estructurales de
la fibra muscular, establece que a la fase de contracción siguen dos
estadios y la precede uno con precisas características citológicas.
Gósta Hággqvist (1931), de la escuela de Holmgren, adhiere a la tesis
según la cual la contracción es un proceso ondulatorio. No se repara
bastante en que las ondas que se observan in vivo constituyen contrac
ciones focales, sin repercusión en la longitud total de la fibra, debido
a la distensión compensadora, de la que hemos hablado ya. Tampoco
se repara bastante en que no corresponde a la normal actividad de la
fibra, las ondas de retracción ocasionadas por los reactivos fijadores.
Sea L la longitud de una fibra muscular en reposo; I la longitud
de onda y \x la distención compensadora. Se comprende que sólo
cuando 1 &gt; li se producirá un acortamiento de la fibra. Para que se
acusara francamente, tendría que coexistir cierto número de ondas en
una misma fibra. Pero por lo común la frecuencia y velocidad de las
ondas son tales que después de desvanecerse una, aparece otra nueva,
ya sea de inmediato o con intervalos de duración variable. Por ex
cepción hay simultáneamente dos o más ondas en la misma fibra.
Los casos de ondas simultáneas en una sola fibra obedecen a tres me
canismos: 1., a la frecuencia, velocidad y longitud de onda y de fibra;
2., a que se generen al mismo tiempo más de una onda en fibra única;
y 3., a la bipartición de onda.
La regla es que la onda se origine en uno de los extremos de la
fibra; a veces cambian los polos, pero nunca la alternancia es de alta
frecuencia. Puede acontecer, no es lo común, que sincrónicamente
surjan dos ondas, una en cada extremo de la fibra. Entonces, al pro
pagar se anulan por interferencia.
No hay directa relación entre la longitud de la fibra y la longitud

de la onda. Siempre son de menor longitud las micro-ondas cardíacas
de mamíferos y aves que las elementales de los músculos de los
artrópodos.
Tampoco existe proporcionalidad entre la amplitud de la onda
y su longitud: hay ondas muy amplias y cortas, y al revés, ondas es-

L
trechas y largas. De suerte que la razón — (longitud sobre amplitud)

A
L_

es variable; — puede ser = 1, &gt; 1, &lt; 1 (^ l)

A

A veces la formación del nodulo de condensación gana en lon
gitud al mismo tiempo que pierde en densidad. Al debilitarse la
actividad de la fibra, primero cesa la génesis de ondas, luego, la for
mación de nodulos. En el proceso de la contracción muscular, si no
es isométrica, la condensación tiende a producirse en toda la fibra.
Por una especie de desintegración del proceso normal de la contrac
ción, surgen nodulos y ondas. Se observa, entonces, conatos de con
densación, oscilaciones rítmicas longitudinales de condensación y
distensión, esteriotipación de nodulos y ondas...
Adviértense tránsitos entre la contracción sin ondas (conden
sación a lo largo de la fibra con aumento de su diámetro) y la apa
rición de ondas sin contracción, en los cuales tránsitos alternan con
tracción y ondulación.
En general, cuanto más lentamente se genera el nodulo de con
densación más tardía es la emisión de ondas y su velocidad es mucho
menor; pero la lentitud en la génesis de los nodulos y la baja fre
cuencia de las ondas no afectan la longitud ni la amplitud de las
mismas.
En la obtención experimental de ondas, la frecuencia varía con
los procedimientos empleados y según que se opere de modo brusco
o mediante una acción graduada. Difiere también con la especie de
animales, la edad de ellos y la clase de músculo. La más alta fre
cuencia la observamos en el miocardio de aves y mamíferos. En los
arácnidos es menor, por lo común, que en los insectos y entre estos,
la frecuencia en los Blatidae sobrepasa a la frecuencia ondulatoria de
las fibras musculares de los coleópteros. No hay directa relación entre
la frecuencia de las ondas y la rapidez y frecuencia de la contracción.
¿A qué se debe aquélla y a qué obedece ésta? He ahí problemas aun
no resueltos, que los investigadores han descuidado.

1
Son de interés las razones: 1. — (longitud sobre amplitud de
a

L1
onda); 2., — (longitud de fibra sobre longitud de onda); 3. —

1f

1

(5) Lecons d'Anatomie Genérate. Systeme musculaire. — Publications Progres Medicales.
París, 1880. — Pág. 109.

(longitud de onda sobre frecuencia de la misma); 4. — (longitud

— 206 —

— 207 —

t

�— ¿os —

— 90Z —
"601 "8?d — "0881

pnjiSuoj) — o'f í (Binsitn bj ap Bpuanoajj ajqos Bpno ap

I
íI

— o'S ^ (Bpuo ap pnjiSuoj ajqos Bjqij ap pnjrSuoj) — o-jj í (Bpuo

I1
B
ap pnjijdme aiqos pnjiSnoj) — 0*j :sauozBj sbj saja^uí op uog

I

•opBpmasap u^q saJopuSpsgAui so[ anb 'goijansaj on
nne SBiuajqojd iub ajj ¿Bisa aaapaqo anb e X BjjanítB aqap as anb y?
•upioovutuoo vj ap vtouan^auf X zaptdtn oj A svpuo soj ap m^uanaauf vj
autua upiovjaj. otoautp Áv^ o\[ 'sojajdoajoa soj ap sajBjnasnm SBjqij sbj
ap Buo)B[npno Biauanaa-ij bj b BSBdajqos avppojg soj na Bpuanaajj bj
'so-isa axiua X so^aasui so[ na anb 'nnuioo o[ aod 'jouam sa sopraaBJB
soj u^j -sojajunBtn ^ s^ab ap oipjBOOira ja na souiBAjasqo bj Bpuana
-3jj bjjb SBaí b^j -op^^snm ap asBjo bj ^ soyp ap pspa b^ 'sa^iumB
ap apadsa b¡ uoo naiqniBi gjaijiQ -BpBnpBjS u^poB Bnn ^jUBipain o
oosnjq opoui ap ajeado as anb imáas Á eopBa[dma soju^iuitpaoo^d so[
noo buba Biouona^jj b[ 'sBpuo ap ^^naniiiadxa nopnaiqo B[ ü^[
•SBiusiur
sb[ ap pniípime b[ iu pnjiSuo^ b^ uB^oap on sepno sb¡ ap Biouana
-ajj Bfsq b¡ A so{np9u so[ ap sis^ua^ b[ na pnjijuo^ b[ ojad íaouaui
oq^ntn sa peppopA ns ^ SBpuo ap noteima B[ 89 BipjB} seni nopssnap
-uoo ap o[np9n p B^anaS as a}U3uiB^ua[ e^m ojuena '[Bj^n^S u^
•uopBp^pno X U9poBJ^
-uoo UBU^aj^ sojisubjj ea^iio eoj na 'uoioobjjuoo uie sspno ap n^pu
-Bd^ B[ Á (ojjaraBip ns ap o^uotnnB noa saqtj b^ ap o^jb[ o[ b uoidbs
-uapuoo) sspuo nis uoiodbjiuo bj aj^ua eoitsnBjj asnaijaiApy
• - • SBpuo Á sopnpon ap uotoBdi^oijajsa 'npxsnaisip
Á uopBsnapno^ ap sa^uiptuiáuof sboiuijij sauoioB^ioso 'uopBsuop
-noo ap sojenoa 'saanojna 'BAJasqo ag 'SEpuo Á so^npou na^ans 'uop
-obj^uoo vi ap p^uiaon osaoojd pp n^pBj^aiuisap ap apadsa Bun aoj
•Bjqij b^ Bpoj na asjpnpojd b apuaij uoioBsuopuo^ b[ 'B^ujainosi sa
on is 'jB[nosnui u^poBjjuoo b[ ap osaao^d p n^ 'sop^pon ap nopBin
-joj b^ 'oáanj; 'sBpno ap sisanaS B^ Bsaa oaainiad 'BJqrj b^ ap pBpiAijDB
B^ asiBii^iq^p [y 'p^pisuap na apjaid anb odraaij omsiin \b pnjcS
-uo[ na bhbS n^pBsnapuoa ap op^p9a pp u^pBuuoj bj sooaA y

( ^)ísa

pnjrSnoj bj A Bjqij bj ap pn}iSuo[ bj ajina nope^j; Bjaaxjp ^b^ oj^
•Biouaaapojni jod UBfnnB as
-ojtd p3 'saauoju^ '^iqxj ^[ ap omaJixa Bpsa na Bnn 'sepilo sop
ajnamBaiuojt^uís anb 'nnnioo oj sa ou 'jaoajnooB apanj 'Bpna
B)[B ap sa BpuBiij9j[B b[ B^nnu o jad 'sojod soj UBiquiBO saoaA b í
B[ ap sotnajjx^ so[ ap onn na aniSiJo as Bpno bj anb sa B[3aj wj
•Bpno ap U9pijJBdiq B[ b 'o*g X
íB^inn BJqiJ na Bpuo Bnn ap sbui odraap otnsim p3 uajansS as anb b 'o#^
f Bjqrj ap A Bpno ap pnjt^noj A pBppo^aA 'Bpnanaajj b^ b 'o-^ :soni8raB3
-ata sojj b na^apaqo BJqij B[os Bun na SBanBi^nmis sepno ap sosb^ so^j
•ejqij Biusrai b^ na sspno sboi o sop ainamBansipamis Aex\ uoy^dao
-xa joj •a^qBUBA noiDBJnp ap sojBAjaiur noa o ojBtpamín ap Bas vA
'BA^nu bijo aaajBdB 'Bnn asjaaaneAsap ap sandsap anb sa[Bj nos sspno
sb[ ap peppojaA A Biauanaajj B[ nnuioa o[ jod ojaj •BJqij Bnrstni Bun
na SBpno ap oj^mnu ojjap jijsixaoa anb Bupaai 'ojnaniB^uBjj BjBsnaB
as anb bjb^ 'Bjqij bj ap oiuarmBjjooB un Bipnpojd as ^I &lt; [ opu^na
o|9S anb apnajdmo^ ag •B.iopusuadtno^ uoiouajsip e[ xj A Bpuo ap
pnjiSuoj b^ i íosodoj na j^p^osnuí ejqij un ap pnjiSno]; bj &lt;j Bag
•sajopBfij SOATJ0B3I soj jod SBpBuoiSBOo uppDBjjaj ap sepno sbj 'Bjqij
bj ap pBpiAijoB [Biujon bj b apnodsajjo^ ou anb na o^ueisBq BJBdaj as
ODoduiBj^ *bX opBjqBq soraaq anb bj ap 'ouopvsitadwo^ uptsuajsip bj b
opxqap 'ejqij bj ap jbjoj pnjiSuoj bj na uoisnajadaj nts 'saj^aoj sanop
-aBJtuoa u^Xniítsuoa oam ui ueAjasqo as anb sspuo sbj anb ua ^^uBjssq
BJBdaJ as o\[ *oiJo)Bjnpuo osaaojd un sa uopaBJjuo bj [piia bj unáas
sisaj bj b ajaiqps 'najSuqojj ap Bjanosa bj ap '(x6l) ísiAbSSpjj biso^)
•SBaiSofojya SBaijsuajaBJBa ssspajd uoa oun apa^aid bj A soipBjsa
sop nanSis uopaBjjuoo ap asBj bj b anb aoajqsisa 'jBjnasnra Bjqrj b[
ap sajBjnjonjjsa sauopeaijipora sbj opneSiísaAui: (o^6T) na^Stnjojj
•vpnu o opoj j^p Xaj bj souiaoijBUB opuBna 'jBjnosnm BJqij bj
ap oíoí til uoiaa^aj bj ap sisaj bj soniaJijnosig -opBjS ouisitu ja u^ A
ajuBjsni orasinr jb Bjqij bj Bpoj b BOBsajajuí anb Bjau^ui ap 'jbjoj A
Basnjq outs 'BAtsaj^ojd sa ou sejqij sbj ap uop^BJiuoa bj ajuouqBiu
-jon anb aaja 'jaiAne^ onio|3 'nopoEJinoa bj ap b^ijbjS U9isaadxa eim
aínatnejos jas jod 'Bz^jBjnjB^f bj na sbuibí BiJBJjnoaua as ou jsno bj
'Xqay Bpuo bj A sajBjuainaja s^puo sbj ajjua Bpnapnodsajjoa Xbij ou
anb naiquiBj BSznf (881) ^iuBjnB^j 'apjBj sbui soub oom^y '(^) Kajíatp

b ajpijjip jsa jJoddBj aa?? :u9poBaj; ap JBjna^jBd opour mi. UBumjp
-suoa SBjs^ •sajBjuauíaja SBpno sbj A s^jja ajina uopBjaj BijqBq ou A
odtnaij ojos un ua js^nj auap ojnasnm jap uoiaaBjjuoa bj anb 'btjoj

-sa SBpno 'saAai \v A 'sbjjoo A SBijduiB ^nuí SBpno JÍBq :pn^iSuo^ ns A
Bpno vi ap pnjipiuiB v\ aiina pBpip^uopjodojd aisixa
d

uosibj: aunonB jibab4u 'uoijoBJjnoa ajqBjijaA bj ojsaj np jsa 'ajnas 'rnb
p-ajjaa ap ajBjoj ja anbsnjq uojí3bjjuod bj ja 'ajiBjnosnni ajqrj aun
jjnoDJEd inb aanboAOJd no aauBjaods apuoj ajjua aJiBj njnoA b uotnb
noeiBJBdoioa bj anb ajip snoA smd af ajoo ajjnB untp 'sibui 'jcanruijaiap

(pnjt^dniB ajqos pmiSuoi) — hozbj b^ anb ajians a(j -s

V
1

-Bjnpuo Bjjoaj bj b Bopua BinisiAajq ua (088l) ^^iaiib^j BnidQ
9o\ ap sopnasnra so^ ap sa^Bjnamap sb^ anb s^ab A sojajiuiBra ap
8B3BipjBa SBpuo-ojoiui sb]^ pnjiuo[ jouaui ap nos ^jdiuoig 'Bpno B[ ap

•ajuaniBAijB^an bá 'baiibuuijb bX uapuodsaj sajojnB soj
'ojnasnm ja aBJiuoa as jsna ja jod ouisiuBaaní ja ajuanijeaj ea

�de onda sobre tiempo de duración). No hay investigaciones en ese
sentido de los efectos sobre ellas de factores químicos y físicos.
En la onda de contracción se observa que tanto el disco oscuro
como el claro se adelgaza, disminuye de espesor y aumenta de diá
metro, no siempre regularmente ni en el mismo grado. Los discos
oscuros se destacan más que los claros, presentándose hartas veces
como un disco oscuro la aproximación de dos o tres telofragmas con
halo gris. En el asincronismo miofibrillar se percibe muy bien que
dichos discos son aparentes unidades transversales.
Hay momentos en que el automatismo queda reducido, en su mi
croscópica manifestación plástica, a la aparición y desaparición más
o menos rítmica de los nodulos de condensación, sin que exista pro
pagación de ondas ni contracción de la fibra o del segmento de
Weismann ira todo.
Como un proceso intermedio entre la contracción y la generación
de ondas, nótase un movimiento alternativo de condensación y descon
densación. Entonces, a lo largo de la fibra se acusa un vaivén que
puede no coincidir temporalmente en todos sus segmentos, en cuyo
caso cuando unos discos se mueven hacia un extremo de la fibra (o
del segmento de Weismann) otros se mueven en dirección contraria.
Los discos se desplazan o no en planos paralelos. Ocurriendo lo úl
timo, los discos (o mejor, los telofragmas) se aproximan por uno y
se separan por otro de sus bordes.
Por contracción más intensa de los sarcostilos de un lado de la
fibra, ésta puede afectar formas de arco o de bucles (si hay alternan
cia, acaece lo segundo). Es posible, pues, la concurrencia de dos fac
tores en la aproximación de los extremos de la fibra: 1., el de la
disminución real de su longitud; 2., el de la curvatura o plegamiento.
No siempre lo que aparece como retracción lo es en verdad, ya que
el plegamiento o la curvatura de la fibra muscular puede ser un pro
ceso pasivo (retracción) o un proceso activo (contracción).
En los músculos mandibulares de de larva de Culex pipiens tra
tados con solución de piridina (5 a 10^), nótanse ondas que com
prenden todas sus fibras, que se propagan de un extremo a otro y
que, no obstante, las mandíbulas permanecen inmóviles. Antes del
efecto de la piridina, se advierte siempre contracción de los pre
cedentes músculos sin que se acusen ondas y perfecta actividad de las
mandíbulas. El proceso de la contracción muscular se nos revela
como una condensación longitudinal y una simultánea expansión
' transversal de las fibras; nunca como una ondulación.
Costa Haggqvist hacía notar en 1931 que una de las dificultades
para comprender las relaciones entre morfología y fisiología radica en
que los fisiólogos investigan la actividad del músculo como un ^odo,
mientras que los histólogos estudian las fibras que lo componen y su
estructura. Pero actualmente también se procura experimentar sobre
la fibra aislada, a partir de las investigaciones iniciadas por Pratt

Intacta, reaccionaría de acuerdo con la ley de todo o nada; lesionada,
reaccionaría progresivamente por emanación de ondas. Se confirmaría
la interpretación de Ranvier y de Laulanié. Son en verdad intere
santes sus observaciones respecto a la diferencia de reacción entre la
fibra intacta y la fibra que ha sufrido alguna lesión. Pero no siempre
se tiene la certeza a) de que la fibra no se lesiona por el tratamiento
mediante el cual se aisla; b) de que realmente se está experimen
tando con una fibra sola. Y tan es así que las microfotografías con
que ilustran su publicación R. W. Ramsey y S. F. Street no muestran
que se trate sea de una fibra intacta, sea de fibra única. De sus dos
microfotografías, la de la Fig. 16 estaría notoriamente alterada si
como se expresa en su respectiva leyenda, las bandas que se ven per
tenecen en efecto a las estriaciones transversales anisótropaa (estratos
o discos oscuros) y no son, según parece, aspectos del tejido conectivo
perifibrilar; la de la Fig. 17 no cabe duda de que no es imagen de
una sola fibra, sino de un hacecillo en el cual se advierte, en ciertas
zonas, bandas oscuras a un mismo nivel que impresionan como si
fuera la continuidad de una misma banda, lo que ocurre hartas veces.
Jamás una sola fibra muscular estriada, a 1.500 diámetros de au
mento, tiene la configuración que los autores anteriormente citados
reproducen en su trabajo.
Las fibras musculares pueden percibirse aisladamente bajo mi
croscopio, ira vivo c ira situ, en actividad espontánea o provocada, ya
en músculos mono o multifibrilares de larvas como las de los dípteros
Corethra plumicornis, de notoria transparencia, Chironomus plumosus
y Culex pipiens, bien en los músculos de las largas y delgadas patas
de arácnidos como el Pholcus phalangioides. Favorece la observación
de la estructura funcional de las fibras musculares estriadas de las
larvas de Chironomus, de Culex y de otras semejantes, 1., que sean
jóvenes; 2., que permanezcan unos días en agua límpida. Inmovili
zando la larva de Culex pipiens, por ejemplo, quizá fuese posible el
registro óptico de la contracción y relajación de una de las fibras
como las que se insertan en el tubo respiratorio caudal. La fibra que
daría ira situ, con sus insersiones naturales, en vez de ser extirpada y
fijada artificialmente por sus extremos, extirpación y fijación que
se hace a riesgo de alterarla.

A grandes aumentos, ira vivo e ira sita, se observan variaciones
que van de la típica estructura en estratos regulares, periódicos de
bandas y líneas (isótropas y anisótropas, estría de Dobie, de Amici,
de Krause o telofragma, estría de Hensen o mesofragma) al desva

(1917).

necimiento de tan perfecta regularidad en variadísimos aspectos, no
tándose, a veces, una acentuación de las estrías longitudinales, acaso
por hidrofilia del sarcoplasma o acumulación de suero entre las

Sirviéndose de delicadísima e ingeniosa técnica, R. W. Ramsey
y S. F. Street (1941) analizan la función muscular en la fibra aislada.

miofibrillas.
— 209 —

— 208 —
14

�— 60^ —
•SBjjijqijotm
sbj aajua ojans ap nppBjnmnaB o BtnsBjdoaJBS jap Btjiiojpiq jod
osbob 'sajBuipnjiSnoj sBjxjsa sbj ap uppBnjuaaB Bnn 'saaaA b 'asopuBj
-ou 'sojoadsB somisjpBiJBA na pBpijBjnSaj Bjoojjad ubj ap ojuauuioou
-BAsap jb (BraSBjjo8am o uasnajj ap BjjjBa 'BraSBjjoja^ o asnBJ^j ap
'ptray ap 'aiqoQ ap Bjjjsa 'SBdoJipstUB A 8Bdoj;p8i) s^auíj A SBpnBq
ap soaippijad 'sajBjnSaj sojB.T^sa na BJnianj^sa ^oidij bj ap uba anb
sauopBTJBA UBAjasqo as 'n^ts ut a oam ut 'so^uaranB sapuBjS y

Bjqij B[ ua Jepiasnuí nopunj bj ubzi[bub (^^6x) J^^-iJS '¿I *S ^
-j^ -jj '^ainoaj Bsoina^ui a BmieipBoi[ap ap asopuaiAJig

•(¿I6T)
J Jod SBpBpitn satioroBgijsaAur sb[ ap JpJBd b 'BpB[siB bjcjij
b^
ajqos jB^uauíiJadxa BJnaojd as uaiqoíBj ajuara^nioB ojaj -Bjnjonjjsa
ns A uanodnioo o^ anb SBjqij sb^ uBipnjsa 8o8o[O}siq so[ anb Bjjnaiin
'opoj un oraoo o^nosnra pp p^piApaB bj iibSijs3aui soSofpisij so^ anb
u^ BaipBj BiSojorsij A Bj8op3jjooi aj^ua sauopBpj sbj japuajdoroa BJBd
sapBjjnDijip sbj ap m anb X6X na j^jou Bia^q jsiAbSSBjj bjso^)
'tipt^vjnpuo vun otuoo vounu ¡souqif sv¡ ap josjaasuvjj
uptstmdxa oauvjjnuiis vun A jvwpnjiSuoj upiovsuapuo^ vun otuoo

•bjjbj^jjb ap oSsaij b aaBij as
anb noiDBfij A uoioBdjijxa 'souiajjxa sns jod ajnamjBptjTjJB
A BpBdjpxa jas ap zaA na 'sajBjnjBU sauotsjasni sns uoa 'mts wi Bi
•anb ^jqij b^^ #jBpnBa oiJojEJidsaj oqnj ^a na UBjjasur as anb sbj otnoa
SBjqij sbj ap Btm ap uppBfBjaj jí uppoejíuoa bj ap oapdp oj^si^aj
ja ajqísod asanj Bztnb 'ojdmafa iod 'suatdtd xajn^ ap bajbj bj opií^z
-ijiAoranj •Bpidtnrj btiSb ua SBip sorni nBoz^uBnuad anb 'o-^ ísf
nBas anb 'o#^ 'sajnBfaraas sbj^o ap jí xajn^ ap 'sniuouojft¡j ap
8bj ap SBpBiJ^sa sajBpnasnm ssjqrj 9T3\ ap fouotounf. ount3nujsa bj ap
b^ aoaJOAB^ •sapioiSuvjvt¡d snojotjj p oraoo soptnaBJB ap
SBpBpp A 8Bjb^ sv\ ap so^nosnut soj ua uaiq 'suaidid xa^nj A
snsoiunjd smuouojti^ 'BpnajBdsnB.ii bijojou ap 'siuuooiiunjd n^ifta^oj
sojaidip eo\ ap sb^ omoa sbajb^ ap sojByijqijiipiui o ouoiu go^nosnin ua
^A 'epBaoAOjd o BanB^uodsa pBpiAijaB ua 'njis m a oam ut 'otdoosoja
•ira of^q ajuaraBpB[8iB asjiqpjad napand saiB^nasnra SBjqij sb^
'oÍBqBJi ns ua ua^npojdaj
sopBjp ajnanuoiJainB saiojne so]^ anb nopBjnSijuoo v\ auap 'ojnatn
-nB ap sojjauíBip OOS*T v '^pBtjjsa jB^nasnui Bjqij b^os Bun
•saooA SBjJBq ajjnao anb oj 'BpnBq Btusini Bun ap pBpmuiinoa B
is oraoo nBuoisajdmi anb ^Ain otnsnu un b ssjnaso sBpnsq 'sbuoz
8B)jap ua 'ajjaiApB ae ^Bna [a ua o^paae^ un ap oms 'bjotj b^os Bnn
ap na^Bun sa on anb ap Bpnp aq^a on ¿^ *Sij[ b^ ap b^ í jBjijqijuad
OAi^oanoo opifaj ^p so^aadsB 'aaaj^d un^as 'nos ou A (sojnaso soasip o
soiBJisa) SBdojjosiuB sa^BSjaAsuBJi sauop^uisa sb[ b oiaaja ua ua^aua^
-jad uaA as anb e^pueq sb[ 'Bpna^a^ BAiiaadsaj ns na Bsajdxa as oraoo
is BpBjaj^B ajuauíBiJo^ou BiJBisa 9^ 'St^ v\ ap b^ 'sbíJbjSoiojojoiui
sop sns oq -Botun Bjqij ap Bas 'bjobjui Bjqij Bun ap sas ^jbj^ as anb
nBjjsanm ou laajjg -^ -g A Asstu^-^ 'j^ -^ uopBaijqnd ns UBJjsn[^ anb
noa SBijBjSojojojOTra ev\ anb isb sa ubi j^ "Bp^S Bjqij Bnn uoa opu^j
-naniTjadxa Bjsa as ajuomjBoj anb ap (q ÍBpiB as ^na ^a ajuBipara
oiuaimB}BJ) p jod euoisoj as on Bjqij b^ anb ap (b bz^jjso b¡ anai) as
ajdmais on oja^ "u^isaj; BnnS^ opujns Bq anb Bjqij v\ A BjOBini
b^ ajina n^pa^aj ap Bpnajajip b| b ojoadsoj sanopBAjasqo sns
-ajainr pspjaA na nog •?iuB[nEr^ ap A JotAUB^j ap nppBiajdj^ini B[
bijbiuji^uoo ag 'SBpno ap uopsusma jod aiuaruBAis^aSoíd BiJBuopaBaj
ioptni o opot ap a^j v[ noa opjanaB ap BjjBuopaBaj 'bjobjhj

o¡aaaj sou as jvjnosnui upioovijuoo v\ ap osaooud 13 •BBpiqjpuBin
8Bj ap pBpiAijoB Bj^ajjad A SBpno uasnoB as anb nis so[tioBnra sojuapoo
-ajd so[ ap uoioobjjuoo ajdmais ^jjatApe as 'BuipiJid B[ ap ojoaja
pp sajuy •sa[iAouini naoau^rajad sepiqjpuBin sbj 'ajucjsqo on 'anb
A ojjo b omajjxa un ap n^^Bdoíd as anb '8Bjqi| sns sspoi uapnajd
-moa anb sspuo asnB^ou '(^^ 01 B S) BuTPÍ-Ií&lt;^ aP nopnjos uoa sopBj
-bjí suaidid xajn^ ap bajbj ap ap sajB[nqipnBm sojnosnca soj n^
• (nopoBJínoa) oaijob osaaojd un o (nopaBjjaj) oAiscd osaa
-ojd un jas apand JB^nasnm ejqrj B[ ap BJtijBAjno B[ o oíuaiuiBáajd p
anb vA 'p^pjaA na sa o[ u^tooBjjaj oraoo aaaJBds anb o[ ajdmais o^
'ojuainreSa^d o BjnjBAjno bj ap [a 'o'^ ípnj^^noj ns ap ^aj uopnnimsip
BI aP I^ 'o'T :BJ&lt;ÍIJ BI 9P somaj^xa so^ ap uotoEuirxoadB b[ n^ sajoj
-obj sop ap BpnaJjnanoa bj 'sand 'a^qísod 8^ '(opunSas oj aaa^aB 'Bp
-nBnjaj[B Ae\{ is) sa^anq ap o oojb ap sbuijoj jbjo^jb apand Bjsa 'Bjqtj
bj ap opB^ un ap so[ijsoojb8 so^ ap Bsuaiui sera nopoBjjuoo jo^
•sapjoq
ap ojio
jod nBJBdas
as
A oun jod UBmixojdB as (sBtnSBjjopj
soj sns
'jofaui
o) soosip
soj 'ouiíj
-[n oj opuaujnaQ 'sojajBJBd sousjd na ou o UBZBjdsap as soosip so^j
•BijBJjuoa uopaajip na uaAanm as sojjo (nuBiasia^ ap ojnatnSas jap
o) Bjqij bj ap omaJixa un BioBq uaAanm as soosip soun opnena osbo
o^na ua 'sojuaraSas sns eopoj na aiuamjBjodma) Jipiomoo on apand
anb uaAtBA un BsnoB as Bjqij bj ap oSjbj oj b 'saauo^ng; -nopEsuap
-uoasap A uoiaBsuopuoo ap OAiiBUJaijB ojuairaiAora nn asB^on 'sBpuo ap
uopBjana^ bj A uoioobj^doo bj ajjua oiparaaajuí osaaojd un orao[)
•opot ut
ap ojnaraSas jap o Bjqij bj ap noiooBjjnoo tu sspno
apuuBinsp^
uopB@ed
-ojd Bjsixa anb ms 'uoroBsuapuoo ap sojnpon soj ap Bairaju souam o
sboi upptJBdBsap A nppiJBds bj b 'BoijsBjd nopeisajinem ^oidoosojo
-ira ns ua 'opianpaj spanb orastjBraojnB ja anb na soinamom ^bjj
•8a[BSJaAsuBjj sapBpiun sainajsdB nos soasip soqaip
anb natq jnui aqtojad ae jBjjijqTjoiux orasiuoJonisB ja ng 'sjjS oj^^
noa SBinSB-ijop^ saj) o sop ap uoiaBraixojdB bj ojnoeo oosip un oraoa
saaaA SBjjeq asopuBiuasaad 'sojbj^ soj anb sbui UBoBjsap a^ eojnaso
soosip so^j -opBjS omsim ja ua tu ainamjBjnSaj ajdmais on 'ojjain
-Bip ap BjuaranB A josadsa ap a^nnirasTp 'BZB^japB as ojsja ja oraoo
ojnaso oasip ja ojubj anb bajosqo as uoioobjjiioo ap spno bj n^
•S03ISJJ A soDirainb sajojoBj ap sBjja ajqos sojaap soj ap optjuas
asa n^ sanopBSijsaAui jÍbij o¡¡_ "(uppBjnp ap odmap ajqos spuo ap

�Las miofibrillas pueden arquearse, -disociarse en el momento de
originarse la micro-onda y en el sitio de ésta. Es cuando aparecen
las ondas laterales de Ranvier, vistas por este investigador en músculos
de hidrófilos. Dichas ondas fueron redescubiertas recientemente por
R. Barer (1947-1948) en larvas de Chironomus, descubrimiento confir
mado reiteradas veces por nosotros. Las ondas laterales probarían dos
cosas: 1., la existencia, in vivo, de las miofibrillas; 2., la posibilidad
de su contracción aislada y por tanto, de que los sarcostilos sean, a la
par, unidades citológicas y fisiológicas. No es esa la interpretación de
Ranvier; es la de Barer: "Yt appeared to me that the most definite
evidence in favour of the existence of myofibrils would result from
experiments in which single myofibrils or groups of myofibrils
could be made to contract independenthly" (6). "The fact that
individual myofibrils or groups of myofibrils can be made to contract
independenthly, and sometimes asynchronously, is strong suppor for
this view" (7).
La idea de túbulos y de fluido surge de tiempo en tiempo al
discutirse la íntima estructura de la fibra muscular estriada. Krause
emitió la opinión de que los discos oscuros estarían compuestos de
diminutos tubitos y modernamente Marcus piensa que las miofibrillas
se componen de dos partes: una central y otra periférica, la primera
más fluida que la segunda y ésta constituida de tonofibrillas que se
fijarían a los inofragmas y configurarían túbulos en cuyo interior se
movilizaría la substancia fluida. Los tres inofragmas, N, M y Z, serían
inextensibles y mantendrían en su regular topografía a las miofibrillas.
Pero nos parece que si no tanto como el sarcolema, los inofragmas
son elásticos y lo prueban los cambios de diámetro de la fibra cuando
se forma la onda de contracción y también los desniveles de los es
tratos, bandas y estrías, en los casos de anisocronismo o de diferencia
de intensidad de ondulación en los sarcostilos de una misma fibra.
Se ha insistido mucho en que el hecho elemental de la contrac
ción de la fibra muscular estriada es la aproximación de los telofraginas (membranula Z). Tesis es ésta que presupone, si se
admite con ella cierta independencia funcional de los sarcómeros,
que la contracción es un proceso ondulatorio o un proceso cuyo
módulo es una unidad que se sucede longitudinalmente. Anali
zadas sus pruebas teniendo en cuenta las más escrupulosas in
vestigaciones, se advierte que son cada vez menos pruebas. La con
tinuidad de las miofibrillas a través de los inofragmas como a través
de los discos intercalares —y no la invalida la discontinuidad de su
estructura granular o química, sarcosomas y moléculas— es contraria
a la existencia de unidades transversales, sobrepuestas o en estratos.
Carece del valor que se le atribuyó la fragmentación de las fibra,s en
discos de Bowman o en segmentos de Weissmann, la cual fue inter
pretada como la iniciación de pruebas experimentales a favor de la

existencia de unidades fisiológicas que se dispondrían catenariamente
a lo largo de la fibra. Luego de discutirse la significación funcional
de las bandas isótropas y anisótropas y de los inofragmas, se concretó
en la teoría del sarcómero como unidad de estructura y de contracción,
teoría que se va desvaneciendo con las investigaciones in vivo cada
vez más profundas y precisas, mediante la microcinematografía, el
microscopio de fases y las novísimas aportaciones químicas y micros
copio-electrónicas. Si bien con éste se confirma esencialmente la rea
lidad de bandas y líneas transversales (con aumento de su número),
el hecho más significativo es que las fibrillas elementales no se in
terrumpen en los telofragmas y sabemos ahora que las miofibrillas
tampoco se interrumpen en los discos intercalares. Prescindiendo de
los granulos y bastoncillos en que se descomponen los sarcostilos, la
conclusión que se impone es la de que no existen unidades citológicas
que se sucedan a lo largo de la fibra muscular estriada, a pesar de
la indiscutible realidad de las bandas oscuras y claras y de los ino
fragmas (aludimos aquí no solamente a lo que se observa in vivo sino
además a las bandas que patentizan los métodos de coloración
e impregnación).
¿De qué naturaleza son las micro-ondas cardíacas y las denomi
nadas ondas de contracción? Esta pregunta encierra por lo menos
tres problemas: uno citológico, uno químico y otro físico-químico. Se
comprende que de la naturaleza de la fibra depende, en primer tér
mino, la naturaleza de las micro-ondas cardíacas y de las ondas de
contracción; pero se comprende asimismo que sin cambios no habría
onda alguna. ¿Los fenómenos íntimos, citológicos, químicos y físicoquímicos de las micro-ondas no son otros que los de la contracción
muscular? Para quienes admiten que la contracción de la miofibra
se traduce por un proceso ondulatorio, la respuesta es simplemente
afirmativa. Un examen cuidadoso de los hechos nos mostrará que la
cuestión no es tan sencilla.
Se buscó durante mucho tiempo la química de la contracción
muscular fuera de la química constitucional de los elementos con
tráctiles. El histólogo, el fisiólogo y el bioquímico estudiaban el
músculo ajeno el uno al otro, y hasta como método de rigor científico,
cada cual se mantenía en fronteras bien delimitadas, salvo la superior
tendencia de algunos grandes investigadores, ya histólogos, ya fisió
logos, que se esforzaron siempre por percibir la compleja unidad de
todos los procesos musculares. Actualmente debemos en particular a
los bioquímicos Astbury, Straub, Szent-Gyorgyi, Bailey y Fenn un
impetuoso movimiento a favor de que la causa primera de la acti
vidad del músculo está en las substancias de constitución de sus
fibras, o sea, en la miosina, en la actina, en la actomiosina y en la tro-

(6)Robert Bareb. — The strucuire of the striated muscle fibre. — Biological Reviews.
Vol. 23. N. 2, 1948, Pág. 171.
(7)Loe. cit. Pág. 194.

pomiosina.
La escuela de Szent-Gyorgyi sostiene que la contractilidad del
músculo se debe al complejo actomiosina, cuyos filamentos submicroscópicos no se interrumpen en los discos anisótropos (Q) ni isó
tropos (J), como lo han revelado Hall, Jakus y Schmitt en 1946, y

— 210 —

— 211 —

�A '9^61 ua Mnqog A sinpf 'jjh opBjaAaj uBq oj omoo '(f) sodoJi
-osi in ((*)) sodoJiosim? soosip o[ na nadunujaini ^s on sooidoosoio
-iraqns soiuaurejij so^na 'ButsoitnoiaB ofajduioa jb aqap ^s ojnasnra
jap pBpi^ijaBJjuoo bj anb auaiisos ijCSjoi^^-inazg ap Bjanass vj
•vuisotíuod
-oj} bj na A nwsoiiuojov bj na 'vunov bj na 'miisoitu bj na 'Bas o 'SBjqrj
gns ap uopnipsnoa ap SBpuBisqns sbj na Bisa ojnasnm jsp pspiA
-ijob bj ap Bjamud BsnBO bj anb ap joabj b oinaimiAom oeonjadini
nn una^[ A ^ajiBg 'i¿(3joA'^)-iuazg 'qnBJig '^jnqisy so^iminboiq so[
b iB^noijJBd na somaqap ajnanqBnjay •eajBjnasnm sosaaojd soj sopoj
ap p^pinn Bfsjdmos bj jiqpjad aod ajdmais nojBZJOjsa as anb 'soSoj
-oisrj tbA soSojoistq vA 'sajopBÍfrisaAui sapuBjS sounSjB ap Bpuapuai
jouadns bj oajbs 'SBpBjiniipp naiq SBjaiuojj na Binainsm as jBno spBD
'oaijjiuap joSij ap opoiaui ovaoo BjsBq A 'ojio jb onn ja ouaÍB opaasntn
\&lt;a UBqBipnjsa oairajnboiq \a A oéojcnsij \^ 'oSojoisiq ^g #sa^ijaBjj
-noa so^namap so^ ap ^uopniTjsnoo Baiuimb B[ ap Bjanj jB^nosnra
noiooBJinoD v\ ap Baimrab bj odmai) oq^nm ajnBjnp oosnq ag
'Bffpnas nv^ ea on no^sana
B[ anb BJBi^som son soq^aq sof ap osopBpma namsxa u[\ •BAiiBraxijB
a)nama|dnns sa Bisandsa^ v\ 'oiioispapno osaoojd nn Jod aonpBjj as
Bjqijoim v\ ap u^iooBjjnoo b^ anb uajiraps sanainb bjb^ ¿jspiosnuí
uoi3DBjjno3 v\ ap 8O[ anb bojío nos on sepuo-ojDim sb[ ap soaimmb
-oaisij A soaimjnb 'bodiSo|ojid 'sonii^m sonanipuaj so^? •BimSjB spno
Bjjqeq on soiqniBD ms anb omsimisB apnajdmo^ os oiad íu^iooBJjuoo
ap sepno sb^ ap A sbdbjpjbd sBpno-oj^im sbj ap Bz^p^jnjBn v\ 'oniin
-jaj lannid na 'apuadap Bjqij bj ap BzajBjnjBn ^\ ap anb apuajdmoa
ag •ootrainb-ootsij ojjo A ooiinmb oun 'ooiSo^ojio onn :8Buia^qojd saxj
sonam o\ jod Bjaapna B^nnSajd Bis^ ¿n^paBJíuoo ap SBpno SBpsn
-imonap sb^ A SBaBjpjBO SBpuo-ojotni sbj nos BzajBin^Bn anb oq?
• (nopBnSaidnn a
nopBJO^oo ap sopoiam soj nszpna^Bd anb SBpnsq sbj b SBmape
ouis oam m BAJasqo as anb oj b a^uaniBjos ou inbe so^aipnjB) sbuiSbjj
-ont soj ap A sbjbj^ A SBjnoso SBpuBq sbj ap p^pijBaj ajqr^n^sipnr bj
ap jBsad b 'BpBij^sa jBjn^snuí Bjqij bj ap oSjbj oj b nspaons as anb
SB3iojoip sapBpnm naisixa on anb ap bj sa anodmi as anb uoignpuoa
bj 'soji^soojBS soj nanodnio^sap as anb na sojjpno^SBq A sojmrei^ boj
ap opnaipnr^sai,^ 'sajBjBaja^nr sooeip soj na nadmnjjainr as oaodtnB;
sejjijqijoini sbj anb BJoqB somaqss A sBm^BJjoja^ soj u^ nadmnjuai
-ni as ou sajeinamaja SBjjijqij sbj anb sa OA^^aijinSis sbui oqaaq ja
'(ojcanmu ns ap ojuaratiB noo) sajBSjaAsnsji ssanij A sspnBq ap JtBpij
-B3J bj ainamjBpnasa Bnuijnoa as aisa noa naiq ig •SB^ra^Jioap-oido^
-soioini A SBormmb sanopB^JodB SBnnsiAon sbj A sassj ap otdoosoi^itn
ja 'BjjBjSoiBraaoiaoJoitn bj a^mpaní 'sBspajd A SBpunjojd sbih Z3A
BpBO oam ui 89noioB¿ij83Aui sbj no opnapanBAsap ba as anb Buoaj
'uoidobj^uoo ap A Bjn^^njisa ap pspinn onioa ojamo^JBS jap bijo^j bj na
oíajouoo as 'sBmSBJjoui soj ap A SBdo^iosinB A SBdoj)osi SBpnBq sbj ap
jBnopnnj nopB^ijtuSis bj asj^nosip ap oSan^; '-iqij bj ap oSjbj oj b
n^ijpnodsip as anb sb^tSojoisij sapBpinn ap Bpuajsixa

— 0X^ —

!'Z o"N "Z "IA
•8aiAajj jB^¡8o^o|g — '-";?/ ajxnm pa^oijjs ai¡t fo ajmatuts attf^ — aa^vg xa^ao^j (9)
bj ap joabj b sajBinannjadxa SBqanxd ap nopBpini bj omoa
-jajm anj jBna bj 'mrenissra^ ap soinaniSas na o ueniAiog ap soasip
na SBjqij sbj ap uoioB^uouiáBjj bj o^nqiJiB aj as anb jojba pp aoajv^
•sojBjjsa na o SBisandajqos 'sajvsuaasunut sapoptun ap Bpna^sixa bj b
BiJBjjno^ sa —SBjnoajonr A SBmoso^jBs 'Bairajnb o JBjnnejS Bjnjonj^sa
ns ap pBpinuTjuoosip bj BpxjBAUi bj ou X— soaBjBOjajuí eoosip soj ap
88ABJJ B OIUO3 SBm^BJJOni SOJ 3p 88ABJJ B SBJJtjqiJOIHI SBJ 3p
-uoo b^ -sBqanjd sonam zaA Bp^a nos anb a^jaiApB asp
-ni SBsojndnj^sa sbui sbj B^nana na opaaiuai s^qanjd sns
p
-tjBny 'ainarajEnipníiSnoj apaans as anb pepiun snn sa ojnpom
oA. no osaoojd nn o oíao^Bjnpuo osaaojd un sa nopaBJinoa bj anb
'sojauíoojBS soj ap jBuopnnj Biouopuadgpni Bjjap Bjja noa
as is 'anodnsaad anb Bjsa sa sisaj^ -(^ BjnnBjqraaní)^j
-31 soj ap uotoBuiixcudB bj sa BpBiJisa jBjnasnm Bjqij bj sp npp
bj ap jBinamaja oqaaq ja anb na oipnin opiisisur Bq og
Binsini Bnn ap sojiisoajss soj na nopBjnpno ap pBpisnajut ap
ap o oinsmojaosmB ap sosbo soj ns 'sbiiis^ A SBpuBq 'soibji
-sa soj ap sajaAinsap soj naiqniBi A nopoBjjnoD ap Bpuo bj buijoj as
opnBna TBic^^j bj sp oJisniBip ap soiqiuBO soj nBqamd oj A soapsBja nos
SBmSBJjoni soj 'BmajoaJBs ja onioo oiub^ ou ts anb aaajsd son oíaj
•SBjjijqijoira sbj b BjjBjSodoi JBjnSaj ns na nBUpnajuBia A ssjqrsnaixaní
nBijas '2 •&amp;. j^^[ '^ 'sBtnSBJjoni saji so^ #Bpmjj BpnBjsqns bj bjjbzijiaoih
as JOTJ31UT oÁno na sojnqni UBjjBjnSijuoD A SBm^Bjjoni soj b uBtJBfij
as anb SBjjijqtjouoi ap Epiniíjsuoa biss A BpnnSas bj anb Bpinjj sbui
BJamiid bj 'sapajijad bjio A jBJinaa buti : sa^^^d sop ap nanodmoa qs
SBjjuqijoini sbj anb Bsnaid snojsj^ ainamBUjaponi A soiiqnj soinnimip
ap sojsandraoD ubijbis^ sojnsso soosip soj anb ap noiuido bj oiiima
asnBj-'i^ 'BpBiaisa jBjn^snm Bjqij bj ap Bjnpmisa Bunjni bj
jb odmaii na odmaii ap aSjns opmjj ap A sojnqni ap Bspi

(¿)

Í

TM

joj joddns Suojis si 'jíjsnonoaqonjísB samiiamos pnB '^jqinapnadapni
13BJtiuoo oí apBtn aq ubd sjijqijoXni jo sdno^S 10 sjijqijojíni jsnpiAipm
IBqi }3Bj sqx,, "(9) MJÍjqinapuadapui i^bjjuod 01 apBtn aq pjnoa
sjuqijo^ni jo sdnojS jo sjtjqtjo^ni aj^uis qaiqM ni sinamuadxa
nzojj ijnsaj pjno^ sjijqijo^ra jo aanaisixa aqi jo jnoABj ni asnapiAa
airaijap isom aqi iBqi ara 01 pajBadds %j^n uaj^g ap bj sa í
ap n^pBiajdjaim bj asa sa o^¿ •SBOiSpjoisij A 8B3i^ojoip sap^piun
bj b 'usas SOJI18O3JBS soj anb ap 'oiubi jod A BpBjetB uopoBajuoo ns ap
pspijiqrsod bj 'og^ ísBjjijqijoini sbj ap 'oata tn 'spnaisixa bj 'o-j :sbsod
SOp UBIJBqOjd S3JDU^1VJ SVpuO SB^ "8OJ1080U jod 8333A SBpBJ3}iaJ OpBlU
-Jijno^ oinaimijqn^sap 'sntuououiyj ap sbajbj na (8^6I"¿^6l) •^^a "H
jod ainamaiuapaj SBiJaiqn^sapaj nojanj SBpno ssqDiQ 'sojijojpiq sp
sojnasnin na jop^^psaAní aiss jod sbjsia 'j^iaub^j ap sajvj3)vj svpuo sbj
naaajsdB opuBiiD sg -Bisa ap opis ja ua A spuo-ojaim bj 3sjbuiSuo
ap oiuamom ja u^ asjBposip ^asjBanbjB napand SBjjijqijoim

�Rózsa, Staudinger 7 Szent-Gyíirgyi en 1947. La crítica de Astbury (1947-1949) a la teoría de Szent-Gyorgyi no recae sobre
todos los puntos precedentes; se circunscribe a les fenómenos
de sinéresis y a la espiralización de la actomiosina: "Szent-Gyorgyi
has proposed other mechanisms based on the synaeresis phenomenon
plus spiralisation, but as far as can be seen at the moni en t they are
inconsistent with the X- ray and electrón micrescope evidence" (8).
Para Astbury, Perry, Reed y Spark (1947), igualmente que para
Bailey, la interacción de la miosina y de la actina depende de la pre
sencia del SH. La contracción de la fibra sería una especial manifes
tación de lo que Astbury denomina k-m-e-f-group (keratin-myosinepidermis-fibrinogen group). He aquí las palabras textuales de
Astbury: "We habe put forward the view (Astbury, 1940, 1947, Ast
bury &amp; Dickinson 1940) that the contractility os muscle tissue is a
special manifestation of properties shred to varying degrees by all
the members of the k-m-e-f group, that in fact it is the counterpart
of the "supercontraction" of keratin fibers and that it is the consequence of a folding of the myosin chains within the myofibrils" (9).
De la Conference on Muscular Contraction (1946) de la New York
Academy of Sciences, destaca Astbury el que se haya demostrado, con
trariamente a la teoría de Szent-Gyorgyi, que las finísimas fibrillas
perceptibles con el microscopio electrónico no se espiralizan durante
la contracción muscular. Pero Bennet (1949) observa subestructuras
en zigzag y helicoidales.
Carey, Zeit y Massopust (1942) notan, en muchas zonas de la
fibra estriada, una "definite spiral continuity". En la introducción, al
hablar de la actinmyosin screw theory, hemos tenido en cuenta la real
existencia de estructuras helicoidales de la misma naturaleza o de na
turaleza muy afin a los discos oscuros o bandas anisótropas. Hay que
distinguir cuatro cuestiones: 1., la realidad de una substancia de re
acción y aspecto idénticos o similares a la de los discos de Brücke, que
se desenvuelve en helicoide a lo largo de una fibra, en la cual no se
acusan bandas paralelas; 2., los desniveles de los estratos oscuros o
bandas paralelas anisótropas causados por un anisocronismo o por di
ferente intensidad de contracción de los sarcostilos de una misma
fibra; 3., el desenvolvimiento helicoidal del telofragma; 4., la metaestructura de los sarcostilos, vale a decir, la forma de los últimos
filamentos o de las cadenas de polipéptidos.
Es historia antigua el conocimiento de fibras lisas de inverte
brados con elementos filiformes que se desarrollan longitudinalmente,
entrecruzándose o describiendo volutas sin encontrarse. Su estudio ha
recaído sobre todo en moluscos. La publicación de Engeln^ann
(1873) es de las primeras. P. Vigier y F. Vlés, resumiendo los resul(8)^. T. Astbury. — X-Ray and electrón microscope studies, and their cytological
significance, of the recenthy —discovered muscle proteins, tropomyosin and actin—• Proceedings oj the 6th International Congress of Experimental Cytology. •—• Stockholm, 1947. — Experimental Cell Research. — Supplemem 1. — Stockholm, 1949.
Pág. 244.
(9)Loe. cít. Pág. 243.
— 212

tados de Marceau, de Prenant y otros, además de los propios, esta
blecen tres categorías de fibrillas para el corazón de moluscos:
a) fibrillas homogéneas, en hélices (Nasse, Cardium, Dosima,
Solen, Tellina) ; b) fibrillas heterogéneas de tipo simple, Q-f^2I
(Chiton, Helix, Limnea, Nucula, Mytilus, Ostrea, Gryphaea, Pectén,
Anodonta, Lutraria); c) fibrillas heterogéneas de tipo compuesto,

Q + Qh + 2I + Z (Octopus, Chiton, Haliotis).
Por torsión de la fibra muscular estriada se puede obtener, se
comprende, que las miofibrillas que la constituyen afecten forma he
licoidal. ¿Existe una disposición natural semejante? Thulin (19081914) describe lo que él denomina Spiralmuskelfaser y Muskelfasern
mit spiraralig angeordneten Saulchen en la lengua de batracios (Bufo
vulgaris y Bufo agua), de reptiles (Chamaleon) y en los músculos
extrínsecos del ojo de mamíferos (hombre y monos). La disposición
helicoidal de las miofibrillas en columnitas de la fibra respectiva, a
la que Thulin asigna gran significación funcional, ¿no es artificio del
tratamiento técnico ni patológica? Parece tratarse no de una torsión
provocada ni sobrevenida, sino de una torsión por natural desarrollo
en volutas de los sarcostilos. El hecho de que Heidenhain la haya ob
servado en la miotonía y Slacek en el mixedema, como un hallazgo
de paciente búsqueda más que como fenómeno generalizado, no ase
gura que la aludida disposición miofibrillar sea patológica. Se en
cuentra en animales normales. Schwartz confirma en perros y conejos
las observaciones de Thulin. La pregunta sin respuesta hasta hoy es
ésta: ¿se trata de lo absolutamente normal o de lo que Cajal llama
lo patológico normal?
En el corazón de crustáceos braquiuros (Cyrtograpsus) nosotros
hemos encontrado fibras musculares con regular y elegante escultura
helicoidal (Fig. 22). Pero no es ésta la constitución común y perma
nente de las fibras de los músculos de los vertebrados. En ellos, tales
disposiciones no son sino fases de anisocronismo miofibrillar, en cuyo
caso las bandas se desplazan irregularmente y presentan aspectos escalariformes, en zig-zag o en helicoide: rao explican la función; se ex
plican por la función o perturbaciones de la función.
La estructura helicoidal en la actinmyosin screw theory es otra
que la admitida por Tiegs, Münch, D'Ancona, Ciaccio, Schreider,
Aurell y Wohlfart. En el primer caso se trataría de la recíproca re
lación entre la miosina y la actina; en el segundo, se alude a la con
figuración del telofragma, para cuya observación conviene las fibras
de los mayores inocomas (inokommata) o sarcómeros. D'Ancona juzga
fundamental el andamento elicoidale de la membrana Z. Después de
reconocer antecedentes en Münch y Tiegs, agrega: "e stato da me chiaramente osservato e dimostrato in fibre studiate a fresco in condizioni
di sopravivenza" (10). Niegan el desenvolvimiento helicoidal del te
lofragma, Dimare, Bruno, Jordán, Pensa y Speidel. Lo que nosotros
(10) U. D'Ancona, 1946. — Ancora una volta in lema di fibre muscolari, miofibrille e
strie. — Rendiconti dell'Accademia Nazionale dei Lincei. — Serie VIII, vol. I, fase.
Pág. 806.
— 213 —

�— nz —
"908
'3SBJ 'j 'fOA '¡HA a!JaS — 'laauí^i iap ^pjuotzBjt^ Brai^pB^oyjpp iintmpua)] — 'atuts
a ajjj^qtfotm 'ijD^oafmu auqtf jp ouiaj til V}joa mm ojoouy — '9^61 'VNOONy.Q -[\ (oí)
sojjosou anb c^ -jappdg ^ Bsua¿j 'uBpjof 'omug 'ajBiniQ 'buiSbjjoj
-aj jap j^pioaijaq ojuairatAjoAuasap j^ uBSaij^; *(0T) BzuaAiABJdos ip
inoizipuoa ni oosajj b ajBipnjs ajqij ni ojBJjsomip a ojBAjasso ajuaurej
-Biqa ain Bp ojbjb a() :b9jb 'sSaij^ A ipunp^ na eojuapaaajnB jaaouoaaj
ap sandsag • BUBjqtnaní bj ap a/npiooi^ ojuaiuvpuv ja jBjnaurepimj
BÍiznf BnoauytQ -sojamoaiES o (BjBinino^pni) SBraoootn saJOABtu boj ap
ssjqij sbj auaiAUoa uopBAjasqo baíw ejBd 'BinBJjojaj jap nopsjn^ij
-uoa bj b apnjB as 'opnnSas p na Sbhijob b[ ^ buisoiui bj ajjua nopsj
-aj Baojdpaj bj ap bijbjbjj as osbo Jsmud ja ug -jjBjjqo^ a1 jjajny
'japiajqog 'opaBi^) 'BuoauytQ '^ounp^ 'sSaix JO(I ^pijinipB b^ anb
bj}o s^ Xuoatff cna^os uiso&amp;uiwton v\ ua ^pio^ip^ Bjn^onjjs^ b^j
•uoioun^ nj ap sauoiooqjnjuad o upiounf vj uod uvoijd
-xa as iuoiounf. vj uvoiylxa ou :aptootjoq na o Sbz-Siz na '99uijojijb[bo
-sa so^^adSB uBjnas^ad A ainanuB^n3aui nBZB^dsap as SBpucq sb^ oseo
o^no na 'jB^jiiqijoxni orasiuoJ^osiuB ap sasBj ouis nos ou souotoisodsip
'sojp u^ -sopBjqaiJ^A so^ ap so^nosntn so^ ap SBiqtj 8B[ ap ajuan
A ntimoa nopnjijsnoD b^ Bjsa sa ou oja^ '(^^ '^i^) p^pioaipu
ias^ap ^ jBp^^aj noa sajB^nasnm sBjqrj opBJjuoana souiaq
soxioson (snsdBjSoji^^) sojninbBjq soa^BjsnjD ap uozbjoo p n^
¿jtnuuou ooiSpjo^vd oj
buib]^ IBfB[) anb o^ ap o jBuuon a^uauiBinp38qB o\ ap bjbjj as? :Bjsa
sa ^oq Bjseq Bjsandsaj ms Binn^ajd ^j •ni^nqjj ap sanopBAjasqo sb^
sofanoa A so^ad na buijijuoo z^jBAvqog -sa^Etnaon sapniíns na BJjnano
-na ag 'BarSo^oisd Bas jBjjxjqijoira nopisodsip Bpipnp b^ anb BjnS
-98B ou 'opBzijBa^uaS ouauíouaj omoa anb sbui Bpanbsnq ajuapBd ap
oSzBjp^q nn oraos 'Bniapaxini p na ípoB^g A Bino^oim v\ na opsAias
-qo B^Bq b^ niBqnappjj anb ap oqaaq ^g[ •so^^soajBs so^ ap SBin^OA na
oj[oxiBsap jBjnjBU jod uoisjoj unn ap onis 'BpraaAajqos tu
uoisjoi Bun ap ou 98.ibjbj; aaajB^ ¿Boi^ojoi^d ra o^moaj
pp optjijJB sa on? '^Bnopnnj uopBorjtuSrs ubjS buStsb nip^q^ anb bj
b 'BAii^adsaj Bjqij b^ ap SBjiunnqoa na sB^jtjqijoim sb^ ap ^Bpiooipq
nopisodsip B'j •(sonora A ajqraoq) sojajxniBni ap ofo pp soaasuij^xa
sojnasnm soj na A (uoa^niBq^) sa^ijdaj ap '(BnSB ojng A swB^nA
ojng) sopBJiBq ap Bti^naj bj na ttat{ojnvg uaj^upioaSuv Sijvjojids jnu
u^asofja3fsnj\[ A uasofja^fsmujvjid^ Bututonap ja anb oj aquasap (^X6T
"806T) nÍInHX ¿^j^Bfaraas jBjnjBn uopisodsrp snn ajsix^? ^jEpioorj
-oq Bnuoj naiaajB ua^njusuoa bj anb SBjjuqTjoini sbj anb 'apnajdmoa
as 'jauaiqo apand as BpBiJisa jsjnasnm Bjqij bj ap
• (8I1OTJBH 'uojiq^ 'sndojOQ) Z
'oisandnioa odij ap SBanaSojajaq SBjjtjqtj (a í (BiJBJín^j 'B^nopouy
'na^aa^ 'B3BqdJ(j^ 'BajjsQ 'snjijjíj^ 'Bjnon^[ 'Banmi^ 'xrjajj 'nojiq^))
j^-)-^) 'ajdrai8 odxj ap s^auaSojaj^q SBjjuqij (q í (Buijjaj^ 'najog
'bhiisoq; 'ranipjB^) 'assB^[) saaijaq na 'SBanaSonioq SB^juqij (b
csoasnjom ap uozbjod ja BJBd SBjjiiqíj ap sBjjoSajBD saaj naaajq
-Bisa 'soidojd boj ap SBiuopB 'bojjo A \u^uoi^ ap 'nsaajBj^ ap sop^j

(6)
'6t-6T
g
^g^^y jj^ (o
(o ss9j2uo^) ]nuoijvujaiiij ifjg ai¡i fo sSutpaa^ojj
•—mtov puv uiso.iiuodojj 'smtoJd apsnui pajaao^stp— t¡¡uaoaj at¡t jo 'aouvoifmSts
]dd;So¡O}^3 uiat{t pito 'saipn$s adoosojoitu uojtoap puv ^Djf-^ — 'AHaaisy -x "^ (8)
j
boj opuaimnsaj 'saj^ -^ A JaiSi^ -¿ 'SB^araud sbj ap sa (¿8T)
nnBnrjaSn^j ap n^pBoijqnd wj •soosnjom na opoi ajqos opiBoaj
Bq ojpnjsa ng •asjBJjuooua me sBuqoA opnaiqyjasap o aeopuBznjaaajua
'ajuarajBaipnjiSnoj UBjjoxresap as anb sanwojijij sojnaniaja noa sopBjq
-ajaaAui ap sbstj ssiqíj ap ojuatuipouoa ja bii^ijub Buojsiq s^j
•sopijdadijod ap ssnapBa sbj ap o sojnamBjij
sonipjti eoj ap biujoj bj 'jpap b ajBA 'sojiisoajss soj ap Bjnjanjjsa
-B^ara bj io'f ÍBUiSBJjojai jap jBpioaijaq ojuairatAjOAnasap ja 'o'^ íBJqiJ
Bmsim Bnn ap sojijsoajBS soj ap n9paej)noa ap pBpisuajuí ajuaaaj
-ip Jod o oraeinojaosiuB un jod sopBsnBD SBdojj^sxuB SBjajBJBd SBpu^q
o sojnaso sojBjjsa soj ap sajaAinsap soj '0*^ ^sBj^jBJBd SBpnBq u^snaB
as ou jBna bj na 'e^qij sun ap oSjbj oj b apioaijaq na aAjanAnasap as
anb 'a^janjg ap soasip soj ap bj b sajBjitnis o soai^uapi ojaadsB A nopaB
-aj ap BpuBjsqns Bnn ap pBpijBai bj 'o'j isauopsana oi%vno jmSnijsip
anb ^bjj -SBdoj^osynB sBpnsq o sojnaso soastp soj b utjb Anuí BzajBanj
-bu ap o BzajBjn^Bu buisuu bj ap sajspiooijaq SBjnjaiujsa ap Biaua^stxa
jBaj bj Bjuana na opiuaj soraaq '^joai/j cnauos uisoAuiuiión bj ap j
jb 'uopanpojjuí bj ng •&lt;tÁ'}innijnoa jBJids ajraijap^ Bnn 'BpBiJjsa
bj ap sbuoz sBqaniu na 'ubjou (z^(&gt;\) J8ndossB^[ A ip^ '^aJB^
•sajBpiooijaq A SbzSiz ua
SBjnjanjjsaqns BAjasqo (6f"6l) l^nnag OJa,J •JBjnasnm uopaBj^uoa bj
ajuBjnp uozijnuidsa as on oaiu9jjaap oidoosojaitu ja noa sajquda^^ad
BBjjuqij SBunsiuij sbj anb 'ijCSjojí-^)-jnazg ap Buoaj bj b ajuainBiJBjj
-uoo 'opBjjsomap BjÍBq as anb ja AJnqjsy BaBjsap 'saouapg jo ^map^ay
^jjoj^ Aia^j bj ap (9^61) noijaBjjno^) jBjn^snj^^ uo a^naaajno^ bj ^q
"(ó) t4SlíJ(IíJ0'j^ln ^V^ uiqjiM snisqa uiso^m aq^ jo Suipjoj b jo aauaiib
-asnoa aqi st ji jBqj pus saaqtj mjBJajj jo ^noiíDBijuoajadns,, aqi jo
jjBdjcajunoa aqi si )i jaBj ni jBq} 'dnojS j-a-m-^j aqi jo siaqmam aqj
jjb Aq saaaSap SuivÍjcba oj pajqs sapjadojd jo uoijBjsajiuBni j^pads
b et anssij ajasnm so jíjijijaBJiuoa aqj }Bqj (0^61 nosni^joiQ ¡^ X^nq
-isy '¿f^6T '0^6T 'Ájnqjsy) MatA aqj pjbauoj jnd aq^q a^,, :AJnqjsy
ap ssjBnjxaj SBjqBjBd sbj inbB ajj '(dnoj naSoupqij-sirajapida
-ui8O^ra-mjBja3[) dno^S-f-a^iu-jf Buimouap ^jnqjsy anb oj ap uopBj
-sajiuBni jBpadsa Bnn Bijas Bjqij bj ap uopaBijuoa vj -jjg jap Bpuas
-ajd bj ap apnadap buijob bj ap A buisotui bj ap uopoBjajuí bj '^ajiBg
BJBd anb ajuauíjBngí '(¿^6l) ^^g A paa^ 'ajj^j '^jnqjsy bjb^
'(8) tt^^napiA9 adoasojaim uojjaaja pus Abi -•^ aqj qjm jnajstsuoaní
aJB jíaqj juamoux aqj jb naas aq usa sb jbj sb jnq 'noijBsijBJids snjd
nouauíouaqd sisajaBu^s aqj no pasBq srasruBqaam jaqjo pasodo.id seq
tj(Sjo^^)-jnazgM : BuisomiojaB bj ap uopBzijBJidBa bj b A sisajams op
sonani^naj boj b aqijasnnajp as ísajuapaoajd sojund boj sopoj
ajqos a^aaj ou ijSjojí^)-juazg ap Bjjoaj bj b (6f'6T"¿^'6l)
-jsy ap Baijua vj "¿f-61 u3 i^jOi(^)-juazg A jaSuipiiBjg 'b

�observamos son fases funcionales en que los telofragmas afectan la
apariencia helicoidal a consecuencia de un anisocronismo de los sarcostilos y de su diversa intensidad de contracción.

: S:,-

\
Fie. 24. — Disposición en zigzag (z) y en helicoide (h) de las bandas cromófilas de las fibras del
miocardio de Plecostomus commersonii (C. V.) Gthr. — Técnica de Heidenbain.

Fie. 22. •— Formación helicoidal (h) en las fibras musculares
del corazón de Cyrtograp&amp;us angulatus Dana.

Según el estado en que se encuentre una fibra, se advierten ya
imágenes regulares y periódicas de su estructura, bien disposiciones
en zigzag, en helicoide o en indefinible irregularidad (Figs. 23, 24 y
25), que a gran aumento se resuelven en granulos, bastoncillos y fibri
llas elementales.•&gt;
Insiste D'Ancona en una serie de interesantes revisiones críticas
e investigaciones originales (1929, 1930, 1932, 1937, 1946) que el ele
mento básico de la estriación transversal es el telofragma (línea Z)
y que todo el fragmento comprendido entre telofragma y telofragma,
o sea, el sarcómero menos su membránula limítrofe, es birrefringente.
In vivo se acusa perfectamente la birrefrigencia, la cual se acentúa
mediante la fijación. Precisando su punto de vista en el problema de
la naturaleza de la miofibrilla y a propósito de las reservas de Dimare
— 214 —

y Loreti (1940), escribe: "ritengo che le miofibrille delle fibre
striate, una volta differenziate, persistano quali organelli cellulari
stabili non soggitti incondizioni normali a reversioni" (11). Desecha
la opinión de Loreti (1940) según la cual la miofibrilla sería una
manifestación físico-química del sarcoplasma reversible in vivo, o sea,
una fase evanescente del estado coloidal (miocoloide "columnar").
La homología de la estriación de las fibras musculares de insectos y
de vertebrados tendría su fundamento en el telofragma, siempre equi
valente. Señala D'Ancona donde está el malentendido: "La confusione
e derivata del fato che si e parlato di tratti scuri e di tratti chiari, i
quali sonó aspetti piú o meno evidenti, piú o meno artificiosi. Cons
tante e invece la linea Z, che corrisponde a un livello di adesione delle
miofibrille al telofragma e con esso al sarcolemma" (12). La mem
brana Z permanece luego de la degeneración miofibrillar (Ciaccio).
Los granulos Z y J serían puntos de intersección entre miofibrillas y
telofragma. Falsa distinción sería la de Bruno, Dimare y Loreti,
quienes consideran distintas las líneas Z y la de Amici y con ello, dos
clases de granulos: a) los granulos Z; b) los granulos J.
El examen biomicroscópico de la estructura funcional de las
fibras estriadas, con el análisis complementario del tejido fijado y te
ñido, permite afirmar como verdaderas realidades citológicas perma
nentes dentro de ciclos de variaciones, 1., las miofibrillas en la
(11)Loe. cit.
(12)Loe. cit. Pág. 807.
— 215 —

�— sis —
•¿08

"'P •i (^t)
•jp -ooq (H)

bj n^ SBjjuqijoiui sbj 'o--[ 'sanopBUBA ap sojap ap ojjuap
-Bnuad SBoiSpjojp sap^pijBaj sBiap^piaA onioo jbhijijb aiinuad 'opra
-ai A PBfíJ opifaj jap oiJBinamajdnicK) sisijbub ja noa 'SBpBiJisa
sbj ap jouopunf ounjonutsa bj ap oaidoasoj^imoiq naniBxa Jgj
•f sojnuBj8 soj (q í 2 sojnnBjS soj (b ^so^iiubjS ap
sop 'ojja noo A piiny ap e[ X 2 SBauíj sbj SBjni^sip uejapienoD sanamb
'ijajo^ jÍ ajBiniQ 'onnjg ap v\ Bijas uopuiisip Bsp^^
S
Á BB^^iiqijotni gjjua nopaasjaiin ap so^nnd nsjjas f ^ 2 so^nuBaS
•(oiodbi^) jB^^iJqijoiui uopBjauaiíop b^ ap oSan^ aoouBuuad 2
-xnaní B'^ *(^x) ttBinuiajcojB8 ^b oesa noo 9 BtnSBjjopj ye
a^^ap anoisapB ip n3ATI un B apuodstjjoa atp '2 Bam^ bj aaaAm a
-suo^ "isoioijiiaB onam o ntd 'iinapiAa ouain o nid ijjadsB onos ipnb
i 'iJBiqa iiiBJi ip a wnos iubj^ ip oispBd a is aip ojbj ¡ap BjBAuap a
guoisnjuoo B^^ : opipuaina^m p Bj^a apnop BnoonytQ Bpgag *aina[BA
-raba ajdmats 'BmSB^jopj p na o^nauíBpntij ns Bijpuaj eopBjqaiJaA ap
Á soioasni ap eaJB^nasnm ssjqij sb^ ap nopsiiisa b^ ap Bi^o[oiuoi{ b^j

Q ap SBAJasaj SBj ap ojrsodojd b j Bj^uqijoiui b| ap
bj
ap Bmajqaid ja n^ bjsia ap ojnnd ns opuBgioa^j 'noi^BÍij bj a^nBtpara
BiijnaoB as jBna bj 'BpnaSupjjiq bj ainaniB^aajjad BsnoB as oam ti[
Jjajatq sa 'ajoj^iraij BjnnBjqmaní ns sonam oaauíooJBS ja 'Bas o
jj jC BinSBJtjojai ajjua opipnaidmoa ojnamSBjj ja opoj ^nb A
(2 ^anij) BmSBjjojaj ja sa jBSjaAsnBj) n^iDBTJjsa bj ap ooisBq ojuatu
-aja ja anb {gf(,l '¿61 '^61 '06T '6^61) sajBniSuo sanoioBSijsaAm 9
sBoijT-13 sanoisiAaj sajiiBs^aajuí ap aijas Bnn na Buo^uytQ ojsisnj
sbjj
-ijqtj A sojjpnojsBq 'gojnuBJ n^ uaAjansaj as oinamnB•sajBinamaja
UBjá b anb '(^^
A f^ 'g^ ^^í^) pBpiJBjnSajoi ajqitnjapni na o apioaijaq na 'SbzSiz na
sanopisodsip naiq 'Bjn^anJis^ ns ap SBaipoiiad A saJBjnSaj sauoSsini
bj( najjaiApB as 'Bjqij Bnn ajjnanona as anb na op^isa ja nnSag

•onBfj smvjnSun snsdojüouJ^^) ap dozujo^ ^p
eajBpu^^noi sejqij sb[ na (i¡) [Bp;oj¡[at{ uo;.iotoJo^ — '^

• (MJBnumpDa,? apio^oaoira) ^pio^oo opejs^ pp ^^uaosouBAa bbbj Bnn
'B38 o 'oam ui a^qtsjaAaj BtnsBjdoDJBS pp BDiuitnb-ooTgjj noioBjsajinBtn
Bnn Bijas Bj^uqijoim bj p^n^ v\ unSas (O^'óT) H3-1^^ ap noiuido b^
' (n) tjnoxeiaAai b Tp3ttoou inoiztpnoont ijjiSSos non HT^^^8
ir|anBSjo i^enb ouBjsisjad 'a^Bizuajajjtp bj^oa Bnn 'aíBijjs
'A

qpi^jj ap saiinrej, — '-"í'^ ^'/í '^^ iiuosjatutuo^ smuotsooajj ^p oipjeaoim
SBjqij sb[ p 6C[ijonioja scpueq ss¡ ^p ("i/^ spio^i^q a i ^z^ ^cz^iz ua uoijisoiIsiq — -j,j -o

ppap popisuatw vsj^atp ns ap X sojpsoo
•jvs soj ap ouisiuoj.oosnm un ap rtiou^noasuoo v jnpiooijai¡ mouajjodo
of uvjo3¡r&gt; smuSvufojat soj anb ua sapniotounf. sasvf nos soniBAJDsqo

�matriz del sarcoplasma; 2., los telofragmas; 3., los núcleos; 4., el
condrioma; 5., el aparato de Golgi; 6., el sarcolema... Es natural
que en los nodulos de condensación, en las micro-ondas y en la con
tracción parcial o total de la fibra, las estructuras transversales se
aproximen y las longitudinales se separen. Aquello acontece con los
telofragmas; y esto, con los sarcostilos. Sarcolema e inofragma ceden
a la condensación en sentido longitudinal y a la presión centrífuga.
Hartas veces la sucesión periódica de bandas claras y oscuras se des
vanece y lo que se percibe son líneas negras ya regularmente dis
puestas o conjugadas de a dos, entre las cuales se acusan tintes blancos
y grises de límites confusos, o grupos de a tres en la columna clara
o claro-oscura de la fibra, líneas que se resuelven, a grandes aumentos,
como es sabido, en granulos y bastoncillos
Szent-Gyorgyi no insiste ya en la estructura helicoidal a la que
hiciera alusión la screw theory. En lo demás, sigue sosteniendo la
teoría de que la actomiosina constituye la base química y físico-quí
mica de la contracción. Ni la miosina ni la actina sería por sí misma
contráctil (neither myosin ñor actin is contráctil). En un adecuado
medio iónico se constituiría el complejo actomiosina (proceso rever
sible). El sistema ATP actomiosina (adenosine triphosphate, or
adenyl diphosphate), el medio iónico adecuado, la gelificación y la
desgelificación es lo esencial de la teoría de Szent-Gyorgyi. En su úl
tima publicación (1949) se refirma fundamentalmente la tesis ante
rior, con un análisis de la importancia de los cambios de temperatura
en las reacciones y equilibrio del mencionado sistema. El psoas del
conejo es el músculo estudiado con preferencia; luego, el sartorio de
la rana. El predominio de las fibras paralelas y la escasez de tejido
conectivo son, entre otras razones, lo que le decidió a elegirlos. He
aquí dos breves pasajes del autor en los cuales se sintetiza su teoría
de la contracción muscular: "According to the concentration and the
nature of ions present, the actomyosin may be charged by the ATP
an dissociate reversibily into its two components, or else it may be
discharged and dehydrated excessively. Yf this reaction takes place in
a heterogenous suspensión, the actomyiosin is precipited. Qwing to its
violence, this precipitation was termed "superprecipitation" to distinguish it from the weaker dehydratation and precipitation induced by
salts alone in absence of A T P. Yf this takes place in an actomyosin
gel, it will lead to excessive shrinking, syneresis" (13). Emite la hipó
tesis de unidades que denomina autorías. La contracción sería una reac
ción de las autorías de acuerdo con la ley del todo o nada: "that the
contractile matter is built of functional units, "autones", and that icontraction is an "all-or one equilibrio reaction" of these autones, dependent on temperatura" (14). Las dimensiones de las autonas serían in
dependientes del tamaño de las partículas coloidales.
(13)A. Szent-Gyohgyi. — Free-energy relalions and contraction actomyosin. — The
Biological Bulletin. Vol. 96. 1949, pág. 140.
(14)Loe. cit., pág. 140-141.
— 217 —
— 216 —

�'JBjn^snnx
eun ap oapnu un uo^ BsoiAjau Bjqij eun ap oi^biuoj omiiui ¡a ^ ua *seni^pD
^¡ — 'jef|iJ&lt;moiui oujsuiojoosiub ^p ozuaiuio^ p uoj sejiujiuisa sb[ ap pepij
a e^iJi^iuo^^ e[ asjajauBAsap e apuaii ^ ua X ^oiJadsn ap ou|uibj ^a oijoiou u^iq
irj — •••2 + — + — + J^ + — + — + Z B.iipoijad uoisajns bj aiuamsi

r

óó

r

d esnjB as y ug — •tru^iiiisipui vojadjauo^jt/j ap oaii^in.i(|n o]n.)snj^( — -c^ -oi^

^*.

?

^

'¿-

4

I

t.-;,íí-i ^ :-...i.WB-- á

�— LIZ —
BT 0jt9d 'SBJtnjonJjsa sbj naS-ms Bjja 3q 'seainnnb sepnB)sqns sbj ap
doi ajnajajip bj ^^n^) aqap jBuopimj oppnas un^je 'amatas}
-soju^eip soasip o soiBj^sa 'e^pneq na bjjbzijbooj apuodgajjoa
on A jepijtíJB ajuB^sBq sa pBpijiiaBxinoa ^ pspppsBja aajua ojn^sntn
jap pBpiAijoB B[ na nops-redas bj 'jaiAUB^j ap bduijd nopB^ajdjaim
Bpnznapuoa bj ^ soinannjadxa sosopBpma soj ap oqaadsap y 'eooi%
a^u^raBJnd 'saauBjj o^ojo^siq ajqajaa ja Bjsd 'ubu^s (sodoa^ogí)
soaeip so^ -naranjoA ap Á buijoj ap BiJBiqinBa ^e no p '(a^ptug
ap oosip o omaso oasip 'sBdojj^sxuB s^pnBq) sivda osip ouimou
-ap p anb o^ ap n^iaunj BAisnpxa eia Bjqxj B[ ap n^poBjjuoD bj anb
opBqojd a^aaniBATiTaipp ouiod ojapisnoa •—nopanpojioi bj ua opBpjoa
-aj somaq o^ Á— j^iaubjj •8a[i}0BJ^uoo on sojBj^sa no^ UBUBUJa^fB anb
'afa ns b gaiBjnoipuadjad soíBjjsa na JB^nosnra Bjqij b^ ap pBpijijaBj^
-uoa b^ ap noi3Bzi[B3O^ bj Bjaaxioa sa on anb somaaj^ -BpBziJB[od zn¡
b^ b sauaáoraoq Bjjiqiaa^d as Bjqij B[ 'BnisoiinojaB B[ B^pnsiQ -Bnij^B
v\ ap BAtiBSan nopaejp^ a[qop b^ noa Biaesnadmo^ as butsoioi B[ ap
BAt^sod uoiaaBjpj ^jqop vj -Bdojiosi spn^q b[ na uopaBJjaj a^qop
B[ a^ajedB BuisoiraojaB b¡ uopnjostp jtod opn^^Bj^xa anb buijijb as p
n^ -ofBqBjj ns ap B^nsaj ojad 'Bpnana^snoa isa naanpap on sopBjp

- uoXa.oun,

pno

— 91^ —

L3^ J^L^ilÍÍ
.^^o^a"

^nK I*&gt;!o[O;a

eajoine so^; 'BnisoiniojaB noa SBpnBq sb^ b Bjaiqiaasnnaap as
-noa b^ :BiJtaejiinoa as on Bffijqijoim v\ Bpoj o Bjqij v\ Bpoi
-noa sa BuisotraojaB ofajdraoa p o^os tg -BnisoiraojaB v\ ap nop^zipa
•o\ v\ Jod SBdoijosi a SBdoJiosinB SBpn^q se^ Bai[dxa 'i
ap Bpnasa b^ ap —(¿^6T) 8pnaja^) otasini o\— (Lf6l)
* (tu^tuoui jsod sa osaaojd
p) pBpijTjaBJjnoa bj ap Bpipjad b^ á &lt;j j^ y ap nopisodmo^sap ej
aajua 'ofauoa pp seosd ja na 'ojajBJBd un naaajqBjsa (66x) ^^
-inazg *y A onqaog *j^[ 'ooij^araijojoo opoiam oAann mi
•SBDimtnb ssp
-nBjsqns SBmsinz sbj ap nppBjnaiJO bj ap Buapnadap 'BpuaSmjjaMiq
A ouora anb jsnSí jb 'Bon^so Bpn^q A bjbj^ ^pu^q anb auapsos nainb
(¿6l) j^ujag oraoa sajo^nB BJBd BianBjjodini ap jBuopnjijsuoo
Biauajajip BjjqBq on eojja aainjj -sojnaso soj na oraoa sojBja soasip
soj na ojhbí spnaSnijpjjiq bj ap soiqnrea Bjon (f6\) jprqag *f "^
A BDujamost uopaBjjnoa bj na (^6l) lBFnH noA ^^^q sistjbub
o^na 'jBjnasnra B.xqij bj ap uopaBaiuoa ap sosaaoíd soj b SBjajBJBd
nos ou BidojjosiuB bj ap sanopBUBA sbj anb aaajBj -(sodo^psi) sooi^
-SBja soasip A (sodojjosiuB) saji^aBJinoa soasrp ap Baipouad noisa^ns
Bun onioa BpsiJisa jBjn^snm Bjqij bj jBJaptsnoa jb ajunaní as sajojja
anb na ajuBppB SBm somajBJC^somaQ •s^aojnB soqanra jod BjitnpB as
anbunB 'uopBinaijB jb^ Btu^jjxa Bijnsaj Bip ^ojj 'sodojiosins soastp
soj ap BAisnjaxa uopunj Búas BpBiajsa aBjnasnm Bjqij bj ap uopaBJ^
-noa bj anb janajsos na sojamud soj j^iaubjj A ^spniQ uoaan j
•ajnaSnijpjjiq Xnm oj
ap oaod oj jinSunsip BJBd sa vdojjpsjuo A odoutpsi Bpu^q ap notsaad
-xa bj BAjasnoo as ig -opsjS ja buba oj^g -SBJBp sbj ap omoa SBjnaso
SBpnsq sbj ap o^ubj pBpaidojd sa BianaSuijpjjiq bj anb ap n^pon
bj sajopBSitsaAui soj aj;ua nppsqojdB sbui opnBUBS ba zaA

�función de las bandas, que no son unidades, difiere en grado más
que por naturaleza.
Hoy día se sabe que la miosina es birrefringente y contráctil o
retráctil. Pero necesario es la mayor prudencia, y lo advierte Dubuisson (1947), en la transposición fisiológica de propiedades fisico
químicas estudiadas fuera de los tejidos. La miosina, sin las especia
les estructuras de la fibra, no dará nunca acabada cuenta de la
fisiología muscular, como tampoco las estructuras por sí solas. Por
otra parte, si nada tienen que ver con las funciones ¿cuál es el sen
tido de las estructuras? No será su único sentido, pero uno de ellos,
y quizá el más importante parece ser el funcional. En la fórmula
clásica se anteponía la función al órgano; pero si algo puede existir
por sí, no es la función, sino el órgano. Embriológicamente y desde
cierto punto de vista, es eso lo que ocurre. Si los procesos de con
tracción y relajación de las fibras musculares fuesen exactamente los
mismos que los procesos in vitro de la miosina, actina, actomiosina
y tropomiosina ¿a qué oculto sentido responde la especial estructura
de la fibra? Y aunque lo más directamente relacionado con la con
tracción y relajación de la fibra sea el sarccstilo, no hay que olvi
dar, en el funcionamiento del músculo, las otras estructuras (sarcoplasma, condrioma, descripto por Regaud y Fabre por vez primera
en el disco anisótropo, en forma de condrioconte, etc.). Sarcostilo y
sarcoplasma ¿no constituyen un complejo funcional inseparable?
Naturalmente que las estructuras sin la energía química ni las
propiedades físicas y físico-quimicas no explican nada. Pero ¿cómo
explicar por el solo análisis químico el funcionamiento de un reloj o
de cualquier máquina? Aquí la estructura es de mayor significación
que la substancia de composición, ya que a partir de algunas propie
dades fundamentales, con la misma substancia química se puede cons
truir máquinas muy distintas y con substancias muy diversas, la misma
máquina. Es éste recurso de la vida toda, no sólo del hombre.
En la histofisiología del músculo se plantea este dificilísimo pro
blema: ¿en qué momento el proceso químico y físico-químico co
mienza a revelarse citológicamente? De la excitación a la contracción
¿hay o no continuidad del proceso histoquímico? Si entre la excitación
y la contracción la diferencia fuese de grado y no de naturaleza, sean
los cambios progresivos o bruscos —cuestión de velocidad de reacción — parece que el final de la primera sería el comienzo de la segunda
o que entre la excitación y la contracción debiera existir algo inter
medio, por más fugaz que fuese. El proceso químico y físico-químico
microscópicamente inaparente de la excitación, de algún ""modo pro
seguiría en la contracción, tornándose plásticamente perceptible. iSe
expresa la excitabilidad de las fibras musculares por su contractilidad.
Herlitzka (1945), al hablar de la excitación de la fibra muscular,
agrega: "cuya manifestación, externamente comparable, es la con
tracción".
Aparece la idea de excitación entre dos nociones: a) la noción
de excitante; b) la noción de contración, cuando el efector es el
músculo, se entiende. Quizá el error común consista en querer sepa— 218 —

rar lo que es esencialmente un proceso continuo y afirmar, por ser
separable el excitante de la excitación que lo es también la excitación
de la contracción, con la creencia de que lo prueban las excitaciones
ineficaces.
No cabe duda de que durante la contracción se continúa —va
riando substancias y fases— el proceso químico y físico-químico que
la inicia. Y a la pregunta ¿en qué momento el proceso puramente
químico y físico-químico comienza a tener manifestación citológica
perceptible al microscopio? responderemos que en la histofisiología
muscular no conocemos otra anterior, observable in vivo, que el de la
génesis de los nodulos de condensación. Las micro-ondas que nosotros
descubrimos en el corazón de los vertebrados como las llamadas
ondas de contracción descubiertas hace mucho tiempo en los músculos
alares de un insecto (el Hydrophilus piceus) no son reacciones citológicas primarias, sino secundarias a aquellos nodulos.
Analicemos ahora las variaciones de la elasticidad de la fibra
muscular en función de los cambios químicos, Luego, la significación
de los cambios de elasticidad en la contracción.

(Continúa).

— 219

�— 61^
-ed^s jajanb na bjsisuod unmo^ jojja p ^zni^) -apu^rjua 9s 'ofnosnin
p ea ^ojDaja p opnena 'uopBj^uoD ap n^pon b[ (q íajnBjpx^ ap
uopou b[ (b :sauopon sop ajjua uopBjpxo ^p api. b[ ad
-noa bj sa 4a[qBJBduio
juaiuBUjajxa nopBísajinBtn BXn
'jB^nDsntn Bjqij bj ap nopBjpxa bj ap jBjqBq jb '(^61) B^jz^rjjajj
•pBpijrjDBJínoa ns aod sajBjnosnra SBaqij sbj ap pBpijiqBjpxa bj ssajdxa
ag •ajq^daajad a;u9UiBoi}SB[d aeopuBUJOj 'uopoBj^uoa bj na BUinSas
-ojd opoin utiSjb ap 'nopBjpxa bj ap ajuajedBar ajaaoiBDid^Dsojoiin
ODiininb-oaiBij A ooinnnb osa^ojd [^j 'asanj anb zbSiij sbiu jod 'oipara
-jajni o^jb jtjsixa Bjaiqap uoiaoBJjuo^ bj á nop^jpxa bj ajjua anb o
spuní^^s bj ap oznaimoa ja Bijas Bjamud bj ap Jboij ja anb a^ai^d —
- uopoeaj ap psppojaA ap n^psana— soasmq o soAisaa^ojd soiqniea soj
neos 'Bzajejn^Bti ap ou A op^aS ap aeonj Bpnajajip bj uopoBjjuoa bj A
uoiOBipxa bj ox^u9 ig ¿oairavnbojsiq os^oojd jap pBpinapuoo on o Xsq?
uopoBjjuoa bj b n^pBjpxa bj 3Q ¿ainanrB^i^ojoip asjBjaAaJ b Bznainr
-od ooiininb-ooisjj A oaitnmb osaaojd ja oju^iuotn anb na? :emajq
-ojd onnsjjpijip ajsa BajuB[d as ojnasnm jap BiSojotsrjoisiq bj n^
•sjqiuoq jap ojos on 'Bpoi BpiA bj ap osjnoaa aisa s^j •mirnbpui
•simo 9pand as vopumb vpuvjsqns niusiui vj uoo 'sajBinaniBpunj sap^p
-aidojd 8BimS[B ap jpjed b anb vA 'nopisodtuoa ap BpuBjsqns bj anb
nopBoijrnSrs jo&lt;íbot ap sa Bjnjonjjsa bj tnby ¿BninbBni jatnbjBna ap
o foj3i nn ap ojuoiniBuopunj ja ooiinmb sisijbub ojos ja jod js^d
ocu^a? ojaj -BpBU UBai^dxs on sBaimmb-o^isjj A sbotsij s
sbj tn Bonuinb BjSa^ua bj ms SBjnianJisa sbj anb ajnam^
¿ajqBJBdasni jBnopunj ofajdnro^ nn naXnipsno^ on? BtasBfdoojBs
A ojpsoojBg •(•aja 'ajnoooupuoo ap buiioj na 'odoajosinB oosip ja na

• (tmmtuo'^ )

BJamjjd Z3A jod ajqB^ A piiBSa^j jod ojdtaosap 'Binoijpuoo 'BmsBjd
-oajBS) 8BJnjaiu}sa sbjjo sbj 'ojnasnra jap oiuarniBuopnnj ja na 'jsp
-iajo anb Av\\ on 'oji^so^jbs ja Bas Bjqij bj ap nopB^Bjaj A upp^BJj

bj na pBpppsBja ap soiquiBa soj ap
bj 'oSan^j 'sooimmb soiquiBD soj ap uppunj na iBjnosnm
B.iqij bj ap pepioi}SB[3 B^ Op gaaopBiJBA sbj vioiye sotnaaijBny
•sojnpou sojjanbB b SBiJBpunaas oms 'sBiJBtaijd sboiSoj
-oiio sauoiooB9J nos on (snaoid snjfi{dojp^ij ja) ojoastn un ap ssjbjb
sojnasnuí soj na odinaij oqantn aa^q sejjaiqnasap upioovjjuoo ap svpuo
SBpBmBff sbj otuoD eopBjqaiJaA soj ap upzBJoa ja na eouii.iqnosap
sojjosou anb SBpuo-ojaiiu sb^j •liptovsuapitoo ap sojnpou soj ap stsauaS
bj ap p anb 'oam ui ajqBAiasqo 'joijsiub bjjo somaaouoa on jBjnosnra
biSojoisijoisiu; bj na anb somajapuodsaj ¿oidoosojoini jb a^qi^da^^jad
boio[ojid u9iaBi8ajinBm jauaj b Bzn^iraoo oainnnb-ooisij Á ootminb
aiuaniBind os^oojd p oinamom anb na? einnSaad ej b ^ "bidiui b[
anb ooimjnb-ODisij A ooimjnb ogaaojd p —sasBj jÍ SBiouBjsqns
-ba— Bnuijuo^ as uoioobjjuoo b^ a^nBJnp anb ap epnp aqsa
souoioBjpxa sb]^ nBqanid o\ anb ap Bpnaaj^ b^ noo 'n^xo^BJjuoa b^ ap
nopBipxa bj u9tquiBj ea 0^ anb uop^iiaxa v\ ap a^uBuox^ p afqBJBdas
J9S jod 'jBnuijB jÍ onuijuoD O89oo.id un a^uarappuasa sa anb o\ ¿vi

-uoo bj uoo opBuopBjaj ^juauíBioojip sbui oj anbnriB j^ ¿Bjqtj bj ap
Bjnjoiujsa jspadsa bj apnodsaj oppuas oijnao anb b? Bursoiuiodoaj A
BnisoiraojOB 'buií^b 'buisoiui bj ap ojtin. ui sosa^ójd soj anb somsim
soj ojuouiBjaBxa udsanj sajBjn^snm sBjqij sbj ap uppBfBjaj A uopaBjj
-no^ ap sosaaojd soj ig 'a-unao anb oj osa sa 'bjsia ap ojund ojjaio
apsap A ajHaraBDiSojouqni^ -onESjo ja ouis 'uopunj bj sa ou 'is jod
ji^sixa apand ojb ib oiad íoubSjo jb uopunj bj Binodajus as boisbjo
Bjnou^j bj u^j -jBHopnnj ja jas aaajBd aiuBjjodnn sboi ja Bzmb A
'sojja ap oun ojad 'oppuas ooran ns jas o^¿ ¿SBjnjanjjsa sbj ap opn
-ñas ja sa jBn^? sauopnnj sbj noa j^a anb nanap spBu is 'ajjBd bjjo
xo¿ -sbjos is jod SBjnjonjj8a sbj ooodniBí omoa 'jBjnasnuí BtSojoisrj
bj ap Bjuano BpBqsaB Baunu ^sp on 'Bjqij bj ap SBjnjanjjsa saj
-Bpadsa sbj urs 'buisotui 'j 'sopifaj soj ap BJanj SBpBipnjsa SBainnnb
-O3ISJJ sapBpaidojtd ap BaiSojoisrj uopisodsnBj^ bj na '(¿^61) nossinq
-nQ ajJ3iApB oj A 'Bpnapnad Jtoieni bj sa ouBsa^au ojaj "jijaEJía^

•BzajBJnjBu
anb
8Bm op^jS ua ajatjip 'sapBpiun nos ou anb 'sEpu^q
sbj ap jod
nppnmj

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1095">
                <text>Biomicroscopia del corazón : Exploración paralela de nervios y centros cardíacos y obtención simultanea de microcinematografia , electro y foto cardiogramas . Estudio complementario histológico experimental de las relaciones neuro cardiacas.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1096">
                <text>Fácil  es  tener  conceptos  claros  y   distintos;   difícil  es  que  los conceptos no sustituyan la realidad con la apariencia de ser su representación  e interpretación.&#13;
&#13;
La historia de nuestros conocimientos biológicos está plagada de errores debido -aparte  defectuosas  observaciones- a  la  sustitución de la realidad por conceptos, cuando no por palabras. Asunto muy diferente es la elaboración racional de los hechos, de cuyos límites hay que tener conciencia, porque también puede inducirnos a falsedades.&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1097">
                <text>ESTABLE, Clemente</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1098">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1099">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1100">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1101">
                <text>Facultad de Humanidades  y Ciencias de la Educación.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1102">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1103">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="115" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="182">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/a7a04be73b8531179a673c07a89cc3cc.PDF</src>
        <authentication>831afea85b9a2f2e4cccc2b6fdfdd230</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1104">
                    <text>— is —
'soSo^Bip soJamijd sns na *uoiBf&lt;j B Bpuajajajd v\ opuBp 'soiuomiisai O^ ap uopBp
-ajclB B| BjsiiJiAut jsibj^ 'anb |BjniBU 'and 'ej^ -Bo.iiuoiBjd oiíjosa boj ap uapuadap
S3]qn^oiu9^^ sb^ safssBd bojío na anb ojjsonzap JaiBjij 'ausd ns jo^ *t403iup 03od un,, ouzoa
opBjuasajd BjjBisa satBj^fOg ns 'isy 'sanaqisjiuy ap sejqo sbj na ainam[Bpadsa 'gBiíJ^sa bX
sa^nan) na opBSBq Bijqsq as uoqdouax "OJisasm pp BpBqBjB uoisuajduioj B[ Ejcd aaiqo un
jiniíisuo^ ap oqnq —psprAiiafqo ap bzubii jas ap sofa[— B^i^osojtj Biusipaní ns X 'pijur
is jod ap jopcijojsiq un ap ojspj jap pBpippi} B[ bjiuod jBjídsuo^ uojaiqap Bijomam
B{ ap 6B[[bj se] junj oj jod 'eoqaaq so[ ap sandsap oqonm eojij.iea aojan; anb 'so.iubj.io9
sofcqojj sns e ojucn^ na opuB^apj X 'sijí ijjod ap sspuiai X sbisbiubj ap sBpspjoq 'sbjij
•oisiq SBjqo sns uBjnatno^ anb oqoaq ap sajojja so[ opuspuapiAa 'pcpiAi'afqo opBiuam ns
ouim jaof 'Bn^uam oppap^d Bq uoqdouax Bpajam anb Bzusijuoa bj saauoiua apsaQ
•(*Dja 'jajp^ 'jaqaBuuap^qag) oJisaBín ns b aXnqij)B so3o[Bip sns ua anb pdBd
^a ajqc^ijdxaui aiuauíBiaiduioa JS^Bq ou Bjod 'aucd ua Bouain o[ jod 'uoib^j b asjapnais
ap BiqBq anb oijjiApB ag -sa[aioisijy ap ¡ojiuoo [a otsq somoraussj eoqniB ap uopBniq
-uioo B[ ojna^uí as apjBl sbjij •(BioiiqB'j 'nupmasjj '^aSag 'ja^pnig) ]fjoui jBapi ns opuBu
•JB3U3 i O^iuo^B^d oiuaiuiBSuad |ap op^uS^-idun sa^Bj^og un opBp BpqBq sou 'B^pema^sis
ajusmaiuBuiuiopajd uoi.iBdn^oajd ns ap pnuiA na 'jbiij [a 'uoir[cj anb OApafqo snta 'jatj
SBm Jas Biqap ^o^iioso(i| o^nA ojaj)ssj ns ^ noisa^ojd ap jopetjoisiq ap ja]3BJB3 ns jod
sand 'a^ ap ou2ip ooiun ja vis uoqdouax 3nb ?su3tI 8S oSan^ -ouiscj^ osajojd oj ojubs
un 9 onto^ anb uopejauaA B( auaiAojd tnbB 3q *pBpi(Baj B^ b Bipnodsajjo^ saiBj^jog b
BinqijjB ajsa anb o( opoi anb aiuamBnua^ui oXaj^ as uojt^j ap soiíj^sa so[ nojapqn^sapaj as
oiuaciuiJBuajj ^a ua opuBn^ 'ojujap un jBjjaa b opc3j[[ Bq Bijoisiq csg -saman} SBqtuo
ap aopBJo^BA v\ op Bijo^siq b¡ opnssBdaJ Buui^no^ as o^j8uopn^os ap pepi^iqtsodmi b'j
*Buia|ip ^a a]UB zaA bjio *isb ^soniBis^ *nopda3uo3 Bidojd ns 6aiBj^pg ajqos BiaaXojd (opB[
ojjo jod ^anb &amp;. *waj^[ *^3X ^P opoi ajqos Á 'SIbiojj 'XVi^ ap aiJBd ua uapuadap sauuo}ai sns
anb 31US0UIAUO3 ajuBjSBq buijoj ua ojjsom Jai^j^ [j anb apsap 'oja.ua) un jas ap opBfap
Bq sapioisijy oja^ 'BJBjqos a{ uo]B{^ ap B^ b anb Á oS[B bjbi|bj 9\ uoqdouax P Q?T*&gt;?S
•odxa B[ b anb aaaj^d 'soiuomtisai sns ap znj bj b SBpBuiuiBxg -opeuuojuí uaiq jB^sa Ejnd
B.u aa a^uBiSBq oj A iBpjBduii jas BjBd -g ap sofa[ aiuEissq o( pjsa —Bi.iap as— biijtSbisjj
13 '(pJBq^oj^ *1bi^[ ^^I9of ^zjadmo^ 'ja|[3^ &lt;sTPaeJ9) noi^san^ b¡ jiniuip BJBd oaiuuaj
1^019^ ope^quB asa sa^ioisijy ua uoJaiA soq^nur anb o^jap s^ 'ojio ^ap pBppBjaA B[ ap
oisandns p aa asJBSBq ap Bijqcq
q oun {ap pitii^Bxa B{ ap uopgSau B{ anbjod udtjmjd
un BjB^i{duii ^uopnios bj Bas anb Bjainb^Bn;^
b
L uoqdoua^ uo^ uoib^^ b
JB{OJiuo^ somapod ofog 'so^pnbB ajjua jippap BJBd
aiij^ ap eajis anb ojoso^ij ojdojd
|ap opBUBnia oisp unSuiu soniauai ou 'oiqijjsa Bp^u
cj^jog ouioo 'san^ -aiuoiuBJiSoiojti
a{qn{osni ^joSij ua (sa Buia[qojd {Bi oja^ *Bpua3jaAi
Bq apuop i{|b oaijoisiq o¡ B{[Bq as
ope{ anb ap jBuiuuaiap Btj^s Bm^^qojd \ 'oiund
^ disdi/ uapi^uío^ 4scuij^3op sb¡ ap
X pepi|Buosjad b[ ap uoijdijjsap c\ ua 'uoqdouax
UO'C[&lt;I '\ai.i o:^Jiaj omoj asjBmoi
apand ou 'opspBídsap anbcjc un jas jod 'anb saqnp^ sbj op^[ ap opuBfap 'anbjod ajuaiuBij
-Bsa^au asjBaiue^d ap Bq oaijo^snf saiBJ^fOg un ap ema^qojd {a 'o^JBqma uig *(sa]Bj^(og
oiJBna un ap jB[t[oq BJBd aid ub[i ou smiaqdg ap sauíqosiy ap opBpanb usq anb sojsaj
so-j) -auiijqns 'aiuBSnXqns 'BpiA bj ap ojjsacui 'oois;;Biam opunjojd 'uojb[,j ap ja X 'ajo
-oipaul 'B)siJB)tii^n 'oiEsuas 'uoqdoaax p p íajqBpaJdsap bisijos X odjsij 'sauBqdoisijy
ap p ^sajuajajip saiBj^og saj) ap jBjqeq somBjjpod 'oauBjodiuaiuoa sns ap somaasod anb
soiuotniisa) so( opBJBdas jod 8omBzi]BuB ig -saiuanj bb[ ap smaiqojd [B o^aadsaj uoptsod
BJisanu a^namaAajq JBfij ap somaq 'soijBsa^an soisandn9 sns ap X BDi^i^od X E.iipiJnf Bi]oso¡i)
ns ap o^os ouis '8aiBJ3[Og ap Bj}OSO^T} b{ Bpo^ ap uopisodxa Bun soma^Bq ou anbuny ([)
o^ as oiusun \^ •soj[a b noi^isodo na ^jjbij ^s ain^meoijoso^ij
'sbisijos so[ ap oancj^oo un (Ql^) 83jBJ5[9g sa a
(uopnis¡[ /ap X ot{33J3(j \a-p mjoso¡ij n] sp

•u oi^mrupuo'^ )

(i)
oaaAazr ^a sviawvn tjvnr

— os —

•ooiun A ^api uxj un e sajnaonpuoD soipaux so^ o soAUiu^suoo sojnain
-ara sOI a^uauíBios nos 'sean^ij s^\ ap 8apBptiBTn3iuBd svi 'sixb^uis
A oxiB^nqB3OA ap sspBiJBA SBpanbsnq swj ouisijoSuoS \a Bjjinjijsnoa
anb oj 'oasaqBJB asa 'uopBziiBuajBín Bjsa anb sbui BpBn sa ou íajaf A
p Bijas I? ^no b^ ap B^an^sa Bun b bjoSuo^ 3p aaquiou \^
oísnf sa' is j^ -SBAtioadsaj gBaoda sns ap bjsib eo^ unrao^ p^p
-buii Bun biobu jopeaj^ ozjanjsa ns ap a^uaiosuoo Bpuapuai Bs
¡BOijaod
bj Bzuairaoa apuop niB nanaijap as sBpuaaajip sa^j ts 'ojsa
-raí an^? -souisira s'oj nos ou uppBonpa ^\ 'pEpi^iqisuas v\ 'ojuaux
-Bj'adraai ig -a^Bjapisuoo sa SB^aod sop so| ajiua spuajajip b^ 'oisa
ap Bjan^ fUDU^ne^ A BJtoguof) ap unraoo opuoj \^ a^nijisuoo anb o\
sa oosaqBJB ua bsbjj bS^ Bjsa A 'a^qBjsui anbunB iBuajBui pBpi^a^
bt b bsod Bpoi ap jBfadsap b ^lu^Ipu^^ ozjanjsa onuuuoo ajsg
•sauoponra A
sauopBSuas sb^ ap oraijuí ouiiij \a unSas 'sopua[ts ap BpsuoD 'BjdmqB
aosq as o^iqns ap o' Bsonms' Baují ^ szi^ap as anb oosaqBJB un
sa Blta 'sa^api sisajuajBd só^ A sainappm so^ ap oiJosnR
o opajua pp saABjj b' '3sbjj Bt b aujapuo^ anb o^ ua ^
ap auas Bun 'ojB[aj ^ 'uaBrai b[ a^nitisns 'uopdwasap b^ b 'isy
•oiuairaBjquinpap ns jBj^saj uao^q ajuauíBoijiuSBUi A opiJo^oD UBp
a^ anb 'so^a*tda so^ ap ajqranpiAJas v\ ap o 'a[oqjadiq B^ ap ojuaut
-nB ap oijpiÁ p of^q 'Bzajnd ns Bpoj ua BUiraop 'a^qBdpd A aiqísiA
BijajBui B^ ap uppBUJB^ua 'oAijuBisns p ^ SBpBoi{duioa A SBjxsinbxa
sauoisjaAUi ap oip'aui jod Jo^A ua BpBz^aJ o 'Bps^iB 'mmdsa ^ auod
-un as BoiSjaua BjqBpd b^ anSuuxa as uopisoduii b^ apuop 'B^iiaod
asBjj b^ ap {buij ^b '^puap^a ua apuapsap o 'Bsdipa 'sa^aj sbsoo sb^
ap^Bzanbu b^ ajina 'sa^aA sbj^o íoAiiafps A otdpiuBd ua ajjaiAUoa
as oqjaAp íBjnbJBJaf ns ua SBpBpBjS^p uBjjuan^ua as SBna 'opnu
-aui y -uaSBunB^ jinjisuoD b sBpBuiisap u^jsa 'saij^jaJ ap sBjnStj sb[
anb oduiau orásira \e 8BjqBTBd sbi ^ -oi^ba p A SBjnd

�destacó a Hippias: "no hay casi nada en que yo esté de acuerdo con
vosotros" (2)„ Sókrates significa la iniciación de un movimiento cuyo
principio fundamental —el método— extendió su influencia hasta
nuestros días, y en este sentido la historia toda de la filosofía se di
vide en dos épocas entre, las cuales se halla él como testamentario de
una y profeta de la otra.

Los problemas de la política constituyen uno de los temas favo
ritos de las conversaciones socráticas y el fin último asequible de sus
empeños filosóficos. Frecuentemente lo vemos ocupado en la forma
ción de buenos gobernantes, administradores, militares, y expresa
mente destaca que el gobierno del estado es la más alta de las activi
dades, el arte más importante, que por eso se llama "arte de reyes" (3).
La guerra del Peloponeso, que después de un período victorioso, se

y admitiendo sólo la Apología y la "Defensa" de Xenophon en cnanto pueden ser con
troladas por Platón. Y se ha llegado^ por último, a sostener la rigorosa historicidad
de la exposición platónica en todos los diálogos en donde Sókrates desempeña el papel
principal (A. E. Taylor, Burnet). Xenophon y Aristóteles no lo habrían entendido.
En cambio Platón lo exhibe tal como es y las teorías que le atribuye serían realmente las
de Sókrates. La distinción de dos épocas en sus diálogos no se justificaría porque los de
la juventud insinúan ya las teorías de los de la madurez, y porque, cuando Platón quiere
exponer su propia teoría, hace de S. una figura secundaria o lo suprime. Con esto se
ha cerrado el círculo, y la apreciación de las fuentes ha terminado en el mismo punto
en que había comenzado. Y todo cuanto se ha escrito después^ —reivindicación de Xenoph.
(H. v. Arnim), de Aristót. (Stenzel, Jaeger)— constituye el comienzo de un nuevo círculo,
lo que confirma que el problema será insoluble por la sola filología a menos que nuevos
descubrimientos de papiros nos pongan en posesión de fuentes hasta hoy desconocidas.
Solamente hay una salida, que es también histórica, pero en un sentido más hondo que
el de la parvedad filológica: tomar como punto de partida la actitud de Sókrates ante la
muerte —punto en que concuerdan los dos discípulos— y apoyándonos en lo que sabemos
de otros héroes que murieron en pareja actitud, inferir analógicamente su personalidad
y sn espiritual conexión. Y sabemos ciertamente: a) que Sókrates, a pesar de la falsedad
de la acusación, tenía conciencia de que corría un gran peligro (Xen. Mem. IV, 8, 6 ss;
Apol, 4 s. Plat. Apol. 19 a, 28 a s, 36 a; b) que quiso defenderse por sí mismo, ingenua
y sinceramente, sin preparación previa, renunciando a los recursos técnicos y efectistas de
un logógrafo (Xen. Mem. IV, 8, 5. Plat. Apol. 17 b s. Dióc. Laert. II, 40 s.) ; c) que
mantenía una gran confianza en Dios, cualquiera que fuera el resultado del juicio (Xen.
Mem. IV, 8, 5 s.; Apol 4-10. Plat. Apol. 19.a, 29 a); d) que hubiera podido conseguir
la absolución, empleando un poco de adulación o patetismo, pero no quiso usar medios
ilegales e indignos (Xen. Mem. IV, 4, 4. Plat. Apol. 38 d); e) que aceptó la sentencia de
muerte —aunque la consideraba injusta—• con valentía y serenidad (Xen. Mem. IV, 8, 1 a.;
Apol. 24 ss. Plat. Apol. 30 d, 38 c ss.); f) que rechazó la proposición y ayuda para huir de
la prisión (Xen. Apol. 23. Plat. Kriton) ; g) que soportó la muerte con la mayor decisión,
sin un temblor, con una calma que trasuntaba nobleza, alegría, beatitud (Xen. Mem. IV,
8, 2 s.; Apol. 33. Plat. Phaed. 58 e s. 117 a ss.). Y bien, tal estilo de morir sólo puede
haber sido el término de una vida realizadora durante un largo trecho, de acendradas vir
tudes, y supone un espíritu embargado en la meditación amorosa de los valores morales
y en el sondeo reiterado de los misterios del* alma hasta llegar a sus confines y descubrir
el oriente de sn salud y de su perdición. La muerte de Sókrates* es el signo certero de una
personalidad riquísima, de un alma muy grande. Es claro que con este criterio Platón es
más verídico que Xenophon, aunque la descripción de los hechos y pensamientos indivi
duales que le atribuye no sean históricos en el sentido corriente. Más verídico, en cuanto
sus diálogos exponen ejemplos típicos del pensamiento, palabra y obra de Sókrates, cuya
potencia espiritual, en su soliloquio interior y en su askesis privada, debió ser mucho más
rica que lo que salía a luz en las relaciones con sus interlocutores. Por eso puede decirse
no sólo de Xenophon, sino también de Platón que ^se quedó corto^: lejos de haber ido
más allá de lo histórico, la poesía de sus primeros diálogos fue el medio más adecuado para
trasmitir a la posteridad equivalentes en escala menor de su abundancia filosófica. Pero
estas características de la personalidad socrática necesarias para explicar su manera de morir
—sus reflexiones morales, su análisis instrospectivo, su consubstancialidad con la virtud—•
no implican en lo más mínimo el estar en posesión de una interpretación^ metafísica como
es la teoría de las Ideas y sus vinculaciones psicológicas y gnoseológicas. Por eso —aparte
de otras razones intrínsecas de bus diálogos, muchas veces alegadas— esas teorías han de
cargarse a la cuenta de Platón.'
Desde luego que el criterio sentado no sirve para decidir sobre los detalles. Pero para
los fines de nuestra exposición, el problema puede resolverse de modo un tanto arbitrario.
Como no escribimos una monografía sobre Sókrates, sino que tratamos de exhumar todo el
acervo del pensamiento antiguo sobre el derecho y el estado, no es indispensable determinar
con exactitud si un pensamiento es de Sókrates. Si no lo es, será de Platón o de Xenophon
y en los tres casos ha de encontrar cabida en nuestra historia. Consideraremos, pues, como
socrática la doctrina expuesta en Iob primeros diálogos platónicos, incluso el Protágoras; pero
utilizaremos también a Xenophon, advirtiendo en cada caso la procedencia del testimonio.
(2) Plat. Hipp. mia. 372 h.......

tornó cada vez más desfavorable para los atenienses, provocando o
patentizando la desorganización estatal y la ineptitud de sus direc
tores, fue la ocasión propicia para el desenvolvimiento de su doctrina.
Pero Sókrates no piensa en una reforma de la estructura social ni
del régimen constitucional. Nada más alejado de él que los proyectos
de un Hippodamos o las antítesis de Hippias y de Antiphon entre la
naturaleza y el derecho positivo. Para él el problema se resuelve con
una acción sobre las personas: la cuestión política debe solucionarse
con una reforma moral, no puede separarse de los supremos princi
pios éticos que rigen al individuo tanto en su actividad privada como
pública. Nosotros estamos acostumbrados desde el Renacimiento a
considerar como cosas distintas la moral y la política, la ética y
las ciencias del estado. Y también en la época de Sókrates, ciertas
tendencias sofistas, como la escuela de Gorgias, que veía en la retó
rica un arte de la pura persuasión sin preocuparse de la verdad
o justicia de los fines sobre los que ella recaía, implicaban la misma
separación. Pero Sókrates, como la vieja sabiduría tradicional, y como
luego Platón y Aristóteles, concibe la moral y la política en íntima
unidad: la política es ética porque ha de estar dirigida por principios
axiológicos que deben encarnar en los gobernantes mismos, y la ética
es política, porque la vida moral del individuo no puede realizarse
de espaldas a la comunidad de la que forma parte, y sólo puede
llamarse realmente bueno al que cumple las exigencias que aquélla le
plantea. Esa unidad era la que se desgajaba entonces, y es por la
restitución que hace Sókrates de su integridad que Platón lo proclama
el único político auténtico de su época (4). Y por ello también cabe
decir que los primeros diálogos de Platón que versan sobre la piedad,
la valentía, la discreción, las que habitualmente se llaman valores
morales, tratan en realidad de aspectos de la virtud "política".

— 52 —

Pero la política socrática está ligada a su concepción antropoló
gica y teológica y, sobre todo, fundada en un método que es la médula
de todo su filosofar, el cual, a su vez, se va desenvolviendo con la
conciencia de ser la ejecución de una tarea que le ha confiado Dios.
Por ello, se hace más necesario que en ningún otro pensador, para
entender su filosofía del derecho y del estado, considerar los supuestos
de que ésta depende.
Sókrates no es un filósofo en el sentido corriente del término,
no es un puro homo theoreticus, que haya elaborado su sistema,
(3)Xen. Mem. III, 6, 2; IV, 2, 11; IV, 2, 2.
(4)Plat. Gorg. 521 d.
— 53 —

�— es —

't 'Z 'AI Ul

'AI 'Z '9 'III 'iuaK

()

'Biuajsis ns opBJoqBja b^bij anb 'snotjajoatft ouwq ojnd un sa ou
'ouiuuaj jap ajuaujoa opijuos ja ua ojosojij un sa ou sajBjjjpg
'apuadap Bisa anb ap
sojsandns soj JBJapisuoa 'op^isa jap A oqoajap jap bijosojij ns japua^ua
BJBd 'jopssnad ojjo unSuiu ua anb oijBsaaau sbui aa^q as 'ojja jo^
•soiq opBijuoa Bq aj anb BaiBj Bun ap uopnoafa bj jas ap Bpuapuoa
bj uoa opuaiAjoAuasap ba as 'z^a ns b 'jsna ja 'jbjosojij ns opoj ap
Bjnpam bj sa anb opo^am un ua BpBpunj 'opoj ajqos 'a" BaiSojoaj A BaiS
-ojodojjuB uopdaauoa ns b BpBSij Bjsa BoijBjaos Bop^od bj oja^
•ítBaiíJlod,, pnjjiA bj ap sojoadsB ap p^pijBaJ ua ub^bjj 'sajBjom
saJOjBA ubiubjj as ajuauíjBnjiqBq anb sbj 'uopajosip bj 'BjjuajBA bj
'p^paid bj ajqos ubsj3a anb uojbjj ap soSojBip sojainwd soj anb jpap
aq^a uaiqraB^ ojja jod _^ • (f) Baoda ns ap o^ijuajnB oaijijod oaiun ja
BinBjaojd oj uojbj^ anb pBpjjSaiui ns ap sajBj&gt;jog aa^q an¿ uopnjpsaj
bj Jod sa A 'saauojua BqsfeSsap as anb bj Bja pBpinn Bs^ 'BajuBjd
aj Bjjanb^ anb SBpuaSixa sbj ajduma anb jb ouanq a^uauíjBaj asjBuiBjj
apand ojos A 'ajjsd buijoj anb bj ap p^piuntuoo bj b SBpjBdsa ap
Baij3 bj A 'souisiui sa^uBujaqoS soj ua jbujbou^ uaqap anb soaiS^joixB
soidpuud Jod BpiSijip jB^sa 3p Bq anbjod sana sa BDpijod bj ^pspiun
biuijui ua Bai^ijod bj A jbjoui bj aqpuoa 'ssjsj^jsjjy A uojbjj oáanj
ouioa A 'jBuopipBjj Bijnpiq^s BÍaiA bj omoa 'sajBJ^j^g ojaj 'u^pBjBdas
biusiiu bj UBqBoijdun 'Bisaaj Bjja anb soj ajqos sauíj soj ap Bppsnf o
pspjaA bj ap 3sjBdnao3jd ms uoisBnsjad Bjnd bj ap ^jjb un boij
-ojaj bj ua BpA anb 'sbiSjo^ ap Bjanasa bj ouiod 'sbjsijos SBpuapua^
sejjap 'sajBj^jog ap Baoda bj ua uaiqiuBj j^ "opBisa jap sspuap sbj
A sapa bj 'Baijjjod bj A jbjoui bj SBjuijsip sbsod ouiod JBJapisuoa
b ojuaimiaBuajj ja apsap sopBjqmnjsooB souiBjsa sojjoso^^ -Baijqnd
ouioa BpBAijd pBpiApaB ns ua ojub^ onpiAipui jb uaSjj anb soaija soid
-pupd 8omajdn8 soj ap asjBJsdas apand oa 'jBjora Buuojaj Bun uoa
asjBuopnjos aqap sapijod uopsana bj :sBuosjad sbj ajqos uopa^ Bnn
uoa aAjansaj as Buiajqojd ja ja bjbj -oAijisod oipajap ja A BzajBjnjBu
bj ajjua uoqdnuy ap A SBiddijj ap sisaji^uB sbj o souiBpoddifj un ap
8ojaaXoJd soj anb ja ap opBfajB sbui BpB^[ -jBuopniíisuoa uamiSaj jap
ra jBpos BJn^onjjsa bj ap Buuojaj Bun ua Bsuaid ou sajBuj^g oja^
'BuiJiaop ns ap ojuaiuiiAjoAuasap ja BJBd Bpidojd upisBao bj anj 'sajoj
-aaiip sns ap pnjijdaui bj A jBjBjsa uopBziuBSjosap bj opiíBzpuejBd
o opusaoAOJd 'sasuaiuaiB soj BJBd ajqBJOABjsap sbui z^a Bp^a oujo^
as 'osoiJo^aiA opouad un sp sandsap anb 'ossuodojs^ jap Bjjan^ ^j
' (S)íiS9^^j- 3P 3^F ^ra^JJ as osa jod snb 'sjuBjjoduii sbui bjjb ja 'sap^p

'

-IAI)3B SBJ 3p BJJB 8BUI BJ 83 OpB}S3 Jap OUJOiqoS J3 3nb BOBJSap ajU3UI
-BS3Jdxa A 'sajBjijiui 'sajopBjjsiuiuipB 'sajuBUjaqoS souanq 3p upp
-buijoj bj U3 opBdnao soiu^a oj ajuauía^uanaajj^ ^soaijosojij souaduia
sns ap ajqmbasB omnjn uij ja A SBai^Bjaos sauopBSjaÁuoa sbj ap sojij
-oabj SBuia^ soj ap oun ua^njijsuoo Baijijod bj ap sBuiajqojd so-r

^p spaap930Jd v\ os^^ ^pe^ na opn^iiJTAptr 4aoqdou^ v u^iqrae^
lpiojj |3 osn|jui 'so3iiio]B[d so3o[eip soj^mijd so| na eisandxa Buui^op ^\ B^T}ej^OS
ouio3 'sand 'souiaJBjopisuo^ -Biaojsiq bjis^iiu as Epiqoa jBj^uo^us ap Bi( sose^ 88jj so] ua ¿
uoqdona^ p o uoib[^ ap ejas *sa o^ ou ig -saiea^fog ap sa oiu^uuesuad un ts pniti^exa no?
JBUilnjajap a[(|BSuad3ipu; sa ou 'opBisa ]a X o^oajap p ajqos on^íiuB o^uailUBSuad ]ap OAjajg
ja opo) jGninqxa ap somBieJi anb ouis ^saiBJ3|Og ajqos Bi^Bj^onom eun soniiqij^sa ou omo^í
•oijBJiíqjB oiubi un opooi ap osjaAjosaj apand Biuaiqojd ja 'nopisodxa BJis^nu ap íauíj so]
BJBd oi¿ -sajieiap so[ ajqos jippap BJBd ^ajis ou opsiaas ouaiijD \ anb oin\ apsaQ
•no)B[^ ap emana ^\ B asjB^jBO
ap nsq SBTJoai SBsa —snpB3a[B sa^aA seq^nm ^soSo^Bip sns ap sB^asuijjni sanozBj sbj^o ap
^jjBde— osa joj -eB.iiSo^oauou^ X 6B3iSü|o.ii8d sauoi.in|njuiA sns X scapj sb¡ ap bijo^j B[ sa
omoj B^iSTiBianí no^BiaJdja^ui can ap uoisasod u9 JB:^a p ominim sbiu O[ na uB^i^dmi oa
—pnjJiA v\ UO9 pBpijBpaBisqnsuo^ ns ^oAtuadsoJisui sisi^bub ns 'sajBjom sauoixa¡|aj sns—•
jtjom ap Bjaurui ns jn.ii[dxa BJBd ssijssa^au bjubj.&gt;os pupi|i!uosjad B[ ap SB.&gt;nsua)jeJB3 sbis^
oja^ *B^Tjosoji| BpnBpunqe ns ap jouani e¡B3sa na sa^ua^BAinba p^pijaisod e{ b jtinasBJ]
BJBd openjape se tu oipam p anj so^o[B;p sojamiJd sns ap cisaod B[ 'ojijoisiq oj ap C[[b sbuj
opi jaqBq ap sofa| :^^01JO3 opanb as^ anb uoibj^ ap naiqoiBi oais 'uoqdouax ap o^os ou
asjpap apand osa joj 'sajoin^ojjaiui sns uo^ sauopBpj sn| na znj b bijcs anb o] anb bou
8Bm oq^nm jas oiqap 'BpBAUd sisa^s^ ns ua X joijaiui oinbojijos ns na ^(Bnijjídsa epnaiod
BÁnj '83;bj5(O5 ap cjqo X BjqsjBd 'oiuaimssuad jap sojidi) so^duiafa naaodxa so^ojBip sns
oiUBn^ ua ^o^ipuaA ^^^^^ *aiuaiJjoj opi^uas p ua sojuoisiq usas ou aXnquis aj anb sa^cnp
-lAipui soinainiBsuad í eoqaaq so[ ap uoi.idij.isap b[ anhunu 'uoqdoua\- anb oipijai sbui
sa noiBj^ oua^iJ3 aisa uod anb oj^p s^ 'apuBJS Xnm boi^b un ap 'eunsinbij pBpijEuosjad
Bun ap ojauaa ouSis p sa sa^BJ^og ap auanuí b^ -uopipjad ns ap X pujos ns ap ajuaijo ja
jijqnosap X sauíiuo^ sns B jB^ajj BisBq buijb .jap soijaisim soj ap opsjaiíaj oapuos ja ua X
sajsjom sajojBA soj ap bsojouib uo^siipaui bj ua ops^jBquia n^ijjdsa un auodns X 4sapni
-jia SBp^jpua^s ap 'oqaaJi o^jbj un a^UBjnp Bjopeztjsaj BpiA Bun ap ouiuuai ja opis jaq^q
apand oj9S Jijora ap ojijsa jbj 'uaiq A -(-ss B ¿jj -s a 8S 'P3BHd '^id " miody i-s z '8
'AI *w9j^ *^aX) Pn^pE3&lt;! 'Btj^ajB 4ezajqou eqsiunsBJi anb BinjBa son uoa 'jojqmai un ms
4uoispap joXbxu bj uoa aiJanui bj oijodos anb (^ i (uo^ij^ 'íVi *g^ '\ody *N3X) ^orsiJd bj
ap Jinq BJBd BpnXs X uopisodoJd bj ozBq^aj anb (} í (-ss gj 'p qj -joíf^ 'iv^ '88 f^ -jodfr
;"s I '8 'AI 'wi&gt;V¡ '^3X) pBpiuajas X euu&gt;|BA uoo —Bisntu; BqBjapisuoD bj anhun^— aiJanuí
ap spuaiuas bj oidaas anb (a í (p g^ -¡ody 'i\^¿ "^ 'f 'AI "&lt;uaH "NaX) e"^ipui a sajBSaji
sotpam jBsn osmb oa ojad ^ouisi^aisd o uopBjnps ap oood un opuBajduia LuopnjosqB bj
juiijasuo^ opipod sjaiqnq anb (p í (b ^^ 'b-oj -jody -im^ 'Qi-^ jody i-e j '8 'AI '•"*^
*K3X) ^^^11^ I9P opsijnsaj ja Bjan^ anb BjambjBn^ ^soiq ua szuBtiuo^ ubj8 Bun Biuaiueui
anb (o ¡ (-s o^ 'II 'laavi -391a "s q ¿I 'jody -xvij -5 '8 'AI '^tt 'NaX) o|jíJoíoj un
ap sBisti^aia X so^iu^ai sosjn^aj soj b opuspunuaj 'BiAajd nopBJBdajd uis 'ajuauiBja^uis X
Bnua^ui 'orasiui js jod asjapuapp osmb anb (q !b g^ 's b b^ 'b oj -¡ody •!^^ -s p •¡ody
isa 9 '8 'Al -uia^r 'K3X) o^^ijad ubj^ un bjjjoj anb ap Bpuapuo^ siuaj 'uopssn^B bj ap
jiBpasjB} bj ap jBSad b 'saiBj^fog anb (B :aiuauis]j^p souiaqcs l^ -uoixauoa jBnijjldsa ns X
pBpijBuosjad ns ajuamB^i^ojBUB jjjaiui 'pn^ii^B BfajBd ua nojaunut anb saojaq soj^o ap
sooiaqss anb oj ua souopuBXodB X —sojndpsip sop soj UBpjanouoj anb ua oiund— auanur
bj aiuB saiBJ^og ap piniioe bj opiiJBd ap oiund omo.) jbuioi :boi8ojoji} p^paAJBd ej ap ja
anb opuoq sbui oppuas un ua ojad 'B^uoisiq uaiqujB] sa anb 'BpijBS Bun Xsq aiuauíBjog
-ssppouo^sap Xoq BisBq sa^nan} ap uoisasod ua usüuod sou sojídsd ap soiuoiuiijqn^sap
soAanu anb souaiu b b.i ^ojojij bjos bj jod ajqnjosui Bjas Bmajqojd ja anb buijijuo^ anb oj
'ojnajia oAanu nn ap ozuaiuioo ja aXmíjsuo^ —(jagaBf 'jazuaig) -ioxsihv aP '(mjajy -a -jj)
•HJ0M3X ^p uopBDipatAiaj— 'sandsap ojijosa Bq as oiu^n^ opoj ^ -opuzuauíoo Biq^q anb ua
oiund omsim ja ua opBuiuuai Bq saiuaní sbj ap uopBpajdB bj X 'ojnajp ja opejja^ eq
as ojsa uo^ -amudns oj o Bijspunaas ejnáij Bun -g ap a^sq 'Bjjoaj Bidojd ns jauodxa
^jamb uoiBj^i opuBn^ 'anbjod X 'zajnpBiu bj ap soj ap ssijoai sbj bX ubfiuisui pn^uaAnf bj
ap soj anbjod BUB.iíjnsnt as ou so^ojBip sns ua stjoda sop ap uopuiisip B^ -saiBJ^og ap
sbj aiuaui[Baj uBijas aXnqiJi^ aj anb SBjaoaj sbj X sa ouioo jb} aqiqxa oj uoibj,] oiqmBJ ng
•opipuaiua uBjjqsq oj ou sajaioisuy X uoqdouax •(laujng 'jojXbx "3 'V) JEdpuud
jadBd ja Buadmasap saiBJ^og apuop ua so^o|Bip soj sopoi ua B^iuoiBjd uopjsodxa bj ap
pBpptJOistq bsojo^ij bj Jauajsos b 'omiija jod 'opB^ajj Bq as j^ -uoir|j jod sbjibjoji
-uoa jas uapand ojubu^ ua uoqdouax p ,,tKuaí3Q,, BI ^ "iSojody bj ojos opuaijiuips X
bj ap Bjajojd A Bun
ap oiJBjuauíBjsa} ouiod p BjjBq as sajsna sbj aj}ua SBOoda sop ua apiA
-ip as Biiosojij bj ap Bpo^ Btjoisiq bj oppuas a^sa ua A 'sBip soj^sanu
BjSBq Bpuanj^ai ns oipuaixa —opojaiu ja— jB^aauíBpunj oidpuud
oAno ojuaiuiiAora un ap uopBprai bj boijioSis sa^Bj^^g '(^)ttsojjosoA
uoa opjanaB ap ajsa OjÍ anb ua BpBu is^a ^bxj ou?? :8Biddijj b o

�alejado de la vida cotidiana: es una rara síntesis de homo religiosus,
de moralista y de pedagogo, tres aspectos de una misma conducta,
que ciertamente está ligada a una actitud teórica, a una indagación
de fundamentos. Las disputas en torno a su caracterización radican
en esta multiplicidad de facetas, porque Sókrates desborda todas las
categorías (5)...
.
Está convencido de que tiene una misión de origen divino que
consiste en la reforma moral del hombre. Es un deber que Dios le
ha prescrito por medio de oráculos, sueños y por todos los otros

vivir filosofando y que por eso jamás mientras viva dejará de filosofar,
se refiere expresamente a esa actividad (12).
Pero, además, "vivir filosofando", significa que Sókrates con
cebía la operación filosófica, como la acción moral por excelencia, a
la filosofía, como existencia moral, y a la moralidad como existencia
filosófica. Por eso, un rasgo peculiarísimo de Sókrates es que en cada
una de sus enseñanzas se va jugando a sí mismo. Su filosofía —ya
podemos llamarla así sin engendrar equívoco—• está afianzada por

medios de que se sirve un dios (6). Tal vocación se le hizo patente

sus actitudes personales, es inseparable de ellas y por eso sus dis
cípulos dieron lugar preferente en sus escritos a la exposición de su

al reflexionar sobre la respuesta que dio a su amigo Chairephon el
oráculo de Delfos: "nadie es más sabio que Sókrates". Respuesta

personalidad y de su conducta. En este sentido hay que destacar:
a) que Sókrates no escribe, sino que enseña oralmente, en con

extraña, porque él tenía conciencia de no ser sabio, ni poco ni
mucho, y en la ciudad los había que pasaban por tales. Para veri

versación familiar, lo que confirma que lo importante para él no es
la teoría sino la eficacia práctica sobre los hombres. Con ello se
evidencia, además, que no busca la gloria y que, más bien, se expone
al odio de los investigados (13). Y es ya un signo exterior de su
grandeza, que, no habiendo escrito nada, tantos se hayan visto ten
tados a escribir sobre él y su figura haya dado tema a obras de tan
alta calidad como las de Platón;
b) para consagrarse al servicio del dios descuida sus intereses
particulares (14) y enseña sin exigir retribución (15), con lo que
demuestra que se preocupa sólo del bien del educando, sin perseguir

ficar el oráculo comenzó entonces a interrogar a algunos políticos
y poetas y artífices, y su sorpresa fue grande al comprobar en todos
los casos que los pretendidos sabios eran ignorantes, mientras que él,
Sókrates, si bien nada sabía no ignoraba que no sabía (7). Compren
dió así, que la misión de su vida era continuar ese examen para
confirmar siempre la palabra del dios (8).
Aunque no tiene vinculación directa con su misión, el signo o
voz demoníaca que se manifestaba en Sókrates, inhibiéndolo de cier
tas acciones y quizá inclinándolo a otras, es una confirmación clara
de su cuño religioso (9). Sókrates lo experimentaba como un poder
secreto pero familiar, y alude a él sencillamente, sin jactancia al
guna. Como últimamente lo ha hecho notar Guardini, se trata de
una experiencia numinosa de carácter primario, cuyo modo subitáneo
de aparición la emparenta con la forma de la profecía (10).
La tarea que le ha confiado Dios consiste en exhortar y enseñar
al hombre que ha de cuidar de la propia alma, más que de la for
tuna, fama y honores, y tratar de mejorarla hasta hacerla excelente.
Pero Sókrates no es un moralista banal cuyas doctrinas se disuelvan
en vagos sermones predicados in abstracto. Su acción se ejercita en
forma directa sobre el hombre concreto que se atraviesa en su camino,
y se apoya en un examen a fondo, refutándole su falso saber y repro
chándole su errónea valoración de los bienes, hasta ponerlo en el
camino de hallar los fundamentos de la virtud. Y es esta acción di
recta sobre los hombres en torno a la cura del alma, lo que constituye
para él la filosofía (11). Cuando afirma que un dios le" ha prescrito
(5)Cf. Plat. Symp. 221 d.'
(6)Plat. Apol. 33 c.; ^
(7)Id. id. 20 d y ss.^*•^•
(8)Id. id. 21 e y ss.
(9)Principales textos sobre el daimon: Plat. Alcib. I. 103 a, 124 c; Apol. 31 d, 40 a s.;
41 d; Euthyph. 3 b; Euthyd. 272 e. Xen. Mem. I, 1, 4; IV, 3, 12; 8, 5; Symp.
8, 5; Apol. 12 s.
(10)Guardini R. Der Tod des Sokrates. 1945, p. 75 y 83.
(11)Plat. Apol. 29 d -, 30 b. ^•
— 54 —

un provecho para sí mismo. Tampoco abre escuela, ni tiene propia
mente discípulos (16), sino que anda en busca de amigos (17), no
precisamente ricos (18) a quienes pueda reformar. Por eso lo vemos
recorriendo el día entero la ciudad, deteniéndose en las plazas, los
mercados, los gimnasios (19) e interviniendo en los simposios, pues
es en esos sitios en donde puede ejercer su influjo sobre las almas.
Este modo de actuar era completamente nuevo en Grecia, y constituía
el medio más eficaz de superar a los sofistas en su propio terreno.
Su desinterés era la contraprueba de su recta intención, contraprueba
reforzada por el hecho de que fue siempre muy pobre (20);
(12)Plat. Apol. 28 e y 29 d.
(13)PtAT. Apol. 21 d.
(14)Plat. Apol. 23 b, 31 b.
(15)Plat. Apol. 19 d, 31 b, 33 a; Euthyph. 3 d; Xen. Mem. I, 2, 5 ss., 60; 5, 6; 6, 3, 11 s.
(16)Plat. Apol. 33 a.
(17)Plat. Ly$. 211 e s.
(18)Xen. Symp. IV, 44.
(19)Xen. Mem. I, 1, 10; Plat. Lach. 180 c; Charm.
(20)Plat. Apol. 23 b, 38 a s.; Lach. 186 c. Xen. Mem. I, 2, I; 2, 58 . La pobreza de
Sókrates unida a los datos sobre las profesiones de sus padres —cantero Sophroniskos y
partera Phainaretes— dio lagar a que la mayoría de los historiadores concluyera que era
del bajo pueblo (p. ej. Zei.i.er.). Últimamente A. . TaYloh Philos. Stud. p. 3 ss., hu
dado buenas razones para demostrar que Sókrates pertenecía a una familia aristocrática.
Plató
es de S. También Zenón, Protágoras, Damón,
Pythodoros, Kephalos, Pyrilampos (padrastro de Platón) eran del círculo. A esto hay que
añadir que cuatro de los siete diálogos que había escrito Aischines de Sphettus: Alkibiades,
Aspasia, Axiochos, Kallias, se referían a miembros de ese círculo. De modo que, según
Platón y Aischines, S. es exhibido en estrechas relaciones con las más famosas de las
antiguas casas atenienses; los Alcmeonidaa (Perikles), los Philaidas (Milkiades, Alkibiades),
los Eteobutidas (Kallias). A estos datos recordados por Taylor, pueden añadirse otros
— 55 —

�— ss —
so.no 39jipeun uapand 'jojXbx 1o^ sopepjoD^j soisp eojs y -(SBiiprij) SBpijnqoa^^ boj
'(sopBiqii([v '^PRi^lilM) eEP!nI!Hd[ SOI '(laFI!JB&lt;I) epinosnrofy ^o] isasuainaiB sbsbd ssnSiine
sbj ap s^sóme^ SBm sb^ uo^ sauojDB|aj SBq^aJisa ua opiqiqxa sa • 'sauíq^eiy A. uo^Bf^j
unías 'anb opoui ag •ojnoji^ as^ ap sojqiuarui b ubijoj^j as 'sm¡¡v^ 'sotpmxy 'Bisvdsy
'sapmqimy ismiaqdg ap souiqosiy ojijjss BiqBq anb eo3o[eip ajáis so[ ap ojjbti.1 anb jipcue
anb ^Bq oisa y 'o^n^jp |ap UBJa (uo^bj^ ap ojisejpsd) sodmB^ij^^ tso^Bqda']ij (8ojopoqi^í^
'aouiBQ 'sbjoSciojj 'uou2 naiqmBX 'S 8P aiBnjtqBq sojsucdmoj omoo ubjü^ij 'sa[5(uaj b
sopB^nouiA sopoi '8Bijjb^j oiJBnojjim \9 'soq^oixy op ns 'sapBiqiífjy 'BTSBdsy ^saf^ija^ ap
^enosjad o^najp ^a uoo onejduiai apsap aoixano^ Bq^aaisa na ojoso^ij JB BJisanm son uoiBjcj
•BoyiEjjoiBiaB B¡]imBf Batí i) Bi^^uauad saisj^og anb jBJisomap BJ^d eanozsj s^uanq opBp
Bq '-ss g -A 'pmg -sojitij aoiAV^ -g -y a)u.uiBuiii]f) •(•anaz "fa -d) ojqand otcq jap
Bja anb Bja^npno^ sajopBtJoisiq soj ap bijoAbui bj anb b je3n¡ oip —saiaJBUiBq^ Bja^jed
i 9O^)8taojqdog ojojubo— sajpsd sns ap sanoisajojd sbj sjqos so)Bp boj b Bpiun
^g
p ezajqod b-j -a 8S 'Z ¡I 'Z 'i 'm3VÍ "aX '3 981 '^I !"s " 8 '1 Z ^O&lt;/K "•"fltl (O^)
!0I 'I 'II 'm3l/í 'H3X (61)
•uijdi^^ ía
í 081 '
'AI •&lt;Í"^CS (81)
(¿i)
•s a \\z
•b ix ' '9 ¡9 's ^09 '• S 'Z 'I 'tu3IV 'aX !P '

!* 'q I 'p 61 -V&gt;dy •q IS \ Z 7orf
"P IZ •7&lt;ífr •
•p 6! i 8Z 7O&lt;/K

(1)
(ZI)

g íS 'g tZT ' '
8 b ()^ 'p ^j -jod^ !d

9 IZ -P

— ts —
^a
•q o^ - v 6Z
8P
T Ji'u • ^ INIOHV
8 ^ Si d 'S
t PO
r iL
•8 ZT •jody íS '8
[3 iq • !/&lt;7Á &lt;ín^ !P It
eajBdpu ^a
:ot -i vw "•ivi^ :uouitBp p ajqos so:ixat
pí
•88
P OZ TI •pí
•89
jody -x ^ía
•D
•p m •diu.(S XV^d •lo

(it)
(01)

(6)
(8)

(¿)
(9)

(S)

Bq aj sotp un anb buuijb opuBn^ "(n) ^Jjosojxj bj ja
anb oj 'buijb jap Bjno v\ b oujoj ua sajqmoq soj a^qos
-íp u^poB Bisa sa j^ ÉpniiiA bj ap soiuatuepunj soj jBjjsq ap o
ja ua ojjauod Bissq 'sauaiq soj ap u^pBJojBA Bauojja ns ajopu^q^
-ojdaí A ^aq^s osjbj ns ajopuBjnpa 'opuoj b uauíBxa un na B^odB as A
'ouiutbo ns ua BsaiABJjB as anb ojajouo^ ajquipq ja ajqos B^oajip buuoj
ua Bjpjafa as ñop^^ ng "Oj^njjs^ ui sopsaipaid sauonuas so^ba ua
uBAjansip as SButjjoop SB^nD jBUBq bisijbjoui un sa ou sajBJ5[og oja^
•aiuajaoxa BjiaoBq BjsBq BjjBJofam ap jbjbj^ A 'sa^ouoq A buibj 'boti^
-joj bj ap anb sbui 'butjb Btdo.id bj ap JBpmo ap Bq anb aaqraoq jb

^jdraais anj anb sp oq^aq p aod
q^joaj ns ap BqanjdBJ^noo B^ bj3 sajtajinsap ng
•onajiaj oidojtd ns na sbjsijos %o\ b lejadns ap zB^ija SBta oipata \a
BinjiisnoD A 'Bioajf) u^ OAanu ^^uaraBia^Iuioa bj^ jBnjaB ap opoin a^s^
•8BnqB sb|; ajqos ojrqjnt ns laoj^fa apand apnop ua soijis sosa ua sa
sand 'soisodtnts so^ na opu^iuiAJaini a ((,^) eoiSBuraiS so^ 'sopBojaxn
soj 'SBZB];d sb^ ua asopnamajap 'pBpnto bj; ojaina Btp p opuaojoooj
9ouiaA oj osa jo^ 'jBtnJojaj Bpand sanamb b (81) sooij ajuaniBsioajd
ou '(¿x) soSiniB ap eosnq ua BpuB anb ouxs i(g\) so[ndj3Sip a^uaní
-Bidojd auaij tu 'spnosa ajq^ ooodtnBj^ "onisTni is BJBd oqoaAOjd un
jxnSasjad uis 'opuBonpa ^ap uaxq jap o^ps Bdnaoaad as anb Bjjsanraap
anb o^; uoa i(\) upionqjjjaj JiSixa uis Buasua Á (f[) saJBp^aijjBd
sasajaim sns spm^sap soip pp opiAias p asiBjSBsuoo Bisd (q
íu^jB^^ ap sb]; ouiod pBpxpa Bjp
ubi ap SBjqo b Bniai opep Bi(sq BjnSij ns Á p ajqos Jiqu^sa b sopBj
-uaj ojSia UBA^Bq as sojubj 'Bp^u ojtj^s^ opuaiqBq ou 'anb 'BzapusjS
ns ap Joua^xa ouSis un bjÍ sa j^ '(T) sopBSiisaAut boj; ap oipo p
auodxa as 'uaiq sbut 'anb bijo[S v\ B^snq ou anb 's^uiapB '^puapiAa
as o^p U0^ -saaquioq boj ajqos B^ijaBjd Biosoip v\ oms Bjjoaj B^
sa ou p BjBd aiUB^jodun o^ anb Bnuijuoa anb o^ 'jbijtoibj noioBsjaA
-uod ua 'aiu^mpjo suasua anb ouis 'aqij^sa ou saisx^og anb (b
riBOBjsop anb ^Bq opi^uas aisa u^ -Bjonpuo^ ns ap A pBpipuosjad
ns ap uopisodxa b^ b sojoos^ sns ua aiuajapjd JBSn{ noaaip sojndi^
-sip sns osa jod A SBjp ap a^qBJBdasui sa 'sapuosjad sapn^p^B 'sns
jod BpBzuBijB Bjsa —oooAinba jBjpuaSua nis isb b^buieji; somapod
Bj— btjoso^ij ng •ouiSTui xs b opuBnf ba as SBzuBuasua sng ap ^un
BpBa na anb ea saieujog ap omisjjBi^naad oSsbi un 'osa jo^ •Boijoso^j
Bpuaispca ouioo pBpi[Biour b^ b A 'jbjoui Bt^ua^sixa oinoa 'btjosojij bj
b 'Bpnapoxa jod [Bjora uopoB bj oraoo 'boijosojij u^pBjado bj Biqa^
-uod sa^Bi3[og anb bdijiuSis 'tlopuBjosoji| jiaia,, 'SBtnapB 'oaa^
' (Zl) pepiAi}3B esa b aiuauíBsajdxa a^aipj as
jij ap BJBÍap bata SBjjuaini sbuibí osa Jod anb A opuBjosojtj jiata

jBuasua A J^woqxa ua a^sisuoo soiq opBijuoD Bq aj anb BaaBi v^
*(0T) Bj^ajoíd bj ap buuoj bj uo BiuajBdraa bj uppuBdc ap
oauf jiqns opoui oAno 'oijbuii.i(Í jaias^Ba ap BSouramu Bpuauadxa Bun
ap b^bjj as 'tuipaBn^) jbiou oqoaq Bq oj a^uauíBmxijn orao[) *BunS
-jb BpuBioBÍ oís 'ajuauíBjjpuas ja b apnjB A 'jbijiiubi ojad oja.roas
japod un ouiod BqBtuaonjadxa oj saisxs^pg • (^) osoiijaj ouno ns ap
bjbj3 uopBuuxjuo^ Bun sa 'sbj^o b ojopuBuijam Bzmb A sauoioDB sbj
-^ap ap ojopuatqiqur 'sa^Bxsjpg ua BqBisajiuBui as anb BOBraomap zoa
o ouSis ja 'uoisini ns uoa B^aajip uppBjnouiA auaij ou anbuny
•(g) soip jap BiqBjBd bj aadmais iBnuniuo^
BJBd uauíBxa asa jBnmjuoa Bja BpiA ns ap uoisrm bj anb 'jsb oip
-uajduio^ ' (1) BiqBs ou anb BqBjouSí oa Biq^s Bpsu uaiq is 'sajBu^og
'ja anb SBXiuaini 'sajuBJouáj uBja eoiqBs sopipuaiajd soj anb sosbo soj
sopoi ua JBqojdmoo jb apuBjS anj Ba^ad jos ns A 'saotjjiíB A SB^aod A
soouj[od soun^jB b jB^ojja^ni b saauoiua ozuamoa ojn^cjo ja jb^ij
-uaA bjb^ 'sajBi Jod UBqBs^d anb Bjq^q soj pcpnp bj na A 'oqonra
tu o^od ra 'oiqBS Jas ou ap biouoiouod Biua^ ja anb^od 'BiiBajxa
Bisandsa^; *4tsajBJ5[pg anb oiqus sbui sa aip^u,, ¡sojjaQ ap ojnaBjo
ja uoqdaJiBq^ oSuub ns e oxp anb Bpandsaj bj ajqos jBuotxajpj jb
aiua^Bd oztq aj as uoiobooa jbjl "(o,) soip un aAJis as anb ap soipani
sojjo soj sopoj Jod A souans 'sojn^Bjo ap oipam jod oiíj^sajd Bq
aj soiq anb Jaqap un sjj 'ajqmoq jap jbjoui Btnjopj bj ua aisisuoa
anb ouiAtp ua^ijo ap upisiui Bun auau anb ap oppuaAUoa bjs^
sbj SBpo^ Bpjoqsap saiBj5[pg anbjod 'ssiaoBj ap pBppijdiijntn B^sa na
uppBzijajDBjBa ns b ou.ioj ua SBjndsip sb^j •sojwatuBpMn/ ap
wi Bun b 'boijobj pnjp^B Bun b Bp^Sij Bjsa aiuauiBjjap anb
Btnsiui Bun ap so^oadsB sajj 'oSoS^pad ap A bistjbjoui ap
. owoi{ ap sisaims bjbj enn sa :BUBip^oo BpiA bj ap op^fajB

�— ss —
solio asjipBiiB uapand 'jojKbj^ J^ aopBpjo^aj so^sp so^sa y *(8BÍIIB"H ) Süpijnqoai^j so^
'(sapBiqt^||y 'sapBí^líJ^^) eBpiB^iq^ so^ '(sa^ifija^) Bpinoam^xy 9O\ ! sasuama^B SBSB3 SBn^pnB
sb[ ap sesouibj sera sn[ uod souoioej^j sBi^aaisa na opiqtqxa sa -g 'sauíipsty A nojB^^
nnSas *anb opom ag *o{tt^jp asa ap sojqux^iin b nsijajaj as 'sojflv^^ 'so^^otxy 'msvdsy
'S3pniqi3¡jy :snnaqdg ap saunpsty oiuoss BiqBq anb soSo^Bip ajáis so[ ap oJiEn^ anb jipEUB
anb ^sq oisa y *o^n^jp xaP a^^ja (noiBj^ ap ojiSBJpcd) sodraB^iíjC^j 'sojBqda^j 'soiopoq)^
'uoniBg 'sbjoSriojj 'uod32 najqmBX 'S 3P wiwuiqeq sojaunduioj omoD uBjn^ij 'sapjijaj b
6opB[noaiA sopoi 'bbjub^j oijbuohiiu ja 'soqooixy ojj ns 'sapBtqiJijy 'BtsBdsy ^saj^ija^ ap
XBaosjad 0¡n3^i3 j^ uo^ ons-idmai apsap uoixano^ Bq^aj]sa na ojofioji^ xB BJisanm son noiB¡^
•B3UBJ0OJ6IJB BiiiniBj Boíl b Bi-rauauail sa)BJi|og anb JBusouiap BiBd sanozsi SBaanq opBp
Bq '-ss g -d -pnig "so^ii/j hoijiVx 'a -y ajnaniBiniiifi •(•Barraz 'ta -d) ojqand oteq jap
oja anb EjaXnpuo.i sajopBi^oisiq so[ ap bijoábui bj anb b jBSn^ oip •—saiaiBaiBq^ Bia^ed
í so^sinojqdog ojsjubo—• sajpsd sns ap sanoisa^oid sb| aiqos soiBp soj b npiun saiKa^og
ap Bzajqod b-j -a 8^ 'z il 'Z 'i "'a^ '3X '3 981 "H3"! s"s B 8 'q ^ "IorfK 'lv'Id (0^)
•iujDi/3 i a 081 '^"! ^^d ;0I 'I 'I •" 'aX (61)
' 'AI •|Í'-ÍS "aX (81)
•s a IIZ -s^7 -xvi^ (¿t)
•b -^ÍK '^id(91)
•s xi ' '9 ¡9 'S -09 *• S 'Z 'I 'Jir "MaX !P S 'H^VS íB ES '1 IE 'P 61 •/0&lt;í^ "lVIIá(SI)
•q IS 'q Z •20dK *i^^d(ti)
•P 12 "ldV w*d(1)
'P 6^ i 8Z loáV "^id(21)
í (0^) ajqod jínta ajdiuais ^nj 9nb ^p oqo^if ^ ^od
'nopu^jm bjo9je ns 9p Bq^rudBjjuoD v\ bj sajajnisap ng
oidojd ns na sbjsijos bo^ b JBj^dns ap zbdtj^ sbui oipam \a
A 'Bioaaf) ua OAonu ajnaniBja^dino^ B^a jBnjoB ap opoui a^sg
•SBta^B e^]; ajcqos ofn^juí ns ^aojafa ap^nd apnop na sopis sosa na sa
sand '8oisodtais so\ ua opnainTAjaim a (^-[) soisBuraiS soj 'sopBDjaui
soj 'SBZB^d asi ua asopuamaiap 'pBpnio bj; ojaina Bip p opnaiJjo^aj
soui^a o^ osa jo^ 'jBnuojaj Bpand sauatnb b (81) soou ajnaniBspajd
ou '(¿i) soSiuib ap Basnq ua BpuB anb ouis i(g\) sojndpsip ajuoui
-Btdo^d auaij ra 'B^anosa ajqB oaodniBj^ •omsiui js BJBd oqoaAOjd un
jin^asjad ms 'opneonpa ^ap uaiq pp o^ps Bdnaoajd as anb Bjjsantnap
anb o^ uod '(^x) uopnquiaj JiStxa ms Buasua Á (f^) sajBp^ai}jBd
sasaja^ur sns epmosap soip pp opiAJas \u asjBj^ssuoa vivd (q
íupiB^ ap sb[ oraoD pBpipa B^p3
ub^ ap SB.iqo b Bniai opsp b^bij BanJíij ns Á p ajqos JiqiJ39a b sop^j
-uai o^sia UBXsq as sojubj 'upen oji.i3sa opuaiqBq ou ^anb 'BzapusjS
ns ap joiJa^xa ouSis un vÁ sa j^ '(SJI) sop^^^saAm so^ ap oipo \e
auodxa as 'uatq sbui 'anb Á bijojS v\ Basnq ou anb 'SBtuapB 'BpuapiAa
as o^p uo^ -sajqmoq soj ajqos B^i^^sjd BpBDija bj; ouis bijob^ b^
sa ou p BJBd aiuBiiodtnt o[ anb buutjuoo anb o\ 'jBifiniBj
-uoo ua 'aju3ui[BJO suasua anb ouis 'aqwasa ou sajBj^og anb (b
:jBOBjsap anb Ápq opi^nas a^sa u^ -B^onpuoo ns ap A p
ns ap uopisodxa bj b sojiaosa sns ua aiuajajaid jbSiij uoiaip sopndp
-sip sns osa jod A gBfp ap a^qBjedasur sa 'sapuosiad sapn^poB 'sns
jod BpBzuBi^B Bjsa —oooAjnb^ ^Bjpua^ua ms jsb B^jBiuBj^ somapod
BjÍ— Bjjosojtj ng 'omsim js b opuB^nf ba as SBzuBuasua sns ap Bun
BpBD na anb sa sa^Bxs^og ap oraisuBip^oad oSsbj un 'osa io^ •B^ijoso^tj
Bpuaisixa ouioo pBpijejoui ^\ n A 'pjjoui Bpuaisixa ouioo 'bijosojtj bj
b 'Bpuapoxa jod ^jom noioaB ^\ omoo 'Batjosojrj u^pBJado
-uoo sajBxs^pg anb BaxjtuSis 'ttopuBjoso[ij Jtaiam 'SBniapB 'o
' (Zl) pBpiAi^ae Bsa b aju^iuBsajdxa ajai^j as
^ij ap BjBÍap bata SB-i^u^ira sbuibí osa jod anb A opnBjoso^ii jiaia

'&gt; &gt;0^ 'p X -

Í3 \z\

— ts —
•qoí-p 6^ •;o&lt;I^ "
"S8 S¿ 'd 'S^I latojuog tap poj; J9Q
¡S '8
•s z\
¡P It
'tt i aft -Nax " 2¿2 y^H^S -I E
pnu^
01 "I 'I^V '^^id ¡aoraiBp xa ajqos soixai
•ss S. a \z -p! PI
•ss ^ p 02 -P! -PI
•3 "¡ody -xvi^
•P 122 •&lt;'"I'CS ••^^d '10

(ti)
(oí)
&lt;6)
(8)
(L)
(9)
(S)

B^ a^ soip un anb buuijb opu^n^ *(ll) Jjoso^ij v\ p
anb o\ 'Btup^ pp Bjna b^ b oujoj ua sajqraoq soj ajqos
-xp uopoB B^sa sa ^ "pniJiA bj ap eoiuamcpunj soj ^BjjBq ap outtuBa
ja ua ojjauod B^sBq 'sauaxq soj ap uopBJojBA Bauojja ns ajopuBqa
-ojdaí A Jaqss osjbj ns ajopuBinjai 'opuoj b uauíBxa un ua B^odB as A
'ouiraBD ns ua BsatABJ^B as anb ojajouoo aiquioq ja ajqos B^oaaip bumoj
ua BjpjaCa as uop^e ng •ojoo^tsqo ut sopB^ipajd sauouuas so3ba ua
uBAjansip as SBm.ii3op SB^n^ jBUBq bistjbioui un sa ou sajBJ3[9g oaaj
•a^uajaaxa BjjaoBq BjsBq BjjBjoCam ap jbibji A 'sajouoq A buibj '^un^
-joj bj ap anb sbui 'buijb Bidojd bj ap jBpmo ap Bq anb ajquioq jb
jBuasua A Jsuoqxa ua ^istsuoo sotg opBtjuoa Bq aj anb b^jbj ^j
• (oj) Bjaajojd bj ap buuoj bj uoo BiuajBdma bj uopuBdB ap
oauBiiqns opom oÁn^ 'oi^Buiijd ja^o^jBO ap Bsouinma Bpuaijadxa Bun
ap b^bjj as 'raxpjBn^) jb^ou oqoaq Bq oj aiuauíBuinjn 00103 •buiüí
-jb BpuBjoBf ms 'a^uauiBj[pua8 ja b apnjB A 'jeijiiubj ojad ojajoas
japod un otuoa BqB^uannjadxa oj 89jBX3[9g *(6) osoiSijaj ouno ns ap
bjbjo U9pBmiijuoo Bun sa 'bbjjo b ojopuBuijaui Bzxnb A sauopos sbj
-jap ap ojopuaiqiqur 'sajBis^pg ua BqB^sajiuBUi as anb BOBjuomap zoa
o ouSis ja 'U9TSIUI ns uoo Biaa^ip U9pBjnouiA auai^ ou anbuny
• (g) soip jap BjqBjBd bj ajduiais jbuut^uoo
BJBd uauiBxa asa JBnuijuoa Bja BptA ns ap uoisixn bj anb 'isb otp
-uajdmo3 *(¿) BjqBS ou anb BqBJOuSí ou BiqBS ep^u uaxq is 'sajBis[9g
'ja anb SBJiuaxui 'sajuBjouSí n^ja soiqss sopipuaiajd soj anb sosbo soj
sopoj ua j^qojdnioo jb apa^j^ anj Bsajdjos ns A 'saoijijjB A SBiaod A
So^IlTJod 8OUnJB B JB^OJ.131UI B S30UO1U3 OZU0UIO3 OjnOBJO J3 JBOIJ
-ijaA bjb^ 'SajEi Jod UBqesBd anb ^iqBq soj p^pnp bj ua A 'oqonxu
ra oood ra 'oiqBS ^as ou ap spuapuoo Biuai ja anbjod 'BUBjjxa
B^sandsa^ #4tsajBJ3[9g anb oxqBS sbui sa aipsu,, :sojjaQ ap ojnoBjo
ja uoqdaBq3 oSiuib ns b oip anb BisandsaJ bj ajqos jBuoxxajpj jb
ajua^Bd oziq aj as uopBooA jBj^ • (9) soip un oajis as anb ap soipaui
sojjo soj sopo} Jod A souans 'sojno^jo ap oipain jod o^josajd Bq
aj soiq anb Jaqap un sg 'ajouioq jap jbjoui Buuopj bj ua aisisuoo
anb ouiAip uaSijo ^p U91SIUI Bun auaii anb ap oppuaAuoo Bis^
•-•-"*(S) SBiJoSa^BO
bbj SBpoj spjoqsap sa^Bjj[og anbjod 'sBjaoBj ap pBppijdxijnuí Bisa ua
uBoipBJ u9pBzijajoBjBo ns b oujo^ ua SB^ndsip sb^ •sojiiauwptinf &amp;p
uppoSvpui Bun b 'Borroai pn^nas Bun b Bp^Sij B^sa a^uauíBijap anb
'Bianpuoo BuTSiui Bun ap so^oadsB sajj 'oSoSBpad ap A bisijbjoui ap
S. oiuoi[ ap sisa^ms bjbj buti sa ^Buexpijoo BptA bj ap opB^ajB

�c)El método y la moral de Sókrates encuentran su realización
más acabada en su propia persona y conducta. Platón y Xenophon
insisten a menudo en esa concordancia. El testimonio más impresio
nante y conmovedor es el elogio que Platón pone en boca de Alkibiades al final del Symposion. El carácter de confesión que tiene el
discurso, perjudicial para Alkibiades, el estado de ebriedad en que
se encuentra, favorable a la veracidad, la reiteración con que afirma
que dice la verdad y pide a Sókrates que no lo deje mentir (21),
permiten creer que Platón nos ha dibujado al maestro tal como real
mente era. Sókrates e&amp;- presentado como el dechado de todas las vir
tudes: resalta su templanza, resistiendo a las tentaciones del homo
sexualismo, su autarquía frente a lo exterior, manifestada en su resis
tencia en las penas y fatigas, su piedad sencilla con los dioses de la
religión tradicional, su valentía acreditada en duros combates. Al
mismo tiempo se pone de relieve su aparente torpeza y su sabiduría
interior, su asombroso poder de ensimismamiento, su eficacia per
suasiva y su capacidad para despertar la conciencia moral, aún en
aquéllos que como Alkibiades la tienen más profundamente adorme
cida, cualidades que permiten señalarlo como un admirable educador,
en el sentido más amplio y elevado de la palabra;
d)La concordancia entre doctrina y conducta adquiere el nimbo
de lo heroico cuando Sókrates sostiene el acatamiento incondicional
al derecho positivo después de su condena, en el momento en que el
cumplimiento por su parte de esa tesis le va a acarrear el más grave
daño corporal. Aunque sea un lugar común, hay que repetir que la
muerte de Sókrates fue su más sublime enseñanza.
Está bien clara, pues, en Sókrates la íntima unidad de lo reli
gioso, lo moral y lo pedagógico. Su acción pedagógica es el vehículo
de sus doctrinas morales, y su religiosidad, el motor que lo impulsa
y le otorga esa tenacidad en la persecución de sus propósitos que no
se descorazona ante ningún obstáculo.
El tema central de la filosofía de Sókrates es, por consiguiente,
nombres de personajes de la clase superior^ que solían ser interlocutores de Sókrates, como
Kritias, Charmides, Lysimachos, Melesias, Nikias, Lysis, Menexenos, Ktesippos. Ahora bien,
¿cómo un hombre del pueblo, por más genio que tuviese, pudo inmiscuirse en aquellos
círculos, cuando por su pobreza, sus hábitos de vida y sus opiniones debía ser despreciable
e incluso repugnante a los eupátridas, que debieron ignorarlo, o tenerlo por un charlatán
de esquina? Por otra parte, la noticia de que Sophroniskos era cantero o estatuario no
tiene fuente más antigua que los Silos de Timón de Phlius, quizá aprovechando, desvir
tuándola, la noticia de Plat. Euthyph. 11 c. Pero yo no veo por qué esta noticia, reiterada
muy en serio en Alkib. I. 121 a, (considerado hoy auténtico), según la cuál Sókrates se
dice descendiente de Daidalos, no deba tomarse en sentido literal, como ^ya lo entendió
Crote, sobre todo si se la vincula a Lach. 180 e s., donde el eupatrida Lysimachos recuerda
a Sophroniskos como a un entrañable amigo y compañero (probablemente de armas) y
elogia a Sókrates por hacer honor a sn padre. Sophroniskos debió, pues, ser un Dedaiida.
Empero, el origen plebeyo de Phainaretes es innegable, dada la profesión que le atribuye
Platón (Theet. 149 a). La hipótesis de Wilamowitz-Moellendorf y Tovar de que abrazó
la profesión por haber venido a menos, carece de toda base en las fuentes. Lo más probable
es, entonces, que S. fuera el producto de un matrimonio desigual. Sophroniskos, un eupátrida empobrecido, como debió haberlos muchos a raíz de las reformas democráticas, desposó
a una plebeya, pero mantuvo sus antiguas relaciones. Sókrates reunió en sí las buenas
cualidades de ambas clases sociales. Este origen quizá pueda explicar muchos rasgos
socráticos que hasta ahora parecen enigmáticos. Pero no es este el lugar de intentarlo.
(21) Symp. 214 e, 215 b, 216 a, 217 b, 219 c.
— 56 —

la dirección de la vida humana. La investigación de la estructura
profunda del cosmos —ya veremos luego cómo hay que entender
esto— queda fuera de sus designios. También era la dirección de la
vida el tema favorito de la enseñanza de los sofistas. Pero para éstos
se trataba de una enseñanza técnica, referida a los fines inmediatos
de la actuación política, en tanto que Sókrates viene a encadenar
esos fines inmediatos a los fines supremos del hombre individual y
social. Como él mismo lo dice una vez, el objeto supremo del saber
son los valores morales, "lo justo, lo bello, lo bueno, lo útil" (22)
sobre los que existen las más graves discordias entre los hombres (23).
La política como técnica de los medios, resulta así, relativizada, o
mejor dicho, integrada en la Ética, que, como hemos visto, es también
Política, entendida como ciencia de los fines del hombre en la comu
nidad. Por eso dijo Cicerón que "Sókrates, por primera vez, invitó
a la filosofía a descender del cielo, la instaló en los estados, la intro
dujo hasta en los hogares, y le impuso el estudio de la vida, de las
costumbres, de las cosas buenas y malas" (24). En pocas palabras
está expresado aquí el tema socrático en toda su amplitud; su tra
tamiento teórico y su eficacia práctica, en su fundación antropológica
y en su fin político. En todo caso se trata siempre de la consideración

de lo humano (25).
Como la filosofía es ante todo una acción que se ejerce sobre
los hombres en vista de su reforma y no la estructuración de un
saber teórico sistemático, es claro que el punto capital para compren
der a Sókrates es el análisis de su método. Pero "método" no tiene
nada que ver con lo que la lógica y las ciencias modernas entienden
por tal, sino que significa el procedimiento que de hecho empleaba
para conseguir su fin. Pues tampoco —salvo indicaciones aisladas—•
nos ha dejado Sókrates una teoría de su método. Por otra parte, por
medio de él es que se logra la superación de la sofística. Las dife
rencias de doctrina con ésta tienen su más honda raíz en la diferencia
de métodos. Y sin embargo, hasta cierto punto, el método socrático
era el mismo que el de los sofistas. Este consistía en una crítica, enun examen de algún componente del espíritu objetivo, religión o
derecho positivo, etc., crítica que concluía generalmente con la des
trucción de la concepción tradicional del objeto examinado y su sus
titución por una nueva. Así, había opuesto Protágoras el agnosticismo
a la religión homérica y Antiphon, un naturalismo hedonista al dere
cho vigente. El meollo del método socrático es también el examen,
pero el examen conducido hasta extremos insospechados por los so
fistas. Por un lado va a aplicarse a las mismas nociones con que éstos
pretendían sustituir lo tradicional, y yendo más allá todavía, al fun
damento de todo saber auténtico, al reconocimiento de la propia
ignorancia. Por otro, en la ejercitación de su' método, mostraba
(22)Plat. Alcib. I, 118 a.
(23)Plat. Euthyph. 7 d.
(24)Cíe. Tuse. V, 4, 10. Cf. Ac. I. 4, 15.
(25)Xen. Mem. I, 1, 16.
— 57 —

�— 9S —
— ¿s —
•91 'I 'I •"&gt;H¡ "M3X (SZ)
'SI '* 'I 3V JD "01 't 'A "U "^3 (*Z&gt;
•• su 'i '&lt;fínr ^^d (zz)
'opojaiu ns ap U9pB;pjafa bj ua 'ojio joj -sp
bj ap oiuaimpouooaj jb 'ooxiuajnB ¿aqss opoi ap oiuauiBp
-uní jb 'BjABpoj bjjb sbiu opuaÁ Á 'jBuopipBxi oj .nnixisns usjpuaiajd
so^sa anb uoo sauopou sbtusixu sbj b asjBOijdB b ba opBj un jo^ ésbjsij
-os so[ jod sopBqoadsosui somajixa Eissq oppnpuoo uaurexa js ojad
'uaurexa ja uaiqurBj sa ootjbjoos opojaiu jsp ojjoatu jg -ainaSiA oqo
-aiap jb Bisiuopaq oumjBJniBU un 'uoqdiury A Bawauioq ucnSi^ai bj b
ouispiisouB [a sbjoSbjoj^ ojsando Biqsq 'jsy "BAanu eun Jod uppnjij
-sns ns Á" opBuiuiBxa ojafqo jap jsuopipBJi uopdaouoo bj ap uoponj^
-sap bj uoo ajuarapjjauaS Bjnjouoo anb boijijo '*oja 'oAijxsod oqoajsp
o uoiShjaj 'oAijafqo njmdsa jap aiuauoduioo tmSjB ap uainBxa un
uo 'boijJ-13 ^un na eusisuo^ 3^s^[ •sb^sijos soy ap p anb omsmi p bj
ooij^-i^os opo^aui p 'o^und ojjgp B^^sq 'oSjBqraa ms j^ -sopojaui ap
epuajajip b^ ua ztbj Bpuoq sbui ns uauai} Bisa uoa suui^op ap s^puaj
-ajip sb^ •BDijsjjos B[ ap uopBJodns B^ vjSo\ as anb sa \? ap oipaui
lod 'ajJBd bjjo io¿ -opoíara ns ap wiuoai Bun sajBJ^og opsfap Bq sou
—SBpBpiíB sauopBOipm OAp3S— o^oduiBj san^ "uij ns ainSasuo^ Bi^d
BqB9[diU3 oifoat¡ ap anb o^uaiuiipaaojd p Baijm^is anb ouis '[b; jod
napuaiiua SBujapoui s^puap sb[ á boiS9[ b^; anb o\ uo^ J3A anb BpBU
auau on 4topojatu?? oja^ •opo^aui ns ap sisi^bub p sa sa}B.i?jog b aap
-uajduioo BJBd ^jidB^ ojund p anb ojBp sa 'ootjBuia^sis 0^09a} jaq^s
un ap uopBjn^^nJjsa bj on A Biuaojaj ns ap bjsia na sajquioq so^
ajqos a^jafa as anb uoto^b Bun opo^ ojub sa bijosojij b[ ouio^
•(5^) ouBuinq o[ ap
uopBjapisuo^ b^ ap aidiuais bjbj; as osb^ opoj u^ "oopijod uij ns ua A
b3t^o[o&lt;Io.iiub u^iaspunj ns ua 'BapaBJd Bpepi^a ns A 00^931 ojuaiure^
-bj^ ns ípnji(duiB ns Bpoi ua ooiibjoos Btaaj p jnb^ opBsaadxa Bjsa
SBjq^p^d SBOod ug • (f¿) ítSBp3ui A SBuanq sbsoo sb^ ap 'sajquinjsoo
sb[ ap 'b[&gt;ia b^ ap oipnjsa p osnduii a\ A 'sajB^oq so[ ua B^BBq ofnp
-oxjui B[ 'sopBjsa so^ ua o[Bjsni bj 'ojap jap japuaosap b bjjosojij bj b
ojiaui 'zaA Bjamijd aod 'sajBJ3[ogM anb U9jaai3 ofip osa joj -nuioo bj ua ajqmoq jap sauíj soj ap Biouap onioo ^pipuaiua 'boijij
uaiqmBi sa 'ojsia souiaq omoo 'anb 'Boi^^[ bj ua BpBj^aiui 'oqaip jofaui
o 'BpBziAijBjaj 'isb ejjnsaj 'soipatu soj ap Bomoa^ ouio Boiijjod vj
' (Z) sa^quioq soj aj^ua s^ipjoosip s^abjS sbui sbj uaisixa ani&gt; soj ajqos
(^^) U^n I 'o^anq oj 'ojjaq oj 'oisnf oj^ 'sajBJoui sajojBA soj' uos
jaqBS jap omajdns ojofqo ja 'zaA Bun aaip oj ouisiui ja 0U103 "jépos
A jBnpiAiput ajquioq jap somajdns sautj soj b sojBipauíui sauíj sosa
^BuapBoua b auaiA sajBj^jog anb ojub^ ua 'Bo^jjod uop^nj^B bj ap
sojBipamuí sauíj soj b spijajaj 'Boiuoaj BzuBuasua Bun ap eqBjBj} as
sojsa BJBd oaa^ 'sbísijos soj ap BzuBuasua bj ap ojuoabj Biuaj ja BpiA
bj ap uopoajjp bj Bja uaiquiBj^ 'soiu^isap sns ap Bjanj Bpanb —ojsa
japuaiua añb ^^q 00193 o^anj souiojaA vA— soutsoo jap Bpunjojd

• 6tz 'q ni '• 9tz 'q siz * ra •&lt;^s (iz)
"" ' •"noijBui^tua U333JBIÍ BjoqB BisBq anb so^iiBJOoa
sa oa
\&lt;a
^aisg
'sajspos saSBj^ SBqutB ap sapBpij^n^
ezmb
SBuanq sbj ts na oiuúsj saiBJ^jog
'Sauopsjaj SBn^^uB sns OAniuBtn ojad 'B^aqajd Bun b
osodsap 'SB3!^BJ3outap seuijojsj sbj ap zibj b soqonm sojjaq^q oiqap ouioj 'oppajqodma b[iij|
-Bdna un ^so^jsiuojqdog 'jBti^isap oiuomuiBm un ap oianpojd ja BJan} 'g anb ^sa^ao^ua ^sa
ajqBqojd SBm o1^ *saiuan^ sbj ua asBq spo^ ap a^a^B^ 'souaui b opiuaA JaqB^ jod noisa^oid bj
o'/.Bjqn anb ap svaox Á jaoaNa^iaojij-zxiMOWVií^. 8P sisajodiq B^ -(b 6^j -j^ai/j;) noivij
aXnquiB aj anb uoisajoid bj Bp^p 'ajqB^aum sa sajajBUiBq,] ap oXaqajd u^Suo ja 'ojadm^
'BptjspaQ un jas 'sand ^oiqap soijsiuojqdog *ajpBd ns B jono^ ja^Bq jod sa^BJ^jog b BiSoja
Á (SBouB ap a^namajqBqojd) oaauEduio^ X o^iuib ajqBUBJiua un b oraos so-^siuojqdog b
^pjsn.wj soijobuiisa^j Bpuiedna ja apuop '-s a ogj -1/307 B Ejn^n¡A bj as is opo^ ajqos 'a^oj^)
oipuaiua oj ba ouioj 'jbj^iij opi^as ua asJBiuo) qap ou 'sojEpiBQ ap aiu^ipua^sap a^ip
as saiBJ^jog jsna bj unSas '(ooijuajnB Xoq opBjapisuo^) 'b ^^x 'I 'li^lV aa o^^s ua Anuí
BpBjaiíaj 'Bpijoa b^sb anb jod oaA ou oX ojaj -3 xj •i^d^i^jng' "xvi^ ap bidi^ou bj 'BjopuBm
-jiAsa'opaBq^aAojdB Bzmb ^snijq^ ap mohiij^ ap so/JS soj nb Bn^uuB sbui a^uanj auati
.,^,,i^^c. ab 3D EDUOU BJ 'alJBd BJ^O JOJ ¿BUinbSS ap

Josa sajBX5[
•ojnoB^sqo unSuiu ajuB BuozBioosap as
ou anb soiispdoad sns ap uopnoosaad bj ua pBppsuaj Bsa b^ioio aj A
Bsp^.dtnt oj anb aojoui ja 'pBpisoi^ijai ns A 'sajBJoni SBuoioop sns ap
ojnoiqaA ja sa BoxSoSBpad U9^0B ng "ooiSoSBpad oj A. jbjoui oj 4osot3
-ijaa oj ap p^ptun buiiiui bj 83iBJ5[9g ua 'sand 'bjbjo uaiq Bjs^
"BzuBuasua auiijqns sbui ns anj sa^BJ5{9g ap ajjanui
bj anb iijadaa anb ^^q 'utiutoo JBSnj un Bas anbuny "jEJodaoo ouBp
3AbjS sbux ja jb3jjbob b ba aj sisal Bsa ap au^d ns jod oiuaimijdnina
ja anb ua ojuamoiu ja ua 'Buapuoo ns ap sandsap OAiiisod oqoaiap jb
jBuoptpuooux o^uaiuiBiBOB ja auaiisos sa^Bxsjog opu^no ooiojcaq oj ap
oqunu ja ajambpe Bionpuoo A Buujoop ajiua BpuBpjoonoa ^^ (p
¿BjqBjBd bj ap opBAaja A oijdmB sem opuuas ja ua
'aopBonpa ajqBjirapB un ouioo ojjBjsuas uaiiuuad anb sapBptjBno 'Bpp
-auuopB a^aauíBpunjojd sbui uauau bj sapBxqpfly ouioo anb sojjanb^
ua unB 'jBJotu Bpuapuoo bj jBi^adsap vivd pBppBdso ns A BAtssns
-jad BpBDija n8 'ojuaimBuisiinisua ap japod osojqmosB ns 'jcowajuí
BjjnpiqBS ns A Bzadjo^ aiuaJBdB ns aAaija^ ap auod as oduiati ouisiui
jy 'sajBquioo soanp ua BpBjtpajoB BijuajBA ns 'jBuopipB^^ uxtiSijaj
bj ap sasoip soj uoo Bjjpu^s pepoíd ns 'sbStibj A s^uad sbj ua Biouai
-stsaj ns ua BpB^sajiuBui 'jooaixa oj b a^uajj BtnbaBjnB ns 'oumjBnxas
-outoq jap sauopBiua^ sbj b opuaxjsisai 'BzuBjduiai ns BijBsaj :sapni
-aiA sbj SBpo^ ap opBqoap ja omoa opBjuasa^d ^sa saiBai^og "^J3 a^uara
ouioo jbí oj]S3bui jb opBÍnqip Bq sou uoiBj^ anb jaa^o uauuuad
^Unaur afap oj ou anb 8aiBJ5jog b apid A p^pjaA bj aoip anb
Buiatie anb uoo uops^aipi bj 'psppBaaA bj b ajqBioABj 'B^iuanoua as
anb ua pBpauq^ ap opB^so ja 'sap^iqi^jy BJBd jBpipnfjad 'osmostp
ja auatj anb uoisajuoo ap J3}objbo j^ 'tiofsoduiAsj jap Jbuxj jb sapsiq
-I5jjy ap Booq ua auod uoibjj anb oxSoja ja sa lopaAoinuoo A ajuBu
-oxgajdrax sbxu oxuouiíisa^ jg •BpuBpjoauoo Bsa ua opnuaui b uaisxsux
uoqdoua^ A u9^bj,j -Bionpuoo A Buosjad Bidoid ns ua BpBqsoB sbui
uopBzxjsaj ns UBJiuanoua saiBa5(9g ap jbjoiu bj A opoism jg (o.

BJnjonjjsa bj ap uopB;jsaAui B'j 'BUBUinq BpiA bj ap uopoajip bj

�Sókrates que las cuestiones a examinar no tenían todas el mismo
rango, dando decididamente la preferencia al problema del cuidado
del alma, refiriéndolo, así, todo a principios religioso-morales. Para
decirlo con palabras de Xenophon: Sókrates sabía "remontar las
cuestiones a sus principios" (26). Pero ocurrió que por este camino
llegó muchas veces a una restauración de concepciones tradicionales.
Utilizando y ahondando el método de los sofistas se obtenían resul
tados opuestos a sus innovaciones. Este volverse del método crítico
contra sí mismo constituye la ironía originaria de todas las ironías
socráticas. Lo antiguo renacía de sus propias cenizas. Por eso, apa
rentemente, Sókrates significa a la vez un paso atrás y un paso
adelante en la filosofía.
Aunque el resorte íntimo de toda su actividad es, como vimos,
la conciencia de una misión divina, Sókrates se presenta a menudo
como impulsado en sus tareas por el eros, poseído de un amor por los
jóvenes (27), de un deseo apasionado por adquirir amigos, que pre
fiere a todos los tesoros (28). Pero no hay que pensar en un Sókrates
pederasta. Él condenó formalmente el amor griego (29) y sus decla
raciones eróticas se transfiguran muy luego en un amor espiritual
que tiene por objeto el alma y no el cuerpo y cuyo fin es la "salva
ción" del amado por medio del filosofar (30). Puesto que —como
veremos— la esencia del hombre es el alma, el que ama al cuerpo
no ama al hombre, sino solamente algo que le pertenece: el verdadero
amador es el que ama al alma. Por eso, el que ama sólo al cuerpo
lo abandona desde que éste pierde su juventud, mientras que el que
ama al alma no la abandona mientras ella aspire a la perfección (31).
La enseñanza socrática ocurría en un "encuentro" (32). El que no
quiso escribir, ni abrir escuela, ni ofrecer un saber construido de
antemano, descubrió en una contingencia de la vida diaria el medio
más eficaz para revelar una verdad necesaria. Porque un encuentro
es en general en la vida cotidiana una contingencia no sólo por su
origen y su duración sino también por la futilidad de su contenido.
Pero un encuentro con Sókrates, si bien era una contingencia en su
origen, significaba un toparse con una figura singular e inconfundible
que representaba, sin embargo, algo umversalmente válido. La efi
cacia de este modo de actuar dependía de que Sókrates era un formi
dable conocedor de hombres y poseía una habilidad consumada para
"entrar", para entrarle al otro. Platón hace declarar al mismo Só
krates que tiene una especie de don de los dioses que le permite
reconocer a primera vista al que ama o es amado (33)."-Y en Alcib.
(26)Xen. Mem. IV, 6, 14.
(27)Plat. Alcib. I, 103 a; Charm. 155 d; Prot. 309 a 8. Xeh Symp. IV, 27 s; VIII,
2, 24. Aisch. Alcib. ir. 3 y 4.
(28)Plat. Lys. 211 e s.
(29)Xen. Mem. I, 2, 29 s.; I, 3, 8 8. Symp. VIH, 19 s, 32.
(30)Xen. Mem. IV, 1, 2.
(31)Plat. Alcib. I, 131 c s.
(32)Cf. Guardini. op. cit. pág. 15.
(33)Lys. 204 c.
— 58 —

I, 103 b-105 e (34) tenemos un ejemplo notable de cómo Sókrates
se detenía (él, interiormente) en el examen de una persona, cómo
desde hace tiempo la ha observado y analizado hasta descubrir los
secretos móviles de sus acciones (en este caso, la imagen que Alkibiades se ha forjado de sí mismo) y cómo logra luego decidirla a anudar
el diálogo sobre el tema que le interesa. •
De este examen que Sókrates hace para sí del otro debe dis
tinguirse el que realiza del otro con la colaboración de éste mismo.
También aquí se trata de una operación espiritual cuyo objeto es la
determinación del saber o la ignorancia de los demás (35). Sókrates
es comparado a un médico: así como éste desnuda el cuerpo, así aquél
desnuda el alma para verificar su examen (36). Pero Sókrates ha co
menzado por ejecutar esa operación consigo mismo, se ha examinado
a sí mismo (37) y ha llegado a la conclusión de que no sabe: no sabe,
pero no cree saber, porque sabe que no sabe (38). En este conoci
miento de la propia ignorancia consiste la "ciencia propia del hom
bre", la única que él posee (39). Hay dos criterios que permiten
distinguir a los sabios de los ignorantes: el primero consiste en que
los que saben concuerdan entre sí y no difieren en sus opiniones,
el segundo, en que son capaces de enseñar a otro lo que saben (40).
En cambio, la prueba de que los hombres ignoran algo es la dis
paridad de opiniones sobre un mismo objeto (41). Cuando alguien
ignora una cosa, su alma no puede menos de variar de opinión (42).
Pero lo que Sókrates descubrió y puso de manifiesto es que existen
dos clases de ignorancia: la ignorancia que se conoce como tal, y la
ignorancia que se ignora a sí misma, que cree saber lo que no se sabe.
En esta última consiste el error: no yerra el sabio ni el ignorante
que sabe que ignora, sino precisamente aquél que cree saber lo que
ignora. Esta es la peor de las ignorancias y la causa de todo lo
que se hace mal (43). Sókrates la considera reprensible, y, por con
siguiente, un hecho que cae también bajo la valoración moral (44).
La vida en estado de ignorancia no vale más que la muerte (45); la
vida sin examen no merece ser vivida (46). El "conócete a tí mismo"
de Delphos es interpretado como exigencia del reconocimiento de la
propia ignorancia (47).
El sentido profundo de este descubrimiento no está en la com(34)Utilizo a menudo este diálogo que constituye una ouverture en donde se hallan
insinuados y enlazados los principales temas de la socrática.
(35)Plat. Apol. 21 b - 23 b, 38 a.
(36)Plat. Charm. 154 d s.
(37)Plat. Apol. 28 e.
(38)Id. id. 21 b, d, 23 b).
(39)Id. id. 20 d.
(40)Plat. Alcib. I, 111 b, 118 d.
(41)Id. id. 111 d s.
(42)Id. id. 117 b.
(43)Id. id. 117 b - 118 b.
(44)Id. id. 118 a. Apol. 29 b.
(45)Plat. Hipp. maj. 304 e.
(46)Plat. Apol. 38 a.
(47)Plat. Alcib. I, 124 as.
— 59

�-Z

— 6S —
8 • ni i -qp]}
"d
•b g -jody -i ^d
•a ^o "f^" "'''i
in^
•q 6Z "lody '" 811 P? P/
•q su • q ¿ii •P? P/
•q ¿it "P? P/
• p ni •P? PI
•p 8it 'q ni 'i -q^if
'M
•p oz •P! PI
"(q ez 'p 'q iz PJ 'PI
*• 8Z '^ody -X'^d
•b p ^si í-""/:
^d
-B 8p 'q z • q iz •?"&lt;'^r *X1^d
*B^T]BJ3O8 V\ 9p 8Bmal 83|Bflpaud 8O[ 8OpBZB[U3 ^ SOpíBnuí su;
98 apaop aa 9jntjano Ban a^Cniíisno^ anb o8o[Bip aisa opnaam b OZI¿ na

— 8S ~
(¿^)
(9fr)
(S^
(^)
(Z^)
(1^)
(0^)
(6)
(8)
(¿)
(9)
(SE)
(^•)

-nioD bj na Bisa ou oiuaimijqnasap ajsa ap opunjojd opijuas j^
'(if) pnEJouSí eidojd
bj ap ojuaimpouqaaJ jap spuaSixa oraoa opcjajdaajuí sa soqdjaQ ap
ltoin8itn ij b ajaaouoa,, [3 "(9f) BpiAiA jas aaajara ou uatuBxa uis spiA
bj i (&lt;¡f) ajjanuí bj anb sbui ajBA ou BpuBJonát ap opBjsa ua BptA B'j
•{f^) Ibjoui uoidbjo^ba bj oÍBq uaiqtnBj a^o anb oipaq un 'aiuamSis
-no^ Jod '^ 'ajqisnajdaj Bjapisuoa v\ sajBxs^og '(f) \bui aBi{ as ^nb
oj opoj ap BsnBO b^ A sbioubjouSi sbj ap joad bj sa Bjg^ 'bjouSi
anb o[ jaqss aaj^ anb [anbe ajnaraBsioajd oms 'bjouSi anb aq^s anb
aiuBJOu^í \9 iu oiqes ^a tbxisA. on :jojj3 \o aistsuoo Buiíijn Bjsa n^j
•aqBS as ou anb oj ^aq^s aajto anb 'Btasinr ib b bjouSi as anb biduejouSi
bj JL 'jbj omoa aaouoa as anb BiauBjouSí bj ¡bioubjouSi ap sas^ja sop
uaisixa anb sa oisaijtuBui ap osnd Á ouqnosap sajsxsj^g anb oj ojaj
'(Zf) npinido ap jbijba ap souoni apand ou buijb ns 'bso^ Bun bjouSt
uainSjB opuBn^) ' df) ojafqo ouisim un ajqos sanoiuido ap pEpu^d
-sip BJ sa oSjb ubjouSi sajqmoq soj anb ap Bqanid bj 'oiquiB^ ug
•(0^) uaqBs anb oj ojjo b jetosua ap sooBde^ nos anb ua 'opunSas ja
'sauoimdo sns ua uajaijip ou Á is 9jjua nepjan^uoa uaqBg anb soj
anb ua ajsisuo^ ojamijid ja : saiuB-tou^í soj ap soiqss soj b jinSm^eip
usjtinjad anb soijajijo sop ^bjj • (^g) aasod ja anb Boiun bj 'ttajq
-uioq jap Bidojd Biauaio5j bj a^sisuoo bioubjouSi Bidojd bj ap ojuaira
-pouoa ajsa u^ *(8) ^q^s ou anb aq^s anbjod 'jaq^s ^aja oa oiad
'aq^s ou :aqB8 ou anb ap uoisnjauoo bj b opsSajj Bq A (¿g) omsini is b
opBuiuiBxa Bq as 'orasiui oáisuo^ uopBjado Bsa jBjnoafa jod opezuaur
-oa Bq sajBj?[ps oja^ • (9^) uaniBxa ns jBatjtjaA BJBd buijb ja Bpnusap
janbs isB 'odjana ja spnusap ajsa ouioo isb : oaipam un b o'pBJrednioa sa
saiBXjjog "(^g) SBuiap soj ap BiauBjouSí bj o aaqes jap uopBuiuuajap
bj sa ojafqo oAno jBniíJídsa uopejodo Bun ap bjbjj as in¿B uaiqdiBj^
•orasTiu aisa ap uopBJoqsjo^ bj noa ojio jap Bzij^aj anb ja as^mSoi^
-sip aqap oajo jap re BJBd aBq sajsj^jog anb uaniBxa ajsa aQ
• "Bsajajut aj anb ^raai ja ajqos o^ojsip ja
jBpnuB b Bjjiptaap oSanj bjSoj oraoo A (ocusitu js ap opBfjoj Bq as sap
*BICIPIIV 3n^ naSBUii bj 'o9Ba ajsa ua) sauopoe sns ap sajiAour soiajaas
soj Jiijqnosap BjSBq opszTjBue A opBAJasqo Bq bj odmai; a^Bq apsap
ouioa 'Buosjad Bun ap uauíBxa ja ua (ajuauuoi-iajni 'ja) Bjuajap as
oraoo ap ajqBjou ojdmafa un somau^j (^g) a SOT'^ 01 'i

•9 o xI 'I -&lt;fínv
•Z 'I 'AI m3Vt
•s s uz -^7
y i -jj -qpiy -HDSiy 60 •"'•'rf SP SSl '"va '•' COI 'I -&lt;mV
•ti '9 'AI '9W

'IIIA ÍB iZ 'AI •rfu"cS

()
(^)
(I)
(0)
(6Z)
(8Z)
(IZ)
(9Í)

•qpjy na j^ *(gg) opBtaB sa o buib anb jb ojsia vjawiud o
ajiioaad aj anb sasoip soj ap uop ap apadsa Bun auayi anb
-og orasira jb JBjBjaap a^^q uojbjj -ojío jb aja^ajua Bjsd 'MJBJiua,,
BJBd BpBuin8uoa pBpijiqBq Bun Biasod A saaqraoq ap JopaoouoD ajq^p
-iraaoj un Bja sajBjsj^g anb ap Bjpuadap JBnjDB ap opotn aisa ap vpva
"ÍJ3 BT 'PHBA 8íu^nijB8jaAiun oSjb 'oSa^quia ais 'BqB^uasajdaj anb
ajqipunjuoant a JBjnSuis BjnSij Bun uoa asjBdoj un BqBaijiuÜís 'uaStJO
ns ua BpuaSunuoa Bun Bja uaiq is 'sajEJ^og uod oj^uanoua un ojaj
•opiuaiuoa ns ap pBpijijnj bj jod uaiqraBi. ouis upp^jnp ne A naáoo
ns jod OJ98 ou BpuaSuijuoa Bun BUBipijoo BpiA bj ua jBjauaS ua sa
OJiuanaua un anbaoj •BiJBsaaau p^pjaA ^nn jBjaAaJ BJBd zBoija sbui
oipam ja BiiBip ^piA bj ap BpuaSuuuoa Bun ua owqnasap 'ouBmajuB
ap opinj}8uoa Jaqes un ja^aijo tu 'Bjanosa JiJqs tu 'jxqiiasa osxnb
ou anb j^ •(^g)ilo.iiuanonaM un ua Bjjjnoo BaiiBjaos BzuBuasua vj
*(l) uppaajjad bj b ajídsB Bjja SBajuaiui BiiopuBqB bj ou buijb jb biub
anb ja anb SBjjuaxui 'pmuaAnf ns apjaid ajsa anb apsap BuopuBqB oj
odjana jb ojos buib anb ja 'osa jo,j 'Braj^ jb buib anb ja sa jopeuiB
ojapBpjaA ja :aaauajjad aj anb oSjb aiuaraBjos ouis 'ajqtuoq jb buxb ou
odjana jb buib anb ja 'buijb ja sa ajqmoq jap Bpuasa bj —souiajaA
oraoa— anb ojsan^ *(o) JBJO8OIÍJ FP oipara jod opBuiB jap uoia
-bajes,, bj ea uij o^na A odjana ja ou A buijb ja ojafqo jod auai) anb
jBniíJídsa Joras un ua oSanj Xnm uBjnSijsuBJ} as s^a^oja sauopBj
-Bjoap sns A (o^) oSauS jouib ja aiuamjBouoj ouapuoo j
sa^EJ^jog un ua jBsuad anb jÍBq ou ojaj ' ($Z) sojosaj soj sopo^ b
-ajd anb 'soStraB JiJinbps jod opBuoisBdB oasap un ap '(¿^)
soj Jod JoniB un ap opiasod 'soja ja jod SBaJBj sns na opBSjndrai oraoa
opnuaui b Biuasajd as satBj^og 'BuiAtp uoisira Bun ap spuapnoa bj
'souiia oraoa 'ea pBptAijaB ns Bpoj ap oraijuí a^josaj ja anbuny
•bjjosojij bj ua ajuBjapB
ossd un A sbjje osBd un z^a bj b boijtuSis ea^BJ5[og 'ajuaraaiuaj
'osa jo^ 'SEzmao SBidoJd sns ap biobuqj on^nuB c^ 'SBaijBJaos
Jí 8bj SBpoj ap bijbuiSijo Bjuo.ii bj a^njpsuoa orasira is bjjuod
oaniJa opojaui jap asjaAjoA ajs^ 'sauotaBAOuní sns b so^sando
-jnsaj UBiuaiqo as SB^sijoe soj ap opojara ja opuEpuoqB A
•sajBUopipBjj sauopdaauoa ap uopBjnBisaj Bun b saaaA seqanra oSajj
ouunBO aisa jod anb oijjnao oja^ • (9^) itsoidpuijd sns b eauopsana
SBJ JBjuoraaj,, BtqBS sa^Bj?[Og :uoqdoua^ ap SBjqBjBd uoa ojjpap
bjb^ 'sajEJoui-osoiSijaJ soidpuud b opoj 'isb 'ojopuaiJijaj 'b^^jb jap
opBpina jap Braajqojd jb Bpuajajajd bj ajuauíBpipioap opusp 'oSubj
ouisiin ja sBpoi UBjuaj ou jsuiraBxa b sauo^sana sej anb

�probación de la ignorancia en que nos hallamos sobre tal o cual
objeto, sino en haber hecho consciente al hombre que en el comienzo
de su existencia está instalada la ignorancia como estado originario
y (48) cómo el reconocimiento del no saber es el primer paso nece
sario para satisfacer rectamente la tendencia irreprimible hacia el
saber. Pues el principio socrático, lejos de constituir escepticismo,
es el supuesto necesario para superarlo. 1 que sabe no puede ser
filósofo, no puede aspirar al saber; tampoco el que no sabe que no
sabe; filósofo sólo puede ser el que ignora pero es consciente de su
propia ignorancia (49). El filosofar está constituido, pues, por una
tensión entre el estado de ignorancia y la vocación por la ciencia.
En la búsqueda de la verdad es preciso recurrir a la dialéctica:
el saber hay que inquirirlo entre dos (50) : el pensamiento conce
bido en la soledad debe comunicarse a otro que lo ayude a verifi
carlo (51) que permita controlar su verdad (52). Y de hecho Sókrates busca el saber con otros (53). Se declara en perpetua incertidumbre, pues su propia conciencia le discute y lo refuta (54). Examina
siempre sus propias ideas, temiendo creer saber lo que ignora (55).
Por eso vive interrogando a los otros (56). No posee ningún saber
elaborado de antemano. En el Charmides dice: "querido Kritias, tu
actitud hacia mí parece atribuirme la pretensión de conocer las cosas
sobre las cuales interrogo, y pareces creer que depende de mí con
cederte lo que pides; no hay tal: examino contigo cada problema
a medida que se presenta porque no poseo su solución; después de
examinarlo te diré, con gusto, si estoy, sí o no, de acuerdo contigo,
mas espera a que haya terminado mi indagación" (57). Esta peculiar
posición de Sókrates de tener que ir haciéndose con esfuerzo y con
la colaboración de los demás su propio saber, es lo que ha querido
expresar también Xenophon al llamarlo "aÜToup-yós" de la filosofía(58).
Sin embargo, esa colaboración para el filosofar no ha de pedirse
a cualquiera, ni a la mayoría, sino sólo al competente, al que posee
ciencia, aunque sea uno solo (59). Por eso en primer lugar Sókrates
se dirige a los que pasan por sabios como Hippias (60) o Protágoras (61).
Puesto que uno de los criterios de la verdad es el acuerdo de
los que saben, Sókrates lo tiene siempre presente como punto de par
tida y de llegada de sus discusiones. Xenophon nos dice que "partía
(48)Véase la retrogradación temporal en Plat. Alcib. I, 109 e
(49)Plat. Lys. 218 a s.
(50)Plat. Alcib. I, 124 c.
(51)Plat. Prot. 348 d.
(52)Id. id. 331 r, 348 a.
(53)Plat. Apol. 21 c.
(54)Plat. Hipp. maj. 304 c s.
(55)Plat. Charm. 166 c s., 173 a.
(56)Plat. Hipp. maj. 286 d s. Lach. 181 d.
(57)Plat. Charm. 165. b b.
(58)Xen. Symp. I, 5.
(59)Plat. Kriton 44 c, 47 a 8. Lach. 184 e.
(60)Plat. Hipp. maj. 304 c, 295 b.
(61)Plat. Prot. 348 d s.

de lo aceptado comúnmente" (62), y la regla que más tarde nos dará
Platón de que hay que fundar la verdad únicamente en lo que el
interlocutor reconoce saber (63) no es más que la formulación teó
rica del procedimiento que de hecho usaba Sókrates. No se trata,
desde luego, de la aceptación ciega de lo que el otro admite —lo
que sería la negación del socratismo— sino de partir de ello, hacién
dolo objeto de examen, para aceptarlo o refutarlo y de obligar a
admitir sus consecuencias lógicas. El acuerdo, pues, no constituye
una nota intrínseca de la verdad, sino el signo exterior de la fuerza
del ^áyo^, que una vez elucidado avasalla ineluctablemente a las
inteligencias individuales. El Xó^o? es universal.
Y la eficacia del método depende, naturalmente, de que de ante
mano los interlocutores se pongan de acuerdo sobre el objeto preciso
de la discusión (64). Así, cuando se discute sobre un fin, es éste el
objeto de la discusión y no los medios subordinados a él (65).
Sókrates advierte que en su época los valores morales, lo justo,
lo bello, lo bueno, etc., son objeto de discordias entre los hombres (66)
lo que, como ya sabemos, es signo de que no se posee la verdad sobre
ellos. Por eso buscará el acuerdo, suprimir la discordia de las opi
niones, lo que será índice de haber hallado la verdad.
Este método no lo aplicó Sókrates a la solución de los problemas
del cosmos, lo cual no significa que los ignorara totalmente. Él sabe
muchas teorías (67) y ha leído las obras de los antiguos sabios sobre
la naturaleza (68), la medicina, las matemáticas, etc. (69), pero no
cree en la verdad de ninguna de esas explicaciones. Es en ese sentido
que hay que interpretar la negativa socrática de la Apología (70)
cuando se defiende de las acusaciones de Aristophanes, puesto que
el mismo Platón nos dice que Sókrates de joven estudió a la natura
leza y leyó a Anaxágoras, pero desilusiondo de éste por su inconse
cuencia y reconociéndose a sí mismo inapto para tal clase de pro
blemas (71) concluyó que era éste un territorio misterioso cuyo
conocimiento está reservado a Dios (72). La negativa a explicar la
naturaleza (73) significa la renuncia a encontrar la sustancia última
de las cosas y a construir una explicación mecánica tal como la habían
intentado los antiguos "fisiólogos", incluso Anaxágoras, y a considerar
a aquella sustancia como lo Absoluto. Pero no desconoce el valor
de las ciencias particulares, cuyas investigaciones aprueba y a las

110 c.
(62)
(63)
(64)
(65)
(66)
(67)
(68)
(69)
(70)
(71)
(72)
(73)

Mem. IV, 6, 15.
Men. 75 c s.
Plat. Lach. 185 b.
Id. id. 185 d.
Plat. Euthyph. 7 d.
Xen. Mem. I, 1, 14.
Id. id. I, 6, 14. Plat. Phaed. 96 a s.
Xen. Mem. IV, 2, 8 86.
Apol. 19 c.
Plat. Phaed. 96 a - 99 d.
Xen. Mem. IV, 7, 6.
Xen. Mem. I, 1, 11. Asist. Met. A 6 987 b 1. Cíe. Ac. I, 4, 15; II, 39, 123; Fin.
V, 29, 87.

— 60 —
— 61 —

�••"i 'tZl '6 'II ¡SI 't 'I -o

— 19 —
"18 '6Z 'A
t q ¿86 9 V
^sny "II 'I 'I •"&gt; M^X(¿)
9 '¿ 'AI
"M3X(Z¿)
•P 66 • * 96 po^id 1J(I¿)
• 6I -fod^-(o¿)
•" 8 'Z 'AI 'm3it '^X(69)
•ss b 95 pm¡j ivij ^l '9 'i p; p/(89)
•• 'I 'I 'W3N 'NaX(¿9)
T L H^f-Htni ixi¿(99)
•P S8I P "P/(S9)
•q S81 V3D7 -"^d(W)
•s 3 si •(9)
"SI '9 'AI •fuaW(Z9)
011

— 09 —
P 8tJ(19)
•q S6Z ''• fOE '{"' '^^IH '^id(09)
pwi 9 b Lt '3 ^ uojtjj, iv^^(6S)
"S '1 -duiis -S3X(8S)
•8 q -S9I -U/JDV^ -ivia(iS)
I8T VI • P 98Z fOT" d&lt;líH *^d(9S)
•b g¿t '"s J 991 •-"&gt;V^ "lvrld(SS)
ÍÍ(^)
^0 fH
(S)
•3 iz jody -i
•• 8t '•&gt; I "PJ "P/ (ZS)
•p 8^ •'•'d ^^ (IS)
(os)
• wi '1 •ivnr
(6^)
-s s 81Z -^7
o;aBpBj8o^aa bj

601 'i '1!3

sbj b a1 Bqanade sauopBSijsaAUi SBjína 'saaBjnaijjBd sspuap sbj ap
iojba ja aoouoosap oa oja^ 'ojn^osqy oj oxnoa BpuBjsns Bjjanbs b
iBjaptsuoo b A 'sbjoSbxbuy osnjoui 'wso8ojomj,, sonSijue soj opBjuojm
uBiq^q B[ o moa jbj BaiuBOsui uopBojjdxa eun JirujsuoD b A bbsod sbj ap
Buxijjn BiauBjsns bj jBjjuooua b Bpanuaj bj boijiuSis (g¿) BzajBJnjBu
BJ JBDIjdxa B BAIJb^oU B^; ' (¿) SOIQ b OpBAJ38a.I BJB3 OJliaiUipOUOO
oXna osoijajsuu oijojijj3j un ajsa bj anb oÁnpuoa (-[¿) Biuajq
-ojd 3p asBp JB} Bjsd o^übui oiusiiu 18 b osopuapouoo3j jÍ Bpn^no
-osuooui ns aod ajs ap opuoisnjisap ojad 'sbjoSbxbuy b oA^\ A bz^j
-BjnjBU bj b otpn^sa usaoC ap ajBa^jog anb aoip sou u^jBjj oinsim p
anfa o^sand 'sauBqdojsijy ap sauopesn^B sb[ ap apuaijap as opu^tio
(0¿) viSojody b^ ap boijbjoos BAijBSan v\ JBiajdaajuí anb ^bi{ anb
opiiuas asa ua s^ -eauopBai¡dxa s^sa ap BunSuiu ap pspjaA bj na aoja
oa ojad '(69) "^19 '8B3ijbui8}bui sbj 'Buioipaui B[ '(89) Bza^BjnjBn B[
ajqos 8OUJB8 sonSnuB so¡ ap sejqo sb^ opia^ Bq ^ (¿9) SBjJoaj SBipnuí
aq^s [^ •a}U3in[B}oj bjbjouSi boj anb b^ijiuSis ou \eno o\ 'souisoo pp
9Btu3[qoJd 8o¡ ap u^prqos bj b sajBj^pg oai[dB o^ oa opo^atu ajs^
•pBpjaA bj opB[[Bq jaqeq ap aojpui BJas anb o\ 'sauoiu
-ido sb^ ap Bipaoasip b¡ jioirjdns 'opaanos p BJBosnq osa joj -sojja
aaqos pBpjaA B{ aasod as ou anb ap ou^is sa 'souiaqBS bjC omoa 'anb o[
(99) sajqoíoq soj ajiua SBipjoasip ap ojafqo uos '-a^a 'ouanq o^ 'ojpq o[
'oisnf o^ 'sa^Bjoiu sajopA so[ ^^oda ns ua anb a^aaiApB sajBj?jog
'(S9) I? B sopBUipjoqns soipam so^ ou A aotsn^sip B[ ap ojafqo
[a ajsa sa 'atj un aaqos ajnasip as opasna 'jsy • (^g) upisnasip b^ ap
osioaad ojafqo p ajqos opjanaB ap usáuod as sajojnaojjajuí so^ oubui
-ajuB ap anb ap 'ajuatnpjnjBU 'apuadap opojara pp BpBDija B[ j^
•psjaAiun 8a So^p^ 13 'saiBnpiAiputsBpuaSip^ui
sb¡ B ajuaraafqBjonpur bj|bsbab opsppnp zaA eun anb 'So^o^ pp
Bzjanj e\ ap aouaixa ouSts [a ouis 'pspjaA b^ ap B^asuujuí bjou ^Bun
ainjyisuoo ou 'sand 'opjanaB j^j -gBoi^pj sspuanoasuoo ens jijuupB
b JBSijqo ap A ojaBjnjaJ o ojJBjdaaB BJsd 'naniBxa ap ojafqo ojop
-uapBq 'ojp ap JijJBd ap ouis —oiustjbjoos pp uoiosSau B[ Bijas anb
o^— ajiiupe ojjo p anb o^ ap BSap uop^jdaoB ^\ ap 'oSanj apsap
'bjbjj as o^j -sajBa&gt;^9g Bqssn oqaaq ap anb ojuaivnip^oojd pp voii
-oai uopBpnmjoj bj anb sbio sa oa (g^) aaq^s a^ouooaj aojnoojjajuí
p anb oj ua ajuaiuBomn pspaaA b^ JBpunj anb jÍBq anb ap upjBj^
sou apjBj sbiu anb Bj^aj bj A '(^9)t4ajuaunmuioa opBjdaac oj ap

d,, anb aotp soa uoqdoua^; 'sauoisnasip sns ap BpBgajj ap A p
-jBd ap ojnnd oinoo ajuasaad ajdinats auaij oj satBj^jog 'uoq^s anb soj
ap opaanoB p sa pBpjaA bj ap soijajuo soj ap oun anb ojsan^
•(•J9) sbjo3
o (09) SBtddijj ouioo soiqBS Jtod uesBd anb eoj b ^^uip as
saiBJ^jog jbÍiij Jaraud na osa 10^ • (5^) ojos oun ^as anbunB 'Biouap
aasod anb JB 'ajuajadtnoo jb ojos ouis 'bijojÍbiu bj b tu 'Bjainbjena b
as^ipad ap Bq ou jbjosojij ja BJBd uopBJoqBjoa Bsa 'oájBqoía mg
•(g^)Bjjo8ojij bj ap ^spJLdnoan^ ojjbuibjj p uoqdoua^ uaiquiBj ^Bsajdxa
opiaanb Bq anb oj sa 'jaqBS oidojd ns SBtuap soj ap uopBJoqejo^ bj
uoo A ozxanjsa uoa asopuapBq xi anb aaua; ap sajBJ5jog ap u^pisod
jBijnaad ^js^ • (¿5)^uoioBáBpuj im opBuiauai B^Bq anb b Bjadsa sbtu
'oSijuod opaanaB ap 'oa o is '^oisa is 'ojen^ uoa 'a^ip ai ojJBuiotBxa
ap sandeap íuopnjoa ns oasod ou anbaod ejuasajd as anb Bpipaui b
Biua[(jojd BpBD ogijuoD ouiiUBxa : jbj ^^q ou isapid anb oj ajjapaa
-uoa jui ap apuadap anb aaaja saaaJBd A 'o9ojiajui sajBna sbj aiqos
sbj Jaaouo^ ap uptsaaia-td bj ataainqijjB aaaasd im cp^q pnjijaB
nj

ijij^j opuanb,, :aaip sapttuuny^ ja u^ "0^^013^^^ ap opB-toqeja
unáutu aasod ojiyj '(95) soajo soj b opuBxtoxiaiui sata osa joj
bjou^j anb oj jaqss aaaja opuainiaj 'ssapi sBidojd sns a^duiais
• (fr5) Bjnjaj oj A ajnosip aj spuapaoa Bido^d ns sand 'ajq

i Bn jadaad ua BjBjaap ag '(9) soj jo uoa jaqBS ja ^asnq sai
-bj?(9 oqaaq ap j^ "(^s) pepiaA ns JBjoj^uoa Bjiuuad anb (^) oj^bo
-TjiJaA b apn^s oj anb ojjo b asjeaiunuioa aqap p^pajos b^ ua opiq
-aauoa ojuannBSuad ja : (os) sop ajjua ojjumbui anb ^^q jaqss ja
¡Boijaa^Bip bj b Jijjn^aj ospajd sa pspjaA bj ap epanbsnq bj u^j
•Biauap bj Jod uopBaoA bj A BiauBJouSt ap op^jsa ja ajjua u^isuaj
Bun Jod 'sand 'opmjij^noa Bjsa jbjosojij j^ ' (6V) puBJonSí Bidojd
ns ap ajnapsuoD sa ojad bjouSi anb ja jas apand ojos ojosojij íaq^s
oa anb aq^s oa anb ja oooduiBj íjaq^s jb uvutdsv apand oa 'ojosojij
^as apand ou aqss anb j^ 'ojjBjadns BjBd ouBsaaau ojsandns ja sa
'omsToijdaosa Jinjijsuoa ap sofaj 'oaijBJoos oidpuud ja san^ ^aqes
ja BiDBq ajqimudajJi Bpuapuaj bj ^juainsjaaj 43aBjst}BS BJBd oubs
•aaau ossd Jaiuijd ja sa jaq^s ou pp ojuaiuiioouooaj ja oiuoa (g^) A
ouBuixfrjo opsjsa omoo BpuejouSi bj BpBjBjsuj Bjsa Bpuajsixa ns ap
ozuauuoa ja ua anb ajquioq jb ajuaiasuo^ oqaaq jaqsq ua outs 'ojafqo
o jbj ajqos soniBjjBq sou anb ua bioubjou^i bj ap uopBqojd

�que sólo impone la prohibición de indagar más allá de lo que puede
ser útil al hombre (74).
La concepción teleológica que intenta Sókrates no debe ser con
siderada como una inconsecuencia, pues, cabalmente ella hace caso
omiso de una sustancia material como explicación última y la susti
tuye por un Dios personal, con más consecuencia que Anaxágoras
y Diógenes de Apolonia, sus inspiradores. No implicaba una inquisi
ción detenida de la estructura y esencia de las cosas ni del conjunto
del universo, sino que, más bien, la hacía superflua, al transferir a
Dios, por intermedio del enlace teleológico, la causa explicativa.
Ni tampoco la demora de Sókrates ante el problema teológico
entraña una desviación de su interés exclusivo por el hombre y los
valores morales, porque la actitud religiosa había de ser discutida
como cuestión moral y, desde luego, exigía por adelantado una
solución al problema teológico. La teología, como la antropología,
es en él un presupuesto necesario de la moral. Por eso atribuyó siem
pre el mayor valor al conocimiento de las cosas divinas (75). Teología
y religión eran para él partes integrantes del gran problema éticopolítico.
Ante la actitud crítica y agnóstica de Protágoras y otros sofistas,
Sókrates viene a restaurar la creencia tradicional en los dioses per
sonales, mediante una prueba clara de su existencia y un concepto
más alto de su esencia y de sus atributos. En ésta como en tantas
otras cuestiones Sókrates fue a la vez un reaccionario y un reforma
dor. Su restauración entrañaba un perfeccionamiento de la religión
tradicional.
En el universo encontramos un orden final, relaciones de medio
a fin, en donde el fin es algo bueno. Los seres vivos nos muestran una
disposición de órganos y de funciones destinados a la conservación
de cada individuo (76). Por otra parte, el mundo entero está consti
tuido por cuerpos materiales, como el agua, la tierra, el sol, etc., y
por el conjunto de las plantas y los animales cuyas propiedades múl
tiples y diversas son especialmente útiles al género humano, parecen
haber sido ordenadas de propósito para su bien. El mismo hombre
está provisto de órganos y funciones, entre los cuales sobresalen la
inteligencia y el lenguaje que, como fautores del conocimiento y de
la vida política son los más adecuados para su conservación (77). Este
orden teleológico es prueba de que existe una suprema inteligencia
ordenadora, una Providencia divina que ha estructurado el mundo
todo al servicio del hombre, al cual favorece además especialmente
con los oráculos que le manifiestan su voluntad (78).^
Con la idea así fundada de la Providencia quedaba a salvo la
antigua concepción de la personalidad de los dioses. Y Sókrates siguió
(74)
(75)
(76)
(77)
(78)

Xen. Mem. IV, 7.
Plat. Euthyph. 7 d.
Xen. Mem. I, 4, 2 88.
Id. id. IV, 3.
Id. id. IV, 3, 12 y 16; I, 4, 14.
— 62 —

admitiendo el politeísmo (79). Veneró especialmente a los dioses pro

pios de su ciudad, Zeus y Hera (80), Eros (81), Helios (82) y Apolo
(83) cuyo oráculo obedece fielmente hasta constituirlo misión de su
vida entera. Pero por encima de la multiplicidad de los dioses tradi
cionales inserta la idea de un Dios supremo (84) que es precisamente
el que hizo y gobierna el mundo (85) y es concebido, no como un ente
exterior, sino como un principio inmanente a la manera como nuestra
inteligencia gobierna el cuerpo (86). Es invisible, omnisciente, omni
presente y omnipotente (87). Pero aún en lo que se refiere al poli
teísmo, Sókrates sustituyó la concepción homérica, que, como hemos
visto, ya había sido rectificada por Píndaros y los trágicos, por otra
más coherente y elevada. Como resultado de sus análisis dialécticos,
Sókrates obtuvo una moralización de los dioses. Los dioses no pueden
obrar injustamente y los relatos en que se les atribuye tal conducta
son falsos (88). Todos aman los valores positivos, lo justo, lo bello,
lo bueno (89) y todos están de acuerdo en que la injusticia debe ser
castigada (90). Más aún: al sostener e intentar una demostración de
que lo santo no es santo por ser amado de los dioses, sino que es
amado de los dioses por ser santo (91), reconocía a todos los valores
(puesto que lo santo es una parte de lo justo) (92), una esencia abso
luta y así, la validez de las normas no era derivada ya de una arbi
traria voluntad divina, sino que los dioses al dictarlas no hacían más
que dar vigencia a lo que era valioso en sí y por sí. En esta doctrina
se encuentra el origen lejano de la larga disputa que tuvo lugar en
la Edad Media entre el intelectualismo y el voluntarismo éticos. Con
la tesis socrática, la obediencia a los dioses no era más una sumisión
ciega. Parejamente, al reconocer el deber de honrar a los dioses y
ofrecerles sacrificios (93), advierte que la religión no puede consistir
en un comercio de daca y toma con las divinidades (94) puesto que
éstas de nada necesitan (95) y que en el sacrificio lo que vale no es
el tamaño de la víctima sino la intención del que la ofrenda (96).
Y reconociendo también el deber de la plegaria (97) recomendaba
(79)Id. id. I, 1, 19; 3, 3; 4, 11 ss.; IV, 3, 3 ss.
(80)Xen. Apol. 24.
(81)^...,.
.-.., 1
x ss.
Xen. Symp. VIII,
(82)Plat.
Symp. 220 d
d.
Plat Symp
(83)Dioc. Laebt. II, 42, Xen. Mem. II, 6, 8; IV, 3, 12. Sin embargo, otros dioses especial
mente venerados allí, Atbena, Hephaistos, Ares (Plat. Crat. 406 d) no figuran entre
sus devociones.
(84)Plat. Apol. 35 d, 37 e, 42 a. Xen. Mem. I, 4, 5, 7, 17.
(85)Xen.
n. Mem. IV, 3, 13.
)
(86)Xen.
(86)
Xen. Mem. I, 4, 8 y 17.
(87)Xen.
Mem. I
I, 4
4, 17
17 s.; IV, 3, 12 s.; I, 1, 19.
Xen M
(88)Plat, Euthyph.
(88)Plat.
r,,.th^^i. t.
6 ^.
b.
(89)Id. id. 7 e.
(90)Id. id. 8 d s.
(91)Id. id. 10 a - 11 a.
(92)Id. id. 12 e.
(93)Xen. Mem. IV, 3, 14 ss.
(94)Plat. Euthyph. 14 c ss.
(95)Id. id. 13 c, 15 a.
(96)Xen. Mem. I, 3, 3.
(97)Id. id. IV, 3, 14 ss. II, 2, 14.

— 63 —

�— ^9 —
— 9—
•n 'i 'ii ••• n ' 'ai P? pi(¿6)
• ' 'I ^{f -K3X(96)
•b si '^ 1 p? P/(S6)
•as o n -^dX^m^ "^id(f&gt;6)
•s n ' 'Aj -iaj^ -iiax(6)
•3 [ -pj pi(Z6)
*• II " • Ot "P? ^/(16)
•s p g pt -p/(o6)
•a i -p; p/(68)
•q 9 -^diipns ívi^(88)
•61 'I 'I !•• ZI 'í 'AI '•* ¿I ' 'I 'm3W '3X(¿8)
"¿I ^ 8 ' 'I • "Max(98)
•I ' 'AI • ""3X(S8)
"¿I 'i 'S 'f 'I 'tu^íí '^^X •• Zt ' ¿ 'P SE 'ldV ^^d(W)
•s^uüiJOAap sns
jjn oBJn9tj on (p 90^ 1**^ "i^ij) ^-^V 'eojsiBqdag 'mi^ipv 'jijb sopBjausA siustn
-|8i33dsa sasoip sojjo 'ogjBqma u;g -^i ' 'AI ¡8 '9 'II "raj^ "^^X 'Z^ 'II 'XHavi -aoia(8)
•p 0ZZ •tfu'^S "^^d(Z8)
-SB I 'IIIA •&lt;ftu^S aX(18)
"M •?o&lt;i^ MaX(08)
' 'AI í-BS II '^ ! ' !6I 'I 'I PI PI(6¿)
•S9

BqBpuauíoaaj (¿5) BUsSajd bj ap Joq.jp ja uaiquiBj opuapouoaaj _j_
' (96) ^pnajjo bj anb pp nopnajuí bj^ onis BmijaiA B[ ^p ouBraBj ja

91 ^ Zl ' 'AI P? -P7(8¿)
• 'AI P? -P7(¿1)
•88 z 't 'I -'Í1/ -nax(9¿)
i -Hd^H'n3 '^id(SI)
"P
(W)
"¿ 'AI
ornáis 8aiBi3[9S ^ "sasotp soj ap pBptjBuosjad bj ap uoiodaouoo biiSi^ub
bj oajbs b Bq^panb BpuapiAOj^ bj ap BpBpunj isb Bapi bj U0^
• (g¿) pejunjOA ns UB^saijmBui aj anb sojnoB^O boj uo^
aiuarajBpadsa BBraapB aoaaoABj j^n^ jb 'ajqnioq jap opiAjas jb opo^
opunui ja opBjn^anajsa Bq anb BuiAip BpuapiAOJj Bun 'BJopBnapao
BpuaSija^ui Binaadns Bun aistxa anb ap BqanJd sa ooiSojo3jaj uapjo
ajgg • (n) uopBAjasuoa ns Bjcd sopBnoapB sbui boj uos ^aiijjod ^piA bj
ap A ojuaiunoouoa jap saio^nBj oraoo 'anb afBnuaj ja A BpuaSijaim
bj uajBsajqos sajsna boj aj^ua 'sauopunj A soubSjo ap oisiAoad Bjsa
ajquioq orasitn jg; -uaiq ns BjBd ojis^doíd ap SBpBuapao opis jaq^q
uaoa^Bd 'ouBuinq oaauaS jb saj^n ajuarajspadsa uos sss^aAtp A sajdi^
-jnin sapBpaidoad SBÁno sajBuiraB soj A BB^uBjd sbj ap o^untuoo ja jod
A '"Oía 'jos ja 'B^aij bj '^nB ja ouiod 'sajBijaiBin sodian^ jod opinj

Bun uBusanuí sou soaia sajas so1^ 'ouanq ojb sa mj ja apuop ua 'uij b

anb ojsond (^5) sapBpraiAip sbj uoo bxuoj ^ BOBp op opjanio^ un na

-i^suoo B^sa ojajua opunui ja 'ajjsd bi^o aoj • (9¿) onpiAipm BpBD ap
uopBAjrasuoa bj b sopBuiisap sauopunj ap A boubSjo ap uopisodsip

sa ou ajBA anb oj oiotjoofs p a^ anb ^ (56) ub^isooou vpvu ap ssisa
j^sisnoa apand ou u^i^ipj bj anb aiJaiAps '(6) sopijuass
A sasoip boj b jF.iuoi[ ap jaqap ja jooouooaj jb 'aiuaiuBÍajB^ -b
uoisnnns Bun sbiu BJa ou sasoip soj b epuaipaqo bj 'boubjoos sxsa^ bj
uo^ "Booija ouiBWBjunjoA ja A ouisijEmoaja^ut ja aj^ua Bipaj^j pBpg bj
ua jB^nj OAní anb Bjndstp b^jbj bj ap ousfaj ua^iJO ja BJiuanaua as
BuiJioop Bisa u^ -js jcod Á je ua oboijba Bja anb oj b BiouaSiA jsp anb
SBtu UBia^q ou SBjjBjoip JB sasotp soj anb onis 'BuiAip pBjunjoA bjjbjj
-xqjB Bun ap b¿C BpBAwap Baa ou sbuwou bbj ap zapijBA bj 'isb á Bjnj
-osqB Bpuasa Bun '(^6) (ojsnf oj ap aij^d enn sa ojubs oj anb ojsand)
S3JOJBA 6OJ BopOJ B B10OUO03J '(X6) OJUBB J88 jod 83SOip SOJ 3p OpBUIB
sa anb ouib 'sasoip soj ap oj&gt;buib jas jod o^ubs sa on ojiibs oj anb
ap uoioBj^souiap Bun jBiuaiui a jana^os jb :unB sbj^ *(06) ^pBSnsBo
ias aqap Bpijsnfui bj anb ua opjanas ap n^^sa sopoj A (68) ouanq oj
'ojjaq oj 'ojsnf oj 'soAijisod sojojba eoj ubuib eopoj^ *(88) ^OSIBJ
e^^npuoa jbi aÁnqiJjB saj as anb ua sojepj soj Á aiuauíBisnfni
uapand on sa^oip so^ 'sasoip soj ap nopBzijBjom enn OAnjqo sajBJ3[9g
'soop^ajBip bisijbub sns ap opBjjnsaJ ouio^ 'BPBA3Ja -^ ajnajaqoa sbui
bjjo Jod 'soaiSBjj soj A sojBpni^ ^od Bpsaijiiaaj opis Biq^q bj 'ojsia
somaij oraoa 'anb 'Boijauioq uoiodaouoo bj o^njiisns saíBJ3[og 'omspj
-1 jod jb ajaipj as anb oj ua unB ojaj '(¿8) ^iuajodinnio A a^u^sajd
-inuio 'ajnapsinmo 'ajqísiAní s^ '(98) odjana ja Bujaiqo^ Bpuaáijajm
Bjjsanu ouioa bjoubui bj b ajuauBniui oidpuiad un ouioo ouis 'jojjajxa
ajua un outoa ou 'optqaauoo sa A (5^) opunra ja BujaiqoS A oziq anb ja
aiuauíBspajd sa anb (^g) omajdns boiq un ap Bapi bj B^aasui saj^uop
-ipBJj sasoxp soj ap pBppijdnjnux bj ap Bnipua aod oja^ -Bjajua BpiA
n8 ap uoisiui ojjmjijBuoa Bjs^q ajuauíjaij aaapaqo ojnoBJO o^no (8)
ojody A (^8) SOTI3H '(T8) SOJa '(08) BJ3H ^ snaZ 'pBPnP ns p 8id
-ojd sasoip soj b a^uanijBpadsa oaaua^ '(6¿) orasiajtjod ja opuauímpB

oipaui ap sauop^jaj 'jbuij uapjo un BouiB.uuoaua osjaAtun ja u^
JBUOpipBJ^
•JB
bj ap oiuaiuiBuopaaj^ad un BqBUBJjua u^pBanBjsaj ng #jop
Buij un A ouBuop^Ba^ un zaA bj b anj saiB-njog sauoi^sano sbj^o
sbjub^ ua oinoo Bjsa u^ -soinqi^B sns ap A Bpuasa ns ap ojjb sbui
oidoouo3 un A Bpuaisixa ns ap Bjsp Bqamd Bun ^juBipaux 'sajBuos
-.iad sasotp soj ua jBuopipBj) spuaaja bj JBinBjsaa b auaiA saiBj^jog
'SBisijos soajo A sbjoSb^oj¿ ap boijsouSb A Baijxaa pnjiiOB bj a^uy
•oor^ijod
-oopa Bmajqojd ubj^ jap saiuBj^aiur sa^i^d ja BJBd UB^a uoi^ijai A
BiSojoajL '(S¿) BBuiAip sbboo bbj ap oiuaiuipouoa jb jojba jo^bui ja aad
-utais oAnqtJ^B osa ao^j 'jb^oui bj ap oiJBSaaau ojsandnsaad un ja ua sa
'Bt^ojodoj^uB bj ouioa 'BiSojoai B^ "oaiSojoaj Buiajqojd jb uopnjos
Bun opBjuBjapB Jod Btixa 'oSanj apsap '^ jbjoui u^isana otnoo
Bpi^nasip jas ap Bjq^q BsoiSijaj pn^naB bj anbjod 'sajBJoni saaojBA
goj A ajquioq ja Jod OAisnj^xa sajaiut ns ap uopsiAs^p Bun bubjius
oai^ojoaj Buiajqojd ja aiue sajBi^jpg ap Biomap bj ooodiuBj i^^
•BAiiBoijdxa Bsn^a bj 'oaiSojoajai aasjua jap oipauwaiui jod 'boiq
b JuajsuBJi jb 'Bnjjjadns Bio^q bj 'uaiq sbui 'anb ouis 'osaaAiun jap
oiunfuoa jap iu sbsoo sbj ap Bpuasa A Bjnianx^sa bj ap Bpma^ap upp
-isinbui Bun BqBDijduit o^ -sajopBJídsui sns 'Biuojody ap sauaSoifj A
SBJoBXBuy anb Bpuanaasuoa sbui uoa 'jBuos^ad boiq un jod a^ínj
-psns bj A Btniijn uppsatjdxa ouioa jBuaiBui BpuBjsns Bun ap osiuio
obbd a^^q Bjja aiuauíjBqBa 'sand 'Bpuanaasuoaui Bun ouioa Bp^japts
-uoa Jas aqap ou sajBjjjog Bjua^uí anb Boi9joajaj uopdaauoa B^j
• (f¿) ajqraoq jb jpn jas
apand anb oj ap bjjb sbiu jBSspui ap u^piqiqojd bj auoduii ojos anb

�no pedirles bienes determinados, exteriores, sino simplemente lo bue
no, pues los dioses saben perfectamente qué es lo que conviene al
hombre (98). Pero Sókrates no quería reformar nada de lo que no
chocaba con sus principios y aconsejaba en general observar el culto
según la tradición del estado al que pertenecía el creyente (99).
El problema de la ignorancia y su superación fue lo que condujo
a Sókrates a realizar también ciertos análisis sobre la esencia del
hombre. Para salir de la ignorancia hay que preocuparse de uno
mismo (100). Esta preocupación por uno mismo es entendida en
sentido individual, como cuidado que cada uno ha de tener de sí.
Pero ella supone cierto conocimiento de la esencia del hombre en
general. Para preocuparse por una cosa y poder mejorarla es preciso

arte, ni cuidar del cuerpo, ni menos de la fortuna, que está más ale
jada aún de lo que es "uno mismo" (109).
Pero falta todavía determinar cuál es el "fondo del ser uno
mismo", es decir, del alma. Sókrates destaca otra vez aquí la necesidad
de la dialéctica. Así como el ojo para verse a sí mismo tiene que
mirarse en la pupila de Otro ojo, así el alma, si quiere conocerse
debe contemplarse en otra alma y en la parte donde se halla su fa
cultad propia, la inteligencia (^oepía) o algo semejante (110). Y bien,
en el alma la parte más divina es aquélla donde residen el conoci
miento y el pensamiento (lypovsiv) y el que la contempla y sabe
descubrir lo que hay en ella de divino —un dios y un pensar— ese
es el que tiene más probabilidades de conocerse a sí mismo (111).
A su vez, el conocimiento de sí mismo, la discreción, es lo que hace

saber lo que esa cosa es. Así, tampoco el hombre podrá hacerse mejor
si ignora lo que es él mismo. Sólo conociéndose podrá conocer el
modo de preocuparse por sí (101). Se pregunta, entonces, qué es este
"sí mismo" del hombre. En éste se distinguen: el alma, el cuerpo y
el todo formado por la unión de ambos, en donde uno de ellos tiene
que dominar. Sókrates sostiene que el hombre es el alma. Para de
mostrarlo enseña que hay que distinguir entre un objeto y lo que
pertenece a ese objeto, por ej., entre los pies y los zapatos. Por ello

saber imaginario sobre el más allá. Nadie sabe lo que es la muerte,

no serán lo mismo el arte de preocuparse de un objeto y el arte que
se ocupa de lo que pertenece a ese objeto, y por lo tanto, no serán

ni si es un bien o si es un mal, ni lo que ocurre en el Hades. La gente
la teme como si fuera el más grande de los males, y sin embargo es

lo mismo el arte de preocuparse por el hombre, por uno mismo, y el
arte de lo que pertenece a ese hombre, a uno mismo. Ahora bien:
el hombre no es el cuerpo, puesto que se sirve del cuerpo. El que se
sirve es el alma. Luego el alma es el hombre. De ahí que cuando

incierto opone Sókrates el mal cierto que consiste en desobedecer una
orden divina (113). La persona de Sókrates quedó comprometida

dos hombres dialogan se trata en realidad de un diálogo entre almas.
Y por eso también, conocerse a sí mismo significa conocer nuestra
propia alma. Este conocimiento es lo que constituye la virtud de
la discreción (aiocppoaúviri) (102). Sókrates insiste a menudo, como
vimos en la Apología, en el deber de preocuparse por el alma (103),
en advertir los "peligros" que la acechan en su educación (104), hasta
prevenir con frase gráfica, que no se puede "tirar a los dados" su
destino (105). La razón de ello finca en que el alma no sólo es supe
rior al cuerpo (106) sino en que ella es "el bien más precioso" (107).
Esta valoración constituye el fundamento para establecer una jerar
quía entre los bienes: los del alma son superiores a los del cuerpo,
y los de éste a los bienes materiales exteriores (108). Por eso, la
preocupación por el alma no consiste en conocer una profesión o
(98)Id. id. I, 3, 2. IV, 3, 17.
(99)¡d. id. I, 3, 1. IV, 3, 16 ss.
(100)Plat. Alcib. I, 127 d e.
(101)Plat. Alcib. I 128 e - 129 a.
(102)Id. id. 128 a - 131 b.
(103)Id. id. 132 c. Lach. 185 e. Charm. 157 b. Prot. 312 b.
(104)Plat. Prot. 313 a.
(105)Id. id. 313 e.
(106)Plat. Apol. 29 d - 30 a lo da por supuesto. Krit. 47 e s. sin nombrarla.
(107)Id. Prot. 313 a, e.
(108)Id. Alcib. I, 132 c.
— 64 —

i

posible saber lo que hay en nosotros de bueno o malo (112). Así, pues,
por declaración del mismo Sókrates, la antropología es un supuesto
necesario de la moral, el examen de la naturaleza humana en general
ha de preceder al examen del saber de cada individuo.
Sobre el problema de la supervivencia, Sókrates no estableció una
doctrina segura, pero combatió el temor a la muerte basado en un

posible que sea el más grande de los bienes. A ese eventual mal

por esta opinión, pues fue emitida para justificar su conducta, que
antes y después se conformó estrictamente a ella. Personalmente
se inclinaba a creer que la muerte es un bien. Para él fue una prueba
decisiva que su daimón —que siempre se había manifestado para
evitar que diera un mal paso— no le hubiera impedido ir al tribunal,
que ciertamente lo iba a condenar a muerte. Por otra parte, pensaba
que la muerte o es una aniquilación absoluta o un tránsito a otro
lugar. Si lo primero, no hay que temerla, pues será como uno de
esos sueños profundos no turbados por ningún ensueño, una incons
ciencia absoluta. Si lo segundo, nada mejor que llegar al Hades y
poder tratar a los grandes muertos y someterlos a examen, igual que
a los atenienses, para descubrir si saben o no saben! He aquí la su
prema beatitud (114). El sentido irónico de esta declaración no debe,
sin embargo, anular la validez de la segunda parte del dilema, pues
inmediatamente agrega Sókrates, completamente en serio, que no exis
te posibilidad de mal para el hombre de bien, ni en esta vida ni
(109)
(110)

Id. id. 131 b.
Plat. Alcib. I, 132 c - 133 b. La interpretación de este pasaje como alusión poética
de la dialéctica se confirma si recordamos que poco antes en 130 d, Sókrates la
ba determinado como diálogo entre almas.
(111)Id. id. 133 c.
(112)Id. id. 133 c.
(113)Plat. Apol. 29 a ss.; 37 b.
(114) Plat. Apol. 40 c - 41 c.
hu^

— 65 —

�''0

•b

— S9 —

•q ¿j i-n • 6Z 7'^ "xvi^(ni)
•^ m tí tí(zn)
•^ EI ^í Tí(III)
•SBrajB 9Jiaa oSojBip omoa opBuitujaisp eq
J^jog 'p Q21 'tt9 'same O3od anb somepjoDaj is Bm-njuoa 39 e^ii^^jeip bj ap
uoisn[8 omoo afesed ^isa ap uoijujajdj^iu; b-j q ( • a j[ '] 'q;o¡y "ivij(OTO
•q II Tí Tí(601)
m epiA Bja n^ iu 'usiq ap ajqtuoq ^3 BJBd jbui sp pspijiqísod 3}
-81X3 ou snb 'oijas na ajuarae^ajciinoa 'sajBJ^jog eSaaSe ajusuiBjBipaiuui
sand 'emajip j^p ajjed Bpuniíae bj ap zapijBA B[ jepnne 'oSjBquia uib
'aqap ou uopBJBjaap Bjsa ap oaiuojí oppuas j^ '(^lt) pnjijBaq ^inajd
-ns b^ mbB a¡j ¡uaqBS ou o uaqes is joqnasap BJed 'sasuaiuajB soj b
anb jBnüh 'natuexa b sojjajatuos ^ sojj^nuí sapusjS eoj b jbjbjj japod
X s^pBjj jb jbS^jj 3nb jofaiu spsu 'opunSas oj ig 'B^njosqB Bpuap
-suoaui Bun 'ouansua unSniu jod eopBqjnj ou sopunjojd sonans sos^
ap oun otnoa Bjas sand 'e^jsmai anb ^^q on 'ojarai.id o\ ig -jeSiij
oj^o b o^isubjj un o Bjnp^sqB uopBjinbiue un 83 o ajjanuí bj anb
eqBsnad 'a^a^d bjjo jo^ -ajjanui b jBuapuoa b cqi oj ajuamBjjaio onb
B Jt opipadrai Bj3iqni{ [ ou —os^d p3ui un Bjaip ^nb jbiia^
opBjsajiuBtn Bjqeq 38 ajduiais anb— uouiinp ns anb BAispap
Bqanjd Bun ^nj js bjb^ -n^iq un 83 ajjanuí b^ 3nb Jaaao b BqBuipui 38
ajuanij^nosja^ '^\[^ B ajuaiuejaijjsa ouuojuoa as sandeap Á sa^uB
anb 'B^anpuoa ns JBoijnsnf BJBd Bppiuid anj sand 'uoiutdo Bjsa jod
BpijaraoJdmoa opanb ssiBjsjog sp Buosjad B^j "(gil) BuiAip napjo
Bun Jaaapaqosap ua ajsisuoa anb o^jaia jBtn j^ sajBi^og auodo ojjaioui
je ni jBnjnaAa asa y -sauaiq eoj ap ajJUBj^ boi ja Bas anb ajqísod
83 oSjBqraa uis A 'sajBm soj ap apuBjS sbui ¡a Bjanj is omoa ama} bj
ajua^ v~i 'sapBg; p us ajjnoo anb oj ra '[bui un ss is o u^tq un 8 a ts m
'a^janni bj sa anb oj aqss aipB^j 'bjjb sbui ja aaqos oijbuiSbihi jaqes
un ua opBSBq ajjanm bj b joma} ja oijequioa o jad 'Bjn^as BuiJjaop
eun oíaajqBjsa ou saiBj^og 'BiauaAiAjadns bj ap Buiajqojd ja ajqog
"onpiAipui Bpe^ ap jaqBS jap uaniBxa jb japaoajd ap bij
jBjaua8 na BUBnmq BzafBjnjBU bj ap uauiBxa ja '^joui b[ ap ouesa^au
ojsandns un 83 BjáojodojjuB bj 'saíBJ3[9g orasiui jap uopBJBj^ap jod
^sand 'jsy *(^XT) ojbui o ouanq ap sojjosou na jÍbi[ anb oj Jaq^s ajqtsod
aDBq anb oj 83 'upiaajasip bj 'ouisiui ib ap ojuaiuiiaouoa ja 'zba ns y
'(lll) ouisim jg b aejaaouoa ap sapBpijiqeqojd sbui auap anb ja sa
383 —JBSuad un Á soip un— ouiAip ap Bjja ua jÍBq snb -oj Jijqnasap
aqBS Á Bjdiuajuoa bj anb ja Á (^s^odcb) oiuaioiBsuad {a A ojuaiin
-laouoa ja uapisaj apuop Bjjanbs 83 ^uiAip sbih ajj^d bj biujb \é ua
'uaIíI A "(Olí) ^jnBfarase ogjB o (ujdoo) Biaua^ijajui bj 'cido^d pBjjna
-bj ns BjjBq as apuop ajjBd bj ua A biujb bjjo ua asjB^duiajuoa aqap
asjaaouoa aaainb ib 'buijb J3 isb 'ofo ojio 3p Bjidnd bj ua asjBJiui
anb auap ouisira ib b 3sj3a BJBd ofo js oiuoa jsy -BDij^ajEip bj ap
pBptsaaau bj mbB zsa bjjo BaBjsap sa^Bxsf^g *BrajB jsp 'jpsp 83 'ttouisiui
oun J38 jap opuoj,, ja sa jBna JBUiuuajap BjABpoj bijbj oj^j
"(óOl)01118^111 otmn 83 anD I aP ^^}^
-3jB sbui Bjs3 3nb 'Bun^joj bj ap souaui ¡u 'odjsno jsp jBpina iu

•B[4Bjqiuou m • ^

•3 ZI 'I ^
Tí
•a 'b I •"•'d Tí
• P 6Z láV •XV1J
-oiaanána aod p &gt;I B
•a I ' Pí Pí
IE 'Jd •I
ZIE &gt;^d 1 ¿SI ""1j - aoi
i-l •3
- Zl
„ Tí Tí
S8I •t^7
•&lt;l[ II - b 8ZI Tí TI
6ZI - ; 8ZI I -^^iv •x vid
•a P ¿Zl 'i qmr •x vid
'AI •I ' 'I Tí Pí
91
'AI Z ' 'I Tí TI
'¿I

(801)
(¿01)
(901)
(SOI)
(01)
(TOO .
(00O
(66)
(86)

o uoisajojd eun Jaaouoa us ajsisuoa ou buijb ja jod u9pBdnooajd
BJ 'O83 JO^ • (801) 83JOIJ81X3 83JBIJ3^BUI 83U3iq SOJ B 3JS3 3p 8OJ A
'odjana jap eoj b sajouadns uos buijb jap soj zssusiq boj ajjua Binb
-jBJaf Bun j^oajqBisa bjb^ oiuauíBpunj js s^njijsuoa uopbjojba Bjeg;
•(^0l)ttosopsjd bbui uaiq ja,, sa Bjja anb ua ouis (901) odjana jb joij
-adns 83 0J9S ou biujb ja anb us Bauij ojja ap uozbj s^ *(soi) omisap
ns MsopBp oj b ^biij,, spand as ou anb 'boijbjS bsbjj uoa JiuaA3jd
bjsbij '(^0l) uppBDnpa ns ua ubuosob bj anb ^soiijad,, soj ai^JSApB ua
'(01) BUIlB Ia Joa ^sJBdnaosjd sp Jaqap ja us 'tnSojody bj ua souiia
omo 'opnuaui b a^eisui BajBJ5j9g "(^Ol) (t"^oood*&lt;"^) uopaa^sip bj
ap pn^jiA bj a^njiisuoa anb oj sa o^uatuiponoa sis^ •buijb Btdojd
Bj^sanu Jsoouoa Baijiu^is omsiui js b asjaaouoa 'usiquiBi osa aod j^
•sbuijb aj^ua ^oi?íP t^ ap p^pijBaj ua bjbj^ as UBSojBip saiquioij sop
opuBna anb iqB 3q -saquioq js sa buijb ja oSan^j -buijb ja sa ^ajts
as anb ^^j 'odiana jap ^ajis as anb ojeand 'odjana ja sa ou ajqraoq ja
:uaiq Bjoqy 'oiusun oun b 'ajquioq asa b aaaua^jad anb oj ap aiJB
ja A 'ouisiui oun Jod 'ajquioq ja jod asjBdnaoajd ap ajje ja ouibiui oj
UBjas ou 'o^ubi oj jod A 'ojafqo asa b aaauajjad anb oj ap ^dnao se
anb 3)JB ja A ojsfqo un ap asjBdnaoajd ap ajJB ja ouisuu oj ucjas ou
ojja Jo^ -sojBdBz soj A said soj ajjua '*fa Jod 'ojafqo asa b aaauajjad
anb oj A ojafqo un ajjua Jináuijsip anb ÁBq anb Buasua ojjbjiboui
-ap bjbj 'buijb ja sa ajquioq ja anb auaijsos sajBj^og uBuimop anb
auaij sojja ap oun apuop ua 'soquis 3p uoiun bj jod opsuijoj opo^ ja
A odaana js '^rajB j3 :u3nupsip as 3j83 u^ •ajqtuoq jap 4iouisiui ie^
aj^s sa anb 'saauojua 'Bjun^aad ag *(^oi) ís IO&lt;^ ^sjBdnaoajd sp opoui
js jaaouoa Bjpod asopuapouoo ojog •oinsira ja sa anb oj Bjouái ts
jofaui asjaaBij Bjpod ajquioq ja oaoduiBj 'isy &gt;sa Bsoa Bsa anb oj jaqss
ospajd sa BjJBJofara Japod A Bsoa Bun Jod asjBdnaoajd bjb^ -je
ua ajqiuoq jap Bpnasa bj ap ojuauupouoa ojjap auodns Bjja
•ja ap Jauaj ap bij oun Bp^a anb op^pina ouiod 'jBnpiAipui opijuas
ua BpipuBjus sa ouisiui oun Jod uopBdnaoajd Bjs^ '(00l) onreira
oun sp asjBdnaoajd anb Xbij BpuBJouái bj sp jijbs bjb,j -3Jtquiot[
jap Bpnasa bj ajqos sisijbub sojjap uaiquiBj jbzijb^j b sajBj?^og b
ofnpuoa anb oj anj uopBjadns ns A Bpusjouái bj ap uuiajqojd j^
• (66) a^us^aJ^ ja Bi33U3jj3d 3nb jb opsjsa jap u9pipBj^ bj unSas
ojjn^ js JBAJssqo jBjauaS ua BqBfasuoaB A soidpuijd sne uoa Bqsaoqa
ou anb oj ap BpBu jBuuojaj Bjjanb ou 8aiBj^j9g oja^ *(86) ^^qnroq
jb auaiAuoa anb oj sa anb ajuauíBjoajjad uaq^s sasoip soj sand 'ou
-anq oj ajuamajduiís oms 's^joijajxa 'sopeuiuuajap sauaiq sajjipad ou

�en la otra (115). También dio a entender que existen sanciones, para
la conducta, después de la muerte, al mencionar a las leyes del Hades
como hermanas de las leyes del estado (116).
Con toda esta doctrina sobre el hombre Sókrates se oponía nue
vamente al agnosticismo escéptico de los sofistas, pero rectificaba
también considerablemente la escatología pesimista de la religión
homérica, acercándose a la línea de la concepción órfico-pitagórica,
aunque sin compartir su radical contraposición del cuerpo y el

alma (117).
Pero la más singular teoría antropológica de Sókrates, de directa
repercusión moral, es aquélla según la cual ningún hombre hace el
mal a sabiendas, que nadie yerra voluntariamente, que los que eje
cutan malas acciones las hacen a pesar suyo, por ignorancia de lo
que es el bien (118). Esta tesis paradojal, contraria al sentido común
y al derecho positivo de los pueblos civilizados, que distinguen entre
faltas voluntarias e involuntarias y consideran a las primeras más
graves que las segundas (119), fue demostrada por Sókrates una vez
indirectamente, por la vía del absurdo. Este es el propósito del Hippias
minor platónico. Su argumentación puede resumirse así. Si aceptamos
la hipótesis de que existe para el hombre la posibilidad de obrar mal
voluntariamente (120) (lo que es contrario a la tesis socrática) y
planteamos la cuestión de si vale más el que hace el mal voluntaria
mente o el que lo hace sin querer (121) llegamos a la conclusión
de que el primero es mejor que el segundo (122). En efecto, es mejor
corredor el que corre lento voluntariamente (porque también puede
correr ligero) que el que corre lento sin quererlo (porque no puede
correr ligero) (123). Lo mismo ocurre con el luchador y los otros
ejercicios del cuerpo, con la actitud, la voz o el empleo de cualquier
órgano: los que funcionan mal voluntariamente son superiores a los
que funcionan mal sin quererlo (124). En general, en todas las téc
nicas y ciencias la superioridad está del lado del que puede ejecutar
las mal a voluntad. Si las faltas son involuntarias son signo de infe
rioridad (125). Así, para engañar es preciso ser capaz y hábil en
aquello en que se engaña; el ignorante no puede ser un engañador
(126). Para engañar a otro en materia de cálculo es preciso saber
aritmética. El que no la domina corre el riesgo de que al querer
engañar diga—por azar— la verdad (127). De donde resulta que el
hombre veraz no es mejor que el mendaz, puesto que ambos son uno
(115)Id. id. 41 d.
(116)Id. Krit. 54 c.•^
(117)Los animales también tienen alma. Xeit. Mem. I, 4, 8.
(118)Plat. Prot. 345 d s. Xen. Mem. III, 9, 4 s.; IV, 6, 6.,
(119)Reconocido por el mismo Platón. Vide Hipp. min. 372 a; Prot. 352 b ss.
(120)Plat. Hipp. min. 376 b.'
(121)Id. id. 373 c.
(122)Id. id. 375 d.
(123)Id. id. 373 d s.
(124)Id. id. 374 d s.
(125)Id. id. 375 b s.
(126)Id. id. 365 e y es.
(127)Id. id. 366 e y es.
66 —

y el mismo (128). Traslademos esto al alma, a las actividades mora
les: el alma mejor será aquélla que es capaz de realizar los dos resul
tados contrarios, hacer voluntariamente lo bueno y lo malo. Peor
será aquélla que cometa maldades, injusticias, sin quererlo (129). Te
nemos, pues, demostrado lo que queríamos: que el que hace el mal
voluntariamente no puede ser más que el hombre de bien. El absurdo
de esta conclusión se pone de manifiesto en el hecho de que no sólo
Hippias se niega a admitirla, a pesar de la corrección de la demostra
ción, sino que el mismo Sókrates, que ha conducido ésta, tampoco
la admite. Pero Sókrates destaca que es la conclusión forzosa de todo
el raciocinio (130). Y como éste dependía de la admisión de la hipó
tesis de que es posible hacer el mal voluntariamente (131), el único
modo de evitar el absurdo consiste en rechazar la hipótesis. Luego
nadie obra mal voluntariamente.
El anverso de tal doctrina, su complemento positivo, está en que
la ciencia del bien y del mal tiene tal poder de dirigir al hombre
que el que la conoce se ve impelido a ejecutar sus mandatos y se
rehusa ineluctablemente a obrar en contra de ellos (132).
Sókrates ha intentado demostrarlo, examinando el punto de vista
del vulgo, que opina que los hombres aun sabiendo lo que es el bien
pueden no realizarlo, porque se dejan vencer por el placer. Ahora
bien, el vulgo considera que ciertas cosas o acciones son malas, no
por el agrado inmediato que proporcionan, sino porque las conse
cuencias que producen, enfermedades, pobreza, etc., son un dolor.
Son malas porque terminan en un sufrimiento y privan de otros pla
ceres. Del mismo modo, cosas y acciones buenas son aquellas que,
aunque en el momento son dolorosas, terminan en placeres y evitan
sufrimientos. Para el vulgo el mal es el dolor, el bien, el placer.
Pero si esto es así, es absurdo decir que el hombre, conociendo el
mal, lo realiza porque se deja vencer por el placer, pues, según la
explicación anterior, equivaldría a decir que realiza el mal porque
se deja vencer por el bien! (pues placer=bien). Eso sólo es posible
si ese bien no merece sobrepujar al mal, y la inferioridad de uno
respecto al otro sólo puede consistir en una diferencia de tamaño
o cantidad. Entonces, "ser vencido por el placer" significa elegir, en
lugar de un bien menor, un mal mayor o, dicho en términos de placer
y dolor, ceder a un placer que no merecería sobrepujar a un dolor.
Y como el valor relativo de un placer y un dolor sólo se puede deter
minar por una apreciación cuantitativa, ésta implica un arte y una
ciencia de medir, si no queremos abandonarnos a los resultados
erróneos de las meras apariencias. De donde se sigue que lo que el
vulgo llama "ser vencido por el placer" es en realidad efecto de una
(128)Id. id. 367, c, 369 b.
(129)Id. id. 375 e y ss.
(130)Id. id. 376 b.
(131)Al final Sókrates declara expresamente que se está razonando con una hipótesis:
"El que hace el mal voluntariamente, que se conduce vergonzosa e injustamente,
ese, Hippias, si existe uno así, no puede ser más que el hombre de bien". 376 b.
(132)Plat. Prot. 352. e .
— 67 —

�•t 3 -zst %oi¿ -xvi^
*q g¿ 'ttuaiq ap ajqmoq [a anb sbui las apand oa 'tro oun aí^?^a js 'SBiddifj 'asa
'ainamBisnfui a BsozuoSjaA aanpuo^ as anb 'a)U3uinijniun[0A jbui ja aosq anb ¡3,,
:sisajodiq ^an uo^ opaBuozBj B^sa as anb a^uamesajidxa BJBpap saiBJ^¡og {Baijf {y
•q'9¿ Pí VI
•as i a s^ pí pj
•q 698 ' 'i9 "P? P/

(TI)
(0I)
(6zt)
(8ZO

san ap oj^sja pepijBaj U3 63 t(jaoBjd ja jod oppuaA Jas,, euiejj
p anb oj añb anSis as apuop 8q 'SBpuaiJBdB sbj^ui bb[ ap soauo.ua
sopB^jnsaj soj b soujBuopuBqB somaJanb oa is 'jipara ap Biauap
eun A ajjB un Boijdini Bjsa 'BAijBjtjuBno uopsiaajde Bun jod jbuioi
-jajap apand as ojos jojop un A aaacjd un ap oaijbj3j jojba p onioa j^
•jojop nn b jefndajqos Buaaajara ou anb jaaejd un b japa^ 'jojop X
jaoBjd ap souiuua} ua oqaip 'o loAvm pui un 'jonaui uaiq un ap jBnj
ua 'JiSap bdijiuSis tíJ30Bjd p jod opiauaA Jas,, 'saouoju^ 'pepijuBa o
oiiBtnBj ap epuajajip enn ua jpsisuoa apand ojos ojio p oiaadsaj
oun ap pBpiJoijajuí B[ A 'jeta jb JBÍndajqos aaajaui ou uaiq asa ts
ajqísod 8a ojos 0S^ *(uaiq=jaaBpi sand) ¡uaiq p jod jaauaA Bfop as
anbjod pin [a ezi^aj anb jpap 6 BjjppAinba 'jouatUB uoiDBai^dxa
B[ un^as 'sand 'jaaB[d p Jod jaauaA efap as anbjod bzi[B3j O^
[a opuapouo^ 'ajqtuoq [a anb ipap opjnsqe sa 'jsb sa ojsa ts j;
•jaOB[d p 'uaiq Xa 4JO[op p sa pni p oSjiia p bjbj •soiuaioiijjns
uBijAa A saja3B[d ua uBuitnjaj 'sBsoaojop nos ojuaiuoin p ua anbuns
'anb SB^pnbe uos ssuanq sauop^e A SBSoa 'opom omsitn pQ -sajaa
-Bjd soj^o ap UBAijd A o^uauuijjns un ua wuiiujaj anbjod sbjbui uog
•JO[op un uos '*3ia 'ezajqod 'sapBpauuajua 'usonpoad anb sspuana
-asuoa 8b^ anbjod ouis 'uBuopjodojd anb o^Bipamuí opBj^e p jod

•ts q

— 99 —
•es i a 99g -p; -pí
•s X a S9 Pí PI
•• q s¿s "P? vi
• p ws pí pi
• P ¿E Pl PI
•P S¿ T! PI
• ¿ Pt PI
•q 9i ••• "&lt;'&lt;ÍH xvij
^¿ -utui -ddig apiyf -noxvij omsim ja jod opi.iouoj^^
%WJL¿ !b 9 '9 'AI iB i '6 'III :"*a/V aX a P S^ i'd '^^
9
'j luajr^ -H3X "BraiB ususij aaiqmB) BS]BiniuB scj
•g
•o K jjjjf p;
•p n pt pí

(LZi)
(931)
(szt)
(.ni)
(ZI)
(ZZI)
(t^l)
(ju)
(811)
(¿II)
(911)
(su)

oun uos soqoíB anb oissnd 'zBpuata ja anb jofaui sa ou ze^aA ajqinoq
ja anb Bjjnssj apuop 3Q '(iz^) ppJ3A bj —jbzb jod—BSip jBueSua
aaianb jb anb ap oSsau ja ajjoa Buiuiop bj ou anb jg •BopaiujiJB
jaqBs ospaid sa ojnojfa ap BuaiBui ua ojio b jbubSu3 bjb^ '(9^1)
ocopBUBua un jas apand ou a^uEJouSt ja íbub^us as anb u^ ojjanbs
ua Jiqfq X zBdsa Jas ospajd sa jBus^ua BjBd 'isy "(s^l) p^piJOij
-ajut ap ouSk uos SBUB^unjoAut uos sb^jbj sbj ig -pE^unjoA b jbui sbj
-jBjnDafa apand anb jap opBj jap ,Bjsa pBpuouadns bj SBpuap A seaiu
-oaj sbj SBpoj ua 'jBJauaS u^ *(tl) ojjajsnb uis jbui usnoiaunj anb
soj b sajouadns uos a^uauíBUB^unjoA jbui ucuopunj anb soj :oubSjo
jainbjBna ap oajdma ja o zoa bj 'pnitj^B bj uoo 'odjan^ jap soppjafa
soj^o soj A Jop^qanj J3 uod djjn^o oinsiin o^ '(g^x) (o^^^í! J3JJoo
apand ou anbjod) ojjsjanb uis ojuaj ajjoa anb ja anb (oja^ij jajjoa
apand uaiqinei 3nbjod) aiuauíBiJB^unjoA ojuaj ajjoa anb ja jopajjoa
joCaur sa 'o^aaja ug[ '(^^1) opun^as ja anb jofam sa oaauíijd ja anb ap
uotsnjouoo bj b souiB^ajj (jl) jajanb uis aa^q oj anb ja o aiuaui
-BiJBiunjoA jbui ja aoBq anb ja sbih ajBA is ap upiisana bj somBa^uBjd

smddijj jap oiisodojd ja sa ajsnj -opjnsqB jap bia bj aod 'ajuauíBiDajipui
zaA Bun sajBJt&gt;j9g Jod BpBJ^souiap anj '(611) sBpun^as sbj anb s^abjcS

' (Zl) so[p ap BJiuo^ ua JBjqo b ajuaniajqBj^npui Bsnqaj
as A sojBpueiu sns aB^naafa b opipdmi 3a as a^ouoo b[ anb p anb

A (Boi^Ejaos stsaj bj b oiJBjjuoa sa anb oj) (021) aiuauíBiJB^unjOA
jBín jejqo ap pepijiqísod bj ajquioq ja BjBd a^sixa anb ap sisajodiif bj
soniB^daaB ig -jsb asjiutnsaj apand uopBiuauínSjB ng 'o^mpiBjd jouiw

ou 'sb[bui nos sauopae o sssoa seijaia anb Bj^pisuoo oá[nA p 'uaiq
Baoqy "jaoBjd p jod Ja^uaA usíap as anbjod 'o[jbzi[B3j ou uapand
uaiq p sa anb o[ opuaiq^s une S3jquioi| so^ anb ^uido anb 'oSjiia [ap
bjsia ap ojund p opusuiuiBxa 'o^JBJjsotnap opBjuajur Bq sa^Bjjjog

ajquiou; [B JiSiJip ap japod pi auatj ivvd pp A uaiq pp epuaia B^
anb ua Bjsa 'oAijisod oiuamajdinoa ns 'Buu^oop pj ap osjaAue [^
•3}uaniBiaB}un[OA pm Bjqo aipsu
oáan^f -sisa^odiq bj JBzeq^aj ua ajstsuoa opjnsqB [a jbjia ap opoui
o^iun p '(ll) ajuaraBTjBjunjoA pui p aa^Bq a^qísod sa 3nb ap sisaj
-odiq bj 3p uoisimpB b^ ap Bipuadap ajea omoa j^ • (^g^)--oiaiaoi3BJ[ p
opoj ap bsozjoj uoisnjouoo b^ sa anb B^Bjsap sajBj^jog oaaj 'ajunpB bj
o^oduiBj 'Bjsa oppnpuoa Bq anb 'sajBjijog oiusnn [3 anb ouis Hioia
-BJ^som^p B[ ap uoiooajjoo b^ ap jBsad b 'BjjpiuipB b s^am as SBiddijj
ojos ou anb ap oqaaq ja ua oisaijiuBin ap auod as uoisnjauoD Bisa ap
opjnsqB j^ *uaiq sp ajqtnoq ja anb sbui jas apand ou ajuaiUBijejunjoA
jbui ja aosq anb ja anb :souiBjjanb anb oj opBJ^somap 'sand 'souiau
"aX '(6^1) ojjsjanb uis 'sBpusnfui 'sapBpjBui Bjauíoa anb BjjanbB bjss
joa^ 'ojeui oj A onanq oj ajuaineiJEiunjoA jaaBq 'soiJBjjuoa sopB^
-jnsaj sop soj jbzijb^j ap zBdBO 83 anb Bjjanbe Bjas jofain buijb ja :ssj
-BJom sapepiAU^B sbj b 'buijb jb ojss souiapBjsBjj^ "(861) onisini J3 A

sbui SBjamiJd sej b UBjaptsuoa A SBUB^unjoAut a SBiJBiunjoA sbjjej
ajina uanánusip anb 'sopBzijiAia sojqand soj ap OAtiisod oqoaaap jb A
unraoD opijuas jb BiJBJinoa 'j^fopBJBd sisa^ Bjs^ "(8XX) na!cI Ia 88 ^n^
oj ap BpuBJon^í Jod 'oins JBsad b uaaEq sbj sauoiaaB sbjbui ue^na
-ata anb soj anb 'aiuaniBiJBiunjoA bjjs^ aip^u anb 'sepuaiqBS b jbui
ja aasq aaqinoq unáuiu jen^ bj un3as BjjanbB sa 'jbjoui uojsnajadaj
Bjoaaip ap 'sa^BJ3j9g ap Boig^jodoaiuB Buoaj JBjnSuis sbui bj oja^
•(¿TI) BraIB
js A odaana jap uoiaisodBJiuoo jBaipBi ns JijJBdmoa uis anbuns
'B3iJo^B}id-oatjjo uoiodaauoa bj ap Bauíj bj b asopusoja^B 'Boiaauíoq
uoiSijaj bj 3p Bisiunsad BiSojojB^sa bj aiuaraajqBjapisuoa uatqiUB;
BqEOTji^aaj ojad 'sb^sijos soj ap oatjdaosa omsto^sou^B je aiuauiBA
-snu Biuodo as sajeisjog ajqmoq ja ajqos euiJjoop b^s^ epo^ U0^
*(9ll) opeisa jap sa^aj sej ^p seueuuaq omoa
sapBjj jap saXaj sbj b jbuoiouooi jb 'a;janin bj ap sandsap 'Bjonpuoa ej
BJBd 'sauopuBS uajsixa anb aapuaiua b oip uaiquiBj^ "(SIJ) BJ1 BI aa

�ignorancia, puesto que la mala elección entre placeres y penas es *
consecuencia de no poseer aquella ciencia de las medidas. En con
clusión: dejarse vencer por el placer es ignorancia y vencerse a sí
mismo es ciencia, lo que nos demuestra otra vez que nadie hace volun
tariamente lo que cree malo, sino que es contrario a la naturaleza
humana preferir el mal al bien o elmal más grande al menor (133), •.
Así, uno de los principios orientadores de todo su filosofar y que
Sókrates, repetía a menudo, es que el hombre es bueno en cuanto
sabio, y malo, en cuanto ignorante, que toda virtud es ciencia o sabi
duría, esto es, que el hombre que conoce los valores los realiza nece
sariamente (134). Por eso, considera a las virtudes a la vez como
ciencias y potencias del alma, y más virtuosa, al alma que posea
en mayor grado esas cualidades (135).
La doctrina socrática afirma no sólo que el conocimiento del
valor es condición necesaria de la virtud, sino que es condición su
ficiente. La paradoja que entraña esta tesis sólo puede despejarse
si nos damos cuenta que el conocimiento del valor admite diversos
modos y grados. No es lo mismo un mero saber del valor o un cono
cimiento intelectual de él, que una toma de conocimiento o aprehen
sión intuitiva del valor, que posee una inmediatez y proximidad al
valor de que aquéllos carecen. La aprehensión intuitiva puede ser un
"ver" que implica aún cierta distancia entre el sujeto y el objeto,
o un "sentir" en el cual el valor se halla iluminado con tal claridad
y aprehendido en tal inmediatez que se incorpora a nuestro propio
ser (136). Entonces la evidencia de la valiosidad no puede menos de
entrañar su realización.
La relación esencial entre la virtud y su conocimiento consti
tuye el motivo por el cual Sókrates pregunta constantemente por el
tí (qué) de cada virtud. Casi todos los diálogos menores de Platón
están dirigidos a indagar el sTSo? de cada una de ellas (137). Lite
ralmente "eTSoj" quiere decir "aspecto". Pero a Sókrates no le
interesa el eTSo; de una cosa o acción individual, sino lo idéntico
de varias cosas o acciones, esto es, lo que nosotros llamamos "esencia
(133)Plat. Prot. 252 d - 358 d.
(134)Plat. Lach. 194 d. Prot. 361 b. Xen. Mem. III, 9, 5; I, 1, 16. Cf. Plat. Euthyp. 7 e:
"cada uno ama lo justo y bueno y odia lo contrario^.
(135)Plat. Hipp. min. 375 d y b. Lach. 192 b - d.
(136)Estas distinciones fundamentales se deben a D. v. Hildebrand. Vide, Die Idee der
siltlichen Handlung, pág. 205 y ss. y Siltlichkeit und ethische WerterkenntnU
pág. 467 y ss. Ellas justifican la interpretación que doy en el texto, coincidente,
en el fondo, con la que Jaeces, Paideia II, 77, ha formulado en estas bellas palabras:
"El conocimiento del bien, que S. descubre en la base de todas y cada una de
las llamadas virtudes humanas, no es una operación de la inteligencia, sino... la
expresión consciente de un ser interior del hombre. Tiene su raíz en una capa
profunda del alma en la que ya no pueden separarse, pues son esencialmente uno
y lo mismo, la penetración del conocimiento y la posesión de lo conocido". Cf.
ist vielmehr die eigentliche gemeint, welche im Schauen der Idee besteht. Die
Idee tu schauen bedeutet aber... nicht nur Wahres zu Behen und wahr su sehen,
sondern auch... wahrheitsartig zu werden. Da aber die Idee,.... im letzten
Seienden einfachhin, namlich im Cuten wurzelt, nimmt der Bezug zu ihr das
Cute in der Raum der Existenz auf".
(137)Eúthyphr. 5 c 8.; Hipp. maj. 286 d; Charm. 158 e s.; Lach. 190 d s. Xen. Mem. I, 1, 16.

universal" o "especie". El Hippias majus está destinado a precisar
el perfil de este problema, recortándolo sobre la aparente torpeza de
Hippias para entender la distinción entre la descripción de una cosa
bella y la concepción de lo bello en sí (138). Sin embargo Sókrates
no realizó ninguna indagación sobre la naturaleza de la esencia (esen
cia de la esencia). No la interpretó ni en la forma metafísica de la
Idea, ni en la forma lógica del concepto: ni resolvió, ni se planteó
semejante problema. Pues la ciencia que busca Sókrates —la que
vale más que las otras— "es la ciencia del bien y del mal" y no una
ciencia de las ciencias (139). No es un teórico de la esencia, sino un
investigador de ciertas esencias, de la esencia de las virtudes, en
cuanto la calificación moral de las acciones supone la existencia del
valor correspondiente: las cosas santas son santas en virtud del eToo;
de lo santo (140), el hombre justo es justo por la justicia; el sabio,
sabio por la sabiduría; los bienes, buenos por el bien, las cosas bellas
en virtud de la belleza (141). Ciertamente que agregaba que los valores
debían ser reales, de lo contrario no tendrían ningún efecto (142),
pero con tal enunciado Sókrates sólo quiere destacar que los valores
no pueden ser meras palabras, que habían de tener algún modo de
existencia, dejando indeterminado cuál sea éste. Fue más tarde
Platón el que transformó el eÍSo; en hipóstasis metafísica, y Aris
tóteles el primero que habló de "conceptos" al negar la trascendencia
de la Idea. Sókrates no fue —lo que era de esperarse ya de la
limitación de su tarea— ni el fundador de la teoría de las Ideas
ni el primer teórico del concepto, pero al llamar la atención sobre
la esencia dio, sin habérselo propuesto —como ocurre siempre en la
historia— el primer impulso para aquellas doctrinas (143).
Tales investigaciones están enganchadas al propósito permanente
de la tarea socrática: la reforma moral del individuo. Entretanto nin
guno de los diálogos platónicos llega a una conclusión sobre la virtud
investigada, lo cual no significa que su resultado sea puramente
negativo. No llegan a una definición conceptual de la esencia de una
virtud, pero testimonian un aspecto importante del método socrático,
el É'Aey/o;, la refutación de las falsas opiniones sobre la virtud, de
las cuales ha de ser purgada el alma si quiere ponerse en condiciones
de adquirir su auténtico conocimiento.
Con la tesis de que la virtud es ciencia está vinculada otra no
menos importante: la doctrina de la unidad de la virtud, esto es,
que todas las virtudes son una. Ya en el Kriton (144) se afirma —aun(138) 287 d. 288 a, 289 c, d, 292 c, 300 a *.: la expresión "auto; T¿ KocX¿;" aparece no menos
de cuatro veces. Cf. Lach. 191 e.
(139) Plat. Charm. 174 b.
(140) Plat. Eúthyphr. 6 d.
(141) Plat. Hipp. maj. 287 c, 288 a..--'
(142) Id. id. 287 c.
(143) No otra cosa es lo que ha querido decir Aristóteles en Metaph. M 4, 1078 b 17
y concordantes, pero habiéndolo referido a su propio punto de vista, como lo hace
siempre, ha dado origen a la errónea interpretación de Zelleb y otros de un
Sókrates fundador del concepto y de la filosofía conceptual.
(144) 48 b. Cf. Alcib. I, 115 a ss.

— 68 —
— 69 —

�— 69 —
•ss B Sti '[ -qp/^ -j;) -q st
¡bijosojij bj ap ^ oida^uos jap Jopspnnj s^isj^og
mi ap sojio ^ H3TI3Z ap uopBiajdjajai Baaojja e¡ b ua9uo opEp sq 'ajdin^is
aom{ oj ouioj 'bisia ap oiand oidoad ns s opiiajaj ojopuaiqBq ojad 'saiucpjojuoj A
¿I H 8Z0I 't Vi 'H&lt;ll^l^¡ na sai^xoisiay jpap opuanb Bq anb o[ sa bsod bjjo o\j
• ¿8Z "pj 'vi (zn)
• 88Z ' m ^ ''
•p 9 -d
•q nx -"
*a ^5^ '^on*] -y^y 'sa^aA ojjBn^ ap
sonam on a^aJBdB ^So^BN 01 5?lf,, noisajdxa bj :-s b oo '3 Z6Z 'P '3 68Z &lt;E 88Z "P LSZ (8SI)
-unB—• BttuijB as (ff\) wojijTj^ ja ua bj^ -Bim nos sapniJiA sbj SBpoj anb
's^ ojsa 'pnjjjA bj ap pepuin B[ ^p Buujaop B[ : ajuBjjodmi souara
on bjjo BpBjnaniA Bis^ Bpuap sa pnjJiA bj anb ap sisaj bj uo[)
•ojuaimpouoa ooijuajnB ns JijmbpB ap
sauopipuoa na asjauod ajainb is BnqB ja ^pcSand J^s ap bij sajeno 8B[
ap 'pnjJiA B{ ajqos sauomido sbs[bj sb^ ap nopBjnjaj ^\ 'io^JLa^s ja
'ooijbjdos opo^aru ^ap ajuBjaodtm: oj^adse un UBiuomrisaj ojad 'p
Bnn ap Bpuasa b^ ap jBnjdaouoa u^pinipp Bun b nBSajj o
Bas opBjjnsaj ns anb bdijiuSis ou j^no oj
bj ajqos noisnjonoo Bun b bS^jj soaxn^iBjd so^ojBip soj ap ounS
-utu OíUBjaj^n^ •onptAipin jap jbjohi Buijojaj bj- :bdi^bjoos BajBj bj ap
aiuauBnwad oiisodojd jb SBpBijanB^na nsisa sanoiDBgtjsaAm sajBj^
' (fl) BBuiJ^oop SBjjanb^ BjBd osjndnn jamud ja —bijojsiij
bj na ajdtnais a^noo ouioo— o^sondojd ojasjaqsq ms '9ip Biouasa bj
ajqos uotonajB bj jbuibjj jb ojad 'oidaDUoa jap ooijoaj aauíiid ja ra
sBapj sbj ap Bjjoa^ bj ap jopspnnj ja ra —e^jej ns ap uoioBjiraij
bj ap b^ asxBjadsa ap Bja anb oj— anj on s^jB.i^[og *Bapj bj ap
Biouapna^sBJj bj js^an jb tt8oídaouooM ap ojqBq anb ojamijd ja sajajoj
-sijy Á 'BaisijBianí sissispdiq na ^og^3 ja oumojsubji anb ja hojbj^
apjej 6Bm an^ -aisa sas JBna opeuiouajapui opusíap 'Bioua^sixa
ap opout nnSjB aau^j ap UBjqBq anb 'sBjqsjBd SBjam jas napand ou
sajojBA soj anb JBOBjsap ajainb ojos sa^Bj-j^og opsiaunua jbj uoa ojad
í{Z^\) ojoaja unSmn UBijpuaj on oijbjjuoo oj ap 'sajBaj jas usjqap
saJojBA soj anb BqBSajSB anb ajnauíBiJai^ • (i^^l) Bzajjaq bj ap pnjJiA na
SBjjaq SBSoa sbj 'uaiq ja Jod souanq 'sauaiq soj ÍBunpiqBS bj jod oxqss
'oiqBS ja ÍBpiisnf bj jod ojsnf sa ojsnf ajquioq ja '(o^l) oihbs oj ap
5o gp jap pn^tA na SBjnes uos sb^ubs sbsoo sbj ¡ajuaipuodsajjoa jojba
jap Bionajsixa bj auodns sauotaaB sbj ap jbjoui uoioboijije^ bj o^u^na
m 'sapniJiA sbj ap Bpnasa bj ap 'sBpuasa SBjjap ap jop^^psaAm

— 89 —
s a 8st -uuo^j !p 98Z -trnu -ddijj ¡i } ; ''
'91 'I 'I '
P 061
",jnB zu^isixg jap lunejj jap ni
sBp Jqi nz Snzag lap luimiu 'ijazjnM nain^ mi qaijniBn 'niqq3B^ma uapnaiag
na^aj mi •••'aapj aip jaqs bq -napjaM nz ^iUB^ipqjqBM •qonB njapuos
'aaqas ns jubm pnn naqas nz sajqs^ jnu }ip;u • • • jaqs ^ainapaq uanBq^s nz aapj
ai^ *iqa]saq ^apj jap nan^q^g un aq^jaM ^iaiama^ aq^ijina^ia aip jqamjaiA ^si
8iumu^T[i^i&gt; nj^,, :omsiao]Bjd ja SBm opueniua^B anbnnB ^j¿ *d 'tp *do 'iuiohvíi^
'SO *uoppono^ oj ap tioieasod bj ^ oiuaimpono^ jap nopsJianad bj 'omsnii oj X
oun a^namjBpnasa nos sand ^asjBJEdas napand on ba anb bj na buijb jap Bpunjojd*
BdBj Bun na ziej ns anaij^ -ajqtuoq jap joijawi jas un ap ajuspsuoo noisaJdxa
bj -"ouia 'BpnaSijaini bj ap uopojsdo snn sa on 'snuBmni¡ sapnuiA SBpBDiEjj sbj
ap Bnn BpB^ &amp;. SEpo^ ap as^q bj ua ajqn^sap *g anb 'uaiq jap oinaimpouoa J^,,
:sB^qejBd SBjjaq sbisb n opBjnuuo} sq '¿¿ 'jj mapwj 'aaaavf anb bj uo 'opuoj ja na
'aiuappuioa ^o^xai ja na ^op anb nopB^ajdJa^ui bj ns^ijiisnC sbjj^ *ss á ¿9^ *SBd
siujuua^jdjjd^ 3i^^sii(j9 pun }t93(i{^}pjig ^. 'ss X ^Q^ '^Bd *2un^puvjj u^i/3i/u??
jap aapj atQ 'ap;A. 'ONvasaoiig -a -q b naqap as sajBiuamBpun} sanopuijstp SBjsg (9I)
•P • q Z6I •&lt;PD'7 •• •^ P S¿S •!• 'ddÍH ••'^d (SI)
*moubjiuo3 oj Bipo ouanq H oisnf oj biub oun BpB3^
:a 1 -dXi^jn^ -imi¿ ^3 "9j 'j '1 í^ '6 'III -uin 'S3\ -q 19^ -jojj -p f^j -1/307 -i
•P 8SE " P ZSS K&gt;^d "^
Bpuasa,, soiaBuiBjj sojiosou anb oj 'sa o^sa 'sauopo^ o sbsod sbtjba ap
oauuapx oj oms 'jBnpiAipui uopaB o bso^ Bun ap 5ogp ja Bsaja^ut
^j ou sa^Bjjjps b o^a^ "^ojoadsB,, Jpap ajamb ^og^s,, a^namjBj
•aiTT (¿l) SBIia ap Bun Bp^a ap 5og^ ja jB^^pui b sopiSwxp UBjsa
uoiBj^ ap sajouam soSojfip soj sopoi Í8B3 "pniJiA BpBD ap (anb) )i
ja Jod ajuauíajuB^snoD BjunSajd sajBJsj^g jBno ja jod OApora ja a^n^
-ijsuoo oinarapouoD ns Á pniJiA bj axiua jBpuasa u^pBjaj B1 , •
•nopBzijBaí ns ibubjju3
ap souatu apand ou pBpisoijBA bj ap BpuapiAa bj saouoiu^j -(9j) jas
ocdojd ojieann b Bjodjo^ui as anb za^Bipaiuui jbj ua optpuaqajde A
pBpuBjo jbj uoa opBmuinji BJJBIÍ as ^OIBA I3 JBna ja na ^Jijuas,, un o
'ojafqo ja jÍ ojafns ja ajjua BpnBjstp B^jap utib Boijdrat anb ttJ3A,,
un jas apand BAi^mjni U9isuaqajdB b^j 'uaaaiBO sojjanbB anb ap jojba
jb pBpimixojd A zajBiparaui ^un aasod anb 'jojba jap BAiiraim n9is
-uaq^JdB o ojuaiuipouoD ap buioí Bun anb 'ja ap jBnjaaja^ui oiuaimp
-ouod un o jojba jap jaqse ojanr un orasiui oj sa o^¿ -sopBj^ jÍ sopota
sosaaAip ajuupB jojba jap oiuaiiupouoo ja anb Bjuana soniep son is
as.iefadsap apand ojos sisai Bjsa BUBj^ua anb BfopBJBd b^j -a^uapij
-ns U9pipuoa sa anb oms 'pnjjjA bj ap BtJBsaaau uopipuo^ sa jojba
jap ojuaiuipouoa ja anb 0J9S ou buuijb b^ijbjoos BuojDop b^
'(Sl) sapBpHBnD 8B8a op^^^ Jo^bui ua
sasod anb buijb jb 'BsonjJiA sbux A ^buijb jap s^puajod A SBiauap
oraoa zaA bj b sapniJtA sbj b BjaptsuoD 'osa joj "(^g^) ajuauíBUBS
-a^au BztjBaj soj sajojBA soj aaouoo anb ajquioq ja anb 'sa ojsa 'Bjjnp
-iqBS o Bpuap sa pnjjtA spoj anb 'ajuBJouSj oju^no ua 'ojbui A 'oiqBs

BzajBjniBu bj b oubjjuod sa anb ours 'ojbui aaja anb oj ajuauxBUB}
-unjoA aDBij aipeu anb zaA bjjo BJisanniap sou anb oj 'Bpuap sa oumín
is b asaaouoA A BpuBJouSí sa jaaejd ja jod jaauaA asjBÍap :noisnja
-uod ug •SBpipaní sbj ap Bpuap Bjjanbs Jaasod ou ap Bpuanoasuoa
sa s^nad A sajaa^jd aijua U9paaja bjbiu bj anb ojsand 'BpuBJonSí

-nasa) Bpuasa bj ap BzajBjnjBU bj ajqos uopESepui BnnSnin ozijsaj ou
saiBJ^[og oSjBquia mg '(8j) is na ojjaq oj ap nopdaauoa bj á Bjjaq
Bsoa Bun ap uopduasap bj ajjua uopmisip bj japua^na BJBd SBiddijj
ap Bzadjoi a^uaJBdt; bj ajqos ojopuBjjooaj 'Buiajqojd ajsa ap jijjad ja
b opBui^sap Bjsa srtCvui sviddifl jg '^apadsa,, o ttjBsjaAiun

ojucna ua ouanq sa ajquioq ja anb sa 'opnuata b Bi^adaj' sajBj^og
anb JÍ jbjosojij ns opo^ ap sajopsiuaiJO soidpnud soj ap oun 'jsy
•(ggj) jouam jb apuBjS sbui jbiu ja o naiq jb jbui ja juapjd BuBninq

un ouis 'Biouasa bj ap oatup^j un sa o^ *(6l) SBtauap sbj ap Biauap
Bun on A 14Jbui jap A uatq jap Bpuaia bj sa?? —sbjjo sbj anb sbui '^jba
anb bj— sa^Bxsjpg Bsnq anb Bpuap bj san¿ •Btaajqoíd ajuBfa. raas
oajuBjd as m 'oiAjosaj m :oidaonoa jap BaiSoj buuoj bj na m 'Bapj
bj ap BoisjjBjaui Bnuoj bj na xu ojajdjajuí bj o^¡_ • (Bpnasa bj ap Bp

�que sin intento de demostración— que el bien, lo bello y lo justo
son idénticos, y en el Laches (145), que la valentía implica la discre
ción, la justicia y la piedad. En el Protágoras se aborda de frente el
problema, el cual es objeto de sucesivos planteamientos. Primero se
pregunta si la virtud es un todo único en el que justicia, discreción
y santidad son partes o si ellas son sólo nombres diferentes de un
mismo ser. Luego, en forma más intuitiva se quiere saber si son partes
de la virtud como la boca, nariz y demás órganos lo son de la cara,
o como pedazos de una masa de oro que sólo difieren por la canti
dad (146). Finalmente, si los individuos tienen participación en una
u otra virtud o bien si el que posee una las posee a todas (147)-. Y en
este caso, también contra la opinión corriente, representada por Pro
tágoras, que sostiene que un hombre puede poseer una sin las otras
(148), Sókrates va a demostrar la identidad de todas las virtudes.
Las virtudes respecto a las cuales se discute el problema son cinco:
justicia, valentía, discreción (oaxppojúvT)) santidad y ciencia (É7cto-cr|¡A7i)
o sabiduría (oo&lt;pí) (149) que eran las de la moral tradicional.
Pero el sentido de la tesis es universal. Sucesivamente se afirma la

identidad de justicia y santidad (150), de sabiduría y discreción (151),
de justicia y discreción (152). Luego se trata la valentía, que parece
resistir a toda unificación, puesto que hombres injustos o impíos son
valientes. Pero Sókrates demuestra la identidad entre valentía y sa
biduría (153). Y la demostración se basa en la doctrina expuesta
arriba, de que nadie quiere el mal voluntariamente y en la interpre
tación del dictum "dejarse vencer por el placer"(154). Ambas cosas
se explicaron por la dependencia de la virtud respecto de la ciencia
de medir los placeres y dolores, y —como reverso de esa tesis— por
que el mal (obrar) es efecto de una ignorancia. Así, pues, nadie va
en busca de algo que teme, puesto que lo que teme es un mal; de
donde el valiente, si bien afronta peligros, no los considera tales.
Por otro lado, si la valentía es algo bueno, será también agradable,
y el cobarde cuando no sigue el partido de lo bueno, es porque
no sabe lo que hace, por ignorancia de lo que hay que temer. Y como
la valentía es lo contrario de la cobardía y el conocimiento de lo que
es o no temible es lo contrario de la ignorancia, resulta que la valentía
es la sabiduría de lo que es y no es temible (155).

(145)199 c n.
(146)329 e ., 349 a .
(147)329 e."&gt;
(148)Id.
(149)330 b, 349 b: la identidad formal de ciencia y sabiduría resulta de que en laa
dos enumeraciones de conjunto se menciona una vez una y otra vez otra, lo que
confirma Xen. Mem. IV, 6, 7: ím&lt;rcr¡y.r\ oo&lt;pía loxív
(150)330 c - 332 a. "La justicia es santa y la santidad justa". 331 b; pero ante la resis
tencia de Protágoras no se entra a una demostración.
(151)332 a - 333 b: cada cosa sólo puede tener un contrario, y la insensatez se opone a
la sabiduría y a la discreción^ luego...
(152)333 c • 334 c: un injusto no puede ser discreto.
(153)350 e i.
(154)353 a 6.
(155)358 d - 360 e.
— 70 —

La doctrina de la unidad de la virtud, aparte de ser de por sí
una innovación, constituye la reforma más grande que haya padecido
el ethos griego a partir de Hesíodo. Significa que ninguna virtud ais
lada se basta a sí misma, que cualquiera de ellas implica necesaria
mente a las otras, porque no son más que aspectos parciales de un
solo y único bien. Quien posee a una posee a todas, pero, recíproca
mente, quien no posee a todas no posee a ninguna. Y la persona
misma de Sókrates es presentada por Platón y Xenophon como por
tadora unitaria de todas ellas. Al ethos de la justicia ha sucedido el
que podríamos llamar ethos de la integridad (del bien).
Si ahora preguntamos qué entendía por "el bien", en qué con
sistía para él esa identidad de todos los valores (la esencia material
del objeto del saber sobre el que se basa la virtud) nos hallamos ante
un problema de difícil solución. Ante todo, puede decirse que Sókra
tes señaló por primera vez el concepto de "fin de la acción" (156) en
el sentido de fin de la vida, no como término temporal de la existen
cia, sino como meta a "tener en vista" en todas y en cada una de las
acciones. Y Sókrates supone, sin discusión, que ese fin es la felicidad
(ÜSai¡iovía) (157). Pero cuando tratamos de averiguar cómo ha de
llenarse este concepto, los testimonios nos dejan en la estacada. En
el Protágoras el fin está vinculado a los principios del placer y del
dolor. La vida bella y buena es aquélla que procura lo agradable y
evita el dolor (158). Sin embargo, puede afirmarse que, aunque esta
doctrina es puesta en boca del mismo Sókrates, no es la expresión
de su propio pensamiento.' Recordemos que el principio de la dialéc
tica socrática es partir de lo aceptado comúnmente, que una solución
debe fundarse únicamente en lo que el interlocutor tiene por verda
dero (159). Ahora bien, el problema que en conexión con aquella tesis
se discute no es el del bien, sino la opinión vulgar de que es posible
obrar mal aún cuando tengamos conocimiento de lo que es el bien,
y es para refutarla que Sókrates, de acuerdo con su método, parte
de la opinión que el vulgo y Protágoras, Hippias y Prodikos tienen
por verdadera sobre la felicidad: que el bien es el placer y el mal
el dolor (160). Además tal doctrina está en contradicción demasiado
flagrante con el aprecio que él tenía por la discreción y la templanza,
con su afirmación de que los placeres a los que arrastra la intempe
rancia (aKpaoía) son nocivos (161) y, con lo que sabemos de su pro
pia conducta (162). Finalmente, si bien tal hedonismo explicaría la
filiación de Aristippos, haría absolutamente incomprensibles la de
Platón y la de Antisthenes.
Según otros testimonios más abundantes, el bien es caracterizado
por medio del concepto de! lo útil: lo justo, lo discreto, la templanza,
(156)Protag. 353 e, 354 b, c y d. Xen Mem. III, 2, 4.J
(157)Plat. Alcib. I, 134 a. Charm. 173 d s.; Protág. 351 b. Xek. Mem. III, 2, 4; IV, 1, 2.
(158)351 b; 353 e, 354 b c; 358 b s. Xen. Mem. III, 8, 2.
(159)V. supro pág. 60 y l.
(160)Protág. 353 c - 354 c, especialmente 354 c, 355 a, 358 a.
(161)Xen. Mem. IV, 5, 10; 5, 6.
(162)Agregar al elogio de Platón en Symp. el de Xen. Mem. IV, 8, II.
— 71 —

�—u—
'II '8 'AI '"a/(í 'Max *P Ia •rf"-íS n soiyi¿ ap o;8o¡a jb JB^ajSy(^90
"9 'S ^01 'S 'AI W 'Max(191)
•B gS ' SS ' tSE ainamiiií^adsa 'a ^.jE - a ^SE '^Oid(091)
•í X 09 "^?d Djdnt -^(6SI)
•z '8 'ni 'w "x •" q 8S i q tse ' ese íq ise(ssd
'Z 'l 'AI ! 'Z 'III •'* 'N3X 'q IS "?"&gt;-'&lt;/ i"8 P ¿I -u-""f3 -a (,^i '1 -&lt;^!3;k -xvij(¿si)
't 'Z 'III 'm3Vi aX -P -^ a 'q ^^E ' ESE •*&lt;&gt;•'&lt;/(9SI)
'BzuBjdmaj bj 'ojajasip oj 'ojsnf oj :jijn oj ap ojdaauoa jap oipaui jod
opBzuajaBJBa ss usiq js 'ssjuBpunqB sbui sotuoraijsaj sojjo unáag
•sauaqj8ijuy ap bj jC uojbjj
sp bj ea[qisuajdmoaui sjuaniBjnjosqB bjjbij 'sodchjsijy ap uopBijij
bj BUBaijdxa oiuetuopaq jbj uaiq ib 'sjusuijbui^ *(^9l) Bjanpuoa Bid
-ojd ns ap soinaqBS snb oj uoa lA (^aj) boaioou nos (jnnd) btoubji
-sdmaiur bj bjjsbjjb ^nb so¡ b saiaasjd soj anb ap uopBuuijB ns uod
'BzuB[diuai B[ ^ U9pajosip B[ jod Bjuai \9 anb opajdB p uoa ojubjSb^j
opBisBuiop uojo^ipBajuoo ua B^sa ButJjoop ^bj eemapy '(091) Joiop p
[biu p X jaoB[d ^a sa naiq p anb rpBpioipj b^ ajqos BjapepjaA Jtod
aanai^ so^^ipoj^ Á SBiddijj 'sbjoSbiojj á oSjnA p anb noimdo bj ap
aiJsd 'opojaun ns uoo opjan^e ap 'saiBa^og anb BjjBjnjaj BJBd sa Á
'natq ja sa anb oj ap ojuaittnoouoD soiuBáua^ opuBna uriB jbih JBjqo
ajqísod sa anb ^p Je^jnA uoiuido bj ouis 'naiq jap ja sa ou ajnasip as
sisai Bjjanbs uoa umxauoo na anb Binajqojd ja 'uatq Bjoqy • (6Sl) oj^p
-BpjaA aod auaij Joínoojjcaim ja anb oj na ajuauínoiun asjBpunj aqap
upianjos Bnn anb 'a^uaraunraoo opBjdaoB oj ap Ji^jBd sa bdijbjdos boj}
-aajBip bj ap oidiDuud ja anb soiuapjoDa^ 'o^uainiBsuad oidojd ns ap
uoisajdxa bj sa ou 'sajBJj^pg oinsiin jap B^oq ua Bjsand sa Bujjjoop
Bisa anbun^ 'anb asjBiuaijB apand 'oSjBqina uig "(8SI) ^ojop ja bíiab
A ajq^pBJíSB oj Bjnoojd anb BjjanbB sa suanq A Bjjaq BpiA wj 'jojop
jap A jaaBjd jap soidpnud soj b opBjnauiA jsa uij ja svuoSvíojj ja
u^ -EpEOBisa bj ua usfap sou soiuoinpsai soj 'ojdaauoa ^i^^ asasuaj]
ap Btj oinoa JBnSijaAB ap soraBjBjj opuena oj^j *(¿Sl) (rjAOTlirgijs)
p^ppijaj bj sa uij asa anb 'uoisnasip uis 'auodns sajBj^og j^ -ssuopoB
sbj ap Bun Bp^a ua A SBpo) ua mbjsia ua jauaj,, b Bjatn ouioo ouis 'bid
-uajstxs bj ap jBJodniaj ouiuuai omoa ou '^piA bj ap uij ap opijuas ja
ua (9SX) uuopaB bj ap uijm ap ojdaouoo ja zaA B-rauíijd jod ojeuas saj
-Bj5[9g anb asjiaap apsnd 'opoj ajuy -uopnjos jpijip ap Braajqojd un
3jub souiBjjBq sou (pnjJiA bj BSBq as 3n¿ ja ajqos jaqes jsp ojafqo jap
jbijsíbui Bpuasa bj) sajojBA soj sopo^ ap pBpi^uapi Bsa ja bjb¿ bijsis
-uoa anb ua 'wuaiq ja,, Jod B^pna^ua anb soiUB^un^ajd bjoub ig
'(usiq Jap) popiuSatut vj ap soqj^ jbuibjj sotnsjjpod anb
ja opipaans Bq Bppsnf bj ap soijja jy #sBj[a SBpoj ap BjjBjtun ejop^j
-jod oraoa uoqdoua^ A uojbj^ jod Bpeiuasajd sa sajBj&gt;[og ap Biosim
Buosjad bj ^ 'BunSuin b aasod ou SBpoj b aasod on uainb 'ajuara
-Booadiaaj 'ojad 'sepoj b aasod Bun b aasod uain^ -uaiq ooiun A ojos
un ap sajspjBd soj^adsB anb sbui nos ou anbaod 'sbjjo sbj b ajuara
-BUBSaaau Baijdmi SBjja ap BjambjBna anb 'Brasira xs b Bjseq as BpBj
-siB pnjJiA Bun^um anb BaijinSig "opoissjj 3p JijJBd b oSau^ soqja ja
oppaped BÁsq anb apuBJé sbui Braaojaj bj ainjijsuoD 'uopBAOuux Bun
js Jod ap jas ap ajjsdB 'pnniA bj ap pspiun bj ap Bui^joop B'j

— o¿ —
•• 09E - P 8SE(SSI)
• • ESE(.til)
• OSE(ESI)
•ojajoeip jas apand on o^snfni nn :o ^,fj - a (ZSl)
••oaan[ 'uopajjsip B[ b X Bunpiqm b[
b ánodo 98 zajBíuaflUí Bj i 'oiJBJjnoo un Janaj apand ojos bsos peo :q
• " Z(ISI)
•uoioEJlsooiap snn b BJina as ou bjoSojojj ap Bpuai
^isaj i bjub ojad iq IJ •menf pspiiucs b( í bwbb sa Bpiisnt r\n • ^ - a ^jj(0SI&gt;
^11D3 JQ;4OD UlriUlI115| :¿ '9 '\\ -Vlf¡ 'S3\ OUIjnOD
anb O( 'ojio zaA bjio ¿ Bnn zaA snn Buo^uom as ojunfuoj ap sauop^janinua sop
tB[ ua anb ap nnsaa EiJnpiqBS i BiDoap ap [buuoj pepituapi B :q 6ii 'q 0(6H)
PI(Stl)
• 6Z(¿ti)
6^ '"• 6^E(9H)
••• 3 661(S^)
"•

*(SSl) aiqiniaj sa ou A sa anb oj ap sunpiq^^s bj sa
BijuajBA bj snb B^jnsaj 'BpuBJOuSí bj ap oijbjíuod oj sa ajqiraaj ou o sa
anb oj ap ojuaiuipouoa ja A BjpjBqoa bj ap ouBJjuoa oj sa bjiusjba bj
oinoa j^ 'Jauíaj anb ^Bq snb oj ap BpuBJOiiái jod 'aasq snb oj aq^s ou
anbaod sa 'ouanq oj ap optjJBd ja anSis ou opuBna apjBqoa ja A
'ajqBpBJ^B uaiqiuBj Bjas 'ouanq ojb sa biju^jba bj is 'opBj ojjo joj
•sajBj Baapisuoa soj on 'soaSrjad b^uo^jb uaiq ib 'a^uaijBA ja apuop
sp íjbui un sa ani3i snb oj anb ojsand 'aiuaj anb oSjb ap Bosnq ua
ba aipBU 'sand 'isy 'EpuBaouSi can ap ojoaja sa (iBjqo) jbui ja anb
-jod —sisaj Bsa sp osjaAaJ ouiod— A 'saiojop A ssjsa^jd soj jipara sp
Bpuap bj sp ojoadsaj pnjii*. bj ap Bpuapuadap bj jod uojBaijdxa as
SBSoa SBquiy • (f^\)uJaaBjd ja Jod jaauaA asjBÍsp,, tunjoip jsp uopBj
-sjdja^uí bj ua A ajuaraBiJBjur^oA jbui ja ajainb aipBu anb ap 'BqiaaB
Bisandxa BuiJjoop bj U3 BSBq as uopBJjsoraap bj j^ *(Sl) Bjjnpiq
-es A Bi^uajBA ajjua pBpijuapi bj Bajsanraap sajBJ^j^g oja^ -sajusijBA
uos soidmi o sojsnfui eajqraoq anb ojsand 'uopBaijiun Bpoj b Jij9isaj
aaajsd sn¿ 'BijuajBA bj bjbjj as oSan^ '(^Sl) upiaaaasip A spijsní ap
'(ISI) nopajasip A BunpiqBB ap '(oSl) pBpijuBS A sppsnf ap pBpijuapi
bj buuijb as ajuauíBAisaang 'jBSjaAiun 83 stssj bj ap opijuss js oaaj
•jBuopipBJí jbjoui bj sp bbj UBJ3 anb (6^l) (?^oo) BunpiqBs o
(U-riUioi^s) Bpuap A pBpijuBS (li^nSodAroD) u^paaasip 'biju^jba 'Biaijsnf
:oaup uos Braajqojd ja sjnasip as ssjBna sbj b ojaadsaj sapnjJiA sb-^j
•sapnjiiA sbj SBpoj ap pBpijuapi bj jBjjsoiuap b ba sajBJ^jog '(9^1)
bbjjo sbj uis Bun Jaasod apand aaqraoq un anb auaijsos anb 'sejo^bj
-ojj aod BpsjuasajdaJ 'ajuawjoa u^mido bj bjjuo^ uaiqraBj 'oses sjss
ua j^ '(lf\) SBpoj b aasod sbj Bun aasod anb ja is usiq o pnjjiA bjjo n
Bun us u^pBdpijJBd uauaij sonpiAipui soj is 'ajuauíjBui^; '(o^l) p^p
-IJUB3 bj aod uaaaijip oj^s snb ojo sp bsbui Bun sp soz^psd ouioa o
'bjb3 bj ap uos oj soubSjo SBraap A zubu 'Baoq bj oraoa pnjjiA bj ap
saji^d nos is Jaqss aisinb as BAijinjuí s^ra Braaoj ua 'oáan^j -jas ouisuu
un ap sajuajajip sajqoíou ojos uos ssjja is o sajisd uos pBpijues A
uopajosip 'Bpijsnf anb ja ua oamn opoj un sa pnjjiA bj ib Bjunáaad
as oaaraijj -sojuainiBajuBjd soAtsaans ap ojafqo sa jBna ja 'Braajqojd
ja ajuaaj ap BpjoqB as svuoSptojj ja u^ 'pspaid bj A Bpijsnf bj 'uop
-aaasip bj Baijduii bijusjba bj anb '(^^l) setfovj ja ua A 'soaijuapi uos
ojsnf oj A ojjaq oj 'uaiq ja anb —uopBjjsoraap ap ojuajuí uis anb

�la amistad, lo bueno, lo bello, son útiles o son lo útil (163). Pero es
otro error interpretarlos como concepción utilitarista del bien en el
sentido corriente (164). Examinados con cuidado, algunos de esos
testimonios permiten concluir que la utilidad no es considerada como
la esencia o la diferencia específica del bien ni de cada uno de los
valores en particular. En un primer grupo de textos, al predicar de
un valor la utilidad se agrega otro concepto: la conducta discreta es
calificada de recta y útil (¿p$s&gt;í te Kal w^eXíi^o?), la discreción, de
útil y buena, lo bello, de bueno y útil (165). En un segundo grupo
se discuten como dos problemas diferentes la esencia del valor y su
utilidad, la cual es considerada como un efecto (166). Por último,
tenemos un texto referente a la valentía en el que se concluye que
ella es agradable porque es buena y bella (167). Aunque aquí no
se trata de la utilidad, se nos hace claro que Sókrates no siempre
ponía al bien como x a demostrar, sino que a veces era una x la
que se despejaba por medio de él.
Por otra parte, allí donde Sókrates dice que lo bueno es útil,
jamás se sorprende su interlocutor: la acepta como opinión corriente
y no como una doctrina distintiva de aquél (168). Parece, pues, que
si recurre a lo útil para caracterizar a los valores es, como en el caso
del placer, para ajustarse al principio antes mencionado de su dia
léctica. Esto no significa que para él los valores no fueron realmente
útiles. Sin duda que los consideraba así, pero con ello no definía su
esencia, sino lo que luego la escuela aristotélica llamó íStov (propio)
(169). Y como lo propio es reversible con el sujeto, se explica que
Platón haya, a veces, enunciado una equivalencia entre el bien y lo
útil y que Xenophon haya tomado esa equivalencia por una defini
ción. En resumen, podemos decir que lo útil constituye un propio del
bien y un criterio para caracterizarlo ante el vulgo, pero no su esencia.
Finalmente, aún cuando lo útil definiera realmente la esencia del
bien, Sókrates estaría siempre no sólo lejos^sino en el polo opuesto
del utilitarismo hedonista. Pues si ahora preguntamos: lo útil, para
quién es útil? Sókrates responde: para el hombre. —Y quién es el
hombre? —El hombre es el alma. —Y lo útil para qué es útil al alma?
—Para su ciudado (170). Lo útil es, pues, lo adecuado a la salvación
del alma. Podríamos llamar a esta doctrina "eudemonismo del alma"

(163)Plat. Alcib. I, 114 d s., 116 e; Charm. 174 d; Lys. 210 b c; Prot, 332 a, 333 i.
Xen. Mero. III, 8, 3-7; 9, 4; IV, 1, 5; 5, 6; 5, 10; 6, 8.
(164)Es el error de Zeller y eos seguidores, sobretodo de Brochabd que confunde a
Sókrates con Ar¡$tippos.~^
(165)Plat. Prot. 332 a 6, 358 b; Charm. 169 B.
(166)Plat. Charm. 164 c - 165 e, especialmente 165 d, 171 d, 172 d. Xen. Mero. IV, 5, 10.
(167)Plat. Prot. 360 a.
(168)Ver nota (163). El caso de Plat. Prot. 333 d es. en que el sofista admite
que hay cosas bnenas que no son útiles, no significa la negación de la utilidad
como criterio general, sino que quiere decir que cosas que no son útiles a los
hombres, lo son para otras especies.
(169)Porph. Isag. 12, 17 88. Es la cuarta acepción.
(170)Vide supra, pág. 64.
^ 72 —

(171). Pero su resultado es puramente formal y no nos dice nada
sobre el contenido de la utilidad..- •Descartados el placer y la utilidad, las fuentes no suministran
ninguna idea que pudiera ser considerada como contenido del bien.
Y tenemos derecho a pensar que Sókrates nunca dio una definición
esencial del mismo. Sería extraño que si lo hubiera hecho, Platón no
lo hubiera referido. Pero justamente hemos visto que los diálogos que
tienen por objeto una virtud particular nunca llegan a definirla, y
tampoco escribió Platón un diálogo dedicado especialmente al pro
blema del bien en general (171 b). No debe despreciarse tampoco la
circunstancia de que Diógenes Laercio, no contiene ningún testimonio
en ese sentido, mientras que de otros filósofos, especialmente de los
socráticos, expone su principio del bien.- Y cabe, por último, señalar
que el mismo Xenophon, que fue el inventor de la identificación entre
el bien y la utilidad, no le da a ésta la jerarquía de un principio
general: la expone como una de las tantas definiciones morales, des
pués de las de la piedad, justicia y sabiduría y antes de las de la
belleza, valentía y formas de gobierno. Por ello la pretendida inter
pretación utilitarista de la ética socrática va incluso más allá de lo
que estrictamente testimonia Xenophon. Esta ausencia de doctrina
sobre el bien es justamente la razón explicativa de la diversidad de
las escuelas socráticas.- , • .
Sin embargo, yo estoy persuadido de que Sókrates poseía una
clara intuición del bien, que como tal era inexpresable por conceptos.
Me baso en que, si por un lado fue realmente un decbado de todas
las virtudes, como lo aseguran las dos fuentes principales, y por otro
él estaba tan convencido de que la virtud no depende más que del
conocimiento de los valores hasta hacer de esta tesis el contenido
más frecuente y el principio orientador de todas sus enseñanzas, hay
derecho a suponer que efectivamente en sus meditaciones se había
acercado tanto a una intuición plena del bien que había logrado in
corporarlo a su persona. Y algunas alusiones de las fuentes permiten
suponer que en el círculo socrático se admitía una fuente de conoci
miento extrarracional. Laches, al fracasar en sus definiciones de la
valentía, declara que está convencido de que aprehende su esencia,
pero que se le escapa y es incapaz de exponerla (172). Sókrates se
confiesa incapaz de encontrar la discreción por medio del logos, pero
supone que quizá Chármides la posee sin necesidad de los "encan
tamientos" (los discursos) (173). El mismo Sókrates expone una idea
de la amistad que dice obtenida por una adivinación (¿no(jLavxevó|ivo;)
(174), esto es, por una especie de aprehensión directa. Y quizás el
recóndito sentido de la ausencia de conclusión en aquellos diálogos
platónicos, no sea otro que enseñar que el conocimiento del valor
(171)Es frase de Jaecer.
(171 b) La República y el Philebo no exponen el pensamiento socrático.
(172)Plat. Lach. 194 a s.
(173)Plat. Charm. 175 e s.
(174)Plat. Lys. 216 d..•
— 73 —

�L—
. :
•-p 9iz sS-i ••&gt;d (ni)
• ••"s Sil ••nV3 "^vij (¿i)
•s o ni 1^3117 -iva
•O3UJJ3OS o^uainiBSuad ja uanodxa ou oqaji^j p ^ vojjqndau vj
•aaoavf ap ssbjj sa (Ul)
jojba jap ojnaiinioouoD ja anb jsuasua anb ojio as on 'soaiuoiBjd
soSojeip sojjanbB ua uoisnjauoa ap Bpuasn^ bj ap opijuas o^ipuoaaj
ja SBzinb _^_ -Biaajip noisuaip-idB ap apadsa enn jod 's^ ojsa '(^¿l)
(so^^-rio^^iA^-rioicp) uopeuiAipE Bim jod Bpmajqo aoip anb pBjsiuiB b[ ap
eapi Bun auodxa sajBJ^og oinsiin j^j "(¿j) (sosjnasip soj) ttso^naiuiBj
-uBoua,, soj ap pBpisaaau uis aasod bj sapiuuBq[) Bzinb anb auodns
oiad 'aoSoj jap oipaiu jod uopajosip bj jejjuooua ap zEd^oui Bsaijuoa
as sajBj?[9g '(ZLl) Bjiauodxa ap zBdBaui sa A Bd^asa aj as anb ojad
'Bpuasa ns apuaqajd^ anb ap oppuaAuoa Bisa anb Bjspap 'biju^jea
bj ap sauoratuijsp sns na jbsbobjj jb 'saqoB^j •[BuotaBjjBJíxa ojuauu
-ponoD ap a^uanj san BijiinpB as oop^jaos o^nojjD p na anb jauodns
uaiiinaad sajnanj sb^ ap sanoisnp ssiinSp j^ "Buosjad ns bd
-ui opB^So]; BiqBq ^nb naiq pp Bu^^d upioinjuí Bim b ojubj
BjqBi[ ^s sanopejipam sns na ajuaraBAiioaja anb jauodns b oipajap
ÁV\\ 'SBZUBU3SU3 6118 SBpoj 3p JOpBJU^JJO Oldpuijd p Á 0}UOn03JJ SBUl
opraainoa p sisaj Bjsa ap aaoBL[ bjsbij sajopA $o\ ap ojuaxraiaouoa
pp anb sbui apuadap on pn^jiA bj anb ap oppnaAnoa ubi Bcpisa p
OJ)o Jod Á 'sapdi^utjd sajuanj sop sbj ubjü^osb o\ ouioa 'sapnjjiA SB[
SBpoj ap opBqaap nn aiuampai anj opBj nn Jod is 'anb ua O9Bq aj^[
•sojdaouoo Jod ajqBsajdxam bjo [bj oiuo^ anb 'uaiq pp uotamiui BJBp
Bnn ejasod sajBi^^g anb ap opipBnsaad jíojsa oÁ 'oSjBquia uig
'•'-•"SBoiiBiaos SB[anasa sb^
ap pBpisjaAip b^ ap BAi^B^i^dxa uozbj b[ ajuauíBjsnf sa uaiq [a ajqos
Buiajoop ap BpuasnB Bjs^ "uoqdouax Binoraijsai ajuaniBjDiJísa anb
o\ ap Bjp sbui osnpui ba BapBJaos Bi;a b^ ap BjsiJBji{ii;n uoioB;ojd
-jajuí Bpipuajajd bj ojp io¿ "ouJíaTqoS ap sbuuoj jÍ bi;u3[ba 'Bz3^{aq
bj ap sbj ap sajuB A BtjnpiqBS Á Bpijsnf 'pBpaid bj ap sbj ap sand
-sap 'sajBJOiu sauoi^iuipp sbjubj sbj ap Bun ouio^ auodxa bj :jBJaus^
oidpuiad un ap BinbjBjaf bj Bjsa b Bp aj ou 'pBpijpn bj A uaiq ja
ajjua u^pBaijiiuapi bj ap JoiuaAin ja anj anb 'uoudoua^ orasiui ja anb
JBJBU3S 'omijjn aod 'aqsa j^ *uaiq jap oidiauíJid ns auodxa 'soai^Bjaos
soj ap aiuamjBpadsa 'sojosojij sojjo ap anb SBJiuatuí 'opi^uas asa ua
oiuouitjsoj un^uiu aua^uoa ou 'opjaB^ sauaáoiQ anb ap BpuB^sunojp
bj oaodraBj asjspajdsap aqap o^¡_ '(q j¿j) jBJtauaS ua uaíq jap Buiajq
-ojd JB a^uauíjBTaadsa op^aipap oSojBtp un uojbj^ oiqi^asa o^odmei
jC 'Bjjimjap b usSajj Bounu jB^n^ijjBd pn^jiA Bun ojafqo jod uauaij
anb soSojBip soj anb ojsia souiaq ^juaraBjsnf oj^j -opuajaj Bjaiqnq oj
ou uoiBj^ 'oqaaq Bjaiqnij oj is anb oubj}X3 Bjjag -orasiin jap jBpuasa
u^pmipp Bun oip Bounu sajej^jog anb JBSuad b oqaajap somauai j^
*uaiq jap opmaiuoa oinoo BpBjaptsuoo Jas Bjaipnd anb Bapi Bun^uiu
UB^jsiuuuns ou saju^nj sbj 'pBpij^n bj A jaaBjd ja sops^jeasaQ
: • :-'pBpijun bj ap opmaiuo^ ja ajqos
aaip sou ou A jbuijoj ajuauíBjnd sa opB^jnsaj ns oja^ '(j¿j)

— Z¿ ^
•y) -ied 'jfns ap?/1
uaná bj sg -ss ¿j '^[ Sm^ Hdao^
*s^iD3dsa 8BJ^O Bjvd nos oj '^^ajqraoij
soj b saTP? a08 on 9n^ ^BSo^ anb jpap aiatnb aob onis 'jBjauaü! otj3)ij3 onio^
pspijiin ej ^p aop^Saa bj B^i^iu^is ou 4s3ji}n nos oa anb ssuanq seso^ ^bi^ anb
sjimpo bjsijob ja anb na -sb p j -jojj -xvij ap osbo jg '(91) ira JA
•b 09Í ^JOM 'ivia
'01 *S 'AI 'm3K "M3X "P ZLl 'P I¿I 'P S9I jnaraIBpadsa 'a S9I • ^91 w^HO iy^d
•q 691 -V^ '-1 8S '9 • Z f^d '^d
•soddristjy uoo saiB^^og
i apunjnoa anb aavHOoag ap opojajqos 'saiopm3as sns í aanaz ap jo.ua ja sg
•8 '9 !0I '9 ¡9 'S ÍS 'I 'AI !f '6 U'í '8 'III ''W *^X
lJd -3 1 OIZ f^l ^P WI ••"&gt;V3 :•&gt; 911 '• P HI 'I HPIV "Ivlcl
T SS ' ^

(69t)

(891)
(¿91)
(991)
(S9I)
(^I)
(91)

tlBuijB jap ouisinourapna,, BniJjDop Bjsa b jbuibjj souisjjpoj •bui{b jap
uopBAjBS bj b op^naapB oj 's^nd 'sa ji;n cyj "(0¿j) opBpnp ns bjbj^
¿butjb jb jijn sa anb BJBd jpn oj ]^— -buijb ja sa ajqnioq jg— ¿ajquioq
ja sa uainb j^— •ajqmoq ja Bjsd :apuodsaj sajBJjfog ¿jxjn sa uainb
BJBd '[Tin oj : souiBiun^aid BjoqB ib san^ 'B^smopaq omsuB^íjiin jap
ojsondo ojod ja ua ouis sofaj o^os ou ajduois BjjB^sa sajej^og 'uaiq
jap Bpuasa bj ^juamjBOJ Bjamijap jpn oj opusna utib 'ajuarajBui^
•Biauasa ns ou ojad 'oSjnA ja aju^ ojjBzijaioBiBa BJBd oija^wD un A U3iq
jap oidojd un ajín^psuoo jijn oj anb Jiaap soiu^pod 'uaransaj u^ "npra
-ruijap Bun jod BpuajBAmba B83 opBmoi B^Bq uoqdouax anb A Jijn
oj A uatq ja aj^ua Bpua^BAinba Bun opBpunua 'saaaA b 'B^ÍBq uoibj^
anb Baijdxa a^ 'o^aíns ja uoo ajqísjaAaj sa oidojd oj ouioa ^ '(691)
(oidojd) ^igj oniBjj Baijajo^siJB Bpnasa bj o^anj anb oj outs 'Bpüasa
ns Binijap ou ojja uoa ojad 'isb BqBjaptsuoD soj anb Bpnp uxg "sajijii
ajusuijBaj uoianj ou sajojBA soj ja BJBd anb boijiuSis on ojs^j •Baijaaj
-Bip ns ap opBnopuatn sojub oidpnijd jb asjBjsnfB BJBd 'jaasjd jap
osb ja ua oraoa 'sa s^jojba soj b jbzij9jobjbo BJBd jpn oj b ajjnaaj is
anb 'sand 'aaaJB^ "(89J) janbe ap BAijuiisip Buijjoop Bun otno^ ou A
a^usiJJoa uoraido omoa B^daaB bj : joinaojja^ui ns apuajdjos as sbuibí
'jijn sa ouanq oj anb aaip sa^Bjjjog apuop ijjb 'ajjBd bj^o jo^
•ja ap otpaui jod BqBÍadsap as anb
bj x Bun Bja saadA b anb ouis 'jBJjsouxap b x otuoa najq jb Bjuod
ajdrnais ou sajBJ5[9g anb ojBja a^^q sou as 'pBpijijn bj ap bjbjj as
ou inbs anbuny "(¿9J) Bjjaq A Buanq sa anbjod ajqspBJ^B s Bjja
anb ajínjouoa as anb ja ua BjiuajBA bj b aiuajapj o^xa; un ouiaua^
'oraijjn joj '(99J) ojoaja un ouiod Bpejapisuoa sa jsna bj 'pBpijpn
ns A jojba jap Bpuasa bj s^juajajip sBuiajqojd sop orao uainastp as
odnjS opunáas un u^ • (59j) jijn Á ouanq ap 'ojjaq oj 'suanq A jpn
ap 'uopajasip bj '(SotIj^sí^^ jj 31 sm^d^) jijn Á Biaaj ap BpBaxjijBa
sa B^ajastp B^anpuoa bj :o^daauoa ojjo b83j^b as pBpijijn bj jojba un
ap JBOipajd jb 'aojxaj ap odnjS jamud un n^ uc^naiijBd n^ s^jojba
soj ap oun BpBa ap m uaiq jap Baijiaadsa- spuajajip bj o Bpuasa bj
omoa BpBJapisuoa sa ou p^pijnn bj anb Jinjonoa ua^inuad soinonnísaj
sosa ap sounSjs 'opBpma uoa sopBuiuiBx^ '(^j) ajuaiuoo opijuas
ja ua uaiq jap BjsiJBijjijn uopdaauoa ouiod sojjBjajdjajuí jojj3 ojjo
sa ojaj '(9j) jiin oj uos o sajpn uos 'ojjaq oj 'ouanq oj 'pBjsiuiB bj

�Vide el N.

nunca se obtiene de una vez para siempre, como si pudiera acumu
larse en los receptáculos del lógos, sino que es preciso investigarlo
constantemente, con renovado impulso, para aprehenderlo en su
esencia.

Podemos ahora exponer los aportes de Sókrates a la filosofía
del derecho y del estado.
Recordemos que no abriga ningún propósito de reformar la es
tructura social o política de la comunidad. El mejoramiento de
ésta ha de ser el efecto de una reforma moral del individuo. Para
ser buen político y buen ciudadano hay que ser hombre de bien.
Pero, a su vez, ser hombre de bien implica cumplir ciertos deberes
políticos. Ante todo hay que vivir en un estado ya como gobernante
ya como gobernado, y no, extranjero en todas partes, como era la
práctica de los sofistas, de la cual Aristippos hará su ideal (175).
Luego hay que prestar algún servicio a la patria, porque de su bien
depende el de los individuos. Así recordaba los derechos de la co
munidad sobre el individuo, cada vez menos atendidos en la última
parte de la guerra del Peloponeso. Y en esa época de derrota militar
y de decadencia íntima, Sókrates, para estimular su regeneración,
destaca como modelos las instituciones, el poder y la nobleza de Persia y Lacedemonia, de los que dice que sólo podrán ser superados
por el ejercicio y el saber, y evoca las virtudes de los antiguos atenien
ses a las que propone retornar (176).
En el estado las tres profesiones más valiosas son la de labrador,
la de médico y la de político (177), cuyas funciones corresponden
a la producción de los bienes según la jerarquía socrática: riquezas
exteriores, salud del cuerpo, salud del alma (178).
Sókrates nos ha hablado de algunos valores que tienen relación
con la política, aunque sin haber desarrollado una doctrina firme
sobre ellos.
El orden (suvo(ita) es mencionado a propósito de Lacedemonia,
como el principio de su organización estatal (179). Lo que distingue
al estado ordenado es que estima a la virtud por sobre todas las
cosas (180).
La discreción (oíoippoaúvri) es también un principio del estado
bien regido (181). Hemos visto que en el Alcibiades 1 ella consistía
en conocerse a sí mismo, en preocuparse por su alma (182). Pero en
el Charmides, el joven que da el nombre al diálogo dice que la idis(175)Xek. Jifero. II, 1, 12 ss.
(176)Plat. Alcib. I, 124 b; Xek Mem. III, 5, 9 ss.
(177)Xen. Mem. III, 9, 15.
(178)Plat. Alcib I, 132 e.
(179)Plat. Hipp. roa/. 283 e.
(180)Id. id. 284 a.
(181)Id. Charm. 162 a.
(182)130 e, 131 b, 132 c.
— 74 —

creción consiste en que cada uno haga lo suyo (183), definición que
coincide con la exigencia que en el Alcibiades I enuncia Sókrates de
la justicia (184) y que será la de la República (185). Pero en el
Charmides "hacer lo suyo" significa que cada uno obra sólo para su
uso personal, tejiendo sus propios vestidos, fabricando sus zapatos, etc.,
sin hacer nada para los demás (186). Aunque la definición es recha
zada, estos testimonios nos indican que no había una distinción clara
entre la discreción y la justicia.
Pero explícitamente es la justicia la que Sókrates considera nor
ma de la comunidad política y del gobierno (187). Sin embargo es
un punto delicado establecer exactamente su concepción al respecto.
Según Xenophon, la justicia es identificada con la legalidad. En una
conversación con Hippias, Sókrates dice que "lo que es legal es justo",
refiriéndose expresamente al derecho positivo decretado por los ciu
dadanos del estado sobre lo que se debe hacer y omitir. El que obra
legalmente es justo, el que ilegalmente, injusto (188). La insistencia
en demostrar que "es lo mismo lo justo y lo legal"(189), parece
significar una reacción contra aquéllos que como Antiphon o Hippias
negaban o estimaban en poco al derecho positivo, al que oponían
la naturaleza como norma superior (190). Pero Sókrates no debe
ser considerado como un positivista jurídico a lo Protágoras o como
el Anonymus Jantblichi. Y el propio Xenophon se encarga de eviden
ciarlo, cuando, en el mismo diálogo con Hippias, Sókrates admite la
existencia de leyes no escritas, cuyos autores son los dioses y no los
hombres. Su origen divino se demuestra porque, siendo iguales en todos
los países, loa hombres no han podido reunirse para dictarlas. Además,
difieren de las escritas en que los que violan éstas a veces se sustraen
a toda sanción, porque las desafían o se ocultan, mientras que los que
violan las no escritas reciben siempre una sanción justa. Así, los que
violan la prohibición del incesto, obtienen una posteridad degenerada;
los que no pagan a sus bienhechores son abandonados por sus amigos.
Estas sanciones naturales son el signo de la providencia divina, y sus
leyes, la obra de un legislador superior al hombre (191). Y como
las leyes de los dioses no pueden no ser justas, resulta que también
los dioses quieren que lo justo y lo legal sean lo mismo. Pero esta
conclusión es equívoca, porque "lo legal" significa ahora "leyes no
escritas" y antes se refería al derecho dictado por los hombres. No se
borra, pues, la diferencia de ambas clases de leyes, y la ecuación jus
ticia = legalidad ya no significa positivismo.
Los testimonios de Platón tampoco permiten reducir la justicia
(183)
(184)
(185)
(186)
(187)
(188)
(189)
(190)
(191)

161 b.
127 c.
433 a, d s.
161 e s.
Plat. Alcib. I, 108 d-109 c.
Mem. IV, 4, 12 8. IV, 6, 5 s.
Id. IV, 4, 18
2 de esta Revista, pág. 237 y s.
Xem. Mem. IV, 4, 19 ss. Aunque a veces es Hippias el que habla, se trata de conclusiones de lo dicb o por Sókrates.
— 75 —

�•s^ 6 'S

— sz, —
*8aicj^fog jod oq^ip I P 83UOI8
npuoo ap B1BJ) as 'B|qBi| anb ¡a SEiddijj sa sa^aA b anbuny '88 51 '^ '\
M3X
•s i i^z -ÍBd 'bjsiasjj Bisa ap ^ oN Ia aP^
81 '^ '1VI "P/
•s s '9 'AI "9 Zt ' 'AI •1U3j^
• 601-P 801 'I •9P/K •IV1^
*B
191
•s p '• E^
• ¿^i
q 191

(161)
(061)
(681)
(881)
(¿81)
(981)
(E8I)
(t&gt;81)
(81)

eppsnC bj jpnpaj uaiiuuad oaoduiBi uojbj^ ap soiuoiupsa}
•oinsiAijisod BoijiuSis on vA pBpijBaj=Bpp
-snf uopBnaa bj A" 'saXaj ap sasep sBqmB ap Bpuajajip bj 'sand 'B
as o^^ •sajqmoij soj jod opBjaip ouoajap jb Bjjapj as sajuB ^ ^
ou sajíaj,, bjoub BaijiuSis 41JB¿aj oj,, anbjod 'BOOAinba sa uoisnjauoa
Bisa oja^ •orasiui o[ u^as jbS^j oj A" ojsnf oj anb uajainb sasoip so[
uaiqniBi anb Bjjnsaj 'sBjsnf ^as on uapand on sasoip soj ap 8a.iCaj sbj
orno j^ "(I6l) ajquioij jb joijadns jopsjsiSaj nn ap Bjqo bj; 'saj(a[
sns Á 'BuiAip BpnapiAOJd bj ap ouáis p nos safeanjBu sauopnBS SBjs^
sns Jod sopBuopasqB uos sojoqoaquoiq sns b ne^^^d on anb so^
ppBpijajsod Bun uauauqo 'ojsaoni pp u^piqiqoad bj hbjoia
anb so[ 'jsy 'Bisnf uopuss Bun ajdmais uoqpaj SBjiaasa on sbj ubjoia
anb soj anb SBajuaiui -ubijiioo as o asijBsap sbj anbjod 'uopuBS ^poj b
uaBJjsns as saaaA b sBjsa ubjoia anb soj anb na SBjiaosa sbj ap uajaijip
'sBraapy •SBjJBí^ip BjBd asamnaj opipod ubi{ ou s^jquioq so[ 'sasiBd soj
sopoi ua sa^Biiát opnais 'anbjod Bjjsanuiap as ouiAip n^Siio ng -sajqinoq
soj ou Á sosoip soj uos eojojtiB soAna 'se}ijasa ou sa^aj ap Bpuajsixa
bj ajirapB sajBJ5[9g 'SBiddijj no^ oSojeip oiusiia ja ua 'opuBna 'ojJBp
-uapiAa ap Bá.iBaua as uoqdoua^ oidojd ja j^ •íi^i^^íM/' sntuÁ, uouy ja
oinoa o sbjoSbjojj oj b ooipijnf BjstAnisod un omoa opBjapisuoa jas
aqap ou Ba^Bjjf^g oja^ • (061) Jouadns buijou ouioa BzajBjnjBu bj
uBiuodo anb Jb 'oAijisod oqoajap jb oaod ua UBqBuipsa o
SBiddijj o uoqdijuy ouioa anb sojjanbB Bjjuoa uotaasaj bqii
aaajsd '(68l)IB^9I I -^ ojsnf oj omsim oj sa,, anb JBJjsouiap ua
Bpuajsisui Bq '(881) ojsnfui 'ajuarap^Sají anb ja 'o^snf sa ajuauíjBSaj
Bjqo anb {^ "jijuuo A aaa^q aqap as anb oj ajqos op^jea jap souBpBp
-np soj Jod opBjajaap OApisod oipajap jb ajuauíBsajdxa asopua^íjai
'ttojsnf sa jB^aj sa anb oj,, anb aaxp sajBjjj^g 'SBiddijj uoa uppssjaAUOD
snn u^ "pBpijB^aj bj uoa BpBaijpuapt sa Bpusnf bj 'uoqdoua^; un^ag
•ojaadaaj jb uopdaouoa ns ajuaaiBjoBxa jaaap^B^sa op^ai^ap ojund un
sa oSjBqraa uig '(¿81) oujatqoS jap A Bopijod pBpiuntiioa bj ap bui
•jou Bjapisuoa sajsj^pg anb bj Biaijsnf bj sa aiuauiBjpi[dxa oj^j
•Bpijsnf bj Á uppajasip bj ajjua
uopupsip Bun BtqBij on anb UBoipui sou soiuorapsaj sojsa 'spsz
sa uopraipp bj anbuny '(981) sBuiap soj BJBd Bp^u jaaEq uis
'•aja 'sojBdBZ sns opuBaijqBj 'soppsaA soidojd sns opuoifaj 'jsuosjad osn
ns BJBd ojos Bjqo oun Bp^o anb boijtuSis uo^ns oj jao^ij,, S3pituwpt¡j
ja ua oja^ "(S8l) ^otjqnday bj ap bj Bjcas anb A (^81) Bpijsnf bj
ap sajBJjj^g Biaunua j S3ptriqpjy ja ua anb BpuaSixa bj uoa appuioo
anb uopmijap '(^81) ^ns I b^bij oun Bp^a anb ua ^jsisuoa nopaaa

• zn 'q m * oei(^si)
•b 29t -tujDi^^ pi(i8t)
•• nz pi pi(oso
• E8Z •^" &lt;ld1H -^".!(6¿I)
• ^EI 'I H"W '^^M(8¿I)
"SI '6 'III •'^ -aX(¿it)
x ¡q ni l imv ^^d(9¿i)
•ss Zl '! ii m^^ -Max(Sil)
-sip bj anb aoip oSojBip jb aaquiou ja Bp anb uaAof ja 'saptiuuvyj ja
na oja^j * (^8I) buijb ns jod asjsdnaoajd ua 'oiiisiin je b asja^ouoa ua
Bi^STSuoa Bjja j sapmqiojy ja na anb ojsia souiajj • (J8I) opiSaj uaiq
opBjsa jap oidpuud un uaiquiBj sa (UAnood^pic) uopaaasip vj
'(081) 8B8oa
sbj sBpoj ajqos jod pnjjiA bj b uinpsa anb sa opBuapjo opB^sa jb
anSm^sip anb o^ '(6¿^) jBjBjsa uopBziuBSjo ns ap oidpuiad ja ouioa
'BiuoniapaaB'j ap o;isodojd b opsuopuaui sa (jirioAn^) uapjo j^
•sojja ajqos
auuij BuiJioop Bun opBjjoJjssap aaq^q uts anbuiiB 'Bapjjod bj uoa
uopBjaj uauap anb s^jojba sounSjB ap opBjqB^ bij sou sajBJ3[og
"(8¿l) buijb jap pnjBS 'odjano jap pnjBS 'saaoiaajxa
SBzanbij :BapBjaos BinbjBjaf bj un^as sauaiq soj ap uopanpojd bj b
uapuodsajjoa sauopunj SB^na '(¿¿j) oopijod ap bj A ooipam ap bj
'JopBjqBj ap bj uos sbsoijba sbui sauoisajojd saj^ sbj opB^sa ja u^
"(9¿l) JBUJo^aJ auodojd anb sbj b sas
-naiuajB sonSpuB soj ap sapn^jiA sbj BaoAa A 'jaq^s ja A oppjafa ja jod
sopBJadns jas UBjpod ojos anb aaip anb soj ap 'BinouiapaDBrj A bis
Bzajqou bj A Japod ja 'sauoran^psux sbj sojapoiu ouioa Bae^sap
ns JBjnmijsa Bjsd 'sajBJ5[9g 'buiijui Biauapsaap ap A
jbíi[iui Bjojjap ap Baoda Bsa ua j^ 'osauodoja^ jap Bj.ianá bj ap a^jsd
eniijjn bj ua sopipuajB souara zaA Bp^o 'onpiAipui ja ajqos pBpiunra
-oa bj ap soqaajap soj Bq^pjoaaJ jsy "s^npiAipui soj ap ja apuadap
uaiq ns ap anbjod 'BjjjBd bj b opiAjas unSjB asjsaad anb ^bij
•(S¿j)jBapi ns bjbij soddpsjjy jsno bj ap 'sbjsijos soj ap
b[ BJa omoa 'sajJBd SBpoj ua ojafuBjjxa 'ou A 'opBuiaqoS omoa b^
ajnBujaqoS omoa ^A opBjsa un ua jiaia anb ^sq opoj a^uy -soDijijod
sajaqap sojjap Jijduina BDijdrai uaiq ap ajqiuoq jas 'zaA ns b 'oja^
•uaxq ap ajqinoij Jas anb jí^q ouBpBpnp uanq A oaijjjod uanq jas
bjb^ ÉonpiAipui jap jbjoui Buuojaj enn ap ojaaja ja jas ap bij Bjsa
ap ojuaiuiB-iofaiu j^ "pEpranuioD bj ap Bapijod o jspos BJnjanj^
-sa bj JBHUOjaj ap oiisodojd unáum BoqB ou anb soiuapjoaa^
•ops^sa jap A oq^ajap jap
BIJOSOJIJ BJ B S31BJJ[Og ap SajJodB SOJ JdUodxd BJOIJB SOHiapOJ

•Bpuasa
ns ua ojjapuauajdB BjBd 'osjndrai opBAonaj uoa 'ajuauíaiuBtsuoa
ojjB^psaAui ospajd sa anb oms 'so8p2 jap sojnasidaaaj soj na asjBj
-nninaB Bjaipnd is omoa 'ajdmais bjb¿ zaA Bun ap auapqo as eaunu

�exclusivamente al cumplimiento de la ley. La justicia no es como
un idioma, que uno aprende sin quererlo, sin necesidad de maestro,
sino que, como todas las virtudes, es una ciencia. Pero ya hemos visto
que el verdadero saber implica la uniformidad de opiniones y que
la prueba de que un grupo de hombres ignora algo es la disparidad
de convicciones sobre ello. Ahora bien, en materia de justicia y de
injusticia es donde existe mayor divergencia en la mayoría de los
hombres, divergencia que se traduce en disputas y luchas. Así lo
atestiguan los poemas homéricos y las actuales guerras entre los grie
gos, cuyo motivo ha sido la discusión en torno a lo justo y lo injusto
(192). Según esto, la justicia no puede consistir en la legalidad,
puesto que no existía un derecho positivo común entre griegos y troyanos, ni entre los distintos estados helenos. Los principios invocados
eran siempre leyes divinas o naturales (193). Más directamente re
sulta la admisión de principios independientes del derecho positivo
allí donde Sókrates distingue en materia de instituciones jurídicas lo
que es realmente bello y lo que parece tal a la opinión de los hom
bres. Ignorantes de su esencia, -éstos discuten-y se querellan constan
temente sobre ese problema, tanto en la vida privada como en la
pública (194). Lo bello no significa aquí un valor específicamente
estético, sino lo valioso positivamente en general, que en relación con
lo jurídico es lo justo (195). Finalmente Sókrates afirma que es inelu
dible la obligación de obedecer a Dios antes que a los hombres (196).
Del conjunto de estos testimonios parece poder concluirse que Só
krates no concibió la justicia como el mero cumplimiento de las leyes
del estado, puesto que admitía, con independencia de éstas, otros
principios directores de la vida en comunidad. Pero si podemos lla
mar a éstos "el derecho natural de Sókrates", es preciso advertir las
diferencias que presenta con el de los sofistas. Mientras para éstos su
fuente es la naturaleza empírica del hombre en un sentido práctica
mente ateo, para aquél su fuente radica en esos seres personales que
son los dioses. Además, mientras los sofistas acentúan la oposición
entre ambos derechos, presentando al positivo como vinculador e in
justo, y al natural como liberador e igualador (197), Sókrates se es
fuerza en reducir la oposición al mínimo, y llega a fundar en la justicia
exigencias más estrictas aún que las que imponía el derecho positivo.
Alcanzamos aquí a una de las más notables innovaciones de la doctrina
socrática. El derecho positivo ático distinguía entre injusticia (aSiKia)
y antiinjusticia (ávxaS^ía). Esta última consistía en una injusticia
realizada como reacción frente a una injusticia originaria. La injus
ticia era ilícita, pero la antiinjusticia, lícita (198). A estar al testi(192)Plat. Alcib. I, 111 a • 112 c..
.
(193)Vide supra los testimonios en los trágicos.
(194)Plat. Htpp^ maj. 294 c d.•
(195)Esto resulta no sólo del contexto del Hippias majus, sino también de Alcib. I, 115
a ss., y Crit. 48 b, donde se afirma la identidad de lo bello y de lo ju6to.
(196)Plat. Apol. 29 d, 29 a, 37 e.
(197)Vide supra sobre Hippias y Antiphon.
(198)Antiph. Oxyrh. pap. XV. 120 (Pap. 1797) y de caed. Herod. 13.
— 76 —

monio de Xenophon, no otra habría sido doctrina socrática al poner
la distinción entre amigo y enemigo como criterio director para dis
criminar lo justo de lo injusto, puesto que el daño al enemigo es
antiinjusticia. Sókrates habría sentado que es valioso hacer el mal a
los enemigos y el bien a los amigos, ya sean del estado o del individuo
(199). Así, la ingratitud, el engaño, el hurto y el saqueo, la subyuga
ción, son justos contra enemigos, injustos contra amigos (200). Es
cierto que a continuación sostiene Sókrates que las mismas acciones
pueden ser también justas contra los amigos: es lícito engañar a los
soldados para devolverles el ánimo, mentir al hijo para que beba un
remedio, hurtar el arma del amigo para que no se suicide (201). Pero
con ello Sókrates sólo quiere desconcertar a Euthydemo demostrán
dole su ignorancia, pues finalmente también con esas acciones se hace
un bien a los amigos. En el fondo sigue en pie la distinción del amigo
y del enemigo, de la injusticia y de la antiinjusticia.•
Pero según Platón la doctrina de Sókrates es otra (202). En la
cárcel, mientras aguarda el día de su muerte, enseña a Kritón que
todo mal que se hace a otro es una injusticia, que nunca se debe
obrar injustamente, que hacer mal a alguien, en cualesquiera condi
ciones, aun cuando las consecuencias sean peores para el que obra,
es siempre una injusticia. Rechaza la distinción jurídica entre injus
ticia y antiinjusticia. Ésta es también ilícita. Y es perfectamente cons*
cíente de que su tesis no es la admitida corrientemente: "sé que pocos
hombres están de acuerdo con ella y que pocos lo estarán" (203).
Antes de exponer las consecuencias de esta tesis vamos a referir
nos a otro valor de la comunidad que menciona Sókrates. Ya hemos
visto que una exigencia de la justicia es que cada uno haga lo suyo.
Del cumplimiento de la justicia surge el nuevo valor de la concordia
(ójjLÓvoiot) o amistad ciudadana (204). Es un valor consecutivo de
la justicia. Implica la unión de los ciudadanos en el cumplimiento
del derecho y excluye todo odio y espíritu de facción. Al realizarse
en el estado se realiza también en cada individuo y en los individuos
entre sí. De su presencia resulta la buena administración, el buen fun
cionamiento, el poder y la felicidad del estado (205).
Sókrates no se planteó el problema de las relaciones jerárquicas
entre los valores, pero a menudo se refiere al que considera el valor
supremo. Según Platón es la justicia. Sókrates declara que la ha con
siderado siempre por encima de todo (206), y en la prosopopeya
(199)Mem. II, 3, 14; II, 6, 35.
(200)Id. II, 2, 2; IV, 2, 14 ss.
(201)Mem. IV, 2, 17.
(202)Filológicamente la opción por una u otra interpretación es imposible. En este sentido
tiene razón Zeller, II - 1, 143. Tampoco es demostrable, como quiere Plat. VI, p. 181
que Sókrates haya evolucionado de la primera opinión a la segunda. Si opto por
la interpretación platónica es porque, de acuerdo con el criterio sentado al comienzo,
es la que mejor concuerda con el sentido heroico de la existencia socrática.
(203)Crit. 49 a - d.
(204)Plat. Alcib. I, 127 b 6.
(205)Plat. Alcib. I, 126 b ss. Xen. Mem. IV, 4, 16; III, 5, 16.
(206)Plat. Apol. 32 e.
— 77 —

�— II —

•91 's 'ni ;9i '^ 'ai

• Zí m q 9zi 'i •8 q ¿ZI 'I -?

-xvij

8 Bpuaisixa e{ ap oaiojaq opimas ^3 uo^ ^pjan^ao^ jofam anb b^ sa
'oznannoa jb opBin^s oijsjuo ya uoo opjsnoB ap 'anbjod sa B.i;uoiB[d uopei^jdjam; B[
jod oído ig 'Bpan^^s v\ b uoiutdo Bjaunid B{ ap opBuopn^oAa B¿Bq 8a)Bj3jog anb
181 '^ 'IA '-^^^d 3J3^nb oiQO3 'aiqBJ^souiap sa o^odiuB^ *^^^ 'I ' II 'HSTiaz uozbj auai)
opimas a^ea u^ ^jqísodtm sa oo^Biajdjaim bjio n Bun jod uopdo B[ 3juaraBj;iJo|0[i^
. "¿I 'Z 'AI '•
• H '^ 'AI ¡Z 'Z 'II P/
"Sí '9 'II :n 'S 'II ^í

(90^)
(soz)
(W)Z)
(60Z)

(ZOZ)
(102)
(00Z)
(661)

Bjíadodosojd bj ua A '(90^) opoi ap Biupua jod a-^lmais opsjapis
-uoo Bq bj anb Bjejaap 8a^Bj3[9g •Bioijsnf b-[ 83 uojBfjj un^ag -ouiDadns
jojba ja BaopisuoD anb jb ajaijaj ^s opnuain b ojad 'sajojBA so[ aajua
gBainbjBj^f sauopejaJ sbj ap Btnapqojd ^ o^jnB^d 38 ou

"(SOS) opBjsa pp pBpprpj b^ ^ j^pod p 'o
-unj n^nq p 'nppBJisrainipB Buanq B[ Bjpnsaj Bi^uaaajd ns 8q 'ib
sonpiAipai so[ ua ^ onpiAipui spe^ na uaiqiuBj bzt[B3j as opBjsa p na
asjBzi^aj ^y "nopoBj ap njojdsa Á oipo opoj aÁnpxa Á oipajap pp
ojuairaipinino p na souBpBpnp eo^ ap uoiun bj Boi^draj •Bpi^snf v\
ap OAtjnoasuoa jo[ba un s^ • (f^0) BUBpBpnto pBjsuuB o (ioaot)o)
Btpjoauoa ^\ ap jo[ba OAanu p aájns Bioijsnf v\ ap ojuouuifdinno p(j
•o^ns o[ b8bi{ oun Bp^^ anb ea Btoijsnf v\ ap BianaSixa can anb ojsea
soiuoi[ b^ #saiBj3[os Buopnara anb pBpiunuioa b¡ ap jo^ba oj^o b son
-Jijajaj b souiba sisa} B)ea ap sepuanaasuo^ se[ jauodxa ap sajuy
' {0Z) nBJBjsa b^ soood anb Á B^p uoo opjanoB ap uB^sa sajqraoq
so^od anb as^ : a^uamajnaiJjoa BpiiiuipB B[ ea ou sisaj ns anb ap ojiioio
-suoa ajuaraBioapad sa j^ -Bípj[i uaiqniBj sa B^sg[ 'Epiisn^ui^uB Á btdij
-snfuj ajiua BDipjjnf uppniisip b^ BzBipajj -^pij^nfui Bun aaduiais sa
'vuqo &amp;nb /a vuvd sauoad tinas sviouanoasuoo svj opuvno uno 'sauoio
-ipuoo vuambsajvno ua 'uainojB b pm Jsa^q anb 'aiuoaiBjsnfui jsjqo
aqap as vounu anb 'Bpijsnfui Bun sa ojio b ^oBij as anb p^iu opoj
anb ucnij^^ b Buasua 'ajjania ns ap Bjp ja BpjBnáB SBjjuaim 'pajea
BI U3 "(20Z) BJ^ 8a 8lBJ3[9g ap euijjaop b¡ upjBj^ un^as ojaj
•BpilsnfunjuB B[ ap A Bioijsnfui b^ ap 'oáiuiaua pp A
oSiiub pp uopuijsip b^ aid ua an^is opuoj p ug -so^iuiB so[ b uaiq un
aa^q as sauopas sssa uoa uaiqiuBj ojuaia^uij sand 'bioubjouSi ns ajop
-UBj^8omap omapÁqjng b jB^jaauoasap ajainb o^os sajBJ^jog o¡p uoa
oaaj *(x0^) 3PÍíns aB on an^ BJBd oStniB pp buijb p iBjJnif 'oiparaaj
un Bqaq anb BJBd ofiq p^ Jijuara 'ouiiub p sa^^AjoAap BJBd sopupjos
so^ b JBue^ua ojiaj[ sa :so3iuib boj Bjjuoa SBjsnf uaiquiB^ jas uap'and
sauopaB BBuisTuí sb[ anb sajBJ^^og anapsos uopBnupuoa b anb ojjap
83 ' (00^) soáiuiB Bj^uoa o^snluí 'so^imana Bj^uoa sojsnf nos 'uoio
-B^n^qns b¡ 'oanbBS ^a Á ojjnq p 'oubSu^ p 'pniíjBjSur bj 'jsy "(661)
onpiAipur pp o opB^sa pp UBas bá 'soáiuie so[ b uaiq p Á. so^uuaua eo\
b p^ra [a Jaasq osoi[ba sa anb opB^uas BjjqBq 83}Bj?jog •BioijsnfniTjUB
sa oSimaua p ouep p anb ojsand *ojsnfui oj ap ojsnf o[ jBuimija
-sip BJBd Jo^aajip ouajua ouioo o^icuaua jÍ o^tuib ajjua uoiaupsip b[
Jauod pj BanBjaos BuiJiaop opis BjjqBq bjjo ou 'uoqdouax ^p oraoui

9¿ —
"SI P0JH T300 aP ^ (¿6¿I •&lt;I'&lt;1) OZI -AX dod 'V^O -HdixNV(861)
•uoqdijuy i SBiddij^ 3jqos vidns apjy^(¿61)
;• Lt '8 6Z 'P 6Z 1&lt;IV -i^d(961)
•ojsnf oj ap i o^q oj ap pspiiuapi bj BmJtjB as apnop 'q gp -jjj^ A. '-98 b
Sil 'I '9P1V 3P n?!qt^Bi ouis 'siilvw svidd;¡¡ [3p oixaiao^ pp o]os on Ei(nS3j ois^(S6I)
•p fB •( t(WiH 'm^(t-61)
•so3i8bji o[ na soiuomus^i 8O[ nudns apty{(61)
'• ZII " • III 'I VnV "^"d(Z6O
p jBjsa y *(36l) B1Í3J[ 'BpiísnfuiíjuB b^ ojad 'Bjpt^i Bja Bpij
-snfm wj "BiJEaiSiJO Biausnfui buti b ajuajj uopa^aj ouioa BpBzip^aj
Bpx^snfui Bun n^ Bj^stsnoa Binppn Bjs^ •(tjujiiu) BiaijsnfuiijuB A
(xnxigs) Bpij8nfai ajjua Bjn^uijsip ooijb OAijisod oqaajap jg -BaijEjaos
BuiJiaop bj ap sauopBAOuui sap^Bion sbui sbj ap Bun b inbB souiezuBOfy
•OApisod oqaajap p Biuoduii anb sbj anb une SB^aiJ^sa seui sspuaSixa
Biojisnf B[ ua JBpunj b Bi^a[[ A 'oiuiurtu jb uopisodo b[ jpnpaj ua ezjanj
-sa as sajBj5[og '(¿61) ^opBpmSi a Jopcjaqi^ ouioa pjnjBu [b A 'oisnf
-ui a JopB^nauiA omoa OA^isod ye opueiu^sajd 'soipajap soquiB ajjua
uopisodo bj UBnjuaaB sbjsijos soj SBJiuaiui 'sBuiapy 'sasoip soj nos
anb sa^uosJod sajas sosa ua Baipej aiuanj ns pnbB BJBd 'oajB a^uain
-Bap^Bjd oppuas un na ajqmoq pp BaiJidraa BzapjnjBu v\ sa a^uanj
ns sojsa Bjed sejjuaip^[ 'SBíeijos so^ ap p uoa B^uasajd anb sBpuajajtp
8B^ JijJaApB ospajd sa '4tsajBJ5(9g ap pjnjeu oqaajap p,, sojsa b jbui
-B[j souiapod is oja^ •p^piunuioa ua BpiA B[ ap saaojaajip soidpuijd
boj^o 'SBisa ap Bpuapuadapui uoa 'BjjinipB anb ojsand 'ope^sa pp
sa^a^ sb[ ap ojuaimipiuina ojaui p omoa Bppsnf v\ oxqpuoo ou
-og anb asjinpuoa japod aaajBd soinouipsaj sojsa ap oiunfuoa
"(961) sajqraoq so[ b anb saiuB ^oiq b jaaapaqo ap uopB^ip^o b[
-npui sa anb buijijb sajej5[9g ^iuauíiBui^ *(S6t) oisnf I 9^ oaipwnf o[
uoa uope[aj ua anb 'pjauaS ua ajuauíBAijisod osoijba oj outs 'oapa^sa
ajuauíBatjtaadsa jo^ba un inbB boijiuSis ou ojpq &lt;kj • (í?6l) B3ílan&lt;^
bj ua ouio^ BpsAiad BpiA B[ ua ojuBj 'Biuajqojd asa ajqos ajuaiua}
-uBjsuoa ue^pjanb as ^-uajnosip sois 'epuasa ns ap sajiíBaoitój -saaq
-raoq bo^ ap uomido b^ b pj aaajed anb o^ A o[jaq aiuanijBaj sa anb
o[ SBDtpjjnf sanopmnsui ap BTjajBin ua anSupsip sajBJ^jog apuop j^jb
oApisod oqaajap pp sajuaipuadapui soidpuijd ap uoisuupB bj bjjiis
-aj aiuauíBjaaJip 8Bp\[ "(6X) sapjnjBn o SBuiAip saja^ ajamáis ueja
sopBaoAut sotdputjd so^j 'souapq sopB}sa sojupstp so^ aijua tu 'soub^
-ojí A soáaij^ ajjua unmoa OAUísod oqaajap un Bijsixa ou anb oisand
'p^pipSa^ bj ua jpsisuoa apand ou Bppsnf bj 'ojsa unSag '(^61)
oisnfui oj A ojsnf oj b oujoj ua uoisn^sip bj opis Bq OAi^oni o^na 'soS
-auS boj ajjua sejjan^ sajen^ae sej A sooijainoq SBiuaod soj UBii^psajE
oj jsy 'SBqanj A sejndsip ua aanpBjj as anb BpuaSjaAip 'sajqraoq
soj ap BiaoÁBin bj ua Bpna^jaAip loÁvui ajsixa apnop sa Bppsnfut
ap A Biapsnf ap BijajBtw ua 'naiq BJoqy 'ojja ajqos sanopaiAuoa ap
pspTJBdsip bj sa o8jb bjou^t sajqmoq ap odnjS un anb ap eqanjd bj
anb A sauoiuido ap pBpiuuojiun bj Baijdnrc jaqes ojapspjaA ja anb
ojsia somaq ^A ojaj "Bpuap Bun sa 'sspniJiA sbj SBpoj ouioa 'anb ouis
'ojjsaBin ap p^pysaaau urs 'ojjajanb uib apuajds oun anb 'Biuoipi un
otnoa sa ou. Bppsnf wj *Xaj bj ap oiuainnjdnma jb ajuaujBAisnpxa

�de las leyes del Kritón, la justicia se coloca sobre los bienes más
entrañables. "No pongas — dicen las leyes a Sókrates — ni a tus
hijos, ni a tu propia vida, ni a ninguna otra cosa, por encima de lo
que es justo" (207). Y no se aleja de esta doctrina, cuando en diálogo
con Hippias, dice que las leyes son el bien supremo para el estado
(208). Es cierto que en el Charmides se otorga tal puesto a la discre
ción, pero hemos visto que ésta no se distinguía claramente de la
justicia (209). Entretanto, los testimonios de Xenophon son descon
certantes sobre este punto. Nunca la justicia es considerada como el
valor supremo. En cambio se les da ese rango sucesivamente a cada
uno de los otros valores. La concordia (210), la libertad interior (211),
la sabiduría (212), la templanza (213), la piedad (214), la valentía
(215), son llamadas por turno "el más grande bien" o "lo más bello".
Esta oscilación en la tesis podría achacarse a inexactitud de Xenophon,
pero no es imposible que provenga del mismos Sókrates. Pues a éste
le interesaba ante todo poner en claro la superioridad de los bienes
del alma sobre los demás, pero en razón de su doctrina de la unidad
de la virtud, la fijación de una jerarquía entre los valores del alma
no tenía mayor importancia para él. Exaltando a uno exaltaba a todos.
En cambio, el problema de la justificación del derecho positivo
fue planteado con toda claridad: "¿la ley es un bien o un mal para
los estados?" (216). Y la respuesta es que es un bien no sólo porque
tiene por fin la utilidad, sino porque es la condición ineludible del
orden. El orden es, así, el fin último que justifica al derecho.
No puede sorprender, entonces, que Sókrates haya enseñado la
obediencia incondicionada al derecho positivo. Pero la obediencia no
es una actitud ciega ante el poder de hecho que posee el estado, aunque
se base en la opinión de la mayoría (217). Su solución es el resul
tado de un examen, el cual ha de revelar la mejor razón para deci
dirse en un sentido o en otro (218). Para ser correcto ese examen ha
de distinguir entre las opiniones que valen y las que no valen, pues
no todas son dignas de consideración. Las buenas opiniones son las de
los hombres sensatos, y éstos son los competentes (219). En conse
cuencia, cuando hay que conocer las exigencias de los valores (justoinjusto, bello-feo, bueno-malo) no interesa la opinión de la mayoría,
sino la del único juez entendido, del único que hay que respetar y
temer, más que a todos los otros juntos. Ese juez entendido es la
"verdad pura" a la cual no podemos desobedecer sin que se perju(207)
(208)
(209)
(210)
(211)
(212)
(213)
(214)
(215)
(216)
(217)
(218)
(219)

Crit. 54 b.
Hipp. maj. 284 d.
175 a, 161 b.
Mem. IV, 4, 16.
Id. IV, 5, 2.
Id. IV, 5, 6.
Id. IV, 5, 8.
Id. IV, 6, 2.
Id. IV, 6, 10.
Plat. Hipp. maj. 284 d.
Plat. Crit. 44 c.
Id. id. 46 b.
Plat. Crit. 46 b - 47 b.

dique o deteriore el alma, aquella parte de nosotros mismos a la que
se refieren la justicia y la injusticia, que se hace mejor por la justicia
y se pierde por la injusticia (220). Sókrates no es más explícito, pero
se ve claro que el examen ante la verdad, quiere indicar aquí,
como otras veces, la necesidad de hallar los fundamentos teóricos con
vincentes para adoptar la actitud ante el derecho. Este método supone
ya la objetividad de los valores.
El problema planteado se originó frente a la situación individual
de Sókrates que permaneciendo en la cárcel, después de una sentencia
injusta es incitado por Kritón a que huya a otro estado. Pero su
tendencia peculiar hacia lo universal, trasmuta los términos de su
caso individual en los de una cuestión general. Sókrates acatará la
sentencia, porque sólo esta actitud está de acuerdo con principios
generales. Ante todo, en razón de su doctrina innovadora sobre la
justicia que antes expusimos. Todo mal, incluso el de la antiinjusticia,
es ilícito. Si él huyera de la prisión, haría una injusticia al estado
(221). Recordemos que osta tesis era extraña al derecho positivo, que
admitía la antiinjusticia. Incluso el condenado a muerte podía huir:
al estado no le importaba no ejecutar la sentencia si se expatriaba.
Y probablemente ni los que condenaron a Sókrates creyeron que se
dejaría ejecutar. Resulta así que su doctrina exigía para todos y para
sí mismo una sumisión al derecho con un rigor que este mismo no
imponía.
En la prosopopeya de las leyes este rigorismo se formula con
relación a la autoridad de la cosa juzgada. La transgresión de las
sentencias implica la destrucción de las leyes y del estado todo (222),
y en consecuencia, la anulación del orden que, como vimos, es el fin
último del derecho. Esta tesis es apoyada por dos nuevos argumentos.
1) El individuo ha concluido un convenio con las leyes, por el cual
se obliga a tener por válidas a todas las sentencias, cualesquiera que
sean, aún a las injustas (223). Por su parte conserva el derecho, si
las leyes no le gustan, de renunciar a la ciudadanía y salir del estado
con lo que es suyo. Pero si permanece, y se entera de la marcha de la
legislación, sólo le quedan dos caminos: o se compromete a obedecer,
y si no lo hace es culpable, o puede intervenir en la discusión y co
rrección de las leyes, si las encuentra malas (224). Esta doctrina se
aplica especialmente a la conducta de Sókrates, cuyo tácito consen
timiento queda demostrado en que siempre permaneció en la ciudad,
salvo una vez para ir a las fiestas ístmicas y en las expediciones mili
tares, sin manifestar deseo de conocer otro estado y otras leyes, ha
biendo tenido hijos allí, y pudiendo, durante su proceso haberse hecho
condenar al exilio. Todo esto demuestra que estaba satisfecho con la
legislación de Atenas. Ahora no puede volverse atrás (225). 2) El
(220)
(221)
(222)
(223)
(224)
(225)

— 78 —

Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.

id.
id.
id.
id.
id.
id.

47
49
50
50
51
52

c • 48 a.
e s.
b.
e., La idea de contrato ^e menciona ya en 49 e.
d - 52 a.
a - d.
— 79 —

�•

¿

P " B ZS
"B zs • P IS
n^ vi üoopu^m as ojbjiuod ap B^pi '1 ' a os
q os
•s a 6^
8^ " 3

P!
P'
P?
•P?
P!
P?

P/
P7
"P/
P7
P7
P7

(SZ3)
(f&gt;ZZ)
(szz)
(ZZZ)
(IZZ)
(OZZ)

13 (2 '(S22) 8BJJ8 ssj3ajoa apand ou Bjoqy 'SBuaiy sp uopBjsiSsj
bj uoo oqosjspBS eqBiea anb Bjjssnuisp ojss opoj^ -oi^xa jb jsuapuoo
oqoaq asjaq^q osaoojd ns ajusjnp 'opaaipnd A 'ijjb sofiq opina} opuaiq
-Bt[ 'ss-^aj bbjjo ^ opejsa ojjo jaoouoo ap oasap jBjsajiuBiu uis '93jbj
-tjiui sauopipadxs sbj na A sboiuiísj SBjsaij sej b ji bjb¿ z^a Bun oajbs
'pBpnio B[ na opauBuuad sjdmsis anb na opBJjsouiap Bpanb ojusiuití
-ussuoa ojpBj oAno 'ssjBJ3jog ap Bjonpuoo bj b ajuomjBpadsa BaijdB
as Bujjjoop bis^j • (^'^^) sbjbui BJjuanaua bbj is 'sa^aj sbj ap uoposjj
-od A uoisnosip bj ua jiiioajoiui apand o 'ajqedjna sa soBq oj ou is a"
'ja^apaqo b a^^inojduioa as o rsouunea sop uspanb ^\ o^os 'u^pspi^a^
B^ ap BipjBín B[ ap Bja^aa as A 'aoauBinjad is oja^ -o^ns sa anb oj noo
opBjsa pp jijBS ^ BiuBpBpnp v\ b JBpnnaaJ ap 'aB^snS 9\ on sa^a^ sbj
is 'oqoajap p BAjasao^ aja^d ns jo^ *(g^^) S^lsnfni sb^ b htib 'he^s
anb BJainbsajBnD 'sBpnaiuas sbj SBpoj b SBpijBA Jtod jaua; b Bijqo as
jBno ja ^od 'sa^aj sbj uoo oiu^auod un opjnj^noa sq onptAipnt jg; (•[
•sojuaranSjB eoAanu sop jod BpB^odB sa sisaj Bjs^ -oqDajap jap oniijjii
uij ja 8a 'soraiA oxnoa 'anb uapjo jap uppBjnuc bj 'eiouanoasuoo us A
'(^^^) poi opBjss J3p jC sa^aj sbj ap uoponjjsap bj Boijdrai
sbj ap uoisajSsuBjj B^j -BpBSznf Bsoa bj ap pBpxjoinB bj b uoio
uoo Bjnrajoj as ouisijoSij ajsa ss^aj sbj ap Bjíadodosojd bj n^
•Biuodrai
ou omsim ajsa snb joSij un uoa oq^ajap jb uoisioins Bun ouistra is
Bjsd A eopoj BjBd Biüfrxa Biiijjoop ns anb tsb Bipisajj -jBjnoafa Buefap
as anb uoja^ajo sajBJ^jog b uoaBuapuoo snb soj iu siuamajqBqojd j^
•BqBiJjBdxa as te Bpusiuas bj JBinaafa on BqBjJodon 3j ou opBjs^ jb
:amq Bipod a^januí b opBuspuoa ja osnjauj 'BprisnCuniuB bj BjjTinpB
anb 'oAijisod oqoajap jb bubj^xs bjs sisaj bis.) anb souiapjooa^j ' (\ZZ)
opBjsa jb Bpijsnfui Bun BjjBq 'u^isud bj ap Bj^^nq J3 ig "oipiji 83
'BpijsnfnnjuB bj ap ja osnjoui 'jbui opoj^ 'souitsndxa sajuB anb Bppsnf
bj ajqos BJiopBAOuui Buujoop ns ap uozej ua 'opo^ ajuy 'sajBjauaS
soidpuiid uoo opjanoB ap bjs^ pnjijoB Bisa ojos anbiod 'Bpuaiuas
BJ BJB^BOB 83}BJ&gt;[Og 'JBJ3U3^ UOTJSaiI^ BUll 3p SOJ U3 JBlipTAipUI OSEO
ns ap souiniJ3} soj BjnuiSBJi 'jBSJ3Aiun oj eiobij jBi[n^ad spuapu^j
ns oja^ -opBjsa ojjo b B^nq snb b np^u^j jod opBjpui sa B^sufui
Bpusiuss Bun ap sandsop 'jaojso bj ua opuapauBuuad anb sajBxsjcfg ap
jBnpiAipui uoiobiijis bj b ajuajj pui^tjo as opB3}UBjd Buiajqojd 1^
•88JOJBA SOJ 3p pBptAIjafqO BJ BA
auodns opojain ajs^ 'oqoajap ja ajuB pm^oB ej JBjdopB BJed saiuaouiA
-uoo SO0HO31 soiuaiUBpunj soj JBjjBq ap pBpisaoau bj 'ssosa sbjjo ouioo
'mbB jBoipui aaainb 'pvp^aa vj aju uouinxa ja anb ojejo 3a as
ojad 'ojpijdxa sbui sa ou saj^j^og • (022) Bptjsnfui bj jod apjaid as A
Bpijsnf bj jod Jofoiu 33Bq as snb 'Bpusnfut bj A Bpijsnf bj U3J3I|3J as
anb bj b souisiiu sojjosou ap ajasd Bjjanbs 'buijb ja ajouaiap o snbip

•91 '

'AI •

•q i^ • q 9t •
(6IZ)
q 91- p? "P7 (8IZ)
•o ^^ • JJ^ ^ -xvi^ (¿IZ)
•P f-8Z •t^ 'i d;jf/ XV1^ (9IZ)
•oí '9 'AI P7 (SIZ)
•z '9 'AI "P7 (HZ)
•8 's 'AI P7 (EtZ)
-9 's 'AI P7 (ZIZ)
Z 's 'AI P7 (IIZ)
t3K (OÍS)
q 191[ *• S¿I (60Z)
•p m • ^mu 'dtii¡l (80Z)
(¿OZ)
q J.S i
-nfjad as 3nb uis Jaoapsqosap souiapod ou JBno bj b 4tBjnd pBpjaA?&gt;
bj sa opipuajus zsnf asg 'sojunf soj^o soj sopoi b anb sbui 'jama)
A JB^adsaj anb ^^q anb ooiun j^p 'opipuaiua zanf ooiun jap bj onis
'bijojÍbut bj ap uomido bj Bsaaajuí on (ojBut-ousnq 'osj-ojjaq 'oisnfm
-o^snf) sajojBA soj ap SBpua^ixa sbj jaoouoo snb ^^q opusno 'Epnano
-asuoo u^ '(612) sajuajadraoo soj nos sojsa a" 'sojBSu^s sojqmoq soj
op sbj uos sauoiuido SBuanq sb^j 'nopBjapisuoo ^p SBuStp uos SBpoj ou
ssnd 'u3Jba ou anb sbj A usjba anb ssnomido sbj ai^ua jmui;sip ap
bt[ uaoTExa asa oioajjoo jas bjb^ '(8X2) oj1 ua opnuas un ua asjip
-pap BJBd uozbj jofara bj jbjba^j ap Bq jBno ja 'uaiuBxa un ap opBj
-jneaj ja sa uopnjos ng '(l\z) bjjo^bui bj ap uonndo bj ua asBq as
anbunB 'opsisa ja 33sod anb oqoaq ap japod ja ajuB B^ap pnjijOB Bun sa
ou Bpuaipaqo bj oja,j 'OAijisod oqoajap jb BpBuopipuoaut Bpuaipaqo
bj opBUdsua Bjí^q sajBujog anb 'saouojua 'japuajdjos apand o^
•oqoajap jb Boijpsnf anb ouii^jn uij ja 'jsb '83 uapjo j^ -uapjo
jap ajqipnjaui uppipuoo bj sa anbjod ouis 'pBpijijn bj utj jod auop
anbjod ojos ou naiq un sa anb sa Bjsandsaj bj j^ "(912) tt¿8OPB^S3 8OI
BJBd jbui un o uaiq un 83 ^aj bj?m rpspiJBjo Bpoj uoo opBajuBjd anj
oAijisod oqoajap jap uppBoijijsnf bj ap Biuajqojd ja 'oiquiBO u^
•sopoj b BqBijBxa oun b opuBjjBx^ "ja BJBd BpuBiJodmi joíCbhi Bjuaj on
buijb jsp ssjojBA soj 3Jju3 BinbjBjaf Bun ap uopBÍij bj 'pnjJiA bj ap
pBpiun bj ap Bupjoop ns ap uozbj ua ojad 'SBUiap soj ajqos buije jap
sauaiq soj ap pBpuotjadns ej ojbjo ua Jauod opoj ajuB BqBsajajuí aj
ajs3 b san^ -sajEJíjog souismi j^p BSuaAOJd snb sjqisoduii 83 on ojad
'uoqdoua^ ap pnix^oBxaui b ssjBOBqaB Bjjpod sxssj bj us uopBjpso bjsjj
•tiojjaq SBui ojM o Muaiq apuBj^ sbiu J315 oujni Jod SBpBniBjj nos '(X2)
BijuajBA bj l (^xz) pBpsid bj Í(^\Z) BzuBjdniaj bj '(^j^) EjjnpiqBs bj
'(II2) ^oijajuí pBjjaqxj bj ' (012) Bipjoouoo b^j -ssjojba soj^o soj ap oun
BpBO b ajuauiBAisaans o^ubj asa Bp saj as oiquiBo u^j "oiuajdns jojba
[3 omoo BpBJspisuoo 83 Bpijsnf bj Bonn^[ "ojund ajsa sjqos sojuBjjao
-uoosap uos uoqdoua^ ap somoinijsaj soj 'ojubjsjjujj '(602) Bppsnf
bj 3p sjnamBjBjo BjnSupsip as ou B^sa snb ojsia somaq ojad 'upp
-ajosip bj b o^sand jbj bSjojo as sapiuijotf^ ja na anb o^jaia s^ • (80^)
opBjsa ja BjBd oiuajdns uaiq ja uos sa^aj sbj anb saip 'sBiddi|j uoo
oSojBip us opuBna 'Bnijjaop Bjsa ap BfajB ss ou j^ -(¿02) i8ní sa 9IlD
oj ap Burpua Jod 'bsoo bj^o BunSuiu b iu 'BpiA Bidoad nj b iu 'sofiq
enj b iu — ssjBJ3[Og b sa^aj sbj uaoip — s^Suod O^^n •ssjqsuBJius
sbui sauaiq soj ajqos boojoo as BpijsnC bj 'vojjj^ jap saÁ^j sbj ap

�estado y el derecho son la fuente de grandes bienes: el individuo les
debe el nacimiento, las justas nupcias, los cuidados de la infancia,
la educación por la música y la gimnasia. Por deberles todos esos
bienes el hombre pertenece a las leyes. El estado y él no son dos
partes con iguales derechos. En oposición a una corriente que comen
zaba a insinuarse en su época (226), Sókrates sostiene la idea tradi
cional de que a la patria se debe honrar más que a los padres y seño
res: "es más digna de respeto, más sagrada, ocupa un rango más alto
en el juicio de los dioses y de los hombres sensatos". Hay que obe
decerla en todas las actividades aunque haga sufrir, o haya que morir.
Sólo queda el recurso de hacerla cambiar dé idea por medios legíti
mos. Pero toda violencia contra ella es impía (227). Apenas es nece
sario agregar que la estrictez de esta solución está bien lejos de la
sospecha de un doctrinarismo ficticio. Su sinceridad está garantida,
porque, a pesar de estar en contra de toda humana inclinación, se
dispuso a cumplirla para dar testimonio de ella, y en este caso cum
plirla era morir (228).:

Xenophon le atribuye las definiciones corrientes de las diversas
formas de gobierno, en donde lo único digno de nota es que, contra
la confusión vulgar, distingue entre monarquía y tiranía: la primera
es un poder aceptado voluntariamente por los hombres, y conforme
a las leyes del estado, la segunda, un poder impuesto a personas
forzadas, sin reconocer otras leyes que el capricho del manda
tario (234).
Personalmente, en virtud de su firme actitud de respeto a la ley,
tuvo sus conflictos con los distintos regímenes que se sucedieron en
Atenas. Durante la vigencia de la democracia, cuando se instauró
juicio a los generales vencedores en las Arginusas (406 a. C), siendo
miembro del consejo de los quinientos, hubo de oponerse él solo,
a pesar de las amenazas que recibió, contra los deseos del pueblo que
pretendía, contra la ley, juzgar a todos en conjunto (235). Pero cuan
do se implantó la oligarquía, luchó con decisión contra los Treinta.
Censuró públicamente a Kritias y a Karikles por las numerosas muer

contra la objeción de Hippias de que a menudo son modificadas o
derogadas. El cambio en las leyes puede ser un bien, como cuando,

tes que decretaron y por las corrupciones que fomentaban (236).
Y cuando le ordenaron a él y a cuatro ciudadanos más, ir en busca
de un tal León a Salamina para darle muerte, se negó rotundamente

en distintas circunstancias, se decretan sucesivamente la paz o la gue
rra (229). Y de acuerdo con el criterio utilitario que le atribuye,
Sókrates habría destacado todas las ventajas que obtiene el hombre

porqué la orden constituía una ilegalidad. Y sin duda habría pagado
cara su independencia de carácter, si pronto la oligarquía no hubiera
sido derrocada (237). Sókrates, pues, no tuvo ninguna complacencia

Según Xenophon, Sókrates defendió la obediencia a las leyes

que obedece a las leyes: evita castigos, se abre el camino de los
honores, triunfa en los procesos, obtiene la confianza para educar
o administrar lo privado o lo del estado, todos esperan en su equidad,
los enemigos lo prefieren para los armisticios, los aliados para sus
convenios, le encomiendan el mando militar, el bienhechor espera su
gratitud, se lo prefiere como amigo y se lo evita como enemigo (230).
A Xenophon lo único que le faltó decir fue que Sókrates obtuvo
apenas alguna de esas ventajas, salvo la de ser acusado, condenado
y ejecutado.

culpable ni con la democracia ni con la aristocracia, y al encastillarse
constantemente en el respeto a las leyes, contribuía a destacar el
contraste entre la necesidad del derecho y la contingencia de las
formas políticas.
Pero por razones de principio Sókrates combatió a la democracia.
Le objetaba en primer lugar, el sistema de designación por la suerte:
es una locura elegir con un haba a los gobernantes cuando nadie saca
a la suerte a un piloto o a un arquitecto (238). La misma objeción
había sido hecha por los A^&lt;"&gt; Xó-rot (239). Pero mientras el anónimo
sofista consideraba ese procedimiento como "nada democrático" y
pretendía con su extirpación afianzar ese régimen, Sókrates entendía

En consonancia con su doctrina sobre el fin de la vida, Sókrates
señalaba que también el gobierno tiene por fin la felicidad (231) de
los gobernados y no la ventaja personal de los gobernantes (232).
Y la idea de que el gobierno es una función para la comunidad se
extiende hasta aconsejar al aspirante a político que debe demostrar
sus intenciones realizando desde ya servicios al estado (233).
(226)Vide en el N. 2 de esta Revista págs. 229 y 246.'^
(227)Crit. 50 d • 51 c.
(228)Y cabe aún preguntar si cuando se testimonia una convicción con la muerte, en la
forma y circunstancias en que lo hizo Sókrates, es posible que ella no responda
a la verdad objetiva.
(229)Xen. Mem. IV, 4, 14.
(230)Id. id. IV, 4, 17.
(231)Plat. Alcib. I, 134 b.'
(232)Xen. Mem. III, 2, 3.
(233)id. id. III, 6, 3.
— 80 ^

que ambos eran solidarios y que la censura del uno entrañaba la del
otro. En segundo lugar, destacaba el incontenible poder de las masas,
incapaces de entrar en razón, cuando se les ocurre decretar una injus
ticia, pero muy capaces de hacer morir al que intentara combatirla:
"no hay hombre que pueda evitar perecer, por poco que se oponga
generosamente a vosotros o a cualquier otra asamblea popular, y que
(234)Id. Id. IV, 6, 12. Las otras definiciones son: aristocracia, el gobierno de ciudadanos
amigos de las leyes; plutocracia, el de la riqueza; democracia el de todos. En IV,
2, 37, la democracia se circunscribe al gobierno del pueblo como el de ^los ciuda
danos pobres".
(235)Plat. Apol. 32 b. Xen. Mem. I, 1 ,18; IV, 4, 2. La ley exigía procesos separados
para cada ano de los acusados.
(236)Xen. Mem. I, 2, 31 - 38; IV, 4, 3.
(237)Plat. Apol. 32 c s. Xem. Mem. IV, 4, 3.
(238)Xen. Mem. I, 2, 9.
(239)Vide el N. 2 de esta Revista pág. 2J6.
^- 81 —

�— T8 —•
'9ZZ •8?d I8}AH &lt;"8!&gt; 9P Z o'K Ia
•6 'Z 'i -ma^ -Max
• 't 'AI Jlf 'H3X "8 =&gt; Zí -tody ^¿
'^ 'AI ^8 - IS 'Z 'I &gt; ^M^X
•sop^snoB bo^ ap oun spso ejhcí
sopBjB(la9 sosa^ojd
a ^aj b-j -j '^ ?^vi !8l' I 'I '"^ 'M^X '1 Z '^o^^ "^^ij
•l(83jqod souep
-Bpnp ^o{1^ ap ¡a orno^ o^qand pp oiHaiqoS |B aqt.i^siiit^.ip as epejoomap b^ *¿g '^
'AI U3 'eopoi ^p I Eiaejjoui^p ¡Bzanbu b[ sp p 'Bi.iBJ.ioin[d íssÁa] sc[ ap soguuB
souepepnp ap onjatqo^ ja 'bijbjjoisub :uob sauoi^tutjap seno s^q •;;[ '9 '^j p/ p¡

— 08 —
(6Z)
&lt;8Z&gt;
(9Z)
(sj)

anb ^ 'JBjndod BajquresB bjjo jainbjBna b o sojjosoa b a^uaiuBSojaua^

' '9 'III P? PI (Z)
" 'Z 'III 'luaN "HaX (ZZ)
•¿I 'f 'AI T? TI (0Z)
•I ' 'AI •maW "^ax (6ZZ)
•BApatqO pBpJ^A B[ B
epuodsaj on Bjja anb ajqrsod sa 'saiEJ^g ozjq I anb na SBiouBjsanDJia i buijoj
bj ua 'auanoi bj no^ uüijjiauoj oun ciuoiunsaj as opustij is JBjunSajd ntiB aqB^ \(8ZZ)
• IS " P OS ''?J^(¿ZZ)
'9^Z A 6ZZ •s3?d B&gt;S!^9H Bi" 3P ^ o'N Ia n9 aPM(9ZZ)

sojB.i^[og 'BpiA bj ap uij ja 3jqos BuiJjaop ne uoa BpuBuosuoa

[ap v\ BqBUBjjna oun pp Bjnsuao B[ anb Á eoiJBpr[og nBj^ soqure anb

'(^) opBls3 lB sopiAjas vA apsap opuBzxjBaj sauopuajm sns
jBJisouiap aqap anb ooijijod b ajuBJídsB jb jBfasuoaB BjSBq apuaijxa
as pBpiunraoo bj BjBd uppunj Bun sa oujaiqoS ja anb ap Bapi bj ^
*(^) sajuBUJaqoS soj ap jsuosjad b^eju^a bj ou A sopBUJaqoS soj
ap (^g^) pBppijaj bj uij jod auaii oujaiqoS ja uaiquiBj anb b

-snfui Bim JBiajaap ojjnoo sa[ as opu^na 'uozbj ua jBj^ua 9p saosdB^UT
'sbsbui bj 9p aapod ap^iuaiuoam p BqBoejsap 'jBSn^ opunSas ug -ojjo

eSuodo as anb oaod jod 'jaaajad jb^ia^ Bpand anb ajquioij iÍBq ou,,
:BjJijBquioa BjBiuajuí anb jb jijoui JaoBi^ 9p sa^BdBa Ánva ojad 'biotj

Bipu^jn^ s^jBJ&gt;[pg 'uaraiSaj as jbzubijb nopBdjjjxa na ^od Bjpuajajd
A KoaijBaooniap Bp^u,, oraoo ojnatuiipaoojd ^sa eqBjapisuoo Bjstjos
orampuB p SBjjnaun oja^ "(6^^) '•'•'•PX ¡01)O'V SOI JO(I B^oaq opis BjqBq
uoioafqo Etasioi B^ "(8€^) ojaajinbjB un b o o^o^id un b ajj^ns B[ b
bobs oipBU opuena sa^uBUJaqoS so^ k BqBq un uo Ji^ap ejnaof Bun sa
•.ajjans B[ jod upi^suSisap ap Bra^isis p 'jBnj jamijd na BqBjafqo a^
•Biaejaoinap bj^ b o^Bqraoa saiBj^og oidiauíjd ap sauozBj jod ojaj
*SB3llT[od 8BUI^OJ
sb^ ap Bi^ua^uiiuoa bj á oq^ajap pp pBpisaaan bj aj^ua
p JB3B}sap b Binqpjuoa 'saJCa[ sb{ b ojodsaj p ua
ye A 'BpBjaoíswB b^ uod tu BpBJaoraap b^ uoa tu a^qsdjna
Bun^uiu OAnj ou 'sand 'sajBujog '(¿g^) Bpeaojjap opis
ou BjnbJBi[o bj o^uojd is 'jajaBJBa ap Bpuapuadapm ns bjbd
BjjqBq Bpnp me j^ -p^pijeSaji Bnn Binjpsuoo uapjo bj anbjod
ajuauíEpunjoj o^au as 'aijanni ajjsp BjBd Buiraejeg b uoa^ jbi un ap
Bosnq ua ji 'sbui souBpspnp oi^Bna b A ja b nojeuopao aj opucno ^
• (.9^2) uBqBjuauxoj ano sauopdnjjoa sbj jod A uojBjaaoop anb sa^
-januí SBSojauínu sbj jod saj^jwB^; b A bbijix^j b a^uamBaijqnd ^jtnsua^
soj Bjjuo^ uoispap uoa pqanj 'BinbjBSijo bj piuejdmi 38 op
'(%) ojunfuoa ua sopoj b jb^ziiI" '^aj bj bjjuoo 'Bipuajajd
anb ojqand jap soasap soj bjjuod 'oiqpaj anb SBZBuauíB sbj op jssad b
'ojos ja asjauodo ap oqnij 'sojuaiumb soj ap ofasuo^ jap ojqmaira
opuais '('^-b 90^) BBsnuigjy sbj ua sajopoouoA sajBjauaS. soj b orainf
o.inB^sui as opuBna 'spEJootnap bj ap BpuaStA bj a^uBjmQ 'SBuajy
ua uojaipa^ns as anb sauaun^ai sojuusip soj uoa soiaijjuoa sns
'^aj bj b oiadsai ap pniíjaB auuij ne ap pn^jtA ua 'ajuauíjBnosjaj

* inz)
-spuBin jap oq^udsa ja anb sa^aj sbjjo jaaouoaaj uis 'S
SBuos^ad b o^sanduix japod un ^Bpun^as bj 'opsjsa jap sa^aj sbj b
auuojuoa A 'sajqiuoq soj jod aiuouiBiJBjun[OA opBjdaoB japod un sa
Bjatuud bj :biubjij A BinbaBuom ajjua an^upsip 'jBSjnA uoisnjuoa bj
bjjuoo 'anb sa b^ou ap ouSip oaiun oj apuop ua 'oujaiqoS ap sbuijoj
SBSjaAip sbj ap saiuaijjoa sauoiamijap sbj a^nqjjjB aj uoqdoua^

•opBjnoafa A
opBuapuoa 'op^snoB jas ap bj oajbs 'sbíejuoa SBsa ap buii^jb sBuadB
OAn^qo eajBjj[9g anb anj jpap 91JBJ aj anb oaiun oj uoqdouai^ y
"(0^) oSiuiaua ouioa BjiAa oj as A oSiutb oinoo ojaijoad oj as '
ns Bjadsa Joqaaquaiq ja '.ibjijiui opuBiu ja uspuaimoaua aj 'soi
sns BJBd sopsijB soj 'sopiisinuB soj Bjsd uajaijajd oj so^iinaua soj
'p^pinba ns ua uBjadsa sopo} 'opsjsa jap oj o opBAud oj jBjjsiuuupB o
jBanpa BiBd BzuBrjuoo bj auaijqo 'sosaaojd soj ua Bjuno^ 's^jouoq
soj ap outuibo ja ajq^ as 'soSijsbo BjiAa :sajíaj sbj b aaapaqo anb
ajqraoq ja auaijqo anb SBfBjuaA sbj sspo^ opB3Bjsap BijqBq sajBa^jog
'a^nqujB aj anb oiiBjijun oijojijo ja uoa opianaB ap j^ '(6^S)15-1-1
-an3 bj o zBd bj ajuaraBAisaons UBjajaap as 'sBpnBjsunojp eBjuijsip ua
'opuBno ouio 'uaiq un Jas apand sa^aj sbj ua oiquiB^ jg; 'SBps^oJap
o SEpBoi^ipoiu uos. opnuain b anb ap ssiddij^ ap uppafqo bj bjjuoo
sbj b Bpuaipaqo bj pipuajap sa^BJijpg 'uoqdoua^ un^ag
-nina osbd ajsa ua A 'Bjja ap oiuorapsai j^p BjBd Bjjtjdnino b osndsip
as 'uopBuijoui BuBranq Bpoj ap bjjuod ua jBjsa ap j^sad b 'anbjod
'BpijuBJB Bjs3 pBptjaauís ng "oíaíjaij omsiJíBurjjaop un ap Bqaadsos
bj ap sofaj naiq Bjsa uppnjos bjss ap zajoij^sa bj anb JBSajSB oijbs
-809u sa SBuady ' (izz) ^idral sa Bjja bjjuod BpuajoiA Bpoj oja^ 'soui
-UjSaj soipaui Jod Bapi ap jBiquiBO Bjjaa^q ap osjnaaj ja Bpanb ojpg
•jijoui anb B^ísq o 'JiJjns BBq anbunB sapBpiAijaB sbj SBpoj ua Bjaaaap
-aqo anb jÍbjj '^sojBsuas sajqmoq soj ap A easoip soj ap opmf ja na
ojjb sbui oubj un Bdnao 'bpbjSbs sbui 'ojadsaj ap BuSip sbui saM :saj
-ouas A sajpsd soj b anb sbui JBjuoq aqap as BiajBd bj b anb ap jsuop
-ipBJi Bapi bj auau^os ssjBJíjpg * (9^) Baoda ns us ^sjBnmsui b Bq^z
-uauíoa anb ajuawjoa Bun b uppisodo u^ "soqaajap saj^nSí uoa sa^jsd
sop nos ou ja A opBjsa jg •saX'aj sbj b aaaua^jad ajquioq ja sauaiq
sosa sopo^ sajjaqap jo^ 'BisBuniiS bj A BDisnm bj jod uoioBonpo bj
'BpuBjuí bj ap sop^pina soj '8Bpdnu SBjsnf sbj 'ojuaiuipBu ja aqap
sa¡ onpiAipui ja :sauaiq eapnBjS ap ajuanj bj uos oqaajap ja A opBjsa

�se obstine en impedir en su estado las injusticias e ilegalidades" (240).
Pero la objeción decisiva era para él que la asamblea del pueblo
estaba compuesta de los individuos más débiles e ignorantes de la
nación: bataneros, zapateros, albañiles, metalúrgicos, labradores, co
merciantes, buhoneros, chalanes, son los que deciden todos los pro
blemas políticos (241). En su discusión con Protágoras, Sókrates co
mienza por sostener que la política no se puede enseñar, y la primera
razón que aduce es que según la constitución ateniense, en las cues
tiones generales del estado, se permite opinar a todos, aunque no sean
competentes, mientras que en otras cuestiones sólo opina el compe
tente, en materia de edificios el -arquitecto, en materia de barcos el
naviero, y no se admite intromisión de los demás, así sean bellos, ricos
o nobles (242). Pero como sabemos que la verdadera doctrina socrá
tica es la de que la virtud es ciencia y que, por consiguiente, se puede
enseñar, ese argumento sólo puede tener un sentido irónico, y en el
fondo contiene una reprobación del régimen democrático que aparen
temente sólo describe.
En otra ocasión censura y parodia al que se jacta de venir a la
política sin haber antes aprendido nada de nadie, y lo compara con
uno que pretendiera obtener la habilitación para la medicina hacien
do gala de su ignorancia en ese arte (243). Así señalaba también
que la mayoría de los generales no pasaban de improvisadores (244).
El reproche no podía ser más grave cuando se estaba en plena guerra.
Pero lo que enrostra sobre todo a la mayoría de los que tratan los
asuntos de estado es que —con poquísimas excepciones, entre las cua
les cuenta a Perikles— está sumida en la peor de las ignorancias,
esto es, la que se ignora a sí misma: no saben de política pero creen
que saben (245). Son gentes que llegan, incultas, con sus taras ori
ginarias, quizá sin saber hablar el griego, para adular al pueblo y no
para gobernarlo. Sókrates los quiso marcar con un signo denigrante,
diciendo que esas gentes llevaban todavía en el alma "la tonsura de
los esclavos". Era una frase que empleaban las mujeres (246).
En lugar de la democracia, a la que imputa todos esos vicios,
propone Sókrates el ideal, que podríamos denominar de la "sofocracia". Exige ante todo la competencia. Para gobernar el estado hay que
instruirse en las cosas necesarias: conocer las relaciones entre las
riquezas y las necesidades, entre las rentas y los gastos, entre las
fuerzas propias y las de los enemigos, el arte militar en todas sus
partes, y saber persuadir a fin de obrar en consecuencia (247). Para
ello se requiere mucha preparación, aprendizaje y ejercicio junto a
los maestros competentes (248). El fundamento de esa exigencia ra-

dica en que en toda cuestión, actividad o arte, la dirección corresponde
al que sabe y sólo se obedece al competente y al hábil (249). Es ton
tería pensar que sin lecciones de buen maestro pueda nadie resultar
hábil en las artes más vulgares y que la más importante de todas
las ciencias, la de gobernar los estados, se produzca espontáneamente
en los hombres (250). Y continuamente vienen en su apoyo las com
paraciones con las artes y profesiones más diversas (251). Se trata
de un principio general. Sókrates no ve ninguna razón para que el
arte de gobernar no siga la norma. Recíprocamente, el que sabe man
dar es el que tiene derecho a ello. Así como Píndaros había exaltado
el valor de la nobleza con independencia de la posición política real
que ocupara en el estado, así Sókrates entiende que los verdaderos
reyes y gobernantes son los que saben mandar, y no los que llevan
cetro y han sido favorecidos por la suerte, la elección de la mayo
ría, la violencia o el fraude (252). Y con ello naturalmente insinuaba
una especie de derecho natural de los competentes a ejercer el poder.
Este ideal del gobernante no es más que la consecuencia aplicada a
la política de la doctrina de que la virtud se funda en la ciencia.
La ciencia del gobierno es, por otra parte, la misma, sea que se
trate de la casa o del estado. "Sólo por el número se diferencian los
asuntos de un particular de los asuntos públicos. Lo esencial es que
unos y otros no se traten más que por hombres, que son los mismos
que rigen los asuntos del estado y los de los particulares. Cuando se
tienen las riendas del gobierno, no se emplean otros hombres sino
aquéllos de los cuales se sirven los padres de familia para sus asuntos
particulares; y quienquiera que sabe emplearlos triunfa en la econo
mía como en la política, mientras que sin ese talento no se cometen
más que faltas en la una y en la otra" (253).
Sókrates no insiste nunca en la necesidad de una pluralidad
de gobernantes. Más bien parece satisfacerle el gobierno unipersonal
con tal que sea el del competente: "yo digo que un hombre, puesto
al frente de lo que sea, si sabe lo que hace falta y lo procura será
excelente director, tanto que se le ponga a la cabeza de coro, como
de una casa, de un estado o de un ejército" (254).
Pero la competencia que requiere el gobernante no es un saber
puramente técnico sobre la administración pública, sino que entraña
la posesión de todas las virtudes. Hemos de repetir aquí que nada más
lejos del pensamiento socrático que una separación de la política y
de la moral. En el gobernante es donde adquiere su aplicación más
cabal la doctrina de la unidad de la virtud. El Alcibiades majus nos
muestra esto, al mismo tiempo que establece la vinculación de todas

i
(240)
(241)
(242)
(243)
(244)
(245)
(246)
(247)
(248)

Pl.AT. Apol. 31 e.
Xen. Mem. III, 7, 6.
Plat. Prot. 319 a 88.
Xen. Mem. IV, 2, 4 s.
Id. id. III, 5, 21.
Plat. Alcib. I, 118 c.
Id. id. 120 b. Xen. Mem . IV, 2, 22.
Xen. Mem. III, 6, 4 68.; III, 1, 6; III, 5, 4.
Id. id. IV, 52, 6; III, 5, 22 - 27.
— 82 —

(249)Plat. Alcib. I, 107 b. Xen. Mem. III, 9, 11.
(250)Id. id. IV, 2, 2.
(251)Comparaciones con el médico y el citarista: Xen. Mem. III, 1, 4; con bailarines,
cantores, luchadores, pancracistas: id. id. III, 5, 21; con la flauta y la equitación:
id. id. IV, 2, 6; con el arquitecto, el geómetra, el astrónomo, el rapsoda: id. id.
IV, 2, 10 88.
(252)Id. id. III, 9, 10.
(253)Xen. Mem. III, 4, 12.
(254)Id. id. III, 4, 6.
— 83 —

�"9 ' 'III P? PI
•zi 't 'ni ~m3n M^x
•oí '6 'ni pr pi
•" 01 '^ 'AI
•p; -p; :eposdBj \ 'omonoJiSB (a 'BJiamoa^ p 'oi^aimbJB ja noD i 9 *j '^I 'p? 'PJ
:uopBimb3 B[ X ama]] aj'aoD tjg '5 'jjj -pi -pi : sbisidejoubíI 'BajopBqanj 'ssjoiubo
aoo if 'j 'm -iua|^ -Max :b|s;jbjid [ i ooipam ^a ao^ s^uoi.iBjcdaio^
"Z 'Z 'AI P? P/
•11 '6 'ni m9n "M^x "i ¿01 '1 -^

(SZ)
(esí)
(zsz)

(ISZ)
(OSZ)

sepoj ap uoiaBjnauíA bj aaajqB^ss 3nb odtt^^xj otasim jb '&lt;HS3 BJ^sanuí
son snfvtu s^pmqioiy jg *pnjjiA bj sp pspiun B[ sp euijjoop B[ jBqsa
gBín aoi3B3i[dB n8 ajsmbpB apuop sa aiusujaqo^ ja ug "jEjoin bj ap
j Bapijod b[ ap uoioBJEdas Bun anb ooi^bjdos oiuaiuiBsuad jap sofaj
sbui Bp^a anb mbB aijadaí ap soutajj "sapnjjiA sbj sepoi ap noisasod bj
BUBJJU3 anb ouis 'saijqnd uopBJjsiuiuipB bj ajqos oomoaj ajuaniBJnd
iaqss an ea oa QjuBUJaqoS ¡a ajamba^ anb BiDuajaduio^ v\ oja^
'(í'SS) íPa?í3 un 3P
PB183 un aP '^sbo Bun ap
oiuoa 'ojo ap ezaqso b^ b B^uod a^ as anb ojubj 'aoi^ajip ajuapoxa
BJas Bjm^ojcd o^ X bjjbj a^B^ anb o\ aq^s is 'Bas anb o[ ap ajuajj ^b
o^s3nd 'aiqmoq un anb oSip oÁn laiuaiadtno^ pp p Bas anb pj uoo
[Baosjadiun onaaiqoS p apao^jsijBS aaajsd uaiq sbj^[ •sa^uBUJaqoS ap
pBpipmjd Bun ap pBpisaoau v\ ua Bounu aisisux ou sajBJs^og
'(S^)t4BJl BI ua -^ Bun Bl U3 SB^BJ an^* SBnI
uojaraoo as ou Oíua[Bj asa uis anb sBjjuaira 'Bopj^d bj ua oinoo bioi
-ouoaa bj ua Bjunpi so[jBa[dina aqss anb Bjambuaxnb jÍ ísaaB[naiiJBd
so^unsB sns Bjsd Bi^iraBj ap sajpBd so\ uaAats as sa^no soj ap sofpnbB
ouis Sajquioq sojjo UBa^duio as ou 'ouJaiqoS pp SBpuaiJ sb^ uauai]
as opuBn^ •sajB^noij-iBd so^ ap so^ A ops^sa pp sojunsB so^ ua^u anb
sonisim so[ uos anb 'sajqmoq Jod anb sbui ua^Bj) as ou sojjo X soun
anb sa jBtauasa o^ "soat^ond so^nnsB so[ ap jB^notjjBd un ap sojunsB
so^ UBiauajajtp as ojauínu [a Jod o[og,, 'opBjsa [ap o bsb b^ ap ajB.ii
as anb Bas 'buisiui bj 'a^jBd bjjo jod 'sa oiuaiqoá pp Bionap b^;
•BTOuaxo B^ na epunj as pnjjiA BJ anb ap Buijjoop b^ ap Boiji^od bj
b BpBoi^dB Bpuanaasuoo b^ anb sbui sa ou ajuBUJaqoS pp ^api aisg
uapod p Jiaajafa b sajuajaduioa so[ ap pjn^BU o^aajap ap apadsa Bun
Bqsnuisui aiuarapjnjBn o^p uoa j^ *(^S^) apnBjj p o BpirapDiA b^ 'bjj
-oJíbui B[ ap U9iD39p v\ 'ajjans b^ jod soppaaoAB^ opis u^q A
ubao[[ anb so[ ou A 'jnpumu uaqos Bnb soj uos sajuBu.iaqo A
sojapcpjaA boj anb apuapua sajBxs^og isb 'opBjsa p ua BjBdnoo anb
[B3J Boi^j[od uopisod b^ ap Bpuspuadapui uoa Bza^qou bj ap jopíA p
opB^^xa Bjq^q soJBpuj^ onioa jsy *o^p b oqaajap auap anb p sa jBp
-ubui aqBS anb p 'aiuauíBDOJdjDa^; 'bumou B[ bSjs ou jBUJaqoS ap aiJB
p anb BJBd uozbj BunSuiu ^a ou s^jej^jog *^Bjaua oidiouijd un ap
b^bji ag "(IS^) SBSjaAip sbui sauoisajoad A. sajjB sbj; uoo sauopBJBd
-moa sbj; o^odB ns ua uauaiA ajuaraBnupuoD j^ '(OS^) ^aaquioq so[ ua
a^uautBauB^uodsa BoznpoJd as 'sopejsa soj jBUjaqo^ ap b^ 'sbi^uoio sbj
SBpoj ap ajuBjjoduii sbui bj anb A sajB^jnA sbui sajjB sbj ua Jiqsq
jB^jnsaj aipBU spand oj^saeui uanq ap sauoia^aj uis anb .resuad BjJta;
-uoj sg '(dfZ) Ti^?" IB ^ aiua^adraoa jb aaapaqo as ojos A aqBS anb jb
apuodsajjoa u^ioaajip bj '^^jb o pBpiAi^DB 'upiisano Bpoj ua anb ua Boip

'III *•

•¿z • zz s III -9 ZS AI P? P/
'S 'III -9 'I
' ^ '9 'III
V H3X
-ZZ 'Z ' AI "JKí "Nax '1 OZI P? P/
• 811 'I •
' -XV1J
•iz 's 'III •p? p/
'• ^ 'Z 'AI
^ *^3X
•88 B 6IJ
1 -xvij
9 '¿ 'III
^ '^3X
• u •?od^' -xvij

(8tZ)
(IW)
(9^3)
(S^Z)
(ra)
(ítZ)
(ZtZ)
(IK)
(OtZ)

-bj Biouagixa Bsa ap ojuauí^punj j^j ' (^fz) saiuaiadmoa sojjsaeui soj
b ojunf oppjaTa A ofj&gt;zipuajde 'uppBJBdajd Bipnuí ajambaj as ojja
bjbj '(LfZ) cpuanaasuoo ua JBjqo ap uij b JipBnsjad jaqBS A 's
sns sspoi U^ jbjijiui aiJB ja 'soSimaua soj ap sbj A ssidojd
sbj aj^ua 'sojsBá soj A SB^uaj sbj ai^ua 'sapBpisaaau sbj A SBzanbu
sbj aj^ua s^uopsjaj sbj jaaouoa :sBiJBS33au sbsoo sbj ua asjjnjjsui
anb ^bij opB^sa ja JBUJSqo^ bjb^ -BiDuajaduioD bj opoj ajuB aSixg '^bw
-bjoojosm bj ap JBuimouap souiBjjpod anb 'jBapi ja sajBJ^jog auodoad
'soidia sosa sopo^ Bíndrai anb bj b 'epBjoouiap bj ap jBánj ug
' Í9fZ) sajafnuí sbj uBqsajduia anb asBjj eon Bjg ^^soABjasa soj
ap Bjnsuot bj,, buijb ja ua BiABpo^ usqBAajj sajuaS sBsa anb opuapip
'aiuBJ^iuap ouái9 un uoa jbojbui osmb soj sa)BJ^(og 'ojJBUJaqo^ bjbc!
ou A ojqand jb jBjnp^ BJBd 'oSawS ja jBjq^ij jaqBS uis Bzmb 'sbijbuiS
•uo sbjbj sns uoa 'sBjjnDut 'usSajj anb sa^ua^ uog "(^^) uaq^s anb
uaaja o jad Bapijod ap uaqBS ou : buisiui js b bjouSi as anb bj 'sa o^sa
'sbioubjouSi sbj ap Joad bj ua Bpimns Bisa —sajjjwaj b Biuana saj
-Bna sbj ajjua 'sauoiadaaxa SBmisjnbod uo^— anb sa opBjsa ap sojunsB
soj ubibjj anb soj ap bjjojÍbui bj b opoj ajqos BjjsoJua anb oj
•BjjanS Buajd ua Bqujsa as opusna ^abjS sbui jas Bipod ou aqaojdaj
^aJopBsiAOJdmi ap u^qssBd ou sajBjaua^ soj ap bijoábui bj anb
BqsjBuas isy 'ÍfZ) 81JB 8sa ua bi^uejou^i ns ap bjb^ op
-uaiaeij Buioipaui bj Bj^d uoiaBjijiqBij bj jauajqo Bjaipua^ajd anb oun
uoa BJBduioa oj A '^ip^u ap Bp^u opipuajdB sajuB jaqBq; uis Bapjjod
bj b jiuaA ap biobí as anb jb BipojBd A Bjnsuaa uoisb^o bj^o ug
•aqij^sap o^os ajuauí^j
-U3JBdB snb ooijBJOoraap uauíiSaj jap u^iaBqojdaj Bun auaiiuoa opuoj
ja ua A 'oaiuojí oppnas un Jauai apand ojos ojuomn^^jB asa 'jBuasua
apand ss 'ajuamSisuoa jod 'anb jÍ Biauaia sa pnjaiA bj anb ap bj sa bou
-bjoos Buijjaop BjapBpiaA bj anb somaqBS ouioa oja^ *(tS) sajqou o
soaiJ 'sojjaq usas isb 'sBuiap soj ap uoisiuiojjui ajuiípe ^s ou A 'ojsiabu
js soojsq 3p BijajBm ua 'ojaajmbJB- js sopijtpa ap BijajBui us '3ju3|
-aduioa js Buido ojos sauops^na sbjjo na anb sbjjuoioi 'sajuajadnioo
UB38 ou anbutiB 'sopoj b JBuido ajiuuad as 'opB^sa jap sajBjauaS sauoij
-sana sbj ua 'asuaiuajB uoianj^suoa bj un^as anb sa a^npB snb uozbj
BJamiJd ^J jC 'JBuasua apond 38 ou Bopjjod bj snb jduojsos jod Bzuaim
-oo sajBJi|9g 'sbjoSbjoj^ uoa upisnasip ns ug "(j^) soopijod SBtnajq
-ojd soj sopoj uappap snb soj nos 'ssubjbu^ 'soaauoqnq 'sajuBiojaiu
-oa 'ssjopBjq^j 'soaiSjnjBj^ui 'sajiusqjB 'sojajBdBZ 'sojsuBjBq :uopBU
bj ap saiUBJOuSí a sajiqsp sbui sonpiAipui eoj ap e^sandiuoa BqBjsa
ojqand jap BajquiBSB bj anb ja bjb¿ Bja BAispap uopafqo bj oja^
()^BBioijsnfui sbj opBjsa ns u3 Jipadmi ua autjsqo as

�las doctrinas socráticas en función del problema político. El gober
nante idóneo es el hombre bueno, y bueno es el sensato (^pov¡ious)
el que obra iluminado por la ciencia (255). La ciencia que se refiere
a los que gobiernan es la prudencia (Iu(5ouXíet) que consiste en velar
por la buena administración del estado y su seguridad. Ésta es efecto
de la concordia, la cual, a su vez, implica la justicia (256). Por otro
lado, sin el conocimiento de sí, es imposible el conocimiento de lo
que nos pertenece, ni de lo que depende de esto, pues todas estas
cosas dependen del mismo saber. De ahí que el que ignora lo que
le pertenece, ignora igualmente lo que pertenece a los otros, y por
tanto, lo que pertenece al estado. Ese hombre no puede convertirse
en un hombre de estado, ni en buen ecónomo. Ni siquiera sabrá lo
que hace. Está condenado a equivocarse y, por ello, a conducirse mal
en la vida privada y en la pública. Será desgraciado y hará desgra
ciados a aquéllos cuyos intereses administra. Así, pues, no será po
sible, no siendo discreto, ni ser bueno ni feliz: el vicioso sólo escapará
a la desgracia si se torna sabio. Con estas premisas pudo Sókrates
sentar la doctrina —desconcertante para los políticos prácticos de
todas las épocas— que los estados, para ser felices, no necesitan ni
murallas, ni trirremes, ni arsenales, ni población, ni grandeza, sino
solamente virtud. Y que, por consiguiente, la función central del go
bierno consiste en dar a los hombres virtud (257). Por eso es una
cuestión primordial de toda buena política ocuparse con la educación
de la juventud (258). Pero como nadie puede dar lo que no tiene,
para hacer virtuosos a los otros es preciso que el gobernante comience
él mismo por ser virtuoso y posea la justicia y la discreción (259).
Cuando Sókrates aconseja a Alkibiades que debe aprender lo que
hay que saber para actuar en política (260), quiere referirse al cono
cimiento de la virtud.
Según Xenophon, Sókrates exigía también para la educación del
gobernante, el cultivo de otras virtudes de que no nos habla Platón.
Necesita ejercitarse en la templanza (I-fK p.Teia) limitando sus im
pulsos físicos, acostumbrándose a las durezas de la vida y sometiendo
siempre las inclinaciones y sentimientos al dominio del espíritu. Con
cebida así, la templanza, más que una virtud particular es la base de
todas las virtudes (261) y probablemente fue Sókrates quien por
primera vez la concibió en su total esencia y significado (262). El
reverso de la templanza es la libertad. Ésta no es entendida en su
significado civil ni político, sino como la libertad interior que consiste
en no ser esclavo de las pasiones (263). Libre no es el que obra con

prescindencia de toda norma, sino el que precisamente, por ceñirse
a un principio superior, conquista la independencia espiritual al im
perio de los apetitos corporales. Por eso, un hombre libre en sentido
político puede ser un esclavo en sentido socrático. Y en estrecha unión
con ambas virtudes está por fin la autarquía, la fuerza interior que
se desarrolla como efecto de la limitación de los deseos a lo que es
trictamente se halla en nuestro poder. El modelo es aquí Dios, que
carece totalmente de necesidades (264). Este es.el aspecto de la ense
ñanza socrática que se ha caracterizado como cínico. Y ciertamente
el cinismo recogió estas virtudes para forjar con ellas su ideal moral.
Pero saltó por encima de la sabiduría socrática al pretender desarrai
gar al hombre de todos sus vínculos sociales. Sókrates no quiere eso.
La autarquía ha de realizarse dentro de la vida de la comunidad y
supone las formas de relación históricamente dadas. No cabe duda
en esto puesto que la considera una virtud del gobernante.
Sókrates mismo no intervino en política, pero una de sus mayores
preocupaciones era la de formar buenos políticos. Y cuando Antiphon
le reprocha una conducta que en general era mal mirada, se justifica
alegando que cree prestar mejores servicios al estado educando a
otros, que consagrándose él solo (265). Y, efectivamente, inducía a la
política a los capaces y preparados, como a Charmides y a Perikles
hijo, y disuadía a los que no servían, como a Glaucón (266). Y a aqué
llos que como Alkibiades poseían condiciones pero no habían hecho
aún su aprendizaje, les aconsejaba entretanto abstenerse de intervenir,
"proveerse de contravenenos" para evitar un fracaso prematuro y
fatal (267). Pero entendía, en cambio, que los que no servían para
nada, ni con palabras ni obras, ni en el ejército ni en la administra
ción, debían ser reprimidos por todos los medios, aunque fueran auda
ces o ricos (268). Y cuando se le objetaba que su ideal de gobernante
podía convertirse en un tirano, respondía que si el tirano no escuchara
los buenos consejos, cometería faltas y, en consecuencia, le sobreven
dría un castigo natural. Y si se le replicaba que podría matar al sabio,
respondía que esto sería su castigo más grande, pues, desprovisto de
su mejor apoyo, terminaría por arruinarse a sí mismo (269).
(Continuará)

I

(255)Plat. Alcib. I, 125 a s. Cf. Lach. 197 e: el que preside los asuntos más grandes
(los políticos) debe estar provisto de la más grande sensatez.
(256)Alcib. I, 125 e • 127 c.
(257)Id. id. 133 d - 134 c.
(258)Plat. Euthyphr. 2 c s.
(259)Plat. Alcib. I, 134 c. Xen. Mem. IV, 2, 11.
(260)Jd. id. 132 b.
(261)Xen. Mem. II, 1, 6 y 17; I, 5, 4.
(262)Vide Jaece. Paid. II, 62.
(263)Id. id. I, 5, 5 s.; IV, 5, 2-5.
— 84 —

(264)Id. id. I, 6.
(265)Id. id. I, 6, 15.
(266)Id. id. III, 2 - 7.
(267)Plat. Alcib. I, 132 b.
(268)Xen. Mem. I, 2, 59.
(269)Id. id. III, 9, 12 y s.
— 85 —

�— S8 —
^ Zl '6 'III T? PI(69Z)
•6S 'Z 'I ••"3W "MaX(89Z)
Zl 'I ^P7K "^id(¿9Z)
•¿ " Z 'III Pí PI(99Z)
•SI '9 'I P? PI(S9Z)
"9 'I Pi PI(WZ)

•S-Z 'S 'AI '••' S 'S 'I PI PI(9Z)
•Z9 'II Pfd -Ha^^vf p!A(Z9Z)
•^ 's 'I !¿I Í9'I 'II "^&gt;I\I 'N3X(I9Z)
•q ZEI T? Tí(09Z)
"II 'Z 'AI ••"? '
• ttl 'I 'IPIV ^d(6S3)
•8 a z •JHd^H"'3 "^vi^(8SZ)
• MI " P l "P? PI(¿SZ)
• ¿ZI " a SZI 'I '^P1V(9SZ)
sa aqap (eo^iijiod so[)
s b ^^j '^ 'qpjy "1V1^(SSZ)

•Z3JE9U3S apunj^ sera b[ ap oisiAOjd
spucj8 Boni soiunsB so^ apisajd anb p :a ¿61 •^oB'j -

'(69^) ouisiui js b asjBuinjJB jod bijbuiiujsi 'o^od jofara ns
ap ojsiAOjdsap 'sanil 'apuBJ sbui oSijsbo ns bijs^ o^sa anb Bjpuodsaj
'oiqBS jb jBjBta Bjjpod anb BqB^ijdaJ aj as is ^ -jBjnjBu oSijsbd an Bjjp
-uaAaaqos aj '^puanaasuoa us '^ bbhbj Bjjsjauíoa 'sofasaoa souanq soj
BJBqanasa ou oue.ni p js anb Btpnodsaj 'oubjij un na asjtjjaAuoo Bjpod
ajuBUjaqoS ap JBapi ns anb Bqsjafqo aj as opuBno ]^ • (89^) soou o sa^
-BpnB UBjanj anbune 'soipam soj sopoj Jod sopimudaj jas UBjqap 'upp
-BJjsraitnpB bj na iu ojpjafa ja ua iu 'sBjqo tu SBjqBjBd noo iu 'B
BJBd HBjAjas ou anb soj anb 'otquiBa ua 'Bipuajua ojaj *(¿9^)
A o^njBuiajd osbdbjj un jbjia^ BjBd KsouauaABJjuoo ap
^jxuaAJajuí ap asjauajsqB ojuB^a^^ua BqBÍasuoaB saj; 'aÍBzipuaadB ns nne
oqoaq uBiqBq ou ojad sauoptpuoa UBiasod 8apBiqi5j[y ouioa anb so^[
-anbB e j^ • (99^) uoanBj^ b ouioo 'ubjaj38 ou anb soj b BipBnsip A 'ofiq
aa^5jijaj b A sapiinjBu^ b ouiod 'sopBJBdaad A sa^BdBO so[ b BDijJIod
B[ b Bionpui 'ajuauíBAn^ap 'A '(S9^) IOS Ia asopuBjSBsuoo anb 'sojjo
b opnBonpa opBjsa p sopiAaas sajofaní jBjsajd aajD anb opu^Sa^
BDijnenf as 'BpBJixa ^ra Bja jBiauaS ua anb B^onpuoa Bun Buaojda^ a^
uoijduuy opu^na j^ 'so^ijjiod souanq jbuuoj ap b^ bj^ sauoiaBdnooaJtd
s^joÁBin sns ap Bun ojad 'Bo^ijod ua ouiAjajur ou ouisim sajBxs^^g
•ajuBu^aqo pp pnjJiA ^un Bjapisuoo b^ anb ojsand ojsa ua
Bpnp aqBo oj^ -SBpBp a^uauíBoxaoasiq u^pBpj ap sbuiioj sb^ auodns
A pBpmnuioo B[ ap BpiA b^ ap ojjuop asjBzt^aj ap Bq BjnbJBjnB vj
•osa aaamb ou 83jbj5[9S 'S3[bPos so^nauíA sns sopo^ ap a^quioi^ ye jbS
p japuajajd ^e BaijBjoos BjjnpiqBS b^ ap Btnpua ^od o^^bs oja,j
^Bapi ns s^jp uoa -ibíjoj BJBd sapnjjiA SBisa ^tSooaj orastup p
^ "oamp oraoo opBzuajoBJB Bq as anb bdijbjdos bzubu
-asua v\ ap oiaads^ p sa ajsg '(f^z) sapBpxsaaau ap aiuaurpnoj aaaJtBD
anb 'soiq jnb^ sa oppom ^g ^apod ojjsanu na B[TBq as ajuauíBiDu^
-sa anb o^ b soasap so[ ap uoiaejiuTi^ b^ ap ojaap oraoa B^o^ssap as
anb joiaaim Bzianj b^ 'BtnbjBjnB b^ uij Jod Bjsa sapnjJtA SBquiB uoa
uoran Bqaajjsa ua jc^ -oauBJaos oppuas ua OABpsa un jas apand oou^od
oppuas ua ajqr[ ajqraoq un 'osa joj 'sa^jodjoD soiiiadB so^ ap owad
-rat {B ^Bniutdsa Biauapuadapui B[ B^sinbuoa 'jouadns otdiouud un b
asjiuaa Jod 'ajuaraBsioaad anb p ouis 'butjou Bpoj ap Biouapupsajd

uod Bjqo anb p sa ou ajqrj *(9^) sauoisBd sb^ ap OABpsa jas ou ua
ajstsuoa anb Jtoijajuí pBjjaqi[ bj^ oiuoo ouis 'oatji(od ra ^iAp opBDijiuSis
ne ua spipuaiua sa ou bjs^[ #pBjjaqi[ b^ ea BzuBjduiaj bj ap osjaAaJ
13 '(^9S) opBoijiuSis A Bpuasa ysioi ns ua oiqpuoo B[ zba Bjamijd
Jod uamb sajBJ5[9g aní ajuauía^qBqojd jC (\gz) sapniJtA sbj SBpoj
ap asBq b^ sa JB^napjBd pn^JiA Bun anb sbut 'ezuB^draa^ bj 'isb Bpiqaa
-uo[) 'njTJídsa pp omiiuop ye sojuatuipuas A sauoioBuipui SB[ ajdmais
opuaijauíos A BptA B[ ap sszajnp sb^ b asopuBjqtunisoaB 'sooisij sos^ud
-raí sns opuBjimr[ (ii3id})^¡) BzuB^draa; b^ ua asjBjpjafa
•U9JBj,j Bjqeq sou ou anb ap sapnuiA sbjjo ap OAijjna p 'a
pp U9pBanpa bj BJBd uaiquiB^ BiSixa sa^BJ^jog 'uoqdoua^
•pnjjtiA bj ap oiuairap
-ouoa jb asjuajaj ajamb '(09^) Boijjjod ua JBnjaB BJBd Jaqss anb jÍBq
anb oj japuajdB aqap anb sapBiqí^jjy b sfasuooB sajBJ3(9g opu^n^
'(6S^) uopajasip bj A Bpijsnf bj Basod A osonjJiA Jas Jod ouisiui ja
aouaiuioa a^uBujaqoS ja anb ospajd sa sojjo soj b sosonjJtA ja^Bq bjb¿
'auaií ou anb oj jsp apand ajpeu ouioo oja^ '(8S^) pn^uaAnf bj ap
uopBDnpa bj uoa 3sjednoo Baijjjod Buanq Bpoj ap jBipjomud uo^sana
Bun sa O83 jo^ '(¿^^) pnjjjA ssjquioq soj b jep us ajsisuoo oujaiq
-08 jsp jBjjuaa uopunj bj 'ajuatnSisuoa Jod 'anb j^ "pnjJiA a^uauíBjos
ouis 'BzapuBiS m 'u9psjqod iu 'sajBuasjB m 'saiu^ajuj tu 'sBjjBjnm
iu UBjisaasu ou 'saaijsj jas Bjed 'sopsisa soj anb —ssaoda sbj SBpoj
ap soaijDBjd soatjjjod soj BJBd ajuBjjaauoosap— BuiJjaop bj je^uas
sajBJijog opnd SBSimajd SBjsa U03 "otqBS bujoi 38 is BpBjSsap bj b
BJBdBasa 0J9S osopiA ja :zijaj tu ouanq Jas m 'o^ajosip opuais on 'ajqis
-od Bjas ou 'sand 'jsy •BJisiuimpB sasajaiui so^na sojjanb^ b sopep
-BjSsap BjBq A opBpsjSsap Bjag •Baijqnd bj ua A BpBAijd BpiA bj ua
jbui asjpnpuoa b 'ojja jod '^ asjBaoAinba b opsuapuoa Bjsg -aosq anb
oj BjqBS Bjambis i^[ •ouiou93a uanq ua iu 'opBjsa 3p ajqmoq un ua
asjijjaAuoo apand ou ajqmoq ss^ -opE^sa jb aa^ua}Jad anb oj 'ojubj
iod A 'sojjo soj b aaaua^jad snb oj 3juauijBni bjou^t 'aaaua^jad 3j
anb oj Bjou^i anb ja anb iqB ^q uaqBs oiusiui jap uspuad^p sBsoa
SB^sa SBpoj sand 'ojsa ap apuadap anb oj ap ra 'a^aua^jad sou anb
oj ap oraaiuipouoa J3 ajqísodnii sa 'rs ap oiuaitupouoa ja uis 'op^j
ojio jo&lt;j • (9S^) Bpijsnf bj Boxjdrai 'zaA ns b 'jBna bj 'Bipjoauoa bj sp
ojoajo 83 bjs^ "pBpijnSss ns A opsjs^ jap u9pBJisiuiuipB Buanq bj jod
JBjaA ua ajsxsuo^ anb (nj^no^nj) Bpuapnjd bj ss UBUJdiqo^ anb soj v
ajaipj ss snb Bpuap vj "(55^) Bpuap bj Jod opsuiuinji Bjqo anb ja
(^noirl^^odá) oiBsuas ja 83 ouanq A 'ouanq ajquioq ja 63 oauopí sjubu
•J3qo3 jg[ -oaijijod Burajqojd jsp uopunj ua SBapBJaos SBuiajoop sbj

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1105">
                <text>Sókrates : continuación de "Los orígenes de la filosofía del Derecho y del Estado".</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1106">
                <text>LLAMBIAS DE AZEVEDO, Juan</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1107">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 51-85</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1108">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1109">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1110">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1111">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1112">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="116" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="183">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/56a2437d2d1e5643e8bf9f96f8033f24.PDF</src>
        <authentication>c8d18822ce100aee4cb8ba3896be03a5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1113">
                    <text>o a
'IZ6I BB I9 aa '*!*^ ap 'nocinof^ ijj^
B1S1A3J s| na opajBdB J9u|i¡^ sp oXBStid j^ '^fEnSiia^ jap oipaiu jod oinjosqB o\ ^p oiuaiai
-IJOUO3 ]3 UOJ BISSOd B( 3p UOIJB|IK)UIA B[ B^I1JJD B| 3p opunm ]B OfOJJB B3U0331B3 SBUI
bumo^ ua anb ja 83 X '3ixijb[¡bj^ ^ bjo^uo^ aj^ua saauojaa apsap naasq as anb sauopsniíx
-oJdB SBtnisisojdmnn ap BpiWBd ap oinnd [a sa anb X oj3a]ai oixai ns aa nns oppou&lt;K&gt;sap
isbj 'j3n|!f^ sB[9ip2 ap oipnjsa ajqaja^ jb spnajajaj oziq as ^ S3[Ruiáijo so^xai uojE.ii|d
•xa X aoJBiuamoj as 'oAitom asa 1103 'Biaod qbj^ ^ap aiisam B^ ap oijesjaATuB ¡b B-injjn^
BJieann 3p uopnqiJiao^ 00103 4ain^B(]B{\[ ap SB^ijaisa scapi sb¡ jauodxa B saaopaa[ ssua
anbipap oub ajsa 'auy X bjiiibj^ii'j ap ouiu [B saiaaipaodsajjos sass^ sb¡ ug (j)
sbj ap KJtnBqojdej,, opiqpaj u^q ou anb SBiaod soisa ap
asjaoaj(jBj8^ Bjjpod anb bjsi[ Bsuajxa bj ua 'pBpj^A jpap y •BUBds^
na sb^sijoSuoS A. SBjsij^ia boj ^ 'BJjajBjSuj na SBjsinjna ^o\ uoo 'bi^bjj
ua oinsiuuBi^ pp so^dapB bo¡ á SBjsijda^uo^ so^ uod 'bioubj^ ua 'sbjsij
-oqiuis ^ SBisisopaad so[ uod 'gapspa ^p ^ sasi^d ap osjn^suBjj [a ua
'5[Dojq o[os un amipsuo^ uoiaBooAinba buti Btjog uojba ns ap Bpipam
B^ Bp ou '^BpBjdaoe SE^Saj sb[ A soida^ajd soj ap aje das as Bjqo ¡bj
anb ap oqoaq a^dints ^^ -soujBaoAinba somaqap ou BjABpo^ ojaj
•jBpjBiiá uaaaiam anb oijig p
'SBajaj sb^ sp sojbub so^ ua aiuam^jaua^ 'uBj^uan^ua 'opiBJi uBq ee^aod
sojjanbs anb uopnqij^uoa B{ jBioojdi^snf apand as oiuaiuiBuoisBdB uis
anb Á 'sa{9jnB[ ap epeuojoa pBpijaoipam B[ uod eiapsnf v\ oq^aq Bq
odinoi^ p anb zaA Bun 'soauBJoduiajuoD 9o\ Jod saiuB Bppauje^sa 'Bjqo
ns ajqos opijjn^suBJi UBq sauopejaua^ sb^ á soub so[ opu^n^ 'apjBi
sbj^[ 'unB sajopBuuopj uos ou 'oAanu Bip un ap bjojiib b^ uB[Buas o^j
•JB3J3 ap pBjunyoA auuij bj uod 'Bpnusap pspjaA bj BiDBq osojapod
osjndtuí un ua 'sopBqBDSouatn souuubd so[ ap jojjoq p ua ^pepiJBS
-^nA v\ ap uoisuji b^ ^iub 'ubjsib as sandsap ¡saXaj ap Bzjanj uod sbjS
-9J na opBuiJojsuBJi usq as oubjub ap sapBjjaqij sbj anb ua o^uauíoui
p ua uapuajdsap as j^ 'sopsnna^xa soj ap ajaaui bsbui bj ap uBDBjsap
as 'sajoinB ap odnjS un o 'ajqnioq uq 'aanpojcdaj as ouamouaj omsiui
ja 'pnjixEj ap 'uaiqmB) A BiouepiínqBjadns ap s^uoiDBjsajiuBui sbj uod
aiuauíBjajBjBd 'sbubj3ji{ SBDoda sapuB.iS sbj ap Jbuij BdBja bj u^
(aqtuQ orjiui^^ ^p 'sojduiaf^ X svjou ap uoiomjdtuo X

svaavivj svi aa óiaaw aoa
oxmosav oí aa oxMaiwiiDOMOD la

(t) ^IHV11VI Á VHOÓMQO
uasni^ srisiaz

—9 —

JBsnad ajxiniad ou anb bj sauoijsanD sop
ap upisnjHoo aiuanaajj Bsa sa snbaod 'ajjBdB sandsap 3jbjbjj anb ojad
'BajBijajeiuBjjuí souamouaj soj ap pBpijiqísiAajd bj ap ^yeii as opuen^
ojuautoui un ap ojjuap ainamBjn^ss sbui nBjaaajBdB anb 'ojnaraota
a^sa ua vÁ jaaajBde uapand anb 'orasiuiuuajapni a omsmiowajap ajqos
sauoiisana jaaajed^ BjjBq anb ja sa seapi ap uapjo ojjo ja ^ •tjoituof
uoiDBjnaumSjB ouiod sa 'soqoaq soAanu soj ap ajBS anb oj ojad ías oj
vÁ. :BUBinnq pBjjaqij ap sajejiA seniajqojd soj b ubsdjsiui anb sbj asBj^
Bsa ap sapBjjaqif sbj uos ou anb ap oppuas ja na seapi 'sBun :sBapi
ap sauapjo sop 'uaXo ara anb soj ap ouiiub ja ua 'oSuaAajd 'inby
\tPB^J3t[H omoa 'oj^sanu opijuas ja na :sa ojs^ •joyjajxa oj ap Bpuap
-uadap on onroo 'a^uamSisuoa jod '^ 'BiaajBui bj ap pBpiA^aB oiuod
aejB^ajdjajuí ap Bq oapiequioq asa sanj "(BjABpoí sbhi 'BJoqB 'Xeq ts
uopjtad :sajj uBjta 'anajj oÁ anb b Bpuap bj ua) so^bj á SBjn^pjBd uod
'ttUBapiBqraoq,, 'oipBj ja ootod *sodjan^) "Epuanaasuo^ ua 'sa^uaipuadap
oraoo ojps ou íBjSaaua ap sa^uanj onioo UBjuasajd as soinojB so^
•SBpuo ap Bq^aq uaiquiB^
s^sa (axjSojg) ouijoa BJBd '^ 'suouaifjnoiu ap ojanAaj un 'Bpnap
ap Djquioq ojjaio a^uauíBDsajojuid qo;p ^q ouioa 'sa 'Bsaui Bj^sanu
ap Bjqsj bj 'Bjpaid Bun ¡SBnupuoa uoiddb o ojuaimiAora ua
-oaja sbjb3 ap uppBniqnioa sun sa :on^i)UB opnuas ja ua 'j
83 OU 'BfopBJBd UIS SOOIBIJip 'BWajBUI BJ 'jBnj^B BpU3ID BJ BJB^
-bj^soui oj 'ajjBdB Á 'sandsap ouiod 'omsiuirajajaput o ouisiuiinjajap
jap emajqojd ja uoa '^prpuajua uaiq 'jaA anb BpBU eSua^ pe^jaqij ap
ojuatiniDajDB a^sa anb uis ísaijaur oiuod 'saiuaipuadap on otnoo sora
-BqBjapisuoa so^ub anb sajas soj ua pejjaqtj ap sosea sbui ap o 'sajas
sbui ap pBjjaqij bj ap :pe^jaqij J ap opijuas ja ua ^oqojS ua 'sa uop
-B^aj^B Bs^ -sojja b joiaajxa oj b oiaadsaj uoa sajas ap BiDuapuadap
ou ajqas B3S o 'pB^Jaqij ajqos :uaiq asBpuapua ípBjjaqij ajqos s^api
SBj)S3nn b jB^aj^B b opmaA Bq 'epBzijeiJaiBuisap BijajBiu ap 'Bfop
•BJsd nis 18BD soiuBuip 'BiJaiBm ^p oidaauoa OAann asa anb oj ap oSje
'—soné souipjn soj ua oppnpoj)ui ueq 'BDijBUiaiBui nopsjojdxa ej bs
-njoui 'oi-naiuiBuozBj ja ouioa uopBíuaniuadxa bj ojubi anb ja— Bijaj
-Bui ap oidaanoa oaoiiu ja anb oj ap o^jb somajBnuisni 'ejoqe ^
'^auej^ ap soa^nfna so^uaiimjqnasap soj
ap ojxs^dojd b 'sand 'oppnpojd Bq as noisnjuoo buisiiu b--j -uoidbuiiu
-jajapui ap oidpucjd un '^jaquaspjj ap ajquinpuja^ui ap oidiouud
jap 'Jaoeq b BqBAajj 'oduian o^ubj bá aosq ^anb uoisniuoa buisiui bj
'sand 'sa BpiSaxioD unB Bjsa oa anb wj -jOJJa jod saaaA b opBajdma Bq
anb ouinuai 'oumuinuaiaput b ou á 'jojnB ja ajaijaj as anb oj b uois
ap pBpijiqísodmi bj b sa anb apuajdsap as ojnajiJB ja opoj ap \
'o^uaiuiiAjoAuasap joijaijn ns 'buidjsis un ap jepiui uopisod bj

�y que casi todos han proporcionado a los psiquiatras una vasta ma
teria para alegres exploraciones sabias, culminan algunos hombres
solamente.
En la época post-romántica, Mallarmé fue el único entre esos in
dependientes y aislados que dejó a la posteridad una obra terminada
y durable. Baudelaire, Yerlaine, los parnasianos, todos se hallan
unidos aún a la escuela romántica por vínculos demasiado fuertes
para que se pueda considerarlos de otra manera, que como señaladores
de las etapas de una evolución. Y Rimbaud, bien que viril, a pesar
de su edad, y consciente de su arte, no ha podido dejar nada más que
una obra de esbozos, más que de realizaciones, demasiado incompleta
para que ella sea realmente reveladora.
En lo que concierne a Mallarmé; a pesar de que la mayoría de
los gérmenes sentimentales del romanticismo aparecen en su obra, sus
medios de expresión y su arte poético difieren de tal manera de todo
lo que ha señalado su época, que, tomado en conjunto, no podría ser
incluido entre ninguna de las escuelas precedentes. Pero si permanece
aislado de su medio, no lo está en la corriente de las edades. Las mis
mas causas producen los mismos resultados, y así como el romanti
cismo fue al siglo XIX lo que el renacimiento había sido al siglo XVI,
guardadas las proporciones, claro está, así también no es sorprendente
ver en la declinación del siglo de oro español, un poeta cuya obra
pueda parecer inspirada en el credo poético de Mallarmé.
De Góngora a Mallarmé no podrá hacerse cuestión de una in
fluencia a través de los años; es seguro que Mallarmé no conoció al
poeta español. No se trata tampoco de una semejanza fortuita, pura
mente superficial de gustos y de asuntos. Nada más diferente, al con
trario, como temperamento y como fondo de inspiración, que Góngora
y Mallarmé. Además, sus procedimientos, las fuentes de que ellos dis
ponen, no son las mismas a menudo. Pero lo que es idéntico en
ambos, es la fuente ideal de la ejecución poética, el estado psicológico
del artista en el momento en que, la inspiración estando pronta, la rea
lización empieza. Y lo que los identifica más aún es la naturaleza del
esfuerzo que anima a esta realización, esfuerzo conciente del fin, ex
presión de la religión literaria de la cual hace profesión de fe el poeta.
Lo que llama la atención desde el principio en Góngora y en
Mallarmé es la oscuridad de la expresión que, a la primera lectura,
hace que las obras de uno y de otro sean ininteligibles, pues que no
dejan percibir nada más que una notación sonora, llena de matices, de
^úbitas claridades y de eclipses. En lo que respecta a Góngora, se
comprende que no aludimos a aquellas composiciones que se consi
deran, erróneamente, como perteneciendo a la segunda manera y que
marcan en realidad el vértice terminal de su evolución poética. Pero

como toda su obra de arte, es una realización; salida del sueño, sea,
o de una nebulosa, él ha recibido del poeta el aliento y la obra propia
en el momento en que
Par les carreaux glacés, helas! mornes encor
L'aurore se jeta sur la lampe angélique.
Y, desde entonces, una obra que no diera más que sugestiones
lejanas y vagas, sobre las cuales el primer llegado tendría la libertad
de tejer su ensueño, sería una obra irremediablemente fallida.
Entretanto, la oscuridad de Góngora y de Mallarmé es un hecho.
La definición tradicional del gongorismo, producto de convención, y
que sería ocioso reproducir, hace alusiones a una "oscuridad delibe
radamente buscada". He ahí el fruto de una confusión. Cierto, en los
tiempos de Góngora, el precepto de Marini
E del poeta il fin la maraviglia
estaba a la moda. Y hasta es posible que los pseudos discípulos de
Góngora, que han hecho bautizar con el nombre del maestro a una
experiencia bastarda e insípida, hayan perseguido la oscuridad en sí
misma. Pero, en Góngora, esta oscuridad es el resultado de un sabio
esfuerzo, no una finalidad que él se hubiera fijado de antemano. En
menor grado que Mallarmé, admirado por algunos fenómenos, no ha
sido comprendido por la masa. Pero no cedió. Es con noble amar
gura que, después de haber publicado ante los doctos sus Soledades,
burlado y denostado, escribió:

SONETO
CONTRA LOS QUE DIJERON MAL DE LAS "SOLEDADES" DE DON LUIS
Restituye a tu mudo horror divino,
amiga soledad, el pie sagrado,
que cautiva lisonja es del poblado,
en hierros breves pájaro ladino.
Prudente cónsul, de las selvas diño
de impedimentos busca desatado
tu claustro verde, en valle profanado
de fiera menos que de peregrino.
¡Cuan dulcemente de la encina vieja
tórtola viuda al mismo bosque incierto
apacibles desvíos aconseja!
--

esta oscuridad reside en el hecho de un velo, detrás del cual en el
poeta español y en Mallarmé, se esconde un sentido real y único. Con
siderar la obra de uno y otro como un "pretexto de desvarios" es
desconocer singularmente su trascendencia. Los pretextos de los des
varios del artista, son la naturaleza, los objetos o el mundo interior;
para el artista y para los otros, los que no son poetas. Pero el poema,

Endeche el siempre amado esposo muerto
con voz ardiente; que tan sorda queja
tiene la soledad como el desierto.

— 38 —

— 39 —

�—6 —
•ojuaisap ja otuoo popajos vj
y
vtanb wp^os uv% anb iajuatpuo zoo. uoo
ovanui osodsa optnuo audtuais ja
¡BÍ^suoov soicisap sajqiovdv
ojuatout anbsoq owsiiu jtt vpnm vjotJOi
vCaia, mitoua nj ap ajuatuaojnp uvn^!
ap anb souatu vuaif ap
opmiofoud ajjvn ua 'apjaa ojtsnojo nj
opvjosap vosnq sotuaiuipadiut ap
ouip svajas svj ap 'jnsuoo aiitapnjj
•outpnj ouvtvd saciauq sojjait¡ na
'opvjqod jap sa nfuosij vai%noo anb
'opvuSns aid ja 'pvpajos vSiwn
'oiiwjp uou^ot¡ opniu n% v aAnjtjsay

sim Moa aa saavaaios svi aa tvm Nonada an^ soi

O13MOS
:oiqijos9 'opB^souap jÍ opBjjnq
'sapopajog ens eojaop boj ajuB op^aijqnd jaqBq ^p sandsap 'anb ^inÉ
-jbuib ajqon uoa sg "pipaa oa oja^ -bseui bj jod opipuaaduioa opis
Bq on 'souampuaj: eoun¿[B jod opeanupe 'amjB^^Bj^ anb op^j^ jouam
u^ -ouBra^juB ap opBfij Baaiqni| as ^a anb pBpijBinj can on 'ozuanfsa
oiqvs un ap ope^nsajc [a sa pBpijnoso Bjsa 'bjoSuo^ ua 'oja^ •crasiui
is na pBpyjnoso bj opmSasjtad ub^bij 'Bpidi8nr a BpjB^SBq
Bun b oajeaBui pp ajqmon ^a uoa jBz^nsq oipaq u^q anb
ap so^ndiosip sopnasd ^o\ anb a^qísod sa B^ssq t •epora b[ b
vijSmvuvui o\ uif jt vjaod jap gr
iniJBj^[ ap ojdaaajid p 'Bjouo^) ap sodraarj
soj ua 'o^jcat^ •uotsnjuoD buti ap ojnjj p jqs aj| '^BpBDsnq aju^uíBpB.i
-aqi^ap p^ponoso,^ buti b sauoisnp aoBq 'jpnpojdaj osopo Bijas anb
A. 'nppuaAuoa ap ojonpoíd 'ouisijoSuoS pp puopipBJi uopinipp v^
•oqaaq un sa 3uijb¡[bj^ ap Á Bjoáup^) ap pfipijnoso b^ 'ojUBjaj^u^
•Bpijp^j gjuamajqBipauíajji saqo eun Bijas 'ouansua ns jafai ap
pBjjaqi[ B[ Bupuaj ops^a[^ jamijd p sa^na sbj ajqos 'sbSba A SBuefaj
sauopsa^ns anb s^m Bjaip ou anb Bjqo sun 'sa^uo^ua apsap 'j^
•anbijaSun aduivj vj ¿ns vjaf as ajounotq
uooua sauuotu ¡svjat¡ 'saovjS xnvajjoo saj jvj
anb ua oiuamom p ua
. Bidcud Bjqo v\ A oiuaifB p Bjaod pp opiqpaj Bq p 'ssopaqau Bun ap o
'B38 'ouans pp BpijBS íu9pBzipaj buii sa '3}jb ap Bjqo ns Bpoj ouioo

'Buiaod p oja^ -SBjaod uos ou anb so[ 'soj^o so^ BJBd A BjspjB p
íjoiaaiui opunin p o soiafqo so[ 'BZ3[BJri}Bn B[ uos 'bjsijjb pp soijba
-sap so{ ap so^xaiajd bo^j -BpuapuaasBJ) ns aiuanuspo^uis ja^ouo^sap
sa ^goiJBAsap ap oixaiajd,, un oinoo ojio jÍ oun ap Bjqo B[ jBjapis
-uo[) •ooiun A \ai opi^uas un apuo^sa as 'anue^B^^ ua A ^ouBdsa Bjaod
p na ^Bna pp SBjjap 'opA un ap oq^aq p ua apisaj p^pianoso B^sa
ojaj -BOiiaod u9pnjoA3 ns ap ¡Buiuuai aoijJ?A p pBpi^aj ua
anb A Bjauem BpunSas B[ b opuapauaiiad omoa 'aiuauíBauojja '
-isnoa as anb sauopisodoioa ss^pnbB b soiuipn[B oa anb apuajdmo^
as 'BJoSup^) b B^oodsaj anb o\ ug -sasdipa ap A sapBpiJBp SBiiqn^
ap 'saoiiBin ap Buaj[ 'bjouos uoiobjou buii anb sviu vpvu jxqiajad UBÍap
ou anb and '83|qioipjumi usas ojio ap A oun ap SBjqo sbj anb
'BjnjDaj; Bjamijd bj b 'anb uoisajdxa bj; ap pBptanaso bj sa a
na X vio^uof) ua oidpuijd [a apsap u^puaie bj eiue^^ anb o'^
•Biaod p aj ap uoisajoad a^sq ^na b^ ap BUBjaiij uoi^ipj bj ap uoisajd
-xa 'uij jap ajuoiauoa ozjanjsa 'uopBzijsaj Bjsa b biuiub anb ozjanjsa
jap BzajBjn^BU bj sa utib sbui BDijijuapi soj anb oj j^ "^zaidma uopBzij
-Baj bj 'Bjuoad opuBjsa uopBJídsui bj 'anb ua ojuatnoui ja ua bjsijjb jap
ooixíojoaisd opB^sa ja 'Baiiaod uoianaafa bj ap jsapi ajuanj bj sa 'soquie
ua oanuapi sa anb oj o^aj -opnuaní b sbuisitu sbj uos on 'uauod
-sip sojja anb ap sa^uanj sbj 'sojuairaipa^ojd sns 'sBinapy •8uijbjjbj^[ A
BJoáuo^) anb 'u^pBJídsui ap opuoj ouioa A oiuauíBjadniaí ouiod 'oijbjj
-uoa jb 'ajuajajtp sbui vp^^ -sojunsB ap A soisn9 ap jBpipadne aju^iu
-Bjnd 'Bimjjoj BznBfauías Bun ap ooodraBj bibji as o^^; -jouBdsa B^aod
jb opouoo ou auuBjjBj^[ anb ojnSas sa ísoub soj ap s^aeji b spuanjj
-ui Bun ap upiisano aeja^^q Bjpod ou amjBjjBj\[ b bjoSuo^ bq
-auijBjjBj\[ ap oa^aod opaja ja ua BpBJídsui jaaajBd Bpand
Bjqo vAno Bjaod un 'jouBdsa ojo ap oj^ts jap noiaEuipap bj ua j^a
a^uapuajdjos sa ou uaiqcnBj jsb 'B^sa ojbj^ 'sauopjodojd sbj
'IAX I^!S lB PíB BJC[EH o^uaiuipBuaj ja anb oj XIX I^ÍS IB ?nJ
-puBuioj ja ouioa jsb A 'sopBijnsaj souisiui soj ua^npojd SEsn^a sbui
-sita sb^j 'sapspa sbj ap aiuatjjoa bj ua Bjsa oj ou 'oipaui ns ap opBjsis
aaauBiujad is ojaj -sajuapaaaad SBjanasa sbj ap Bnrtóuiu aj)ua op^njaui
jas Bijpod ou 'ojunfuoa ua opBtnoi 'anb 'Baoda ns opBjBuas Bq anb oj
opoj ap BJauBin jbi ap uajaijip oai^aod ajjB ns A uoisajdxa ap soipaui
sns 'Bjqo ns ua uaaaj^dB ouisioijubuioj jap eapjuaaipuos sauauua^ soj
ap bijoAbiu bj anb ap jBsad b 'araaEjjBj^ b auaaiauoa anb oj u^
•BJopBjaAaj aiuamjBaj Bas Bjja anb BJBd
Biajdmo^ui opsiSBuiap 'sauopBzijsaj ap anb sbui 'sozoqsa ap Bjqo buii
anb sbui Bpsu JBfap opipod Bq ou 'a^JB ns ap aiuapsuoa jÍ 'pBpa ns ap
jBsad b 'jijxa anb naiq 'pnBqmi^j j^ 'uppnjoAa Bun ap SBdBja sbj ap
sajopsjBuas oraoa anb 'bjoubui bj^o ap sojjBjapisuoa Bpand as anb BJBd
opBisBuiap sojn^ujA jod BaijuBraoi Bjan^sa bj b utib sopiun
as sopo^ 'souBiSBUJBd soj 'auiBjja^ 'ajiBjspnBg -ajqBjnp A
pBjqo Bun pBpuaisod bj b pfap anb sopBjsre A sajuaipuadap
-m sosa ajiua ODiun ja anj auuBjjBj^[ 'BaijuBtnoj-jsod Baoda bj u^
'aiuauíBjos
sajqmoq sounSjB UBUiuqno 'sBiqBS sauopBJOjdxa sajSajB BJBd Bwai
-bui b}sba Bun SBjjBinbisd soj b opBuopjodojd UBq sopo^ i8Ba anb X

�El mismo error de antes, se reproduce a propósito de Mallarmé.

Donner un sens plus pur aux mots de la tribu.

Es la opinión que formuló Remy de Gourmont:
"Mallarmé so refugió en la oscuridad como en un claustro; le
vantó el muro de una celda entre los otros y él; quiso vivir con su
orgullo. Pero ése es el Mallarmé de los últimos años, cuando ofendido
aunque no descorazonado, llegó a sentirse atacado de ese disgusto por
las frases vanas: (disgusto que antes había ya tocado a Hacine) ; fue
cuando empezó a usar las palabras según relaciones nuevas y secretas".
No. La oscuridad de Mallarmé no es, en su origen al menos, ni
requerida, ni buscada; ella no constituye ese supremo refugio del
poeta contra la curiosidad vulgar que atraía, tentada de mirar hacia su
interior. Como en Góngora, es el resultado de la evolución íntima del
artista, del esfuerzo continuo hacia formas de expresión más perfectas.
El poeta, separándose de etapa en etapa de los preceptos del len
guaje común y de las fórmulas recibidas (y se podría seguir en su
obra la marcha progresiva de esta separación), aislándose poco a poco
en una sintaxis particular, termina por escribir en una lengua que
casi parece una lengua nueva.
Un lenguaje más cuidadoso, más cristalino, es cierto, más traba
jado también; pero no solamente incomprensible para el común de
los lectores, sino también para algunos finos letrados que buscaban
despejar el sentido de tal soneto, herméticamente cerrado en medio de
los conocimientos adquiridos en la escuela de los prosistas y poetas
franceses.
Sería pueril discutir el reproche que algunos dirigen a Mallarmé
de haber creado un lenguaje nuevo, de haber escrito en un idioma
que no es el francés. Está fuera de duda, sin embargo, que Mallarmé
dispone de un vocabulario aparte, en donde las palabras adquieren
valores nuevos, y que posee una sintaxis que le es propia, una sintaxis
simplificada o más completa —no importa— pero siempre una sin
taxis que da una contracción lógica. Y si él usa las palabras ^según
relaciones nuevas", estas relaciones no tienen, por cierto, nada de se
creto, porque son accesibles a todos los que saben leer en el texto y
no entre las líneas.
He ahí asignada, entonces, a la oscuridad de Góngora y Mallarmé,
una fuente común, el lenguaje que, en el vocabulario como en la sin
taxis, se separa del uso corriente. No sería nada más que un encuentro
fortuito y sin importancia si, por otra parte, los caminos seguidos por
ambos en esta separación de lo vulgar no hubieran sido*'los mismos.
Thibaudet, en su obra maestra sobre Mallarmé, relaciona, de se
gunda intención, este propósito del poeta: "Existen palabras que no
habíamos jamás comprendido, antes de tal artista, que las situó de
manera de revelarlas a nosotros en toda su belleza". La idea en sí,
es acertada; no es, sin embargo, nueva, porque la valorización propia
de las palabras ha sido preconizada desde Aristóteles, por las artes
poéticas en todas las épocas. Pero todavía no sería prudente que esto
nos llevara a confusiones. Si el fin supremo de toda poesía es

•— 1!\J ^^^

la misión del poeta es la de levantar la palabra del limo del olvido,
de la repulsa a que ha sido condenada por las funciones diversas que
se le hace llenar en la vida común, de salvarla de la usura que la
amenaza, de enseñarla en toda su pureza y desnudez. Y ésta es la
verdadera, la única belleza de la palabra, conservando, o mejor, recu
perando por la voluntad del artista todo su sentido autóctono, levan
tándose en su másculo vigor o en el encanto vacilante de su candorosa
virginidad.
El error de los parnasianos, (Hugo, por su parte, también había
caído en esto), fue precisamente el de haberse dejado seducir por la
sola notación sonora de las palabras y de haber hecho generalmente
abstracción de su sentido real y evocador. De ahí, en ellos, esa acumu
lación de nombres de plantas exóticas, de nombres propios, sonoros y
oscuros, arrancados de los austeros infolios y que para nosotros quedan
vacíos de sentido. Mallarmé, aunque quiera decirse lo contrario, no
se ha de deslizar en ese vicio, y, en los casos raros en que parece de
jarse dominar exclusivamente por la forma sonora de una palabra, de
un nombre propio, en particular, tiene buen cuidado de justificar la
presencia. Acontece así en esa Prosa, calificada de exegética con dema
siada ligereza, para el nombre de Anastasia, nacida para los eternos
pergaminos", y ante la cual es absolutamente inútil recurrir a la eti
mología. Lo mismo el nombre de Pulcherie, no tiene para nuestro
oído algo de atrozmente provincial, y no aparece tan fuera de moda
todavía, como bajo un sombrero pretencioso y añejo.

Caché par le trop grand glaieul
No es, por lo tanto, de ese lado que es necesario buscar las par
ticularidades que pueda ofrecer el vocabulario de Mallarmé, como el
de Góngora. Por lo demás, el poeta español, demasiado nutrido de
latines, no hubiera podido soñar con sacrificar el sentido de la pa
labra a su forma sonora.
El esfuerzo del vocabulario de uno y otro autor, tiende hacia un
fin diferente; según la expresión de Mallarmé, el poeta hace "com
prender" las palabras que el uso ha hecho desviar de su sentido pri
mitivo, material y evocador. Es así como del verbo y del adjetivo, si
uno se remonta en el transcurso de la filiación etimológica, se des
prende el sentimiento sustantivo.'
Basta una cita de Góngora:
^-•
Menos solicitó veloz Saeta,
Destinada Señal que mordió aguda;
Agonal Carro por la Arena muda,
No coronó con más Silencio Meta,
— 41 —

��Qué presurosa corre, qué secreta,
A su fin nuestra Edad. A quien lo duda!
Fiera que sea de razón desnuda,
Cada Sol repetido es un Cometa.

Más feliz la sustitución de un verbo por un nombre, formado por
medio del subfijo eur, como en la poesía El desdichado, donde se dice:

Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
En seguir Sombras y abrazar Engaños.

detrás de un nombre,

Mal te perdonarán a ti las Horas.
Las Horas que limando están los días,
Los Días que royendo están los Años.
Solicitar verbo abstracto, se materializa: destinar, empañado en la
lengua corriente, toma toda su amplitud; mordió, coronó, acercándose
al sentido etimológico, construyen imagen.
Igual procedimiento en Mallarmé; excluir recupera su sentido la
tino y material de excludere, desprender lo que está cerrado:
ce vain souffle que fexclus,
jusqu'a la derniére limite
selon mes quelques doigts perclus.
Dedicar (dédier) se materializa igualmente:
Ses purs ongles tres haut dédiant leurs onyx
El adjetivo de origen verbal, vacante, evoca al poeta, por su raíz,
el recuerdo del latín vacuus, y proporciona el ejemplo de una de esas
palabras vulgares, de belleza ignorada u olvidada, que de pronto ad
quieren relieve y se revelan en toda su claridad:
Mais, proche la croisée au nord VACANTE, un or
agonise selon peut-étre le décor
des licornes ruant du feu contre une nixe.
Es inútil multiplicar ejemplos. Lo que es necesario no olvidar es
la tendencia a cambiar el sentido de las palabras. El verbo se aleja
de su sentido adquirido por la acción pura y simple y viene- a designar,
o por lo menos a sugerir, una realidad tangible. Por otra parte, des- •
aparece completamente, o se encuentra envuelto, en Mallarmé, en &gt;un
adjetivo que sólo es una vaga reminiscencia
"...un trésor préssomptuex de tete
verse son caressé nonchaloir sans flambeau".
Presuntuoso, significando que uno presume.
— 42 —

mendieurs d'azur.
Es el mismo procedimiento que babía usado Góngora, experi
mentando el mismo deseo de separar, o por lo menos, de disimular

Negro el cabello; imitador undoso
de las oscuras aguas del Leteo.
Así, en Góngora como en Mallarmé, la palabra concreta por
excelencia, el sustantivo, se destaca y adquiere relieve. Pero los nom
bres de cosa no son evocadores por sí mismos. El poeta tiene a su
disposición dos medios para hacer tangible y visible el objeto, para
imponerlo a la imaginación o al espíritu; puede recurrir a una figura
retórica, sustituir el nombre propio por una perífrasis —volveremos
sobre esto— o bien, conservando el nombre, puede unirlo a adjetivos,
epítetos que hacen la imagen.
Los adjetivos epítetos son para el poeta lo que los colores para
el pintor. Y más aún; al nombre que es sólo una forma vacía, ellos
le infunden el alma y la materia. Pero su empleo es sumamente deli
cado. El adjetivo epíteto, si no comporta más que una apreciación,
o si es puramente descriptivo, es despreciable. Sería curioso seguir
eso, paso a paso, en la historia de las letras francesas. El poeta de las
"Trágicas" conoció su valor en la escuela de Virgilio; La Fontaine
no ignoró su importancia; pero el adjetivo es con frecuencia muy
poco expresivo en Racine y Corneille; los románticos, generalmente,
no hicieron muy buen uso de él....
Góngora, pintor y colorista por excelencia, supo manejar el ad
jetivo con una maestría perfecta. Basta con recorrer al azar sus
sonetos, las Soledades y la Fábula de Polifemo y Galatea:
raya dorado sol, orna y colora
del alto monte la lozana cumbre;
sigue con agradable mansedumbre
el rojo paso de la blanca aurora.
Un solo adjetivo de apreciación vaga, lírica: agradable manse
dumbre; los demás, son concretos y precisos.
La tarea de Mallarmé no era fácil. Tenía que combatir, hasta en
sí mismo, puede ser, un prejuicio que se había establecido, contra
el adjetivo, en la poesía francesa. En las composiciones del primer
Parnaso, los adjetivos audaces y preciosos son raros. En Aparición,
expresiones como flores vaporosas, blancos sollozos, estrellas perfu
madas, a pesar de su selección, son sentimentales y no cuajan en
imagen.
Pero el esfuerzo hacia el empleo del epíteto preciso está clara
mente destacado. No obstante, en las composiciones más tardías, los
— 43 —

�soj 'SBipjBi sbui sauopisodmoo sbj ua 'ajuBjsqo o^y[ "opBOBjsap ajuara
-bjbj^ B^sa ostaajd ojajjda jap oajdtna ja Bp^q ozjanjsa ja oja^
na neTeiu on ^ sa^juauíijuas nos 'uopoaps ns ap jBsad b 'svpvui
-nfjad sojjaj4sa 'sozojjos soouvjq 'svsojodna sauojf oinoo sauoisajdxa
'upiotuvdy u^ *sojbj uos sosopaad X saaspnB soAijafpB boj 'osbujb^
latinad jap sauopisodiuoo sbj u^ -BsaouB-ij Bisaod bj na 'OAnafpB ja
bjjuoo 'oppajqBjsa Bjqeq as anb opmfajd un ^jas apand 'omsiui is
na bisbij 'jijBqmoD anb Biuaj^ 'JpBJ BJa ou auiJBjjBj^^; ap saaej b^
•sospajd A sojajouoo nos 'sBiuap soj iajqiunp
-asunta ajqnpvjSv :boiji[ 'bSba nopBpaadB ap OAiiaíp^ o[os nj^
•d jo uno vauvjq vj &amp;p osvd ofoj ja
ejqwnpasutnu ajqnpnuSn uoo anSfs
ia^qtuno vuvzoj vj ajuotu ojjo jap
vjojoo Á, muo '^os opnjop vádj.
:va)í)juf) X oiuaffioj ap vjnqv^ b[ A sapnpajog sb[ 'soiauos
sns jbzb \b jajjooaj uoa BjSBg -B^oajaad BiJjsaBni eun uoo OAijaf
-pB p jBfauBux odns 'Bpuap^xa jod b^suojo^ á joiaid 'BJo^n^f)
•p ap osn nanq ^nni nojapiq ou
'aiuampjana^ 'sooijuBraoj so[ ío^^pujo^ Á ^upBjj ua OAisaadxa oood
inm Btouanaajj uoo sa oA^afpB p o jad íEiouBjjoduii ns ojouái ou
auiB^uo^ B^ íoiijSji^ ap BpnDsa b[ na ao[BA ns opouoo sboiSbjj^,,
sb^ ap Bjood j^ -sesaouBaj 8Bjja[ sb[ ap Bijojsiq v\ ua 'os^d b osBd 'osa
jmiáas osoiano Bjjag -ajqBioajdsap sa 'oAijduDsap a^uaniBind sa xs o
'u^pBpajdB Bun anb sbiu B^jodraoo on is 'o^aijda OAiiafpB ^^ -op^o
-t[ap a^uauíBnins sa oa^draa ns ojaj •BiaaiBui v\ A. bui[b p napunjuí a^
so[p 'bioba buuoj Bun ojos sa anb ajqmou \e íuns seui j^ uoiuid p
sajo^oo so^ anb o[ Bjaod p BJBd uos sojojida soAiiafpB so^
•uaSBnii B^ uaoBq anb sojajida
b o[Jiun apand 'ajqmon p opuBAJasuoo 'uaiq o —o^sa ajqos
A— eisBjjuad can jod oxdojd ajqmou p jiniíisns 'b^ijo}^J
Bun b jujn^aj apand ínjijjdsa p3 o uopBuiSBUii bj b ojjauodun
BJBd 'ojafqo p aiqtsiA A a^qiSuB} jaosq bjb¿ soipara sop nopisodsip
ns b auau Bjaod [^ -80^18101 ts jod sajopB^oAa nos on BSO3 ap sajq
-raou so[ oja^ 'aAaipj aaainbpB A BOBjsap as 'oAiiuBjsns p 'Biauapoxa
jod B^aaouoo Bjq^^d bj 'auuBjiBj^ na omoo BjoSno^ _ ua 'isy
•oajaq jap svnSv svjnoso snj ap•\
osopun uopvtitui iojjaqv^ \a ou^a\[
'ajqraou un ap SBJjap
jB[nrais;p ap 'sonara o\ jod o 'jBj^das ap oasap orasiox p opuBjuara
-ijadxa 'bjo^u9^ opBsn Biq^^ anb ojuaiuitpaooid orasiui p s^
•jnzvjj sjmaipuavu.
:aoip as apuop 'opntfotpsap 7.^ Bisaod b^ ua oraoa '¿na ofijqns pp oipam
jod opBtujoj 'aaqinou un jod oqiaA un ap uoton^i^sns b^ zipj

•autnsa^d own anb opxiBoijiuSis '
'um&gt;aqiunif stins. jjojvyouou assauoo tíos
a%a% ap xanidiuossaud josai% un- • • n
Bionaosmiraaj bSba Bun sa ojos anb
un na 'amjBjjB^^ na 'ojpriAua BJiuan^na as o 'a^uamBja^draoo
-sap 'a^jsd Bajo joj -ajqi^uB^ pspijBaj Bun 'jija^ns b souara oj jod o
'jBu^isap b auaiA A ajdmis A Bjnd uoioob bj jod opiJinbpB opijuas ns ap
BfajB as oqjaA \^ 'ssjqsjBd sbj ap opijuas ja jBiqniBo b Biouapnaj bj
sa jspiAjo ou oijBsaoau sa anb o^ 'sojamafa JBaijdpjnni Ji^nni s^
•axiu aun autuoo naf np jvvnj sauuooij sap
uooap &amp;¡ auta-tnad uo^as astuoSo
jo un '31XMV^VA PJOU nn ^asiouo vj auoojd 'sm¡^¡
:pBpijBj3 ns Bpoj na UBjaAaj as A aAaijaj najainb
-pB ojuojd ap anb 'BpBpiAjo n BpBJouSí Bzajpq ap 'sajsSjnA SBjqBjBd
SBsa ap Bun ap ojdmaía ja Buoiojodoad A 'snnova utjbj jap opjanaaj ja
'zjbj ns jod 'Bjaod jb booa^ 'atuoova 'jBqjaA naSiJo ap OAijafpB jg
xÁ,uo suna^ %umpap %nou sauj sajSuo sjnd sag
:aju3ui[Bn3i Bzi^BiJtajBui as (jaipap)
•snpuad sjSjop sanbjanb saui uojas
ajiuitj ajam^ap vj njibsní
'snjoxaj anb ajffnos urna ao —
:opsjJ3a Bjsa anb oj japuajdsap 'auapnjoxa ap {BiaajBtn A onu
-bj opijuas ns Bjadnoaj Jinjwca ¿aniJBjjBj\[ na ojuaiuiipaoojd jsnS^
•uaBuii uaÁnjjsuoa 'ooi^o^oniija opijuas jb
asopuB^ja^B 'ouojoo 'oipjoiu í piiji^duiB ns Bpoj buioj 'aju^ijjoo
bj na opBUBduia 'uoupsap :BzijBija)Btn as 'ojosjjsqB oqjaA uvjioijog
•souy soj wptsa opuaAou. anb sviq soq
'svip so^ uvjsa opuvwij anb svjojj swj
•svjofj svj i% o uoj.vuopj. a d aj
^^ JDznjqv ^ sojquiog utnSas u^
svifjod is 'otoiq
ouStjaj
otoiq 'sajjoo
saj
ouSt o\ n% X 'oSvjjvjí
¿svuouSt
'oSvjjvjí optsat^uo^)
un sa optjadaj. jog
'npnusap uozvj ap vas anb -taij
¡vpnp oj uamb y 'p^p^ vjjsanu ujf ns y
'njajoas anb 'ajjoo vsojnsajd an()

�adjetivos justos y vigorosos, abundan. Basta con este final de "Toast
fúnebre":••
* .Surgisse, de Vallée ornement tributaire,
le sepulcre solide oú git tout ce qui ñutí,
et l'avare silence et la massive nuit.
Es el milagro de la creación que se realiza.
Avaro silencio es virgiliano. Pero suprimido solide y massive,
todo no será más que vanas palabras. En el mismo camino, Góngora,
huyendo de todo lo que es descriptivo, no duda en suprimir deli
beradamente las preposiciones, cuando le molestan:
Plumas vestido ya las selvas mora
Y notaremos qué el verbo morar, habitar, es intransitivo en
español.
Mallarmé no se aventura tanto; son elipses que la lengua fran
cesa no soportaría. Le basta con sustituir palabras simples con
preposiciones compuestas, formando así, con la ayuda de las pala
bras existentes en el idioma, verdaderos neologismos. En los ejem
plos citados: selon mes quelques doigts, significa, au moyen de mes
quelques doigts. Proche la croisée, significa prés de la croisée.
Las palabras empleadas, así, trasladándose de un sentido a otro,
constituyen por sí mismas, verdaderas figuras. El poeta, ya remonte
o descienda la corriente, sigue aquí el idioma espontáneamente en
el curso de su evolución. No sospechamos generalmente la enorme
cantidad de figuras de retórica que empleamos en nuestro lenguaje
diario.•'.
La figura poética toma su nacimiento espontáneamente en la
percepción del objeto real. Nace gracias a la facultad psicológica
de evocación y de acercamiento con que estamos dotados. Ahora,
es necesario distinguir entre la evocación de las palabras primero,
la evocación de las cosas y los hechos después, y finalmente, la evo
cación, más complicada de las ideas. Es esta facultad de evocación,
este demonio de analogía, que se encuentra necesariamente en la
base de cada metáfora, de toda imagen que lucha por no ser un
clisé. Constituye, hablando claro, lo que se ha convenido en llamar
la imaginación poética. Lo que asombra, tanto en Mallarmé como en
Góngora, es la novedad y lo inesperado del acercamiento o las rela
ciones que establecen entre las dos cosas; es, a veces, el agraiidamiento desmesurado de las proposiciones, por evocaciones de tama
ños gigantescos. Tal es el pasaje, hallazgo de Thibaudet en Mallarmé,
donde el velo blanco que se arrolla alrededor del sombrero es com
parado a "une tente portative et légere".
De ahí, pues, la hipérbole estrechamente unida a la metáfora,
evocación augusta de la memoria del artista, y de la cual Mallarmé
.

'— 44 —

��hace con pleno convencimiento, el punto de partida de la creación
poética:
Hyperbole! de ma mémoire
triomphalement ne sais tu
te lever, aujourd hui grimoire
dans un livre de fer vétu.
Cóngora ha hecho uso de ella, hasta el límite más audaz. La
harba de Polifemo es "un torrente impetuoso, que, hijo sombrío de
ese Monte Primero, inunda su pecho"; el zurrón del gigante es "un
vasto cercado lleno de frutas", y ahí tenemos efectivamente una hi
pérbole ideal, sino material, en el basamento de cada una de las
imágenes.
Esta metáfora, metáfora hiperbólica en Góngora y Mallarmé, si
se prolonga, da nacimiento a la perífrasis poética, que envuelve, que
desmenuza con su fuerza evocadora al nombre propio, apagado e
insignificante.
Es así que:
.. .dans une íle que l'air charge
de vue et non de visions,
toute chose s'etalait plus large
sans que nous en divisions

(Proses)
He aquí, en Góngora, una doble perífrasis, nacida de la evocación
de los aromas de Arabia y del oro que arrastran las arenas del Tajo:
"Mueve el viento la hebra voladora
que la Arabia en sus venas atesora
y el rico Tajo en sus avenas cría".
Soneto que empieza:
"Ilustre y hermosísima María".
Un paso más y tendremos el enigma, o sea, una serie de imá
genes escalonándose en la evocación de la idea matriz, ausente. La
caída del sol en Mallarmé se transforma en:
Tison de gloire, sang par écume, or, tempéte
y Góngora, más ampliamente, pero por medio de un procedimiento
análogo, crea la imagen de una flota.
Velero bosque, de árboles poblado
que visten hojas de inquieto lino;
Puente instable y prolijo, que vecino
el occidente haces apartado.
— 46 —

Estas figuras, imágenes en perífrasis, constituyen con igual título
que las palabras del idioma, la materia poética de que dispone el
artista para su trabajo creador. Pero en el conjunto del poema, en
Góngora y en Mallarmé, las figuras no quedan aisladas; más bien se
superponen, nacen las unas de las otras; la ficción se desprende del
objeto real transformándose en realidad a su vez y sugiriendo apro
ximaciones nuevas. Forman una serie de metamorfosis que se imponen
por sí mismas al espíritu, inmediatas y vivas:
Toute Váme resumée
quand lente nous Vexpirons
¿ans plusieurs ronds de fumée.
abolís en autres ronds.

(Mallarmé).
He aquí, en Góngora, que Galatea contempla a Acis semi dormido:
Del casi tramontado sol aspira
a los confusos rayos, su cabello:
flores su bozo es, cuyos colores,
como duerme la luz, niegan las flores

(Fábula de Polifemo y Galatea)
El bozo de la mejilla evoca el recuerdo de las flores; y ya no
es el rostro mismo, sino esas flores que adquieren realidad ahora son
las que rehusan, en la penumbra, revelar sus colores a las miradas
de la Ninfa amorosa.
A este encadenamiento de imágenes surgiendo una de las otras,
corresponde el movimiento de la frase, verdadera sucesión de parén
tesis ideales, que no interrumpen entre sí, y más bien se extienden
y huyen como fuegos de artificio; arabesco que corre en línea sinuosa
hasta el agotamiento completo del impulso. Mallarmé ha sabido en
señar que la frase francesa no se estorba, que al contrario se aligera,
por el empleo de incidentes y de circunstanciales cuando se la sabe
manejar con arte. Pero, a pesar de Montaigne, nuestro oído no estaba
hecho aún. ¿No se ha llegado hasta pretender que la frase de Ma
llarmé, por el lugar que ocupa el verbo, al final del período, recuerda
a la frase alemana? Y sin embargo, nunca proposiciones breves, cordinadas, han podido trazar tan admirables arabescos como los que
dibujan los versos de "La Siesta de un Fauno".
En cuanto a Góngora se podría objetar con alguna razón, que
la frase periódica estaba ya en su época, en la tradición de la poesía
como de la prosa española. Pero este período de clasicismo español,
parecido al período latino, bastante confuso, generalmente pesado,
sobrecargado, ha sido en todos los tiempos un período oratorio por
excelencia.
La frase poética de Góngora, en donde como en Mallarmé, las
proposiciones circunstanciales y las incidentales brotan sin esfuerzo
las unas de las otras, al contrario, es sinuosa y fluida. No habría tra— 47 —

�— Lf —
-bjj BuqBif o^^ •Bpmjj A Bsonuis sa 'opBJjnoa jb '^bjjo sbj ap sBun sbj
ozaanjsa ais UBjoaq sa^Bjaapiaui sbj A sappuBjsnnoj^ sauoiaisodojcl
sb[ 'auiJBjjBj^ ua oraoo apuop na 'sjoáuo^ ap Bopaod asBJj e^
'Bianajaaxa
jod oijojbjo opojjad na sodmaij soj sopoj na opis bij 'op^^jBDajqos
'opBsad ajuauqBjauaS 'osnjuoo ajuB}SBq 'ouijbj opouad jb opiaajBd
'jouBdsa oinspiSBp ap opoijad aisa oaa^ -EjouBdsa Bsojd bj ap otno^
Bjsaod bj ap uoiaipBjj bj na 'eaoda ns ua v¿ Bqejsa Baipoiaad asejj bj
anb 'uozbj Bun^jB noo JBjafqo Bijpod as BJo^uo^) b oiusno u^
•uounvj un ap v^satg wjn ap sos.i9A bo^ nefnqrp
anb so{ oinoo soasaqBJB sajqBJiuipB ubi jbzbjj opipod UBq 'SBpBuip
-jod 'saAajq sanoioisodojd Baunn 'o^jBquia ms j^ ¿Busma^e asBJtj b^ b
epjanaai 'opouad jap Iboij jb 'oqjaA ja Bdn^o anb jBnj ja aod 'auuBjj
-bj^[ ap asBjj bj anb aapuajajd BjsBq opBSajj bij as ojyj? -uns oqaaq
Bqejsa ou opio ojjganu 'an^iBjuoj^ ap jBsad b 'oja^ -a^jB noa JBfanBin
aqss bj as opuBna sapiouBjsunojp ap Á sajuappui ap oajdma ja jod
'Bja^ijB as oiJBJinoD jb anb 'Bqjojsa as ou BsaonBJj asBjj bj anb
-na opiqBS eq anuBjjej^; -osfndrai jap o^ajdmoa ojuaiuiBjoáB ja
Bsonuis Bauíj na a^oa anb oasaqBJB íoioijhjb ap soSanj omoa ua^nq A
uapuaijxa as naiq SBm Á 'is aajua nadunujaiui on anb 'eajBapi sisa)
-najBd ap noisaans BJap^pjaA 'asBjj bj ap oinaimiAom ja apuodsajjoa
'sbj^o sbj ap Bun opuaiSans saua^Biui ap ojuairaBuapBoua a^sa y
'Bsojonre Bjui^^ bj ap
SBpBJitn sbj b saiojoa sns jBjaAaj 'Bjquinnad bj na 'uBsnqai anb sbj
nos BJoqB pBpijeaj naiambpB anb saaoj^ SBsa onis 'omsim ojisoj ja so
ou vÁ A isajojj sbj ap opjanaaj ja bdoa^ Bjjifaui bj ap ozoq j^j

A omajijo^ ap BjnqB^)

•opvjuvdv saDvu aruapiooo ja
anb 'ofijoud ü ajqnjsut ^itianj
iouij otatnbut ap svíou u&amp;jsia anb
opvjqod sajoqun ap 'anbsoq
•bjojj Bnn ap uaS^uíi bj b^j 'oSojbub
oiuaiuiTpaaojd un ap oipaní jod ojad 'ainauiBijduiB sbut 'bjoSuo^ A
ataduiat 'jo 'auinoa jvd Suos 'auiojS ap wosjj;
:ua BuuojsuBjj as anuBjjBj^ na jos jap
^q 'aiuasnB 'zpiBin Bapi bj ap uoraBaoAa bj na asopuBuojBasa sanaS
-Bun ap aijas Bun 'Bas o 'Budfrua ja somajpuai A sbui osed uq
owistsouuau
:Bzaidma anb ojauog
'titndo svuaav sns ua ofj; ootÁ ja X
vuosajD souaa sns ua vtqvjy vj anb
vuopvjoa vuqau vj otuam ja
:OÍBX PP ^BU3JB sbj ubjjsbxib anb ojo jap A BiqBjy ap sbuio^b soj ap
bj ap BpioBU 'sisBJjijad ajqop Bun 'bjoSuo^) ua 'jnbB ajj

(sasojj)
suoismip ua snou anb suos
aSuoj snjd jivjntajs asovo a%no%

sauojf svj uvílani 'znj nj aiuu^np oiuoo
'sauojoo soXno 'sa ozoq ns sauojf
:oj¡aqno ns 'soAnu sosnfuoo soj o
d JOS OpV^UOlUVJ^ 1SV0 J9Q

JJQ

: optuuop ituas spy b [duiajuoo B3jbjb^ anb 'BJoSn^^ ua 'jnbB

•spuou salino ua stjoqo
•aautnf ap spuou sunatsnjd suop
suouidxaj snou atuaj puvnb
aawnsaj. atunj
:8baia A SBiBiparaui 'njtjjdsa jb sbuisiui is Jod
nanodmi as anb sisojjomeiam ap auas eun UBinao^ -SBAann sauoia^mix
•o^dB opuatJtSns A zaA ns b p^pijBaj na asopuBUijojsuBjj jb^j o^afqo
jap apuajdsap as noiaaij bj ísbjjo sbj ap s^un sbj naasn 'uauodaadns
as naiq sbui ísBpBjsiB nspanb ou SBanSij sbj 'auuBjjBp^; na A BJoSup^)
na 'Braaod jap oiunfuoa ja na oja^ 'jopsaja ofsqBj^ ns BJBd bjsujb
ja anodsip anb ap Baiiaod Bija^Bui bj 'eraoipi jap SBjqBjBd sbj anb
jBnái noa ua^ninsuoo 'sisBjjjjad na sana^ami 'SBjnSij sb^s^j

'suoism ap uou %a ana ap
utoj anb ají aun suop • • •
:anb isb
a opsSsdB 'oidojd ajquion jb BJopBaoAa Bzaanj ns uoa Bznuainsap
anb 'aA[anAua anb 'Bouaod sisBjjtaad bj b o^uaiuipBU Bp 'B^uojoad as
is 'auuBjjBj\[ A bjoSuo^ ua Baijoqjadiij B^ojBjaui 'BJOjBjaui
sbj ap Bun spBa ap oiuaniBSBq ja na 'jBiJaiBui ouis 'j^api ajoqjad
-iij Bun ajuauíBAuoaja soinauaj jijb A (ttsvjn^f ^p ouajj opoo^ao ojsoa
unn sa aiHB^iS jap nonva ja it&lt;ouoad ns vpunui 'ouautiJj ajuoj^ asa
ap ojjquios oíiv 'anb 'osomadtui ajuaujot unn sa oraajijoj ap
b^ "ZBpnB SBUi ajiraij ja bjsbij 'bjj3 ap osn ouaaij bij
S
uaf ap aunij un suop
autouifjS mu pjmotmo 'uaaaj a%
n% stos au fuawap^vdwoiJt
autoutatu ova. ap ¡ajoqjadX^j
• iBOijaod
bj ap BpijJBd ap ojund ja 'oíuaimiauaAHoa ouajd noa aastj

�ducción posible que diera la idea de la cadencia que tiene la parte
central de la Dedicatoria al Duque de Béjar, encabezando las Sole
dades, donde la frase transcurre, en un arabesco no interrumpido,
durante veintiocho versos, sin que una sola aspereza venga a lastimar

cerca de Petrarca; en Mallarmé, al contrario, tiende con frecuencia
a imitar la línea sinuosa que hemos señalado en sus poemas.

el oído.
Pasos de un peregrino son errante
cuantos me dictó versos dulce musa, etc...
t
Entretanto, la frase uniformemente periódica, no tardaría en
hacerse monótona y en seguida inexpresiva. Todas las veces que el
ritmo íntimo del pensamiento la exige, por contraste, la frase se
detiene cortada por un súbito silencio. Muchas veces una frase muy
breve, una sola palabra que sugiere un mundo, trastorna su curso.
A veces es un simple paréntesis, una sugestión venida de afuera, que
desarrolla la idea madre. Notad, en Góngora, esta joven que recoge
flores para hacerse una corona.
Al tramontar el sol la ninfa mía,
de" flores despojando el verde llano,
cuántas truncaba con la hermosa mano
tantas el blanco pie crecer hacía.
Ondeábale el viento que corría
el oro fino con error galano
cual verde hoja de álamo lozano
se mueve al rojo despertar del día.
Mas luego que ciñó sus sienes bellas,
de los varios despojos de su falda
término puesto al oro y a la nieve.
Juraré que lució más su guirnalda,
con ser flores, la otra ser de estrellas,
que la que ilustra el cielo en luces nueve.

Las formas exteriores de la obra poética están así constituidas;
nos quedaría por saber cuáles son en ambos poetas las etapas de la
creación y cuál es el camino recorrido desde el propósito hasta la
ejecución del mismo.
Este problema no tiene aquí más que una importancia secundaria.
Se conoce la dificultad que experimentaba Mallarmé, delante la
página blanca, para encontrar el tema. Probable es, que fuera la
abundancia de asuntos, y no la falta de los mismos, lo que lo enca
denaba. Para él, cuyas miradas estaban siempre dadas vuelta hacia
adentro, y a quien el mundo exterior no interesaba nada más que
en la medida según la cual él no se sentía capaz de interpretar tal u
otro estado de su alma, todo espectáculo entrevisto, todo aconteci
miento de la vida cuotidiana, podría transformarse en materia para
el desarrollo poético. Es por eso, que, fuera de algunos poemas exten
sos, la mayoría de sus sonetos y canciones son composiciones de cir
cunstancia. Son precisamente las alusiones que contienen las que ha
cen su lectura a veces molesta.
En cuanto a Góngora, sus contemporáneos y la crítica española
moderna, han sido unánimes en reprocharle la ausencia de la idea
y del objetivo poético. En efecto, si el Polifemo posee un argumento
concreto, las Soledades carecen de asunto.
La mayoría de sus sonetos, romances y poesías burlescas, son
piezas de pura circunstancia. Por eso es que, a menudo, la alusión
contemporánea, que es para Góngora lo que la alusión personal es
a Mallarmé, agregándose a las dificultades del vocabulario y de la
sintaxis, hace que más de una de sus creaciones no pueda ser com
prendida sin el debido comentario aclarador. Pero fuera de eso, qué
partido ha sabido sacar de las circunstancias!

El movimiento del verso, por su parte, es una réplica al movi
miento de la frase. Para Mallarmé, como para el poeta español, el
gran recurso consiste en la trasposición. O más bien, dos clases de
trasposiciones; aquélla que une, dejando a la rima una-,sola palabra,
y relegando al verso siguiente el resto de la frase, sea el pasaje de un
verso a otro, prolijamente dicho; y la otra, que separa, aislando la
palabra traspuesta para lucirla en su valor. Con frecuencia este último
procedimiento está además reforzado por una inversión. Góngora y
Mallarmé han hecho uso, por otra parte, de más de dos clases de
recursos técnicos, con la mayor audacia. Realizan el pasaje del verso
en el soneto, de un cuarteto o de un terceto a otro. Sin embargo, en
Góngora el soneto queda generalmente arquitectónico: está demasiado

Se cometería error por lo demás, en ir a buscar tanto en uno
como en otro, el argumento de las composiciones y pedirle las ideas;
no pueden ofrecer más que imágenes. El argumento, las ideas, les han
servido a lo más, como pretextos. Mallarmé y Góngora han previsto
en su trabajo poético, sólo un fin: arrancarle su misterio a las pa
labras. Y es en ese sentido que se dirigían todos sus esfuerzos.
En síntesis, los puntos de contacto entre Góngora y Mallarmé, se
reducen a poca cosa. Pero estos acercamientos que uno puede esta
blecer son de una importancia capital, porque ellos emanan del fondo
mismo de su obra./
En el uno y en el otro, en la elección de las figuras, como en el
vocabulario, la preferencia está orientada siempre hacia el término
concreto; término concreto que, salido con preferencia de una pará
frasis, no es necesariamente el término propio. Aquí como allá, hay
un esfuerzo continuado hacia la materialización de las impresiones,
de las sensaciones, emociones, hasta querer hacer otro tanto con las

— 48 —

— 49 —

�bbj uoo ojubj ojio ja^sq Jajanb B^sBq 'gauoioouia 'sauopBSuas sb[ ap
'sauoisajdnn sbj ap uopBzijBuaiBui bj BpBq opBiiuijuoa ozjanjsa un
Xbx{ 'bjjb ouioa inby 'Oidojd ouiuua^ ja ajuauíBiJBsaoau sa on 'sts
-Bjed Bun ap Bpuajapjd uo^ opijes 'anb oja^^uoD ouiuijaj í
omnus) p epBi{ ajduiais BpBjuaiJO Bisa Bpuajapjd B[ 'oiJBjnqsaoA
ja ua oiuoo 'SBjnSij sbj ap uoiaoaja bj ua 'ojio ja ua ^ oun ja u^
'Bjqo ns ap ouisjuí
opuoj pp neuBiua sojp anbjod 'jBjidBa BiouBjjoduii eun ap uos jaoajq
-Bjsa apand oun anb sojuamiBajaaB sojsa ojaj -bsoo Baod b ua^npaj
as 'auiJBjjBj^ A bjoSuo^ ajjua ojDBjuoa ap sojund boj 'sisajujs u^
-eozjanjsa sns sopo) UBi^iaip as anb optjuas asa na sa j^ -SBjqBj
-Bd sbj b oiaajgiui ns 3jjb3ubjjb :uij un ojos 'oaijaod ofBqBjj ns ua
ojstAajd ubi{ BJoSup^ ^ ^iüa-iBnBP\[ ^ojx^i^^d ouiod 'sbui o[ b opiAjas
ubi{ ea[ 'gBopí sb[ 'oiuamn^jB ^^ -saua^eun anb sbui jaaajjo uapand ou
ísBapi sb^ a[Jipad JL sauopisodmoD sbj ap ojuaum^JB p 'oj^o ua onioa
oun ua o^ub; jsasnq b ji ua 'sBuiap o^ jod jo.ua Buajauíoa ag
¡SBiouBisunoji^ sb^ ap JBass opiqBS Bq opijJBd
anb 'osa ap Bjanj ojaj -jopBJBpB oiJBjuauíoD opiqap p uis Bpipuajd
-raoa jas spand ou sauopBajD sns ap Bun ap sbui anb aoBq
B{ ap A otJB^nqBaoA pp sapBjpnDijip sej b asopuBajSB
sa [Buosjad uoisn^ re\ anb o^ bjou9^) BJBd sa anb 'B
uoisnpj bj 'opnuaui b 'anb s osa jo,j •btoub^suiiojt3 sjnd ap
uos 'sBosajjnq ssisaod jC saauBuioj 'soiauos sns ap bjjoábiu b^j
•OJUnSB ap U303JB0 S9pvp&amp;[O&lt;¡¡ SB^ 'O13J3UO3
o^uamnSjB un aasod ouiafijo^ p ts 'oj^aja ug 'ODiiaed OAijafqo pp A
Bapt v\ ap BiouasnB bj a^JBqoojdaj ua sauítuBun opts ueq 'BUJapoui
B^ouBdsa BDpiJD B[ A soauBjodmaiuoa sns 'BJoSu^^ b oju^no u^
'Bisapoui saaaA e Binjaa[ ns uao
-B^ anb sb^ uauanuoa anb sauoisnp sb^ a^uauíEsioaid uog •BiouBisuno
•jp ap sauoiaisoduioa uos sauopuBo A eojouos sns ap bijoábiu b^ 'sos
-uajxa SBuiaod soun^jB ap Bjanj 'anb 'osa jod s^ 'ooi^^od ojjojJBsap ja
d BijaiBui ua asjBnuoisuBj} Bjjpod 'BUBipijono BpiA bj ap ojuauu
opoj 'ojsiAaj^ua ojnoBjoadsa opoj 'buijb ns ap opB^sa oj^o
n jbj jBiajdjaiui ap zBd^a Bjiuas as ou ja jBna bj unSas upipaui bj ua
anb sbui Bp^u BqBsajaiui ou jouaixa opunra ja uainb b A 'oJiuapB
Bioeq eijanA sspsp ajdmais ueqBjsa SBpBJim seÁna 'ja bjbj -BqBuap
-Baua oj anb oj 'somsiui soj ap bjjbj bj ou A 'sojunsB ap BpuBpunqB
bj Bjanj anb 'sa ajqBqoj^ -Braaj ja jBjuioaua BJBd '^auBjq Bui^^d
bj ajuB^ap 'auiJBjjBj^[ BqBiuamíjadxa anb pB^jnoijip bj aaouoD ag
'BTJBpunaas BpuBiJodmi enn anb sbui inbB ouatj ou Bmajqojd ajs^
•oiusiui jap uopnoafa
bj BjsBq oiisodojd ja apsap opijjooaj ouiuibd ja sa j^no A uoio^ajo
bj ap SBdBia sbj 8B}aod soquiB ua uos sajBn jaqss Jod BiJBpanb sou
ísBpmjijsuo isB UB^sa BDtjaod Bjqo bj ap sajouaixa seuijoj

•SBuiaod sns ua opejBuas soinaq anb Bsonuis sauíj bj jBjiuit b
Biouanoajj uoo apuan 'oijbjjuoo jb 'amjBjjBj^ ua ísojBjja^ ap

opBisBinap Bjsa : odiuojDajmbJB ajuauíjBjauaS Bpanb o^auos ja
ua 'oSjBqtua uig *ojío b ojaojai un ap o oiajJBnD un ap 'oíanos p na
osjoa jap aÍBSBd ja uBZTjsa^ -BpBpnB joabui bj uoo 'sooiuaaj sosjn^aj
ap sasBjo sop ap sbui ap 'ajjBd bjjo jod 'osn oqaaq u^q auuBjjBj^[
A bjo2u9^) •upisjaAUi Bun jod opBZJop^ SBUiapB Bjsa ojuaiuiipaoojd
ouiTijn ajsa spuanaajj U03 -jojba ns ua Bjjpnj BJBd BjsandsBjj BjqBjBd
bj opuBjsre 'BJBdas anb 'bjío bj jÍ íoqoíp a^uauiBfijojd 'oj^o b osj^a
un ap atBSBd ja Bas '^sbjj bj ap ojsaj ja ajuamSis osjaA jb ojjuBSajaj A
'BjqBjBd bjos Bun buiij bj b opuBpp 'aun anb Bjjanb^ isauopisodssji
ap sasBj sop 'uaiq sbui q •uopisodsBjj bj ua aisisuo^ osjnaaj ubjS
ja 'jouBdsa B;aod ja BJBd oraoo 'auuBjjBj^ bjb^ ^asEj^ bj ap oiuaim
jb eaijdaj eun sa 'aiJBd ns jod 'osj^a jap o^uairaiAoui j^
•aaanit saonj na ojap ja nutsnji anb oj anb
'svjjaujsa ^p u&amp;s vito vj 'sauojf jas uoo
S ns syiu pionj anb a
•anaiu oj v X ojo jv ojsand ouivij. 9%
npjvf ns ap sofodsap sotunci soj ap
'snjjaq sauats sns puto anb oSanj sd/^
•mp \ap Miiadsap oíoi 7 a-a ímvx as
ounzoj ouivjv ap víou ap^an juno
ouop&gt;^ uou^a uoo oui/ ojo \a
vt^oo anb ojuam \a ajoqnapuQ
•movi{ ¿aoaio aid oouvjq ja sjt/j
ouvw vsouu&amp;n vj uoo vqvoun^t svtutmo
'ouujj apxao. ja opuvtodsap sajo^/ ^p
'viui vfum vj jos ja jvjuouwjj jy
Bun asjaDBq BJBd sajojj
aSooaJ anb u^aoC Bisa 'BJoSu^^) ua 'pBjo^[ -ajpBUT Bapt bj BjjojjBsap
anb 'BjanjB ap BpiuaA upusaSns Bun 'sxsajuwBd ajdrats un sa s^oaA y
•osjno ns bujojsbji 'opunra un ajatSns anb BJq^jBd bjos Bun 'aAajq
Ama asBjj Bun saoaA SB^onj^ -opuajis ojiqns un jod BpB;joo auatiap
as asBjj bj 'a^SBjjuoa jod 'agtxa bj ojuaiuiBSuad jap orauní oraiu
ja anb saoaA sbj sBpo^ -BAisajdxaut BpmSas ua A Buoi^uorasq
ua BjjBpjBj ou 'Baipoijad a^uauiauíjojiun as^jj bj '
• • • aja 'vsnui aojnp sosuaa ptoip aui sotuvno
atuvjua uos ouii^ai-ad un ap sosoj
-- -^
•opio ja
JBUH1SBJ b BU3A BzajadsB bjos Bun anb uts 'sosj^a oqDOtjnpA ajuBJnp
'opiduinjja^m ou oosaqBjB un ua 'ajjnasuBjj asBJj bj apuop 'sapvp
¿ sbj opnszaqB^ua 'jBfag ap anbn^ jb BtJo^BDipaQ bj ap jBJjuao
bj auaií anb BpuapBO bj ap Bap; bj Bjaip anb ajqxsod upp^np

�abstracciones ^puras y el vacío. Y las palabras al mismo tiempo que
las figuras de retórica, están destinadas a construir la imagen. A me
nudo, ellas se encuentran degradadas en su jerarquía; el verbo se
convierte en participio y adjetivo; otras Veces, entre la riqueza de
las cosas reales, eclipsa, o desciende en cadencia, al final de la frase
poética, -donde la imposición se extingue. La palabra enérgica se im
pone al espíritu, aislada, o realzada en valor por medio de inversiones
exquisitas y complicadas. Y el sustantivo, encarnación de la materia
visible y palpable, domina en toda su pureza, bajo el vidrio de au
mento de la hipérbole, o de la servidumbre de los epítetos, que le
dan colorido y magníficamente hacen resaltar su deslumbramiento.
Así, a la descripción, sustituye la imagen, al relato, una serie de
metáforas. Y en lo que concierne a la frase, a través del enredo o
remolino ilusorio de los incidentes y los paréntesis ideales, ella es
un arabesco que se desliza en línea sinuosa o de súbito se hace
abrupta, cortada de silencios, según el ritmo íntimo de las sensaciones
y emociones.
Este continuo esfuerzo tendiente a despejar de toda cosa a la
realidad material aunque instable, y esta larga frase en arabesco es
lo que constituye el fondo común de Góngora y Mallarmé. Fuera de
esto, la diferencia entre los dos poetas es considerable. 1 tempera
mento, la sensibilidad, la educación no son los mismos. ¿Qué im
porta esto, si tales diferencias se detienen allí donde comienza la
creación poética!
Esa tendencia consciente de su esfuerzo creador hacia una fina
lidad común los aisla de sus épocas respectivas. Y si es justo darle
el nombre de Góngora a una escuela de la cual él sería el precursor
y jefe; no es nada más que esta materialización, ese arabesco, lo que
constituiría el gongorismo. Las búsquedas variadas de vocabulario y
sintaxis, las particularidades de las figuras, son solamente los ele
mentos constitutivos o los medios conducentes a un fin ideal y único.

— 50 —

JUAN LLAMB1AS DE AZEVEDO

SÓKRATES U)
(Continuación de "Los Orígenes de la Filosofía del Derecho y del Estado")
Cronológicamente es Sókrates (470) un coetáneo de los sofistas,
pero filosóficamente se halla en oposición a ellos. Él mismo se lo
(1) Aunqne do hacemos una exposición de toda la filosofía de Sókrates^ sino sólo de su
filosofía jurídica y política y de sus supuestos necesarios, hemos de fijar brevemente nuestra
posición respecto al problema de las fuentes. Si analizamos por separado los testimonios
que poseemos de sus contemporáneos, podríamos hablar de tres Sókrates diferentes: el de
Aristophanes, físico y sofista despreciable; el de Xenophon, sensato, utilitarista, medio
cre, y el de Platón, profundo metafísico, maestro de la vida, subyugante, sublime. (Los
restos que han quedado de Aischines de Sphettus no dan pie para hablar de un cuarto
Sókrates). Sin embargo, el problema de un Sókrates histórico ha de plantearse necesa
riamente porque, dejando de lado las Nubes que, por ser un ataque despiadado, no puede
tomarse como retrato fiel, Platón y Xenophon, en la descripción de la personalidad y
de las doctrinas, coinciden hasta cierto punto. El problema sería determinar de qué lado
se halla lo histórico allí donde hay divergencia. Pero tal problema es, en rigor, insolnble
filológicamente. Pues, como Sókrates nada escribió, no tenemos ningún dato emanado del
propio filósofo que sirva de criterio para decidir entre aquellos. Sólo podemos controlar
a Platón con Xenophon y viceversa. Cualquiera que sea la solución, implicará una
petitio principii porque la negación de la exactitud del uno habría de basarse en el supuesto
de la veracidad del otro. Es cierto que muchos vieron en Aristóteles ese anhelado tercer
término para dirimir la cuestión (Brandis, Zeller, Gomperz, Joel, Piat, Brochard). El
Estagirita —se decía— está lo bastante lejos de S. para ser imparcial y lo bastante cerca
para estar bien informado. Examinadas a la luz de sus testimonios, parece que a la expo
sición de Xenophon le faltara algo y que a la de Platón le sobrara. Pero Aristóteles ha
dejado de ser un tercero, desde que H. Maier mostró en forma bastante convincente que
sus informes dependen en parte de Plat. Proíag. y sobre todo de Xen. Mera, y que, por otro
lado, proyecta sobre Sókrates su propia concepción. Estamos, así, otra vez ante el dilema.
La imposibilidad de solucionarlo se confirma repasando la historia de la valoración de
ambas fuentes. Esa historia ha llegado a cerrar un círculo. Cuando en el Renacimiento
se redescubrieron los escritos de Platón se creyó ingenuamente que todo lo que éste atribuía
a Sókrates correspondía a la realidad. De aquí proviene la veneración que como a un
santo le profesó Erasmo. Luego se pensó que Xenophon era el único digno de fe, pues
por su carácter de historiador de profesión y su rastrero vuelo filosófico, debía ser más
fiel, más objetivo que Platón, el cual, en virtud de su preocupación predominantemente
sistemática, nos habría dado un Sókrates impregnado del pensamiento platónico y encar
nando su ideal moral (Brucker, Hegel, Hermann, Labriola). Más tarde se intentó la com
binación de ambos testimonios bajo el control de Aristóteles. Se advirtió que había de
atenderse a Platón, por lo menos en parte, para no hacer completamente inexplicable el
papel que en sus diálogos atribuye a su maestro (Schleiermacher, Zeller, etc.).
Desde entonces la confianza que merecía Xenophon ha padecido mengua. Joel minó
su mentada objetividad, evidenciando los errores de hecho que contenían sus obras histó*
ricas, bordadas de fantasías y teñidas de parti pris, y alegando en cuanto a sus trabajos
socráticos, que fueron escritos mucho después de los hechos, por lo cual las fallas de la
memoria debieron conspirar contra la fidelidad del relato de un historiador de por sí
infiel, y su medianía filosófica —lejos de ser fianza de objetividad— hubo de constituir
un óbice para la comprensión acabada del maestro. Xenophon se habría basado en fuentes
ya escritas, especialmente en las obras de Antisthenes. Así, su Sókrates estaría presentado
como "un poco cínico". Por su parte, Maier demostró que en otros pasajes las Memorables
dependen de los escritos platónicos. Era, pues, natural que, Maier invirtiera la apre
ciación de los testimonios, dando la preferencia a Platón, en sos primeros diálogos,
— 51 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1114">
                <text>Góngora y Mallarmé : el conocimiento de lo absoluto por medio de las palabras. (Traducción y ampliación de notas y ejemplos, de Emilio Oribe)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1115">
                <text>MILNER, Zdislas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1116">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 37-50</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1117">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1118">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1119">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Ehducación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1120">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1121">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="117" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="184">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/38076043e8561c005f4ab37a162e7d75.PDF</src>
        <authentication>3d12ea2bb60907c3f11316b99acd818a</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1122">
                    <text>*86l '

— €11 —

•S*6T 'tajounjvu taiaj mj ap m/osopj '^jv^
aiajf inff fP !s^ 'i

boio[ Bpuan^asuoa ouioa aXn[j B[p ap anb 'iía[ Bisa ap ajuanj b[ sa
B3IUI9JB Buoa; b[ 'oijbjiuoo [3 jod 'sajdij^nra sauopaodojd sb[ ap uvoti
-jdnia,^ Xa[ ns b [buoiobj uppeaijdxa Bun jep Bied uoj[bq ap sozaanj
-sa so{ ap 'odiuap oipniu jod oia^^ ^s orno 'opi^s aaq^q ap sofs^
•Bauujn^) B[ ua boi^siuiojb B[ ap uoiaanpojjuí B[ b uaguo uoiaip anb
boj soaijoipodB soidpuud uojanj anb BiauapiAa na jauod A 'uoj[bq ap
BaimoiB Biaoaj bj ¡ajuB^Jodun souara ou ojio opEjp saine ojqi[ iui na
soppnpB sojdraafa sojsa b jB^ai^e OAtiafqo ouioo uauodoad as somaj
-epnnqe anb ua sauoiaBjapisuoa 8B^ •OAijonpap-o^paiodiq opo^aui ^a
ajqos a^oaj anb opcuijad [ap so^duiafa so^ue} sojjo ^aajjo 'Biáaaua B[
ap uoioBAJasuoa B[ ap ^a[ b[ b 'ojuaiuiiAota pp SBuetuojAiau saÁa[ sb[
e 'a-iqn ^pjso B[ ap sbub3^t[b3 sa^a^ sb^ b uoaafnpuoa anb sa^aa ssp
•uas sb[ ap sisijbub ^a :so^isep sojuaiuiipaaoad so[ ajjua sauopunj ap
nopiiJBdaj Bisa ajuaniBpeqe^B eoijijsnf b^isi^ b[ ap Bijojsiq b1^
•UBUirn.iaj B[ 'oiaaiuiBSuad pp Bq^aBiu B[ jBzaqeoua ap
zaA na íoa^sunaq ouiinBa [ap soiubj^ soaauíud so[ na ou Á '[buij edsia
B[ ua uaiq sbui uauaiAiaiui sooijjdiua saaapaaojd so[ sa[BjauaS sbui
8^Á^\ sb[ ap oázB[[eq [a ua 'o^ijuuai^ ojuaiuipouo^ opoi ap ajuanj b[
Á BpijjBd ap oiund [a epuauadxs v\ ua sa anb uoiuido B[ b a^uarn
-BueJino^ 'epBJiuo^ua ^a[ B[ o BpBjnjonajsa ^Á Bijoaj b[ juojjajsod v
jBuuijuoa anb seiu uaasq ou A ^oajuoa ap uoajis ojos anb ojsand
'ouB[d opun^as un e opB^a[3J opnuain e Bisa —a[qBsuadsipni 'o^arq
apsap 'Bas anbunB— pdsd oÁna 'sooijjdiua soinaxuiipa^oad so[ b 'sa[
-B}uauiBpun| sa^a[ X SBiaoaj ap sisaua^ B[ na 'napaaajd nop^npap B[ Á
sisajodiq b^j ^(^) sa^juannjadxa 'pBpiAisnpxa epBisBuiap uoa zaA [bj
[[ SBpuap sb[ ap BJopB[si3a[ pBpiAijaB B[ ua Einuoa[ ajjed b[
SBood ou A— auaij OAijDnpap-ooijajodiq opojaní [a anb jbjj
-soiuap opejnaoad soraa^ 'soub oajBna aasq opBai[qnd ojqi[ un n^

•(I)
•o^tsif opunut ¡^p so^ispq saXa; sd¡ o soujtinpuoo
vpand anb oapjnpui opojaw wnSuvu ajnxa oj^^

¿eopsijoiide

Bun

ddvd

311 —
*B|an^B9 n\ 9p aop^s v\ ^od opiS^xio^ iret{ ^s ^9|Bn^ X ^a^isisqns O|^g jod so
orno) opepunuap sojixsj i. soou^bíuis '8oj¡ÍO[ojjom 'soou^uoj so^sbj 6O[ ap sajBnD Bjegas
os apnop Bpi^j opnnmiBjj A osaofy opBmy ap oi^bjix aiua|33X3 un ¿Bq of^qBj] oq^ip ap
Inif iy -janbe
-abe jod sBpBio
sBpBiaamoo sbjo
sbuijoj bb] ap |Bni9B oen \a opBDpai
opBDipai aBq '(¿6
'(¿¿-6f '^ÍBd
Íd 'o^óI
^sajiy sonang 4BOB3ijaniBoaBdsiq B;8o[oi3a[Bip ^p Boa]Oi^qig ^(^aftq^ na ¡ouBdsa |[¡{,,) O|^ag
ap svjouauanpy sb[ b sbiou sn ua 'vvaaAvvg oni^ oaNvio^ A zoho O^ioao^ (9[)
'98I P o^boi ap 9 'ouv^nvjy ;g (51)

i'oiuaimpouoaaj [a sopo) b auodiui sou anb
uopBxhjqo sa ojad 'Bip nn ap aoqB[ trjas ou sojJBajjsB^j 'ojpg ap Bjqo
e[ ap soptpuaq soj^nao ^oq bjsbij jijqn^sap a^qBp asanj 's
-ui 'isb Bzm^) *B[opuB3ijiu^ip 'jB^|nA B[ u3 onui^uoo ap Bajjijut as
en^u3[ B[ anb A eajojoaa so[ sodiu^ sajBj uoe anb 83 ojb[^ -o^[nA [ap
sofa[ a^isa apns :soppnpaj Xnra sodtuá aaqos unraoo oj jod BnjaB o[98
boubuibjS b[ 'sBuiapy ojuaiuiBuopaajjad oipip ns 'opBi^ jouaui o
aoÁBin na 'neAnXpBoa Bjni[na bj ap saiusj^ajuí oiu3ui3[3 eo[ sopo) isb3
¡uauatAaa^uí ojja ua anb SEsn^a sb[ SBpBusA ubj nog! -asBp ns ap so|
ap ojqtj un opuuas ^bj ua jBjqo apand apuop BjSBq jaqBS [ptjip ^nuí
sa 'oSan[ apsaQ "(9^) a[iq^ ^p Bj[na BnSua^ b[ ap oasoa, [a 'so[p aa^ua
ísopiA soqonui jBJuajsap b o^(nqiJiuo[) ¿souBaiJaniBOUBdsiq so[qand
so[ ap B[q^i[ [a na O[pg ap BapBiuBj^) b[ opaafa upuanjjut an^?
•jBni^apjut Bjn^na ap ojuaiuna^sui osoi[ba
ns oujo) as :Bjuai anb oiJBuiJjaop ajuaiuBjauisa jo[ba [3 oipnm ua
osBqaj BoijBiuBJá B[ isy -ojuaiuiBuozBj ns JBJjsaipB u A sauaAof so[
na uopBAjasqo ap pBi[n3Bj B[ JBjjadsap b oipuadojj -opinf ns ap
pBpapBA B[ 'BJSOO BpO^ B 'jB^jnaO 3p BqB^BJJ B}SI(BUOpipBaj B3I}BUIBaá
Bjaap anb uoa sauopiuipp seaiu^a^Bus jÍ SBopBjaiq sb[ ojjajgaQ -soas
-ap sns 3inam[Bqea ot[duina ojpg 'Bjqo ns ap u^pBztjBaa b[ ng "(si)
u¿-aja 'sauquwq uo^&amp;iqm{ 'saja so 'stos n% 'oa^aa oA, 'oadoo oA 'ozano
oA 'ozuof oA 'ozant oA 'B[p ua opBj^ua aaqeq ^p sajuB oiuoa 'opuapip
anSis Bpnosa b[ ap ji[bs [b re A SoAijafpB [ap OApuB^ens [B A 'oqaaA
[ap ajqiuou [B 'oi[nq b A Bjuai^ b ouis 'jináuijsip aqBS on ainauqeaj

�y que sólo posteriormente sirvió para verificar con el experimento la
teoría. Mas, esta inversión gnoseológica y cronológica —propuesta
hace medio siglo— no basta, por sí sola, para eliminar la creencia
tradicional de que la idea rectora de la atomística daltoniana tiene
sus orígenes en datos de la experiencia. Es menester, por otra parte,
descartar la opinión defendida por algunos historiadores de que la
teoría procedería de observaciones sobre las propiedades físicas de
sustancias gaseosas. Como veremos, no fueron procedimientos inductivo-empíricos —ni el análisis químico, ni observaciones físicas—, los
que abrieron a la antigua doctrina filosófica el camino de la ciencia.
En realidad la teoría daltoniana hunde sus raíces en las exigencias
de determinados postulados y fue para Dalton —en la etapa inicial de
su camino cognoscitivo— una convicción tan metafísica como fuera
veintidós siglos antes para los pensadores de Abdera, Leucipo y Demócrito.

Dotar al átomo de cada elemento con un peso determinado que
exprese sus proporciones de combinación, es la idea maestra de Dalton
y de la cual manan todas las proposiciones de su teoría. Esta idea,
tan simple como fecunda, es la que permitió al concepto cualitativo
de la discontinuidad de la materia devenir cuantitativo y pasar de la
' filosofía a la ciencia. Si la obra de Dalton, iniciando una nueva quí
mica, se separa a la vez de las doctrinas atomísticas de sus predece
sores y de los hallazgos estequiométricos de sus contemporáneos, se
debe únicamente a la feliz ocurrencia de atribuir a cada especie de
átomo una constante ponderal. Los corpusculistas predaltonianos
razonaban en términos de la atomística, pero ignoraban las caracterís
ticas ponderales que los elementos ponen en evidencia en las reacciones
químicas; los descubridores de las primeras leyes ponderales conocían
el concepto de pesos equivalentes, pero no razonaban en términos de
la atomística. Dalton creó el instrumento conceptual que faltaba a
todos sus predecesores y encontró el acceso a una nueva ciencia, in
novando a la vez la estequiometría y la atomística. El problema de la
génesis de su teoría se confunde, pues, con el de los orígenes de la
noción de peso atómico.
No esperemos encontrar indicaciones claras y satisfactorias sobre
la fuente de su gran idea en los escritos de Dalton. Su obra "New
System of chemical Philosophy", en cuya primera parte —publicada
en 1808— expone la doctrina, nada revela acerca del cahaino que lo
condujo a formularla. Si bien algunas de las numerosas conferencias
de Dalton rozan el problema del origen de su atomística, lo hacen sin
aclararlo; una de ellas, pronunciada en 1810, promete incluso "una
pequeña exposición histórica" del desarrollo de su idea cardinal; sin
embargo, lejos de satisfacer la legítima curiosidad de la posteridad
deja, como veremos, la génesis de la teoría en penumbras.
Nada podría ser más característico a este respecto, para la actitud
de Dalton, que la célebre memoria presentada el 21 de octubre de 1803
— 114 —

a la Sociedad Literaria y Filosófica de Mánchester (3), con este docu
mento, que contiene una "Tabla de los pesos relativos de las partículas
últimas de los gases y de otros cuerpos", aparecen por primera vez los
gérmenes de la teoría daltoniana. Mas, ¿cómo encontró el gran química
de Mánchester el fundamento de su convicción de que los compuestos
se formaban por la reunión de átomos con pesos característicos y cons
tantes para cada elemento? Sin esta convicción, evidentemente, los
pesos de las últimas partículas establecidos por el análisis e indicados
en su "Tabla", carecerían de sentido. Es lógico, pues, buscar la res
puesta de esta cuestión precisamente en esa primera memoria, que
introduce en la ciencia el capital concepto de los pesos asignables a
las "últimas partículas". A pesar de ello Dalton no sintió el deseo de
poner en claro las raíces de su genial idea y de justificar la fundamen
tal noción que acababa de proponer. "Las investigaciones sobre los
pesos relativos de las últimas partículas —escribe— son, en tanto que
yo sé, un tema completamente nuevo, y no ha mucho las he empren
dido con un éxito inesperado. No me es posible entrar aquí en la ex
posición de los principios que me guiaron; me contentaré con mencio
nar los resultados que parecen sólidamente establecidos por mis
experiencias". Esto es todo lo que Dalton dice en el momento cuando
la novedad de su "Tabla" hubiera sugerido, más que nunca, poner
en evidencia los orígenes del concepto que constituye toda la infra
estructura de su doctrina.
En esas circunstancias, una versión dada sobre la génesis de la teo
ría por Thomas Thomson de Glasgow, prestigioso químico y amigo de
Dalton, encontró fácilmente adherentes. En agosto de 1804, cuando las
ideas daltonianas —fuera del reducido ambiente de la Sociedad Filosó
fica de Mánchester— eran casi desconocidas y, seguramente, incom"
prendidas. Thomson visitó a Dalton para discutir con él la nueva doc
trina; impresionado por la sencillez de la teotría y por excepcional
alcance interpretativo, dio la primera exposición prolija y didáctica de
la doctrina en 1807, un año antes que el mismo Dalton la hiciera cono
cer en su "New System of chemical Philosophy". Se comprende, pues,
que nadie pareciera a los contemporáneos más indicado que Thomson
para responder a la pregunta que la gran obra del químico de Mán
chester había dejado sin respuesta.
"Mr. Dalton me dijo que la teoría atómica —escribe Thom
son (4)— se le ocurrió por primera vez durante sus investigaciones
sobre el gas olefiante y el hidrógeno carburado (5), entonces pocos
conocidos y cuya constitución sólo fue establecida gracias a Mr. Dalton.
Sus experiencias mostraron claramente que ambos están exclusiva
mente formados por carbono e hidrógeno. Encontró, además, que si
relacionamos la composición de esos dos gases con la misma cantidad
de carbono, el hidrógeno carburado contiene exactamente dos veces
(3)Dalton, On the absorption of gases by water and oiher liquids; publicado en 1805
en Mánchester Memoirs, citado según Roscoe y H^rden: A new view o¡ the origin of Dalton's
atomietheory, 1895, London.
(4)Thomson, History of Chemistry, Vol. II, pág. 289.
(5)En la nomenclatura mo^erna: elileno y metano.
— 115 —

�— SIT —
'cunjatu X oua^i;a :suja*:oni 6an]B[3uaaioa cj ug (g)
'68Z •3?&lt;I 'II 'l\ 'AJK'iu^ii^ fo Xjojsi¡] 'moswoh (f)
•uopnorj 'S68^ *Xuo^i{
tuoi;o(7 /o mil jo ai/) /o ai 9un p r^aaavj^ X sodsojj un^^s opoip 'sjtouraf^ j^is^qjuBj^ ua
S081 u opBji[qiid ¡sptnbtj lai^o puo jatvca Aq saso^ /o uotiduosqv atp uq 'íioiivq (g)
830^A sop ajuamejaBxa auapuoa opsjnqjea oua^ojpiq p 'ouoqjea ap
p^pijuea Binsiin b[ uoa sass^ sop sosa ap uopisodnio^ bj sooiBuoiaejaj
13 anb 'sBinapB 'ojjooaug 'oiíaácupiq a ouoqjBO jod sopBUiJoi ajuaiu
-BAisnpxa uBjsa soquiB anb ajuaoiBJBjo uojbjjsoui SBiauaiiadxa sng
•uojjbq up\[ b sbi3bj2 epiaajqejsa anj oj^s ucHanjnsuoo BAna X sopiaouoa
oood saauojna '(g) opsjnqjBa ouaáojpiq js ^ sjusipjo sbS ja ajqos
sauope^ijsaAui sns ajuBJnp zaA bjsuiijcI jod otJjnoo 3j as —(f) uos
aqu^sa— 8310191^ Bjjoaj bj anb ofip ara noj[B(j *-ij\[,,
•Bjsandsai uis opBÍap BjqBq
ap ooxiutnb ^p ejqo ubjS b[ anb Biun^^ad B[ b aapuodsoj
qj^ anb op^oipui sbui soauBJodaiaiaoo soj b Bjapajed aipea anb
'sand 'apuajdnioD ag •4tjCqdoso^tq&lt;j jBairaaqo jo raajsÁg M9j^n ns ua jao
-ouoo BJaioiq ^\ uoj^bq omsim p anb saiue oue un '¿081 u0 ^uijjoop bj
ap BopaBpip jÍ BfipDjd uopisodxa BJamijd b^ ^ip 'oAiiBjajdja^ui aaneo^
[Buoiodaoxa jod Á mi%09% b[ ap zajypuas b[ jod opBuoiBajduii íemaj
•^op BAanu b^ ja uoa aijnasip BJBd uoj^bq b 911SIA uosuioijjl •SBptpua.id
-tuoaui 'a^uauíBjnSas '^ Bpioouoosop isbd ubj^ •—aajsaqauBj^ ap boij
-osoj[^ pBpapog v\ ap ^juaiquiB oppnpoj [ap Bjanj— sbubiuoj[bp ssapi
SB[ opu^no '^081 aP o^8&lt;&gt;^b ug 'saiuaj^qpB a^uamiiaBj ojjuooua 'uoj^bq
ap oSiuib A oaiiumfa osoi^ijsajd 'AioSse^-^ ap uosutoqj^ s^uioq^ jod bj^
-03) 8[ 3p ST83UaS B{ 9JqOS Cpep UOI9J9A BUn '8BI0UBJ8UUDJI0 SB83 U^[
•Buij^oop ns ap BJnjanusa
-bjjui b^ Bpoj a^niTisuo^ anb ojdaouoo jap s^uaáuo soj epuapiAa ua
aauod 'Bounu anb sbui 'opua^ns Bjaiqnq Bjq^j^,, ns ap pspaAon bj
opuBna ojuaraora ja ua aaip uojjbq anb oj opoi sa ojs^ •tísBiDuaxjadxa
sim Jod sopiaajqBisa aiu^inspijos uaoaj^d anb sopsijnsaj soj jbu
-oíanara uoa aJBjuajuoa atn íuoJBin^ ata anb soidiauud soj ap uoiaisod
-xa bj ua inbB aBJjua ajqrsod sa ara o^[ 'opEJa^^saní ojixa un uod opip
-uajdma aij sbj oqanxu Bq ou Á 'oAanu a^uainB^ajduioa Bina; un 'as oÁ
anb o^ubj na 'uos —aqijasa— SBjnaj^jcd sBuii^jn sej ap soAUBp^ sosad
soj ajqos sauoiaBSijsaAui sb^j,, •jauodojd ap BqBqBOB anb U9ioou jbj
-uauíBpunj bj jBaijnsnf ap A Bapi jeiua3 ns ap saaiBj sbj ojBja ua jauod
ap oasap ja opuis ou uojjbq ojja ap JBsad y "^sBjnDj^jBd 8Buipjn,5 sbj
8 sajqBu^iSB sosad soj ap o^daauoa jBjídsa ja Biauaia Bj^ua aanpoajui
anb 'Bijoinaui Bjainiad Bsa ua ajuauiBSiaaad nopsan^ B^sa ap Bisand
-83J bj jBasnq 'sand 'oaií^^j sg -opijuas ap uBuaaaJBa 'tt8jq8X ^ ua
sopBaipui a sisijeuB ja jod soppa^qBjsa sejnai^jsd sbuii^jti sbj ap sosad
soj 'a^uamajuapiAa 'uoiaaiAuoa Bjsa uig ¿o^uauíaja Bpea BJBd sajusj
-suoD A soai)suai3BJB3 sosad uoa souioib ap uoiunai bj jod uBqBuiJtoj as
soisanduioa soj anb ap uoiooiauoo ns ap ojuaiuspunj ja jajsaqauBj^ ap
oaiuiinb ubjS ja ^ajuoaua 00193? '8Bp\[ •BUBioojjBp Bijoai bj ap sauauuaá
soj zaA Bjauíijd Jod uaaajBdB 'usodjana sojjo ap A s^sbS soj ap sBmrjjn
SBjnajiJBd sbj ap soApejaj sosad soj ap BjqBj^,, eun auapuoa anb 'o^uaui
-n^op a^sa nos '({?) jajsaqaoBj^ ap Baij^soji^ A BiJBjajrj pBpataog bj b

— til ~
081 3P 3Jtjnj3O ap -j^ ja Bpe^uasaad Bijouiaui ajqajas bj anb 'uojjbq ap
pnjijaB bj BJBd 'oj^adsaj ajsa e o^psuajaejes sboi jas Bjjpod pRfsj
•SBjquinuad ua Bijoaj bj ap sisauaS bj 'somajaA oraos 'BÍap
pspijajsod bj ap pBpisoijna Bmijj^aj bj jbobjsijbs ap sofaj 'o^jsqma
uis ^jBoipjBa Bapt ns ap ojjojjBsap jap ^B3U9J8iq o^iatsodxa Buanbod
Bun,, osnjsut ajamojd '0I8T H3 BpeiDunuoad 'scjja ap Bun íojjbjbj^b
uis uaaBij oj 'B^ijsimojB ns ap uaSiJO jap Binajqojd ja ubzoj uojjbq ap
SBianajajuoa SBSOjamnu sbj ap SBun^jB uaiq ig 'BjJBjnuuoj b ofnpuoa
oj anb ouuuea jap Baja^e ejaAaj Bpeu 'Buwj^op bj auodxa —8081 ua
Bpeaijqnd— ajJBd BjaraiJd BAtia ua '^ifdosc^ttfj yooTuidi^ fo tu^jsX^
m3N,&gt; BJC[O nS 'uíIBQ 3P 8ojiJ3sa soj ua Bapi objS ns ap ajuanj bj
ajqos SBUOJ3B^8IJBS A S6JBJ3 sauoioBaipui jejjuosua eouiaiadsa 01^
*03ioioje osad ap ooiaou
bj ap saua^jJO soj ap ja uoa 'sand 'apunjuoa as Bjjoaj ns ap sisouaS
bj ap Boiajqojd jg "BapsiuioíB bj A BiJjaoiombajsa bj zaA bj b opuBAOu
-ui 'Bianaia BAanu eun b osaaaB ja ojjuo^ua A sajosaoapajd sns sopoj
b BqsjjBj anb jBnjdaauos ojuauínjjsoí ja oaja uojjbq -BaijsjraojB bj
ap souirajaj ua uBqBuozsj ou o Jad 'sajuajBAinba sosad ap ojdaauoa ja
UBjaouoa sajBjapuod s^^aj sB-iauíud sbj ap sajopiiqnasap soj íSBaiiumb
sauopsBaj sbj us BpudplAa na uauod sojuaiuaja soj anb sajBJapuod SBatj
-sjjaj3BJB3 sbj UBqB.iouái ojad 'B3IJSIOIOJB bj ap souimjaj ua ueqBuozeJt
souBiuojjBpajd 8Bjsijn3sndJO3 so^ -jejapuod sjubjsuos Bun omojB
ap apadsa spB3 b jinqijjB ap Biauajjnao zijai ej b ajuameaion aqap
as 'soouBJoduia^uoa sns ap soaijjauíombajsa soSzBjjBq soj ap A sajos
-aoopajd sns ap sb^ijsjoiojb ssuijj^op sbj ap zaA bj b BJBdas as 'b^ioi
-inb BAanu Bun opuaiaiui 'uojjbq sp Bjqo bj ig -Biauaia bj b bijosojij
bj ap jessd A OAijBjijuBna jinaAap BijajBra bj ap pepmupuoasip bj ap
OAijBjijBna ojdaauoa jb ^pmuad anb bj sa '^punaai oiuoa ajdiuis ubj
'Bapi Bjsg "BIJO3J ns ap sauopisodojd sbj SBpoj ububih jBna bj ap A
uojjbq ap Bjjsaeoí Bapi bj sa 'uoiaBuiqmoa ap sanopjodojd sns asajdxa
anb opBoiouajap osad un uoa ojuamaja Bpea ap oraoje je jbjoq

•OJIJ3OU1
•3Q A odpna^^ 'sjapqy ap sajopBsuad soj BJBd sajas sojSis spppuiaA
BJanj oinoa Baisijejaui ubj umaaiAiioa Bun —OAijpsou^oa ouyiuBa ns
ap jBiami Bdsja bj us— uojjbq BJBd anj A sop^jnjsod sopsuirajajap sp
SBiauaáixa sbj ua saajBJ sns apunq BUBiuojjep Bjjoaj bj pspijsaj ug
-BI3U3I3 bj ap ouuuBa ja Baij^sojij Buijjaop BnáijuB bj b uojaijqB anb
soj '—8B3isij sauopBAjasqo iu 'oaioiinb sisijbub ja iu— sootJtdnia-OATj
-anpui sojuairaipaaojd uojanj ou 'somajaA oiuo^) 'SBsoase^ SBpusjsns
ap SBOisij sapepaidojd sbj ajqos sauoiaBAJSsqo ap Buapaaojd Buoaj
bj anb ap sajopsijojsiq soun^jB Jod epipuapp U9iuido bj JBjaeasap
'ajjed bjjo jod 'jajsauam sg -Biauauadxa bj ap sojep ua saua^jjo sns
auaij BueiuojjBp BaijsjinojB bj ap Bjojaaj eapi bj anb ap jsuopipBjj
Biauaaaa bj jsniuitp BJBd 'bjos is jod 'Bjs^q ou —ojSis oipom ao^^
Bjsandojd— Bai^ojouojo A Bai^^joasouS uoisjaAui B^sa 'sb¡^[ -eijoaj
bj ojuainijadxa js uoa jB^ijijaA BJBd oiajis a^saxujoijajsod OJ98 anb A

�tanto hidrógeno como el gas olefiante. Así fue conducido a determinar
en números la razón de estos constituyentes y a considerar el gas olefiante como compuesto por un átomo de carbono y uno de hidrógeno,
y al hidrógeno carburado como un compuesto de un átomo de car
bono y dos de hidrógeno. Esta concepción fue aplicada al óxido de
carbono, al agua, al amoníaco, etc., y los números que expresan los
pesos atómicos del oxígeno, del ázoe, etc., fueron deducidos de mejores
determinaciones analíticas que las entonces al alcance de la química".
Si la versión de Thomson correspondiese a la realidad, habría que
admitir a la vez el origen empírico de la ley de las proporciones múl
tiples y el de la teoría daltoniana; ésta solamente sería una interpre
tación generalizada de esa ley experimental. Dalton habría reconocido,
mediante el análisis químico, la reveladora discontinuidad de los pesos
del hidrógeno ligados en el etileno y metano a los mismos pesos de
carbono. Asociando su hallazgo con la antigua doctrina corpuscular,
su suposición de que la significativa discontinuidad ponderal tradu
ciría la estructura discontinua de la materia, indicaría inmediatamente
—en el pensamiento de Dalton— los pesos como nnr profunda carac
terística del átomo, quizá como la única característica que permite
ligar las últimas partículas a las experiencias en nuestra escala.
Nada es ilógico en el relato de Thomson, seductor además por su
simplicidad, y por ello no es sorprendente que casi la totalidad de
los historiadores hayan admitido sin más que los resultados ex per i
mentales y los sencillos razonamientos indicados por Thomson como
etapa inicial de las ideas daltonianas, coinciden realmente con el
camino seguido por el innovador de la teoría atómica. A pesar de ello,
numerosos son los argumentos que obligan a descartar esta versión,
contradicha por el mismo Dalton. "El conocimiento de la constitución
del hidrógeno carburado —escribe el químico de Mánchester— no
podía haber sido realizado antes de la introducción y aplicación de la
teoría atómica a ese tipo de investigaciones. Fue en el verano de 1804
que recogí en tiempos y lugares distintos el gas inflamable de los pan
tanos" (6). Las experiencias con gas de los pantanos fueron, pues, rea
lizadas en el año 1804, mientras que Dalton ya había dado a conocer
—como indicáramos— en octubre de 1803 una Tabla de los pesos
atómicos. En realidad, el relato de Thomson resulta equivocado. Esta
opinión está también apoyada por Roscoe y Harden, cuyo cuidadoso
estudio crítico de los cuadernos de apuntes de Dalton, confirma que
las experiencias invocadas por el químico de Glasgow son posteriores
a los orígenes de la teoría daltoniana. Si los análisis del gas olefiante
y del gas de los pantanos aparecen en el manuscrito de la célebre
tabla atómica de 1803, es porque Dalton la completó en una ^jecha
posterior. Pudo hacerlo cómodamente, pues era secretario de la Socie
dad Literaria y Filosófica de Mánchester (7).
Sin embargo, si incluso las investigaciones citadas de Roscoe y
Harden no hubieran quitado valor al testimonio de Thomson, una
(6)New System, I, pág. 444.
(7)Ver a este respecto: Delacre, Hisloire de la chimie, pág. 234.
— 116 —

manifestación del propio Thomson bastaría para quebrantar la con
fianza acordada demasiado perentoriamente a su versión de los oríge
nes de la teoría atómica. En efecto, en una nota presentada a la Socie
dad de Mánchester en 1850, el químico de Glasgow, olvidando su
relato de antaño, no menciona para nada las experiencias con los
hidrocarburos e indica el análisis de los óxidos de nitrógeno como
fuente empírica de las ideas daltonianas: "Dalton ha fundado su teoría
en el análisis de dos gases, el protóxido y el deutóxido de nitrógeno.
Consideraba al primero como formado por un átomo de ázoe y
un átomo de oxígeno, y al segundo por un átomo de ázoe y dos átomos
de oxígeno".
En realidad, no caben dudas de que Dalton estudió varios com
puestos oxigenados del nitrógeno, descriptos en el primer volumen de
las "Manchester MemoirV, publicado en 1805; experiencias éstas que
consistían en mezclar "gas nitroso" (óxido nítrico) y aire sobre agua:
"1) 100 medidas de aire común mezcladas con 36 de gas nitroso puro
en un tubo de 3/10 de pulgadas de largo y 5 pulgadas de ancho, se
reducen después de algunos minutos a 79 u 80 medidas de nitrógeno.
Allí no se encuentran ni oxígeno ni gas nitroso.
"2) 100 medidas de aire común son mezcladas con 72 medidas
de gas nitroso en una campana de gran diámetro sobre agua. Se en
contrará como en el caso anterior un residuo de 79 u 80 medidas de
nitrógeno puro. Si en la experiencia se emplean menos de 72 medidas
de gas nitroso, el residuo contendrá gas oxígeno; si se emplean más se
encontrará gas nitroso en el residuo". Tales experiencias permitieron
a Dalton formular esta notable conclusión: "Los elementos del oxígeno
pueden combinarse con una cierta porción de gas nitroso y con el doble
de esa cantidad, pero no con cantidades intermedias. En el primer caso
se obtiene ácido nítrico, en el segundo ácido nitroso". El trabajo que
contiene estas indicaciones fue presentado a la Sociedad de Mánches
ter el 12 de noviembre de 1802; si fuese probado que Dalton estaba
en esa fecha en posesión del resultado citado, sería evidente que ej
descubrimiento de la ley de las proporciones múltiples habría pre
cedido a la Tabla atómica (1803) ; habría que aceptar que Thomson,
a pesar de sus flagrantes contradicciones tenía en lo esencial razón,
y el origen empírico-inductivo de la teoría daltoniana estaría de
mostrado.
Una vez más los apuntes diarios del químico de Mánchester reve
lan que la constancia experimental, aparentemente tan decisiva, no
fue conseguida por Dalton más que después de publicado su trabajo,
y fue añadida al manuscrito en el intervalo que separaba a su lectura
de su publicación. Si pudiesen subsistir dudas a este respecto, un sólo
hecho bastaría para eliminarlas: los datos cuantitativos indicados por
Dalton difieren en algo de los que realmente pudo obtener; es decir,
que los redondeó conforme con la ley de las proporciones múltiples
que había deducido, sin acudir a análisis químicos, de su teoría ató
mica. "Los resultados reales de estas experiencias —escribe Partington
refiriéndose a los análisis de los óxidos de nitrógeno— son menos
exactos de lo que suponen las afirmaciones de Dalton, quien debe
— 117 —

�— ¿II —
aqap uamb 'uojjbq ap 8auopBin.njB sb[ nauodns anb oj ap sojaBxa
son^ra nos —ouaSojjiu ap sopixo so[ op bisijbub soj e asopuaijijai
uojSuijjb^ aquasa— sspuaijadxa SBjsa ap sajeaj sopejjnsaj so^j,, -Baita
-ojb Buoaj ns ap 'soairajnb sisijbub b Jipna^ nrs 'oppnpap Biqeq anb
sajdijjnm sauopaodojd sej ap ^aj bj uoa anuojuoa oapuopai so[ anb
'jcpap sa ^aauajqo opnd ajuanipjajt anb soj ap oSjb na uajaijip uojjbq
jod sopBoipm soAijBjijuBna sojep soj :sej.iBuiraija BJBd BHBjseq oqaaij
ojos un 'ojoaasaj ajsa b sepnp jijsjsqns uasaipnd ig •nopBoijqnd ns ap
Bjnjaaj ns b eqejedas anb ojBAjajm ja ua ojijosiuibui p3 epipem? anj A
'oÍBqBjj ns opBaijqnd ap sandsap anb sera uojjbq Jod epmSasuoa anj
on 'BAisioap nej ajuamajuajBdB 'jBjnamuadxa Bpusjsuoa b[ anb ub[
-oaoj jajsaqauB^ ap ooinimb [ap soiJBip sajundB soj sera zaA bu^
'opBjjsora
-ap BiJBjsa BUBiuojjBp Buoaj bj ap oAijanpni-oaijjdraa uaihjo ja A
'uozbj jepuasa oj ua eiuaj sauopaipejjnoa sajuej^ejj sns ap jesad b
'uosmoijj^ anb JBjdaoB anb Bijqeq i (081) ^aimojB Bjqsj^ bj b opipa^
-aid BjjqBij sajdiijnra sauopjodojd sbj ap Áa\ bj ap ojuaimijqnosap
ja anb aju^piAa Bijas 'opBjp opBijnsaj jap U9isasod na Bq^aj Bsa na
eqB^sa uojjbq anb opBqojcd asanj is ^^081 3P a^qraaiAOU ap ^j ja jaj
-saxjDHBj^ ap pBpaiaog bj b opBjuasaad anj sanoiasaipni scjsa auaijuo^
anb ofBqBJj jg '^osoaiiu oppc opun^as ja na 'oouiíu opios anaiiqo as
O8B3 jaraud ja u^j -SBiparaja^uí sapepi^uBa uoa ou o jad 'pBptjuBa Bsa ap
ajqop ja no Á osojjiu sbS ap uoiajod B^jap san uoa asiBmqmoa uapand
ouaSjxo jap soiuaraaja scj,, :uoisn[ouoo ajqBion Bjsa jBjnrajoj uojjbq b
uojaijiuuad SBianauadxa sajB^ ^onpisaj ja ua osojjín sbS BjBjjnoaua
as sbui nea^dtna as is íouaSjxo sbS Bjpua^uoo onpisaj ja 'osojjiu sbS ap
sspipara 11 ap sonara UBajduia as Biauauadxa bj ua ig -ojnd oua^ojitu
ap sspipara Q8 n 6¿ 3P onpisaj nn aoijajuB osea ja ua oraoa bjbjjuod
-ua ag -enás ojqos ojjauíBip ubj^ ap BusdraBa eun ua osojjiu sbS ap
sBpipara ^¿ uod sepBjazara nos unraoa ajtie ap SBptpam qq^ (^„
•osoj^iu bb tu oua^ixo iu UBJjuanaua as on ijjy
'ouaSojjín ap s^pipara 08 n 6¿ B so^nuira sonnSjB ap sandsap uaanpaj
as 'oq^auB ap sepBSjnd g A oSjbj ap SBp^^jnd ap 0l/9 3P o(InJ ^^1 ua
ojmd osoJíjn sbS ap o,g uoa s^pejazara nnraoa ajiB ap SBpipara Q01 (l,,
:enSB ajqos ajiB A (odijiju opixo) 4tosoJiiu sbS,, jsj^zara ua UBijsisuoa
anb SBisa SBiauauadxa ÍS08T ua opBaijqnd '^s^ioraaj^f jajgaqDHBj\[,, sej
ap uaranjoA jauíjjd ja na sojdyjasap 'oua^pjjín jap sopsna^ixo sojsand
-raoa souBA oxpn^sa uojjbq anb ap sepnp uaqea ou 'pepijBai u^
*• '^onaSixQ ap
soraoje sop A aozB ap ouiojb un jod opunSas jb A 'ouaSrxo ap ouioíb un
A aoze ap orao^e un Jod opBUuoj oraoa ojainod jb BqBjap^uo^
•onaSojjiu ap opixojnap ja A optxo^ojd ja 'sass^ sop ap sisijeuB ja na
Buoa) ns opepunj bij uojjbq,, : SBUBinoijBp SBapi sbj ap Baojduia ajnanj
ouiod ona^pjjiu ap sopixo soj ap sistjbub ja Baipui aq
soj noo seiauauadxa sbj Bpsu BJBd Buotouara ou 'oubjub ap
ns opuBpiAjo 'j^oSsbj^) ap oaiunnb ja '0S8I n3 ^ajsaijauBpyf ap pp
-apog bj b BpBjnasajd ejou Bun ua 'ojaaja u^ 'BairaojB Bijoaj bj ap sau
-a^jjo soj ap uoisjaA ns e ajuatnsijojuajad opeiseraap BpBpjooB bzubij
-uoo bj jBjuejqanb BJBd BiJBjSBq nosraoqj^ oidojd jap uopBjsajiuBui

— 911 —
D? 3P aJ?'í?H

^ed 'i

aa/^ (9)

tun 'uosraoujL ap oiuoraijsaj jb jojba opBjinb UBJaiqntj on uapjBjj
A aoosojj ap sepejp sauope^psaAui sbj osnjaui is 'o^JBqiua uig
•(¿) jajsaxjouBj^ ap bdijosoji^ A BiJBjajrj pep
-apog ej ap oiJBiajaas Bja sand 'ajuaraepouioa ojja^eij opnj 'jouajsod
Bqoai eun ua ojajdmoa bj uojjbq anb^od 83 '081 9P BoiraojB Bjqej
ajqajaa bj ap ojiiasnuera ja na uaaajede sonBjued soj ap sb^ jap A
ajuBijajo sbS jap sisijbhb soj ig •BHBiuojjBp Buoaj bj ap saua^uo soj b
saaouajsod nos moSsb[^) ap oauninb ja jod SBpB^OAUi sspuaijadxa sbj
anb Bra^ijuoa 'uojjbq ap sajundB ap soujapBno soj ap ootjiaa oipnjsa
osopspina Ojína 'uapjBjj A aoosojj jod Bpe^odB naiqrasj Bjsa uoiuido
Bjs^ -opeaoAinba ejjnsaj uosraouj^ ap ojBjaj ja 'pepijBaj ugj 'soaira^jB
sosad soj ap ejqBj^ Bun 081 8P ajqnjoo ua —souiBJBaipui oraoa—
jaaouoa e opep Bjq^q vA uojjbq anb sejjuaim 4¡{?08T OUB Ia u3 s^pBzij
-B3J 'sand 'uojanj souejued soj ap sbS uoo sepuaiaadxa BB^ • (9) 44soubj
-UBd soj ap ajqeraejjuí se ja sojutjstp saJBSnj A sodraaij ua iSoaaj anb
P08I aP ounjaa \9 ua an^ -sanopBSijsaAux ap odij asa e bdiuiojb Buoaj
bj ap uopeaijdB A uopanpojjuí bj ap sajus opBzijeai opis jaqeq Bjpod
ou —jajsauouBj^ ap ooxrainb ja aquasa— opBJnqjea ouaojpit[ jap
uopnjijsuoa bj ap ojuaxrapouoa j^,? éuojjbq orasira ja jod exjaipBjjuoa
'uoisaaA Bjsa jBj^easap b nsSxjqo anb sojuaranSjB soj uos sosojauínu
'ojja ap jesad y 'BDiinojB Biioaj bj ap aopBAOunt ja jod opin^as ouiinea
ja uoa ajuarajeaj uappmoa 'sbubiuojjbp ssapi sej ap jspiui BdBja
oraoa uosiuoij y jod eopsaipni sojuaimeuozB^ sojypuas soj A sajBjuara
ijadxa eopsjjnsa^ soj anb s^ra uis opijimpe ub^bij saaopeijojsiq soj
ap pBpijejoj bj ^sa anb ajnapuajdios sa ou ojja Jod A ^psppijdrais
ns jod seraapB aojanpas 'uosraoqjL ap ojBjaj ja ua ootS^ji sa Bpe^
'Bjsasa BJjsanu na SBpuaiJadxa 8bj b sejnaijiBd ssraijjn sbj JbSij
ajirajad anb BoqsjjajaejBa Baxun bj oraoa ezmb 'oraojB jap Baijsuaj
-aBJBO Bpunjojd aun oraoo sosad soj —uojjbq ap ojnaxraBsuad ja ua—
ajuaraBjeiparam BiJBaipui 'BijajBra ej ap Bnuijnoasip Bjnjanjjsa ej epp
-npeaj jBjapuod pBpmuijuoasxp baijbdijiuSis bj anb ap uopxsodns ns
'^ejnasndjoa enujaop BnSijuB bj uoo oSzbjjbij ns opuBposy •ouoq.reo
ap sosad sorasira soj b onsjara A ouajija ja na sop^^ij oua^ojpiq jap
Bosad soj ap pBpinuijuoosip e^opejaAaj ej 'oairainb sisijbub ja ajusipara
'opioouooaj Bijqsq uojjbq 'jBjuarauadxa ^aj esa ap BpBzijejana^ nopej
-ajdjajuí eun bjj^s ajuaraBjos Bjsa ¡BUBinojjBp Bjjoaj bj ap ja A sajdij
-jnra sauopjodojd sej ap A^\ ej ap oaijjdma uaSiJo ja zaA bj b Jiji
anb BijqBij 'pepxjBaj bj b asaipuodsajjoa uosmoijj^ ap u9jsjaA bj rg
'ueoiramb bj ap aonsaje je saouojua sbj anb seoijijenB sanoiaBuiuuajap
83jofam ap soppnpap uojanj '-aja 'aozB jap 'onaSixo jap soaira9JB sosad
soj uBsajdxa anb sojauínu eoj A '*oja 'oobjuouib jb 'biiSb jb 'ouoqjBa
ap opix^ jb epeaijd^ anj nppdaanoa ejs^ -ouaSojpiq ap sop A ouoq
-jbo ap oraoje un ap ojsandraoo un oraoa opBjnqjBo ouaS^jpiq jb A
'ouaüojpiq ap oun A onoqjea ap ouiojb un jod ojsanduioa oraoa ajueij
-ajo sbS ja jBjapisuoa b A sajua^njijsuoa sojsa ap uoze^ bj soiaumu na
jBuiuuajap b oppnpuoa anj isy 'ajuBijajo sb^ ja oraoa ouaáojptq ojubj

�haber redondeado los números de acuerdo con la ley de las propor
ciones múltiples ya implícitamente aceptada por él" (8). En efecto,
no fueron sus experimentos los que le sirvieron para formular su ley,
sino que por el contrario fue la fórmula de su ley deducida de la teoría
atómica la que le sirvió para interpretar sus experimentos.
Mas, supongamos que no disponemos de argumentos históricos,
de los datos que acabamos de citar. Incluso en este caso, estaríamos en
condiciones de afirmar —ya esto quise llegar—- que ningún experi
mento hubiera podido conducir a Dalton al descubrimiento de la ley
de las proporciones múltiples. Basta examinar el contenido de la ley
para ver las bien asentadas bases de tal aserción, aunque ésta a pri
mera vista parezca paradojal. Si la ley se limitara a enunciar que
la relación de los pesos distintos de un elemento unido, en el com
puesto, a un mismo peso de otro, es expresable por un cociente de
números enteros, su contenido sería, necesariamente, confirmado por
la experiencia, pero no nos enseñaría ninguna característica del mundo
de la materia. La ley sería una especie de tautología, puesto que los
números dados por los resultados del análisis, que son forzosamente
aproximados, permiten siempre expresar la relación en cuestión por
un cociente de dos números enteros, siempre que éstos puedan ser gran
des. Solamente el hecho de que los números que expresan la relación
de pesos (masas) deben ser pequeños, por ejemplo 3 y 4, y no cam
bian cuando la precisión aumenta, no volviéndose por ejemplo 301
y 402, cuando la exactitud del experimento pasa de la décima a la
milésima, es solamente este hecho, imprevisible antes del descubri
miento de la ley, el que confiere a ésta sentido y contenido. Ahora
bien, los medios experimentales a disposición del análisis químico en
la época de Dalton, no le hubieran permitido de ninguna manera, dar
a su ley el sentido que acabamos de circunscribirle y que, sin em
bargo, está intrínsecamente unido a los razonamientos del fundador
del atomismo químico (9).
Se impone pues, la conclusión: La ley daltoniana no es un ha
llazgo empírico; lejos de ser la fuente experimental de la teoría ató
mica, es su consecuencia lógica. Los orígenes de la atomística dalto
niana deben ser buscados en otra parte.

II
En los umbrales de nuestro siglo Roscoe y Harden sometieron a
los manuscritos, y en particular el diario científico de JDalton, a un
exhaustivo y sagaz estudio, con el fin de elucidar el camino heurístico
que siguiera Dalton. Reconocieron lo insostenible de la versión de
Thomson, pero no pudieron liberarse completamente de la idea de
que el punto de partida de la teoría debía ser buscado en fuentes
experimentales; comprobaron que Dalton antes de 1803 —el año de
la primera tabla de los pesos atómicos— se había dedicado casi exclu(8)Partincton, Historia de la química (Trd. española), pág. 185.
(9)Ver a este respecto Pebrin: Los átomos.
— 118 —

sivamente a la meteorología y a la física, y que las experiencias de
química pura sólo tuvieron un papel secundario entre los motivos de
sus investigaciones. La difusión de los gases, su solubilidad en el agua,
los fenómenos del calor son los problemas que cautivaron su interés.
Roscoe y Harden pensaban que los hechos empíricos que se habían
presentado a Dalton en ese dominio debían dar cuenta de la génesis
de la teoría. Corroborados en su opinión por algunas indicaciones dadas
por Dalton mismo sobre los orígenes de sus convicciones atomísticas,
Roscoe y Harden resumen su conclusión de la manera siguiente: "La
idea de la teoría atómica se introdujo en el pensamiento de Dalton
como una concepción meramente física, sugerida por el estudio de
las propiedades físicas del aire atmosférico y de otros gases. Encon
trando en estos estudios el problema de determinar los diámetros rela
tivos de los corpúsculos, de cuya existencia no cabían dudas en su
espíritu, acudió a los resultados del análisis químico. Por otra parte,
la opinión de que las combinaciones químicas se realizaban en la
forma más simple posible, le sugirió adoptar la idea de que las com
binaciones se producían entre corpúsculos de peso diferente. Esto es
lo que separa su doctrina del antiguo atomismo especulativo de los
griegos. La extensión de esta idea a las sustancias en general, le per
mitió descubrir la ley de las proporciones múltiples y la comparación
de los resultados experimentales brindó magnífica comprobación a la
verdad de las deducciones" (10).
Las investigaciones de Roscoe y Harden ponen, sin duda, en evi
dencia, y en forma brillante, el desarrollo de las ideas de Dalton; des
cartando definitivamente de la génesis de la teoría la intervención de
experimentos analíticos, demuestran con argumentos convincentes que
el iniciador del atomismo químico ha buscado, en la primera fase
de su obra, apoyo para sus convicciones atomísticas en la física de los
gases; sin embargo, por meritorias que sean las investigaciones de
Roscoe y Harden no echan luz, creemos, sobre la fuente primaria de
la teoría daltoniana.
"La fuerza comprobatoria de los indicios —afirman Roscoe y
Harden— decide en favor de la versión dada por Dalton en 1810 en
Londres". El documento a que se refieren ambos historiadores es una
conferencia dedicada a los problemas de la constitución de mezclas
gaseosas. En la introducción de esta conferencia Dalton promete "una
pequeña exposición histórica de la evolución de su pensamiento y de
sus experiencias"; luego bosqueja hipótesis destinadas a aplicar la
noción newtoniana del átomo a la mezcla gaseosa de la atmósfera. En
realidad se contenta con algunas alusiones a los orígenes de su teoría
atómica, y deja completamente en la sombra la génesis de su idea
de los pesos atómicos, idea cardinal que contiene, en verdad, toda
su teoría.
Indiquemos lo esencial del contenido de ese manuscrito que Roscoe
y Harden estiman tan revelador para los orígenes de las concepciones
daltonianas. ¿No es extraño, se pregunta Dalton, que una mezcla de
(10) " Roscoe y Harden, Loe. cit., pág. 50.
— 119 —

�— 6IT —
•OS '^*&amp;

'^aaavjj i aosso^ (oí)

ap Bjazam boti anb 'uoijbq Biunajd ^s 'ouBJixa sa oj^;? •SBUBiuoijBp
sauopdaauoa sbj ap saua^jjo soj BJBd jopsjaAaj ubi uBtmisa uapjBjj Á
aoasojj anb ojijjsiiubui asa ap opiuajuoo jap jspuasa oj socuanbipuj
•Bjjoaj ns
Bpoj 'pBpjaA na 'ananuoo anb jBnipjBa Bapi 'sooiiuojb sosad soj ap
Bopí ns ap sisauaS bj Bjqmos bj na aiuauíejajdinoa efap A 'boihiojb
Buoaj ns ap sauaáuo soj b sauoisnjB ssnn^jB uoa Biuaiuoa as pBpijBaJ
u^ 'BJajsoiujB bj ap BSoaseS Bjozain b^ b ouiojb jap BUBiuoiAtau nopou
bj JBDtjde b SBpBupsap sisaiodiq Bfanbsoq o^anj í^sBpuaiJadxa sns
ap A ojuaxuiBsuad ns ap uopnjoAa bj ap Bai^jsiq umaisodxa Buanbad
Bun,, aiamojd uoj[bq Bpuajajuoa Bisa ap uopanpoijuí bj n^ -SBSoasB^
SBjazam ap uopnjpsuoa bj ap SBmajqojd soj b Bpsaipap Bpuajajuoa
buh ^ sajopBijoisiq soquiB uajaijaj as anb b oiuaum^op jg •ilsajpuori
na ox8I U9 ullBQ Jo(^ BPBP uoisjaA bj ap joabj na appap —uapjBjj
A aoosojj ubuijijb— sopipui soj ap BjjojBqojdraoa Bzjanj vjn
•BUBTHOJJBp BJJOal BJ
ap BiJBiuud a^nanj bj ajqos 'somaaaa 'znj ueipa on uapjejj A aoosojj
ap 83uoiob3i}S3aui sbj n^as anb SBiJojuatn aod 'oS^squia uis ísas^S
soj ap B^isjj bj na sboijsiuiojb saoop^iAuoa sns BJBd oiode 'Bjqo ns ap
asBj BJamud bj na 'opsasnq bij oaiminb oiusimojB jap jopBi^iui ja
anb sajuaaniAuoa sojuauín^jB noo nBJisanmap 'sootj;[bub sojuauiíjodxa
ap nopuaAiaini bj bijo3j bj ap sisana^ bj ap aiuauíBApiaijap opiíBjjBD
-sap íuojjbq ap ssapi sbj ap ojjojaBsap ja 'ajnsjjiaq buijoj na A 'Biauap
-TAa na 'spnp uis 'uaaod napjBjj A aoosojj ap sauoiaB^ijsaAní
*(0l) eanopanpap sbj ap pp
bj b uoioBqoídraoo boijiuSboi ppuijq sajB^uamuadxa sopB)jnsaj soj ap
uoioBJBdiuo^ bj A sajdiijnui sauopjodojd sbj ap ^aj bj jpqnasap ^iiim
-jad aj 'jBJanaS na SBiouejsns bbj b Bapi Bisa ap uoisnaixa vj ^so^auS
soj ap OAiiBjn^adsa oiusiuiojb on^puB jap BuiJjoop ns BJBdas anb oj
sa ojsg 'aiuaaajip osad ap sojn^sndjoa aaina UBionpoad as sauopsuiq
-moa sbj anb ap Bapi bj aejdopB ^ui^ns aj 'ajqísod ajdntis sbui biujoj;
bj ua UBqBzijBaj as SBOiinmb sauopsuiquioo sbj anb ap uomido bj
'ajjBd bjjo xo^ •o^inijnb sisijbub jap sopB^jnsaj soj b oipnaB 'njoidsa
ns na sspnp UBiqBa ou Bpu^jstx^ B^no ap 'sojnasndjo^ soj ap soaij
-Bjaj; soj^aiuBip soj jBuiuuajap ^p Binajqojd ja soipnjsa sojsa ua opuBjj
-noau^ -saSB^ sojio ap A oou^jsoinjB ajiB jap sboisij sapspaidojd sbj
ap oipnjs^ ja jod Bpua^ns 'bisjj ajnauiBjaní nopda^noo eun omoa
uojjbq ap ojuaiuiBsuad ja na ofnpojjuí as b^uuojb Biaoaj bj ap
V1n ^ainainSis bj3ubui bj ap noisnjanoa ns namnsaj uapjojj Ajj
'sbdiisjuio^b sauopaiAUoa sns ap saua^jJO soj aaqos ouisau uojjbq jod
SBpsp sauopBatpni ssnn^jB jod U9iuido ns na sopBJoqoxio^) 'Bjjoai bj ap
sisaua^ bj ap Biuana jsp n^jqap oiuiinop asa ua uojjbq b opBjuasajcI
UBiqeq as anb soaijjduia soqoaq soj anb n^qBsnad uapjBjj A aoosojj
•sajajuí ns uojbaijiibo anb SBmajqojd soj nos jojBa jap souaui9uaj soj
'Bn8B ja ua pBpijiqnjos ns 's^sbS soj ap uoisnjip wj -sanopB^iisaAui sns
ap soaijoui soj aaiua ouspunaas jadsd un uoaaiAti; ojos eand Baiminb
ap SBpuauadxa sbj anb A 'bdisjj bj b A BjSojojoaiaui bj b

— 811 —
•sotuotp toq :mihh3&lt;j
•S8I #Í8d '(B[0UBdS9 'pJX) BOJUtlJlb VJ 3f DUOJSlf]

(5)
(8)

-njDxa isbd opBDipop Bjqsq as —sodiuiojb sosad soj ap BjqBj Bjamud bj
ap oub ja— 081 aP 8alnB uoíjbq anb uojBqojdraoD ísajBjuauíijadxa
saiuanj na opBasnq jas Biqap Bjjoa^ bj ap ^pu-isd ap ojund ja anb
ap Bapi bj ap ajuauuBiajdnioa asjBjaqij noiaipnd on ojad 'uosraoq^
ap U9I8J3A bj ap ajqiuajsosui oj uojapouoaajj •noijBg Bjain^is anb
oo^sianaq ouiuiBa ja JBppnja ap uij ja uo^ 'oipn^sa zb^bs A OAijsnBqxa
un b 'uojjbq ap ooxjijuap oiJBip ja jBjnoi^JBd na A 'sojijasnusui soj
b uojaiianio8 uapjBjj A aoosojj ojSis oajs^nu ap sajBjqmn soj ug

II
bjjo na sopBosnq jas naqap bubiu
-ojjsp boijsiuiojb bj ap saua^iJO so^ -bdiSoj Bpuanaasuoa ns sa 'bdiut
-o)b Buoaj bj ap jBiuamijadxa a^uanj bj jas ap sofaj íooiatdma o^zbjj
-Bq nn sa on BueiuojjBp Xaj s^ :noisnjauoa bj 'sand anodmi ag
•(^) oaTmjnb ohistuioib jap
jopBpunj jap 8oiuainiBnozBj soj b opiun ajuaraBoaBuiajni Bjsa 'oSjBq
-nía uis 'anb A ajjtqijasunajp ap souiFqEOB anb oppuas ja Xaj ns b
jBp 'BaouBui Bun^uiu ap oppinuad uBjaiqnq aj on 'uoíjbq ap Baoda bj
ua oairamb sisijbub jap nopisodsip b sajBiuaunjadxa soipaui soj 'naiq
BJoqy 'opmaiuoa A opiinas Bisa b ajai^uoa anb ja 'Xaj bj ap oiuaim
-ijqnasap jap sajiíB ajqísiAajdun 'oqaaq aisa ainauíBjos sa 'Bniisajim
bj b Bmpap bj ap bsb¿ oiuamijadxa jap pnipaBxa bj opuBna '^ot- -^
\Q2 ojdmafa jod asopuaiAjoA ou 'Biuarans noispajd bj opu^no UBiq
-uibo ou A lf A ojdmafa jod 'souanbad Jas uaqap (sbsbui) sosad ap
u^psjaj bj uBsa.idxa anb sojamnu soj anb ap oqaaq ja aiuauíBjog *sap
-ubj3 jas nspand soisa anb ajdmais 'sojaiua sojamnu sop ap ainapoa un
jod uousana ua uopBjaj bj jBsajdxa ajdmais uaiinuad 'sopBmixojds
ainauíBSozjo} nos anb 'sisijbhb jap sopsijnsaj soj jod sopsp sojanmn
soj anb oisand 'Bj^ojojnBi ap aioadsa eun Bijas ^aj Bq -BijaiBin bj ap
opunm jap BayisjjaiaBjBa buiiSiiiu BjJBnasua sou ou o jad 'Bpuauadxa bj
jod opBiujjjuoa 'aiuauíBiJBsaaau 'Bijas opmaiuoa ns 'sojaina sojamnu
ap aiuapoa un jod ajq^sajdxa sa 'ojio ap osad orasira un b 'ojeand
-moa ja ua 'opiun oiuamaja un ap soimjsip sosad soj ap uopBjaj bj
anb jBiaunua b bjbjiuiij as Áaj bj ig -jB.fopBJBd Bazajsd bjsia Bjaní
•ud b Bisa anbun^ 'uopjasB jbi ap sassq sspBiuasB uatq sbj j^a BJBd
A^i bj ap opiuaiuoa ja jBuiuiBxa bisb^ •sajdpjnw sauopuodoud st^j &amp;p
Jíaj v¡ ap OjuatuiiuqiiJS^p jv uoíjvq v Jtonpnoo opipod vasiqmf ojv9tu
•íuadxa unSmu anb —Jeáajj asmb ojsa b A— jbuijiib ap sauopipuoa
ua souiBijBisa 'oseo ajsa ua osnjauj 'jBip ap souiBqeoB anb soiBp soj ap
soiuamnSjB ap somauodsip ou anb soniB^uodns 's
'soiuamijadxa sns jBiajdjaiui BJBd oiajis aj anb bj
bj ap Bppnpap ^aj ns ap Bjnuuoj bj anj oiJBJinoa ja Jod anb ouis
ns jBjnuiJoi Bjsd nojaiAJis aj anb soj sojuaiuijadxa sns uojaní ou
j u^ '(g) 14ja Jod BpejdaoB aiuauíBipjjduii tsA sajdiijnui sauop
-jodojd sbj ap Xa¡ bj uoa opjanoB ap sojamnu soj opeapuopaj

�varios gases, como el aire atmosférico, pueda constituir una masa
aparentemente homogénea y asimilable, por todas sus relaciones mecá
nicas, a una masa gaseosa simple? Para encontrar la clave del problema'
Dalton acude a una hipótesis de Newton y admite, como hiciera éste,
que los gases están formados por átomos que se rechazan mutuamente
con una fuerza inversamente proporcional a su distancia, estando cada
átomo rodeado por una envoltura calórica. Esta sería responsable de
la fuerza repulsiva de las partículas y daría cuenta de la expansibilidad
de los gases. ¿Cómo explicar mediante esta hipótesis la homogeneidad
de la atmósfera producida por la difusión de un gas a través de otro?
Dalton aduce en primer lugar la siguiente suposición: "Un átomo
rechazaría a los átomos semejantes, pero solamente los semejantes;
cualquiera que sea la densidad de los gases, esta suposición prevé la
difusión de uno dentro de otro, y concilia las mezclas gaseosas, cuales
quiera que sean, con la teoría de Newton. En estas mezclas de dos
o más gases, cada átomo es un centro de repulsión para los de la
misma naturaleza, pero no para los átomos de otra especie. Todos los
gases unen sus esfuerzos para resistir a la presión de la atmósfera o
a toda otra que se les podría someter". Después de haber rechazado
esta suposición, como lo hiciera anteriormente con algunas otras, Dal
ton termina por admitir que los átomos de diferentes especies de
gases poseen dimensiones distintas. Corpúsculos con tamaños desigua
les serían incapaces de yuxtaponerse unos a los otros y de formar
capas contiguas. Por consiguiente, sólo llegan a establecer un estado
de equilibrio difundiéndose mutuamente y formando una mezcla com
pleta. Empero, dejemos a Dalton mismo la palabra:
"Al considerar de nuevo el problema —escribe— me di cuenta
de que nunca me había inquietado por la influencia de las diferencias
existentes entre las dimensiones de las partículas de los fluidos elás
ticos. Entiendo por "dimensión" la partícula sólida del centro con la
envoltura de calor que la rodea. Si, por ejemplo, en un volumen de
- aire no hay exactamente el mismo número de átomos de oxísreno que
de ázoe, es porque las dimensiones de las partículas de oxígeno son
distintas a las del ázoe. Por otra parte, si las dimensiones son diferentes
y si la fuerza repulsiva es el calor, ningún equilibrio puede establecerse
entre partículas que ejercen presión unas sobre otras. Esta idea se
me ocurrió en 1803; había encontrado a menudo que las dimensiones
de las partículas de los fluidos elásticos deben ser diferentes. Un volu
men de gas ázoe y uno de oxígeno, unidos químicamente, deberían
producir dos volúmenes de gas nitroso, y estos dos volúmenes no debe
rían contener más átomos de gas nitroso que los que ^n volumen
contiene de átomos de ázoe o de oxígeno. De ello se sigue que los
gases diferentes tienen átomos de dimensiones diferentes; de éste
modo se nos aparece la razón de la difusión de un gas a través' de
otro, sin que debamos invocar otra fuerza repulsiva que la del calor.
Tales son las opiniones que tengo actualmente sobre la constitución
de las mezclas de fluidos elásticos" (11). Dalton agrega: "Una vez
(11) Roscoe y Harden, Loe. cit., pág. 13
— 120 —

establecida la diferencia de las dimensiones de las partículas de los
fluidos elásticos en condiciones iguales de temperatura y de presión,
se plantea el problema de determinar las dimensiones, los pesos y el
número relativos de los átomos en un volumen dado".
¿Cómo admitir que estas inconsistentes conjeturas hubieran po
dido conducir a Dalton a la tesis fundamental de su teoría, a la clara
idea de que la individualidad química del átomo reside en la masa,
en el peso del átomo? El problema al cual buscaba la solución lo ha
llevado —él mismo nos lo dice— a suponer la diversidad de las
dimensiones de los átomos gaseosos, pero no le sugirió su diversidad
ponderal. Átomos de cuerpos químicamente diferentes, aunque tengan
tamaños distintos, podrían poseer, desde luego, masas iguales. Es muy
difícil aceptar que la suposición de la eventual diferencia de los diá
metros de los átomos, sea la fuente de la tan firme convicción de
Dalton de que es el peso el que caracteriza las distintas especies de
átomos (12).
La versión de 1804, propalada por Thomson, es lógica pero no
está de acuerdo con el diario científico de Dalton; la versión de 1810,
adoptada por Roscoe y Harden, es concorde con los apuntes de Dalton,
pero es ilógica. Ni la una ni la otra explican la génesis de la idea
básica de la teoría.

III
Sería ilusorio buscar los orígenes de la idea daltoniana del peso
atómico sin ubicar a su autor, ese gran protagonista de la discontinui
dad, en la continuidad de la historia. Su idea innovadora está ligada
al radical giro que el descubrimiento de la gravitación universal im
primió a las doctrinas corpusculistas de la época newtoniana. Los
atomistas del siglo XVII, vertiendo vino nuevo en odres viejos, adap
taron a la ciencia y a la filosofía de la época la antigua teoría, dejando,
sin embargo, a la noción de átomo todas las características que Demócrito le atribuyera. Permanencia perpetua en el tiempo y forma geo
métrica en el espacio quedaron, pues, como atributos esenciales del
átomo. Según Boyle, el más eminente químico del siglo, los corpúsculos
poseen una inmensa variedad de formas: provistos de puntas, azado
nes, ramificaciones y corchetes, los corpúsculos se prestaron a la con(12) La mayoría de los historiadores siguen la opinión de Roscoe y Harden. Sin
embargo, algunos, más perspicaces, dudan en tomar nna posición definitiva. Característica a
este respecto es la opinión de Aldo Mieli: "No es fácil, de nuestra parte, tomar una
decisión neta, adhiriendo a la opinión expresada por Roscoe y su colaborador, o ciñéndonos
al desarrollo histórico que se encuadra en la narración de Thomson. Lo que parece cierto
es que tampoco Dalton estaba completamente seguro de cómo su doctrina atómica se había
originado. Quizás ésta fue una idea luminosa que surgió de su subconsciente cuando com
probó el hecho de la existencia de las proporciones múltiples; pero su obstinada creencia
en los corpúsculos de tipo newtoniano, le hacía rechazar un origen puramente químico y
suponer que la idea le había venido de sus especulaciones corpusculistas. Quizá también
sus amigos y colaboradores, como Thomson, tenían de lo que pasaba en la mente de Dalton
una visión más clara de la que poseía Dalton mismo. Si fuera así, la interpretación dada
por Thomson tendría un valor mayor que las manifestaciones hechas en sus conferencias
por el creador mismo de la doctrina" (La teoría atómica moderna, pág. 37).
— 121 —

�*(¿ *^Bd 'Dt/japom ddiu/o^d mio^% wj) t(enu^aop bj ap onzsinx jop^aj^ ja jod
sspua-iajuo^ sns aa SBipaq sanopBisajiaBui se[ anb jo^^m jop^A tm srjpuai moskohx ^od
Bpep uopBiajdjaiai v\ 'isb BJanj ig 'omsna noiivq Biasod anb ^ 9p Bjep sbui ^oisia san
noxivq ap aiuam ^\ na BqesBd anb oj ap naina) 'noskohx ouk 'sojopujoqiiioj X so^iuib sns
uaiqnrot Bzmf) -SBjeijn^sndioa sauopejnosdsa sns ap opinaA Biquq aj cap; bj anb lanodns
X ooiminb a)uauiB.md uauo un jBZBipaj Bpsq a^ 'oaBiuo^Mdn odii ap so^njsndjo^ so[ na
Bpnaaj^ BpBu^sqo ns ojad ¡sa^dpjnuí saaoiojodojd sb¡ ap Bpaa^sixa bj ap oipaq ^a oqojd
-rao opnBn^ ajuapsno^qns ns ap oí^jns anb BSouitan^ Bapi Ban anj Bisa 3Bzin) 'opsuiSiJo
Biqsq as B^tmojB BuiJi^op ns onio^ ap ojnSas a}uauiBia|doi03 BqBisa jtfonvg oaodmBi anb sa
ouap ao^jEd anb cj -jjoskohx ap uopcucu B[ na BjpBn^ua as anb ooijojsiq ojjojjEs^p jb
sonopuaup o 'jopcjoqBjoD ns X aooso^ lod epBsajdxa uoiaido b| b opuaijiupB (Biau uoisi^ap
Bnn Jr.mo) 'auBd EJisann ap 'JpBj sa ojj,, -'Jla?^ PÍV aP nomido bj sa ojjadsaj aisa
b Bai)sjj¿)joEJc3 -BAiiinijap nopisod cun jeiuo) na uspnp 'sa3B3idsjad ssm 'sounS[B 'og
nig '^aoHV^ X ao3SO)¡ ap uoiuido b\ nanSis sajopciaoisiq so^ ap eijoXbui b^^ (ZV)
-UO3 B[ B UCUBJSOjd 38 SO^nOSndjOO 9O\ 'S3}0qOJO0 ^ SaUOTOBOTJHUBJ 'S3U
-opBZB 'sBjund ^p sojstAOjd :sbui.ioj ^p pcpaTJBA Bsuamut cun uaasod
so^nosndjoo so^ 'o[Sis [ap ooTtainb ajnaniuia sbui p 'a^jíog tmSag 'otno^
[ap sojBiouas^ sojnquiB omoa 'sand 'aojepanb oioBdsa [a ua b^ijj^ui
-oa3 buhoj Á odiuau [a na njadjcad cionanBnuaj 'BjaiínqiJiB a[ o^ua
-praaQ anb SBoiisj^ajaBJBO sb[ SBpoj oraoie ap u^pon B[ b 'oSjBqnia ms
'opnBfap 'Bjjoaj büSijub B[ Booda B[ ap bjjoso[ij b[ b jÍ Bi^naio B[ b uojbj
-dspB 'eofaiA sajpo na OAana oaiA opuaijjaA '[[^x \^^s I3P sbjsiuiojb
so^j 'BaBiuoiA^au Booda B[ ap SBj8i[no8ndjoa sButjjaop sb[ b oymijd
-tai [BSJdAiun u^ioB^iABjg B[ ap o^naimijqnosap [3 anb ojiS [BatpBi [B
BpBi[ Bisa BiopBAOUut Bapi ng "Bijoisiq B[ ap pepmuijnoa B[ na 'pBp
-inmjuoastp b[ ap BiSiuoBjojd ubjS 383 'jojnB ns b jBDiqn ms ootiuo^b
osad [ap BUB¡uoj[Bp Bapi B[ ap saaaSuo so[ jBasnq oiJOsn[T

III
•Bjjoaj B[ ap
B[ 3p 8IS3UaS B[ UB0I[dx3 BJJO B[ III BIHl B[ Il^^ -BOl8o[t 83
'uo^jbq ap s^jundB so[ uoo apjoanoa sa 'uapjejj Á ^oosojj jod
'0T8I 3P noxsjaA b[ íuoj[bq ap ooijijuap otJBip p uoo opjsnDB ap Bjsa
ou ojad bdi^9[ sa 'uoeraoqj^ jod BpB[Bdojd '^O8l aP n^isaaA ^j
•(Zl) eomo)B
anb p osad [a sa anb ap uoj^bq

ap sapadsa SBjutjsip ee[

ap uoio^lAuo^ aouij ub^ b[ ap ajuonj bj Bas 'souiojb so[ ap so¿i^iu
-mp so[ ap Bi3U3J3}ip [BnjnaAS B[ ap npioisodns B[ anb js^daae [pjjtp
e^ •ss^nífr sbsbot 'o8an[ apsap 'jassod uBjjpod 'sojmjsip soubiub^
snbunB 'sa^uojajip ^;uauiBoiuijnb sodj^na ap somd'jy '[Biapuod
ns oijjíins 3[ ou ojad 'soeoasBS sooiojb so[ ap sauotsuauiip
sb[ ap pBpisj3Aip B[ janodns b —^oip o[ sou orasiui [3— opB*A3[[
Bq O[ uoian[os B[ Bqsasnq [Bna [B Btna^qojd [g ¿otnojB [ap osad p ua
'bsboi B[ na spisaj ouiojb [ap Bonuinb pBpi[BnpiAipm B[ anb ap Bapi
BJBp b[ b 'bi.1031 ns ap ^BjuouiBpunj sisa) B[ b uojjbq b jianpuoa opip
•od UBjaiqnq SBinisfno^ saju^jsisuooui SB^sa anb Jijiuip^ orao^?
*ttopBp uaranp^A un us soiuo^b so[ sp soaijb[3J oaainnn
p A sossd so[ 'sanoisuamip sb[ jBuiuuajap ap cuio^qojd p BajuB^d as
'u^ieajd ap A BiniBjadtuaj ap sa[eni sanoiaipuoa na soaussp opmjj
so[ ap 8B[noijjBd sb[ sp sauoisnauíip sb[ ap Bpuaa^jip B[

— 0^1 —
'-jp

'Kaavn X ao^sojí (n)

uoj[bq "(xi) tt8oopsB[a sopm[j ap SBpzaui so[ 3p
u^pn^psnoa b[ ajqos 0juauijBnj3B o^uoj anb sauoiuido 8B[ nos S3[Bj[
•jo[bo pp B[ anb BAispidaj Bzjanj bjjo jb^oaui soniBqap anb uis 'ojio
ap saABj]. b 8b3 un ap noisnjip b[ ap uozbj b[ aaaasdB sou as opom
3183 ap ^eaiaajajip sauoisuainip ap souiojb uauaij sajuaaa^ip
so[ anb anSis as o[p 3(j 'ona^ixo ap o aozB ap soinojc ap
uaran^oA un anb so[ anb osojjiu sb^ ap sohioíb sbui jaua^noa hbjj
-aqap ou sauamtqoA sop sojsa A 'osojjiu ssá ap sauauin[OA sop xianpojd
UBuaqap 'a^uauiBoiimnb sopiun 'on^^ixo ap oun A aozs sb^ ap uam
-n[OA hq -gajnaaajip xas uaqap 8ODijSB[a sopm[j so[ ap SB[naj}jBd sb[ ap
saaoisuatuip sb[ anb opnnam b opBjjuoona Bjqsq í08I ua oixinzto ara
38 Bapi B}s^[ -sbjjo ajqos SBUii uoisajd uaojafa anb 8B[naj}JBd a^jua
38J3aa[qB}83 spsnd oijqi[inba unSum 'jo[bo [3 sa BAisjndgj Bzjanj B[ ts A
eaiuaja^ip uos sauoisuamip sb[ ts 'ajjsd bjjo joj -aozB [ap sb[ b ssiupsip
nos oua^ixo ap SBpnojjjBd sb[ ap Sduoisuamip sb[ anbjod sa 'aozc ap
anb ouasixo ap somojB ap ojaninn omstuí p a^uaiuejocxa ^Bq ou 3jib
ap nguinp^A un na 'oyduiafa jod 'íg "Bapoj B[ anb jo[bd ap
B[ noa oJinaa [ap Bpi[9s [naijjBd b[ ttuoisuaraipw jod opuanug 's
-SB[a sopinjj so[ ap 9B[na^jBd SB[ ap s^uoisnamip sb[ ajjua sa^ua^sixa
SBiauajajip sb[ ap Biauan[jui B[ jod opBjainbui Biq^q ara Bounu anb ap
B^nana ip aui —aqijosa— Biuop^ojd [3 OAanu ap iBjapisuoa [y,,
:BjqB[Bd B[ orasim uoj[bq b souiafap 'o^aduig -Bj3[d
-raoo B[az3m sun opuBinjoj A ajuaniBn^nuí asopuaipun^ip opqi[inba sp
opB^sa un jaoapqBjsa b ub3[[ o[os 'ajuaxnSisuoo joj 'S^nSunoo SBd^o
jbuijoj ap A bojío so[ b sonn asjanodBjxn^ ap sdaBdsaui ubijss sa[
-BnSisop soubuib) uod sopnosndjo[) 'SB^uiisip sauoisuauíip uaasod sas^^
ap saiaadsa sajuajajip ap somojB so[ anb jijiiups jod Buuujaj noj
-[bq 'sbijo SBun^[B uod ajuainjOTJOjuB Bjaioiq o[ ouioa 'uopisodne bjs^
opBZBq^aj jaqBq ap sandsaQ -^jajaraos Bjjpod 83[ as anb bjjo Bpoj b
o BjaisoiujB B[ ap nmsajd B[ b Jijsisaj BJBd sozjanjsa sns naun sass^
so[ sopoj^ 'apadsa bjjo ap souiojb so[ BJBd ou ojad 'Bza[BjnjBU btusiui
B[ ap so[ Bjsd uois[ndaj op ojjuao un sa ouiojb Bps^ 'sas^S sbui o
sop ap 8B[az3m eejsa u^ -uojAia^j sp bjjosj b[ uoa 'ubbs anb Bjamb
-sa[ena 'sbso3sbS SBpzam sb[ Bi[puo^ A 'ojjo ap ojjuap oun ap upisnjip
b[ aAajd nopisodns Bjsa 'bssb^ so[ ap pspisuap b[ Bas anb BjambjBno
ísajuBfamas so[ ajuauíBjos ojad 'sajuBfamas soiuojb so[ b BUBZBqoaj
ouiojb u^,, :nopisodns ajuamSis B[ J6n[ jauíud ua aonps uoj^bq
¿ojjo ap saABjj b sbS un sp uoisnjip B[ jod Bppnpojd BjajsomjB B[ ap
pBppuaSoinoq B[ sisajodiq Bjsa ajuBipaui jBai[dxa 01^9^? &lt;83se^ 80[ 3P
pBpi[iqisuBdx3 B[ ap Bjnsna BjJBp A SB^najjjBd sb[ ap BAis^ndaj szjanj b[
ap a[qBsnodsaj Bijas Bjs^ •B3tjo[B3 BJtij^oAua Bun jod op^apoj omojB
Bpea opuBjsa 'BiauBjsip ns b [Bnopjodojd ajuauíBSJaAní Bzjanj Bun uod
sjusuiBnjnni uBzcqaaj as anb souiojb jod sop^iujoj UBjsa sas^á so[ anb
'ajes Bjapiq ouioa 'ajinip^ jC uojj.3^[ ap sisajodiq Bun v spnaB uoí[bq
Buiajqojd [ap 3ab[d b[ jbjjuoouo bjbj ¿3[dmis bsobseS bsbui can b 'sboiu
-Boaui sauopBpj sns SBpoj jod 'a^qBjiuiiSB A BauaSomoq ajuamajuajBdB
bsbui Bun jmjijsuoD Bpand 'oDwajsomjB 3jib p oiuoa 'sssb^ soijba

�cepción mecánica de la afinidad química y permitieron interpretar
fenómenos químicos como la solución, la precipitación, la cristalización
y algunos otros. Así, por ejemplo, mercurio y azufre se reúnen para
constituir cinabrio gracias a las formas de los átomos del primero, que
se ajustan bien a los átomos del segundo; sin embargo los corpúsculos
de la sal tartarí poseen —admite Boyle (13)— una figura que ensam
bla todavía más estrechamente con la de las partículas del azufre, y
es por ello que libera del cinabrio al mercurio. Los ácidos tienen
partículas puntiagudas y forman por ello sales con cristales de ángulos
cortantes; al contrario, las partículas de los metales son porosas; al
disolverse un metal en un ácido, las puntas de los corpúsculos del
segundo penetran en los poros del primero. Si el oro resiste al ácido
nítrico, es porque las puntas de los corpúsculos de este ácido son
incapaces de penetrar en los poros demasiado estrechos de sus partícu
las. Estos ejemplos ilustran con qué radicalismo la fe mecanicista de
Boyle y de sus contemporáneos, ensayó extender el principio de la
diversidad geométrica de los átomos a la experiencia química. El
encadenamiento, ensamblamiento y apilamiento de los átomos, mer
ced a sus lengüetas, puntas, ranuras y poros, debía dar cuenta de todas
las metamorfosis de las sustancias. En el pensamiento de los atomistas
del siglo XVII, un mecanicismo rígido es inherente al mundo, hasta
en sus más ínfimas partículas, hasta sus corpúsculos puntiagudos y
ramificados.
Tal era la posición cosmológica del atomismo, cuando sobrevino
el descubrimiento de la atracción universal por Newton. De un golpe,
la diversidad de las formas atómicas, medios primitivos de una inter
pretación rudimentaria, se volvieron una hipótesis carente de sentido.
Ya no era menester —para explicar la cohesión de las partículas—
admitir el enlazamiento mecánico de unas figuras congruentes: el lazo
que mantiene reunidas las partículas, y las agrupa en cuerpos macros
cópicos, se convierte en una fuerza inmaterial afín con la atracción
universal. Newton propone en las célebres "queries" de su óptica la
hipótesis de las fuerzas intramoleculares y opina que las partículas
de los cuerpos se atraen, con una fuerza que a pequeña distancia de
la partícula es lo bastante poderosa para producir, por la unión de
una partícula con otras, efectos químicos. Sin embargo, las fuerzas
atractivas no son las únicas que actúan en el microcosmos; según
Newton intervienen también •—como hemos mencionado— fuerzas
repulsivas. En el álgebra, a la serie decreciente de las magnitudes posi
tivas sigue, cuando éstas alcanzan el cero, las magnitudes negativas;
al igual, en la mecánica newtoniana de las moléculas,'' a la fuerza
atractiva de la partícula que decrece con el aumento de la distancia,
sigue, donde la atracción desaparece, una fuerza repulsiva. La refle
xión de la luz, que Newton interpreta como una repulsión de los

corpúsculos luminosos a partir de la superficie reflectora, la alta velo
cidad con que los rayos son despedidos por fuentes de luz y que
adquieren después de haber salido de la esfera de atracción de las
partículas de su manantial, y finalmente la dilatación térmica de los
gases, son los índices que Newton alega para apoyar la hipótesis de
las fuerzas repulsivas. Admitidas estas premisas, la imagen del mundo
físico, declara Newton, aparece extraordinariamente simple. Los movi
mientos de los grandes cuerpos están gobernados por la atracción gravífica, los de sus partículas por las fuerzas intermoleculares, atractiva
y repulsiva. Por otra parte, la unión y separación de las partículas,
se encuentra en la base de todos los cambios químicos. Es este simple
mecanismo newtoniano, el que se ofreció a los razonamientos de Dalton en los comienzos de su camino cognoscitivo.
Sin embargo, si la intervención de Newton debía volverse decisiva
para la teoría de Dalton, no fue gracias a la noción de la fuerza inter
molecular, que Newton agregara a la doctrina corpuscular, sino exclu
sivamente a causa de una noción que Newton había suprimido: la
variedad de las formas atómicas. Una vez rechazada la hipótesis de
que la diversidad de las sustancias químicas corresponde a las formas
distintas de sus partículas, Dalton se veía frente a la cuestión: ¿Cuál
es la propiedad de los átomos capaz de explicar la diversidad de los
elementos químicos? Dalton había dudado algún tiempo —como mues
tra la conferencia de 1810— entre si debía elegir el tamaño o el peso
del átomo. Si terminó por adoptar la hipótesis que aseguraría el
éxito de su teoría, fue —creemos— por haber encontrado apoyo para
su idea en dos principios íntimamente ligados uno al otro, ambos
de carácter apriorístico y también los dos viejos como el mismo
atomismo. El primero de estos dos principios, ya enunciado por los
pensadores abderenses, es la indestructibilidad de los átomos; el se
gundo es el principio de la persistencia de la materia a través de todo
cambio. Entrevisto por Lucrecio ("Nil posse creari de nihilo"), este
último principio, tácitamente admitido desde el renacimiento en la in
terpretación de experimentos por varios investigadores (Van Helmont,
Mariotte, Black), fue librado de la maraña que lo envolvía por Lavoisier y llevado —como es bien sabido— a la categoría de ley básica,
la de la conservación de la masa en todas las reacciones químicas (14).
Como Lavoisier define la masa por la propiedad de ser pesada, su
principio equivale al de la conservación de los pesos. Dalton insiste
sobre esos dos principios en el mismo capítulo de su gran obra en
que expone su teoría atómica (New System, I Parte, Capítulo III):

(13) Boyle da numerosos ejemplos de la aplicación de su teoría corpuscular a la
química, en su obra Origin oj forms and Qualilies y en Experimente of Mechanical Origin
or Production of divers particular Qualities. Ver: Lasswitz: Geschichte der Atomistik
vom Mittelalter bis Newton", Vol. II, pág. 275-82 y Ehrenfeld: "Gundriseiner Entwicklungs
geschichte der chemischen Atomistik", pág. 202-3. ,

(14) La afirmación de que Lavoisier hubiera demostrado con la balanza el principio
de la constancia de la masa, y que ésta seria pues una proposición de origen experimental,
es un error corriente que se encuentra consignado en muchos manuales. Subrayemos que ni
Lavoisier ni nadie ha demostrado empíricamente la conservación de la masa; el empleo
de la balanza no prueba este principio, sino que lo presupone. Conferir a la balanza el
control de los cambios químicos carecería de sentido, sin haber admitido a priori que tes
transformaciones químicas son incapaces de modificar las masas. Lejos de ser el resultado
de experiencias, es un principio regulador que sirve para interpretar les resultados expe
rimentales. Así lo enfocó también Lavoisier, que lo compara con un axioma geométrico,
considerándolo como una consecuencia de la exigencia de que el todo debe ser igual a la
suma de sus partes (Oeuvres de Lavoisier, II, 339.).

— 122 —

— 123 —

�'CóES 'H 'aisiOAV^ ap BajAnaQ) sauBd sns ap eiuns
v\ B [En9i Jas aqap opo] p anb ap Bpua^ixa B| ap Bijuaniasuoo Bun oiuoj o[opuejapisao^
'o.iiJiauíoaí Braoi^B un no Bjedmoo O[ anb 'aaisiowj uaiquiEi o:&gt;ojua o[ isy -saiciuaunj
•adxa sopBijnsaj soj JBiajdia]ui BJBd aAjts anb jopB[nSaj oidpuud un sa 'SBpoaijadxa ap
opEljnsaj p jas ap sofa^ -bcscui sb[ jgjijipom ap sajedBjui nos sBJiuimb sauoi^cuuojsuBj)
sc{ anb ijoijd b optiiiupB j^qsq ms 'opimas ap Bijajajs^ soDimjnb soiquis^ so[ ap fojiuo^
ja B2ut|Bq b[ b Jijajuo^ -anodnsajd O[ anb ouis 'oidpnijd aisa Bqanjd ou BzuBjBq bj ap
oa^dma p ^bsbiii b^ ap uopBAjasuo^ bi ain^uíB^ijiduia opsjisomap Bq aipBU in uaisiOAV^
iu anb soiu3&lt;Bj(|ng •sa[RniiBui soqjnni ua opBu^i^uoj BJiuanoua as anb aiuaujoj jojja un 83
'{B^uamuadxa ua^ijo ap nopisodoJd Bun and Bijas sisa anb A 'bsbui C[ ap bijubisuo^ B[ ap
oidpuud [a BzuB¡Bq B[ uoj opBJisouiap Bjaiqnq HaisiOAV] anb ap uopsauíjE cq (^i)
: (jjj ojnjidB[) '91JBJ j 'raajsXg Ava\[) BoimpjB Bjjoai ns auodxa
ua Bjqo ubjS ns ap ojnjjdBa ouisiui ja na soidpuiad sop sosa ajqos
aisisui uojjbq 'sosad soj ap uopBAjasuoa bj ap jb ajBAinba oidpupd
ns 'spBsad jas ap p^paidojd bj jod bsbui b[ ^uijap jamoAB'j 0010^
'(^1!) sB^iminb sauopoeai sbj sepoj na bsbui b[ ap u9pBAjasuoa bj ap bj
'3isBq ^aj ap BuoágjBO B{ b •—opiqBS uaiq sa o moa— opBAa^^ Á JatsioA
-vj jod BiA^oAua oj anb bubjbiu B[ ap opBjqi^ anj '(
'jnompjj ub^) saJopBiífrisaAUT sot^ba jod soiuauíuadxa ap
-ui B^ ua o}uaiuii3Buaj \a apsap oppiuipB ajuaaiBíioBj 'oidpuud omu^n
ajsa '(tto^iqiu ap UBaj^ assod ^i\[,,) oioajon^ jod ojsiAajjug -oiqineo
opoi ap sfABJ^ b Dfjajvtu vj ap mouajsisu^d b^ ap oidioniad ja sa opuná
-as ja ísouíoj so^ ap popjuqiionJisaput bj sa 'sasua^apqs saaopBsnad
soj jod opBionnua bá 'soidpuijd sop soisa ap oaaiuiad j^ -otusiraoiB
ouisun ja ouiod sofaiA sop soj uaiqniBj Á oapsjjoijdB J3}objbd ap
oqiue 'ojjo jb oun sopB^ij aiuauíBuiiiui soidpuijd sop ua Bapi ns
Bjsd oXodB opBiiuoaua jaq^q jod —souiaajo— anj 'Bjjoaj ns ap ojixa
ja BtJBJnáasB anb sisaiodiq bj JBjdopB jod ^uiuuai ig -oinojB jap
osad ja o oubiubj ja ji^aja Biqap ts aajua —0181 ^P Biouajcajuo^ bj bji
-sanuí ouioo— oduiatj un^jB opepnp Biq^q uoijbq ¿soaiuiinb soiuamaja
soj ap pBpisaaAip bj JBOi^dxa ap ZBd^a souioib soj ap pspaidojd bj sa
jsn[)? :uoi}sana bj b ajuaaj BiaA as uoijbq 'SBjn^jiJBd sns ap BBjuijsip
sbuuoj sbj b apuodsajjoa sBotininb SBiauBjsns sbj ap pspisjaAip bj anb
^p sisaipdiq bj BpBZBq^ai zaA buq -sb^iuioib sbuijoj sbj ap pepaiJBA
^j :optmijdns Biq^q nojMa^ anb uppou Bun ap Bsn^a b ajuaiuBAis
-njaxa ouis 'jB[nosndaoa Buiajaop bj b BJBáaj^B uojAva^ anb 'JB[noa^oui
-ja^ui Bzaanj bj ap nopou bj b sbi3bjS anj ou 'uoijbq ap Bjjoa) bj BJBd
BAtspap asjaAjoA Bjqap uoiMa^[ ap uoiou^Ajajuí bj is 'oáaequia uig
•oApiasouSoo outuibd ns ap sozuaimoa soj ua uoj
-jbq ap soiuaiuiBuozBJ soj b oíaaajo as anb ja 'ouBiuoiM.au omsiuBoam
ajduiis aisa sg -eoaiuirnb soiquiBa soj sopo^ ap as^q bj ua sjjuanoua as
sbj ap uoi^BJBdas Á. uoiun bj 'aia^d bjjo jo^ 'BAisjndaj A
's^^Bjnoajouuaiui SBZjanj sbj lod SBjnajUBd sns ap soj 'b^ijia
-Bjá uop^Bj^B bj jod sopBU^aqo^ UBjsa sodaana sapuBjS soj ap so^uoiin
-iaoui so^ -ajduiis aiuauíBiJBUipjoBJixa aoajBdB 'uo^m3^[ BJBj^ap 'oorsij
opunm jap ua^Biui bj 'SBSimajd sB^sa SBppimpy 'SBAisjndaj SBzaanj sbj
ap srsa^odiq bj jbXocIb BJBd cáa[B uojAiaf^ anb sa^ipuj soj nos
soj ap B3iuMai uopBiBjip bj aiuam[Buij A 'jbijububui ns ap
sbj ap nopaBJiB ap Bjajsa bj ap opijBS jaq^q ap sandsap uaaainbpB
anb A znj ap sajuanj jod sopipadsap nos soáb^ soj anb uoa p^pia
-ojaA B}jB bj 'BJOi^ajjsj aioijjadns bj ap Ji}JBd b 8osouiuinj sojnasndaoD

' 't'ZOZ *^?a *,t^l!í85™oiV naqDsnnaq^ jap
^ ZS'^LZ -^?d 'II '["A 'í,o0iMaN s!1W
^)MSiinoiy jap ajq.iiqjea^) :ziimssvi :JaA 'saj^^DnQ jvjnoiuod sj^nip (o uotjonpojj jo
uiíijq ^rraiumpa^^ ¡o s^v^wlj^dx^ u X tanjpT!^ puv smjof ¡o utáijQ Bjqo ns na 'Baiminb
b^ B j8[ndsndjO3 Buoat ns ap uopB^iidB 81 ap so^daiafa sosojaoina 8p 31A0^ (1)
soj ap uoisjndaí Bun ouioo B^aadjajuí uoiMaj^j anb 'znj bj ap uoix
vj 'BAisjndaj Bzjanj buti 'soajsdBsap uoiaoBJiB bj apuop 'anSis
bj ap ojuaninB ja uoo aaaaoap anb B^nojjjBd bj ap baijobjjb
Bzaanj bj b 'sBjn^ajom sbj ap bubiuoim^u BaiuBaara bj ua 'jBn^í jb
íSBAusáau sapmiu^Biu sbj 'ojaa ja ubzub^jb ssisa opusno 'anSis sbau
-isod sapnjiuáBUi sbj ap a^uaiaaaaap aiaas bj b 'Bjqa^jB ja ug -SBATSjndaj
SBZjanj —opsuopuaui somaq orneo— uaiqiuBj uauaiAJajuí uo^M.a^[
utiSas í soiuso^ojoiui ja ua UBtijoB anb SBOiun sbj uos ou sbaij^bjjb
SBZjanj sbj 'o^jBqma uig •soouninb sojaaja 'sbjjo uoa BjnoijJBd ruii
ap uoiun bj jod 'jpnpoad BJBd Bsojapod a^uBjseq oj sa BjnojjjBd bj
ap BpuBjsip Buanbad b anb Bzjanj Bun uoa 'uasjjB as sodjana soj ap
SBjn^jiJBd sbj anb Buido A sajBjnaajouiBJiui SBZjanj sbj ap sisajodiq
bj B^pdo ns ap Msaiaanb,, eajqajaa sbj ua auodojd uoim^j^ 'jBSjaAiun
bj uoa ujjb jBija^Buiui Bzjanj Bun ua a^jaiAuoa as 'so^idoo
sodjana ua Bdnjí^^ sbj A 'ssjn^jiJBd sbj sBpmnaj auaijueni anb
ozbj ja ¡sajuanjíiuoo sbuiStj se un ap ooiuBaaui oiuauuBzBjua ja jpimpB
—SBjnapjsd sbj ap upisaqoa bj jBoijdxa BJBd— ja^sauam Bja ou bj^
•opijuas ap ajuaaBO sisaiodiq Bun uojaiAjOA as 'BiJBjuamipnj uopB^ajd
-ja^ut Bun ap soAiiimud soipaui 'sBouu^jB sbuijo^ sbj ap pBptsjaAip bj
'adjoS un ^q •uojAva^f Jod jBBjaAiun uopOBJ^B bj ap ojuauuijqnosap ja
ouiAajqos opu^na 'omsiuxojB jap boi^ojoiusod uopisod bj Bja jbj^
•SOpBOlJIUIBJ
A sopnSBpund sojnasndjo^ sns BjSBq 'SBjnajiJsd sbuiíjuj sbiu sns ua
BjsBq 'opunm jb aiuajaqui sa opt^jj ouispiuBaaní un 'JTAX IT9 IaP
8B}siiuojb soj ap ojuaiuiBsuad ja u^ -SEpuBjsns bbj ap siso^ouiBiaui sbj
SBpo} ap Bjuana jBp Biqap 'sojod A sejnuBj 'sBjund 'sBjanáua[ sns b pao
-jaui 'souiojb soj ap oiuaiuiBjidB A ojuaiuiBjquiBSua 'o^uauuBuapBaua
|^ -Bauuinb spuaiaadxa bj b soiuojb soj ap caiJjaiuoa^ pBpisjdAip
bj ap oidpuiJd J3 japua^xa oX^sua 'soauBJodiuajuoa sns ap A ajXog
ap B^spiuBaaui aj bj omsijB^ipBj anb uoa uBj^snji sojdmafa so^s^ -bbj
-naiiJsd sns ap soqoaajsa op^isBuiap sojod soj ua ^Bj^ouad ap saoBdsoui
nos oppB a^sa ap sojnasndjoa soj ap SBjund sbj anbaod sa 'ooijjju
opp^ jb ajsisaj ojo ja ig 'ojauíud jap sojod soj ua uBJiauad opun^as
jap sojnasndjoa eoj ap SBjund sbj 'opps un ua jBjaui un asjaAjosip
jb íSBSOJod uos sajBiam soj ap SBjn^jiJsd sbj 'oijbjjuod jb ísaiuBjjoo
sojn^uB ap sajBisua uoa saj^s ojja jod ubuijoj A sspn^Biiund sBjn^jtJBd
uauai; sopp^ so^ -oijnoaaui jb oijqBup jap Bjaqij anb ojja jod sa
A 'aajnzB jap SBjnajiJBd sbj ap bj uoa aiuauíBqaaajsa sbui BiABpoi sjq
-uiBsua anb Bjnáij Bun —(gj) aj^og ajiiup^— uaasod jjojjoj jvs bj ap
sojnasndjoa soj oki^quia uis ^opun^as jap souio^b soj b uaiq uBjsnfB as
anb 'ojauíud jap souioib soj ap - uuoj sbj b sbpbjS ouqsup jmjijsuoa
BJBd uaunaj as ajjnzB A ounojam 'ojduiafa jod 'isy "soajo soun^jB A
bj 'uopBjidpaad bj 'uppnjos bj orno sooiuijnb souauíouaj
í uoaaTiiinaad A Baimjnb pBpiuijB bj ap BaiuBaam uppdaa

�"No está —escribe— al alcance de la química la creación o destruc
ción de la materia", y agrega, "el intento de crear o destruir un sólo
átomo de hidrógeno equivaldría a querer introducir un nuevo planeta
en el sistema solar o a aniquilar uno que ya existe".
Ahora bien, un simple razonamiento basta para convencerse que
de estos dos postulados, que en realidad sólo son uno, Dalton pudo
pasar directamente a la idea cardinal de coordinar la diversidad pon
deral de los átomos con la diversidad de los elementos químicos. En
efecto, cuando dos elementos se reúnen para formar un compuesto,
todo cambia y solamente se conserva —de acuerdo con los dos prin
cipios indicados— la suma de los pesos de los elementos y los átomos
de éstos. Estas dos permanencias, que equivalen a la conservación del
peso del átomo, imponen al peso como característica fundamental de]
átomo y sugieren la hipótesis de que en esta característica reside la
individualidad química del átamo. De aquí se sigue que en los com
puestos, cada elemento lleva consigo el peso definido de su átomo, dis
tinto al de los otros elementos, y que perdura como señal indeleble,
mientras otras marcas individuales del elemento desaparecen. Basta,
por consiguiente, determinar la composición ponderal de les cuerpos
compuestos, para obtener los pesos relativos de las últimas partículas
de sus constituyentes. De este modo Dalton pudo llegar, por un camino
meramente deductivo y a partir de postulados apriorísticos, a la im
portante tesis que está en la base de sus tablas atómicas, y que forma
el núcleo esencial de su teoría.
Pero si bien los dos principios bastan para aclarar el descubri
miento de la noción de peso atómico, no son suficientes para motivar
la importante proposición de la teoría de que las combinaciones quí
micas se realizan entre átomos asociados en números enteros y pe
queños. La segunda parte de esta afirmación, que admite una relación
simple entre los números de los átomos del compuesto, no se deduce
como consecuencia de las premisas que acabamos de indicar. De la
indivisibilidad del átomo sólo se sigue que las combinaciones se efec
túan entre números enteros de átomos, pero no se deduce de ningún
modo que esos números deban ser pequeños. Si no fueron resultados de
análisis químicos, por groseros que fuesen, los que sugirieron a Dalton
la hipótesis de las "razones simples", ¿cómo llegó a esta última afir
mación? Guiado por la clásica convicción de que las relaciones reali
zadas en la naturaleza —y por consiguiente también las leyes que
expresan esas relaciones— deben ser necesariamente simples, Dalton
pudo haber concluido a priori, que las razones entre los números de
átomos existentes en una combinación, podrían expresarse mediante
números enteros pequeños. La ley de las proporciones múltiples es
una inmediata consecuencia de esta proposición.*
Apoyado por algunos de los más eminentes mecanicistas del siglo
XVII, incluso por Newton, el principio de la simplicidad de las leyes
de la naturaleza, aunque sus fundamentos gnoseológicos sean proble
máticos, ha dejado admirables pruebas de su utilidad como instru
mento para hallazgos. No caben dudas que Dalton estaba convencido,
al menos del valor heurístico de este principio, puesto que lo emplea
— 124 —

para establecer las reglas prácticas que le sirven para determinar los
pesos relativos de los átomos. Sin embargo, si se agrega a los otros
dos axiomas indicados, el de la simplicidad, de estos tres principios
apriorísticos se deducen todas las proposiciones esenciales de la teoría
de Dalton, incluida en ello la ley de las proporciones múltiples.
Estamos pues llevados a la conclusión de que Dalton llegó a sus
ideas innovadoras a partir de tres postulados, con independencia de
la experiencia. Sin invocar para nada procederes empíricos, había
podido encontrar, gracias al método hipotético-deductivo, las sencillas
proporciones de su teoría, para las cuales buscara a posteriori con
firmación en los resultados del análisis químico.
Si el desarrollo que acabamos de bosquejar corresponde realmen
te al nacimiento de la teoría, entonces las fuentes gnoseológicas del
atomismo daltoniano no difieren funcionalmente de los orígenes del
atomismo democriteano. Como éste, la doctrina de Dalton es en su
génesis una concepción especulativa, sin raíces en conocimientos em
píricos. La diferencia entre las dos teorías no reside en sus orígenes
gnoseológicos, no reside en los métodos utilizados para encontrar las
proposiciones básicas, sino en el hecho capital de que la teoría de
Dalton, centrada sobre una característica cuantitativa de los átomos
—sus pesos—, permite inmediatamente deducir consecuencias experimentalmente verificables, mientras que la doctrina de Demócrito —al
igual que todas las teorías corpusculistas antes de Dalton— quedaba
inaccesible al control empírico y permanecía fuera de los límites de
la ciencia.
La génesis de la teoría, tal como acabamos de suponerla, explica
también los motivos de las manifestaciones deliberadamente oscuras
e incluso contradictorias, en que Dalton solía caer al referirse a la
historia de su gran obra. En efecto, ¿por qué designa una vez los
hidrocarburos, otra los óxidos de nitrógeno como fuentes del descu
brimiento del peso atómico? ¿Por qué dice a Henry que las investi
gaciones de Richter lo habían encaminado hacia las ideas iniciales
de su teoría, mientras Thomson afirma que Dalton al publicar la
Tabla de los pesos atómicos desconocía los escritos del químico ale
mán? (15). Estas flagrantes contradicciones, incomprensibles, si la
teoría hubiese salido realmente de experimentos determinados, dejan
de ser enigmas. En una época más aferrada todavía que la nuestra a
la convicción de que la experiencia es el exclusivo hontanar de todo
conocimiento científico, era sin duda prudente para Dalton dejar en
sombras las fuentes especulativas de su construcción teórica, conforme
al antiguo adagio "Bene vixit, qui bene latuit".

(15) Roscoe v Harden: Loe. cit., pág. 7-8.
— 125

�•%-l -ayd '-jiD -ío-j ^uamivjj i ao^sojj (st)

^^mjvj auaq mb 'nxm auag^^ oíSepe onüfrjuB [b
anuojuoo 'Baijoaj uoioonajsuoa ns ap SBAiiB[nDadsa sajusnj sb[ sBjqmos
n^ jBfsp uoj[bq bjb¿ aiuapiud Bpnp uts bj^ 'ootjjiusp ojuairapouoo
opoj sp JBUBjuoq oAisnpxa [a sa Bpuaijadxa b[ anb ap uopaiAuoa b[
b BJjsana B[ snb BiABpoj BpcuajB sbui Booda san ug -SBinifrua jas ap
UBÍap 'BopBuinuajap sojuararjadxa ap 3juaui[B3J opi[B8 asaiqnq
B[ is 'S3[qisu3jduioaui 'sanotaoxpBjjnoD sajuBj8B[j SBjsg; *(l) ¿
-a^B oairainb [ap sojijasa so[ Bpouo^sap soaitno^ sosad so[ ap
b¡ jB3i[qnd [b uoj[bq anb biujijb uosmoqj^ SBJiu^itn 'bijosi ns ap
B3[Bpiui SBapi sb[ Ep^q opBuimeoua uBiqsq o[ jajqaijj ap sauopBS
-tísaAUi sb[ anb ^juajj b aotp anb JOj? ¿o^iuio^b osad [ap ojuairauq
-nosap [ap sajuanj ouxo^ oua3oj}iu ap sopix^ so[ bjjo 'sojnqjBOOjpiq
so[ zaA Bun BnSisap anb jod? 'ojoaja ug -Bjqo ubj3 ns ap Bwojsiq
B[ b asjwapj [B J3B0 B_qo8 noi[BQ anb ua 'sBtJOioipBj^noD osn[oui a
SBjnaso ajuauiBpBjaqi[ap sauoiaBjsajiuBin sb[ ap soaijoui so[ naiquis^
Bai[dxa 'B[jauodns ap souiBqBOB ouioa [b^ 'bijobj b[ ap stsana3 B'j
•Biauaia b[
ap sajiaiT[ so[ ap Bjanj BjaauBtnjad A oDiJidma [ojjuoo [b a[qisa^aBni
BqBpanb —ho^[bq ap sajuB sB^si[nosndjoa ssijoaj sb[ s^po^ anb pnSí
[B— ojtjDoniaQ ap BnijjDop b[ anb sBjja^im 'sa[qBoiji.taA ajnampiuaní
-wadxa SBTananaasuoD jpnpap ajuaraBjBiparaní ajiuuad '—sosad sns—•
BotaojB 8O[ ap BAijBjtiUBn^ BaxjsjjaiaBJBa Bun ajqos BpBijuao 'uo}[bq
ap Bjjoai B[ anb ap [B^idBa oqaaq [a ua ouis 'SBDiseq sauopisodoíd
sb[ jBjjuoDua BJBd sopBzi[ijn sopojara eo[ na apisaj ou 'soaTSo[oasouS
saua^jjo sns ua apisaj ou SBpoaj sop sb[ aj}ua epuajajip B^j -soaijid
-nía soíuaiuipouoa ua saaiBj uis 'BAijB[naadsa uopdaauoa Bun eisauaá
ns u^ sa uoj[bq ap BUHjaop B[ 'ajsa ouioq •ouBajjjaouiap ouisiuioib
[ap sauaSjjo so[ ap ajuaui[Buopunj uajaijip ou ouBiuo^[Bp orasiuiojB
[ap 8Bai8o[oasou sajuanj sb[ saouojua 'BjJtoaj B[ ap oiuairapsu [B aj
-u9Ui[B3Jí apuodsajjoa jBÍanbsoq ap soniBqe^B anb o[[ojjBsap [a ig
•o^irainb sisi[bub [ap sop^^nsaa so[ Ha uopBUijij
-uo^ ooija^sod b BJBOsnq sa[Bn^ 8B[ BJBd 'bjjoo} ns ap sauopjodoíd
SB[[puas 8B[ 'oAijanpap-oaiíajodiq opojaur [B SBpBJS 'jBjjuoaua opipod
BiqBq 'soauíduia sajapaaojd Bp^u BJBd jb^oaut uig -Bpuaijadxa1 b[
ap Bpuapuadapui uoa 'sopB^njsod sai^ ap jpiBd b sbjopbaouui SBapi
sns b o^a[[ uoi[bq anb ap ucnsnpuoo B[ b sopBA3[[ sand soraejsg
•sa[dij[nui sauopaodojd sb[ ap Á^\ B[ o[[a ua Bpjnput 'uoi[bq ap
Bjjoaj B[ ap sa[Bpuasa sauoroisodojd sb[ SBpoj ua^npap ^s so^iisuoijdB
soidpuijd B3jj so}S3 ap 'pBppi[duii8 B[ ap [a 'sopBaipui SBraoixB sop
bojío so[ b bS^j^b as 18 'o^a^quia uig 4soiuo;b so[ ap 8OAi)B[aj sosad
so[ JButuiaajap BJBd usajts 3[ anb SBonoBad 8B[^aJ sb[d

— ni —
B3[dui3 o[ snb oisand 'oidpmjd a^sa ap oarisjjnaq jo[ba [ap sonara [b
'oppuaAuoa BqBjss uoj[B(j anb SBpnp uaqso o^^ -eozB[[Bi[ BJBd ojuain
-najsui otuoo p^pnj^n ns ap ssqsnjd S3[qBJitnpB opsfsp Bq 'sooT^Btn
-3[qojd UB38 soaiSo[oasouS sojuauíBpunj sns anbunB íz3/jwju vj ap
saÁaj svj ap pvpio^jduits vj ap otdjoui^d [a 'uojAva^j jod osn[aui '[J^X
o[Sxs [ap sfiispiuEoara sajuauíraa sbui so[ ap sounS[B jod opB^ody
•uppisodojd Bjsa ap Bpuanaasuoa ujBipamuí Bun
sa S3[dn[nui sauopjodojd sb[ sp jÍ3[ Bq -souanbsd sojajua soj^mnu
3}UBipain 3SjB83jdx3 UBjjpod 'uopButquioa Bun U3 sajuajsixa somoiB
ap sojanmu so[ oj^ua ssuozbj sb[ anb 'xjoijd b opjn[auoa Jaqsq opnd
uoj[bq 'sa[duTis aiuauíBtJBssadu jas uaqap —sauopBpj sbss usssjdxa
anb saÁa[ sb[ natqraBj sjustnSisuoa jod A— Bza[BjnjBU B[ ua SBpsz
-I[B3J 83UOT3B[3J 8B[ Snb ap UOpDIAUOD BOISBp B[ Jod OpBín^ ¿UppBUI
-JijB Bull^n Bjsa b 9a[[ oui^o? '4ia[duiTS ssuozbj,, sb[ 3p sisajodtq b[
uo)[b^ b uojaiJi^ns anb so[ 'uasanj anb soaasojS jod 'sooiuinib sisijbub
sp eopBj[ns3J uojsnj ou ig "souanbsd jas uBqap soaaranu sosa anb opour
unSum ap aonpap as ou ojad 'sorao^B ap sojajua sojaranu ajjua uenj
-33J3 38 sauopBuiquio^ sb[ anb anSis as ojos ouiojb [ap pBpi[tqisiAipui
B[ 3Q ^Baipui ap sotUBqüOB anb sesiuiaad sb[ ap Bpu^noasuoo ouioo
aonpap as ou 'ojsandrao^ [ap eomoiB so[ ap sojsmnu so[ ajjua ajdrais
U9pB[3J Bun ajiuipe anb 'uopBuuijB Bjsa ap ajJBd Bpunias b^ souanb
•ad A SOJ31U3 sojaumu ua sop^posB soruojB a.i}ua uBzrpaj as SBoira
-jnb sauopBuiqraoo sb[ anb ap Bjjoai [ ap uppisodojd ajuBiJoduii b[
jbauoui BJBd sa^uapijns uos ou 'oauuojE osad ap uopou B[ ap ojuaiui
-ijqnasap [a jbjb[ob BJBd usjsBq soidpuiad sop so[ uaiq is ojo^
•Bjjoaj ns ap [Biauasa oajonu [a
bhuoj anb A 'sboiuiojb 8B[qBj sns sp ss^q B[ ua b^ss anb sisaj ajuB^jod
-raí B[ b 'eooijsuoiJdB sopB^njsod ap jpj^d b A OAijonpap ajuaraBjaiu
omniío un jod 'jbS3[[ opnd uo^[bq opoui ajsa sq 's^ind^n^^snoa sns ap
SB[noijjBd 8Braij[n sb[ sp soai}B[3j sosad so[ aauajqo BJBd 'sojsandiuoa
sodjano so[ ap [Bjspuod uopisoduioa b[ jBuiuusiap 'ajuamStsuoa jod
•BISBg 'U333JBdB8ap OlU3Uia[3 [3p S3[BnpiAipUI SB3JBUI SBJJO BJJUOIUI
'a[qa[3pui [Búas ouioo BJnpj^d anb A 'sojuouiap bojío so[ ap [b ojui^
-sip 'ouioíb ns ap opmijap ossd [a oStsuoa ba^[[ oiuamap BpBO 'sojssnd
-uioa so[ ua anb an^is ss mbs ^q "ouibib [ap Baiunnb pBpi[BnpiAipui
B[ apisaj B3iisjja)3BJB3 Bjsa ua anb ap sjsajodiu B[ usjaiSns A ouiojb
[sp [BjusuiBpunj B^psjjaiaBJBa ouioa osad [B uauodrai 'oraojB pp osad
¡ap uopBAjasuoa B[ b uajBAinba anb 'sBiauauBuuad sop ssis^ •sojsa ap
bouiojb so[ A soiU3ui3[3 so[ 3p sosad so[ ap Buins B[ —sopBaiput soidp
-upd sop so[ uoa opjanoB ap— BAjasuo^ as ajuaiuBjos A BiqraBa opoj
'oissnduioa un jbuijoj BJBd uaunaj as sojuaraaja sop opusn^ 'ojaaja
ug •sooirainb eoiuauísp so[ ap pspisjaAip B[ uo^ soiuo^? so[ ap j^jap
-uod pBpisjaAip B[ jBuipjooa ap [Buipjsa Bapi b[ b ajuauíBioajip jesbc!
opnd uoj[bq 'oun uos O[os pBpi^aj ua anb 'sopB[ní8od sop so^sa ap
anb 3SjaauaAuo3 BJBd Bjs^q o^uaiuiBuozBJ ajdiuis un 'uatq Bjoqy
•4íaisixa bjC anb oun JB[inbiuB b o jb[os Buiajsis [a^ ua
BjauBjd OAanu un .iionpojjuí jaionb b Bjjp[BAinba ouaáojpiq ap ouiojb
o[ps un jmjjsap o jbsj^ ap ojnajuí p?? 'bS^jSb A '^bijsjbui b[ ap uoia
-onjjsap o uopBSja b[ Boiuirab B[ ap aouso^ [b —aqtaosa— Bisa o^^n

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1123">
                <text>¿Es la teoría atómica de Dalton una concepción apriorística?</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1124">
                <text>PAPP, Desiderio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1125">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 113-125</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1126">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1127">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1128">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1129">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1130">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="130">
        <name>JOHN DALTON</name>
      </tag>
      <tag tagId="49">
        <name>QUIMICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="129">
        <name>TEORIA ATOMICA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="118" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="185">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/cf527335ca363915cc4168bcdad5f0e1.PDF</src>
        <authentication>ce199c7e84dae123ecc213fdcf02b474</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1131">
                    <text>— ¿8 —
"68t 'PTJPBH 'BUBflaitv^ mSojojjj o; ap vo^jojnfj maioijqig na
•83 E9JO1IJJ8^ SOUnajB BDB[|31SB&gt; BníU3[ B{ 9p BpU3]33Xa B( ap B3J33B UOJ3IAI11
UOIU
-tdo bj a,, 'vzvíjia. ^! ¡SZ6I PHPBW '9IU0OJ93 P ojuaiujosu,/ j^ a^ '..piA
'OH1SV^ O3lU3luy :aej3A uapand jb3[iia BnSuaj \ ap Bsuajsp B] ap sojajy (j)
•sauotoempui gBjnjnj sns ap aaqtun^stA uatqraB} JL
BoijBraejS euti 9p odioijuB b^ 83 jBsnad ^jsa j^ -Bis^uaoBiíaj
-uod [9 9Aanra ^s anb a^ orasiuogejuB 3jaajBdB p sa ¡bj :oAana o^^ uod
ofaiA o[ ap jiaiauod íaouBrao^ ja jod oisnS ^ njjB^ p jod ojsn^
' (I) lB-lnlBU sa 8OU an^ ^nSuDj bj;
jBAijjrw ap UB[qBi[ bj soj^o j sin^ jÍbj^ '^ai^q ap zaaaj '8^P^A 'i?
anfa sajuB Á ísajuBAja^ BJip 't4axiai; B[ ua uojBraBín anb Bn^uí&gt;[ b^ ua
uoiaiqiJ3sa sotiSijub SB^^od o^,, -eojqand soAann soj; ap SBUBjjua sb[
na sojbuou UBqBpjBngB anb sa^uaiBín so[ jB^O[dxa Bjed SB^jand sb[
BJijqB sa^ pBpanápnB BinBiin b1^; •BJimpB as anb nop^ajaad bj b
as oinoa 'ouaÍB ap asopuai^siA 'sa^niu so^aamap uoo sa ou anb B
-uajduiOD as saouo^u^ -aua^a B^aoBq b}8bi¡ Bjj^nbB uejBJoqep upzBJ b^
A oduiap ^g -sajopBájnij sojamijd sns ua o^jadsap biiSijub Bjn^p^a b[
anb omsBisnjna oai^o( p JBznsaua b BjpnaA noixa^j^j v\ 'o^a^quia uis
'ojuoj^ 'sosojoAja^ so^ijoau sotsa b BinS opoj o^BziuijB[ ap iibjb n[^
•gB^eiuBUinq sojamijd soj noo BmSop na ^iuaojsuBjj as uopipBj} B^s^
'sosoipnisa so[ ap saiatai p BqBajuao ^ oiJBitsjaAian Biuoipi p bj^ uiju^
j^ -saouBuioj SBnSaaj sb^ ap BaiiBinBj3 Bun jiqu^sa ap p^pisaaaa c[
ua iu pBpijiqísod b^ na B¡p a^nsjnp osnad aipe^[ •nopB[naadsa B^aop
B^ BJB¿ ZBdBO BOIUTl 'BJ03JJ9d Bn^u3[ B^ HIJE^ p H3 BJ3A
Bq *sa^api sojp SBín soj ap uoisaadxd B[ BJBd pBpioedB^ A
-xa ns ap ssjosuajap so^ijoa; ap o^isaasn i sajo^na sosp^xa nojaip o\
anb boijbijjb pBpiuStp ap og^ndmi p oiSBq oa pijxs o^p we\ ap ujjej
jb jBfo^Bsap BJBd ^^ 'BJni^na ap ojdB ojuauínj^sui orno sandsap so^^is
saJi isbo BiSBi^ opBjapisnoa b^ss on 'out^^j pp jbidijo BnSuaj
ja osnoj[y Jod jjjj ojSis p ua op^a^pap 4ouB[|aj8Ba aanBinoj ^
aoumuoj. A m%wj

vrraaaM aa oimoxmv
BTJOJSIJJ
SOJU9UIOJ^[ SOQ
nvm sim

�Contribución fundamental a un pleito: Nebrija

toria de la Filología, cuyos autores muestran, con rara excepción, una
falta de curiosidad pasmosa por todo lo que se refiere a España.

En agosto de 1492, Nebrija, el primer gran humanista español,
publica su Gramática Castellana. 1 solo hecho de reducir a
arte una lengua romance supone ya una valoración estimativa de la
misma; es tomar una posición entre los defensores de la lengua vulgar.
Así lo entiende el concepto de la época, declarado expresamente por
Villalón años más tarde: "Todos cuantos hazen cuenta de las lenguas
y de su autoridad dizen, que la perfecion y valor de la lengua se deve

En su país, no obstante la desdichada actitud de Salamanca al
impedirle la reincorporación, puede decirse que Nebrija obtuvo el
reconocimiento que se merecía. Gozó, por lo pronto, de la protección
de dos figuras eminentes: la Reina Isabel y el Cardenal Cisneros.
A este respecto, y como muestra del generoso espíritu de su protector
el Cardenal, resulta altamente significativo el siguiente fragmento de
la Memoria del rector Hernando Balbás, donde se alude a la se
gunda ida de Nebrija a Alcalá: "El Cardenal mi señor oigo mucho
¿e su venida, y se lo agradeció, siendo yo Rector, mando que lo tra-

tomar y deducir de poder ser reducida a arte" (2),
Nebrija, o Lebrija, llamado realmente Antonio Martínez de Xarana, fue sin duda una de las figuras más ilustres de su época (3).
Con él se inició en Europa el estudio gramatical de las lenguas mo
dernas. Sus eruditos conocimientos alcanzaron también al griego, latín
y hebreo; de los tres idiomas escribió gramáticas, y remozó la ense
ñanza inspirándose particularmente en los métodos de Lorenzo Valla.
Con justísimo orgullo pudo decir en la prefación de su Vocabu
lario: "Fue aquella mi doctrina tan noble, que aun por testimonio
de los envidiosos y confesión de mis enemigos, todo aquesto se me
otorga: que yo fui el primero que abrí tienda de la lengua latina y
osé poner pendón para nuevos preceptos... y que ya casi de todo
punto desarraigué de toda España los Doctrinales, los Peros Elias y
otros nombres aun más duros, como los Gaiteros, los Ebrardos, Pastranas y otros no sé qué apostizos y contrahechos gramáticos, no me
recedores de ser nombrados. Y que si cerca de los hombres de nuestra
nación alguna cosa se habla de latín, todo aquello se ha de referir
a mí. Es, por cierto, tan grande el galardón deste mi trabajo, que en
este género de letras otro mayor no se puede pensar".

Lo que da especial realce histórico a Nebrija, y no sin fundamento
por ser él quien, echó las bases de tales estudios, es la Gramática
Castellana.
Tres son los motivos que lo llevan a componer la obra. El primero
responde a un ideal de fijación del idioma: "para que lo que agora
e de aqui adelante en el se scriviere pueda quedar en un tenor, e es
tenderse en toda la duración de los tiempos que están por venir"; y
esto, porque él consideraba que nuestra lengua ya había llegado a la
cumbre de su perfección (6).

Como tantos otros hombres de su tiempo, Nebrija no confinó la
curiosidad a una sola disciplina, la lingüística; se interesó, asimismo,
por las Matemáticas, la Astronomía, la Historia y la Teología.

El segundo motivo es de índole fundamentalmente didáctica y, en
cierto modo, subordina y condiciona su obra a fines extraños: tender
un puente para llegar a la gramática latina.

Enseñó en Sevilla, Salamanca y Alcalá. En esta última colaboró,
junto con los hebraizantes Alfonso de Zamora, Pablo Coronel y Al
fonso de Alcalá, y con los maestros de lengua griega Ducas, Vergara
y Hernán Núñez, en la edición que, bajo la protección del Cardenal
Cisneros, se hizo de la Biblia Poliglota; obra en la cual, según
Henríquez Ureña, "se apuró la mejor ciencia filológica de los tiem
pos" (4). Claro está que no es frecuente que el nombre de Nebrija
ni el de aquellos doctos maestros figuren en los manuales de His-

En cuanto al tercero y último, rezuma el sueño imperialista de
la España de entonces y la fe en su cumplimiento: facilitar a los pue
blos que se conquisten el conocimiento de nuestro idioma. Declara
Nebrija que fue el obispo de Ávila, Fray Hernando de Talavera,
quien en Salamanca, ante la pregunta de la Reina sobre qué provecho
tendría la obra, se adelantó con entusiasmo a exponer dicha fina
lidad: "después que vuestra Alteza metiese debaxo de su iugo muchos
pueblos barbaros e naciones de peregrinas lenguas, e con el venci
miento aquellos temían necessidad de recebir las leies quel vencedor
pone al vencido, e con ellas nuestra lengua; entonces por esta mi Arte
podrían venir en el conocimiento della, como agora nosotros depren
demos el arte de la gramática latina para deprender el latin". Con
razón dice Menéndez Pidal que "la primera gramática de una lengua
romance que se escribía en la Europa humanística fue escrita en es-

(2)Cristóbal de Villalón, Gramática Castellana, 1558, en La Vi^aza, ob. cit.,
pág. 243, columna 482.^
(3)Sobre en vida y bu obra pueden consultarse: Pedro Lemus y Rubio. El Maestro
Elio Antonio de Lebrixa, en Revue Hispanique, ts. XXII (1910) y XXIX (1913); M. Menéndez Y Pelayo, "Cuadro general de la cultura española en tiempo de los Reyes Ca
tólicos", en Antología de Poetas Líricos Castellanos, t. VI, Madrid, 1911; Américo Castro,
"Lingüistas del pasado y del presente", en Lengua, Enseñanza y Literatura, paga. 140-155,
Madrid, 1924.
(4)"Cultura Española de la Edad Media," en Plenitud de España, págs. 112-113;
Buenos Aires, 1940. Sobre este punto véase, también, Marcel Bataillon, írosme el
L'Espagne, págs. 24-47; París, 1937.,
— 88 —

tasse muy bien, y le assentase de catreda sessenta mil maravedís y
cien fanegas de pan: y que leiesse lo que quisiesse, y si no quisiesse
leer que no leiesse, y que esto no lo mandaua dar porque trabajasse,
sino por pagarle lo que le deuía España" (5).

Propósitos de su obra

(5)Documento transcrito por P. Lemus Rubio en el trabajo referenciado.
(6)Véase la dedicatoria a la Reina Doña Isabel la Católica, que introduce su
Gramática; pág. 1 y siguientes en la edición de José R. Sánchez, Madrid, 1931,
— 89 —

�— 68 —
'IE6T 'P!JP"W 'Z3HDMys -^ asof ap nopipa •{ na sajusinSis ¿ ^ -íed
ns aanpojim anb '^3119103 uj ^qBsj buoq buiojj bj s ijoiB^ipap bj as^a^ (9)
•opapuaiajaj ofsqsj) [a na oíang snwa-j ¿ Jod oju^subjj oiuamnjog (g)
-sa ua B^uasa anj B^iisjuBumij Bdojng bj na Biqu^sa as anb aouBizioJ
BnSuaj enn ap BopeinBj^ Bjauíiad bj,, anb jBpij zapuauaj^ aaip uozbj
uo[) •^uijbj ja japuajdap BJBd bui^bj boijboibjS bj ap ajJB ja soinap
-uajdap sojjosou bjo^b oraoa 'Bjjap ojuaimpouoa p ua JiuaA UBijpod
ajjy iui Bjsa jod saouo^ua ÍBn^ugj BJjsanu SBjja uoa a 'oppuaA jb auod
jopaauaA pnb sapj bbj jiqaaaj ^p pBpissaaau UBiiuaj sojjanbB oiuaim
-puaA p uoa a 's^nSuaj SBUij^ajad ap eauopBu 9 sojBqjBq sojqand
soqanoi oSni ns ap oxBqap asaijam Bzaijy BjjsanA anb sandsap,, :p^pij
-buij Bij^rp jauodxa b oiusBisnjua uoa ^jusppB 3s 'Bjqo bj Bijpuaj
anb aaqos Bnia}j bj ap BjunSajd bj aja^ 'BOUEniBjeg na uoinb
ap opueuja^j íbj^ 'BjiAy ap odsiqo ja anj anb Bfuqa^[
-Biuoipi oiisanu ap ojuaiuipouoa ja uajsinbuo^ as anb sojq
-and soj b JBjijpBj : oinaiuiijdmna ns ua aj bj á saauo^aa ap BuBds^j bj
^ap Bj8ijBiJ3diui ouans ja Buinzaj 'oiuijjn Á oaaoja^ jb ojuen^ u^
•BnijBj BotjBtnBaS bj b JB^ajj BJBd ainand un
japua^ :souBjpca sanij b Bjqo ns Buoioipuoa Á Binpioqns 'opoui o^jap
ua 'jC B^ij^Bpip aiuamjBiuauíBpunj ajopui ap sa oai^oui opun^as j^
'(9) uopaapad ns ap ajqiuno
bj b opBSajj Bjqsij bjC Bn^uaj BJisanu anb BqBjapisuoa ja anbjod 'ojsa
A ítíJiuaA jod UBjsa anb soduiaij soj ap uoiaBJtip bj Bpoj ua asjapua^
-sa a 'jouai un ua aspanb Bpand aaatAoos as ja ua ajuBjapB mbs ap a
^ anb oj anb Basd,, tBuioipi jap uoia^fij ap jBspi un b apuodsaj
d
*Bjqo bj jauodmoa b UBAajj oj anb soai^oui soj uos sajj^
VDiiywvaf) bj sa '^oipn^sa sajsj ap sas^q sbj oqaa uamb ja jas jod
ojuauíBpunj uis ou A 'Bfijqa^ b oouoisitj a^jBaj jeiaadsa Bp anb o^j
vuqo ns ap soitspdouj

•(5) 14BUBd8g Binap aj anb oj ajjBS^d jod ouis
anbjod JBp BnBpuBin oj ou ojsa anb A 'assaiaj ou anb jaaj
assaisinb ou is A 'assaismb anb oj assaiaj anb A :wed ap ssSauBj uap
A sipaABJBin jiiu Bjnassas epajica ap asBjuassB aj A 'uaiq Arnn assBi
-bjj oj anb opuBín 'jojDa^; o^ opuais 'oioapBJÜB oj as A •^^pmaA ns ap
oqanra oSjo jouas ira jBuapjB^ jgí? :bjbojy b Bfijqa^j; ap Bpi cpunS
-as bj b apnjB as apuop 'SBqjBg opuBUJajj jojo^j jap viHOMta^\[ bj
ap o^uaraSBjj ajuamáis ja oatjboijiuSis aiuaniBijB B^jnsajc 'jBuapjB^ ja
d ns ap njiJjdsa osojaua^ jap Bjjsanin ouioa A 'o^oadsaa a^sa y
jBuapjB^ ja A jaq^sj Buiajj bj :sajuamuia ssjnStj sop ap
bj ap 'ojuojd oj jod 'ozof) -Bioajaui as anb oinairapouooaj
ja OAnjqo Bfuqa^f anb asjpap apand 'uopBJodJOouiaj bj ajJipadmi
jb B^uBraBjBg ap pn^ijaB Bpeqaipsap bj ajuBjsqo ou 'sj^d ns ug
•euBdsg b ajaijaj as anb oj opoj jod Bsomsed pBpisouna ap bjjbj
Bun 'uopdaaxa bjbj uoo 'uBjjsanui sajo^nB so^n^ 'bjSojojt^ bj ap bijoj

— 88 —
•¿6t '-^el 'üstqmei '39bsa oinnd aisa ajqog *0f&gt;6I
ap pnimu ua ..'Bipaj^ pspg j ap Biou

ouang
(f)

'8^Bd 'oininjait1] JC vzuvuasu^ *Dn9uaij ua '^^a^Qasa^d [ap A opesBd jap Bisin^ai^^,
O3l3KV ¡1161 'P!JPBW 'IA •' 'soubjiisoq soaijii mtaoj p ntiojojuy u 'ueo3i^oj
-B3 ss.t^jj bo^ 3P odaiai] oa e^ouBdsa Bjni[nj B[ ap [ojan^í ojpsn^,, 'o.vviaj a zaaii3t{
•3K W '• (161) XIXX ^ (0161) IIXX "8 ^nbmvdsijj anaay na 'nxjjqaq p muotuy &lt;n¡3
ojisav^^^ ¡^ 'oia.i}[ X sawaq oaaa¿ :asjBi[nsuoj uapsad Bjqo ns ¿ cpiA na ^aqog ()
•^8^ Buiun^oJ '^^Z 'S^d
'•jp -qo 'vzvmi^ ^1 ^a '89SI '"^&gt;n3^&lt;&gt;3 ^jtevau^) 'moivtha aa ivaoxsi3 (^)
ap sajBnuBiu soj ua uajnSij sojisaein soj^op sojjanbB ap ja tu
qf^ ap ajqinou ja anb ajaan^ajj sa ou anb Bjsa ojbj^ • (f) Ksod
-man soj ap bdiSojojij Biouap jofam bj cunda as^ 'Buajj zanbijua^
unSas 'jsna bj ua Bjqo ívxtn^noj vnaig bj ap oztq as 'sojansí^
jBuapjB^ jap u^poajojd bj of^q 'anb U9pipa bj ua 'zaun^[ ufujajj A
bjb^j^^ 'SBonQ bSstjS BnSuaj ap sojjsaBiu soj uod A 'BjBojy ap osuoj
-jy A jauoJO^ iqBd 'bjouib^ ap osuojjy sajuBztBjqaij soj uoa ojunf
'ojoq^joo Buxijjn cjsa ug "^IB3jy A B^uBUiBjeg 'BjjiAag ua ouasug
•BiSojoa^ bj A bijojsijj bj 'Bitaouojisy bj 'sBausraa^Bj^ sbj jod
'ouistuiiSB '^sajajuí as íB^^sinSuij bj 'Buijdiosip bjos Bun b pBpisowna
bj ouijuoo ou Bftjqaj^ 'odniau ns ap sajqmoq bojío sojub; ouio[)
•MJBSuad apand as ou joábui oj^o SBJ^aj ap ojauaS ajsa
ua anb 'ofsqBj) ira ajsap uopjBjB^ ja apuRj^ ub^ 'ojxap jod 's^ -ira b
jijajaj ap sq as ojjanbB opo; 'uj^bj ap BjqBq as bsoo BunSjB U9^BU
Bjjsanu ap sajquioq soj ap Bajaa is anb ^ -sopBjqmou jas ap sajopaaaj
-aui ou 'so^ijbuibjS soqoaqBjjuoo A sozpsodB anb as ou sojjo A sbubji
-sbj 'sopjBjq^ soj 'sojajjB^) soj onioa 'sojnp sbui unB sajquiou sojjo
A SBij^ sojaj soj 'saputajooQ soj BiiBdsjj Bpoj ap anÜiBJJBsap oiund
opoj ap isbo vÁ. anb A • • • sojdaaaad soAanu BJBd U9puad jauod aso
A buijbj Bnáuaj bj ap Bpuaij uqs anb ojamud ja jnj oÁ. anb :b^jojo
ara as ojsanbs opoj 'oáuuaua sitn ap noisajuoa A sosoipiAua soj ap
oiuorapsaj jod unB anb 'ajqou ubi Buuiaop im Bjjanbs an^,, :oihvi
-nav3OyV ns 3P tropBpjd bj ua jpap opnd ojjnájo omisjjsnf U0^
*BTIBA OZU3JOT aP sopojara soj ua aiuauuBjn^iiJBd asopuBJídsui bzubu
-asua bj ozouiaj A 'sBaijBUiBa^ oiqijasa SBinoipi saj^ soj ap íoajqaq A
ui^bj 'o^aijS jb uaiqiuB; uojbzub3jb so^uaiuipouoo sojipiua sng 'SBUJap
-om SBn^uaj sbj ap jboijbuibj^ oipnjsa ja Bdojn^j ua opiui as ja uo^
' () Baoda ns ap saj^snji sbui sbjiiSij sbj ap enn Bpnp uis anj 'bubj
'BX aP z^uJ^j^j^[ omojuy aiuauijBaj opBuiBjj 'Bfíjqa^ o 'Bfxjqa^[
k(Z) ttalJB b Bppnpai jas japod ap jpnpap A jBrao;
aAap as BnSuaj bj ap jojba A uopapad bj anb 'uazip pBpiJojnB ns ap X
sBniiuaj sbj ap b^uana uazsij sojubiio sopoj^,, :apjB^ sbui soub U9Jbjjial
jod a}uauiBS3jdxa opBJBjaap 'Booda bj ap ojdaauoo ja apuaijna oj isy
'jc^jtia Bnáuaj bj ap sajosuapp soj ajjua uoiaisod Bun jbuio^ sa íbuisiui
bj ap BAijBiuijsa u9psjojBA Bun bX auodns aauBuioj Bn^uaj eun jjb
b jpnpaj ap oqaaq ojos jg •VNV^^axsy3 VDixyivva^) ns Baijqnd
'jouBdsa BjsiuBiunq ubjS jauíijd ja 'BÍiaqa^ '^6^1 ap ojsoSb ug

:oiwjd un o jmu^wvpitnf

�peranza cierta del Nuevo Mundo, aunque aún no se había navegado
para descubrirlo" (7).
Agrega luego Nebrija que también servirá a todos los otros que
tienen algún trato con España y necesidad de su lengua, los cuales
"si no vienen desde niños a la deprender por uso, podranla mas aína
saber por esta mi obra". Obsérvese que ese "si no vienen desde niños
a la deprender por el uso" es particularmente significativo y fija, en
cierta manera, el alcance que para el ilustre polígrafo tiene la gramá
tica. En ningún momento parece pensar que ésta sea imprescindible
para adquirir el dominio práctico de la lengua materna. Es tardía
mente, según vemos luego, y por influencia del logicismo, que se le
atribuye tal finalidad a dicha disciplina. Para Nebrija la gramática
obra más bien a posteriori, y, sobre todo, como guía y consejera. Sus
preceptos, cogidos del uso autorizado, defienden "que el mesmo uso
no se pueda por ignorancia corromper".

non faciam (no haré), parum faciam (poco haré)" (Donato). La enu
meración de similitudes podría aún continuarse.
No se piense, sin embargo, que nuestro autor se atuvo servil
mente al patrón clásico. Su mirada sagaz le permitió descubrir dife
rencias entre el latín y el español. Así, por ejemplo, señala que "de
clinación del nombre no tiene la lengua castellana salvo del número
de uno al número de muchos"; así, también, declara que el latín
tiene tres voces (activa, verbo impersonal, pasiva), mientras que el
español sólo tiene la activa. Además reconoce diez partes de la ora
ción en lugar de las ocho que por lo común se distinguían en el
griego y latín: "Nosotros, con los griegos, no distinguiremos la interjecion del adverbio, e añadiremos con el articulo el gerundio, el cual
no tienen los griegos, e el nombre participal infinito, el cual no tienen
los griegos ni latinos. Assi que serán por todas, diez partes de la
oración en el castellano: nombre, pronombre, articulo, verbo, parti
cipio, gerundio, nombre participial infinito, preposición, adverbio,
conjunción" (8).

Principales influencias

Es cierto que en muchos aspectos donde Nebrija vislumbró dife
rencias entre el latín y el español —se me ocurre ahora lo referente
a los casos—, forzó el sentido de la interpretación para ajustar las
gramáticas de amibas lenguas. Pero quizá lo movió a ello su decla
rado propósito preliminar de colocar un puente para llegar a la gra
mática latina; y quizá, asimismo, complacía en ese ajustar un oculto
y legítimo orgullo nacional: la conformidad suponía ensalzamiento y
dignificación del castellano, ya que el criterio imperante veía en el
latín un dechado de suma perfección (9). Es lástima, sin embargo,
que nuestro preceptista limitara su estudio a la metódica; con esto la
gramática perdió el hálito vital de la primera exegética literaria donde
tuvo su germen, y que conserva aún en el autor de las Instituciones,
según señala Alfonso Reyes.

El primer ensayo de codificación gramatical de un idioma ro
mance no pedía, necesariamente, desasirse por completo de la tra
dición clásica. En ésta se inspiró Nebrija y en ella fundó su obra.
Quintiliano y Donato, sobre todo, le suministraron divisiones, catego
rías y nombres. En cuanto a Aristóteles, aunque citado más de una
vez por nuestro autor, poca influencia ejerció en su espíritu.
En Quintiliano apoya la división de la gramática en dos partes:
metódica o doctrinal, que contiene los preceptos y reglas del arte,
e histórica o declaradora, que explica a los poetas y a otros autores
en cuyos modelos debemos inspirarnos. Dentro de la primera, única
de que se ocupa, establece Nebrija la división tradicional que llega
hasta hoy: Ortografía, Prosodia, Etimología (en el sentido de lo que
luego se denominó Morfología, y también, con menos propiedad,
Analogía) y Sintaxis. Además comprende la obra una quinta parte,
que responde en especial a uno de los propósitos ya apuntados: "De
las introduciones de la lengua castellana para los que de extraña
lengua querrán deprender".
A Donato sigue de cerca en las definiciones de las partes de la
oración. Compárense, por ejemplo, las del nombre: "es una de las
diez partes de la oración, que se declina por casos, sin tiempos, e
significa cuerpo o cosa" (Nebrija); "es una parte de la. oración que
tiene caso, que significa un cuerpo o una cosa en particular o en
común" (Donato); las del adverbio: "es una de las diez partes d,e la
oración, la cual añadida al verbo hinche, o mengua, o muda la. sig
nificación de aquel, como diziendo bien lee, mal lee, no lee..." (Ne
brija) ; "es una parte de la oración que, agregada al verbo, completa,
muda o disminuye su significación, como jan faciam (ya haré), o

Método y teoría
La Edad Media, que había tenido en Aristóteles el maestro su
premo, subordinó la lógica y la gramática a la metafísica. Causa de
ello, sin duda, fue el tratado de Porfirio sobre Las Categorías,
que, como señala Bertrand Russell, llevó a interpretar el Organón
demasiado metafísicamente. La escolástica puso todo su empeño en
acomodar el lenguaje a la teoría de los universales y de las categorías

(7) Ramón Menénbez Pidal, "El Lenguaje del Siglo XVI", en Los Romances de
América y otros estudios, págs. 137-187; Buenos Aires, 1939.

(8)Ed. cit., pág. 99. Llama Nebrija nombre participial infinito al participio inva
riable que con el verbo haber forma los tiempos compuestos de nuestra conjugación.
(9)Observa Erasmo Bu ceta (Homenaje a Menéndez Pidal, t.l, págs. 85-108) que
el buscar la conformidad entre los romances y el latín se halla ligado estrechamente a
factores políticos. España, que aspira a ser la heredera del viejo Imperio Romano, busca
en la lengua un elemento más para fundar su pretensión. Garcilaso de la Vega padre,
embajador de los Reyes Católicos ante Alejandro VI, hace el primer alegato en favor
del español basado en la semajanza con el latín (1498), en extraña justa en la que in
tervenía el embajador del rey de Francia, cuyas pretensiones imperialistas chocaban ya
con las de España.

— 90 —

— 91 —

�— 16 —

vi. UBqnjoqj 8Bisi[Bij3duii sauoisna^aid 881(113 'cpuci^ ap Xaj jap jopufecpua [3 biuoajs)
-ai anb E| na eisnf eubjix^ ua '(86t"I) U!'R[ Ia UOJ EzuEfenias b( ua opcsBq louedsa jap
jOABj a oicÍ3[n jouiíJrt jo aoeq 'j^ ojpuBfo^y bjub so.ii^oib^ sa^a^ so[ ap JopcrRquis
'ajped BSaA. bj ap oss|pje^) 'uoisuaiajd ns jepunj BJBd seta oiaama^a an BnSaaf 6[ ua
e^snq ^ooemo^ oíaadm^ ofaiA ^p Biapajaq B| jas e ejidSB anb (eueds^ 'soDi^ifod sajO}3Bjf
e ajuaoim^a-usa op^^t} Bn&amp;q as ujiej ^a ^ saauBmoJ so¡ ajiua pBptmjo^ao^ b¡ jeasnq ^a
anb (80I-S8 •s3?&lt;1 '!" 'PPld *3pu3U3p¡ o atnuawojj) viaoíig oksvh^ BAjasqo (^)
•uoiaBSnfuoa BJjsenu ap eoisandmo^ sodmati oj Bnuo| ^3qvq oqjtaA ¡a nos anb
-BAUt oidpiUBd jb otmi/ut imdiotuod ajqwou Bfijqaj^ buie^^ •(,(, -íBd '-jio 'P3 (g)
sbj ap ^ sajBSjaAiun soj ap Bijoai bj b afBn^uo^ p
n^ ouadtna ns opo^ osnd BOiiscjoosa b^^ •gjuatnBoisijBjaní
nonv^ho P •rajajdjajm b oa8[[ 'Hassn^ puBj^jag BjBuas ouiod 'anb
'svmooaxv[) svt; a^qos oijijjo^ ap opeiej) p anj 'Bpnp uis 'ojp
ap ssnB[) •BDisijBjam b^ b B^uBuiBaá B[ j B^iS^j B[ ouipjoqns
-ns ojjsaein p sapjpjsijy ua opiuoj ejqe^ anb 'stpaj^ p^pg

osnojiy B[Buas unSas
i sbj ap jo^nB p ua utiB baj3suoo anb Á 'uanwaS ns Anj
apuop BiJBjaji^ B3i)a^axa Baomi.id b^ ap ^bjia oji^Bq p oipjad botjbuibjiS
b[ oisa uod ivoipptaw b^ b oipnjsg ns bje^uuij Bjsijdao^ad ojjsanu anb
'oSjBqtoa uis 'Bmi^se^ s^ • (g) nopoajjad Binns ap opsq^ap un
p na BjaA ainBjadmi oijaji^a p anb bá 'onBjpjsB^ pp u
^ o^n3iuiBZ[Bua Biuodns pBpnnjojuoD B[ ¡^buoiobu o[[n^^o oiuijjáo[ Á
oj^nao un jBjsnfB asa ua BjDB^duioa 'ouisiuiisb 'Bzmb Á íbuubj BDt^Bni
-Bjá B[ b JB8a[^ BJBd aiuond un jboo[od ap jBmuiipjd o;tsodoj:d opB.i
-Bpap ns ojp b oiaoui oj Bzmb oja^ 'SBn^uaj SBqpiB ap sbdijbuibjS
sbj jBjsnfs BJBd uoioBjajdjajuí b^ ap opiiuas p 9zjoj '—sosbo soj b
a^uajajaJí oj BJoqB ajjn^o aui as— jousdsa ja A ujibj ja ajjaa sbiou^j

p

'6E6I
t&lt;rj no ',JAX I3!S PP

— 06 —
!¿8I"¿SI
(¿)

o '(aiBq b^) tí/Bi^/ uví ouioo 'uppB^TjiuSis ns a^nuiuigip o Bpnra
'Bjajauíoo 'oqjaA jb Bp^SajSB 'anb u9idbjo bj ap ajj^d Bun sa,, í (Bfuq
•8M) u'''"1 ou '301 lDtu 'aal wa?9 pnaizip onioo 'janbB ap uoidbdijiu
-Sis bj Bpnm o 'BnSuaui o 'aq^utq oqiaA jb BpipBUB jBnD bj 'uop^jo
bj ap sajjBd zaip sbj ap Bun sa,, roiqjaApB jap sbj í (oíbuoq) &lt;tunraoa
ua o jBjnDij-red ua bsod Bun o odjano un BaijinSis anb 'osbo auatj
anb u9pBJO bj ap ai;red un sa,, í (BÍijqa^f) mbsoo o odjano boijiuSis
a 'sodraaij uis 'sosbo Jod Buijoap as anb 'uopBJO bj ap sajJBd zaip
sbj ap Bun sa,, :ajquiou jap sbj 'ojduiafa jod 'asuaJBdrao^ -uopBJo
bj ap sajjBd sbj ap sauopiuipp sbj ua BOJao ap anSis ojbuoq y
*Kjapuajdap usjjanb BnSuaj
BUBjjxa ap anb soj BJBd BUBjjaiSBO BnSuaj bj ap sauoionpo.ijuí sbj
aQ,, :sopciundB vÁ. sojisodoad soj ap oun b j^padsa ua apuodsaj anb
'ajjBd Bjumb Bun Bjqo bj apuaadtnoo sBinapy •sixvtui^ Á (otSo^nuy
'pBpaidojd sonara uoo 'naiquiBí Á 'vi3ojofuoj\[ puiuxouap as oSanj
anb oj ap opijuas ja ua) viSojowit^ 'mposouj 'mfvuSouO :^íoq bjsbi[
Bajj anb jBuopipBJj u9isiAip bj Bfuqa^f aoajqsisa '^dnoo as anb ap
Boiun 'Bjauíud bj ap oajuaQ 'souJBJídsui somaqap sojapoui so^no ua
saao^nB sojio b á s^jaod soj b Boijdxa anb 'njopvuopap o votjpfst^ a
'ajjB jap SBj^aj A sojdaoajd soj auaiiuoo anb 'jnwi^toop o votppjaui
:sajjB¿ sop ua boubiubjS bj ap u^isiAip bj BAodB ouBijijum^ ug
•njijjdsa ns ua opjafa Bpu^njjuí Bood 'JojnB ojjsanu jod zaA
Bun ap SBiu opBip anbuns 'sapjojsijy b oju^no ug 'sajqmou A sbu
-oSa^BO 'sauoisiAip uoJBjjsiuirans aj 'opoj ajqos 'ojbuoq A ouBijijum^)
•Bjqo ns opunj Bjp ua A Bfoqa^ ojídsui as Bisa ug 'boisbjo uoioip
-bjj bj ap oiajdmoa jod asjiSBsap 'ajuatneiJBsaoau 'Bjpod ou aauBia
-oj Braoipi un ap jboijbuibj8 uopBoijrpoo ap oÁBSua jamijd jg

smouanjfut

-ajtp ojqumjsiA BÍijqa^ apuop soiaadsB soqonra ua anb ojjap sg;

'(L) ojjijqnosap BJBd
Biq^q as ou unB anbunB 'opunj^ OAan^^ jap Bjaap BzuBjad

•a^jBnuijuoa unB Bjjpod sapniíjiuns ap uopejaui
-nua ^^; ^(oiBueQ) tl(ajBq oaod) wviovf wruvd '(aaBij ou) wvjovf uou

•MJaduiojjo3 BiauBJouSí jod Bpand as ou
osn ouisaui ja anb,, uapuaijap 'opBziJojnB osn jap sopiSoo 'sojdaoaad
sng -Bjafasuoo X BinS ouioa 'opo^ ajqos '•A 'ijoijajsod b uaiq sbui Bjqo
boijbuibjS bj Bfuqa^f bjbj -Buijdpsip Bqoíp b pBpijBuij jbj a^nqijjB
aj as anb 'ouispiSoj jap ^puanjjuí jod A 'oSanj soui^a uníias 'ajuara
-BjpjBj sg -BUjajEra Bn^uaj bj ap ooijosjd oiuiraop ja JiJtnbpB BJBd
ajqipupsajdrai sas Bjsa anb jBSuad aoajBd ojuauíom un^uiu ug "bou
-buibjS bj auai^ ojsj^ijod aj^snji ja BJBd anb 3oubojb ja 'BaauBin B}jap
ua 'bíij A oai^boijiu^is a^nauuBjnoiiJBd sa ttosn ja jod japuajdap bj v
souiu apsap uauaiA ou is,, asa anb asaAjasqQ *uBjqo ira Bjsa jod jsqes
buib sera BjnBjpod 'osn jod japuajdap bj b souiu apsap uauaiA ou is,,
sajsno soj 'BnSuaj ns ap pBpisaaau A BUBdsg uoo o^bji unSjB uauau
anb sojio soj sopo^ b BJiAjae uaiqraB) anb B^ijqa^ oSanj Báa^Sy

'(8) unoiounfuo3
'oxqjaApB 'uoiatsodajd 'o^mijuí jeidpiiJBd aiqniou 'otpunaaS 'oidp
-HJBd 'oqjaA 'ojnoijjB 'ajqmouojd 'ajquiou :oubjj3^8B3 ja ua uoia^ao
bj ap 8ajJBd zaip 'sBpoj jod UBaas anb issy ^souijej iu soSaioS soj
uauap ou jBn^ ja 'o^iuijui jBdppisd ajqmou ja a 'soSawS soj uauaxj ou
jsno ja 'oipunjaS ja ojnaijJB ja uoo somajipsuB a 'oxqjaApB jap uopaf
-jajuí bj souiajinSujisip ou 'soSaijS soj uoo 'sojjoso^;,, :ujjbj á o^aijá
ja ua UBjnSuiisip as unuioa oj Jod anb oqoo sbj ap JBSnj ua uop
-bjo bj ap sa^jBd zaip aoouooaa SBiuapy -baijob bj auarj ojos j
ja anb SBjjuaiui '(BAisBd 'jBuosjadrai oqjaA 'baijob) saaoA saj^
ujíbj ja anb BJBjoap 'uaiquiBí 'jsb íttsoqanui ap ojamnu jb oun ap
ojauínu jap oajbs bubjj3^sb3 BnSuaj bj auaij ou ajquion jap
-ap,, anb BjBuas 'ojduiafa jod 'isy -jouBdsa ja Á ujjbj ja aj^u
-ajtp Jiiqnasap o^iuuad aj zb^bs BpBjiui ng 'ODiSBja uojjBd jb a^uaiu
-jiA^as OAnjB as ao^nB oajsanu anb 'oSjBqraa uis 'asuaid as o^^

�aristotélicas. Esto originó muchas malas gramáticas y muchas malas
metafísicas. Puede ser, como señala el citado filósofo inglés, que con
el suficiente cuidado las diferencias metafísicas puedan tener cierta
relación con las diferencias sintácticas; "pero si es así, será sólo por
un largo proceso que comprende, incidentalmente, la creación de un
lenguaje filosófico artificial". Y, claro está, este lenguaje en muy
poco se parecerá a una lengua natural.
Empeñada en tales intentos, la gramática escolástica se sirvió
lógica y fundamentalmente de la deducción. Construyó sistemas
más o menos atrayentes, pero se privó de nuevos conocimientos que
sólo podían aportarle la observación y la inducción.
Nebrija, al incorporarse, según vimos, a la corriente de la mejor
tradición latina, se aparta de la actitud escolástica. Y si bien por un
lado paga tributo a la autoridad de los viejos libros, por otro aprende
a escrutar la realidad del idioma y a cimentar su trabajo en prin
cipios científicos. Él opera sobre un material inexplorado y ello lo
obliga de continuo a tener delante ese material. La realidad idiomática se le ofrece virgen para el descubrimiento, y nada de insólito,
pues, que éste lo atraiga más que los sistemas. Faltará en su obra —y
yo pienso que no es de lamentar—: la anhelada simetría que bus
caron los escolásticos, pero se palpará siempre la aguda observación
de los hechos, que es el elemento esencial para el valor y la perdu
rabilidad de un libro de los de su clase.
Consecuencia de la precitada postura es que nuestro gramático
no se atenga a un criterio unitario para clasificar las partes de la
oración. Unas veces se basa en la forma, como ocurre en el verbo:
"se declina por modos e tiempos, sin casos" (10) ; otras, en la función,
como en el adverbio: "añadida al verbo hinche, o mengua, o muda
la significación de aquel" (11); casos hay, en fin, en que se funda en
la forma y significación, según se ve en la definición del sustantivo:
'^se declina por casos, sin tiempos, e significa cuerpo o cosa" (12).
Si en el capítulo correspondiente al artículo formula un punto
de vista unitario, al decir que "la diversidad de las partes de la
oración no está sino en la diversidad de las maneras de significar",
tal concepto no tiene en su obra ulterior desarrollo. Es un asomo
sin trascendencia de las ideas filosófico-gramaticales del Estagirita o
de algún gramático escolástico. El deseo de enfrentarse directamente
con el idioma, sin dejarse arrastrar por un desmedido afán de sis
tematización, y asirlo no importa en qué dirección, pero asirlo en
toda su compleja realidad, le hizo al ilustre nebrisense traicionar la
lógica, pero le permitió dar los elementos suficientes para distinguir
las diversas partes de la oración y penetrar en su naturaleza. ^
¿Que no todas sus conclusiones sobre tan debatido punto sean
hoy aceptadas como verdaderas? ¿Que juzguemos, por ejemplo, ina
decuado el incluir las interjecciones entre los adverbios? De acuerdo.

Pero, ¿cuánto camino no se habría ahorrado en el conocimiento
de la estructura de la lengua de haber seguido las direcciones
que él imprimió a su estudio? Después de más de tres siglos
de tanteos, de marchas y contramarchas, Andrés Bello, el ini
ciador de la gramática moderna, vuelve a adoptar, para distinguir las
partes de la oración, una positura que, si no igual, es muy semejante
a la de Nebrija. También en Bello hay un apartamiento involun
tario de su punto de vista inicial; apartamiento que, como veremos
luego, contribuye eficazmente a una más cabal comprensión de los
elementos idiomáticos. Creo que una estricta valoración de Nebrija
exige que se le considere no sólo en relación con el pasado, como
iniciador de la gramática romance y renovador de los estudios lin
güísticos, sino también en relación con el futuro, con sus continua
dores. Entonces se comprenderá que no es únicamente su prioridad
en el tiempo lo que lo hace acreedor a nuestra consideración.
Hay otros varios aspectos de la doctrina gramatical en los cuales,
después de mucho andar, se vuelve asimismo hoy a la interpretación
de Nebrija. Así en el concepto de artículo, que él define como par
tículas "que añadimos al nombre para demostrar de que genero
es" (13). Definición que está muy próxima a la dada actualmente
por lingüistas de la autoridad de Amado Alonso y Pedro Henríquez
Ureña, quienes desechan, por insuficiente o inoportuna, la basada
en la idea de determinación que acogieron nuestros gramáticos de

ios ^iglos XVIII y XIX (14).
También la noción de género del nombre posee en el nebrisense
visos de modernidad. Aunque en la definición parece apuntar la idea
antropomórfica y llega a confundir género con sexo, en el desarrollo
se basa en un criterio puramente formal: distingue el género de los
nombres por el artículo que requieren (15). Dicho criterio fue aban
donado posteriormente, sobre todo durante el romanticismo en que
cobró auge la interpretación antropomórfica, pero lo retoman luego,
en esencia, Andrés Bello y los mejores gramáticos modernos al fundar
la distinción genérica en la concordancia con el adjetivo.
Observa D. Américo Castro que las denominaciones que utiliza
Nebrija para los tiempos del verbo ("presente, pasado no acabado,
pasado acabado, pasado más que acabado, venidero") son más vivas
que las actuales, y se percibe en ellas la intención de llegar a la in
teligencia del lector. Intención, añadamos, que parece estar siempre
presente en él como reacción ante cierta enseñanza dogmática y
memorística.
Desde luego, sería absurdo pretender que, después de 450 años,
la obra de Nebrija mantuviera en todos sus puntos una vigencia
actual. Hay muchos aspectos de su doctrina que han sido superados
y que hoy resultan insuficientes o equivocados. El concepto de acci
dente gramatical, por ejemplo, tiene en él gran latitud e imprecisión:
(13)Pág. 130.
(14)A. Alonso y P. Henríquez Ureña, Gramática Castellana, 1. y 2.
Buenos Aires, 1938-39.
(15)Véase pág. 119.

(10)Ed. cit., pág. 133.
(11)Pág. 151.
(12)Pág. 101.
— 92 —

— 93 —

cursos;

�— 6—
•611 •?&lt;! B?A (St)
"6S-8E6I 'S8J¡V
zanftjBu^jj -¿ i osuoiy 'V (I)
•0I *?d (1)

mijoumu*) '

: upispa jdmi s pnji^Bj ubj js a^ sus!} 'ojdinsfs jod 'jb^ijbuibjS ajuap
ap ojdaauoo j^ 'sopBaoAinbs o s^juspijnsui us^jnssj jíoq snb X
opie UBq snb BuiJjoop ns ap soiaadsB soq^nuí a"b jj "pni^e
iA Bun sojund ns sopo} ua BjsiAnjuEui Bfijqa^f ap Bjqo bj
'soub Q5^ ap sandsap 'anb Japu3)3jd opjnsqB bijss 'oSanj apsag
•Boijsjjouiain
^ BoijBiuSop bzubu3Sus BjJsp sjub uppaBa^ ouiod ja ua ajuosaad
3jdni3is jb^ss 333JBd snb 'souiBpBUB 'uppua^uj -jojaaj jap BiouaSip^
-oí bj b jbSsjj ap uppusiui bj sBjja na sqpjad 38 Á 'sajBnjaB sbj anb
SBAIA SBIU 008 (ttOJ3piU3A 'opBqBOB 3nb 8BUI OpBSBd 'opBqBSB OpBSBd
'opBqB3B ou opessd '^jusssjd,,) oqjaA jsp soduisp soj BJBd Bfijqs^
Bzijpn anb sauoioBuuuouap sb^ snb ojjsb^) o^ijaray -q BAjasqQ
•OAi^afpe ^a uoo BisnBpjo^ao^ B| u^ Bjuauaá uoiauíjsip b|
jBpnnj ^ soujapoui sooijbiubjS saaofara so[ jí o^[ag sajpuy 'Biauass na
'o^an{ UBniojsj o[ oaad 'B3ijJomodoj}UB n9pBjajdjaiut b[ aSne ojqos
snb ua ouispijuBuioi p ajiíBjnp opoj aaqos 'ajuaxnjoijsjsod opBuop
-uBqB anj oií^iuo oqiQ ' (\) uaj^inbsj anb o^naijjB [3 jod sajqtnon
soj ap oaauag p anSuijsip :^uuoj ajuaiucand oijajoo un ns sssq as
o[jojJBsap ja ua 'oxas uod ojauaS Jipunjuoa b bS^jj A. BaijJoinodoj^uB
Bapi b^ jEjundB aaai^d nopraijap bj na anbuny •pBpiujapora ap sosia
asuasijqau ja us aasod ajquiou jap o.iauaS sp uoraou bj uaxqraB^

•(^T) XIX A IIIAX 8oIáí^ SOT
ap eoDijBraBjS goajsanu uoxaiSoae snb noi3Bnini.iaqap ap Bapi bj na
BpBSBq bj 'Bunjjodom o a^uapijnsui jod 'uBqaasap sauainb 'bubjq
zanbjjuajj oapa^ jÍ osuojy opBiny ap pBpiJojns bj ap SBjsinSuij Jod
ajuaiuy^njoB BpBp bj b Bintxojd Anuí Bjsa anb npiDiuxjsQ '(\) tt83
ojeauo^ anb ap jBJjsoniap BJBd ajqinou jb eomipBUB ^nb^, SBjnai^.
-j^d onioa anijap ja anb 'ojn^jiJB ap oida^uo^ js ua jsy •Bfijq3\[ ap
uopB^ajdaajuí bj b Xoq oiusiuiisb 3AjanA as 'JBpuB oq^nuí ap sanusop
'sajBna soj na jBaijBiuBj^ BuiJjoop bj ap so^aadsB soijba sojjo jÍbjj
-upiaBjapisuoa Bjjsanu b jopaaiaB aasq oj snb oj odmai) ja ua
d ns aiuarasamn ea ou anb B^apuajdiuoa ae aauojug -sajop
-Bnuijuoa sns uo^ 'o^njnj ja uoa uopBjai ua uaiqiuB} oms 'so^ijsinS
-nij soipnjsa boj ap jopBAoaaj Á aouBiuoj boijbuibjS bj ^p jopBiaiui
ouioa 'opBSBd js uoo uppBj3j us ojos ou ajapi9uoo 3j as snb sSixs
Bfuqs^j sp uopBJojBA B^3u)ss Bun snb osj[) "soaijBinoipi so^uaiuap
soj ap u9jBuaaduioo jBq^a sbui Bon b ajuauízBoija a^nqijjuoa 'oSanj
soutajsA ouioa 'snb ojuaiiuBjjBdB íjbi^tut b^sia sp ojund ns sp oijbj
-unjoAui o^uaiiuBjJBdB un jÍBq ojjsg us usiquiBj^ -Bfuqs^^ sp bj b
a^usfauías ^nuí ss 'j^nSí ou is 'snb B-mjisod ^un 'uoi3bjo bj ap sajjBd
sbj Jináui^sip BJBd 'jtBjdopB b aAjsnA 'Buaapoui boiibuibjS bj ap jopBp
•raí ja 'ojjsg s^jpuy 'SBqaJBraBjjuoa A SBqsjBta sp 'so^juBj sp
sojSis 83jj sp sbui sp sandssQ ¿oipnjss ns b pimudiui js snb
sauopaaatp sbj opinSos jsqsq sp Biiáuaj bj sp Bjnjonjisa bj ap
oiuauuioouoo ja us opBJioqB Bijqeq as ou ouiuiBa ojUBna?

•íi •*

•tot -?d (zi)
•ISt sVd (II)
••! pa (oí)

•opjanaB sq ¿soiqjSApB soj sjius ssuopssfjaíui sbj Jtnjsm p opBnaap
-bui 'ojdraafa jod 'souianSznf sn^)? ¿8BJt3pBpj3A oraoo SBpBjdsaB ^oq
usas oiund opp^qsp ubj sjqos sauoisnpuoa sns SBpoj on ^n)?
•BzsjBjnjBU ns ua iBJiauad A uppBao bj sp ssjjred sBSJSAip sbj
jin^u^sip BJBd sajuaptjns soiusuiaja soj JBp oijiuwad aj ojad 'b^iSoj
bj jbuoioibj^ asnasijqau sjjsnjx jb oziq aj 'pBpijsaj BfajdinoD ns spo^
us ojjtsb ojad 'uop^ajip anb ua Bjjodrat on ojjisb A 'uopBzijBtnai
-sis ap ubjb opipainsap un jod jbjjsbjjb asjsfap uis 'Buioipi ja uoa
ajuaniBi^aJip asjBiusjjua ap oasap j^ 'oaiíSEjo^sa oouBtnBj^ unSjB sp
O BlIJlSBJSg J3p 8SJB3IJBUIBjS-OaiJ9SOJIJ SBSpi SBJ 3p BpUSpUa38BJJ UIS
omosB un s^ -ojjojJBsap lowajjn Bjqo ne ua suan ou ojdaauoa jbj
'ttJB3ijiuSis ap SBjauBui sbj ap p^pisjaAip bj ua ouis Bjsa on nopBJo
bj ap sajjBd sbj ap p^pisjaAip bj,, anb jpsp jb 'oiJBjiun bjsta ap
ojnnd un Bjnnuoj ojnaijjB jb ajnaipuodsajjoa ojnjrdBa ja ua ig
•(Zl) kbso3 o odj^na bdijihSis s 'sodniaii uis 'sosb^ jod Burj^ap as.,
:oAi^nBjsns jap uppimjap bj na sa as unSas 'uppBsijiuSis A bumoj bj
us spunj ss snb ns 'mj ua '^Bq 8O8B3 ¡ (n) pn^ ^P uopBsijiuSis bj
Bpnni o 'BnSuaní o 'aqanxq oqjaA jb BpipBUB,, toiqjaApB ja ua ouiod
'uopunj bj us 'sbijo í (oí) t4sosBa uis 'sodmsii s sopoui jod Buijasp ss,,
:oqj3A J3 us sjjnao ouioa 'buijoj bj us BSBq ss ss^sa sbuq "uopEao
BJ 3p 63JJBd SBJ JB3IJISBJ3 BJBd OIJBJIUTl 0IJS^IJ3 un B BUSJB SS OU
osubuibjS ojjssnu snb ss Bjnjsod BpBjpajd bj ap spuan^asuo;^
•asBjo ns sp soj sp ojqij un sp p^ptjiqBJ
-npjad bj A jojba ja BJBd jBpuasa o^uamap ja sa anb 'soqaaq soj ap
uppBAiasqo BpnB bj ajdiuois BJBdjBd ss oasd 'soaijSBjoasa soj uojb^
-snq snb bijjsuiis BpsjsquB bj —jB^uaniBj ap sa ou anb osuaid oX
X— Bjqo ns ua bjbjjb^; -SBrasisis soj snb sbui bSibjjb oj sjss snb 'ssnd
'ojijosni sp BpBU jÍ 'ojusiraijqnasap ja BJBd usSjia aoaajo aj as Baij
-BUIOtpl pBpiJB3J B^J 'JEMSIBUI SSS S^UBJSp JSUS) B OnUI^UOS Sp BSljqO
oj ojja A opBJOjdxaní jbijsibiu un ajqos BJsdo j^ -sooijjiuaio soidp
-uijd na oÍBqBJi ns jciuamp b A Bmoipi jsp pBpijBSJ bj JBjruosa b
apuajdB oi)o jod 'sojqij sofaiA soj ap p^pijoniB bj b o^nqiJj BBd op^j
un jod usiq rs j^ -BapsBjoass pniíj^B bj sp BjjBds ss 'buubj uppipBjj
jofaui bj ap ajuajjjoo bj b 'soiuia unSas 'asjBJodJoaui jb 'Bfiaqa^f
•nppanpni bj A nopBAiasqo bj sjJB^jods u^ipod ojos
snb sojuaiiniaouoo soAanu ap pAud as ojad 'ss^usa'bjib souaui o sbui
sBraa^sis pjínjjsno^ 'nppanpsp bj sp ajuamjBjnauíBpunj jÍ b^iSoj
OIAJI8 3S B3I}8BJO383 B0IlBUIB.l3 BJ 'SO^US}UI 8SJB^ U3 BpBliadlU^
•jBjn^Bu Bn^usj snn b BJ333Jsd as oood
jínin ua sfBnSnsj ajsa 'Bjsa ojbj^ '_^_ ^^BptjijJB oaijpsojij afsnSuaj
an ap uppsajs bj 'a^naurjBiusppni 'spusjdnios anb osaaoad o^jbj un
JOd OJOS BJ38 'ISB SS 18 OJsd,, i 8B3IJ3B^UIS 8BpU3J3Jip SBJ UOO UppBJ3J
B^jap janai uBpand sBaisijBjara SBi^nsJsjip sbj opspma s^nspijns jo
uoo snb 'ssjShi ojosojij opsjp js bjbuss oraoo 'jss apan^ •SB3isjjBj3ra
sbjboi SBipnuí A sboijbuibjS sbjbiu SBqonuí oui^ijo ojs^

�si por género entiende en el nombre lo que acabamos de ver, en el
verbo toma por tal "aquello por que se distingue el verbo activo del
absoluto" (16). Tampoco nos satisfacen actualmente su definición de
sílaba, su noción de pronombre y varios otros puntos que sería ocioso
enumerar. Incompleto nos resulta su estudio de la sintaxis, donde
sólo trata los casos más generales de la concordancia y construcción.
No aborda para nada el examen de la subordinación, y el de la
coordinación, con sus problemas, apenas lo roza. ¿Supone ello men
gua de su gloria? De ninguna manera. En tan ardua empresa, nadie
—me atrevo a afirmar— podría haber hecho más. Per otra parte,
si él tuvo cabal conciencia de sus merecimientos, también la tuvo
de sus posibilidades: "io quise echar la primera piedra, e hazer en
nuestra lengua lo que Zenodoto en la griega e Crates en la latina;
los cuales, aunque fueron vencidos de los que después dellos escri
^ieron, a lo menos fue aquella su gloria, e sera nuestra, que fuemos
los primeros inventores de obra tan necesaria" (17).
A los valores intrínsecos ya apuntados, la Gramática de
Nebrija une otro no por cierto menos digno de interés: el docu
mental. En ella se encuentran, según señala Cuervo, los primeros
datos positivos sobre ortografía y pronunciación castellanas (18). Nue
ve capítulos del libro están destinados al estudio de las letras y de
su pronunciación. Sostiene Nebrija que "assi tenemos de escrivir
como pronunciamos, e pronunciar como escrivimos". Y es, precisa
mente, este buscar el ajuste entre pronunciación y escritura lo que
lo lleva a detenerse con especial cuidado en las descripciones de los
sonidos; descripciones que, si bien carecen de la precisión científica
que la fonética les lia dado hoy, son particularmente expresivas, y
constituyen inestimable fuente para conocer el habla de la época.

Su criterio de la corrección
El ideal de lengua que, teóricamente, toma como normativo
nuestro primer preceptista es el más recomendable. Al definir la gra
mática declaradora dice: "expone e declara los poetas e otros autores
por cnia senté jangá avernos de hablar" (19). La lengua de la litera
tura, pues, es el dechado en que debe apoyarse la corrección idiomática. Tal orientación supone no sólo dignificación y encumbramiento
del punto de mira, sino también armonización en el conflicto que las
variedades regionales planteaban entonces con particular intensidad
en la Península: implica subordinación dé los particularimos localistas
a superiores motivos estéticos.{

de poseer la fuerza normativa que adquirió posteriormente, no puede
extrañar que alguna vez Nebrija se apoye en el uso cortesano, digni
ficado por el secular prestigio de Toledo, y que otras se deje llevar
por la influencia de su solar natal, Andalucía (20). El más alto ideal
de la lengua, atisbado por Nebrija y definido en 1515 por Francisco
López de Villalobos ("en todas las naciones del mundo la habla del
arte es la mejor de todas"), sólo será elaborado con precisión y de
fendido con firmeza tiempo después por el sevillano Fernando de
Herrera (21).
Alguna vez, y para legitimar ciertos cambios ortográficos que
juzga convenientes (siempre moderados, es cierto, porque piensa que
"en aquello que es como lei consentida por todos, es cosa dura hazer
novedad"), Nebrija exhorta indirectamente a la Reina a que los
prohije: "hasta que entrevenga la autoridad de vuestra Alteza, o el
consentimiento de aquellos que pueden hazer uso, escrivamos aquellas
pronunciaciones para las cuales no tenemos figuras de letras en la
manera que diximos en el capitulo sexto, presuponiendo que adulte
ramos la fuerza dellas" (22). Al lado, pues, del uso autorizado, otro
elementos rector: el Soberano. Criterio éste que quizá desconcierte al
lector contemporáneo, pero que nada de inaudito tiene en una época
en que el monarca lo era todo. Se recurre a él como suprema autoridad
coordinadora, atribuyéndole una facultad muy semejante a la que pos
teriormente tuvieron las Academias.
Creo, asimismo, que es digno de notar cómo en las palabras pre
cedentes se revela otra actitud esencial de Nebrija frente a su pro
fesión de gramático: no obstante su reconocida autoridad, se siente
respetuoso del uso y se resiste a modificarlo por sí solo. A sus ojos,
y esto asoma insistentemente en la obra, la misión fundamental del
gramático se reduce a registrar el uso lingüístico y orientar el gusto
hacia aquellas formas de mayor dignidad. Lástima que después mu
chos de sus seguidores olvidaran tan ejemplar actitud, para pretender
erigirse en hacedores de la lengua, con lo cual sólo consiguieron
hundir la Gramática en hondo desprestigio.
También en alguna oportunidad, y siguiendo a Quintiliano,
nuestro preceptista recurre a la lógica para fundar las normas de lo
correcto. Declara que entre ciertas partes de la oración existe un orden
casi natural y muy conforme a la razón que exige que las cosas que
por su naturaleza son primeras y de mayor dignidad se antepongan
a las secundarias y menos dignas; diremos, por tanto, "el cielo y la
tierra", y no al revés. Condena la alteración del orden, para él
natural, de las personas, que en el uso impuso la cortesía; en lugar
de "el rei, e tu e io venimos", preceptúa: "io, e tu e el rei...". Igual-

Claro está que en una época en que la literatura se hallaba lejos
(16)Pág. 134.
(17)Pág. 7.
(18)Rufino J. Cuervo, "Disquisiciones sobre Antigua Ortografía y Pronunciación
Castellanas", en Revue Hispunique, t. II, 1895; incluido en Disquisiciones sobre Filología
Castellana^ Buenos Aires, 1948.
(19)Pág. 13.

(20)Así, en la pág. 104 se lee: "El nombre substantivo es aquel con que se aiunta
un artículo, como "el ombre", "la muger", "lo bueno"; a lo más dos, como "el infante",
"la infante", segund el uso cortesano". Acerca de la influencia andaluza véase el trabajo
ya citado de R. Menéndez Pidal.
(21)Sobre esta cuestión puede consultarse el penetrante y erudito estudio de Amado
Alonso, Castellano, Español, Idioma Nacional, especialmente págs. 80-94; Buenos Aires,
1938.
(22)Pág. 53.

— 94 —

— 95 —

�— S6 —
•S -*?d (ZZ)
•8E6I
'ajjy souang !^^'O8 'sSBd aiuatU]Bpad9a 'pntotovfj owmpj 'jounds^ 'ouojjaisD^ 'osHOiy
oavniy ap oipnisa ojipnjs i aiuBJiauad ¡a asjBijnsuoa apand uoi^san^ c)98 ajqog (jj)
ofaqB^) |a 39B3A sznjspuB Bpuan^^uí ^\ ap B^ja^y 'ítouosaiuo^ osn ja pungas 'c(a)uBjai vc\n
'^ajuBjuj \an ouioj 'sop sbui o[ b í^ouanq oj,, '14Ja8nui B[,, 'tíajqrao ja,, omoa 'O[noi]jB un
Biunie as anb no^ ¡anbB sa OAiiusisqns ajqmou j^,, :aa[ as ^^\ 'Ssd b^ ua ^isy (OZ)
j ^ • *pj p s ni 9 'oí,, :Bnjdaaajd 'MsoraiuaA oí a m a 'pj jaw ap
jBnj ua ^BisaiJoa bj osnckui osn ja ua anb 'sBuoejad sbj ap 'pjnjoti
J3 BJBd 4U3pJO pp UOpBJ3JJB BJ BU3pUO[) 'S3A3J JB OU A ^^BJjaiJ
bj ^ opp pM 'ojubj jod 'soraajip ísBuSip son^ra Á SBiJ^puno^s sb[ b
HBSuoda^ue 36 pepiuáip joXbui ap ^ SBaaunad nos BzapjnjBu ns aod
^nb sBsoo sb^ anb aSixa anb uozbjc b^ b auuojuoo inra A pjnjBu isbo
uapjo un ajsixa uopsao bj ap sajjBd SB^jaia aaiua anb Bj^paQ -ojaajjoa
o[ ap ssrajoa sb^ a^punj Bjsd B3i8o{ b[ b aajnoaj Bjspdaagjd ojjsanu
'ouBi^Tjum^) b opuam^is jÍ 'pBpmnjjodo BnnSp3 ua natqniBj^
•oíSijsaídsap opnoij na BaijBtnBj^ bj Jipunif
uojarnSisuoo o^os p^na o[ noa 'Bnu3[ b^ ap sajopaaBi^ ua asji^ua
^apuajajd BJBd 'pnjpaB jBpiraafa ub^ UBJBpiA^o saJopmSos sns ap soqa
-nin sandsap anb BratjsB^ 'pBpiuSip joXbui ap sbiujoj ssjpnbB sp^ij
oisnS p jBiuauo A oaijsmSui|; oen p JBJjsiSaj b aanpaj as ootjbuibjS
pp ^juaniBpnnj uotsiui bj 'BJcqo BJ ua ajuaraajuoisisui buiosb ojsa A
'sofo sns y "ojos is jod ojjBaijxpora b ajsisaj as A osn jap osonjadsaa
ajuats as 'pepiJojnB Bppouoaaj ns aiUBjsqo ou ¡ootjbuibj^ ap uoisaj
-OJd ns b ajuajj BÍuqa^ ap jspuasa pnjijaB bjjo BpAaj as sajuopaa
-ajd SBjqBjBd sbj ua oraoa jb^ou ap ou^ip sa anb 'orasinnsB 'oaj^)
•SBiniapBDy sbj uojaiAnj a^u^iujoijoi
-sod anb bj b aiuBfaraas ^nuí pBjjnaBj Bun ajopua^nqijjB 'BJopButpjooa
pBpiJojne Braaadns oraoo ja b ajjnaa^ ag *opoj Bja oj bojbuoui ja anb na
Baoda Bnn ua auaij oupnBm ap Bp^u anb ojad 'oauBjodraajooa jtojaaj
jb ajjapuoasap ^zmb anb aisa oijaju[) 'ouBjaqog ja :jojaaj so^usraaja
ojio 'opBziJomB osn jap 'sand 'opBj jy '(^^) SBjjap Bzaanj bj soraBj
-a^jnpB anb opuamodnsajd 'ojxas ojnjidBa ja ua souirxtp anb BjauBUt
bj ua sBJ^aj ap SBjn^ij soinaua^ ou sajBna sbj BJBd sauopBpunuojd
SBjjanbB souiBAoasa 'osn aaz^q uapand anb sojjanbB ap oiuauui^uasuoa
ja o 'Bzaijy BJisanA ap pBpiJojnB bj BSuaAaajua anb b^sbij^ rafíijo^d
soj anb b Bupjj bj b ajuauíE^oaJipui Bjjoqxa Bfjjqa^j ' (típBpaAou
jazBTj Bjnp B8oa sa 'sopoj jod epnuasuoa pj oraoa sa anb ojjanbB ua,,
anb Bsuaid anbjod 'ojjap sa 'eopBjapora ajdraais) sajuatuaAuoa BSznf
anb sooijbjoOJJO sotquiBa soijap JBUiíjtÜaj BJBd A 'z^a BunSjy

H

ap opuBUJa^ ouBjjTAas ja aod sandsap odraaij Bzatn.nj uoa opipuaj
-ap A upispajd uoa opBJoqep B^38 ojos '(ttSBpoj ap jofara bj sa ajjB
jap Bjqsij bj opunuí jap sauopsu sbj SBpoi ua,,) soqojBjjiy^ ap zado^j
oospuBj^[ aod SXS^ ua opiuijap A Bfjjqa^f Jod opBqstjB 'Bn^uaj bj ap
jBapi ojjb SBiu j^ • (0^) BianjBpuy 'jbjbu jbjos ns ap Bpuanjjuí bj jod
aBAajj afap as sbj^o anb A 'opajoj^ ap oíSt^sajd jsjnaas ja jod op^aij
-raSip 'ouBsajjoo osn ja ua aXod^ as Bfijqa^j z^a butiSjb anb jb.u bjjx^
apand ou 'ajuaiujoijajgod oijmbpB anb baijbuijou Bzaanj bj jaasod ap

(61)
miojojtj ajqos sBiiopiiinbsiQ na opinpui ÍS68X 'II ' 'anbiui&gt;dsif¡ annay ua '^sbub^^i
uopoi^unuoj^ ¿ m^iSouQ cn^puy sjqos sauopismbsi^,, 'OAaa.l^ [ ONija^ (81)
•¿ -8?. d (¿I)
•ÍI •?&lt;! (91)
sofaj BqBjjeq as BaniBjajxj bj anb ua Baoda Bun ua anb Bjsa ojbj;)
•soaija^sa soaijoui sajoijadns b
sbjsijbdoj soraiJBjnoijJBd soj ap uopBuipaoqns Baijdrai ^Bjneuiuaj bj ua
pBptsuaiui jB^nopjFd uoa saauojua uBqBaiuejd sajBuoi^aj sapspaiJBA
sbj anb oiaijjuoa ja ua uopBziuouuB uaiquiB} ouis 'bjitu ap ojnnd jap
ojuairaBjquinaua A uop^aijiuSip ojos ou auodns uopBjuau jb^ 'b^ií
-Braoipi uopoajjoo bj asjB^íodB aqap anb ua opsuaap ja sa 'sand 'Bjnj
-Bjaaij bj ap BnSuaj wj *(6i) tíjvjqm{ ap souiaan oduvfawas rnno uod
sajojnv sojl}o a svj^od soj BJBjaap a auodxa,, :aaip vuopvuvpap BaijBin
-Bjj&gt; bj Jiuipp jy -ajqepuauíoaaj sbui ja sa B^s^daaaJtd jaiuud oj^sann
oaijbumou oraoa bhioj 'ajuauíBaooaj 'anb BnSuaj ap jsapi j^
umooanoo vj ap

ng

•Baoda bj ap Bjq^q ja jaaouoo BJBd aju^nj ajqBraijsaui
A 'SBAisajcdxa ajuaiujBjnaijJBd uos '^oq opBp bij saj BDijauoj bj anb
BOijiíuap uoispajd bj ap uaoaJBO uaxq is 'anb sauopduosap ísopxuos
soj ap sauopduasap sbj ua opspma jspadsa uoa asjauaiap b ba^jj oj
Dnb oj Bjnjuasa A uopBpunuojd aj^ua ajsnfB ja j^^asnq ajsa '^^uaui
-Bspajd 'sa j^ -^soraiAijasa omoa jBpunuojd a 'souiBpunuojd oraoa
jrAijasa ap soraauai issb,, anb Bfuqa^yj auapaog -uopEpunuoid ns
ap A sBjjaj sbj ap oipnjsa jb eopsutisap UBjsa ojqij jap sojnqidBa aA
-an^[ *(8X) SBUBjjajSBa uotoBiaunucid A bijbjSojjo aaqos soA^isod sojBp
sojaraijd soj 'oA^an^ BjBuas unSas. 'uBJjuanaua as Bjja u^ -jBjuara
•naop ja :saa3jui ap ouSip souaiu oiaap lod ou ojio aun Bfijqa^
ap v^ixyiMVH^) bj 'sopB^undB bjÍ soaasujjjuí saJojBA soj y
'(¿i) uBTJB8aaau ubi Bjqo ap sajojuaAui sojatuiJd soj
goman} anb 'BJisanu Bjas a 'btjoj^ ns BjjanbB anj souaní oj b 'no jai i.
-ijasa sojjap sandsap anb soj ap soppuaA uojanj anbunB 'sajBna soj
íbuiibj bj ua sajBJ[) a BSatjS bj ua oiopoua^ anb oj BnSuaj BJ^sanu
na jazBq a 'Bjpaid Bjamijd bj jsqaa asmb 01,, :sapBpijiqisod sns ap
bj uaiquiBj 'so;uaiuipajaur sns ap Bpuapuoa jBqsa OAnj ja ts
bjjo jo,j "SBra oqoaq jaq^q Bjjpod —jbuijijb b oa^jjb ara—
aipBu 'Bsajdiua BnpjB ub^ u^j 'BJauBiu BunSum 3q ¿bijoj^ ns ap Bn3
-uaiu ojja auodng? "bzoj oj SBuad^ 'sBmajqojd sns uoa 'uopBuipjooa
bj ap ja A 'uopsaipjoqns bj ap uauíBxa ja epBU BJBd BpjoqB of^
•n^iaanj^suoa A eiauBpjoauoa bj ap sajBJauaS sbut sos^a soj bjbjj ojos
apuop 'sixbjuis bj ap oipn;sa ns B^jnsaj sou ojajdraoauj UBjaranua
osopo Bijas anb sojund sojjo soijba A ajqraouojd ap uopou ns 'BqBjis
ap uopiuipp ns aiuoiujBnjaB uaaBjsijBS sou oaodraej^ *(9j) tíoinjosqB
jap OAiiaB oqjaA ja an^uijsip as anb jod OjjanbB,, jb) Jod Bino^ oqjaA
ja ua 'J3A ap souiBqsaB anb oj ajqraon ja ua apuapua ojauaS jod is

�mente, un criterio lógico-formal le lleva á censurar formas como "vos
sois bueno", "vuestra merced es bueno". Y no en otro criterio se
funda la doble división tripartita en: lexis (perfecta dicción), barbarismo (vicio intolerable) y metaplasmo (pecado excusable), por el
lado que se refiere a la palabra aislada; y phrasis (perfecta habla),
solecismo (vicio intolerable) y schema (pecado excusable), por el
lado que se refiere a las relaciones de los vocablos. El pecado excu
sable o figura no es más que un apartamiento autorizado por el uso
a normas fijadas fundamentalmente por la razón. Apartamiento
que obedece a influencias de la afectividad, de intereses de la
acción o de otros elementos subjetivos. El olvidar estos elementos
y el tomar la lógica como único patrón de la lengua conducirá pos
teriormente a la gramática a las más falsas y arbitrarias interpreta
ciones. Pero si está en Nebrija el germen de ese ulterior descarrío,
fuerza es reconocer que a él la lógica nunca llega a obcecarlo, ni al
canza a constituirse a sus ojos en instancia suprema del bien decir.
Al cabo de los razonamientos citados más arriba concluye: "Pero a
la fin, como dize Aristóteles, avernos de hablar como los mas, e sentir
como los menos" (23). ¡Cómo rezuma aquí el fino espíritu del humanista que no se para en fruslerías! Y es este mismo velar más por
lo de dentro que por lo de fuera el que lo lleva a expresar que "las
palabras fueron halladas para dezir lo que sentimos, e no, por el con
trario, el sentido a de servir a las palabras" (24).

el siglo XIX, en que adquiere formulación precisa con Schleicher. Se
supone que los idiomas, como los organismos vivos, están sujetos a
un proceso de nacimiento, juventud, vejez y muerte. Y, claro está,
al admitir tal fatalismo, nada más lógico, por lo menos como deseo,
que ahincar todo el empeño en aminorar el ritmo de la marcha.

DE NEBRIJA A BELLO
No es mi propósito trazar una historia de la gramática española
a través de tan largo como denso período. Ello rebasaría los fines de
este trabajo y mis posibilidades. Tan sólo pretendo señalar sucinta
mente las direcciones principales de dichos estudios; y esto, en lo
que juzgo necesario para la conexión de las dos épocas que me ocupan
y en cuanto tengan un interés para una más exacta valoración de los
autores que las representan. Quedarán fuera muchos nombres cons
picuos y aspectos sustanciales: unas veces por no considerarlos tan
ilustrativos para el propósito señalado como otros que, aunque menos
importantes en sí mismos, instruyen y animan en mayor grado; otras
veces, por haber carecido de la información necesaria. No obstante
esto último, creo que la escasa atención que han merecido estos
asuntos será suficiente excusa para que hable de ellos.

Por otra parte, resulta sorprendente que Nebrija llegue a vis
lumbrar aspectos del lenguaje que sólo aflorarán varios siglos más
tarde gracias a las investigaciones estilísticas. Así, su sagacidad des
cubre lo que hay en el hablar de intención activa para producir de
terminados efectos en el oyente: "las palabras son para traspassar en

Criterio autonomista; dos posiciones ante la gramática:

las orejas del auditor aquello que nosotros sentimos teniéndolo atento
en lo que queremos dezir" (25). Idea ésta que reviste un aire tan mo
derno, que nos trae de inmediato a la memoria nombres como el de
Ferdinand de Saussure o Charles Bally.

Hacia 1535 Juan de Valdés publica un interesantísimo libro:
El Diálogo de la Lengua. Si bien no se hace ahí una exposición me
tódica de doctrina gramatical, se abordan ciertos problemas sobre el
idioma que conviene tener presentes.
No escapó Valdés a la reiterada tendencia de la época de iden
tificar el español con el latín. Sin embargo, no intenta amoldar el
romance a la lengua madre. Su espíritu penetrante intuye un genio
y un estilo en la lengua nueva. De aquí que reste importancia a su
raíz puramente material y trate de encontrar en ella misma las for
mas adecuadas de expresión: "quando me pongo a escrivir en caste
llano, no es mi intento conformarme con el latín, sino esplicar el
conceto de mi ánimo de tal manera que, si fuere possible, qualquier
persona que entienda el castellano alcance bien lo que quiero
dezir" (1). Desecha el neologismo latinizante y la costumbre de co
locar el verbo al fin de la oración, dos defectos muy habituales en la
producción literaria anterior, especialmente en la prosa que pagó
tributo a su origen más erudito. En el mismo criterio autonomista se
funda una de las censuras al vocabulario de Nebrija, "que no tuvo
intento a poner todos los vocablos españoles, como fuera razón que

A quien tan hondo caló en la función del lenguaje, ¿cómo podía
escapársele que las normas de la gramática deben interpretarse con
amplitud y que en ocasiones el conocerlas puede servir para la
dearlas? La gramática defiende el uso autorizado, pero lo defiende
para que "no se pueda por ignorancia corromper". No se niega, pues,
la inmanente esencia evolutiva del idioma: sólo se le condiciona a
determinados límites. La prevención se dirige expresamente al cambio
que se origina por desconocimiento de lo ya establecido. Es cierto, sin
embargo, que en Nebrija actúa con mucha intensidad una fuerza frenadora: la creencia de que el idioma ha alcanzado la máxima perfec
ción y que más puede esperarse su caída que su ascenso. Sentir pesi
mista que sume sus raíces en una concepción naturalista de la lengua,
que apunta en la antigüedad y se arrastra más o menos latente hasta
(23)Pág. 163.
(24)Pág. 76.
(25)Pág. 77.

Valdés y Villalón

(1) Dialogo de la Lengua, ed. Montesinos, "La Lectura", pág. 87; Madrid, 1928.
— 96 —

— 97 —

�"8Z6I 'P!JP"K ;¿8 "^?^ 'il.HU09'|

— 96 —
'tmSuaq vj ap oSojmg (j)

'II '*?d
"9¿ "3?a
•9I ^*d

anb uozbj Bjanj ouioa 'sajouBdsa sojqBaoA soj sopo) jauod b o^uajui
oAtij od anb,, 4EfiJqa\[ ap oiHvmsv^oA jb SBjnsuaa sbj ap enn epunj
as Bjsiinouojne oijajijo oinsim ja ng •ojrpnja sbui na^ijo ns b ojnqiij
oSsd anb Bgojd bj n^ aiuamjBpadsa 'joijams BiJEjajij uopanpojd
B[ n^ sapmiqeq intn sojoapp sop 'uopBJO bj ap uij jb oqjaA p jb^oj
-oo ap ajqranjsoa bj ^ ajuBziupBj omsi^ojoau ja BqaasaQ *(l)u-iTzaP
ojamb anb oj uaiq aausajB ouBjjaissa ja Bpuapua anb Buosjad
^aynbjBnb 'ajqissod ajanj is 'anb BjauBin je^ ap omiuB ira ap ojaauoa
¡a jBaijdsa ouis 'up^j p noa anuBiujojuoD oiuajuí iui sa ou 'oub[j
-ajsBo ua jtAuasa b o^uod aur opu^nb,, :uoisajdxa ap s^pBnaapB sbui
-joj sbj Biusim B[p na jbj^uoou3 ap a^Bjj A jBijajBiu gjuoiuBjnd zjbjc
ns b BiouBiJodini ajsaj anb mbe 3q 'BAana Bti^uaj bj na o[ijsa nn jí
oiuaS nn aXnjuí a^uBJ^anad n^ijídsa ng -ajpBin BnSuaj bj b a^nemoj
p jBpjomB Bjnatni on 'oSjBqma nig -ujjbj p noa jouBdsa ja JBOijij
-napi ap Baoda bj ap Bi^napna^ Bpsjaipj bj b sapjBy^ od^osa o^j
•ajuasaad jana^ ausiAnoa anb Binoipi
ja ajqos SBmajqojd go^jaiD nepjoqe as '[BoijBraBjS Buujaop ap
-ara U9pi8odxa Bnn jqB aaBij as ou naiq ig •vn^NH'j vi aa o^otviq
:ojqij omisi^nesaja^ni un Baijqnd sapjc^ ap UBnf SX BÍDBH

S?P1A
:v3pviuvu8 vj ayun sauoioisod sop ívjsiwouojnv

*sojja ap ajq^q anb BJBd Bsnaxa ajuapijns Bjas sojuiisb
sojsa opiaajam neq anb uopuajB Bssasa bj anb oaja 'ompjn ojsa
^juBjsqo O|yj -BiJBSaoau uopBiiuojuí bj ap oppajBa jaqeq Jod 's
sbjjo íopBJ^ loAvva ua ubuiiub A uaXnjjsui 'sorastm js na
sonara anbuns 'anb sojjo omoa opBjBnas oiisodojd ja Bjed
ubj sojjBJapisnoa ou jod saaaA ssun :sajepueisns so^aadse A sonaid
-suoa sajqmon soqanra BJanj UBJBpan^) -ueju^sajdaj sej anb sajojnc
soj ap uopBJOjBA BjoBxa SBin Bnn BJBd sajajur un u^Suaj ojueno ua A
n^dnao ara anb seaoda sop sej ap noixanoa bj Bjed oijesaaau o^znf anb
oj ua 'ojsa A ísoipnjsa soqatp ap saj^dpuijd sanoiaaajip sbj aju3Tti
-ejupns jejBuas opna^ajd 0J9S ubj^ ^sapepijiqísod sim A ofeqBjj ajsa
ap sauíj soj ejjessqaj ojjg "opojjad osuap oraoa oSjbj ubj ap s^abjj b
Bjonedsa eapBraBjS bj ap BTJojsiq Bnn jbzbjj ojisodojd i\a sa o\r

onaa v vrmaaM aa\
bj ap orajij ja je^ouiuib na onadma ja opoj jBamqB anb
'oasap omoa sonam oj jod 'oatSoj sbui Bp^n 'ohisjjbjbj jbj JiiirapB jb
'Bjsa ojBja 'j^ -ajjanra A zafaA 'pnjuaAnf 'oiuaimpeu ap osaaojd un
b sojafns UBjsa 'soaia somsiue^jo soj omoa 'SBraoipi soj anb auodns
ag -Jiaqaiajqag uoa sspajd U9p6jnuuoj ajambps anb ua 'XIX I^T8 Ia

(SZ)
(3)

B^seq a^uajBj souara o SBtn bjjsbjjb as X pepanSpue bj na BjundB anb
'BnSuaj bj ap B^sijBjtnjBU U9pdaanoa Bun ua saaiej sns amns anb Bjsiin
-isad jpuag "osuaosB ns anb BpjBa ns ssjBjadsa apand sbiu anb A uop
-aajjad emixem bj opeznBDjB Bq Braoipi ja anb ap Bpnaa^a bj :BJopen
-ajj Bzaanj Bun pepisu^^m Bqanm uoa BnjaB Bfiaqa^j; ua anb 'oJBqma
uis 'ojjap s^ 'oppajqBjsa vA oj ap ojuaiuipouoasap jod butSijo as anb
oiqmea jb ajuamesajdxa aSoip as uppu^Aajd b^j •sajiuijj sopeuirajajap
b Buopipnoa aj as ojos :Bmoipi jap BAijiqoAa ^puasa aiuausmut bj
'sand 'eSarn as o^j -uJ[aduioJJtoD m^uvuouSi jod Bpand as oun anb BJBd
apuaijap oj ojad 'opBzoojnB osn ja apuaijap BDjiBraBjS vj ¿sejj^ap
-ej bjbcI jiAjas apand sejjaaouoa ja sauoiseao ua anb A pnnjdiue
uoa asJBjajdjajni uaqap b3UEIiib.i3 ej ap sbuijou sbj anb ajasj^dBasa
Bipod omoa? 'afenSuaj jap uopnnj bj ua ojea opuoq ubi uainb y
•^jjng sajj[Bq[) o ajnssneg ap pueuipja^
ap ja omoa sajqraou Bijomam bj b ojBipauHii ap acjj sou anb 'oujap
-ora ubí ajiB un ajsiAaj anb Bjsa Bapj '(^^) ^iz^p somajanb anb oj u^
ojuajB ojopuaiuai sompuas sojjosou anb ojjanbe jojiptiB jap sefajo sbj
ua JBSSBdsBjj BJBd nos SBjqsjsd sbj,, :aiuaXo ja na soiaaja sopBuuuaa}
-ap jpnpojd BJBd BApaB nopua^ui ap JBjqBq ja ua ^^q anb oj ajqna
-sap pepps^BS ns ';sy •SBapsijpsa sauoiae^psaAui sej b sep^j^ apje)
sbui sojSis soijba ubjbjo[jb ojos anb afBnijuaj jap sojaadsB JBjqiunj
-siA b anáajj Bfijq^f^ anb ajuapu^jdjos Bíjnsai 'ajjed bjj joj
• {f¿) 148BjqBjBd sbj b JiAias ap b oppuas ja 'oij
-noa ja Jod 'on a 'souipuas anb oj jizap Basd sspejjeq uojanj
sbj,, anb jesajdxa b BAajj oj anb ja BJanj ap oj Jod anb ojjuap ap oj
jod sbui jBjaA omsira ajsa sa j^ ¡sejaajsnjj na Bjed as on anb b^siubiu
-nq jap njuídsa ouij ja mb^ Branzaa 01U9^! ' (Z) sonara soj oraoa
jijuas a 'sera soj oraoa jBjqcq ap soraaAB 's^[ajo}s¡jy azip oraoa 'uij bj
b oja^,, :aXnjauoa BqtJUB sbot sopeip so^uairaeuozBj soj ap oqea jy
•jpap uatq jap eraajdns BpuBjsui ua sofo sns b asjjmpsuoa b bzubj
-jb iu 'ojjcaaaqo b eSajj saunu BaiSpj bj ja b anb jaaonoaaj sa Bzjanj
'ojjJBasap jouajjn asa ap uaraja^ ja Bfijqa^f ua Bjsa is ojaj -sauop
-Bja.id.ia}ui SBUBJjiqjB A sbsjbj sbm sbj b b^tjbiubjS bj b ajuarajouaí
-sod Bjpnpuoa Bn^uaj bj ap uojjBd oaiun oraoa eaiS^j bj jeraoi ja A
sojnaraaja sojsa jepiAjo j^ 'soApafqns sojuaraap sojjo ap o nopae
bj ap sasa-iarai ap 'p^piApaajB bj ap sepuanjjuí b aaapaqo anb
ojuairaBjjsdy -uozbj; bj jod a^uarajeiuaraepunj sep^fij seraaou b
osn ja jod opBzwojnB o^nairaBjJBdB un anb sera sa on Bjn^ij o ajqus
-naxa opBaad jg -sojqeaoA soj ap sauopejaj sbj b aaaijaj as anb op^j
ja jod '(ajqssnaxa opeaad) mii3%p$ A (ajqejajoini opiA) owspajos
'(Bjqeq BjoaiJad) sjsvuifd A ÍBpBjsiB ejqBjed bj b ajaijaj as anb opBj
ja jod '(ajqe8naxa opoaad) otusvjdojatu A (ajqejajojni opiA) omsiu
-vquvq '(uopaip Bjoajjad) sixaj :ua BjpjBdiJj uoisiAip ajqop bj epunj
as oijajija ojjo ua ou ^ '44ouanq sa paajara BjjsanA,, 'wouanq sios
boa,, oraoa sbuijoj JBansnaa b ba^jj aj jBraaoj-oatSoj oíaajija un 'amara

�hiziera, sino solamente aquellos para los gjiarles hallava vocablos la
tinos o griegos que los declarassen" (2^.
Y aun cuando en más de tma oportunidad emplea el vocablo
corrupción al referirse * la formación y evolución del romance, en
ningún momento piensa en una vuelta hacia atrás. Sería, pues, es
pecioso .pretender encontrar en el Diálogo un asomo de la concep
^ión naturalista, que veía en todo evolucionar un germen de descom
posición y disgregación. Cambiar puede suponer ascenso y perfec
ción. Y es en tal sentido que ve Valdés la marcha del castellano. De
lo contrario, si interpretara todo cambio como necrosis, lo guiaría,
si no ya un ideal de retorno, por lo menos de fijeza y detención.
Pero este ideal ni siquiera aflora en el Diálogo. Si Nebrija compuso
su gramática pensando "estar ia nuestra lengua tanto en la cumbre,
que más se puede temer el decendimiento della que esperar la subida",
Valdés, en cambio, pone su fe esperanzada en lo futuro. Será injusto
su juicio sobre la producción anterior, pero fuerza es reconocer que,
por lo menos en esto, el posterior advenimiento de un siglo de oro
le ha dado la razón frente al docto humanista.
Este concepto de la lengua como cosa haciéndose y nunca con
cluida le lleva a percibir —aunque, claro está, no con la precisión
moderna —la diferencia entre el latín, lengua muerta, y los romances,
lenguas vivas: "las lenguas vulgares de ninguna manera se pueden
reduzir a reglas de tal suerte que por ellas se puedan aprender" (3).
Su pensar aquí también es contrario al de Nebrija, que compuso su
Gramática, según vimos, con el fin de que los nuevos pueblos con
quistados aprendiesen nuestra lengua "como agora nosotros depren
demos el arte de la gramática latina para deprender el latin". Valdés
no cree en la posibilidad de llegar al conocimiento del romance por
medio de la gramática. "Nunca pensé tener necessidad del", responde
a su interlocutor Marcio-, que le pregunta por qué no ha leído el
mencionado libro de Nebrija. La lectura de las buenas obras es el
mejor instrumento para el aprendizaje de una lengua: "los que quie
ren aprender una lengua de nuevo, devrían mucho mirar en qué
libros leen", porque "es tal nuestro estilo quales son los libros en
que leemos" (4). He aquí, en el siglo XVI, un postulado didáctico
que hoy aceptan sin reserva las más destacadas autoridades.
A Valdés le interesa más el idioma que la gramática. Por eso,
con dar tres o cuatro reglas gramaticales cree cumplir con sus amigos.
Se detiene, en cambio, en el lado idiomático y estético: "La principal
razón que tengo es el uso de los que bien escriven. Podría también
aprovecharme del origen de los vocablos, pero no quiero entrar en
estas gramatiquerías" (5).i
Fundándose en el mismo criterio autonomista de Valdés, Cris
tóbal de Villalón publica en 1558 su Gramática Castellana, en la
cual pretende "dar arte para el puro castellano muy desasido del

latín" (6). No sin injusticia dice en el discurso proemial que la
Gramática Castellana de Nebrija "tiénesse por tradución de la
latina por lo cual queda nuestra lengua según común opinión en su
prístina barbaridad". Niega que exista declinación en el romance,
y, fundándose en un punto de vista sobre todo formal, reconoce sólo
tres partes de la oración: nombre, verbo y artículos; en estos últimos
incluye todas las partes invariables (preposición, conjunción, adver
bio e interjección).
Pero si coincide con Valdés al sostener la autonomía del caste
llano frente al latín, discrepa con él al refirmar el valor y utilidad
de la gramática. En esto acompaña a Nebrija. Y es curioso: las
razones que lo indujeron a componer su obra son, fundamentalmente,
las mismas que obraron en Nebrija: a) "porque en ningún tiempo esta
nuestra lengua se pudiesse perder de la memoria de los hombres,
ni aun faltar de su perfec^ión"; b) "porque la pudiessen todas las
naciones aprender" (7). Pero falta en Villalón aquella otra razón
nebrisense: tender un puente para llegar a la gramática latina. Firme
en su criterio autonomista, rehuye cuanto pueda suponer subordi
nación.

Insinuación de un equilibrio
Entre la postura antigramatical de Valdés y la de los que reducen
toda la enseñanza del idioma al estudio de su gramática, se insinúa
una intermedia en la primera mitad del siglo XVII. Encajan en ella
Juan de Luna y Gonzalo Correas. El primero, en una obra desti
nada al uso de extranjeros, Arte Breve y Compendiossa para
Aprender a leer, escrevir, pronunciar, y hablar la Lengua Es
pañola (1623), si bien censura y combate a los contrarios de la
enseñanza gramatical, declara que "para aprender bien una lengua
se ha de buscar una buena Gramática, buenos libros, y un buen
maestro; el conocimiento de aquellos depende de la saviduria, y ex
periencia deste, porque si el que enseña, no es ladino, mal conocerá
los libros que tienen buen lenguage, ó malo; y así digo que el buen
maestro es el todo, para aprender una lengua". La gramática, pues,
ya deja de ser medio exclusivo para transformarse en uno de los
medios. Al lado de ella están los libros y el maestro, es decir, el
idioma vivo.
Gonzalo Correas, por su parte, afirma que "la arte es, i á de ser
komo entrada i puerta, ó puente, para pasar depresto a los libros;
no para divertirse y detenerse en ella largo tiempo" (8).
En la realización de sus obras, sin embargo, tanto de Luna como
Correas se atienen en esencia a los métodos tradicionales. Correas,
igual que Nebrija, busca que su Gramática Castellana sirva para que
(6)En Lk Vinaza, ob. cit., pág. 244, col. 484. Sobre la vida y obra de Villalón puede
verse Makcel Bataillon, ob. cit., pág. 698 y sigs.
(7)La Vinaza, pág. 244.
(8)Trilingüe de tres artes de las tres lenguas, castellana, latina, i griega, en Aviso
al lector.

(2)Ed. cit., pág. 11.
(3)Pág. 46.
(4)Pág. 157.
(5)Pág. 80.
— 98 —

— 99 —

�— 66 —

— 86 —
•os ?a (s)
•¿st s^ci w

ostAy as 'oSatuS i 'duijd; 'dud;;9)SD3 'srniBvaj s^% svj ap ísjjd sajj ap 9n^ut;u^ (g)
•síis í 869 '^?^ '"'P 'Io 'KOTHvxvg T33HVJV[
spnd nojBji;^ 9p Bjqo A BpiA bj sjqog •^$^ '!&lt; 'f&gt;^S '8?d '-jid -qo 'yzvtii\ \q ug (9)
3nb BJBd bajts BUBjja^SB^ boijbuibi^ lis anb Basnq 'Bftjqa^f anb
'8B3JJO^) "SajBUOpipBJJ SOpOiatU 8O[ B ^1311^9^ U3 U9U9UB ^8 8B3JJO^)
oiuoo Bun^ ap ojubj 'o^jBqiua uis 'SBjqo sns ap uopszijBaj bj ugj
(8) Mo&lt;Inran oSjbj Bjja na asjauaisp ^ asjpjaAip bjbcI ou
ísojqij soj b oisajdap jBSBd bjb¿ 'ain^nd o 'Bjjand 1 BpBJjua omo^j
jas ap b 1 '83 ajJB bj,, anb buijijb 'ajjBd ns jod 'sbbjjo^) ojszno^
'oaia Binoipi
ja 'jpap 83 'oJieaBni js A sojqij boj UBisa Bjja ap opB^ ^y -soipaui
so[ ap oun na 3sjbuijojsubj^ BJBd OAtsnpxa otpain jas ap Bfap bX
'sand 'bdiibuibjS vj '^Bnüiía^ enn japaajd^ BaBd 'opoj p sa ojjsaBta
U9nq ^3 anb o^ip jsb á ío^bui o 'a^^náua^ nanq n^uat^ anb sojqi[ eo\
BjaoouoD [Bin 'ouipB[ sa ou 'Bua^oa anb ^a is anbjod 'ajsap Bp
-xa A 'BunpiABS v\ ap apnadsp so[janbB ap ojnainiponoa \a í
nanq nn A 'soiqi^ sonanq 'B3t:jbuibj^ Buanq Bnn JBosnq ap Bq as
BnSua]r enn uaiq lapnaidB BJBd,, anb BJBpap 'porjBinBjS Bznsuasua
b[ ap sotJBJinoo so^ b ajBquioa A Bjnsuao uaiq 18 '(291)
-sg vn^Nia^ v^ hvtovh í 'HVi^vnNOHd 'HiAaHDsa 'iraai v
VHVd vssoiaN3di\io3 x 3/Vaag axay 'sojafusjjxa ap osn jb
-psap Bjqo Bun ua 'ojainiad [^ -8Bajjo[) o^bzuo^) A Bun'j ap UBnf
B(p na uBÍBou^ 'HAX oi^is pp pBjira Bjainijd b^ ua Bipauuajuí Bnn
Btinisut as 'bdijbuibjS ns ap oipnjsa ^^ Bmoipi jap Bzueuasua B[ Bpoi
uaanpaj anb soj ap bj A sap(B^ ap [BoijBuiBjáijuB Bjnjsod bj axju^
oiuqijmb^ un ap uppvnmsuj

-ipjoqns jauodns Bpand o^ub^id a^nqaj 'BjsiuiouojnB
ns na
anuí ^ 'buijbj BDpcuiBJtS b^ b jB3a^ BJBd ainand un japua) :asuasrjqau
upzBJ bjjo Bjpnbs uo^B|[i^ ua B}[bj oja^ '(¿) ttJapuajdB sauoioEU
8B^ scpoj uassaipnd bj anbaod^ (q í4tuoi5ajjad ns ap Jb^jbj un^ ra
'sajqoíoq so[ ap Bijouiaui b[ ap japjad assaipnd as BnSua^ BJisanu
Bisa odmau un^uiu ua anbjod,, (b ¡Bfuqoj^ na uoJBjqo anb SBinsuu bb[
'ajuanqB^uaiuBpunj 'nos Bjqo ns jauodmoa b uoaafnpui oj anb sanozcj
sb[ :osoijn^ sa j^ •EÍijqa^ B BuBdmo^B ojsa u^ 'B^i^BniBjS b^ ap
pspijiin X jojba ja JBUijtjaj jb ja noa Bdajosip 'ujibj jb ajuajj oubjj
-3JSBD jap BimonoinB bj jauaisos jb sapjB^ uoa apiauíoa is oja^
* (uopaafjaini a oiq
-jaApB 'uptounfuoo 'npiaisodajd) sajqBiJBAui s^jjBd sbj sBpoj aXnj^ní
souiiijn 8O^sa ua ísojnat^JB A oqjaA 'ajqinou : 09101?jo bj ap ssij^d saj)
ojos 90OU033J 'jbuijoj opo^ ajqos bjsia ap ojund nn na asopuBpunj '^
'aauBmoj ja ua uopBuij^ap Bisixa anb BSat^f *wpBpiJBqjBq Bupsjjd
ns na uoiuido unuioa un^ as en^uaj Bjjeanu Bpanb jBna oj jod Bu^nj
bj ap uopnpBjj jod assauaij,, Bfijqa^f ap VNvrcaxsv^ V3ixywvH^)
bj anb jBiuiaojd osjnosip ja ua aatp Bioiisnfui uis o^¿ ' (9) nij

jap opisBsap Anva ouBjjaiSBO ojnd ja BJBd ajjB JBp,, apua^ajd
bj ua 'vNvnaisv3 vauywvaf) ns g^^x U9 oijqnd u^jBjji^ ap jBq^i
-stj[) 'sapjB^ ap BjsiraonojnB ouajtao omsim ja ua asopu^pun^
*(S) u8BijanbiiBuiBjS SBjsa
ua JBJiua OJainb ou ojad 'sojqs^oA soj ap uaájjo jap aiuaeq^aAOjdB
uaiquiB^ Bjjpo^ -naAiJosa uaiq anb soj ap osn ja sa oáuaj anb u^zBj
jBdiouud B^j,, ¡ooijajsa A oaijBuioipi opBj ja ua 'oiqniBD na 'auaiiap ag
•soÜiinB sns uoa Jijdmna aaao sajBoijBuiBj^ SBj^aj OJ)sna o saaj JBp uo^
'osa JO^ •bdijbuibjS bj anb Braotpi ja sbui Bsaja^uí aj sapjBy^ y
*sapBpiJO)nB BBpBOBjsap sbui sbj BAjasaj uis uB^daaB ^oq anb
oaijOBpip opBjnjsod un 'j^x I^ÍS Ia ua 'íní&gt;B 3H ' (f) H9onI3aI 9nI1
ua sojqij soj nos sajBnb ojijsa ojjsann jbj eaM anbjod 'Muaaj sojqij
anb ua jeiiui oif^nin usiJAap 'oAanu ap Bn^uaj Bun japuajdB naj
•amb anb soj,, :bii^uí)[ Bun ap aÍBZipuajdB ja bjbc! o^uatonjjsui jofatn
ja sa SBJtqo ssuanq sbj ap BJnjaaj B'j 'Bfijqa^f ap ojqij opBuorouaní
ja opiaj Bq ou anb jod Bjnnáaid aj anb 'opjBj^ join^ojjaim ns v
apuodsaj 'tjap pBpissaaau janaj asuad boutinj,^ •boijboibj^ bj ap oipam
jod aouBuxoj jap o}uaunpouoa jb jB^ajj ap pspijiqxsod bj ua aaja on
8?PIBA 'uuPBl I9 -lapuajdap BJBd butibj b^iibuibj^ bj ap ajas ja somap
-uajdap soj^osou bjo^b ouioa,, Bn^uaj Bj^sann uasaipuajdB sopB^sinb
-uod sojqand soAann soj anb ap uij ja uoa 'souiia unáas 'VDixyivva^)
ns osnduioD anb 'BÍuqa^[ ap jb oijbjjuoo sa naiquisi jnbs j^suad ng
"() uJapuajdB nBpand as SBjja jod anb a^jans jb^ ap ssj^aj b Jiznpaj
uapand as BjauBUi buiiSuiu ap sajB^jnA s^n^uaj 8bj,, :sbaia senáuaj
'saauBuioj soj A 'BiJanra Bn^uaj 'uijbj ja aj^ua Biauajajip bj— Bujapoui
qoispajd bj uoa ou 'B^sa oJBja 'anbutiB— Jiqpjad b BAajj 3j Bpjnja
-uoa Bounu A asopuaia^q bso^ ouioa Bn^uaj bj ap oidaauo^ ajs^
•BjsiuBiunq ojoop jb ajuajj U9ZBJ bj opsp Bq aj
ojo ap ojis un ap ojuaiimuaApB aoijajsod ja 'ojsa na souaiu oj jod
'anb jaaouoDBJ sa BZJanj ojad 'JOuajuB uoiaanpojd bj ajqos opraf ns
ojsnfui Bjag -ojnjnj oj ua BpBzuejadsa aj ns auod 'oiquiBa ua 'sapjB^
'tiBptqns bj jBjadsa anb Bjjap o^u^iuiipuaaap ja ^aiuaj apand as sbui anb
'ajqinna bj U^ o^ubi BnSuaj BJisanu bi JB;sa,? opussuad BaijBim^já n8
osnduio^ Bfijqa^j ig •O3O^VIQ ja us bjojib Bjambis in jB9pi ajsa ojaj
•upiauajap A Bzafij ap souaiu oj jod 'oujojaj ^p jBapi un ^A ou is
'BiJBinS oj 'sisoJoau ouioa oiqiuBa opoj BJB^ajdjaiui is 'oijbjjuos oj
aQ -ouBjjajsBa jap BqojBui bj sapjB^ 3A ^nb oppuas jbj ua sa j^ -u^w
-aajjad A osuaasB jauodns apand aeiquiB^ 'uoi3B^aj^sip A uppisod
-rao^sap ap uauua^ un jsuoianjoAa opo; ua BiaA snb 'BjsijBjnjBu uoi^-daauoa bj ap ouiosb un oooiyiQ ja na aBjjuoaua japuajait^ osoioad
-sa 'sand 'Bjjag 'sejíb Biasq BjjanA Bun ua Bsuaid trjnamoui un^uiu
ua '93UBUIOI jap uoianjoAa A u^i^euijoj bj^ asjijajaj jb timodrujoo
ojqBaoA ja B3jdma p^piun^jodo Bun 9p sbui ua opu^na una j^
' tZ) Muas8BJBjoap soj anb soSaij^ o soup
-bj sojqBaoA BABjjBq saj^^^E soj BJBd sojjanbB aiuauíBjos ouis

�los niños "pasen a la del Latín más advertidos"; y, como Villalón,
clasifica las partes de la oración ajustándose a un criterio especial
mente formal. En cuanto a ciertas innovaciones que ensaya, no pasan
de ser, en muchos casos, más que artificios ingeniosos. Aunque re
suma modernidad, por ejemplo, la idea que toma de Bernardo de
Aldrete sobre las diferencias que en una misma lengua imponen la
condición social, la profesión, la edad, el sexo, etc. (9).

Influencia del racionalismo francés. La Academia
A partir de la segunda mitad del siglo XVII empiezan a intro
ducirse en la gramática española influencias extrañas. En Francia,
circunstancias especiales determinaron una proliferación de los es
tudios gramaticales; los franceses se transforman en "les grammairiens
de L'Europe". La textura mental de la época orienta la gramática
hacia el racionalismo más estricto. Aristarco y los estoicos son los ins
piradores. Se proclama que las reglas del pensamiento y las reglas
gramaticales son una misma cosa. Entre categorías lógicas y categorías
lingüísticas debe existir un perfecto ajuste. Cuando no existe se le
inventa: se extiende desmesuradamente el concepto de figura, y, en
particular, el de elipsis. Se sostiene, asimismo, que el sustantivo co
rresponde al concepto de sustancia, el adjetivo al de cualidad, el verbo
al de acción, etc. Siempre, pues, perfecta correspondencia. Y, claro
está, surge naturalísimamente la idea de una Gramática General que
encierre los preceptos aplicables a todas las lenguas.
La Grammaire Genérale et Raisonnée (1660), atribuida a los
monjes de Port Royal Arnauld y Lancelot, es el más fiel exponente
de tales ideas.
La concepción logicista del lenguaje es acogida por los textos es
pañoles, y a menudo falseada con excesivas simplificaciones. Se toma
del modelo francés y no por filiación directa, aunque ya había tenido
en España un antecedente ilustre en Francisco Sánchez de las Brozas
(Minerva, Seu de Causis Lingu^e Latin^e, Salamanca 1587). En pro
miscuidad con un criterio tradicional y etimologista se incorpora a la
Gramática de la Lengua Castellana (1771), compuesta por la Real
Academia. Si nuestros primeros gramáticos, impulsados sobre todo por
la rutina, siguieron de cerca los pasos de los latinos, ahora tal po
sición se sostiene dogmáticamente en nombre de los nuevos principios.
Ya no se vacila para hablar de declinación, ni se duda de que existan
en español seis casos como en latín. Resulta particularmente signifi
cativo el siguiente añadido que, en el prólogo de su cuarta edición
(1796), introduce la Academia: "se ha puesto en esta edición la de
clinación de ellos (artículo, nombre y pronombre), incluyendo en su
definición y en la de los casos las explicaciones necesarias para fun
darlas en razón, para que se entienda con facilidad, y aun para res
ponder a las críticas de los que pretenden que nuestros artículos,

nombres y pronombres no admiten declinación, porque no varían de
terminaciones en cada uno de sus números, sino solamente del sin
gular al plural". Es digno de observar cuánto más científico era el
criterio de Nebrija, a quien se alude aquí indirectamente. • •
También el logicismo lleva a esta otra conclusión: el dominio
práctico de la lengua materna se obtiene por el conocimiento de la
gramática. Desde Nebrija esta finalidad apenas si había obrado en el
ánimo de nuestros autores; según vimos, ellos buscaron, sobre todo,
ya abrir una puerta a los estudios latinos, ya facilitar a los extran
jeros el conocimiento de nuestra lengua. Ni los más acérrimos defen
sores de la gramática habían pensado muy seriamente que su estudio
fuese imprescindible para dominar el idioma patrio; sostenían su
utilidad en vista de otras finalidades. Ahora sí, en el siglo XVIII, el
extravío racionalista concluye por afirmar que no se puede hablar
bien el idioma si no se conoce su gramática. ¡ Ni su fetichismo clasicista les permitió pensar que quizás Cervantes no la conocía mucho!
¡Fetichismo clasicista!, otro asunto que, en España particular
mente, va a incidir en la concepción de la lengua. El hechizo de un
pasado siglo de oro conduce a creer que el idioma llegó a la cumbre
de su perfección y que todo cambio que devenga será en detrimento
del mismo. Ya no se permite crear: hay que fijar imitando. En esto
centra su empeño el purismo académico de la época. A pesar del amor
por los clásicos, se olvida que ellos siempre concibieron la lengua como
un perpetuo devenir.
Interpretación logicista de los fenómenos del lenguaje, y, de re
bote, latinización de la gramática y sueño de una gramática general;
concepto quietista del idioma y actitud purista; tales son, en síntesis,
las ideas que informan el pensamiento lingüístico a mediados del
siglo XIX.

ANDRÉS BELLO
En 1847 el insigne venezolano D. Andrés Bello publica en Chile
la Gramática de la Lengua Castellana destinada al uso de los
americanos. Es el fruto sazonado de una proficua labor docente y la
culminación certera de una prédica realizada por años. Desde 1829,
fecha de su llegada a Chile, Bello sintió irresistiblemente la necesidad
de reparar el abandono en que yacía el idioma patrio y de rectificar
rumbos en materia de su enseñanza. A dichos designios responden las
"Advertencias sobre el uso de la. lengua castellana, dirigidas a los
padres de familia, profesores de los colegios y maestros de las es
cuelas", que publicó en el periódico El Araucano en 1833 y 1834 (2).
Y consecuencia de esta prédica fue que se separaran, en 1835, las
(1)Sobre la vida y obra de Bello pueden consultarse: Micuei Luis Amunátecui,
"Vida de D. Andrés Bello", Santiago de Chile, 1882; Gebmán Arciniecas, "El pensamiento
vivo de Andrés Bello", Buenos Aires, 1946.
(2)"El Araucano", 13 y 20 de diciembre de 1833, y 3 y 17 de febrero y 28 de
marzo de 1834.

(9) Véase Amado Alonso, ob. cit., pág. 103 y sigs.
— 101 —
— 100 —

�— IOT —

p| p [I i í i '81 SP Jqmraip np O! i El \toimmojy /^,, (^)
P 85
'9^&gt;I 's*V soirang ',o7Pg sajpuy ap orna
otuattuDiuad ;gr,, 'sv^amiDHy nywh^o !Z88I ''ÜID 8P oSBtmsg ',^ojjag tfjpuy -q p op;^,,

SBI '81 U3 'uBJBJBdss 98 anb anj Boipa^d Bjsa ap Bpuanaasuoa j^
'(Z) f2\ ^ S8I na oiuv^nvay ^ ootpoijad [a ua ooijqnd anb 'tt8Bjana
-sa bbj ap sojjsaBiu A soiSajoa boj ap sajosaiojd 'bi^iuibj ap sajped
soj b SBpiSiJip 'BuBjjaje^a BviSuaj bj ap osn ja ajqos supuajjaApy,,
sbj uapuodsaj soiu^isap soqotp y *BzuBuasua ns ap BtjajBin ua soquiru
jB'jijiio^J[ ap ^ oijj^d Btaoipi js bt^b^ anb na onopoeqe ja JBJBdaj ^p
pBpisa^au bj sjuamajqijstsajji oijms ojjag 'ajti[^ b Bp^Sajj ns ap Bq^aj
'6^8I aps3Q 'soub jo¿ Bpezi^aj ^oipaad Bun ap Bja^j^a uoiosniiujno
^\ A a^uaoop joqej Bnoijojd eun ap openozes o^iuj p 8
soi aa osn iv vavNixsaa VNvriaxsv^ vaoNa^ vi aa
aj;^3 na oi^qnd o^jag sajpuy *q ouB^ozauaA au^tsut p

onae s^ho^v
"XIX 1ÍS
pp sopBipam b o^n8jnui^ ojuaiuiBSuad p nenuajoi anb seapi sb^
'8isa^ui8 ua 'nos sap^j isisund pmijoB Á. Buiotpi pp Bjsijamb ojdaouoo
¡^jauaS boijbuibjS Bun ap ouans A BoijBuiBa^ e\ ap uopeziunB]; 'ajoq
-aj ap íA 'aÍBnSuaj pp Bouauiouaj so^ ap Bjspt8o[ uoiDBiajdja^uj
MiuaAap oniadaad nn
ouioo Bn^u^^ b^ uojaiqpuo^ ajdmais so[p anb BpiA[o as 'soaiSBp ^o[ aod
joiob pp jBsad y -Baoda b^ ap ooTiuapsoB onisund p ouaduia ns bj^uoo
o^sa u^ 'opuBiiuii JbCij anb Áv\^ :jb^jd a^rmjad as ou bj^ •ouisiui pp
o^uainij^ap ua Bjas B^uoAap anb oiquiea opo^ anb A uopaajiad ns ap
ai quina bj b 9a{^ sraoipi p anb jaai^ b aonpuoo ojo ap ojjjis opBSBd
un ap oziqoa^ ^^ *Bnua^ b[ ap uopdaouoa b^ ua aiptaut b ba 'ajuara
-jB^noi^JBd BUBdsg ua 'anb ojunss ojjo '¡Bispresp oumuoria^!
¡oqantn bidouoo b^ ou sa^uBAjaQ SBzmb anb assuad ^piuuad sa^ Bjsp
-T8Bp otnsi^o^aj ns i^¡ •BoijBraBjS ns aoouoa as ou is Btuotpt p uaiq
jBfqs^ apand as ou anb jbuuijb Jod a^npuoo bi8I|buoidbj otabj)X3
p 'nijVX l^í8 Ia n3 'í9 ^jouy 'sap^pi^uij sbjjo ap bísta ua pepij[iíH
ns UBjuaisos íoij^Bd Btnoipi p jBuimop BjBd a^qipur^sajdmi asanj
oipmsa ns anb a^uauíBtias Atún opsauad UBtqBq BaijBUiBjá bj ap saios
-uapp soniuaaaB sbui so\ t^t "Bn^uaj Bajs^nu ap oiuaimpouoa p ^ojaf
-UBj}xa boj b JB^ijtoBj b¿ 'souiiB^ sotpnjsa soj; b Bjjand ^un JiJtqB tbA
'opoi aaqos 'uojBasnq sofp 'bouiia unSas ieajoinB soajeann ap ouitub
p ua opejqo BiqBq ib SBuadB pBpi^mj Bisa BÍijqají^ apsaQ 'BauBuiBaá
v^ ap o^uauupouoo p jod auaiiqo as Bujajein BnSua[ b^ ^p
oitnmop p :uoisnpuoD bjjo B^sa b va^\[ omspiSof p uaiq
• • 'ajuararejaajxpui inbB apn^ as uamb b 'Bftjqa^f ap
p bj3 ooijijuap esra ojuena JBAjasqo ap ou^ip s^ ^^B-mjd
-uiB pp aiuaun^os oura 'sojaranu sns ap oun BpBa ua sauotoBuirujai
ap ubijba ou anbiod 'uopBuipap na;uupB ou sajqraouo^d A sajqraou

— 001 —
•síi X oi -ÍBd

-qo 'osMOiy oovwy

sojjeanu anb uapuaiajd anb so^ ap sboijuo bb^ v japuod
-B3J Bjsd ntiB A 'pBpi[pBj uoa Bpuapua ^s anb BJBd 'upzBj ua SBjJBp
-unj BJBd SBUBsaaau sauoiaBoi[dxa bb[ bosbo boj; ap v\ ua A uopmijap
ns ua opuaÁnpui ' (ajquiouoad A ajqmou 'opnaijjB) sojp ap uopsuip
-ap ^\ u^pipa Bisa ua ojsand bi^ as,, ^Bimap^by v\ aonpojjni '(96¿l)
uoiaipa Bjjsno ns ap o^ofojd p ua 'anb opipBUB ajuainSis p oai^bd
-ijiuSis ajuarajBpnaijjBd Bjjnsajj -niiB^ ua ouioa sossa sps ^ouBdsa ua
uBjsixa anb ap Bpnp as tu 'uop^uipap ap JBjq^q BJBd bjidba as ou bj^
'soidiauíjd soAanu so[ ap ajqmou ua ajuauíBapBiuSop auaijsos ae uoioib
-od [bj BJoqB 'soui^b^ so[ ap sosBd so[ Baja^ ap uojamSis 'BurinJ bj
jod opoi aaqos 8opBS[ndiui 'soopBinBj^ sojaraud eoj^sanu ig -BiraapBay
pajj v{ jod BisandnioD '(i¿¿i) VNvnaxsv^ vnaKiai vi aa v^ixywva^)
B^ b Bjodjoaur as B^si^ojouiíia A ^BuoiaipBjj ouaiija un uoa pBpinasim
-ojd u^ "(¿851 ^aBraBjEg 'afNixv^i afnoNi^ sisnv^ aa ñas 4VAaa\rij\[)
SBzojg bb[ ap zaqauBg oasiauBj^ ua ajjsnji ajuapaoajuB un BUBds^ ua
opmai Biq^q vA anbunB 'Bjoaaip upiaBijij jod ou A saauBJi oppom ¡ap
buioj ag -BanoiaBaiji^diuis BBAieaaxa uoa BpBasjsi opnuatn b A 'sa^ouBd
-sa sojxaj so[ jod Bpi^ooB sa afen^ua^ [ap Bjspiáo^ u^pdaauoa vj
•SBapi eapj ap
a^uauodxa pij ssra p sa 'jo^aauB^ A pfnsujy Ib^o^j íjoj ap safuom
so[ b Bpinqij^B '(0991) aaNNOSiv^ xa aavaaNiaf) aaivwwvaf) e^
•SBnua[ sb[ BBpoj b sajqBai[dB sojdaaajd eoj ajjapua
anb ¡BJana^) boijbuibj^) Bun ap Bapi v\ a^uaniBraisi^jmBu a^jns 'Bisa
oj^p 'j^ -Bpuapuodsajjoa Bjaajjad 'sand 'ajdraaig 'a^a 'uoidob ap \v
oqjaA p 'pBpi^na ap p3 OAiiafpe p 'BiauBjsns ap ojdaauoa [B spuodsajj
•oa OApuBjsns p anb 'ouibhuisb 'auai^sos ag -sisdip ap p 'jB[noi;jBd
ua iA 'BjnSij ap o^daauoa p ajuatuBpBjnBauísap apuapxa as ¡bjubaui
9\ as a^eixa ou opuBn[^ 'ajsnfB oiaajjad un Jijsixa aqap
SBjjoSajBO A bboiSo[ SBjjoSa^Ba aj)u^[ -bsoo biusiui eun uos s
sBj^aj sb^ A ojuaiiuBsnod pp 8B[Saj sb^ anb BuiBpojd ag -sp
•sui boj uos soaiojsa so[ A o^je^sijy -ojoiJjsa sbui ouisijbuoiobj p Bp
BaijfuiBjS bj; Bjuajjo Baoda b^ ap [B^uaui Bjnjxsi vj '^adojng^ ap
8uaiaiBiuniBaá 83^,, ua ubiujojsubj^ as sasaauBjj soj ÍBajBDijBuiB^^ soipnj
-sa so^ ap uopBJaii^ojd Bun uojBuiuuaiap sa^padsa sspuBisunajp
'spuBj^ u^ -SBUBJixa SBpuan^iui BjoiiBdsa boi^buibjS bj ua aejpnp
tOJ;ui b UBzaidiua Jj^x IÍ8 IaP p^ijín BpunSas b[ ap JijJBd y
miua^ooy vj 'saouvjf owsijmimovj; jap

• (^) 'aja 'oxas p 'pBpa b^ 'uoisajojd bj 'ppos uopipuoa
b^ uauodrai Bnáuaj buisiui eun ua anb SBpuajajip bbj ajqos ajajpjy
ap opjBUjag ap buioj anb capí B[ 'ojdraafa Jod 'pBpinjapom BUins
-aj anbuny -aosotuaáui boioijijjb anb sbui 'sosbo soqanuí ua 'jas ap
d ou 'B^Bsua anb sauoiaBAOuui sBjjsp b ojuBna u^ -[buijoj ajuam
oiJdjija un b a^opuBjsnÍB uoiobjo bj ap sajj^d sbj boijisbjd
ouioa 'jÍ ít4sopijjaApB SBui ujjb1^ jap bj b uasBd,, soum soj

�clases de latín y de gramática castellana, que habían estado unidas
en la enseñanza oficial chilena, y que todavía lo- estarían por años
en España y en casi todos los países hispanohablantes.
Igual que Nebrija, Bello no circunscribe su actividad al estudio
y cultivo de la lengua. "Bello tiene que ordenar el mundo tumultuoso,
contradictorio, dilatado de América, para interpretarlo. Hubiera po
dido pasarse la vida indagando los orígenes del Poema del Cid, o des
menuzando viejas canciones francesas, porque eran investigaciones en
que se complacía su genio de erudito. Pero tuvo que trajinar en Fi
losofía, escribir su tratado de Derecho Internacional, redactar el Có
digo Civil, introducir el estudio de las Ciencias en Chile, representar
a Colombia en Londres, acudir al Senado, crear la Universidad, por
que a todos esos frentes tenía que atender un hombre de su tiempo"
(3). Y, claro está, tal diversidad de actividades, con la ejercitación
mental que supone y las vistas intelectuales que aporta, va a reper
cutir benéficamente en su obra de lingüista.

Propósitos de su obra. ¿Un error en la base?
Declara Bello, en el Prólogo de la Gramática, que el principal
motivo que lo ha inducido a escribirla es el temor de una posible
escisión idiomática (4). Dos ideas se encierran ahí: una, expresa: la
creencia de que si no se ataja a tiempo el sesgo transformista que va
tomando el español de América, se gestarán una serie de idiomas fu
turos; otra, implícita: la esperanza de poder detener el mal por medio
de la gramática. Analícem^las.
La posibilidad de una escisión idiomática ha sido fuente de pre
ocupación para muchos autores. Los temores de perder el bien que
representa la lengua común se justifican en la época de Bello, cuando
las conmociones de las incipientes repúblicas, los resquemores de pa
sadas luchas y el alud migratorio ensombrecían el horizonte; cuando
en la ofuscación de un instante declaraba Sarmiento que el español
se había tornado "un dialecto inmanejable para la expresión de las
ideas"; cuando, en fin, se consideraba a las lenguas como organismos
naturales de evolución incoercible. Hoy el idealismo nos ha traído la
reconfortante idea de que la lingüística no es ciencia natural, sino
ciencia de la cultura, y que la evolución del idioma no es ajena a
nuestra voluntad y a nuestros afanes. Creo que la suposición présaga
de Bello ya no inquiete seriamente a nadie; ni siquiera en el Río
de la Plata, donde tanto ha dado que hablar. La aduladora voz de
Abeille ha sido apagada por la de Rodó: "Si aspiramos a mantener
en el mundo una personalidad colectiva, una manera de ser que nos
determine y diferencie, necesitamos quedar fieles a la tradición en
la medida en que ello no se oponga a la libre y resuelta desenvoltura
(3)C. Arciniecas, ob. cit., pág. 23.
(4)PágB. VI y VII, en la edición de Andrés Blot, anotada por Rufino José Cuervo;
París, 1928.
— 102 —

de nuestra marcha hacia adelante... La persistencia invencible del
idioma importa y asegura la del genio de la raza, la del alma de la
civilización heredada, porque no son las lenguas humanas ánforas
vacías donde pueda volcarse indistintamente cualquier substancia es
piritual, sino formas orgánicas del espíritu que las anima y que se
manifiesta por ellas". No se niega, pues, que cada país pueda tener
sus modalidades propias, que el mismo Bello considera muy legí
timas. Y que quizá existe en América cierta especialísima intimidad
humana que trasciende a veces en resquicios morfológicos, semán
ticos y estilísticos. Pero la lengua común está lejos de constituir un
estorbo para tales singularidades: ella posee abundantes medios para
que se traduzcan sin resquebrajar su unidad fundamental (5).
En cuanto a la esperanza de Bello de poder evitar la disgre
gación divulgando el estudio de la gramática, se asienta en el concepto
de la época. Según vimos, el racionalismo había concluido por afirmar
la necesidad del conocimiento gramatical para hablar bien el idioma.
Bello coincide en esto con su tiempo. Ya en las citadas Advertencias
publicadas en El Araucano censuraba a las "personas que miran
como un trabajo inútil el que se emplea en adquirir el conocimiento
de la gramática castellana, cuyas reglas, según ellos dicen, se apren
den suficientemente con el uso diario". Y la definición que de dicha
disciplina da en su obra es cabal exponente de tal criterio: "La Gra
mática de una lengua es el arte de hablarla correctamente, esto es,
conforme al buen uso, que es el de la gente educada".
En el siglo XX se ha reaccionado, y no sin razón, contra ese con
cepto de la gramática. Y es precisamente en Chile, donde Bello había
impartido su enseñanza, en que se levanta una de las primeras voces
de protesta. Por 1912, en una conferencia dada en la Universidad del
citado país, Rodolfo Lenz expresa que "querer aprender una lengua
por el estudio de una gramática es como aprender a tocar el violín
leyendo tratados de música y métodos de violín, sin tomar el instru
mento, sin ejercitar los dedos" (6). Señala, asimismo, el absurdo que
supondría pensar que no se puede hablar correctamente una lengua
antes de que se escriba su gramática. De aquí, su afirmación decisiva:
"Toda la obra de Bello, por buena que sea, es debida a un profundo
error". Años más tarde, D. Américo Castro habla también de la ur
gencia de desterrar la idea de que el idioma se enseña estudiando
gramática. Conceptúa la precitada definición como una copia servil
(5) Sobre estos problemas pueden consultarse: Ramón Menéndez Pidal: La lengua
española, en "Hhpania", vol. 1. N. 1, 1918, y en "La lengua de Cristóbal Colón y otros
estudios, págs. 109-127, Buenos Aires, 1942; "La unidad del idioma", en Castilla, la tradi
ción, el idioma, págs. 171-218, Buenos Aires, 1945. (Magistral trabajo, como todos los suyos,
este úlimo tiene el particular interés de un enfoque decididamente espiritualista del asunto).
Amado Alonso: El problema de la lengua en América, Madrid, 1935; La Argentina y la
nivelación del idioma, Buenos Aires, 1943. Américo Castro: La peculiaridad lingüística
rioplatense, Buenos Aires, 1941. Avelino Herrero Mayor: Presente y futuro de la lengua
española en América, Buenos Aires, 1944. Arturo Capdevila: Babel y el castellano, Bue
nos Aires, 1940. También la polémica entre R. J.Cuervo y J. Valera, recogida en una
compilación de artículos del primero con el nombre de 1 castellano en América, Buenos
Aires,(6)
1947.¿Para qué estudiamos gramática?, Santiago de Chile, 16 de agosto de 1912.
— 103 —

�— 01 —
sowmpntta anb vidj? (9)
8P
p
'Z16I 8P
•¿MI '^V
sonang 'D^Matu^ ua ouoftaism \^ ap ajqinou {3 uoa ojamtjd |ap so^n^i^JB ap nope^idaio^
eun na BpiSooaJ 'vHaiVj^ "f o^san^'f •}^ 3-nna Bannaiod bj ajiqmBX '0^61 's^jiy son
-ang 'ovvjpjsvD ja f, jaqvg :vn\3a&lt;iV3 oamay *tt6I 'S-"!V ouang 'o^uatuy tía ojouodsa
vn^u3¡ vj ap oinjnj (, ajuasajj :aos.&gt;JV OH3HH3H ojmavy '1^61 'y soirang 'atua)n;&lt;/oij
d/ ^ nviiuagjy 07 ís6l 'PPPBW '"^jjawy va viiHuaj jy¡ ap tnuajqo^d \% :osNo^y oovwy
•(o)unBB ip Bjsi^BniíJidn aiaaiDBpipiaap anbojus un ap sajam; JB[n^iuBil ^^ auan ouiiin ajsa
'soAns so[ sopo) ouioa 'otBqBji (bjisiSbj^) ^^6I '8aj!V souang 'SIfc"I¿I 'sifBd 'vuioipi ja 'urna
•íptuj oj *B;j;jtD^ ua '^^raoip! pp pBpiun b-j,, i^^6I 'a^iy sonang '¿^I-60I "'35^ 'toipnjia
DnHua^ WJ :ivai^ zaaN3N3{^ ^oHv^ :aejBi^ii8uo^ uapand SBiaa^qojd soisa ajqog
eidoo Bun otuoo uoiDiutjap BpBjpajd b[ Bnjdaouo^) •boi
ppBuasa^ as Buioipi ^a anb ^p B^pt v\ jBjaaisap ^p
opunjojd un b epiqap ea 'bbs anb Buanq jod 'ojpg ap Bjqo b^ Bpoj[5,
tBAisioap uotoEtuJijB na 'inbB 3Q 'Boi^BuiBaS ne Bqiaosa as anb ap sa^uB
Bn^ua^ Bun a^uaniBi^ajjoo JBjqBq apand as ou anb jBsnad Biapnodns
anb opansqB p 'otobiuiisb 'Bp^uag • (9) wsopap aoj jBipjafa ms 'o^uaui
-njjsui \9 ivvaoi uis 'mp^iA ap sopo^aui A Baisnuí ap sopBjBJi opua^aj
ui|oia ^ jbooj b japnaadB ooiod sa boiibuibj^ con ap oipn^sa ^ jod
Bn8ua[ Bun ^apuaadB ^aianb,, anb Bsaadxa zuaq; oj^opo^[ 'sied opsip
pp pBpisjaAiu^ B^ ua BpBp Biaua^a^uoa aun ua '^X6I J0d 'Bxsa^ojd ap
saooA sBjauíiJd sv\ ap eun b^uba3^ as anb ua 'BZUBuasua ne opuJBduit
BiqBq ojpg opuop 'a^iq^ ua a^uauíBsia^jd sa j^ -bdiibuibj^ v\ ap ojdaa
-uoa asa BJ^uoa 'u^zBJ ms ou A 'op^uoiaoBa^ Bq as ^^^^ o^Sis p u^
•ítBpBanpa aiuaS b^ ap p sa anb 'osn uanq p auuojuoa
^sa oiea ^a^uauíBiaajioa B[jB^qBi{ ap 3}jb p sa Bn^ua^ eun ap Batista
-Bj^) vj^ :ouatU3 pi ap a^uauodxa pqBa sa Baqo tis ua Bp Buipitastp
Btpip ^p ^nb u^ptuxjap v\ ^ '^otJBtp osn p uoa aiuatuajuatotjns uap
-uaidB as 'uaoip so^p un^as 'SB[^aa SB^na 'BUB{p)SBa BoijBiiiBjá b[ ap
oiuaiuipouoD p jtimbpB ua Ba^dtna as anb p ipmn ofBqB.ii nn ouioa
mitin anb SBuos^ad,, sb^ b Bqsinsuaa oNVaavnv ^3 ua SBpsai^qnd
sviDNiaxHaAav sapBjio sb^ ua b^ •odraan ns uoo ojsa ua aptautoa o^pg
-BUiotpt p uaiq .iBjqeq BJBd [BaiiBUiea^ o^uattnpouoa pp pBpisaaau tb\
^Buutp jod opinpuoa Biq^q omstpnotaBj p 'oniiA un^ag -Baoda tb\ ap
oidaauoa p ua B^uatsB as 'boiibihbj^ b\ ap otpnisa p opuBá^nAip uoiob^

— ZOI —
"8Z6I '&gt;
asof onung Jod p^ious 'xoig saBauy ap nopipa bj na 'uA jC j\ -síb^ (^)
•j -^ad '-jia -qo 'svDaiKiaay -^ ()
BJinjoAuosap Bipnsaj A aaqr[ bj b BSuodo as ou ojp anb ua Bpipam b[
ua uoiaipBj} B[ b eapij JBpanb souiBjisaaau 'aiouajajip A auinuaiap
sou anb jas ap BaauBui eun 'BAiiaap^a pspipuosjad eun opunin p ua
aauajufitu b souiBJídsB ig^ :9po^ ap B{ Jod BpB.3edB opis Bq aj|iaqy
ap zoa BJopB[npB Bq "JBjqBq anbopsp Bq oiubj apuop 'bib^j b[ ap
p ua BJainbis m ^aipBu b aiuatusijas aiambui ou vA o[pg ap
d uoioisodns b¡ anb oaj^ -sauBju soJisanu b A pB)un[OA BJisanu
b Buafe sa ou Buioipi pp uoiarqoAa b[ anb A 'Bjnipna b¡ ap Bpuaia
ouis 'jBJnieu Biouaia sa ou Baijsin^uij bj anb ap ^api aiueiaojuoaaj
B[ opiBJi Bq sou ouisi[Bapi [a Ao^{ 'ajqiaj^oaui uoian[OA3 ap sajBJtijBU
sooisiub^jo omoo een^ua^ sb[ b eqBjapisuoa as 'uij ua 'opuena í,.SBapi
sb^ ap uoisaadxa b^ BJBd a^qBfauBtaui oiaapip un,, op^ujoj Biqeq as
[ouedsa p anb oiuaiuuBg BqBJBjaap aiueisui un ap noiaeasnjo bj ua
opu^na íaiuozíjoq p UBjaajquiosua oiJo^Ejáun pnp p X ssqan¡ SBpBS
-Bd ap sajomanbsaj bo^ 'sBaijqndaj saiuaidiaut sbj ap sauoiaoniuoa sbj
opusna 'ojjag ap Baoda b¡ ua ueaijiisní as unuioo Bn^uaj b¡ eiuass^daj
anb uaiq p japjad ap saaotuai so^ -saaoitiB soqonin caed uopBdnao
-ajd ap ajuanj opis Bq BaiiBuioipi u^isiasa eun ap p^pijiqísod B^
•SBjotnaai^uy •eatiBraBjS bj ap
oipaui jod jera p aauaiap japod ap ezue^adsa bj iBipijdtuí 'bjio ^soxni
-nj SBiuoipi ap aiias eun UBJBisaS as 'eaiiatuy ap jouEdsa p opuemoi
ba anb bjsiuijojsubji o^sas p oduiap e bCbib as ou xs anb ap Biauaaja
bj íesajdxa 'eun :iqB UBaaaiaua as SBopi soq m(f) BoiiBuioipi uoisxasa
ajqísod eun ap joinai p sa Bjjtquasa b oppnpui Bq oj anb oaiioui
[Bdiauud p anb 'vDixywva^ b[ ap oSoi^j^ p ua 'o^pg

¿Bsvq oj ua jouua ufj? -vuqo ns ap sonspdoij

•saiuejqBqouBdsiq sasi^d soj sopo; issa ua A eiiBdsg ua
soub jod uBUBisa oj BiABpo^ anb A 'Buajiqa ppijo BZUBuasua ej ua
SBpiun opsisa UBjqsq anb 'BUB^pisea BoiiBiUBjá ap A ujibj ap sas^p

pp a^qiauaAui siauaisisaad B^j — aiu^ppB BiaBq Bq;&gt;jBin BJisanu ap

•eismSutj ap ejqo ns ua aiuauíeaijauaq j^
b ba 'ejjodB anb sajBniaapiur sbisia bj A auodns anb
pjafa bj uoa 'sapBpiAiiaB ap pepis^aAip pj 'eisa o^sp 'j^ •()
^ai} ns ap ajquioq un japuaiB anb eiuai saiuaaj sosa sopoi b anb
-jod 'pBpisjaAiuj^ b^ JBaaa 'opBuag p jipnas 'sajpuo^ ua Biquiojo^ b
jBiuasaadaj 'ajiq3 ua seiauai^ sbj ap oipnisa p jpnpoJiur '[IA13 o^ip
-0^ p jB)3Bpaj 'jBuopBUjaiuj oqaaaaQ ap opBiBJi ns jiquasa 'bijosoj
-i^ ua JBuifBJi anb OAni oíaj 'oiipnja ap oiua ns eiaBjduioa as anb
ua sanoiaEJhisaAUi uBja anbjod 'sBsaauBjj sauoiauBa SBÍaiA opuBznuam
-sap o 'ai[) qaa vwaoj pp sauaSjao soj opuB^spui BpiA bj asjBssd opip
-od Bjaiqnj^ 'ojJBiaj[dja)ui BJBd 'Bauamy ap opeiejip 'oiJOiaipeJiuoa
'osonip^ami opunm p jBuapjo anb auap o^jag,, -enSuai v\ ap oAiijna A
oipnisa p pBpiAiia^ ns aquasunajia ou ojjag 'Bfijqa^f anb pnSj

-sa BiauBisqns aambpna aiuauíBimisipui 38jbo[oa Bpand apuop sbioba

^

b[ jbiias j^pod ap o^pg ap BzuB^adsa b^ b o^usna u^
• (5) p^uauiBpunj p^ptun ns jBfBjqanbsa^ uis uBoznpBJi as anb

Bjsd soipain saiuBpunqs aasod Bjp :sapBpijBpn^uis sajBi B^sd oqjoisa
un ainiusuoo ap sota\ Bisa untuoo Bn^ua^ B[ oja^ *soaiisi^iiea Á sooii
•UBuias '8oaiSojojjtoui soiainbsai ua saaaA b apuaiasBj) anb BUBiunq
pBpitniiui Binisi^iaadsa euaio eauatuy ua aistxa Bzmb anb j^ -sbuiii
-iSa^ ^nuí Bjapisuoa o^pg ouisiui p anb 'SBtdoad sapBpijBpotu sns
jauai Bpand si^d Bp^a anb 'sand 'sSaiu as oj^ '^B^a jfod BisatjiuBiu
as anb A buiiub sb^ anb njuídsa pp sbotub^jo sbuuoj orne 'pmuid
sbjojub SBUBUinq SBn^ua|; sb^ uos ou anbjod '^p^pajaq u^iaBzx^iAta
b^ ap Buip pp b^ 'bzbj b^ ap otua^ pp b^ BanSass A BiJoduu Biuoipi

�e inadecuada de la que de la gramática latina se daba en él Rena
cimiento (7).
Pero, como siempre, las reacciones suelen ser exageradas. Tras
los nombres de Lenz y Castro se ha ido demasiado lejos. No ha fal
tado quien afirme la completa inutilidad de los estudios gramaticales.
Por mi parte, pienso que la gramática debe ser elemento coadyuvante
en la enseñanza del idioma y tener un sitio al lado de la lectura ex
plicada y de otros ejercicios prácticos. Si por sí sola resulta insufi
ciente para aprender la lengua, sirve para el consejo y para el juicio.
Y el que sea correctivo y guía ya es motivo bastante para que se le
incluya en los programas de enseñanza. Además, como todo contacto
con una disciplina científica, es de indudable utilidad por los bene
ficios que proporciona de iniciación en un razonar y observar exactos.
Claro está que, para que ello sea así, tendrá que realizarse su ense
ñanza de manera viva.
Se equivocan, pues, los que, llevados por una justa pero exage
rada reacción contra una gramática anquilosada y arbitraria, con
denan sin distinción esta disciplina. 1 mismo D. Américo Castro,
con su panegírico a la Gramática de Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, dice bien a las claras qué lugar le asigna en la en
señanza (8).
Para terminar con esto: Si en la base de la obra de Bello hay
un error parcial (error que consistió simplemente^en abultar el valor
de la gramática como medio de instrucción idiomática), no se puede
omitir, sin agravio a la verdad, que él fue el primero en reconocerlo.
El 6 de octubre de 1848, al año aproximado de publicar su libro,
escribía en El Araucano estas palabras, que revelan su espíritu alerta
y encierran la esencia de la nueva metodología: "El estado lastimoso
de corrupción en que va cayendo entre nosotros la lengua nativa,
no podrá remediarse sino por la lectura de las buenas obras caste
llanas. Multipliqúense cuanto se quiera las clases de gramática: ellas
darán, a lo sumo, un lenguaje gramaticalmente correcto; y en con
ciencia, debemos decir que no han producido ni aun ese resultado
hasta el día. Pero ¿darán la posesión del idioma? ¿Podrán suminis
trarnos el acopio necesario de palabras y frases expresivas, pinto
rescas, de que tanto abunda? Para adquirir este conocimiento, la lec
tura frecuente de los buenos escritores es indispensable" (9).
' •T ' . &gt; •.

• ' :.:'

Criterio y método

sunto fiel del pensamiento; y esta misma exagerada suposición ha
extraviado a la gramática en dirección contraria" (Prólogo, pág. III).
Basta, pues, de falsear la lengua y trastornar el pensamiento en busca
de un ajuste inexistente. ¿Es que no obra en el hombre más que la
razón? "Es imposible que las creencias, los caprichos de la imagi
nación, y mil asociaciones casuales, no produjesen una grandísima
discrepancia en los medios de que se valen las lenguas para manifestar
lo que pasa en el alma" (pág. IV). Obsérvese que en este barruntar
la influencia de lo afectivo y fantasístico hay un atisbo sorprendente
de elementos que sólo aflorarán mucho más tarde merced a la es
tilística. Se resquebraja en su base la construcción racionalista: ya la
razón no campeará soberana por los dominios de la lingüística. A su
lado, la afectividad reclama el lugar que le corresponde.
También discierne Bello la diferencia entre la gramática general
y la gramática de un idioma dado. Cada lengua, dice, tiene su teoría
particular, su gramática. Los principios, los términos, las analogías
aplicables a una, no siempre se adaptan a otra. Hay que estar preve
nido, sobre todo, hacia las reminiscencias del idioma latino, que
tanto han descarriado a los autores precedentes: "Si como fue el latín
el tipo ideal de los gramáticos, las circunstancias hubiesen dado esta
preeminencia al griego, hubiéramos probablemente contado cinco
casos en nuestra declinación en lugar de seis, nuestros verbos hu
bieran tenido no sólo voz pasiva, sino voz media, y no habrían fal
tado aoristos y paulo-post-futuros en la conjugación castellana"

(págs. II y III).

¿Y cómo procederá el gramático? "Acepto las prácticas como la
lengua las presenta; sin imaginarias elipsis, sin otras explicaciones
que las que se reducen a ilustrar el uso por el uso" (pág. IV). He
aquí, hace un siglo, el principio orientador de toda la lingüística mo
derna. Con persistencia reiterada aparece en sus más ilustres cul
tores. Sólo citaré dos nombres: Ferdinand Brunot y Karl Vossler.
Dice el primero: "La premiére regle que les maitres doivent s'imposer, s'ils veulent imposer les autres aux enfants, c'est de respeter le
langage réel, la vérité du langage" (10). Vossler, por su parte, afir
ma: "Siempre que en la sintaxis se comprende como elipsis una
construcción y en consecuencia se la "completa", lo que se hace es
violentarla y deformarla en otra cosa distinta, en lugar de explicarla
tal como es" (11).
Creo que las transcripciones precedentes son por demás signifi
cativas y me eximen de encarecer las direcciones metodológicas que

Puede decirse que, en lo fundamental, la adhesión ^e Bello al
pensar coetáneo se restringe a lo ya visto. Frente a lo medular del
logicismo y sus secuelas adopta una señera postura de reconvención:
"Se ha errado no poco en filosofía suponiendo a la lengua un tra(7)Amébico Castro, La enseñanza del español en España, págs. 22 y 27; Madrid,
1922.
(8)Américo Castro, La peculiaridad lingüística rioplatense, pág. 20 y sigs.
(9)Transcrito por Miguel Luis Amunátegui, ob. cit., pág. 540; también, por Rodol
fo Lenz en la conferencia referenciada....
104 —

Bello imprimió a los estudios gramaticales.
Claro está que sería demasiado pedir a un autor del siglo XIX
que no se dejase arrastrar alguna vez por la inercia de la tradición.
Así, por ejemplo, en la página 192, Bello recurre a la teoría de la
(10)Ferdinand Brunot, La pensée et la lungue, deuxiéme édition, pág. 10; París,
1926.

(11)Karl Vossler, Filosofía del lenguaje, traducción de A. Alonso y R. Lida. pág.
192; Buenos Aires, 1943.
— 105 —

�— soi —
•t-6l '&gt;•¥
•Sed "^pi^ '^ ^ oauojy
'HnssoA. ^Hva (jj)
oauojy -y ap noiDDnpBJi -atonguaj jap mfosojt^ 'HnssoA.
'9Z6I
'9
ÍQt "8?^ &lt;00!'TP? ^maixnap 'anguo¡ vj ja ^atuad irj 'lOwnHg auvuiíoHaj (oí)

Jod 'uaiqaiBj íq^j -S^d '-ip -qo
•s8is í oz "*?d 'acuato]doij

p} Bi.)n9jajaoD B[ na
HaKV sin-j ran^ij^ Jod oiijosubjx ((j)
pvptjmjnaad trj 'ohxst^ O3inaniy (g)

i zt 's8?d 'Byo&lt;l*3 a joyodsa jap muouasua 07 'ohisv;) ooiaawy
B[ ap Bjjoaj B[ b ajjnaaj ojpg '^61 ^niEd B[ na 'o[duTafa jod 'jsy
•uoioipBjj b[ ap Btojani B[ jod Z3A BunSje jbjisbjjb asBÍap ^s ou anb
XIX I^Í8 IaP JlnB ^^ B Jipad opBisBurap m^e anb Bjsa ojb[^)
•sa[Bai:u?uiBj2 soipnjsa so[ b oitaijdtni o[pg
anb SBaiSojopojara s^uopaajip sbj jaaajBaua ap naunxa atn ^ sbaijb^

oí
"ÍZ61

-bj; un enSuaj bj b opuaiuodns bijoso[ij u^ oaod ou opB.ua Bq ag?&gt;
: u9puaAuo^aj ap Bjn^sod Tuauas un Bjdops s^pnaas sns A omspi^of
[ap jB[npaui oj b ajuaj^ ^oísia vA o\ b a^uujsaj as oauBjaoa Jesuad
[B O[[ag ap uoisaqpB B[ '[BjuauíBpunj o[ ua 'anb asjpap apanj

-ijiuSis ssinap jod nos sajuapaaajd sauopdtjasuBj) sb[ anb oaj;^
' • (TI) ^83 OTno:) lB*
B[JBai[dxa ap jBn[ na 'Bjnijsip Bsoa bjjo na BjJtBuuojap X b[jbju3[oia
sa aasq as anb oj 'wBja^draoaM B[ as Bpuanaasuoa na ^ uopanjjsuoa
Eira sisdip ouioa apuajdmoa as sixejuis bj ua anb aadmaig,, :biu
-jije 'ajjed ns jod 'ja[sso^ • (q^ ) ^bSbSubj np ajiJcaA bj '[aa^ 3SbSub[
a[ jaiadsaj ap js9to 'sjtiBjua xiib saj^nB sa^ jasodini ju^fn^A s[i,s 'jasod
-tiit,3 inaAiop saxiieni sa^ anb 9\^i ajaima^d B^?? :ojratutjd ^ aoiQ
•jajssoy^ FB^[ -^ jounjg puButpja^ :sajquiou sop ajBip o^og -saaoj
-[na eajjsn^i sem sns na a^ajsdB Bpujajiaj eiouajsisjad U03 -Buiap
-ora Batj8in8ni^ v\ Bpoj ap jopBjuaxjo oidionud ^a 'o^Sis un aoBij 'mbB
ajj '(^j 'Svd) Kosn \a ^od osn p jBjjsn¡r b uaanpaj as anb sb[ anb
sauoiaBDi^dxa bbj^o ms 'sisdip SBHBni^Brai uis ÍB^uasajd sb^ S
bj oiuoa seanDBjd sb| oidaay,, ¿oaijBuiBjS p Bjapaaoad 01^93

" (III ^ II
^BUB^ajSBa uopBSnfuoa v\ ua sojnjnj-jsod-oinBd Á soísijob op^j
-^j UBTjqsq ou ^ 'Bipaui zoa ouis 'BAissd zoa o[9S ou opiuai uBjaiq
-nq soqjaA sojjsann 'sias ap jBnj ua uoiaBuipap BJjsanu ua sosbd
oaup opBjuoo a^uania^qBqojd soraBjaiqnq 'oSaTj^ ye Fiouaniuiaajd
Biea opep uasaiqnq SBiauBisunajp sbj 'sooijbiubjS so^ ap papi odp \a
ujibj p anj oxnoa ig,? :sajuapaaajd sajo^iiB so^ b opBijjBasap usq ojubj
anb 'oupB^ Bniotpi pp SBpuaasmiraai sbj; Bpsq 'opoi ajqos 'optu
-aAaid JBjsa anb a'bj^ -bjjo b UBid^pB as ajdutaxs ou 'eun b 8O[qBDi[dB
SBTo[Bue sb^ 'souiiujaj so^ 'soidpuud so^ •BaijBuiBjS ns 'jBp^aijjBd
ns auat) 'a^ip 'BnSuaj BpB[) -op^p Biuotpt un ap BaijBinBj^ bj á
inBjg B^ aa^ua spuajajip B{ o[jag aujapsip uaiquiBj^
•apuod^ajjoa a^ anb jBn^ p BuiBpaj pBpiAijoajB b^ 'opsj
ns y •BaijsinSuij B^ ap soiutuiop soj jod BUBjaqos BjBadniBO ou uozbj
b[ bjC tBjst^BUopBj uopanjisuoa ^\ asBq ns ua BÍBjqanbsaY ag "Bapsi^ij
-sa B[ b paaiam apjB) sbiu oqoniu ubjbjojjb ojos anb sojuauíap ap
aiuapua^djos oqsps un ^^q oaijsiSB^uBj Á OAijaajB 0^ ap Biauarqjuí b^
ajea ua anb asaA^asqQ "(^j -^?d) wenqB p ua BSBd anb o[
BJBd SBtVoiía^ sb^ uapA as anb ap soipaní so[ ua BpuBdajasip
Bun uasafnpoad ou 'sa^BiisBa sanopBposs [ira A 'uopsu
-T3ÍBUII bj ap soqaijdBa eo\ 'SBpuaaia sbj anb a^qísoduii sg[5? ¿uozbj
bj anb sfra ajquioq p ua Bjqo ou anb s^? •aiua^sixaui a^snfB un ap
Basnq ua ojuaiiuesuod p jbujo;sbjj á BnSua^ B^ jbss^bj ap 'sand 'BjSBg
"(III '^?^ '^I9Jd[) iJBJinoo uopoajip na Ba^fuiBji v\ b opBiAFjjxa
Bq uoiaisodns Bpeja^Bxa buisiui Bjsa A i ojuaiuiBSuad pp pij ojuns

o-p ojftu X ouajij^
"(6) wa[q^suadsipui sa sajojijoso souanq so[ ap ajuanoajj Bjnj
-aa[ B[ 'ojuairapouoa ajsa jpinbpB bjb^ ¿spunqB ojub^ anb ap 'seasaj
-ojurd 'sBAisajdxa sasBJj A SBjqe^d ap owBsa^au oidooB p soujbjj
-stuiruns usjcpo^? ¿Braoipi pp upisasod B[ u^jep? oja^ -Bjp p Bjs^q
opBj[nsai asa unB tu oppnpojd u^q on anb jpap soraaqap 'Bpnap
-uod ua A íojoajjoa ajuam[BaijBuiBjS afBngua[ un 'omns o[ b 'uBJBp
SB[p rBaiíBuiBjS ap sbsb[o sb[ Bjainb as oja^na asnanbj[dij[nj^[ *sbub[[
-aisea sBjqo SBuanq 8B[ ap Bjn^oaj b[ jod ouis asJBipauraj eapod ou
'batjbu BuSuaj B[ eojiosou aj^ua opuaÁea ba anb ua uopdnjjoa ap
osoinnsB[ opsisa [^^ : Bjo[opoíaui BAanu B[ ap Bpuasa B[ uBjjaiaua A
bjj3[b njojdsa ns ub[3a3j anb 'SBjqB[Bd SBjsa OMVDHVHy ^3 na Bjqpasa
'ojqi[ ns ^Bo^qnd ap openiixojdB oub [b '8^81 ^P ajqn^ao ap 9 13
•o[jaaouoaaj na ojamijd [a anj p anb 'pspjaA b[ b oiabjSb urs 'ji^iuio
opand as on ' (BDi^emoip; uopDnjjsui ap oipam oinoa boijbuibjS b[ ap
jo[ba [a JB^[nqB ua^ajnaraa^duiís ppsisuoa anb jojjta) [BpjBd jojja un
^eij o[pg ap ujqo b[ ap assq B[ ua ig :ojsa uoa JBUiuiiaj bjb^
• (g) BZUBU3S
-ua B[ ua buSisb a[ j^Sn[ snb sbjb[o sb[ b uatq aaip 'bu^j^^ zanbiJ
-uajj ojpa^ A osuo[y opemy ap VDixyivivaf) ^[ b oDiJi^aucd ns uod
'ojisb[) oauamy "q onisnu [^ -Bui[dpsip B^sa uoiauí^sip uts UBuap
-uoa 'BiJBJiíqjB X BpBso[inbuB boijbuibjS eun Bj^uoa uopa^aj BpBj
-aBxa ojad Bjsnf Bun jod sopBAa[[ 'anb boj 'ssnd 'uBaoAinba ag
•BAJA BJaUBUT 3p BZUBU
-asua ns asjBziyBa.T anb Bjpuaj 'isb Bas oj^ anb BJBd 'anb Bjsa ojb[3
•sojoBxa jBAjasqo A jbuozbj un ua uopBptuT ap Bnopjodojd anb sopij
-auaq so[ jod pBpi[ijn a[qBpnpui ap sa '^aijijuap Bui[dtasip Bun uoa
ojobiuoo opoj oiuoa 'sBinapy 'BzuBuasua ap SBtnBjSojd so[ n^ BÁnpur
a[ as anb BJBd ajuBjseq oaijoui sa vA Bin3 A OAi^aa^joo Bas anb [a j^
•oíainf [a BJBd A ofasuoa p BJBd 3ajis 'BnSua[ B[ japuajd^ Ba^d aiuop
-ijnsui Bjjnsaj B[O8 js jod ig •soai^aBjd soppjafa sojjo 3p A BpBai[d
-xa Banjaa[ B[ sp opB[ [B oijis un aauaj A Biuoipi pp BzuBuasua B[ ua
ajUBAnipsoo ojuamap J38 aqap BatjBinBjá B[ anb osusid 'ajJBd im joj
•sa[B3iíBniBj:8 soipnjsa so[ sp pBpijijnui Biajdinoo B[ atnjtjB uamb op^j
-[Bj Bq o^[ ^so^ opBisBuiap opi Bq as ojjsb;^ A zua'j ap sajqmou so[
-SBpBjagBxa jas uapns sauopaBaj sb[ 'ajdinais ouiod 'oja^
•(¿) ojuaituia
p u^ q^p as buub[ BaijBtnBjS bj sp anb B[ ap BpBnaapeui a

�elipsis para explicar la falta del verbo copulativo: "La elipsis del
verbo es frecuentísima en las exclamaciones: "¡Qué insensatez confiar
nuestra seguridad a la protección de una potencia extranjera!", qué
insensatez era o es o sería, según lo que pida el contexto". La lingüís
tica moderna interpreta tales expresiones como oraciones nominales
sin cópula, y las reconoce como históricamente anteriores a las otras.
Pero poco importa un traspiés accidental ante el rumbo general
certero.
Hay que añadir, asimismo, que la exposición, siempre clara y sus
tanciosa, está iluminada por un excelente ejemplario. (Las meditadas
rectificaciones de Cuervo no estorban la validez aeneral de nuestro
calificativo.) Y en ese ejemplario tiene cabida, al lado de la lengua
clásica, la lengua culta de la época. No lo guía un "purismo supers
ticioso". Él sabe de la ininterrumpida marcha de la lengua y lejos

rabie. Muchos de sus puntos de vista han sido superados; otros, que
todavía hoy defendemos como nuestros, quizá lo sean en lo futuro;
pero su andar cauteloso será siempre saludable escuela de proceder
científico y de honestidad.

Algunos aspectos particulares de la doctrina
Sólo consideraré dos o tres que, por su importancia intrínseca
y por ser reveladores del criterio de nuestro autor, conceptúo funda
mentales.
Sea en primer término el concepto de partes de la oración. Ya
hemos tenido oportunidad de ver la disparidad de criterios que en

Pero sobre todas las excelencias de criterio y método apuntadas
se yergue una suprema: el rigor científico. Bello marcha afanoso en
busca de la exactitud, sin dejarse arrastrar por simplificaciones eli
minatorias ni falsas simetrías. Por eso su obra posee un valor perdu-

este punto existe entre los tratadistas de todos los tiempos. La razón
de tales divergencias reside, fundamentalmente, en lo distintos puntos
de vista que se toman como partida. Unos se basan en la forma
y sólo reconocen tres clases de palabras: nombre, verbo y partícula;
como se recordará, es el criterio de Villalón y Correas. Otros se
fundan en la significación; es la postura logicista, que crea las co
rrespondencias sustantivo-sustancia, adjetivo-cualidad, verbo-acción,
etc. Y hay, en fin, quienes se basan en la función.
Ninguno de los tres puntos de vista, sin embargo, resulta sufi
ciente por sí solo para dar una idea cabal de las distintas partes del
discurso. El criterio formal impide reconocer diferencias entre sustan
tivo y adjetivo, y entre elementos tan diversos como adverbios, prepo
siciones, conjunciones. La clasificación por el significado no se ajusta
a la realidad: existen sustantivos que denotan cualidad y acción (ne
grura, carrera), verbos que expresan estado, cualidad, etc. (dormir,
rojear...) ; y la enumeración de discrepancias podría aún continuarse.
También adolece de fallas la clasificación por el oficio; así, por
ejemplo, la función atributiva, propia del adjetivo, no es extraña al
sustantivo, según se descubre en las aposiciones; igualmente, ambas
categorías de palabras pueden oficiar de predicado nominal.
¿Dónde se halla el motivo de tales insuficiencias? Toda clasi
ficación unitaria reclama necesariamente la observancia de un punto
de vista lógico. Pero ya sabemos que, por mucho que se empeñen los
logicistas, lenguaje y lógica no marchan siempre de la mano. Y es
que la función primordial de aquél, como dice Bally, "no es la de
construir silogismos, ni la de redondear períodos"; su función es
expresar la vida, y la vida desborda a la razón por todas partes. De
aquí que les fenómenos del lenguaje se resistan a ser encasillados
en los moldes estrechos de las clasificaciones y que de continuo éstas
dejen un resquicio para la crítica.
Bello, del mismo modo que Nebrija, salvó las inconveniencias
de ajustarse a un solo criterio. Si su razón lo lleva a declarar expre
samente que sigue el de los oficios, su deseo de captar la auténtica
realidad del lenguaje le hace, en la práctica, traicionar su propósito.
En la definición que da del verbo, por ejemplo, mezcla el criterio
de la función con el de la forma: "es una clase de palabras que

— 106 —

— 107 —

de su ánimo está el pretender detenerla. Si se revuelve contra el neo
logismo extemporáneo y licencioso, no lo inquieta el que encaja en
el cauce del sistema que representa el idioma: "Una lengua es como
un cuerpo viviente: su vitalidad no consiste en la constante identidad
de elementos, sino en la regular uniformidad de las funciones que
éstos ejercen, y de que proceden la forma y la índole que distinguen
al todo" (pág. VIII). Sabe, también, que lo que fue correcto en los
clásicos puede hoy no serlo: siente hacia ellos respetuosa admiración,
pero no idolatría. Así, refiriéndose a cierto uso pleonástico de que,
muy frecuente en Cervantes y otros autores de su época, dice: "Nada
más común que este pleonasmo en nuestros clásicos; pero según el
uso moderno es una incorrección que debe evitarse" (pág. 262). Cada
época, por tanto, tiene su corrección, su gramática. Es el uso culto
contemporáneo el que da en definitiva la norma del bien decir. Y
se decide por el uso culto "porque es el más uniforme en las varias
provincias y pueblos que hablan una misma lengua"; el vulgar, en
cambio, varía mucho de una parte a otra y crea dificultades para la
comprensión en cuanto sale de su limitada esfera. El simple reco
nocimiento objetivo de tales diferencias supone ya apreciable con
quista: allá a los años, los investigadores de la estilística se aden
trarán hasta el espíritu mismo que las produce.
Agreguemos, también, que Bello rompe la rigidez de la sepa
ración que la gramática tradicional había establecido entre sus dis
tintas partes, especialmente entre morfología y sintaxis. Nacida y
justificada por razones metodológicas, la separación aludida, a fuerza
de pensarse como real, acabó por dar una visión mutilada de la
lengua. Bello, al tratar de ensamblar los distintos elementos consti
tutivos de esa síntesis armónica que es el lenguaje, superó la e^^apa
de la simple disección y abrió la puerta para insospechados descu
brimientos.

�— ¿oí —
anb SBjqejsd ap as^ja eun sa?, :enuoj bj ap ja uoo uopunj bj ap
oijaijja p Bpzoui 'ojduiafa jod 'oqjaA pp Bp anb uopiupap bj ug
•ojisodoad n9 JBUopiBJ} 'BapaBjd bj ua 'aa^q aj afsnáuaj pp pepijsaj
eapuajiiB bj jBjde^ ap oasap ns 'sopijo soj ap ¡a anxfrs anb ajuaures
-ajdxa jejBjaap b ba^jj oj uozbj ns ig -oijajijo ojos un b asjBisufe ap
SBiouaiuaAuooui sbj oajbs 'Bfjjqa^f anb opora ouisiui pp 'ojjag
•Bopjja Bf caed oiombsaj un uafap
seis onupuo^ ap anb A sauoioBoijiSBp sbj ap soqaajjsa sapjoui boj na
sopBjjisBaua jas b ue^sisaj as aí^n^uaj pp souainouai so¡ anb inb^
aQ -sajjBd sepoi Jod uozbj b[ b Bpjoqsap epiA B[ A 'epiA bj jBsajdxa
sa uopunj ns !usopojjad jBapuopaj ap bj tu 'sotnsiáo^is jmjjsuoo
ap bj Ba oun 'ÁjjBg aoip ouioa 'janb^ ap jBipjouiud uopunj bj anb
sa j^ 'oubui bj ap ajdiuais uEqoJBiu ou Boi^oj A afen^uaj 'sBjspiSoj
so{ uauadiua as anb oqonni aod 'anb soinaqBs tbá oja^ -ooiá^j b^sia ap
ojund un ap BiauBAJasqo bj ajuaiuBUBsaaau ^iuspaj eiJB^mn uoi^boi^
•TSBj^ epoj^ ¿sBiouaioijnsui sajBj ap oaijoiu p ejjBq as apuoQ?
•jbuuuou opBoipajd ap jspijo uapand SBjqejBd ap sbjjosojl'^
scqiUB 'aju^uifBn^í ísauoioisodB sbj na aaqn^sap as un^as 'oa;}ubjsiis
je BijBj^xa sa ou 'oAijaíps pp eidoad 'BAijnqijjB uoiaunj bj 'ojdmafa
jod 'J8B ÍOIDIJO p JO¿ UOIDBOIJISBja BJ 8BJJBJ 3p 303[OpB uaiqtUB^
•asjBnunuoa une Bjjpod SBiaasdajosip ap uopejauínua bj á i (• • -aoafoi
'uiiuuop) -aja 'pBpijBna 'opBjsa uesajdxa anb soqjaA ' (nuajuvo 'v^iijS
•bu) uopoB A pepijBno uBjouap anb soAijusjsns uajsixa íp^pijBaj bj b
BjsnfB as ou opsai^iu^is ja jod uoiaeaijiSBja B^ •sauoiounfuoa 'sauoioia
-odajd 'eoiqaaApB ouio^ sosjaAip ubj sojuaiuap ajjua A 'oAtjafpB A oah
-UBjsns aj^ua sepuajajip aaoouoaaa apidmi jbuijoj oija^wa jg 'osjnosij
pp sajjBd SBjuiisip sbj ap jBqBa eapi Bun Jep Bjsd ojos is aod ajuap
-ijns Bjjnsaj 'oSjBqraa ms 'bjsia ap sojund sajj soj ap oun^ui^[
'uopunj bj na uBssq as sauainb 'uij ua 'Xsq ^ -aja
'upiaaB-oqjaA 'pBpijBna-OApafpB 'Bi^uBjsns-OAijuBisns SBiauapuodsajj
-oa sbj Baja anb 'BjsptSo]; Bjnjsod bj sa í uope^iiiu^is b^ ua uspunj
ae sojjq -SBajJo^) A uojbjji^ ap ouaju^ p sa 'BJBpjooaj as omoo
ÍBjnonjBd A oqaaA 'ajqtuou :8BjqBjBd ap sasBja sajj uaaouoaaJ ojos A
biujoj bj ua UB^eq as soufj *BppjBd ouioa ubuioi as anb bjsia ap
sojund sojuijsip oj ua 'a^uauijBjuauíBpunj 'apisaj SBpua^^aAip sajBj ap
uozej B^j 'sodoiap soj sopoj ap eBisipejBJi eoj aa^ua ajsixa ojund ajsa
ua anb soija^ua ap pBpuedsip bj j^a ap pepiunijodo opiuaj soiuaq

— 901 —
-npjad jojba un aasod B.iqo ns osa joj -SBU^auíis sbsjbj iu seijojbuiui
-ija sauopBaiiijdinis jod jbjjsbjjb asjefap uis 'pn^ijoBxa bj ap Bosnq
ua osoubjb BqoJBiu ojjag "ooijijuaio jo^ij ja iBuiajdns eun anáaaÁ as
SBpB^unde opojaui A oijaiija ap sepaajaaxa sbj sspo^ ajqos o^aj
•gojuaiuujq
-nasap sopBqaadsosm BJBd B^jand bj oijqe A uopaasip ajdmis bj ap
BdBja bj ojadns 'afBnSnaj ja sa anb B^iupuuB stsajuis Bsa ap soaiuu
-ijsuod sojuauíap sojuijsip soj jBjquiBSua ap jbjbjj jb 'ojjag -EnSu^^
bj ap BpBjtjnuí U9181A Bun JBp Jtod oqBOB 'j^ajc omoa asjBSuad ap
Bzjanj b 'BprpnjB uopBJBdas bj 'sBoiSpjopoiaui sauozBJ jod BpBaijijsnf
A BppB^; •sixBiuis A biSo^ojjoui ajjua a}uaui[Bi^adsa 'sajJBd sbjuij
-sip sns ajjua oppajqejsa Biqeq jeuopipBJi b^ijbuibjS bj anb uoiaBj
-sdas bj ap zapiSjj bj aduioj ojjag anb 'uatquiBj 'somanSajSy
•aonpoad sbj anb ouistiu njijjdsa ja Bis^q ubjb^j
-uaps as BDpsijijsa bj ap sajopaStisaAm soj 'soub soj b bjjb :Bismb
-uoo ajq^pajdB BjÍ auodns ssi^uajajip sajBj ap OAijafqo o^uarrapou
-o^aj ajduiis j^ -Bjajsa BpB^iuiíj ns ap ajBS ojuBna ua uoisuajdmoa
bj BJBd sapB^jnoijip saja A bjjo b ajJBd Bun ap oqonra buba 'oiquiBa
ua 'jbSjiia ja ítlBnSuaj Buisim eun usjq^q anb sojqand A SBpurAOJd
sbijba sbj na auuojiun sbui ja sa anbjod,, o^jna osn ja Jod appap as
^ upap uaiq jap buijou bj BApiuijap ua Bp anb ja oauBJoduiaíuoD
ojjno osn ja s^ •boiiboibjS ns 'uppaajjoa ns auap 'ojubj jod 'eaoda
BPB^ ' ÍZ9Z '^?^) asJBjiAa aqap anb uppaaJJoout Bun sa oujapoui osn
ja uníías ojsd ísodisb^o so.Tjsanu ua ouiSBUoajd ajsa anb unuioa sbui'
BPBM&gt;? :aDíP '^aoda ns ap sajo^nB sojjo A sajuBAja^ ua a^uonoajj jínuí
'anb ap oapsBUoajd osn ojjap b asopuaijipj 'jsy -BujB^opí ou ojad
'uopBJiiupB Bson^adsaj sojp Bpsq ajuais :ojjas ou jíoq apand soaisBj^
soj ua oi^ajjoa anj anb oj anb 'uaiquiBi 'aqBg "(lUA '^?^) tlopo^ [b
uanáuijsip anb ajopui bj A biujoj bj uapaaojd anb ap A 'udojafa sojsa
anb sauopunj sbj ap pBpiuuojiun JBjnáaj bj ua ouis 'sojuaiuap ap
pBppuapi aniBjsuoa bj ua ajsisuoa ou pBpijsjiA ns :ajuaiAiA odjana un
oiuo;&gt; sa Bn^uaj ^uj,, ¡Biuoipi ja BjuasajdaJ anb Buiaisis jap aanea ja
ua BÍBaua anb ja Bjambui oj ou 'osopuaoij A oauBjodiuajxa otusi^oj

-sbj)o sbj b sajoijajuB ajuauíB^ijp^stq ouioo aaouoaaj sbj A 'Bjndoa uis
sajBuiuiou sauopBJO oiuoa sauoisajdxa sajBi Bjajdjajuí BUJapoui cap
-sináuij B^ 'uo)xa)uoa ja Bpid anb oj un^as 'viuas o sa o ma zajnsuasui
anb '^¡BjafuBjjxa Bpuajod eun ap uopaajojd bj b pepun^as Bj^sanu
jB^uoa zajBSuasui an^)!,, : sauopBUiBpxa sbj ua BunspuanaaJí sa oqjaA
jap sisdija B^j^, :oApejndoa oqjaA jap bjjbj bj jB^ijdxa BJBd sisdija

•pBpijsauoq ap A o^ijijuap
japaoojd ap Bjanosa ajqspnjBS ajduiais Bjas osoja^nea jBpus ns ojad
íojnjnj oj ua usas oj Bzmb 'sojjsanu ouioa souiapuajap Áoq BjABpoj
anb 'sojjo ísopBjadns opis uBq bjsia ap sojund sns ap soq^nj^[ 'a

•OJ31J33
jBjauaS oqnmj ja ajuB jBjuapp^B saídsBJi un Bjjoduii oaod ojaj

vuiujoop vj ap sauvjnatiuvd soioadsv sounSjy

ojisanu ap jBjaua^ zapijBA bj UBqjojsa ou OAjan^ ap sauopeaijp^aj
SBpsjipaiu SB^). "oiJBjduiafa a^uajaaxa un jod BpBuimrqi Bjsa 'Bsopusj
-sns A BJBja ajdmais 'uppisodxa bj anb 'ouisjuiisb 'jipBUB anb Xb^j

•sajB maui
-Bpunj onjdaouoa 'join^ ojjsanu ap oijajijo pp sajop^jaAaj jas jod A
Boasujjjuí BiauBjjodiui ns jod 'anb saj^ o sop ajBjapisuoa ojog,

-oau ja Bjjuoa aAjaiiAaj as ig -ejjauaiap jopuajajd ja Bisa ouiiub ns ap
sofaj A Btiijua] bj ap eqajBui Bjjjdumjjajuiui bj ap aqss j^ '^osopi^
-sjadns ouisund,, un BinS oj o^^ -eaoda bj ap Bjjna BnSuaj bj 'b^isejo
BnSuaj bj ap opBj jb 'spiqBa auap oijBjduiafa asa ua j^ (•oAijBaijijBa

bj^ -uppBJO bj ap saijsd ap ojda^uoa p ouiiuaa; jamud ua ^ag

�significan el atributo dé la proposición, indicando juntamente la
persona y número del sujeto, el tiempo y el modo del atributo"
(pág. 126). Posteriormente se le ha censurado a Bello que se apar
tase de su punto de vista inicial. Gracias a ello, sin embargo, Cuervo
pudo decir con estricta justicia en una de sus notas: "nuestro autor,
aliando la clasificación de los oficios con la de las formas (aunque
sin mencionar aquí este elemento) ha establecido una clasificación
que abarca la mayoría de los casos, y, lo que vale más, ha dado idea
clara de la estructura psicológica y gramatical de la oración y pro
porcionado instrumento precioso para analizar y discriminar los
diversos oficios que puede desempeñar un mismo término". Pienso
que tales beneficios son preferibles a una clasificación lógicamente
perfecta pero que escamotee la realidad de la lengua. Además, si la
naturaleza de los vocablos que componen el idioma es a veces clara
y peifeetamente discernible, otras resulta imprecisa y amorfa. Pene
trar en esas zonas de fluctuación y ponerlas a descubierto, resistiendo
las tentaciones de una fácil simplificación, fue otro mérito, y por
cierto fundamental, del talento científico de Bello: "Sucede a veces
que una palabra ha perdido en parte su primitiva naturaleza, y pre
senta ya imperfectamente, y como en embrión, los caracteres de otra,
habiendo quedado, por decirlo así, en un estado de transición''

(pág 316).
Un aspecto interesante de la doctrina de Bello, que enraiza en
el anterior, es asimismo el concepto de pronombre. Atendiendo al ofi
cio, observa con acierto que el pronombre funciona ya como sustan
tivo, ya como adjetivo; de aquí concluye que "será una especie
particular de sustantivo o adjetivo, no una parte de la oración dis
tinta de ellos" (pág. 345). La interpretación de Bello, que supone un
apartamiento del criterio entonces imperante, es aceptada hoy casi
unánimemente por los estudiosos del lenguaje. Entre los que se han
ocupado de nuestro idioma y la acogen, aunque ampliándola y per
feccionándola, merecen citarse Rodolfo Lenz (La Oración y. sus
Partes) y Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña (Gramática
Castellana, 1. y 2. cursos).
También la gramática moderna sigue a Bello en la noción de
género. Al tratar de Nebrija ya vimos cómo éste se ceñía, si no en
la definición, por lo menos en su desarrollo, a un criterio formal
para distinguir el género de los nombres. Dijimos, asimismo, que
dicho criterio fue abandonado posteriormente, sobre todo durante el
romanticismo en que cobró auge la interpretación antropomórfica.
Pues bien: Bello desecha la posición de sus coetáneos ^e inmediatos
antecesores y vuelve en lo sustancial, aunque con otras precisiones, a
la de nuestro primer preceptista, que es la adoptada hoy por^ casi
todos. Ya 15 años antes de publicar su Gramática, en El Araucano,
realiza la crítica de la interpretación académica y expone los funda
mentos de la suya, en una página digna de reproducir:
"Género masculino —dice la Academia— es el que comprende
a todo varón y animal macho, y otras que, no lo siendo, se reducen
a este género por sus terminaciones, como hombre, libro, papel. Ésta

es una definición de aquellas que no pueden dar a conocer la cosa
definida, porque no ofrece al espíritu ninguna señal fija y precisa
con que podamos distinguirla de las otras. Primeramente el género
en la gramática no comprende las cosas significadas por los nombres,
sino los nombres mismos: masculino y femenino no significan clases
de objetos, sino clases de nombres. Pero ¿de qué manera podremos
reconocer los nombres masculinos mediante esta definición? ¿Por su
significado? No; la definición misma da a entender que una parte
de los nombres masculinos significa objetos que no son ni varones
ni machos. ¿Por la terminación? Menos: ni se dice qué terminaciones
sean las masculinas, ni hay alguna que constantemente lo sea. Agré
gase a esto que hay multitud de nombres que por la terminación
debían ser femeninos, verbigracia, sistema, planeta, cisma, y que sin
embargo pertenecen al género masculino. Es difícil excogitar una
definición más embrollada, más oscura, más inútil. Y desgraciada
mente hay muchas semejantes a ésta en la gramática castellana.
"Sin embargo, nada es más fácil que dar a los niños una idea
cabal de lo que son los géneros en nuestra lengua. Hágaseles notar
primeramente que en castellano hay muchos adjetivos que tienen dos
terminaciones, verbigracia, blanco, blanca; bueno, buena. Hágaseles
notar en seguida que de los nombres sustantivos los unos se juntan
constantemente con la primera terminación, los otros con la segunda,
y unos pocos indiferentemente con ésta o aquélla. Si después de esto
se les dice que se llaman sustantivos masculinos todo aquellos que
se juntan constantemente con la primera terminación, femeninos los
que se juntan con la segunda, y ambiguos los que se juntan indife
rentemente con la una o la otra, nos atrevemos a asegurar que no
tendrán ninguna dificultad en entenderlo. Ésta es en efecto la regla
fundamental que todos seguimos para distinguir los géneros. ¿Por qué
decimos que los sustantivos acabados en o son masculinos? Porque
vemos que se construyen con la primera terminación de los adjetivos.
¿Por qué exceptuamos de esta regla a mano y nao? Porque vemos
que se construyen con la segunda. Ésta es, pues, la regla fundamental
de que derivan todas las reglas particulares y sus excepciones. No hay
ni puede darse otra.
"Los géneros no son más que clases en que se han distribuido
los sustantivos según la diferente terminación de los adjetivos con
que se construyen. Sin duda la diferencia de sexos fue lo que origi
nalmente dio motivo a la diferencia de géneros. Pero una gramática
no debe representar lo que" fue, sino lo que es actualmente..."

Rectificaciones que se imponen
Cuervo, en las Notas, y Lenz, en La Oración t sus partes,
además de otros como Marco Fidel Suárez (Estudios Gramaticales),
ya han señalado varios puntos en que la doctrina de Bello es equi
vocada o insuficiente.
El reservar el nombre de conjunción para los vocablos que co-

— 108 —
— 109 —

�— 601 —
— 801 —
-O3 anb sojqeaoA soj saed upiounfuoo ap ajqmou ja
•aiuapijnsut o p
-mba sa ojjag sp Btnjiaop bj anb na soiund souba opBjeuas u^q bX
'(saiV^ixviMVHf) soianxsg) zajBng japi^ ajep^[ omoa soj^o ^p SBiuapB
'saxavd sns i moiovho v^ ua 'zua^ ^ 'svxo^[ sbj na 'oAjan^
umiodun as anfi

• ajuarajBnjaB sa anb oj ouis 'anj. anb oj jBiuasajdaJ aqap ou
BouBtnBjS Bun oja^ "sojauaS ap spuajajip bj b oaiioui oip ^jaarapn
-iSijo anb oj anj soxas ap Bpuajajip bj Bpnp nig -uaA'nJ^suod as anb
uoa soAiiafpB soj ap uoioBuiiujaj a^uajsjip bj imSas soAijuBjsns so[
opjnqij^sip ubu; as anb ua sasBja anb sbui nos ou eojauaS so^,,
•bjio asjsp apand tu
Ávi\ o^j 'sauopdaaxs sns A ssjBjnapjBd sbjS^j sbj SBpoj uBAuap anb ap
jBiuauíBpunj bjSbj bj 'sand 'sa b}8^ -Bpun^as bj uoa uaXnjjsuoa as anb
souiaA anbjoj ¿orm A ouvui b B[áaJ B^s^ ap sooiBn^daoxa anb Joj?
•soAijafpB so[ ap uopBuiuija) Biamud B[ uoa ua^nJisuoa as anb somaA
anbaoj ¿onijnosBin uos o na sopeqBOB soAt^oB^sns so^ anb sompap
anb ao^? -so^ana8 ^o\ jinSunsip BJBd sominSas sopo; anb píjuauíBpunj
BjSaj b[ O109J9 ua sa uis^[ -o^apuaiu^ ua pBj^naijip eun^uiu uejpua^
ou anb jeanáasB b somaAaJie sou ^bjio b^ o Bun B[ uoa ajuauíajuaj
-ajipui UBjunf as anb %o\ sonSiqtns Á 'Bpun^as e[ uoa uB^unC as anb
so[ souiuamaj 'upiaBuinua) Bjamud b[ uoa a^uauíajuBisuo^ u^iunf as
anb so[[anbB opoj soui[nosBui soAnuBjsns ubuib^ as anb aatp saj as
oisa ap sandsap ig 'B^anbB o Bjsa uoa a^uainaiuajajipui soaod soun A
'Bpun^as b[ uoa soj)O so[ 'u^iaBuiiniaj Bjamiad b^ uoa aiuouiajuBjsuoa
UBiunf as soun so\ soAiiusisns sajquiou so[ ap anb BpinSas ua jbjou
sapse^Bjj •vuanq 'otianq ivouojq 'oauw¡q 'BiaBjSiqjaA 'sauopBuiuuai
sop nauai^ anb soAuafpB soqonuí Áv\^ oue[piSBa ua anb ajuaaiBJaunjd
jbjou sajasBáejj -en^ua[ Bjjsanu ua sojaua^ soj uos anb o\ ap ]BqBo
sapi Bun souiu so^ b jep anb IpBj sbui sa spsu 'o^jBqxna uig,,
•BUBj^ajeBO boijbuibj^Í b^ ua B^sa b saiusfamas SBq^nin Aeq ajuam
-BpBiaBjSsap j^ 'IílnHi SBUi 'Banaso sbui 'BpB^pDaquia sbui uoiaiuipp
Bun jBjtSoaxa nÍJÍP 83 'oui^nosBUi oaauaS \b uaoauauad oéJBquia
uis anb A 'otusp 'jau/&lt;í 'vtuajsts 'eioB-^^iqjaA 'souiuaiuaj jas UBiqap
uotoBuiuua} b¡ jod anb sajqmou ap pniujniu ^eq anb oisa b ae^^
-ajáy -Bas o^ amaiuajuBjsuoD anb BunájB ^^q m '8Bui^naBiu sv\ usas
sauoiaBuiuuaj anb aoip as iu :souaj^[ ¿u^ioBuinuai v\ jo^? -sonaBni tu
sauojBA tu uos ou anb so;afqo Boijiu^is eouijnasBín saaquiou so|^ ap
a^jed Bun anb iapua^ua b ep buisiui uoiaiuijap bj íoj^j ¿opsai^iu^is
ns jo^? ¿uoiaxuijap Bisa a;uBipaui soui[nasBui sajqmou soj jaaouoaaj
soraaapod BjauBui anb ap? oaa^ •sajquiou ap sasBia ouis 'sojaCqo ap
sasep UBaijiuSis ou ouiuauiaj A oui[nasBui :sotniui sajqmou so[ ouis
'sajquiou so[ jod SBpBaijiuáis SBSoa sb[ apuajdmoa ou BaijBuiBjiá b{ ua
ojaua^ [a aiuauíBjaiuij^ *sbj)o sv\ ap B^jm^ui^sip souiBpod anb uoa
BSioaad A bTij {Búas uunáuiu njijjdsa [b aaajjo ou anbjod 'Bpiuijap
Bsoa b^ jaaouoa e JBp uapand ou anb 8B{[anbB ap uopiuijap Bun sa

b^s^ -jadvd 'ojqij 'ajqwoi¡ omoa 'sauoioBunujai sns jod oiauaá ajsa b
naanpaj as 'opuais o^ ou 'anb sbjjo A 'oqaBiu ^biuiub A uojba opo) b
apuajdmoa anb ^a sa —BituapBoy b[ aoip— ouijnasBni ojaua^,,
:ji^npojdaj ap BuSip BuiSed sun ua 'BXns ^\ ap so;uatu
•Bpunj so^ auodxa A BaiuiapBaB u^ioBjajdjaiut b^ ap Bai^ua bj bzijb3j
'ONV^VHy ig ua 'voixywvs^) ns jBaijqnd ap saju^ soub ^j b^ -sopoj
iSBa jod Áoq BpBjdopB bj sa anb 'Bisiidaaajd aaiuud OJjsanu ap bj
b 'sauoispajd sbjío uoa anbuns 'jBiauBjsns oj us aAjanA A sajosaaaius
sojBipaiuui a soauBiaoa sns ap uopisod bj Bq^asap ojjag :uaiq sanj
•BOijJomodoJiUB uppB^ajdja^uí bj a^nB ojqoa anb ua ouisioijubiiioj
ja ajuBjnp opo^ ajqos 'ajuaiujoiaa^sod opBuopuBqs anj oijaiua oqaip
anb 'ouibiuiisb 'soiuifiQ -sajqiuou soj sp oaauaá ja jin^uijsip Bjed
JBUIJOJ OTJ31TJ3 Un B 'OJJOJJBSap T18 U3 SOU3UI Oj Jod 'UOpiUIjap BJ
U3 OU 18 'BJU33 38 3^83 OUIOD SO HIT A IB A BÍlJqa^ 3p JBJBJ} Jy -OJ3U3S
ap uoiaou bj na oyjag b an^is Biuopom boubiubjS bj uai
•(sosjna o'^ A 0-i 'v
voixywvaf)) Buajf^ zanbtauajj ojp^j A osuojy opsury A
sns i NCH3VHO VT) znaT JIPa 8JBJI3 uaaajaui 'BjopuBuop^aj
-jad A BjopuBijduiB anbuns 'uaáoaB bj A Biuoypi oijsanu ap opBdnao
ubxj 3s anb soj ajiu^ *3fBnSu3j jap sosoipnjss soj jod ajuamsuituBun
is^^ jCoq Bpirjda^B sa 'aiuBjaduu saauojua oija^tja jap oiuaiuiBiJBdB
un auodns anb 'ojjag ap uopB^ajdja^ux vj •(^^ "^^d) stsojj3 ap bjuti
-8ip U9T3BJO BJ ap 3}JBd BUn OU 'OAljafpB O OAlJUBJSnS ap JBjnOT^Bd
apadsa Bun BJas,, anb a^njouoa jnbB ap íoApafpB omoa vA 'oati
-uBisns omoa vA suoiaunj ajqmouojd ja anb o^jap^ uoa BAJasqo 'oía
-ijo jb opuaipusjy -3jqraouojd ap ojda^uoa ja omsiuiisB sa 'jooaiUB ja
ua BzíBjna anb 'ojjag 3p BUtjj^op bj ap ajuBsajajuí ojaadss n[\

•(918 8?d)
. noiaisuBj^ ap opBjsa un ua 'isb ojjpap jod 'op^panb opuaiqeij
'bjio ap sajajaBJBa soj 'upijqraa ua omoa A 'ajuainBjasjJsdiui vA bjuos
-3jd A 'BzajBJn^BU BAijiiuiad ns ajJBd ua opipjad btj Bjqsjsd Eira anb
saasA b apaang^^ :oJJ39 9P oaijjiusp ojuajBi jap '[BjnauíBpunj ojjap
.Tod A 'oji.i3ui ojjo an| 'uppBaijijdmis JjafJ Bun ap sauopBjuaj sb[
opuaijsisaj 'oiJsiqnasap b SBjjauod X uopBnjanjj ap sbuoz sBsa ua jbji
-auaj -BjJoraB A Bspajdrai Bijnsaj sbjjo 'ajqiujaasip ajuaiuB^japad A
BJBJ3 ssaaA b sa Bnioipi ja uauodinoo anb sojqBaoA soj ap BzapjnjBu
j is 'ssmapy 'BnSuaj bj ap p^pijBaj bj aaioniBasa anb ojad Bjaojjad
í^uaraB3i9j uopBaijiSBja Bun b sajqrjajajd uos soioijauaq sajej anb
osuai^j •touimj3j omsim un JBuadmasap apand anb soioijo eosjaAip
soj jBuimijasip A jbzijbub BJBd osopajd ojuaiunjjsui opsuopjod
-ojd A uopsjo bj ap jboijbuibj^ A BoiSojoajsd Bjnjanjjsa bj ap bjbjd
Bapi op^p Bq 'sbui sjba anb oj lA 'eosB3 soj ap bijoÁbui bj B^JBqB anb
uopBaijiSBja Bun oppajqB^sa Bq fojuaniaya a^sa inbs jeuopuam uis
anbunB) sbui joj sbj ap bj uoa sopijo soj ap uoia^aijisEp bj opuBijB
'ojjsanu,, :seiou sns ap Bun u^ Bprjsnf B^aiJisa uoa jpap opnd
'oSjeqms uie 'ojja b sbpbj^) -jBpiui bjsia ap o^und ns ap assj
as anb ojjag b ópsjnsuaa Bq 3j as aiuauuoijajsoj '(9^1 '^^d)
ttojnqiJiB jap opoin ja A odmap ja 'oiafns jap ojamnu A Buosjad
bj ajuauíBjunf opuBaipui 'u^pisodojd bj ap ojnqtjjB ja

�ordinan, incluyendo las llamadas comúnmente subordinantes entre los
adverbios relativos, crea ulteriores dificultades para discernir la di
ferente naturaleza de las oraciones subordinadas. El argumento con
que Bello censura la denominación conjunción subordinante no es con
vincente (ver nota de la pág. 325). El considerar en oraciones del
tipo: "Que la tierra se mueve al rededor del sol es cosa averiguada",
al que anunciativo como sustantivo y sujeto de la proposición subor
dinante ("es cosa averiguada"^ resulta a todas luces falso (ver
pág. 86). Llamar subordinadas a las proposiciones de relativo espe
cificativas, e incidentes a las explicativas, supone establecer una cla
sificación arbitraria, ya que las dos son dependientes y de igual na
turaleza (pág. 284). El nombre de atributo para designar el predicado
no es satisfactorio: es preferible reservarlo para el adjetivo que oficia
como complemento del sustantivo, de manera que se distinga bien la
función predicativa de la atributiva. Dice Bello: "La proposición
puede carecer de sujeto; de atributo nunca" (pág. 192). Pero si el
predicado (atributo, según él) es lo que se dice del sujeto, ¿cómo
puede existir uno sin el otro? Frente a oraciones como "Llueve a
cántaros", la gramática moderna ha obviado el absurdo de la expli
cación precedente interpretándolas como unimembres, esto es, que no
se pueden descomponer en sujeto y predicado.
La enumeración de errores o insuficiencias podría continuarse.
Recuérdense las definiciones de la sílaba, del acento, de los modos,
la clasificación de las vocales... Pero^ ¿qué mucho puede extra
ñarnos? Cuando uno piensa en los progresos que ha hecho la ciencia
del lenguaje en este último siglo, en los insospechados aportes de la
gramática histórica, de la fonética, de la estilística, si algo extraña
es que quede tanto en pie de la obra de Bello. Y el hecho de que se
le sigan acotando rectificaciones y enmiendas, en vez de sumirla en
el olvido, ¿no habla a las claras de ciertas calidades insuperables?
Por otra parte, en más de una oportunidad, Bello advirtió las im
perfecciones de su obra y dejó estampadas sus dudas. Y fue en oca
siones por no romper demasiado abiertamente con la tradición por
lo cual acogió algún inveterado error: "Deseoso de no desviarme de
la nomenclatura admitida sino en cuanto fuese indispensable, he con
servado las palabras acusativo y dativo...; pero tal vez sería lo mejor
desterrarlas de nuestra gramática" (pág. 349).

Influencia y beneficios de su GRAMÁTICA
D. Andrés Bello llegó a publicar hasta cinco ediciones de ^u
Gramática. Guiado por el afán de exactitud y perfeccionamiento in
trodujo en cada una de ellas, especialmente en la cuarta, importantes
cambios: añadió, quitó, enmendó, según las sugerencias de sucesivas
lecturas y meditaciones. Hizo también, en 1851, un extracto para el
uso de las escuelas, que alcanzó por igual reiteradas impresiones.
Las resonancias fueron inmediatas. Ya en 1849, otro destacado
profesor venezolano, Juan Vicente González, al reeditar por cuarta

— 110 -^

vez su Compendio de Gramática Castellana, da amplia cabida a la
teoría de Bello: "preparaba, al dar a luz una nueva, cambiamientos
sustanciales en toda la obra, cuando la aparición de la Gramática del
señor Andrés Bello, célebre humanista venezolano, vino a darme los
medios de hacer este Compendio más exacto y más digno de la ju
ventud a que está consagrado" (Prólogo). Inspirándose en nuestro
autor, también la Real Academia introduce algunos cambios, aunque
muy tímidos, en la novena edición de su Gramática (1854). Y por
toda América surgen adaptaciones de índole didáctica; así, en Ve
nezuela, además de la ya citada, aparece en 1889 una de Jorge Gon
zález Rodil; en Chile, las de José Olegario Reyes (1854) y Rodolfo
Egaña (1884); en Colombia, las de Arnaldo Márquez (1865), César
C. Guzmán (1869), Fr. R. Yori (1873)... En 1870, Rufino José
Cuervo enriquece la Gramática de Bello con sus penetrantes y eruditas
acotaciones. A los años, Federico Hanssen la recomienda muy espe
cialmente en su Gramática Histórica de jla Lengua Castellana.
Rodolfo Lenz la toma como base en sus cursos y declara que es "el
compendio más completo y más concienzudo que existe respecto a la
gramática moderna de la lengua española" (12). Ramón Menéndez
Pidal, el maestro de la filología española, la incluye en una rigurosa
y ceñidísima enumeración de obras de consulta, como única entre las
de su género (13). Y Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña no se
cansan de insistir en la conveniencia de que los profesores "se fa
miliaricen con la lectura reiterada de la Gramática del gran maestro
sudamericano" (14).
Tal difusión trajo necesariamente benéficos efectos. En primer
término, removió el interés por los asuntos del idioma, sobre todo en
América. Luego, y esencial: aportó un fructífero remozamiento en lo
doctrinario. Hemos visto más atrás que Bello liquidó tradicionales
vetusteces, liberó a la gramática del logicismo que la enseñoreaba,
trazó líneas fundamentales de método y sentó un criterio de vigencia
actual. Sus primeros seguidores, sin embargo, se atuvieron más a lo
material de la teoría que al espíritu que la informaba; éste se les
escabulló con frecuencia. Erigieron a Bello en autoridad suprema, a
pesar de que él había dicho que en materia de idioma no había más
autoridad que la lengua misma. De aquí que lo siguieran sin discri
minar hasta en sus yerros.
En lo didáctico, el aporte fue no menos valioso. Con anterioridad
a la publicación de su libro, el sabio maestro había manifestado:
"Nada se ganará, pues, con poner en manos del niño una gramática,
y hacerle aprender de memoria frases que no entiende, y que abso
lutamente no le sirven para distinguir lo bueno de lo malo en el
lenguaje. ¿Qué provecho le resulta de tener la cabeza moblada de
definiciones, y de saber analizar una frase en la pizarra, diciendo
que la es artículo, tierra sustantivo, es verbo, y extensa adjetivo, si
(12)La oración y sus partes, pág. 9; Madrid, 1925.
(13)Manual de gramática histórica española^ Advertencias.
(14)Gramática Castellana, ler. curso, pág. 8, nota.
— 111 —

�— III —
*mou 'g *8ed
u^Apy 'njouods3 v^ijpisiq Boijvtuvj^ ap jmmvf^ (j[)
'SZ6I 'P!JPBW !6 '^f^ 'Í3MJKÍ sns ^ uopo^o trj (jj)
is 'oAijafpB vsuajxa A 'oqjaA sa 'OAijuBjsns mían 'ojnapjB sa oj anb
opuapip 'BMBZid bj n^ assi^ Bun jbzijbub jaqES ap ^ 'sauopiuijap
ap BpBjqoui Bzaq^a bj aauaj ap Bijnsaj aj oqaaAOjd an)? -afBnSuaj
[a ua ojBiu o[ ap ouanq oj ainSuijsip ejed uaAJis aj ou aiuauíBjrq
-osqB anb A 'apuapuo ou 9nb sasBJj Buoiuaui ap ¿apuajdB ajjaa^q X
'boijbihbjS eun ouiu jap soubiu na jauod uoa 'sand 'bjbubS as BpB^f,,
:opB}sajiuBiu BjqBq ojjsaBin oiqss ja 'OJ(IÍ[ ns ^P uopBaijqnd bj b
pBpyjoiaajuB no[) -osoijba souaui ou anj ajjodB [a 'oaua^pip o[ 11^
•sojj3jÍ sns na BjsBq jbuiiu
-uasip uis UBJainSis oj anb tnbB ^q -buisiui Bn^uaj B[ anb pBpiJojnB
sbui Biqsq ou Braoipi ap BijajBin ua anb oqoíp BiqBq ¡a anb ap JBsad
b 'Binajdns pepiJoinB na ([ag b uoaaiáij^ •Biauan^aaj uoa o^paqsasa
sa^ as ajsa íBqBiujojuí b^ anb niyjídsa yg anb Btioai bj; ap
oj b SBtn uojaiAniB as 'o^iBqiua uis 'gaaopinSas sojauíud sng •[
Bi^u^SiA ap oijbiijd un oiuas A opojain ap sa^BjuauíBpunj SBaujf ozbjj
'BqBajouasua bj anb omsiai^^of pp boijbiubjS b|; b ojaqi[ 'sa^ajsnjaA
sa^BuopipBjj opinbi[ [{ag anb sbjjb sbui o^sia souiajj •oiJBuuj^op
o¡ ua oiuauuBzouiaj ojajjjonjj un ojjodB :[Biouasa A 'oSan^j 'Boijauíy
ua opoj aaqos 'Biuoipi pp sojunsB soj jod saja^ui p oíAomai 'oumuaj
jauíiid u^ 'sojoaja sooijauaq ajuaiuBiJBsaaau o^bj^ uoisnjip p^j^
"(f'l) ouBDiJauíBpns
oa^eaBín ubjS pp BDijBuiBj^ b^ ap Bpejaipi Bjnioaf b^ uoa uaDOBt^ira
-bj 39,^ sajosajojd so[ anb ap BpuaiuaAuoa bj ua aiisisui ap ubsubd
as ou Buaj^^ zanbuuajj ojpa^ Á osuo^y opcuiy j^ '(\) oiauaS ns ap
bb[ ajjua BJiun oiuoa 'Bj^nsuoa ap SBjqo ap uoiaBjaiunua Bmisipiuaa Á
BsoanSo Bun ua a^npui b^ 'BpDUBdsa BjSopD^ij bj ap ojjsaBui ja
zapuaua^^ notuB^; '(^l) ^jousdsa Bn^uaj bj ap Buaapom
bj b ojoadsaj ajsixa ano opnzuaiauoa sbui á o^ajdinoo sbui oipuadmoa
ja,, sa anb BJBjoap A sos^na sns ua as^q otno^ Binoj bj zua^ ojjopo^j
•VNVTiaxsv3 vn^Na^ vt aa vdihoxsih VDixywvaf) ns ua ajuaiujBio
-adsa jínut Bpnaiuiooaj bj usssubjj o^uapa^ 'soub soj y
sB^ipnja A sajuBJjauad sns uoa ojjag ap b^iibiubj^) bj aaanbijua

asof ouijn^ '0¿8T n3 ""' (S¿8l) HA H *á '(6981)
'(981) zanbJBj^ opjsuiy ap sbj 'Biqmojo^) na í (f-88l)
A (f^^\) sa^a^ oiJB^ajQ asof ap sbj 'ajiq3 ua^íjxpo^ zaj^^
aá^of ap enn 6881 ua aaaJsdB 'Bps^p vA bj ap BinapB 'Bjanzan
-a^Y ua 'isb ts^iiaBpip ajopui ap sauoiaBjdBpB uaSjns B^ijamy ^pot
jod j^ '(^81) ^^pBuiBj^ ns ap upi^ipa BuaAOU bj ua 'sopiuiji .^
anbuns 'soiqmsa soun^jB aanpojjuí Biuiapsay psjj bj uaiqiuBj 'a
OJjsanu ua asopuBJídsnj '(o^ojoj^) ^opBj^Bsuoa Bisa anb b pnjuaA
-nf bj ap ouJjip sboi A ojasxa sbui otpuaduio^ ajsa jaaBij ap soipaní
soj auiJBp b ouia 'ouBjozauaA BismBuinq ajqajaa 'ojjag saapuy jouas
jap BoiiBuiBj-15 bj ap uopiJBdB bj opuBna '^aqo bj Bpoj ua sajBi^uBisns
soju3iiuBrquiB3 'BAanu Bun znj b iBp jb 'BqBJBdaad,, :ojjag ap Buoaj
bj b BpiqBa BijduiB Bp 'VNvnaxsv^ V^ixywvHf) aa oíaMadiMO^ ns zba

^~ OIT —
BJJBn3 JOd JBJtp33J JB 'ZSfBZUO^) 3}U3DI^Y UCnf 'OUBJOZ3U3A
opBDBjsap ojjo ^(yf^^X ua b^ 'sei^ip^niui uojanj SBiausuosaj sbj
'sauoisaadnii SBpBjaiíaj jBn^í jod ozue3jb anb 'esjanasa sbj ap osn
ja Bj^d ojaBjjxa un 'XS8I ua 'n?iqwiBj ozijj -ssuoioBjipsin A SBjnpaj
SBAisaans ap SBtouajsSns sbj nnSas 'opuauíua 'ojinb 'pipBUB :so;quiEo
sajueíjoduii 'B^jBna bj ua aiuauíjBpadsa 's^jja ap Bun BpBa ua oftipojj
-ur ojuaiuiBuoioDajjad ^ pn^jjOBxa ap ubjb ja jod o
ns ap sauoi^ipa oauía Bj9i?q j^aijqnd b oé^jj o[pg saapuy *q
ns a

((,f SBd) ttBDpBuiBj Bjj8anu ap sBjj
jofsui oj Búas zaA jbj ojad .' • • • oanvp A oanvsncm ssjqBjBd sbj opBAJas
-uoa 3q 'ajqesnadsipui asanj O}UBns ua ouis BpijuupB BinjBj^uauíou bj
ap auuBTAsap ou ap osoasaQ,, :jojj3 opBjajaAut unSjB oiSjodb jBn^ oj
jod uoioipBjj bj uoa aiuauiB;jaiqB opBisBiusp jsdiuoi ou Jod sauois
-Bao ua anj j^ *s^pnp sns SBpBduiBjsa ofap A Bjqo ns ap sauop^ajjad
-raí sbj opJfApB jjag 'pBpiunjJodo enn ap sbui ua 'ajjBd bjjo joj
¿sajqBjadnsui sapspijBa BBjJ^p ap sbjbj^ sbj b Bjqeq ou? 'opiAjo ja
ua Bfjuuns ap zaA ua 'SBpuaiuiua A sauoiaB^ijiiaaj opu^jo^B usáis aj
as anb ap oijoaq ja j^ 'o[[ag ap Bjqo bj ap aid ua ojubj ^panb anb sa
BtiBJjxa oSjb is 'BDiisijijsa bj ap 'Boijauoj bj ap 'Bawojsiij bdijbuibjS
bj ap saiJodB sopBq^sdsosui soj ua 'o[7Íis oiuijjn ajsa ua afsn^ua^ jap
Bi^uap bj oqaaq Bq anb sosajSo^d soj na Bsuaid oun opusn^ ¿soujbu
-BJjxa apand oqanuí anb? 'ojo^ •••sajBaoA sbj ap uopBaijisBja bj
'sopoui soj ap 'ojuaaB jap 'Bq^jis bj ap sauopiuijap sbj ssuapjsnasjj
•gsaBnuijuo^ Bjjpod SBpuapijnsui o sajojja ap uopBjauínua Brj
•opB3ip3jd A oiafns na jauodmoasap uapand ^s
on anb 'sa ojss 'saaquiamiun ouioa SBjopuBiajdaa^uí a^uapa^ajd noioeo
-ijdxa bj ap opjnsqB ja opBiAqo Bq Buaspotn boijbiubj^ bj '^sojb^ubo
b aAanj^r,, onroa sauopBjo b ajuaj^ ¿ojjo ja uis oun jpsixa apand
ouioa? 'ojafns jap aaip as anb oj sa (ja unSas 'oinqpiB) opeaipcud
ja is ojaj "(^61 *%d) ^ounu ojnquje ap íojafns ap aaoaaBo apand
uopisodojd B^,, ¡ojjag a^iQ "BAunqiJjB bj ap BAjjB^ip.íjd u^punj
bj uaiq s^upsip as anb BjauBiu ap 'oAijuBjsns jap oiuauíajduioa omoj
Bpijo anb OAijalp^ ja BJBd ojjBAJasaj ajqijapjd sa rouojaBjsijBB sa ou
opBoipaad ja jBu^isap BJsd ojnqiJto ap ajquiou j^ ' (f2Z "^B&lt;i) Bza[Bjnj
-bu jBnSí ap A sajuaipuadap uos sop sbj anb bj 'BUBJjiqjB uoiacoijis
-B^a Bun ja^ajqBjsa auodns 'SBAijBaijdxa sbj b satvapput a 'SBAjiBaijp
-ads^ oAiiBjaj ap sauoptsodojd sbj b svpvuipjoqns jbuibj'j '(9^ #SBd
jaA) osjbj saonj SBpoj b Bjjnsaj (ttBpBiiSuaAB Bsoa sa,,) ajuBiup
-joqns uopisodojd bj ap ojafns X oaijubisiis ouioa OAtjBpunuB anb jb
'^BpsnSijaAB Bsoa sa jos jap jopapaa jb aAantu as Bjaan bj an),, :odij
jap eauoioBio ua iBjapisuoa j^ '(SZ2 '^^^ bj ap biou J3a) aiuaauíA
-uoa sa ou atvtmipjoqns uoiounlvoo uopeuuuouap bj Bjnsuaa ojjag 3nb
uoa ojuaiunájB j^j "SBpBuipaoqns sauopBjo sbj ap BzajBJínjBu ajuaaaj
-ip bj Jiujaasrp BJBd sapBjjnaijip sa.iouajjn saja 'soAijBjaj soiqjaApe
soj ajjua satuvmpjoqns ajuamunuioD sspBuiBjj sbj opuaXnjaui 'uBuipjo

�realmente no sabe distinguir, sino a tientas y a bulto, al nombre del
verbo, y al sustantivo del adjetivo; y si al salir de la escuela sigue
diciendo, como antes de haber entrado en ella, yo tuezo, yo forzó, yo
cuezo, yo copeo, yo veceo, tú sois, vos eres, hubieron hombres, etc.?"
(15). En la realización de su obra, Bello cumplió cabalmente sus de
sees. Desterró las hieráticas y anacrónicas definiciones con que cierta
gramática tradicionalista trataba de ocultar, a toda costa, la vaciedad
de su juicio. Propendió a despertar la facultad de observación en
los jóvenes y a adiestrar su razonamiento. Así la gramática rebasó
en mucho el valor estrictamente doctrinario que tenía: se tornó en
valioso instrumento de cultura intelectual..-.•••.
¿Qué influencia ejerció la Gramática de Bello en el habla de los
pueblos hispanoamericanos? Contribuyó a desterrar muchos vicios;
entre ellos, el voseo de la lengua culta de Chile (16). Desde luego, es
muy difícil saber hasta dónde puede obrar en tal sentido un libro de
los de su clase. ¡Son tan variadas las causas que en ello intervienen!
Casi todos los elementos integrantes de la cultura coadyuvan, en mayor
o menor grado, en dicho perfeccionamiento. Además, la gramática
sólo actúa por lo común sobre grupos muy reducidos: suele estar lejos
del vulgo. Claro es que son tales grupos los rectores y que la lengua
culta se infiltra de continuo en la vulgar, dignificándola. Quizá así, in
directamente, fuese dable descubrir hasta hoy ocultos beneficios de la
obra de Bello. Rastrearlos no será labor de un día, pero es obligación
que nos impone a todos el reconocimiento.

(15) El Araucano, 6 de mayo de 1836.
(16)^ Rodolfo Oroz y Yolando Pino Saavedra, en sus notas a las Advertencias de
Bello ("El español en Chile", Biblioteca de dialectología hispanoamericana, Buenos Aires,
1940, págs. 49-77), han indicado el uso actual de las formas comentadas por aquél. Al final
de^ dicho trabajo hay un excelente extracto de Amado Alonso y Raimundo Lida donde se
señala cuáles de los rasgos fonéticos, morfológicos, sintácticos y léxicos denunciados como
incorrectos por Bello subsisten, y cuáles se han corregido por la acción de la escuela.
— 112 —

DESIDERIO PAPP

¿Es la teoría atómica de Dalton
una concepción apriorística?
No existe ningún método inductivo que pueda
conducirnos a las leyes básicas del mundo físico.
ElNSTEIM (1).

En un libro publicado hace cuatro años, hemos procurado demos
trar que el método hipotético-deductivo tiene —y no pocas veces—
la parte leonina en la actividad legisladora de las ciencias llamadas,
tal vez con demasiada exclusividad, experimentales (2). La hipótesis
y la deducción preceden, en la génesis de teorías y leyes fundamenta
les, a los procedimientos empíricos, cuyo papel —aunque sea, desde
luego, indispensable— está a menudo relegado a un segundo plano,
puesto que sólo sirven de control y no hacen más que confirmar
a posteriori la teoría ya estructurada o la ley encontrada. Contraria
mente a la opinión que ve en la experiencia el punto de partida y
la fuente de todo conocimiento científico, en el hallazgo de las leyes
más generales los procederes empíricos intervienen más bien en la
etapa final, y no en los primeros tramos del camino heurístico; en vez
de encabezar la marcha del pensamiento, la terminan.
La historia de la Física justifica acabadamente esta repartición
de funciones entre los procedimientos clásicos: el análisis de las sen
das reales que condujeron a las leyes galileanas de la caída libre, a
las leyes newtonianas del movimiento, a la ley de la conservación de
la energía, ofrece otros tantos ejemplos del primado que recae sobre
el método hipotético-deductivo. Las consideraciones en que abunda
remos se proponen como objetivo agregar a estos ejemplos aducidos
en mi libro antes citado otro no menos importante: la teoría atómica
de Dalton, y poner en evidencia que fueron principios apodícticos los
que dieron origen a la introducción de la atomística en la Química.
Lejos de haber salido, como se creyó por mucho tiempo, de los es
fuerzos de Dalton para dar una explicación racional a su ley "empí
rica" de las proporciones múltiples, por el contrario, la teoría atómica
es la fuente de esta ley, que de ella fluye como consecuencia lógica
(1)EiNSTElN, Pkysik und Realitat. Zeitschrift für freie deutsche Forschung, 1938.
(2)Papp, Filosofía de las leyes naturales, 1945.

— 113 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1132">
                <text>Dos momentos en la historia de la gramática española : Antonio De Nebrija</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1133">
                <text>PICCARDO, Luis Juan</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1134">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p.  87-112&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1135">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1136">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1137">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1138">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1139">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="58">
        <name>España</name>
      </tag>
      <tag tagId="131">
        <name>GRAMÁTICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="119" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="186">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/6867a1ecbdccc1a7158e245114500a3a.PDF</src>
        <authentication>9db2b24577a90a3df264752ecd1e3125</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1140">
                    <text>"68

— Z—
o"N 'I 5V

H

BI

aaqos sauoisnpuoo jaoa^qBjsa aanaojd anb na SBpuaaajuoa ap ai-ias
eun ajaip 'Bjpajtp Bjsa na 'apjBj sej^ -oub asa na BpBoi^qnd anj '¿061
e saJoijajuB soné bo^ na B^ijasa 'oaqji asa ap ajjed Bjauíod ^j
iiu v¿vd saumsnjoiioQ

ti) tiPa'l-l9Cfí1 Z 3P stnuajqouj

•bjjoso[ij b| ajdmais opeao^epj Bq o[ b{[9 uoo ^ '¡ejom b¡
uod BuopBpj as sand 'oAUB^noads^ dbj opuoj p ua sa ou 'BBuiap O[
jod 'anb ^ 'opsjBjj aq o^ub^ anb o^anse un ajqos sauoisn^ouo^ jBpunj
jaqap opjaja aq 'BjpajBa iin b J3a^oa j^juajuí ^B 'oaad íajuefainas suia}
un aaqos SBtauajajuoa jrauai ap UBq a^uauíssozaoj anb o^oejjsqB tib^
jajaBjBa p jod 'ubSio ara anb so^ b ud(nasip jipad ap pepisa^an b^
o^uais a^uaniBJapBpjaA 'aoas Bjatuiad B[ b ojaadsaj uoa 'ejoqy
• • - go^iSoSBpad 'sa^Bpos 'soaijosojij SBmaj soun[B
aiqos sanoixa^jaj 'saijas sop sesa uoo opuBUjaj^B o 'sandsap lj^
•so¡duiafa eonn^[e ap namexa Á 'ojoadsa^ pj sa^jau
•a3 sauopBjapisuo^ '^pipnfjad o open^ap^ui sa anb na sos^a A '^i^n
A opBnaapB sa oajduia ns anb na sobeo :s}saj eo[ ajqos ai jas bjjq
•jBuiuuaj nis opanb anb 'Buiaj asa ajqos bjui Bjqo Bn^puB bou b p^uij
ap isb uBiJiAj^g 'omsrainuaiap jap so[ A pB^aaqif b^ ap sBuia^qojd boj
ajqos soipnisa sim ap sauoisnpuoa sb^ 'a^qísod Baija^uis sbcu bjou
-em b¡ ap 'jiransaj ajsjn^ojd anb na SBpnajajnoa ap auas
-rana opand is— oub a^sa ap SBpuajajuoa sbj ap BiuBjSoad

A sapoptwnung ap pojjnonj d; ap jojdsjiq X,
o¡ ap popisiaaiufi o; ap
ja jod s^povninuoid

pp i peii^qr^ ts\ ^p
so^ ^jqos s^uoisnpuo^) ^
zva soivvj

�aquellos problemas, y la solución de los que la admitían; pero esas
conferencias no fueron taquigrafiadas. De todos modos, los adelan
tos y cambios de la ciencia (muy especialmente de la Físico-Quími
ca) harían hoy anticuados los ejemplos que entonces utilicé, como
lo son, con razón mayor, los del libro primitivo. Pero, en cambio,
los problemas que fueron planteados en él, la enunciación de ellos,
las distinciones establecidas y el esclarecimiento de las confusiones,
a veces groseras, a veces más sutiles, en que la filosofía y la ciencia
siempre han caído al plantearlos o discutirlos: todo aquello, no sólo
me sigue pareciendo verdadero, sino que no he encontrado autores
posteriores que escapen a las mismas confusiones. Como recordará
quien pueda haber leído aquel libro, la mayor y fundamental de
esas confusiones era oponer "libertad" y "determinismo" como si
fueran soluciones opuestas de un mismo problema general, siendo así
que, como yo pude establecerlo, se trata de dos órdenes de proble
mas: los problemas de libertad, que se refieren a seres (dependencia
o independencia de un ser con respecto a lo que no es él: casos diver
sos, complicaciones, y solución positiva de los fundamentales de estos
problemas), y, problemas diferentes, les de determinismo e indeter
minismo, que se refieren, no a seres, sino a actos, o a hechos, o a
fenómenos, o a momentos de devenir...; hasta la enunciación es
aquí difícil, y la solución tal vez imposible; pero siempre problemas
que son diferentes de los primeros, y cuya dificultad no afecta la
solución, a veces fácil, de los problemas de libertad propiamente
dichos. (De paso, debo acusarme a mí mismo por haber titulado mal
mi libro, que en verdad debió llamarse "Los problemas de la liber
tad y los del determinismo", puesto que lo principal era distinguir
los...). Establecido todo lo anterior, empezaré por recordar cuáles
son algunos de los problemas que deben ser distinguidos. (Aquí re
cordaré, simplísticamente, lo esencial; para las distinciones, precisio
nes y... complicaciones, como no puedo aquí resumir el libro, no
tengo más remedio que referirme a él).

ante todo, plantearse para cualquier ser o ente: para seres inorgáni
cos; para organismos; dentro de éstos, muy especialmente, o con
especial interés, para el hombre; y, todavía, dentro del hombre, para
la conciencia o el espíritu con relación al cuerpo; y, dentro del espí
ritu, para una parte de él con relación al resto de él: p. ej.: abstrac
tamente, para una llamada "facultad", la voluntad, con relación a lo
que no es ella (literalmente, problema del "libre albedrío"), o, más
concretamente, para una parte del espíritu, la más personal (por más
honda o más permanente o fija), con respecto a lo que no es ella.
En estos dos últimos casos, lo que no es ese aspecto o manifestación
del espíritu, comprende el mundo exterior al sujeto, más una parte
del mismo espíritu...
Ahora, en el libro referido, yo indicaba algo que complica mucho
esos problemas de libertad, y es que, al considerar un ser o ente, se
lo puede tomar únicamente tal como es en ese momento, o bien con
siderar, además, lo que él ha sido: Un problema de libertad de un ser
se puede plantear considerando sólo el momento actual, o conside
rando su pasado, con menor o mayor "retroacción". Esta consideración
de retroacción hace que hayamos de dejar de considerar independien
tes a muchos seres inorgánicos que lo serían considerados en momento
presente; si bien, sobre este punto, la ciencia posterior ha venido in
troduciendo salvedades importantes (en el sentido de la no depen
dencia). Pero, en cuanto a entes orgánicos o espirituales, la conside
ración de retroacción no afecta la independencia, pues el problema
se pierde o deja de ser pensable antes de llegar al origen; o, para
hablar con menos oscuridad, los seres orgánicos (más, mientras más
elevados; mucho más, si se trata del hombre) o espirituales (p. ej.:
voluntad o personalidad del hombre), tomados como sujetos, no son
totalmente dependientes con una retroacción mayor que la que pueda
interesar para cualquier problema práctico (o que haya interés inte
lectual o moral en pensar).
Y entonces, si se eliminan las confusiones, ambigüedades y todo
lo demás que en la historia del pensamiento ha complicado los pro
blemas de libertad, resulta que:

El enunciado o fórmula general de los problemas de libertad es
éste: si tal ser depende o no totalmente de lo que no es él. Problema,
repitamos, para seres; y problema de dependencia o independencia.
Ese problema no tiene que ver con problemas relativos a hechos o
actos; pero conviene desde el principio advertir que puede enunciár
selo en una forma en que se nombran actos (diré, en función de actos),
así: si los acto^ de tal ser dependen o no totalmente de lo que ao es
él. Pero éste no es, diremos, más que un enunciado indirecto, pero
equivalente, del mismo problema de seres, por más que pueda contri
buir, y no poco ha contribuido, por cierto, a engendrar y mantenei
confusiones.
Bien: el problema de libertad, o sea de dependencia total o no
dependencia total de un ser con respecto a lo que no es él, puede,

El problema de la libertad del hombre (si el hombre depende o
no totalmente de lo que no es él; fórmula equivalente: si los actes
del hombre dependen o no totalmente de lo que no es el hombre I,
ese problema, se resuelve muy claramente en el sentido afirmativo
o de la libertad.
El problema de si, dentro del espíritu del hombre, la voluntad
depende o no totalmente de lo que no es ella (problema, literalmente,
del libre albedrío) se resuelve en el sentido de la libertad (dentro
de lo que puede haber de vago o incierto en esa consideración de
una "facultad" mental).
Con mayor claridad, el problema más completo de la libertad
de la personalidad, dentro del espíritu, se resuelve en el mismo sen
tido. (Estos dos problemas tienen también su fórmula equivalente en
que se nombran actos: si los actos de la voluntad, si los actos de la
personalidad dependen totalmente de lo que no es ellas).

— 24 —

— 25 —

�ái sajas BJBd :ajua o jas jambjBna BJBd asjBajnBjd 'opoj a^u

— ss —
•(sbjjs 83 on anb oj ap ajuatujBjoj uapuadap pBpijBuosjad
bj ap sojas eo[ is 'psjunjOA bj ap so^as so[ is :sojas nBjqniou as anb
na aju^jBAinba Bjnuuoj ns ñaiquis) uauaij SBiiiajqoad sop sojs^) 'opij
-uas orastuí ^a na aAjansaj a^ 'njiJídsa jap ojjuap 'pBpijBuosjad bj ap
pBjJsqij bj ap ojajdmoa sbui sinajqojd ja 'pspjjsja joábui no[)
•(jBjuaur t(pBj[noBjM buii
ap u^psjapisuoa sea na ojjapui o oSba ap aaqBq apand anb oj ap
oJiuap) p^jjaqij b[ ap oprjuas ja ua aApnsaj as (ojjpaqjB ^qij pp
'ajuaurjBjajij 'Bmajqojd) B¡p sa on anb oj ap ajuainjBjoj ou o apuadap
psjunjoA bj 'ajqiuoq pp njujdsa pp oj)uap '19 ap suiajqojd jg
•pBjjaqij B[ ap o
oaijbuijijb opijuas p na 3juaiuBJBja Ánui aAjansaj as 'Btuajqojd 3sa
'(ajqtuoq ja sa ou anb o[ ap ajuauíjBjoj ou o uapuadap sjqinoq pp
S3]3B so{ is : ajuajBAinba Bjnuuoj; íja sa ou anb o[ ap ajuauíjBjoj ou
o apuadap aaquioq p is) ajqtuoy jap psjjsqij bj ap suiajqojd jg
:anb sjjnsaj 'psjjsqij ap sBmsjq
-oad so[ opBaijdiuoa Bq ojuaiuiBSuad pp Bijojsiq bj ua anb ssuiap o[
opo} A sapspatühquiB 'sauoisnjuoo sbj ubu:uii[3 as is ^saauoiua j^
•(jBSuad ua ^iotn o jBniaa^
-ajuí saaajuí B^Bq anb o) oopoBjd Braajqojd jambpna BjBd jBsa^a^uí
Bpand anb ^\ anb joáboi nopaeoiiai Bun uoa sajuaipuadap ajuamjBjoj
uos ou 'sojafns onioo eopsuioj '(ajquioq pp pBpyjBuosjad o pBjunpDA
:*fa *d) 8ajBn^iJidsa o (saquioq pp bjbjj as xs 'sbui oqonm ísopBAap
SBrn BBJjuaun 'sbiu) sootubxÍjo sajas so[ 'papijiioso souam uoa JB^qBq
Bjcd 'o íua^ijo p jBáajf ap saiue afqBsuad jas ap BÍap o apjaid as
Biu3[qojd p sand 'Biauapuadaput ^\ BjaajB ou uopaBOjjaj ap upioBj
-apisuoa B[ 'eapniuídsa o sooiub^jo sajua b ojaena na 'oja^ • (Biauap
-uadap ou B[ ap opi^uas p ua) sa^uBiJoduii sap^paAfBS opuapnpojj
-ui opmaA Bq JOijajsod Biauaia b^ 'ojund a^sa ajqos 'uaiq is íajuasajd
ojuainotu ua sopsjapisuoa uBuas o[ anb soaiusájoui sajas soqanni b sa)
-uaipuadapui JBjapisuoa ap jBÍap ap souiB^Bq anb aasq uopaBOjjaj ap
uoiaBjapisuo;) bjs^j '^u^TaaBOJiaj^ joábui o jonam uoa 'opBSBd ns opuBj
-apisuoa o 'pnjaB ojuatuoui ja 0J9S opuBjapisuoa JBajunfd apand as
jas un ap pB}Jaqij ap Bmajqojd u^ :opis m¡ ja anb oj 'SBinapB 'jBjapis
-uoa uoiq o 'oiu^iuoiu ^sa ua sa omoa jb; ajuauisaiun jbuioj apand oj
as 'aiua o jas un JBjaptsuoa jb 'anb sa A 'pBjjaqij ap SBtnajqojd sosa
oqanni saijdaioa anb oSjb BqBaipui oÁ 'opuajaj ojqij ja ua 'BJoqy
• • -n^ijjdsa omsiiu jgp
ajjBd Bun SBín 'ojafns jb jowajxa opunra ja apuajduioa "'mijídsa. jap
uoiaB^sajmBui o o^aadsB asa sa on anb oj 'sosBa somijjn sop sojsa u^
•Bjja sa ou anb oj b ojaadsaj uoa '(bíij o ajuauBinjad sbxu o Bptioq
8bhi jod) jBnosjad sbut bj 'njijjdsa jap ajJBd Bun BjBd 'aiuaoiBiajauoa •
SBtn 'o '(^ojjpaqjB ajqij,, jap Bniajqojd 'ainanijBJaiij) Bjja sa ou anb
oj b uoiasjaj uoa 'pBjunjOA bj 'tipBlinaBi,, BpBniBjj Bun BjBd 'ajuauíBj
-aBJtsqB :*fa *d :ja ap o^saj jb nopBjaj uoa ja ap ajJBd Bun BJBd 'nju
-xdsa jap ojjuap '^ íodjano jb uopBjaj uoa njijjdsa ja o Biauaiauoa bj
BJBd 'ajquioq jap ojjuap 'BiABpoj lÁ íajqiuoq ja bjb¿ 'sajajuí jBiaadsa
uoa o 'aiuaoijBiaadsa Ánva- 'so^sa ap ojjuap ísouisiuBáao BJBd ísoa

'apand 'ja sa on anb oj b ojaadsaj uoa jas un ap jbioj Bpuapuadap
on o jb^oj Biauapnadap ap Bas o 'pBjjaqij ap Braajqojd ja :uaig
•-sauoisnjuoa
lauaiuBín A JBjpua^na b 'ojjaia jod 'opinqwjuoa Bq oaod on A 'amq
-ijjuoa Bpand anb sbiu jod 'sajas ap Buiajqojd otusim jap 'ainajBAinba
ojad 'oja3jipui opBpnnua un anb sbui 'soiuajip 'sa ou ajsa oja^ Éja
sa ou anb oj ap a^uatajBioi ou o uapuadap jas Jbj ap sojas soj is :isb
'(sojaB ap uoiaunj ua '^J}p) sojas uvjqiuou as anb na buxioj buti na ojas
-jBpunua apand anb jijjaAps oidianijd ja apsap auaiAiioa ojad ^ sojas
o soqaaq b soaijbj3J ssuiajqojd noa jaA anb anaij ou smajqoid asg
•Bpuapuadapui o Bpuapuadap ap Btnajqojd A í sajas BJBd 'souiBjídsj
'suiajqoj^ -ja sa ou 3nb oj sp ^jusrajBjoj on o apuadap jas jbj is :ajsa
sa psjjaqij ap sBtnajqojd soj ap jBjaua^ sjnmjoj o opBpnnua jg;

• (ja b ainjijajaj anb oiparaaj sbhi oSusj
ou 'ojqij ja Jiumsaj inbB opand ou ouioa 'sauopBaijdtuoa •••jÍ san
-oíspaad 'sauoputjsip sbj BJBd íjBpuasa oj 'ajuaniBaijsijdrais 'ajBpjoa
-aj inby) •sopmSnijsip jas uaqap snb SBuiajqojd soj ap sonnSjB uos
sajBnD JBpjoasj jod aJBzadraa 'jouajus oj opoj opp^jqBjsg •(•••soj
-jmáuijsip Bja jBdpuwd oj anb ojsand 'ítotn8ininijajap jap soj jC pnj
-jaqij bj ap SBinajqojd so^,, asjBniBjj piqap pspjsA ua anb 'ojqij ira
p3in opBjnjtj jaq^q jod ouisini un b aniJBsnaB oqap 'osBd a(j) "soqaip
ajuaraeidojd pBjjaqij ap SBtnajqojd soj ap 'jpBj saaaA b 'uopnjos
bj BjaajB ou pBjjnaijip ^Xna A 'sojauíijd soj ap sajusjajip uos anb
sBinajqojd ajduiaxs ojad ^ajqísodrai Z3A jbj uopnjos bj A 'jpjjip jnbs
83 nppBpunua bj Bjssq í • • • jiusAap ap sojuaraoni b o 'souainonaj
b o 'soqaaq b o 'sojaB b ouis 'sajas b ou 'uajaipj 38 anb 'ouisiuira
-jajapui 3 ouisiuinijajap ap soj 'eajuajajip SBinajqojd '^ '(SBuiajqojd
sojs3 ap sajBjusuiBpunj soj ap BAijieod u^pnjos A 'sauopBaijdraoa 'sos
-j3Aip sossa :ja sa ou anb oj s ojaadsaj uoa Jas un ap BpuapuadapuT o
Bpuapuadap) sajas b najaijaj as anb 'psjjaqij ap SBinajqojd soj :sbui
-sjqojd sp ssuspjo sop sp bjbjj 38 'ojjaaajqBjsa apnd oíC ouioa 'snb
I3B opusis 'jBjaua^ Buiajqojd ora^iui un ap SBjsando ssuopnjos uBJ3n^
¡8 oraoa ttomsiuiuij3jap,, A t4pBjj3qijM jauodo bjs sauotsnjuoa sssa
ap jBjuauíBpunj jC jo^boi bj 'ojqij janbs opiaj j^qsq Bpand uainb
BJBpjoaaj orao^ -sauoisnjuoa sbuisuu sbj b uadsasa snb sajoijajsod
sajojns opBjjuoana aq on anb ouis ''OJapBpjdA opuapaj^d an^is ara
oj^s oh 'ojjanbs opoj rsojjijnasip o sojJBajuBpd jb opiBa usq ajdraais
epuap bj A bijosojij bj anb ua 'sajijns sbhi saaaA b 'SBjasoj^ saaaA b
'ssuoisnjnoa sbj ap ojuanupajBpsa ja A ssppajqsjsa sauopuijsip sbj
'eojja ap uopBpunua bj 'ja ua sopBajnsjd uojanj anb SBinajqojd soj
'oiqtuBa na 'ojaj •OAijimijd ojqij jap soj 'jo^bui uozbj uoa 'uos oj
omoa 'aaijijn saauojua snb sojduiafs soj sopsnaijUB Xoq usjjBq (Ba
-irain^-oaisij; bj ap ajn^injBpsdss Xnm) spuap bj ap soiqiUBa A soj
-UBjapB soj 'sopora sopoj aQ -SBpBijBjSmbBj uoaanj ou SBpuajcajuoa
sssa ojad íuBjjiuipB bj anb soj 3p uopnjos bj A 'SBUisjqojdb

�Un problema asimilable, desde cierto punto de vista, a los ante
riores, es el de si el espíritu depende o no totalmente del cuerpo. En
épocas más o menos prescriptas, de la Filosofía, existían teorías como
la de la "conciencia epifenómeno", la del "doble aspecto de lo incog
noscible", etc. En verdad se puede prescindir de ellas, y reducir la
cuestión a una opción entre la hipótesis del "paralelismo" (psicofisiológico) y la de acción recíproca (entre el cuerpo y el espíritu).
En esta última hipótesis, sobre todo si se considera el cuerpo como un
"acumulador" de espíritu (aunque comparaciones como ésta sean
siempre groseras); mas si se analiza, como tan inteligentemente lo
supo hacer Bergson, el enriquecimiento del espíritu por la memoria,
entonces resultaría postulada la solución positiva de este otro proble
ma de libertad (el espíritu, no totalmente dependiente del cuerpo).
No puede decirse que se haya resuelto este problema, por más
que la última suposición parezca más naturalmente aceptable. Pero,
por lo que se va a decir en seguida, esto no afecta a lo vital de los
problemas de libertad humana.
Yviene lo esencial: Si no hubieran existido confusiones: solu
ciones confusas y planteos confusos, los problemas vitales de libertad
humana (entiéndase bien: de libertad, no de determinismo, que son
otros problemas), hubieran ofrecido solución fácil en el sentido de
la libertad, o sea de la no total dependencia.
¿Y cuáles son los vitales, y cuándo lo son? Cuando el ser no de
pendiente (no del todo dependiente) tiene conciencia de esa no
dependencia total, en lo cual no hay absolutamente ninguna ilusión...
Ylos problemas vitales son problemas de seres conscientes. Ya
de seres conscientes con relación al mundo no consciente (suponemos
tal), ya, sobre todo, entre seres conscientes: La ética, el bien y el mal,
el amor y el odio, la responsabilidad, el remordimiento...; todo eso,
de conciencia a conciencia. (Naturalmente: se trata de seres de con
ciencia capaz de plantearse esos problemas: conocemos uno).
Pero, entonces, ¿por qué estos problemas vitales de libertad, de
no dependencia total, han podido ser motivo de esa discusión cons
tante, sin fin?
Las causas de confusión han sido muchas. Entre ellas, fundamen
talmente, tres: Una, la enunciación de problemas de libertad en tér
minos en que se habla de actos. Otra la creación, por malos planteos,
de falsos problemas, de "problemas espurios" de la libertad.
Yotra, la mayor o más general de todas: oponer libertad a deter
minismo (que son soluciones para problemas distintos).

Primera causa de confusión: la enunciación de problemas de li
bertad (que son problemas de libertad para seres) en términos de
actos.
Esta enunciación, en rigor, es legítima, porque los problemas así
enunciados son los mismos. Pero, aunque legítima, en sí, tiende, psi— 26 —

cológicamente, a hacer nacer confusiones: y eso ha ocurrido en toda
la historia de los problemas de libertad.
Ese enunciado, decíamos, es correcto en sí: preguntarse si los actos
(algunos) de un ser dado dependen o no de lo que no es él, es un
modo equivalente de preguntarse si ese ser depende o no totalmente
de lo que no es él.
Pero psicológicamente (y aquí está la confusión que nunca se
evitó), a causa de hablarse de actos se pasa a relacionarlos con otros
actos, y así surge la confusión con el otro problema, el de la relación de
actos, hechos, fenómenos, momentos del devenir (como se prefiera
expresarse o pensar) con sus antecedentes; y ha aparecido el proble
ma del determinismo o indeterminismo... O se pasa a él francamen
te, o, lo que es más común, se confunde el pensamiento, se mezclan
los dos problemas: y basta la simple sombra del segundo problema
para obscurecer el primero.
Es ésta una de las vías que han llevado a la tercera de las causas
de confusión que enumeré, o sea a oponer determinismo a libertad.
Pero antes he de mencionar la segunda de esas causas de confusión,
que ha sido, he dicho, la creación ilegítima de problemas ficticios, en
términos cuya sola enunciación ya hace la confusión inevitable. En
mi libro los llamé "problemas espurios" de la libertad, y resumiré
lo que dije al respecto.
Los verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio de sus
relaciones, distintos entre sí. (Para las relaciones, ver los ejemplos
en mi libro). Pero, sin perjuicio de esas relaciones, son problemas ló
gicamente aislables, que deben separarse para la discusión, y que son,
además, problemas reales, que admiten ser planteados, resueltos, en su
caso, y, si no, por lo menos entendidos y discutidos claramente. El
mal ha estado, precisamente, en que no se haya hecho así. Pero los
que yo llamo problemas espurios de la libertad se encuentran justa
mente en el caso opuesto: en vez de ser problemas reales que no se
han planteado clara e independientemente, son, al contrario, proble
mas que se han planteado y discutido de hecho, sin que hubiera de
bido hacerse así, porque son problemas que no son reales, que o no
tienen sentido o envuelven confusión o ambigüedad en los términos,
etc. De manera que, en cuanto uno de ellos se plantea expresa o tá
citamente, ya la confusión es forzosa.
Los más vulgarizados de estos falsos problemas son los que yo
citaba en mi estudio originario.
El primero y más peligroso de ellos es —empleando los término^
en que habitualmente se lo presenta— el de saber "si el hombre se
determina siempre por motivos". Si la afirmativa fuera verdadera, se
piensa, el hombre no sería libre; y lo sería en el caso opuesto. Otras
fórmulas, más o menos corrientes: "si dependemos de los motivos",
"si somos esclavos de los motivos", o si nuestra voluntad lo es, etc., etc.
Este problema aparece, y su discusión se mantiene, debido a un
estado de espíritu confuso; en efecto: por "motivo" puede entenderse,
ya el hecho objetivo que es tomado en consideración por el sujeto,
ya ideas, raciocinios, sentimientos, en general estados subjetivos del
— 27 —r

�Un problema asimilable, desde cierto punto de vista, a los ante
riores, es el de si el espíritu depende o no totalmente del cuerpo. En
épocas más o menos prescriptas, de la Filosofía, existían teorías como
la de la "conciencia epifenómeno", la del "doble aspecto de lo incog
noscible", etc. En verdad se puede prescindir de ellas, y reducir la
cuestión a una opción entre la hipótesis del "paralelismo" (psicofisiológico) y la de acción recíproca (entre el cuerpo y el espíritu).
En esta última hipótesis, sobre todo si se considera el cuerpo como un
"acumulador" de espíritu (aunque comparaciones como ésta sean
siempre groseras) ; mas si se analiza, como tan inteligentemente lo
supo hacer Bergson, el enriquecimiento del espíritu por la memoria,
entonces resultaría postulada la solución positiva de este otro proble
ma de libertad (el espíritu, no totalmente dependiente del cuerpo).
No puede decirse que se haya resuelto este problema, por más
que la última suposición parezca más naturalmente aceptable. Pero,
por lo que se va a decir en seguida, esto no afecta a lo vital de los
problemas de libertad humana.
Yviene lo esencial: Si no hubieran existido confusiones: solu
ciones confusas y planteos confusos, los problemas vitales de libertad
humana (entiéndase bien: de libertad, no de determinismo, que son
otros problemas), hubieran ofrecido solución fácil en el sentido de
la libertad, o sea de la no total dependencia.
¿Y cuáles son los vitales, y cuándo lo son? Cuando el ser no de
pendiente (no del todo dependiente) tiene conciencia de esa no
dependencia total, en lo cual no hay absolutamente ninguna ilusión...
Ylos problemas vitales son problemas de seres conscientes. Ya
de seres conscientes con relación al mundo no consciente (suponemos
tal), ya, sobre todo, entre seres conscientes: La ética, el bien y el mal,
el amor y el odio, la responsabilidad, el remordimiento...; todo eso,
de conciencia a conciencia. (Naturalmente: se trata de seres de con
ciencia capaz de plantearse esos problemas: conocemos uno).
Pero, entonces, ¿por qué estos problemas vitales de libertad, de
no dependencia total, han podido ser motivo de esa discusión cons
tante, sin fin?
Las causas de confusión han sido muchas. Entre ellas, fundamen
talmente, tres: Una, la enunciación de problemas de libertad en tér
minos en que se habla de actos. Otra la creación, por malos planteos,
de falsos problemas, de "problemas espurios" de la libertad.
Yotra, la mayor o más general de todas: oponer libertad a deter
minismo (que son soluciones para problemas distintos).

Primera causa de confusión: la enunciación de problemas de li
bertad (que son problemas de libertad para seres) en términos de
actos.
Esta enunciación, en rigor, es legítima, porque los problemas así
enunciados son los mismos. Pero, aunque legítima, en sí, tiende, psi— 26 —

cológicamente, a hacer nacer confusiones: y eso ha ocurrido en toda
la historia de los problemas de libertad.
Ese enunciado, decíamos, es correcto en sí: preguntarse si los actos
(algunos) de un ser dado dependen o no de lo que no es él, es un
modo equivalente de preguntarse si ese ser depende o no totalmente
de lo que no es él.
Pero psicológicamente (y aquí está la confusión que nunca se
evitó), a causa de hablarse de actos se pasa a relacionarlos con otros
actos, y así surge la confusión con el otro problema, el de la relación de
actos, hechos, fenómenos, momentos del devenir (como se prefiera
expresarse o pensar) con sus antecedentes; y ha aparecido el proble
ma del determinismo o indeterminismo... O se pasa a él francamen
te, o, lo que es más común, se confunde el pensamiento, se mezclan
los dos problemas: y basta la simple sombra del segundo problema
para obscurecer el primero.
Es ésta una de las vías que han llevado a la tercera de las causas
de confusión que enumeré, o sea a oponer determinismo a libertad.
Pero antes he de mencionar la segunda de esas causas de confusión,
que ha sido, he dicho, la creación ilegítima de problemas ficticios, en
términos cuya sola enunciación ya hace la confusión inevitable. En
mi libro los llamé "problemas espurios" de la libertad, y resumiré
lo que dije al respecto.
Los verdaderos problemas de la libertad son, sin perjuicio de sus
relaciones, distintos entre sí. (Para las relaciones, ver los ejemplos
en mi libro). Pero, sin perjuicio de esas relaciones, son problemas ló
gicamente aislables, que deben separarse para la discusión, y que son,
además, problemas reales, que admiten ser planteados, resueltos, en su
caso, y, si no, por lo menos entendidos y discutidos claramente. El
mal ha estado, precisamente, en que no se haya hecho así. Pero los
que yo llamo problemas espurios de la libertad se encuentran justa
mente en el caso opuesto: en vez de ser problemas reales que no se
han planteado clara e independientemente, son, al contrario, proble
mas que se han planteado y discutido de hecho, sin que hubiera de
bido hacerse así, porque son problemas que no son reales, que o no
tienen sentido o envuelven confusión o ambigüedad en los términos,
etc. De manera que, en cuanto uno de ellos se plantea expresa o tá
citamente, ya la confusión es forzosa.
Los más vulgarizados de estos falsos problemas son los que yo
citaba en mi estudio originario.
El primero y más peligroso de ellos es —empleando los términos
en que habitualmente se lo presenta— el de saber "si el hombre se
determina siempre por motivos". Si la afirmativa fuera verdadera, se
piensa, el hombre no sería libre; y lo sería en el caso opuesto. Otras
fórmulas, más o menos corrientes: "si dependemos de los motivos",
"si somos esclavos de los motivos", o si nuestra voluntad lo es, etc., etc.
Este problema aparece, y su discusión se mantiene, debido a un
estado de espíritu confuso; en efecto: por "motivo" puede entenderse,
ya el hecho objetivo que es tomado en consideración por el sujeto,
ya ideas, raciocinios, sentimientos, en general estados subjetivos del
— 27 —^

�^— LZ —
jap soAijafqns eopBjsa ^iauaS ua 'soiuairaijuas 'sompopBj 'sBapi bX
'ojafns p jod uopBjapisuos na oppuioj sa anb OAiiafqo oqoaq p bX
'asjapu^jua apand 4íoaijouiw jod :ojaap ua íosnjuoa njrjjdsa ap opEjsa
nn b opiqap 'anapuBtn as uoisnasip ns X 'aaaJBds Buiajqoad ajs^
'^)9 '-oj^ 'sa oj pBiun^oA Bj^sann is o 't48OAijoui soj ap soABjssa somos is,,
'u8OAijora soj ap sotuapuadap isM : sa^uaiajoa souam o geni 'sBjnuuoj
sbjjq -oisando osea p ua mías oj X ^ajqij Bijas on ajqtuoq p 'ssnaid
as 'ejapepjaA Bjanj bai^buijtjb bj ig -^soaijoiu jod ajdraais Buiuuajap
as ajqinoq p ibm jaqes ap p —Bjuasaad oj as aiuamjenjiqBU; anb ua
^ouiuuaj so[ opuBajdma— ea so[p ap osoi^ipd seta A oaaiuud j^
•oijbuiSijo oipnjsa im na BqBjto
oX anb soj uos SBmajqojd sosptf so^sa ap sopBzijB^piA sbui so^
•bbozjoj sa noisnjuos bj bX 'ajuauíBjio
-bj o Bsaadxa Bajasjd as sojja ap onn o^uBna ua 'anb BjauBtn a(j *sja
'souinuaj soj na pepanSiquiB o uoisnjuos uaApnAua o opijuas uauan
on o anb 'sajeaj uos on anb SBiua^qoad nos anbjod 'tsb asjaoBq opiq
-ap Bjaiqnq anb uis 'oqoaq ap opijnosip A opBajuB[d nBif as anfa sem
-á[qojd 'oijbjjuod ye 'nos 'ajuauíajuaipuadapui a BJBp opBa^uB[d UBq
as on anb sapaj SBma^qojd jas ap zaA ua :o^sando oseo p na ajuara
-Bjsnf uBjjuanaua as pBjjaqrj ^\ ap soijndsa SBraajqo^d ouib[[ oá anb
so{ o^iaj -isb oq^aq b^bu; as on anb na 'aiuaniespajd 'opBjsa bu; ^m
[g •a^uauiBJBp sop^nosip A sopipuajua souara o^ jod 'on is '^ 'oseo
ns na 'sojpnsajt 'sopBajue^d jas ua^iuipB anb 'sajvau SBtnajqojd 'sBraapB
'uos anb A 'uoi^nosip B[ ejed asjBjedas uaqap anb 'sajqBjsiB ajuauíBai^
-o¡ 8Buia[qojd uos ^sauopspj ssa ap oiomfjad uis 'ojaj *(ojqi[ ira ua
sofdmafa soj j^a 'sauoiaBjaj b[ bjb^) -js aj^ua soin^sip 'sauop^pj
sns ap opmfjad uis 'uos peuaqi[ bj ap SBiuajqcud eoJtapBpjaA so^j
•o^aadsaj ^b afip anb oj
^jirans^j X 'pBjiaqij b^ ap usoijndsa SBmajqo^d,, auiB^j 8O[ ojqi^ ira
U3 'ajqBjiAaui uoisnjuoo bj aaBq bX uopBpunua bjos eXna sonirajaj
ua '8OI3IJ3IJ s^raajqojd ap Brapi^aji u^iasaja bj 'oijoip ai{ 'opis Bq anb
'uoisnjuoa ap SBsnBa sssa ap b puna as bj JBuotouara ap aq sa^uB ojaj
-pBiJaqij b orasiuuujajap janodo b sas o 'ajaranna anb uoisnjuoa ap
8B8nB3 sbj ap BJaajai bj b opBAajj usq anb sbia sbj ap Bun Bjsa s^
'ojaraud ja jaoaanasqo BJBd
Braajqojd opun^as pp Bjqinoe ajdrais bj Bjssq X :SBUiajqojd sop soj
UBpzaui as 'o^uaimesuad ja apunjuos as 'unraoa sbui sa anb oj 'o 'ai
-uamB3UBjj ja b Bssd as q • • • oinsiuiuuajaput o omsiuirajajap jap Bra
-ajqojd ja oppajeds eij X í sa^uapaaajuB sns uos (jBsuad o asjssajdxa
BJaijajd as oraos) JinaAap jap sojuamora 'sonatnouaj 'soq^aq 'sojdb
ap nopBjaj bj ap ja 'Braajqojd ojio j^ uoa uoisnjuoa bj a^jns isb X 'sójob
soajo uoa sojjeuopBjaj b Bged as so;aB ap asjBjqsij ap Bsneo b ^(o^iAa
ae B^unu anb uoisnjuoa bj Bjsa inbB X) aiuaiuBaiáp^oaisd ojaj
•p sa ou anb oj ^p
a^uarajBioi ou o apuadap jas asa is asjBjunSajd ap a^uajBAinba opora
un sa 'ja sa ou anb oj ap on o uapuadap opsp jas nn ap (
sojas soj is aejBjun^ajd :is ua oj^ajjoa sa 'eouiBjaap 'opsiounua
• *pB^jaqij ap ssraajqojd soj ap Bijojsiq bj
epoi ua opijjn^o Bq osa X rsauoisnjuoa jaa^u jaaBq b

•isd 'apuan 'js ua 'BrapjSaj anbnnB 'oja^ •eouisira soj uos sopepunua
isb SBmajqojd soj anbjod 'eniiii^aj sa 'jo^ij ua 'uopepunua Bjs^
'8O^3B
ap sonirajai ua (sajas Bjsd pB^jaqij ap seraajqojd uos anb)
-ij ap e^raajqojd ap nopspunua bj :noisnjuo3 ap BsnBD

•(sojuiteip SBUiajqojd BJBd sauoianjos nos anb) orasinint
-jajap b pB^jaqij jauodo rsspoí ap jBjanaS sbot o joXbot bj 'bjjo j^
•pBjjaqij bj ap 4tsoijndsa SBmajqojd,, ap 'SBUiajqojd sosjbj ap
'soaiuBjd sojBra jod 'uop^aja bj bjjq -soj^b ap BjqBq as anb na souim
-jaj ua ps^jaqij ap setnajqojd ap uopepunua bj 'bu^ :eaaj 'ajuaui[B^
-uaraBpunj 'SBjja aJ^u^ -SBqanuí opis u^q u^isnjuoa ap sBsn^a SB'j
¿uij uis 'ajuB^
-suoa noisnasip sa ap OAijora jas opipod n^q 'jbio^ Bpuapnadap ou
ap 'pBjjaqij ap sajB^iA s^raajqojd sojsa anb jod? 'saanojua 'oja^
•(oun souiaoouoo :ssraajqojd sosa asjtBajuBjd ap zBdBa ^pnap
-uoa ap sajas ap b^bji as :aiuarajBJniB^[) •moumouoo v mou^touoo ap
'osa opoj i • • • ojuaiuiípjoraaj ja 'pspijiqesuodsaj bj 'oipo ja X jouib ja
'jBtu ja X uaiq ja 'Boija b^ ¡sa^uaiasuoa sajas aa^ua 'opoj ajqos 'bX '(jbj
somauodns) ajuapsuoa ou opumu je uopBpj uoa sa^uapsuos sajas ap
13A '^aiuapsuoa saass ap ssraajqojd uos sajBiíA SBraajqojd soj j^
• • ••upisnfi mtnSttm aiuawnjnjosqD Avy ou j^na oj ua 'jbjoj Biañapuadap
ou Bsa ap mou9iouoo auaii (aiuaipuadap opoj jap ou) aiuaipuad
-ap on jas ja opuBn^) ¿uob oj opusna X 'sajBjiA soj uos sajsna j^?
•Biauapuadap \&amp;\o\ ou bj ap sas o 'pBijaqij bj
ap opijuas ja ua jpsj uopnjos oppajjo UBJaiqnq '(SBraaj^ojd sojjo
uos anb 'orasiuinua^ap ap on 'p^^jaqij ap :uaiq asBpuaijua) BUBranq
pB^jaqij ap s^jbiia SBUiajqojd soj 'sosnjuoa soainejd X sbsiijuod sauop
-njos :sauoisnjuo3 opijsixa UBjaujnq on ig :jepuasa oj anaiA ^
•BUBiunq pe^jaqij ap SBUiajqojd
soj ap JB^IA oj b B^aajB ou o}8a '^pinSas ua jpap b ba as anb oj jod
'oja^ *ajqBida3B aiuarajBjniBu s^ra ^azajBd uopisodns Bmiijn bj anb
sbui jod 'Bmajqojd ajsa o^jansaj BXBq ^s anb asjpap apand o^^
•(odjana jap ajuaipuadap a^uarajejo; ou 'njiJídsa ja) pB^jaqij ap Bin
•ajqojd ojio a^sa ap BAijisod uopnjos bj Bp^jnisod BjjB^jnsaj saauo^ua
'Bijomaui bj jod njiJídsa jap o^uaiuipanbiJua ja 'nos^ja^ jaa^q odns
oj a^uauia^uaJÍipjuí ubj oraos 'bzijbub as is sbui i (SBjasojá aadraais
usas Bjsa oraos eanopBJBdraoa anbnnB) n^ijjdsa ap tíJopBjnrano8??
un oraos odjana ja Bjapisuos as is opoj ajqos 'sisa^pdiq Bmpjn B^sa u^
•(n^uídsa ja X odjana ja aj^ua) esojdpaj ñopas ap bj X (osi^ojoisij
-osisd) ^(ora8ijajBJBd,, jap sisajodiq bj aajua u^pdo Bun b uopsan^
bj jpnpaj X 'eejja ap Jipupsajd apand as pspjaA u^[ -aja '^ajqpsou
-Sooui oj ap o^oadsB ajqop,, jap ej '^ouampuajida Bpu^pnos,, bj ap bj
ouioo BBuoaj uBi^sixa 'Bjjoso^i^ bj ap 'se^dijssajd souara o sbui sssoda
u^j 'odjans jap a^uatnjBjoi ou o apuadap njijídsa ja is ap ja sa 4s3joij
-ajuB soj b 'bjsiá ap ojund o^jap apsap 'ajqBjiraiSB Braajqojd uq

�sujeto mismo. Ahora bien: en el primer sentido, preguntarse si el
hombre obra siempre por motivos, equivaldría a preguntarse, aunque
en forma confusa, indirecta y obscura, si el hombre depende totalmente
del mundo exterior: problema de la libertad del hombre. Mientras
que, en el segundo caso, como los motivos, en sentido subjetivo, están
en el hombre, forman parte de él, ya no se discutiría sobre la libertad
del hombre sino sobre la libertad de la voluntad o sobre la de la
personalidad. Confundidos estes problemas, ya no se puede pensai'
claro. Y menos aun si se habla, como es común, de motivos mayores
y menores, confundiendo siempre, para esa evaluación, lo objetivo y
lo subjetivo. Y, todavía, si se piensa en unos y otros motivos, en todo
motivo se está pasando, confusamente, al problema de la relación de
actos con todos sus antecedentes, esto es, se ha ido al problema ge
neral del determinismo o indeterminismo, que, ya hemos visto, es
otro problema...
Y, así, cuando se anuncia, expresa o tácitamente, ese problema
espurio, prácticamente todo está perdido.
El otro problema espurio, es el de preguntarse "si el hombre
depende de su carácter" (si es esclavo de él), etc. Una de las so
luciones, la negativa, sería la tesis de libertad, y la otra sería la "de
terminista" (siempre concebidas falsamente estas dos tesis como si
fueran soluciones opuestas de un solo problema).
Según el sentido que se dé al término carácter, este pseudo-pro
blema es ficticio o es el enunciado confuso de alguno de los que,
bien planteados, serían claros.
Ficticio, generalmente: porque lo que habitualmente se piensa
como carácter de una persona es una como simplificación o esquematización de su espíritu, la cual, todavía, se completa por algo que se
agrega para simetrizar la caracterización. Pensado así, el problema no
tiene sentido.
Otras veces, el "carácter" de una persona es pensado como una
realidad, pero sólo parcial: lo más predominante o habitual de sus
manifestaciones espirituales, que, en verdad, permiten prever muchas
de las reacciones de esa persona. Pero entonces no es más" que uno de
aquellos problemas en que se considera la libertad de una parte o
manifestación del espíritu; pero uno de esos problemas pensado al
revés (pues lo que se pone en cuestión es la libertad o no libertad
de aquella parte del espíritu que no es el "carácter"... I.
Pueden verse en el estudio a que me estoy refiriendo ejemplos
de las confusiones que ha engendrado el planteamiento ilegítimo de
estos dos problemas espurios.
Ahora, la tercera causa de confusión es creer, como han creído
más o menos todos los pensadores, que libertad y determinismo son
soluciones opuestas de un problema.•
Esta creencia, muchas veces, más que causa de confusión, fue
efecto de las anteriores; pero otras se postuló, expresa o tácitamente.
Y aquí ya vamos a entrar en consideraciones y ejemplos que se
relacionan con ciencia posterior a aquel estudio, y que van a ser el
motivo de esta serie de conferencias.

2.a CONFERENCIA
Un importantísimo hecho, de los posteriores a mi libro, hecho
por el cual la ciencia moderna renovó cuestiones filosóficas ( la ciencia
siempre emana filosofía) y dio lugar a confusiones también, fue el
principio de Heisenberg. Confusiones que no se debieron, por cierto,
al creador de ese principio, sino a quienes trascendentalizaron ilegí
timamente ese principio de incertidumbre en principio de "indeter
minación". En unas conferencias en que estudié algunas trascendentalizaciones matemáticas ilegítimas, analicé ésa. Y como poco tendría
que agregar ahora, se me permitirá que, antes dB analizar las conse
cuencias de otros descubrimientos o teorías de la ciencia moderna
en cuanto a los problemas que estamos tratando, haga una lectura
abreviada.
Dije yo a ese respecto, resumiendo en el año 1939 conferencias
anteriores:
"El problema del determinismo y del indeterminismo está bas
tante polarizado hoy por una tendencia a la trascendentalizición ile
^ítima del llamado principio de incertidumbre o de indeterminación
de Heisenberg (precisamente la trascendentalización ilegítima consiste
en convertir el principio de incertidumbre en principio de indetermi
nación y en darle en este último sentido un alcance ontológico).
"Notemos que trascendentalizar matemáticas, es trascendentalizar
un instrumento, o el uso de un instrumento, o el modo de usarlo, o sus
propiedades, o su eficacia, o tal vez sus deficiencias. Y esto líltimo
que digo puede ser muy sugestivo porque la trascendentalización de
la incertidumbre de Heisenberg en "principio de indeterminación"
(Werner Heisenberg, no es, por cierto, el culpable de esto) tiene un
carácter muy especial: es, ante todo, la trascendentalización de una
experiencia instrumental, pero con estas dos especialidades que con
dimentan el caso: una, que es la trascendentalización de una expe
riencia imaginaria, y otra, que es la trascendentalización de una ex
periencia imaginaria fracasada.
De la imposibilidad, o, si se quiere hacer reservas, de la impo
tencia para determinar al mismo tiempo la posición del corpúsculo
y su estado de movimiento, debido a que, en esa micro-escala, la ob
servación altera las condiciones del fenómeno; de esto, que es sólo de
hecho, o de posibilidades prácticas —o sea de ciencia—• se sacaría en
consecuencia el indeterminismo en sí —o metafísico— que es de po
sibilidades en sí; metafísico, entológico: la trascendentalización
ilegítima.
"Aclaremos esto: lo que opino sobre el alcance filosófico del
principio de Heisenberg es:
"1. — Que ese principio, si se denomina o pretende ser un prin
cipio de indeterminación, se referiría sólo a un sentido del indeter
minismo que es sólo práctico, aunque sea muy legítimo si es cons
ciente de su alcance y limitación.

28 —
— 29 —

�•uopB^iniij A ooubojb ns ap ajuap
-suod 83 is omijj^aj ^ruu 638 anbunB 'oDijOBjd ojos 83 snb oiusiuim
-jaíapui jap op^nas un 8 ojos buijojoj ^s 'uopBuuuja^apui op oidp
-uijd un jas opuojojd o Buiiuouop as is 'oxdpuijd ssa sn^) — 0-j;,,
:ss Sjoquaspjj ap oidpuud
jap ooijosojij s^ub^jb p sjqos ouido anb oj :ojS3 soui3JBjay^
bj ^odiSojojus 'o^isjpjaui íis n^ sspBpijiqís
-od ap 83 anb —oamjBjaui o— is ua oinsiuinuajapui js Bpuanaasuoo
113 BIJBDBS aS •—-BI3U3I3 3p 38 O- SBOIJOBjd 83pBpi{iqiSod 3p O 'oq^3q
ap ojos sa anb 'ojsa ap íouamouaj jap sauoioipuoa sbj bj^^jb uopBAjas
-qo bj 'BjBasa-ojaiui Bsa us 'anb b opiqap 'ojusiuuaoiu ap opB^sa ns A
ojnasndjoa jap uopisod bj oduiaij ouisnu jb jBuiuuaidp BJBd Bpuaj
-odiui B[ ap 'SBAaasa.i jsaBq ajainb as is 'o 'pBpijiqísodun b[ aQ
'BpBSB^BJJ BIJBUIBUII BTOUSIJSd
-xa Bun ap uopBzijejuspusosBjj bj sa anb 'bijo á 'bubui^boii Bpuaij
radxa Bun ap nopBzip3ju3pu30SBj^ b^ sa anb 'Bun :osb3 ¡3 uBjuannp
-uo^ anb sapepi[Bpadsa sop SBjsa uoo oiad '[B^uauínj^sui Bpuaoodxa
Bun ap uopBzijB^uapuaosBJi B^ 'opoj sjob 'sa ^jBpadsa Ánxa
un anarj (ojs^ sp ap^ed{n3 p 'ojaap jod '83 ou 'Sjsqussx^jj
tln9pBuiraj3i3pui 3p oidpuwd,, U3 Sjsqu^siajj ap 3jqmnpn-i33ni B[
op uopBzi^B^uopuaasBj} ^\ anbjod OAijeaáns Ánva jas apand o^ip anb
onnj[ti o^ss _^_ -SBpuapijap sns Z3A pj o 'BpBDtja ns o 'eapBpaido.id
ens o 'ojJBsn sp opotn p o 'ojusranajsui un ap osn ja o 'ojuaum-iísui un
83 'SBOi^BuiajBUi jBzi^iuapuaosBjj anb eouiajo^j;,,
o aouvojv un oppuas oiuijjn ajsa i/a 9jjvp va X upiovu
ut ap otdi^uidd a 9jqiunpiju^ui ap oidiouiid ja j-ijjaauoo ua
&amp;1S1SUO3 mutjiS^jt upionzfivruapu^osout vj atuaiuostoaud) S^aquastajj ap
uptovutuijaisput ap o aiquinpinaoui ap oidtoutud opmuvjj jap
-ají upi^izijDiiiapiíaosvJi ^\ b Bpuapusi Bun jod Áo\\ opBziJB[od
-SBq Bj83 ouisiuiuuaiapui pp A. oiusiuiinja^ap [3p Biua[qoad [^

SBpuoaajuoa ^,&lt;¿6\ oyB I^ uo opuoiiunsaj 'ojoadsaj 383 b oá
un BBq 'opuBjeaj souiBjsa anb SBUiap^ojd ^O\ b oju^no ua
Buaopoui Bpuap v\ ap SBiaoaj o soiuaimijqnasap sojjo ap SBpuona
-3SUO3 sb^ jbzi[bub ap sajuB 'snb BaijtuiJad ^vo. ss 'sjoqB. jb^sjSb snb
Bjjpuaj 030d 0UIO3 J^ *B83 33I^BUB 'SBUIIJlSajI 8B0IJBUI31BUI S3UOpBZip3}
-u^puaasBj^ 8BunS[B aipn^s^ snb ua SBpuajsjuoa seun u^ • ^uoioi^wiui
-jajapuj!^ ap ojdiomud ua ^jqtunppjaow ap oidtouiid ass aiu3uiBuii:j
-i3^i uojBzi{Biuapu30SBjj souatnb b ouis 'oidpupd ass sp aopB3.ia (b
'o)J3I3 Jod 'uojaiqap as ou anb S3uoisnjuo[) 'ájaquaspjj op otdpuud
p snj 'usiquxBj ssuoisnjuoD b j^^n[ oip L (bijoso^ij bubuis ojduuis
Bpusp B[ )8B3ij9so¡ij sauopsana oaousj BUJapoui Bpuap B{ p^n^ p jcod
in B saaouaisod so[ ap 'oq^aq oinm^uBiJoduii U^

•sBiouajajuoo ap sijas Bisa ap oaijoiu
p J3S b uba anb Á 'oipn^sa pnbB b aoiaajsod Bpuap uoa uBuopBpj
38 anb sopdmafa Á souopBaapisuoo ua jbjíju^ b souiba bá jnb^ ^
•sjusuiB^pB^ o Bsajdxa '^pnjsod ss sbj;o ojad í sajoijojue s^\ op
anj 'u^isnjuoa ap BsnBa anb sbui '8333a SBqoniu '^pussaa
g
•Biuajqojd un ap SBjsando sauopnp^s
uos oinsunuijojap Á pB)j3qi[ anb 'sajopBsuad sof sopo^ souam o sbiu
0 pja.10 UBl[ OUI03 'J33J3 83 UOISnjUOO 3p BSnBO BJ33J3J B[ 'BJOqy
•soijndsa SBUiapqojd sop so^sa
ap ouiuj^ají o^uotmBOjuBjd p opBjpuo^ua Bq anb souoTsnjnoo sb[ ap
so[dmafa opusuijsj jCoiss sui anb b oipnjsa p us as.i3A uspanj
•| • • • tíJjopjoa)5 ja sa ou anb njuídsa pp ajj^d Bjpnbs ap
pBiaaqif ou o pB^jaqij v\ sa uousano ua auod as anb o¡ sand) saoau
jv opvsuad SBUi,)[qo.id sosa ap oun ojad ínjiardsa pp uopBjsajiuEiu
o ajJBd Bun ap psijaqi^ b^ Bjopisuoo as anb us 8Buia[qoad soj^anbB
ap oun anb sbut sa ou saouoaua ojsj -Buosj^d bss sp eauopoBaj sbj ap
SBipnuí J3A3jd uo^iiujod 'pBpjOA u^ 'anb 'Sdp^nipídsa sauopB}So;iuBm
sne sp ^n^qeq o ajUBuuuopajd sbut o[ :^pjBd O|O8 oj^d 'pBpi^sa
Bun ouioa opBsuod ss Buosjod Bun ap 4tJ3iaB^Ba,, p 'saoaA sbjc^q
•opi^uss ausp
ou Braapqo^d p 'isb opBsua^ •uopBzij^jaBJBD bj JBZijjatuis BJBd
as anb oSp3 jod Bjspdui^oo se 'BiABpoj '^n^ b\ 'njijjdss ns ap
-Biuonbsa o uopBOTji[duiis ouioa Bun sa Buosjad Bun ap jo^objbo ouiod
Bsuaid as oiuauqBnjtqBq anb o[ anbjod : ojuom[Bjouaá 'oppat^j
•sojBp UBiJds 'sopB3)UBpJ uaiq
'anb boj ap ounS{B ap osnjuoo op^punua p sa o opi^aij sa Biuajq
•ojd-opnssd a^sa 'jbiobjbo ouiuua} [b ap a^ anb oppuas p unáag
•(Buia[C[Ojd opas un ap SB^sando sauopn[os UBJdnj
18 OIUOO SI83^ SOp SBJS3 3}U31UBSJBJ SBpiqaOUOO 3jdul3I8) 4(B)SIUTUIja^
-apH b^ Bijas bjjo B[ Á 'pBjjaqi^ ap sisaj B[ bijss 'BAijBSau v\ 'sauopn^
-os sbj ap bu^^ #ai3 '(p ap OABpsa sa is) 41jí3^objb3 ns sp opuadop
ajquioq p is,, asjBjun^ojd ap [3 83 'oiandsa Buid^qojd ojio ^^
•opipjsd B^83 opo^ ajuauiBOiiDBjd 'owndsa
Bni3[qojd 383 '3JU3UlBjpBJ O B83jdX3 'BpunuB 88 OpUBn3 'I8B i\
•' • einafqojd ojjo
sa 'ojsia soiuaq bá 'anb 'ouisiuiui.iajapui o ouistuiuud^sp pp ^jau
-aS Buisp^ojd p opt Bq 38 's^ ojss 'sajuopaoajuB sns sopoi uoa sojob
ap uop^pj b^ ap Buia^[ojd [b 's^u^uiBsnjuo^ 'opuBs^d B}sa as oaijoui
opo^ ua 'soat^out sojjo A soun ua Bsuaid as ts 'BjABpo^ '^ •OAi^afqns oj
A OAijafqo oj 'uopBnpAS Bsa BJBd 'ajduisis opusipunjuoa 'soiouaur A
B3JO^BUI soAijoui 3p 'unuioa sa ouioa 'Bp^Bq as 18 une souaiu ^^ *ojBp
^BBuad apand as ou tbA 'sBuiapcjojd eojss sopipunjuo^ •pBpijeuosjsd
bj ap bj sjqos o p^iunjoA bj ap pBjjaqij bj ajqos ouis ajquioq jap
pB^jaqij bj sjqos Bjjpnasrp as ou vA 'ja op o^j^d ubuijoi 'ajquioq ja ua
ubjso 'oApofqns opijuas uo 'soaijoui soj ouioo 'osbo opun^as ja ua 'anb
sbjju3ij^[ •ajqiuoi/ jap pBjjsqxj bj 3p Biusjqojd ijoijsixs opunui [3p
ojuouijB^o} opuodap aaqiuoq ja is 'Bjnasqo A Bjoajipui 'Bsnjuo^ biujoj ua
snbunB 'asjBiunSajd b BjjpjBAinba 'soaijoui jod a.idmais Bjqo ^jquioq
ja is asjBjun^oad 'opxiuss joiuijd js ns :uaiq Bjoqy -ouisini ojafns

�"2. — Que, si pretendiera alcance ontológico, llevaría a una trascendentalización ilegítima (en el caso particular, la trascendentalización ilegítima de una impotencia físico-matemática).
"Examinemos los dos puntos separadamente y por orden:
"1. —• La incertidumbre de Heiseriberg, al plantearse como inde
terminación, sólo tiene derecho a referirse a un sentido de indetermi
nismo puramente práctico, sin alcance ontológico.
"Hay, de hecho, dos sentidos de determinismo e indeterminismo,
no bien distinguidos habitualmente, y que vamos a llamar el teórico
o metafísico u ontológico, y el práctico, aplicado o pragmático.
"El sentido teórico o metafísico de indeterminismo es el de exk
tencia de un posible único (o sea, en el fondo, no existencia de la
categoría posibilidad). La existencia de un posible único: una sola
posibilidad, tanto en pasado como en presente y en porvenir. Lo que
fue era lo único que podía ser. Lo que es, lo único que ha podido
ser. Y, en cuanto al futuro, sólo una realidad sería posible para cada
momento o estado.
"Afirmar que sólo hay una posibilidad, es afirmar que la noción
de posibilidad es metafísicamente ilegítima, trascendentalmente ilegí
tima: que no hay más que necesidad e imposibilidad; que lo que no
es necesario es imposible o viceversa; sólo, pues, necesidad, negativa
o positiva. (Este ha sido muy bien explicado por W. James).

plea) : es el práctico, aplicado, o, si se quiere llamarlo así, científico.
Veamos cómo se relaciona con el anterior, y cómo o en qué no coincide
con el anterior, aunque muy habitualmente no se los separe.
"El concepto práctico o aplicado de determinismo e indetermi'
nismo se refiere a la previsión o a la demostración, a la posibilidad
práctica de prever el futuro, y a la de demostrar en su caso, por
ejemplo en cuanto al pasado, los consiguientes por los antecedentes.
"Por lo tanto, determinismo práctico o aplicado es admitir po
sibilidades o capacidades prácticas de previsión o de demostración,
en casos particulares o en general.
"Y parecería deducible del ontológico. Como según el determi
nismo ontológico un momento cualquiera determina todo el futuro,
se sugiere —y el determinismo práctico deriva de ahí— la previsibilidad, para el futuro, de los consiguientes por los antecedentes.
"Con respecto al pasado, como cada momento fenomenal fue de
terminado por sus antecedentes, se sugiere la posibilidad de demos
trarlo, o sea explicarlo necesariamente por ellos.
"Sin duda, así sale de hecho una noción de la otra; así se pass&gt;
de hecho psicológicamente, del determinismo metafísico trascendente,
ontológico, al determinismo práctico o de aplicación. El proceso de
derivación viene así: Si sólo un futuro es posible, entonces debe ser
previsible. Si sólo un pasado era posible, entonces debe ser demos'
trable.
"Pero previsible ¿por quién?; demostrable ¿por quién? Por una
mente infinita u omnipotente.
"Aquí pido atención, porque estamos en la región donde se forma

"De modo que posibilidad sería noción ilegítima metafísicamente.
"Y también lo sería la noción de probabilidad, especie de posi
bilidad calificada. Sería sólo noción de origen y alcance prácticos.
Prácticos, porque como con respecto al futuro —dentro de esa hipó
tesis determinista—• no podemos generalmente conocer lo necesario,
ese real único dentro de la hipótesis determinista, y como sin embargo
hay que tratar de prever y de actuar, de ahí que introduzcamos po
sibilidades y probabilidades: nociones prácticas que comportan
ignorancia parcial para el pensamiento concreto y para la acción.
"En cuanto al pasado, aunque ya realizado, consumado, tenemos
tendencia psicológica a aplicarle por transporte esas nociones de "po
sibilidades"; aunque, aquí, de un modo menos imperioso: el concepto
determinista en su caso, o ciertas modalidades o costumbres de pen
samiento, pueden dominar esa tendencia.
"Tal es el determinismo ontológico; al cual se opone el inde
terminismo ontológico, que consiste en creer que hay más de un
posible, que la posibilidad es más extensa que la realidad; que hasta
el momento en que un posible se realiza, había o podía haber otros
posibles. Esto es: que hay realmente posibilidad; que esta noción
es categoría ontológica legítima; que así, en cuanto al futuro, éste
no es necesario, o no es todo necesario; que no está predeterminado
o no está totalmente predeterminado.
"Tal es el concepto más profundo, el concepto metafísico, de
determinismo o indeterminismo. (En realidad, es la única acepción
que ese término debería tener).
"Pero hay de hecho otra acepción de determinismo e indetermi
nismo (repito: no debería emplearse aquí el término; pero se em-

"De hecho, sin embargo, se pasa de una noción a otra. Quizá
(¿quizá?) si se hablara de un ser capaz de previsión infinita, en
tonces no hubiera paralogismo —aunque la consecuencia sería pura
mente teórica. (Hay aquí, cuando más, posible salvedad teológica).
Pero el paralogismo se va a introducir seguramente si se habla o
piensa, no en capacidad de previsión infinita (y algo que la reba
saría en el ser superior de la teología, porque para ese ser superior
todo sería presente), sino en una facultad, expresa o tácitamente hu
mana, de prever.

— 30 —

— 31 —

un paralogismo.
"Ante todo, sin duda, determinismo supone que si alguien hu
biera previsto, afirmado o supuesto, antes de su realización, el futuro
por hipótesis necesario, habría después acertado, habría tenido que
acertar. (Suponemos al previsor causalmente aislado: si no, su pre
visión sería intervención). Y si anuncia ahora lo que vendrá, cuando
se realice habrá acertado. Pero notemos que eso no es exactamente lo
mismo que posibilidad de prever (aquí estamos en el centro mismo
del paralogismo). Aun dentro del determinismo teórico, podría no
haber posibilidad de prever, y por más de una causa: Puede haber
insuficiencia e inadecuación del proceso espiritual. Y puede haber
hasta inadecuación de la misma realidad para ser prevista; por ejem
plo, por ser artificial la distinción o recorte del devenir en fenó
menos. .. Y todavía puede haber lo que no entendemos...

�M3A3jd ap 'BUBUI
•nq ajuauíBipB^ o Bsajdxa 'pBjjnaBj Bnn ua ouis '(ajuasaad cuas opoj
joijadns ^^s as^ BJBd anbaod 'BiSojoaj bj ap joijadns jas ^a na bijbs
-Bqaj bj anb oSjb j) bjtuijui uoisiAajd p pepioEd^o na on 'ssuaid
o BjqBq as is aiaaniBjn^as jianpoj^uí b ba as oum^ojBjBd ja ojaj
•(Baiáojoaj p^paAjBS ajqísod 'sbiu opuBna 'mb^ abjj) -BaiJoaj ajuaui
-Bjnd BU9S spuanaasuoa bj anbuiiB— oum^ojBJBd Bjaiqnq on saauoj
-ua 'bjjuijut uoisiAaad ap zBd^a jas un ap BjBjq^q as is (¿Bzinb?)
Bzin^) -bjjo b uopou un ap BSBd as 'oájBquia uis 'oqasq sqm
• • • soraapuajua ou anb oj aaqsq apand BjAspoj ^ • • • souara
-ouaj ua jiuaAap jap auo^aj o uopu^etp Bj jBpijuJB jas jod 'ojd
-uiafa jod ÍB)siA3jd Jas Bjed pBpijBaj Binenn bj ap uopBnaapBui Bjs^q
jaqBq apand j^ 'jBniíJídsa osaacud [ap uopBnaapBui a Bpuapijnsui
jaqBq apan^ :bsiibo Bun ap sem jod A 'jaAajd ap pBpijiqísod jaq^q
ou Bjjpod 'oaijoaj omsiuiuuajap jap ojjuap uny • (omsiáojBjed pp
ouistra ojjuaa p ua souiBjsa mbB) u^ciaud ap pnpijiqisod anb ouisiui
oj atuatuvj^Dxa sa ou osa anb souiajou ojaj -opBjjaoB Bjq^q aorjBaj as
opiíBna 'BjpuaA anb o^ Bjoqs BiounuB is j^ • (uopuaAjainr Bijas uoisia
-ajd ns 'ou ts :opB[siB ajuanijBsnBD josiAajd [b souiauodng) -jEj^a^B
snb opiuaj Buqeq 'opBjjaaB sandsap BjjqB^ 'oiJBsa^au sisajodiq jod
ojnjnj [a 'uoiDBzi^aj ns ap sajuB 'ojsandns o opBouijB 'o^siAajd Bjatq
-ni^ uainá[B is anb auodns ouisiuimjajap 'Bpnp nis 'opoj aiuy,,
•orasiSojBJBd Un
biujoj as apuop uoi3aj bj ua soniBisa anbjod 'uppuaiB opid tnby,,
•ajnajodiumo n bjiuijui ajuara
eun jo^ ¿uamb Jod? a[qBjj8oinap í¿uamb jod? a^qísiAajd
•souiap jas aqap saouojua 'a[qisod bjb opBSBd un op^s tg -aq
jas aqap saouojua 'ajqísod sa oanjnj un ojos ig :jsb auoiA uoioBAiaap
ap osaaojd ^^ •uoioBDi^dB ap o ooijotud orasiunuja^ap {b 'oaiS^pDjuo
'ajuapuo^sBjj ooisjjBjaui ouisiutuijajap pp 'ajuaraBaiSo^oarsd oq^aq ap
asBd as tsb íbjjo b[ ap uopou eun oqoaq ap a^ss jsb 'Bpnp uigi5
•so^p jod aiusiuBiJBsa^au ojJBoijdxa Bas o 'ojjbjj
-souiap ap pBpijiqísod bj ajai^ns as 'saiuapa^ajuB sns jod p
-ap anj ^buouioujj ojuaiuoin Bps^ oiuod 'op^s^d [B ojoadsaj uo[)M
•sajuapaoajuB so¡ jod sajuainSisuoa so[ ap 'ojnin^ p BJBd 'ppjq
-istAajd b^ —jqB ap BAiJsp oai^OBjd oinsiuiuuajap p Á— ajaiSns as
'ojnjnj p opoj Buirajajap Bjambp^na ojuoraora un o^igopDjuo ouistu
-Tuuajap p un^as ouio^ "oaiSopDjuo pp ayqpnpap BuaaajBd j^n
'p^jaua^ ua o aajBjnaij-iBd sosea ua
'noioBJjsoraap ap o uoisiAajd ap SBaua^ad sapBppsdea o sapBpi^iqis
-od JTiitapB sa opBDijdB o ooijoBjd omsTuiuiaajap 'o^ubj oj -ioj,,
•sajuapaaajuB so[ jod sajuam^isuoa eo[ 'opBSBd jb ojuBna ua ojduiaf^
jod 'osbo ns ua jBJ^somap ap ^\ b á 'ojnjnj p jaAajd ap Baijasad
pBpijiqteod bj b &lt;u9pBJisoniap í[ o U9isiAajd B[ b ajaipj as oiusm
•imja^apui a omsiuiuuaiap ap opBaijdB o ooijoBJd o^daauoo ^g^
'ajBdas so[ as ou ajuarajBnjxqBq Xnm anbun^ 'JouaiuB p uoa
appuxoo ou anb ua o oiuod A 'joijaius p uoa Buopspj as oiuoa souiBa^
ap 'jsb o[jBraB¡{ ajainb as is 'o 'opBaijdB 'oaijoBjd p sa : (^ajd

— oe —
-uia as ojad íouiuuaj p rabB as.iBajdraa Buaqap ou :ojtdaj) ouisiu
-inuaj^pui a oiusmiuuajap ap uopdaa^ bjjo oqaaq ap ^Bq oaaj,,
* (jauai Bijaqap ouiuuaj asa anb
uopdaaB caiun b^ sa 'pBpipaj u^) 'orasiuiuijaiapui o oinsiuinua^ap
ap 'oDisjjBjaui ojdaauoa p 'opunjojd sbhi ojdaauoo p sa ^x,,
•opBUiuuaíapajd ajuarapioj Bjsa ou o
opBUinua^apajd B^sa ou anb íoiJBsaaau opoj sa ou o 'oiJBsaoan sa ou
a^sa 'ojnjnj jb ojuBtia ua 'isb anb íBra^i^aj boiSojojuo bijoS^íbo sa
uopon B^sa anb ípBpijiqísod ajuarajBaj XBq anb :sa ojs^ 'sajqísod
bojjo jaqsq Bjpod o Biq^q 'BzxjBaj as ajqísod un anb ua ojuaraora ja
B^s^q anb ípBpijBaj bj anb Bsua^xa sboi sa pBpijiqísod bj anb 'ajqísod
un ap 8but jí^q anb jaaja ua ajsisuoa anb 'oaiS^jojno orasiuiauaj
-apui ja ánodo as jBno jb íodi8ojojuo ouisiuiuuajap ja sa Jbj^,
•Btauapua^ Bsa jBuiuiop uapand 'ojuaunse
-uad ap sajquinisoa o sapepijBpoui SBjjap o 'osbo ns ua Bjsiuirajajap
oida^uoa ja :osowadrai souaui opom un ap 'inbB 'anbunB íusapBptjiqis
-od,, ap eauopou 8Bsa aiJodsuBjj jod ajJBatjdB b BoiSojoaisd cpuapuaj
souiaua) 'opsuinsuoo 'op^zijBaj bjÍ anbuns 'opBSBd jb ojusno ujj,,
'uop^B bj BJBd A ojajauoa o^uauuBSuad ja BJBd jBiaJBd BpuBJOuSí
UB^Joduioo anb SBaijas-id sauoiaou isapspijiqBqojd jÍ eapBpijiqis
-od someaznpoj^ui anb iijb ap 'jBixjaB ap A jdAajd ap jbjb.ij anb ÁBq
oJBqraa uis oraoa X 'Bjsiuinijajap eisa^odiq bj ap oj^usp ooiuti jb^j asa
'oiJBsaoau oj aaaouoo aiuauíjBJauoS somapod ou —Bisiurnua^ap sisaj
-pdtq Bsa ap OJjusp— ojnjnj jb ojaadsaj uoo onioa anbjod 'sootjdbjj
•soaijOBjd aauB^jB A uaSwo ap uopou ojos Bjjag -EpEoijijEa p^pijiq
-isod ap apadsa 'pBpijtqBqojd ap uopou bj Bijas oj uaiquiBj j^n
•ajuaniBDisijBjaní Biuiji^ají uppou Bjjas pBpijiqísod anb opom 3Q,,
•(sauíBf -^^ jod opBaijdxa uaiq jínuí opis sq 3^3) 'BAijisod o
baueSbu 'pBpissaau 'sand '0J98 íbsj3A30ia o ajqísodnii sa oiJBsa^au 83
ou anb oj anb íp^pijiqísoduii a pspisaaau anb seto Áeq ou anb :biuu
-jSají aiuaiujBjuapuaasBaj 'Biutjiáaji ajuauíBaisijB^aui sa pBpijiqísod ap
uoioou bj anb jboijijb sa 'pBpijiqísod Bun Ars\\ ojos anb jBuuijy,,
•opBjsa o ojuaraotu
^pBO BJBd sjqísod Bijas pBpijBaj Bun OJ98 'ojnjnj jb o^u^na ua 4j^ -jas
opipod Bq anb ooiun oj '83 anb &lt;yj ^as Bipod anb ootun oj Bja anj
anb o'j -jiuaAJod us A a;uasajd na oiuod opBSBd ua ojubí 'pBpijiqísod
bjos Bun :oamn ajqísod un ap Bpuajsixa ^j • (pBpijiqísod Bjjo^ajBa
bj ap Bpuajsixa ou 'opuo| J3 ua 'bss o) oaiun ajqísod un ap Bpuaj
ap ja sa ouisiuinua^apui ap oaisijE^aui o ooijoa^ opijuas j^^^
•oDijBraBJd o opBaijdB 'oopoBjd ja A 'oi9JOíuo n oaisijBjaní o
J3 jbuibjj b soniBA anb A 'ajuauíjBnjiqBq sopinSnijsip uaiq ou
'ouiBiuirajajapui a orasiuiraja^ap ap soppuas sop 'oqaaq ap '^Íbjj,,
•oaiiiojojuo aauBajB UT8 'oaijaBjd a^uaiUBjnd ouisiu
-inuaiapui ap oppuas un b ssjijajaj b oqaajap auap ojos 'umowuituu^i
-ajnn outoo asm^junjd fo 'Sjsquasiajj ap ajquinppjaaui B^ — „• \n
:uapjo Jod jÍ ajuauíBpBJBdas sojund sop soj soniautuiBxg,,
•(BDIJBUI3JBUI-ODISJJ BpuajodlUI Bun 3p BUIIljSsjl U9pBZ
-ijBinapusasBJi bj 'jBjnoijJBd osBa ja ua) BiopiSají u9pBzijBjnapuaa
Bun b bijba9jj 'oaiS9jojuo aouBojB Bjsipuaiajd is 'an^) — o*^w

�"Y ya habría paralogismo aunque se pensara en .todo el psiquismo
humano o imaginable humanamente; todo el psiquismo, todo, pero
ya limitado por humano.
"Y es mayor el paralogismo si el proceso previsor se limita a
inteligencia.
"Y mayor paralogismo aun si se limita al uso matemático de la
inteligencia.
"Entretanto, ese paralogismo de derivar el determinismo práctico
del determinismo teórico (lo que lleva a extender ilegítimamente el
determinismo práctico), ha sido muy generalizado.
"Desde luego ya lo contiene la misma definición del determi
nismo habitual en ciertos hombres de ciencia. Véase, por ejemplo, la
célebre de Laplace: "Esta doctrina del determinismo universal ha
sido magníficamente resumida por Laplace (dice esto nada menos
que Broglie) en su célebre frase (aquí la cita textual de Laplsce) :
"Una inteligencia que para un hecho dado conociera todas las fuerzas
de que la naturaleza está animada y las situaciones respectivas de los
seres que las componen, si fuera por otra parte bastante vasta para so
meter estos datos al análisis, abrazaría en la misma fórmula los mo
vimientos de los más grandes cuerpos del universo y los del más li
gero átomo. Nada sería incierto para ella, y el porvenir como el pa
sado estarían presentes a sus ojos".
"Esta definición, lejos de ser completamente "magnífica", lejos
de ser la verdadera definición del determinismo, es por una parte
insuficiente y por otra inconsecuente.
"Nótese que ni siquiera se refiere a todo el psiquismo: cuando
es más extensa se refiere sólo a una "inteligencia". Y después se va
estrechando todavía: de la noción de inteligencia, por intermedio de
la noción de análisis, se pasa a la noción de fórmula; todo esto,
mezclado inconsecuentemente.
"Por lo demás, lo que se observa en esta definición se observa
comúnmente en todo el proceso del determinismo práctico. Al pa
sarse ilegítimamente de nociones más extensas, aunque ya insufi
cientes, a nociones menos extensas, yo diría que hay como degrada
ciones en el concepto del determinismo práctico.
"Limitar ya a una psiquis de tipo humano (y notemos que para
nosotros el tipo divino, para nuestra incomprensión, no puede ser más
que tipo humano), sería ya insuficiente para la previsión infalible,
aun en el caso de ser cierta ontológicamente la hipótesis determinista.

"Para saber que fue así, no hay que ser aquello que llamaron
"novecentista" —esto es: para hablar mejor, antiochocentista—: esa
tendencia fue estrecha y estrechante, y, en el fondo, pueril. No se
divide la ciencia por siglos, para exaltar unos y despreciar otros (y
agrego que, para mí, el siglo XIX fue, a pesar de ciertas ilusiones,
o quizá por esas ilusiones (que debemos conservar como esperanza),
muy, muy respetable).
"La ciencia ha sido continua, con especiales valores y sin duda
especiales defectos en cada período. Y esa división por siglos es arti
ficial, cuando no revela ignorancia de la verdadera ciencia. Pero en
aquel error, sí, cayó el siglo anterior, y mi generación sufrió conse
cuencias de él...
"No era sólo exagerar la previsibilidad determinista en sus do
minios más fáciles, sino extenderla a lo que, aun dentro del concepto
determinista, menos prise ofrece a la previsión y a la demostración,
o sea a lo histórico y a lo psicológico.
"Como ejemplos de cierta clase (este aspecto todavía dura) po
demos citar aquellas demostraciones históricas de que lo que fue
debió suceder; demostraciones históricas de gran apariencia cientí
fica cuando se hacen aprés coup. Compárese lo que sucede cuando
se intenta, con los mismos elementos y por la misma vía, hacer pre
"Pero hasta en psicología y en la vida; en toda esa región en que,
aunque pueda ser cierto el determinismo, no es normalmente aplica
ble de una manera práctica.
"Un caso extremo y de una inocencia que nos hace indulgentes
eran, por ejemplo, las teorías de Zola, aquellas teorías de la "novela
experimental" que establecían una especie de determinismo deduc
tivo, sentando por una parte ciertas leyes, por lo demás bien insufi
cientes y no justas, de herencia, y por otra parte ciertos caracteres
dados de personajes. Todo lo demás salía por determinismo.

"Ahora bien: una verdadera debilidad intelectual del siglo an
terior fue el mal uso, el uso ilegítimo y presuntuoso, del determi
nismo práctico. El determinismo era entonces lo "científico". Y fue
esa la ciencia en que precisamente nos formamos los de mi generación.
Era en parte una pseudo-ciencia.•

"Pero eso, en otras formas, era entonces habitual. Recuerdo un
pasaje sorprendente de Guyau, en que se esforzaba por mostrar el
determinismo de Werther: cómo todos los antecedentes conducían
forzosamente al suicidio... Y el autor sabía, como cualquiera, pero
olvidaba en ese momento, obsesionado por la teoría, que precisa
mente Goethe no se había suicidado, sino que había hecho una cosa
algo distinta: escribir un libro.
"Con esa pseudo-ciencia es grande el contraste de la de ahora.
Por una parte tenemos en la actual una lección de modestia: antes,
hasta la psicología presumía de determinismo práctico. Ahora, hasta
la físico-matemática se presenta con modestia indeterminista...
"Pero por otro lado esa actitud ha de ser encarada con descon
fianza en cuanto tiende a trascendentalizar esa indeterminación, en
cuanto tiende a intervenir por esa vía en la filosofía. Justo es que
yo diga "tiende": e] matemático y el físico pueden no tener la culpa:
pero de todos modos hay aquí algo de qué cuidarse. Nótese que en
el fondo el paralogismo vendría a ser el mismo, el mismo de antes,
invertido. Antes, admitido el determinismo ontológico, se daba por

— 32 —

— 33 —

"Pero hay una segunda degradación: reducir a inteligencia, que
ya no es ni siquiera todo el psiquismo humano.
"Y una tercera degradación: limitar aún más: a matemáticas, a
fórmulas.

�—

—

jod Bqep ge 'oaiSojojuo ouisiuiuuajap ja oppimpe 'es^oy -opijjaAUt
'sajuB ap omstm ja 'duishu ja jas b BjjpuaA omsiSojBJBd p opuoj p
ua anb asaj^j^ 'asjBpma anb ap oSjb inbe Xi&gt;^ sopoai sopoj ap arad
:^djna bj jauaj on uapand ooisjj p X oaijBUiaiBui p :tt9pu3ii,, Bip oX
anb ea ojsnf -bijosojij bj na bta bss jod jiuaAja^uí b apuau ojusna
us 'n9ioBuiuijaj3pui Esa uvzijvjuapuaosvjj v apuau ojubiio ua bzubij
-uoosap uoa Bpsjsaua jas ap bij pnipoB Bea opBj ojio jod ojaj,,
• • • Bisiuuujajapui Btisapom noo Bjuasajd as BDijBraajBni-ODisij bj
b^sbij 'Bjoqy •oatjDBjd omsiainuajap ap Bjmnsajd Bj^ojoaisd B[ bjsbi[
'sajuB :Bijsopoiu ap uopoaf eun jBnjDB bj na somauai a)jed san jo¿
•bjoi{b ap B[ ap ajsEJjuoo p apuBjá sa spuap-opnasd bs^ no^,,
•ojqrj nn Jiqiaosa ^Biupstp oSjb
bsoo Bun oqaaij BiqBq anb ouis 'opBppms BtqBq as on aq^ao^) ajuaiu
-BSioajd anb 'Bjjoaj bj jod opBuoisasqo 'ojuamoui asa ua BqcptA[o
ojtad 'BjainbfBno omo^ 'BjqBS jojiib p j^ • • • oippins yg ajnaniBsozJoj
UBtonpuoa sa^napaoajuB eo\ sopo^ otuoa :jai[}.ia^ ap onismirajajap
p jBJtsom jod Bqezjojsa as anb ua 'iiba'ii^ ap ajuapuajdjos
un opjanaa^j -^n^iqBij sa^uojua Bja 'sbuijoj sbj^o na 'osa
•oiusiuiuijajap jod bt[bs ssiuap o[ opoj^ -safBuosjad ap sopsp
saJ3)3BJB^ soiJaia ajJBd bj^o Jod j 'cpuajaq ap 'SBjsnf ou Á sa^narj
-Tjnsni naiq ssuiap o[ Jod 'sa^af SBjjap ajjB¿ can jod opu^juas 'oau
-onpap oiusiuirajajap ap aiaadsa Bun UBjaa^qBisa anb tjBjuainijadxa
ap SBiJoa} SBjpnbB 'b^o^ ap sejjoaj sb^ 'ojdraafa jod 'usja
i aaBi| sou anb Biouaooui Bun ap Á oiuaj^xa osbo ur^^
•BaijOBjd BjauBin Bun op ajq
ajuauqerajon sa on 'oiusiuuujajap p o)jap jas Bpand anbnns
'anb ua umáaj Bsa Bpoi na íBpiA b[ na Á Biáojoaisd ua bisbij oja^,,
• •-BpBdioxjnB ^aijoisiq uoisia
-ajd jaoBi{ 'bia BinsTtn B[ jod A so^uainap somsita so{ uoa 'Bjuaiui as
opnBno apaans anb o\ asajcdnio^ -dnoo saudn na^Bq as opuBno boij
-ijuap BiouaiJBdB ubjS ap SBDij^^Btq sauoiaBJjsoiuap íjapaons oiqap
an^ anb o[ anb ap seaijoist^ eauopBjjsouiap SEjpnbe jbjio somap
-od (BJnp BiABpoí oiaadse a^sa) asep B^jaio ap sojdiuafa 011103,,
•o^tS^^oaisd o\ tb A odijoísiij o\ b Bas o
'uoiDBJisourap b^ A uorstAajid B| b aoaj^o asijd souaui 'Bjsiuinuajap
oidaanoo pp oj}uap uiib 'anb oj b Bjjapuajxa ouis 'sajtaBj e^iu soiuhu
-op sns ua Bjsiuuuja^ap p^pi^iqístAaid bj jBJaS^xa o^os Bja oj^[,,
• • -p ap 0BI3U3T13
-asuoa ojjjns uoioBjauaS im A 'jouajuB o^grs p o^bd 'js'^jojja pnbs
ua oja^ -BiauBia BjapBpjaA b^ ap bioubjoujíi b[3A8J on opusna 'jepij
-tjJB sa eojxíis Jod u9isiAip Bsa \ -opojjad Bpsa ua so^aapp sajsioadsa
Bpnp uis A 83JOJBA 83[Bioadsa uoa 'Bnnijnoa opis v\\ Bpuap sq,,
* (ajqBjadsaj Xnm '^nuí
'(BznBjadsa omoa JBAjasuoo soniaqap anb) eanoienji essa jod Bzmb o
'sauoisnji SBjjap ap jBssd b 'snj XIX I^T8 I3 í}va ^^Bd '^nb oáaj^B
X) sojjo jBisajdeap A soun jB^jBxa BJBd 'sojSis jod Bpuap bj apiAip
as o^^ -jijand 'opuoj ja ua iA 'ajuBipaj}sa A Bqaaj^sa anj Biauapuaj
Bsa :—B}Si}ua3oq3Oiiue 'jofsui jBjqeq BJBd :ss ojss— ¿tBjsijuaaaAOu.,
uojbuibjj anb ojjanbB jas anb Xeij ou 'isb anj anb jaqss

— zz —
, • • • : •'Bpuap-opnasd eun ajjBd ua bj^j
*uopBjana im ap soj ^ouiboijoj son ajuaraBsioajd anb ua Bpuap bj Bsa
anj j^ •Mooijjju3pM oj saauoiua Bja omsimauai^p j^ •oaijDBjd omsiu
-iiujaiap jap 'oson^unsajd A ouipj^ají osn ja 'osn jbui ja anj jouaj
-ub ojSxs jap jBm^ajaim pBpijiqap BJapspjaA ^nn :uaiq Bjoijy,,
•SBjnnuoj
b 'SBOijBUiaiBni b :sbui utiB jbituiij :u9iaBpBjSap Bja^ja^ Bun j^M
•ouBumij omsinbisd ja opo^ Bjambis tu sa on bX
anb 'Bpnaij3iui b jpnpsj :u9pBpBjSap Bpun^as Bun Xbij ojaj,,
•Bjsiuuujajap sisaiodiij bj ainaniBaiSojoino Bjjaia jas ap osb^ ja ua uiib
'ajqijBjni uoisiAajd bj BJBd ajuapijnsni bX Bijas '(ouBranq odp anb
SBta jas apand on 'u9tsnajdnioDui BJ^sanu BJBd 'ouiArp odp ja sojjosou
anb somatón X) oiiBinnq odu ap sinbisd eun b bX jejiim^,,
•O3i}3BJd oinsiuinua^ap jap ojdaauoo ja na sauoya
omoa Ae\\ anb BiJrp oX 'sBSuajxa sousm sauopon b 'sa^uata
-ijnsui bX anbunB 'sesuajxa sbiu sauopon ap a}uaiuBinpj2o[i asj^s
-sd jy -oariaBjd oinsiuiuuajap jap osaaojd ja opoj ua ajuaiuunmoa
BAjaeqo as uopiuijap Bjsa ua BAjasqo as anb oj 'sBtuap oj Jo^,,
'aiuamsjuanaasuoaui opBj^zam
'ojsa opoj íBjnmjoj ap uopou bj b Bs^d as 'sisijbub ap n9pon bj
ap oipamiajuí jod 'BpuaSijatuí ap U9pou bj ap :BiABpoj opuBipaajsa
ba as sandsap j^ *^(Bpua^ija)ui,^ Bun b ojos ajaijaj as Bsuajxa sbiu sa
opuBna :oui8inbisd ja opoj b ajaipj as Bjambis tu anb asa^9\[,,
•a^uanaasuoaui bjjo .xod X aiuapijnsai
Bun jod sa 'oiusiuiuuajap jap uoptuijap BJapepj3A bj J3S ap
'ltBaijjnSBm?5 a^uaiuBjo^diuoa jas ap sofaj 'uopiuijap Bjsg[M
•((sofo sns b sajuasaad ueuBisa opss
-Bd ja otnoo JiusAJod J3 X 'Bjja BJBd ojjstoui bjj^s ^pB\[ 'oraoiB oja2
-ij sbiu jap soj X osjaAiun jap sodjsna sapusaS sbiu soj ap sojuauuiA
-om soj Bjnmjoj Buisim bj ua BiJBZBjqs 'sisijbub ¡b sojBp soisa ja^aiu
-os BJBd bjsba ajuBjsBq a}jBd Bjjo jod BJ^nj is 'uauodiuo^ sej anb sajas
SOJ ap SBAI}30dS3J S3U013B11JIS 8BJ X BpBlUJUB BJ83 BzajBJllJBU BJ anb 3p
SBZjanj 8Bj SBpoj B.I3I3OUO3 opBp oqaaq nn BJBd anb Bpuaj)ip;ui bu^,,
: (3^3jdB^ ap jBtijxaj Bip bj inbB) ^sbjj ajqajaa ns ua (aij^ojg aub
souam Bp^u ojsa aaip) aaBjdB^ jod Bpimnsaj ajuauíBaijiuáBtu opis
Bq jBsjaAinn omsiuiuua^ap jap Buijjaop Bjsg,, :aoBjdB^ ap ajqapa
bj 'ojdmafa Jod 'assa^ 'Bpuap ap ssjqmoq so^jap ua jBnjiqsq ouisiu
-imjaiap jap U9piuijap buisiui bj ^uaijuoa oj bX o^anj ^psaQ,,
•opBzijBJauaS Xnm opis Bq '(oapaBjd ouisiuiuuajap
J3 ajuaraBraiji^ají jypua^xa b BAajj anb oj) ootupaj &lt;nusivruijar&lt;&gt;p pp
o^pjvud oiusmiuiuajap ja uvaijap 9p ouisiSojvjvd asa 'o
bj ap oauBiuajBiu osn jb bjiuii^ as is uiib omsi^ojBJBd jo^bui j^n
•BpuaSijajut
b B^imij as josiAajd osaaojd ja is omsi^ojBJBd ja JoÁBtn sa j^n
, •"ouBiunq jod opBjiuiij bX
ojad 'opo^ 'omsmbisd ja opoj í ajuaniBUBuinq ajqBuiSBtni o ousiunq
omsmbisd ja opoj na BjBsuad as anbunB omsi^ojBjBd Bjjq^q bX j^n

�real el aplicado y se lo daba por aplicable en todas partes. Ahora
puede ocurrir que, comprometido el determinismo práctico, se pre
tenda sacar de ahí alguna consecuencia que afecte al teórico".
"Volviendo ahora a nuestro caso de la incertidumbre de Heisenberg, recordemos ante todo, elementalísimamente, de qué se trata.
Transcribo un resumen: "Si se designa por símbolos matemáticos res
pectivamente los errores que se cometen en la determinación (simul
tánea) de posición y de movimiento, no se puede, nos muestra Heisenberg, imaginar una experiencia que permita reducir ambos errores
simultáneamente hasta el grado que se quiera; hasta hacerlos, que
sería la aspiración, infinitamente pequeños.
"En las circunstancias más favorables muestran los cálculos que
el producto de los productos que simbolizan esos errores es del orden
de la constante de Planck. Si, para simplificar, suponemos el pro
ducto de esos productos igual a la constante de Planck, escribiremos:
Ap X Am = h. Y entonces ocurriría lo siguiente:
"Para sistemas macroscópicos se puede hacer muy pequeño Ap
sin agrandar perjudicialmente Am y viceversa, porque h es muy pe
queño con relación a esos sistemas. Nótese que, a estos efectos, el
milésimo de miligramo, que es más o menos la masa más delicada
accesible al experimento físico, es todavía un sistema macroscópico.
Pero para sistemas atómicos, para el mundo de los electrones y de
los fotones, entonces no. Si se reduce una de las expresiones hasta
hacerla muy pequeña, buscando hacerla infinitamente pequeña, en
tonces la otra se agrandaría sensiblemente y perjudicialmente. Debido
a lo cual, si precisamos la posición, el estado de movimiento se hace
indeterminado, y al contrario. Es así como los sistemas macroscó
picos no están afectados por esta indeterminación. El principio de
Heisenberg se manifiesta en la escala de los elementos de los sistemas
atómicos".
"Ahora, completemos: Un término llama la atención: "imaginar
una experiencia". En efecto: la determinación en estos casos, y esto
es interesantísimo, no puede hacerse por experiencias reales. Se hace
por experiencias físicas imaginarias, a las cuales se aplica el cálculo
(de manera que, si de aquí saliera trascendentalización ilegítima, sería
en su caso una trascendentalización físico-matemática. Y si se quiere,
de física... pero de física imaginaria).
"Y ¡más interesante aún! Es esa misma experiencia imaginaria
la que provoca la indeterminación. Lo que provoca la indetermina
ción es la intervención del observador: Consiste esa experiencia ima
ginaria en observar imaginariamente por medios físicos los elementos
de los sistemas atómicos, para lo cual hay que emplear, siempre ima
ginariamente, una abertura de microscopio imaginaria y una frecuen
cia imaginaria de la radiación con que se ilumine. Y entonces- se
muestra, aplicando el cálculo a esas experiencias imaginarias, que lo
que sirve mejor para determinar la posición empeora la determina
ción del estado de movimiento y viceversa. Y que la intervención

puede, en este caso especial de los sistemas atómicos, experimentar
sin alterar.
"Y bien: lo que ese principio muestra, es que no hay, en el esta
do actual de la ciencia, determinismo práctico (esto es: previsibilidad,
ealculabilidad totales) en la micro-escala. Y demostraría que no pue
de haberlas, con la salvedad de otras vías posibles de raciocinio o
experimentación.
"Pero si (esto es lo central) : si, expresa o tácitamente, consciente
o inconscientemente, se convierte ese principio en principio de inde
terminación en el verdadero y hondo sentido, en el sentido ontológico, entonces es una trascendentalización ilegítima. Y en ella han
caído muchos de los hombres de ciencia contemporáneos; unos, para
dar por demostrado el indeterminismo metafísico; otros, para des
confiar, por simpatía determinista, del principio mismo. Han sido
varios, y de los mayores, los hombres de ciencia que, no habiéndose
atemorizado de los aspectos más violentos de la relatividad: ni de
las extrapolaciones sobre los límites del espacio, ni siquiera de esas
vidas que se alargan y se acortan según el estado de movimiento,
retroceden ante los aspectos prácticos, del principio de Heisenberg,
porque ellos mismos lo trascendentalizan en indeterminación...
"Concluyo: Y todo esto —lo uno y lo otro— puede confundir;
y también inhibir: ni tienen que hacer los físicos y los matemáticos
trascendentalizacione8 ontológicas de su principio de incertidumbre
ni tampoco por qué atemorizarse de las consecuencias científicas de
éste. Habría, en cierta región del conocimiento, no indeterminación
en el primer sentido; esto es: no multiplicidad de posibilidades on
tológicas (cuestión aparte y ajena a la ciencia práctica), sino limita
ción práctica de nuestros medios de previsión. Y con ésta, como con
tantas otras limitaciones, se trabaja..."

del experimentador, por ejemplo, al bombardear imaginariamente
electrones con radiación, produce efectos que alteran todo. No se

Aquí, voy a introducir dos notas: En primer lugar, quiero hacer
notar —y perdóneseme que insista tanto, pero es, ésta, aclaración fun
damental: ninguna de estas confusiones, ni de otras análogas, se pro
duciría si se reservaran las palabras "determinismo" o "indeterminis
mo" sólo para aplicarlas en el sentido ontológico; y, para lo práctico
se hablara de "previsibilidad" o "imprevisibilidad". El principio de
Heisenberg se llamaría de imprevisibilidad (o incertidumbre) en los
casos a que él se refiere (de la micro-escala); y no habría ninguna
confusión ni duda).
Otra nota: la confusión entre imprevisibilidad e indeterminismo,
continúa. Por ejemplo: en uno de los últimos números de la revista
"Scientia", aparece un artículo titulado "Indeterminismo Físico y Au
tonomía de la vida", que empieza refiriéndose al "descubrimiento del
indeterminismo cuantístico"; que dice más abajo: "La Física ha debi
do abandonar la idea del carácter determinista de sus leyes en el
ámbito de los microfenómenos". Sigue aún: "Entre el ámbito de in
determinación que las leyes físicas consienten..., etc.". Pero en rea'lidad se refiere a la imprevisibilidad, como expresa en este otro pa
saje: "Las leyes de la teoría cuántica no dejan (non daño piú) la
posibilidad de prever de modo unívoco y completo, sobre la base de

— 34 —

— 35 —

�— ss —
ap 98EC[ v\ ajqos 'oj3[duiO3 A ooOAiun opoin ap jaAajd ap pepijiqísod
B\ (njd ouvp uou) UBfap ou BoijuBna BiJoaj b^ ap savía^ sb'j^^ :afBS
-ed ojjo ajsa ua Bsajdxa oraoo 'pBpijiqísiAajdiui bj b ajaipj as p^pi^
-B3J ua ojaj '^'aja ' • • • uajuaisuoa seoisij sa^aj sbj anb uopBuimjaiap
-orí ap ojiquiB p aj}ugM :uiib anSig •ttsouatnouajojaiin eo\ ap ojiqtnB
p ua sa^af sns ^p Bjsiuiuusiap jajoBJBD pp Bapi bj jBuopuBqB op
•iqap bi^ boisi^ vjn :oÍBqB sbui aoip anb i ^ooiisiixreno otnsiuiuuajapni
pp ojnaiuiuqnDsap,, ^B asopuauípj zaidiua anb '4tBpiA B[ ap Bitnouoi
-ny A O3isjj[ oinsimuuajapujM opBinjij opaojiJB un aaajedB '^Bijuapg,,
BjsiAaj v\ ap sojaumu sounjjn so^ ap oun ua ¡ojdrnofa joj •L'iiurjuoa
'omeiuiuua^apni a pBpi^iqísiAajdun ojjua umsnjuoa bj :biou bjiq
• (Bpnp tu uoisnjuoa
BunSuiu BijqBt[ ou A i (B^asa-ojaini ^\ ap) ajaijaj 38 ja anb b sossa
bo^ ua (ajqiunpijjaoui o) pBpijiqístAajdnii ap bijbuibj^ as ^jaquasiajj
ap oidpui^d ^^ •ltpBpi^tqi8iA3Jdnii,, o tipBpiirqisiAajd,, ap BJB^q^q as
oaijatud o\ BJsd '^í íooi^^p^juo opijuas p ua SB[jBai[dB Bjed ojps ^oni
-siuiuwa^apui,, o ttouiSTuirajaj9p,, sBjq^pd sb[ usjBAjasaj as rs Bijpnp
-ojd as 'sbSo[bub sbjjo ap tu 'sauotsnjuoa SBjsa ap eun^uiu :pjuauiBp
-unj uopBJBpB 'Bjsa 'sa o jad 'ojubj bjsisui anb amasauopjad Á— jbjou
jaa^q ojamb 'jBSn^ jauíud u^ :sbjou sop apnpojjuí b jCoa 'inby
tt---BfBqBjj as 'sauoiOBjirai^ bb^jo sb^ubj
noa ouioa 'Bjsa uoa j^ •upmAajd ap soipaui soj^sanu ap B^ijDBjd U910
-Bjinii]; ouis '(Boij^Bjd BiauaiD b^ b BuaÍB A ajJBd^ uo^sana) bb^tSojo}
•uo eapBpijiqísod ap pBpiai{di}[nui ou :sa o)sa íoppuas jamiad p ua
uoiaBuiuuajapui ou 'ojuaxuipouoD pp u^i^dJ Bjjcaia ua 'BuqBjj -ajsa
^p SB3Tji)uaia SBiouanaasuoa sv\ ap asjBztJouiaiB anb Jod oaoduiB} m
'ajquinpiij^oui ap oidiomad ns ap SBDiSopDjuo sauoiaBzi^BjuapuaasBj}
sooijBiua^Bin so^ Á sooisij so^ jaoBq anb uauaij iu :Jiqiqui uatqiUBj Á
í.xipunjuoo apand -—ojjo o\ á oun o[—- ojsa opoj j^ :o^npuo^),,
• • 'uoiaBuinuaiapui ua uBzi^BjuapuaosBjj o\ souisiui so^p anbjod
'S.iaquosiajj ap oidpuud pp ODtjDBjd sojaadsB so\ ajuB uapaaojjaj
'ojuatutiAom ap ope;sa p un^ss ubjjoob as Á ubSjb¡b as anb SBpiA
SBea ap Bjambis iu 'opBdsa pp sa^iuii^ so[ ajqos sauoiaB^odBj^xa sb[
^p tu :pBpiAijBpj b^ ap so^najotA sbui sojoads^ so^ ap opeziJouiajB
asopuaTqBq ou 'anb Bpuap ap sajquioq so^ 'sajto^BUi so[ ap A 'soijba
opis ubjj 'ouisiui oidpuijd [ap 'Bjsiuinuajap BijBduiis aod 'jbijuod
-sap bjb5 'sojjo íooisjjBjaui ouisiuiuijo^apui p opBjjsouiap jod
BjBd 'soun ísoauBJoduiajuoo Bpuap ap sajqmo^ so^ ap souonm
ubx^ B^[a ua j^ "BwniS^fi umowzypt^u&amp;pu^osnji trun sa S9ouorua 'ooi^
-pjojuo opjjwas ja na 'opijuas opuot{ X ouapvpjaa ja ua iipiovutnidaj
-aput ap oidiouxid ua ojdtouiud asa ajuamuoo as 'atuawaiuatosuo&amp;ui o
otuaiosuoo 'atu^iuoipvj o vsaudxa 'is : (pjjuaa o[ sa ojea) is oja^,,
•uppBjuaraijadxa
o ompopBi ap sajqisod sbia sbjjo ap p^paApjs bj uoo 'SBpaqBq op
-and ou anb BiJBJjsoinap ^ •B^Basa-oaaiui bj ua (sap^joj pBpi[tqB[iio[Ba
'pBpi[iqtsiAajd :sa o^ea) oaijafjd orasiuiuuajap 'mouato oj ap pmion op
-msa \^ ua 'Xbi{ ou 3nb sa 'BJjsaniu oidpuud asa anb oj :uarq ^M
•JBJ3ip3 UIS
jBjuaunjadxa 'so^tui^íB SBUiajsis so^ ap ¡Bpadsa osb^ a;sa ua 'apand

as o^¿ *opoj uBjajp3 anb sojaaja aonpojcd 'uopBipBj uod saucupap
a^uaniBUBuiBuii .icap.iBqiuoq p3 'o^draafa jod 'jopBjuanitjadxa pp
uopuaAjajuí b^ anb ^ 'BsjaAaoiA A oiuaiuiiAoui ap opsjsa pp uop
-BUiuua^ap B[ BJoadina uoiaysod v\ jBuimjajap bjb¿ jofain aAJis anb
o\ anb 'sbijbuiSbuii SBiouai.iadxa 8Bsa b o[na[Ba p opuBai[dB 'BJjsanui
as soouojua j^ •auium^i as anb uoo uopBipsj b[ ap bijbui^buii ep
-uanaajj Bun A BusuiSBUir ordoasojoim ap BjnjaaqB Bun 'ajuauíEMBinS
-BuiT ajdmais 'jBa[duia anb ^bi| pn^ o[ BJBd 'sooiuiojb SBraajsis so[ ap
so^uamap soy sootsij soipain jod ajuainEiJBuiSBUii jBAjasqo ua bijbut^
-buii BpuaiJtadxa Bsa a^sisuo^) :jopBAjasqo pp uopuaAjajux B[ sa uop
-Buiuuajapm b^ ^ooAo.id anb o'j •uoi^Buitnja^apui bj vooacud anb B[
bijbuiSbuii Bpuawadxa buisiui Bsa sg ¡unB ajuBsaaajuí sbui! j^?í
• (BtJBUtSBini bdistj ap oiad •••bdisjj ap
'ajtamb as is j^ •BopBuiajBui-o^Tsij uopBzip^juapuaasBJi Bun osb^ ns ua
Bijas 'Biui}t^3[i uopBzipj^uapua^sBjj BjaijBS tnbs ap ts 'anb BjauBin ap)
opaajBo p BoijdB as sa^na sb[ b 'sbubui^buii sbisjj sBpuauadxa aod
aoBq ag -sapaj SBpuauadxa jod ^saao^q apand ou 'oiuisjiuBsajajni ea
o^sa A 'sosbo so^sa ua uotoBnimaojop b^ :o^oap u^ 't4BpuatJadxa Bun
jbuiSbuii:,, :uotouajB bj buibj[ oumi.ia; n¡\ : soraajs^dnioD 'B
SBiuajsis so[ ap eojuainap so^ ap BjBosa b^ ua B^saijiuBin as Saaquastajj
ap oidpuud j^ •u^pBuiuuaiapui B^sa jod sopsiaajB usjsa ou soaid
-oasojoBur SBUia^sis so^ onioa isb s^ -oiJBjjuoa ye A 'opBniuuajapui
aDBq as ojuauuiAoiu ap opBjsa p 'uopisod B[ soniBspajd xs 'pma o{ b
opiqaQ •ajuainjBpipnfjad A a^uama^qcsuas BiJBpuBJ^B as bjjo b¡ saauoj
-ua 'Buanbad ajuarnB^iuijuí B^jaoBq opusasnq 'Buanbad Anta BfjaoBq
BjsBq sauoisa^dxa sb[ ap Bun aanpaj as tg *ou saauojua 'sauojoj so[
ap A sauo^^aap sof ap opunin p Bjsd 'soaimojB SBinaisis BJBd
•ooid^osoJDBUi Buiajsis un BjABpo^ sa 'oaisij ojuarauadxa
Bpsaipp sbui BSBcn By souaui o sbui sa anb 'oniBj^ijini ap oraisajtuí
p 'so^aap sojsa b 'anb osa^o^j •SBtnajsis sosa b uop^pj uoa onanb
-ad Ánni sa \[ anb jo d 'BgjaAaatA A uiy aiuatnjBpipnfjad jBpuBJ^B uis
dy ouanbad Ama jaaBij apand as soaidoasojaein SBiuajsis bjb^^^
:ajuamSis o\ bijijjiioo saauojua j^ -v = uiy y^ dy
: somajiqijosa '^fauB^^ ap a^uBisuoa B[ b [biiSi sojonpoad sosa ap oionp
-ojd p souiauodns 'jBDijipirais BJBd 'ig •j^ouB^^ ap ajuBjsuoo b^ ap
uapjo pp sa sajo.ua sosa UBZi^oqints anb eojanpojd so\ ap ojanpojd p
anb sop^opja so^ uBjjsanuí sap^BJOABj sbui SBpuBjsimojp sb^ ug,,
•souanbad ajuauíejiuijuí 'uppBjídsB B[ Bijas
anb 'eopaDBq BjsBq íBjainb as anb opBJlá p BjSBq aiuauíBauB^^nniis
sajojja soquiB jpnpaj B^imjad anb spuaijadxa Bun jbuiSbiui 'Sjaquas
-pjj Bjjsanm sou 'apand as ou 'o^uairaiAom 3p A uoraisod ap (bbubj
-pnuiis) uppButuuaiap bj ua uaiamoa as anb sajojja so¡ ajuauíBAijaad
-saj sooijBiuajBin sopDqmis jod Bu^isap as tg75 :uatnnsaj un
•bjbj^ as anb ap '3}uauiBUii9i[Bjuama[a 'opoj aju^ soraapjooaj 'S
-uaspjj ap ajqumpujaaui v\ ap osBa ojjsanu b Bjoq^ opuaiAp^^,,
•ítoaijoaj ^b ajaajB anb BpuanaasuoD BimS^ iqB ap jbobs Bpuaj
-ajd ae 'oar^Bjd ouisinunjajap p op^amojduioa 'anb JiJjnoo apand
Bjoqy -sajj^d Sfipo^ ua 9jqBoi[dB jod BqBp o[ as A opBoi[dB p ¡saj

�la posición inicial de un sistema, su ulterior desenvolvimiento, etc.".
Y de te do el artículo se desprende que es a la imposibilidad de previ
sión a lo que se refiere el autor, y no a indeterminismo, término que
ha empleado a veces por error. La que no está aún corregida es, pues,
la misma confusión que, hace ya tanto tiempo, llevaba a hacer, del
principio de incertidumbre de Heisenberg, un principio de indeter
minación. La misma confusión se ha producido, pues, a propósito de
los descubrimientos cuánticos de Planck.
Y ahora, insinuaremos algo de lo que el nuevo concepto de ma
teria —el que tanto la experimentación como el razonamiento, inclu
sa la exploración matemática, han introducido en los últimos años—,
algo de lo que ese nuevo concepto de materia, diríamos casi sin para
doja, de materia desmaterializada, ha venido a agregar a nuestras
ideas sobre libertad; entiéndase bien: sobre libertad, o sea sobre no
dependencia de seres con respecto a lo exterior a ellos. Esa agrega
ción es, en globo, en el sentido de la libertad: de la libertad de más
seres, o de más casos de libertad en los seres que antes considerába
mos como no dependientes, como inertes; sin que este acrecimiento
ds libertad tenga nada que ver, bien entendida, con el problema del
determinismo o indeterminismo, como después, y aparte, lo mostra
remos.
Para la ciencia actual, la materia, diríamos sin paradoja, no es
material, en el sentido antiguo: es una combinación de cargas eléc
tricas, en movimiento o acción continuas: una piedra, la tabla de
nuestra mesa, es, como ha dicho pintorescamente cierto hombre de
ciencia, un revuelo de moucherons. Y, para colmo (Broglie) esté
también hecha de ondas.
Los átomos se presentan como fuentes de energía; no sólo como
dependientes, en consecuencia. Cuerpos, como el radio, "bombardean",
con partículas y rayos (en la ciencia a que yo llegué, eran tres: perdón
si hay, ahora, más todavía). Pues ese bombardeo ha de interpretarse
como actividad de la materia, y, por consiguiente, como no depen
dencia de lo exterior. Esto es: en el sentido nuestro, como "libertad".
Aquí, prevengo, en el ánimo de los que me oyen, dos órdenes de
ideas: unas, ideas en el sentido de que no son las libertades de esa
clase las que interesan a los problemas vitales de libertad humana: ya
lo sé; pero lo que sale de los nuevos hechos, es como argumentación
a fortiori. Y el otro orden de ideas es el que haría aparecer cuestiones
sobre determinismo e indeterminismo, que pueden aparecer ya en este
momento, que aparecerán más seguramente dentro de un momento
cuando se trate de la previsibilidad de los fenómenos intramateriales,

ZDISLAS MILNER

GÓNGORA Y MALLARMÉ
EL CONOCIMIENTO DE LO ABSOLUTO
POR MEDIO DE LAS PALABRAS
(Traducción y ampliación de notas y ejemplos, de Emilio Oribe)
En la etapa final de las grandes épocas literarias, paralelamente
con las manifestaciones de superabundancia y también, de laxitud, el
mismo fenómeno se reproduce. Un hombre, o un grupo de autores, se
destacan de la masa inerte de los extenuados. Y se desprenden en el
momento en que las libertades de antaño se han transformado en re
glas con fuerza de leyes; después se aislan, ante la irrisión de la vul
garidad, en el horror de los caminos menoscabados, en un impulso
poderoso hacia la verdad desnuda, con la firme voluntad de crear.
No señalan la aurora de un día nuevo, no son reformadores aún. Más
tarde, cuando los años y las generaciones han transcurrido sobre su
obra, escarnecida antes por los contemporáneos, una vez que el tiempo
ha hecho la justicia con la mediocridad coronada de laureles, y que
sin apasionamiento se puede justipreciar la contribución que aquellos
poetas han traído, encuentran, generalmente en los anales de las letras,
el sitio que merecen guardar.
Pero todavía no debemos equivocarnos. El simple hecho de que
tal obra se separe de los preceptos y las reglas aceptadas, no da la
medida de su valor. Sería una equivocación constituir un solo block,
en el transcurso de países y de edades, con los preciosistas y simbo
listas, en Francia, con los conceptistas y los adeptos del Marinismo en
Italia, con los eufuistas en Inglaterra, y los cultistas y gongoristas en
España. A decir verdad, en la extensa lista que podría establecerse
de estos poetas que no han recibido "l'aprobatur" de las academias

pero que trataré después aparte, porque es esa frecuente confusión de
dos cuestiones la que no permite pensar claro.k
(Continúa)

E. O.
— 36 —

— 37 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1141">
                <text>Conclusiones sobre los problemas de la Libertad y del Determinismo</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1142">
                <text>Serie de conferencias sobre los resultados de los estudios sobre el problema de la libertad y del determinismo.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1143">
                <text>VAZ FERREIRA, Carlos</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1144">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 23-36</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1145">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1146">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1147">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1148">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1149">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="39">
        <name>CARLOS VAZ FERREIRA</name>
      </tag>
      <tag tagId="134">
        <name>CONFERENCIAS</name>
      </tag>
      <tag tagId="133">
        <name>DETERMINISMO</name>
      </tag>
      <tag tagId="7">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
      <tag tagId="132">
        <name>LIBERTAD</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="120" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="188">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/4f178e6072285aa725c16ecc15fb9670.pdf</src>
        <authentication>36d924b7ecee3b1c17fc95b78417a7b2</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1154">
                    <text>����������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="9">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2380">
                  <text>Legajos personales</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2531">
                  <text>Archivo Central Universitario de la FHCE&#13;
Arch. Mónica Pagola&#13;
Lic. Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1150">
                <text>Legajo Claudio Sánchez Albornoz</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1151">
                <text>Notas&#13;
Correspondencia&#13;
Telegrama&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1152">
                <text>Contratación del Profesor Sánchez Albornoz a dictar el Curso sobre "Las Instituciones Medievales de Castilla".</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1156">
                <text>Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1157">
                <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1158">
                <text>Abril 1946 - Junio 1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1159">
                <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1160">
                <text>Documento papel</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1161">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1162">
                <text>Expediente</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1163">
                <text>UY858-UDELAR-FHC-ACUFHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1164">
                <text>Montevideo-Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="135">
        <name>Claudio Sánchez Albornoz</name>
      </tag>
      <tag tagId="136">
        <name>Sánchez Albornoz</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="122" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="213">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/2abbd401768e677b5c10eda1067ff153.JPG</src>
        <authentication>7addd0dcf3876169c0f1041e3ba041fd</authentication>
      </file>
      <file fileId="214">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/8355f62befc8b9938a0ec8e1d4e7e9ce.JPG</src>
        <authentication>237365c4990e8093769bcbd6eabd6ef3</authentication>
      </file>
      <file fileId="215">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/c25a4de890015f957731b5fcfe5e116d.JPG</src>
        <authentication>5631b260ec5a1467d183a624bd294ff7</authentication>
      </file>
      <file fileId="217">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/90b33628970a38af2f5b12765ef74104.JPG</src>
        <authentication>7deedcc5fbb1db010ce03630b1206ff2</authentication>
      </file>
      <file fileId="218">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/f94cdace292b7ac3b206e3ab890aaf69.pdf</src>
        <authentication>41e5a22b96125066c2b0f526d924bd2a</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1252">
                    <text>���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
          <elementSet elementSetId="1">
            <name>Dublin Core</name>
            <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
            <elementContainer>
              <element elementId="50">
                <name>Title</name>
                <description>A name given to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1253">
                    <text>Carta del Dr. Tálice al Secretario de la Facultad de Humanidades y Ciencias Dr. Luis Giordano</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="49">
                <name>Subject</name>
                <description>The topic of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1254">
                    <text>Carta&#13;
Informe</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="41">
                <name>Description</name>
                <description>An account of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1255">
                    <text>Carta explicativa sobre actuación universitaria</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="39">
                <name>Creator</name>
                <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1256">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="48">
                <name>Source</name>
                <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1257">
                    <text>Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="45">
                <name>Publisher</name>
                <description>An entity responsible for making the resource available</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1258">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="40">
                <name>Date</name>
                <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1259">
                    <text>Enero 1949</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="37">
                <name>Contributor</name>
                <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1260">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="42">
                <name>Format</name>
                <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1261">
                    <text>Documento papel</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="44">
                <name>Language</name>
                <description>A language of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1262">
                    <text>Español</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="43">
                <name>Identifier</name>
                <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1263">
                    <text>Uy858-UDELAR-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="38">
                <name>Coverage</name>
                <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1264">
                    <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
      <file fileId="220">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/ef914db54b56a925539115e2b65f1740.pdf</src>
        <authentication>ab211fc593c9f64c1f890ca2555b1219</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1266">
                    <text>�����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
          <elementSet elementSetId="1">
            <name>Dublin Core</name>
            <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
            <elementContainer>
              <element elementId="50">
                <name>Title</name>
                <description>A name given to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1267">
                    <text>Carta del Dr. Tálice dirigida al  Profesor Dr. Justino Jiménez de Aréchaga</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="49">
                <name>Subject</name>
                <description>The topic of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1268">
                    <text>Carta</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="41">
                <name>Description</name>
                <description>An account of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1269">
                    <text>Desde París el Dr. Tálice  envía una carta felicitando al Profesor Dr. Justino Jiménez de Aréchaga al asumir el cargo de Decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Tálice re encontraba realizando una beca.</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="48">
                <name>Source</name>
                <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1270">
                    <text>Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="45">
                <name>Publisher</name>
                <description>An entity responsible for making the resource available</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1271">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="40">
                <name>Date</name>
                <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1272">
                    <text>24 de enero de 1950</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="37">
                <name>Contributor</name>
                <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1273">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="42">
                <name>Format</name>
                <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1274">
                    <text>Documento papel</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="44">
                <name>Language</name>
                <description>A language of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1275">
                    <text>Español</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="51">
                <name>Type</name>
                <description>The nature or genre of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1276">
                    <text>Expediente</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="43">
                <name>Identifier</name>
                <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1277">
                    <text>Uy858-Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="38">
                <name>Coverage</name>
                <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1278">
                    <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
      <file fileId="221">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/d5cd5b1152ef4d029f0b606834743bf9.pdf</src>
        <authentication>e4516e43a606a8c4e5625ba79f425d82</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1279">
                    <text>���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
          <elementSet elementSetId="1">
            <name>Dublin Core</name>
            <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
            <elementContainer>
              <element elementId="50">
                <name>Title</name>
                <description>A name given to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1280">
                    <text>Nota dirigida al Decano sobre Estatuto y Reglamento General del Instituto de Cinematografía de la Universidad (I.C.U.)</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="49">
                <name>Subject</name>
                <description>The topic of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1281">
                    <text>Nota</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="41">
                <name>Description</name>
                <description>An account of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1282">
                    <text>Nota dirigida al Decano sobre Estatuto y Reglamento General del Instituto de Cinematografía de la Universidad (I.C.U.) y actividades actividades en el mismo.</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="48">
                <name>Source</name>
                <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1283">
                    <text>Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="45">
                <name>Publisher</name>
                <description>An entity responsible for making the resource available</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1284">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="40">
                <name>Date</name>
                <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1285">
                    <text>22 de febrero de 1951</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="37">
                <name>Contributor</name>
                <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1286">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="42">
                <name>Format</name>
                <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1287">
                    <text>Documento papel</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="44">
                <name>Language</name>
                <description>A language of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1288">
                    <text>Español </text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="51">
                <name>Type</name>
                <description>The nature or genre of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1289">
                    <text>Nota</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="38">
                <name>Coverage</name>
                <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1290">
                    <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
      <file fileId="222">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/57abb4d1ad7bef5c2981aaa0a1480e51.pdf</src>
        <authentication>6647de01af2bca7447312dd2e35da9bd</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1291">
                    <text>������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
          <elementSet elementSetId="1">
            <name>Dublin Core</name>
            <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
            <elementContainer>
              <element elementId="50">
                <name>Title</name>
                <description>A name given to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1292">
                    <text>Nota informativa </text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="41">
                <name>Description</name>
                <description>An account of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1293">
                    <text>Informe sobre actividades realizadas en la Cátedra de Biología sobre la película "Vida de las Térmites uruguayas", Dicha filmación fue realizada en el mismo laboratorio, en la zona de Carrasco,  en la Sierra de las Animas y en la Zona de Piriápolis.&#13;
Invitación a la exhibición pública de dicha película.&#13;
Carta del Ministro de Instrucción Pública y P. Social aceptando la invitación al evento. </text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="48">
                <name>Source</name>
                <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1294">
                    <text>Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="40">
                <name>Date</name>
                <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1295">
                    <text>Febrero a Mayo de 1951</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="37">
                <name>Contributor</name>
                <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1296">
                    <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="42">
                <name>Format</name>
                <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1297">
                    <text>Documento papel</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="44">
                <name>Language</name>
                <description>A language of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1298">
                    <text>Español</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="51">
                <name>Type</name>
                <description>The nature or genre of the resource</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1299">
                    <text>Expediente</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="43">
                <name>Identifier</name>
                <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1300">
                    <text>Uy858-Udelar-FHC-ACUFHCE</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
              <element elementId="38">
                <name>Coverage</name>
                <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1301">
                    <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación&#13;
Archivo Central Universitario</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
      <file fileId="223">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/edbe5104103de0b423992d1ba65608df.pdf</src>
        <authentication>c7771398b70c5371f47f0fc1e1cd92cb</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1302">
                    <text>���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="9">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2380">
                  <text>Legajos personales</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="2531">
                  <text>Archivo Central Universitario de la FHCE&#13;
Arch. Mónica Pagola&#13;
Lic. Gonzalo Marín</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1242">
                <text>Legajo Rodolfo V. Tálice</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1243">
                <text>Fotografía del Profesor Tálice</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1244">
                <text>Udelar-FHCE-ACUFHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1245">
                <text>Archivo Central Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1246">
                <text>Archivo Central Universitario de la FHCE</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1247">
                <text>Fotografías blanco y negro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1248">
                <text>Montevideo - Uruguay&#13;
Universidad de la República&#13;
Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1251">
                <text>Fotografía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
</itemContainer>
