<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/items/browse?collection=7&amp;output=omeka-xml&amp;page=12" accessDate="2026-06-26T04:57:48+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>12</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>149</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="118" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="185">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/cf527335ca363915cc4168bcdad5f0e1.PDF</src>
        <authentication>ce199c7e84dae123ecc213fdcf02b474</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1131">
                    <text>— ¿8 —
"68t 'PTJPBH 'BUBflaitv^ mSojojjj o; ap vo^jojnfj maioijqig na
•83 E9JO1IJJ8^ SOUnajB BDB[|31SB&gt; BníU3[ B{ 9p BpU3]33Xa B( ap B3J33B UOJ3IAI11
UOIU
-tdo bj a,, 'vzvíjia. ^! ¡SZ6I PHPBW '9IU0OJ93 P ojuaiujosu,/ j^ a^ '..piA
'OH1SV^ O3lU3luy :aej3A uapand jb3[iia BnSuaj \ ap Bsuajsp B] ap sojajy (j)
•sauotoempui gBjnjnj sns ap aaqtun^stA uatqraB} JL
BoijBraejS euti 9p odioijuB b^ 83 jBsnad ^jsa j^ -Bis^uaoBiíaj
-uod [9 9Aanra ^s anb a^ orasiuogejuB 3jaajBdB p sa ¡bj :oAana o^^ uod
ofaiA o[ ap jiaiauod íaouBrao^ ja jod oisnS ^ njjB^ p jod ojsn^
' (I) lB-lnlBU sa 8OU an^ ^nSuDj bj;
jBAijjrw ap UB[qBi[ bj soj^o j sin^ jÍbj^ '^ai^q ap zaaaj '8^P^A 'i?
anfa sajuB Á ísajuBAja^ BJip 't4axiai; B[ ua uojBraBín anb Bn^uí&gt;[ b^ ua
uoiaiqiJ3sa sotiSijub SB^^od o^,, -eojqand soAann soj; ap SBUBjjua sb[
na sojbuou UBqBpjBngB anb sa^uaiBín so[ jB^O[dxa Bjed SB^jand sb[
BJijqB sa^ pBpanápnB BinBiin b1^; •BJimpB as anb nop^ajaad bj b
as oinoa 'ouaÍB ap asopuai^siA 'sa^niu so^aamap uoo sa ou anb B
-uajduiOD as saouo^u^ -aua^a B^aoBq b}8bi¡ Bjj^nbB uejBJoqep upzBJ b^
A oduiap ^g -sajopBájnij sojamijd sns ua o^jadsap biiSijub Bjn^p^a b[
anb omsBisnjna oai^o( p JBznsaua b BjpnaA noixa^j^j v\ 'o^a^quia uis
'ojuoj^ 'sosojoAja^ so^ijoau sotsa b BinS opoj o^BziuijB[ ap iibjb n[^
•gB^eiuBUinq sojamijd soj noo BmSop na ^iuaojsuBjj as uopipBj} B^s^
'sosoipnisa so[ ap saiatai p BqBajuao ^ oiJBitsjaAian Biuoipi p bj^ uiju^
j^ -saouBuioj SBnSaaj sb^ ap BaiiBinBj3 Bun jiqu^sa ap p^pisaaaa c[
ua iu pBpijiqísod b^ na B¡p a^nsjnp osnad aipe^[ •nopB[naadsa B^aop
B^ BJB¿ ZBdBO BOIUTl 'BJ03JJ9d Bn^u3[ B^ HIJE^ p H3 BJ3A
Bq *sa^api sojp SBín soj ap uoisaadxd B[ BJBd pBpioedB^ A
-xa ns ap ssjosuajap so^ijoa; ap o^isaasn i sajo^na sosp^xa nojaip o\
anb boijbijjb pBpiuStp ap og^ndmi p oiSBq oa pijxs o^p we\ ap ujjej
jb jBfo^Bsap BJBd ^^ 'BJni^na ap ojdB ojuauínj^sui orno sandsap so^^is
saJi isbo BiSBi^ opBjapisnoa b^ss on 'out^^j pp jbidijo BnSuaj
ja osnoj[y Jod jjjj ojSis p ua op^a^pap 4ouB[|aj8Ba aanBinoj ^
aoumuoj. A m%wj

vrraaaM aa oimoxmv
BTJOJSIJJ
SOJU9UIOJ^[ SOQ
nvm sim

�Contribución fundamental a un pleito: Nebrija

toria de la Filología, cuyos autores muestran, con rara excepción, una
falta de curiosidad pasmosa por todo lo que se refiere a España.

En agosto de 1492, Nebrija, el primer gran humanista español,
publica su Gramática Castellana. 1 solo hecho de reducir a
arte una lengua romance supone ya una valoración estimativa de la
misma; es tomar una posición entre los defensores de la lengua vulgar.
Así lo entiende el concepto de la época, declarado expresamente por
Villalón años más tarde: "Todos cuantos hazen cuenta de las lenguas
y de su autoridad dizen, que la perfecion y valor de la lengua se deve

En su país, no obstante la desdichada actitud de Salamanca al
impedirle la reincorporación, puede decirse que Nebrija obtuvo el
reconocimiento que se merecía. Gozó, por lo pronto, de la protección
de dos figuras eminentes: la Reina Isabel y el Cardenal Cisneros.
A este respecto, y como muestra del generoso espíritu de su protector
el Cardenal, resulta altamente significativo el siguiente fragmento de
la Memoria del rector Hernando Balbás, donde se alude a la se
gunda ida de Nebrija a Alcalá: "El Cardenal mi señor oigo mucho
¿e su venida, y se lo agradeció, siendo yo Rector, mando que lo tra-

tomar y deducir de poder ser reducida a arte" (2),
Nebrija, o Lebrija, llamado realmente Antonio Martínez de Xarana, fue sin duda una de las figuras más ilustres de su época (3).
Con él se inició en Europa el estudio gramatical de las lenguas mo
dernas. Sus eruditos conocimientos alcanzaron también al griego, latín
y hebreo; de los tres idiomas escribió gramáticas, y remozó la ense
ñanza inspirándose particularmente en los métodos de Lorenzo Valla.
Con justísimo orgullo pudo decir en la prefación de su Vocabu
lario: "Fue aquella mi doctrina tan noble, que aun por testimonio
de los envidiosos y confesión de mis enemigos, todo aquesto se me
otorga: que yo fui el primero que abrí tienda de la lengua latina y
osé poner pendón para nuevos preceptos... y que ya casi de todo
punto desarraigué de toda España los Doctrinales, los Peros Elias y
otros nombres aun más duros, como los Gaiteros, los Ebrardos, Pastranas y otros no sé qué apostizos y contrahechos gramáticos, no me
recedores de ser nombrados. Y que si cerca de los hombres de nuestra
nación alguna cosa se habla de latín, todo aquello se ha de referir
a mí. Es, por cierto, tan grande el galardón deste mi trabajo, que en
este género de letras otro mayor no se puede pensar".

Lo que da especial realce histórico a Nebrija, y no sin fundamento
por ser él quien, echó las bases de tales estudios, es la Gramática
Castellana.
Tres son los motivos que lo llevan a componer la obra. El primero
responde a un ideal de fijación del idioma: "para que lo que agora
e de aqui adelante en el se scriviere pueda quedar en un tenor, e es
tenderse en toda la duración de los tiempos que están por venir"; y
esto, porque él consideraba que nuestra lengua ya había llegado a la
cumbre de su perfección (6).

Como tantos otros hombres de su tiempo, Nebrija no confinó la
curiosidad a una sola disciplina, la lingüística; se interesó, asimismo,
por las Matemáticas, la Astronomía, la Historia y la Teología.

El segundo motivo es de índole fundamentalmente didáctica y, en
cierto modo, subordina y condiciona su obra a fines extraños: tender
un puente para llegar a la gramática latina.

Enseñó en Sevilla, Salamanca y Alcalá. En esta última colaboró,
junto con los hebraizantes Alfonso de Zamora, Pablo Coronel y Al
fonso de Alcalá, y con los maestros de lengua griega Ducas, Vergara
y Hernán Núñez, en la edición que, bajo la protección del Cardenal
Cisneros, se hizo de la Biblia Poliglota; obra en la cual, según
Henríquez Ureña, "se apuró la mejor ciencia filológica de los tiem
pos" (4). Claro está que no es frecuente que el nombre de Nebrija
ni el de aquellos doctos maestros figuren en los manuales de His-

En cuanto al tercero y último, rezuma el sueño imperialista de
la España de entonces y la fe en su cumplimiento: facilitar a los pue
blos que se conquisten el conocimiento de nuestro idioma. Declara
Nebrija que fue el obispo de Ávila, Fray Hernando de Talavera,
quien en Salamanca, ante la pregunta de la Reina sobre qué provecho
tendría la obra, se adelantó con entusiasmo a exponer dicha fina
lidad: "después que vuestra Alteza metiese debaxo de su iugo muchos
pueblos barbaros e naciones de peregrinas lenguas, e con el venci
miento aquellos temían necessidad de recebir las leies quel vencedor
pone al vencido, e con ellas nuestra lengua; entonces por esta mi Arte
podrían venir en el conocimiento della, como agora nosotros depren
demos el arte de la gramática latina para deprender el latin". Con
razón dice Menéndez Pidal que "la primera gramática de una lengua
romance que se escribía en la Europa humanística fue escrita en es-

(2)Cristóbal de Villalón, Gramática Castellana, 1558, en La Vi^aza, ob. cit.,
pág. 243, columna 482.^
(3)Sobre en vida y bu obra pueden consultarse: Pedro Lemus y Rubio. El Maestro
Elio Antonio de Lebrixa, en Revue Hispanique, ts. XXII (1910) y XXIX (1913); M. Menéndez Y Pelayo, "Cuadro general de la cultura española en tiempo de los Reyes Ca
tólicos", en Antología de Poetas Líricos Castellanos, t. VI, Madrid, 1911; Américo Castro,
"Lingüistas del pasado y del presente", en Lengua, Enseñanza y Literatura, paga. 140-155,
Madrid, 1924.
(4)"Cultura Española de la Edad Media," en Plenitud de España, págs. 112-113;
Buenos Aires, 1940. Sobre este punto véase, también, Marcel Bataillon, írosme el
L'Espagne, págs. 24-47; París, 1937.,
— 88 —

tasse muy bien, y le assentase de catreda sessenta mil maravedís y
cien fanegas de pan: y que leiesse lo que quisiesse, y si no quisiesse
leer que no leiesse, y que esto no lo mandaua dar porque trabajasse,
sino por pagarle lo que le deuía España" (5).

Propósitos de su obra

(5)Documento transcrito por P. Lemus Rubio en el trabajo referenciado.
(6)Véase la dedicatoria a la Reina Doña Isabel la Católica, que introduce su
Gramática; pág. 1 y siguientes en la edición de José R. Sánchez, Madrid, 1931,
— 89 —

�— 68 —
'IE6T 'P!JP"W 'Z3HDMys -^ asof ap nopipa •{ na sajusinSis ¿ ^ -íed
ns aanpojim anb '^3119103 uj ^qBsj buoq buiojj bj s ijoiB^ipap bj as^a^ (9)
•opapuaiajaj ofsqsj) [a na oíang snwa-j ¿ Jod oju^subjj oiuamnjog (g)
-sa ua B^uasa anj B^iisjuBumij Bdojng bj na Biqu^sa as anb aouBizioJ
BnSuaj enn ap BopeinBj^ Bjauíiad bj,, anb jBpij zapuauaj^ aaip uozbj
uo[) •^uijbj ja japuajdap BJBd bui^bj boijboibjS bj ap ajJB ja soinap
-uajdap sojjosou bjo^b oraoa 'Bjjap ojuaimpouoa p ua JiuaA UBijpod
ajjy iui Bjsa jod saouo^ua ÍBn^ugj BJjsanu SBjja uoa a 'oppuaA jb auod
jopaauaA pnb sapj bbj jiqaaaj ^p pBpissaaau UBiiuaj sojjanbB oiuaim
-puaA p uoa a 's^nSuaj SBUij^ajad ap eauopBu 9 sojBqjBq sojqand
soqanoi oSni ns ap oxBqap asaijam Bzaijy BjjsanA anb sandsap,, :p^pij
-buij Bij^rp jauodxa b oiusBisnjua uoa ^jusppB 3s 'Bjqo bj Bijpuaj
anb aaqos Bnia}j bj ap BjunSajd bj aja^ 'BOUEniBjeg na uoinb
ap opueuja^j íbj^ 'BjiAy ap odsiqo ja anj anb Bfuqa^[
-Biuoipi oiisanu ap ojuaiuipouoa ja uajsinbuo^ as anb sojq
-and soj b JBjijpBj : oinaiuiijdmna ns ua aj bj á saauo^aa ap BuBds^j bj
^ap Bj8ijBiJ3diui ouans ja Buinzaj 'oiuijjn Á oaaoja^ jb ojuen^ u^
•BnijBj BotjBtnBaS bj b JB^ajj BJBd ainand un
japua^ :souBjpca sanij b Bjqo ns Buoioipuoa Á Binpioqns 'opoui o^jap
ua 'jC B^ij^Bpip aiuamjBiuauíBpunj ajopui ap sa oai^oui opun^as j^
'(9) uopaapad ns ap ajqiuno
bj b opBSajj Bjqsij bjC Bn^uaj BJisanu anb BqBjapisuoa ja anbjod 'ojsa
A ítíJiuaA jod UBjsa anb soduiaij soj ap uoiaBJtip bj Bpoj ua asjapua^
-sa a 'jouai un ua aspanb Bpand aaatAoos as ja ua ajuBjapB mbs ap a
^ anb oj anb Basd,, tBuioipi jap uoia^fij ap jBspi un b apuodsaj
d
*Bjqo bj jauodmoa b UBAajj oj anb soai^oui soj uos sajj^
VDiiywvaf) bj sa '^oipn^sa sajsj ap sas^q sbj oqaa uamb ja jas jod
ojuauíBpunj uis ou A 'Bfijqa^ b oouoisitj a^jBaj jeiaadsa Bp anb o^j
vuqo ns ap soitspdouj

•(5) 14BUBd8g Binap aj anb oj ajjBS^d jod ouis
anbjod JBp BnBpuBin oj ou ojsa anb A 'assaiaj ou anb jaaj
assaisinb ou is A 'assaismb anb oj assaiaj anb A :wed ap ssSauBj uap
A sipaABJBin jiiu Bjnassas epajica ap asBjuassB aj A 'uaiq Arnn assBi
-bjj oj anb opuBín 'jojDa^; o^ opuais 'oioapBJÜB oj as A •^^pmaA ns ap
oqanra oSjo jouas ira jBuapjB^ jgí? :bjbojy b Bfijqa^j; ap Bpi cpunS
-as bj b apnjB as apuop 'SBqjBg opuBUJajj jojo^j jap viHOMta^\[ bj
ap o^uaraSBjj ajuamáis ja oatjboijiuSis aiuaniBijB B^jnsajc 'jBuapjB^ ja
d ns ap njiJjdsa osojaua^ jap Bjjsanin ouioa A 'o^oadsaa a^sa y
jBuapjB^ ja A jaq^sj Buiajj bj :sajuamuia ssjnStj sop ap
bj ap 'ojuojd oj jod 'ozof) -Bioajaui as anb oinairapouooaj
ja OAnjqo Bfuqa^f anb asjpap apand 'uopBJodJOouiaj bj ajJipadmi
jb B^uBraBjBg ap pn^ijaB Bpeqaipsap bj ajuBjsqo ou 'sj^d ns ug
•euBdsg b ajaijaj as anb oj opoj jod Bsomsed pBpisouna ap bjjbj
Bun 'uopdaaxa bjbj uoo 'uBjjsanui sajo^nB so^n^ 'bjSojojt^ bj ap bijoj

— 88 —
•¿6t '-^el 'üstqmei '39bsa oinnd aisa ajqog *0f&gt;6I
ap pnimu ua ..'Bipaj^ pspg j ap Biou

ouang
(f)

'8^Bd 'oininjait1] JC vzuvuasu^ *Dn9uaij ua '^^a^Qasa^d [ap A opesBd jap Bisin^ai^^,
O3l3KV ¡1161 'P!JPBW 'IA •' 'soubjiisoq soaijii mtaoj p ntiojojuy u 'ueo3i^oj
-B3 ss.t^jj bo^ 3P odaiai] oa e^ouBdsa Bjni[nj B[ ap [ojan^í ojpsn^,, 'o.vviaj a zaaii3t{
•3K W '• (161) XIXX ^ (0161) IIXX "8 ^nbmvdsijj anaay na 'nxjjqaq p muotuy &lt;n¡3
ojisav^^^ ¡^ 'oia.i}[ X sawaq oaaa¿ :asjBi[nsuoj uapsad Bjqo ns ¿ cpiA na ^aqog ()
•^8^ Buiun^oJ '^^Z 'S^d
'•jp -qo 'vzvmi^ ^1 ^a '89SI '"^&gt;n3^&lt;&gt;3 ^jtevau^) 'moivtha aa ivaoxsi3 (^)
ap sajBnuBiu soj ua uajnSij sojisaein soj^op sojjanbB ap ja tu
qf^ ap ajqinou ja anb ajaan^ajj sa ou anb Bjsa ojbj^ • (f) Ksod
-man soj ap bdiSojojij Biouap jofam bj cunda as^ 'Buajj zanbijua^
unSas 'jsna bj ua Bjqo ívxtn^noj vnaig bj ap oztq as 'sojansí^
jBuapjB^ jap u^poajojd bj of^q 'anb U9pipa bj ua 'zaun^[ ufujajj A
bjb^j^^ 'SBonQ bSstjS BnSuaj ap sojjsaBiu soj uod A 'BjBojy ap osuoj
-jy A jauoJO^ iqBd 'bjouib^ ap osuojjy sajuBztBjqaij soj uoa ojunf
'ojoq^joo Buxijjn cjsa ug "^IB3jy A B^uBUiBjeg 'BjjiAag ua ouasug
•BiSojoa^ bj A bijojsijj bj 'Bitaouojisy bj 'sBausraa^Bj^ sbj jod
'ouistuiiSB '^sajajuí as íB^^sinSuij bj 'Buijdiosip bjos Bun b pBpisowna
bj ouijuoo ou Bftjqaj^ 'odniau ns ap sajqmoq bojío sojub; ouio[)
•MJBSuad apand as ou joábui oj^o SBJ^aj ap ojauaS ajsa
ua anb 'ofsqBj) ira ajsap uopjBjB^ ja apuRj^ ub^ 'ojxap jod 's^ -ira b
jijajaj ap sq as ojjanbB opo; 'uj^bj ap BjqBq as bsoo BunSjB U9^BU
Bjjsanu ap sajquioq soj ap Bajaa is anb ^ -sopBjqmou jas ap sajopaaaj
-aui ou 'so^ijbuibjS soqoaqBjjuoo A sozpsodB anb as ou sojjo A sbubji
-sbj 'sopjBjq^ soj 'sojajjB^) soj onioa 'sojnp sbui unB sajquiou sojjo
A SBij^ sojaj soj 'saputajooQ soj BiiBdsjj Bpoj ap anÜiBJJBsap oiund
opoj ap isbo vÁ. anb A • • • sojdaaaad soAanu BJBd U9puad jauod aso
A buijbj Bnáuaj bj ap Bpuaij uqs anb ojamud ja jnj oÁ. anb :b^jojo
ara as ojsanbs opoj 'oáuuaua sitn ap noisajuoa A sosoipiAua soj ap
oiuorapsaj jod unB anb 'ajqou ubi Buuiaop im Bjjanbs an^,, :oihvi
-nav3OyV ns 3P tropBpjd bj ua jpap opnd ojjnájo omisjjsnf U0^
*BTIBA OZU3JOT aP sopojara soj ua aiuauuBjn^iiJBd asopuBJídsui bzubu
-asua bj ozouiaj A 'sBaijBUiBa^ oiqijasa SBinoipi saj^ soj ap íoajqaq A
ui^bj 'o^aijS jb uaiqiuB; uojbzub3jb so^uaiuipouoo sojipiua sng 'SBUJap
-om SBn^uaj sbj ap jboijbuibj^ oipnjsa ja Bdojn^j ua opiui as ja uo^
' () Baoda ns ap saj^snji sbui sbjiiSij sbj ap enn Bpnp uis anj 'bubj
'BX aP z^uJ^j^j^[ omojuy aiuauijBaj opBuiBjj 'Bfíjqa^ o 'Bfxjqa^[
k(Z) ttalJB b Bppnpai jas japod ap jpnpap A jBrao;
aAap as BnSuaj bj ap jojba A uopapad bj anb 'uazip pBpiJojnB ns ap X
sBniiuaj sbj ap b^uana uazsij sojubiio sopoj^,, :apjB^ sbui soub U9Jbjjial
jod a}uauiBS3jdxa opBJBjaap 'Booda bj ap ojdaauoo ja apuaijna oj isy
'jc^jtia Bnáuaj bj ap sajosuapp soj ajjua uoiaisod Bun jbuio^ sa íbuisiui
bj ap BAijBiuijsa u9psjojBA Bun bX auodns aauBuioj Bn^uaj eun jjb
b jpnpaj ap oqaaq ojos jg •VNV^^axsy3 VDixyivva^) ns Baijqnd
'jouBdsa BjsiuBiunq ubjS jauíijd ja 'BÍiaqa^ '^6^1 ap ojsoSb ug

:oiwjd un o jmu^wvpitnf

�peranza cierta del Nuevo Mundo, aunque aún no se había navegado
para descubrirlo" (7).
Agrega luego Nebrija que también servirá a todos los otros que
tienen algún trato con España y necesidad de su lengua, los cuales
"si no vienen desde niños a la deprender por uso, podranla mas aína
saber por esta mi obra". Obsérvese que ese "si no vienen desde niños
a la deprender por el uso" es particularmente significativo y fija, en
cierta manera, el alcance que para el ilustre polígrafo tiene la gramá
tica. En ningún momento parece pensar que ésta sea imprescindible
para adquirir el dominio práctico de la lengua materna. Es tardía
mente, según vemos luego, y por influencia del logicismo, que se le
atribuye tal finalidad a dicha disciplina. Para Nebrija la gramática
obra más bien a posteriori, y, sobre todo, como guía y consejera. Sus
preceptos, cogidos del uso autorizado, defienden "que el mesmo uso
no se pueda por ignorancia corromper".

non faciam (no haré), parum faciam (poco haré)" (Donato). La enu
meración de similitudes podría aún continuarse.
No se piense, sin embargo, que nuestro autor se atuvo servil
mente al patrón clásico. Su mirada sagaz le permitió descubrir dife
rencias entre el latín y el español. Así, por ejemplo, señala que "de
clinación del nombre no tiene la lengua castellana salvo del número
de uno al número de muchos"; así, también, declara que el latín
tiene tres voces (activa, verbo impersonal, pasiva), mientras que el
español sólo tiene la activa. Además reconoce diez partes de la ora
ción en lugar de las ocho que por lo común se distinguían en el
griego y latín: "Nosotros, con los griegos, no distinguiremos la interjecion del adverbio, e añadiremos con el articulo el gerundio, el cual
no tienen los griegos, e el nombre participal infinito, el cual no tienen
los griegos ni latinos. Assi que serán por todas, diez partes de la
oración en el castellano: nombre, pronombre, articulo, verbo, parti
cipio, gerundio, nombre participial infinito, preposición, adverbio,
conjunción" (8).

Principales influencias

Es cierto que en muchos aspectos donde Nebrija vislumbró dife
rencias entre el latín y el español —se me ocurre ahora lo referente
a los casos—, forzó el sentido de la interpretación para ajustar las
gramáticas de amibas lenguas. Pero quizá lo movió a ello su decla
rado propósito preliminar de colocar un puente para llegar a la gra
mática latina; y quizá, asimismo, complacía en ese ajustar un oculto
y legítimo orgullo nacional: la conformidad suponía ensalzamiento y
dignificación del castellano, ya que el criterio imperante veía en el
latín un dechado de suma perfección (9). Es lástima, sin embargo,
que nuestro preceptista limitara su estudio a la metódica; con esto la
gramática perdió el hálito vital de la primera exegética literaria donde
tuvo su germen, y que conserva aún en el autor de las Instituciones,
según señala Alfonso Reyes.

El primer ensayo de codificación gramatical de un idioma ro
mance no pedía, necesariamente, desasirse por completo de la tra
dición clásica. En ésta se inspiró Nebrija y en ella fundó su obra.
Quintiliano y Donato, sobre todo, le suministraron divisiones, catego
rías y nombres. En cuanto a Aristóteles, aunque citado más de una
vez por nuestro autor, poca influencia ejerció en su espíritu.
En Quintiliano apoya la división de la gramática en dos partes:
metódica o doctrinal, que contiene los preceptos y reglas del arte,
e histórica o declaradora, que explica a los poetas y a otros autores
en cuyos modelos debemos inspirarnos. Dentro de la primera, única
de que se ocupa, establece Nebrija la división tradicional que llega
hasta hoy: Ortografía, Prosodia, Etimología (en el sentido de lo que
luego se denominó Morfología, y también, con menos propiedad,
Analogía) y Sintaxis. Además comprende la obra una quinta parte,
que responde en especial a uno de los propósitos ya apuntados: "De
las introduciones de la lengua castellana para los que de extraña
lengua querrán deprender".
A Donato sigue de cerca en las definiciones de las partes de la
oración. Compárense, por ejemplo, las del nombre: "es una de las
diez partes de la oración, que se declina por casos, sin tiempos, e
significa cuerpo o cosa" (Nebrija); "es una parte de la. oración que
tiene caso, que significa un cuerpo o una cosa en particular o en
común" (Donato); las del adverbio: "es una de las diez partes d,e la
oración, la cual añadida al verbo hinche, o mengua, o muda la. sig
nificación de aquel, como diziendo bien lee, mal lee, no lee..." (Ne
brija) ; "es una parte de la oración que, agregada al verbo, completa,
muda o disminuye su significación, como jan faciam (ya haré), o

Método y teoría
La Edad Media, que había tenido en Aristóteles el maestro su
premo, subordinó la lógica y la gramática a la metafísica. Causa de
ello, sin duda, fue el tratado de Porfirio sobre Las Categorías,
que, como señala Bertrand Russell, llevó a interpretar el Organón
demasiado metafísicamente. La escolástica puso todo su empeño en
acomodar el lenguaje a la teoría de los universales y de las categorías

(7) Ramón Menénbez Pidal, "El Lenguaje del Siglo XVI", en Los Romances de
América y otros estudios, págs. 137-187; Buenos Aires, 1939.

(8)Ed. cit., pág. 99. Llama Nebrija nombre participial infinito al participio inva
riable que con el verbo haber forma los tiempos compuestos de nuestra conjugación.
(9)Observa Erasmo Bu ceta (Homenaje a Menéndez Pidal, t.l, págs. 85-108) que
el buscar la conformidad entre los romances y el latín se halla ligado estrechamente a
factores políticos. España, que aspira a ser la heredera del viejo Imperio Romano, busca
en la lengua un elemento más para fundar su pretensión. Garcilaso de la Vega padre,
embajador de los Reyes Católicos ante Alejandro VI, hace el primer alegato en favor
del español basado en la semajanza con el latín (1498), en extraña justa en la que in
tervenía el embajador del rey de Francia, cuyas pretensiones imperialistas chocaban ya
con las de España.

— 90 —

— 91 —

�— 16 —

vi. UBqnjoqj 8Bisi[Bij3duii sauoisna^aid 881(113 'cpuci^ ap Xaj jap jopufecpua [3 biuoajs)
-ai anb E| na eisnf eubjix^ ua '(86t"I) U!'R[ Ia UOJ EzuEfenias b( ua opcsBq louedsa jap
jOABj a oicÍ3[n jouiíJrt jo aoeq 'j^ ojpuBfo^y bjub so.ii^oib^ sa^a^ so[ ap JopcrRquis
'ajped BSaA. bj ap oss|pje^) 'uoisuaiajd ns jepunj BJBd seta oiaama^a an BnSaaf 6[ ua
e^snq ^ooemo^ oíaadm^ ofaiA ^p Biapajaq B| jas e ejidSB anb (eueds^ 'soDi^ifod sajO}3Bjf
e ajuaoim^a-usa op^^t} Bn&amp;q as ujiej ^a ^ saauBmoJ so¡ ajiua pBptmjo^ao^ b¡ jeasnq ^a
anb (80I-S8 •s3?&lt;1 '!" 'PPld *3pu3U3p¡ o atnuawojj) viaoíig oksvh^ BAjasqo (^)
•uoiaBSnfuoa BJjsenu ap eoisandmo^ sodmati oj Bnuo| ^3qvq oqjtaA ¡a nos anb
-BAUt oidpiUBd jb otmi/ut imdiotuod ajqwou Bfijqaj^ buie^^ •(,(, -íBd '-jio 'P3 (g)
sbj ap ^ sajBSjaAiun soj ap Bijoai bj b afBn^uo^ p
n^ ouadtna ns opo^ osnd BOiiscjoosa b^^ •gjuatnBoisijBjaní
nonv^ho P •rajajdjajm b oa8[[ 'Hassn^ puBj^jag BjBuas ouiod 'anb
'svmooaxv[) svt; a^qos oijijjo^ ap opeiej) p anj 'Bpnp uis 'ojp
ap ssnB[) •BDisijBjam b^ b B^uBuiBaá B[ j B^iS^j B[ ouipjoqns
-ns ojjsaein p sapjpjsijy ua opiuoj ejqe^ anb 'stpaj^ p^pg

osnojiy B[Buas unSas
i sbj ap jo^nB p ua utiB baj3suoo anb Á 'uanwaS ns Anj
apuop BiJBjaji^ B3i)a^axa Baomi.id b^ ap ^bjia oji^Bq p oipjad botjbuibjiS
b[ oisa uod ivoipptaw b^ b oipnjsg ns bje^uuij Bjsijdao^ad ojjsanu anb
'oSjBqtoa uis 'Bmi^se^ s^ • (g) nopoajjad Binns ap opsq^ap un
p na BjaA ainBjadmi oijaji^a p anb bá 'onBjpjsB^ pp u
^ o^n3iuiBZ[Bua Biuodns pBpnnjojuoD B[ ¡^buoiobu o[[n^^o oiuijjáo[ Á
oj^nao un jBjsnfB asa ua BjDB^duioa 'ouisiuiisb 'Bzmb Á íbuubj BDt^Bni
-Bjá B[ b JB8a[^ BJBd aiuond un jboo[od ap jBmuiipjd o;tsodoj:d opB.i
-Bpap ns ojp b oiaoui oj Bzmb oja^ 'SBn^uaj SBqpiB ap sbdijbuibjS
sbj jBjsnfs BJBd uoioBjajdjajuí b^ ap opiiuas p 9zjoj '—sosbo soj b
a^uajajaJí oj BJoqB ajjn^o aui as— jousdsa ja A ujibj ja ajjaa sbiou^j

p

'6E6I
t&lt;rj no ',JAX I3!S PP

— 06 —
!¿8I"¿SI
(¿)

o '(aiBq b^) tí/Bi^/ uví ouioo 'uppB^TjiuSis ns a^nuiuigip o Bpnra
'Bjajauíoo 'oqjaA jb Bp^SajSB 'anb u9idbjo bj ap ajj^d Bun sa,, í (Bfuq
•8M) u'''"1 ou '301 lDtu 'aal wa?9 pnaizip onioo 'janbB ap uoidbdijiu
-Sis bj Bpnm o 'BnSuaui o 'aq^utq oqiaA jb BpipBUB jBnD bj 'uop^jo
bj ap sajjBd zaip sbj ap Bun sa,, roiqjaApB jap sbj í (oíbuoq) &lt;tunraoa
ua o jBjnDij-red ua bsod Bun o odjano un BaijinSis anb 'osbo auatj
anb u9pBJO bj ap ai;red un sa,, í (BÍijqa^f) mbsoo o odjano boijiuSis
a 'sodraaij uis 'sosbo Jod Buijoap as anb 'uopBJO bj ap sajJBd zaip
sbj ap Bun sa,, :ajquiou jap sbj 'ojduiafa jod 'asuaJBdrao^ -uopBJo
bj ap sajjBd sbj ap sauopiuipp sbj ua BOJao ap anSis ojbuoq y
*Kjapuajdap usjjanb BnSuaj
BUBjjxa ap anb soj BJBd BUBjjaiSBO BnSuaj bj ap sauoionpo.ijuí sbj
aQ,, :sopciundB vÁ. sojisodoad soj ap oun b j^padsa ua apuodsaj anb
'ajjBd Bjumb Bun Bjqo bj apuaadtnoo sBinapy •sixvtui^ Á (otSo^nuy
'pBpaidojd sonara uoo 'naiquiBí Á 'vi3ojofuoj\[ puiuxouap as oSanj
anb oj ap opijuas ja ua) viSojowit^ 'mposouj 'mfvuSouO :^íoq bjsbi[
Bajj anb jBuopipBJj u9isiAip bj Bfuqa^f aoajqsisa '^dnoo as anb ap
Boiun 'Bjauíud bj ap oajuaQ 'souJBJídsui somaqap sojapoui so^no ua
saao^nB sojio b á s^jaod soj b Boijdxa anb 'njopvuopap o votjpfst^ a
'ajjB jap SBj^aj A sojdaoajd soj auaiiuoo anb 'jnwi^toop o votppjaui
:sajjB¿ sop ua boubiubjS bj ap u^isiAip bj BAodB ouBijijum^ ug
•njijjdsa ns ua opjafa Bpu^njjuí Bood 'JojnB ojjsanu jod zaA
Bun ap SBiu opBip anbuns 'sapjojsijy b oju^no ug 'sajqmou A sbu
-oSa^BO 'sauoisiAip uoJBjjsiuirans aj 'opoj ajqos 'ojbuoq A ouBijijum^)
•Bjqo ns opunj Bjp ua A Bfoqa^ ojídsui as Bisa ug 'boisbjo uoioip
-bjj bj ap oiajdmoa jod asjiSBsap 'ajuatneiJBsaoau 'Bjpod ou aauBia
-oj Braoipi un ap jboijbuibj8 uopBoijrpoo ap oÁBSua jamijd jg

smouanjfut

-ajtp ojqumjsiA BÍijqa^ apuop soiaadsB soqonra ua anb ojjap sg;

'(L) ojjijqnosap BJBd
Biq^q as ou unB anbunB 'opunj^ OAan^^ jap Bjaap BzuBjad

•a^jBnuijuoa unB Bjjpod sapniíjiuns ap uopejaui
-nua ^^; ^(oiBueQ) tl(ajBq oaod) wviovf wruvd '(aaBij ou) wvjovf uou

•MJaduiojjo3 BiauBJouSí jod Bpand as ou
osn ouisaui ja anb,, uapuaijap 'opBziJojnB osn jap sopiSoo 'sojdaoaad
sng -Bjafasuoo X BinS ouioa 'opo^ ajqos '•A 'ijoijajsod b uaiq sbui Bjqo
boijbuibjS bj Bfuqa^f bjbj -Buijdpsip Bqoíp b pBpijBuij jbj a^nqijjB
aj as anb 'ouispiSoj jap ^puanjjuí jod A 'oSanj soui^a uníias 'ajuara
-BjpjBj sg -BUjajEra Bn^uaj bj ap ooijosjd oiuiraop ja JiJtnbpB BJBd
ajqipupsajdrai sas Bjsa anb jBSuad aoajBd ojuauíom un^uiu ug "bou
-buibjS bj auai^ ojsj^ijod aj^snji ja BJBd anb 3oubojb ja 'BaauBin B}jap
ua 'bíij A oai^boijiu^is a^nauuBjnoiiJBd sa ttosn ja jod japuajdap bj v
souiu apsap uauaiA ou is,, asa anb asaAjasqQ *uBjqo ira Bjsa jod jsqes
buib sera BjnBjpod 'osn jod japuajdap bj b souiu apsap uauaiA ou is,,
sajsno soj 'BnSuaj ns ap pBpisaaau A BUBdsg uoo o^bji unSjB uauau
anb sojio soj sopo^ b BJiAjae uaiqraB) anb B^ijqa^ oSanj Báa^Sy

'(8) unoiounfuo3
'oxqjaApB 'uoiatsodajd 'o^mijuí jeidpiiJBd aiqniou 'otpunaaS 'oidp
-HJBd 'oqjaA 'ojnoijjB 'ajqmouojd 'ajquiou :oubjj3^8B3 ja ua uoia^ao
bj ap 8ajJBd zaip 'sBpoj jod UBaas anb issy ^souijej iu soSaioS soj
uauap ou jBn^ ja 'o^iuijui jBdppisd ajqmou ja a 'soSawS soj uauaxj ou
jsno ja 'oipunjaS ja ojnaijJB ja uoo somajipsuB a 'oxqjaApB jap uopaf
-jajuí bj souiajinSujisip ou 'soSaijS soj uoo 'sojjoso^;,, :ujjbj á o^aijá
ja ua UBjnSuiisip as unuioa oj Jod anb oqoo sbj ap JBSnj ua uop
-bjo bj ap sa^jBd zaip aoouooaa SBiuapy -baijob bj auarj ojos j
ja anb SBjjuaiui '(BAisBd 'jBuosjadrai oqjaA 'baijob) saaoA saj^
ujíbj ja anb BJBjoap 'uaiquiBí 'jsb íttsoqanui ap ojamnu jb oun ap
ojauínu jap oajbs bubjj3^sb3 BnSuaj bj auaij ou ajquion jap
-ap,, anb BjBuas 'ojduiafa jod 'isy -jouBdsa ja Á ujjbj ja aj^u
-ajtp Jiiqnasap o^iuuad aj zb^bs BpBjiui ng 'ODiSBja uojjBd jb a^uaiu
-jiA^as OAnjB as ao^nB oajsanu anb 'oSjBqraa uis 'asuaid as o^^

�aristotélicas. Esto originó muchas malas gramáticas y muchas malas
metafísicas. Puede ser, como señala el citado filósofo inglés, que con
el suficiente cuidado las diferencias metafísicas puedan tener cierta
relación con las diferencias sintácticas; "pero si es así, será sólo por
un largo proceso que comprende, incidentalmente, la creación de un
lenguaje filosófico artificial". Y, claro está, este lenguaje en muy
poco se parecerá a una lengua natural.
Empeñada en tales intentos, la gramática escolástica se sirvió
lógica y fundamentalmente de la deducción. Construyó sistemas
más o menos atrayentes, pero se privó de nuevos conocimientos que
sólo podían aportarle la observación y la inducción.
Nebrija, al incorporarse, según vimos, a la corriente de la mejor
tradición latina, se aparta de la actitud escolástica. Y si bien por un
lado paga tributo a la autoridad de los viejos libros, por otro aprende
a escrutar la realidad del idioma y a cimentar su trabajo en prin
cipios científicos. Él opera sobre un material inexplorado y ello lo
obliga de continuo a tener delante ese material. La realidad idiomática se le ofrece virgen para el descubrimiento, y nada de insólito,
pues, que éste lo atraiga más que los sistemas. Faltará en su obra —y
yo pienso que no es de lamentar—: la anhelada simetría que bus
caron los escolásticos, pero se palpará siempre la aguda observación
de los hechos, que es el elemento esencial para el valor y la perdu
rabilidad de un libro de los de su clase.
Consecuencia de la precitada postura es que nuestro gramático
no se atenga a un criterio unitario para clasificar las partes de la
oración. Unas veces se basa en la forma, como ocurre en el verbo:
"se declina por modos e tiempos, sin casos" (10) ; otras, en la función,
como en el adverbio: "añadida al verbo hinche, o mengua, o muda
la significación de aquel" (11); casos hay, en fin, en que se funda en
la forma y significación, según se ve en la definición del sustantivo:
'^se declina por casos, sin tiempos, e significa cuerpo o cosa" (12).
Si en el capítulo correspondiente al artículo formula un punto
de vista unitario, al decir que "la diversidad de las partes de la
oración no está sino en la diversidad de las maneras de significar",
tal concepto no tiene en su obra ulterior desarrollo. Es un asomo
sin trascendencia de las ideas filosófico-gramaticales del Estagirita o
de algún gramático escolástico. El deseo de enfrentarse directamente
con el idioma, sin dejarse arrastrar por un desmedido afán de sis
tematización, y asirlo no importa en qué dirección, pero asirlo en
toda su compleja realidad, le hizo al ilustre nebrisense traicionar la
lógica, pero le permitió dar los elementos suficientes para distinguir
las diversas partes de la oración y penetrar en su naturaleza. ^
¿Que no todas sus conclusiones sobre tan debatido punto sean
hoy aceptadas como verdaderas? ¿Que juzguemos, por ejemplo, ina
decuado el incluir las interjecciones entre los adverbios? De acuerdo.

Pero, ¿cuánto camino no se habría ahorrado en el conocimiento
de la estructura de la lengua de haber seguido las direcciones
que él imprimió a su estudio? Después de más de tres siglos
de tanteos, de marchas y contramarchas, Andrés Bello, el ini
ciador de la gramática moderna, vuelve a adoptar, para distinguir las
partes de la oración, una positura que, si no igual, es muy semejante
a la de Nebrija. También en Bello hay un apartamiento involun
tario de su punto de vista inicial; apartamiento que, como veremos
luego, contribuye eficazmente a una más cabal comprensión de los
elementos idiomáticos. Creo que una estricta valoración de Nebrija
exige que se le considere no sólo en relación con el pasado, como
iniciador de la gramática romance y renovador de los estudios lin
güísticos, sino también en relación con el futuro, con sus continua
dores. Entonces se comprenderá que no es únicamente su prioridad
en el tiempo lo que lo hace acreedor a nuestra consideración.
Hay otros varios aspectos de la doctrina gramatical en los cuales,
después de mucho andar, se vuelve asimismo hoy a la interpretación
de Nebrija. Así en el concepto de artículo, que él define como par
tículas "que añadimos al nombre para demostrar de que genero
es" (13). Definición que está muy próxima a la dada actualmente
por lingüistas de la autoridad de Amado Alonso y Pedro Henríquez
Ureña, quienes desechan, por insuficiente o inoportuna, la basada
en la idea de determinación que acogieron nuestros gramáticos de

ios ^iglos XVIII y XIX (14).
También la noción de género del nombre posee en el nebrisense
visos de modernidad. Aunque en la definición parece apuntar la idea
antropomórfica y llega a confundir género con sexo, en el desarrollo
se basa en un criterio puramente formal: distingue el género de los
nombres por el artículo que requieren (15). Dicho criterio fue aban
donado posteriormente, sobre todo durante el romanticismo en que
cobró auge la interpretación antropomórfica, pero lo retoman luego,
en esencia, Andrés Bello y los mejores gramáticos modernos al fundar
la distinción genérica en la concordancia con el adjetivo.
Observa D. Américo Castro que las denominaciones que utiliza
Nebrija para los tiempos del verbo ("presente, pasado no acabado,
pasado acabado, pasado más que acabado, venidero") son más vivas
que las actuales, y se percibe en ellas la intención de llegar a la in
teligencia del lector. Intención, añadamos, que parece estar siempre
presente en él como reacción ante cierta enseñanza dogmática y
memorística.
Desde luego, sería absurdo pretender que, después de 450 años,
la obra de Nebrija mantuviera en todos sus puntos una vigencia
actual. Hay muchos aspectos de su doctrina que han sido superados
y que hoy resultan insuficientes o equivocados. El concepto de acci
dente gramatical, por ejemplo, tiene en él gran latitud e imprecisión:
(13)Pág. 130.
(14)A. Alonso y P. Henríquez Ureña, Gramática Castellana, 1. y 2.
Buenos Aires, 1938-39.
(15)Véase pág. 119.

(10)Ed. cit., pág. 133.
(11)Pág. 151.
(12)Pág. 101.
— 92 —

— 93 —

cursos;

�— 6—
•611 •?&lt;! B?A (St)
"6S-8E6I 'S8J¡V
zanftjBu^jj -¿ i osuoiy 'V (I)
•0I *?d (1)

mijoumu*) '

: upispa jdmi s pnji^Bj ubj js a^ sus!} 'ojdinsfs jod 'jb^ijbuibjS ajuap
ap ojdaauoo j^ 'sopBaoAinbs o s^juspijnsui us^jnssj jíoq snb X
opie UBq snb BuiJjoop ns ap soiaadsB soq^nuí a"b jj "pni^e
iA Bun sojund ns sopo} ua BjsiAnjuEui Bfijqa^f ap Bjqo bj
'soub Q5^ ap sandsap 'anb Japu3)3jd opjnsqB bijss 'oSanj apsag
•Boijsjjouiain
^ BoijBiuSop bzubu3Sus BjJsp sjub uppaBa^ ouiod ja ua ajuosaad
3jdni3is jb^ss 333JBd snb 'souiBpBUB 'uppua^uj -jojaaj jap BiouaSip^
-oí bj b jbSsjj ap uppusiui bj sBjja na sqpjad 38 Á 'sajBnjaB sbj anb
SBAIA SBIU 008 (ttOJ3piU3A 'opBqBOB 3nb 8BUI OpBSBd 'opBqBSB OpBSBd
'opBqB3B ou opessd '^jusssjd,,) oqjaA jsp soduisp soj BJBd Bfijqs^
Bzijpn anb sauoioBuuuouap sb^ snb ojjsb^) o^ijaray -q BAjasqQ
•OAi^afpe ^a uoo BisnBpjo^ao^ B| u^ Bjuauaá uoiauíjsip b|
jBpnnj ^ soujapoui sooijbiubjS saaofara so[ jí o^[ag sajpuy 'Biauass na
'o^an{ UBniojsj o[ oaad 'B3ijJomodoj}UB n9pBjajdjaiut b[ aSne ojqos
snb ua ouispijuBuioi p ajiíBjnp opoj aaqos 'ajuaxnjoijsjsod opBuop
-uBqB anj oií^iuo oqiQ ' (\) uaj^inbsj anb o^naijjB [3 jod sajqtnon
soj ap oaauag p anSuijsip :^uuoj ajuaiucand oijajoo un ns sssq as
o[jojJBsap ja ua 'oxas uod ojauaS Jipunjuoa b bS^jj A. BaijJoinodoj^uB
Bapi b^ jEjundB aaai^d nopraijap bj na anbuny •pBpiujapora ap sosia
asuasijqau ja us aasod ajquiou jap o.iauaS sp uoraou bj uaxqraB^

•(^T) XIX A IIIAX 8oIáí^ SOT
ap eoDijBraBjS goajsanu uoxaiSoae snb noi3Bnini.iaqap ap Bapi bj na
BpBSBq bj 'Bunjjodom o a^uapijnsui jod 'uBqaasap sauainb 'bubjq
zanbjjuajj oapa^ jÍ osuojy opBiny ap pBpiJojns bj ap SBjsinSuij Jod
ajuaiuy^njoB BpBp bj b Bintxojd Anuí Bjsa anb npiDiuxjsQ '(\) tt83
ojeauo^ anb ap jBJjsoniap BJBd ajqinou jb eomipBUB ^nb^, SBjnai^.
-j^d onioa anijap ja anb 'ojn^jiJB ap oida^uo^ js ua jsy •Bfijq3\[ ap
uopB^ajdaajuí bj b Xoq oiusiuiisb 3AjanA as 'JBpuB oq^nuí ap sanusop
'sajBna soj na jBaijBiuBj^ BuiJjoop bj ap so^aadsB soijba sojjo jÍbjj
-upiaBjapisuoa Bjjsanu b jopaaiaB aasq oj snb oj odmai) ja ua
d ns aiuarasamn ea ou anb B^apuajdiuoa ae aauojug -sajop
-Bnuijuoa sns uo^ 'o^njnj ja uoa uopBjai ua uaiqiuB} oms 'so^ijsinS
-nij soipnjsa boj ap jopBAoaaj Á aouBiuoj boijbuibjS bj ^p jopBiaiui
ouioa 'opBSBd js uoo uppBj3j us ojos ou ajapi9uoo 3j as snb sSixs
Bfuqs^j sp uopBJojBA B^3u)ss Bun snb osj[) "soaijBinoipi so^uaiuap
soj ap u9jBuaaduioo jBq^a sbui Bon b ajuauízBoija a^nqijjuoa 'oSanj
soutajsA ouioa 'snb ojuaiiuBjjBdB íjbi^tut b^sia sp ojund ns sp oijbj
-unjoAui o^uaiiuBjJBdB un jÍBq ojjsg us usiquiBj^ -Bfuqs^^ sp bj b
a^usfauías ^nuí ss 'j^nSí ou is 'snb B-mjisod ^un 'uoi3bjo bj ap sajjBd
sbj Jináui^sip BJBd 'jtBjdopB b aAjsnA 'Buaapoui boiibuibjS bj ap jopBp
•raí ja 'ojjsg s^jpuy 'SBqaJBraBjjuoa A SBqsjBta sp 'so^juBj sp
sojSis 83jj sp sbui sp sandssQ ¿oipnjss ns b pimudiui js snb
sauopaaatp sbj opinSos jsqsq sp Biiáuaj bj sp Bjnjonjisa bj ap
oiuauuioouoo ja us opBJioqB Bijqeq as ou ouiuiBa ojUBna?

•íi •*

•tot -?d (zi)
•ISt sVd (II)
••! pa (oí)

•opjanaB sq ¿soiqjSApB soj sjius ssuopssfjaíui sbj Jtnjsm p opBnaap
-bui 'ojdraafa jod 'souianSznf sn^)? ¿8BJt3pBpj3A oraoo SBpBjdsaB ^oq
usas oiund opp^qsp ubj sjqos sauoisnpuoa sns SBpoj on ^n)?
•BzsjBjnjBU ns ua iBJiauad A uppBao bj sp ssjjred sBSJSAip sbj
jin^u^sip BJBd sajuaptjns soiusuiaja soj JBp oijiuwad aj ojad 'b^iSoj
bj jbuoioibj^ asnasijqau sjjsnjx jb oziq aj 'pBpijsaj BfajdinoD ns spo^
us ojjtsb ojad 'uop^ajip anb ua Bjjodrat on ojjisb A 'uopBzijBtnai
-sis ap ubjb opipainsap un jod jbjjsbjjb asjsfap uis 'Buioipi ja uoa
ajuaniBi^aJip asjBiusjjua ap oasap j^ 'oaiíSEjo^sa oouBtnBj^ unSjB sp
O BlIJlSBJSg J3p 8SJB3IJBUIBjS-OaiJ9SOJIJ SBSpi SBJ 3p BpUSpUa38BJJ UIS
omosB un s^ -ojjojJBsap lowajjn Bjqo ne ua suan ou ojdaauoa jbj
'ttJB3ijiuSis ap SBjauBui sbj ap p^pisjaAip bj ua ouis Bjsa on nopBJo
bj ap sajjBd sbj ap p^pisjaAip bj,, anb jpsp jb 'oiJBjiun bjsta ap
ojnnd un Bjnnuoj ojnaijjB jb ajnaipuodsajjoa ojnjrdBa ja ua ig
•(Zl) kbso3 o odj^na bdijihSis s 'sodniaii uis 'sosb^ jod Burj^ap as.,
:oAi^nBjsns jap uppimjap bj na sa as unSas 'uppBsijiuSis A bumoj bj
us spunj ss snb ns 'mj ua '^Bq 8O8B3 ¡ (n) pn^ ^P uopBsijiuSis bj
Bpnni o 'BnSuaní o 'aqanxq oqjaA jb BpipBUB,, toiqjaApB ja ua ouiod
'uopunj bj us 'sbijo í (oí) t4sosBa uis 'sodmsii s sopoui jod Buijasp ss,,
:oqj3A J3 us sjjnao ouioa 'buijoj bj us BSBq ss ss^sa sbuq "uopEao
BJ 3p 63JJBd SBJ JB3IJISBJ3 BJBd OIJBJIUTl 0IJS^IJ3 un B BUSJB SS OU
osubuibjS ojjssnu snb ss Bjnjsod BpBjpajd bj ap spuan^asuo;^
•asBjo ns sp soj sp ojqij un sp p^ptjiqBJ
-npjad bj A jojba ja BJBd jBpuasa o^uamap ja sa anb 'soqaaq soj ap
uppBAiasqo BpnB bj ajdiuois BJBdjBd ss oasd 'soaijSBjoasa soj uojb^
-snq snb bijjsuiis BpsjsquB bj —jB^uaniBj ap sa ou anb osuaid oX
X— Bjqo ns ua bjbjjb^; -SBrasisis soj snb sbui bSibjjb oj sjss snb 'ssnd
'ojijosni sp BpBU jÍ 'ojusiraijqnasap ja BJBd usSjia aoaajo aj as Baij
-BUIOtpl pBpiJB3J B^J 'JEMSIBUI SSS S^UBJSp JSUS) B OnUI^UOS Sp BSljqO
oj ojja A opBJOjdxaní jbijsibiu un ajqos BJsdo j^ -sooijjiuaio soidp
-uijd na oÍBqBJi ns jciuamp b A Bmoipi jsp pBpijBSJ bj JBjruosa b
apuajdB oi)o jod 'sojqij sofaiA soj ap p^pijoniB bj b o^nqiJj BBd op^j
un jod usiq rs j^ -BapsBjoass pniíj^B bj sp BjjBds ss 'buubj uppipBjj
jofaui bj ap ajuajjjoo bj b 'soiuia unSas 'asjBJodJoaui jb 'Bfiaqa^f
•nppanpni bj A nopBAiasqo bj sjJB^jods u^ipod ojos
snb sojuaiiniaouoo soAanu ap pAud as ojad 'ss^usa'bjib souaui o sbui
sBraa^sis pjínjjsno^ 'nppanpsp bj sp ajuamjBjnauíBpunj jÍ b^iSoj
OIAJI8 3S B3I}8BJO383 B0IlBUIB.l3 BJ 'SO^US}UI 8SJB^ U3 BpBliadlU^
•jBjn^Bu Bn^usj snn b BJ333Jsd as oood
jínin ua sfBnSnsj ajsa 'Bjsa ojbj^ '_^_ ^^BptjijJB oaijpsojij afsnSuaj
an ap uppsajs bj 'a^naurjBiusppni 'spusjdnios anb osaaoad o^jbj un
JOd OJOS BJ38 'ISB SS 18 OJsd,, i 8B3IJ3B^UIS 8BpU3J3Jip SBJ UOO UppBJ3J
B^jap janai uBpand sBaisijBjara SBi^nsJsjip sbj opspma s^nspijns jo
uoo snb 'ssjShi ojosojij opsjp js bjbuss oraoo 'jss apan^ •SB3isjjBj3ra
sbjboi SBipnuí A sboijbuibjS sbjbiu SBqonuí oui^ijo ojs^

�si por género entiende en el nombre lo que acabamos de ver, en el
verbo toma por tal "aquello por que se distingue el verbo activo del
absoluto" (16). Tampoco nos satisfacen actualmente su definición de
sílaba, su noción de pronombre y varios otros puntos que sería ocioso
enumerar. Incompleto nos resulta su estudio de la sintaxis, donde
sólo trata los casos más generales de la concordancia y construcción.
No aborda para nada el examen de la subordinación, y el de la
coordinación, con sus problemas, apenas lo roza. ¿Supone ello men
gua de su gloria? De ninguna manera. En tan ardua empresa, nadie
—me atrevo a afirmar— podría haber hecho más. Per otra parte,
si él tuvo cabal conciencia de sus merecimientos, también la tuvo
de sus posibilidades: "io quise echar la primera piedra, e hazer en
nuestra lengua lo que Zenodoto en la griega e Crates en la latina;
los cuales, aunque fueron vencidos de los que después dellos escri
^ieron, a lo menos fue aquella su gloria, e sera nuestra, que fuemos
los primeros inventores de obra tan necesaria" (17).
A los valores intrínsecos ya apuntados, la Gramática de
Nebrija une otro no por cierto menos digno de interés: el docu
mental. En ella se encuentran, según señala Cuervo, los primeros
datos positivos sobre ortografía y pronunciación castellanas (18). Nue
ve capítulos del libro están destinados al estudio de las letras y de
su pronunciación. Sostiene Nebrija que "assi tenemos de escrivir
como pronunciamos, e pronunciar como escrivimos". Y es, precisa
mente, este buscar el ajuste entre pronunciación y escritura lo que
lo lleva a detenerse con especial cuidado en las descripciones de los
sonidos; descripciones que, si bien carecen de la precisión científica
que la fonética les lia dado hoy, son particularmente expresivas, y
constituyen inestimable fuente para conocer el habla de la época.

Su criterio de la corrección
El ideal de lengua que, teóricamente, toma como normativo
nuestro primer preceptista es el más recomendable. Al definir la gra
mática declaradora dice: "expone e declara los poetas e otros autores
por cnia senté jangá avernos de hablar" (19). La lengua de la litera
tura, pues, es el dechado en que debe apoyarse la corrección idiomática. Tal orientación supone no sólo dignificación y encumbramiento
del punto de mira, sino también armonización en el conflicto que las
variedades regionales planteaban entonces con particular intensidad
en la Península: implica subordinación dé los particularimos localistas
a superiores motivos estéticos.{

de poseer la fuerza normativa que adquirió posteriormente, no puede
extrañar que alguna vez Nebrija se apoye en el uso cortesano, digni
ficado por el secular prestigio de Toledo, y que otras se deje llevar
por la influencia de su solar natal, Andalucía (20). El más alto ideal
de la lengua, atisbado por Nebrija y definido en 1515 por Francisco
López de Villalobos ("en todas las naciones del mundo la habla del
arte es la mejor de todas"), sólo será elaborado con precisión y de
fendido con firmeza tiempo después por el sevillano Fernando de
Herrera (21).
Alguna vez, y para legitimar ciertos cambios ortográficos que
juzga convenientes (siempre moderados, es cierto, porque piensa que
"en aquello que es como lei consentida por todos, es cosa dura hazer
novedad"), Nebrija exhorta indirectamente a la Reina a que los
prohije: "hasta que entrevenga la autoridad de vuestra Alteza, o el
consentimiento de aquellos que pueden hazer uso, escrivamos aquellas
pronunciaciones para las cuales no tenemos figuras de letras en la
manera que diximos en el capitulo sexto, presuponiendo que adulte
ramos la fuerza dellas" (22). Al lado, pues, del uso autorizado, otro
elementos rector: el Soberano. Criterio éste que quizá desconcierte al
lector contemporáneo, pero que nada de inaudito tiene en una época
en que el monarca lo era todo. Se recurre a él como suprema autoridad
coordinadora, atribuyéndole una facultad muy semejante a la que pos
teriormente tuvieron las Academias.
Creo, asimismo, que es digno de notar cómo en las palabras pre
cedentes se revela otra actitud esencial de Nebrija frente a su pro
fesión de gramático: no obstante su reconocida autoridad, se siente
respetuoso del uso y se resiste a modificarlo por sí solo. A sus ojos,
y esto asoma insistentemente en la obra, la misión fundamental del
gramático se reduce a registrar el uso lingüístico y orientar el gusto
hacia aquellas formas de mayor dignidad. Lástima que después mu
chos de sus seguidores olvidaran tan ejemplar actitud, para pretender
erigirse en hacedores de la lengua, con lo cual sólo consiguieron
hundir la Gramática en hondo desprestigio.
También en alguna oportunidad, y siguiendo a Quintiliano,
nuestro preceptista recurre a la lógica para fundar las normas de lo
correcto. Declara que entre ciertas partes de la oración existe un orden
casi natural y muy conforme a la razón que exige que las cosas que
por su naturaleza son primeras y de mayor dignidad se antepongan
a las secundarias y menos dignas; diremos, por tanto, "el cielo y la
tierra", y no al revés. Condena la alteración del orden, para él
natural, de las personas, que en el uso impuso la cortesía; en lugar
de "el rei, e tu e io venimos", preceptúa: "io, e tu e el rei...". Igual-

Claro está que en una época en que la literatura se hallaba lejos
(16)Pág. 134.
(17)Pág. 7.
(18)Rufino J. Cuervo, "Disquisiciones sobre Antigua Ortografía y Pronunciación
Castellanas", en Revue Hispunique, t. II, 1895; incluido en Disquisiciones sobre Filología
Castellana^ Buenos Aires, 1948.
(19)Pág. 13.

(20)Así, en la pág. 104 se lee: "El nombre substantivo es aquel con que se aiunta
un artículo, como "el ombre", "la muger", "lo bueno"; a lo más dos, como "el infante",
"la infante", segund el uso cortesano". Acerca de la influencia andaluza véase el trabajo
ya citado de R. Menéndez Pidal.
(21)Sobre esta cuestión puede consultarse el penetrante y erudito estudio de Amado
Alonso, Castellano, Español, Idioma Nacional, especialmente págs. 80-94; Buenos Aires,
1938.
(22)Pág. 53.

— 94 —

— 95 —

�— S6 —
•S -*?d (ZZ)
•8E6I
'ajjy souang !^^'O8 'sSBd aiuatU]Bpad9a 'pntotovfj owmpj 'jounds^ 'ouojjaisD^ 'osHOiy
oavniy ap oipnisa ojipnjs i aiuBJiauad ¡a asjBijnsuoa apand uoi^san^ c)98 ajqog (jj)
ofaqB^) |a 39B3A sznjspuB Bpuan^^uí ^\ ap B^ja^y 'ítouosaiuo^ osn ja pungas 'c(a)uBjai vc\n
'^ajuBjuj \an ouioj 'sop sbui o[ b í^ouanq oj,, '14Ja8nui B[,, 'tíajqrao ja,, omoa 'O[noi]jB un
Biunie as anb no^ ¡anbB sa OAiiusisqns ajqmou j^,, :aa[ as ^^\ 'Ssd b^ ua ^isy (OZ)
j ^ • *pj p s ni 9 'oí,, :Bnjdaaajd 'MsoraiuaA oí a m a 'pj jaw ap
jBnj ua ^BisaiJoa bj osnckui osn ja ua anb 'sBuoejad sbj ap 'pjnjoti
J3 BJBd 4U3pJO pp UOpBJ3JJB BJ BU3pUO[) 'S3A3J JB OU A ^^BJjaiJ
bj ^ opp pM 'ojubj jod 'soraajip ísBuSip son^ra Á SBiJ^puno^s sb[ b
HBSuoda^ue 36 pepiuáip joXbui ap ^ SBaaunad nos BzapjnjBu ns aod
^nb sBsoo sb^ anb aSixa anb uozbjc b^ b auuojuoo inra A pjnjBu isbo
uapjo un ajsixa uopsao bj ap sajjBd SB^jaia aaiua anb Bj^paQ -ojaajjoa
o[ ap ssrajoa sb^ a^punj Bjsd B3i8o{ b[ b aajnoaj Bjspdaagjd ojjsanu
'ouBi^Tjum^) b opuam^is jÍ 'pBpmnjjodo BnnSp3 ua natqniBj^
•oíSijsaídsap opnoij na BaijBtnBj^ bj Jipunif
uojarnSisuoo o^os p^na o[ noa 'Bnu3[ b^ ap sajopaaBi^ ua asji^ua
^apuajajd BJBd 'pnjpaB jBpiraafa ub^ UBJBpiA^o saJopmSos sns ap soqa
-nin sandsap anb BratjsB^ 'pBpiuSip joXbui ap sbiujoj ssjpnbB sp^ij
oisnS p jBiuauo A oaijsmSui|; oen p JBJjsiSaj b aanpaj as ootjbuibjS
pp ^juaniBpnnj uotsiui bj 'BJcqo BJ ua ajuaraajuoisisui buiosb ojsa A
'sofo sns y "ojos is jod ojjBaijxpora b ajsisaj as A osn jap osonjadsaa
ajuats as 'pepiJojnB Bppouoaaj ns aiUBjsqo ou ¡ootjbuibj^ ap uoisaj
-OJd ns b ajuajj BÍuqa^ ap jspuasa pnjijaB bjjo BpAaj as sajuopaa
-ajd SBjqBjBd sbj ua oraoa jb^ou ap ou^ip sa anb 'orasinnsB 'oaj^)
•SBiniapBDy sbj uojaiAnj a^u^iujoijoi
-sod anb bj b aiuBfaraas ^nuí pBjjnaBj Bun ajopua^nqijjB 'BJopButpjooa
pBpiJojne Braaadns oraoo ja b ajjnaa^ ag *opoj Bja oj bojbuoui ja anb na
Baoda Bnn ua auaij oupnBm ap Bp^u anb ojad 'oauBjodraajooa jtojaaj
jb ajjapuoasap ^zmb anb aisa oijaju[) 'ouBjaqog ja :jojaaj so^usraaja
ojio 'opBziJomB osn jap 'sand 'opBj jy '(^^) SBjjap Bzaanj bj soraBj
-a^jnpB anb opuamodnsajd 'ojxas ojnjidBa ja ua souirxtp anb BjauBUt
bj ua sBJ^aj ap SBjn^ij soinaua^ ou sajBna sbj BJBd sauopBpunuojd
SBjjanbB souiBAoasa 'osn aaz^q uapand anb sojjanbB ap oiuauui^uasuoa
ja o 'Bzaijy BJisanA ap pBpiJojnB bj BSuaAaajua anb b^sbij^ rafíijo^d
soj anb b Bupjj bj b ajuauíE^oaJipui Bjjoqxa Bfjjqa^j ' (típBpaAou
jazBTj Bjnp B8oa sa 'sopoj jod epnuasuoa pj oraoa sa anb ojjanbB ua,,
anb Bsuaid anbjod 'ojjap sa 'eopBjapora ajdraais) sajuatuaAuoa BSznf
anb sooijbjoOJJO sotquiBa soijap JBUiíjtÜaj BJBd A 'z^a BunSjy

H

ap opuBUJa^ ouBjjTAas ja aod sandsap odraaij Bzatn.nj uoa opipuaj
-ap A upispajd uoa opBJoqep B^38 ojos '(ttSBpoj ap jofara bj sa ajjB
jap Bjqsij bj opunuí jap sauopsu sbj SBpoi ua,,) soqojBjjiy^ ap zado^j
oospuBj^[ aod SXS^ ua opiuijap A Bfjjqa^f Jod opBqstjB 'Bn^uaj bj ap
jBapi ojjb SBiu j^ • (0^) BianjBpuy 'jbjbu jbjos ns ap Bpuanjjuí bj jod
aBAajj afap as sbj^o anb A 'opajoj^ ap oíSt^sajd jsjnaas ja jod op^aij
-raSip 'ouBsajjoo osn ja ua aXod^ as Bfijqa^j z^a butiSjb anb jb.u bjjx^
apand ou 'ajuaiujoijajgod oijmbpB anb baijbuijou Bzaanj bj jaasod ap

(61)
miojojtj ajqos sBiiopiiinbsiQ na opinpui ÍS68X 'II ' 'anbiui&gt;dsif¡ annay ua '^sbub^^i
uopoi^unuoj^ ¿ m^iSouQ cn^puy sjqos sauopismbsi^,, 'OAaa.l^ [ ONija^ (81)
•¿ -8?. d (¿I)
•ÍI •?&lt;! (91)
sofaj BqBjjeq as BaniBjajxj bj anb ua Baoda Bun ua anb Bjsa ojbj;)
•soaija^sa soaijoui sajoijadns b
sbjsijbdoj soraiJBjnoijJBd soj ap uopBuipaoqns Baijdrai ^Bjneuiuaj bj ua
pBptsuaiui jB^nopjFd uoa saauojua uBqBaiuejd sajBuoi^aj sapspaiJBA
sbj anb oiaijjuoa ja ua uopBziuouuB uaiquiB} ouis 'bjitu ap ojnnd jap
ojuairaBjquinaua A uop^aijiuSip ojos ou auodns uopBjuau jb^ 'b^ií
-Braoipi uopoajjoo bj asjB^íodB aqap anb ua opsuaap ja sa 'sand 'Bjnj
-Bjaaij bj ap BnSuaj wj *(6i) tíjvjqm{ ap souiaan oduvfawas rnno uod
sajojnv sojl}o a svj^od soj BJBjaap a auodxa,, :aaip vuopvuvpap BaijBin
-Bjj&gt; bj Jiuipp jy -ajqepuauíoaaj sbui ja sa B^s^daaaJtd jaiuud oj^sann
oaijbumou oraoa bhioj 'ajuauíBaooaj 'anb BnSuaj ap jsapi j^
umooanoo vj ap

ng

•Baoda bj ap Bjq^q ja jaaouoo BJBd aju^nj ajqBraijsaui
A 'SBAisajcdxa ajuaiujBjnaijJBd uos '^oq opBp bij saj BDijauoj bj anb
BOijiíuap uoispajd bj ap uaoaJBO uaxq is 'anb sauopduosap ísopxuos
soj ap sauopduasap sbj ua opspma jspadsa uoa asjauaiap b ba^jj oj
Dnb oj Bjnjuasa A uopBpunuojd aj^ua ajsnfB ja j^^asnq ajsa '^^uaui
-Bspajd 'sa j^ -^soraiAijasa omoa jBpunuojd a 'souiBpunuojd oraoa
jrAijasa ap soraauai issb,, anb Bfuqa^yj auapaog -uopEpunuoid ns
ap A sBjjaj sbj ap oipnjsa jb eopsutisap UBjsa ojqij jap sojnqidBa aA
-an^[ *(8X) SBUBjjajSBa uotoBiaunucid A bijbjSojjo aaqos soA^isod sojBp
sojaraijd soj 'oA^an^ BjBuas unSas. 'uBJjuanaua as Bjja u^ -jBjuara
•naop ja :saa3jui ap ouSip souaiu oiaap lod ou ojio aun Bfijqa^
ap v^ixyiMVH^) bj 'sopB^undB bjÍ soaasujjjuí saJojBA soj y
'(¿i) uBTJB8aaau ubi Bjqo ap sajojuaAui sojatuiJd soj
goman} anb 'BJisanu Bjas a 'btjoj^ ns BjjanbB anj souaní oj b 'no jai i.
-ijasa sojjap sandsap anb soj ap soppuaA uojanj anbunB 'sajBna soj
íbuiibj bj ua sajBJ[) a BSatjS bj ua oiopoua^ anb oj BnSuaj BJ^sanu
na jazBq a 'Bjpaid Bjamijd bj jsqaa asmb 01,, :sapBpijiqisod sns ap
bj uaiquiBj 'so;uaiuipajaur sns ap Bpuapuoa jBqsa OAnj ja ts
bjjo jo,j "SBra oqoaq jaq^q Bjjpod —jbuijijb b oa^jjb ara—
aipBu 'Bsajdiua BnpjB ub^ u^j 'BJauBiu BunSum 3q ¿bijoj^ ns ap Bn3
-uaiu ojja auodng? "bzoj oj SBuad^ 'sBmajqojd sns uoa 'uopBuipjooa
bj ap ja A 'uopsaipjoqns bj ap uauíBxa ja epBU BJBd BpjoqB of^
•n^iaanj^suoa A eiauBpjoauoa bj ap sajBJauaS sbut sos^a soj bjbjj ojos
apuop 'sixbjuis bj ap oipn;sa ns B^jnsaj sou ojajdraoauj UBjaranua
osopo Bijas anb sojund sojjo soijba A ajqraouojd ap uopou ns 'BqBjis
ap uopiuipp ns aiuoiujBnjaB uaaBjsijBS sou oaodraej^ *(9j) tíoinjosqB
jap OAiiaB oqjaA ja an^uijsip as anb jod OjjanbB,, jb) Jod Bino^ oqjaA
ja ua 'J3A ap souiBqsaB anb oj ajqraon ja ua apuapua ojauaS jod is

�mente, un criterio lógico-formal le lleva á censurar formas como "vos
sois bueno", "vuestra merced es bueno". Y no en otro criterio se
funda la doble división tripartita en: lexis (perfecta dicción), barbarismo (vicio intolerable) y metaplasmo (pecado excusable), por el
lado que se refiere a la palabra aislada; y phrasis (perfecta habla),
solecismo (vicio intolerable) y schema (pecado excusable), por el
lado que se refiere a las relaciones de los vocablos. El pecado excu
sable o figura no es más que un apartamiento autorizado por el uso
a normas fijadas fundamentalmente por la razón. Apartamiento
que obedece a influencias de la afectividad, de intereses de la
acción o de otros elementos subjetivos. El olvidar estos elementos
y el tomar la lógica como único patrón de la lengua conducirá pos
teriormente a la gramática a las más falsas y arbitrarias interpreta
ciones. Pero si está en Nebrija el germen de ese ulterior descarrío,
fuerza es reconocer que a él la lógica nunca llega a obcecarlo, ni al
canza a constituirse a sus ojos en instancia suprema del bien decir.
Al cabo de los razonamientos citados más arriba concluye: "Pero a
la fin, como dize Aristóteles, avernos de hablar como los mas, e sentir
como los menos" (23). ¡Cómo rezuma aquí el fino espíritu del humanista que no se para en fruslerías! Y es este mismo velar más por
lo de dentro que por lo de fuera el que lo lleva a expresar que "las
palabras fueron halladas para dezir lo que sentimos, e no, por el con
trario, el sentido a de servir a las palabras" (24).

el siglo XIX, en que adquiere formulación precisa con Schleicher. Se
supone que los idiomas, como los organismos vivos, están sujetos a
un proceso de nacimiento, juventud, vejez y muerte. Y, claro está,
al admitir tal fatalismo, nada más lógico, por lo menos como deseo,
que ahincar todo el empeño en aminorar el ritmo de la marcha.

DE NEBRIJA A BELLO
No es mi propósito trazar una historia de la gramática española
a través de tan largo como denso período. Ello rebasaría los fines de
este trabajo y mis posibilidades. Tan sólo pretendo señalar sucinta
mente las direcciones principales de dichos estudios; y esto, en lo
que juzgo necesario para la conexión de las dos épocas que me ocupan
y en cuanto tengan un interés para una más exacta valoración de los
autores que las representan. Quedarán fuera muchos nombres cons
picuos y aspectos sustanciales: unas veces por no considerarlos tan
ilustrativos para el propósito señalado como otros que, aunque menos
importantes en sí mismos, instruyen y animan en mayor grado; otras
veces, por haber carecido de la información necesaria. No obstante
esto último, creo que la escasa atención que han merecido estos
asuntos será suficiente excusa para que hable de ellos.

Por otra parte, resulta sorprendente que Nebrija llegue a vis
lumbrar aspectos del lenguaje que sólo aflorarán varios siglos más
tarde gracias a las investigaciones estilísticas. Así, su sagacidad des
cubre lo que hay en el hablar de intención activa para producir de
terminados efectos en el oyente: "las palabras son para traspassar en

Criterio autonomista; dos posiciones ante la gramática:

las orejas del auditor aquello que nosotros sentimos teniéndolo atento
en lo que queremos dezir" (25). Idea ésta que reviste un aire tan mo
derno, que nos trae de inmediato a la memoria nombres como el de
Ferdinand de Saussure o Charles Bally.

Hacia 1535 Juan de Valdés publica un interesantísimo libro:
El Diálogo de la Lengua. Si bien no se hace ahí una exposición me
tódica de doctrina gramatical, se abordan ciertos problemas sobre el
idioma que conviene tener presentes.
No escapó Valdés a la reiterada tendencia de la época de iden
tificar el español con el latín. Sin embargo, no intenta amoldar el
romance a la lengua madre. Su espíritu penetrante intuye un genio
y un estilo en la lengua nueva. De aquí que reste importancia a su
raíz puramente material y trate de encontrar en ella misma las for
mas adecuadas de expresión: "quando me pongo a escrivir en caste
llano, no es mi intento conformarme con el latín, sino esplicar el
conceto de mi ánimo de tal manera que, si fuere possible, qualquier
persona que entienda el castellano alcance bien lo que quiero
dezir" (1). Desecha el neologismo latinizante y la costumbre de co
locar el verbo al fin de la oración, dos defectos muy habituales en la
producción literaria anterior, especialmente en la prosa que pagó
tributo a su origen más erudito. En el mismo criterio autonomista se
funda una de las censuras al vocabulario de Nebrija, "que no tuvo
intento a poner todos los vocablos españoles, como fuera razón que

A quien tan hondo caló en la función del lenguaje, ¿cómo podía
escapársele que las normas de la gramática deben interpretarse con
amplitud y que en ocasiones el conocerlas puede servir para la
dearlas? La gramática defiende el uso autorizado, pero lo defiende
para que "no se pueda por ignorancia corromper". No se niega, pues,
la inmanente esencia evolutiva del idioma: sólo se le condiciona a
determinados límites. La prevención se dirige expresamente al cambio
que se origina por desconocimiento de lo ya establecido. Es cierto, sin
embargo, que en Nebrija actúa con mucha intensidad una fuerza frenadora: la creencia de que el idioma ha alcanzado la máxima perfec
ción y que más puede esperarse su caída que su ascenso. Sentir pesi
mista que sume sus raíces en una concepción naturalista de la lengua,
que apunta en la antigüedad y se arrastra más o menos latente hasta
(23)Pág. 163.
(24)Pág. 76.
(25)Pág. 77.

Valdés y Villalón

(1) Dialogo de la Lengua, ed. Montesinos, "La Lectura", pág. 87; Madrid, 1928.
— 96 —

— 97 —

�"8Z6I 'P!JP"K ;¿8 "^?^ 'il.HU09'|

— 96 —
'tmSuaq vj ap oSojmg (j)

'II '*?d
"9¿ "3?a
•9I ^*d

anb uozbj Bjanj ouioa 'sajouBdsa sojqBaoA soj sopo) jauod b o^uajui
oAtij od anb,, 4EfiJqa\[ ap oiHvmsv^oA jb SBjnsuaa sbj ap enn epunj
as Bjsiinouojne oijajijo oinsim ja ng •ojrpnja sbui na^ijo ns b ojnqiij
oSsd anb Bgojd bj n^ aiuamjBpadsa 'joijams BiJEjajij uopanpojd
B[ n^ sapmiqeq intn sojoapp sop 'uopBJO bj ap uij jb oqjaA p jb^oj
-oo ap ajqranjsoa bj ^ ajuBziupBj omsi^ojoau ja BqaasaQ *(l)u-iTzaP
ojamb anb oj uaiq aausajB ouBjjaissa ja Bpuapua anb Buosjad
^aynbjBnb 'ajqissod ajanj is 'anb BjauBin je^ ap omiuB ira ap ojaauoa
¡a jBaijdsa ouis 'up^j p noa anuBiujojuoD oiuajuí iui sa ou 'oub[j
-ajsBo ua jtAuasa b o^uod aur opu^nb,, :uoisajdxa ap s^pBnaapB sbui
-joj sbj Biusim B[p na jbj^uoou3 ap a^Bjj A jBijajBiu gjuoiuBjnd zjbjc
ns b BiouBiJodini ajsaj anb mbe 3q 'BAana Bti^uaj bj na o[ijsa nn jí
oiuaS nn aXnjuí a^uBJ^anad n^ijídsa ng -ajpBin BnSuaj bj b a^nemoj
p jBpjomB Bjnatni on 'oSjBqma nig -ujjbj p noa jouBdsa ja JBOijij
-napi ap Baoda bj ap Bi^napna^ Bpsjaipj bj b sapjBy^ od^osa o^j
•ajuasaad jana^ ausiAnoa anb Binoipi
ja ajqos SBmajqojd go^jaiD nepjoqe as '[BoijBraBjS Buujaop ap
-ara U9pi8odxa Bnn jqB aaBij as ou naiq ig •vn^NH'j vi aa o^otviq
:ojqij omisi^nesaja^ni un Baijqnd sapjc^ ap UBnf SX BÍDBH

S?P1A
:v3pviuvu8 vj ayun sauoioisod sop ívjsiwouojnv

*sojja ap ajq^q anb BJBd Bsnaxa ajuapijns Bjas sojuiisb
sojsa opiaajam neq anb uopuajB Bssasa bj anb oaja 'ompjn ojsa
^juBjsqo O|yj -BiJBSaoau uopBiiuojuí bj ap oppajBa jaqeq Jod 's
sbjjo íopBJ^ loAvva ua ubuiiub A uaXnjjsui 'sorastm js na
sonara anbuns 'anb sojjo omoa opBjBnas oiisodojd ja Bjed
ubj sojjBJapisnoa ou jod saaaA ssun :sajepueisns so^aadse A sonaid
-suoa sajqmon soqanra BJanj UBJBpan^) -ueju^sajdaj sej anb sajojnc
soj ap uopBJOjBA BjoBxa SBin Bnn BJBd sajajur un u^Suaj ojueno ua A
n^dnao ara anb seaoda sop sej ap noixanoa bj Bjed oijesaaau o^znf anb
oj ua 'ojsa A ísoipnjsa soqatp ap saj^dpuijd sanoiaaajip sbj aju3Tti
-ejupns jejBuas opna^ajd 0J9S ubj^ ^sapepijiqísod sim A ofeqBjj ajsa
ap sauíj soj ejjessqaj ojjg "opojjad osuap oraoa oSjbj ubj ap s^abjj b
Bjonedsa eapBraBjS bj ap BTJojsiq Bnn jbzbjj ojisodojd i\a sa o\r

onaa v vrmaaM aa\
bj ap orajij ja je^ouiuib na onadma ja opoj jBamqB anb
'oasap omoa sonam oj jod 'oatSoj sbui Bp^n 'ohisjjbjbj jbj JiiirapB jb
'Bjsa ojBja 'j^ -ajjanra A zafaA 'pnjuaAnf 'oiuaimpeu ap osaaojd un
b sojafns UBjsa 'soaia somsiue^jo soj omoa 'SBraoipi soj anb auodns
ag -Jiaqaiajqag uoa sspajd U9p6jnuuoj ajambps anb ua 'XIX I^T8 Ia

(SZ)
(3)

B^seq a^uajBj souara o SBtn bjjsbjjb as X pepanSpue bj na BjundB anb
'BnSuaj bj ap B^sijBjtnjBU U9pdaanoa Bun ua saaiej sns amns anb Bjsiin
-isad jpuag "osuaosB ns anb BpjBa ns ssjBjadsa apand sbiu anb A uop
-aajjad emixem bj opeznBDjB Bq Braoipi ja anb ap Bpnaa^a bj :BJopen
-ajj Bzaanj Bun pepisu^^m Bqanm uoa BnjaB Bfiaqa^j; ua anb 'oJBqma
uis 'ojjap s^ 'oppajqBjsa vA oj ap ojuaiuipouoasap jod butSijo as anb
oiqmea jb ajuamesajdxa aSoip as uppu^Aajd b^j •sajiuijj sopeuirajajap
b Buopipnoa aj as ojos :Bmoipi jap BAijiqoAa ^puasa aiuausmut bj
'sand 'eSarn as o^j -uJ[aduioJJtoD m^uvuouSi jod Bpand as oun anb BJBd
apuaijap oj ojad 'opBzoojnB osn ja apuaijap BDjiBraBjS vj ¿sejj^ap
-ej bjbcI jiAjas apand sejjaaouoa ja sauoiseao ua anb A pnnjdiue
uoa asJBjajdjajni uaqap b3UEIiib.i3 ej ap sbuijou sbj anb ajasj^dBasa
Bipod omoa? 'afenSuaj jap uopnnj bj ua ojea opuoq ubi uainb y
•^jjng sajj[Bq[) o ajnssneg ap pueuipja^
ap ja omoa sajqraou Bijomam bj b ojBipauHii ap acjj sou anb 'oujap
-ora ubí ajiB un ajsiAaj anb Bjsa Bapj '(^^) ^iz^p somajanb anb oj u^
ojuajB ojopuaiuai sompuas sojjosou anb ojjanbe jojiptiB jap sefajo sbj
ua JBSSBdsBjj BJBd nos SBjqsjsd sbj,, :aiuaXo ja na soiaaja sopBuuuaa}
-ap jpnpojd BJBd BApaB nopua^ui ap JBjqBq ja ua ^^q anb oj ajqna
-sap pepps^BS ns ';sy •SBapsijpsa sauoiae^psaAui sej b sep^j^ apje)
sbui sojSis soijba ubjbjo[jb ojos anb afBnijuaj jap sojaadsB JBjqiunj
-siA b anáajj Bfijq^f^ anb ajuapu^jdjos Bíjnsai 'ajjed bjj joj
• {f¿) 148BjqBjBd sbj b JiAias ap b oppuas ja 'oij
-noa ja Jod 'on a 'souipuas anb oj jizap Basd sspejjeq uojanj
sbj,, anb jesajdxa b BAajj oj anb ja BJanj ap oj Jod anb ojjuap ap oj
jod sbui jBjaA omsira ajsa sa j^ ¡sejaajsnjj na Bjed as on anb b^siubiu
-nq jap njuídsa ouij ja mb^ Branzaa 01U9^! ' (Z) sonara soj oraoa
jijuas a 'sera soj oraoa jBjqcq ap soraaAB 's^[ajo}s¡jy azip oraoa 'uij bj
b oja^,, :aXnjauoa BqtJUB sbot sopeip so^uairaeuozBj soj ap oqea jy
•jpap uatq jap eraajdns BpuBjsui ua sofo sns b asjjmpsuoa b bzubj
-jb iu 'ojjcaaaqo b eSajj saunu BaiSpj bj ja b anb jaaonoaaj sa Bzjanj
'ojjJBasap jouajjn asa ap uaraja^ ja Bfijqa^f ua Bjsa is ojaj -sauop
-Bja.id.ia}ui SBUBJjiqjB A sbsjbj sbm sbj b b^tjbiubjS bj b ajuarajouaí
-sod Bjpnpuoa Bn^uaj bj ap uojjBd oaiun oraoa eaiS^j bj jeraoi ja A
sojnaraaja sojsa jepiAjo j^ 'soApafqns sojuaraap sojjo ap o nopae
bj ap sasa-iarai ap 'p^piApaajB bj ap sepuanjjuí b aaapaqo anb
ojuairaBjjsdy -uozbj; bj jod a^uarajeiuaraepunj sep^fij seraaou b
osn ja jod opBzwojnB o^nairaBjJBdB un anb sera sa on Bjn^ij o ajqus
-naxa opBaad jg -sojqeaoA soj ap sauopejaj sbj b aaaijaj as anb op^j
ja jod '(ajqssnaxa opeaad) mii3%p$ A (ajqejajoini opiA) owspajos
'(Bjqeq BjoaiJad) sjsvuifd A ÍBpBjsiB ejqBjed bj b ajaijaj as anb opBj
ja jod '(ajqe8naxa opoaad) otusvjdojatu A (ajqejajojni opiA) omsiu
-vquvq '(uopaip Bjoajjad) sixaj :ua BjpjBdiJj uoisiAip ajqop bj epunj
as oijajija ojjo ua ou ^ '44ouanq sa paajara BjjsanA,, 'wouanq sios
boa,, oraoa sbuijoj JBansnaa b ba^jj aj jBraaoj-oatSoj oíaajija un 'amara

�hiziera, sino solamente aquellos para los gjiarles hallava vocablos la
tinos o griegos que los declarassen" (2^.
Y aun cuando en más de tma oportunidad emplea el vocablo
corrupción al referirse * la formación y evolución del romance, en
ningún momento piensa en una vuelta hacia atrás. Sería, pues, es
pecioso .pretender encontrar en el Diálogo un asomo de la concep
^ión naturalista, que veía en todo evolucionar un germen de descom
posición y disgregación. Cambiar puede suponer ascenso y perfec
ción. Y es en tal sentido que ve Valdés la marcha del castellano. De
lo contrario, si interpretara todo cambio como necrosis, lo guiaría,
si no ya un ideal de retorno, por lo menos de fijeza y detención.
Pero este ideal ni siquiera aflora en el Diálogo. Si Nebrija compuso
su gramática pensando "estar ia nuestra lengua tanto en la cumbre,
que más se puede temer el decendimiento della que esperar la subida",
Valdés, en cambio, pone su fe esperanzada en lo futuro. Será injusto
su juicio sobre la producción anterior, pero fuerza es reconocer que,
por lo menos en esto, el posterior advenimiento de un siglo de oro
le ha dado la razón frente al docto humanista.
Este concepto de la lengua como cosa haciéndose y nunca con
cluida le lleva a percibir —aunque, claro está, no con la precisión
moderna —la diferencia entre el latín, lengua muerta, y los romances,
lenguas vivas: "las lenguas vulgares de ninguna manera se pueden
reduzir a reglas de tal suerte que por ellas se puedan aprender" (3).
Su pensar aquí también es contrario al de Nebrija, que compuso su
Gramática, según vimos, con el fin de que los nuevos pueblos con
quistados aprendiesen nuestra lengua "como agora nosotros depren
demos el arte de la gramática latina para deprender el latin". Valdés
no cree en la posibilidad de llegar al conocimiento del romance por
medio de la gramática. "Nunca pensé tener necessidad del", responde
a su interlocutor Marcio-, que le pregunta por qué no ha leído el
mencionado libro de Nebrija. La lectura de las buenas obras es el
mejor instrumento para el aprendizaje de una lengua: "los que quie
ren aprender una lengua de nuevo, devrían mucho mirar en qué
libros leen", porque "es tal nuestro estilo quales son los libros en
que leemos" (4). He aquí, en el siglo XVI, un postulado didáctico
que hoy aceptan sin reserva las más destacadas autoridades.
A Valdés le interesa más el idioma que la gramática. Por eso,
con dar tres o cuatro reglas gramaticales cree cumplir con sus amigos.
Se detiene, en cambio, en el lado idiomático y estético: "La principal
razón que tengo es el uso de los que bien escriven. Podría también
aprovecharme del origen de los vocablos, pero no quiero entrar en
estas gramatiquerías" (5).i
Fundándose en el mismo criterio autonomista de Valdés, Cris
tóbal de Villalón publica en 1558 su Gramática Castellana, en la
cual pretende "dar arte para el puro castellano muy desasido del

latín" (6). No sin injusticia dice en el discurso proemial que la
Gramática Castellana de Nebrija "tiénesse por tradución de la
latina por lo cual queda nuestra lengua según común opinión en su
prístina barbaridad". Niega que exista declinación en el romance,
y, fundándose en un punto de vista sobre todo formal, reconoce sólo
tres partes de la oración: nombre, verbo y artículos; en estos últimos
incluye todas las partes invariables (preposición, conjunción, adver
bio e interjección).
Pero si coincide con Valdés al sostener la autonomía del caste
llano frente al latín, discrepa con él al refirmar el valor y utilidad
de la gramática. En esto acompaña a Nebrija. Y es curioso: las
razones que lo indujeron a componer su obra son, fundamentalmente,
las mismas que obraron en Nebrija: a) "porque en ningún tiempo esta
nuestra lengua se pudiesse perder de la memoria de los hombres,
ni aun faltar de su perfec^ión"; b) "porque la pudiessen todas las
naciones aprender" (7). Pero falta en Villalón aquella otra razón
nebrisense: tender un puente para llegar a la gramática latina. Firme
en su criterio autonomista, rehuye cuanto pueda suponer subordi
nación.

Insinuación de un equilibrio
Entre la postura antigramatical de Valdés y la de los que reducen
toda la enseñanza del idioma al estudio de su gramática, se insinúa
una intermedia en la primera mitad del siglo XVII. Encajan en ella
Juan de Luna y Gonzalo Correas. El primero, en una obra desti
nada al uso de extranjeros, Arte Breve y Compendiossa para
Aprender a leer, escrevir, pronunciar, y hablar la Lengua Es
pañola (1623), si bien censura y combate a los contrarios de la
enseñanza gramatical, declara que "para aprender bien una lengua
se ha de buscar una buena Gramática, buenos libros, y un buen
maestro; el conocimiento de aquellos depende de la saviduria, y ex
periencia deste, porque si el que enseña, no es ladino, mal conocerá
los libros que tienen buen lenguage, ó malo; y así digo que el buen
maestro es el todo, para aprender una lengua". La gramática, pues,
ya deja de ser medio exclusivo para transformarse en uno de los
medios. Al lado de ella están los libros y el maestro, es decir, el
idioma vivo.
Gonzalo Correas, por su parte, afirma que "la arte es, i á de ser
komo entrada i puerta, ó puente, para pasar depresto a los libros;
no para divertirse y detenerse en ella largo tiempo" (8).
En la realización de sus obras, sin embargo, tanto de Luna como
Correas se atienen en esencia a los métodos tradicionales. Correas,
igual que Nebrija, busca que su Gramática Castellana sirva para que
(6)En Lk Vinaza, ob. cit., pág. 244, col. 484. Sobre la vida y obra de Villalón puede
verse Makcel Bataillon, ob. cit., pág. 698 y sigs.
(7)La Vinaza, pág. 244.
(8)Trilingüe de tres artes de las tres lenguas, castellana, latina, i griega, en Aviso
al lector.

(2)Ed. cit., pág. 11.
(3)Pág. 46.
(4)Pág. 157.
(5)Pág. 80.
— 98 —

— 99 —

�— 66 —

— 86 —
•os ?a (s)
•¿st s^ci w

ostAy as 'oSatuS i 'duijd; 'dud;;9)SD3 'srniBvaj s^% svj ap ísjjd sajj ap 9n^ut;u^ (g)
•síis í 869 '^?^ '"'P 'Io 'KOTHvxvg T33HVJV[
spnd nojBji;^ 9p Bjqo A BpiA bj sjqog •^$^ '!&lt; 'f&gt;^S '8?d '-jid -qo 'yzvtii\ \q ug (9)
3nb BJBd bajts BUBjja^SB^ boijbuibi^ lis anb Basnq 'Bftjqa^f anb
'8B3JJO^) "SajBUOpipBJJ SOpOiatU 8O[ B ^1311^9^ U3 U9U9UB ^8 8B3JJO^)
oiuoo Bun^ ap ojubj 'o^jBqiua uis 'SBjqo sns ap uopszijBaj bj ugj
(8) Mo&lt;Inran oSjbj Bjja na asjauaisp ^ asjpjaAip bjbcI ou
ísojqij soj b oisajdap jBSBd bjb¿ 'ain^nd o 'Bjjand 1 BpBJjua omo^j
jas ap b 1 '83 ajJB bj,, anb buijijb 'ajjBd ns jod 'sbbjjo^) ojszno^
'oaia Binoipi
ja 'jpap 83 'oJieaBni js A sojqij boj UBisa Bjja ap opB^ ^y -soipaui
so[ ap oun na 3sjbuijojsubj^ BJBd OAtsnpxa otpain jas ap Bfap bX
'sand 'bdiibuibjS vj '^Bnüiía^ enn japaajd^ BaBd 'opoj p sa ojjsaBta
U9nq ^3 anb o^ip jsb á ío^bui o 'a^^náua^ nanq n^uat^ anb sojqi[ eo\
BjaoouoD [Bin 'ouipB[ sa ou 'Bua^oa anb ^a is anbjod 'ajsap Bp
-xa A 'BunpiABS v\ ap apnadsp so[janbB ap ojnainiponoa \a í
nanq nn A 'soiqi^ sonanq 'B3t:jbuibj^ Buanq Bnn JBosnq ap Bq as
BnSua]r enn uaiq lapnaidB BJBd,, anb BJBpap 'porjBinBjS Bznsuasua
b[ ap sotJBJinoo so^ b ajBquioa A Bjnsuao uaiq 18 '(291)
-sg vn^Nia^ v^ hvtovh í 'HVi^vnNOHd 'HiAaHDsa 'iraai v
VHVd vssoiaN3di\io3 x 3/Vaag axay 'sojafusjjxa ap osn jb
-psap Bjqo Bun ua 'ojainiad [^ -8Bajjo[) o^bzuo^) A Bun'j ap UBnf
B(p na uBÍBou^ 'HAX oi^is pp pBjira Bjainijd b^ ua Bipauuajuí Bnn
Btinisut as 'bdijbuibjS ns ap oipnjsa ^^ Bmoipi jap Bzueuasua B[ Bpoi
uaanpaj anb soj ap bj A sap(B^ ap [BoijBuiBjáijuB Bjnjsod bj axju^
oiuqijmb^ un ap uppvnmsuj

-ipjoqns jauodns Bpand o^ub^id a^nqaj 'BjsiuiouojnB
ns na
anuí ^ 'buijbj BDpcuiBJtS b^ b jB3a^ BJBd ainand un japua) :asuasrjqau
upzBJ bjjo Bjpnbs uo^B|[i^ ua B}[bj oja^ '(¿) ttJapuajdB sauoioEU
8B^ scpoj uassaipnd bj anbaod^ (q í4tuoi5ajjad ns ap Jb^jbj un^ ra
'sajqoíoq so[ ap Bijouiaui b[ ap japjad assaipnd as BnSua^ BJisanu
Bisa odmau un^uiu ua anbjod,, (b ¡Bfuqoj^ na uoJBjqo anb SBinsuu bb[
'ajuanqB^uaiuBpunj 'nos Bjqo ns jauodmoa b uoaafnpui oj anb sanozcj
sb[ :osoijn^ sa j^ •EÍijqa^ B BuBdmo^B ojsa u^ 'B^i^BniBjS b^ ap
pspijiin X jojba ja JBUijtjaj jb ja noa Bdajosip 'ujibj jb ajuajj oubjj
-3JSBD jap BimonoinB bj jauaisos jb sapjB^ uoa apiauíoa is oja^
* (uopaafjaini a oiq
-jaApB 'uptounfuoo 'npiaisodajd) sajqBiJBAui s^jjBd sbj sBpoj aXnj^ní
souiiijn 8O^sa ua ísojnat^JB A oqjaA 'ajqinou : 09101?jo bj ap ssij^d saj)
ojos 90OU033J 'jbuijoj opo^ ajqos bjsia ap ojund nn na asopuBpunj '^
'aauBmoj ja ua uopBuij^ap Bisixa anb BSat^f *wpBpiJBqjBq Bupsjjd
ns na uoiuido unuioa un^ as en^uaj Bjjeanu Bpanb jBna oj jod Bu^nj
bj ap uopnpBjj jod assauaij,, Bfijqa^f ap VNvrcaxsv^ V3ixywvH^)
bj anb jBiuiaojd osjnosip ja ua aatp Bioiisnfui uis o^¿ ' (9) nij

jap opisBsap Anva ouBjjaiSBO ojnd ja BJBd ajjB JBp,, apua^ajd
bj ua 'vNvnaisv3 vauywvaf) ns g^^x U9 oijqnd u^jBjji^ ap jBq^i
-stj[) 'sapjB^ ap BjsiraonojnB ouajtao omsim ja ua asopu^pun^
*(S) u8BijanbiiBuiBjS SBjsa
ua JBJiua OJainb ou ojad 'sojqs^oA soj ap uaájjo jap aiuaeq^aAOjdB
uaiquiB^ Bjjpo^ -naAiJosa uaiq anb soj ap osn ja sa oáuaj anb u^zBj
jBdiouud B^j,, ¡ooijajsa A oaijBuioipi opBj ja ua 'oiqniBD na 'auaiiap ag
•soÜiinB sns uoa Jijdmna aaao sajBoijBuiBj^ SBj^aj OJ)sna o saaj JBp uo^
'osa JO^ •bdijbuibjS bj anb Braotpi ja sbui Bsaja^uí aj sapjBy^ y
*sapBpiJO)nB BBpBOBjsap sbui sbj BAjasaj uis uB^daaB ^oq anb
oaijOBpip opBjnjsod un 'j^x I^ÍS Ia ua 'íní&gt;B 3H ' (f) H9onI3aI 9nI1
ua sojqij soj nos sajBnb ojijsa ojjsann jbj eaM anbjod 'Muaaj sojqij
anb ua jeiiui oif^nin usiJAap 'oAanu ap Bn^uaj Bun japuajdB naj
•amb anb soj,, :bii^uí)[ Bun ap aÍBZipuajdB ja bjbc! o^uatonjjsui jofatn
ja sa SBJtqo ssuanq sbj ap BJnjaaj B'j 'Bfijqa^f ap ojqij opBuorouaní
ja opiaj Bq ou anb jod Bjnnáaid aj anb 'opjBj^ join^ojjaim ns v
apuodsaj 'tjap pBpissaaau janaj asuad boutinj,^ •boijboibj^ bj ap oipam
jod aouBuxoj jap o}uaunpouoa jb jB^ajj ap pspijiqxsod bj ua aaja on
8?PIBA 'uuPBl I9 -lapuajdap BJBd butibj b^iibuibj^ bj ap ajas ja somap
-uajdap soj^osou bjo^b ouioa,, Bn^uaj Bj^sann uasaipuajdB sopB^sinb
-uod sojqand soAann soj anb ap uij ja uoa 'souiia unáas 'VDixyivva^)
ns osnduioD anb 'BÍuqa^[ ap jb oijbjjuoo sa naiquisi jnbs j^suad ng
"() uJapuajdB nBpand as SBjja jod anb a^jans jb^ ap ssj^aj b Jiznpaj
uapand as BjauBUi buiiSuiu ap sajB^jnA s^n^uaj 8bj,, :sbaia senáuaj
'saauBuioj soj A 'BiJanra Bn^uaj 'uijbj ja aj^ua Biauajajip bj— Bujapoui
qoispajd bj uoa ou 'B^sa oJBja 'anbutiB— Jiqpjad b BAajj 3j Bpjnja
-uoa Bounu A asopuaia^q bso^ ouioa Bn^uaj bj ap oidaauo^ ajs^
•BjsiuBiunq ojoop jb ajuajj U9ZBJ bj opsp Bq aj
ojo ap ojis un ap ojuaiimuaApB aoijajsod ja 'ojsa na souaiu oj jod
'anb jaaouoDBJ sa BZJanj ojad 'JOuajuB uoiaanpojd bj ajqos opraf ns
ojsnfui Bjag -ojnjnj oj ua BpBzuejadsa aj ns auod 'oiquiBa ua 'sapjB^
'tiBptqns bj jBjadsa anb Bjjap o^u^iuiipuaaap ja ^aiuaj apand as sbui anb
'ajqinna bj U^ o^ubi BnSuaj BJisanu bi JB;sa,? opussuad BaijBim^já n8
osnduio^ Bfijqa^j ig •O3O^VIQ ja us bjojib Bjambis in jB9pi ajsa ojaj
•upiauajap A Bzafij ap souaiu oj jod 'oujojaj ^p jBapi un ^A ou is
'BiJBinS oj 'sisoJoau ouioa oiqiuBa opoj BJB^ajdjaiui is 'oijbjjuos oj
aQ -ouBjjajsBa jap BqojBui bj sapjB^ 3A ^nb oppuas jbj ua sa j^ -u^w
-aajjad A osuaasB jauodns apand aeiquiB^ 'uoi3B^aj^sip A uppisod
-rao^sap ap uauua^ un jsuoianjoAa opo; ua BiaA snb 'BjsijBjnjBu uoi^-daauoa bj ap ouiosb un oooiyiQ ja na aBjjuoaua japuajait^ osoioad
-sa 'sand 'Bjjag 'sejíb Biasq BjjanA Bun ua Bsuaid trjnamoui un^uiu
ua '93UBUIOI jap uoianjoAa A u^i^euijoj bj^ asjijajaj jb timodrujoo
ojqBaoA ja B3jdma p^piun^jodo Bun 9p sbui ua opu^na una j^
' tZ) Muas8BJBjoap soj anb soSaij^ o soup
-bj sojqBaoA BABjjBq saj^^^E soj BJBd sojjanbB aiuauíBjos ouis

�los niños "pasen a la del Latín más advertidos"; y, como Villalón,
clasifica las partes de la oración ajustándose a un criterio especial
mente formal. En cuanto a ciertas innovaciones que ensaya, no pasan
de ser, en muchos casos, más que artificios ingeniosos. Aunque re
suma modernidad, por ejemplo, la idea que toma de Bernardo de
Aldrete sobre las diferencias que en una misma lengua imponen la
condición social, la profesión, la edad, el sexo, etc. (9).

Influencia del racionalismo francés. La Academia
A partir de la segunda mitad del siglo XVII empiezan a intro
ducirse en la gramática española influencias extrañas. En Francia,
circunstancias especiales determinaron una proliferación de los es
tudios gramaticales; los franceses se transforman en "les grammairiens
de L'Europe". La textura mental de la época orienta la gramática
hacia el racionalismo más estricto. Aristarco y los estoicos son los ins
piradores. Se proclama que las reglas del pensamiento y las reglas
gramaticales son una misma cosa. Entre categorías lógicas y categorías
lingüísticas debe existir un perfecto ajuste. Cuando no existe se le
inventa: se extiende desmesuradamente el concepto de figura, y, en
particular, el de elipsis. Se sostiene, asimismo, que el sustantivo co
rresponde al concepto de sustancia, el adjetivo al de cualidad, el verbo
al de acción, etc. Siempre, pues, perfecta correspondencia. Y, claro
está, surge naturalísimamente la idea de una Gramática General que
encierre los preceptos aplicables a todas las lenguas.
La Grammaire Genérale et Raisonnée (1660), atribuida a los
monjes de Port Royal Arnauld y Lancelot, es el más fiel exponente
de tales ideas.
La concepción logicista del lenguaje es acogida por los textos es
pañoles, y a menudo falseada con excesivas simplificaciones. Se toma
del modelo francés y no por filiación directa, aunque ya había tenido
en España un antecedente ilustre en Francisco Sánchez de las Brozas
(Minerva, Seu de Causis Lingu^e Latin^e, Salamanca 1587). En pro
miscuidad con un criterio tradicional y etimologista se incorpora a la
Gramática de la Lengua Castellana (1771), compuesta por la Real
Academia. Si nuestros primeros gramáticos, impulsados sobre todo por
la rutina, siguieron de cerca los pasos de los latinos, ahora tal po
sición se sostiene dogmáticamente en nombre de los nuevos principios.
Ya no se vacila para hablar de declinación, ni se duda de que existan
en español seis casos como en latín. Resulta particularmente signifi
cativo el siguiente añadido que, en el prólogo de su cuarta edición
(1796), introduce la Academia: "se ha puesto en esta edición la de
clinación de ellos (artículo, nombre y pronombre), incluyendo en su
definición y en la de los casos las explicaciones necesarias para fun
darlas en razón, para que se entienda con facilidad, y aun para res
ponder a las críticas de los que pretenden que nuestros artículos,

nombres y pronombres no admiten declinación, porque no varían de
terminaciones en cada uno de sus números, sino solamente del sin
gular al plural". Es digno de observar cuánto más científico era el
criterio de Nebrija, a quien se alude aquí indirectamente. • •
También el logicismo lleva a esta otra conclusión: el dominio
práctico de la lengua materna se obtiene por el conocimiento de la
gramática. Desde Nebrija esta finalidad apenas si había obrado en el
ánimo de nuestros autores; según vimos, ellos buscaron, sobre todo,
ya abrir una puerta a los estudios latinos, ya facilitar a los extran
jeros el conocimiento de nuestra lengua. Ni los más acérrimos defen
sores de la gramática habían pensado muy seriamente que su estudio
fuese imprescindible para dominar el idioma patrio; sostenían su
utilidad en vista de otras finalidades. Ahora sí, en el siglo XVIII, el
extravío racionalista concluye por afirmar que no se puede hablar
bien el idioma si no se conoce su gramática. ¡ Ni su fetichismo clasicista les permitió pensar que quizás Cervantes no la conocía mucho!
¡Fetichismo clasicista!, otro asunto que, en España particular
mente, va a incidir en la concepción de la lengua. El hechizo de un
pasado siglo de oro conduce a creer que el idioma llegó a la cumbre
de su perfección y que todo cambio que devenga será en detrimento
del mismo. Ya no se permite crear: hay que fijar imitando. En esto
centra su empeño el purismo académico de la época. A pesar del amor
por los clásicos, se olvida que ellos siempre concibieron la lengua como
un perpetuo devenir.
Interpretación logicista de los fenómenos del lenguaje, y, de re
bote, latinización de la gramática y sueño de una gramática general;
concepto quietista del idioma y actitud purista; tales son, en síntesis,
las ideas que informan el pensamiento lingüístico a mediados del
siglo XIX.

ANDRÉS BELLO
En 1847 el insigne venezolano D. Andrés Bello publica en Chile
la Gramática de la Lengua Castellana destinada al uso de los
americanos. Es el fruto sazonado de una proficua labor docente y la
culminación certera de una prédica realizada por años. Desde 1829,
fecha de su llegada a Chile, Bello sintió irresistiblemente la necesidad
de reparar el abandono en que yacía el idioma patrio y de rectificar
rumbos en materia de su enseñanza. A dichos designios responden las
"Advertencias sobre el uso de la. lengua castellana, dirigidas a los
padres de familia, profesores de los colegios y maestros de las es
cuelas", que publicó en el periódico El Araucano en 1833 y 1834 (2).
Y consecuencia de esta prédica fue que se separaran, en 1835, las
(1)Sobre la vida y obra de Bello pueden consultarse: Micuei Luis Amunátecui,
"Vida de D. Andrés Bello", Santiago de Chile, 1882; Gebmán Arciniecas, "El pensamiento
vivo de Andrés Bello", Buenos Aires, 1946.
(2)"El Araucano", 13 y 20 de diciembre de 1833, y 3 y 17 de febrero y 28 de
marzo de 1834.

(9) Véase Amado Alonso, ob. cit., pág. 103 y sigs.
— 101 —
— 100 —

�— IOT —

p| p [I i í i '81 SP Jqmraip np O! i El \toimmojy /^,, (^)
P 85
'9^&gt;I 's*V soirang ',o7Pg sajpuy ap orna
otuattuDiuad ;gr,, 'sv^amiDHy nywh^o !Z88I ''ÜID 8P oSBtmsg ',^ojjag tfjpuy -q p op;^,,

SBI '81 U3 'uBJBJBdss 98 anb anj Boipa^d Bjsa ap Bpuanaasuoa j^
'(Z) f2\ ^ S8I na oiuv^nvay ^ ootpoijad [a ua ooijqnd anb 'tt8Bjana
-sa bbj ap sojjsaBiu A soiSajoa boj ap sajosaiojd 'bi^iuibj ap sajped
soj b SBpiSiJip 'BuBjjaje^a BviSuaj bj ap osn ja ajqos supuajjaApy,,
sbj uapuodsaj soiu^isap soqotp y *BzuBuasua ns ap BtjajBin ua soquiru
jB'jijiio^J[ ap ^ oijj^d Btaoipi js bt^b^ anb na onopoeqe ja JBJBdaj ^p
pBpisa^au bj sjuamajqijstsajji oijms ojjag 'ajti[^ b Bp^Sajj ns ap Bq^aj
'6^8I aps3Q 'soub jo¿ Bpezi^aj ^oipaad Bun ap Bja^j^a uoiosniiujno
^\ A a^uaoop joqej Bnoijojd eun ap openozes o^iuj p 8
soi aa osn iv vavNixsaa VNvriaxsv^ vaoNa^ vi aa
aj;^3 na oi^qnd o^jag sajpuy *q ouB^ozauaA au^tsut p

onae s^ho^v
"XIX 1ÍS
pp sopBipam b o^n8jnui^ ojuaiuiBSuad p nenuajoi anb seapi sb^
'8isa^ui8 ua 'nos sap^j isisund pmijoB Á. Buiotpi pp Bjsijamb ojdaouoo
¡^jauaS boijbuibjS Bun ap ouans A BoijBuiBa^ e\ ap uopeziunB]; 'ajoq
-aj ap íA 'aÍBnSuaj pp Bouauiouaj so^ ap Bjspt8o[ uoiDBiajdja^uj
MiuaAap oniadaad nn
ouioo Bn^u^^ b^ uojaiqpuo^ ajdmais so[p anb BpiA[o as 'soaiSBp ^o[ aod
joiob pp jBsad y -Baoda b^ ap ooTiuapsoB onisund p ouaduia ns bj^uoo
o^sa u^ 'opuBiiuii JbCij anb Áv\^ :jb^jd a^rmjad as ou bj^ •ouisiui pp
o^uainij^ap ua Bjas B^uoAap anb oiquiea opo^ anb A uopaajiad ns ap
ai quina bj b 9a{^ sraoipi p anb jaai^ b aonpuoo ojo ap ojjjis opBSBd
un ap oziqoa^ ^^ *Bnua^ b[ ap uopdaouoa b^ ua aiptaut b ba 'ajuara
-jB^noi^JBd BUBdsg ua 'anb ojunss ojjo '¡Bispresp oumuoria^!
¡oqantn bidouoo b^ ou sa^uBAjaQ SBzmb anb assuad ^piuuad sa^ Bjsp
-T8Bp otnsi^o^aj ns i^¡ •BoijBraBjS ns aoouoa as ou is Btuotpt p uaiq
jBfqs^ apand as ou anb jbuuijb Jod a^npuoo bi8I|buoidbj otabj)X3
p 'nijVX l^í8 Ia n3 'í9 ^jouy 'sap^pi^uij sbjjo ap bísta ua pepij[iíH
ns UBjuaisos íoij^Bd Btnoipi p jBuimop BjBd a^qipur^sajdmi asanj
oipmsa ns anb a^uauíBtias Atún opsauad UBtqBq BaijBUiBjá bj ap saios
-uapp soniuaaaB sbui so\ t^t "Bn^uaj Bajs^nu ap oiuaimpouoa p ^ojaf
-UBj}xa boj b JB^ijtoBj b¿ 'souiiB^ sotpnjsa soj; b Bjjand ^un JiJtqB tbA
'opoi aaqos 'uojBasnq sofp 'bouiia unSas ieajoinB soajeann ap ouitub
p ua opejqo BiqBq ib SBuadB pBpi^mj Bisa BÍijqají^ apsaQ 'BauBuiBaá
v^ ap o^uauupouoo p jod auaiiqo as Bujajein BnSua[ b^ ^p
oitnmop p :uoisnpuoD bjjo B^sa b va^\[ omspiSof p uaiq
• • 'ajuararejaajxpui inbB apn^ as uamb b 'Bftjqa^f ap
p bj3 ooijijuap esra ojuena JBAjasqo ap ou^ip s^ ^^B-mjd
-uiB pp aiuaun^os oura 'sojaranu sns ap oun BpBa ua sauotoBuirujai
ap ubijba ou anbiod 'uopBuipap na;uupB ou sajqraouo^d A sajqraou

— 001 —
•síi X oi -ÍBd

-qo 'osMOiy oovwy

sojjeanu anb uapuaiajd anb so^ ap sboijuo bb^ v japuod
-B3J Bjsd ntiB A 'pBpi[pBj uoa Bpuapua ^s anb BJBd 'upzBj ua SBjJBp
-unj BJBd SBUBsaaau sauoiaBoi[dxa bb[ bosbo boj; ap v\ ua A uopmijap
ns ua opuaÁnpui ' (ajquiouoad A ajqmou 'opnaijjB) sojp ap uopsuip
-ap ^\ u^pipa Bisa ua ojsand bi^ as,, ^Bimap^by v\ aonpojjni '(96¿l)
uoiaipa Bjjsno ns ap o^ofojd p ua 'anb opipBUB ajuainSis p oai^bd
-ijiuSis ajuarajBpnaijjBd Bjjnsajj -niiB^ ua ouioa sossa sps ^ouBdsa ua
uBjsixa anb ap Bpnp as tu 'uop^uipap ap JBjq^q BJBd bjidba as ou bj^
'soidiauíjd soAanu so[ ap ajqmou ua ajuauíBapBiuSop auaijsos ae uoioib
-od [bj BJoqB 'soui^b^ so[ ap sosBd so[ Baja^ ap uojamSis 'BurinJ bj
jod opoi aaqos 8opBS[ndiui 'soopBinBj^ sojaraud eoj^sanu ig -BiraapBay
pajj v{ jod BisandnioD '(i¿¿i) VNvnaxsv^ vnaKiai vi aa v^ixywva^)
B^ b Bjodjoaur as B^si^ojouiíia A ^BuoiaipBjj ouaiija un uoa pBpinasim
-ojd u^ "(¿851 ^aBraBjEg 'afNixv^i afnoNi^ sisnv^ aa ñas 4VAaa\rij\[)
SBzojg bb[ ap zaqauBg oasiauBj^ ua ajjsnji ajuapaoajuB un BUBds^ ua
opmai Biq^q vA anbunB 'Bjoaaip upiaBijij jod ou A saauBJi oppom ¡ap
buioj ag -BanoiaBaiji^diuis BBAieaaxa uoa BpBasjsi opnuatn b A 'sa^ouBd
-sa sojxaj so[ jod Bpi^ooB sa afen^ua^ [ap Bjspiáo^ u^pdaauoa vj
•SBapi eapj ap
a^uauodxa pij ssra p sa 'jo^aauB^ A pfnsujy Ib^o^j íjoj ap safuom
so[ b Bpinqij^B '(0991) aaNNOSiv^ xa aavaaNiaf) aaivwwvaf) e^
•SBnua[ sb[ BBpoj b sajqBai[dB sojdaaajd eoj ajjapua
anb ¡BJana^) boijbuibj^) Bun ap Bapi v\ a^uaniBraisi^jmBu a^jns 'Bisa
oj^p 'j^ -Bpuapuodsajjoa Bjaajjad 'sand 'ajdraaig 'a^a 'uoidob ap \v
oqjaA p 'pBpi^na ap p3 OAiiafpe p 'BiauBjsns ap ojdaauoa [B spuodsajj
•oa OApuBjsns p anb 'ouibhuisb 'auai^sos ag -sisdip ap p 'jB[noi;jBd
ua iA 'BjnSij ap o^daauoa p ajuatuBpBjnBauísap apuapxa as ¡bjubaui
9\ as a^eixa ou opuBn[^ 'ajsnfB oiaajjad un Jijsixa aqap
SBjjoSajBO A bboiSo[ SBjjoSa^Ba aj)u^[ -bsoo biusiui eun uos s
sBj^aj sb^ A ojuaiiuBsnod pp 8B[Saj sb^ anb BuiBpojd ag -sp
•sui boj uos soaiojsa so[ A o^je^sijy -ojoiJjsa sbui ouisijbuoiobj p Bp
BaijfuiBjS bj; Bjuajjo Baoda b^ ap [B^uaui Bjnjxsi vj '^adojng^ ap
8uaiaiBiuniBaá 83^,, ua ubiujojsubj^ as sasaauBjj soj ÍBajBDijBuiB^^ soipnj
-sa so^ ap uopBJaii^ojd Bun uojBuiuuaiap sa^padsa sspuBisunajp
'spuBj^ u^ -SBUBJixa SBpuan^iui BjoiiBdsa boi^buibjS bj ua aejpnp
tOJ;ui b UBzaidiua Jj^x IÍ8 IaP p^ijín BpunSas b[ ap JijJBd y
miua^ooy vj 'saouvjf owsijmimovj; jap

• (^) 'aja 'oxas p 'pBpa b^ 'uoisajojd bj 'ppos uopipuoa
b^ uauodrai Bnáuaj buisiui eun ua anb SBpuajajip bbj ajqos ajajpjy
ap opjBUjag ap buioj anb capí B[ 'ojdraafa Jod 'pBpinjapom BUins
-aj anbuny -aosotuaáui boioijijjb anb sbui 'sosbo soqanuí ua 'jas ap
d ou 'B^Bsua anb sauoiaBAOuui sBjjsp b ojuBna u^ -[buijoj ajuam
oiJdjija un b a^opuBjsnÍB uoiobjo bj ap sajj^d sbj boijisbjd
ouioa 'jÍ ít4sopijjaApB SBui ujjb1^ jap bj b uasBd,, soum soj

�clases de latín y de gramática castellana, que habían estado unidas
en la enseñanza oficial chilena, y que todavía lo- estarían por años
en España y en casi todos los países hispanohablantes.
Igual que Nebrija, Bello no circunscribe su actividad al estudio
y cultivo de la lengua. "Bello tiene que ordenar el mundo tumultuoso,
contradictorio, dilatado de América, para interpretarlo. Hubiera po
dido pasarse la vida indagando los orígenes del Poema del Cid, o des
menuzando viejas canciones francesas, porque eran investigaciones en
que se complacía su genio de erudito. Pero tuvo que trajinar en Fi
losofía, escribir su tratado de Derecho Internacional, redactar el Có
digo Civil, introducir el estudio de las Ciencias en Chile, representar
a Colombia en Londres, acudir al Senado, crear la Universidad, por
que a todos esos frentes tenía que atender un hombre de su tiempo"
(3). Y, claro está, tal diversidad de actividades, con la ejercitación
mental que supone y las vistas intelectuales que aporta, va a reper
cutir benéficamente en su obra de lingüista.

Propósitos de su obra. ¿Un error en la base?
Declara Bello, en el Prólogo de la Gramática, que el principal
motivo que lo ha inducido a escribirla es el temor de una posible
escisión idiomática (4). Dos ideas se encierran ahí: una, expresa: la
creencia de que si no se ataja a tiempo el sesgo transformista que va
tomando el español de América, se gestarán una serie de idiomas fu
turos; otra, implícita: la esperanza de poder detener el mal por medio
de la gramática. Analícem^las.
La posibilidad de una escisión idiomática ha sido fuente de pre
ocupación para muchos autores. Los temores de perder el bien que
representa la lengua común se justifican en la época de Bello, cuando
las conmociones de las incipientes repúblicas, los resquemores de pa
sadas luchas y el alud migratorio ensombrecían el horizonte; cuando
en la ofuscación de un instante declaraba Sarmiento que el español
se había tornado "un dialecto inmanejable para la expresión de las
ideas"; cuando, en fin, se consideraba a las lenguas como organismos
naturales de evolución incoercible. Hoy el idealismo nos ha traído la
reconfortante idea de que la lingüística no es ciencia natural, sino
ciencia de la cultura, y que la evolución del idioma no es ajena a
nuestra voluntad y a nuestros afanes. Creo que la suposición présaga
de Bello ya no inquiete seriamente a nadie; ni siquiera en el Río
de la Plata, donde tanto ha dado que hablar. La aduladora voz de
Abeille ha sido apagada por la de Rodó: "Si aspiramos a mantener
en el mundo una personalidad colectiva, una manera de ser que nos
determine y diferencie, necesitamos quedar fieles a la tradición en
la medida en que ello no se oponga a la libre y resuelta desenvoltura
(3)C. Arciniecas, ob. cit., pág. 23.
(4)PágB. VI y VII, en la edición de Andrés Blot, anotada por Rufino José Cuervo;
París, 1928.
— 102 —

de nuestra marcha hacia adelante... La persistencia invencible del
idioma importa y asegura la del genio de la raza, la del alma de la
civilización heredada, porque no son las lenguas humanas ánforas
vacías donde pueda volcarse indistintamente cualquier substancia es
piritual, sino formas orgánicas del espíritu que las anima y que se
manifiesta por ellas". No se niega, pues, que cada país pueda tener
sus modalidades propias, que el mismo Bello considera muy legí
timas. Y que quizá existe en América cierta especialísima intimidad
humana que trasciende a veces en resquicios morfológicos, semán
ticos y estilísticos. Pero la lengua común está lejos de constituir un
estorbo para tales singularidades: ella posee abundantes medios para
que se traduzcan sin resquebrajar su unidad fundamental (5).
En cuanto a la esperanza de Bello de poder evitar la disgre
gación divulgando el estudio de la gramática, se asienta en el concepto
de la época. Según vimos, el racionalismo había concluido por afirmar
la necesidad del conocimiento gramatical para hablar bien el idioma.
Bello coincide en esto con su tiempo. Ya en las citadas Advertencias
publicadas en El Araucano censuraba a las "personas que miran
como un trabajo inútil el que se emplea en adquirir el conocimiento
de la gramática castellana, cuyas reglas, según ellos dicen, se apren
den suficientemente con el uso diario". Y la definición que de dicha
disciplina da en su obra es cabal exponente de tal criterio: "La Gra
mática de una lengua es el arte de hablarla correctamente, esto es,
conforme al buen uso, que es el de la gente educada".
En el siglo XX se ha reaccionado, y no sin razón, contra ese con
cepto de la gramática. Y es precisamente en Chile, donde Bello había
impartido su enseñanza, en que se levanta una de las primeras voces
de protesta. Por 1912, en una conferencia dada en la Universidad del
citado país, Rodolfo Lenz expresa que "querer aprender una lengua
por el estudio de una gramática es como aprender a tocar el violín
leyendo tratados de música y métodos de violín, sin tomar el instru
mento, sin ejercitar los dedos" (6). Señala, asimismo, el absurdo que
supondría pensar que no se puede hablar correctamente una lengua
antes de que se escriba su gramática. De aquí, su afirmación decisiva:
"Toda la obra de Bello, por buena que sea, es debida a un profundo
error". Años más tarde, D. Américo Castro habla también de la ur
gencia de desterrar la idea de que el idioma se enseña estudiando
gramática. Conceptúa la precitada definición como una copia servil
(5) Sobre estos problemas pueden consultarse: Ramón Menéndez Pidal: La lengua
española, en "Hhpania", vol. 1. N. 1, 1918, y en "La lengua de Cristóbal Colón y otros
estudios, págs. 109-127, Buenos Aires, 1942; "La unidad del idioma", en Castilla, la tradi
ción, el idioma, págs. 171-218, Buenos Aires, 1945. (Magistral trabajo, como todos los suyos,
este úlimo tiene el particular interés de un enfoque decididamente espiritualista del asunto).
Amado Alonso: El problema de la lengua en América, Madrid, 1935; La Argentina y la
nivelación del idioma, Buenos Aires, 1943. Américo Castro: La peculiaridad lingüística
rioplatense, Buenos Aires, 1941. Avelino Herrero Mayor: Presente y futuro de la lengua
española en América, Buenos Aires, 1944. Arturo Capdevila: Babel y el castellano, Bue
nos Aires, 1940. También la polémica entre R. J.Cuervo y J. Valera, recogida en una
compilación de artículos del primero con el nombre de 1 castellano en América, Buenos
Aires,(6)
1947.¿Para qué estudiamos gramática?, Santiago de Chile, 16 de agosto de 1912.
— 103 —

�— 01 —
sowmpntta anb vidj? (9)
8P
p
'Z16I 8P
•¿MI '^V
sonang 'D^Matu^ ua ouoftaism \^ ap ajqinou {3 uoa ojamtjd |ap so^n^i^JB ap nope^idaio^
eun na BpiSooaJ 'vHaiVj^ "f o^san^'f •}^ 3-nna Bannaiod bj ajiqmBX '0^61 's^jiy son
-ang 'ovvjpjsvD ja f, jaqvg :vn\3a&lt;iV3 oamay *tt6I 'S-"!V ouang 'o^uatuy tía ojouodsa
vn^u3¡ vj ap oinjnj (, ajuasajj :aos.&gt;JV OH3HH3H ojmavy '1^61 'y soirang 'atua)n;&lt;/oij
d/ ^ nviiuagjy 07 ís6l 'PPPBW '"^jjawy va viiHuaj jy¡ ap tnuajqo^d \% :osNo^y oovwy
•(o)unBB ip Bjsi^BniíJidn aiaaiDBpipiaap anbojus un ap sajam; JB[n^iuBil ^^ auan ouiiin ajsa
'soAns so[ sopo) ouioa 'otBqBji (bjisiSbj^) ^^6I '8aj!V souang 'SIfc"I¿I 'sifBd 'vuioipi ja 'urna
•íptuj oj *B;j;jtD^ ua '^^raoip! pp pBpiun b-j,, i^^6I 'a^iy sonang '¿^I-60I "'35^ 'toipnjia
DnHua^ WJ :ivai^ zaaN3N3{^ ^oHv^ :aejBi^ii8uo^ uapand SBiaa^qojd soisa ajqog
eidoo Bun otuoo uoiDiutjap BpBjpajd b[ Bnjdaouo^) •boi
ppBuasa^ as Buioipi ^a anb ^p B^pt v\ jBjaaisap ^p
opunjojd un b epiqap ea 'bbs anb Buanq jod 'ojpg ap Bjqo b^ Bpoj[5,
tBAisioap uotoEtuJijB na 'inbB 3Q 'Boi^BuiBaS ne Bqiaosa as anb ap sa^uB
Bn^ua^ Bun a^uaniBi^ajjoo JBjqBq apand as ou anb jBsnad Biapnodns
anb opansqB p 'otobiuiisb 'Bp^uag • (9) wsopap aoj jBipjafa ms 'o^uaui
-njjsui \9 ivvaoi uis 'mp^iA ap sopo^aui A Baisnuí ap sopBjBJi opua^aj
ui|oia ^ jbooj b japnaadB ooiod sa boiibuibj^ con ap oipn^sa ^ jod
Bn8ua[ Bun ^apuaadB ^aianb,, anb Bsaadxa zuaq; oj^opo^[ 'sied opsip
pp pBpisjaAiu^ B^ ua BpBp Biaua^a^uoa aun ua '^X6I J0d 'Bxsa^ojd ap
saooA sBjauíiJd sv\ ap eun b^uba3^ as anb ua 'BZUBuasua ne opuJBduit
BiqBq ojpg opuop 'a^iq^ ua a^uauíBsia^jd sa j^ -bdiibuibj^ v\ ap ojdaa
-uoa asa BJ^uoa 'u^zBJ ms ou A 'op^uoiaoBa^ Bq as ^^^^ o^Sis p u^
•ítBpBanpa aiuaS b^ ap p sa anb 'osn uanq p auuojuoa
^sa oiea ^a^uauíBiaajioa B[jB^qBi{ ap 3}jb p sa Bn^ua^ eun ap Batista
-Bj^) vj^ :ouatU3 pi ap a^uauodxa pqBa sa Baqo tis ua Bp Buipitastp
Btpip ^p ^nb u^ptuxjap v\ ^ '^otJBtp osn p uoa aiuatuajuatotjns uap
-uaidB as 'uaoip so^p un^as 'SB[^aa SB^na 'BUB{p)SBa BoijBiiiBjá b[ ap
oiuaiuipouoD p jtimbpB ua Ba^dtna as anb p ipmn ofBqB.ii nn ouioa
mitin anb SBuos^ad,, sb^ b Bqsinsuaa oNVaavnv ^3 ua SBpsai^qnd
sviDNiaxHaAav sapBjio sb^ ua b^ •odraan ns uoo ojsa ua aptautoa o^pg
-BUiotpt p uaiq .iBjqeq BJBd [BaiiBUiea^ o^uattnpouoa pp pBpisaaau tb\
^Buutp jod opinpuoa Biq^q omstpnotaBj p 'oniiA un^ag -Baoda tb\ ap
oidaauoa p ua B^uatsB as 'boiibihbj^ b\ ap otpnisa p opuBá^nAip uoiob^

— ZOI —
"8Z6I '&gt;
asof onung Jod p^ious 'xoig saBauy ap nopipa bj na 'uA jC j\ -síb^ (^)
•j -^ad '-jia -qo 'svDaiKiaay -^ ()
BJinjoAuosap Bipnsaj A aaqr[ bj b BSuodo as ou ojp anb ua Bpipam b[
ua uoiaipBj} B[ b eapij JBpanb souiBjisaaau 'aiouajajip A auinuaiap
sou anb jas ap BaauBui eun 'BAiiaap^a pspipuosjad eun opunin p ua
aauajufitu b souiBJídsB ig^ :9po^ ap B{ Jod BpB.3edB opis Bq aj|iaqy
ap zoa BJopB[npB Bq "JBjqBq anbopsp Bq oiubj apuop 'bib^j b[ ap
p ua BJainbis m ^aipBu b aiuatusijas aiambui ou vA o[pg ap
d uoioisodns b¡ anb oaj^ -sauBju soJisanu b A pB)un[OA BJisanu
b Buafe sa ou Buioipi pp uoiarqoAa b[ anb A 'Bjnipna b¡ ap Bpuaia
ouis 'jBJnieu Biouaia sa ou Baijsin^uij bj anb ap ^api aiueiaojuoaaj
B[ opiBJi Bq sou ouisi[Bapi [a Ao^{ 'ajqiaj^oaui uoian[OA3 ap sajBJtijBU
sooisiub^jo omoo een^ua^ sb[ b eqBjapisuoa as 'uij ua 'opuena í,.SBapi
sb^ ap uoisaadxa b^ BJBd a^qBfauBtaui oiaapip un,, op^ujoj Biqeq as
[ouedsa p anb oiuaiuuBg BqBJBjaap aiueisui un ap noiaeasnjo bj ua
opu^na íaiuozíjoq p UBjaajquiosua oiJo^Ejáun pnp p X ssqan¡ SBpBS
-Bd ap sajomanbsaj bo^ 'sBaijqndaj saiuaidiaut sbj ap sauoiaoniuoa sbj
opusna 'ojjag ap Baoda b¡ ua ueaijiisní as unuioo Bn^uaj b¡ eiuass^daj
anb uaiq p japjad ap saaotuai so^ -saaoitiB soqonin caed uopBdnao
-ajd ap ajuanj opis Bq BaiiBuioipi u^isiasa eun ap p^pijiqísod B^
•SBjotnaai^uy •eatiBraBjS bj ap
oipaui jod jera p aauaiap japod ap ezue^adsa bj iBipijdtuí 'bjio ^soxni
-nj SBiuoipi ap aiias eun UBJBisaS as 'eaiiatuy ap jouEdsa p opuemoi
ba anb bjsiuijojsubji o^sas p oduiap e bCbib as ou xs anb ap Biauaaja
bj íesajdxa 'eun :iqB UBaaaiaua as SBopi soq m(f) BoiiBuioipi uoisxasa
ajqísod eun ap joinai p sa Bjjtquasa b oppnpui Bq oj anb oaiioui
[Bdiauud p anb 'vDixywva^ b[ ap oSoi^j^ p ua 'o^pg

¿Bsvq oj ua jouua ufj? -vuqo ns ap sonspdoij

•saiuejqBqouBdsiq sasi^d soj sopo; issa ua A eiiBdsg ua
soub jod uBUBisa oj BiABpo^ anb A 'Buajiqa ppijo BZUBuasua ej ua
SBpiun opsisa UBjqsq anb 'BUB^pisea BoiiBiUBjá ap A ujibj ap sas^p

pp a^qiauaAui siauaisisaad B^j — aiu^ppB BiaBq Bq;&gt;jBin BJisanu ap

•eismSutj ap ejqo ns ua aiuauíeaijauaq j^
b ba 'ejjodB anb sajBniaapiur sbisia bj A auodns anb
pjafa bj uoa 'sapBpiAiiaB ap pepis^aAip pj 'eisa o^sp 'j^ •()
^ai} ns ap ajquioq un japuaiB anb eiuai saiuaaj sosa sopoi b anb
-jod 'pBpisjaAiuj^ b^ JBaaa 'opBuag p jipnas 'sajpuo^ ua Biquiojo^ b
jBiuasaadaj 'ajiq3 ua seiauai^ sbj ap oipnisa p jpnpoJiur '[IA13 o^ip
-0^ p jB)3Bpaj 'jBuopBUjaiuj oqaaaaQ ap opBiBJi ns jiquasa 'bijosoj
-i^ ua JBuifBJi anb OAni oíaj 'oiipnja ap oiua ns eiaBjduioa as anb
ua sanoiaEJhisaAUi uBja anbjod 'sBsaauBjj sauoiauBa SBÍaiA opuBznuam
-sap o 'ai[) qaa vwaoj pp sauaSjao soj opuB^spui BpiA bj asjBssd opip
-od Bjaiqnj^ 'ojJBiaj[dja)ui BJBd 'Bauamy ap opeiejip 'oiJOiaipeJiuoa
'osonip^ami opunm p jBuapjo anb auap o^jag,, -enSuai v\ ap oAiijna A
oipnisa p pBpiAiia^ ns aquasunajia ou ojjag 'Bfijqa^f anb pnSj

-sa BiauBisqns aambpna aiuauíBimisipui 38jbo[oa Bpand apuop sbioba

^

b[ jbiias j^pod ap o^pg ap BzuB^adsa b^ b o^usna u^
• (5) p^uauiBpunj p^ptun ns jBfBjqanbsa^ uis uBoznpBJi as anb

Bjsd soipain saiuBpunqs aasod Bjp :sapBpijBpn^uis sajBi B^sd oqjoisa
un ainiusuoo ap sota\ Bisa untuoo Bn^ua^ B[ oja^ *soaiisi^iiea Á sooii
•UBuias '8oaiSojojjtoui soiainbsai ua saaaA b apuaiasBj) anb BUBiunq
pBpitniiui Binisi^iaadsa euaio eauatuy ua aistxa Bzmb anb j^ -sbuiii
-iSa^ ^nuí Bjapisuoa o^pg ouisiui p anb 'SBtdoad sapBpijBpotu sns
jauai Bpand si^d Bp^a anb 'sand 'sSaiu as oj^ '^B^a jfod BisatjiuBiu
as anb A buiiub sb^ anb njuídsa pp sbotub^jo sbuuoj orne 'pmuid
sbjojub SBUBUinq SBn^ua|; sb^ uos ou anbjod '^p^pajaq u^iaBzx^iAta
b^ ap Buip pp b^ 'bzbj b^ ap otua^ pp b^ BanSass A BiJoduu Biuoipi

�e inadecuada de la que de la gramática latina se daba en él Rena
cimiento (7).
Pero, como siempre, las reacciones suelen ser exageradas. Tras
los nombres de Lenz y Castro se ha ido demasiado lejos. No ha fal
tado quien afirme la completa inutilidad de los estudios gramaticales.
Por mi parte, pienso que la gramática debe ser elemento coadyuvante
en la enseñanza del idioma y tener un sitio al lado de la lectura ex
plicada y de otros ejercicios prácticos. Si por sí sola resulta insufi
ciente para aprender la lengua, sirve para el consejo y para el juicio.
Y el que sea correctivo y guía ya es motivo bastante para que se le
incluya en los programas de enseñanza. Además, como todo contacto
con una disciplina científica, es de indudable utilidad por los bene
ficios que proporciona de iniciación en un razonar y observar exactos.
Claro está que, para que ello sea así, tendrá que realizarse su ense
ñanza de manera viva.
Se equivocan, pues, los que, llevados por una justa pero exage
rada reacción contra una gramática anquilosada y arbitraria, con
denan sin distinción esta disciplina. 1 mismo D. Américo Castro,
con su panegírico a la Gramática de Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, dice bien a las claras qué lugar le asigna en la en
señanza (8).
Para terminar con esto: Si en la base de la obra de Bello hay
un error parcial (error que consistió simplemente^en abultar el valor
de la gramática como medio de instrucción idiomática), no se puede
omitir, sin agravio a la verdad, que él fue el primero en reconocerlo.
El 6 de octubre de 1848, al año aproximado de publicar su libro,
escribía en El Araucano estas palabras, que revelan su espíritu alerta
y encierran la esencia de la nueva metodología: "El estado lastimoso
de corrupción en que va cayendo entre nosotros la lengua nativa,
no podrá remediarse sino por la lectura de las buenas obras caste
llanas. Multipliqúense cuanto se quiera las clases de gramática: ellas
darán, a lo sumo, un lenguaje gramaticalmente correcto; y en con
ciencia, debemos decir que no han producido ni aun ese resultado
hasta el día. Pero ¿darán la posesión del idioma? ¿Podrán suminis
trarnos el acopio necesario de palabras y frases expresivas, pinto
rescas, de que tanto abunda? Para adquirir este conocimiento, la lec
tura frecuente de los buenos escritores es indispensable" (9).
' •T ' . &gt; •.

• ' :.:'

Criterio y método

sunto fiel del pensamiento; y esta misma exagerada suposición ha
extraviado a la gramática en dirección contraria" (Prólogo, pág. III).
Basta, pues, de falsear la lengua y trastornar el pensamiento en busca
de un ajuste inexistente. ¿Es que no obra en el hombre más que la
razón? "Es imposible que las creencias, los caprichos de la imagi
nación, y mil asociaciones casuales, no produjesen una grandísima
discrepancia en los medios de que se valen las lenguas para manifestar
lo que pasa en el alma" (pág. IV). Obsérvese que en este barruntar
la influencia de lo afectivo y fantasístico hay un atisbo sorprendente
de elementos que sólo aflorarán mucho más tarde merced a la es
tilística. Se resquebraja en su base la construcción racionalista: ya la
razón no campeará soberana por los dominios de la lingüística. A su
lado, la afectividad reclama el lugar que le corresponde.
También discierne Bello la diferencia entre la gramática general
y la gramática de un idioma dado. Cada lengua, dice, tiene su teoría
particular, su gramática. Los principios, los términos, las analogías
aplicables a una, no siempre se adaptan a otra. Hay que estar preve
nido, sobre todo, hacia las reminiscencias del idioma latino, que
tanto han descarriado a los autores precedentes: "Si como fue el latín
el tipo ideal de los gramáticos, las circunstancias hubiesen dado esta
preeminencia al griego, hubiéramos probablemente contado cinco
casos en nuestra declinación en lugar de seis, nuestros verbos hu
bieran tenido no sólo voz pasiva, sino voz media, y no habrían fal
tado aoristos y paulo-post-futuros en la conjugación castellana"

(págs. II y III).

¿Y cómo procederá el gramático? "Acepto las prácticas como la
lengua las presenta; sin imaginarias elipsis, sin otras explicaciones
que las que se reducen a ilustrar el uso por el uso" (pág. IV). He
aquí, hace un siglo, el principio orientador de toda la lingüística mo
derna. Con persistencia reiterada aparece en sus más ilustres cul
tores. Sólo citaré dos nombres: Ferdinand Brunot y Karl Vossler.
Dice el primero: "La premiére regle que les maitres doivent s'imposer, s'ils veulent imposer les autres aux enfants, c'est de respeter le
langage réel, la vérité du langage" (10). Vossler, por su parte, afir
ma: "Siempre que en la sintaxis se comprende como elipsis una
construcción y en consecuencia se la "completa", lo que se hace es
violentarla y deformarla en otra cosa distinta, en lugar de explicarla
tal como es" (11).
Creo que las transcripciones precedentes son por demás signifi
cativas y me eximen de encarecer las direcciones metodológicas que

Puede decirse que, en lo fundamental, la adhesión ^e Bello al
pensar coetáneo se restringe a lo ya visto. Frente a lo medular del
logicismo y sus secuelas adopta una señera postura de reconvención:
"Se ha errado no poco en filosofía suponiendo a la lengua un tra(7)Amébico Castro, La enseñanza del español en España, págs. 22 y 27; Madrid,
1922.
(8)Américo Castro, La peculiaridad lingüística rioplatense, pág. 20 y sigs.
(9)Transcrito por Miguel Luis Amunátegui, ob. cit., pág. 540; también, por Rodol
fo Lenz en la conferencia referenciada....
104 —

Bello imprimió a los estudios gramaticales.
Claro está que sería demasiado pedir a un autor del siglo XIX
que no se dejase arrastrar alguna vez por la inercia de la tradición.
Así, por ejemplo, en la página 192, Bello recurre a la teoría de la
(10)Ferdinand Brunot, La pensée et la lungue, deuxiéme édition, pág. 10; París,
1926.

(11)Karl Vossler, Filosofía del lenguaje, traducción de A. Alonso y R. Lida. pág.
192; Buenos Aires, 1943.
— 105 —

�— soi —
•t-6l '&gt;•¥
•Sed "^pi^ '^ ^ oauojy
'HnssoA. ^Hva (jj)
oauojy -y ap noiDDnpBJi -atonguaj jap mfosojt^ 'HnssoA.
'9Z6I
'9
ÍQt "8?^ &lt;00!'TP? ^maixnap 'anguo¡ vj ja ^atuad irj 'lOwnHg auvuiíoHaj (oí)

Jod 'uaiqaiBj íq^j -S^d '-ip -qo
•s8is í oz "*?d 'acuato]doij

p} Bi.)n9jajaoD B[ na
HaKV sin-j ran^ij^ Jod oiijosubjx ((j)
pvptjmjnaad trj 'ohxst^ O3inaniy (g)

i zt 's8?d 'Byo&lt;l*3 a joyodsa jap muouasua 07 'ohisv;) ooiaawy
B[ ap Bjjoaj B[ b ajjnaaj ojpg '^61 ^niEd B[ na 'o[duTafa jod 'jsy
•uoioipBjj b[ ap Btojani B[ jod Z3A BunSje jbjisbjjb asBÍap ^s ou anb
XIX I^Í8 IaP JlnB ^^ B Jipad opBisBurap m^e anb Bjsa ojb[^)
•sa[Bai:u?uiBj2 soipnjsa so[ b oitaijdtni o[pg
anb SBaiSojopojara s^uopaajip sbj jaaajBaua ap naunxa atn ^ sbaijb^

oí
"ÍZ61

-bj; un enSuaj bj b opuaiuodns bijoso[ij u^ oaod ou opB.ua Bq ag?&gt;
: u9puaAuo^aj ap Bjn^sod Tuauas un Bjdops s^pnaas sns A omspi^of
[ap jB[npaui oj b ajuaj^ ^oísia vA o\ b a^uujsaj as oauBjaoa Jesuad
[B O[[ag ap uoisaqpB B[ '[BjuauíBpunj o[ ua 'anb asjpap apanj

-ijiuSis ssinap jod nos sajuapaaajd sauopdtjasuBj) sb[ anb oaj;^
' • (TI) ^83 OTno:) lB*
B[JBai[dxa ap jBn[ na 'Bjnijsip Bsoa bjjo na BjJtBuuojap X b[jbju3[oia
sa aasq as anb oj 'wBja^draoaM B[ as Bpuanaasuoa na ^ uopanjjsuoa
Eira sisdip ouioa apuajdmoa as sixejuis bj ua anb aadmaig,, :biu
-jije 'ajjed ns jod 'ja[sso^ • (q^ ) ^bSbSubj np ajiJcaA bj '[aa^ 3SbSub[
a[ jaiadsaj ap js9to 'sjtiBjua xiib saj^nB sa^ jasodini ju^fn^A s[i,s 'jasod
-tiit,3 inaAiop saxiieni sa^ anb 9\^i ajaima^d B^?? :ojratutjd ^ aoiQ
•jajssoy^ FB^[ -^ jounjg puButpja^ :sajquiou sop ajBip o^og -saaoj
-[na eajjsn^i sem sns na a^ajsdB Bpujajiaj eiouajsisjad U03 -Buiap
-ora Batj8in8ni^ v\ Bpoj ap jopBjuaxjo oidionud ^a 'o^Sis un aoBij 'mbB
ajj '(^j 'Svd) Kosn \a ^od osn p jBjjsn¡r b uaanpaj as anb sb[ anb
sauoiaBDi^dxa bbj^o ms 'sisdip SBHBni^Brai uis ÍB^uasajd sb^ S
bj oiuoa seanDBjd sb| oidaay,, ¿oaijBuiBjS p Bjapaaoad 01^93

" (III ^ II
^BUB^ajSBa uopBSnfuoa v\ ua sojnjnj-jsod-oinBd Á soísijob op^j
-^j UBTjqsq ou ^ 'Bipaui zoa ouis 'BAissd zoa o[9S ou opiuai uBjaiq
-nq soqjaA sojjsann 'sias ap jBnj ua uoiaBuipap BJjsanu ua sosbd
oaup opBjuoo a^uania^qBqojd soraBjaiqnq 'oSaTj^ ye Fiouaniuiaajd
Biea opep uasaiqnq SBiauBisunajp sbj 'sooijbiubjS so^ ap papi odp \a
ujibj p anj oxnoa ig,? :sajuapaaajd sajo^iiB so^ b opBijjBasap usq ojubj
anb 'oupB^ Bniotpi pp SBpuaasmiraai sbj; Bpsq 'opoi ajqos 'optu
-aAaid JBjsa anb a'bj^ -bjjo b UBid^pB as ajdutaxs ou 'eun b 8O[qBDi[dB
SBTo[Bue sb^ 'souiiujaj so^ 'soidpuud so^ •BaijBuiBjS ns 'jBp^aijjBd
ns auat) 'a^ip 'BnSuaj BpB[) -op^p Biuotpt un ap BaijBinBj^ bj á
inBjg B^ aa^ua spuajajip B{ o[jag aujapsip uaiquiBj^
•apuod^ajjoa a^ anb jBn^ p BuiBpaj pBpiAijoajB b^ 'opsj
ns y •BaijsinSuij B^ ap soiutuiop soj jod BUBjaqos BjBadniBO ou uozbj
b[ bjC tBjst^BUopBj uopanjisuoa ^\ asBq ns ua BÍBjqanbsaY ag "Bapsi^ij
-sa B[ b paaiam apjB) sbiu oqoniu ubjbjojjb ojos anb sojuauíap ap
aiuapua^djos oqsps un ^^q oaijsiSB^uBj Á OAijaajB 0^ ap Biauarqjuí b^
ajea ua anb asaA^asqQ "(^j -^?d) wenqB p ua BSBd anb o[
BJBd SBtVoiía^ sb^ uapA as anb ap soipaní so[ ua BpuBdajasip
Bun uasafnpoad ou 'sa^BiisBa sanopBposs [ira A 'uopsu
-T3ÍBUII bj ap soqaijdBa eo\ 'SBpuaaia sbj anb a^qísoduii sg[5? ¿uozbj
bj anb sfra ajquioq p ua Bjqo ou anb s^? •aiua^sixaui a^snfB un ap
Basnq ua ojuaiiuesuod p jbujo;sbjj á BnSua^ B^ jbss^bj ap 'sand 'BjSBg
"(III '^?^ '^I9Jd[) iJBJinoo uopoajip na Ba^fuiBji v\ b opBiAFjjxa
Bq uoiaisodns Bpeja^Bxa buisiui Bjsa A i ojuaiuiBSuad pp pij ojuns

o-p ojftu X ouajij^
"(6) wa[q^suadsipui sa sajojijoso souanq so[ ap ajuanoajj Bjnj
-aa[ B[ 'ojuairapouoa ajsa jpinbpB bjb^ ¿spunqB ojub^ anb ap 'seasaj
-ojurd 'sBAisajdxa sasBJj A SBjqe^d ap owBsa^au oidooB p soujbjj
-stuiruns usjcpo^? ¿Braoipi pp upisasod B[ u^jep? oja^ -Bjp p Bjs^q
opBj[nsai asa unB tu oppnpojd u^q on anb jpap soraaqap 'Bpnap
-uod ua A íojoajjoa ajuam[BaijBuiBjS afBngua[ un 'omns o[ b 'uBJBp
SB[p rBaiíBuiBjS ap sbsb[o sb[ Bjainb as oja^na asnanbj[dij[nj^[ *sbub[[
-aisea sBjqo SBuanq 8B[ ap Bjn^oaj b[ jod ouis asJBipauraj eapod ou
'batjbu BuSuaj B[ eojiosou aj^ua opuaÁea ba anb ua uopdnjjoa ap
osoinnsB[ opsisa [^^ : Bjo[opoíaui BAanu B[ ap Bpuasa B[ uBjjaiaua A
bjj3[b njojdsa ns ub[3a3j anb 'SBjqB[Bd SBjsa OMVDHVHy ^3 na Bjqpasa
'ojqi[ ns ^Bo^qnd ap openiixojdB oub [b '8^81 ^P ajqn^ao ap 9 13
•o[jaaouoaaj na ojamijd [a anj p anb 'pspjaA b[ b oiabjSb urs 'ji^iuio
opand as on ' (BDi^emoip; uopDnjjsui ap oipam oinoa boijbuibjS b[ ap
jo[ba [a JB^[nqB ua^ajnaraa^duiís ppsisuoa anb jojjta) [BpjBd jojja un
^eij o[pg ap ujqo b[ ap assq B[ ua ig :ojsa uoa JBUiuiiaj bjb^
• (g) BZUBU3S
-ua B[ ua buSisb a[ j^Sn[ snb sbjb[o sb[ b uatq aaip 'bu^j^^ zanbiJ
-uajj ojpa^ A osuo[y opemy ap VDixyivivaf) ^[ b oDiJi^aucd ns uod
'ojisb[) oauamy "q onisnu [^ -Bui[dpsip B^sa uoiauí^sip uts UBuap
-uoa 'BiJBJiíqjB X BpBso[inbuB boijbuibjS eun Bj^uoa uopa^aj BpBj
-aBxa ojad Bjsnf Bun jod sopBAa[[ 'anb boj 'ssnd 'uBaoAinba ag
•BAJA BJaUBUT 3p BZUBU
-asua ns asjBziyBa.T anb Bjpuaj 'isb Bas oj^ anb BJBd 'anb Bjsa ojb[3
•sojoBxa jBAjasqo A jbuozbj un ua uopBptuT ap Bnopjodojd anb sopij
-auaq so[ jod pBpi[ijn a[qBpnpui ap sa '^aijijuap Bui[dtasip Bun uoa
ojobiuoo opoj oiuoa 'sBinapy 'BzuBuasua ap SBtnBjSojd so[ n^ BÁnpur
a[ as anb BJBd ajuBjseq oaijoui sa vA Bin3 A OAi^aa^joo Bas anb [a j^
•oíainf [a BJBd A ofasuoa p BJBd 3ajis 'BnSua[ B[ japuajd^ Ba^d aiuop
-ijnsui Bjjnsaj B[O8 js jod ig •soai^aBjd soppjafa sojjo 3p A BpBai[d
-xa Banjaa[ B[ sp opB[ [B oijis un aauaj A Biuoipi pp BzuBuasua B[ ua
ajUBAnipsoo ojuamap J38 aqap BatjBinBjá B[ anb osusid 'ajJBd im joj
•sa[B3iíBniBj:8 soipnjsa so[ sp pBpijijnui Biajdinoo B[ atnjtjB uamb op^j
-[Bj Bq o^[ ^so^ opBisBuiap opi Bq as ojjsb;^ A zua'j ap sajqmou so[
-SBpBjagBxa jas uapns sauopaBaj sb[ 'ajdinais ouiod 'oja^
•(¿) ojuaituia
p u^ q^p as buub[ BaijBtnBjS bj sp anb B[ ap BpBnaapeui a

�elipsis para explicar la falta del verbo copulativo: "La elipsis del
verbo es frecuentísima en las exclamaciones: "¡Qué insensatez confiar
nuestra seguridad a la protección de una potencia extranjera!", qué
insensatez era o es o sería, según lo que pida el contexto". La lingüís
tica moderna interpreta tales expresiones como oraciones nominales
sin cópula, y las reconoce como históricamente anteriores a las otras.
Pero poco importa un traspiés accidental ante el rumbo general
certero.
Hay que añadir, asimismo, que la exposición, siempre clara y sus
tanciosa, está iluminada por un excelente ejemplario. (Las meditadas
rectificaciones de Cuervo no estorban la validez aeneral de nuestro
calificativo.) Y en ese ejemplario tiene cabida, al lado de la lengua
clásica, la lengua culta de la época. No lo guía un "purismo supers
ticioso". Él sabe de la ininterrumpida marcha de la lengua y lejos

rabie. Muchos de sus puntos de vista han sido superados; otros, que
todavía hoy defendemos como nuestros, quizá lo sean en lo futuro;
pero su andar cauteloso será siempre saludable escuela de proceder
científico y de honestidad.

Algunos aspectos particulares de la doctrina
Sólo consideraré dos o tres que, por su importancia intrínseca
y por ser reveladores del criterio de nuestro autor, conceptúo funda
mentales.
Sea en primer término el concepto de partes de la oración. Ya
hemos tenido oportunidad de ver la disparidad de criterios que en

Pero sobre todas las excelencias de criterio y método apuntadas
se yergue una suprema: el rigor científico. Bello marcha afanoso en
busca de la exactitud, sin dejarse arrastrar por simplificaciones eli
minatorias ni falsas simetrías. Por eso su obra posee un valor perdu-

este punto existe entre los tratadistas de todos los tiempos. La razón
de tales divergencias reside, fundamentalmente, en lo distintos puntos
de vista que se toman como partida. Unos se basan en la forma
y sólo reconocen tres clases de palabras: nombre, verbo y partícula;
como se recordará, es el criterio de Villalón y Correas. Otros se
fundan en la significación; es la postura logicista, que crea las co
rrespondencias sustantivo-sustancia, adjetivo-cualidad, verbo-acción,
etc. Y hay, en fin, quienes se basan en la función.
Ninguno de los tres puntos de vista, sin embargo, resulta sufi
ciente por sí solo para dar una idea cabal de las distintas partes del
discurso. El criterio formal impide reconocer diferencias entre sustan
tivo y adjetivo, y entre elementos tan diversos como adverbios, prepo
siciones, conjunciones. La clasificación por el significado no se ajusta
a la realidad: existen sustantivos que denotan cualidad y acción (ne
grura, carrera), verbos que expresan estado, cualidad, etc. (dormir,
rojear...) ; y la enumeración de discrepancias podría aún continuarse.
También adolece de fallas la clasificación por el oficio; así, por
ejemplo, la función atributiva, propia del adjetivo, no es extraña al
sustantivo, según se descubre en las aposiciones; igualmente, ambas
categorías de palabras pueden oficiar de predicado nominal.
¿Dónde se halla el motivo de tales insuficiencias? Toda clasi
ficación unitaria reclama necesariamente la observancia de un punto
de vista lógico. Pero ya sabemos que, por mucho que se empeñen los
logicistas, lenguaje y lógica no marchan siempre de la mano. Y es
que la función primordial de aquél, como dice Bally, "no es la de
construir silogismos, ni la de redondear períodos"; su función es
expresar la vida, y la vida desborda a la razón por todas partes. De
aquí que les fenómenos del lenguaje se resistan a ser encasillados
en los moldes estrechos de las clasificaciones y que de continuo éstas
dejen un resquicio para la crítica.
Bello, del mismo modo que Nebrija, salvó las inconveniencias
de ajustarse a un solo criterio. Si su razón lo lleva a declarar expre
samente que sigue el de los oficios, su deseo de captar la auténtica
realidad del lenguaje le hace, en la práctica, traicionar su propósito.
En la definición que da del verbo, por ejemplo, mezcla el criterio
de la función con el de la forma: "es una clase de palabras que

— 106 —

— 107 —

de su ánimo está el pretender detenerla. Si se revuelve contra el neo
logismo extemporáneo y licencioso, no lo inquieta el que encaja en
el cauce del sistema que representa el idioma: "Una lengua es como
un cuerpo viviente: su vitalidad no consiste en la constante identidad
de elementos, sino en la regular uniformidad de las funciones que
éstos ejercen, y de que proceden la forma y la índole que distinguen
al todo" (pág. VIII). Sabe, también, que lo que fue correcto en los
clásicos puede hoy no serlo: siente hacia ellos respetuosa admiración,
pero no idolatría. Así, refiriéndose a cierto uso pleonástico de que,
muy frecuente en Cervantes y otros autores de su época, dice: "Nada
más común que este pleonasmo en nuestros clásicos; pero según el
uso moderno es una incorrección que debe evitarse" (pág. 262). Cada
época, por tanto, tiene su corrección, su gramática. Es el uso culto
contemporáneo el que da en definitiva la norma del bien decir. Y
se decide por el uso culto "porque es el más uniforme en las varias
provincias y pueblos que hablan una misma lengua"; el vulgar, en
cambio, varía mucho de una parte a otra y crea dificultades para la
comprensión en cuanto sale de su limitada esfera. El simple reco
nocimiento objetivo de tales diferencias supone ya apreciable con
quista: allá a los años, los investigadores de la estilística se aden
trarán hasta el espíritu mismo que las produce.
Agreguemos, también, que Bello rompe la rigidez de la sepa
ración que la gramática tradicional había establecido entre sus dis
tintas partes, especialmente entre morfología y sintaxis. Nacida y
justificada por razones metodológicas, la separación aludida, a fuerza
de pensarse como real, acabó por dar una visión mutilada de la
lengua. Bello, al tratar de ensamblar los distintos elementos consti
tutivos de esa síntesis armónica que es el lenguaje, superó la e^^apa
de la simple disección y abrió la puerta para insospechados descu
brimientos.

�— ¿oí —
anb SBjqejsd ap as^ja eun sa?, :enuoj bj ap ja uoo uopunj bj ap
oijaijja p Bpzoui 'ojduiafa jod 'oqjaA pp Bp anb uopiupap bj ug
•ojisodoad n9 JBUopiBJ} 'BapaBjd bj ua 'aa^q aj afsnáuaj pp pepijsaj
eapuajiiB bj jBjde^ ap oasap ns 'sopijo soj ap ¡a anxfrs anb ajuaures
-ajdxa jejBjaap b ba^jj oj uozbj ns ig -oijajijo ojos un b asjBisufe ap
SBiouaiuaAuooui sbj oajbs 'Bfjjqa^f anb opora ouisiui pp 'ojjag
•Bopjja Bf caed oiombsaj un uafap
seis onupuo^ ap anb A sauoioBoijiSBp sbj ap soqaajjsa sapjoui boj na
sopBjjisBaua jas b ue^sisaj as aí^n^uaj pp souainouai so¡ anb inb^
aQ -sajjBd sepoi Jod uozbj b[ b Bpjoqsap epiA B[ A 'epiA bj jBsajdxa
sa uopunj ns !usopojjad jBapuopaj ap bj tu 'sotnsiáo^is jmjjsuoo
ap bj Ba oun 'ÁjjBg aoip ouioa 'janb^ ap jBipjouiud uopunj bj anb
sa j^ 'oubui bj ap ajdiuais uEqoJBiu ou Boi^oj A afen^uaj 'sBjspiSoj
so{ uauadiua as anb oqonni aod 'anb soinaqBs tbá oja^ -ooiá^j b^sia ap
ojund un ap BiauBAJasqo bj ajuaiuBUBsaaau ^iuspaj eiJB^mn uoi^boi^
•TSBj^ epoj^ ¿sBiouaioijnsui sajBj ap oaijoiu p ejjBq as apuoQ?
•jbuuuou opBoipajd ap jspijo uapand SBjqejBd ap sbjjosojl'^
scqiUB 'aju^uifBn^í ísauoioisodB sbj na aaqn^sap as un^as 'oa;}ubjsiis
je BijBj^xa sa ou 'oAijaíps pp eidoad 'BAijnqijjB uoiaunj bj 'ojdmafa
jod 'J8B ÍOIDIJO p JO¿ UOIDBOIJISBja BJ 8BJJBJ 3p 303[OpB uaiqtUB^
•asjBnunuoa une Bjjpod SBiaasdajosip ap uopejauínua bj á i (• • -aoafoi
'uiiuuop) -aja 'pBpijBna 'opBjsa uesajdxa anb soqjaA ' (nuajuvo 'v^iijS
•bu) uopoB A pepijBno uBjouap anb soAijusjsns uajsixa íp^pijBaj bj b
BjsnfB as ou opsai^iu^is ja jod uoiaeaijiSBja B^ •sauoiounfuoa 'sauoioia
-odajd 'eoiqaaApB ouio^ sosjaAip ubj sojuaiuap ajjua A 'oAtjafpB A oah
-UBjsns aj^ua sepuajajip aaoouoaaa apidmi jbuijoj oija^wa jg 'osjnosij
pp sajjBd SBjuiisip sbj ap jBqBa eapi Bun Jep Bjsd ojos is aod ajuap
-ijns Bjjnsaj 'oSjBqraa ms 'bjsia ap sojund sajj soj ap oun^ui^[
'uopunj bj na uBssq as sauainb 'uij ua 'Xsq ^ -aja
'upiaaB-oqjaA 'pBpijBna-OApafpB 'Bi^uBjsns-OAijuBisns SBiauapuodsajj
-oa sbj Baja anb 'BjsptSo]; Bjnjsod bj sa í uope^iiiu^is b^ ua uspunj
ae sojjq -SBajJo^) A uojbjji^ ap ouaju^ p sa 'BJBpjooaj as omoo
ÍBjnonjBd A oqaaA 'ajqtuou :8BjqBjBd ap sasBja sajj uaaouoaaJ ojos A
biujoj bj ua UB^eq as soufj *BppjBd ouioa ubuioi as anb bjsia ap
sojund sojuijsip oj ua 'a^uauijBjuauíBpunj 'apisaj SBpua^^aAip sajBj ap
uozej B^j 'sodoiap soj sopoj ap eBisipejBJi eoj aa^ua ajsixa ojund ajsa
ua anb soija^ua ap pBpuedsip bj j^a ap pepiunijodo opiuaj soiuaq

— 901 —
-npjad jojba un aasod B.iqo ns osa joj -SBU^auíis sbsjbj iu seijojbuiui
-ija sauopBaiiijdinis jod jbjjsbjjb asjefap uis 'pn^ijoBxa bj ap Bosnq
ua osoubjb BqoJBiu ojjag "ooijijuaio jo^ij ja iBuiajdns eun anáaaÁ as
SBpB^unde opojaui A oijaiija ap sepaajaaxa sbj sspo^ ajqos o^aj
•gojuaiuujq
-nasap sopBqaadsosm BJBd B^jand bj oijqe A uopaasip ajdmis bj ap
BdBja bj ojadns 'afBnSnaj ja sa anb B^iupuuB stsajuis Bsa ap soaiuu
-ijsuod sojuauíap sojuijsip soj jBjquiBSua ap jbjbjj jb 'ojjag -EnSu^^
bj ap BpBjtjnuí U9181A Bun JBp Jtod oqBOB 'j^ajc omoa asjBSuad ap
Bzjanj b 'BprpnjB uopBJBdas bj 'sBoiSpjopoiaui sauozBJ jod BpBaijijsnf
A BppB^; •sixBiuis A biSo^ojjoui ajjua a}uaui[Bi^adsa 'sajJBd sbjuij
-sip sns ajjua oppajqejsa Biqeq jeuopipBJi b^ijbuibjS bj anb uoiaBj
-sdas bj ap zapiSjj bj aduioj ojjag anb 'uatquiBj 'somanSajSy
•aonpoad sbj anb ouistiu njijjdsa ja Bis^q ubjb^j
-uaps as BDpsijijsa bj ap sajopaStisaAm soj 'soub soj b bjjb :Bismb
-uoo ajq^pajdB BjÍ auodns ssi^uajajip sajBj ap OAijafqo o^uarrapou
-o^aj ajduiis j^ -Bjajsa BpB^iuiíj ns ap ajBS ojuBna ua uoisuajdmoa
bj BJBd sapB^jnoijip saja A bjjo b ajJBd Bun ap oqonra buba 'oiquiBa
ua 'jbSjiia ja ítlBnSuaj Buisim eun usjq^q anb sojqand A SBpurAOJd
sbijba sbj na auuojiun sbui ja sa anbjod,, o^jna osn ja Jod appap as
^ upap uaiq jap buijou bj BApiuijap ua Bp anb ja oauBJoduiaíuoD
ojjno osn ja s^ •boiiboibjS ns 'uppaajjoa ns auap 'ojubj jod 'eaoda
BPB^ ' ÍZ9Z '^?^) asJBjiAa aqap anb uppaaJJoout Bun sa oujapoui osn
ja uníías ojsd ísodisb^o so.Tjsanu ua ouiSBUoajd ajsa anb unuioa sbui'
BPBM&gt;? :aDíP '^aoda ns ap sajo^nB sojjo A sajuBAja^ ua a^uonoajj jínuí
'anb ap oapsBUoajd osn ojjap b asopuaijipj 'jsy -BujB^opí ou ojad
'uopBJiiupB Bson^adsaj sojp Bpsq ajuais :ojjas ou jíoq apand soaisBj^
soj ua oi^ajjoa anj anb oj anb 'uaiquiBi 'aqBg "(lUA '^?^) tlopo^ [b
uanáuijsip anb ajopui bj A biujoj bj uapaaojd anb ap A 'udojafa sojsa
anb sauopunj sbj ap pBpiuuojiun JBjnáaj bj ua ouis 'sojuaiuap ap
pBppuapi aniBjsuoa bj ua ajsisuoa ou pBpijsjiA ns :ajuaiAiA odjana un
oiuo;&gt; sa Bn^uaj ^uj,, ¡Biuoipi ja BjuasajdaJ anb Buiaisis jap aanea ja
ua BÍBaua anb ja Bjambui oj ou 'osopuaoij A oauBjodiuajxa otusi^oj

-sbj)o sbj b sajoijajuB ajuauíB^ijp^stq ouioo aaouoaaj sbj A 'Bjndoa uis
sajBuiuiou sauopBJO oiuoa sauoisajdxa sajBi Bjajdjajuí BUJapoui cap
-sináuij B^ 'uo)xa)uoa ja Bpid anb oj un^as 'viuas o sa o ma zajnsuasui
anb '^¡BjafuBjjxa Bpuajod eun ap uopaajojd bj b pepun^as Bj^sanu
jB^uoa zajBSuasui an^)!,, : sauopBUiBpxa sbj ua BunspuanaaJí sa oqjaA
jap sisdija B^j^, :oApejndoa oqjaA jap bjjbj bj jB^ijdxa BJBd sisdija

•pBpijsauoq ap A o^ijijuap
japaoojd ap Bjanosa ajqspnjBS ajduiais Bjas osoja^nea jBpus ns ojad
íojnjnj oj ua usas oj Bzmb 'sojjsanu ouioa souiapuajap Áoq BjABpoj
anb 'sojjo ísopBjadns opis uBq bjsia ap sojund sns ap soq^nj^[ 'a

•OJ31J33
jBjauaS oqnmj ja ajuB jBjuapp^B saídsBJi un Bjjoduii oaod ojaj

vuiujoop vj ap sauvjnatiuvd soioadsv sounSjy

ojisanu ap jBjaua^ zapijBA bj UBqjojsa ou OAjan^ ap sauopeaijp^aj
SBpsjipaiu SB^). "oiJBjduiafa a^uajaaxa un jod BpBuimrqi Bjsa 'Bsopusj
-sns A BJBja ajdmais 'uppisodxa bj anb 'ouisjuiisb 'jipBUB anb Xb^j

•sajB maui
-Bpunj onjdaouoa 'join^ ojjsanu ap oijajijo pp sajop^jaAaj jas jod A
Boasujjjuí BiauBjjodiui ns jod 'anb saj^ o sop ajBjapisuoa ojog,

-oau ja Bjjuoa aAjaiiAaj as ig -ejjauaiap jopuajajd ja Bisa ouiiub ns ap
sofaj A Btiijua] bj ap eqajBui Bjjjdumjjajuiui bj ap aqss j^ '^osopi^
-sjadns ouisund,, un BinS oj o^^ -eaoda bj ap Bjjna BnSuaj bj 'b^isejo
BnSuaj bj ap opBj jb 'spiqBa auap oijBjduiafa asa ua j^ (•oAijBaijijBa

bj^ -uppBJO bj ap saijsd ap ojda^uoa p ouiiuaa; jamud ua ^ag

�significan el atributo dé la proposición, indicando juntamente la
persona y número del sujeto, el tiempo y el modo del atributo"
(pág. 126). Posteriormente se le ha censurado a Bello que se apar
tase de su punto de vista inicial. Gracias a ello, sin embargo, Cuervo
pudo decir con estricta justicia en una de sus notas: "nuestro autor,
aliando la clasificación de los oficios con la de las formas (aunque
sin mencionar aquí este elemento) ha establecido una clasificación
que abarca la mayoría de los casos, y, lo que vale más, ha dado idea
clara de la estructura psicológica y gramatical de la oración y pro
porcionado instrumento precioso para analizar y discriminar los
diversos oficios que puede desempeñar un mismo término". Pienso
que tales beneficios son preferibles a una clasificación lógicamente
perfecta pero que escamotee la realidad de la lengua. Además, si la
naturaleza de los vocablos que componen el idioma es a veces clara
y peifeetamente discernible, otras resulta imprecisa y amorfa. Pene
trar en esas zonas de fluctuación y ponerlas a descubierto, resistiendo
las tentaciones de una fácil simplificación, fue otro mérito, y por
cierto fundamental, del talento científico de Bello: "Sucede a veces
que una palabra ha perdido en parte su primitiva naturaleza, y pre
senta ya imperfectamente, y como en embrión, los caracteres de otra,
habiendo quedado, por decirlo así, en un estado de transición''

(pág 316).
Un aspecto interesante de la doctrina de Bello, que enraiza en
el anterior, es asimismo el concepto de pronombre. Atendiendo al ofi
cio, observa con acierto que el pronombre funciona ya como sustan
tivo, ya como adjetivo; de aquí concluye que "será una especie
particular de sustantivo o adjetivo, no una parte de la oración dis
tinta de ellos" (pág. 345). La interpretación de Bello, que supone un
apartamiento del criterio entonces imperante, es aceptada hoy casi
unánimemente por los estudiosos del lenguaje. Entre los que se han
ocupado de nuestro idioma y la acogen, aunque ampliándola y per
feccionándola, merecen citarse Rodolfo Lenz (La Oración y. sus
Partes) y Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña (Gramática
Castellana, 1. y 2. cursos).
También la gramática moderna sigue a Bello en la noción de
género. Al tratar de Nebrija ya vimos cómo éste se ceñía, si no en
la definición, por lo menos en su desarrollo, a un criterio formal
para distinguir el género de los nombres. Dijimos, asimismo, que
dicho criterio fue abandonado posteriormente, sobre todo durante el
romanticismo en que cobró auge la interpretación antropomórfica.
Pues bien: Bello desecha la posición de sus coetáneos ^e inmediatos
antecesores y vuelve en lo sustancial, aunque con otras precisiones, a
la de nuestro primer preceptista, que es la adoptada hoy por^ casi
todos. Ya 15 años antes de publicar su Gramática, en El Araucano,
realiza la crítica de la interpretación académica y expone los funda
mentos de la suya, en una página digna de reproducir:
"Género masculino —dice la Academia— es el que comprende
a todo varón y animal macho, y otras que, no lo siendo, se reducen
a este género por sus terminaciones, como hombre, libro, papel. Ésta

es una definición de aquellas que no pueden dar a conocer la cosa
definida, porque no ofrece al espíritu ninguna señal fija y precisa
con que podamos distinguirla de las otras. Primeramente el género
en la gramática no comprende las cosas significadas por los nombres,
sino los nombres mismos: masculino y femenino no significan clases
de objetos, sino clases de nombres. Pero ¿de qué manera podremos
reconocer los nombres masculinos mediante esta definición? ¿Por su
significado? No; la definición misma da a entender que una parte
de los nombres masculinos significa objetos que no son ni varones
ni machos. ¿Por la terminación? Menos: ni se dice qué terminaciones
sean las masculinas, ni hay alguna que constantemente lo sea. Agré
gase a esto que hay multitud de nombres que por la terminación
debían ser femeninos, verbigracia, sistema, planeta, cisma, y que sin
embargo pertenecen al género masculino. Es difícil excogitar una
definición más embrollada, más oscura, más inútil. Y desgraciada
mente hay muchas semejantes a ésta en la gramática castellana.
"Sin embargo, nada es más fácil que dar a los niños una idea
cabal de lo que son los géneros en nuestra lengua. Hágaseles notar
primeramente que en castellano hay muchos adjetivos que tienen dos
terminaciones, verbigracia, blanco, blanca; bueno, buena. Hágaseles
notar en seguida que de los nombres sustantivos los unos se juntan
constantemente con la primera terminación, los otros con la segunda,
y unos pocos indiferentemente con ésta o aquélla. Si después de esto
se les dice que se llaman sustantivos masculinos todo aquellos que
se juntan constantemente con la primera terminación, femeninos los
que se juntan con la segunda, y ambiguos los que se juntan indife
rentemente con la una o la otra, nos atrevemos a asegurar que no
tendrán ninguna dificultad en entenderlo. Ésta es en efecto la regla
fundamental que todos seguimos para distinguir los géneros. ¿Por qué
decimos que los sustantivos acabados en o son masculinos? Porque
vemos que se construyen con la primera terminación de los adjetivos.
¿Por qué exceptuamos de esta regla a mano y nao? Porque vemos
que se construyen con la segunda. Ésta es, pues, la regla fundamental
de que derivan todas las reglas particulares y sus excepciones. No hay
ni puede darse otra.
"Los géneros no son más que clases en que se han distribuido
los sustantivos según la diferente terminación de los adjetivos con
que se construyen. Sin duda la diferencia de sexos fue lo que origi
nalmente dio motivo a la diferencia de géneros. Pero una gramática
no debe representar lo que" fue, sino lo que es actualmente..."

Rectificaciones que se imponen
Cuervo, en las Notas, y Lenz, en La Oración t sus partes,
además de otros como Marco Fidel Suárez (Estudios Gramaticales),
ya han señalado varios puntos en que la doctrina de Bello es equi
vocada o insuficiente.
El reservar el nombre de conjunción para los vocablos que co-

— 108 —
— 109 —

�— 601 —
— 801 —
-O3 anb sojqeaoA soj saed upiounfuoo ap ajqmou ja
•aiuapijnsut o p
-mba sa ojjag sp Btnjiaop bj anb na soiund souba opBjeuas u^q bX
'(saiV^ixviMVHf) soianxsg) zajBng japi^ ajep^[ omoa soj^o ^p SBiuapB
'saxavd sns i moiovho v^ ua 'zua^ ^ 'svxo^[ sbj na 'oAjan^
umiodun as anfi

• ajuarajBnjaB sa anb oj ouis 'anj. anb oj jBiuasajdaJ aqap ou
BouBtnBjS Bun oja^ "sojauaS ap spuajajip bj b oaiioui oip ^jaarapn
-iSijo anb oj anj soxas ap Bpuajajip bj Bpnp nig -uaA'nJ^suod as anb
uoa soAiiafpB soj ap uoioBuiiujaj a^uajsjip bj imSas soAijuBjsns so[
opjnqij^sip ubu; as anb ua sasBja anb sbui nos ou eojauaS so^,,
•bjio asjsp apand tu
Ávi\ o^j 'sauopdaaxs sns A ssjBjnapjBd sbjS^j sbj SBpoj uBAuap anb ap
jBiuauíBpunj bjSbj bj 'sand 'sa b}8^ -Bpun^as bj uoa uaXnjjsuoa as anb
souiaA anbjoj ¿orm A ouvui b B[áaJ B^s^ ap sooiBn^daoxa anb Joj?
•soAijafpB so[ ap uopBuiuija) Biamud B[ uoa ua^nJisuoa as anb somaA
anbaoj ¿onijnosBin uos o na sopeqBOB soAt^oB^sns so^ anb sompap
anb ao^? -so^ana8 ^o\ jinSunsip BJBd sominSas sopo; anb píjuauíBpunj
BjSaj b[ O109J9 ua sa uis^[ -o^apuaiu^ ua pBj^naijip eun^uiu uejpua^
ou anb jeanáasB b somaAaJie sou ^bjio b^ o Bun B[ uoa ajuauíajuaj
-ajipui UBjunf as anb %o\ sonSiqtns Á 'Bpun^as e[ uoa uB^unC as anb
so[ souiuamaj 'upiaBuinua) Bjamud b[ uoa a^uauíajuBisuo^ u^iunf as
anb so[[anbB opoj soui[nosBui soAnuBjsns ubuib^ as anb aatp saj as
oisa ap sandsap ig 'B^anbB o Bjsa uoa a^uainaiuajajipui soaod soun A
'Bpun^as b[ uoa soj)O so[ 'u^iaBuiiniaj Bjamiad b^ uoa aiuouiajuBjsuoa
UBiunf as soun so\ soAiiusisns sajquiou so[ ap anb BpinSas ua jbjou
sapse^Bjj •vuanq 'otianq ivouojq 'oauw¡q 'BiaBjSiqjaA 'sauopBuiuuai
sop nauai^ anb soAuafpB soqonuí Áv\^ oue[piSBa ua anb ajuaaiBJaunjd
jbjou sajasBáejj -en^ua[ Bjjsanu ua sojaua^ soj uos anb o\ ap ]BqBo
sapi Bun souiu so^ b jep anb IpBj sbui sa spsu 'o^jBqxna uig,,
•BUBj^ajeBO boijbuibj^Í b^ ua B^sa b saiusfamas SBq^nin Aeq ajuam
-BpBiaBjSsap j^ 'IílnHi SBUi 'Banaso sbui 'BpB^pDaquia sbui uoiaiuipp
Bun jBjtSoaxa nÍJÍP 83 'oui^nosBUi oaauaS \b uaoauauad oéJBquia
uis anb A 'otusp 'jau/&lt;í 'vtuajsts 'eioB-^^iqjaA 'souiuaiuaj jas UBiqap
uotoBuiuua} b¡ jod anb sajqmou ap pniujniu ^eq anb oisa b ae^^
-ajáy -Bas o^ amaiuajuBjsuoD anb BunájB ^^q m '8Bui^naBiu sv\ usas
sauoiaBuiuuaj anb aoip as iu :souaj^[ ¿u^ioBuinuai v\ jo^? -sonaBni tu
sauojBA tu uos ou anb so;afqo Boijiu^is eouijnasBín saaquiou so|^ ap
a^jed Bun anb iapua^ua b ep buisiui uoiaiuijap bj íoj^j ¿opsai^iu^is
ns jo^? ¿uoiaxuijap Bisa a;uBipaui soui[nasBui sajqmou soj jaaouoaaj
soraaapod BjauBui anb ap? oaa^ •sajquiou ap sasBia ouis 'sojaCqo ap
sasep UBaijiuSis ou ouiuauiaj A oui[nasBui :sotniui sajqmou so[ ouis
'sajquiou so[ jod SBpBaijiuáis SBSoa sb[ apuajdmoa ou BaijBuiBjiá b{ ua
ojaua^ [a aiuauíBjaiuij^ *sbj)o sv\ ap B^jm^ui^sip souiBpod anb uoa
BSioaad A bTij {Búas uunáuiu njijjdsa [b aaajjo ou anbjod 'Bpiuijap
Bsoa b^ jaaouoa e JBp uapand ou anb 8B{[anbB ap uopiuijap Bun sa

b^s^ -jadvd 'ojqij 'ajqwoi¡ omoa 'sauoioBunujai sns jod oiauaá ajsa b
naanpaj as 'opuais o^ ou 'anb sbjjo A 'oqaBiu ^biuiub A uojba opo) b
apuajdmoa anb ^a sa —BituapBoy b[ aoip— ouijnasBni ojaua^,,
:ji^npojdaj ap BuSip BuiSed sun ua 'BXns ^\ ap so;uatu
•Bpunj so^ auodxa A BaiuiapBaB u^ioBjajdjaiut b^ ap Bai^ua bj bzijb3j
'ONV^VHy ig ua 'voixywvs^) ns jBaijqnd ap saju^ soub ^j b^ -sopoj
iSBa jod Áoq BpBjdopB bj sa anb 'Bisiidaaajd aaiuud OJjsanu ap bj
b 'sauoispajd sbjío uoa anbuns 'jBiauBjsns oj us aAjanA A sajosaaaius
sojBipaiuui a soauBiaoa sns ap uopisod bj Bq^asap ojjag :uaiq sanj
•BOijJomodoJiUB uppB^ajdja^uí bj a^nB ojqoa anb ua ouisioijubiiioj
ja ajuBjnp opo^ ajqos 'ajuaiujoiaa^sod opBuopuBqs anj oijaiua oqaip
anb 'ouibiuiisb 'soiuifiQ -sajqiuou soj sp oaauaá ja jin^uijsip Bjed
JBUIJOJ OTJ31TJ3 Un B 'OJJOJJBSap T18 U3 SOU3UI Oj Jod 'UOpiUIjap BJ
U3 OU 18 'BJU33 38 3^83 OUIOD SO HIT A IB A BÍlJqa^ 3p JBJBJ} Jy -OJ3U3S
ap uoiaou bj na oyjag b an^is Biuopom boubiubjS bj uai
•(sosjna o'^ A 0-i 'v
voixywvaf)) Buajf^ zanbtauajj ojp^j A osuojy opsury A
sns i NCH3VHO VT) znaT JIPa 8JBJI3 uaaajaui 'BjopuBuop^aj
-jad A BjopuBijduiB anbuns 'uaáoaB bj A Biuoypi oijsanu ap opBdnao
ubxj 3s anb soj ajiu^ *3fBnSu3j jap sosoipnjss soj jod ajuamsuituBun
is^^ jCoq Bpirjda^B sa 'aiuBjaduu saauojua oija^tja jap oiuaiuiBiJBdB
un auodns anb 'ojjag ap uopB^ajdja^ux vj •(^^ "^^d) stsojj3 ap bjuti
-8ip U9T3BJO BJ ap 3}JBd BUn OU 'OAljafpB O OAlJUBJSnS ap JBjnOT^Bd
apadsa Bun BJas,, anb a^njouoa jnbB ap íoApafpB omoa vA 'oati
-uBisns omoa vA suoiaunj ajqmouojd ja anb o^jap^ uoa BAJasqo 'oía
-ijo jb opuaipusjy -3jqraouojd ap ojda^uoa ja omsiuiisB sa 'jooaiUB ja
ua BzíBjna anb 'ojjag 3p BUtjj^op bj ap ajuBsajajuí ojaadss n[\

•(918 8?d)
. noiaisuBj^ ap opBjsa un ua 'isb ojjpap jod 'op^panb opuaiqeij
'bjio ap sajajaBJBa soj 'upijqraa ua omoa A 'ajuainBjasjJsdiui vA bjuos
-3jd A 'BzajBJn^BU BAijiiuiad ns ajJBd ua opipjad btj Bjqsjsd Eira anb
saasA b apaang^^ :oJJ39 9P oaijjiusp ojuajBi jap '[BjnauíBpunj ojjap
.Tod A 'oji.i3ui ojjo an| 'uppBaijijdmis JjafJ Bun ap sauopBjuaj sb[
opuaijsisaj 'oiJsiqnasap b SBjjauod X uopBnjanjj ap sbuoz sBsa ua jbji
-auaj -BjJoraB A Bspajdrai Bijnsaj sbjjo 'ajqiujaasip ajuaiuB^japad A
BJBJ3 ssaaA b sa Bnioipi ja uauodinoo anb sojqBaoA soj ap BzapjnjBu
j is 'ssmapy 'BnSuaj bj ap p^pijBaj bj aaioniBasa anb ojad Bjaojjad
í^uaraB3i9j uopBaijiSBja Bun b sajqrjajajd uos soioijauaq sajej anb
osuai^j •touimj3j omsim un JBuadmasap apand anb soioijo eosjaAip
soj jBuimijasip A jbzijbub BJBd osopajd ojuaiunjjsui opsuopjod
-ojd A uopsjo bj ap jboijbuibj^ A BoiSojoajsd Bjnjanjjsa bj ap bjbjd
Bapi op^p Bq 'sbui sjba anb oj lA 'eosB3 soj ap bijoÁbui bj B^JBqB anb
uopBaijiSBja Bun oppajqB^sa Bq fojuaniaya a^sa inbs jeuopuam uis
anbunB) sbui joj sbj ap bj uoa sopijo soj ap uoia^aijisEp bj opuBijB
'ojjsanu,, :seiou sns ap Bun u^ Bprjsnf B^aiJisa uoa jpap opnd
'oSjeqms uie 'ojja b sbpbj^) -jBpiui bjsia ap o^und ns ap assj
as anb ojjag b ópsjnsuaa Bq 3j as aiuauuoijajsoj '(9^1 '^^d)
ttojnqiJiB jap opoin ja A odmap ja 'oiafns jap ojamnu A Buosjad
bj ajuauíBjunf opuBaipui 'u^pisodojd bj ap ojnqtjjB ja

�ordinan, incluyendo las llamadas comúnmente subordinantes entre los
adverbios relativos, crea ulteriores dificultades para discernir la di
ferente naturaleza de las oraciones subordinadas. El argumento con
que Bello censura la denominación conjunción subordinante no es con
vincente (ver nota de la pág. 325). El considerar en oraciones del
tipo: "Que la tierra se mueve al rededor del sol es cosa averiguada",
al que anunciativo como sustantivo y sujeto de la proposición subor
dinante ("es cosa averiguada"^ resulta a todas luces falso (ver
pág. 86). Llamar subordinadas a las proposiciones de relativo espe
cificativas, e incidentes a las explicativas, supone establecer una cla
sificación arbitraria, ya que las dos son dependientes y de igual na
turaleza (pág. 284). El nombre de atributo para designar el predicado
no es satisfactorio: es preferible reservarlo para el adjetivo que oficia
como complemento del sustantivo, de manera que se distinga bien la
función predicativa de la atributiva. Dice Bello: "La proposición
puede carecer de sujeto; de atributo nunca" (pág. 192). Pero si el
predicado (atributo, según él) es lo que se dice del sujeto, ¿cómo
puede existir uno sin el otro? Frente a oraciones como "Llueve a
cántaros", la gramática moderna ha obviado el absurdo de la expli
cación precedente interpretándolas como unimembres, esto es, que no
se pueden descomponer en sujeto y predicado.
La enumeración de errores o insuficiencias podría continuarse.
Recuérdense las definiciones de la sílaba, del acento, de los modos,
la clasificación de las vocales... Pero^ ¿qué mucho puede extra
ñarnos? Cuando uno piensa en los progresos que ha hecho la ciencia
del lenguaje en este último siglo, en los insospechados aportes de la
gramática histórica, de la fonética, de la estilística, si algo extraña
es que quede tanto en pie de la obra de Bello. Y el hecho de que se
le sigan acotando rectificaciones y enmiendas, en vez de sumirla en
el olvido, ¿no habla a las claras de ciertas calidades insuperables?
Por otra parte, en más de una oportunidad, Bello advirtió las im
perfecciones de su obra y dejó estampadas sus dudas. Y fue en oca
siones por no romper demasiado abiertamente con la tradición por
lo cual acogió algún inveterado error: "Deseoso de no desviarme de
la nomenclatura admitida sino en cuanto fuese indispensable, he con
servado las palabras acusativo y dativo...; pero tal vez sería lo mejor
desterrarlas de nuestra gramática" (pág. 349).

Influencia y beneficios de su GRAMÁTICA
D. Andrés Bello llegó a publicar hasta cinco ediciones de ^u
Gramática. Guiado por el afán de exactitud y perfeccionamiento in
trodujo en cada una de ellas, especialmente en la cuarta, importantes
cambios: añadió, quitó, enmendó, según las sugerencias de sucesivas
lecturas y meditaciones. Hizo también, en 1851, un extracto para el
uso de las escuelas, que alcanzó por igual reiteradas impresiones.
Las resonancias fueron inmediatas. Ya en 1849, otro destacado
profesor venezolano, Juan Vicente González, al reeditar por cuarta

— 110 -^

vez su Compendio de Gramática Castellana, da amplia cabida a la
teoría de Bello: "preparaba, al dar a luz una nueva, cambiamientos
sustanciales en toda la obra, cuando la aparición de la Gramática del
señor Andrés Bello, célebre humanista venezolano, vino a darme los
medios de hacer este Compendio más exacto y más digno de la ju
ventud a que está consagrado" (Prólogo). Inspirándose en nuestro
autor, también la Real Academia introduce algunos cambios, aunque
muy tímidos, en la novena edición de su Gramática (1854). Y por
toda América surgen adaptaciones de índole didáctica; así, en Ve
nezuela, además de la ya citada, aparece en 1889 una de Jorge Gon
zález Rodil; en Chile, las de José Olegario Reyes (1854) y Rodolfo
Egaña (1884); en Colombia, las de Arnaldo Márquez (1865), César
C. Guzmán (1869), Fr. R. Yori (1873)... En 1870, Rufino José
Cuervo enriquece la Gramática de Bello con sus penetrantes y eruditas
acotaciones. A los años, Federico Hanssen la recomienda muy espe
cialmente en su Gramática Histórica de jla Lengua Castellana.
Rodolfo Lenz la toma como base en sus cursos y declara que es "el
compendio más completo y más concienzudo que existe respecto a la
gramática moderna de la lengua española" (12). Ramón Menéndez
Pidal, el maestro de la filología española, la incluye en una rigurosa
y ceñidísima enumeración de obras de consulta, como única entre las
de su género (13). Y Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña no se
cansan de insistir en la conveniencia de que los profesores "se fa
miliaricen con la lectura reiterada de la Gramática del gran maestro
sudamericano" (14).
Tal difusión trajo necesariamente benéficos efectos. En primer
término, removió el interés por los asuntos del idioma, sobre todo en
América. Luego, y esencial: aportó un fructífero remozamiento en lo
doctrinario. Hemos visto más atrás que Bello liquidó tradicionales
vetusteces, liberó a la gramática del logicismo que la enseñoreaba,
trazó líneas fundamentales de método y sentó un criterio de vigencia
actual. Sus primeros seguidores, sin embargo, se atuvieron más a lo
material de la teoría que al espíritu que la informaba; éste se les
escabulló con frecuencia. Erigieron a Bello en autoridad suprema, a
pesar de que él había dicho que en materia de idioma no había más
autoridad que la lengua misma. De aquí que lo siguieran sin discri
minar hasta en sus yerros.
En lo didáctico, el aporte fue no menos valioso. Con anterioridad
a la publicación de su libro, el sabio maestro había manifestado:
"Nada se ganará, pues, con poner en manos del niño una gramática,
y hacerle aprender de memoria frases que no entiende, y que abso
lutamente no le sirven para distinguir lo bueno de lo malo en el
lenguaje. ¿Qué provecho le resulta de tener la cabeza moblada de
definiciones, y de saber analizar una frase en la pizarra, diciendo
que la es artículo, tierra sustantivo, es verbo, y extensa adjetivo, si
(12)La oración y sus partes, pág. 9; Madrid, 1925.
(13)Manual de gramática histórica española^ Advertencias.
(14)Gramática Castellana, ler. curso, pág. 8, nota.
— 111 —

�— III —
*mou 'g *8ed
u^Apy 'njouods3 v^ijpisiq Boijvtuvj^ ap jmmvf^ (j[)
'SZ6I 'P!JPBW !6 '^f^ 'Í3MJKÍ sns ^ uopo^o trj (jj)
is 'oAijafpB vsuajxa A 'oqjaA sa 'OAijuBjsns mían 'ojnapjB sa oj anb
opuapip 'BMBZid bj n^ assi^ Bun jbzijbub jaqES ap ^ 'sauopiuijap
ap BpBjqoui Bzaq^a bj aauaj ap Bijnsaj aj oqaaAOjd an)? -afBnSuaj
[a ua ojBiu o[ ap ouanq oj ainSuijsip ejed uaAJis aj ou aiuauíBjrq
-osqB anb A 'apuapuo ou 9nb sasBJj Buoiuaui ap ¿apuajdB ajjaa^q X
'boijbihbjS eun ouiu jap soubiu na jauod uoa 'sand 'bjbubS as BpB^f,,
:opB}sajiuBiu BjqBq ojjsaBin oiqss ja 'OJ(IÍ[ ns ^P uopBaijqnd bj b
pBpyjoiaajuB no[) -osoijba souaui ou anj ajjodB [a 'oaua^pip o[ 11^
•sojj3jÍ sns na BjsBq jbuiiu
-uasip uis UBJainSis oj anb tnbB ^q -buisiui Bn^uaj B[ anb pBpiJojnB
sbui Biqsq ou Braoipi ap BijajBin ua anb oqoíp BiqBq ¡a anb ap JBsad
b 'Binajdns pepiJoinB na ([ag b uoaaiáij^ •Biauan^aaj uoa o^paqsasa
sa^ as ajsa íBqBiujojuí b^ anb niyjídsa yg anb Btioai bj; ap
oj b SBtn uojaiAniB as 'o^iBqiua uis 'gaaopinSas sojauíud sng •[
Bi^u^SiA ap oijbiijd un oiuas A opojain ap sa^BjuauíBpunj SBaujf ozbjj
'BqBajouasua bj anb omsiai^^of pp boijbiubjS b|; b ojaqi[ 'sa^ajsnjaA
sa^BuopipBjj opinbi[ [{ag anb sbjjb sbui o^sia souiajj •oiJBuuj^op
o¡ ua oiuauuBzouiaj ojajjjonjj un ojjodB :[Biouasa A 'oSan^j 'Boijauíy
ua opoj aaqos 'Biuoipi pp sojunsB soj jod saja^ui p oíAomai 'oumuaj
jauíiid u^ 'sojoaja sooijauaq ajuaiuBiJBsaaau o^bj^ uoisnjip p^j^
"(f'l) ouBDiJauíBpns
oa^eaBín ubjS pp BDijBuiBj^ b^ ap Bpejaipi Bjnioaf b^ uoa uaDOBt^ira
-bj 39,^ sajosajojd so[ anb ap BpuaiuaAuoa bj ua aiisisui ap ubsubd
as ou Buaj^^ zanbuuajj ojpa^ Á osuo^y opcuiy j^ '(\) oiauaS ns ap
bb[ ajjua BJiun oiuoa 'Bj^nsuoa ap SBjqo ap uoiaBjaiunua Bmisipiuaa Á
BsoanSo Bun ua a^npui b^ 'BpDUBdsa BjSopD^ij bj ap ojjsaBui ja
zapuaua^^ notuB^; '(^l) ^jousdsa Bn^uaj bj ap Buaapom
bj b ojoadsaj ajsixa ano opnzuaiauoa sbui á o^ajdinoo sbui oipuadmoa
ja,, sa anb BJBjoap A sos^na sns ua as^q otno^ Binoj bj zua^ ojjopo^j
•VNVTiaxsv3 vn^Na^ vt aa vdihoxsih VDixywvaf) ns ua ajuaiujBio
-adsa jínut Bpnaiuiooaj bj usssubjj o^uapa^ 'soub soj y
sB^ipnja A sajuBJjauad sns uoa ojjag ap b^iibiubj^) bj aaanbijua

asof ouijn^ '0¿8T n3 ""' (S¿8l) HA H *á '(6981)
'(981) zanbJBj^ opjsuiy ap sbj 'Biqmojo^) na í (f-88l)
A (f^^\) sa^a^ oiJB^ajQ asof ap sbj 'ajiq3 ua^íjxpo^ zaj^^
aá^of ap enn 6881 ua aaaJsdB 'Bps^p vA bj ap BinapB 'Bjanzan
-a^Y ua 'isb ts^iiaBpip ajopui ap sauoiaBjdBpB uaSjns B^ijamy ^pot
jod j^ '(^81) ^^pBuiBj^ ns ap upi^ipa BuaAOU bj ua 'sopiuiji .^
anbuns 'soiqmsa soun^jB aanpojjuí Biuiapsay psjj bj uaiqiuBj 'a
OJjsanu ua asopuBJídsnj '(o^ojoj^) ^opBj^Bsuoa Bisa anb b pnjuaA
-nf bj ap ouJjip sboi A ojasxa sbui otpuaduio^ ajsa jaaBij ap soipaní
soj auiJBp b ouia 'ouBjozauaA BismBuinq ajqajaa 'ojjag saapuy jouas
jap BoiiBuiBj-15 bj ap uopiJBdB bj opuBna '^aqo bj Bpoj ua sajBi^uBisns
soju3iiuBrquiB3 'BAanu Bun znj b iBp jb 'BqBJBdaad,, :ojjag ap Buoaj
bj b BpiqBa BijduiB Bp 'VNvnaxsv^ V^ixywvHf) aa oíaMadiMO^ ns zba

^~ OIT —
BJJBn3 JOd JBJtp33J JB 'ZSfBZUO^) 3}U3DI^Y UCnf 'OUBJOZ3U3A
opBDBjsap ojjo ^(yf^^X ua b^ 'sei^ip^niui uojanj SBiausuosaj sbj
'sauoisaadnii SBpBjaiíaj jBn^í jod ozue3jb anb 'esjanasa sbj ap osn
ja Bj^d ojaBjjxa un 'XS8I ua 'n?iqwiBj ozijj -ssuoioBjipsin A SBjnpaj
SBAisaans ap SBtouajsSns sbj nnSas 'opuauíua 'ojinb 'pipBUB :so;quiEo
sajueíjoduii 'B^jBna bj ua aiuauíjBpadsa 's^jja ap Bun BpBa ua oftipojj
-ur ojuaiuiBuoioDajjad ^ pn^jjOBxa ap ubjb ja jod o
ns ap sauoi^ipa oauía Bj9i?q j^aijqnd b oé^jj o[pg saapuy *q
ns a

((,f SBd) ttBDpBuiBj Bjj8anu ap sBjj
jofsui oj Búas zaA jbj ojad .' • • • oanvp A oanvsncm ssjqBjBd sbj opBAJas
-uoa 3q 'ajqesnadsipui asanj O}UBns ua ouis BpijuupB BinjBj^uauíou bj
ap auuBTAsap ou ap osoasaQ,, :jojj3 opBjajaAut unSjB oiSjodb jBn^ oj
jod uoioipBjj bj uoa aiuauiB;jaiqB opBisBiusp jsdiuoi ou Jod sauois
-Bao ua anj j^ *s^pnp sns SBpBduiBjsa ofap A Bjqo ns ap sauop^ajjad
-raí sbj opJfApB jjag 'pBpiunjJodo enn ap sbui ua 'ajjBd bjjo joj
¿sajqBjadnsui sapspijBa BBjJ^p ap sbjbj^ sbj b Bjqeq ou? 'opiAjo ja
ua Bfjuuns ap zaA ua 'SBpuaiuiua A sauoiaB^ijiiaaj opu^jo^B usáis aj
as anb ap oijoaq ja j^ 'o[[ag ap Bjqo bj ap aid ua ojubj ^panb anb sa
BtiBJjxa oSjb is 'BDiisijijsa bj ap 'Boijauoj bj ap 'Bawojsiij bdijbuibjS
bj ap saiJodB sopBq^sdsosui soj ua 'o[7Íis oiuijjn ajsa ua afsn^ua^ jap
Bi^uap bj oqaaq Bq anb sosajSo^d soj na Bsuaid oun opusn^ ¿soujbu
-BJjxa apand oqanuí anb? 'ojo^ •••sajBaoA sbj ap uopBaijisBja bj
'sopoui soj ap 'ojuaaB jap 'Bq^jis bj ap sauopiuijap sbj ssuapjsnasjj
•gsaBnuijuo^ Bjjpod SBpuapijnsui o sajojja ap uopBjauínua Brj
•opB3ip3jd A oiafns na jauodmoasap uapand ^s
on anb 'sa ojss 'saaquiamiun ouioa SBjopuBiajdaa^uí a^uapa^ajd noioeo
-ijdxa bj ap opjnsqB ja opBiAqo Bq Buaspotn boijbiubj^ bj '^sojb^ubo
b aAanj^r,, onroa sauopBjo b ajuaj^ ¿ojjo ja uis oun jpsixa apand
ouioa? 'ojafns jap aaip as anb oj sa (ja unSas 'oinqpiB) opeaipcud
ja is ojaj "(^61 *%d) ^ounu ojnquje ap íojafns ap aaoaaBo apand
uopisodojd B^,, ¡ojjag a^iQ "BAunqiJjB bj ap BAjjB^ip.íjd u^punj
bj uaiq s^upsip as anb BjauBiu ap 'oAijuBjsns jap oiuauíajduioa omoj
Bpijo anb OAijalp^ ja BJBd ojjBAJasaj ajqijapjd sa rouojaBjsijBB sa ou
opBoipaad ja jBu^isap BJsd ojnqiJto ap ajquiou j^ ' (f2Z "^B&lt;i) Bza[Bjnj
-bu jBnSí ap A sajuaipuadap uos sop sbj anb bj 'BUBJjiqjB uoiacoijis
-B^a Bun ja^ajqBjsa auodns 'SBAijBaijdxa sbj b satvapput a 'SBAjiBaijp
-ads^ oAiiBjaj ap sauoptsodojd sbj b svpvuipjoqns jbuibj'j '(9^ #SBd
jaA) osjbj saonj SBpoj b Bjjnsaj (ttBpBiiSuaAB Bsoa sa,,) ajuBiup
-joqns uopisodojd bj ap ojafns X oaijubisiis ouioa OAtjBpunuB anb jb
'^BpsnSijaAB Bsoa sa jos jap jopapaa jb aAantu as Bjaan bj an),, :odij
jap eauoioBio ua iBjapisuoa j^ '(SZ2 '^^^ bj ap biou J3a) aiuaauíA
-uoa sa ou atvtmipjoqns uoiounlvoo uopeuuuouap bj Bjnsuaa ojjag 3nb
uoa ojuaiunájB j^j "SBpBuipaoqns sauopBjo sbj ap BzajBJínjBu ajuaaaj
-ip bj Jiujaasrp BJBd sapBjjnaijip sa.iouajjn saja 'soAijBjaj soiqjaApe
soj ajjua satuvmpjoqns ajuamunuioD sspBuiBjj sbj opuaXnjaui 'uBuipjo

�realmente no sabe distinguir, sino a tientas y a bulto, al nombre del
verbo, y al sustantivo del adjetivo; y si al salir de la escuela sigue
diciendo, como antes de haber entrado en ella, yo tuezo, yo forzó, yo
cuezo, yo copeo, yo veceo, tú sois, vos eres, hubieron hombres, etc.?"
(15). En la realización de su obra, Bello cumplió cabalmente sus de
sees. Desterró las hieráticas y anacrónicas definiciones con que cierta
gramática tradicionalista trataba de ocultar, a toda costa, la vaciedad
de su juicio. Propendió a despertar la facultad de observación en
los jóvenes y a adiestrar su razonamiento. Así la gramática rebasó
en mucho el valor estrictamente doctrinario que tenía: se tornó en
valioso instrumento de cultura intelectual..-.•••.
¿Qué influencia ejerció la Gramática de Bello en el habla de los
pueblos hispanoamericanos? Contribuyó a desterrar muchos vicios;
entre ellos, el voseo de la lengua culta de Chile (16). Desde luego, es
muy difícil saber hasta dónde puede obrar en tal sentido un libro de
los de su clase. ¡Son tan variadas las causas que en ello intervienen!
Casi todos los elementos integrantes de la cultura coadyuvan, en mayor
o menor grado, en dicho perfeccionamiento. Además, la gramática
sólo actúa por lo común sobre grupos muy reducidos: suele estar lejos
del vulgo. Claro es que son tales grupos los rectores y que la lengua
culta se infiltra de continuo en la vulgar, dignificándola. Quizá así, in
directamente, fuese dable descubrir hasta hoy ocultos beneficios de la
obra de Bello. Rastrearlos no será labor de un día, pero es obligación
que nos impone a todos el reconocimiento.

(15) El Araucano, 6 de mayo de 1836.
(16)^ Rodolfo Oroz y Yolando Pino Saavedra, en sus notas a las Advertencias de
Bello ("El español en Chile", Biblioteca de dialectología hispanoamericana, Buenos Aires,
1940, págs. 49-77), han indicado el uso actual de las formas comentadas por aquél. Al final
de^ dicho trabajo hay un excelente extracto de Amado Alonso y Raimundo Lida donde se
señala cuáles de los rasgos fonéticos, morfológicos, sintácticos y léxicos denunciados como
incorrectos por Bello subsisten, y cuáles se han corregido por la acción de la escuela.
— 112 —

DESIDERIO PAPP

¿Es la teoría atómica de Dalton
una concepción apriorística?
No existe ningún método inductivo que pueda
conducirnos a las leyes básicas del mundo físico.
ElNSTEIM (1).

En un libro publicado hace cuatro años, hemos procurado demos
trar que el método hipotético-deductivo tiene —y no pocas veces—
la parte leonina en la actividad legisladora de las ciencias llamadas,
tal vez con demasiada exclusividad, experimentales (2). La hipótesis
y la deducción preceden, en la génesis de teorías y leyes fundamenta
les, a los procedimientos empíricos, cuyo papel —aunque sea, desde
luego, indispensable— está a menudo relegado a un segundo plano,
puesto que sólo sirven de control y no hacen más que confirmar
a posteriori la teoría ya estructurada o la ley encontrada. Contraria
mente a la opinión que ve en la experiencia el punto de partida y
la fuente de todo conocimiento científico, en el hallazgo de las leyes
más generales los procederes empíricos intervienen más bien en la
etapa final, y no en los primeros tramos del camino heurístico; en vez
de encabezar la marcha del pensamiento, la terminan.
La historia de la Física justifica acabadamente esta repartición
de funciones entre los procedimientos clásicos: el análisis de las sen
das reales que condujeron a las leyes galileanas de la caída libre, a
las leyes newtonianas del movimiento, a la ley de la conservación de
la energía, ofrece otros tantos ejemplos del primado que recae sobre
el método hipotético-deductivo. Las consideraciones en que abunda
remos se proponen como objetivo agregar a estos ejemplos aducidos
en mi libro antes citado otro no menos importante: la teoría atómica
de Dalton, y poner en evidencia que fueron principios apodícticos los
que dieron origen a la introducción de la atomística en la Química.
Lejos de haber salido, como se creyó por mucho tiempo, de los es
fuerzos de Dalton para dar una explicación racional a su ley "empí
rica" de las proporciones múltiples, por el contrario, la teoría atómica
es la fuente de esta ley, que de ella fluye como consecuencia lógica
(1)EiNSTElN, Pkysik und Realitat. Zeitschrift für freie deutsche Forschung, 1938.
(2)Papp, Filosofía de las leyes naturales, 1945.

— 113 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1132">
                <text>Dos momentos en la historia de la gramática española : Antonio De Nebrija</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1133">
                <text>PICCARDO, Luis Juan</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1134">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p.  87-112&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1135">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1136">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1137">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1138">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1139">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="58">
        <name>España</name>
      </tag>
      <tag tagId="131">
        <name>GRAMÁTICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="117" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="184">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/38076043e8561c005f4ab37a162e7d75.PDF</src>
        <authentication>3d12ea2bb60907c3f11316b99acd818a</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1122">
                    <text>*86l '

— €11 —

•S*6T 'tajounjvu taiaj mj ap m/osopj '^jv^
aiajf inff fP !s^ 'i

boio[ Bpuan^asuoa ouioa aXn[j B[p ap anb 'iía[ Bisa ap ajuanj b[ sa
B3IUI9JB Buoa; b[ 'oijbjiuoo [3 jod 'sajdij^nra sauopaodojd sb[ ap uvoti
-jdnia,^ Xa[ ns b [buoiobj uppeaijdxa Bun jep Bied uoj[bq ap sozaanj
-sa so{ ap 'odiuap oipniu jod oia^^ ^s orno 'opi^s aaq^q ap sofs^
•Bauujn^) B[ ua boi^siuiojb B[ ap uoiaanpojjuí B[ b uaguo uoiaip anb
boj soaijoipodB soidpuud uojanj anb BiauapiAa na jauod A 'uoj[bq ap
BaimoiB Biaoaj bj ¡ajuB^Jodun souara ou ojio opEjp saine ojqi[ iui na
soppnpB sojdraafa sojsa b jB^ai^e OAtiafqo ouioo uauodoad as somaj
-epnnqe anb ua sauoiaBjapisuoa 8B^ •OAijonpap-o^paiodiq opo^aui ^a
ajqos a^oaj anb opcuijad [ap so^duiafa so^ue} sojjo ^aajjo 'Biáaaua B[
ap uoioBAJasuoa B[ ap ^a[ b[ b 'ojuaiuiiAota pp SBuetuojAiau saÁa[ sb[
e 'a-iqn ^pjso B[ ap sbub3^t[b3 sa^a^ sb^ b uoaafnpuoa anb sa^aa ssp
•uas sb[ ap sisijbub ^a :so^isep sojuaiuiipaaoad so[ ajjua sauopunj ap
nopiiJBdaj Bisa ajuaniBpeqe^B eoijijsnf b^isi^ b[ ap Bijojsiq b1^
•UBUirn.iaj B[ 'oiaaiuiBSuad pp Bq^aBiu B[ jBzaqeoua ap
zaA na íoa^sunaq ouiinBa [ap soiubj^ soaauíud so[ na ou Á '[buij edsia
B[ ua uaiq sbui uauaiAiaiui sooijjdiua saaapaaojd so[ sa[BjauaS sbui
8^Á^\ sb[ ap oázB[[eq [a ua 'o^ijuuai^ ojuaiuipouo^ opoi ap ajuanj b[
Á BpijjBd ap oiund [a epuauadxs v\ ua sa anb uoiuido B[ b a^uarn
-BueJino^ 'epBJiuo^ua ^a[ B[ o BpBjnjonajsa ^Á Bijoaj b[ juojjajsod v
jBuuijuoa anb seiu uaasq ou A ^oajuoa ap uoajis ojos anb ojsand
'ouB[d opun^as un e opB^a[3J opnuain e Bisa —a[qBsuadsipni 'o^arq
apsap 'Bas anbunB— pdsd oÁna 'sooijjdiua soinaxuiipa^oad so[ b 'sa[
-B}uauiBpun| sa^a[ X SBiaoaj ap sisaua^ B[ na 'napaaajd nop^npap B[ Á
sisajodiq b^j ^(^) sa^juannjadxa 'pBpiAisnpxa epBisBuiap uoa zaA [bj
[[ SBpuap sb[ ap BJopB[si3a[ pBpiAijaB B[ ua Einuoa[ ajjed b[
SBood ou A— auaij OAijDnpap-ooijajodiq opojaní [a anb jbjj
-soiuap opejnaoad soraa^ 'soub oajBna aasq opBai[qnd ojqi[ un n^

•(I)
•o^tsif opunut ¡^p so^ispq saXa; sd¡ o soujtinpuoo
vpand anb oapjnpui opojaw wnSuvu ajnxa oj^^

¿eopsijoiide

Bun

ddvd

311 —
*B|an^B9 n\ 9p aop^s v\ ^od opiS^xio^ iret{ ^s ^9|Bn^ X ^a^isisqns O|^g jod so
orno) opepunuap sojixsj i. soou^bíuis '8oj¡ÍO[ojjom 'soou^uoj so^sbj 6O[ ap sajBnD Bjegas
os apnop Bpi^j opnnmiBjj A osaofy opBmy ap oi^bjix aiua|33X3 un ¿Bq of^qBj] oq^ip ap
Inif iy -janbe
-abe jod sBpBio
sBpBiaamoo sbjo
sbuijoj bb] ap |Bni9B oen \a opBDpai
opBDipai aBq '(¿6
'(¿¿-6f '^ÍBd
Íd 'o^óI
^sajiy sonang 4BOB3ijaniBoaBdsiq B;8o[oi3a[Bip ^p Boa]Oi^qig ^(^aftq^ na ¡ouBdsa |[¡{,,) O|^ag
ap svjouauanpy sb[ b sbiou sn ua 'vvaaAvvg oni^ oaNvio^ A zoho O^ioao^ (9[)
'98I P o^boi ap 9 'ouv^nvjy ;g (51)

i'oiuaimpouoaaj [a sopo) b auodiui sou anb
uopBxhjqo sa ojad 'Bip nn ap aoqB[ trjas ou sojJBajjsB^j 'ojpg ap Bjqo
e[ ap soptpuaq soj^nao ^oq bjsbij jijqn^sap a^qBp asanj 's
-ui 'isb Bzm^) *B[opuB3ijiu^ip 'jB^|nA B[ u3 onui^uoo ap Bajjijut as
en^u3[ B[ anb A eajojoaa so[ sodiu^ sajBj uoe anb 83 ojb[^ -o^[nA [ap
sofa[ a^isa apns :soppnpaj Xnra sodtuá aaqos unraoo oj jod BnjaB o[98
boubuibjS b[ 'sBuiapy ojuaiuiBuopaajjad oipip ns 'opBi^ jouaui o
aoÁBin na 'neAnXpBoa Bjni[na bj ap saiusj^ajuí oiu3ui3[3 eo[ sopo) isb3
¡uauatAaa^uí ojja ua anb SEsn^a sb[ SBpBusA ubj nog! -asBp ns ap so|
ap ojqtj un opuuas ^bj ua jBjqo apand apuop BjSBq jaqBS [ptjip ^nuí
sa 'oSan[ apsaQ "(9^) a[iq^ ^p Bj[na BnSua^ b[ ap oasoa, [a 'so[p aa^ua
ísopiA soqonui jBJuajsap b o^(nqiJiuo[) ¿souBaiJaniBOUBdsiq so[qand
so[ ap B[q^i[ [a na O[pg ap BapBiuBj^) b[ opaafa upuanjjut an^?
•jBni^apjut Bjn^na ap ojuaiuna^sui osoi[ba
ns oujo) as :Bjuai anb oiJBuiJjaop ajuaiuBjauisa jo[ba [3 oipnm ua
osBqaj BoijBiuBJá B[ isy -ojuaiuiBuozBj ns JBJjsaipB u A sauaAof so[
na uopBAjasqo ap pBi[n3Bj B[ JBjjadsap b oipuadojj -opinf ns ap
pBpapBA B[ 'BJSOO BpO^ B 'jB^jnaO 3p BqB^BJJ B}SI(BUOpipBaj B3I}BUIBaá
Bjaap anb uoa sauopiuipp seaiu^a^Bus jÍ SBopBjaiq sb[ ojjajgaQ -soas
-ap sns 3inam[Bqea ot[duina ojpg 'Bjqo ns ap u^pBztjBaa b[ ng "(si)
u¿-aja 'sauquwq uo^&amp;iqm{ 'saja so 'stos n% 'oa^aa oA, 'oadoo oA 'ozano
oA 'ozuof oA 'ozant oA 'B[p ua opBj^ua aaqeq ^p sajuB oiuoa 'opuapip
anSis Bpnosa b[ ap ji[bs [b re A SoAijafpB [ap OApuB^ens [B A 'oqaaA
[ap ajqiuou [B 'oi[nq b A Bjuai^ b ouis 'jináuijsip aqBS on ainauqeaj

�y que sólo posteriormente sirvió para verificar con el experimento la
teoría. Mas, esta inversión gnoseológica y cronológica —propuesta
hace medio siglo— no basta, por sí sola, para eliminar la creencia
tradicional de que la idea rectora de la atomística daltoniana tiene
sus orígenes en datos de la experiencia. Es menester, por otra parte,
descartar la opinión defendida por algunos historiadores de que la
teoría procedería de observaciones sobre las propiedades físicas de
sustancias gaseosas. Como veremos, no fueron procedimientos inductivo-empíricos —ni el análisis químico, ni observaciones físicas—, los
que abrieron a la antigua doctrina filosófica el camino de la ciencia.
En realidad la teoría daltoniana hunde sus raíces en las exigencias
de determinados postulados y fue para Dalton —en la etapa inicial de
su camino cognoscitivo— una convicción tan metafísica como fuera
veintidós siglos antes para los pensadores de Abdera, Leucipo y Demócrito.

Dotar al átomo de cada elemento con un peso determinado que
exprese sus proporciones de combinación, es la idea maestra de Dalton
y de la cual manan todas las proposiciones de su teoría. Esta idea,
tan simple como fecunda, es la que permitió al concepto cualitativo
de la discontinuidad de la materia devenir cuantitativo y pasar de la
' filosofía a la ciencia. Si la obra de Dalton, iniciando una nueva quí
mica, se separa a la vez de las doctrinas atomísticas de sus predece
sores y de los hallazgos estequiométricos de sus contemporáneos, se
debe únicamente a la feliz ocurrencia de atribuir a cada especie de
átomo una constante ponderal. Los corpusculistas predaltonianos
razonaban en términos de la atomística, pero ignoraban las caracterís
ticas ponderales que los elementos ponen en evidencia en las reacciones
químicas; los descubridores de las primeras leyes ponderales conocían
el concepto de pesos equivalentes, pero no razonaban en términos de
la atomística. Dalton creó el instrumento conceptual que faltaba a
todos sus predecesores y encontró el acceso a una nueva ciencia, in
novando a la vez la estequiometría y la atomística. El problema de la
génesis de su teoría se confunde, pues, con el de los orígenes de la
noción de peso atómico.
No esperemos encontrar indicaciones claras y satisfactorias sobre
la fuente de su gran idea en los escritos de Dalton. Su obra "New
System of chemical Philosophy", en cuya primera parte —publicada
en 1808— expone la doctrina, nada revela acerca del cahaino que lo
condujo a formularla. Si bien algunas de las numerosas conferencias
de Dalton rozan el problema del origen de su atomística, lo hacen sin
aclararlo; una de ellas, pronunciada en 1810, promete incluso "una
pequeña exposición histórica" del desarrollo de su idea cardinal; sin
embargo, lejos de satisfacer la legítima curiosidad de la posteridad
deja, como veremos, la génesis de la teoría en penumbras.
Nada podría ser más característico a este respecto, para la actitud
de Dalton, que la célebre memoria presentada el 21 de octubre de 1803
— 114 —

a la Sociedad Literaria y Filosófica de Mánchester (3), con este docu
mento, que contiene una "Tabla de los pesos relativos de las partículas
últimas de los gases y de otros cuerpos", aparecen por primera vez los
gérmenes de la teoría daltoniana. Mas, ¿cómo encontró el gran química
de Mánchester el fundamento de su convicción de que los compuestos
se formaban por la reunión de átomos con pesos característicos y cons
tantes para cada elemento? Sin esta convicción, evidentemente, los
pesos de las últimas partículas establecidos por el análisis e indicados
en su "Tabla", carecerían de sentido. Es lógico, pues, buscar la res
puesta de esta cuestión precisamente en esa primera memoria, que
introduce en la ciencia el capital concepto de los pesos asignables a
las "últimas partículas". A pesar de ello Dalton no sintió el deseo de
poner en claro las raíces de su genial idea y de justificar la fundamen
tal noción que acababa de proponer. "Las investigaciones sobre los
pesos relativos de las últimas partículas —escribe— son, en tanto que
yo sé, un tema completamente nuevo, y no ha mucho las he empren
dido con un éxito inesperado. No me es posible entrar aquí en la ex
posición de los principios que me guiaron; me contentaré con mencio
nar los resultados que parecen sólidamente establecidos por mis
experiencias". Esto es todo lo que Dalton dice en el momento cuando
la novedad de su "Tabla" hubiera sugerido, más que nunca, poner
en evidencia los orígenes del concepto que constituye toda la infra
estructura de su doctrina.
En esas circunstancias, una versión dada sobre la génesis de la teo
ría por Thomas Thomson de Glasgow, prestigioso químico y amigo de
Dalton, encontró fácilmente adherentes. En agosto de 1804, cuando las
ideas daltonianas —fuera del reducido ambiente de la Sociedad Filosó
fica de Mánchester— eran casi desconocidas y, seguramente, incom"
prendidas. Thomson visitó a Dalton para discutir con él la nueva doc
trina; impresionado por la sencillez de la teotría y por excepcional
alcance interpretativo, dio la primera exposición prolija y didáctica de
la doctrina en 1807, un año antes que el mismo Dalton la hiciera cono
cer en su "New System of chemical Philosophy". Se comprende, pues,
que nadie pareciera a los contemporáneos más indicado que Thomson
para responder a la pregunta que la gran obra del químico de Mán
chester había dejado sin respuesta.
"Mr. Dalton me dijo que la teoría atómica —escribe Thom
son (4)— se le ocurrió por primera vez durante sus investigaciones
sobre el gas olefiante y el hidrógeno carburado (5), entonces pocos
conocidos y cuya constitución sólo fue establecida gracias a Mr. Dalton.
Sus experiencias mostraron claramente que ambos están exclusiva
mente formados por carbono e hidrógeno. Encontró, además, que si
relacionamos la composición de esos dos gases con la misma cantidad
de carbono, el hidrógeno carburado contiene exactamente dos veces
(3)Dalton, On the absorption of gases by water and oiher liquids; publicado en 1805
en Mánchester Memoirs, citado según Roscoe y H^rden: A new view o¡ the origin of Dalton's
atomietheory, 1895, London.
(4)Thomson, History of Chemistry, Vol. II, pág. 289.
(5)En la nomenclatura mo^erna: elileno y metano.
— 115 —

�— SIT —
'cunjatu X oua^i;a :suja*:oni 6an]B[3uaaioa cj ug (g)
'68Z •3?&lt;I 'II 'l\ 'AJK'iu^ii^ fo Xjojsi¡] 'moswoh (f)
•uopnorj 'S68^ *Xuo^i{
tuoi;o(7 /o mil jo ai/) /o ai 9un p r^aaavj^ X sodsojj un^^s opoip 'sjtouraf^ j^is^qjuBj^ ua
S081 u opBji[qiid ¡sptnbtj lai^o puo jatvca Aq saso^ /o uotiduosqv atp uq 'íioiivq (g)
830^A sop ajuamejaBxa auapuoa opsjnqjea oua^ojpiq p 'ouoqjea ap
p^pijuea Binsiin b[ uoa sass^ sop sosa ap uopisodnio^ bj sooiBuoiaejaj
13 anb 'sBinapB 'ojjooaug 'oiíaácupiq a ouoqjBO jod sopBUiJoi ajuaiu
-BAisnpxa uBjsa soquiB anb ajuaoiBJBjo uojbjjsoui SBiauaiiadxa sng
•uojjbq up\[ b sbi3bj2 epiaajqejsa anj oj^s ucHanjnsuoo BAna X sopiaouoa
oood saauojna '(g) opsjnqjBa ouaáojpiq js ^ sjusipjo sbS ja ajqos
sauope^ijsaAui sns ajuBJnp zaA bjsuiijcI jod otJjnoo 3j as —(f) uos
aqu^sa— 8310191^ Bjjoaj bj anb ofip ara noj[B(j *-ij\[,,
•Bjsandsai uis opBÍap BjqBq
ap ooxiutnb ^p ejqo ubjS b[ anb Biun^^ad B[ b aapuodsoj
qj^ anb op^oipui sbui soauBJodaiaiaoo soj b Bjapajed aipea anb
'sand 'apuajdnioD ag •4tjCqdoso^tq&lt;j jBairaaqo jo raajsÁg M9j^n ns ua jao
-ouoo BJaioiq ^\ uoj^bq omsim p anb saiue oue un '¿081 u0 ^uijjoop bj
ap BopaBpip jÍ BfipDjd uopisodxa BJamijd b^ ^ip 'oAiiBjajdja^ui aaneo^
[Buoiodaoxa jod Á mi%09% b[ ap zajypuas b[ jod opBuoiBajduii íemaj
•^op BAanu b^ ja uoa aijnasip BJBd uoj^bq b 911SIA uosuioijjl •SBptpua.id
-tuoaui 'a^uauíBjnSas '^ Bpioouoosop isbd ubj^ •—aajsaqauBj^ ap boij
-osoj[^ pBpapog v\ ap ^juaiquiB oppnpoj [ap Bjanj— sbubiuoj[bp ssapi
SB[ opu^no '^081 aP o^8&lt;&gt;^b ug 'saiuaj^qpB a^uamiiaBj ojjuooua 'uoj^bq
ap oSiuib A oaiiumfa osoi^ijsajd 'AioSse^-^ ap uosutoqj^ s^uioq^ jod bj^
-03) 8[ 3p ST83UaS B{ 9JqOS Cpep UOI9J9A BUn '8BI0UBJ8UUDJI0 SB83 U^[
•Buij^oop ns ap BJnjanusa
-bjjui b^ Bpoj a^niTisuo^ anb ojdaouoo jap s^uaáuo soj epuapiAa ua
aauod 'Bounu anb sbui 'opua^ns Bjaiqnq Bjq^j^,, ns ap pspaAon bj
opuBna ojuaraora ja ua aaip uojjbq anb oj opoi sa ojs^ •tísBiDuaxjadxa
sim Jod sopiaajqBisa aiu^inspijos uaoaj^d anb sopsijnsaj soj jbu
-oíanara uoa aJBjuajuoa atn íuoJBin^ ata anb soidiauud soj ap uoiaisod
-xa bj ua inbB aBJjua ajqrsod sa ara o^[ 'opEJa^^saní ojixa un uod opip
-uajdma aij sbj oqanxu Bq ou Á 'oAanu a^uainB^ajduioa Bina; un 'as oÁ
anb o^ubj na 'uos —aqijasa— SBjnaj^jcd sBuii^jn sej ap soAUBp^ sosad
soj ajqos sauoiaBSijsaAui sb^j,, •jauodojd ap BqBqBOB anb U9ioou jbj
-uauíBpunj bj jBaijnsnf ap A Bapi jeiua3 ns ap saaiBj sbj ojBja ua jauod
ap oasap ja opuis ou uojjbq ojja ap JBsad y "^sBjnDj^jBd 8Buipjn,5 sbj
8 sajqBu^iSB sosad soj ap o^daauoa jBjídsa ja Biauaia Bj^ua aanpoajui
anb 'Bijoinaui Bjainiad Bsa ua ajuauiBSiaaad nopsan^ B^sa ap Bisand
-83J bj jBasnq 'sand 'oaií^^j sg -opijuas ap uBuaaaJBa 'tt8jq8X ^ ua
sopBaipui a sisijeuB ja jod soppa^qBjsa sejnai^jsd sbuii^jti sbj ap sosad
soj 'a^uamajuapiAa 'uoiaaiAuoa Bjsa uig ¿o^uauíaja Bpea BJBd sajusj
-suoD A soai)suai3BJB3 sosad uoa souioib ap uoiunai bj jod uBqBuiJtoj as
soisanduioa soj anb ap uoiooiauoo ns ap ojuaiuspunj ja jajsaqauBj^ ap
oaiuiinb ubjS ja ^ajuoaua 00193? '8Bp\[ •BUBioojjBp Bijoai bj ap sauauuaá
soj zaA Bjauíijd Jod uaaajBdB 'usodjana sojjo ap A s^sbS soj ap sBmrjjn
SBjnajiJBd sbj ap soApejaj sosad soj ap BjqBj^,, eun auapuoa anb 'o^uaui
-n^op a^sa nos '({?) jajsaqaoBj^ ap Baij^soji^ A BiJBjajrj pBpataog bj b

— til ~
081 3P 3Jtjnj3O ap -j^ ja Bpe^uasaad Bijouiaui ajqajas bj anb 'uojjbq ap
pnjijaB bj BJBd 'oj^adsaj ajsa e o^psuajaejes sboi jas Bjjpod pRfsj
•SBjquinuad ua Bijoaj bj ap sisauaS bj 'somajaA oraos 'BÍap
pspijajsod bj ap pBpisoijna Bmijj^aj bj jbobjsijbs ap sofaj 'o^jsqma
uis ^jBoipjBa Bapt ns ap ojjojjBsap jap ^B3U9J8iq o^iatsodxa Buanbod
Bun,, osnjsut ajamojd '0I8T H3 BpeiDunuoad 'scjja ap Bun íojjbjbj^b
uis uaaBij oj 'B^ijsimojB ns ap uaSiJO jap Binajqojd ja ubzoj uojjbq ap
SBianajajuoa SBSOjamnu sbj ap SBun^jB uaiq ig 'BjJBjnuuoj b ofnpuoa
oj anb ouuuea jap Baja^e ejaAaj Bpeu 'Buwj^op bj auodxa —8081 ua
Bpeaijqnd— ajJBd BjaraiJd BAtia ua '^ifdosc^ttfj yooTuidi^ fo tu^jsX^
m3N,&gt; BJC[O nS 'uíIBQ 3P 8ojiJ3sa soj ua Bapi objS ns ap ajuanj bj
ajqos SBUOJ3B^8IJBS A S6JBJ3 sauoioBaipui jejjuosua eouiaiadsa 01^
*03ioioje osad ap ooiaou
bj ap saua^jJO soj ap ja uoa 'sand 'apunjuoa as Bjjoaj ns ap sisouaS
bj ap Boiajqojd jg "BapsiuioíB bj A BiJjaoiombajsa bj zaA bj b opuBAOu
-ui 'Bianaia BAanu eun b osaaaB ja ojjuo^ua A sajosaoapajd sns sopoj
b BqsjjBj anb jBnjdaauos ojuauínjjsoí ja oaja uojjbq -BaijsjraojB bj
ap souirajaj ua uBqBuozsj ou o Jad 'sajuajBAinba sosad ap ojdaauoa ja
UBjaouoa sajBjapuod s^^aj sB-iauíud sbj ap sajopiiqnasap soj íSBaiiumb
sauopsBaj sbj us BpudplAa na uauod sojuaiuaja soj anb sajBJapuod SBatj
-sjjaj3BJB3 sbj UBqB.iouái ojad 'B3IJSIOIOJB bj ap souimjaj ua ueqBuozeJt
souBiuojjBpajd 8Bjsijn3sndJO3 so^ -jejapuod sjubjsuos Bun omojB
ap apadsa spB3 b jinqijjB ap Biauajjnao zijai ej b ajuameaion aqap
as 'soouBJoduia^uoa sns ap soaijjauíombajsa soSzBjjBq soj ap A sajos
-aoopajd sns ap sb^ijsjoiojb ssuijj^op sbj ap zaA bj b BJBdas as 'b^ioi
-inb BAanu Bun opuaiaiui 'uojjbq sp Bjqo bj ig -Biauaia bj b bijosojij
bj ap jessd A OAijBjijuBna jinaAap BijajBra bj ap pepmupuoasip bj ap
OAijBjijBna ojdaauoa jb ^pmuad anb bj sa '^punaai oiuoa ajdiuis ubj
'Bapi Bjsg "BIJO3J ns ap sauopisodojd sbj SBpoj ububih jBna bj ap A
uojjbq ap Bjjsaeoí Bapi bj sa 'uoiaBuiqmoa ap sanopjodojd sns asajdxa
anb opBoiouajap osad un uoa ojuamaja Bpea ap oraoje je jbjoq

•OJIJ3OU1
•3Q A odpna^^ 'sjapqy ap sajopBsuad soj BJBd sajas sojSis spppuiaA
BJanj oinoa Baisijejaui ubj umaaiAiioa Bun —OAijpsou^oa ouyiuBa ns
ap jBiami Bdsja bj us— uojjbq BJBd anj A sop^jnjsod sopsuirajajap sp
SBiauaáixa sbj ua saajBJ sns apunq BUBiuojjep Bjjoaj bj pspijsaj ug
-BI3U3I3 bj ap ouuuBa ja Baij^sojij Buijjaop BnáijuB bj b uojaijqB anb
soj '—8B3isij sauopBAjasqo iu 'oaioiinb sisijbub ja iu— sootJtdnia-OATj
-anpui sojuairaipaaojd uojanj ou 'somajaA oiuo^) 'SBsoase^ SBpusjsns
ap SBOisij sapepaidojd sbj ajqos sauoiaBAJSsqo ap Buapaaojd Buoaj
bj anb ap sajopsijojsiq soun^jB Jod epipuapp U9iuido bj JBjaeasap
'ajjed bjjo jod 'jajsauam sg -Biauauadxa bj ap sojep ua saua^jjo sns
auaij BueiuojjBp BaijsjinojB bj ap Bjojaaj eapi bj anb ap jsuopipBjj
Biauaaaa bj jsniuitp BJBd 'bjos is jod 'Bjs^q ou —ojSis oipom ao^^
Bjsandojd— Bai^ojouojo A Bai^^joasouS uoisjaAui B^sa 'sb¡^[ -eijoaj
bj ojuainijadxa js uoa jB^ijijaA BJBd oiajis a^saxujoijajsod OJ98 anb A

�tanto hidrógeno como el gas olefiante. Así fue conducido a determinar
en números la razón de estos constituyentes y a considerar el gas olefiante como compuesto por un átomo de carbono y uno de hidrógeno,
y al hidrógeno carburado como un compuesto de un átomo de car
bono y dos de hidrógeno. Esta concepción fue aplicada al óxido de
carbono, al agua, al amoníaco, etc., y los números que expresan los
pesos atómicos del oxígeno, del ázoe, etc., fueron deducidos de mejores
determinaciones analíticas que las entonces al alcance de la química".
Si la versión de Thomson correspondiese a la realidad, habría que
admitir a la vez el origen empírico de la ley de las proporciones múl
tiples y el de la teoría daltoniana; ésta solamente sería una interpre
tación generalizada de esa ley experimental. Dalton habría reconocido,
mediante el análisis químico, la reveladora discontinuidad de los pesos
del hidrógeno ligados en el etileno y metano a los mismos pesos de
carbono. Asociando su hallazgo con la antigua doctrina corpuscular,
su suposición de que la significativa discontinuidad ponderal tradu
ciría la estructura discontinua de la materia, indicaría inmediatamente
—en el pensamiento de Dalton— los pesos como nnr profunda carac
terística del átomo, quizá como la única característica que permite
ligar las últimas partículas a las experiencias en nuestra escala.
Nada es ilógico en el relato de Thomson, seductor además por su
simplicidad, y por ello no es sorprendente que casi la totalidad de
los historiadores hayan admitido sin más que los resultados ex per i
mentales y los sencillos razonamientos indicados por Thomson como
etapa inicial de las ideas daltonianas, coinciden realmente con el
camino seguido por el innovador de la teoría atómica. A pesar de ello,
numerosos son los argumentos que obligan a descartar esta versión,
contradicha por el mismo Dalton. "El conocimiento de la constitución
del hidrógeno carburado —escribe el químico de Mánchester— no
podía haber sido realizado antes de la introducción y aplicación de la
teoría atómica a ese tipo de investigaciones. Fue en el verano de 1804
que recogí en tiempos y lugares distintos el gas inflamable de los pan
tanos" (6). Las experiencias con gas de los pantanos fueron, pues, rea
lizadas en el año 1804, mientras que Dalton ya había dado a conocer
—como indicáramos— en octubre de 1803 una Tabla de los pesos
atómicos. En realidad, el relato de Thomson resulta equivocado. Esta
opinión está también apoyada por Roscoe y Harden, cuyo cuidadoso
estudio crítico de los cuadernos de apuntes de Dalton, confirma que
las experiencias invocadas por el químico de Glasgow son posteriores
a los orígenes de la teoría daltoniana. Si los análisis del gas olefiante
y del gas de los pantanos aparecen en el manuscrito de la célebre
tabla atómica de 1803, es porque Dalton la completó en una ^jecha
posterior. Pudo hacerlo cómodamente, pues era secretario de la Socie
dad Literaria y Filosófica de Mánchester (7).
Sin embargo, si incluso las investigaciones citadas de Roscoe y
Harden no hubieran quitado valor al testimonio de Thomson, una
(6)New System, I, pág. 444.
(7)Ver a este respecto: Delacre, Hisloire de la chimie, pág. 234.
— 116 —

manifestación del propio Thomson bastaría para quebrantar la con
fianza acordada demasiado perentoriamente a su versión de los oríge
nes de la teoría atómica. En efecto, en una nota presentada a la Socie
dad de Mánchester en 1850, el químico de Glasgow, olvidando su
relato de antaño, no menciona para nada las experiencias con los
hidrocarburos e indica el análisis de los óxidos de nitrógeno como
fuente empírica de las ideas daltonianas: "Dalton ha fundado su teoría
en el análisis de dos gases, el protóxido y el deutóxido de nitrógeno.
Consideraba al primero como formado por un átomo de ázoe y
un átomo de oxígeno, y al segundo por un átomo de ázoe y dos átomos
de oxígeno".
En realidad, no caben dudas de que Dalton estudió varios com
puestos oxigenados del nitrógeno, descriptos en el primer volumen de
las "Manchester MemoirV, publicado en 1805; experiencias éstas que
consistían en mezclar "gas nitroso" (óxido nítrico) y aire sobre agua:
"1) 100 medidas de aire común mezcladas con 36 de gas nitroso puro
en un tubo de 3/10 de pulgadas de largo y 5 pulgadas de ancho, se
reducen después de algunos minutos a 79 u 80 medidas de nitrógeno.
Allí no se encuentran ni oxígeno ni gas nitroso.
"2) 100 medidas de aire común son mezcladas con 72 medidas
de gas nitroso en una campana de gran diámetro sobre agua. Se en
contrará como en el caso anterior un residuo de 79 u 80 medidas de
nitrógeno puro. Si en la experiencia se emplean menos de 72 medidas
de gas nitroso, el residuo contendrá gas oxígeno; si se emplean más se
encontrará gas nitroso en el residuo". Tales experiencias permitieron
a Dalton formular esta notable conclusión: "Los elementos del oxígeno
pueden combinarse con una cierta porción de gas nitroso y con el doble
de esa cantidad, pero no con cantidades intermedias. En el primer caso
se obtiene ácido nítrico, en el segundo ácido nitroso". El trabajo que
contiene estas indicaciones fue presentado a la Sociedad de Mánches
ter el 12 de noviembre de 1802; si fuese probado que Dalton estaba
en esa fecha en posesión del resultado citado, sería evidente que ej
descubrimiento de la ley de las proporciones múltiples habría pre
cedido a la Tabla atómica (1803) ; habría que aceptar que Thomson,
a pesar de sus flagrantes contradicciones tenía en lo esencial razón,
y el origen empírico-inductivo de la teoría daltoniana estaría de
mostrado.
Una vez más los apuntes diarios del químico de Mánchester reve
lan que la constancia experimental, aparentemente tan decisiva, no
fue conseguida por Dalton más que después de publicado su trabajo,
y fue añadida al manuscrito en el intervalo que separaba a su lectura
de su publicación. Si pudiesen subsistir dudas a este respecto, un sólo
hecho bastaría para eliminarlas: los datos cuantitativos indicados por
Dalton difieren en algo de los que realmente pudo obtener; es decir,
que los redondeó conforme con la ley de las proporciones múltiples
que había deducido, sin acudir a análisis químicos, de su teoría ató
mica. "Los resultados reales de estas experiencias —escribe Partington
refiriéndose a los análisis de los óxidos de nitrógeno— son menos
exactos de lo que suponen las afirmaciones de Dalton, quien debe
— 117 —

�— ¿II —
aqap uamb 'uojjbq ap 8auopBin.njB sb[ nauodns anb oj ap sojaBxa
son^ra nos —ouaSojjiu ap sopixo so[ op bisijbub soj e asopuaijijai
uojSuijjb^ aquasa— sspuaijadxa SBjsa ap sajeaj sopejjnsaj so^j,, -Baita
-ojb Buoaj ns ap 'soairajnb sisijbub b Jipna^ nrs 'oppnpap Biqeq anb
sajdijjnm sauopaodojd sej ap ^aj bj uoa anuojuoa oapuopai so[ anb
'jcpap sa ^aauajqo opnd ajuanipjajt anb soj ap oSjb na uajaijip uojjbq
jod sopBoipm soAijBjijuBna sojep soj :sej.iBuiraija BJBd BHBjseq oqaaij
ojos un 'ojoaasaj ajsa b sepnp jijsjsqns uasaipnd ig •nopBoijqnd ns ap
Bjnjaaj ns b eqejedas anb ojBAjajm ja ua ojijosiuibui p3 epipem? anj A
'oÍBqBjj ns opBaijqnd ap sandsap anb sera uojjbq Jod epmSasuoa anj
on 'BAisioap nej ajuamajuajBdB 'jBjnamuadxa Bpusjsuoa b[ anb ub[
-oaoj jajsaqauB^ ap ooinimb [ap soiJBip sajundB soj sera zaA bu^
'opBjjsora
-ap BiJBjsa BUBiuojjBp Buoaj bj ap oAijanpni-oaijjdraa uaihjo ja A
'uozbj jepuasa oj ua eiuaj sauopaipejjnoa sajuej^ejj sns ap jesad b
'uosmoijj^ anb JBjdaoB anb Bijqeq i (081) ^aimojB Bjqsj^ bj b opipa^
-aid BjjqBij sajdiijnra sauopjodojd sbj ap Áa\ bj ap ojuaimijqnosap
ja anb aju^piAa Bijas 'opBjp opBijnsaj jap U9isasod na Bq^aj Bsa na
eqB^sa uojjbq anb opBqojcd asanj is ^^081 3P a^qraaiAOU ap ^j ja jaj
-saxjDHBj^ ap pBpaiaog bj b opBjuasaad anj sanoiasaipni scjsa auaijuo^
anb ofBqBJj jg '^osoaiiu oppc opun^as ja na 'oouiíu opios anaiiqo as
O8B3 jaraud ja u^j -SBiparaja^uí sapepi^uBa uoa ou o jad 'pBptjuBa Bsa ap
ajqop ja no Á osojjiu sbS ap uoiajod B^jap san uoa asiBmqmoa uapand
ouaSjxo jap soiuaraaja scj,, :uoisn[ouoo ajqBion Bjsa jBjnrajoj uojjbq b
uojaijiuuad SBianauadxa sajB^ ^onpisaj ja ua osojjín sbS BjBjjnoaua
as sbui nea^dtna as is íouaSjxo sbS Bjpua^uoo onpisaj ja 'osojjiu sbS ap
sspipara 11 ap sonara UBajduia as Biauauadxa bj ua ig -ojnd oua^ojitu
ap sspipara Q8 n 6¿ 3P onpisaj nn aoijajuB osea ja ua oraoa bjbjjuod
-ua ag -enás ojqos ojjauíBip ubj^ ap BusdraBa eun ua osojjiu sbS ap
sBpipara ^¿ uod sepBjazara nos unraoa ajtie ap SBptpam qq^ (^„
•osoj^iu bb tu oua^ixo iu UBJjuanaua as on ijjy
'ouaSojjín ap s^pipara 08 n 6¿ B so^nuira sonnSjB ap sandsap uaanpaj
as 'oq^auB ap sepBSjnd g A oSjbj ap SBp^^jnd ap 0l/9 3P o(InJ ^^1 ua
ojmd osoJíjn sbS ap o,g uoa s^pejazara nnraoa ajiB ap SBpipara Q01 (l,,
:enSB ajqos ajiB A (odijiju opixo) 4tosoJiiu sbS,, jsj^zara ua UBijsisuoa
anb SBisa SBiauauadxa ÍS08T ua opBaijqnd '^s^ioraaj^f jajgaqDHBj\[,, sej
ap uaranjoA jauíjjd ja na sojdyjasap 'oua^pjjín jap sopsna^ixo sojsand
-raoa souBA oxpn^sa uojjbq anb ap sepnp uaqea ou 'pepijBai u^
*• '^onaSixQ ap
soraoje sop A aozB ap ouiojb un jod opunSas jb A 'ouaSrxo ap ouioíb un
A aoze ap orao^e un Jod opBUuoj oraoa ojainod jb BqBjap^uo^
•onaSojjiu ap opixojnap ja A optxo^ojd ja 'sass^ sop ap sisijeuB ja na
Buoa) ns opepunj bij uojjbq,, : SBUBinoijBp SBapi sbj ap Baojduia ajnanj
ouiod ona^pjjiu ap sopixo soj ap sistjbub ja Baipui aq
soj noo seiauauadxa sbj Bpsu BJBd Buotouara ou 'oubjub ap
ns opuBpiAjo 'j^oSsbj^) ap oaiunnb ja '0S8I n3 ^ajsaijauBpyf ap pp
-apog bj b BpBjnasajd ejou Bun ua 'ojaaja u^ 'BairaojB Bijoaj bj ap sau
-a^jjo soj ap uoisjaA ns e ajuatnsijojuajad opeiseraap BpBpjooB bzubij
-uoo bj jBjuejqanb BJBd BiJBjSBq nosraoqj^ oidojd jap uopBjsajiuBui

— 911 —
D? 3P aJ?'í?H

^ed 'i

aa/^ (9)

tun 'uosraoujL ap oiuoraijsaj jb jojba opBjinb UBJaiqntj on uapjBjj
A aoosojj ap sepejp sauope^psaAui sbj osnjaui is 'o^JBqiua uig
•(¿) jajsaxjouBj^ ap bdijosoji^ A BiJBjajrj pep
-apog ej ap oiJBiajaas Bja sand 'ajuaraepouioa ojja^eij opnj 'jouajsod
Bqoai eun ua ojajdmoa bj uojjbq anb^od 83 '081 9P BoiraojB Bjqej
ajqajaa bj ap ojiiasnuera ja na uaaajede sonBjued soj ap sb^ jap A
ajuBijajo sbS jap sisijbhb soj ig •BHBiuojjBp Buoaj bj ap saua^uo soj b
saaouajsod nos moSsb[^) ap oauninb ja jod SBpB^OAUi sspuaijadxa sbj
anb Bra^ijuoa 'uojjbq ap sajundB ap soujapBno soj ap ootjiaa oipnjsa
osopspina Ojína 'uapjBjj A aoosojj jod Bpe^odB naiqrasj Bjsa uoiuido
Bjs^ -opeaoAinba ejjnsaj uosraouj^ ap ojBjaj ja 'pepijBaj ugj 'soaira^jB
sosad soj ap ejqBj^ Bun 081 8P ajqnjoo ua —souiBJBaipui oraoa—
jaaouoa e opep Bjq^q vA uojjbq anb sejjuaim 4¡{?08T OUB Ia u3 s^pBzij
-B3J 'sand 'uojanj souejued soj ap sbS uoo sepuaiaadxa BB^ • (9) 44soubj
-UBd soj ap ajqeraejjuí se ja sojutjstp saJBSnj A sodraaij ua iSoaaj anb
P08I aP ounjaa \9 ua an^ -sanopBSijsaAux ap odij asa e bdiuiojb Buoaj
bj ap uopeaijdB A uopanpojjuí bj ap sajus opBzijeai opis jaqeq Bjpod
ou —jajsauouBj^ ap ooxrainb ja aquasa— opBJnqjea ouaojpit[ jap
uopnjijsuoa bj ap ojuaxrapouoa j^,? éuojjbq orasira ja jod exjaipBjjuoa
'uoisaaA Bjsa jBj^easap b nsSxjqo anb sojuaranSjB soj uos sosojauínu
'ojja ap jesad y 'BDiinojB Biioaj bj ap aopBAOunt ja jod opin^as ouiinea
ja uoa ajuarajeaj uappmoa 'sbubiuojjbp ssapi sej ap jspiui BdBja
oraoa uosiuoij y jod eopsaipni sojuaimeuozB^ sojypuas soj A sajBjuara
ijadxa eopsjjnsa^ soj anb s^ra uis opijimpe ub^bij saaopeijojsiq soj
ap pBpijejoj bj ^sa anb ajnapuajdios sa ou ojja Jod A ^psppijdrais
ns jod seraapB aojanpas 'uosraoqjL ap ojBjaj ja ua ootS^ji sa Bpe^
'Bjsasa BJjsanu na SBpuaiJadxa 8bj b sejnaijiBd ssraijjn sbj JbSij
ajirajad anb BoqsjjajaejBa Baxun bj oraoa ezmb 'oraojB jap Baijsuaj
-aBJBO Bpunjojd aun oraoo sosad soj —uojjbq ap ojnaxraBsuad ja ua—
ajuaraBjeiparam BiJBaipui 'BijajBra ej ap Bnuijnoasip Bjnjanjjsa ej epp
-npeaj jBjapuod pBpmuijuoasxp baijbdijiuSis bj anb ap uopxsodns ns
'^ejnasndjoa enujaop BnSijuB bj uoo oSzbjjbij ns opuBposy •ouoq.reo
ap sosad sorasira soj b onsjara A ouajija ja na sop^^ij oua^ojpiq jap
Bosad soj ap pBpinuijuoosip e^opejaAaj ej 'oairainb sisijbub ja ajusipara
'opioouooaj Bijqsq uojjbq 'jBjuarauadxa ^aj esa ap BpBzijejana^ nopej
-ajdjajuí eun bjj^s ajuaraBjos Bjsa ¡BUBinojjBp Bjjoaj bj ap ja A sajdij
-jnra sauopjodojd sej ap A^\ ej ap oaijjdma uaSiJo ja zaA bj b Jiji
anb BijqBij 'pepxjBaj bj b asaipuodsajjoa uosmoijj^ ap u9jsjaA bj rg
'ueoiramb bj ap aonsaje je saouojua sbj anb seoijijenB sanoiaBuiuuajap
83jofam ap soppnpap uojanj '-aja 'aozB jap 'onaSixo jap soaira9JB sosad
soj uBsajdxa anb sojauínu eoj A '*oja 'oobjuouib jb 'biiSb jb 'ouoqjBa
ap opix^ jb epeaijd^ anj nppdaanoa ejs^ -ouaSojpiq ap sop A ouoq
-jbo ap oraoje un ap ojsandraoo un oraoa opBjnqjBo ouaS^jpiq jb A
'ouaüojpiq ap oun A onoqjea ap ouiojb un jod ojsanduioa oraoa ajueij
-ajo sbS ja jBjapisuoa b A sajua^njijsuoa sojsa ap uoze^ bj soiaumu na
jBuiuuajap b oppnpuoa anj isy 'ajuBijajo sb^ ja oraoa ouaáojptq ojubj

�haber redondeado los números de acuerdo con la ley de las propor
ciones múltiples ya implícitamente aceptada por él" (8). En efecto,
no fueron sus experimentos los que le sirvieron para formular su ley,
sino que por el contrario fue la fórmula de su ley deducida de la teoría
atómica la que le sirvió para interpretar sus experimentos.
Mas, supongamos que no disponemos de argumentos históricos,
de los datos que acabamos de citar. Incluso en este caso, estaríamos en
condiciones de afirmar —ya esto quise llegar—- que ningún experi
mento hubiera podido conducir a Dalton al descubrimiento de la ley
de las proporciones múltiples. Basta examinar el contenido de la ley
para ver las bien asentadas bases de tal aserción, aunque ésta a pri
mera vista parezca paradojal. Si la ley se limitara a enunciar que
la relación de los pesos distintos de un elemento unido, en el com
puesto, a un mismo peso de otro, es expresable por un cociente de
números enteros, su contenido sería, necesariamente, confirmado por
la experiencia, pero no nos enseñaría ninguna característica del mundo
de la materia. La ley sería una especie de tautología, puesto que los
números dados por los resultados del análisis, que son forzosamente
aproximados, permiten siempre expresar la relación en cuestión por
un cociente de dos números enteros, siempre que éstos puedan ser gran
des. Solamente el hecho de que los números que expresan la relación
de pesos (masas) deben ser pequeños, por ejemplo 3 y 4, y no cam
bian cuando la precisión aumenta, no volviéndose por ejemplo 301
y 402, cuando la exactitud del experimento pasa de la décima a la
milésima, es solamente este hecho, imprevisible antes del descubri
miento de la ley, el que confiere a ésta sentido y contenido. Ahora
bien, los medios experimentales a disposición del análisis químico en
la época de Dalton, no le hubieran permitido de ninguna manera, dar
a su ley el sentido que acabamos de circunscribirle y que, sin em
bargo, está intrínsecamente unido a los razonamientos del fundador
del atomismo químico (9).
Se impone pues, la conclusión: La ley daltoniana no es un ha
llazgo empírico; lejos de ser la fuente experimental de la teoría ató
mica, es su consecuencia lógica. Los orígenes de la atomística dalto
niana deben ser buscados en otra parte.

II
En los umbrales de nuestro siglo Roscoe y Harden sometieron a
los manuscritos, y en particular el diario científico de JDalton, a un
exhaustivo y sagaz estudio, con el fin de elucidar el camino heurístico
que siguiera Dalton. Reconocieron lo insostenible de la versión de
Thomson, pero no pudieron liberarse completamente de la idea de
que el punto de partida de la teoría debía ser buscado en fuentes
experimentales; comprobaron que Dalton antes de 1803 —el año de
la primera tabla de los pesos atómicos— se había dedicado casi exclu(8)Partincton, Historia de la química (Trd. española), pág. 185.
(9)Ver a este respecto Pebrin: Los átomos.
— 118 —

sivamente a la meteorología y a la física, y que las experiencias de
química pura sólo tuvieron un papel secundario entre los motivos de
sus investigaciones. La difusión de los gases, su solubilidad en el agua,
los fenómenos del calor son los problemas que cautivaron su interés.
Roscoe y Harden pensaban que los hechos empíricos que se habían
presentado a Dalton en ese dominio debían dar cuenta de la génesis
de la teoría. Corroborados en su opinión por algunas indicaciones dadas
por Dalton mismo sobre los orígenes de sus convicciones atomísticas,
Roscoe y Harden resumen su conclusión de la manera siguiente: "La
idea de la teoría atómica se introdujo en el pensamiento de Dalton
como una concepción meramente física, sugerida por el estudio de
las propiedades físicas del aire atmosférico y de otros gases. Encon
trando en estos estudios el problema de determinar los diámetros rela
tivos de los corpúsculos, de cuya existencia no cabían dudas en su
espíritu, acudió a los resultados del análisis químico. Por otra parte,
la opinión de que las combinaciones químicas se realizaban en la
forma más simple posible, le sugirió adoptar la idea de que las com
binaciones se producían entre corpúsculos de peso diferente. Esto es
lo que separa su doctrina del antiguo atomismo especulativo de los
griegos. La extensión de esta idea a las sustancias en general, le per
mitió descubrir la ley de las proporciones múltiples y la comparación
de los resultados experimentales brindó magnífica comprobación a la
verdad de las deducciones" (10).
Las investigaciones de Roscoe y Harden ponen, sin duda, en evi
dencia, y en forma brillante, el desarrollo de las ideas de Dalton; des
cartando definitivamente de la génesis de la teoría la intervención de
experimentos analíticos, demuestran con argumentos convincentes que
el iniciador del atomismo químico ha buscado, en la primera fase
de su obra, apoyo para sus convicciones atomísticas en la física de los
gases; sin embargo, por meritorias que sean las investigaciones de
Roscoe y Harden no echan luz, creemos, sobre la fuente primaria de
la teoría daltoniana.
"La fuerza comprobatoria de los indicios —afirman Roscoe y
Harden— decide en favor de la versión dada por Dalton en 1810 en
Londres". El documento a que se refieren ambos historiadores es una
conferencia dedicada a los problemas de la constitución de mezclas
gaseosas. En la introducción de esta conferencia Dalton promete "una
pequeña exposición histórica de la evolución de su pensamiento y de
sus experiencias"; luego bosqueja hipótesis destinadas a aplicar la
noción newtoniana del átomo a la mezcla gaseosa de la atmósfera. En
realidad se contenta con algunas alusiones a los orígenes de su teoría
atómica, y deja completamente en la sombra la génesis de su idea
de los pesos atómicos, idea cardinal que contiene, en verdad, toda
su teoría.
Indiquemos lo esencial del contenido de ese manuscrito que Roscoe
y Harden estiman tan revelador para los orígenes de las concepciones
daltonianas. ¿No es extraño, se pregunta Dalton, que una mezcla de
(10) " Roscoe y Harden, Loe. cit., pág. 50.
— 119 —

�— 6IT —
•OS '^*&amp;

'^aaavjj i aosso^ (oí)

ap Bjazam boti anb 'uoijbq Biunajd ^s 'ouBJixa sa oj^;? •SBUBiuoijBp
sauopdaauoa sbj ap saua^jjo soj BJBd jopsjaAaj ubi uBtmisa uapjBjj Á
aoasojj anb ojijjsiiubui asa ap opiuajuoo jap jspuasa oj socuanbipuj
•Bjjoaj ns
Bpoj 'pBpjaA na 'ananuoo anb jBnipjBa Bapi 'sooiiuojb sosad soj ap
Bopí ns ap sisauaS bj Bjqmos bj na aiuauíejajdinoa efap A 'boihiojb
Buoaj ns ap sauaáuo soj b sauoisnjB ssnn^jB uoa Biuaiuoa as pBpijBaJ
u^ 'BJajsoiujB bj ap BSoaseS Bjozain b^ b ouiojb jap BUBiuoiAtau nopou
bj JBDtjde b SBpBupsap sisaiodiq Bfanbsoq o^anj í^sBpuaiJadxa sns
ap A ojuaxuiBsuad ns ap uopnjoAa bj ap Bai^jsiq umaisodxa Buanbad
Bun,, aiamojd uoj[bq Bpuajajuoa Bisa ap uopanpoijuí bj n^ -SBSoasB^
SBjazam ap uopnjpsuoa bj ap SBmajqojd soj b Bpsaipap Bpuajajuoa
buh ^ sajopBijoisiq soquiB uajaijaj as anb b oiuaum^op jg •ilsajpuori
na ox8I U9 ullBQ Jo(^ BPBP uoisjaA bj ap joabj na appap —uapjBjj
A aoosojj ubuijijb— sopipui soj ap BjjojBqojdraoa Bzjanj vjn
•BUBTHOJJBp BJJOal BJ
ap BiJBiuud a^nanj bj ajqos 'somaaaa 'znj ueipa on uapjejj A aoosojj
ap 83uoiob3i}S3aui sbj n^as anb SBiJojuatn aod 'oS^squia uis ísas^S
soj ap B^isjj bj na sboijsiuiojb saoop^iAuoa sns BJBd oiode 'Bjqo ns ap
asBj BJamud bj na 'opsasnq bij oaiminb oiusimojB jap jopBi^iui ja
anb sajuaaniAuoa sojuauín^jB noo nBJisanmap 'sootj;[bub sojuauiíjodxa
ap nopuaAiaini bj bijo3j bj ap sisana^ bj ap aiuauíBApiaijap opiíBjjBD
-sap íuojjbq ap ssapi sbj ap ojjojaBsap ja 'ajnsjjiaq buijoj na A 'Biauap
-TAa na 'spnp uis 'uaaod napjBjj A aoosojj ap sauoiaB^ijsaAní
*(0l) eanopanpap sbj ap pp
bj b uoioBqoídraoo boijiuSboi ppuijq sajB^uamuadxa sopB)jnsaj soj ap
uoioBJBdiuo^ bj A sajdiijnui sauopjodojd sbj ap ^aj bj jpqnasap ^iiim
-jad aj 'jBJanaS na SBiouejsns bbj b Bapi Bisa ap uoisnaixa vj ^so^auS
soj ap OAiiBjn^adsa oiusiuiojb on^puB jap BuiJjoop ns BJBdas anb oj
sa ojsg 'aiuaaajip osad ap sojn^sndjoa aaina UBionpoad as sauopsuiq
-moa sbj anb ap Bapi bj aejdopB ^ui^ns aj 'ajqísod ajdntis sbui biujoj;
bj ua UBqBzijBaj as SBOiinmb sauopsuiquioo sbj anb ap uomido bj
'ajjBd bjjo xo^ •o^inijnb sisijbub jap sopB^jnsaj soj b oipnaB 'njoidsa
ns na sspnp UBiqBa ou Bpu^jstx^ B^no ap 'sojnasndjo^ soj ap soaij
-Bjaj; soj^aiuBip soj jBuiuuajap ^p Binajqojd ja soipnjsa sojsa ua opuBjj
-noau^ -saSB^ sojio ap A oou^jsoinjB ajiB jap sboisij sapspaidojd sbj
ap oipnjs^ ja jod Bpua^ns 'bisjj ajnauiBjaní nopda^noo eun omoa
uojjbq ap ojuaiuiBsuad ja na ofnpojjuí as b^uuojb Biaoaj bj ap
V1n ^ainainSis bj3ubui bj ap noisnjanoa ns namnsaj uapjojj Ajj
'sbdiisjuio^b sauopaiAUoa sns ap saua^jJO soj aaqos ouisau uojjbq jod
SBpsp sauopBatpni ssnn^jB jod U9iuido ns na sopBJoqoxio^) 'Bjjoai bj ap
sisaua^ bj ap Biuana jsp n^jqap oiuiinop asa ua uojjbq b opBjuasajcI
UBiqeq as anb soaijjduia soqoaq soj anb n^qBsnad uapjBjj A aoosojj
•sajajuí ns uojbaijiibo anb SBmajqojd soj nos jojBa jap souaui9uaj soj
'Bn8B ja ua pBpijiqnjos ns 's^sbS soj ap uoisnjip wj -sanopB^iisaAui sns
ap soaijoui soj aaiua ouspunaas jadsd un uoaaiAti; ojos eand Baiminb
ap SBpuauadxa sbj anb A 'bdisjj bj b A BjSojojoaiaui bj b

— 811 —
•sotuotp toq :mihh3&lt;j
•S8I #Í8d '(B[0UBdS9 'pJX) BOJUtlJlb VJ 3f DUOJSlf]

(5)
(8)

-njDxa isbd opBDipop Bjqsq as —sodiuiojb sosad soj ap BjqBj Bjamud bj
ap oub ja— 081 aP 8alnB uoíjbq anb uojBqojdraoD ísajBjuauíijadxa
saiuanj na opBasnq jas Biqap Bjjoa^ bj ap ^pu-isd ap ojund ja anb
ap Bapi bj ap ajuauuBiajdnioa asjBjaqij noiaipnd on ojad 'uosraoq^
ap U9I8J3A bj ap ajqiuajsosui oj uojapouoaajj •noijBg Bjain^is anb
oo^sianaq ouiuiBa ja JBppnja ap uij ja uo^ 'oipn^sa zb^bs A OAijsnBqxa
un b 'uojjbq ap ooxjijuap oiJBip ja jBjnoi^JBd na A 'sojijasnusui soj
b uojaiianio8 uapjBjj A aoosojj ojSis oajs^nu ap sajBjqmn soj ug

II
bjjo na sopBosnq jas naqap bubiu
-ojjsp boijsiuiojb bj ap saua^iJO so^ -bdiSoj Bpuanaasuoa ns sa 'bdiut
-o)b Buoaj bj ap jBiuamijadxa a^uanj bj jas ap sofaj íooiatdma o^zbjj
-Bq nn sa on BueiuojjBp Xaj s^ :noisnjauoa bj 'sand anodmi ag
•(^) oaTmjnb ohistuioib jap
jopBpunj jap 8oiuainiBnozBj soj b opiun ajuaraBoaBuiajni Bjsa 'oSjBq
-nía uis 'anb A ajjtqijasunajp ap souiFqEOB anb oppuas ja Xaj ns b
jBp 'BaouBui Bun^uiu ap oppinuad uBjaiqnq aj on 'uoíjbq ap Baoda bj
ua oairamb sisijbub jap nopisodsip b sajBiuaunjadxa soipaui soj 'naiq
BJoqy 'opmaiuoa A opiinas Bisa b ajai^uoa anb ja 'Xaj bj ap oiuaim
-ijqnasap jap sajiíB ajqísiAajdun 'oqaaq aisa ainauíBjos sa 'Bniisajim
bj b Bmpap bj ap bsb¿ oiuamijadxa jap pnipaBxa bj opuBna '^ot- -^
\Q2 ojdmafa jod asopuaiAjoA ou 'Biuarans noispajd bj opu^no UBiq
-uibo ou A lf A ojdmafa jod 'souanbad Jas uaqap (sbsbui) sosad ap
u^psjaj bj uBsa.idxa anb sojamnu soj anb ap oqaaq ja aiuauíBjog *sap
-ubj3 jas nspand soisa anb ajdmais 'sojaiua sojamnu sop ap ainapoa un
jod uousana ua uopBjaj bj jBsajdxa ajdmais uaiinuad 'sopBmixojds
ainauíBSozjo} nos anb 'sisijbhb jap sopsijnsaj soj jod sopsp sojanmn
soj anb oisand 'Bj^ojojnBi ap aioadsa eun Bijas ^aj Bq -BijaiBin bj ap
opunm jap BayisjjaiaBjBa buiiSiiiu BjJBnasua sou ou o jad 'Bpuauadxa bj
jod opBiujjjuoa 'aiuauíBiJBsaaau 'Bijas opmaiuoa ns 'sojaina sojamnu
ap aiuapoa un jod ajq^sajdxa sa 'ojio ap osad orasira un b 'ojeand
-moa ja ua 'opiun oiuamaja un ap soimjsip sosad soj ap uopBjaj bj
anb jBiaunua b bjbjiuiij as Áaj bj ig -jB.fopBJBd Bazajsd bjsia Bjaní
•ud b Bisa anbun^ 'uopjasB jbi ap sassq sspBiuasB uatq sbj j^a BJBd
A^i bj ap opiuaiuoa ja jBuiuiBxa bisb^ •sajdpjnw sauopuodoud st^j &amp;p
Jíaj v¡ ap OjuatuiiuqiiJS^p jv uoíjvq v Jtonpnoo opipod vasiqmf ojv9tu
•íuadxa unSmu anb —Jeáajj asmb ojsa b A— jbuijiib ap sauopipuoa
ua souiBijBisa 'oseo ajsa ua osnjauj 'jBip ap souiBqeoB anb soiBp soj ap
soiuamnSjB ap somauodsip ou anb soniB^uodns 's
'soiuamijadxa sns jBiajdjaiui BJBd oiajis aj anb bj
bj ap Bppnpap ^aj ns ap Bjnuuoj bj anj oiJBJinoa ja Jod anb ouis
ns jBjnuiJoi Bjsd nojaiAJis aj anb soj sojuaiuijadxa sns uojaní ou
j u^ '(g) 14ja Jod BpejdaoB aiuauíBipjjduii tsA sajdiijnui sauop
-jodojd sbj ap Xa¡ bj uoa opjanoB ap sojamnu soj opeapuopaj

�varios gases, como el aire atmosférico, pueda constituir una masa
aparentemente homogénea y asimilable, por todas sus relaciones mecá
nicas, a una masa gaseosa simple? Para encontrar la clave del problema'
Dalton acude a una hipótesis de Newton y admite, como hiciera éste,
que los gases están formados por átomos que se rechazan mutuamente
con una fuerza inversamente proporcional a su distancia, estando cada
átomo rodeado por una envoltura calórica. Esta sería responsable de
la fuerza repulsiva de las partículas y daría cuenta de la expansibilidad
de los gases. ¿Cómo explicar mediante esta hipótesis la homogeneidad
de la atmósfera producida por la difusión de un gas a través de otro?
Dalton aduce en primer lugar la siguiente suposición: "Un átomo
rechazaría a los átomos semejantes, pero solamente los semejantes;
cualquiera que sea la densidad de los gases, esta suposición prevé la
difusión de uno dentro de otro, y concilia las mezclas gaseosas, cuales
quiera que sean, con la teoría de Newton. En estas mezclas de dos
o más gases, cada átomo es un centro de repulsión para los de la
misma naturaleza, pero no para los átomos de otra especie. Todos los
gases unen sus esfuerzos para resistir a la presión de la atmósfera o
a toda otra que se les podría someter". Después de haber rechazado
esta suposición, como lo hiciera anteriormente con algunas otras, Dal
ton termina por admitir que los átomos de diferentes especies de
gases poseen dimensiones distintas. Corpúsculos con tamaños desigua
les serían incapaces de yuxtaponerse unos a los otros y de formar
capas contiguas. Por consiguiente, sólo llegan a establecer un estado
de equilibrio difundiéndose mutuamente y formando una mezcla com
pleta. Empero, dejemos a Dalton mismo la palabra:
"Al considerar de nuevo el problema —escribe— me di cuenta
de que nunca me había inquietado por la influencia de las diferencias
existentes entre las dimensiones de las partículas de los fluidos elás
ticos. Entiendo por "dimensión" la partícula sólida del centro con la
envoltura de calor que la rodea. Si, por ejemplo, en un volumen de
- aire no hay exactamente el mismo número de átomos de oxísreno que
de ázoe, es porque las dimensiones de las partículas de oxígeno son
distintas a las del ázoe. Por otra parte, si las dimensiones son diferentes
y si la fuerza repulsiva es el calor, ningún equilibrio puede establecerse
entre partículas que ejercen presión unas sobre otras. Esta idea se
me ocurrió en 1803; había encontrado a menudo que las dimensiones
de las partículas de los fluidos elásticos deben ser diferentes. Un volu
men de gas ázoe y uno de oxígeno, unidos químicamente, deberían
producir dos volúmenes de gas nitroso, y estos dos volúmenes no debe
rían contener más átomos de gas nitroso que los que ^n volumen
contiene de átomos de ázoe o de oxígeno. De ello se sigue que los
gases diferentes tienen átomos de dimensiones diferentes; de éste
modo se nos aparece la razón de la difusión de un gas a través' de
otro, sin que debamos invocar otra fuerza repulsiva que la del calor.
Tales son las opiniones que tengo actualmente sobre la constitución
de las mezclas de fluidos elásticos" (11). Dalton agrega: "Una vez
(11) Roscoe y Harden, Loe. cit., pág. 13
— 120 —

establecida la diferencia de las dimensiones de las partículas de los
fluidos elásticos en condiciones iguales de temperatura y de presión,
se plantea el problema de determinar las dimensiones, los pesos y el
número relativos de los átomos en un volumen dado".
¿Cómo admitir que estas inconsistentes conjeturas hubieran po
dido conducir a Dalton a la tesis fundamental de su teoría, a la clara
idea de que la individualidad química del átomo reside en la masa,
en el peso del átomo? El problema al cual buscaba la solución lo ha
llevado —él mismo nos lo dice— a suponer la diversidad de las
dimensiones de los átomos gaseosos, pero no le sugirió su diversidad
ponderal. Átomos de cuerpos químicamente diferentes, aunque tengan
tamaños distintos, podrían poseer, desde luego, masas iguales. Es muy
difícil aceptar que la suposición de la eventual diferencia de los diá
metros de los átomos, sea la fuente de la tan firme convicción de
Dalton de que es el peso el que caracteriza las distintas especies de
átomos (12).
La versión de 1804, propalada por Thomson, es lógica pero no
está de acuerdo con el diario científico de Dalton; la versión de 1810,
adoptada por Roscoe y Harden, es concorde con los apuntes de Dalton,
pero es ilógica. Ni la una ni la otra explican la génesis de la idea
básica de la teoría.

III
Sería ilusorio buscar los orígenes de la idea daltoniana del peso
atómico sin ubicar a su autor, ese gran protagonista de la discontinui
dad, en la continuidad de la historia. Su idea innovadora está ligada
al radical giro que el descubrimiento de la gravitación universal im
primió a las doctrinas corpusculistas de la época newtoniana. Los
atomistas del siglo XVII, vertiendo vino nuevo en odres viejos, adap
taron a la ciencia y a la filosofía de la época la antigua teoría, dejando,
sin embargo, a la noción de átomo todas las características que Demócrito le atribuyera. Permanencia perpetua en el tiempo y forma geo
métrica en el espacio quedaron, pues, como atributos esenciales del
átomo. Según Boyle, el más eminente químico del siglo, los corpúsculos
poseen una inmensa variedad de formas: provistos de puntas, azado
nes, ramificaciones y corchetes, los corpúsculos se prestaron a la con(12) La mayoría de los historiadores siguen la opinión de Roscoe y Harden. Sin
embargo, algunos, más perspicaces, dudan en tomar nna posición definitiva. Característica a
este respecto es la opinión de Aldo Mieli: "No es fácil, de nuestra parte, tomar una
decisión neta, adhiriendo a la opinión expresada por Roscoe y su colaborador, o ciñéndonos
al desarrollo histórico que se encuadra en la narración de Thomson. Lo que parece cierto
es que tampoco Dalton estaba completamente seguro de cómo su doctrina atómica se había
originado. Quizás ésta fue una idea luminosa que surgió de su subconsciente cuando com
probó el hecho de la existencia de las proporciones múltiples; pero su obstinada creencia
en los corpúsculos de tipo newtoniano, le hacía rechazar un origen puramente químico y
suponer que la idea le había venido de sus especulaciones corpusculistas. Quizá también
sus amigos y colaboradores, como Thomson, tenían de lo que pasaba en la mente de Dalton
una visión más clara de la que poseía Dalton mismo. Si fuera así, la interpretación dada
por Thomson tendría un valor mayor que las manifestaciones hechas en sus conferencias
por el creador mismo de la doctrina" (La teoría atómica moderna, pág. 37).
— 121 —

�*(¿ *^Bd 'Dt/japom ddiu/o^d mio^% wj) t(enu^aop bj ap onzsinx jop^aj^ ja jod
sspua-iajuo^ sns aa SBipaq sanopBisajiaBui se[ anb jo^^m jop^A tm srjpuai moskohx ^od
Bpep uopBiajdjaiai v\ 'isb BJanj ig 'omsna noiivq Biasod anb ^ 9p Bjep sbui ^oisia san
noxivq ap aiuam ^\ na BqesBd anb oj ap naina) 'noskohx ouk 'sojopujoqiiioj X so^iuib sns
uaiqnrot Bzmf) -SBjeijn^sndioa sauopejnosdsa sns ap opinaA Biquq aj cap; bj anb lanodns
X ooiminb a)uauiB.md uauo un jBZBipaj Bpsq a^ 'oaBiuo^Mdn odii ap so^njsndjo^ so[ na
Bpnaaj^ BpBu^sqo ns ojad ¡sa^dpjnuí saaoiojodojd sb¡ ap Bpaa^sixa bj ap oipaq ^a oqojd
-rao opnBn^ ajuapsno^qns ns ap oí^jns anb BSouitan^ Bapi Ban anj Bisa 3Bzin) 'opsuiSiJo
Biqsq as B^tmojB BuiJi^op ns onio^ ap ojnSas a}uauiBia|doi03 BqBisa jtfonvg oaodmBi anb sa
ouap ao^jEd anb cj -jjoskohx ap uopcucu B[ na BjpBn^ua as anb ooijojsiq ojjojjEs^p jb
sonopuaup o 'jopcjoqBjoD ns X aooso^ lod epBsajdxa uoiaido b| b opuaijiupB (Biau uoisi^ap
Bnn Jr.mo) 'auBd EJisann ap 'JpBj sa ojj,, -'Jla?^ PÍV aP nomido bj sa ojjadsaj aisa
b Bai)sjj¿)joEJc3 -BAiiinijap nopisod cun jeiuo) na uspnp 'sa3B3idsjad ssm 'sounS[B 'og
nig '^aoHV^ X ao3SO)¡ ap uoiuido b\ nanSis sajopciaoisiq so^ ap eijoXbui b^^ (ZV)
-UO3 B[ B UCUBJSOjd 38 SO^nOSndjOO 9O\ 'S3}0qOJO0 ^ SaUOTOBOTJHUBJ 'S3U
-opBZB 'sBjund ^p sojstAOjd :sbui.ioj ^p pcpaTJBA Bsuamut cun uaasod
so^nosndjoo so^ 'o[Sis [ap ooTtainb ajnaniuia sbui p 'a^jíog tmSag 'otno^
[ap sojBiouas^ sojnquiB omoa 'sand 'aojepanb oioBdsa [a ua b^ijj^ui
-oa3 buhoj Á odiuau [a na njadjcad cionanBnuaj 'BjaiínqiJiB a[ o^ua
-praaQ anb SBoiisj^ajaBJBO sb[ SBpoj oraoie ap u^pon B[ b 'oSjBqnia ms
'opnBfap 'Bjjoaj büSijub B[ Booda B[ ap bjjoso[ij b[ b jÍ Bi^naio B[ b uojbj
-dspB 'eofaiA sajpo na OAana oaiA opuaijjaA '[[^x \^^s I3P sbjsiuiojb
so^j 'BaBiuoiA^au Booda B[ ap SBj8i[no8ndjoa sButjjaop sb[ b oymijd
-tai [BSJdAiun u^ioB^iABjg B[ ap o^naimijqnosap [3 anb ojiS [BatpBi [B
BpBi[ Bisa BiopBAOUut Bapi ng "Bijoisiq B[ ap pepmuijnoa B[ na 'pBp
-inmjuoastp b[ ap BiSiuoBjojd ubjS 383 'jojnB ns b jBDiqn ms ootiuo^b
osad [ap BUB¡uoj[Bp Bapi B[ ap saaaSuo so[ jBasnq oiJOsn[T

III
•Bjjoaj B[ ap
B[ 3p 8IS3UaS B[ UB0I[dx3 BJJO B[ III BIHl B[ Il^^ -BOl8o[t 83
'uo^jbq ap s^jundB so[ uoo apjoanoa sa 'uapjejj Á ^oosojj jod
'0T8I 3P noxsjaA b[ íuoj[bq ap ooijijuap otJBip p uoo opjsnDB ap Bjsa
ou ojad bdi^9[ sa 'uoeraoqj^ jod BpB[Bdojd '^O8l aP n^isaaA ^j
•(Zl) eomo)B
anb p osad [a sa anb ap uoj^bq

ap sapadsa SBjutjsip ee[

ap uoio^lAuo^ aouij ub^ b[ ap ajuonj bj Bas 'souiojb so[ ap so¿i^iu
-mp so[ ap Bi3U3J3}ip [BnjnaAS B[ ap npioisodns B[ anb js^daae [pjjtp
e^ •ss^nífr sbsbot 'o8an[ apsap 'jassod uBjjpod 'sojmjsip soubiub^
snbunB 'sa^uojajip ^;uauiBoiuijnb sodj^na ap somd'jy '[Biapuod
ns oijjíins 3[ ou ojad 'soeoasBS sooiojb so[ ap sauotsuauiip
sb[ ap pBpisj3Aip B[ janodns b —^oip o[ sou orasiui [3— opB*A3[[
Bq O[ uoian[os B[ Bqsasnq [Bna [B Btna^qojd [g ¿otnojB [ap osad p ua
'bsboi B[ na spisaj ouiojb [ap Bonuinb pBpi[BnpiAipm B[ anb ap Bapi
BJBp b[ b 'bi.1031 ns ap ^BjuouiBpunj sisa) B[ b uojjbq b jianpuoa opip
•od UBjaiqnq SBinisfno^ saju^jsisuooui SB^sa anb Jijiuip^ orao^?
*ttopBp uaranp^A un us soiuo^b so[ sp soaijb[3J oaainnn
p A sossd so[ 'sanoisuamip sb[ jBuiuuajap ap cuio^qojd p BajuB^d as
'u^ieajd ap A BiniBjadtuaj ap sa[eni sanoiaipuoa na soaussp opmjj
so[ ap 8B[noijjBd sb[ sp sauoisnauíip sb[ ap Bpuaa^jip B[

— 0^1 —
'-jp

'Kaavn X ao^sojí (n)

uoj[bq "(xi) tt8oopsB[a sopm[j ap SBpzaui so[ 3p
u^pn^psnoa b[ ajqos 0juauijBnj3B o^uoj anb sauoiuido 8B[ nos S3[Bj[
•jo[bo pp B[ anb BAispidaj Bzjanj bjjo jb^oaui soniBqap anb uis 'ojio
ap saABj]. b 8b3 un ap noisnjip b[ ap uozbj b[ aaaasdB sou as opom
3183 ap ^eaiaajajip sauoisuainip ap souiojb uauaij sajuaaa^ip
so[ anb anSis as o[p 3(j 'ona^ixo ap o aozB ap soinojc ap
uaran^oA un anb so[ anb osojjiu sb^ ap sohioíb sbui jaua^noa hbjj
-aqap ou sauamtqoA sop sojsa A 'osojjiu ssá ap sauauin[OA sop xianpojd
UBuaqap 'a^uauiBoiimnb sopiun 'on^^ixo ap oun A aozs sb^ ap uam
-n[OA hq -gajnaaajip xas uaqap 8ODijSB[a sopm[j so[ ap SB[naj}jBd sb[ ap
saaoisuatuip sb[ anb opnnam b opBjjuoona Bjqsq í08I ua oixinzto ara
38 Bapi B}s^[ -sbjjo ajqos SBUii uoisajd uaojafa anb 8B[naj}JBd a^jua
38J3aa[qB}83 spsnd oijqi[inba unSum 'jo[bo [3 sa BAisjndgj Bzjanj B[ ts A
eaiuaja^ip uos sauoisuamip sb[ ts 'ajjsd bjjo joj -aozB [ap sb[ b ssiupsip
nos oua^ixo ap SBpnojjjBd sb[ ap Sduoisuamip sb[ anbjod sa 'aozc ap
anb ouasixo ap somojB ap ojaninn omstuí p a^uaiuejocxa ^Bq ou 3jib
ap nguinp^A un na 'oyduiafa jod 'íg "Bapoj B[ anb jo[bd ap
B[ noa oJinaa [ap Bpi[9s [naijjBd b[ ttuoisuaraipw jod opuanug 's
-SB[a sopinjj so[ ap 9B[na^jBd SB[ ap s^uoisnamip sb[ ajjua sa^ua^sixa
SBiauajajip sb[ ap Biauan[jui B[ jod opBjainbui Biq^q ara Bounu anb ap
B^nana ip aui —aqijosa— Biuop^ojd [3 OAanu ap iBjapisuoa [y,,
:BjqB[Bd B[ orasim uoj[bq b souiafap 'o^aduig -Bj3[d
-raoo B[az3m sun opuBinjoj A ajuaniBn^nuí asopuaipun^ip opqi[inba sp
opB^sa un jaoapqBjsa b ub3[[ o[os 'ajuaxnSisuoo joj 'S^nSunoo SBd^o
jbuijoj ap A bojío so[ b sonn asjanodBjxn^ ap sdaBdsaui ubijss sa[
-BnSisop soubuib) uod sopnosndjo[) 'SB^uiisip sauoisuauíip uaasod sas^^
ap saiaadsa sajuajajip ap somojB so[ anb jijiiups jod Buuujaj noj
-[bq 'sbijo SBun^[B uod ajuainjOTJOjuB Bjaioiq o[ ouioa 'uopisodne bjs^
opBZBq^aj jaqBq ap sandsaQ -^jajaraos Bjjpod 83[ as anb bjjo Bpoj b
o BjaisoiujB B[ ap nmsajd B[ b Jijsisaj BJBd sozjanjsa sns naun sass^
so[ sopoj^ 'apadsa bjjo ap souiojb so[ BJBd ou ojad 'Bza[BjnjBU btusiui
B[ ap so[ Bjsd uois[ndaj op ojjuao un sa ouiojb Bps^ 'sas^S sbui o
sop ap 8B[az3m eejsa u^ -uojAia^j sp bjjosj b[ uoa 'ubbs anb Bjamb
-sa[ena 'sbso3sbS SBpzam sb[ Bi[puo^ A 'ojjo ap ojjuap oun ap upisnjip
b[ aAajd nopisodns Bjsa 'bssb^ so[ ap pspisuap b[ Bas anb BjambjBno
ísajuBfamas so[ ajuauíBjos ojad 'sajuBfamas soiuojb so[ b BUBZBqoaj
ouiojb u^,, :nopisodns ajuamSis B[ J6n[ jauíud ua aonps uoj^bq
¿ojjo ap saABjj b sbS un sp uoisnjip B[ jod Bppnpojd BjajsomjB B[ ap
pBppuaSoinoq B[ sisajodiq Bjsa ajuBipaui jBai[dxa 01^9^? &lt;83se^ 80[ 3P
pBpi[iqisuBdx3 B[ ap Bjnsna BjJBp A SB^najjjBd sb[ ap BAis^ndaj szjanj b[
ap a[qBsnodsaj Bijas Bjs^ •B3tjo[B3 BJtij^oAua Bun jod op^apoj omojB
Bpea opuBjsa 'BiauBjsip ns b [Bnopjodojd ajuauíBSJaAní Bzjanj Bun uod
sjusuiBnjnni uBzcqaaj as anb souiojb jod sop^iujoj UBjsa sas^á so[ anb
'ajes Bjapiq ouioa 'ajinip^ jC uojj.3^[ ap sisajodiq Bun v spnaB uoí[bq
Buiajqojd [ap 3ab[d b[ jbjjuoouo bjbj ¿3[dmis bsobseS bsbui can b 'sboiu
-Boaui sauopBpj sns SBpoj jod 'a^qBjiuiiSB A BauaSomoq ajuamajuajBdB
bsbui Bun jmjijsuoD Bpand 'oDwajsomjB 3jib p oiuoa 'sssb^ soijba

�cepción mecánica de la afinidad química y permitieron interpretar
fenómenos químicos como la solución, la precipitación, la cristalización
y algunos otros. Así, por ejemplo, mercurio y azufre se reúnen para
constituir cinabrio gracias a las formas de los átomos del primero, que
se ajustan bien a los átomos del segundo; sin embargo los corpúsculos
de la sal tartarí poseen —admite Boyle (13)— una figura que ensam
bla todavía más estrechamente con la de las partículas del azufre, y
es por ello que libera del cinabrio al mercurio. Los ácidos tienen
partículas puntiagudas y forman por ello sales con cristales de ángulos
cortantes; al contrario, las partículas de los metales son porosas; al
disolverse un metal en un ácido, las puntas de los corpúsculos del
segundo penetran en los poros del primero. Si el oro resiste al ácido
nítrico, es porque las puntas de los corpúsculos de este ácido son
incapaces de penetrar en los poros demasiado estrechos de sus partícu
las. Estos ejemplos ilustran con qué radicalismo la fe mecanicista de
Boyle y de sus contemporáneos, ensayó extender el principio de la
diversidad geométrica de los átomos a la experiencia química. El
encadenamiento, ensamblamiento y apilamiento de los átomos, mer
ced a sus lengüetas, puntas, ranuras y poros, debía dar cuenta de todas
las metamorfosis de las sustancias. En el pensamiento de los atomistas
del siglo XVII, un mecanicismo rígido es inherente al mundo, hasta
en sus más ínfimas partículas, hasta sus corpúsculos puntiagudos y
ramificados.
Tal era la posición cosmológica del atomismo, cuando sobrevino
el descubrimiento de la atracción universal por Newton. De un golpe,
la diversidad de las formas atómicas, medios primitivos de una inter
pretación rudimentaria, se volvieron una hipótesis carente de sentido.
Ya no era menester —para explicar la cohesión de las partículas—
admitir el enlazamiento mecánico de unas figuras congruentes: el lazo
que mantiene reunidas las partículas, y las agrupa en cuerpos macros
cópicos, se convierte en una fuerza inmaterial afín con la atracción
universal. Newton propone en las célebres "queries" de su óptica la
hipótesis de las fuerzas intramoleculares y opina que las partículas
de los cuerpos se atraen, con una fuerza que a pequeña distancia de
la partícula es lo bastante poderosa para producir, por la unión de
una partícula con otras, efectos químicos. Sin embargo, las fuerzas
atractivas no son las únicas que actúan en el microcosmos; según
Newton intervienen también •—como hemos mencionado— fuerzas
repulsivas. En el álgebra, a la serie decreciente de las magnitudes posi
tivas sigue, cuando éstas alcanzan el cero, las magnitudes negativas;
al igual, en la mecánica newtoniana de las moléculas,'' a la fuerza
atractiva de la partícula que decrece con el aumento de la distancia,
sigue, donde la atracción desaparece, una fuerza repulsiva. La refle
xión de la luz, que Newton interpreta como una repulsión de los

corpúsculos luminosos a partir de la superficie reflectora, la alta velo
cidad con que los rayos son despedidos por fuentes de luz y que
adquieren después de haber salido de la esfera de atracción de las
partículas de su manantial, y finalmente la dilatación térmica de los
gases, son los índices que Newton alega para apoyar la hipótesis de
las fuerzas repulsivas. Admitidas estas premisas, la imagen del mundo
físico, declara Newton, aparece extraordinariamente simple. Los movi
mientos de los grandes cuerpos están gobernados por la atracción gravífica, los de sus partículas por las fuerzas intermoleculares, atractiva
y repulsiva. Por otra parte, la unión y separación de las partículas,
se encuentra en la base de todos los cambios químicos. Es este simple
mecanismo newtoniano, el que se ofreció a los razonamientos de Dalton en los comienzos de su camino cognoscitivo.
Sin embargo, si la intervención de Newton debía volverse decisiva
para la teoría de Dalton, no fue gracias a la noción de la fuerza inter
molecular, que Newton agregara a la doctrina corpuscular, sino exclu
sivamente a causa de una noción que Newton había suprimido: la
variedad de las formas atómicas. Una vez rechazada la hipótesis de
que la diversidad de las sustancias químicas corresponde a las formas
distintas de sus partículas, Dalton se veía frente a la cuestión: ¿Cuál
es la propiedad de los átomos capaz de explicar la diversidad de los
elementos químicos? Dalton había dudado algún tiempo —como mues
tra la conferencia de 1810— entre si debía elegir el tamaño o el peso
del átomo. Si terminó por adoptar la hipótesis que aseguraría el
éxito de su teoría, fue —creemos— por haber encontrado apoyo para
su idea en dos principios íntimamente ligados uno al otro, ambos
de carácter apriorístico y también los dos viejos como el mismo
atomismo. El primero de estos dos principios, ya enunciado por los
pensadores abderenses, es la indestructibilidad de los átomos; el se
gundo es el principio de la persistencia de la materia a través de todo
cambio. Entrevisto por Lucrecio ("Nil posse creari de nihilo"), este
último principio, tácitamente admitido desde el renacimiento en la in
terpretación de experimentos por varios investigadores (Van Helmont,
Mariotte, Black), fue librado de la maraña que lo envolvía por Lavoisier y llevado —como es bien sabido— a la categoría de ley básica,
la de la conservación de la masa en todas las reacciones químicas (14).
Como Lavoisier define la masa por la propiedad de ser pesada, su
principio equivale al de la conservación de los pesos. Dalton insiste
sobre esos dos principios en el mismo capítulo de su gran obra en
que expone su teoría atómica (New System, I Parte, Capítulo III):

(13) Boyle da numerosos ejemplos de la aplicación de su teoría corpuscular a la
química, en su obra Origin oj forms and Qualilies y en Experimente of Mechanical Origin
or Production of divers particular Qualities. Ver: Lasswitz: Geschichte der Atomistik
vom Mittelalter bis Newton", Vol. II, pág. 275-82 y Ehrenfeld: "Gundriseiner Entwicklungs
geschichte der chemischen Atomistik", pág. 202-3. ,

(14) La afirmación de que Lavoisier hubiera demostrado con la balanza el principio
de la constancia de la masa, y que ésta seria pues una proposición de origen experimental,
es un error corriente que se encuentra consignado en muchos manuales. Subrayemos que ni
Lavoisier ni nadie ha demostrado empíricamente la conservación de la masa; el empleo
de la balanza no prueba este principio, sino que lo presupone. Conferir a la balanza el
control de los cambios químicos carecería de sentido, sin haber admitido a priori que tes
transformaciones químicas son incapaces de modificar las masas. Lejos de ser el resultado
de experiencias, es un principio regulador que sirve para interpretar les resultados expe
rimentales. Así lo enfocó también Lavoisier, que lo compara con un axioma geométrico,
considerándolo como una consecuencia de la exigencia de que el todo debe ser igual a la
suma de sus partes (Oeuvres de Lavoisier, II, 339.).

— 122 —

— 123 —

�'CóES 'H 'aisiOAV^ ap BajAnaQ) sauBd sns ap eiuns
v\ B [En9i Jas aqap opo] p anb ap Bpua^ixa B| ap Bijuaniasuoo Bun oiuoj o[opuejapisao^
'o.iiJiauíoaí Braoi^B un no Bjedmoo O[ anb 'aaisiowj uaiquiEi o:&gt;ojua o[ isy -saiciuaunj
•adxa sopBijnsaj soj JBiajdia]ui BJBd aAjts anb jopB[nSaj oidpuud un sa 'SBpoaijadxa ap
opEljnsaj p jas ap sofa^ -bcscui sb[ jgjijipom ap sajedBjui nos sBJiuimb sauoi^cuuojsuBj)
sc{ anb ijoijd b optiiiupB j^qsq ms 'opimas ap Bijajajs^ soDimjnb soiquis^ so[ ap fojiuo^
ja B2ut|Bq b[ b Jijajuo^ -anodnsajd O[ anb ouis 'oidpnijd aisa Bqanjd ou BzuBjBq bj ap
oa^dma p ^bsbiii b^ ap uopBAjasuo^ bi ain^uíB^ijiduia opsjisomap Bq aipBU in uaisiOAV^
iu anb soiu3&lt;Bj(|ng •sa[RniiBui soqjnni ua opBu^i^uoj BJiuanoua as anb aiuaujoj jojja un 83
'{B^uamuadxa ua^ijo ap nopisodoJd Bun and Bijas sisa anb A 'bsbui C[ ap bijubisuo^ B[ ap
oidpuud [a BzuB¡Bq B[ uoj opBJisouiap Bjaiqnq HaisiOAV] anb ap uopsauíjE cq (^i)
: (jjj ojnjidB[) '91JBJ j 'raajsXg Ava\[) BoimpjB Bjjoai ns auodxa
ua Bjqo ubjS ns ap ojnjjdBa ouisiui ja na soidpuiad sop sosa ajqos
aisisui uojjbq 'sosad soj ap uopBAjasuoa bj ap jb ajBAinba oidpupd
ns 'spBsad jas ap p^paidojd bj jod bsbui b[ ^uijap jamoAB'j 0010^
'(^1!) sB^iminb sauopoeai sbj sepoj na bsbui b[ ap u9pBAjasuoa bj ap bj
'3isBq ^aj ap BuoágjBO B{ b •—opiqBS uaiq sa o moa— opBAa^^ Á JatsioA
-vj jod BiA^oAua oj anb bubjbiu B[ ap opBjqi^ anj '(
'jnompjj ub^) saJopBiífrisaAUT sot^ba jod soiuauíuadxa ap
-ui B^ ua o}uaiuii3Buaj \a apsap oppiuipB ajuaaiBíioBj 'oidpuud omu^n
ajsa '(tto^iqiu ap UBaj^ assod ^i\[,,) oioajon^ jod ojsiAajjug -oiqineo
opoi ap sfABJ^ b Dfjajvtu vj ap mouajsisu^d b^ ap oidioniad ja sa opuná
-as ja ísouíoj so^ ap popjuqiionJisaput bj sa 'sasua^apqs saaopBsnad
soj jod opBionnua bá 'soidpuijd sop soisa ap oaaiuiad j^ -otusiraoiB
ouisun ja ouiod sofaiA sop soj uaiqniBj Á oapsjjoijdB J3}objbd ap
oqiue 'ojjo jb oun sopB^ij aiuauíBuiiiui soidpuijd sop ua Bapi ns
Bjsd oXodB opBiiuoaua jaq^q jod —souiaajo— anj 'Bjjoaj ns ap ojixa
ja BtJBJnáasB anb sisaiodiq bj JBjdopB jod ^uiuuai ig -oinojB jap
osad ja o oubiubj ja ji^aja Biqap ts aajua —0181 ^P Biouajcajuo^ bj bji
-sanuí ouioo— oduiatj un^jB opepnp Biq^q uoijbq ¿soaiuiinb soiuamaja
soj ap pBpisaaAip bj JBOi^dxa ap ZBd^a souioib soj ap pspaidojd bj sa
jsn[)? :uoi}sana bj b ajuaaj BiaA as uoijbq 'SBjn^jiJBd sns ap BBjuijsip
sbuuoj sbj b apuodsajjoa sBotininb SBiauBjsns sbj ap pspisjaAip bj anb
^p sisaipdiq bj BpBZBq^ai zaA buq -sb^iuioib sbuijoj sbj ap pepaiJBA
^j :optmijdns Biq^q nojMa^ anb uppou Bun ap Bsn^a b ajuaiuBAis
-njaxa ouis 'jB[nosndaoa Buiajaop bj b BJBáaj^B uojAva^ anb 'JB[noa^oui
-ja^ui Bzaanj bj ap nopou bj b sbi3bjS anj ou 'uoijbq ap Bjjoa) bj BJBd
BAtspap asjaAjoA Bjqap uoiMa^[ ap uoiou^Ajajuí bj is 'oáaequia uig
•oApiasouSoo outuibd ns ap sozuaimoa soj ua uoj
-jbq ap soiuaiuiBuozBJ soj b oíaaajo as anb ja 'ouBiuoiM.au omsiuBoam
ajduiis aisa sg -eoaiuirnb soiquiBa soj sopo^ ap as^q bj ua sjjuanoua as
sbj ap uoi^BJBdas Á. uoiun bj 'aia^d bjjo jo^ 'BAisjndaj A
's^^Bjnoajouuaiui SBZjanj sbj lod SBjnajUBd sns ap soj 'b^ijia
-Bjá uop^Bj^B bj jod sopBU^aqo^ UBjsa sodaana sapuBjS soj ap so^uoiin
-iaoui so^ -ajduiis aiuauíBiJBUipjoBJixa aoajBdB 'uo^m3^[ BJBj^ap 'oorsij
opunm jap ua^Biui bj 'SBSimajd sB^sa SBppimpy 'SBAisjndaj SBzaanj sbj
ap srsa^odiq bj jbXocIb BJBd cáa[B uojAiaf^ anb sa^ipuj soj nos
soj ap B3iuMai uopBiBjip bj aiuam[Buij A 'jbijububui ns ap
sbj ap nopaBJiB ap Bjajsa bj ap opijBS jaq^q ap sandsap uaaainbpB
anb A znj ap sajuanj jod sopipadsap nos soáb^ soj anb uoa p^pia
-ojaA B}jB bj 'BJOi^ajjsj aioijjadns bj ap Ji}JBd b 8osouiuinj sojnasndaoD

' 't'ZOZ *^?a *,t^l!í85™oiV naqDsnnaq^ jap
^ ZS'^LZ -^?d 'II '["A 'í,o0iMaN s!1W
^)MSiinoiy jap ajq.iiqjea^) :ziimssvi :JaA 'saj^^DnQ jvjnoiuod sj^nip (o uotjonpojj jo
uiíijq ^rraiumpa^^ ¡o s^v^wlj^dx^ u X tanjpT!^ puv smjof ¡o utáijQ Bjqo ns na 'Baiminb
b^ B j8[ndsndjO3 Buoat ns ap uopB^iidB 81 ap so^daiafa sosojaoina 8p 31A0^ (1)
soj ap uoisjndaí Bun ouioo B^aadjajuí uoiMaj^j anb 'znj bj ap uoix
vj 'BAisjndaj Bzjanj buti 'soajsdBsap uoiaoBJiB bj apuop 'anSis
bj ap ojuaninB ja uoo aaaaoap anb B^nojjjBd bj ap baijobjjb
Bzaanj bj b 'sBjn^ajom sbj ap bubiuoim^u BaiuBaara bj ua 'jBn^í jb
íSBAusáau sapmiu^Biu sbj 'ojaa ja ubzub^jb ssisa opusno 'anSis sbau
-isod sapnjiuáBUi sbj ap a^uaiaaaaap aiaas bj b 'Bjqa^jB ja ug -SBATSjndaj
SBZjanj —opsuopuaui somaq orneo— uaiqiuBj uauaiAJajuí uo^M.a^[
utiSas í soiuso^ojoiui ja ua UBtijoB anb SBOiun sbj uos ou sbaij^bjjb
SBZjanj sbj 'o^jBqma uig •soouninb sojaaja 'sbjjo uoa BjnoijJBd ruii
ap uoiun bj jod 'jpnpoad BJBd Bsojapod a^uBjseq oj sa BjnojjjBd bj
ap BpuBjsip Buanbad b anb Bzjanj Bun uoa 'uasjjB as sodjana soj ap
SBjn^jiJBd sbj anb Buido A sajBjnaajouiBJiui SBZjanj sbj ap sisajodiq
bj B^pdo ns ap Msaiaanb,, eajqajaa sbj ua auodojd uoim^j^ 'jBSjaAiun
bj uoa ujjb jBija^Buiui Bzjanj Bun ua a^jaiAuoa as 'so^idoo
sodjana ua Bdnjí^^ sbj A 'ssjn^jiJBd sbj sBpmnaj auaijueni anb
ozbj ja ¡sajuanjíiuoo sbuiStj se un ap ooiuBaaui oiuauuBzBjua ja jpimpB
—SBjnapjsd sbj ap upisaqoa bj jBoijdxa BJBd— ja^sauam Bja ou bj^
•opijuas ap ajuaaBO sisaiodiq Bun uojaiAjOA as 'BiJBjuamipnj uopB^ajd
-ja^ut Bun ap soAiiimud soipaui 'sBouu^jB sbuijo^ sbj ap pBptsjaAip bj
'adjoS un ^q •uojAva^f Jod jBBjaAiun uopOBJ^B bj ap ojuauuijqnosap ja
ouiAajqos opu^na 'omsiuxojB jap boi^ojoiusod uopisod bj Bja jbj^
•SOpBOlJIUIBJ
A sopnSBpund sojnasndjo^ sns BjSBq 'SBjnajiJsd sbuiíjuj sbiu sns ua
BjsBq 'opunm jb aiuajaqui sa opt^jj ouispiuBaaní un 'JTAX IT9 IaP
8B}siiuojb soj ap ojuaiuiBsuad ja u^ -SEpuBjsns bbj ap siso^ouiBiaui sbj
SBpo} ap Bjuana jBp Biqap 'sojod A sejnuBj 'sBjund 'sBjanáua[ sns b pao
-jaui 'souiojb soj ap oiuaiuiBjidB A ojuaiuiBjquiBSua 'o^uauuBuapBaua
|^ -Bauuinb spuaiaadxa bj b soiuojb soj ap caiJjaiuoa^ pBpisjdAip
bj ap oidpuiJd J3 japua^xa oX^sua 'soauBJodiuajuoa sns ap A ajXog
ap B^spiuBaaui aj bj omsijB^ipBj anb uoa uBj^snji sojdmafa so^s^ -bbj
-naiiJsd sns ap soqoaajsa op^isBuiap sojod soj ua ^Bj^ouad ap saoBdsoui
nos oppB a^sa ap sojnasndjoa soj ap SBjund sbj anbaod sa 'ooijjju
opp^ jb ajsisaj ojo ja ig 'ojauíud jap sojod soj ua uBJiauad opun^as
jap sojnasndjoa eoj ap SBjund sbj 'opps un ua jBjaui un asjaAjosip
jb íSBSOJod uos sajBiam soj ap SBjn^jiJsd sbj 'oijbjjuod jb ísaiuBjjoo
sojn^uB ap sajBisua uoa saj^s ojja jod ubuijoj A sspn^Biiund sBjn^jtJBd
uauai; sopp^ so^ -oijnoaaui jb oijqBup jap Bjaqij anb ojja jod sa
A 'aajnzB jap SBjnajiJBd sbj ap bj uoa aiuauíBqaaajsa sbui BiABpoi sjq
-uiBsua anb Bjnáij Bun —(gj) aj^og ajiiup^— uaasod jjojjoj jvs bj ap
sojnasndjoa soj oki^quia uis ^opun^as jap souio^b soj b uaiq uBjsnfB as
anb 'ojauíud jap souioib soj ap - uuoj sbj b sbpbjS ouqsup jmjijsuoa
BJBd uaunaj as ajjnzB A ounojam 'ojduiafa jod 'isy "soajo soun^jB A
bj 'uopBjidpaad bj 'uppnjos bj orno sooiuijnb souauíouaj
í uoaaTiiinaad A Baimjnb pBpiuijB bj ap BaiuBaam uppdaa

�"No está —escribe— al alcance de la química la creación o destruc
ción de la materia", y agrega, "el intento de crear o destruir un sólo
átomo de hidrógeno equivaldría a querer introducir un nuevo planeta
en el sistema solar o a aniquilar uno que ya existe".
Ahora bien, un simple razonamiento basta para convencerse que
de estos dos postulados, que en realidad sólo son uno, Dalton pudo
pasar directamente a la idea cardinal de coordinar la diversidad pon
deral de los átomos con la diversidad de los elementos químicos. En
efecto, cuando dos elementos se reúnen para formar un compuesto,
todo cambia y solamente se conserva —de acuerdo con los dos prin
cipios indicados— la suma de los pesos de los elementos y los átomos
de éstos. Estas dos permanencias, que equivalen a la conservación del
peso del átomo, imponen al peso como característica fundamental de]
átomo y sugieren la hipótesis de que en esta característica reside la
individualidad química del átamo. De aquí se sigue que en los com
puestos, cada elemento lleva consigo el peso definido de su átomo, dis
tinto al de los otros elementos, y que perdura como señal indeleble,
mientras otras marcas individuales del elemento desaparecen. Basta,
por consiguiente, determinar la composición ponderal de les cuerpos
compuestos, para obtener los pesos relativos de las últimas partículas
de sus constituyentes. De este modo Dalton pudo llegar, por un camino
meramente deductivo y a partir de postulados apriorísticos, a la im
portante tesis que está en la base de sus tablas atómicas, y que forma
el núcleo esencial de su teoría.
Pero si bien los dos principios bastan para aclarar el descubri
miento de la noción de peso atómico, no son suficientes para motivar
la importante proposición de la teoría de que las combinaciones quí
micas se realizan entre átomos asociados en números enteros y pe
queños. La segunda parte de esta afirmación, que admite una relación
simple entre los números de los átomos del compuesto, no se deduce
como consecuencia de las premisas que acabamos de indicar. De la
indivisibilidad del átomo sólo se sigue que las combinaciones se efec
túan entre números enteros de átomos, pero no se deduce de ningún
modo que esos números deban ser pequeños. Si no fueron resultados de
análisis químicos, por groseros que fuesen, los que sugirieron a Dalton
la hipótesis de las "razones simples", ¿cómo llegó a esta última afir
mación? Guiado por la clásica convicción de que las relaciones reali
zadas en la naturaleza —y por consiguiente también las leyes que
expresan esas relaciones— deben ser necesariamente simples, Dalton
pudo haber concluido a priori, que las razones entre los números de
átomos existentes en una combinación, podrían expresarse mediante
números enteros pequeños. La ley de las proporciones múltiples es
una inmediata consecuencia de esta proposición.*
Apoyado por algunos de los más eminentes mecanicistas del siglo
XVII, incluso por Newton, el principio de la simplicidad de las leyes
de la naturaleza, aunque sus fundamentos gnoseológicos sean proble
máticos, ha dejado admirables pruebas de su utilidad como instru
mento para hallazgos. No caben dudas que Dalton estaba convencido,
al menos del valor heurístico de este principio, puesto que lo emplea
— 124 —

para establecer las reglas prácticas que le sirven para determinar los
pesos relativos de los átomos. Sin embargo, si se agrega a los otros
dos axiomas indicados, el de la simplicidad, de estos tres principios
apriorísticos se deducen todas las proposiciones esenciales de la teoría
de Dalton, incluida en ello la ley de las proporciones múltiples.
Estamos pues llevados a la conclusión de que Dalton llegó a sus
ideas innovadoras a partir de tres postulados, con independencia de
la experiencia. Sin invocar para nada procederes empíricos, había
podido encontrar, gracias al método hipotético-deductivo, las sencillas
proporciones de su teoría, para las cuales buscara a posteriori con
firmación en los resultados del análisis químico.
Si el desarrollo que acabamos de bosquejar corresponde realmen
te al nacimiento de la teoría, entonces las fuentes gnoseológicas del
atomismo daltoniano no difieren funcionalmente de los orígenes del
atomismo democriteano. Como éste, la doctrina de Dalton es en su
génesis una concepción especulativa, sin raíces en conocimientos em
píricos. La diferencia entre las dos teorías no reside en sus orígenes
gnoseológicos, no reside en los métodos utilizados para encontrar las
proposiciones básicas, sino en el hecho capital de que la teoría de
Dalton, centrada sobre una característica cuantitativa de los átomos
—sus pesos—, permite inmediatamente deducir consecuencias experimentalmente verificables, mientras que la doctrina de Demócrito —al
igual que todas las teorías corpusculistas antes de Dalton— quedaba
inaccesible al control empírico y permanecía fuera de los límites de
la ciencia.
La génesis de la teoría, tal como acabamos de suponerla, explica
también los motivos de las manifestaciones deliberadamente oscuras
e incluso contradictorias, en que Dalton solía caer al referirse a la
historia de su gran obra. En efecto, ¿por qué designa una vez los
hidrocarburos, otra los óxidos de nitrógeno como fuentes del descu
brimiento del peso atómico? ¿Por qué dice a Henry que las investi
gaciones de Richter lo habían encaminado hacia las ideas iniciales
de su teoría, mientras Thomson afirma que Dalton al publicar la
Tabla de los pesos atómicos desconocía los escritos del químico ale
mán? (15). Estas flagrantes contradicciones, incomprensibles, si la
teoría hubiese salido realmente de experimentos determinados, dejan
de ser enigmas. En una época más aferrada todavía que la nuestra a
la convicción de que la experiencia es el exclusivo hontanar de todo
conocimiento científico, era sin duda prudente para Dalton dejar en
sombras las fuentes especulativas de su construcción teórica, conforme
al antiguo adagio "Bene vixit, qui bene latuit".

(15) Roscoe v Harden: Loe. cit., pág. 7-8.
— 125

�•%-l -ayd '-jiD -ío-j ^uamivjj i ao^sojj (st)

^^mjvj auaq mb 'nxm auag^^ oíSepe onüfrjuB [b
anuojuoo 'Baijoaj uoioonajsuoa ns ap SBAiiB[nDadsa sajusnj sb[ sBjqmos
n^ jBfsp uoj[bq bjb¿ aiuapiud Bpnp uts bj^ 'ootjjiusp ojuairapouoo
opoj sp JBUBjuoq oAisnpxa [a sa Bpuaijadxa b[ anb ap uopaiAuoa b[
b BJjsana B[ snb BiABpoj BpcuajB sbui Booda san ug -SBinifrua jas ap
UBÍap 'BopBuinuajap sojuararjadxa ap 3juaui[B3J opi[B8 asaiqnq
B[ is 'S3[qisu3jduioaui 'sanotaoxpBjjnoD sajuBj8B[j SBjsg; *(l) ¿
-a^B oairainb [ap sojijasa so[ Bpouo^sap soaitno^ sosad so[ ap
b¡ jB3i[qnd [b uoj[bq anb biujijb uosmoqj^ SBJiu^itn 'bijosi ns ap
B3[Bpiui SBapi sb[ Ep^q opBuimeoua uBiqsq o[ jajqaijj ap sauopBS
-tísaAUi sb[ anb ^juajj b aotp anb JOj? ¿o^iuio^b osad [ap ojuairauq
-nosap [ap sajuanj ouxo^ oua3oj}iu ap sopix^ so[ bjjo 'sojnqjBOOjpiq
so[ zaA Bun BnSisap anb jod? 'ojoaja ug -Bjqo ubj3 ns ap Bwojsiq
B[ b asjwapj [B J3B0 B_qo8 noi[BQ anb ua 'sBtJOioipBj^noD osn[oui a
SBjnaso ajuauiBpBjaqi[ap sauoiaBjsajiuBin sb[ ap soaijoui so[ naiquis^
Bai[dxa 'B[jauodns ap souiBqBOB ouioa [b^ 'bijobj b[ ap stsana3 B'j
•Biauaia b[
ap sajiaiT[ so[ ap Bjanj BjaauBtnjad A oDiJidma [ojjuoo [b a[qisa^aBni
BqBpanb —ho^[bq ap sajuB sB^si[nosndjoa ssijoaj sb[ s^po^ anb pnSí
[B— ojtjDoniaQ ap BnijjDop b[ anb sBjja^im 'sa[qBoiji.taA ajnampiuaní
-wadxa SBTananaasuoD jpnpap ajuaraBjBiparaní ajiuuad '—sosad sns—•
BotaojB 8O[ ap BAijBjtiUBn^ BaxjsjjaiaBJBa Bun ajqos BpBijuao 'uo}[bq
ap Bjjoai B[ anb ap [B^idBa oqaaq [a ua ouis 'SBDiseq sauopisodoíd
sb[ jBjjuoDua BJBd sopBzi[ijn sopojara eo[ na apisaj ou 'soaTSo[oasouS
saua^jjo sns ua apisaj ou SBpoaj sop sb[ aj}ua epuajajip B^j -soaijid
-nía soíuaiuipouoa ua saaiBj uis 'BAijB[naadsa uopdaauoa Bun eisauaá
ns u^ sa uoj[bq ap BUHjaop B[ 'ajsa ouioq •ouBajjjaouiap ouisiuioib
[ap sauaSjjo so[ ap ajuaui[Buopunj uajaijip ou ouBiuo^[Bp orasiuiojB
[ap 8Bai8o[oasou sajuanj sb[ saouojua 'BjJtoaj B[ ap oiuairapsu [B aj
-u9Ui[B3Jí apuodsajjoa jBÍanbsoq ap soniBqe^B anb o[[ojjBsap [a ig
•o^irainb sisi[bub [ap sop^^nsaa so[ Ha uopBUijij
-uo^ ooija^sod b BJBOsnq sa[Bn^ 8B[ BJBd 'bjjoo} ns ap sauopjodoíd
SB[[puas 8B[ 'oAijanpap-oaiíajodiq opojaur [B SBpBJS 'jBjjuoaua opipod
BiqBq 'soauíduia sajapaaojd Bp^u BJBd jb^oaut uig -Bpuaijadxa1 b[
ap Bpuapuadapui uoa 'sopB^njsod sai^ ap jpiBd b sbjopbaouui SBapi
sns b o^a[[ uoi[bq anb ap ucnsnpuoo B[ b sopBA3[[ sand soraejsg
•sa[dij[nui sauopaodojd sb[ ap Á^\ B[ o[[a ua Bpjnput 'uoi[bq ap
Bjjoaj B[ ap sa[Bpuasa sauoroisodojd sb[ SBpoj ua^npap ^s so^iisuoijdB
soidpuijd B3jj so}S3 ap 'pBppi[duii8 B[ ap [a 'sopBaipui SBraoixB sop
bojío so[ b bS^j^b as 18 'o^a^quia uig 4soiuo;b so[ ap 8OAi)B[aj sosad
so[ JButuiaajap BJBd usajts 3[ anb SBonoBad 8B[^aJ sb[d

— ni —
B3[dui3 o[ snb oisand 'oidpmjd a^sa ap oarisjjnaq jo[ba [ap sonara [b
'oppuaAuoa BqBjss uoj[B(j anb SBpnp uaqso o^^ -eozB[[Bi[ BJBd ojuain
-najsui otuoo p^pnj^n ns ap ssqsnjd S3[qBJitnpB opsfsp Bq 'sooT^Btn
-3[qojd UB38 soaiSo[oasouS sojuauíBpunj sns anbunB íz3/jwju vj ap
saÁaj svj ap pvpio^jduits vj ap otdjoui^d [a 'uojAva^j jod osn[aui '[J^X
o[Sxs [ap sfiispiuEoara sajuauíraa sbui so[ ap sounS[B jod opB^ody
•uppisodojd Bjsa ap Bpuanaasuoa ujBipamuí Bun
sa S3[dn[nui sauopjodojd sb[ sp jÍ3[ Bq -souanbsd sojajua soj^mnu
3}UBipain 3SjB83jdx3 UBjjpod 'uopButquioa Bun U3 sajuajsixa somoiB
ap sojanmu so[ oj^ua ssuozbj sb[ anb 'xjoijd b opjn[auoa Jaqsq opnd
uoj[bq 'sa[duTis aiuauíBtJBssadu jas uaqap —sauopBpj sbss usssjdxa
anb saÁa[ sb[ natqraBj sjustnSisuoa jod A— Bza[BjnjBU B[ ua SBpsz
-I[B3J 83UOT3B[3J 8B[ Snb ap UOpDIAUOD BOISBp B[ Jod OpBín^ ¿UppBUI
-JijB Bull^n Bjsa b 9a[[ oui^o? '4ia[duiTS ssuozbj,, sb[ 3p sisajodtq b[
uo)[b^ b uojaiJi^ns anb so[ 'uasanj anb soaasojS jod 'sooiuinib sisijbub
sp eopBj[ns3J uojsnj ou ig "souanbsd jas uBqap soaaranu sosa anb opour
unSum ap aonpap as ou ojad 'sorao^B ap sojajua sojaranu ajjua uenj
-33J3 38 sauopBuiquio^ sb[ anb anSis as ojos ouiojb [ap pBpi[tqisiAipui
B[ 3Q ^Baipui ap sotUBqüOB anb sesiuiaad sb[ ap Bpu^noasuoo ouioo
aonpap as ou 'ojsandrao^ [ap eomoiB so[ ap sojsmnu so[ ajjua ajdrais
U9pB[3J Bun ajiuipe anb 'uopBuuijB Bjsa ap ajJBd Bpunias b^ souanb
•ad A SOJ31U3 sojaumu ua sop^posB soruojB a.i}ua uBzrpaj as SBoira
-jnb sauopBuiqraoo sb[ anb ap Bjjoai [ ap uppisodojd ajuBiJoduii b[
jbauoui BJBd sa^uapijns uos ou 'oauuojE osad ap uopou B[ ap ojuaiui
-ijqnasap [a jbjb[ob BJBd usjsBq soidpuiad sop so[ uaiq is ojo^
•Bjjoaj ns ap [Biauasa oajonu [a
bhuoj anb A 'sboiuiojb 8B[qBj sns sp ss^q B[ ua b^ss anb sisaj ajuB^jod
-raí B[ b 'eooijsuoiJdB sopB^njsod ap jpj^d b A OAijonpap ajuaraBjaiu
omniío un jod 'jbS3[[ opnd uo^[bq opoui ajsa sq 's^ind^n^^snoa sns ap
SB[noijjBd 8Braij[n sb[ sp soai}B[3j sosad so[ aauajqo BJBd 'sojsandiuoa
sodjano so[ ap [Bjspuod uopisoduioa b[ jBuiuusiap 'ajuamStsuoa jod
•BISBg 'U333JBdB8ap OlU3Uia[3 [3p S3[BnpiAipUI SB3JBUI SBJJO BJJUOIUI
'a[qa[3pui [Búas ouioo BJnpj^d anb A 'sojuouiap bojío so[ ap [b ojui^
-sip 'ouioíb ns ap opmijap ossd [a oStsuoa ba^[[ oiuamap BpBO 'sojssnd
-uioa so[ ua anb an^is ss mbs ^q "ouibib [ap Baiunnb pBpi[BnpiAipui
B[ apisaj B3iisjja)3BJB3 Bjsa ua anb ap sjsajodiu B[ usjaiSns A ouiojb
[sp [BjusuiBpunj B^psjjaiaBJBa ouioa osad [B uauodrai 'oraojB pp osad
¡ap uopBAjasuoa B[ b uajBAinba anb 'sBiauauBuuad sop ssis^ •sojsa ap
bouiojb so[ A soiU3ui3[3 so[ 3p sosad so[ ap Buins B[ —sopBaiput soidp
-upd sop so[ uoa opjanoB ap— BAjasuo^ as ajuaiuBjos A BiqraBa opoj
'oissnduioa un jbuijoj BJBd uaunaj as sojuaraaja sop opusn^ 'ojaaja
ug •sooirainb eoiuauísp so[ ap pspisjaAip B[ uo^ soiuo^? so[ ap j^jap
-uod pBpisjaAip B[ jBuipjooa ap [Buipjsa Bapi b[ b ajuauíBioajip jesbc!
opnd uoj[bq 'oun uos O[os pBpi^aj ua anb 'sopB[ní8od sop so^sa ap
anb 3SjaauaAuo3 BJBd Bjs^q o^uaiuiBuozBJ ajdiuis un 'uatq Bjoqy
•4íaisixa bjC anb oun JB[inbiuB b o jb[os Buiajsis [a^ ua
BjauBjd OAanu un .iionpojjuí jaionb b Bjjp[BAinba ouaáojpiq ap ouiojb
o[ps un jmjjsap o jbsj^ ap ojnajuí p?? 'bS^jSb A '^bijsjbui b[ ap uoia
-onjjsap o uopBSja b[ Boiuirab B[ ap aouso^ [b —aqtaosa— Bisa o^^n

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1123">
                <text>¿Es la teoría atómica de Dalton una concepción apriorística?</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1124">
                <text>PAPP, Desiderio</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1125">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 113-125</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1126">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1127">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1128">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1129">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1130">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="130">
        <name>JOHN DALTON</name>
      </tag>
      <tag tagId="49">
        <name>QUIMICA</name>
      </tag>
      <tag tagId="129">
        <name>TEORIA ATOMICA</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="116" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="183">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/56a2437d2d1e5643e8bf9f96f8033f24.PDF</src>
        <authentication>c8d18822ce100aee4cb8ba3896be03a5</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1113">
                    <text>o a
'IZ6I BB I9 aa '*!*^ ap 'nocinof^ ijj^
B1S1A3J s| na opajBdB J9u|i¡^ sp oXBStid j^ '^fEnSiia^ jap oipaiu jod oinjosqB o\ ^p oiuaiai
-IJOUO3 ]3 UOJ BISSOd B( 3p UOIJB|IK)UIA B[ B^I1JJD B| 3p opunm ]B OfOJJB B3U0331B3 SBUI
bumo^ ua anb ja 83 X '3ixijb[¡bj^ ^ bjo^uo^ aj^ua saauojaa apsap naasq as anb sauopsniíx
-oJdB SBtnisisojdmnn ap BpiWBd ap oinnd [a sa anb X oj3a]ai oixai ns aa nns oppou&lt;K&gt;sap
isbj 'j3n|!f^ sB[9ip2 ap oipnjsa ajqaja^ jb spnajajaj oziq as ^ S3[Ruiáijo so^xai uojE.ii|d
•xa X aoJBiuamoj as 'oAitom asa 1103 'Biaod qbj^ ^ap aiisam B^ ap oijesjaATuB ¡b B-injjn^
BJieann 3p uopnqiJiao^ 00103 4ain^B(]B{\[ ap SB^ijaisa scapi sb¡ jauodxa B saaopaa[ ssua
anbipap oub ajsa 'auy X bjiiibj^ii'j ap ouiu [B saiaaipaodsajjos sass^ sb¡ ug (j)
sbj ap KJtnBqojdej,, opiqpaj u^q ou anb SBiaod soisa ap
asjaoaj(jBj8^ Bjjpod anb bjsi[ Bsuajxa bj ua 'pBpj^A jpap y •BUBds^
na sb^sijoSuoS A. SBjsij^ia boj ^ 'BJjajBjSuj na SBjsinjna ^o\ uoo 'bi^bjj
ua oinsiuuBi^ pp so^dapB bo¡ á SBjsijda^uo^ so^ uod 'bioubj^ ua 'sbjsij
-oqiuis ^ SBisisopaad so[ uod 'gapspa ^p ^ sasi^d ap osjn^suBjj [a ua
'5[Dojq o[os un amipsuo^ uoiaBooAinba buti Btjog uojba ns ap Bpipam
B^ Bp ou '^BpBjdaoe SE^Saj sb[ A soida^ajd soj ap aje das as Bjqo ¡bj
anb ap oqoaq a^dints ^^ -soujBaoAinba somaqap ou BjABpo^ ojaj
•jBpjBiiá uaaaiam anb oijig p
'SBajaj sb^ sp sojbub so^ ua aiuam^jaua^ 'uBj^uan^ua 'opiBJi uBq ee^aod
sojjanbs anb uopnqij^uoa B{ jBioojdi^snf apand as oiuaiuiBuoisBdB uis
anb Á 'sa{9jnB[ ap epeuojoa pBpijaoipam B[ uod eiapsnf v\ oq^aq Bq
odinoi^ p anb zaA Bun 'soauBJoduiajuoD 9o\ Jod saiuB Bppauje^sa 'Bjqo
ns ajqos opijjn^suBJi UBq sauopejaua^ sb^ á soub so[ opu^n^ 'apjBi
sbj^[ 'unB sajopBuuopj uos ou 'oAanu Bip un ap bjojiib b^ uB[Buas o^j
•JB3J3 ap pBjunyoA auuij bj uod 'Bpnusap pspjaA bj BiDBq osojapod
osjndtuí un ua 'sopBqBDSouatn souuubd so[ ap jojjoq p ua ^pepiJBS
-^nA v\ ap uoisuji b^ ^iub 'ubjsib as sandsap ¡saXaj ap Bzjanj uod sbjS
-9J na opBuiJojsuBJi usq as oubjub ap sapBjjaqij sbj anb ua o^uauíoui
p ua uapuajdsap as j^ 'sopsnna^xa soj ap ajaaui bsbui bj ap uBDBjsap
as 'sajoinB ap odnjS un o 'ajqnioq uq 'aanpojcdaj as ouamouaj omsiui
ja 'pnjixEj ap 'uaiqmB) A BiouepiínqBjadns ap s^uoiDBjsajiuBui sbj uod
aiuauíBjajBjBd 'sbubj3ji{ SBDoda sapuB.iS sbj ap Jbuij BdBja bj u^
(aqtuQ orjiui^^ ^p 'sojduiaf^ X svjou ap uoiomjdtuo X

svaavivj svi aa óiaaw aoa
oxmosav oí aa oxMaiwiiDOMOD la

(t) ^IHV11VI Á VHOÓMQO
uasni^ srisiaz

—9 —

JBsnad ajxiniad ou anb bj sauoijsanD sop
ap upisnjHoo aiuanaajj Bsa sa snbaod 'ajjBdB sandsap 3jbjbjj anb ojad
'BajBijajeiuBjjuí souamouaj soj ap pBpijiqísiAajd bj ap ^yeii as opuen^
ojuautoui un ap ojjuap ainamBjn^ss sbui nBjaaajBdB anb 'ojnaraota
a^sa ua vÁ jaaajBde uapand anb 'orasiuiuuajapni a omsmiowajap ajqos
sauoiisana jaaajed^ BjjBq anb ja sa seapi ap uapjo ojjo ja ^ •tjoituof
uoiDBjnaumSjB ouiod sa 'soqoaq soAanu soj ap ajBS anb oj ojad ías oj
vÁ. :BUBinnq pBjjaqij ap sajejiA seniajqojd soj b ubsdjsiui anb sbj asBj^
Bsa ap sapBjjaqif sbj uos ou anb ap oppuas ja na seapi 'sBun :sBapi
ap sauapjo sop 'uaXo ara anb soj ap ouiiub ja ua 'oSuaAajd 'inby
\tPB^J3t[H omoa 'oj^sanu opijuas ja na :sa ojs^ •joyjajxa oj ap Bpuap
-uadap on onroo 'a^uamSisuoa jod '^ 'BiaajBui bj ap pBpiA^aB oiuod
aejB^ajdjajuí ap Bq oapiequioq asa sanj "(BjABpoí sbhi 'BJoqB 'Xeq ts
uopjtad :sajj uBjta 'anajj oÁ anb b Bpuap bj ua) so^bj á SBjn^pjBd uod
'ttUBapiBqraoq,, 'oipBj ja ootod *sodjan^) "Epuanaasuo^ ua 'sa^uaipuadap
oraoo ojps ou íBjSaaua ap sa^uanj onioo UBjuasajd as soinojB so^
•SBpuo ap Bq^aq uaiquiB^
s^sa (axjSojg) ouijoa BJBd '^ 'suouaifjnoiu ap ojanAaj un 'Bpnap
ap Djquioq ojjaio a^uauíBDsajojuid qo;p ^q ouioa 'sa 'Bsaui Bj^sanu
ap Bjqsj bj 'Bjpaid Bun ¡SBnupuoa uoiddb o ojuaimiAora ua
-oaja sbjb3 ap uppBniqnioa sun sa :on^i)UB opnuas ja ua 'j
83 OU 'BfopBJBd UIS SOOIBIJip 'BWajBUI BJ 'jBnj^B BpU3ID BJ BJB^
-bj^soui oj 'ajjBdB Á 'sandsap ouiod 'omsiuirajajaput o ouisiuiinjajap
jap emajqojd ja uoa '^prpuajua uaiq 'jaA anb BpBU eSua^ pe^jaqij ap
ojuatiniDajDB a^sa anb uis ísaijaur oiuod 'saiuaipuadap on otnoo sora
-BqBjapisuoa so^ub anb sajas soj ua pejjaqtj ap sosea sbui ap o 'sajas
sbui ap pBjjaqij bj ap :pe^jaqij J ap opijuas ja ua ^oqojS ua 'sa uop
-B^aj^B Bs^ -sojja b joiaajxa oj b oiaadsaj uoa sajas ap BiDuapuadap
ou ajqas B3S o 'pB^Jaqij ajqos :uaiq asBpuapua ípBjjaqij ajqos s^api
SBj)S3nn b jB^aj^B b opmaA Bq 'epBzijeiJaiBuisap BijajBiu ap 'Bfop
•BJsd nis 18BD soiuBuip 'BiJaiBm ^p oidaauoa OAann asa anb oj ap oSje
'—soné souipjn soj ua oppnpoj)ui ueq 'BDijBUiaiBui nopsjojdxa ej bs
-njoui 'oi-naiuiBuozBj ja ouioa uopBíuaniuadxa bj ojubi anb ja— Bijaj
-Bui ap oidaanoa oaoiiu ja anb oj ap o^jb somajBnuisni 'ejoqe ^
'^auej^ ap soa^nfna so^uaiimjqnasap soj
ap ojxs^dojd b 'sand 'oppnpojd Bq as noisnjuoo buisiiu b--j -uoidbuiiu
-jajapui ap oidpucjd un '^jaquaspjj ap ajquinpuja^ui ap oidiouud
jap 'Jaoeq b BqBAajj 'oduian o^ubj bá aosq ^anb uoisniuoa buisiui bj
'sand 'sa BpiSaxioD unB Bjsa oa anb wj -jOJJa jod saaaA b opBajdma Bq
anb ouinuai 'oumuinuaiaput b ou á 'jojnB ja ajaijaj as anb oj b uois
ap pBpijiqísodmi bj b sa anb apuajdsap as ojnajiJB ja opoj ap \
'o^uaiuiiAjoAuasap joijaijn ns 'buidjsis un ap jepiui uopisod bj

�y que casi todos han proporcionado a los psiquiatras una vasta ma
teria para alegres exploraciones sabias, culminan algunos hombres
solamente.
En la época post-romántica, Mallarmé fue el único entre esos in
dependientes y aislados que dejó a la posteridad una obra terminada
y durable. Baudelaire, Yerlaine, los parnasianos, todos se hallan
unidos aún a la escuela romántica por vínculos demasiado fuertes
para que se pueda considerarlos de otra manera, que como señaladores
de las etapas de una evolución. Y Rimbaud, bien que viril, a pesar
de su edad, y consciente de su arte, no ha podido dejar nada más que
una obra de esbozos, más que de realizaciones, demasiado incompleta
para que ella sea realmente reveladora.
En lo que concierne a Mallarmé; a pesar de que la mayoría de
los gérmenes sentimentales del romanticismo aparecen en su obra, sus
medios de expresión y su arte poético difieren de tal manera de todo
lo que ha señalado su época, que, tomado en conjunto, no podría ser
incluido entre ninguna de las escuelas precedentes. Pero si permanece
aislado de su medio, no lo está en la corriente de las edades. Las mis
mas causas producen los mismos resultados, y así como el romanti
cismo fue al siglo XIX lo que el renacimiento había sido al siglo XVI,
guardadas las proporciones, claro está, así también no es sorprendente
ver en la declinación del siglo de oro español, un poeta cuya obra
pueda parecer inspirada en el credo poético de Mallarmé.
De Góngora a Mallarmé no podrá hacerse cuestión de una in
fluencia a través de los años; es seguro que Mallarmé no conoció al
poeta español. No se trata tampoco de una semejanza fortuita, pura
mente superficial de gustos y de asuntos. Nada más diferente, al con
trario, como temperamento y como fondo de inspiración, que Góngora
y Mallarmé. Además, sus procedimientos, las fuentes de que ellos dis
ponen, no son las mismas a menudo. Pero lo que es idéntico en
ambos, es la fuente ideal de la ejecución poética, el estado psicológico
del artista en el momento en que, la inspiración estando pronta, la rea
lización empieza. Y lo que los identifica más aún es la naturaleza del
esfuerzo que anima a esta realización, esfuerzo conciente del fin, ex
presión de la religión literaria de la cual hace profesión de fe el poeta.
Lo que llama la atención desde el principio en Góngora y en
Mallarmé es la oscuridad de la expresión que, a la primera lectura,
hace que las obras de uno y de otro sean ininteligibles, pues que no
dejan percibir nada más que una notación sonora, llena de matices, de
^úbitas claridades y de eclipses. En lo que respecta a Góngora, se
comprende que no aludimos a aquellas composiciones que se consi
deran, erróneamente, como perteneciendo a la segunda manera y que
marcan en realidad el vértice terminal de su evolución poética. Pero

como toda su obra de arte, es una realización; salida del sueño, sea,
o de una nebulosa, él ha recibido del poeta el aliento y la obra propia
en el momento en que
Par les carreaux glacés, helas! mornes encor
L'aurore se jeta sur la lampe angélique.
Y, desde entonces, una obra que no diera más que sugestiones
lejanas y vagas, sobre las cuales el primer llegado tendría la libertad
de tejer su ensueño, sería una obra irremediablemente fallida.
Entretanto, la oscuridad de Góngora y de Mallarmé es un hecho.
La definición tradicional del gongorismo, producto de convención, y
que sería ocioso reproducir, hace alusiones a una "oscuridad delibe
radamente buscada". He ahí el fruto de una confusión. Cierto, en los
tiempos de Góngora, el precepto de Marini
E del poeta il fin la maraviglia
estaba a la moda. Y hasta es posible que los pseudos discípulos de
Góngora, que han hecho bautizar con el nombre del maestro a una
experiencia bastarda e insípida, hayan perseguido la oscuridad en sí
misma. Pero, en Góngora, esta oscuridad es el resultado de un sabio
esfuerzo, no una finalidad que él se hubiera fijado de antemano. En
menor grado que Mallarmé, admirado por algunos fenómenos, no ha
sido comprendido por la masa. Pero no cedió. Es con noble amar
gura que, después de haber publicado ante los doctos sus Soledades,
burlado y denostado, escribió:

SONETO
CONTRA LOS QUE DIJERON MAL DE LAS "SOLEDADES" DE DON LUIS
Restituye a tu mudo horror divino,
amiga soledad, el pie sagrado,
que cautiva lisonja es del poblado,
en hierros breves pájaro ladino.
Prudente cónsul, de las selvas diño
de impedimentos busca desatado
tu claustro verde, en valle profanado
de fiera menos que de peregrino.
¡Cuan dulcemente de la encina vieja
tórtola viuda al mismo bosque incierto
apacibles desvíos aconseja!
--

esta oscuridad reside en el hecho de un velo, detrás del cual en el
poeta español y en Mallarmé, se esconde un sentido real y único. Con
siderar la obra de uno y otro como un "pretexto de desvarios" es
desconocer singularmente su trascendencia. Los pretextos de los des
varios del artista, son la naturaleza, los objetos o el mundo interior;
para el artista y para los otros, los que no son poetas. Pero el poema,

Endeche el siempre amado esposo muerto
con voz ardiente; que tan sorda queja
tiene la soledad como el desierto.

— 38 —

— 39 —

�—6 —
•ojuaisap ja otuoo popajos vj
y
vtanb wp^os uv% anb iajuatpuo zoo. uoo
ovanui osodsa optnuo audtuais ja
¡BÍ^suoov soicisap sajqiovdv
ojuatout anbsoq owsiiu jtt vpnm vjotJOi
vCaia, mitoua nj ap ajuatuaojnp uvn^!
ap anb souatu vuaif ap
opmiofoud ajjvn ua 'apjaa ojtsnojo nj
opvjosap vosnq sotuaiuipadiut ap
ouip svajas svj ap 'jnsuoo aiitapnjj
•outpnj ouvtvd saciauq sojjait¡ na
'opvjqod jap sa nfuosij vai%noo anb
'opvuSns aid ja 'pvpajos vSiwn
'oiiwjp uou^ot¡ opniu n% v aAnjtjsay

sim Moa aa saavaaios svi aa tvm Nonada an^ soi

O13MOS
:oiqijos9 'opB^souap jÍ opBjjnq
'sapopajog ens eojaop boj ajuB op^aijqnd jaqBq ^p sandsap 'anb ^inÉ
-jbuib ajqon uoa sg "pipaa oa oja^ -bseui bj jod opipuaaduioa opis
Bq on 'souampuaj: eoun¿[B jod opeanupe 'amjB^^Bj^ anb op^j^ jouam
u^ -ouBra^juB ap opBfij Baaiqni| as ^a anb pBpijBinj can on 'ozuanfsa
oiqvs un ap ope^nsajc [a sa pBpijnoso Bjsa 'bjoSuo^ ua 'oja^ •crasiui
is na pBpyjnoso bj opmSasjtad ub^bij 'Bpidi8nr a BpjB^SBq
Bun b oajeaBui pp ajqmon ^a uoa jBz^nsq oipaq u^q anb
ap so^ndiosip sopnasd ^o\ anb a^qísod sa B^ssq t •epora b[ b
vijSmvuvui o\ uif jt vjaod jap gr
iniJBj^[ ap ojdaaajid p 'Bjouo^) ap sodraarj
soj ua 'o^jcat^ •uotsnjuoD buti ap ojnjj p jqs aj| '^BpBDsnq aju^uíBpB.i
-aqi^ap p^ponoso,^ buti b sauoisnp aoBq 'jpnpojdaj osopo Bijas anb
A. 'nppuaAuoa ap ojonpoíd 'ouisijoSuoS pp puopipBJi uopinipp v^
•oqaaq un sa 3uijb¡[bj^ ap Á Bjoáup^) ap pfipijnoso b^ 'ojUBjaj^u^
•Bpijp^j gjuamajqBipauíajji saqo eun Bijas 'ouansua ns jafai ap
pBjjaqi[ B[ Bupuaj ops^a[^ jamijd p sa^na sbj ajqos 'sbSba A SBuefaj
sauopsa^ns anb s^m Bjaip ou anb Bjqo sun 'sa^uo^ua apsap 'j^
•anbijaSun aduivj vj ¿ns vjaf as ajounotq
uooua sauuotu ¡svjat¡ 'saovjS xnvajjoo saj jvj
anb ua oiuamom p ua
. Bidcud Bjqo v\ A oiuaifB p Bjaod pp opiqpaj Bq p 'ssopaqau Bun ap o
'B38 'ouans pp BpijBS íu9pBzipaj buii sa '3}jb ap Bjqo ns Bpoj ouioo

'Buiaod p oja^ -SBjaod uos ou anb so[ 'soj^o so^ BJBd A BjspjB p
íjoiaaiui opunin p o soiafqo so[ 'BZ3[BJri}Bn B[ uos 'bjsijjb pp soijba
-sap so{ ap so^xaiajd bo^j -BpuapuaasBJ) ns aiuanuspo^uis ja^ouo^sap
sa ^goiJBAsap ap oixaiajd,, un oinoo ojio jÍ oun ap Bjqo B[ jBjapis
-uo[) •ooiun A \ai opi^uas un apuo^sa as 'anue^B^^ ua A ^ouBdsa Bjaod
p na ^Bna pp SBjjap 'opA un ap oq^aq p ua apisaj p^pianoso B^sa
ojaj -BOiiaod u9pnjoA3 ns ap ¡Buiuuai aoijJ?A p pBpi^aj ua
anb A Bjauem BpunSas B[ b opuapauaiiad omoa 'aiuauíBauojja '
-isnoa as anb sauopisodoioa ss^pnbB b soiuipn[B oa anb apuajdmo^
as 'BJoSup^) b B^oodsaj anb o\ ug -sasdipa ap A sapBpiJBp SBiiqn^
ap 'saoiiBin ap Buaj[ 'bjouos uoiobjou buii anb sviu vpvu jxqiajad UBÍap
ou anb and '83|qioipjumi usas ojio ap A oun ap SBjqo sbj anb
'BjnjDaj; Bjamijd bj b 'anb uoisajdxa bj; ap pBptanaso bj sa a
na X vio^uof) ua oidpuijd [a apsap u^puaie bj eiue^^ anb o'^
•Biaod p aj ap uoisajoad a^sq ^na b^ ap BUBjaiij uoi^ipj bj ap uoisajd
-xa 'uij jap ajuoiauoa ozjanjsa 'uopBzijsaj Bjsa b biuiub anb ozjanjsa
jap BzajBjn^BU bj sa utib sbui BDijijuapi soj anb oj j^ "^zaidma uopBzij
-Baj bj 'Bjuoad opuBjsa uopBJídsui bj 'anb ua ojuatnoui ja ua bjsijjb jap
ooixíojoaisd opB^sa ja 'Baiiaod uoianaafa bj ap jsapi ajuanj bj sa 'soquie
ua oanuapi sa anb oj o^aj -opnuaní b sbuisitu sbj uos on 'uauod
-sip sojja anb ap sa^uanj sbj 'sojuairaipa^ojd sns 'sBinapy •8uijbjjbj^[ A
BJoáuo^) anb 'u^pBJídsui ap opuoj ouioa A oiuauíBjadniaí ouiod 'oijbjj
-uoa jb 'ajuajajtp sbui vp^^ -sojunsB ap A soisn9 ap jBpipadne aju^iu
-Bjnd 'Bimjjoj BznBfauías Bun ap ooodraBj bibji as o^^; -jouBdsa B^aod
jb opouoo ou auuBjjBj^[ anb ojnSas sa ísoub soj ap s^aeji b spuanjj
-ui Bun ap upiisano aeja^^q Bjpod ou amjBjjBj\[ b bjoSuo^ bq
-auijBjjBj\[ ap oa^aod opaja ja ua BpBJídsui jaaajBd Bpand
Bjqo vAno Bjaod un 'jouBdsa ojo ap oj^ts jap noiaEuipap bj ua j^a
a^uapuajdjos sa ou uaiqcnBj jsb 'B^sa ojbj^ 'sauopjodojd sbj
'IAX I^!S lB PíB BJC[EH o^uaiuipBuaj ja anb oj XIX I^ÍS IB ?nJ
-puBuioj ja ouioa jsb A 'sopBijnsaj souisiui soj ua^npojd SEsn^a sbui
-sita sb^j 'sapspa sbj ap aiuatjjoa bj ua Bjsa oj ou 'oipaui ns ap opBjsis
aaauBiujad is ojaj -sajuapaaaad SBjanasa sbj ap Bnrtóuiu aj)ua op^njaui
jas Bijpod ou 'ojunfuoa ua opBtnoi 'anb 'Baoda ns opBjBuas Bq anb oj
opoj ap BJauBin jbi ap uajaijip oai^aod ajjB ns A uoisajdxa ap soipaui
sns 'Bjqo ns ua uaaaj^dB ouisioijubuioj jap eapjuaaipuos sauauua^ soj
ap bijoAbiu bj anb ap jBsad b 'araaEjjBj^ b auaaiauoa anb oj u^
•BJopBjaAaj aiuamjBaj Bas Bjja anb BJBd
Biajdmo^ui opsiSBuiap 'sauopBzijsaj ap anb sbui 'sozoqsa ap Bjqo buii
anb sbui Bpsu JBfap opipod Bq ou 'a^JB ns ap aiuapsuoa jÍ 'pBpa ns ap
jBsad b 'jijxa anb naiq 'pnBqmi^j j^ 'uppnjoAa Bun ap SBdBja sbj ap
sajopsjBuas oraoa anb 'bjoubui bj^o ap sojjBjapisuoa Bpand as anb BJBd
opBisBuiap sojn^ujA jod BaijuBraoi Bjan^sa bj b utib sopiun
as sopo^ 'souBiSBUJBd soj 'auiBjja^ 'ajiBjspnBg -ajqBjnp A
pBjqo Bun pBpuaisod bj b pfap anb sopBjsre A sajuaipuadap
-m sosa ajiua ODiun ja anj auuBjjBj^[ 'BaijuBtnoj-jsod Baoda bj u^
'aiuauíBjos
sajqmoq sounSjB UBUiuqno 'sBiqBS sauopBJOjdxa sajSajB BJBd Bwai
-bui b}sba Bun SBjjBinbisd soj b opBuopjodojd UBq sopo^ i8Ba anb X

�El mismo error de antes, se reproduce a propósito de Mallarmé.

Donner un sens plus pur aux mots de la tribu.

Es la opinión que formuló Remy de Gourmont:
"Mallarmé so refugió en la oscuridad como en un claustro; le
vantó el muro de una celda entre los otros y él; quiso vivir con su
orgullo. Pero ése es el Mallarmé de los últimos años, cuando ofendido
aunque no descorazonado, llegó a sentirse atacado de ese disgusto por
las frases vanas: (disgusto que antes había ya tocado a Hacine) ; fue
cuando empezó a usar las palabras según relaciones nuevas y secretas".
No. La oscuridad de Mallarmé no es, en su origen al menos, ni
requerida, ni buscada; ella no constituye ese supremo refugio del
poeta contra la curiosidad vulgar que atraía, tentada de mirar hacia su
interior. Como en Góngora, es el resultado de la evolución íntima del
artista, del esfuerzo continuo hacia formas de expresión más perfectas.
El poeta, separándose de etapa en etapa de los preceptos del len
guaje común y de las fórmulas recibidas (y se podría seguir en su
obra la marcha progresiva de esta separación), aislándose poco a poco
en una sintaxis particular, termina por escribir en una lengua que
casi parece una lengua nueva.
Un lenguaje más cuidadoso, más cristalino, es cierto, más traba
jado también; pero no solamente incomprensible para el común de
los lectores, sino también para algunos finos letrados que buscaban
despejar el sentido de tal soneto, herméticamente cerrado en medio de
los conocimientos adquiridos en la escuela de los prosistas y poetas
franceses.
Sería pueril discutir el reproche que algunos dirigen a Mallarmé
de haber creado un lenguaje nuevo, de haber escrito en un idioma
que no es el francés. Está fuera de duda, sin embargo, que Mallarmé
dispone de un vocabulario aparte, en donde las palabras adquieren
valores nuevos, y que posee una sintaxis que le es propia, una sintaxis
simplificada o más completa —no importa— pero siempre una sin
taxis que da una contracción lógica. Y si él usa las palabras ^según
relaciones nuevas", estas relaciones no tienen, por cierto, nada de se
creto, porque son accesibles a todos los que saben leer en el texto y
no entre las líneas.
He ahí asignada, entonces, a la oscuridad de Góngora y Mallarmé,
una fuente común, el lenguaje que, en el vocabulario como en la sin
taxis, se separa del uso corriente. No sería nada más que un encuentro
fortuito y sin importancia si, por otra parte, los caminos seguidos por
ambos en esta separación de lo vulgar no hubieran sido*'los mismos.
Thibaudet, en su obra maestra sobre Mallarmé, relaciona, de se
gunda intención, este propósito del poeta: "Existen palabras que no
habíamos jamás comprendido, antes de tal artista, que las situó de
manera de revelarlas a nosotros en toda su belleza". La idea en sí,
es acertada; no es, sin embargo, nueva, porque la valorización propia
de las palabras ha sido preconizada desde Aristóteles, por las artes
poéticas en todas las épocas. Pero todavía no sería prudente que esto
nos llevara a confusiones. Si el fin supremo de toda poesía es

•— 1!\J ^^^

la misión del poeta es la de levantar la palabra del limo del olvido,
de la repulsa a que ha sido condenada por las funciones diversas que
se le hace llenar en la vida común, de salvarla de la usura que la
amenaza, de enseñarla en toda su pureza y desnudez. Y ésta es la
verdadera, la única belleza de la palabra, conservando, o mejor, recu
perando por la voluntad del artista todo su sentido autóctono, levan
tándose en su másculo vigor o en el encanto vacilante de su candorosa
virginidad.
El error de los parnasianos, (Hugo, por su parte, también había
caído en esto), fue precisamente el de haberse dejado seducir por la
sola notación sonora de las palabras y de haber hecho generalmente
abstracción de su sentido real y evocador. De ahí, en ellos, esa acumu
lación de nombres de plantas exóticas, de nombres propios, sonoros y
oscuros, arrancados de los austeros infolios y que para nosotros quedan
vacíos de sentido. Mallarmé, aunque quiera decirse lo contrario, no
se ha de deslizar en ese vicio, y, en los casos raros en que parece de
jarse dominar exclusivamente por la forma sonora de una palabra, de
un nombre propio, en particular, tiene buen cuidado de justificar la
presencia. Acontece así en esa Prosa, calificada de exegética con dema
siada ligereza, para el nombre de Anastasia, nacida para los eternos
pergaminos", y ante la cual es absolutamente inútil recurrir a la eti
mología. Lo mismo el nombre de Pulcherie, no tiene para nuestro
oído algo de atrozmente provincial, y no aparece tan fuera de moda
todavía, como bajo un sombrero pretencioso y añejo.

Caché par le trop grand glaieul
No es, por lo tanto, de ese lado que es necesario buscar las par
ticularidades que pueda ofrecer el vocabulario de Mallarmé, como el
de Góngora. Por lo demás, el poeta español, demasiado nutrido de
latines, no hubiera podido soñar con sacrificar el sentido de la pa
labra a su forma sonora.
El esfuerzo del vocabulario de uno y otro autor, tiende hacia un
fin diferente; según la expresión de Mallarmé, el poeta hace "com
prender" las palabras que el uso ha hecho desviar de su sentido pri
mitivo, material y evocador. Es así como del verbo y del adjetivo, si
uno se remonta en el transcurso de la filiación etimológica, se des
prende el sentimiento sustantivo.'
Basta una cita de Góngora:
^-•
Menos solicitó veloz Saeta,
Destinada Señal que mordió aguda;
Agonal Carro por la Arena muda,
No coronó con más Silencio Meta,
— 41 —

��Qué presurosa corre, qué secreta,
A su fin nuestra Edad. A quien lo duda!
Fiera que sea de razón desnuda,
Cada Sol repetido es un Cometa.

Más feliz la sustitución de un verbo por un nombre, formado por
medio del subfijo eur, como en la poesía El desdichado, donde se dice:

Confiésalo Cartago, y tú lo ignoras?
Peligro corres, Licio, si porfías
En seguir Sombras y abrazar Engaños.

detrás de un nombre,

Mal te perdonarán a ti las Horas.
Las Horas que limando están los días,
Los Días que royendo están los Años.
Solicitar verbo abstracto, se materializa: destinar, empañado en la
lengua corriente, toma toda su amplitud; mordió, coronó, acercándose
al sentido etimológico, construyen imagen.
Igual procedimiento en Mallarmé; excluir recupera su sentido la
tino y material de excludere, desprender lo que está cerrado:
ce vain souffle que fexclus,
jusqu'a la derniére limite
selon mes quelques doigts perclus.
Dedicar (dédier) se materializa igualmente:
Ses purs ongles tres haut dédiant leurs onyx
El adjetivo de origen verbal, vacante, evoca al poeta, por su raíz,
el recuerdo del latín vacuus, y proporciona el ejemplo de una de esas
palabras vulgares, de belleza ignorada u olvidada, que de pronto ad
quieren relieve y se revelan en toda su claridad:
Mais, proche la croisée au nord VACANTE, un or
agonise selon peut-étre le décor
des licornes ruant du feu contre une nixe.
Es inútil multiplicar ejemplos. Lo que es necesario no olvidar es
la tendencia a cambiar el sentido de las palabras. El verbo se aleja
de su sentido adquirido por la acción pura y simple y viene- a designar,
o por lo menos a sugerir, una realidad tangible. Por otra parte, des- •
aparece completamente, o se encuentra envuelto, en Mallarmé, en &gt;un
adjetivo que sólo es una vaga reminiscencia
"...un trésor préssomptuex de tete
verse son caressé nonchaloir sans flambeau".
Presuntuoso, significando que uno presume.
— 42 —

mendieurs d'azur.
Es el mismo procedimiento que babía usado Góngora, experi
mentando el mismo deseo de separar, o por lo menos, de disimular

Negro el cabello; imitador undoso
de las oscuras aguas del Leteo.
Así, en Góngora como en Mallarmé, la palabra concreta por
excelencia, el sustantivo, se destaca y adquiere relieve. Pero los nom
bres de cosa no son evocadores por sí mismos. El poeta tiene a su
disposición dos medios para hacer tangible y visible el objeto, para
imponerlo a la imaginación o al espíritu; puede recurrir a una figura
retórica, sustituir el nombre propio por una perífrasis —volveremos
sobre esto— o bien, conservando el nombre, puede unirlo a adjetivos,
epítetos que hacen la imagen.
Los adjetivos epítetos son para el poeta lo que los colores para
el pintor. Y más aún; al nombre que es sólo una forma vacía, ellos
le infunden el alma y la materia. Pero su empleo es sumamente deli
cado. El adjetivo epíteto, si no comporta más que una apreciación,
o si es puramente descriptivo, es despreciable. Sería curioso seguir
eso, paso a paso, en la historia de las letras francesas. El poeta de las
"Trágicas" conoció su valor en la escuela de Virgilio; La Fontaine
no ignoró su importancia; pero el adjetivo es con frecuencia muy
poco expresivo en Racine y Corneille; los románticos, generalmente,
no hicieron muy buen uso de él....
Góngora, pintor y colorista por excelencia, supo manejar el ad
jetivo con una maestría perfecta. Basta con recorrer al azar sus
sonetos, las Soledades y la Fábula de Polifemo y Galatea:
raya dorado sol, orna y colora
del alto monte la lozana cumbre;
sigue con agradable mansedumbre
el rojo paso de la blanca aurora.
Un solo adjetivo de apreciación vaga, lírica: agradable manse
dumbre; los demás, son concretos y precisos.
La tarea de Mallarmé no era fácil. Tenía que combatir, hasta en
sí mismo, puede ser, un prejuicio que se había establecido, contra
el adjetivo, en la poesía francesa. En las composiciones del primer
Parnaso, los adjetivos audaces y preciosos son raros. En Aparición,
expresiones como flores vaporosas, blancos sollozos, estrellas perfu
madas, a pesar de su selección, son sentimentales y no cuajan en
imagen.
Pero el esfuerzo hacia el empleo del epíteto preciso está clara
mente destacado. No obstante, en las composiciones más tardías, los
— 43 —

�soj 'SBipjBi sbui sauopisodmoo sbj ua 'ajuBjsqo o^y[ "opBOBjsap ajuara
-bjbj^ B^sa ostaajd ojajjda jap oajdtna ja Bp^q ozjanjsa ja oja^
na neTeiu on ^ sa^juauíijuas nos 'uopoaps ns ap jBsad b 'svpvui
-nfjad sojjaj4sa 'sozojjos soouvjq 'svsojodna sauojf oinoo sauoisajdxa
'upiotuvdy u^ *sojbj uos sosopaad X saaspnB soAijafpB boj 'osbujb^
latinad jap sauopisodiuoo sbj u^ -BsaouB-ij Bisaod bj na 'OAnafpB ja
bjjuoo 'oppajqBjsa Bjqeq as anb opmfajd un ^jas apand 'omsiui is
na bisbij 'jijBqmoD anb Biuaj^ 'JpBJ BJa ou auiJBjjBj^^; ap saaej b^
•sospajd A sojajouoo nos 'sBiuap soj iajqiunp
-asunta ajqnpvjSv :boiji[ 'bSba nopBpaadB ap OAiiaíp^ o[os nj^
•d jo uno vauvjq vj &amp;p osvd ofoj ja
ejqwnpasutnu ajqnpnuSn uoo anSfs
ia^qtuno vuvzoj vj ajuotu ojjo jap
vjojoo Á, muo '^os opnjop vádj.
:va)í)juf) X oiuaffioj ap vjnqv^ b[ A sapnpajog sb[ 'soiauos
sns jbzb \b jajjooaj uoa BjSBg -B^oajaad BiJjsaBni eun uoo OAijaf
-pB p jBfauBux odns 'Bpuap^xa jod b^suojo^ á joiaid 'BJo^n^f)
•p ap osn nanq ^nni nojapiq ou
'aiuampjana^ 'sooijuBraoj so[ ío^^pujo^ Á ^upBjj ua OAisaadxa oood
inm Btouanaajj uoo sa oA^afpB p o jad íEiouBjjoduii ns ojouái ou
auiB^uo^ B^ íoiijSji^ ap BpnDsa b[ na ao[BA ns opouoo sboiSbjj^,,
sb^ ap Bjood j^ -sesaouBaj 8Bjja[ sb[ ap Bijojsiq v\ ua 'os^d b osBd 'osa
jmiáas osoiano Bjjag -ajqBioajdsap sa 'oAijduDsap a^uaniBind sa xs o
'u^pBpajdB Bun anb sbiu B^jodraoo on is 'o^aijda OAiiafpB ^^ -op^o
-t[ap a^uauíBnins sa oa^draa ns ojaj •BiaaiBui v\ A. bui[b p napunjuí a^
so[p 'bioba buuoj Bun ojos sa anb ajqmou \e íuns seui j^ uoiuid p
sajo^oo so^ anb o[ Bjaod p BJBd uos sojojida soAiiafpB so^
•uaSBnii B^ uaoBq anb sojajida
b o[Jiun apand 'ajqmon p opuBAJasuoo 'uaiq o —o^sa ajqos
A— eisBjjuad can jod oxdojd ajqmou p jiniíisns 'b^ijo}^J
Bun b jujn^aj apand ínjijjdsa p3 o uopBuiSBUii bj b ojjauodun
BJBd 'ojafqo p aiqtsiA A a^qiSuB} jaosq bjb¿ soipara sop nopisodsip
ns b auau Bjaod [^ -80^18101 ts jod sajopB^oAa nos on BSO3 ap sajq
-raou so[ oja^ 'aAaipj aaainbpB A BOBjsap as 'oAiiuBjsns p 'Biauapoxa
jod B^aaouoo Bjq^^d bj 'auuBjiBj^ na omoo BjoSno^ _ ua 'isy
•oajaq jap svnSv svjnoso snj ap•\
osopun uopvtitui iojjaqv^ \a ou^a\[
'ajqraou un ap SBJjap
jB[nrais;p ap 'sonara o\ jod o 'jBj^das ap oasap orasiox p opuBjuara
-ijadxa 'bjo^u9^ opBsn Biq^^ anb ojuaiuitpaooid orasiui p s^
•jnzvjj sjmaipuavu.
:aoip as apuop 'opntfotpsap 7.^ Bisaod b^ ua oraoa '¿na ofijqns pp oipam
jod opBtujoj 'aaqinou un jod oqiaA un ap uoton^i^sns b^ zipj

•autnsa^d own anb opxiBoijiuSis '
'um&gt;aqiunif stins. jjojvyouou assauoo tíos
a%a% ap xanidiuossaud josai% un- • • n
Bionaosmiraaj bSba Bun sa ojos anb
un na 'amjBjjB^^ na 'ojpriAua BJiuan^na as o 'a^uamBja^draoo
-sap 'a^jsd Bajo joj -ajqi^uB^ pspijBaj Bun 'jija^ns b souara oj jod o
'jBu^isap b auaiA A ajdmis A Bjnd uoioob bj jod opiJinbpB opijuas ns ap
BfajB as oqjaA \^ 'ssjqsjBd sbj ap opijuas ja jBiqniBo b Biouapnaj bj
sa jspiAjo ou oijBsaoau sa anb o^ 'sojamafa JBaijdpjnni Ji^nni s^
•axiu aun autuoo naf np jvvnj sauuooij sap
uooap &amp;¡ auta-tnad uo^as astuoSo
jo un '31XMV^VA PJOU nn ^asiouo vj auoojd 'sm¡^¡
:pBpijBj3 ns Bpoj na UBjaAaj as A aAaijaj najainb
-pB ojuojd ap anb 'BpBpiAjo n BpBJouSí Bzajpq ap 'sajsSjnA SBjqBjBd
SBsa ap Bun ap ojdmaía ja Buoiojodoad A 'snnova utjbj jap opjanaaj ja
'zjbj ns jod 'Bjaod jb booa^ 'atuoova 'jBqjaA naSiJo ap OAijafpB jg
xÁ,uo suna^ %umpap %nou sauj sajSuo sjnd sag
:aju3ui[Bn3i Bzi^BiJtajBui as (jaipap)
•snpuad sjSjop sanbjanb saui uojas
ajiuitj ajam^ap vj njibsní
'snjoxaj anb ajffnos urna ao —
:opsjJ3a Bjsa anb oj japuajdsap 'auapnjoxa ap {BiaajBtn A onu
-bj opijuas ns Bjadnoaj Jinjwca ¿aniJBjjBj\[ na ojuaiuiipaoojd jsnS^
•uaBuii uaÁnjjsuoa 'ooi^o^oniija opijuas jb
asopuB^ja^B 'ouojoo 'oipjoiu í piiji^duiB ns Bpoj buioj 'aju^ijjoo
bj na opBUBduia 'uoupsap :BzijBija)Btn as 'ojosjjsqB oqjaA uvjioijog
•souy soj wptsa opuaAou. anb sviq soq
'svip so^ uvjsa opuvwij anb svjojj swj
•svjofj svj i% o uoj.vuopj. a d aj
^^ JDznjqv ^ sojquiog utnSas u^
svifjod is 'otoiq
ouStjaj
otoiq 'sajjoo
saj
ouSt o\ n% X 'oSvjjvjí
¿svuouSt
'oSvjjvjí optsat^uo^)
un sa optjadaj. jog
'npnusap uozvj ap vas anb -taij
¡vpnp oj uamb y 'p^p^ vjjsanu ujf ns y
'njajoas anb 'ajjoo vsojnsajd an()

�adjetivos justos y vigorosos, abundan. Basta con este final de "Toast
fúnebre":••
* .Surgisse, de Vallée ornement tributaire,
le sepulcre solide oú git tout ce qui ñutí,
et l'avare silence et la massive nuit.
Es el milagro de la creación que se realiza.
Avaro silencio es virgiliano. Pero suprimido solide y massive,
todo no será más que vanas palabras. En el mismo camino, Góngora,
huyendo de todo lo que es descriptivo, no duda en suprimir deli
beradamente las preposiciones, cuando le molestan:
Plumas vestido ya las selvas mora
Y notaremos qué el verbo morar, habitar, es intransitivo en
español.
Mallarmé no se aventura tanto; son elipses que la lengua fran
cesa no soportaría. Le basta con sustituir palabras simples con
preposiciones compuestas, formando así, con la ayuda de las pala
bras existentes en el idioma, verdaderos neologismos. En los ejem
plos citados: selon mes quelques doigts, significa, au moyen de mes
quelques doigts. Proche la croisée, significa prés de la croisée.
Las palabras empleadas, así, trasladándose de un sentido a otro,
constituyen por sí mismas, verdaderas figuras. El poeta, ya remonte
o descienda la corriente, sigue aquí el idioma espontáneamente en
el curso de su evolución. No sospechamos generalmente la enorme
cantidad de figuras de retórica que empleamos en nuestro lenguaje
diario.•'.
La figura poética toma su nacimiento espontáneamente en la
percepción del objeto real. Nace gracias a la facultad psicológica
de evocación y de acercamiento con que estamos dotados. Ahora,
es necesario distinguir entre la evocación de las palabras primero,
la evocación de las cosas y los hechos después, y finalmente, la evo
cación, más complicada de las ideas. Es esta facultad de evocación,
este demonio de analogía, que se encuentra necesariamente en la
base de cada metáfora, de toda imagen que lucha por no ser un
clisé. Constituye, hablando claro, lo que se ha convenido en llamar
la imaginación poética. Lo que asombra, tanto en Mallarmé como en
Góngora, es la novedad y lo inesperado del acercamiento o las rela
ciones que establecen entre las dos cosas; es, a veces, el agraiidamiento desmesurado de las proposiciones, por evocaciones de tama
ños gigantescos. Tal es el pasaje, hallazgo de Thibaudet en Mallarmé,
donde el velo blanco que se arrolla alrededor del sombrero es com
parado a "une tente portative et légere".
De ahí, pues, la hipérbole estrechamente unida a la metáfora,
evocación augusta de la memoria del artista, y de la cual Mallarmé
.

'— 44 —

��hace con pleno convencimiento, el punto de partida de la creación
poética:
Hyperbole! de ma mémoire
triomphalement ne sais tu
te lever, aujourd hui grimoire
dans un livre de fer vétu.
Cóngora ha hecho uso de ella, hasta el límite más audaz. La
harba de Polifemo es "un torrente impetuoso, que, hijo sombrío de
ese Monte Primero, inunda su pecho"; el zurrón del gigante es "un
vasto cercado lleno de frutas", y ahí tenemos efectivamente una hi
pérbole ideal, sino material, en el basamento de cada una de las
imágenes.
Esta metáfora, metáfora hiperbólica en Góngora y Mallarmé, si
se prolonga, da nacimiento a la perífrasis poética, que envuelve, que
desmenuza con su fuerza evocadora al nombre propio, apagado e
insignificante.
Es así que:
.. .dans une íle que l'air charge
de vue et non de visions,
toute chose s'etalait plus large
sans que nous en divisions

(Proses)
He aquí, en Góngora, una doble perífrasis, nacida de la evocación
de los aromas de Arabia y del oro que arrastran las arenas del Tajo:
"Mueve el viento la hebra voladora
que la Arabia en sus venas atesora
y el rico Tajo en sus avenas cría".
Soneto que empieza:
"Ilustre y hermosísima María".
Un paso más y tendremos el enigma, o sea, una serie de imá
genes escalonándose en la evocación de la idea matriz, ausente. La
caída del sol en Mallarmé se transforma en:
Tison de gloire, sang par écume, or, tempéte
y Góngora, más ampliamente, pero por medio de un procedimiento
análogo, crea la imagen de una flota.
Velero bosque, de árboles poblado
que visten hojas de inquieto lino;
Puente instable y prolijo, que vecino
el occidente haces apartado.
— 46 —

Estas figuras, imágenes en perífrasis, constituyen con igual título
que las palabras del idioma, la materia poética de que dispone el
artista para su trabajo creador. Pero en el conjunto del poema, en
Góngora y en Mallarmé, las figuras no quedan aisladas; más bien se
superponen, nacen las unas de las otras; la ficción se desprende del
objeto real transformándose en realidad a su vez y sugiriendo apro
ximaciones nuevas. Forman una serie de metamorfosis que se imponen
por sí mismas al espíritu, inmediatas y vivas:
Toute Váme resumée
quand lente nous Vexpirons
¿ans plusieurs ronds de fumée.
abolís en autres ronds.

(Mallarmé).
He aquí, en Góngora, que Galatea contempla a Acis semi dormido:
Del casi tramontado sol aspira
a los confusos rayos, su cabello:
flores su bozo es, cuyos colores,
como duerme la luz, niegan las flores

(Fábula de Polifemo y Galatea)
El bozo de la mejilla evoca el recuerdo de las flores; y ya no
es el rostro mismo, sino esas flores que adquieren realidad ahora son
las que rehusan, en la penumbra, revelar sus colores a las miradas
de la Ninfa amorosa.
A este encadenamiento de imágenes surgiendo una de las otras,
corresponde el movimiento de la frase, verdadera sucesión de parén
tesis ideales, que no interrumpen entre sí, y más bien se extienden
y huyen como fuegos de artificio; arabesco que corre en línea sinuosa
hasta el agotamiento completo del impulso. Mallarmé ha sabido en
señar que la frase francesa no se estorba, que al contrario se aligera,
por el empleo de incidentes y de circunstanciales cuando se la sabe
manejar con arte. Pero, a pesar de Montaigne, nuestro oído no estaba
hecho aún. ¿No se ha llegado hasta pretender que la frase de Ma
llarmé, por el lugar que ocupa el verbo, al final del período, recuerda
a la frase alemana? Y sin embargo, nunca proposiciones breves, cordinadas, han podido trazar tan admirables arabescos como los que
dibujan los versos de "La Siesta de un Fauno".
En cuanto a Góngora se podría objetar con alguna razón, que
la frase periódica estaba ya en su época, en la tradición de la poesía
como de la prosa española. Pero este período de clasicismo español,
parecido al período latino, bastante confuso, generalmente pesado,
sobrecargado, ha sido en todos los tiempos un período oratorio por
excelencia.
La frase poética de Góngora, en donde como en Mallarmé, las
proposiciones circunstanciales y las incidentales brotan sin esfuerzo
las unas de las otras, al contrario, es sinuosa y fluida. No habría tra— 47 —

�— Lf —
-bjj BuqBif o^^ •Bpmjj A Bsonuis sa 'opBJjnoa jb '^bjjo sbj ap sBun sbj
ozaanjsa ais UBjoaq sa^Bjaapiaui sbj A sappuBjsnnoj^ sauoiaisodojcl
sb[ 'auiJBjjBj^ ua oraoo apuop na 'sjoáuo^ ap Bopaod asBJj e^
'Bianajaaxa
jod oijojbjo opojjad na sodmaij soj sopoj na opis bij 'op^^jBDajqos
'opBsad ajuauqBjauaS 'osnjuoo ajuB}SBq 'ouijbj opouad jb opiaajBd
'jouBdsa oinspiSBp ap opoijad aisa oaa^ -EjouBdsa Bsojd bj ap otno^
Bjsaod bj ap uoiaipBjj bj na 'eaoda ns ua v¿ Bqejsa Baipoiaad asejj bj
anb 'uozbj Bun^jB noo JBjafqo Bijpod as BJo^uo^) b oiusno u^
•uounvj un ap v^satg wjn ap sos.i9A bo^ nefnqrp
anb so{ oinoo soasaqBJB sajqBJiuipB ubi jbzbjj opipod UBq 'SBpBuip
-jod 'saAajq sanoioisodojd Baunn 'o^jBquia ms j^ ¿Busma^e asBJtj b^ b
epjanaai 'opouad jap Iboij jb 'oqjaA ja Bdn^o anb jBnj ja aod 'auuBjj
-bj^[ ap asBjj bj anb aapuajajd BjsBq opBSajj bij as ojyj? -uns oqaaq
Bqejsa ou opio ojjganu 'an^iBjuoj^ ap jBsad b 'oja^ -a^jB noa JBfanBin
aqss bj as opuBna sapiouBjsunojp ap Á sajuappui ap oajdma ja jod
'Bja^ijB as oiJBJinoD jb anb 'Bqjojsa as ou BsaonBJj asBjj bj anb
-na opiqBS eq anuBjjej^; -osfndrai jap o^ajdmoa ojuaiuiBjoáB ja
Bsonuis Bauíj na a^oa anb oasaqBJB íoioijhjb ap soSanj omoa ua^nq A
uapuaijxa as naiq SBm Á 'is aajua nadunujaiui on anb 'eajBapi sisa)
-najBd ap noisaans BJap^pjaA 'asBjj bj ap oinaimiAom ja apuodsajjoa
'sbj^o sbj ap Bun opuaiSans saua^Biui ap ojuairaBuapBoua a^sa y
'Bsojonre Bjui^^ bj ap
SBpBJitn sbj b saiojoa sns jBjaAaj 'Bjquinnad bj na 'uBsnqai anb sbj
nos BJoqB pBpijeaj naiambpB anb saaoj^ SBsa onis 'omsim ojisoj ja so
ou vÁ A isajojj sbj ap opjanaaj ja bdoa^ Bjjifaui bj ap ozoq j^j

A omajijo^ ap BjnqB^)

•opvjuvdv saDvu aruapiooo ja
anb 'ofijoud ü ajqnjsut ^itianj
iouij otatnbut ap svíou u&amp;jsia anb
opvjqod sajoqun ap 'anbsoq
•bjojj Bnn ap uaS^uíi bj b^j 'oSojbub
oiuaiuiTpaaojd un ap oipaní jod ojad 'ainauiBijduiB sbut 'bjoSuo^ A
ataduiat 'jo 'auinoa jvd Suos 'auiojS ap wosjj;
:ua BuuojsuBjj as anuBjjBj^ na jos jap
^q 'aiuasnB 'zpiBin Bapi bj ap uoraBaoAa bj na asopuBuojBasa sanaS
-Bun ap aijas Bun 'Bas o 'Budfrua ja somajpuai A sbui osed uq
owistsouuau
:Bzaidma anb ojauog
'titndo svuaav sns ua ofj; ootÁ ja X
vuosajD souaa sns ua vtqvjy vj anb
vuopvjoa vuqau vj otuam ja
:OÍBX PP ^BU3JB sbj ubjjsbxib anb ojo jap A BiqBjy ap sbuio^b soj ap
bj ap BpioBU 'sisBJjijad ajqop Bun 'bjoSuo^) ua 'jnbB ajj

(sasojj)
suoismip ua snou anb suos
aSuoj snjd jivjntajs asovo a%no%

sauojf svj uvílani 'znj nj aiuu^np oiuoo
'sauojoo soXno 'sa ozoq ns sauojf
:oj¡aqno ns 'soAnu sosnfuoo soj o
d JOS OpV^UOlUVJ^ 1SV0 J9Q

JJQ

: optuuop ituas spy b [duiajuoo B3jbjb^ anb 'BJoSn^^ ua 'jnbB

•spuou salino ua stjoqo
•aautnf ap spuou sunatsnjd suop
suouidxaj snou atuaj puvnb
aawnsaj. atunj
:8baia A SBiBiparaui 'njtjjdsa jb sbuisiui is Jod
nanodmi as anb sisojjomeiam ap auas eun UBinao^ -SBAann sauoia^mix
•o^dB opuatJtSns A zaA ns b p^pijBaj na asopuBUijojsuBjj jb^j o^afqo
jap apuajdsap as noiaaij bj ísbjjo sbj ap s^un sbj naasn 'uauodaadns
as naiq sbui ísBpBjsiB nspanb ou SBanSij sbj 'auuBjjBp^; na A BJoSup^)
na 'Braaod jap oiunfuoa ja na oja^ 'jopsaja ofsqBj^ ns BJBd bjsujb
ja anodsip anb ap Baiiaod Bija^Bui bj 'eraoipi jap SBjqBjBd sbj anb
jBnái noa ua^ninsuoo 'sisBjjjjad na sana^ami 'SBjnSij sb^s^j

'suoism ap uou %a ana ap
utoj anb ají aun suop • • •
:anb isb
a opsSsdB 'oidojd ajquion jb BJopBaoAa Bzaanj ns uoa Bznuainsap
anb 'aA[anAua anb 'Bouaod sisBjjtaad bj b o^uaiuipBU Bp 'B^uojoad as
is 'auuBjjBj\[ A bjoSuo^ ua Baijoqjadiij B^ojBjaui 'BJOjBjaui
sbj ap Bun spBa ap oiuaniBSBq ja na 'jBiJaiBui ouis 'j^api ajoqjad
-iij Bun ajuauíBAuoaja soinauaj jijb A (ttsvjn^f ^p ouajj opoo^ao ojsoa
unn sa aiHB^iS jap nonva ja it&lt;ouoad ns vpunui 'ouautiJj ajuoj^ asa
ap ojjquios oíiv 'anb 'osomadtui ajuaujot unn sa oraajijoj ap
b^ "ZBpnB SBUi ajiraij ja bjsbij 'bjj3 ap osn ouaaij bij
S
uaf ap aunij un suop
autouifjS mu pjmotmo 'uaaaj a%
n% stos au fuawap^vdwoiJt
autoutatu ova. ap ¡ajoqjadX^j
• iBOijaod
bj ap BpijJBd ap ojund ja 'oíuaimiauaAHoa ouajd noa aastj

�ducción posible que diera la idea de la cadencia que tiene la parte
central de la Dedicatoria al Duque de Béjar, encabezando las Sole
dades, donde la frase transcurre, en un arabesco no interrumpido,
durante veintiocho versos, sin que una sola aspereza venga a lastimar

cerca de Petrarca; en Mallarmé, al contrario, tiende con frecuencia
a imitar la línea sinuosa que hemos señalado en sus poemas.

el oído.
Pasos de un peregrino son errante
cuantos me dictó versos dulce musa, etc...
t
Entretanto, la frase uniformemente periódica, no tardaría en
hacerse monótona y en seguida inexpresiva. Todas las veces que el
ritmo íntimo del pensamiento la exige, por contraste, la frase se
detiene cortada por un súbito silencio. Muchas veces una frase muy
breve, una sola palabra que sugiere un mundo, trastorna su curso.
A veces es un simple paréntesis, una sugestión venida de afuera, que
desarrolla la idea madre. Notad, en Góngora, esta joven que recoge
flores para hacerse una corona.
Al tramontar el sol la ninfa mía,
de" flores despojando el verde llano,
cuántas truncaba con la hermosa mano
tantas el blanco pie crecer hacía.
Ondeábale el viento que corría
el oro fino con error galano
cual verde hoja de álamo lozano
se mueve al rojo despertar del día.
Mas luego que ciñó sus sienes bellas,
de los varios despojos de su falda
término puesto al oro y a la nieve.
Juraré que lució más su guirnalda,
con ser flores, la otra ser de estrellas,
que la que ilustra el cielo en luces nueve.

Las formas exteriores de la obra poética están así constituidas;
nos quedaría por saber cuáles son en ambos poetas las etapas de la
creación y cuál es el camino recorrido desde el propósito hasta la
ejecución del mismo.
Este problema no tiene aquí más que una importancia secundaria.
Se conoce la dificultad que experimentaba Mallarmé, delante la
página blanca, para encontrar el tema. Probable es, que fuera la
abundancia de asuntos, y no la falta de los mismos, lo que lo enca
denaba. Para él, cuyas miradas estaban siempre dadas vuelta hacia
adentro, y a quien el mundo exterior no interesaba nada más que
en la medida según la cual él no se sentía capaz de interpretar tal u
otro estado de su alma, todo espectáculo entrevisto, todo aconteci
miento de la vida cuotidiana, podría transformarse en materia para
el desarrollo poético. Es por eso, que, fuera de algunos poemas exten
sos, la mayoría de sus sonetos y canciones son composiciones de cir
cunstancia. Son precisamente las alusiones que contienen las que ha
cen su lectura a veces molesta.
En cuanto a Góngora, sus contemporáneos y la crítica española
moderna, han sido unánimes en reprocharle la ausencia de la idea
y del objetivo poético. En efecto, si el Polifemo posee un argumento
concreto, las Soledades carecen de asunto.
La mayoría de sus sonetos, romances y poesías burlescas, son
piezas de pura circunstancia. Por eso es que, a menudo, la alusión
contemporánea, que es para Góngora lo que la alusión personal es
a Mallarmé, agregándose a las dificultades del vocabulario y de la
sintaxis, hace que más de una de sus creaciones no pueda ser com
prendida sin el debido comentario aclarador. Pero fuera de eso, qué
partido ha sabido sacar de las circunstancias!

El movimiento del verso, por su parte, es una réplica al movi
miento de la frase. Para Mallarmé, como para el poeta español, el
gran recurso consiste en la trasposición. O más bien, dos clases de
trasposiciones; aquélla que une, dejando a la rima una-,sola palabra,
y relegando al verso siguiente el resto de la frase, sea el pasaje de un
verso a otro, prolijamente dicho; y la otra, que separa, aislando la
palabra traspuesta para lucirla en su valor. Con frecuencia este último
procedimiento está además reforzado por una inversión. Góngora y
Mallarmé han hecho uso, por otra parte, de más de dos clases de
recursos técnicos, con la mayor audacia. Realizan el pasaje del verso
en el soneto, de un cuarteto o de un terceto a otro. Sin embargo, en
Góngora el soneto queda generalmente arquitectónico: está demasiado

Se cometería error por lo demás, en ir a buscar tanto en uno
como en otro, el argumento de las composiciones y pedirle las ideas;
no pueden ofrecer más que imágenes. El argumento, las ideas, les han
servido a lo más, como pretextos. Mallarmé y Góngora han previsto
en su trabajo poético, sólo un fin: arrancarle su misterio a las pa
labras. Y es en ese sentido que se dirigían todos sus esfuerzos.
En síntesis, los puntos de contacto entre Góngora y Mallarmé, se
reducen a poca cosa. Pero estos acercamientos que uno puede esta
blecer son de una importancia capital, porque ellos emanan del fondo
mismo de su obra./
En el uno y en el otro, en la elección de las figuras, como en el
vocabulario, la preferencia está orientada siempre hacia el término
concreto; término concreto que, salido con preferencia de una pará
frasis, no es necesariamente el término propio. Aquí como allá, hay
un esfuerzo continuado hacia la materialización de las impresiones,
de las sensaciones, emociones, hasta querer hacer otro tanto con las

— 48 —

— 49 —

�bbj uoo ojubj ojio ja^sq Jajanb B^sBq 'gauoioouia 'sauopBSuas sb[ ap
'sauoisajdnn sbj ap uopBzijBuaiBui bj BpBq opBiiuijuoa ozjanjsa un
Xbx{ 'bjjb ouioa inby 'Oidojd ouiuua^ ja ajuauíBiJBsaoau sa on 'sts
-Bjed Bun ap Bpuajapjd uo^ opijes 'anb oja^^uoD ouiuijaj í
omnus) p epBi{ ajduiais BpBjuaiJO Bisa Bpuajapjd B[ 'oiJBjnqsaoA
ja ua oiuoo 'SBjnSij sbj ap uoiaoaja bj ua 'ojio ja ua ^ oun ja u^
'Bjqo ns ap ouisjuí
opuoj pp neuBiua sojp anbjod 'jBjidBa BiouBjjoduii eun ap uos jaoajq
-Bjsa apand oun anb sojuamiBajaaB sojsa ojaj -bsoo Baod b ua^npaj
as 'auiJBjjBj^ A bjoSuo^ ajjua ojDBjuoa ap sojund boj 'sisajujs u^
-eozjanjsa sns sopo) UBi^iaip as anb optjuas asa na sa j^ -SBjqBj
-Bd sbj b oiaajgiui ns 3jjb3ubjjb :uij un ojos 'oaijaod ofBqBjj ns ua
ojstAajd ubi{ BJoSup^ ^ ^iüa-iBnBP\[ ^ojx^i^^d ouiod 'sbui o[ b opiAjas
ubi{ ea[ 'gBopí sb[ 'oiuamn^jB ^^ -saua^eun anb sbui jaaajjo uapand ou
ísBapi sb^ a[Jipad JL sauopisodmoD sbj ap ojuaum^JB p 'oj^o ua onioa
oun ua o^ub; jsasnq b ji ua 'sBuiap o^ jod jo.ua Buajauíoa ag
¡SBiouBisunoji^ sb^ ap JBass opiqBS Bq opijJBd
anb 'osa ap Bjanj ojaj -jopBJBpB oiJBjuauíoD opiqap p uis Bpipuajd
-raoa jas spand ou sauopBajD sns ap Bun ap sbui anb aoBq
B{ ap A otJB^nqBaoA pp sapBjpnDijip sej b asopuBajSB
sa [Buosjad uoisn^ re\ anb o^ bjou9^) BJBd sa anb 'B
uoisnpj bj 'opnuaui b 'anb s osa jo,j •btoub^suiiojt3 sjnd ap
uos 'sBosajjnq ssisaod jC saauBuioj 'soiauos sns ap bjjoábiu b^j
•OJUnSB ap U303JB0 S9pvp&amp;[O&lt;¡¡ SB^ 'O13J3UO3
o^uamnSjB un aasod ouiafijo^ p ts 'oj^aja ug 'ODiiaed OAijafqo pp A
Bapt v\ ap BiouasnB bj a^JBqoojdaj ua sauítuBun opts ueq 'BUJapoui
B^ouBdsa BDpiJD B[ A soauBjodmaiuoa sns 'BJoSu^^ b oju^no u^
'Bisapoui saaaA e Binjaa[ ns uao
-B^ anb sb^ uauanuoa anb sauoisnp sb^ a^uauíEsioaid uog •BiouBisuno
•jp ap sauoiaisoduioa uos sauopuBo A eojouos sns ap bijoábiu b^ 'sos
-uajxa SBuiaod soun^jB ap Bjanj 'anb 'osa jod s^ 'ooi^^od ojjojJBsap ja
d BijaiBui ua asjBnuoisuBj} Bjjpod 'BUBipijono BpiA bj ap ojuauu
opoj 'ojsiAaj^ua ojnoBjoadsa opoj 'buijb ns ap opB^sa oj^o
n jbj jBiajdjaiui ap zBd^a Bjiuas as ou ja jBna bj unSas upipaui bj ua
anb sbui Bp^u BqBsajaiui ou jouaixa opunra ja uainb b A 'oJiuapB
Bioeq eijanA sspsp ajdmais ueqBjsa SBpBJim seÁna 'ja bjbj -BqBuap
-Baua oj anb oj 'somsiui soj ap bjjbj bj ou A 'sojunsB ap BpuBpunqB
bj Bjanj anb 'sa ajqBqoj^ -Braaj ja jBjuioaua BJBd '^auBjq Bui^^d
bj ajuB^ap 'auiJBjjBj^[ BqBiuamíjadxa anb pB^jnoijip bj aaouoD ag
'BTJBpunaas BpuBiJodmi enn anb sbui inbB ouatj ou Bmajqojd ajs^
•oiusiui jap uopnoafa
bj BjsBq oiisodojd ja apsap opijjooaj ouiuibd ja sa j^no A uoio^ajo
bj ap SBdBia sbj 8B}aod soquiB ua uos sajBn jaqss Jod BiJBpanb sou
ísBpmjijsuo isB UB^sa BDtjaod Bjqo bj ap sajouaixa seuijoj

•SBuiaod sns ua opejBuas soinaq anb Bsonuis sauíj bj jBjiuit b
Biouanoajj uoo apuan 'oijbjjuoo jb 'amjBjjBj^ ua ísojBjja^ ap

opBisBinap Bjsa : odiuojDajmbJB ajuauíjBjauaS Bpanb o^auos ja
ua 'oSjBqtua uig *ojío b ojaojai un ap o oiajJBnD un ap 'oíanos p na
osjoa jap aÍBSBd ja uBZTjsa^ -BpBpnB joabui bj uoo 'sooiuaaj sosjn^aj
ap sasBjo sop ap sbui ap 'ajjBd bjjo jod 'osn oqaaq u^q auuBjjBj^[
A bjo2u9^) •upisjaAUi Bun jod opBZJop^ SBUiapB Bjsa ojuaiuiipaoojd
ouiTijn ajsa spuanaajj U03 -jojba ns ua Bjjpnj BJBd BjsandsBjj BjqBjBd
bj opuBjsre 'BJBdas anb 'bjío bj jÍ íoqoíp a^uauiBfijojd 'oj^o b osj^a
un ap atBSBd ja Bas '^sbjj bj ap ojsaj ja ajuamSis osjaA jb ojjuBSajaj A
'BjqBjBd bjos Bun buiij bj b opuBpp 'aun anb Bjjanb^ isauopisodssji
ap sasBj sop 'uaiq sbui q •uopisodsBjj bj ua aisisuo^ osjnaaj ubjS
ja 'jouBdsa B;aod ja BJBd oraoo 'auuBjjBj^ bjb^ ^asEj^ bj ap oiuaim
jb eaijdaj eun sa 'aiJBd ns jod 'osj^a jap o^uairaiAoui j^
•aaanit saonj na ojap ja nutsnji anb oj anb
'svjjaujsa ^p u&amp;s vito vj 'sauojf jas uoo
S ns syiu pionj anb a
•anaiu oj v X ojo jv ojsand ouivij. 9%
npjvf ns ap sofodsap sotunci soj ap
'snjjaq sauats sns puto anb oSanj sd/^
•mp \ap Miiadsap oíoi 7 a-a ímvx as
ounzoj ouivjv ap víou ap^an juno
ouop&gt;^ uou^a uoo oui/ ojo \a
vt^oo anb ojuam \a ajoqnapuQ
•movi{ ¿aoaio aid oouvjq ja sjt/j
ouvw vsouu&amp;n vj uoo vqvoun^t svtutmo
'ouujj apxao. ja opuvtodsap sajo^/ ^p
'viui vfum vj jos ja jvjuouwjj jy
Bun asjaDBq BJBd sajojj
aSooaJ anb u^aoC Bisa 'BJoSu^^) ua 'pBjo^[ -ajpBUT Bapt bj BjjojjBsap
anb 'BjanjB ap BpiuaA upusaSns Bun 'sxsajuwBd ajdrats un sa s^oaA y
•osjno ns bujojsbji 'opunra un ajatSns anb BJq^jBd bjos Bun 'aAajq
Ama asBjj Bun saoaA SB^onj^ -opuajis ojiqns un jod BpB;joo auatiap
as asBjj bj 'a^SBjjuoa jod 'agtxa bj ojuaiuiBSuad jap orauní oraiu
ja anb saoaA sbj sBpo^ -BAisajdxaut BpmSas ua A Buoi^uorasq
ua BjjBpjBj ou 'Baipoijad a^uauiauíjojiun as^jj bj '
• • • aja 'vsnui aojnp sosuaa ptoip aui sotuvno
atuvjua uos ouii^ai-ad un ap sosoj
-- -^
•opio ja
JBUH1SBJ b BU3A BzajadsB bjos Bun anb uts 'sosj^a oqDOtjnpA ajuBJnp
'opiduinjja^m ou oosaqBjB un ua 'ajjnasuBjj asBJj bj apuop 'sapvp
¿ sbj opnszaqB^ua 'jBfag ap anbn^ jb BtJo^BDipaQ bj ap jBJjuao
bj auaií anb BpuapBO bj ap Bap; bj Bjaip anb ajqxsod upp^np

�abstracciones ^puras y el vacío. Y las palabras al mismo tiempo que
las figuras de retórica, están destinadas a construir la imagen. A me
nudo, ellas se encuentran degradadas en su jerarquía; el verbo se
convierte en participio y adjetivo; otras Veces, entre la riqueza de
las cosas reales, eclipsa, o desciende en cadencia, al final de la frase
poética, -donde la imposición se extingue. La palabra enérgica se im
pone al espíritu, aislada, o realzada en valor por medio de inversiones
exquisitas y complicadas. Y el sustantivo, encarnación de la materia
visible y palpable, domina en toda su pureza, bajo el vidrio de au
mento de la hipérbole, o de la servidumbre de los epítetos, que le
dan colorido y magníficamente hacen resaltar su deslumbramiento.
Así, a la descripción, sustituye la imagen, al relato, una serie de
metáforas. Y en lo que concierne a la frase, a través del enredo o
remolino ilusorio de los incidentes y los paréntesis ideales, ella es
un arabesco que se desliza en línea sinuosa o de súbito se hace
abrupta, cortada de silencios, según el ritmo íntimo de las sensaciones
y emociones.
Este continuo esfuerzo tendiente a despejar de toda cosa a la
realidad material aunque instable, y esta larga frase en arabesco es
lo que constituye el fondo común de Góngora y Mallarmé. Fuera de
esto, la diferencia entre los dos poetas es considerable. 1 tempera
mento, la sensibilidad, la educación no son los mismos. ¿Qué im
porta esto, si tales diferencias se detienen allí donde comienza la
creación poética!
Esa tendencia consciente de su esfuerzo creador hacia una fina
lidad común los aisla de sus épocas respectivas. Y si es justo darle
el nombre de Góngora a una escuela de la cual él sería el precursor
y jefe; no es nada más que esta materialización, ese arabesco, lo que
constituiría el gongorismo. Las búsquedas variadas de vocabulario y
sintaxis, las particularidades de las figuras, son solamente los ele
mentos constitutivos o los medios conducentes a un fin ideal y único.

— 50 —

JUAN LLAMB1AS DE AZEVEDO

SÓKRATES U)
(Continuación de "Los Orígenes de la Filosofía del Derecho y del Estado")
Cronológicamente es Sókrates (470) un coetáneo de los sofistas,
pero filosóficamente se halla en oposición a ellos. Él mismo se lo
(1) Aunqne do hacemos una exposición de toda la filosofía de Sókrates^ sino sólo de su
filosofía jurídica y política y de sus supuestos necesarios, hemos de fijar brevemente nuestra
posición respecto al problema de las fuentes. Si analizamos por separado los testimonios
que poseemos de sus contemporáneos, podríamos hablar de tres Sókrates diferentes: el de
Aristophanes, físico y sofista despreciable; el de Xenophon, sensato, utilitarista, medio
cre, y el de Platón, profundo metafísico, maestro de la vida, subyugante, sublime. (Los
restos que han quedado de Aischines de Sphettus no dan pie para hablar de un cuarto
Sókrates). Sin embargo, el problema de un Sókrates histórico ha de plantearse necesa
riamente porque, dejando de lado las Nubes que, por ser un ataque despiadado, no puede
tomarse como retrato fiel, Platón y Xenophon, en la descripción de la personalidad y
de las doctrinas, coinciden hasta cierto punto. El problema sería determinar de qué lado
se halla lo histórico allí donde hay divergencia. Pero tal problema es, en rigor, insolnble
filológicamente. Pues, como Sókrates nada escribió, no tenemos ningún dato emanado del
propio filósofo que sirva de criterio para decidir entre aquellos. Sólo podemos controlar
a Platón con Xenophon y viceversa. Cualquiera que sea la solución, implicará una
petitio principii porque la negación de la exactitud del uno habría de basarse en el supuesto
de la veracidad del otro. Es cierto que muchos vieron en Aristóteles ese anhelado tercer
término para dirimir la cuestión (Brandis, Zeller, Gomperz, Joel, Piat, Brochard). El
Estagirita —se decía— está lo bastante lejos de S. para ser imparcial y lo bastante cerca
para estar bien informado. Examinadas a la luz de sus testimonios, parece que a la expo
sición de Xenophon le faltara algo y que a la de Platón le sobrara. Pero Aristóteles ha
dejado de ser un tercero, desde que H. Maier mostró en forma bastante convincente que
sus informes dependen en parte de Plat. Proíag. y sobre todo de Xen. Mera, y que, por otro
lado, proyecta sobre Sókrates su propia concepción. Estamos, así, otra vez ante el dilema.
La imposibilidad de solucionarlo se confirma repasando la historia de la valoración de
ambas fuentes. Esa historia ha llegado a cerrar un círculo. Cuando en el Renacimiento
se redescubrieron los escritos de Platón se creyó ingenuamente que todo lo que éste atribuía
a Sókrates correspondía a la realidad. De aquí proviene la veneración que como a un
santo le profesó Erasmo. Luego se pensó que Xenophon era el único digno de fe, pues
por su carácter de historiador de profesión y su rastrero vuelo filosófico, debía ser más
fiel, más objetivo que Platón, el cual, en virtud de su preocupación predominantemente
sistemática, nos habría dado un Sókrates impregnado del pensamiento platónico y encar
nando su ideal moral (Brucker, Hegel, Hermann, Labriola). Más tarde se intentó la com
binación de ambos testimonios bajo el control de Aristóteles. Se advirtió que había de
atenderse a Platón, por lo menos en parte, para no hacer completamente inexplicable el
papel que en sus diálogos atribuye a su maestro (Schleiermacher, Zeller, etc.).
Desde entonces la confianza que merecía Xenophon ha padecido mengua. Joel minó
su mentada objetividad, evidenciando los errores de hecho que contenían sus obras histó*
ricas, bordadas de fantasías y teñidas de parti pris, y alegando en cuanto a sus trabajos
socráticos, que fueron escritos mucho después de los hechos, por lo cual las fallas de la
memoria debieron conspirar contra la fidelidad del relato de un historiador de por sí
infiel, y su medianía filosófica —lejos de ser fianza de objetividad— hubo de constituir
un óbice para la comprensión acabada del maestro. Xenophon se habría basado en fuentes
ya escritas, especialmente en las obras de Antisthenes. Así, su Sókrates estaría presentado
como "un poco cínico". Por su parte, Maier demostró que en otros pasajes las Memorables
dependen de los escritos platónicos. Era, pues, natural que, Maier invirtiera la apre
ciación de los testimonios, dando la preferencia a Platón, en sos primeros diálogos,
— 51 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1114">
                <text>Góngora y Mallarmé : el conocimiento de lo absoluto por medio de las palabras. (Traducción y ampliación de notas y ejemplos, de Emilio Oribe)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1115">
                <text>MILNER, Zdislas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1116">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 37-50</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1117">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1118">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1119">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Ehducación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1120">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1121">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="115" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="182">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/a7a04be73b8531179a673c07a89cc3cc.PDF</src>
        <authentication>831afea85b9a2f2e4cccc2b6fdfdd230</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1104">
                    <text>— is —
'soSo^Bip soJamijd sns na *uoiBf&lt;j B Bpuajajajd v\ opuBp 'soiuomiisai O^ ap uopBp
-ajclB B| BjsiiJiAut jsibj^ 'anb |BjniBU 'and 'ej^ -Bo.iiuoiBjd oiíjosa boj ap uapuadap
S3]qn^oiu9^^ sb^ safssBd bojío na anb ojjsonzap JaiBjij 'ausd ns jo^ *t403iup 03od un,, ouzoa
opBjuasajd BjjBisa satBj^fOg ns 'isy 'sanaqisjiuy ap sejqo sbj na ainam[Bpadsa 'gBiíJ^sa bX
sa^nan) na opBSBq Bijqsq as uoqdouax "OJisasm pp BpBqBjB uoisuajduioj B[ Ejcd aaiqo un
jiniíisuo^ ap oqnq —psprAiiafqo ap bzubii jas ap sofa[— B^i^osojtj Biusipaní ns X 'pijur
is jod ap jopcijojsiq un ap ojspj jap pBpippi} B[ bjiuod jBjídsuo^ uojaiqap Bijomam
B{ ap 6B[[bj se] junj oj jod 'eoqaaq so[ ap sandsap oqonm eojij.iea aojan; anb 'so.iubj.io9
sofcqojj sns e ojucn^ na opuB^apj X 'sijí ijjod ap sspuiai X sbisbiubj ap sBpspjoq 'sbjij
•oisiq SBjqo sns uBjnatno^ anb oqoaq ap sajojja so[ opuspuapiAa 'pcpiAi'afqo opBiuam ns
ouim jaof 'Bn^uam oppap^d Bq uoqdouax Bpajam anb Bzusijuoa bj saauoiua apsaQ
•(*Dja 'jajp^ 'jaqaBuuap^qag) oJisaBín ns b aXnqij)B so3o[Bip sns ua anb pdBd
^a ajqc^ijdxaui aiuauíBiaiduioa JS^Bq ou Bjod 'aucd ua Bouain o[ jod 'uoib^j b asjapnais
ap BiqBq anb oijjiApB ag -sa[aioisijy ap ¡ojiuoo [a otsq somoraussj eoqniB ap uopBniq
-uioo B[ ojna^uí as apjBl sbjij •(BioiiqB'j 'nupmasjj '^aSag 'ja^pnig) ]fjoui jBapi ns opuBu
•JB3U3 i O^iuo^B^d oiuaiuiBSuad |ap op^uS^-idun sa^Bj^og un opBp BpqBq sou 'B^pema^sis
ajusmaiuBuiuiopajd uoi.iBdn^oajd ns ap pnuiA na 'jbiij [a 'uoir[cj anb OApafqo snta 'jatj
SBm Jas Biqap ^o^iioso(i| o^nA ojaj)ssj ns ^ noisa^ojd ap jopetjoisiq ap ja]3BJB3 ns jod
sand 'a^ ap ou2ip ooiun ja vis uoqdouax 3nb ?su3tI 8S oSan^ -ouiscj^ osajojd oj ojubs
un 9 onto^ anb uopejauaA B( auaiAojd tnbB 3q *pBpi(Baj B^ b Bipnodsajjo^ saiBj^jog b
BinqijjB ajsa anb o( opoi anb aiuamBnua^ui oXaj^ as uojt^j ap soiíj^sa so[ nojapqn^sapaj as
oiuaciuiJBuajj ^a ua opuBn^ 'ojujap un jBjjaa b opc3j[[ Bq Bijoisiq csg -saman} SBqtuo
ap aopBJo^BA v\ op Bijo^siq b¡ opnssBdaJ Buui^no^ as o^j8uopn^os ap pepi^iqtsodmi b'j
*Buia|ip ^a a]UB zaA bjio *isb ^soniBis^ *nopda3uo3 Bidojd ns 6aiBj^pg ajqos BiaaXojd (opB[
ojjo jod ^anb &amp;. *waj^[ *^3X ^P opoi ajqos Á 'SIbiojj 'XVi^ ap aiJBd ua uapuadap sauuo}ai sns
anb 31US0UIAUO3 ajuBjSBq buijoj ua ojjsom Jai^j^ [j anb apsap 'oja.ua) un jas ap opBfap
Bq sapioisijy oja^ 'BJBjqos a{ uo]B{^ ap B^ b anb Á oS[B bjbi|bj 9\ uoqdouax P Q?T*&gt;?S
•odxa B[ b anb aaaj^d 'soiuomtisai sns ap znj bj b SBpBuiuiBxg -opeuuojuí uaiq jB^sa Ejnd
B.u aa a^uBiSBq oj A iBpjBduii jas BjBd -g ap sofa[ aiuEissq o( pjsa —Bi.iap as— biijtSbisjj
13 '(pJBq^oj^ *1bi^[ ^^I9of ^zjadmo^ 'ja|[3^ &lt;sTPaeJ9) noi^san^ b¡ jiniuip BJBd oaiuuaj
1^019^ ope^quB asa sa^ioisijy ua uoJaiA soq^nur anb o^jap s^ 'ojio ^ap pBppBjaA B[ ap
oisandns p aa asJBSBq ap Bijqcq
q oun {ap pitii^Bxa B{ ap uopgSau B{ anbjod udtjmjd
un BjB^i{duii ^uopnios bj Bas anb Bjainb^Bn;^
b
L uoqdoua^ uo^ uoib^^ b
JB{OJiuo^ somapod ofog 'so^pnbB ajjua jippap BJBd
aiij^ ap eajis anb ojoso^ij ojdojd
|ap opBUBnia oisp unSuiu soniauai ou 'oiqijjsa Bp^u
cj^jog ouioo 'san^ -aiuoiuBJiSoiojti
a{qn{osni ^joSij ua (sa Buia[qojd {Bi oja^ *Bpua3jaAi
Bq apuop i{|b oaijoisiq o¡ B{[Bq as
ope{ anb ap jBuiuuaiap Btj^s Bm^^qojd \ 'oiund
^ disdi/ uapi^uío^ 4scuij^3op sb¡ ap
X pepi|Buosjad b[ ap uoijdijjsap c\ ua 'uoqdouax
UO'C[&lt;I '\ai.i o:^Jiaj omoj asjBmoi
apand ou 'opspBídsap anbcjc un jas jod 'anb saqnp^ sbj op^[ ap opuBfap 'anbjod ajuaiuBij
-Bsa^au asjBaiue^d ap Bq oaijo^snf saiBJ^fOg un ap ema^qojd {a 'o^JBqma uig *(sa]Bj^(og
oiJBna un ap jB[t[oq BJBd aid ub[i ou smiaqdg ap sauíqosiy ap opBpanb usq anb sojsaj
so-j) -auiijqns 'aiuBSnXqns 'BpiA bj ap ojjsacui 'oois;;Biam opunjojd 'uojb[,j ap ja X 'ajo
-oipaul 'B)siJB)tii^n 'oiEsuas 'uoqdoaax p p íajqBpaJdsap bisijos X odjsij 'sauBqdoisijy
ap p ^sajuajajip saiBj^og saj) ap jBjqeq somBjjpod 'oauBjodiuaiuoa sns ap somaasod anb
soiuotniisa) so( opBJBdas jod 8omBzi]BuB ig -saiuanj bb[ ap smaiqojd [B o^aadsaj uoptsod
BJisanu a^namaAajq JBfij ap somaq 'soijBsa^an soisandn9 sns ap X BDi^i^od X E.iipiJnf Bi]oso¡i)
ns ap o^os ouis '8aiBJ3[Og ap Bj}OSO^T} b{ Bpo^ ap uopisodxa Bun soma^Bq ou anbuny ([)
o^ as oiusun \^ •soj[a b noi^isodo na ^jjbij ^s ain^meoijoso^ij
'sbisijos so[ ap oancj^oo un (Ql^) 83jBJ5[9g sa a
(uopnis¡[ /ap X ot{33J3(j \a-p mjoso¡ij n] sp

•u oi^mrupuo'^ )

(i)
oaaAazr ^a sviawvn tjvnr

— os —

•ooiun A ^api uxj un e sajnaonpuoD soipaux so^ o soAUiu^suoo sojnain
-ara sOI a^uauíBios nos 'sean^ij s^\ ap 8apBptiBTn3iuBd svi 'sixb^uis
A oxiB^nqB3OA ap sspBiJBA SBpanbsnq swj ouisijoSuoS \a Bjjinjijsnoa
anb oj 'oasaqBJB asa 'uopBziiBuajBín Bjsa anb sbui BpBn sa ou íajaf A
p Bijas I? ^no b^ ap B^an^sa Bun b bjoSuo^ 3p aaquiou \^
oísnf sa' is j^ -SBAtioadsaj gBaoda sns ap bjsib eo^ unrao^ p^p
-buii Bun biobu jopeaj^ ozjanjsa ns ap a^uaiosuoo Bpuapuai Bs
¡BOijaod
bj Bzuairaoa apuop niB nanaijap as sBpuaaajip sa^j ts 'ojsa
-raí an^? -souisira s'oj nos ou uppBonpa ^\ 'pEpi^iqisuas v\ 'ojuaux
-Bj'adraai ig -a^Bjapisuoo sa SB^aod sop so| ajiua spuajajip b^ 'oisa
ap Bjan^ fUDU^ne^ A BJtoguof) ap unraoo opuoj \^ a^nijisuoo anb o\
sa oosaqBJB ua bsbjj bS^ Bjsa A 'a^qBjsui anbunB iBuajBui pBpi^a^
bt b bsod Bpoi ap jBfadsap b ^lu^Ipu^^ ozjanjsa onuuuoo ajsg
•sauoponra A
sauopBSuas sb^ ap oraijuí ouiiij \a unSas 'sopua[ts ap BpsuoD 'BjdmqB
aosq as o^iqns ap o' Bsonms' Baují ^ szi^ap as anb oosaqBJB un
sa Blta 'sa^api sisajuajBd só^ A sainappm so^ ap oiJosnR
o opajua pp saABjj b' '3sbjj Bt b aujapuo^ anb o^ ua ^
ap auas Bun 'ojB[aj ^ 'uaBrai b[ a^nitisns 'uopdwasap b^ b 'isy
•oiuairaBjquinpap ns jBj^saj uao^q ajuauíBoijiuSBUi A opiJo^oD UBp
a^ anb 'so^a*tda so^ ap ajqranpiAJas v\ ap o 'a[oqjadiq B^ ap ojuaut
-nB ap oijpiÁ p of^q 'Bzajnd ns Bpoj ua BUiraop 'a^qBdpd A aiqísiA
BijajBui B^ ap uppBUJB^ua 'oAijuBisns p ^ SBpBoi{duioa A SBjxsinbxa
sauoisjaAUi ap oip'aui jod Jo^A ua BpBz^aJ o 'Bps^iB 'mmdsa ^ auod
-un as BoiSjaua BjqBpd b^ anSuuxa as uopisoduii b^ apuop 'B^iiaod
asBjj b^ ap {buij ^b '^puap^a ua apuapsap o 'Bsdipa 'sa^aj sbsoo sb^
ap^Bzanbu b^ ajina 'sa^aA sbj^o íoAiiafps A otdpiuBd ua ajjaiAUoa
as oqjaAp íBjnbJBJaf ns ua SBpBpBjS^p uBjjuan^ua as SBna 'opnu
-aui y -uaSBunB^ jinjisuoD b sBpBuiisap u^jsa 'saij^jaJ ap sBjnStj sb[
anb oduiau orásira \e 8BjqBTBd sbi ^ -oi^ba p A SBjnd

�destacó a Hippias: "no hay casi nada en que yo esté de acuerdo con
vosotros" (2)„ Sókrates significa la iniciación de un movimiento cuyo
principio fundamental —el método— extendió su influencia hasta
nuestros días, y en este sentido la historia toda de la filosofía se di
vide en dos épocas entre, las cuales se halla él como testamentario de
una y profeta de la otra.

Los problemas de la política constituyen uno de los temas favo
ritos de las conversaciones socráticas y el fin último asequible de sus
empeños filosóficos. Frecuentemente lo vemos ocupado en la forma
ción de buenos gobernantes, administradores, militares, y expresa
mente destaca que el gobierno del estado es la más alta de las activi
dades, el arte más importante, que por eso se llama "arte de reyes" (3).
La guerra del Peloponeso, que después de un período victorioso, se

y admitiendo sólo la Apología y la "Defensa" de Xenophon en cnanto pueden ser con
troladas por Platón. Y se ha llegado^ por último, a sostener la rigorosa historicidad
de la exposición platónica en todos los diálogos en donde Sókrates desempeña el papel
principal (A. E. Taylor, Burnet). Xenophon y Aristóteles no lo habrían entendido.
En cambio Platón lo exhibe tal como es y las teorías que le atribuye serían realmente las
de Sókrates. La distinción de dos épocas en sus diálogos no se justificaría porque los de
la juventud insinúan ya las teorías de los de la madurez, y porque, cuando Platón quiere
exponer su propia teoría, hace de S. una figura secundaria o lo suprime. Con esto se
ha cerrado el círculo, y la apreciación de las fuentes ha terminado en el mismo punto
en que había comenzado. Y todo cuanto se ha escrito después^ —reivindicación de Xenoph.
(H. v. Arnim), de Aristót. (Stenzel, Jaeger)— constituye el comienzo de un nuevo círculo,
lo que confirma que el problema será insoluble por la sola filología a menos que nuevos
descubrimientos de papiros nos pongan en posesión de fuentes hasta hoy desconocidas.
Solamente hay una salida, que es también histórica, pero en un sentido más hondo que
el de la parvedad filológica: tomar como punto de partida la actitud de Sókrates ante la
muerte —punto en que concuerdan los dos discípulos— y apoyándonos en lo que sabemos
de otros héroes que murieron en pareja actitud, inferir analógicamente su personalidad
y sn espiritual conexión. Y sabemos ciertamente: a) que Sókrates, a pesar de la falsedad
de la acusación, tenía conciencia de que corría un gran peligro (Xen. Mem. IV, 8, 6 ss;
Apol, 4 s. Plat. Apol. 19 a, 28 a s, 36 a; b) que quiso defenderse por sí mismo, ingenua
y sinceramente, sin preparación previa, renunciando a los recursos técnicos y efectistas de
un logógrafo (Xen. Mem. IV, 8, 5. Plat. Apol. 17 b s. Dióc. Laert. II, 40 s.) ; c) que
mantenía una gran confianza en Dios, cualquiera que fuera el resultado del juicio (Xen.
Mem. IV, 8, 5 s.; Apol 4-10. Plat. Apol. 19.a, 29 a); d) que hubiera podido conseguir
la absolución, empleando un poco de adulación o patetismo, pero no quiso usar medios
ilegales e indignos (Xen. Mem. IV, 4, 4. Plat. Apol. 38 d); e) que aceptó la sentencia de
muerte —aunque la consideraba injusta—• con valentía y serenidad (Xen. Mem. IV, 8, 1 a.;
Apol. 24 ss. Plat. Apol. 30 d, 38 c ss.); f) que rechazó la proposición y ayuda para huir de
la prisión (Xen. Apol. 23. Plat. Kriton) ; g) que soportó la muerte con la mayor decisión,
sin un temblor, con una calma que trasuntaba nobleza, alegría, beatitud (Xen. Mem. IV,
8, 2 s.; Apol. 33. Plat. Phaed. 58 e s. 117 a ss.). Y bien, tal estilo de morir sólo puede
haber sido el término de una vida realizadora durante un largo trecho, de acendradas vir
tudes, y supone un espíritu embargado en la meditación amorosa de los valores morales
y en el sondeo reiterado de los misterios del* alma hasta llegar a sus confines y descubrir
el oriente de sn salud y de su perdición. La muerte de Sókrates* es el signo certero de una
personalidad riquísima, de un alma muy grande. Es claro que con este criterio Platón es
más verídico que Xenophon, aunque la descripción de los hechos y pensamientos indivi
duales que le atribuye no sean históricos en el sentido corriente. Más verídico, en cuanto
sus diálogos exponen ejemplos típicos del pensamiento, palabra y obra de Sókrates, cuya
potencia espiritual, en su soliloquio interior y en su askesis privada, debió ser mucho más
rica que lo que salía a luz en las relaciones con sus interlocutores. Por eso puede decirse
no sólo de Xenophon, sino también de Platón que ^se quedó corto^: lejos de haber ido
más allá de lo histórico, la poesía de sus primeros diálogos fue el medio más adecuado para
trasmitir a la posteridad equivalentes en escala menor de su abundancia filosófica. Pero
estas características de la personalidad socrática necesarias para explicar su manera de morir
—sus reflexiones morales, su análisis instrospectivo, su consubstancialidad con la virtud—•
no implican en lo más mínimo el estar en posesión de una interpretación^ metafísica como
es la teoría de las Ideas y sus vinculaciones psicológicas y gnoseológicas. Por eso —aparte
de otras razones intrínsecas de bus diálogos, muchas veces alegadas— esas teorías han de
cargarse a la cuenta de Platón.'
Desde luego que el criterio sentado no sirve para decidir sobre los detalles. Pero para
los fines de nuestra exposición, el problema puede resolverse de modo un tanto arbitrario.
Como no escribimos una monografía sobre Sókrates, sino que tratamos de exhumar todo el
acervo del pensamiento antiguo sobre el derecho y el estado, no es indispensable determinar
con exactitud si un pensamiento es de Sókrates. Si no lo es, será de Platón o de Xenophon
y en los tres casos ha de encontrar cabida en nuestra historia. Consideraremos, pues, como
socrática la doctrina expuesta en Iob primeros diálogos platónicos, incluso el Protágoras; pero
utilizaremos también a Xenophon, advirtiendo en cada caso la procedencia del testimonio.
(2) Plat. Hipp. mia. 372 h.......

tornó cada vez más desfavorable para los atenienses, provocando o
patentizando la desorganización estatal y la ineptitud de sus direc
tores, fue la ocasión propicia para el desenvolvimiento de su doctrina.
Pero Sókrates no piensa en una reforma de la estructura social ni
del régimen constitucional. Nada más alejado de él que los proyectos
de un Hippodamos o las antítesis de Hippias y de Antiphon entre la
naturaleza y el derecho positivo. Para él el problema se resuelve con
una acción sobre las personas: la cuestión política debe solucionarse
con una reforma moral, no puede separarse de los supremos princi
pios éticos que rigen al individuo tanto en su actividad privada como
pública. Nosotros estamos acostumbrados desde el Renacimiento a
considerar como cosas distintas la moral y la política, la ética y
las ciencias del estado. Y también en la época de Sókrates, ciertas
tendencias sofistas, como la escuela de Gorgias, que veía en la retó
rica un arte de la pura persuasión sin preocuparse de la verdad
o justicia de los fines sobre los que ella recaía, implicaban la misma
separación. Pero Sókrates, como la vieja sabiduría tradicional, y como
luego Platón y Aristóteles, concibe la moral y la política en íntima
unidad: la política es ética porque ha de estar dirigida por principios
axiológicos que deben encarnar en los gobernantes mismos, y la ética
es política, porque la vida moral del individuo no puede realizarse
de espaldas a la comunidad de la que forma parte, y sólo puede
llamarse realmente bueno al que cumple las exigencias que aquélla le
plantea. Esa unidad era la que se desgajaba entonces, y es por la
restitución que hace Sókrates de su integridad que Platón lo proclama
el único político auténtico de su época (4). Y por ello también cabe
decir que los primeros diálogos de Platón que versan sobre la piedad,
la valentía, la discreción, las que habitualmente se llaman valores
morales, tratan en realidad de aspectos de la virtud "política".

— 52 —

Pero la política socrática está ligada a su concepción antropoló
gica y teológica y, sobre todo, fundada en un método que es la médula
de todo su filosofar, el cual, a su vez, se va desenvolviendo con la
conciencia de ser la ejecución de una tarea que le ha confiado Dios.
Por ello, se hace más necesario que en ningún otro pensador, para
entender su filosofía del derecho y del estado, considerar los supuestos
de que ésta depende.
Sókrates no es un filósofo en el sentido corriente del término,
no es un puro homo theoreticus, que haya elaborado su sistema,
(3)Xen. Mem. III, 6, 2; IV, 2, 11; IV, 2, 2.
(4)Plat. Gorg. 521 d.
— 53 —

�— es —

't 'Z 'AI Ul

'AI 'Z '9 'III 'iuaK

()

'Biuajsis ns opBJoqBja b^bij anb 'snotjajoatft ouwq ojnd un sa ou
'ouiuuaj jap ajuaujoa opijuos ja ua ojosojij un sa ou sajBjjjpg
'apuadap Bisa anb ap
sojsandns soj JBJapisuoa 'op^isa jap A oqoajap jap bijosojij ns japua^ua
BJBd 'jopssnad ojjo unSuiu ua anb oijBsaaau sbui aa^q as 'ojja jo^
•soiq opBijuoa Bq aj anb BaiBj Bun ap uopnoafa bj jas ap Bpuapuoa
bj uoa opuaiAjoAuasap ba as 'z^a ns b 'jsna ja 'jbjosojij ns opoj ap
Bjnpam bj sa anb opo^am un ua BpBpunj 'opoj ajqos 'a" BaiSojoaj A BaiS
-ojodojjuB uopdaauoa ns b BpBSij Bjsa BoijBjaos Bop^od bj oja^
•ítBaiíJlod,, pnjjiA bj ap sojoadsB ap p^pijBaJ ua ub^bjj 'sajBjom
saJOjBA ubiubjj as ajuauíjBnjiqBq anb sbj 'uopajosip bj 'BjjuajBA bj
'p^paid bj ajqos ubsj3a anb uojbjj ap soSojBip sojainwd soj anb jpap
aq^a uaiqraB^ ojja jod _^ • (f) Baoda ns ap o^ijuajnB oaijijod oaiun ja
BinBjaojd oj uojbj^ anb pBpjjSaiui ns ap sajBj&gt;jog aa^q an¿ uopnjpsaj
bj Jod sa A 'saauojua BqsfeSsap as anb bj Bja pBpinn Bs^ 'BajuBjd
aj Bjjanb^ anb SBpuaSixa sbj ajduma anb jb ouanq a^uauíjBaj asjBuiBjj
apand ojos A 'ajjsd buijoj anb bj ap p^piuntuoo bj b SBpjBdsa ap
Baij3 bj A 'souisiui sa^uBujaqoS soj ua jbujbou^ uaqap anb soaiS^joixB
soidpuud Jod BpiSijip jB^sa 3p Bq anbjod sana sa BDpijod bj ^pspiun
biuijui ua Bai^ijod bj A jbjoui bj aqpuoa 'ssjsj^jsjjy A uojbjj oáanj
ouioa A 'jBuopipBjj Bijnpiq^s BÍaiA bj omoa 'sajBJ^j^g ojaj 'u^pBjBdas
biusiiu bj UBqBoijdun 'Bisaaj Bjja anb soj ajqos sauíj soj ap Bppsnf o
pspjaA bj ap 3sjBdnao3jd ms uoisBnsjad Bjnd bj ap ^jjb un boij
-ojaj bj ua BpA anb 'sbiSjo^ ap Bjanasa bj ouiod 'sbjsijos SBpuapua^
sejjap 'sajBj^jog ap Baoda bj ua uaiqiuBj j^ "opBisa jap sspuap sbj
A sapa bj 'Baijjjod bj A jbjoui bj SBjuijsip sbsod ouiod JBJapisuoa
b ojuaimiaBuajj ja apsap sopBjqmnjsooB souiBjsa sojjoso^^ -Baijqnd
ouioa BpBAijd pBpiApaB ns ua ojub^ onpiAipui jb uaSjj anb soaija soid
-pupd 8omajdn8 soj ap asjBJsdas apand oa 'jBjora Buuojaj Bun uoa
asjBuopnjos aqap sapijod uopsana bj :sBuosjad sbj ajqos uopa^ Bnn
uoa aAjansaj as Buiajqojd ja ja bjbj -oAijisod oipajap ja A BzajBjnjBu
bj ajjua uoqdnuy ap A SBiddijj ap sisaji^uB sbj o souiBpoddifj un ap
8ojaaXoJd soj anb ja ap opBfajB sbui BpB^[ -jBuopniíisuoa uamiSaj jap
ra jBpos BJn^onjjsa bj ap Buuojaj Bun ua Bsuaid ou sajBuj^g oja^
'BuiJiaop ns ap ojuaiuiiAjoAuasap ja BJBd Bpidojd upisBao bj anj 'sajoj
-aaiip sns ap pnjijdaui bj A jBjBjsa uopBziuBSjosap bj opiíBzpuejBd
o opusaoAOJd 'sasuaiuaiB soj BJBd ajqBJOABjsap sbui z^a Bp^a oujo^
as 'osoiJo^aiA opouad un sp sandsap anb 'ossuodojs^ jap Bjjan^ ^j
' (S)íiS9^^j- 3P 3^F ^ra^JJ as osa jod snb 'sjuBjjoduii sbui bjjb ja 'sap^p

'

-IAI)3B SBJ 3p BJJB 8BUI BJ 83 OpB}S3 Jap OUJOiqoS J3 3nb BOBJSap ajU3UI
-BS3Jdxa A 'sajBjijiui 'sajopBjjsiuiuipB 'sajuBUjaqoS souanq 3p upp
-buijoj bj U3 opBdnao soiu^a oj ajuauía^uanaajj^ ^soaijosojij souaduia
sns ap ajqmbasB omnjn uij ja A SBai^Bjaos sauopBSjaÁuoa sbj ap sojij
-oabj SBuia^ soj ap oun ua^njijsuoo Baijijod bj ap sBuiajqojd so-r

^p spaap930Jd v\ os^^ ^pe^ na opn^iiJTAptr 4aoqdou^ v u^iqrae^
lpiojj |3 osn|jui 'so3iiio]B[d so3o[eip soj^mijd so| na eisandxa Buui^op ^\ B^T}ej^OS
ouio3 'sand 'souiaJBjopisuo^ -Biaojsiq bjis^iiu as Epiqoa jBj^uo^us ap Bi( sose^ 88jj so] ua ¿
uoqdona^ p o uoib[^ ap ejas *sa o^ ou ig -saiea^fog ap sa oiu^uuesuad un ts pniti^exa no?
JBUilnjajap a[(|BSuad3ipu; sa ou 'opBisa ]a X o^oajap p ajqos on^íiuB o^uailUBSuad ]ap OAjajg
ja opo) jGninqxa ap somBieJi anb ouis ^saiBJ3|Og ajqos Bi^Bj^onom eun soniiqij^sa ou omo^í
•oijBJiíqjB oiubi un opooi ap osjaAjosaj apand Biuaiqojd ja 'nopisodxa BJis^nu ap íauíj so]
BJBd oi¿ -sajieiap so[ ajqos jippap BJBd ^ajis ou opsiaas ouaiijD \ anb oin\ apsaQ
•no)B[^ ap emana ^\ B asjB^jBO
ap nsq SBTJoai SBsa —snpB3a[B sa^aA seq^nm ^soSo^Bip sns ap sB^asuijjni sanozBj sbj^o ap
^jjBde— osa joj -eB.iiSo^oauou^ X 6B3iSü|o.ii8d sauoi.in|njuiA sns X scapj sb¡ ap bijo^j B[ sa
omoj B^iSTiBianí no^BiaJdja^ui can ap uoisasod u9 JB:^a p ominim sbiu O[ na uB^i^dmi oa
—pnjJiA v\ UO9 pBpijBpaBisqnsuo^ ns ^oAtuadsoJisui sisi^bub ns 'sajBjom sauoixa¡|aj sns—•
jtjom ap Bjaurui ns jn.ii[dxa BJBd ssijssa^au bjubj.&gt;os pupi|i!uosjad B[ ap SB.&gt;nsua)jeJB3 sbis^
oja^ *B^Tjosoji| BpnBpunqe ns ap jouani e¡B3sa na sa^ua^BAinba p^pijaisod e{ b jtinasBJ]
BJBd openjape se tu oipam p anj so^o[B;p sojamiJd sns ap cisaod B[ 'ojijoisiq oj ap C[[b sbuj
opi jaqBq ap sofa| :^^01JO3 opanb as^ anb uoibj^ ap naiqoiBi oais 'uoqdouax ap o^os ou
asjpap apand osa joj 'sajoin^ojjaiui sns uo^ sauopBpj sn| na znj b bijcs anb o] anb bou
8Bm oq^nm jas oiqap 'BpBAUd sisa^s^ ns ua X joijaiui oinbojijos ns na ^(Bnijjídsa epnaiod
BÁnj '83;bj5(O5 ap cjqo X BjqsjBd 'oiuaimssuad jap sojidi) so^duiafa naaodxa so^ojBip sns
oiUBn^ ua ^o^ipuaA ^^^^^ *aiuaiJjoj opi^uas p ua sojuoisiq usas ou aXnquis aj anb sa^cnp
-lAipui soinainiBsuad í eoqaaq so[ ap uoi.idij.isap b[ anhunu 'uoqdoua\- anb oipijai sbui
sa noiBj^ oua^iJ3 aisa uod anb oj^p s^ 'apuBJS Xnm boi^b un ap 'eunsinbij pBpijEuosjad
Bun ap ojauaa ouSis p sa sa^BJ^og ap auanuí b^ -uopipjad ns ap X pujos ns ap ajuaijo ja
jijqnosap X sauíiuo^ sns B jB^ajj BisBq buijb .jap soijaisim soj ap opsjaiíaj oapuos ja ua X
sajsjom sajojBA soj ap bsojouib uo^siipaui bj ua ops^jBquia n^ijjdsa un auodns X 4sapni
-jia SBp^jpua^s ap 'oqaaJi o^jbj un a^UBjnp Bjopeztjsaj BpiA Bun ap ouiuuai ja opis jaq^q
apand oj9S Jijora ap ojijsa jbj 'uaiq A -(-ss B ¿jj -s a 8S 'P3BHd '^id " miody i-s z '8
'AI *w9j^ *^aX) Pn^pE3&lt;! 'Btj^ajB 4ezajqou eqsiunsBJi anb BinjBa son uoa 'jojqmai un ms
4uoispap joXbxu bj uoa aiJanui bj oijodos anb (^ i (uo^ij^ 'íVi *g^ '\ody *N3X) ^orsiJd bj
ap Jinq BJBd BpnXs X uopisodoJd bj ozBq^aj anb (} í (-ss gj 'p qj -joíf^ 'iv^ '88 f^ -jodfr
;"s I '8 'AI 'wi&gt;V¡ '^3X) pBpiuajas X euu&gt;|BA uoo —Bisntu; BqBjapisuoD bj anhun^— aiJanuí
ap spuaiuas bj oidaas anb (a í (p g^ -¡ody 'i\^¿ "^ 'f 'AI "&lt;uaH "NaX) e"^ipui a sajBSaji
sotpam jBsn osmb oa ojad ^ouisi^aisd o uopBjnps ap oood un opuBajduia LuopnjosqB bj
juiijasuo^ opipod sjaiqnq anb (p í (b ^^ 'b-oj -jody -im^ 'Qi-^ jody i-e j '8 'AI '•"*^
*K3X) ^^^11^ I9P opsijnsaj ja Bjan^ anb BjambjBn^ ^soiq ua szuBtiuo^ ubj8 Bun Biuaiueui
anb (o ¡ (-s o^ 'II 'laavi -391a "s q ¿I 'jody -xvij -5 '8 'AI '^tt 'NaX) o|jíJoíoj un
ap sBisti^aia X so^iu^ai sosjn^aj soj b opuspunuaj 'BiAajd nopBJBdajd uis 'ajuauiBja^uis X
Bnua^ui 'orasiui js jod asjapuapp osmb anb (q !b g^ 's b b^ 'b oj -¡ody •!^^ -s p •¡ody
isa 9 '8 'Al -uia^r 'K3X) o^^ijad ubj^ un bjjjoj anb ap Bpuapuo^ siuaj 'uopssn^B bj ap
jiBpasjB} bj ap jBSad b 'saiBj^fog anb (B :aiuauis]j^p souiaqcs l^ -uoixauoa jBnijjldsa ns X
pBpijBuosjad ns ajuamB^i^ojBUB jjjaiui 'pn^ii^B BfajBd ua nojaunut anb saojaq soj^o ap
sooiaqss anb oj ua souopuBXodB X —sojndpsip sop soj UBpjanouoj anb ua oiund— auanur
bj aiuB saiBJ^og ap piniioe bj opiiJBd ap oiund omo.) jbuioi :boi8ojoji} p^paAJBd ej ap ja
anb opuoq sbui oppuas un ua ojad 'B^uoisiq uaiqujB] sa anb 'BpijBS Bun Xsq aiuauíBjog
-ssppouo^sap Xoq BisBq sa^nan} ap uoisasod ua usüuod sou sojídsd ap soiuoiuiijqn^sap
soAanu anb souaiu b b.i ^ojojij bjos bj jod ajqnjosui Bjas Bmajqojd ja anb buijijuo^ anb oj
'ojnajia oAanu nn ap ozuaiuioo ja aXmíjsuo^ —(jagaBf 'jazuaig) -ioxsihv aP '(mjajy -a -jj)
•HJ0M3X ^p uopBDipatAiaj— 'sandsap ojijosa Bq as oiu^n^ opoj ^ -opuzuauíoo Biq^q anb ua
oiund omsim ja ua opBuiuuai Bq saiuaní sbj ap uopBpajdB bj X 'ojnajp ja opejja^ eq
as ojsa uo^ -amudns oj o Bijspunaas ejnáij Bun -g ap a^sq 'Bjjoaj Bidojd ns jauodxa
^jamb uoiBj^i opuBn^ 'anbjod X 'zajnpBiu bj ap soj ap ssijoai sbj bX ubfiuisui pn^uaAnf bj
ap soj anbjod BUB.iíjnsnt as ou so^ojBip sns ua stjoda sop ap uopuiisip B^ -saiBJ^og ap
sbj aiuaui[Baj uBijas aXnqiJi^ aj anb SBjaoaj sbj X sa ouioo jb} aqiqxa oj uoibj,] oiqmBJ ng
•opipuaiua uBjjqsq oj ou sajaioisuy X uoqdouax •(laujng 'jojXbx "3 'V) JEdpuud
jadBd ja Buadmasap saiBJ^og apuop ua so^o|Bip soj sopoi ua B^iuoiBjd uopjsodxa bj ap
pBpptJOistq bsojo^ij bj Jauajsos b 'omiija jod 'opB^ajj Bq as j^ -uoir|j jod sbjibjoji
-uoa jas uapand ojubu^ ua uoqdouax p ,,tKuaí3Q,, BI ^ "iSojody bj ojos opuaijiuips X
bj ap Bjajojd A Bun
ap oiJBjuauíBjsa} ouiod p BjjBq as sajsna sbj aj}ua SBOoda sop ua apiA
-ip as Biiosojij bj ap Bpo^ Btjoisiq bj oppuas a^sa ua A 'sBip soj^sanu
BjSBq Bpuanj^ai ns oipuaixa —opojaiu ja— jB^aauíBpunj oidpuud
oAno ojuaiuiiAora un ap uopBprai bj boijioSis sa^Bj^^g '(^)ttsojjosoA
uoa opjanaB ap ajsa OjÍ anb ua BpBu is^a ^bxj ou?? :8Biddijj b o

�alejado de la vida cotidiana: es una rara síntesis de homo religiosus,
de moralista y de pedagogo, tres aspectos de una misma conducta,
que ciertamente está ligada a una actitud teórica, a una indagación
de fundamentos. Las disputas en torno a su caracterización radican
en esta multiplicidad de facetas, porque Sókrates desborda todas las
categorías (5)...
.
Está convencido de que tiene una misión de origen divino que
consiste en la reforma moral del hombre. Es un deber que Dios le
ha prescrito por medio de oráculos, sueños y por todos los otros

vivir filosofando y que por eso jamás mientras viva dejará de filosofar,
se refiere expresamente a esa actividad (12).
Pero, además, "vivir filosofando", significa que Sókrates con
cebía la operación filosófica, como la acción moral por excelencia, a
la filosofía, como existencia moral, y a la moralidad como existencia
filosófica. Por eso, un rasgo peculiarísimo de Sókrates es que en cada
una de sus enseñanzas se va jugando a sí mismo. Su filosofía —ya
podemos llamarla así sin engendrar equívoco—• está afianzada por

medios de que se sirve un dios (6). Tal vocación se le hizo patente

sus actitudes personales, es inseparable de ellas y por eso sus dis
cípulos dieron lugar preferente en sus escritos a la exposición de su

al reflexionar sobre la respuesta que dio a su amigo Chairephon el
oráculo de Delfos: "nadie es más sabio que Sókrates". Respuesta

personalidad y de su conducta. En este sentido hay que destacar:
a) que Sókrates no escribe, sino que enseña oralmente, en con

extraña, porque él tenía conciencia de no ser sabio, ni poco ni
mucho, y en la ciudad los había que pasaban por tales. Para veri

versación familiar, lo que confirma que lo importante para él no es
la teoría sino la eficacia práctica sobre los hombres. Con ello se
evidencia, además, que no busca la gloria y que, más bien, se expone
al odio de los investigados (13). Y es ya un signo exterior de su
grandeza, que, no habiendo escrito nada, tantos se hayan visto ten
tados a escribir sobre él y su figura haya dado tema a obras de tan
alta calidad como las de Platón;
b) para consagrarse al servicio del dios descuida sus intereses
particulares (14) y enseña sin exigir retribución (15), con lo que
demuestra que se preocupa sólo del bien del educando, sin perseguir

ficar el oráculo comenzó entonces a interrogar a algunos políticos
y poetas y artífices, y su sorpresa fue grande al comprobar en todos
los casos que los pretendidos sabios eran ignorantes, mientras que él,
Sókrates, si bien nada sabía no ignoraba que no sabía (7). Compren
dió así, que la misión de su vida era continuar ese examen para
confirmar siempre la palabra del dios (8).
Aunque no tiene vinculación directa con su misión, el signo o
voz demoníaca que se manifestaba en Sókrates, inhibiéndolo de cier
tas acciones y quizá inclinándolo a otras, es una confirmación clara
de su cuño religioso (9). Sókrates lo experimentaba como un poder
secreto pero familiar, y alude a él sencillamente, sin jactancia al
guna. Como últimamente lo ha hecho notar Guardini, se trata de
una experiencia numinosa de carácter primario, cuyo modo subitáneo
de aparición la emparenta con la forma de la profecía (10).
La tarea que le ha confiado Dios consiste en exhortar y enseñar
al hombre que ha de cuidar de la propia alma, más que de la for
tuna, fama y honores, y tratar de mejorarla hasta hacerla excelente.
Pero Sókrates no es un moralista banal cuyas doctrinas se disuelvan
en vagos sermones predicados in abstracto. Su acción se ejercita en
forma directa sobre el hombre concreto que se atraviesa en su camino,
y se apoya en un examen a fondo, refutándole su falso saber y repro
chándole su errónea valoración de los bienes, hasta ponerlo en el
camino de hallar los fundamentos de la virtud. Y es esta acción di
recta sobre los hombres en torno a la cura del alma, lo que constituye
para él la filosofía (11). Cuando afirma que un dios le" ha prescrito
(5)Cf. Plat. Symp. 221 d.'
(6)Plat. Apol. 33 c.; ^
(7)Id. id. 20 d y ss.^*•^•
(8)Id. id. 21 e y ss.
(9)Principales textos sobre el daimon: Plat. Alcib. I. 103 a, 124 c; Apol. 31 d, 40 a s.;
41 d; Euthyph. 3 b; Euthyd. 272 e. Xen. Mem. I, 1, 4; IV, 3, 12; 8, 5; Symp.
8, 5; Apol. 12 s.
(10)Guardini R. Der Tod des Sokrates. 1945, p. 75 y 83.
(11)Plat. Apol. 29 d -, 30 b. ^•
— 54 —

un provecho para sí mismo. Tampoco abre escuela, ni tiene propia
mente discípulos (16), sino que anda en busca de amigos (17), no
precisamente ricos (18) a quienes pueda reformar. Por eso lo vemos
recorriendo el día entero la ciudad, deteniéndose en las plazas, los
mercados, los gimnasios (19) e interviniendo en los simposios, pues
es en esos sitios en donde puede ejercer su influjo sobre las almas.
Este modo de actuar era completamente nuevo en Grecia, y constituía
el medio más eficaz de superar a los sofistas en su propio terreno.
Su desinterés era la contraprueba de su recta intención, contraprueba
reforzada por el hecho de que fue siempre muy pobre (20);
(12)Plat. Apol. 28 e y 29 d.
(13)PtAT. Apol. 21 d.
(14)Plat. Apol. 23 b, 31 b.
(15)Plat. Apol. 19 d, 31 b, 33 a; Euthyph. 3 d; Xen. Mem. I, 2, 5 ss., 60; 5, 6; 6, 3, 11 s.
(16)Plat. Apol. 33 a.
(17)Plat. Ly$. 211 e s.
(18)Xen. Symp. IV, 44.
(19)Xen. Mem. I, 1, 10; Plat. Lach. 180 c; Charm.
(20)Plat. Apol. 23 b, 38 a s.; Lach. 186 c. Xen. Mem. I, 2, I; 2, 58 . La pobreza de
Sókrates unida a los datos sobre las profesiones de sus padres —cantero Sophroniskos y
partera Phainaretes— dio lagar a que la mayoría de los historiadores concluyera que era
del bajo pueblo (p. ej. Zei.i.er.). Últimamente A. . TaYloh Philos. Stud. p. 3 ss., hu
dado buenas razones para demostrar que Sókrates pertenecía a una familia aristocrática.
Plató
es de S. También Zenón, Protágoras, Damón,
Pythodoros, Kephalos, Pyrilampos (padrastro de Platón) eran del círculo. A esto hay que
añadir que cuatro de los siete diálogos que había escrito Aischines de Sphettus: Alkibiades,
Aspasia, Axiochos, Kallias, se referían a miembros de ese círculo. De modo que, según
Platón y Aischines, S. es exhibido en estrechas relaciones con las más famosas de las
antiguas casas atenienses; los Alcmeonidaa (Perikles), los Philaidas (Milkiades, Alkibiades),
los Eteobutidas (Kallias). A estos datos recordados por Taylor, pueden añadirse otros
— 55 —

�— ss —
so.no 39jipeun uapand 'jojXbx 1o^ sopepjoD^j soisp eojs y -(SBiiprij) SBpijnqoa^^ boj
'(sopBiqii([v '^PRi^lilM) eEP!nI!Hd[ SOI '(laFI!JB&lt;I) epinosnrofy ^o] isasuainaiB sbsbd ssnSiine
sbj ap s^sóme^ SBm sb^ uo^ sauojDB|aj SBq^aJisa ua opiqiqxa sa • 'sauíq^eiy A. uo^Bf^j
unías 'anb opoui ag •ojnoji^ as^ ap sojqiuarui b ubijoj^j as 'sm¡¡v^ 'sotpmxy 'Bisvdsy
'sapmqimy ismiaqdg ap souiqosiy ojijjss BiqBq anb eo3o[eip ajáis so[ ap ojjbti.1 anb jipcue
anb ^Bq oisa y 'o^n^jp |ap UBJa (uo^bj^ ap ojisejpsd) sodmB^ij^^ tso^Bqda']ij (8ojopoqi^í^
'aouiBQ 'sbjoSciojj 'uou2 naiqmBX 'S 8P aiBnjtqBq sojsucdmoj omoo ubjü^ij 'sa[5(uaj b
sopB^nouiA sopoi '8Bijjb^j oiJBnojjim \9 'soq^oixy op ns 'sapBiqiífjy 'BTSBdsy ^saf^ija^ ap
^enosjad o^najp ^a uoo onejduiai apsap aoixano^ Bq^aaisa na ojoso^ij JB BJisanm son uoiBjcj
•BoyiEjjoiBiaB B¡]imBf Batí i) Bi^^uauad saisj^og anb jBJisomap BJ^d eanozsj s^uanq opBp
Bq '-ss g -A 'pmg -sojitij aoiAV^ -g -y a)u.uiBuiii]f) •(•anaz "fa -d) ojqand otcq jap
Bja anb Bja^npno^ sajopBtJoisiq soj ap bijoAbui bj anb b je3n¡ oip —saiaJBUiBq^ Bja^jed
i 9O^)8taojqdog ojojubo— sajpsd sns ap sanoisajojd sbj sjqos so)Bp boj b Bpiun
^g
p ezajqod b-j -a 8S 'Z ¡I 'Z 'i 'm3VÍ "aX '3 981 '^I !"s " 8 '1 Z ^O&lt;/K "•"fltl (O^)
!0I 'I 'II 'm3l/í 'H3X (61)
•uijdi^^ ía
í 081 '
'AI •&lt;Í"^CS (81)
(¿i)
•s a \\z
•b ix ' '9 ¡9 's ^09 '• S 'Z 'I 'tu3IV 'aX !P '

!* 'q I 'p 61 -V&gt;dy •q IS \ Z 7orf
"P IZ •7&lt;ífr •
•p 6! i 8Z 7O&lt;/K

(1)
(ZI)

g íS 'g tZT ' '
8 b ()^ 'p ^j -jod^ !d

9 IZ -P

— ts —
^a
•q o^ - v 6Z
8P
T Ji'u • ^ INIOHV
8 ^ Si d 'S
t PO
r iL
•8 ZT •jody íS '8
[3 iq • !/&lt;7Á &lt;ín^ !P It
eajBdpu ^a
:ot -i vw "•ivi^ :uouitBp p ajqos so:ixat
pí
•88
P OZ TI •pí
•89
jody -x ^ía
•D
•p m •diu.(S XV^d •lo

(it)
(01)

(6)
(8)

(¿)
(9)

(S)

Bq aj sotp un anb buuijb opuBn^ "(n) ^Jjosojxj bj ja
anb oj 'buijb jap Bjno v\ b oujoj ua sajqmoq soj a^qos
-íp u^poB Bisa sa j^ ÉpniiiA bj ap soiuatuepunj soj jBjjsq ap o
ja ua ojjauod Bissq 'sauaiq soj ap u^pBJojBA Bauojja ns ajopu^q^
-ojdaí A ^aq^s osjbj ns ajopuBjnpa 'opuoj b uauíBxa un na B^odB as A
'ouiutbo ns ua BsaiABJjB as anb ojajouo^ ajquipq ja ajqos B^oajip buuoj
ua Bjpjafa as ñop^^ ng "Oj^njjs^ ui sopsaipaid sauonuas so^ba ua
uBAjansip as SButjjoop SB^nD jBUBq bisijbjoui un sa ou sajBJ5[og oja^
•aiuajaoxa BjiaoBq BjsBq BjjBJofam ap jbjbj^ A 'sa^ouoq A buibj 'boti^
-joj bj ap anb sbui 'butjb Btdo.id bj ap JBpmo ap Bq anb aaqraoq jb

^jdraais anj anb sp oq^aq p aod
q^joaj ns ap BqanjdBJ^noo B^ bj3 sajtajinsap ng
•onajiaj oidojtd ns na sbjsijos %o\ b lejadns ap zB^ija SBta oipata \a
BinjiisnoD A 'Bioajf) u^ OAanu ^^uaraBia^Iuioa bj^ jBnjaB ap opoin a^s^
•8BnqB sb|; ajqos ojrqjnt ns laoj^fa apand apnop ua soijis sosa ua sa
sand 'soisodtnts so^ na opu^iuiAJaini a ((,^) eoiSBuraiS so^ 'sopBojaxn
soj 'SBZB];d sb^ ua asopnamajap 'pBpnto bj; ojaina Btp p opuaojoooj
9ouiaA oj osa jo^ 'jBtnJojaj Bpand sanamb b (81) sooij ajuaniBsioajd
ou '(¿x) soSiniB ap eosnq ua BpuB anb ouxs i(g\) so[ndj3Sip a^uaní
-Bidojd auaij tu 'spnosa ajq^ ooodtnBj^ "onisTni is BJBd oqoaAOjd un
jxnSasjad uis 'opuBonpa ^ap uaxq jap o^ps Bdnaoaad as anb Bjjsanraap
anb o^; uoa i(\) upionqjjjaj JiSixa uis Buasua Á (f[) saJBp^aijjBd
sasajaim sns spm^sap soip pp opiAias p asiBjSBsuoo Bisd (q
íu^jB^^ ap sb]; ouiod pBpxpa Bjp
ubi ap SBjqo b Bniai opep Bi(sq BjnSij ns Á p ajqos Jiqu^sa b sopBj
-uaj ojSia UBA^Bq as sojubj 'Bp^u ojtj^s^ opuaiqBq ou 'anb 'BzapusjS
ns ap Joua^xa ouSis un bjÍ sa j^ '(T) sopBSiisaAut boj; ap oipo p
auodxa as 'uaiq sbut 'anb bijo[S v\ B^snq ou anb 's^uiapB '^puapiAa
as o^p U0^ -saaquioq boj ajqos B^ijaBjd Biosoip v\ oms Bjjoaj B^
sa ou p BjBd aiUB^jodun o^ anb Bnuijuoa anb o^ 'jbijtoibj noioBsjaA
-uod ua 'aiu^mpjo suasua anb ouis 'aqij^sa ou saisx^og anb (b
riBOBjsop anb ^Bq opi^uas aisa u^ -Bjonpuo^ ns ap A pBpipuosjad
ns ap uopisodxa b^ b sojoos^ sns ua aiuajapjd JBSn{ noaaip sojndi^
-sip sns osa jod A SBjp ap a^qBJBdasui sa 'sapuosjad sapn^p^B 'sns
jod BpBzuBijB Bjsa —oooAinba jBjpuaSua nis isb b^buieji; somapod
Bj— btjoso^ij ng •ouiSTui xs b opuBnf ba as SBzuBuasua sng ap ^un
BpBa na anb ea saieujog ap omisjjBi^naad oSsbi un 'osa jo^ •Boijoso^j
Bpuaispca ouioo pBpi[Biour b^ b A 'jbjoui Bt^ua^sixa oinoa 'btjosojij bj
b 'Bpnapoxa jod [Bjora uopoB bj oraoo 'boijosojij u^pBjado bj Biqa^
-uod sa^Bi3[og anb bdijiuSis 'tlopuBjosoji| jiaia,, 'SBtnapB 'oaa^
' (Zl) pepiAi}3B esa b aiuauíBsajdxa a^aipj as
jij ap BJBÍap bata SBjjuaini sbuibí osa Jod anb A opuBjosojtj jiata

jBuasua A J^woqxa ua a^sisuoo soiq opBijuoD Bq aj anb BaaBi v^
*(0T) Bj^ajoíd bj ap buuoj bj uo BiuajBdraa bj uppuBdc ap
oauf jiqns opoui oAno 'oijbuii.i(Í jaias^Ba ap BSouramu Bpuauadxa Bun
ap b^bjj as 'tuipaBn^) jbiou oqoaq Bq oj a^uauíBmxijn orao[) *BunS
-jb BpuBioBÍ oís 'ajuauíBjjpuas ja b apnjB A 'jbijiiubi ojad oja.roas
japod un ouiod BqBtuaonjadxa oj saisxs^pg • (^) osoiijaj ouno ns ap
bjbj3 uopBuuxjuo^ Bun sa 'sbj^o b ojopuBuijam Bzmb A sauoioDB sbj
-^ap ap ojopuatqiqur 'sa^Bxsjpg ua BqBisajiuBui as anb BOBraomap zoa
o ouSis ja 'uoisini ns uoa B^aajip uppBjnouiA auaij ou anbuny
•(g) soip jap BiqBjBd bj aadmais iBnuniuo^
BJBd uauíBxa asa jBnmjuoa Bja BpiA ns ap uoisrm bj anb 'jsb oip
-uajduio^ ' (1) BiqBs ou anb BqBjouSí oa Biq^s Bpsu uaiq is 'sajBu^og
'ja anb SBXiuaini 'sajuBJouáj uBja eoiqBs sopipuaiajd soj anb sosbo soj
sopoi ua JBqojdmoo jb apuBjS anj Ba^ad jos ns A 'saotjjiíB A SB^aod A
soouj[od soun^jB b jB^ojja^ni b saauoiua ozuamoa ojn^cjo ja jb^ij
-uaA bjb^ 'sajBi Jod UBqBs^d anb Bjq^q soj pcpnp bj na A 'oqonra
tu o^od ra 'oiqBS Jas ou ap biouoiouod Biua^ ja anb^od 'BiiBajxa
Bisandsa^; *4tsajBJ5[pg anb oiqus sbui sa aip^u,, ¡sojjaQ ap ojnaBjo
ja uoqdaJiBq^ oSuub ns e oxp anb Bpandsaj bj ajqos jBuotxajpj jb
aiua^Bd oztq aj as uoiobooa jbjl "(o,) soip un aAJis as anb ap soipani
sojjo soj sopoj Jod A souans 'sojn^Bjo ap oipam jod oiíj^sajd Bq
aj soiq anb Jaqap un sjj 'ajqmoq jap jbjoui Btnjopj bj ua aisisuoa
anb ouiAtp ua^ijo ap upisiui Bun auau anb ap oppuaAUoa bjs^
sbj SBpo^ Bpjoqsap saiBj5[pg anbjod 'ssiaoBj ap pBppijdiijntn B^sa na
uppBzijajDBjBa ns b ou.ioj ua SBjndsip sb^j •sojwatuBpMn/ ap
wi Bun b 'boijobj pnjp^B Bun b Bp^Sij Bjsa aiuauiBjjap anb
Btnsiui Bun ap so^oadsB sajj 'oSoS^pad ap A bistjbjoui ap
. owoi{ ap sisaims bjbj enn sa :BUBip^oo BpiA bj ap op^fajB

�— ss —
solio asjipBiiB uapand 'jojKbj^ J^ aopBpjo^aj so^sp so^sa y *(8BÍIIB"H ) Süpijnqoai^j so^
'(sapBiqt^||y 'sapBí^líJ^^) eBpiB^iq^ so^ '(sa^ifija^) Bpinoam^xy 9O\ ! sasuama^B SBSB3 SBn^pnB
sb[ ap sesouibj sera sn[ uod souoioej^j sBi^aaisa na opiqtqxa sa -g 'sauíipsty A nojB^^
nnSas *anb opom ag *o{tt^jp asa ap sojqux^iin b nsijajaj as 'sojflv^^ 'so^^otxy 'msvdsy
'S3pniqi3¡jy :snnaqdg ap saunpsty oiuoss BiqBq anb soSo^Bip ajáis so[ ap oJiEn^ anb jipEUB
anb ^sq oisa y *o^n^jp xaP a^^ja (noiBj^ ap ojiSBJpcd) sodraB^iíjC^j 'sojBqda^j 'soiopoq)^
'uoniBg 'sbjoSriojj 'uod32 najqmBX 'S 3P wiwuiqeq sojaunduioj omoD uBjn^ij 'sapjijaj b
6opB[noaiA sopoi 'bbjub^j oijbuohiiu ja 'soqooixy ojj ns 'sapBtqiJijy 'BtsBdsy ^saj^ija^ ap
XBaosjad 0¡n3^i3 j^ uo^ ons-idmai apsap uoixano^ Bq^aj]sa na ojofioji^ xB BJisanm son noiB¡^
•B3UBJ0OJ6IJB BiiiniBj Boíl b Bi-rauauail sa)BJi|og anb JBusouiap BiBd sanozsi SBaanq opBp
Bq '-ss g -d -pnig "so^ii/j hoijiVx 'a -y ajnaniBiniiifi •(•Barraz 'ta -d) ojqand oteq jap
oja anb EjaXnpuo.i sajopBi^oisiq so[ ap bijoábui bj anb b jBSn^ oip •—saiaiBaiBq^ Bia^ed
í so^sinojqdog ojsjubo—• sajpsd sns ap sanoisa^oid sb| aiqos soiBp soj b npiun saiKa^og
ap Bzajqod b-j -a 8^ 'z il 'Z 'i "'a^ '3X '3 981 "H3"! s"s B 8 'q ^ "IorfK 'lv'Id (0^)
•iujDi/3 i a 081 '^"! ^^d ;0I 'I 'I •" 'aX (61)
' 'AI •|Í'-ÍS "aX (81)
•s a IIZ -s^7 -xvi^ (¿t)
•b -^ÍK '^id(91)
•s xi ' '9 ¡9 'S -09 *• S 'Z 'I 'Jir "MaX !P S 'H^VS íB ES '1 IE 'P 61 •/0&lt;í^ "lVIIá(SI)
•q IS 'q Z •20dK *i^^d(ti)
•P 12 "ldV w*d(1)
'P 6^ i 8Z loáV "^id(21)
í (0^) ajqod jínta ajdiuais ^nj 9nb ^p oqo^if ^ ^od
'nopu^jm bjo9je ns 9p Bq^rudBjjuoD v\ bj sajajnisap ng
oidojd ns na sbjsijos bo^ b JBj^dns ap zbdtj^ sbui oipam \a
A 'Bioaaf) ua OAonu ajnaniBja^dino^ B^a jBnjoB ap opoui a^sg
•SBta^B e^]; ajcqos ofn^juí ns ^aojafa ap^nd apnop na sopis sosa na sa
sand '8oisodtais so\ ua opnainTAjaim a (^-[) soisBuraiS soj 'sopBDjaui
soj 'SBZB^d asi ua asopuamaiap 'pBpnio bj; ojaina Bip p opnaiJjo^aj
soui^a o^ osa jo^ 'jBnuojaj Bpand sauatnb b (81) soou ajnaniBspajd
ou '(¿i) soSiuib ap Basnq ua BpuB anb ouis i(g\) sojndpsip ajuoui
-Btdo^d auaij ra 'B^anosa ajqB oaodniBj^ •omsiui js BJBd oqoaAOjd un
jin^asjad ms 'opneonpa ^ap uaiq pp o^ps Bdnaoajd as anb Bjjsantnap
anb o^ uod '(^x) uopnquiaj JiStxa ms Buasua Á (f^) sajBp^ai}jBd
sasaja^ur sns epmosap soip pp opiAJas \u asjBj^ssuoa vivd (q
íupiB^ ap sb[ oraoD pBpipa B^p3
ub^ ap SB.iqo b Bniai opsp b^bij BanJíij ns Á p ajqos JiqiJ39a b sop^j
-uai o^sia UBXsq as sojubj 'upen oji.i3sa opuaiqBq ou ^anb 'BzapusjS
ns ap joiJa^xa ouSis un vÁ sa j^ '(SJI) sop^^^saAm so^ ap oipo \e
auodxa as 'uatq sbui 'anb Á bijojS v\ Basnq ou anb 'SBtuapB 'BpuapiAa
as o^p uo^ -sajqmoq soj ajqos B^i^^sjd BpBDija bj; ouis bijob^ b^
sa ou p BJBd aiuBiiodtnt o[ anb buutjuoo anb o\ 'jBifiniBj
-uoo ua 'aju3ui[BJO suasua anb ouis 'aqwasa ou sajBj^og anb (b
:jBOBjsap anb Ápq opi^nas a^sa u^ -B^onpuoo ns ap A p
ns ap uopisodxa bj b sojiaosa sns ua aiuajajaid jbSiij uoiaip sopndp
-sip sns osa jod A gBfp ap a^qBjedasur sa 'sapuosiad sapn^poB 'sns
jod BpBzuBi^B Bjsa —oooAjnb^ ^Bjpua^ua ms jsb B^jBiuBj^ somapod
BjÍ— Bjjosojtj ng 'omsim js b opuB^nf ba as SBzuBuasua sns ap Bun
BpBD na anb sa sa^Bxs^og ap oraisuBip^oad oSsbj un 'osa io^ •B^ijoso^tj
Bpuaisixa ouioo pBpijejoui ^\ n A 'pjjoui Bpuaisixa ouioo 'bijosojtj bj
b 'Bpuapoxa jod ^jom noioaB ^\ omoo 'Batjosojrj u^pBJado
-uoo sajBxs^pg anb BaxjtuSis 'ttopuBjoso[ij Jtaiam 'SBniapB 'o
' (Zl) pBpiAi^ae Bsa b aju^iuBsajdxa ajai^j as
^ij ap BjBÍap bata SB-i^u^ira sbuibí osa jod anb A opnBjoso^ii jiaia

'&gt; &gt;0^ 'p X -

Í3 \z\

— ts —
•qoí-p 6^ •;o&lt;I^ "
"S8 S¿ 'd 'S^I latojuog tap poj; J9Q
¡S '8
•s z\
¡P It
'tt i aft -Nax " 2¿2 y^H^S -I E
pnu^
01 "I 'I^V '^^id ¡aoraiBp xa ajqos soixai
•ss S. a \z -p! PI
•ss ^ p 02 -P! -PI
•3 "¡ody -xvi^
•P 122 •&lt;'"I'CS ••^^d '10

(ti)
(oí)
&lt;6)
(8)
(L)
(9)
(S)

B^ a^ soip un anb buuijb opu^n^ *(ll) Jjoso^ij v\ p
anb o\ 'Btup^ pp Bjna b^ b oujoj ua sajqraoq soj ajqos
-xp uopoB B^sa sa ^ "pniJiA bj ap eoiuamcpunj soj ^BjjBq ap outtuBa
ja ua ojjauod B^sBq 'sauaxq soj ap uopBJojBA Bauojja ns ajopuBqa
-ojdaí A Jaqss osjbj ns ajopuBinjai 'opuoj b uauíBxa un ua B^odB as A
'ouiraBD ns ua BsatABJ^B as anb ojajouoo aiquioq ja ajqos B^oaaip bumoj
ua BjpjaCa as uop^e ng •ojoo^tsqo ut sopB^ipajd sauouuas so3ba ua
uBAjansip as SBm.ii3op SB^n^ jBUBq bistjbioui un sa ou sajBJ3[9g oaaj
•a^uajaaxa BjjaoBq BjsBq BjjBjoCam ap jbibji A 'sajouoq A buibj '^un^
-joj bj ap anb sbui 'buijb Bidojd bj ap jBpmo ap Bq anb ajquioq jb
jBuasua A Jsuoqxa ua ^istsuoo sotg opBtjuoa Bq aj anb b^jbj ^j
• (oj) Bjaajojd bj ap buuoj bj uoo BiuajBdma bj uopuBdB ap
oauBiiqns opom oÁn^ 'oi^Buiijd ja^o^jBO ap Bsouinma Bpuaijadxa Bun
ap b^bjj as 'raxpjBn^) jb^ou oqoaq Bq oj aiuauíBuinjn 00103 •buiüí
-jb BpuBjoBf ms 'a^uauiBj[pua8 ja b apnjB A 'jeijiiubj ojad ojajoas
japod un otuoa BqB^uannjadxa oj 89jBX3[9g *(6) osoiSijaj ouno ns ap
bjbjo U9pBmiijuoo Bun sa 'bbjjo b ojopuBuijaui Bzxnb A sauopos sbj
-jap ap ojopuaiqiqur 'sajBis^pg ua BqB^sajiuBUi as anb BOBjuomap zoa
o ouSis ja 'U9TSIUI ns uoo Biaa^ip U9pBjnouiA auai^ ou anbuny
• (g) soip jap BjqBjBd bj ajduiais jbuut^uoo
BJBd uauiBxa asa JBnuijuoa Bja BptA ns ap uoisixn bj anb 'isb otp
-uajdmo3 *(¿) BjqBS ou anb BqBJOuSí ou BiqBS ep^u uaxq is 'sajBis[9g
'ja anb SBJiuaxui 'sajuBjouSí n^ja soiqss sopipuaiajd soj anb sosbo soj
sopoj ua j^qojdnioo jb apa^j^ anj Bsajdjos ns A 'saoijijjB A SBiaod A
So^IlTJod 8OUnJB B JB^OJ.131UI B S30UO1U3 OZU0UIO3 OjnOBJO J3 JBOIJ
-ijaA bjb^ 'SajEi Jod UBqesBd anb ^iqBq soj p^pnp bj ua A 'oqonxu
ra oood ra 'oiqBS ^as ou ap spuapuoo Biuai ja anbjod 'BUBjjxa
B^sandsa^ #4tsajBJ3[9g anb oxqBS sbui sa aipsu,, :sojjaQ ap ojnoBjo
ja uoqdaBq3 oSiuib ns b oip anb BisandsaJ bj ajqos jBuoxxajpj jb
ajua^Bd oziq aj as uopBooA jBj^ • (9) soip un oajis as anb ap soipaui
sojjo soj sopo} Jod A souans 'sojno^jo ap oipain jod o^josajd Bq
aj soiq anb Jaqap un sg 'ajouioq jap jbjoui Buuopj bj ua aisisuoo
anb ouiAip uaSijo ^p U91SIUI Bun auaii anb ap oppuaAuoo Bis^
•-•-"*(S) SBiJoSa^BO
bbj SBpoj spjoqsap sa^Bjj[og anbjod 'sBjaoBj ap pBppijdxijnuí Bisa ua
uBoipBJ u9pBzijajoBjBo ns b oujo^ ua SB^ndsip sb^ •sojiiauwptinf &amp;p
uppoSvpui Bun b 'Borroai pn^nas Bun b Bp^Sij B^sa a^uauíBijap anb
'Bianpuoo BuTSiui Bun ap so^oadsB sajj 'oSoSBpad ap A bisijbjoui ap
S. oiuoi[ ap sisa^ms bjbj buti sa ^Buexpijoo BptA bj ap opB^ajB

�c)El método y la moral de Sókrates encuentran su realización
más acabada en su propia persona y conducta. Platón y Xenophon
insisten a menudo en esa concordancia. El testimonio más impresio
nante y conmovedor es el elogio que Platón pone en boca de Alkibiades al final del Symposion. El carácter de confesión que tiene el
discurso, perjudicial para Alkibiades, el estado de ebriedad en que
se encuentra, favorable a la veracidad, la reiteración con que afirma
que dice la verdad y pide a Sókrates que no lo deje mentir (21),
permiten creer que Platón nos ha dibujado al maestro tal como real
mente era. Sókrates e&amp;- presentado como el dechado de todas las vir
tudes: resalta su templanza, resistiendo a las tentaciones del homo
sexualismo, su autarquía frente a lo exterior, manifestada en su resis
tencia en las penas y fatigas, su piedad sencilla con los dioses de la
religión tradicional, su valentía acreditada en duros combates. Al
mismo tiempo se pone de relieve su aparente torpeza y su sabiduría
interior, su asombroso poder de ensimismamiento, su eficacia per
suasiva y su capacidad para despertar la conciencia moral, aún en
aquéllos que como Alkibiades la tienen más profundamente adorme
cida, cualidades que permiten señalarlo como un admirable educador,
en el sentido más amplio y elevado de la palabra;
d)La concordancia entre doctrina y conducta adquiere el nimbo
de lo heroico cuando Sókrates sostiene el acatamiento incondicional
al derecho positivo después de su condena, en el momento en que el
cumplimiento por su parte de esa tesis le va a acarrear el más grave
daño corporal. Aunque sea un lugar común, hay que repetir que la
muerte de Sókrates fue su más sublime enseñanza.
Está bien clara, pues, en Sókrates la íntima unidad de lo reli
gioso, lo moral y lo pedagógico. Su acción pedagógica es el vehículo
de sus doctrinas morales, y su religiosidad, el motor que lo impulsa
y le otorga esa tenacidad en la persecución de sus propósitos que no
se descorazona ante ningún obstáculo.
El tema central de la filosofía de Sókrates es, por consiguiente,
nombres de personajes de la clase superior^ que solían ser interlocutores de Sókrates, como
Kritias, Charmides, Lysimachos, Melesias, Nikias, Lysis, Menexenos, Ktesippos. Ahora bien,
¿cómo un hombre del pueblo, por más genio que tuviese, pudo inmiscuirse en aquellos
círculos, cuando por su pobreza, sus hábitos de vida y sus opiniones debía ser despreciable
e incluso repugnante a los eupátridas, que debieron ignorarlo, o tenerlo por un charlatán
de esquina? Por otra parte, la noticia de que Sophroniskos era cantero o estatuario no
tiene fuente más antigua que los Silos de Timón de Phlius, quizá aprovechando, desvir
tuándola, la noticia de Plat. Euthyph. 11 c. Pero yo no veo por qué esta noticia, reiterada
muy en serio en Alkib. I. 121 a, (considerado hoy auténtico), según la cuál Sókrates se
dice descendiente de Daidalos, no deba tomarse en sentido literal, como ^ya lo entendió
Crote, sobre todo si se la vincula a Lach. 180 e s., donde el eupatrida Lysimachos recuerda
a Sophroniskos como a un entrañable amigo y compañero (probablemente de armas) y
elogia a Sókrates por hacer honor a sn padre. Sophroniskos debió, pues, ser un Dedaiida.
Empero, el origen plebeyo de Phainaretes es innegable, dada la profesión que le atribuye
Platón (Theet. 149 a). La hipótesis de Wilamowitz-Moellendorf y Tovar de que abrazó
la profesión por haber venido a menos, carece de toda base en las fuentes. Lo más probable
es, entonces, que S. fuera el producto de un matrimonio desigual. Sophroniskos, un eupátrida empobrecido, como debió haberlos muchos a raíz de las reformas democráticas, desposó
a una plebeya, pero mantuvo sus antiguas relaciones. Sókrates reunió en sí las buenas
cualidades de ambas clases sociales. Este origen quizá pueda explicar muchos rasgos
socráticos que hasta ahora parecen enigmáticos. Pero no es este el lugar de intentarlo.
(21) Symp. 214 e, 215 b, 216 a, 217 b, 219 c.
— 56 —

la dirección de la vida humana. La investigación de la estructura
profunda del cosmos —ya veremos luego cómo hay que entender
esto— queda fuera de sus designios. También era la dirección de la
vida el tema favorito de la enseñanza de los sofistas. Pero para éstos
se trataba de una enseñanza técnica, referida a los fines inmediatos
de la actuación política, en tanto que Sókrates viene a encadenar
esos fines inmediatos a los fines supremos del hombre individual y
social. Como él mismo lo dice una vez, el objeto supremo del saber
son los valores morales, "lo justo, lo bello, lo bueno, lo útil" (22)
sobre los que existen las más graves discordias entre los hombres (23).
La política como técnica de los medios, resulta así, relativizada, o
mejor dicho, integrada en la Ética, que, como hemos visto, es también
Política, entendida como ciencia de los fines del hombre en la comu
nidad. Por eso dijo Cicerón que "Sókrates, por primera vez, invitó
a la filosofía a descender del cielo, la instaló en los estados, la intro
dujo hasta en los hogares, y le impuso el estudio de la vida, de las
costumbres, de las cosas buenas y malas" (24). En pocas palabras
está expresado aquí el tema socrático en toda su amplitud; su tra
tamiento teórico y su eficacia práctica, en su fundación antropológica
y en su fin político. En todo caso se trata siempre de la consideración

de lo humano (25).
Como la filosofía es ante todo una acción que se ejerce sobre
los hombres en vista de su reforma y no la estructuración de un
saber teórico sistemático, es claro que el punto capital para compren
der a Sókrates es el análisis de su método. Pero "método" no tiene
nada que ver con lo que la lógica y las ciencias modernas entienden
por tal, sino que significa el procedimiento que de hecho empleaba
para conseguir su fin. Pues tampoco —salvo indicaciones aisladas—•
nos ha dejado Sókrates una teoría de su método. Por otra parte, por
medio de él es que se logra la superación de la sofística. Las dife
rencias de doctrina con ésta tienen su más honda raíz en la diferencia
de métodos. Y sin embargo, hasta cierto punto, el método socrático
era el mismo que el de los sofistas. Este consistía en una crítica, enun examen de algún componente del espíritu objetivo, religión o
derecho positivo, etc., crítica que concluía generalmente con la des
trucción de la concepción tradicional del objeto examinado y su sus
titución por una nueva. Así, había opuesto Protágoras el agnosticismo
a la religión homérica y Antiphon, un naturalismo hedonista al dere
cho vigente. El meollo del método socrático es también el examen,
pero el examen conducido hasta extremos insospechados por los so
fistas. Por un lado va a aplicarse a las mismas nociones con que éstos
pretendían sustituir lo tradicional, y yendo más allá todavía, al fun
damento de todo saber auténtico, al reconocimiento de la propia
ignorancia. Por otro, en la ejercitación de su' método, mostraba
(22)Plat. Alcib. I, 118 a.
(23)Plat. Euthyph. 7 d.
(24)Cíe. Tuse. V, 4, 10. Cf. Ac. I. 4, 15.
(25)Xen. Mem. I, 1, 16.
— 57 —

�— 9S —
— ¿s —
•91 'I 'I •"&gt;H¡ "M3X (SZ)
'SI '* 'I 3V JD "01 't 'A "U "^3 (*Z&gt;
•• su 'i '&lt;fínr ^^d (zz)
'opojaiu ns ap U9pB;pjafa bj ua 'ojio joj -sp
bj ap oiuaimpouooaj jb 'ooxiuajnB ¿aqss opoi ap oiuauiBp
-uní jb 'BjABpoj bjjb sbiu opuaÁ Á 'jBuopipBxi oj .nnixisns usjpuaiajd
so^sa anb uoo sauopou sbtusixu sbj b asjBOijdB b ba opBj un jo^ ésbjsij
-os so[ jod sopBqoadsosui somajixa Eissq oppnpuoo uaurexa js ojad
'uaurexa ja uaiqurBj sa ootjbjoos opojaiu jsp ojjoatu jg -ainaSiA oqo
-aiap jb Bisiuopaq oumjBJniBU un 'uoqdiury A Bawauioq ucnSi^ai bj b
ouispiisouB [a sbjoSbjoj^ ojsando Biqsq 'jsy "BAanu eun Jod uppnjij
-sns ns Á" opBuiuiBxa ojafqo jap jsuopipBJi uopdaouoo bj ap uoponj^
-sap bj uoo ajuarapjjauaS Bjnjouoo anb boijijo '*oja 'oAijxsod oqoajsp
o uoiShjaj 'oAijafqo njmdsa jap aiuauoduioo tmSjB ap uainBxa un
uo 'boijJ-13 ^un na eusisuo^ 3^s^[ •sb^sijos soy ap p anb omsmi p bj
ooij^-i^os opo^aui p 'o^und ojjgp B^^sq 'oSjBqraa ms j^ -sopojaui ap
epuajajip b^ ua ztbj Bpuoq sbui ns uauai} Bisa uoa suui^op ap s^puaj
-ajip sb^ •BDijsjjos B[ ap uopBJodns B^ vjSo\ as anb sa \? ap oipaui
lod 'ajJBd bjjo io¿ -opoíara ns ap wiuoai Bun sajBJ^og opsfap Bq sou
—SBpBpiíB sauopBOipm OAp3S— o^oduiBj san^ "uij ns ainSasuo^ Bi^d
BqB9[diU3 oifoat¡ ap anb o^uaiuiipaaojd p Baijm^is anb ouis '[b; jod
napuaiiua SBujapoui s^puap sb[ á boiS9[ b^; anb o\ uo^ J3A anb BpBU
auau on 4topojatu?? oja^ •opo^aui ns ap sisi^bub p sa sa}B.i?jog b aap
-uajduioo BJBd ^jidB^ ojund p anb ojBp sa 'ootjBuia^sis 0^09a} jaq^s
un ap uopBjn^^nJjsa bj on A Biuaojaj ns ap bjsia na sajquioq so^
ajqos a^jafa as anb uoto^b Bun opo^ ojub sa bijosojij b[ ouio^
•(5^) ouBuinq o[ ap
uopBjapisuo^ b^ ap aidiuais bjbj; as osb^ opoj u^ "oopijod uij ns ua A
b3t^o[o&lt;Io.iiub u^iaspunj ns ua 'BapaBJd Bpepi^a ns A 00^931 ojuaiure^
-bj^ ns ípnji(duiB ns Bpoi ua ooiibjoos Btaaj p jnb^ opBsaadxa Bjsa
SBjq^p^d SBOod ug • (f¿) ítSBp3ui A SBuanq sbsoo sb^ ap 'sajquinjsoo
sb[ ap 'b[&gt;ia b^ ap oipnjsa p osnduii a\ A 'sajB^oq so[ ua B^BBq ofnp
-oxjui B[ 'sopBjsa so^ ua o[Bjsni bj 'ojap jap japuaosap b bjjosojij bj b
ojiaui 'zaA Bjamijd aod 'sajBJ3[ogM anb U9jaai3 ofip osa joj -nuioo bj ua ajqmoq jap sauíj soj ap Biouap onioo ^pipuaiua 'boijij
uaiqmBi sa 'ojsia souiaq omoo 'anb 'Boi^^[ bj ua BpBj^aiui 'oqaip jofaui
o 'BpBziAijBjaj 'isb ejjnsaj 'soipatu soj ap Bomoa^ ouio Boiijjod vj
' (Z) sa^quioq soj aj^ua s^ipjoosip s^abjS sbui sbj uaisixa ani&gt; soj ajqos
(^^) U^n I 'o^anq oj 'ojjaq oj 'oisnf oj^ 'sajBJoui sajojBA soj' uos
jaqBS jap omajdns ojofqo ja 'zaA Bun aaip oj ouisiui ja 0U103 "jépos
A jBnpiAiput ajquioq jap somajdns sautj soj b sojBipauíui sauíj sosa
^BuapBoua b auaiA sajBj^jog anb ojub^ ua 'Bo^jjod uop^nj^B bj ap
sojBipamuí sauíj soj b spijajaj 'Boiuoaj BzuBuasua Bun ap eqBjBj} as
sojsa BJBd oaa^ 'sbísijos soj ap BzuBuasua bj ap ojuoabj Biuaj ja BpiA
bj ap uopoajjp bj Bja uaiquiBj^ 'soiu^isap sns ap Bjanj Bpanb —ojsa
japuaiua añb ^^q 00193 o^anj souiojaA vA— soutsoo jap Bpunjojd

• 6tz 'q ni '• 9tz 'q siz * ra •&lt;^s (iz)
"" ' •"noijBui^tua U333JBIÍ BjoqB BisBq anb so^iiBJOoa
sa oa
\&lt;a
^aisg
'sajspos saSBj^ SBqutB ap sapBpij^n^
ezmb
SBuanq sbj ts na oiuúsj saiBJ^jog
'Sauopsjaj SBn^^uB sns OAniuBtn ojad 'B^aqajd Bun b
osodsap 'SB3!^BJ3outap seuijojsj sbj ap zibj b soqonm sojjaq^q oiqap ouioj 'oppajqodma b[iij|
-Bdna un ^so^jsiuojqdog 'jBti^isap oiuomuiBm un ap oianpojd ja BJan} 'g anb ^sa^ao^ua ^sa
ajqBqojd SBm o1^ *saiuan^ sbj ua asBq spo^ ap a^a^B^ 'souaui b opiuaA JaqB^ jod noisa^oid bj
o'/.Bjqn anb ap svaox Á jaoaNa^iaojij-zxiMOWVií^. 8P sisajodiq B^ -(b 6^j -j^ai/j;) noivij
aXnquiB aj anb uoisajoid bj Bp^p 'ajqB^aum sa sajajBUiBq,] ap oXaqajd u^Suo ja 'ojadm^
'BptjspaQ un jas 'sand ^oiqap soijsiuojqdog *ajpBd ns B jono^ ja^Bq jod sa^BJ^jog b BiSoja
Á (SBouB ap a^namajqBqojd) oaauEduio^ X o^iuib ajqBUBJiua un b oraos so-^siuojqdog b
^pjsn.wj soijobuiisa^j Bpuiedna ja apuop '-s a ogj -1/307 B Ejn^n¡A bj as is opo^ ajqos 'a^oj^)
oipuaiua oj ba ouioj 'jbj^iij opi^as ua asJBiuo) qap ou 'sojEpiBQ ap aiu^ipua^sap a^ip
as saiBJ^jog jsna bj unSas '(ooijuajnB Xoq opBjapisuo^) 'b ^^x 'I 'li^lV aa o^^s ua Anuí
BpBjaiíaj 'Bpijoa b^sb anb jod oaA ou oX ojaj -3 xj •i^d^i^jng' "xvi^ ap bidi^ou bj 'BjopuBm
-jiAsa'opaBq^aAojdB Bzmb ^snijq^ ap mohiij^ ap so/JS soj nb Bn^uuB sbui a^uanj auati
.,^,,i^^c. ab 3D EDUOU BJ 'alJBd BJ^O JOJ ¿BUinbSS ap

Josa sajBX5[
•ojnoB^sqo unSuiu ajuB BuozBioosap as
ou anb soiispdoad sns ap uopnoosaad bj ua pBppsuaj Bsa b^ioio aj A
Bsp^.dtnt oj anb aojoui ja 'pBpisoi^ijai ns A 'sajBJoni SBuoioop sns ap
ojnoiqaA ja sa BoxSoSBpad U9^0B ng "ooiSoSBpad oj A. jbjoui oj 4osot3
-ijaa oj ap p^ptun buiiiui bj 83iBJ5[9g ua 'sand 'bjbjo uaiq Bjs^
"BzuBuasua auiijqns sbui ns anj sa^BJ5{9g ap ajjanui
bj anb iijadaa anb ^^q 'utiutoo JBSnj un Bas anbuny "jEJodaoo ouBp
3AbjS sbux ja jb3jjbob b ba aj sisal Bsa ap au^d ns jod oiuaimijdnina
ja anb ua ojuamoiu ja ua 'Buapuoo ns ap sandsap OAiiisod oqoaiap jb
jBuoptpuooux o^uaiuiBiBOB ja auaiisos sa^Bxsjog opu^no ooiojcaq oj ap
oqunu ja ajambpe Bionpuoo A Buujoop ajiua BpuBpjoonoa ^^ (p
¿BjqBjBd bj ap opBAaja A oijdmB sem opuuas ja ua
'aopBonpa ajqBjirapB un ouioo ojjBjsuas uaiiuuad anb sapBptjBno 'Bpp
-auuopB a^aauíBpunjojd sbui uauau bj sapBxqpfly ouioo anb sojjanb^
ua unB 'jBJotu Bpuapuoo bj jBi^adsap vivd pBppBdso ns A BAtssns
-jad BpBDija n8 'ojuaimBuisiinisua ap japod osojqmosB ns 'jcowajuí
BjjnpiqBS ns A Bzadjo^ aiuaJBdB ns aAaija^ ap auod as oduiati ouisiui
jy 'sajBquioo soanp ua BpBjtpajoB BijuajBA ns 'jBuopipB^^ uxtiSijaj
bj ap sasoip soj uoo Bjjpu^s pepoíd ns 'sbStibj A s^uad sbj ua Biouai
-stsaj ns ua BpB^sajiuBui 'jooaixa oj b a^uajj BtnbaBjnB ns 'oumjBnxas
-outoq jap sauopBiua^ sbj b opuaxjsisai 'BzuBjduiai ns BijBsaj :sapni
-aiA sbj SBpo^ ap opBqoap ja omoa opBjuasa^d ^sa saiBai^og "^J3 a^uara
ouioo jbí oj]S3bui jb opBÍnqip Bq sou uoiBj^ anb jaa^o uauuuad
^Unaur afap oj ou anb 8aiBJ5jog b apid A p^pjaA bj aoip anb
Buiatie anb uoo uops^aipi bj 'psppBaaA bj b ajqBioABj 'B^iuanoua as
anb ua pBpauq^ ap opB^so ja 'sap^iqi^jy BJBd jBpipnfjad 'osmostp
ja auatj anb uoisajuoo ap J3}objbo j^ 'tiofsoduiAsj jap Jbuxj jb sapsiq
-I5jjy ap Booq ua auod uoibjj anb oxSoja ja sa lopaAoinuoo A ajuBu
-oxgajdrax sbxu oxuouiíisa^ jg •BpuBpjoauoo Bsa ua opnuaui b uaisxsux
uoqdoua^ A u9^bj,j -Bionpuoo A Buosjad Bidoid ns ua BpBqsoB sbui
uopBzxjsaj ns UBJiuanoua saiBa5(9g ap jbjoiu bj A opoism jg (o.

BJnjonjjsa bj ap uopB;jsaAui B'j 'BUBUinq BpiA bj ap uopoajip bj

�Sókrates que las cuestiones a examinar no tenían todas el mismo
rango, dando decididamente la preferencia al problema del cuidado
del alma, refiriéndolo, así, todo a principios religioso-morales. Para
decirlo con palabras de Xenophon: Sókrates sabía "remontar las
cuestiones a sus principios" (26). Pero ocurrió que por este camino
llegó muchas veces a una restauración de concepciones tradicionales.
Utilizando y ahondando el método de los sofistas se obtenían resul
tados opuestos a sus innovaciones. Este volverse del método crítico
contra sí mismo constituye la ironía originaria de todas las ironías
socráticas. Lo antiguo renacía de sus propias cenizas. Por eso, apa
rentemente, Sókrates significa a la vez un paso atrás y un paso
adelante en la filosofía.
Aunque el resorte íntimo de toda su actividad es, como vimos,
la conciencia de una misión divina, Sókrates se presenta a menudo
como impulsado en sus tareas por el eros, poseído de un amor por los
jóvenes (27), de un deseo apasionado por adquirir amigos, que pre
fiere a todos los tesoros (28). Pero no hay que pensar en un Sókrates
pederasta. Él condenó formalmente el amor griego (29) y sus decla
raciones eróticas se transfiguran muy luego en un amor espiritual
que tiene por objeto el alma y no el cuerpo y cuyo fin es la "salva
ción" del amado por medio del filosofar (30). Puesto que —como
veremos— la esencia del hombre es el alma, el que ama al cuerpo
no ama al hombre, sino solamente algo que le pertenece: el verdadero
amador es el que ama al alma. Por eso, el que ama sólo al cuerpo
lo abandona desde que éste pierde su juventud, mientras que el que
ama al alma no la abandona mientras ella aspire a la perfección (31).
La enseñanza socrática ocurría en un "encuentro" (32). El que no
quiso escribir, ni abrir escuela, ni ofrecer un saber construido de
antemano, descubrió en una contingencia de la vida diaria el medio
más eficaz para revelar una verdad necesaria. Porque un encuentro
es en general en la vida cotidiana una contingencia no sólo por su
origen y su duración sino también por la futilidad de su contenido.
Pero un encuentro con Sókrates, si bien era una contingencia en su
origen, significaba un toparse con una figura singular e inconfundible
que representaba, sin embargo, algo umversalmente válido. La efi
cacia de este modo de actuar dependía de que Sókrates era un formi
dable conocedor de hombres y poseía una habilidad consumada para
"entrar", para entrarle al otro. Platón hace declarar al mismo Só
krates que tiene una especie de don de los dioses que le permite
reconocer a primera vista al que ama o es amado (33)."-Y en Alcib.
(26)Xen. Mem. IV, 6, 14.
(27)Plat. Alcib. I, 103 a; Charm. 155 d; Prot. 309 a 8. Xeh Symp. IV, 27 s; VIII,
2, 24. Aisch. Alcib. ir. 3 y 4.
(28)Plat. Lys. 211 e s.
(29)Xen. Mem. I, 2, 29 s.; I, 3, 8 8. Symp. VIH, 19 s, 32.
(30)Xen. Mem. IV, 1, 2.
(31)Plat. Alcib. I, 131 c s.
(32)Cf. Guardini. op. cit. pág. 15.
(33)Lys. 204 c.
— 58 —

I, 103 b-105 e (34) tenemos un ejemplo notable de cómo Sókrates
se detenía (él, interiormente) en el examen de una persona, cómo
desde hace tiempo la ha observado y analizado hasta descubrir los
secretos móviles de sus acciones (en este caso, la imagen que Alkibiades se ha forjado de sí mismo) y cómo logra luego decidirla a anudar
el diálogo sobre el tema que le interesa. •
De este examen que Sókrates hace para sí del otro debe dis
tinguirse el que realiza del otro con la colaboración de éste mismo.
También aquí se trata de una operación espiritual cuyo objeto es la
determinación del saber o la ignorancia de los demás (35). Sókrates
es comparado a un médico: así como éste desnuda el cuerpo, así aquél
desnuda el alma para verificar su examen (36). Pero Sókrates ha co
menzado por ejecutar esa operación consigo mismo, se ha examinado
a sí mismo (37) y ha llegado a la conclusión de que no sabe: no sabe,
pero no cree saber, porque sabe que no sabe (38). En este conoci
miento de la propia ignorancia consiste la "ciencia propia del hom
bre", la única que él posee (39). Hay dos criterios que permiten
distinguir a los sabios de los ignorantes: el primero consiste en que
los que saben concuerdan entre sí y no difieren en sus opiniones,
el segundo, en que son capaces de enseñar a otro lo que saben (40).
En cambio, la prueba de que los hombres ignoran algo es la dis
paridad de opiniones sobre un mismo objeto (41). Cuando alguien
ignora una cosa, su alma no puede menos de variar de opinión (42).
Pero lo que Sókrates descubrió y puso de manifiesto es que existen
dos clases de ignorancia: la ignorancia que se conoce como tal, y la
ignorancia que se ignora a sí misma, que cree saber lo que no se sabe.
En esta última consiste el error: no yerra el sabio ni el ignorante
que sabe que ignora, sino precisamente aquél que cree saber lo que
ignora. Esta es la peor de las ignorancias y la causa de todo lo
que se hace mal (43). Sókrates la considera reprensible, y, por con
siguiente, un hecho que cae también bajo la valoración moral (44).
La vida en estado de ignorancia no vale más que la muerte (45); la
vida sin examen no merece ser vivida (46). El "conócete a tí mismo"
de Delphos es interpretado como exigencia del reconocimiento de la
propia ignorancia (47).
El sentido profundo de este descubrimiento no está en la com(34)Utilizo a menudo este diálogo que constituye una ouverture en donde se hallan
insinuados y enlazados los principales temas de la socrática.
(35)Plat. Apol. 21 b - 23 b, 38 a.
(36)Plat. Charm. 154 d s.
(37)Plat. Apol. 28 e.
(38)Id. id. 21 b, d, 23 b).
(39)Id. id. 20 d.
(40)Plat. Alcib. I, 111 b, 118 d.
(41)Id. id. 111 d s.
(42)Id. id. 117 b.
(43)Id. id. 117 b - 118 b.
(44)Id. id. 118 a. Apol. 29 b.
(45)Plat. Hipp. maj. 304 e.
(46)Plat. Apol. 38 a.
(47)Plat. Alcib. I, 124 as.
— 59

�-Z

— 6S —
8 • ni i -qp]}
"d
•b g -jody -i ^d
•a ^o "f^" "'''i
in^
•q 6Z "lody '" 811 P? P/
•q su • q ¿ii •P? P/
•q ¿it "P? P/
• p ni •P? PI
•p 8it 'q ni 'i -q^if
'M
•p oz •P! PI
"(q ez 'p 'q iz PJ 'PI
*• 8Z '^ody -X'^d
•b p ^si í-""/:
^d
-B 8p 'q z • q iz •?"&lt;'^r *X1^d
*B^T]BJ3O8 V\ 9p 8Bmal 83|Bflpaud 8O[ 8OpBZB[U3 ^ SOpíBnuí su;
98 apaop aa 9jntjano Ban a^Cniíisno^ anb o8o[Bip aisa opnaam b OZI¿ na

— 8S ~
(¿^)
(9fr)
(S^
(^)
(Z^)
(1^)
(0^)
(6)
(8)
(¿)
(9)
(SE)
(^•)

-nioD bj na Bisa ou oiuaimijqnasap ajsa ap opunjojd opijuas j^
'(if) pnEJouSí eidojd
bj ap ojuaimpouqaaJ jap spuaSixa oraoa opcjajdaajuí sa soqdjaQ ap
ltoin8itn ij b ajaaouoa,, [3 "(9f) BpiAiA jas aaajara ou uatuBxa uis spiA
bj i (&lt;¡f) ajjanuí bj anb sbui ajBA ou BpuBJonát ap opBjsa ua BptA B'j
•{f^) Ibjoui uoidbjo^ba bj oÍBq uaiqtnBj a^o anb oipaq un 'aiuamSis
-no^ Jod '^ 'ajqisnajdaj Bjapisuoa v\ sajBxs^og '(f) \bui aBi{ as ^nb
oj opoj ap BsnBO b^ A sbioubjouSi sbj ap joad bj sa Bjg^ 'bjouSi
anb o[ jaqss aaj^ anb [anbe ajnaraBsioajd oms 'bjouSi anb aq^s anb
aiuBJOu^í \9 iu oiqes ^a tbxisA. on :jojj3 \o aistsuoo Buiíijn Bjsa n^j
•aqBS as ou anb oj ^aq^s aajto anb 'Btasinr ib b bjouSi as anb biduejouSi
bj JL 'jbj omoa aaouoa as anb BiauBjouSí bj ¡bioubjouSi ap sas^ja sop
uaisixa anb sa oisaijtuBui ap osnd Á ouqnosap sajsxsj^g anb oj ojaj
'(Zf) npinido ap jbijba ap souoni apand ou buijb ns 'bso^ Bun bjouSt
uainSjB opuBn^) ' df) ojafqo ouisim un ajqos sanoiuido ap pEpu^d
-sip BJ sa oSjb ubjouSi sajqmoq soj anb ap Bqanid bj 'oiquiB^ ug
•(0^) uaqBs anb oj ojjo b jetosua ap sooBde^ nos anb ua 'opunSas ja
'sauoimdo sns ua uajaijip ou Á is 9jjua nepjan^uoa uaqBg anb soj
anb ua ajsisuo^ ojamijid ja : saiuB-tou^í soj ap soiqss soj b jinSm^eip
usjtinjad anb soijajijo sop ^bjj • (^g) aasod ja anb Boiun bj 'ttajq
-uioq jap Bidojd Biauaio5j bj a^sisuoo bioubjouSi Bidojd bj ap ojuaira
-pouoa ajsa u^ *(8) ^q^s ou anb aq^s anbjod 'jaq^s ^aja oa oiad
'aq^s ou :aqB8 ou anb ap uoisnjauoo bj b opsSajj Bq A (¿g) omsini is b
opBuiuiBxa Bq as 'orasiui oáisuo^ uopBjado Bsa jBjnoafa jod opezuaur
-oa Bq sajBj?[ps oja^ • (9^) uaniBxa ns jBatjtjaA BJBd buijb ja Bpnusap
janbs isB 'odjana ja spnusap ajsa ouioo isb : oaipam un b o'pBJrednioa sa
saiBXjjog "(^g) SBuiap soj ap BiauBjouSí bj o aaqes jap uopBuiuuajap
bj sa ojafqo oAno jBniíJídsa uopejodo Bun ap bjbjj as in¿B uaiqdiBj^
•orasTiu aisa ap uopBJoqsjo^ bj noa ojio jap Bzij^aj anb ja as^mSoi^
-sip aqap oajo jap re BJBd aBq sajsj^jog anb uaniBxa ajsa aQ
• "Bsajajut aj anb ^raai ja ajqos o^ojsip ja
jBpnuB b Bjjiptaap oSanj bjSoj oraoo A (ocusitu js ap opBfjoj Bq as sap
*BICIPIIV 3n^ naSBUii bj 'o9Ba ajsa ua) sauopoe sns ap sajiAour soiajaas
soj Jiijqnosap BjSBq opszTjBue A opBAJasqo Bq bj odmai; a^Bq apsap
ouioa 'Buosjad Bun ap uauíBxa ja ua (ajuauuoi-iajni 'ja) Bjuajap as
oraoo ap ajqBjou ojdmafa un somau^j (^g) a SOT'^ 01 'i

•9 o xI 'I -&lt;fínv
•Z 'I 'AI m3Vt
•s s uz -^7
y i -jj -qpiy -HDSiy 60 •"'•'rf SP SSl '"va '•' COI 'I -&lt;mV
•ti '9 'AI '9W

'IIIA ÍB iZ 'AI •rfu"cS

()
(^)
(I)
(0)
(6Z)
(8Z)
(IZ)
(9Í)

•qpjy na j^ *(gg) opBtaB sa o buib anb jb ojsia vjawiud o
ajiioaad aj anb sasoip soj ap uop ap apadsa Bun auayi anb
-og orasira jb JBjBjaap a^^q uojbjj -ojío jb aja^ajua Bjsd 'MJBJiua,,
BJBd BpBuin8uoa pBpijiqBq Bun Biasod A saaqraoq ap JopaoouoD ajq^p
-iraaoj un Bja sajBjsj^g anb ap Bjpuadap JBnjDB ap opotn aisa ap vpva
"ÍJ3 BT 'PHBA 8íu^nijB8jaAiun oSjb 'oSa^quia ais 'BqB^uasajdaj anb
ajqipunjuoant a JBjnSuis BjnSij Bun uoa asjBdoj un BqBaijiuÜís 'uaStJO
ns ua BpuaSunuoa Bun Bja uaiq is 'sajEJ^og uod oj^uanoua un ojaj
•opiuaiuoa ns ap pBpijijnj bj jod uaiqraBi. ouis upp^jnp ne A naáoo
ns jod OJ98 ou BpuaSuijuoa Bun BUBipijoo BpiA bj ua jBjauaS ua sa
OJiuanaua un anbaoj •BiJBsaaau p^pjaA ^nn jBjaAaJ BJBd zBoija sbui
oipam ja BiiBip ^piA bj ap BpuaSuuuoa Bun ua owqnasap 'ouBmajuB
ap opinj}8uoa Jaqes un ja^aijo tu 'Bjanosa JiJqs tu 'jxqiiasa osxnb
ou anb j^ •(^g)ilo.iiuanonaM un ua Bjjjnoo BaiiBjaos BzuBuasua vj
*(l) uppaajjad bj b ajídsB Bjja SBajuaiui BiiopuBqB bj ou buijb jb biub
anb ja anb SBjjuaxui 'pmuaAnf ns apjaid ajsa anb apsap BuopuBqB oj
odjana jb ojos buib anb ja 'osa jo,j 'Braj^ jb buib anb ja sa jopeuiB
ojapBpjaA ja :aaauajjad aj anb oSjb aiuaraBjos ouis 'ajqtuoq jb buxb ou
odjana jb buib anb ja 'buijb ja sa ajqmoq jap Bpuasa bj —souiajaA
oraoa— anb ojsan^ *(o) JBJO8OIÍJ FP oipara jod opBuiB jap uoia
-bajes,, bj ea uij o^na A odjana ja ou A buijb ja ojafqo jod auai) anb
jBniíJídsa Joras un ua oSanj Xnm uBjnSijsuBJ} as s^a^oja sauopBj
-Bjoap sns A (o^) oSauS jouib ja aiuamjBouoj ouapuoo j
sa^EJ^jog un ua jBsuad anb jÍBq ou ojaj ' ($Z) sojosaj soj sopo^ b
-ajd anb 'soStraB JiJinbps jod opBuoisBdB oasap un ap '(¿^)
soj Jod JoniB un ap opiasod 'soja ja jod SBaJBj sns na opBSjndrai oraoa
opnuaui b Biuasajd as satBj^og 'BuiAtp uoisira Bun ap spuapnoa bj
'souiia oraoa 'ea pBptAijaB ns Bpoj ap oraijuí a^josaj ja anbuny
•bjjosojij bj ua ajuBjapB
ossd un A sbjje osBd un z^a bj b boijtuSis ea^BJ5[og 'ajuaraaiuaj
'osa jo^ 'SEzmao SBidoJd sns ap biobuqj on^nuB c^ 'SBaijBJaos
Jí 8bj SBpoj ap bijbuiSijo Bjuo.ii bj a^njpsuoa orasira is bjjuod
oaniJa opojaui jap asjaAjoA ajs^ 'sauotaBAOuní sns b so^sando
-jnsaj UBiuaiqo as SB^sijoe soj ap opojara ja opuEpuoqB A
•sajBUopipBjj sauopdaauoa ap uopBjnBisaj Bun b saaaA seqanra oSajj
ouunBO aisa jod anb oijjnao oja^ • (9^) itsoidpuijd sns b eauopsana
SBJ JBjuoraaj,, BtqBS sa^Bj?[Og :uoqdoua^ ap SBjqBjBd uoa ojjpap
bjb^ 'sajEJoui-osoiSijaJ soidpuud b opoj 'isb 'ojopuaiJijaj 'b^^jb jap
opBpina jap Braajqojd jb Bpuajajajd bj ajuauíBpipioap opusp 'oSubj
ouisiin ja sBpoi UBjuaj ou jsuiraBxa b sauo^sana sej anb

�probación de la ignorancia en que nos hallamos sobre tal o cual
objeto, sino en haber hecho consciente al hombre que en el comienzo
de su existencia está instalada la ignorancia como estado originario
y (48) cómo el reconocimiento del no saber es el primer paso nece
sario para satisfacer rectamente la tendencia irreprimible hacia el
saber. Pues el principio socrático, lejos de constituir escepticismo,
es el supuesto necesario para superarlo. 1 que sabe no puede ser
filósofo, no puede aspirar al saber; tampoco el que no sabe que no
sabe; filósofo sólo puede ser el que ignora pero es consciente de su
propia ignorancia (49). El filosofar está constituido, pues, por una
tensión entre el estado de ignorancia y la vocación por la ciencia.
En la búsqueda de la verdad es preciso recurrir a la dialéctica:
el saber hay que inquirirlo entre dos (50) : el pensamiento conce
bido en la soledad debe comunicarse a otro que lo ayude a verifi
carlo (51) que permita controlar su verdad (52). Y de hecho Sókrates busca el saber con otros (53). Se declara en perpetua incertidumbre, pues su propia conciencia le discute y lo refuta (54). Examina
siempre sus propias ideas, temiendo creer saber lo que ignora (55).
Por eso vive interrogando a los otros (56). No posee ningún saber
elaborado de antemano. En el Charmides dice: "querido Kritias, tu
actitud hacia mí parece atribuirme la pretensión de conocer las cosas
sobre las cuales interrogo, y pareces creer que depende de mí con
cederte lo que pides; no hay tal: examino contigo cada problema
a medida que se presenta porque no poseo su solución; después de
examinarlo te diré, con gusto, si estoy, sí o no, de acuerdo contigo,
mas espera a que haya terminado mi indagación" (57). Esta peculiar
posición de Sókrates de tener que ir haciéndose con esfuerzo y con
la colaboración de los demás su propio saber, es lo que ha querido
expresar también Xenophon al llamarlo "aÜToup-yós" de la filosofía(58).
Sin embargo, esa colaboración para el filosofar no ha de pedirse
a cualquiera, ni a la mayoría, sino sólo al competente, al que posee
ciencia, aunque sea uno solo (59). Por eso en primer lugar Sókrates
se dirige a los que pasan por sabios como Hippias (60) o Protágoras (61).
Puesto que uno de los criterios de la verdad es el acuerdo de
los que saben, Sókrates lo tiene siempre presente como punto de par
tida y de llegada de sus discusiones. Xenophon nos dice que "partía
(48)Véase la retrogradación temporal en Plat. Alcib. I, 109 e
(49)Plat. Lys. 218 a s.
(50)Plat. Alcib. I, 124 c.
(51)Plat. Prot. 348 d.
(52)Id. id. 331 r, 348 a.
(53)Plat. Apol. 21 c.
(54)Plat. Hipp. maj. 304 c s.
(55)Plat. Charm. 166 c s., 173 a.
(56)Plat. Hipp. maj. 286 d s. Lach. 181 d.
(57)Plat. Charm. 165. b b.
(58)Xen. Symp. I, 5.
(59)Plat. Kriton 44 c, 47 a 8. Lach. 184 e.
(60)Plat. Hipp. maj. 304 c, 295 b.
(61)Plat. Prot. 348 d s.

de lo aceptado comúnmente" (62), y la regla que más tarde nos dará
Platón de que hay que fundar la verdad únicamente en lo que el
interlocutor reconoce saber (63) no es más que la formulación teó
rica del procedimiento que de hecho usaba Sókrates. No se trata,
desde luego, de la aceptación ciega de lo que el otro admite —lo
que sería la negación del socratismo— sino de partir de ello, hacién
dolo objeto de examen, para aceptarlo o refutarlo y de obligar a
admitir sus consecuencias lógicas. El acuerdo, pues, no constituye
una nota intrínseca de la verdad, sino el signo exterior de la fuerza
del ^áyo^, que una vez elucidado avasalla ineluctablemente a las
inteligencias individuales. El Xó^o? es universal.
Y la eficacia del método depende, naturalmente, de que de ante
mano los interlocutores se pongan de acuerdo sobre el objeto preciso
de la discusión (64). Así, cuando se discute sobre un fin, es éste el
objeto de la discusión y no los medios subordinados a él (65).
Sókrates advierte que en su época los valores morales, lo justo,
lo bello, lo bueno, etc., son objeto de discordias entre los hombres (66)
lo que, como ya sabemos, es signo de que no se posee la verdad sobre
ellos. Por eso buscará el acuerdo, suprimir la discordia de las opi
niones, lo que será índice de haber hallado la verdad.
Este método no lo aplicó Sókrates a la solución de los problemas
del cosmos, lo cual no significa que los ignorara totalmente. Él sabe
muchas teorías (67) y ha leído las obras de los antiguos sabios sobre
la naturaleza (68), la medicina, las matemáticas, etc. (69), pero no
cree en la verdad de ninguna de esas explicaciones. Es en ese sentido
que hay que interpretar la negativa socrática de la Apología (70)
cuando se defiende de las acusaciones de Aristophanes, puesto que
el mismo Platón nos dice que Sókrates de joven estudió a la natura
leza y leyó a Anaxágoras, pero desilusiondo de éste por su inconse
cuencia y reconociéndose a sí mismo inapto para tal clase de pro
blemas (71) concluyó que era éste un territorio misterioso cuyo
conocimiento está reservado a Dios (72). La negativa a explicar la
naturaleza (73) significa la renuncia a encontrar la sustancia última
de las cosas y a construir una explicación mecánica tal como la habían
intentado los antiguos "fisiólogos", incluso Anaxágoras, y a considerar
a aquella sustancia como lo Absoluto. Pero no desconoce el valor
de las ciencias particulares, cuyas investigaciones aprueba y a las

110 c.
(62)
(63)
(64)
(65)
(66)
(67)
(68)
(69)
(70)
(71)
(72)
(73)

Mem. IV, 6, 15.
Men. 75 c s.
Plat. Lach. 185 b.
Id. id. 185 d.
Plat. Euthyph. 7 d.
Xen. Mem. I, 1, 14.
Id. id. I, 6, 14. Plat. Phaed. 96 a s.
Xen. Mem. IV, 2, 8 86.
Apol. 19 c.
Plat. Phaed. 96 a - 99 d.
Xen. Mem. IV, 7, 6.
Xen. Mem. I, 1, 11. Asist. Met. A 6 987 b 1. Cíe. Ac. I, 4, 15; II, 39, 123; Fin.
V, 29, 87.

— 60 —
— 61 —

�••"i 'tZl '6 'II ¡SI 't 'I -o

— 19 —
"18 '6Z 'A
t q ¿86 9 V
^sny "II 'I 'I •"&gt; M^X(¿)
9 '¿ 'AI
"M3X(Z¿)
•P 66 • * 96 po^id 1J(I¿)
• 6I -fod^-(o¿)
•" 8 'Z 'AI 'm3it '^X(69)
•ss b 95 pm¡j ivij ^l '9 'i p; p/(89)
•• 'I 'I 'W3N 'NaX(¿9)
T L H^f-Htni ixi¿(99)
•P S8I P "P/(S9)
•q S81 V3D7 -"^d(W)
•s 3 si •(9)
"SI '9 'AI •fuaW(Z9)
011

— 09 —
P 8tJ(19)
•q S6Z ''• fOE '{"' '^^IH '^id(09)
pwi 9 b Lt '3 ^ uojtjj, iv^^(6S)
"S '1 -duiis -S3X(8S)
•8 q -S9I -U/JDV^ -ivia(iS)
I8T VI • P 98Z fOT" d&lt;líH *^d(9S)
•b g¿t '"s J 991 •-"&gt;V^ "lvrld(SS)
ÍÍ(^)
^0 fH
(S)
•3 iz jody -i
•• 8t '•&gt; I "PJ "P/ (ZS)
•p 8^ •'•'d ^^ (IS)
(os)
• wi '1 •ivnr
(6^)
-s s 81Z -^7
o;aBpBj8o^aa bj

601 'i '1!3

sbj b a1 Bqanade sauopBSijsaAUi SBjína 'saaBjnaijjBd sspuap sbj ap
iojba ja aoouoosap oa oja^ 'ojn^osqy oj oxnoa BpuBjsns Bjjanbs b
iBjaptsuoo b A 'sbjoSbxbuy osnjoui 'wso8ojomj,, sonSijue soj opBjuojm
uBiq^q B[ o moa jbj BaiuBOsui uopBojjdxa eun JirujsuoD b A bbsod sbj ap
Buxijjn BiauBjsns bj jBjjuooua b Bpanuaj bj boijiuSis (g¿) BzajBJnjBu
BJ JBDIjdxa B BAIJb^oU B^; ' (¿) SOIQ b OpBAJ38a.I BJB3 OJliaiUipOUOO
oXna osoijajsuu oijojijj3j un ajsa bj anb oÁnpuoa (-[¿) Biuajq
-ojd 3p asBp JB} Bjsd o^übui oiusiiu 18 b osopuapouoo3j jÍ Bpn^no
-osuooui ns aod ajs ap opuoisnjisap ojad 'sbjoSbxbuy b oA^\ A bz^j
-BjnjBU bj b otpn^sa usaoC ap ajBa^jog anb aoip sou u^jBjj oinsim p
anfa o^sand 'sauBqdojsijy ap sauopesn^B sb[ ap apuaijap as opu^tio
(0¿) viSojody b^ ap boijbjoos BAijBSan v\ JBiajdaajuí anb ^bi{ anb
opiiuas asa ua s^ -eauopBai¡dxa s^sa ap BunSuiu ap pspjaA bj na aoja
oa ojad '(69) "^19 '8B3ijbui8}bui sbj 'Buioipaui B[ '(89) Bza^BjnjBn B[
ajqos 8OUJB8 sonSnuB so¡ ap sejqo sb^ opia^ Bq ^ (¿9) SBjJoaj SBipnuí
aq^s [^ •a}U3in[B}oj bjbjouSi boj anb b^ijiuSis ou \eno o\ 'souisoo pp
9Btu3[qoJd 8o¡ ap u^prqos bj b sajBj^pg oai[dB o^ oa opo^atu ajs^
•pBpjaA bj opB[[Bq jaqeq ap aojpui BJas anb o\ 'sauoiu
-ido sb^ ap Bipaoasip b¡ jioirjdns 'opaanos p BJBosnq osa joj -sojja
aaqos pBpjaA B{ aasod as ou anb ap ou^is sa 'souiaqBS bjC omoa 'anb o[
(99) sajqoíoq soj ajiua SBipjoasip ap ojafqo uos '-a^a 'ouanq o^ 'ojpq o[
'oisnf o^ 'sa^Bjoiu sajopA so[ ^^oda ns ua anb a^aaiApB sajBj?jog
'(S9) I? B sopBUipjoqns soipam so^ ou A aotsn^sip B[ ap ojafqo
[a ajsa sa 'atj un aaqos ajnasip as opasna 'jsy • (^g) upisnasip b^ ap
osioaad ojafqo p ajqos opjanaB ap usáuod as sajojnaojjajuí so^ oubui
-ajuB ap anb ap 'ajuatnpjnjBU 'apuadap opojara pp BpBDija B[ j^
•psjaAiun 8a So^p^ 13 'saiBnpiAiputsBpuaSip^ui
sb¡ B ajuaraafqBjonpur bj|bsbab opsppnp zaA eun anb 'So^o^ pp
Bzjanj e\ ap aouaixa ouSts [a ouis 'pspjaA b^ ap B^asuujuí bjou ^Bun
ainjyisuoo ou 'sand 'opjanaB j^j -gBoi^pj sspuanoasuoo ens jijuupB
b JBSijqo ap A ojaBjnjaJ o ojJBjdaaB BJsd 'naniBxa ap ojafqo ojop
-uapBq 'ojp ap JijJBd ap ouis —oiustjbjoos pp uoiosSau B[ Bijas anb
o^— ajiiupe ojjo p anb o^ ap BSap uop^jdaoB ^\ ap 'oSanj apsap
'bjbjj as o^j -sajBa&gt;^9g Bqssn oqaaq ap anb ojuaivnip^oojd pp voii
-oai uopBpnmjoj bj anb sbio sa oa (g^) aaq^s a^ouooaj aojnoojjajuí
p anb oj ua ajuaiuBomn pspaaA b^ JBpunj anb jÍBq anb ap upjBj^
sou apjBj sbiu anb Bj^aj bj A '(^9)t4ajuaunmuioa opBjdaac oj ap

d,, anb aotp soa uoqdoua^; 'sauoisnasip sns ap BpBgajj ap A p
-jBd ap ojnnd oinoo ajuasaad ajdinats auaij oj satBj^jog 'uoq^s anb soj
ap opaanoB p sa pBpjaA bj ap soijajuo soj ap oun anb ojsan^
•(•J9) sbjo3
o (09) SBtddijj ouioo soiqBS Jtod uesBd anb eoj b ^^uip as
saiBJ^jog jbÍiij Jaraud na osa 10^ • (5^) ojos oun ^as anbunB 'Biouap
aasod anb JB 'ajuajadtnoo jb ojos ouis 'bijojÍbiu bj b tu 'Bjainbjena b
as^ipad ap Bq ou jbjosojij ja BJBd uopBJoqBjoa Bsa 'oájBqoía mg
•(g^)Bjjo8ojij bj ap ^spJLdnoan^ ojjbuibjj p uoqdoua^ uaiquiBj ^Bsajdxa
opiaanb Bq anb oj sa 'jaqBS oidojd ns SBtuap soj ap uopBJoqejo^ bj
uoo A ozxanjsa uoa asopuapBq xi anb aaua; ap sajBJ5jog ap u^pisod
jBijnaad ^js^ • (¿5)^uoioBáBpuj im opBuiauai B^Bq anb b Bjadsa sbtu
'oSijuod opaanaB ap 'oa o is '^oisa is 'ojen^ uoa 'a^ip ai ojJBuiotBxa
ap sandeap íuopnjoa ns oasod ou anbaod ejuasajd as anb Bpipaui b
Biua[(jojd BpBD ogijuoD ouiiUBxa : jbj ^^q ou isapid anb oj ajjapaa
-uoa jui ap apuadap anb aaaja saaaJBd A 'o9ojiajui sajBna sbj aiqos
sbj Jaaouo^ ap uptsaaia-td bj ataainqijjB aaaasd im cp^q pnjijaB
nj

ijij^j opuanb,, :aaip sapttuuny^ ja u^ "0^^013^^^ ap opB-toqeja
unáutu aasod ojiyj '(95) soajo soj b opuBxtoxiaiui sata osa joj
bjou^j anb oj jaqss aaaja opuainiaj 'ssapi sBidojd sns a^duiais
• (fr5) Bjnjaj oj A ajnosip aj spuapaoa Bido^d ns sand 'ajq

i Bn jadaad ua BjBjaap ag '(9) soj jo uoa jaqBS ja ^asnq sai
-bj?(9 oqaaq ap j^ "(^s) pepiaA ns JBjoj^uoa Bjiuuad anb (^) oj^bo
-TjiJaA b apn^s oj anb ojjo b asjeaiunuioa aqap p^pajos b^ ua opiq
-aauoa ojuannBSuad ja : (os) sop ajjua ojjumbui anb ^^q jaqss ja
¡Boijaa^Bip bj b Jijjn^aj ospajd sa pspjaA bj ap epanbsnq bj u^j
•Biauap bj Jod uopBaoA bj A BiauBJouSt ap op^jsa ja ajjua u^isuaj
Bun Jod 'sand 'opmjij^noa Bjsa jbjosojij j^ ' (6V) puBJonSí Bidojd
ns ap ajnapsuoD sa ojad bjouSi anb ja jas apand ojos ojosojij íaq^s
oa anb aq^s oa anb ja oooduiBj íjaq^s jb uvutdsv apand oa 'ojosojij
^as apand ou aqss anb j^ 'ojjBjadns BjBd ouBsaaau ojsandns ja sa
'omsToijdaosa Jinjijsuoa ap sofaj 'oaijBJoos oidpuud ja san^ ^aqes
ja BiDBq ajqimudajJi Bpuapuaj bj ^juainsjaaj 43aBjst}BS BJBd oubs
•aaau ossd Jaiuijd ja sa jaq^s ou pp ojuaiuiioouooaj ja oiuoa (g^) A
ouBuixfrjo opsjsa omoo BpuejouSi bj BpBjBjsuj Bjsa Bpuajsixa ns ap
ozuauuoa ja ua anb ajquioq jb ajuaiasuo^ oqaaq jaqsq ua outs 'ojafqo
o jbj ajqos soniBjjBq sou anb ua bioubjou^i bj ap uopBqojd

�que sólo impone la prohibición de indagar más allá de lo que puede
ser útil al hombre (74).
La concepción teleológica que intenta Sókrates no debe ser con
siderada como una inconsecuencia, pues, cabalmente ella hace caso
omiso de una sustancia material como explicación última y la susti
tuye por un Dios personal, con más consecuencia que Anaxágoras
y Diógenes de Apolonia, sus inspiradores. No implicaba una inquisi
ción detenida de la estructura y esencia de las cosas ni del conjunto
del universo, sino que, más bien, la hacía superflua, al transferir a
Dios, por intermedio del enlace teleológico, la causa explicativa.
Ni tampoco la demora de Sókrates ante el problema teológico
entraña una desviación de su interés exclusivo por el hombre y los
valores morales, porque la actitud religiosa había de ser discutida
como cuestión moral y, desde luego, exigía por adelantado una
solución al problema teológico. La teología, como la antropología,
es en él un presupuesto necesario de la moral. Por eso atribuyó siem
pre el mayor valor al conocimiento de las cosas divinas (75). Teología
y religión eran para él partes integrantes del gran problema éticopolítico.
Ante la actitud crítica y agnóstica de Protágoras y otros sofistas,
Sókrates viene a restaurar la creencia tradicional en los dioses per
sonales, mediante una prueba clara de su existencia y un concepto
más alto de su esencia y de sus atributos. En ésta como en tantas
otras cuestiones Sókrates fue a la vez un reaccionario y un reforma
dor. Su restauración entrañaba un perfeccionamiento de la religión
tradicional.
En el universo encontramos un orden final, relaciones de medio
a fin, en donde el fin es algo bueno. Los seres vivos nos muestran una
disposición de órganos y de funciones destinados a la conservación
de cada individuo (76). Por otra parte, el mundo entero está consti
tuido por cuerpos materiales, como el agua, la tierra, el sol, etc., y
por el conjunto de las plantas y los animales cuyas propiedades múl
tiples y diversas son especialmente útiles al género humano, parecen
haber sido ordenadas de propósito para su bien. El mismo hombre
está provisto de órganos y funciones, entre los cuales sobresalen la
inteligencia y el lenguaje que, como fautores del conocimiento y de
la vida política son los más adecuados para su conservación (77). Este
orden teleológico es prueba de que existe una suprema inteligencia
ordenadora, una Providencia divina que ha estructurado el mundo
todo al servicio del hombre, al cual favorece además especialmente
con los oráculos que le manifiestan su voluntad (78).^
Con la idea así fundada de la Providencia quedaba a salvo la
antigua concepción de la personalidad de los dioses. Y Sókrates siguió
(74)
(75)
(76)
(77)
(78)

Xen. Mem. IV, 7.
Plat. Euthyph. 7 d.
Xen. Mem. I, 4, 2 88.
Id. id. IV, 3.
Id. id. IV, 3, 12 y 16; I, 4, 14.
— 62 —

admitiendo el politeísmo (79). Veneró especialmente a los dioses pro

pios de su ciudad, Zeus y Hera (80), Eros (81), Helios (82) y Apolo
(83) cuyo oráculo obedece fielmente hasta constituirlo misión de su
vida entera. Pero por encima de la multiplicidad de los dioses tradi
cionales inserta la idea de un Dios supremo (84) que es precisamente
el que hizo y gobierna el mundo (85) y es concebido, no como un ente
exterior, sino como un principio inmanente a la manera como nuestra
inteligencia gobierna el cuerpo (86). Es invisible, omnisciente, omni
presente y omnipotente (87). Pero aún en lo que se refiere al poli
teísmo, Sókrates sustituyó la concepción homérica, que, como hemos
visto, ya había sido rectificada por Píndaros y los trágicos, por otra
más coherente y elevada. Como resultado de sus análisis dialécticos,
Sókrates obtuvo una moralización de los dioses. Los dioses no pueden
obrar injustamente y los relatos en que se les atribuye tal conducta
son falsos (88). Todos aman los valores positivos, lo justo, lo bello,
lo bueno (89) y todos están de acuerdo en que la injusticia debe ser
castigada (90). Más aún: al sostener e intentar una demostración de
que lo santo no es santo por ser amado de los dioses, sino que es
amado de los dioses por ser santo (91), reconocía a todos los valores
(puesto que lo santo es una parte de lo justo) (92), una esencia abso
luta y así, la validez de las normas no era derivada ya de una arbi
traria voluntad divina, sino que los dioses al dictarlas no hacían más
que dar vigencia a lo que era valioso en sí y por sí. En esta doctrina
se encuentra el origen lejano de la larga disputa que tuvo lugar en
la Edad Media entre el intelectualismo y el voluntarismo éticos. Con
la tesis socrática, la obediencia a los dioses no era más una sumisión
ciega. Parejamente, al reconocer el deber de honrar a los dioses y
ofrecerles sacrificios (93), advierte que la religión no puede consistir
en un comercio de daca y toma con las divinidades (94) puesto que
éstas de nada necesitan (95) y que en el sacrificio lo que vale no es
el tamaño de la víctima sino la intención del que la ofrenda (96).
Y reconociendo también el deber de la plegaria (97) recomendaba
(79)Id. id. I, 1, 19; 3, 3; 4, 11 ss.; IV, 3, 3 ss.
(80)Xen. Apol. 24.
(81)^...,.
.-.., 1
x ss.
Xen. Symp. VIII,
(82)Plat.
Symp. 220 d
d.
Plat Symp
(83)Dioc. Laebt. II, 42, Xen. Mem. II, 6, 8; IV, 3, 12. Sin embargo, otros dioses especial
mente venerados allí, Atbena, Hephaistos, Ares (Plat. Crat. 406 d) no figuran entre
sus devociones.
(84)Plat. Apol. 35 d, 37 e, 42 a. Xen. Mem. I, 4, 5, 7, 17.
(85)Xen.
n. Mem. IV, 3, 13.
)
(86)Xen.
(86)
Xen. Mem. I, 4, 8 y 17.
(87)Xen.
Mem. I
I, 4
4, 17
17 s.; IV, 3, 12 s.; I, 1, 19.
Xen M
(88)Plat, Euthyph.
(88)Plat.
r,,.th^^i. t.
6 ^.
b.
(89)Id. id. 7 e.
(90)Id. id. 8 d s.
(91)Id. id. 10 a - 11 a.
(92)Id. id. 12 e.
(93)Xen. Mem. IV, 3, 14 ss.
(94)Plat. Euthyph. 14 c ss.
(95)Id. id. 13 c, 15 a.
(96)Xen. Mem. I, 3, 3.
(97)Id. id. IV, 3, 14 ss. II, 2, 14.

— 63 —

�— ^9 —
— 9—
•n 'i 'ii ••• n ' 'ai P? pi(¿6)
• ' 'I ^{f -K3X(96)
•b si '^ 1 p? P/(S6)
•as o n -^dX^m^ "^id(f&gt;6)
•s n ' 'Aj -iaj^ -iiax(6)
•3 [ -pj pi(Z6)
*• II " • Ot "P? ^/(16)
•s p g pt -p/(o6)
•a i -p; p/(68)
•q 9 -^diipns ívi^(88)
•61 'I 'I !•• ZI 'í 'AI '•* ¿I ' 'I 'm3W '3X(¿8)
"¿I ^ 8 ' 'I • "Max(98)
•I ' 'AI • ""3X(S8)
"¿I 'i 'S 'f 'I 'tu^íí '^^X •• Zt ' ¿ 'P SE 'ldV ^^d(W)
•s^uüiJOAap sns
jjn oBJn9tj on (p 90^ 1**^ "i^ij) ^-^V 'eojsiBqdag 'mi^ipv 'jijb sopBjausA siustn
-|8i33dsa sasoip sojjo 'ogjBqma u;g -^i ' 'AI ¡8 '9 'II "raj^ "^^X 'Z^ 'II 'XHavi -aoia(8)
•p 0ZZ •tfu'^S "^^d(Z8)
-SB I 'IIIA •&lt;ftu^S aX(18)
"M •?o&lt;i^ MaX(08)
' 'AI í-BS II '^ ! ' !6I 'I 'I PI PI(6¿)
•S9

BqBpuauíoaaj (¿5) BUsSajd bj ap Joq.jp ja uaiquiBj opuapouoaaj _j_
' (96) ^pnajjo bj anb pp nopnajuí bj^ onis BmijaiA B[ ^p ouBraBj ja

91 ^ Zl ' 'AI P? -P7(8¿)
• 'AI P? -P7(¿1)
•88 z 't 'I -'Í1/ -nax(9¿)
i -Hd^H'n3 '^id(SI)
"P
(W)
"¿ 'AI
ornáis 8aiBi3[9S ^ "sasotp soj ap pBptjBuosjad bj ap uoiodaouoo biiSi^ub
bj oajbs b Bq^panb BpuapiAOj^ bj ap BpBpunj isb Bapi bj U0^
• (g¿) pejunjOA ns UB^saijmBui aj anb sojnoB^O boj uo^
aiuarajBpadsa BBraapB aoaaoABj j^n^ jb 'ajqnioq jap opiAjas jb opo^
opunui ja opBjn^anajsa Bq anb BuiAip BpuapiAOJj Bun 'BJopBnapao
BpuaSija^ui Binaadns Bun aistxa anb ap BqanJd sa ooiSojo3jaj uapjo
ajgg • (n) uopBAjasuoa ns Bjcd sopBnoapB sbui boj uos ^aiijjod ^piA bj
ap A ojuaiunoouoa jap saio^nBj oraoo 'anb afBnuaj ja A BpuaSijaim
bj uajBsajqos sajsna boj aj^ua 'sauopunj A soubSjo ap oisiAoad Bjsa
ajquioq orasitn jg; -uaiq ns BjBd ojis^doíd ap SBpBuapao opis jaq^q
uaoa^Bd 'ouBuinq oaauaS jb saj^n ajuarajspadsa uos sss^aAtp A sajdi^
-jnin sapBpaidoad SBÁno sajBuiraB soj A BB^uBjd sbj ap o^untuoo ja jod
A '"Oía 'jos ja 'B^aij bj '^nB ja ouiod 'sajBijaiBin sodian^ jod opinj

Bun uBusanuí sou soaia sajas so1^ 'ouanq ojb sa mj ja apuop ua 'uij b

anb ojsond (^5) sapBpraiAip sbj uoo bxuoj ^ BOBp op opjanio^ un na

-i^suoo B^sa ojajua opunui ja 'ajjsd bi^o aoj • (9¿) onpiAipm BpBD ap
uopBAjrasuoa bj b sopBuiisap sauopunj ap A boubSjo ap uopisodsip

sa ou ajBA anb oj oiotjoofs p a^ anb ^ (56) ub^isooou vpvu ap ssisa
j^sisnoa apand ou u^i^ipj bj anb aiJaiAps '(6) sopijuass
A sasoip boj b jF.iuoi[ ap jaqap ja jooouooaj jb 'aiuaiuBÍajB^ -b
uoisnnns Bun sbiu BJa ou sasoip soj b epuaipaqo bj 'boubjoos sxsa^ bj
uo^ "Booija ouiBWBjunjoA ja A ouisijEmoaja^ut ja aj^ua Bipaj^j pBpg bj
ua jB^nj OAní anb Bjndstp b^jbj bj ap ousfaj ua^iJO ja BJiuanaua as
BuiJioop Bisa u^ -js jcod Á je ua oboijba Bja anb oj b BiouaSiA jsp anb
SBtu UBia^q ou SBjjBjoip JB sasotp soj anb onis 'BuiAip pBjunjoA bjjbjj
-xqjB Bun ap b¿C BpBAwap Baa ou sbuwou bbj ap zapijBA bj 'isb á Bjnj
-osqB Bpuasa Bun '(^6) (ojsnf oj ap aij^d enn sa ojubs oj anb ojsand)
S3JOJBA 6OJ BopOJ B B10OUO03J '(X6) OJUBB J88 jod 83SOip SOJ 3p OpBUIB
sa anb ouib 'sasoip soj ap oj&gt;buib jas jod o^ubs sa on ojiibs oj anb
ap uoioBj^souiap Bun jBiuaiui a jana^os jb :unB sbj^ *(06) ^pBSnsBo
ias aqap Bpijsnfui bj anb ua opjanas ap n^^sa sopoj A (68) ouanq oj
'ojjaq oj 'ojsnf oj 'soAijisod sojojba eoj ubuib eopoj^ *(88) ^OSIBJ
e^^npuoa jbi aÁnqiJjB saj as anb ua sojepj soj Á aiuauíBisnfni
uapand on sa^oip so^ 'sasoip soj ap nopBzijBjom enn OAnjqo sajBJ3[9g
'soop^ajBip bisijbub sns ap opBjjnsaJ ouio^ 'BPBA3Ja -^ ajnajaqoa sbui
bjjo Jod 'soaiSBjj soj A sojBpni^ ^od Bpsaijiiaaj opis Biq^q bj 'ojsia
somaij oraoa 'anb 'Boijauioq uoiodaouoo bj o^njiisns saíBJ3[og 'omspj
-1 jod jb ajaipj as anb oj ua unB ojaj '(¿8) ^iuajodinnio A a^u^sajd
-inuio 'ajnapsinmo 'ajqísiAní s^ '(98) odjana ja Bujaiqo^ Bpuaáijajm
Bjjsanu ouioa bjoubui bj b ajuauBniui oidpuiad un ouioo ouis 'jojjajxa
ajua un outoa ou 'optqaauoo sa A (5^) opunra ja BujaiqoS A oziq anb ja
aiuauíBspajd sa anb (^g) omajdns boiq un ap Bapi bj B^aasui saj^uop
-ipBJj sasoxp soj ap pBppijdnjnux bj ap Bnipua aod oja^ -Bjajua BpiA
n8 ap uoisiui ojjmjijBuoa Bjs^q ajuauíjaij aaapaqo ojnoBJO o^no (8)
ojody A (^8) SOTI3H '(T8) SOJa '(08) BJ3H ^ snaZ 'pBPnP ns p 8id
-ojd sasoip soj b a^uanijBpadsa oaaua^ '(6¿) orasiajtjod ja opuauímpB

oipaui ap sauop^jaj 'jbuij uapjo un BouiB.uuoaua osjaAtun ja u^
JBUOpipBJ^
•JB
bj ap oiuaiuiBuopaaj^ad un BqBUBJjua u^pBanBjsaj ng #jop
Buij un A ouBuop^Ba^ un zaA bj b anj saiB-njog sauoi^sano sbj^o
sbjub^ ua oinoo Bjsa u^ -soinqi^B sns ap A Bpuasa ns ap ojjb sbui
oidoouo3 un A Bpuaisixa ns ap Bjsp Bqamd Bun ^juBipaux 'sajBuos
-.iad sasotp soj ua jBuopipBj) spuaaja bj JBinBjsaa b auaiA saiBj^jog
'SBisijos soajo A sbjoSb^oj¿ ap boijsouSb A Baijxaa pnjiiOB bj a^uy
•oor^ijod
-oopa Bmajqojd ubj^ jap saiuBj^aiur sa^i^d ja BJBd UB^a uoi^ijai A
BiSojoajL '(S¿) BBuiAip sbboo bbj ap oiuaiuipouoa jb jojba jo^bui ja aad
-utais oAnqtJ^B osa ao^j 'jb^oui bj ap oiJBSaaau ojsandnsaad un ja ua sa
'Bt^ojodoj^uB bj ouioa 'BiSojoai B^ "oaiSojoaj Buiajqojd jb uopnjos
Bun opBjuBjapB Jod Btixa 'oSanj apsap '^ jbjoui u^isana otnoo
Bpi^nasip jas ap Bjq^q BsoiSijaj pn^naB bj anbjod 'sajBJoni saaojBA
goj A ajquioq ja Jod OAisnj^xa sajaiut ns ap uopsiAs^p Bun bubjius
oai^ojoaj Buiajqojd ja aiue sajBi^jpg ap Biomap bj ooodiuBj i^^
•BAiiBoijdxa Bsn^a bj 'oaiSojoajai aasjua jap oipauwaiui jod 'boiq
b JuajsuBJi jb 'Bnjjjadns Bio^q bj 'uaiq sbui 'anb ouis 'osaaAiun jap
oiunfuoa jap iu sbsoo sbj ap Bpuasa A Bjnianx^sa bj ap Bpma^ap upp
-isinbui Bun BqBDijduit o^ -sajopBJídsui sns 'Biuojody ap sauaSoifj A
SBJoBXBuy anb Bpuanaasuoa sbui uoa 'jBuos^ad boiq un jod a^ínj
-psns bj A Btniijn uppsatjdxa ouioa jBuaiBui BpuBjsns Bun ap osiuio
obbd a^^q Bjja aiuauíjBqBa 'sand 'Bpuanaasuoaui Bun ouioa Bp^japts
-uoa Jas aqap ou sajBjjjog Bjua^uí anb Boi9joajaj uopdaauoa B^j
• (f¿) ajqraoq jb jpn jas
apand anb oj ap bjjb sbiu jBSspui ap u^piqiqojd bj auoduii ojos anb

�no pedirles bienes determinados, exteriores, sino simplemente lo bue
no, pues los dioses saben perfectamente qué es lo que conviene al
hombre (98). Pero Sókrates no quería reformar nada de lo que no
chocaba con sus principios y aconsejaba en general observar el culto
según la tradición del estado al que pertenecía el creyente (99).
El problema de la ignorancia y su superación fue lo que condujo
a Sókrates a realizar también ciertos análisis sobre la esencia del
hombre. Para salir de la ignorancia hay que preocuparse de uno
mismo (100). Esta preocupación por uno mismo es entendida en
sentido individual, como cuidado que cada uno ha de tener de sí.
Pero ella supone cierto conocimiento de la esencia del hombre en
general. Para preocuparse por una cosa y poder mejorarla es preciso

arte, ni cuidar del cuerpo, ni menos de la fortuna, que está más ale
jada aún de lo que es "uno mismo" (109).
Pero falta todavía determinar cuál es el "fondo del ser uno
mismo", es decir, del alma. Sókrates destaca otra vez aquí la necesidad
de la dialéctica. Así como el ojo para verse a sí mismo tiene que
mirarse en la pupila de Otro ojo, así el alma, si quiere conocerse
debe contemplarse en otra alma y en la parte donde se halla su fa
cultad propia, la inteligencia (^oepía) o algo semejante (110). Y bien,
en el alma la parte más divina es aquélla donde residen el conoci
miento y el pensamiento (lypovsiv) y el que la contempla y sabe
descubrir lo que hay en ella de divino —un dios y un pensar— ese
es el que tiene más probabilidades de conocerse a sí mismo (111).
A su vez, el conocimiento de sí mismo, la discreción, es lo que hace

saber lo que esa cosa es. Así, tampoco el hombre podrá hacerse mejor
si ignora lo que es él mismo. Sólo conociéndose podrá conocer el
modo de preocuparse por sí (101). Se pregunta, entonces, qué es este
"sí mismo" del hombre. En éste se distinguen: el alma, el cuerpo y
el todo formado por la unión de ambos, en donde uno de ellos tiene
que dominar. Sókrates sostiene que el hombre es el alma. Para de
mostrarlo enseña que hay que distinguir entre un objeto y lo que
pertenece a ese objeto, por ej., entre los pies y los zapatos. Por ello

saber imaginario sobre el más allá. Nadie sabe lo que es la muerte,

no serán lo mismo el arte de preocuparse de un objeto y el arte que
se ocupa de lo que pertenece a ese objeto, y por lo tanto, no serán

ni si es un bien o si es un mal, ni lo que ocurre en el Hades. La gente
la teme como si fuera el más grande de los males, y sin embargo es

lo mismo el arte de preocuparse por el hombre, por uno mismo, y el
arte de lo que pertenece a ese hombre, a uno mismo. Ahora bien:
el hombre no es el cuerpo, puesto que se sirve del cuerpo. El que se
sirve es el alma. Luego el alma es el hombre. De ahí que cuando

incierto opone Sókrates el mal cierto que consiste en desobedecer una
orden divina (113). La persona de Sókrates quedó comprometida

dos hombres dialogan se trata en realidad de un diálogo entre almas.
Y por eso también, conocerse a sí mismo significa conocer nuestra
propia alma. Este conocimiento es lo que constituye la virtud de
la discreción (aiocppoaúviri) (102). Sókrates insiste a menudo, como
vimos en la Apología, en el deber de preocuparse por el alma (103),
en advertir los "peligros" que la acechan en su educación (104), hasta
prevenir con frase gráfica, que no se puede "tirar a los dados" su
destino (105). La razón de ello finca en que el alma no sólo es supe
rior al cuerpo (106) sino en que ella es "el bien más precioso" (107).
Esta valoración constituye el fundamento para establecer una jerar
quía entre los bienes: los del alma son superiores a los del cuerpo,
y los de éste a los bienes materiales exteriores (108). Por eso, la
preocupación por el alma no consiste en conocer una profesión o
(98)Id. id. I, 3, 2. IV, 3, 17.
(99)¡d. id. I, 3, 1. IV, 3, 16 ss.
(100)Plat. Alcib. I, 127 d e.
(101)Plat. Alcib. I 128 e - 129 a.
(102)Id. id. 128 a - 131 b.
(103)Id. id. 132 c. Lach. 185 e. Charm. 157 b. Prot. 312 b.
(104)Plat. Prot. 313 a.
(105)Id. id. 313 e.
(106)Plat. Apol. 29 d - 30 a lo da por supuesto. Krit. 47 e s. sin nombrarla.
(107)Id. Prot. 313 a, e.
(108)Id. Alcib. I, 132 c.
— 64 —

i

posible saber lo que hay en nosotros de bueno o malo (112). Así, pues,
por declaración del mismo Sókrates, la antropología es un supuesto
necesario de la moral, el examen de la naturaleza humana en general
ha de preceder al examen del saber de cada individuo.
Sobre el problema de la supervivencia, Sókrates no estableció una
doctrina segura, pero combatió el temor a la muerte basado en un

posible que sea el más grande de los bienes. A ese eventual mal

por esta opinión, pues fue emitida para justificar su conducta, que
antes y después se conformó estrictamente a ella. Personalmente
se inclinaba a creer que la muerte es un bien. Para él fue una prueba
decisiva que su daimón —que siempre se había manifestado para
evitar que diera un mal paso— no le hubiera impedido ir al tribunal,
que ciertamente lo iba a condenar a muerte. Por otra parte, pensaba
que la muerte o es una aniquilación absoluta o un tránsito a otro
lugar. Si lo primero, no hay que temerla, pues será como uno de
esos sueños profundos no turbados por ningún ensueño, una incons
ciencia absoluta. Si lo segundo, nada mejor que llegar al Hades y
poder tratar a los grandes muertos y someterlos a examen, igual que
a los atenienses, para descubrir si saben o no saben! He aquí la su
prema beatitud (114). El sentido irónico de esta declaración no debe,
sin embargo, anular la validez de la segunda parte del dilema, pues
inmediatamente agrega Sókrates, completamente en serio, que no exis
te posibilidad de mal para el hombre de bien, ni en esta vida ni
(109)
(110)

Id. id. 131 b.
Plat. Alcib. I, 132 c - 133 b. La interpretación de este pasaje como alusión poética
de la dialéctica se confirma si recordamos que poco antes en 130 d, Sókrates la
ba determinado como diálogo entre almas.
(111)Id. id. 133 c.
(112)Id. id. 133 c.
(113)Plat. Apol. 29 a ss.; 37 b.
(114) Plat. Apol. 40 c - 41 c.
hu^

— 65 —

�''0

•b

— S9 —

•q ¿j i-n • 6Z 7'^ "xvi^(ni)
•^ m tí tí(zn)
•^ EI ^í Tí(III)
•SBrajB 9Jiaa oSojBip omoa opBuitujaisp eq
J^jog 'p Q21 'tt9 'same O3od anb somepjoDaj is Bm-njuoa 39 e^ii^^jeip bj ap
uoisn[8 omoo afesed ^isa ap uoijujajdj^iu; b-j q ( • a j[ '] 'q;o¡y "ivij(OTO
•q II Tí Tí(601)
m epiA Bja n^ iu 'usiq ap ajqtuoq ^3 BJBd jbui sp pspijiqísod 3}
-81X3 ou snb 'oijas na ajuarae^ajciinoa 'sajBJ^jog eSaaSe ajusuiBjBipaiuui
sand 'emajip j^p ajjed Bpuniíae bj ap zapijBA B[ jepnne 'oSjBquia uib
'aqap ou uopBJBjaap Bjsa ap oaiuojí oppuas j^ '(^lt) pnjijBaq ^inajd
-ns b^ mbB a¡j ¡uaqBS ou o uaqes is joqnasap BJed 'sasuaiuajB soj b
anb jBnüh 'natuexa b sojjajatuos ^ sojj^nuí sapusjS eoj b jbjbjj japod
X s^pBjj jb jbS^jj 3nb jofaiu spsu 'opunSas oj ig 'B^njosqB Bpuap
-suoaui Bun 'ouansua unSniu jod eopBqjnj ou sopunjojd sonans sos^
ap oun otnoa Bjas sand 'e^jsmai anb ^^q on 'ojarai.id o\ ig -jeSiij
oj^o b o^isubjj un o Bjnp^sqB uopBjinbiue un 83 o ajjanuí bj anb
eqBsnad 'a^a^d bjjo jo^ -ajjanui b jBuapuoa b cqi oj ajuamBjjaio onb
B Jt opipadrai Bj3iqni{ [ ou —os^d p3ui un Bjaip ^nb jbiia^
opBjsajiuBtn Bjqeq 38 ajduiais anb— uouiinp ns anb BAispap
Bqanjd Bun ^nj js bjb^ -n^iq un 83 ajjanuí b^ 3nb Jaaao b BqBuipui 38
ajuanij^nosja^ '^\[^ B ajuaiuejaijjsa ouuojuoa as sandeap Á sa^uB
anb 'B^anpuoa ns JBoijnsnf BJBd Bppiuid anj sand 'uoiutdo Bjsa jod
BpijaraoJdmoa opanb ssiBjsjog sp Buosjad B^j "(gil) BuiAip napjo
Bun Jaaapaqosap ua ajsisuoa anb o^jaia jBtn j^ sajBi^og auodo ojjaioui
je ni jBnjnaAa asa y -sauaiq eoj ap ajJUBj^ boi ja Bas anb ajqísod
83 oSjBqraa uis A 'sajBm soj ap apuBjS sbui ¡a Bjanj is omoa ama} bj
ajua^ v~i 'sapBg; p us ajjnoo anb oj ra '[bui un ss is o u^tq un 8 a ts m
'a^janni bj sa anb oj aqss aipB^j 'bjjb sbui ja aaqos oijbuiSbihi jaqes
un ua opBSBq ajjanm bj b joma} ja oijequioa o jad 'Bjn^as BuiJjaop
eun oíaajqBjsa ou saiBj^og 'BiauaAiAjadns bj ap Buiajqojd ja ajqog
"onpiAipui Bpe^ ap jaqBS jap uaniBxa jb japaoajd ap bij
jBjaua8 na BUBnmq BzafBjnjBU bj ap uauiBxa ja '^joui b[ ap ouesa^au
ojsandns un 83 BjáojodojjuB bj 'saíBJ3[9g orasiui jap uopBJBj^ap jod
^sand 'jsy *(^XT) ojbui o ouanq ap sojjosou na jÍbi[ anb oj Jaq^s ajqtsod
aDBq anb oj 83 'upiaajasip bj 'ouisiui ib ap ojuaiuiiaouoa ja 'zba ns y
'(lll) ouisim jg b aejaaouoa ap sapBpijiqeqojd sbui auap anb ja sa
383 —JBSuad un Á soip un— ouiAip ap Bjja ua jÍBq snb -oj Jijqnasap
aqBS Á Bjdiuajuoa bj anb ja Á (^s^odcb) oiuaioiBsuad {a A ojuaiin
-laouoa ja uapisaj apuop Bjjanbs 83 ^uiAip sbih ajj^d bj biujb \é ua
'uaIíI A "(Olí) ^jnBfarase ogjB o (ujdoo) Biaua^ijajui bj 'cido^d pBjjna
-bj ns BjjBq as apuop ajjBd bj ua A biujb bjjo ua asjB^duiajuoa aqap
asjaaouoa aaainb ib 'buijb J3 isb 'ofo ojio 3p Bjidnd bj ua asjBJiui
anb auap ouisira ib b 3sj3a BJBd ofo js oiuoa jsy -BDij^ajEip bj ap
pBptsaaau bj mbB zsa bjjo BaBjsap sa^Bxsf^g *BrajB jsp 'jpsp 83 'ttouisiui
oun J38 jap opuoj,, ja sa jBna JBUiuuajap BjABpoj bijbj oj^j
"(óOl)01118^111 otmn 83 anD I aP ^^}^
-3jB sbui Bjs3 3nb 'Bun^joj bj ap souaui ¡u 'odjsno jsp jBpina iu

•B[4Bjqiuou m • ^

•3 ZI 'I ^
Tí
•a 'b I •"•'d Tí
• P 6Z láV •XV1J
-oiaanána aod p &gt;I B
•a I ' Pí Pí
IE 'Jd •I
ZIE &gt;^d 1 ¿SI ""1j - aoi
i-l •3
- Zl
„ Tí Tí
S8I •t^7
•&lt;l[ II - b 8ZI Tí TI
6ZI - ; 8ZI I -^^iv •x vid
•a P ¿Zl 'i qmr •x vid
'AI •I ' 'I Tí Pí
91
'AI Z ' 'I Tí TI
'¿I

(801)
(¿01)
(901)
(SOI)
(01)
(TOO .
(00O
(66)
(86)

o uoisajojd eun Jaaouoa us ajsisuoa ou buijb ja jod u9pBdnooajd
BJ 'O83 JO^ • (801) 83JOIJ81X3 83JBIJ3^BUI 83U3iq SOJ B 3JS3 3p 8OJ A
'odjana jap eoj b sajouadns uos buijb jap soj zssusiq boj ajjua Binb
-jBJaf Bun j^oajqBisa bjb^ oiuauíBpunj js s^njijsuoa uopbjojba Bjeg;
•(^0l)ttosopsjd bbui uaiq ja,, sa Bjja anb ua ouis (901) odjana jb joij
-adns 83 0J9S ou biujb ja anb us Bauij ojja ap uozbj s^ *(soi) omisap
ns MsopBp oj b ^biij,, spand as ou anb 'boijbjS bsbjj uoa JiuaA3jd
bjsbij '(^0l) uppBDnpa ns ua ubuosob bj anb ^soiijad,, soj ai^JSApB ua
'(01) BUIlB Ia Joa ^sJBdnaosjd sp Jaqap ja us 'tnSojody bj ua souiia
omo 'opnuaui b a^eisui BajBJ5j9g "(^Ol) (t"^oood*&lt;"^) uopaa^sip bj
ap pn^jiA bj a^njiisuoa anb oj sa o^uatuiponoa sis^ •buijb Btdojd
Bj^sanu Jsoouoa Baijiu^is omsiui js b asjaaouoa 'usiquiBi osa aod j^
•sbuijb aj^ua ^oi?íP t^ ap p^pijBaj ua bjbj^ as UBSojBip saiquioij sop
opuBna anb iqB 3q -saquioq js sa buijb ja oSan^j -buijb ja sa ^ajts
as anb ^^j 'odiana jap ^ajis as anb ojeand 'odjana ja sa ou ajqraoq ja
:uaiq Bjoqy 'oiusun oun b 'ajquioq asa b aaaua^jad anb oj ap aiJB
ja A 'ouisiui oun Jod 'ajquioq ja jod asjBdnaoajd ap ajje ja ouibiui oj
UBjas ou 'o^ubi oj jod A 'ojafqo asa b aaauajjad anb oj ap ^dnao se
anb 3)JB ja A ojsfqo un ap asjBdnaoajd ap ajJB ja ouisuu oj ucjas ou
ojja Jo^ -sojBdBz soj A said soj ajjua '*fa Jod 'ojafqo asa b aaauajjad
anb oj A ojafqo un ajjua Jináuijsip anb ÁBq anb Buasua ojjbjiboui
-ap bjbj 'buijb ja sa ajquioq ja anb auaijsos sajBj^og uBuimop anb
auaij sojja ap oun apuop ua 'soquis 3p uoiun bj jod opsuijoj opo^ ja
A odaana js '^rajB j3 :u3nupsip as 3j83 u^ •ajqtuoq jap 4iouisiui ie^
aj^s sa anb 'saauojua 'Bjun^aad ag *(^oi) ís IO&lt;^ ^sjBdnaoajd sp opoui
js jaaouoa Bjpod asopuapouoo ojog •oinsira ja sa anb oj Bjouái ts
jofaui asjaaBij Bjpod ajquioq ja oaoduiBj 'isy &gt;sa Bsoa Bsa anb oj jaqss
ospajd sa BjJBJofara Japod A Bsoa Bun Jod asjBdnaoajd bjb^ -je
ua ajqiuoq jap Bpnasa bj ap ojuauupouoa ojjap auodns Bjja
•ja ap Jauaj ap bij oun Bp^a anb op^pina ouiod 'jBnpiAipui opijuas
ua BpipuBjus sa ouisiui oun Jod uopBdnaoajd Bjs^ '(00l) onreira
oun sp asjBdnaoajd anb Xbij BpuBJouái bj sp jijbs bjb,j -3Jtquiot[
jap Bpnasa bj ajqos sisijbub sojjap uaiquiBj jbzijb^j b sajBj?^og b
ofnpuoa anb oj anj uopBjadns ns A Bpusjouái bj ap uuiajqojd j^
• (66) a^us^aJ^ ja Bi33U3jj3d 3nb jb opsjsa jap u9pipBj^ bj unSas
ojjn^ js JBAJssqo jBjauaS ua BqBfasuoaB A soidpuijd sne uoa Bqsaoqa
ou anb oj ap BpBu jBuuojaj Bjjanb ou 8aiBj^j9g oja^ *(86) ^^qnroq
jb auaiAuoa anb oj sa anb ajuauíBjoajjad uaq^s sasoip soj sand 'ou
-anq oj ajuamajduiís oms 's^joijajxa 'sopeuiuuajap sauaiq sajjipad ou

�en la otra (115). También dio a entender que existen sanciones, para
la conducta, después de la muerte, al mencionar a las leyes del Hades
como hermanas de las leyes del estado (116).
Con toda esta doctrina sobre el hombre Sókrates se oponía nue
vamente al agnosticismo escéptico de los sofistas, pero rectificaba
también considerablemente la escatología pesimista de la religión
homérica, acercándose a la línea de la concepción órfico-pitagórica,
aunque sin compartir su radical contraposición del cuerpo y el

alma (117).
Pero la más singular teoría antropológica de Sókrates, de directa
repercusión moral, es aquélla según la cual ningún hombre hace el
mal a sabiendas, que nadie yerra voluntariamente, que los que eje
cutan malas acciones las hacen a pesar suyo, por ignorancia de lo
que es el bien (118). Esta tesis paradojal, contraria al sentido común
y al derecho positivo de los pueblos civilizados, que distinguen entre
faltas voluntarias e involuntarias y consideran a las primeras más
graves que las segundas (119), fue demostrada por Sókrates una vez
indirectamente, por la vía del absurdo. Este es el propósito del Hippias
minor platónico. Su argumentación puede resumirse así. Si aceptamos
la hipótesis de que existe para el hombre la posibilidad de obrar mal
voluntariamente (120) (lo que es contrario a la tesis socrática) y
planteamos la cuestión de si vale más el que hace el mal voluntaria
mente o el que lo hace sin querer (121) llegamos a la conclusión
de que el primero es mejor que el segundo (122). En efecto, es mejor
corredor el que corre lento voluntariamente (porque también puede
correr ligero) que el que corre lento sin quererlo (porque no puede
correr ligero) (123). Lo mismo ocurre con el luchador y los otros
ejercicios del cuerpo, con la actitud, la voz o el empleo de cualquier
órgano: los que funcionan mal voluntariamente son superiores a los
que funcionan mal sin quererlo (124). En general, en todas las téc
nicas y ciencias la superioridad está del lado del que puede ejecutar
las mal a voluntad. Si las faltas son involuntarias son signo de infe
rioridad (125). Así, para engañar es preciso ser capaz y hábil en
aquello en que se engaña; el ignorante no puede ser un engañador
(126). Para engañar a otro en materia de cálculo es preciso saber
aritmética. El que no la domina corre el riesgo de que al querer
engañar diga—por azar— la verdad (127). De donde resulta que el
hombre veraz no es mejor que el mendaz, puesto que ambos son uno
(115)Id. id. 41 d.
(116)Id. Krit. 54 c.•^
(117)Los animales también tienen alma. Xeit. Mem. I, 4, 8.
(118)Plat. Prot. 345 d s. Xen. Mem. III, 9, 4 s.; IV, 6, 6.,
(119)Reconocido por el mismo Platón. Vide Hipp. min. 372 a; Prot. 352 b ss.
(120)Plat. Hipp. min. 376 b.'
(121)Id. id. 373 c.
(122)Id. id. 375 d.
(123)Id. id. 373 d s.
(124)Id. id. 374 d s.
(125)Id. id. 375 b s.
(126)Id. id. 365 e y es.
(127)Id. id. 366 e y es.
66 —

y el mismo (128). Traslademos esto al alma, a las actividades mora
les: el alma mejor será aquélla que es capaz de realizar los dos resul
tados contrarios, hacer voluntariamente lo bueno y lo malo. Peor
será aquélla que cometa maldades, injusticias, sin quererlo (129). Te
nemos, pues, demostrado lo que queríamos: que el que hace el mal
voluntariamente no puede ser más que el hombre de bien. El absurdo
de esta conclusión se pone de manifiesto en el hecho de que no sólo
Hippias se niega a admitirla, a pesar de la corrección de la demostra
ción, sino que el mismo Sókrates, que ha conducido ésta, tampoco
la admite. Pero Sókrates destaca que es la conclusión forzosa de todo
el raciocinio (130). Y como éste dependía de la admisión de la hipó
tesis de que es posible hacer el mal voluntariamente (131), el único
modo de evitar el absurdo consiste en rechazar la hipótesis. Luego
nadie obra mal voluntariamente.
El anverso de tal doctrina, su complemento positivo, está en que
la ciencia del bien y del mal tiene tal poder de dirigir al hombre
que el que la conoce se ve impelido a ejecutar sus mandatos y se
rehusa ineluctablemente a obrar en contra de ellos (132).
Sókrates ha intentado demostrarlo, examinando el punto de vista
del vulgo, que opina que los hombres aun sabiendo lo que es el bien
pueden no realizarlo, porque se dejan vencer por el placer. Ahora
bien, el vulgo considera que ciertas cosas o acciones son malas, no
por el agrado inmediato que proporcionan, sino porque las conse
cuencias que producen, enfermedades, pobreza, etc., son un dolor.
Son malas porque terminan en un sufrimiento y privan de otros pla
ceres. Del mismo modo, cosas y acciones buenas son aquellas que,
aunque en el momento son dolorosas, terminan en placeres y evitan
sufrimientos. Para el vulgo el mal es el dolor, el bien, el placer.
Pero si esto es así, es absurdo decir que el hombre, conociendo el
mal, lo realiza porque se deja vencer por el placer, pues, según la
explicación anterior, equivaldría a decir que realiza el mal porque
se deja vencer por el bien! (pues placer=bien). Eso sólo es posible
si ese bien no merece sobrepujar al mal, y la inferioridad de uno
respecto al otro sólo puede consistir en una diferencia de tamaño
o cantidad. Entonces, "ser vencido por el placer" significa elegir, en
lugar de un bien menor, un mal mayor o, dicho en términos de placer
y dolor, ceder a un placer que no merecería sobrepujar a un dolor.
Y como el valor relativo de un placer y un dolor sólo se puede deter
minar por una apreciación cuantitativa, ésta implica un arte y una
ciencia de medir, si no queremos abandonarnos a los resultados
erróneos de las meras apariencias. De donde se sigue que lo que el
vulgo llama "ser vencido por el placer" es en realidad efecto de una
(128)Id. id. 367, c, 369 b.
(129)Id. id. 375 e y ss.
(130)Id. id. 376 b.
(131)Al final Sókrates declara expresamente que se está razonando con una hipótesis:
"El que hace el mal voluntariamente, que se conduce vergonzosa e injustamente,
ese, Hippias, si existe uno así, no puede ser más que el hombre de bien". 376 b.
(132)Plat. Prot. 352. e .
— 67 —

�•t 3 -zst %oi¿ -xvi^
*q g¿ 'ttuaiq ap ajqmoq [a anb sbui las apand oa 'tro oun aí^?^a js 'SBiddifj 'asa
'ainamBisnfui a BsozuoSjaA aanpuo^ as anb 'a)U3uinijniun[0A jbui ja aosq anb ¡3,,
:sisajodiq ^an uo^ opaBuozBj B^sa as anb a^uamesajidxa BJBpap saiBJ^¡og {Baijf {y
•q'9¿ Pí VI
•as i a s^ pí pj
•q 698 ' 'i9 "P? P/

(TI)
(0I)
(6zt)
(8ZO

san ap oj^sja pepijBaj U3 63 t(jaoBjd ja jod oppuaA Jas,, euiejj
p anb oj añb anSis as apuop 8q 'SBpuaiJBdB sbj^ui bb[ ap soauo.ua
sopB^jnsaj soj b soujBuopuBqB somaJanb oa is 'jipara ap Biauap
eun A ajjB un Boijdini Bjsa 'BAijBjtjuBno uopsiaajde Bun jod jbuioi
-jajap apand as ojos jojop un A aaacjd un ap oaijbj3j jojba p onioa j^
•jojop nn b jefndajqos Buaaajara ou anb jaaejd un b japa^ 'jojop X
jaoBjd ap souiuua} ua oqaip 'o loAvm pui un 'jonaui uaiq un ap jBnj
ua 'JiSap bdijiuSis tíJ30Bjd p jod opiauaA Jas,, 'saouoju^ 'pepijuBa o
oiiBtnBj ap epuajajip enn ua jpsisuoa apand ojos ojio p oiaadsaj
oun ap pBpiJoijajuí B[ A 'jeta jb JBÍndajqos aaajaui ou uaiq asa ts
ajqísod 8a ojos 0S^ *(uaiq=jaaBpi sand) ¡uaiq p jod jaauaA Bfop as
anbjod pin [a ezi^aj anb jpap 6 BjjppAinba 'jouatUB uoiDBai^dxa
B[ un^as 'sand 'jaaB[d p Jod jaauaA efap as anbjod bzi[B3j O^
[a opuapouo^ 'ajqtuoq [a anb ipap opjnsqe sa 'jsb sa ojsa ts j;
•jaOB[d p 'uaiq Xa 4JO[op p sa pni p oSjiia p bjbj •soiuaioiijjns
uBijAa A saja3B[d ua uBuitnjaj 'sBsoaojop nos ojuaiuoin p ua anbuns
'anb SB^pnbe uos ssuanq sauop^e A SBSoa 'opom omsitn pQ -sajaa
-Bjd soj^o ap UBAijd A o^uauuijjns un ua wuiiujaj anbjod sbjbui uog
•JO[op un uos '*3ia 'ezajqod 'sapBpauuajua 'usonpoad anb sspuana
-asuoa 8b^ anbjod ouis 'uBuopjodojd anb o^Bipamuí opBj^e p jod

•ts q

— 99 —
•es i a 99g -p; -pí
•s X a S9 Pí PI
•• q s¿s "P? vi
• p ws pí pi
• P ¿E Pl PI
•P S¿ T! PI
• ¿ Pt PI
•q 9i ••• "&lt;'&lt;ÍH xvij
^¿ -utui -ddig apiyf -noxvij omsim ja jod opi.iouoj^^
%WJL¿ !b 9 '9 'AI iB i '6 'III :"*a/V aX a P S^ i'd '^^
9
'j luajr^ -H3X "BraiB ususij aaiqmB) BS]BiniuB scj
•g
•o K jjjjf p;
•p n pt pí

(LZi)
(931)
(szt)
(.ni)
(ZI)
(ZZI)
(t^l)
(ju)
(811)
(¿II)
(911)
(su)

oun uos soqoíB anb oissnd 'zBpuata ja anb jofaui sa ou ze^aA ajqinoq
ja anb Bjjnssj apuop 3Q '(iz^) ppJ3A bj —jbzb jod—BSip jBueSua
aaianb jb anb ap oSsau ja ajjoa Buiuiop bj ou anb jg •BopaiujiJB
jaqBs ospaid sa ojnojfa ap BuaiBui ua ojio b jbubSu3 bjb^ '(9^1)
ocopBUBua un jas apand ou a^uEJouSt ja íbub^us as anb u^ ojjanbs
ua Jiqfq X zBdsa Jas ospajd sa jBus^ua BjBd 'isy "(s^l) p^piJOij
-ajut ap ouSk uos SBUB^unjoAut uos sb^jbj sbj ig -pE^unjoA b jbui sbj
-jBjnDafa apand anb jap opBj jap ,Bjsa pBpuouadns bj SBpuap A seaiu
-oaj sbj SBpoj ua 'jBJauaS u^ *(tl) ojjajsnb uis jbui usnoiaunj anb
soj b sajouadns uos a^uauíBUB^unjoA jbui ucuopunj anb soj :oubSjo
jainbjBna ap oajdma ja o zoa bj 'pnitj^B bj uoo 'odjan^ jap soppjafa
soj^o soj A Jop^qanj J3 uod djjn^o oinsiin o^ '(g^x) (o^^^í! J3JJoo
apand ou anbjod) ojjsjanb uis ojuaj ajjoa anb ja anb (oja^ij jajjoa
apand uaiqinei 3nbjod) aiuauíBiJB^unjoA ojuaj ajjoa anb ja jopajjoa
joCaur sa 'o^aaja ug[ '(^^1) opun^as ja anb jofam sa oaauíijd ja anb ap
uotsnjouoo bj b souiB^ajj (jl) jajanb uis aa^q oj anb ja o aiuaui
-BiJBiunjoA jbui ja aoBq anb ja sbih ajBA is ap upiisana bj somBa^uBjd

smddijj jap oiisodojd ja sa ajsnj -opjnsqB jap bia bj aod 'ajuauíBiDajipui
zaA Bun sajBJt&gt;j9g Jod BpBJ^souiap anj '(611) sBpun^as sbj anb s^abjcS

' (Zl) so[p ap BJiuo^ ua JBjqo b ajuaniajqBj^npui Bsnqaj
as A sojBpueiu sns aB^naafa b opipdmi 3a as a^ouoo b[ anb p anb

A (Boi^Ejaos stsaj bj b oiJBjjuoa sa anb oj) (021) aiuauíBiJB^unjOA
jBín jejqo ap pepijiqísod bj ajquioq ja BjBd a^sixa anb ap sisajodiif bj
soniB^daaB ig -jsb asjiutnsaj apand uopBiuauínSjB ng 'o^mpiBjd jouiw

ou 'sb[bui nos sauopae o sssoa seijaia anb Bj^pisuoo oá[nA p 'uaiq
Baoqy "jaoBjd p jod Ja^uaA usíap as anbjod 'o[jbzi[B3j ou uapand
uaiq p sa anb o[ opuaiq^s une S3jquioi| so^ anb ^uido anb 'oSjiia [ap
bjsia ap ojund p opusuiuiBxa 'o^JBJjsotnap opBjuajur Bq sa^Bjjjog

ajquiou; [B JiSiJip ap japod pi auatj ivvd pp A uaiq pp epuaia B^
anb ua Bjsa 'oAijisod oiuamajdinoa ns 'Buu^oop pj ap osjaAue [^
•3}uaniBiaB}un[OA pm Bjqo aipsu
oáan^f -sisa^odiq bj JBzeq^aj ua ajstsuoa opjnsqB [a jbjia ap opoui
o^iun p '(ll) ajuaraBTjBjunjoA pui p aa^Bq a^qísod sa 3nb ap sisaj
-odiq bj 3p uoisimpB b^ ap Bipuadap ajea omoa j^ • (^g^)--oiaiaoi3BJ[ p
opoj ap bsozjoj uoisnjouoo b^ sa anb B^Bjsap sajBj^jog oaaj 'ajunpB bj
o^oduiBj 'Bjsa oppnpuoa Bq anb 'sajBjijog oiusnn [3 anb ouis Hioia
-BJ^som^p B[ ap uoiooajjoo b^ ap jBsad b 'BjjpiuipB b s^am as SBiddijj
ojos ou anb ap oqaaq ja ua oisaijiuBin ap auod as uoisnjauoD Bisa ap
opjnsqB j^ *uaiq sp ajqtnoq ja anb sbui jas apand ou ajuaiUBijejunjoA
jbui ja aosq anb ja anb :souiBjjanb anb oj opBJ^somap 'sand 'souiau
"aX '(6^1) ojjsjanb uis 'sBpusnfui 'sapBpjBui Bjauíoa anb BjjanbB bjss
joa^ 'ojeui oj A onanq oj ajuaineiJEiunjoA jaaBq 'soiJBjjuoa sopB^
-jnsaj sop soj jbzijb^j ap zBdBO 83 anb Bjjanbe Bjas jofain buijb ja :ssj
-BJom sapepiAU^B sbj b 'buijb jb ojss souiapBjsBjj^ "(861) onisini J3 A

sbui SBjamiJd sej b UBjaptsuoa A SBUB^unjoAut a SBiJBiunjoA sbjjej
ajina uanánusip anb 'sopBzijiAia sojqand soj ap OAtiisod oqoaaap jb A
unraoD opijuas jb BiJBJinoa 'j^fopBJBd sisa^ Bjs^ "(8XX) na!cI Ia 88 ^n^
oj ap BpuBJon^í Jod 'oins JBsad b uaaEq sbj sauoiaaB sbjbui ue^na
-ata anb soj anb 'aiuaniBiJBiunjoA bjjs^ aip^u anb 'sepuaiqBS b jbui
ja aasq aaqinoq unáuiu jen^ bj un3as BjjanbB sa 'jbjoui uojsnajadaj
Bjoaaip ap 'sa^BJ3j9g ap Boig^jodoaiuB Buoaj JBjnSuis sbui bj oja^
•(¿TI) BraIB
js A odaana jap uoiaisodBJiuoo jBaipBi ns JijJBdmoa uis anbuns
'B3iJo^B}id-oatjjo uoiodaauoa bj ap Bauíj bj b asopusoja^B 'Boiaauíoq
uoiSijaj bj 3p Bisiunsad BiSojojB^sa bj aiuaraajqBjapisuoa uatqiUB;
BqEOTji^aaj ojad 'sb^sijos soj ap oatjdaosa omsto^sou^B je aiuauiBA
-snu Biuodo as sajeisjog ajqmoq ja ajqos euiJjoop b^s^ epo^ U0^
*(9ll) opeisa jap sa^aj sej ^p seueuuaq omoa
sapBjj jap saXaj sbj b jbuoiouooi jb 'a;janin bj ap sandsap 'Bjonpuoa ej
BJBd 'sauopuBS uajsixa anb aapuaiua b oip uaiquiBj^ "(SIJ) BJ1 BI aa

�ignorancia, puesto que la mala elección entre placeres y penas es *
consecuencia de no poseer aquella ciencia de las medidas. En con
clusión: dejarse vencer por el placer es ignorancia y vencerse a sí
mismo es ciencia, lo que nos demuestra otra vez que nadie hace volun
tariamente lo que cree malo, sino que es contrario a la naturaleza
humana preferir el mal al bien o elmal más grande al menor (133), •.
Así, uno de los principios orientadores de todo su filosofar y que
Sókrates, repetía a menudo, es que el hombre es bueno en cuanto
sabio, y malo, en cuanto ignorante, que toda virtud es ciencia o sabi
duría, esto es, que el hombre que conoce los valores los realiza nece
sariamente (134). Por eso, considera a las virtudes a la vez como
ciencias y potencias del alma, y más virtuosa, al alma que posea
en mayor grado esas cualidades (135).
La doctrina socrática afirma no sólo que el conocimiento del
valor es condición necesaria de la virtud, sino que es condición su
ficiente. La paradoja que entraña esta tesis sólo puede despejarse
si nos damos cuenta que el conocimiento del valor admite diversos
modos y grados. No es lo mismo un mero saber del valor o un cono
cimiento intelectual de él, que una toma de conocimiento o aprehen
sión intuitiva del valor, que posee una inmediatez y proximidad al
valor de que aquéllos carecen. La aprehensión intuitiva puede ser un
"ver" que implica aún cierta distancia entre el sujeto y el objeto,
o un "sentir" en el cual el valor se halla iluminado con tal claridad
y aprehendido en tal inmediatez que se incorpora a nuestro propio
ser (136). Entonces la evidencia de la valiosidad no puede menos de
entrañar su realización.
La relación esencial entre la virtud y su conocimiento consti
tuye el motivo por el cual Sókrates pregunta constantemente por el
tí (qué) de cada virtud. Casi todos los diálogos menores de Platón
están dirigidos a indagar el sTSo? de cada una de ellas (137). Lite
ralmente "eTSoj" quiere decir "aspecto". Pero a Sókrates no le
interesa el eTSo; de una cosa o acción individual, sino lo idéntico
de varias cosas o acciones, esto es, lo que nosotros llamamos "esencia
(133)Plat. Prot. 252 d - 358 d.
(134)Plat. Lach. 194 d. Prot. 361 b. Xen. Mem. III, 9, 5; I, 1, 16. Cf. Plat. Euthyp. 7 e:
"cada uno ama lo justo y bueno y odia lo contrario^.
(135)Plat. Hipp. min. 375 d y b. Lach. 192 b - d.
(136)Estas distinciones fundamentales se deben a D. v. Hildebrand. Vide, Die Idee der
siltlichen Handlung, pág. 205 y ss. y Siltlichkeit und ethische WerterkenntnU
pág. 467 y ss. Ellas justifican la interpretación que doy en el texto, coincidente,
en el fondo, con la que Jaeces, Paideia II, 77, ha formulado en estas bellas palabras:
"El conocimiento del bien, que S. descubre en la base de todas y cada una de
las llamadas virtudes humanas, no es una operación de la inteligencia, sino... la
expresión consciente de un ser interior del hombre. Tiene su raíz en una capa
profunda del alma en la que ya no pueden separarse, pues son esencialmente uno
y lo mismo, la penetración del conocimiento y la posesión de lo conocido". Cf.
ist vielmehr die eigentliche gemeint, welche im Schauen der Idee besteht. Die
Idee tu schauen bedeutet aber... nicht nur Wahres zu Behen und wahr su sehen,
sondern auch... wahrheitsartig zu werden. Da aber die Idee,.... im letzten
Seienden einfachhin, namlich im Cuten wurzelt, nimmt der Bezug zu ihr das
Cute in der Raum der Existenz auf".
(137)Eúthyphr. 5 c 8.; Hipp. maj. 286 d; Charm. 158 e s.; Lach. 190 d s. Xen. Mem. I, 1, 16.

universal" o "especie". El Hippias majus está destinado a precisar
el perfil de este problema, recortándolo sobre la aparente torpeza de
Hippias para entender la distinción entre la descripción de una cosa
bella y la concepción de lo bello en sí (138). Sin embargo Sókrates
no realizó ninguna indagación sobre la naturaleza de la esencia (esen
cia de la esencia). No la interpretó ni en la forma metafísica de la
Idea, ni en la forma lógica del concepto: ni resolvió, ni se planteó
semejante problema. Pues la ciencia que busca Sókrates —la que
vale más que las otras— "es la ciencia del bien y del mal" y no una
ciencia de las ciencias (139). No es un teórico de la esencia, sino un
investigador de ciertas esencias, de la esencia de las virtudes, en
cuanto la calificación moral de las acciones supone la existencia del
valor correspondiente: las cosas santas son santas en virtud del eToo;
de lo santo (140), el hombre justo es justo por la justicia; el sabio,
sabio por la sabiduría; los bienes, buenos por el bien, las cosas bellas
en virtud de la belleza (141). Ciertamente que agregaba que los valores
debían ser reales, de lo contrario no tendrían ningún efecto (142),
pero con tal enunciado Sókrates sólo quiere destacar que los valores
no pueden ser meras palabras, que habían de tener algún modo de
existencia, dejando indeterminado cuál sea éste. Fue más tarde
Platón el que transformó el eÍSo; en hipóstasis metafísica, y Aris
tóteles el primero que habló de "conceptos" al negar la trascendencia
de la Idea. Sókrates no fue —lo que era de esperarse ya de la
limitación de su tarea— ni el fundador de la teoría de las Ideas
ni el primer teórico del concepto, pero al llamar la atención sobre
la esencia dio, sin habérselo propuesto —como ocurre siempre en la
historia— el primer impulso para aquellas doctrinas (143).
Tales investigaciones están enganchadas al propósito permanente
de la tarea socrática: la reforma moral del individuo. Entretanto nin
guno de los diálogos platónicos llega a una conclusión sobre la virtud
investigada, lo cual no significa que su resultado sea puramente
negativo. No llegan a una definición conceptual de la esencia de una
virtud, pero testimonian un aspecto importante del método socrático,
el É'Aey/o;, la refutación de las falsas opiniones sobre la virtud, de
las cuales ha de ser purgada el alma si quiere ponerse en condiciones
de adquirir su auténtico conocimiento.
Con la tesis de que la virtud es ciencia está vinculada otra no
menos importante: la doctrina de la unidad de la virtud, esto es,
que todas las virtudes son una. Ya en el Kriton (144) se afirma —aun(138) 287 d. 288 a, 289 c, d, 292 c, 300 a *.: la expresión "auto; T¿ KocX¿;" aparece no menos
de cuatro veces. Cf. Lach. 191 e.
(139) Plat. Charm. 174 b.
(140) Plat. Eúthyphr. 6 d.
(141) Plat. Hipp. maj. 287 c, 288 a..--'
(142) Id. id. 287 c.
(143) No otra cosa es lo que ha querido decir Aristóteles en Metaph. M 4, 1078 b 17
y concordantes, pero habiéndolo referido a su propio punto de vista, como lo hace
siempre, ha dado origen a la errónea interpretación de Zelleb y otros de un
Sókrates fundador del concepto y de la filosofía conceptual.
(144) 48 b. Cf. Alcib. I, 115 a ss.

— 68 —
— 69 —

�— 69 —
•ss B Sti '[ -qp/^ -j;) -q st
¡bijosojij bj ap ^ oida^uos jap Jopspnnj s^isj^og
mi ap sojio ^ H3TI3Z ap uopBiajdjajai Baaojja e¡ b ua9uo opEp sq 'ajdin^is
aom{ oj ouioj 'bisia ap oiand oidoad ns s opiiajaj ojopuaiqBq ojad 'saiucpjojuoj A
¿I H 8Z0I 't Vi 'H&lt;ll^l^¡ na sai^xoisiay jpap opuanb Bq anb o[ sa bsod bjjo o\j
• ¿8Z "pj 'vi (zn)
• 88Z ' m ^ ''
•p 9 -d
•q nx -"
*a ^5^ '^on*] -y^y 'sa^aA ojjBn^ ap
sonam on a^aJBdB ^So^BN 01 5?lf,, noisajdxa bj :-s b oo '3 Z6Z 'P '3 68Z &lt;E 88Z "P LSZ (8SI)
-unB—• BttuijB as (ff\) wojijTj^ ja ua bj^ -Bim nos sapniJiA sbj SBpoj anb
's^ ojsa 'pnjjjA bj ap pepuin B[ ^p Buujaop B[ : ajuBjjodmi souara
on bjjo BpBjnaniA Bis^ Bpuap sa pnjJiA bj anb ap sisaj bj uo[)
•ojuaimpouoa ooijuajnB ns JijmbpB ap
sauopipuoa na asjauod ajainb is BnqB ja ^pcSand J^s ap bij sajeno 8B[
ap 'pnjJiA B{ ajqos sauomido sbs[bj sb^ ap nopBjnjaj ^\ 'io^JLa^s ja
'ooijbjdos opo^aru ^ap ajuBjaodtm: oj^adse un UBiuomrisaj ojad 'p
Bnn ap Bpuasa b^ ap jBnjdaouoa u^pinipp Bun b nBSajj o
Bas opBjjnsaj ns anb bdijiuSis ou j^no oj
bj ajqos noisnjonoo Bun b bS^jj soaxn^iBjd so^ojBip soj ap ounS
-utu OíUBjaj^n^ •onptAipin jap jbjohi Buijojaj bj- :bdi^bjoos BajBj bj ap
aiuauBnwad oiisodojd jb SBpBijanB^na nsisa sanoiDBgtjsaAm sajBj^
' (fl) BBuiJ^oop SBjjanb^ BjBd osjndnn jamud ja —bijojsiij
bj na ajdtnais a^noo ouioo— o^sondojd ojasjaqsq ms '9ip Biouasa bj
ajqos uotonajB bj jbuibjj jb ojad 'oidaDUoa jap ooijoaj aauíiid ja ra
sBapj sbj ap Bjjoa^ bj ap jopspnnj ja ra —e^jej ns ap uoioBjiraij
bj ap b^ asxBjadsa ap Bja anb oj— anj on s^jB.i^[og *Bapj bj ap
Biouapna^sBJj bj js^an jb tt8oídaouooM ap ojqBq anb ojamijd ja sajajoj
-sijy Á 'BaisijBianí sissispdiq na ^og^3 ja oumojsubji anb ja hojbj^
apjej 6Bm an^ -aisa sas JBna opeuiouajapui opusíap 'Bioua^sixa
ap opout nnSjB aau^j ap UBjqBq anb 'sBjqsjBd SBjam jas napand ou
sajojBA soj anb JBOBjsap ajainb ojos sa^Bj-j^og opsiaunua jbj uoa ojad
í{Z^\) ojoaja unSmn UBijpuaj on oijbjjuoo oj ap 'sajBaj jas usjqap
saJojBA soj anb BqBSajSB anb ajnauíBiJai^ • (i^^l) Bzajjaq bj ap pnjJiA na
SBjjaq SBSoa sbj 'uaiq ja Jod souanq 'sauaiq soj ÍBunpiqBS bj jod oxqss
'oiqBS ja ÍBpiisnf bj jod ojsnf sa ojsnf ajquioq ja '(o^l) oihbs oj ap
5o gp jap pn^tA na SBjnes uos sb^ubs sbsoo sbj ¡ajuaipuodsajjoa jojba
jap Bionajsixa bj auodns sauotaaB sbj ap jbjoui uoioboijije^ bj o^u^na
m 'sapniJiA sbj ap Bpnasa bj ap 'sBpuasa SBjjap ap jop^^psaAm

— 89 —
s a 8st -uuo^j !p 98Z -trnu -ddijj ¡i } ; ''
'91 'I 'I '
P 061
",jnB zu^isixg jap lunejj jap ni
sBp Jqi nz Snzag lap luimiu 'ijazjnM nain^ mi qaijniBn 'niqq3B^ma uapnaiag
na^aj mi •••'aapj aip jaqs bq -napjaM nz ^iUB^ipqjqBM •qonB njapuos
'aaqas ns jubm pnn naqas nz sajqs^ jnu }ip;u • • • jaqs ^ainapaq uanBq^s nz aapj
ai^ *iqa]saq ^apj jap nan^q^g un aq^jaM ^iaiama^ aq^ijina^ia aip jqamjaiA ^si
8iumu^T[i^i&gt; nj^,, :omsiao]Bjd ja SBm opueniua^B anbnnB ^j¿ *d 'tp *do 'iuiohvíi^
'SO *uoppono^ oj ap tioieasod bj ^ oiuaimpono^ jap nopsJianad bj 'omsnii oj X
oun a^namjBpnasa nos sand ^asjBJEdas napand on ba anb bj na buijb jap Bpunjojd*
BdBj Bun na ziej ns anaij^ -ajqtuoq jap joijawi jas un ap ajuspsuoo noisaJdxa
bj -"ouia 'BpnaSijaini bj ap uopojsdo snn sa on 'snuBmni¡ sapnuiA SBpBDiEjj sbj
ap Bnn BpB^ &amp;. SEpo^ ap as^q bj ua ajqn^sap *g anb 'uaiq jap oinaimpouoa J^,,
:sB^qejBd SBjjaq sbisb n opBjnuuo} sq '¿¿ 'jj mapwj 'aaaavf anb bj uo 'opuoj ja na
'aiuappuioa ^o^xai ja na ^op anb nopB^ajdJa^ui bj ns^ijiisnC sbjj^ *ss á ¿9^ *SBd
siujuua^jdjjd^ 3i^^sii(j9 pun }t93(i{^}pjig ^. 'ss X ^Q^ '^Bd *2un^puvjj u^i/3i/u??
jap aapj atQ 'ap;A. 'ONvasaoiig -a -q b naqap as sajBiuamBpun} sanopuijstp SBjsg (9I)
•P • q Z6I •&lt;PD'7 •• •^ P S¿S •!• 'ddÍH ••'^d (SI)
*moubjiuo3 oj Bipo ouanq H oisnf oj biub oun BpB3^
:a 1 -dXi^jn^ -imi¿ ^3 "9j 'j '1 í^ '6 'III -uin 'S3\ -q 19^ -jojj -p f^j -1/307 -i
•P 8SE " P ZSS K&gt;^d "^
Bpuasa,, soiaBuiBjj sojiosou anb oj 'sa o^sa 'sauopo^ o sbsod sbtjba ap
oauuapx oj oms 'jBnpiAipui uopaB o bso^ Bun ap 5ogp ja Bsaja^ut
^j ou sa^Bjjjps b o^a^ "^ojoadsB,, Jpap ajamb ^og^s,, a^namjBj
•aiTT (¿l) SBIia ap Bun Bp^a ap 5og^ ja jB^^pui b sopiSwxp UBjsa
uoiBj^ ap sajouam soSojfip soj sopoi Í8B3 "pniJiA BpBD ap (anb) )i
ja Jod ajuauíajuB^snoD BjunSajd sajBJsj^g jBno ja jod OApora ja a^n^
-ijsuoo oinarapouoD ns Á pniJiA bj axiua jBpuasa u^pBjaj B1 , •
•nopBzijBaí ns ibubjju3
ap souatu apand ou pBpisoijBA bj ap BpuapiAa bj saouoiu^j -(9j) jas
ocdojd ojieann b Bjodjo^ui as anb za^Bipaiuui jbj ua optpuaqajde A
pBpuBjo jbj uoa opBmuinji BJJBIÍ as ^OIBA I3 JBna ja na ^Jijuas,, un o
'ojafqo ja jÍ ojafns ja ajjua BpnBjstp B^jap utib Boijdrat anb ttJ3A,,
un jas apand BAi^mjni U9isuaqajdB b^j 'uaaaiBO sojjanbB anb ap jojba
jb pBpimixojd A zajBiparaui ^un aasod anb 'jojba jap BAiiraim n9is
-uaq^JdB o ojuaiuipouoD ap buioí Bun anb 'ja ap jBnjaaja^ui oiuaimp
-ouod un o jojba jap jaqse ojanr un orasiui oj sa o^¿ -sopBj^ jÍ sopota
sosaaAip ajuupB jojba jap oiuaiiupouoo ja anb Bjuana soniep son is
as.iefadsap apand ojos sisai Bjsa BUBj^ua anb BfopBJBd b^j -a^uapij
-ns U9pipuoa sa anb oms 'pnjjjA bj ap BtJBsaaau uopipuo^ sa jojba
jap ojuaiuipouoa ja anb 0J9S ou buuijb b^ijbjoos BuojDop b^
'(Sl) sapBpHBnD 8B8a op^^^ Jo^bui ua
sasod anb buijb jb 'BsonjJiA sbux A ^buijb jap s^puajod A SBiauap
oraoa zaA bj b sapniJtA sbj b BjaptsuoD 'osa joj "(^g^) ajuauíBUBS
-a^au BztjBaj soj sajojBA soj aaouoo anb ajquioq ja anb 'sa ojsa 'Bjjnp
-iqBS o Bpuap sa pnjjtA spoj anb 'ajuBJouSj oju^no ua 'ojbui A 'oiqBs

BzajBjniBu bj b oubjjuod sa anb ours 'ojbui aaja anb oj ajuauxBUB}
-unjoA aDBij aipeu anb zaA bjjo BJisanniap sou anb oj 'Bpuap sa oumín
is b asaaouoA A BpuBJouSí sa jaaejd ja jod jaauaA asjBÍap :noisnja
-uod ug •SBpipaní sbj ap Bpuap Bjjanbs Jaasod ou ap Bpuanoasuoa
sa s^nad A sajaa^jd aijua U9paaja bjbiu bj anb ojsand 'BpuBJonSí

-nasa) Bpuasa bj ap BzajBjnjBU bj ajqos uopESepui BnnSnin ozijsaj ou
saiBJ^[og oSjBquia mg '(8j) is na ojjaq oj ap nopdaauoa bj á Bjjaq
Bsoa Bun ap uopduasap bj ajjua uopmisip bj japua^na BJBd SBiddijj
ap Bzadjoi a^uaJBdt; bj ajqos ojopuBjjooaj 'Buiajqojd ajsa ap jijjad ja
b opBui^sap Bjsa srtCvui sviddifl jg '^apadsa,, o ttjBsjaAiun

ojucna ua ouanq sa ajquioq ja anb sa 'opnuata b Bi^adaj' sajBj^og
anb JÍ jbjosojij ns opo^ ap sajopsiuaiJO soidpnud soj ap oun 'jsy
•(ggj) jouam jb apuBjS sbui jbiu ja o naiq jb jbui ja juapjd BuBninq

un ouis 'Biouasa bj ap oatup^j un sa o^ *(6l) SBtauap sbj ap Biauap
Bun on A 14Jbui jap A uatq jap Bpuaia bj sa?? —sbjjo sbj anb sbui '^jba
anb bj— sa^Bxsjpg Bsnq anb Bpuap bj san¿ •Btaajqoíd ajuBfa. raas
oajuBjd as m 'oiAjosaj m :oidaonoa jap BaiSoj buuoj bj na m 'Bapj
bj ap BoisjjBjaui Bnuoj bj na xu ojajdjajuí bj o^¡_ • (Bpnasa bj ap Bp

�que sin intento de demostración— que el bien, lo bello y lo justo
son idénticos, y en el Laches (145), que la valentía implica la discre
ción, la justicia y la piedad. En el Protágoras se aborda de frente el
problema, el cual es objeto de sucesivos planteamientos. Primero se
pregunta si la virtud es un todo único en el que justicia, discreción
y santidad son partes o si ellas son sólo nombres diferentes de un
mismo ser. Luego, en forma más intuitiva se quiere saber si son partes
de la virtud como la boca, nariz y demás órganos lo son de la cara,
o como pedazos de una masa de oro que sólo difieren por la canti
dad (146). Finalmente, si los individuos tienen participación en una
u otra virtud o bien si el que posee una las posee a todas (147)-. Y en
este caso, también contra la opinión corriente, representada por Pro
tágoras, que sostiene que un hombre puede poseer una sin las otras
(148), Sókrates va a demostrar la identidad de todas las virtudes.
Las virtudes respecto a las cuales se discute el problema son cinco:
justicia, valentía, discreción (oaxppojúvT)) santidad y ciencia (É7cto-cr|¡A7i)
o sabiduría (oo&lt;pí) (149) que eran las de la moral tradicional.
Pero el sentido de la tesis es universal. Sucesivamente se afirma la

identidad de justicia y santidad (150), de sabiduría y discreción (151),
de justicia y discreción (152). Luego se trata la valentía, que parece
resistir a toda unificación, puesto que hombres injustos o impíos son
valientes. Pero Sókrates demuestra la identidad entre valentía y sa
biduría (153). Y la demostración se basa en la doctrina expuesta
arriba, de que nadie quiere el mal voluntariamente y en la interpre
tación del dictum "dejarse vencer por el placer"(154). Ambas cosas
se explicaron por la dependencia de la virtud respecto de la ciencia
de medir los placeres y dolores, y —como reverso de esa tesis— por
que el mal (obrar) es efecto de una ignorancia. Así, pues, nadie va
en busca de algo que teme, puesto que lo que teme es un mal; de
donde el valiente, si bien afronta peligros, no los considera tales.
Por otro lado, si la valentía es algo bueno, será también agradable,
y el cobarde cuando no sigue el partido de lo bueno, es porque
no sabe lo que hace, por ignorancia de lo que hay que temer. Y como
la valentía es lo contrario de la cobardía y el conocimiento de lo que
es o no temible es lo contrario de la ignorancia, resulta que la valentía
es la sabiduría de lo que es y no es temible (155).

(145)199 c n.
(146)329 e ., 349 a .
(147)329 e."&gt;
(148)Id.
(149)330 b, 349 b: la identidad formal de ciencia y sabiduría resulta de que en laa
dos enumeraciones de conjunto se menciona una vez una y otra vez otra, lo que
confirma Xen. Mem. IV, 6, 7: ím&lt;rcr¡y.r\ oo&lt;pía loxív
(150)330 c - 332 a. "La justicia es santa y la santidad justa". 331 b; pero ante la resis
tencia de Protágoras no se entra a una demostración.
(151)332 a - 333 b: cada cosa sólo puede tener un contrario, y la insensatez se opone a
la sabiduría y a la discreción^ luego...
(152)333 c • 334 c: un injusto no puede ser discreto.
(153)350 e i.
(154)353 a 6.
(155)358 d - 360 e.
— 70 —

La doctrina de la unidad de la virtud, aparte de ser de por sí
una innovación, constituye la reforma más grande que haya padecido
el ethos griego a partir de Hesíodo. Significa que ninguna virtud ais
lada se basta a sí misma, que cualquiera de ellas implica necesaria
mente a las otras, porque no son más que aspectos parciales de un
solo y único bien. Quien posee a una posee a todas, pero, recíproca
mente, quien no posee a todas no posee a ninguna. Y la persona
misma de Sókrates es presentada por Platón y Xenophon como por
tadora unitaria de todas ellas. Al ethos de la justicia ha sucedido el
que podríamos llamar ethos de la integridad (del bien).
Si ahora preguntamos qué entendía por "el bien", en qué con
sistía para él esa identidad de todos los valores (la esencia material
del objeto del saber sobre el que se basa la virtud) nos hallamos ante
un problema de difícil solución. Ante todo, puede decirse que Sókra
tes señaló por primera vez el concepto de "fin de la acción" (156) en
el sentido de fin de la vida, no como término temporal de la existen
cia, sino como meta a "tener en vista" en todas y en cada una de las
acciones. Y Sókrates supone, sin discusión, que ese fin es la felicidad
(ÜSai¡iovía) (157). Pero cuando tratamos de averiguar cómo ha de
llenarse este concepto, los testimonios nos dejan en la estacada. En
el Protágoras el fin está vinculado a los principios del placer y del
dolor. La vida bella y buena es aquélla que procura lo agradable y
evita el dolor (158). Sin embargo, puede afirmarse que, aunque esta
doctrina es puesta en boca del mismo Sókrates, no es la expresión
de su propio pensamiento.' Recordemos que el principio de la dialéc
tica socrática es partir de lo aceptado comúnmente, que una solución
debe fundarse únicamente en lo que el interlocutor tiene por verda
dero (159). Ahora bien, el problema que en conexión con aquella tesis
se discute no es el del bien, sino la opinión vulgar de que es posible
obrar mal aún cuando tengamos conocimiento de lo que es el bien,
y es para refutarla que Sókrates, de acuerdo con su método, parte
de la opinión que el vulgo y Protágoras, Hippias y Prodikos tienen
por verdadera sobre la felicidad: que el bien es el placer y el mal
el dolor (160). Además tal doctrina está en contradicción demasiado
flagrante con el aprecio que él tenía por la discreción y la templanza,
con su afirmación de que los placeres a los que arrastra la intempe
rancia (aKpaoía) son nocivos (161) y, con lo que sabemos de su pro
pia conducta (162). Finalmente, si bien tal hedonismo explicaría la
filiación de Aristippos, haría absolutamente incomprensibles la de
Platón y la de Antisthenes.
Según otros testimonios más abundantes, el bien es caracterizado
por medio del concepto de! lo útil: lo justo, lo discreto, la templanza,
(156)Protag. 353 e, 354 b, c y d. Xen Mem. III, 2, 4.J
(157)Plat. Alcib. I, 134 a. Charm. 173 d s.; Protág. 351 b. Xek. Mem. III, 2, 4; IV, 1, 2.
(158)351 b; 353 e, 354 b c; 358 b s. Xen. Mem. III, 8, 2.
(159)V. supro pág. 60 y l.
(160)Protág. 353 c - 354 c, especialmente 354 c, 355 a, 358 a.
(161)Xen. Mem. IV, 5, 10; 5, 6.
(162)Agregar al elogio de Platón en Symp. el de Xen. Mem. IV, 8, II.
— 71 —

�—u—
'II '8 'AI '"a/(í 'Max *P Ia •rf"-íS n soiyi¿ ap o;8o¡a jb JB^ajSy(^90
"9 'S ^01 'S 'AI W 'Max(191)
•B gS ' SS ' tSE ainamiiií^adsa 'a ^.jE - a ^SE '^Oid(091)
•í X 09 "^?d Djdnt -^(6SI)
•z '8 'ni 'w "x •" q 8S i q tse ' ese íq ise(ssd
'Z 'l 'AI ! 'Z 'III •'* 'N3X 'q IS "?"&gt;-'&lt;/ i"8 P ¿I -u-""f3 -a (,^i '1 -&lt;^!3;k -xvij(¿si)
't 'Z 'III 'm3Vi aX -P -^ a 'q ^^E ' ESE •*&lt;&gt;•'&lt;/(9SI)
'BzuBjdmaj bj 'ojajasip oj 'ojsnf oj :jijn oj ap ojdaauoa jap oipaui jod
opBzuajaBJBa ss usiq js 'ssjuBpunqB sbui sotuoraijsaj sojjo unáag
•sauaqj8ijuy ap bj jC uojbjj
sp bj ea[qisuajdmoaui sjuaniBjnjosqB bjjbij 'sodchjsijy ap uopBijij
bj BUBaijdxa oiuetuopaq jbj uaiq ib 'sjusuijbui^ *(^9l) Bjanpuoa Bid
-ojd ns ap soinaqBS snb oj uoa lA (^aj) boaioou nos (jnnd) btoubji
-sdmaiur bj bjjsbjjb ^nb so¡ b saiaasjd soj anb ap uopBuuijB ns uod
'BzuB[diuai B[ ^ U9pajosip B[ jod Bjuai \9 anb opajdB p uoa ojubjSb^j
opBisBuiop uojo^ipBajuoo ua B^sa ButJjoop ^bj eemapy '(091) Joiop p
[biu p X jaoB[d ^a sa naiq p anb rpBpioipj b^ ajqos BjapepjaA Jtod
aanai^ so^^ipoj^ Á SBiddijj 'sbjoSbiojj á oSjnA p anb noimdo bj ap
aiJsd 'opojaun ns uoo opjan^e ap 'saiBa^og anb BjjBjnjaj BJBd sa Á
'natq ja sa anb oj ap ojuaittnoouoD soiuBáua^ opuBna uriB jbih JBjqo
ajqísod sa anb ^p Je^jnA uoiuido bj ouis 'naiq jap ja sa ou ajnasip as
sisai Bjjanbs uoa umxauoo na anb Binajqojd ja 'uatq Bjoqy • (6Sl) oj^p
-BpjaA aod auaij Joínoojjcaim ja anb oj na ajuauínoiun asjBpunj aqap
upianjos Bnn anb 'a^uaraunraoo opBjdaoB oj ap Ji^jBd sa bdijbjdos boj}
-aajBip bj ap oidiDuud ja anb soiuapjoDa^ 'o^uainiBsuad oidojd ns ap
uoisajdxa bj sa ou 'sajBJj^pg oinsiin jap B^oq ua Bjsand sa Bujjjoop
Bisa anbun^ 'anb asjBiuaijB apand 'oSjBqina uig "(8SI) ^ojop ja bíiab
A ajq^pBJíSB oj Bjnoojd anb BjjanbB sa suanq A Bjjaq BpiA wj 'jojop
jap A jaaBjd jap soidpnud soj b opBjnauiA jsa uij ja svuoSvíojj ja
u^ -EpEOBisa bj ua usfap sou soiuoinpsai soj 'ojdaauoa ^i^^ asasuaj]
ap Btj oinoa JBnSijaAB ap soraBjBjj opuena oj^j *(¿Sl) (rjAOTlirgijs)
p^ppijaj bj sa uij asa anb 'uoisnasip uis 'auodns sajBj^og j^ -ssuopoB
sbj ap Bun Bp^a ua A SBpo) ua mbjsia ua jauaj,, b Bjatn ouioo ouis 'bid
-uajstxs bj ap jBJodniaj ouiuuai omoa ou '^piA bj ap uij ap opijuas ja
ua (9SX) uuopaB bj ap uijm ap ojdaouoo ja zaA B-rauíijd jod ojeuas saj
-Bj5[9g anb asjiaap apsnd 'opoj ajuy -uopnjos jpijip ap Braajqojd un
3jub souiBjjBq sou (pnjJiA bj BSBq as 3n¿ ja ajqos jaqes jsp ojafqo jap
jbijsíbui Bpuasa bj) sajojBA soj sopo^ ap pBpi^uapi Bsa ja bjb¿ bijsis
-uoa anb ua 'wuaiq ja,, Jod B^pna^ua anb soiUB^un^ajd bjoub ig
'(usiq Jap) popiuSatut vj ap soqj^ jbuibjj sotnsjjpod anb
ja opipaans Bq Bppsnf bj ap soijja jy #sBj[a SBpoj ap BjjBjtun ejop^j
-jod oraoa uoqdoua^ A uojbj^ jod Bpeiuasajd sa sajBj&gt;[og ap Biosim
Buosjad bj ^ 'BunSuin b aasod ou SBpoj b aasod on uainb 'ajuara
-Booadiaaj 'ojad 'sepoj b aasod Bun b aasod uain^ -uaiq ooiun A ojos
un ap sajspjBd soj^adsB anb sbui nos ou anbaod 'sbjjo sbj b ajuara
-BUBSaaau Baijdmi SBjja ap BjambjBna anb 'Brasira xs b Bjseq as BpBj
-siB pnjJiA Bun^um anb BaijinSig "opoissjj 3p JijJBd b oSau^ soqja ja
oppaped BÁsq anb apuBJé sbui Braaojaj bj ainjijsuoD 'uopBAOuux Bun
js Jod ap jas ap ajjsdB 'pnniA bj ap pspiun bj ap Bui^joop B'j

— o¿ —
•• 09E - P 8SE(SSI)
• • ESE(.til)
• OSE(ESI)
•ojajoeip jas apand on o^snfni nn :o ^,fj - a (ZSl)
••oaan[ 'uopajjsip B[ b X Bunpiqm b[
b ánodo 98 zajBíuaflUí Bj i 'oiJBJjnoo un Janaj apand ojos bsos peo :q
• " Z(ISI)
•uoioEJlsooiap snn b BJina as ou bjoSojojj ap Bpuai
^isaj i bjub ojad iq IJ •menf pspiiucs b( í bwbb sa Bpiisnt r\n • ^ - a ^jj(0SI&gt;
^11D3 JQ;4OD UlriUlI115| :¿ '9 '\\ -Vlf¡ 'S3\ OUIjnOD
anb O( 'ojio zaA bjio ¿ Bnn zaA snn Buo^uom as ojunfuoj ap sauop^janinua sop
tB[ ua anb ap nnsaa EiJnpiqBS i BiDoap ap [buuoj pepituapi B :q 6ii 'q 0(6H)
PI(Stl)
• 6Z(¿ti)
6^ '"• 6^E(9H)
••• 3 661(S^)
"•

*(SSl) aiqiniaj sa ou A sa anb oj ap sunpiq^^s bj sa
BijuajBA bj snb B^jnsaj 'BpuBJOuSí bj ap oijbjíuod oj sa ajqiraaj ou o sa
anb oj ap ojuaiuipouoa ja A BjpjBqoa bj ap ouBJjuoa oj sa bjiusjba bj
oinoa j^ 'Jauíaj anb ^Bq snb oj ap BpuBJOiiái jod 'aasq snb oj aq^s ou
anbaod sa 'ouanq oj ap optjJBd ja anSis ou opuBna apjBqoa ja A
'ajqBpBJ^B uaiqiuBj Bjas 'ouanq ojb sa biju^jba bj is 'opBj ojjo joj
•sajBj Baapisuoa soj on 'soaSrjad b^uo^jb uaiq ib 'a^uaijBA ja apuop
sp íjbui un sa ani3i snb oj anb ojsand 'aiuaj anb oSjb ap Bosnq ua
ba aipBU 'sand 'isy 'EpuBaouSi can ap ojoaja sa (iBjqo) jbui ja anb
-jod —sisaj Bsa sp osjaAaJ ouiod— A 'saiojop A ssjsa^jd soj jipara sp
Bpuap bj sp ojoadsaj pnjii*. bj ap Bpuapuadap bj jod uojBaijdxa as
SBSoa SBquiy • (f^\)uJaaBjd ja Jod jaauaA asjBÍsp,, tunjoip jsp uopBj
-sjdja^uí bj ua A ajuaraBiJBjur^oA jbui ja ajainb aipBu anb ap 'BqiaaB
Bisandxa BuiJjoop bj U3 BSBq as uopBJjsoraap bj j^ *(Sl) Bjjnpiq
-es A Bi^uajBA ajjua pBpijuapi bj Bajsanraap sajBJ^j^g oja^ -sajusijBA
uos soidmi o sojsnfui eajqraoq anb ojsand 'uopBaijiun Bpoj b Jij9isaj
aaajsd sn¿ 'BijuajBA bj bjbjj as oSan^ '(^Sl) upiaaaasip A spijsní ap
'(ISI) nopajasip A BunpiqBB ap '(oSl) pBpijuBS A sppsnf ap pBpijuapi
bj buuijb as ajuauíBAisaang 'jBSjaAiun 83 stssj bj ap opijuss js oaaj
•jBuopipBJí jbjoui bj sp bbj UBJ3 anb (6^l) (?^oo) BunpiqBs o
(U-riUioi^s) Bpuap A pBpijuBS (li^nSodAroD) u^paaasip 'biju^jba 'Biaijsnf
:oaup uos Braajqojd ja sjnasip as ssjBna sbj b ojaadsaj sapnjJiA sb-^j
•sapnjiiA sbj SBpoj ap pBpijuapi bj jBjjsoiuap b ba sajBJ^jog '(9^1)
bbjjo sbj uis Bun Jaasod apand aaqraoq un anb auaijsos anb 'sejo^bj
-ojj aod BpsjuasajdaJ 'ajuawjoa u^mido bj bjjuo^ uaiqraBj 'oses sjss
ua j^ '(lf\) SBpoj b aasod sbj Bun aasod anb ja is usiq o pnjjiA bjjo n
Bun us u^pBdpijJBd uauaij sonpiAipui soj is 'ajuauíjBui^; '(o^l) p^p
-IJUB3 bj aod uaaaijip oj^s snb ojo sp bsbui Bun sp soz^psd ouioa o
'bjb3 bj ap uos oj soubSjo SBraap A zubu 'Baoq bj oraoa pnjjiA bj ap
saji^d nos is Jaqss aisinb as BAijinjuí s^ra Braaoj ua 'oáan^j -jas ouisuu
un ap sajuajajip sajqoíou ojos uos ssjja is o sajisd uos pBpijues A
uopajosip 'Bpijsnf anb ja ua oamn opoj un sa pnjjiA bj ib Bjunáaad
as oaaraijj -sojuainiBajuBjd soAtsaans ap ojafqo sa jBna ja 'Braajqojd
ja ajuaaj ap BpjoqB as svuoSptojj ja u^ 'pspaid bj A Bpijsnf bj 'uop
-aaasip bj Baijduii bijusjba bj anb '(^^l) setfovj ja ua A 'soaijuapi uos
ojsnf oj A ojjaq oj 'uaiq ja anb —uopBjjsoraap ap ojuajuí uis anb

�la amistad, lo bueno, lo bello, son útiles o son lo útil (163). Pero es
otro error interpretarlos como concepción utilitarista del bien en el
sentido corriente (164). Examinados con cuidado, algunos de esos
testimonios permiten concluir que la utilidad no es considerada como
la esencia o la diferencia específica del bien ni de cada uno de los
valores en particular. En un primer grupo de textos, al predicar de
un valor la utilidad se agrega otro concepto: la conducta discreta es
calificada de recta y útil (¿p$s&gt;í te Kal w^eXíi^o?), la discreción, de
útil y buena, lo bello, de bueno y útil (165). En un segundo grupo
se discuten como dos problemas diferentes la esencia del valor y su
utilidad, la cual es considerada como un efecto (166). Por último,
tenemos un texto referente a la valentía en el que se concluye que
ella es agradable porque es buena y bella (167). Aunque aquí no
se trata de la utilidad, se nos hace claro que Sókrates no siempre
ponía al bien como x a demostrar, sino que a veces era una x la
que se despejaba por medio de él.
Por otra parte, allí donde Sókrates dice que lo bueno es útil,
jamás se sorprende su interlocutor: la acepta como opinión corriente
y no como una doctrina distintiva de aquél (168). Parece, pues, que
si recurre a lo útil para caracterizar a los valores es, como en el caso
del placer, para ajustarse al principio antes mencionado de su dia
léctica. Esto no significa que para él los valores no fueron realmente
útiles. Sin duda que los consideraba así, pero con ello no definía su
esencia, sino lo que luego la escuela aristotélica llamó íStov (propio)
(169). Y como lo propio es reversible con el sujeto, se explica que
Platón haya, a veces, enunciado una equivalencia entre el bien y lo
útil y que Xenophon haya tomado esa equivalencia por una defini
ción. En resumen, podemos decir que lo útil constituye un propio del
bien y un criterio para caracterizarlo ante el vulgo, pero no su esencia.
Finalmente, aún cuando lo útil definiera realmente la esencia del
bien, Sókrates estaría siempre no sólo lejos^sino en el polo opuesto
del utilitarismo hedonista. Pues si ahora preguntamos: lo útil, para
quién es útil? Sókrates responde: para el hombre. —Y quién es el
hombre? —El hombre es el alma. —Y lo útil para qué es útil al alma?
—Para su ciudado (170). Lo útil es, pues, lo adecuado a la salvación
del alma. Podríamos llamar a esta doctrina "eudemonismo del alma"

(163)Plat. Alcib. I, 114 d s., 116 e; Charm. 174 d; Lys. 210 b c; Prot, 332 a, 333 i.
Xen. Mero. III, 8, 3-7; 9, 4; IV, 1, 5; 5, 6; 5, 10; 6, 8.
(164)Es el error de Zeller y eos seguidores, sobretodo de Brochabd que confunde a
Sókrates con Ar¡$tippos.~^
(165)Plat. Prot. 332 a 6, 358 b; Charm. 169 B.
(166)Plat. Charm. 164 c - 165 e, especialmente 165 d, 171 d, 172 d. Xen. Mero. IV, 5, 10.
(167)Plat. Prot. 360 a.
(168)Ver nota (163). El caso de Plat. Prot. 333 d es. en que el sofista admite
que hay cosas bnenas que no son útiles, no significa la negación de la utilidad
como criterio general, sino que quiere decir que cosas que no son útiles a los
hombres, lo son para otras especies.
(169)Porph. Isag. 12, 17 88. Es la cuarta acepción.
(170)Vide supra, pág. 64.
^ 72 —

(171). Pero su resultado es puramente formal y no nos dice nada
sobre el contenido de la utilidad..- •Descartados el placer y la utilidad, las fuentes no suministran
ninguna idea que pudiera ser considerada como contenido del bien.
Y tenemos derecho a pensar que Sókrates nunca dio una definición
esencial del mismo. Sería extraño que si lo hubiera hecho, Platón no
lo hubiera referido. Pero justamente hemos visto que los diálogos que
tienen por objeto una virtud particular nunca llegan a definirla, y
tampoco escribió Platón un diálogo dedicado especialmente al pro
blema del bien en general (171 b). No debe despreciarse tampoco la
circunstancia de que Diógenes Laercio, no contiene ningún testimonio
en ese sentido, mientras que de otros filósofos, especialmente de los
socráticos, expone su principio del bien.- Y cabe, por último, señalar
que el mismo Xenophon, que fue el inventor de la identificación entre
el bien y la utilidad, no le da a ésta la jerarquía de un principio
general: la expone como una de las tantas definiciones morales, des
pués de las de la piedad, justicia y sabiduría y antes de las de la
belleza, valentía y formas de gobierno. Por ello la pretendida inter
pretación utilitarista de la ética socrática va incluso más allá de lo
que estrictamente testimonia Xenophon. Esta ausencia de doctrina
sobre el bien es justamente la razón explicativa de la diversidad de
las escuelas socráticas.- , • .
Sin embargo, yo estoy persuadido de que Sókrates poseía una
clara intuición del bien, que como tal era inexpresable por conceptos.
Me baso en que, si por un lado fue realmente un decbado de todas
las virtudes, como lo aseguran las dos fuentes principales, y por otro
él estaba tan convencido de que la virtud no depende más que del
conocimiento de los valores hasta hacer de esta tesis el contenido
más frecuente y el principio orientador de todas sus enseñanzas, hay
derecho a suponer que efectivamente en sus meditaciones se había
acercado tanto a una intuición plena del bien que había logrado in
corporarlo a su persona. Y algunas alusiones de las fuentes permiten
suponer que en el círculo socrático se admitía una fuente de conoci
miento extrarracional. Laches, al fracasar en sus definiciones de la
valentía, declara que está convencido de que aprehende su esencia,
pero que se le escapa y es incapaz de exponerla (172). Sókrates se
confiesa incapaz de encontrar la discreción por medio del logos, pero
supone que quizá Chármides la posee sin necesidad de los "encan
tamientos" (los discursos) (173). El mismo Sókrates expone una idea
de la amistad que dice obtenida por una adivinación (¿no(jLavxevó|ivo;)
(174), esto es, por una especie de aprehensión directa. Y quizás el
recóndito sentido de la ausencia de conclusión en aquellos diálogos
platónicos, no sea otro que enseñar que el conocimiento del valor
(171)Es frase de Jaecer.
(171 b) La República y el Philebo no exponen el pensamiento socrático.
(172)Plat. Lach. 194 a s.
(173)Plat. Charm. 175 e s.
(174)Plat. Lys. 216 d..•
— 73 —

�L—
. :
•-p 9iz sS-i ••&gt;d (ni)
• ••"s Sil ••nV3 "^vij (¿i)
•s o ni 1^3117 -iva
•O3UJJ3OS o^uainiBSuad ja uanodxa ou oqaji^j p ^ vojjqndau vj
•aaoavf ap ssbjj sa (Ul)
jojba jap ojnaiinioouoD ja anb jsuasua anb ojio as on 'soaiuoiBjd
soSojeip sojjanbB ua uoisnjauoa ap Bpuasn^ bj ap opijuas o^ipuoaaj
ja SBzinb _^_ -Biaajip noisuaip-idB ap apadsa enn jod 's^ ojsa '(^¿l)
(so^^-rio^^iA^-rioicp) uopeuiAipE Bim jod Bpmajqo aoip anb pBjsiuiB b[ ap
eapi Bun auodxa sajBJ^og oinsiin j^j "(¿j) (sosjnasip soj) ttso^naiuiBj
-uBoua,, soj ap pBpisaaau uis aasod bj sapiuuBq[) Bzinb anb auodns
oiad 'aoSoj jap oipaiu jod uopajosip bj jejjuooua ap zEd^oui Bsaijuoa
as sajBj?[9g '(ZLl) Bjiauodxa ap zBdBaui sa A Bd^asa aj as anb ojad
'Bpuasa ns apuaqajd^ anb ap oppuaAuoa Bisa anb Bjspap 'biju^jea
bj ap sauoratuijsp sns na jbsbobjj jb 'saqoB^j •[BuotaBjjBJíxa ojuauu
-ponoD ap a^uanj san BijiinpB as oop^jaos o^nojjD p na anb jauodns
uaiiinaad sajnanj sb^ ap sanoisnp ssiinSp j^ "Buosjad ns bd
-ui opB^So]; BiqBq ^nb naiq pp Bu^^d upioinjuí Bim b ojubj
BjqBi[ ^s sanopejipam sns na ajuaraBAiioaja anb jauodns b oipajap
ÁV\\ 'SBZUBU3SU3 6118 SBpoj 3p JOpBJU^JJO Oldpuijd p Á 0}UOn03JJ SBUl
opraainoa p sisaj Bjsa ap aaoBL[ bjsbij sajopA $o\ ap ojuaxraiaouoa
pp anb sbui apuadap on pn^jiA bj anb ap oppnaAnoa ubi Bcpisa p
OJ)o Jod Á 'sapdi^utjd sajuanj sop sbj ubjü^osb o\ ouioa 'sapnjjiA SB[
SBpoj ap opBqaap nn aiuampai anj opBj nn Jod is 'anb ua O9Bq aj^[
•sojdaouoo Jod ajqBsajdxam bjo [bj oiuo^ anb 'uaiq pp uotamiui BJBp
Bnn ejasod sajBi^^g anb ap opipBnsaad jíojsa oÁ 'oSjBquia uig
'•'-•"SBoiiBiaos SB[anasa sb^
ap pBpisjaAip b^ ap BAi^B^i^dxa uozbj b[ ajuauíBjsnf sa uaiq [a ajqos
Buiajoop ap BpuasnB Bjs^ "uoqdouax Binoraijsai ajuaniBjDiJísa anb
o\ ap Bjp sbui osnpui ba BapBJaos Bi;a b^ ap BjsiJBji{ii;n uoioB;ojd
-jajuí Bpipuajajd bj ojp io¿ "ouJíaTqoS ap sbuuoj jÍ bi;u3[ba 'Bz3^{aq
bj ap sbj ap sajuB A BtjnpiqBS Á Bpijsnf 'pBpaid bj ap sbj ap sand
-sap 'sajBJOiu sauoi^iuipp sbjubj sbj ap Bun ouio^ auodxa bj :jBJaus^
oidpuiad un ap BinbjBjaf bj Bjsa b Bp aj ou 'pBpijpn bj A uaiq ja
ajjua u^pBaijiiuapi bj ap JoiuaAin ja anj anb 'uoudoua^ orasiui ja anb
JBJBU3S 'omijjn aod 'aqsa j^ *uaiq jap oidiauíJid ns auodxa 'soai^Bjaos
soj ap aiuamjBpadsa 'sojosojij sojjo ap anb SBJiuatuí 'opi^uas asa ua
oiuouitjsoj un^uiu aua^uoa ou 'opjaB^ sauaáoiQ anb ap BpuB^sunojp
bj oaodraBj asjspajdsap aqap o^¡_ '(q j¿j) jBJtauaS ua uaíq jap Buiajq
-ojd JB a^uauíjBTaadsa op^aipap oSojBtp un uojbj^ oiqi^asa o^odmei
jC 'Bjjimjap b usSajj Bounu jB^n^ijjBd pn^jiA Bun ojafqo jod uauaij
anb soSojBip soj anb ojsia souiaq ^juaraBjsnf oj^j -opuajaj Bjaiqnq oj
ou uoiBj^ 'oqaaq Bjaiqnij oj is anb oubj}X3 Bjjag -orasiin jap jBpuasa
u^pmipp Bun oip Bounu sajej^jog anb JBSuad b oqaajap somauai j^
*uaiq jap opmaiuoa oinoo BpBjaptsuoo Jas Bjaipnd anb Bapi Bun^uiu
UB^jsiuuuns ou saju^nj sbj 'pBpij^n bj A jaaBjd ja sops^jeasaQ
: • :-'pBpijun bj ap opmaiuo^ ja ajqos
aaip sou ou A jbuijoj ajuauíBjnd sa opB^jnsaj ns oja^ '(j¿j)

— Z¿ ^
•y) -ied 'jfns ap?/1
uaná bj sg -ss ¿j '^[ Sm^ Hdao^
*s^iD3dsa 8BJ^O Bjvd nos oj '^^ajqraoij
soj b saTP? a08 on 9n^ ^BSo^ anb jpap aiatnb aob onis 'jBjauaü! otj3)ij3 onio^
pspijiin ej ^p aop^Saa bj B^i^iu^is ou 4s3ji}n nos oa anb ssuanq seso^ ^bi^ anb
sjimpo bjsijob ja anb na -sb p j -jojj -xvij ap osbo jg '(91) ira JA
•b 09Í ^JOM 'ivia
'01 *S 'AI 'm3K "M3X "P ZLl 'P I¿I 'P S9I jnaraIBpadsa 'a S9I • ^91 w^HO iy^d
•q 691 -V^ '-1 8S '9 • Z f^d '^d
•soddristjy uoo saiB^^og
i apunjnoa anb aavHOoag ap opojajqos 'saiopm3as sns í aanaz ap jo.ua ja sg
•8 '9 !0I '9 ¡9 'S ÍS 'I 'AI !f '6 U'í '8 'III ''W *^X
lJd -3 1 OIZ f^l ^P WI ••"&gt;V3 :•&gt; 911 '• P HI 'I HPIV "Ivlcl
T SS ' ^

(69t)

(891)
(¿91)
(991)
(S9I)
(^I)
(91)

tlBuijB jap ouisinourapna,, BniJjDop Bjsa b jbuibjj souisjjpoj •bui{b jap
uopBAjBS bj b op^naapB oj 's^nd 'sa ji;n cyj "(0¿j) opBpnp ns bjbj^
¿butjb jb jijn sa anb BJBd jpn oj ]^— -buijb ja sa ajqnioq jg— ¿ajquioq
ja sa uainb j^— •ajqmoq ja Bjsd :apuodsaj sajBJjfog ¿jxjn sa uainb
BJBd '[Tin oj : souiBiun^aid BjoqB ib san^ 'B^smopaq omsuB^íjiin jap
ojsondo ojod ja ua ouis sofaj o^os ou ajduois BjjB^sa sajej^og 'uaiq
jap Bpuasa bj ^juamjBOJ Bjamijap jpn oj opusna utib 'ajuarajBui^
•Biauasa ns ou ojad 'oSjnA ja aju^ ojjBzijaioBiBa BJBd oija^wD un A U3iq
jap oidojd un ajín^psuoo jijn oj anb Jiaap soiu^pod 'uaransaj u^ "npra
-ruijap Bun jod BpuajBAmba B83 opBmoi B^Bq uoqdouax anb A Jijn
oj A uatq ja aj^ua Bpua^BAinba Bun opBpunua 'saaaA b 'B^ÍBq uoibj^
anb Baijdxa a^ 'o^aíns ja uoo ajqísjaAaj sa oidojd oj ouioa ^ '(691)
(oidojd) ^igj oniBjj Baijajo^siJB Bpnasa bj o^anj anb oj outs 'Bpüasa
ns Binijap ou ojja uoa ojad 'isb BqBjaptsuoD soj anb Bpnp uxg "sajijii
ajusuijBaj uoianj ou sajojBA soj ja BJBd anb boijiuSis on ojs^j •Baijaaj
-Bip ns ap opBnopuatn sojub oidpnijd jb asjBjsnfB BJBd 'jaasjd jap
osb ja ua oraoa 'sa s^jojba soj b jbzij9jobjbo BJBd jpn oj b ajjnaaj is
anb 'sand 'aaaJB^ "(89J) janbe ap BAijuiisip Buijjoop Bun otno^ ou A
a^usiJJoa uoraido omoa B^daaB bj : joinaojja^ui ns apuajdjos as sbuibí
'jijn sa ouanq oj anb aaip sa^Bjjjog apuop ijjb 'ajjBd bj^o jo^
•ja ap otpaui jod BqBÍadsap as anb
bj x Bun Bja saadA b anb ouis 'jBJjsouxap b x otuoa najq jb Bjuod
ajdrnais ou sajBJ5[9g anb ojBja a^^q sou as 'pBpijijn bj ap bjbjj as
ou inbs anbuny "(¿9J) Bjjaq A Buanq sa anbjod ajqspBJ^B s Bjja
anb ajínjouoa as anb ja ua BjiuajBA bj b aiuajapj o^xa; un ouiaua^
'oraijjn joj '(99J) ojoaja un ouiod Bpejapisuoa sa jsna bj 'pBpijpn
ns A jojba jap Bpuasa bj s^juajajip sBuiajqojd sop orao uainastp as
odnjS opunáas un u^ • (59j) jijn Á ouanq ap 'ojjaq oj 'suanq A jpn
ap 'uopajasip bj '(SotIj^sí^^ jj 31 sm^d^) jijn Á Biaaj ap BpBaxjijBa
sa B^ajastp B^anpuoa bj :o^daauoa ojjo b83j^b as pBpijijn bj jojba un
ap JBOipajd jb 'aojxaj ap odnjS jamud un n^ uc^naiijBd n^ s^jojba
soj ap oun BpBa ap m uaiq jap Baijiaadsa- spuajajip bj o Bpuasa bj
omoa BpBJapisuoa sa ou p^pijnn bj anb Jinjonoa ua^inuad soinonnísaj
sosa ap sounSjs 'opBpma uoa sopBuiuiBx^ '(^j) ajuaiuoo opijuas
ja ua uaiq jap BjsiJBijjijn uopdaauoa ouiod sojjBjajdjajuí jojj3 ojjo
sa ojaj '(9j) jiin oj uos o sajpn uos 'ojjaq oj 'ouanq oj 'pBjsiuiB bj

�Vide el N.

nunca se obtiene de una vez para siempre, como si pudiera acumu
larse en los receptáculos del lógos, sino que es preciso investigarlo
constantemente, con renovado impulso, para aprehenderlo en su
esencia.

Podemos ahora exponer los aportes de Sókrates a la filosofía
del derecho y del estado.
Recordemos que no abriga ningún propósito de reformar la es
tructura social o política de la comunidad. El mejoramiento de
ésta ha de ser el efecto de una reforma moral del individuo. Para
ser buen político y buen ciudadano hay que ser hombre de bien.
Pero, a su vez, ser hombre de bien implica cumplir ciertos deberes
políticos. Ante todo hay que vivir en un estado ya como gobernante
ya como gobernado, y no, extranjero en todas partes, como era la
práctica de los sofistas, de la cual Aristippos hará su ideal (175).
Luego hay que prestar algún servicio a la patria, porque de su bien
depende el de los individuos. Así recordaba los derechos de la co
munidad sobre el individuo, cada vez menos atendidos en la última
parte de la guerra del Peloponeso. Y en esa época de derrota militar
y de decadencia íntima, Sókrates, para estimular su regeneración,
destaca como modelos las instituciones, el poder y la nobleza de Persia y Lacedemonia, de los que dice que sólo podrán ser superados
por el ejercicio y el saber, y evoca las virtudes de los antiguos atenien
ses a las que propone retornar (176).
En el estado las tres profesiones más valiosas son la de labrador,
la de médico y la de político (177), cuyas funciones corresponden
a la producción de los bienes según la jerarquía socrática: riquezas
exteriores, salud del cuerpo, salud del alma (178).
Sókrates nos ha hablado de algunos valores que tienen relación
con la política, aunque sin haber desarrollado una doctrina firme
sobre ellos.
El orden (suvo(ita) es mencionado a propósito de Lacedemonia,
como el principio de su organización estatal (179). Lo que distingue
al estado ordenado es que estima a la virtud por sobre todas las
cosas (180).
La discreción (oíoippoaúvri) es también un principio del estado
bien regido (181). Hemos visto que en el Alcibiades 1 ella consistía
en conocerse a sí mismo, en preocuparse por su alma (182). Pero en
el Charmides, el joven que da el nombre al diálogo dice que la idis(175)Xek. Jifero. II, 1, 12 ss.
(176)Plat. Alcib. I, 124 b; Xek Mem. III, 5, 9 ss.
(177)Xen. Mem. III, 9, 15.
(178)Plat. Alcib I, 132 e.
(179)Plat. Hipp. roa/. 283 e.
(180)Id. id. 284 a.
(181)Id. Charm. 162 a.
(182)130 e, 131 b, 132 c.
— 74 —

creción consiste en que cada uno haga lo suyo (183), definición que
coincide con la exigencia que en el Alcibiades I enuncia Sókrates de
la justicia (184) y que será la de la República (185). Pero en el
Charmides "hacer lo suyo" significa que cada uno obra sólo para su
uso personal, tejiendo sus propios vestidos, fabricando sus zapatos, etc.,
sin hacer nada para los demás (186). Aunque la definición es recha
zada, estos testimonios nos indican que no había una distinción clara
entre la discreción y la justicia.
Pero explícitamente es la justicia la que Sókrates considera nor
ma de la comunidad política y del gobierno (187). Sin embargo es
un punto delicado establecer exactamente su concepción al respecto.
Según Xenophon, la justicia es identificada con la legalidad. En una
conversación con Hippias, Sókrates dice que "lo que es legal es justo",
refiriéndose expresamente al derecho positivo decretado por los ciu
dadanos del estado sobre lo que se debe hacer y omitir. El que obra
legalmente es justo, el que ilegalmente, injusto (188). La insistencia
en demostrar que "es lo mismo lo justo y lo legal"(189), parece
significar una reacción contra aquéllos que como Antiphon o Hippias
negaban o estimaban en poco al derecho positivo, al que oponían
la naturaleza como norma superior (190). Pero Sókrates no debe
ser considerado como un positivista jurídico a lo Protágoras o como
el Anonymus Jantblichi. Y el propio Xenophon se encarga de eviden
ciarlo, cuando, en el mismo diálogo con Hippias, Sókrates admite la
existencia de leyes no escritas, cuyos autores son los dioses y no los
hombres. Su origen divino se demuestra porque, siendo iguales en todos
los países, loa hombres no han podido reunirse para dictarlas. Además,
difieren de las escritas en que los que violan éstas a veces se sustraen
a toda sanción, porque las desafían o se ocultan, mientras que los que
violan las no escritas reciben siempre una sanción justa. Así, los que
violan la prohibición del incesto, obtienen una posteridad degenerada;
los que no pagan a sus bienhechores son abandonados por sus amigos.
Estas sanciones naturales son el signo de la providencia divina, y sus
leyes, la obra de un legislador superior al hombre (191). Y como
las leyes de los dioses no pueden no ser justas, resulta que también
los dioses quieren que lo justo y lo legal sean lo mismo. Pero esta
conclusión es equívoca, porque "lo legal" significa ahora "leyes no
escritas" y antes se refería al derecho dictado por los hombres. No se
borra, pues, la diferencia de ambas clases de leyes, y la ecuación jus
ticia = legalidad ya no significa positivismo.
Los testimonios de Platón tampoco permiten reducir la justicia
(183)
(184)
(185)
(186)
(187)
(188)
(189)
(190)
(191)

161 b.
127 c.
433 a, d s.
161 e s.
Plat. Alcib. I, 108 d-109 c.
Mem. IV, 4, 12 8. IV, 6, 5 s.
Id. IV, 4, 18
2 de esta Revista, pág. 237 y s.
Xem. Mem. IV, 4, 19 ss. Aunque a veces es Hippias el que habla, se trata de conclusiones de lo dicb o por Sókrates.
— 75 —

�•s^ 6 'S

— sz, —
*8aicj^fog jod oq^ip I P 83UOI8
npuoo ap B1BJ) as 'B|qBi| anb ¡a SEiddijj sa sa^aA b anbuny '88 51 '^ '\
M3X
•s i i^z -ÍBd 'bjsiasjj Bisa ap ^ oN Ia aP^
81 '^ '1VI "P/
•s s '9 'AI "9 Zt ' 'AI •1U3j^
• 601-P 801 'I •9P/K •IV1^
*B
191
•s p '• E^
• ¿^i
q 191

(161)
(061)
(681)
(881)
(¿81)
(981)
(E8I)
(t&gt;81)
(81)

eppsnC bj jpnpaj uaiiuuad oaoduiBi uojbj^ ap soiuoiupsa}
•oinsiAijisod BoijiuSis on vA pBpijBaj=Bpp
-snf uopBnaa bj A" 'saXaj ap sasep sBqmB ap Bpuajajip bj 'sand 'B
as o^^ •sajqmoij soj jod opBjaip ouoajap jb Bjjapj as sajuB ^ ^
ou sajíaj,, bjoub BaijiuSis 41JB¿aj oj,, anbjod 'BOOAinba sa uoisnjauoa
Bisa oja^ •orasiui o[ u^as jbS^j oj A" ojsnf oj anb uajainb sasoip so[
uaiqniBi anb Bjjnsaj 'sBjsnf ^as on uapand on sasoip soj ap 8a.iCaj sbj
orno j^ "(I6l) ajquioij jb joijadns jopsjsiSaj nn ap Bjqo bj; 'saj(a[
sns Á 'BuiAip BpnapiAOJd bj ap ouáis p nos safeanjBu sauopnBS SBjs^
sns Jod sopBuopasqB uos sojoqoaquoiq sns b ne^^^d on anb so^
ppBpijajsod Bun uauauqo 'ojsaoni pp u^piqiqoad bj hbjoia
anb so[ 'jsy 'Bisnf uopuss Bun ajdmais uoqpaj SBjiaasa on sbj ubjoia
anb soj anb SBajuaiui -ubijiioo as o asijBsap sbj anbjod 'uopuBS ^poj b
uaBJjsns as saaaA b sBjsa ubjoia anb soj anb na SBjiaosa sbj ap uajaijip
'sBraapy •SBjJBí^ip BjBd asamnaj opipod ubi{ ou s^jquioq so[ 'sasiBd soj
sopoi ua sa^Biiát opnais 'anbjod Bjjsanuiap as ouiAip n^Siio ng -sajqinoq
soj ou Á sosoip soj uos eojojtiB soAna 'se}ijasa ou sa^aj ap Bpuajsixa
bj ajirapB sajBJ5[9g 'SBiddijj no^ oSojeip oiusiia ja ua 'opuBna 'ojJBp
-uapiAa ap Bá.iBaua as uoqdoua^ oidojd ja j^ •íi^i^^íM/' sntuÁ, uouy ja
oinoa o sbjoSbjojj oj b ooipijnf BjstAnisod un omoa opBjapisuoa jas
aqap ou Ba^Bjjf^g oja^ • (061) Jouadns buijou ouioa BzajBjnjBu bj
uBiuodo anb Jb 'oAijisod oqoajap jb oaod ua UBqBuipsa o
SBiddijj o uoqdijuy ouioa anb sojjanbB Bjjuoa uotaasaj bqii
aaajsd '(68l)IB^9I I -^ ojsnf oj omsim oj sa,, anb JBJjsouiap ua
Bpuajsisui Bq '(881) ojsnfui 'ajuarap^Sají anb ja 'o^snf sa ajuauíjBSaj
Bjqo anb {^ "jijuuo A aaa^q aqap as anb oj ajqos op^jea jap souBpBp
-np soj Jod opBjajaap OApisod oipajap jb ajuauíBsajdxa asopua^íjai
'ttojsnf sa jB^aj sa anb oj,, anb aaxp sajBjjj^g 'SBiddijj uoa uppssjaAUOD
snn u^ "pBpijB^aj bj uoa BpBaijpuapt sa Bpusnf bj 'uoqdoua^; un^ag
•ojaadaaj jb uopdaouoa ns ajuaaiBjoBxa jaaap^B^sa op^ai^ap ojund un
sa oSjBqraa uig '(¿81) oujatqoS jap A Bopijod pBpiuntiioa bj ap bui
•jou Bjapisuoa sajsj^pg anb bj Biaijsnf bj sa aiuauiBjpi[dxa oj^j
•Bpijsnf bj Á uppajasip bj ajjua
uopupsip Bun BtqBij on anb UBoipui sou soiuorapsaj sojsa 'spsz
sa uopraipp bj anbuny '(981) sBuiap soj BJBd Bp^u jaaEq uis
'•aja 'sojBdBZ sns opuBaijqBj 'soppsaA soidojd sns opuoifaj 'jsuosjad osn
ns BJBd ojos Bjqo oun Bp^o anb boijtuSis uo^ns oj jao^ij,, S3pituwpt¡j
ja ua oja^ "(S8l) ^otjqnday bj ap bj Bjcas anb A (^81) Bpijsnf bj
ap sajBJjj^g Biaunua j S3ptriqpjy ja ua anb BpuaSixa bj uoa appuioo
anb uopmijap '(^81) ^ns I b^bij oun Bp^a anb ua ^jsisuoa nopaaa

• zn 'q m * oei(^si)
•b 29t -tujDi^^ pi(i8t)
•• nz pi pi(oso
• E8Z •^" &lt;ld1H -^".!(6¿I)
• ^EI 'I H"W '^^M(8¿I)
"SI '6 'III •'^ -aX(¿it)
x ¡q ni l imv ^^d(9¿i)
•ss Zl '! ii m^^ -Max(Sil)
-sip bj anb aoip oSojBip jb aaquiou ja Bp anb uaAof ja 'saptiuuvyj ja
na oja^j * (^8I) buijb ns jod asjsdnaoajd ua 'oiiisiin je b asja^ouoa ua
Bi^STSuoa Bjja j sapmqiojy ja na anb ojsia souiajj • (J8I) opiSaj uaiq
opBjsa jap oidpuud un uaiquiBj sa (UAnood^pic) uopaaasip vj
'(081) 8B8oa
sbj sBpoj ajqos jod pnjjiA bj b uinpsa anb sa opBuapjo opB^sa jb
anSm^sip anb o^ '(6¿^) jBjBjsa uopBziuBSjo ns ap oidpuiad ja ouioa
'BiuoniapaaB'j ap o;isodojd b opsuopuaui sa (jirioAn^) uapjo j^
•sojja ajqos
auuij BuiJioop Bun opBjjoJjssap aaq^q uts anbuiiB 'Bapjjod bj uoa
uopBjaj uauap anb s^jojba sounSjB ap opBjqB^ bij sou sajBJ3[og
"(8¿l) buijb jap pnjBS 'odjano jap pnjBS 'saaoiaajxa
SBzanbij :BapBjaos BinbjBjaf bj un^as sauaiq soj ap uopanpojd bj b
uapuodsajjoa sauopunj SB^na '(¿¿j) oopijod ap bj A ooipam ap bj
'JopBjqBj ap bj uos sbsoijba sbui sauoisajojd saj^ sbj opB^sa ja u^
"(9¿l) JBUJo^aJ auodojd anb sbj b sas
-naiuajB sonSpuB soj ap sapn^jiA sbj BaoAa A 'jaq^s ja A oppjafa ja jod
sopBJadns jas UBjpod ojos anb aaip anb soj ap 'BinouiapaDBrj A bis
Bzajqou bj A Japod ja 'sauoran^psux sbj sojapoiu ouioa Bae^sap
ns JBjnmijsa Bjsd 'sajBJ5[9g 'buiijui Biauapsaap ap A
jbíi[iui Bjojjap ap Baoda Bsa ua j^ 'osauodoja^ jap Bj.ianá bj ap a^jsd
eniijjn bj ua sopipuajB souara zaA Bp^o 'onpiAipui ja ajqos pBpiunra
-oa bj ap soqaajap soj Bq^pjoaaJ jsy "s^npiAipui soj ap ja apuadap
uaiq ns ap anbjod 'BjjjBd bj b opiAjas unSjB asjsaad anb ^bij
•(S¿j)jBapi ns bjbij soddpsjjy jsno bj ap 'sbjsijos soj ap
b[ BJa omoa 'sajJBd SBpoj ua ojafuBjjxa 'ou A 'opBuiaqoS omoa b^
ajnBujaqoS omoa ^A opBjsa un ua jiaia anb ^sq opoj a^uy -soDijijod
sajaqap sojjap Jijduina BDijdrai uaiq ap ajqiuoq jas 'zaA ns b 'oja^
•uaxq ap ajqinoij Jas anb jí^q ouBpBpnp uanq A oaijjjod uanq jas
bjb^ ÉonpiAipui jap jbjoui Buuojaj enn ap ojaaja ja jas ap bij Bjsa
ap ojuaiuiB-iofaiu j^ "pEpranuioD bj ap Bapijod o jspos BJnjanj^
-sa bj JBHUOjaj ap oiisodojd unáum BoqB ou anb soiuapjoaa^
•ops^sa jap A oq^ajap jap
BIJOSOJIJ BJ B S31BJJ[Og ap SajJodB SOJ JdUodxd BJOIJB SOHiapOJ

•Bpuasa
ns ua ojjapuauajdB BjBd 'osjndrai opBAonaj uoa 'ajuauíaiuBtsuoa
ojjB^psaAui ospajd sa anb oms 'so8p2 jap sojnasidaaaj soj na asjBj
-nninaB Bjaipnd is omoa 'ajdmais bjb¿ zaA Bun ap auapqo as eaunu

�exclusivamente al cumplimiento de la ley. La justicia no es como
un idioma, que uno aprende sin quererlo, sin necesidad de maestro,
sino que, como todas las virtudes, es una ciencia. Pero ya hemos visto
que el verdadero saber implica la uniformidad de opiniones y que
la prueba de que un grupo de hombres ignora algo es la disparidad
de convicciones sobre ello. Ahora bien, en materia de justicia y de
injusticia es donde existe mayor divergencia en la mayoría de los
hombres, divergencia que se traduce en disputas y luchas. Así lo
atestiguan los poemas homéricos y las actuales guerras entre los grie
gos, cuyo motivo ha sido la discusión en torno a lo justo y lo injusto
(192). Según esto, la justicia no puede consistir en la legalidad,
puesto que no existía un derecho positivo común entre griegos y troyanos, ni entre los distintos estados helenos. Los principios invocados
eran siempre leyes divinas o naturales (193). Más directamente re
sulta la admisión de principios independientes del derecho positivo
allí donde Sókrates distingue en materia de instituciones jurídicas lo
que es realmente bello y lo que parece tal a la opinión de los hom
bres. Ignorantes de su esencia, -éstos discuten-y se querellan constan
temente sobre ese problema, tanto en la vida privada como en la
pública (194). Lo bello no significa aquí un valor específicamente
estético, sino lo valioso positivamente en general, que en relación con
lo jurídico es lo justo (195). Finalmente Sókrates afirma que es inelu
dible la obligación de obedecer a Dios antes que a los hombres (196).
Del conjunto de estos testimonios parece poder concluirse que Só
krates no concibió la justicia como el mero cumplimiento de las leyes
del estado, puesto que admitía, con independencia de éstas, otros
principios directores de la vida en comunidad. Pero si podemos lla
mar a éstos "el derecho natural de Sókrates", es preciso advertir las
diferencias que presenta con el de los sofistas. Mientras para éstos su
fuente es la naturaleza empírica del hombre en un sentido práctica
mente ateo, para aquél su fuente radica en esos seres personales que
son los dioses. Además, mientras los sofistas acentúan la oposición
entre ambos derechos, presentando al positivo como vinculador e in
justo, y al natural como liberador e igualador (197), Sókrates se es
fuerza en reducir la oposición al mínimo, y llega a fundar en la justicia
exigencias más estrictas aún que las que imponía el derecho positivo.
Alcanzamos aquí a una de las más notables innovaciones de la doctrina
socrática. El derecho positivo ático distinguía entre injusticia (aSiKia)
y antiinjusticia (ávxaS^ía). Esta última consistía en una injusticia
realizada como reacción frente a una injusticia originaria. La injus
ticia era ilícita, pero la antiinjusticia, lícita (198). A estar al testi(192)Plat. Alcib. I, 111 a • 112 c..
.
(193)Vide supra los testimonios en los trágicos.
(194)Plat. Htpp^ maj. 294 c d.•
(195)Esto resulta no sólo del contexto del Hippias majus, sino también de Alcib. I, 115
a ss., y Crit. 48 b, donde se afirma la identidad de lo bello y de lo ju6to.
(196)Plat. Apol. 29 d, 29 a, 37 e.
(197)Vide supra sobre Hippias y Antiphon.
(198)Antiph. Oxyrh. pap. XV. 120 (Pap. 1797) y de caed. Herod. 13.
— 76 —

monio de Xenophon, no otra habría sido doctrina socrática al poner
la distinción entre amigo y enemigo como criterio director para dis
criminar lo justo de lo injusto, puesto que el daño al enemigo es
antiinjusticia. Sókrates habría sentado que es valioso hacer el mal a
los enemigos y el bien a los amigos, ya sean del estado o del individuo
(199). Así, la ingratitud, el engaño, el hurto y el saqueo, la subyuga
ción, son justos contra enemigos, injustos contra amigos (200). Es
cierto que a continuación sostiene Sókrates que las mismas acciones
pueden ser también justas contra los amigos: es lícito engañar a los
soldados para devolverles el ánimo, mentir al hijo para que beba un
remedio, hurtar el arma del amigo para que no se suicide (201). Pero
con ello Sókrates sólo quiere desconcertar a Euthydemo demostrán
dole su ignorancia, pues finalmente también con esas acciones se hace
un bien a los amigos. En el fondo sigue en pie la distinción del amigo
y del enemigo, de la injusticia y de la antiinjusticia.•
Pero según Platón la doctrina de Sókrates es otra (202). En la
cárcel, mientras aguarda el día de su muerte, enseña a Kritón que
todo mal que se hace a otro es una injusticia, que nunca se debe
obrar injustamente, que hacer mal a alguien, en cualesquiera condi
ciones, aun cuando las consecuencias sean peores para el que obra,
es siempre una injusticia. Rechaza la distinción jurídica entre injus
ticia y antiinjusticia. Ésta es también ilícita. Y es perfectamente cons*
cíente de que su tesis no es la admitida corrientemente: "sé que pocos
hombres están de acuerdo con ella y que pocos lo estarán" (203).
Antes de exponer las consecuencias de esta tesis vamos a referir
nos a otro valor de la comunidad que menciona Sókrates. Ya hemos
visto que una exigencia de la justicia es que cada uno haga lo suyo.
Del cumplimiento de la justicia surge el nuevo valor de la concordia
(ójjLÓvoiot) o amistad ciudadana (204). Es un valor consecutivo de
la justicia. Implica la unión de los ciudadanos en el cumplimiento
del derecho y excluye todo odio y espíritu de facción. Al realizarse
en el estado se realiza también en cada individuo y en los individuos
entre sí. De su presencia resulta la buena administración, el buen fun
cionamiento, el poder y la felicidad del estado (205).
Sókrates no se planteó el problema de las relaciones jerárquicas
entre los valores, pero a menudo se refiere al que considera el valor
supremo. Según Platón es la justicia. Sókrates declara que la ha con
siderado siempre por encima de todo (206), y en la prosopopeya
(199)Mem. II, 3, 14; II, 6, 35.
(200)Id. II, 2, 2; IV, 2, 14 ss.
(201)Mem. IV, 2, 17.
(202)Filológicamente la opción por una u otra interpretación es imposible. En este sentido
tiene razón Zeller, II - 1, 143. Tampoco es demostrable, como quiere Plat. VI, p. 181
que Sókrates haya evolucionado de la primera opinión a la segunda. Si opto por
la interpretación platónica es porque, de acuerdo con el criterio sentado al comienzo,
es la que mejor concuerda con el sentido heroico de la existencia socrática.
(203)Crit. 49 a - d.
(204)Plat. Alcib. I, 127 b 6.
(205)Plat. Alcib. I, 126 b ss. Xen. Mem. IV, 4, 16; III, 5, 16.
(206)Plat. Apol. 32 e.
— 77 —

�— II —

•91 's 'ni ;9i '^ 'ai

• Zí m q 9zi 'i •8 q ¿ZI 'I -?

-xvij

8 Bpuaisixa e{ ap oaiojaq opimas ^3 uo^ ^pjan^ao^ jofam anb b^ sa
'oznannoa jb opBin^s oijsjuo ya uoo opjsnoB ap 'anbjod sa B.i;uoiB[d uopei^jdjam; B[
jod oído ig 'Bpan^^s v\ b uoiutdo Bjaunid B{ ap opBuopn^oAa B¿Bq 8a)Bj3jog anb
181 '^ 'IA '-^^^d 3J3^nb oiQO3 'aiqBJ^souiap sa o^odiuB^ *^^^ 'I ' II 'HSTiaz uozbj auai)
opimas a^ea u^ ^jqísodtm sa oo^Biajdjaim bjio n Bun jod uopdo B[ 3juaraBj;iJo|0[i^
. "¿I 'Z 'AI '•
• H '^ 'AI ¡Z 'Z 'II P/
"Sí '9 'II :n 'S 'II ^í

(90^)
(soz)
(W)Z)
(60Z)

(ZOZ)
(102)
(00Z)
(661)

Bjíadodosojd bj ua A '(90^) opoi ap Biupua jod a-^lmais opsjapis
-uoo Bq bj anb Bjejaap 8a^Bj3[9g •Bioijsnf b-[ 83 uojBfjj un^ag -ouiDadns
jojba ja BaopisuoD anb jb ajaijaj ^s opnuain b ojad 'sajojBA so[ aajua
gBainbjBj^f sauopejaJ sbj ap Btnapqojd ^ o^jnB^d 38 ou

"(SOS) opBjsa pp pBpprpj b^ ^ j^pod p 'o
-unj n^nq p 'nppBJisrainipB Buanq B[ Bjpnsaj Bi^uaaajd ns 8q 'ib
sonpiAipai so[ ua ^ onpiAipui spe^ na uaiqiuBj bzt[B3j as opBjsa p na
asjBzi^aj ^y "nopoBj ap njojdsa Á oipo opoj aÁnpxa Á oipajap pp
ojuairaipinino p na souBpBpnp eo^ ap uoiun bj Boi^draj •Bpi^snf v\
ap OAtjnoasuoa jo[ba un s^ • (f^0) BUBpBpnto pBjsuuB o (ioaot)o)
Btpjoauoa ^\ ap jo[ba OAanu p aájns Bioijsnf v\ ap ojuouuifdinno p(j
•o^ns o[ b8bi{ oun Bp^^ anb ea Btoijsnf v\ ap BianaSixa can anb ojsea
soiuoi[ b^ #saiBj3[os Buopnara anb pBpiunuioa b¡ ap jo^ba oj^o b son
-Jijajaj b souiba sisa} B)ea ap sepuanaasuo^ se[ jauodxa ap sajuy
' {0Z) nBJBjsa b^ soood anb Á B^p uoo opjanoB ap uB^sa sajqraoq
so^od anb as^ : a^uamajnaiJjoa BpiiiuipB B[ ea ou sisaj ns anb ap ojiioio
-suoa ajuaraBioapad sa j^ -Bípj[i uaiqniBj sa B^sg[ 'Epiisn^ui^uB Á btdij
-snfuj ajiua BDipjjnf uppniisip b^ BzBipajj -^pij^nfui Bun aaduiais sa
'vuqo &amp;nb /a vuvd sauoad tinas sviouanoasuoo svj opuvno uno 'sauoio
-ipuoo vuambsajvno ua 'uainojB b pm Jsa^q anb 'aiuoaiBjsnfui jsjqo
aqap as vounu anb 'Bpijsnfui Bun sa ojio b ^oBij as anb p^iu opoj
anb ucnij^^ b Buasua 'ajjania ns ap Bjp ja BpjBnáB SBjjuaim 'pajea
BI U3 "(20Z) BJ^ 8a 8lBJ3[9g ap euijjaop b¡ upjBj^ un^as ojaj
•BpilsnfunjuB B[ ap A Bioijsnfui b^ ap 'oáiuiaua pp A
oSiiub pp uopuijsip b^ aid ua an^is opuoj p ug -so^iuiB so[ b uaiq un
aa^q as sauopas sssa uoa uaiqiuBj ojuaia^uij sand 'bioubjouSi ns ajop
-UBj^8omap omapÁqjng b jB^jaauoasap ajainb o^os sajBJ^jog o¡p uoa
oaaj *(x0^) 3PÍíns aB on an^ BJBd oStniB pp buijb p iBjJnif 'oiparaaj
un Bqaq anb BJBd ofiq p^ Jijuara 'ouiiub p sa^^AjoAap BJBd sopupjos
so^ b JBue^ua ojiaj[ sa :so3iuib boj Bjjuoa SBjsnf uaiquiB^ jas uap'and
sauopaB BBuisTuí sb[ anb sajBJ^^og anapsos uopBnupuoa b anb ojjap
83 ' (00^) soáiuiB Bj^uoa o^snluí 'so^imana Bj^uoa sojsnf nos 'uoio
-B^n^qns b¡ 'oanbBS ^a Á ojjnq p 'oubSu^ p 'pniíjBjSur bj 'jsy "(661)
onpiAipur pp o opB^sa pp UBas bá 'soáiuie so[ b uaiq p Á. so^uuaua eo\
b p^ra [a Jaasq osoi[ba sa anb opB^uas BjjqBq 83}Bj?jog •BioijsnfniTjUB
sa oSimaua p ouep p anb ojsand *ojsnfui oj ap ojsnf o[ jBuimija
-sip BJBd Jo^aajip ouajua ouioo o^icuaua jÍ o^tuib ajjua uoiaupsip b[
Jauod pj BanBjaos BuiJiaop opis BjjqBq bjjo ou 'uoqdouax ^p oraoui

9¿ —
"SI P0JH T300 aP ^ (¿6¿I •&lt;I'&lt;1) OZI -AX dod 'V^O -HdixNV(861)
•uoqdijuy i SBiddij^ 3jqos vidns apjy^(¿61)
;• Lt '8 6Z 'P 6Z 1&lt;IV -i^d(961)
•ojsnf oj ap i o^q oj ap pspiiuapi bj BmJtjB as apnop 'q gp -jjj^ A. '-98 b
Sil 'I '9P1V 3P n?!qt^Bi ouis 'siilvw svidd;¡¡ [3p oixaiao^ pp o]os on Ei(nS3j ois^(S6I)
•p fB •( t(WiH 'm^(t-61)
•so3i8bji o[ na soiuomus^i 8O[ nudns apty{(61)
'• ZII " • III 'I VnV "^"d(Z6O
p jBjsa y *(36l) B1Í3J[ 'BpiísnfuiíjuB b^ ojad 'Bjpt^i Bja Bpij
-snfm wj "BiJEaiSiJO Biausnfui buti b ajuajj uopa^aj ouioa BpBzip^aj
Bpx^snfui Bun n^ Bj^stsnoa Binppn Bjs^ •(tjujiiu) BiaijsnfuiijuB A
(xnxigs) Bpij8nfai ajjua Bjn^uijsip ooijb OAijisod oqaajap jg -BaijEjaos
BuiJiaop bj ap sauopBAOuui sap^Bion sbui sbj ap Bun b inbB souiezuBOfy
•OApisod oqaajap p Biuoduii anb sbj anb une SB^aiJ^sa seui sspuaSixa
Biojisnf B[ ua JBpunj b Bi^a[[ A 'oiuiurtu jb uopisodo b[ jpnpaj ua ezjanj
-sa as sajBj5[og '(¿61) ^opBpmSi a Jopcjaqi^ ouioa pjnjBu [b A 'oisnf
-ui a JopB^nauiA omoa OA^isod ye opueiu^sajd 'soipajap soquiB ajjua
uopisodo bj UBnjuaaB sbjsijos soj SBJiuaiui 'sBuiapy 'sasoip soj nos
anb sa^uosJod sajas sosa ua Baipej aiuanj ns pnbB BJBd 'oajB a^uain
-Bap^Bjd oppuas un na ajqmoq pp BaiJidraa BzapjnjBu v\ sa a^uanj
ns sojsa Bjed sejjuaip^[ 'SBíeijos so^ ap p uoa B^uasajd anb sBpuajajtp
8B^ JijJaApB ospajd sa '4tsajBJ5(9g ap pjnjeu oqaajap p,, sojsa b jbui
-B[j souiapod is oja^ •p^piunuioa ua BpiA B[ ap saaojaajip soidpuijd
boj^o 'SBisa ap Bpuapuadapui uoa 'BjjinipB anb ojsand 'ope^sa pp
sa^a^ sb[ ap ojuaimipiuina ojaui p omoa Bppsnf v\ oxqpuoo ou
-og anb asjinpuoa japod aaajBd soinouipsaj sojsa ap oiunfuoa
"(961) sajqraoq so[ b anb saiuB ^oiq b jaaapaqo ap uopB^ip^o b[
-npui sa anb buijijb sajej5[9g ^iuauíiBui^ *(S6t) oisnf I 9^ oaipwnf o[
uoa uope[aj ua anb 'pjauaS ua ajuauíBAijisod osoijba oj outs 'oapa^sa
ajuauíBatjtaadsa jo^ba un inbB boijiuSis ou ojpq &lt;kj • (í?6l) B3ílan&lt;^
bj ua ouio^ BpsAiad BpiA B[ ua ojuBj 'Biuajqojd asa ajqos ajuaiua}
-uBjsuoa ue^pjanb as ^-uajnosip sois 'epuasa ns ap sajiíBaoitój -saaq
-raoq bo^ ap uomido b^ b pj aaajed anb o^ A o[jaq aiuanijBaj sa anb
o[ SBDtpjjnf sanopmnsui ap BTjajBin ua anSupsip sajBJ^jog apuop j^jb
oApisod oqaajap pp sajuaipuadapui soidpuijd ap uoisuupB bj bjjiis
-aj aiuauíBjaaJip 8Bp\[ "(6X) sapjnjBn o SBuiAip saja^ ajamáis ueja
sopBaoAut sotdputjd so^j 'souapq sopB}sa sojupstp so^ aijua tu 'soub^
-ojí A soáaij^ ajjua unmoa OAUísod oqaajap un Bijsixa ou anb oisand
'p^pipSa^ bj ua jpsisuoa apand ou Bppsnf bj 'ojsa unSag '(^61)
oisnfui oj A ojsnf oj b oujoj ua uoisn^sip bj opis Bq OAi^oni o^na 'soS
-auS boj ajjua sejjan^ sajen^ae sej A sooijainoq SBiuaod soj UBii^psajE
oj jsy 'SBqanj A sejndsip ua aanpBjj as anb BpuaSjaAip 'sajqraoq
soj ap BiaoÁBin bj ua Bpna^jaAip loÁvui ajsixa apnop sa Bppsnfut
ap A Biapsnf ap BijajBtw ua 'naiq BJoqy 'ojja ajqos sanopaiAuoa ap
pspTJBdsip bj sa o8jb bjou^t sajqmoq ap odnjS un anb ap eqanjd bj
anb A sauoiuido ap pBpiuuojiun bj Baijdnrc jaqes ojapspjaA ja anb
ojsia somaq ^A ojaj "Bpuap Bun sa 'sspniJiA sbj SBpoj ouioa 'anb ouis
'ojjsaBin ap p^pysaaau urs 'ojjajanb uib apuajds oun anb 'Biuoipi un
otnoa sa ou. Bppsnf wj *Xaj bj ap oiuainnjdnma jb ajuaujBAisnpxa

�de las leyes del Kritón, la justicia se coloca sobre los bienes más
entrañables. "No pongas — dicen las leyes a Sókrates — ni a tus
hijos, ni a tu propia vida, ni a ninguna otra cosa, por encima de lo
que es justo" (207). Y no se aleja de esta doctrina, cuando en diálogo
con Hippias, dice que las leyes son el bien supremo para el estado
(208). Es cierto que en el Charmides se otorga tal puesto a la discre
ción, pero hemos visto que ésta no se distinguía claramente de la
justicia (209). Entretanto, los testimonios de Xenophon son descon
certantes sobre este punto. Nunca la justicia es considerada como el
valor supremo. En cambio se les da ese rango sucesivamente a cada
uno de los otros valores. La concordia (210), la libertad interior (211),
la sabiduría (212), la templanza (213), la piedad (214), la valentía
(215), son llamadas por turno "el más grande bien" o "lo más bello".
Esta oscilación en la tesis podría achacarse a inexactitud de Xenophon,
pero no es imposible que provenga del mismos Sókrates. Pues a éste
le interesaba ante todo poner en claro la superioridad de los bienes
del alma sobre los demás, pero en razón de su doctrina de la unidad
de la virtud, la fijación de una jerarquía entre los valores del alma
no tenía mayor importancia para él. Exaltando a uno exaltaba a todos.
En cambio, el problema de la justificación del derecho positivo
fue planteado con toda claridad: "¿la ley es un bien o un mal para
los estados?" (216). Y la respuesta es que es un bien no sólo porque
tiene por fin la utilidad, sino porque es la condición ineludible del
orden. El orden es, así, el fin último que justifica al derecho.
No puede sorprender, entonces, que Sókrates haya enseñado la
obediencia incondicionada al derecho positivo. Pero la obediencia no
es una actitud ciega ante el poder de hecho que posee el estado, aunque
se base en la opinión de la mayoría (217). Su solución es el resul
tado de un examen, el cual ha de revelar la mejor razón para deci
dirse en un sentido o en otro (218). Para ser correcto ese examen ha
de distinguir entre las opiniones que valen y las que no valen, pues
no todas son dignas de consideración. Las buenas opiniones son las de
los hombres sensatos, y éstos son los competentes (219). En conse
cuencia, cuando hay que conocer las exigencias de los valores (justoinjusto, bello-feo, bueno-malo) no interesa la opinión de la mayoría,
sino la del único juez entendido, del único que hay que respetar y
temer, más que a todos los otros juntos. Ese juez entendido es la
"verdad pura" a la cual no podemos desobedecer sin que se perju(207)
(208)
(209)
(210)
(211)
(212)
(213)
(214)
(215)
(216)
(217)
(218)
(219)

Crit. 54 b.
Hipp. maj. 284 d.
175 a, 161 b.
Mem. IV, 4, 16.
Id. IV, 5, 2.
Id. IV, 5, 6.
Id. IV, 5, 8.
Id. IV, 6, 2.
Id. IV, 6, 10.
Plat. Hipp. maj. 284 d.
Plat. Crit. 44 c.
Id. id. 46 b.
Plat. Crit. 46 b - 47 b.

dique o deteriore el alma, aquella parte de nosotros mismos a la que
se refieren la justicia y la injusticia, que se hace mejor por la justicia
y se pierde por la injusticia (220). Sókrates no es más explícito, pero
se ve claro que el examen ante la verdad, quiere indicar aquí,
como otras veces, la necesidad de hallar los fundamentos teóricos con
vincentes para adoptar la actitud ante el derecho. Este método supone
ya la objetividad de los valores.
El problema planteado se originó frente a la situación individual
de Sókrates que permaneciendo en la cárcel, después de una sentencia
injusta es incitado por Kritón a que huya a otro estado. Pero su
tendencia peculiar hacia lo universal, trasmuta los términos de su
caso individual en los de una cuestión general. Sókrates acatará la
sentencia, porque sólo esta actitud está de acuerdo con principios
generales. Ante todo, en razón de su doctrina innovadora sobre la
justicia que antes expusimos. Todo mal, incluso el de la antiinjusticia,
es ilícito. Si él huyera de la prisión, haría una injusticia al estado
(221). Recordemos que osta tesis era extraña al derecho positivo, que
admitía la antiinjusticia. Incluso el condenado a muerte podía huir:
al estado no le importaba no ejecutar la sentencia si se expatriaba.
Y probablemente ni los que condenaron a Sókrates creyeron que se
dejaría ejecutar. Resulta así que su doctrina exigía para todos y para
sí mismo una sumisión al derecho con un rigor que este mismo no
imponía.
En la prosopopeya de las leyes este rigorismo se formula con
relación a la autoridad de la cosa juzgada. La transgresión de las
sentencias implica la destrucción de las leyes y del estado todo (222),
y en consecuencia, la anulación del orden que, como vimos, es el fin
último del derecho. Esta tesis es apoyada por dos nuevos argumentos.
1) El individuo ha concluido un convenio con las leyes, por el cual
se obliga a tener por válidas a todas las sentencias, cualesquiera que
sean, aún a las injustas (223). Por su parte conserva el derecho, si
las leyes no le gustan, de renunciar a la ciudadanía y salir del estado
con lo que es suyo. Pero si permanece, y se entera de la marcha de la
legislación, sólo le quedan dos caminos: o se compromete a obedecer,
y si no lo hace es culpable, o puede intervenir en la discusión y co
rrección de las leyes, si las encuentra malas (224). Esta doctrina se
aplica especialmente a la conducta de Sókrates, cuyo tácito consen
timiento queda demostrado en que siempre permaneció en la ciudad,
salvo una vez para ir a las fiestas ístmicas y en las expediciones mili
tares, sin manifestar deseo de conocer otro estado y otras leyes, ha
biendo tenido hijos allí, y pudiendo, durante su proceso haberse hecho
condenar al exilio. Todo esto demuestra que estaba satisfecho con la
legislación de Atenas. Ahora no puede volverse atrás (225). 2) El
(220)
(221)
(222)
(223)
(224)
(225)

— 78 —

Id.
Id.
Id.
Id.
Id.
Id.

id.
id.
id.
id.
id.
id.

47
49
50
50
51
52

c • 48 a.
e s.
b.
e., La idea de contrato ^e menciona ya en 49 e.
d - 52 a.
a - d.
— 79 —

�•

¿

P " B ZS
"B zs • P IS
n^ vi üoopu^m as ojbjiuod ap B^pi '1 ' a os
q os
•s a 6^
8^ " 3

P!
P'
P?
•P?
P!
P?

P/
P7
"P/
P7
P7
P7

(SZ3)
(f&gt;ZZ)
(szz)
(ZZZ)
(IZZ)
(OZZ)

13 (2 '(S22) 8BJJ8 ssj3ajoa apand ou Bjoqy 'SBuaiy sp uopBjsiSsj
bj uoo oqosjspBS eqBiea anb Bjjssnuisp ojss opoj^ -oi^xa jb jsuapuoo
oqoaq asjaq^q osaoojd ns ajusjnp 'opaaipnd A 'ijjb sofiq opina} opuaiq
-Bt[ 'ss-^aj bbjjo ^ opejsa ojjo jaoouoo ap oasap jBjsajiuBiu uis '93jbj
-tjiui sauopipadxs sbj na A sboiuiísj SBjsaij sej b ji bjb¿ z^a Bun oajbs
'pBpnio B[ na opauBuuad sjdmsis anb na opBJjsouiap Bpanb ojusiuití
-ussuoa ojpBj oAno 'ssjBJ3jog ap Bjonpuoo bj b ajuomjBpadsa BaijdB
as Bujjjoop bis^j • (^'^^) sbjbui BJjuanaua bbj is 'sa^aj sbj ap uoposjj
-od A uoisnosip bj ua jiiioajoiui apand o 'ajqedjna sa soBq oj ou is a"
'ja^apaqo b a^^inojduioa as o rsouunea sop uspanb ^\ o^os 'u^pspi^a^
B^ ap BipjBín B[ ap Bja^aa as A 'aoauBinjad is oja^ -o^ns sa anb oj noo
opBjsa pp jijBS ^ BiuBpBpnp v\ b JBpnnaaJ ap 'aB^snS 9\ on sa^a^ sbj
is 'oqoajap p BAjasao^ aja^d ns jo^ *(g^^) S^lsnfni sb^ b htib 'he^s
anb BJainbsajBnD 'sBpnaiuas sbj SBpoj b SBpijBA Jtod jaua; b Bijqo as
jBno ja ^od 'sa^aj sbj uoo oiu^auod un opjnj^noa sq onptAipnt jg; (•[
•sojuaranSjB eoAanu sop jod BpB^odB sa sisaj Bjs^ -oqDajap jap oniijjii
uij ja 8a 'soraiA oxnoa 'anb uapjo jap uppBjnuc bj 'eiouanoasuoo us A
'(^^^) poi opBjss J3p jC sa^aj sbj ap uoponjjsap bj Boijdrai
sbj ap uoisajSsuBjj B^j -BpBSznf Bsoa bj ap pBpxjoinB bj b uoio
uoo Bjnrajoj as ouisijoSij ajsa ss^aj sbj ap Bjíadodosojd bj n^
•Biuodrai
ou omsim ajsa snb joSij un uoa oq^ajap jb uoisioins Bun ouistra is
Bjsd A eopoj BjBd Biüfrxa Biiijjoop ns anb tsb Bipisajj -jBjnoafa Buefap
as anb uoja^ajo sajBJ^jog b uoaBuapuoo snb soj iu siuamajqBqojd j^
•BqBiJjBdxa as te Bpusiuas bj JBinaafa on BqBjJodon 3j ou opBjs^ jb
:amq Bipod a^januí b opBuspuoa ja osnjauj 'BprisnCuniuB bj BjjTinpB
anb 'oAijisod oqoajap jb bubj^xs bjs sisaj bis.) anb souiapjooa^j ' (\ZZ)
opBjsa jb Bpijsnfui Bun BjjBq 'u^isud bj ap Bj^^nq J3 ig "oipiji 83
'BpijsnfnnjuB bj ap ja osnjoui 'jbui opoj^ 'souitsndxa sajuB anb Bppsnf
bj ajqos BJiopBAOuui Buujoop ns ap uozej ua 'opo^ ajuy 'sajBjauaS
soidpuiid uoo opjanoB ap bjs^ pnjijoB Bisa ojos anbiod 'Bpuaiuas
BJ BJB^BOB 83}BJ&gt;[Og 'JBJ3U3^ UOTJSaiI^ BUll 3p SOJ U3 JBlipTAipUI OSEO
ns ap souiniJ3} soj BjnuiSBJi 'jBSJ3Aiun oj eiobij jBi[n^ad spuapu^j
ns oja^ -opBjsa ojjo b B^nq snb b np^u^j jod opBjpui sa B^sufui
Bpusiuss Bun ap sandsop 'jaojso bj ua opuapauBuuad anb sajBxsjcfg ap
jBnpiAipui uoiobiijis bj b ajuajj pui^tjo as opB3}UBjd Buiajqojd 1^
•88JOJBA SOJ 3p pBptAIjafqO BJ BA
auodns opojain ajs^ 'oqoajap ja ajuB pm^oB ej JBjdopB BJed saiuaouiA
-uoo SO0HO31 soiuaiUBpunj soj JBjjBq ap pBpisaoau bj 'ssosa sbjjo ouioo
'mbB jBoipui aaainb 'pvp^aa vj aju uouinxa ja anb ojejo 3a as
ojad 'ojpijdxa sbui sa ou saj^j^og • (022) Bptjsnfui bj jod apjaid as A
Bpijsnf bj jod Jofoiu 33Bq as snb 'Bpusnfut bj A Bpijsnf bj U3J3I|3J as
anb bj b souisiiu sojjosou ap ajasd Bjjanbs 'buijb ja ajouaiap o snbip

•91 '

'AI •

•q i^ • q 9t •
(6IZ)
q 91- p? "P7 (8IZ)
•o ^^ • JJ^ ^ -xvi^ (¿IZ)
•P f-8Z •t^ 'i d;jf/ XV1^ (9IZ)
•oí '9 'AI P7 (SIZ)
•z '9 'AI "P7 (HZ)
•8 's 'AI P7 (EtZ)
-9 's 'AI P7 (ZIZ)
Z 's 'AI P7 (IIZ)
t3K (OÍS)
q 191[ *• S¿I (60Z)
•p m • ^mu 'dtii¡l (80Z)
(¿OZ)
q J.S i
-nfjad as 3nb uis Jaoapsqosap souiapod ou JBno bj b 4tBjnd pBpjaA?&gt;
bj sa opipuajus zsnf asg 'sojunf soj^o soj sopoi b anb sbui 'jama)
A JB^adsaj anb ^^q anb ooiun j^p 'opipuaiua zanf ooiun jap bj onis
'bijojÍbut bj ap uomido bj Bsaaajuí on (ojBut-ousnq 'osj-ojjaq 'oisnfm
-o^snf) sajojBA soj ap SBpua^ixa sbj jaoouoo snb ^^q opusno 'Epnano
-asuoo u^ '(612) sajuajadraoo soj nos sojsa a" 'sojBSu^s sojqmoq soj
op sbj uos sauoiuido SBuanq sb^j 'nopBjapisuoo ^p SBuStp uos SBpoj ou
ssnd 'u3Jba ou anb sbj A usjba anb ssnomido sbj ai^ua jmui;sip ap
bt[ uaoTExa asa oioajjoo jas bjb^ '(8X2) oj1 ua opnuas un ua asjip
-pap BJBd uozbj jofara bj jbjba^j ap Bq jBno ja 'uaiuBxa un ap opBj
-jneaj ja sa uopnjos ng '(l\z) bjjo^bui bj ap uonndo bj ua asBq as
anbunB 'opsisa ja 33sod anb oqoaq ap japod ja ajuB B^ap pnjijOB Bun sa
ou Bpuaipaqo bj oja,j 'OAijisod oqoajap jb BpBuopipuoaut Bpuaipaqo
bj opBUdsua Bjí^q sajBujog anb 'saouojua 'japuajdjos apand o^
•oqoajap jb Boijpsnf anb ouii^jn uij ja 'jsb '83 uapjo j^ -uapjo
jap ajqipnjaui uppipuoo bj sa anbjod ouis 'pBpijijn bj utj jod auop
anbjod ojos ou naiq un sa anb sa Bjsandsaj bj j^ "(912) tt¿8OPB^S3 8OI
BJBd jbui un o uaiq un 83 ^aj bj?m rpspiJBjo Bpoj uoo opBajuBjd anj
oAijisod oqoajap jap uppBoijijsnf bj ap Biuajqojd ja 'oiquiBO u^
•sopoj b BqBijBxa oun b opuBjjBx^ "ja BJBd BpuBiJodmi joíCbhi Bjuaj on
buijb jsp ssjojBA soj 3Jju3 BinbjBjaf Bun ap uopBÍij bj 'pnjJiA bj ap
pBpiun bj ap Bupjoop ns ap uozbj ua ojad 'SBUiap soj ajqos buije jap
sauaiq soj ap pBpuotjadns ej ojbjo ua Jauod opoj ajuB BqBsajajuí aj
ajs3 b san^ -sajEJíjog souismi j^p BSuaAOJd snb sjqisoduii 83 on ojad
'uoqdoua^ ap pnix^oBxaui b ssjBOBqaB Bjjpod sxssj bj us uopBjpso bjsjj
•tiojjaq SBui ojM o Muaiq apuBj^ sbiu J315 oujni Jod SBpBniBjj nos '(X2)
BijuajBA bj l (^xz) pBpsid bj Í(^\Z) BzuBjdniaj bj '(^j^) EjjnpiqBs bj
'(II2) ^oijajuí pBjjaqxj bj ' (012) Bipjoouoo b^j -ssjojba soj^o soj ap oun
BpBO b ajuauiBAisaans o^ubj asa Bp saj as oiquiBo u^j "oiuajdns jojba
[3 omoo BpBJspisuoo 83 Bpijsnf bj Bonn^[ "ojund ajsa sjqos sojuBjjao
-uoosap uos uoqdoua^ ap somoinijsaj soj 'ojubjsjjujj '(602) Bppsnf
bj 3p sjnamBjBjo BjnSupsip as ou B^sa snb ojsia somaq ojad 'upp
-ajosip bj b o^sand jbj bSjojo as sapiuijotf^ ja na anb o^jaia s^ • (80^)
opBjsa ja BjBd oiuajdns uaiq ja uos sa^aj sbj anb saip 'sBiddi|j uoo
oSojBip us opuBna 'Bnijjaop Bjsa ap BfajB ss ou j^ -(¿02) i8ní sa 9IlD
oj ap Burpua Jod 'bsoo bj^o BunSuiu b iu 'BpiA Bidoad nj b iu 'sofiq
enj b iu — ssjBJ3[Og b sa^aj sbj uaoip — s^Suod O^^n •ssjqsuBJius
sbui sauaiq soj ajqos boojoo as BpijsnC bj 'vojjj^ jap saÁ^j sbj ap

�estado y el derecho son la fuente de grandes bienes: el individuo les
debe el nacimiento, las justas nupcias, los cuidados de la infancia,
la educación por la música y la gimnasia. Por deberles todos esos
bienes el hombre pertenece a las leyes. El estado y él no son dos
partes con iguales derechos. En oposición a una corriente que comen
zaba a insinuarse en su época (226), Sókrates sostiene la idea tradi
cional de que a la patria se debe honrar más que a los padres y seño
res: "es más digna de respeto, más sagrada, ocupa un rango más alto
en el juicio de los dioses y de los hombres sensatos". Hay que obe
decerla en todas las actividades aunque haga sufrir, o haya que morir.
Sólo queda el recurso de hacerla cambiar dé idea por medios legíti
mos. Pero toda violencia contra ella es impía (227). Apenas es nece
sario agregar que la estrictez de esta solución está bien lejos de la
sospecha de un doctrinarismo ficticio. Su sinceridad está garantida,
porque, a pesar de estar en contra de toda humana inclinación, se
dispuso a cumplirla para dar testimonio de ella, y en este caso cum
plirla era morir (228).:

Xenophon le atribuye las definiciones corrientes de las diversas
formas de gobierno, en donde lo único digno de nota es que, contra
la confusión vulgar, distingue entre monarquía y tiranía: la primera
es un poder aceptado voluntariamente por los hombres, y conforme
a las leyes del estado, la segunda, un poder impuesto a personas
forzadas, sin reconocer otras leyes que el capricho del manda
tario (234).
Personalmente, en virtud de su firme actitud de respeto a la ley,
tuvo sus conflictos con los distintos regímenes que se sucedieron en
Atenas. Durante la vigencia de la democracia, cuando se instauró
juicio a los generales vencedores en las Arginusas (406 a. C), siendo
miembro del consejo de los quinientos, hubo de oponerse él solo,
a pesar de las amenazas que recibió, contra los deseos del pueblo que
pretendía, contra la ley, juzgar a todos en conjunto (235). Pero cuan
do se implantó la oligarquía, luchó con decisión contra los Treinta.
Censuró públicamente a Kritias y a Karikles por las numerosas muer

contra la objeción de Hippias de que a menudo son modificadas o
derogadas. El cambio en las leyes puede ser un bien, como cuando,

tes que decretaron y por las corrupciones que fomentaban (236).
Y cuando le ordenaron a él y a cuatro ciudadanos más, ir en busca
de un tal León a Salamina para darle muerte, se negó rotundamente

en distintas circunstancias, se decretan sucesivamente la paz o la gue
rra (229). Y de acuerdo con el criterio utilitario que le atribuye,
Sókrates habría destacado todas las ventajas que obtiene el hombre

porqué la orden constituía una ilegalidad. Y sin duda habría pagado
cara su independencia de carácter, si pronto la oligarquía no hubiera
sido derrocada (237). Sókrates, pues, no tuvo ninguna complacencia

Según Xenophon, Sókrates defendió la obediencia a las leyes

que obedece a las leyes: evita castigos, se abre el camino de los
honores, triunfa en los procesos, obtiene la confianza para educar
o administrar lo privado o lo del estado, todos esperan en su equidad,
los enemigos lo prefieren para los armisticios, los aliados para sus
convenios, le encomiendan el mando militar, el bienhechor espera su
gratitud, se lo prefiere como amigo y se lo evita como enemigo (230).
A Xenophon lo único que le faltó decir fue que Sókrates obtuvo
apenas alguna de esas ventajas, salvo la de ser acusado, condenado
y ejecutado.

culpable ni con la democracia ni con la aristocracia, y al encastillarse
constantemente en el respeto a las leyes, contribuía a destacar el
contraste entre la necesidad del derecho y la contingencia de las
formas políticas.
Pero por razones de principio Sókrates combatió a la democracia.
Le objetaba en primer lugar, el sistema de designación por la suerte:
es una locura elegir con un haba a los gobernantes cuando nadie saca
a la suerte a un piloto o a un arquitecto (238). La misma objeción
había sido hecha por los A^&lt;"&gt; Xó-rot (239). Pero mientras el anónimo
sofista consideraba ese procedimiento como "nada democrático" y
pretendía con su extirpación afianzar ese régimen, Sókrates entendía

En consonancia con su doctrina sobre el fin de la vida, Sókrates
señalaba que también el gobierno tiene por fin la felicidad (231) de
los gobernados y no la ventaja personal de los gobernantes (232).
Y la idea de que el gobierno es una función para la comunidad se
extiende hasta aconsejar al aspirante a político que debe demostrar
sus intenciones realizando desde ya servicios al estado (233).
(226)Vide en el N. 2 de esta Revista págs. 229 y 246.'^
(227)Crit. 50 d • 51 c.
(228)Y cabe aún preguntar si cuando se testimonia una convicción con la muerte, en la
forma y circunstancias en que lo hizo Sókrates, es posible que ella no responda
a la verdad objetiva.
(229)Xen. Mem. IV, 4, 14.
(230)Id. id. IV, 4, 17.
(231)Plat. Alcib. I, 134 b.'
(232)Xen. Mem. III, 2, 3.
(233)id. id. III, 6, 3.
— 80 ^

que ambos eran solidarios y que la censura del uno entrañaba la del
otro. En segundo lugar, destacaba el incontenible poder de las masas,
incapaces de entrar en razón, cuando se les ocurre decretar una injus
ticia, pero muy capaces de hacer morir al que intentara combatirla:
"no hay hombre que pueda evitar perecer, por poco que se oponga
generosamente a vosotros o a cualquier otra asamblea popular, y que
(234)Id. Id. IV, 6, 12. Las otras definiciones son: aristocracia, el gobierno de ciudadanos
amigos de las leyes; plutocracia, el de la riqueza; democracia el de todos. En IV,
2, 37, la democracia se circunscribe al gobierno del pueblo como el de ^los ciuda
danos pobres".
(235)Plat. Apol. 32 b. Xen. Mem. I, 1 ,18; IV, 4, 2. La ley exigía procesos separados
para cada ano de los acusados.
(236)Xen. Mem. I, 2, 31 - 38; IV, 4, 3.
(237)Plat. Apol. 32 c s. Xem. Mem. IV, 4, 3.
(238)Xen. Mem. I, 2, 9.
(239)Vide el N. 2 de esta Revista pág. 2J6.
^- 81 —

�— T8 —•
'9ZZ •8?d I8}AH &lt;"8!&gt; 9P Z o'K Ia
•6 'Z 'i -ma^ -Max
• 't 'AI Jlf 'H3X "8 =&gt; Zí -tody ^¿
'^ 'AI ^8 - IS 'Z 'I &gt; ^M^X
•sop^snoB bo^ ap oun spso ejhcí
sopBjB(la9 sosa^ojd
a ^aj b-j -j '^ ?^vi !8l' I 'I '"^ 'M^X '1 Z '^o^^ "^^ij
•l(83jqod souep
-Bpnp ^o{1^ ap ¡a orno^ o^qand pp oiHaiqoS |B aqt.i^siiit^.ip as epejoomap b^ *¿g '^
'AI U3 'eopoi ^p I Eiaejjoui^p ¡Bzanbu b[ sp p 'Bi.iBJ.ioin[d íssÁa] sc[ ap soguuB
souepepnp ap onjatqo^ ja 'bijbjjoisub :uob sauoi^tutjap seno s^q •;;[ '9 '^j p/ p¡

— 08 —
(6Z)
&lt;8Z&gt;
(9Z)
(sj)

anb ^ 'JBjndod BajquresB bjjo jainbjBna b o sojjosoa b a^uaiuBSojaua^

' '9 'III P? PI (Z)
" 'Z 'III 'luaN "HaX (ZZ)
•¿I 'f 'AI T? TI (0Z)
•I ' 'AI •maW "^ax (6ZZ)
•BApatqO pBpJ^A B[ B
epuodsaj on Bjja anb ajqrsod sa 'saiEJ^g ozjq I anb na SBiouBjsanDJia i buijoj
bj ua 'auanoi bj no^ uüijjiauoj oun ciuoiunsaj as opustij is JBjunSajd ntiB aqB^ \(8ZZ)
• IS " P OS ''?J^(¿ZZ)
'9^Z A 6ZZ •s3?d B&gt;S!^9H Bi" 3P ^ o'N Ia n9 aPM(9ZZ)

sojB.i^[og 'BpiA bj ap uij ja 3jqos BuiJjaop ne uoa BpuBuosuoa

[ap v\ BqBUBjjna oun pp Bjnsuao B[ anb Á eoiJBpr[og nBj^ soqure anb

'(^) opBls3 lB sopiAjas vA apsap opuBzxjBaj sauopuajm sns
jBJisouiap aqap anb ooijijod b ajuBJídsB jb jBfasuoaB BjSBq apuaijxa
as pBpiunraoo bj BjBd uppunj Bun sa oujaiqoS ja anb ap Bapi bj ^
*(^) sajuBUJaqoS soj ap jsuosjad b^eju^a bj ou A sopBUJaqoS soj
ap (^g^) pBppijaj bj uij jod auaii oujaiqoS ja uaiquiBj anb b

-snfui Bim JBiajaap ojjnoo sa[ as opu^na 'uozbj ua jBj^ua 9p saosdB^UT
'sbsbui bj 9p aapod ap^iuaiuoam p BqBoejsap 'jBSn^ opunSas ug -ojjo

eSuodo as anb oaod jod 'jaaajad jb^ia^ Bpand anb ajquioij iÍBq ou,,
:BjJijBquioa BjBiuajuí anb jb jijoui JaoBi^ 9p sa^BdBa Ánva ojad 'biotj

Bipu^jn^ s^jBJ&gt;[pg 'uaraiSaj as jbzubijb nopBdjjjxa na ^od Bjpuajajd
A KoaijBaooniap Bp^u,, oraoo ojnatuiipaoojd ^sa eqBjapisuoo Bjstjos
orampuB p SBjjnaun oja^ "(6^^) '•'•'•PX ¡01)O'V SOI JO(I B^oaq opis BjqBq
uoioafqo Etasioi B^ "(8€^) ojaajinbjB un b o o^o^id un b ajj^ns B[ b
bobs oipBU opuena sa^uBUJaqoS so^ k BqBq un uo Ji^ap ejnaof Bun sa
•.ajjans B[ jod upi^suSisap ap Bra^isis p 'jBnj jamijd na BqBjafqo a^
•Biaejaoinap bj^ b o^Bqraoa saiBj^og oidiauíjd ap sauozBj jod ojaj
*SB3llT[od 8BUI^OJ
sb^ ap Bi^ua^uiiuoa bj á oq^ajap pp pBpisaaan bj aj^ua
p JB3B}sap b Binqpjuoa 'saJCa[ sb{ b ojodsaj p ua
ye A 'BpBjaoíswB b^ uod tu BpBJaoraap b^ uoa tu a^qsdjna
Bun^uiu OAnj ou 'sand 'sajBujog '(¿g^) Bpeaojjap opis
ou BjnbJBi[o bj o^uojd is 'jajaBJBa ap Bpuapuadapm ns bjbd
BjjqBq Bpnp me j^ -p^pijeSaji Bnn Binjpsuoo uapjo bj anbjod
ajuauíEpunjoj o^au as 'aijanni ajjsp BjBd Buiraejeg b uoa^ jbi un ap
Bosnq ua ji 'sbui souBpspnp oi^Bna b A ja b nojeuopao aj opucno ^
• (.9^2) uBqBjuauxoj ano sauopdnjjoa sbj jod A uojBjaaoop anb sa^
-januí SBSojauínu sbj jod saj^jwB^; b A bbijix^j b a^uamBaijqnd ^jtnsua^
soj Bjjuo^ uoispap uoa pqanj 'BinbjBSijo bj piuejdmi 38 op
'(%) ojunfuoa ua sopoj b jb^ziiI" '^aj bj bjjuoo 'Bipuajajd
anb ojqand jap soasap soj bjjuod 'oiqpaj anb SBZBuauíB sbj op jssad b
'ojos ja asjauodo ap oqnij 'sojuaiumb soj ap ofasuo^ jap ojqmaira
opuais '('^-b 90^) BBsnuigjy sbj ua sajopoouoA sajBjauaS. soj b orainf
o.inB^sui as opuBna 'spEJootnap bj ap BpuaStA bj a^uBjmQ 'SBuajy
ua uojaipa^ns as anb sauaun^ai sojuusip soj uoa soiaijjuoa sns
'^aj bj b oiadsai ap pniíjaB auuij ne ap pn^jtA ua 'ajuauíjBnosjaj

* inz)
-spuBin jap oq^udsa ja anb sa^aj sbjjo jaaouoaaj uis 'S
SBuos^ad b o^sanduix japod un ^Bpun^as bj 'opsjsa jap sa^aj sbj b
auuojuoa A 'sajqiuoq soj jod aiuouiBiJBjun[OA opBjdaoB japod un sa
Bjatuud bj :biubjij A BinbaBuom ajjua an^upsip 'jBSjnA uoisnjuoa bj
bjjuoo 'anb sa b^ou ap ouSip oaiun oj apuop ua 'oujaiqoS ap sbuijoj
SBSjaAip sbj ap saiuaijjoa sauoiamijap sbj a^nqjjjB aj uoqdoua^

•opBjnoafa A
opBuapuoa 'op^snoB jas ap bj oajbs 'sbíejuoa SBsa ap buii^jb sBuadB
OAn^qo eajBjj[9g anb anj jpap 91JBJ aj anb oaiun oj uoqdouai^ y
"(0^) oSiuiaua ouioa BjiAa oj as A oSiutb oinoo ojaijoad oj as '
ns Bjadsa Joqaaquaiq ja '.ibjijiui opuBiu ja uspuaimoaua aj 'soi
sns BJBd sopsijB soj 'sopiisinuB soj Bjsd uajaijajd oj so^iinaua soj
'p^pinba ns ua uBjadsa sopo} 'opsjsa jap oj o opBAud oj jBjjsiuuupB o
jBanpa BiBd BzuBrjuoo bj auaijqo 'sosaaojd soj ua Bjuno^ 's^jouoq
soj ap outuibo ja ajq^ as 'soSijsbo BjiAa :sajíaj sbj b aaapaqo anb
ajqraoq ja auaijqo anb SBfBjuaA sbj sspo^ opB3Bjsap BijqBq sajBa^jog
'a^nqujB aj anb oiiBjijun oijojijo ja uoa opianaB ap j^ '(6^S)15-1-1
-an3 bj o zBd bj ajuaraBAisaons UBjajaap as 'sBpnBjsunojp eBjuijsip ua
'opuBno ouio 'uaiq un Jas apand sa^aj sbj ua oiquiB^ jg; 'SBps^oJap
o SEpBoi^ipoiu uos. opnuain b anb ap ssiddij^ ap uppafqo bj bjjuoo
sbj b Bpuaipaqo bj pipuajap sa^BJijpg 'uoqdoua^ un^ag
-nina osbd ajsa ua A 'Bjja ap oiuorapsai j^p BjBd Bjjtjdnino b osndsip
as 'uopBuijoui BuBranq Bpoj ap bjjuod ua jBjsa ap j^sad b 'anbjod
'BpijuBJB Bjs3 pBptjaauís ng "oíaíjaij omsiJíBurjjaop un ap Bqaadsos
bj ap sofaj naiq Bjsa uppnjos bjss ap zajoij^sa bj anb JBSajSB oijbs
-809u sa SBuady ' (izz) ^idral sa Bjja bjjuod BpuajoiA Bpoj oja^ 'soui
-UjSaj soipaui Jod Bapi ap jBiquiBO Bjjaa^q ap osjnaaj ja Bpanb ojpg
•jijoui anb B^ísq o 'JiJjns BBq anbunB sapBpiAijaB sbj SBpoj ua Bjaaaap
-aqo anb jÍbjj '^sojBsuas sajqmoq soj ap A easoip soj ap opmf ja na
ojjb sbui oubj un Bdnao 'bpbjSbs sbui 'ojadsaj ap BuSip sbui saM :saj
-ouas A sajpsd soj b anb sbui JBjuoq aqap as BiajBd bj b anb ap jsuop
-ipBJi Bapi bj auau^os ssjBJíjpg * (9^) Baoda ns us ^sjBnmsui b Bq^z
-uauíoa anb ajuawjoa Bun b uppisodo u^ "soqaajap saj^nSí uoa sa^jsd
sop nos ou ja A opBjsa jg •saX'aj sbj b aaaua^jad ajquioq ja sauaiq
sosa sopo^ sajjaqap jo^ 'BisBuniiS bj A BDisnm bj jod uoioBonpo bj
'BpuBjuí bj ap sop^pina soj '8Bpdnu SBjsnf sbj 'ojuaiuipBu ja aqap
sa¡ onpiAipui ja :sauaiq eapnBjS ap ajuanj bj uos oqaajap ja A opBjsa

�se obstine en impedir en su estado las injusticias e ilegalidades" (240).
Pero la objeción decisiva era para él que la asamblea del pueblo
estaba compuesta de los individuos más débiles e ignorantes de la
nación: bataneros, zapateros, albañiles, metalúrgicos, labradores, co
merciantes, buhoneros, chalanes, son los que deciden todos los pro
blemas políticos (241). En su discusión con Protágoras, Sókrates co
mienza por sostener que la política no se puede enseñar, y la primera
razón que aduce es que según la constitución ateniense, en las cues
tiones generales del estado, se permite opinar a todos, aunque no sean
competentes, mientras que en otras cuestiones sólo opina el compe
tente, en materia de edificios el -arquitecto, en materia de barcos el
naviero, y no se admite intromisión de los demás, así sean bellos, ricos
o nobles (242). Pero como sabemos que la verdadera doctrina socrá
tica es la de que la virtud es ciencia y que, por consiguiente, se puede
enseñar, ese argumento sólo puede tener un sentido irónico, y en el
fondo contiene una reprobación del régimen democrático que aparen
temente sólo describe.
En otra ocasión censura y parodia al que se jacta de venir a la
política sin haber antes aprendido nada de nadie, y lo compara con
uno que pretendiera obtener la habilitación para la medicina hacien
do gala de su ignorancia en ese arte (243). Así señalaba también
que la mayoría de los generales no pasaban de improvisadores (244).
El reproche no podía ser más grave cuando se estaba en plena guerra.
Pero lo que enrostra sobre todo a la mayoría de los que tratan los
asuntos de estado es que —con poquísimas excepciones, entre las cua
les cuenta a Perikles— está sumida en la peor de las ignorancias,
esto es, la que se ignora a sí misma: no saben de política pero creen
que saben (245). Son gentes que llegan, incultas, con sus taras ori
ginarias, quizá sin saber hablar el griego, para adular al pueblo y no
para gobernarlo. Sókrates los quiso marcar con un signo denigrante,
diciendo que esas gentes llevaban todavía en el alma "la tonsura de
los esclavos". Era una frase que empleaban las mujeres (246).
En lugar de la democracia, a la que imputa todos esos vicios,
propone Sókrates el ideal, que podríamos denominar de la "sofocracia". Exige ante todo la competencia. Para gobernar el estado hay que
instruirse en las cosas necesarias: conocer las relaciones entre las
riquezas y las necesidades, entre las rentas y los gastos, entre las
fuerzas propias y las de los enemigos, el arte militar en todas sus
partes, y saber persuadir a fin de obrar en consecuencia (247). Para
ello se requiere mucha preparación, aprendizaje y ejercicio junto a
los maestros competentes (248). El fundamento de esa exigencia ra-

dica en que en toda cuestión, actividad o arte, la dirección corresponde
al que sabe y sólo se obedece al competente y al hábil (249). Es ton
tería pensar que sin lecciones de buen maestro pueda nadie resultar
hábil en las artes más vulgares y que la más importante de todas
las ciencias, la de gobernar los estados, se produzca espontáneamente
en los hombres (250). Y continuamente vienen en su apoyo las com
paraciones con las artes y profesiones más diversas (251). Se trata
de un principio general. Sókrates no ve ninguna razón para que el
arte de gobernar no siga la norma. Recíprocamente, el que sabe man
dar es el que tiene derecho a ello. Así como Píndaros había exaltado
el valor de la nobleza con independencia de la posición política real
que ocupara en el estado, así Sókrates entiende que los verdaderos
reyes y gobernantes son los que saben mandar, y no los que llevan
cetro y han sido favorecidos por la suerte, la elección de la mayo
ría, la violencia o el fraude (252). Y con ello naturalmente insinuaba
una especie de derecho natural de los competentes a ejercer el poder.
Este ideal del gobernante no es más que la consecuencia aplicada a
la política de la doctrina de que la virtud se funda en la ciencia.
La ciencia del gobierno es, por otra parte, la misma, sea que se
trate de la casa o del estado. "Sólo por el número se diferencian los
asuntos de un particular de los asuntos públicos. Lo esencial es que
unos y otros no se traten más que por hombres, que son los mismos
que rigen los asuntos del estado y los de los particulares. Cuando se
tienen las riendas del gobierno, no se emplean otros hombres sino
aquéllos de los cuales se sirven los padres de familia para sus asuntos
particulares; y quienquiera que sabe emplearlos triunfa en la econo
mía como en la política, mientras que sin ese talento no se cometen
más que faltas en la una y en la otra" (253).
Sókrates no insiste nunca en la necesidad de una pluralidad
de gobernantes. Más bien parece satisfacerle el gobierno unipersonal
con tal que sea el del competente: "yo digo que un hombre, puesto
al frente de lo que sea, si sabe lo que hace falta y lo procura será
excelente director, tanto que se le ponga a la cabeza de coro, como
de una casa, de un estado o de un ejército" (254).
Pero la competencia que requiere el gobernante no es un saber
puramente técnico sobre la administración pública, sino que entraña
la posesión de todas las virtudes. Hemos de repetir aquí que nada más
lejos del pensamiento socrático que una separación de la política y
de la moral. En el gobernante es donde adquiere su aplicación más
cabal la doctrina de la unidad de la virtud. El Alcibiades majus nos
muestra esto, al mismo tiempo que establece la vinculación de todas

i
(240)
(241)
(242)
(243)
(244)
(245)
(246)
(247)
(248)

Pl.AT. Apol. 31 e.
Xen. Mem. III, 7, 6.
Plat. Prot. 319 a 88.
Xen. Mem. IV, 2, 4 s.
Id. id. III, 5, 21.
Plat. Alcib. I, 118 c.
Id. id. 120 b. Xen. Mem . IV, 2, 22.
Xen. Mem. III, 6, 4 68.; III, 1, 6; III, 5, 4.
Id. id. IV, 52, 6; III, 5, 22 - 27.
— 82 —

(249)Plat. Alcib. I, 107 b. Xen. Mem. III, 9, 11.
(250)Id. id. IV, 2, 2.
(251)Comparaciones con el médico y el citarista: Xen. Mem. III, 1, 4; con bailarines,
cantores, luchadores, pancracistas: id. id. III, 5, 21; con la flauta y la equitación:
id. id. IV, 2, 6; con el arquitecto, el geómetra, el astrónomo, el rapsoda: id. id.
IV, 2, 10 88.
(252)Id. id. III, 9, 10.
(253)Xen. Mem. III, 4, 12.
(254)Id. id. III, 4, 6.
— 83 —

�"9 ' 'III P? PI
•zi 't 'ni ~m3n M^x
•oí '6 'ni pr pi
•" 01 '^ 'AI
•p; -p; :eposdBj \ 'omonoJiSB (a 'BJiamoa^ p 'oi^aimbJB ja noD i 9 *j '^I 'p? 'PJ
:uopBimb3 B[ X ama]] aj'aoD tjg '5 'jjj -pi -pi : sbisidejoubíI 'BajopBqanj 'ssjoiubo
aoo if 'j 'm -iua|^ -Max :b|s;jbjid [ i ooipam ^a ao^ s^uoi.iBjcdaio^
"Z 'Z 'AI P? P/
•11 '6 'ni m9n "M^x "i ¿01 '1 -^

(SZ)
(esí)
(zsz)

(ISZ)
(OSZ)

sepoj ap uoiaBjnauíA bj aaajqB^ss 3nb odtt^^xj otasim jb '&lt;HS3 BJ^sanuí
son snfvtu s^pmqioiy jg *pnjjiA bj sp pspiun B[ sp euijjoop B[ jBqsa
gBín aoi3B3i[dB n8 ajsmbpB apuop sa aiusujaqo^ ja ug "jEjoin bj ap
j Bapijod b[ ap uoioBJEdas Bun anb ooi^bjdos oiuaiuiBsuad jap sofaj
sbui Bp^a anb mbB aijadaí ap soutajj "sapnjjiA sbj sepoi ap noisasod bj
BUBJJU3 anb ouis 'saijqnd uopBJjsiuiuipB bj ajqos oomoaj ajuaniBJnd
iaqss an ea oa QjuBUJaqoS ¡a ajamba^ anb BiDuajaduio^ v\ oja^
'(í'SS) íPa?í3 un 3P
PB183 un aP '^sbo Bun ap
oiuoa 'ojo ap ezaqso b^ b B^uod a^ as anb ojubj 'aoi^ajip ajuapoxa
BJas Bjm^ojcd o^ X bjjbj a^B^ anb o\ aq^s is 'Bas anb o[ ap ajuajj ^b
o^s3nd 'aiqmoq un anb oSip oÁn laiuaiadtno^ pp p Bas anb pj uoo
[Baosjadiun onaaiqoS p apao^jsijBS aaajsd uaiq sbj^[ •sa^uBUJaqoS ap
pBpipmjd Bun ap pBpisaoau v\ ua Bounu aisisux ou sajBJs^og
'(S^)t4BJl BI ua -^ Bun Bl U3 SB^BJ an^* SBnI
uojaraoo as ou Oíua[Bj asa uis anb sBjjuaira 'Bopj^d bj ua oinoo bioi
-ouoaa bj ua Bjunpi so[jBa[dina aqss anb Bjambuaxnb jÍ ísaaB[naiiJBd
so^unsB sns Bjsd Bi^iraBj ap sajpBd so\ uaAats as sa^no soj ap sofpnbB
ouis Sajquioq sojjo UBa^duio as ou 'ouJaiqoS pp SBpuaiJ sb^ uauai]
as opuBn^ •sajB^noij-iBd so^ ap so^ A ops^sa pp sojunsB so^ ua^u anb
sonisim so[ uos anb 'sajqmoq Jod anb sbui ua^Bj) as ou sojjo X soun
anb sa jBtauasa o^ "soat^ond so^nnsB so[ ap jB^notjjBd un ap sojunsB
so^ UBiauajajtp as ojauínu [a Jod o[og,, 'opBjsa [ap o bsb b^ ap ajB.ii
as anb Bas 'buisiui bj 'a^jBd bjjo jod 'sa oiuaiqoá pp Bionap b^;
•BTOuaxo B^ na epunj as pnjjiA BJ anb ap Buijjoop b^ ap Boiji^od bj
b BpBoi^dB Bpuanaasuoo b^ anb sbui sa ou ajuBUJaqoS pp ^api aisg
uapod p Jiaajafa b sajuajaduioa so[ ap pjn^BU o^aajap ap apadsa Bun
Bqsnuisui aiuarapjnjBn o^p uoa j^ *(^S^) apnBjj p o BpirapDiA b^ 'bjj
-oJíbui B[ ap U9iD39p v\ 'ajjans b^ jod soppaaoAB^ opis u^q A
ubao[[ anb so[ ou A 'jnpumu uaqos Bnb soj uos sajuBu.iaqo A
sojapcpjaA boj anb apuapua sajBxs^og isb 'opBjsa p ua BjBdnoo anb
[B3J Boi^j[od uopisod b^ ap Bpuspuadapui uoa Bza^qou bj ap jopíA p
opB^^xa Bjq^q soJBpuj^ onioa jsy *o^p b oqaajap auap anb p sa jBp
-ubui aqBS anb p 'aiuauíBDOJdjDa^; 'bumou B[ bSjs ou jBUJaqoS ap aiJB
p anb BJBd uozbj BunSuiu ^a ou s^jej^jog *^Bjaua oidiouijd un ap
b^bji ag "(IS^) SBSjaAip sbui sauoisajoad A. sajjB sbj; uoo sauopBJBd
-moa sbj; o^odB ns ua uauaiA ajuaraBnupuoD j^ '(OS^) ^aaquioq so[ ua
a^uautBauB^uodsa BoznpoJd as 'sopejsa soj jBUjaqo^ ap b^ 'sbi^uoio sbj
SBpoj ap ajuBjjoduii sbui bj anb A sajB^jnA sbui sajjB sbj ua Jiqsq
jB^jnsaj aipBU spand oj^saeui uanq ap sauoia^aj uis anb .resuad BjJta;
-uoj sg '(dfZ) Ti^?" IB ^ aiua^adraoa jb aaapaqo as ojos A aqBS anb jb
apuodsajjoa u^ioaajip bj '^^jb o pBpiAi^DB 'upiisano Bpoj ua anb ua Boip

'III *•

•¿z • zz s III -9 ZS AI P? P/
'S 'III -9 'I
' ^ '9 'III
V H3X
-ZZ 'Z ' AI "JKí "Nax '1 OZI P? P/
• 811 'I •
' -XV1J
•iz 's 'III •p? p/
'• ^ 'Z 'AI
^ *^3X
•88 B 6IJ
1 -xvij
9 '¿ 'III
^ '^3X
• u •?od^' -xvij

(8tZ)
(IW)
(9^3)
(S^Z)
(ra)
(ítZ)
(ZtZ)
(IK)
(OtZ)

-bj Biouagixa Bsa ap ojuauí^punj j^j ' (^fz) saiuaiadmoa sojjsaeui soj
b ojunf oppjaTa A ofj&gt;zipuajde 'uppBJBdajd Bipnuí ajambaj as ojja
bjbj '(LfZ) cpuanaasuoo ua JBjqo ap uij b JipBnsjad jaqBS A 's
sns sspoi U^ jbjijiui aiJB ja 'soSimaua soj ap sbj A ssidojd
sbj aj^ua 'sojsBá soj A SB^uaj sbj ai^ua 'sapBpisaaau sbj A SBzanbu
sbj aj^ua s^uopsjaj sbj jaaouoa :sBiJBS33au sbsoo sbj ua asjjnjjsui
anb ^bij opB^sa ja JBUJSqo^ bjb^ -BiDuajaduioD bj opoj ajuB aSixg '^bw
-bjoojosm bj ap JBuimouap souiBjjpod anb 'jBapi ja sajBJ^jog auodoad
'soidia sosa sopo^ Bíndrai anb bj b 'epBjoouiap bj ap jBánj ug
' Í9fZ) sajafnuí sbj uBqsajduia anb asBjj eon Bjg ^^soABjasa soj
ap Bjnsuot bj,, buijb ja ua BiABpo^ usqBAajj sajuaS sBsa anb opuapip
'aiuBJ^iuap ouái9 un uoa jbojbui osmb soj sa)BJ^(og 'ojJBUJaqo^ bjbc!
ou A ojqand jb jBjnp^ BJBd 'oSawS ja jBjq^ij jaqBS uis Bzmb 'sbijbuiS
•uo sbjbj sns uoa 'sBjjnDut 'usSajj anb sa^ua^ uog "(^^) uaq^s anb
uaaja o jad Bapijod ap uaqBS ou : buisiui js b bjouSi as anb bj 'sa o^sa
'sbioubjouSi sbj ap Joad bj ua Bpimns Bisa —sajjjwaj b Biuana saj
-Bna sbj ajjua 'sauoiadaaxa SBmisjnbod uo^— anb sa opBjsa ap sojunsB
soj ubibjj anb soj ap bjjojÍbui bj b opoj ajqos BjjsoJua anb oj
•BjjanS Buajd ua Bqujsa as opusna ^abjS sbui jas Bipod ou aqaojdaj
^aJopBsiAOJdmi ap u^qssBd ou sajBjaua^ soj ap bijoábui bj anb
BqsjBuas isy 'ÍfZ) 81JB 8sa ua bi^uejou^i ns ap bjb^ op
-uaiaeij Buioipaui bj Bj^d uoiaBjijiqBij bj jauajqo Bjaipua^ajd anb oun
uoa BJBduioa oj A '^ip^u ap Bp^u opipuajdB sajuB jaqBq; uis Bapjjod
bj b jiuaA ap biobí as anb jb BipojBd A Bjnsuaa uoisb^o bj^o ug
•aqij^sap o^os ajuauí^j
-U3JBdB snb ooijBJOoraap uauíiSaj jap u^iaBqojdaj Bun auaiiuoa opuoj
ja ua A 'oaiuojí oppnas un Jauai apand ojos ojuomn^^jB asa 'jBuasua
apand ss 'ajuamSisuoa jod 'anb jÍ Biauaia sa pnjaiA bj anb ap bj sa bou
-bjoos Buijjaop BjapBpiaA bj anb somaqBS ouioa oja^ *(tS) sajqou o
soaiJ 'sojjaq usas isb 'sBuiap soj ap uoisiuiojjui ajuiípe ^s ou A 'ojsiabu
js soojsq 3p BijajBm ua 'ojaajmbJB- js sopijtpa ap BijajBui us '3ju3|
-aduioa js Buido ojos sauops^na sbjjo na anb sbjjuoioi 'sajuajadnioo
UB38 ou anbutiB 'sopoj b JBuido ajiuuad as 'opB^sa jap sajBjauaS sauoij
-sana sbj ua 'asuaiuajB uoianj^suoa bj un^as anb sa a^npB snb uozbj
BJamiJd ^J jC 'JBuasua apond 38 ou Bopjjod bj snb jduojsos jod Bzuaim
-oo sajBJi|9g 'sbjoSbjoj^ uoa upisnasip ns ug "(j^) soopijod SBtnajq
-ojd soj sopoj uappap snb soj nos 'ssubjbu^ 'soaauoqnq 'sajuBiojaiu
-oa 'ssjopBjq^j 'soaiSjnjBj^ui 'sajiusqjB 'sojajBdBZ 'sojsuBjBq :uopBU
bj ap saiUBJOuSí a sajiqsp sbui sonpiAipui eoj ap e^sandiuoa BqBjsa
ojqand jap BajquiBSB bj anb ja bjb¿ Bja BAispap uopafqo bj oja^
()^BBioijsnfui sbj opBjsa ns u3 Jipadmi ua autjsqo as

�las doctrinas socráticas en función del problema político. El gober
nante idóneo es el hombre bueno, y bueno es el sensato (^pov¡ious)
el que obra iluminado por la ciencia (255). La ciencia que se refiere
a los que gobiernan es la prudencia (Iu(5ouXíet) que consiste en velar
por la buena administración del estado y su seguridad. Ésta es efecto
de la concordia, la cual, a su vez, implica la justicia (256). Por otro
lado, sin el conocimiento de sí, es imposible el conocimiento de lo
que nos pertenece, ni de lo que depende de esto, pues todas estas
cosas dependen del mismo saber. De ahí que el que ignora lo que
le pertenece, ignora igualmente lo que pertenece a los otros, y por
tanto, lo que pertenece al estado. Ese hombre no puede convertirse
en un hombre de estado, ni en buen ecónomo. Ni siquiera sabrá lo
que hace. Está condenado a equivocarse y, por ello, a conducirse mal
en la vida privada y en la pública. Será desgraciado y hará desgra
ciados a aquéllos cuyos intereses administra. Así, pues, no será po
sible, no siendo discreto, ni ser bueno ni feliz: el vicioso sólo escapará
a la desgracia si se torna sabio. Con estas premisas pudo Sókrates
sentar la doctrina —desconcertante para los políticos prácticos de
todas las épocas— que los estados, para ser felices, no necesitan ni
murallas, ni trirremes, ni arsenales, ni población, ni grandeza, sino
solamente virtud. Y que, por consiguiente, la función central del go
bierno consiste en dar a los hombres virtud (257). Por eso es una
cuestión primordial de toda buena política ocuparse con la educación
de la juventud (258). Pero como nadie puede dar lo que no tiene,
para hacer virtuosos a los otros es preciso que el gobernante comience
él mismo por ser virtuoso y posea la justicia y la discreción (259).
Cuando Sókrates aconseja a Alkibiades que debe aprender lo que
hay que saber para actuar en política (260), quiere referirse al cono
cimiento de la virtud.
Según Xenophon, Sókrates exigía también para la educación del
gobernante, el cultivo de otras virtudes de que no nos habla Platón.
Necesita ejercitarse en la templanza (I-fK p.Teia) limitando sus im
pulsos físicos, acostumbrándose a las durezas de la vida y sometiendo
siempre las inclinaciones y sentimientos al dominio del espíritu. Con
cebida así, la templanza, más que una virtud particular es la base de
todas las virtudes (261) y probablemente fue Sókrates quien por
primera vez la concibió en su total esencia y significado (262). El
reverso de la templanza es la libertad. Ésta no es entendida en su
significado civil ni político, sino como la libertad interior que consiste
en no ser esclavo de las pasiones (263). Libre no es el que obra con

prescindencia de toda norma, sino el que precisamente, por ceñirse
a un principio superior, conquista la independencia espiritual al im
perio de los apetitos corporales. Por eso, un hombre libre en sentido
político puede ser un esclavo en sentido socrático. Y en estrecha unión
con ambas virtudes está por fin la autarquía, la fuerza interior que
se desarrolla como efecto de la limitación de los deseos a lo que es
trictamente se halla en nuestro poder. El modelo es aquí Dios, que
carece totalmente de necesidades (264). Este es.el aspecto de la ense
ñanza socrática que se ha caracterizado como cínico. Y ciertamente
el cinismo recogió estas virtudes para forjar con ellas su ideal moral.
Pero saltó por encima de la sabiduría socrática al pretender desarrai
gar al hombre de todos sus vínculos sociales. Sókrates no quiere eso.
La autarquía ha de realizarse dentro de la vida de la comunidad y
supone las formas de relación históricamente dadas. No cabe duda
en esto puesto que la considera una virtud del gobernante.
Sókrates mismo no intervino en política, pero una de sus mayores
preocupaciones era la de formar buenos políticos. Y cuando Antiphon
le reprocha una conducta que en general era mal mirada, se justifica
alegando que cree prestar mejores servicios al estado educando a
otros, que consagrándose él solo (265). Y, efectivamente, inducía a la
política a los capaces y preparados, como a Charmides y a Perikles
hijo, y disuadía a los que no servían, como a Glaucón (266). Y a aqué
llos que como Alkibiades poseían condiciones pero no habían hecho
aún su aprendizaje, les aconsejaba entretanto abstenerse de intervenir,
"proveerse de contravenenos" para evitar un fracaso prematuro y
fatal (267). Pero entendía, en cambio, que los que no servían para
nada, ni con palabras ni obras, ni en el ejército ni en la administra
ción, debían ser reprimidos por todos los medios, aunque fueran auda
ces o ricos (268). Y cuando se le objetaba que su ideal de gobernante
podía convertirse en un tirano, respondía que si el tirano no escuchara
los buenos consejos, cometería faltas y, en consecuencia, le sobreven
dría un castigo natural. Y si se le replicaba que podría matar al sabio,
respondía que esto sería su castigo más grande, pues, desprovisto de
su mejor apoyo, terminaría por arruinarse a sí mismo (269).
(Continuará)

I

(255)Plat. Alcib. I, 125 a s. Cf. Lach. 197 e: el que preside los asuntos más grandes
(los políticos) debe estar provisto de la más grande sensatez.
(256)Alcib. I, 125 e • 127 c.
(257)Id. id. 133 d - 134 c.
(258)Plat. Euthyphr. 2 c s.
(259)Plat. Alcib. I, 134 c. Xen. Mem. IV, 2, 11.
(260)Jd. id. 132 b.
(261)Xen. Mem. II, 1, 6 y 17; I, 5, 4.
(262)Vide Jaece. Paid. II, 62.
(263)Id. id. I, 5, 5 s.; IV, 5, 2-5.
— 84 —

(264)Id. id. I, 6.
(265)Id. id. I, 6, 15.
(266)Id. id. III, 2 - 7.
(267)Plat. Alcib. I, 132 b.
(268)Xen. Mem. I, 2, 59.
(269)Id. id. III, 9, 12 y s.
— 85 —

�— S8 —
^ Zl '6 'III T? PI(69Z)
•6S 'Z 'I ••"3W "MaX(89Z)
Zl 'I ^P7K "^id(¿9Z)
•¿ " Z 'III Pí PI(99Z)
•SI '9 'I P? PI(S9Z)
"9 'I Pi PI(WZ)

•S-Z 'S 'AI '••' S 'S 'I PI PI(9Z)
•Z9 'II Pfd -Ha^^vf p!A(Z9Z)
•^ 's 'I !¿I Í9'I 'II "^&gt;I\I 'N3X(I9Z)
•q ZEI T? Tí(09Z)
"II 'Z 'AI ••"? '
• ttl 'I 'IPIV ^d(6S3)
•8 a z •JHd^H"'3 "^vi^(8SZ)
• MI " P l "P? PI(¿SZ)
• ¿ZI " a SZI 'I '^P1V(9SZ)
sa aqap (eo^iijiod so[)
s b ^^j '^ 'qpjy "1V1^(SSZ)

•Z3JE9U3S apunj^ sera b[ ap oisiAOjd
spucj8 Boni soiunsB so^ apisajd anb p :a ¿61 •^oB'j -

'(69^) ouisiui js b asjBuinjJB jod bijbuiiujsi 'o^od jofara ns
ap ojsiAOjdsap 'sanil 'apuBJ sbui oSijsbo ns bijs^ o^sa anb Bjpuodsaj
'oiqBS jb jBjBta Bjjpod anb BqB^ijdaJ aj as is ^ -jBjnjBu oSijsbd an Bjjp
-uaAaaqos aj '^puanaasuoa us '^ bbhbj Bjjsjauíoa 'sofasaoa souanq soj
BJBqanasa ou oue.ni p js anb Btpnodsaj 'oubjij un na asjtjjaAuoo Bjpod
ajuBUjaqoS ap JBapi ns anb Bqsjafqo aj as opuBno ]^ • (89^) soou o sa^
-BpnB UBjanj anbune 'soipam soj sopoj Jod sopimudaj jas UBjqap 'upp
-BJjsraitnpB bj na iu ojpjafa ja ua iu 'sBjqo tu SBjqBjBd noo iu 'B
BJBd HBjAjas ou anb soj anb 'otquiBa ua 'Bipuajua ojaj *(¿9^)
A o^njBuiajd osbdbjj un jbjia^ BjBd KsouauaABJjuoo ap
^jxuaAJajuí ap asjauajsqB ojuB^a^^ua BqBÍasuoaB saj; 'aÍBzipuaadB ns nne
oqoaq uBiqBq ou ojad sauoptpuoa UBiasod 8apBiqi5j[y ouioa anb so^[
-anbB e j^ • (99^) uoanBj^ b ouioo 'ubjaj38 ou anb soj b BipBnsip A 'ofiq
aa^5jijaj b A sapiinjBu^ b ouiod 'sopBJBdaad A sa^BdBO so[ b BDijJIod
B[ b Bionpui 'ajuauíBAn^ap 'A '(S9^) IOS Ia asopuBjSBsuoo anb 'sojjo
b opnBonpa opBjsa p sopiAaas sajofaní jBjsajd aajD anb opu^Sa^
BDijnenf as 'BpBJixa ^ra Bja jBiauaS ua anb B^onpuoa Bun Buaojda^ a^
uoijduuy opu^na j^ 'so^ijjiod souanq jbuuoj ap b^ bj^ sauoiaBdnooaJtd
s^joÁBin sns ap Bun ojad 'Bo^ijod ua ouiAjajur ou ouisim sajBxs^^g
•ajuBu^aqo pp pnjJiA ^un Bjapisuoo b^ anb ojsand ojsa ua
Bpnp aqBo oj^ -SBpBp a^uauíBoxaoasiq u^pBpj ap sbuiioj sb^ auodns
A pBpmnuioo B[ ap BpiA b^ ap ojjuop asjBzt^aj ap Bq BjnbJBjnB vj
•osa aaamb ou 83jbj5[9S 'S3[bPos so^nauíA sns sopo^ ap a^quioi^ ye jbS
p japuajajd ^e BaijBjoos BjjnpiqBS b^ ap Btnpua ^od o^^bs oja,j
^Bapi ns s^jp uoa -ibíjoj BJBd sapnjjiA SBisa ^tSooaj orastup p
^ "oamp oraoo opBzuajoBJB Bq as anb bdijbjdos bzubu
-asua v\ ap oiaads^ p sa ajsg '(f^z) sapBpxsaaau ap aiuaurpnoj aaaJtBD
anb 'soiq jnb^ sa oppom ^g ^apod ojjsanu na B[TBq as ajuauíBiDu^
-sa anb o^ b soasap so[ ap uoiaejiuTi^ b^ ap ojaap oraoa B^o^ssap as
anb joiaaim Bzianj b^ 'BtnbjBjnB b^ uij Jod Bjsa sapnjJtA SBquiB uoa
uoran Bqaajjsa ua jc^ -oauBJaos oppuas ua OABpsa un jas apand oou^od
oppuas ua ajqr[ ajqraoq un 'osa joj 'sa^jodjoD soiiiadB so^ ap owad
-rat {B ^Bniutdsa Biauapuadapui B[ B^sinbuoa 'jouadns otdiouud un b
asjiuaa Jod 'ajuaraBsioaad anb p ouis 'butjou Bpoj ap Biouapupsajd

uod Bjqo anb p sa ou ajqrj *(9^) sauoisBd sb^ ap OABpsa jas ou ua
ajstsuoa anb Jtoijajuí pBjjaqi[ bj^ oiuoo ouis 'oatji(od ra ^iAp opBDijiuSis
ne ua spipuaiua sa ou bjs^[ #pBjjaqi[ b^ ea BzuBjduiaj bj ap osjaAaJ
13 '(^9S) opBoijiuSis A Bpuasa ysioi ns ua oiqpuoo B[ zba Bjamijd
Jod uamb sajBJ5[9g aní ajuauía^qBqojd jC (\gz) sapniJtA sbj SBpoj
ap asBq b^ sa JB^napjBd pn^JiA Bun anb sbut 'ezuB^draa^ bj 'isb Bpiqaa
-uo[) 'njTJídsa pp omiiuop ye sojuatuipuas A sauoioBuipui SB[ ajdmais
opuaijauíos A BptA B[ ap sszajnp sb^ b asopuBjqtunisoaB 'sooisij sos^ud
-raí sns opuBjimr[ (ii3id})^¡) BzuB^draa; b^ ua asjBjpjafa
•U9JBj,j Bjqeq sou ou anb ap sapnuiA sbjjo ap OAijjna p 'a
pp U9pBanpa bj BJBd uaiquiB^ BiSixa sa^BJ^jog 'uoqdoua^
•pnjjtiA bj ap oiuairap
-ouoa jb asjuajaj ajamb '(09^) Boijjjod ua JBnjaB BJBd Jaqss anb jÍBq
anb oj japuajdB aqap anb sapBiqí^jjy b sfasuooB sajBJ3(9g opu^n^
'(6S^) uopajasip bj A Bpijsnf bj Basod A osonjJiA Jas Jod ouisiui ja
aouaiuioa a^uBujaqoS ja anb ospajd sa sojjo soj b sosonjJtA ja^Bq bjb¿
'auaií ou anb oj jsp apand ajpeu ouioo oja^ '(8S^) pn^uaAnf bj ap
uopBDnpa bj uoa 3sjednoo Baijjjod Buanq Bpoj ap jBipjomud uo^sana
Bun sa O83 jo^ '(¿^^) pnjjjA ssjquioq soj b jep us ajsisuoo oujaiq
-08 jsp jBjjuaa uopunj bj 'ajuatnSisuoa Jod 'anb j^ "pnjJiA a^uauíBjos
ouis 'BzapuBiS m 'u9psjqod iu 'sajBuasjB m 'saiu^ajuj tu 'sBjjBjnm
iu UBjisaasu ou 'saaijsj jas Bjed 'sopsisa soj anb —ssaoda sbj SBpoj
ap soaijDBjd soatjjjod soj BJBd ajuBjjaauoosap— BuiJjaop bj je^uas
sajBJijog opnd SBSimajd SBjsa U03 "otqBS bujoi 38 is BpBjSsap bj b
BJBdBasa 0J9S osopiA ja :zijaj tu ouanq Jas m 'o^ajosip opuais on 'ajqis
-od Bjas ou 'sand 'jsy •BJisiuimpB sasajaiui so^na sojjanb^ b sopep
-BjSsap BjBq A opBpsjSsap Bjag •Baijqnd bj ua A BpBAijd BpiA bj ua
jbui asjpnpuoa b 'ojja jod '^ asjBaoAinba b opsuapuoa Bjsg -aosq anb
oj BjqBS Bjambis i^[ •ouiou93a uanq ua iu 'opBjsa 3p ajqmoq un ua
asjijjaAuoo apand ou ajqmoq ss^ -opE^sa jb aa^ua}Jad anb oj 'ojubj
iod A 'sojjo soj b aaaua^jad snb oj 3juauijBni bjou^t 'aaaua^jad 3j
anb oj Bjou^i anb ja anb iqB ^q uaqBs oiusiui jap uspuad^p sBsoa
SB^sa SBpoj sand 'ojsa ap apuadap anb oj ap ra 'a^aua^jad sou anb
oj ap oraaiuipouoa J3 ajqísodnii sa 'rs ap oiuaitupouoa ja uis 'op^j
ojio jo&lt;j • (9S^) Bpijsnf bj Boxjdrai 'zaA ns b 'jBna bj 'Bipjoauoa bj sp
ojoajo 83 bjs^ "pBpijnSss ns A opsjs^ jap u9pBJisiuiuipB Buanq bj jod
JBjaA ua ajsxsuo^ anb (nj^no^nj) Bpuapnjd bj ss UBUJdiqo^ anb soj v
ajaipj ss snb Bpuap vj "(55^) Bpuap bj Jod opsuiuinji Bjqo anb ja
(^noirl^^odá) oiBsuas ja 83 ouanq A 'ouanq ajquioq ja 63 oauopí sjubu
•J3qo3 jg[ -oaijijod Burajqojd jsp uopunj ua SBapBJaos SBuiajoop sbj

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1105">
                <text>Sókrates : continuación de "Los orígenes de la filosofía del Derecho y del Estado".</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1106">
                <text>LLAMBIAS DE AZEVEDO, Juan</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1107">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 51-85</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1108">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1109">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1110">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1111">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1112">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="114" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="181">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/abc2fd6cc23aa3025a9fac57632c206d.pdf</src>
        <authentication>cc74ad5e8ab82d973f1a301fc144397d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1094">
                    <text>— LZl —
•EIJBJ8
-oijqiq A BSiju^ojny — 'sajBJauaS sauoisnjsuos A uaumsag -jj^^
•sEapiouigis A sajBjnsuiuaA-ojnsune sejiiajea sb^ ap oioaaip uaiquiEi
euiejíjoioj jC Ejjajip uopBAjasqo "IX ~ •SBtajja.i sbia A sa.iEqjnqB.il
-xa A sajcqjnq sooEipjBa 8oiiua[) -x — ¿uauaii eai^ojomj uoiocarj
-iuSis anb ^ nsainuai oiuod &amp;. apuop? 'uozejo3 [ap sBsoiAiau SBjqij
ap sodij O3QI9 sorj "^j — 'EpEzijiAomuí Bp^auaB uoo O[njtjjuaA [ap
{Esnuis ouijij í opEzi[¡Aouiui snuis (a uod jEjnJujuaA-o^njj.inB jEsnuis
oiujijj 'IIIA — ¿BÍ3IÍSÍJ ns 80 IBn3 ^ sauoixauo^ sns uoe
•oam ui so^[a ap uopcdJijxa i. uozcjoo pp soijSue8 so[ ap
-bj3 'HA — •B^imojpijuB A B^iuiojp uop^npuoa X psnuis opucuioj
apqop uod sanozBJo^ ap ojuatuuadx^ 'B3BipiB3BJiui uoponpuoj B[ ua
osoiAJau Eiuaisis ^p A ooi^i^adsauB A. oiijuadsa jBjn^sniu inuajsis jap
jadB^ ¿sap^pouiaju; scaijioadsa Süjqij uajsix^? "j^ — "bjuapaj^ uoa^j
ap uoiOE[uqi^i:j)[n A -jain[jojo;iu-oaiaiEojonu 'uoijEjjuqijojjuu 'nop
-E[uqi|0J3iui) 8E3ijBj9oipjB3OJ]3apBJipa scirajujy ¿uop3Bj)uo3 bj ap
euiBj3oipjB3Oj]3a^a [a j^po^ip ajqísod 9^? 'BuiBi^oipjBsojjsap A Eimiu
-ojdu^ '^ — ¿BpBti o opoi jap ^a^ E^ auati jojba anf)? ¿baijdb ajojSBip
e\ ajsixg? -Bsuianiogí aiuauíEpuisa uopaEJiuo^ bj ap ouamouaj a[qoQ
•uopaEjjuo^ ap pBppopA A pBpisua;ui 'Bjqjj ap |Ep;ui prni^ucj -j^j
— 'UOI33BJ1UO3 b^ ap Ejiunnb a^uauíBind uopE3i[dxa A {Bnopnnj
"saJBp^asnm SEjqij E[ ua sedciqtmiiE sajEpiooijaq sauopEui
¿sopEijjsa sojnasniu boj ap b^iSojoisij A E.iiSojojp pEpiun bj sa?
ojamo3jB6 [3 ¿ouo^Bjnpuo osa^ojd un sa? sajBjnssnm ss^qij sbj ap nop
-^Ejjuoa c^ 'BEpuo-ojjiui sej ap uopESfidojd A sisaua^ ¿uop3BJ¡uo^
bj ap [Bjaua^ EiJoa; bj bjbcI sopodojjjB sojjap ua UEAJasqo as anb
uoioyvjjuoj ap sopuo sbj uauap jojba an^)? *sopBjqaiJ9A ap uozbjo^
ja na ssuaiqn^sap BEpuo-ojDij^ -jjj — -uopE^Jdja¡ui ap souajuD
A ojpnjsa ap jEiaajBiu 'ss3inaax "II — •nopanpoaiui a

oihv^iis

svaviaavD • onnaM saxtoi^viaa
svi aa ivxxrawEmadxa o^iooioxsih
oíanxsa — svKva^oiaavDoxo^ a oaxDaia 'viavaoox
•vMaxtiooa^iitt aa vaMvxin^is MoiDMaxao ^ soDviaav:

soaxxtao a soiAaaM aa viaivava MOiovaouxa

mozvhod iaa
^t^ ap uptoo9its^auj ap ojnjtjsuj)

—• 'sooiSojotg

3IM3W37J

�PREFACIO
Brevísimo es este prefacio y extensa la introducción. De lo demás,
juzgarán los demás, pero debemos advertir que no se trata de uno,
sino de muchos trabajos inéditos, en continuidad o no con otros éditos.
Monografía-libro de visión personal, luego de años de exploración a
favor, sobre todo, de técnicas originales y por eso, precisamente, se
tiene muy en cuenta aquí la labor que ha precedido a ésta, según
es norma en Ciencia, por justicia y riesgo de ser original por igno
rancia. ..
La realidad se puede investigar como si fuese la primera mañana
de la creación y es muy buen ejercicio hacerlo así para librarse de
la dictadura de conceptos que todos admiten sin dudar de su exac
titud, aunque uno se pierda por vías falsas, en pos de ilusiones de
originalidad; pero una vez encontrado algo, la única forma (frecuen
temente ingrata) de asegurarse que detrás de ese algo no hay alguien,
es una cuidadosa consulta bibliográfica.

INTRODUCCIÓN
Fácil es tener conceptos claros y distintos; difícil es que los
conceptos no sustituyan la realidad con la apariencia de ser su repre
sentación e interpretación.
La historia de nuestros conocimientos biológicos está plagada de
errores debido —aparte defectuosas observaciones—• a la sustitución
de la realidad por conceptos, cuando no por palabras. Asunto muy
diferente es la elaboración racional de los hechos, de cuyos límites
hay que tener conciencia, porque también puede inducirnos a fal
sedades.
Asegurada la exactitud de las observaciones, el error más grave
y común consiste en tomar la parte por el todo. He ahí el origen de
numerosísimas teorías que, forzando las interpretaciones se convierten
en sustitutivo mental de una verdadera representación de la realidad.
Una interpretación correcta de la histofisiología cardíaca no solo
requiere un profundo conocimiento de su histología, de su fisiología,
de su química y de las estructuras fijadas instantáneamente en las
diversas fases de actividad y reposo, sino además y sobre todo la
directa percepción ¿re vivo de lo que llamaremos estructura funcional,
de más arduo descubrimiento y análisis que el de las figuras estáticas
por inmovilización, interrupción y muerte de formas y procesos natu
ralmente dinámicos.
Suele considerarse como Histofisiología una especie de paralelo
histórico entre función y estructura, una especie de historia com
pendiada en las estructuras que se fijan mediante reactivos químicos.
— 128 —

El proceso vital se divide en fases y para cada una de ella habría un
correlato histológico y citológico característicos.
¿Cómo saber qué es estructura funcional y qué es artificio de
fijación? Sólo con la directa observación de las estructuras in vivo,
sin negar las aproximaciones por medios indirectos.
En la estructura funcional convergen lo histológico o citológico
y lo fisiológico y es cosa única, o mejor, permanecen en ella, sin
que se disocie por conceptos, la natural unidad viviente de función
y forma, de estructura y función. Con la muerte y nada más que con
la muerte forma y estructura son nada más que forma y estructura...
Indudablemente es una mala orientación la que conduce a creer
que la Histología es más Histología cuanto menos fisiológica. No hay
un solo gran histólogo que no haya sido o sea, en mayor o menor
grado, fisiólogo. En nuestra época, casi todos los anatomistas que no
evolucionan hacia la Cirugía, evolucionan hacia la Fisiología. A su
vez, fisiólogos eminentes fueron o1 son histólogos (Gaskell, Langley,
Baylis, Schafer, Sherrington...). Es contrario a la realidad y al pro
greso concebir la Histología como un todo cerrado entre la Embrior
logia y la Fisiología.. • •
Ningún fisiólogo podrá prescindir, sin riesgos de equivocarse, de
los datos citológicos e histológicos. Sería como estudiar los íntimos
dramas de la vida no importándole ni autor ni actores. Mollard juzga
que esa prescindencia ha sido causa de perderse en discusiones y
deducciones falsas: "Beaucoup de discusions vaines, de déductions
fausses, d'opinions erronées qui encombrent encoré les traites et memoires de physiologie, sont nées de la méconnaissance par les experimentateurs des données histologiques" (1).
Respecto al corazón, como al sistema nervioso, basta cotejar dos
tratados, uno de Histología y otro de Fisiología, para sorprender la
transfiguración, no bien interpreta, del histólogo en fisiólogo y del
fisiólogo en histólogo, sin suponer con ello que toda la Histología
se pueda interpretar en términos fisiológicos ni que toda la Fisiología
se pueda interpretar en términos histológicos.
La Histología sin la Fisiología es incomprensible, lo mismo que
la Fisiología sin la Histología, aunque no sean suficientes para com
prender a los seres vivos. Para esto, nada es suficiente.
Tanto el análisis de las estructuras como el análisis de las fun
ciones conduce a la Bioquímica. Y a su vez, la investigación química
de células y fibras conduce a la Citología. El citólogo estudiando las
ultraestructuras (sub-estructuras, metaestructuras) va al encuentro
del químico, y el químico estudiando la forma y posición de las
moléculas en los seres vivos, va al encuentro del citólogo. Por un
lado, el poder resolutivo del microscopio electrónico revela estruc
turas que confinan con las grandes moléculas; por otro, la difracción
de los rayos X, al permitir localizar los cuerpos químicos en células
(1) Les nerfs du coeur. — Revue Genérale d'Histologie. — Tome III. Fascicnle 9. —
Paris, 1908, p. 13.
— 129 —

�— •&lt;^

— 6SI —
"T -á '8061 'a
— -jnao^ np s/jau ^7 (j)

-JH

SBjnjaa ua soaitujnb sodjana soj jbzijb^oj jpiuuad jb '^ soabj soj ap
bj 'oajo Jod isBjn^ajoui sapuBj^ sbj uoa ubuijuod 9nb SBJn)
osiuojiaaja oidoasojauu jap OApnjosaj japod ja 'opB[
nn joj 'oáoj^ip jap ojiuanaua {b ba 'soaia sajas boj na SBjnaajoui
sbj ap uopisod X buijoj bj opueipmsa oonuinb p A 'oaitnjnb pp
ojjuanaua jb ba (sBJrnonj}S3B}aui 'sBjn^anjjsa-qns) SBJnianjjsaBJijn
sb[ opuBipnjsa o^ojoip jg "biSojoji^ bj b aanpuoa SBjqij A ssjnjaa ap
Baiiumb uoi^bSiis^aui bj 'zaA ns b a -BOiuimboig bj b aanpuoo sauop
-uní sb[ ap sisijbub p omoa SBjniaiujsa sb[ ap sisijbub p ojubj^
•ajuapjjns sa Bpeu 'ojsa bjbj -soaia sajas soj b japnajd
-moa BjBd Ba^naiaijns UBas ou anbunB 'biSojojsijj v\ vas BiSop^isi^ rt\
anb orasira o^ 'a^qísaajdmoaní sa biSo^oisi^ bj uis BiSopDjsijj vj
•eoaii^ojojsiq soaiaijaj ua jBiajdja^ui epand as
Bj3o[oisi^ b^ ^poi anb m sooi^ojoisij souiuua} ua jB^ajdaajui Bpand as
Bj^opDjsijj bj Bpoj anb ojja uod janodns ais 'oSojoisiq na o^ojoisij
jap Á. o^ojoisij na oSojoistq jap 'Bjajdaaiui naiq ou 'uop
bj japuajdjos Bjsd 'bi^ojoisij; ap ojjo Á b;8o[O}sijj ap oun
sop JBfajoo Bj^sq 'osoiAjau Buia^gis jb ouiod 'uozbjoo jb ojaadsa^j
*(l) tt9^nbiSo[Oisiq saauuop sap gjnajBjuauíij
-adxa saj jsd aauBssiBuuoaaui bj ap saaa juos ^at^ojoisi(qd ap sajiotu
-ata ia ^ajiBjj 89[ aaoaua luaaquiooua mb saaaojja suomidotp 'sassnBj
suopanpap ap 'saniBA suoisnasip ap dno^n^ag,, :sbsjbj sauop^npap
Á sauoisnasip na asjapjad ap Ben^a opis Bq Biauapupsaad ssa anb
BSznf pJBjjoj^ 'sajoiaB tu jojiib tu ajopaB^jodini ou BpiA bj ap SBiuBjp
somiiui soj JBipmsa ouioo Bijag -soai^ojo^siq a 8ooiáo[oji3 soiep eoj
ap 'asjBDOAinba ap soSsatí uis 'jipuiasajd Bjpod oSofoisij un^ui^
•BiSojoisrj; bj á bi
*oijqra^j bj ajjua opBjjaa opoj un ouiod biSojojsijj bj Jiqaauoa
-o^d jb A pBpij^aj bj b ouBjinoo sg •( • • •nojSuiJjaqg 'japqog
'^a^SuB^j 'I^^^^^) soSoj^jsiq nos o uojanj sojuauíura eoáojoisij 'zaA
ne y 'biSojoisi^ bj BioBq UBnopnjoAa 'BiSnai^ bj Bp^q uBuopnjOA9
ou anb sbisiuioibub soj sopoi isbo 'Booda Bjjsanu u^ 'o^ojotstj 'opBjS
jouara o joíCbui na 'sas o opis babij ou anb oáo^ojsiq ubjS ojos nn
oj^j *B3i^ojoisi| souara ojuBn^ Biáo[o^sijj sbui sa Biáo^^sijj bj anb
b aanpuoa anb bj uops^nauo bjbui son sa ainamajqBpnpu^
* * • BJrnonJisa Á buijoj anb sbui ^pBn nos Banjanjiea Á buijoj ajjanuí bj
no anb sbui Bp^u Á ajjanra bj U03 'uopunj A BJnjonajsa ap 'butjoj ¿
nopnnj ap a^uaiAiA pBpinn jBjniBu bj 'so^daouoa jod aioosip as' anb
uis 'Bjja na na^auBuuad 'jofam o 'soiun bsod sa Á oai^ojoisij oj A
oaiSo^ojp o o^i^ojoisiq oj ua^jaAuoo jtmoiounf tunjonjisa bj u^
-soi^ajipm soipaui jod sauopBuiixojdB sbj jeSbu uis
'oam 111 SBjnianJisa sbj ap uopBAJasqo Biaajip bj uoa ojog ¿uoi^
ap optjijjB sa anb A jmtotounf nunjonjis^ sa anb jaqBs 0U10^?
•80at}8JJ9^aBJBD OOlSo^Ojp A OOlSo^O^Siq OJBpjJOD
nn BjjqBij Bjp ap sun BpBO Bjsd A sasBj na apiAip as [bjia osaaojd 1^

— 8ZI —
•soaiuiinb soAtjoBaj ajuBipaoi ubíij as anb SBjnjonjjsa sbj ua BpBipuad
-moa Bijojsiq ap apadsa Bun 'Bjnianjjsa A u^punj ajjua oau9jsiq
ap apadsa Bun BjSojotsijojsijj ouioa asjBjapisuoa ajang
•soaiuiBuip ajuauqBj
sosaaojd A sbuijoj ap aijanuí A uopdnjjajni 'uopBzijiAOUiui Jod
pBjrDoij sbj ap ja anb sisijbub A ojuaiuiijqnosap onpjB sbui ap
'^vuotounf vunjonjisa souiaJBuiBjj anb oj ap oam ut nppdaajad BjaaJip
bj opo^ ajqos A SBuiapB ouis 'osodaj A p^piAiioB ap sasBj SBSjaAip
sbj ua ajuauíBauBjuB^sui SBpBfij 6Bjnjonj;8a sbj ap A Boiuiinb ns ap
'Bi3ojoisij ns ap 'BiSojo^srtf ns ap oju^nupouoa opunjojd un ajainba.i
OJOS OU B3BlpJB0 BjSojOISIJOJSiq BJ ap B^33JJO3 UOpB)ajdjaiUT BU^
'p^pijBaj bj ap uopBjuasaadaj BjypepjaA Bun ap ^Bjuaui OAijnjiisns ua
uajjaiAUoa as sauopejajdjajui sbj opuBZJO^ 'anb sbijob^ SBuiisjsojauínu
ap ua^ijo ja iqB ajj -opot ]3 uod 9%xod vj jotuoj ua ajsisuoo unuio^ A
3abjS 8bui JOJja ja 'sauopBAjasqo sbj ap pn^poBxa bj BpBJnSasy
-jbj b soujpnpui apand uaiqiuB^ anbjod 'Bpuapuoo jausi anb ABq
8ajuui[ soAna ap 'soqaoq soj ap jsuopsj uopBJoqsja bj sa aiuajajip
^niu ojunsy 'SBjqBjBd Jod ou opu^na 'so^daDuoa jod pspijBaj bj ap
uppnjiísns bj b —sauopBAjasqo SBSonjsajap a^JBdB— optqap sajojja
ap BpB^Bjd B}sa so3iojotq sojuauupouoD soi^sonu ap Buojsiq b^
•uopBjajdjajuí a uopBjuas
-ajdaj ns jas ap BpuaiJBdB bj uoa pspipaj bj uBÁnjtjsns ou soidaauoo
soj anb sa ipjjip isotupsip A, sojvp go^daauo^ jaua; sa

•B3ijBjSoijqtq B^jnsuos BsopBpina Bun sa
j JÍBq ou oSjb asa ap s^jjap anb asjBjnSasB ap (bjbjSui ajuauta^
-uanaajj) buijoj B3iun bj 'oSjb opBjjuooua zaA Bun o jad í pBptjBUTáwo
ap sauoisnji ap sod na 'sbsjbj sbia jod Bpiaid as oun anbunB 'pnni
-3Bxa ns ap jspnp uis uajiuipB sopo^ anb sojdaauoD ap BjnpB^aip bj
ap asjBjqij Baed isb ojjaaBq oppjafa uanq Anuí sa A u^p^ajD bj ap
BUBUBtu Baaiuud bj asan) is ouioa JBáijsaAui apand as p^pijBaj vj
• • -vioum
-ouSi uod pntiüijo uas ap oSsaij A Bppsnf jod '^puai^ ua eiiijou sa
unSas 'Bisa b opipaaajd Bq anb JoqBj bj jnbs Bjuana ua Anuí ouaij
as 'ajuaraBsiaaid 'osa jod A sajBui^iJO SBaiuaaj ap 'opoj ajqos 'joabj
b nopBJO[dxa ap soub ap oSanj 'jBuosjad upisiA ap ojqij-BjjBjSouoj^;
*so}ipa sojjo nos ou o pBpinuijuo^ na 'sojipaui sofBqBjj soq^nuí ap ouis
'oun ap bjbjj as ou anb ji}jaApB somaqap ojad 'sBuiap soj
'sBiuop oj 9(i -uopanpoj^uí bj Bsuajxa A opejajd ajsa sa oiuisiAajg

�y fibras, nos revela las moléculas en los lindes de las estructuras.
Ultraestructura y molécula tienden a confundirse. En busca de la
unidad perdida avanza la Biología, sin dejar de diferenciarse. No es
una unidad de síntesis: es una unidad de esencia.
Las modernísimas investigaciones tienden a probar la intuición
de Bichat, según la cual de la naturaleza y posición de las moléculas
dependería las propiedades de los tejidos. Pero nada invalida la
significación de las estructuras celulares perceptibles con los micros
copios comunes.•
En el fondo, todo estudio histológico es un poco fisiológico, ya
porque plantea problemas a la Fisiología o porque resuelve proble
mas planteados por ésta, bien por la natural tendencia a interpretar,
no sólo a describir; pero aún cuando la investigación histo y citológica tuvo cierta orientación funcional desde sus comienzos, lo mismo
que genética, en presencia de tantos elementos nuevos preocupó pri
mero describirlos y con ello sobrevino el predominio de la morfología
pura hasta que surgieron dos direcciones que Policard caracteriza así:
"l'histologie, science physiologique, et l'histologie, science morphologique". Todo debe concurrir para la visión y comprensión de la
unidad viviente. No se trata de confundir lo que el análisis científico
ha distinguido perfectamente, sino de evitar limitaciones artificiales
que con cautivante claridad de conceptos no permitan ver bien la
totalidad de ningún problema ni seguir su desarrollo sin frontera de
asignatura o de teorías. Más natural es el paso de la histología de
un órgano al de su función que el de la fisiología de un órgano como
el hígado a la fisiología de otro órgano como el ojo, por ejemplo.
Y si ese paso no se da por muchos investigadores, débese a dos causas
principales: la primera es mental (no interesarse más que a medias
sobre lo que es un órgano, quedándose en la observación, no tentando
la experimentación) ; la segunda es técnica (el que domina las técnicas
histológicas suele no dominar las fisiológicas, y vice-versa). Se com
prende la importancia de técnicas a la par histológicas y fisiológicas.
En esa dirección, pero no solo en esa, se orienta nuestro esfuerzo.

El estudio biomicroscópico directo del miocardio y la obtención
paralela o simultánea de microcinematografías, electro y fotocardio-

inespecífico? Se carece de pruebas de que del nodulo de Keith y
Flack emane algún fascículo que lo relacione con el nodulo de Aschoff-Tawara, pero se han descripto muchos (veremos las confusiones
en que se ha incurrido). Las fibras musculares específicas de la zona
sinusal se encontrarían como islote en medio de las fibras miocardíacas anespecíficas.
Respecto a las relaciones entre el sistema específico y el anespecí
fico, tres son las posibilidades: a) que estén en continuidad y sin trán
sitos estructurales ni histoquímicog, bruscamente se pasaría de un sis
tema a otro; b) que estén en continuidad, con tránsitos insensibles de
estructuras; c) que entre ellos no haya continuidad, sino contigüidad.
Dentro de la última imagen cuatro serían los sincitios yuxtapuestos:
1., el específico de la zona sinusal; 2., el específico aurículo-ventricular (nodulo de Aschoff-Tawara, haz de His, red de Purkinje); 3., el
sincitio anespecífico auricular; y 4., el sincitio anespecífico ventricu
lar. Aunque no expresadas en los términos -precedentes, a eso tienden
las contribuciones de Glomset, Richard y Birge (1945). Difícil es
establecer un seguro criterio para precisar qué se entiende por sis
tema específico del corazón, porque entre éste y el anespecífico las
diferencias histológicas, citológicas e histoquímicas son cuantitativas,
no cualitativas (más o menos glucógeno, más o menos oxidasas, dis
tinta relación miofibrillo-sarcoplásmica, etc.). Y en animales poiquilotermos (peces, batracios y reptiles) ni siquiera se descubren las
diferencias cuantitativas anotadas entre las fibras musculares del
sinus, las unitivas (aurículo-ventriculares) y las miocardíacas pura
mente auriculares y puramente ventriculares. Por eso, hay autores
que niegan la existencia del sistema específico en vertebrados poiquilotermos. Cuéntame como tales autores, Davis y Francis (1946), quie
nes luego de compulsar las más recientes investigaciones, concluyen
que en vertebrados poiquilotermos "is no histological specialization
of any part of the cardiac musculature (e. g. nodal tissue, Purkinje
fibers) comparable with that in the homoiothermal vertébrate as a
basis for the initiation and conduction of the cardiac impulse"(2).
Anteriormente (1941) habían emitido la opinión de que el sistema espe
cífico del miocardio (el nodulo de Keith y Flack, el nodulo de AschoffTawara y las fibras de Purkinje) es una neoformación que en el pro
greso evolutivo comenzaría en las aves y se desarrollaría en los ma
míferos de acuerdo con la rapidez o frecuencia del ritmo cardíaco
proporcionalmente al volumen del corazón: "that the nodes and

gramas nos conducen inevitablemente a dos series de problemas: unos
generales, comunes a todo músculo; otros propios del corazón. Desde
el solo punto de vista muscular, es este órgano un complejísimo^ sincitio que en las aves y en los mamíferos se interrumpe casi comple
tamente por la banda tendinosa de la cual derivan las valvas aurículoventriculares. Interpuesto entre un sincitio anespecífico auricular y
un sincitio anespecífico ventricular está el sistema específico, también
sincitial. Dos problemas se plantean: 1., ¿hay continuidad en todo
el sistema específico?; 2., ¿cómo se pasa del sistema específico al

Purkinje fibers of mammals and birds are neomorphic developinents
evolved in association with the relatively faster heart rate (in proportion to the size of heart) in these animáis" (3). Si nos expresá
ramos recurriendo a una nomenclatura similar adoptada en Neuro
logía, diríamos que el corazón puede dividirse en paleocardio y

— 130 —

— 131 —

(2)Francis Davis and Eme T. B. Francis, 1946. — The conducting sistem of the ver
tébrate heart^ —- Biological Reviews of the Cambridge Philoeophical Society. —
Vol. 21, N. 4, Pág. 177.
(3)Loe. cit., pág. 177.

�•¿¿t •^?&lt;! '-IP '3orI (S)
•¿il &lt;8?d 'i oü 'tZ "lA
fBoi^dosojjq^ aSpijqioB^ qi jo bm^ia^jj ]B3i8o[otg — -uvay atnjqat
fo wajst* ^mjonpuoa ai/x — -9^6! 'SI3HVH.J -^ #x oia PaB siavq siomvh^ (^)
ií oipuoooajnd ua asjipiAip apand uozbjo^ ja anb soureiJip 'bjSoj
-ojna^ ua BpBjdops jbjiuiis BjniBjanamou son b opuai.unaa.1 souibj
-Bsa-iaxa son ig •({?) tisjBuiiUB asaqi ni (l-isaq jo azis aqj oj nopjod
•Ojd Ul) 3JBJ }JB9q J3J8BJ ApAIJBjaJ aqj qilM U0I}BpOSSB UI paAJOA^
SíuauídojaAap aiqdjomoau a.re spjiq pus sjbuiiiibui jo sjaqij afui^j.mj
púa sapou aq^ isqi,, :uozbjoo jap uamnjoA jb a^uamjBUop.iodo.id
oaBjpjBO oinju jap spuanaajj o zapídsj bj noa opjanaB ap soaajjuí
-bui boj; ua BUBjjojJBsap as jÍ s^ab sbj na BUBznanio^ OAijn^oAa osaiS
-cud [a ua anb U9iOBinxojoan Bnn sa (afm^jn^ ap SBjqij sbj á bjbmbj^
-jjoqDsy ap op^pou p '^b^^ X ^ia^ ap o^npou p) oipjBooira pp ooijid
-adsa Braa^sispanb ap upiuido B[ opijiuia nBjqBi{ (lf&gt;6l) aiuanwoijajuy
•(^)Ha8{ndrai osipjBD aqj jo uoij^npuo^ puB uoijbijiui aq^ ioj siscq
b se ajBaqa^jaA ptojaqjoiouioq aqi ai jBqj qji^ a^qBJBdnioa (sjaqij
afaisfJtn^ 'anssii {Bpou -2 -a) ajniBjnasnuí ^BipjtBa aqj jo ^red ^u jo
uoijBzi[Bpad8 psoi^ojojBiq ou siw soiniajojmbiod sopBjqa^JaA na anb
uaXnpuoa 'eanopB^jisaAUi sajnaioaJt sbih 8B[ jBs^nduioa ap oSaiq san
-amb '(9^61) siohbj^ A biabq 'sajojnB sapi onioa asnBinan^ -8onuajo[
-mbiod sopBjqajjaA na ooijiaadsa Btaaisis pp Bianaisixa v\ u^Sain anb
sa-tojtiB -^Bq 'osa io¿ •sajtBp^oiJjnaA ajnauíBjnd Á sajBinoianB aiuam
-Bjnd BBaBipjBooini sb^ ^ (8ajBp^aiJinaA-o[nDwnB) SBAijmn sb^ 'snnis
pp sajB^nosnin SBjqij sb{ ajina s^pejouB SBAtiBjpuBno sBpuajajip
SB[ naaqno^ap as Bjambis m (ea^ndaj Á sopBJjBq 'saoad) sonuajo|
-mbiod sap^iniuB ua j^ •(•a^a 'Baiui8BjdoojB8-o[{ijqijoini noioBp^ b^ui^
-sip 'sBSBptxo sonam o sbiu 'ouo^oon^ií sonam o sbui) svanmifono ou
'svapntpuvno vos svotutmbojsiif a svoiSpiojio 'snoiSojoisfn swiouajafip
svj ojtfioadsaun ja Á atsa ^ujua anbuod 'hozbjod pp o^ijiaadsa Bma)
-sis Jod apnapna as anb JBspajrd BjBd oiiajiia oanSas un jaaa^qB^sa
sa IPJJTG "(Stól) ^^J!9 A P-1^1!3^^ 'Jasmojf) ap BauoiDnqiJinoa sb^
uopuaij osa b 'sojuapaaaad- soninua^ so[ na gepasajdxa on anbuny -jbj
-nau^uaA ooijtaadsauB oiuauís p '0-^ Á iJB[naunB ooijiaadsauB oijtauís
P V • (afuííljind[ 3P PM 'SÍH 3P ZBH 'BJBMBX"JJOTÍD8V aP lnP9u) JBI
-nDpínaA-opnaj^nB ooijpadsa p '0-^ ip3snnis buoz v\ ap ooijiaadsa p *o'\
: sojsandBjxn^ souiauis so¡ usiias ojiBna naSBtai Bninin b^ ap oj^u9(j
•pBpmáiiuoa ouis 'pBpmuijuoo B^ÍBq on sojp ajjua anb (o^ísBJnjanj^sa
ap sapqisuasni soiisubj^ uoa 'pepinunuoo ua uajsa anb (q íojjo b Biuaj
-sis un ap BjJBSBd as ajuauíBosnaq 'ooiramfao^siq m sa[Banj^nj}sa ^p^is
-ubj} uis A pepinupuo^ na najsa anb (b :eapBpi[iqisod sbj nos saj; 'ooij
-jaadsauB [a A o^ijiaadsa Bmaisis p ai^ua sauoiaBpi sb[ b ojaadsa^j
qj v\ ap oipaqi ua ajojst onxoa nBUBJjuooua as psnuis
buoz v[ ap BBDijj^adsa sajB^nasnm ssjqij s^j '(opuan^ní Bq as anb ua
eauoisnjuoa sb[ souiajaA) soqonni ojduosap u^q as ojad 'BJB^B^
-sy ap ojnpou p uoo anopBpj o[ anb opn^josBj unSp^ anema
Ji qjia^; ap opnp9U pp anb ap SBqanad ap aaaJBa ag ¿o^ijiaadsaní

— OSI —
p oaijiaadsa oraajsis pp BSBd as ompo? 'o-g í¿0Dijjaadsa Bináisis p
opoj na papinuijaoo jÍBq? io'i :uBajuBpi as SBiua^qojd soq 'piipuis
naiqniBi 'oaijioadsa BmajsiB p Bjsa JBpnaijjnaA oaiji^adsanB oijiouis nn
A JB^naiJinB ooijroadsauB oijpuis un ajjua ojsandaajuj •sajB[nDij^n^A
-opnajjnB sba^a sb[ UBAijap pno B^ ap Bsouipuaj BpuBq b[ jod ajuaineí
-ajdnioo isbo adranjjajuí as sojajjuiBui so^ ua A s^ab sbj ua anb opp
-nis omi8ifa[dmoa un oubSjo ajsa sa 'jB^nosnm b^sia ap ojund o[os p
apsaQ -uozbjoo pp soidojd sojjo íopnasnni opoi b saunmoa 'sa^EjauaS
soun :8Binafqojd ap sauas sop b ajnaniajqBjiAaui naanpuoa son sbuibjS
-oipjBaojoj X ojjoa[a 'SBijBjSoíBmaniooJoini ap BauBj[nmis o B
uoiouajqo b¡ A oipjBaoim pp ojaaaip ODidoasoiDiuioiq oipnjsa

'ozaanjsa ojjsanu Binauo as '^sa ua o^os ou ojad 'uopoaaip Bsa ug
•SBaiS^pisij A SBoiSopDjsiq iBd b^ b SBom^ai ap BpuBjjoduii b[ apnajd
-moa ag •(BSjaA-aoiA A 'sB0i^o[oi9rj sb[ JBUimop on a^ans SB^iJÍofojsiq
SBomoaj 8B^ Buimop anb p) Bainaa^ sa Bpunáas b[ í (nopBinamijadxa b^
opuBjua^ ou 'uopBAjasqo v[ na asopuspanb 'ohbSjo un sa anb oj aaqos
sBipam b anb sbui asjBsaja^ut ou) pjaaní sa Bjamud b[ :sap3dpuud
SBsnBO sop b asaqap 'sajopB^psaAní eoqanm jod Bp as ou osBd asa is ^
•o^draafa Jod 'ofo p omoa oub^jo ojjo ap bjSo^oisij b[ b ops^iq p
onioo ousájo un ap BiSopisij bj ap p anb uopunj ns ap p ohbSjo nn
ap BjSo[ojsiq bj ap osb¿ p sa pjn^Bu sbj^ 'ssijoai ap o Bjn^BuáisB
ap Bjajuojj uis ojjojjBsap ns Jináas iu Buiajqoad un^mn ap pBpip^o)
b^ naiq j^a UBjiiujad ou sojdaauoa ap pBpiJBp a^uBAtjnBD uoa anb
sapspijijJB sauopB^iniij JBilAa ap ouis 'ajuaniBjaajjtad opin^upsip Bq
oaijjinap sisijbub p anb oj Jipunjuoa ap bjbjj as o^ 'ajuaiAiA pspiun
bj ap noisuajdmoa A uoisia bj BJBd jyjjnauoa aqap opoj^ -^anniáoj
-oqdjom aanaias 'ai^ojojsiqj ja 'anbiSojois^qd aauaps 'ai^ojojsiqj^
:isb BzuajaBJBO pjBDijo^ anb sanopaajip sop uojai^jns anb bjsbi[ Band
Bi^ojojJom bj ap oinimopajd ja ouiAaaqos ojja uoa A sojJiqijasap ojam
-ud odnaaajd soAanu sojuamaja sojubj ap epuasajd ua 'eoijanaá anb
omsim oj 'soznaiuioa sns apsap jBuopnnj uopBjuaiJo Bjjap oAnj sai^oj
-0113 A o^siq uoiOB^ijsaAui bj opuBno ntiB oaad ÍJiquasap b ojos on
'jBjaidjaiui b spuapnai jBjn^BU bj aod uaiq 'Bjsa xod sopsajueju sbui
-ajqoad aAjansaj anbjod o biSojoisi^ bj b SBmajqojd BajuB[d anbaod
vA ^&gt;ai8ojoisij oaod un sa o^iSojojsiq oipnjsa opo^ 'opnoj ja ug[
•saunuio soidoa
-soJaim soj uoa sajqpdaajad sajBjnjaa SBjnjanajsa sbj ap uopBaijiuáis
bj BpijBAUi BpBu oja^ "sopifa^ soj ap sapBpaidojd sbj Biiapuadap
SBjnaajoui sbj ap uopisod A BzajBjniBu bj ap j^na bj unáas 'jBqaig ap
uopinjuí bj jBqojd b uapuai^ sanopB^i^eaAui SBmisjujapom sb^j
'Bpnasa ap pBpiun Bun sa isisa^uis ap p^piun Bun
sa 0^1 -asjBpuajajip ap JBÍap uis 'BiSojoig bj bzhbab Bpipaad pepiun
bj ap Basnq u^ 'asjipunjnoa b uapuai; Bjnaajoui A
sbj ap sapuij soj na SBjnaajora sbj BjaAaj son

�neocardio; pero es frecuente considerar como hechos filogenéticos los
datos de la Anatomía comparada y ello comporta una grave confusión.
Tres problemas interfieren aquí: 1., el de la realidad del sistema
específico en los vertebrados poiquilotermos; 2., el de las relaciones
cuantitativas entre sistema específico y anespecífico; 3., el de la
causa de la mayor frecuencia de la revolución cardíaca. El último
presupone la cuestión más general de la velocidad de contracción del
músculo. Ranvier creyó que se debía a la estriación transversal y al
número de discos de Brücke en cada fibra. Problemas todos ellos
que se analizarán aparte.
Nunca hemos visto, en corazones de animales poiquilotermos,
fibras de Purkinje y nodulares. Las que unen la aurícula al ventrículo
(unitivas o del infundíbulo) no se diferencian de las otras como el
haz de His en el miocardio de animales homoternos. Pero está fuera
de toda duda la existencia de dos categorías de fibras en cuanto al
grado de automatismo. No pueden distinguirse bien más que al exa
men microscópico in vivo. De nuestras observaciones y experimentos
concluímos que en ningún caso, ni en vertebrados poiquilotermos ni
en vertebrados homotermos las fibras musculares específicas o sus
equivalentes por el acentuado automatismo unen el nodulo de Keith
y Flack con el Aschoff-Tawara (homotermos) o el sinus venoso
con el miocardio ventricular (poiquilotermos). Entre nodulo y nodulo
se interpolan fibras musculares anespecíficas, lo mismo que entre
sinus y ventrículo. No hay vía muscular específica directa; la única
directa es la nerviosa. Daremos prueba de ello y de la doble conduc
ción, la muscular y la nerviosa, en el proceso de la regulación del
ritmo cardíaco.
Hace muchos años que nos venimos dedicando, aunque no de
modo exclusivo, a la investigación microscópica de la estructura
funcional del miocardio, que no es exactamente lo que la mayoría
investiga con el nombre de histofisiología. Lo común es que se des
criban como tal variaciones miofibrilares ulteriormente a la muerte,
fijación, inclusión, cortes y coloración del tejido. De esto, mucho es
válido; pero muchísimo escapa y se desnaturaliza. Las mismas recons
trucciones arquitectónicas, por más cuidadosas que sean, adolecen
siempre de defectos y deformaciones. No es idéntica la imagen plástica
de neuronas, haces nerviosos y musculares que funcionan in situ y
en su total integridad que la obtenida mentalmente o en series de
dibujos y fotografías, por reconstrucción de numerosísimos cortes de
un miocardio con la rigidez que producen los reactivos y fijadores. Por
lo demás, en el corazón palpitante no existen disociadas las estructuras
y las funciones. Dicha disociación se origina en la mente del inves
tigador por el hábito de examinar las primeras luego de extinguidas
las segundas.

los elementos diferenciados de las células y de las fibras (4). Los
límites son imprecisos, pero hay una dominante que condice con la
realidad. Es indudable que el ciclo de la estructura funcional se
cumple sin que se llegue a un completo desvanecimiento de las estruc
turas. Esto varía mucho con los tipos celulares y fibrilares y con los
tipos de estructuras. La reversibilidad de la estructura funcional, está
claro, depende, en definitiva, de procesos químicos.
Medir el trabajo y localizar el automatismo, decidiendo entre las
dos teorías clásicas, miógena y neurógena, precisar los centros regu
ladores del ritmo y las vías de conductibilidad, el primun movens y
el ultimum moriens, la zona elaboradora de la llamada hormona car
díaca y los puntos de acción preferente de las substancias fármacodinámicas, así como de los estímulos de autorregulación —aparte del
interés grande del metabolismo del miocardio— en eso ha recaído
sobre todo el esfuerzo de los investigadores consagrados a la fisio
logía del corazón. En el estudio de los factores químicos y físicos de
la contracción del músculo cardíaco, que, naturalmente, además de los
propios, implica todos los problemas de la contracción muscular, uno
de los puntos que más discusión provoca es el que consiste en deter
minar cuáles son efectos y cuáles causa. Las para-hormonas, por
ejemplo, son a la vez efecto y causa de la actividad orgánica. Lo
mismo sucede con el calor y la energía eléctrica. Y un factor que es
efecto en el trabajo espontáneo de un órgano, puede ser causa en
la experimentación fisiológica. Por eso, es prudente mantener cierta
reserva al interpretar las funciones del corazón en el organismo según
los hechos revelados por el análisis in vitro, siempre, seguramente,
de gran importancia científica. Podríamos decir que son dos corazones
con un fondo común fundamental, pero nunca totalmente compara
bles. Con respecto a corazones embrionarios y adultos, cabe igual
reserva: un corazón aneural y de indiferenciados mioblastos es muy
distinto a un corazón de diversos tipos de fibra musculares diferen
ciadas y en sincitio, abundante en células y fibras nerviosas.
Las nociones de función o actividad y de reposo no siempre son
precisas y evidentes como parecen. Sobre un fondo de actividad con
tinua sin la cual la vida cesaría, se acusa una actividad discontinua
que suele llamarse trabajo (es obvio que el término no se usa ahora
en el sentido exacto de la Física).
Si nos preguntamos ¿cuándo un músculo está en actividad y
cuando en reposo? responderemos, sin problema, que está en activi
dad cuando se halla contraído, cualquiera sea el grado; y en reposo,
cuando no está contraído. Nos falta, para ser precisos, referencia
a una determinada longitud de fibra, que se dificulta con la no
ción de contracción isométrica... ¿Qué significa esta contracción
sin contracción o sea, sin acortamiento del músculo? Las curvas que
los fisiólogos presentan como registro de la contracción isométrica

Dos estructuras establecimos en 1930: la funcional y la consti
tucional. Designamos entonces estructura constitucional a la que se
mantiene tras una intensa actividad y sobre cuya base se reconstruyen

(4) C. Estable: Regeneración neuronal. — Actas del Congreso Internacional de Biología.
Montevideo, 7-12 de Octubre 1930; y Congreso Médico del Centenario, 5 a 12 de
Octubre de 1930. — Tomo IX, Pp. 755-791.

— 132 —

— 133 —

�•I6¿-SS: dd 'XI oraoX — 0E6I P -&gt;qn^O
8P ZI B S 'otjsaains^ jsp o^ipap^ osajSuo^ í ¡06I ^Jqni3() ap zi'L 'oapiAajnojj
•BiSo^oig ap ibuoijbujsiuj osajüuo;) pp seiDy — •jmiojnau umoojaua^ay taiavxsg *^

as as^q BXna ajqos A pepiAij^B Bsuaini aun sbjj
as anb bj b jtrumon^psuoo vj. n joiujsa saanoiua somBn^isaQ
-ijsuoo bj A {Buotounj bj :o6t ua souipajqBjsa SBjnionj^sa soq

ooiujauiost votooDJjuoo bj ap oj^siSaj oraoo UBjnasajd soSojomj eoj
anb SBAjtno s^^ ¿ojnasnuí jap ojuaini8}jooB uis 'cas o umovoJL%uoo tiis
vmo^Dutuoo Bisa Baijin^is an)? —ooiuiawosi upiaovdtuoo ap uop
•on bj noo Bijnotjip as anb 'Bjqij ap pnií^uoj epeninuaiap Bnn b
Bpuajapj 'sospajd jas BJBd 'bjjbj so^[ "opiEJiuoo Bjsa on opuima
'osodai na A íopBjS ja Bas Bjainbj^no 'opiBJiuoo Bjp^q as op^^no p^p
-lAtjOB na Bisa anb 'emapqoíd nis 'somajapuodsdj ¿osodaj na opuBno
A pepiAi^oB na Bisa ojnasnni nn opnima? souiBiunSajd son ig
•(boisjj; bj ap ojOBxa opijuas ja na
BJoqB Bsn as on ouiuuaj ja anb oiAqo sa) ofvqvuj asiBniBjj apns anb
enuiinoasip pBpiAii3B Bnn Bsnos as 'BUBsao BpiA b^ ^ma bj; ms vnva%
-noo pBpiAijoB ap opnoj nn ajqog "naaaJBd ouioo sa^napiAa Á sssiaajd
nos ajdmais on osodaj ap A peptAU^B o noionnj ap sanopou
'SBSOiAJan SBjqrj A sspnfaa na ajuepunqB 'oijpnis na A
-uaiajip sajBp^osnni Bjqij ap sodri sosjaAip ap nozBJOO nn b ojnijeip
Xntn sa 8o;sB[qoirn sopBpnajajipni ap A ^jnanB hozbjoo nn :BAjasaa
p^n3i aq^a 'sojjnpB A souBnoijqxaa sanozBJoa b oiaadsaj no^ 'sa^q
-BiBdmoa ainani[Bjoi BDnnn ojad 'p3jnaniBpnn| unraoD opuoj un noa
sanozBJoa sop nos anb Jpap somsiapoj ^BOijijuap BpnBiJodrai ubxS ap
'ainaniBjn^as 'ajdraais 'ojji ut sisiibhb p jod BopBpAaJ soqoaq so^
nnáas omsinBSio p na nozBaoa pp sauopnnj sbj; ^Biajdxaim \v BAjasaj
B}jap JanajnBHi a^napnjd sa 'osa jo^ -Bot^^oisij uopBinarauadxa v\
na BsnBO Jas apand 'oubjo nn ap oauBjnodsa oÍBqBj) p na oiaaja
sa anb jojdbj un j^ 'B^iJíDap Bjgjana b^ A jo^^ \9 uoo apaans orasiui
O^ "BOTUB^jO pBpiAIJOB B^ 3p BSnB3 A O10^J9 Z3A B[ B HOS 4OpÍniafa
jod 'SBnontioq-BJBd sb'j 'BsnBa sa[Bna A so^aap nos sa[fno jBmin
-jatap na aisisaoa anb ^a sa BaoAoid noisnasip sera anb so^nnd w\ ap
oun 'jBp^osnuí nopaBJjuoa b^ ap SBma^qojd boj sopo) Batjdnn 'soidojd
8o^ ap SBniapB 'ajuanqBjniBu 'anb 'oaBjpjBD opiastun [ap uppaBjjuoD v\
ap 8O3ISJJ A so^tminb sajoiaBj so^ ap oipnisa p ng -uozbjoo pp bjSoj
-oisij B[ b sopej^Bsuoo s^^opBSpsaAui so^ ap ozjanjsa p opoj ajqos
opiBaaj sq osa na —oipjBaoira pp outsnoqBiam pp apuBxS
pp aiJBd^— nopBp^SajJOinB ap sopnnnisa sof ap oraoa jsb 's
-oobuijbj SBiouBjsqns sb^ ap aju3Jajajd n^pas ap sojund so^ A
-jb Buouuoq BpBuiB[i; B^ ap BjopBJoqep buoz bj 'stt&amp;idoiu, wnwttpi p
A su^aoui unuitud ja 'pBpijrqrpnpuoa ap sbja sbj A omju jap sajopBj
-nSaj sojiuaa soj jBspajd 'Bua3oanan A Bua^oim 'SBaisBja sBuoaj ^op
sbj 3J^na opnaippap 'omsiiemoinB ja jvzijvooj A ofBqeJ) ja Jipa{^[ '
•goDiunnb sosaaojd ap 'BAijxmpp na 'apnadap 'ojbjo
B^sa 'puotounf vjntonutss bj ap pBptjiqísjaAaj vj -sBjnianJisa ap sodii
soj noo A sajBjuqij A sajBjnjaa sodij soj noo oqonra buba ojsg -SBjni
-onjisa sbj ap óinaimpauBAsap oiajdmoo nn b an^ajj as anb urs ajdmna
as puotounf vunjonutsa bj ap ojop ja anb ajqBpnpm sg *pBpijBaj
bj noo aoipnoo anb ^juBuiniop eun X^q ojad 'sospajdmi nos sa^iuiij
8O1 ' (f) 8BJ(líJ seI 9P ^ SBjn^o sbj ap sopBpaajajip soinamaja soj

sbj
ap oSanj SBjamijd sbj JsniniBxa ap ojiqeq ja jod

p

-saAui jap ajuara bj na Bniáiao as uop^posip BqaiQ -sanopunj sbj A
gBjnj^nxisa sbj SBpBposip na^sixa ou ajuBjidjBd uozbjoo ja na 'esinap oj
joj -sajopEÍij A soAposaj soj uaanpojd anb zapiSu bj uoo oipjBaoim nn
ap sajjoa sonnsjsojamnu ap noponJisuooaj Jod 'sbtjbj^ojoj A sofnqip
ap sapas na o aiuaanBinam Bpinaiqo bj anb pepi^^ajin jbioj ns na
A mis ut UBuopunj anb sajBjnosnm A sosoiAjau saaeq 'eenoanan ap
Boi^SBjd naSBtuí bj Bopnapt sa oj^ -sauoioBtujojap jí soiaapp ap ajdmais
naoajopB 'nBas anb SBSopBpma sbui Jod 'SBOin^joajmbxB sauoponaj
-snooaj SBinsim SB^ 'BzijBjniBusap as jÍ sdeasa oniisiqonra ojad íopijBA
sa oqanm 'ojsa ^q -opifai jap nopsjojoo A sajjoa 'noisnjoni 'nopBÍij
'avianm bj b ajuauijoijaj[n sajBjijqtjoini 83uoiobijba jbj omoa nBqiJO
-sap as anb sa uninoD o^ 'BjSojomjoisiq ap aaqruou ja uoa BSijsaAui
euoÁBra bj anb oj ajuarasj^Bxa sa on anb 'oipjBaoim jap jnuotounf
vunjonujsB bj ap Boidoasojoiin uopB^iisaAui bj b 'oAisnjoxa opom
ap ou anbnnB 'opuBaipap somiuaA son anb boub soqonm

p

jap nopBjnSaj bj ap osaoojd ja na 'BsoiAJau bj A jsjnosnm bj 'nop
-anpuoa a^qop bj ap A ojja ap Bqanjd souiaaeQ •moia^au v\ sa vtoauip
votun oj íatoajtp voifioadsa jvjnosntu tna Ávi¡ o^^ •ojnojijuaA A snuis
ajina anb omsini oj 'seoijpadsanB saJBjnosnm ssjqij nBjodja^ni as
ojnpou A ojnpou ajju^ • (sonuajojinbiod) jBjnou^uaA oipjBooim ja noo
osouaA snuis ja o (eonua^omoq) BJBAVBj^-jjoqosy ja uoo ^pBj^ A
qiia^ aP ojnp^u ja uaun ouisijBuio;nB opBiijuoaB ja jod sa^najBAinba
sns o SBOijjoadsa sajBjnasnm sejqi^ sbj sonuajouioq sopsjqa^jaA na
iu sonua^ojinbiod sopBjqa^jaA na iu 'osbo un^nm na anb sounnjouoa
sojuacnijadxa A sanopBAjasqo sejjsanu 3q -ohm vi ooidoasojoim naia
jb anb SBm uaiq asjinSuijsip uapand o^[ 'oraspemoins ap opBj^
na sejqij ap SBuo^a^BO sop ap Biauajsixa bj Bpnp Bpoj ap
Bjsa oaaj •goujajouioq sajBmiuB ap oipjBaoxai ja ua sijj ap zcq
ja omoa sbjjo sbj ap uBi^uajajip as ou (ojnqjpunjuí jap o
o^iojjjuaA jb Bjnojjn^ bj uaun anb sb^j -sajBjnpou A afui^anj ap
'sonua^ojinbiod sajBmius ap sanozsjoa ua 'ojsia somaq Bounij
•ajJBdB ubjbzijbub as anb
sojja sopoj BBmajqoj^ "Bjqij BpBO na a^oiug ap soosip ap ojamnu
jb A JB8J3A8UBJ) uoiaBijjsa bj b Bjqap as anb oA^ia j^iaubjj 'ojnosnm
jap uopoBJinoa ap pBppojaA bj ap jsjauaS sbui nopsana bj anodneajd
oranjn jg -BaBipaBa u^pnjOAaj bj ap Bpnanoaj} joabui bj ap Bsnsa
bj ap ja '„• íoaijjaadsans A oaijjoadss Braajsig aajna SBApBjijnBna
sanopBjaj sbj ap ja 'o*jj í sonu^^ojTnbiod sopBjqaiJaA soj na oaijioadsa
buisisis jap pBpijB3j bj ap ja '0-j :mbs uajai^ajui SBmajqoid sajj^
•uoisnjuoo 3abj^ Bun Bijodmoa ojja A BpejBdtnoo BimojBuy bj ap sojBp
soj 80oi)3ua^oji^ soqoaq ouioo JBjapisuoo ajuanaaaj sa ojad ioipjvooau

�son parecidas a las curvas de la contracción isotónica; nadie lo ignora.
Casi siempre se trata de un complejo isotónico-isométrico, isométricoisotónico. Una contracción que se sostiene sin avanzar, pasa a ser de
isotónica, isométrica; y una reacción del músculo que comienza con
una fuerza inferior a la resistencia que se opone a la contracción,
pero que crece hasta vencerla, va de una contracción isométrica a una
contracción isotónica... Las variaciones de las gráficas que se regis
tran como contracción isométrica expresan, en rigor, los tránsitos
precedentemente señalados. Veremos que lo que debe llamarse con
tracción isométrica, sensu stricto, no es pura contracción ni como
dualidad isométrica-isotónica o isotónica-isc métrica: es simultánea
mente contracción y distención compensadora.
La contracción muscular en sí y la relajación pueden reprodu
cirse en un sistema puramente físico de elasticidad variable por efec
tos del calor, del pH, de procesos químicos, etc. Acaso la elasticidad,
la tonicidad y la contractilidad no sean tres propiedades del músculo
que defieran por naturaleza, sino la manifestación de una sola pro
piedad, y la única propiedad física que no puede faltar y puede
comprender a las otras dos es la elasticidad. Hay, pues, que someter
a revisión crítica tres conceptos: 1., el concepto de que en la fibra
muscular estriada existen partes elásticas (isótropas) y partes con
tráctiles (amsótropas) ; 2. el concepto de que el tono es función del
sarcoplasma, y la contracción, del sarcostilo (miofibrilla) ; 3., el
concepto de que la elasticidad crece a consecuencia de la contracción
y no la contracción a consecuencia del incremento de la fuerza elás
tica... ¿No se habrá tomado la causa por el efecto?
Si se comparan las gráficas que corresponden a las oscilaciones
del tono cardíaco y las que pertenecen a las contracciones lentas de
los músculos lisos, surge la idea de que, en el fondo, la tensión carac
terística del tono resulta de la tendencia a una contracción sostenida,
y sus cambios debidos a contracciones y decontracciones lentas. Mo
dernamente se afirma que el tono difiere de la contracción típica por
el número inferior de fibras que se contraen. Invocando la ley del
todo o nada, cuya generalización comprende a toda fibra muscular
(Pratt, 1917), si no a todo músculo, se desecha que la diferencia entre
tono y contracción sea de intensidad y no numérica. Hay dos peros
que examinar: la existencia del tono en cada fibra y la contracción
de ésta a favor de ondas menores que su longitud, en el cual caso
es posible grados de contracción no sólo en un mismo músculo, sino
también en una misma fibra.•&gt;
Después de una aceptación unánime, se ha venido a la cuenta
del error cometido al generalizar la ley del todo o nada. La auseácia
de período refractario en las fibras musculares (Sichel y Prosser,
1940) explicaría la existencia de grados de contracción. La ley de
todo o nada se cumpliría en ciertas condiciones de experimentación
sobre las fibras aisladas y en otras no. (R. W. Ramsey y S. F. Street,
1941). Tres factores son necesarios: a) la absoluta integridad de la
fibra; b) estímulos de muy corta duración (menos de cinco sigmas);
— 134 —

y c) electrodos adecuados (if any electrodes are used other than pore
electrodes or those oí a similar type (5) ).
Cabe esta pregunta: la ley de todo o nada ¿es verdadera para
el mismo corazón? Analizaremos sus múltiples interpretaciones.
De que el tono sea una forma de contracción o de tendencia a la
contracción y de que el sarcoplasma sea contráctil, no es correcto
inferir que el tono, resulte de la exclusiva contractilidad del sarcoplasma. En reciente trabajo (1948) R. Barer señala la infortunada
confusión entre el problema de la contractilidad del sarcoplasma y el
problema de la localización de la tonicidad: "It is most unfortunate
that the problem of sarcoplasmic contractility has become confused
with that of' muscle tone. It is one thing to suggest that the sarcoplasm is contractile but quite another to suggest that it is responsible for tone or any other specialized form of contraction" (6). La
noción de tono es difícilmente separable de las nociones de elasticidad
y de contractilidad.
La elasticidad en las fibras musculares vivas está constantemente
variando según los procesos químicos, físicos y físico-químicos; no
es necesario una fuerza exógena de distensión para que la fuerza elás
tica sea efectiva. Si imaginamos un sistema elástico compuesto, v. g.,
de cien elementos (fibras) que constituya un equilibrio de fuerzas
con una resistencia dada, es natural que al quitarse elementos (fibras)
se provocará un alargamiento del sistema, puesto que prevalecerá la
resistencia sobre la fuerza elástica; y al contrario, al agregarse ele
mentos (fibras) se acusará una disminución de la longitud del sistema
(contracción). El mismo doble fenómeno de alargamiento y acorta
miento del sistema (o de un músculo) se puede producir por dismi
nución o aumento de la elasticidad de sus fibras, sin que varíe el
número de ellas. Se concibe perfectamente que si las fibras musculares
aumentan en su elasticidad a causa de procesos químicos, se contrai
gan y que se relajen por disminución de la elasticidad aludida, pero
la concepción de un sistema elástico variable viviente no es superponible en todo a un sistema elástico de cuerpos no vivos.
¿Se nos estará deslizando la falacia enunciada al comienzo de
esta introducción?, ¿estaremos tomando la parte por el todo? No lo
creemos, pero el peligro existe siempre. De cualquier' manera, se
subraya aquí que hay que reconocer más importancia a la elasticidad y
antes de admitir factores extraños más o menos hipotéticos, necesario
es agotar el alcance de esa propiedad del músculo, única con la que
la Física es capaz de reproducir en mucho, si no totalmente, la me
cánica muscular (no olvidemos que la contracción en sí es un fenó
meno físico, sean cuales sean los procesos químicos que la precedan
y acompañen; tampoco debemos olvidar la reversibilidad de las fibras
contráctiles). Las variaciones de la elasticidad pueden ser diferentes
(5)Muse function as studied in single rauBche fibers. Biological Simposia. — Vol. III.
The Jaques Cattel Press. — Lancaster, Pa, 1941. Pág. 9.
(6)The striated muscle fibre. — Biological Reviews of the Cambrige Philosophical
Society. 1948. — Vol. 24, N. 2, Pp. 167-168.
— 135 —

�— ssi —
•89I-¿9I ^a 'Z o"N 'n IA ^
^qj jo MaiA^jj [B.Mltojoig — '-"??/ apsmu pa¡ij;s
'6 •^?&lt;! "IWI &lt;vd '-raí-"! — -ssaj^ jajjB^ sanbef
'III 'lA — 'msoduii^ ^D^t9ojoiQ *8jaqi| aqasnm a[Suis m paipnis sb uoit^tmj

(9)
(c)

sajuajajip j^s ñapand pBppijsBja bj ap sauopsiJBA ^ (j
SBjqij sbj ap pBpijiqisjaAaJ B[ JBpiAjo somaqap OaodniBj íuauBdmo^B X
uspaoajd bj anb sooimmb sosaaojd soj usas sajBna a^as 'ooisjj ouara
-ouaj un sa ts na uopaBJjuoa bj anb soinapiAjo on) jBjnosnni boiubo
-ara bj 'ajuainjBjoj oa je 'oq^nm na jpnpojdaj ap zBd^a sa Bam^ b[
anb bj uoa Baiun 'ojnDsnni jap pBpaidoJd Bsa ap aaus^jB p jejoIíb sa
oiJBsaaau 'soaijajodiq sououi o sbui sousjjxa sajoj3Bj JijirapB ap sajn^
A peppijSBja bj b BpuBjjodmt sbui jaoouooaj anb XBq anb jnb^ B^Bjqns
as 'BjauBtn .jambjBno ag "ajdniais ajstxa oi^ipd p ojad 'souiaaja
I M ¿PJ Ia JO&lt;^ 3lJB(i BI opuBuroj soraajBisa? '¿aop^npoj^m Bjsa
ap ozuaiiuoD |B BpBpunna ^ps^j b¡ opuBzi^sap ejsisa son ag?
•soaia ou sodjan^ ap oopsBp Bmajsis nn b opoj na ajqrnod
-jadns sa on ajnaiAiA sjqmuva oapsoja muaisis un ap nopdaauoa B[
oJad 'BpipnjB peptoij9Bp b[ ap uoianuioisip jod naÍBpj as anb A ub^
-iBjjuo^ as 'soouujnb sosaoojtd ap csn^a b psppi^SBp ns na UBju^tnnB
8ajB[na8ntn sejqij sb[ tb anb ^^uauíBioajjad aqpuoa ag *SB^p ap ojamnu
p ajjBA anb uis 'sBjqij sns ap pBppiisBp B^ ap ojuaumB o uopnu
-imsip aod jpnpojd apand as (o^osnuí nn ap o) Btnajsis pp oiuaim
-b^joob A. o^uaiuiB^jBjB ap ouauíouaj a^qop omsim Yi •(nopaBjiuoo)
Btnaisis jap pn^iáuoj b[ ap nopnnimsip Bun BJBsnaB as (SBjqij) sojuain
-ap 98JBáaj¿B JB 'OIJBJIUOD [B Á Í^0lJSB[^ BZJ3nj B[ ajqOS BI3U9JSIS3J
B[ Bja^ap^Aajd anb ojsand 'Bma^sis pp oju3tuib^jb[b nn BJBooAoad as
(sBjqij) sojuaniap asjBjmb je anb ^Ban^Bn sa 'Bp^p ^puajsisaj Bun uo^
SBZjanj ap ouqifinba un B^n^usnoa anb (sBjqij) soinamap nap ap
'•^ 'a 'ojsandnioo o^ps^p Bina^sts un souibuiSbiui ig -BAijoap eas otj
-SBp Bzjtanj u\ anb Bjed noisu^jsip ap Bua^oxa Bzian^ eun oiJBsaaau sa
on íeo^irajnb-oomj Á soaisjj 'soottntnb sosaaojd so\ nn^as opuuiJBA
ainauíaiuBisnoa Bisa sbaia sajB[nasnm sejqij sb[ na pBpp^sBp B^
•pBpijijaBjjuoo ap A
p^pppssp ap sanopon sb[ ap a^q^iBdas ainauqpjjip sa ouoi ap noi^ou
S1 *^9) ltuon3Bjjuoa jo umoj pazippad^ jaqio íub ^o anoi joj
-snodsaj si }i j^qj jsaSSns o% JaiponB a^mb jnq a^n^BJtjnoa si
-oajBS aqj í^q; ^sa3^ns oj Suiqi ano st ij *ano^ a[3snm jo jBq
pasnjuoa amoaaq s^q Xji[poBJ[juoo airasBfdooJBS jo ma[q.o jd aqj jbijj
aiBuniJojun jsom si jj?, :pBpprnoj bj ap uopBziiBao]r v\ ap Buia^qojd
p A BiusB^dooJBS pp pBpijii^Bjjnoo bj ap Btna^qojd [a aj^na uoisrtjuoa
BpBnniJojm b^ BjBnas jajsg '^; (8^6T) of^qBJi ainapaj u^ ^ButSEpd
•O3JB8 [ap pBpi[UOBa^uoo BAisnpxa b[ ap a^jnsaj ouoi p anb juajni
oi^auoa sa on 'juoBjjnoo Bas BtasBjdoaJBg p anb ap A nopoBJiuoo
B[ b Bpuapnai ap o uop^BJjuoo ap buijoj tbuxx sas ouoi ja anb 3q
•sauopB^ajdjaim sajdpjnuí sns somaJBzijBny ¿uozbjod otusria ja
BJBd BjapBpjaA sa? vpmi o opoj ap Á9j bj ¡BjunSajd Bjsa aqB^
•( (5) adjíj jbjiuiis b jo asoqj jo sapojjoaja
ajod usqj jatjio pasn 3jb sapoj^aaja ^ue ji) sopsnaapB sopojjaap (a A

— ni —
i (sbuiSts O3UID ap souam) uopBjnp bjjod Anta ap sojnmjisa (q i
bj ap pBpuSa^uí BinjosqB bj (b :souBsaaau uos sajoiaBj saj^ (j^^^j
'jaaajg -^ *g A XaeuiBjj -^ ^y) -ou sbj^o na A sspBjsiB Bjqij sbj aaqos
uopB^namuadxa ap sauoptpuo^ s^jjap na BjJi^daina as vpnu o opot
ap X^j sq *u9paBj}noa ap sopBjg ap Bpua^sixa bj BjjBOijdxa (ot^ól
'jassojj A jaqaig) sajejn^snm SBjqij sbj ua ouBj^ejjaj opot jad ap
^puasnB b^ -vpvu o opoj jap Áaj bj JBzijBjauaS jb opijanio^ jojja jap
Biuana bj b opinaA Bq as 'aiuiusun uoioBjdoaB eun ap sandeaQ
'BJqij Btusiui Bun na uaiqniB)
oías 'ojn^sntn ouisiui un na ojos ou uop^Bjjuoa ap sopBjá ajqísod sa
osBa jBna ja na 'pnjiáuo[ ns anb sajouatu s^puo sp joabj b Bisa ap
uop^Bjjnoa bj A Bjqij sp^a ua ouoj jap Biauajsixa bj :jBuiniBxa anb
souad sop ^bjj -Baijaumu ou A pBpisua^uí ap sas n9poBJjuoD A onoj
ajjua Bpuajajip bj anb Bqaasap as 'ojnasnm opoj b on is '(¿J6J 'hbjj)
jBjnasnm cjqij Bpoi b apnajduioa upiaBzijBjana^ B^na 'vpvu o opot
jap Á.a\ bj opuBOOAUj uaBJ^uoo as anb SBjqij ap joiJajur ojainnu ja
jod Baidjj uopaBj^uoa bj ap aJaijip onoj ja anb buijijb as ajuauíBUjap
-o[^[ 'SB^uaj sauoiaoBjjuoaap A sauopaBj^uoa b sopiqap soiquiBo sns A
'epiuajaos uopaBJ^uoa Bun b spuapuaj bj ap Bijnsaj ouoj jap BDijspa^
-3BJB3 noisnai bj 'opuoj ja ua 'anb ap ^api bj a^jns 'sosij sojnasnuí soj
ap SBjuaj eauopaBJ^uoa sbj b uaoauajjad anb sbj A oa^jpjBa ouoj jap
sauopsjpso sbj b uapaodsajjoa anb sb^ijbj^ sbj nBJBdmoa as ig
¿ojaap ja Jod Bsn^a bj opBino; Bjq^q as o{^? • • -Baij
-saja ezjanj bj ap ojnamajaui jap Bpuanaasnoa b u^p^Bjjuoa bj ou A
uop^Bjjno^ bj ap Bpnanaaenoa b aaavi^ pBppijsBja bj anb ap ojdaauo.~&gt;
ja '„• í (Bjjuqijoiui) ojijsoajBS jap 'nopaBjjuoo bj A 'BtusBjdoajBS
jap uopunj sa onoj ja anb ap ojdaauoa ja og i (sBdojjosraB) sajijasjj
-no sajjsd A (SBdojjosi) sBaijsBja sajjsd uajsixa Bpsijjsa jBjnasnm
ij bj na anb
ap ojdaauoa ja 'o-j rsojdaouo^ sajj
bdd
noisiAaj b
jajamos anb 'sand '^^bjj 'pBppije^ja bj sa sop sbjjo sbj b japuajdmoa
apand A jbjjbj apand on anb bj^bjj p^paidojd sainri bj A 'p^paid
-ojd bjos ^un ap uopBjsajTUBui bj ouis 'BzajBjnjBU Jod nBjaipp anb
ojnasnm jap sapBpaidojd sajj usas on pepijijaBJjuoa bj A psppiuoj bj
'pBppijsBja bj osBay -aja 'soaiminb sosaaoad ap 'jjd jap 'jojbd jap soj
-aaia Jod ajqvuna pvptotjsvj ap oaisjj ajuaniBjnd Buiajsis un ua asjp
•npojdaj uapand uopBÍBjaj bj A is na jBjn^snm ñopa^Jjuoa vj
•ojopvstiadtuoo umouatsip A uop^njjuoo ajuaut
-vauvfjniuis sa ^Baijjamoei-Baiuojosi o B^raojosi-Baujamosi pBpijBnp
omoa in uopa^jjuoa Bjnd sa ou 'ojoijís nsuas 'Baijjamosi nop^^jj
-uoa asjBniBjj aqap anb oj anb soniaja^ 'sopBjBuas ajnamajnapaaajd
sojisHBjj soj 'joáij ua 'uBsajdxa Baujamosi uopasjjnoa orno^ ubjj
-siSa^ as anb sb^ijbjS sbj ap sauopBueA sb^j • • 's^inojosi nopaBjjnoa
Bun b Baijjamosi uopaBjjuoa Bun ap ba 'BjjaanaA BjSBq aaaj^ anb ojad
'nopaBJjnoo bj b ánodo as anb Bpuajsisaj bj b joijajuí Bzjanj Bun
ua^ Bznaimoa anb ojnasnm jap nopa^aj eun A íB^iJjamosi 'boiuojosi
ap Jas b BSBd 'jbzubab ms auaijsos ^s anb uopasjjno^ bu^j 'oaiuojosi
•oaiJjamosi 'oaujauíosi-oaiuojosi ofajdmoa un ap bjbjj as ajdmais tsb^
^i oj aipBu íBamojosi uop^sjjuoa bj ap SBAJna sbj b SBppajBd nos

�a lo largo de una misma fibra o miofibrilla. De un polo a otro
de la fibra la elasticidad puede no ser la misma. Sería un sistema
elástico variable y heterogéneo.

Caskey Speidel y está de acuerdo con las conclusiones de éste (mani
festación verbal recogida por Caskey Speidel en su publicación

El enunciado de la contracción muscular es en extremo sencillo
y responde a la realidad: disminución de la longitud con conservación
del volumen en un proceso reversible (los pequeños cambios volumé

Interesa para cualquier teoría de la contracción saber cuál es la
estructura viviente o real de la fibra. Como lo anotara Ranvier (1889),
la forma de la estriación en la doble fase de reposo y de actividad
—o en contracción y relajación del músculo— ha preocupado a los
histólogos y a los fisiólogos: "Car on esperé y trouver le secret de
la contraction musculaire". Cualesquiera que sean las decepciones, su
valor es incuestionable y no es justo desdeñarlo con la ilusión de
que los cambios de posición de cadenas de polipétidos (miosina,
actina, actomiosina, tropomiosina) se produzcan en la actividad
muscular como su esencia misma, porque dichos cambios ocurren en
estructuras ortológicas reales y no en una masa amorfa; hay que saber,
pues, cuales son sus relaciones y como se pasa de ahí a los fenómenos
macroscópicos del músculo que es, en definitiva, lo que se busca
explicar. Por más importancia que tengan los experimentos hechos
in vitro con la miosina, es dudoso que ella sola, independientemente
de la física especial correlacionada con las estructuras citológicas,
sea la "máquina" de la contracción. Por eso nos parece que las inter
pretaciones fundadas en las variaciones estructurales es algo más
serio que un juego de la facultad pictórica de los histólogos, sin
desconocer cierta verdad en la mordaz crítica de Fenn(1945), de
quien son las siguientes palabras: "The theories of contraction were
left to the pictorial powers of histologist" (7). En las reconstruc
ciones del movimiento de las estructuras a partir de imágenes estáticas
puede ocurrir eso, pero no cuando se trata de la directa percepción
de la estructura funcional y de su estudio microcinematográfico,
como lo hacemos nosotros. Qué es activo y qué es pasivo en los
íntimos movimientos de los sarcostilos, resulta muy difícil saberlo.
Se corre demasiado riesgo de equivocarse al afirmar que son activos
solamente los procesos químicos.
La estructura en helicoide es singularmente cautivante para dar
cuenta del proceso físico de la contracción. Tan es así que Rouget,
muchos años antes que Szent-Gyorgyi, en 1865, creyó descubrir la
clave del mecanismo de la contracción del músculo en lo que ocurre
con el pedúnculo de la vorticela y buscó en la fibra muscular la dis
posición en resorte que éste afecta al contraerse. Y le pareció, en
efecto, encontrar miofibrillas "espiraladas" en los músculos alares de
los hidrófilos. Contundente fue la crítica de Ranvier, quien asegura
que si Rouget hubiese teñido su preparado muscular con carmín o
hematoxilina, habría abandonado en absoluto su opinión. Pero la
suerte de estructuras helicoidales no queda sellada con los juicios de
Ranvier y de Caskey Speidel.
Son antiguas las concordantes pesquisas de Engelmann (1881),

tricos no se tienen en cuenta ahora). Y eso que se formula con tanta
claridad, precisión y sencillez se ha convertido en una especie de
rompecabeza cuya clave preocupa por igual a histólogos, fisiólogos
y bioquímicos. Graciosamente ha dicho Szent-Gyorgyi (1947) que el
mejor juguete que la Naturaleza pudo crear para el investigador es
la miofibrilla. Según este autor y colaboradores, el íntimo mecanismo
de la actividad muscular radicaría en un proceso reversible de coagu
lación (gelificación) y descoagulación (desgelificación) de dos sustan
cias esenciales del músculo: la actina y la miosina unidas en el
complejo actomiosina. En la contracción, las dos proteínas (la actina
y la miosina) se tornan anhidras y pierden su hidrofilia. La acto
miosina alcanzaría el máximo de contractilidad cuando la actina se
hallase en la proporción de 8 fo.
Procurando conciliar las nociones de contracción con los nuevos
descubrimientos de la química del músculo, Szent-Gyorgyi opina que
la disposición microscópica que cumple todos los requisitos es la
de una estructura en tirabuzón o en helicoide (incorrectamente se
dice en espiral). El movimiento angular de la forma en resorte pro
duciría una fuerza mayor que el movimiento rectilíneo en igualdad,
se entiende, de las demás condiciones.
Primeramente creyó Szent-Gyorgyi poder explicar las estrías o
bandas transversales de las fibras como un desenvolvimiento helicoidal
de la miosina, cuyo eje, en cada miofibrilla, estaría constituido por
la actina. Es la llamada actin-myosin screw theory. Bien pronto alu
diremos al pasaje de esta teoría del plano de las estructuras micros
cópicas al plano de las ultraestructuras y de las micelas. En obra
reciente (1948), Frey-Wyssling hace de ello un breve análisis.
En el Dytiscus, Szent-Gyorgyi y su colaborador Gerendás obser
varon (1945) que la estría transversal se presenta como una rotación

de la miofibrilla. ¿Es exacto el hecho? Cari Caskey Speidel (1948)
opina que no. Los mencionados autores habrían tomado por fibrilla
un grupo de miofibrillas. La apariencia del desarrollo en helicoide
deberíase a una torsión artificial de hacecillos musculares. Eli
giendo el Anoplodactylus lentus como muy favorable para el aná
lisis de las estrías transversales, Cari Caskey Speidel obtiene la visión
de cada fibra en toda su circunferencia y percibe la estría siempre
perpendicular al eje de la fibra. En ningún momento sorprende
continuidad, por curvas helicoidales, de las bandas anisótropas inme
diatas. Para darse cuenta del giro que imprime a la fibra, su referencia
es la topografía del núcleo. Según esto, noi sería exacta la estructura
microscópica en resorte. Szent-Gyorgyi repitió el experimento de Cari
— 136 —

de 1948).

de Rollet (1885), de Marder (1904), de Marceau (1904), de Vigier
(7) W. O. FeNN. — Muscles. — Physical Chemistry of Cells and Tissues. — The Blakiston
Company. — Philadelphia, Toronto. 1945. — Pág. 517.
— 137 —

�— ¿21 —
"ilS 'a?d — '2^61 -o
m^ jo ÁJ

^ p (^()6l)^[ ap '(^&gt;06l) -^JH 3P '(S88I)
'(1881) uuBuqaSug ap SBsmbsad sajuBpjoonoD sbj sBnSijnB uog
•JSppdg ^33[8B^ 3p ^í J3IAUBJJ
ap soiOTtif soj noo BpBjjas Epanb ou ssjBpiooijaq SBjnj^njjss ap ajjans
bj oí^j -npinido ns o^njosqB na opBuopnBqB vuqvq 'BuijixojBinaq
o ujuijbo uoo JBjnasnm opBJBdsad ns opraaj asaiqnq jaSnojj is anb
BJnSasc uamb 'j3iaub}j ap boijjjo bj anj ajuapunjno^ 'sojijpjpiq boj
ap sajBjB sopiosnra boj ua M8BpBjBJids3?j SBjjtjqijoiiu jBJiuoona 'ojaaja
aa 'ppajBd 3j j^ •^sj^bjhioo jb bjo^jb ajsa anb aiJosaj na uppisod
-sip bj jBjnasnin Bjqij bj ua posnq jC bjsoijjoa bj ap ojnounpad ja noa
ajjnoo anb oj na opiastun ^p uopoBjjnoD B[ ap orastaBaaní pp aABp
b^ Jijqnosap p^ajD '598! na 'i^Sjto^^-jnazg ^ñb sa^nB sohb soqDnra
^ anb xee sa ubj^ •uoiooBjjuoa bj ap ooisij osa^o^d pp
BJBd ajuBAiins^ ainanuB^nSnxs ea apiooipq na Bjnianjjsa
•sooirainb sosa^ojd so\
soaijob nos anb jboijijb ^ aejBooAinba ap oS^au opsiSBuiap ajjo^ ag
•ojjaqBS ^iojjip ^nm B^nsaj 'so[iisoaJB8 eoj ap sojuaiuiiAoni eompni
eo^ ua oAis^d aa anb Á oaijob ea an^) 'sojiosou soraaaBq o[ othod
'ooijBjSojBraaupoioira oipnjsa ns ap A jouotounf vam^ruisa B[ ap
uopdaajad Bi^aJip B^ ap bibjj as opu^na ou ojad 'osa jijin^o apand
sau^SBUii ap Jijaed b sBjníonjjsa sb^ ap ojuainiiAoni pp sanop
sb^ ug -(¿) ^jsiSo^isiq jo sjaMod ^uoioid aqj o% jja^
noijoBi^noo jo saijoaqi aqx ^B-iquii^cI sajuamSie sb[ nos namb
ap '(s^6T)uu3^ 3P B0RIJ:) z^p-ioni bj na p^pjaA Bjjaio jaoouoasap
uis 'soSo^ojstq 9O\ ap BaiJOjoíd pBípnoBj bj ap oSanf un anb ouas
sbui o8[B sa sap^jnionjjsa sanoiDBiiBA bb[ ua SBpBponj sauopB^ajtd
-jaiui 8B¡ anb aoaj^d son osa jo^ •u^p^BJíuoo b^ ap ^BninbBin,, b^ Bas
'SBOiSp^oiro 8Bjnionjj8a sb[ no^ BpBuopBpjJoo p^padsa boisij b^ ap
ajuaniainaipnadapui 'sps Bjp anb osopnp sa 'buisoiui v\ noo oujta wi
soqoaq eoiuamijadxa eoj; nBáuaj anb BpuBjjoduir sbui io¿ 'JBOi^dxa
Bosnq ^s anb o\ 'BAijiutjap ua 'ea anb opiosnuí pp sooido^soJOBui
sonamouaj so[ b iqB ap BSBd ae onxo^ Á sauopepj sns nos sapm^ 'sand
'jaqBS anb Av\{ íbj^ouib bsbui Bun na ou A sa^aj ssoiSo^ojp
ua uajjnao soiquiBD soq^ip anbjod 'Bmsim Bpuasa ns oraoo
pBpiAij^s bj ua uBoznpojd as (Buisoimodoaj 'buisoiuioiob
'buisoiui) sopijadi^od ap SBuapB ap uopisod ap soiquiso so^ anb
ap uoisn^i bj uod o^^napsap ojsnf sa ou A a^qBuoxisanoui sa jo^ba
ns 'sauopda^ap sb^ usas anb BjambsajBn^) '^ajiEp^aenuí uopDBjjnop v\
ap lai^as a[ JaAnojj A aiadsa no JB^),, :soSop3isij so^ b A soSopDisiq
so[ b opBdn^oajd Bq —opnasnuí pp uopBfBp^ A nopoBJinoa us o—
pepiArpe ap A osodaí ap asBj 3];qop B^ ua uopBTJisa bj sp buuoj b^
'(6881) ^aiAUB^j bjbjohb oj orao^) 'BJqij v\ ap paJ o a^uatAiA BJn^onj^sa
bj sa ^na jaqBS uop^eJiuoa b^ ap Bjjoai jambpnD Bjsd Bsa^ajnj

"(8t6T ^P
^q
ns ua ppiadg ^a3j8B^) jod BpiSooaj pqjaA nopsisaj
ajsa ap sauoisnpuoo sb¡ uo^ opjanaB ap Bjsa A pppdg ^

ap oiuamijadxa p orjidaj i^Sjo^^-juazg -auosaj u^ Boidoosojoiui
b^ Bjosxa suas ou 'ojsa unSag -oapnu pp BjjBjSodoj b¡ sa
ns 'Bjqtj bj b amodini anb ojiI pp b^uana asaep bjb^ -sBjBip
-auiui SBdoJiosiuB sspuBq sbj ap 'sa[Bpioaipq SBAjna jod 'pBpmunuoa
apnajdJos ojuataoux unSntu ug "Bjqij b¡ ap afa ^ JB[naipuadjad
ajdmais Bijjsa B[ aqpjad A BpnajajunDjp ns Bpoj ua Bjqij BpB3 ap
uoisia bj auaijqo pppdg ^ai^sB^ ^s^ 'sapsjaASOBJi SBujsa sbj ap sisij
-BUB [a BJBd ajqBjoABj Anm ouio^ snjuaj snjÁtovpojdouY p opnaiS
"ÍI3 "saJB^nasnni sonpaoBq ap p^pijpjB upisjo^ Bun b asBijaqap
apiooipq ua ojjojjBsap pp BpuaoBde ^j •SBf^uqijoini ap odiuá un
Bj[uqxj Jiod opBino; UBiaqsq sajojnB sopeuopuain so^j -ou anb Bmdo
(8^61) PPPdS ^^[8B3 IJiB^ ¿oq^aq p o^oBxa sg? -Bniaqijoini v\ ap
nopBjojí Bun ouioa Bjuasojd as [bsj3asubjj Bujsa bj; anb (5^6!) ^ojea
-jasqo SBpuaja^) aopBJoqBjoa ns A i^SjoA^-iuazg 'snosij^q p ng
•8i8ip3nB aAajq un o{p ap aoBq Sui^ssX^-^aj^ '(8^61) aiuapaj
Bjqo ug -SBjaoiui sv\ ap A sejrnanj^saBjjjn sb[ ap ouepi p SBaidoo
-sojaitn SBjnianjisa sb[ ap ouB[d pp Bjjoa^ Bisa ap aÍBSBd p somajip
-n^ ojuoad uaig -^uoayt (naj^s msoXui-u^joo BpBuiB[j v\ sg •buijdb v\
jod opin^iisuoa BjjBisa 'B^jijqijoira BpBD U9 'afa oina 'Bnrsoiur bj ap
¡Bpto^ipq ojnauniAjoAuasap un ouioa ssjqrj sb^ ap sapsjaAsuBj) sepuBq
o SBjjjsa bb[ jB3i^dxa aapod t^Sjo^^-iuazg oü^io ajnaniBjaniTj^j
•sauopipuoa SBraap sb^ ap 'apuapua as
'p^pjBnSí ua oanj[ijoaj ojuanniAota p anb jo^Cbut: Bzjanj Bun Bjjpnp
-ojd a^josaj na buijoj b^ ap JBp^SuB ojuaiuiiAoni jg • (pjídsa na aDip
as ainatnBjaajjoaui) apioarpq n^ o uoznqBJi^ ua Bjnjanjjsa Bun ap
B[ sa sojismbaj boj sopo; a[dnma anb B^id^asoaaitn nopisodsip b^
anb Buido i^Sjo^^-juazg 'opaosnuí [ap Baiminb bj ap so;uairnijqnosap
soAanu soi no nopoBJjuoo ap sauopou sbj JBi^puo^ opnBJnaoj^
'% 8 9P u^p-iodojd bj na asB[[Bq
as bhijdb B[ opuBna pBpt^i^aBjjuoa ap ouiixbui p bt^bzub3jb buisoiui
-ojob b^j *Bi[ijojpiq ns uapjaid A SBjpiquB ubujoi as (buisoiui bj A
buijob bj) SBuiajOjd sop 8bj 'uopaBj^uoa b^ ug *Buisoinio}3B ofajdtnoa
ja na SBpiun euisoiui bj A Bu^as bj :ojn^snui jap sajBpuasa SBp
-uBjsns eop ap (uppB^ijijaSsap) uppsjn^Boasap A (nop^aijijaS) uopej
-nBoa ap ajqísjaAaj osaaoad un ua BUBaipBj JBjnasnuí pBpiAijaB bj ap
oiusiuBoatn oiupu; ja 'saJopBJoqBjoa A jojiib ajsa un^ag •Bjjijqijoini bj
sa JopBápsaAui ja BJBd JBaja opnd BzajBjnjB^f bj anb aian^nf aofara
ja anb (¿f^6X) ^ASioAf)-%naz q!&gt;íP ^q ainsuiBsopBj^) -soaiinniboiq A
soSojpisij 'soSojojsiq b jbiiSi jod Bdnaoaad 9ab[d ^Ano BzaqBaadiuoj
ap dpadsa Bun ua oppJaAUoa Bq as z^jjpuas A upispajd 'papuBja
bjubj uod Bjnnuoj as 3nb osa ^ • (BJoqB Bjuana us uauai; as ou sooijj
-aninjoA soiquiBa eonanbad soj) ajqísjaAaj osaaojd un us usumjOA jsp
nopBAjasuoo uoa pmi^noj bj ap uopnuiuisip :pBpijBaj bj b apuodsaj A
ojjpnas omsj^xa na sa JBjnasnni nopaBajuoa bj ap opBpunua jg
'O3u?8o^9j9i{ A ajqwiuva ooijsvja
vw^jsis un Bjjag -Bineiní bj jas ou apand pBppijSBja bj Bjqtj bj ap
ojjo b ojod un sq •Bjjijqijoim o Bjqij Bmsim Bun ap o^jbj oj b

�y Vlés (1904), etc., recaídas, es cierto, más sobre los músculos lisos
de los moluscos que sobre las fibras estriadas de artrópodos y verte
brados (8). Dichas estructuras no han de olvidarse cuando se trata
de una teoría general de la contracción. El hecho de que la estriación
longitudinal exista en todas las fibras musculares sin excepción, o
sea, que las miofibrillas y el sarcoplasma que le sirve de matriz sea
común a fibras estriadas y a fibras lisas ¿no hace pensar en otra uni
dad de la fibra estriada que el sarcómero? Ya lo discutiremos sobre
la base, naturalmente, de la observación y experimentación.
Tiegs (1922-1923) y D'Ancona (1929) estiman que el telofragma
describe un helicoide de un extremo a otro de la fibra. H. E. Jordán
juzga que el simple hecho de que la maceración en álcalis o en ácido
descomponga la fibra en discos basta para mostrar la falsedad de la
configuración helicoidal del telofragma. Interpreta el error por el
artificio de distorsiones de las fibras. Pero la disociación en discos
de Bowmann mediante reactivos químicos no es prueba suficiente
de que la fibra muscular estriada no sea otra cosa que la regular su
cesión de ellos. El miocardio también se disocia en los segmentos
de Weismann, pese a la continuidad miofibrillar, a través de los ce
mentos intercalares. Las modernísimas exploraciones a favor del
microscopio electrónico han revelado que no hay interrupción de los
filamentos de miosina a nivel del telofragma, si bien son contrarias a
la existencia de una estructura en helicoide de la miofibrilla (C. E.
Hall, M. A. Jakus y F. O. Schmitt, 1946). Nuestras observaciones de
las fibras in situ nos aseguran la realidad de una estructura helicoidal
oscura, anisótropa, con los atributos tintoriales de los discos de Brücke,
que se desenvuelve en torno de un eje claro y que aparenta dividir
la fibrilla en una sucesión de discos. Verdad es que esas observaciones
no autorizan ninguna generalización, pues sólo fueron netamente
positivas en el músculo cardíaco de Cyrtograpsus angulatus, Dava.
Lo que hemos notado en numerosas especies de animales, incluso en
el hombre (corazón, músculos externos del ojo^ etc.), es el pasaje
de fibras con discos a fibras con bandas oscuras en zig-zag o en volu
tas que sin interrupción continúan a través de muchos sarcómeros.
Un estudio sistemático en múltiples estadios de actividad nos per
mite concluir que se debe a contracciones de distinta intensidad de
las miofibrillas y por tanto, a desniveles de la substancia anisótropa
de una misma fibra.
Es de admirable regularidad, simetría y aparente sencillez la
estructura de la fibra muscular estriada. Los mismos elementos se
sortean en serie periódica: discos claros, discos cscuros, líneas oscuras
y líneas claras. No obstante, los problemas que de ella surgen, a ca^sa
de su importancia y de su dificultad son, como lo apunta Cajal (1888)
de los que más han ejercitado la paciencia y la perspicacia de los
(8) Una breve historia de las investigaciones relacionadas con el desenvolvimiento en
hélice, espiral o doble espiral de las miofibrillas de los músculos lisos^ se encuentra
en la magis.ral obra Plasma und Zelle de M. Heindenhain. — Jena. — Gustaw Fischer, 1907-1911.
— 138 —

micrógrafos. El interés científico por ellos no sólo no ha decaído,
sino que ha ido creciendo. ..,.••. .• •
Además de la heterogeneidad periódica que se sucede a lo largo
de la fibra, existe una heterogeneidad en dirección transversal y no
únicamente de sarcostilo y sarcoplasma, sino de las propias miofi
brillas. Ramón y Cajal describió (1887) filamentos apenas percep
tibles "que surcan las bandas claras" y filamentos más gruesos y refringentes, provistos de una nudosidad robusta en su cruce por la línea
de Krause. Los primeros abundan más que los segundos. Distingue
una especial categoría de filamentos que denomina aurófilos por su
afinidad con las sales de oro.
1 Nosotros hemos observado, in vivo, ondas transversales sometiendo
las fibras a diversos agentes perturbadores de su integridad (fermen
tos proteolíticos, etc.). Los sarcostilos, en determinadas circunstancias,
pueden reaccionar independientemente, en el miocardio como en el
músculo esquelético. En músculos de insectos, R. Barer (1948) ha
visto contracciones aisladas de las miofibrillas. Y sobre esa base dis
cute la posibilidad de que el sarcostilo (miofibrilla)^sea la unidad de
contracción. Luigi Tocco (1923) estudió las modificaciones de las
miofibrillas bajo el efecto de la atropina, la pilocarpina y la nicotina.
El corazón fue fijado en Carnoy y teñido con la hematoxilina férrica
de Heindenhain, el polícromo de Unna o el Giemsa. El examen mi
croscópico de cortes de 2/t a 5/¿ le reveló que una misma miofibrilla
presenta aspectos sistólicos, diastólicos e intermedios, tanto en el caso
en que la fijación se había hecho en la sístole como en el caso en que
la fijación había tenido lugar en la diástole. Las miofibrillas del co
razón fijado en diástole ostentan figuras sistólicas, aunque escasas,
sobre todo en sus extremos; y las miofibrillas del corazón fijado en
sístole exhiben relajaciones diastólicas especialmente en su zona me
dia. Entre las imágenes sistólicas y las diastólicas hay tránsitos cuyo
límite es imposible establecer, de suerte que sólo como esquema des
criptivo cabe la división de las miofibrillas en tres estadios: el sistólico (extremos), el diastólico (centro) y el intermedio. Cierto es que
toda fijación del músculo ocasiona reacciones irregulares de las fibras
que lo componen. Se toman, claro está, precauciones —y Tccco así
lo hace— pero resulta imposible evitar el efecto de los fijadores,
aun cuando se disminuyan. Nada asegura, por más variados experi
mentos y contrapruebas, que las fibras musculares se fijen, por ejem
plo, en absoluto reposo. Del comportamiento de las miofibrillas car
díacas in vivo, analizadas con nuestras técnicas, daremos cuenta am.pliamente.
Descartando los componentes citológicos generales (núcleo, apa
rato de Golgi, condrioma) lo conocido de la fibra muscular o de
la miofibrilla aparenta mayor complejidad debido a la nomenclatura
—cuyo valor nadie niega— y a su sinonimia (disco de Brücke, banda
oscura, banda anisótropa, disco Q, disco A, disco opaco, banda clara,
banda isótropa, disco J o I, estría de Hensen, disco de Hensen, estría
de Amici, membrana fundamental de Krause, membrana Z, telofragma
— 139 —

�6I
'2 BUBjqmsra 'asnBj^^ ap [B^uainepunj BUBjqiuam 'loimy ap
'uasuajj ap oasip 'uasuajj ap Bujsa 'j o f oasip 'edaJipsi epaeq
cpucq 'oDBdo oostp 'y oosip ') o^sip 'Bdojjosme Bpueq 'Bjnaso
jg ap o^sip) eiunuouis ns b á —e^aiu aipBu jojba oina—
BJii^Bpuaiuou bj b opiqap pepifa^duioa loÁem BjuajBde Bjjuqijoiui bj
ap o JB^n^snin Bjqij bj ap oppouoD oj (• • • Binoijpuoa 'iSjo^ ap ojbj
-BdB 'oajonu) sajBaauaá soai^ojojiD sajuauoduioa soj opuB^jBossQ
•s^uauíBijd"
-UIB BJU3na 8OlU3JBp 'SB3IUO3J 8BJ}S3nU UO3 SBpBZIJBUB 'OCIJCI til SBOBlp
-jbo SBjftjqijoira sb[ ap ojuaiaiBiJodinoa J3Q "osodaJ o^njosqB na 'ojd
•vu^í^ jod 'uafij as sajBjnosnuí sbjcjij sbj anb 'sBqanJdBJjuoo A sojuaui
•uadxa sopeiJBA 8Btn jod 'BjnSasB pB{^ •uB.^nuimsip as opuBna une
'saaopBÍij boj ap ojoaja ja jbiias ajqísodtm BijnsaJ ojad —aa^q oj
isb oaooj^ ^—- saaoptiBaajd 'Bjsa ojep 'uemoi a "uauodino^ o[ anb
SBjqij sb[ ap sajcjn^ajJT auoioDBaj fuoisbdo o^nosnuí pp uoiobíij Bpoj
anb ^a o^jai^) 'oipanuaim p Á (oaiuaa) o^i^ois^ip p '(soniajjxa) ooij
-oiets p :soipBisa sajj na SB[[ijqijoitn sb^ ap uoisiAip b^ aqsa
-sap Binanbea ooiod ojos anb ajjans ap 'ja^ajqB^sa ajqrsodmi ea
o^no 8OJI8UBJ1 abij 8BDijoíSBip SBj A sboijojsis sana^Boii sbj aajug -eip
-3tn buoz ns na aiuainjBi^adsa SB^i^ojeBip sanoi^BÍejai naqiqxa ajoisis
na opBÍij nozBJoo jap SBjjuqijoiui sbj A ¿somaj^xa sns na opoi ajqos
'seseosa anbunB 'seaijo^sis SBan^ij nBiua^so gjojsBip na opBÍij uozbj
-od jap 8Bj[wqijoira e^j -ajois^cp bj na js3nj opiua) BjqBq noioBfij bj
anb ua osbo ja ua ouioo ejojsis bj na oqaaq Biq^q as u^ia^íij bj anb na
osb3 ja na oiub) 'soipauuajuí a soaij^^sBip 'sooijo^sis sojoadse sinasajd
BjjiJqijoim Biueiin Bun anb opA9J aj rl&lt;^ b r/g ap ajjoa ap ooid9D80JD
•im nauíBxa ^g -Bemai^ ja o Buuf^ ap oniojoijod ja 'niBquapurajj ap
B^iJjaj ButjixoiBinaq bj noa opiua^ A Aoujlv^ ua opBÍtj anj hozbjod j^
•bhijodth bj A BntdjBoojid bj 'BuidoajB bj ap oj^ap ja oÍBq
sbj ap sauotaBOijipoui sbj oipnjsa (g^6j) oaao^ i^in^ '
ap pepinn bj B8s,(Bf[ijqijoiui) oji^soojbs ja anb ap pepijiqísod bj ajno
-sip asBq Bsa ajqos j^ •sBjjijqijoim sbj ap sspBjsiB sanoioaejjuo^ ojsta
eq (8f6l) J^-i^g -j[ 'sojaasui ap sojnosnin n^ •o^^ajanbsa o^nosnuí
ja na ouioa oipjBooitn ja ua 'aiuomajuaipuadapui JBuoiDOBaa napand
'SBiauB^sunDJio sBpBuinuaiap na 'sojiiso^jbs soq •(•oja ^soaiijjoaiojd soj
-nauMaj) p^piJ^ajuí ns ap sajopBqjnjjad sa^uaáB sosjaAip b SBjqij sbj
opuaijaiuos sajvsusasuoj^ snpuo 'oaia ui 'opBAJasqo somaq sojjoso^j
'OJO ap 83JB8 SBJ^ UOO pBpiUIJB
ns Jod sojifpunn enitnouap anb sojnaniBjij ap Bjjo^aiBa jBiaadsa un
anSuijstQ -sopun^as soj anb sbui uBpunq^ sojamud scrj -asnBj^j ap
eanjj bj jod aanjia ns ua eisnqoj pspisopnu Bun ap soi^iAOjd 'sa^uaiiuiJj
•9X A sosanjg sbui 9ojuauiB[ij A ttsBjBja SBpusq sbj HBajns anb,, sajqi}
-daaaad SBnad^ sojuaniBjrj (¿881) oiquasap pÍB^ A nouiB^ •SBjjuq
-ijoiui SBidojd 8Bj ^p -ouis 'BuisB[do3JB8 A o^ijsoajBs ap ajuaniBoiun
on A JBSJ3A8UBJ) noiaaajip na pBpiauaSoaajaq eun aisixa ^sjqij bj ap
o^jbj oj b apaane as anb Boipoiaad pBppna^oaaiaq bj ap seraapy
i:• -opnaioaaa opr Bq anb outs
'opiBoap Bq on ojo on sojja jod ooijijuap sajajnt jg -sojbjSojdiui

-IJ MB1B11^) — -BU3f — 'NIVHN30MI^^ •^^ 9p 9
ejiuan^n^ 99 csosi[ ^o^n^snai sof ap se[[uqrjoim
aa oiU9itaiA|OAU9sap ^a uoa SBpBuopB[9j sauo

•II6t-¿06t '
PUTt """"W BJ1O IeJ:s!^B
ap {BJídsa ^[((op o ¡iiJidsa
(g)

soj ap BpBDídsjad bj A BpnapBd bj ope^pjafa uBq sbui anb soj ap
(8881) IBfB3 BlundB oj omoa 'uoe pBjjn^ijxp ns ap A BpuBjjodmi ns ap
esiiBo b 'uaSans Bjja ap anb SBmajqojd soj 'ajuBjsqo oj^ -sbjbjd ssaujj A
SBJn^eo ssaujj 'soanosD soasip 'sojbj^ so^sip ¡Baipoia^d auae ua UBajJos
as sojuauiaja sorasiui ecj 'BpBia;sa jBjnosnni Bjqij bj ap Bjnjonjjsa
bj zajjiauas ajaaJBde A Bjjjauíis 'pBpiJBjnSaj ajqsJitupB ap s^
•Bjqij
biusuu Bun sbj
ap
BdojjoeiuB BiauBjsqns bj ap sajaAiusap b 'ojubj jod
A SBjjuqijoira
ap pBpisaajuí Bjupsrp sp sauoraaBJcjiíoa b aqap as anb Jinpuo aiim
-jad sou pBptAijoB sp soipsisa sajdijjnur ua ootjBtuajsts oipmsa u^
•eojamoojBg soq^nia ap saABJj b UBnu^uo^ nopdnjja^uí uis anb gbj
-njoA ua o Sbz-^IZ ua sejnaso SBpusq uo^ sejqij b soosip uoo sejqtj ap
aÍBsed ja sa '(-^ja 'ofo jap souaajxa sojnasnui 'uozbjoo) aaqiuoq ja
ua osnpui 'sajBuiiuB sp sa^adsa SBSoaauínu ua opBjou somaq anb o^
•babq 'snjt)jnSuD snsdouSojuÁ^ ap oaBjpjBa ojn^snuí ja ua SBAijisod
ajuauiB^au uojanj ojos sand 'uoiaBztjBjaua^ ^un^uiu ubzijojiib ou
sauoiaBAJasqo sssa anb sa p^pja^ -s-oasip ap uoisaans Bun ua ejjijqij bj
jipiAip BjuaasdB anb A cuep afa un ap oujoj ua aAjanAuasap as anb
'a^pnjg ap soosip soj ap sajeijoiui^ soinqujB eoj uoa 'BdoajosiuB 'Bjnaso
jBpioaijaq Bjnjaiujsa Bun ap pcpijBaj bj UBjn^asB sou ntts ut sejqij sbj
sp ssuoiaBAJdsqo SB^jsan^f '(9^6I 'MitnqDg "O 'd ^ snj[Bf "y -y¿ 'Ubjj
'3 '3) e[I!-t&lt;{T}oFin BI 3P 3p;&lt;&gt;3H9H ua Bjnjanj^sa Bun ap Biauajsixa bj
b 8t?uBjjuoa nos naiq ;s 'BuinBjjo¡aj jap jaAiu e buisoiui ap soiaauíBjij
soj ap uopdnjjsiut ieq ou anb opBjaAaa neq oaiuojjaap oidoasojaiin
jap Joabj b sauoiaBjojdxa SBmisjuaapoui wj 'sajBjs^jaiui eojuain
-33 soj ap 83ABJ) b 'jB[[uqijoiiu pBpmuijuoa bj b asad 'uuBuisia,^ ap
sojuatu^as soj na Biaosip as uaiquiB^ oipjBaoiiu [^ -sojja ap U9fsao
-ns JBjn^aj bj anb Beoa bjjo Bas ou BpBiajsa JBjnasnuí Bjqij bj anb ap
diuapijns eqanjd sa ou soDiuitnb soaij^bsj ajuBipaní uuBiUMog ap
soasip ua uopBpoetp bj oí^^ 'SBjqij sbj ap sauoisjo^sip ap opijpjB
ja Jod Jojja ja BjajdJajuj 'BiuáBajopi jap [Bpiooipq umo^m^ijuoo
bj ap pepaejej bj jbj)soui Bj^d ejseq soasip ua Bjqij bj Báuoduioasap
oppB na o 8ijB3jB na uoiDBJaaBui bj anb ap oqaaq a^dinis ja anb Báznf
OBpjof '^ 'jj 'Bjqij bj ap ojjo b ooiajjxa un ap apioaipq un aquasap

BraSBijojaj ja anb UBmijsa (6Z6i) Buo3uytQ A (Z6l'ZZ6l) s^afí
•upioBjuatmjadxa A tioiaBAjasqo bj ap 'aiuamjBJn^Bn 'asBq bj
ajqos soniajjjnosip oj b^ ¿ojauíoajBS ja anb Bpsijjsa Bjqij bj ap pBp
-tun bjjo na jresuad ao^q ou? sbsij SBjqij v A SBpBu^sa sBjqij b un ojo
Bas zijjfoi ap 8AJI8 aj anb BuiSBjdoajBS ja A SBjjuqijOTtu bbj anb 'Bas
o 'nopdaaxa nis sajBjnasnm eBjqi^ sbj SBpoj ua ujstxa jBúipn^j^uoj
uoiDBijj^a bj anb ap oqaaq [^ 'uoiaaBjjuoo bj ap jBJana^ Biaooj eun ap
bjb^j as opusn^ asjBpiAjo ap neq ou SBjnionj^sa seqaiQ -(g) sopBjq
•auaA A eopodoj^jB ap SBpBujaa SBjqij sej ajqos anb soasnjom soj ap
sosíJ sojnosnuí soj a^qos sbui 'ojjap sa 'sepjBaaJ '-aja '(fíQ^^) saj^ A

�membránula de Heindehain, línea de Dobie, tabique transversal de
Flíigel, disco terminal de Merkel, intermedio de Engelimann, mesofragma, etc.). En esencia, lo que se nombra con todos esos términos
son estratos oscuros y claros, de espesor desigual, que alternan y se
repiten en períodos regulares y cuyos límites sufren variaciones y
no siempre son nítidos. Ciertamente ni la naturaleza citológica ni la
naturaleza química son, en todos ellos, idénticos. Despejada la per
cepción de la realidad de la nomenclatura técnica, sorprende la rela
tiva simplicidad de la estructura funcional en contraste con las difi
cultades para interpretarla sobre la base de un conocimiento analítico
de las estructuras muertas.
Como discordancia de la noción clásica de la estructura de la
fibra muscular estriada, R. Lutembacher (1928) y Eben J. Carey
(1936-1942) niegan la preexistencia de estrías y las juzgan de forma
ción puramente funcional. Para Lutembacher existirían láminas con
tráctiles, las más simples que permite aislar una disociación histo
lógica, compuestas de dos membranas superpuestas siguiendo dos
planos paralelos ^ "une membrane a ondulations ou cannelures trans
versales larges et une membrane finement plissée ou cannelée longitudinalement; c'est le recoupement optique de ees deux systémes d'ondulations superposés qui explique la double striation" (9). Para
Carey, las estrías serían contornos de ondas, manifestación plástica
de procesos vibratorios. Define la fibra muscular como un tubo capi
lar que confina con el protoplasma líquido. Textualmente, sus palabras son éstas: "A muscle fiber is a capillary tube confining liquid
protoplasm, the stretch of differential growth" (10). Lo que con más
frecuencia se ha puesto en duda por los autores es la realidad de las
miofibrillas. Y si bien hay que desconfiar de "heterogeneidades apa
rentes", también hay que desconfiar de "aparentes homogeneidades".
Ningún investigador ignora esto. No obstante, se cae en la trampa.
Es curioso el retorno de una concepción en sus variaciones. Ya Krause
supuso que los discos anisótropos están estructurados por microtubos.
Más tarde, Marcus opina que las miofibrillas se componen de dos
partes, una interna, fluida, y otra externa, que se resolvería en tonofibrillas adheridas a los inofragmas.
De la existencia de las miofibrillas nos hemos convencido por
el estudio de la fibra muscular viva, en la que es mucho más difícil
percibirlas, no sólo de cortes de múscul^s fijados y teñidos. Además,
las revelaciones del microscopio electrónico son confirmatorias. Se ha
puesto en evidencia de dos a cuatro bandas transversas en los sarcostilo, simétricamente ordenadas en relación al mesofragma. Las mio
fibrillas no serían unidades: las unidades contráctiles visibles más
(9) R. Lutembacher, 1928. — Struclure des muscles ttriét. — Masson et Cíe. — París.
Pág. 16.
(10) Eben J. Carey, 1936. — Sludies in the ivawe-mechanics of muscle form and function.
II. The experimental biophysics of the external form and Ínter nal struclure of cross^
striated muscle and tendón. — The American Journal of Anatomy. — Vol. 59,
Pág. 182.
— 140 —

pequeñas serían filamentos de miosina (C. E. Hall, M. A. Jakus y
F. O Schmitt, 1946).
Con empeño se buscan unidades naturales que no cambien para
explicar el cambioo bien se corre el problema del todo a las partes
y por los cambios de éstas se explican los cambios de aquél, quedando,
entonces, sin resolverse, el problema de.los cambios de las partes. Las
unidades inmutables acaso no existan en los seres vivos; son hipo
téticas. Tratándose de la contracción muscular, se interpreta ya sea
en función de unidades reales o de estructuras reales que se toman
como unidades, pero variables, ya sea en función de unidades supues
tas, invariables. Ahora no nos interesan las últimas. Hay unidades
reales o realidades constitucionales que parecen unidades de cinco
escalas y a veces de naturalezas diferentes: 1., microscópicas; 2.,
ultramicroscópicas; 3., microscópico-electrónicas (submicroscópicas);
4., físico-químicas; 5., químicas. En ese orden tenemos: a) el sarcómero y el sarcostilo; b) la micela; c) la metamiofibrilla o el fila
mento de miosina; d) los supuestos cristales submicroscópicos de
Brücke y el cristal líquido, la diferencia de potencial eléctrico
y de tensión superficial (más estado que unidad); e) las mo
léculas gigantes o super-moléculas (cadenas proteicas). Los cam
bios de las unidades anteriores serían la causa de la contracción de las
fibras y del músculo. Las teorías entran en pugna, primero, al decidir
cuál es la unidad y luego, al considerar cuáles son los cambios intrín
secos de la unidad de constitución y cuáles sus causas.
Revelaciones más aparentes que reales de los sarcous elements
de Bowman son las esférulas argirófilas observadas por Cajal (1905).
Señala este sabio la aparición de dos series de granulos pardos o
negros por encima y por debajo de la línea de Krause, de Amici,
telofragma o línea Z de Heindenhain, dispuestos "con perfecta regu
laridad en todo el espesor del haz muscular". Describe granulos or
denados ya en serie simple, bien en doble serie. Yacerían, en el pri
mer caso, en el mismo telofragma y corresponderían, quizá, al estado
de contracción; en el segundo caso, corresponderían a la banda
isótropa.
En una excelente revisión, H. E. Jordán (1933) sintetiza la
tendencia dominante relativa a la unidad de estructura y de función
del músculo en términos precisos y categóricos: "Muscle structure is,
therefore, simply a summation of identical elementary units, the
sarcomeres". Y en esas unidades de estructuras —los sarcómeros—
residirían las unidades fisiológicas: "In like manner, muscle function
may be regarded a summation of the function of these sarcomeres".
Luego agrega, a modo de corolario: "Explanation of muscle contraction also may be confined to a single sarcomere. If we can discover
what actually happens in a fibril between two succesive telophragmata
(boundaries of a fibril sarcomere) during contraction, we will have
an explanation of muscle contraction" (11) ¿Existen realmente tales
(11) The struclural changes in striped muscle during contraction. — Physiological Reviews. — Vol. XIII. 1933. Pág. 30Í.
— 141 —

�— in —
•ÍOE 'd 'ES6I "IIIX '\\ — -8*9!A
— -uopoDjjuoo Buunp ajosnui padujs m saium¡3 joj7iioru}S a^j;

— Ol'I —

•uot^ounf puo iu^of aj^sniu ^o soiumpavi-omxnn ai{i ut saipnig — *96I 'A3HV^ ' ^3^^ (01)

ajii9in[B0j uajeix^? (jj) ltuoiiaBj}uoa ajasnra jo uopEUBjdxa hb
oabij JJiav 9m 'noijaBJjuoa Suijnp (ajamoaJBB jwqij b jo saiJBpunoq)
B}ButóEJi[dopi aAjsaaons oaii uaaAuaq jxjqxj B ni snaddsij XjjaniaB ibija^
jaAoosip ne^ 3m jj 'ajamoaJBS ajSnis b oj pamjuoa aq ^bih objb notj
-OBJjnoo ajasnra jo noiiBuBjdx^^ :oijbjojod ap opom b 'bSbjSb oSan'-j
•4tsajanioaJBS asaijj jo uo^aunj aijj jo noijBinums b papjs3aJ aq Xbui
uojjaunj apsnra 'jauiíera a^jrj ujm : SBaiSojomj sap^pran sbj

*6S *lA — *jícao;Bay jo ^ainof aBouamy i|j[ — 'uopua^ pito ^josrnu

•8JJ

—sojamoajBS soj— SBjnjoiu^sg ap sapspiim sasa na j^
atjí 'sjiun ijBiuaraop jBa^niapi jo uoiiBinnms b jíjdnns 'a
'si ^an^onjjs ajasnj^[,, : soaijo^a^Ba A sospajd somnua) n^ ojnasntu jap
uopunj ap A BJtijonj^s^ ap pBpiun bj; b BAijBpj aiuBinniop Btouapuaj
b^ Bzijajuis (6l) HBpjof *g -jj 'noi8iA3j ^juopaxa buh ng
•Bdoj^osx
Bpui:q B^ b UBjj^puodsajjoo 'osbo opunSas p na ínopoBjjuoo ap
opB^sa ^b 'Bzmb 'uBjjapuodsa^oa j BraSBJjopj orasinr p oa 'obbd aanr
-ud p na 'uBi^aoBj^ -aiias a^qop na naiq 'a^drais auas na vA sopBnap
-jo sopauBjS aqiaos^Q •ttJB^n38nni zbij pp joeadsa [a opoj na
-naai Bjoajjod uoow sojs^ndsip 'niBqnapnpjj ap 2 Baní]; o
'piray ap 'asnB^^j ap bdiiij b^ ap ofsqap jod A Bmpna jod
0sopjEd sopnnBjf ap saijas sop ap nppusdB b¡ oiqBS ajea
*(S06l) PÍbD jo&lt;^ SBpBAaasqo 8B^tjoji8aB sspnjajsa %^\ nos
sjwauia/a snoojvs so\ ap sapaj anb eainajsdB bbui sauopBpAajj
•SBenB^ sns sajBna A nopnjpsnoo ap pBpiun b[ ap sosas
-uujin soiqinBO soj nos 8a[Bna JBjapisnoa ^b 'oSanj A pBpiun b^ sa jsn
aippap ^ 'ojaraiid 'BnSnd na UBJjua sBiioai sb^ •opnasntn pp A BBjqxj
bb\ ap U9paBJinoa bj ap BsnBa bj nBjjas sajouains sapBpran sbj ap soiq
-niBa Bo^ •(eBopjoJcd BBuapBa) BBjnoajoni-jadns o s^jubSiS BBjnaaj
-ora sbj (a i (pBpiun anb opBjsa sbui) jBpijiadns uoisuaj ap A
oorjioap jBpuajod ap Bpnajajip bj 'opmbij jBjsiia ja A a^^anjg
ap soaidpasojaimqns sajBisija sojsandns soj (p íbuisouu ap ojuam
-bjtj ja o BjjijqijoiniBiaai bj (a íBpaiin bj (q tojusoajBB ja A 01911100
-JBS ja (b :somana} uapjo asa n^ •SBaimmb '„• íBBaimjnb-oamj ío'!p
1(BBOidpoBoiainiqns) SBaiuojjaaja-oaid^asojoini '0-g í SBoidoosoJonuBjjjn
'o'^ íSBaidpasojatm '0#^ :ea^najajip BBzajBaniBn ap saaaA b A SBjBosa
oaup ap eapBpitm naaajsd anb sajBnopnipsnoa sapBpijBaj o eajBaí
sapepinn ^Íbjj 'SBnnijti sbj UBsajaiur son on Bjoqy •sa^.qBUBAní 'sbi
-sandns sap^piun ap nopnnj na Bas ^A 'sajqBHBA ojad 'sapBptnn omoa
uboioj as anb saj^aj SBan^í&gt;njj8a ap o sajBai sapBpmn ap uopun^ ua
Bas bjÍ Bjgidja^ut as 'jBjnasnm uopaBjjuoa bj ap asopnBjBJj^ •sBoi^ai
-odtq nos ísoaia sajas soj na UBjstx^ on osbob BajqBinmni sapBpmn
e^^ 'saiJBd sbj ap soiqnrea soj ap Bmajqojd ja 'asjaAjosaj uta 'saouo^ua
'opncpanb 'janbB ap soiquiBO boj n^aijdxa as ssjs^ ap soiqiuBa boj jod A
8a)JBd sbj b opoj jap Bmajqojd ja ajjoa as naiq o • • -oiquivo ja uvoijdxa
vuvd uaiqiuvo ou anb sap^njou sapnptun unosnq as onadma no^
•(9^61 'Miraqag o M
A sn^jBf *y -^j 'jjbjj *a *3) Buisoini ap soinamBjij ubi Jas SBuanbad

"91 '8?d
•sijbj — "91^ ja aossBj^ — 'sauis sapsnvi sap ajmarutg — '8Z6I 'saHDvamairi'j -^ (^)
8Bui sajqístA sajijoBjjnoa sap^pinn sbj :sapBpran nBjjas on SBjjpqtj
.-oiin SB'j •BraSBjjosam jb nop^jaj n^ SBpBnapjo ajnauíBaijjaniis '-s ojij
-8O3JBS soj na SBsaaAsuBaj sspuBq oj^Bno b sop ap BpnapiAa na ojsond
Bq a •8BijojBnuijnoa uos o^mojjoap oidoosojoitn jap sanopBjaAaj sbj
'sBtaapy 'sopinaj A sopBfrj spjnasnuí ap sajjoo ap ojos ou 'SBjjiqpjad
jpijip SBnt oqonin sa anb bj ua 'baia jBjnasnm Bjqij bj ap oipnjsa ja
jod oppnaAUoa souiaq sou eBjjuqijotm sbj ap Biouajstxa bj sq
•SBiuáBjjoui soj b SBpuaqpB SBjjijqij
-ouoj ua BiJdAjosaj as anb 'Buaajxa bjio A 'Bpmjj 'Bnja^ni can 'sa^a^d
sop ap nanodmoa as SBjjuqijoim sbj anb Buido snojBj\[ 'apjB) sej^
•soqnioa^iui jod sopBjn^onaisa uB^sa sodoj^psiuB soasip soj anb osndns
asnBj^j bj^ 's^uopsiJBA sns ua uppdaauoa Bun ap oujojaa ja osoijna s^
•BdniBJi bj na asa as 'ojnBjsqo o^[ -ojsa bjouSi Jope^psaAUi un^ujf^
•ttsapBppna3ouioq sajuaj^ds,, ap JBijuoasap anb ^bij uaiqraBj 'usajuaj
•BdB sapBppna^ojaiaq,, ap JBijuo^sap anb ^eij uajq is j^ -sBjjijqijoim
sbj ap pBpijsaj bj sa sajojiis soj jod Bpnp ua ojsand Bq as Bpnanaajj
sboi uoa anb &lt;yj '(Oí) ítqi-*ioj3 jBiinajajjip jo qojajjs aiji 'msBjdo^ojd
pinbij Snraijnoa aqnj ÁjB^jideo b si Jaqij ajasnm y,, :sBjsa nos s^jq
•BjBd sus 'ainamjBnixa^ 'opmbjj Bmssjdoiojd ja uoa buijuoo anb jbj
oqnj un omoa JBjnasnnt Bjqij bj anijaQ -soiJojBjqiA sosaaojd ap
Bjd uopB^sajiuBiu 'sBpuo ap sonjoiuoa UBjjas SBiajsa sbj 'jÍ^jb^
BJBd ' (6) ttuoijBijjs ajqnop bj anbijdxa mb sasodjadns snoiiBjnp
-notp sauíajs^s xnap saa ap anbijdo tuaiuadnooau aj jsata ^iuamajBuip
-nj^^uoj aajanuBa no aassijd luamanij auBjqmaui aun ja sa^jBj sajBBjaA
-suBJ) sajnjaunBa no snoi^ejnpno b auBjqmam ann,, ^sojajBJBd sonBjd
sop opuamSis SBjs^ndaadns SBnejqmam sop ap SBjsanduioo 'Bai^oj
-o^srq nppBposip buii jbjsib ajiuuad anb sajdmis sem sbj 'sajpaBJi
-uoa SBuiuiBj uBjjrjsixa j^qoEquiain^ bjbj -jEnoiaunj ajuaniBjnd nop
-Buijoj ap UBgznf bbj X SBUjsa ap Bpuajsixaaad bj ue^ain (^f'6I"996t)
^aJB[) *f naq^ A (gg6l) •iaijaBquiajnrj -jj 'BpBwjsa jBjnasnm B
bj ap BJnjanjjsa bj ap Baissja uopou bj ap BpuBpjoasip omo^)
'BBiJanm SBjnjonjjsa sbj ap
oatjijBUB oiuaiuiponoa un ap as^q bj ajqos BjjBiajdja^ur BJBd sapBjjno
-jjjp sbj uoa ajsBjjuoo ua jBuopunj Bjnjanjjsa bj ap pBppijdnns baij
-BjaJ bj apuajdjos 'sarnaai Bjn^Bpuauxou bj ap p^pijBaj bj ap nopdaa
-jad bj BpBÍadsaQ 'soapnapi 'sojja sopo; ua 'nos Baimjnb BzajBjnjBU
bj jn Bat^ojo^p BzajBjniBu bj iu ajuauíBjjat^ ^sopijín nos ajdmais ou
A sauopBjJBA najjns sanmij soXna A ajsjn^aj sop oj jad na- natidaj
as A nsojaijB anb '[BnSisap josadsa ap 'sojbj^ jÍ sojnaso soiBj^sa uos
sonioua) sosa sopo; uoa Bjqmou as anb oj '^pnasa ug '('aja 'bhi^bjj
-osara 'nuBmijaSu^ ap oipauuaiui 'ja^jjaj^f ap jeninuai oasip 'jaSojj
ap jBSjaAsnBj) anbiqs^ 'arqog ap Banjj 'uiBqapupjj ap BjmiBjqmanr

�unidades? ¿Es el sarcómero una unidad fisiológica? El análisis in
vivo de las ondas llamadas de contracción, no solo en fibras estriadas
de invertebrados, sino también en corazones de vertebrados, así como
el cuidadoso examen microscópico de los músculos esqueléticos en ac
tividad provocada, nos han hecho dudar mucho de las unidades de
estructura y de función aceptadas por casi todos los investigadores
y afirmadas como definitiva verdad científica en obras de Histología
y Fisiología.

Hay discordancia entre la teoría citológica por la cual se esta
blece que un segmento de la fibra muscular (el sarcómero) es la
unidad fisiológica de la contracción y la admisión por los fisiólogos
de ondas de contracción de longitud mayor que el de la fibra. Anali
zaremos en su lugar el valor que tienen los hechos conocidos como
probatorios de la doctrina ondulatoria de la contracción y si no existe
otra forma de contracción del músculo más que la ondulatoria.
A dos grandes cuestiones hay que responder: 1., cuáles son los
cambios reales; 2., si son activos y pasivos o^ todos activos. En un
sistema de elasticidad variable todo sería activo, pero no en el mismo
momento ni en el mismo grado. Los procesos químicos y químicofísicos aumentarían o disminuirían la fuerza elástica y la mayor o
menor elasticidad de las fibras musculares ocasionaría en relación con
la resistencia a vencer, la contracción, la relajación o el crecimiento
o decrecimiento de la tensión. Muy difícil es asegurarse bien, en el
caso de cambios activos y pasivos, cuales son los unos y cuales los
otros. Parece evidente que el sarcolema y el telofragma son de los
segundos, evidencia para cierta clase de pasividad y nada más, no en
absoluto. El bioquímico tiende a considerar pasivos todos los cambios
citológicos y activos los cambios químicos. Pero no se debe confundir
con toda la actividad el iniciarla y el mínimo necesario para man
tenerla. En el fondo está siempre la fuente química de la energía,
pero ¿no desempeñarán ningún papel activo las estructuras con sus
especiales relaciones y propiedades físicas?
El problema ¿qué es activo y qué es pasivo? no se limita a las
estructuras: se extiende a los procesos de la fisiología muscular. Tra
tándose del miocardio, la pregunta se concreta en estos términos: ¿la
diástole es activa? o bien ¿existen dos formas diastólicas, una pasiva
y otra activa? Tratándose del músculo esquelético, el problema es
saber si la relajación es pasiva o activa. La solución del problema
anterior es, como lo advierte Fenn (1945), fundamental para toda
teoría de la contractilidad. Los procesos alternantes de los sarcostilos
—progresivos y regresivos— se condicionan recíprocamente. Un expe
rimento de los esposes Ramsey convence a Fenn, además de la termogénesis que él registrara, de que la relajación del músculo es activa:
una fibra aislada se suspende por uno de sus extremos y se sumerge
— 142 —

en la solución de Ringer; luego, se le excita; se observa, entonces,
que al cesar el estímulo la relajación es rápida y enérgica, como si
una fuerza interna la volviese a su longitud inicial. La gran cuestión
ahora es el origen de esa fuerza. Uno sería su elasticidad; otro, quí
mico (movimiento opuesto al de la contracción de cadenas de polipéptidos, etc.). En un trabajo nuestro (12) demostramos la inexactitud
de la diástole activa por excitación del vago y su confusión con los
procesos regresivos del tono. Resulta curiosa observación y parcial
coincidencia insospechada que antes de Harvey se sostuviera, por ana
logía mecánica con la respiración pulmonar, que la diástole expresaba
la actividad y la sístole, el reposo del corazón. Después de largo tiempo
de desechada en su concepto primitivo, resurge la noción de diástole
activa paulatinamente y bajo otros aspectos, a partir de la presión
negativa de Chauveau y Marey. Muchos autores modernos la aceptan;
otros la niegan. Bard (1925) juzga decisivas las pruebas de la exis
tencia de una actividad continua durante toda la diástole y no sólo
en el primer movimiento de la misma, como afirmaron Luciani (1781)
y Stefani (1877)-. Para los sostenedores de la tesis de la diástole activa,
la razón de que algunos fisiólogos y clínicos no la hayan aceptado
estribaría en que presenta una dificultad para concebirla, pues no
pondría en juego ningún dispositivo anatómico con que explicar su
mecanismo. Fisiólogos como Starling opinan que el registro de la
presión cardíaca que se presenta como prueba de la diástole activa
se debe a imperfecciones de técnica. Nos parece conveniente examinar
de nuevo el problema de la diástole activa a la vez que los hechos
que se aducen para una teoría general de la relajación de las fibras
musculares como proceso activo y no pasivo. Se habla de ondas de
relajación similares, pero en sentido inverso a las ondas de contrac
ción. Volveremos sobre tan importante problema nuevamente abierto
a la discusión.
Las estructuras biológicas son la expresión de una determinada
composición química, muy bien, pero aparte factores ignorados que
operan en la morfogénesis y diferenciación celular, no debemos omitir
atributos propios ni especiales interrelaciones que no se encuentran
en las moléculas. La química de los músculos agonistas y antagonistas
no varía, pero sí varían sus funciones. Cierto que en el precedente
ejemplo tampoco varían las estructuras. Sin embargo, sirve para hacer
pensar no en sumas, sino en resultados y en funciones por dispositivos
orgánicos singularmente eficaces que rebasan la química que está en
su fundamento, como ocurre con todas las máquinas, en las cuales
nunca hay unidades ni de composición ni funcionales.
No existe satisfactoria explicación por la química pura, de dos
funciones esenciales del sistema nervioso: la sensitiva y la motora.
Lo que sabemos de la composición química de las neuronas sensitivas
y de las neuronas motoras las identifica, no las diferencia. Las co(12) C Estable, 1933. — Investigaciones sobre histofisiologia e histofisiopatologia del
corazón. — Archivos Uruguayos de Medicina, Cirugía y Especialidades. — Tomo III,
Núm. 1, pág. 1-36.
— 143 —

�Sf-I —
"9E-I
biSiui^ 'Buptpaj^ ^p so^en^njQ soAii^jy —• -vozv^oo
¡ap mgo¡otDdotstjoisii{ a vigojoni/oisiij aiqos S3uopvg¡isaau¡ — '61 'a^avisg ^ (^[)
j 'Bpuajajip sbj on 'B^ijijuapi sbj sbjojoui SBuojnau bbj ap A
SBAi^isuas ssuojnau sbj ap BDirajnb uopisodinoa bj ap somaqBS anb o^
•BJOJOUI BJ A BAUJISU3S BJ :OSOIAJ3U BmajSIS jap SajBpUdSd S3UOI3U11J
sop ap 'Bjnd Boiuimb bj jod uopBoijdxa bijoiobjsijbb a^sixa o^^
•sajmioi^unf iu uptoisodtuoj ap iw sapopiun jCi/ voxinu
sapino soj ua 'SBumbBin sbj SBpoj noo ajjnao oraoo 'ojuauíBpunj ns
na Bjsa anb eouumb bj UBSBqaj anb eao^aip ajuauuBjnSuis so^mpSuo
soajifsodsip aod sauoiounj na A sopBjjnsaj ua ouis 'sBiuns na ou j^snad
jaa^q bjb(1 3aji8 'o^jBqma uig 'SEanjonjjsa sb[ ubijba oaoduiB^ ojdmafa
ainapaa^jd p ua anb ojjai^) 'sauoiaunj sns ubjjba ib ojad 'bijcba ou
SB^siuoÜBiuB A sb^siuoSb so^iosniu so^ ap Boiiurnb B^ •SBjn^ajoui se[ ua
UBJjuanoua as ou anb sanopBpjjaiui sa^padsa m soidoad sojnqiJiB
ji^iuio somaqap ou 'JBjnpo nopBianajajip A sisauaSojjom b¡ na UBjado
anb eopBJouSí sajojOBj ajJBdc ojad 'uaiq Anuí 'BDirainb uopisoduioa
eun ap uoisajdxa b[ uos SB^iSojoiq BBJnjanajsa
ojJaiqB aiuaniBAanu Buia^qojd aiUBjJodnii hbj ajqos soraajaA^o^ ^910
-3E.1JUO0 ap sspuo sb[ B osjoAui op^nas ua ojad 'gaaBjuuig upionfvjaj
ap srrpuo ap B[qBq ag 'OAised ou A oaij^b oeaaoid oiuoo s^jBjnasnrn
sBjqij sb^ ap uoioBfB^j B[ ap ^jaua^ Bijoa^ eun BJBd uaonpB as anb
soqoaq so[ anb zaA B[ b bajiob a^ojSBip b^ ap Bina^qojd \o oAanu ap
JBUiuiBxa ajuamaAuoa aaaJBd soj^ -Baiuaaj ap sauopaajaaduii b aq^p as
baiiob a^ojsBip bj ap Bqanjd ouioa B^uasaad as anb BaBipjB^ uoisajd
b[ ap ojcjsráaj \o anb UBuido ^uyjjBjg ouioa so^Íojotsi^ •oiusiuBaain
ns JBaijdxa anb uoa oaioiojBUB OAi}isodsip unáuiu oSanf na Bjjpuod
ou sand 'B[jiqaonoo Bjsd pBjpioijip Bun Bjuaeajd anb ua BjjBqiJjsa
opBjdaoB UBjÍBq b^ ou soDinip A soSo^otstj sounSp anb ap uozbj bj
'baijob a^oiSBip bj ap sisaj bj ap sajopauajsos boj bjb^ '-(¿¿81) TnBPlS -^
(I8¿T) í^^pn^ uojbuutjb ouiod 'buisiui b¡ ap ojuaiuiiAoin jauíud p ua
01:98 on A a^o^sBip bj Bpoj ajuBanp Bnuijuoa pBpiAijoB Bun ap Biauaj
-sixa b^ ap SBqanjd sb[ SBAisiaap sSznf (^6x) pJBg "UBáaiu B[ bojío
íuBjdaaB bj soujaporu sajojnB soqonj^ 'jíajBj^ A nB3AnBi|3 3P BA!JB2au
uotsaad bj ap Jij^^d b 'gojoadsB boj;o oÍBq A ajuauremíBjnBd baii^b
ajoiSBip ap uoiaou bj aSansaj 'oAijtraud ojdaauoa ns na Bpsqaasap ap
oduiau oájBj ap sandsaQ -nozEJoa jap oeodaj ja 'ajojsjB bj A pBpiAijaB bj
Bq^sajdxa ajojsBip bj anb 'JBuorajnd uoiasaídsaj bj uod BaiuBaaia bjSoj
-bub aod 'BjaiAnjsos as jíaAJBjj ap ea^uB anb Bpeij^adsosui Biauappuioa
jBpjBd A uoiaBAJasqo Bsoijm^ Bjjnsajj -onoi jap soAisaiSaj sosaaojd
soj uoo uoisiijuoa ns A oSba jap uoiaejiaxa jod baij^b ajoisinp bj ap
pnjijOBxaui bj souiBj^souiap (^^) ojjsanu oÍBqBXi un u^ •(•Dja 'sopij
-dadijod ap SBuapea ap uoiaaBjjuoa bj ap jb ojsando oiuaiiutAoiu) oaim
-inb 'ojjo ^pBpppsBja ns Bijas ou^j -Bzjanj Bsa ap ua^iJo ja sa Bjoqs
uousana hbjS vj -jBiaiui pnjiSuoj ns b asaiAjoA bj BUja^uí Bzaanj Bun
ib ouiod 'Baiioiaua A BpidBj sa uoiDBfBjaj bj ojnmjjsa ja jBsaa jb anb
'saauojua 'BAjasqo as íBjpxa aj as 'oSanj íjaáui^j ap uoianjos bj na

aSjanins as A somajjxa sns ap oun Jod apnadsns as epBjsiB Bjqij Bnn
:bai^db sa ojnasnm jap nopBfBjaj bj anb ap 'BJBJísiSaj ja anb sisauaS
-ouija^ bj ap sBtuapB 'nua^ b aauaAuoa ^asoiB^j sosodsa boj ap ojuainjj
-adxa u^ •ajuauíB^ojdioaj UBuopipuoD as —soAreajSaj A soAjsajSojd—
S0JIJ8O3JBS soj ap sajuBuaajjB sosaaojd s^j -pBpijijoBJíUo^ bj ap
Bpoj BJBd jBjuauiBpanj '(Sf'^l) nu^^ ajjaiApB oj ouiod 'sa jo
Binajqojd jap U9pnjos vj -bai^ob o BAisBd sa uoiaBfBpj bj is jaqss
sa Btuajqojd ja 'oDijajanbsa ojnosnuí jap asopuB^Bjj^ ¿baijob bjjo A
BAisBd Bun '8BDij9i8Bip sbuijoj sop aa^sixa? uaiq o ¿baijob sa ajojsBip
bj? :souitujaj soisa ua B^ajouoa as Bjun^aJd bj 'oipjBaoim jap asopufi
-bjj^ •JBjnasnuí biSojoibij bj ap sosaoojd boj b apuaijxa as :8BJnjanj^8a
sbj b bjiuiij as on ¿oAised sa anb A oaijob sa anb? Braajqojd j^
¿8B3i8i| sapBpaidoJd A sauopBjaj sajBiaadsa
sns noa SBjnjarujsa sbj oaij^b jadsd unSuiu UBJBuaduiasap on? ciad
'BiSj^ua bj ap Batinmb ajuanj bj a^dniais Bjsa opuoj ja u^ 'Bjjanai
-ui!in BJBd oiJBsaaan oiniuiin ja A BjjBiaiui ja pepiAp^s bj Bpoj noa
jipunjuoa aqap as ou ojaj -soaiminb soiquisa soj soAija^ A sooiáojojia
soiquiBO soj sopo) sOAis^d JBJapisuoa b apuau oaiinjnboiq j^ 'ojnjosqB
ua on 'sbui spsu A pspiAisBd ap bsbjo Bjjap BJBd BpuapiAa 'sopunSas
soj ap nos Bm^^jjoja) ja A Bmajo^JBs ja anb ajiíapiAa aaajB^ -sojjo
soj sajBno A sonn soj nos saj^na 'soAie^d A boai^^b soiquiBa ap osb^
ja ua 'uaiq asjBjnSasB sa Ji^ijip An^¿ "uoisuai bj ap o^uaiuiiaajaap o
o^naitupaj^ ja o uopBÍBjaj bj 'uoiaoBjjuoa bj 'jaauaA b ^puaisisaj bj
uoa H9pBjaj ua BiJBnoiSBOo sajBjnosnuí SBjqtj sbj ap pBpppsBja jouam
o joíbui bj A BarjsB^a Bzjanj bj UBjJinnimsip o UBUBjuainnB soaisij
-oaiininb A sooiuijnb sosaao^d so'j 'opsj^ ouisiin ja na iu ojuauxom
omsiui ja ua ou ojad 'oaij^b Búas opo^ ajqviunci pvppijsvja ap muajsts
un n^ -soAijaB sopo) o soAtsBd A soaijob uob is *0-^ ^sajBaj soiquiBa
soj uos sajBna '0-j ¡japuodsaj anb ^cq sauoijsana sapuBj^ sop y
-BiJo^Bjnpuo bj anb bui o^nasnuí jap u^ta^Bjjuo^ ap boijoj bjjo
ajsixa ou is A u9paBj^uoa bj ap BiJojBjnpuo suiJ^aop bj ap souojBqojd
ouio^ soppouoa soqaaq soj uauai) anb jojba ja je^nj ns na somaJBz
-ijBny "BJqij bj ap ja. anb jo¿íbui pnjiSuoj ap u9paBjjuo^ ap sepuo ap
8oSojoi8ij soj jod uoisiuipB bj A uoiaaBJjuoa bj ap bdiS9joisij p^ptun
bj sa (OJauí^aJBS ja) jBjnasnur ejqij bj ap ojuaiu^as un anb aaajq
-Bisa as jBno bj jod Bai^^joip Bjjoaj bj ajjua Bpuspjo^sip Xbjj

•

*

•biSojoibi^ A
Bpjojomj^ ap BBjqo na Baijj^uap pBpjaA BApiuipp ouioa sBpBnuijB A
eajopBSijsaAui soj sopoj is^a jod sspBidaaB uoiaunj ap A BJtnana^sa
ap sapBprun sbj ap oqanra jepnp oipaq nBq sou 'BpBaoAOJd pepiAij
-db na so^pajanbsa sojnasnm soj ap oaid^oBojaini nauíBxa osopBptna ja
oraoa isb 'sopBJqaiJaA ap sauozBJoa ua uaiquiB} ouis 'BopBjqajjaAui ap
SBpBujsa SBjqij ua ojos ou 'uoiaaBj^uoa ap sepBmBjj SBpuo sbj ap oam
til sisijBUB j^ ¿sai^ofoisij p^piun eun ojaiuoojes ja sg? ¿sapspiun

�nexiones sí son muy diversas y con ellas, los dispositivos orgánicos que
se ponen en juego.
Sin las propiedades físicas de las estructuras cuya heterogeneidad
no puede comprenderse en la unidad-molécula, siempre que no se
conciba ésta como reducida imagen de aquélla, la Química por sí
sola jamás llegaría a dar cuenta de la contracción muscular. Uno de
los notables progresos en la bioquímica de dicha contracción se debe
a Astbury y colaboradores por el descubrimiento, mediante la difrac
ción de los rayos X, de que la miosina está compuesta de polipétidos,
de cadenas que pueden volverse sobre sí mismas o "plegarse", dismi
nuir su longitud, contraerse o retraerse, en fin, comportarse de manera
. muy semejante al del sarcostilo. In vitro conserva propiedades físicas
de la fibra muscular (anisotropía, tixotropía, reversibilidad entre es
tado de sol y gel, elasticidad...) (13). Con Astbury (1933-1939),

Mirsky (1937), Engelhrdt (1941), Needham (1941), F. B. Straub
(1942-1943) Szent-Gyorgyi (1945), Bailey (1946-1947), y otros la
teoría química de la contracción y las modernas investigaciones
citológicas tienden a encontrarse y a confundirse, más bien que a
excluirse.
La singular estructura de las fibras musculares no puede ser
extraña en la actividad de las mismas y por tanto, de su contracción.
Por otra parte, la desorientación de las cadenas de polipétidos y la
fácil transformación de sol en gel no es exclusivo atributo de la mio
sina. Tiene ésta similitud química con la proteína extraída de huevos
de erizo (Mirsky), la renosina y la plasmosina de Bensley. Tarea ardua
es precisar, en la contracción del músculo, qué se debe a la miosina,
qué se debe a otros cuerpos químicos y qué a diferenciados "dispo
sitivos" orgánicos o sea, a estructuras biológicas específicas. Aunque
el microscopio electrónico revela que las miofribillas están consti
tuidas por hacecillos de filamentos de miosina, cuyo ancho oscila entre
50 a 250 Á (Hall, Jakus y Schmitt, 1946), sorprende la esencial corres
pondencia de las imágenes electrónico-microscópicas con las micros
cópicas, las estructuras directamente con las indirectamente visibles.
En los procesos de la contracción muscular, la concatenación de
causas y efectos químicos, físico-químicos y estructurales es intrincadísima y a veces, como en todos los procesos vitales, se torna imposible
distinguir nítidamente qué es causa y qué es efecto y si lo que es
efecto por un lado o en un momento no es causa por otro lado o en
otro momento.
Son dos formas muy distintas del conocimiento de la^ contracción,
una meramente descriptiva y otra causal. Todo conocimiento histo-

i

(13) A la nueva orientación de los conceptos sobre la contracción muscular J. Sacks
dedica nn documentado est^dio. (Véase Physiological Reviews, 1941. Vol. 21, pp. 217
a 241). Pero en la publicación de Sacks (Changing concepts oj the chemistry o¡
muscular contraction) se analizan conceptos químicos de la actividad muscular como
oxidación en anaerobiosis, etc., e investigaciones de Meyerhof, Hill, Fenn, de él
mismo y muchos otros, sin llegar a lo que a nosotros aquí más nos interesa: la quí
mica de la miosina, a cuyo conocimiento consagraron profundas investigaciones Astblry y colaboradores y con los cuales tienden a iluminarse las estructuras molecu
lares y las de las fibras recíprocamente.

lógico de ella parece descriptivo más bien que causal y todo conoci
miento químico parece más bien causal que descriptivo. No obstante,
un conocimiento químico puede ser descriptivo con apariencia de cau
sal y un conocimiento histológico puede ser causal con apariencia
descriptiva. Siempre habrá que tenerse en cuenta la energía química
de reserva y la energía química constitucional, la energía química
que se pone en juego por determinados mecanismos estructurales y
las variaciones activas y pasivas de las mismas estructuras por pro
piedades físicas y físico-químicas y aun por nuevas propiedades quí
mico-biológicas que resultan de su organización. Lo que observamos
in vivo merece singular atención siempre, porque por más hondo que
sea el análisis nunca se podrá explicar satisfactoriamente la vida por
la muerte.
La posibilidad de tetanizar un músculo en extensión impresionó
a Ranvier y lo condujo a examinar su estructura en cuatro estados
fisiológicos, usando como fijador el ácido ósmico, con la creencia de
que no los modifica: 1., extendido y en reposo (tendu et au repos);
2., extendido y en contracción (tendu et contráete); 3., retraído y
en reposo (revenu sur lui-méme et au repos); 4., retraído y contraído
(revenu sur lui-méme et contráete). ¿Cuál es la relación de las dife
rentes partes de la fibra muscular estriada en los cuatro estados
anteriores? He ahí el problema que se propuso resolver.
El examen de músculos retraídos y de músculos en extensión
(blancos y rojos de conejo) no revela onda de contracción. La fibra
estaba uniformemente estirada. El examen de músculos contraídos
durante la extensión reveló que el disco oscuro (disc épais de Ran
vier) era más corto al mismo tiempo que menos ancho, fenómeno
más intenso en los músculos rojos que en los blancos. Los discos
claros y los delgados ganaron en longitud, más aquéllos que éstos.
La conclusión de Ranvier es categórica: "les disques épais sont les
acules parties contráctiles, tandis que les disques minees et les espaces
clairs n'ont qu' une fonction purément mécanique". Para el ilustre his
tólogo francés, el fenómeno esencial de la contracción del músculo
es el cambio de forma y de volumen del disco oscuro o de Brücke.
Este afectaría la forma esférica, eliminando plasma muscular de su
masa que se acumularía lateralmente y así ocurriría el acortamiento,
ensanchamiento y endurecimiento del músculo. Los discos claros serían
elásticos y tenderían a una constante aproximación de los discos
oscuros. En el músculo contraído o retraído, los discos claros se adel
gazan tanto que dan la impresión de que desaparecieran. Y esto lo
observa bien Ranvier, quien se expresa, a propósito de ellos, en tér
minos precisos: "tout retrait du muscle, actif au passif, en amene la
disparition". Es discutible, 1., que sea absoluta la diferencia entre
contracción y retracción o que no haya nada de contracción en la
retracción; 2., que la fuerza elástica del disco claro sea la misma en
uno y otro caso; 3., que carezca totalmente de la mencionada fuerza
el disco de Brücke; y 4., que pueda excluirse la fuerza elástica del
proceso de la contracción. Las modernísimas aportaciones de ultra-

— 144 —
145 —
10

�01

-bjjjii ap sauopBjJodB SBtnisinjapoui swj •uppaBjjuoa bj ap osaoojd
jap Baijscja Bzjanj bj asjmjaxa spand anb íomf A ía^jaiug ap oasip ja
Bzjanj Epcuoiananí bj ap ajuarajBjoj eoz^jbo anb 'o*g íosbo ojjo ^ onn
ua bihsiui bj Bas ojbj^ oasip pp BaijsBja Bzjanj bj anb *o'g íuppaBjjaJ
bj n^ uppaBjjuoa ap Bp^n b^bi^ on anb o uppaBjjaj A uppaBjjuoa
ajjua Bpnsjajip bj BjnjoeqB Bas anb '0-[ 'ajqijnasip 83 '^uoijiJBdsip
bj anaure na 'jissBd nB Jijas 'apenni np jibjj^j inoj,, :sospajd souiui
-ja; ua 'sojjs ap ojispdojd b 'ssajdxa as uamb 'jaiAUBg uaiq BAjasqo
oj ojsa ^ 'UBjaiaaJBdBsap anb ap npisajdtui bj trep anb ojhbj ubzeS
-pp^ as soJBja soosip boj 'opiBjjaj o opiBJjuoa ojnasniu p ug -sojnaso
soasip soj ap uppBunxojdB ajuBjsuoa Bnn b usijapnaj A soaijsBja
UBjjos soJBja soasip so^ •ojnasnuí pp ojuaimpajnpua A ojuaiuiBijauBsua
'ojuainiBjjooB p Bjjwjnao isb A ajuamjBJajBj BiJBjnranaB as anb bsbui
ns ap JBjnasnm BtnsB^d opnBniuiip 'BDuajsa buijoj bj BiJBjaajB ajsg;
•a^piug ap o ojnaso oo8ip pp naumjoA ap A buiioj ap oiqniBD [a sa
o^n^sntn pp n^poBJinoa B^ ap ^pnasa onamcmaj p '8&gt;oubjj oSo^oj
-siq ajjsnji p bjb^ •44anbmBaaui juatnaand nojjonoj ann ^nb juo^ sjib^d
saasdsa sa^ ja saautni sanbsip saj anb stpnBj 'sa^iOBJiuoo saijjBd sa^nas
sa[ jnos sisda sanbeip eajM :boijo89}B3 sa jatAUBjj ap ucnsnpnoa ^j
•sojsa anb so^pnbB sbui 'pn^iuo[ uo uojbubS sopB^pp 8o[ A sojbjo
soasip so^j -soouBjq eo[ na anb sofojt sojnosnra so^ ua osnojuí sbui
onaurouaj 'oqauB sonara anb oduiaij oiusiui ^ o^joo sbui bj^
-n^^ ap siBda osip) omaso oasip p anb ppAaJ umsuajxa b
sopiBjjuoo 8ojnosnra ap naniBxa ^^ 'BpBJiisa ajuaraorajojiun
Bjqi} B^ •n^paBjjuoo ap Bpno spAajc on (ofanoa ap soíoj A soanB^q)
noisnaixa ua eopnasnm ap A sopjBJiaj soj;nasnni ap uaniBxa ^^
•jaApDsai osndojd as anb Braa[qojd p jqB ajj ¿sajoiJa^uB
sopB^sa ojjBna so| ua Bp^iJisa jB[nosmu Bjqij b^ ap eajjsd sajnaj
-ajip sb[ sp nopBp^ B[ sa IBn^? "(aíaBJtjuoa ja araara-inj; ans nuaAaa)
opiBjjuoo A opiBjjaj io'f i (sodaa nB ja amam-in^ jns nuaAíu) osodaj na
A opiBJ^aj '0"g i (ajaBJjuoa ja npuaj) u^paBjjuoa ^ A opipnajxa 'o*^
í (eodai nB ja npnaj) osodaj ua A opipuajxa iomi iBaijipotu so^ on anb
ap Bpuaaja bj uoa 'oainiso opta^ p jop^fij oraoa opuBsn 'soaiSop^isij
sopBjsa ojjBno ua Bjnjanjjsa ns jBtnmBxa b ofnpuoa o\ A jaiAneg b
ouoisajdrai noisuajxa ua ojnasnm un jBzmBjaj ap pBpijtqisod wj

•3)n3tnB3Ojdp8j SBjqij sbi ap bbi i ssjbi
•naajont
SBjnionjjsa sbj
jijjsa
sbj asjenininn B
B nspasij
nspasij 83IBna
83IBna soj
soj aoz
aoz ¿
¿ s^jopBJoqBioa
s^jopBJoqBioa ahih
•isy
is8
raaopB8ij83Am srpanjojd uojbjSbsuoo
oia^inipanoo oXns b 'buisoiot sr ap B^ira
bjSbsuoo oia^X'
-jnb bi :B93jaini bou sera tnbB sojjosou b anb oj b jb8h n¡s 'sojio soiionm X omsim
jh ¡
I? ap
ap "MNaj 'nig 'jOHHaAa^
xo
^ ap BanopE^iisaAni a '-3ja 's'isoiqoj^BuB na aopBpi'
aopBpixo
ipepup^B b¡ ap so^imtnb sogda^noa UBzipiíB 'as' (uotjoBjjuoo ^ñnosnut
oraos
(o ¿^stiu^^o 3i¡t ¡o ndaouoo gujgum¡j) saavg ap uo'p Bajiqnd b{ na ojaj -(i^^ s
LIZ "&lt;W 'IZ 'IOA 'IWI 'SMaiAajj iB3|8o[oia,{ijj asBa^y) -óipnjsa opsinaranaop nn Baipap
sa^vg •[ JBin^snuí uopoBJiuoo b¡ ajqos soidaouoa soj ap uoi^biu^ijo BAanu b¡ y

(1)

-ojsiq ojuainnaouoa opoj^ *[BsnBa bjjo A BAtjduasap ajuaraBjoin buh
'uopaBjjuoa b^ ap ojuatrapouoa pp SBjuijsip ^nuí sbhuoj sop nog
•ojnamoui ojjo
ua o opBj ojjo jod BsnBa sa ou ojnamom un ua o opBj nn jod ojaaja
sa anb oj is A ojaaja sa anb A BsnBa sa anb ajnauíBpijju JinSmjsip
a^qísoduir bujoj as 'sa^jtA sosaaojd soj sopoj ua oraoa 'saaaA b A Bmistp
-Bauíjjur sa sa^jnjanjjsa A soaiuirnb-oaisij 'soaiminb sojaaja A s^snea
ap uopBuajsauoa B^ 'jB[nasnui uopaBjjuoa B[ ap sosaaojd soj u^
•sajqísiA ajnauiBjaajipui sb^ uoa ajaamBjaajip SBjnjanjjsa sbj 's^aidoa
-sojaini sbj; uoa SBaidoasojaiui-oaiuojjaap sanaSBini s^^ ap Bpuapuód
-sajjoa p3ianasa bj apuajdjos '(9^61 'jjiraqog A sn^Bf 'nH) ^ OS^ B OS
ajjua B[iaso oqaue o^na 'buisoiui ap sojnaniB[ij ap so[^iaaaBq jod s^pinj
-ijsuoa UBjsa SBj^rqTjjoiui sb[ anb BpAaj oaiuojjaa^a oidoasojaini p
anbuny •SBaijiaadsa SBaiSoptq SBJnjanjjsa b 'Bas o sooiubSjo 4soaijis
-odsip^ sopBpuajsjip b anb A sooitnjnb sodjana sojjo b aqap as aní
'buisoiui bj b aqap as anb 'ojnasnm pp uopaBjjuoa v\ na 'JBspajd sa
BnpjB BajB^ -^3[suag ap BuisorasBfd b[ A suisouaj tb\ ' (^^sjij^) ozija p
soAanq ap BpiBjjxa Bujajojd b^ uoa Bairajnb pnjijiuiis Bjsa auaij^ -buis
-oiui bj ap ojnqijjB OAisnjaxa 83 ou jaS na jos ap uopBUMojsnBjj jp¿j
bj A sopijadijod ap ssnapea sbj ap nopBjnaiJosap bj 'ajj^d bjjo io^
•uopaBjjuoa ns ap 'ojubj jod A SBtnsira sbj ap pBpiAijaB bj ua BUBjjxa
jas apand on sajBjnasnm SBjqij sbj ap Bjnjanjjsa jBjnSms b^j
•asjinjaxa
b anb natq sbui 'asjipunjuoa b A asjBjjuoaua b uapu^ij ssaiSojojp
sauopBSijsaAní SBUJapoui sbj A uopaBjjuoa bj ap Bairajnb Buoaj

bj sojjo A '(¿^6T-9Í-6I) ^™a '(s^óT) ^jo^^-juazg' (^W
qnB^S "a \i '(If'ól) niBupaa^ '(ií&gt;6T) jpjqjaSua '(¿g6l) ^
'(66T-6I) ^^qisy noD "(T) (• • pBppijSBja 'jaS A jos ap p

jod BpiA b^ ajuauiBiJOjaBjsijBS JBat[dxa Bipod as Bannn ski^bub p Bas
anb opuo^ sbui jod anbjod 'ajdraais uopuajB jBjnSuts aaajam oam w
soniBAjasqo anb o^ •u^pBzruBSjo ns ap uBj^nsai anb sBaiSojoiq-oatur
-jnb eapBpaido^d SBAanu jod uns A SBaiuijnb-oaisjj A SBaisjj sapB^aid
-ojd jod SBjnjan^jsa sbuisiui sb^ ap SBAis^d A SBAijaB sauopBiJBA. sbj
A sapsanjanJjsa sorasiuBaam sopBUiuuajap jod oSanf ua auod as anb
Batunnb BiSaaua v\ '^nopnjijsuoa Bairajnb BiSjana bj A BA^asaj ap
Boiuijnb Bi^jaua n\ Bjuana ua asiauaj anb Bjqsq ajdmaig 'BAijduasap
BpnaiJBdB uoa ^snsa aas apand oaiSo^ojsiq ojuairaponoa un A yes
-we^ ap BpuaiJBdB uoa OAijdtJasap jas apand oairajnb ojuaioipouoa un
'ajuBjsqo 0^1 "OAijdiJasap anb [BsnBa naiq sbui aaajsd oaiuiinb ojuaim
-pouoa opoj A ^snsa anb naiq sem OAijdijasap aaajBd Bfp ap oaiSoj

-sa ajjus pBpijiqísjaAsj 'Bjdojjoxij 'BjdojjoeiuB) JBjnasnm Bjqij bj ap
seaisij sap^paidojd BAjasuoa ojjm uj -ojijsoojbs jap jb ajuBfamas ^nra
BjauBm ap asjBjJodmoa 'uij ua '^sjavjt^d o asjavjfvoo 'pnjiSuoj ns Jinu
-imsip 'ttasjBSajd,, o sbuisiui js sjqos asjaAjoA napand anb SBuap^a ap
'sopijadijod sp Bjsandraoa Bjsa buisoiui bj anb ap '^ soábj soj ap uop
-aBjjip bj ajuBipam 'ojuaiuiíjqnasap ja jod S3JopBJoqBjoa A ^jnqjsy b
aqap ae uopaBjjnoa Bqaip ap Baiuijnboiq bj ua so^aj^ojd sajqBjou soj
ap ouj ^Bj^asnuí upiaaBjjnoa bj ap Bjuana jBp b bjjbSsjj SBurer bjos
ib jod Bainijn^) bj 'BjjanbB ap uaáBrai Bppnpaj omoa Bjsa Bqpuoa
as ou anb ajdmais 'Bjnaajour-pBpmn bj ua asjapuajdmoa apand ou
pBppua^ojajaq B^na SBJnjanjjsa sbj ap sboisjj sapBpaidojd sbj mg
•oSsnf ua nauod as
anb sooiuvSjo soaitisodsip soj 'sBjja uoa A sssjaAip jínuí uob is sauoixan

�estructura y químicas tienden a demostrar que entre discos claros y
oscuros no existe la profunda diferencia que se admitió por los autores
clásicos. Se acepta hoy día que las cadenas moleculares de la miosina
se hallan tanto en los estratos claros como en los oscuros. Variaría su
orientación. La anisotropía es atributo de toda la fibra muscular, más
acentuada en los discos de Brücke que en los claros (Bernal, 1937).
En aquellos más que en estos se acumularían las sales, particular
mente de K. Para nosotros, desde cierto punto de vista físico, nada
más que desde cierto punto de vista físico, entiéndase bien, la fibra
muscular como totalidad sería un sistema elástico variable hetero
géneo, sea cual sea su química y sean cuales sean las propiedades de
sus elementos aisladamente considerados. Con esto no se niega dife
rencias reales de los estratos que se acusan en cada fibra; por el
contrario, sin dichas diferencias no se podría afirmar lo que se afirma.
A la exploración química directa, cabe agregar las reacciones dife
renciales de las bandas oscuras y claras a las técnicas microscópicas,
tanto de coloración como de impregnación. Edward W. Dempsey, George B. Wislocki y Marcus Singer (1946) muestran que las primeras
contienen substancias basófilas y las segundas, acidófilas, de ahí sus
distintos comportamientos tintoriales.
No se discute la variación de la birrefringencia en la contracción
isotónica; y E. Fischer (1941) destaca la concordancia que existe
entre su análisis y el efectuado con los rayos X. No sucede lo mismo
respecto a la contracción isométrica. Si en ella la miosina pasa de
sol a gel (proceso reversible, Mirsky, 1937), no habría diferencia
esencial entre las dos formas de contracción. Muralt y Edsal (1930)
establecieron que la miosina en estado de sol pierde la birrefringencia
que se observa en estado de gel. Y Muralt (1932) publica curvas de
variación de la anisotropía en la contracción isométrica. Hay que re
tomar este problema luego de una crítica al concepto de contracción
isométrica.
Por cerrar el problema cada uno en su especialidad y así darle
solución es que se sostienen en pugna tres teorías generales de la
contracción del músculo: una histológica; otra química; y la tercera,
físico-química. Sabido es que existe contracción sin la estructura de
la fibra muscular, como existe conducción sin la estructura nerviosa.
Deducir de ahí que las estructuras de las fibras musculares y de las
neuronas nada tienen que ver con la contracción ni con la conducción
es, evidentemente, incorrecto, tan incorrecto como considerar que la
química del músculo y del sistema nervioso es ajena a la contracción
y a la conducción porque se observa contractilidad y con^uctibilidad
sin la composición química de esos tejidos.(
Si todo lo que es tejido se redujese a química, nada más que a
química —y no se alude ahora a ningún problema trascendente— no
debería existir ni Histología ni Fisiología, pues estas ciencias carece
rían de objeto propio y sus métodos serían inadecuados, ya que el
único método válido sería el de la Química. Pero esa unidad de
concepto es por eliminación y no por integración. De la misma ma— 146 —

ñera que la química orgánica no se explica totalmente por la química
inorgánica, aunque sus elementos estén siempre presentes, ni toda la
biológica por la orgánica, tampoco se explica la actividad de un tejido
vivo, por su química, nada más que por su química. Y no salimos
al expresarnos así, del plano de la Ciencia, invocando lo sobrenatural
o algún principio metafísico. Las células nerviosas de la corteza visual
del cerebro y las células nerviosas de los núcleos bulbares del corazón
no acusaron hasta hoy ni parece que revele jamás diferencias quí
micas tan profundas como para permitir co^nprender por qué exci
tadas las primeras dan lugar a la visión y excitadas las segundas dan
lugar a la parálisis cardíaca.
En sus consideraciones sobre el mecanismo de la contracción del
músculo, P. Bouin (1929) escribe: "II est évident que celuici doit
trouver son explication dans l'étude des conditions physico-chimiques
qui agissent sur la myofibrille striée au moment de la contraction"(14).
Con tal enfoque, la tendencia sería a reducir los mecanismos de la
actividad muscular a fenómenos de tensión superficial y diferencias
de potencial eléctrico entre discos oscuros y claros, sarcostilos, inofragmas, sarcosomas, sarcolemas... Porque a la luz del ultramicros
copio todo se resuelve en gel y sol no hay que concluir que todo es
gel y sol. Parecido es el criterio de muchas simplificaciones. Prosperan
por el prestigio de conceptos claros, pero carecen de la consistencia
que los hace perdurables.
Físico-química es también la teoría de J. W. Clark, para quien
la contracción muscular se explicaría por la solidificación de cris
tales líquidos: "the hypothesis is made that the substance in the
anisotropic bands passes abruptly from the liquid crystal to the solid
crystal form, as a result of the increase in acidity due to lactic acid
formation" (15). Con el pH más alto (neutralidad, alcalinidad) se
volvería a los cristales líquidos, estado físico-químico de las bandas
oscuras en las fibras relajadas. Ulteriormente, E. Fischer (1941), in
siste en la interpretación de la contracción muscular en función de
los cambios de las propiedades cristalinas de las fibras (birrefrin
gencia, etc.).
Cautiva la simplicidad de algunas teorías. La bipartición del
disco de Brücke y el desplazamiento del mesofragma hacia el telofragma de los dos semidiscos resultantes, constituiría la esencia de la
contracción de las fibras musculares estriadas. El proceso inverso, o
sea, el reencuentro de los semidiscos oscuros en el mesofragma, ocasio
naría la relajación. Con ese esquema citológico, Jordán opina que el
problema central de la contracción está en el movimiento de lanza
dera, entre los telofragmas inmediatos, de una substancia fuertemente
anisótropa.
El análisis hecho por nosotros del miocardio in vivo y de múscu(14)Eléments d'Histologie. — Félix Alca. — París, 1929. — Pág. 187.
(15)J. Howell Clabk. 1927. — A theory of muscle contraction teith X-ray difraction
patterns from relaxed and contracted muscle. — The American Journal of Physiology.
Vol. LXXXII, Pág. 193.
— 147 —

�— ¿ti —
•S6i -*?a 'nxxxi -i&gt;&gt;a
•X8ofoi8Xq,j jo ^njnof no^uamy aijx — -ajosnut p^ionjwoo pun paxtrpi viojf stuajjod
uoiiovujip toj-x W* UO1J3DJJUO aptnut ¡o Xuoaijl y _ -Lz6l -jihyi^ tkimoh T (SI)
•¿81 -3?d — '6Z6I 'njBd — -MVDiy xns^ — -ai^
-nasnuí ap ü oaia uí oipjB^oiai jap sojjosou jod oqoaq sisijbub
ajuauíaj-ianj BpuBjsqne Bun ap 'sojBipauíui semSejjopi soj ajina 'B
-bzubj ap ojaaiiniAoin ja na Bisa uopoBjjuoo bj ap jBiiuaa Btna[qoid
ja anb Buido UBpjof 'oaiSojojp Bmanbsa asa no[) •upxoBfBjaj bj bijbu
-otsboo 'emáEJjos^in ja ua sojnaso soasipituas soj ap oxuianauaa.1 ja 'sas
o 'osaaAui oeaaoid jg 'SBpBiJisa sajBjn^snm SBjqij sbj ap uopaBJiuoa
bj ap Bpuasa bj BiJinjiisuoa 'BajnB^nsaj so^sipiuias sop soj ap buiSbjj
-ojaj ja Bpeq BinSBjjosoni jap oiuaiuiBZBjdsap ja A a^otijg ap oasip
jap uopijjEdiq vj 'SBjxoaj SBun^jB ap pBppijdmts bj BAijnB[)
•(•oja 'BiDuaS
-mjjajjiq) SBjqij sbj ap SBmjBisij^ sapBpatdojrd sbj ap eoiqnre^ soj
ap nopnnj ua JBjn^snin uopaBjjuoo bj ap uopBjaadjajuí bj ua ajsis
"ní '(if'ól) ^^08^ "3 'ainauuouaijQ -SBpBfBjai seiqíj sbj na SBjn^so
SBpnsq sbj ap ooirajnb-ooisjj opBjsa 'sopmbrj sajBisjja soj b bjj^ajoa
as (pBpinijBajB 'pBpijBJ^nan) ojjb SBtn jjd ja 003 '(si) noijBniJoj
ppB oijdbj oj anp iíjipioB m ae^ajoni aqj jo }jnsa^ b sb 'omoj jbjs^j
pifos aqj oj jbisXj^ pmbij aqj mojj ^pdnjq^ sasssd spireq aidojjosinB
aqj m aonsjsqns aqj jsqi apBtn si 6isaq}od^q aqjM :sopiiibjj sajBj
-STJo ap nopsaijipijos bj jod Bjjsoijdxa as JBjnosntn nppoB^juoD bj
namb BjBd ^^bj^ -j^ • ap Bjjoai bj naiqiuB; sa BOiinjnb-ooisj^
's^jqBjnpjad 9DBq soj anb
epnaisisnoa bj ap na^ajsa ojad 'soibjo sojd^ouoo ap otSiísaad ja Jod
nBjadeojj •sauopBDijijdrais Bqonni ap oijajxio ja sa oppajBj -jos A jaS
sa opoi anb Jinj^no^ anb ^^q on ^os Á jaS na aAjansaj as opoj oidoo
-sojairaBajjn jap znj bj b anbjoj • • -sBmajoajBS 'sbiuosooibs 'sboiSbjj
-oai 'sof^soaJBS 'sojbjd A soanoso so^sip ajina ooijjaap [Bionajod ap
SBpnajajip A jBpijjadns uoisaaj ap souauípnaj b jBjn^snm pBpiAiiaB
bj ap sorasiusaain soj jpnpaj b Búas Bpaapnai bj 'anbojna jbj no^
' (^l)noIlB-nnoa ej ap jnaraoni nB aaij^ ajjijqijo^ta bj ^ns ju38Si3b mb
sanbimrqo-oais^qd snoijipnoo sap apnjaj suBp no^B^ijdxa nos J9Anojj
jiop pinjaa anb ^napiAa isa jjm :aquasa (6^6T) nínoa "d 'ojnosntn
jap u^poBjjnoD bj ap oinsiuBoain ja ajqos sauop^japisuoo sns ng
•BDBipjBD STSIJBJBd BJ B JB^nj
nBp SBpnnSas sbj SBp^jpxa A ooisia bj b JBSnj n^p SB-iamud sbj s^pB)
-pxa anb Jod japuajdmo^ Jiiinuad BJBd omoa SBpanjojd ubi 8^ita
-rnb SBpaajajip sbutbí ajaAaj anb aaajBd in ^oq BjsBq noJEsn^ ou
uozbjod jap eajBqjnq soaj^nn soj ap SBSoiAjan SBjnja^ sbj A ojqajaa jap
jsnsiA Bzaijoa bj ap sssoiAjaa SBjnjaa sb^ •oaisijEjain oidion^d unSjB o
[BanjBuojqos oj opuBDOAiii 4Bpnai[) bj ap on^jd jap 'isb sonaBsajdxa jb
gomijBS on j^ •Boiminb ns jod anb SBto Bp^n 'Borminb ns jod 'oaia
opifai nn ap pBpiAijaB bj Baijdxa as ooodniBi 'boiubSjo bj jod BDiSpjoiq
bj Bpoj in 'saínasaad ajdmais na^sa sojuatnap sns anbnnB 'boiubSjoui
Bainnnb bj lod amamjB)oi BDijdxa as on boiubSjo Boirajnb bj anb BJian

-^ra Bnisim bj 3q •iioi3t&gt;j3&amp;fm uod ou X umovu-tiui^a jiod sa oidaouoo
ep pvpmn vsa oaaj -Boirain^) bj ap ja Bijas opijBA opojaui oaiun
ja anb vÁ 'sopBnaapBni UBuas sopoiam sns A oidojd ojafqo ap ubjj
-aaajBa SBpuap SBjsa sand 'bj3ojoisi^ in biSo^oisijj m aijsixa Buaqap
ou —ajuapnaasBJi Buiajqojd un^uin b BjoqB apnjB as ou A— Baiininb
b anb sboi BpBU 'Boiinmb b asafnpaJ as opifai sa anb oj opoj ig
pBpijiqiianpuoa A pBpijnaBJiuoa BAjasqo as anbjcod uopanpuo^ bj b A
n^paBJino^ bj b BuaÍB sa O9OIAJ3U Buiajsig jap A ojnasnm jap B^iminb
bj anb JBjapisuoa ouioo ojoajjooui ub^ 'oiaajjoaoi 'ajuauíajuapiAa 'sa
n9ponpuo3 bj uoa in uopoBJjao^ bj uoa J3A anb nau^ij Bp^u ssuojnan
sbj ap A sajBjnasnm SBjqij sbj ap SBJnjanjjsa sbj anb iqB ap jpnpaQ
•BSoiAjan Bjn^onjjsa bj uis uoiaanpuoa aisixa oinoa 'jBjnasnuí BJqij bj
ap Bjniamisa bj uis uop^Bjjuoo ajsixa anb sa ppiqeg •Boirainb-o^ieij
'Bia^jaj bj A íBDiuimb bjjo íBoiSojo^aiq Bun ¡ojnosnm jap nopoBJjuoa
bj ap sajBJauaS SBUoai sajj Bu^nd ua nauaijsos as anb sa nopnjos
isb A pBpijBpadsa ns na oun BpBO Bmajqojd ja jBjjaa jo^
•Boujauíosi
ppap ojdaauoo jb Baiijia Bun ap oSanj Bmajqoíd ajsa mmoj
-aj anb Avjh "Boiajaraosi uopoBJtjuoo bj ua BidoaiosiuB bj ap uopBUBA
ap SBAjna Baijqnd (^g6l) JIBJIlK A 'l3^ aP PBí83 na BAJiasqo as anb
BpuaSuiJjaJJiq bj opaaid jos ap opejsa na buisoiui bj anb uojapajqBisa
(06l) IB8PÜ ^ íIBJnK 'npioaBjjnoa ap sbiujoj sop sbj aj^ua jBpuasa
Bpuaaajip Bjjq^q ou '(¿61 '•^'318JTPV[ 'ajqísjaAaj osaaojd) jaá b jos
ap bsbcÍ buisoiui bj Bjja ua ig -Bau^amosi uopoeaiuoo bj b oiaadsaj
orasitn oj apaans o^j -^^ soXbj soj uod opBni^aja ja A sisijbub ns aajna
a^eixa anb BpuBpjODUoa bj BaBjsap (xtól) ^^q^si^ *g A íBDinoiosi
uopoBijuoo bj na BpuaSuujajJiq bj ap uopBiJBA bj ainasip as o^
•sa[Bjjojuu soinaiuiBiiodnioa sojupsip
sns jqB ap 'SBjijopps 'SBpunSas sbj A SBjij^ssq espuBisans uanai^uoa
SBjamijd 8bj anb UBJisanuí (9^6!) ^^^nTS 8nJÍW ^ í3!00!8!^ '8 9^
-joaf) 'jíasdinaQ -j^ pjBAip^ 'u^pBuSajduii ap omoa uopBJOjoa ap ojub^
'SBOidoasojaiui eeoiu^aj sbj b sbjbj3 X SBJnaso SEpu^q sbj ap sajBpua^
-ajip sauopaBai sbj JBSaaSB aqsa 'Bi^ajip Baimjnb uopBJOjdxa bj y
'bumijb as anb oj jbuuijb Bjjpod as on SBpuaiajip SBqaip ms 'oiJ
ja jod íBjqij BpBO ua UBsnaB as anb sojBjjsa soj ap sajBaj
-ajip BSain as on ojsa no^ 'SopBjapisuoa ajuatuBpBjsiB sojuaraaja sns
ap sapBpaidojd sbj ubss sajBna u^as A Baiminb ns sas jsna Bas 'oauaS
-o^aj9i¡ ajqnijoa ooijsvja muajsis un mías popijojot ouioo dvjnosniu
vuqjf v\ 'uaiq asBpuai^ua 'ooisij bjsia ap ojund ojjai^ apsap anb sbui
Bpsu 'ooisjj bjsia ap ojund ojjap apsap 'soj^osou bjbj -^ ap ajuara
-jBjnopjBd 'Baj^s sbj nBjJBjnnmaB as sojsa na anb sbui sojjanbB ug
'(¿61 'lBUJa9) goJBp soj na anb ajjanjg ap soasip soj na
sbui 'JBjnasnuí Bjqij bj Bpoj ap ojnqiJjB sa BidojjosiuB wj .'u^p
ns BjiBiaB^Y "sojnoso soj na omoa soJBja soiBJjsa soj na ojub; n^jjBq as
buisoiui bj ap sajBjnaajom SBuapsa sbj anb Bip ^oq Bjda^s ag -gooisBp
saao^nB soj Jod oiiimpB as anb Bpuaaajip Bpunjoad bj ajeixa on sojnaso
A soJBja soasip ajjua anb JBjjeouiap b uapnat} SBaiminb A

�los esqueléticos también in vivo, no acusó el supuesto vaivén de los
semidiscos, cuya autonomía se desvanece cada vez más sea como uni
dad de estructura, sea como unidad funcional. La actividad inde
pendiente del disco oscuro no se puede sostener como correcta
observación de la realidad. Nicolai y Grüthling notaron que en
la sacudida y en el tétano hay intercambios entre discos claros
y oscuros, con aumento general de la transparencia de las fibras.
Y D'Ancona (1932) señaló una mayor hidratación de la fibra
muscular precisamente en la onda de contracción, onda que según
nuestras investigaciones no tienen como unidad el sarcomero. Asi
mismo hemos advertido nosotros cierta hialinización de la fibra en el
pasaje de las llamadas ondas de contracción, sobre todo en el sarcoplasma, de suerte que las miofibrillas se separan y arquean, hacién
dose más patente la estriación longitudinal. Nos aproximamos, pues,
al concepto de la fibra muscular como hacecillo de sarcostilos en
la matriz del sarcoplasma, con inofragmas, sarcolema y estructuras
que regulan su metabolismo (núcleos, aparato de Golgi y condrioma)
y que careciendo de la sucesión periódica de los sarcómeros, influyen
siempre en la totalidad de la fibra.
El examen de las variaciones de la "permeabilidad" a la luz de
la onda de contracción y de la fibra toda en repeso y en actividad
interesa en sí y para una apreciación crítica de la teoría que se propo
ne explicar la contracción por transformación de cristales líquidos en
semi-líquid^s o sólidos y la que procura explicarla por la transfor
mación reversible de sol en gel. Se comprende que el anterior examen
de la onda de contracción solo es posible en la fibra viviente. Los
efectos de las variaciones hídricas pueden observarse también en
músculos aislados y en uno y otro caso hemos advertido su gran in
fluencia sobre la elasticidad de las fibras musculares.
El estudio in vivo de las estructuras biológicas como el estudio
ira vivo de la química de dichas estructuras (análisis espectrográfico,
etc.) no excluirá nunca los otros recursos técnicos válidos. El conflicto
se produce cuando los resultados no concuerdan, en cuyo caso debe
prevalecer lo primero sobre lo segundo. Y esta misma primacía ha
de venir después de la crítica del poder analítico de uno y otro método.

II
TÉCNICAS, MATERIAL DE ESTUDIO Y CRITERIOS ^
DE INTERPRETACIÓN
Para las investigaciones de que damos cuenta aquí, necesario fue
idear muy diversas técnicas, aparte el recurso, como es natural, de
muchas ya conocidas, de probada eficacia. Algunas de aquéllas se
aplicaron, con nuestros colaboradores, a trabajos precedentes; otras
permanecieron hasta ahora inéditas.

Una de nuestras tendencias ha sido siempre procurar, en lo po
sible, la observación in vivo y en todo caso, que el examen histológico
no concluya en la pura forma y estructuras estáticas. Para el estudio
in vivo e in situ del corazón de vertebrados nos valemos de nuestras
propias técnicas, las que nos permiten la microcinematografía, el car
diograma, el foto y electrocardiograma simultáneamente, además de
poderse excitar o extirpar los ganglios, los nervios o haces del corazón
bajo el contralor microscópico. La hemos aplicado especialmente al
examen de corazones de animales pequeños. El azul de metileno es
el colorante de elección en tal caso. Para el estudio complementario
en corazones muertos, más o menos grandes, teñidos o no, es útil una
distensión tridimensional mediante inyección, previa ligadura de los
vasos, de suero fisiológico, que se reemplaza primero por un fijador
y luego por los reactivos transparentadores usados en las preparaciones
microscópicas comunes o se aclara merced a procedimientos ideados
al efecto. Una lámpara sonda ilumina por dentro el órgano y así es
factible examinarlo microscópicamente sin seccionarlo.
Corazones de peces, de batracios, de reptiles, de aves y de ma
míferos, incluso el hombre, son objeto de nuestras investigaciones.
Hace años que venimos dedicándonos al estudio de la biomicroscopía cardíaca. Para encarecer su importancia científica recordaremos
que, en opinión del cardiólogo Henrijean (1929) la Fisiología y la
Patología modernas tienen que ser microfisiología y micropatología.
Cualquiera que sea la exageración, hay mucho de verdad con ella sub
rayada. Agregaríamos asimismo que la Bioquímica ha de tender cada
vez más al análisis espectral, para adentrarse en la vida orgánica sin
destruirla.
En primer término, hubo que vencer las dificultades técnicas.
Respecto a la biomicroscopía cardíaca, Lutembacher (1928) pone de
relieve los obstáculos y cree imposible su realización en los verte
brados: "II semble qu'avec les niéthodes de perfusión disparaissent
tous les intermédiaires qui genent l'observations inmédiate. II n'en
est rien. En regardant battre un coeur isolé, d'autres questions se
posent: que se passe il dans l'intimité histologique des tissus? qu'est
ce que la contraction musculaire? qu'est ce que l'excitation? Comment
interviennent sur la fibre cardiaque, sur les centres d'automaticité,
les effets toxiques et médicamenteux dont nous n'analysons qu'une
resultante, une grossiére extériorisation ?
"Un nouvel obstacle se dresse devant nous. Seúl le micrescope
permet de pénétrer plus avant dans la structure intime des tissus:
mais le microtome, en passant, a fauché la vie.
"Pour faire de Vhistologie sur le vif, et mieux encoré de Fhistopatologie vivante, il faut observer des étres transparent comme les
larves aquatiques: on peut tout a loisir analyser les phases de la
contraction musculaire et suivre les battements du coeur a l'étage
histologique" (1)... Pero hay tanta diferencia entre el vaso dorsal
(1) Structure dea musties striés. — Masson et Cié. — París, 1928. — Págs. 5 y 6.
— 149 —

— 148 —

�•9 i s '88?d — '8Z6I '!JBJ — "'K&gt; '

— 8tT —
— 6^1 —
tajjsniu tap

(i)

jBSJop O9BA J3 aJ^ua Bpuajajip bjubj ^Bq oja^ * * * (i) ttanbi3ojojsiq
aS^jaj b jnaoa np sjnanrajjBq ssj ajAins ia ajiBjnasnuí uoijaBJiuoa
bj ap sasBqd saj jaslpuB Jíbioj b jnoj jnad no :sanbijBnbB s^ajbj
saj auuuoa juajBdsuBjj saj}3 ssp j3AJ3sqo ^nBj jt 'ajttoam aiSojofod
-oísii/j ap ajoana xnaitu ja '¡m aj uns ajSojojsii{j ap a-n^j Jnoj,,
•aiA bj aqanBj b 'juBSSBd na 'araoiojaim aj siBtn
isnssij sap araijuí ajn^anjjs bj suBp iubab snjd jajjauad ap ^anuad
adoosojoim a[ jnag "snou ruBAap assajp as ajaBisqo jaAnou u[\n
¿uoijBsuoijaixa ajaissojS aun 'ajuB^jnsaj
auntnb 8uo8ajbub4u snon juop xnaiuaureaipaui ja sanbixo^ s^ajja saj
&lt;ajpijBTnojnB4p sajjuaa saj xns 'anbBipJBO ajqij b^ jiis ^nannaiAjaim
juaniino^ ¿aoitBipxaj 3nb ao jsatnb ¿ajiB^nosnra noijoBJiuoo v\ anb ao
jsatnb ¿snssij sap anb^^o^oisi^ ajiraijin^ suBp \i assBd as anb :juasod
as 'snoiisanb sajinBtp 'axosi anaoo un auiBq ^uBpjBSaj ug -nau isa
na^ ^l ^aiBipanini suoijBAjasqoj ^nanaS mb saJiBipanuaiin sa^ snoj
^nassiBjBdsip uoisnjjad ap sapoqjaot saj aaABtnb a^uías nn tsopBjq
-ajj3A so^ ua noiaBzi^aJ ns ajqísodnii aaJD Á. so^nDB^sqo so];
ap anod (8^61) -laq^BqniaínT; 'bobjpjbo Bjdoasoa^iraoiq b^ b o
•SBOinoaj sapBjjnoijip sb^ jaouaA anb oqnq 'ouinuaj jainijd

^p
nis boiub^jo BpiA b^ ua asjBJ^uapB BJBd '^j^Dadsa sisi[bub ys sbui Z3A
Bp^a Japuaj ap Bq Bairamboig Bl anI oursiniisB sotUBiJBSaJtSy •BpB^BJ
-qns B^p noa p^pjaA ap oqanuí ^^q 4uoi0Baa2Bxa b^ Bas anb Batn
•BiSopiBdojaira ¿ bjSo^otsijojoiui aas anb nauai) SBUJapora ji^
b{ A biSo^oisi^ bi (6Z6T) nBafuuaH oSo^pipjBa pp uoiuido na 'anb
souiaJBp^oDaJ Boiji^uap BiauBjjoduii ns jaaaaBaua bjb^ -BDBjpjBa Bjdoa
-soJOiraoiq b^ ap oipnjsa p souopuBatpap sounuaA anb soub aaBjj
•sauopB9i^saAUT SBJisanu ap ojafqo nos 'ajqraoq ja osnput 'sojajjuí
-bui áp Í saAB ap 'sa^idaa ap 'sopBJjBq ap 'saaad ap sauozBJO^
•o[JBUopoas ms ajuaniBaidposojaiui o^BmraBxa a^qpoBj
8a isb A ouB^j^ p oj^nap Jod Buinnqi spuos BJBdniB^ buq -ojoaja ^b
sopBapi soiuainiípaDOJíd b paa^aoi BJBpB as o saunuioo sBDidoasoJOiui
sauoiaBJBdajd sb^ ua sopBSn saaopBjuajBdsnBa^ soAijOBaJ so^ jod oSanj A
jopBfij un jod ojaraud BzBidraaaj as anb 'oaTSo[oisij ojans ap 'sosba
go^ ap B^npBSij BiAaid 'u^raoajím ajuBipaui ^uoisnaraipiij uoisuaisip
Bun ^tin sa 'ou o sopiuaj 'sapu^aS souam o sbui 'soj-ianm 'sauozBJoa ua
oiiBiuatna^duioo otpnjsa p bjbj 'osbd pj ua ucnDoap ap aiuBJo^oa p
sa ouan^^ni ap ^nzB ^g ^sonanbad sapuiíuB ap sauozBJoa ap uauíBxa
p aiuatnproadsa opBDi^dB soraaq vj •ooid^osojiaini jo[Bjiuoo p oC^q
uozBJoa pp saDBq o soiAjan boj 'soijSubS so^ jBdnjxa o JB^iaxa asjapod
ap SBiuapB '3^uaniBauBi[nuii8 BuiBjSoipjBoojjoap A ojoj p 'BuiBaSoip
-jbo p 'BijBiSoiBtaauíaoJOira b^ uaiinUad sou anb sb^ 'sBainoai SBidojd
gBXisanu ap souiaiBA sou sopBjqa^jaA ap uozbjo^ pp mts w a oam mi
oipnjsa p bjb^ •BBoijBjsa SBjnjanjjsa A buuoj BJnd bj ua B^npuoa ou
oóiSojojsiq uauíBxa p anb 'osbo opoj ua A oam ui uopBAJSsqo b^ 'ajqis

•SB^ipaui BJoqB BjsBq uojapauBnuad
sbj^o ¡saiuapaaaid sofBqi&gt;jj b 'sajopBJoqBjoa soj^sanu uoa 'u
as SBjpnb^ ap SBunSjy 'BiaBaija Bpeqoad ap 'sBpiaouoa BjÍ
ap '[BjnjBu sa omoa 'osanoaj p ajaede 'SBamaaj SBsaaAip inra
anj oiJBsaaau 'inbB Biuana soniBp anb ap sauopB^psaAui sbj

aa
soraaxn^^ a. oíanxsa aa ivmaxv^ '

ii

•opojgín ojio A oun ap o^ujjBuB japod pp bdijjjo bj ap sandsap jmaA ap
eq BiaBuiud buisiui B^sa j^ -opunSas oj ajqos ojamijd oj jtaaajBAajd
aqap osBa OjCna ua 'uBpjanauoa ou sopB}jnsaj soj opueno aonpojd as
ojoi[juoo [^ 'sopijBA so^iuaai sosjnaaj bojío soj Bonnu Bjinjaxa ou ('Día
'oaijBjSoijoadsa sisijbub) ssjnianjisa SBqaip ap Baimjnb bj ap oam ut
oipn^sa ja omoa SBOiSofoiq sejn^anjisa sbj ap oam wi oipn^sa j^
•sajBjnasntu seiqij sbj ap pBpp^sBja bj ajqos Bpuanjj
-ui ubj3 ns opiiJdAps somaq osbo oajo A oun ua A. sopBjsiB so^nosnia
ua uaiquici asJBAJasqo uapand SBaijpiq sauopBiJBA sbj ap soiaaja
soq "a^uaiAiA Bjqij bj ua ajqísod sa ojos upwooutuoo ap vpuo bj ap
uauíBxa aoiJ3juB ja anb apuajdraoa ag -jaS ua jos ap ajqísjaAaj uoiobui
-jojsubj) bj jod Bjj^aijdxa Bjnaojd anb bj A sopijos o sopinbTj-iuias
na sopinbij sajBisua ap uopBuuojsuBj} jod uoioobjjuod bj jBaijdxa au
-odojd as anb Buoaj bj ap Baraja uop^pajdB Bnn BJBd A is ua Bsaj^iur
pBpiAijaB ua A osodaj na Bpoi Bjq^j bj ap A uoioobjiuod ap Bpuo bj
ap znj bj b ^pBpijiqBauuad,, bj ap sauopBiJBA sbj ap uauíBxa j^
•Bjqxj bj ap pBpijBjoj bj na ajdmat^
uainjjui 'sojampajBS soj ap saipoijad uoisaans bj ap opuapajsa anb A
(Buioijpuoa A tjo^) ap oiBjBdB 'soajann) omsijoqej^in ns uBjnSaj anb
SBjn^anJisa A BmajoajBS 'sbhi^bjjoui uoa 'BinsBjdoajBs jap ztjibiu bj
ua sojiisoajBS ap ojjpaa^q omoa jBjnasnm Bjqij bj ap oidaanoa p
(sand 'sotUBnnxojdB so^[ "jEHipniiSHOj uppBu^sa bj a^ua^Bd sbui asop
-uapBq 'uBanbJB A usjBdas as SBjjuqijoiui sbj anb a^jans ap 'BuisBjd
-ODJBS ja ua opo^ ajqos 'nopaBJ^uoa ap s^puo SBpBuiBjj sbj ap afBsed
ja na Bjqij bj ap uopBziuijBiq Buap sojiosou opjuaApB somaq orasim
-isy 'OJamoaJBS ja p^pinn omoa nauaii ou gauops^iisaAm SBJisanu
unSas anb Bpuo 'uopaBjjuoa ap Bpuo bj ua aiuaniBspajd JBjnasnm
Bjqij bj ap uopsiBjpiq jo^buz Bun ojBuas (^6l) Buoany4Q j^
•SBjqij sbj ap BpuaJBdsuBj} bj ap jBJauaS o;namnB uoa 'sojnaso A
sojBja soasrp aajua soiquiBOJajoi A^\\ ou^jaj ja ua A BptpnoBs bj
ua anb uojbiou Suijqjnj^) A iBjoaij^f "pBpjjBaj bj ap uopsAjasqo
B^aajjoa oraoo jauaisos apand as ou ojnaso oasip jap a^uaipuad
-apui pBpiAi^aB b^j -jBuopunj pcpiun otnoo Bas 'sjnjanjjsa ap p^p
-lun oraoo Bas sbiu zaA ^pBa aaauBAsap as BiniouojnB Bj(na 'soasipimas
eoj ap U3ATBA o^ssndns ja osnas ou 'oam ui naiquiB) soapajanbsa soj

-od o[ ua 'jBjnoojd sjduisis opts Bq SBpuapuai SBJtisanu ap BUf^

�del quironomo (la larva de este díptero es la que el citado autor
estudia in vivo, microscópicamente) y la complejísima estructura
funcional del corazón ' de los vertebrados, que fuera de las grandes

y del corazón de modo que éste quede en el campo visual y aquél no
impida el enfoque: 2.) obtener el corazón teñido en todos sus ele
mentos con transparencia y palpitante; 3.) poder excitar los centres
cardio-inhibidores o cardio-aceleradores al mismo tiempo que hacer
observaciones microscópicas del miocardio; percibir las sipnapsis...
4.) conseguir la estimulación o inhibición de los ganglios intracardíacos, o su extirpación, así como el efecto de diversas substancias
fármaco-dinámicas y de iones en zonas bien precisas; realizar la
sección de uno u otro haz nervioso o muscular... 5.) obtener simul

columna vertebral; en el sentido fronto-caudal, se seccionan los huesos
del cráneo y las vértebras (el colgajo de piel puede volverse a su sitio
y proteger así los centros en tanto no se exciten); un ancho anillo
de goma transparente pónese alrededor de la cabeza y a su través
se colocan los electrodos, manteniéndolos en un mismo centro todo el
tiempo que se desee; preparado el animal como acabamos de indi
carlo, se sujeta en la platina (Fig. 1). Luego se abre el pericardio y
perpendicularmente al eje mayor del cuerpo y del tubo del micros
copio, se fija el corazón por su punta, sobre la platina, mediante
agrafes y elásticos o anillos de goma. Para la observación interna, se
hiende. De las distintas secciones que practicamos en el músculo car
díaco in situ, cuya elección se hace según el estudio propuesto, una
va del bulbus arteriosus al vértice del ventrículo. Sepáranse los labios
de la herida a favor de agrafes y elásticos y así se puede -observar por
transparencia el miocardio. Para evitar que la sangre se coagule en las
cavidades del corazón, lo que obstaculizaría mucho el examen y altera
ría muy pronto su actividad normal, se sustituye poco a poco la sangre
por suero fisiológico oxigenado, por Ringer-Locke o cualquier otro
líquido equivalente. 1 ritmo se conserva bien durante muchas horas.

táneamente cardiograma, fotocardiograma, electrocardiograma y mi-

El proceso, en esencia, es el mismo en otros vertebrados. Tratándose

crocinematografía...
Una variante de nuestra técnica, para biomicroscopía del corazón,
permite la biomicroscopía de cualquier órgano, de cualquier animal
y a cualquier aumento (2).
Para el examen biomicroscópico del corazón hay que sustituir la
platina corriente por otra que permita fijar verticalmente al animal,
aproximándole al tubo del microscopio, como se muestra en la fi
gura 1. Supongamos que se quiere analizar la estructura funcional del

de mamíferos, realizamos una perfusión in toto (esto no sucede en
la variante de nuestra técnica generalizada, como veremos) a doble
cánula: una introducida en la bifurcación de la arteria ilíaca primitiva
y otra en la carótica. Pero se puede microscopiar bien el corazón de
mamíferos y excitar los centros nerviosos sincrónicamente, etc., clari
ficando el campo con intermitencia, sin perfundir el animal in toto,
como se muestra en la Fig. 2. El líquido de perfusión se conserva a una
temperatura constante en una estufa de Haerson que nosotros hemos

corazón de un anuro, por ejemplo. Se inmoviliza inyectándole curare
o seccionándole los plexos braquiales y lumbares (cuando no se quiere
excitar los centros nerviosos simultáneamente a la observación micros
cópica, destruyese la médula) (3); se incinde la piel en cruz a lo
largo del esternón (desde el apófisis xifoides al episternum) y a lo
ancho de la zona que separa el saco linfático torácico del submaxilar; se
desinsertan del esternón los músculos bíceps y pectorales y levantando
aquel del apófisis xifoides, se extirpa; para la excitación del neuro-

adaptado a tal fin.
A favor de nuestras técnicas, es posible, como lo hemos dicho
antes, el estudio microscópico de la estructura funcional del corazón
de los vertebrados, a la vez que la obtención de cardiogramas, fotocardiogramas y electrocardiogramas, la excitación de los centros ner
viosos, el estímulo eléctrico o químico de cada uno de sus ganglios
o de especiales regiones del tejido cardíaco, la sección de haces ner
viosos o musculares, la ablación de las masas ganglionares, etc.

eje, se puede recurrir a la técnica de los electrodos permanentes,
o bien se descubre aquél, practicando una incisión en ángulo en la
piel del cráneo con el vértice hacia adelante, comprendiendo los huesos
fronto-parietales, y al llegar al atlas, se quiebran las líneas- de incisión
de manera que se conviertan en paralelas a uno y otro lado de la

Para experimentar bajo miscroscopio en el corazón, en los cen
tros nerviosos o en cualquier órgano de cualquier animal hemos ima
ginado y construido un dispositivo que se fija al tubo del microscopio.
En las figuras 3 y 4 se ve dicho dispositivo adaptado a un binocular
y en momentos en que se experimenta sobre los centros cardíacos del

(.2) Estable, C: Technique simple pour la biomicroscopie d'une augmentation quelconque
du coeur et autres organes. — Compt. Rend. — Societé de Biologie. — París, Tome
CXXIV, 1937.
(3) Estable, C. et Vaz Ferheira, A.: Méthode pour {'examen microscopique in vivo du
coeur des Vertebres. — Compt. Rend. — Societé de Biologie. — Paris, tome CV1,
N. 10, 1931.
Técnica para la investigación in vivo del corazón de lo vertebrados. — Archivos de
la Sociedad de Biología de Montevideo, — Vol. III, N. 2, 1931.

bulbo, luego de descubierto éste al nivel de la membrana occipitoatloidea. Se puede hacer operaciones microscópicas (microcirugía,
electrólisis con microelectrodos, excitaciones de células o fibras, farmacodinamia con micropipetas, para el estudio de efectos a partir de
la acción de substancias aplicadas en puntos microscópicos precisos,
etc.) con regulación automática de los movimientos y simultánea
percepción de los microcampos, regulación conjugada de visión y

— 150 —

— 151 —

cuestiones generales de la contracción del músculo, apenas si tienen
estricta relación. Había que superar el análisis a débiles aumentos,
fácilmente conseguido con los microscopios binoculares y también el
examen de pequeños fragmentos del miocardio o de los mioblastos
cultivados in vitro. Hemos buscado, pues, realizar la microfisiología
y la microfisiopatología del corazón de los vertebrados in vivo e in
situ. El problema es complejo: 1.) lograr una posición del animal

�— TSI —
A uoibia ap BpeSnfaoD uopBjnSaj 'sodniBaojaiui soj ap nopdaa^ad
Bauiujnuiis A sojuauniAoin boj ap BaijBtnoinB uopBjn^aj uoo ("aja
'sosioaad eooidoaeojotni sojund n^ sspBaijde sspueisqns ap ñopos bj
ap Jpjsd b soiaap ap oipnjsa ja BjBd 'SBjadidojDira noa BiuiBuipoaBin
-jbj 'sBjqij o ssjnjaa ap sanopBipxa 'sopojiaajaojanu uoa BTSijoj^aap
'Bj^tupoj3iin) SBaidoasojaim sauopBjado jaaBq apand ag 'Bapiojj.
-BOjidpoo BUBjqtaaai B[ ap jaAiu jb ajsa ojjaiqnaeap ap oSanj 'oqjnq
jap BooBipjBa sojjnao soj ajqos Bjuaimjadxa as anb na sojuaiuom ua A
jBjnaouiq un b opBjdBpB OAijisodsip oipip 3a as f A g sbjiiSij sbj u^j
•oidoosojoini [ap oqnj jb B^fij as anb OAijisodsip nn opmjjsuoa A op^uiS
-buti somaq jbuiiub jambjBna ap oub^jo jatnbjBna na o sosoiAjau sojj
-nao soj ua 'uozbjoo ^a ua oidoasojasim ofcq iBiuamuadxa bjb,j
•aja 'sajBnoijSuBS sbsbih sbj ap nopBjqB bj 'sajBjnasnm o sosoia
-jan 833Bi[ ap uopaas b¡ 'ooBjpjBO opifsj jsp sauoi^aj sajBpsdsa ap o
8oi[SubS sns ap oun Bp^a ap oairamb o ooijjoa[a O[ninij8a p 'sosoia
-jan sojjuao so^ ap uopBjpxa v\ 'SBUiBjSoipaBOoajoap A. 8BuiBjSoipjB3
-oíoj 'SBinBjgoipjBO ap nopuaiqo tb\ anb zoa v\ b 'sopBjqa^iaA so[ ap
uozbjo^ pp ^nopnnj Bjnianxisa B[ ap oaidoasojaim oipnjsa p 'sajue
oqaip soraaq oj ouro^ 'aiqrsod sa 'sBoiuoai S^Jjsann ap ioabj y
•nij ^bj b opBjdBpB
souiaij sojjoson anb uosjaBjj ap Bjn^sa Bun na ^jubisuod BjnjBjadtnaj
Bun b b a jas uoo as uoisnjaad ap opinbj^ [^ -^ -Sijj B[ ua Bjjsanm as otnoo
'ojoj ni jBiniuB p jipunjjad nis 'Bpnaiiuuaiui noa odnrea p opuBOij
-uep '*a^a 'aiuauíBaiuojauís sosoiAjan sojjnaa eo\ a^^pxa A sojajiuiBtn
ap nozBJoa p naiq jBidoasoj^im apand as ojaj -BanojBa b^ na bjio A
BAijiniiad bbt^i BwajaB B[ ap uoioBOjnjiq b^ ua Bppnpojjut Bun ¡BjnuBo
a^qop b (somaiaA ouioo 'BpBzi[B^auo^ Baiu^aj Bjjsann ap ajnBiJBA B[
na apaans on ojga) ojot ut uoisnjjad Bun sotnBzi^Baí 'sojajiureni ap
asopuB^Bjj^ 'sopBjqajjaA sojjo na ouistoi p sa '^puasa ua 'osaaojd ^^
•SBJoq SBqanuí a^uBjnp uaiq BAJasuoa as omiii j^ *aiua[BAinba opinbq
ojio jainb^n^ o a^foo^j-jaáui^j aod 'opBuaáixo oai^p[oisi| oaans jod
ajSnBS v\ oaod b oood a^ninsns as '^buijou peptArpB ns ojnojd ^nta bu
-Bjaip A namexa p oqanuí BjjBzipnaBjsqo anb o[ 'npzBJoa pp eapspiABa
9v\ ua a[nBoa as aj^uBS v\ anb jbjia3 bjbj *oipj[Booini p BiouajBdsuBjj
jod jBAjasqo- apand as tsb A soapssp A sapjü^^ ap joabj b Bpuaq bj ap
soiqB]; so[ asuBiedag '^[naja^naA pp aapjaA \v snsowajj snqjnq pp ba
Bnn 'oisandojd oipnjsa p nnSas aoBij as uop^ap Bina 'mis ni oa^ip
-jbd o^nasntn p na soniBanoBjd anb sauoiaoas SBjupsip sb^ 8q 'apuaiq
as 'bujojui nopBAJasqo b^ bjbj -buioS ap soj^tub o soapsép A sajEj^^
ajuBipaní 'BnijBjd bj ajqos 'Bjnnd ns Jod hozbjoo ja bíij as 'oidoa
-sojoiui jap oqnj jap A odjana jap joábui ^ta jb aiuanuBjn^ipuaqjad
A oipjBaijad ja ajqB as oSan^j "(^ 'Si^) Bmjejd bj ua B^afns as 'ojjbd
-ipui ap someqBOB oraoa jbuiiub ja opejBdaad íaasap as anb oduiaij
ja opoi ojjnaa oinsim un na sojopnaiuainem 'sopojjaap soj usaojoa as
saABJi ns b A BzaqBD bj ap JopapajjB asaupd ajuaJBdsuBjj BinoS ap
ojjiub oqauB un i (uaipxa as on oiubj na soainaa soj isb jaSajojd A
oijis ns b asjaAjoA apand pid ap oCbSjo^ ja) SBjqa^jaA sbj A oaueja jap
sosanij soj nBnoiooae as '[BpnBD-ojuojj opijuas ja ua íjBjq^jjaA Bumnjoa

— osi —
"t6I 'Z oH 'III "^A — 'oapiA3jnoK ap tgoioig 8p pupspog j
sp soAttj^jy — •sopviqau&lt;i nq ^p uozv^oo ;ap oaia ni uoiwgpsanut vj ojvd votuoaj^
•I6I '01 o"N
'IAD mo* 'sIJB^ — '9íSoI!a P ?WPS — "Pn3a 'J^^nio^ — ym^^ tap jnaoo
np oaja m anbtdoxoimu uoumxaj jnod ^^oipajfi :-y 'vaiaaaaj z\\ x *3 'aiavisg ()
•¿E61 'AIXXD
9DI0J^ 'siJBJ —• -^iSojoig ap Biapog — 'paH 'idmo^ — -saunSjo saujno ia jnaoo np
anbuoo¡anb uottoiuaiugrm aunj&gt; atdoosouottuoiq v¡ jnod ajdwts anbtut¡oa¿ :'^&gt; 'aiavxs^ (z)
bj ap opBj ojio A oun b SBjajBJBd na nBjjaiAUo^ as anb BaauBtn ap
uoispui ap SBauíj sbj UBjqamb as 'sbjjb jb je^ajj jb A 'sajBjaiJBd-oiuojj
sosanq soj opuaipnajdmoa 'aíUBjaps BpBq aau-iaA ja uod oanEJO jap jaid
bj na ojnSuB ua uoispur Bun opuBap^sjd 'janbs ajqnasap as uaiq o
'saiuanBnuad sopojjaap soj ap Boinoai bj b Jijjnoaj apand as 'afa
-ornan jap uppsipxa bj Bj^d íBdjpxa as 'sapiojix sisijod^ jap janb^
opuBjuBAaj A sa^jojaad A sdaaiq eojn^snm soj uonjajsa jap uBjjasursap
as í jBjpcBraqns jap oapcjoi oaiiB^nij oobs ja BjBdas anb bhoz bj ap oqouB
oj b A (mnujaisida jb sapiojix sisijodB ja apsap) nouaajsa jap o^jbj
oj b znja ua jaid bj apnpui as i (g) (Bjnpam bj asa^njjsap '^aidoa
-sojaitn uopBAjasqo bj b ainamBauBijnnns sosoiAjan sojiuaa soj JBipxa
ajamb as ou opuBna) sajBqmnj A sajBinb^jq soxajd soj ajopnBuopaas o
ajBjna ajopnBi^a^nr BzijiAoraní ag -ojdmafa jod 'ojnuB nn ap uozbjoo
jap jBnopnnj Bjnjanjjsa bj jbztjbub ajainb as anb soniBSuodng -\ BjnS
-ij bj na BJisanm as oraoo 'oidoasojaini jap oqn^ jb ajopnBmixojdB
'jBtniuB je a^namjBaiijaA JBfij B^ituaad anb bjio jod ainaixioa BmiBjd
bj amjijsng anb ^sq npzsjoa jap ooidoasojaituoiq uaniBxa ja bjbj
' (z) ojuamna jambjBn^ b A
jbuiiub jambjBna ap 'oubSjo jambjBn^ ap Bjdoasojaimoiq bj atinuad
jap Bidoa8OJ0imoiq BjBd 'Boiuaaj BJisanu ap 3^ubijba
•im A BuiBj3oipjBooj;oaja 'BraB^Soipa^aojoj 'BniBjSoipjBa aiuameauB)
-jnmis Janaiqo (0*^ * * -JBjnasnm o osoiAjau zbij ojio n onn ap uppaas
bj JBZTjBaj ^SBspaid uaiq sbuoz ua sanoi ap A eBoiniBuip-ooBuiJBj
SBianBjsqtis SBsjaAip ap ojaap ja oinoa tsb 'uopBdjxjxa ns o 'soaBip
-JB3BJ1UT bot[SubS soj ap uoioiqiqni o uopBjnmpsa bj ainSaenoa (Q-f
• • • sisdvudis sbj Jiqpjad íoipjBaoitn jap SBoidpasojoiin sanopBAjasqo
jaaeq anb odmaij orasiui jb saaopBJapoB-oipjBO o sajopiqxqnT-oipjBD
soJtjuaa boj jBtpxa japod (0*^ ía^nBiidjBd A BiauaaBdsuBJj noa sojuara
-aja sns sopo) ua opmai nozBio^ ja Jauajqo (0-^ tanbojua ja spidmi
ou janbs A pnsiA odniBa ja ua apanb aisa anb opom ap uozsjoa jap A
[butiub jap uopxsod Bun jbjSoj (o'i :ofajdnioa sa Bmajqojd j^ -njis
ui a oam ut sopBjqajjaA soj ap nozBioa jap BiSo^ojBdoisijoaonn bj A
Bi^ojoisijojaim bj jbztjb3J[ 'eand 'opBasnq soraojj *ojjia wi sopBAi^jna
so}SBjqoim soj ap o oipjBaoim jap soinam^Bjj souanbsd ap uauíBxa
ja naiqmei A sajBjnaomq soidoasoaaini soj uoa opm^asuoa ajnanijpBj
'soinaninB sajrqsp b bisijbub ja jBjadns anb ^jqejj "nopBjaJ BjDijjsa
uauaij ib SBuadB 'ojnasnuí jap uoioaBa^uoa bj ap sojBjauaá sauousano
sbj ap Bjanj anb 'sopBjqajjaA soj ap, uozbjod jap jouoi^un^
Bmisjfajdmoa bj A (a^uaraBaidoosojoira 'oam ut Bipnjsa
opBjp ja anb bj sa oaajdip ajsa ap bajbj bj) omonojinb jap

�Fie. 2. — Dispositivo para la biomicroscopía del corazón de mamífero. — Además de la obser
vación con microscopio a doble objetivo, se puede observar por transparencia y a mayor aumento
fijando el tubo, el revólver y la cremallera de un microscopio de transcopía a un brazo que
se desplace horizontal y verticalmente, provisto de un pie. — / pieza intermedia de fijación
del tubo del microscopio al brazo horizontal; L, lámpara introducida en la aurícula derecha
por la yugular; T, tubo introducido en la tráquea para la respiración artificial; R, tubo de
perfusión; Term., termóstato; (, termómetro; O, entrada de oxígeno; Ai, manómetro; Tr.,
transformador.
/
Fie. 1. — Platina del miscroscopio para fijar el animal en la observación biomicroscópica de las
estructuras funcionales del corazón. — C, corazón; /, sistema de fijación del animal, con des
plazamientos angulares, regulables según el semicírculo metálico, graduado y perforado S;
h, hilo o cabello que, pasando por ana poleíta, une el corazón (o un hacecillo cualquiera del
miocardio) a la palanquita de inscripción directa o al prisma especular para el registro óptico;
g, pesa-resistencia que se contrapone a la fuerza de contracción a fin de estudiar el miocardio
en comparación con los músculos esqueléticos en condiciones similares; D, excitador (carrete
de Du Boig Reymond); m, micro-electrodos líquidos, micropipetas para observar la acción de
determinados iones o recibir suero en el mismo momento de la contracción; í, tubo de perfu
sión; V, vía de inyección por la vena magno-cutánea; r, tobo de salida del líquido de perfusión.

���.A
Fie. S.—-Aparato para exploración microscópica in vivo de corazón, de músculo esquelético u otro
órgano o tejido fijado al tubo de un microscopio común^ el cual, a su vez, se fija en un largo
brazo que se mueve mediante cremallera. — Tanto el microscopio como el animal, la lámpara, el
espejo y el condensador se pueden desplazar en las tres dimensiones del espacio. — A^ dispositivo
para micromanipulador fijado al tubo del microscopio; L, lámpara; t, transformador; c, conden
sador; e, espejo; m, microelectrodos, etc.

micrúrgicos son independientes de los del tubo del microscopio.

movimiento microscópico, o sea, con sincronismo entre los desplaza
mientos del foco óptico y de las microagujas, microbisturíes, microtijeras, micropinzas, microcauterios, microelectrodos y micropipetas...
Además, enfocado el campo de experimentación, los movimientos
En la Fig. 5 reproducimos el dispositivo anterior acoplado a un
microscopio monoobjetivo, sin platina, pudiéndose mover indepen
dientemente, tubo condensador y espejo, de suerte que se resuelve
así mejor el problema de la favorable posición de animal y micros
copio. Tres portaelectrodos, etc. desmontables se unen a una pieza
central que los fija al tubo del microscopio y por tornillos micrométricos, se mueven en las tres direcciones del espacio y angularmente
(Fig. 6). Un modelo de micropinza —la microtijera es semejante—
que nosotros hemos hecho construir, se ilustra en la Fig. 7. Mediante
un cabello o un hilo se puede manejar bien a distancia.
Nuestro dispositivo para micro-experimentación es muy distinto
a los usados por otros investigadores. Una apreciación superfici^l lo
asimilaría al aparato de Tschachotín (1912), porque éste como el
nuestro, se fija al tubo del microscopio. Pero no consta de las mismas
partes ni tiene la misma construcción. En él, se mueve el objeto y
no los microinstrumentos y sólo sirve para pequeños invertebrados,
no para vertebrados. Para cirugía celular y seres microscópicos, el
aparato de Tschachotín ha sido notablemente superado por los de
— 156 —

•3.S
31 7.
2

ais

8" 2

Isa

III

Sis

sii
•sa^

5:-8

él¡

u4S

|6!

V -Q
o1 a

a* •

a^I

I^"a
.oa

I

gil

ln

f

V-'

�BO'
•a^
.. n &gt;

¡

I

OB

b
••ÍS
.- s-s.
B ja
35
g.

S^l
3|
cu

— 9SI —
sp so[ Jod opejadns oin^m^jqBjon opta ei{ j
^p
p '8O^ld9D8OJ0tUI B9J9S jí JBIll[3D BlSllJIO BJBJ •SOpBjqO^J^A BJBd OU
'sopBjqajj9Aai sonanb9d ejed ^ajis 0(93 A 9O}U3am.i;suiojDiin so[ on
Á oj^fqo p aAanux as '^ u^ 'uoiaonjisuoD Binsim b^ an^ij in
SBinsini sb^ ap Bjsnoo oa oja^ -oidoosoj^iin pp oqnj p Bfij 9a 'o
p oraoo ^^83 anbjod '(^X6l) njloq^Bqas^ ap oiejede p
O[ pl^IJJOdnS U9IDBI33jdB BUQ *S91opB^l)83Ani 8OJ}O Jod SOpBSn 8O^ V
o^uusip iCnm sa noi^Bjuaraijadxa-ojoini BJBd OApisodsip ojjsan^
•BiouBjsip b naiq JEfauein apand as o^iq un o ofpqea un
-¿ •Si^ b^ na Bjjsn[t as 'Jtnjjsuoo oqoa^ soinaq sojiosoa anb
sa Bjafijoj^ira bj— Bzaidojaiin ap oppom nj^ • (9 'Sij[)
B Á oioBdsa pp sauoiosaaip sajj sb[ na uaAanuí as 'so^ijj
-auiojaira so[[iujoi aod Á. oidoosojotni pp oqn; p bíij soj anb pjjuao
Bzaid Bun b uaun as sa^qBjnouisap -aja 'sopoj^aajaBjaod sajj^ -oidoa
-sojoini A praiuB ap umaisod a^qBaoABj bj ap Braa^qojd p jofaui isb
aApnsaj as anb auans ap 'ofadsa A aopBeuapuoa oqnj 'ajuatuaiuafp
-uadapui JaAom asopnaipnd 'Bur^Bjd uis 'oAiiafqooaom oidoasojaiai
un b opB[do3B aouajuB OAijisodsip ¡a sounonpojdaj ^ 'Si^ bj ng
•oidoasojaini pp oqnj pp so( ap sajuaipuadapui nos soaiS^naaini
sojnairaiAoin so^ 'uoiOBjuatnijadxa ap oduiBD p opBaojua 'SBTnapy
• • • SBjadidojaiin A sopojja^pojaiin 'sojjajnBDOJDini 'sBznidojaini 'sBjafij
-ojaitn 'saunjstqojaiui 'SBfnSBOJatra sb{ ap A oapdo oaoj pp sotnaim
-BZB[dsap eo\ aj^ua ouieiuojauís uoa '^as o 'oaidoasojaini oiuaiuitAOin

•Dj '80pojjDS[8OjDini 'i iof^dsa • i jopes
'o ^jopsmjojsusji 'i !BJBdiup[ '1 íoido^sojjim |sp oqni |B opefij JopBjndinBmoj^rai BJBd
OAiiisodsip 'y — -oiJBdsa j^p ^auoisuaraip sajj sb[ un jBZB^de^p aapand 39 jopssnapao^ p i of^dsa
^3 4BJBdmB^ B| 'fSUlIUB \9 OmO3 0ld0^80J^nn \9 OltlBT
'BJ311BIO^J3 9)lIBip9III 3A9nm ^8 9nb OZBjq
o3jb{ na aa Bfi] as 'z^a ns b [Bn3 \9 'apn oido^^oj^iia an sp oqni ^b op^rt^ opifa] o oae^jo
ojio n &lt;M¡j3[3ubs3 0[U^8nai ap 'oozbjo ap oaia ni B^idojsoj^iui aoiDBJO^dxa BJBd oiBjBdy — -¡ aij

I

II
„. ¡Tí
i&gt; Oí
*o
^^

li^
..•;

�Chambers (1924), Taylor (1925), Péterfi (1928) y P. de Fonbrune (1937).
Siempre será fecundísima la técnica que requiere hendir el co
razón para el análisis de sus estructuras vivientes; pero puede obser
várselas sin que se le hiera en lo más mínimo, para cuyo fin nos ser
vimos 1.) de un espejo intracardíaco; 2.) de una lámpara-sonda y
de un dispositivo como el que se esquematiza en la Fig. 2. Necesario
es una buena iluminación interior del órgano para percibir estructuras
vivas más allá de lo que rinde el nuevo instrumento de óptica llamado
Ultropak y para conseguirlo sin abrir el corazón, inyectamos mercurio
y así obtenemos una playa reflectora interna, a la cual proyecta luz,
de afuera, un condensador o bien directamente una lámpara estilo
de la de Luys (aproximadamente de ocho milímetros de largo, dos
de ancho y uno de espesor) de intenso brillo y poca irradiación ca
lórica, que gracias a un fino soporte metálico, especie de portalámpara, es posible introducirla en el corazón por la yugular derecha o
por la cava superior. Los cambios de luminosidad se logran mediante
un transformador graduado que equivale aquí al diafragma en la
observación microscópica corriente. Si se quiere limpiar el campo
de sangre a la vez que evitar todo calentamiento en investigaciones de
mucha duración, se perfunde (suero fisiológico, Renger-Locke, etc),
continua e intermitentemente por la misma vía de la lámpara-sonda,
procurando una suave corriente de lavado, que agregue muy poco
líquido a la sangre.
Puede acentuarse mucho la transparencia del miocardio, si se
estima útil para alguna observación, distendiéndolo con aire, con suero
fisiológico o Ringer-Locke.
Para los grandes aumentos (con nuestra técnica es posible ana
lizar, por ejemplo, el nodulo de Keith y Flack a inmersión, sea al
agua, sea al aceite de cedro, poniendo en este caso un cubre sobre
la región que se observa) hay que amortiguar, se entiende, el ritmo
cardíaco por cualquiera de los medios conocidos, pues de lo contrario
los desenfoques serían violentos.

Fie. 7.— Modelo de pinza y de tijeras para operar bajo microscopio. — O, obje
tivo; E, fijación al objetivo; H, hilo o cabello para manejar • distancia la
microtijera o micropinza (R).

El sistema óptico debe estar dispuesto de tal modo que permita
desplazarlo ampliamente en todos sentidos. La playa especular de mer
curio se limita a las visceras huecas. La combinación con el Ultropak
a veces es ventajosa, pero en la mayoría de los casos es superflua y
hasta perjudicial.
La investigación de las microondas cardíacas y sus alteraciones
así como la exploración de las arritmias ultraelectrocardiográficas, la
hemos realizado a favor de numerosos recursos técnicos, con el em
pleo 1., del ultramicroscopio de hendidura; 2., de fondo oscuro;
3., del Ultropak (episcopía); 4., de microscopios comunes (transi
luminación) ; 5., de una adecuada combinación del ultramicroscopio
y el microscopio, de la episcopía y la transcopía, para la doble
percepción simultánea de una misma microonda; 6., de una microcámara pneumática, que se forma en el campo de observación y en
cuyo interior aparece más nítida la activísima sucesión de micro— 159 —

�— 6SI —
-oiotni ap uorea^ns BtnisiAjiOB bj ^ppjn sera aaaiBdB joij^jtn oaiu&gt;
na a1 noiDBAiasqo ap odurea ^a na snuoj a^ anb 'BapBumaud BJBUiBa

'(}l) ^xaidoj^ini o
f pa^isip
jBr^nBín BJBd o¡^qB3 o o|iq '¡i ioAii^fqo jb noioBfij '^ ¡boaij
-^fqo 'q — •oidoosojjiin otcq jsj^do Jad SBJafij ap ¿ Bzuid ap o|3po¡^ — *^ '01 j

-oJDira Bnri ap 'o-o, ÍBpuooJoim Binsini Bun ap BauBijnuns uopdaaiad
ajqop B[ BJ^d 'BidoosuBJj bj A Bidoasida bj ap 'oido^soiann ^a A
djn jap uopBuiqmoa Bp^naapB Bim ap 'o'g i (uopBuiuinj
saunuroa soidoasojatm ap í0'f í (Bjdoasida) 3pdoiij^ jap 'o-g
ío^noso opuoj ap '0-^ ÍBmptpuaq ap otdoasojattnBJijn jap 'o-j; oajd
-nía ja uoo 'soomaaj eosinaaj sosojamna ap joabj b opBzijBaj soraaq
v\ '8BoijBj3oipjBaoa;aapBjj[n BBitaiíjjB bb^ ap uopBJo^dxa b^ oraoo jbb
sauoioBjajp sns A SBOBipaBO SEpuocuoiin sbj ap nopB^^saAoi B^
•^Bioipnfjad BjsBq
A Bnjpadns sa os^d boj; ap BjaoXBtn b^ na ojad 'BsofeinaA sa saaaA b
sfndojjjfi [a noa noiDBuiqnioo s^ 'ss^anq BBJtaasiA bbj b bjiuii[ as
-jara ap JBpaaadsa BÁB[d vj 'BopiiuaB sopo^ na aiuatueifdniB j
Bjiinigd anb opom pj ap o^sandsip JB}Ba aqap oo^do Bniaisis ^g
•Bojua^oiA UBuas sanbojnasap so[
oubjiuod oj ap sand 'sopiaouoo soipam boj ap Bjainbpma jo¿ ooBjpjBD
omiu Ja 'apuapua as 'JBnSpjoniB anfa jCeq (BAJasqo as anb noi^aj bj
ajqos ajqn un obbd ajsa ua opnaraod 'oapao ap a^ia^B jb B38 'snS^
p3 B3B 'uoisjaraui b ^jdbj^ A qjia^j ap ojnpou ja 'ojdraafa jod 'jbzij
-bub ajqisod sa ^omofi Bj;s^na uoa) sojuainnB sapnBjS soj bjb^
•a^o^j-jaSoi^ o o^tSojoibtj
oians uod 'ajre noD ojopaaipna^sip 'noiaBAjasqo buiiSjb BJBd jijn Bioijsa
as tb 'oipjBooini jap BpuajBdsuBJj bj oqonin asjBninaaB apan,j
•ajSnBS bj b opmbij
oood ^nni an^aaSB anb 'opBABj ap ajuaiajoo aABns Bun opnBjn^ojd
'vpuos-vuvduiyj bj ap bia Brasitn bj jod ajuaniojuajTmjajuí a Bnutjuo^
'(oja 'a^jDO'^-jaSua^ 'odiSojoibij oians) aponjjad as 'noiOBinp Bqonin
ap sanoioBSnsaAui ua oiuaiuiBtuajBa opoj jbjia^ anb zaA bj b aj^uBS ap
odraBO ja jBidunj aaamb as ig 'ajuaujoa BaxdoDBOJDiui uopBAjasqo
bj na BinSBjjBip jb inbB ajBAinba anb opBnpBjS JopBinjojsnBjj un
aiuBipam ubjSoj as p^pisomuinj ap soiqraBD s^j uouadns bab^ bj Jod
o sqoajap JBjn^n^ bj aod uozbjoo ja ua Bjjpnpoxiui ajqrsod sa 'cj^d
-uiBjBjJtod ap apadsa 'ooijBjaui a^odos omj un b sbioboS anb 'b^ijoj
-B3 uopBjpBJji Bood A ojjuq osuaiui ap (josadsa ap otm A oq^nB ap
sop 'oSjbj ap soj^auíjjiui oqao ap ajuainEpBniíxojdB) sXn'j ap bj ap
oj^sa BjBdmej Bun ajuani'B j^ajip uaiq o jopBsuapuo^ un 'BjanjB ap
'znj BiaaXojd j^na bj b '^ujaiui vuotoajfaj vÁvjd Bun soniauaiqo ibb A
UBj^a^ui 'uozBJoa ja JuqB urs oj^xnSasuoo BJBd A ^vdo^jjjj
^ ap ojuauínjisut OAanu ja apnu anb oj ap bjjb sbui sbaia
Jiqíajtad BJBd oubSjo jap joiaajut upioBuimrqi Bnanq Bun sa
j^ *g -gi^ bj ua Bzpemanbsa as anb ja ouioo OAiiisodsip un ap
A wpuos-tuvduiwi Bun ap (0*^ ioompjBoojjut ofadsa un ap (o-[ boutia
-jas son uij o^na Bj^d 'ouiiuiui sbut oj ua BJaiq aj as anb uis SBjasjBA
-jasqo apand ojad ísaiuaiAiA SBJnjonjjsa sns ap bisijbub ja BJBd uozbj
-od ja aipuaq ajambaj anb Boiuoaj bj Buxisjpunaaj bjbb ajdnxaig

•(¿61) 3^
-naquo^ ap ¿ A (8^61) ÍJ^l^d '(S^6T)

^

�,2 ¡á-^ J2 13 o

•si-sjsi

. a s 6 •- 1
., ^i •^ *
^ I g a eg o
c I -I e 1 ^

2 ISI 8 g

g 1 -3 8 e B
. 3 o '.2 S

1:1111

i

o o Ü. s&gt;
a E .W &gt;
"s

a I •-• " 8
•S 2 " a
3 S.5&amp;; a
I ^ __ o ^

ondas; 7., de platina microscópica refrigerante y de calentamiento;
8., del estímulo eléctrico (corriente galvánica y farádica), sea acción
directa sobre las fibras musculares, sea a través de nervios y centros
nerviosos; 9., de fermentos proteolíticos; 10., de substancias farma-

codinámicas, terapéuticas y tóxicas.
Además de recurrir a animales transparentes o semi-transparentes
(estados larvales o adultos) y a la episcopía con el Ultraopak, el
examem biomicroscópico de la contracción y relajación del músculo
estriado no cardíaco, lo hacemos a favor de cuatro técnicas personales:
—la primera consiste simplemente en elegir un músculo delgado,
tal como el pectoral-cutáneo o el sartorio de un batracio e in situ,
con todas sus relaciones neurovasculares, se ilumina poniendo por
debajo de él una de esas pequeñas lámparas eléctricas de citoscopía
o similares; en el caso de recaer la observación sobre un músculo
muy espeso, la lámpara se puede hundir entre sus fibras, pero el
trauma desnaturaliza un poco la actividad del tejido en estudio, aunque
un buen haz del músculo reaccione perfectamente por encima de la

lámpara;
—de igual sencillez es la segunda técnica y permite la obser
vación biomicroscópica sin ninguna alteración del tejido; se trata
de desplegar la lengua de un batracio, invirtiéndola como lo hace el
mismo animal cuando captura insectos y luego, entre papel celofán
bien transparente, se deprime con suavidad, sin perturbaciones circu
latorias y así se logra convertir la lengua en un órgano laminar, diá
fano, muy favorable para la percepción de la actividad espontánea y
provocada de las fibras musculares simultáneamente con su circu
lación;
—la técnica tercera se aplica al diafragma, músculo, como es
sabido, plano y delgado, de suma importancia y de especial indicación
para el estudio de la actividad espontánea de las fibras estriadas y
también para el análisis microscópico neuromuscular in vivo; a tal
efecto, se sujeta el animal cabeza abajo, luego de una amplia laparatomía, y curvado como en opistotono, el diafragma puede microscopiarse muy bien in situ; si se trata de episcopía, el problema de la
iluminación está resuelto (Ultropak, etc.), pero el mejor análisis se
consigue por transiluminación, a cuyo fin se introduce una lámpara
sonda por el esófago hasta la proximidad del cardias o se hunde en
el tórax como una lanceta, a través de los músculos intercostales,
inmediatamente por encima de la cara toráxica del diafragma, con
hermética sutura de la brecha en el caso en que por elasticidad de
los tejidos no se oblitere sola; con el anterior procedimiento
se logra explorar, en su sitio, sin o con tinción vital, un excelente
preparado neuro-muscular, de espontánea actividad rítmica y notable
reactividad bajo la influencia de numerosos factores naturales y pues
tos en juego por el experimentador;

—la técnica cuarta (Fig. 8) está ideada para músculo extraído
con su respectivo nervio y consta de una platina de vidrio provista
a) de un nonius (NO) adherido a ella a partir del medio de uno de
— 161 —

�It
— 191 —
ap oun ap oipam jap jtjjbcI b Bjja b opuaqpe (o\[) snínon un aP (*
B^siAOJd oijpiA ap cuijBfd eun ap ejsuoo A oiAjau OAi^oadeaj na noo
opiejjxa ojn^snm bjbü epe^pi Bisa (g "Si^) BjjBno B^iuoaj B[ —
ÍJopBjuouiuadx^ p jod oSanf na soj
-eand A sajejnjBn sajojoBj sosojaumu ap Bpuanjjuí bj ofsq pepiAijDBaat
ajqe^ou ^ boiuijij pBpiAijaB eau^tuadsa ap 'jB[nasnni-ojnau opejedaid
a^uapoxa nn 'jbjia uoionu uoa o uis 'oijis ns ua 'jejojdxa ej3oj as
ojuaiuiípa^ojd jouaiue ja no^ íb{os aiaji^qo as ou sopifaj so[
ap peppi^sBp Jod anb na osea p ua Bipaaq B[ ap Bjnjns eapanuai{
uoa 'ButóBajBip pp boixbjoj ejea bj ap enipna jod ajuauíBjBipauíui
'sa[Bjsoojajui sojnosnrni soj ap eaABJj b 'BjaauBj eun ounoo XBJ9} p
ua apunq as o seipjea pp pepiniixojd bj bjsbij oSBjosa p jod epuos
BJBduTB[ eun aanpoj^uí as uij oÁno e 'u^pBuiran^isuBj; jod anihsuoo
as bi8i[bub jofam p ojad '(-aja '^jBdojj^fi) oipnsaj ejsa uopeuiuirut
bj; ap emajqoad p 'ejdoasida ap b^bjj as is ítjjis ui uaiq jínin asa^id
apand em3ejjeip p 'ouo^ojsido na oukkj opBAjno A 'bjuioj
Bijdme eun ap oáanj 'ofeqe. ezaqea jbuiiub p Bjafns as 'o^^aja
jbí b íoam ut JBjnosnuiojnan oaidoosoaaita stsijbub p ejed uaiquiBj
Á eepeuisa sejqij sbj ap BauBjnodsa pepiAii^e bj ap oipnjsa p ejed
u^ioBaipui jBiaadsa ap Á BiouBjaodtni emns ap 'ope^jap A ouBjd 'opiqes
sa onioo 'ojnosnm 'buiSbjjbip jb eaipis as Bja^jaj Baiuoaj bj •—

lilil^
g C í3
•B

ÍUOIOBJ
-noaia ns uod a^uaureaueijnmis sojBjnasnuí sejqij sbj ap epe^oAoad
A eaueiuodsa pepiA^ae b^ ap uopdaajad bj Bjcd ajqsaoABj ¿mu 'ouej
•eip 'jbuiuibj oue^jo un ua Bn^uaj bj j^aaAuoa bjSoj as ise A sbijojbj
-noJiD sauoioBqjnjjad uis 'pBpiABns uoa amudap as 'aiuaaBdsuBj; naiq
uBjojao pd^d a^^ua 'oSanj A sojaasui BJnidea opa^no jboiiub omsini
p aaBq oj omoa Bjopuaij^iAui 'oioBajeq un ap Bn^uaj b^ j^Sajdsap ap
bjbjj as íopifaj pp uopejaijB Bunáum ms BaidoasoJoiinoiq nopBA
-jasqo b^ ajiuuad A BoiuDaj BpunSas b^ sa zajjpuas jBnSí ap —
bj ap Binioua lod a^naniBioajjad auop^eaj ojnasnm jap zeq uanq un
anbunB 'oipn^sa ua opifai jap pepiArpB bj oood un BzijBjnisusap BranBjj
ja ojad 'sBjqij sns ajjua Jipunq apand as BJBduiBj B[ 'osadsa ^nui

B S S-1. S

Ifli
e

::
D5 i u

I a- 5 S ^
S o &lt; s- o
o, . 5 SL S s
o 5 ^^5

ojnasnnt un ajqos u^ioBAiasqo bj jas^aj ap osb^ ja na ¿gajBjimis o
eido^soip ap SBOii;aaja sejediu^j seuanbad sesa ap son ja ap ofeqap
aod opnaiuod Buiuinji as 'sajBjnaseAomau sauopejajc sns sepoi uoa
'mis m a opeJiBq un ap oijojjbs ja o oanBjno-jBaojoad- ja ouuoa |b^
'opeSjap ojnosnuí un ii^aja ua ainaraajdiuis a^sisuoa Bjaniiad ej —
:sajeuosJad SBDiuoaj ojjbiio ap joabj b sornaoBq oj 'ooBipjBO ou opeiJisa
ojnasnuí jap uopBÍejaj A uopaeJiuoa bj ap oaidoasoa^imoiq maniBxa
ja '}¡vdovjj}¡2 ja noo Bjdoasida bj b A (soijnpB o sajBAiej sope^ea)
ias o sajnajBdsuBJii sajBmiuB b Juan^aj ap SBinapy
•SBOix^í A SBopnadBjaj 'SBoiuiBuipoo
SBiouBisqns ap 'o'0I ^soopi^oajo^d sojuanuaj ap 'o-^ ¿sosoiAiau
A soiAjan ap saABj) b Bas 'sajejnasnur SBjqij sbj aaqos Bjaajip
Bas '(BoipBJBj A boiubajbS aiuaijjoa) oaiJiaaja ojnmrjsa jap '0*3
í oiuaitnBjua^Ba ap A ajuBJaSojaJ Boidoasojaira eujiejd ap 'o'¿ ísepuo

�sus lados menores; en lugar opuesto hay un hilo metálico, rígido,
sustituible por otro elástico (F), según que se quiera observar direc
tamente los íntimos cambios de la estructura de las fibras musculares
en contracción isométrica o en contracción isotónica; el músculo se
excita a través de su nervio, que se mantiene en perfectas condiciones
perfundiéndolo con Ringer-Locke oxigenado o soluciones equivalentes;
para eso, se adhiere a la platina dos tubos estrechos, uno simple (En)
y otro en T (E) ; en el tubo simple se enrosca el electrodo que se

El registro óptico del cambio de longitud de las fibras del mio
cardio, lo conseguimos mediante un dispositivo original (Fig. 9) que
consiste: 1., en un prisma de plata bruñida (P), provisto o no de
un indicador del movimiento angular (i), a lo largo de cuyo eje
mayor pasan dos cabellos o hilos fines (h) que unidos a un especial
marco metálico lo mantienen en el sitio conveniente y la torsión de
los cuales gradúa las pequeñísimas variaciones de la resistencia que

pone en directo contacto con el nervio (N) y en el tubo en T se
enrosca el electrodo que se sumerge en el líquido de perfusión (E).
Las contracciones y relajaciones de las fibras musculares se mi
den, en la técnica cuarta, sirviéndose del ocular micrométrico. Claro
está que las apreciaciones de las estructuras in vivo son favorecidas
por tinciones vitales y no excluyen el análisis mediante fijación y
coloración del músculo en las siguientes fases: a) de reposo y exten
sión natural; b) de extensión forzada; c) de retracción; d) de con
tracción isotónica máxima; e) de contracción estrictamente isomé
trica; f) de contracción que comienza siendo isotónica y se sostiene
siendo isométrica; g) del momento preondulatorio; h) de la onda
inicial; i) de la onda en propagación; j) de cambios post e inter
nodales ...
El cotejo de las estructuras vivas y de las estructuras muertas,
así como el asistir, en la visión microscópica, a los procesos provocados
por los reactivos fijadores, es lo que permitirá descartar lo artificial
de lo natural, o sea, lo que preexiste de lo sobreagregado por efectos
técnicos.
Desde el año 1931 contamos con una técnica para el examen mi
croscópico in vivo e in situ, que fuimos desarrollando y perfeccio
nando sucesivamente. Y he aquí que nos hemos sorprendido al ver
en el gran tratado de Abderhalden Handbuch der biologischen Arbeismethoden, tomo publicado en 1935 (4), un trabajo de Cramenizki, en el cual se describe una técnica de episcopía, diascopía y
microscopía para el corazón pulsante de la rana, que es, salvo detalles
secundarios, nuestra propia técnica, pero con el corazón extraído en
vez de in situ; de modo que tal como nosotros la presentamos es
mucho mejor y entre otras ventajas, está la de poder excitar, en el
momento de la observación microscópica (o de la microcinematografía), los centros cardio-inhibidores o cardio-aceleradores. Segura
mente Gramenizki llegó a resolver el problema de la episcopía, dias
copía y microscopía del corazón ignorando nuestras publicaciones. No
hay en nuestras palabras ninguna censura. Sólo queremos dejar cons
tancia de los hechos, de la prioridad que nos corresponde y d^ la
superioridad de nuestra técnica, que es aplicable a todos los verte
brados y no únicamente a corazones de batracios.

(4) Abt. V. Teil 8. p. 953, 1935.
— 162 —

Fie. 9. — Aparato para fotocardiograma y
fotomicrograma. •— Prisma de plata bruñida
con indicador de bu movimiento angular (i)t
sostenido por dos cabellos, uno blanco y
otro negro que acusan el grado de torsión
fácilmente (h), atravesándolo por su eje
longitudinal; t, tornillos para regular la
tensión de los cabellos; r, disco para movi
mientos angulares del cuadro; /, eje de
fijación a un pie.

se opone a la contracción de las fibras miocardíacas; 2., de dos tor
nillos (t) de apretada y fina vuelta helicoidal a los que se anudan
los cabellos o hilos, dependiendo de su juego la menor o mayor
torsión anteriormente aludida; 3., de un liviano cuadro metálico (r),
que gira en torno de un eje (f), el cual a su vez asciende o desciende
por movimiento de cremallera. El haz de luz que incide sobre una
— 163 —

�^ 91 —
Bim ajqos appui anb zn[ ap z^q jg •BJajjBiusja ap ojuaimiAoui Jd
apnapsap o apnaiasB aaA ns b jBna ja ' (j) afa nn ap oujoj ua bjiS anb
'(j) ooijBjaiu ojpcnD oubiaij nn ap '„• íBpipnjs ajuauuoijajuB uoisjoj
joa'bui o jonaiu bj oáanf ns ap opuaipnadap 'sojtq o sojjaqB^ soj
UBpmn? as anb soj b jBpio^tjsq BjpnA buij A BpBj3jdB ap (j) sojjiu
-jo^ sop ap '0*g ísBDBipjBOoiui SBjqij sbj ap uoiaaBjjnoa B[ b ánodo as

•aid nn e nopafij
ap efa '[ íojpona pp eajB[nSaB soin^im
BJBd oasip '.i ^so¡pqB^ soj ap aoisuai
BJBd so][¡ujo; 'j ;[BU;pniiÜuo[
afa ns jod OfopnBS3ABj)B YV^ a)U9m[i3B|
aoisaoi ap opsjS |a DBsn^B anb oa^aa oj^o
L O3HB[q onn '8O[[sqB^ sop JOd opiusisos
*(i) jB^n^aB oia^nntAoin ns ap &lt;iopB3ipai ao^
Bpianjq Bju]d ap Btu^ijj — BinBjaojjiaioioj
X Btu8j^o;pJBJOioj BJBd oiBJBdy — -^ aijj

*^ '8 nai -a

•sopBjjeq ap 83uozbjoo b ajn^raB^iun on A sopeiq
-9JJ3A so[ sopoj b 3jqBDi[dB sa anb 'BOlu^a; BJisann ap pspiioiiadns
B[ ap A apnodsaxio^ son anb pBpyjoijd b^ ap 'soq^aq so^ ap bidubj
-snoD jBfgp somajanb o¡og -BJtnsna^ BunSum sBjq^^d SBxisann na X^q
o\[ •89uoi3B0i[qnd SBJ^sann opu^jonSí uozbjoo pp BidoDsoaaira A Bidoo
-SBip 'Bjdo^sida b^ ap Butajqoad p jaA^osaj b o^a^^ pjzraaniBJ^ ajuara
•sajopBjapoB-oipjBO o sajopiqiqui-oipjBD sojjua^ so¡ '(bijbjS
v\ ap o) B^idoosojoiui upiaBAjasqo bj ap ojnauíora
ja na 'jBipxa aapod ap bj Bisa 'sBfBjuaA sbj^o ajjua A jofatn oq^nm
sa eoraB^uaeajd bj soxioson otnoo jbj anb opora ^p inris w ap zaA
na opiBjjxa nozBaoa ja uoa ojad 'Baiuoaí Bidojd Bj^sann 'soiJBpnnaas
sajjB^ap oajbs 'sa anb 'bobj bj ap a^nBSjnd upzBJoo p BJBd BjdoDSojoiui
A BidoosBip 'Bjdoasida ap Bomoaj Bnn aqri^sap as j^no ja na 'njzra
-aniBj^) ap ofBqBjj un '(^) gg^j ua opB^ijqnd oraoj 'vapo^tatusiaq
-uy uay^siUojoiq ^ap q^nqpuvjj uapjBqjapqy ap opBjBJj ubx^ ja ua
jaA jb opipnajdjos somaq bou anb jnbs aq j^ "ainaniBAisaons opuBu
-oioDaj^ad A opnBjjojJBsap sominj anb 'njis -ut a onm ui oaidoosoja
-im naniBxa ja BJBd BOiuoaj Bnn uoa soniB^uoa X6l ^8 Ia apsaQ
•soainaaj
eoiaaja jod opBSaj^Bajqos oj ap ajstxaajd anb oj 'sas o '^BanjBU oj ap
jBpiji}JB oj jB}jB3sap BJiiinijad anb oj sa 'sajopBfij soAijoBaa soj Jod
d eosaooíd soj b 'B^idoasojorin uoisia bj ua 'jt^sisb ja onioa isb
SBjnjanj^sa sbj ap A sbaia SBjn^onJjsa sbj ap ofaioo 13
• • • sajBpou
-ja^ni a isod soiquiBo ap (f íuopB^Bdojd na Bpno bj ap (1 ijBpiur
Bpuo bj ap (q i oiJO)Bjnpuoajd oiuamom jap (^ íBoiJjaraosi opuais
auaijsos as A Baiuojosi opuais Bznairaoa anb uoiaoBj^uoa ap (j íbdijj
•amosi aiaaraBjaijjea n^ioaBjjuo^ ap (a íBinixBin Baiuojosi uoiodbjj
-uoo ap (p ín^p^BJiaj ap (o íBpBZJOj noisuajxa ap (q ífBanjBu uois
-najxa A osodaj ap (b :sasBj sajuam^is sbj na ojnasnm jap nopBjojos
A n^iOBfij a^uBipain sisijbub ja aa^npxa ou A sajBiíA sauoionij jod

anb Biou^jsTsaj v\ ap S3uoiobijba SBmiBjnanbad sbj enpejS s^^no boj
ap noisJO) bj A ajuaiuaAnoD oi;is p na uauaijueni o[ ooi^Bjgín oaJBin
^padsa un b sopiun anb (q) sontj so[iq o so{[aqB3 sop UBSBd jojCbhi
afa o^na ap oájBj o\ b '(i) aB^nSuB oinaimiAom pp jopeaipui nn
ap on o ojsiAOJíd '(^) Bptnnjq Bje[d ap emsijd nn na '^••[ :aj8isno3
nb (6 '8ij[) ^uiSuo OApisodsip mi a^uBipatn somm3asno3 o¡ 'o
-oini pp sBjqij sbj ap pnjiSuo[ ap oiqniBa pp oaxidoS

ssppsjOABj nos oam wi SBjn^anjjsa sbj ap sanopBpajdB sbj anb Bjsa
0JBJ^ •ooijjauíojoiui aB^n^o [ap asopnaiAjis 'BjjBn^ Bomaa; bj na 'nap
•nn 38 83JBjn3snm ssjqi} sbj ap sauopBÍBjaj A sauopaBJiuo^
•(3) uoisnpad ap opinbij ja na a^aamns as anb opojjaap ja
as ^ ua oqm ja ua A (f^) 01 a ja u ja uoa ojaBjnoo oiaajip ua auod
as anb opojjaap ja bssojus as ajdniís oqm ja na í (jj) ^ ua ojjo A
(u^) ajdtuis onn 'soqaajjsa soqnj sop BuijBjd bj b ajaiqps as 'osa BJBd
ísajuajBAinba sanopnjos o opBua^ixo a^ao^-jaáui^j noa ojopnatpnnjjad
eauoioipuoa SB^aajjad ua anaijuBín as anb 'oiAJan ns ap saABjj b Bjpxa
as ojnosnuí js íboiuojobi uppsBjjuos ua o Baijjaniosi u^xaaBjjuoa na
ssJBjnasnm SBjqii sbj ap Bjn^anjjsa bj ap soiquiBa soraijuí soj ajuaiuBj
JBAJSgqo Bj^tnb as anb nn^as '(j) oaiiSBja ojjo jod ajqinjijsns
j '03TJBJ3U1 ojiq un ^ÍBq ojeando jBSnj na í sajona ni sopBj sns

�de las caras del prisma es desviado angularmente tanto más cuanto
mayor sea la diferencia de longitud de las fibras en contracción y
relajación. La misma cámara de los electrocardiógrafos y la misma
cinta de papel fotográfico que se usa para obtener los electrocardio
gramas sirven para la obtención de lo que llamaremos fotocardiogramas (Figs. 10 y 11).

de directa y exacta medida, bajo microscopio, con oculares micrométricos, tomando como referencia núcleos, estrías o puntos bien
perceptibles del sincitio cardíaco; b) otro, volumétrico, de cambios
totales del corazón en un juego de cambios de presiones intra y extracardíacas. Para lo último, nuestro dispositivo consta de un recipiente
de vidrio grueso, en cuyo interior se coloca el corazón con o sin
pulmones, y se perfunde herméticamente cerrado con tapón de goma,

J
Fie. 10. — Fotocardiograma (seno y aurícula)

1

I

i Aif A

uVaíi

Fie. 11. — Fotocardiograma (seno y aurícula)

El prisma para el registro óptico de las contracciones y decon
tracciones de las fibras miocardíacas (o de fibras musculares cualesquieras) puede tener como eje de rotación, en vez de uno oídos
cabellos, un sistema metálico rígido, de suerte que un diminuto cono
macizo en continuidad con el prisma gire dentro de un conito hueco
en continuidad con el cuadro que lo soporta. A favor de un delicado
muelle de reloj se gradúa la resistencia (Fig. 12).
Dos procedimientos más de apreciación de los cambios de lon
gitud y espesor de las fibras del miocardio son, los siguientes: a) uno
^- 164 —

Fie. 12.— Modelo N. 2 de aparato para fotoeardiograma. — P, pequeño prisma de plata
bruñida que gira sobre su eje longitudinal
con un mínimo de roce; m, muelle mediante
el cual el prisma, luego de la rotación que
al contraerse provocan las fibras musculares,
vuelve a su posición inicial; d, disco para
el cambio rotatorio del cuadro que sostiene
al prisma; c, cremallera para el ascenso y
descenso de dicho cuadro; /, fijación de
todo el aparato a un soporte de pie pesado.

a través del cual las cánulas se ponen en relación con la aorta y la
cava, así como los manómetros con la cavidad que representa la ca
vidad torácica y cuya presión cambia gracias a una trompa de vacío
y de una pera de goma (Fig. 13).
A favor de dos modelos nuestros de electrodos permanentes, ex
citamos nervios y centros del corazón y otros cualesquiera, en la ma— 165 —

�— S9T —
-Bta bj na 'Bjambsa^Bno eoijo A uozbjod pp soJiuao A soiaj^u souibjio
-xa 'sainanBnuad sopoxpap ap sojjsann soppom sop ap joabj y
'(1 '^ÍlI) Brao^ ap B.iad eim ap A
oj^ba ap Bdmojj Bim b sbtobjcS BiqraBD uoisajd batu A boidbjo^ pepiA
-bd bj Buiasajdai anb pBpiABa b^ noa sojjamouBut so\ ovaoo isb 'babo
b[ ^. b;job bj noo aopBpi n^ nauod ^s SBj^nuBO sbj ^na ^p saABJ^ e

aid ap ^^jodos im s oiBjed^ ^a opo^
ap uop^fij '/ íojpuno oqoíp p osaa^sap
i OSn309B {3 BJBd BJ3JJBtUSJ^ 'O ÍBIDSUd ^B
8U3IJ8O8 snb ojpBna pp ouoibio^ oiqnje^ p
BJBd o^sip *p í^Bi^mi aopisod ns b aApnA
'sajB^n^snm SBjqi} sb¡ aB^OAO^d asjaBJiuo^ |B
anb uoiobioj B[ ap o^on[ 'etusijd ja {Bn^ ja
aiUBipam ajjanm 'tu ^aooJí ap omiuim tm ao^
- jBuipniíinoj ^ta ns aiqos bj;8 anb Bpiunjq
BiBjd ap Btosijd onanbad 'j — •BinBa
•oj Bjsd ojBjBde ap z 0-j^ oppoj^ — -^

— ni -^
oun (b :sa^nainSis ^o\ tíos oipjBaoim pp SBaqij sb[ ap josadsa A pnjiS
-uo[ ap soiquiBD soj ap nppBiaajds ap sera soinaimipaaojd soq
'(^I '^Í^) pnaisisaj b^ BnpBjS as fopj ap aj^anni
opeotpp un ap joabj y 'Biiodos oj; anb ojpBna p noa pBpinmjnoo na
oaanq o^xuoa nn ap ojjuap ajiS Buisijd p noa pBpinupuoa na ozpBm
ouoa ojnuiuiip nn anb ajjans ap 'opija ooijB^ain Bina^sis nn 'so[[aqBo
sop o otm ap z^a na 'n9ps^OJ ap afa omoa Jana) apand (sejainb
•s3[Bna sajB[nosnrn sbjoij ap o) seoBipjEOoiin SBJqij sbj ap
-uooap A sanopaBJ^noa sbj ap o^iido OJjsiSaj p Bjsd emsud

i ouos) BiuBjSo;pjBDO4Oj — -jj -o

ijnB ., ouas)

^p uodBj uo^ opB^Joa ^tn^mB^iianu^q ^punjjad ^e ^ 'sauorajnd
uis o uod uozbjoo p BDo^o 9g JOTJ9^UT olna n^ 'os^ruS oijpiA ap
ainaidpaj un ap bjsuoo OAijisodstp ojisann 'onnji;n oj bjbj
-Bijxa A Bjjut sauoisajd ap soiqniBa ap oSanf un na nozBJoa pp
soiqniBO ap 'ooijjamn^oA 'ojjo (q ¡O3BipjB3 oijpnxs pp
naiq sojund o SBiJjsa 'soapnn Biauaaajaj omoa opuBinoj
noa 'oidoosoJtaini o_ÍBq '^pipara BjoBxa A Bjoajip ap

'(II ^ 01 's^}d)
-otpuvoojof 6omajBniE[[ anb oj ap upxanajqo b^ BJBd u^ajis sbuibjS
-oipjB3OJiaap eo\ Jausjqo BJBd Bsn as anb ooijbjSo^oj pd^d ap Bjnp
Btnsiui B[ A sojBjSoipjBaoJioap so^ ap bjboibd Binsitn b^j •uopefBjaj
A nopaBjjnoa na sBjqij sb[ ap pnjiSuo]; ap Bpuajajip bj sas jo^bui
SBui ojubj ^iuauíJEjnSuB op^iAsap sa emeud pp sbjbo sb| ap

�eléctrico (P y E). El disco del porta-electrodo queda bajo piel; el
cilindro la atraviesa y un casquete de protección, se enrosca en él
por fuera del tegumento (C). Por el otro extremo, el electrodo pene
tra, a través de su pared, en un tubo de goma, de pequeño calibre (t),
el cual se hiende a lo largo y se pone en su interior el nervio (n)
que se quiere excitar (o del que se busca revelar la corriente de
acción). La elasticidad del tubo anula la hendidura y el nervio per-

O
•K

Fie. 13. — Dispositivo para variar en distinto
sentido las presiones intra y extracardíacas, en
corazón perfundido con o sin pulmones. — C,
corazón dentro de un recipiente de vidrio, que
cierra herméticamente con un tapón de goma,
a través del cual las cánulas se ponen en rela
ción con la aorta y la cava, así como los manó
metros con la cavidad del mismo, que repre
senta la cavidad torácica cuya presión cambia
gracias a. una trompa de vacio [T] y de una
pera de goma [P]; M, Mi, Mt, manómetros que
acusan la presión: 1., del liquido aferente,
que viene de la estufa E, por el tubo L; 2.,
del recipiente en que se halla el corazón; y 3.,
del líquido eferente. En O, se observan los
manómetros y las llaves del cilindro de oxí
geno, cuyo tubo de salida va a la estufa, la
cual contiene líquido de Ringer-Locke.

yor normalidad, sin trauma ni anestesia. La Fig. 14 ilustra nuestro
modelo de electrodos permanentes para nervios, que aplicamos al
pneumogástrico. La excitación puede ser, claro está, mono o bipolar.
Los electrodos bien aislados, de plata o de cobre, según lo exija el
programa de experiencias, se fijan por un extremo a la piel, me
diante un portaelectrodo de ebonita, de base discoidal y cuerpo ci
lindrico, con orificios por donde pasan los conductores del estímulo
— 166 —

Fie. 14. — Modelo de electrodos permanentes para nervios. —
n, nervio (pneumogástrico, por ejemplo); t, tubo aislador del
nervio (una incisión longitudinal permite poner el nervio in
tacto en su interior); , electrodos aislados con substancia
adecuada; P, porta-electrodo de ebonita con un pequeño cilin
dro central saliente y len rosca; R, reóforo; c, casquete protec
tor. El disco del portaelectrodo queda bajo la piel y el cas
quete protector, sobre piel. — Cerrada la brecha por la cual
se abordó el nervio, para excitarlo en la mayor normalidad
posible y durante los días que se quiera, basta con desenros
car el casquete c y conectar el electrodo fijo con cualquier
excitador eléctrico u oscilógrafo de rayos catódicos. — Puede
variarse el número de electrodos y el lugar de fijación.

manece aislado, como si discurriera naturalmente por su luz. Abor
dado el pneumogástrico para ponerlo en contacto con los electrodos,
se sutura la herida. Los "botones" por los cuales se fijan los electrodos,
se ponen en la zona de la piel que más convenga, por ejemplo, dorso
del cuello. Hecho lo que antecede, la sobrevida del animal es perfecta
y la excitación se puede repetir siempre que se desee y durante tiempo
ilimitado. Para ello, basta destornillar el casquete (C) y conectar los
electrodos permanentes con un excitador (R). Es natural que con el
transcurso de los días se produzca en torno del tubo de goma y de

— 167 —

�— ¿91 —
ap A bhio^ ap oqnj pp oujoj na Boznpojd as SBjp so{ ap osjnasuBJi
p uoa anb jsjnjBu s^ *(}j) Jop^jpxa un uoa sajuauBiiiJod sopojiaap
soj JBjoauoa A (^) ajanbsea ^a JBj[iujo}sap ejseq 'o[p bjb,j "op^jiraiji
oduiau ajusjnp A aasap as anb ajdiuais jpadaj apand as uopBipxa B[ ^
Bjaapad sa ^Buiíue pp BpiAajqos b^ 'apaoajuB anb o\ oqaajj gojpno pp
osjop 'ojdmofa jod 's^uaAuoa sbui anb pid b¡ ap buoz bj ua uauod as
'sopojioap so[ ub^ij as sap^na soj jod ^sauojoq,, sc^ "Bpijaq bj Bjnjne as
'sopoiioap so[ uoo ojobjuoo na ojaauod BiBd ooujsB^^omnaud p opsp
-joqy -zn[ ns jod ^ju3ui[B.m}BU Bjaijjnasip xs omoa 'opB[8iB aaanBin

^p^n^ — -so^ipoieo so^bj ^p ojbjSojtdso a 03ui9a|3 jopBipxa
J3Ulb[BnO UO3 Otl} OpOJllSp {3 JB103U0^ i O 313nbSB^ {3 JB3
-6OJU393p U0^ B^SBq ^BJ3inI&gt; 38 3nb SBip 80\ 9]aBJnp A 3|qt9Od
pBp¡[B[UJOa JO^BU1 B[ O3 O{^B1I3X3 BJBd '0IAJ3U [3 OpjOqt! 88
^Bn^ B[ Jod ^q^sjq b| BpBjjs^ — 'I3!^ 3-iqos ^jo^^diojd 3)3nb
-8B^ {3 S. {3ld B¡ OfBq Bpsnb OpOJ1^3|3BUOd |3p OJSip |^ -JO)
-331Ojd 3]3nbsB^ 4^ í OJOJO3J 'tf tB3SOJ O3I X 31U3I^BS JBJ11I33 Ojp
•ui[i.i ousnbsd un uoo siinoqs ap opoJi^3[3-B^od '^ !Bpcn.&gt;apB
BpUBISqnS nO^ SOpB|8IB 8opoj)33^ '^ i (J0IJ3^UI ns U3 013B1
•ni 01AJ3U \9 janod siimjsd (Buipnií^ao^ aoispai eoti) oiaj3q
|3p JopB[8iB oqni '^ í (o^dinsCd jod ^o^iJlSB^omnaud) otajsu ^u
'80IAJ3Q BJBd 83]a3UeiUJ3d 8OpOJ1^3{3 d

r

— 991 —
ojnrajjsa pp sajojanpuoa so[ UBSBd apuop jod soioijijo uoo 'oDijpm^
•p odaano A [Bpioasip as^q ap 'Bjiuoqa ap opojjaafaEjJod un a^UBip
-ara 'pid b[ b omajjxa un Jod ubíij as 'SBiouaoadxa ap BmBjSojd
[a efixa o[ unSas 'ajqo^ ap o BjBjd ap 'sopBjsiB uaiq sopoJjaa[a so'j
•jB[odjq o ouom 'Bjsa ojBp 'jas apand uoioBjpxa vj -oaiJisB^ouinaud
jb souiBDi[dB anb 'gojAJau BJBd sajuaueuuad sopoj^aap ap oppoui
OJisanu BJjsn^i ^\ 'Si^ b^j •BisajeauB iu BranBJj uis 'pBpi[Buijou jloA

•83(3O'j-J88ui}j ap opinbi[ auapuoo jBn^
B[ 'Bjiiis^ b[ 8 ba Bpi[BS sp oqm oXn^ 'ona8
-IXO ap Ojpni|I3 ]p 83AB[[ BB[ ¿ OJISmonsID
8O[ UBAJ3sqO 38 '(y Q[j[ '31Q3J9J3 Optnbl^ [3p
*0'^ A t uozbjo^ |o B^[eq 39 ^nb u3 a]u3idp3J pp
'o'Z '7 "I11' I3 J0d '3 Bjmsa B[ ap susia anb
^3in3J^^B opinbi| pp *0'x :aoi9ajd 8| nBsn^B
anb so-uamoumn '¡|^ 'i|^ '¡j¡ ![j] Btuo^ sp Bjad
Baa 3p X [^] oi^ba ap Bdraoj] Bna B sbpbjS
BiqaiB^ noisajd BÁn^ boijbjo) pBpiABj B{ Binas
-3jd3j snb ^oni8iai pp pBptAB^ b¡ uo^ soji^oi
-oaem 80| onio^ 18B ^baso b^ A bjjob B[ aoj uop
-Bpj na Qsaod as 8B|nuB^ sb| ¡Bna pp saABJi B
'Buioí ap uodoi un iioj aiuauíE^ijauíja^ BJJaio
anb ^oijpiA ap awaidi^aj nn ap oj^aap uozbjo3
'3 — •auorajnd uis o uo^ opipnnjjad uoznaoo
a3 t8B^BipJB3BJ1XS X BJ1UI SaU0[83jd 8B¡ OpTlU38
oiaijsip na jbijba BJBd OAiiisodsiQ — -^ -aij

O
i
-jad oiAjau p Á Bjnpipuaq v\ BpnnB oqnj pp pspioiisBp B^
ap ajuauíoo bj jBp.\aj Basnq as anb pp o) jBipxa ajainb as anb
(o) otAjau p Joija^uí ns ua auod as Á o^jbj o^ b apuaiq as pna p
'(^) ajqijBa ouanbad ap 'buioS ap oqnj un ua 'paj^d ns ap saABJi b 'bjj
-auad opoi)3ap p 'oinajjxa oj^o p jo^ • ([)) o^uauínáa^ pp Bjanj jod
p ua B38OJua as 'uopoajojd ap ajanbsBO un A bs8iabjjb bj ojpuijp
p ípid ofBq Bpanb opoJiaap-B)jod pp oasip ^^ -(^ A ^) oaijjDap

�los electrodos las conocidas reacciones que provoca todo cuerpo ex
traño. Pero esto se investiga y se tiene en cuenta cuando sea necesario.
Varios investigadores han explorado fisiológicamente los centros
nerviosos con electrodos que se introducen en la masa encefálica,
atravesando el cráneo. Nuestro modelo de electrodos fijos para los
centros nerviosos es distinto a los de Hess y Shafree. En la Fig. 15 lo
reproducimos. P es el porta-electrodo en rosca, en cuyo eje existe el
electrodo que se aisla vitrificándolo (o barnizándolo) todo a lo largo,
menos en la punta. Si se quiere que sea impolarizable se hace de
plata (una película de cloruro de plata, como se sabe, impide la
polarización, a cuyo efecto se sumerge en solución de nitrato de plata
antes de usarse). Una pieza cilindrica (f) de ebonita, hueca, a doble
rosca, interna y externa, se atornilla en el cráneo, en el sitio que se
elija para la excitación o toma de corriente. Por su interior, enros
cando y desenroscando se mueve suavemente el portaelectrodo (P).
El reóforo (R) se pone en contacto con el electrodo cada vez que se
va a excitar los centros nerviosos. Cuando no se experimenta, se
protege la extremidad externa del electrodo con la pieza C, que en
rosca en la cabeza del portaelectrodo.
Se consigue una excitación eléctrica a distancia, con el pro
ceder de Richar U. Light y de E. L. Chafree (1936), quienes implantan
una pequeña bobina secundaria en el organismo, de suerte que uno
de los electrodos (o los dos) se ponga en contacto con el tejido ner
vioso en el punto cuya estimulación se desea. Cerrada la herida, se
coloca el animal en el interior del campo magnético producido por
el circuito primario. Dos son los dispositivos: uno de bobina simple,
para experimentos de corta duración, en el cual el operador puede
mantener la posición del carrete secundario paralela al primario; otro,
de bobina triple y caja de madera entre ellas, en la que se encierra
el animal durante semanas y cuyos movimientos son acompañados de
pequeñas variaciones en la intensidad de los estímulos.
Los electrodos con montura de Hess (Elektroden mit Fassung) (5),
bi o tripolares y cada uno de los cuales está compuesto de tres
finísimas agujas de acero de mm.0'2 de diámetro, convenientemente
aisladas en todo su trayecto, menos en el milímetro o milímetro y medio
de su terminación cónica. Los electrodos se fijan en una montura o
placa que a su vez se sujeta al cráneo. Para sus investigaciones rela
tivas al hipotálamo ("centros" del sueño, etc.) ha preferido Hess la
excitación bipolar a la monopolar, porque no siempre el electrodo
indiferente lo es en rigor y podría inducir, si no se toman" todas las
precauciones, a resultados falsos.^i
El sistema nuestro es muy distinto al de Hess y otros autores.
En el caso de preferirse la excitación simultánea o inmediatamente
sucesiva de dos o más "puntos" o áreas del encéfalo, se fijan en el
cráneo a manera de tornillo dos o más diminutas piezas de ebonita
por cuyo interior, gradualmente y mediante movimiento de rosca,
avanza o retrocede el porta-electrodo, avance y retroceso perfectamente
mensurable (mm.0'1 por vuelta de rosca o con el módulo que se pre— 168 —

Fie. 15. —Modelo de electrodo permanente para
la exploración del encéfalo. — /, pieza cilindrica
de ebonita, con rosca externa e interna; la pri
mera, para sn fijación en el cráneo; la segunda,
para el movimiento graduado y fijación del portaelectrodo (p). — Este tiene además de la rosca
para el movimiento por el interior de la pieza /,
otra en el disco terminal y asi, cuando no se ex
perimenta, se protege el extremo externo del elec
trodo con el casquetee, de rosca interna. — R,
reóforo
Una diminuta herida en la piel que recubre el
cráneo basta para permitir enroscar la pieza de
ebonita en el punto preciso del hueso craneano
que se elija. — El disco del porta-electrodo es
lo único que permanece fuera de la piel, prote
gido con el casquete c. — Para la exploración
del centro en que se encuentra la punta del elec
trodo, basta quitar dicho casquete y poner el
electrodo en conexión sea con un excitador, sea
con un oscilógrafo de rayos catódicos

fiera). En cuanto al aislamiento del electrodo, se empleará la subs
tancia más conveniente. La seguridad de que están bien aislados se
consigue: a) hundiéndolo en un músculo, de manera que solo su
punta descubierta quede fuera de él; si en esas condiciones no excita,
la aislación es correcta; b) poniéndolo en cruz sobre un nervio motor
y al hacer pasar la corriente eléctrica, hacerlo deslizar varias veces
retándolo, si no se acusa reacción del efector, es que el electrodo esta
completamente aislado en todo su largo, excepto en la punta; c) exa
minándolo al microscopio. Las pruebas precedentes deben efectuarse

— 169 ^

�— 691 —
asjBnioap uaqap s^iuapaaajd seqatud sb'j -oidoosojoitn jb ojopuButuí
•BX3 (3 íejund bj na ojdaox^ 'oSjbj ns opoi n^ opejsie aiuaraBi^jduioo
Bjsa opojrpaja ja anb 83 'joj^ap jap uopoeaj ^snoe as oh ie 'ojopuBioj
8309A SBIJBA JBZIJSap O^jaOBq 'B^IJlDaja 9^U3UJO0 BJ JBSBd J33Bq JB ^
jo;oui oiAjau un ajqos znjo n^ ojopuaiuod (q íbio3j-ioo sa uoiobjsib bj
'Bjpxa ou sauoiaipuoD sbss na is íj^ ap BJanj apanb Biíaiqnasap eiund
ns ojos anb BaauBtu ap 'ojnosnin un na ojopuaipunq (b ¡anátsuoo
as sopepiB uaiq us^sa anb ^p pBpijnSas b-^ -aiuaiuaAuoo bbui bioubj
-sqns bj BJBajduia as 'opoxpaja jap oiuaimBjsiB jb ojuBno ug '(

p
ao^oj ap ojsjgojt^so nn uoo
B39 'jopBii^xa na uo^ B^s aoixauo^ na op
^aod X
^ianbsBO oq^tp
oqp jB)in
)q p
Xb
oa^ [ap Biand S[ Bjjuanous as anb na oJ^aa^ pp
aopBJOjdx^ B^ bjb^ — *? ^ianbsB3 \a ao^ opi3
-3)oad 'pid B{ ap Baanj ao^aBnu^d anb oaiun oj
sa opoji^a^a^BiJOd ^ap o^sip y^ — '^^!l3 3S ^n^
onBauBJD osanq pp osjsaid oiund |a na Bjiuoqa
ap vzaid v\ j^^^ojaa jiiimjad Bi^d B)SBq oauej^
ja ajqnsaj anb ^aid bj n epiaa^ Binuimip na¡\
OJOJO3J
'y — -Bniainr o^soj ap '^ajanbsBo ^a do^ opojj
-oa^a pp oajaixa oraaj)xa p a^ajoad as 'Biaamiaad
-xa as on opuen^ 'isb X ^BUiaua^ oosip p na bjjo
'/ Bzaid bj ap jouaiu; p jod oinainiuom p BJBd
B3SOJ bj ap ssmapB anal^ aieg — -(d) opoJ^oap
-BiJod jap aopBCi} X opBnpBjS oinaimiAoni p BJBd
'Bpun^ja^ bj !o3ubjd ja na uoiobíij ns Bjad 'Bjatn
-tjd bj ^BUja^m a Biuaixa b^soj no^ *B^iaoqa ap
Boupui[p szaid '( — -ojBja^na jap uoiDBjo^dxa B[
EjBd aiuauBnuad opojpajs ap ojapoj^ — •$! ai^

— 891 —
-ajd as anb O[np9tn p noo o bosoj ap Bj^^iiA Jod ^(Q'uiui) ^jqBinsuara
^jnauíBj^apad osa^oaiaj Á ^oubab 'opojioap-B^Jod p apa^ojiaa o bz^bab
'B38OJ ap ojuaiuiiAoui a^uBipaui A a;uauijBnpBj^ 'joijajuí oÁn^ jod
Bjiuoqa ap SBzaid SBjnniraip sbui o sop o^iujoj ap BjanBtn b oauBj^
p ua ub^ij as 'o[Bjaana pp SBa^f o ít8ojundM sbui o sop ap BAtsaons
ajuauíBjBipainuí o BauBjjninjs uppB^pxa B[ ^sjyjapjd ap osbd p n^
•sa-iojnB soiio Á ssajj ap ^ o^unstp j(nui sa ojjsann Binajsis j^
•sospj sopBjjnsaj b 'sauopnB^aid
sb^ SBpo^ wemoi as on ts 'jpnpui Bjjpod A jo^u na sa o^ a^najajrpoi
opoxpap p aadmais on anbjod 'jBjodouotn b[ b JBpadiq nope^px^
b[ ssajj opuapjd Bi{ ('Oja 'ouans pp ttsojjua3,,) outB^Bjodiq ^ sbaij
-Bpj sanopBSijsaAui sns bjb^ •o^weio \v Biafns as zaA ns b anb BB^d
o B^njnotn Bun na ubíij as sopoxpap so'^ "Baiuoo uoiOBuinuaj ns ap
oipaui A ojiami[im o ojiami^im p na sonam 'o^oa^BJ} ns opo; na 8BpB[siB
a^uauíajuatuaAuoD 'oajaniBip ap ^q-uiui ap ojaas ap sbíiiSb sbihisiuij
83J} ap ojeandraoo Bjs^ sapna so[ ap oun Bp^o A saiB^odiaj o iq
' (^) (¿unssB^ jira napojpp^g) ssajj ap Banjnoin noa sopoJ^aap so^j
'Bopnmiisa so{ ap pBpisnajni b( na sauopBUBA ssnanbad
ap sopBUBduiooB nos sojuauuiAoar soXnD A SBUBuras ajuBjnp ptniuB p
BJjapna as anb bj na 'ssjp aj^ua Bjap^in ap b^bd A a^dij; Buiqoq ap
'ojio íoiJBmijd ^ Bp^BJBd oiJBpnn^as ajajjBO pp nopisod ^\ janajnBín
apand jopBiado p p^ño p ua 'uopBjnp B^joa ap soinam^adxa Bj^d
'a^dmi^ Buiqoq ap oun : soAijisodsip so\ nos soq •oiJEint^d ojmajp p
jod oppnpojd oonauSBin odniB^ pp joua^ui p na ^miuB p boo^oo
as 'Bppaq bj BpBjja^ -Basap as nopBpnmiisa e^na ojund p na osoia
-jan opifa^ p uoo ojobjuoo ua BSuod as (sop so[ o) sopojj^ap so[ ap
onn anb ajjans ap 'onisiuBSao p na BUBpun^as Buiqoq Buanbad Bun
UBjuB[dtni sauamb ' (9g6l) aaJJBUD 'T '3 3P ^ IH^íT 'íl JBtlDíH 3P JaPaa
•ojd p uoo 'BpuBisip b Booioap uopBjpxa sun an^isuoo ag
"opoj^^apBjJod pp BzaqB3 b^ na bosoj
-na anb '^ Bzaid b^ uod opojjoaja jap Bnaajxa pepimaJ^xa bj aSajoad
as 'BiuauTiaadxa as ou opuen^ •sosoiajou sojjuao soj jB^pxa b ba
ae anb zaA Bpso opojjoap ja uoo o;objuoo na auod as (^;) ojojosj j^
*(d) opo-tloapBiJod ja aiuamaABns aAanm as opnBOSoinasap A opuBO
-sojua 'Jouajut ns joj -ajuatuoo ap Btnoj o u^pBipxa bj Bjsd Bfip
as anb 01118 ja ua 'oauBJo ja ua bjjiujoib as 'Biuajxa A Bujajui 'boboj
ajqop b 'Baanq 'Bjtnoqa ap (j) Baxjpuijp Bzatd Buf^ "(ssjBsn ap saju^
BjB[d ap ojbjiju ap nopnjos ua aSjatans as ojoap o^no b 'uopBztJBjod
bj apidun 'aqBS as ouiod 'BiBjd ap ojnjoja ap Bjn^tjad Bun) BjBjd
ap aoBq ss sjqBziJBjoduii Bas anb ajamb as ig -Bjand bj na souanr
'o^jcbj oj b opoj (ojopuBziujBq o) ojopuBOijpiíA bjsib as anb opojjoap
ja ^^eixa 3Ía oXno ua 'bosoj na opoj^oap-BjJod ja 89 j -souipnpojdaj
I SI '^T^ BI U3 'a9JJBlIS ^ ssajj ap eoj b oiuiisip ss sosotAJau sojjuao
boj BJ^d sofij sopojjoap ap ojapom ojjsan^j -oauBja ja opuBsaABJjB
'Bai^Bjaoua B8Bui bj na uaonpoajut as anb ^opojioap no sosoiAjau
soJiuaa boj a}uaniBoi;¡o[oieij opBJojdxa u^q sajopcSusaAni soijb^
•oijBsaoan Bas opnBno B^uano ua auap as A B^iisaAní 38 o^sa oja^ -oubj^
-xa odjan^ opo; BooAOjd anb sauopa^aj ssppouoo sbj sopojjoap soj

�antes y después de realizados los experimentos de exploración del
encéfalo. Para que el electrodo discurra fácilmente en la masa ner
viosa, la punta descubierta es cortada a bisel, igual que en las agujas
de inyección. Del área de dicha punta en bisel depende el área que
se estimula. Naturalmente, la longitud y el diámetro tanto de los
electrodos como de sus puntas y la forma de ésta puede variar según
las ventajas y los inconvenientes que cada experimentador advierta
en su tema preciso de trabajo.
En los batracios anuros, la descubierta del vago para la excitación
o toma de corriente de acción simultánea a la observación microscó
pica (o microcinematografía) y obtención de electro y fotocardiograma, la hacemos según técnicas diversas. La mayoría de los autores
abordan el pneumogástrico ventralmente, previa destrucción del
neuro-eje para inmovilizar el animal. Los detalles de la operación
se encuentran en libros de práctica fisiológica, como el de Gautrelet
(1932), Houssay (1934) y están anticipados en cierto modo por obras
de anatomía tan completas como la de Gaupp sobre la rana. R. H.
Kahn (1922) describe una técnica personal para la descubierta del

^^—""^
.^ ^
.'"J

pneumogástrico, en la rana, por vía dorsal. Va al encuentro de sus
raíces y de su ganglio yugular, a donde hay que ir si se busca excitar
el parasimpático con independencia del simpático, salvo la directa
estimulación de los centros bulbares cardioinhibidores. Después de
la inmovilización del animal por destrucción del bulbo y de la médula,
Kahn lo fija por la cabeza con una pinza a tornillo, de modo que la
piel quede tensa en la región occipito-atloidea, formando el cráneo
y la columna vertebral un ángulo que se aproxima a ser recto. Lo
demás es cuestión de seguir los detalles anatómicos y abrirse brecha
dorsalmente hasta las nacientes del vago. Sabido es que el vago, el
glosofaríngeo y el espinal salen del cráneo por el foramen jugulare.
Para nuestras investigaciones de biomicroscopía y simultánea
excitación del pneumogástrico o del vago-simpático, contamos con
tres técnicas nuestras, en las cuales se procura a) conservar intacto
los centros nerviosos ya sea para el examen de reflejos vagales, bien
sea para su directa excitación; b) mantener el animal en las mejores
condiciones para su más adecuada posición al microscopiarse la ínti
ma estructura del miocardio. La primera de nuestras técnicas es una
variante de la de Kahn y consiste en descubrir a la vez el bulbo y
los dos vagos en sus raíces y ganglios, sujetando el animal como se
ve en la Fig. 16, en la que se muestra asimismo nuestra segunda téc
nica de descubierta del vago-simpático, mediante una simple incisión
entre la membrana timpánica y la glándula parotoide (N, t, pa) y
exteriorización por una curva y delicada pinza de oftalmólogo (Pn).
Hay que sortear la rama dorsal de la arteria magno-cutánea y la
operación resulta sin que se derrame sangre. La tercera de nuestras
técnicas consiste en ir al encuentro del nervio dorsolateralmente, por
(5) El Prof. W. R. Hess, de la Universidad de Zurich, describe detalladamente a
técnica en el primer volumen de su obra Die Methodik der lokalisierten Reizung
und Ausschaltung subcorlikaler Hirnabschnitte. Georg. Thieme. Verlag, Leipzig, 1932.
— 170 —

Fie 16. - Descubierta post-timpánica del vago-simpático con un mínimo de intervención quirúr
gica (Bufo arenarum, Hensel) La sujeción del animal que más facilita la operación, se obtiene
ciñéndolo con una fuerte tela (paño común) y una pinza de locher (P). — t, tímpano; pa, glán
dula parotoide; Pn, fina pinza curva de oftalmólogo; N, nervio

��una línea de incisión paralela a la glándula parotoide, en su tercio
anterior (Fig. 17). En los dos últimos casos, bien hecha la operación,
el trauma es mínimo y la sangre nula.

de dicha substancia, disminuye y aun suprime la acción cardio-inhibidora del vago (aumenta el umbral de excitación eléctrica y hasta
llega a no responder el miocardio a este estímulo a través del
vago). Experimentos posteriores de Koskowsky y Maigre mostraron
que en el perro el azul de metileno obra de idéntica manera. Va
riando la dosis, los efectos son más o menos intensos o distintos y
aún inversos. Es así que un corazón aislado de batracio que se para
liza con acetilcolina (1/500.000 en Ringer) vuelve a latir a influjo
de unas gotas de azul de metileno al 1 %. Se ignora el mecanismo
tanto antivagal como de la directa activación del miocardio. Quizá
se relacione, por un lado, con cierta perturbación de la sinapsis de
bido a la tinción de sus componentes, y por otro, con la acción del
azul de metileno sobre el cociente respiratorio de las células y fibras
del corazón, la glucolisis y la termogénesis (A. Mayer y G. Nichita
—1928 -1929— han observado hipertermia a consecuencia del azul de
metileno) .-•••••-•Si es indudable que transcurrido cierto tiempo de la experimen
tación, van apareciendo fenómenos fisiopatológicos, en sí mismos dig
nos de estudio precisamente para esclarecer la fisiopatología cardíaca,
mantiénese un ritmo normal casi con absoluta constancia en las pri
meras horas de trabajo. El azul de metileno rectificado según Ehrlich
no perturba en manera alguna, a la dosis suficiente para la tinción,
el efecto inhibidor del vago ni de los centros bulbares.
Los corazones abiertos y un poco distendidos merced a anillos
elásticos que cedan a cada sístole, conservan mejor y por más tiempo
que sin dicha distensión, las contracciones regulares y coordinadas.

convenga al estudio concreto que se va a emprender; y b) la colo
ración con el azul de metileno, pues C. Heymans (1922) observó que
la inyección intravenosa del azul de metileno o la perfusión de cora
zones de rana y de tortuga con Ringer conteniendo dosis apropiada

La toxicidad de los reactivos para la observación microscópica
de la estructura funcional del corazón, en el presente caso, el azul
de metileno rectificado según Ehrlich, sugerirá esta pregunta: ¿hasta
dónde el examen es in vivo?
• ••• El conocimiento del proceso íntimo de la tinción del sistema
nervioso mediante el azul de metileno progresó muy poco a partir
de Ehrlich, girando las interpretaciones en torno de la hipótesis que
este gran sabio emitiera, y aunque Fischer haya propuesto una pura
mente física, el cambio de conceptos no es muy notorio hasta que
se introdujera la noción de hidrógenotrans por tasa o se ensayara su
configuración electrónica y se profundizara en la importancia del
pH para la tinción con el azul de metileno. En la doctrina clásica,
el factor más activo del colorante sería su átomo de azufre y la con
dición textil necesaria, que la muerte del animal no acaezca antes
de las tentativas de coloración, que el medio sea alcalino y que exista
exceso de oxígeno. Del azul se pasaría a una leucobase por reducción,
para nuevamente y gracias a una reoxidación volver al azul. Y de
aquí el primer problema que se plantea: ¿todo el proceso químico
se limita a los cambios del colorante intra vita, a las transformaciones
que experimente en el interior de los tejidos y de las células, o exis
ten combinaciones entre los componentes celulares y aquél?
Aronson advirtió que el azul de metileno se transformaba en

— 172 —

— 173 —

Fie. 17. — Descubierta dorso-lateral del vago-simpático, con
un mínimo operatorio. — S, sujeción mediante el ceñido a
favor de tela de hilo y pinza de Socher; p, pinza separando
un labio de la herida; gr. glándula parotoide; g, fino esti
lete que termina en garfio; n, nervio

A parte de que toda experiencia sobre los seres vivos tiene siempre
un algo de fisiopatológico, dos cosas de algunas de nuestras técnicas
precedentes harán pensar en ese algo fisiopatológico: a) la hendidura
del corazón, que practicamos cen más o menos amplitud, conforme

�— Ll —
— ZLl —
Bperdcude srsop opuaiuajuoa J^^ui^^ uoa cánjJO} ap A bubj ap sauoz

-o[oo B[ (q A ^j^puajduia b ba as anb ojajouo^ oipnjsa pj bJjhsauoo
anijojnoa 'pnji^duiB so ua tu o sbot uoa eotuBorjoBjd anb 'uozbjoo ^ap
Bjnpipuaq b[ (b .••ooiSp[ojBdoisij oSjv asa ua j^suad UBJBq sajuapaoajd
seaitioa} SBJisanu ap seun^[B ap seso eop 'oo^^opDjBdorsij ap oSjv un
ajdmais auai} soaia sajas so[ ajqos spuaijadxa Bpoj anb ap ajJBd y

sauopBuuojsuB.il sb[ b 'v}ia v^jui ajuB.io[oo pp eorquico so[ b b}iiui[ as
ooimmb osaaojd p opoj? :ca}uB[d as anb Bina[qojd jara^^d p jnbB
ap ^ '[rizB \v aaA[OA uopBpixoaj Bun b sbt3bj^ A ajuauíBAanu BJBd
'upponpaj Jod assqoonaj Bun b BiJBSBd as pazB pQ "ousSjxo ap osaaxa
B^stxa anb A omp3op3 Bas oipaui p anb 'uopBJOpDo ap SBAijBjuaj sb^ ap

-bjod ap uprsnjjad B[ o oua^tíara ap ¡nzB pp BsouaABjjur uop^a^íur B[
anb OAj^sqo (^^ól) euBui^ajj -^ sand 'oua[ijani ap [nz^ p uoo uopBj;

na BqBuuojsuB.ii as oirajijain ap jnzB p anb orjjiApB uosuojy
¿pnbB ^ sajB[npo sajuauodiuoa soj ajjua sauoioBUiqnioo uoj
-sixa o 'sbjii[93 8bj ap i sopifaj so[ ap joijajuí p na ainaniijadx^ anb

83JUB B0Z3B3B OU p3UIIHB pp 3JJ3niU B[ anb 'BIJBS303U ^UX31 UOIOip
j ajjnzB ap oiuojb ns Bijas ajuBao[O3 pp oaijob sbhi jojobj p
BniJiaop bj u^ 'ona^ijata ap jnzB p uoo u^pnij B[ Bj^d jjd
pp BiouB}jodiui b[ ua BJBzipunjojd ae Á B^inoi^aap u^pBJtiSTjuoo
ns BjB^Bsaa as o vsvuodsuvjtouaSpjpii^ ap uopou B^ Bjafnpoj^uí as
anb bjsbi{ ouojon Xnm sa oa soida^uoo ap oiqniBO p 'Baisij aju^ra
-B^nd Bnn oisando^d tbáv[ jgqosi^ anbunB-.A. 'BJai^itna oiq^s ubiS ajsa
anb sisajodxq bj ap oujoj ua sauoiDBjajdjajni sb^ opaBJiS '^oi[jqg[ ap
jpjBd b oood Ámn osajáoíd oua^ijaui ap ^nzB p ajuBiparn osoiAjan
Braajsis pp uoionij b^ ap oiuijuj osaaoad pp oiuaimiaouoD j^

•

¿oam iii sa naraexa p apuop
? :Bjun3aad Bjsa BJija^ns 'qoija^^ un^38 ops^ijua^-i onajijaní ap
p 'osBa a^uosajd p na 'uozbjod pp ^uoiounj BJnjonjisa b¡ ap
BOidoosoioini uoxoBAjaeqo bj BJBd soAi^oBaa bo[ ap pBppixoj B^
•gBpBUTpjooo A saiBpa^ai sauoiooBjjuo^ sb^ 'noisnaisip Bijoip uis anb
odraau seva lod A jofara UBAjasuoo 'ajoj8t9 epBO b nBpaa anb
so[[iub b paojara sopipuo^sip ojod un A sojiaiqB eauozBJoa
•sajBqpnq sojjuaa so\ ap tu oSba pp jopiqíqui ojoap p
v\ BJBd ajuatoijnB sieop bj b 'Bunp3 BJauein ua Bqjnjjad ou

^

unSas opBotjuaai oua^ijaiu ap pnzB ^^ *ofBqBJi ap SBJoq seaara

-lid
ua bioubjsuoo BjnposqB uoo I8B3 jeuijou oiujiJ un asauapuBui
p BiSopDjBdotsij B[ ja^ajBpsa BJBd ajuaraBspajd oipn^sa ap sou
-Sip someiui is ua '8ooi^9[ojBdoisij souauípuaj opuaioaJBdB uba 'uopBj
-uauíijadxa b^ ap odinaij ojjaia opijjn^suBJi anb a^qBpnpui sa xg
• =•. ..-.•....• (ouajnara
ap pnzB pp Biouanoaeuoo b Btuuajjadiq opBAjasqo usq —6^61" 8^6I—
#-j) X ja^Bj^ 'y) sisaualioraja} b^ A sm^ODnjS B[ 'uozbjod pp
q A SB^npa sbj ap orjojBJtdsaj a^uaiooa p ajqos oua^^aui ap ^nzs
pp uoiaaB B[ uoo 'ojjo Jod A 'ea^uauodiuoo sns ap uopup bj b opiq
-ap sisdBuis ^i ap uopBqjnijad Bjjap uoa 'opB[ un Jod ^^nopBpj as
Bzm^ •oipjBaoiui pp uopsAij^B BjDajyp B^ ap ouiod ^eSbaijub ojubj
ouisiuBoani p bjouSi ag ~o¿)\ p ouo[para ap pnzB ap sbjoS SBun, ap
ofnjjuí b jiib{ b aApnA (ja^mjj ua 000'OOS/l) Buip33[ijaaB uoa -bzi[
-BJBd as anl) opBj)Bq ap opspiíB uozbjoo un anb tsb s^ -sosjaAui unB
A sojuijsip o eosua^uí souara o biu uos so^aaja so[ 'sisop bj opuBij
'BA 'G^^^bui Bapuapi ap Bjqo ouajiiam ap jnzB p ojjad p ua anb
uojbj}8oui ajiBj\[ A jÍj^SAioj^so^; ap sajoija^sod Bojuaraiaadx^j *(oSba
pp S3ABJ) b o¡nuiiisa ajsa b oipjBaouu p japuodsaj ou b BÍíayj
A Boij^oap u^pBjpxa ap pajquin p Bjuarans) oSba [ap Bjopiq
u^rooB B[ auiijdns unB A s^nuiuistp 'BpuBjsqns Bqaip 3p

•B[nu 3j8ubs B[ A otniujni sa bumbjj p
B[ Bqoaq uarq 'sosbo sorapp^ sop so[ ug '(¿X '^F^) -loijajuB
ns ua 'apiojojBd B[npuB[3 bj b BjapjEd uoisioui ap Baui[ Bun

�leucobase por la incorporación de hidrógeno. Y Dogiel, que es el
investigador que más ha estudiado el sistema nervioso aplicando
el azul de metileno rectificado según Ehrlich, señala el hecho de
que en el animal vivo el empalidecimiento se produce rápidamente
(Die bei einer Infusión des Farbstoffes in das lebende Tier konstatierten Unbequemlichkeiten, das rasche (nach 5-10 Minuten) (6).
Cajal y de Castro opinan que la reducción tiene lugar inmediata
mente después de muerto el animal: "En el animal vivo, como los
tejidos están bien oxigenados, el azul de metileno no se reduce, pero
acaece la reducción inmediatamente después de muerto" (7). Nues
tras observaciones diarias —trabajamos siempre con animales vivos—
son contrarias tanto a la afirmación de Dogiel como a la de Cajal
y de Castro. Del sabio español recordemos la interesante distinción
en dos modalidades de la coloración al azul de metileno: una aerobia
y otra, anaerobia. De acuerdo con nuestra experiencia es indudable
que la reacción se verifica en el animal vivo, y no es tan fugaz, como
creía Dogiel, ya que dura no de 5 a 10 minutos, sino horas, además de
poderse reteñir; otra cosa es saber si las células como un todo y los
elementos citológicos que se colorean, están vivos o muertos... ¿Y
qué criterio se tiene para reconocer la vitalidad celular? De este
problema, en lo que atañe a las neuronas cardíacas, nos ocuparemos
después de considerar otros aspectos del proceso de tinción de que
nos valemos para nuestras observaciones.
Afirma Fedorow (1935) que el azul de metileno rectificado según
Ehrlich, sería un veneno específico del sistema nervioso. La vitalidad
de la célula tendría que estar atenuada para que se logre su colora
ción, la cual iría precedida de una primera etapa análoga a la de la
asfixia. Los elementos más vulnerables serían los primeros en tomar
el colorante. Pero hay que distinguir, en estas reacciones, 1.) la
química propia de los distintos tipos de neuronas, así, pues, en el
corazón casi siempre se acusan las del ganglio de Bidder antes que
las de los ganglios de Ludwig y Remak; 2.) la química de los di
versos componentes celulares, algunos ostensibles, otros no, con el
recurso del azul de metileno; 3.) el momento químico o físico-quí
mico del metabolismo y secreción de la célula, que sin ser estricta
mente de' paranecrosis ni de amortiguamiento vital, facilitaría o difi
cultaría la coloración; 4.) las substancias paraplasmáticas; 5.) los
procesos reversibles e irreversibles en las fases físico-químicas del
protoplasma.
La participación del azul de metileno en las reaccion.es oxidantes
sería, según Bach, Oppenheimer y Stern (1939), indirecta, por adición
de hidrógeno, en el curso de un proceso hidrolítico, como lo creyera
Wieland (1934). Y el conocimiento de las leyes que dirigen la colo
ración vital del sistema nervioso, dependería —es dictamen de Scha-

badasch (1930-1936)— de una clara y precisa concepción de las reac
ciones recíprocas entre el azul de metileno y los procesos oxi-reductores de los tejidos. Ahí habría que buscar el grano de verdad que
encierra la hipótesis de Ehrlich. En presencia de aquel colorante, se
alteraría el equilibrio oxi-reductor iniciándose por una deshidrogenación y acompañándose de productos intermediarios del metabolismo
típico en la anaerobiosis. Schabadasch supuso que la introducción del
azul de metileno en el organismo iría seguida de una larga cadena
de reacciones biológicas cuyo resultado final consistiría en la unión
del colorante con el tejido nervioso. El fracaso en unas partes y el
buen éxito en otras hacen presumir la diversidad de reacción local,
la insuficiencia en unos sitios y la suficiencia en otros del desarrollo
de la cadena aludida, cada eslabón de la cual aun se ignora o se
conoce poco. La acidosis y la glucolisis intratextiles tendrían la mayor
importancia en la coloración del sistema nervioso mediante el azul de
metileno y de ahí la influencia favorable de un pH inicial inferior a
7, de ciertos productos de disociación metabólica, de los cuerpos que
favorecen la "aceptación" del hidrógeno por las neuronas, como la
adrenalina para el sistema vegetativo, la resorcina, la pirocatequina
y de los cuerpos que aumentan la glucolisis, tales la misma glucosa, las
sales de magnesio, los narcóticos...
Si el azul de metileno rectificado es un tóxico específico de la
neurona, su uso lejos de tener que rechazarse en microfisiología, ad
quiere indiscutible significación, ya que permite una progresiva eli
minación fisiológica del sistema nervioso intracardiaco (o del com
plejo nervioso intrínseco de cualquier viscera), que recuerda, aunque
de naturaleza y alcance diferentes, los efectos, por ejemplo, de la ni
cotina, con la gran ventaja de una visualización gradual y completa
de las células nerviosas con todas sus expansiones. Cuando la colora
ción se inicia por los botones, discos o placas terminales (sinapsis)
(Fedorow cree que siempre ocurriría así en el miocardio, pero nues
tras observaciones nos llevan al convencimiento de que no es tan
regular el proceso), y a ser verdad que las partes teñidas perecen,
se tendría en el azul de metileno un excelente reactivo para, entre
otras finas experiencias, desconectar, en pleno ganglio, las neuronas.
En uno de nuestros trabajos hemos destacado el valor fisiopatológico de dicha desconexión: sólo por ella se puede producir gran
des disturbios funcionales con un mínimo de lesión orgánica aparente,
a la manera como la simple destrucción del contacto neuromuscular
perturba completamente la función del sistema motor respectivo (8).
¿En 'qué momento, para una misma dosis, se entiende, el azul
de metileno altera, de un modo apreciable, la actividad del corazón?

(6)Melhylenblau zur Nervenfaerbung. — Enzyldopaedie der Mikroskopischen terhnik.
Ehklich-Krause. — II Bd. 1910, p. 89.
(7)Elementos de Técnica Micrográfica del Sistema Nervioso. — Madrid, 1933. — Pág. 136.

(8) Estable, C: Contribución al estudio de la kisto patología de la enfermedad de Friedreich y algunas observaciones sobre las vías de conducción de ¡a médula. — Anales
del Instituto de Neurología. — Tomo I, Montevideo, año 1927. págs. 234-327. — Y
Zur histopathologie der Friedreichschen Kranhheit nebls einigen Bemerkungen über
die Leitungsbahnen des Rückenmarkes. — Travaux du Lab. Rech. (Instituto Cajal)
Madrid, 1931-1932, págs. 1-110.

— 174 —

— 175 —

�— ni —
'9S1 's?d — "S6l 'PÍJPBK — •o

•OII-I •4 'ZS6MS61 'P!JPW
(jefe;) oiiuiisnj) *ipa^J *161 nP xn^Aejj^ — 'sasfjmuvaifon^i sap uautivqs3unjtor2 atp
Jaqn uaSun^fjauiag uaáivia siqau jiai/3/i/Djjf tiai{Dsi¡Dia^paijj Jap a;go¡oi{}Bdois;i¡ jn%
A — •¿ZE't'EZ "s^?d "¿Z6I 5B 'oapjASjaoj^ 'j orao^ — -B;8oiojn9\[ ap oimpsaj pp
— 'njnpaiu nj ap uoioonpuoo ap sota soj aiqos sauoi^oajasqo svun^jo X i{3za^
ap popatujafua v] ap mio¡oivdo]sii¡ dj ap otpmsa 2 umonqjjiuo^ :•;} 'aistvxsg (8)

-eqag ap uomejoip sa— Buapuadap 'osoiAJan Binajsis jap jojm uoiobj

¿uozbjos jap pBpiAijoB bj 'ajqBrasjdB opom mi sp 'bjsjjb ousjiisui ap
jnzB J3 'spua^ua as 'sisop Btnsiui Bun BJBd 'ojusmoui snb u^?

-ojo3 bj naSiJip anb ss^^j sbj ap ojnaiuiioouoa ja j^ •(t6l) PUB[Li^
BJ3^aj3 oj oraoo 'ooijijojpiq osaaojd un ap osjna ja ua 'ou^Sojpiq ap
uoioipB jod 'B^aajiptn '(66l) UJaJS ^ JampquaddQ 'qaeg unSas 'Búas

•(g) OAijssdssj joiom Btna^sis ^p uopunj bj sjusureísjduioD

sajUBpixo 8auoi33B3j sbj U3 ouajiidaí 3p jnzB jap uopBdppjBd vj

jBjnssnraojnsn ojobjuo^ pp uoponjjssp sjdtuis bj oraos bjsubui bj b

•BinsB^dojojd
jap SBaiuijnb-ooisjj sasBj sbj ua sajqisj3A3jji 3 S3jqisj3A3J sosaaojd
SOJ (0-S ¿SB3TlBUISBjdBJBd SBlOUBISqng SBJ (o'f ínOIDBJOJOO BJ BJJB1J11O
-TJip O BIJBJIJI3BJ 'JBJ1A O^UOTUIBnápJOUIB 3p IU StSOJ^9UVJV(I ,3p 3JU9UI
-B13IJ183 jas uis anb 'Bjnjaa bj ap umoajaas A omsijoqBisui jap O3im
-inb-oomj o oairajnb ojuaraoni ja (0-g íouaju^ní ap jnzB jap osjn^sj
js uoa 'ou sojio 'sajqisnajso sonnáje 'sajBjnjao saiuanodtuoD sosjaA
-ip soj ap Boiramb bj (o-^ Í5(Bina^j A Si*ipnrj sp soij^ub3 soj ap sbj

boiubSjo uoisaj ap ounuim un noo ssjBuopunj eoiqjnisip ssp
jpnpojd apand as Bjja Jod ojos ^uoixauossap Bqaip ^p o^iSoj
-o^Bdoxsij jop^A p opBOB^sap somaq sofBqBj} Boj;sanu ap onn ug
•SBnojnau sb[ 'oi^ShbS ona^d ua 'aBjaauoDs^p 'SBpnauadxa sbuij sbjjo
aajua 'BJBd OAT1^B3J ainapoxa un ouajpaui ap p^zs p ua Biapnaj os
'uaoajad SBpiuaj sa^jBd sb^ anb pspjaA jas b á '(osaoojd p JBpn3aj
irej sa ou anfa ap ojuainnonaAuoD jb uba9[^ son sanoioBAjasqo 8BJ^
-sana ojgd 'oipiBDOini p na tsb Bijijjn^o ajdmais anb aaj^ MOJopa^)
(sisdBms) sajBuinuaj ssaBjd o so^stp 'sanoioq so[ jod bidiui as no
-bjo[oo B[ opuBn^) •sanoisnBdxa sns SBpoi uod SBSotAJaa SBfnpo sv\ ap
Bia^dinoo A ^npBjS uoioezipnsiA san ap BÍBjuaA ubjS b^ uo^ 'boijo
-in bj ap 'ojdraafa jod 'soioaja soj 'saiuajajip ^^ubdib A Bza^jniBu ap
anbnnB 'Bpjanaaj anb '(Bja^su. aainb^na ap o^asaiJiui osoiAJaa ofa^d
-moa pp o) ocmipjv^ojrut osmajteu owiajsis ]9p VDtSpjoisif uoiotruitu
-ija vaisauSoud vun ajiuuad anb ^A 'uoiaBaijiitóis ajqpn^sipui ajainb
-pe 'biSo^oisijojdiui na asjczBqaaJ anb Jauaj ap sofa^ osn ns 'Buoanau
b^ ap oaijpadsa oaixo; un sa opBaijijaaj oua^iiain ap [nzs p ig
• • • so^^oajBn soj 'oísauSBur ap sa^s
sB^ 'esoanjS Brasini b^ sa^^ 'sisi^^t^S B^ uBjaaranB anb sodaana soy ap A
euinbajBaoJid bj 'eupjosaj B{ 'oApBjaSaA smaisis p BJBd
b^ oraoo 'sBuojnau sb^ Jod ona8ojpiq pp ^u^ioBjdaaB^, v\
anb sodjana so[ ap 'B3i[oqB)ata uoiaBiaosip ap sojanpoad so^jaio ap '¿
b Jouajm ^Btaiui jjd un ap a^qBJOABj Btauanjjuí B[ iq^ ap A
ap pnzB p ajuBipaui osoiAjau Bmaisis pp u^iaBJopa b[ na
JOiÍBiu v\ UBiapuaj safíixajBjjui sisi[O3n[á bj A sisopi^B ^j -oaod aaouoa
as o bjouSi as une [Bna b^ ap uoqBjsa Bpsa 'spipnjB euapea bj ap
ojjoiJBsap pp bojío ua Bionaiaijns bj A ^opis soun ua Biouaiaijnsui bj
'jbooj noioaB^J ap pepisaaAip bj Jimnsajd uaosq 9BJJO do ojixa uanq
ja A saiJBd s^un ua osbobjj {^ 'osoiAjau opifaj ja uoa ajuBJojoa jap
u^iun bj ua Buijsisuoa Jbuij opBijnsaj oÁno sBaiá^joiq sauoiaoBafa ap
Buaps^ BáaBj Bun ap epmáas bjji ouisiub^jo ja ua ouaj^aui ap 'jnzB
pp uop^npojiur bj anb osndns qasBpBqeqag -stsoiqouavtiv bj na ooidj^
ouisi^oqBjam jap soiJBipauuajuí sojonpoad ap ^sopuBuedmoaB A uoia
-Buaáoapnjsap Bim jod asopuepiui ao^anpaj-ixo oijqijmba ja
as 'ajuBJOjoa janbB ap Biouasajd ug -qai^qg ap sisajodiq bj
anb pBpjaA ap oubj^ ja JBasnq anb Bjjq^q jqy 'sopifai soj ap
-anpaj-ixo eosaoojd soj A ouaji^aiu ap jnzB js ajjua SBaojdioaj sauop
-3B3J sbj ap uoiodaauoa Beiaa^d A BJBja Bun sp — (96I'06l)

jap

jap dm/buSojoj^ ootu^ax ap soruatuaj^ (¿)
"68 "&lt;I '0161 "Pa II — •asavH^-Hoi-raHar
— -gunq^aDfuaajafj jnz UD¡qu¿i],ít¡i^¡^ (91

anb 83}ub jappig ap oijSubS jap sbj UBsnoB as sjduidis tsbo uozbjod
ja na 'sand 'isb 'SBuojnau ap eodij sojupsip soj ap Bidojd BDiramb
bj (0"[ 'ssuol^^Baj SBjsa us 'jin^ui^sip anb ^Bq ojaj -a^nBJOjoo ja
jbuio; ua sojamijd soj usuas ssjqBjsujnA sbut sojuaraaja soq 'bixi^sb
bj ap bj b b^ojbub BdBja Bjaraiad Bun ap Bpipaoajd bjji jBno bj 'uoia
-Bjcojod ns aa^oj as anb BJBd BpBnna^B jB^sa anb Bupua; Bjnjaa bj ap
pBpiJB)IA B^J •O8OTAJ3U BUI318I8 J3p O3T}J33d83 OU3U3A Un BJJ3S 'q^IJjqg
unáas opB3i|i;33J 0U3ji^3ui 3p jnzB p anb (S6l) ^ojopa^ Buuijy
*S3UOI3BAJ38qO SBJ}S3nU BJBd BOUI3JBA 8OU
anb ap uoiouij ap osaaoad jap sojaadss bojío JBJapisuoo ap sandsap
8OUI3JBdn3O BOU 'SB3BtpjB3 8BUOjn3U SBJ B 3UB1B 3IU) OJ U3 'BUISjqOjd
3}Sa 3Q ¿JBjnj33 pBpiJBJIA BJ J33OUO33J BJBd 31131} 38 OTJ3)TJ3 3nb
j^? •••sojjsnui o soaia UBjsa 'ub3jojo3 3s snb eoaiSojo^p sojuaraaja
soj A opoj un oulo^ sejnjss sbj ib jaq^s 83 bsos bjjo íaiuajaj asaapod
3p SBinapB 'SBJoq ouis 'sojnuira 01 B S 3P ou BlnP ^nb vA 'jsiSoq b;3J3
oraos 'zB^nj ubj sa ou A 'oata jbuitub ja na boijij^a as upi33B3J bj snb
ejqBpnpui sa Biouapadxa Bjjsanu uos opj^nsB sq •BiqoJ3BUB 'bjjo A
BiqoJ3B Bun :ou3jiiam 3p jnzB jb uoiobjojoo bj sp sapBpijBporn sop ns
uoiaupsip 3iuB83j3im bj soinapjoaaj jouedss oiqBs j^q ^ojisb^ ap A
jbíb^ 3p bj b oruoa jaiSoQ ap uppBUiJijB bj b ojub^ sbijbjjuod uos
SOAIA S3JBUHUB UO3 3jdui3T8 SOUIBfBqBJl 8BIJBip 8aUOI0BAJ3SqO 8BJJ
-san\[ •(¿)MoiJ3nui sp ssndssp aiuainBjBipauíui upp^npsj bj 333B3B
ojad 'aonpaj as ou ousjijsui sp jnzB js 'sopBusSrxo ustq UB^sa sopifaj
soj omoá 'oaia jbuiiub J3 ugw :jBUiinB js ojjsnui sp sandsap
-BjBipauíuT JB^nj auaii npp^npsj bj snb UBmdo ojjsb[) sp A
•(9) (U3jnuij^[ oi"S ^n) aqasBJ 8Bp 'n3jp5jqoijni3nb3q^
-Bjsno3[ jsi^ apuaqaj SBp m sajjojsqjB^ ssp uoisnjuj Jama iaq 3iq)
a;uaraBpidBJ aanpojd 38 ojuainnoapipdtua js oaia jbuiiub J3 us anb
ap oq^aq js bjbijos 'qaijjqa unSss opBaijii^aj ouajpsui sp jnzB js
OpuBSIjdB O8OIAJ3U BUI3)8I8 J3 OpBiptlJSa Bq 8BUI 3nb JOpB^i}SaAU[
js 83 snb 'jsiSoQ ^ -ouagojpiq ap uoioBJodJo^ui bj jod

�Al examinar un trabajo de Semi Meyer, Bethe (1896) precisa
el criterio de coloración vital, a propósito del azul de metileno, en
términos de excitabilidad y conductibilidad y es así que considera
como prueba de que la coloración es vital cuando teñidas todas las
fibras de un nervio motor es capaz de transmitir el estímulo eficaz
para la contracción del músculo respectivo. Las variaciones de la
excitabilidad, de la conductibilidad, de la cronaxia, de las corrientes
de acción, de la secreción del mediador químico, etc., mientras se
mantengan en cierto grado compatible con la vida, no sería criterio
válido para negar que un colorante es vital. Ninguno puede incor
porarse a las células y a las fibras como substancia constituyente,
como en un proceso de asimilación, como si se elaborase por ellas
mismas a la manera de los pigmentos naturales.
Es necesario realizar las observaciones microfisiológicas 1.)
antes de toda introducción del colorante; 2.) una vez inyectado,
antes de que se acuse ópticamente; 3.) cuando la coloración está en
incremento; 4.) cuando llega al máximo; 5.) cuando decrece; y
6.) cuando se ha desvanecido. Ya en 1930 notamos que la dosis su
ficiente para teñir bien las neuronas de los ganglios intracardíacos
no. impide la inhibición del vago ni de los centros bulbares, como

Comparándolas, se nota la diferente posición del cloro: ya se liga
a uno de los nitrógenos polares, que es penta en lugar de trivalente;
bien al azufre, que sería trivalente (o tetravalente, con una ligadura
doble en su combinación con uno de los carbonos). Además, vemos
que a la primitiva fórmula, introdujo Bernthsen una variación: el
nitrógeno del núcleo tiacínico o nitrógeno puente no cambia, como
antes lo figurara, ninguna valencia con el nitrógeno polar que fija el
cloro, y sí se une con doble atadura a uno de los carbonos del núcleo
tiacínico.
La fórmula más admitida, prescindiendo del agua de cristalización,
es una de las propuestas por Bernthsen:

tampoco la influencia aceleradora del simpático.
Químicos y biólogos han discutido profunda y extensamente
sobre la naturaleza de las reacciones entre tejido orgánico y azul de
metileno. La misma fórmula química de este colorante y su leucobase
ha dado lugar a discordancias. No hay acuerdo unánime en la posi
ción del cloro y de los hidrógenos de reducción (o de las cargas eléc
tricas equivalentes); se ignora el número de moléculas de agua de
cristalización (tres, cinco... y hasta se niega su existencia) ; y según
Clark, Colmen y Gibbs (1925) es imposible obtenerlo absolutamente

Hay dos puntos de importancia en litigio: 1., ¿a qué se debe
el poder tintóreo del azul de metileno?; 2. ¿en qué consiste su
transformación reversible en leucobase?
Ehrlich, a quien corresponde el gran mérito de introducir el azul
de metileno en la investigación del sistema nervioso, creyó que el
cromógeno del mencionado cuerpo se hallaba en su núcleo tiacínico,
atribuyendo particular significación al átomo de azufre, y llegó a esta
conclusión comparando la constitución química de cuerpos de efectos
tintóreos semejantes al del azul de metileno y de otros sin esos efectos,
de composición química parecida a la del mencionado azul, pero sin S:
"Ich habe nun weiterhin, un der Einfluss des Schwefels zu eriuren,
einen Korper untersucht, der in seiner Constitution vollkommen den
Methylenblau entspricht und sich nur durch den Mangel des Schwefels
von ihm unterscheidet. Es ist das von Bindschedler entdeckle Dimethylphenylengrün, das durch gleichzeitige Oxydation von Dimethylparaphenglendiamin und . Dimethylanilin entsteht, und dem folgende
Constitution zukommt:

puro.
La primitiva fórmula de Bernthsen es ésta:

C* H;

S

N

/

\

CL
-N

C6 H.

i

Luego propuso dos fórmulas,

_N(CHJ)2

\

y,Ct

N (CH^),

\

(CH.j^ CL

H,N(CH3)2

N\ S CL
"

(9)
— 176 —

Ueber die Methylenblaureaction der lebenden Nervensubstanz. — Deutsche medicinische Wochenschrift, 1886. — N. 4, pág. 51.
— 177 —

12

�Z\
— ¿¿I
•TS
— •zuvisqnsuaaia/ij

— 9¿T —
f o"Nt — "9881
aip

i(hd)n=

(6)

ID

T" )n'SBpnuuoj sop osndojd oSan'j

—JH '3
13
apuaSjoj uiap pan 'jqaisiua uijiuBjAqiamiQ pan muiBipnajSnaqd
iQ uoa noijup^xQ ^SupzqopjS qa^np 8Bp 'uiuSuajAuaqd

s^

aj^spap^ua aa^paqaspuig uoa s^p \%\ s^ 'lapiaqasjaiun raqi uoa
sap p3uBj^[ uap qamp jnn qais pan iqaudsjua nBjquajAqjaj^[
uap uauíuio^jjjoA uoiimiisuo^ jamas ui jap 'jqansja^un jadjo^j uauía

-H '3

'uajnija nz sjajaMqag sap ssnjjuig jap un 'uiqjajpM. unu aq^q qaj,,
:g ms ojad 'jnzB opBuopnain jap B[ b ^ppajsd Baiiumb uopisodmoa ap
sosa uis sojio ap Á oua^naui ap (nzB pp jb sa^uB famas soaaojuij
ap sodaan^ ap Diuntib uopn^ijsuoD bj opuBjeduio^ u^isnpuo^
b oSan ^ 'ajjnzB ap ouiojb je umoeoijiuSis a^^nopjBd opua^nqij}B
oapnu ns ua Bqej^Bq as odjana opBuopuain pp ouaSpinoJO
p anb o^aja 'osoiAjau Biu^jste pp upioBSijsaAui bj; ua onajijara ap
[nzB p Jionpojjuí ^p o^uam ubjS p apuodsaaio^ uarab b '
¿as^qoona[ ua a^qísaaAdJ
ns ajsisuoD anb na? o'z í¿oua[pani ap {nzB pp oaaojuij japod p
aqap as anb s? '„•^; :oiSiji[ ua eiauBiJoduir ap sojund sop

ap

lod seisandoirf a,B [ ap Bun sa
pp opnaipuiosajd 'epijimpB sbut

oapnu pp souoqjBO so[ ap oun b BjnpBjB a[qop noo aun as is X 'oíop
p Bfij anb JBjod ouaS^jjm p uoa BionajBA Bun^uiu 'BJBjnStj o\ sa^ue
oraoD 'Biqurea ou ajnand onaSojjtn o oaraioei) oajanu pp ouaSoj)iu
p :uoi^bijba Bnn uasqjnjag ofnpoJjuT 'Bfnmjoj BAnimi^d b^ b anb
sotnaA 'SBuiapy '(souoqjB^ eo^ ap oun uoa noiaBuiqinoa ns ua apqop
ejnpBSi^ eun uoa '^jua^BABijai o) a)ua[BAiJ] Bijas anb 'ajjnzs ^e naiq
íajua[BAij^ ap jbSiij ua Binad sa anb 'saaefod sonaSoajiu so\ ap oun b
as ^sá :ojop pp uopisod aiuaiajip bj b)ou as

\ /
:Bisa sa uasqjujag ap B^nraaoj BAijiraud
'ojnd
a)uantBin[osqB ojaauajqo ajqrsodun sa (g^ól) stIínf) ^ nauqo[)
unSas A i (Bpuajeix^ ns e^aiu as BjSBq jÍ •••ooup 'saj;)
ap btiSb ap SB[naajora ap ojamnu p bjou^t as i (sajuajBAinba sbdij;
•aap sbSjbd sbj ap o) nopanpaj ap soua^ojpiq sof ap A ojop pp uop
-isod bj ua amiuBun opjana^ jÍBq o^[ •SBpuBpaoasip b a^Snj op^p q
assqoanaj ns A aiUBjojoa aisa ap B^tutinb Bjnnuoj butstui vj -onajijaui
ap jnzB A oaraBoJO opifaj ajjua sanopaBaa sb^ ap Bzapan;BU bj ajqos
a^uauíBSuaixa jÍ Bpunjo^d oppnasip UBq so^ojoiq A soaimin^)
'oaijBduiis jap BJopBjajaa^ Bpuanjjni bj oaodniBj
omoD 'sa^Bqjnq sojjuaa soj ap m oSba jap uopiqiqui bj apidun ou
soaBipjBaBj)ui soij^ubS boj ap SBuoinau sbj uaiq Jiua^ e^^d ajnaiotj
-ns sisop bj anb soraejon 0S6I na BA "oppauBAsap Bq as opusno (0*9
A íaaaaaap opuBna (0-&lt;^ íouitxbui jb B^ajj opusna (o*^ íojnainajaui
ua isa uop^jojoa bj opusna (Q-g ía^uamBaiido asnas as anb ap saju^
'opBjoajíut zaA Bnn (o-g ta^uBJojoa jap nopanpoJiui Bpoj ap saiuB
(o'I ^BOi^o^oisijojatin sanopBAjasqo sbj jbzxjb3j ouBsaaau s^
*sajBjn)BU eo^uaraStd soj ap BiauBUi bj b SBmsim
jod asBJoqBja as is otnoa 'uppBjinrisB ap osaaoíd un ua ouioo
íBpnejsqns ooioa sBjqij sej b A SBjnjaa sbj b asjBJod
-joouj apand ounSm^ 'jejia sa aiuBjojoa un anb jB^au Bjed opijBA
oíaajijo Bijas ou 'spiA bj uoo ajqijBduioa opBj^ ojjap ua UB^uaiUBín
as SBj^naiin ''a^a 'oaiunñb Jopeipara jap uopajaas bj ap 'nopaB ap
eaiuaixxoa sbj ap 'bixbuoj3 bj ap 'pBpijiqpanpnoa bj ap 'pspijiqBjpxa
bj ap sauopBUBA SB^ -oAijaadsaj ojnasnuí jap uopaBJiuoa bj BJBd
zBaija ojnraijsa ja apirasuBaj ap z^dBa sa Jojotn otAJau nn ap sbjotj
sbj SBpoj SBpma) opuena Jbjia sa uopBiojoa bj anb ap Bqanid onroa
Bjapisuoa anb isb sa A pBpijiqijDnpuoa A pBpijiqBjpxa ap souiuua)
na 'ouajijara ap pizB jap ojis^do^d b 'jbjja uopejopo ap otjajija ja
Bspajd (9681) aHlaa 'Jia^3J\[ Tnxag ap ofBqBjj un JBuiurexa jy

�La concepción de Ehrlich fue aceptada durante mucho tiempo.
Actualmente no sólo se pone en duda que el azufre sea el que imprime
las propiedades al colorante, sino que también se duda de que al

CH,

núcleo tiacínico corresponda el cromóforo, considerando que lo sea
el radical paraquinona-imídico.
En la ionización del azul de metileno se originan el catión

y el nitrógeno puente (o nuclear) se

positiva
CH,

:c:

CH.

cargaría negativamente (aceptaría electrones), y de

:c
CH,

• c;

••
.. : c

s

••
: c • . •' c:
pasaría a

y el anión CL—. Pues bien, la reducción puede verificarse por la
participación efectiva del H o por una equivalencia electrónica.
Clark, Cohén y Gibbs (1925) modernizan la fórmula precedente
estableciendo su configuración electrónica de acuerdo con la teoría
del octeto. Los nitrógenos polares o terminales contribuirían con cuatro
electrones a completar el octeto y tendrían cinco cargas positivas
reservadas para su envoltura exterior. La valencia polar sería distinta
a la del amonio y ere la reducción se destruiría a la vez que se formaría
un potencial anión en el nitrógeno nuclear o puente, como en los
indo fenoles:

..H
CH3

"*&lt;
5. "•
*H

N .* •

*. C *•*

•• . C .C
s
• •. c \

CHJ
-CL

n ; chj
H

El azul de metileno disuelto sería un catión. El blanco de metileno
disuelto sería una anión y tendría la misma fórmula, con la diferencia

CH,
se anularía la carga

de que en el nitrógeno polar

— 178 —

. •* *
. c . •.. c :
• s •

A nuestro pedido, nuestro amigo, el químico Riesz, estudió el
problema de la fórmula del azul de metileno y de su leucobase. En
cuentra que en las fórmulas de Clark, Cohén y Gibbs la dificultad
mayor está en que no se ha demostrado aun la existencia de nitrógeno
electronegativo. Estima, además, que en el azul de metileno la dis
posición electrónica puede variar mucho. El cambio sería caracte
rístico en todas las substancias colorantes. Incluímos aquí las fórmulas
cuyas variaciones electrónicas ha figurado el Prof. Dr. E. Riesz, a
quien agradecemos su contribución, reproduciendo antes sus pa
labras explicativas: Si en las substancias colorantes ^el número
de las posibles disposiciones electrónicas aumenta, la diferencia
energética entre ellas disminuye y son absorbidas radiaciones de
menos frecuencia (que tienen menos energía) y se encuentran
más en dirección al rojo del espectro visible. Por esta razón,
absorbiendo radiaciones que se encuentran entre el amarillo y el rojo,
el azul de metileno es azul. Para las múltiples disposiciones electró
nicas del citado cuerpo es característico que el polo positivo pueda
migrar de un nitrógeno disustituí do y pasar por el nitrógeno nuclear
y también probablemente por el azufre (fórmulas la, Ib, Ic, Id, Iai).
Es posible, asimismo que el N nuclear y el S tengan cargas positivas
(Id) a la vez que aparezcan así electrones libres, disponibles, los
cuales serían la causa de la gran actividad del azul de metileno en
procesos biológicos (tinción, poder antiséptico, etc.). Por adición de
dos hidrógenos con sus respectivos electrones, el azul de metileno se
convierte en su leucoderivado. Pero esta adición se puede hacer de
manera que la forma quinoide subsista en el primer momento con la
posibilidad de transformarse en otras aun más inestables (Ilb, lie) y
por eso de mayor nivel energético y en fin en una forma estable (lid).
— 179 —

�— 6¿l —
• (pn) a[qBjsa enuoj enn na mj na A oaiia.iaua pAia joAvvcl ap osa jod
^ (II '^ll) 83iqBí83ui sata otib sbjjo na asjBnuojsnBi) ap pBpijiqísod
bx uoo O)nmom Jainijd [a na cjstsqns opiouinfa buijoj u\ anb Bianem
ap aaoeq apand as uopipe Bisa ojca^ *opBAijrapoanax ns na ajjatAuo^
as ona[pam ap pnze p 'sauojjoap soAii^adsaj sns noo sona^oipiu; sop
ap uopips jO^j •(•a^a 'oaijdaspuB lapod 'nopup) soorSo[oiq sosaaojd
na onajijam ap piz pp pepiAii^s hbj8 bx ap bsüb3 bj ubi Jas sa^na
so[ 'saxqrnodsip 'sajqi^ sanoJi^ap isb UBozaJBdB anb zaA b[ b (pj)
sBAnisod sb^jb3 nBSua} g p Á JBa^onu ^ p anb omsitnisB a^qísod s^
'(lBI 'PI 'DI tcII 'BI 8B{nnuoj) ajjnzB p jo¿ aiuaraa^qBqojd uaiqniBj Á
^Bapnn onaSpj^iu p jod issed JL opinií^snsip ouaSojjín nn ap jbjStui
Bpand OAijisod ojod p anb odijsjj313bjbo sa odaana opBji^ pp sbdih
•ojciaap saaopisodsip sa^di^nm sb[ bjb^ -jnz^ sa ouajuaní ap p^zB p
'ofoj p Á o^jiJBinB p ajina nBjjnanoua as anb sanopBipBj opnaiq^osqB
'nozBJ Bisa joj -aj^qísiA ojiaadsa pp ofoj p nopaajip na sbui
nBJinanana as A (BiSaana sonara nanai) anb) Bpnanaajj sonam
ap sauopBipBj SBpiqjosqB nos A a^nnimsip SB^p aj;ua BoijaSjaua
Bpnajajip bj 'BinamnB SBainpJ^^ap sanopisodsip sa^qísod sb^ ap
ojamnn p,, sainBJop^^ SBpnBjsqns sb^ na ig : sBAi}B3T{dxa SBjqBj
-sd sns sainB opnapnpojdaj 'uoi^nqiJiuoo ns somaaapBj^B namb
b 'zsai^j -g -jq 'jojtj p opBjnSij Bq SBomojjoap sanopBUBA s^Xna
SBpnnuoj sb{ inbB somrapnj •891ubjo[oo SBpnBisqns sbj; SBpoj na o^psu
-913BJBD Bijas oiquiBo j^ -oipnra jbijba apand B^inoji^ap nopisod
-8ip v\ ona[i^am ap pnzs p na anb 'ssnrapB 'Bmijsg; 'OApBSanoJiaap
oua^oaiin ap spnaisixa B{ nns opBjjsoraap Bq as on anb na Bisa joXboi
pBjpn^ijip B^ sqqtf) A ua^o^ '3J-IBI3 p SB^nnuoj sb^ na anb Bjjuano
-ng 'asBqoDna^ ns ap A ouajijaui ap ^nzB pp B^nuuoj bj ap Braa^qojd
p oipnisa 'zsax^ ooiinjnb p 'oStraB oaisann 'opipad oajsanu y

• s

•

X BjJBpnnB as

jBjod ouaS^Jjiu p na anb ap

Biana^aiip Br uod 'B^nuo, Bnmm Bt Bi^pnai A ñoras buh B^as oipnsip
n^^ní ap oouBiq ía nmiBa un Bijas ojpnsip onaniam ap tnz8 la

H

3

!N i

*•*^* ••"^-^rllJ

: sajona jopni
sol na ouiod '3iusmd o jv^jonu ou^Spjim p ua uomv pnownod un
ijwuijo/ as anb zaa vj n mjiiujsap as uptoonpaj vj a A oiuoiub pp b^ b
Bjmisip Biaas JBpDd Bpnaf^A B^ jouaíxa BinjpDAna ns Bi^d sBpBAjasaa
SBAUís'od sbSib^ oduio uBjjpuai A oiaioo p JB^draoo b sanojjoap
É noa UBjjinqinoD sapuinua^ o sajBjod sona^^^iu so^ oiaíoo pp
^\ noa ópjanDB ap BDtuojjaap nppBjnSjjuoD ns p
p^ajd Branuoj b^ nBziuaaponi (S^6T) 8q(l?O A naqD
•Bainpjjaap BpuaxBAinba Bun ^od o h pp BAijaap uop
jod asjBOijtJaA apand nopanpaj b[ 'naiq san^ —^^ noiuB xa A

• •B BJJBSBd

"HD

ap A '(sauoaj^ap BUBjdaoB) ainaniBAiie^an bjjbSjb^
:o .
' :n

:^ :

i
p ubuiSuo as ouajiianí ap xnzs pp nopBzraoy bj n^
•oaipinii-BnonmbBJBd ^oipBj p

lHD .* N I O
as (jBapnu o) ainand ouaSoj;iu p A

BAijisod

uas o\ anb opuBaapisnoo 'ojojotno^a xa Bpnodsajaoo oaimaBii oapnu
re anb ap Bpnp as'naiqniBi anb onts 'ajusjoioa x sapBpaxdojd sbx
aniiJdnn anb xa oas aj|tizB xa anb Bpnp na anod as o^os ou
'ainBmp BpB^daaB anj HOfi^qa P uopdaanoo

�^

El azul de metileno interviene en la oxi-reducción de los tejidos
y perturba la respiración celular; ocasiona glucolisis 7 disminuye el
cociente respiratorio.
En el proceso de tinción de los tejidos por el azul de metileno
hay que considerar tres momentos: 1., el azul se transforma, en el
interior de la trama orgánica, en blanco de metileno, leucoderivado
o leucobase; 2., en presencia de oxígeno, por eliminación de hidró
geno o pérdida electrónica nuevamente es- azul; 3., la coloración se
desvanece aún en una atmósfera de oxígeno, si no se fija mediante
reactivos como los recomendados por Bethe (solución saturada de
molibdato de amonio) y Dogiel (solución de picrato de amonio).
Del hecho de que una rana con inyección de azul de metileno
presentara la lengua azulada en las regiones expuestas al aire, en
contacto con éste, y no tuviera dicho color en las regiones no ex
puestas así, dedujo Ehrlich que la leucobase, leucoderivado o leucoproducto se transforma en azul por el oxígeno. Actualmente si nb
se admite que sea necesario la presencia del oxígeno, se acepta un
proceso oxidante, es decir, en el moderno sentido electroquímico, una
oxidación sin oxígeno: por pérdida de hidrógeno o simplemente, por
pérdida de electrones. La oxidación, electroquímicamente considerada,
cambia los términos de admisión o aceptación de oxígeno, desprendi
miento o pérdida de hidrógeno (concepto de oxidación introducido
por Wieland), por pérdida de electrones, aumento de valencia de un
elemento con elementos electronegativos o disminución de valencia de
un elemento, en sus compuestos, con elementos electropositivos.

Disposiciones electrónicas posibles en el azul de metileno:

(ELECTRONES UBRES)
Blanco de metileno (leucobase) y posible cuerpo intermedio:

Ub

lia

H

CL

N H

A ll

*N/L J

H +H
N

CL

/\

AJ

v i^N(CH )

V^ CHP2

N

(CH 3*2

••

••

•&gt;
'i

lid
H
t^ _

lie

N

v^Nv

\

II 1

1

H
:+

••

(CH3)^

&gt;*r
3 2 (CH
H CL
+ — 180 —

\^VN (CH3)2

A
*•

La transformación de la leucobase en azul se produce aun en
ausencia de oxígeno, por efecto de la luz (zona violeta del espectro).
Clark, Gibbs y Cohén (1925) redujeron el azul de metileno con hi
drógeno, en presencia de asbeto platinado y luego, protegieron la
leucobase con nitrógeno puro. Puesta en la oscuridad durante veinti
cuatro horas, la reoxidación no ocurre. Expuesta la solución a la luz,
se recolora.
Nosotros hemos hecho el siguiente experimento confirmatorio de
la transformación de la leucobase en azul por la luz: helamos la
solución y sobre el hielo proyectamos el espectro de intensa luz blanca;
se asiste, entonces, a la aparición de bandas azules en la superficie
sólida, con predominio y mayor rapidez en la zona espectral del violeta.
In vitro y en presencia de un electrolito, el pirogalol precipita
el azul de metileno y su precipitado es de color violeta rojizo. En
los tejidos orgánicos, la precedente reacción es distinta, a) en los
espacios intercelulares; b) en las neuronas; c) en elementos no ner
viosos. Esta diferencia de comportamiento nos ha valido de criterio,
juntamente con datos citológicos, para resolver un delicado problema:
el de la distinción entre las células de aspecto neuronal, que llama
remos neuronoides, y las verdaderas neuronas. En el primer caso, la
reacción es como in vitro; no habría entre el azul de metileno y las
células neuronoides proceso químico; en el segundo, el color no vira
al violeta rojizo, salvo en expansiones finísimas; es probable que entre

a
— 181 —

�— T8T —
anb afqBqoid sa ísBunsmij sanoisnsdxa na oajbs 'ozifoj BiafoiA
bjia on io[oa p 'opunSas ¡a na íoaiunnb osaaoid saptovounau
8B[ ^Í ou^juam ap pizB p axuia Bjiqeq ou ioutm w oraoo sa
bj 'osbd Jaratad p n^ -SBnojnaH SBjapBpjaA sbj A 'sspiouodnau sonjai
-eme[[ anb '[Bnojnon ojoads^ ap sejnpa sb[ axuia nopuiisip bj ap p
:BtuJ[qojd opBOipp un jOApsaj Bjtsd 'soaiSopDjio sojBp uoa ajuauíBiunf
'oiJajija ap opijBA Bq son o^uaiinBjjodtnoo ap Biouajajip B^g^ 'bosoia
-^an on 8o^natnap na (a ísBnojnau sb[ na (q ísaaBpnp^^ajuí eoiasdea
so^ na (e 'B^mjsip sa noiaasaj ainapaaaad B[ 'so^inB^jo sopifaj so[
n^ 'ozifoj eja[oiA Jop^a ap sa opBjidiaajd ns Á ou^^jiata ap ^nzB p
Bjtdiaajd p^p^SoJid p 'ojr[OJiaa[a nn ap Biouasajd na A ouna uj
'Biap^iA pp [Bjja^dsa bhoz b[ na zapíd^j joábui Á omiinopajd noa 'spíjos
aiotjjadns bj na sapnzB s^puBq ap nopiJBdB B[ b 'saouojua 'ajsisB as
ÍB^uBp^ ziq BSuajuí ap oa^oadsa p soniBiaa^ojd piq Xa ajqos Á uopnjos
B[ soinBpq :zn[ b^ jod [nzB na asBqoonaf B[ ap
ap ooojBinjijnoo ojuatnjjadxa ajuamSis ^a oqaaq eomaq
•BJo^ooaj as
'znf bj b uoion^os tb\ Bjeandx^ '^unoo on uopBpixoaj bj 'gBJoq
-ijuiaA ajnBjnp p^pijnaso v\ na Bjsanj "ojnd ona^pJim uoo
B[ nojaiSajoíd 'oSanj A opBn^Bfd ojaqsB ap Bianasajd na 'ouaSojp
-iq noa ona^iiam ap ^iizb p nojafnpaj (S^6l) ^aqo^ A sqqi-^ '5[JB^3
•(oiioadsa pp ejajoiA buoz) zn^ b¡ ap ojoaja jod 'ouaSixo ap biouosiib

:oxpauuaim odaana aiqísod A (asBqoanai) onai^aní ap ooubIS

na uiib ^anpojd as \nz^ na asBqoona[ b¡ ap n9pBuiJoj8UB.11 Bq
•soAijisodojjoa^a sojuauíap noa 'soisandnioa sns na 'o^nania^ nn
ap BiouajBA ^p u^ionuiraeip o soAijBSouoJiaap so^uaraap noa ojuaraap
nn ap Biaua[BA ap oinamnB 'eauoj^oap ap Bpipaad jod ' (puepi^ jod
opionpojjuí nopBpixo ap ojdaouoo) oua^ojpiq ap Bpipiad o oinaim
-ipuajdsap 'ona^ixo ap uoioBjdaoB o noisimps ap soninuaj so¡ Biqnrea
'Bpeaapisuoo ajuauíBaiuiTnbojjoap 'uoiaBpixo b^j -sauojjDap ap Bpxpjad
jod 'ainama^dmis o ouaSojpiq ap Bpipjad jod :ouaSixo tns nopepixo
Bun 'oainnnbojiaap opiinas otuapom \a na 'jiaap sa 'ajuBpixo osaaojd
nn BjdaaB as 'ouaSjxo {ap Bianasajd B^ ouBsaoau Bas anb ajimpB as
ou is ainam^n^ay "ouaSixo p jod [nzB na buuojsubjj as ojanpojd
-oonaj o opBAiJapoana[ 'asBqoana^ b^ anb q^i^H^ ofnpap 'isb SBtsand
-xa on sanoi^aj sb^ na jo^oa oqoíp BjatAni on A 'ais^ noa o^ob^uo^
na 'aaiB \e SBisandxa saaoiSaj sb^ na BpB^nzB cnSna[ b¡ BJBjuaeajd
ona^iiam ap jnzB ap noiaaa^ui noa bubj Bun anb ap oqaaq pQ
•(oinoniB ap ojBJOíd ap u^xarqos) piSoQ j (oraonre ap ojBpqijora
ap BpBjn^BS uoianpDs) aqjag jod sopBpuamoaaj soj omoa
a^nBipam Bfij as on is 'ouaáixo ap ejajsom^B Bun na ntiB
as noiaejo^oa b^ '0-g í^nzB ea ainaniBAann eampjiaap pipiad o 000S
-oipiq ap uoiaBunmp Jod 'oua^jxo ap pnasajd na '0*g íasBqoana[ o
opBAijapoanaj 'ouajijaui ap oouBjq na 'BotuBájo Bnrejj b^ ap joijajuí
p na 'buuojsubjj as pnzB p 'o-^ ¡so^uaraoui sai) iBjapisnoa anb ^^q
ona[iiani ap ^nzB p Jod sopifaj so^ ap upiouij ap osaaojd p ug

•
ql*?*I
:ouaniani ap ^nzB p na sa^isod sBaraojjaap sauoiaxsodsía

'ouoiBjrdsai ajuaiaoo
[a a^nmmsip A sisip^on^S Bnois^ao íiBpnpa noiaejídsaj b^ Bqanjjad X
sopifai so[ ap noiaanpaj-pco ej na auaiAja^uí ona^pam ap [nzB [^

�azul de metileno y células nerviosas el proceso de tinción sea químico
(es este motivo de disputas entre bioquímicos y biólogos).
Importantísimo sería poder lograr la transformación de la leucobase en azul en la íntima trama del neuro-eje, como reacción in tato.
En el corazón lo hemos obtenido gracias a que se puede exponer
totalmente a activos factores de oxidación. En el cerebro, cerebelo,
bulbo, médula... habría que descubrir con qué substancias oxidantes,
inyectadas por vía vascular después de reducido el azul de metileno
por los tejidos, se consigue oxidar su leucobase. Inyectando a tiempo
soluciones de molibdato o picrato de amonio, se fijaría la coloración.
Quien resuelva el problema contribuirá con una técnica notable al
progreso de nuestros conocimientos neurológicos.

Los métodos histológicos más adecuados para el examen de la
inervación cardíaca son: el azul de metileno y los de impregnación
(método de Golgi y de reducción argéntica, de Cajal, de Bielschowsky
y variaciones.) El primero es excelente para los plexos, terminaciones
y ganglios superficiales (pericardíacos, sub-pericardíacos, sub-endocardíacos y terminaciones respectivas). Pero para los ganglios, plexos y
terminaciones intramiocardíacas, son mejores, en general, las técnicas
de impregnación. Para la revelación de la célula nerviosa, sin sus
expansiones, con el propósito de determinar su topografía, buen re
curso es el método de Nissl y la hematoxilina férrica de Heindehain.
En cuanto al estudio de las fibras mielínicas, aunque se pueden re
conocer con las técnicas de impregnación, nada supera al método de
Weigert o a sus variantes. El de Marchi, para la persecusión de las
fibras mielínicas en degeneración, es útil, pero puede llevar, como ha
llevado tantas veces, a conclusiones falsas.
Las investigaciones clásicas y modernas realizadas con el método
de Ehrlich o con sus variantes, han recaído principalmente sobre los
ganglios sub-pericardíacos y las terminaciones peri y endocardíacas,
y ahí sus resultados son admirables; pero la mencionada técnica no
tiene el mismo poder analítico cuando se trata de inervación pro
funda, intramural, intramiocardíaca ni es adecuada para el examen
de los procesos degenerativos, como no lo es el método de Golgi, sean
espontáneos, sean experimentales. Tampoco conviene la tinción con
el azul de metileno rectificado según Ehrlich o según Mayer, para el
estudio seriado del corazón sin el cual estudio será siempre deficiente,
por más completo y profundo que sea en uno u otro aspecto. Querer
reconstruir un órgano o asegurarse de su estado funcional o pato
lógico con el solo examen de algunos fragmentos es correr siempre
todos los riesgos de la adivinación, abandonando el paso más lento
pero más seguro de la experiencia y de la crítica, más aún tratándose
de órganos cuyas partes son muy distintas entre sí como las del
corazón.
Para la revelación del trayecto de las fibras nerviosas en el inte
rior del corazón, para precisar los orígenes de sus terminaciones, sus

áreas, sus zonas de influencia, sus puntos de acción directa... hay
que analizar microscópicamente el corazón entero y la totalidad del
corazón en cortes seriados. En el primer caso, no solo el mejor, sino
el único método es el de Ehrlich (o variantes) y desde el año 1930
venimos valiéndonos de él para la observación microscópica in toto
e m vivo del corazón in situ. En 1936, Woollard lo aplicó al estudio
del corazón entero, auxiliado de la técnica de transparentación de
Spaltelnolz, pero, se comprende, en corazones muertos. En estas con
diciones, en corazones muertos, es posible observar microscópicamente
y sin seccionar si no todo el corazón, sus aurículas y su ventrículo
derecho, aun con la técnicas de impregnación de Cajal, a favor de
un proceder nuestro que consiste: 1., en una fuerte distensión de
las aurículas y del ventrículo derecho mediante el fijador (previa
mente se ligan los grandes vasos, salvo la vena por la cual se hace
la inyección; luego, se liga también ésta y se sumerge todo el corazón
en el mismo fijador; 2., en un lavado, a) en agua corriente, b) en
agua destilada; 3., en la impregnación de todo el órgano, inyectándole
la solución de No3 Ag y sumergiéndolo en ella; 4. en nuevo lavado
en agua destilada; 5. en la reducción; 6. en la transparentación;
7. en la iluminación intracardíaca con una lámpara sonda... (Fig. 18).

Fie. 18. —Corazón de mamífero iluminado por dentro (aurícula derecha)
— 182 —
— 183 —

�— 81 —
ijm) ojinap jod opBuimn^ ojsjimBm ap uozbjo^ — -g\

— ^81 —
sns 'sanopBinnuai sns ap sana^uo soj JBspaad BJBd 'uozbjod jap ioxx
-aini ja na SBSOiAian SBjqij bbj ap o^oa^Baj pp nopBjaAai bj
Ts ajina SBiousip Ámn. nos saiJBd s^Xn^ soubSjo ap

jappunB
sbj
SBm 'boiitj^ bj ap A. Bpuauadxa bj ap oanSas SBtn OJtad
oinaj SBur os^d ja opuBnopnBqB 'nopBuiAipB bj ap soSsau soj sopo}
sa so^uain^Bjj sonn^jB ap uamexa ojos ja uoo ooi^o^
o jBnopun^ opBisa ns ap asjBJn^ass o ons^jo nn Jimisuoaaj
jajan(*) -oi^adsB ojio n onn na Bas anb opunjojd Á o^ajdmoa se ni jod
'ajuapipp ajdmais jas oxpnjsa \^no ja nis uozbjod jap opBijas oipnjsa
ja Bjed 'j3j(bj^[ anijas o q^ijjq^ un^as op^^iji^a^j ouajijata ap jnzB ja
uoo nopai} bj anaiAuoo oaoduiBj^ '^apiaamijadxa nsas 'soanBinodsa
ueas 'i^jo^ ap opoiam ja sa oj on ouioa 'eoAi^BJauaSap sosaoojd soj ap
uauíBxa ja BJBd BpBnoapB sa in BoejpjBooiuiBJini 'jBjnmBJinr '^punj
-ojd uopBAiant ap bjbj^ as opnBna ooijijbub japod omsinx ja anai)
on KOiuoai BpBuopuara bj ojad ísajqBJiiupB nos sopB^jnsa^ sns iqs A
'BOBjpJBOopua A ijad sauopEuinua^ sbj A so^Bipjeauad-qns soi[JjUbS
soj ajqos a^namjBdpnud opjBaaj neq 's^jubijba sns noo o qoijj^^ ap
opoiam ja uoa SBpszijBaj SBUJapout A SBoisBp sanops^psaAm swj
'sbsjbj sauoisnpuoo b 'saoaA sbiubi opBAajj
Bq ouioo 'jba3jj apand o jad 4ji;n sa 'uopBjauaSop na SBoiuqatm SBiqíj
sbj ap noisnaaejad bj Bj^d 'iq^iBj^; ap j^ "sajnBiJBA sns b o ^jaSia^
ap opojaui jb Biadns BpBU 'u^pBuáajdiui ap SB^iuoai sbj noo aaoouoa
-aj napand as anbnnB 'sBoinj^iiu ssaqij sbj ap oipmsa jb oiueiio n^
•niBqapurajj ap Boijjaj BmjixoiBmaq bj A Jsi^[ ^p opo^am ja sa osjno
-aj uanq 'BjpjSodoj ns JBninua^ap ap o^isodoíd ja noo 'sanoisnBdxa
sns ms 'BsoiAjau Bjnjaa bj ap nopBjaAaj bj bjbj -nopBnSajdmi ap

• (oj "^i^;) "•npuos nuvdwvj Bnn no BDBjpjBaBjjni nopBnjmnji bj n^ o*¿
í nopB^uajBdsiiB jj bj na 0-o íuoponpaj bj na o*g tBpBjijsap bii^b na
opBABf OA9iiu na o'f ÍBjja na ojopuai^jamns A 8y eM aP nopnfos b^
a^opuB^aaÁui 'ohbSjo p opoj ap uoiOBuSaadrai b^ na '„• íBpBjusap BnSB
na (q '^juaxjjOD sná^ na (b 'opBABj nn na 'o*^ íaopBfij orastni p na
nozBJoa p opoj a^jamns 98 ^ bjsí uaiqraBj bSij as 'o8anj ínoia^a^uy b^
aDB^ ae ¡ena B[ aod bu^a b[ oajbs 'sosba sapnBj^ boj ubSij as a^naní
-BiAajd) JopBfij p ^inBipam oijaajgp opnoujnaA pp Á 8B[nounB sb[
ap noisnaisip Gjaanj Bun na '0-^ :ajsisuo3 anb ojisann aapaoojcd nn
ap joabj b 'p^ÍB^) ap npiDBnSajdnn ap eBaiuoaj b^ noo iib 'oi^o^a^p
opioiajuaA ns Á SB^n^ijne sns 'oozbjod p opoj on is jBnop^as oís Á
ajuaraBaidoasoaoini jiBAJasqo a^qísod sa 'soiJanm sanozBJoa n^ 's^notoip
-noD SBisa n^ -soijanm sauozBJoa na 'apnajdnioa as 'ojad 'z^oij^j[Bdg
ap u^iaBjuajBdsuBij ap Boiuaaj b^ ap opBijixnB 'ojaiqa nozBJoa pp
oipniea p o^ijdB o{ pjs^joo^ '96l n3 "ntis in uozBJoa pp oam wi a
ojo^ ui Boid^asojoim nppBAjasqo bj BjBd ja ap sonopuaijBA sommaA
06I 5B Ia P8^P ^ (sajnBHBA o) q^rjjq^ ap ja sa opojam ooiun ja
ouis 'jofaui ja ojos on 'oseo jamud ja ug -sopwiuas s^^joo ua uozvjoo
jap pnptp&gt;ioi vj A cuaju^ -upzouoo \a ainaniB^idoasoJaim ^bztjbub anb
ABq • • • Bjoaaip uopos ap sojtmd sns HtKntanjf^ ap svuoz sns 'sb3jb

SBomoai sbj '[BjanaS na 'sajofaui uos 'eBoBjpjBOOiuiBjjni s^nopBninua}
A soxajd 'goi[áuB soj BJBd oj^j • (sBAiiaadsaj sauopBniuuaj A soaBip
-jBoopua-qn^ 'sooBipjBoijad-qne 'gooBipjBouad) sajBpijjadns soijSub^ A
8auopBuuujaj ^soxajd soj BJBd ^^uapoxa sa ojaniud [^ (-sanopBiJBA A
ap ^jb(b^ ap 'Bopua^JB uopanpaj ap A i^jo^) ap opojam)
^pi ap soj A ouajpam ap jnzB ja :nos bobjpjbo uopeAjaui
bj ap naniBxa ja BJBd sopenaapB ssni soai3ojo^siq sopoiam

'soaiSojojnan sojuainnoouoo eojjsanu ap
jb ajqBiou Baiuo^i Bun noo Bjinquíuoo smajqojd ja BAjansaj
•nopBiojo bj BjjBfij as 'oiuooib ap ojBJ^id o ojBpqijom ap sanopnjos
oduiaij b opun^oa^uj -asBqoanaj ne jspixo anSisnoo as 'eopifaj soj Jod
onajiiam ap jnzB ja oppnpaj ap sandsap jBjnassA bta jod SEpeioaÁiu
'sajnBpixo BBpuBjsqns anb noa joqnosap anb BiaqBq • • •Bjnpanr 'oqjnq
'opqajao 'ojqajaa ja n^ -nopBpixo ap sajoioBj soai^ob b ainamjsioi
^anodxa apand as anb b sspBjS opiua^qo somaq oj nozBJoa ja n^
•o^oj wi uopoB^J omoa 'afa-ojnau jap buxbjj Btnijuí bj na jtizb na as^q
-oonaj bj ap uopBinjojsuBJi bj jbj^oj japod Bijas otuisiiUBjJodraj
' (so^ojoiq A Booiminboiq aj^ua SBjndsip ap OAijora a^ea sa)
oairajnb Bas uopuij ap osaoojd ja SBSoiAJan SBjnjaa jÍ onajiiam ap jnzB

�Al estudio de la inervación cardíaca deben aplicarse todas las
técnicas específicas del sistema nervioso, sin olvidar algunas de las
comunes. Para darse entera cuenta de la topografía de las células ner
viosas intracardíacas no es menos eficaz la hematoxilina férrica de
Heidenhain que el método de Nissl, ni tampoco le aventaja en la
revelación de ciertas estructuras. Verdad es que los cortes muy finos
no son los más convenientes para precisar la distribución topográfica
de los elementos de un órgano y sí aconsejables para el análisis de
las estructuras más íntimas y última penetración de una en otra.
Para la búsqueda de células nerviosas aisladas, en hilera o en microganglios entre el conectivo y las fibras musculares del corazón, cons
tituyen un precioso auxiliar si la coloración es constante y nítida.
Con los cortes delgadísimos que es necesario hacer para la tinción
a favor de la hematoxilina férrica de Heidenhain, aumenta enorme
mente el número de preparados de cada serie y la persecución de re
laciones un poco distante y la reconstrucción mental y gráfica de todo
un órgano o de grandes fragmentos es muchísimo más difícil y por
tanto, más expuesta a errores.
Corazones enteros, in vivo o fijados y transparentados, porciones
más o menos amplias, aplanadas, cortes gruesos, todo lo que permite
la iluminación para su buen examen microscópico, lo cual depende
mucho de la técnica que en cada caso se siga, y cortes de poco espesor
y todavía, cortes muy finos, complementarios, he ahí, en pocas pala
bras, a que nos hemos ceñido en la preparación previa del material
de nuestras investigaciones.
De preferencia hemos trabajado con los métodos de impregnación
y del azul de metileno. La impregnación in toto de embriones y cora
zones pequeños; luego de trozos cuidadosamente ordenados; mucho
menos de cortes microscópicos. La inclusión se hizo más frecuente
mente en celoidina que en parafina. Introducimos algunas variantes
útiles en los fijadores del fundamental método de Cajal. Helas aquí:
Hidrato de cloral
_ .Éter
Primera variante:piridina
Alcohol

en uno de los reactivos, excepto el éter, durante veinticuatro horas
(en alcohol o en alcohol amoníaco o en hidrato de cloral a 15 Jo o

en piridina a 7 %).
Formol comercial ...... 10 c&gt;.
Alcohol a 98 o absoluto 30 ce.
Segunda variante:Piridina
20 ce.
Hidrato de cloral
Agua destilada

10 ce.
40 ce.

En el fijador precedente, las piezas permanecerán veinticuatro o
más horas (hasta cinco días).
Tercera variante.
Consiste en la fijación sucesiva en los tres reactivos siguientes,
cuyo orden de sucesión preferente es el que se expresa:
1.

Hidrato de cloral, solución acuosa al 10-15 % 24 H.

2.
3.

Alcohol 96-98 %
Piridina 70 %

24 H.
24 H.

Cambiando el orden se aumentan las posibilidades de resultados
favorables y la riqueza de datos positivos.
Tanto las variantes de los cuádruples fijadores simultáneos como
la de la triple fijación sucesiva nos ha dado a nosotros y a nuestros
colaboradores muy buenos resultados (el Prof. Dr. A. Vaz Ferreira la
aplica a la suprarrenal, el Prof. Dr. Ferreira Berruti, al hígado, a su
vesícula y conductos, el Prof. Dr. Julio María Sosa a varios órganos
y centros, el Dr. Di Bello al corazón en avitaminosis Blt la Dra. Barea
González de Vaz Ferreira, al diafragma).

5 grs.
5 ce.
5 ce.

Nos pareció que el pH por debajo de 7 tiende a provocar la
impregnación de las fibras; mientras que neutro o ligeramente por

5 ce.

encima de 7 sería más favorable para la impregnación celular, sin
que tenga lo enunciado valor de regla.
De las primitivas fórmulas de Cajal, usamos singularmente las

Las piezas que pueden ser relativamente gruesas (hasta de siete
u ocho milímetros) permanecerán en el fijador de cuatro a veinti
cuatro horas. A esta fórmula de cuádruples fijadores a partes iguales,
se le agregará agua en fijación lenta, para evitar la retracción de los
tejidos, particularmente por la presencia del éter. Las proporci^nes
del hidrato de cloral, de la piridina, del alcohol y del éter, así como
la dilución en agua, pueden variar, teniendo como límite en cuanto a
la mayor proporción de hidrato de cloral, la opalescencia de la so
lución, en cuyo caso el fijador es menos penetrante.
Muy buenos resultados se obtienen fijando en la mezcla anterior
durante cuatro a seis horas y después de lavado en agua destilada,
— 184 —

que contienen alcohol, piridina e hidrato de cloral, como lo ha hecho
Fernández Nonídez en sus interesantes trabajos sobre inervación cardio-vascular. El fijador de Fernando de Castro también es útil en el
análisis de los elementos nerviosos del corazón, extrínsecos e intrín
secos. Y asimismo es recomendable la variante de Ranson a la técnica
de Cajal, la de la doble fijación sucesiva, 1., en alcohol-amoníaco
(en casos de embriones, solemos suprimir el amoníaco); 2., piridina
(en embriones, no la empleamos pura, sino en solución acuosa,
como lo han aconsejado Cajal y Tello). En embriones abandonados
durante días en alcohol, es aun posible obtener impregnaciones satis
factorias.

— 185 —

�— S8I —
•SBIJOJOBJ
-sijbs sanopBuíSa-idun Jauajqo ajqísod une sa 'joqoojB n^ SBjp aju^jnp
sopBuopuBqB eauotjqiua u^ '(ojjaj^ A Jbíb[) ops^asnooB u^q oj omoa
'esonoB uopnjos n^ ouis 'eand souiBajdina bj ou 'Bauoijqma n^)
BUippid 'o'^ í (o^BTUomB ja Jiuiudns somajos 'sauouquia ap sos^a na)
oaBjnoruB-joqoajB na '0-i[ 'BAisaans ^pBfij ajqop bj ap bj 'jbíb;3 ap
Bomaaj bj b nosnB^j ap ojubijba bj ajqBpuamoaaj sa orasimtsB j^ -soaas
-nujuí a soaasuujxa 'uozbjoo [ap sosoiAiau sojuouiaja soj ap sisijbub
^a ua jiin sa uaiquiBj ojjsb[) ap opusuja^ ap jopsíij j^j UBjnasBA-oip
-jes nopBAjaní ajqos sofBqBJj sajuBsajajuí sns ua zapiuo^f zapuBUJa^
oqaaq Bq oj omoa 'jBJOja ap ojBjpiq a BnipiJid 'joqoajB uauapnoa anb
sbj ajnarajBjnSuts souiBsn 'jbíb^ ap SB^nnuoj SBAijimud sb^ ^q
•B[^aj ap ao^A opBiaunua o^ Báua^ anb
uis 'jB[npD U9ioBuSaidtui B[ BJBd a[qBJOABj scin euas ¿ ap Biuioua
jod ajuauiBJo^i[ o ojjnau anb SBijnaim íssjqij sb^ ap uoioBuSaadini
b^ ^BaoAOJd b apuaij ¿ ap oÍBqap jod jjd ^a anb ^iaajsd eoj^[
• (BmSBjjBip p3 'BJiajja^ zb^ ap za[Bzuo-^
Ba-iBg 'bjq B^ 4Ig BisourniBíTAB na nozBJoa p o[[ag iq #jq p 'sojjnaa j
soub^jo S01.1BA b Bsog BWBj^ oi^nf "jq #joj,j ja 'sojanpnoo A B[naisaA
ns b 'opBSiq \e 'pnjjag BJiajja^^ -jq *joj,j ja '^uajJBjdns bj b
^\ BJiaaja^; zb^y 'V "^Q '}o*d Ia) sopBí[nsaj[ souanq jínm
goj^saiiu b ^ sojjoson b op^p Bq son BAisaans noiasfij apiwi
ap bj
omoa soane)[nmis sajopefij sapinjpena so[ ap sa^iíBiJBA sb[
•BOAijisod soj^p ap BzanbiJ bj á
sopBj^nsaj ap sapBpijiqísod sbj UB^uaranB as uapjo ja

H fZ
H Y^

% 0¿
% 86-96

'H ^Z % SI'OI IB ^sonaB noion^os 'jBJOja ap

oí

¡Bsaadxa as anb ja sa ojuaaapjd noisa^ns ap napjo o Ana
'sajuamSis soAiia^aj saj} soj na BAisaans u9pBfij bj na

'BpBji)sap biiSb na opBABj ap sandsap A SBioq sps b oajBiio a^uBjnp
joijojub Bpzain bj na opiíBfij uauaijqo as sopsip^saj souanq Ánj^
•a^uBijauad souaui sa jopcfij ja osea o^no ua 'uppnj
-os bj ap Bpua^sajBdo bj 'jBJOja ap oiBjptq ap uppjodojd joáeui bj
b o^uena na aiimij omoa opuaiuaj 'jbijba uapand 'bh^b na nopnjip bj
onroa isb 'jajá jap A joqoajB jap 'BnipiJid bj ap 'jbjoj^ ap ojBjpiq jap
sanopjodojd s^j uaja jap Bpnasajd bj Jod ainamjBjnaiiJBd 'sopifaj
soj ap uopaBjjaj bj jbiiab Bj^d 'Binaj nopsíij ua Bn^B B^BajB aj as
'sajBnSí ea^jfid b sajopsíij sajdnjpsna ap Bjnnu^j Bjsa y -SBJoq ojjBna
-iinpA b oj^Bna ap jop^fij ja ua UBaaoauBtuaad (eojjarajjini oqoo n
aiais ap B^sBq) e^sana^ a^uauíBAijB^aj jas napand anb SBzaid sb^j

•aa

joqoojy

•90

:xnbB SBja|j "jBfB^) ap opojam jB^nauiBpunj jap eaaopBfij eoj na sajt^n
sajuBijBA SBnnjB sompnpojjuj 'BnijBJBd na anb Buipiojaa na ajuara
-aiuanoa.ij sbui oziq as npisnjoux v^ •sooTdpasojaim sajjoa ap souatu
oqanin ísopBuapjo a^uaniBSopBpma sozoji ap o^anj ísouanbad eauoz
-BJoa A sauoijquia ap o^ot w? uopBuSajdmt b1^ *onaji)ara ap jnzB jap A
nopBnSajduii ap sopojaui soj uoa opBfBqBj^ soniaq Bpuaaajajd 3q
'sauopB^i^saAui SBjjsanu ap
jBuaiBm jap BiAaad uppBJBdaid bj ua opiuao souiaq son anb b 'sBjq
-BjBd SBaod ua 'jqB aq 'sowBiuaurajdraoa 'somj jCnra sa^joa 'BiABpoi A
^osadsa oaod ap sajjcoo A 'bSts as osb^ BpBO ua anb Baiuaaj bj ap oqonin
apnadap jsna oj 'oaid^^soj^ini uaniBxa uanq ns BJBd nppBuimnjx bj
ajtuuad anb oj opoj 'sosanjá sajjoo 'sBpBUBjdB 'sBijdmB sonara o sbiu
sauopjod 'sopBiuaJBdsuBJi A sopBfij o oam ui 'eojaiua sauozBJO^
'sa^ojja b B^sandxa s^ra 'ojob^
jod A jpjjip sbiu oraistqanra sa soinani^s^j sapuBjá ap o ousájo un
opoi ap boijbj^ A jB^uota noponjjsuoaaj bj A ainB^stp oaod un sauopBj
-aj ap uopnaasjad bj A aijas Bpsa ap sopBj^dajd ap oaauínu ja a^uata

• (sBjp Oouia BjsBq) SBjoq sbhi
o ojjBnoijuiaA uejoaauBinjod BBzaid sbj 'aiuapaaajd jopefij ja u^

jBJoja ap ojBjpijj' •
BU!PÍJM:ajnBUBA BpimSag

•oo oí
•oo 0^

BpBjijsap BnSyi

•aa 0^

-auuoua e^uauinB 'uiBquappjj ap Bouaaj BuijixoiBinaq bj ap joabj b
nopnij bj BJBd Jao^q otJBsaa^u sa anb soraisipB^jap saijoa soj uo^
' 'Epuju A ajuB^snoo sa nopBJOjoa bj ts ibtjixtib osoiaajd un ua
^suoD 'uozBJoa jap saJBjnasntu 8Bjqij sbj A OApaauoa ja aa^na j
-ojaira ua o Bjajiq na 'sBpsjsiB sbsotaj3U esjnjaa ap Bpanbsnq bj bjbj
•bjjo na Bun ap uopBJianad Branjn A gEini^ut sbuí SE.mjon.ijsa sbj
ap stsijBnB ja BJBd sajqBfasnoaB is A oub^jo un ap souiamaja soj ap
BoijBjSodoj uopnqujsip bj jBspajd BjBd sajuaiuaAuoa s^ra soj nos ou
souij Anva. sajjoa soj anb sa pepja^ •SBJnjanjjea sejjap ap uopsjaAaj
bj ua bCbiu^ab aj oaodraBj iu 'jssi|^ ap opojara ja anb urequappjj

•aa og o^njosqB o og6
IHODIV
-^a 01
jBpjanioa jorajo^
• (v^ i b Bmpiaid na
% SI B JBJOja ap oiBjpiq na "o oaBiuonre joqoajB ua o joqoajB ua)
sBJoq ojiBnai^utaA aiuejnp 'ja^á ja ojdaaxa 'soAiiaeaj soj ap otm na

ap Boijiaj Buijixo)Braaq bj ZBatja souanz sa ou sBOBipjBaBajut sbsoia
-jan SBjnjaa sbj ap BijB^áodoj bj ap Bjuano BJajua asj^p bjb^ -sannraoa
sbj ap sBun^jB JBpiAjo ms 'osotAjan Bmajeis jap SBoijiaadsa SBaruoaj
sbj SBpo^ asjBaijdB uaqap BaBipjBa nopBAjam bj ap oipnjsa jy

�Los autores han subrayado la diferencia de argirofilia entre las
fibras pregangliónicas y post-gangliónicas, entre las ortosimpáticas y
parasimpáticas. Advirtieron esa diferencia Caja!; (1905), Chase y Ranson (1914), Fernando de Castro (1917), Ranson y Billingsley (1918)...
Fernando de Castro (1917-1923) llama la atención sobre el doble
comportamiento de las fibras pregangliónicas y post gangliónicas, en
estos términos: "Para el estudio sistemático de las fibras preganglió
nicas nos hemos servido de la fórmula de la piridina tal y como Cajal
la describió".
En nuestra primera nota (10), hicimos notar la propiedad de esta
fórmula, basada en la distinta intensidad del teñido de las fibras
pregangliónicas y de Remak, permitiendo diferenciar bien, anató
micamente, ambas clases de conductores, por el tono y la diversa
intensidad de coloración; hecho mencionado más tarde por Ranson
y Billingsley (11), aunque desconociendo la publicación de nuestro

trabajo (12).
En interesantes trabajos sobre inervación cardio-vascular, Fernán
dez Nonídez (1939-1942-1943) propone el criterio de la desigual argiro
filia para la discriminación entre fibras ortosimpáticas y parasimpá
ticas: las que con los fijadores piridina e hidrato de cloral se pre
sentan pálidas, corresponderían a las primeras, y las que se impregnan

ganglios respectivos, la proporción de fibras oscuras debería ser mu
chísimo mayor que la de las fibras pálidas y no se nota como debería
serlo si, en efecto, todas las post-gangliónicas fuesen oscuras en todo
su trayecto.
Además de la pura observación histológica a favor de los méto
dos tan valiosos como los de Golgi, Ehrlich, Cajal, Bielschowsky y
las numerosas variantes de los mismos, es recurso necesario —y de
los mejores— provocar la degeneración secundaria (walleriana) para
remontarse a los orígenes y destino de las fibras que inervan un
órgano cualquiera. En la Fig. 19 mostramos cuáles son los experi
mentos que hay que hacer con objeto de averiguar el destino de las
fibras vagales a) de centro trófico en el bulbo; b) de centro trófico
en el ganglio yugular; c) de centro trófico en el ganglio nodoso
o plexiforme.
Son inminentes los errores si no se tienen grandes precau
ciones y si no se someten los resultados a una severa crítica. Una
prueba de ello, entre otras, es la historia del método de Marchi,
método de importante orientación, pero que aparte de dejarnos en

más intensamente, a las segundas, de suerte que todas las fibras pálidas
del corazón serían simpáticas u ortosimpáticas y todas las oscuras,
parasimpáticas. La diferente reacción obedecería a diversidad de es
tructura química, no, como podría creerse por una superficial apre
ciación, al calibre de las expansiones nerviosas o a fases evolutivas o
momentos fisiológicos.
Fernández Nonídez y Haré (1942) corroboran experimentalmente
la directa observación histológica. En general, es incuestionable la
menor argentofilia de las fibras ortosimpáticas que la de las parasim
páticas y no solo cuando el fijador es la piridina o el hidrato de
cloral. Globahnente el criterio nos parece correcto. Pero no basta para
decidir si una fibra determinada es simpática o parasimpática o si
algunas fibras dentro de un haz son de una u otra naturaleza. Con
el solo signo de la argirofilia, el error es' inminente. Los contrastes no
son los mismos en embriones muy jóvenes, en recién nacido o en
adulto, ni la argentofilia es igual en todas las fibras que dimanan de
células simpáticas o de células parasimpáticas: entre los extremos de
clara diferenciación hay grados indiferenciables (fibras muy pálidas,
fibras muy oscuras, fibras intermedias).s
Dada la riqueza de células nerviosas cardíacas, a partir de los
(10)Alude a su Nota sobre ciertas terminaciones nerviosas en el ganglio cervical superior
simpático humano. — Boletín de la Saciedad Española de Biología. — Vol. VI, 197.
Pág. 34.
(11)Se refiere a la publicación The superior cervical ganglion and the cervical portion
of the sympathetic trunk. — Journ. of Comp. Nenrology. — Vol. XXIX, 1918.
(12)Evolución de los ganglios simpáticos vertebrales y prevertebrales. — Conexiones y
citoarquitectónica de algunos grupos de ganglios en el niño y hombre adulto. —
Trabajos del Laboratorio de Investigación Biológica. — Madrid, 1923. — Fág. 119.

Fie. 19. — Sección transversal del bulbo y cráneo. — IV, cuarto ventrículo; Fp, fas
cículo longitudinal posterior; H, origen real del hipogloso; F, fascículo solitario;
Rv, raíz ventral del vago; Ra, raíz aparente; G, ganglio yugular; A, Foramen yu
gulare. — Cuatro tipos de experimentos: 1., sección del vago entre Ra y G (dege
neración de las fibras motoras); 2., ablación del ganglio yugular (G) o sección
del cordón nervioso interganglional (degeneración de las fibras sensitivas del
vago que tienen su centro trófico en dicho gonglio) ; 3., alcoholziación del ganglio
plexiforme o nodoso (degeneración de las fibras que de él proceden); 4., sección
del nervio en su trayecto extra ganglionar (degeneración de fibras sensitivas y
motoras, salvo en los casos en que, como el nervio depresor o de Ludwig en el
conejo, puede seccionarse independientemente)

— 186 —

— 187 —

i

�— ¿81 —

— 981 —

(^inacaa^natpDa da p ai asjenopaas apand 'o ^^n o
\9 ua ^iMpn^j ap o Josajdap o^uau ^^ omoa 'anb ua 9osb.&gt; so[ ua oa¡b9 'sbjoioui
X SBApisuas SBJqij ap uopBjaua^ap) JBUoijífunS ejixa ojjaÁtui n ua oiAjau [ap
trpp^as io'f í (uapa^ojd j^ ap anb s^jqi^ sb¡ ap uopBJauaSap) osopoa o 9nuo|ixa[d
oi¡3ub3 [ap uoi.iBiz[oqo^[B *0'g í (oi¡3iio3 oqjip ua ojijoj) oj]uoo ns nauap anb o3ba
¡ap SBAiiisaae ^Bjqtj sej ap uop&amp;jauaíiap) [Buoi¡áiiB2jaiui osota jan uopjüD [ap
uopaas o f^)J jg[nSnA~ ot[8ub3 ¡ap aope¡qs *0*¡j ^ (sea o jora SBjqij se[ ap nopeJau
-a3ap) ^) X j/ aj]ua o^ba [ap uop^as *0*¡ :so]uaniuadxa ap sodij oJien^ — "ajBjn^
-nA" aainejoj '^ í jejnSn^ oij^ub^ '^) íajaajede ziej *^ ío^ba ¡ap [bj]U9a zibj 'a^
í oubii[os o¡nopsBj *j í osoj^odiq ¡ap [b^j uaSpo '/^ í joijaisod [BUipnjiáuoj oju^i^
-8B| 'rf^f ío¡naiJjaaA O]ieaa ^^/ — *oauBj^ ^ oq¡nq ¡ap ¡esjaAsaEj? uoi^oag — -g^ *^i^

*^^ *^^^ — *S^6T 4P^JPBIV — *B^^9I!9 n9ps9u8aAnj ap oyjo]B^oqBrj |ap
— -ojjnpn ajqtuoi¡ X ouiu ja ua soijüuvg ap sodnjg sounSjo ap tat
í. sauotxauoj — •sajnjqaua^ajd X sajnjqauan sooijvduiK soijgunS soj ap uoionjoag (JJ)
"8T6I 'XIXX 'IOA — •^fíojojnaj^ "dnio^ jo -njno^ — -3¡unjt ott3t¡tvdviXs at¡t fo
voi^iod jDomiao a^i puo uoij2uv9 jDotauao ^otuadns a^^ nopBJ[¡qnd B[ b ajaipj ag (XX)
•ts -?d
"¿61 *IA *IA — *B!^tí9 dP B¡oueds^ pepapog ^\ ap npa¡o^ — 'ouvtunt¡ o^tipdwts
joijadns iootaj9O oi/áu^ j&amp; ue svsomidu s^uopouiuua} sdji^i^ ^uqos D)o^¡ ns b ^pn¡y (01)

\^Í.:*^S6-fc' ',^.:• l.v^^itK^iS.;*^^

:;\.v:'V;^'

ap ipjBd b 4SB3BipjBD SBsoiAjau 8B{n(8D ap Bzanbxa bj
•(sBipanuajuí sBiqxj 'SBJn^so Anuí SBjqij
pijBd jínuí SBJqtj) sa^qwi^waja/ipui sopvjS Áo^ upioviouajaf'i p viajo
&amp;p soiuaifxa so/ ei^ua : svoifvdtwisvjod svjnjoo ap o svcnjvdwis sojnjao
ap uoumuip anb svuqif sv¡ svpot wa pm8i sa vijifojuaSuv vj ru 'o^jnpB
na o oppBu uapaj ua 'sanaApf jCnra sauoijqura ua sorasiui soj nos
ou sajsBjjuoa so^j •aiuanimni sa jojj^ ja 'bijijo^iSjb bj ap ouSis ojos ja
uo^ 'BzajBjn^BU bj^o n eun ap nos zsq un ap ojjuap SBjqij ssun^jB
18 o Bai^EdiuiSBJBd o Bap^dmis sa BpBuiouaiap ^jqij Bun is Jipioap
BJBd BjSBq ou oja^ "oíaajjoo aoajBd son oijajtJ^ ja ajnarajBqoj^) -jbjojo
ap ojcjpiq ja o BuipiJid bj sa Jopcfij ja opuenD ojos on A SBaiiBd
-nnsB^Bd sbj ap bj anb SBapBdniísojJO s^jqij sbj ap Bt[ijo}ua^jB jouam
bj ajqBiioi^sanout sa 'jBjaua3 u^ •B^iáojojsiq nopBAJasqo Bjoajip bj
ajuanijBjuaniiJadxa uBJoqojaoa (z^f&gt;\) a-IBH ^ zaPJuo\[ zapuBUJiaj;
•sodiSojoisij Boiuamoni
o SBAiinjoAa sasBj b o sbsoiaj9u sanotsnBdxa sbj ap ajqijso jb 'uopBia
-ajde jBpijjcadns Bun aod asjaaja Bjjpod ouiod 'ou 'BDirajnb

na sonJBfap ^p ajJBdH anb oj^d 'uoioB^n^iJo ajuBjjodnii ap opojaní
ap opojaxn pp bijojsiij b[ sa 'sbjjo ajjna 'ojja ap Bqarud
'B3I1JJ3 BJ3A38 BUll B SOpBlJIlSaj SO[ U3J9UI08 38 OU 18 ^ 83UOI3
sapuBjá uauop as ou is sajo.ua so[ saiuauyinuí uog
•ainjojixa^d o
osopoa oi[SaB p na odtjoj} ojin^a ap (o ÍJB[nSnj oi^SubS ¡a na
ooijojj ojju^a ap (q íoqjnq (a na ooijojj OJinaa ap (b sap3^BA sejqij
sb[ ap oupsap ^a jeii^ijoab ap ojafqo uoo jaDBq anb ^ei^ anb sojuain
-ijadxa so[ nos s^^ena soaiBjjsoni ^-[ -ái^ b¡ ng 'Bjamb^no oubSjo
un uBAjaut anb SBjqij sbj ap ouijsap A saua^rjo eo[ b asjBjnotaaj
BJCBd (BnBiaa^^BAi) BiJBpnnoas uoioBjauaS^p b[ JeaoAoid —sajofam so[
ap Á.— oiJBsaoou osjnoaa sa 'sonisiui so^ ap sajnBiJBA sBsojanrnn sbj
A X^SAioqDS^aig '[BfB[) 'q^i[jqg 'i^[o^) ap so[ oraoo sosoi[ba ubj 8op
-ojaui bo^ ap joabj b BDiícipjoísiq uoiaBAjasqo Bjnd bj ap SBinapy
•ojoa^BJj ne
opoj na SBJnoso uosanj 8Boiuoi[SuB8-jsod sb[ st;poj 'ojoaja na 'ts opas
Biaaqap omoa bjou as on A sBpi[Bd sBjqij sb[ ap b¡ anb joábui o hits jij^
-nni aas Bjjaqap SBJnoso ssjqtj ap uopjodojd bj 'soAii^adsaj soi[Í&gt;ubS

-sa ap p^pisjaAip b Biiaaapaqo uoiaaBaí ainajajip e
'SBJnoso sbj SBpoi A SBDUBdinisojJo n SBDiiBdmis u^pas npz^jo^ jap
SBpijsd sBjqij sbj sspoi anb aiaans ap 'sBpun^as sbj b 'aiuaniBsuaiui sbui
UBu^ajdiui as anb sbj A 'sBjamijd sbj b uBpapnodsajjo^ 'sspijBd usinas
-ajd as jBJop ap oiBjpiq a BuipiJid sa^opsíij soj uoa anb sbj :sBap
A SBopBdtnisojjo SBjqij ai;ua u^ioeunuijaeip ej BJBd btji^
jBnSisap bj ap oijajijo ja auodojd (gif'6I^^Í'6T'66T) z3PJnoM Z3P
'JBjnDSBA-oipJBa uoiDBAJcaní ajqos sofBqBj) sajuBsajajut n^
'{Z\) ofsqBJí
ojjsanu ap uopeoijqud bj opnaiaonoasap anbune í(\\) ^ajs^nijjig A
uo8UB}j jod apjB) sbui opBuopuam oqaaq íuotobjojod ap pBpisua^uí
BSJaAip bj A ouo) ja jod 'saao^anpnoa ap easBj^ SBqiuB 'ajuauí^oim
-91BUB 'uaiq ^Biaua^ajip opuaijiuiaad '3(Biuajj ap A 8Baiuoi[^uBáajd
sBjqij sbj ap opiuaj jap pBpisua^uí Bjuijsip bj ua Bpsssq 'Bjnuupj
Bjsa ap pBpaidojd bj jb;ou eoiupiq '(oí) ion Bjamud BJisanu ng
•ttpiqijasap bj
jbíb^) ouiod A jbj Buipiaid bj ap Bjnuijoj bj ap opiAjas soiuaq son sBDin
-oij^uBajd SBjqij sbj ap oaijBraajsis oipnjsa ja bjb¿jm :souiuraa^ eojs^
na 'sEotucnjáuEá isod A SBamoij^nBSajd SBjqij sbj ap
ajqop ja aaqos uoionajs bj buibjj (^Z6VL\(&gt;\) -1sb[) ap
•"(8161) ^8^uÍIlTa Á nosuE^j '(¿J6l) oj^sb3 ap opuBnaa^ '
-ub^ A asBij;^ '(S06l) tBíB^ pnajajip Bsa uoaaijJiApy •S
A SBOiiBdiuisojJO sbj aJiua '8BOiuot[^uBS-jsod A SB^iuoijSuB^ajd SBiqij
sbj ajjua bijijojiSjb ap Biauajajip bj opB^Bjqns UBq saaoinB

�medio del camino, puede introducir graves confusiones en nuestros
conocimientos sobre vías y centros nerviosos. Aun se recurre a él,
pero cada vez menos. Siempre será útil complementado y corregido
con otras técnicas. ¿Cuáles son las más adecuadas para perseguir
hasta el fin las fibras en degeneración walleriana? El Marchi, como es
sabido, sólo revela una especie de negativo —reguero de puntos negros— de las fibras mielínicas, quedando fuera de su posibilidad el
origen, las colaterales y las terminaciones no mielinizadas de dichas
fibras, a la par que todas las fibras amielínicas. Sorprende que se
haya empleado para el examen de los procesos degenerativos dos
métodos notables para el análisis del sistema nervioso normal, pero
inadecuados para el estudio de aquellos procesos: aludimos al método
de Golgi y al método de Ehrlich.
Precisamente por la característica que hace del método de Golgi
un método de excepcionales virtualidades analíticas e inagotable fe
cundidad en la investigación del sistema nervioso normal, o sea, el
poner de relieve, de modo imprevisible, ya unas neuronas, ya otras,
con transparencia de todo o casi todo lo demás, completa o incomple
tamente, por eso en ningún caso está indicado para la apreciación de
los procesos degenerativos y también por no ser revelador de las
estructuras sino únicamente de la morfología de las neuronas.
El método de Ehrlich y sus variantes pueden ser útiles, aparte
su extraordinario valor en el examen de los elementos nerviosos nor
males, en la investigación de los estadios degenerativos iniciales cuya
percepción se trata de lograr in vivo... Pero su eficacia decrece en
estadios ulteriores.
Expresado lo que antecede, la respuesta a nuestra pregunta está
dada: los métodos de mayor eficacia para perseguir hasta el fin y en
todas sus colaterales las fibras en degeneración walleriana son los
métodos de impregnación argéntica de Cajal, de Bielschowsky y va
riantes, trátese de los centros, trátese de las visceras o de la periferia.
Y el mejor proceder no es, se comprende, el de los cortes aislados:
es el de impregnación in toto o de trozos de órgano ordenadamente
dispuestos para series rigurosas de preparaciones microscópicas.
Nos sorprende que Woollard (1926) resista el uso de los métodos
de la plata reducida, porque sería tarea espinosa distinguir, en sus
resultados, entre los elementos del tejido conjuntivo y las estructuras
nerviosas. Exalta las bien conocidas virtudes de la técnica del azul
de metileno, como contracrítica a subestimaciones de la misma, con
la feliz idea de asociar a ella, en el estudio de la inerva^ión cardíaca,
el procedimiento de transparentación de Spalteholtz. Su entusiasmo
lo inclina a afirmar que el método del azul de metileno es el ^nico
que puede dar buenos resultados en la exploración nerviosa de un
órgano como el corazón: Moreover toe would affirm that is the only
method which can give results that are of use in a tissue like the
heart (26). El subrayado es nuestro. Durante muchos años venimos
manejando, para nuestras investigaciones, tanto los métodos de colo
ración, singularmente el del azul de metileno, como los métodos de

impregnación. No carecemos de experiencia para juzgarlos. Hemos
tenido la ventura, por otra parte, de ver los preparados de quienes
con mayor maestría se han servido de ellos. Las afirmaciones de Wool
lard, injustas por más y por menos, nos impresionan como la expresión
de quien no domina desde luego las técnicas de impregnación ni tam
poco, y esto no es desconocer todo el valor científico de su trabajo,
ha logrado un profundo conocimiento de la técnica que elogia con
menosprecio de todas las otras. Las numerosas imágenes con que ilus
tra su publicación muestran que sus resultados son muy inferiores, en
cuanto a la fina tinción de las neuronas, a los obtenidos por muchos
investigadores que le precedieron. Además, nos parece falso su crite
rio para discriminar qué fibras del corazón proceden del ganglio es
trellado: extirpa éste y transcurridos 45 días, aplica el método de
Ehrlich y pretende decidir, por la ausencia de fibras, la participación
de aquel ganglio en la inervación cardíaca. Para resolver ese proble
ma, y otros más, nada mejor que recurrir al método de la plata re
ducida, pero con la condición, entre otras, de precisar bien los tiempos
convenientes, a partir de la lesión inicial.

Con las técnicas de impregnación argéntica es posible una segura
persecución de las fibras en todas sus ramificaciones, gracias a la
imagen positiva de los mismos procesos degenerativos, si son cuida
dosamente determinados los tiempos más favorables de la reacción,
tiempos variables con la edad y especie de animal, con la natura
leza de la lesión, con su distancia o proximidad al órgano cuyas fibras
nerviosas se investigan, con que éstas sean mielínicas o amielínicas,
con la química del tejido inervado, con su actividad o reposo, etc.
Naturalmente, hay que someter a examen todo el proceso, desde su
iniciación a su terminación y precisar luego, entre esos extremos, el
momento o los momentos más propicios para resolver los problemas
de origen y ulterior destino de las fibras.
Los autores nó siempre prestan la suficiente atención a las fases
reaccionales óptimas para el análisis de la procedencia y modalidad
terminal de las fibras nerviosas cuyo estudio efectúan mediante la
degeneración walleriana y las técnicas de nitrato de plata reducido.
En trabajos por lo demás indiscutiblemente buenos como los de
F. S. Du Bois y James O. Foley (1934-1936) —se trata de investiga
ciones histológicas experimentales recaídas sobre los nervios pneumogástrico y espinal— fijan los tejidos de los 14 a los 21 días después
de su sección. Han prevalecido aquí los tiempos favorables al método
de Marchi, pero muy desfavorables para los métodos de impregnación
argéntica, impregnación a la que recurren Du Bois y Foley, a la par
que al método de Marchi.
Las primeras fases de la reacción a causa del aislamiento de las
fibras de su centro trófico, son las más ventajosas para sorprender

— 188 —
— 189 —

�— 681 —

- 881 —

japuajdjos ejed SBSofBiuaA sbut sbj nos '001^911 oJinaa ns ap
sbj ap oinaimBjsis jap Bsnsa b nopasaj b[ ap sas^j SBjamwd

ap sopo^ta so^ oinoo 'onaji^aní ap jnzB pp p a^nanuejnSins 'npt
-ojos ap sopo^aia soj o^ub^ 'souopBáijsaAui SBj^sanu BJBd 'opoefanem

•upjBj^ ap opojatn [b anb
jcd bj b 'jíajo^ jÍ siog nQ uajjnoaj anb bj b nopBuSajdrai 'BaiinaSjB
uopBuSajdun ap sopoiam so[ bjb^ sajqeJOABjsap Anta ojad 'iijojbj^ ap
opoiam jb sajqBJOABj soduiaij soj mbs oppajBAajd ubjj -nopaas ns ap
sandsap SBjp ^^ soj b f^^ soj ap sopifaj soj ueíij —jBuídsa A ooij^sbI!
-omnand soiAjan soj gjqos SEpiBoaj sajB^uaunjadxs s^aiSojoisiq sauop
-bSiis3aui ap bibjj as— (96I-*E6l) ^^OjI O ^amBf A siog ng -g ^
ap soj omoa souanq aiuainajqiinasipui SBiuap o[ jod sofBqBjj ug
•oppnpaj BjB^d ap oibjiiu ap SBoiuoaj sbj A bubij3jjbav uopBjauaáap
B[ a^uBipaui UBnjoaja oipnjsa oino SBsoiAJau SBjqij sbj ap jBuiuuai
pBpijBpom ^ Biouapaaojd B[ ap sisijbub ja Bied semiidp sa^uoiooBaj

eoiuiuaA soub soqoniu biuejiiq 'oj^sana sa opB^Bjqns jg • (93) %xoa\[
^m 33/17 anssp v va asn fo suv jot/j sjjnsaj aatS uno ^oiifín poifj^^u
Ajuo ayt s? íD1/' WJ?//0 pjnocn acn uaooauo^^
^ :nozBJoa ja omoa oub^jo
un ap BsotAiau uopBJojdxa bj ns sope^jnsaj sonanq J^p spand anb

sasBJ SBf b nopua;B ajuaioijns v\ ue^gajd ajdniais ou sajoinB so^
•SBjqij sb^ ap oupsap joija^^n A naSjjo ap
SBinajqoad soj jaA[osaj BJBd sopidojd sbih so^namom so[ o ojuanioni
¡a 'gouiajjxa sosa ajjna 'o^an[ JBsioajd A uoioBinnrjai ns b upioBioini
ns apsap 'osaDoad [a opoj uauíBxa b aaiamos anb jÍB^ 'ajnamp3jn;B^[
*31 'osodai o pBpiAij^B ns noo 'opBAjaui opifaj jap Boiuiinb v\ uod
'sBoiuj[airaB o SBoiui[aira usas SBisa anb uod 'UBápsaAin as SBsoiAjau
SBAno ouB^a^ [B pBpimixojd o BpuBjsip ns uoo 'uotsaj b¡ ap eza^
^ uod 'jbuiiub ap apadsa A pspa b[ noo sajqBiJEA sodraoij
v] ap sa^qouoavf si soduiajt soj sopmitu^ajap aiuawosop
-opino nos is 'soAijBaauaáap sosaoojd somsim so[ ap BApisod na^eini
B[ b SBpBj^ 'sauopBoijicaBJ sns sspo^ na sBjqij sb[ ap uopnoasjad
Ban3as Bun ajqísod sa BoijuaáJB uop^uSa^duii ap SBOiuoaj sbj

sopoiam soj ap osn p Bisisaj (9^61) PJBIIOO^ 3n^ apnajdjos so^[
•sBOTd^osojoun sauopBJBdojd ap SBsoJn^u saijas BJBd so^sandsip

ooiun ja 83 ouajnatu ap jnz^ jap opo^aui ja anb jbumijb b buijoui oj
oraseisn^na ng -zjjo^aijBdg ap uopBiuaiBdsuB^j ap ojuaiuiipaaojd p
'BOBjp.iBo uopBAjaui bj ap oipnisa ja as 'ejja b jbi^osb ap Bapi zipj bj
uoo 'buisuu bj ap sanopBntiisaqns b bouijobjjuoo oraoo 'ouajijsui ap
jnzB jap Boiua^i bj ap sapn^jiA SBppouoo naiq sbj Bjp^x^j 'SBsoiAjan
SBjn^anjisa sbj jÍ OAijunfuoo opifa^ jap sojuaiuaja soj aa^ua 'sop^ijnsaj
sns us 'jtnSuijsip Bsouídss bojüj Búas anbjod 'Bppnpaj bjbj¿ bj ap

^^uaraepBuapjo ohb^jo ap sozoa; ap o ojot ut n^ioBo^aJidun ap ja ss
¡sopBjsiB s^jjoo soj ap ja 'apuajdiuoo as 'sa ou japaoojd jofara ja j^
•Buaiijad bj ap o sbjsosja sbj ap asajBJ} 'soj^uaa soj ap asajsj^ 'sajum^
-va Á ^jiscnoipsjaifi &amp;p 'jvfvj ap v^ifuaHj upiovuSajduit ap sopojaiu
soj uos tnimjajjvcn tiaiovuauaSap ua svjqif svj sajnua^ojoo sns svpot
ua A, utf ja Djswq ^in^asuad vjvd monoi^a uoáviu ap sopojaiu soj :^pBp
Bisa BjunSajd BJisann b Bjsandsaj bj 'apaoajuB anb oj opssajdx^j
'sajoua^jn soipBjsa
na aoajaap BpBoija ns oaaj - • - oaia m jojSoj sp mnii as uptodaouad
vXno sajmoim soaijvuaitaSap soipvisa soj ap tiptovSijsaciui 2 ua 'sajBta
-jon sosoiAjan soinamajs soj ap uauíBxa ja na jojba oiJBUipjOBijxa ns
aiJBdB 'sajijn jas napand sameiJBA sns A tjoijjq^ ap opojaui jjj
•SBuojnau sbj ap eiSojojJom bj ap aiuaiuBaiun ouie sBanjonJisa
sbj ap JopBjaAaJ Jas on Jod u^iqraBj A soAi^BJana^ap sosaoojd soj

•^Bpim noisa^ ^\ ap jxjJBd b 'sajuaraaAnoo
sodtnaij so[ uaiq jBspaid ap 'sbjjo aa^ua 'uopipnoo b[ noo oaad 'sppnp
-^i BjBjd B[ ap opojatir p JijJnoaj anb jofara BpBu 's^ra sojjo A 'Bra
asa aaAjosaj bjbj -BOBjpjBO n^pBAianí bj na oi^ShbS pnbs ap
d B[ 'SBjqij ap BtouasnB B{ jod 'Jippap apnaiajcd A qaijaq^
ap opoiam p Boi[dB 'sBip ^f sopijjnasuBj) A ajsa Bdapxa :opBjpai
-sa oifáuBS pp uapaoojd uozbjoo [ap SBjqij anb JBuuuiJosip Bjed ou
-a^iJO ns osjbj aoaa^d son 'seinapy 'uojaipaoajd a[ anb Sí^aopBSnsaAUi
soqonuí jod sopiuajqo so[ b 'senojnan sb[ ap u^puu Bni| bj b o^uBno
na 'saioiiajui Anm nos sopBt^nsaj sns anb UB-nsanin n^pBoi^qnd n bjj
-sn^i anb uoo saua^Brai SBSojamnn svj 'sejio sb[ SBpoj ap op^adsouara
noo Bi^op anb Bomoaj bj ap ojuairapouoo opunjojd un opBjSoj Bq
'ofBqBj; ns ap ootjnuaio jojba p opoj aaaouoosap sa on oisa A 'oood
-uibj m uopBu8ajdrax ap SBoiuoaj sbj oSanj apsap Bnuuop on namb ap
noisaadxa b[ otnoo UBUoisajdrai son 'souara jod A sera jod SBjsnfur 'pJBj
"IOO^ 8P s^^oT^^111-1^^8 SBT "sojja ap opiAjas n^q as BijjeaBra jo^bui noa
sanamb ap sopBJBdaad soj JaA ap 'ajjBd bjio jod 'bj^iu^a b^ opraai
soniajj •sojjBSznf BJBd Bpuariadxa ap soma^ajBa o^^ -uopEuSaadrai

ap uopBpajdB bj Bjsd opBoipui Bisa osbo nn^uin na osa jod 'a^uara^^
-ajdraooui o Bja^dmoo 'semap oj opo) isbo o opoj ap BpuajBdsuBJj uoo
'sbjjo bá 'SBuojnau es un ba 'ajqísiAajduit opoui ap 'sAaijaj ap Jauod
js 'B38 o 'jbuijou os oí a jan Braaisis jap nopBSijsaAut bj na pBpipuno
-aj ajqBjoBUi a SBDijtjBnB sapspijBniJiA sapuopdaoxa ap opojaui un
iSjo^) ap opoiam jap aosq anb boijsjj3iobjbo bj jod aiuaniBspaaj
•^oijjq^ ap opojam p A tjo^) sp
opoiam jb somipnjB :sosaaojd sojjanbB ap otpniss ja Bj^d sopBnoapBin
o jad 'jbiujou osotAJau Bmaisis jap sisijbub ja BJBd sajqsion sopoiatn
sop soAijBJauaSap sosaaojd soj ap uauíBxa p BJsd opBajdma BÁsq
as anb apuajdjog 'se^inijaims SBjqij sbj SBpoi anb JBd bj b 'sbjcjij
SBqoip ap SBpBziuijaira on sanopsutuiJai sbj A sajBjaiBjoa sbj 'uaáiao
ja pBptjiqisod ns ap Bjanj opuspanb 'SBDimjaim s^jqtj sbj ap —sojS
•an soiund ap ojan^aj— oAiiB^au ap apadsa Bun bj^a^j ojos 'opiq^s
sa omoa 'ujmbj^ jjj ¿BnBuajjBM nopBjana^ap na SBjqij sbj uij ja Biscq
jin^asjad bjbcI SBp^noapB sbui sbj nos sajen^? •sboiuo^i sbjio noo
optáajjoa A opBjuaraajdiuoo jiin bjss aadinaig -souaui zsa Bp^a o jad
'ja b ajjnaaJ as uny 'sosoiAjan sojjuao A sbta ajqos soinaimponoa
na sauotsnjuoo 83abjS jpnpoaiux apand 'ouiraBo jap oipara

�en positivo el recorrido y destino de las mismas, contrastando los ele
mentos lesionados de los indemnes por hiperargentofilia, pseudohipertrofia e irregularidades neurofibrillares y del neuroplasma en los
contornos o en todo el espesor de las fibras, en los anillos, botones,
masas, retículos u otras formaciones preterminales y terminales. Pero
a medida que nos acercamos a la fase inicial de la degeneración waUeriana, o sea, que nos apartamos menos de la morfología y consti
tución normales de las fibras, mayor es el riesgo de equivocarnos,
porque disminuyen las diferencias entre las imágenes microscópicas
de la alteración provocada y de los cambios fisiológicos.
En verdad, la neurona compensa la pérdida de su reproducción
con la conservación de poderes para una permanente regenerabilidad,
en grado diverso, de sus estructuras y sinapsis. Podría decirse que,
como el árbol, tiene todas las edades y en ella como en éste coexisten
—o pueden coexistir— partes que perecen y nuevos brotamientos.
Al morir y desintegrarse células lábiles del organismo con las cuales
establece contacto una neurona, degenera la respectiva terminación
nerviosa, la que rebrota para inervar las células nuevas que surgen
en reemplazo de las desaparecidas. Esto ocurre en todos los órganos
y es muy patente en la piel, cuyos meniscos de Ranvier degeneran y
regeneran parejas con la renovación de sus células epiteliales. No
basta para evitar el error de comprender entre fibras y terminaciones
en estado degenerativo a consecuencia de un experimento, a fibras y
terminaciones en degeneración espontánea, el criterio propuesto por
Schimmert (1935). Este investigador cree que las tumefacciones de
generativas no pueden confundirse con las varicosidades que se pre
sentan normalmente, porque las últimas serían más finas y aparece
rían unas tras otras en una sucesión de menor frecuencia y constancia.
Pero todo depende del momento en que se hace el examen. El mismo
autor advierte que la etapa varicosa y vacuolar no es por sí una prueba
de la degeneración consecutiva del experimento, aunque esta reserva se
desvanece en cuanto criterio general, con la afirmación de que las finas
vacuolas en cuyo interior hay productos desintegrativos hiperargentófilos serían características inequívocas del cuadro de degeneración
granulosaVale o puede valer este criterio para distinguir un pro
ceso degenerativo de artificios de técnica. No es suficiente para des
pistar las degeneraciones fibrilares espontáneas de las experimentalmente provocadas.

diferencia de resultados, en la extensión, en las fases, en los tiempos
de las reacciones y degeneraciones (mucho más aún en la regenera
ción) . Con el arrancamiento del vago, al cual siguen reacciones tumul
tuosas, se va derecho al error: los procesos degenerativos no son pura
mente vagales, por las anastomosis del mencionado nervio con el hipogloso, con el espinal, con el simpático... Y si el propósito es conocer
el territorio de inervación de cada pneumogástrico, también se cae
en falsedades y por las mismas razones.
Merced a las técnicas de la plata reducida se está en condición
de percibir los menores signos citológicos de la degeneración walleriana. La dificultad estriba en que no son distintos, en sus inicios, de
los puramente fisiológicos y en que nada hay de específico que per
mita discriminar lo provocado de lo espontáneo.

Por las indagaciones de Tello (1903), Cajal (1904), de Damoor
(1906), de Dustin (1906), de Rossi, de Lugaro, que nosotros
mismos hemos verificado, sabemos que las neurofibrillas se alteran
en función de la temperatura: el frío las aglutina, las torna toscas,
tumefactas, moniliformes, argentófilas... El calor es causa de una
singular tenuidad del retículo neurofibrillar. Y los cambios señalados
ocurren no solamente en animales poiquilotermos, sino también en
animales homotermos, aunque no en la misma intensidad y en las
mismas circunstancias.
Pueden llevar a confusión procesos reaccionales o degenerativos
propios de la neurogénesis, de las infecciones, de las intoxicaciones,
del parasitismo, de perturbaciones alimenticias (carencia de vitamina,
etc.). Nada de ello debe olvidarse cuando se trata de decidir: a) entre
lo normal y lo patológico; b) entre disturbios experimentales y es
pontáneos.
Al circunscribirse el itinerario de las fibras de un nervio, ganglio
o centro, se plantea la discriminación 1., entre fibras aberrantes y
fibras de curso invariable o poco variable; 2., entre fibras o hace
cillos aberrantes y fibras o hacecillos que no siendo constantes, tam
poco son aberrantes (podrían corresponder a estructuras que se

Precisadas las fases reaccionales y degenerativas óptimas, no hay
que omitir la observación de las otras fases. Necesario es tomar muchas
precauciones todavía. Para la averiguación de los orígenes de las
fibras y terminaciones nerviosas de un órgano, para saber a que ne^vio,
a qué ganglio, a qué centro, en una palabra, a qué categoría de neu

comportasen como caracteres hereditarios recesivos y por tanto, unas
veces aparecerían y otras no en el fenotipo).
El criterio para despistar los fenómenos degenerativos no provo
cados de los experimentalmente provocados debe fundarse en los
siguientes hechos: 1., constancia de la alteración producida por un
mismo tipo de experimentos; 2., paralelismo entre el tiempo trans
currido desde la lesión inicial y la intensidad de la degeneración;
3., correspondencia cuantitativa entre el grado de lesión inicial (fibras
seccionadas, células destruidas...) y las fibras y terminaciones ner
viosas que degeneran en el órgano cuyo estudio se realiza; 4., cons

ronas pertenecen, no es indiferente el procedimiento mediante el que
se provoca la lesión inicial (sección, fuerte ligadura o arrancamiento
de un nervio, pinzamiento o extirpación de un ganglio, aplicación
de una substancia corrosiva, electrólisis o termocauterización, etc.).
Así, pues, entre la sección del vago y su arrancamiento hay una enorme

tancia en la topografía de las fibras alteradas por sección de un
mismo nervio, ablación de un mismo ganglio, mortificación de un
mismo centro; 5., ausencia de las mismas fases degenerativas en otras
partes del organismo en las que se sabe que no llegan fibras del
nervio o haz en exploración; 6., existencia de las mismas o similares

— 190 —

— 191 —

�— 161 —

— 061 —

saJBjinns o SBrasnn bbj ap Bpuajsixa '^9 ínopBjojdxa na ze^ o oiAjau
jap SBjqij n^Sajj on anb aq^s as anb bbj ua oiusiubSjo jap sajjBd
sbjjo na sBAtjBjaaaSap sasBj SBrasun sbj ap BpuasnB '0-g íojjuaa otnsim

auuoua Bun ¿ÍBq ojuainiBouBjaB ns A o^ba jap u^i^^as bj aj^ua 'sand 'isy

nn ap nopBaijijaoui 'oijShbS omsini un ap umaBfqB 'oiAjau orasnn
un ap u9pD38 jod SBpBjajjs s^jqij sbj ap BjjB-iSodoi bj ua BpuBj
-snoa '„• íbzijb^j as ojpnjsa o^na oubSjo p na UBjauaSap anb sbsoia
-jan sanopBuinuai A BBjqij sbj A (• • • SBpjnjjsap BBjnjaa 'SBpBuopaas
SBJtnj) I8!^ norsa^ ap op^já p ajjua BAijBjpuBna Biouapuodsajjoa '0-g
íu^ioBjanaSap bj ap pBppnaiui bj A jBpim u^isa^ bj apsap opijjna
-bubjj odmaij [a aJiua oumjajB.red '„• ísoiñaraiJadxa ap od^ oureim
un Jod Bppnpojd uoiaBjaj^ bj ap BpuBjsuoa Vi :soqaaq sajuainiSis
soj na asjBpunj aqap sopBOOAoad ajuamjBjuaniijadxa soj ap sopsa
-OAO-id ou soAijBjauaSap souauíouaj soj jBjsidsap BJBd ouajijD jg
'(odpouaj p ua on sbjjo A UBugoajBde sa^aA
8Bun 'ojubi jod j soAisa^aj sorjBjipajaq sajajoB^BD omo^ uasBjjoduiOD
as anb sgjnjonj^sa b Japuodsajjoa UBjjcpod) sajuBjjaqs nos oood
-niBj 'saíUBisuoD opuais ou anb so^ipao^q o SBjqij A saiuBjjaqe so^jid
-83Bq o SBjqrj ajjua 'o-^ ía^qBWBA ODod o a^qBMBAui osjno ap Bjqij
A sajnBuaqB SBjqij ajjua '0-^ upiDBniuiuaeip bj eajuB^d as 'ojju^o o
oi[^ub3 'oiAjan un ap SBaqij sbj ap ouBjaniji p asjiqrjasunojiD ^y
•soauBjuod
-sa A ea^iuamuadxa soiqjnjsip ajjua (q íoaiSo[o^Bd oj A ^uuóu oj
ajina (b :jippap ap bib.ii as opu^na asjBptAjo aqap ojp ap Bps^[ •(•oía
'BuimBiíA ap BpuaJBa) SBiaiinainip sauopBqjnijad ap 'omsiiisBJBd pp
'sauopB^ixoiui 8B[ ap 'sauopaajut sb[ ap 'eisanaSojnau bj ap soidojd
8OAi)Bjaua^ap o sa^uopasai sosaaojd uoisüjuod v JBA3[^ uapanj
•8BpuBj8unajp SBrastra
bb[ ua A p^pisuajuí Brasim v^ na ou anbunB 'soinjajotnoq sa^iniuB
na naiqniB) onis 'sonuajojinbiod sa^unnB ua ^juauíB^os ou najjnao
8opB[Bnas soiquiBD BO[ ^ UBnuqijojnau opnojjaj pp pBpmuai JBpnSuis
Bun ap esnBo sa jo^bd ]r^ • • • sB^j^jnaSaB 'sarajoji[iuoui 'SBiDBjamnj
'SB38OJ bujoj 8B^ 'BuijnjSB 8B[ ouj p : bjnjBjadmaj b¡ ap uopnnj ua
uBJtaíp3 a^ 8B¡[ijqijojnau sbj anb somaqBS 'opBDijuaA somaq somsim
sojjosou anb 'ojESn^j ap 'isso^ ap '(906I) nijsnQ ap '(906I)

JooniBQ ap '(^061) IBfO '(061) IPX 3P sauopBgBpni sbj joj
•o^uBjuodsa o[ ap opBaoAoíd o\ JBuiiaijasip bjiui
-Jtad anb oai|iaadsa ap X^q Bp^u anb na A sooi^o^oisrj aiuamBind so[
ap 'soidiui sns n^ 'soinrjsip nos on anb ua sqijisa pBj[noijip b^j bubi^
-ajp^AV uopBJauaSap bj ap so^iSojojia souSis s^jonam so[ Jiqp^od ap
uopipuo^ na Bjsa as Bppnpaj BjBjd bj ap s^ainaai sbj b paaáaj^t
'sanozBj SBuisini sbj jod A sapBpasjBj' ua
asa as uaiqunu 'o^iJjsBSonmand vpvo ap uopBAjanr ap oijojiaaaj p
jaaonoa sa ojisodoad p is ^ • • -oopBdmis p uoa '[Burdsa p uoa 'osoj^
-odiq p uoo oiAJau opBuopuam pp sisomoisBUB sbj jod 'sajBSBA ajuara
•Bjnd uos ou soAij^jauaSap sosaoojd boj :jojj3 jb oqoajap ba as 'sBsonj
-piumi sauopa^aj uanSis j^na jb 'oSba pp ojuaxniBanBjjB p U03 • (uop
-BJauaSaj bj ua utib sbui oqDnm) sauopBJaua^ap A sauopasaj sbj ap
sodmai^ boj ua 'sasBj sbj ua 'uoisuajxa bj ua 'sopBijnsaj ap

•(•oja 'u9pBzuaínBaonuaj o smjojiDaja 'baibojjoo BpuBjsqns Bun ap
uopBoijdB 'oijSubS nn ap U9pBdJijxa o oiuairaBzntd 'oiAJau nn ap
ojuaxtaB^uBJJB o 8jtnpBij a^^anj 'uopoas) jBptuí upisaj bj BaoAoad as
anb ja aiusipam o^uairaipaooad ja a^uajajipnr sa ou 'uaaauajjad sbuoj
-ñau ap BjjoSajBa anb b 'BjqBjBd Bun na 'ojjuaa anb b 'oijSub3 anb 8
?oiAJtan anb b jaq^s BJBd '0UBSJ9 nn ap SBSoiAJan sauoiaBuiuiíai A BBjqij
sbj ap sauaSiJO boj ap u9pBn3ijaAB bj bjb^ 'BjA^poj Bauopn^aajd
SBqanm jbotoj sa oiJB8aa^[ 'sasBj sbijo sbj ap u9pBAJasqo bj ji^iuio anb
jí^q ou 'BBrai}d9 SBAijBjauaSap A eajBuopaBaJ sasBj sbj sBpBspaj^
•gBpBDOAoad ajuara
-jBjuaniTJiadxa sbj ap SBatiBjuodsa sajBjuqij sanopBJanaSap sbj jBjsid
•sap BJBd ainapijns sa oj^^ -earnaa; ap soiaijij-ie ap OAijBiauaSap osaa
-ojd un jxnSniíSip BJBd ouaiua aisa JajBA apand o ajB^ • • • BsojnuBj^
uopBiaua^ap ap ojp^na jap SBaoAinbam SBaijsuajaBJBa uBiaas sojijo)
-uaáJBJadiq ^oAijBjiáajnisap sojanpoad jÍbij jouaiui oÁna ua ssjonaBA
8buij sbj anb ap U9pBUijijB bj uoa 'jBjaua^ otjajija oja^na na aaauBAsap
as BAjasaj Bisa anbunB 'ojuaunjadxa jap BAijnaasuoo opiaejanaSap bj ap
Bqanjd Bun is Jod sa ou JBjonaBA A bso^ijea sdsia bj anb ajjaiApB aojnB
orasira J^ "uaniBxa ja aa^q as anb na ojuaraora jap apuadap opoj oaaj
•BiauBjsuoa A Biauanaajj jouam ap uoisaane eun ua sb^jo sbjj SBun ubij
-aaajBdB A sbuij sbot usuas SBmijjn sbj anbjod 'ajuarajBouoa
-aad as anb sapBpisoauBA sbj uoa asjipunjnoa napand ou
-ap sauopaBjamni bbj anb aaja JopBSiíBaAUt ajsg -(S6l) 1-ianiniiqDS
jod ojsandojd oijajwa ja 'BauBjuodsa u^ia^Jauaáap ua eauopBuiuuaj
A 98-iqiJ 'ojuarauadxa un ap Biauanaasuoa b OAije-iauaSap opBjsa na
sauoiaBuirajaj A sBaqtj ajjua Japuajdraoa ap joua ja jejia^ BiBd Bjs^q
W 'sajBija^ida 8Bjnjaa sns ap nopBAonaj bj uoa SBÍaJBd UBiaua^aj
A UBjauaáap ^aiAuE^j ap soasmara soÁna 'jaid bj na ajuajBd Xnra sa A
8oub^jo boj sopo) na axmao ojs^j 'BBppajBdssap sbj ap ozBjdraaaj na
naSans anb SBAann SBjnjaa sbj JBAJaui Bjsd Bjoaqaj anb bj 'bsoiaj^u
u9pBuinua) BAijaadsaj bj Bjaua^ap 'Buojnau Bun ojaBjuoa aaajqsisa
sajBiia sbj uoa ouisiub^jo jap sajiqBj SBjnjaa asjBjáajuisap A Jijora jy
•sojuairaBjojq soAanu A uaaajad anb sajasd —apsixaoa napand o—
uajsixaoD ajsa ua oraoa Bjja ua A sap^pa sbj s^poj auaxj 'joqjf ja ouroa
'anb asjiaap Bjjpo^ *sisdBuis A SBjnjanajsa sns ap 'osjaAip opBoS ua
'pBpijiqBJana^aj ajuauBuuad Bun BJBd sajapod ap uoiaBAjasuoa bj uoa
umaanpoadaj ns ap Bpipiad bj Bsuadmoa Buojnau bj 'p^pjaA n^j
•soaiSojoisij soiqniBa soj ap A BpsaoAOjd U9pc^ajjB bj ap
sBaidoasojaira sauaá^rai sbj a^jua SBpuaiajip sbj na^nuirasip anbjod
'soujBooAinba ap oSsaiJ ja sa jo^bui 'SBjqij bbj ap sajBnuou uoianj
-ijsuoa A Bi^ojojjom bj ap sonara soraBjJBds sou anb '^as o 'Busuajj
-bml uotaBjaua^ap bj ap jBiaiut asBj bj b soiuBaaaaB son anb spipara b
oja&lt;j •8ajBuimiai A sajBuuujajajd sauopBrajoj sbjjo n sojnajiaj 'BBSBra
'sauojoq 'bojjihb boj ua 'SBjqtj sbj ap Josadsa ja opoj ua o soujojuoa
boj ua BmsBjdojnau jap A saJBjjijqi^ojnau sapBpuBjnSajjr a Bijojjjad
-iqopnasd (BiJi}ojna^jBjadiq Jod sauraapur soj ap sopBuoisaj sojuara
-aja soj opuBjSBJjuoa 's^rasim sbj ap ouijsap A opjjjoaaj ja oariisod tía

�ativ^y ^m^^r^ f18dad dd ^^ *^^.

fases reaccionales o degenerativas en órganos en los cuales ya se conoce
que es inervado por las neuronas sobre las que recae el experimento.
La correspondencia cuantitativa entre el grado de la lesión inicial
y el número de fibras y terminaciones nerviosas en estado reaccional
y degenerativo no es criterio que por sí solo baste, pues en nervios
como el vago cuyas fibras rematan en tantos órganos, sucede que no
siempre es paralela la cantidad de sus fibras seccionadas con el número
de fibras y terminaciones que degeneran en la aorta y en el corazón,
por ejemplo. Además, una sección parcial de dicho nervio puede apa
rejar un número mayor o menor de elementos degenerativos cardioaórticos según el sector seccionado no solo a lo largo, sino también
a lo ancho del tronco nervioso, a causa de la disposición de las fibras
en el espesor del nervio.
Para despistar errores de interpretación en el análisis del origen
y destino de las fibras con el método de Waller, hay que asegurarse
de la existencia o ausencia de microganglios y células nerviosas soli
tarias a lo largo del nervio que se secciona. Las figuras 20 y 21 mues
tran dichos microganglios y células intersticiales del vago.

*' f

mmmsm

/
- • •*

Fie. 21. — Células nerviosas intersticiales del nervio X.
i
(Técnica argéntica de Cajal).
iguales cronológicamente, no son las mismas a lo largo de una
fibra aislada de su centro trófico; c) la edad del animal, la

^^l^Sífc^S^IsSP^ÉSÍ
Fie. 20. — Microganglio en el trayecto del nervio X.
(Técnica argéntica de Cajal). — m, células nerviosas; h,
hacecillo de axones pertenecientes al microganglio.

especie y la talla; d) el estado nutritivo general del mismo; e) el
nervio y el órgano en experimentación, la naturaleza y diámetro de
las fibras; f) el momento de la diferenciación de la neurona y de los
tejidos a los cuales envía sus expansiones; g) la especial función del
órgano, pues no son los mismos los tiempos de degeneración y rege
neración en un músculo que se paraliza por sección de shs nervios,
como los músculos voluntarios, y en un músculo que continúa en plena
actividad, como ocurre con el músculo cardíaco.

— 192 —

— 193 —
13

�enn ap ogjej oj b semstnx bbj nos ou *~

— 861 —
- •-•• • ••. - • "ooBjpjBo ojnosnm ja no axmao otnoa 'pepiAijas
snajd na Btinijuoo anb ojnasnm nn na A 'soue^nnjoA sojnasnm soj oraoo
'soiAjan ene ap uoiooas jod ezijBjed as anb ojnasnm nn na uoioBjan
-aSoj j noioBjaua^ap ap sodmap boj sorasini soj nos oa sand 'oubSjo

'^ Í8BSOIAJ3U
"X ojAjaa ^p

\&gt; s^jn^t^^a^usd asnox^ ^p
'Ul
*(I^íe3 8P BDItQ^^jB B0ID3
p va O¡i8ue8oj3i}^ — Q^

jap aoionnj [Bioadsa ej (S ¡sauoisnedxa sns eiAua sapna soj e sopifaj
boj ap A enojnan ej ap uoioBioaaaajip ej ap ojuanioin ja (j isejqij sej
ap ojíam^ip A ezajemien bj 'noiaB^uamuadxa na ohbSjo p A oiAjan
ja (a íomsnn jap jsjanaS OAijijjnn opejsa ja (p íbjjbj ej A apadsa
bj 'jeminB jap pepa bj (a íooijojj oj^aao na ap Bp^jsiB

•X

ap
inotu^n

•oSba pp safBppsiaim SBjnjao A. 8oi^UBoJ0ira soq^ip
•sanm I^ -^ O^ SBjnSxj seq •BuotoDas as anb ota jan pp oSjbj o\ b sbijbj
-r[os sesotAjan SB^njao A 9or[SnBSoJ0ira ap epnasne o Bionajsixa b^ ap
asjejnSase anb Xbij 'jajjB^ ap opo^am p noo sejqij sej ap onijsap A
naSiJO pp steijene p na upioBiajdaajuí ap saioua JBjsídsap bjb^
•oiAjan pp aoeadsa p na
SBJqij 8B[ ap nopisodsip v\ ap esnea e 'osoiAjan oouojj pp o^ane o¡ b
naiqme). oms 'oSaej o[ e o^os on openopaas Jo^oas p unSas sooiijob
-oipje 8OAi}BJanaSap so^namaja ap jonam o jo^em ojanmn nn jefaj
-ede apand oiAjan oifoip ap jepjtsd noipaas enn 'semapy 'ojdmafa jod
'nozBJOo p na A bjjob bj na uBjauaSap anb sanopeninua^ A sejqi} ap
p eas^j sb[ sand 'enrmexa as noiaBAJtam s^na oubSjo p
omncoad sonara o sem 'emsim e^ ap xe^n\ p (q i (-oja 'otjSobS nn ap
noiaed^ijxa o Boncoi epneisqns Bun ap uoioboijcíb 'ojaaiurezntd 'noi^oaa
-^í o 0910039 'oiAjau nn ap BjnpeSi^ au^nj) noisa^ v\ ap opom p (e
'Bjaan^ na janai sa ouesaaan '[Bioin; noisaj B[ ap odniaij p L oaijbj
-anaSap osaoojd pp pBpisnajn; bj a^jna noiaep^ B[ b ojnBno ng

ojamnn ja noo sspenop^as SBjqij sns ap pBpiinea ej ejajBjed sa ajdmais
on- anb apaans 'soneSio sojubj na neiBmai sejiqi} se^na oSba p oinoo
soiAiaa na sand 'a^seq ojos is Jod anb oi^ai.u a sa on OAijBJianaSap A
jenoiooBaj opeisa na SBSoiAJan sanopemnuai A seiqi} ap oaaranu ja A
jBioint noisaj bj ap opejS ja ajjna BApBiiinena epuapnodsajjoo vj
•ojnaraijadxa ja acoaj anb sej ajqos senojnan sej jod opBAJam sa anb
aoonoo as vA saj^na so[ na soneSj^ na BBAi^BianaSap o eajsuoiooBaj sase^

�Cuando ge aborda un nervio, un ganglio, un fascículo, un centro...
pueden mezclarse a la degeneración que intencionalmente se ocasiona,
la degeneración debida a la brecha operatoria, a la vía de acceso, a
lesiones fuera de todo plan de investigación. De ahí que se imponga,
en muchos casos, el operar en dos o más tiempos, con los intervalos
suficientes para que se desvanezca toda degeneración extraña a la que
se quiere producir mediante el experimento.

III
MICRO-ONDAS DESCUBIERTAS EN EL CORAZÓN
DE VERTEBRADOS
GÉNESIS Y PROPAGACIÓN DE LAS MICRO - ONDAS. LA CONTRACCIÓN DE LAS FIBRAS MUSCULARES ¿ES UN PROCESO
ONDULATORIO? EL SARCOMERO ¿ES LA UNIDAD ^TOLÓGICA
Y FISIOLÓGICA DE LOS MÚSCULOS ESTRIADOS? FORMACIONES
HELICOIDALES ANISOTROPAS EN LAS FIBRAS MUSCULARES.
ESTRUCTURA FUNCIONAL Y EXPLICACIÓN PURAMENTE QUÍ
MICA DE LA CONTRACCIÓN.
El examen microscópico in vivo del corazón nos ha revelado la
existencia de micro-ondas que se propagan en todas las direcciones
del sincitio miocardíaco, tanto del sistema específico como del anespecífico, sin interrupción en los discos intercalares. Destacaremos
cuatro cosas: 1., que son ondas que espontáneamente se generan en
centros de automatismo; 2., que se observan en el corazón de los
vertebrados y no en sus músculos esqueléticos; 3., que se acusan en
la diástole, nunca en la sístole; 4., que son ultraelectrocardiográficas
y por consiguiente, escapan a toda configuración en el electrocardio
grama.
Que las micro-ondas cardíacas sean diastólicas y no sistólicas es
un hecho capital para la revisión crítica de la teoría de la contracción
de las fibras musculares como proceso ondulatorio, teoría emitida
por Engelmann y admitida por histólogos y fisiólogos. Las opiniones
contrarias de algunos autores clásicos y modernos son olvidadas o no
tenidas lo suficientemente en cuenta. En su momento analizaremos,
sobre base experimental, el valor de las llamadas ondas de contracción
en la contracción del músculo.
Que la espontánea emanación de las micro-ondas se observe
en el miocardio y no en los músculos voluntarios de los verte
brados es prueba decisiva, aunque no única, de que no se trata de
los nólulos de contracción (contraction no de) que mediante ^eves
lesiones traumáticas C. Caskey Speidel (1938-1939) provoca sobre ^odo
en las fibras musculares de la cola de renacuajos, nodulos que apa
recen también por efecto de los fijadores. Dicha espontánea ema
nación de micro-ondas nos conduce a un nuevo análisis de la íntima
naturaleza del automatismo y al estudio de nuevos aspectos de la
conducción intracardíaca.
— 194 —

Que las micro-ondas cardíacas sean ultraelectrocardiográficas
tiene importancia en la interpretación de las recíprocas relaciones de
causa y efecto entre contracción del músculo, electro génesis y estí
mulo bioeléctrico. Ninguna de las ondas de la fase estrictamente diastólica se acusa en el electrocardiograma. Las imágenes electrocardiográficas interpretadas en relación con la diástole, pertenecen como
lo hemos demostrado con los Dres. A. Vaz Ferreira y José L. Doumarco
(1931), a focos microscópicos de contracción, actividad denomi
nada por nosotros criptorritmia, fenómeno absolutamente distinto a
las micro-ondas de las cuales nos ocupamos ahora. Se comprende,
pues, que el electrograma de la criptorritmia se parezca al de la
sístole, como se parece el pretendido electrocardiograma diastólico.
Es que se trata de lo mismo. El examen paralelo de la biomicroscopía
cardíaca y de las revelaciones electrocardiográficas nos da la segu
ridad de ello.
Si las micro-ondas se acusaran en el electrocardiograma, sus imá
genes serían muy distintas a las de la sístole del corazón. Dichas
ondas persisten mucho después de haber desaparecido la criptorritmia,
o sea, mucho después de cesar toda expresión electrocardiográfica. No
podemos negar futuras posibilidades, pero de ahí a traducirlas a las
ondas conocidas del electrocardiograma, hay una gran diferencia.
Perfundiendo el corazón con Ringer privado de Ca., se ha creído
poder disociar la contracción del miocardio de la electrogénesis, de
tal suerte que el electrocardiograma se obtendría en un corazón com
pletamente paralizado. Ha trascendido el experimento anterior al
punto de hablarse de la disociación entre la sístole y el electrocardio
grama en obras de Fisiología General, como la de Ponder, en la cual
está escrito: "El paro del corazón de rana cuando suprimimos el
calcio del líquido nutricio no va acompañado de ninguna alteración
de los fenómenos eléctricos, siendo modificado solamente el meca
nismo contráctil" (1). Es muy importante saber si es así o no. La
documentación paralela de la biomicroscopía y de la electrocardio
grafía, o sea, una de las múltiples variaciones de nuestra técnica, es
el único y seguro método para averiguarlo. Fundándonos en esa do
cumentación, concluímos que la disociación a que alude Ponder es
aparente y no real. A la percepción no microscópica, se ocultan con
tracciones musculares (criptorritmia), causa de la electrogénesis re
gistrada en el electrocardiograma común. Pero la amplia discusión de
esto asunto corresponde a otro capítulo.
Precede a la emanación de micro-ondas un foco de condensación
en el cual las bandas isótropas y anisótropas (la) se adelgazan con au
mento del diámetro de la fibra, distinguiéndose de las demás regiones
de ésta por la acentuación del tinte de las bandas oscuras y consi
guiente disminución de la transparencia. En adelante llamaremos
nodulo de condensación al mencionado foco.
(1) Obra citada. — Ed. Labor, 1946. Pág. 198.
(la) Estos términos diferenciales se emplean aunque se sabe qne las dos bandas son birre
fringentes, aludiéndose con ello a lo muy y a lo poco birrefringente.
— 195 —

�— S6T —
sinaBnijj^jjiq oood oj n ¿ jCnm O[ s H^ no&gt; 3sopa3ipn[B 'sai^^j
aos sepuoq sop sg[ anb aqBS as anbuno U83[diua as 83[niju3Jjj|p souruu^i 90)8^ (BI)
•861 •?&lt;^ "9^61 'JioqB^ -pg — -spEij BJqQ (t)
•O3oj opBnoiouaui jb umovsuapuoo ap ojnppu
jj siuBjap^ ug •BpuaJBdsusjj bj sp uopnuramp aiuamS
-isnoo ^ SBjnoso SBpusq bbj sp ajuij jsp uopBmusoB bj jod bjss sp
sanoiSaj SBtnap sbj ap asopnamSuijeip 'Bjqij bj ap ojjaraBtp jap ojuain
-nB uoo nBz^SppB as (bj;) SBdoJiosinB k sbcIojiosi sspuBq sbj j^n^ p na
uoiDBsnapuoo ap oooj un svpuo-ouoiiu ap uop^uBuis bj b spsaaj^
•ojnjjdBD ojio b apuodsajjoo ojuhsb ojsa
ap noisnosip uijdraB bj oja^ 'unnioo BniBj^oTpjBDOJjoap p na
-aj sisansSojjoajs v[ ap BsnBO ' (Birajijjojdijo) sajBpn^snm
-noo uBjjnoo as 'BDidoosoaaiin ou uoiodaojad B[ y -p^aj on k
ea japuo^ apn[B anb b uoioBposip b^ anb sounnpnoD 'nopBjnarana
-op Bea na sonopnBpunj; #o[JBnSuaAB BJBd opo^aui oanSgs k ooiun p
sa 'Boinaaj Bjjsanu ap sanopBiJBA ea^dij^ntn sbj ap Bun 'sas o 'bjjbjS
-oipjBOOJjDap bj ap k BTdoDSOJDinroiq bj ap Bjapjred nppBjnatnnaop
^~[ -ou o I8B sa is jaqBS a^ueiJodrat Ánux e^ •(•[) tjij3Bjjuoo onisru
-Boom p ^jnotnBjos opeaijipotn opuais 'so^iJi^ap soaanionaj soj ap
npioBJSj^B BunSniu ap opBUBdraooB ba on opwinu oprabjj pp opjBa
¡a Boniiraijdns opu^no bhbj ap uozbjo pp ojBd j^,, tojiJosa Bjea
bj na 'japuoj ap bj oraoo 'jBjanaf) biSojotst^ ap SBiqo na BniBjS
ja k ajojejs bj ajjna uopeioosip bj ap asjBjqsq ap ojund
o}namij[adxa ja opxpuaosBJj bjj •opBzijBJBd ajuaniBjajd
-nioo uozbjod un na Bjjpnaiqo se BinBjSoipjBooj^o^p ja anb a^jans jbj
ap 'si8anaSojjoaja bj ap oipjBaoini jap uop^Baiuoo bj jBposip Jtapod
opjajca Bq as '^b^ ap opBAiid jaSni^ noo uozbjod ja opuaipnnjja^
•Bpuajajxp ubjS Bun ^eq 'BmBjSotpjBOOJjoaja jap SBpponoa s^pno
8Bj b sejjpnpBj) b ii[B ap ojad 'sapBpijiqísod SBjn^nj jB^an somopod
o^[ •Boi|Bj3oipjBDOJ}oa[3 uoisajdxa Bpoj jbs33 ap sandsap oq^nm 'sas o
ímui%ino%diio bj oppaJBdssap jaqsq ap sandsap oqanm najsisjad e^puo
'nozBJo^ jap ajo^sis bj ap sbj b gBinijsip ^nnx ueijas eauaS
ene 'BniBj^oipjBaoJi^aja ja ua UBJBsnaB as sopuo-ouoitu sbj ig
•ojja ap p^pú
-nSas bj Bp san 8B0ijBj^oipjB3Oj^aap sanopBjaAaj esj ap k B^BipjBO
Bidoosojoiniotq bj ap ojajBJBd naniBxa jg •orasiui oj ap bjbji as anb s^
•O3ij918eip BtuBj3oipjBooa;oa[3 opipuaiajd ja aaaj^d as oiuoo 'ajoiejs
bj ap jb B^zajsd as vtuitijjoidtjo bj ap Burejgojjaaja ja anb 'sand
'apuajdmoa ag 'BJoqB souiBdnoo sou sajBn^ sbj ap supuo-ouoiw sbj
b o^uijsip a^uaniBinjosqB ouamouaj 'otutíiujojdjj^ sojjoson jod b^bh
-imouap pBpiATiaB 'u9paBJíuoD ap sooidoosojoiui bodoj b '("[¿1)
oaJBtanoQ -^ asof k Bjpjja^ zb^ *y 'eajQ soj uod opBjjsouiap somsq oj
ooioa na^anaijad 'ajoissip bj uod uoiDBpj ua SBpsiajdjainr sbdijbjS
-oipjBDOJiaaja ana^Bini sb'j •munj^otpjvoojioaj^ ja ua vsnov as voijpt
-$mp ajwaiuDjoijjsa as/ / ap svpuo svj ap minSui^^ "ooiJíoajaoiq ojnm
-^sa X sisauaáoaioap 'ojnasnm jap u9I3dbj}hod ajjua ojDajo k ssnea
ap sanopBjaj SB^OjdiDaj sbj ap uopB^ajdaajuí bj ua upuB|jodrai auai)
UB38 SBDBipjBD 8BpUO-OJ3TUI SBJ 3n^)

— fól —
•BOBjpjBDBjjuí n^ioanpuoa
bj ap eojoadsB eoAdnu ap otpnjsa jb k omsiiBuioinB jap BzsjBjniBa
biuijui bj ap sisijBUB OAanu nn b aanpuoa son BBpno-oJDiui ap notoen
-Buia BauB^uodsa BqoíQ -sajopcfij soj ap oi^sp jod uaiqniBi uaaai
-BdB anb sojnpon 'sofBnoBuaj ap bjo bj ap sajBjn^snm SBjqxj sbj ua
opoj ajqos BooAOjd (6E6I-8E6I) FPí^^S ^^^^O 3 SBDiíBtnnBjj sauoisaj
saAaj ajuBipatn anb (apon uoijdbjiuoo) uppoBjjuoa ap sojnjpu soj
ap bibjj as ou anb ap 'boiuti on anbunB '¿Aispsp sqanjd ea sopBjq
ajjaA soj ap BoiJBinnjoA eojnasnuí soj ua on k oipjBDoim ja na
o ^s svpuo-ojottu sbj ap uopBUBiua BanBinodsa bj an^
•ojnosntn jap n^pDBJjuoa bj na
uptovoj%uoo ap svpuo SBpsuiBjj sbj ap jojba ja 'jBjnauíTjadxa asBq sjqos
'souisjbzijbub ojnauioui ns ug -Biuano na ajnauíainapijns oj sBpiuaj
on o SBpBpiAjo nos sonaapora k bodisbjd sajojnB eonnSjB ap SBiJBjjuoa
sanomido sb^ •soSojpisrj k soSojojsiq jod BppimpB k nuBrajsSn^ jod
Bppinia Bjjoaj 'owo^Bjnpno osaoojd otnoo sajBjnasnni SBjqij sbj ap
nopDBJiuoa bj ap bjjosj bj sp bdiijjd uoisia^j bj BJBd jojidvo oqoaq un
Sa 8BDIJOJSI8 OU k SBDIJOlSBip UB88 SVOVtpjVO SVpuo-OJDIUI SBJ an)
•buibjS
-otpjBaoj^oaja ja ua nopBjnSijnoo poj b uBdBasa 'ajuamSisnoa jod k
8BoijBjSorpjBaojjD3jaBjjjn nos anb '0-f íajojsjs bj ns Bannu'ajojSBip bj
ua UBsnoB as anb '0-g í soDpajanbsa sojnasnuT sns ua ou k sopBJcpjjsA
eoj sp nozBJoo ja ns UBAJasqo ^s anb 'o^ íotnsiiBinoinB ap sojjuaa
ua uBjanaS as ajusraBauBjnodsa anb s^pno uos anb 'o*x :sbsoo ojjBna
soraajBDBisaQ -sajBjB^jajuí soasip soj ua uopdnjj^jnt uis 'oDijiaad
-sanB jap onioD ooijpadsa buisísis jap ojubj '¿DBipjBDoini óijpuis' jap
sanopaajip sbj scpoj ua nsSBdojd 38 anb sopuó-ojoivl ap bÍousjsixs
bj opBjaAaj Bq son uozBJo^ jsp ocim ui oaidoDSOJatni uamBxá jg
•N0I0DVHXN03 VI 30 VOIW
•inf aiNawvana Noi^vonaxa a ivnoidnoí VHMDaaisa
•saHvin^snw svHau svi M3 svdomosiMV sa^vaioonaH
saMOioviíao^ ¿soavmisa som^snw soi aa vdiooioisi^ a
voiooioiid avaiMn vi sa? oaawooHvs la ¿oinoivinaNO
osa^ona na sa? saHvin^saw svnai^ svi aa noioovhx
-NOO VI -SVONO • 0H3IM SVT 30 NOIDVOVdOHd A SISaM33

soavaaaxaaA aa
\Eozvaoo ia
III
*o}namijadx3 J3 ajuBipaní jianpojd ajainb as
anb bj b BnBjjxs nopBJana^ap spoj BDzauBAsap as sní BJBd sajuapTjns
sojBAja^uí soj uod 'sodraarj sbut o sop ns jBjado ja 'eossa eoqaniu ua
'Bguodrai as anb jq^ ^q •nppBSi^ssAHí sp uBjd opoi ap Bjanj sauotsaj
b 'osaoaB ap bja bj b 'BiJo^Bjado Bq^ajq bj b Bpiqap uopBjaus^ap bj
'BnoisBDO 38 ajuam[Buoi3ua;ui snb uoioBJana^ap bj b dSJBjDzam uapand
• • -OJJU3D un 'ojnajasBj nn 'oij^ub3 un 'oiajsu un BpjoqB 38

�Durante la génesis del nodulo de condensación se nota, a lo largo
de la fibra, una serie de rítmicas sacudidas o distensiones en dirección
al punto nodular, de manera que la condensación en una zona de la
fibra se hace a expensas de otras zonas, con corrimiento dominante
de los discos próximos. El nodulo de condensación no se forma de
golpe ni de una sola vez, sino en varios tiempos, con intervalos más
o menos regulares, tiempos e intervalos variables dentro de ciertos
límites. Puede acontecer que el proceso formativo del nodulo se
frustre y su única manifestación consista en un vaivén de las bandas
transversales, es decir, en un movimiento oscilatorio de condensación
y relajación de la fibra.
Un sincronismo de todas las miofibrillas de una misma fibra
preside la génesis de los nodulos de condensación. He ahí la regla.
Pero hay alteraciones del sincronismo miofibrillar, en cuyo caso la
condensación ocurre en unas miofibrillas antes que en otras. Suele,
entonces, iniciarse el proceso en sarcostilos periféricos, en uno de los
bordes de la fibra, con la apariencia de que una onda se propaga
transversalmente. A dicha onda transversal subsigue la propagación
longitudinal de las ondas formadas secundariamente al nodulo de
condensación, por reacción sincrónica de todas las miofibrillas y
cambio de la hidrofilia, en particular del sarcoplasma. Las microondas son más "permeables" a la luz que los nodulos de condensación,
pero menos permeables que los segmentos distendidos o en reposo
de la respectiva fibra.
Se comprende que en los nodulos de condensación, en las ondas
de contracción y, en fin, en la fibra contraída, las estrías oscuras se
acusen más nítidamente que en la fibra relajada o en reposo, pues
es mayor el número de estrías por unidad de superficie. Si cuando
está bien distendida rayamos transversalmente una cinta elástica
blanca con líneas negras y luego la abandonamos a su fuerza elástica,
resulta más notoria la estriación en el segundo estado que en el pri
mero, porque la misma cantidad de tinta se distribuye en superficie
menor. He ahí una de las razones físicas de la acentuación de las
estrías en los nodulos de condensación, en las ondas de contracción
y en la contracción de toda la fibra.
Experimentalmente hemos obtenido salvas de ondas transversales
al mismo tiempo que salvas de ondas longitudinales por la acción de
fermentos proteolíticos o de soluciones de fijadores, entre los cuales
la piridina es un excelente reactivo; también se provocan dichas
ondas por lesión mecánica, por anoxemia o por cualesquiera medios
de irritación.
El asincronismo miofibrillar descompone les discos isótropos y
anisótropos y los entremezcla. Desaparece así, en las zonas respec
tivas, la admirable regularidad de bandas claras y oscuras, su sor
prendente periodicidad. La compenetración de las bandas oscuras y
claras la produce, además del asincronismo miofibrillar, la desigual
intensidad de condensación o de doble reacción (condensación y ul
terior distensión) de los sarcostilos. Los dos factores convergen en
ocasionar desniveles en las substancias de las bandas oscuras y claras,

cuyo aspecto de perfecta sucesión se pierde. Es ese uno de los orí
genes de fibras con bandas oscuras en zigzag, escalariformes, helicoi
dales y hasta reticuladas, o sea, de continuidad longitudinal de estratos
anisótropos generalmente transversales. Pero no debe confundirse las
irregularidades sobrevenidas, normales o patológicas, con las bandas
anisótropas helicoidales permanentes, como las que encontramos nos
otros en el corazón de Cyrtograpsus angulatus, Dana.
Las irregularidades en la estriación transversal de la fibra pueden
provenir por efecto de los reactivos de los cuales se sirve el inves
tigador para evidenciarlas, especialmente de los fijadores. En rigor,
no hay fijación en estado de reposo, porque todo fijador es un exci
tante; además perturba la fase exacta de un momento cualquiera de
actividad. De acuerdo con los estudios de MacdonaL W. M. Bayliss
(1941) opina que en el músculo vivo se verían nada más que bandas
oscuras y claras, alternando regularmente, y que quizá muchas de las
finas estructuras descriptas se deban a los reactivos. Por lo que hasta
hoy sabemos, más que de estructuras totalmente artificiales, se trata
de variaciones de estructuras preexistentes.
El nodulo de condensación se forma con relativa lentitud res
pecto a la micro-onda y a su propagación. Puede suceder que apa
rezca y desaparezca en un mismo sitio de la fibra, convirtiéndose en
un microcentro de pulsación rítmica. En tal caso, estaría perturbada
la propagación de la onda y no el automatismo, o éste sería insufi
ciente o lo uno y lo otro.
Las micro-ondas del miocardio como las llamadas ondas de con
tracción pueden quedar esteriotipadas en una fibra que paulatina
mente va cesando en su actividad: se ve, entonces, como si dijéramos
el molde de la ola en la arena. La onda pierde su simetría cuando
es diferente el grado de condensación de las miofibrillas y suele su
ceder así casi siempre en las ondas paralizadas.
E] eje transversal de la onda es perpendicular al eje longitudinal
de la fibra, pero, puede desviarse angularmente y ser oblicuo. Aquélla
es la regla; ésta, la excepción.
En ciertos enfoques y aumentos, la fibra por la cual se propaga
una micro-onda impresiona como un tubo elástico translúcido por
cuyo interior circulase una substancia semi-líquida. Se presenta como
una imagen en miniatura de la ondulación peristáltica del intestino o
de] vaso dorsal de los invertebrados, siendo exactamente el revés de
un peristaltismo, pues en este caso la onda de contracción es de
menor diámetro que los segmentos en reposo, mientras que las microondas son de mayor diámetro que el de la fibra inactiva: se forman
por expansión transversal a la vez que por condensación longitudinal.
En la onda peristáltica la fuerza es centrípeta; en las micro-ondas
cardíacas la fuerza es centrífuga. Por consiguiente, el mecanismo cardio-ondulatorio que describimos es muy distinto al mecanismo de la
contracción cardíaca.
En la periferia de la fibra muscular no hay corriente microscó
picamente perceptible de ninguna substancia. Se prueba esto depo
sitando sobre ella fino polvo de carmín, por ejemplo, y se nota,

— 196 —
— 197 —

�— ¿61 —
— 961 —
'B^on as X 'ojdmafa jod 'mnuBo ap OAjod omj bjjs ajqos opuBjis
-odap oiss Eqarud ag -epneisqns BunSniu ap ajqpdaajdd ajuaureoíd
-oosojoitn ^juaijjo^ ^eq on jBjnasnm Bjqij bj ap Bijajijad bj ng
'nompjvo upioovjfuoo
vj ap otustuooaui jo ojuijsjp Xtitu 89 souiiqiuosap anb oijotvjnpuo-otp
-j.n o oiustuvoaui ja 'ajuainSisnoa joj 'nSnftujuao sa vzuanf vj svomp^oo
snpuo-ouoiw svj U9 iv%adtx%uao sa nzuanf vj ooijjvjsiuad vpuo vj u^
•jvutpnji^uoj tiptoosuapuoo uod anb zaa vj v jvsjacisuvuj upiswodxa uod
tivuiuof as :baiidbhi Bjqij bj ap p anb ojjaniBip jo^bth ap nos SBpno
-ojottn sb[ anb sbjíusiui 'osodaj na so^uaraSas soj anb ojjanreip jouam
ap sa noi^oBJjuoa ap epno bj osbd ajsa na sand 'omsi^Bjsiiad nn
ap saAaj p aiuaraBiOBxa opuais 'sopBjqsjJSAUi so{ ap jssjop osba jap
o omjsain; pp BoiijBjsurad nopBjnpuo bj ap BjnjBinini na uaSerai Bnn
oraoo Biuasajd ag -Bpinbq-uuas Bi;)UBjsqns Bun ^gBjnojiD joiaajnr oA.no
jod opionjsuBjj ooijSBp oqnj nn otnoD Bnoisajdmi Bpno-ojoim Bun
B^edojd as ^Bno b^ Jod Bjqij B^ 'soinamne Á sanbojna soiJap ng
'nopda^xa v\ 'cjsa ísjS^j vi sa
B^pnby 'onoiiqo jas A ainanuBpnSnB asjBiAsap apand 'ojad 'Bjqij bj ap
^mptui^nof ^Í^ [B JB^noipuadaad sa Bpuo b[ ap [BgjaASUBjj afa {^
'SBpBzi^jed SBpno sb^ na ajdmais isbo isb japaa
-ns apns Á sB^aqijoini sb^ ap uopesnapnoa ap opsjS p ainaja^ip sa
opu^na Bia^oinis ns apjaid Bpuo vj *BnajB tb\ na BpD b^ ap appDni p
somBiafip is oinoD 'sgouojua 'aA as :pBpiAijaB ns na opnBsaa ba ojnara
-BuijBp^Bd anb Bjqij Bnn na SBpBdpowa^sa JBpanb napand
-noa ap sspno SEpBiiie{[ ev\ otuo^ oipjBooiin pp sepuo-ojoim
'oj^o o^ Á oun o\ o
-ijnsui Búas a^sa o 'oiustibihojiib p on Á Bpuo v\ ap uoioESedcud b¡
Bp^qjnijad BUB^sa 'osbd jbj n^ "BOinniJ u^pBsp^d ap o^juaooaoiui nn
na asopna^jiAnoa 'ejqij B[ ap otjis omsim nn na B^zajsdBgap A Bazaj
-BdB anb jap^ans apanj •noiaB^Bdojd ns b A Bpno-ojoim bj b ojood
-saj pniíju^f BAiiBpj noa biujoj as nopBsnapno^ ap opnpon jg
'sainaisixaajd SBjnjanjjsa ap sanopBiJBA ap
B^BJj as 'sa^pijijjB ainanqBio^ SBJmanjjsa ap anb sbhi 'som^qBS Xoq
Bjseq anb o[ joj -soAiiaBaj so[ b u^qop as SBiduasap SBjnianjjsa sbuij
sb[ ap SBipnm szinb anb A 'a^namjBpnSaj opusuja^B 'sBJBp A sejiioso
SBpnBq anb sera BpBu ubij^a as oaia op^asnm p na anb Bindo
ssi[ÁBg -j^ -^ ^BnopoBj\[ ap soipnjsa so^; noa opjanaB ^q -pp
ap BJainbfcno oinamom nn ap BjoBx^ asBj bj Bqjnjjad ssmapB ío^ue;
-toxa nn sa jop^íij opoj anbjod 'osodaj ap opBjs^ na uotoeíij Avx\ on
'jo^ij ug -sajíopefij so^ ap aju^rajBioadsa '8B[jBiouopiA9 BJBdS
-saAní p aAJis as sa^na soj ap soAij^Baj so^ ap o^aaja jod jr
napand Bjqij B[ ap p38J9ASuejj nopBiJisa B^ na sapBpiJB[n^ajji
•bubq 'sntojnSuo snsdouSoju^^ ^p n^zBjoo p na sojjo
-son soraBjjnoana anb sbj omoa 'sa^uauBnuad sap^pioaxpq SBdojjosinB
sBpnsq sb^ noa 'eB^iSojojBd o ea^nuon 'sBptnaAajqos sapBpiJBp^SajJi
sb[ asjipunjuoo aqap on oj^j •sa^sjaAsnej) a^nanqBjana^ sodoajosmB
so}BJisa ap p3uipníinoj pBpmniinoa ap 'Bas o 'sBpBinoxjaj BjsBq A sap^p
-lo^ipq '8auuojiJB[Ba8a 'SbzSiz na SBjnoso sspuBq noa SBjqrj ap sana3
-tjo boj ap oun asa sg ^apjaid as npisaans Biaajjad ap ojaadsB oÁno

A SBJnaso s^pireq sb[ ap SBiouBisqns sb| na sapAinsap jeuo:sboo
na ua^jaAno^ s^jojobj sop so^ •sojijsodjds soj ap (noisnaisip joijai
-pa A uotoBsuapuoo) upioon^j. ajqop ap o upiovsuapuo^ ap popisuatm
jvnSfsap vj 'JB^ijqijoira ouisiuojouisb pp SBUiopB 'aanpojd v^ SBJEp
A SBjnaso SBpn^q sb[ ap uopBJiauadmo^ sq 'psppipoijad aju^puaad
-jos ns 'SBjnoso A SBJBp SBpnsq ap pBpiJBfnSaj ap^EJinips bj 'sbai;
-aadsaj sbuoz sb( ua 'jsb aaajBdssaQ •Bpzamajjna so[ A sodoj^osinB
A sodoJiosi soosip so^ anodmoasap jojjijqifoiui ouistuououisn ^g
•U91DBJIJJI 9p
soipam Bjainbsap^no jod o buuoxoub jod 'EoiuBoaui noisa^ jod SBpno
s^qoíp UE0OAO.id as naiqniBi íOAijaBaj ajuopoxa un sa BnipiJid B[
sap^na so^ aj)na 'sajop^fij ap e^uoion^os ap o soaijtpDa^ojd soiuoiujgj
ap uoioob b^ jod sajmripmiSuoj snpuo ap snajos anb odraai^ oiusiui p^
sajosuacisuvui svpuo ap svajns opmajqo soniaq ajuauqB^nanirjadxg
•Bjqij v\ Bpoj ap noiaDBJjuoa b^ ua A
uoiD3Bjjuoa ap SBpno sb^ na 'uoioBsuapuoa ap sojnpou so[ na s^ujsa
bb[ ap nopBn^uaaB b^ ap sbotsij souozbj sbj ap Bun iqB ajj 'jonanr
apijjadns ua a^nqijjsip as Bjm^ ap pBppueo euisiui bj anbjod 'o
-ijd p na anb opEjso opnnSas p na uoioBpjsa v\ BtJo^on sbui
'BaiisB[a Bzjanj ns b soniBnopuBqe B[ oSan]; A SBjSau bboujj uoa
Baii^Bp Binp Bun o^uaiujESjaASUBjj souiba'bj Bpipuojsip naiq B
opueno ig •gioij.iadns ap p^piun jod ssiJ^sa ap ojamnn p jo^sm sa
sand 'osodaj na o BpBÍBpj Bjqtj v\ na anb ainanrepijín sbui nasnae
as sEjnoso SBij^sa sb[ 'epjBjjuoa Bjqij -e\ ua 'utj ua lA uopoBJínoa ap
SBpuo sb^ ua 'n^pBsuapuoa ap sop^pou soj ua anb apnajdmoa ag
•Bjqij ^Aiiaadsaj bj ap
osodaj na o sopipuajsip sojuaraSas soj anb sajqBanuad sonara oj^d
'uopBSuapno^ ap sojnpou soj anb znj bj b ^sajqBanuad,, sbhi nos sspuo
-ojaira SB^ •BtusBjdoajBS jap jBjnapjsd ua 'Bjjijojpiq bj ap oiqniBo
A SBjjtjqijoiui sbj SBpoj ap eaiuojanis uopaeaj jod 'nopBsnapuoa
ap ojnpou jb aiuamBijBpunaas eBpBnijoj sepuo sbj ap jEUipnjiSnoj
nopB^sdojd bj anSisqns [esj3asubj^ Bpuo qaip y 'atvawjvsjaasuvj$
vSvdojd as vjnio tnin anb ap monatjndn vj uoo 'Bjqxj bj ap sapjoq
soj ap oun ua 'soaijajijad sojiisoaJBe ua osaaojd ja asjBpiui 'saauojna
'ajang ^sejio na anb sauiB BBjjijqijoxra SBnn na ajjnao nopBsuapuoa
bj osBa o^na na 'jBjjrjqijoim orasinojaurs jap sauopBja^jB A^x\ ojaj
•BjSaj bj iqB ag 'upionsuapuoo ap sojnpou soj ap sisauaS vj aptsaid
vuqif viusiui min ap svjjiuqtfojtu svj snpot ap otustuououis ti/j
•Bjqij bj ap uopBfBjaj A
nopBsuapuoa ap oijojBjpso ojnairaiAora nn na 'jpap sa 'sajB8jaASUBj)
SBpuBq sbj ap uaAiBA m na isisuoa uopEjsajinBui Boinn ns A ajisnjj
as ojnppn jap oaubuijoj osaaojd ja anb jaaainoas apan^ •sajiunj
so]jap ap ojjuap sajqsuBA sojBAjajur a sodraaii 'eajBjnSaj souara o
sbui 8ojbaj3^ui uoa 'soduiap sotjba ua OHis 'z3A Bjos Bnn ap iu adjoS
ap buijoi as on u^pBsnapuoa 3p ojnpou jg -goraixojd soosip soj ap
3)UBuimop ojuaiuiojoo noa 'sbhoz sejjo ap sssuadxs b aoBq as Bjqij
bj ap euoz Bnn ns uop^enapnoa bj anb bj3ubui ap 'jcjnpou ojund jb
uopaajip na sauoisuajsip o sBpipnoBg SBonnjtj ap anas Bnn 'ejqij bj ap
oSjbj oj b 'bjou 38 uptonsuapuoo ap ojnpou jap sisau^S bj

�entonces, que al "pasar" una onda de contracción o una micro-onda
cardíaca, los granulos de carmín ascienden y descienden, oscilan, pero
no avanzan.
La amplitud de las micro-ondas varía muchísimo más que su
longitud. Cuando se paraliza el corazón por excitación farádica soste
nida del vago o de los centros bulbares inhibidores, se puede percibir
microscópicamente una especie de desintegración de ondas de gran
amplitud, que comprenden a fascículos completos, a ondas de no
mayor amplitud que el diámetro de una sola fibra. Hay, pues, ondas
monofibrilares y ondas fasciculares. Las primeras son muy parecidas
entre sí; las segundas presentan, dentro de características constantes,
notorias diferencias. Experimentabnente hemos obtenido la transfor
mación de una onda fascicular en muchas ondas, sean monofibrilares,
sean multifibrilares, por cuidadosa micro disección de un haz miocardíaco en diminutos fascículos y hasta en sus fibras, separándolas a
lo largo y manteniendo por uno o por los dos extremos su conti
nuidad con el sincitio muscular del corazón. Si se disocia un haz en
medio de su trayecto, se puede observar al mismo tiempo la desinte
gración de una onda de gran amplitud (de cinco o más milímetros)
en numerosas ondas de pequeña amplitud (hasta de veinte mieras o
menos) y su reintegración por fusión de las micro-ondas neoformadas,
de suerte que ondas monofibrilares, o del diámetro transversal de
pocas fibras, aparecen entre la onda fascicular que las genera y la
onda fascicular que de ellas se originan.
La observación continua de un haz muscular, que comience antes
de aparecer las ondas, nos revela que la iniciación espontánea de
éstas —cuando se provoca mediante reactivos puede suceder otra
cosa—• ocurre a favor de un isocronismo de todas sus fibras. De ahí
que las ondas de gran amplitud antecedan a las micro-ondas mono
fibrilares. De manera que en esa primera fase, las ondas monofibri
lares o que se extienden a menos fibras que la del haz o músculo
en la que se forman, provienen de la división de ondas mayores. Pero
en una segunda fase, se originan directamente ondas monofibrilares.
Este proceso es posible provocarlo experimentalmente (acción mecá
nica, efectos de reactivos apropiados, influencia de la temperatura,
de la anoxemia, etc.).
Enunciaremos algunas reglas relativas a las ondas espontáneas
de "contracción" o provocadas mediante reactivos que operen a la
vez a lo largo de toda la fibra.
Regla primera. .— En los músculos no cardíacos de artrópodos,
las ondas se generan a partir de nodulos de condensación y son, ge
neralmente, isotópicas en el sentido de que surgen en el mismo extremo
de una fibra, de un haz, o de un músculo.,
En ciertos casos se nota alternancia de polos en la génesis de
salvas de ondas.
Regla segunda. —• Las ondas jamás son retrógradas, vale a decir,
no vuelven sobre la trayectoria recorrida, como si hubiera un período
refractario de conducción, y comúnmente se desvanecen en el extremo
de las fibras opuesto al de su origen, por un movimiento de retroceso
— 198 —

de las estructuras que la integran y acaso de cierto fluido intrasarcolemático.
Cuando la fibra está muy debilitada, la onda suele paralizarse
antes de llegar al polo contrario de la fibra y no se desvanece, pero
se deforma.
Regla tercera. — En un mismo haz muscular y aun en un mismo
músculo, las ondas que aparecen en cada fibra son inicialmente, a)
isócronas (surgen al mismo tiempo, con igual frecuencia); b) isométricas, o sea, de igual longitud; c) isodrómicas (se propagan en la
misma dirección) d) isotáquicas o de igual velocidad. Luego, las ondas
monofibrilares pueden no coincidir en su frecuencia, propagarse con
velocidad diferente, ser de distinta longitud, moverse en sentido con
trario, etc.
Regla cuarta. — Cuando por excepción una onda se origina en
medio de la fibra, se produce, inmediatamente de formarse, su bipar
tición y las dos ondas nuevas se dirigen a polo fibrilar distinto (son
opostipolares).
Regla quinta. — Cuando, también por excepción, se originan si
multáneamente dos ondas, una en cada extremo de una misma fibra,
se desvanecen en medio de ésta por interferencia.
Regla sexta. — La velocidad de propagación de las ondas es di
rectamente proporcional a la rapidez de su formación y se descom
pone en tres movimientos: a) movimiento acelerado; b) movimiento
uniforme; c) movimiento retardado. Prevalece el movimiento uni
forme.
Regla séptima. — La frecuencia de las ondas en una misma fibra
o en un mismo fascículo es inversamente proporcional a su longitud
e independiente de su amplitud.
Regla octava. —• La división de un fascículo en dos o más o en
las fibras de que está compuesto, no apareja el desvanecimiento de la
onda que en él se forma y que por él se propaga, sino que produce
la división de la onda primaria en tantas secundarias como particiones
o fibras tenga el mencionado fascículo. La longitud de onda se con
serva constante y la amplitud de las ondas secundarias es igual

¿^

a —, o sea, a la amplitud de la onda fascicular (A) sobre el número de
n
ondas neoformadas (n).
Inversamente a la regla anterior, si las fibras o pequeños hace
cillos se unen en un haz, las ondas primarias se pueden fundir en
una sola conservando su longitud; la amplitud es entonces igual a la
suma de las ondas menores.
Regla novena. — La división de las ondas monofibrilares es
siempre transversal y la división de las ondas fasciculares es siempre
longitudinal.
Los discos transversales no constituyen unidades en sucesión
periódica ni estratos naturalmente separables: desde el punto de vista
citológico, o sea, en términos de estructuras microscópicas, es indu
dable la continuidad de las miofibrillas, continuidad que se patentiza
tanto en músculos sometidos a las técnicas de coloración e impreg— 199 — -

�— 661 —

— 861 —

9 nopBjojoa ap SBOiuoaj sbj b sopiiainos sojn^enni ua o^ubj
ezpuajBd a anb pBpinuijuoa 'SBjjijqtjoini sbj ap pBpmuijuoo bj 3jqep
-npm sa '8B3ido38oj3iin SBjnjanjjsa ap souiuuai as 'B98 o
B^siA ap o^und ja apsap zsajqejedas ainauíje^nieu sojBjjsa tu
upisa^ns na sapepian ua^njiisuoo oa S3jbsi9asub.ii soasip
•jBuipniíSnoj
9jdinais 89 sajejn^pssj SBpuo 8B[ ap uoisiAip bj a" jBSjaASUBJj
sa saaBjijqijououi SBpuo bbj ^p npisiAip vj — "VNaAON
•s^jouaui Bpuo sbj ap einns
bj b jeráfr saauojua sa pniíjdure bj ípnijSuoj ns opuBAjasao^ B[oe Bun
na Jipunj uapand as seiieunid sepuo sb[ 'zbij un aa nann as ^ojjp
-aoBij souanbad o SBjqij sbj is 'joiaajuB ejxidj bj b aiuatuBSjaAuj
• (u) SBpBinjojoau SBpuo
n
gp ojaumu j9 ajqos (y) jejnopsej Bpno bj ap pniíjdrae bj b 'bss o '— b
pnSí sa SBUspunaas SBpno sb[ ap pmijduiB B[ A a^uBjsuoa - baj^s
-uoa as Bpuo ap pnnSuoj B^ -o[nojosBj opBuoiou^in p BSnaj SBjqij o
eanoppjBd omoo seuBpunaas sbjub; na euemud Bpuo B[ ap uoisiAip B{
aonpojd anb ouis 'B^Bdojd as ja jod anb A buijoj as \? na anb Bpuo
B[ ap ojuamiiaauBAsap \o eÍ9JBde on 'ojsandrnoD Bisa anb ap sejqij sb^
U9 o s^ra o sop U9 o^n^iDSBj nn ap uotsiAtp ^j •— *vavxdo V^^a^
•pnjijdiuB ns ap ajuaipuadaput a
pnji^uo^ ns b puopjodojd a^uauíBSjaAui sa ojn^psBj otnsira nna^o
Biqij Brasiui Bun na SBpuo sbj^ ap Biouanoajj b^ — "viviiiaas V^oa^
•amjoj
-ron ojn^iratAora \a aoapAajj -opBpjBíaj oinairaiAora (a í^tnjojiun
o^uanuTAOUi (q íopBja[aoB o^uaxraiAoui (b : soiuaiuiiAoni sgjj na euod
-uioosap 98 A u9pBru.ioj ns ap zapidBJ b^ b jBuopiodojd ajuaraBjoaj
-tp sa sspno sb^ 9p u9ioBSBdoad ap pBpioojaA ^j — *vxxas ^n^a^
•Biauajojj3}ut jo¿ B;ea ap oipam na uaoauBASop os
'Bjqij Btnsim Bun ap oraajjxa Bp^o na Bun 'SBpuo sop ajuauíBonBijntn
-is ubui3ijo 38 'uopdaDxa jod ngiquiBi 'opu^n^) — •vxNinó va^a^
* (eajBjodpsodo
nos) ojnpsip JBfijqij ojod b naSoip as SBAann s^pno sop sbj A nopn
-jBdiq ns 'asjBinjoj ap ajnouiBiBipouiUT 'aonpojd as 'Bjqrj bj ap oipam
na BuiSuo as Bpuo cun nopda^xa jod opusn^) — 'vxavn^ v^^a^j
•oja 'oijbj^
-uo3 opijuas ua asjaAom 'pn^iSuoj B^utjsip ap jas 'aiuajajip p^ppojaA
uoa ssjBSBdoad '^pnanoajj ns na jrppmoa on napand sa^Bjijqijonom
sspno 8b^ 'oSan^ -pBppopA p^nSí ap o svoinbvtost (p (nop^ejip Bmsim
v\ na UB^Bdojd as) sv^iiuouposi (a ípnjiSuoj ^BnSt ap 'Bas o 'st^oiut
-autosi (q t (Bpuanaajj [BnSí noa 'oduiap omsim \v uaájns) svuojoosj
(b 4aju9uip3ptui nos Bjqij BpBD na uaoajBcIe anb SBpuo sb^ 'opnosnuí
OUI8TUI nn ua nn^ A jBjnasnux zbt[ orasiur un u^ — *vaaDaax v^oa}J
•BUIJOpp 98
ojad 'aaauBAsap as on A Bjqij n\ ap otjbjjuoo ojod p jBa[^ ap sajuB
asjBzi[BJBd 3[ans Bpuo b{ 'BpBji^iqap Anm Bjsa Bjqij b^ opnBn^
•O0IJBUI9[O0
í opm[j ojjap ap oseas A UBjSajur v\ anb SBjn^aiujsa sb^ ap

osaooJjaJ ap oinainnAom un jod 'naSuo ns ap ^b ojsando SBJqij sbj; ap
oraajjxa p na uaoauBAsap qs a^nanrnnuioa A 'uopanpuoo ap otJBjaBjjaj
opouad un BJaiqnu is ouioa 'Bpijjooaj BiJo^oaiBJ} B[ ajqos uaApnA on
'jpap b apA 'sBpBj^^j^aj nos sbuibí SBpno SE^ •— •vawn^as v^^ají
'sepno ap sba[bs
ap sisauaS B[ na sopod ap BpuBujajp bjou as sosco sojjap u^
•O^nasnra nn ap o 'z^q nn ap 'Bjqij bou ap
oraajjxa omsini ¡a na uaSjns anb ap oppnas ¡a ns svoidptost 'aiuaui[Bjau
-aS 'nos A uoioBsuapuoa ap sojnpou ap JijJBd b usjauaá as s^puo sb^
'sopodoiiis ap sooBipjBD on soinaenin so[ ug — •vaaiviiH.í v^3}¡
•BjqiJ B[ BpOJ 9p ogjBJ O[ B Z9A
Bf b najado anb soAijaBaj aju^tpaui SBp^ooAOjd o ttuopoBJjuo3^ ap
SBauBjuodsa SBpuo sb^ b SBAtjBpj 8B[8aj 8BunS[B somajBiaunu^
•(•0J9 'BIUiaXOUB B[ 9p
'BJnjBJaduiai b^ ap epuanjjut 'sopBtdojdB soAii^^ai ap sojoaja 'boiu
-Boaui nop^e) ajuaui{BinauiiJadxa opBDOAOJd ajqísod sa osaaojd ajs^
•s9JB[ijqijononi e^puo ajuaraBjoajip ubuiSijo as 'asBj ^punSas snn na
OJa,j -sajoiBUi SBpuo ap noisiAip B[ ap uauaiAOjd 'nenuoj as anb bj na
o^n^snm o zsq pp B[ 9ní&gt; s^jqi^ sonara b uapuapxa as anb o sajB[
-ijqijououi SBpno sb[ 'as^j BJanirjd Bsa na anb BjauBin ^q -89JB[ijqij
-ououi s^puo-ojoira sb^ b UBpaaajuB pniíjdniB ubjS ap sepno sb[ anb
iqB 9Q 'Sejoi^ sns sepoj ap ouisiuojoosi un 9p joabj b ajjnoo •—eso
Bajo japaons apand soAi^oBaj ajUBipoui BooAOJd as opuBno— sb^s
ap eanejnodsa uoiospiuj ej anb BJ9A9J son 'sepno sbj jaaaiede ap
saine aouaiuioa anb 'jejn^snm zbij nn ap ennpnoa nopBAjasqo ^j
•ubuiSijo as sejja ap anb jBjn^psej epuo
bj A BjanaS sej anb JtejnatasBj epno bj aajua na^ajedB 'sBjqrj eeood
sp JBSJ3A8UBJ) ojjauíBip jap o 'BajBjijqrjououi sepno anb aiians p
'sBpBuuojoau eBpno-ojaim sbj ap uoienj jod uoioBjSojupj ns A (sonam
o SBJaira ajuiaA ap bjsbij) pnjijdniB Bnanbad ap sepno SBeojaranu na
(soJiamjjim sera o o^nta ap) pniíjdme ubjS ap Bpuo Bun ap uoiobjS
-ajuisap bj odiuatj oinsiui je JBAJasqo apand as 'oiaa^Bjj ns ap oipam
na zBq nn eposip as tg "uozbjoo jap jejn^snm oiipms ja uoa p^pmn
-ijnoo ns soui^jjxa eop soj jod o oun jod opuaiua}UBui A oSjbj oj
b 8B[opuBJBdas 'SBjqTj ens na Bisen; A sojn^iosej sojnuiraip na ooBip
-jbooiui zBq nn ap uopoasipojoira esopepm^ jod 'sajvjijqifií^niu ne^s
'sdjnjijqffouoiu neas 'eepuo seij^nra na uojnotosvf npuo Bnn ap nopera
-jojsubj} ej opmajqo soraaq aiuanqeinamijadx^ 'SBi^naj^jip sbijojou
'891UBJ8UOD 8B3IJSIJ9ÍOBJBD 9p OJ^Uap 'UBJUaS3jd SBpUlláaS Sej ÍJ8 3JJU3
seppajed Anm nos sejannid sb^j •sajvjnoiosvf svpuo A sajojiuqifouotu
snpuo 'sand 'jÍbjj '^jqij ejos enn ap ojjatuBip ja anb pniíjdme joXem
on ap sepno e 'soja[dmoo soynaiosBj b uapuajdraoa anb 'pnji[dtuB
ubjS ap SBpuo ap uppBjS^juisap ap apadsa Bnn ajuaniBaid9osojoim
jiqpjad apand as 'sajopiqiqut sajeqjnq sojjuao so[ ap o o^ba jap Bpin
-ajsos eatpejej uoiaBjpxa jod uozbjoí) J9 ezijBjed as opuen^ ^pniiSnoj
ns anb senz ouiisjqanni buba SBpuo-ojoitn sej ap pniíjdme e^
•ubzubab
on
ojad 'nejpso 'napnapsap A uapuapsB njnuea ap eojnnejS soj
'BOBipJBO
Bpno-oaoTuí enn o uojDOBjjnoa ap epno enn ujesed,, je anb 'saouojua

�nación como in vivo. La simultánea percepción microscópica por
transiluminación y episcopía lo acusa bien en las micro-ondas car
díacas. Si al observarse in vivo una fibra muscular, se la somete a
los efectos del alcohol, se asiste a una notable acentuación de las
estrías longitudinales y se advierte que las miofibrillas no se inte
rrumpen a nivel de los telofragmas. En muchos animales —y excelente
material es la larva de Chironomus— se revela perfectamente la
continuidad miofibrillar a través de los discos e inofragmas con una
sencilla variante de la técnica de Cajal para la investigación del apa
rato de Colgi. Basta fijar larvas enteras, músculos pequeños o lami
nares o fragmentos delgados de músculos en una solución de nitrato
de uranio (1 a 2 %) en agua y alcohol a partes iguales, durante 10
a 12 horas; luego de rápido lvaado, sumergir las piezas en solución
acuosa de nitrato de plata (1'5 a 2 %), las cuales deben permanecer
en la estufa a 37 entre tres y siete días; por último, se reducen, etc.
como siempre. Así tratada una larva de Chironomus, por ejemplo,
previamente mantenida en agua límpida hasta que su intestino se
vacíe, se percibe con absoluta nitidez la sucesión longitudinal de
segmentos filiformes argirófilos y argirófobos en continuidad, más
densos y espesos los primeros que los segundos.
Por errores cometidos con la técnica del cloruro de oro,
D'Ancona (1932) extrema su prevensión respecto a las imágenes que
de la fibra muscular estriada se tiene a favor de las técnicas de im
pregnación, pues hay fórmulas de éstas de no menos fidelidad que las
de coloración.
No hay prueba suficiente para admitir el sarcómero como unidad
citológica y funcional. Y en cuanto al desdoblamiento fisiológico del
sarcostilo y el sarcoplasma, nos parece un artificio de concepto:
cuando se contrae la fibra, no se nota ningún doble comportamiento.
Sólo puede observarse cierta independencia de la actividad del sar
costilo y del sarcoplasma en los casos de anisocronismos miofibrillar.
Y aun en tales casos, los sarcostilos presentan una especie de vaina
sarcoplasmática que normalmente se continúa con todo el sarcoplasma
miofibrillar. No se percibe un completo aislamiento de las miofibri
llas. 1 alcohol las separaría por deshidratación singularmente del
sarcoplasma.
En músculo de Hydrophylus piceas, puesto en plasma sanguíneo
del mismo insecto o en albúmina de Meyer (proceder de Merkel)
Ranvier creyó notar, en el disco espeso (anisótropo) adyacente a la
onda de contracción, bastoncillos inclinados en sentido inverso los
unos en relación con los otros.^
E] análisis de ondas amortiguadas en su velocidad y de lenta
formación y desvanecimiento, simétricas o asimétricas, permite pre
cisar, 1., que no hay inversión de banda isótropa y anisótropa, admi
tida antes, negada actualmente; 2., que todos los "estratos", bandas
o discos se acortan y ensanchan; 3., que los telofragmas, desde luego,
se aproximan en la onda y se separan en los segmentos pre y postondulatorios; 4., que la onda no termina bruscamente en los telo-

— 200 —

fragmas; suele verse con nitidez esto en los declives anteriores y pos
teriores de onda paralizada o de movimientos muy enlentecidos.
Las micro-ondas del corazón de aves y mamíferos son de movi
miento más complejo que el de las ondas de contracción de los
músculos de los artrópodos. En este caso, la propagación de la onda
es aislada: nace y muere en una misma y sola fibra. En el miocardio,
por su estructura sincitial, las ondas no tienen limitación alguna de
origen y trayectoria, surgen en cualquier sitio y se propagan en
cualquier dirección. Sin embargo, a partir de un foco de mayor auto
matismo, sea del corazón in toto, sea de una de sus grandes regiones,
sea de un haz o de un segmento de Weismann, la ondulación se pola
riza según el gradiente del automatismo. Discutiremos en otro lugar
la significación de la automática emanación de ondas, en fibras car
díacas y no cardíacas.
El trayecto recorrido por una onda a lo largo de las fibras miocardíacas varía mucho y no está en relación con la dimensión de la
misma. Obsérvanse ondas pequeñas que recorren grandes espacios y
ondas grandes (fasciculares) que recorren pequeños espacios.
Ondas isotáquicas e isométricas que se propagan en opuesta
dirección pueden transponer distancias diferentes, sean o no iso
crónicas.
En un mismo haz pueden coexistir: a) ondas isométricas e iso
táquicas; b) ondas isométricas de igual y de distinta permanencia
o duración; c) ondas anisométricas e isotáquicas; d) ondas anisométricas y anisotáquicas...
En centros o focos de automatismo, sea en los que normalmente
rigen y regulan el ritmo de todo el miocardio, sea en centros o focos
que surgen en la desintegración de la actividad globalmente coordi
nada, hemos observado que los trazos anisótropos u oscuros de las
miofibrillas se aproximan y condensan longitudinalmente, de manera
que se forma una zona más oscura, de diámetro algo mayor, que se
destaca del resto de la fibra. De ahí hemos visto surgir micro-ondas
que se propagan en una, en dos o en más direciones. Tales microondas- aparecen más claras que los nodulos de condensación o de
automatismo y también que el segmento de la fibra en reposo o en
relajación, singularmente cuando se examinan por episcopía.
En un segmento de Weismann se pueden discriminar fisiológi
camente dos partes: una de automatismo y otra de conducción (el
microcentro de automatismo sería un nodulo de condensación pul
sante).
En todas las fibras del miocardio, hay un automatismo inmanente.
Cuando se libera el corazón de la influencia reguladora de los nodu
los de Keith-Flack y de Aschoff-Tawara (y para ello basta una
sostenida excitación de los vagos) bajo microscopio se acusa un pro
gresivo surgimiento de focos automáticos, los cuales pueden llegar a
ser centros independientes de emanación de micro-ondas. En tales
casos, nótanse arritmias extremas reversibles, aun miofibrillares, las
que estudiaremos en otro capítulo y que son esencialmente de dos
tipos: a) arritmias por diferencia de tiempo en la contracción de las
— 201 —

�— ios —
sbj ap uoiaoBijuoD B[ na odruap ap Biauajajip jod sbiiuhjjb (b :sodp
eop ap aiuamjepuasa nos anb A ojnijdsa ojio na soraajBipnisa anb
8bj 'sajD^jijqjfoiui uno 's^jqisjanaj svwaujxa svttutijuv asuBjou 'sosea
sajei u^ •SBpuo-oJOira ap uppeuBma ap sainaipuadapur sojiuaa jas
e jeSajj napand sajBna soj 'soapemoine soooj ap oiuaiun^jns oAisajS
-ojd un BsnoB as oidoasojaim ofeq (so^ba soj ap uoioBjiaxa epiuaisos
enn B^seq ojp caed ^) BJBAiBj^ijoqasy ap ^ ^^Bj^-qip^ ap soj
-npou soj ap BJopejnSaj epuanjjuí bj ap upzejoa ja ejaqij as opuen[)
•aiu3nBmui orasiiBraoine un Xeij 'oipjBaoim jap SBjqji sbj SBpoi ng
• (aiues
-jnd uppesuapuoa ap ojnppu un Bijas otuspvuiojno ap ouítiaoojojui
ja) uppanpuoa ap bjjo A omspBmoinB ap Bun tsaiJBd sop aiuamBa
-iSpjotsij jeuimijasip napand as nuerasp^ ap oiuam^as un ug
•eidoasida jod ueniuiBxa as opnena aiuamjBjn^uis 'uppBfBjaj
na o osodaj na Bjqij bj ap oiuam^as p anb uaiqniBi A owspviuojnn
ap o uptovsuapuoo ap sojnppu soj anb SBJBp sbiu naaajBde SBpno
-oJ3iui sa^j^ 'sanopajip sem na o sop na 'Bun na UBSedoad as anb
SBpuo-oJOini jigjns ojstA soma^ iijb 3q 'Bjqi} B[ ap ojsaj pp ea^isap
as anb 'jo^bui oá{B oajaiUBip ap '^añoso seta buoz enn enuoj as anb
BJauBin ap 'ainanqBuipnií^no^ UBSuapuoo Á UBinixojdB as SBjjijqijoiui
sb^ ap sojnoso n sodojciosme sozbjj so^ anb opeAjasqo somaq 'epBU
-ipaooo ^^u^tnpqojS pBpiAijoB bj ap nopBJt^ainisap B[ na uoSans anb
soooj o soajuao na Bas 'oipjBooira p opoj ap otujij p nB[n^aj Á
ainaai^niíon anb so^ na eas 'omsi}Bino)ne ap soaoj o soajuao u
• • • svombojosiuv Á
-ostuo sspno (p isvombvjost a sootijaiuosttm sspno (o inopejnp o
Bpnaneauad Bjupsip ap Á ^n3i ap SBOiJjamost eepuo (q isvojnbnt
•ost a svoijjatuosi sepuo (b unsixaoD napand zBq ouisini un ug
•svjiuoio
•ost on o neas 'ga^uajajip SBpne^sip jauodsuBJi napand
Bisando na usS^do^d as anb svoiujaiuosi a svoinbptosi sepuQ
•soioBdea souanbad uajjtooaj anb (saJB[noio8Bj) sapnsj^ eepuo
i. sopsdsa sapuBa^ uajjoaaj anb senanbad s^puo asuBAJasqQ -buistui
b[ ap n^isnamip b{ noa n^pspj na Bjsa on A oqonuí buba sBOBjpjBa
-oim SBjqij 8B[ ap oSjb[ oj b epno enn jod opujoaaj ojaaÁBJ^ [^
*SB3BipJB3 On A BBOBip
-JB3 SBjqrj na 'sepuo ap noiaenema eaiiemoine b¡ ap uoiaBoijm^is e[
je^n^ ojio ua souiajijnosiQ •ouispBiuojtiB pp ajuaipejá p unáas bzij
-epd as uoioB^npuo b^ 'uuBUisia^ ap ojuautáas un ap o zeq un ap eas
'sauoiáaa eapuBJá sns ap Bun ap eas 'ojoj ui nozejoa pp eas 'omst^m
-ojnB jo^em ap oaoj un ap jtjjed e 'oSjeqma nig 'nopaajip
na UBS^doíd as A opis jamb^na na ua^ins 'btjojo3Íbji A
ap Bun^jB uoioBjirai^ uauap ou sepno se^ 'pppnis ejnjonajsa ns jod
'oipjBOoiin p u^j 'Bjqij e^os A emsim enn na ajanm A aoBu :epB[sie sa
epno e^ ap uopB^Bdojd v\ 'osea a^sa u^ *sopodoj}je so[ ap so^n^snm
soj ap uoiooBJiuoo ap sepno se[ ap p anb ofa^dmoa sem oiuaiui
-iaoui ap uos sojajiuiBui A saAB ap nozejoa pp SBpno-ojaim se^
•sopiaajuafua ^ntu soinaimiAom ap o epezi^jed epuo ap saaoiiaj
-sod A saJoija^uB saAipap so[ na o^sa zapi^iu uoa asjaA ajana í^

— 00^ —
-o[3} soj na ainameasniq Bujauaj on epno bj anb '0-f- ísoiJojBjnpuo
-isod A ajd sojuatuSas soj na ne^^das as A epno b¡ na nennxojde as
'oSan^ apsap 'sem^ejjo^a) 8O[ anb 'o'g ^neqanesaa A ubjjo^b as sooeip o
SBpn^q 'ltsojBjjsa,, bo[ sopo) anb *o-jj íajuara^enjae epeSan 'saine epii
-rape 'edojjosine A Bdojj^sr epa^q ap uoisaaAui jÍBq on anb '^••[ 'jbsio
•ajd ajiouad 'seauianiise o SBaiJjainis 'oinainnaaneAsap A noiaenuo^
Bjuaj ap A peppo[aA ns na SBpBnSiiJoniB sepno ap sisi^ene [^
•sojjo so^ noa nopepj na soun
soj osjaAui opiinas ua sopenrjonr sojjpnoiSBq 'noiaoBjjnoa ap epuo
B[ e aiuaaeXp (odojjosiuB) osadsa oosip p na 'jbjou oÁaj^ aatAue^
(ja^fja^j ap japaaoad) Jaiaj\[ ap Buimnqje ua o oiaastn omsini pp
oaumSuBS emsejd na oisand 'snaotd snjÁi¡dojp^fj ap ojnasnuí u^j
•BUISB[dO0JB8
¡ap aiuauíjBjnSuis uppBiejpiqssp jod eiJBJBdas sej ¡oqo^js j^ 'sbjj
-tjqtjoini 8B[ ap ojuaitUBjsiB ojajdinoa nn aqpjad as o^[ UBjjijqijoira
emsejdoajes p opoi noa ennyiuoa as aiuanijeauon anb ^apBniSBjdoojBs
buiba ap aiaadsa enn UBjuasajd so^usodjbs soj 'sosea saje} na nne ^
•jBj^ijqtjoini somsTUOJaosiue ap sosea soj na eoisejdoaJBs pp A oji^soa
-jes [ap pBptAiiae ej ap ^puapnadapui e^jap asjBAjasqo apand ojpg
•ojuaiuiBjJoduioa ajqop unSuiu bjou as on 'ejqij bj aeJinoa as opnena
¡oida^uo^ ap oioijijjb nn a^ajed son 'buisb[¿oojbs ja A ojrjsoaaBS
jap oaiSpjoisrj oiuairae^qopsap je oiuena na j^ "jBnopunj A eaiSojoiía
peptun oiuoa ojampaJBS ja jijiuips ejed ajuaioijns eqanjd Áei\ o^¿
'uopejojoa
ap
eej anb pepijapij sonam on ap seisa ap sejnnuoj iBq sand
'npiaeu^ajd
-un ap eeamaai sej ap joabj b auaij as epeuisa jejnasnm Bjqij bj ap
anb sanaSemí sej e ojoadsaj uoisuaAajd ns emajixa (^6t) Buoauy(Q
'ojo ap OJnjoja jap eain^ai ej uoa soppanioa sajojja joj
•sopunSas soj anb sojamijd soj sosadsa A sosnap
sem 'pBpinupuoo na soqojpjtSje A soji^oji^jb samjoji[i| soinanr^as
ap jBuipnjiáuoj upisaans ej zappm einjosqe noa aqpjad as 'aiaeA
as oupsajuí ns anb Bjs^q epidmij en^e na BpruajuBiu aiuametAajd
'o^dinafa jod 'sntuouojiif^ ap bajbj ean epeiej) isy 'ajduiais ouioa
•0}3 'uaonpaj as 'ompjn jod ísBip ajáis A saji ajina 0¿g e Bjnjsa bj na
jaaanemjad naqap sapna sbj Í{o/Oz b tl) &lt;*iejd aP ojbjjiu ap esonae
uppnjos ua sezaid sbj Ji^janins 'opBBAj opidej ap o^anj íSBJoq ^j b
01 ajuBjnp 'sa^en^í saiJed b joqoaje A en^e na (% Z B I) oiuBjn ap
ojbjjiu ap upianjos eun v^ sojnasnm ap sope^jap soinam^ej^ o sajen
-iiuBj o souanbad sojnasnm 'sejaina sbajbj Jbíij Bjs^g 'I^jo-Q ap ojbj
-BdB jap uoioBopsaAui bj BJBd [bíb^ ap earaaai ej ap ajuBUBA ej^pnas
enn uoa sbuiSbjjoui a soasip soj ap saABJ^ b jejjijqijoim pepinnr;noa
ej ainauíBiaajjad epAaj as —^nwouojiy^ ap bajbj ej sa jBiJajem
aiuapaxa A— sajemiuB soqonur u^ •seraBjjo[ai soj ap jaAtn b uadumjj
-aini as ou sejjuqijoiui sbj anb aijaiAps as A sapuipnjiáuoj setjisa
st?[ ap uppeniuaae ajqeion enn e ajsisB as 'joqoajB jap sojaap soj
b aiamos bj as 'jBjnasnm Bjqij enn oaia ttt asjBAjasqo [b tg *seaBip
-jea sBpuo-ojaim sej ua naiq ssnae oj eidoasida A uppenimnjisneji
jod Boidoasojoiur nppdaajad Baueijnmis wj -onm m omoa uop^u

�fibras o de las miofibrillas; b) arritmias por diferencia de intensidad
de reacción de las fibras y de la miofibrilla en contracciones simul
táneas.
Además de los gradientes normales del automatismo generador
de ondas, es posible la existencia de otros gradientes. El automatismo
que predomina primero, supongamos, en A y que regula las zonas B,
C, D... puede disminuir y pasar a ser regido por el automatismo
de B, C, D
Obsérvase también alternancia en el predominio de
los centros automáticos y a consecuencia de ellos, cambio de la pola
rización de las micro-ondas cardíacas.
En los fascículos musculares, el anisocronismo presenta muchas
variantes: a) ondas de distintas fibras que se inician simultáneamente
y que luego de un cierto trayecto, unas se adelantan a otras; entonces,
la duración no es la misma; b) ondas de distintas fibras que se su
ceden a brevísimos intervalos y por diferencia de velocidad primero
y por uniformarse los movimientos después, se desplazan al final de
su trayectoria como una sola onda de amplitud igual a la de la suma
de todas ellas; c) ondas anisócronas inicialmente, que, recorrido
cierto trayecto, se acompasan para nuevamente ser anisócronas; d)
multiplicidad de ondas no acordadas, que se mueven en fibras dis
tintas, unas en la misma dirección y otras en dirección opuesta.

Señalaremos dos tendencias opuestas respecto a las relaciones
entre la estriación y los procesos íntimos de la contracción muscular:
la antigua de Merkel, según la cual las estrías transversales se des
vanecerían en cierta fase avanzada de la contracción y la de algunos
investigadores actuales, como Lutembacher y Carey, para quienes las
estrías serían puramente funcionales, nunca constitucionales.
Cuando se hace el examen microscópico in vivo, hay que tener
presente —y sobre ello llamó la atención Ranvier— que una misma
banda es oscura o clara según el enfoque y juego de iluminación. En
larvas de Chironomus sobre la cual recaen las investigaciones de Lu- tembacher, hemos notado que existe una sola estría transversal in
variablemente oscura, bien oscura; y es la que corresponde a los telofragmas. Estos cambian mucho en sus relaciones recíprocas de acuerdo
con las fases funcionales de las fibras; ya se ditribuyen de modo uni
forme, a igual distancia entre sí; ya forman períodos de^ a dos o de
a tres, con espacios idénticos o no. Puede ocurrir que en un plano
superficial de enfoque aparezca como banda oscura única lo que fon
el mismo aumento se percibe, en plano profundo, como banda clara
limitada por dos líneas bien negras. Para evitar confusión y malen
tendidos es que Kanvier prescindió de las denominaciones discos os
curos y discos claros, prefiriendo la expresión "discos espesos" y
"discos delgados" (épais, minees).
Las denominaciones "discos oscuros", "discos claros" —o bandas
— no se prestan a confusión cuando se alude a fibras teñidas o re— 202 —

veladas mediante las técnicas de impregnación. Es indudable que en
la fibra muscular estriada la reacción a los colorantes básicos, neutros
o ácidos no es homogénea ni es idéntica en toda ella la argirofilia,
luego de convenientemente sometida a los fijadores.
Con su teoría de las dos membranas constitucionales de la fibra
muscular estriada, Lutembacher explica la alternancia de bandas os
curas y claras según que se ilumine y enfoque las crestas o los valles
de los pliegues transversales de dichas membranas: "Lorque l'éclat
de lumiére correspond au sommet de l'aréte transversale, la partie
céntrale de la dépression demi-cylindrique apparait comme une large
bande obscure: elle se projette sur les ondulations longitudinales dans
la región qui correspond aux disques épais des auteurs clasiques.
L'éclat de lumiére passe par l'aréte transversale; il se projette au
niveau de ce qui serait le disque minee" (2). Modificándose la ilumi
nación, quedarían en la sombra crestas de los plegamientos transver
sales y el aspecto de las bandas cambiaría. El recoupement optique de
los dos sistemas de ondulación superpuestos —el de la membrana "a
cannelures" transversales y el de la membrana finamente plegada en
dirección longitudinal—• explicarían la doble estriación, la pertene
ciente a los llamados inofragmas, bandas o discos, etc., y la pertene
ciente a las denominadas miofibrillas o sarcostilos.
Con aceto-celulosa reproduce Lutembacher imágenes similares a
las de la fibra muscular estriada. Pero esta similitud como la totalidad
de las interpretaciones en las cuales el autor funda su negación de
la real existencia de las miofibrillas y su teoría de que la fibra se
compone de dos membranas, una que se pliega longitudinalmente y
otra de plegamiento transversal, no va más allá del plano de las apa
riencias. Desde luego, quedan descartados los pliegues del sarcolema,
que no es lo que ahora entra en juego. Comprometidas por una con
cepción original, pero falsa, hay en la obra de Lutembacher obser
vaciones exactas. Entre ellas están las relativas a las ondas de con
tracción en la larva de Chironomus que documenta microcinematográficamente: "Les ondes de contraction sont caractérisées par des
boules contráctiles qui se déplacent a travers la fibre, suivant toute
sa longuer, ou une partie de cette longueur. Les ondes se reproduisent
dans le méme sens ou dans des sens opposés. Parfois, deux ondes se
déplacent sur une méme fibre, simultanément" (3). También es ver
dadera la existencia de plegamientos longitudinales. Nosotros los ob
servamos, pero no coinciden con las estrías como para poder explicar
éstas por aquéllos. No es una lámina cuyos pliegues dan la ilusión
óptica de estrías, sino miofibrillas tendiendo a disponerse en lámina
ondulante cuando su contracción es anisócrona y de diferente
intensidad.
En una serie de publicaciones, E. J. Carey (1936-1942) viene sos
teniendo una concepción personal de la teoría ondulatoria de la con(2)R. Lutembacheb. — Structure da muscles striés. — Masson et Cié. — Paris, 1928.
Pág. 21.
(3)Loe. cit. Pág. 99.
— 203 —

�"8Z6I '*!J8I — '8ID

— sos —
•66 ^?

(S)

sapsmu sap

-noo bj ap BiJojB[npuo bjjo3j bj ap puosaad nopdaonoa Bun opnainaj
-eos auaiA (^f'6l"96l) -^9JB;) •[ -^ 'ssuopBoijqnd ap aijas Batí u^
•pBpisuajuí
9}U9i9jip ap A buo.toosiub sa uopoBjjuoo ns opucno ajuFjnpuo
buiuibj na asjauodsip b opuaipnai sBjjMqijoiui ouis 'sBijjBa ap Boijdo
uoisnji bj nep eanSaijd soXna butuibj enn sa o^^ #sojjanbB jod
jBoijdxa japod Bjed orao^ SBjjjsa sbj noo nappnioo ou ojad
-qo boj 8ojiosoj^[ •BajBuipmi^noj sojuainiB^ajd ap Bpna^sixa bj
-J3A 8^ n^iqnrej^ *(g) tljnaraanB:ijnun8 'ajqtj amara aun jns inaoBfdap
as sapuo xnap 'siojjbj -sasoddo suas sap snsp no suas amara aj suBp
jnastnpojdaj 98 sapno sa^ •jnanSnoj ajjao ^p aijj^d aun no 'janSno^ bs
^^noj ^uBAins 'ajqij b^ saaABa^ b ^uaoBpiap ^s mb sajxjoBjjnoo sajnoq
sap jBd saasija^oBJEa jnos uojjddujuoo ap sapuo 89q,, : ajuarasoijEjg
-ojBuiaupoa^uu Biuamnoop gnb sntuoiiouiijj ap bajbj B^ u^ uoi^ovij
-UOO &amp;p SVpUO 8B[ B 8BAT)B[9J 8B^ OB^89 8B[J8 ai^U^J 'SBJOBXa SaUOTDBA
-jasqo j9qDBqniajn'j ap Bjqo b^ U9 Xbi[ 'Bs^j ojad 'p^uiSuo noiodo^
-uo Bun jod SBpjiauíojdrao^) -o8anf na Bjjua BJoqB anb oj sa ou anb
pp sanSai^d so^ eopBiJBasap nepanb 'oSan]; apsaQ -S
sv.\ ap ouB[d pp b^[b sboi ba on '[B8jaA8nBjj ojnaimBSajd ap
jÍ 9inatnpnipnjinoi B^ai^d 98 9nb Bun 'sBnBjqmota sop 9p ^nodino
as Bjqij B^ anb ap Bijoa^ ns A SB^wqijop^i sbj ap Biona^sixa p3aj bj
ap uopBáau ns Bpnnj jo^n^ p sa[Bno sb[ na sauoi^Bjajdjajuí sb^ ap

— Z0^ —
-9Jt o SBpraaj SBjqij b apnjB as opinma noisnjnoa b HB^sajd as oa —
SBpnBq o— k80jbjo soasipJ5 ^so^naso soasrp,, sauoioBuiinongp svj
"(saomuí 'si^da) &lt;t8opBSjap so^sip,,
A &lt;t8osad8a soDstp,, noxsajdxa bj opuaiaijajd 'sojbjd eo^stp A soan^
-so soasip sauoioBuitnouap sbj ap oipupsajd joiaub^j anb sa sopipuaj
-uajBtn X noienjuo^ jb]ta3 bjbj -gBjáan naiq ssanij sop jcod BpBiimij
BJBp Bpneq omoa 'opunjojd oaBjd na 'aqpjad 98 ojuamnB otnsiui ja
noo anb oj Boiun bjiio^o Bpu^q ora00 BozajBds anbojua ap [eioipadns
ouB[d un H9 anb jyjjnoo apan^ éon o so^ijuapi sopBdsa noa 'sajj b
ap o sop b ap sopopad ubuuoj bá íjs ajjua BpaBjsip jBn^í b 'aauoj
-tun opom ap ua^nqijjip as bá íSBjqij sbj ap sajBuopunj sasBj sbj noo
opianos ap SBOojdj^aa sanopsjaj sns ua oij^mu uBiqui^a sojs^ swaS^ij
-opj soj b apuodsajjoa anb bj 89 X íBjnaso uaiq 'bjiioso ^jnamajqBUBA
-ni [BSjaAsiiBjj Btjjsa bjos Bun 9)81X9 anb opsjou souiaq 'jaqoBqmai
' -irj ap sauoi3B^i}8aAui esj uaBoaj [Brío bj ajqos sntuouojtif^) ap sbajbj
n^ •uppButuinji ap oSanf jÍ anbojua ja nnSas bjbj^ o Bjnoso sa BpuBq
Bnisitn Bun anb —jaiAUBjj nopuajB bj ouibjj ojja ajqos A— ajuasajd
janai anb A^i^ 'oam ui oaidoosoJDira naraBxa ja ao^q 98 opuBn^)
•sa[Buopnjnsuoo bouiiu 'sajsuopnnj ajuaniBJnd UBiaas 6Bijjsa
sbj eanamb Bjsd 'XajB^) A jaqoBqraajn^ ouio^ 'eajBnjDB eajope^i^89Aui
soun^jB ap bj A uopaBj^noo bj ap bpbzubab assj B^jaio na nBuaoaiiBA
-sap as sajBgjaASUBj) SBjjjsa sbj [Bno bj unáas 'pjjjaj^ ap biiíjijub bj
tjBjnasnm uoioobjiuoo bj ap sonnjuj sosa^ojd boj A uopBiíjsa bj ajjna
sauop^jaj sbj b o^oadsaj sB^sando e^puapuaj sop somajBjBuag

pEpi[Bjoi bj otno^ pnji[iniis Bisa ojaj -BpBijjsa ^Bpnasnni Bjqij B[ ap sb^
b sajBjimis saua^Biui aaq^Bquiajn^ aanpoadaí B8O[npa-o^a3B U0^
•soyi^so^jBs o 8Bfyi.iqijoun SBpBuimonap sbj b ajuaia
-auajjad v\ A '-aja 'soDsip o SBpnBq 'sbuiSbjjoui sopBraB^^ so[ ainap
-auajjad b[ 'uopBijjsa a[qop b[ UBUBOi[dxa •—p3uipn}iáuo[ u^iooajip
na Bps^apJ a^uauíBuij BUBiquiain bj ap p A sajBejaASUBJj t[sajnpnuBD
„ BnB.iqraaui b^ ap ^9— soisand-iadns uoioB^npuo ap sBiuajsi^ sop so^
ap ^nbtjdo juatuadnojau f^ -BUBtqraBa s^puBq sb[ ap oioadsB p A sa^s
-joasubjj 8oiuaiiUBa[d so[ ap SB^soja Bjqinos b^ na nBiJBpanb 'u9iobu
•iranji bj asopuBaijtpoj^ -(^) K9omin anbsip 9j iibj9S mb ao ap n^aAiu
nB ajjafojd as ji íajssjaAsuBJ^ a^a.iBj jbcI asgBd ajaimnj ap JBpa/-j
•8anbiSBja sjnojtiB sap siBda sanbsip xns puodsaj.ioa mb uoiSaj bj
suep sajBuipn^iSuoj siioijBfnpuo saj jns a^ofojd as ajja :ajnosqo apuBq
^ aun animoa ijBJBdds anbijpmj^^-imap noissaotdap bj ap ajBJina
bj 'ajBSJí9AsnBJi aja-iBj ap jauítuos nB pnodsajjoo ajgimnj ap
anbao^j,, :8BnBjqmam sBi^oip ap s9jBSJ9A8nBj} san^aijd soj p
eoj o soísajo sbj anbojua A auirnti[i as anb unSas sbjbj^ A SBJna
-so SBpusq ap BpuBuaa^jB bj B^ijdxa jsqoBqtno^n^ 'BpBjj^sa jBmosnru
Bjqrj bj ap sapjuopn^ijsuoo SBnBjqtaaní sop sbj ap Ejaoaj ns uo[)
•^ajopBfij soj b Bpiianios ajuamajuatuaAuoo ap oSanj
'bijijojiSjb bj Bjja Bpo; na Bonnapi sa ra Bana^omoq sa on eopps o
Bojjnau 'soaisBq eajusjojoa soj b nopasaj bj BpBiJjsa JBjnasnm Bjqij bj
na anb ajqBpnpat 8^ -u^pBuáajdmi ap SBaiuoa} ^bj ajuBipatu

•Bisando uoiaoojjp ua sbjjo A uopoajip crastuí bj ua SBun 'sbjuij
-sip sejqij ua uaAanuí ae anb 'BBpBpjo^B ou BBpuo ap pBppijdiijnm
(p ísBuoaoosniB jtas a^uaniBAanu BJBd UBBBdniooB as 'o^o9íÍbjj ojjap
opijjo^aj 'anb 'a^uamjBpiut sbuojoosiub SBpuo (^ ísBjp sfipoj ap
Bmns bj ap bj b jbiiSi pnjtjdtnB ap Bpuo bjos Bun omo^ bijojo3^bjj ns
ap jBnrj jb UBZBjdsap as 'eandsap soiuaimiAom soj asaBtnjojiun jod A
ojainiad psppojaA ap Bpnajajip jod A o[BAjajni soraisrAaaq b uapaa
-ns as anb sBjqij BBjuijsip ap SBpuo (q ÍBtneini bj sa ou uopBjnp bj
'8aauojua ísbjjo b UBjuBjapB as SBun 'ojo9jÍbjj ojj9td un ap oSanj anb A
ajuatnB3UB^[nuii9 ubioiut as anb ssjqij SBjuijsip ap s^puo (b isajusuBA
8Bq;onni Binasajd oursinojaosiuB ja 'sgjBjnasnuí sojn^jasBj soj u^
•BBOBipjBO 8BpUO-OJ0IOT SBJ 9p UOpBZIJt
-Bjod bj ap oiqniBD 'sojja ap Bpuan^asuoa b A sooijBuioínB soxjuao boj
ap oiuimopajd ja ua BpuBnaa^p naiquiBj ^sBAjasqQ •••q '[) 'g 9p
orasijBiuojnB ja jod opiSaj jas b jBsed A Jinuimsip apand • • -q '3
'g bbuoz sbj BjnSa^ anb X y ua 'soniBguodns 'ojamijd Buimopaad ^nb
otnsiiBinojnB |^j -sajnatpBjS soj^o ap Biana^six^ bj ajqísod sa 'SBpuo ap
jop^^aua^ ouisijBinojnB jap sapnuou s^juaipBjS soj ap ssmapy
'SB9UB}
-jnniis sauopoBJjuoo na BjjTjqijoini bj ap A sBjqrj sbj ap nopo^aa ap
pBpienajnr ap Biauajajip aod SBrrnjijjB (q íeBjjijqrjoim sbj ap o

�tracción y de la estructura de la fibra muscular estriada. Considera
la miofibra como un microsistema hidráulico: serían capilares sarcolemáticos en cuyo interior habría protoplasma fluido. Los movi
mientos brownianos de las partículas coloidales se amplificarían por
la presión capilar y molecular. La onda se propagaría en todas
direcciones, pero la conformación de la fibra y la resistencia del sarcolema harían sólo posible su propagación longitudinal. Las estrías
transversales no serían otra cosa que las crestas y depresiones propias
de una superficie líquida que ondula. De ahí que variarían en número
y módulo de acuerdo con la frecuencia, amplitud y ritmo de las
ondas. De otro modo, aparte los capilares sarcolemáticos, no existiría
estructura constitucional de la fibra estriada: su estructura sería úni
camente funcional, que aparecería y se desvanecería en una alter
nancia sin fin, como la superficie rizada de las aguas. En esto, las
dos teorías, la de Lutembacher y la de Carey, se funden en idéntica
concepción, pero discrepan fundamentalmente: a) en los componentes
citológicos de las fibras; b) en la naturaleza y mecanismo de las
ondas; c) en su origen. El error central de las dos teorías radica en
tomar por la realidad, una concepción explicativa, y por idéntico en
su esencia lo que se asemeja en apariencia. En la pequeña escala de
la fibra muscular o en escala mayor, es posible reproducir fenómenos
cuya apariencia física en nada se distinga de los procesos naturales,
pero eso no prueba que aquellos fenómenos y estos procesos se iden
tifiquen totalmente. He ahí por qué carecen de fuerza probatoria las
ingeniosas reproducciones artificiales de fibras estriadas y los expe
rimentos hechos con ellas relativos a génesis y propagación de ondas.
No le negamos todo valor a esa clase de demostraciones y lo tiene,
en efecto, siempre que el modelo se ajuste a la realidad y no tienda
a sustituirla.
Sobre la base de que normalmente la fibra muscular es excitada
por la fibra nerviosa que en ella termina, Carey afirma que la placa
motora o la terminación nerviosa (sinapsis neuromuscular) constituye
un centro vibratorio de disturbio y de origen de las ondas de con
tracción: "The arrangement of the cross striations in a muscle fiber
i^ under the influence of directional stretch and of the motor nerve
ending. This ending asumed to be the vibratory center of disturbance
which produces an upheaval of the muscle substance by increase of
frequency of motion resulting in contraction of the muscle fiber. This
disturbance is propagated from the motor nerve ending through the
liquid muscle protoplasmic médium which forms witb&gt; the longitudinally streched sarcolemma an enclosed hidraulic system. At the
muscle fiber the wave of disturbance is reflected back towaro} the
center of motion" (4). Aunque no se alude aquí al mediador 'quí
mico, el papel de éste sería originar ondas de contracción en el punto
de la sinapsis neuro-muscular. Claro está que en una teoría ondula(4) Eben J. Carey, 1936. — Sludies in the tvave-mechanics of muscle. I Vibratory motor
nerve ending and related radiation patterns oí cross striations. — The American
Journal of Anatomy. — Vol. 58. Pág. 260.

toria de la contracción, todo excitante tiene que ser generador de
ondas y si el estímulo normal surge de la terminación nerviosa, el
sitio en que ésta se pone en contacto con el músculo debe ser la
fuente de donde emanan las ondas.
Hay que distinguir bien dos teorías ondulatorias de la con
tracción, independientemente de toda alusión a "ondas" del miograma
o del cardiograma: 1., la teoría que considera las ondas como efecto
de estructuras que preexisten; 2., la teoría que admite que las es
tructuras (miofibrillas y estrías transversales) son efecto de la ondu
lación. En una, las estructuras son primitivas y estables; las ondas,
secundarias; en la otra, las estrías son pasajeras y consecuencia de
las ondas. A la última pertenece la teoría de Carey como la de
Lutembacher. Para Carey las estrías serían la expresión plástica per
ceptible de procesos vibratorios. Al propagarse en el medio líquido
que encierra el sarcolema, cada onda se acusaría a la percepción mi
croscópica en forma de estría o banda transversal. A partir de la
placa motora o del punto de contacto de la terminación nerviosa con
la fibra muscular las ondas se propagarían hacia los extremos de ésta,
para reflejarse en la junción miotendinosa. De eso dependería que
unas veces la convexidad y otras la concavidad se dirija hacia la si
napsis neuromuscular. La presión del líquido intrafibrilar sobre la
superficie interna del sarcolema ocasionaría un aumento de diámetro
circunscripto, con acortamiento de la fibra. La citada presión ascen
dería con la frecuencia de las vibraciones que darían origen a las
ondas. Dentro de límites fisiológicos, el número de bandas variaría,
por ejemplo, con la temperatura. El mismo telofragma o línea Z sería
inconstante. Carey, Zeit y Massopust (1942) así lo aseguran, negando
a la vez que el sarcómero tenga la significación de unidad citológica.
Nuestras investigaciones sobre el miocardio y los músculos esque
léticos (vertebrados e invertebrados) no son favorables no sólo a la
teoría de Carey, sino a ninguna teoría ondulatoria de la contracción de
la fibra muscular. Recordaremos aquí dos de nuestros experimentos:
1., excitación de los centros cardio-inhibidores (o del vago) y simul
tánea observación microscópica del músculo cardíaco o microcinematografía; 2., coloración in vivo de la sinapsis neuro-muscular, exci
tación del nervio o del centro motor respectivo, a la vez que obser
vación bajo microscopio o microcinematografía. Pues bien, si fuese
cierto que el estímulo nervioso provocase la contracción de la fibra
muscular mediante elaboración de ondas, éstas deberían aparecer en
el segundo experimento, por excitarse en él un centro o un nervio
cuyo efecto es precisamente la contracción del músculo, y no en el
primero, ya que se excita en tal caso un centro o un nervio, que en
lugar de la contracción produce la relajación del músculo. ¿Y qué
es lo que ocurre?, exactamente lo contrario de la teoría de Carey y
de toda teoría ondulatoria de la contracción: lo que impide la con
tracción (inhibición vagal o bulbar) origina salvas de ondas y lo que
provoca la contracción, impide su génesis.
Cierto tipo de onda se observa no sólo en las fibras estriadas sino
también en las lisas, y a la pregunta de si la llamada onda de con— 205 —

— 204 —

�— sos —
-no ap Bpuo BpBtUBjj bj is ap Biun^ajd bj b ^ 'sbsij sbj na uaiqniEj
OUIS 8BpBIJJ83 SBjqtJ SBJ U3 OJOS OU BAJdSqO ^6 BpUO 3p odlj OJJ3I;)
•s-isauaS ns apiduti 'umooo^ivoo vj oooaoud
anb oj ^ svpuo ap svajvs vmSiuo (jBqjnq o jbba nopiqiqm) uotoovii
•uoo vj apidwi anb oj rnopaBjjnoa bj ap BiJO)Bjnpno bijo^j epoi ap
A Aaxe^) ap Bjjoai bj ^p oijbjjuoo oj ajuatnBjoBxa '¿ajjnoo anb oj sa
anb j^? •ojnDsnm jap n^psfe^j bj aonpojd n^poBJjnoo bj ap jsSnj
ua anb 'oíAiau un o oj)uaa un osbd jb^ na Bjpxa as anb b¿ 'ojanmd
ja na ou A 'ojnosnra jap n9p:)Bjjuoa bj a^uauíBspajd sa ojaaja o^no
oiAjan nn o ojjuao nn ja na asjBjpxa jod 'oiuamijadxa opunSas [a
na jaoajBdB nsjjaqap seisa 'SBpno ap uoioBjoqBp ajuBipam jBjnasntn
Bjqij bj ap n^iaoBJ^uoo bj asBDOAoad osoiAjau ojnuipsa [a anb ojjap
asanj is 'uaiq sanj •BjjBjSoiBinaupojarai o oidoasojoiin ofBq hotoba
-jasqo anb zaA B[ b 'OAijaadsaj joiotu oj^uaa [ap o oíAian [ap U9iobí
-pxa 'jBjnDsnm-oanau sisdBms b^ ap oam 111 nopBJOjoa *0'^ íbtjbjSoj
-Braanioojoini o ooBjpjBa o^nosntn [ap B^id^asoJiaiai nopBAjasqo BanBj
-punís A (oSba pp o) sajopiqrum-oipjBO soiinaa so[ ap tropBipxa 'o*x
:sojuoraijadxa soj^sann ap sop mbB sotnajBpjoa^^j #jB[nasnra Bjqij B[
ap n9p3BJino3 B[ ap BiajB[npuo Bjjoaj BunSntu b ouis 'X^jb^ ap Bjjoaj
B[ b o[os on ea[qBJOABj uos on (sopBjqa^jaAtn a sopBjqa^aA) sooija[
-anbsa so^nasnm so[ X otpjBaoira p ajqos sanopBSpsaAnT 8Bj}san^[
•Boio[ojp pBpinn ap nop^aijiuSis b^ sSuaj ojamooiBS p anb zaA b[ b
opa^^an 'nBjnSasB o\ isb (g^6l) isndossB^j A jp^ '^aJB^) •ajnBjsnoaní
Bú^s 2 saují; o BtaSBjjopi otnsira ^^ -BjnjBjadraaj B^ noa 'o^dniafa jod
'bjjbijba SBpuBq ap ojanma p 'soaiSo^oisij sajinn[ ap ojjnaQ ^S
B[ b naSxjo ubijbp anb sauopBjqiA sb^ ap Bpuanoaij v\ uoo
-naosB noisajd BpBip wj 'Bjqij Bf ap o^nainiBjiooB noa 'ojduosnnojp
ojjaniBip ap ojaatnnB nn BjjBnoisBoo Bma^ajBS pp BUJajin apijiadns
B[ ajqos JB[ijqijBiini opinbr[ pp noisa^d vj 'jB^nasnniojnan sisd^n
-18 B[ speq Bfrjip as pBpiABauoo B[ sbjio A pBprxaAuoa B[ s^aaA SBun
anb Bijapnadap osa bq •Bsouipnajoini nopunf bj na asjBfajjaj Bjred
'Bjsa ap somajixa so^ BpBq nsiis^Bdoíd as SBpno sb^; JB[nosnta Bjqxj b^
uo^ BsoiAjan n^pBUinuai b[ ap ojac^noD ap o^und pp o eiojom
d
bj ap jpJBd y -[BSiaAsnBJi Bpnsq o btjjss ap bhuoj na d
-ira nopdaajad v^ b BUBsnaB as Bpno Bpsa 'Bma^aJBS p Bjjaiaua anb
opmbi[ otpara p na asiB^sdojd ^y •souoíBjqiA sosaoojd ap a^qtjdao
-jad BDijSB[d n^ieajdxa B[ neijas SBjjjsa sb[ jC^jb^ bjb^ 'jat[OBqniaín^
ap b^ omoa ^ajB^ ap Bjjoaj ^ aoanajjad Btnnjn bj y 'SBpuo sb^
ap Bpnan^asnoa A SBJaÍBSBd nos SBjjjsa sb[ 'bjio b[ na isBiJBpnnaas
'SBpuo sb[ ¿sa[qB}sa A SBAijiratid nos SBxnianj^sa sb[ 'buti ng[ 'no
•npno B[ ap oiaaja nos (sa[BSJ^AsuBjj SBjj^sa A 8B^[ijqijoitn)
-sa sb^ anb aiimps anb Bjjoaj B[ '0-g íuajspcaajd anb SBjnjan^^sa ap
omoa SBpno sb^ BJapisnoo anb Bijoa) B[ io^i : buibjSoipjea pp o
pp ^sepno,, 8 n9isn[B Bpoi ap a^uaraajuatpnadapni 'n9paBJi
-noa bj; ap 8BiaojB[npno SBtioai sop naiq jmSnijsip anb ^bjj
'SBpno sb[ nBUBUia apnop ap ajnanj
B[ ^39 aqap opnasnm p noa oiaBjuoa na anod as Bjsa anb na o^is
p 'BsoiAjan nopHoinu^t B[ ap aSans [Binion O[nraijsa p ts A sspuo
ap aopBJauaS jas anb auatj ajnBjpxa opoj 'uopDBjjnoo B[ ap btjoj

— fOZ —
"09Z 'g?&lt;í '8S "IA — •^momuy jo ¡itajnof
qj^ — -suoijdijjs ssojo (o sujajjvd umjmpDj paivpj puo impua amau
joiotu X^onuqi^ j -apsutu jo soiun^aavi-aaDM ayi ut iaipnig — -9E6I 'iaav^ •[ Maa^ (f)
-Bpipno Buoaj snn na anb Bjsa ojbj^ •jB[n^snm-ojnan sisdBuis b^ ap
ojund p na nopaBjjuoa ap sepno jbht^tjo Bjjas ajsa ap pd^d p 'ooira
-mb jopBipam p3 tnbB apn[B as ou anbuny '(f) ttuoponi jo jajuaa
aqi pjsMo; 3[DBq pajaajjaj si aonBqinjsip jo 3abm aui Jaqij a^asnuí
3uj jy -maiSAS oi^nBjpiu pasopna ub Brauia[oajB8 pauoajjs ^[[Bnip
-njiSno[ auj qjiAi erajoj \piv[M. mnipara oiinsB[dojojd apsnm pinbt^
ai{j nSnojqj Suipua aAJan joiom aqj raojj paie^Bdojd si aanBqjnjsip
8Í1IX 'I3(fíi apsnra aqj jo no^aBjjuoa m Snp^nsai nopoui jo Xauanbaaj
jo asBaaaui Aq aouBjsqns a[asnui auj jo [BABandn n¿ saanpojd ^aiq^
aan^qjnisip jo Jamao AJOiBjqiA aq^ aq oj pamnsB Suipua siqx 'Suipua
aAjau jojota aq^ jo pns ^ojaa^s ^nopaajip jo aouan[jui aqj aapnn si
a9€tTÍ apsnm b ui suojibijjs bsojo aqj jo juaraaSnBjJB aqx,, :uopoBjj
-uoa ap SBpuo sb^ ap uaSjjo ap A oiqjnjsip ap oijojbjoia' oj)naa nn
a^njijsuoo (jB^nasnuiojnan sisdBuis) BsoiAjan n9pBnimja} bj o bjoioui
BOB[d B[ anb bhijijb ^ajB^) 'Buiuuaj B[p na anb BsoiAjau Bjqij b[ jod
BpBjpxa sa JB[nosnui Bjqrj bj ajuamptujou anb ap asBq bj aJqog
'BjJinjiisns b
Bpuaij ou A pepijBaj bj b ajenfB as ojapom ja anb ajdmais 'ojaaja na
'auaii oj A sauopBJisomap ap asBjo Bsa b jojba opoi soraBSau aj o^j
•SBpno ap uopB^sdojd A eisauaS b soAiiBjaj sBjja noa soqaaq soinamij
-adxa soj A SBpsiJisa SBjqij ap sajBpijijjB sanopanpojdaj SBsoroaSui
sbj BiJOjBqoad Bzjanj ap uaaaj^a anb jod iqB ajj -ajnanqBjoi nanbijij
-uapi as sosaaojd so^sa A souamonaj sojjanbB anb Bqanjd on osa ojad
'sajBjnjBn sosaaojd soj ap BSut^sip as Bp^u na bdistj BpnaiJBdB vAno
sonamonaj jpnpojdaj ajqísod sa jojÍbui Bjsasa na o jBjnasnm Bjqij bj
ap BjBasa Bnanbad bj ug 'BpnaiJBdB na BfamasB as anb oj Bpuasa ns
ua oaijaapi jod A 'BAiiBoijdxa U9pdaonoa Bun 'p^pijBaj bj jod jbuio)
na Baipsj SBjjoai sop sbj ap jBjjnaa jojj^ jg -uaSuo ns na (a ísBpuo
sbj ap omsiuB^ara A BzajBjnjBn bj na (q ísBjqij sbj ap sooi9jojp
sainauodmoa soj ua (b :aiuauqBjnauiBpnnj UBdajasip ojad 'nopdaauoa
Ba^uapi ua uapunj as '^ajB^ ap bj A jaqoBqmain'j ap bj 'sBiJoaj sop
sbj 'ojsa ug -SBnSB sbj ap BpBzp apijjadns bj omoo 'utj nís bioubu
-jaijB Bnn ua BjjaaauBAsap as A BjjaaajBdB anb 'jBuopnnj ajnaniBa
-ran Bjjas Bjnianj)sa ns :BpBojsa Bjqij bj ap jBnopnjijsnoa Bjnjanjjsa
Bjjijsixa ou 'so^ijBuiajoajBs sajBjídsa soj a^jBd^ opoui ojjo ^q -SBpuo
sbj ap orajij A pnjijduiB 'Bpuanaajj bj no opjanaB ap ojnpour A
ojaumu na ubjjbijba anb jqB ^q -Bjnpno anb Bpmbjj apijjadns Bun ap
SBidojd sauotsaidap A. sotsaj^ sbj anb Bsoa bjjo irejias ou sajBsjaAsnBjj
SBjJisa ss^ -jEnipníiSnoj uopeSBdoíd ns ajqísod ojos UBjJBq Buiajoa
-JBS jap Biauajsisaj bj A bjotj bj ap U9pBnuojuoa bj ojad 'sauopaajip
SBpoj ua BjjB^Bdojd as Bpuo v-j -jEj^Dajoui A jBjidBa noisajd bj
jod UBiJBaijijdniB as sajBpiojoa SBjnaijjBd sbj ap souBiuAioaq sojuoiin
-lAoni e&lt;yj -opm[j BntSBjdoiojd Bjjqsq Joijajuí OiCna na soapBmajoa
-JBS sajejidBa usjjas :ootjnn^ptt( mu^jstso^otui un ouiod Bjqijoim bj
BJapisuo^ BpBiJisa jBjnasnm bjcjij bj ap Bj'n janJísa bj ap A noi

�tracción es realmente el mecanismo por el cual se contrae el músculo,
los autores responden ya afirmativa, ya negativamente.
Opina Ranvier (1880) en brevísima crítica a la teoría ondula
toria, que la contracción del músculo tiene lugar en un solo tiempo
y no habría relación entre ellas y las ondas elementales. Estas cons
tituirían un modo particular de reacción: "ce rapport est difficile a
déterminer, mais, d'un autre cóté je puis vous diré que la comparaison
qu'on a voulu faire entre l'onde spontanée ou provoquée qui parcourt
une fibre musculaíre, et la contraction brusque et totale de celle-ci
qui, seule, est du reste la véritable contraction, n'avait aucune raison
d'étre" (5). Cinco años más tarde, Laulanié (1885) juzga también que
no hay correspondencia entre las ondas elementales y la onda Aeby,
la cual no se encontraría jamás en la Naturaleza, por ser solamente
una expresión gráfica de la contracción. Como Ranvier, cree que nor
malmente la contracción de las fibras no es progresiva, sino brusca
y total, de manera que interesaría a toda la fibra al mismo instante
y en el mismo grado. Discutiremos la tesis de la reacción in toto de
la fibra muscular, cuando analicemos la ley del todo o nada.
Holmgren (1920) investigando las modificaciones estructurales de
la fibra muscular, establece que a la fase de contracción siguen dos
estadios y la precede uno con precisas características citológicas.
Gósta Hággqvist (1931), de la escuela de Holmgren, adhiere a la tesis
según la cual la contracción es un proceso ondulatorio. No se repara
bastante en que las ondas que se observan in vivo constituyen contrac
ciones focales, sin repercusión en la longitud total de la fibra, debido
a la distensión compensadora, de la que hemos hablado ya. Tampoco
se repara bastante en que no corresponde a la normal actividad de la
fibra, las ondas de retracción ocasionadas por los reactivos fijadores.
Sea L la longitud de una fibra muscular en reposo; I la longitud
de onda y \x la distención compensadora. Se comprende que sólo
cuando 1 &gt; li se producirá un acortamiento de la fibra. Para que se
acusara francamente, tendría que coexistir cierto número de ondas en
una misma fibra. Pero por lo común la frecuencia y velocidad de las
ondas son tales que después de desvanecerse una, aparece otra nueva,
ya sea de inmediato o con intervalos de duración variable. Por ex
cepción hay simultáneamente dos o más ondas en la misma fibra.
Los casos de ondas simultáneas en una sola fibra obedecen a tres me
canismos: 1., a la frecuencia, velocidad y longitud de onda y de fibra;
2., a que se generen al mismo tiempo más de una onda en fibra única;
y 3., a la bipartición de onda.
La regla es que la onda se origine en uno de los extremos de la
fibra; a veces cambian los polos, pero nunca la alternancia es de alta
frecuencia. Puede acontecer, no es lo común, que sincrónicamente
surjan dos ondas, una en cada extremo de la fibra. Entonces, al pro
pagar se anulan por interferencia.
No hay directa relación entre la longitud de la fibra y la longitud

de la onda. Siempre son de menor longitud las micro-ondas cardíacas
de mamíferos y aves que las elementales de los músculos de los
artrópodos.
Tampoco existe proporcionalidad entre la amplitud de la onda
y su longitud: hay ondas muy amplias y cortas, y al revés, ondas es-

L
trechas y largas. De suerte que la razón — (longitud sobre amplitud)

A
L_

es variable; — puede ser = 1, &gt; 1, &lt; 1 (^ l)

A

A veces la formación del nodulo de condensación gana en lon
gitud al mismo tiempo que pierde en densidad. Al debilitarse la
actividad de la fibra, primero cesa la génesis de ondas, luego, la for
mación de nodulos. En el proceso de la contracción muscular, si no
es isométrica, la condensación tiende a producirse en toda la fibra.
Por una especie de desintegración del proceso normal de la contrac
ción, surgen nodulos y ondas. Se observa, entonces, conatos de con
densación, oscilaciones rítmicas longitudinales de condensación y
distensión, esteriotipación de nodulos y ondas...
Adviértense tránsitos entre la contracción sin ondas (conden
sación a lo largo de la fibra con aumento de su diámetro) y la apa
rición de ondas sin contracción, en los cuales tránsitos alternan con
tracción y ondulación.
En general, cuanto más lentamente se genera el nodulo de con
densación más tardía es la emisión de ondas y su velocidad es mucho
menor; pero la lentitud en la génesis de los nodulos y la baja fre
cuencia de las ondas no afectan la longitud ni la amplitud de las
mismas.
En la obtención experimental de ondas, la frecuencia varía con
los procedimientos empleados y según que se opere de modo brusco
o mediante una acción graduada. Difiere también con la especie de
animales, la edad de ellos y la clase de músculo. La más alta fre
cuencia la observamos en el miocardio de aves y mamíferos. En los
arácnidos es menor, por lo común, que en los insectos y entre estos,
la frecuencia en los Blatidae sobrepasa a la frecuencia ondulatoria de
las fibras musculares de los coleópteros. No hay directa relación entre
la frecuencia de las ondas y la rapidez y frecuencia de la contracción.
¿A qué se debe aquélla y a qué obedece ésta? He ahí problemas aun
no resueltos, que los investigadores han descuidado.

1
Son de interés las razones: 1. — (longitud sobre amplitud de
a

L1
onda); 2., — (longitud de fibra sobre longitud de onda); 3. —

1f

1

(5) Lecons d'Anatomie Genérate. Systeme musculaire. — Publications Progres Medicales.
París, 1880. — Pág. 109.

(longitud de onda sobre frecuencia de la misma); 4. — (longitud

— 206 —

— 207 —

t

�— ¿os —

— 90Z —
"601 "8?d — "0881

pnjiSuoj) — o'f í (Binsitn bj ap Bpuanoajj ajqos Bpno ap

I
íI

— o'S ^ (Bpuo ap pnjiSuoj ajqos Bjqij ap pnjrSuoj) — o-jj í (Bpuo

I1
B
ap pnjijdme aiqos pnjiSnoj) — 0*j :sauozBj sbj saja^uí op uog

I

•opBpmasap u^q saJopuSpsgAui so[ anb 'goijansaj on
nne SBiuajqojd iub ajj ¿Bisa aaapaqo anb e X BjjanítB aqap as anb y?
•upioovutuoo vj ap vtouan^auf X zaptdtn oj A svpuo soj ap m^uanaauf vj
autua upiovjaj. otoautp Áv^ o\[ 'sojajdoajoa soj ap sajBjnasnm SBjqij sbj
ap Buo)B[npno Biauanaa-ij bj b BSBdajqos avppojg soj na Bpuanaajj bj
'so-isa axiua X so^aasui so[ na anb 'nnuioo o[ aod 'jouam sa sopraaBJB
soj u^j -sojajunBtn ^ s^ab ap oipjBOOira ja na souiBAjasqo bj Bpuana
-3jj bjjb SBaí b^j -op^^snm ap asBjo bj ^ soyp ap pspa b^ 'sa^iumB
ap apadsa b¡ uoo naiqniBi gjaijiQ -BpBnpBjS u^poB Bnn ^jUBipain o
oosnjq opoui ap ajeado as anb imáas Á eopBa[dma soju^iuitpaoo^d so[
noo buba Biouona^jj b[ 'sBpuo ap ^^naniiiadxa nopnaiqo B[ ü^[
•SBiusiur
sb[ ap pniípime b[ iu pnjiSuo^ b^ uB^oap on sepno sb¡ ap Biouana
-ajj Bfsq b¡ A so{np9u so[ ap sis^ua^ b[ na pnjijuo^ b[ ojad íaouaui
oq^ntn sa peppopA ns ^ SBpuo ap noteima B[ 89 BipjB} seni nopssnap
-uoo ap o[np9n p B^anaS as a}U3uiB^ua[ e^m ojuena '[Bj^n^S u^
•uopBp^pno X U9poBJ^
-uoo UBU^aj^ sojisubjj ea^iio eoj na 'uoioobjjuoo uie sspno ap n^pu
-Bd^ B[ Á (ojjaraBip ns ap o^uotnnB noa saqtj b^ ap o^jb[ o[ b uoidbs
-uapuoo) sspuo nis uoiodbjiuo bj aj^ua eoitsnBjj asnaijaiApy
• - • SBpuo Á sopnpon ap uotoBdi^oijajsa 'npxsnaisip
Á uopBsnapno^ ap sa^uiptuiáuof sboiuijij sauoioB^ioso 'uopBsuop
-noo ap sojenoa 'saanojna 'BAJasqo ag 'SEpuo Á so^npou na^ans 'uop
-obj^uoo vi ap p^uiaon osaoojd pp n^pBj^aiuisap ap apadsa Bun aoj
•Bjqij b^ Bpoj na asjpnpojd b apuaij uoioBsuopuo^ b[ 'B^ujainosi sa
on is 'jB[nosnui u^poBjjuoo b[ ap osaao^d p n^ 'sop^pon ap nopBin
-joj b^ 'oáanj; 'sBpno ap sisanaS B^ Bsaa oaainiad 'BJqrj b^ ap pBpiAijDB
B^ asiBii^iq^p [y 'p^pisuap na apjaid anb odraaij omsiin \b pnjcS
-uo[ na bhbS n^pBsnapuoa ap op^p9a pp u^pBuuoj bj sooaA y

( ^)ísa

pnjrSnoj bj A Bjqij bj ap pn}iSuo[ bj ajina nope^j; Bjaaxjp ^b^ oj^
•Biouaaapojni jod UBfnnB as
-ojtd p3 'saauoju^ '^iqxj ^[ ap omaJixa Bpsa na Bnn 'sepilo sop
ajnamBaiuojt^uís anb 'nnnioo oj sa ou 'jaoajnooB apanj 'Bpna
B)[B ap sa BpuBiij9j[B b[ B^nnu o jad 'sojod soj UBiquiBO saoaA b í
B[ ap sotnajjx^ so[ ap onn na aniSiJo as Bpno bj anb sa B[3aj wj
•Bpno ap U9pijJBdiq B[ b 'o*g X
íB^inn BJqiJ na Bpuo Bnn ap sbui odraap otnsim p3 uajansS as anb b 'o#^
f Bjqrj ap A Bpno ap pnjt^noj A pBppo^aA 'Bpnanaajj b^ b 'o-^ :soni8raB3
-ata sojj b na^apaqo BJqij B[os Bun na SBanBi^nmis sepno ap sosb^ so^j
•ejqij Biusrai b^ na sspno sboi o sop ainamBansipamis Aex\ uoy^dao
-xa joj •a^qBUBA noiDBJnp ap sojBAjaiur noa o ojBtpamín ap Bas vA
'BA^nu bijo aaajBdB 'Bnn asjaaaneAsap ap sandsap anb sa[Bj nos sspno
sb[ ap peppojaA A Biauanaajj B[ nnuioa o[ jod ojaj •BJqij Bnrstni Bun
na SBpno ap oj^mnu ojjap jijsixaoa anb Bupaai 'ojnaniB^uBjj BjBsnaB
as anb bjb^ 'Bjqij bj ap oiuarmBjjooB un Bipnpojd as ^I &lt; [ opu^na
o|9S anb apnajdmo^ ag •B.iopusuadtno^ uoiouajsip e[ xj A Bpuo ap
pnjiSuoj b^ i íosodoj na j^p^osnuí ejqij un ap pnjiSno]; bj &lt;j Bag
•sajopBfij SOATJ0B3I soj jod SBpBuoiSBOo uppDBjjaj ap sepno sbj 'Bjqij
bj ap pBpiAijoB [Biujon bj b apnodsajjo^ ou anb na o^ueisBq BJBdaj as
ODoduiBj^ *bX opBjqBq soraaq anb bj ap 'ouopvsitadwo^ uptsuajsip bj b
opxqap 'ejqij bj ap jbjoj pnjiSuoj bj na uoisnajadaj nts 'saj^aoj sanop
-aBJtuoa u^Xniítsuoa oam ui ueAjasqo as anb sspuo sbj anb ua ^^uBjssq
BJBdaJ as o\[ *oiJo)Bjnpuo osaaojd un sa uopaBJjuo bj [piia bj unáas
sisaj bj b ajaiqps 'najSuqojj ap Bjanosa bj ap '(x6l) ísiAbSSpjj biso^)
•SBaiSofojya SBaijsuajaBJBa ssspajd uoa oun apa^aid bj A soipBjsa
sop nanSis uopaBjjuoo ap asBj bj b anb aoajqsisa 'jBjnasnra Bjqrj b[
ap sajBjnjonjjsa sauopeaijipora sbj opneSiísaAui: (o^6T) na^Stnjojj
•vpnu o opoj j^p Xaj bj souiaoijBUB opuBna 'jBjnosnm BJqij bj
ap oíoí til uoiaa^aj bj ap sisaj bj soniaJijnosig -opBjS ouisitu ja u^ A
ajuBjsni orasinr jb Bjqij bj Bpoj b BOBsajajuí anb Bjau^ui ap 'jbjoj A
Basnjq outs 'BAtsaj^ojd sa ou sejqij sbj ap uop^BJiuoa bj ajuouqBiu
-jon anb aaja 'jaiAne^ onio|3 'nopoEJinoa bj ap b^ijbjS U9isaadxa eim
aínatnejos jas jod 'Bz^jBjnjB^f bj na sbuibí BiJBJjnoaua as ou jsno bj
'Xqay Bpuo bj A sajBjuainaja s^puo sbj ajjua Bpnapnodsajjoa Xbij ou
anb naiquiBj BSznf (881) ^iuBjnB^j 'apjBj sbui soub oom^y '(^) Kajíatp

b ajpijjip jsa jJoddBj aa?? :u9poBaj; ap JBjna^jBd opour mi. UBumjp
-suoa SBjs^ •sajBjuauíaja SBpno sbj A s^jja ajina uopBjaj BijqBq ou A
odtnaij ojos un ua js^nj auap ojnasnm jap uoiaaBjjuoa bj anb 'btjoj

-sa SBpno 'saAai \v A 'sbjjoo A SBijduiB ^nuí SBpno JÍBq :pn^iSuo^ ns A
Bpno vi ap pnjipiuiB v\ aiina pBpip^uopjodojd aisixa
d

uosibj: aunonB jibab4u 'uoijoBJjnoa ajqBjijaA bj ojsaj np jsa 'ajnas 'rnb
p-ajjaa ap ajBjoj ja anbsnjq uojí3bjjuod bj ja 'ajiBjnosnni ajqrj aun
jjnoDJEd inb aanboAOJd no aauBjaods apuoj ajjua aJiBj njnoA b uotnb
noeiBJBdoioa bj anb ajip snoA smd af ajoo ajjnB untp 'sibui 'jcanruijaiap

(pnjt^dniB ajqos pmiSuoi) — hozbj b^ anb ajians a(j -s

V
1

-Bjnpuo Bjjoaj bj b Bopua BinisiAajq ua (088l) ^^iaiib^j BnidQ
9o\ ap sopnasnra so^ ap sa^Bjnamap sb^ anb s^ab A sojajiuiBra ap
8B3BipjBa SBpuo-ojoiui sb]^ pnjiuo[ jouaui ap nos ^jdiuoig 'Bpno B[ ap

•ajuaniBAijB^an bá 'baiibuuijb bX uapuodsaj sajojnB soj
'ojnasnm ja aBJiuoa as jsna ja jod ouisiuBaaní ja ajuanijeaj ea

�de onda sobre tiempo de duración). No hay investigaciones en ese
sentido de los efectos sobre ellas de factores químicos y físicos.
En la onda de contracción se observa que tanto el disco oscuro
como el claro se adelgaza, disminuye de espesor y aumenta de diá
metro, no siempre regularmente ni en el mismo grado. Los discos
oscuros se destacan más que los claros, presentándose hartas veces
como un disco oscuro la aproximación de dos o tres telofragmas con
halo gris. En el asincronismo miofibrillar se percibe muy bien que
dichos discos son aparentes unidades transversales.
Hay momentos en que el automatismo queda reducido, en su mi
croscópica manifestación plástica, a la aparición y desaparición más
o menos rítmica de los nodulos de condensación, sin que exista pro
pagación de ondas ni contracción de la fibra o del segmento de
Weismann ira todo.
Como un proceso intermedio entre la contracción y la generación
de ondas, nótase un movimiento alternativo de condensación y descon
densación. Entonces, a lo largo de la fibra se acusa un vaivén que
puede no coincidir temporalmente en todos sus segmentos, en cuyo
caso cuando unos discos se mueven hacia un extremo de la fibra (o
del segmento de Weismann) otros se mueven en dirección contraria.
Los discos se desplazan o no en planos paralelos. Ocurriendo lo úl
timo, los discos (o mejor, los telofragmas) se aproximan por uno y
se separan por otro de sus bordes.
Por contracción más intensa de los sarcostilos de un lado de la
fibra, ésta puede afectar formas de arco o de bucles (si hay alternan
cia, acaece lo segundo). Es posible, pues, la concurrencia de dos fac
tores en la aproximación de los extremos de la fibra: 1., el de la
disminución real de su longitud; 2., el de la curvatura o plegamiento.
No siempre lo que aparece como retracción lo es en verdad, ya que
el plegamiento o la curvatura de la fibra muscular puede ser un pro
ceso pasivo (retracción) o un proceso activo (contracción).
En los músculos mandibulares de de larva de Culex pipiens tra
tados con solución de piridina (5 a 10^), nótanse ondas que com
prenden todas sus fibras, que se propagan de un extremo a otro y
que, no obstante, las mandíbulas permanecen inmóviles. Antes del
efecto de la piridina, se advierte siempre contracción de los pre
cedentes músculos sin que se acusen ondas y perfecta actividad de las
mandíbulas. El proceso de la contracción muscular se nos revela
como una condensación longitudinal y una simultánea expansión
' transversal de las fibras; nunca como una ondulación.
Costa Haggqvist hacía notar en 1931 que una de las dificultades
para comprender las relaciones entre morfología y fisiología radica en
que los fisiólogos investigan la actividad del músculo como un ^odo,
mientras que los histólogos estudian las fibras que lo componen y su
estructura. Pero actualmente también se procura experimentar sobre
la fibra aislada, a partir de las investigaciones iniciadas por Pratt

Intacta, reaccionaría de acuerdo con la ley de todo o nada; lesionada,
reaccionaría progresivamente por emanación de ondas. Se confirmaría
la interpretación de Ranvier y de Laulanié. Son en verdad intere
santes sus observaciones respecto a la diferencia de reacción entre la
fibra intacta y la fibra que ha sufrido alguna lesión. Pero no siempre
se tiene la certeza a) de que la fibra no se lesiona por el tratamiento
mediante el cual se aisla; b) de que realmente se está experimen
tando con una fibra sola. Y tan es así que las microfotografías con
que ilustran su publicación R. W. Ramsey y S. F. Street no muestran
que se trate sea de una fibra intacta, sea de fibra única. De sus dos
microfotografías, la de la Fig. 16 estaría notoriamente alterada si
como se expresa en su respectiva leyenda, las bandas que se ven per
tenecen en efecto a las estriaciones transversales anisótropaa (estratos
o discos oscuros) y no son, según parece, aspectos del tejido conectivo
perifibrilar; la de la Fig. 17 no cabe duda de que no es imagen de
una sola fibra, sino de un hacecillo en el cual se advierte, en ciertas
zonas, bandas oscuras a un mismo nivel que impresionan como si
fuera la continuidad de una misma banda, lo que ocurre hartas veces.
Jamás una sola fibra muscular estriada, a 1.500 diámetros de au
mento, tiene la configuración que los autores anteriormente citados
reproducen en su trabajo.
Las fibras musculares pueden percibirse aisladamente bajo mi
croscopio, ira vivo c ira situ, en actividad espontánea o provocada, ya
en músculos mono o multifibrilares de larvas como las de los dípteros
Corethra plumicornis, de notoria transparencia, Chironomus plumosus
y Culex pipiens, bien en los músculos de las largas y delgadas patas
de arácnidos como el Pholcus phalangioides. Favorece la observación
de la estructura funcional de las fibras musculares estriadas de las
larvas de Chironomus, de Culex y de otras semejantes, 1., que sean
jóvenes; 2., que permanezcan unos días en agua límpida. Inmovili
zando la larva de Culex pipiens, por ejemplo, quizá fuese posible el
registro óptico de la contracción y relajación de una de las fibras
como las que se insertan en el tubo respiratorio caudal. La fibra que
daría ira situ, con sus insersiones naturales, en vez de ser extirpada y
fijada artificialmente por sus extremos, extirpación y fijación que
se hace a riesgo de alterarla.

A grandes aumentos, ira vivo e ira sita, se observan variaciones
que van de la típica estructura en estratos regulares, periódicos de
bandas y líneas (isótropas y anisótropas, estría de Dobie, de Amici,
de Krause o telofragma, estría de Hensen o mesofragma) al desva

(1917).

necimiento de tan perfecta regularidad en variadísimos aspectos, no
tándose, a veces, una acentuación de las estrías longitudinales, acaso
por hidrofilia del sarcoplasma o acumulación de suero entre las

Sirviéndose de delicadísima e ingeniosa técnica, R. W. Ramsey
y S. F. Street (1941) analizan la función muscular en la fibra aislada.

miofibrillas.
— 209 —

— 208 —
14

�— 60^ —
•SBjjijqijotm
sbj aajua ojans ap nppBjnmnaB o BtnsBjdoaJBS jap Btjiiojpiq jod
osbob 'sajBuipnjiSnoj sBjxjsa sbj ap uppBnjuaaB Bnn 'saaaA b 'asopuBj
-ou 'sojoadsB somisjpBiJBA na pBpijBjnSaj Bjoojjad ubj ap ojuauuioou
-BAsap jb (BraSBjjo8am o uasnajj ap BjjjBa 'BraSBjjoja^ o asnBJ^j ap
'ptray ap 'aiqoQ ap Bjjjsa 'SBdoJipstUB A 8Bdoj;p8i) s^auíj A SBpnBq
ap soaippijad 'sajBjnSaj sojB.T^sa na BJnianj^sa ^oidij bj ap uba anb
sauopBTJBA UBAjasqo as 'n^ts ut a oam ut 'so^uaranB sapuBjS y

Bjqij B[ ua Jepiasnuí nopunj bj ubzi[bub (^^6x) J^^-iJS '¿I *S ^
-j^ -jj '^ainoaj Bsoina^ui a BmieipBoi[ap ap asopuaiAJig

•(¿I6T)
J Jod SBpBpitn satioroBgijsaAur sb[ ap JpJBd b 'BpB[siB bjcjij
b^
ajqos jB^uauíiJadxa BJnaojd as uaiqoíBj ajuara^nioB ojaj -Bjnjonjjsa
ns A uanodnioo o^ anb SBjqij sb^ uBipnjsa 8o8o[O}siq so[ anb Bjjnaiin
'opoj un oraoo o^nosnra pp p^piApaB bj iibSijs3aui soSofpisij so^ anb
u^ BaipBj BiSojorsij A Bj8op3jjooi aj^ua sauopBpj sbj japuajdoroa BJBd
sapBjjnDijip sbj ap m anb X6X na j^jou Bia^q jsiAbSSBjj bjso^)
'tipt^vjnpuo vun otuoo vounu ¡souqif sv¡ ap josjaasuvjj
uptstmdxa oauvjjnuiis vun A jvwpnjiSuoj upiovsuapuo^ vun otuoo

•bjjbj^jjb ap oSsaij b aaBij as
anb noiDBfij A uoioBdjijxa 'souiajjxa sns jod ajnamjBptjTjJB
A BpBdjpxa jas ap zaA na 'sajBjnjBU sauotsjasni sns uoa 'mts wi Bi
•anb ^jqij b^^ #jBpnBa oiJojEJidsaj oqnj ^a na UBjjasur as anb sbj otnoa
SBjqij sbj ap Btm ap uppBfBjaj jí uppoejíuoa bj ap oapdp oj^si^aj
ja ajqísod asanj Bztnb 'ojdmafa iod 'suatdtd xajn^ ap bajbj bj opií^z
-ijiAoranj •Bpidtnrj btiSb ua SBip sorni nBoz^uBnuad anb 'o-^ ísf
nBas anb 'o#^ 'sajnBfaraas sbj^o ap jí xajn^ ap 'sniuouojft¡j ap
8bj ap SBpBiJ^sa sajBpnasnm ssjqrj 9T3\ ap fouotounf. ount3nujsa bj ap
b^ aoaJOAB^ •sapioiSuvjvt¡d snojotjj p oraoo soptnaBJB ap
SBpBpp A 8Bjb^ sv\ ap so^nosnut soj ua uaiq 'suaidid xa^nj A
snsoiunjd smuouojti^ 'BpnajBdsnB.ii bijojou ap 'siuuooiiunjd n^ifta^oj
sojaidip eo\ ap sb^ omoa sbajb^ ap sojByijqijiipiui o ouoiu go^nosnin ua
^A 'epBaoAOjd o BanB^uodsa pBpiAijaB ua 'njis m a oam ut 'otdoosoja
•ira of^q ajuaraBpB[8iB asjiqpjad napand saiB^nasnra SBjqij sb^
'oÍBqBJi ns ua ua^npojdaj
sopBjp ajnanuoiJainB saiojne so]^ anb nopBjnSijuoo v\ auap 'ojnatn
-nB ap sojjauíBip OOS*T v '^pBtjjsa jB^nasnui Bjqij b^os Bun
•saooA SBjJBq ajjnao anb oj 'BpnBq Btusini Bun ap pBpmuiinoa B
is oraoo nBuoisajdmi anb ^Ain otnsnu un b ssjnaso sBpnsq 'sbuoz
8B)jap ua 'ajjaiApB ae ^Bna [a ua o^paae^ un ap oms 'bjotj b^os Bnn
ap na^Bun sa on anb ap Bpnp aq^a on ¿^ *Sij[ b^ ap b^ í jBjijqijuad
OAi^oanoo opifaj ^p so^aadsB 'aaaj^d un^as 'nos ou A (sojnaso soasip o
soiBJisa) SBdojjosiuB sa^BSjaAsuBJi sauop^uisa sb[ b oiaaja ua ua^aua^
-jad uaA as anb e^pueq sb[ 'Bpna^a^ BAiiaadsaj ns na Bsajdxa as oraoo
is BpBjaj^B ajuauíBiJo^ou BiJBisa 9^ 'St^ v\ ap b^ 'sbíJbjSoiojojoiui
sop sns oq -Botun Bjqij ap Bas 'bjobjui Bjqij Bun ap sas ^jbj^ as anb
nBjjsanm ou laajjg -^ -g A Asstu^-^ 'j^ -^ uopBaijqnd ns UBJjsn[^ anb
noa SBijBjSojojojOTra ev\ anb isb sa ubi j^ "Bp^S Bjqij Bnn uoa opu^j
-naniTjadxa Bjsa as ajuomjBoj anb ap (q ÍBpiB as ^na ^a ajuBipara
oiuaimB}BJ) p jod euoisoj as on Bjqij b^ anb ap (b bz^jjso b¡ anai) as
ajdmais on oja^ "u^isaj; BnnS^ opujns Bq anb Bjqij v\ A BjOBini
b^ ajina n^pa^aj ap Bpnajajip b| b ojoadsoj sanopBAjasqo sns
-ajainr pspjaA na nog •?iuB[nEr^ ap A JotAUB^j ap nppBiajdj^ini B[
bijbiuji^uoo ag 'SBpno ap uopsusma jod aiuaruBAis^aSoíd BiJBuopaBaj
ioptni o opot ap a^j v[ noa opjanaB ap BjjBuopaBaj 'bjobjhj

o¡aaaj sou as jvjnosnui upioovijuoo v\ ap osaooud 13 •BBpiqjpuBin
8Bj ap pBpiAijoB Bj^ajjad A SBpno uasnoB as anb nis so[tioBnra sojuapoo
-ajd so[ ap uoioobjjuoo ajdmais ^jjatApe as 'BuipiJid B[ ap ojoaja
pp sajuy •sa[iAouini naoau^rajad sepiqjpuBin sbj 'ajucjsqo on 'anb
A ojjo b omajjxa un ap n^^Bdoíd as anb '8Bjqi| sns sspoi uapnajd
-moa anb sspuo asnB^ou '(^^ 01 B S) BuTPÍ-Ií&lt;^ aP nopnjos uoa sopBj
-bjí suaidid xajn^ ap bajbj ap ap sajB[nqipnBm sojnosnca soj n^
• (nopoBJínoa) oaijob osaaojd un o (nopaBjjaj) oAiscd osaa
-ojd un jas apand JB^nasnm ejqrj B[ ap BJtijBAjno B[ o oíuaiuiBáajd p
anb vA 'p^pjaA na sa o[ u^tooBjjaj oraoo aaaJBds anb o[ ajdmais o^
'ojuainreSa^d o BjnjBAjno bj ap [a 'o'^ ípnj^^noj ns ap ^aj uopnnimsip
BI aP I^ 'o'T :BJ&lt;ÍIJ BI 9P somaj^xa so^ ap uotoEuirxoadB b[ n^ sajoj
-obj sop ap BpnaJjnanoa bj 'sand 'a^qísod 8^ '(opunSas oj aaa^aB 'Bp
-nBnjaj[B Ae\{ is) sa^anq ap o oojb ap sbuijoj jbjo^jb apand Bjsa 'Bjqtj
bj ap opB^ un ap so[ijsoojb8 so^ ap Bsuaiui sera nopoBjjuoo jo^
•sapjoq
ap ojio
jod nBJBdas
as
A oun jod UBmixojdB as (sBtnSBjjopj
soj sns
'jofaui
o) soosip
soj 'ouiíj
-[n oj opuaujnaQ 'sojajBJBd sousjd na ou o UBZBjdsap as soosip so^j
•BijBJjuoa uopaajip na uaAanm as sojjo (nuBiasia^ ap ojnatnSas jap
o) Bjqij bj ap omaJixa un BioBq uaAanm as soosip soun opnena osbo
o^na ua 'sojuaraSas sns eopoj na aiuamjBjodma) Jipiomoo on apand
anb uaAtBA un BsnoB as Bjqij bj ap oSjbj oj b 'saauo^ng; -nopEsuap
-uoasap A uoiaBsuopuoo ap OAiiBUJaijB ojuairaiAora nn asB^on 'sBpuo ap
uopBjana^ bj A uoioobj^doo bj ajjua oiparaaajuí osaaojd un orao[)
•opot ut
ap ojnaraSas jap o Bjqij bj ap noiooBjjnoo tu sspno
apuuBinsp^
uopB@ed
-ojd Bjsixa anb ms 'uoroBsuapuoo ap sojnpon soj ap Bairaju souam o
sboi upptJBdBsap A nppiJBds bj b 'BoijsBjd nopeisajinem ^oidoosojo
-ira ns ua 'opianpaj spanb orastjBraojnB ja anb na soinamom ^bjj
•8a[BSJaAsuBjj sapBpiun sainajsdB nos soasip soqaip
anb natq jnui aqtojad ae jBjjijqTjoiux orasiuoJonisB ja ng 'sjjS oj^^
noa SBinSB-ijop^ saj) o sop ap uoiaBraixojdB bj ojnoeo oosip un oraoa
saaaA SBjjeq asopuBiuasaad 'sojbj^ soj anb sbui UBoBjsap a^ eojnaso
soosip so^j -opBjS omsim ja ua tu ainamjBjnSaj ajdmais on 'ojjain
-Bip ap BjuaranB A josadsa ap a^nnirasTp 'BZB^japB as ojsja ja oraoo
ojnaso oasip ja ojubj anb bajosqo as uoioobjjiioo ap spno bj n^
•S03ISJJ A soDirainb sajojoBj ap sBjja ajqos sojaap soj ap optjuas
asa n^ sanopBSijsaAui jÍbij o¡¡_ "(uppBjnp ap odmap ajqos spuo ap

�Las miofibrillas pueden arquearse, -disociarse en el momento de
originarse la micro-onda y en el sitio de ésta. Es cuando aparecen
las ondas laterales de Ranvier, vistas por este investigador en músculos
de hidrófilos. Dichas ondas fueron redescubiertas recientemente por
R. Barer (1947-1948) en larvas de Chironomus, descubrimiento confir
mado reiteradas veces por nosotros. Las ondas laterales probarían dos
cosas: 1., la existencia, in vivo, de las miofibrillas; 2., la posibilidad
de su contracción aislada y por tanto, de que los sarcostilos sean, a la
par, unidades citológicas y fisiológicas. No es esa la interpretación de
Ranvier; es la de Barer: "Yt appeared to me that the most definite
evidence in favour of the existence of myofibrils would result from
experiments in which single myofibrils or groups of myofibrils
could be made to contract independenthly" (6). "The fact that
individual myofibrils or groups of myofibrils can be made to contract
independenthly, and sometimes asynchronously, is strong suppor for
this view" (7).
La idea de túbulos y de fluido surge de tiempo en tiempo al
discutirse la íntima estructura de la fibra muscular estriada. Krause
emitió la opinión de que los discos oscuros estarían compuestos de
diminutos tubitos y modernamente Marcus piensa que las miofibrillas
se componen de dos partes: una central y otra periférica, la primera
más fluida que la segunda y ésta constituida de tonofibrillas que se
fijarían a los inofragmas y configurarían túbulos en cuyo interior se
movilizaría la substancia fluida. Los tres inofragmas, N, M y Z, serían
inextensibles y mantendrían en su regular topografía a las miofibrillas.
Pero nos parece que si no tanto como el sarcolema, los inofragmas
son elásticos y lo prueban los cambios de diámetro de la fibra cuando
se forma la onda de contracción y también los desniveles de los es
tratos, bandas y estrías, en los casos de anisocronismo o de diferencia
de intensidad de ondulación en los sarcostilos de una misma fibra.
Se ha insistido mucho en que el hecho elemental de la contrac
ción de la fibra muscular estriada es la aproximación de los telofraginas (membranula Z). Tesis es ésta que presupone, si se
admite con ella cierta independencia funcional de los sarcómeros,
que la contracción es un proceso ondulatorio o un proceso cuyo
módulo es una unidad que se sucede longitudinalmente. Anali
zadas sus pruebas teniendo en cuenta las más escrupulosas in
vestigaciones, se advierte que son cada vez menos pruebas. La con
tinuidad de las miofibrillas a través de los inofragmas como a través
de los discos intercalares —y no la invalida la discontinuidad de su
estructura granular o química, sarcosomas y moléculas— es contraria
a la existencia de unidades transversales, sobrepuestas o en estratos.
Carece del valor que se le atribuyó la fragmentación de las fibra,s en
discos de Bowman o en segmentos de Weissmann, la cual fue inter
pretada como la iniciación de pruebas experimentales a favor de la

existencia de unidades fisiológicas que se dispondrían catenariamente
a lo largo de la fibra. Luego de discutirse la significación funcional
de las bandas isótropas y anisótropas y de los inofragmas, se concretó
en la teoría del sarcómero como unidad de estructura y de contracción,
teoría que se va desvaneciendo con las investigaciones in vivo cada
vez más profundas y precisas, mediante la microcinematografía, el
microscopio de fases y las novísimas aportaciones químicas y micros
copio-electrónicas. Si bien con éste se confirma esencialmente la rea
lidad de bandas y líneas transversales (con aumento de su número),
el hecho más significativo es que las fibrillas elementales no se in
terrumpen en los telofragmas y sabemos ahora que las miofibrillas
tampoco se interrumpen en los discos intercalares. Prescindiendo de
los granulos y bastoncillos en que se descomponen los sarcostilos, la
conclusión que se impone es la de que no existen unidades citológicas
que se sucedan a lo largo de la fibra muscular estriada, a pesar de
la indiscutible realidad de las bandas oscuras y claras y de los ino
fragmas (aludimos aquí no solamente a lo que se observa in vivo sino
además a las bandas que patentizan los métodos de coloración
e impregnación).
¿De qué naturaleza son las micro-ondas cardíacas y las denomi
nadas ondas de contracción? Esta pregunta encierra por lo menos
tres problemas: uno citológico, uno químico y otro físico-químico. Se
comprende que de la naturaleza de la fibra depende, en primer tér
mino, la naturaleza de las micro-ondas cardíacas y de las ondas de
contracción; pero se comprende asimismo que sin cambios no habría
onda alguna. ¿Los fenómenos íntimos, citológicos, químicos y físicoquímicos de las micro-ondas no son otros que los de la contracción
muscular? Para quienes admiten que la contracción de la miofibra
se traduce por un proceso ondulatorio, la respuesta es simplemente
afirmativa. Un examen cuidadoso de los hechos nos mostrará que la
cuestión no es tan sencilla.
Se buscó durante mucho tiempo la química de la contracción
muscular fuera de la química constitucional de los elementos con
tráctiles. El histólogo, el fisiólogo y el bioquímico estudiaban el
músculo ajeno el uno al otro, y hasta como método de rigor científico,
cada cual se mantenía en fronteras bien delimitadas, salvo la superior
tendencia de algunos grandes investigadores, ya histólogos, ya fisió
logos, que se esforzaron siempre por percibir la compleja unidad de
todos los procesos musculares. Actualmente debemos en particular a
los bioquímicos Astbury, Straub, Szent-Gyorgyi, Bailey y Fenn un
impetuoso movimiento a favor de que la causa primera de la acti
vidad del músculo está en las substancias de constitución de sus
fibras, o sea, en la miosina, en la actina, en la actomiosina y en la tro-

(6)Robert Bareb. — The strucuire of the striated muscle fibre. — Biological Reviews.
Vol. 23. N. 2, 1948, Pág. 171.
(7)Loe. cit. Pág. 194.

pomiosina.
La escuela de Szent-Gyorgyi sostiene que la contractilidad del
músculo se debe al complejo actomiosina, cuyos filamentos submicroscópicos no se interrumpen en los discos anisótropos (Q) ni isó
tropos (J), como lo han revelado Hall, Jakus y Schmitt en 1946, y

— 210 —

— 211 —

�A '9^61 ua Mnqog A sinpf 'jjh opBjaAaj uBq oj omoo '(f) sodoJi
-osi in ((*)) sodoJiosim? soosip o[ na nadunujaini ^s on sooidoosoio
-iraqns soiuaurejij so^na 'ButsoitnoiaB ofajduioa jb aqap ^s ojnasnra
jap pBpi^ijaBJjuoo bj anb auaiisos ijCSjoi^^-inazg ap Bjanass vj
•vuisotíuod
-oj} bj na A nwsoiiuojov bj na 'vunov bj na 'miisoitu bj na 'Bas o 'SBjqrj
gns ap uopnipsnoa ap SBpuBisqns sbj na Bisa ojnasnm jsp pspiA
-ijob bj ap Bjamud BsnBO bj anb ap joabj b oinaimiAom oeonjadini
nn una^[ A ^ajiBg 'i¿(3joA'^)-iuazg 'qnBJig '^jnqisy so^iminboiq so[
b iB^noijJBd na somaqap ajnanqBnjay •eajBjnasnm sosaaojd soj sopoj
ap p^pinn Bfsjdmos bj jiqpjad aod ajdmais nojBZJOjsa as anb 'soSoj
-oisrj tbA soSojoistq vA 'sajopBÍfrisaAui sapuBjS sounSjB ap Bpuapuai
jouadns bj oajbs 'SBpBjiniipp naiq SBjaiuojj na Binainsm as jBno spBD
'oaijjiuap joSij ap opoiaui ovaoo BjsBq A 'ojio jb onn ja ouaÍB opaasntn
\&lt;a UBqBipnjsa oairajnboiq \a A oéojcnsij \^ 'oSojoisiq ^g #sa^ijaBjj
-noa so^namap so^ ap ^uopniTjsnoo Baiuimb B[ ap Bjanj jB^nosnra
noiooBJinoD v\ ap Baimrab bj odmai) oq^nm ajnBjnp oosnq ag
'Bffpnas nv^ ea on no^sana
B[ anb BJBi^som son soq^aq sof ap osopBpma namsxa u[\ •BAiiBraxijB
a)nama|dnns sa Bisandsa^ v\ 'oiioispapno osaoojd nn Jod aonpBjj as
Bjqijoim v\ ap u^iooBjjnoo b^ anb uajiraps sanainb bjb^ ¿jspiosnuí
uoi3DBjjno3 v\ ap 8O[ anb bojío nos on sepuo-ojDim sb[ ap soaimmb
-oaisij A soaimjnb 'bodiSo|ojid 'sonii^m sonanipuaj so^? •BimSjB spno
Bjjqeq on soiqniBD ms anb omsimisB apnajdmo^ os oiad íu^iooBJjuoo
ap sepno sb^ ap A sbdbjpjbd sBpno-oj^im sbj ap Bz^p^jnjBn v\ 'oniin
-jaj lannid na 'apuadap Bjqij bj ap BzajBjnjBn ^\ ap anb apuajdmoa
ag •ootrainb-ootsij ojjo A ooiinmb oun 'ooiSo^ojio onn :8Buia^qojd saxj
sonam o\ jod Bjaapna B^nnSajd Bis^ ¿n^paBJíuoo ap SBpno SBpsn
-imonap sb^ A SBaBjpjBO SBpuo-ojotni sbj nos BzajBin^Bn anb oq?
• (nopBnSaidnn a
nopBJO^oo ap sopoiam soj nszpna^Bd anb SBpnsq sbj b SBmape
ouis oam m BAJasqo as anb oj b a^uaniBjos ou inbe so^aipnjB) sbuiSbjj
-ont soj ap A sbjbj^ A SBjnoso SBpuBq sbj ap p^pijBaj ajqr^n^sipnr bj
ap jBsad b 'BpBij^sa jBjn^snuí Bjqij bj ap oSjbj oj b nspaons as anb
SB3iojoip sapBpnm naisixa on anb ap bj sa anodmi as anb uoignpuoa
bj 'soji^soojBS soj nanodnio^sap as anb na sojjpno^SBq A sojmrei^ boj
ap opnaipnr^sai,^ 'sajBjBaja^nr sooeip soj na nadmnjjainr as oaodtnB;
sejjijqijoini sbj anb BJoqB somaqss A sBm^BJjoja^ soj u^ nadmnjuai
-ni as ou sajeinamaja SBjjijqij sbj anb sa OA^^aijinSis sbui oqaaq ja
'(ojcanmu ns ap ojuaratiB noo) sajBSjaAsnsji ssanij A sspnBq ap JtBpij
-B3J bj ainamjBpnasa Bnuijnoa as aisa noa naiq ig •SB^ra^Jioap-oido^
-soioini A SBormmb sanopB^JodB SBnnsiAon sbj A sassj ap otdoosoi^itn
ja 'BjjBjSoiBraaoiaoJoitn bj a^mpaní 'sBspajd A SBpunjojd sbih Z3A
BpBO oam ui 89noioB¿ij83Aui sbj no opnapanBAsap ba as anb Buoaj
'uoidobj^uoo ap A Bjn^^njisa ap pspinn onioa ojamo^JBS jap bijo^j bj na
oíajouoo as 'sBmSBJjoui soj ap A SBdo^iosinB A SBdoj)osi SBpnBq sbj ap
jBnopnnj nopB^ijtuSis bj asj^nosip ap oSan^; '-iqij bj ap oSjbj oj b
n^ijpnodsip as anb sb^tSojoisij sapBpinn ap Bpuajsixa

— 0X^ —

!'Z o"N "Z "IA
•8aiAajj jB^¡8o^o|g — '-";?/ ajxnm pa^oijjs ai¡t fo ajmatuts attf^ — aa^vg xa^ao^j (9)
bj ap joabj b sajBinannjadxa SBqanxd ap nopBpini bj omoa
-jajm anj jBna bj 'mrenissra^ ap soinaniSas na o ueniAiog ap soasip
na SBjqij sbj ap uoioB^uouiáBjj bj o^nqiJiB aj as anb jojba pp aoajv^
•sojBjjsa na o SBisandajqos 'sajvsuaasunut sapoptun ap Bpna^sixa bj b
BiJBjjno^ sa —SBjnoajonr A SBmoso^jBs 'Bairajnb o JBjnnejS Bjnjonj^sa
ns ap pBpinuTjuoosip bj BpxjBAUi bj ou X— soaBjBOjajuí eoosip soj ap
88ABJJ B OIUO3 SBm^BJJOni SOJ 3p 88ABJJ B SBJJtjqiJOIHI SBJ 3p
-uoo b^ -sBqanjd sonam zaA Bp^a nos anb a^jaiApB asp
-ni SBsojndnj^sa sbui sbj B^nana na opaaiuai s^qanjd sns
p
-tjBny 'ainarajEnipníiSnoj apaans as anb pepiun snn sa ojnpom
oA. no osaoojd nn o oíao^Bjnpuo osaaojd un sa nopaBJinoa bj anb
'sojauíoojBS soj ap jBuopnnj Biouopuadgpni Bjjap Bjja noa
as is 'anodnsaad anb Bjsa sa sisaj^ -(^ BjnnBjqraaní)^j
-31 soj ap uotoBuiixcudB bj sa BpBiJisa jBjnasnm Bjqij bj sp npp
bj ap jBinamaja oqaaq ja anb na oipnin opiisisur Bq og
Binsini Bnn ap sojiisoajss soj na nopBjnpno ap pBpisnajut ap
ap o oinsmojaosmB ap sosbo soj ns 'sbiiis^ A SBpuBq 'soibji
-sa soj ap sajaAinsap soj naiqniBi A nopoBjjnoD ap Bpuo bj buijoj as
opnBna TBic^^j bj sp oJisniBip ap soiqiuBO soj nBqamd oj A soapsBja nos
SBmSBJjoni soj 'BmajoaJBs ja onioo oiub^ ou ts anb aaajsd son oíaj
•SBjjijqijoira sbj b BjjBjSodoi JBjnSaj ns na nBUpnajuBia A ssjqrsnaixaní
nBijas '2 •&amp;. j^^[ '^ 'sBtnSBJjoni saji so^ #Bpmjj BpnBjsqns bj bjjbzijiaoih
as JOTJ31UT oÁno na sojnqni UBjjBjnSijuoD A SBm^Bjjoni soj b uBtJBfij
as anb SBjjijqtjouoi ap Epiniíjsuoa biss A BpnnSas bj anb Bpinjj sbui
BJamiid bj 'sapajijad bjio A jBJinaa buti : sa^^^d sop ap nanodmoa qs
SBjjuqijoini sbj anb Bsnaid snojsj^ ainamBUjaponi A soiiqnj soinnimip
ap sojsandraoD ubijbis^ sojnsso soosip soj anb ap noiuido bj oiiima
asnBj-'i^ 'BpBiaisa jBjn^snm Bjqij bj ap Bjnpmisa Bunjni bj
jb odmaii na odmaii ap aSjns opmjj ap A sojnqni ap Bspi

(¿)

Í

TM

joj joddns Suojis si 'jíjsnonoaqonjísB samiiamos pnB '^jqinapnadapni
13BJtiuoo oí apBtn aq ubd sjijqijoXni jo sdno^S 10 sjijqijojíni jsnpiAipm
IBqi }3Bj sqx,, "(9) MJÍjqinapuadapui i^bjjuod 01 apBtn aq pjnoa
sjuqijo^ni jo sdnojS jo sjtjqtjo^ni aj^uis qaiqM ni sinamuadxa
nzojj ijnsaj pjno^ sjijqijo^ra jo aanaisixa aqi jo jnoABj ni asnapiAa
airaijap isom aqi iBqi ara 01 pajBadds %j^n uaj^g ap bj sa í
ap n^pBiajdjaim bj asa sa o^¿ •SBOiSpjoisij A 8B3i^ojoip sap^piun
bj b 'usas SOJI18O3JBS soj anb ap 'oiubi jod A BpBjetB uopoBajuoo ns ap
pspijiqrsod bj 'og^ ísBjjijqijoini sbj ap 'oata tn 'spnaisixa bj 'o-j :sbsod
SOp UBIJBqOjd S3JDU^1VJ SVpuO SB^ "8OJ1080U jod 8333A SBpBJ3}iaJ OpBlU
-Jijno^ oinaimijqn^sap 'sntuououiyj ap sbajbj na (8^6I"¿^6l) •^^a "H
jod ainamaiuapaj SBiJaiqn^sapaj nojanj SBpno ssqDiQ 'sojijojpiq sp
sojnasnin na jop^^psaAní aiss jod sbjsia 'j^iaub^j ap sajvj3)vj svpuo sbj
naaajsdB opuBiiD sg -Bisa ap opis ja ua A spuo-ojaim bj 3sjbuiSuo
ap oiuamom ja u^ asjBposip ^asjBanbjB napand SBjjijqijoim

�Rózsa, Staudinger 7 Szent-Gyíirgyi en 1947. La crítica de Astbury (1947-1949) a la teoría de Szent-Gyorgyi no recae sobre
todos los puntos precedentes; se circunscribe a les fenómenos
de sinéresis y a la espiralización de la actomiosina: "Szent-Gyorgyi
has proposed other mechanisms based on the synaeresis phenomenon
plus spiralisation, but as far as can be seen at the moni en t they are
inconsistent with the X- ray and electrón micrescope evidence" (8).
Para Astbury, Perry, Reed y Spark (1947), igualmente que para
Bailey, la interacción de la miosina y de la actina depende de la pre
sencia del SH. La contracción de la fibra sería una especial manifes
tación de lo que Astbury denomina k-m-e-f-group (keratin-myosinepidermis-fibrinogen group). He aquí las palabras textuales de
Astbury: "We habe put forward the view (Astbury, 1940, 1947, Ast
bury &amp; Dickinson 1940) that the contractility os muscle tissue is a
special manifestation of properties shred to varying degrees by all
the members of the k-m-e-f group, that in fact it is the counterpart
of the "supercontraction" of keratin fibers and that it is the consequence of a folding of the myosin chains within the myofibrils" (9).
De la Conference on Muscular Contraction (1946) de la New York
Academy of Sciences, destaca Astbury el que se haya demostrado, con
trariamente a la teoría de Szent-Gyorgyi, que las finísimas fibrillas
perceptibles con el microscopio electrónico no se espiralizan durante
la contracción muscular. Pero Bennet (1949) observa subestructuras
en zigzag y helicoidales.
Carey, Zeit y Massopust (1942) notan, en muchas zonas de la
fibra estriada, una "definite spiral continuity". En la introducción, al
hablar de la actinmyosin screw theory, hemos tenido en cuenta la real
existencia de estructuras helicoidales de la misma naturaleza o de na
turaleza muy afin a los discos oscuros o bandas anisótropas. Hay que
distinguir cuatro cuestiones: 1., la realidad de una substancia de re
acción y aspecto idénticos o similares a la de los discos de Brücke, que
se desenvuelve en helicoide a lo largo de una fibra, en la cual no se
acusan bandas paralelas; 2., los desniveles de los estratos oscuros o
bandas paralelas anisótropas causados por un anisocronismo o por di
ferente intensidad de contracción de los sarcostilos de una misma
fibra; 3., el desenvolvimiento helicoidal del telofragma; 4., la metaestructura de los sarcostilos, vale a decir, la forma de los últimos
filamentos o de las cadenas de polipéptidos.
Es historia antigua el conocimiento de fibras lisas de inverte
brados con elementos filiformes que se desarrollan longitudinalmente,
entrecruzándose o describiendo volutas sin encontrarse. Su estudio ha
recaído sobre todo en moluscos. La publicación de Engeln^ann
(1873) es de las primeras. P. Vigier y F. Vlés, resumiendo los resul(8)^. T. Astbury. — X-Ray and electrón microscope studies, and their cytological
significance, of the recenthy —discovered muscle proteins, tropomyosin and actin—• Proceedings oj the 6th International Congress of Experimental Cytology. •—• Stockholm, 1947. — Experimental Cell Research. — Supplemem 1. — Stockholm, 1949.
Pág. 244.
(9)Loe. cít. Pág. 243.
— 212

tados de Marceau, de Prenant y otros, además de los propios, esta
blecen tres categorías de fibrillas para el corazón de moluscos:
a) fibrillas homogéneas, en hélices (Nasse, Cardium, Dosima,
Solen, Tellina) ; b) fibrillas heterogéneas de tipo simple, Q-f^2I
(Chiton, Helix, Limnea, Nucula, Mytilus, Ostrea, Gryphaea, Pectén,
Anodonta, Lutraria); c) fibrillas heterogéneas de tipo compuesto,

Q + Qh + 2I + Z (Octopus, Chiton, Haliotis).
Por torsión de la fibra muscular estriada se puede obtener, se
comprende, que las miofibrillas que la constituyen afecten forma he
licoidal. ¿Existe una disposición natural semejante? Thulin (19081914) describe lo que él denomina Spiralmuskelfaser y Muskelfasern
mit spiraralig angeordneten Saulchen en la lengua de batracios (Bufo
vulgaris y Bufo agua), de reptiles (Chamaleon) y en los músculos
extrínsecos del ojo de mamíferos (hombre y monos). La disposición
helicoidal de las miofibrillas en columnitas de la fibra respectiva, a
la que Thulin asigna gran significación funcional, ¿no es artificio del
tratamiento técnico ni patológica? Parece tratarse no de una torsión
provocada ni sobrevenida, sino de una torsión por natural desarrollo
en volutas de los sarcostilos. El hecho de que Heidenhain la haya ob
servado en la miotonía y Slacek en el mixedema, como un hallazgo
de paciente búsqueda más que como fenómeno generalizado, no ase
gura que la aludida disposición miofibrillar sea patológica. Se en
cuentra en animales normales. Schwartz confirma en perros y conejos
las observaciones de Thulin. La pregunta sin respuesta hasta hoy es
ésta: ¿se trata de lo absolutamente normal o de lo que Cajal llama
lo patológico normal?
En el corazón de crustáceos braquiuros (Cyrtograpsus) nosotros
hemos encontrado fibras musculares con regular y elegante escultura
helicoidal (Fig. 22). Pero no es ésta la constitución común y perma
nente de las fibras de los músculos de los vertebrados. En ellos, tales
disposiciones no son sino fases de anisocronismo miofibrillar, en cuyo
caso las bandas se desplazan irregularmente y presentan aspectos escalariformes, en zig-zag o en helicoide: rao explican la función; se ex
plican por la función o perturbaciones de la función.
La estructura helicoidal en la actinmyosin screw theory es otra
que la admitida por Tiegs, Münch, D'Ancona, Ciaccio, Schreider,
Aurell y Wohlfart. En el primer caso se trataría de la recíproca re
lación entre la miosina y la actina; en el segundo, se alude a la con
figuración del telofragma, para cuya observación conviene las fibras
de los mayores inocomas (inokommata) o sarcómeros. D'Ancona juzga
fundamental el andamento elicoidale de la membrana Z. Después de
reconocer antecedentes en Münch y Tiegs, agrega: "e stato da me chiaramente osservato e dimostrato in fibre studiate a fresco in condizioni
di sopravivenza" (10). Niegan el desenvolvimiento helicoidal del te
lofragma, Dimare, Bruno, Jordán, Pensa y Speidel. Lo que nosotros
(10) U. D'Ancona, 1946. — Ancora una volta in lema di fibre muscolari, miofibrille e
strie. — Rendiconti dell'Accademia Nazionale dei Lincei. — Serie VIII, vol. I, fase.
Pág. 806.
— 213 —

�— nz —
"908
'3SBJ 'j 'fOA '¡HA a!JaS — 'laauí^i iap ^pjuotzBjt^ Brai^pB^oyjpp iintmpua)] — 'atuts
a ajjj^qtfotm 'ijD^oafmu auqtf jp ouiaj til V}joa mm ojoouy — '9^61 'VNOONy.Q -[\ (oí)
sojjosou anb c^ -jappdg ^ Bsua¿j 'uBpjof 'omug 'ajBiniQ 'buiSbjjoj
-aj jap j^pioaijaq ojuairatAjoAuasap j^ uBSaij^; *(0T) BzuaAiABJdos ip
inoizipuoa ni oosajj b ajBipnjs ajqij ni ojBJjsomip a ojBAjasso ajuaurej
-Biqa ain Bp ojbjb a() :b9jb 'sSaij^ A ipunp^ na eojuapaaajnB jaaouoaaj
ap sandsag • BUBjqtnaní bj ap a/npiooi^ ojuaiuvpuv ja jBjnaurepimj
BÍiznf BnoauytQ -sojamoaiES o (BjBinino^pni) SBraoootn saJOABtu boj ap
ssjqij sbj auaiAUoa uopBAjasqo baíw ejBd 'BinBJjojaj jap nopsjn^ij
-uoa bj b apnjB as 'opnnSas p na Sbhijob b[ ^ buisoiui bj ajjua nopsj
-aj Baojdpaj bj ap bijbjbjj as osbo Jsmud ja ug -jjBjjqo^ a1 jjajny
'japiajqog 'opaBi^) 'BuoauytQ '^ounp^ 'sSaix JO(I ^pijinipB b^ anb
bj}o s^ Xuoatff cna^os uiso&amp;uiwton v\ ua ^pio^ip^ Bjn^onjjs^ b^j
•uoioun^ nj ap sauoiooqjnjuad o upiounf vj uod uvoijd
-xa as iuoiounf. vj uvoiylxa ou :aptootjoq na o Sbz-Siz na '99uijojijb[bo
-sa so^^adSB uBjnas^ad A ainanuB^n3aui nBZB^dsap as SBpucq sb^ oseo
o^no na 'jB^jiiqijoxni orasiuoJ^osiuB ap sasBj ouis nos ou souotoisodsip
'sojp u^ -sopBjqaiJ^A so^ ap so^nosntn so^ ap SBiqtj 8B[ ap ajuan
A ntimoa nopnjijsnoD b^ Bjsa sa ou oja^ '(^^ '^i^) p^pioaipu
ias^ap ^ jBp^^aj noa sajB^nasnm sBjqrj opBJjuoana souiaq
soxioson (snsdBjSoji^^) sojninbBjq soa^BjsnjD ap uozbjoo p n^
¿jtnuuou ooiSpjo^vd oj
buib]^ IBfB[) anb o^ ap o jBuuon a^uauiBinp38qB o\ ap bjbjj as? :Bjsa
sa ^oq Bjseq Bjsandsaj ms Binn^ajd ^j •ni^nqjj ap sanopBAjasqo sb^
sofanoa A so^ad na buijijuoo z^jBAvqog -sa^Etnaon sapniíns na BJjnano
-na ag 'BarSo^oisd Bas jBjjxjqijoira nopisodsip Bpipnp b^ anb BjnS
-98B ou 'opBzijBa^uaS ouauíouaj omoa anb sbui Bpanbsnq ajuapBd ap
oSzBjp^q nn oraos 'Bniapaxini p na ípoB^g A Bino^oim v\ na opsAias
-qo B^Bq b^ niBqnappjj anb ap oqaaq ^g[ •so^^soajBs so^ ap SBin^OA na
oj[oxiBsap jBjnjBU jod uoisjoj unn ap onis 'BpraaAajqos tu
uoisjoi Bun ap ou 98.ibjbj; aaajB^ ¿Boi^ojoi^d ra o^moaj
pp optjijJB sa on? '^Bnopnnj uopBorjtuSrs ubjS buStsb nip^q^ anb bj
b 'BAii^adsaj Bjqij b^ ap SBjiunnqoa na sB^jtjqijoim sb^ ap ^Bpiooipq
nopisodsip B'j •(sonora A ajqraoq) sojajxniBni ap ofo pp soaasuij^xa
sojnasnm soj na A (uoa^niBq^) sa^ijdaj ap '(BnSB ojng A swB^nA
ojng) sopBJiBq ap Bti^naj bj na ttat{ojnvg uaj^upioaSuv Sijvjojids jnu
u^asofja3fsnj\[ A uasofja^fsmujvjid^ Bututonap ja anb oj aquasap (^X6T
"806T) nÍInHX ¿^j^Bfaraas jBjnjBn uopisodsrp snn ajsix^? ^jEpioorj
-oq Bnuoj naiaajB ua^njusuoa bj anb SBjjuqTjoini sbj anb 'apnajdmoa
as 'jauaiqo apand as BpBiJisa jsjnasnm Bjqij bj ap
• (8I1OTJBH 'uojiq^ 'sndojOQ) Z
'oisandnioa odij ap SBanaSojajaq SBjjtjqtj (a í (BiJBJín^j 'B^nopouy
'na^aa^ 'B3BqdJ(j^ 'BajjsQ 'snjijjíj^ 'Bjnon^[ 'Banmi^ 'xrjajj 'nojiq^))
j^-)-^) 'ajdrai8 odxj ap s^auaSojaj^q SBjjuqij (q í (Buijjaj^ 'najog
'bhiisoq; 'ranipjB^) 'assB^[) saaijaq na 'SBanaSonioq SB^juqij (b
csoasnjom ap uozbjod ja BJBd SBjjiiqíj ap sBjjoSajBD saaj naaajq
-Bisa 'soidojd boj ap SBiuopB 'bojjo A \u^uoi^ ap 'nsaajBj^ ap sop^j

(6)
'6t-6T
g
^g^^y jj^ (o
(o ss9j2uo^) ]nuoijvujaiiij ifjg ai¡i fo sSutpaa^ojj
•—mtov puv uiso.iiuodojj 'smtoJd apsnui pajaao^stp— t¡¡uaoaj at¡t jo 'aouvoifmSts
]dd;So¡O}^3 uiat{t pito 'saipn$s adoosojoitu uojtoap puv ^Djf-^ — 'AHaaisy -x "^ (8)
j
boj opuaimnsaj 'saj^ -^ A JaiSi^ -¿ 'SB^araud sbj ap sa (¿8T)
nnBnrjaSn^j ap n^pBoijqnd wj •soosnjom na opoi ajqos opiBoaj
Bq ojpnjsa ng •asjBJjuooua me sBuqoA opnaiqyjasap o aeopuBznjaaajua
'ajuarajBaipnjiSnoj UBjjoxresap as anb sanwojijij sojnaniaja noa sopBjq
-ajaaAui ap sbstj ssiqíj ap ojuatuipouoa ja bii^ijub Buojsiq s^j
•sopijdadijod ap ssnapBa sbj ap o sojnamBjij
sonipjti eoj ap biujoj bj 'jpap b ajBA 'sojiisoajss soj ap Bjnjanjjsa
-B^ara bj io'f ÍBUiSBJjojai jap jBpioaijaq ojuairatAjOAnasap ja 'o'^ íBJqiJ
Bmsim Bnn ap sojijsoajBS soj ap n9paej)noa ap pBpisuajuí ajuaaaj
-ip Jod o oraeinojaosiuB un jod sopBsnBD SBdojj^sxuB SBjajBJBd SBpu^q
o sojnaso sojBjjsa soj ap sajaAinsap soj '0*^ ^sBj^jBJBd SBpnBq u^snaB
as ou jBna bj na 'e^qij sun ap oSjbj oj b apioaijaq na aAjanAnasap as
anb 'a^janjg ap soasip soj ap bj b sajBjitnis o soai^uapi ojaadsB A nopaB
-aj ap BpuBjsqns Bnn ap pBpijBai bj 'o'j isauopsana oi%vno jmSnijsip
anb ^bjj -SBdoj^osynB sBpnsq o sojnaso soastp soj b utjb Anuí BzajBanj
-bu ap o BzajBjn^Bu buisuu bj ap sajspiooijaq SBjnjaiujsa ap Biaua^stxa
jBaj bj Bjuana na opiuaj soraaq '^joai/j cnauos uisoAuiuiión bj ap j
jb 'uopanpojjuí bj ng •&lt;tÁ'}innijnoa jBJids ajraijap^ Bnn 'BpBiJjsa
bj ap sbuoz sBqaniu na 'ubjou (z^(&gt;\) J8ndossB^[ A ip^ '^aJB^
•sajBpiooijaq A SbzSiz ua
SBjnjanjjsaqns BAjasqo (6f"6l) l^nnag OJa,J •JBjnasnm uopaBj^uoa bj
ajuBjnp uozijnuidsa as on oaiu9jjaap oidoosojaitu ja noa sajquda^^ad
BBjjuqij SBunsiuij sbj anb 'ijCSjojí-^)-jnazg ap Buoaj bj b ajuainBiJBjj
-uoo 'opBjjsomap BjÍBq as anb ja AJnqjsy BaBjsap 'saouapg jo ^map^ay
^jjoj^ Aia^j bj ap (9^61) noijaBjjno^) jBjn^snj^^ uo a^naaajno^ bj ^q
"(ó) t4SlíJ(IíJ0'j^ln ^V^ uiqjiM snisqa uiso^m aq^ jo Suipjoj b jo aauaiib
-asnoa aqi st ji jBqj pus saaqtj mjBJajj jo ^noiíDBijuoajadns,, aqi jo
jjBdjcajunoa aqi si )i jaBj ni jBq} 'dnojS j-a-m-^j aqi jo siaqmam aqj
jjb Aq saaaSap SuivÍjcba oj pajqs sapjadojd jo uoijBjsajiuBni j^pads
b et anssij ajasnm so jíjijijaBJiuoa aqj }Bqj (0^61 nosni^joiQ ¡^ X^nq
-isy '¿f^6T '0^6T 'Ájnqjsy) MatA aqj pjbauoj jnd aq^q a^,, :AJnqjsy
ap ssjBnjxaj SBjqBjBd sbj inbB ajj '(dnoj naSoupqij-sirajapida
-ui8O^ra-mjBja3[) dno^S-f-a^iu-jf Buimouap ^jnqjsy anb oj ap uopBj
-sajiuBni jBpadsa Bnn Bijas Bjqij bj ap uopaBijuoa vj -jjg jap Bpuas
-ajd bj ap apnadap buijob bj ap A buisotui bj ap uopoBjajuí bj '^ajiBg
BJBd anb ajuauíjBngí '(¿^6l) ^^g A paa^ 'ajj^j '^jnqjsy bjb^
'(8) tt^^napiA9 adoasojaim uojjaaja pus Abi -•^ aqj qjm jnajstsuoaní
aJB jíaqj juamoux aqj jb naas aq usa sb jbj sb jnq 'noijBsijBJids snjd
nouauíouaqd sisajaBu^s aqj no pasBq srasruBqaam jaqjo pasodo.id seq
tj(Sjo^^)-jnazgM : BuisomiojaB bj ap uopBzijBJidBa bj b A sisajams op
sonani^naj boj b aqijasnnajp as ísajuapaoajd sojund boj sopoj
ajqos a^aaj ou ijSjojí^)-juazg ap Bjjoaj bj b (6f'6T"¿^'6l)
-jsy ap Baijua vj "¿f-61 u3 i^jOi(^)-juazg A jaSuipiiBjg 'b

�observamos son fases funcionales en que los telofragmas afectan la
apariencia helicoidal a consecuencia de un anisocronismo de los sarcostilos y de su diversa intensidad de contracción.

: S:,-

\
Fie. 24. — Disposición en zigzag (z) y en helicoide (h) de las bandas cromófilas de las fibras del
miocardio de Plecostomus commersonii (C. V.) Gthr. — Técnica de Heidenbain.

Fie. 22. •— Formación helicoidal (h) en las fibras musculares
del corazón de Cyrtograp&amp;us angulatus Dana.

Según el estado en que se encuentre una fibra, se advierten ya
imágenes regulares y periódicas de su estructura, bien disposiciones
en zigzag, en helicoide o en indefinible irregularidad (Figs. 23, 24 y
25), que a gran aumento se resuelven en granulos, bastoncillos y fibri
llas elementales.•&gt;
Insiste D'Ancona en una serie de interesantes revisiones críticas
e investigaciones originales (1929, 1930, 1932, 1937, 1946) que el ele
mento básico de la estriación transversal es el telofragma (línea Z)
y que todo el fragmento comprendido entre telofragma y telofragma,
o sea, el sarcómero menos su membránula limítrofe, es birrefringente.
In vivo se acusa perfectamente la birrefrigencia, la cual se acentúa
mediante la fijación. Precisando su punto de vista en el problema de
la naturaleza de la miofibrilla y a propósito de las reservas de Dimare
— 214 —

y Loreti (1940), escribe: "ritengo che le miofibrille delle fibre
striate, una volta differenziate, persistano quali organelli cellulari
stabili non soggitti incondizioni normali a reversioni" (11). Desecha
la opinión de Loreti (1940) según la cual la miofibrilla sería una
manifestación físico-química del sarcoplasma reversible in vivo, o sea,
una fase evanescente del estado coloidal (miocoloide "columnar").
La homología de la estriación de las fibras musculares de insectos y
de vertebrados tendría su fundamento en el telofragma, siempre equi
valente. Señala D'Ancona donde está el malentendido: "La confusione
e derivata del fato che si e parlato di tratti scuri e di tratti chiari, i
quali sonó aspetti piú o meno evidenti, piú o meno artificiosi. Cons
tante e invece la linea Z, che corrisponde a un livello di adesione delle
miofibrille al telofragma e con esso al sarcolemma" (12). La mem
brana Z permanece luego de la degeneración miofibrillar (Ciaccio).
Los granulos Z y J serían puntos de intersección entre miofibrillas y
telofragma. Falsa distinción sería la de Bruno, Dimare y Loreti,
quienes consideran distintas las líneas Z y la de Amici y con ello, dos
clases de granulos: a) los granulos Z; b) los granulos J.
El examen biomicroscópico de la estructura funcional de las
fibras estriadas, con el análisis complementario del tejido fijado y te
ñido, permite afirmar como verdaderas realidades citológicas perma
nentes dentro de ciclos de variaciones, 1., las miofibrillas en la
(11)Loe. cit.
(12)Loe. cit. Pág. 807.
— 215 —

�— sis —
•¿08

"'P •i (^t)
•jp -ooq (H)

bj n^ SBjjuqijoiui sbj 'o--[ 'sanopBUBA ap sojap ap ojjuap
-Bnuad SBoiSpjojp sap^pijBaj sBiap^piaA onioo jbhijijb aiinuad 'opra
-ai A PBfíJ opifaj jap oiJBinamajdnicK) sisijbub ja noa 'SBpBiJisa
sbj ap jouopunf ounjonutsa bj ap oaidoasoj^imoiq naniBxa Jgj
•f sojnuBj8 soj (q í 2 sojnnBjS soj (b ^so^iiubjS ap
sop 'ojja noo A piiny ap e[ X 2 SBauíj sbj SBjni^sip uejapienoD sanamb
'ijajo^ jÍ ajBiniQ 'onnjg ap v\ Bijas uopuiisip Bsp^^
S
Á BB^^iiqijotni gjjua nopaasjaiin ap so^nnd nsjjas f ^ 2 so^nuBaS
•(oiodbi^) jB^^iJqijoiui uopBjauaiíop b^ ap oSan^ aoouBuuad 2
-xnaní B'^ *(^x) ttBinuiajcojB8 ^b oesa noo 9 BtnSBjjopj ye
a^^ap anoisapB ip n3ATI un B apuodstjjoa atp '2 Bam^ bj aaaAm a
-suo^ "isoioijiiaB onam o ntd 'iinapiAa ouain o nid ijjadsB onos ipnb
i 'iJBiqa iiiBJi ip a wnos iubj^ ip oispBd a is aip ojbj ¡ap BjBAuap a
guoisnjuoo B^^ : opipuaina^m p Bj^a apnop BnoonytQ Bpgag *aina[BA
-raba ajdmats 'BmSB^jopj p na o^nauíBpntij ns Bijpuaj eopBjqaiJaA ap
Á soioasni ap eaJB^nasnm ssjqij sb^ ap nopsiiisa b^ ap Bi^o[oiuoi{ b^j

Q ap SBAJasaj SBj ap ojrsodojd b j Bj^uqijoiui b| ap
bj
ap Bmajqaid ja n^ bjsia ap ojnnd ns opuBgioa^j 'noi^BÍij bj a^nBtpara
BiijnaoB as jBna bj 'BpnaSupjjiq bj ainaniB^aajjad BsnoB as oam ti[
Jjajatq sa 'ajoj^iraij BjnnBjqmaní ns sonam oaauíooJBS ja 'Bas o
jj jC BinSBJtjojai ajjua opipnaidmoa ojnamSBjj ja opoj ^nb A
(2 ^anij) BmSBjjojaj ja sa jBSjaAsnBj) n^iDBTJjsa bj ap ooisBq ojuatu
-aja ja anb {gf(,l '¿61 '^61 '06T '6^61) sajBniSuo sanoioBSijsaAm 9
sBoijT-13 sanoisiAaj sajiiBs^aajuí ap aijas Bnn na Buo^uytQ ojsisnj
sbjj
-ijqtj A sojjpnojsBq 'gojnuBJ n^ uaAjansaj as oinamnB•sajBinamaja
UBjá b anb '(^^
A f^ 'g^ ^^í^) pBpiJBjnSajoi ajqitnjapni na o apioaijaq na 'SbzSiz na
sanopisodsip naiq 'Bjn^anJis^ ns ap SBaipoiiad A saJBjnSaj sauoSsini
bj( najjaiApB as 'Bjqij Bnn ajjnanona as anb na op^isa ja nnSag

•onBfj smvjnSun snsdojüouJ^^) ap dozujo^ ^p
eajBpu^^noi sejqij sb[ na (i¡) [Bp;oj¡[at{ uo;.iotoJo^ — '^

• (MJBnumpDa,? apio^oaoira) ^pio^oo opejs^ pp ^^uaosouBAa bbbj Bnn
'B38 o 'oam ui a^qtsjaAaj BtnsBjdoDJBS pp BDiuitnb-ooTgjj noioBjsajinBtn
Bnn Bijas Bj^uqijoim bj p^n^ v\ unSas (O^'óT) H3-1^^ ap noiuido b^
' (n) tjnoxeiaAai b Tp3ttoou inoiztpnoont ijjiSSos non HT^^^8
ir|anBSjo i^enb ouBjsisjad 'a^Bizuajajjtp bj^oa Bnn 'aíBijjs
'A

qpi^jj ap saiinrej, — '-"í'^ ^'/í '^^ iiuosjatutuo^ smuotsooajj ^p oipjeaoim
SBjqij sb[ p 6C[ijonioja scpueq ss¡ ^p ("i/^ spio^i^q a i ^z^ ^cz^iz ua uoijisoiIsiq — -j,j -o

ppap popisuatw vsj^atp ns ap X sojpsoo
•jvs soj ap ouisiuoj.oosnm un ap rtiou^noasuoo v jnpiooijai¡ mouajjodo
of uvjo3¡r&gt; smuSvufojat soj anb ua sapniotounf. sasvf nos soniBAJDsqo

�matriz del sarcoplasma; 2., los telofragmas; 3., los núcleos; 4., el
condrioma; 5., el aparato de Golgi; 6., el sarcolema... Es natural
que en los nodulos de condensación, en las micro-ondas y en la con
tracción parcial o total de la fibra, las estructuras transversales se
aproximen y las longitudinales se separen. Aquello acontece con los
telofragmas; y esto, con los sarcostilos. Sarcolema e inofragma ceden
a la condensación en sentido longitudinal y a la presión centrífuga.
Hartas veces la sucesión periódica de bandas claras y oscuras se des
vanece y lo que se percibe son líneas negras ya regularmente dis
puestas o conjugadas de a dos, entre las cuales se acusan tintes blancos
y grises de límites confusos, o grupos de a tres en la columna clara
o claro-oscura de la fibra, líneas que se resuelven, a grandes aumentos,
como es sabido, en granulos y bastoncillos
Szent-Gyorgyi no insiste ya en la estructura helicoidal a la que
hiciera alusión la screw theory. En lo demás, sigue sosteniendo la
teoría de que la actomiosina constituye la base química y físico-quí
mica de la contracción. Ni la miosina ni la actina sería por sí misma
contráctil (neither myosin ñor actin is contráctil). En un adecuado
medio iónico se constituiría el complejo actomiosina (proceso rever
sible). El sistema ATP actomiosina (adenosine triphosphate, or
adenyl diphosphate), el medio iónico adecuado, la gelificación y la
desgelificación es lo esencial de la teoría de Szent-Gyorgyi. En su úl
tima publicación (1949) se refirma fundamentalmente la tesis ante
rior, con un análisis de la importancia de los cambios de temperatura
en las reacciones y equilibrio del mencionado sistema. El psoas del
conejo es el músculo estudiado con preferencia; luego, el sartorio de
la rana. El predominio de las fibras paralelas y la escasez de tejido
conectivo son, entre otras razones, lo que le decidió a elegirlos. He
aquí dos breves pasajes del autor en los cuales se sintetiza su teoría
de la contracción muscular: "According to the concentration and the
nature of ions present, the actomyosin may be charged by the ATP
an dissociate reversibily into its two components, or else it may be
discharged and dehydrated excessively. Yf this reaction takes place in
a heterogenous suspensión, the actomyiosin is precipited. Qwing to its
violence, this precipitation was termed "superprecipitation" to distinguish it from the weaker dehydratation and precipitation induced by
salts alone in absence of A T P. Yf this takes place in an actomyosin
gel, it will lead to excessive shrinking, syneresis" (13). Emite la hipó
tesis de unidades que denomina autorías. La contracción sería una reac
ción de las autorías de acuerdo con la ley del todo o nada: "that the
contractile matter is built of functional units, "autones", and that icontraction is an "all-or one equilibrio reaction" of these autones, dependent on temperatura" (14). Las dimensiones de las autonas serían in
dependientes del tamaño de las partículas coloidales.
(13)A. Szent-Gyohgyi. — Free-energy relalions and contraction actomyosin. — The
Biological Bulletin. Vol. 96. 1949, pág. 140.
(14)Loe. cit., pág. 140-141.
— 217 —
— 216 —

�'JBjn^snnx
eun ap oapnu un uo^ BsoiAjau Bjqij eun ap oi^biuoj omiiui ¡a ^ ua *seni^pD
^¡ — 'jef|iJ&lt;moiui oujsuiojoosiub ^p ozuaiuio^ p uoj sejiujiuisa sb[ ap pepij
a e^iJi^iuo^^ e[ asjajauBAsap e apuaii ^ ua X ^oiJadsn ap ou|uibj ^a oijoiou u^iq
irj — •••2 + — + — + J^ + — + — + Z B.iipoijad uoisajns bj aiuamsi

r

óó

r

d esnjB as y ug — •tru^iiiisipui vojadjauo^jt/j ap oaii^in.i(|n o]n.)snj^( — -c^ -oi^

^*.

?

^

'¿-

4

I

t.-;,íí-i ^ :-...i.WB-- á

�— LIZ —
BT 0jt9d 'SBJtnjonJjsa sbj naS-ms Bjja 3q 'seainnnb sepnB)sqns sbj ap
doi ajnajajip bj ^^n^) aqap jBuopimj oppnas un^je 'amatas}
-soju^eip soasip o soiBj^sa 'e^pneq na bjjbzijbooj apuodgajjoa
on A jepijtíJB ajuB^sBq sa pBpijiiaBxinoa ^ pspppsBja aajua ojn^sntn
jap pBpiAijoB B[ na nops-redas bj 'jaiAUB^j ap bduijd nopB^ajdjaim
Bpnznapuoa bj ^ soinannjadxa sosopBpma soj ap oqaadsap y 'eooi%
a^u^raBJnd 'saauBjj o^ojo^siq ajqajaa ja Bjsd 'ubu^s (sodoa^ogí)
soaeip so^ -naranjoA ap Á buijoj ap BiJBiqinBa ^e no p '(a^ptug
ap oosip o omaso oasip 'sBdojj^sxuB s^pnBq) sivda osip ouimou
-ap p anb o^ ap n^iaunj BAisnpxa eia Bjqxj B[ ap n^poBjjuoD bj anb
opBqojd a^aaniBATiTaipp ouiod ojapisnoa •—nopanpojioi bj ua opBpjoa
-aj somaq o^ Á— j^iaubjj •8a[i}0BJ^uoo on sojBj^sa no^ UBUBUJa^fB anb
'afa ns b gaiBjnoipuadjad soíBjjsa na JB^nosnra Bjqij b^ ap pBpijijaBj^
-uoa b^ ap noi3Bzi[B3O^ bj Bjaaxioa sa on anb somaaj^ -BpBziJB[od zn¡
b^ b sauaáoraoq Bjjiqiaa^d as Bjqij B[ 'BnisoiinojaB B[ B^pnsiQ -Bnij^B
v\ ap BAtiBSan nopaejp^ a[qop b^ noa Biaesnadmo^ as butsoioi B[ ap
BAt^sod uoiaaBjpj ^jqop vj -Bdojiosi spn^q b[ na uopaBJjaj a^qop
B[ a^ajedB BuisoiraojaB b¡ uopnjostp jtod opn^^Bj^xa anb buijijb as p
n^ -ofBqBjj ns ap B^nsaj ojad 'Bpnana^snoa isa naanpap on sopBjp

- uoXa.oun,

pno

— 91^ —

L3^ J^L^ilÍÍ
.^^o^a"

^nK I*&gt;!o[O;a

eajoine so^; 'BnisoiniojaB noa SBpnBq sb^ b Bjaiqiaasnnaap as
-noa b^ :BiJtaejiinoa as on Bffijqijoim v\ Bpoj o Bjqij v\ Bpoi
-noa sa BuisotraojaB ofajdraoa p o^os tg -BnisoiraojaB v\ ap nop^zipa
•o\ v\ Jod SBdoijosi a SBdoJiosinB SBpn^q se^ Bai[dxa 'i
ap Bpnasa b^ ap —(¿^6T) 8pnaja^) otasini o\— (Lf6l)
* (tu^tuoui jsod sa osaaojd
p) pBpijTjaBJjnoa bj ap Bpipjad b^ á &lt;j j^ y ap nopisodmo^sap ej
aajua 'ofauoa pp seosd ja na 'ojajBJBd un naaajqBjsa (66x) ^^
-inazg *y A onqaog *j^[ 'ooij^araijojoo opoiam oAann mi
•SBDimtnb ssp
-nBjsqns SBmsinz sbj ap nppBjnaiJO bj ap Buapnadap 'BpuaSmjjaMiq
A ouora anb jsnSí jb 'Bon^so Bpn^q A bjbj^ ^pu^q anb auapsos nainb
(¿6l) j^ujag oraoa sajo^nB BJBd BianBjjodini ap jBuopnjijsuoo
Biauajajip BjjqBq on eojja aainjj -sojnaso soj na oraoa sojBja soasip
soj na ojhbí spnaSnijpjjiq bj ap soiqnrea Bjon (f6\) jprqag *f "^
A BDujamost uopaBjjnoa bj na (^6l) lBFnH noA ^^^q sistjbub
o^na 'jBjnasnra B.xqij bj ap uopaBaiuoa ap sosaaoíd soj b SBjajBJBd
nos ou BidojjosiuB bj ap sanopBUBA sbj anb aaajBj -(sodo^psi) sooi^
-SBja soasip A (sodojjosiuB) saji^aBJinoa soasrp ap Baipouad noisa^ns
Bun onioa BpsiJisa jBjn^snm Bjqij bj jBJaptsnoa jb ajunaní as sajojja
anb na ajuBppB SBm somajBJC^somaQ •s^aojnB soqanra jod BjitnpB as
anbunB 'uopBinaijB jb^ Btu^jjxa Bijnsaj Bip ^ojj 'sodojiosins soastp
soj ap BAisnjaxa uopunj Búas BpBiajsa aBjnasnm Bjqij bj ap uopaBJ^
-noa bj anb janajsos na sojamud soj j^iaubjj A ^spniQ uoaan j
•ajnaSnijpjjiq Xnm oj
ap oaod oj jinSunsip BJBd sa vdojjpsjuo A odoutpsi Bpu^q ap notsaad
-xa bj BAjasnoo as ig -opsjS ja buba oj^g -SBJBp sbj ap omoa SBjnaso
SBpnsq sbj ap o^ubj pBpaidojd sa BianaSuijpjjiq bj anb ap n^pon
bj sajopBSitsaAui soj aj;ua nppsqojdB sbui opnBUBS ba zaA

�función de las bandas, que no son unidades, difiere en grado más
que por naturaleza.
Hoy día se sabe que la miosina es birrefringente y contráctil o
retráctil. Pero necesario es la mayor prudencia, y lo advierte Dubuisson (1947), en la transposición fisiológica de propiedades fisico
químicas estudiadas fuera de los tejidos. La miosina, sin las especia
les estructuras de la fibra, no dará nunca acabada cuenta de la
fisiología muscular, como tampoco las estructuras por sí solas. Por
otra parte, si nada tienen que ver con las funciones ¿cuál es el sen
tido de las estructuras? No será su único sentido, pero uno de ellos,
y quizá el más importante parece ser el funcional. En la fórmula
clásica se anteponía la función al órgano; pero si algo puede existir
por sí, no es la función, sino el órgano. Embriológicamente y desde
cierto punto de vista, es eso lo que ocurre. Si los procesos de con
tracción y relajación de las fibras musculares fuesen exactamente los
mismos que los procesos in vitro de la miosina, actina, actomiosina
y tropomiosina ¿a qué oculto sentido responde la especial estructura
de la fibra? Y aunque lo más directamente relacionado con la con
tracción y relajación de la fibra sea el sarccstilo, no hay que olvi
dar, en el funcionamiento del músculo, las otras estructuras (sarcoplasma, condrioma, descripto por Regaud y Fabre por vez primera
en el disco anisótropo, en forma de condrioconte, etc.). Sarcostilo y
sarcoplasma ¿no constituyen un complejo funcional inseparable?
Naturalmente que las estructuras sin la energía química ni las
propiedades físicas y físico-quimicas no explican nada. Pero ¿cómo
explicar por el solo análisis químico el funcionamiento de un reloj o
de cualquier máquina? Aquí la estructura es de mayor significación
que la substancia de composición, ya que a partir de algunas propie
dades fundamentales, con la misma substancia química se puede cons
truir máquinas muy distintas y con substancias muy diversas, la misma
máquina. Es éste recurso de la vida toda, no sólo del hombre.
En la histofisiología del músculo se plantea este dificilísimo pro
blema: ¿en qué momento el proceso químico y físico-químico co
mienza a revelarse citológicamente? De la excitación a la contracción
¿hay o no continuidad del proceso histoquímico? Si entre la excitación
y la contracción la diferencia fuese de grado y no de naturaleza, sean
los cambios progresivos o bruscos —cuestión de velocidad de reacción — parece que el final de la primera sería el comienzo de la segunda
o que entre la excitación y la contracción debiera existir algo inter
medio, por más fugaz que fuese. El proceso químico y físico-químico
microscópicamente inaparente de la excitación, de algún ""modo pro
seguiría en la contracción, tornándose plásticamente perceptible. iSe
expresa la excitabilidad de las fibras musculares por su contractilidad.
Herlitzka (1945), al hablar de la excitación de la fibra muscular,
agrega: "cuya manifestación, externamente comparable, es la con
tracción".
Aparece la idea de excitación entre dos nociones: a) la noción
de excitante; b) la noción de contración, cuando el efector es el
músculo, se entiende. Quizá el error común consista en querer sepa— 218 —

rar lo que es esencialmente un proceso continuo y afirmar, por ser
separable el excitante de la excitación que lo es también la excitación
de la contracción, con la creencia de que lo prueban las excitaciones
ineficaces.
No cabe duda de que durante la contracción se continúa —va
riando substancias y fases— el proceso químico y físico-químico que
la inicia. Y a la pregunta ¿en qué momento el proceso puramente
químico y físico-químico comienza a tener manifestación citológica
perceptible al microscopio? responderemos que en la histofisiología
muscular no conocemos otra anterior, observable in vivo, que el de la
génesis de los nodulos de condensación. Las micro-ondas que nosotros
descubrimos en el corazón de los vertebrados como las llamadas
ondas de contracción descubiertas hace mucho tiempo en los músculos
alares de un insecto (el Hydrophilus piceus) no son reacciones citológicas primarias, sino secundarias a aquellos nodulos.
Analicemos ahora las variaciones de la elasticidad de la fibra
muscular en función de los cambios químicos, Luego, la significación
de los cambios de elasticidad en la contracción.

(Continúa).

— 219

�— 61^
-ed^s jajanb na bjsisuod unmo^ jojja p ^zni^) -apu^rjua 9s 'ofnosnin
p ea ^ojDaja p opnena 'uopBj^uoD ap n^pon b[ (q íajnBjpx^ ap
uopou b[ (b :sauopon sop ajjua uopBjpxo ^p api. b[ ad
-noa bj sa 4a[qBJBduio
juaiuBUjajxa nopBísajinBtn BXn
'jB^nDsntn Bjqij bj ap nopBjpxa bj ap jBjqBq jb '(^61) B^jz^rjjajj
•pBpijrjDBJínoa ns aod sajBjnosnra SBaqij sbj ap pBpijiqBjpxa bj ssajdxa
ag •ajq^daajad a;u9UiBoi}SB[d aeopuBUJOj 'uopoBj^uoa bj na BUinSas
-ojd opoin utiSjb ap 'nopBjpxa bj ap ajuajedBar ajaaoiBDid^Dsojoiin
ODiininb-oaiBij A ooinnnb osa^ojd [^j 'asanj anb zbSiij sbiu jod 'oipara
-jajni o^jb jtjsixa Bjaiqap uoiaoBJjuo^ bj á nop^jpxa bj ajjua anb o
spuní^^s bj ap oznaimoa ja Bijas Bjamud bj ap Jboij ja anb a^ai^d —
- uopoeaj ap psppojaA ap n^psana— soasmq o soAisaa^ojd soiqniea soj
neos 'Bzajejn^Bti ap ou A op^aS ap aeonj Bpnajajip bj uopoBjjuoa bj A
uoiOBipxa bj ox^u9 ig ¿oairavnbojsiq os^oojd jap pBpinapuoo on o Xsq?
uopoBjjuoa bj b n^pBjpxa bj 3Q ¿ainanrB^i^ojoip asjBjaAaJ b Bznainr
-od ooiininb-ooisjj A oaitnmb osaaojd ja oju^iuotn anb na? :emajq
-ojd onnsjjpijip ajsa BajuB[d as ojnasnm jap BiSojotsrjoisiq bj n^
•sjqiuoq jap ojos on 'Bpoi BpiA bj ap osjnoaa aisa s^j •mirnbpui
•simo 9pand as vopumb vpuvjsqns niusiui vj uoo 'sajBinaniBpunj sap^p
-aidojd 8BimS[B ap jpjed b anb vA 'nopisodtuoa ap BpuBjsqns bj anb
nopBoijrnSrs jo&lt;íbot ap sa Bjnjonjjsa bj tnby ¿BninbBni jatnbjBna ap
o foj3i nn ap ojuoiniBuopunj ja ooiinmb sisijbub ojos ja jod js^d
ocu^a? ojaj -BpBU UBai^dxs on sBaimmb-o^isjj A sbotsij s
sbj tn Bonuinb BjSa^ua bj ms SBjnianJisa sbj anb ajnam^
¿ajqBJBdasni jBnopunj ofajdnro^ nn naXnipsno^ on? BtasBfdoojBs
A ojpsoojBg •(•aja 'ajnoooupuoo ap buiioj na 'odoajosinB oosip ja na

• (tmmtuo'^ )

BJamjjd Z3A jod ajqB^ A piiBSa^j jod ojdtaosap 'Binoijpuoo 'BmsBjd
-oajBS) 8BJnjaiu}sa sbjjo sbj 'ojnasnra jap oiuarniBuopnnj ja na 'jsp
-iajo anb Av\\ on 'oji^so^jbs ja Bas Bjqij bj ap nopB^Bjaj A upp^BJj

bj na pBpppsBja ap soiquiBa soj ap
bj 'oSan^j 'sooimmb soiquiBD soj ap uppunj na iBjnosnm
B.iqij bj ap pepioi}SB[3 B^ Op gaaopBiJBA sbj vioiye sotnaaijBny
•sojnpou sojjanbB b SBiJBpunaas oms 'sBiJBtaijd sboiSoj
-oiio sauoiooB9J nos on (snaoid snjfi{dojp^ij ja) ojoastn un ap ssjbjb
sojnasnuí soj na odinaij oqantn aa^q sejjaiqnasap upioovjjuoo ap svpuo
SBpBmBff sbj otuoD eopBjqaiJaA soj ap upzBJoa ja na eouii.iqnosap
sojjosou anb SBpuo-ojaiiu sb^j •liptovsuapitoo ap sojnpou soj ap stsauaS
bj ap p anb 'oam ui ajqBAiasqo 'joijsiub bjjo somaaouoa on jBjnosnra
biSojoisijoisiu; bj na anb somajapuodsaj ¿oidoosojoini jb a^qi^da^^jad
boio[ojid u9iaBi8ajinBm jauaj b Bzn^iraoo oainnnb-ooisij Á ootminb
aiuaniBind os^oojd p oinamom anb na? einnSaad ej b ^ "bidiui b[
anb ooimjnb-ODisij A ooimjnb ogaaojd p —sasBj jÍ SBiouBjsqns
-ba— Bnuijuo^ as uoioobjjuoo b^ a^nBJnp anb ap epnp aqsa
souoioBjpxa sb]^ nBqanid o\ anb ap Bpnaaj^ b^ noo 'n^xo^BJjuoa b^ ap
nopBipxa bj u9tquiBj ea 0^ anb uop^iiaxa v\ ap a^uBuox^ p afqBJBdas
J9S jod 'jBnuijB jÍ onuijuoD O89oo.id un a^uarappuasa sa anb o\ ¿vi

-uoo bj uoo opBuopBjaj ^juauíBioojip sbui oj anbnriB j^ ¿Bjqtj bj ap
Bjnjoiujsa jspadsa bj apnodsaj oppuas oijnao anb b? Bursoiuiodoaj A
BnisoiraojOB 'buií^b 'buisoiui bj ap ojtin. ui sosa^ójd soj anb somsim
soj ojuouiBjaBxa udsanj sajBjn^snm sBjqij sbj ap uppBfBjaj A uopaBjj
-no^ ap sosaaojd soj ig 'a-unao anb oj osa sa 'bjsia ap ojund ojjaio
apsap A ajHaraBDiSojouqni^ -onESjo ja ouis 'uopunj bj sa ou 'is jod
ji^sixa apand ojb ib oiad íoubSjo jb uopunj bj Binodajus as boisbjo
Bjnou^j bj u^j -jBHopnnj ja jas aaajBd aiuBjjodnn sboi ja Bzmb A
'sojja ap oun ojad 'oppuas ooran ns jas o^¿ ¿SBjnjanjjsa sbj ap opn
-ñas ja sa jBn^? sauopnnj sbj noa j^a anb nanap spBu is 'ajjBd bjjo
xo¿ -sbjos is jod SBjnjonjj8a sbj ooodniBí omoa 'jBjnasnuí BtSojoisrj
bj ap Bjuano BpBqsaB Baunu ^sp on 'Bjqij bj ap SBjnjanjjsa saj
-Bpadsa sbj urs 'buisotui 'j 'sopifaj soj ap BJanj SBpBipnjsa SBainnnb
-O3ISJJ sapBpaidojtd ap BaiSojoisrj uopisodsnBj^ bj na '(¿^61) nossinq
-nQ ajJ3iApB oj A 'Bpnapnad Jtoieni bj sa ouBsa^au ojaj "jijaEJía^

•BzajBJnjBu
anb
8Bm op^jS ua ajatjip 'sapBpiun nos ou anb 'sEpu^q
sbj ap jod
nppnmj

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1095">
                <text>Biomicroscopia del corazón : Exploración paralela de nervios y centros cardíacos y obtención simultanea de microcinematografia , electro y foto cardiogramas . Estudio complementario histológico experimental de las relaciones neuro cardiacas.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1096">
                <text>Fácil  es  tener  conceptos  claros  y   distintos;   difícil  es  que  los conceptos no sustituyan la realidad con la apariencia de ser su representación  e interpretación.&#13;
&#13;
La historia de nuestros conocimientos biológicos está plagada de errores debido -aparte  defectuosas  observaciones- a  la  sustitución de la realidad por conceptos, cuando no por palabras. Asunto muy diferente es la elaboración racional de los hechos, de cuyos límites hay que tener conciencia, porque también puede inducirnos a falsedades.&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1097">
                <text>ESTABLE, Clemente</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1098">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1099">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1100">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1101">
                <text>Facultad de Humanidades  y Ciencias de la Educación.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1102">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1103">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="113" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="180">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/26c9824b7d50adf63d556cbde8a47fd3.PDF</src>
        <authentication>b86c47a84c7df8529bc29fa162d38aee</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1084">
                    <text>•aja 'BjSo[oig 'eijp^[j\[
sesojauínn nopnquinoa b opuaiuod '^jusuiBSopepmD jbijs3aui b bjba
-a\l 80/U jaqBS ap pepis^^au bj anb 'sBina^qoad ap ajquiBfna ooijiju^ia
bjsia ap ojund p ofBq nB^nasajd 'ais^ pp bjsod b¡ b bi^ubiid jouain na
mu? A sjjog ap jbj\[ [b [epne^ ns napa^ anb sb^so^ub sboi
oii pp B^nan^ ubjS b{ 'si^og ap aep^ p 'sBpBjBS SBnSB ap
jod 8BpBiauan[jui a^naniB^ip^uad sajBJoji^ SBun^B^ ev\ 'onBaaQ j
'Bimonoaa B{
opB3B^sap ^nm ^ Bpnap b^ bjb&lt;I eajatnr anuona ap 'sajopB¡qod sns na
pepaueA uBoijdnii anb 'eoipam ap pBpisjaAip piuaijQ coijqndajj ejs^
n^pnqrjjnoa b auod SBOi^BnoB eapadsa 8B[ ap ^opna^dsa p
•Bouano B[ ap sajBuiuuaj sosano so[ ap eaiuapaao^d o
'bjo^j A BtmBj ap nopnfOAa Bua[d na ajnanqBnjoB 'oaSa^j oijj pp
•ma osna^xa p jb^jo opiqBS bi{ ^jqtnoq pp omm b^ ojad
so^b[ so^ uBqBj[B^[ 'anuij Bjjai) na ajuauí^punjoad SBpBJinapB sbiubj
sa^nBviodnn Banana ns opu^p '^BnSnj[ oij oso^pnBo p na sajiin
-i^ ene anai^ aisao bjsod v\ 'BpuBiJodnn ap eap3iAn[j SBonano Xbjj
•sapBpiui[B8 sv\ ap oí quisa p oÍBq sbjjo A 8Bun opuBuimop
'saajnp SBnSe bb[ ap o onsa^Q pp apa^ojd 'bio^j b[ natqmei
^jjBd Bnanq na 'eunBj ns ^jnamjBdiouu^ -sainanEUMad sbj sbsbd
-sa nos ojad sapadsa sb^ napnay 'oaimpnoiq [Biaadsa
sjjog
ap jbj^ \e Bp 'sísq ainaniBAijBpJ 'ajqBUBA pBpnn^BS vj "
A
bubibj soij so[ ap UOI3BI0O8B b[ jod B)[ap OA^iiu un ap
sanopBnuo^ bbjt o bubjej pp Bipp o^onB p A '^^uBiqniBD
noo 'ouB93Q p ajt^na anodjajni as 'bjb^j bj ap oj^; ap
'si[og ap Jbj^ ap ajqmon p souiip anb ^b [Bju^uíjuo^Bjjuí jbj\[

p

ap SBnSe sb^ jBjqod b npisnjoad na napnaB sa[BuoioBjsa A
saoaj -8BunáB[ ap BuapBo ^sajBpn^as sojuatraiAota aod 'ojjaapB
opuBÍap ^ ^mjij Bjjai) bj ap sajuai[BS aa^na sonas opuBnuoj
-jb SB^B^d opuBioze 'ajeg bjsod B^ ajqos ^^rqjuí ODijuBpy oob^oq j^
•sopB[qod a^naniBSuap bi-iojÍbui ns na 'sosaaAip Ántn soipam optooapijj
p na najqnasap as piu^iJQ Boi[qndajj B[ ap uoisia BpidBj n^
•oaimonoaa saja^
-m ubjS jÍ sBaijjinaia SBianajaSns ^BnSnj^ p BJBd anaii 'sa^iArqj o
ssanana sb^ ap A' sajqop^s ssn^B sb[ ap 'jbiu pp oipnisa ^^

mopuinir[ "B^ Á m
A^3/2ÍT 3tf

�Siguiendo los mismos métodos que la Ciencia pura, con idéntico
proceder de estudio y logrando parecidas enseñanzas, la Ciencia apli
cada, dando preferencia a las necesidades económicas de momento,
halla igualmente en las aguas uruguayas un campo fértilísimo de
trabajo. La vida de Peces, Crustáceos y Moluscos de interés industrial,
son de imprescindible conocimiento en el Océano, en el Mar y en
aguas interiores, de intentar su explotación ordenada, máxima sin
mermas para el futuro.
Ese enjambre de conocimientos solo puede lograrse con dinámicas
campañas oceanógraficas o limnológicas, y desde laboratorios dotados
de personal competente, que disponga para sus trabajos de buen ma
terial y nutrida biblioteca de consulta. Las campañas recorren dis
tancias, buscan los problemas y al explorar recolectan datos y mate
riales que son tema de estudio posado e inteligente en los laboratorios.
En los últimos tiempos se ha concedido extremada importancia
al estudio del mar y ello es lógico. El Talasociclo cubre 365.982.550
de los 510.100.800 kilómetros cuadrados de la superficie de la Tierra.
Estableciendo comparaciones de volumen con el Geociclo la diferencia
es muy notable, partiendo de la superficie de las aguas emergen unos
100 millones de kilómetros cúbicos, en contraste con los 1.330 mi
llones de kilómetros cúbicos que suman las aguas oceánicas y marinas.

del mar sería larga tarea aún en simple reseña, pero no podemos
dejar de mencionar las memorables campañas del Challenger (1873

a 1876), del Tuscarola (1873), del Gazella (1875-76), del Albatross
(1884-95), del Ingolf (1895-96), del Penguin (1896-97), del Valdivia
(1898-99), del Bélgica (1898), del Michael Sars (a partir de 1900),
de las muy numerosas del Thor y del Dana (desde 1903), del Princesse Alice (1902-1904), del Antartic (1901-02) y de tantos otros:
Armauer Hansen, Deutchland, Discovery, Discovery II, Meteor, Pourqui-Pas?, etc., etc.
Bajo el intento de señalar directrices a la exploración aconsejable
en aguas uruguayas o sus proximidades, me serviré de las enseñanzas
logradas en algunas de las campañas oceanógraficas de que formé
parte.
La campaña más completa, mejor orientada y de mayor amplitud
a que he asistido, creo con justicia que es la del Dana (1928-30), or
ganizada y sabiamente dirigida por el prof. Johannes Schmidt, que
a su mucha competencia asociaba la mayor sencillez, y un concepto
claro, preciso, de los fenómenos naturales. Fue uno de mis maestros
en actividades en el mar y debo agradecerle atenciones personales y
serenos consejos. De las variadas soluciones dadas por Schmidt a fe
nómenos oceánicos, destaca por lo espectacular la biología de la An
guila, con el precipitado éxodo hacia el Océano, arribando con sor
prendente regularidad de su habitación fluvial, para adentrarse en
las aguas salinas y desaparecer, para los medios de pesca hasta ahora
conocidos, y hallar muy distantes los huevecillos y larvas recién

En la abundancia de vida alojada en ambos medios, Ceociclo y
Talasociclo, los Talasobiontes quedan favorecidos. La población te
rrestre es densa en superficie, aunque ciertos Geobiontes se eleven al
gunos metros del suelo y muy escasos remonten a mayores altitudes,
sin faltar representantes hipogeos. La población oceánica es tan abun
dante en la capa alta iluminada por los rayos solares, que pueden ali
mentarse sobre la marcha peces, como la Sardina, y grandes Cetáceos
sin dientes. La sola filtración del agua al través de las branquispinas
de las Sardinas o de las "barbas" de Ballenas y Ballenatos, propor
ciona la dieta alimenticia. Además los mares tienen vida hasta miles
de metros de profundidad, sus abismos están poblados.
El estudio del mar no es una novedad, pero adquiere pujanza y
grandiosidad al explorar los océanos en su grande extensión y pro
fundidad. Nace la Oceanografía, Talassografía de los autores italianos,
al perseguir novedades en los grandes abismos, pero logra tomar
cuerpo de ciencia bajo la exploración metódica, minuciosa, necesaria
para conocer al detalle el contenido y los cambios de la riqueza alo
jada en los mares.
El hombre prehistórico se asomó al mar buscando entre las rocas
descubiertas por la marea baja moluscos comestibles, cuyos restos
llegan hasta nosotros amontonados en las habitaciones cavernícolas.
El investigador modesto pudo explorar sin grandes medios la franja
litoral y aún aventurarse mar adentro aprovechando el progreso de
la pesca, pero el estudio de los océanos fue empresa de gran enver
gadura, gastando crecidas sumas en la organización de extensas ex
pediciones a bordo de buques de alto tonelaje, dotados de costoso
material de trabajo manejado por personal competente.
Recordar el esfuerzo de las naciones cultas para el conocimiento

en marco metálico y largo copo de algunos metros de longitud. Las
pescas de diferentes niveles, a profundidades conocidas por el cable
largado y la velocidad de marcha, nos esperaban para la tria. Largas
horas de la mañana y de la tarde las empleábamos en separar y dis
tribuir las capturas. Pacientemente, usando pinzas al separar seres
de cierta talla, empleando pinceles de vario grosor para aislar ejem
plares más menudos, llenábamos tubos y bocales cuidadosamente eti
quetados con indicación precisa del lugar de la pesca y la profun
didad. Se separaban multitud de larvas de peces, Thunnidos de pocos
milímetros, de descomunal cabeza con opérculo marginado de fuertes
espinas y delgadísimo pedúnculo caudal, numerosos Leptocéfalos de
talla casi uniforme en cada pesca, translúcidos, foliáceos, dotados de
movimientos ondulantes a semejanza de la forma adulta, de la An
guila, Clupeidos y Engraúlidos casi filiformes, Blénnidos de prolon-

— 222 —

— 223 —

nacidas. Señaló enfrentándose con la consabida crítica, a cargo en
tonces de la escuela de Grassi, el solo lugar de puesta en proximidad
del Mar de los Sargazos, y el parsimonioso viaje de los Leptocéfalos,
a cuyo término cambian de forma y adquieren pigmentación.
A esa investigación interesante pude asistir a bordo del "Dana",
buque explorador danés de poco tonelaje. Las pescas eran nocturnas,
cuando las formas pelágicas se amontonan en la superficie o sus pro
ximidades. Se lanzaba al mar un fuerte cable de acero, medido al
paso por la garganta de la polea cuenta-metros, prendiendo espaciadamente redes sencillas de estramine, con boca circular afirmada

�-uojojd ap sopiuuajg 'sanuojijij isbo sopijnBjSn^ A soppdnj^ 'Bjin8
-ny bj ap 'BjjnpB bhiioj bj ap bzub famas b sa^uBjnpuo sojuainiiAoni
ap sopBjop 'soaaBjjoj 'sopprqsuBjj 'asad Bp^a na auuojiun isBa bjjbj
ap sojBjaaojda^ sosojamnu 'j^pnBa ojnaunpad oansipsápp A SBmdsa
sajjanj ap opBuiSjBiu ojnajado noa Bzaq^a jBunmoasap ap 'sojiatujjini
soaod ap sopinunq^ 'saaad ap sbajbj ap pnjijjnni UBqBJBdas ^e; "pepip
-unjojd bj A Basad bj ap JB¿^nj jap Bspajd nopBaipui noa sopBjanb
-pa aíuatUBSopBpma sajsaoq A soqnj somBqtiuajj 'sopnuam sbui saJBjd
-mafa jbjsib BJBd josoj^ oijba ap sajaauíd opuBajdma 'bjjb^ Bjjap ap
sajas jBJBdas jb SBznid opnBsn 'ainaraajnapB^ •SBjnjdBD sb[ Jinqijj
-sip A JBiBdas na souiBqBajduia sbj apjsi b^ ap a" bububui bj ap SBJoq
sb^jb^j "boj b¡ BJBd uBqBjadsa son 'BqajBin ap p^ppojaA bj A opBjsj
ajqea ^a jod SBppouoa sapspipunjojd b 'sajaAiu sajuajajip ap sBosod
-pnjtSnoj ap sojiam soun^jB ap odoa o^jbj A ooifBjain oojbui na
jBjnaaio Booq noa 'gnitnBjjsa ap ssjjianas sapaj a^uamep
opuaipnajd 'soajauí-B^uano Bajod bj ap biubSib^ bj jod ossd
jb opípara 'ojaoB ap ajq^a ajjanj un JBra jb BqBzuBj ag •sapBpimpc
•o^d sns o apijjtadns bj na UBUojuoraB as SBaiSsjad sbuijoj sbj opuBna
'sBujnjoou UBja s^asad sb^j "afajauoi oaod ap sau^p jopsjojdxa anbnq
'mbubq,5 jap op^oq b jpsisB apnd ajnBsajajni ucnoE^ijsaAur B9a y
•noioBjuaraSid uaaainbpe A botjoj ap UBiqtnB^ omnu^j oAno b
'sojEjaooida^ boj ap ^íbia osomomisjBd ja A 'sozBájBg soj ap Jbj^[ jap
pBpitntxoad na B;sand ap asSnj ojos ja 'issbj^ ap Bjanasa bj ap saono;
-na oSjb3 b 'Baijjja BpiqBsuoa bj noa asopusjuajjua ojsuag 'SBpioBn
naioai sbajbj A sojjiaaAanij soj saiUBjsip Anw jsjjeq A 'soppouoo
ejoqe BjSBq Basad ap soipam soj BJBd 'jaaajBdssap A sbhtjbs SBii^B sbj
na asJBj^nape BJBd 'jBtAnjj noiaBiiqsq ns ap pBpiJBjnSaj ajuapuajd
-jos noa opueqiJJB 'ou^aaQ ja BioBq opoxa opBjidpajd ja no 'BjinS
-ny bj ap Biáo^oiq bj jBjnas^aadsa oj jod BaBjsap 'soaiu^aao sonamon
-aj b ipiinq^g jod SBpBp sanopnjos sbpbtjba sbj ^q -sofasnoa sonajas
A sajBuosjad sanopnaiB ajjaaapsj^B oqap A JBtn ja ua sapBpiAijoB na
eojjsaBui sim ap oun anj; •sojBjnjBU souamonaj soj ap 'ospajd 'ojBja
ojdaoaoa un A 'zajjpnas jojCboi bj BqsposB Bpuaiadinoa Bqontn ns b
anb 'ipimqag sanusqof *jojd ja Jod Bpiáuip aiuameiqBS A BpBziuBS
-jo '(0"8S6l) ^hbq jap bj sa anb Bppsnf uoa oaja 'oppsisB aq anb b
pnjrjdniB jo^bui ap A BpBiuauo jofam 'Bjajdmoo sbhi BuBduiBo vj
anuo^ anb ap 8boijbj3oub33o SBUBduiBO sbj ap ssun^jB na
SBzuBiíasua sbj ap ajiAjas am 'sapBpiraixojd sns o SBjCenSnjn 8bii^b na
ajqsíasnoaB nop^jojdxa bj b saaijjaaaip jBjBtps ap oiuaiui ja oÍBg
•aja t#aja '¿SB^-fnb
-jno^ 'joa^aj^f 'jj jÍj3aodstq '^jaAoasiQ 'puBjqojnaQ 'nasnBjj jan^nuy
rsoj^o sojhbí ap A (^O"TO6I) ^pJ^iny jap '(^6T-^06T) ÍIV 3S893
-nu^ jap '(061 aPsap) bubq jap A Joqj^ jap SBSOjamnn Anxa sbj ap

'(0061 aP ^ed ) sjBg jaBqoíp^ jap '(8681) B0!sT?a PP '(66*8681)
BÍAÍPFA PP '(16-9681) mnSu3d FP '(96-S68I) HoSaI FP '(^6-W^I)
ssojiBqjy jap '(9¿-S¿8l) BII3ZBO FP '(¿81) ^oJBasnx jap '(9¿g^ b
S¿8l) ^^^najjBq[) jap SBUBduisa sajqBJomam sbj jenopnam ap JBfap
somapod ou ojad 'BuasaJ ajdnns na nne b3jb^ bSjbj Bijas jbui jap

oinaimponoa ja BJBd s^ijna sanopBn sbj ap ozjanjsa ja
•ainaiadmoa jBnosjad jod opBfanBm ofeqBj^ ap j
osojsoa ap sopBjop 'aÍBjanoj ojjb ap sanbnq ap opjoq b sanopipad
•xa BBSuajxa ap uoiobziub^jo bj na sBmns ssppaja opuBjsB^ 'ejnp^^
-jaAua ubj^ ap ^sajdma anj souBaao soj ap oipn^sa ja ojad 'Basad bj
ap osa-iáojd ja opnsqaaAOjdB oj^uapB jbhi asjBjninaAB unB A jbjoiij
bChbjj bj soipam sapusj^ uis jBjojdxa opnd oisapom jops^psaAm j^
'SBjo^jniaABa sauotDBjiqBq sbj na sopBuojuouiB sojioson BiSBq ne^ajj
soisaJ soÁna 'sajqiisamoa soasnjom BÍsq Baasra bj Jod SB^Jaiqnasap
sbooi sbj ajina opnBasnq iBtn jb oraosB as oaiJo^siqajd ajqmoq jg
'saJBm soj na Bps^
-ojb BzanbiJ bj ap soiqurea soj A opxnajnoa ja ajjBjap jb jaaouoo bjbI
BTJBsaaan 'Bsopnuiui 'Baipoiara nopBJojdxa bj ofsq Bianap ap odjano
jbuio^ bjSoj OJad 'somsiqB sapuBaá soj na sapBpaAon Jin^asjad jb
'souBijejt saJoinB soj ap bjjbjSossbjbj^ 'BjjBjSonBaaQ bj aas^[ ^pBpipnnj
-ojd A noienaixa apnsj^ ns na sonsaao soj JBjojdxa jb pcpisoipusaS
A BzaBÍnd ajainbps ojad 'pspaAoa ^un sa ou jBtn jap oipnjsa jg
'sopsjqod uB^sa somsiqB sns 'p^pipnnjojd ap sojjaiu ap
sajim Bis^q BpiA nauap sajBm soj SBuiapy 'BpiiuamxjB Bjaip bj Bnop
•jodojd 'so^BuajjBg A sBuajje^ ap t(SBqjeq,, sbj ap o SBuipjBg sbj ap
SBuídsinbuBjq sbj ap s^abj; jb Bn^B jap uopBj^jij bjos wj -sajuaip uis
soaoBja^) sapnsjS A 'BnipjBg bj omoa 'saaad Bqajem bj ajqos asjBinam
-tjb napand anb 'sajBjos so^bj soj jod ep^uiranji bjjb Bd^a bj ua ajuBp
-unq^ ub^ sa Baiusaao nopsjqod wj 'soaSodty sa^nBjuasajdaj jbijbi uis
'sapni^jB sajoXBm b najuouiaj sosBasa Anm A ojans jap soj^am souná
-jb naAaja as S9tuotqoa^) sojjap anbunB 'apijjadns ua Bsuap sa
-aj nppejqod vj 's^ppajOABj o^panb satuoiqosvjvj^ soj 'o
A ojapoa^) 'sotpain soqinB na Bp^fojB BpiA ap BpnepunqB bj n^
'SBniJBm A SB^iuBaao ssn^B sbj nBmns anb soaiqna sojiamojpj ap sauojj
-ira 0"i eoI noa ajSBJjuoa ua 'soaiqna BOJiatnojnj ap sanojjim oqI
soun ua^aaraa sbi^Sb sbj ap apijjadns bj ap opua^jed 'ajqBjou inra sa
Bpuajajip bj opiooa^) ja uoa uamnjoA ap sauopBJBdmoa opuapajqBis^
•Bjjarj^ bj ap apijjadns bj ap sop^jp^na soJiamoji^j 008'001'OIS 8ol ^P
0SS'^86"S9 a-iqna ojoi^osvjoj^ j^ -ooiSpj sa ojja A jbui jap oipnjsa jb
BpuBiJodmi BpBiuajjxa opipaauoa Bq as sodiuai; sompjn soj u^
'souo^BJoqBj soj na a^uaSijajni a opBsod oipnjsa ap Biuaj nos anb sajBij
-ajBiu A so^sp UBiaajoaaj JBjojdxa jb A SBUiajqojd soj usasnq 'SBpuBj
-sip uajjoaaj sBuBdmsa sb'j 'Bjjnsuoa ap Baa^oijqiq Bpjjjnu A jsijaj
-era uanq ap sofBqBj; sns BJed s^nodsip anb 'a^uajadiuo^ jBuosjad ap
sopB^op souoiBJoqsj apsap A 'sBai^ojonmij o SBaijBj^onBaao
d
sBaiuiBuip noa asjBj^oj apand ojos sojuaiuiiaouoa ap ajqiuBfua
•oanjnj ja BJBd SBiuiara
uis BratxBra 'Bpsuapjo uppB^ojdxa ns jBjuaiui ap 'sajoijajuí sbii^b
n^ A jbj^[ ja na 'oueboq ja na oiuaimpouoa ajqipnpsajdnn ap nos
'jBijjsnput sajajuí ap soasnjoj^[ A soaaBjsnj^ 'saaa^ ap BpiA
ap oinisiji^jaj ocIiubd un sb^biiSiijii sBnü^^ sbj ua ajnanijBnSí
'ojuauíom ap sBouuonoaa sapBpisaaan sbj b Bpnajajajd opu^p '^p
•ijdB Bpnai^ bj 'sBznBuasua SBppaJBd opuBJáoj jÍ oipnjsa ap japaaojd
oa^napi uoa 'BJnd Bpuaj3 bj anb sopojain souisim soj opuamSig

�gadas pectorales vivamente coloreadas, etc. También peces adultos,
Myctófidos de brillo plateado dotados de fotóforos ordenados en la
mitad inferior del cuerpo, Estomíatidos de grandes bocas, etc., etc.,
también Anélidos, Crustáceos, Tenóforos, Sifonóforos y el más variado
conjunto de animales pelágicos. La fauna y flora menuda sufría un
proceso de homogeneización, previo a su repartición en varios frascos,
destinados a diferentes especialistas.
Navegando se sondaba, el aparato ultrasonoro de gran potencia,
recogía el eco a profundidades de miles de metros. Con botellas pen
dientes de un cable se tomaban muestras de agua para análisis. El
laboratorio del "Dana" tenía material para determinar salinidades
el Oxígeno disuelto, nitratos, nitritos y otras sales en disolución. Ter
mómetros reversibles, fijos a las botellas determinaban temperaturas
a todos los niveles.
El "Dana" exploró el Mediterráneo y el Atlántico, cruzó el
Océano Pacífico, dando la vuelta al Mundo en tres años de trabajos.
Otro tipo de campaña en el mar fue la del Guarda-costas Xauen
en 1933, dedicada por entero, bajo mi dirección, al trazado de la carta
bionómica de la región mediterránea de las islas Baleares.
Mallorca fue visitada con anterioridad a nuestros trabajos, es
difícil, sino imposible, emprender un trabajo sin precedentes. A bordo
del modesto "Roland" se exploraron aquellos fondos; dirigía la cam
paña realizada en comienzos de siglo el prof. Prouvot y formaba parte
mi padre el prof. Odón de Buen. En otros lugares de Europa se
habían realizado expediciones bajo idéntico plan bionómico: Marión
en Marsella, en Túnez y Argelia Seurat, Prouvot y Le Danois, en Ge
nova, Issel y en Bretaña, Legendre.
Previo el conocimiento de la repartición de las profundidades
y de la litología, se realizaron abundantes pescas durante la campaña
bionómica del Xauen, intentando delimitar jactes.
Sin pretender la descripción completa de los trabajos realizados
en Mallorca, será útil a nuestro cometido recordar dos pescas.
La sonda Leger trae arenas y en el cuenta-metros del sondador
se leen 22 metros de profundidad. Se larga al mar la draga grande
filando cien metros de cable. Luego de quince minutos de arrastre se
recogen en el copo diversas algas: Caulerpa, Halimedia, Udotea, y Padina, moluscos de los géneros Chlamys, Dosinia y Venus, Equinoder
mos: Antedon, Echinaster, Asterina, Psammechinus y Holoturia,
Peces: Syngnathus, Symphodus, Serranus. La Caulerpa muy abundante
caracteriza la fascies.
En otra pesca el panorama bionómico es bien distinto. La sonda
da 133 metros al comienzo de los trabajos y 130 a su término. El
fondo está tapizado de arena de poco grosor. La Draga de estribos
arrastrada durante veintiocho minutos no trae Algas, está material
mente llena del Crinoideo Leptometra y con él algunos peces: Merluccius, Callionymus, Citharus, Arnoglossus, Capros y Lepidotrigla.
Fauna y flora son heterogéneos y cada fondo con particulares
sedimentos, entre determinadas profundidades, aloja una comunidad
viva propia.

Las campañas oceanógraficas o bionómicas no son suficientes para
conocer los mares y a los seres alojados en sus aguas, queda a los La
boratorios costeros tarea vastísima de exploración, aparte del estudio
de los datos y materiales logrados a bordo.
En el éxito de los Laboratorios costeros ha tenido papel inme
diato y preponderante el factor hombre. La mayoría de los antiguos
y más prestigiosos Laboratorios se deben a la iniciativa de investiga
dores consagrados o a grandes organizadores que lucharon con la
inculta incomprensión de las gentes de entonces, soportando sinsa
bores, rencillas y aún calumnias, borradas con el tiempo, que ha sa
bido encumbrar y hasta inmortalizar a esos precursores de la Oceano
grafía actual.
A Antón Dohrn se debe la Statione Zoológica di Napoli, para
cuya creación aportó 300.000 francos de su peculio particular; Huxley
y Sir Ray Lankaster crearon el Plymouth Marine Laboratory, el Laboratoire Aragó de Banyuls-sur-mer lo inició Henry Lacase-Duthiers e
igualmente la Station Biologique de Roscoff, cuyas actividades fueron
posteriormente incrementadas bajo las orientaciones de Yves Delage;
a Coste se debe el Laboratoire de Zoologie et de Physiologie Maritimé
du College de France; el Príncipe de Monaco, Alberto I, dio vida
científica, edificios y materiales de trabajo al Musée Océanographique
de Monaco y al Instituí Océanographique de París; se debe a Alexander Agassiz el Department of Oceanography at the Museum of
Comparative Zoology; Odón de Buen creó el Instituto Español de
Oceanografía con sus Laboratorios de Madrid, Palma de Mallorca,
Málaga, Canarias y Vigo; Augusto González Linares dio origen al La
boratorio de Santander, luego parte integrante del Instituto Español
de Oceanografía; C. G. Joh. Petersen, A. C. Johansen y H. Blegard,
fueron los organizadores de Dansk Biologisk Station; a I. Borcea se
le debe la Statia Zoológica Marítima "Régele Ferdinand I", etc., etc.
Démosle el nombre de Instituto, Laboratorio, Estación, Departa
mento o Gabinete, el centro de investigación costera dedicará sus ac
tividades a completar el conocimiento logrado en las campañas. Una
embarcación menor afecta al Laboratorio, podrá establecer estaciones
permanentes de trabajo, operando como observatorio de las varia
ciones oceanógraficas a poca hondura: temperatura del agua a niveles
invariables y en iguales profundidades determinación de gases y sales
disueltas, color y transparencia de las aguas, y abundancia y cons
titución del Plancton.
La zona influida por la perioricidad de las mareas es admirable
campo de exploración, que debe ser visitado por los investigadores
afectos al Laboratorio costero. Multitud de especies, apelando a varia
dísimos artificios, logran evitar la sequedad durante el descenso de
las aguas; los Anélidos esconden el cuerpo en tubos, los Lameli
branquios contraen los músculos aduptores para encerrarse entre las
dos valvas, ciertos Gasterópodos ajustan el opérculo fijo al borde
posterior del pie, a la única abertura, las Ascidias se amparan en
gruesa túnica, las Actinias retraen los tentáculos y cierran la cavidad
digestiva. De acuerdo con la resistencia a la sequía se escalonan los

— 224 —

— 225 —
15

�ST
Bldojd BATA

-•i9j\[ :saaad sounn^B p noo A vjj^iuojda^ oapiomj^) pp Bua[[ siuain
•^ua^Bm Bisa 'SB]y sbj) ou so^nuim oq^oijuiaA a^n^jnp BpBj^8BjjB
eoqiJisa ap bSbjq v\ 'josoj^ oood ap BuajB ap opBzidej Bjs^ opnoj
j^ -ouiuijai ns b Q\ A soÍBqBj^ %o\ ap ozuaiuioa ye sojjam gg^; Bp
epuos B^ -oiuiieip uaiq sa oaim^noiq BuiBJOUBd p essad bijo u^j

apjoq jb ofij ojnsjddo ja uBjsnfB sopodojaiss^) sojjaia 'sbajba sop
sb[ aj^ua asjBjjaaua BiBd sajojdnpB sojnosntn boj uaB-nuo^ sombuBjq
-ij3mBrj boj; 'soqnj na odjana js uapuoasa sopijsuy soj ísbti^b sbj
ap osuaasap [^ ajuBJnp p^panbas bj jbjia^ ^bj^oj 'sopijijjB somisip
-BiJBA b opuBjads 'saioadsa sp pnjijjnj^ 'ojs^sos ouojBjoqB^ [B so^oajB
saaopBáijsaAui so[ jod opBjisiA jas aqap anb 'u9iaBJOjdxa ap odinea
ajqBJimpB s^ 8B9jbth bbj ^p psppijoijad bj jod Bpmjjuí buoz vj

pBptuniuoo Bun Bfop 'sapepipunjojd SBpBuiuuajap ajjna 'soiuauitpaa
saj^^uniJBd uoo opuoj BpBO X soaua^oaajaq nos Baojj X une^

boj UBuojBosa ^s Binbas bj b Biauajsisaj b[ uoa opjanas ^q •BAij
p^piABO bj UBXiap jÍ sojnoejuaj soj uaBJ^aj SBimjay sbj 'e^nmt
U3 OBJEduiB ^8 8Bipi38y 8BJ 'BjnjjaqB B3IUII BJ B '3T¿ jap JOIJ3)8od

•nojauBj^ [ap uoi^njij
-BuoD A BiauBpunqB A 'sbiiSb sbj ap BpuajBdsuBj) A jojoa 'SBjjansip
sa^a A 83sbS ap noiaBuinuajap eapBpipunjoad B9[BnSt na X sajqBiJBAUi
sapAin b BnSB pp BjnjBJaduiaj :Binpuoq Baod b SBOijBj^onBaao sano
•bijba 8B¡ ap ojjojBAjasqo oinoa opnBjado 'ofeqBjj ap sajuauBiujad
sanopBiea jaaajqB^sa Bjpod 'oiJOjBJoqBq jb B^aajB jouaiu nopB3jeqma
buq -SBUBduiBa sb^ na opBjSoj o^naiuiiaouoo p jB^a[diuoa b sap^piAi)
-3B sns BJBaipap Bjajsoa uoiaBápsaAui ap ojjuao p 'ajauiqB^) o o^uaiu
-BjJBdafj 'u^pBjsg 'oiJojBJoqBr[ 'ojnipeuj ap ajquiou p ajsouiaQ
•aja '-o^a *ttj pnBuipja^ apSa&gt;j,, buitjijbj^ boiSo^oo^ btjbíS b^ oqap a^
as Baajog *j b ^uoijBig 5jstáo[otg í^sueq ^p sajopBZTUBÍÍJo so[ uojanj
S
-jj A uasuB^of •^) #y 'uasjajaj -qof ••) •^) ÍBijBjSouBaaQ ap
ojnjijsuj pp ajnBjSaiui ajj^d oSan[ 'japuBiuBg ap
p3 uaüíao oip BajBui^ Z3p3zno^) ojenSny íoSi^ ^Í sbijbhb^) 'b
ap BiojB^j 'pijpBj^[ ap soiJojBJoqB^ ene uoa
ap [ouBds^ ojihhsuj p oaj^ uang ap uopQ íXSo^oo^^
jo mnaenj^ aqi ib XqdBjSouBaaQ jo jnaiujjBdaQ [a zissBáy japusx
-a[y b aqap as ísjjbj ap anbiqdBjSoiiBaaQ ^rupsuj jb A osbuoj^ ap
anbtqdBi^onBaoQ aaenj^ [b ofBqBjj ap sa[BiJtajBni A soioijtpa 'B3ijjiaai3
oip 'j ojjaq^y 'o3BU9p^[ ap adpnjj^ p íaanBj^ ap sSaj^o^ np
ai3o[oisÁijíj ap ^a aiSo^oo^ ap ajtojBJoqB^ p aqap as ajso^) b
aAA aP ^anopBinaiJO sv\ ofsq SBpBjuamajoui ajuauuoijajsod
nojanj sap^piAijaB SB^ns 'jjoseo^ ap anbiSopDig uoijBjg v\ ajnanip3nSi
a ^jaiq^tiQ-asBaB^ ^juajj opiai oj jam-jns-sp^^aBg ap oBjy ajio^BJoq
-^j p 'AJOiBJoqB^ aoiJBj^f x^ínoinjí^^j p uoJBaaa jajBBS^UB^ ^b^j Jig A
Xajxnjj ÍJB^n^n-i^d oijnaad ns ap so^ubjj OOO'OOS pwoda uop^aja
BJBd 'i[odBj&gt;^ ip B3iSo[oo2 auotjBjg B[ aqap as uj^oQ uojuy y
•[BI1J3B J
-ouBaoQ B{ ap sajos^naajd sosa b jbzi^b^joiuui BjsBq A JBjqmnoua opiq
-bb bi[ anb 'odmai) p uod s^pBjjoq 'eBinmnpa uns A SB([iauai 'sajoq
-Bsuis opuBiJodos 'saauojua ap sajuaS sbj ap n^isuaadiuoaui Bjjftaui
bj uod uojBqan^ anb saaopBziuBSjo eapuBjS b o eopBj^BSuoo saaop
i ap BAtjBiaiui bj b uaqap 38 soiaojBJoqB^ sosoi^nsajd SBtn A
so^ ap BuoÁBtn sq -ajqnioq jojobj p a^nBjapnodajd A ojsip
-amui pdsd opiuoj Bq ^oaajsoo soiJojBJoqB^ so^ ap ojixa [a u^
*opjoq b 8opBj3oj sapijajBm X soj^p soy ap
oipnisa pp ajJBdB 'u^iaBJojdxa ap BtnmjsBA BaaBj sojajsoo soiJojBJoq
so^ b Bpanb 'bbüSb sns na sopBfo^ sajas so{ b A sajBui so^ jaaouoa
d sajuaioijns nos on SBOiraouoiq o SBSijBjSonsaao SBuBdui^a

'SmOSttf B[ BZTJ313BJB3
ajuBpunqs Xnra vduapm^ B^ •snuv^ua^ 'poi/dtuXg 'sm{jouSuAg :ea33^
-japomnb^ 'snu9y[ A muisoQ 'sAiunj^^ sojanaS so^ ap soasn[ora 'mttp
-j A, 'vatopfi 'vtpauitjojj 'Bddajtm^ :sBgp3 sBsjaAip odoa p na ua^ooai
^s 9J)8bjjb ap sojnuiui aaumb ap o^an^ -a^qBo ap soj^aia nato opuB^ij
apuBiS BBjp e^ jbui ye v^iv[ 3g -pBpipnnjoad ap sojjaui 11 uaaj; as
jopBpuos pp soaiauí-Bjuana p na X SBuajB aBJi jaáarj Bpuos n^
•BB3sad sop jBpjooa^ opnatnoo oJisann b ^ijn bj^s 'Baao^Bj^ na
sopBZT[B3J sofBqBJj bo^ sp B^a^dinoo uoiodijasap v\ japna^ajd uig
•s&amp;ionf jB)imipp opnBina^m 'nans^ pp Baimonoiq
BueduiB ^\ siUBjnp SBOsad sa^uBpnnqB nojBzi^aJ as 'Bi^o^^i[ ^\ ap A
sapBpipunjojd bb^ ap nopnJBdaj ^\ ap oiuatuiiaouoo p oíAaa^
'ajpna^a^ 'BUB^a^g na Á pssj 'baoh
-a-^) na 'sioubq a^ A íoAnoj^ '^BJnag BtpSjy A zaunj^ ns 'bj^3sjbj^ na
U9iibj\[ :o3iraonoiq UB^d o^ianapi ofBq sauopipadxa opsztpaj nBtqBij
as Bdojn^ ap saiBán^ bojío u^j -uang ap uopQ *jojd p aip^d ira
ai-isd BqeuiJOj X lOAnoj^ "joíd p ojSis sp soznaunoa na BpBzij^ai BUBd
-mBO B^ Bi^iJip ísopuoj so^pnbB uoJBJo^dxa as 4tpnB^o}j,, ojsapom pp
opjoq y -saiuapasa^d uis ofsqBJi un japnajdina 'a^qísodtuí ouis 'ypijip
83 'sofBqBJi eoJisann b pBpiJouainB uoa BpB^isiA anj B3Jojjb
•saJBa^Bg sb[si sb^ ap BauBjja^ipaní uoiáai B^ ap
B1JB3 B^ ap OpBZBJ^ ^B 'UOWOSJip IUI ofBq 'OJ3^U3 jod BpBDipap 6
nanB^; SBisoa-BpjBii^) pp re\ anj jbui p na BUBdraso ap odi^ oj^q
•sofBqBjj ap soub saji na opnnj^[ p B^piiA n\ opnsp 'oaijioB^ oub^oq
p oziua 'osijuf^y p A oausaaajipaj^ p ojo^dxa 41bubqm ^g
•sapAtu so]; sopoj b
vBjadma^ UBqBuiuuaiap SB^p^oq sb^ b sofij 'sayqisjaAaj soj^suioui
j^ •uopn^sip na saps sbj^o A eoiu^ra 'so^bjiiu 'oipnsip ou^SixQ p
83pBplUip38 JBUIUUa^ap BJBd pU9]Bin Bina^ ltBUB(J,, PP OIJOJBJOqB^
^^ -sisi[bub BJBd Bii^B ap SBJisaniu uBq^uio^ as a|i[BO nn ap sajuaip
-uad SBjpioq uo^ -soa^aní ap sa^tra ap sapBpipnnjojd b oaa p Biáooaj
'Bionaiod ubjS ap ojouosBJi^n oiBjBd^ p 'BqBpuos as opu^SaAB^
*8B}BT[Bi33dsa saiuajajip b sopBuiisap
'soaSBjj soijba U3 nopiiJ^dsj ns b otAajd (nopBzianaSouioq[ ap osaoojd
nn Bijjns Bpnusm Bao^j X buiibj B^ *8O3iBpd sapuiine ap o^unfaoo
opBiJBA 8Bui p A sojojouojig 'SOJOJ9H3J^ 'soaoBjsnj^ 'sopipuy uaiquiBi
'•oía '-3^3 'BBsoq sapuBj^ ap sopnBinio^sr^ 'odj^na pp jouajni pBiim
na Bopsnapjo sojojo^oj ap sops^op opB3^B^d o^uq ap sopij9;oXj^[
saoad naiquiBj^ 'oía 'SBpBaao^oo 3^U3uibaia eap^jo^^ad 8BpB¿

�habitantes de la zona influida por mareas o vientos persistentes: en
las playas pululan Anfípodos y en lugares fangosos perforan sus ma
drigueras Uca y Ocypode, algunos Lamelibranquios taladran el suelo
asomando los sifones, los Cirrópodos sentados ocupan ancho nivel u
horizonte largamente en seco, formando más abajo extenso tapiz los
Mytilidos. A igual de los animales, la vida vegetal se distribuye he
terogéneamente en charcas formadas al descender las aguas y en ho
rizontes diversos.
En estudios más acabados sobre este interesante frente fronterizo
entre el mar y las tierras firmes, debe procederse al recuento de las
poblaciones animales y vegetales.
La catalogación sistemática de los seres y el conocimiento eco
lógico no debe señalar límites a la investigación de los laboratorios.
Con técnicas histológicas o fisiológicas se abre un extensísimo campo
de estudio. El material fresco o los ejemplares vivos, retenidos en
un medio modificado a voluntad, permite conocer la intimidad en el
comportamiento de las especies.
Por la orientación dada desde 1872 por A. Dohrn y los trabajos
posteriormente realizados, la Stazione Zoológica di Napoli instalada
en Villa Nazionale, debe catalogarse como típicamente biológica. En
sus "Mitheilungen aus der Zoologische Station zu Neapel" continuados
en "Publicazioni della Stazione Zoológica", así como &lt;en la monu
mental obra "Fauna e Flora del Golfo di Napoli", se han tratado
variadísimos temas de Sistemática, Ecología, Embriología, Fisiología,
Anatomía, etc., etc.
No faltan centros costeros especializados en determinado tema
biológico. Tenemos como ejemplo el "Instituto Céntrale di Biología
Marina in Messina", que bajo la dirección muy competente del
prof. L. Sanzo, cooperando A. Spartá y De Gaetani, se dedicó por
entero a los estudios ontogénicos de los peces, publicando numero
sísimas contribuciones sobre el tema en las "Memorias del R. Commitato Talassografico Italiano".
El Plymouth Marine Laboratory, que comenzó sus actividades
en 1888, debe catalogarse como biológico con aplicaciones a la pesca.
Desde las páginas del "Journal of Marine Biological Association of
the United Kingdom" da bases científicas para orientar la explotación
del mar: Plancton (M. V. Lebour y F. S. Rusell), larvas de Poliquetos (D. P. Wilson), herencia mendeliana (E. W. Sexton), Hidrozoarios y Medusas (W. J. Rees), Fisiología (A. Sand), Hidrología
(H. W. Harvey), Caballa (P. G. Corvin), Pesquerías (G. A. Steven),
etc..
Hoy en día son profusión los Laboratorios de Biología que ex
plotan temas directamente aplicables a la práctica pesquera. Sin agotar
la lista podemos recordar algunos: En Argelia la Station d'Aquiculture et de Peche de Castiglione que creó en 1921 el prof. Bounhiol,
en Finlandia The Bureau for Fishery Investigations, en Francia el
Office Scientifique et technique des peches maritimes con sus labo
ratorios de París, Boulogne-sur-mer, Lorient, La Rochelle y Biarritz;
en España el Instituto Español de Oceanografía con los Laboratorios

de Madrid, Palma de Mallorca, Santander, Vigo, Málaga y Canarias,
incluyendo el Parque Central Mejillonero de Santander; en Alemania
el Fischereibiologische Abtheilund im Deutschen Seefischerei-Verein
establecido desde 1885; en Rumania Statia Zoológica Marítima Régele
Ferdinand I; en la Unión de Sud África Marine Biological Station
of the División of Fishery Survey, Department of Comerce and In
dustries; en Rusia The Uralo-Caspian Fisheries Station, The Turk
menistán Fisheries Station, Ukranian Odessa Fisheries Station y otros;
en Estados Unidos Commissioner of Fish and Fisheries, luego United
States Comission of Fish and Fisheries, más tarde United States
Bureau of Fisheries y actualmente Fish and Wildlife Service, con nu
merosas dependencias; Australia con Fisheries Department of Commonwealth of Australia, etc., etc.
Otra tarea no olvidada por los Laboratorios costeros es la edu
cativa. Pléyade de investigadores en potencia recibieron sus ense
ñanzas más efectivas al borde del mar o de lagos. Es suficiente re
cordar nombres para hacer patente esa labor universitaria: De
partment of Zoology and Oceanography, University College, Hull;
Department of Oceanography of the University Liverpool; Station
Zoologique de l'Université de Paris á Villefrance sur mer; Meereschemisches Laboratorium de Universitat Kiel; Istituto di Zoología della
Universitá di Catania; Hydrobiological Station of the University of
Latvia; Pomana College Marine Laboratory and Summer School;
Marine Biological Station, University of Southern California; Hopkins
Marine Station of Stanford University; The Marine Biological Station
of the University of Egypt, etc.

LA EXPLORACIÓN DE LOS ABISMOS
A unas 600 millas al SE de la costa uruguaya la zona abismal con
más de 5.000 metros de profundidad, se extiende en amplia depresión
oceánica, que promete, bajo exploración metódica innumerables no
vedades zoológicas.
Esa región atlántica modestísimamente explotada, nos brinda por
su mayor proximidad a las costas argentina y uruguaya interesante
estudio. Según nuestros informes fue solamente visitada por tres bu
ques de exploración.
"CHALLENGER". Campaña de 1873-76.
Referencia. Report on the scientific results of the voyage of H. M. S.
Challenger. Physics and Chemistry. Vol. I. London 1889.
"METEOR". Campaña de 1925-27.
Referencia. G. Wüst. Das ozeanographische Beobachtnngsmaterial (Serienmessungen). Wis. Ergebs. d. Deuchen Atlantischen Experition
auf dem Forschnngs- und Vermessungsschiff "Meteor" 1925-27. Bd. IV.,
Zweiter teil. Berlín 1932.
"DISCOVERY". Campaña de 1926-27.
Referencias. Discovery Report. Vol. I. Station List. 1925-27. Cambridge
1929.

.— 226 —
— 227 —

�— LZZ ~
9Ü^ —
"6Z6T

"¿Z-SZ6Í

-pnombytp uoijBjg b^ Bi[3Sjy u^ isourü^B jBpjoasj soraspod b^si[ b[
jbioSb uig -Bjanbsad Boi}OB.id B[ b sa^qBoijdB aiuaniBj^aJTp SBiua^ UBjo[d
-xa anb BiSo^oig ap soiJojBJoqB'^ boj uoisnjoíd nos Bip ua ^ojj

"6881 nopucj -j -joa. •^jjsiraa^^ pus saisXq^ \a3ua|
•g -j^ -jj ^o aSi^oA 9qj jo si^issj aijijuaias aqj uo iJoday -oj

soj uoa BtjBjouBaaQ ap jouBds^ ojnjusuj ja BUBds^ na
g A ajjaqoo^ Bq 'juauo^j 'jaui-jn8-au8o{nog 'sijbj ap soijo^bj
-oqB[ sns uoa sauíijiaBui saq^ad sap anbuiqoaj ía anbijpuapg a^ijjQ
[a BpuBj^ na 'snoijBStjsaAuj ^jaqsi^ joj n^aang aq^ BipuBjui^ U3
'^oiqnnog 'jojd p I61 n3 98-13 8n^ ^uot^SijSB^ ap aq^aj ap ja a-inj

*"AI 'P8 'LZ'SZóX
uond
•8g)

•LZ-9Z61
"ZS6I nÍ
Pun p •

•9¿-i8I

uisp jnB

d

•uoiaBjo[dx3 ap sanb
-nq sajj jod BpBusiA ajuara^os anj saiujojut soxtsanu unáag -oipnjsa
a^uBsajajuí BÁenSiun ^ Bupua^iB sejsoa sb[ b pepiniixojd jo^ein ns
jod epuuq sou 'Bpejojdxa auiaaieimsrjsapoui vov\we\ve uoi^aj B8^
-ou gaft[BJauinuui Boipoj^in uo^BJO[dxa ofeq 'aj^niojd anb 'BoiuBa^o
nois^jd^p BijduiB na apuopxa as 'pBpipunjoJd ^p sojjam 000'S 8P 9Bni
UOO JBtUSHfB BUOZ B[ BÁBll^lUn BJSO^ BJ 3p gg [B SB[[ltU 0Q9 SBUn y

•a^a
'(uaAaig -y -^)) SBiianbsaj '(uiajo^ -^ -j) BItBqB^ '(^aAJBjj ^ H)
BtSo^ojpijj '(puBg *y) biSo^oisi^ '(saag *f -j^) SBsnpaj^ A soijboz
-ojpijj '(uo^xag -j^ -g) BUBippudm Biouajaq '(uos^i^ '¿ -q) soianb
'ÍId 9P SBAJBI '(TI38nH 'S 'A ^ jnqaT *A 'K) ^ojdub^j :jbui pp
UOlDBJOjdxa B^ JBJU3IJO BJBd SBOIJlJUSp 838Bq Bp ^UIOpSui^J p3}TU^ aqj
jo noijBiaossy p^aiSojotg auuBj^f jo ^ujnof,, pp sBui^Bd sb[ apsaQ
'Basad b^ b sauopBoijdB noa o^i^o^oiq oinoa asjBSo[BjBO aqap '8881 ua
sns ozuauíoa anb 'XjoiBJoqB'j auiJBj^ qjnouLí[,j j^
•ttOUBi^jJ OOTJBjSoSSBp^J^ OJBJUU

soi aa Moovaoidxa vi

uoijE^g [B3i8o[oig anuBj^[ a^j^ ÍJÍjisaaAin^^ pjojuejg jo uoijBjg
sni5[dojj íbihjojijb^ uaa^jnog jo ^íjigj^Aiaj^ 'uoijBjg [B^;So[oig
íjooifag jarnning pire jCJojBaoqB^ anuBj^ ^^9^03 BnBinoj
jo ^jisaaAiaf^ aiji jo uoijBjg iBoiSojoiqojp^jj íbihbjb^ ip Bjis
Bj[ap bi^o[oo^ ÍP ojnjpsj ^[3f^j jBijsaaAiuj^ ap niniJO)BJoqBrj

q

-aqosajaaj^f íiata jns aDUBJja[[i^ b sobj ap ajisjaAin^j^ ap anbiSo[oo2
uoijBjg i[oodJ3Aiq X)isjaAta^ aqj jo XqdBjáouBaoQ jod
•IlnH '8^3II3 J^J{8-iaAin^ '^qdsjSouBaaQ pus ^^0J002 jo
-9Q .-BiJBjisjaAiun JoqB[ B8a a^uaj^d jao^q BJBd sa.iqinou J^p^oa
-aj ajuai^ijns e^ *so^b[ ap o JBtn pp apjoq p SBAijoaja sbui sbzubu
-asua sns uoiaiqpaj Bi^uajod na saJopB^ijsaAui ap apBXa^^ -ba
npa B[ 83 SOJ3JSO3 SOTJOJBJOqB'J SO[ Jod BpBpiAJO OO B3JBJ B^JQ
•aja '-aja 'Bi[BJj8ny jo qj^BaMnoni
^ jo juauíjjBdaQ saiiaqsi^ uoa Bi^Bjjsny ísBiauapuadap SBSoaam
-nn noa 'aatAjag aji[pix^ PnB HSU ainanqBnjDB A sajjaqsi^ jo nBaang
sajBjg pajiU^ apjB) sbiu 'sauaqsi^ puB qsij jo noissitao^ sajBjg
pa^tu^ o^an[ 'saij^qsi^ puB qsijj jo jauoissmiino^ sopiuj^ sopBjs^j na
ísojjo A uoijBjg aijaqsr^ BgeapQ ubiubj^jq 'uouBjg sauaqsi^ uBjsruam
-j[.mj( aq^ 'uoiiBjg sauaqsi^ UBidsB^)-o[Bjj aqj^ Bisnjj ua ísauisnp
-uj puB ao.iatno[) jo ^uaiujjBdaQ '^aAJng Ájaqst,j jo uoisiaiq aqj jo
uoimg p3ojgo[oig auiJBj^ B^pjy png ap uoinj^ b^ ua íj pnBnipjtaj
a^^ojj BinijijBj^ B3i3o[oo2 ^Ji^íg BinEinnjj na -881 apsap oppa[cjB}sa
niaja^-iajaq^sijaag uaqosjnaQ mi punjiaq;qy aq^siáojotqiajaqasi^ p
BinBtnafy ua íJapue^uBg ap oj3no[[ifaj^ jbj}U9^) anbaB^ [a opua^n^aní
'sbubub^) Á bSb^bj^ 'oSt^ 'japuBjuBg 'bdjo[[bj^ ap BuqB^ 'pwpBj\[ ap

pp 8BiJoraaj^[55 ev[ ua Bina^ p ajqos sauoianqijjuoa sbuiists
-oaaninn opuBai^qnd 'eaoad so^ ap sooiuaSojno soipnisa so^ b ojajua
jod oatpap as 'itiBjaB^ bq jÍ Bjasdg #y opuBJadooa 'oznBg #r[ -jojd
pp ainaiadmoa Xnm uoiaasjip B^ of^q anb 'ttBUiS83j^[ ui buijbj^
BiSojoig ip sjBjjua^ oinjijsuj,, p o¡dmafa ouioo souiaua^ •oai9[ojq
Biuaj opeuira-ia^ap ua sopBzi^iaadsa sojajsoo soJ^uaa ubi^bj o^

y

'btSojotsi^ 'BjSo^oijqtn^ 'BtSo^oag 'Bai^Braaisig ap sBmai somisjpBiJBA
uBq as 'tlHodB^[ ip
pp bjo[^
-nuora B[ ua omoa isb
sopBnuijuoa 4tpdB3^[ nz uoijBjg
ug 'BDiSo[oiq a;uaurBoidu oraoa
BpB[B}8UIdá^

auoizBjg

botib^,, Bjqo
luoizBai^qn^,, na
sns naSun^pq^ij^;,, sns

O aqap '
B^ 'SOpBZI[B3J

ua

boj; A ujqoQ *y jod ZL21
BpBp uoiaBjnaiJO v^
*sapadsa sb¡ ap
p ua pBpunpui n\ jaaonoa a^iuuad 'pBjunjoA b op^oijipoin oipam nn
ua sopiuajaj 'soata sajBjdiuafa soj o oasaaj |BijajBiu |^ •oipnisa ap
oduiBO ouiKjsuajxa un ajqB as SBoiS^^oisij o SBoiSpjo^siq SBOiuaaj no[)
•soiJojB^oqB^ so¡ ap noiaB^iisaAUi bj; b sa^ituij jBpuas aqap ou oaygpj
-oaa oiuaiimaouoa p A sajas so[ ap BaiiBinajsis uoi3b8o[bibd B^
•gapjaSaA A ea[i?uiiuB sauoioBjqod
SB]; ap oiuanaaj \b asispaaojd aqap 'sauuij SBuai) sb^ A jbui p ajjna
ozuaiuojj ajuaaj ajuBsaja^ut a^sa ajqos sopBqsaB sbih soipnisa u^
•sosiaAip saiuozu
-oq ua A SBnSc sb^ japuaasap ^b SBpBnuoj SBajBqa ua
-aq aÁnqijjsip as ^BjaáaA BpiA v\ 'sa^raiuB so[ ap pn9i y
so[ zidBj osuajxa oÍBqB 8Btu opuBuuoj 'ooas ua ajnaraBgjB^ aiuozí^oq
n pAiu oqauB uBdnao sopB^nas sopodoui^ so[ 'sauojts so^ opuBuiose
opns p UBjpBjBj sombuBjqipmBr{ sonnSfB 'apodAoQ A vo¡j SBjanSijp
-bui sns uBJojaad soso^ubj eajB^nj ua A sopodjjuy UB[np^d SB^ÍB[d sb[
ua :8ajnaj8isjad sojnaiA o 8B3jbui Jod Bpinjjni buoz b^ ap

�Hacia el Oeste de la depresión atlántica y hacia el Oriente de la
planicie continental, realizaron trabajos en profundidades mayores de
200 metros y menores de 4.000, otras campañas además de las citadas
del Challenger, Meteor y Discovery.
"GAZELLE". Campaña de 1874-76.
Referencia. Die Forschungsreise S. M. S. "Gazelle" 1874-76. Hrsg v. d.
Hydrographischen Amt der Admiralitat. Bd. II. Berlin 1888.
"MOLKE". Campaña de 1882.
Referencia. Annalen der Hydrographie U. S. W. 1882, S. 741.
"ROMANCHE". Campaña de 1883.
Referencia. M. Martial. Sur les sondages effectués par le Romanche.
Annales Hydrographiques. Paris 1884.
"ANTARTIC". Campaña de 1901-2.
Referencia. O. Nordenskjold. Die ozeanographischen Ergebnisse Wiss. Erg.
d. Schwed. Südpolar-Expedition. Bd. I, 2. Stockholm 1917.
"DEUTSCHLAND". Campaña de 1911-12.
Referencia. W. Brennecke. Die ozeanographischen Arheiten der Deutschen
Antarktischen Expedition 1911-12. Ans dem Archiv. d. Dt. Seewarte.
Hamburg 1921.
"VIKING". Campaña de 1913.
Referencia. Th. P. Funder. Hydrographie investigations from the Danish
school ship Viking in the South Atlantic and Pacific. Meddelelser
fra Komm. f. Havundersogelser. Bd. II nr. 6. Kopenhague 1916.
Para explorar debidamente esa región abismal se necesitan cam
pañas continuadas a bordo de un buque de amplio radio de acción y
suficiente tonelaje (300 toneladas o más), dotado de comodidades para
el personal embarcado, incluyendo los investigadores, laboratorios de
biología y química y surtido material de trabajo.
Las pescas a miles de metros de profundidad son penosas. El ca
lado de cazonales precisa mucha práctica, para lograr que los palan
gres toquen fondo en condiciones de pesca efectiva es imprescindible
el uso de cometas y el empleo de grandes nasas demanda técnica
adecuada.
Para calar un arte de pesca en regiones abismales son necesarias
horas de trabajo. Nosotros calamos palangres a más de mil metros
en proximidad del Estrecho de Gibraltar. Emplearemos el caso como
ejemplo.
Se emplean en los trabajos los metros suficientes de buen cable
de acero, el cual lleva pendiente de su extremidad gran peso. Se man
tiene el cable en amplio carretel, pasa por el chigre o guinche, y se
dirige por poleas fuera de borda, pasando por la garganta del cuentametros, pendiente de un dinamómetro.
El palangre tiene forma típica de fondo, empleando anzuelos gi
ratorios al pretender la captura de escualos preabismales. Uno de sus
extremos puede deslizarse a lo largo del cable añadiéndole un cuadro
metálico dotado de rodillos en sus cuatro lados, el otro extremo lleva
una cometa metálica.
Conocida la profundidad empleando el sondador ultrasonoro o
en su defecto con la sonda directa, se larga el cable librando al ca
rretel de sus frenos. Tocado fondo, una embarcación auxiliar se aparta
— 228 —

del buque a fuerza de remos calando bien tendido en superficie el
palangre, que remata en la cometa. A la vez a indicación convenida
del Director de los trabajos se suelta el palangre por ambas extre
midades.
El palangre desciende sin entorpecimientos hasta la profundidad
de mil metros, dos mil o mayor hondura. La cometa se desarticula al
tropezar con el fondo, no resistiendo durante su elevación a la
superficie.
Muy voraces los habitantes de los abismos, pronto atacan al cebo
y prenden en los anzuelos. La permanencia en la zona de pesca es
poca, contrastando con el tedioso trabajo de levantar el cable y tras
de él la madre del palangre.
La pesca entre dos aguas es más fructífera. Para ello puede em
plearse la gran Red Richard de enorme boca cuadrada o mejor serie
de redes de estramine fijas a diferentes niveles del cable. Se trabaja
a marcha moderada, evitando el peligro de levantar las redes hasta
cerca de la superficie. Si solo se tratara de estudios planctónicos a
buque parado, puede hacerse uso de la Red Nansen.
Con la máquina Lucas o diversos sondadores se calan a profun
didades convenidas, iguales en todas las estaciones de la campaña,
botellas para captar muestras de agua y termómetros reversibles. El
sondador ultrasonoro permite seguir, sobre la marcha, los más pe
queños detalles de la profundidad.
El Director de la Campaña lleva detallado registro de los tra
bajos, referidos a Estaciones o lugares debidamente situados en las
cartas (internacionalmente expresados por St.) y repartidos en Ope
raciones (Op.) realizadas en cada St. Debe cuidar con el mayor es- •
crúpulo que el material obtenido, tanto las muestras de agua como
los ejemplares pescados, lleven indicación precisa del número de la
Estación y Operación.

LA PLANICIE CONTINENTAL
Al estudiar la Planicie Continental debe tenerse muy en cuenta
su explotación pesquera. La prolongación sumergida de la tierra firme
está poblada por especies comestibles o industriales, abundantes en
sus fondos o visitantes estacionales de sus aguas.
Para pescar sobre el fondo o pretender el trazado de la carta
bionómica es necesario superponer la batimetría a la litología. Co
nocida la repartición de las profundidades y los materiales sedimen
tados, resta determinar la distribución de las especies.
Podemos señalar algunas diferencias, no fundamentales, entre la
carta propiamente pesquera y la bionómica. Los detalles batimétricos
y litológicos son los mismos, pero en la carta pesquera se da prefe
rencia a las especies industriales, que en la bionómica tienen el mismo
interés que otros seres no aprovechados por el hombre.
El trazado de ambas cartas, pesquera y bionómica pura, nece-

— 229 —

�•p -A 8sjjj -9¿-^¿8t anazB^,, • -j^ •

•I6I

— 622 —
-933a 'Bjnd Batmonoiq A Bjanbsad 'sBjjrea seqme ap opezBJí j^
•ajqmoq p jod sopBqo^AOjds on sajas soj^o anb sajajin
omsim ja uanai} Bomiouoiq bj a^ anb 'sajBiJisnpui sapadsa sbj b Bpuaj
-ajajd ep as BJanbsad bjjb^ bj na ojad 'somsim soj aos sooiSojojij A
sooijjainijBq sajjBiap s&lt;yj 'Boirapnoiq bj Á Bjanbsad aiuaniBidojd bjjbo
bj ajina 'sajBjnaniBpnnj on 'SBpuajajip SBunSje jsjBuas sotuapo^
'sapadsa sbj ap uotanqujsip bj jBuinuaiap bjs^j 'sopBq
-uamipas 89[bijjbui soj A sapBpipnnj.o ad sbj ap noppjBdaj bj Bppou
-o^ •bjSojojij bj b BíJjatuijBq B[ jauodjadns oiJBsaaau sa Boitnouoiq
BjjB^ b^ ap opBZBjj p Jopu9jajd o opnoj p ajqos ¿Basad bjbj
•sbii^b sns ap sajBuopBisa s^jubiisia o sopuoj sns
na sajnBpunqB 'ea^iJisnpm o sajqrisamoa sapadsa Jod BpBjqod Bisa
anuij Bjjaij b¡ ap BpiS^arans uoi3B¿uo[ojd vj -BJonbsad uoiaBjofdxa ne
Bjuano na Anuí as^auaj aqap ^juauíjuo^ apins^ v\ JBjpnjsa jy

1VXM3MIXM0DVI

nopejadQ A nopBjs^
B{ ap ojatunu ¡ap sspaad nopB^ipni naAa[[ 'sops^sad sdJB[dmafa eo¡
onioo bii^b ap SBjjsanin se^ ojobj 'opinaiqo ^uaiBui p arib o^ndiua
• -sa joXem ^a noa jBpmo aqaQ ')g Bpca na sepBzipaj (*dQ) sanopBj
-adQ na soppjedaj A. (-}g aod sopBsajdxa ajuaoqBuoioBUjajur) bbjjbd
8B[ na sop^niís ainaniBpiqap saJBgnj o sauopBjs^ b sopwajaj 'sof^q
-bj} so[ ap ojjsrSaj opB[{Bjap BAa¡[ ea^daie^ B[ ap joiaaaiQ ¡^
•pBpipunjojd b[ ap 89j[Bjap ouanb
-ad BBra so\ 'BqojBm B[ ajqos 'jinSas ajxuuad ojonoSBJtjjn jop^pnos
13 'S3jqisj3A3j soj}9uioiuJ3j A vnS^ ap eBJisanni jBidea Bjed SBjpjoq
'BiiBduiBD B[ ap gauoioBjBa sb[ SBpoj na safBnSt '8Bpm9Auoo eapBptp
-nnjojd b ubjbo as saJopBpnos sosjaAip o seanr[ BninbBín B[ uo[)
•ngsuBj^^ pgjj b^ ap osn asjaaeq apand 'opBJsd anbnq
b fiooiuojDiiBjd goipn^sa ap bjbibjj as ops tg -atoijjadns v\ ap B^jraa
B^sBq sapaj sb^ aBjnBA9[ ap ojSipd p opuBjtAa 'BpBjapour qajBm b
BfttqBjj ag -a¡qB^ pp eapAin sainajajrp b SBfij ammej^sa ap sapaj ap
9IJ9S jofam o BpsjpBno Booq anuona ap pjBqoi}j p^jj hbjS b^ asjB9[d
-ma apand o^p bjbj •Bjgjijonjj sboi sa sbii8b sop 9J}U9 Basad &amp;j

as iBijixns nopsaJBqnia Bnn 'opnoj op^ao^ *sonajj sns ap pjau
-Ba jb opnBJqij ajqsa ja b^jbj as 'B^aaaip Bpuos bj noa oiaapp ns na
o ojonosBiijn jopepnos ja opnBajdma pBpipnnjojd bj
Bun
j oniajíxa ojjo ja 'sopsj ojjbiio sns na sojjipoj ap opBjop ooijBjaní
oap^na nn ajopnaxpBUB ajqBa jap oSjb^ oj b asjszijsap apand somaaixa
sns ap ou^ •sajemsiqBaid s-ojBnasa ap BJtijdBO bj japnaiajd jb soijoibi
-iS sojanzuB opnBajdraa 'opuoj ap Baidij Braaoj auaii ajSnBjBd j^
'OJiamoniBuip un ap a^naipnad 'sojjaní
-B^nana jap bjubSjbS bj Jtod opnBsed 'Bpjoq ap BJanj s^ajod jod aSuip
as jC 'aqaumS o ajStqo ja jod BSBd 'jajajJBa oijdraB na ajq^a ja auai)
-uBin ag -osad ^bj^ pBpiui^ijxa ns ap a^uaipuad BAajj jsna ja 'oaaoB ap
ajqsa nanq ap sa^uapijns soajaní soj sofeqsxi soj na nBajdnia ag
'ojdmaía
oiuoo osbo ja sotnaJB9^dra^ •jBijBiqif) ap oipaajs^ jap pBpiraixoad na
soxiatn Jim ap ssm b saj^nsjBd soniBjBa sojjoso^j •o^BqBJi ap sbjoij
SBiJBsaaan nos sajBmsiqB s^uoi^aj na Basad ap 9jjb un jbjbd bjb^
•BpBnaap^
Baiuaai Bpnsmap sbsbu sapnBjS ap oajdma ja A SBtamoa ap osn ja
ajqipnpsajdmi sa BAiiaap Basad ap sauopipuoa na opnoj nanbo^ saj^
-uBjBd soj anb jbjSoj BjBd 'BapaBjd Bqanm Bspajd so^buozbo ap opej
-B3 j^j -SBSonad nos pBpipunjojd ap sojiam ap sajim b SBasad se^
'ofeqBJ^ ap jBiJajBín opij-ins A Baiinjnb A BiSojoiq
ap soiJO^BJoqBj '89JopB^i^s9Aui soj opna^njaní 'opBajBqma jBnosjad ja
BJBd sapBpipomoa ap opBjop '(sbui o sBpspuo; 00E) afBI9Uí ainapijns
A uopaB ap oipsi oijdmB ap anbnq un ap opjoq b SBpBnuijnoo
-raso uBjisoo^u as jBmsiqB npiSaj Bsa 9ju9uiBpiqap jBJOjdxa bjbj
"9X6T 9n8Ei{n8do^j "9 ^n jj -pg '
-aiii^Bj pne atjucpy qjnog
uiojj

p^ ^

bjj

ni aupi;^ diqs
-japun^

•IZ6I
•3jJBM99g -jq -p 'An^jy raap sny •^fll^l noiiipadx^
j^p uajiaqjy uaqjsiqdcjSoucazo ^ig -a
•zr-ii6i
"¿T6I raioq^aoig •^ 'j -pg •noijipadxa-jBiodpng -paMq^g -p
uaq^siqdejSoucazo aig •p^ofTfSuapjoj^ -Q •ni
•Z-106I P BuBdrae ^

•BjS\m\nd f&amp;p aupmu bj; ja ap
SBjj A ajqB3 ja jbjuba9J ap ofeqBj) osoipa^ ja noa opuBjsBjjuoo 'Bood
sa Basad ap buoz bj na BpnanBnuad B'j 'sojanznB soj na napnaad A
oqaa jb ubdb^b o^uojd 'sonmqB soj ap s^juBjiqsq soj saaBJOA A^^
a
bj b nopBAaja ns a^nsjnp opugpsisaj on 'opuoj ja noa jezadoJi
jb BjnaijjBsap as Biamoa B'j -BJnpuoq joXbiu o Jim sop 'sojiam [ira ap
pepipnnjojd bj BjsBq soinaimpadjojua nis apnapsap Sd
'sapBprcd
-9JJX9 SBqmB Jod ajSnBjsd ja Bjpns as sofBqBij soj ap jo^09jtq jap
Bpiu9Anoo uoiDBoiptn b zaA bj y -BjanioD bj na BjBtna^ anb 'ajSnBjBd
ja apijjadns na opipnai naiq opu^po souiai ap Bzjanj b anbnq jap

•S9nfaiqdcj8ojpXp[ sapnoy
jng -pi)jB]\[ -j\[ -oi^uaja/a^
"8881 ^p BUBdinB^ -^aH3MVM0H
'\U "S 'Z88I "^ "S 'íl 9ii[&lt;iBJi8ojp^H Jap napuny -m^
"Z88Id
"8881 uHJag "II T9 •J5J!IBJ!UIPV

A joajaj^[ 'jaSuajjBq^ jap
sbj ap SBtnapB SBUBduiBo bbjío 'ooo'f' 9P sajouam jC sojiam qq^
ap S9JOÁBUI sapBpiponjojd na soÍBqBj) uoJBzijBaj 'jBiuauiinoa apin^jd
bj ap ainaijQ ja BWBq A b^iiub[jb noisajdap bj ap aisaQ ja

�sitan de trabajos prolongados. El mismo buque de exploraciones
abismales puede emplearse, pero no es necesario tan amplio radio de
acción, ni tampoco tanto tonelaje. Debe dotarse de personal nume
roso y del instrumental corriente en oceanografía, añadiendo variedad
de artes de pesca, armados de la forma usual en las actividades in
dustriales: trawler, palangres, cazonales, trasmallos, gánguiles, dra
gas, etc.
Sobre fondos duros, cascajos, depósitos de conchas, algas cal
cáreas, zonas pobladas por formas coralinas, etc., deben emplearse
dragas o calar nasas o palangres. En fondos blandos de arena o fangos
arenosos puede usarse el Trawler. En placeres de algas debe arras
trarse con gánguil.
Más allá del área conocida y detallada batimétricamente en las
cartas de navegación, debe explorarse la Planicie Continental em
pleando el sondador ultrasonoro. Con larga práctica se vislumbra la
litología al escuchar variaciones de tono e intensidad en el eco cap
tado por el sondador.
Para conocer con precisión los materiales sedimentarios es pre
ciso obtener muestras empleando sondas. La Leger es útil sobre
fondos duros, diversos Tubos, como el Tubo Baleares, sobre materiales
blandos. Siguiendo métodos petrográficos se clasifican definitivamente
los fondos: separación por grosores, ordenación por densidades em
pleando líquidos pesados, aislamiento de materiales ferruginosos me
diante potentes electroimanes y última identificación, de los varios
grupos establecidos, bajo el microscopio petrográfico.
Durante la campaña debe procurarse la separación de fascies o
biocenosis. En zonas de profundidades similares se realizarán pescas
en distintos fondos y sobre materiales sedimentarios parecidos se ca
larán los artes a sucesivos niveles, cada vez más profundos.
No sólo hay vida en el fondo de la Planicie Continental, sus aguas
están pobladas, en su seno pululan variadas formaciones planctónicas
y nectónicas.
Esa heterogénea población pelágica, constituida por representan
tes minúsculos de muy variados grupos zoológicos y botánicos, con
ciertas características comunes, necesarias para habitar tan particular
medio, que cerca de las costas se vé invadida por innumerables formas
ontogénicas de especies bentónicas, tiene muy pequeño poder de des
plazamiento, cayendo fácilmente presa en redes lentas, que necesitan
solamente una superficie de filtración al través de muy diminutas
mallas, suficientemente angostas para retener a los pequeños habitan
tes. Algunos aún más menudos escapan al través de los tejidos más
cerrados y es necesario para lograr su captura apelar a la centrifu
gación del agua.
Las agrupaciones planctónicas a que nos referimos antes y las
biocenosis nectónicas, son inestables dentro del concepto geográfico.
Su alta sensibilidad a cambios físicos y químicos establece fronteras
oceanógraficas infranqueables, cuyo paso puede acarrear hasta la
muerte, pero en todo caso origina amplios desplazamientos geográfi— 230 —

eos a favor de corrientes, en el caso del plancton, o por movimientos
voluntarios refiriéndose al necton.
En el conocimiento de la biología de las formas pelágicas que
nadan o se mantienen sobre la Planicie continental, juega papel de
cisivo el estudio del medio oceánica, originando sus más modestos cam
bios importantes acontecimientos en la vida de esos seres.
Con las especies nectónicas, útiles como alimento humano o pri
mera materia para la industrialización, pueden trazarse cartas pesque
ras, pero diferentes de aquellas destinadas a las especies bentónicas.
La inconstancia en la distribución geográfica veda el trazado de una
carta única, siendo forzoso organizarías para cada temporada del año,
cuando menos. Sobre la repartición de temperaturas, de salinidades,
de oxígeno disuelto, etc., deben superponerse las abundancias de seres
producto de pesca.
Aunque fuere duradera, una sola campaña no proporciona sufi
cientes elementos de juicio para lograr el conocimiento íntegro de la
Planicie continental. Los trabajos deben prolongarse largamente al
pretender el estudio de seres bentónicos e indefinidamente si se tra
tara de los nectónicos.
El plancton proporciona un inmenso caudal de estudio a la cien
cia pura y es base imprescindible para conocer el ciclo alimenticio
de las especies. Se enlaza inseparablemente a la masa heterogénea
de seres pelágicos menudos, sus representantes vegetales buscan en
los compuestos químicos del agua el sustento y el zooplancton es de
vorado por formas nectónicas.

EL MAR DE SOLIS
Oceanógraficamente el Mar de Solís es un Mar intracontinental
de baja salinidad y profundidad escasa, anchamente abierto al Océa
no Atlántico, que recibe por el lado opuesto los derrames dulceacuícolas de dos enormes cuencas unidas inseparablemente, la del Río
Paraná y la del Río Uruguay. Ecológicamente el Mar de Solís es un
Biotopo, frontera interpuesta entre dos Biociclos, el Talasociclo y el
Dulceacuícola.
Los Btotopos se caracterizan por la ausencia o escasez de fauna
y flora típicamente exclusivas, sus Biontes son Xenobiontes o Tricobiontes, y esta carácter es aparente en el Mar de Solís.
Para estudiar cuidadosamente esta zona marítima influida radi
calmente por las características meteorológicas, dejando a la vez sen
tir su presencia en la masa aérea que sobre ella gravita, es necesario
seguir normas distintas de las empleadas en la exploración de la Pla
nicie continental y los abismos oceánicos.
Los Océanos poseen especiales características al margen de los
cambios meteorológicos. Su "estratosfera oceánica" mantiene en el
tiempo caracteres propios, diferentes de la capa superior o "trocos-

— 231 —

�— uz —
),, o joijadns ede^ bj ap sajuajajip 'soidojd sajajaBJEa odraarj
ja n^ auapuBUi MB0iuB3ao BJSjsojBjjsa^ ng 'soai^ojojoaiam sotqiueo
soj ap na^jBín [e SEopsuajOBjeo sajspadsa uaasod soue^oq so^
•sooraeaoo soumqB soj ^ jBjuaupuoo aioiu
"BId BT 9P nopBJojdxa bj n^ SBpBajdma sbj ap sBjuijsip sbuijou jm^as
otJEsaoau sa 'bjtabjS Bjja ajqos anb b3jsb bsbih bj ua spuasajd ns jij
-uas z9A bj b opusíap 'sBaiSojojoaiam SBapsjjaiaBJBa sbj jod aiuamjBa
-íp^i Bpmjjni BintjiJBni buoz Bjsa a^uaniBeopepina jBipn^sa bjb^
•sjjog ap jbj\[ ja na ajuajsde sa ja^aBJBa ^isa ^ 'sajuoiq
-ooijj; o sajwoj^ow^^ uos sajwoijy sns 'sBAisnjaxa ajuaniBaidij bjojj ¿

so^uaxuiBzBjdsap soijduiB BuiSiao osbo opoi na ojad 'aiJanm
JB3JJB3B apand os^d ojCna 'sajqeanbnBjjm SBDijBjSouBaoo

bj
aoajqB^sa sooimmb A sooistj soiquiE^ b pBptjiqisnas bjjb ng
•oDtjBjSoaS ojdaonoo jap ojjnap sajqBjsaut nos 'sBomojoau STSonaootq
sbj A sajnB somijapj son anb b SBoiuo^ouBjd sauopBdnjB sb^j
•BnSB Jap uowbS
-njiJ^nao bj b jBjad^ Bjnjd^a ns jbjSoj BJBd oiJBsaaau sa A sopBjjaa
sbui soptfai soj ap sbaeji jb nBdBasa sopnuam sb^h ntiB sonnSjy -saj
-UBiiqBij souanbad soj b jauaiaj BJBd sbjso^hb a^uamajuapijns 'sbjjbui

jBjnopjBd ub^ jBjxqBq BJBd SBOBsaoau 'sauntnoo SBaijsjjajoBJBO SB^iap
noa 'sootuBjoq A sooi^ojooz sodnj sopBiJBA ^nm ap sojnosnunn sai
-UBjuasa.idai jod Bpiniusnoa 'BaiSBjad u^pBjqod BauaSojaiaxj Bsg;
•SBaraapau A

\a Á ojoi^ostfjvj^ ja 'sojotoojg sop aj^ua B^sandaajuí Bjajuojj 'odojoig
un. sa sijog ap ^bj^ ^a ajnatnBoiSo^oo^ *jBtinj^ oi^j ^p bj j bobje^
ojjj pp v\ 'aiuauíajqBjBdasm sepmn SBOuana sarajoua sop ap 8B[oo
saniB^jap so^ oteando op^j ja jod aqpaj anb 'ooijucpy ou
jb ojjatqB aínauíBq^uB 'BSBosa pBpipnnjojd A pBpimjBs BÍBq ap

sBinutmip ^nra ap s^ab-u jb nopBJijij ap aptjjadns Bun ajnauíBjos
nsiisaaan anb 'sb^ubj sapaj ua Bsaad ajnarajpBj opuaÁBa 'ojnatuiBZBjd
-eap ap japod ouanbad ^ínm auap 'sBoiu^iuaq sapadsa ap sBotuaSoino
sbuijoj sajqBjauínnm Jod BpipBAní aA as sb^soo sbj ap Boja^ anb 'oipam

buiibj ap zaseasa o BpuasnB bj jod ubztj8^dbjbo as sodojojg

nn sa sijog ap jbj\[ ja

snos aa hvw i
sbuijoj jod opBJOA
-ap sa noiauBjdooz ja A o^uaasns ja BnB jap soairamb soisandiuoo soj

SBDiuoiauBjd sauopBuiJoj sbpbtjba nBjnjnd ouas ns na 's^pBjqod nBjsa
SBnB sns 'jBinanijuo^ apinsj^ bj ap opuoj ja ua BpiA ^^q oj^s o^
•sopunjojd sata: zaA BpBa 'sajaAiu soAtsaans b sa^jB soj ubjbj
-Ba as soppaj^d sotJB^uauíipas eajBiJaiBui ajqos A sopnoj sojmisip na
eosod uBjBZTjBaj as sajBjiuiis sapspipunjojd ap sbuoz ug[ -sisousooiq
o sapsBj ap nopsjBdas bj asjBjnaojd aqap BUBduisa bj aju^anQ
•ootjBjSojjad oidoosojoim ja ofBq 'soppajqs^sa sodnjS
soijba soj ap 'uopBOijpuapi BUipjti A sauBtuxojiaaja eojuajod a^uBip
-ara sosoutSnJjaj sajBijaiBui ap ojuaiuiBjsiB 'sopBsad sopmbij opuBajd

-tua jBjuauxjuo[) apiuBj^ bj asjBJOjdxa aqap 'uppBSaABU ap sb^jbd

•Basad ap ojanpojd

ajqos j^n sa jaSa^j B^ -s^puos opuBajduia SBJisannt jauajqo osp
sa sooBjuaunpos sajBijaiBín soj noispajd noa jaaouoa bjb^
•jopBpuos ja jod opBj
-dBa oaa ja ua pBpisuajux a ouoi ap sanop^iJBA jBqonosa jb btSojojij
b^ BjquinjsiA as BOijoBjd b8jbj uo^ -ojouosBJijn jopBpuos ja opuBajd

•so^iu^ioau soj ap bibj
-bu as is ajuoraBpiuijapm a sooiuojuaq sajas ap oipnisa ja aapuajajd
jb a^uaiuB^JEj asjB^uojojd uaqap eofeqBj} so^ •^b^uouuuoo apiuBj^
bj ap oJÜa^ni ojuamiioouoo ja jbj^oj BJBd opmf ap soinamaja sajuop
-ijns Baopjodojd ou ^uedme^ bjos Bun 'Bjapejnp a^anj anbuny

sajBijaieui ajqos 'sajBejBg oqnj^ ja ouioo 'soqnj^ sosjaAip 'sojnp sopuoj

-nap bj b oipni93 ap jBpnea osuaraui un suopjodojd uojDUB[d ^^j

-raa eopBpisuap jod nopBuapjo 'saJosoj^ jod nppBJBdas :sopuoj soj
ajuauíBAtjTuijap UBOijisBja as sooijBjSoajad sopojacn opuatnSig "sopuBjq

na nBosnq sajeiaSaA sajuBiuasajdaj sns 'sopnuara so^i^Bjad sajas ap
BanaSojajaq bsbui bj b ainaotajqBJBdasin BzBjua ag -sapadsa sbj ap
oioi}uaiui|B opio ja jaaouoa bjb¿ ajqipupsajdnii as^q sa A Bjnd bio

sajas ap SBpn^punqB sbj asjauodjadns uaqap ''o^a 'oijansip oua^jxo ap
'sapBpiuijBS ap 'sBjnjBJaduiaí ap uopijJBdoa bj ajqog "800301 opuBna
'oub jap BpBJodtaai Bp^a BJBd sb^jbziubSjo osozjoj opuais 'boiuii bjjbo
Bun ap opszBj^ ja BpaA Boi^B.ioa3 uopnqo^sip bj na bioub^suooui b^
•SBamojuaq sapadsa sbj b SBpBupsap SBjjanbB ap sa^naaajip ojad 'sbj
-anbsad sb^jb^ asjBZBJ^ uapand ^nopBzijBiJisnpm bj BJBd BijaiBin bjoui
-ud o onBranq otaamijB omoo sajijn 'sBDtupjoau sapadsa sbj 003
'sajas sosa ap BpiA bj na so^uaunpaiuooB sainBiJodmi soiq
•niBO sojsopoui sbiu sns opusai^iJO 'oaiuBaoo oipaui jap oipn^sa ja oAisp
-ap jad^d B^anf 'pjnauíjuoa apiuBjj bj ajqos nanaiinsm as o UBpBU
anb SBotóEpd sbuijoj sbj ap Bi^ojoiq bj ap ojuauupouoa ja n^
•uojoau jb asopnaiJipj soiJBjnnjoA
soiuoiuiiaoui jod o 'noianBjd jap os^a ja ua 'sajuaijjoa ap joabj b eoa

sbj na a^uaiuBoiaiauíiiBq BpBj^jap A Bppouoa BajB jap bjjb sbj^[
'jin^u^^ noa asjBJ^
-sbjjb aqap sbSjb ap sajaaBjd ng[ 'jaj^Bjj^ ja asjssn apand sosouaje
soSubj o BU3JB ap sopuBjq sopnoj n^ *sajuBjBd o sbsbu jbjb^ o s^
98JBajdma uaqap '-aia 'sbui^bjoo sbuijoj Jod SBpBjqod sbuoz 's
-jbo sbSjb 'sBqDnoa ap sojisodap 'sofBDSBa 'sojnp sopuoj ajqog
•a^a
-BJp 'sajinSu^S 'sojjbuisbji 'ssjBiiozBa 'sajSuBjBd 'j^ja^bji :83jBiJjsnp
-ni sapBpiAijDB sbj ua jBnsn buijoj bj ap sopBuiJB 'Basad ap saja^ ap
p^paijBA opuaipBUB 'BjjBJonBaao ua aiuaiJjoa jB^uaranjjsui jap A osoj
-auinu jBnosjad ap asj^iop aqaQ 'afBjauoi o^ubj oooduiBi tu 'n^pas
ap oipBj oijdmB ubi oiJBsaaan sa ou ojad 'asjBajdma apand sajBmsiqB
sauopBJojdxa ap anbnq omsiui j^ -sopBSnojojd sofBqBjj ap ubiis

�fera oceánica^ que cambia con algún retardo y resistencia, al compás
de las variaciones sufridas por el aire inmediato.
Podemos decir para el Mar de Solía que la totalidad de su masa
es "trocosfera".
Los vientos fuertes e insistentes cambian el nivel superficial del
Mar de Solís, los fríos invernales y el calentamiento estival se siente
. en sus aguas, la llegada tumultuosa de aportes fluviales del ParanáUruguay se adentra en su seno, y la suave pero eficaz penetración
oceánica logra internarse en sus dominios cumpliendo las leyes físicas
de la densidad.
La investigación marina se aproxima al proceder de la Meteoro
logía. La inconstancia, la brusca variación, lleva a un nuevo concepto.
Lo mismo que existen microclimas en el aire hay en los mares hidro
logía local. El Mar de Solís sólo puede conocerse a fondo persistiendo
en la exploración de varios lugares a la par. Campañas preliminares
señalarían las zonas críticas de observación.
Los problemas del Mar de Solís quedan fuera de sus dominios.
Es frontera inquieta receptora de aportes dulceacuícolas turbios que
se extienden superficialmente, dejando espacio profundo a la penetra
ción de las aguas oceánicas.
El estudio marino, en este caso, debe llevarse a cabo en constante
contacto con las observaciones logradas en Estaciones Meteorológicas,
sumando los datos procurados por los Mareógrafos, y realizando la
investigación de sus aguas entre pequeños niveles para descubrir la
superposición de masas líquidas de diferente densidad.
En la vida de las especies dentro del Mar de Solís influyen preponderantemente los factores salinidad, temperatura, turbidez y cam
bios de nivel.

LIMNOLOGÍA
No es de esperar que en lagos uruguayos se distingan en la tem
porada estival capas límnicas: Epilimnio, Hipolimnio y zona termoclina de transición. El mayor volumen lacustre lo encontramos sobre
un lago artificial, formado por el anegamiento parcial de la cuenca
del Río Negro. Repartiendo su superficie con el Brasil está la extensa
laguna Merín, pero sus orígenes, como el de otras lagunas seriadas en
el frente atlántico, l^t da especial carácter ecológico. La comunicación
con el Océano, constante o periódica en algunas, hoy inexistente en
otras lógicamente separadas en fechas geológicas recientes, da a las
lagunas litorales fisonomía propia aparte de la que presentan los
lagos propiamente dichos.
Tuve ocasión en México de realizar estudios limnológicos, con
mayor intensidad en el lago michoacano de Pátzcuaro. La organiza
ción de aquellos trabajos, que estuvo a mi cargo, puede servirnos de
norma.
Una campaña preliminar espaciando estaciones de trabajo para
lograr la necesaria noción de conjunto, precede a la búsqueda de un
lugar fijo que permita seguir los cambios mensuales, estacionales y
en serie de años. Hay lagos o parte de ellos, a los que llamé Eulímnicos, de condiciones físicas y químicas repartidas horizontalmente y
con importantes variaciones en las veinticuatro horas, menos sensibles
al profundizar. Otros lagos o parte de ellos los catalogé como Pseudolímnicos al observar en sus aguas serios trastornos debidos a corrien
tes superficiales o subterráneas llegadas de fuera.
Al explorar debidamente el lago artificial de Río Negro segura

LA EXPLORACIÓN POTAMICA

mente sólo descubriremos el Epilimnio en aguas pseudolímnicas, con
cambios importantes bajo la acción aérea y por la llegada de aportes
procedentes de parte de los antiguos afluentes.

También en los ríos, especialmente del caudal del Uruguay, pue
den realizarse campañas de estudio a bordo. Un recorrido remontan
do el curso es sumamente instructivo ecológicamente. A lo largo de
la cuenca cambian faunas y floras de acuerdo con la velocidad de las
agua, los detritus acarreados, la temperatura, el oxígeno disuelto y
otros varios factores. Las márgenes fluviales, los remansos, el cascajo,
arenas o fangos, están diferentemente poblados. La penetración de la
fauna y de la flora terrestres se deja sentir al máximo, presentándose
distribuida en horizontes bien definidos bajo los sensibles cambios
de nivel en las aguas. La vegetación baña sus raíces, penetra en luga
res tranquilos del río emergiendo las sumidades florales, permanece a
flote o se adentra decididamente en la masa líquida. Los animales de
respiración aérea dejan la puesta en las aguas o emplean variados ar
tificios para mantenerse accidentalmente en ellas.
También el interesado en la explotación pesquera tiene campo
de acción en los ríos, entrando de lleno en los minuciosos detalles de
la pesca deportiva o en los serios problemas de la repoblación y aun
de la piscicultura.••

Debe conocerse la Morfometría, la Morfología interna y las ca
racterísticas limnológicas físicas y químicas, valorando la evaporación
y el aporte de aguas pluviales para conocer variaciones de nivel, que
en el caso de Río Negro se regulan a voluntad desde la presa del
Rincón del Bonete.

— 232 —

— 233 —

Conocemos el origen artificial de esa formación lacustre, pero
sólo podemos presumir su evolución. La abundancia de arrastres mi
nerales cubrirán las asperezas del fondo y la invasión de especies flu
viales establecerá en sucesivas etapas el ciclo alimenticio definitivo,
con el dominio de aquellas especies que hallen en el nuevo medio
condiciones, las más apropiadas para cumplir sus necesidades, de igual
manera durante el desarrollo que en el momento crítico de la multi
plicación sexual.
• El problema de la repoblación natural del lago de Río Negro
merece estudios continuados y cuidadosos. Difícilmente podrá pre
sentarse una ocasión tan propicia para intentar resolver las cuestiones
que plantea la convivencia.

�•aiauog jap uoaujjj
jap Bsaid bj apsap p^uinjoA b uejn^aj ^s oaSa^^ ojjj ap ose^ ja n^
anb 'jaAra ^p sauopsiJBA jaaouoa BJBd sajBiAnjd sen^e ap a^JodB ja A
UOIOBJOdBAa BJ OpUBJOJBA 'SBaitUjnb A SBOISIJ SB0l3o[OUUII[ SBOlJSIJaiOBJC
-bo sbj A Bujajuí bjSojojjoj\[ bj 'BjJjauiojjo^y[ bj asjaoouoa aqaQ
•BpuaAiAuoa bj Bauíejd anb
sauopsana sbj jaAjosaj JBíuajuí BJBd Bioidoad ubj uoisboo Bun asjBinas
-aad Bjpod aiuarajpijiQ -sosopBpina ^ sopenui^uoa sotpnjsa aaajam
ojSaj¡^ oju ap oSbj pp jBjnjBU uopsjqodaj bj ap Binajqojd jg\
•jBnxas uopBaijd
-ijjnuí bj ap oopuo ojuauíoui p na anb ojjojjBsap p ajuBitip BJauBiu
jBnüh ap 'sapBpisaaau sns jtjdmna B.iBd sBpsidojde sbui sbj 'sauopipuoa
otpjuí oAatiu p na najjBij anb sapadsa SBjjanbB ap oiuiuiop [a uoa
'oAijimjap opijuauíijB opp p sedB^a SBAisaans na Bia^apqsjsa s^^bia
^ñ^ sapadsa ap uoisbaui bj á opuoj pp sezajadsB sv\ UBjijqna sa^jau
-ira saaiSBjjB ap BpuBpnnqB v^ ^nppnpDAa ns jinmsajd soraapod o^os
oaod '^iisnoB^ uoiobiujoj Bsa ap [bioijtj-ib uaSuo p somaaono^
•sajnan^B sonSpiíB SO^ 3p a^JBd ap sajnapa^ojd
sajjodB ap Bpe3[[ v\ jod Á Bajas uoio^b b^ oÍBq sajuBiaoduii soiquiBD
noo 'SBainuiijopnasd SBnSB na oinniijidg; p soniajijqnasap o^os aiuam
-BJnSas ojSa^[ oi^ ap ppijijjB oSb[ p ajuauíBpiqap jBJOjdxa ^y
•Bjonj ap SBpBáa[j BauBjjajqns o sa^pipadns sai
-naujoa b sopiqap soujoisbj^ souas sen^B sns na JBAjasqo p3 sooitiiui^
-opn^sj onioa aSo^jBO so^ so[p ap ajJBd o so^b^ sojjq uszipnnjojd [B
sa^qisuas sonam 'SBJoq oj^BnoTju^A se^ na sanopsiieA sa^uBjJodrai: uoa
A ajuaiupjuoziaoq SBpijJBd^j SBOimjnb Á sbdisij sauoioipuoo ap 'soo
-miuijn^^ fui^n anb soj b 'sojp ap aiJBd o so^e^ ^bjj -soiib ap auas na
A sa[BuopB}sa 'sa^Bnsuam soiqtuBO so^ imáas Bjiinjad anb ofij jb8ii[
nn ap Bpanbsnq re\ b apaaajd 'ojnnfuoa ap uoioon BUBsaaan B[ jbjSoj
BJBd ofBqBjj ap sanopB^sa opnBpsdsa jemnn[ajd BUBduiBo buj^
•enuon
ap 8oujiaj3s apand 'oSjbo im b OAnjsa anb 'sofBqBjj so^pnbe ap uop
-bziubSjo b-j •ojBnazjB^ ap ouboboijdiui oSbj; p na pBpisuajut joábui
uoa 'soaiSpp3uuii|; soipnisa jBzipaj ap oatxaj^ na hoisboo aAnj^
•soqoip ajuamBidcid
so[ nsinasajd anb ^\ ap ajJBdB Btdojd bjuiouosij sa^ejoji[
sb[ b Bp 'sainapaj SBai^opoa^ SBqaaj ua BBpBiBdas ^juaiUBotSoj sbjjo
na ajua^sixaui ^oq '8Bun^¡B na Baipoiaad o ajuBjsuoa 'ou^aaQ p uoa
nopBaiunmoa vj -ooxSopDaa ja}3BJBo ^padsa Bp aB\ 'o^ijub^jb aiuajj p
na SBpeijas BBunSBj sbj^o op p oinoo 'sauaSuo sns oaad 'uuaj^ BuñSB[
Bsuajxa bj; Bjsa |;isBjg p nop aiaipadns ns opnaijjBda^ *ojSa\[ oj^ pp
Bouano vi ap [BiajBd ojuaiuiBáauB p jod opeuuo^ 'ppijuJB oSb^ nn
ajqos soiUBJ^uoaua oj; ^j^snaBj uauírqoA jo^bui ^^ •nopisnBjj ap Bnip
-onua^ buoz Á ommipDdijj 'oiuunjidg :sBaiumi[ ssdBa p^Aijsa epBJod
-maj b[ na nBSunsip as so^sn^njn soáB[ na anb JBJadsa ap sa o^;

VI0010MKI1

..-bjnj^napstd bj ap
un^ A uopB[qodaj v\ ap SBuia^qojd soiías eo\ ua o BAijJodap Basad bj
ap saj^B^ap sosoianuiui 9oj na oua^ ap opnBj^ua 'sou so[ na uotaaB ap
odmea auaij Bjonfasad nopB^O[dxa b^ na opBsajajuí p uaiquiBj^
'SB^p na ajuanqBiuapiaaB asjauajUBtn BJBd soiaijn
-jb sopBiJBA uBa^dina o sen^B sbj ua Bjsand v\ nBfap Bajas nopBJídsaj
ap sap3UitnB so^ #BpmbT]; bsbui b^ ua ajuauí^pipi^ap BjjuapB as o ^iojj
je aoauBrajad 'sajBjojj sapepiums sbj opuaiSjauía oh pp sojmbuBj) saj
-Bnj ua BJtanad 'saoiBj sns BUBq uppB^aSaA B^ 'sbiiSb sbj ua pAiu ap
soiquiBa sajqisnas boj of^q sopinipp naiq sajuozooq ua Bpinqijjsip
asopuBjnasajd 'ouiixbui jb jpnas Bfap as saxisajja} bjojj bj ap A euiiej
bj ap uopBjjauad B^j "sopBjqod ajuama^uajajip u^jsa 'soSubj o sbu^jb
'ofBDSBa ja 'sosuBuiaj soj 'sajBiAnjj sanaSjBui sb-^j -sajojaej sotjba sojio
A ojjansxp oua^ixo ja 'Bjn^Bjadaiaj bj 'sopBa^JBDB snjujap soj 'BnS^
sbj ap psppojaA bj uoa opjanas ap sbjojj A sbuiibj uBUjiuea ^^nan^ bj
ap oSjbj oj y •ajuaniBaiSpjoaa oAijanjjsui ajnauíBinns sa osjna ja op
-uBjuomaj opjjjoaaj uf^ "opjoq b oipnisa ap SBUBduiBa asjBzijsaj nap
-and 'ABnSnj^^ jap jBpn^a jap ajnanijBpadsa 'soij soj ua ñaiqui^^

vi
•jaAiu ap sojq
A zapiqjni 'BjníBJadraaj 'pBptuijBS sajoiaBj soj ajnauia^UBjapuod
-ajd na^njjuí sijog ap jbj^[ jap OJiuap sapadsa sbj ap BpiA bj n^
'peptsnap a^uajajip ap sepinbjj sbsbth ap uoiaisodjadns
bj Jijqnasap BJBd sajaAiu sonanbad ajina 9biib sns ap uopBSijsaAUi
bj opuBzijBaí A 'sojBjSoajBj^[ soj jod sopBjnaojd soiBp soj opuBums
'sBatóo[OJOaíaj^ sauoiaBjs^ ua SBpsjoj sanoiaeAjasqo sbj uoa ojaBjuoa
aiUB^suoa ua oq^o b asjBAajj aqap 'osea ajsa ua 'ouijeih oipnjsa f^j
'SB3IUB33O SBn^B SBJ ap Upp
-BJianad bj b opimjojd op^dsa opusíap 'a^namjBpipadns napuaijxa as
anb soiqjni SBjoainasaajnp saiJodB ap Bjojdaaaj Bjambui Baajuojj sg;
•soiuimop sns ap Bjanj nspanb sijog ap jbj^[ jap ssuiajqojd so^
•uoiaBAjasqo ap acaijijo sbuoz sbj uBUBjsnas
sajBurmijajd SBUBdiuB^) UBd bj b saJB^nj sotjba ap uopejojdxa bj ua
opuapstsjad opuoj b asjaaouoa apand ojps sijog ap jbj^[ jg -joaoj mSoj
-ouprn sajBur soj ua ^sq 3jib ja ua SBunjaojanu uaisixa anb ouisttn o^
•oidaauoa oAanu un b ba^jj 'uopBiJBA Basnjq bj 'BpuBisuoaní v\ "biSoj
bj ap japaaojd jb BrajxojdB as buijbui uppBSi^saAní vj
'pspisnap bj ap
aisij sa^aj sbj opuaijduina soiuituop sns ua asjBUjaim bj^oj Baiusaao
nopBJianad z^aip ojad aABns bj A 'ouas ns ua BJiuapB as jÍbii^iij^
-bhbjb^ jap sajBiAnjj sajjode ap Bsonjjnumj Bp^Sajj bj 'sBnSs sns na •
aiuais as jbatis^ oiuaiuiB;na[Ba ja A sajBUJaAui sojjj soj 'sijog ap jbj\[
jap jBioipadns jaAiu ja nsiquisa sajuajsism a ea^janj sojuatA so^j
•tlBjajsoaoJi,, sa
bsbiu ns ap pBpijBjoi bj anb ^jjog ap jbj^; ja Bjsd Jiaap souiapoj
•ojBipauíui ajre ja jod sepijjns sauopBiJBA sbj ap
SBdraoo je 'Biouaisisaj A op.iBjaj un^je uoa Biquisa anb ^(BainBaao

�Cada especie merece estudio aparte, fácil en los límites restrin
gidos de un lago y enfrentándose con una fauna y una flora no exce
sivamente amplia. La Limnología pura y aplicada tiene extensos ca
minos a recorrer para el logro de conocimientos y enseñanzas.

7.La edad y el crecimiento en los adultos. Concentración
sexual y dispersión trófica.
8.Los recursos de alimento y posición en el ciclo alimenticio
general.
9.Biocenosis de que forma parte.

LABORATORIOS COSTEROS Y ESTACIONES
LIMNOLOGICAS
Un Laboratorio o Estación Limnológica debe disponer ante todo
de personal competente, contando además con nutrida biblioteca y
abundantes medios de trabajo. Su edificio amplio, deberá colocarse
estratégicamente de acuerdo con sus actividades, cuidando de no aislar
a los investigadores, que dispondrán de buenas comunicaciones para
mantener el contacto con otros estudiosos nacionales.
La improvisación del personal conduce a los mayores fracasos.
No es posible entrar con éxito en el campo de la biología marina o
dulceacuícola sin sólidos conocimientos acreditados ante los inves
tigadores de fuera.

10.Comensales y parásitos.
11.Morfología interna. Fisiología experimental.

mites, pretender encajarlo en términos rígidos es labor estéril. Sa
bemos por experiencia propia que la reseña anterior es solo un es
bozo de trabajos, con inmensas posibilidades de ampliación. Por otra
parte, ayer mantenían criterios hoy justificadamente considerados
como improcedentes, y mañana, los investigadores en el futuro con
razón idéntica, empleando medios más delicados de exploración, po
drán decir otro tanto de algunos de nuestros hallazgos actuales.
De intentar la ligazón entre la investigación pura y la explota
ción de las aguas, los Laboratorios podrán añadir a sus estudios, lo
siguiente:

El inmenso material arrancado a los abismos oceánicos, obtenido
en campañas sobre la Planicie Continental, en toda la extensión del
Mar de Solís, a lo largo de los cursos fluviales o en lagos o lagunas,
debe ordenarse cuidadosamente, manteniéndolo en almacén fresco y
sin luz a disposición de los especialistas. La tarea selectiva de las
muestras puede encomendarse a estudiantes o Ayudantes, bien con
trolados por la Dirección del establecimiento.

2.Estadística de pesca por tamaños, pesos, edades y sexos.

Las muestras de agua destinada a análisis, los datos de tempera
tura, de transparencia o color del mar, han de pasar al estudio de
químicos y físicos especializados en Oceanografía o Limnología. Los
resultados finales serán de provecho de los biólogos para establecer
relaciones entre el medio hídrico y sus habitantes.

Hay tendencia universal de centralizar la tarea de los Labora
torios, para ello se creó en Francia el Office Scientifique et technique
des peches maritimes, en España el Instituto Español de Oceano
grafía, etc. Esa centralización solo puede lograrse en las capitales,
donde aprovechar la actividad accidental de los especialistas ligados

Cada especie que pueda capturarse cerca del Laboratorio o Es
tación, y aún mantener viva, merecerá estudios exclusivos. En tér
minos muy generales y refiriéndonos intencionalmente a los peces,
podrá procederse como sigue:

a tareas universitarias, mantener el necesario contacto con los Poderes
del Estado, realizar intercambio intelectual entre los monopolizadores del saber y acudir a las fuentes de consulta bibliográfica de
centros culturales capitalinos.
La experiencia de otros puede servirnos de norma y ella aconseja
la creación en el Uruguay de un Instituto Central con sede en Mon
tevideo donde reunir material y publicaciones, dictando a los Labo
ratorios y Estaciones las normas fundamentales de trabajo, logrando
coordinación y mayores éxitos en la tarea.
Un Instituto Central debe ampliar su campo de acción en temas
de ciencia aplicada, sin olvidar los sólidos e imprescindibles funda

1.Sistemática de especies afines para la debida catalogación
de la especie.
2.Condiciones del medio frecuentado en sus relaciones de la
actividad de la especie.
3.Ciclo sexual.
4.Desarrollo embriológico.
5.Crecimiento larvario y juvenil. Morfogénesis y cromogénesis.
6.Áreas invadidas durante el desarrollo ontogénico postembrionario. Causas de la búsqueda de condiciones externas y mi
graciones voluntarias o forzosas.
_ 234 —

1.Artes empleados en la captura de la especie y áreas ex
plotadas.

3.Aprovechamiento actual de la especie y posibilidades para
el futuro.

mentos de la ciencia pura. Es imprescindible dar libertad a la in
teligencia, no poner trabas a la investigación, dejar al explorador de
la verdad los propios caminos a seguir, que conducirán luego de ló
gicos tanteos a la vía de los éxitos. Pero no está de más seleccionar
temas de aplicación a la pesca, a la industria o simplemente que
cooperen al bienestar del hombre.
— 235 —

�qj pp jBisauatq jb uajadooa
anb aiuauia[duns o eijjsnpui b[ b 'eosad v\ b u^pBoijdB ap gema}
.reuopaaps seui ap B^sa ou oja^ •so^ixa so[ ap cía b[ b soaiuBj sooiS
-o{ ^p oSan] u^jpnpuoa anb 'jmSas b souiiubo soidcud soj pepjaA bj
ap jopBJO^dxa [B je Cap 'uoiobSiis^aui b] b SBqBJi Jauod ou 'Bpuaífrpi
-m bj b pBjjaqi] jBp ajqipupsajdmi g;j -BJnd Bpuap b^ ap sojuaui
-Bpunj sayqipupsajdun a sop^os goj jBpiAyo ms 'BpBDijdB Bpuap ap
gema} ua uopa^ ap odureo ns jBifduiB aqap ^jiua^ oin^ijsuj uq
'BaiBi B[ na sojixa saJoÁBiu Á uopBmpjooD
opuBjSoj 'ofBqBjj ap sajBjnamEpunj sbuuou sb[ sauoioBjsg A soiiojbj
-oqBi; go[ b opuBioip 'sauopBoi^qnd A pijaj^ni jiunai apuop oapiAa;
-uoj^[ na apag no ^ijaa^) ojnjijsnj un ap ^(Bnnj{j p ua uop^aa^ v[
BÍasuoaB B^p ^ buuou ap soujiAjas apand soxio ap Bpnauadxa vj
ap BoijBjSoi^qtq Bj[nsuo3 ap sajuanj s^^ b jipnoB Á joq^s pp gajop
-Bzi^odouom go^ ajjua ^nioap^ut oiqraBDjajuí jbzi[B8j 'op^isg; pp
sajapoj so]; uoa ojoBjuoa ouBsaoau p JauaiuBui 'sBiJBjisjaAiun ssaaBj b
SBisi^padsa go^ ap ^juappaB p^piAi^aB bj^ jBq^aAoadB apuop
Ba 8B[ ua as^Bj^o[ apand op^s uptoBzipjjuao ss^ -o^a 'bijbjS
-OUB90Q ap ^ouBdsg[ ojnjijsuj p BUBds^ na 'saraijuBui saqoad sap
anbiuqoaj ^a anbijpuapg aaijjQ p Bpusj^ ua oaio as ojja BJBd 'soijo^
so^ ap BaiB) b^ JBzi^Bj^uaa ap psiaAiun Biauapuaj
•ojnjnj p
•soxas A sapspa 'sosad 'soubuibj aod Basad ap

pj

-xa SBaiB A apadsa B^ ap Banidea v\ ua sopBajdraa saijy ^i
: ajuamgis
oy 'soipnjsa sns b jtpBUB u^jpod soiJOjBjoqBi^ so] 'sbüSb sb] ap uop
-Bjo^dxa bj A BJtid u9pBSxjsaAui b^ aijua uozbSi] b^ je^uaiui 3q
•sap^nioB so^zBj[Bq sojjsanu ap sounp3 ap ojubj ojio apap ueap
-od 'uopBJojdxa ap sopsoipp sbui soipoin opuBajduia 'Bopuapi uozbj
uoa ojnjnj p ua sajopBÍhisaAUi so^ 'bububui X 'saiuapaoojdun ouioo
sopBjapisuoa ajuauíBpBoijtisnf ^oq¡ souajijo UBiuaiuBui j^ab 'ajj^d
bjjo ío^ •u^pBi^duiB ap sapBpi[iqigod SBsuaraut uoo 'sofBqBjj ap ozoq
-sa un o^os sa jouaiUB Buasaj bj anb Btdojd Bpuawadxa jod soutaq
-Bg -[ija^sa joqsj sa sopiSjj souirajaj ua o^jBfBoua japuaiajd 'sajira
-tj; auaij ou ouoiBJoqB^j un b aiuaaj uopBijsaAui ap odurea ^^
•p^iuaraijadxa BiSop^isi^; -Bujajuí biSo^ojjoj^
•sojtSBJBd A sapjsuarao^

••[•[,
-QI

— nz —
•sbsozjoj o sBijBiun^oA saaopBjS
-ira A SBUja^xa sauopipuoa ap Bpanbsnq b^ ap SBsnB^ *oijbu
-ouqmajsod ooiuaSoiuo o^ojjBsap p a^uBjnp SBptpBAUt SBajy -g
•sisauaSoraojo A siganaSojjoj^ -^luaAnf A oiibajb^ oiuairapaj^ -^
•ODip];oijqnia o^OJJBSaQ -f

•apadsa B^ ap
•apadsa B^ ap
Bpiqap B^ BJBd sauTje sapadsa ap BOi^Binaisig

•];

:anSis onioa asjapa^ojd Bjpod
'saoad so[ b aiuam^uopuaiut souopuaiaipj A sa^jauaS jCnuí sounu
-jaj ug[ 'soAisnpxa soipnjsa Bjaoa^aui 'bata jauaiuBui utib A *uopBj
-g^ o ouo^BJoqB'j pp Boaao asjBjnidB^ Bpand anb apadsa Bps^
•saiuBiiqBi{ sns A oaijpi^ oxpaui p ajjua sauopBpj
jaaa^qB^ea BJBd go3o^9iq go^ ap oqoaAOjd ap UBjas sa^uij sop^^nsaj
9(yj -BiSo^urai^j o BjjBjSouBaDQ na gopBzt^padsa so^isij A sooirarab
ap oipnjsa p3 jBSBd ap ubi{ 'jbui pp jo^o^ o BpuaJBdsuBJj ap '
-Bjaduiai ap soisp so^ 'sisijbub b BpButjsap BnSB ap sBJisanuí s^
•oinairapa^qBjga [ap u^paaatQ bj jod
-uoa uaiq 'sajuBpnAy o sajuBipniga b asjBpuauíooua apand SBj^sanra
8B^ ap BAii^aps B3JBJ B^ •SBjsi^Bpadsa so^ ap u^ptsodstp b zn] ms
Á oosajj uaoBui^ ua o^puaiuaiuBni 'aiuaraBsop^pinD asjBuapjo aqap
'gBunSB^ o soB] ua o sa^BXAn^j sosjna so^ ap oSjb] o] b 'si^og ap jbj^
jap uoisuajxa b] Bpo^ ua '^Bjuaunuo^ apiuB]j B] ajqos SBUBdra^o ua
opiuajqo 'soaiusaao somsiqB so] b opsauBUB ^uajBin osuaurat ]g
•Bjanj ap sajopBij
-saAur go^ ajuB sopBjipajaB sojuairapouoa sopijos uis B^ooinaBaop^p
o buijbui BjSojotq B] ap oduiBo p ua ojixa uod jbjiub a^qísod sa o\[
•8O8B3BJJ saaoÁBia so] b a^npuoa ]Buosjad pp uopBSiAoaduii b^
•83]BUOpBU SOSOipniSa 8OJ1O UOD OJ3BJUO0 p jauaiUBUI
BJBd sauopBDiunuio^ SBuanq ap uBjpuodstp anb 'sajopBSxjsaAut so^ b
jspiB ou ap opuBpmo 'sapBptAiioB gns uoa opjanDB ap ajuauíBoiSajEJisa
asjBao]oa Bjaqap oi]duiB opijipa ng •otBqcJi ap soipaur ga^nBpunqB
jí Boaioip^iq BpiJjnu uoo gBUiapB opuBiuoa 'aiuajadraoa puosjad ap
opo^ ajuB jauodsip aqap BoiSo]ouuii^[ uopBjs^j o oiJ

SVDIOO1ONPÍI1
sa^oovxsa a soaaiso^ soraoxvHoavi

buuoj anb ap sisouaooig -6
•SBzuBnasua A sojuairapouoo ap ojSo] p Bj^d jajjooaj b souira
-b sosuaixa auaxj BpBoi^dB A Bjnd BjSo^ourai'^ B^^ 'Bi^dniB a^uaraBAis
-aaxa ou bjo]J Bun A buiibj Bun uoa asopuB^uajjua A oSb] un ap sopiS
-uiJ)gaJ sajiraj] 8O[ ua ]pBj 'aiJBdB oipnjga a^ajaui apadsa BpB^

oppuaunp^ opp p ua uopisod A oiuaraip? ap sosanaaj so'j
•bdijojj uoisjadstp A pnxas
so^ ua ojuairapaja p A pBpa b^j

�Proyecté no hace mucho un "Instituto de Investigaciones Pes
queras" que me permitirá entrar, sin largas disquisiciones, en las
actividades que pudiera tener el centro rector de Laboratorios y Es
taciones uruguayas.
1.Labor internacional.
Manteniendo relación constante con otros centros científicos del
extranjero. Colaborando en Reuniones o Congresos para dejar cons
tancia del desarrollo científico en el Uruguay.
2.Organización de campañas.
Dando normas y dotando de personal competente para la reali
zación de campañas de estudio de los abismos, de la planicie conti
nental, del Mar de Solís y de las aguas continentales.
3.Ordenación del material logrado.
Seleccionando el material conservado y los valores obtenidos du
rante las campañas, a fin de remitirlo a los especialistas nacionales y
en su defecto, extranjeros.

sobre vedas de acuerdo con la madurez sexual de las especies; aclima
tación de seres vivos exóticos cuya introducción pueda con perjuicio
desequilibrar el ciclo alimenticio establecido; iniciativas sobre pis
cicultura de animales y vegetales acuáticos; relaciones entre la talla
de los productos de la pesca y el arte empleado en su captura; limi
taciones o prohibiciones de explotación frente al peligro de la merma
de individuos sobrepasando la multiplicación sexual, etc., etc.
9. Laboratorios y Estaciones.
Como dependencias del Instituto pudieran funcionar:
Laboratorios Centrales (Biología, Química y Física de las aguas)
en Montevideo.
Laboratorio Oceanógrafico, sito en la costa Este.
Laboratorio Marino, en las márgenes del Mar de Solís.
Laboratorio Potámico, en la ribera del río Uruguay.
Laboratorio o Estación Limnológica, en el río Negro (embalse).
Abarcando la totalidad del problema acaso sería aconsejable la
ampliación con otro centro de estudio en las lagunas litorales de la
costa del Este.

4.Publicaciones.
Edición de cartas bionómicas y pesqueras, Trabajos científicos
realizados por el personal de los Laboratorios. Faunas y Floras.
5.Biblioteca.
Centralizando el cambio internacional de publicaciones. Mante
niendo una sola biblioteca bien nutrida a disposición del personal
de los Laboratorios Centrales, de los costeros y de las Estaciones Limnológicas.
6.Museo.
Modesta exposición cambiante de los resultados obtenidos por el
Instituto. Principalmente almacenaje de los ejemplares identificados
por los especialistas y el material por estudiar. Conferencias de ex
tensión científica.
7.Labor educativa.
Cursos a estudiantes adelantados o ampliación de conocimientos
a hombres de carrera. Prácticas en los Laboratorios o Estaciones y
a bordo durante las campañas.
8.Labor informativa.
De cuantos problemas interesen a la economía nacional cuya so
lución demande base científica, por ejemplo Legislación pesquera
— 236 —

— 237 —

�S

jmu^jmu fap upiovuapjQ •

— L2Z ~
Bjanbsad u^xoBjsiSa'^ ojdraafa jod 'BDtjijuap as^q ^puBiuap U9pnj
-os B^no jBuopBu Biurouooa bj b uasaiaiui SBmajqojd so^UBna ag

sbj ajuBjnp opjoq b
A s^uopBjs^ o soiaoiBJoqB^j soj ua SBopoBj^ 'BJajJBa ap sajqtaoq v
sojuaiuipouoo ap u^pBijdraB o sopBjuBjapB saiu^ipnisa b
uoqvj *¿
jnoisuai
-xa ap SBpuaja^uo^) uBtpn^sa jod [Bijajeui ja A sB^sijepadsa soj jod
BopBoijTjnapT sajBjdma^a soj ap afBuaoBinjB ajuauíjBdpuiJ^j
ja jod sopmajqo sopB^jnsaj soj ap aiuBiquiBa u^pisodxa
"9
•SBOt9JOU
-rairj sauopBjs^ sbj ap A soaajsoa soj ap 'sajBj^ua^ souojBJoqB^ soj ap
jBuosaad jap uopxsodsip b piainu uaiq Boajoijqiq bjos Bun opuaiu
•sauopBDijqnd ap jBuopBUJaiui oiqurea ja

•sbjoj^ A SBunsj; •soiaojBJoqBrj soj ap jsuosiad ja jod
sooij^uap soÍBqBJ^ 'ssjanbsad A SBDiinouoiq SB^jBa ap uopxp^
•s^uoioooijqnj 'f
^ jap Bjsoa
bj ap sajBJo^tj sbutiSbj sbj ua oipnjsa ap ojjuaa cajo uoa uopBijdrae
bj ajqBfasuooB Bjjas osbdb Btuajqo.td jap pepipioj bj
•(asjBqura) oja^[ ou ja na 'BOiSo^onrai'j uopBjs^ o
•AunSni^ ojj jap Bjaqu bj ua 'oaimBjo^qj
•sijog ap jbj^[ jap saua^iBín sbj na 'ouijbj^[ ouojBJoqB'j
•ajs^ bjsod bj ua o^is 'ooijBjSonBaoQ owojBJoqB^j

'ojoajap ns ua
A sajBuopBu SBjsijBpadsa soj b ojjijiuiaj ap uij b 'SBUBduiBa sbj
-np sopiuojqo sajojBA soj A opBAiasuoa [BiaajBin ja opu^uop^ajag

sbtiSb sbj ap A sjjog ap jbj^[ jap
aptuBjd bj ap 'somsiqB soj ap oipn^sa ap SBUBduisa ap uop^z
bj BJBd aiuaiadmoa j^uosiad ap opuBjop A sbuijou opuBQ

*oapiAaiuop^[ na
(sbtiSb sbj ap boisi^ á BDiratn^ 'BiSojoig) sa^BJtjna^ soiJojBJoqB^j
:jBuoiDunj UBjaipnd oínjijsuj jap SBpuapnadap 0010^
•s&amp;uoiovts^^ A, sotuojvuoqvq "^ ^-*
•oja imo^^ '¡Bnxas u^pBaxjdijjnin bj opnBSBdajqos sonpiAipm ap
Binjam bj ap ojSipd jb a^uajj notoBjojdxa ap sanopiqiqojd o sauoioB^
-iraij íBjn^dBo ns ua opBajdtna ajjB ja A Basad bj ap sojonpcud soj ap
bjjbj bj ajina sauoioBjaj ísooijEn^e sajBjaSaA Á sajBtamB ap Bjnjjnap
-sid ajqos sbai}bioiui íoppajqBjsa opijuaraxjB ojop ja jejqijtnbasap
oiotnCjad uoo Bpand noponpojjuí B^no soaiioxa soaia sajas ap uoiobj
ísapadsa sbj ap jsnxas zajnpBin bj uoa opjanoe ap s^paA ajqos

•snyvdtuoo ap upi^nzruvSjQ "g
ja ua ooijj^uap ojjoiiBsap jap
-suoa jBÍap Bj^d sosajSuoQ o sauoiuna^ ua opuBJoqBjo[) *ojafuBJixa
jap soai^puap soj^naa sojjo uoa a^uB^snoa uopBjaj opuaraa^UB{\[
•jomoioowjojwí uoqnq '\

-s^ A soTJOiBjoqB^; ap jo^aaj oJiuaa ja Jauaj Bjaipnd anb
sbj ua 'sanopisinbsip sb^jbj uis 'jBJiua Bjpiuuad ara anb uSBjanb
-sa,j sauops^iisaAuj ap ojnjijsuj,, un oqanur aasq ou

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1085">
                <text>La oceanografía y la limnología  en campañas y laboratorios. </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1086">
                <text>El estudio del mar, de las aguas salobres y de las cuencas lacuestres o fluviales,  tiene  para  el Uruguay sugerencias  científicas  y interés económico.&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1087">
                <text>DE BUEN, Fernando</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1088">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 221-237</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1089">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1090">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1091">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1092">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1093">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="128">
        <name>LIMNOLOGÍA</name>
      </tag>
      <tag tagId="127">
        <name>OCEANOGRAFÍA</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="112" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="179">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/336e35dbfc91768ded4601be8022fdff.PDF</src>
        <authentication>0f80d5e944978ba90525732792d61f8d</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1075">
                    <text>T-

•8BZB1 SBJUIJSip ap SOflI[ SO[
b A sapBpi[BUOT0BU sbjjo b uaaauajjad sauainb b oipn^sa ap
sns ua [Bti^i jod aqiaaj 'osoiSipi oj n^ pBpi^Bjjnau B^ujea eun
uoo opu^iuaiUBta lA BijBiisjaAiun einiouoine bj Bnjuaae 'BjpajBD ap
B[ auapsos 'ajuaipuad^pui ouioo ajqod A ouanbad ubi \

osauaiNon

^ saavawvwnH aa

noiDBJídsB ns ap ^ sapB^jnaBj sns ap ojjoJBsap ja Bjed Epu-i^d ap
oiand omsim p gainB^iqBi^ sns sopo) na jezrjiqísod A ojn^itniDBn [ap
soaitncmoaa soi3a^iAiJd so[ ap Biauanjjut b^ jBjsajjBJjuoa jod sozaanj
-sa sopBjajiaj sns ap oun na 'oiJBpunoas opp p BJBd naiquiB; ouis
BjanD9a B[ ua o^os bX ou so^xaj sof ainaniBjiniBjS omsiniise BSajjua
p '8ODijj[od sopijjBd so[ sopo) ap sajuBjuasajdaj so\ ap oaij
ojoa p uod Bpenopnes A uoisss Bp^s Bun na o^uainBjjB^ p
ua BpBjBJj Aa\ Bon jod 'oraoo ísap^i^noBj SBSiaAtp s^ ap
BjSBq ^pnasa B[ ap sopBj3 soaannjd so[ apsap ojrqosqB na
BzuBuasna B[ jBjuB^dtni opBjSo^ Bq AisnSr\i[^ p 'ajqod A ouanbaj
•opijuas Bupuai so^jo so^ ap oun^uiu j^no
p ms pnfoB A jo^am aqsa anfo p 'epnp uis 'sa SBaBpepnia sapnjjiA
Bjjsana ap ouafB ojnaiuitoouo^aj pp A [Bnjuíds^ ajuasajd ojisann '
ap uoiaisodxa ^\ pBpisaaAiuj^ ns ap saaopBpunj so[ b sjed pp saf^u
-anioq so¡ ai^na j^ -Ep^sajainisap o ^noisajojd Biauaoop B[ ap soue^d
soj^ SBtn go^ b asja^oas ajiuuad anb ajuand p napuaij BzuBuasua
BpunSas ap oaoi[ p A spn^sa B^ apuop apsap 'BDijqndaj B[ ap sauoauíj
soisapom A sopBjiBds sbui so[ b ^oq BSaj[ anb [Bjn^^no
b[ zspídsj uod opuB[[OJJBsap asanj jbioiui oapnu asa ap jija^d y

I

-sui uopBzi[iqBjsa ns jod BqBqonj 'sobo p ua SBiuaij b iA pEpi^aj
Bidojd ns ua oXodB ap sojund sojaiuijd sns Bqsjuajui uoiobu B[ anb
uo^ soAiiuiisui sospnduii so^ ap u9paB sp oduiBa pp BiouBisip Bioíd
-ojd B^aaio b as^aojafa uBJaipnd uoiDBjipam bj A oipnisa p apuop
'sanaSjjo sns ua optonpaj Ánm 'sisbo un isb as^aja 'aan^a uis oiib
sauoisBd sb[ ap aut^ejoA b^ ajjua 'oapiAajuoj^ ap 8B[[Bjnm sbj Biuod
-subj^ as ojuBn^ ua BJBqjBqtinas pspapos Bun ap s^ioua^nqjnj sb[ ap
oipatn na '^puapuadapui ns BpBísmbuoo ap 'sand 'soub soood y
ns ap oiJBuajna[) p opsaqapa B^ si^d p soj^b sosjaAip U03

vi aa

VDINOHD

�Como resultado de aquel no lejano impulso creador que acaba
de rememorarse, las generaciones actuales han podido presentar, así,
un umversalmente reconocido culto nacional por la justicia y el de
recho que, si bien se origina en nuestro innato sentimiento de la
solidaridad humana, ha sido hecho conciencia y afirmado por obra
de su cultura y por ella abarca hoy en su aspiración el campo
internacional.
Para conjurar el claro dejado por tendencias utilitarias en de
masía, —error en que no incurrieron, por cierto, sus fundadores,—
la Universidad ha incorporado en los últimos años una Facultad de
Humanidades y Ciencias destinada a propiciar los altos estudios des
interesados. Grave responsabilidad la de sus autoridades, su cuerpo
docente y sus alumnos, porque la índole de esa nueva casa, la nuestra,
acentúa, como razón de su existencia, la misión de agregar al ideal
de ser sabio, el de ser justo y libre, cual en el sueño juvenil de Shelley.
Es con ese norte que se esfuerza el empeño de todos ellcs.

DISCURSO DEL PROF. DR. EUGENIO PETIT MUÑOZ EN EL

SEPELIO DEL DR. EDUARDO ACEVEDO
Señor Presidente de la República, Señores Ministros, Señor Rector de
la Universidad, Señores Profesores, ciudadanos, estudiantes, pue
blo libre, fuerte y honrado de la Patria:
La Facultad de Humanidades y Ciencias me ha conferido el alto
honor de resolver que yo trajese su palabra para que ella sea una
de las que vengan a sumarse al solemne concierto apoteósico con que
pueblo y gobierno están despidiendo a este hijo preclaro de la Re
pública y universitario ilustre: a este hombre ejemplo, viviente para
digma de nuestra democracia, que fue hombre hasta el riesgo máximo
que el serlo en dignidad y en plenitud comporta, porque, desde antes
de comenzar a estudiar a Artigas, él, que estaba destinado a ser el
consagratorio historiador y el apóstol de Artigas, había comenzado
ya, sin saberlo, por coincidente sentido de la disciplina y la respon
sabilidad, a vivir el concepto, al que siguió fiel hasta el último día
de su longevidad, con que el Jefe de los Orientales, en una carta
memorable, dio, queriendo sólo referirse a su persona, la primera de
finición del Hombre, del Hombre en sí, que se haya escrito en nuestro
suelo: primera en el tiempo y también primera porque no ha sido
superada en la altura y la precisión del contenido, y porque no podrá
perder vigencia mientras la especie humana aliente como tal en el
planeta: "Esclavo de mi grandeza, sabré llevarla al cabo dominado
siempre de mi justicia y razón. Un lance funesto podrá arrancarme
la vida, pero no envilecerme".
Definición y concepto del Hombre que la Facultad de Huma
nidades y Ciencias, en cuyo nombre hablo, podrá acaso mandar es-

—6—

culpir algún día en lápida sobre el pórtico que sirva de entrada y
de invitación a meditar a cuantos quieran acogerse a sus enseñanzas.
Hombre entero, y, con ello, ciudadano entero.
En una ocasión reciente, en que honrábamos en vida al procer
que acaba de perder la Patria como parte de la gratitud nacional que
le era debida por la obra con que había contribuido a que fuera
reconocida para siempre por el mundo^la grandeza de Artigas, decía
yo que el homenaje a uno de los historiadores que contribuyeron a
la glorificación de Artigas, cuando este historiador es Don Eduardo
Acevedo, y aún cuando este historiador haya sido, entre todos, como
lo es, el que más parte tiene en esa glorificación, no puede consistir
en un estudio técnico, sino en un acto de reconocimiento cívico.
Porque si he tenido por grande y hermosa verdad, desde el día
en que la escuché de labios de uno de los grandes líricos de América,
que el homenaje a un poeta hecho por otro poeta honra al ideal,
no menos puede parecerme el que así afirmemos hoy que la glori
ficación del procer máximo de nuestra Patria, de nuestro civismo
democrático y de todas las virtudes humanas en nuestro pasado, hecha
en el terreno histórico por quien era a la vez un gran patriota, un
gran ciudadano y un apóstol sencillo de la virtud, honra cívicamente
mucho más que científicamente, y de ese modo, pasando por encima
de lo muchísimo que sin duda significan, científica e intelectualmente,
sus obras históricas, de que se valió sólo como de un mero instru
mento de trabajo para demostrar una verdad, honra a la Patria, a
la democracia, y a la virtud.
Don Eduardo Acevedo pudo llegar a ser, en efecto, como llegó,
el reivindicador definitivo de Artigas, más por haber sido el santo
laico y el gran ciudadano que fue, que, en lo estricto del oficio de
especialista meramente técnico y científico, el gran historiador que,
pudiendo también haberlo sido, prefirió sin embargo no ser. Prefirió
no ser un historiador de oficio porque no fue su vocación primera
la de historiador, ni ciñó tampoco más tarde a alcanzar esa forma
de consagración su formación intelectual ni sus métodos de trabajo.
Y es que, desde mucho antes de empezar a ser historiador, vivía
en plenitud ese alto y difícil oficio de Hombre, para el cual nació,
y lo ennoblecía, lo dinamizaba y lo ejercitaba para el bien común,
dándose con suave y sonriente modestia, sin una tregua y con labo
riosidad de poseído, que imprimía a la vez a cuantos alcanzasen a
ponérsele a tiro, a la forja cotidiana y severísima del temple de un
civismo de acero.
Una recta indoblegable es, en su vida, cuyo comienzo toca casi
el final de la de Artigas —de la cual lo separa escasamente un sep
tenio— la línea de su civismo. El estudioso, el amigo de la educación
popular, el periodista, el abogado, el profesor de Economía Política
y Finanzas, el historiador, el Rector de la Universidad, el estadista
fecundísimo y el ateneísta, no eran, en él, desviaciones laterales, ramas
de un árbol en crecimiento, que, aún haciéndolo de más en más mag
nífico, se separan, sin embargo, del tronco, sino nuevas fibras que
iban sobreviniendo a su civismo, en las que éste se desdoblaba, sin
—7—

�Como resultado de aquel no lejano impulso creador que acaba
de rememorarse, las generaciones actuales han podido presentar, así,
un umversalmente reconocido culto nacional por la justicia y el de
recho que, si bien se origina en nuestro innato sentimiento de la
solidaridad humana, ha sido hecho conciencia y afirmado por obra
de su cultura y por ella abarca hoy en su aspiración el campo
internacional.
Para conjurar el claro dejado por tendencias utilitarias en de
masía, —error en que no incurrieron, por cierto, sus fundadores,—
la Universidad ha incorporado en los últimos años una Facultad de
Humanidades y Ciencias destinada a propiciar los altos estudios des
interesados. Grave responsabilidad la de sus autoridades, su cuerpo
docente y sus alumnos, porque la índole de esa nueva casa, la nuestra,
acentúa, como razón de su existencia, la misión de agregar al ideal
de ser sabio, el de ser justo y libre, cual en el sueño juvenil de Shelley.
Es con ese norte que se esfuerza el empeño de todos ellos.

DISCURSO DEL PROF. DR. EUGENIO PETIT MUÑOZ EN EL
SEPELIO DEL DR. EDUARDO ACEVEDO
Señor Presidente de la República, Señores Ministros, Señor Rector de
la Universidad, Señores Profesores, ciudadanos, estudiantes, pue
blo libre, fuerte y honrado de la Patria:
La Facultad de Humanidades y Ciencias me ha conferido el alto
honor de resolver que yo trajese su palabra para que ella sea una
de las que vengan a sumarse al solemne concierto apoteósico con que
pueblo y gobierno están despidiendo a este hijo preclaro de la Re
pública y universitario ilustre: a este hombre ejemplo, viviente para
digma de nuestra democracia, que fue hombre hasta el riesgo máximo
que el serlo en dignidad y en plenitud comporta, porque, desde antes
de comenzar a estudiar a Artigas, él, que estaba destinado a ser el
consagratorio historiador y el apóstol de Artigas, había comenzado
ya, sin saberlo, por coincidente sentido de la disciplina y la respon
sabilidad, a vivir el concepto, al que siguió fiel hasta el último día
de su longevidad, con que el Jefe de los Orientales, en una carta
memorable, dio, queriendo sólo referirse a su persona, la primera de
finición del Hombre, del Hombre en sí, que se haya escrito en nuestro
suelo: primera en el tiempo y también primera porque no ha sido
superada en la altura y la precisión del contenido, y porque no podrá
perder vigencia mientras la especie humana aliente como tal en el
planeta: "Esclavo de mi grandeza, sabré llevarla al cabo dominado
siempre de mi justicia y razón. Un lance funesto podrá arrancarme
la vida, pero no envilecerme".
Definición y concepto del Hombre que la Facultad de Huma
nidades y Ciencias, en cuyo nombre hablo, podrá acaso mandar es-

—6—

culpir algún día en lápida sobre el pórtico que sirva de entrada y
de invitación a meditar a cuantos quieran acogerse a sus enseñanzas.
Hombre entero, y, con ello, ciudadano entero.
En una ocasión reciente, en que honrábamos en vida al procer
que acaba de perder la Patria como parte de la gratitud nacional que
le era debida por la obra con que había contribuido a que fuera
reconocida para siempre por el mundo la grandeza de Artigas, decía
yo que el homenaje a uno de los historiadores que contribuyeron a
la glorificación de Artigas, cuando este historiador es Don Eduardo
Acevedo, y aún cuando este historiador haya sido, entre todos, como
lo es, el que más parte tiene en esa glorificación, no puede consistir
en un estudio técnico, sino en un acto de reconocimiento cívico.
Porque si he tenido por grande y hermosa verdad, desde el día
en que la escuché de labios de uno de los grandes líricos de América,
que el homenaje a un poeta hecho por otro poeta honra al ideal,
no menos puede parecerme el que así afirmemos hoy que la glori
ficación del procer máximo de nuestra Patria, de nuestro civismo
democrático y de todas las virtudes humanas en nuestro pasado, hecha
en el terreno histórico por quien era a la vez un gran patriota, un
gran ciudadano y un apóstol sencillo de la virtud, honra cívicamente
mucho más que científicamente, y de ese modo, pasando por encima
de lo muchísimo que sin duda significan, científica e intelectualmente,
sus obras históricas, de que se valió sólo como de un mero instru
mento de trabajo para demostrar una verdad, honra a la Patria, a
la democracia, y a la virtud.
Don Eduardo Acevedo pudo llegar a ser, en efecto, como llegó,
el reivindicador definitivo de Artigas, más por haber sido el santo
laico y el gran ciudadano que fue, que, en lo estricto del oficio de
especialista meramente técnico y científico, el gran historiador que,
pudiendo también haberlo sido, prefirió sin embargo no ser. Prefirió
no ser un historiador de oficio porque no fue su vocación primera
la de historiador, ni ciñó tampoco más tarde a alcanzar esa forma
de consagración su formación intelectual ni sus métodos de trabajo.
Y es que, desde mucho antes de empezar a ser historiador, vivía
en plenitud ese alto y difícil oficio de Hombre, para el cual nació,
y lo ennoblecía, lo dinamizaba y lo ejercitaba para el bien común,
dándose con suave y sonriente modestia, sin una tregua y con labo
riosidad de poseído, que imprimía a la vez a cuantos alcanzasen a
ponérsele a tiro, a la forja cotidiana y severísima del temple de un
civismo de acero.
Una recta indoblegable es, en su vida, cuyo comienzo toca casi
el final de la de Artigas —de la cual lo separa escasamente un sep
tenio— la línea de su civismo. El estudioso, el amigo de la educación
popular, el periodista, el abogado, el profesor de Economía Política
y Finanzas, el historiador, el Rector de la Universidad, el estadista
fecundísimo y el ateneísta, no eran, en él, desviaciones laterales, ramas
de un árbol en crecimiento, que, aún haciéndolo de más en más mag
nífico, se separan, sin embargo, del tronco, sino nuevas fibras que
iban sobreviniendo a su civismo, en las que éste se desdoblaba, sin
—7—

�de graduado desenvolvimiento, primoroso equilibrio de partes y do
duda, se triplicaba, se multiplicaba sin cesar, pero en todo su asom
broso largor, y sólo para anudarse y trenzarse entre sí, sobre sí mismas,
como un único haz, sólo para reforzarse mutuamente y asegurar
mejor, haciéndola cada vez más robusta e irrompible, y más fiel, por
ello mismo, a su sustancia simple y única de hombre, la continuidad
del todo, su prolongación indefinida, constante, idéntica a sí propia,
siempre tendida hacia adelante, hacia el progreso, hacia la búsqueda
incesante, sin salirse de la ley de marcha rectilínea de su metal
dinámico y durísimo.
Es, pues, a lo largo de esas mismas líneas que surge el histo
riador, cuyas dos primeras raíces están también, una en la cátedra
de Economía Política y Finanzas, y otra en el periodismo.
A la primera debió el tener ya publicados, desde 1903, los dos
volúmenes de sus "Notas y apuntes", que subtituló, adecuándolos a
su verdadero contenido, "Contribución a la Historia Económica y
Financiera de la República Oriental del Uruguay". Al segundo debió
el haber solicitado ya, desde las columnas de "El Siglo", con ocasión
de la procesión cívica en honor de Artigas con que se solemnizó en
1894 el 19 de Junio, la colaboración de eminentes publicistas.
Terminado a comienzos de 1907 su rectorado, se propuso, para
ocupar las horas que su bufete de abogado semi abandonado en tantos
años por la atención de sus funciones universitarias no podía llenarle,
estudiar a Artigas.
Se entregó a ello poniendo, por metodología su técnica de pe
riodista, que lo hacía captar en un instante lo jugoso del documento
encontrado, por criterio el del abogado diestro en apreciar el valor
exacto de las pruebas y ponerlas en evidencia, acumulando todas las
que pudieran servirle y elevando en efecto a la categoría de tales a
cuantos elementos corroborantes pudiese hallar a mano o rechazán
dolas porque les había encontrado, a poco buscar, la falla de que
pudieran adolecer, la falsedad del dicho, la inidoneidad del testigo,
la inconexión de los diversos elementos: pero el del abogado de
verdad, que sabe que su primer deber es servir a la justicia, defender
la buena causa y proclamar la verdad en juicio, y en esto su criterio
jurídico estaba sostenido por su reciedumbre moral, la inteligencia
del derecho por la virtud del hombre.
Ysu criterio para encontrar dónde estaba lo justo no podía ser,
entonces, sino su propio criterio de hombre unimismándose con su
criterio de ciudadano: sus únicas medidas de valor, por consiguiente,
la democracia y la nobleza de alma.
Fue en el Archivo de la Nación Argentina donde, en dos meses
de verano en que trabajó de sol a sol y manejó toneladas de docu
mentos —más de cien mil, me aseguró una vez haber compulsado
entonces— tuvo la revelación definitiva de Artigas.
Yen tres años más de esas jornadas de doce y trece horas de
labor del Doctor Acevedo que comenzaban a las cinco de la mañana,
como a las cinco de la mañana las terminaba cuando ejercía el pe
riodismo, estaba concluida la hazaña de los tres tomos del Alegato:
del Alegato, que no es la historia orgánica de Artigas, una historia
—8—

cumentación, referencias bibliográficas y citas de páginas prolijamente
ajustadas a todos los ritos de la técnica, propia de quien no tiene pre
mura en redimir una tremenda injusticia, sino eso otro, como él mismo
quiso llamarlo, un alegato histórico, la obra de un abogado, ciuda
dano y hombre virtuoso, la obra de un "apresurado de justicia" con
oficio de periodista, que con la rápida practicidad de este oficio y
el hábito polémico del abogado, va a lo concreto y lo directo, toma
el aspecto decisivo de los hechos, los interpreta con energía y no
vacila en acusar a su vez, por retorsión o contrademandado, hasta
con exageración, si es preciso, a su adversario, pero sólo para defender
la justicia, para defender a uno de los más grandes calumniados de
' la Historia ante el tribunal mismo de la Historia.
Es así cómo el ciudadano Eduardo Acevedo defendió al ciuda
dano José Artigas. Es así cómo después de historiador de Artigas, el
ciudadano Eduardo Acevedo, en sus macizos Anales Históricos del
Uruguay, hizo más tarde la historia de los perfiles esenciales de la
Nación.
Que en el misterio eterno en que ha entrado el Maestro quede
perdurablemente vivo, como uno de los acentos más puros y sinceros
del a^radecimiento de la Patria, el homenaje de la Facultad de Hu
manidades y Ciencias, en cuyo nombre he tenido el honor de dejar
así testimoniada, a la vez, su propia gratitud.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL VOCAL DEL CONSEJO
DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS, PROFESOR
EMILIO ORIBE, EN EL ACTO DE INHUMARSE LOS RESTOS
DEL PINTOR TORRES GARCÍA
Señores:
El Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias me de
signó para presentarlo en esta despedida definitiva de la forma
corpórea del Maestro Torres García. El organismo docente que aspira
a la superioridad dentro de la cultura del país se honró desde los
primeros instantes de su instalación con la enseñanza, la presencia y
la irradiación espiritual de este venerable varón, que congregó a su
alrededor el más cálido y numeroso conjunto de oyentes y discípulos.
Fue para todos una satisfación superior contar con la presencia ac
tuante de un maestro y de un artista de tal renombre en el arte
contemporáneo, al mismo tiempo que un suscitador de inquietudes
y polémicas, admiraciones y rechazos, tinieblas y claridades.
Es indudable que en el futuro se juzgará nuestra actitud aco
gedora frente a esta figura revolucionaria, como un índice de agu
deza crítica, de criterio amplio y de certera videncia. El resplandor

—9—

�de graduado desenvolvimiento, primoroso equilibrio de partes y do
cumentación, referencias bibliográficas y citas de páginas prolijamente
ajustadas a todos los ritos de la técnica, propia de quien no tiene pre
mura en redimir una tremenda injusticia, sino eso otro, como él mismo
quiso llamarlo, un alegato histórico, la obra de un abogado, ciuda
dano y hombre virtuoso, la obra de un "apresurado de justicia" con
oficio de periodista, que con la rápida practicidad de este oficio y
el hábito polémico del abogado, va a lo concreto y lo directo, toma
el aspecto decisivo de los hechos, los interpreta con energía y no
vacila en acusar a su vez, por retorsión o contrademandado, hasta
con exageración, si es preciso, a su adversario, pero sólo para defender
la justicia, para defender a uno de los más grandes calumniados de
la Historia ante el tribunal mismo de la Historia.
Es así cómo el ciudadano Eduardo Acevedo defendió al ciuda
dano José Artigas. Es así cómo después de historiador de Artigas, el
ciudadano Eduardo Acevedo, en sus macizos Anales Históricos del
Uruguay, hizo más tarde la historia de los perfiles esenciales de la
Nación.
Que en el misterio eterno en que ha entrado el Maestro quede
perdurablemente vivo, como uno de los acentos más puros y sinceros
del a^radecimiento de la Patria, el homenaje de la Facultad de Hu
manidades y Ciencias, en cuyo nombre he tenido el honor de dejar
así testimoniada, a la vez, su propia gratitud.

PALABRAS PRONUNCIADAS POR EL VOCAL DEL CONSEJO
DE LA FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS, PROFESOR
EMILIO ORIBE, EN EL ACTO DE INHUMARSE LOS RESTOS

DEL PINTOR TORRES GARCÍA
Señores:
El Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias me de
signó para presentarlo en esta despedida definitiva de la forma
corpórea del Maestro Torres García. El organismo' docente que aspira
a la superioridad dentro de la cultura del país se honró desde los
primeros instantes de su instalación con la enseñanza, la presencia y
la irradiación espiritual de este venerable varón, que congregó- a su
alrededor el más cálido y numeroso conjunto de oyentes y discípulos.
Fue para todos una satisfación superior contar con la presencia ac
tuante de un maestro y de un artista de tal renombre en el arte
contemporáneo, al mismo tiempo que un suscitador de inquietudes
y polémicas, admiraciones y rechazos, tinieblas y claridades.
Es indudable que en el futuro se juzgará nuestra actitud aco
gedora frente a esta figura revolucionaria, como un índice de agu
deza crítica, de criterio amplio y de certera videncia. El resplandor
—9—

�que irradiará esta cabeza de plata que se confunde ya con el hielo,
el mármol y la espuma, con los años iluminará suavemente la historia
inicial de nuestra casa de estudios, destinada a inmensos destinos
futuros, aunque su actualidad sea aún vacilante y discutible.
Aquí está pues el homenaje nuestro entre tanta sombra que crece
detrás de tanta blancura y al lado de los artistas jóvenes que reco
gieron con fidelidad sus enseñanzas y el ejemplo de esta vida dolorosa y magnífica.
El momento de la valoración definitiva vendrá con su cortejo
de transformaciones creadoras. La tradición platónica, la alígera
tenacidad vinciana, la consagración cézanesca, la penumbra de los
apóstoles oscuros de las experiencias arriesgadas y perdidizas, la
geometrización y la música al mismo tiempo, se asoman ahora a
nuestra atmósfera mental alred^dor de las arduas horas que señalan
el tránsito sin retorno hacia la sombra.
Además de todo lo que constituye la vasta estructura de su obra
pictórica, tan múltiple y variada que no puede aún sintetizarse, está
su doctrina y está su personalidad moral. El ejemplo de su vida es
una forma ética de las que no se borrarán ya jamás. Con la sentencia
heraclitana de que el fin y el principio de las cosas son idénticos, deci
mos que no estamos en un fin de una existencia sino en el verdadero
principio de una personalidad despojada de la fugacidad y del mis
terio del existir carnal, en el principio de otra perfección estética
que se perfila a través del tiempo, con perspectivas no imaginables,
con resonancias superiores a nuestro alcance, con transmutaciones
ilimitadas. Torres García entra serenamente desde ahora en la región
inaccesible para la mayoría de los hombres; allí donde la eternidad
esculpe el perfil definitivo de las formas humanas y el tiempo no
logra arrancar a pesar de su furia, ni un fruto, ni una hoja del
árbol de la vida perenne.
He dicho.

SEGUNDO CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE GOETHE
La Facultad ha iniciado la celebración del segundo centenario del nacimiento
de Goethe. La ceremonia inaugural se llevó a cabo en el paraninfo de la Uni
versidad con la intervención del profesor Carlos Sabat Ercasty, de las señoras
Olga Linne y Erna Quincke de Bergengruen —quienes tuvieron a su cargo
interpretaciones musicales de textos del poeta—, y del profesor Dr. Werner
Bock, que sobre "La juventud de Goethe en su segundo centenario", pronunció
la conferencia que se ofrece a continuación.*
La honrosa misión de hablar en este sitio y en este medio sdbre
Goethe, en homenaje a su segundo centenario, me sitúa ante una
tarea casi insoluble. Un genio de las proporciones de Goethe es, como
la naturaleza, una unidad orgánica fundida en mil contradicciones,
llena siempre de renovados misterios para cada nueva generación,
llena siempre de nuevos descubrimientos. Lo que Goethe dice de
Shakespeare no vale menos para él mismo: "No se puede hablar sobre

él, pues todo lo que se diga es insuficiente". De este modo me encuen
tro en la posición en la que acaso se hallaría el enviado de otro astro,
que, tras de su visita a nuestro planeta, tuviera que presentar un apre
tado informe sobre sus impresiones o responder tan sólo acabadamente
a la única pregunta: ¿qué es un hombre? Tanto más dificultoso se
presentaría un tal empeño cuanto más se adentrara la exposición en
la inmensa cantidad de todo lo que se ha dicho y escrito hasta ahora
sobre el gigantesco tema. La fragosidad, día a día en aumento, de la
literatura goetheana compromete ya el panorama sobre Goethe y su
obra. Aunque no debamos pasar por alto su influencia sobre los espí
ritus de su tiempo y época subsiguiente, y por más trascendentales
que puedan aparecemos los resultados, en esta hora solemne queremos
encontrarnos inmediatamente con Goethe, elevarnos y transformarnos
por su intermedio. No ha de ocuparnos hoy la larga serie de sus
poesías y escritos, anotaciones, cartas y diálogos. El tomarlos, reflejar
los, investigarlos, interpretarlos y diseminarlos es cometido de gene
raciones venideras. Cualquiera de éstas consideraría a Goethe con
otras medidas; ya en nuestros días nos separa un abismo del modo de
su vida externa y de sus numerosas opiniones circunstanciales. El
estado del planeta y el aspecto del mundo han cambiado en los últimos
cien años mucho más fundamentalmente que en los milenios anterio
res. Y sin embargo, la esencia de Goethe continúa válida para nos
otros y para quienes nos sucederán, y su estatura interna sigue siendo
por encima de todas las vicisitudes un valor indeleble, irreemplazable,
inigualable e incomparable: grandiosa realización de un hombre per
fecto, en quien confluyeron y se compensaron universalmente corazón
e intelecto, fantasía y amor, vida y creación. Según la expresión de
Heine, la naturaleza quiso saber cómo era, y creó a Goethe. Todo lo
que existe natural y espiritualmente se reveló en él con variedad impar;
la conciencia humana llegó en él a conciencia cósmica.
La vida de Goethe brinda a cada paso una manifestación tan
típica de su fuerza creadora como cada una de sus obras. Goethe, el
genio de los genios, el "génie par excellence", será para los grandes
de todo tiempo un modelo de cómo entre impulso y espíritu un hom
bre sublima sus tensiones, con trabajo infatigable, en mármol propio,
hasta la perfección máxima, de cómo subordina constantemente el
querer al poder, de cómo inclusive sus defectos se le hacen producti
vos, de cómo revela la voluntad para la afirmación total de la exis
tencia terrena, a la par que la fe inconmovible en su vocación meta
física, desde dolor y alegría, desde debilidad y fortaleza, derrota y
triunfo. Pero tomar este modelo como objeto de culto o invocarlo para
una ciega imitación, en lugar de inspirarse por él, ante la inabarcable
integridad y originalidad del carácter goetheano, es absurdo. Su ri
queza sólo nos afluirá si sabemos mantenernos a la debida distancia
de él, en la cual él mismo nos instruye. La reciente y terrible catás
trofe del pueblo alemán, cuyas buenas y malas cualidades penetró
como ninguno el más ilustre de sus hijos, ha demostrado hasta dónde
lleva una adoración superficializada y entumecida por Goethe, embria*
gada de su brillo y grandeza, pero huérfana de íntima corresponden-

— 11 —
— 10 —

�— II —
— 01 —
-uapuodsajjo^ Bmpui ap BUBjjanq ojad 'BzapuBjá X ojjtjq ns ap
•Btjquia 'aqiao^ jod Bppaumjua X BpezijBprpadns uopBJopB Btm BAa[[
apuop Bj8Bi[ opBJjsouiap Bq 'sofiq sns ap ajjsnji sbui p ounSuiu ouioo
oj^auad eapspip^na bb[bui ^ SBuanq SBÁna 'uBuiap? ojqand pp ajojj
-sbjbo ajqijjai X aiuapaj u^ •aÁ'njjsui sou otnsim [^ p^na b[ ua 'p ap
BianBjsip Bpiqap bj b soujauajuBtn souiaqBS is BJinjjB son ojos szanb
-ij ng -opjnsqB s^ 'ouBaqjaoS jai3BJB3 pp pBptjBui^uo ^ pBpi^^ajuí
ajqB3JeqBui B[ ajus '^a jod asJBJídsui ^p jB^nj u^ 'uopBjiun Eáap Bun
ejed ojJBaoAui o o^pna ^p ojafqo ouioa oppoui ajsa jbuioi oja^ -ojuniJi
X Bjojjap 'BzajBjjoj X pBpijiqap apsap 'BuSa[B X Jojop apsap 'boisij
-Bjara uope^oA ns na ajqiAOtuuo^ui aj B[ anb jed bj b 'Buausj Bpuaj
-sixa B[ ap Jbjoj nopBuuijB bj BJBd pBiunjoA B[ BjaAaj omoa ap 'soa
-ijanpojd uaoBij aj as sojaapp sns aAtsnpui 00193 ap 'japod jb jajanb
ja a^uainajuB}suoa Buipjoqns oraoa ap 'botixbui uotoaajaad B[ BjsBq
'oidojd ^ouijbui ua 'a[qBSi}Bjni oÍBqBJi uoa 'sauoisuaj sns Biui[qns ajq
-tnoq un n^íjjdsa X os^nduit aj^ua 0^193 ap oppoin un oduiau opoj ap
sapuBJiá so[ BJBd eias 'ttaaua^paxa jed aiua^,, ^a 'soma^ bo^ ap oiua^
p ^aqiao^ -sBjqo sns ap Bun epeo oraoo BJopBajo ezjanj ns ap Baidjj
ne) u9pBisajiuBin Bun osed Bp^a b Bpuiaq aqiao^ ap BpiA b^j
•Bairasoo Biauapuoa b [a ua o^af{ BUBmnq Bpuaiauoa B[
t pBpaiJBA uoa ¡a ua opAaj as a;uanijBtuiJidsa X pin^n ajsix^ anb
) b oajo X 'eja 00193 jaq^s osmb Bzap^jnjBu b^ 'avwjj
ap uotsajdxa ^\ unSag 'uopsaia X BpiA 'jouib X bjsbjubj 'oj^apjuí a
uozBJoa a^uauí^BSjaAiun uojBSuadiuoa as X uojaXnjjuoa uainb ua 'ojoaj
-jad ajquioq un ap uoiobzijb3j BsotpuBjS : ajqBJBdmooui a apq^p^n^iui
la[qBZB[dui33JJi 'a^qappui jop^A un sapnjtspiA sb[ sepo} ap Biupua jod
opuais anSis Bujajuí BjnjBjso ns X 'uBjapaons sou sauamb Bisd X sojjo
•sou BJBd Bpip3A Bnupuoo aqjao^ ap Bpuasa B[ 'o^jBqtua uis j^ -saa
-ouajiíB somajiín so\ u^ anb ajuaiu^BjuauíBpunj sbui oi[onm soub uap
soinijyn so[ ua opBiquiB3 nsq opunuí pp ojoadsB p X BjaiiBfd pp opsisa
¡^ •8a[BpuB)sun3jp sauoiurdo sBsoiauínu sns ap X Buaajxa spiA ns
ap opoui pp ouisiqB un BJBdas sou sBip soj^sanu ua eX ísBpipaui sbjjo
uoa aqjao^) b BiaBJapisuoa seisa ap Bjainb[Bn[) 'SBjapiuaA sauopsj
-aua8 ap opijamoo sa sofjBuiuiastp X so^B^ajdja^uí 'so^B^psaAut 'so^
•jBÍa^jaa: 'so^jbuio^ j^ -eo^ojBip X sbjjbd 'sauopBjouB 'sojij^sa X SBisaod
sns ap aijas ^^jbj b[ Xoq soujBdn^o ap Bq o^ •oipanua^ui ns jod
SOUJBUUOJ8UBJ) X soujBAap 'aq;ao^ uo^ ajuaiuBjBipauíui soiuBJjuooua
somaianb auiua^os BJoq B^sa ua '8opBj{nsaj; so[ souaa^ajBdB u^pand anb
sap^uapua^sBj) sbih jod X 'a^uamSisqns Baoda X oduiai; ns ap snjij
-idsa so[ ajqos Bpuanjjuí ns oip3 jod JBSBd souiBqap ou anbuny -Bjqo
ns X aqiao^ ajqos BuiBJOHBd p bX ajainojdiuoa Busaqiao^ Bjn^Bia^Tj
v\ ap 'ojuauínB ua Bip b Bip 'pBptsoSejj wj 'Buiaj oosajuBSiS p ajqos
BJOqB B)8Bq ojijasa X oqoíp Bq as anb o\ opoi ap pfiptjuBa Bsuaiuuj B{
ua uopisodxa b[ BJBjjuapB as seui oju^na ouaduna pa; un BUBjuasajd
as osojpnoijip sbui ojubj^ ¿ajqmoq un sa anb? :Biun8a.id Bomn v\ b
ojos ubj japuodsaj o sauoisajdmi sns ajqos atujojuí opBj
un JBiuasajd anb BjaiAni 'BjauBpá ojisanu b bjisia ns ap sej) ^anb
'ojisb ojio ap opBiAua p BiJB^p^q as osb3b anb B{ ua uopisod B^ ua ojj
-uanaua am opom aisa 3q -tiaiuapijnsui sa sáip as anb o[ opoj sand '[a

ajqos jBfqsq apand as o^,, ¡otusitn p Bjsd souain a[8A ou aJBadsajj^qg
ap aoip aqjao^) anb o'j •sojuaiuii.iqn^sap soAanu ap ajdmais Bua[[
'uopBjauaS BAanu vp^o Bj^d sotaaisim sopBAOuai ap ajdmais Bna[[
'sauopoipejjuoa [im ua Bpipunj b^iub^íjo pepiun Bun 'BzajBanjBU B[
ouioa 'sa aqjao^) ap sauopjodojd sb[ ap oiua^ u[\ -a[qn[osur isb^
Bun ajue Bnjis aui 'oi.iBuaíua^ opun^as ns B af^uauioq ua 'a
ajqos oipam ajsa ua X opis ajsa ua jB[q^q ap uoisim ^sojuoq

oiounuojd 'tlour!U9iu3.i opun^as ns ua aqiao^) ap pmu^Anf c^., ajqos anb
^
^p X
Bjaod [^p soixaipjiu;
oSjko ns
ns B
B aojaAag
aojaiAn) sauainb— u^nJÜusifjag ap
ap a^^uinf) bujjj i auurj eS^Q
Bjouas ee^ ap Síiscu^ jBqug so^je^ jossjojtl |ap uoi.iuaAJaiu; c[ nos pcpisjaA
-lUQ Bj ap ojuiurjcd ^a ua oq^o e ?Aa][ as [BJn^nBu; eiuotua-iaa E^ 'aqjao^) ap
oiuaiuipeu [ap oueuaiua^ opunScs pp upiJBjqapo B[ opcptui Bq pcj^njBj B'j

3HX3OÍ) 3Q OXM3IKI3VM 73Q 0IHVM3XM33 OdNíl^SS

•oqoíp ajj
'auuajad epiA b[ ap [oqjB
[ap ^foq buti yu 'ojnjj un iu 'Bijnj ns ap jssad b jboubjjb bj^o[
ou odinap p X SBUBinnq sbiojoj sb[ ap OAijuapp [cjjad p ad^n^sa
pcpiuaaja B[ apuop tjjb 'sajqmoq so[ ap bjjoábui bj Bj^d a[qisaa^Bui
uot^aj B[ ua BJoqB apsap ajuaras ua jas B-rjua BjajB-^ s^jjoj^ •8BpBíiuii{i
eauopBjmusuBJj uoa 'aaue^p ojjsanu b sajouadns s^pu^uosaj uo^
'sa[qBui^Bnii on SBAijaadsjad uoa 'odinai^ pp s^abj} b Bfrpad as anb
Baijajsa uopaajjad bjjo ap oidpuud p ua '^biubd jtjsjxa pp ori^i
-sira pp X pBpp^Snj bj ap Bp^fodsap p^pi^Buosjad Bun ap oidpuud
ojap^pjaA p ua ours Bpuajsixa Bun ap uij un u^ souiBjea on anb som
-pap 'soajiuapi nos sbsoo sb[ ap ordpuud p X uij [a anb ap BUBjtpBJaq
Bpuajuss B[ uo^) -sbuibI" bX uejBjjoq as on anb sb[ ap Bacja bujjoj sun
sa BpiA ns ap o[draafa j^j *[ejom p^pi^Buosjad ns Bjsa X Buijjoop ns
B^sa 'asjBzijajuis unB apand ou anb epBWBA X a[d;j[nui ubj 'BDiJojatd
Bjqo ns ap B.mjonj^sa bjsba b[ aXn^^suoa anb o[ opoj ap SBuiapy
•Bjqmos b[ Bpeq oujojai uis ojisubj} p
ub[bu3s anb SBJoq ssnpjB sbj ap jopapaj[B fBjuaiu BjajsomiB Bjjsanu
b BJoqB UBOI08B as 'odiuai^ onisnu [B boisiuu b[ X uopBZUtaiuoaS
B[ 'sezipipjad X SBpBásaijJB SBpuauadx sb| ap soanoso ^ajojsodB
so[ ap Bjqtunuad B[ 'BasauBzao uopsaássiioa b[ 'Bu^puiA psppBua}
BjaSr^B b^ 'BDiuoje^d uopipBj} B'j 'SBjopBajD sauopBtujojsuBJ} ap
ofajjoa ns uoa BjpuaA BAtjiuipp uoiobjojba B[ ap ojuauíom [^
•b3ij;u8bui
X bsoj
-o[op BpiA Bjsa ap opdinafa p X SBZUBuasua sns p^pippij
uoa nojai^
-oaaj anb sauaAof SBjgqjB so[ ap ope[ ps X Bjn^uBprj bjubj ap ss.ijap
333J3 anb Bjquros bjubj aj^ua ojjsanu aÍBuamoq p sand Bjsa jnby
•afqijn^sip X ajuBfiaBA uiib eas pBpjfBnjoB ns anbunB 'sojnjnj
souijsap eosuauíui b BpBurjsap 'sorpnjsa ap bsbo Bjjsanu ap {Biotuí
Bjjojsiq bj; ajuainaABns BJBuiuin^i soub so[ uoa 'Buindsa bj X jouijbui [a
'opiq p uoa bX apunjuoa as anb ejBpd ap BzaqBa Bisa BJBipejji anb

�cía. Lo que hoy reconocemos y queremos asegurar para todo futuro
es la posibilidad de apropiarnos y hacer fructíferas las experiencias
fundamentales de Goethe, que jamás deben perderse, y sin cuyas irra
diaciones se empobrecería y desolaría aún más nuestro mundo harto
destruido y atormentado.^
En vez de describir aquí la riqueza idiomática y plástica de las
poesías de Goethe, equivalentes a las de Hornero, Dante, Shakespeare,
Cervantes, exhortamos a leer y releer su lírica, la más grande de la
literatura universal, sus dramas, sus novelas y epopeyas. Una parte ha
envejecido y envejecerá aún más, pero quedará el contenido íntimo,
poseedor de poder luminoso para muchos miles de años, constante
mente policromo como el arco-iris sobre un torrente impetuoso, "luz
infinita uniéndose a su luz". No investigaremos aquí al Goethe natu
ralista, que abarca el universo, al mineralogista, al geólogo, al meteoró
logo, al descubridor del hueso intermaxilar, al autor de la "Metamor
fosis de las plantas" y la "Teoría de los colores". No nos ocuparemos
del agudo esteta y crítico, ni del sugestivo historiador del arte, ni del
experto director teatral, ni del concienzudo estadista. Goethe lo fue
todo y aún más: un "homo máxime homo", un hombre que fue hombre
en el sentido más alto, porque mundo y ultramundo se equilibraron
en él maravillosamente. Esto lo sintió también Napoleón al exclamar
espontáneamente en su entrevista personal con Goethe: "Voilá un
homme". La intensidad de lo puramente humano salió de inmediato
al encuentro del conquistador y demoníaco hombre de acción. Dos
personalidades creadoras, de fuerza irresistible y mágica, se recono
cieron mutuamente congeniales, porque, para hablar con Paul Valéry,
"disponían, por sobre un don igual, singular de plenitud, de una apa
sionada voluntad o coerción fatal, para actuar, transformarse, modi
ficar, no dejar tras ellos el mundo como era". Goethe se tradujo la
palabra del emperador con un giro más modesto, profundamente
característico para él: "También a éste le ha costado mucho trabajo".
La enorme seriedad con que Goethe edificó la "pirámide de su
vida", sorprenderá por lo pronto a todos aquellos que, como la mayo
ría de mis oyentes, llevan dentro de sí los rasgos fundamentales de la
cosmovisión hispánica, para quienes rige la advertencia de Calderón:
"¡No olvides que la vida es espectáculo!". Pero seguramente Karl
Vossler tiene razón cuando dice que es cierto que el español siente
la vida como un azar quebradizo, fugaz, multicolor, festivo y próximo
a la muerte, como pompa de jabón que flota tornasolada, sin saberse
de antemano cómo y cuándo se desvanecerá, pero que por encima y
detrás de esto está la idea de que, con todo, esta manera caprichosa,
no sujeta a regla ni norma alguna de existencia que el español ama
tan ardientemente, contiene en lo más íntimo precisamente la aspira
ción a estrellas inmutables y eternas. Desde semejante anhelo parte el
camino hacia Goethe. Ortega y Gasset y Miguel de Unamuno son goetheanos a pesar de sus reservas, y hay una frase del bilbaíno que
contiene una suma de sabiduría goetheana: "Ser es obrar, y sólo existe
lo que obra lo activo, y en cuanto obra". Esta es la fe heroica de
Goethe: "Quien permanece en su obra no muere". La entelequia
— 12 —

—según Aristóteles, la autorrealización activa en la apariencia, el prin
cipio que en el fondo lleva lo posible a lo real, y esto a la perfección
y cumplimiento de la existencia— es para Goethe "un trozo de eter
nidad", a la entelequia debe otorgar Dios el derecho y el honor de
completarse en esferas más y más elevadas ¿Puede Goethe aun des
pertar un eco en medio de los actuales pobladores de la tierra, para
los cuales ya ni parece subsistir aquel anhelo último, atribuido por
Vossler al carácter español, y cuya vitalidad está agotada hasta el
nihilismo por guerras atroces, fricciones sociales y "progreso" de la
técnica? El contacto instintivo con la naturaleza está en decadencia,
la relación productiva entre el yo y sus fuerzas inconscientes y sus
tentadoras se quiebra más y más, en lugar de la constancia plástica
se busca la volubilidad, en lugar de lo melódico, lo átono, un intelectualismo exacerbado está a punto de dominar el mundo. Cuando Orte
ga y Gasset impugna esto, afirmando que la vida no existe para el
intelecto, sino el intelecto para la vida, que debería vivirse sencilla,
leal y sinceramente de acuerdo con las propias aptitudes y principios,
cuando plantea como la más alta finalidad del hombre el que no
persiga fuerzas parciales, sino que encarne una unidad armoniosa, nos
hallamos en el mundo de Goethe, cuyos perfiles deben resplandecer
ante nosotros en esta hora solemne.
En nuestros días se ha caracterizado a veces a Goethe como aj re
presentante y hasta modelo de una época "burguesa" superada, que en
realidad ya no existe. En esto hay indudablemente algo de verdad, en
cuanto se debe caracterizar la situación moderna como una ruptura
radical con el pasado, después que la estructura de la población numé
ricamente multiplicada se ha transformado fundamentalmente por el
crecimiento de la clase trabajadora. Pero no es admisible juzgar
unilateralmente a la burguesía por sus apariencias de descomposición.
Dentro de la humanidad hay una inclinación sana hacia lo siempre
burgués que contiene un elemento positivo y moral, y que, tras de
eliminar lo que ha' perdido validez a lo largo de su evolución, acierta
a constituir la base de una vida activa ennoblecida mediante el tra
bajo intrínseco en el concepto goetheano.. El reproche de que Goethe
no habría mostrado comprensión por los problemas sociales, proble
mas que por cierto no alcanzaron en su época las proyecciones y la
agudeza actuales, se rebate de inmediato, si se echan de ver su preo
cupación y solicitud por todos los necesitados que cruzaron su camino.
Se le hace penoso, mientras trabaja en su drama "Ingenia", "permitir
que el rey Thoas hable como si en Apolda no sufriera hambre nin
gún calcetero". ¡No olvidemos tampoco las palabras plenas de amor
comprensivo que en una carta a Carlota von Stein dedica Goethe a
aquella clase social, que, denomina la baja, "es, en su convicción,
seguramente ante Dios la más alta"! En "Años de andanzas de
Wilhelm Meister", su novela de vejez, nos enteramos de que la pro
piedad sería tan sólo administración, y en última instancia, patri
monio común. Surge un modo de pensar llamado en nuestros tiempos
"espíritu de solidaridad". Un hombre nuevo, de actitud fraternal
mente social y capacidad práctica, debe reemplazar al que estuvo

— 13 —

�— 1—
OAnjsa anb je jBZBjdmaaj aqap 'Boij^Bjd peppedeo ^ pióos ajuaiu
-jBUJajBJj pnjijaB ap 'OAanu ajqraoq u[\ '^pEpiJEpijos ap njijjdsa,,
sodraaij sojjsanu ua opBuiBjj jBSuod ap opoui un aéang -unraoD oiuom
-iJIBd 'BiauBjsut bhhijti ua X 'nOTOBjjsiainipB ojob ubi bij^s pepaid
-ojd bj anb ap souiejajua son 'zafaA ap BjaAou ns '^j
ap sBzu^puB ap souy,, u^ ¡k^ijb sbui bj soiq a^uB
'uopatAuoa n^ ua 'sa,, 'Bf^q bj Buiuiouap 'anb 'jBpos asBja BjjanbB
b aqjao^ Eaipap upjg uoa bjojjb^ b bjjb^ Bun na anb OAtsuajdmoa
jooib ap SBuajd SBjqsjsd sbj oaoduiB} somapiAjo o^j! ^ojajaojBD un
-uiu ajqmBq BJaiJjns ou Bpjody na is ouioa ajq^q SBoq^^ A^i ja anb
jiliuuad,, '4tBiuaijj,, BtuBjp ns na BfeqBaj BBjjuaiui 'osouad aaBq aj ag
•ouunBO ns uojeztua anb sopensaoau boj sopo} jod pnjpijos A uopsdna
-oaad ns j^a ap usq^a as ts 'o^Bipaiuui ap ajeqaj ^s 'sajBnjoB Bzapn^B
bj A sauopoaÁojd sb^ Baoda ns ua oojbzub^jb ou ojjaia jod anb SBm
-ajqojd 4sa¡Bpos SBiuaprjojd soj jod uoisuajdinoo opBajsoni ejjq^q ou
anb ap aqooadaj j^j **ouBaqiao^ ojdaouoo ^a ua oaasuij^uí oÍBq
ja aiuBipam BpiDajqouua baijob BpiA enn ap as^q b^ Jinuisuoo b
^ionjoAa ns ap o^jbj oj b zapijBA optpjad Bq anb oj jBuimija
ap sbj) 'anb Á 'jbjoui á OAijisod ojuauíaja un auapuoo anb sanSanq
ajdmais oj Bp^q bubs uop^uijoni o un ^sq pBpiuBuinq bj ap oxinaQ
•U9pisoduioosap ap SBpuaiJBdB sns aod BisanSanq b^ b ajuauíjeja^ejiun
jBáznf ajqísiuips sa ou ojaj •BJopBÍBqBXi asBja bj ap ojuaimpaao
ja jod aiuain^Bjuaraepunj opBuuojsuBjj Bq as upBaijdn^nni ajuaniBotj
•auinu u9pBjqod bj ap Bjnjanjisa bj anb sandsap 'opssBd ja uoa
BjnjdnJ Bun ouioo Biuapora uop^njis bj jBzua^3BJB3 aqap as
ua 'pepA ap ojb a^uamajqBpnpur Áni\ ojsa u^ -ajsixa ou bá
ua anb 'BpBJadns ítBsan8inqM Booda con ap ojapoui BjsBq Á
-aj JB omoa ^qjao^ b sa^aA b opBzjjai^BJBO sq as SBjp sojjsanu u^
'auuiajos Bjoq B^sa ua sojjosou bjub
laoapue^dsaj uaqap sajijjad so^na 'aqjao^j ap opunm ja ua somBjjBq
son 'bsotuouub pepiun Bun aiuBOua anb ouis 'sappa^d SBzjanj BÍuTSjad
ou anb ja aaquioq jap pBpijBuij bjjb sbui bj oiuod Baiu^jd opuBn^
'soidpnod A sapnjxjdB SEido-id sbj uod opjanDB ap ^^uaraBjaouts Á jb^j
'Bjjpuas asjiAiA Buaqap anb 'BptA bj BJBd oioapjuí ja ouis 'ojoajajuí
ja BJBd aisixa ou spiA bj anb opu^uuijB 'ojsa Bu^ndmi jassef) Á b3
-ajjQ opuBn^ -opunuí ja jBuiuiop ap ojund b Fjsa opBqjaoBxa otnsijBni
-aajajuí un 'ouo^b oj 'ooip^jara oj ap JBSnj ua 'pBpijtqnjoA bj Bosnq as
Boi}SB[d BpuBisuo^ bj ap JBÜnj ua 'sbiu á sbui Bjqainb as SBJopeiua;
-sns X sajuapsuo^ui sszjanj sns Á oÁ ja ajjua BAijanpojd uoioepj bj
'BpuapB^ap ua Bjsa BzajBjn^BU bj uo^ oatjui^sui o^ob^uod jg ¿Boiuoaj
bj ap ítosaj8ojd?? A sajBpos sauopoijj 'saDOjjB SBjjan^ jod orasijfqiu
ja Bissq BpBjoSB Bisa pBpijBjiA B^na A 'jouBdsa ja^oBje^ jb jajsso^
jod opjnqijjB 'ouipjn opquB janbB Jiisisqns aoaJBd m vA sajBno soj
BJBd 'Bjjai) bj ap sajopBjqod sajBnjoB soj ap oipaui ua oaa un JBjjad
-sap unB aq^ao-^) apan^? sspBAaja sbui A bbui SBjajsa ua asjBja^duioD
ap jouoq ja A oqaaaap ja soiq jbSjojo aqap Binbaja^ua bj b 'típBpju
-jaia ap ozoji un,, aqjao^) BJBd sa —Bpuajsixa bj ap oinainnjduma A
uopoajjad bj b ojsa A ^jBaj oj b ajqísod oj ba^jj opuoj ja ua anb oidp
•uud ja 'BiouaiJBdB bj ua baij^b uopBzij^ajjoinB bj 'sajajojsijy nnSas—

Binbajajua B^j \9^9tiiu ou nuqo ns va ao^uvuuad iiain¿)^t raqjao^
ap Boiojaq aj bj sa bjs^ "lt^-iqo ojuBna ua A 'oAijaB oj Bjqo anb oj
ajsixa ojos A 'jcjqo sa J9g,, :BUBaqjao^ BjjnpiqBs ap Binns t?un auapuo^
anb onjBqjiq jap ^sbjj i;un A^q A 'sBAJas^j sns ap jBsad b soueaqj
-aoS nos ounuiBu^j ap janS;j^[ A jasss^) A eáajjQ -aqjao-^) Bp^q ouiuie^
ja aiJBd ojaquB ^juefamas apsa^j 'SBUJaja A sa^qcjnmuí SB[pjjsa b uop
-BJídsB ej aiuauíBspajd oraijuj sbui oj na auaijuoa 'ajuamaiuaipjB ut;j
bhib jouBdsa ja anb Biauajsixa ap Bun^jB buijou iu Bj^aj b Bjafns ou
'Bsoqaijdi;o BjauBin Bjsa 'opoj uoa 'anb ap Bapi bj Bjsa ojsa ap stujap
A Biupua jod anb ojad 'BjaaauBAsap as opucna A ouioa ouemajuB ap
asjaqes ms 'BpBjosBUJO) bjo[j anb u^q^f ap Bdutod oiuo^ 'ajjanm bj b
oHirxojd A OAijsaj 'jojoapjnni 'zB^nj 'ozip^jqanb jbzb un oraoa BpiA bj
aiuais joiiBdsa ja anb o^aap sa aní&gt; aaip opusna uozbj auaij jajsso^
jjb^[ a^uauíBjn^as ojaj ^jojnoBjDadsa sa BpjA bj anb sapiAjo o^!,,
:aojapjB^) ap BpuajjaApe bj a^ij sauainb BJBd 'eoiuedsiq uoisiaouiso^
bj ap gajBjuamepunj soJísbj soj ib ap oj^uap uba^jj 'sajuaAo sriu ap bjj
-OjÍbut bj oiuoo 'anb sojjanbB sopoi b ojuojd oj jod Bjapuajdaos 'MBpiA
ns ap apiuiBJid,, bj oaijipa aqjao^ anb uoo p^paijas auuoua wj
•ttofBqBjj oqonuí opBjsoo Bq aj ajsa b uaiqtuBj^, :ja BJBd oopsjJajoBjBD
ajuyuíBpunjojd 'ojsapoui sbiu oaiá un uoa jop^jaduia jap BjqBjBd
B[ ofnpBjj as aijjao^) '^BJa ouiod opunuí ja sojja sbj^ jBÍap ou 'jbdij
-rpom 'asjBiujojsuej} 'jBnja^ BJBd 'jb^bj uppaaoo o pBjuiqoA BpBuois
-sdB Bun ap 'pnjiuajd ap jBjn^uis 'jBnSí uop un ajqos jod 'uBjaodsip,,
" '^jajB^ [nB^ uoo JBjq^q BJBd 'anbjod 4sajBiua2uoa ajuauíenniui uoaaio
-ouoooa ae 'boi^bui A ajqijsisajjt ezjanj ap '^BJop^aja sap^pijBUOSjad
so(j -uop^B ap ajqmoq ooBjuomap A jopejsinbuoa jap cuju^riaua jb
o^Bipauíui ap oijbs ouBinnq ajuaiuejnd oj ap p^pisuajuí vj ^auinioq
un bjio^,, :aqjao^) uoa jsuosjad BisiAajjua ns ua ajuauíBauejuodsa
jeiuBpxa jb uoajodB^j uaiqiuBj oijuis oj o^s^ •ajuauiBso[|iABJBUi ja ua
uojBjqijinba as opunuiBjun A opunm anbjod 'oj[b bbui opijuas ja ua
ajqmoq anj anb ajqmoq un 'uoraoq auiixBiu oraoq,, un : sbui une A opoj
anj oj aqjao^ 'Bj^ipEísa opnzuapuoa jap iu 'jBJjBaj JOiaaJip o^jadxa
jap iu 'a}JB jap JopBuojsiq oAijs^áns jap iu 'o^ijuo A Bjajsa opn^B jap
somajBdnao son o^[ ^^sajojoa soj ap Buoaj[,, bj A wSBjnBjd sbj ap siboj
-joinBjaj^[,, bj ap JojnB jb 'jBjixBuuajuí osanq jap jopuqnasap jb 'o^oj
-ojoajara jb 'oSojoaS jb 'Bisi^ojBjauíui jb 'osjaAiun ja BaJBqB anb 'bjsijbj
-njBU aqjao^) jb jnbB somaJB^ijsaAui o^¿ -ltznj ns b asopuatun bjiuijui
znj,, 'osonjadra; ajuajjoj un ajqos sui-oojb ja omo^ ouioaorjod ajuara
-a^uBjsuoa 'soub ap sajim soqanm BJBd osouimnj japod ap jopaasod
'ouiijui opiuojuoa ja Bjepanb o jad 'sbui une Bja^afaAua A oppafaAua
Bq ajaed bu^j -s^^adoda A sbj3aou sns 'sBmBjp sns 'jBSjaAiun BjnjBjajif
bj ap apuBjá BBra bj 'Baujj ns jaajaj A jaaj b souiejjoqxa 'sajuBAja^
'ajBadsa^jBqg 'ajuB^j 'ojauíojj ap sbj b sajnajBAinba 'aqjao^ ap SBjsaod
sbj ap eaijsBjd A BoijBraoipj ^zanbu bj jnbB jtqijasap ap z^a ng;
''opEinaraJo^B A opjnjjsap
ojjeq opunm ojjsanu sbhi une ejjBjosap A Buaoajqodma as sauopeip
-bjji ss^na uib A 'asjapjad uaqap sbuibí anb 'aqjao^ ap sajBjuam^punj
SBpuaiJadxa sbj SBJajjjanjj jaocq A soujBidojde ap pBptjiqtsod bj sa
oanjnj opoj BJBd jejnSasB somajanb A soraaoouooaj ^oq anb o'j -Bp

�antes. Ja rao le advierte a Wilhelm Meister: "Lo que importa es un
hombre que entienda algo íntegramente y lo realice a la perfección.
Haz de ti un órgano, y aguarda para saber qué puesto te reserva,
benévola, la humanidad dentro de la vida común". 1 trabajo y la
preocupación por otros le deparan al centenario Fausto su mayor
felicidad; muere con el presentimiento de la prosperidad por él
creada.
"¡Aspira siempre al Todo; y si tú mismo
no puedes convertirte en un Todo,
agrégate a un Todo para servirle!"
Sólo quien se siente responsable para con la comunidad puede
hablar de esta manera. En la poesía del "Diván", donde se dice que
la mayor dicha de los hijos de la tierra sería la personalidad, se
advierte más adelante que esto sería solamente verdad incompleta.
La verdad completa, en cambio, se llama entrega pródiga, afectuosa
incorporación a una sociedad. Pero Goethe pone sabiamente un límite
a tal desprendimiento. Profunda importancia tiene su reclamación
en los "Años de andanzas": "El hombre debe aferrarse firmemente
a toda índole de propiedad, debe formar de sí mismo el punto cen
tral desde el cual puede nacer el bien común, debe ser egoísta para
no Hegar a ser egotista, debe conservar para poder distribuir". O
como dice un verso goetheano: "El que quiere lo grande que con
centre sus fuerzas". Ya Montaigne se quejó de que sus contemporáneos
no toleraban que uno tratara de pertenecerse a sí mismo, y se enojaban
por ello. Un genio universal, con una misión universal orientada hacia
un futuro lejano, no debe perderse en un altruismo desmesurado,
debe, hasta cierto punto, "aislarse feliz del mundo" para engendrar
y dar a luz en la quietud aquel amor por la persona imaginaria que
representa su más alto y verdadero yo: el fruto lo recoge la comu
nidad humana. Vale aquí la audaz exclamación de Stefan George,
quien a menudo ha rendido homenaje en su obra a los manes de
Goethe: "El más grande bienhechor de la humanidad es aquel que
perfecciona su propia belleza en milagro". De labios de su compañero
de estudios Stilling sabemos cómo era el amor humano del joven
Goethe: "El corazón de Goethe, que muy pocos conocían, era tan
grande como su intelecto, que muchos conocían". "La suma del hom
bre es infinitamente buena", así reza el juicio de Knebel sobre el
Goethe de treinta años. Y sobre el Goethe más maduro se expresa
la autoridad de Schiller: "Si como hombre no tuviera más valor que
todos los que he tratado, admiraría su genio desde lejos. Debo decir,
por cierto, que en los seis años de nuestra convivencia no me ha
desilusionado su carácter ni por un instante. Tiene en su naturaleza
una elevada veracidad y probidad, y la seriedad más grande para lo
recto y lo bueno". Quien acierta a cantar una canción augusta de la
humanidad, a quien le brota el verso:

debe, aunque de vez en cuando se equivoque y peque, cultivar en su
propio interior la dignidad, el amor y la bondad que exhala su obra.
Hasta el escéptico Heine se convenció de ello: "La correspondencia
entre la personalidad y el genio, que reclamamos de los hombres
extraordinarios, la encontramos íntegra en Goethe".
Así como las altas cumbres suelen estar veladas por nubes, así
los espíritus excelsos se hallan rodeados de incomprensiones. Los com
patriotas de Goethe lo han acusado de poco patriota. Este reproche
sería justificado, si, como sucede a menudo —no sólo en Alemania—
se equipara el patriotismo al nacionalismo. Hoy el orbe entero le
agradece a Goethe por haber subido a una atalaya en la cual "se está
en cierto modo por encima de las naciones, y se sienten una felicidad
y una desgracia del pueblo vecino como si le hubiese ocurrido al
propio", y por no haber sido jamás indiferente a la idea de la liber
tad, tanto física como psíquica. Y por haber exclamado: "Soy ciu
dadano del mundo, soy ciudadano de Weimar", deberían agradecerle
en primer lugar sus compatriotas residentes en Alemania y en el
extranjero, a quienes su espíritu universal procuró en todas partes
aquella admiración y reconocimiento que un nacionalismo y milita
rismo ciegamente rabiosos amenazaban destruir reiteradamente. La
pacífica expansión goetheana ha sobrevivido a la brutal del nacional
socialismo, y los nacionalistas extremos de todos los continentes
harían bien en dejarse aleccionar por Goethe: "Donde nos formamos
está nuestra patria", "Donde somos- útiles está nuestra patria". La
primacía de lo cultural sobre lo político era para Goethe un manda
miento tan evidente como la no intervención en la esfera política
por parte del hombre verdaderamente artista creador. No se descon
certaba por ningún crítico, al llevar a cabo su misión dedicada a
toda la humanidad, sin que la quebrantaran los "acontecimientos
temporales". Dice de la poesía política que sólo debería ser contem
plada como producto de una determinada circunstancia, que, por
cierto, será transitoria, y le quitará en consecuencia al poema el
valor que hubiere extraído del objeto. Pocos días antes de su muerte
le expresó a Eckermann lo siguiente sobre el tema Política y Poesía:
"Cuidémonos de decir con nuestros literatos más nuevos que la polí
tica sería la poesía o un objeto apto para los poetas. No bien un
poeta quiere obrar políticamente, tiene que entregarse a algún par
tido, y no bien hace esto, está perdido como poeta; tiene que despe
dirse de su espíritu libre, de su orientación imparcial, y encasque
tarse hasta las orejas el gorro de la estupidez y el odio ciego. El
poeta amará a su patria como hombre y ciudadano, pero la patria
de sus fuerzas poéticas y de su actuación política es lo bueno, noble
y bello, que no está ligado a ninguna provincia ni país determi
nados".

"Todos los defectos humanos
los expía una humanidad pura"

Quien así pensaba, quien consideraba la poesía como "un patri
monio común de la humanidad", era el innato propulsor de una
literatura universal: "Me complazco en estudiar naciones extrañas,
y aconsejo a todos hacer otro tanto. La literatura nacional no signi
fica ahora gran cosa; ha llegado la época de la literatura universal

— 14 —

— 15 —

�— si —
BjnjBjajij bj ap Booda bj op^Sajj Bq ^bsoo ubj BJoqB boij
-iuSis ou JBuopBU BjnjBJajrj B^ "ojub^ ojio jaoBq sopoj b ofasuoos X
'8EUBjjxa sauopsu jeipn^sa na oazBjdraoa aj\[,, :jBSjaAiun BjniBjaiij
Bun ap josjndojd ojbuui ja Bja '4tpBpiuBmnq bj ap uninoo oiuoin
nn,, omoo Bisaod bj BqBJapisuoa uamb 'Bqssuad isb uain)
-inuaiap si^d in BpuiAOjd sun^uiu b opsSij Bisa ou anb 'ojjaq X
ajqou 'ouanq oj sa Bot^ijod uopsruoB ns ap X SBonaod sBzjanj sns ap
Bij^sd bj ojad 'ouBpBpnp X ajqmoq omo^ BiJiBd ns b bjbuib bjooc!
j^ -oSap oipo ja X zapidnisa bj ap ojioS ja SBfajo sbj EjsBq asjB}
-anbsBouo X 'jBpjedun uopsinaiJO ns ap 'ajqij n^mdsa ns ap asjip
-adsap anb auau iBiaod omoa opipjad B^sa 'oisa ao^q uaiq on X 'opu
•jBd uti^jb b asjBSaj^ua anb auat; 'aiuameopjjod jBjqo ajamb Bjaod
un uaiq of^j 'SBiaod soj BJBd oi&lt;Ib otafqo un o Bisaod bj Bijas bou
-ijod bj anb soAanu sbui soiBjaiij soj^sanu uoo Jioap ap souomapm^,,
¡Bisao^ X Baujjo^ Btuaj ja ajqos ainam^is oj uuBm.io^og b osajdxa aj
aijanm ns ap sainB ssip sooo^ 'ojafqo jap opjBjjxa ajaiqnq anb
ja Bmaod jb Bpuanoasuoo ua BJBimb aj X 'bijoíisubj^ bj^s '&lt;
jod 'anb 'BpuBjsunojp EpBuinjjajop Bun ap oianpojd omoa
-ma^uoo jas Bijaqap ojos anb s^pijod Bisaod bj ap aoiQ '4^sajBj
so)uaimpaiuo3B,, soj uBjB^uBiqanb bj anb uis 'pepiuBmnq bj
b BpBOipap uoisitu ns oqso b jba3jj jb 'ootjjjo unüniu jod Bq
-uoasap as osj 'jopeaja b^si^jb a^uauíBJapBpjaA ajqmoq jap aiJBd jod
Bapijod Ejojsa bj ua uopuaAJa^ui on bj omoa ajuapiAO ubi oiuoiui
-BpuBm nn aqiao^ Bjsd bj^ oaujjod oj ajqos jsjnijna oj ap BiOBuiud
^q "^bijibcí Bjjsanu Bisa sajun -somos apuoQ,, 't4BijjBd BJ^sanu Bjsa
8OHIBUI.IOJ son apuoQ,, :aqiao^) jod jBnopaajB asjsfap ua uaiq n^ijeq
sajuaunuoo soj sopo} ap eomaJixa SBjsi^uopBu soj X 'omsijepos
-jbuoiobu jap jB^njq bj b opiAiAajqos Bq BUBaqjaoS uoisuedxa BoijjOBd
Bq 'aiuaniBpeja^pj ainajsap uBqBZBuamB sosoiobj a^uame^ap ouisij
-biijiui X omsijBuopBu un anb oiuaimponoaaj X uoioB^impe BjpnbB
saiJBd sepo) ua ojnoojd jBsjaAinn niíjjdsa ns sauamb b 'oja(uBJixa
ja ua X BiuBtuajy ua sajuapisaj SBioiJisdmoa sns jbSiij jamijd ua
ajjaaapBj^B UBjjaqap '4tJBmp^ ap ouepepnp Xos 'opunm jap ouspBp
-np Xog,, :opBurej3xa jaq^q Jod j^ 'Bainbisd omoa Baisij ojubi 'pBj
-jaqij bj ap Bapi bj b aiuajajipu? SBmBÍ opis joq^q on jod X '44oidojd
jb opijjnao asaiqnq aj is omoa oupaA ojqand jap BpBj^sap Bun X
psppijaj Bun uainais as X 'sauopBU sbj ap Bmpna Jod opom oijap ua
B^sa as,, jBna bj ua bXbjb^b eun b opiqns jaqBq jod aqia&lt;M) b aaapBjSB
aj ojajua aqjo ja Xojj; -omsijBuopBn |b omsuoij)Bd ja BjBdmba as
—BiuBmajy ua ojos ou— opnuam b apaans oiuoo 'is 'opBoijijsnf Wuas
aqaojdaj ais^ -BiouiEd oood ap op^snoB ueq oj aqiao^ ap BjotJíBd
-moa soq 'sauoisnajduioaui ap sop^apoj uBjj^q as sosjaaxa snjijjdsa soj
isb 'saqnu jod s^pBjaA jsisa najans sajqmna sb^jb sbj omoa jsy
•44aqjao^ ua Bj^aiui somBJiuoaua bj 'soiJBuipjOBj^xa
sajqmoq soj ap souremBjaaj anb 'otua^ ja X pBpijBuosjad bj aajua
Bpuapuodsajjoa Bq,, :ojja ap opuaAuoa as aupjjj oapdaasa ja bjsbjj
•Bjqo ns Bj^qxa anb pBpuoq bj X jouib ja 'p^piu^ip bj jooa^ut oidojd
ns ua JBAi^no 'anbad X anboAinba as opuBno ua zaA ap atibuna 'aqap

— ti —
tívjnd pnpiitmunt[ mtn mdxa soj
souvwnq soj^a{3p soj
:O9J3A p Bjojq a\ uamb b
b^ ap EisnSnB uoiouB^ buii jbjubd b BiJapB uam^) *((onanq o\ A
o[ BJBd apuBjS sbui pepauas B[ X 'pBptqoad X pBppBiaA BpBAap Bun
Bza^jnjBu ns ua auaij^ 'aiUBisni nn jod in Jaj^BJB^ ns opBuoistqísap
B^ ain ou BiouaAiAuoo BJisanu ap sohb sps so[ na anb 'ojjap jod
'jpap oqaQ *sofa{ apsap oiuaS ns BjJBJimpB 'opB^Bxi aq anb so^ sopo)
anb jo[Ba SEin BaaiAiij ou ajqmoq ouioo ig^? :j9jjti{og ap pBpiaojnB b[
Bsajdxa as ojnpBm sbui aqiao^ p ajqos j^ -soub Biupjj ap
p ajqos pqau^] ap opmf p szaj isb '^Buanq amamBiiuijut sa
-moq pp Biuns B^,, *((UBpouoa soqomu anb 'o^oajajuí ns ouioo
ub^ Bja 'uBjaouoo oood Xnm anb 'aqiao^) ap uozbjod \r&gt;í ,,
uoaoI" pp ouBinnq jouib p Bja ouioo somaqBS Sui[[t}g soiprusa ap
ojaiiEdiuoo ns ap soiqej sq •ítooSB[iui ua szajpq Bidojd ns Buopoajjad
anb pnbB sa pepiuBmnq b[ ap joqoaquaiq apu^j^ sbui ^g,, :aqiao^
ap souBia soj b Bjqo ns ua afBuauioq opipuaj Bq opnuaui b uamb
'aS^oaf) uvfajg ap u^pBuiBpxa z^pns b¡ inbB 3[b^ -BUBuinq pspin
-niuoo Ef aüooaj o[ ojiijj p :oX oaopBpaoA X o^jb sbui ns B^uasajdaj
anb btjbuiSbiui Buosjad bj jod jouib janbB pn^amb B[ ua znj b j^p X
jBjpua^ua BJB¿ Kopunui pp zipj asjBjsiB,, 'ojund o^aap Bissq 'aqap
'opEJnsauísop omsinJijB un ua asjapjad aqap ou 'ousfaj ojn^nj un
Bpeq spEjuaiJO jBgjaAiun u^isiui sun uoo 'jBSJaAiun oiuaS uq -ojp jod
UBqBfoua as X 'otnsiin is b asaaoauajjad ap bjbjbjj oun anb uBqBJo^oj ou
soauBJodinaiuo^ sns anb ap ^fanb as auSjBjuoj^ bj^ *tt8BZJanj sns ajjuao
-uoo anb apusjS o¡ ajamb anb j^,, :ouBoqiao^ osaaA un aoip ouioo
q '^Jinqij}sip japod BJBd JBAjasuoa aqap 'BjsijoSa jas b jBáa^ ou
BJed Bjsio^a jas aqap 'unuioo uaiq p j^obu apand pna p apsap jbji
-uao ojund p omsiin is ap jbuijoj aqap 'pspaidojd ap ajopui Bpoj b
aiuauíoumj 9Sjbjjojb aqap ajqmoq [g,, :wsBznpuB ap souy,, soj ua
ns auau spu^ijoduri Bpunjojj 'oiuaimipuajdsap je} b
un ajuauíBiqBS ouod aqioo^) oxa¿ 'pBpapos Bun b uopBJodjoaui
BeotuoajB 'B^ip9-id BSajjua Binejj as 'oiquiBO ua 'Bja^duioo pepjaA B^
•Bjojduiooui p^pjoA ajuauíB^os Bijas ojsa anb ainsjapB sbui aiJaiAp^
as 'pBpijeuosjad bj Búas bjjoij bj ap sofiq soj ap ^qoíp joXbui bj
anb aoip as apuop 'mubaiqm jap Bisaod bj u^ 'Bjauem Bjsa ap
apand pepinrimoa bj uoo BJBd ajqesuodsaj ajuais as namb oj9g
í(¡9jumjas ojod opo^ un o ajoSfj8v
'opoj^ un ua ain%jaa.uo^ sapand ou
outsiw tij ts ^ íopoj^ yo auduiats

ja jod pepuadsojd bj ap ojuaiinnuasaad ja uoo ajanm ^peppijaj
joXbui ns ojsnB^ oiJBua^uao jb u^jedap aj sojio jod uopednaoajd
bj X oÍBqej) jg[ *((unmo3 BpiA bj ap ojjuap pBpiuBuinq bj 'BjoAauaq
'BAjasaj ai ojsand anb Jaqes BJBd BpjBiü^^ X 'oubSjo un 11 ap zbjj
•uopoojjad bj b aaij^aj oj X aiuauíBj^aiui oSjb Bpua^ua anb ajqmoq
un sa B)jodmi anb o^,, :aajspj\[ uqaq^i,^ b aiJaiApe aj onjBf -sojub

�y todos debemos contribuir a fomentar esa época". Todos los pueblos
deberían cultivar con noble emulación el intercambio espiritual, y
cuidar cada cual su idiosincrasia, para producir un tono caracterís
tico y puro en el conjunto orquestal de la humanidad. Si alguna vez
fuera posible crear una alianza ultranacional sustentada no por la
economía sino por el espíritu, entonces se celebraría en Goethe a uno
de sus fundadores.
Hoy, a doscientos años del nacimiento de Goethe, parecemos más
alejados que nunca de la esperanza en un reino de credo humanístico
que abarque todo el globo. Ni la imaginación de un Goethe habría
podido figurarse jamás el infierno que se ha preparado el hombre
civilizado en nuestros días, sensible ya no a lo orgánico sino a lo
mecánico, pero Goethe tuvo un presentimiento asombrosamente
exacto de la inminente desespiritualización y achatamiento del siglo
siguiente al suyo, al que llamaba el del tránsito, o, en su lengua de
ancianidad, el "velocífero". Este siglo se señalaría por el esfuerzo
unilateral, material, y se atrofiaría, en cambio, de valores personales.
La juventud sería arrastrada prematuramente al torbellino del dine
ro y la velocidad, hacia lo cual tenderían la admiración y el afán
de cada uno. En medio de todas las facilidades posibles de comunica
ción, tales como ferrocarriles y vapores —hoy se agrega el frío calor
metálico de los automóviles y aviones—, triunfaría la mediocridad,
y, provista de una cierta astucia, sentiría su superioridad sobre la
muchedumbre. En los "Años de andanzas" hay una frase llena de
aprensiones: "El recrudeciente régimen de las máquinas me tortura
y me atemoriza, se aproxima, rodando como una tormenta, lento,
lento; pero tomó una dirección tal, que llegará y chocará". La pers
picacia de Goethe previo además la vida de las grandes ciudades;
él, imbuido del aire de campo, bosque y jardín, fraternal amigo de
estrellas, árboles y aguas, habla de un "salvajismo de impertinente
vida ciudadana", de una "mescolanza de delitos refinados", de un
"pantano de egotismo". Los temores de Goethe se han verificado.
El hombre vulgar de nuestros días, huérfano de espíritu y alma, pro
nosticado a través de la misma preocupación por la sagacidad del
historiador Jacob Burckhardt como "terrible simplificateur", estará
en mejores condiciones para soportar el embate del exceso de hechos,
mientras son relegados a último plano aquellos nobles elementos que
todavía atienden a la pregunta de Schiller: "¿Es posible que el hom
bre esté destinado a faltarse a sí mismo frente a cualquier propósi
to?". Es como si Goethe hubiera mantenido en fantástica anticipación
un diálogo quimérico con el francés Antoine de Saint-Exupéry, igual
mente grande como aviador y escritor, desaparecido en la última

bre". Cuando Saint-Exupéry no esperaba que las cosas dieran sentido
a la vida, sino las relaciones invisibles que las unen, cuando quería
leer a través de las cosas para reconocer su verdadera esencia, Goethe
le habría alargado la mano a este correligionario, él, que poseía como
nadie el don del cual dice Multatuli: "El convertir su sentir en pensar,
y extraer entendimiento de la fuente del corazón".
Nos parece que una conversación, presentida por nuestra fanta
sía, entre Goethe y Saint-Exupéry como representante inspirado de
nuestra generación revelara má&amp; que nada que el hoy homenajeado
"no se ha marchitado con su época". "Todavía nos importa él", dice
Hermann Hesse, premio Nobel de 1946, "todavía es profundamente
actual, pues nos pone frente al gran interrogante del Hoy". La esen
cia de la filosofía de Bergson, ¿no está contenida ya en la exteriorización del Goethe octogenario de que el entendimiento (intuición)
"con su tendencia hacia lo divino, tendría que ver con lo naciente,
con lo vivo, (en cambio) el intelecto con lo nacido, con lo entume
cido para utilizarlo?". Jamás se ha trazado con mayor claridad el
deslinde entre la fría esfera del pensamiento conceptual y tenden
cioso, y el reino anímico y afectivo de la fantasía creadora: "Sólo
lo que es fructífero es verdadero". ¿Quién en nuestra época carco
mida por escepticismos, semejantes en más de un aspecto a aquella
otra del "iluminismo", caracterizada por Goethe como "época nula
y acuosa", no busca la vivencia existencial? Mientras el existencialismo de cuño moderno, originado en el agotamiento y la desorien
tación de nuestro siglo, contempla la vida como un existir hacia la
muerte, como un existir temporalmente finito que conduce al espacio
vacío de la nada, el existencialismo de Goethe obra, a 200 años de
su nacimiento, más positivo que nunca, libre por igual del pesimismo
mortal y del superficial optimismo. La apasionada seriedad con que
Goethe toma la existencia personal, su convencimiento de que el
hombre "debería perfeccionar en una unidad definida todas las ma
nifestaciones de la naturaleza humana, sensualidad y entendimiento,
imaginación e intelecto, fuera la que fuera entre aquellas cualidades

guerra mundial, quien en 1943 escribió lo siguiente: "Estoy triste
por una generación vacía de toda sustancia humana... Odio mi épo
ca con todas mis fuerzas. El hombre se muere de sed en ella... Hay
un solo problema, uno único, en nombre de la humanidad: devolver
al hombre una trascendencia espiritual, una inquietud espiritual...
Hay un solo problema, uno único: redescubrir que existe una vida
en el espíritu, más alta que la vida racional, única que colma al hom-

la preponderante, su concepción de la vida como un arte, como una
misión creadora, cuya finalidad es la continua amalgama de la viven
cia subjetiva y el reconocimiento objetivo, proporcionan al hombre
desarraigado la coherencia con la realidad "real", y lo devuelven de
la autoalienación a la autoconciencia. Qué estímulo da la promesa
siguiente a quien percibe dentro de sí la voluntad de formar su per
sonalidad: "El hombre será capaz de toda clase de cosas por el uso
adecuado de fuerzas parciales, será capaz de lo extraordinario por
reunión de mayor cantidad de facultades; pero lo único, lo totalmen
te inesperado, lo produce sólo si en él se aunan equilibradamente
todas las cualidades". Este decir que sí a sí mismo y al Más Acá bajo
la consigna de "acuérdate de vivir", esta realización terrena de una
armonía de la vida, resulta de una admirable confianza en nuestros
sentidos intactos. "No debemos desechar lo sensorial inmediatamente
perceptible, porque si no viajamos sin lastre". Pero junto a esto se
nos presenta la profunda sabiduría: "Jamás comprende el hombre

— 16 —

— 17 —

�— ¿T —
ajqinoq ja apuajduioa BBiuBf,, tBjjnpiq^s Bpunjojd bj Bjuasajd son
^s oisa b o^imf OJaj -ttaji8Bj uis souibíbia ou is anbjod 'sjqndaajad
aiuauíBjBipauiui jBuosuas o\ jBqaasap souiaqap ojyj,, •sojaBjuí sop^uas
soJisanu ua BzuBijuoa ajqBJiuipB Bun ap Bijnsaj '^piA bj ap bjuouijb
Bun ap BU3JJ3) uopBzijBaj B^sa 'mjiaia sp ajBpaanaB,, ap Bu^isuoa bj
ofBq Boy 8Bp^[ jb A ouisita is b ts anb jpap ajeg ^sapBpijBna sbj sspo]
aiuaiuBpBjqijmba ubutib as ja ua ts o^os aanpojd oj 'opBjadsaut 3^
-uaui[B}o; oj 'ooiun oj ojad ísap^jjnaBj ap peppuB^ joa'bui ap uotunaj
jod oiJBuipjoBjjxa oj ap zsd^a Bjas 'sajepjBd sszjanj ap opBnaap^
O8ti ^a jod BBsoa ap asBja Bpoj ap zBd^o bjss ajquioq jg,, :pBptjBuos
-jad ns jbuijoj ap p^iunjoA B{ js ap oj^uap aqpjad namb B a^uam^is
Bsamojd bj Bp ojnuijjea an) •Bpuaiouoaoum B{ b uopBuaijBojnB bj
ap uaAjanAap oj A 'kJbm,, p^ptjBaJ bj uoa Biauajaqoa bj opBSiBJUBsap
aaqinoq ^b uBuopjodojd 'oAijafqo ojuaiuipouooaj \a Á BAijafqne bio
-U3AIA B[ ap BUIBÍá^BUlB BnupUO3 B^ 83 pBpiJBUIJ BÁn 'BJOpB3J3 UOtSim
Bun otaoa 'a^aB nn ouiod BpiA ^\ ap uopdaDuo^ ns 'ajuBjapuodajd B[
eapBpijBna SBj^nbB ai^aa BJanj anb bj Bjanj 'oi^a^aiui a uoiobuijíbiui
'o^uoiuiipuajua Á pBpi[Btisnas 'BUBtnnq Bzap^jnjBu b^ ap sauopBjs^jín
-Bni 8B^ SBpoi Bpiuxjap pBpian can ua JBuoioaajjad Bjaaqap5&gt; ajqiuoq
p anb ap ojuaixnpaaAuoa ns '^uosaad Biouajsixa B^ buio^ aqiao-^)
anb uoo pspaijas Bp^uoisBdB B^ -orasiiniido [BiDijaadns pp jC ^ijotn
omsimisad pp ^n^í jod ajqif '^aunu anb OAijisod bbui 'ojuatunpen ns
ap 8oub 00^ B 'B^(lo ailíaof) 3P orasipjpuajsixa p '^pBU bj ap oj^fa
oxoBdsa \v, aonpaoD anb ojmij ajuanip^jodiuai Jijsixa un ouioo 'a^anui
B[ BiDBq j^sixa un ouiod BpiA tb\ B[duia;aoD 'o^^is ojjsanu ap notDBj
-uaijosap B^ Á ojuainiBioSB p ua opBuiguo 'ouaapoui oun;&gt; ap ouist^
•Bpuajsixa p SBJjuaij^; ¿joiouajsjxa viouaatci v\ easnq on 'ttBsonoB A
B^nu Booda,, oraoo aqiao^) jod BpBzijajDBJBa 'Moxn8iuiran^in pp bj^o
B[pnbe b oj^adss un ap sbui ua sajUBfamas 'somstopdaosa jod Bpiiu
-O0JB^ Booda Bjjsanu ua uain^)? "^ojapBpjaA sa ojajijonjj sa anb o^
I9Sm ^^jopBaaa bjsbjub| b^ ap OAiiaajB A odiuhub ouiaj p A 'osoia
-uapua^ A [Bn}daouoa o^uaiinBSuad pp Bjajsa bijj bj aaina apmjsap
p pBpiJBp jo^bui uoa opBZBj) Bq as SBiuBf •íí¿o\ivzi\iin BJBd opp
-aiun^ua o^ uoa 'opiOBU o\ uoa ojoap^ut p (otquiBD ua) 'oaia o\ uoa
'ajuapsu o^ uoa j^a anb Bjjpuai 'ouiAip o^ BiDBq Biauapua; ns uoa,,
(uoiap^uí) o^uauuipuajua p anb ap ou^uaSojao aqjao^) pp uoia^z
-ijoijajxa b^ ua bjÍ Bpiua^uoa Bjsa ou? 'uos^jag ap btjosojij bj; ap Bia
-uasa vj 'w^ojj jap ajusSo^jajut ubj jb a^uajj auod sou sand 'pnjaB
ajuam^punjoad sa BiABpoj,, '9f^6T aP IatloM ou^-i&lt;I 'assajj uuBtnjíajj
aaip 'tja Bjaodiui sou BiABpo^,, -^Booda ns uoa opB^iqoJBUi Bq as ou,,
op^aÍBuamoq Xoq p anb BpBu anb -sbui BJBpAaa uoiaBjaua^ Bjjsanu
ap opeiídsui aiusiuasaadaj ouioa ijadnxg-^uiBg A aqjao-^) ajjua 'bis
Bjjsanu jod Bpuuasajd 'uoiaBSjaAUoa eun anb aaaJBd so^[
•uuozbjod pp ajuanj bj ap oiuaiuiipuaiua jaBjjxa A
us Jijuas ns jpjaAUoa j^,, : ijnjBjjnpy[ aaip jsno jap uop ja arpBU
oraoa ejasod anb 'ja 'oiJBuoiSijaaJoa ajsa b oubiu bj opB.iBjB BjjqBq aj
aq^ao^) 'Biauasa Bjap^pjaA ns jaaouooai BJBd SBSoa sbj ap s^abj^ b jaaj
Biaanb opuBna 'uaun sbj anb eajqísiAUi sauopBjaj sbj onts 'BpiA bj b
opuuas uBJaip e^soa sbj anb BqBjadsa ou jíaadnx^-iuiBg opuan^ *14ajq

— 91 —
-moq jb Buqoa anb Boiun 'jcuopBJ piA bj anb bjjb sbui 'njuídsa ja ua
BpiA Bun a^sixa anb jpqnasapaj :oDiun oun 'BUiajqojd ojos un jCbjj
•••jBnjwídsa pnjainbui eun 'jBnjuídsa BiauapuaasBJi ^un ajqmoq jb
jaAjoAap :pBpmBuinq bj ap ajquiou ua 'oaiun oun 'BUiajqojd ojos un
jCbjj • • "Bjja ua pas ap ajan ni as ajqtnoq j^ 'SBzjanj siui sspo) uoa Ba
-oda ira oipQ • • • BUEiimq Bi^uBjsns Bpoj ap bi^ba uopBjauaá Bun jod
ajsiai JÍojs^,, :aínam8is oj oiquasa g^,o^ ua namb 'jBipunni cuaná
Binijjn bj ua opiaajBdssap 'aojijasa A jopBiAB onioa apuBj3 ajuaux
-jBnSx 'Ájadnx^-iuiv ap auiofuy sa^uBjj ja uoa oauaminb oSojBip un
uopBdppuB boiisb^ubj ua opiuajuBui Bjaiqnq aqjao^) xs omoa s^ *tt¿oi
-isodojd jambjBna b ajuajj omsun ib b asjBjjBj b opeuijsap ajsa ajq
-moq ja anb ajqísod s^?,, ;jajjiqog ap B^unSaad bj b uapuatjB BiABpoi
anb sojuaraap sajqou sojjanbB ouBjd omnjn b sops^ajaj uos seiiuaiui
'soqaaq ap osaaxa jap ajBqtna ja jBjJodos BJBd sauoioipuoa saaofam ua
BjBjsa 'uJn3jB0ijijdnii8 ajqiüaj,, omoa jpjBq^pjmg qooBf JopBiJo^siq
jap pBpiaBÜBg bj jod uopsdnaoajd buisiui bj ap saABj} b opBoijsou
-OJd 'buijb A n^ujdsa ap ouBjjanq 'SBip sojjsanu ap j^gjnA aaquioq jg
•opB^ijijaA UBq as aqjao^ ap sajorna} so^ -4touisi;oSa ap ouBjuBd,,
un ap 'ttsopBuipj[ so^ijap ap BzuBjoasam,, Bun ap 'KBUBpBpnp BpiA
ajuauíuadmi ap omsifBAjBS,, un ap Bjqsq 'sBnS^ A sajoqjB 'sBjjaajsa
ap oSiniB jBUJa^BJj 'ujpjBf A anbsoq 'odiuBa ap ajiB jap opinqun 'ja
ísapBpnio sapuBiS sbj sp piA bj sBinapB oiA3jd aqiao-^) ap BiaBaid
-sjad vj -^BJBaoqa A bjbS^jj anb 'jbi uopaajip Bun 9U10J ojad íojuaj
'ojuaj 'Bjuarajoj Bun onioa opu^poj 'BraixojdB as 'BzjjoniaiB ara A
Banjjoj am SBumbfiui sbj ap uamiáaj ajuapapnaaaj j^,, ¡sauoisuajdB
ap Buajj 38bjj Bun ^sq uSBzuBpuB ap eouy,, eoj ug •ajqnmpaqoniu
bj ajqos pBpuoijadns ns Buijuas 'BpnjsB Bjjap buti sp BjsiAOJd '^
'pBpiJooipaui bj BUBjunri^ '—sauoiAB A sajiAomoine soj ap oaijBjaní
jojb ojjj js BSajSc as ^oq— saiodBA A sajijjBaojjaj omoa sajBj 'uop
-Baiunuioa ap sajqisod sapBpiyiaBj sbj SBpo^ sp otpam ug -oun Bp^a sp
ubjb ja A uopejimpB bj UBuapuaj jsna oj Bpsq 'pBpxaojaA bj A oj
-auip jsp ouijjsqjo) jb a;nauiBjniBraajd BpBjjSBjjB bjjbs pn^naAnf B'j
•sajBuosjad ssjojba ap 'oiqmBO ns 'bjjbijojjb as A 'jBijajBni 'jBJaíBjmn
ozjanjsa ja jod bijbjbuss ss ojSis ajsg -^ojajpojaA,, js 'p^piuBiouB
ap BnSuaj ns ua 'o 'ojisubjj jap ja BqBraBjj aní) jb 'o^ns jb ajuain^is
ojSis jap ojuaiuiB}BqoB A uppBzijBn^tJídsasap ajuauíiuui bj ap ojoBxa
a;uauiBsojqmosB oíuaimpuasajd un oAni aqiao^) o jad 'oatuBaara
oj b ouis ooiub^jo oj b ou vA ajqisuas '8Bip sojjsanu ua opBzijTAp
ajqmoq ja opBJBdajd Bq as anb oujaijuí ja sbuibí asjBjnSij opipod
Bjjqsq aqjao^ un sp uopBm^Bmi bj i^j -oqojá J3 opoj anbjBqB anb
ooijsjuBranq opaja ap oupj un ua ézuejadsa bj sp Baunu snb
sbui souiaaajBd 'sqjao^ ap oiuaimpBu jap soub sojuaiasop b '^
•sajopBpunj sns ap
oun b aqjao^ ua BtjBjqajaa as saauoiua 'njijjdsa ja jod ouis Btmouoaa
bj jod on BpBjuajsns jBuopBUBJijn bzubijb Bun JBaja sjqisod Bjanj
zaA BunSjB ig -pBpiuBmnq bj ap jBjsanbjo ojunfuoa ja ua ojnd A oaij
-BjjajDBjBa ouoj un jpnpojd BJBd 'BisBjauísoipi ns jBna Bp^a jBpina
A 'jBn^uídsa oiqiuBaja^uí ja uppBjnma ajqou uoa JBAijjna UBuaqap
sojqand soj sopoj^ *KBaoda Bsa JBjuauíoj b Jinqijjuoa somaqap sopo}.A

�cuan antropomórfico es". La idea genial e intuitiva de Goethe atra
viesa la existencialidad limitada del microcosmos humano; a pesar
de su participación del universo meramente condicionada, se siente
firme, casi como un consabidor de la Creación: debemos aproximar
nos al ser supremo igual en lo moral que en lo intelectual. La con
templación de una naturaleza continuamente productiva debe hacer
nos dignos de participar en su creación. De este modo se eleva,
glorifica y consagra infinitamente toda actualidad existencial; sí, un
único momento cumplido justifica la vida entera: "Existir es deber,
así fuera un instante". A esta convicción le es posible "fraccionar un
día en millones de partículas y transformarlo en una eternidad". Luego
de haber sido agotado lo excrutable hasta el "fenómeno primario",
es decir, hasta la forma básica, la más simple que abarque dentro de
sí todos los casos, subsista como secreto humildemente venerado lo
inexcrutable del universo y del individuo. Este nuestro mundo no
permanece silencioso para el bravo; quieras que no, es y seguirá siendo
el centro de la existencia, del cual parte toda vivencia. Goethe no bus
caba más que aquel mundo del cual él era miembro. También dudaba
—a diferencia de las doctrinas racionalistas y constructivas de Spinoza
y Leibniz— de que reposara en la posibilidad del conocimiento hu
mano un sistema metafísico de validez universal; lo mismo que Pascal,
Goethe tenía conciencia de que el uso supremo de la razón consistiría
en comprender sus barreras. Pero de lo que Goethe jamás dudó, lo
que siempre sintió y confesó frente a toda amada, frente a todo pro
ducto de la naturaleza y del arte, fue de la naturaleza divina de
nuestra existencia. El conflicto entre fe e incredulidad es para él el
tema esencial, único y profundo de la historia universal. Oigamos su
penetrante profesión de fe: "El poder de ennoblecer todo lo sensual
y de vivificar con la idea la materia más muerta, es la garantía más
hermosa de nuestro origen metafísico. El hombre, por mucho que le
atraiga la tierra con sus miles y miles de apariencias, no deja de
levantar su mirada escrutadora y anhelante hacia el cielo que se ex
tiende sobre él en espacios inconmensurables, porque dentro de sí
percibe honda y claramente que es un ciudadano de aquel reino espi
ritual. El creer en este reino no lo podemos desechar ni abandonar.
En este presentimiento está el secreto de la sempiterna aspiración a
una meta desconocida; es, por así decirlo, la palanca de nuestras in
vestigaciones y pensamientos. La moral es una eterna tentativa de paz
entre nuestras exigencias personales y las leyes de aquel reino invisi
ble". Si el septuagenario da en este punto una orientación metafísica
a la actividad y ética del hombre, el octogenario motiva^ la inmorta
lidad con aquella exigencia inaudita que contiene al Goethe entero:
"El convencimiento de nuestra perduración me nace del concepto" de
la actividad; pues, en cuanto actúo incansablemente hasta mi fin, la
naturaleza está obligada a otorgarme otra forma de existencia, si
la actual ya no puede soportar mi espíritu". Una beatitud, sin reite
rados trabajos, sin reiterados anhelos, no es concebible para Goethe.
A la obra capital de Goethe —"Fausto", aquel drama que sobre
pasó todas las fronteras nacionales, que pertenece a todos los pueblos,
18 —

aquel drama en el que no interesa el destino de un hombre cualquiera,
sino el destino del hombre— la impregna desde el primero hasta el
último verso un leitmotiv: el llamado a la acción. Dilthey sintetiza
esta idea fundamental: "El hombre está dispuesto para la acción, y
a él le son dadas las condiciones suficientes de un actuar efectiva
mente social, unificador, rendidor, aliado al infinito". El desenlace
del Fausto II nos enseña: una aspiración seria expía la culpa; actuar
mejor es un arrepentimiento expiatorio. El propio Goethe dio poco
antes de su muerte la siguiente clave para la salvación de Fausto:
"Una actividad progresivamente alta y pura hasta el fin, y allá arriba,
el amor eterno acudiendo en su ayuda". Como complemento de esto
nos sirven los versos siguientes:
"Pena y dicha encuentre paso adelante,
él, el insatisfecho a cada instante".
El hombre que tiende hacia arriba necesita el aguijón de la insa
tisfacción, necesita la objeción del tentador Mefistófeles; desde la
embriaguez del gozar, desde el letargo del relajarse, desde la alegría
del reconocer contemplativo, será instado una y otra vez al crear plas
mador. Goethe reclama actividad, actividad siempre renovada, pues
"nada es más miserable que el hombre cómodo que no trabaja". Pero
reparemos bien en una de las máximas de "Wilhelm Meister":
"El destino primero del hombre es ser activo, y todos los intervalos
que necesite para descansar debería emplearlos en alcanzar un reco
nocimiento nítido de los objetos externos, que le aliviara aún más
su actividad". Una fiebre de actividad en el sentido actual, que en
aras de la cosa material o el dinero se dedica al saqueo del "agro
del tiempo", no la hubiera consentido jamás Goethe, que continua
mente reclamaba el ocio para el activo, para poder contemplarse a sí
mismo en su actividad, y que formuló la frase lapidaria: "La actividad
incondicional, sea la que fuere, al final provoca la bancarrota". Cons
truir la pirámide de la vida con consciente autodisciplina y paciente
fidelidad, escalón por escalón, más y más alta y libre, es decir, darle
a la vida un significado por medio de constante evolución íntima y
perfeccionamiento, llevar adelante desde cada etapa sobrepasada en
incesante proceso de maduración, la conquista de lo fructífero y lo
esencial, ordenar aún más en el reducido círculo de vida las cosas
de tal manera que pareciéramos querer mejorar el orden del uni
verso: ésta es actividad de carácter goetheano. La vida es "el eterno
rodar de una piedra que siempre quiere ser levantada de nuevo", no
es un patrimonio sin peligros y sin atentados:
"Sí, me doy por entero a este designio,
es ésta la esencial sabiduría:
sólo merece vida y libertad
quien debe conquistarlas día a día".
Goethe nos alienta al riesgo: "En cuanto -confíes en ti sabrás
vivir", pero además nos exhorta a no querer aspirar más allá de las
— 19 —

�— 61 —
sbj ap bjjb sbui JBJídsB jajsnb ou b Bjjoqxa son SBiuapB o jad 'ujiaia
BBjqBS I^ US S3IJUO3- 0)116113 Ug,, :o3s3IJ JB B1U3IJB BOU SqiSO-^
VJP D "ÍP ^Dl-misinlnioo aqap uamb
pDuaqrj jí opta aoaj^ui ojos
...: munpiqos jm^uasa o¡ ojsa sa
'otuSisap ajsa d ojajua lod op avti 'tg,,
:sopB^uo;B uis A soj^hjad ais oiuounjjBd un a
ou 'tlOAanu ap BpB^uBAaj j^s ajamb ajdmais anb Bjpaid cun ap jBpoj
OUJC3J0 |3M 83 BpiA B^ "OUBSqjSoS JSJDBJBO Sp pBpiAIJDB 83 B}SS : OSJ3A
-iun jap uapjo ja jBJofam jsjanb somBjapaJBd snb bjsubiu jbj ap
sBsoa bbj ^pi^ 3p ojnojja oppnpsj js na sbut uub jsnapjo 'jBpussa
o\ A ojsjjianjj oj ap Bismbuoa bj 'uppBjnpBm ap osaaojd ajuBsaoui
lia BpBssdajqos ^dsia Bpe^ apsap aiuBjapB jbasjj 'oiuaiuiBuop^ajjad
A Braijni uopnjOAa ajuB^suoa ap otpaui jod opBOtjiuSis un BpiA bj b
a[JBp 'jpap 8a 'ajqi[ • bjjb bboi á sbih 'uo^^sa jod n^^BDsa 'p^pijapij
3^uapBd Á. BmjdpsipoinB ajuapsuoa uoa BpiA bj ap apioiBJid b^ jimj
-8no[) '^B^OMBauEq v\ BaoAOjd ^uij ^b '^janj anb B[ bss 'jvumoipuooui
pBpiAijaB B^,, :BiJBpidB^ asBJj Bf o[nuwoj 3nb A. 'pBpiAi^aB ns ua onisini
rs b aejBfdmaiuoa aapod bjb¿ 'oaijdb [a BJBd oído p BqBUiBpaj: ajuatn
-Bnuijuoa anb 'aqjaof) SBinBf oppuasuoa Bjaiqnq B^ oo 'Modinaii pp
ojSbot [ap oanbBS [B BDipap as oiauíp p o ^BijajBiu Bsoa b[ ap bbjb
na anb '[Bnios oppuas p ua pBpiAii^B ap aJqaij buj^ -^pEpiAijaB ns
sbui utib bibiai[b 3^ 3n¿ 'soujajxa soj^fqo so[ ap opijm ojuairapou
un jbzub^[b ua sojiBajdiua Bj^aqap JBSuBosap bjbíI ajisaaau anb
i 8O[ sopo; Á 'oaijdb jas sa ajqmoq pp ojainijd oupsap ^g,,
j^
pmí^,, 3P bbuiixbui sb^ ap un ua uaiqd
•44BÍBqBjj ou anb opotupa ajquioi| p anb ajqBjasiur sbut sa
Band 'BpBAouaj ajduiais pBpiAi^aB 'p^piAijaB BuiBpaj aqjao^) -j
-8B[d JB3J^ ^ Z3A bjjo Jí Bun opBjsui ^jas 'oAiiB[duiajno3 jaaouoaaj [ap
^ b^ apsap 'asjBfBpj pp oSJBjaj p apsap 'jbzoS pp
g
apsap í83pjojsij3j\[ JopBjuaj pp upiosfqo bj; Bjisaaou 'uoia
-bsui bj ap u^^in^B p Biisaa^u BqiJJB Bia^q apuaij 3nb sjqinoq
•ff9iuDj$ui opoa o oyoafspnsui ja '¡a
osod aj^uan^ua viptp A vu3d,,
:9ajuaniSis sosjaA soj u^ajis sou
ojs3 ap ojuaiua[duioa 00103 -tiBpnXB na us opuaipnos oujaja jouib p
'BqijjB B|[B A 'uij p BjBBq Bjnd A bj^b ajuauíBAisajáojd pBptAij^B buq,,
:ojsnBj ap u^pBA^BS bj BJBd aABp ajuainSis B[ ajaaniu ns ap aajuB
oaod oip aq^ao-^) oidojd j^ •oiJO^Bidxa ojuairaijuadajJB un sa jofain
jBniDB ísdjna bj Bjdxa Bijas uoiaBJídss Bun :Buasua sou ¡j ojsnB^ pp
aoB[uasap 1^ '^ojiuijui jb opsi^u 'jopipuaj 'jopsoijum 'jbioos ajuara
-BAijaaja jBn^aB un ap sajusioijns sauotaipuoo sb^ sspsp uos a^ ^3 b
A 'uoioaB bj BJBd ojsandsip B^sa ajquioq jg,, :jBiuauiBpunj sapi Bjsa
bzijojuis jCaqjjiQ -uppon nj v opotuvjj ja tAijoraiíaj un osjaA orai^jn
ja Bjsoq OJamiad ja apsap BuSajdmi bj —ajquioq jap ou^sap ja ouis
ajquioq un ap ouijsap ja ssajajuí ou snb js ua BuiBjp pnbB

— 8t —
'sojqand soj sopoj b aaauauad anb 'sajBuopBU sbjsiuojj bbj SBpo; o3Bd
-ajqos snb BuiBip janbs '^oisnB^,,— aqiao^ ap {BjidBa jqo bj y'
•aqjaof) BJBd djqiqaanoa sa ou 'sojaquB sopBJajiaj uis 'sofBqejj sopej
-ajpj uis 'pnjijBsq bhq -^niiJídsa ira jBjjodos apand ou vA jbjdb bj
18 'epnaiBixs ap Bnuoj bjjo auo^^jojo b Bps^ijqo Bjsa BzajBjnjBU
BI 'nU Ia1 SBq ajuaaiajqBSUBaui onjDB oju^no ns 'sand ípBp^vxjaB bj
ap o^daouoa jap s^bu ara uppBjnpjad Bjjsanu ap ojuainiianaAnoa j^,,
:oaajua ^qjao^ jb auauuoa snb ejipnBui Bpuaárxa BjjsnbB uoa pBpi'j'
-Bjjoraui bj BAijom otJBnaáojoo ja 'ajqraoq jap sopa A pBpiAii^B bj b
BDisijBjara u^pBiuaiJO eun ojund ajsa us Bp otJBuo^Bn}das p ic * 3jq
-iBiAui ouiaa janbB sp ss^aj sbj A sajBuosjad sepusSixa ssj^sanu aijua
zBd ap BAUBjuaj BUJaja ^un sa jbjoui wj -soía^iiuBsasd A sauopBSijsaA
-ui SBJi8anu ap BauBj^d bj 'ojjpap isb jod 's^ íBppouoosap Bjara Bun
b uopBJídsB BUJajiduias bj sp o^aaoas ja Bjsa ojuaituijuasaad ajsa u^
MBuopiíBqB ra jcqaasap souiapod oj oa oupj ajsa ua jaaaa jg -j^nju
-idsa oupj janbB ap ouspspnp un sa anb ajuaniBjej^ A Bpuoq aqpjad
is ap ojjuap anbjod 'sajqBjnsuamuoaui sopedsa ua ja ajqos apuan
-X3 as snb opp ja Bp^q ajusjaquB A BJopBjnjasa Bpejiui ns jbiubasj
sp fsp ou 'sBpuaijBde ap sajiui A sajiin sns uoa Bjjai) bj b^ibjjb
aj anb oqonra jod 'ajqraoq jg •ooisijBjain uaSiJO ojjsanu sp Bsoiujaq
SBín bi^ubjb^ bj ss 'BíJaniu sbui BiJajBiu bj Bpi bj uod je^ijiaia sp A
jBnsuae oj opoj j^aajqouua ap japod jg,, :aj ap uoisajojd ajnBjjsusd
ns soiub^iq -jBSjaAiun Eijojsiq bj ap opunjojd A oaiun 'jBpuasa Braaj
ja js BJBd ss pBpijnpajaui 3 aj ajjua ojaijjuoa jg -Bpusjsixs Bj^ssnu
sp buiajp BzajBjniBU bj sp snj 'sjjb jsp A BzajBjniBu ej sp ojanp
-ojd opo^ b sjusj^ 'BpBmB Bpoj b siusji osajuoa A oijuis sjdrasis snb
oj 'opnp SBra^f sqjao^) snb oj sp ojs^ 'sBJajJBq sns j'apuajdraoD ua
Bjjijsisuoa upzBj bj sp omajdns osn p anb sp Bpuspuoa biusj aq^so^)
'jBasB^ snb oiusiui oj ^jBSJSAiun zapijBA ap ooisjjBjaui suiaisis un oubui
-nq ojuaiuipouoa jap pcpijiqísod bj us BJBBodaj anb sp —zmqp^j A
BqBpnp usiqraBx ojqnisira bjs ja j^na jap opunuí janbB anb sbui Bqs
-snq ou aqiao^) -BpuaAiA Bpoi ajjsd jBna jap 'Bpuajsixs bj sp ójjuao js
opuais BJin^as A sa 'ou snb SBJsmb íoABjq js BJ¿d oscipuajis sasu^nuad
ou opunuí ojissnu a^sg 'onpiAipui jsp A osjdAiun jsp sjqBjnjaxsur
oj opBJ3U3A djusmapjiranq ojaaaas ouioa Bjsjsqns 'sosb soj sopo; js
ap ojjuap snbjBqB snb sjduiis sbui bj 'BDiSBq buijoj bj bjsbi[ 'jpap sa
'4toiJBrajjd ouauíousj,, js BjBBq ajqBjiuaxa oj opBjo^B opis jsq^q sp
oSan'j -^pBpiujajs Bun us ojjbuuojsubji A SBjnajjjBd sp esuojjim ns Bip
un JBuopoBjj,, sjqísod es sj uopaiAuoa b^ss y -^ajUBisni un BJanj isb
'jaqap ss j^sixg,^ :Bjaiua BpiA bj Boijpsnf opijdran^ ojusraora oai'un
Un '18 ÍJBI3UajSIX3 pBpiJBniDB Bpoj S1U3UIB1IUIJUI Bj^bBUO A BDIJUOjá
'BAsja as opoiu sjsa 3Q -uop^aj^ ns us jBdp^jsd sp eonStp sou
-j3DBq sqap BAijanpojd siuauíBnui^uoa BzsjBjnjBu Bun sp uopBjdms)
-uoa w] -jBnjasjaíui oj na snb jbjoui oj ua j^nSi omajdns jas jb sou
-JBunxojdB somaqap ^nop^aj^ bj ap jopiqBsuoa un ouioo isbd 'auuij
aiuais ss 'BpBuopipuoo ajuauíBaaui osjaAiun jap uopBdppjsd ns sp
JBsad b íouBiunq souisoaoaaiui jap BpBíiniíj pBpijBpua^sixa bj bssia
bjib ^qjs^) sp BApinjuí s jbius^ Bspi wj -Hgs ooijj^uiodojjuB ubiid

�líneas fortificadas de nuestro ser". "El hombre sólo es feliz cuando
su aspiración incondicional determina sus límites a sí misma". La
libertad es para Goethe ni más ni menos que "la posibilidad de reali
zar lo razonable, cualesquiera fueren las condiciones". Según esto,
propone sus planes:'"Yo sé lo que puedo y lo que no puedo, y sólo
quiero lo que puedo". Goethe también conoció y enseñó "el alto
sentido del renunciar" como potencia positiva; su vivir y crear eran
por igual una obra maestra de "fuerza no moderada, sino dominada".
Sin tenaces esfuerzos no pueden ser sujetados los corceles dispersos
del alma. Una obra de arte de vivir, plasmada, ingeniosa, como la
de Goethe, supone una lucha inexorable contra los demonios dentro
del propio pecho, un heroísmo de la autosuperación que, ante la pre
gunta del celoso guardián del paraíso:

, •.

"¿Te cuentas entre aquellos héroes?
Tu herida quiero ver,
la que me anuncia lo glorioso,
.y yo te admitiré". . ,

podría dar la siguiente intrépida respuesta:
. i •• .'•"No gastes cumplidos,
,sólo déjame entrar,
porque un h^mbre he sido;
es decir, que supe luchar".
Siempre nuevas fases, formas y tareas, una pubertad siempre
renovada en el camino de esta vida extraordinaria hacia la totalidad,
un continuo dar la bienvenida y despedirse: ¿Qué subsigue a todo
cambio? Precisamente la convicción de que toda fuerza creadora,
toda "fecundación más elevada" se alimenta del ritmo polar de cla
ridad y oscuridad, de atracción y repulsión, de inspirar y respirar:

desde el corazón, con la vivacidad y la inagotabilidad de su persona
lidad vigorosa, con inmarcesible juventud, nos habla hoy a quienes
estamos aquí reunidos en su honor el Goethe de doscientos años.
Miremos en torno el caos del mundo actual, el conflicto de inte
reses de los pueblos, de los partidos, de las clases. A la sombra de
la bomba atómica, en la baraúnda de las máquinas, en la coerción
de una "dinámica" exacerbada, espera desde afuera la torturada y
torturante humanidad una salvación colectiva. El individuo flota con
la disolución general; sin, destino propio, sin melodía propia, sin
concentración en lo esencial, sin formación íntima, ha olvidado el
cuádruple respeto que predica Goethe: respeto por aquello que está
por encima de nosotros, respeto por aquello que está por debajo de
nosotros, respeto por aquello que es igual a nosotros, pero al fin el
más alto e importante de los respetos: respeto a sí mismo. La gene
ración de Saint-Exupéry ya no es capaz de una visión conjunta, posi
tiva y fructífera de la vida, ya no concibe dentro del Yo y del mundo
lo infinito en lo finito, ya no lo perecedero como símbolo. Para esto
sólo hay una ayuda: elevar los ojos hacia un gran hombre como
Goethe y ponderar lo que su vida y su obra manifiestan. Uno de los
que conocían la fuerza curativa de Goethe, su magistral biógrafo
Friedrich Gundolf, nos dice: "Los grandes hombres son para cada
cual una responsabilidad, una exigencia y una medida, sí, son la
única medida que nos es concedida". Mientras la tierra esté poblada
de hombres no podrá extinguirse la llama de Goethe. Su obra seguirá
imponiéndose siempre a la admiración y al amor de los hombres, por
su pureza, su verdad y su bondad; los pueblos seguirán peregrinando
siempre hacia su templo, lleno de eterna belleza; y si desapareciera
con el género humano lo por él creado, seguiría obrando indestruc
tible, por sobre aquello que llamamos tiempo y espacio, el don divino
de su acción espiritual:
"La huella de sus días terrenales
no podrá perderse en eones"

"Y mientras en ti cumplido
no veas el "Muere y transfórmate",
serás en la oscura tierra
no más que un huésped borroso
que vaga entre las tinieblas".
El Goethe de 74 años, que sigue transitando de la vivencia a la
realización, de la creación a la vivencia, afirma como un. joven: "No
hay pasado cuyo retorno deberíamos anhelar, hay algo eternamente
nuevo que se forma de los elementos ampliados del pasado, y^ el
anhelo legítimo debe ser continuamente productivo para crear algo
nuevo y mejor". El Goethe de 81 años exclama: "Ah, ¿he llegado
a los ochenta años para pensar siempre en lo mismo? Más bien me
esfuerzo diariamente en pensar algo distinto, algo nuevo, para no
aburrir. Hemos de transformarnos continuamente, renovarnos, reju
venecernos para rio .enmohecemos". Juvenil flamea el espíritu, late
juvenil el corazón en estas palabras del anciano. Desde el espíritu.
— 20 —

— 21 —

�— \z —

— o^ —
•ujtjtdsa [a apsaQ 'ou^taue [ap SBjqBj^d s^jsa na uozujoa p ji
a^B[ 'mjjtjdsa p earaB[j jruaAnf '^souiaDaqouina- ou BJBd souja
-nfa^ 'soujBAouaJ 'ajuauíBnuijnoo soujbuijojsubjíj ap souiajj •jwanqB
ou BJcd 'OAanu oSjb 'ojutjsip o5íjb jBsuad na ajuauíBiJBip ozjanjsa
am uaiq se¡f^ ¿ouisiui o[ ua aidtuais JBSuad ejBd soub Bjuaqoo soj b
opBSa[j aq? 'qy,, :BuiB[axa soub ^g ap aqjao^) [^ •ttaofara A OAann
OjÍjb jBaja BJBd OAijanpojd aju^tnBnuijuoa j^s aqap oiuijr3aj ojaqus
p A 'opBSBd [ap sopej[duiB so^uamap so[ ap butjoj as anb OAanu
ajuauíBUjaia o¿jb Xsq 'jB[aquB soni'B jjaqap oujoj^j oAn^ opesed jbi[
M :n3Aof un omoa BiujrjB 'BianaAiA B[ b uoiaeaja b[ ap 'uopczi^Baj
B[ b BpuaAjA B[ ap opuB^jguBj} anSis anb 'soub f¿ ap aipao^ [g

sauoa ua asjapjad pjpod ou
smp sns ap Djjan^ oqn
:jBiijiJids3 uoro^B ns ap
oniAip uop p ^opBdsa A odiuau someuibjj anb ojpnbB ajqos jod 'a[qij
-anjjsapui opuejqo Buináas 'opsaja [a jod o[ oueuinq ojaua^ p uoa
BjapajsdBsap is ^ íszajjaq Biuaja ap oua[[ 'ojdraa^ ns Bia^q ajdinais
opuBuijSajad uiuináas sojqand so[ ípspuoq ns A pepjSA ns '^zajnd ns
jod 'sajqmoq so[ ap jome [e A uopejimpe B[ b ajduiais asopuaiuodiui
BJinSas Bjqo ng 'aqjao^ ap buibjj b[ asjin^uijxa Bjpod ou sajquioq ap
BpBjqod ajea Bjjau b[ sBjjuai^^ • .Bpipaauoa sa sou anb epipaui Boiun
B[ uos 'js 'Bpipaui eun A Bpuaüfrxa eun 'pBpi[iqB8uod9aj enn p^n^
epea Bied nos saaqiuoq sapuBjá eo^,^ :aaip son 'j[opunf) qoijpau^
ojej^^iq [BJisiiJEUi ns 'aqjao^) ap BAiiejna ezjanj B[ ubi.iouo^ anb
so[ ap ouf^ -uBjsai|iuBin Baqo ns A BpiA ns anb o[ jejapuod A aqjao^)
oiuo3 ajqiuoq ubj^ un Biosq sofo so[ jba3[0 ¡BpnÁB Bun ^eq o[os
ojs bjbj *o[oquiis oiuoa ojapa^ajad o[ ou bá 'ojiuij O[ ua o^iuijui o[
opunin pp A oj^ [ap OJ^uap aq^uo^ ou bá '^piA bj ap Bjajijonjj A bau
-isod 'Bjunfuoo uoisia Bun ap zedea sa ou vA JCaadnxg-juiBg ap uppeí
-auaS wj -ouistuí is e ojadsaj :so}adsaj so{ ap ajuBjaodiui a ojjb sbiu
p uij [B o Jad 'sojjosou b jBn^i sa anb O[[anbe jod ojadsaj 'sojjosou
ap ofeqap jod eisa anb o[[anbB jod ojadsaj 'sojjosou ap Biuioua jod
Bisa anb o^pnbe Jod ojadsaj :aqjao^^ saipajd anb ojadsaj a[dnjpBno
p opBpiA^o sq 'biuijuj uoiobiujoj uis '[Biauasa o[ ua uopBj^uaouoD
uis 'Bidojd Bipopui uis 'oidojd ouijsap' uis í p^jauaá nopnjosip bj
uoa bjo[j onpiAipui j^ -BAij^afOD uoi3bajb9 Bun pBpiuBumq ajuBjnjjoj
X BpBJnjJO} B[ ejanjB apsap BJadsa 'Bpsqjaaexa ^eaimeuip^, ^un ap
uopjao^ b[ ua 'SBumbew sbj ap epunBJBq B[ ua 'bouuojb Bquioq bj
ap Bjqinos bj y 'sasej^ sbj ap 'sopijJBd soj ap 'sojqand soj ap sasaj
-ajuí ap ojoijjuo^ -p 'jBiijaB opuniu pp sobo p oujoí ua soiuajij^
•souB 8O}uaiasojj ap aqjao^ p jouoq ns ua sopiunaj mbs soiuBjsa
sauainb b áo\\ Bjqeq sou 'jjnjuaAnf ajqísaajBuiui uoa 'BsoJoátA pBpij
-Buosjad ns ap pBpijiqBjoSBUt b^ A peppBAiA bj uoa 'uozbjoo p apsap

•aSDjqaiinj sdj ajjna DSnti anb
osoujoq padsany un anb svut ou
Djjsp tunoso vi ua sp-ias
'uap&gt;wjpjsuDJi auanj^n ja so^a ou
optjduino tt ua svj^uaiui j^tt
:jBjidsaj A JBjjdsui ap 'uoispidaj A uppoejjB ap 'pBpunaso A pspw
-Bp ap jBjod oiujij [ap Bjuamtjtf ^s ^.epBAaja sbui uopBpunaaj,, spoj
'BJopB^Jo Bzjanj cpoj anb ap uop^iAUoa bj ajuauíEspaj^ ¿oiqniea
opoj b anSrsqns an()? .-asjipadsap A BpiuaAuaiq bj inp onuijuo^ un
'pBpiJBJOJ BJ BIOBq BIJBUip-IOBJJXa BpiA B)Sa ap OlITUIBO p ua BpBAOUaJ
aaduiais psjjaqnd eun 'sb8jbj A sbuijoj 'sasBj SBAanu aaduia^

j adns anb 'jioap sa
iopts au auqutoq un anb jod
'jviiua auiofap ojos
'sojnjdwno sajsoS o/^¡ft

([ JBp BIJpod
\,ajj7iuipv aj oX X•
'osouojg o/ mounuo aut anb nf
'jsa ojainb ojnuay n¿
¿saouau sojjanbv aujua svjuana ajl?u
.-ostBJed
[ap ueipjen^
osopaoidojd
[ap BjunS
-^id bj 3jub 'anb noiaBjadnsojiiB
bj ap ouisjojaq
un 'oqaad
pp
ojjuap soiuouiap soj BJjuo^ a^qsjoxaui Bijanj eun auodns 'aqjao^) ap
bj ouioa 'BsoiuaSui 'Bpsmsejd 'jiata ap ajJB ap ejqo bu^ *but[B pp
sosjadsip sajaojoa eoj sop^jafne jas uapand ou sozjanjsa sa^^ua) nig
•,cBpBuiniop ouis 'BpBjapom ou Bzjanj,, ap BjjsaBiu ejqo eun jen^i lod
uv,J9 jBaja A jiaia ns íBArjrsod Bpuajod otuoo ttJBpunuaj pp opuuas
oj[B pj? oyasua A oíaouo^ uaiqme) aqjao^) *{4opand anb o[ ojainb
ojos A 'opand ou anb oj X opand anb oj as oj^,,,:saue[d sns auodojd
'ojsa un^ag -.tsauoprpuoo sej uajanj BjarnbsajBno 'ajqexiozBj oj jbz
-ijBaj ap pBpijiqísod ej,, anb souaui iu sbui iu ^\\i9Of) ejed sa pBjjaqrj
e'j •ttBuisiui js e sajnnrj sns Bimruajap jBuopipuo^ui uopejidee ns
opuBna zipj sa o[os a.iqtuoq [^?&gt; \^9 ojjsanu ap sBpeoijijJoj seaui[

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1076">
                <text>Crónica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1077">
                <text>1) CENTENARIO DE LA UNIVERSIDAD&#13;
&#13;
2) DISCURSO  DEL  PROF.  DR.  EUGENIO  PETIT  MUÑOZ  EN  EL&#13;
SEPELIO  DEL  DR.  EDUARDO  ACEVEDO&#13;
&#13;
&#13;
3) PALABRAS  PRONUNCIADAS  POR  EL  VOCAL  DEL  CONSEJO&#13;
DE  LA  FACULTAD  DE  HUMANIDADES  Y CIENCIAS,  PROFESOR EMILIO   ORIBE,   EN   EL  ACTO   DE   INHUMARSE   LOS   RESTOS&#13;
DEL  PINTOR  TORRES  GARCIA&#13;
&#13;
4) SEGUNDO    CENTENARIO    DEL    NACIMIENTO    DE    GOETHE&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1078">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1950, Año III, Nº 4: p. 5-21</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1079">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1080">
                <text>1949</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1081">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1082">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1083">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="110" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="177">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/0d0ab0124a5bab9d8b1a3ea1cf43dbac.PDF</src>
        <authentication>761cdabc09c8ad06183647d31fd2bac9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="1053">
                    <text>Buoisiq ap opi^ase p na on 'pBpijBSjaAion ap uopdaaaoa
non jbzubojb BqBosnq anb o^jBaaj 'Biiojsiq bj ap jBnjdaouoo zbj bj
ajqos saaopBjapisaoa sbuiiSjb ^p sandsaQ -ojsandojd Bq as anb sauíj
8O[ ap oj3o[ [b sa^aaanpaoa SBdBja nos jauodxa A jcesnad 'jaoouoo
'jBSusaAui anb oouijb BijajBin na ajuauíBidojd oSarq opuBj^ng

•r 's rxrnonvn rvosiudm

sviomio a saavaisivnuH 3a aninon

'1681 a^qniaijas ap gj; 'sajiy souang
— ¿T8T ozjbui ap ^ 'oapiAajuo^j — sbuib^j sajpoy y — ^jb[,j b^
ap oijj [ap sajopBJimps A. so^ioib sngn :oduiBj9a as anb B[ na
eaxpny s afBnauíoq na e^Bpaní Bun oij^q as X68T ua
ptnsiraisy 'a^tij^ ap noioBioqBjoD b^ noo opBjnoo Biq^q ^nopB^j; ooij
-Bj^oa^) ^ ooiaojsijj o^tuijsnj [ap ojuarinpBu [a f^\ na b^ 0^193 ^ 'ba
-ana ^j^ oa bi^ojsijj B[ ap oipnisa pp oj^nap BUBoijaraB ^ asaaiBjdoi^
pepi^epotn Bisa oiuoo opjo^a^j •ouijua^jB ^a uoo arimoa 'a^jsd Buanq
qa isa anb opssed oj;sanu japuajdutoD ap opin^aijxa B^unu ubjb
nn ua ^BJnj[no Bjjsann Á opqand ojjsann noo opinai Bq anb a^nan
-Binaad aopBpnaniA bj jod 'oaafuBJixa asan} anb jpap ejpod oa 'ouij
-qaS-iB opaais íanb pmjijy •sb^ijojsijj sanopeSiisaAnj ap ojnjnsnj ja
ji^uip BJBd opBuáisap ejaiqnq aj as anb ap oqoaq ja ja Bjed BqB3
-ijiu3j8 anb nopaBjsijBS bj L jonoq [a jbjou opuapBq ozuatno^
•raBuStAB^ uq p Banqu^ bj odnDO oSan'j
•saaiy sonang aa jBjinns o^njijsui on
oiSuip anb aa soub soSjbj ^oj n^ opuinbps Bpuaijadxa ap A Bpuap
ap afsSBq p bjba^jj anb jb 'soipnisa ap ojjuao opBuopuatu pp a^uajj
p nopBni^B ns ap bjjqbjb^ Bon iubii^iab^j *jq p aa uos Boijojstq
p^pjaA bj ap o^jna p Á Boijnuap uoispaad v\ 'ooiSojopojauj jo^u
p anb JBjoa oztq BJapBin Bsa 3q -o^n^psaj OAann jap ajuajj jb Bpuas
•aad ns BiJBsaaan ajuainjBpadsa uaaBq anb 'pBpijBuosiad ns ap
sa^uajajip oojBaaj íiubu9xab}j *jq pp oí^op p ^^obu \v 'jopBJo
-8Bqi^j opeqoBj^ njooui^ uq 'SBaijpjsijj 8Bpuai^) ap
p
'ofaeuo^ pp ajqraon aa BjqejBd ^^ ap osn oziq ooinuai lamud n^
*••"'IOBoSlAB^ OlJIOig *JQ pj OpBU
-Sisap ^i{ ofasao^ p aopaajip Bjíno Bd 'SBDUoisig sanopBSi^saAuj ap
ojmiisui pp aopBjnSnBoi b^ —Bipjaaj zb^ sojjb^) ^jq 'pB^pnaB^ bt
ap jojaajiQ p jod pipisaad— Boijqnd notsas auinajos ua
as
bj ap Boajoijqig B[ ap nojeg p aa 'ajqmao ap 9 Bjp

1 aa pxiixixsKi iaq

�de todos los pueblos, sino de una historia, nacional en su contenido,
que no pierda el punto de vista de la universal como ámbito de los
efectos de un proceso. La labor histórica no puede encerrarse en un
fin minúsculo y fragmentado, pero tampoco puede generalizar en
grandes líneas que, sin investigación previa, caerán en atrayentes so
fismas de generalización. El Instituto, dijo, tiene como fin ahondar
el conocimiento de la Historia de la República Oriental del Uruguay,
pero esa limitación impone el deber de llegar en sus resultados hasta
las consecuencias más lejanas, tanto en el tiempo como en el espacio.
Ejemplarizando la afirmación precedente, el orador señaló el caso
de Artigas y de su enorme gravitación en la génesis del federalismo
argentino. Aprovechó la ocasión para señalar su aporte en la obra
de la reivindicación artiguista, a través de su Cátedra, de sus confe
rencias, de sus obras y, sobre todo, de su Historia Constitucional.
Entrando al aspecto metodológico, comenzó diciendo que se pro
cederá, en primer término, a la tarea investigadora aplicando métodos
rigurosos. La búsqueda en los archivos obligará a ir al extranjero,
y es por eso que ge ha pensado en la organización de delegaciones
en Buenos Aires, Río de Janeiro, Sevilla, Madrid, París y Londres.
Pero a la par que la erudición^ el Instituto tratará de despertar la
intuición histórica como pensamiento constructivo, para no olvidar
las ideas generales. El fruto de este esfuerzo sé dará a conocer en
distintas series que seguirán rigurosos cánones editoriales.
Por último, el Dr. Ravignani se refirió a dos aspectos más de
la obra a emprender, el vinculado con la docencia y el relacionado
con el estado actual de la Historia en América.
En cuanto al primero, señaló que el Instituto tendrá presente la
necesidad de su acción docente en la Facultad, tratando de implantar
gradualmente el ciclo completo de la enseñanza de las disciplinas
históricas.
Con respecto a la orientación de la Historia Americana, recordó
la creación de la Comisión de Historia del Instituto Panamericano
de Geografía e Historia, a la cual se vinculará nuestro Instituto.
Terminó afirmando que con cultura y libertad podemos confiar
en el porvenir, que nos permitirá alcanzar la verdad y destacar los
eternos valores que engrandecieron nuestra estirpe.
El 7 de noviembre de 1947 se realizó en Buenos Aires la inaugu
ración de la Delegación del Inst. de I. Históricas en esa ciudad. El
Consejo designó para representarlo en esta ceremonia al Dr. Justino
Jiménez de Aréchaga.

DISCURSO PRONUNCIADO POR EL CONSEJERO
DOCTOR JUSTINO JIMÉNEZ DE ARÉCHAGA
EN EL ACTO DE LA INAUGURACIÓN DE LA DELEGACIÓN DEL INSTITUTO DE
INVESTIGACIONES HISTÓRICAS, EN BUENOS AIRES, EL 7 DE NOVIEMBRE DE 1947
Señor Embajador;•
Señor Director; Señoras, Señores:
Es lástima que sea el más oscuro entre los Consejeros de la
Facultad quien haya recibido el encargo de decir, en este acto, las
sacramentales palabras de inauguración.
Dedicado al estudio del Derecho Público, sólo ocasionalmente y
en el restricto campo de la historia de las instituciones he debido
incursionar en el ámbito cuya severa investigación se confía al orga
nismo recientemente creado; de tal manera, se me pone en el aprieto
de ocuparme de un asunto ajeno a mi especialidad, sancionando así
mis colegas la impertinente tosudez con que he bregado por la creación
del Instituto.
No creo que pueda hacer otra cosa, en estas circunstancias, que
explicar, desde mi propio ángulo, cómo creo que se ha venido cum
pliendo el esfuerzo de elaboración de la Historia de mi país y qué
ubicación ha de darse en tal proceso al hecho que hoy celebramos.
Usando términos de mi profesión, diré que me parece posible
diferenciar tres etapas distintas en ese proceso: hemos comenzado
por tener una historia hecha por testigos; hemos tenido después una
historia hecha por abogados; y ahora comprendemos la necesidad de
reabrir el período de instrucción para complementar y regularizar el
expediente.
La Historia de nuestros pueblos ha sido fundada por hombres
que, ejerciendo el albaceazgo de sus tiempos, recogieron, con distinto
grado de probidad y de agudeza, pero generalmente despojados de
toda preocupación científica, los hechos que contornearon sus pro
pias vidas. Quizás haya, entre ellos, algunos que se habrían dejado
degollar para acreditar la verdad de sus crónicas, tal como Pascal
lo requería para creer en la fidelidad de la Historia, al descargar
su ingenio sobre el libro del Padre Martini.
Hoy no nos bastan testigos con voluntad de mártires para cons
truir sobre sus dichos el edificio de nuestra pasada vida; hemos apren
dido a valorar la muda elocuencia objetiva de las piedras y de los
hechos gregarios y a corregir, en base a sus revelaciones, la deformada
imagen que nos legaron quienes creyeron ver lo que miraban.
A esta Historia de los testigos siguió rápidamente la de los abo
gados, como en los duelos judiciales siguen los alegatos a la agrega
ción de probanzas.
Las nuevas nacionalidades surgidas de la Revolución sintieron la
orgánica necesidad de proveerse urgentemente, cada una de ellas, de
su propia Historia. Había que subrayar los rasgos diferenciales de

—6—

—7—

�¿

—9—

ap sajBpnajajip soSsbj soj jBÁ'e.iqns anb BjqBjj •bijoísijj eidojd ns
ap 'sejja ap Bun apeo 'ajuama^uaSjn asjaaAOjd ap pepisaaau boiubSjo
bj uojapuis uopnjOAa^j bj ap sepi^jns sapepijBuopeu BEAanu sb^
•SBznBqoíd ap noio
-bS^jSb bj b sojB^ap boj uanSis sajepipn^ sojanp soj ua oraoo 'sope^
-oqe soj ap bj ajuauiBpidBj ornáis soáijsai soj ap bijojsijj Bisa y
'UBqBJim anb o{ ,iaA uoja^ajD sauainb ucueáaj son anb ua^Bini
BpBuuoiap B[ 'sauopBjaAaJ sns b asBq na 'aiáajjoo b 1 soiJBSaiS soqoaq
soj ap Á. SBjpaid sbj ap BAijafqo epuanaoja spnuí bj jbjojba b opip
-najdB soniaq íBpiA epBSBd Bjjsanu ap opijipa ^a soqoíp sns ajqos jiru^
-suoo BJBd saipjeta ^p pe^unjoA uoo so^usaj UBjSBq son ou iojj
•imuBj^[ ajpej ¡ap ojqi[ ^a ajqos oiu^^ui ns
jBSjBDsap iv 'bijojsijj e[ ap pepippij b^ na la^io bjb¿ ejjanbaj o\
p338Bj omo^ [bj 'SBoinoia sns ap pepjaA bj jeiipaa^e bjb¿ aejjogop
opefap UBjjqBq as anb sonn3p3 'sojia ajju^ 'b^bi{ sczín^ 'SBpiA SBid
•ojd sns uoJBaujojno^ anb eoqoaq so^ 'Boijjjnaxo n^iaBdnaoaad epo^
ap sopBÍodsap aiuainpjauaS ojad 'ezapníta ap A. pspiqojd ap opsjS
oitqisip noo 'noiaiSooaj 'sodmai} sns ap o^zeaasqp ^a opuapjafa 'anb
eajqinoq aod epBpunj opis bi^ so^qand so^isann ap bijojstjj vj
'a^naipadxa
\9 JBZTJB^nSaj Á jeinamapjnioa BJBd nopan^^snr ap opojjad ^a jpqBaj
ap pepisaaan B^ soinapnajdnioo BJoqB Á ísopBáoqB Jod Bt^ogq BiJO^siq
Bun sandsap opiuaj somaq ÍBoSpsaj Jod Bqoatf Bijojsiq enn jauaj jod
opBznamoa soniaq :osaaojd asa na s^jupsip SBdeia saxi
a^qísod aaajsd am anb 9-tjp 'aoisajojd im ap somnija;
•soiuBjqa^o ^oq anb oqaaq [B osaao^d ^bj na asjep ap sqq
anb Á siBd tui ap btjcojsijj bj ap nopejoqBp ap ozjanjsa \a opuai[d
^rano opmaA Bq as anb oaja omgo 'o^nSuB otdojtd tui apsap 'iBot^dx^
anb 'sBionBjstmoaiD BBjsa na 'bsoo bjio laaBij Bpand anb oaja o^_
•ojn^pBuj jap
uopeaja s^ jod opsSajq aq anb noa zapnsoi ajiíauíviodun bj sB^ayoo suü
opuBuoiouB8 'pBpi^Bpadsa ira b onaÍB ojunsB un ap auuBdn^o ap
d ^a na anod ara as 'BjauBin pi ap íop^aao ajuouiojuaioaj orasin
-bSjo p bjjuoo as uopBSpsaAui ejaAas BÁna ojiqms p na jBuotsjnoui
opiqap aq sauopnjijsui sb^ ap Biaojsiq bj ap odniBa ojoujsaa p na
Á a^u^uíjBuoisBDo o^os 'ooi^qnj oqoaa^Q jap oipnjsa je opeaipaQ
•u^pejnSnBui ap SBjqBpd saje^uauíBj^es
8bj 'ojob ajea na 'jpap ap o^je^na ja opiqpaj Bi^q namb
bj ap soaafasno^ soj aajna omaso seni ja B3S anb ^miisej 8^
:sajonag
Jouag

:*6i aa aaawaiAON aa 1 ia 'saHiv soNana Na 'svoihoisih
aa oxqíixsni iaa jjoiDv^aiaa vt aa NOi^vaaoavm vi aa oxov aa Na

VOVH33HV aa zaMawif o^ixsnf
la no^ oaviDwnNOHd

•^^BijDaay ap zanannf
oniisnf uq jb Biuomajao Bisa na o[jBjuasa.idoj BJBd ou^isap ofasuo^)
ia 'P^P11?3 B8a ua 8f0iJOjsyjj -j ap -}8uj jap nopB^ajaQ bj ap nopsj
-n^nBui bj sajiy sonang na ozijeaj as i^(,\ ap ajquiaiAon ap ¿ jg[
•^djpsa Bjjeanu nojaiaapnej^na anb saiojBA soxuajs
soj JB^BjBap A pspjaA bj jbzub3JB Bjpinuad son anb 'xinaAJod ja na
1BIJUO3 souiapod pBijaqij A. BJnijna noa anb opuBnuijB ouirajaj^
•ojn^ijsuj ojjsanu ejBjnaniA as jBna bj b 'bijojsijj 9 BijBjSoa^ ap
ouB^iaatnBUBj ojmpsuj jap buojsijj ap noisimo^) bj ap nopBaja bj
opjoaaj 'BUBauauíy bijojsijj bj ap uotDBjuauo bj b ojoadsai U0^
•SBDIJOJSiq
SBatjdpsip sbj ap Bznenasna bj ap ojajdraoo ojaia ja ajnamjenpej^
jBjnBjdrar ap opuBíBaj 'pejjnaB^ bj ua ajuaaop ñopas ns ap pspisaaau
bj ainasajd Bapuaj onnijsuj ja anb ^jsuas 'ojamud jb ojueno u^
;-Bauainy na bijojsijj bj ap jsnjaB opeisa ja uoa
openopBjaJ ja A spnaaop bj noa opBjnaniA ja 'japuajdma b Bjqo bj
ap sem so^aadsB sop b ojjipj as iobuSiab^j *jq ja ^onnjjn joj
'gajBuoijpa sanouBa sosojn^ij uejinSas anb sauas SBjuijsip
na jaoouoD b Bjep a^ ozjanjaa a^sa ap ojnjj j^ *sajBjaua3 ssapi sej
jBpiA[o on BJBd 'oAijaiujsuoo ojuainiBsnad oraoo Bouojsiq uoiaimur
bj JB)jadsap ap bjbjbjj ojnjrjsuj ja 'uopiptua bj anb jb¿ bj b oja^
•sajpno'j A sijb^ 'pupBj\[ 'BjjiAag 'ojpnBf ap oiy. 'saaty sonang ua
sauops^ajap ap uopeziuelijo bj ua opBsuad Bq as anb osa Jod sa A
'ojafuBJixa jb ji b ejs^ijqo soAiqaJB soj ua epanbsnq b^j -sosoj^Sij
sopojaní opuBaijdB BjopB^ijsaAui b8jbj bj b 'ouiuua) jamijd na 'ejapaa
-ojd as anb opnapip.oznamoa 'oai^^jopoiam ojoadsB jb opuBjju^
•jBuopnjij8uo;3 bijoísijj ns ap 'opoj ajqos 'X SBjqo sns ap 'SBpu^j
-ajuo^ sns ap 'ejpa^B^) ns ap saAej^ b 'Bísin^ijjB uop^aipuiAiaj ej ap
Bjqo bj na ajjode ns jBjBnas BJBd uoisboo bj oij^aAOJdy *onijuaSjB
orai[Bjap3j jap sisauaS bj ua nopBjiABj^ anuona ns ap A BB^ijjy ap
OSB3 ja ojeuas JopBJO ja 'ainapa^ajd uopBnurjB bj opuBziaBfdraaf^
-opedsa ja ua oraoa odraaií ja ua ojubj 'seuBfaj sem SBpnanaasno^ sbj
BjSBq sope^jnsaj sns na jB¿aj[ ap jaqap ja auodrai nop^iimij ssa ojad
'A^nSnifi jap je^nauQ B^i^qndajj bj ap bijojsijj bj ap ojaairapouo^ ja
JBpuoqe uij oraoo auap 'ofip 'ojnmsuj f^ •nopBzijejaua^ ap senzsij
•os sajn^^BjjB na aBjasa 'euajd uops^psaAm ms 'anb SBamj sapuBj3
na jBzijBjaua^ apand ooodraBj ojad 'opBinam^ejí A ojnasnuiin irij
un na asjejjaaua apand on BDiaojsiq joq^j b^j 'osaaojd un ap sojaaja
soj ^p ojiqraB oraoa jBSjaAiun bj ap bjbia ap ojtmd j^ epjatd on anb
'opinajuoa ns na pnopBa 'Bjjojsiq eun ap oms 'sojqand soj sopo} ap

�los nuevdg Éstado^; había qué prestigiar y sostener laá nuevas estruc

tiene hambre dé verdad comprobable. Ño ¿abemos exactamente

turas remontando éii el tiempo la búsqueda y compr^bación de su
voluntad de ser unidades libres. O se hacía necesario servir el interés
de los partidos políticos que inmediatamente dividieron la Ciudadanía
dé estas Repúblicas nuevas, seleccionando con sutiles pinzas dialé^

—quizás loé hombres nd lleguen a saberlo jamás— si éü verdad es
indispensable para el progreso de la cultura que la Historia sea ver
dadera, o si, como el paradojal Rousseau lo postulara en una pequeña
nota de su "Emilio"^ las gentes sensatas deben considerarla y admi
tirla como un tejido de fábulas cuya moraleja es apropiada al cora
zón humano. Pero es un imperativo de nuestra vocación científica,
quizá sostenido por la certidumbre de que lo que aún sabemos mal

ticas, para construir sobre ellos historias de combate, los hechos más
favorables a su prestigio. Con pasión; con cálida pasión.
Corresponden a este período realizaciones de variado mérito:
desde el pequeño intento mezquino o insidioso, hasta lá fábrica monu
mental en la que el genio ha dejado su impronta y la intuición, casi
adivinatoria, salva airosamente las insuficiencias de una documenta
ción fragmentaria.
Pero, en todo caso, estas historias dé abogados^ estos ale^atos que'
ge escriben para algo1 más qué para hacer Historia, sd*t siempre bús
quedas en las que las conclusiones han sido puestas antes que la inves
tigación1, en las qué la tesis precede a la pesquisa del dato én qué
habrá de apoyarse.
Si se trata de hacer Historia patriótica de las instituciones polí
ticas de los nuevos Estados, repugna al sentimiento de las naciona
lidades incipientes encontrar orígenes en el inmediato pasado colonial
o én él viejo Derecho metropolitano, por un movimiento del ánimo
semejante al que embarga al Señor que debe incorporar a su genea
logía a un sumiso vasallo.
Así, la historia de las instituciones políticas del Río de la Plata
se escribe magnificando las influencias norteamericanas o francesas
e ignorando la herencia directa del Derecho indiano o del español
peninsular, como en mi país se examina, durante cien o más años^
la Constitución de 1830, como uri documento extraño al procesó dé
integración institucional que se opera en todas las provincias A par
tir de 1819.
En cuanto a la historia política interna, a sus Valoraciones y jui
cios, no lo es menos grave que se la escriba y construya en base a
un conocimiento incompleto de las fuentes documentales, sino que se
soslayé o aparte las que Comprometen o deslustran la tesis que sé
trata de defender.
Aun hoy resuenan, én nuestros jóvenes países, las voces encen
didas de algunos de estos litigantes y abogados de la Historia, ntí
siempre desprovistos de elocuencia y de talento. Pero se afirma cada
vez más tina nueva tendencia —de la cual queremos que sea emi
tiente representación este Instituto— que señala un tercer período en
la construcción histórica y én la producción historiográfica.
Hemos comprendido que hay fallas y anchas lagunas én la sustanciación de nuestro procesó histórico, y creemos necesario reabrir
el período de instrucción. Hay que incorporar al expediente comple
tos repositorios, escuchar testigos que no han sido citadoé én forma^
someter a peritos datos y noticias que hasta ahora han sido recibidos
sin tina previa valoracióil técnica, Considerar con severo rigor pape
les cuyo valor probatorio no1 ha sido precisado.
¿Por qué así? Porqué rendimos tributó a nuestro tiempo^ qtlé
—8—

de nuestro pasado es todavía más hermoso y apropiado a nuestro cora
zón que las revelaciones ya alcanzadas, lo que acicatea el ánimo para
la dura y heroica labor de rehacer, también con pasión, pero con la
fría pasión del científico, la crónica de nuestros ávaíafes; ^iara que
los vivos se impregnen de lo mejor de los muertos inolvidables.
Nb podía intentarse esta enipresá siii contar con el hombre tan
esforzado^ tan sabio^ taii experimentado, tan prestigioso; como para
poder confiar a su alta dirección la tarea de planear la obra y coor
dinar los trabajos dé cnantos deseen cooperar en1 ella. T todos son
llamados a cooperar én ella;
Diversas circunstancias, amargas y felices, se conjugaron para
brindarnos él privilegio dé ofrecer á Emilio Ravignani, para quien
las palabras dé elogió sori ociosas, y lo han de ser más aquí que
éü ninguna otra parte, la organización y el gobierno del Instituto.
Y los últimos obstáculos que podrían haber impedido la realización
dé nuestro proyecto —esos últimos obstáculos que tanto dificultan
las empresas de cultura en los países pobres—, fueron salvados gracias
a la emocionante generosidad con que este hombre, con un verdadero
Sentido de la solidaridad que une a nuestros pueblos por encima de
toda Contingencia, y quizás también tentado, como auténtico inves
tigador, por el nuevo panorama que abrimos a su inquietud, aceptó
prestarnos sil inestimable colaboración.
Creó firmemente que el establecimiento del Instituto de Investi
gaciones Históricas én Montevideo bajo la dirección de Ravignani, y
la instalación en Buenos Aires de esté taller que hoy abre sus puertas
a los investigadores del Río de la Plata, marca una fecha de impor
tancia en nuestras relaciones culturales.
No me escuece, como oriental, porqué pienso que es grandeza de
América que estas Cosas puedan hacerse, el que uno de los vuestros
sea el elegido para oficiar de piloto de altura en éste viaje de des
cubrimientos. Sólo he de decir que Id he votado creyendo contribuir
á designar al mejor para esté trabajo; y que aún no he descubierto
por qué el lugar de nacimiento, la raza, la religión o el color de la
piel han de dar título a las dignidades científicas tí pueden obstar
a que ellas sean justamente discernidas.
Con una fe profunda en los resultados de la obra comenzada bajo
tan eminente rectoría, tengo el honor de declarar inaugurada, en nom
bre del Consejo de la Facultad de Humanidades y Ciencias de mi
patria, ésta Delegación del Instituto de Investigaciones Históricas.

�— —

•6I8T 3P aP
-JBd p SBpuiAOjd bbj SBpoj na Bj^do as anb jBuopnjijsnx uopBjSajm
ap osa^ojd jb oubjjxs ojnauínaop un ouiod '08t 3P uopnjijsuo^ bj
ísoub sbui o nap ajusjnp 'buiuibxs 38 si^^d iiu ua oraos 'jBjnsmuad
d jap p puBipni oqajaQ pp BjasJip ppuajaq bj opuBJOuifr 9

•uopBJoqBjoa ajqBinijsaui ps
o^daoB 'pnjsinbui ns b somijqB anb BmBJOUBd OAauu p jod
-saAui o^nuajnB oiaoa 'opBjuaj uaiquiBj syzinb 4. 'BpuaSupuo^
ap Biupua jod so^qand sojjsanu b aun anb pepi^spips b^ ap opijuag
un uoo 'ajqmoq ajsa anb uoo pBpisoaaua^ ajuBuopouia bj b
sopBAjBS uoaanj '—saaqod sasjBd so[ ua Bjnj^no ap sBsaidma sbj
UB}[n^ijip ojubj anb sojnaBjsqo souii}[n sosa— ojoa^ojd pj^sanu ap
uopBzi^Baj bj opipadiui jaq^q uBjjpod anb sojnaBisqo spunj[n soj j^
•ojnjpsuj jap onaatqoá ja ¿ uopBziuBáao bj 'aiJBd bj;o Bun^uiu lia
anb jnbB sbui jas ap u^q pj ^ 'sBsopo ^os 0{^oja ap SBJqejsd sbj

^apnapp ap bjbjj
as anb sisaj bj UBjjsnjsap p uajatnojdmo^ anb sbj ajjBdB o aXBjsos
as anb ouis 'sajBjusuinoop sajuanj sbj ap ojajdmoaut ojuaiiupouoa un
B assq na BÁnjjsuoo A eqiiasa bj as anb 3abjS souam sa oj ou 'sop
-mf A sauopsjojBA sns b 'Buaajuí Baijjjod pijojsiq bj b oju^n^ ug;

•Ba[BJni[na sauoioBpj SBj^sana ua spue^
-jodini ap Bq^aj Bim p^jBín 'bjbj^ b[ ap oj}j [ap s^jopBSuaAui so¡ b
Bjaand ens ajqB ^oq anb Jajp} ^^9 ap sajiy souang na uoiobjejsui b[
jÍ 'iubuSiab^ ap uopoaaip bj of^q oapiAajuoj^ na sboijchsijj

jijqBaj ouBsaoau somaaja A 'ooupjsiq osaaojd oj^sanu ap uopBpuBi
•sns bj ua SBunSBj SBqouB A sbjjbj ^^q anb opipuajduio^ soraajj
•BDijBjSouojsiq uopanpoad bj ua A Bauo^siq uopanjjsuo^ bj
n^ opoijad J33J3) un BjBuas anb —o^njijsuj ajea nopejuasajdaj ajuau
-ima eas anb soraajanb jBna bj ap— Bpuapuaj BAann Bun sBin zaA
Bp^o biujijb as oi^d 'DluajBj ap A cpuan^oja ap sojsiAOJdsap aadmais
qu 'buojsijj bj ap sopB^oqB A sajueSpiJ sojsa ap soqn^jB ap SBpip
-na^ua ^aaoA sbj 'sasjBd sanaAof sojjsann U3 'uBuansaj ^oq nny

•SBpiujaosip ajuauíBjsnf u^as SBjja anb b
jBjsqp uapand p SBOijijuap sapBpiu^fp sbj b O[iijij jBp ap usq jaid
bj ap jojoa ^a o uoi^ipj bj 'bzbj bj 'ojuaimpBU ap jB^nj ja anb jod
ojjaiqnosap aq 00 nnB anb A íofBqBj^ a^gQ BJBd jofaní jb jBu^isap b
Jinqijjupa opuaXaja opsjpA aq pj anb jpap ap aq ojog -sojuaimuqna
-sap ap afBiA ajss. na BjnjjB ap ojojid ap jbioijo BJBd opiSap p Bas
spjjsatiA so[ ap oun anb [a 'asjaasq uBpsnd sbsoo sbjss anb Bouauíy
ap BzapuBjS sa anb psuaid anbjod '[Bjnaoo omo^ 'a^anasa ani o^

anb 'odinati pjjssnu b pjnqijj spmipn^J ^nbjp^ ¿isb anb
'opBSpaad opi8 Bq pu puoieqojd Jojba o^na saj
•adBd joSij OJ3A^S npa jBjapisno^ 'Boin^^j popsJojBA BiAajd Bun ms
sopiqpajt opis usq BJoqB B;seq anb SBpiiou A sojBp soiuad b ja^amos
fBnuoj na sopBjp opis nsxj on anb. soSpsai JBqanosa 'sp;jo)isodaj soj
-ajdmoD aiuaipadxa [B jBJodJo^ui anb Íbj_j 'n^panj^sui ap opojjad ja

•sboijojsjh sauopcjfrjsaAuj ap ojnjijsnj jap nppBapg Bjsa 'bijjbcI
im ap gBionai^ . eapüpiuBuinjj ap pBjjrÍDB^ bj ap ofasno;^ jap ajq
-raon na 'BpBjnSnBín jBJBj^ap ap jouoq ja o^uaj 'bjjoj^sj ajuautuia ubi
uÍBq BpBzuauíoo Bjqo bj 3p sopBjjnsaj soj na Bpunjojd aj eun U0^

-ijsaAuj ap oinjijsuj pp ojuairapa^qBjsa [a anb ajuamauijij

uamb BJBd 'iuBuáiABjj pijinrr b jaaa^j:p ap pií^a^iApd ja soujBpuuq
BJLBd JZO^ESnf^DD 3^ '83Dipj A SBSjBIUB 'SBpUB^Sunoap SBSJ3AIQ
*Bjja na jBjadopq b
nos sopoj j^ 'Bjja na jBxadop^ naasap sojueno ap spÍBqBa^ gpj
-joca 4 Bjqp bj jpanBjd ap BajBj bj uopasjip bijb ns b jbijuo^ japod
BJBd oiuoa 'o^oi3i^3^d ub^ 'ppejuaniijadxa, í^bi 'oiqBS ubi 'opBzjojs^
ubi ajqnipq ja uoo jb^uoo pfs esa^dina Bisa asaBjuajuí Bippd o^^
'sajqBpiÁjonr soiJanm soj ap jofam oj ap nanS^adini as soaia soj
anb BJBd ^3jb^bab soj^sanu ap Boiupaa bj 'ootjuuap jap uoisbcI bjjj
bj uod ojad 'upissd noo naiqinBj 'jsoBqaj ap joqBj Boio^aq A Bjnp bj
ouiiub ja Ba^B^pB anb oj 'sBpBzus^jB vÁ sanopBjaAaj sbj anb noz
oj^sann b opBidojds JL osouwaq SBtn BiABpoj sa opBSBd ojjsanH ap
jbui somaqBS nnB anb oj 3nb ap ajqinnpijjso bj jod opmajsos Bzinb
u^pBDOA BJisann ap OAijBjadiui un sa ojaj -ouBranq noz
jb BpBidojdB sa BfajBJont BÁn^ sBjnq^j ap opifaj nn onroa bjji^
-iiupB A BjjBjapisuo^ naqap SB^ssnas saiua^ sbj '(íoijiui^,, ns ap Bjon
Bnanbad Bun na BJBjmsod oj nBassnojj jBÍopBJBd ja orao^ 'is o 'BaapBp
-J3A Bas Bijojgijj bj anb Bjnijn^ bj ap osaoSoíd ja Bjed ajqBsuadsipui
sa pBpjSA na is —SBraBÍ ojjaq^s ^ nanSajj ou sajqmoq soj sszinb—
somaqBS o^j •ajqBaojduio^ PBpjSA ap ajquiBU

o SBnBouauiBsjaon SBpuanjjnr sbj opnBaijinBui aqjjoss as
bjbj^ bj ap oi^j jap sBpijjjod sauopnjijsui sbj ap Buojsiq bj 'jsy
'ojjbsba osimns un b bjSoj
-B3U3 ns b jBJodjoaui 3qap anb Jonag jb BÜJBqnia anb jb ajuBCsniss
oratuB jap ojuaiiuiAotu un Jod 'ouBj¡[odojjain oq^aaaQ ofai^ ja na O
jBinojoa opBSBd ojBipamni ja na sauaSuo jsjjuoana sajuaidpni sspepij
-BuopBn sbj ap ojuaimijuas jb BuSndaj 'sop^js^ soAann soj ap sb^ij
•ijod ssuopnjijsui sbj ap BDijojjjBd bijojsijj aaaeq ap bjbjj as ig
•asjBÁodB ap Bjqsq
anb na ojBp jap Bsmbsad bj b apaasjd sisaj bj anb sbj ua 'uopBgij
-saAui bj anb sajuB SBjs3nd opis u^q sauoisnjpuoa sbj anb sbj na SBpanb
-snq ajdmais nos 'buojsijj jso^q BJBd anb SBtn p^jB BJBd naqia^sa as
apb fpjB^ajB 8OJS3 ^sopB^pqB ap SBijpjsiq sbjss 'osb^ opoj na 'oaa^
•BiJBjuam^Bjj nop
-Bjuaninoop Bun ap SBpuapi^nsni sbj sjuauíBsoaiB bajbs 'BiJojBuiAipB
I8BD 'uppinjai bj A Bjuojdrai ns opsfap Bq oiuaS ja anb bj na jBjuara
-nupui BOfjqBj bj BjsBq 'osoipisui o oumbzatn ojnajuí ouanbad ja apsap
:p)Mam opsuBA ap sauopBzijBaj opouad ajsa b uspnodssjjo^)
•no^SBd BpijBo noo ¡uoiSBd 003 'oíSi^sajd ns b sajqBJOABj
ssni soqasq soj 'ajBqmo^ ap SBiJOisiq sojja ajqos Jinjjsuoo bjb¿ 'sb^ij
-aajBip seauj4 83jijns opa opuBuopaaps '^BAanu SBaijqnda^ SBjsa ap
BjnBpBpnio bj upjaipiAip ajuaujBjBiparaui anb, spijqo4 8OPi^P^ S0I 9P
S3J3JUI J3 JIAJ38 OIJB8a33U BJOBq 38 Q 'SSJqiJ 83pBpiun J3S 3p pBJUtlJOA
ns ap uopBqpjduioa i Bpanbsnq bj oduxai; ja na ppuEjaQoísj SBjnj
fBA3iui sbj Jda^jsos A JB{^ijs3jd anb BjqBq ísopB^s^ spAanu soj

�SOBRE LOS CONCURSOS DE OPOSICIÓN. — NOTA PASADA AL
RECTORADO POR EL CONSEJO DE LA FACULTAD
Montevideo, Diciembre 11 de 1946.
Señor Rector de la Universidad,
Doctor José Pedro Várela.
Presente.
De mi consideración:
El art. 7. de la ley de creación de esta Facultad establece que el
cuerpo permanente de profesores será designado por el régimen del
concurso de oposición.
Esta disposición legal importa para la Facultad de Humanidades
y Ciencias una excepción con respecto al régimen vigente para estas
designaciones del art. 1. de la ley de 14 de octubre de 1919, que
establece el nombramiento sobre la base de llamado a aspiraciones,
y subsidiariamente el procedimiento de concurso de oposición.
, . La experiencia realizada en el primer año de actuación de este
Consejo permite aseverar que la disposición del art. 7. de la ley de
9 de octubre de 1945, no solamente es excepcional, sino que puede
resultar *le una muy difícil aplicación.
Los hechos reales ocurridos con motivo del cumplimiento de la

del art. 2. de la ley, evitar, por ahora al menos, los inconvenientes
de los concursos de oposición, particularmente cuando, como puede
verse en el proceso de la elaboración de la ley de creación de la
Facultad, tanto el miembro informante como otros legisladores expre.
saron con respecto al régimen del concurso que "nos consuela un
poco que en el proyecto hay una cierta suavización del sistema" y
que "parece aquí entreabrirse la puerta para que puedan penetrar
en la Facultad de Humanidades personalidades de gran relieve de
nuestro ambiente o fuera de él, a las cuales, por supuesto, no cabría
exigírseles el concurso". (Dr. Secco Ellauri, Diario Oficial N. 11.723)
y que "sería deseable que las autoridades de la Facultad, por lo
menos en las primeras etapas, en los primeros años de funcionamiento
de la Facultad, aplicaran, de preferencia, el art. 2. y llamaran a
colaborar a un grupo muy destacado de profesores que yo creo que
cumplirían con altísima dignidad docente un cargo de esa jerarquía".
(Dr. García Austt, Diario Oficial N. 11.734).
A pesar de estas insinuaciones, aceptadas sin discusión por la
Cámara, no se ha querido, hasta ahora, ponerlas en práctica y se
ha tratado de aplicar la disposición legal, pero es deseo de este
Consejo que se hagan las gestiones pertinentes para obtener una
derogación del citado artículo, a fin de que no se vea dificultado espe
cialmente por las causas referidas en esta exposición para el nombra
miento del cuerpo de profesores de esta Facultad.
Saluda al señor Rector con su mayor consideración. — Carlos Vaz
Ferreira, Director. — Luis Giordano, Secretario.

disposición legal referida lo comprueban. Este Consejo llamó a con
curso de oposición para Filosofía, Literatura, Astronomía, Matemáti
cas superiores, Latín, Griego, Químico-Física y Psicología. Para las
cuatro primeras asignaturas no se presentó ningún candidato, ni en
el primero ni en el segundo llamado. Para las tres siguientes hubo
cuatro, dos y un aspirante. Y para la última, dos, que retiraron pos
teriormente su candidatura, no habiéndose presentado hasta la fecha,
en el segundo llamado, ningún candidato.
Otra circunstancia de hecho que conspira contra el sistema de
concurso de oposición en una Facultad de estudios superiores, es la
gran dificultad que existe para formar tribunales, lo que ha ocurrido
particularmente con los que tienen que juzgar a los candidatos a
profesores de Lenguas Clásicas.
La experiencia efectuada, por otra parte, confirma la que se
tenía atingente al hecho conocido de que siendo el concurso una
prueba, no solamente de méritos, sino de oposición pública de cono
cimientos frente a un tribunal, los profesores de mayor prestigio y
con más larga y activa actuación docente, que pueden ser los mejores
para una Facultad como la de Humanidades y Ciencias, no se presen
tan a los concursos, por la consideración que se estima natural y
lógica de no arriesgar su propio prestigio en un cotejo con otros
profesores.
Cierto es que este Consejo pudo, aplicando los incisos f) y g)

— 10 —

— 11 —

�ZOA

— II —

— ot —
(8 A (j sospur boj opuBOijdB 'opnd ofasno^ ajsa anb sa
8ojjo uoo ofa^oo un na oíSijsaad oidoíd ns jcSsaoje on ap b^iSoj
A jBJnjBU Binpsa as anb uopBJapisuoo B[ jod 'sosjnonoa so[ b ubj
•nasajd as ou 'S8pnat[) A sapBpiuBiunjj ap bj ouioo pBjjnoBjj Bnn Bisd
sajofam sot jas napand anb 'auiaaop uoiosn^oB bauob A b^jbt ssra uoo
A oíSpsajd joXbui ap saiosajojd soj 'jBunqui un b aiuaaj sojuairap
-ouoa ap Boijqnd uopisodo ap onis 'soiuara ap a^uaraBps ou 'Bqanid
sun osanouoa p opuais anb ap oppouoo oqoaq p ^juaSuiiB bju^j
as anb B[ Btujijuoo 'svi^d bj^o Jod 'BpBnioaja Bpuauadxa vj

jg 'ouvpuoif) stnq — -jojd9jiq outau
— -noioB^apigaoD loAvm ns uoo jojoa^ jouas jb Bpnp'g
•pBjiriDB^ bjss ap sa^osajojd ap ocLano pp oiuaini

-Bjqraoa p bjb&lt;I uopisodxa Bjsa na sepuajaj s^eneo sbj jod amararÉia
•adsa opBí[n3ijrp bsa aS on anb ap mj b 'opioijJB opBjro pp uopBSoaap
Bnn jauajqo BiBd sajuaurwad sauoijsaS 8BI UBSBq as anb"ofasno^
ajea ap oasap sa ojad ^^ uopisodsip b^ jeoi^B ap opBjBJt bu
as ^ BoijDBjd na SB^anod 'bjoub BjsBq 'opuanb'sq as on 'bjb
b¡ Jod uoisnosip urs SBpBjdaoB 'sauopBnuisui SBjsa ap jBsad y
,
,*(^¿II o'M ^í^ÍJO oFBía 'sny bi^jíb^ JfT)
•BinbaB^af Bsa ap oSj^a un ajuaaop pBpiuSip Buim;iB noo UBijírdumo
anb oaao oA anb 8ajO83Jojd ap oPBaBl8ap ^nin odnjS nn b ioaBioa
b ubjbuib^ A o-z ÍJB ja 'Biouajajajd ap 'uB^Bai^dB 'pejmoB j bt ap

*sboi8B[3 BBnSua^ ap s^josajojd
b sojBpipnBO so\ b jBznf anb uouai; anb so[ uoo ajuoniJB^noiiJBd
opiJJnoo Bq anb o\ 'sa^unqiJ) jbuuoj Bj^d a^sixa anb psi^noijip ubjS
b[ sa 'sajouadns soipn^sa ap pBjjnoB^ Bun ua uopisodo ap osanouoo
ap Braaisis p bjjuoo BJídsuoo anb oqoaq ap Bpusisunojp bjjq
•ojBpipnBO unSuiu 'opBtnB^j opnnSas p na
'Bqoaj B^ B^ssq opBinssa^d ^sopuaiqsq on 'BjnjBpipueo ns a^uauuouai
-sod UOJBJI13^ 3nb 'sop 'Buni^n bj Bjsd j^ 'diuBJídss nn A sop 'oji^na
oqnq sajuamSts sajj sb^ b^b^ "opsuiB^ opun^as p ua xu ojarawd p
na m 'oiBpipnBO nnSuiu oiuasajd as on 8BJn)Bu3i8B SBJaraud oajBno
8bj bjbj •BiSopD3is&lt;j A Boisi^-oDnnm^) 'oSaiJ^) 'njjB^j ^sajoijadns sbo
-rjBinajBj^^; 'sjraouojisy 'BJ^jEjaji^ 4bjjoso[ij[ BJBd uopisodo ap osjho
-noo b omBT^ ofasno^ ^^s^ *nBqanjdraoo o{ Bpoajaj pSa^ nopisodsip
v\ ap oiuairai^drano pp oaijoui uoo sopwjnao sapaj soqaaq so^
'nopBOi^dB ^pijip Amn Bun a^ jB^nsaj
apand anb ouis '[Bnopdaox^ sa a^uaniB^s on '^6I 9P a-iqnjoo ap ^
ap Aa\ b^ ap o*¿ 'íjb pp nopisodsip b^ anb JBiaAasB ajinuad ofasno^)
3)83 ap uopBnjoB 3p oub aamijd ja na epBzijBaj Bpuaijadxs B^ 'uopisodo 3p osjnouoo ap ojuatraipaoojd ja ajnaniBiJBipisqns X
•sanopBiídsB b opsraBjj ap 3s^q bj ajqos oiuaiuiBjqraou ja aaajq^jsa
snb '6X^1 8P ^q^J30 3P f\ 9P -^3I BI aP o'I "^1^ 13P s^nopBuSisap
SBisa BJBd aiuaSiA naniiáaj jb oioadsaj noa uopdsaxa Bun SBpnai^ A
sapBpiuBinnjj ap pB^jnoB^ bj Bj^d B^jodnn jbSsj nopisodsip Bjs^
'nopisodo ap osjnouoo
jap uaratSaj J3 Jod opsuSisap Bjas sajosajojd ap ajnauBniíad odjsno
ja snb aoajqBjsa p^jjnaB^ Bjsa ap n^pBajo ap Aa\ bj ap 0-¿ *jjb 13

OJpa^ aSOf JO^3O(J

(S^i'TI oM 1BT3FJO Hía 'uneiia oaaag mq) -^osmonoa ra sarasjiSrxa
BiaqBa on 'ol8andns jod 'sa^na 8BI b 'l? ap jan, o amaxqraB o^'sanu
ap aAaipj ubjS ap sap^pi^noBjad saPBpiuBranH ap p^iin^Bj bt na
jjauad uBpand anb BjBd B^jand bT asjuqBaa^a mbB aaajBd anb
A MBraaí8is pp uopBziABne Bjjaia Bnn ^Bq ojaa^oad p ua anb"oaod

ruopBJapisnoo ira 9Q

ojuaiureuoiDnnj ap ooub so^arawd 8OI na 'sBd^ja ssaara^d sbt ua sonara
oí ^od 'pBi^naB^ b^ ap sap^pijo^B sbj anb aIqBasap Bjaas anb A

un Bpnsnoa son,, anb osjnouoo pp namiSaj ^e ojaadsaa noa uojbs
•aJdxa sajopcpiSa^ so^ío oraoa ajuBuuojuí ojqraajra p ojubj 'pBijnDBj
Bl 8P npioBajo ap A^i BI ap uopBjoqBp bT aposaaojd p na asjaA
apand oraoo 'opu^no ajuanUBjnaijjBd 'uoioisodo ap sownauoo bot ap
sajnainaAuoaui sot 'sonara jb BjoqB jod 'jbÍia^ '^aj b^ ap -z ub pp

bj ap jojoajj Jouag
'o.f'ól ap xi ajquiapiQ 'oapiAajuoj\[

vi aa ofasMoo la aod oavaoiDaH
iv vavsvd vxom — Moi^isodo aa soshíidmod soi anaos

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1054">
                <text>Crónica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1055">
                <text>Inauguración del Instituto de I. Históricas. Discurso pronunciado por el consejero Doctor Justino Jimenez de Arechaga</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1056">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1948, Año I, Nº 2 : p.5-11</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1057">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1058">
                <text>1947</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1059">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1060">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="1061">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="99" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="158">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/fc315037ce260e14b8d32de470769a53.PDF</src>
        <authentication>741b796f48a79d56b59f7157911bfac7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="902">
                    <text>— 681 —

— 881 —

'|BuopB[¿
u 'H8t aP JqnjD() *P i IaP oapiAajuoj^
/ • odíauapjo^ mqatna ap oj^o^ (^)
onoíy ap j
ap svraef) 'II8I
-oapuainoj^ 'jBnopBf^ B33|0i{q
-ig as 'tI8I ap ajqtnaiiag ap ^ pp BijBnipjosajxg ospiAainoj^ ap Biazs^ -H8I aP ojíoáy
ap 01 'aiapnSjj^ pp ^lio \auvno -omo^ ap mojn^) o mpa^ ap spjo^i^ ap dj-id^ (j)
:opB^onB
-ojjoo Bjunf b^ b Quijojuj ns na jopeiiis

[ap

jod uotoov minSutu oqoo n oa^fl as ou sojpaij íd^ ap sasaiu saj^ yn
b^oub
Bip pp bjjbo
na
:IePTA OJP3d UOQ
(1) ,Jvlíd Dsa aP smjixnv soj uoivjtp 9S ts
uatq JÍnuí uapand sasanénuod soj X 'Djoajod mf^nut X sauottoo smu ajp&gt;(
sou X 'sojjoijds vjüd sojjjtoq osi^aud sa —otsogo ap 01 Ia oisso^ ap mojvf) o
ap spiooi^^ m^ap— 'oapiaajuojn ap soumu soj sajqv^dsa^ Xntu uosn
:oppjed
ap SB^^jnni SBpijos sbj á sojuaraBtnjB ap b^jbj ^j
•uopBT[iouoa B^ :o8oSsau son^ta ouiuibo
p jod o^do neapao^ 'saAB^S SBiau^noasuoa jaBj) eaaipnd anb osbobjj
un JBJIA3 ap mj b 'oAtspap Á opBjadsaeap anbB}B nn je^mi ap sajus
i sajaf so^ aaju^ pn^ainbni opesneo BtqBif oapiAa^nop\[ b jbi^
BJBd ^ouBds^ owojijja^ na SBsanSnjjod SBdoaj av\ ap ojuaiintAora
13 ¿oaptAajuoj^ BpBi| op^aoisiuioD un 'ojso^b ap
as ooag oXojjy 3P ojuaracdraB^j p apsap anb

VM331V3 aa oxaaAiv ^asor aa moisih
(um^nunuoj)

JI3 9P oi^uiajii^ 1^ - '1181
ja

v¡ ap
'06I &lt;9!JBd •
aouaios o; ap anoisrqj jnoj ¿
pun
nap J3qn aipnig auig) ^vpfojan o

"9261
-pa
otuaituosuad ;^
'06I
"I
I '¿t6T
¿t6T 'oapiAajuop^
pjp^ SBi^nai^ a s^pepiuBmnjj ap -3b^ bj ap -ato na
'opmsa pp X
X mpajp jap mfosonf ui ap sauaSiuo soj f oaaAazy aa
'ZHl iO3l^?n •e^inionoaa -niin^ ap opuo^ -mapivj -^ aaoavf
'8^6t '8JJd #|oíbj -asajf) vj ap sjnasuad sa^ -

SWVd V3SIV18

'Sf6I PH
•03 9 aqBMi{3S 'onnag 'at^dosojiyj uatpsnpaxa jap gutudsufj jaa 0 0013

!

ap aapsaa yitpiuif ap adiouiud np atusifO^ a7 j aaH NVB3Vi

�"Considerando que una intimación militar por medio de un parlamento
ala Plaza de Montevideo lejos de proporcionar el convencimiento de aquellos
Gefes sobre la necesidad de reparar con una unión paternal y amistosa las
consecuencias del escandaloso atentado da haver llamado en su auxilio las
tropas de una Nación extrangera, limítrofe y que desde los tiempos mas
remotos y atropellando las relaciones mas sagradas ha intentado la posecion
de estos países de la banda Oriental y Septentrional del Rio de la Plata,
solo serviría para irritar su orgullo y obstinación, determiné entablar una
negociación por medio de una Conferencia Verbal, afin de instruirles fun
damentalmente délos riesgos que amenazaban á la integridad del territorio,
de su responsabilidad á las resultas funestas de un AcontecimXo menos
favorable, délas ventajas déla unidad del estado de nuestra situación política
y Militar, y déla predisposición de VE. á conceder y garantir al Pueblo de
Montevideo asus Autoridades y Vecindario quantas condiciones fuesen com
patibles con el Sistema Grál. y con la dignidad de VE". (3)
Dispuesto Rondeau a llevar a buen término la entrevista pensó
detenidamente sobre quién debía recaer el carácter de enviado. Así
lo explica a la Junta:
"Varios sugetos de mérito y aptitud para el desempeño de este impor
tante encargo se presentaron ami imaginación; pero al fin me decidí por el
Intendente ¿le Exercito D.n José Alverto Calzena de Echevarría, creyendo
que la responsabilidad de su carácter y persona unida la circunstancia de
no haver tenido relaciones anteriores con el Gobjio de Montevideo le con
cebiría la atención desús Gejes, especialmente de D.n Xavier Elio, á quien
havia tratado con franqueza en España". (4)
También pesó en su determinación la circunstancia de que
"El Intendente... de antemano havía manifestado esta idea y ofrecidose
a su execucion". (5)
Por medio de un oficial parlamentario envió el 9 de agosto pliegos
estableciendo:
"Un asunto de la mayor importancia á los derechos sagrados del Rey,
alos intereses déla Nación, y á la felicidad en estas Prov.as me pone en
la necesidad de embiar a esa Plaza al Sor. Intend.te de este exercito
Dji José Alverto Calzena y Echevarría para que en clase de Parlamentario
y en precedente permiso del Gral. en Xefe délas Armas sele acuerde una
conferencia verbal en que expondrá ala presencia de VJS. desu Superior
y demás autoridades constituidas, si fuese necesario el objeto importantísimo
de su misión.
Yo espero —concluía— q.e V. no dejará desairada esta solicitud,
aunque no sea mas que por obsequio á los intereses de ese Pueblo, cuya
felicidad y opinión no puede serle indiferente, señalando para el día de
mañana la hora en que podré verificar el parlamento". (6)
(3)Oficio de Rondeau a la Junta de Buenos Aires. Cuartel Gral. de Arroyo Seco,
10 de Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno
Nacional, Banda Oriental 1810-1814. S X, C 1, A 5, n. 10, n. 113.
(4)Id., id.
(5)Id., id.
(6)Oficio de Rondeau al Gdor. Vigodet. Cuartel Gral. de Arroyo Seco, Agosto 9 de
1811. Copia autenticada por Rondeau en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos
Aires. Gobierno Nacional, Banda Oriental 1810-1814, X, 1, 5, 10 n. 113. — Gazeta de Monte
video del 11 de Agosto de 1811 en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Di
rección, 28.260.
— 190

El Gobernador de Montevideo previa anuencia del Virrey, aceptó
la proposición porque:
"los Gefes de esta Plaza no aspiramos á otra Satisfacción —contestaba—
que ala de guardar los derechos sagrados del Rey, los intereses de la Nación,
la felicidad de estas Ptovms y en particular también los intereses de este
fiel Puebo";
y agregaba:
"convengo en que D.n José Alverto Calzena de Echeverría se presente ma
ñana a las once de ella más acá de las primeras casas det Cordón con las
formalidades de Parlamentario, y con las que yo mismo saldré de esta
Plaza, y al tiempo de avistarnos, dexando cada uno su respectivo' acompa
ñamiento, nos uniremos para tratar délos Asuntos que VM indica". (7)
Rondeau dio a Calcena instrucciones precisas sobre la manera
como debía encarar la conferencia. Previa rememoración de los he
chos recientes trataría de hacer comprender a Vigodet que la obsti
nación de los montevideanos, causa que había conducido a solicitar
el auxilio portugués, acarrearía gravísimas consecuencias dadas las
reconocidas miras de conquista de Portugal. Por eso deponiendo
todos los resentimientos en beneficio de la causa pública habría que
acordar la aprobación de los siguientes puntos:
"ART. I. Que siendo cierto que los dos Pueblos de Buenos-Ayres,
y Montevideo reconocen un mismo Soberano, la diferencia que los agita
sobre la autoridad, que debe presidir estas Provincias durante las apuradas
circunstancias de la Espafia.no pasa de una question domestica, cuyo re
sultados son de ningún influxo al grande objeto de la unidad nacional.
II.Que no pudiendo.ni deviendo postergarse los devres de la lealtad
a la devil satisfacción de hacer triunfar el espritu de opinión y de partido
es un delito preferir el éxito de esta diferencia domestica a la obligación
sagrada de conservar la integridad nacional baxo la dominación del Soberano.
III.Que estando a la vedad de estas máximas los Xejes de Montevideo,
no pudieron ni devieron convocar en su auxilio las tropas de una Potencia
extrangera,limítrofe, y ambiciosa de la posesión de estos Países, sin haber
violado notoramiente los derechos de la razon,y de la justicia, los principios
de la política y los deberes del vasallage.
IV.Que en fuerza de esta conducta se disponen las armas Portuguesas
a entrar en nuestro territorio con las miras de hacer jurar fidelidad a la
Carlota,destruir a los mismos Xefes que han proclamado su socorro, y en
grandecer su imperio sobre la usurpación de nuestros bienes,y la ruina de
nuestra libertad civil.
V.Que independiente de ser esta la conducta ordinaria de las tropas
extrangeras que invaden un territorio neutral y limítrofe, aun que sea
el fingido pretexto de protección, cuyos resultados experimenta reciente
mente la metrópoli, se saben las miras de Portugal con evidencia, por el
contexto de negociaciones privadas con sus representantes.
VI.Que sin embargo que las armas victoriosas de la Patria unidas
a los grandes esfuerzos de esta campaña, y de la Provincia del Paraguay
sobre para batir el orgullo, apagar la ambición, y arrojar a los confines
de su territorio a esos extrangeros limítrofes, se hace necesario que los
Xefes de Montevideo, en conformidad a las ordenes recibidas de sus supe
riores, y para evitar la efusión de sangre de los fieles vasallos de estas Pro(7) Oficio de Vigodet a Rondeau. Montevideo, 9 de Agosto de 1811. Archivo General
de la Nación Argentina. Buenos Aires Ieg. cit., X, 1, 5, 10 n. 113. Gazeta de Montevideo
del 11 de Agosto de 1811 en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. — Reservado Dirección, 28.260.
— 191 —

�— 161 —
•09Z'8Z 'n?F&gt;a opBAjasaH — -sajiy sonang 'inuopBfj s^aioiiqig na U8I ap ojso^y ap n (ap
oapiAajuo'^ ap bwzb3 11 on 01 'S 'I 'X '"^P •*! raJ!V soaang •Buijoaa.iy "9PN BI 3P
{BJa'na^ OAiqaay 'II8I aP oisoSy 3P 6 'oapiAawOH -nrapuOjf d japoüi^ ap opi/^ (¿)
-oj^ SDjsa ap sojjvsva sa;ai/ so^ ap aiguos ap uojsnfa 2; lojtaa oiod X '¡910x^
-adns sns ap soptqioai sauapio soj v popiuiiofuoo tía 'oapttiatuo^^ ap sa/aj^
so^ anb otivsaoau aoou as 'safoijiuiij soiaSuvijxa sosa o otiojinaj ns ap
samfuoo soj v jvíojjo X 'uoiatquto oj ivSodo 'ojjnSio ja jijdo, oivd aiqos
Xongoioj ;ap movjaoij vj ap X 'ouvduioo msa ap sozianfsa sapuoiS soj o
sopiun otijoj oj ap sosoiiovnti souiiv so; anb oSivquia uis an(f 7^4
•sa^unjuasaidai sns uoo svpoatid sauoiooiooSau ap ojxajuoo
ja íod 'mouapma uoo joSnjioj ap soijui so; uaqos as Hjodonaui oj atuaut
•ajuaioai vjuauiiiadxa sopoijnsai soXno 'uotooajoid ap otxajaid opt^mf ja
oas anb unv 'afouiuiij X joijnau miojiuaj un uapotiut anb so^a^uvupca
svdon so; ap rniompuo vtonpuoo vj Djsa jas ap aiuatpuadapui anf) •/^
•jiíii^ pvjjaqji njtsanu
ap oi/ijij o; X'sauaiq sojjsanu ap uoi^odinsn vj aiqos ouaduii ns jaoapuouü
•ua X 'OUO3OS ns opowvjooud um¡ anb sajax sotusiw soj o imj^sap'oiojuoj
vj püpijaptf jmml jaom¡ ap sdjiui so; uoo mioituai ojjsanu na jojjua o
svsanSniioj sduud so; uauodsip as Djynpuoo ojsa ap mianf ua an(f '^l
•aSo;;osB/í ;ap saiaqap so\ X t&gt;yiri\od oj ap
sotdpuiid soj 'm^tisnt oj ap X'uozoi vj ap souoaiap soj atuatutvjojou opüjoia
^aqzñ/ iiis 'sasioj soisa ap uoisasod o; ap Dsoioiqiuo X 'a(oiiiwij'vi^guvjixa
msuaioj mm ap svdoij soj otjixnD ns ua jdoohuoo uoiaioap yu uoiaxpnd ou
'óapiaaiuo^^^ ap saíajf soj smuixvui smsa ap popan o; o opuojsa an^f -j¡¡
•owuaqog jap uot^omuiop oj oxoq jvuot^rm poptiSajut ttj loniasuo^ ap opoiüns
uoioDSjjqo oj r&gt; ooitsauiop m^uauafip msa ap o^ixa ja ii^afaud ojtjap un sa
opiuod ap X uoiutdo ap njiidsa ja jvfunui ía^ou ap oi^^o/sijos ;inap vj
pmjoaj o; ap sainap soj asiogiajsod opuatnap m'opuatpnd ou anf) 7/
•jouoi3Dti popiun oj ap otaíqo apuoii jo oxnjfm un^mu ap uos sopmpis
•ai oXno *voijsawop uopsanb ttun ap osvd ou'ouods^ o; ap smouoisunauto
sopomdo so; ajuojnp soioumouj sojsa jtpisaid aqap anb 'popjiojnv oj aiqos
dji^d so; anb mauaiaftp oj 'ouoiaqog oiusitu un ua^ouooai oapiaajuo^^ X
'saiXy-souang ap sojqanj sop soj anb ouat^ opuats anft 7 'XUV
:sojund sa^namSis so\ ^p
9tib BiaqBq Bai^qnd BsnBo b^ ^p oxotj^uaq na so^aaiini^nasaj so\ sopoj
opaatuodap osa joj -^SnjJoj ap Bjsinbuoo ap sbjiui SBpponoDa^
sb^ SBpep sBionanoasuoo sBinisjABjS BjJBajJBDB 'sanSniJod oi[ixnB p
jbjiox^os b oppnpuoo BjqBq anb BsnBa 'souBaptAajuoni boj; ap itoiobu
-ijsqó B[ anb japoSi^ b japuaaduioD ja^^q ap bijbíbji sajuapaa soq^
-a^ boj ap uopBJouiatnaj bia3J,j •Biouaaajuo^ v[ jBJBaaa Biqap onioo
^ ajqos SBsioajd sauoponJisu; Bua^iB^ b oxp nBapn^
(1) ""^P"? IVA an^ soiunsy so;ap idjdjj viod soutaitun sou 'ojuatuinu
•oduiooo oniioadsai ns oun vpo^ opuoxap 'souimstav ap oduiajj jo X 'bzojj
ojsa ap aipjos ouisiut oX anb soj uoo X 'oumu3uivjxo¿ ap sapopijouiiof
soj uoo uopio'j jap sosoo soiaunid so; ap pov soui ojja ap aouo soj v mmu
•oui ajuasaid as miiaoauo^ ap vuazjo^ ouaajy aso[ vq anb ua oSuaauoon

tuoqan¿ jatf
ajsa ap sasaja;ui so; uaiqtuoj lojnojuod tía X so-tioij svjsa ap pvpioijaf vj
'uotoD\¡ oj ap sasaiawi so; 'Xa}j jap sopoiSvs souoaiap soj jmpivriS ap ojp anb
—vqu^safuoj— uoiooofsttDg vuo o sotuoitdso ou vzvj¿ visa ap safa^ sojn
:anbjod uopisodojd b[
pp BpaanuB BtAajd oapiAa^uoj^[ ap jopBiuaqo^ ^3

— 061 —

-10 opBAjasgjj -Bajiy souang '(nopB\[ BD3joi[qtg na jj
ap oisogy ap j^ jap oapi*
ap msze^ — -gn o-a oí 'S 'I 'X 'fI8t-0I8T IB&gt;oO
a lNq;)
sonang 'Bmtaa^jy 091.10^1 B( ap
OAtq^jy na nnapnojj jod BpB^iiaains Bido^ "
ap j ojsoSy 'oaag o^ojjy ap -jbj^
-japoSt^ -iopf) jo nmpuo}¡ ap opifQ (9)
Vi 'VI (S)
T! "VI (f)
o *0t
T 1 D "X Sj
'eajiy
v\ ap ^BJana^ OAiq^jy '^181 ^P oiso8y ap
y gonang 'Bmiua^jy
'ODag oiojjy ap
jajaen^ -sajiy souang ap mun[ dj o noapuoy ap opi/O ()
(9) \,oiuauiDjind ja looifiian ajpod anb ua viot¡ nj mimtmu
ap mp ja viod opuojnu^s 'aiuaiafipm ajias apand ou ummdo X poptotjaf
vXno 'ojqanj asa ap sasaiaim soj o oinbasqo lod anb soui oas ou anbuno
'pnrioijos visa opoiwsap viotap ou -g-^ a-b —mnjouoo— oiadsa o^
"tioisiiu ns ap
ounspuouodwi ojatqo ja otiosaoau asanf ts 'svpinjtjsuoo sapvpiiojno svuiap X
joiiadng nsap 'g'y^ ap mouasaid vjo vipuodxa anb ua joqiaa otouaiafuoo
vun apianoo ajas smuiy svjap afa^ va 'joi^) jap osiuuad ajuapaoaid ua X
otiojuauiojio^ ap asojo ua anb viod muonavog X miazjoj ojianjy aso[ vq
oiioiaxa ajsa ap arpuajuj 'iog jo dzdjj osa n jmquia ap popisaoau o;
ua auod aut so-aoij sojsa ua poptotjaf vj p X 'uoioo^ vjap sasaiapii sojo
'Xaj^ jap sopoiSos sovoaiap so; p oiououodun íoXmu oj ap ojunso v¡j^
: opnaioo^qejsa
ppijo nn ap oipata joj

o^soíoB ap 5 ¡a oiAua

(^) 'uuoionoaxa ns v
asoptoaifo X oapt vjsa opvjsafiuotu mam¡ ououiajuo ap ' * •aiuapuaiuj j^n
anb ap Biouejsimojp bj nopBaiaua^ap ns xví osad
(f) '^vuDds^^ ua nzanbuvif uoo opojoit otaoi¡
uainb v '01/^ uaitiox u-q ap ajuauíjmoadsa 'safa*) snsap uoiotta^o vj mitqao
•uoo a; oaptoaiuo^i ap ovrqo^) ja uoo saimuajuD sauovonja^ opiuaj ^aavq ou
ap tnouoisunoiio vj vptun miosiad X lajooioo ns ap pvpijiqvsuodsai vj anb
opuaXaio 'otiuoaauog. ap vuazjV^ ojuaa¡y aso[ vtq otyoiax'g ap atuapua^uj
;a íod tpioap aui tnf jn oi^d '.uovjouxSouix tuto uoiDjuasaid as oSiooua ajuoj
•lodun aisa ap ouaduiasap ja viod pn?i%dt&gt; X otiiaui ap sotaSns
o[
jsy 'opBiAua ap j3}3bjb3 p jaeaaj Biqap nainb ajqos
osnad BisiAaajua b[ ouinuaj uanq b jba^jj b n^apuog oisandsiQ
() ''^A aP p^ptuSip vj uoo X 'jviff vuiajsfg ja uoo sajqijod
•uioo uasanf sauoioipuoo SDjuonb oiioputoa^ X sapopiiotny snsv oapma}ito¡\[
ap ojqanj jo ipupioS X japaouoo p -3^ ap uovnsodsipaid vjap X 'jotijij^ X
oo^ijod umoonris Dijsanu ap opojsa jap popiun ojap soCojuaa svjap 'ajqoioaof
souaui oruiioajuooy un ap sojsaunf SDjjnsai so; p poptjiqosuodsai ns ap
'oiiotiiiai jap popiiSajui vj v uvqozvuautv anb soSsaii sojap ajuautjotuautop
•unf sajimitsui ap uijo 'jvqj^ ^ mouaiajuo^ oun ap mpaw íod uopmooSau
oun iBjqojua auiuuayap 'umommsqo X ojjnSio ns xdtum viod oiitoias ojos
'otojj vj ap ot}j jap jouoiuua^dag X jojuaiuQ opuoq s; ap sas^nd sojsa ap
uoioasod oj opnjuajui m¡ sopoiSos soui sauoioojai soj opuojjadouo X soiouiai
soui soduiaii soj apsap anb X afojjiwij 'viaSuoipca uoioo^ oun ap svdoij
sdj ojjtxnv ns ua opmuojj janmj vp opojuajo osojopuoosa jap smouanoasuoo
soj DsojstuiD X jouiaivd uoiun vun uoo loiodai ap poptsaoau vj aiqos safaf)
sojjanbo ap ojuaiuijouaauoo ja louoioiodoid ap sofaj oapioajuoj^ ap ozdjj ojo
otuautDjivd un ap oipaui íod lujijiui uoioouttjui vun anb opuoiapisuoj^

�vincias, y la destrucción de sus hogares, alejando al mismo tiempo las
posibilidades de una contingencia desgraciada, subscriban a la unión de
los demás Pueblos del Virreynato para consolidar la seguridad de estos
dominios baxo la Soberanía del Sr. FERNANDO Vil, y hasta tanto que
el Congreso general establezca el sistema político que concibe la unidad
central del gobierno de estos países con los derechos imprescriptibles de
su libertad.
Vil. Que en el caso de ser aceptada, como espero, tan justa propo
sición, quedarán solemnemente garantidos los derechos del Pueblo, la pro
piedad y seguridad personal, y real de todos sus habitantes sin distinción
de clases en los términos yá propuestos por la Exma. Junta Gubernativa
de estas Provincias, y se concederám las demás condiciones justas que se
propongan, sobre lo que se formará un tratado político, y se darán cau
ciones a estilo de guerra.
VIH. Pero si contra todas mis esperanzas se desechasen los medios de
conciliación propuestos, serán responsables aquellas autoridades ante la nación
de los incalculables perjuicios que resultarán al Estado, a los derechos
del Sr. D. FERNANDO Vil y a los intereses de los pueblos, y habitantes
de la America del Sur, sin que jamás puedan imputarse ni al Gobierno de
Buenos-Ayres, ni a la conducta de sus Generales de los desastres que ex
perimentará Montevideo, y su vecindario, toda vez que se derrame la sangre
de un solo Patriota, en defender el territorio contra la invasión extrangera.
IX. Sobre todo VS. instruirá de nuestra verdadera situación política,
de la unanimidad de sentimiento de las Provincias, de su fidelidad al Rey,
y obrará con libertad, y arreglo a las circunstancias, quanto le pareciese
conveniente". (8),
Vigodet había recibido instrucciones de Elío para actuar en la
reunión; iba plenamente autorizado,

De acuerdo a lo narrado en filas insurgentes el Intendente del
Ejército fue al lugar de la reunión acompañado de su sobrino Machain
que había llegado la noche anterior de Buenos Aires para tratar el
canje de prisioneros: (11)
"y haviendolo asi insinuado aquel a Vigodet dijo este con aspereza que se
vería: el Intendente pasó a querer canifestarle las intenciones de la Junta,
su desvelo para contener los males que resultan de la desunión de Monte
video, los deseos que tenía de tranzadas las diferencias, que nos agitan,
siendo una prueba de esta verdad el haber contenido los ardientes deseos
que nuestras tropas tenían de asaltar la Plaza etc. El Sj Vigodet, tomó por
insulto estas indicaciones, y queriendo el S.r Itendente para satisfacerlo
manifestarle las instrucciones por escrito que le había dado el general, dijo
que no había necesidad de leerlas y con esto, o poco mas se despidió el
bravo Gobernador". (12)
Esta versión de Nicolás de Vedia coincide en líneas generales
con la de Marcelino Balvastro:
"salió el Gobernador, y aturdiendo al Intendente Echeverría, que le dijo
al parecer, entregara a Montevideo, le respondió —Montevideo no se rinde;
España existe y existirá para castigar a los rebeldes: diga Ud. a su general
asalten esas tropas miserables, y así les castigaremos. Se echó la mano al
Sonbrero y volvió la espalda dexando al Itendente helado, y a nosotros
perdidas todas las esperanzas". (13)
El parte aoficial de Rondeau dirigido a la Junta da interesantes
pormenores de lo actuado:

"para conferenciar, pactar y resolver acerca de todas las proposiciones, que
fueran compatibles con los derechos del Rey, y de la Nación, con los de
este pueblo, y toda su campaña". (9)

"Llegó la hora del parlamento, y en las inmediaciones de la línea se
reunieron el Intendente y el Gov.or Vigodet para conferir sobre los asuntos
que ocasionaban la entrevista. El Intendente comprendió en sus primeras
insinuaciones la idea de pasar ala Plaza para que interviniese D.n Xavier
Elio en la Secion, así q.e ser este el sentido del parlamento como para que
tratándose de negocios interesantes al Estado y a estas Provincias corres
pondía de necesidad la instrucción del Gefe Superior déla Plaza. Nada
parecía mas racional que la adhesión a esta propuesta, si se procediera de
buena fee. Pero Vigodet lleno de aquella elación que inspira el fanatismo,
y el orgullo infundado de los Oficiales Españoles, y sin dignarse a dar el
acatamiento al Intend.te aunque no fuera mas que por respeto a la Solem
nidad del Acto, o por correspondencia ala civilidad con que se le trataba,
levanta la voz y con tono descompuesto le dice que sele venía á insultar;
que asaltase la Plaza este montón de hombres indisciplinados para conver
tirlos en ¡avezas; que la España existía y existiría para catigar álos rebeldes,
y que lo dijese así asu General. A vista de tan grandes producciones muy
propias en la boca de su autor, se retiró el Intendente lleno de moderación
y de experiencia del carácter insolente de estos Mandones que nos embia
la Regencia, creyendo que los Pueblos Americanos duremen aun en el
sueño de Una vergonzosa esclavitud". (14)

Las esperanzas del Jefe insurgente resultaron frustradas; la en
trevista con Vigodet fracasó.
De la breve reunión existen versiones de una y otra parte. Ellas
coinciden en cuanto reconocen que fue excesivamente corta y que no
dejó posibilidades para un futuro arreglo.
En la Cazeta de Montevideo se publicaron varios documentos y
menciones de la conferencia. Para su exacta valoración es de interés
tener presente una salvedad que en ese mismo periódico se hace refi
riéndose a la correspondencia de los sitiadores interceptada:
"en muchas •—cartas— que daremos nos es forzoso omitir algunas expresiones
indecentes, que recordarán los mismos que las pusieron, aun quando no las
vean impresas, y se avergonzarán de que las hayamos visto autorizadas
con su firma: en otras se omitirán los párrafos, que tratan de cosas insubs
tanciales, de que abundan casi todas; mas todo lo que dé idea del estado
de sus tropas, de las controversias, y quexas de unos a otros, y quanto digan
relación a este glorioso pueblo, se transcribirán a la letra, conservándose
los originales en el archivo de S.". (10)
(8)Oficio de José Rondeau a Calcena y Echeverría^ Arroyo Seco, 10 de Agosto de
1811. Cazeta de Montevideo, Extraordinaria, del 31 de Agosto de 1811. Archivo del señor
R. Grille.
(9)Artículo de Oficio de Gazeta de Montevideo, Extraordinaria, del 11 de Agosto
de 1811. En Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 28.260. Reservado Dirección.
(10)Articulo de Gazeta de Montevideo del 27 de Setiembre de 1811. Biblioteca Na
cional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28.260.-.

(11)Carta de José Rondeau a José de la Rosa. Campamento de Arroyo Seco, 11 de
Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg. cit. X, 1, 5, 10.
(12)Carta de Nicolás de Vedia a García de Cossio. Cuartel Gral. del Miguelete, 10
de Agosto de 1811. Gazeta de Montevideo del 27 de Setiembre de 1811, en Biblioteca Na
cional, Montevideo.
(13)Carta de Marcelino Balvastro a su padre. Sitio de Montevideo, 11 de Agosto
de 1811. Gazeta de Montevideo del 4 de Octubre de 1811, en Biblioteca Nacional, Mon
tevideo.
(14)Oficio de José Rondeau a la Junta de Buenos Aires. Cuartel Gral. de Arroyo
Seco, 10 de Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg.
cit. X, 1, 5, 10.

— 192 —

—. 193 —

13

�no

1

— €61 —
01 'S 'I 'X 'i'
•8[ 'sajiy sonang -BunuaSjy nopefij bj ap (BJaua^) OAiqjjy 'II8I 8P &lt;Ho8y 9p qj 'ooig
o^ojjy ap iBJ^ puon^ •saiiy souang ap Djun/' o; o nvapuou aso[ ap oioifQ (^j)
•oapiAsi
ap
*^8I 8P
ap djjd^^
*1"uoimj^ Boaioi|qig n^ 'U81 P aiqni3() 8P ^ I'P o
oisoSy ap ^^ 'oapiAaiuoj^ ap oi)ig 'aup^d ns o oujsoajüg

•bj^ B3S)or[qig na 'JX8I P a^qniaijag ap ¿^ |ap oapiAajuoj^ ap Biaze^) ^Hsi ap ojso^y ap
01 'aiajanSij^ jap -jbjj) jausn;) -oitso^ ap di^jd^ d oipa^ ap n&gt;^03i\r ap otJVJ (ZJ)
'01 'S 'I 'X "'!a '^8I '8aa!V ^"ana •BmiuaSay uoijbj^ bj ap jsjana^ OAiqjjy "H8I P ojsoíy
ap n 'Dag o^oajy ap oiuauíBduie;) -osoy dj ap aso/ d noapuo^ aso¡ ap vtJD^ (u)

'nopD3Jig opBAjasa^ -sajiy ouang '{sno
8P LZ I8P oapiAajaoj^ ap Biazs^) ap opiDiuy (01)
BDaio;iq;g
aP
•uopoajifj opBAJsssjj -09Z'8^ 'ajiy souang '[BaotoBf^ B^aioi[qig a^ "II8I P
onoíy ap xi 18P 'BUBUipjoBJjx^ 'oapiAataoj^ ap BiazB^) ap opijg ap O[no;jjy (5)
IIÍ) 'H
jona^ |ap OAfi{0jy *XT8I aP 018^y ap |^ |ap ^BiJBnipjOBJix^ 'oapiAaiuo^^ ap BiazB^) *IX8l
ap oiso^y ap oí ^o^ag o^ojjy •m^jaaai^D^ ^ tnia^jD^ o noapuo^ aso ap ot^tfQ (g)
(01) ',,'H'g ap otiivjuo ja ua sajouiStjo soj
asopuviuasuo^ 'vjjaj vj o uvjiqijosuojj as 'ojqand osouojS a%sa o uoioojai
uoüip otuonb X 'soujo v soun ap soxanb X 'smsuaaojjuo^ soj ap 'sodojj sns ap
opo¡sa jap oapi ap anb oj opoi soui ísopoj isos uvpunqo anb ap 'sajmouot
•sqnsui sosos ap uojojí anb 'sofojjod soj wuimuo as sojjo ua :ouuif ns uos
siipoztjotnv ojsm sowo.iov soj anb ap uoiozuotiuatio as X 'svsaudwt uoaa
soj ou opuonb uno 'uoiaisnd soj anb sowsiui soj uojopjooai anb 'saiuaaapui
sauoisaudxa sounSjo Jinwo osozuof sa sou sowaxop anb —sojjdo— soujnvt uan

'opBzpoinB aiuaniBuajd Bqi ínomna^
bj ua aBnj^B BJBd oj^^[ ap sauoioonj^sui opiqpaj Bjq^q japoSi^

:opBnjDB o[ ^
83}UB83J3JUI Bp B^Unf B^ B OpiSlJip nB^pUOJJ 9p [BIDIJOB

((,) •í4ouvdiuo3 ns opoi X 'ojqand a isa
ap soj uoo 'uoi3Of^ oj ap X 'Xa^ jap soyjajap soj uoo sajqpoduto^ uojanf
anb 'sauoioisodojd soj sopoj ap 001330 jaajosaj. X uofaod 'jmoua^afuoo vxodn

(ti) 'ctpnjmojosa osozuo^iaa oun ap ouans
ja ua uno uauiamp souootuawy sojqanj soj anb opuaXaio 'mouaSa^j nj
mquia sou anb sauopvoj^ sotsa ap atnajosut uatoojoo jap m^uatuadxa ap X
uopojapotu ap ouajj aruapuajuj ja ouiíaj as 'jojno ns ap oooq d¡ ua svjdojd
Xmu sauoioonpojd sapuvjü uní ap vism y 'jDiauaf) nso isd asatip oj anb X
'sapjaqa^ sojp xnínoo ojod mifisixa X mjsixa Dyodsg vj anb ísDzaaof ua sojjij
•jaauoo vivd sopvmjdtosiput sauqiuoi/ ap uojuotu ajsa t&gt;ivjj v¡ asvjjvsv anb
íjvjjnsut v muaa ajas anb sotp a\ ojsandtuoosap ovo) uoo X zoo, o/ vjvvaaj
'Dqnjajj aj as anb uod poptjiaio v\n mouapuodsano^ jod o 'oj^y jap popiu
•tuajog vj v ojadsaj jod anb svtu vuanf ov atibuno arpuajuj jv ojuaiiuvjojv
ja uvp d asjou^ip uis X 'sa^oitDds^ sajotDtfQ soj ap opnpunfm ojjnSjo ja X
'oiustjouBf ja vjidsui anb uopvja vjjanbo ap ouajj japoStyi oiaj -aa¡ vuanq
ap rtxatpaooid as ís 'ojsando^d n%sa o uoisavpv vj anb jouotooj sntu vt^auvd
irpo/ij 'rtzojj ttjap jotuadng afa^ jap umoonitsui dj pvptsa^au ap tnpuod
•S3JJO3 sviomaojj sojsa o X opms^ Jt&gt; sajuvsauajui sopoüau ap asopuviojj
anb vjvd ovioo oiuauiojjDd jap opriuas ja a%sa jas a'b is 'uoi^a^ vj ua otj^
jaiíiDj^ u-q asaiuiajaim anb vxod ozojj vjo uvsod ap oapt vj sauopvnmsm
svjatuiud sns ua oipuauduio^ ajuapuajuj 75/ •n%siaai%ua tyj uvqvuoisvoo anb
sotunso soj auqos uijafuoo vjnd %apoSiy{ uo-tiof) ja X ajuapuaiuj ja uoiaxuna^
as vauij d; ap sauoiompawui soj ua X 'otuawojuod jap bjov vj oSaj'j,,

sajopBi^is boj ap Biouapuodsajjoo bj b asopu^u
9DBq as o^ipoijad oinsiui asa na anb pBpaAjBs Bun aiaasaad jana^
saj9iui ap sa uoiobjojba BjoBx^ ns bjbj -Bi3U3jajuoD bj ap 9auoionani
&amp;. soiuaiun^op soijba uoiBoi^qnd as oapiA9juoj^[ ap B^azBf) bj n^
-oj^ajjB ojnjnj un BJEd sapBpijiqísod pfop
ou anb A bjjoo ajuauíBAisaoxa anj anb uaoouo^aj ojuBna na uopi^ujo^
8BJJ3 -ajjBd bjjo A Bnn ap sauoisjaA uajsix^ U9iunaj aAajq bj aQ
•obb^bjj japoSi^Y no
-ua bj íSBpBJjsnaj uoJBijnsaj aiuaSjnsui ajaf jap SBzuBjadsa

(1) 'ttsozuvuadsa so^ sopoj sojnpjad
sojjosou v X 'opojau ajuapuajj jo opuoxap vpjodsa vj pmjoa X ouajqvog
jo ovvui vj ovaa ag •soiua^oSttsvo saj isd X 'sajqouasiut sodoui sos^ uajjoso
jvuauaá ns v'pf¡ o^jp :sapjaqai so; o Jtni^^oo ojod oipsrxa X aistxa vuods^
tapuij as ou oaptoatuoj^— oipuodsai aj 'oaptaa^uo^^^ v ouoSaJiua 'uaoa^vd jo
oítp aj anb 'viuaaatp^^ ajuapuaiu[ jo opuaipunjo X 'jopouuaqoQ ja oijosn

8B3uj[ ua apptnoa

ap SB

ap ums^aA

(ZT) -^opouiaqoff ociojq
ja oipidsap as sotu oood o 'ojsa uoo X sojiaaj ap popisaoau mqoy ou anb
otip 'jojauag ja opvp otqov aj anb ojijosa lod sauoponjjsui svj ajumsaftumu
ojiaoo¡snos vuod a%uap'ua%\ xg ja opuaiuanb X 'sauoioooipui sojsa ojjnsut
^od ouio) '%apo%\j{ J-g J^ -3ja vzdjj vj jojjvso ap uoiuai sodo^j sojjsanu anb
soasáp sajuaipjo soj optuaiuoo uaqov ja popiao, o%sa ap vqanud vun opuan
'UD1180 sou anb 'smouajaf-i p sj sopvzuojj ap oruai anb soasap soj 'oapia
•ajuofl ap uotunsap oj ap uotjnsa^ anb sajoui soj ^auaiuo^ vuod ojaasap ns
'ojun[ vj ap sauopuaim soj ajiojsaftuoo ¿aianb v osod a^uapuajuj ja :o\iací
as anb vzaiadsv uoo a{sa olxp iapoéi^ o janbo oponuisui isd ojopuataou Xn

[a jbjbj^ BJBd saaiy sou^ng p JojjaiuB ^vpou bj opBSají BiqBt[ anb
uiBqoBj^; ouijqos na ap opBUBdrao^B n9iunaj b^ ap jB^nj jb anjf
jap ajnapuajuj ja sajuaS^nsui bbjij na opBJJBU oj b opjan^B

'(S) 'ajuaiuaauoo
asapauod aj otuonb 'sm^umsunoip svj v ojSajjo X 'pojiaqij uoo puojqo X
'Xay jo popijaptf ns ap 'smomaojj soj ap ojuaiwrjvas ap pvptwtuvun vj ap
'voiitjod uotoonjis nuapopuan ojjsanv ap vjitujsvi mg^ opo% aiqog %\j
•oua^uojjxa uonoaui oj oujuo^ otuotijuaj ja uapua/ap ua 'ojoijjoj ojos un ap
auiluDs oj auiojjap as anb zao. vpoj 'oijopmsaa ns X 'oaptaa^uoj^ oiojuawijad
•xa anb sautsosap soj ap sajojauaff sns ap v%onpuoo vj o íu 'saiXy-souang
ap ouuatqo^f jo 111 asuotndiut uopami svuiot anb uis 'jng jap ootjauty vj ap
sajuojiqDv X 'sojqand soj ap sasaiajui soj o X fjj OOMVMUSJ 'G '•'S 13P
sov^ajap soj v 'opojs^ jo uvjojjnsai anb sopyníuad sajqnjnojooui soj ap
uojoou oj ajuo sapopuojno svjjanbo sajqosuodsai upias 'sojsandoud uopotjisuo^
ap sotpaui soj uasvipasap as svzuvuadsa stui svpoi v%uoo is ouaj 'HIA
•ojuan^ ap ojtjsa o sauop
•noo upjop as X 'ooyixjod opojojj un vjoutuof as anb oj aiqos 'uvSuodoid
as anb svjsnf sauop^puoo smuap soj uipuapa3uo3 as X 'svpumouj sojsa ap
vapovjaqti^ otun[ -ouir^ oj íod sojsandoid vX somuuai soj ua sasvjo ap
uot3upsfp uis sajuviiqou sns sopoj ap jva X 'jouosiad popiinSas X popatd
•o^d oj 'ojqanj jap sotpaiap soj sopijuojDH atuauiauwajos vvuopanb 'upiots
•odoud vjsnf uoj 'ouadsa ouioo 'vpojdajo ^as ap osvo ja ua anf) 'HA
•poiiaqtj ns
ap sajqijdtjosajduit souoaxap soj uoo sastod so^sa ap ou^aiqoS jap jojjuao
popiun oj aqpuoo anb ooirtjod ouiatsts ja oozajqotsa joiauaS osauSuo^) ja
anb ojuot vjsoif X 'jj^ OQMVNH3J 'JS laP V'VDjaqog vj oxvq soiuiuiop
sotsa ap popiun^as oj jopijosuoo vuod otvuXaiAi^ jap sojqanj souiap soj
ap uotun oj o uoqtjosqns 'opopDJ^sap mjuaüu^uoa vun ap sapopijjqtsod
svj oduiap ouisiw jv opuotajo 'sajojioif ^n^ ap voiooniisap vj X 'smoum

�V- &gt;,

t~~ • • ^^,J^ *3&amp;^^ r ^4 ^^

^" t ^-^ i ^ |^ &gt;' f~*W *" ^r ^^^^^ y^ ^*

(Vi

.'*•'*&gt;

, •&gt;*5

' #/
- ^, ^^^J^é *.&lt;**tf, *• &lt;^"-* •

^•'.. -' •

. ^ ... ^.- _... .

V11**' • *^* *

^¿^y^&gt;.

Primera foja del Preliminar del 7 de octubre, con las anotaciones hechas por el gobierno
de Bueno Aires, existente en el Archivo^ General de la Nación Argentina, Buenos Aires.

194 —

Segunda foja del Preliminar del 7 de octubre, con las anotaciones hechas por el gobierno
de Buenos Aires, existente en el Archivo General de ¡a Nación Argentina, Buenos Aires.

— 195 —

��í

Y a guisa de comentario agregaba:
"Este escandaloso Suceso con que estos cobardes, sin atreverse a asomar
ásus murallas intentan ofender en la autoridad de V.E. la dignidad délas
Provincias que le han confiado su Gob.no y la conservación de sus de
rechos, me confirma en la opinión de que ni la razón ni la prudencia al
canzan á curar los males del fanatismo, ni templar el orgullo furioso de los
Españoles que han jurado nuestra proscripción. Solo la espada y la bayoneta
tendrán la energía bastante para conducir a estos fanáticos al desengaño
de su impotencia y de sus errores. Yo los considero incapaces de rigurosa
conciliación, y espero por lo mismo que V.E. me permita llevar adelante
la resolución que he formado, de no poner la dignidad de las Armas de
la patria a desaires de esta especie, ni admitir otra conciliación que aquella
que me proporciona la victoria". (15)
En el relato del bando español, aparecido en la Gazeta Extra
ordinaria de Montevideo del 11 de agosto, se hace depender el fracaso
de la entrevista de las palabras, indecorosas para la Nación y la
fidelidad del pueblo de Montevideo como asimismo para el Gobierno
Portugués, de Calcena y Echeverría.
Se cuenta en el periódico montevideano que el Gobernador salió
de la Plaza con sus ayudantes y escolta hacia el sitio señalado:
"Llegado al lugar prefixo apareció un coche con su escolta y bandera
parlamentaria, se apeó de aquel D. José Alberto Calzena y Echeverría con
dos oficiales, y su bandera, y vino acercándose acia donde marchaba el
Sr. General Gobernador, que había dexado su caballo.
Juntos ya, después de los saludos de ceremonia, Echeverría pidió a
nuestro General que lepermitiese venir á la Plaza con su sobrino D. José
Machain (comisionado por la Junta para el cange de los prisioneros) á
conferenciar con el Exmo. Sr. Virrey, de quien esperaba accediese a las
justas propuestas que en nombre de la Junta de Buenos-Ayres iba a hacer
a SE.: negóse el Sr. General Gobernador, asegurándole que estas mismas
las admitiría por sí a nombre de SE., del Rey, y de la Nación, según la
justicia de su contenido". (16)
Agregó también Vigodet que el asunto planteado por Machain se
resolvería por separado. Así las cosas Echeverría argüyó:
Señor, yo soi un hombre de bien, el Rey me debe más de 107 $ pesos,
la causa que defiende Montevideo es la misma que la de Buenos-Ayres,
ambos han resuelto que estos países no reconozcan otro Soberano que el
S.r FERNANDO VII; y por evitar la efusión de sangre entre hermanos,
he tomado a mi cargo esta comisión. VS. puede convencerse que la Exm.a
Junta de Buenos-Ayres consiguiente a sus liberales principios no puede
mirar sin lastima las víctimas, que se sacrifican por unos mismos intereses,
y por cumplir lo más sagrado de sus obligaciones: debe ceder Montevideo,
y cederá en parte la Junta. Le haze mui poco honor a esta Plaza haber
llamado en su auxilio a los Portugueses, y há hecho mui mal; porque ven
drán como auxiliares y se quedarán dueños de esta banda; como lo hicieron
en otro tiempo, de otro modo no se hubieran prestado; pues son tan cap
ciosos, como enemigos nuestros. Las ideas benéficas de la Exjna Junta, y
sus ordenes terminantes han hecho que nuestros Generales no hayan con
descendido con el valor de nuestras tropas que han pedido muchas vezes
(15)Id., id.
(16)Artículo de Oficio de Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del 11 de Agosto
de 1811. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28,260.

asaltar la Plaza; pero señor, una sola muerte de los de ella nos haría perder
toda la gloria y, satisfacción del triunfo. VS. sabe que España está perdida
y dominada por los Franceses, por esto la Exm.a Junta quiere poner estas
vastas Regiones a cubierto de las miras del tirano; porque si la Península
no está hoy toda subyugada por el, mui en breve no le quedará ni un
pueblo libre; queriendo pues::::" (17)
El Gobernador lo interrumpió diciéndole:
"¿Ha venido usted a parlamentar, o a insultarme? no tiene usted idea
de lo que es un parlamento; así que bazo las perversas bases en que piensa
estrivemos nuestras negociaciones, ni quiero oírle, ni puedo disimular por
mas tiempo su osadía. Si alguna vez, por imposible, volviera a suceder que
nos avistemos, y me hablara usted con tan hipócritas y seductivos desvarios,
haré señal a la Plaza, para que de un cañonazo pereciese quien osa así
injuriar a la madre Patria, sin que pudiera yo tener otro disgusto que morir al
lado de un traidor a ella. España existe, y existirá para castigar a sus im
perdonables, infieles y desnaturalizados hijos. No son ustedes capazes ni
aun de acercarse con sus tropas al lugar donde estamos hablando, porque
deben conocer que perecerían sin recurso; deseamos mas que ustedes que
llegue ese dia vociferado del asalto, para dar a la Patria uno mas de honor,
humillándolos".
Y prosiguiendo en su actitud agresiva, dijo el Gobernador de
Montevideo:
"¡Asaltar a Montevideo! ¿Que tropa tienen ustedes? bandas de insu
bordinados, sin disciplina, y la mayor parte sin armas ¿que Generales? Sol
dados ignorantes, que no saben ni aun que significa este termino General.
Se acabó el parlamento. Entonces Echeverría sacó un papelote que dixo
ser las proposiciones de la Junta, y el Sr. General le contestó ="No admito
papel que viene fundado sobre tan iniquos principios..." (18)
Ya las dos de la tarde de ese día —10 de agosto— regresaba

Vigodet hacia la Ciudadela (19).

En Montevideo se formó un ambiente de espectativa por conocer
cuáles habían sido las cláusulas del pliego que Calcena intentó en-

(17)Id., id.
(19)Carta
(18)Id.,
id.de N. Aguilar a Ignacio ^Vüñez. Sitio de Montevideo, 10 de Agosto de 1811.
En Cazeta de Montevideo, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28.260.
Junto con la documentación anterior, referente a la Conferencia entre Calcena y Vigodet, pueden citarse las cartas de D. M. Cavia. La primera dirigida a un amigo fechada en el
"Partido de las Tres Cruzes en que lo quisiera ver en medio de los campamentos,
10 de Agosto de 1811.*
Hoy tubo su conferencia cortísima (para lo que precedió parlamento ayer) el
Sr. Vigodet con nuestro Intendente Calzena cerca de la línea, mas se acabó casi a
capazos porque aquel, quando vio que no era cosa de entregarse o retirarse el exercito, prorrumpió con acento en tono descomedido que si se le había querido insultar
a aquella vista, que la España no estaba perdida ni se pederia para castigar a los
rebeldes, qne asaltasen esas tropas miserables, que lo deseaban para saciarse en su
sangre y enseguida se largó dexando desairado a nuestro buen viejo, sin siquiera darle
tratamiento y quando este pobre se lo daba".
Yla segunda a su hermano D. Pedro Feliciano fechada en: *
"Treshubo
cruzes
10 de 1811:
Hoy
unAgosto
parlamento,
conferencia o entrevista entre nuestro intendente Calcena, y Vigodet, junto ala alondiga pero fue cortísima porque éste estuvo mui fogoso,
despreciando todo, y diciendo que, porque no asaltaban, que lo deseaban. Yo no espe*
raba
otra
porque
los conozco 3.a
bien.
Ambas
encosa
Gazeta
de Montevideo
Extraordinaria del Sábado 28 de Setiembre de
1811. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado. Dirección, 28.260.
— 197 —

— 196 —

�— ¿61 —
— 961 —
'09Z'8Z 'uoijosjiq opeAjsssy -sajiy souang 'jsuopBf^ B^aioijqig -xi8t
ap ajqma^ag ap g^ 0PBq?S laP BijeuipjOBiix^ ^' oaptAa]uoj^ ap BiazB^ na sBqtuy
•uaiq ODzouo^ so| anbjod Bso^ bjio Bqsj
•adsa on oj^ 'DBqBasap oj anb *UBqBi[BBB on anbjod 'anb opuapip X 'opoi opnspajdsap
'oso^oj inuí OAnis^ a^sa anbjod boiisjijo3 anj ojad BSipuo[B bjb O]nnf 'japoSi^ Á 'Buaa
•|B3 aiuapuawi ojisanu aj|ua BlsiASJiua o Bpuajajuo^ 'oiuauíBjJBd un oqnq Xojj
:Il8t aP 01 ojsoSy saznjo sajx,,
:na Bpeq.iaj ouBpija^ ojpa^ -q oneinjaq ns b BpunSas e| j^
'^BqBp o[ as ajqod ajsa opu^nb A ouaiaiBiiiJi
ajjBp Bjambis uis 'otaiA uanq ojisanu b opBjinsap opuBxap o3jb[ as BpinSasua i ajSuBS
ns ua asjBioBS Bjsd u^qBasap o[ anb 'sa{qBjasiui SBdo.ii SBSa uaSBijBSB anb 'sap^qaj
so( b jb8iisb3 BJBd Btjapad as iu Bpipjad BqBisa oa BUBds^ b{ anb 'bisia B¡|anbB e
^Bijnsui opijanb Biq^q aj as is anb opipatuo^sap ouoi na oiua^B uoj oidninjjojd *oip
-jaxa ^a asjBj^aj o asjB^^ajjua ap Bso^ Bja oa anb oía opuenb 'pnbB anbjod sozBd^a
b ¡SB3 oqBjB as SBtn 'Bau;[ b¡ ap B3jaa Buaz[B3 aiuapuam] ojisana aoJ lapoS;^ -jg
ja (ja^B O]aamB{jBd oipaaajd anb o^ BJBd) Binisiiao^ spaaja^no^ ns oqn^ Xo^
"II8I P oisoSy ap oí
^soinaniBdniBa so^ ap oipanx na jaA BJaismb o^ anb na saznj^ sajj^ sb¡ ap opi^JB^^,
[a na spBqoaj o^ims un b Bpitfijip BjamiJd b-^ 'biab3 'IV 'a 3P SB'JB3 S"I asjBip napand^
-i^ í Bua^^B^ aj]na Bpuaja^uo3 B| b a^uai^^aj 'joijaiuB noiae]uauin3op b( uoa oiunf
'Ü9Z'8Z 'nopaajig opBAj^sajj -sajiy aouang 'ibuoi^b^j B3aio||qig ua 'ospjAaiuoj^ ap BiazBf)
'II8I aP oiso3y ap oí 'oapiAajuoj^ ap oijjg -xaurtf^ oioougj o jojmSy •*/ ap nuo^ (6X)
•PJ "VI (81)
P! 'TI (¿O
-ua oju^juí Bn^D[B^) 9nb o
jaoouoo jod BAijBioadsa ap

b{ opis
un 9U110J ^s oapiAajuo^^

'(61) BIaPBPnTD BI BPBH
—ojsoSb ap qj_— eip asa ap ^pjBj ej ap eop sbj^ b
(SI) u"' soidiouiid sonbiut uo% aiqos opDpunf auaia anb jadvd
oitiupD oj^&gt;&gt;= ptsapjoo aj jvu^uaff -ug ja X 'viun[ vj ap savoijpodojd sd^ jas
oxip anb ajoj^dvd un ooos vijj^a^q^^ sa^uoju^ •ojuaiunjjvd ja oqvov ag
•jvuaua^) outwiaj ajs^ voijtuSjs anb unv tu uaqns ou anb 'saiuououát sopop
•jog ¿sajDjauaf) anb? smuuu vis auvd íolmu vj X 'ouijdiosip uts 'sopmiipjoq
•muí ap Süpuvq ¿sapajsn uauayi vdoif an(f? ¡oapfaaiuoj^ o dvjjvsy!n

ap jopeuaaqo^ [a ofip 'BAisaoSs pnjijoB ns ua opuamSisojd
^jpjjy
'uouoif ap svui oun vijjdj vj d uop ojod 'orj^so jap opviafiooa vip asa anSajj
anb sapajsn anb sviu souioasap iosjnoau ms uvtua^auad anb jaoouoo uaqap
anbjod 'opuüjqvv souiDfsa apuop jognj jo svdouj sns uoo asÁnoia^o ap uno
111 sazDdoo sapaisn uos o\¡ soíiij sopvzijDjnjousap X sajatfut 'sajqvuopjad
-tui sns v joSpsoo vivd njtistxa X 'atsixa vuvds^ -njja v uoptoj} un ap opvj
jo jijoiu anb otsnSstp ojio jauat oX ojaipnd anb uis 'vu)oj ajpvui dj o jmjníui
iso oso uainb asaio^jad ozduoudo un ap anb vjnd 'ozdjj vj v joyas ajtni
'sotjoasap soauonpas X sojtjoodtu uot uoo patsn ojnjqotj aui X 'souiatsmv sou
anb japaons o vjamjoa 'ajqisodwi jod 'zaa ounSjo ig -Diposo ns oduiatj sout
jod jojnutistp opand tu 'ajjto ojatnb tu 'sauoi^mooSau sojfsanu sotuaaiJtsa
vsuatd anb ua sasvq sosjan jad soj oxnq anb tso iojuautojjod un sa anb oj ap
vapt patsn auatt ou ¿auuojjnsut o o 'jojuautojjod v patsn opiuan f/?,,
:a^opuapip oidranMajuí oj jopeujaqo^ ^g
(II) n::;:sand opuaijanb iajqtj ojqand
un tu pjvpanb aj ou aaajq ua muí 'ja jod opoSnXqns spot Xot¡ ntsa ou
vjnsuiuaj n¡ ís anbjod íouojtt jap svjiui soj ap Ofjatqno o sauoi8a}¡ sdjsdíí
sojsa jauod ajatnb otun[ trtux^ vj otsa jod 'sasa^uojj soj jod opouttuop X
optpjad ots^ ouods^ anb aqos -gyf -ofuntjt jap uoioonfsttos X otjojü vj npoi
japjad vijov sou vjja ap soj ap atJanui ojos oun 'jouas o jad ivzvjj vj jotjoso

^uopaajtQ opBAjasa^ *sajiy soaan^ '^Bnoi^B^^ v^aiotjqt^ *H8[
oisoSy ap \\ ^ap
jOBJi^^ 'oapiAaiuoj^ ap Biaz^^ ap oijijo aP o[nj;uy (91)
;y (
TI "fl (SI)
(
sazaa snuonui optpad uou anb sodojf sojtsanu ap jojoa ja uoo optpuaosap
•uoo uoXotf ou sajojauaf) soijsanu anb ot¡oat¡ uvv saiuoutuijat sauapjo sns
X 'vtunf vurx^ vj ap sootjauaq soapt svq 'SOJtsanu soüituaua outoo 'sosoto
•doo uot ^os sand íopotsajd uojaiqny as ou opoui ojio ap 'oduiap ojto ua
uojat^ty o; ouioo íopunq vjsa ap souanp upjopanb as X sajmjtxno ouioo uojp
•uaa anbjod ijout muí ovoau ou X 'sasanSnuoj so] o oijtxno ns ua opvuioj]
jaqvu vzvjj otsa v iouoti oood tnui azoy aj -otunf vj auod ua vjapao X
'oapioatuo^^ japao aqap : sauoiooáijqo sns ap opojilos spui oj jtjdutm jod X
'sasajatut souisiui soun jod uoojfijjos as anb 'souittotíi soj muttsoj uis jojtut
apand ou sotdtoutjd sajojaqtj sns o atuainStsuoo sajXy-souang ap vjunf
o-uixg oj anb asjaouaauoo apand S/í 'Upistuioo otsa oSjvo tui o opoutot at¡
'sououtjau ajtua ajSuos ap upisnja vj jotma jod X í//^ OQNVMHSá rS
]3 anb ouojaqog ojto uvozouoaaj ou sastod sotsa anb otjansaj uvu soquio
'sajXy-souang ap oj anb ouistui oj sa oapjaaiuo^^^ apuajfap anb osnoo oj
•sosad f ¿oí ap soui aqap aui Xay ja 'uatq ap ajquiov un tos oX 'jouag
zoÁnSie B;jj3A3i[3g[ svsoo 9B[ jsy
zoÁnSie
as
jocI
bij3A[O93j
aod opB^juB[d ojunsB
[a anb
uaiquiBj oS^iSy
nj un^as 'uotoof^ dj ap X '^C^y jap '-gg aP ajqtuou
o ts jodns
otjtjiuipo
soj
(gi) 'aoptuatuoo
ap otottsnC
souistui svjsa anb ajopuojnSaso 'jopoujaqof) jojauaQ 'jg ja asoSau :'^^ o
jaoou o oqt sajXy-souang ap vtunf o] ap ajquiou ua anb sotsandojd sotsnt
soj v asatpaooo oqojadsa uatnb ap 'Xajjt^ -jg 'ouix^ ja uoo jmouajajuoo
p (sojauotstjd soj ap a^uoo ja ojod otunf oj jod opvuotstuiooj utovoo^^^
asof -q outjqos ns uoo ozojj oj o jnuaa asatjtuuadaj anb jojauaff ojjsanu
o oipid otjjaaatp^ 'otuotuajao ap sopnjm soj ap sandsap 'oX sotunf
•ojjoqoo ns opmcap otqou anb 'jopoujaqof) jojana*} ug
ja Dqouojoui apuop dijo asopuoojaoo oum X 'ojajyuoq ns X 'sajototfo sop
uoo mjjaoatp^ X dubzjo^ ouaqjy asof 'Q janbv ap pado as 'otjojuauiojjod
ojapuoq X otjoosa ns uoo auaoo un ptoajodo oxtfajd jognj jo opoSajj,,
:ope[EU38 oprs p ^p^q e^[oasa A saju^pn^e sns noo bzb[,j bj ap
oi[B8 jopBUjaqof) [a anb oueapiAaiuom o^ipoijad p ua Fjn^no ag
•BjjjaAaq^g ap
A BuaofB^)
'sanSnjjo^
ouiaiqof) p BJBd oumuiise ouioo oaptAaiuopy[
O[qand ap
pp
p^pi^apij
B[ A uoi3B^[ B[ BJBd sBsoJoaapui 'sBjqB[Bd sb[ ap BjsjAajjua b[ ap
osbobjj p japuadap aoeq as 'o^soííb ap [[ pp o;(JíAa}uojA[ ap Bueuipjo
-bjjx^j BjazB^j b[ ua opiaaJBdB '[ouBdsa opusq [ap ojb[3j p u^

(SU
'tlotjotota
aui anb
ojjanbo anb uotootjtouoo vjto jtjtutpo tu
'atoadsa
otsaoj
apouotojodojd
sajtosap v otJtod
dj
ap souijy soj ap poptuSip dj jauod ou ap 'opouuof atf anb uotonjosaj vj
atuojapo joaajj vttuuad aui '^'A 9n^ oxusiiu oj jod oiadsa X 'uotootjtouoo
vsojnStj ap saoodoout ojaptsuoo soj o^ 'sajojja sns ap X mouaiodun ns ap
ouoSuasap jo soottouof sotsa o Jionpuoo ojod atuotsoq otgjaua ; uojpuat
vjauoXoq vj X opodsa dj ojog 'uotodtjosojd vjfsanu opvjní uou anb sajouods^
soj ap osotjnf ojjnSjo ja jojduiat ju 'ouisijouof jap sajoui soj jojno p uozuoo
•jo Dtouapnud oj tu uozoj oj tu anb ap uotuido vj ua ouuifuoo aui 'sovoaj
-ají sns ap uotootuasuoo o] X owqof) ns opotfuoo uou aj anb sotoutaojj
sojap poptuStp 0^ '^^'yi ap poptjotno oj ua japuafo uoyuatui sojjojnui snsp
jouioso v asjaaajpt uts 'sapjoqoo sotsa anb uoo osaong osojopuDosa 8tsgn

ap

�tregar al Gobernador. Un hecho casual, el apresamiento de una
balandra que conducía a Buenos Aires la correspondencia del cam
pamento insurgente, proporcionó a sus habitantes la oportunidad de
enterarse de tales proposiciones (20).
¿Por qué fracasó la entrevista? Las Instrucciones a Calcena
dejan una pauta para la respuesta: Montevideo tenía una ayuda va
liosa en las fuerzas portuguesas y el alerta que se debía hacer a
Vigodet por los futuros hechos de los invasores lo está denunciando.
También facilita la contestación a esa interrogante un comentario
inserto en la Gazeta de Montevideo que dice así:
"La falta de disciplina y subordinación de los soldados, la envidia
que se tienen unos a otros, la escasez que tenían cuando escrivieron, que
aun hoy padecen, el justo miedo que les impone el movimiento y cercanía
de nuestro aliados Portugueses... (21)
Estas expresiones del periódico montevideano, sobre todo en lo
que se refiere a la ayuda portuguesa, explican lá actitud firme y
aun descomedida del gobernador Vigodet.
Si cuando la situación había sido tan crítica como en el período
de mayo, Montevideo, abandonada a sus únicas fuerzas, rechazó vigo
rosamente las proposiciones de los insurgentes, razones más poderosas
tenía ahora -para no aceptarlas, que contaba con un refuerzo, peli
groso sí pero valioso, como el portugués.

VII

LA MISIÓN FUNES-PÉREZ Y PASSO
(Antecedentes: Situación en Buenos Aires; Misión Vedia-Alvarez Thomas)
En la Asonada de abril hizo crisis la fricción que entre saavedristas y morenistas se había planteado en Buenos Aires a partir de
mayo de 1810 y que luego se complicara por la acción de otros
factores.
La tirantez entre la Junta y el Cabildo manifiesta en ocasión
de la expulsión de los españoles europeos; los rumores de que el
Gobierno era partidario de la Carlota y estaba dispuesto a entre
garse y otros motivos más de divergencia, crearon el clima necesario
para que la Asonada fuese un acontecimiento de fácil previsión.
Pero la medida del gobierno no consiguió detener la crisis po
lítica planteada en Buenos Aires. La situación económica —sin llegar

a tener la gravedad de la de Montevideo—• era lo suficientemente
difícil como para que en el pueblo se hicieran sentir sus consecuen
cias. Por otra parte, el bloqueo establecido por Elío, a pesar de no
ser excesivamente rigoroso, mantenía los espíritus dispuestos hacia la
disconformidad. Además el bombardeo de la ciudad por Michelena,
aunque en las esferas gubernamentales no produjese el resultado ape
tecido, dejó su sello aumentando la inquietud del ambiente.
El 20 de julio, llegaba la noticia del desastre de Huaquí a ese ya
agitado Buenos Aires, y había así un elemento más que pesaría sobre
población y gobierno. A cinco días del ataque naval con que Monte
video había recordado a la capital que era una fuerza capaz de hosti
garle, la amenaza de un enemigo vencedor que tenía su camino expedito
a Buenos Aires y la conciencia de la derrota de aquel ejército que lle
gara sin detenerse hasta el Alto Perú, triunfante en Suipacha, incidían
sensiblemente en el ánimo del pueblo porteño y en las decisiones de
su gobierno.
La Gazeta del 25 de Julio en un pequeño comentario, sin que
rerlo, testimonió el estado de espíritu imperante en aquellos días,
cuando sintió la necesidad de establecer que eran falsas las aseve
raciones sobre el estado de "desesperación" de "Buenos Aires, y de
afirmar que el bombardeo no habría de repetirse.
"Como los enemigos de nuestra causa no necesitan mucho para fingir
embustes con que nos pintan en el estado de desesperación a que quisieran
vernos reducidos, no debe ser superfluo repetir nosotros hoy, que continúa
retirado el bloqueo, y bombardeo, con que nos amenazó el célebre Miche
lena. No parece á la vista su esquadra sutil, ni creemos, que vuelva á pa
recer, ni ponerse en estado de repetir impunemente otro igual insulto:
y se advierte así á las provincias para desvanecer las pinturas de muchos
empeñados en propagar noticias infaustas. Con advertencia, que mientras
en la gazeta no vuelva á anunciarse, ó hablarse de ello, será siempre falso
quanto digan". (1)
El pedido del gobierno a Michelena de que se suspendiesen las
hostilidades hasta tanto se resolviera la Misión ante Elío, confirma
que no había tal pretendida seguridad de espíritu y que por el con
trario Buenos Aires sentía a fondo los acontecimientos. (2)
Estas circunstancias obraron de tal modo que hicieron factible
la buena disposición de las autoridades de la Capital para oír propo
siciones de la Princesa Carlota Joaquina. La Infanta desde tiempo
atrás mantenía latentes sus pretenciones —como ya vimos— para
conseguir su coronación en el Río de la Plata. Su representante Felipe
Contucci a mediados de junio realizó varias tratativas con ese fin.
Las actuaciones que con tal motivo se desarrollaron nos son cono
cidas fundamentalmente por las "Instrucciones que dio Cornelio de
Saavedra a su apoderado en el juicio de residencia" que se le siguiera
en el año 1814.
Por su condición de hombre de gobierno sus palabras pueden

(20)Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del 31 de Agosto de 1811, en Archivo del
Sr. R. Grille.
En el Archivo del Dr. Engenio Petit Muñoz, existe la primera y última página de la
referida Gazeta.
(21)Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del 26 de Setiembre de 1811. Biblioteca
Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, 28.260.

Aires, o. cit., t. II, pág. 631.
(2)Oficio de Michelena a Elío. Bergantín Belén 12 de Agosto de 1811. Gazeta de
Montevideo del 15 de Agosto de 1811. Biblioteca Nacional. Montevideo.

— 198 —

— 199 —

(1)Editorial de Gazeta de Buenos Aires del 25 de Julio de 1811. Gazeta de Buenos

�— 661
— 861 —
j^ [j B^ajoijqi^ •[181 *P O)so^y ap g^ jap oapiAaiu
ap 813ZI^ "H8I P ojsoSy ap ^x ?PH ujluo^aag -oi/^ d Di/a/si^i/^ ap optjQ (%)
•tf9 -8Bd 'ji -i '-jjD -o 'ss
soo^ng ap B^azsj) -H8I ap oijnf ap ^Z pp ^ajty ouang ap b)3zb-j ap iBijoiipg (i)
uapand SBJqBjBd sns oiuaiqoS ap ajquioq ap uopipuoa ns jo^
•^181 OHB F na
BJomSis aj as anb tíBpnapisaj ap opmf ja ua opBjapods ns e BjpaABBg
ap oi[aujo3 oip anb sauoponjisuj,, sbj jod atuatujBiuaaiBpunjf sspp
-ouoo nos son uoJBjjo-UBsap as oatjoui jbj uoo anb sauopBnjoB
•uij asa uoo sbatjbibj^ sbijba ozijsai oiunf ap sopBipaui b p^
adija^ a)nB;nasajda^ ng "bjbj^ bj ap oijj ja na uopBnojoa ns JinSasuco
BJBCI SOUIIA B-íí OUIO3
S9UOpua}ajd SnS Sa^liajBJ BIU3JUBUI 8BJJB
odraaij apsap bjubjuj vj •BurnbBof b^o^jb^ BsaoniJj b[ ap sauoiois
-odojtl jio BJBd piíds^ B[ ap sapBpuoinB sb¡ ap uoiaisodstp Buanq bj
a^qnaBj nojapiq anb opom ^j ap uoJBjqo SBpnsisnnajp SBjs^
(^) -sojuaiuipaiuooB so^ opnoj b Btjuas sajiy souang oijbjj
-no3 p jod anb Á n^iijdsa ap pBptjnáas Bpipuajajd \vi Biqeq on anb
buijijuoo 'oij^ ajuB uoisij^ b¡ BjaiAjosaj as ojubj BjSBq
sbj; nasaipnadsns as anb ap Bua^qaij^ b onjgiqo^ pp opipad
(I) \,ud^íP oruonb
osjvf ajdwais púas 'ojja ap asjvjqvy o 'Bsjmounuv v najaría ou vjazvil vj ua
sujjvaiui anb 'mouauaapv uo^ •sojsnofm sviopou juijodojá ua sopnuadwa
soipnw ap snjmfuid svj j^oaunasap vuvd SDiJumoid $dj p iso ajjaiapo as jC
:otjnsm jongi ojjo ajuawaundwi xyiadai ap oprma ua asuauod íu 'jaoaj.
•od p vajana anb 'sotuaauo tu 'jtins vjpvnbsa ns vjsia vj v aoaxad Of^ 'vua^
•auoi^^ ajqajao ja ozmiauio sou anb uod 'oapjoqwoq X 'oanbojq ja opvniai
onupuoo anb 'Xot¡ sojjosou ji^ada^ onjfjadns jas aqap ou 'soptonpai soujaa
uvjaisinb anb v upioojadsasap ap opojsa ja ua uvfvid sou anb uoo satsnquia
JiSutf vuod otpnui UDiisaoau ou osnvo vjtsanu ap soHiiuaua so^ ouiojn
ap sjjqsq on oapjeqiuoq p anb
ap A 'sajiy sonang,, ap (tuopB.iadsasap?, ap op^^sa p ajqos sauopBj
-3A3SB sb[ 8B8^bj UBJ^ anb j303^qBi83 ap pBpisaaan b{ punís opuen
'SBip 8o[^nbB na ainBJtadmi njijjdaa ap opBjsa p oiuoinijsaj 'ojjoj
-anb uis 'oiJBjuaraoa onanbad un ua oi¡n ap 5^ pp BiazB^j vj
•oujaiqoá ns
ap sauoxspap sb^ na A on^jaod o^qand pp ouiiub p na ainama^qisnas
nBippni 'BqoBdmg na ajuBjunuj 'ruaj oj^y p Bjssq asjanaiap nis bjbS
•a\l anb ojpjafa pnb^ ap ejojjap b[ ap epnapuo^ b[ A sajiy souang b
oiipadxa oniuiso ns Bina} anb aopa^naA oSiui^ua un ap BZBnaoiB bj '^jjbS
-ijsoq ap zBdBo ezjanj enn Bja anb ^b^hIb3 bj b opBpjo^ai Biq^q oapiA
-ajnop^ anb uod pAn anbB^e pp SBip ooup y -oujaiqoS A nopBjqod
ajqos BiJBsad anb SBín oiuamap nn jsb Bjqsq A 'sajny sonang opBjtáB
vA asa b jnbBnjj ap ansBsap pp Bppon b[ BqBa^j 'oijnf ap Q j^
•a^uaxqraB pp pn^ambui ^ opuB^namne ojps ns 9fap 'oppaj
-adB opBjjnsoj p asafnpojd on s^jBjuatnBnjoqnS SBjajsa sbj na anbun^
'Bu^pqoíj^ jod p^pnp bj ap oapiBqmoq p SBmapy •pBpxtnjojno^sip
bj Bp^q soisandsip snjijjdsa goj BinajuBtn 'osojoStj ainameAisaaxa jas
on ap jBsad 'OJI3 ^od oppajqBisa oanbojq p 'ajj^d jjo io¿ *8Bp
-uanaasuoD sns Jiiuas UBjapiq as ojqand p ua anb BJBd omoo Jiojjip
ainauíainapijns oj Bja •—oapiAajuoj^f ap bj ^p p^paABjS b^ janaj b

O
p^Ajasaj^ sajiy souong '[
ap ajqinaiiag ap 9J
¡ap
9J ¡p
jimipjoBJix^ 'oapuajaoj^ ap bi^zbj) (j^)
'oapuajaoj^
ap
bi^
i[ ap BDi9Bd mii|n i uamijd si a^sixa 'zoun^j Jiia^ oiuaSn^j -jg pp OAiqojy p 0^
*B
pp OAH|^jy ua 'U8I ap oíso^y ap jg pp BíJBUipJOBJlügf *oapiAaino]^[ ap BjazBy (qj¡)
JBajj ms— Boirnouooa uoiobiijis vj 'sajiy sou^ng ua BpBajuBjd Baiíjj
-od SI8IJ3 bj jaua^ap oin¿tsnoa on onjaiqo^ pp epipam bj oi9¿
•uoisiAa^d [pBj ap ojnaitnpajaooB nn asanj spBnosy bj anb vivd
oiJBsaDau Biuip ja nojsaa^ 'BpuaájaArp ap st?in soaijoiu soj^o A asj^^
-ajina b ojsandsip BqBjea A bjojjb^ bj ap ouBppjBd Bja oajaiqoj)
p anb ap sajoioiu soj ísoadoana sajonedsa soj ap notsjndxa bj ap
noisBao ua BjsatjiuBtn opjiqe^) p A B}un b^ ajjua zajuBJtj ^\
sojijo ap uopoe B[ jod BjBDijdnio as oSanj anb A ^\2l ^•
ap jiiJBd b sajry sonang u^ opBaju^jd Biqsq as seisinajom A
-aABBB aj^ua anb uopouj bj sisuo oziq JUcjb ap BpBuosy bj n^j
(snutoqj^ zajvajy-rnpaj^ uoisij^ isajiy souang ua upioDnjtg :sa%uapa3a%uy)

ossvd a
ossv

moisi^ vi
UA

-eanSnjJod p ovaoo 'osoijba oiad js osoiS
-ijad 'ozjanjaj un uod BqBjuoa anb 'sBjjBjdaas ou BJBd- BJoqB Bjuaj
sesoaapod sbui sauozBj 'saiua^jnsui soj ap sauopisodojd sbj aiuamesoj
-oSia ozeqoaj 's^zjanj SBomn sns b BpeuopuBqB ^oapiAajuoj^; 'o^bui ap
opouad [a na otuoa Bopua ubi opis Bjqsq u^pBnjis bj opueno ig
•japoSi^^ JopBu.iaqo^ jop Bpipatnoos^p mve
A arajij pnjpoB bj uB^ijdxa 'BsanSnjaod epn^s bj b ajaijaj as anb
oj ua opo} ajqos 'ouBopiAajuocu: ooipoijad jap sauoisajdxa sbjs^j

ojjsanu
ap
xnwaojao X ojuatuimoui ja auodutt 9^(IZ)
anb'"s^sangnjjoj
opattu ojsnl jasopmjo
'uaoapnd
Xou unv
anb 'uojaiaijosa opuvno utnuai anb zasv^sa vj 'sojjo v soun uauaii as anb
tnptaua vj 'sopDp¡os soj ap uopowpjoqns X vm¡di3Sip ap vtjvj dj^
:jsb aoip anb oapiAajnoj^ ap BiazB^) bj ua o^jasur
otJB^uamoa un ajuB^oxiajur Bsa b uoraBjsajuoa bj B^ijpBj uaiquiBj^
•opuspunuop Bjsa oj sajosEAUi soj ap soq^aq soanjn^ soj jod japoSr^
B ja^sq ejqap as anb BjaajB ja A SBgan^njjod sbzjoiij sbj ua bsoij
-ba BpnAB Bun Bjuaj oapiAajuoj\[ :B}sandsaj bj BJBd Binsd Bun usfap
BnaojB^) b sauopanjjsuj sb'j ¿BjsjAajjua bj osbdbjj anb Jo^?
'(O^) ^auopisodojd sajB) ap ^sjejajna
ap pBprunjaodo bj sajuBjiqBq sns b ouopjodojd 'ajuaá.msui ojiiainBd
-uiB3 jap Bioaapuodsajao^ bj sajiy souang b epnpnoa anb BjpasjBq
Bun ap ojuaiuiBsajdB ja 'jsnse^ oqaaq u[ •JopBiuaqo^) jb

�considerarse bien informadas, aún cuando por su calidad de parte
interesada enfoque los hechos desde un ángulo especialísimo.
Sin olvidar las salvedades que debe merecer toda memoria, por
ser tal, como en este tema las fuentes son escasas, es imprescindible
atenerse a ella.
Pero para poder hacer una valoración correcta es necesario tener
en cuenta algunos hechos. Así al confrontarse el oficio de Contucci
a la Junta solicitando la reunión y las instrucciones dadas por aquella
a sus comisionados Vedia y Alvarez Thomas con lo que sobre ambos
hechos dice Saavedra, nos encontramos con que las Memorias no se
ajustan estrictamente a lo que emana de esos documentos. Sin em
bargo caben dos puntualizaciones: primero que las instrucciones las
conocemos por los borradores, desconociendo el original y en conse
cuencia los posibles agregados que pudieran haberse hecho, de es
pecial manera, la orden de detener a Contucci; y en segundo tér
mino, que pueden haber existido órdenes ampliatorias formuladas
verbalmente.
A fines de julio el sobrino de Contucci, entregó a la Junta el
oficio que el día 15 había firmado el emisario de Carlota. En él
"suplicaba" que
"con todo acatamiento, q.e pueda transmitir fiel pronto y secretam.te a
V.E. D.a el resultado de una conferencia, q.e imploro y espero se me con
ceda en el lugar de esta banda, q.e VE. D.a considere más á proposito.
Las circunstancias del (lia —agregaba— me privan de explicar mis sentimXos con claridad, como igualm.te de tener el honor de aproximarme
a VE. Dm como debia y deseara; mas yo ruego encarecidam.te a la be
nignidad de VE. D.a q.e se sirva acceder a esta mi Suplica, pues es solamie
en beneficio de la Patria y de la Humanidad en general, que yo pido esta
entrevista, de la qual no puede resultar perjuicio ni comprometimiento a
la Alta Dignidad de VE. Da., y no dudo un momento q.e será del com
pleto agrado de VE. Dm esta mi deliberación". (3)

Impuesto el Gobierno de Buenos Aires del contenido del referido
oficio discutió la posibilidad del envío de los oficiales referidos
—siguiendo siempre a Saavedra—.
Algunos de sus componentes sostuvieron que no debía accederse
a lo solicitado porque:
"era un verdadero insulto hecho al Gobierno pedir le mandase oficiales de
confianza, que las oyesen, y trasmitiesen"
desde el momento que el mismo Contucci
"confesaba no revestir carácter público en su persona para hacer propo
siciones ó tratados".
Otros argüyeron que
"no se debía contestar á ContuccV
y los restantes dijeron que aunque no hubiera obligación en oír
"las propuestas de aquel particular, con todo, nada se perdía, en imponerse
de lo que quería proponer, sin que por esto se ignorase cosa alguna, ni
de estrechar cuanto más se pudiera el sitio de Montevideo (5)
porque bien pudieran obtenerse algunos datos de interés para la di
rección de las futuras operaciones en la Banda Oriental.

Y
"acaso se proporcionaría dar una prueba evidente de la injusticia y falsedad
con que se tachaba de partidario de la indicada Sra. Infanta á vanos individuos
del gobierno, pues presumíamos que Contucci, no haría otras proposiciones,
que el que reconociésemos á dicha Señora". (6)
Esta fue la posición que sostuvo Saavedra, según él lo afirma

Pero siguiendo las Memorias de Saavedra, Contucci aparece acla
rando que su misión no revestía carácter público. Evidentemente
esta afirmación no está ni siquiera implícita en la transcripción ante
rior. Sólo puede anotarse que el oficio está formulado en primera
persona y de ahí tal vez, Saavedra y los demás componentes de la,
Junta hayan sacado la consecuencia de que lo hacía a título personal.
Dicen las Memorias, que a Contucci

en las referidas "Instrucciones".
El sector saavedrista llegó hasta proponer que:
no revistiendo carácter público su persona —Contucc^-... debía tratarse
como á un seductor, y traidor contra el gobierno y la Patria, trayéndose
preso á la Capital donde debería ser juzgado según derecho . (7)
Pero haciendo la salvedad de que para la

"el amor a la humanidad, y la calidad de vecino y habitante de nuestros
dominios, le compelían a pedir al gobierno mandase uno, ó dos oficiales
de confianza que trasmitiesen fielmente proposiciones que tenía que hacer
en favor de la humanidad misma y que en nada perjudicaban el decoro del
Gobierno; que aunque no revestía carácter público para dar este paso,
lo excusaba porque creía que el Gobierno no miraría con indiferencia los
medios de evitar la guerra entre sus conciudadanos y vecinos: que las cir
cunstancias en que se hallaba su persona (era sospechosa a la Capital), no
le permitían presentarse personalmente". (4)
(3)Oficio de Felipe Contucci a la Junta de Buenos Aires. Caraguatá, 15 de jnnio
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional, "Por
tugal y Brasil 1810-1818" S X, C. 1, A 6. n. 9.
(4)Zimmermann Saavedra, D. Comelio de Saavedra. Buenos Aires 1909, pág, 158.
— 200 —

"comisión era preciso que de los dos oficiales que se nombrasen, uno pre
cisamente fuese de la parcialidad y confianza de los mal contentos, y que
tenían sospechas contra el gobierno ó algunos de sus individuos en este
mismo comentado negocio del Carlotismo, para evitar de este modo, que
al verlos partir propalasen, iban ya á concluir la venta, o entrega de estos
dominios, al General Sousa, pues el de su facción los desengañaría de este
error". (8)
(5)Id., id.
(6)Id., id.
(7)Id., id.
(8)Id., id..
— 201 —

..•

�Habiéndose aceptado la moción de Saavedra, se entró a dilucidar
el problema de quienes serían los comisionados. De parte del gobierno
se propuso y eligió al Teniente Coronel Ignacio Alvarez Thomas.
Por los descontentos se nombró primero a Feliciano Antonio Chiclana;
pero como éste, por razones de política interna renunciara, nom
bróse en su reemplazo a Nicolás de Yedia.
Al primero el 13 de julio le comunicó la Junta así su nombra
miento :
"Interesa álos objetos de esta Junta que inmediatam.te se ponga V. Md.
en disposicn de embarcarse al primer viento p.a la otra vanda de este rio,
y desembarcando en ella se condusca a toda dilig.a al lugar de la Estancia
de Viana, px otro nombre del Cordoves. Debe VMd. en este destino avis
tarse con D.n Felipe (Contuche) Contucce". (9)
Por su parte al Teniente Coronel de Vedia le remitió oficio
con iguales términos, pero agregando en un párrafo final:
"Pero como la persona de vmd. se halla destinada a el Exercito de aqja
Campaña y des import^) sin omportantes en ella sus servicios procurará
'Vmd. imponer á esta Junta desde allí délas ideas q.e explique Contucci en
la pretendida sesión, procurando penetrarle asi el verdadero espíritu q.e lo
anima, como todo lo demás q.e induzca vehementes presunciones de q.e
obra (Icón la]) conseqXe con las miras de su Gobierno, y principalm.te
acercarse a comprehender las q.e tenga con respecto á la impresión q.e ha
hecho, y hace al Gavinete Portugués la sana determinacn de estas Provincias
de convocarse (la la Junta]) a expresar su sentim.to grál. en orn. a esta
blecerse constitucwnalm.te.
La junta dexa —concluía— á la discreción de Vmd. q.e en uso déla
confianza q.e le hace obre con aq.a circunspección y medida q.e sea analoga a la dignidad q.e merece su representacon y con la cautela y reserva
que (también) exigen los intereses déla sagrada causa que defendemos" (10).
Pero, según Saavedra en las instrucciones dadas a sus emisarios,
la Junta de Buenos Aires en capítulo expreso ordenaba que:
"en caso que Contucci, les hiciese proposiciones de reconocimiento á la
SrM Infanta Dña. Carlota, en el momento, con los seis soldados que debían
sacar de la Colonia para su custodia lo aprehendiesen, y con la mayor
seguridad lo condujesen preso á dicho pueblo desde donde se dispondría
su conducción a la CapitaV. (11)
De inmediato el Gobierno porteño hizo llegar a Contucci, por

"al lugar déla Estancia de Da Margarita Viana (alias el Cordoves) y con
ferenciando con Vmd. todo aquel t.po q.e demande el negocio q.e desea
comunicar, se restituyan á dar cuenta á esta Junta, inmediatamente". (12)
Habiéndose acordado la conferencia, el 29 de julio se reunieron
Vedia y Alvarez Thomas con Contucci en el Cordobés. (13)
"Toda la propuesta de Contucci se redujo á decir, que el Ejército del
General Sousa, y cuanto auxilios necesitase el Gobierno de Buenos Aires,
con calidad de que reconociese á la Sra. Infanta Dña. Carlota Joaquina, por
soberana de estos dominios; que de este modo cesaría la guerra, pues Mon
tevideo viendo estrechado su sitio con el mismo ejército de Sousa que creía
venía en su auxilio, se rendiría al instante". (14)
Los oficiales de Buenos Aires respondieron que por sí no podían
contestar, pues sus poderes se limitaban a que debían trasmitir las
proposiciones que se les hicieran a su gobierno. Señalaron también,
de acuerdo con las instrucciones que traían, la conveniencia de que
se ratificaran por escrito las proposiciones que acababa de hacerles
verbalmente; como Contucci se negara' rotundamente a ello, Vedia
y Alvarez Thomas, como comprobante labraron acta de la conferencia.
Viendo que por las diferencias de fuerzas no podían detener a Contucción, según se les había ordenado, los enviados porteños antes de
regresar dijeron:
"Ud. hace su propuesta al Gobierno, nosotros no sabemos si la admi
tirá ó no; entre tanto llegamos á la Capital, y Ud. tiene contestación parece
que el ejercito del mando de D. Diego de Sousa debía suspender sus
marchas". (15)
Aceptó Contucci
"y el que decía —señala Saavedra— no revestir carácter alguno en su Per
sona, pone á presencia de ambos oficiales oficio al General Sousa, mandán
dole que en el punto que reciba aquella orden, suspenda las marchas de
su ejército por el término de quince ó veinte dios, en que se espera tener
contestaciones á proposiciones que ha hecho al Gobierno de Buenos
Aires". (16)
Y así, sin otro acuerdo, terminó la misión.
"Llegaron á la Capital los expresados Alvarez y Vedia, impusieron al
gobierno de lo ocurrido, y entonces fue cuando se dispuso la primera Di
putación al General Elío, y Pueblo de Montevideo". (17)

medio del sobrino de éste, un oficio en que le decía haber resuelto

(9)Oficio de la Junta a 1. Alvarez y Tomas. Buenos Aires, Julio 13 de 1811. Archivo
General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Portugal y Brasil 18101818" S. X, C. 1, A 6. n. 9.
(10)Oficio de la Junta al Tt.e Coronel Nicolás de Vedia. Buenos Aires, julio 13 de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional ^Por*
tugal y Brasil 1810-1818", S. X. C 1, A 6. n. 9.
(11)Zimmehmann Saavedka, D. Cornelio de Saavedra o. cit., p. 160.

(12)Oficio de la Junta a Felipe Contucci. Buenos Aires, julio 13 de 1811. Archivo
General de la Nación Argentina. Buenos Aires, Gobierno Nacional. "Portugal y Brasil
1810-1818" S. X, C. 1, A. 6. n. 9.
(13)Daniel Antokoletz: Diplomacia de la Revolución de Mayo y primeras misiones
diplomáticas hasta 1813. Academia Nacional de la Historia. Historia de la Nación
Argentina. Edic. "El Ateneo" 1941. T.V, Sec. II, pág. 221.
(14)Z. Saavedra: D. Cornelia de Saavedra, o. cit., pág. 161.
(15)Id., id.
(16)Id., id.
(17)Id., id.

— 202 —

— 203 —

que los citados comisionados pasasen

�— 0^ —
pí 'vi (¿i)
Pí 'PI (91)
Pí "PI (SI)
'191 •^?&lt;! '"'í3 '" 'njpaamg ap oi^ujoj -q :vn&lt;i3AVVg %r¿ (^i)
'IZZ •2?&lt;I 'II "3SS 'A"I "1^61 ..oauajy 13,, oipa •Bn;ina8jy
norje^[ B| ap bijoisijj 'bijoisi^ B| ap jBuoi^Bj^ BtmapB^y '181 v%srn( so^iipuio^dtp
sauoisiui sv^awiud í oX,n y¡ ap upionjoaa^j vj ap vtjvwojdiQ : zi3iO^Oi*iy lainvg ([)
'6 o"n "9 "V 'I '3 'X 'S ..8I8I-0I8I
^aSniJO^,, *piuopB^ omaiqo^ *sajiy souang *Buiiaa8jy uoi^b^ B[ 9p ¡Bjaua^
'H8I ^p 1 !Iaf 'sa^IV souang •ponjuo^ adt¡a^ o vjunf oj ap ojoifo (ZI)
(¿1) •etoapiaajuof\¡ ap ojqanj X 'oi^^
^ jouauaf) jo umoojnd
•1(7 ouauiiud oj osndsip as opuono anf saouojua X 'opiumoo oj ap oujaiqoü
jo uojaisnduii 'vipa^^ X zaioajy sopnsa^dxa soj jojidvj oj o
•noisita bj oniiaj^^ 'opjonoB oajo ais 'tsb

(91)

p

p na panino^) uod SBtnoqj^ zajBA[y Á
^ \9 'Bianajajuoo bj opBpjoaB asopuaxqBjj

— zoz —
"091 -d '•&gt; -o BjpaAuog ap otjaajo^ -0 •vnaaAWS NHVwaaivnií^ (II)
•6 o'a '9 V 'I 3 "X "S '8I8I-0I8I I!BJg i ibíüj
BnopBj^ onjstqo^) 'sajjy sonang 'Bniina^jy nopFfj b[ ap [Biauag OAiqDjy *ngl
jinf 'sajty eouang -vipaji ap cn¡o3f/^ jauojo^ a'tj^ ; vjun[ v¡ ap ojoifQ (oí)

'6 o'u "9
V 'I "3
•0T8I IIBB^a JÍ IBSnuo^,, p3noi3B\[ onjaiqo^) 'saiiy sou^ng 'Bnijuagjy
npioBj^
bj 'X
ap 'S ,8181
OAiipay -^ 181 3P 1 !Inf 's^Jrv soaang •fmuoj^ A zainajy ¡ v D¡un[ D¡ ap opi/o (6)
sopeuoisiuioo sopsip so[ anb
aaqsq epap ^\ anb na opijo un 'ojsa ap ouiiqos jap oipant
aod 'panino^) b jBáajj oziq ou^jjod oujaiqo^) ^a ojBipauíui ^q
(II) •^jojido^ oj n uoioonpuoo ns
mjpuodsip as apuop apsap ojqand oipip o osaid uasatnpuoo oj pvptjnSas
jojívui oj uoo X 'uasaipuauaudo oj oipotsno ns ouod wiuojoq oj ap jvods
uotqap anb sopopjos sias soj uoo 'ojuauíoui ja u^ 'vjojjv[) "wuq ojuofuj o^jg
oj o oiuaiutioouoaaj. ap sauoioisodoid asaioiu saj 'poniuoj anb osoo uan

souang ap otuaiqoff jo o\pa\{ m¡ anb sauopisodojd vj
tauai vjadsa as anb ua 'sotp ajuiati o aouinb ap ouiutuaj ja jod ojyjjaía ns
ap smpjDiu. soj opuadsns 'uapuo ojjanbo oqioa^ anb o%und /a ua anb ajop
•uopumu 'osnog jouauaf) jo opifo sajmotfo soqtuo ap m^uasaid o auod 'dúos
•J3¿ ns ua ounSjo ^atooioo jitsatiai ou —o^paaoog ojvuas— otoap anb ja Alt

(SI) \.SDHO^OUl
sus japuadsns oiqap Dsnog ap oSaiQ '(j ap opuout jap oji^jata ja anb
a^auod uoiovisajuoo aua\% 'p[j X 'jundo^y vj o souioSajj ojuvj ajjua ¡ou o ojij
•pupo oj ís soutaqos ou sojjosou 'oujaiqof) jo ojsandoid ns a^Di[ ~p[\n
:uojafip
ap s^ine souajjod eopeíAn^ so^ 'opeugpio Biqei^ s^^ as urtóas
•no[^) b jguaj^p UBipod ou sezjanj ap SBtouoaajip sb^ jod anb
•Biouojojuoa -b\ ap bjob nojBjqB| ajuBqojdraoa ouioo 'senioq^ zajBA^y A
BIPaA 'IP B ajuatnBponjoj BJBSau as lo^n^ao^ ouioa ^a^uainp^qjáA
so^jo^Bq ap BqBqsoB anb sauototsodojd sb^ o^ijosa aod ubjbotjubí as
anb ap BiouaiuaAuoD B^ 'ubibjj anb sanopanjisui 8B[ uoa opjanoB ap
'uaxqraej uojB^uag *ouj[aiqoS ns b UBJapiq saj; as anb sanoioisodojd
sb[ jijioisbj; neiqap anb b UBqB^iini^ as sajapod sns sand
uBipod on jg aod anb uojaipnodsaj sajtiy souang ap sa[Biotjo
(fl) 'tíajiiotsm jo miipuai as 'oijtxno ns ua otuaa
oiajo anb osnog ap ojiojafa owstui ja uoo opis ns opoyoaufsa opuam oapiaai
•uoj^ sand 'onanS uj oxjmsao opoiu ajsa ap anb isormwop sojsa ap ouoxaqos
iod 'oumboo[ ojojjoj 'ouq njuvjuj -ojg vj p asaijouooaj anb ap pnjnjoo uoo
'saxiy souang ap ouiaiqoQ ja asoitsaoau soijixno otuono X 'osnog
jap on3j3Í¡¡ ja anb Uioap o ofnpau as ^^niuo'j ap vjsandoud oj opoj^^,
(l) "B^
nojainnaj as oi^nf ap

(Zl) \ajuautojntpauiut 'ojunf ojsa o oruan^ jop o uoXntpsaj as 'jo^unuioo
oasap a'b otooSau ja apuouiap amb od't janbo opo% 'pui^ uoo opuotouauaf
•uoo X (saaopuoj ja sarjo) oumj^ vn-iv8iu¡^ vq ap mouo%s^ ojap jmSnj p,,

:anb BqBnapjo osaadxa o^njidcD ua sajiy souang ap Bjunf bj
uia sns b s^pcp sauop^njjsui sbj ua BJpaABBg unáos '
'(01) tísouiapuafap anb osnoo opojSos ojap sasauatut soj uaSjxa (uatqutot) anb
oa-iasau. X vjajnoo oj uoo X uo-ootuasaudau ns aoajaw a-b popptStp oj o oSoj
•dúo oas a-b vpipaui X uoiooadsunojio rrbo uoo aiqo aoov aj a-b ozuotjuoo
ojap osn ua a-b -pui^ ap uopauasip oj o —ovnjouoo— oxap muñí oj
'rtu. jnuoton%yisuoo asj^oajq
•ojsa o -ujo ua 'jniS orwijuas ns j^sajdxa o ([ojunf o; v]) asjrtooauoo ap
soiouitiojj smsa ap u-ooutuuajap ouos oj sanünuoj ajaumv^) jo aom¡ X 'oyoay
dí¡ a-b uoisa^dwt vj y ojoadsau uoo o$ua% a-b soj japuauauduioo v asjoojaoo
aruijodiouijd X 'ou^aiqof) ns ap sojiui soj uoo arbasuoo ([oj uoo^) oiqo
a-b ap sauoiounsajd saviauiauaa ooznput a-b spuiap oj opot ouioo 'vunuv
oj a-b mfdidsa o^apojuaa ja iso ajuojjauad opuomooid 'uoisas opipuajaud dj
ua loonjuoj anbtjdxa a-b soapi sv^p rjjo apsap vjunf o%sa y lauodwi -pui^
pjojnooud soioinuas sns ojja ua saiuoiioduio uis ([-jjoduii sa]) X ouodutoj
o-bo ap oiiouaxg ^a o opoupsap njjo^ as -puia ap miosuad oj ouioo oia¿^
:[buij ojBjjBd un ua opiiB^aj^B ojad 'souiuuaj saj^nSt noo
oidijo otjiuiaj a\ eipa^V 9P iaaojo[) ajnaraaj^ ^b ajjsd ns
(6) 'aoonjuoj (auonjuoj) adija^ u-q uoo asxot
outjsap ajsa ua -pff
lji aqa(j -saaopjo^ jap ajquiou ojjo rd 'ouot^ ap
^ vj ap uoSnj jo o-Sijtp opoj o oosnpuoo as ojja ua opuoouoquiasap X
'oii ajsa ap opuoa oujo oj o-d ojuata jawtjd jo aswojoquia ap uroisodstp ua
PW 'A v^ud as afuivjDipautut anb otunf ojsa ap sojafqo sojp

: ojuaiin
-Ejqmou ns tsb Bjun b^ o^iunmoa aj oijnf ap ^^ ^a ojamijd jy
•Bipa^ ap SBjoai^^ b ozBjdui^aj ns ua ^sojq
•moa 'BJBpunuaj Buaajut ^aijijod ap sauozB^ Jod 'ajsa ouiod oiad
iq^) oiuoiuy ousioija^ b ojamijd ^^quiou as sojuajuoosap so^ ^o^
q^ zajBAjy opsuSj jauojO^ ajuaraaj^ jb oíSija A osndoad as
ou^aiqoá jap ajasd 3q -sopBnoisiiuoa soj UBuas sauamb ap Binajqojd ja
jBpianjip b oajua as 'BJpaABBg ap nopoin bj opB^daoB

�Esta casi prolija mención de las tratativas entre el Gobierno de
Buenos Aires y la Infanta Carlota Joaquina —que puede aparecer
algo al margen en el estudio de las relaciones entre Montevideo y
Buenos Aires— tiene su interés en cuanto puede haber sido una de
las razones —junto a las que más adelante veremos— que influyeron
en el cambio de posición del gobierno de la Capital. No hay duda
que a partir de ese momento Buenos Aires estará respecto a Elío
en una situación distinta. Deja de lado la arrogancia de no trataf
sino sobre proposiciones excesivamente onerosas para Montevideo, y
va por inspiración propia a la búsqueda de una solución.
Tal vez haya llegado el Gobierno porteño, luego de la entrevista
de Vedia y Alvarez Thomas con Contucci, al convencimiento de que
había que desechar la posibilidad del beneficio que pudiera surgir
de la detención del avance de Souza. De ahí que, sin cortar defini
tivamente esa vinculación, fuese al encuentro de Montevideo. Paso
difícil que sin duda ya había sido pensado y rechazado porque podría
interpretarse —tal vez con sobrada razón— como una confesión de
la angustiosa situación propia.
De cualquier manera, valorándose como se quiera el resultado
de la reunión en el Cordobés —aún desechándose los claros términos
del presidente de la Junta de Buenos Aires al respecto— lo cierto
fue que luego de ella Buenos Aires quiso encontrar el camino de
la reconciliación con Montevideo y tres de sus representantes fueron
a tratar con el Virrey. El 11 de agosto de 1811 la Junta enviaba a
Montevideo al Deán Gregorio Funes y a los doctores José Julián
Pérez y Juan José Passo.

Hay que destacar que esta misión difiere de la de Calcena y
Echeverría en un punto fundamental: la autoridad de donde dimana.
Vimos —^y no está de más recalcarlo— que el envío de Calcena fue
producto exclusivo de una resolución del Jefe del Ejército sitiador;
la comunicación de Rondeau a la Junta noticiándole el fracaso de la
representación lo deja al descubierto; y esta nueva misión, cuando
recién acababa de conocerse el resultado de aquella, no tendría justi
ficativo si no fuese consecuencia —por otra parte el Presidente de la
Junta porteña lo dice expresamente— de las tratativas de Vedia y
Alvarez Thomas. ante Contucci.
En los pasaportes otorgados a sus enviados el gobierno de Buenos
Aires estipulaba que debían pasar a Montevideo a bordo de la fra
gata Nereus acompañados por el Tte. Ingnacio Alvarez Thomas y José
de la Rosa y que
"para q.e el S.or Comand.te de la marina Inglesa, preste en su virtud la
garantía y seguridad que bajo su Pabellón y fuerza que comanda, se hagan
abordo de su buque todos los tratad^ que se ofrescan con el Gefe o Ge/es
que goviernan en Montev.o asegurándoles si necesario fuese (Ique bien])
anombre desu nación, (ísi posible le fuese ó bien]) como un comandxe
particular (al maior aprecio y concepto de) que sean cumplidos religiosnm.te (esta Jxa) en la forma ([]) (que se ([que]) estipule) por la
comicion representativa de la Junta de estas provincias, como pa. que sean
restituidos con toda segurLd sin violabilidad sus personas a esta Capital
vajo la segurLd del Pabellón Ingles". (20)
Por medio de sus delegados la Junta ofició a Rondeau comuni
cándole que los dichos comisionados se hallaban

La resolución tenía su origen, junto a lo dicho, en la siutación
especial de Buenos Aires frente al desastre de Huaquí y en la impo
sibilidad por ellos de mantener abiertos dos frentes; debió pesar
también en la decisión de la Junta el peligro de la invasión por
tuguesa. Ella lo dice:
"Siendo absolutamente necesario que este superior gobierno adopte
todos los medios de conciliación y pacificación con el pueblo de Montevideo,
ya por consideración a la humanidad, como también por los grandes pe
ligros que deben precaver en las intenciones del príncipe regerente de
Portugal con la aproximación de las tropas que entran ya al territorio
español". (18)
Saavedra, presidente de la Junta reafirma este pensamiento cuando
dice, refiriéndose al envío de Funes, Pérez y Passo: ellos marcharon
"con el fin de hacerle entender cuales eran las verdaderas miras de los
portugueses, que él creía venían en su auxilio". {19)

"plenamente autorizados ([p.r ella]) para transigir las diferencias de estas
Provincias con el pueblo de Montevideo ante Su Gob.or Dji Xavier Elio,
y ([el Cabildo]) aquel (Ayuntamiento) en su vista há acordado este
([Junta]) Gob.no que á sus disposiciones y mandatos les (/de or.l) preste
VS. el mismo ObedecimXo q. a su Superioridad entodo quanto le comu
nicaren". (21)
Los emisarios de la Junta podrían actuar en las condiciones que
estimaran propias•
"y con^enientes conforme alo acordado verbalm^e con la Junta en cuyas
ideas e intenciones van ciertos, con todo lo adherente y concerniente o
necesario ([para]) el mejor suceso desta diputación, sin q.e por falta de
expresión deje de reconocérseles con ([]) toda la expresión i facul
tades q.e tendrían si aqui (se) especificasen; i que concluido el ajuste, se
traiga ó embie para su ratificación dentro del termino que se regule". (22)

(18)Facultades otorgadas a Passo Funes y Pérez por la Junta; Buenos Aires 11 de
Agosto de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional
"Banda Oriental 1810-1814" S X, C 1, A 5. n. 10; n. 357.
En Gazeta de Montevideo del 15 de Agosto de 1811. Biblioteca Nacional, Buenos Aires.
Reservado Dirección 28.260. Cit/ Pereda: Artigas, o. cit., t. I, pág. 344.
(19)Z. Saavedra: D. Cornelia de Saavedra, o. cit., pág. 162.

(20)Pasaportes a los Señores Funes, Pérez y Passo. Buenos Aires, 11 de Agosto de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814", S X, C, 1, A 5, n. 10, n. 357.
(21)Oficio de la Junta a Rondeau. Buenos Aires, 11 de Agosto de 1811. Archivo Ge
neral de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814".
S X, C 1, A 5, n. 10; n. 357.
(22)Borrador del oficio de la Junta de Buenos Aires a los Comisionados en la Banda
Oriental m. s. d. Archivo General de la. Nación Argentina. Buenos Aires, Gobierno Nacional
"Banda Oriental 1810-1814". S X, C 1, A 5, n. 10..

— 204 —

— 205 —

�— sos —
oí o"n 's v 'i o 'x s '..rai-orn iw^wo FPnBa,.
]ouopB)^ oujaiqof) 'sajiy goaang ounuaSj^ aopBj^ B[ ap ^BJsu^^ OAiqjjy -p '8 -m jmuaijQ
opung v] ua soprnioutuio^ soj o sajjy souang ap vjvn[ oj ap opifo jap jopvuoq (jj)
•¿SS o"n ;0I o'a 'S V 'I 3 'X S
•,ítT8I"0I8I IB"raHO BPnB9.* isaotDBf^ onjaiqo^ "sajiy sonang 'euuus^jy uoiobj^ B[ ap [Bi^a
-a^ OAiqoiy -It8l 3P ojso^y ap \\ 'sajiy souang -nvapuo^ v mun[ ; ap oiojfQ (j¡¡)
"¿SS o'n '0T o'n 'S V 'I '3 'X S '^8I-0I8I IB&gt;n™0
BpuBg,, jBuopB^ oujaiqof) 'ssjjy souang 'Buiiua^jy aoijovj c\ ap [Bj^ua^ OAiq^jy 'H8I
ap oisoSy ap {X 'ajiy souang -ossb^ ¿ ^aia¿ 'ssunj sajouag oj B auodBSBj (o^)
&lt;ZZ) \^^\n^^i as anb outuuaj jap ojjuap uoiovoifijvj ns vivd atquia o
as 'ajsnfv ja opvnpuoo anb i í uasvoiftoadsa (as) tnbv ís uvtupua^ a-b sapvt
•jnovf i uoisajdxa vj vpot ([]^ uoa sajasuajouosaj ap atap umsaudxa
ap rn\r&gt;^ Jod a-b uis 'uoioDjndip ojsap osa^ns uotam \a ([ujvd]) oijBsaoau
o ajuatiuaouo^ X a%uaiai{pv oj opo% uoo 'sojuaio uva sauoi^uajui a svapt
ua viun[ v^ uoa artujvquaa opvpjojD ojd aiujofuo^ sajuaiuaauos „

*Z9t •*?&lt;! '"^! "o '"Jpaanvs ap ojjaiuo^ -q :vaaAvvs ^Z (61)
•ff -^ed 'i •) '-jid -o 'SBSpjy :va3a-^J /^i^ -(igz'SZ ^?l33a*!Q "p
•íajiy onang '[BuopBfj B^lojjqig [I8I 3P oiso^y ap s[ pp o^piAsiuojy ap Biaze^) u^
•¿S o'a ;0I o'a '! ¥ 't 5 *X S ^-181-0181 IB"^?-&gt;0 BPUE8,,
ap ¡i sajty souang !viun[ V] Jod zajaj X saunj ossdj v svpo^jojo sapnijnooj (8D
(61) 'WxnD ns ua umuaa majo ja anb 'sasangnuod
soj ap svuiut svjapvpjaa soj uvia sajvno uapuajua ajjaom^ ap vtf ja ^oon
p
so[p ¡ossb^ A ^a^f^ 'soun^ ap oíAna jb aeopnauípj 'a^i
opusna ojuaini^snad ^is^ euutjBaj Bjunf B[ ap aiuapisajd 'BJ

:aoip oj
'Bsanán^
-jod uoisbaui bj ap oj^ijad ja Bjunf ej ap noisiaap
bjBjj^r
ua uaiqmBj

(IZ) \t
•muoo a\ ojuvnb opojua pnpijoijadng ns o -b oruii^apaqQ owsitu ja
ats^id (/'jo ap/) saj sotvpuuui X sauoiotsodsip sns v anb owqo^ []
ajsa opDpuoov vt¡ vjsia ns va (oiuaiuivjun.íy) janbu ([opjrqn^y ja]) X
' jbiudx u'(J JO-qof) ng ajuo oaptcia%uoy^ ap ojqand ja uoo smouinojj
ap svijuajafjp svj jiSisuv^^ vxod (\pjja -rd]) sopozijo^no ajuauiouajd^

jv vX uvj.% u9 anb sodojj sttj ap uptovuiixoudn dj (81)
uoo -..jouodsa
jvSnuoj
ap a^uauaSau adioutid jap sauoiouajut svj ua jaavoaud uaqap anb sojSt]
•ad sapuvi^ soj jod uaiqutvt ouioo 'pvpiuvuinv vj v uptovjajnsuoo Jod vX
'oapiaatuo^^ ap ojqand ja uoo uppvotftood X uptomjtouoo ap soipatu soj sopoj
atdopD oujsiqoS joijadns ajsa anb otuvsaoau ajuauivtnjosqo opuat^

seidojd
anb eauoiaipuo^ se[ na jbiiiob aejjpod Bjnnf bj gp souBSiuia

[ as sopenoisiuio^ soipip so[ anb ap^pueo
•miimo^ nBapuo^j e oioijo Bjunf B[ sopeáajap sns ap oipain jo^
(0Z) \,saí^ul uojjaqDj jap p'iungas oj oloa
jvndwj ojsa o snuosjsd sns pvptjtqojoia uis p-im^as vpot uoo soprnjpsau
uvas anb 'vd oiuoo 'svpuiaoud svtsa ap vjunf vj ap vapmuasaudaj uoioiutoo
bj Jod (ajndttsa (\anb]) as anb) ([]) Dmjof vj ua (vr[ v%sa) arwvs
•oiSi]3j sopijdmnj uvas anb (ap otdaouoo X otoajdv uoivut jv) uvjnotjjnd
aypuDtuoo un outoo ([uatq o asanf aj ajqisod js]J 'uoiovu nsap ajqiuouv
([uatq anb]) asanf oiivsaoau ís sajopuvin^asv o^aajuof\¡ ua unuuaiao^ anb
safaf) o afaff ja uoo uvosajfo as anb s-pujBjj soj sopoj anbnq ns ap opioqv
uvSvt^ as 'vpuvutoo anb vzuanf X upjjaqvj ns otoq anb pvpiunüas X mjuvuvS
vj pn^jiíi ns ua atsa-id 'vsajSu[ vuuuiu vj ap arpuouio^f jo-g ja ab vjvdn
anb A. bsoj^ b^ ap
asof Á BBraoij^ zajBA^^' oiobuSuj "ajj^ \9 Jod sop^uBdraooB snaja^[ B^eá
-bjj bj ap opioq b oapiAajnoj\[ b iBsed UBiqap anb qB^ndijea saaiy
souang ap ou^aiqoS ¡a sopsiAua sns b BopBSaojo sajjodBSBd so[ n^
•paniuo^ ajns • seraoqj^ zajBA^y
A Btpa^ ap sbaubjbjí sbj; ap —aiuaniBsajdxa aaip O]; Buajaod Bjunf
ap ajnapie^j^ ¡a aiJBd bjjo jod— Biouanaasno^ asanj on is oaiiboij
f Bjjpuai ou 'Bjpnbs ap ops^nsaj p asiaaoaoa ap BqsqBOB napaa
opuBno 'uoisira SAann Bisa A íojjaiqnosap jb BÍap oj noioBjnasajdaj
B[ ap osbobjj ^a a^opuBiopon Bjunf v\ b nBapuo^j ap noiaBamnmoa bj
íaopBijis oípjaf^[ pp apf pp uopn^osaj Bun ap oAisnpxa ojonpojd
anj Buao^B^ ap ojAua p anb —ojJBOfBoaa sbiu ap Bisa ou ^—
•BUBiaip apuop ap pBpuojnB b^ ¡[BjuauíBpnnj ojnnd nn na Bj
A BaaD[B3 ap b^ ap ajaijip uoisirn Bisa anb JBOBjsap anb

jBsad oiqap ísajuajj sop sojjaiqB jauajuBin ap sojja aod pepijiqrs
-odiar bj na A jnbBnjj ap axiSBsap jb ajua-ij sajiy souang ap jeiaadsa
uopBjnis bj na 'oipip oj b ojunf 'naSiJO ns Biuaj nopnjosaj vj
•ossb^
asof
A zaja^
nBijnj* asof sajojoop soj b A saun^ oiJoSaj^)
ub^q
jbusnf
oapiAajuoj^
o BqBiAna Bjunf bj H8I P ojso^b ap j^ jg 'A^iiij^ ja noa jbjbjj b
nojanj sainBinasajdaj sns ap sajj A. o^ptAajuoj^ noa nopBijpuoaaj bj
ap ouiuib^ ja jBJiuoana osinb sajiy souang Bjja ap o^anj anb anj
ojjaia oj —ojo^dsaj jb sajiy souang ap Bjnnf bj ap aiuapisajd jap
Bounujaj soJBja soj asopuBipasap une— saqopjo^ ja ua uoiunaj bj ap
opBjjnsaj ja Bjainb as ouioa asopnBjojBA 'BjauBui jambj^na 3q
•Bidojd n9jDBnjis BSopsn^uB bj
ap uorsajuoa san ouroo —uozbj Bpsaqos uoo z^a jb^— SBJBiaadjajuí
Bupod anhjod opBz^qoaj A op^saad opis BjqBq vÁ Bpnp uis anb jpijip
osbj •oapiAa^noj^ ap ojjuan^ua jb asanj 'noioBjnautA Bsa ajuoiuBAf}
-tuijap jbjjod ais 'anb jub ^q -Bznog ap ^oubab jap uo^uajap bj ap
ji^jns Bjatpnd anb opijauaq jap pspijiqísod bj JBqaasap anb ejqeu
anb ap ojuanupuaAuoa jb 'jaonjuo^) uoa SBinoijj^ zajBAjy Á Bipa^ ap
BjsiAajjua bj ap o^anj 'ouajjod oujaiqof) ja op^^ajj BÁsq zaA jbj^
'uoianjos eun ap Bpanbsnq bj b Bidojd uoioBJídsui jod ba
A 'oapiAajuo^- Bjed SBSojauo ajuauíBAisaoxa sauoioisodojd ajqos ouis
íbjbjj on ap BianB^ojjB bj opBj ap BfaQ 'Bjupsip uopBnjis Bun ua
JI3 B oj^adsajt BjB^sa sajiy souang ojuatnoui asa ap jp-isd b anb
^pnp JÍBq oj^¿ -jEjidE^) bj ap oujatqoá jap u^iaisod ap oiquiB ja ua
uojaXnjjuí anb —souiajaA a}UB[ape sbui anb sbj b ojunf— sauozB^ sbj
ap Bun opis jaqsq apand ojuBna u^ sajajuí ns auaij —sajiy souang
A oapiAaiuojAj ajjua sauot^Bjaj sbj ap oipnjsa ja ua na^jBcu jb o^jb
^a^ajBds apand anb— Bumbsof bjojjb^) bjubjuj bj A sajiy souang
ap otuaiqo^) ja ajjua sbaijbjbjj sbj ap uoiouaui BJ^jojd isBa Be

�Como el Cabildo de Buenos Aires no fue enterado oficialmente
de la representación, en su acuerdo del 13 de agosto, dejó sentada
su protesta por no habérsele informado de "una novedad de tanta
consecuencia" (23).
Antes de que partiesen sus comisionados, la Junta intentó, por
medio del Capitán Heywood, que Michelena suspendiese las hosti
lidades contra la ciudad. A las ocho y media de la mañana del 12 de
agosto
"vino a bordo el Comandante de la Fragata Inglesa Mr. Heywood con otro
oficial —comunicaba Michelena a Elío— que creo sea el Comandante de la
Corveta, me presentó los oficios de la Junta, en que pedía su mediación
afin de que se suspendiesen las hostilidades Ínterin dos vocales de la Junta
pasasen en su fragata a conferenciar con V.; y que si yo convenia en
suspender hasta la resolución de V.E., en no bombear la ciudad; dixe;
que atendiendo a su mediación, y al bien de la humanidad suspendería todo
ataque contra dicha Población, siempre que hoy mismo se embarcasen los
dichos vocales; pero que tenia entendido que el bergantín ó Queche, había
salido de Bausas para Maldonado; que si durante este tiempo lo avistaba,
lo batiría y echaría a pique. Convino el expresado Comandante inglés, quien
es el portador de ésta; y al momento baxó a tierra para tratar de embarcar
los dichos diputados". (24)
El 14 de agosto a bordo de la Fragata Nereus surta en el puerto
de Montevideo, al remitirle las credenciales de la Junta, decían Funes,
Pérez y Passo al Virrey:
"Si VE. admitiese la conferencia amistosa a que se dirige nuestra co
misión, con su aviso le esperamos a bordo de esta Fragata Nereus de la
Marina Británica, adonde podrá conducirse como corresponda

La respuesta de Elío no demoró y fue categórica:,,
"El Virrey de las Provincias del Río de la Plata, ha dado demasiadas
pruebas de sus deseos de conciliación, para que nadie del Mundo dude de
sus sinceras intenciones de entrar en negociaciones con la Junta de Buenos
Ayres; que calmando en parte los males que sus operaciones monstruosas
han causado á estos desgraciados Países, dexase de alguna manera cubierto
su decoro, y el crédito de la Nación Española, tan insultado por aquella
ilegítima autoridad".
Y agregaba:
"si los Comisionados no traen más objeto, que el que demuestran en sus
oficios; si no creen ellos, y sus mandatarios deber usar de otro lenguage,
y estilo; el Virrey no debe hacer innovación en su sistema, ni la hará jamás,
mientras la expresada Junta no se atempere á las proposiciones hechas con
mis poderes por el comandante de la Esquadra Sutil D. Juan Ángel Miche
lena, á quien en este instante le doi orden de que prosiga sus operaciones,
y de no interrumpirlas con pretexto alguno, á menos de no cumplir con
lo que se exige en la citada intimación". (27)
No tenía por qué sorprender a Buenos Aires esta respuesta de
Elío; a Rondeau, a principios de junio, no había querido contestarle
porque el Jefe sitiador solo le daba validez a sus títulos de Mariscal
de Campo (28) ; ahora que la Junta reincidía en no reconocer su
calidad de Virrey —lo llamaba sólo señor —y seguía catalogándose
de "Superior Gobierno", los motivos de Elío, favorecido por la pre
sencia portuguesa, no podían haber variado ni desaparecido.
También pesó en el ánimo del Virrey el hecho de que se le
le invitase a realizar la conferencia en un buque de pabellón inglés.
Elío dijo al Ministro de Estado que no la había aceptado, porque,

a] tiempo que le pedían especialmente.
"se le entregue á ese Exmo. Ayuntamiento el adjunto oficio abierto para
la inteligencia de VE. y que concurra por su parte á tan deseado fin". (25)
Ese oficio dirigido al Cabildo contenía similares conceptos:
"hemos oficiado con esta fecha al Exmo. Sr. D. Xavier Elío, para que si
admitiese la deseada conferencia, se traslade á bordo de esta Fragata Nereus
de SM.B., con quien ese Exmo. Ayuntamiento podrá acompañar, como co
rresponde una comisión que lo represente, como medio imprescindible, para
el acuerdo y seguridad de los tratados que se hagan". (26)

"en los oficios de estos Comisionados y credenciales del Gobierno Comitente
advertí al primer golpe de vista falta de sinceridad y buena fee, mucho mis
terio e incoherencia en el modo de expresarse y sobre todo querían ligarme
a las indecorosas y extravagantes calidades de que yo havía de pasar a un
Buque extrangero distante de la Plaza, y que me acompañase de una Di
putación que representase el Cavildo como medio imprescindible para el
Acuerdo y tratados que hubiesen de hacerse". (29)
Puede además que no haya sido lejano a la determinación del
Virrey de rechazar de plano las proposiciones de la Junta el triunfo
de Goyeneche en el Alto Perú; el mismo día en que Elío contestaba,
Vigodet proclamaba a los montevideanos instándolos a continuar fir

(23)Acta del Cabildo de Bs. As. de 13 de Agosto de 1811. Archivo General de la
Nación. "Acuerdos del Extinguido Cabildo de Buenos Aires". Buenos Aires 1927. Sección IV.
T. IV. "Años 1810-1811", p. 519.
(24)Oficio de Michelena a Elío. Bergantín. Belén, 12 de Agosto de 1811. Gazeta de
Montevideo n. 33, del 15 de Agosto de 1811, pág. 216/17. Biblioteca Nacional, Montevideo
(25)Oficio de Funes, Pérez y Passo a Elío. A Bordo de la Fragata "Nereus" en
Montevideo, 14 de Agosto de 1811. Gazela de Montevideo, 1.a Extraordinaria, del 15 de
Agosto de 1811. n. 33, pág. 217/18. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección,
28.260. Cit. Pebeda: "Artigas". O. cit. Tomo I, pág. 346.
(26)Oficio de Funes, Pérez y Passo al Cabildo de Montevideo. A Bordo de la Fra
gata "Nereus" en Montevideo, 14 de Agosto de 1811. Gazeta de Montevideo n 33, pág.
219/21. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección n. 28.260. Cit. Pebeda:
"Artigas". O. cit. T. I, pág. 348.

(27)Oficio de Elío a Funes, Pérez y Passo. Montevideo 14 de Agosto de 1811. Gazeta
de Montevideo 1.a Extraordinaria n. 33 del 15 de agosto de 1811. Biblioteca Nacional,
Buenos Aires. Reservado Dirección n. 28.260.
Cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 348.v
(28)Oficio de Rondeau a la Junta. Junio 3 de 1811. Gazeta de Buenos Aires, o/ eit.
T. II, pág. 485.
1 (29) Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 16 de Setiembre de 1811. Gus^
iavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío", en Revista del Ihstituto
Histórico y Geocrafico del Urucuay. T. II, N. 2. O. cit. pág. 988.

— 206 —

— 207 —

memente la lucha y participándoles la derrota de Balcarce y Castelli
en Huaquí. En tanto estimó el gobierno de Montevideo el resultado

�de esa batalla que dispuso la reeimpresión de un número de la Cazeta
de Buenos Aires en donde se daban los partes oficiales del combate.
El Gobernador, trasuntando el ánimo de las autoridades de la
Plaza, llegaba en su Proclama a establecer una concesión a los
"infelizes" que habían seguido el pabellón de los rebeldes, diciéndoles:
"venid vosotros a implorar el perdón de la madre España y estad seguros
de él, venid, y unidos al voto de la Nación multiplicaremos nuestros es
fuerzos para salvar a nuestro cautivo FERNANDO, dexad ya el temerario
y loco partido de la rebelión sino queréis perecer...". (30)
Entre la comunicación de los diputados de la Junta a Elío y la
Proclama de Vigodet existían dos posiciones de imposible armoni
zación como para llegar a un acuerdo: Buenos Aires se titulaba
"superior gobierno" y Montevideo, por medio de su gobernador
—haciendo uso de un hecho concreto y decisivo como Huaquí— en
términos altisonantes se colocaba en posición de futuro vencedor:

Yconcluyó firmemente con "las protestas más legales":
"exije este Ayuntamiento de V.E. que se digne pasar al Cabildo el oficio,
de que se ha hecho mención, y los demás que de su clase le hayan sido
dirigidos por el conducto de V.". (33)
La respuesta que dio el Virrey es sumamente interesante porque
refleja una preconcebida disposición para hacer sentir al Cabildo
la supremacía de su autoridad. Entre las razones que pudo haber
tenido Elío para ello no debe haber sido la menor resentimientos
recientes como el planteado a raíz del último bombardeo a Buenos
Aires, junto con el expresamente indicado por Elío de la actitud
del Cabildo frente a los pliegos de Artigas.
El Virrey pone el problema en los justos términos que le mar
can las disposiciones legales:
"La retención en mi poder del oficio que dirigió á V.E. por mi con
ducto la Junta de Buenos Ayres, fue un procedimiento ajustado a mi auto
ridad y facultades, asi como es agena a las de V.E. la recovencion inopor
tuna, e indecorosa que me hace por su carta de ayer sobre una materia nada
menos que de estado y de puro y alto gobierno reservada únicamente por
las leyes al conocimiento é inspección de los Virreyes y capitanes generales,
y en su defecto de los gobernadores de las Plazas o Provincias". (34)

"con su propio sonido pereció su orgullo y hoy nos les queda mas que la
rabia de no poder disimular que es preciso ceder
España es gene
rosamente benéfica, y así como los aborreció delinquentes, los abrazará
corregidos". (31)
Estos acontecimientos hicieron que la comisión terminara. El 16
de agosto, desde la Fragata Nereus antes de partir de regreso, los
enviados de la Junta oficiaban a su gobierno:

Por otra parte en su nota desconocía que el Cabildo tuviera com
petencia para actuar en asuntos de esta condición:

"Con el Quech que pasa al costado de esta FragaJa a las 11 de la noche
de regreso de esa, anticipamos á VE. aviso de no haver tenido suceso la
comisión por no acceder Elío á nuestra Instancia por la conferencia; y de
morados al frente de Mont.o por falta de viento, esperamos este p.a hazernos
á la vela". (32)
En Montevideo la misión planteó un conflicto de autoridad entre
el Virrey y el Cabildo. Elío no accedió a lo que habían solicitado los
representantes de Buenos Aires reteniendo el oficio que por su in
termedio dirigieran al Cabildo; solo comunicó verbalmente su con
tenido al Alcalde de primer voto y a dos Regidores. Ello causó tan
justa reacción en el Cuerpo capitular que de inmediato la hizo
conocer al Virrey.
"El subceso del día, —le decía a Elío el mismo 14 de agosto— ha llenado
de confusión al benemérito Cavildo de Montevideo
Sea qual fuese el
espíritu de dJto oficio, y fuesen las que fuesen las proposiciones de dha.
Junta, el Cabildo era capaz para entenderse con ella, sin desviarse de las
sendas del honor. Una gestión dirigida directamente al Ayuntamiento debe
saberse por todos unidos, para acordar las providencias que sean con~
ducentes".
(30)Proclama de Vigodet a Montevideanos. Montevideo, 14 de Agosto de 1811. Ga^
zeta de Montevideo n. 34 del 20 de Agosto de 1811, pág. 299/301. Biblioteca Nacional,
Montevideo.
(31)Id., id.
(32)Ojicio de loa diputados Funes, Pérez y Passo a la Junta de Buenos Aires. Al
Frente de Montevideo en la Fragata Nereus, Agosto 16 de 1811. Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, "Banda Oriental 1810-1814". S X,C I,
A 5, n. 10; n. 79.

"la intervención que pretende V.E. tener en estas circunstancias y clase de
negocios es del todo incompatible con su instituto y funciones y estoy fir
memente persuadido, que si se la consintiese me haría indigno ala confianza
q.e el Rey meha hecho, poniendo bajo mi dirección y responsabilidad el
mando destas importantes Provincias". (35)
Yhasta llegaba a enfocar la cuestión desde un ángulo personal
llevado por antiguos resquemores:
"El lenguaje y solicitud actual de V.E., —escr^tó— no menos que la
conducta que poco tiempo hace observó, recibiendo, y abriendo sin mi aviso
y previo consentimiento VJE. pliegos del Gefe de los insurgentes por el que
exigían la entrega desta Plaza; me hace recelar con fundamento, ó que VE.
ignora qual es mi dignidad, y lo que puedo y debo hacer como virrey con
forme á mis títulos, poderes, é instrucciones reales, ó que cree que Yo las
desconozco". (36)
Elío tenía necesariamente que saber que la retención que hacía
de los pliegos le acarrearía un choque con el Cabildo; aunque su
respuesta a esa protesta haya demorado cinco días en enviarla,
debía tener ya juicio formado de las razones que lo impulsaron a
(33)Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 14 de Agosto de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Caja 735.
(34)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, Agosto 19 de 1811. Ar
chivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, fol. 64.
(35)Id., id.
(36)Id., id.

^- 208 —

— 209 —

14

�H

— 60^ —

— 80^ ^

•Pt -VI (9)
P! "Pl (SE)
*?9 'I0} *0¿S oj(nrl *0Aiiej)8iminpy
ap ^Bja a^ OAttp
-JV '1181 P 61 ojso8y 'oapiAa^no
((,)
-oapfaajuoj^ ap opjiqo^ jv o;;jf p
*S¿ BÍBD *0AijB.ii8iuinipy
*uopBj^ b\ ap
OAiqsjy
'1181 9P ojioiy ap n 'oapiASiuoj^ -01/3 o oapwa%uoy^ ap opjtqü^ jap ototfQ ()
8 uojESjnduii oj anb s^uozbj sbj ap opBuuoj opinf tsá jaua; Biqap
'BJ1BIAU3 U3 SBip OOUID OpBJOIU3p BABlf B183JOjd B83 B B^Sandsaj
ns anbunB íopjiqB^ ja uod anboqa un BUBaaiBOB aj soSaijd soj ap
anb uoiouajaa bj anb aaqes anb ajuauíBiJBSaDau Bjua;
C9f^ \oozouoosap
soj o^ anb aajo an6 p 'sajoau sauoio^njjsut a 'sajapod 'so¡njn siui o auiuof
•uod Xajjta ouiO3 la^mf oqap X opand anb O] X 'popiuSip jw sa jonb ouovSi
'3TA anb 9 'oiuawtrpunf uoo jvja^au a^mf aui ívztijj nisap oSaJiua o¡ umSixa
anb ja jod sajuaSunsui soj ap afaf) jap soSatjd -g'/j ojuajuipuasuoo oiciaud X
osiav tiu ws opuaiuqo X 'opvaiqt^ai 'pcuasqo aovif odiuaii oood anb Djjnpuoo
o¡ anb souaiu ou —mqiAosa—• '"g'^ ap jonjoo pnn3i¡os X aíDnSuaj /g,,
: sajoiuanbsaj eong^uB jod opeA3[[
[Buosjad o[nuB un apsap uppsanD b¡ JBoojua b BqBáa[[ BjsBq j^
(S) ',,SD^3Ufao-td sajuvt-ioduii snjsap opuvui
ja pnpijiqosuodsaj X uotDoajtp iui ofoq opuapiod 'ot/oatf uyaiu Xa)j ja ab
ozumfuo^ djv ouütpui ntjmf atu asatjtnsuoa vj as js anb 'opiponsjad atuatuaiu
•jif Xotsa X sauoiounf X otnjt^sui ns uoo ajqtjDdiuoyut opo% jap sa soxooSau
ap asojo X smouDjsunjut^ snjsa ua uauaj •^•J^ apuaiaid anb uopuatuatui t&gt;jn

-moa

•6¿ o-a f0I o-a *S V
"t O'X S '..HSmiSl I'D9ÍJO BPnBa.. 'InopN
q3
y son^ng 'Baiiasíjy nopBj^
B[ ap [Bjausg OAiqjjy "1181 3P 91 o^o^V '^n fj bjbSbj^
bj n oapiAamoj^ ap
[y -tajty souang ap tmtn[ 0} o ossdj A ^a^aj 'saunj sopomdtp soj ap opjfQ ()
"Pt 'PI (l)
^ B33^oi[qig •J0E/66Z •*B|1 'lI8t P isoíy sp O^ IP t o'u apiAajnoj^ ap
'II8I 8P oi^o^y ap ^{ 'oapiAainoj^ •souvapinaiuo^^ o ¡apoSi^ ap muvpojj (q^)
•usatU93np
•uoo unas anb sopuapiaojd svj inpioyo vjvd 'sopiun sopoj uod
asuaqos
aqap ojuaiutümnXy jo atuauio^ajjp opjSutp uoiisaS vuf¡ -joiio^ jap sopuas
svj ap asdznasap uts 'ojja uoo asjapuaiua vuvd zvdvo vja opjiqv^y ja 'vtun[
•znjp ap sauoíotsodojd s^ uasanf anb $07 uasanf X 'oi^tfo oyp ap nnuidsa
ja asanf jonb va
oapiciajuoj^ ap opjiao^ ojj^atuauaq jo voisn/uoj ap
opvuajj ov —otsoáv ap p^ ouisiui ja oy^ 1 tn^ap aj— 'otp jap osaoqns ^g,,
•jíajJijY p Jíaoono^
oziq bj ojBipauíuj oj) anb aBjnjidBO odjan^ ^a ua uoiaa^aj Bjsnf
ubi osnBD o]|^r -saaopi^a^j sop b á o;oa aaiuiad ap apjs^jy jb opina]
-uoo ns ajuamjBqjaA ooiunrno^ ojos íopjiqe^ jb usaaiSiJip oipauuaj
-ui ns jod anb opijo ja opuaiuajaj sajiy souang ap sajuBjuaeajdaj
soj opBipijos uBjqeq anb oj b ^ipaoaB ou ojj^ *opjiqB^ ja A Á^ni^^ [a
aj)ua pepuo^nB ap ojoijjuod un oajuBjd uoisiiu bj oapiAajuoj^ ug;

souuazou vd ajsa souimadsa 'oiuain ap vjjof uod o'iuoy^ ap ajuajf jo sopvuoui
•ap X ! oiDua-iafuoo vj jod tnouojsuj vjjsanu o 01/g iapaooo ou -tod uotstuioo
oj osaons optuaj uatiotf ou ap osmo '^ \ o sowodioiiuo 'osa ap osajSaj ap
atpou oj ap 11 soj o ofDgojj ojsa ap opotsoo jo osad anb voan^) ja uojn

:noioipuoa Bis^ ^p so^unsB n^ jeiijob ejed
B^ [a anb epouoDsap bjou ns na aiJBd bjjo jo^

soj 'osajSaj ap
(t) 'í,SD*3utiouj o svzdjj snj ap sajopmuaqoS soj ap ojoafap ns ua X
'sajvjaua^ sauvjidvo X saXain^ soj ap uoto^adsut a ojuaiwioouoo jv saXaj srrj
lod ajuaviDJtun vpDauasau oujaiqoB oijo X oxnd ap X opmsa ap anb souaiu
opvu mjajvtu mm auqos j. a Xt&gt; ap vjjo^ ns uod aom¡ atu anb vsojo^aput a 'tntnt
•jodom uoi3U3(io33j nj -g-^ ap sttj o mia^o sa ouíod jsv 'sapmjnoof X pvpij.
•orno pu v opojsnfo otnaiiutpajojd un anf 'saiXy souang ap vjun[ vj ojonp
•uo3 iui jod ''g'A V ??^?J?P anb ?-&gt;?/0 PP uapod ivi ua uotouaiai vjn

91 13

:oujaiqo ns b UBqspijo Bjunf bj ap p
ap sajuB snaja^j; BjBáBj^ bj apsap 'ojsoáe ap
uoisiuio^ bj anb uo^apiq sojuaiiupajuooB sojsg;

(I) 'jop^^aíio^
ouozojqo soj 'sajuanbutjap pioajjoqo soj outoo isd X 'o^ifauaq ajuautosou
-auag sa ottods^
uapao osioajd sa anb jvjnuiisip japod ou ap otqou
oj anb svw opanb saj sou Xotj X ojjnS^o ns ptJauad opiuos oidojd ns uo3n

sauopisodsip sb[ ubo
D{ anb souiinaaj 9ojsnf %o\ na Binajqoad p aaod Áajai ^ 1^
•SB^uay ap so^ai^d so^ b ^jua.ij op|iqe^) jap
bj ap otjjj jod opBoipui a^uaiuBsaadxa ja uod ojunf 'sajiy
ouang b oapj^qiuoq ompjn jap zibj b opsa^uBjd ^a omo^ sa^uaiaaj
8Oiuauniiuasaj aouaui bj opis aaqsq aqap ou ojja BJBd oij^j opiuaj
opnd anb sauozBj sbj ajju^ -pBptJoinB ns ap BjoBuiaadns bj
jb anuas jaoBq BJBd uoptsodsip BpiqaauoDaad Bun sfajjaj
anbjod ajuBsaaa^uT ajuauíBuins sa Á^uij^ ^a oip anb Bjeandsaa Brj

:jopaouaA ojcn^nj ap uopisod ua eqBoojoa as sa^uBuosijjB somuuaj
ua —inbBnjj ouioa oAispap Á ojajauoa oqaaq un ap osn opuap^ij—
JopBuaaqo^ ns ap oipam jod 'oapiAajuoj^ Á Moujaiqo8 jowadns,,
BqBjnji} as saaiy souang :opjanoB un v jbS^jj Bjed ouiod uop^z
-iuouiJB ajqisodiui ap sauopisod sop UBijsixa japoSi^ ap buibjdojj
bj Á oijg[ b Bjunf bj ap sopcjndip soj ap uoiaBaiuntnoo bj
(0) ''' '-taoajad siauanb oun voijaqaj. oj ap optu"d oooj X
ououauiaj ja oX poxap 'OQAIVNHSá oaijnoo ousanu o Majos oxvd sozuanf
•sa sojjsanu souiajoyijdnjnut uoijupj oj ap ojoa jo sopiun X 'piuaa 'ja ap
somSas pmsa X ouodsg ajpviu vj ap uopjad ja joiojduii v sojjosoa piuann
rsajopuapip 'sapjaqaj soj ap uojjaqsd ja opm8as UBtqBq anb t^sazijajuiM
soj e uoisaauoa Bun jaoa^qsjga b buibjoojj ns ua Bq^^ajj 'bzbjj
bj ap sítp^piJojnB sbj ap ouiiub ja opuBjunsBjj 'jopBUjaqo^) j^
•a^Bquioa jap sajsioijo sajj^d soj uBqep as apuop ua sajiy souang ap
BjazB^ bj ap ojaumu un ap noisajdmpaj bj osndsip anb Bj^Bjcq Bsa ap

() ''3"A aV otonpuoo ja lod sopiSixip
opts uvXou aj asnjo ns ap anb syuiap soj X 'uo^uaiu ou^au ot¡ as anb ap
'oio-i jo ja opjtqn^ jx&gt; josod auStp as anb '^'A 3P ojuaiuiDjunXy ajsa a(vxan
:usajBSaj sbui SB^saiojd sb[,, uod ajuauíamaij o^njDuoo j

�proceder como lo hizo; premeditadamente provocó la situación; es
él quien se encarga de decirlo:
"Sin infringir estas, y comprometer mi honor y carácter, no podía en
tregar á VE. el pliego que reclama; y con este conocimiento di el paso
atento y generoso de manifestarlo á los Diputados del cuerpo que cité al
efecto por medio de mi Secretario, con cuya diligencia no dudaba quedaría
VE. satisfecho". (37)
Seguro Elío de la legalidad de sus actos, escribía:
"podra desde luego VE. dirigir sus quexas ala soberanía como lo pretexta,
quedando Yo igualmente en la propia disposición de hacerlo por mi parte,
á compañando con mi informe los insinuados pliegos".
Y le remarcaba enérgicamente:
"espero que V.E. se abstenga de repetir semejantes interpelaciones, y que se
ciña al desempeña de los deberes q.e las leyes le prescriben". (38)
Pero comprendiendo que el conflicto y los términos que usaba
en el oficio podrían tener derivaciones poco provechosas para la
causa de Montevideo, en el párrafo final atemperando el tono de sus
palabras decía:
"Llenando V.E. los suyos —los deberes—• y Yo los mios lograremos arrui
nar el espíritu de defaccion que es muy fácil destruya el buen orden esta
blecido. No demos al enemigo la horrible satisfacción de romper con
inuestras manos los lazos de la prudencia, moderación y concordia que han
• sido y serán para el, la barrera mas impenetrable. Sepamos vencernos para
vencerlos y trabajemos cada qual según sus arbitrios y facultades para con
seguir un mismo objeto, qual es, y debe ser la salvación de estos preciosos
Países". (39)
En su contestación el Cabildo enfoca el problema desde un plano
diferente al del Virrey; fundamenta principalmente sus motivos de
agravio en el ataque que ha hecho Elío a sus derechos individuales
en tanto que el Virrey, como vimos, encaraba el tema desde la po
sición de sus derechos de gobernante. Decía el cuerpo capitular el
29 de agosto:
"Jamás creyó el Cavildo que los t.pos en que empiezan los hombres
á recuperar su liben, se le negara atodo un cuerpo representar sus d.ros.
Tampoco imaginó que pudiera ser recomendación importuna e indecorosa,
ni interbencion incompatible con las funciones de su Ministerio reclamar
un dr.o q.e franquea la ley al más infeliz Vasallo. A VE. no puede ocul
társele que son tan sagradas y reiteradas las disposiciones sobre conservarse
intacta la correspond.a; que hace comunicarse una regiones con otras y los
ciudadanos entre sí, que a no ser el grande ínteres q.e tengan la religión
y el Rey en retención y apertura de unos Pliegos para descubrir una infi
dencia, no hay persona de cualquier grado, prerrogativa, o dignidad que
sea, que pueda (alterar su inviolabilidad) ([violar este grande sac.nto)]
(37)Id., id.
(38)Id., id.
(39)Id., id.
— 210 —

con infracción del dro. de gentes, deviendo en los casos permitidos observar
las ritualidades prevenid^ Estos principios tan fundamentales parece que se
havian olvidado, pues una de las principales mociones de la Nación en
Cortes fue sancionar de nuevo su observancia". (40)
Pasa luego a tratar de levantar los cargos que le formulaba Elío
sobre la apertura por su parte, sin previo asentimiento, de un pliego
de los insurgentes:
"Como el lenguaje de VJE. supone en esto un delito, para justificarse
no estará fuera deproposito hacer ver á VE. que ni ha havido tal crimen,
ni materia sobre qué recaiga". (41)
Además consideraba el Cabildo que su actuación pasada era lo
suficientemente clara como para que no pudiera dudarse de sus sanas
intenciones.
"Según los Papeles públicos, o Gazetas de Buenos Ayres, —agregaba—
y según todo lo que ha podido descubrir la perspicacia de VE., al AyuntamXo no sele han dirigido sino tres oficios: dos de los gefes de los insurg.tes y sitiadores, y el último de los diputados de la Junta de B^ Ayr^
a bordo de la Fragata Nereus de SM.B., quando se aproximaron a este
Puerto deseosos de conferenciar con VE". (42)
Refiriéndose al oficio que le enviara Artigas el 21 de mayo
"que exigía del Cavildo la revicion de la Plaza haciéndolo responsable como
á Padre de la Patria por los estragos y horrores que causarían sus Armj
vencedoras por la desgraciada acción de las Piedras: —decía a Elío— VE.
los recibió y abrió, hiñiendo dirigido a este AyuntamXo". (43)
Yanotaba que el oficio de Artigas del 25 de mayo
"que se reducía á pedir los equipajes de los vecin.s que por sospechosos
fueron expulsados de esta Plaza el 24 de Mayo, es verdad que los recibió
el Cavildo, y también lo es que al t.po que VE. dirigía un Ayudxe a re
clamarlo, encontró éste ados Capitulares que se encaminavan á instruir á
VE. de su contenido".
Por último
"El tercero, y que ha dado mérito á reclam.r el Cavildo sus dr.os, con
tenia la solicitud de los diputados para q.e el Cavildo concurriese a la
conferencia".
Yfinalizando:
"El segundo y tercero, no ablan de la rendición de la Plaza; y el pri
mero lo recivió VE. ¿Cómo puede pues afirmarse sin equivoco que el
Ayuntamio sin aviso y consentim.to de VE. recibió y abrió un Pliego del
Ge fe de los Insurgentes, por el q.e exigía la rendición de la Plaza?
(40)Borrador del Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo^ 29 de Agosto
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General Administrativo, libro
560, fol. 60/3.
(41)Id., id.
(42)Id., id.
(43)Id., id.• ' • &lt; )
— 211 —

�— nz —
' ' ••-P! 'VI (^)
P&gt; 'VI (W
VI 'VI (I^)
•/09 "II '09S
ojqij 'OAnoJlsiuimpv jBjans^) OAiq^jy 'oapiAawoj^ 'nopBj^ cj ap jejsaa^ OAiqjjy -n8I 8P
oisoiiy ap 52 'oapiAa}uoji¡ "oij^ o oaptaaiuom ap opjiqv^ jap oi^ijQ jap jopojjog (o^)
¿ozdjj vj ap uopnpuaj vj mStxa a-b ja uod 'saiuagjnsuj soj ap afa^)
\ap oSatjj vn ptjqo X ptqioaj '^^'yi ap oj-uipuasuoo X ostao ms ofuiotun^y
ja anb oooamba mis asjouutfo sand apand outp^? '3'/f pmioaj oj ojaut
•ijd ja X ivzojj vj ap upiotpuaj vj ap uojqv ou 'ojaojat X opunSas ]¡¡,,
:opnBZT{Bujj j
•tcmouajafuoo
vj v asatjjnouoo opjtav^ ja a'b vjod sopojndtp soj ap pnttotjos vj rmta%
•uoo 'somjp sns opjitio^) ja xutojoaj o ojijaui opnp vu anb X 'ojaojat j^n

— 01^ —
•P! 'VI (6)
Vi 'VI (8)
'Vi 'VI (i)
[(apúvuS ajsa jnjoia]) (pepi{iqe[oiAnt ns jbjíijjc) opan'd anb 'vas
anb pvpiuHip o 'vajtoSojjajd 'opojS uainbjvno ap vuosjad Xou ou 'mouap
-ijm vun jiuqnosap vjod soSaijj soun ap vjmjiadv X uot^uajau ua Aa^ ja X
umSxjaj. vj uoSuai a-b sajajut apuviS ja jas ou v anb 'is ajiua sovvpvpnp
soj X svjio uoo sauoi^aj vun asjvaiunuioo aom¡ anb ivpuodsajjoo vj vijdíui
asjníiJasuo^ ajqos sauotaisodsip soj svpDjajiaj X sopvjSvs utn uos anb ajasjrn
-jnoo apand ou '^f^{ y 'Ojjosv^ ztjafm svui jo ^a^ dj oanbuvjf a^b o^jp un
joulvj^aj O1J3JS1U1 ¡^ n^ ap sauotounf soj uoo ajqpvduioout uoiouaqjajw tu
'osojooapui a vunjjodtui uovmpuauiooaj jas vjatpnd anb putSvuit ooodutvj^
•soj-p sns jviuasaidaj odiano un opojv vjv^au aj as -uaqtj ns joiadnoaj v
sajqutou soj uvzatduia anb ua sod-j soj anb opjtavj ja pXajo smuv[n
.•ojsoSb ap ^^
p JBjnjidBo odaana [a BJ^3Q "ajuBUjaqoS ap sóqaajap sns ap uoiais
-od bj apsap Binaj p ^qeje^aa 'soutia ouiod íÁ9íjxj^ p nb oíhbj na

•uoptuaruoo ns ap -^-^
jmjjsm v unavupuvova as anb sajnjntido^ sopo atsa o-ijuojua 'ojintunjo
•ai v arpnXy un oiSiuip "3^ anb od'i jv anb sa oj uatqtuvj X 'opjitin^ ja
oiqioa^ soj anb pnpiaa sa 'oXnj^^ ap f^ ja vzojj vjsa ap sopnsjndxa uouanf
sosoipadsos uod anb S'utoaci soj ap saívdinba soj Jipad v monpaj as anbn
o&amp;eva. ^p g pp suSijay ap opijo p anb qe^onB j^
(St) 'oTuiojunXy atsa o opt^iJtp opvayuiq 'o^qn X oiqioai soj
"^^ —OJJ3 ^ moap— :snupatj sd^ ap uoiooo opmovdds^p vj Jod svjopaouaa
s-vuy sns udijdstid^ anb s^jojjoij X soHvjjsa soj lod mjinj vj ap a^pn¿ p
ouio^ ajqvsuodsau. ojopv^iovq ozvjj vj ap uoiomai vj opjmo^ jap mSixa anbn

sajBnpiAtpai soqoaa^p sns e oq^ oq^aq Bq anb anbe^e p na oiabjSb
ap soAtjoui sns ajuaiujBdy^uijd Bjuaiu^punj íXajji^ pp [B a^najajip
oaB[d un apsap Bma^qojd p Boojua opjiqB^) p aopeisa^noa ns n^

sosoi^aud sojsa ap umovajos ej jas aqap X 'sa jonb 'otatqo owsiut un jmUas
•uoo ojod sapvjjnoof X soijjtquo sns unüas jvnb vpvo soiualoqojj X sojjaouaa
ojod soujaouaa souiodag •ajqvjiauadun svut vuajjvq oj 'ja vuvd upjas X opts • .
uoi¡ anb vipjoouoo X uotoDJapotu 'mouapnid vj ap sozvj soj sounui svjfsanu
uoo uadutoj ap uotoovfspDS ajqijjou vj oUtuiaua jv soiuap o¡^¡ 'optoajq
•ojsa uapjo uanq ja vXmisap Jtoof Xnut sa anb uotooofap ap njtjtdsa ja jou
•xnjjv soutajojgoj sottu soj o^ X —saJaqap soj— soXns soj '2'A

oíbiu ap -[^ p seSijjy ejeiAua aj anb oioijo ys asopuauípg

:epop

(Zf) '^ilA uo •^^i^a^afuoo sp sosoasap ojjanj
ajsa v uojnuiíxojdo as opumtb ''yfífS aP sna-ia^¡ vjoSdjj dj ap opjoq o
s-^Xy rg ap v%un[ vj ap sopojndip soj ap owijjn ja X 'saioptntis X sar^^ns
•m soj ap safaH soj ap sop :sowifo sai% ouis opiStjip unt¡ ajas ou ojwdi
•unXy jd ''g'/^ ap mooojdsiad o/ utjqnosap optpod vt¡ anb oj opot unías X
'saiXy souang ap svjazn^ o 'sooijqnd sajadDj soj un3an
•sauoiouajuí
sen^s sns ap aejepnp ejaipnd on anb bjeíI oinoo cjep ajuatuainaiaijns
o^ eaa epesed u^io^rnoB ns anb opjiqe;^ p eqejapisnoa semapy
(If) ^v8yooaj. anb auqos truavout tu
jm opiíitnf di/ tu anb '^¡'A 9 ja" -la^nu ojisodojdap vjanf yjvna ou
asjmoi^psnt viod 'otijap un ojsa ua auodns •^-/j ap atwnSuaj ja ouiojtt
:sajuaSjnsui so[ ap
o^aifd nn ap 'oiuaiuiijnasB oíAaad ms 'aiaed ns jod ejnijade B[ ajqos
J13 ^qB^nmaoj 91 anb soSjbd so[ jbjuba3[ ap jbjejj b o^anf bsbj
(Of) 'JM3UVtuasqo ns oaanu ap jovopuvs anf sajjo^
ua uoiDDf^ vj ap sauotoout sajDdtoutJd sv] ap vun sand 'opopiajo umaou
as anb aoaivd sajüjuauiopunf vn soidt^utid sois^ s-ptuaaajd sapDptjvntjj svj
iDtuasqo sopnyuixad sosoo soj ua opuamap 'sajuaS ap -oup jap uoi^^vjfm uoo

q[

sns ap ouoj [a opuBjgdma^B [buij ojBJj^d p uo 'oapiAaiuop^ ap esne^
b¡ c^ed SBsoqoaAOjd o^od sauoi3BAijap janai nejjpod oiotjo p na
eqesn anb souinuaj soj Á ojDijjuoa p anb opnaipnaJdnio^
(8) 'iiaqjjosajd aj saXaj soj a'b sajaqap soj ap ouaduiasap jo outo
as anb X 'sauotoojadjatut sajuofautas jpadaj ap vSuajsqv as 'ü'yi anb ojadsan
BqBOJBinoj a[ j
'uso9atjd soponutsm soj auijofui iui uoo opuouoduioo 0
'ajjod tut jod ojjaovv ap uotoisodstp otdoud j ua ajuauijvngi o^ ojruopanb
'vjxajajd 0/ outoo viuojaqos ojo soxanb sns Jiüiiip '^'A oSanj apsap tupodn
:BiqiJ3sa 'sojas sns ap pepijuSaj B[ ap oi^^
(l) \ftuoafspos -A
vtjopanb vqopnp ou vt^uaStjtp vino uoo 'otjojajoag tut ap oipaut jod otoafa
jo ario anb odjano jap sopvjndtQ soj v ojuojsafiuoui ap osojauad X oiuaio
osod ja tp ojuatuiioouoo atsa uoo X íouivjoaj anb oSatjd ja '3'4 o jvSajj
•ua otpod ou 'jatoojoo X jouou yoi jaiauioidwoo X 'svfsa Jt^uijfm wgn
:o[ai3ap ap eSjeana as namb [a
s^ ínoioBnjis b^ oooAOjd a^uaniBpBjipauíajd íozíq oj oraoo japaaojd

�infería:
"Sí por lo dJio no ha cometido un crim.n el Cavildo tampoco ha podido
cometerlo por falta de materia". (44)

Completando las bases de sus atribuciones el Cabildo encontraba,
en apoyo de su opinión, que si el Consejo de Regencia en ocasión
del problema carlotino había aprobado su conducta, y posteriormente
hasta concluyó mandando

El Cabildo reconocía sin ambajes la autoridad que en materia
de gobierno tenía Elío:
"No le ocurrió al AyuntamXo q.e el recivir Pliegos de los Gefes de la
rebolución, fuera eclipsar, o disminuir las Altas facultades de V.E.; pjr el
•contrario creyó que tanto por la Armonía que es la maior de las fuerzas,
qXo por el carácter de represent^ de un Pueblo q.e está haciendo los más
loables sacrificios ([y está]) dispuesto aderramar su san^re por sostener
los dr.os de la Nación y del Monarca, podia entrar mui bien con V.E. en
discusiones, q.e no serian indecorosas a su Alta dignidad, y aun contestar
por si solo a las barbaras propuestas de los Enemigos (acordado antes con
V.E.) ({pero siempre con anuencia, yde V.E.]) como lo tiene de estilo".

"que no siendo convXe la introducción de tropas Portuguesas; no lo per
mita este AyuntamXo. No puede pues VJE. negarle al Cavildo lo q.e le
concede el Consejo de Regencia; (q.do eso) (Vy sí]) en un punto tan delicao y grave ha podido tener intervención é influjo; no es fácil concevirse
por que sin transgredir, y perturbar las Altas facultades de V. no haya
podido el Cavildo recibir oficios de los Gefes de los Insurgentes, y con
sultarlos con aquel celo y energía q.e se está mereciendo los elogios de
toda la Nación". (47)
Pero donde la reacción del Cabildo ante las palabras del Virrey
se hizo mayor fue cuando trató la prohibición, que parecía quererle
imponer Elío, a que expresara sus pensamientos.

También más adelante:
"Ningún punto mas de estado y de Alto y Puro Gov.no no podia estar
reservado por las leyes al conocimXo é inspección de V.E. que el presente
en que directa y primariam.te se trata de saibor una parte imbadida del
Patrimonio del Rey". (45)
Pero todos esos derechos del Virrey no valían lo suficiente para
el Cabildo como para anular las facultades que le correspondían.
Concretando su argumentación sobre una posible prohibición por
parte de Elío de contestar por propia iniciativa las proposiciones
enemigas, argüía:
"Negar esto al Cavildo es negar a los Pueblos la parte que han tenido
en las gloriosas revoluciones de España. Es suponerlos unos meros instru
mentos del Poder, y no el mismo Poder, compatible con la representación
de V.E.; y es en una palabra anular las providencias que tomo este Ex.mo
Ayuntamiento de resultas de la Conbulsion del 25 de Mayo en que quiso
interesar la Capital aeste Pueblo: haviendo todas ellas merecido la sobe
rana apr ovación".

"Lomas terrible para el Ayuntamiento es que V.E. le prevenga que
se abstenga de semejan.s interpelaciones que equivale a lo mismo que a
imponerle un silencio degradante, como si representar un Cuerpo tan digno
sus dr.os, fuera un insulto, un atentado, ó un Crimen".
Y aferrado en sus propósitos insistía:
"Concluye el Cavildo, reclamando los referidos documentos, para per
petua memoria y constancia en sus Archibos, y para que los representantes
de la Posteridad bean el mejor modelo del Eroismo y Patriotismo, ponién
dose en sus Actas las contestaciones que devieron dar y no pudieron dis
minuyendo de este modo sus glorias". (48)
Cómo se resolvió el problema no lo sabemos; pero a una tran
sacción debe haberse llegado cuando el Cabildo no cumplió su esta
última disposición, de dejar constancia en sus actas del incidente.

Y señalando una contradicción de procederes del Virrey sostenía:
"Si V.E. cree que esto es atacar mas, y mas sus altas facultades; y
traspasar el Cavildo los limites de su Instituto, y funciones no comprende
este consejo a que ha sido citado por V.E. para hoir sus votos en las Ocu
rrencias del dia. Este procedimiento no ha podido ser un acto de mera
urbanidad y ceremonia, porque sería ocioso hoir el sufragio deunos asis
tentes que ni podrán mover ni decidir.
Mas q.e acto de urbanidad el Ex.mo Ayuntam.to ha estado persuadido
que su intervención es un acto (de rigurosa) justicia, y que podía (recla
marlo) ([concurrir'^ ) sin infringir los poderes e instrucciones, y sin com
prometer ni el honor ni el carácter de VJE.". (46)
(44)Id., id.
(45)Id., id.
(46)Id., id.

(47)Id., id.
(48)Id., id.
— 212 —

213 —

�SIS —
— ziz —
Pl "PI (8t)
Pl "PI (¿t)
"P 'Pl (9)
Pi "Pl (S^)
pí "pi (n)
(gf) ;,'^'A aP J^V&gt;t&gt;J00 ja tu jouoy ja tu jajauioud
•uioo uis X 'sauoto^Utsut a sauapod soj jtSutjfut vts ([MJjnouo^]) (o[JBtn
•B|39J) tnpod anb X 'oinjsnt (eaomSu ap) ojov un sa uppvaajajui ns anb
optpvnsxad opvjsa tn¡ oruimunKy owx^ ja pvptuDqm ap op&gt;n a-b svj^
tu jaaout
upjpod tu
sajuaj
•sjsd sounap otÜBjjns ja Jioy osotoo•jtptaap
vtuas anbuod
'muoutauaD
X anb
popjuoqjn
Bjatu ap ojoo un jas optpod mi ou ojuatuttpaoojd ajsg -mp jap svtouajj
•noQ soj ua sojoa sns Jtou ojod '^~A •""' ptto opts m¡ anb v otasuos ajsa
apuajdtuoo ou sauopunf X 'otmusu¡ ns ap sajtuiij soj opjttiD^) ja jDSDd
X isapojjiuof svjjo sns smu X 'smu jbddjd sa ojsa anb aajo '^A tn
:Btuajso8 Aaiiij^ pp sajapaaojd ap u^io^ipBJjuoD ^an opae[eaas j

•ajuappni pp sbjob sns n^ bioob^suoo aefap ap 'uopisodsip Btnpjn
Bjsa ns oi{dumo ou opjiqB^) p opnena opBSa[[ asjaqeq aqap uoioobs
-ubjj Bim b ojad ^soiuaqes o[ ou Biua[qojd p oiA[osaj as 00103
( •^smjojS sns opoui ajsa ap opuaXnutui
•stp uojatpnd ou X jop uojataap anb sauotoDisatuoo soj so%oy sns ua asop
•uaiuod 'ouispoiJtoj X oiusioj^ jap ojapow jolaui ja uvaq poptjajsoj vj ap
sa%uo%uasajdaj soj anb vund X 'soqttfojy sns ua viouoisuoo X otjouiaut nnjad
-^ad vjod 'sojuawnoop sopijafaj soj opuvuivpaj 'opjinvj ja aXnjouojn

•uUOt3B(lOJdB
OtlBJ
•aqos ry¡ optoajaut snjja vpoj opuatuBU :ojqanj ajsao jmtdDj
o^ josajajuj
ostnb anb ua oXBj^ ap ¡^ jap uoisjnquo^y vj ap sBjjnsau ap ojuatumiunXy
ourxg atsa outot anb soiauapiaoud soj jojnuv ojqojod aun ua sa X í'^'A ap
uotoBjuasajdaj bj uoo ajqtp&gt;dwoo 'japoj ouistui ja ou X 'japoj jap sojuaut
•njfsut sojaui soun sojjauodns f¡¡ •ouvds^ ap sauotonjoaaj sosotuojS soj ua
optuaj ubu anb auod bj sojqanj soj o jBgau sa opjttiBj jo ojsa joi

sanopisodoid sbj baijbioiui Btdojd jod jBjsajuoo ap oq^ ap
jod u^ioiqiqoad ajqrsod Bun ajqos uoiOBjuamnSjB ns o
'neipuodsajjoa a[ anb sapBj^noBj 8Bf jB[nnB ejed omoa opfrq^^ p
BJBd ajuapijns o[ ubijba ou k^uxj^ pp soqaajap sosa sopo} OJ9J

:Bjjsisni sojisodoíd sns ua opBjaajB j^
-^uaiutj^ un o 'opojuajo un 'otjnsut un vuanf 'so-jp sns
ou^tp uoj oduan^f un jco%uasaidai ys ouioo 'a^uvpvjüap oiouajis un ajuauoduit
d anb ouistut oj v ajvatnba anb sauovmjadjajut s^uvt^uias ap vSuajsqv as
anb vSuaaa^d a\ "ij'^j anb S3 ojuatuiojunXy ja vjod ajqiuaj SBUior¡n
•sojuainiBSuad sns BJBSaadxa anb b 'oij^j jauodmi
a^jajanb eja^aed anb 'u9piqiqojd bj ojbjj opnen^ anj jcoábui oziq as
í^ap SBjqBpd sb[ ^jub op^iq^^ ¡ap uoioo^aj B[ apuop oía^
(¿f) -upion^ vj vpoi
ap sotSoja soj opuai^aiatu visa as arb mSiaua X ojao janbv uoo sojjojjns
•uoo X 'sajuaSunsuj soj ap safaff soj ap sojyifo Jiqpau opjmv^ ja opipod
oXoif ou '^'j\ ap sapojjnoof sojjy ^o^ jmqjmj^ad X 'uipajUsuvjt uis anb jod
asuiaaouoo jpvf sa ou íotnjfut a uoiouaaiaim uau^j opipod m¡ aavuS X 000
•ijap udj oiund un ua ([ís ^]] (osa op-b) ím^uaSau ap oíasuoj ja apa^uoo
aj a'b oj opjiav^ jr&gt; ajmSau '^A sand apand opj •oruiv^unXy ajsa viiw
•jad oj ou isvsanSnuoj svdoj} ap uoioDnpoujui vj arauoo opuais ou anbn

(íf) V^iT
Ia? otuoutujoj
jap optpoqutt ajjod rnin uoqjos ap oiojj as aruioiioutiid
X Bjoajtp
anb ua
ajuasajd ja anb '2'A 9P wtaoadsut a oruitoouoo jv saXaj sbj jod opoiuasaj
jBjsa oipod ou owaoQ ojnj X ojjy ap X opvtsa ap sbui o/und unSut^¡n

:ajuB[apB sbui nai
\tojtjsa ap auati oj otuoo ([•^'A 9P•^ 't^^uanuo uoo ajdutats o jad]) Cg1^
uoí s^ine opcpjo^B) soStuiau^ soj ap svjsandoud sojoqjoq soj o ojos ts jod
jojsatuoo uno X 'pvpiuüjp otjy ns o sosojooaput uoijas ou a'b 'sauoisnostp
ua '¡[A uo va11 }nm JOJjua otpod 'bojouoj/^ jap X uowb/^ oj ap so-up soj
jauatsos uod ajsuvs ns joutvujapo ojsandsip ([Bjsa X]) sopijtjoos sajqooj
sbui soj opuatJBif Bjsa a-b ojqanj un ap s-jtuasajdaj ap jajopjoo ja jod orb
'sozjanf soj ap joiout vj sa anb muoutjy oj jod o%um anb pXajo otjojiuoo
ja rd i'g'A 9P sapojjnoof smjy soj Jinutuistp o 'josdtjoa ojanf 'uptonjoqai
oj ap safaQ soj ap so^atjj Jtatoaj ja a-b oj-uiojunXy ^ ptjjnoo aj o^¡n

:ojfg[ ejnai oujaiqoS ap
BiJajBin ua anb pepuoine B[ safeqme uis epouoaaj op[iqe^) [^
opuBpuBui o^npuoa e^seq
a^uanijoija^sod A 'BjonpuoD ns opeqo-ids BjqBq oapo^jea ^uiajqojd [ap
ua Bpna8a}j ap ofasuo^ p ís anb 'uoiuido ns ap o^ode na
sanopnqu;B sns ap saseq sbj opne^a^dnio[)

'oiJajoui ot¡
ap ou
otjof
jodoj
ojjatatuoo
opipod 011 oooduiBj opjtaoy ja u-uiijo (tf)
un opjiauíoo
ou-p
uod tn

�— sis —
'886 "^?^ 'Z o'a 'II '* *
íl^ x ooiboxsiq oi^xix
•shi i^a vxsiAag na 'o&gt;;^ jaiat&gt;x -o^j la
jap vtouapuodsajjo^ :ivimv3 oavxsíij)
'II8I aP ^qin!1S "P 91 'oap¡Ainoj^ -opo
aP -";ílí 2o !Í3 aP "P^^O (8)
"09^"8Z o'n "?!*•
-rQ opBAjasag 'sajiy sonang 'jBtioi^B^j; 83aioi[qig na 'g^ i gg o'n oapiAaquoj^ ap BjazeQ
•1181 p ajquiajias aP o'l 'oapiAajuoj^ -íoj/jo^ XI op^.way 'BJjaig Í13 3P otoifo (¿)
"886 '^?11 'Z o'u 'II "' 'AVn^naQ isa o^mvh3O30 a o^iaoxsijj oximii
•ski laa YisiAag na 'oj;3 uamvx -od^ ^a-ui/i ;ap viovapuodsa^^o^ :ivMiTrv^) OAVisn^)
'II8I aP ejquiaj^as ap 91 'oapiAaiuoj^ •opvisii ap ojjsitiij^ jo oi^jf ap otoifQ (9)
'01 'S 'I 'X '.^H8I-0I8I ^inaiJO
BpnBg,, 'feuopBj^ onjaiqo^ 'saiiy souang 'sutinaSjy nops^^ b^ ap ¡e^aua^ OAit^jy 'XI81 3P
o;soíy ap ¿j 'sajiy souang •oua¡ai¡oiff¡ o taji^ solíang ap mun[ dj ap opijQ (^)
Cí?/I 'ttoijvuotonjoa9jí ouuaiqoff opvnmsui pp vui^jstg jnfüf ja nuois
•noo anb sbjdiu soj jtpadwi tund ^jqisod opijjüd ja opoi ^vdos ap pnjnsaoau
o¡ Á 'satu^prud soipatu soj sopoj ap soi^uvisunourj svjsa ua vSjoa aiti suata
-aid 9ui oj^^nf) o; ap owiuiffl Jouag ouiispuajajx^ ja anb ua Jtjiqy ap ¿
ap sauapuQ sajvan sop soj X 'sasanSnuoj soijixnv ap uoisnupv vj aiq
-os
¡^'S 9P sauoiotsodsip souoa sajuasaud vaiqiuvj ojja vjvd opuatuaj
'Djunf vpiuajai vj ap dioud/sui vj ua ituaauoo ojuautout un apnp ou 'muauj
•xa popisa^au vun ap sosjnduii o ojos vpipad sDsanUnjjoj sndojj^ soj ap
ouotfjMt^ ojjsanu ua vpojjua oj jujiíta X saswd soisa ua uapio uanq ja X
'zod vj ^aoajqmsaj. ap oiuauirujsui ua jas oi^ifuoos jnuosjad Jatnbjonb ap
vjsod v aiduiais opoasap ai{ lat^vim X jouo^ oidojd 1111 uod anb o^n
¡UOISIOOp ^j JBUIOJ B UOJ9IA
-oui o[ anb sesne^ sb^ ^p BifdmB SBtn uoisj^a eun ep otj^ 'opejs^ 9p
OJ}siai{\[ [B ajquiaijas ap 9^ p oiau^ anb nmpaejomaui ¡a u^
(L) '.P^ÍI0 ^PudjS janbo uod sot/oat/ so^ifauaq X
SDSojauaS sviu sn¡ sauorjpodoud a sotuvjaaj stw saoan svjuvj oputoajdsou
•aui X opipuajosap daui^ sauXy souang ap ouuatqof) ja anb ap muí vdjno
sa o/^¡ 'sastvj sosoiDajd sotsa ua sojutnS^suo^ vjvd aqvs opunui ja opoj
anb oj atuauiajuossout opvCoqvij at¡ —ojuaiuivjquiou ns sajjvjtunuioo jv
X opaaaoy 'vjjaig o tnoap 'anbuod vjun[ vj ap optpad jo opipa^^o
ojtjqnd oSatoos X 'uapio uanq jap soidrjuud uod ajuouiyn
:83UOZBJ 8B89 3p 8BUll[B
¿Bjunf B[ BjoBq ^\ anb sanoroisodojd bb[ jjo b a^jtppap BJBd ojjg
anb soAi^oni so\ uojanj sa^Bn^? "oi[nf ap g-[ ja Bjunf B[ b uapqoíj^
BjaijunsBj; anb sauoioisodojd SBpi^u sb[ ajqos jas uis jbjbjj b asjiu
-aqB \tb iCajJi^ ^a ua oiqrasa nn ooijiuiiis uopBjdaaB B[ us
UBjanj jB^idB^ bj jod sopiuajsos ^soidiouud,, soj opu^no uny "s
sonang ap baijbioiui Bim jB^daoB b ^iíinij as a^sa anb onis 'ojj^ ap
—a}uani{Bjano8 auaijsos as ouioa— oíSjns ou npirniajr bj ap Bapi bj
anb SBpnp e jB@nj uis 'ajaijur as sop^uoisimoo sns b sauoponj^sui sbj
na Áaiii^^ ja ajuauíBsajdxa aoip anb oj ap Á SBjqsjBd SBjsa aQ

i^qig na 4ll*8I 9P oi^oSy ap

— nz —
889 *?^ 'II
II ''
' "•'!'
'!' " '^aJi
ap si
"XI8I P oisoSy ap ZZ PP -&gt;!V 9&lt;&gt;o^ng"889
ap Biaza^) bj
ap [BUojip^ (f)
socang
•89 "¿¿d 'II ") '"ira -o 'eaJiy eooang ap Bi^zu^) -ust ap oisoSy ap
y ong ap Bi^zu^) ust ap oisoSy ap 8f
^sajry sonang ap sz eijo^ iBa^f 'rnta^ip-t^ o sajty
souanff ap vjunf oj ap oioijq (g)
•989 -d 'H -j '-jp -o 'sajiy eousng ap BiazBg -n^l ap
oisoSy ap 81 'U?I88 orm^^jag -sajiy
souang ap v¡un[ bj o puajaifoi^^ ap ototfQ (^)
/
^í
'"1P ' 't,SB^PJyn :vaaHaj -11^ •09^"8^ o'n n9!DMJÍQ opBAjasag 'sajty
sonang (^BaoiJB^[
i^q
na 4ll*8I 9P oi^oSy ap [ \^p BiJBnipjOBJix|^ oapiAainoj^ ap B]az
•"3 "IISI 8P ojso^y ap
'oapiAaiaoj^ -ossoj i. zajaj 'saunj o oi/^j ap opi/g (I)
Bjanf bj ojsoSy ap ¿jj ja —z^a jbj SBpBjua^aaoB o— 'ossb^ á zaaa^
'saun^ ap oiAua ja uojbaijooi anb sauozBj sbj ua opuaijsteja^
•jBjidB^) bj ap sajuBjtqBq
soj ap 'osuai eÁ 'órame ja U9 Biouanjjuí Bjaap oppaafa i^q-ei[ anb
auaij jpns BjpBnasa bj ap uoppB bj BjauBui jainbjBna ap
jbjBna
i saiqnms soj

(fj '„&lt;&gt;;/ ^ap
vjjuos soapnoasuo^ sojotf ¡ jod opiuaisos
X ' saXajaxad

oSanj
anj uppBisajno^
uppBisajno^ bj
bj ap
ap sandsap
sandsap Baajaq^ij^
B
j un
n anj
onj
-^aja anb oopjBqmoq ja 'saiiy souang ap BjazB^j bj ap jpap jy
\fiuipjnajsa
otjnfanbuoo
ap 91
jap uopms^juoj ns p zaa opunSas Xou aua-i faj. ^s()
otu^iqo^
'uoton^ifijDi vaanu r&gt;\ vas ou anb 'ojoafa ojío Jtuns apand ou 'ozit¡ svj anb
afax jap aiuvd uod jnuotoou ojuauivpunf unSjo ua oXodo uts X íotsntut svui
oj Bijas ouuatqoS jap pupiuSip oj v sosouooapui ajqos —vuajauoi^^^ o v^unf
vj mpuodsau aj— oposod jap c¿ jap sauoi^isodoud soj p opuauafap vqn
pjj sa^uBfacuas jBjdaoB b —BqBsaABjjB anb Jod sapBj
sbj ap JBSod e— Bjsandsip Bqeisa ou sajiy souang
(Z) ',,-iouado ouod uotomsatuos ns ouadsa
ojos anb X 'uoistui vqotp tui ap sojnottuo soutsiut soj oiunf 'vutox^ vj p
ojtdaj. anb oj uod i-^ • ap oSuat ojja vuod anb sauapod soj ap pniuia ua
'oposod ouiixoud jap &lt;;¡ ua aoru anb uptoouiiiw oj ap sauoiotsodoud soj uoon

ou ap

j as ou is sapBpijiisoij sbj japuadsns
jap uotspap bj Bjunf bj b BjjjaApB 'uajag uijue^aag ja

apsap^p^
^ip^ ojsoás ap gj ja A uoaaijJBdiut as sauapjo
(I) •ttuot0Duiitm opoi^ oj ua aStxa as anb oj uoo uijd
-luna ou ap souaut v 'ounSijo otxataud uoo sojutduinuuajui ou ap X 'sauotoou
•ado sns o^isoud anb ap uapuo wp aj ajuojsut ajsa ua uainb o 'ouajauotj^
ja^uy uon[ •(] Jijng ouponos^ v¡ ap ajuopuowoj ja uod sauapod siui uo^
sovoau sauoptsodoud soj v auadtuajo as ou otun[ vposaudxa oj sou$uaiutn
'Btuaisis ns ua sauopBAOuui
bijbi[ ou anb oqoip Biq^q oi^^j BpBÍBquia bj b Bisandsaj 0U103

(9) 'sajvuoiovu oidioviud ap ofvq
uoi3Dijjouooad ap saoootfa soasap opunjuajvdo vsoisiuio X jmuaq vtouajaf
•uoo vua uod opuvjsui awuoptfo v vjunf vj otajoa ojso^o ap ¿^ jg,,
•ajqniai^as ap g\ ja opcjs^ ap ojjsthtj^ jb oíAna ojj^j uoisitu bj ap
anb uoiaBjaj bj ap 88abjj b souiaqBS opiua^uoo ns ap ojad 'soma^onoa
oj ou sajiy souang ap oujatqoS ja oi^iuiaa anb ojnauinoop j^
•(5) oapiAajuoj^
b soioijo soun ap ojAu^ ja ajqísod Bjaioiq anb Buajaqoij^ b ojpxjos

•pBpiJojnB ns ap ojuaiiaiaouo^aj
un b asaiuiApB as on sajiy sonang sbj¡u^iui bbaijbibjj na jbjiuo BJBd
^ajJi^ jap uoioisodo Bpippap bj uoo uojBaoip Bjunf bj ap sopBpvua
soj anbjod opBSBOBjj Biqsq ossbj A zaja^ 'saunj ap uoisitn vj

aa
IIIA

��la Nación, Montevideo, Fondo Ex Archivo y Museo Histórico Nacional, Caja 8

¿Eran reales estos recelos que decía tener EIío hacia los portu
gueses? La actitud del Virrey aparece —en los hechos exterioresalgo confusa. Las relaciones que en esos momentos mantenía con el
Jefe portugués eran aparentemente cordiales; apenas terminada la
última misión de Buenos Aires comunicaba su resultado a Souza; su
secretario Esteller continuaba sus actividades para aunar esfuerzos.
Pero a pesar de ello Elío no tenía absoluta seguridad en los futuros
movimientos del invasor; algo de esa duda se desprende en el ya
citado oficio al Ministro de Estado:
"Aunque estamos persuadidos de que procederán de buena fee, —los
portugueses— y bajo la inviolabilidad de los pactos sagrados... dispuse
sin embargo a precaución mandar por las costas de Santa Teresa y del
Uruguay dos oficiales prácticos, honrrados y de conocimientos en las Cam
pañas, que condujesen y entregasen al General Don Diego de Sousa los
Pliegos, que en copia... incluyo á V.E. con el designio entre otras cosas
de darle todos las avisos y noticias conducentes al mejor orden y arreglo
en los conocimientos de sus Tropas y a la seguridad de sus disposiciones
Militares, exigiendo también estas mismas del precitado General para pro
ceder conformes y de acuerdo en todo en los planes, medidas y operaciones,
como que tienen su Tendencia a un propio objeto, y es el medio mas
aparente para evitar un compromiso". (9)
También tuvo que influir en la determinación del Virrey la si
tuación en Montevideo. Los inconvenientes —ya expuestos— de la
Plaza no se habían atenuado; por el contrario, los ininterrumpidos
cinco meses de sitio habían agravado las dificultades. Además la en
trada de las tropas del Brasil se traducía en el momento en un sim
ple apoyo moral, sin consecuencias en el orden material; sólo signi
ficaba en los hechos un peligro para los insurgentes, pero no un
beneficio directo e instantáneo para Montevideo. La Plaza seguía
soportando el ataque de los sitiadores; del 15 al 18 de agosto sufrió
un bombardeo sostenido de día y de noche (10).
Como prueba de las privaciones puede tomarse la orden que Elío
impartiera el 24 de agosto a Vigodet mandándole que para solventar
las necesidades urgentes debían pasar a las Reales Caxas las rentas
de los individuos que se hallaran en extramuros (11); igual aserción
corrobora el oficio que con motivo del problema de la instalación
de la Real Audiencia en Montevideo, ordenada por el Consejo de
Indias, le dirigiera a éste Elío; al darle las "justas causas" que lo
habían obligado al no cumplimiento, establecía que su implantación
era innecesaria y perjudicial porque la hacienda resultaría gravada
sobremanera y no se contaba con el dinero suficiente y si se exigiesen
más contribuciones al Pueblo
(9)Id., id.
(10)Noticias en Gazeta de Montevideo del 20 de Agsoto de 1811. Biblioteca Nacional,
Montevideo.'
(11)Ofició de Vigodet al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 26 de Agosto de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 568,
fol. 53.
— 218 —

"Estoy seguro —decía— que los vecinos se retraherian de contribuir
para este principal objeto -—el sostenimiento de la causa— creyendo que
sus erogaciones se invertían en mantener empleados inutlies". (12)
Mientras tanto en el Paraguay se operaba un cambio en el go
bierno: el establecimiento de una Junta independiente que dejaba
a Montevideo más aislado aún de gobiernos fieles al Consejo de
Regencia.
Estas deben haber sido las razones que llevaron a Elío a aceptar
la proposición que recibiera la tarde del 31 de agosto (13). Y el 1.
de setiembre comunicó a Don Miguel Sierra, Don José Acevedo y
Salazar y Don Antonio Garfias que había •
"resuelto nombrar a V.EJi. para que ala mayor brevedad pasen a la Fra
gata de S.M.B. la Nereus á la Capital". (14).
A dos de los emisarios de Montevideo ya los hemos visto actuar:
a Garfias como secretario interino del virrey, desde la partida de
Esteller y a José Acevedo y Salazar —Oydor de la Real Audiencia
de Chile— desde las primeras tratativas con la Junta de Buenos Aires.
Ocupándose de ellos dice Mateo Magariños en su carta a la que tantas
veces nos hemos referido:
"En mis anteriores te he dho. alguna cosa del Oydor Acevedo, y te
repito, q.e no se fíen de él p^ q.e es un botarate indigno de la Toga;
y q.n graduó por un mozo de juicio y buenos y leales sentimientos es a
Garfias asesor de la Precidencia de Chile,... he tenido con el dos confe
rencias, y me ha agradado, y su opinión la aprecio; pero de Acevedo, si
estubiese de hum.r te contaría mil anécdotas, q.e te servirían de divercion,
y de conocer sus ningunos principios, pues hasta criminal es que se le
tenga dado facultades jusgar pues ni save lo q.e es Histituta, ni hq salu
dado un libro de LL. y solo quatro Gazetas q.e todo lo toma por el rabo,
y solo es un charlatán de Cortes al paso q.e sus Hermanas y Madre me
merecen toda consideración y respecto". (15)
En las correspondientes instrucciones, el Virrey autorizó a los
comisionados
"en toda forma, persuadido de que sus conocimientos, patriotismo, y zelo
por el mejor servicio de su Majestad, y bien del estado, cooperarán del
'modo mas satisfactorio al desempeño de su comisión".
(12)Oficio de Elío al Consejo de Indias. Montevideo, 31 de Agosto de 1811. Copia en
Archivo General de la Nación, Montevideo. Adquisición M. Falcao Espalter. Caja 2.
(13)Oficio de Sierra, Acevedo y Garfias a la Junta de Buenos Aires. A bordo del
Bergantín Belén a la vista de Buenos Aires 2 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo
Extraordinaria n. 39/40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, nú
mero 28.260.
(14)Oficio de Elío a Sierra, Acevedo y Garfias. Montevideo, 1. de Setiembre ¿le
1811. Gazeta de Montevideo, Segunda Extraordinaria n. 39/40, en Biblioteca Nacional,
Buenos Aires, Reservado Dirección, n. 28.260.
(15)Carta con anotaciones diarias... [Mateo Magariños]. Cit. Archivo General de

— 219 —

�— TSÜ —
•P! "PI (I?)
'WOtS "&lt;I '.JI8I
•0181 8OV,, "AI "X 'AI a!JaS '¿Z6I ^i^\ souang '^i\y souang ap opiiqe^ opraimu^
Ip sopjanoy,, "oopBN l 9P IBJauaf) OAiu^y 'ngi 9p ajqmapag ap j jap Boy "Ti 0-u
;0I o'a 'S V 'I '0 'X S \^H8I-0I8I IBJU!JO BPUBH,, Inoi3j^ oujaiqo^ -sajiy souang 'sup
-uaSjy nopBj^ bj ap jBJaua^) OAiipjy 'XI8I ^P ajqmaijag ap g gaiiy souang dp ez3^S)jo^[
¡ea^ '%aia^ X ossvj 'otsso^y 'saun^ X 'svtf^n^ X opanaoy 'vuaig aitua opjan^y (02)
'09Z'8Z o'a 'noiDDaj¡a opBAjasajj -sajiy souang '(buoiob^ B^aioijqig ua 'ot/6 o'n 'BTJBn!P
-jobjix^ Bpan^ag 'oapiAajuoj^ ap bibzb^) *XI8I aP Z ajqmatjag *ua[ag p *J^'S ^P ujiuB8.iag
jap opjoq y 'saixy souang ap viun[ bj o soifjD^) X opanaoy 'vjjaig ap ototfQ (6)
*09^8Z o'u 'uopDajiQ opBAjasay -sajiy souang 'pjuopBKj soa^oiiq
-i^ na '0?/6 o*a BHBU!PJOBJ^^3 span^ag 'oapiAaiuo^ ap biszb^) *{X8I 3P ajqmai^ag ap ^
483jiy soaan^ 'SDtfjD^ X opaciaoy 'ojjajg d saiiy souang ap ojun[ vj ap oiotJq (81)

(IZ)

-IQ opBAJas^jj -8j;y soaang '[ouops^ Baaior^qig na 'Qf/6t o'1' BJJBnrpjocj]xg epan^ag
'oapiA9iuoj^ ap ujazB^ 'II8I 9P ajqiaaiiag ap z '^aiiy eouang ap bisia b[ b
u^[3go'B
auuG^jag
'09r8Z
"?!"
[ap opjoq y -sajiy souang ap viun[ o¡ v smjat&gt;¡) X opatiaoy 'ojjatg ap moifQ (¿[)
-ssjiy eonang '[Baopdfj soaioi^qig '(^^/^^ o'n BiJBuipJOBJlií^ Bfiun^ag 'oapiAaiuoj^ ap BiazB^)
'09Z'8^o o'a
•[181 ap ajqnia^ag ap o'i 'oapiAaiuoj^ -svi/jd^ X opaaaoy -ojuaig
ojj^'?í^aaJ!0
ap opt/Q opBAjasa^
(90
y juaig o ojj^ ap opt/Q (
^^7^ 'aDJouDdsa uotovu vj ap X 'X
'Xa^ ¡ap mota jas jo ojjnsau oj¡a ap anb
sajajuí apuojS ja uod sotuaiuiijuas ap poptuuofuoo vj anb smu souioasap
vpvu anb '2'A VJ0H psap opuojxajojd djjbij ua -g-^ jouoiojodojd asaip
•nd anb Djatnbjon^ sa oj uauivwip ojjsanu o anb 'sajuatuaauoo X jpn smu
oozajod aj anb joSnj ja ua X 'ajquiou 'y/i anb uormpuhq vj ap upiun
ua uoisiiuo3 vjjsanu ap ouadutasap jo uapaaojd vjvd '¡¡'^ ap osiav ]an

sopojsafiUDUt o^uaj saj anb 'svapi sojsnf X 'sauot^uatut stut un^as 'S'S'A
uvjumpuoo as 'uoistuioo visa v octtvojai oujnoo anb smuap oj 'ajuawjoqjaa
w¡¡ ¡j¡

so\noyiiv soj unsaudsa anb oj ua oumuoo as 'npvjtpaui 1 mías
uomiaq\\ap trun ap sandsap t ^dottuuai soquio ap uotun vj uvjjijuo^ vind asjoj
•dopo uinjpod anb somuu?i p soipaui o^ auqos ^tjafuoo o oxpaooid asn

uopDJifpoj ns vuod 'S'S'A w&gt;^i}iwaj soj (91)
aui sopvfvuj
soj omuiuat
sopmpuo^
'aounuodo
jap ^f¡
ojjuap

'uo'L opuDuuaj vq x jap umovutuioQ vj o sajatf 'v^uatuy ap
soquto ap soijottiuat 1 sojqanj sytuap soj sopoj uo^ anb atuawjonSi "eucdsg
ap so^ uoa upiDDf^ ap odiart^ un ap vuijof A pvpiun nj ua 'rrpuadap ns ap
sojqanj so¡ sopoj -uoo apouooau as anb oüjoqwa ms vinjoap 'opmsa \rm%^o
ns ua opojjnoDf ariuajuojsDq oiaptsuoo as ou anb o\ vuud 'sopvjndiQ ap
SDjja o mquia 1 Duvds^ ap sajioj so; ap oiusiuit^ouooaj \ap o%unsv
•joduit a aaojjl ja aiqos uorjnjosai 1 uoiovjaqijap o¡ svijuiíiojj so^ ap
osajüuo^ jaP sJOíl i ^aonj ap pnjtuajd vj o vjun[ dj opuva^asa^ :0-f

esquíe jod
,.o'l opuoujaj u-q -js
ja ounjaqofj ouisanu ap oruitoouooaj jap up\or&gt;%sa%oid vua^uts svtu vjn
uoo 'uoisas B[
(OZ) •,^
umjn[ aso[ uop 'jq X 'osoj ?so[ uon[ uop 'jq 'oisso^ ap uiajo^ aso[
uop uq 'saunj muoSaj^) uoq uiq •••V}un[ oj ¿od sopouoisiuio^ sar soj^
uod opiA^juoj^ ap oiu^iqo^ pp sopBjndip so[
souang ^p Bza^jjo^ ^a^j B[ ua uoaaiunaj as aaquiaijas ap ^ ^^
•ojoap b bijbao^[ as anb o^uaranaop aisa ap aáans oiaoo g
ja ou A jj Bip ouisini asa ozi^aj as Bjamud Biauajajuoa b¡ 'soinaaaA
unáas 'anbaod uoiaBuiuua^ap B^sa ua uoiobijba buii oqni{
(61) 'uopopj03D mouauafuo^ n; ojDd miStsap sou -^-^ anb iv^nj jo jmsvd
d ajjanui ja ua souiauojsa 'a7uamjiis ounutnu vj ap aauo X xaip
: sopBuoistuioD so[ uojatpuodsaj odtnai; ap ^pipaad uig
(81) '.fljaaaj opo% ap '^'^'A -"^nSasv p ajuaiuaauoa mjo^sa oj uoa av^os un
pjDjadsa Bunumu ap mp ja apuop ajjanui jo oqujv ns p ''S'S'A au)*?saP atsa
v oiouaua/aud uoo anb ja o 'ozajouof o%sa ap vsoo oj tniouojsunajp svpot
íod X 'S'S'A aP poptpouioo oj vjod oidoud svtu ja vjun[ o; p opt^^und m¡n
anb

¡¡^ ap os
URíjBjadsa anb
a^eo
anb a^eoiuniuoa
A Bjunf B[ b sajBpuapojo sns jBjuas^jd e
aadB as sbijjb^) A ^bzb[b A opaAaay 'Bjjaig ajqmapas ap
[a 'sajiy souang ap bjsia A b[^ub [b 'uajog nijuB^jag p apsaQ

'ojunsv ajsa ajqos sojnotuo soj uajSa^v
as anb ojsousapvpijvuuof
osuadsns pjvjsa
•sajuatpuodsajjoo
soj anb
uoo
'vpuoq ojsa ap jap Dtuasau p 'sajXy souang uoo ojaüuojjxa jap oiojauioo ]a
ajqtj X oijpadxa apanb X 'auua-i as oanbojq ja anb oxvd X 'opuoiu tvt ap
ouojujaj ja ua aiuojapo osod un uap ou svsanSnuoj sodouj^ soj anb ojod
'uapuodsajjoo aui anb soj ojuauíoui jo Jtpadxa uaiquim o^ opuDjxajoud
'ouodutoo vj uoo ojsa ap oiojamoo X uotoooiunuioo vj auqtj opuoxap 'asof '
ap oáojuo ja oposod uauijau as ozojj ojsa ap vista vj o uojjou as anb sodout
soj X 'pvpijijsou vpot asao anb ouod unp ojjanbo aqap anb ajuouiutjat X ojvjo
uapjo Dun 'sdsoo svpoj ajuv 'pjiStxa as (1 o'j^¡ ojund ja) asoq vsioaJd oisa
ap oxoq jojojj X jviouajafuoo o auaicio as o/un/ opmounuo oj ?$ JJ,,

P ppidp

ouFou?, opunSas

zBd B[ jBjsnfB Bjed BUBds^ b sopBuorsiraoa asjBpuBiu ueuaqap
anb Bjaa[tjB}sa ounj[n jod ísajjy souang ap Bjun^ b[ b ojsaj•BAIJIU
p A
o^zB[aiY ap sauapjo sb[ b ÁBngBjBj p 'oq^ ap opiíBin p ofsq fBjuaiaQ
Bpaeg B[ ap [bjo^ p opuBpanb oiojaiuoo ap p^jjaqif B[ Bi^uanoas
•uoo ua asaioa[t[Bjsaj as A eaaiy souang ap oanbopq p assjnBAaf as
anb b uBjpuai —ajqmaijas ap g p soiuasns o^an[ iBiau.9 % na— UB[d
asa ap a[BjuaiuBpuiij sojund ecj -sapBpi[i)soq ap uoisuadsns Bun ap
asBq B[ ajqos sajiy souang ap B^unf B[ A ojf^ aajua uopBipain ns
ojsandj^juí BjqBq '}j *y "g 'oiunf ap soidpuod b anb souiia b^
• uuotoojaptsuoo ua tnw uauaj 'S'S'A ^pjaqap anb 'uojd oyojp uoo sauuof
•uoo sauotovjaqijap stut p X 'mdoo ouodtuooo anb ap 'ajua^a}/ adtouijj ^-^
ja jod otsandojd uojd jo souaui opuonb opouiooo as ou vjjanbo is 'sopoi
•ndtQ sns o 'ojunf opouotouaut oj uoo jdjvjj o 'S'S'A ^pjojwa oj^ j
:sajuaingis sojund soj v ojSajjv uoon

as anb bj ua umaBjsajuoD u\ uoaaiqioaj ojBtpamuí

�Con este primer artículo la Junta de Buenos Aires reafirmaba
lo que había sostenido ante Elío a partir de enero de 1811: el reco^
nocimiento de las Cortes y el envío a ellas de sus diputados era un
acto privativo del Congreso General de las Provincias y por su parte
sólo le estaba dado asegurar que Buenos Aires constituía una unidad
con los demás pueblos de la Nación Española.
Desde un punto de vista enteramente doctrinario, la aceptación
por Elío de esta declaración tan limitada significaba una contradic
ción: negar lo que había originado el actual estado de guerra.
"2.: Que removida la ribalidad i obstáculos que opuso la contra
dicción p.a que la Junta hiciese efectivos los auxilios a la Península para
la continuación de la Guerra contra los Franceses, que desde los primeros
días de su instalación tenia decretados, sostiene que proporcionara los que
permita el estado de las rentas i los que puedan recogerse del obsequio
i liberalidad de los habitantes, a que el Gov.o propenderá con las mas eficases providencias e insinuaciones.
3.: en demostración de la sinceridad de los sentimientos i principios
en q.e se han constituido y sostienen los Pueblos bajo el gov.no de la
Junta, ofrece esta diri^ir un manifiesto a las Cortes de Esp^ña, comprehensibo del acta del presente acomodam.to, el qual, ratificado por la
Junta y Govjto de Montevideo tendrá todo su efecto entre tanto aquellas
expliquen su voluntad". (22)
Este numeral tres parecería significar que el tratado entraría en
vigor una vez ratificado por ambas partes; pero la redacción del
artículo puede llevar a alguna confusión en cuanto no indica expre
samente qué sería del tratado si las Cortes lo rechazaran. Como ve
remos más adelante, para el Cabildo y militares de Buenos Aires
existió la duda y tuvieron necesidad de aclarar detenidamente su
contenido.
"4.: Que el Gov.no de Montev.o, i la autoridad del Exjno S.r D.n
Frjco Xavier Elío serán reconocidas y respetadas dentro de los límites
propios de aquella Governación que lo fueron en Z tiempo de los Virreyes
i de la instalación de la Junta; i serán respectivamXe dependientes de el
de Bj Ay^ los territorios i Pueblos de aquella banda q.e lo fueron en su
antigua comprehension". (23)
Además de la reducción de la jurisdicción de Montevideo —se
fijaban, como se verá más adelante, los arroyos Rosario y Pando
como límites oeste y este respectivamente—. Cabe destacar que en él
se habla, como se venía haciendo desde la llegada de Elío, de la au
toridad del Excmo. So.r —sólo señor y no virrey—- don Francisco
Javier Elío.
Una vez concluido el acuerdo los enviados de Montevideo con
siguieron que se hiciera una modificación en este apartado cuarto
que significaba una ampliación en el reconocimiento de la jurisdicción
de Elío.
"En lugar del art. 4. —se adicionó a las proposiciones anteriores—
se debe decir, q.e toda la banda Oriental del Río de la Plata (hasta el
Uruguay), ha de quedar sugeta al Govierno del Ex.mo S.or virrey".

Y sigue lo acordado:
"5.: Los Pueblos de ambos territorios quedan respectivamente en la
obed.a de sus govjios, sin q.e a nadie pueda perseguirse por sus opiniones
políticas, ni pjr lo q.e dellas haya deribado.
6.: Que inmediatam.te se embiará este tratado a Montev.o por los
:.S.es Diputados; la Junta prevendrá al G.ral de su Egercito sobre Montev.o
que luego inmediatamie retire sus tropas a la parte de acá del arroyo de
S.n José suspendiendo toda hostilidad contra aq.l Pueblo i habitantes de
';su vecind.o y campaña; i el Ex.mo S.r Elío oficiará al Sr. Gsal. de las
tropas Portuguesas y al S.r Goyeneche, p.a q.e suspendan sus marchas
y no abansen un paso adelante en nuestros territorios, entretanto se arriba
al termino de un avenimiento recíproco i amistoso en q.e está enten
diendo; y ordenará asi mismo la suspensión de toda hostilidad y bloqueo
dentro del Río". (24)
Por este artículo ambas partes contratantes conseguían fines bien
definidos: la Junta ganar tiempo en la detención de Goyeneche para
reorganizar sus fuerzas; Elío entrar en contacto directo con la cam
paña, recurso indispensable para el sostenimiento de la Plaza.
"7.: Que ratificadas las presentes condiciones, se retirarán las tropas
del Eg.to de B.s Ay.s dentro de los límites de la denendji de su Gov.no en
.. . aq.a banda manteniéndose con el mejor orden y disciplina q.e evite todo
motibo de quexas i disgusto entre ambos Gov.os, siempre a la obser.n cui
dadosa de los movim.tos de las tropas Portuguesas, hasta q.e el territorio
de la Nación en aquel Continente haya sido evacuado p.r aquéllas; en
cuyo caso, libres ya de fundados recelos, se restituirán sus vecinos a
sus hogares y las tropas de Buen.s Aires a esta banda a excepción de las
que se consideren necesarias a la guarnición de los puntos que convenga
guardar.
8.: Asimismo el Ex.mo S.r D.n Franco Xavier Elío hará cesar toda
hostilidad y bloqueo en el Río, Puertos i Costas de la depend.a del Gov.no
de B.s Ay.s, haciendo retirar destos i de los Canales interiores los Buques
destinados a este efecto". (25)
Como se ve, insistiéndose en lo establecido, en el artículo séptimo
se buscaba por parte de la Junta obligar especialmente al "señor
Elío" a suspender las acciones navales contra la Capital y su territorio.
"9.: Quedará restablecida la comunicación i correspondencia por
tierra i por mar entre Montevideo y sus dependencias, con la Capital de
Buenos Aires; los Buques Nacionales i Extrangeros podrán librem.te entrar
en los Puertos de ambos Govjios, pag.do respectivamXe en ellos los correspondxes derechos; i franco el giro de unos á otros puertos de entrambos
Gov-nos, bajo las reglas q.e se acordarán con el de Montev.o.
10: bajo las precedentes condiciones que hemos estipulado y suscri
bimos los Diputados de ambos Gov.os y se ratificarán pj la Junta y Gov.no
de Montev.o dentro del perentorio termino de ocho días, será firme i estable
la amistad de su dependencia, i reciprocam.te obligados a prestarse auxilios
i concentrar sus fuerzas en todos los casos y puntos en q.e amenase el riesgo
de ser invadidos por ¡as fuerzas de una Potencia Extrangera aunque venga
con el color i título de mediar y pacificar nuestras divisiones y diferenMS,
i a la religiosa observancia délo estipulado se obligarán uno i otro Gov.no,
constituyéndose a la responsabilidad de las resultas q.e ocasionaría su
infracción". (26)
(24)Id., id.
(25)Id., id.
(26)Id., id.

(22)Id., id.
(23)Id., id.
— 222 —

223 —

�•pj "vi (9Z)
•p? "vi (sz)
•pj 'vi in)
(9Z) -uoif
ns dijduoisooo a-b svtjnsai sdj ap popijiqosuodsaj vj v asopuaXntjtsuoo
'oiraof) ojfo i oun upjv^ijqo as opDjndpsa ojap mouoiuasqo osotSijaj vj v j
'SD-uauafip X sauoisiaip svjfsanu jo^ifiood X uvipaui ap ojntjt i iojoo ja uoo
vSuaa atibuno vjaSutujx^ vtouatoj vun ap sozuanf sdj jod sopipoaui jas ap
oSsatj. ja asouawB a-b ua sotund X sosdo soj sopo} ua svzjanf sns jojtuaouoo i
sojjtxno asjojsajd o sopodtjqo afuioooidioax t 'mouapuadap ns ap potsiuio vj
ajqotsa i auiMf oías 'smp oipo ap outuuat oxiotuaiad jap oituap o-aatuoj^ ap
ou-uof) X V]un[ oj sd uvjvoifpoi as X so-aoQ soquio ap sopopidiQ soj soiuiq
•ijosns X opojndpsa soru^y anb sauopipuoo saiuapaoaid so^ oíoq :qj
•o'aatuo^^ ap ja uoo upivp^ooo as a-b sojSa^ soj oíoq 'sotraog
soquiojjua ap souand sojjo p soun ap ojiS ja oouDjf t ¡souoauap sarpuodsan
•O3 soj sojja ua afuioaitoadsai opivd 'sou-íio^ soqiuo ap so%ian¿ soj ua
jvjjua arutajqij urupod souaguojixg i sajouopofj sanbng soj isauiy souang
ap jojtdoj d¡ uoo 'sotoüapuadap sns X oapiaa%uo]^^ ajjua jmu jod i
lod m^uapuodsai^oo i uoionoiumuoo vj vpioajqojsai vuopanf) :o'6,,
•O1.IOJIJJ3J ns Á [Bjide^ e^ bj;uod sa[BAun sanoio^B sb[ japuadsns e ttojj
JOU38,, [B 9juaiu[Biaads9 jB^i^qo Bjunf Bf ^p ^jjBd jod Bqeosnq as
oraijd^s o^nDjjJB p na 'oppa^qBjsa o^ ua asopuaiisisni 'aA as ouio[)
(SZ) 'uotoafa ajsa o sopnmjsap
sanbng soj sajojjaiui sap^uoj soj ap i soisap jujijaj opuatom¡ 's-Xy s-g ap
ou-ao^) jap vpuadap n^ ap sojso^ i soj^anj 'ojy ja ua oanbojq X popijpsoi^
vpot uosao yjuij otjn uaiaoj¿ ojudjj uq j-g owxq ja ouisiwisy :0'g
'uopjonS,
vSuaauoo anb so¡und soj ap uotoiuuonS oj o soijosaoau uauapisuo^ as anb
sdj ap uppdaoxa o vpuoq ojsa o sany s-uang ap svdojj soj X sajD8oi{ sns
o souioaa sns upnnnisaj. as 'sojaoaj. sopvpunf ap vX sa^qij 'osvo oXno
ua ÍSDjjanbo ^d oponooaa opis oXm¡ a^uaupuo^ janbo ua upioo/^ oj ap
o%io%iua% ja a'b oisou 'sosanSnjjoj svdojj soj ap soviumoui soj ap vsopop
•mo wuasqo vj o 3udtuats 'so'aof) soquio a^tua ojsnSsip i sDxanb ap oqijoui
opo% ajina a'b vmjdiosip X uapio jofaui ja uoo asopuaiuajuvut vpuoq vrbo
ua owaof) ns ap wpuauap oj ap saituiij soj ap oijuap s'Áy srg ap om¡[ jap
sudón ^o^ vvjvsi}3i as 'saumotpuoo sajuasaid soj sopooijitoj an^f :o'L,,
•bzbj^ B^ ap ojuairuiuajsos ^a Bjed ajqBSuadstpui osjn^aj 'eued
-uibd B[ uod o^oaaip o^aB^uoD na JBajua oi^^j ísBZjanj sns jbziub^jo^j
Bjsd gq^auaio-^ ap nopnaiap B[ na odiuau jbubS Bjunf b^ :sopmijap
naiq sauíj nemSosuoo eajuBjBjjuoa saijed seqme o[n^jiJB aisa joj
(tZ) \Pm lP onuap
oanbojq X popijpsot¡ opoj ap uoisuadsns oj ouisitu iso piouapio X íopuaip
•ua%ua pjsa a-b ua osojsnuo i oooudioaj oiuaiuimano un ap ounuuat jo
oqijuo as ojuoiajjua 'souopjjai soj^sanu ua a%wojapv osod un uasuoqo ou X
soyoiout sns uopuadsns a-b o-d 'a^oauaXoQ J-g jo X sosanSnjuoj sodojj
soj ap 'jorff -ug jo vimotfo oijg j-g oui-x^ ja i íBuoduioo X o-puioaa ns
ap sajuoiiqo^ i ojqanj j-bo vjjuoo popijiisotj opoi opuaipuadsns aso[ u-g
ap oXojjo jap poo ap a%xod oj v svdojj sns ajpaj arutojmpautm oüanj anb
o-aajuoffl ajqos otiojaS^^ ns ap joj-f) jo pjpuaaaud t&gt;jun[ oj ísopotndiQ sa-g
soj uod oaaivo^^^ v opojoui a%sa pumquia as avuiojmpauim an() :0-g
•opoqijap oXoif sojjap a-b oj rd íu 'sooijijod
sauotuido sns jod asumSasjad opand aipou o a-b uis 'sou-aoS sns ap o-paqo
oj ua ajuauíoapoadsaj uopanb souojiuiaj soquio ap sojqanj soj :o'f,,

'.,

— zzz —

•P! "VI (Z)
•V! "VI (ZZ)
'uXajjia uo-g owx^ jap oujajao*) jo Dtagns jvpanb ap ou '(Xongnj/j
ja vtsoy) vtojj oj ap oi^ jap jotuatjQ opuoq dj vpot a-b 'jjoap aqap as
—sauouaiUD sauopisodojd soj v puoiotpo as— o'f -jjo jap uoSnj ug,,
noraupsunf bj ap ojuonupouooaj p ua uppEijdoiB Bnn BqBDijiuSre
•oj[3anb
ap
ojjBna opBjjBde ajea ua uopBoijtpora eun Bjapiq as anb
-uoo oapiAajuoj^ ap sopsiAua soj opjan^e p oprnpuoD zaA
oospuBj^ uop —Aojjia ou A jouas o^os— j-og •ora^x^ pp pcprao]
-n^ bj ap 'oi¡g ap Bps^a[[ b¡ apsap opuapBq bio^a as ouioa 'B^qBU as
p na anb jeaBjsap aq^^) *—a^uaoiBAijaadsaj a^sa A ajsao sajimi^ oiuoa
opUB^ A OIJB8OJJ SOAOJJB SO[ '3JUB[3pB SBUI BJ8A 38 OUIOD 'UBqB_flJ
as— oapiAajuoj^ ap uopaipsunf bj ap uopanpgj bj ap SBUiapy

'uuoisuauajduioo
ns ua uojanf oj a-b vpuoq vjjanbv ap sojqanj(Sí)
i sotjoiujaj
soj s-XyvnSpuo
s-g ap
ja ap satuaipuadap afuivapoadsaji unjas i íDtun[ oj ap uptoojotsut dj ap i
saXaujty^ soj ap odwaij ja~ ua uouanf oj anb upiODUiatiof) ojjanbo ap sotdojd
sajiutij soj ap oujuap sopotadsau X sopioouooaj uouas oyg uaiaox oo-J^
u-q Á-g owxg jap popijotno dj j 'o-aaiuo^^ ap ou-aoQ ja an^^ :0'f^-

.

hs ajuaixiBpniajap jbjbj^b ap pBpteaoau nojaiAn^ A Bpnp bj oijsixa
•opiuajUOD
sajjy souang ap BajBjijim A opjiqB^) ja bjb¿ 'ajnBjapB sbui somaj
-aA ouio^ •uBjBZBqaajc oj sajjo[) sbj ts ope^Bjj jap Búas anb ajuauíBg
-a.idxa Baipur ou ojusno ua uoisnjuoo eun^jB b jBAajj apand o^narjjB
jap uopaBpaj: bj ojad ísaja^d SBqtuB jod opsoijijEj zaA Bun
ua BUBjjua opBjBjj ja anb jboijiu^js BjjaaaJBd saaj jBjauínn

sojjanbo otuot autua otoafa ns opoj pjpuat oapiaatuoj^^
ap ou-ao^)
X otunf
fgg) 'típD¡unjoa
ns uanbtjdxa
oj jod opujifyiDj 'jvnb ja 'oruiopouiooo atuasaud jap vtov jap oqisuauajd
•uíoo 'Duudsn ap sauo^ svj D otsai^iuotu un MüiJip otsa a^ajfo 'otunf
oj ap ou-noS ja oloq sojqanj soj uauaytsos X ojnntpsuoo uoy as a-b ua
soidioutud 1 sotuaitupuas soj ap poptuaoms oj ap uptoouisouiap ua :o-g
•tfa soui soj uoo pjapuadoud o-tioff ja anb
o 'satuotiqouasoj
ap popijojaqij
1
-sauoioonuisui
sm^uapiaoid
sasvo
oynbasqo jap asuaSooau uopand anb soj 1 svtuau soj ap opvtsa ja ofiutuad
anb soj vjvuopjodojd anb auapsos 'sopotajoap otuat uoiodjdisui ns ap smp
sojauifid soj apsap anb 'sasaouDjj soj ojjuoo vjjanf) vj ap uotoonuttuoo oj
vuod vjnsutuaj vj v sotjtxno soj sonitoafa asaioiif vtunf oj anb vd uotootp
•Dutuoo vj osndo anb sojnootsqo 1 poptjoqti dj vpiaoutaj an(f -oZ"
•Bjjan8 ap opBjsa pnjaB p opBuiSwo BjqBif anb o[ JBSan :uop
-oipBJjuoa Bun BqBDijiuSrs BpejiniTj ubj uopejB^^ap Bjsa ap oj[^ jod
uopBjdaaB B[ 'oiJBiiijjaop ajuaiuBjajua bjsia ap ojund un apsaQ
•Bjousdsg; uopB^j B[ ap eojqand SBinap so[ uod
pspiun Bun Bjnjtjsuoa saaiy souang anb JBjn^asB op^p BqBjsa a[ ojos
ajjBd ns jod A SBputAoaj sbj ap [Bjaua^) osaaSno[) [ap OAijBAiad ojdb

:opBpjODB oj anSis j^

un BJa sopBjndip sns ap 8B[p b oiAua p A sa)JO[) sbj ap ojuaitopou
-ooaj p :XI8I aP o.raua ap jpjBd b ot[^j ajuB opmajsos Bjq^q anb o\
BqBuiJijea sajiy souang ap Bjunf B[ o[nDijjB lam^a ajsa U03

�.2

En general puede decirse que esta convención del 2 de setiembre
significó para Sierra, Acevedo y Salazar y Garfias la consecución de
los puntos de las instrucciones recibidas de Elío.
A su vez Buenos Aires obtuvo el reconocimiento de algunos de
los principios por los cuales más había bregado: la dilación al reco
nocimiento de Elío como Virrey y la admisión de que Buenos Aires
constituía en el momento un gobierno de tanta autoridad como el de
Montevideo.••• '
En presencia de esta convención con los emisarios de Montevideo,
la Junta citó al Cabildo, comandantes y jefes de la guarnición para
considerarlo. Reunidos en la misma noche del 2, los capitulares soli
citaron una copia del acuerdo para estudiarlo antes de dar su opinión
definitiva. Habiéndola obtenido como medida previa el Ayuntamiento
mandó•

I
I

"citar a todos los comandantes y jefes de la guarnición y al vecino d.n
Manuel de Sarratea, a cuya presencia, y para acordar lo conveniente, se
leyeron uno por uno los artículos del tratado dispuesto". (27) •
Cabe señalar por su importancia la presencia en esta reunión de
Sarratea. Recién llegado de Río de Janeiro, luego de continuas con
ferencias con Lord Strangford, Linhares y hasta con Casa Irujo, el
hábil diplomático porteño estaba en buenas condiciones como para
asesorar al Cuerpo capitular sobre los problemas a discutirse.
"y después de discutida y conferenciada la materia, de acuerdo y con
formidad con casi la total parte de los concurrentes, determinaron los se
ñores poner adiciones a varios artículos, en la forma y manera siguientes,
expresando su conformidad a los que parezcan dignos de ella".

1
"8

Aceptado en su totalidad el encabezamiento y el capítulo pri
mero se resolvió respecto del segundo que:
"2a rivalidad y obstáculos de que en él se hace mérito, debe entenderse,
y aún expresarse, que han consistido y consisten en la continuación y per
manencia de los gobernantes mandados de Europa, quienes efectivamente
han descubierto esa rivalidad y puesto los obstáculos para que las Américas
no presten auxilios a la España". (28)

.3

í

Lisa y llanamente esta variación significaba hacer responsable
a Elío de la impotencia en que se encontraba Buenos Aires, por su
estado de guerra, de ayudar a España.•
El Cabildo, comprendiendo que podría interpretarse como un
reconocimiento tácito de la autoridad de las Cortes la promesa de
enviar para su aprobación el tratado, declaraba: .
"que el manifiesto de que se habla en el tercer artículo, no se ha de dirigir
precisamente a las cortes de España, sino indeterminadamente a todas las
naciones para que por él se vea cual ha sido el comportamiento de Buenos
•Aires". (29)
(27)Archivo General de la Nación. "Acuerdos del Extinguido Cabildo de Bueno
Aires", o. cit. Acta del 3 de Setiembre de 1811.
(28)Id., id.
(29)Id., id.

— 224 —
— 225 ^

15

�looang ap

SI

TI "P/ (6^)
P! "P/ (8Z)
•II8I ap ^jq[mapag ap )' IaP BJDy -JID •o *í4sajiy
opmguiixg lP sopjanay,, •uoiob N I 9P V jaua3 OAi^uy (¿^)

(6Z) \?W
(6Z)

souang ap oiuaiumjuodwoD ja opis m¡ jvn^ van as ja uod anb vjtid sauoijou
ídj sopot o ajuaiuopDuiuuajapui ouis 'truvdsg ap sajjoj sdj o ajuauíost^aud
S
ap rru as ou 'ojnaijio laoiai ja ua vjqtni as anb ap ojsai/iumu ja anbn
:eqejep^p 'opBjBJj [a n^peqojde na ejed
^p Bsamojd b^ 391.103 sb[ ap pepijo^ne ^\ ap oip^i o^uaimioouoaaa
un ouioo ^sjBjajdjajuí Bjjpod anb opuaipnajduio^ 'op[iqB^ ^^
-BUBds^ b JBpnXe ap 'Bjjaná ap opBjsa
ns jod 'saaiy ouang BqBjjuooua as anb ua ^pua^odini B[ ap oi[^ b
dBqcoijiuáis uoiobijba bjs^ ajuameue^ ^
^/ '.&lt;BVoíls3 "1 soijixtm uajsaud ou
svoiuauiy soj anb ruvd sojnovjsqo soj ojsand X pvpijntifj osa ouatqnosap utrq
a%uaxuoaij3a(a ^auainb 'Ddojn^ ap sopopumu saniouuaqoS soj ap motiaumu
•jad JC uoponvnuo^ vj ua uajstsuos i optjstsuoo um¡ anb 'asimaidxa uno X
'as^apuajua aqap 'onuaiu ajo^ as ja ua anb ap sojnovtsqo X pvpijoau o/,,
: anb opun^as [ap oi^adsaj oiA[osaj as ojam
ojn;idB3 p A oiuaiinezaqe^ua ¡a pepipio) ns ua opBjdaoy
*"//' aP ^ouSip uvozajod anb sój o pvptuuofuOD ny opumajdxa
'sajuatnSis vjauvui X muuof vj ua 'sojn^itdo soiuvn o sauoi^ijm jauod saiou
•as soj vojvvtiujaiap 'satua^unouo^ soj ap a^ind jvjoj vj isbj uoo poptuuof
•uoo X opjanoo ap 'injaiuw oj vpuijuaja/uoo X uprin-&gt;sip ap sandsap ^n
b BBtiw[qojd so[ ajqos
ouio^ sauopipuoa seuanq ua BqBjsa ouajaod ooi)Biuo[dip
[a 'ofnjj B8B^ uo^ Bjseq A sajequi^ 'pjojáueJig ^1Qr\ UO3
-uoa SBnunuoa ap o^an^ 'ojiau^f ap oi^j ap opBá^[j uaiaa^
ap u^iunaj Bjsa ua Biauasajd b^ BiouBjaodiu; ns iod JB^Biias
() •^nsandsip opojn-tj j^p sojnoiu^ soj oun jod oun uouaXaj
as 'ajuaiuaauoo oj jupuojo ojud X 'mouasajd vXn^ o •vajvjjDg ap januoy^
urp ouiiaa jo X umotujjmS bj ap sajat X saiuvpumuoa soj sopot o -&lt;?-&gt;„
opuBin
ojuaitUBiun^íy p BiAaad Bpipatu oinoa opiuajqo B^opuaiqBjj -BAijiuij^p
u^iuido ns jBp ap sa^ue ojjBipnjsa BJBd opaan^B pp Bidoa uun uoaBjia
-i[os sajB[niidB3 so[ '^ [ap aqaou buisiui B[ ua sopiuna^j -o[JBjapisuoa
u^iaxuJBnS b¡ ap sajaf Á sajuBpuBuio^ 'opiíqB^ [b ojid Bjunf B[
ap soijesiina so\ uoa uopuaAuoa Bisa ap Biauasajd n^
ap p otnoa p^pijoine biubj ap oujaiqoS un ojuaiuoiu p ua
sajiy eouang anb ap uoisiuxpB bj á Á^nif^ ouioa oij^j ap o^uaiuiiaou
-oaaj [B uoioB[ip v\ :opBáaaq Biqeq sbui sa^Bna eo\ jod sotdpuud so]
ap 8oun^[B ap ojuaimioouo^aj p OAiijqo sajiy souang zaA ns y
•oq^ ap Bpiqioaj sauoroanjjsui sb[ ap sojund so^
ap uoianaasuoa b\ sbijjb^ á JBze^eg X opaAaay 'Bjjaig BJBd o
ajquiaijas ap ^ pp uoiauaAUOD Bjsa anb asjpap apand ^jauaS

�Pero la variación de mayor importancia que hicieron el Ayun*ajTHfarto y demás concurrentes al acuerdo al convenio suscrito entre
los representantes de la Junta y Sierra, Acevedo y Salazar y Garfias,
fue en el artículo cuarto.
Vimos que en primera instancia se resolvió que la autoridad del
"señor Elío" sólo llegaría a los términos de la gobernación de Mon
tevideo, y que luego los emisarios del Virrey consiguieron que se
estipulase que toda la "Banda Oriental del Río de la Plata" quedaría
sujeta al gobierno del "Señor Virrey". Ahora se resolvía:
"que el gobierno de Montevideo quede a cargo del excelentísimo señor don
Francisco Javier Elío, y la autoridad de éste, a que se contrae el artículo
cuarto, sea reconocida y respetada únicamente dentro de aquella plaza y
en lo que alcanze al tiro de cañón por no ser propio ni regular que se
entreguen bajo su dominación a tantos vecinos y habitantes, que poseídos
del más puro patriotismo se han declarado por la justa causa, de que po
drían resultar consecuencias demasiado tristes". (30)
Y terminaban sus modificaciones:
"que el artículo quinto debe entenderse y explicarse con arreglo a limi
taciones del inmediato anterior; que el sexto debe igualmente entenderse
con arreglo a las adiciones del cuarto; que el séptimo debe igualmente en
tenderse con arreglo al cuarto; que el octavo siga en los mismos términos
en que se haya acordado; que el noveno siga igualmente en la misma forma
en que está extendido, y que el décimo corra del mismo modo, sin hacerse
en él alteración alguna,debiendo quedar por no puesta la adición o nota". (31)
Finalmente envió el Ayuntamiento a la Junta por medio de
Manuel Aguirre y el Síndico procurador general, las variaciones y
modificaciones que se habían hecho.
"Regresaron dichos señores —dice el acta del Cabildo— y expresaron
que la excelentísima Junta prevenía pasase en el acto a la real fortaleza el
excelentísimo Ayuntamiento con todos los demás señores concurrentes".
Discutidos los cambios propuestos
"no se presentó motivo para variar las adiciones puestas a los artículos". (32)
Pero los enviados de Montevideo no podían de manera alguna
suscribir estas modificaciones introducidas por el Cabildo bonaerense,
porque ello significaría dar un considerable paso atrás en lo ya acor
dado y, por sobre todo, reconocer el sojuzgamiento de Montevideo
a la Junta de Buenos Aires; así fue que las rechazaron.
Para Elío lo acordado era también inaceptable.
"el resultado no fue otro en substancia —le decía al Ministro de Estado—
que someterse aquella Junta a las ideas de aquellos miserables Militares y
del Cavildo que pretendían que mi Jurisdicción solo se extendiese poco
(30)Id., id.
(31)Id., id.
(32)Id., id.

mas que al Tiro de Cañón, clamando furiosamente contra las proposiciones
que estaban casi acordadas, sin escuchar razones, ni darse a partido, con
que lograren entorpecerlo todo, y fomentar mas las discordias". (33)
Siera, Acevedo y Salazar y Garfias una vez rechazado el con
venio por ser
"las modificaciones del Cabildo —se decía en la Gazeta de Montevideo
N. 40— contrarias a los derechos de la Nación... a propuesta de los Di
putados de la Junta, que aparentaron mediar con un interés sincero, para
que se conviniese en lo que el Exmo. Sj- Virrey pedía, y de que no podía
prescindir, convinieron" (34)
en suspender momentáneamente las negociaciones sin dejar nada de
finitivamente resuelto.
Dadas las dificultades planteadas por las adiciones introducidas
por el Ayuntamiento y demás concurrentes al acuerdo, los comisio
nados de ambas partes, que habían intervenido en la convención del
2, resolvieron el 5 de setiembre
"que la Comisión de los quatro Sres. D.r D. Gregorio Funes, Dr. D. José
García de Cossio, Dr. D. José Julián Pérez y D. Juan José Paso, pasasen
a bordo de un buque de SM.B. a la vanda oriental". (35)
para concluir en el campo de los sitiadores "dicho convenio y
acuerdo". Los diputados de Elío tenían que volver a Montevideo
"debiendo quedar desde aora suspendidas todas hostilidades por parte de
ambos Gobiernos, expidiéndose órdenes correspondientes en cuya medida,
adoptada por conformidad de los S^es Diputados de Montevideo, se pro
cede a su cumplimiento, y a su constancia". (36)
La Junta revalidó los poderes
"que plenam^e había conferido antes de ahora álos Srs. Vocales de ella
Dr. Dn. Gregorio Funes, Dr. Dn. José Simón García de Cossio, Dr. Dn. José
Julián Pérez, y Dr. Secret. Dn. Juan José Paso, p.a tratar con el gobjio de
Montevideo de un avenimiento pacifico y amistoso que haga cesar los males
quela aproximación de las tropas Portuguesas amenazan a la vanda oriental
con arreglo a las instruccjies que les tienen dadas de antemano por escrito
y de palabra". (37)
(33)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 16 de Setiembre de 1811.
Gustavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elio". Revista del Instituto
Histórico y Geocrafico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 989.
(34)Gazeta de Montevideo n. 40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado
Dirección n. 28.260. Cil. Pereda: "Artigas", o. cit. T. I, p. 365.
(35)Acuerdo firmado por Acevedo, Sierra y Garfias y Funes, García de Cossio, José
Julián Pérez y Passo (secto). Buenos Aires, 5 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo.
Tercera Extraordinaria n. 40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección,
n. 28.260.
(36)Id., id.
(37)Revalidación
de poderes para A justar diferencias con Montevideo a favor de
Funes, Cossio, Pérez, y Passo. Buenos Aires, 5 de Setiembre de 1811. Borrador y original
en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10, n. 72.

— 226 —

— 227 —

�— LZZ —
~ 9ZZ —
BpnBg,, jBnopB^ onj^iqo^) 'sajiy sonang 'BniluaSjy nopB^^ bj ap ^Bjaua^ OAiij^^y
^BaiSijo A. jopBJ^og *H8I aP ajtqmaijag ap *saj;y souang 'ossv^ X 'zaiaj 'oisso^y 's^
ap uocivf o oaptaatuo^^ lio? smDuaia¡tp jojsnfy Divd saiapod ap upiotjpifDna'^j (¿)
•P! 'P/ (9)
'upp^ajifi opBAjasa^ -sajiy sonang *jmioi3Bi^ E03ioi]qig na 'o^ o'n BijBuipjooJixg
'oapiAaino^^ ap B^azs^ *It8I ap ajqmai^ag ap 5 'sajry souang '(ojoasj ossd^ X zaia^ uPUn
aso[ 'oisso^ ap opjo^) 'satínj X íui/joj) X ouaig 'opanaay lod opmuitf opianoy (j^)
"S9 "d 'I 'X ''?a " ',,to^."J^,. :
opBAjasag •aajiy souang 'jcuopBj^ Baa|oi[qig na 'ot&gt; o'n
ap
'686 '^í"1 'Z o'n 'II "' '"*!a " 'Avnon^^ iaa oduvhdos^ a odihoisih
oiiiiismj iaa yisiai^ "ojíSf Jamvx 'ooj Xajji^ jap vnuapuodsajjojt¡ :minmg
'II8I 8P wqiniS P 91 'oapiAajaoj^ -opots^ ap ojjsiui^^ j oij^ ap opifQ
ap ^
jod otiviuajuD ap svpop uauai; sa^ an^^ sairo^mjsui snj v ojS^jjd uoa
vpuva VJ v uvznuBiuv svs37iiinuoj svdout sdj ap uopvuiixoudv nj^nb
sap&gt;vi soj J. V S30 v3m¡ Bnb. osojsiiun X ojifpnd oiu^nuiu^av un ap oapmaiuo^^
ap ou-qoS ja uoo jbjdjj vd 'osvj aso/ uon[ %uq -jajaag uq X 'zajaj umjnf
asof "uq "j(j 'oísso^ ap moinf) uouiig aso[ 'uq 'jq 'saun^ mioS^j^) 'uq -jq
o¡[3 ap sajDDOj^ 'sj soya vioip&gt; ap sajuo opuafuoo Diqvij a^uivuajd anbn
so]; opi

Bjnnf

(9S) '¡^^jovvtsuoo ns o X 'ojuaiuiijdwno ns o apa^
•oíd as 'oaptaatuoj^ ap sopnindiq saxg soj ap pvpituuofuoo jod vpvjdopo
'vptpaiu vXno ua saiuatpuodsauuo^ sauapjo asopuaiptdxa 'sotuaiqoQ soqiuD
ap aiMd uod sapopi^^isoti svpoj svpipuadsns djod apsap jmpanb opuaiqap^

OIU9AUO3

v j^ajoa anb uein^j oj[g; ^p sopBjndip so^ ^
Ol[Oip5^ SajOpBIJJS 8O[ Dp OtllUBD p U3

BJB(1

(S) '¡^ppiauo vpuoci rq o 'q'ws ap anbnq un ap opuoq n
uasvsvd 'osvj asof uvn[ mQ A zaia¿ upijnf asof ^q 'jq 'ojsso^ ap m^^v^)
aso[ -Q 'j^j 'saun^ oijoSaj^ -q xq -saig oijmib soj ap umsiuioj o¡ anbn
^p ^ ja uo^^tA^osaj '^
[^p uoiouoauoo b[ na opiiioAiajuí UBjqBij anb 'eaiied seqme ap sopeu
-oísirao^ so^ 'opjanos \e s^jn^jjnonoo s^iuap ^ ojnaitnBjun^y ja jod
SBppnpojjuí saaopipe sb^ jod sepeaiuB^d sapBjjnoijip sbj
•ojpnsoj
-ap BpBU jBfap uis sauopBpoSan 6^] ^inaiuBanBjnamoin japnadsns ua
(P) uoiaimauoo 'jipuiosaid
mpod ou anb ap X 'mpad Xajui¿y xg 'ouix^ ¡a anb o\ ua asatutauoo as anb
Bjvd 'ojaouis sajajuj un uod dvtpaui uojvtuauvdo anb 'vjunf V] ap sopujnd
-i(j so; ap msandoid •••ucnovfj oj ap sovoauap so^ o sdijdjjuoo —Qf 0-^r
oaptaa%uoj\i ap D^azof) o¡ ua moap as— opjjqo^) \ap sauopo^tfipoui so^^

'Pl (Z)
P-1 "Pl (I)
•pt "Pl
*
-p¡
(0)
(
oood asaipuatxa as ojos uoixnpsimf iiu anb umpuajajd anb opjino^
jap
X sajoiiji^^
^ sajqDuasiw sojjanbo ap svapi soj o ojunf ojpnbo asjajaiuos anb
—opojs^r ap ouisiw^^ ;d moap a/— mauvjsqns ua ojjo anf ou opo^jnsau jan

d
qBj bj^ op^pjooB o^ oj[^ bjb^
zsqooj sb[ anb anj isb ísaaiy souang ap Bjunf B[ b
j^j; ^p ojuaiius^ziifos p aaoouooaj 'opoi ajqos jod 'A opep
o[ ua sbjjb os^d a[qBjapisaoo un jep bijb3ijiuííi9 o[[a anbjod
oq opfiqB^) p jod sepionpojtjur sauoroBoijjpoui SBjsa Jiqrjosns
BJaueni ap uBipod ou oapiAajuo|^ ap sopBjAua so[ oj^^
(Zí) '

noTiJD soj o sojsand sauoptpo svj ímiva vjvd oapoui ojuasaid as oun
eojsandojd sorqinBa

•usajuaimouo3 sauouas sputap soj sopo) uos ojuatuitnunXfr ouiispuajaoxa
ja Dzajojuof jvaj ttj o ojov ja ua asosnd muaaaid v^unf muispuajaoxa nj anb
uojvsajdxa Á —opjiqv^ jap oioo ja aoip— sajouas soyjip uojuiajüa^

•oqoaq o^ipuig
UBjqBq as
sauoraBoijrpota
Á sauoiDBiJBA SBf '[BJauaS jopBjnaojd
p anb
A ajJin^y
pnuBj^f
ap oipain jod Bjunf B[ b ojuainiBjun^y p orAua
-y t i/iAU^ a^uaia^Biir
(1^) \p%ou o uorjipn
(12)
ugpipo v
vj ojsand ou lod lopanb opuaiqap'vunSjv uopojajjv ja ua
asiaony uis 'opoui ouisiui jap ojioo ouipap ;a anb X 'optpuajxa visa anb ua
muiof musitu oj ua atuautjvnSt oSis ouaaou ja anb iopopioov oXoy as anb ua
sounuid) souistui soj ua vSts oavtoo ja anb '.oijmno jo ojgauv uoo asuapuat
•ua atuautjvn&amp;t aqap outpdas je anb íojiono jap sauoptpo soj o ojSanv uoo
asxapuajua atuautjvnSt aqap ojxas ja anb iioiiaiuv otoipauiui jap sauopoj
•tuíij v ojiiaiiv uoo asuootjdxa X asiapuatua aqap ojurnb ojnyijio ja anbn

8ns
-- A
(OS)
optnsmuap
sotouanoasuoo
umip
•od anb ap 'mnoo vtsnf
oj \sajsin
lod opvuojoap
uoi¡ as
otuspoijjnd jmjjnsai
omd spui
jap
soptasod anb 'satuoitquu X soupaa sojuui o uopomuiop ns ofvq uanü^ijua
as anb jnjnSai tu oíd oíd uas ou jod uouoo ap oin /o azuoojo anb oj ua
X vzDjd ojjanbo ap ojjuap a^uautvotun vpvjadsaj X vptoouooau vas 'ouono
ojnoino ja aoifuoo as anb o 'ajsa ap poptiojno vj X 'oij^^ laiavf oospuvjj
uop lonas ouiispuajaoxa jap ogioo v apanb oaptaatuoj^ ap ouiajqoS ja anb^
:btajos3j as Bjoqy •^Aaiii^ jonag,, jap onuaiqo^ jb Bjafns
Buspanb ubjbj,j bj ap ojjj jap jejnaiJQ BpnBg,, bj spoj anb asBjndpsa
as anb uoaatn^isuoa iajji^ jap souestma soj olían] anb A 'oapiAaj

'sbijjb^) A JBZBfBg A opaAaay 'Bjjaig A Bjunf•ojjBna
bj ap sajuBjuasajdaj
soj
ojn^pjB ja ua anj
ajjua ojijosns oiu^auoo jb opjanaB jb sajuajjnaaoa SBinap Á^ ofmmwcr
-unÁy ja uojapiq anb BiauBjjodtni jo^bih ap uopv*3^\ bj ojaj

() 'asmpjoosip sdj snui jvjuauiof X 'opoj ojjaoadjotua uajvjSoj anb
uoo 'oppiüd v asjop iu 'sauozoj. jmpn^sa uis 'svpvpjooo isds uvqnjsa anb
sauotoisodoid svj oujuoo ajuauíosotunf opuouiojo 'uouvj ap outj^ jn anb svui

-aoji^ ap noiaBiuaqoS bj ap soniuuai soj b bjjbS^jj ojos ttojj^ mas,,
jap pBp^ojnB bj anb otAjosaj as BiauBjsui Bjatnijd na ani&gt; souii^y

-noo p opezBipai

J3B Jod OIU^A
enn sbijjb^ á jBzB[Bg A. opaAa^y 'B^aig

�• Y el mismo día solicitó la cooperación del Comandante de Marina
de S.M.B. Heywood, confiada en que prestaría como garantía
"el Begantín Nansí p.a conducir quatro SSxes diputad^ al Surgidero de las
aguas de Montev.o (en el qual) ([para que allí]) ó en nuestro campamento
de afuera, puedan tener la conferencia acordada con los Diputados de
aquella Plaza". (38)
Llegados el 8 de setiembre al campamento del Cordón, los re
presentantes intimaron de inmediato a Elío la suspensión de hosti
lidades.
Al día siguiente le comunicaron que ya se habían
"expedido ordenes correspondientes para que los vivanderos puedan asistir
á esa Plaza con víveres para su provisión diaria, conforme al preliminar
acordado con los S.res Diputados de V.E.". (39)
• Inesperadamente aparece firmando este oficio don Manuel de
Sarratea. De lo anterior surge que la Junta no lo nombró conjunta
mente con los demás comisionados sino que determinó su venida en
una posterior resolución. Sin embargo no debe extrañar esta decisión
del gobierno bonaerense; es sabido que en las esferas gubernamen
tales porteñas en ese entonces •.—como ya queda dicho— la opinión
de Sarratea sobre el conflicto con Montevideo era tenida en cuenta
dadas sus recientes vinculaciones con los diplomáticos que actuaban
en las cuestiones del Plata.
Al Virrey no le pareció, por el momento, necesaria la concesión
que hacían los diputados de Buenos Aires. En parte para evitar el
contacto de las personas residentes en la Plaza con los elementos
insurgentes, ya que ello podía acarrear molestas consecuencias y
también, por sobre todo, para dejar sentado expresamente que a
Montevideo no le era imprescindible para su subsistencia la ayuda
de la campaña oriental.
"Pudiéndose arreglar mui pronto las diferencias —íes contestaba— que
subsisten entre ambas partes, y encontrándose la Plaza con víveres sufi
cientes para su actual manutención, me parece mas propio que se detenga
. . la venida de los vivanderos que VJSS. indican, hasta que lleguemos a la
deseada conclusión. Y mientras dura la suspensión de hostilidades, me pa
rece prudente, para evita^ todo tropiezo, que ni las tropas de la Plaza lleguen
a la línea que forman las capillas del Cordón, Aguada, y SJta Barbara,
ni las de Buenos Ayres tampoco".
Concluía el Virrey diciéndoles:
"Espero la respuesta sobre este punto, y sobre el modo con que quieren
VSS. empezar a tratar1 de los negocios que son el objeto de su venida". (40)

Aceptadas por los comisionados las razones dadas por Elío para
diferir la entrada de vivanderos, los representantes de Buenos Aires
quedaron
"igualmente acordes en no avanzar de la línea del Cordón, Aguada y Ca
pilla de Sja Bárbara...". (41)
En el campo sitiador la llegada de Funes, Pérez, Passo, Cossio
y Sarratea produjo
"cierta fermentación en contra de las medidas adoptadas por el Gobierno
Argentino". (42)
El acuerdo que estaba en tela de juicio era el que el 2 de se
tiembre habían suscrito, en la Real Fortaleza de Buenos Aires, Sierra,
Acevedo y Salazar y Garfias con los representantes de la Junta; es
decir que no se tenían en cuenta, ya que Montevideo las había recha
zado de plano, las modificaciones introducidas luego por el Ayunta
miento de Buenos Aires.
Como se hiciera ver en el campo sitiador a los Representantes
porteños que la aprobación de las bases de aquél Tratado preliminar
"podía traer consecuencias de gravedad' convinieron en reunir a los
vecinos en el Cuartel General en la "Panadería de Vidal".
D. Carlos Anaya en la relación que hace de esa reunión dice que:
"Los SS. Diputados se contrageron á explanar la urgente necesidad en
que se encontraba el Gob.no de la Patria de llamar así la concurrencia del
Exercito; mas varios ciudadanos tomaron la palabra para rebatir esa urgente
necesidad, y de las obligaciones y compromisos de esa misma Autoridad pa.
protexer y sostener la Libertad de los Pueblos, en cuya confianza habian
desplegado toda clase de sacrificios. Los SS. Representantes, fortificaron las
medidas del Gob.no tendentes a evitar la indudable derrota que iba á ano
nadar los connatos patrióticos, con un formidable ejército Portugués que
pj marchas precipitaba hacia el Sitio en auxilio provocado p.r el Gral.
Elio, y que sería un sacrificio inútil a la Patria exponer el exercito a una
indudable derrota, poniendo al Gob.no en el caso de no poder volver sobre
sus pasos p.a en mejores circunstancias reconquistar la libertad de la Banda
Oriental, cuyos propósitos eran imperecederos en los sentim^os del gob.no
a demos de otras causas privadas q.e tenia p.a adoptar sus medidas. Nin
gunas de ellas hizo fuerza contra los compromisos muy positivos en que se
hallaba el pueblo Oriental: el Vecindario se comprometía á sostener el Si
tio personalmente, Ínterin el ejército salía al encuentro del que mandaba
el Gral. Souza Gefe Portug^ en marcha pjx el campo sitiador; con otras
mil razones que hizo conocer el riesgo de los Representantes en querer
llebar á cabo la misión de que estaban encargados; resolviendo retirarse
á buen^ Ayjs á participar los Inconvenientes con que había tropezado,
después de hacer responsable al Gral. en Gefe sobre aquél no cumpli
miento". (43)

(38)Oficio de la Junta de Buenos Aire^ al Capitán Heywood. Buenos Aires, 5 de
Setiembre de 1811. Archivo General de la Nación. Correspondencia de Lord Strangford y
de la estación naval británica en el Río de la Plata con el gobierno de Bnenos Aires.
Buenos Aires 1941. Pág. 327.
(39)Oficio de Funes, Co^ió, Pérez, Sarratea y Pauso a Elío. Campamento del Cordón,
9 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria, n. 40, del 16 de
setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
(40)Oficio de Elío a loa Señores Diputados de Buenos Aires. Montevideo,
9 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria n. 40 del 16 de
Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
Cit. Pereda: "Artigas". O. cit. Tomo I, pág. 369.'

(41)Oficio de Funes, Cosíío, Pérez, Sarralea y Passo a Elío. Campamento del Cordón,
9 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria n. 40 del 16 de
Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
Cit. Pereda: "Artigas". O. cit. Tomo I, pág. 370.
(42)Carlos Anaya: "Memoria Biográfica de la vida doméstica..." Archivo Gral.
de la Nación, Montevideo, Fondo "Ex Archivo y Museo Histórico", Libro 69. Cit. Ariosto
Fernandez: "El Éxodo del Pueblo Oriental", Montevideo, 1946, pág. 8.
(43)Id., id.

— 228 —

— 229 —

�— tzz —
Pi "PI
-8 "ÍJd '9t6I *opiAiuoj([ '^jujuaiJO ojqanj ¡ap opoacg ^g,, :
"113 '69 OM\y\ '^ojuoisijj oasti]A¡ X oAiipjy xg,, üpuoj 'oapiAaiuoj^ 'no
f[ ap
i^jjy M- • Doitsatuop vpin ; ap DojfvuSotg nijoiua^/,, :vav¡v sothv;)
•0¿ -aBd 'i omo¿ -%p -q -usvipjyn :
'ÍD
'092*8^ o'a *u?P3^J!Q opBAjasajj *9aJiy souang '|buoi3b\[ B^ajoijqig
B33joi[qig ua ''XI8I ap
ap ajquia
ajquiaijag
^P 91 13P O^^ o*u BUBUip-ioBjjxg BJa^jaj^ 'oapiAaiuo^j^ ap B^azB^ '1181 3P ^-iquiaiiag a p 6
'uopao^ ^ap oiuauíBdujB'j -oi/g ovsd^ ^ oaiojjD^ 'zajaj 'oisso^ 'saunj ap ovnjQ (tf&gt;)
•íjduino ou janbo ajqos ^faf) u 'P&gt;^f) ? ajqosuodsai ^aovv ap sandsap
'opozadoj} mqmi anb uoo saiuaiuaauoou[ soj jodropuod o $-\y s-uanq v
asimpaá opuainjosa^ ísopoüjvoua uvqujsa anb ap upispa vj oqoo y xoqajj
jauanb ua sa%uviua$aida}i so; ^p oSsau ¡a laoouoo ozn{ anb sauozox jnu
svjto uoo ¡uopvpis oiIuihj ja vd m/juviu ua ^^tmoj afaf) mno 'JJ^) \a
oqop-umu anb pp ojiuaruua jo mjns ojiojata ja uijajtti 'aiuauijDuosjad op
•i ja lauatsos n mtawoudwo^ as oiuvpuija^ ja :jD}uaiJQ ojqand ja nqDjjirq
ai anb ua soaptsod Anuí sostwojduioj soj ojtuoo vzuanf oziif svjja ap svuné
-vij\j •svpipaiu sns jvtdopv vd viuaj a'b svpvajjd svsno^ svjio ap svuiap o
ou-qoS jap soruipuas soj Ua sojapa^auaduit unía sojpodoid soíno 'jv^uatjQ
vpung dj ap pDjjaqtj dj lojsinbuooa^ smDUDjsunDjto sajofaw ua vd sosDd sns
auqos jaajon íapod ou ap osvo ja ua ou-qoQ jo opuaiuod 'oiojjap ajqopnpui
vun v ojwjaxa ja jauodxa mujvj vj v jpnui opifiujos un vtjas anb X 'oiff
l
'jnj^) ja xd opvjoaoud otjixnv ua otitg ja monv vqvjidpajd svtpjmui jrd
anb sanUnjjoj on^iaia ajqopituuof un uoo 'sojpoiuivd sotvuuoo soj uvpvu
•oud v oqi anb vjojjap ajqopnpui vj jvjiaa o sajuapuaj ou-qof) jap svpipaw
$v¡ uojn^ifpjof 'sajuo^uasa^da^ ' soq -sototftuovs ap asojo vpo% opoSajdsap
uotqmj vzunijvoj v^no ua 'sojqanj soj ap pvj^aqi'j oj uauaisos X laxajo^d
•od pvpiuomy musiut osa ap sosiiuoudiuoj A sauoi^ogijqo so^ ap A 'popisa^au
aiua^m vsa jpvqai vund vjqojod vj uoudíuoj souvpvpmo soijon smu ioiio^ax^
jap m^uadjnouoD vj isa jvuivjj ap kijju^ vj ap owqoff ja oqojjuo^ua as anb
uo pDpisaoau ajuaHun vj jouojdxa p uoia^v^iuoo as sopojndjQ • noqu
:anb a^ip uomnaj 683 ^p ^aeq ^nb uopB[3j bj ua eXeuy eopB^ -q
'IBPÍA 9P BF8PBUBd BI ua IBJ8uaf) ^^Bn^ p na eoupaA
so[ b Jiunaj ua ucuaiutAiioa ^pepaAejS ap SBi^uanoasuoa jaej) cjpod,,
|anbe ap saseq sb¡ ap uoioBqoadB bj anb
eo[ b jopepis oduie^ ^a ua j^a BJapuj as
•saaiy ouang ap ojusitn
-BjunXy [a jod o^anf sepianpoJiui sauope^ijipoin 9B[ 'ouB[d ap opez
-Bqaaj ejqcq sbj oopiAOjuoj\[ anb vA 'e^uana ua ueiuai ae ou anb jpap
sa ÍBjunf bj ap sajuBjuasaadaj eo[ uoo sbijjb^) X JBzejBg A opaAaay
'ejjaig 'sajiy souang ap Bza^jJO^ JBa^J b¡ ua 'oiíaosns uBjcjBq ajquiaii
-as ap ^ ^a anb \a BJa opmf ap Bj^j ua Bqe^sa anb opianaB j^
(Zt) \pupua%iy
ja lod svpvjdopv svptpaw svj ap m%uoo ua umjuiuautjaf

3cr)

'zaaa¿ 'saunj; ap

ofnpoad
odiusa ja

(if) •••qff s
-dj A opvnSy 'uppjo^ jap Dauij oj ap jdzuduo ou ua sapuooo ajuautjon^i
uojBpanb
sajty souang ap saiueiuasajtdaj so[ 'eoaapuBAiA ap Bpej^ua b^
BJBd oi[^ lod sspsp sauozBj 8B[ sopBuoisiuioa so[ aod sspBjdaoy

^,,n/.awa -saJiy
'[biio^bj^
ua 'ngl
p ajqraaiiag
ap 9[ [ap o^ ,,
0-u-:u
BiJBUipjosJix^
lua^ja^ousng
'ojji[a3iuojy
ap Boaioi|qjg
BjazrQ *U8I
p ajtpuaijag
ap ^
^apiAaiuoj^ 'saity souang ap sopvjndiQ sauouag so^ v 0^1^ ap ot^rfQ (0^)
'09Z^Z o'u 'uop^jig ofiBAjasa^ -^ajty souang '|Buoi.)B¡y¡ Bjaioijqig ua 'I[8I 9P ^jqman^s
ap 9[ [p 'o^, 0-u -BMBuipaoBJixg Bjaojaj, 'oapiAaiuo^^ ap bj^zc^ 'II8I *P ^-"I&gt;9!l*S ^P 6
'uopjo^ [ap oiuauiBdmB^ '01/^ oreo^/ ^ mjo^jog '^aJaj 'ottto^ 'taunj ap ototjo (6E)
•ssjiy souang ap oujaiqoü [a uoo bib|,j b[ ap oijj [a ua BjiuBjijq [babu uoijBjsa B[ ep
X pjoj9uBj)g pjo^ ap Bijuapuodsajjo^ 'uoi^b^ b¡ ap [Bjaua^) OAiq^jy "[[g[ ^p ajqmapag
ap 5 'sajiy souang -pooinXaj^ upjtdo^ ¡v sauíy souang ap t&gt;tun[ b¡ ap oioj/q (j
^O^/' 'uP!U3a m aP otafqo ja uos anb sopoSau soj ap ^d^vji d ímadtua 'SS"A
uauainb anb uoo opoui ja ajqos A 'otund ajsa ajqos msandsaj dj ojads¡¡n
:sajopuapip
muooodum%
sajAy souang
ap sd^
'Djnqjng wg A 'opongy 'uppjo^ ]ap sojjtdvo
svj uoutjof
anb oamj
d^ tu
d
uangajj dzojj vj ap svdoj/ so/ iu anb 'ozaidojj opoj tivpaa ujod 'ajuapnjd aoaj
•od aut 'sapoptjpsoi{ ap vptsuadsns tr¡ ojnp sojiuaitu ^ 'uptsnjouoo vpmsap
d^ o souianüajj anb otsoy 'uooipui 'gS"A a"'? sojapuonm soj ap vpiuaci vj
oSuaiap as anb oidojd sotu aoajod aut 'uopuainuuut jonton ns ojod saiuap
•tfns sajaam uoo dzdjj rj asopunjiuooua A 'sauvd soquio aj%ua uaistsqns
anb —vqotsajuoj saj— smouajayip soj ojuojd muí jojUajjo asopuaipn¿n
epnii? bj Biaua^sisqns ns BJBd ajqipupsajdnxi
Bja aj BUBdiuB^
ou oapiA^juoj\[
'[Biuaijo
bj ap
b anb ajuaiUBsajdxa opBjuas jefap sjsd 'opoj ajqos Jod 'u^iqiuBi
A SBpuanoosuo;) SB^sajoui jb^jjbob Bjpod ojja anb vA 'saiua^jnsui
soiuamaja soj uoo bzb[j bj ua eajuapisaj seuosjad sbj ap ojoe^uo^
ja jbjia3 Bj^d ajjed u^ 'sajiy souang ap sopBjndip soj uB/^^q snb
uoisaouoo bj BiJBsaoau 'ojuaiuoui ja jod 'opojBd aj ou A^juij^ iy
•bjb^^ jap
sauoijs^no
ua
UBqBnjoB anb soaiieuiojdip soj uod sauopejnauíA
eaiuapaj
sns sbj
sepep
Fjuan^ ua Bpiuaj Bja oapiAa^uoj^ uod ojoijjuo^ ja ajqos BajBjJBg ap
uoiuido bj —qfP Bpanb bá oiuoa— saauoju asa ua SBuajaod sajB)
-uauíeujaqn^ SBJa^sa sbj ua anb opiq^s sa ^asuaaaBuoq oujatqoá pp
uoispap Bjsa jBUBjjxa aqap ou o^jBquia urg -uopnjosaj jouajsod Bun
ua BpruaA ns outuuajap anb ours sopBuorsnuo;) sBuiap soj uoa
-B}un(uoa ojqtuou oj ou Bjunf bj anb aJíane JouajUB oj aQ
ap [anuBj^f uop oíaijo ajsa opueuutj aoaj^dB
(6í) 'u'3'A 3P ^opojndtQ saj-g soj uoo opvpjooo
jnunuipid jo dxuuojuo^ 'Dump uptsmoud ns vjvd sauaaia uoo ozvjj vsa p
jpsisu uvpand souapuvuw soj anb Djnd sajuatpuodsajjoo sauapjo optpadxan
p
ppadxan
UBiq^q as
anb uojBoiunuio^ aj ajuain^is Bip jy
as b^ anb
ap uoisuadsne bj ot[jj b ojBipauíui ap uojbiuijui
-ai soj 'uppjo^) jap ojuaniBduiBO jb ajquiapas ap g [aj^
ap sopmndiQ soj uoo vpopjoso tnouajafuoo vj jauaj (8S)
unpand
'vuanfo
ap
'"^"Id
Dljaribo
ojuauioduiDo ouísanu ua o ({fjjv anb vjvd]j (jonb ja ua) oaaiuo^\¡ ap son^o
soj ap ouapi^jng jo s-pv%ndip saj-gg ojjonb upnpuoo vd isuoj^¡ upuoliag jan
bijubjbS ooioa BUBjsajd anb na BpBijuoa 'pooMXajj -g'J\["S ap
ap aiuBpuBuio^ jap uopBjadooo bj o^t^qos B/p oiusitu p ^

�El 12 de setiembre, en vista de los resultados de la reunión de
los orientales, los emisarios de Buenos Aires oficiaban al Virrey en
estos términos:
"Es ya oportunidad de entrar á tratar sobre el asunto de la negociación
pendiente, bien sea en este quartel general, por su mayor comodidad, ó
en el parage, que a VE. acomode, entre nuestra línea, y murallas de Mon
tevideo, donde esperamos, ó pasaremos a la hora, que VE. fixe". (44)
Elío respondió sin demora aceptando la proposición:
"Ala 1 de este día pasará la Diputación nombrada por mí á la casa
de Massini con el objeto que VV.SS. me manifiestan en su oficio de esta
propia f.ha á que contexto". (45)
A la hora y en el lugar acordado se reunieron los representantes
de Montevideo y de Buenos Aires. Antes de entrarse en la discusión
de fondo don Manuel de Sarratea presentó las credenciales que le
había otorgado el gobierno para actuar conjuntamente con los demás
comisionados. Aceptadas que fueron, los diputados de Buenos Aires
declararon que
"no podían permitir se extendiese la autoridad del virrey a otros territorios
que los demarcados según el arreglo antiguo del virreinato para el gobierno
de Montevideo, cuyos linderos se extienden por una parte hasta el arroyo
del Rosario y por otra hasta Pando (46)
en atención a que por la reciente Asamblea de orientales se habían
aumentado las dificultades. En efecto, en la Panadería de Vidal los
orientales se opusieron, como ya lo había hecho el Cabildo de Buenos
Aires, —quizá con más vehemencia los orientales, porque en ello iba
la suerte de su propio territorio—- a que se ratificase el convenio del
2 de setiembre y en especial manera el artículo cuarto con las adi
ciones que habían introducido en la nota final los diputados de Mon

se terminase toda discusión, y anunciase en el momento el rompimiento de
las hostilidades haciendo responsable a la Junta de los graves daños que
por su insistencia se irrogaban al rey nuestro señor don Fernando Vil, o
toda la nación española y a todos sus vasallos que habitan en las provincias
del Virreinato del Río de la Plata por hacerles sufrir la antedicha Junta
los males horrorosos de la guerra civil, y los necesarios en el estado de
anarquía a que ella los ha expuesto y aun conserva". (41)
Como los enviados de Buenos Aires se negaran totalmente a
aceptar aquellas proposiciones y por su parte sostuvieran firmemente
las suyas, no pudo llegarse a ningún acuerdo y como consecuencia las
negociaciones quedaron una vez más interrumpidas.
Enterado el Virrey del resultado de la reunión efectuada en la
Quinta de don Antonio Massini, comunicó el mismo 12 al Coman
dante de las tropas sitiadoras que quedaba
"desde el momento de recibir éste, roto el armisticio, y renovadas las
hostilidades". (48)
Este nuevo fracaso de las negociaciones con Buenos Aires, a pesar
de la experiencia que había recogido en las tratativas anteriores, sor
prendió a Elío; esperaba que la Capital, teniendo en cuenta las
graves dificultades militares porque atravesaba, se acomodaría fácil
mente a sus pretensiones. Pero dejemos al virrey explicar su desazón:
"La entera derrota del Exercito del General Casteli por las Tropas
del General Goyeneche... la aproximación a estas Campañas de las Tropas
aliadas que tanto terror infunden en los partidarios de Buenos Ayres según
sus papeles y relación bervales: el descontento general que rey na en la
Capital y Provincias interiores con un Gobierno precario y desconcertado;
y las victorias y ventajas de nuestros Exercitos en la Península que se les
hizo ver por documentos originales, todo hacia que esperásemos los mas
felices resultados de las Cesiones y Conferencias; pero un enxambre de
Egoitas, de Necios Charlatanes y desolapados hipócritas, frios espectadores
de la ruina y desolación de estos Pueblos, y bien hallados con sus desor
denes, declamaron altamente contra las Saludables reformas, tratando de
acomodar el Gobierno a sus antojos".
Y continuaba en su oficio al Ministro de Estado, manifestando su

tevideo.

arrepentimiento por haber creído en las palabras de la Junta:
"Visto por los diputados de S.E. que contraviniendo a las proposiciones
extendidas por el Secretario de la diputación de Buenos Aires y a la nota
del artículo 4. que ellos le adicionaron, no podían ni admitirse ni apro
barse los demás artículos, que aunque no convenidos allí por entonces, se
hubiera accedido a ellos por su excelencia, proporcionando así todos los
medios de paz, tranquilidad y conciliación, único objeto de sus deseos y
de la sinceridad de sus intenciones, resolvieron, conforme a las órdenes
terminantes de SE. que no admitiéndose sus justas y equitativas propuestas
(44)Oficio de Funes, Cossio, Pérez, Sarratea y Passo a Elío. Campamento del Arroyo
Seco, 12 de Setiembre de 1811. Gazeta de Montevideo, Tercera Extraordinaria n. 40, del 16
de Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
Cit. Pereda -."Artigas", o. cit., t. I, pág. 371.
(45)Oficio de Elío a los Diputados de Buenos Aires. Montevideo, 12 de Setiembre
de 1811. Arcruivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10; n. 105. Cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 372.
(46)Elío. Relación de la Sesión en la Quinta de Massini. Montevideo, 12 de Setiembre
de 1811. Gazeta de Montevideo n. 40, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado
Dirección n. 28.260. Cit. C. L. FjtECEiao: "Estudios Históricos sobre la Revolución de Mayo",
o. cit., pág. 115.

"comprobado pues por una esperiencia no interrumpida, que son inútiles
é infructuosas todas las medidas prudentes y justas para reducir a sus de
beres a estos desnaturalizados Españoles, estoy resuelto al llebar a cabo vna
empresa, que es tan interesante a la Nación, y hé comenzado con constancia
y tesón. Tengo animo sereno para hacer frente a los insultos y precripciones
y la satisfacion de que los defensores de esta Ciudad perseveran cada vez
mas firmes en la noble resolución de perecer antes que someterse al Go
bierno Yugo, que con tan inaudita perfidia, há querido imponernos el
Gobierno despota de Buenos Ayres. Esta conducta temeraria há exasperado
demasiado los ánimos de este vecindario, y há aumentado el clamor y deseo
que antes tenia de que se acerquen y hagan su deber los Portugueses". (49)

; (47) id., id.
(49)Oficio
(48)Id.,
id.de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 16 de Setiembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío", en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay", o. cit. T. II, n. 2, pág. 989/90.
— 231 —

— 230 —

�'06/686 *&gt;?&lt;&gt; 'Z o'a 'II 'X *P ' 'MAvn9íQ isa oDuvHDoa^ a o^moisifj
isa visiAa^ a ',toij^ uaiavx 'ooj Xauji^ ;p mouapuodsajjoj^ nYjimv^ oavi
•sflO II8I 3P Jqinaiias P 91 'oapiAaiuop^ opujs'j ap oj%smiy¿ jd oij^ ap ojjtfQ (g^)
•P! "P/ (8t)
P! "PI Ut) •'
'usasanSntuoj soj uaqap ns uogov X uanbua^o as anb ap mua% sajuo anb
oasap X uouiojs \a opviuauino wi¡ ^ 'oiuopuisati aisá ap souiiuv soj opvisvuiap
opojadsDxa ou otuouauia% wnpuoj vjs^ -sauXy souang ap viodsap ouuaiqo^)
\a souuauoduii optuanb ou 'vipifuad niipnvui uv¡ uoo anb 'o8n^ ouuaiq
•of) jo asiajauios anb sajuo uaoauad ap uoionjosau ajqou oj ua sawuif soui
zaa vpoo uouaaasuad popnf^ visa ap sajosuafap soj anb ap uotoofsijos oj X
sauopdiuoaud ^ sojjnsm soj o atuauf uaooy vuvd ouauas omitió oSuaj^ -uosaj X
opuojsuoo uoo opvzuautoo au X 'uopofj vj o aiuvsauajui uoj sa anb 'osauduia
ava oqoo o jmqa\\ jv otjansau ^ojsa 'sajouods^ sopozijounp&gt;usap sojsa o sa^aq
•ap sns d Jionpau nivd sojsnt X sajuapnjd soptpatu soj sopot snsontonj¡ui a
sajjjnui uos anb 'opiduinujajui ou oiouaiuadsa oun uod sand opoqojduioon
:Bjunf v\ ap SBjqB^d sbj n^ opjaa^ j^qeq jod
ns opuc^sajiuBiu 'opBjs^ ap oj^siuij^[ ye opijo ns n^ eqenuiiuo^ j
'tisoíojut&gt; sns o otuaiqo^) ja jvpowo^o
ap opuovoj% 'soiuuojai sajqopnjog $nj ojjuoa atuautoijo uojmunj^ap 'sauap
•uosap ^ns uod sopojjtyq uaiq X 'sojqanj so%sa ap uoioojosap X vuinu vj ap
sajopojoadsa soiuf '^viijjodit¡ sopvdojosap X sauojojjvy^y soioa^j ap 'soijoS^
ap ajquwxua un ouad '. soi^uajafuoQ X sauoisa^ soj ap sopnjjnsai saoijaf
sdui soj soutasvjadsa anb vi^u^ opo% 'sajnuiSuo sojuauin^op uod xaa ozti¡
saj as anb vjnsuiuaj oj ua sojisuax^^ sojjsanu ap svtojuaa X sotjojyia soj X
! opojjaouo^sap X otxooaid ouuaiqoQ un uoo sauoiuaiui suijviaouj X jojtdo^
vj ua ouXaj anb joiaua^ otuaiuo^sap ja :sajoauaq uorjvjau X sajadvd sns
unSas saiXy souang ap soiuoptuod soj ua uapunfui ioua% o%uo% anb svpmjo
svdoj^ soj ap souoduio^) soisa o umoounxoido vj • • • ayoauaXof) jouaua^) jap
d
so^ lod i]3¡SDrj jojaua^) jap ojijjax^^ jap ojoujap ouajua vjtl
:uozesap ns JBotjdxa A^iiu. \n soui^fop oj^j -sauoisua^^jd sns b ajuam
-[iobj BUBpouio^B ^s 'BqBsaABjjB anbjod sajBjijiiu sapB^^noijip saABjS
sb[ Bjuana na opuamaj 'jcjide^) bj anb qBj^dsa íoj^g; b oipuaad
-jos 'sajoija^UB sbaubjbjj sb¡ ua opiáooaj ^icjBq anb Biauauadxa e[ ap
j^sad e 'sajiy souan^ uoa sauopBioo^au sb[ ap osb^bjj oAanu
(8f) -ppj
soj sopnaouaj X 'motjstuiÁO ja ojos 'ajsa uiqpau ap ojuauioui ja apsapn
BcjBpanb anb SBJopeijis SBdoj; sb[ ap ainep
-HBrao^) ^e ^i ooisini p ooiunuioo 'iuissbj^ oiuojny nop ap Bjum^
b[ ua BpBtiiaaja uoranaj bj ap opBj^nsaj jap Áajji^ [a opBja^u^
•SBpidmnjjajuí sbui zaA Bun uojBponb sauopBpoSan
sb^ Biauanoasuoo ouio A opaanoB un^um b aejBáajj opnd ou 'SBjCns sbj
aiuauíaouij nBjaiAtijsos aja^d ns jod Á sauoiaisodoad SB¡[anbB
b 3juaui[B}&lt;n uBJ^^au as sajty souang ap sopBiAua so[ omo[)
(¿f) \^a-iasuoo uno X ojsandxa m¡ soj ojja anb v mnbjDuv
ap opDtsa ja ua sotuosaoau soj X 'jtiio ojjan^ vj ap sosojouuou sajout soj
vjunf ot¡^ipatuo oj jjjfns sajia^ov Jod o^djj vj ap oiy jap o¡vuwjji^ jap
soi^utaojd soj ua uojiqui¡ anb sojjosva sns sopoj X ojouodsa umoou oj vpoj
d '¡¡^ opuouuaj uop jouas ojj^anu Xau jo uoqogojji as oiouajsisut ns jod
anb souop saaojg soj ap ojunf vj o ajqosuodsaj opuaioou sapopijpsou soj
ap otuaiwiduio-i ja oiuauioui ja ua asoiounuo X 'upisn^sip opoj asvutuuai as

— 0Z —
'^,ojCB^^ ap um^njona^j o¡ ajqos soatjojsif] sotpnis^,, :oal3.irj mi •;) "113 '09Z'8 o' npioaajtg
opn.-i jasayr -sajiy souang '[buoijb^j B.W]Oi[i[ig ua 'Df o'u oapiAaiuof^ ap •SU
bi^zbq
'1181
-íed
'-liaap
-o
ajquiaitag ap ^f 'oaptAajtio^^ 'itnssv^^ ap vjuin^) v^ ua upitag D^ ap upi^vja^^ '^13 (9^)
Bpung,, [Buoijb^ otu^rqo^) -sajiy souang 'BtiuuaSjy uoi.ibm B[ ap [Bjaaa^) OAi^^^jy '[181 ap
ajqnia.uag ap ^[ 'oapuatuo]^ -sauty souang ap sopowdtg so} o mjg ap ot3t¡Q (¡f)
•09^'8^ o' 'nppaajta opeAJaes^ -^^jiy souang •jlg
'[buoidbj^j
Bj3io;p|rg
aa'usvSiuy,,:vaavs^
'jjgf ap ajqmaiiag"113
ap
•Sed 'j
-j '-jra -o
91 [3P 'OP o'u BUBinp.10B.11x3 BJa^jaj, 'oap¡Aaiaoj( ap eiaze^ 'HS! 9P ajq^^aiias ap ^[ 'o
oXojjy jap oiuaujBduiB^ "01/^ o orto^/ -&lt; o^tvjjog 'zajaj "otsso^ 'saunj ap oiotfQ (f&gt;f)
a **fd -otsso^ -saunj ap opi/(
sojsandoud
svanmtnba ^
X sotanf
sojsnf sns
ou anb -gg ap saiuoututuai
oud soanvttnba
•—- asopuairtuipo
—
sauapuo soj o auiuofuoo 'uouairtjosau 'sauopuajut sns ap poptuaouis vj ap
X soasap sns ap ojatqo ojiuji 'uotootjpuoo X poptjtnbuou) 'zod ap sotpaui
soj sopot iso opuouopuodoud 'mouajaoxa ns uod sojja o opipaooo ouatqnq
as 'saouojua uod tjjo soptuanuoo ou atibuno anb 'sojnjpjn svuiap soj asuoq
•oudo tu asuptuipo íu umpod ou 'uououoptpo aj sojja anb ^f ojnotjuo jap
ojou vj v X sauty souang ap uopvindtp 07 ap oijvjau^ag 7^ uod soptpuapea
sauototsodoud soj o opuatutaouiuoo anb •^¡•g ap sopvjndip soj uod "^• '

ap sopejndip so[ [buij bjou b[ ua opranpojju; usrqBif anb sauoia
sb[ uoa ojjBn^ o[noqjB p bj^ubui ppad^a na A. ajqmapas ap %
[ap oiuaAuoa p ase^ijtjej as anb b —ouojijjaí oidojd ns ap a^jans b^
Bqi o\\9 ua anbjod 'sa[BjuaiJO so[ BpuaniaifaA sbui uoa Bzinb— 'sajty
souang ap op[U[B[) [a o^oaq BjqBq O[ bX ovaoo 'uojaiendo as s;&gt;[E}U3ijo
so[ fBpí^ ap BjjapBue^ bj ua 'ojoaja a^ 'sapE^jaoijip sbj opEjuamne
as sa[Bjuai.io ap BajquiBsy aiuapaj bj jod anb B uopuajc ua
oXouuo ja djsví/ ajjvd oun uod uapuapxa
as souaputj
soXno
'oajjiaaiuo¡^
ap
(gp) opuoj
visvi{ vjjo
uod
X oiuDso^ jap
ouuatqoS ja ouod ojouiauum jap onSnun ojSauuv 79 unSas sopoououiap soj anb
soiuotiuua} soujo o Xauuia jap pvpiuo/nv vj asaipuapca ^s upiutuad uotpod oun

sany souang ap sopejndip soj 'uojanj anb SBpBjdo^y -sopenoisiuioa
anb uojBjejaap
BBOiop soj uoo aiuaniBiun^uoa JBnjaB BJBd oujaiqo^ ja op^a jo jo Biqstj
aj anb sajBpuapaja sbj ojuasajd BajBjJBg ap januej^ uop opuoj ap
uoisnasip bj ua aejBjju^ ap sajuy -sajiy ouang ap A oappvajuoj^; ap
sajuB}uasajda.t soj uojaiunaj as opepjo^B je^nj ja ua A bjoij bj y

visa ap ot^ifo ns ua uvjsai/tuotu aui 'SS~AA
3n^
otafqo ^3
uoo
ap
(SPJ
\tojxajuo^
anb
p luissvp^
m¡-f mdoud
vsoa vj p luí uod vpvuquiou uowvjndiQ v¡ vuosod mp ajsa ap [ ojy\,
.-uopisodojd bj opuBjdaaB BJotuap uis oipuodsaj oi[
(pp) ',taxif 'h^ anb 'ouot/ oj v souiauosod o 'souivuadsa apuop 'oapiaat
-uoff/ ap sojjounut X '091/17 njjsanu aujua 'apowooo -^^ o anb 'aíSouvd ja ua
o 'pupipomoj uoXoui n^ uod 'jvuauaS jatuvnb ajsa va Das uatq 'atuatpuad
uopmDoüau 07 ap ojunso ja auqos uDjvut p uoujua ap pvptunjuodo bX s¡¡n

ua Asjjij^ jb UBqBiaijo saJiy souang ap souBsima soj 'sajeiuauo soj
:souimjai sojsa
ap uoiunaj bj ap sopsijnsaj soj ap bjsia na '^jqoíaijas ap ^1 [3

�Bueno Aires también tenía fundadas esperanzas en las tratativas. De ellas dependía la solución de sus urgentes problemas. •
El general Rondeau, el 12 de setiembre, finalizada la conferencia,
ofició a Belgrano y a Echeverría, por ese entonces en el Paraguay,
solicitándoles que a la brevedad posible trataran de obtener la coo
peración de la Provincia para luchar contra los portugueses. Al plan
tear las razones que tenía para hacer ese pedido, escribía:
"El ejército de mi mando aunque muy fuerte para los de Montevideo,
no es bastante para que obre contra éstos y los portugueses, pues á más
de la dispersión qua ha habido en la caballería patriota, que cansada de
una penosa fatiga en una estación cruel, desnudez y falta de asistencia se
ha disminuido en mucho, y acabándosele aquel brío con que principió y
continuó por algún tiempo; la tropa de línea que solo alcanza a 2000 hom
bres, está una tercera parte absolutamente desarmada, y con todo me pro
metía conservar las ventajas adquiridas é intentar empresas de mas bulto;
pero una seria meditación me determina á pensar de otra manera. En las
circunstancias me es de necesidad hacer una retirada, que ponga en segu
ridad el ejército hasta tanto que, reforzado, lo considere capaz de operar
contra unos enemigos que reunidos se harán poderosos". (50)
El fracaso de la misión, llevando al convencimiento a los envia
dos de Buenos Aires de la necesidad de actuar prontamente en el te
rreno militar, les hizo escribir el día 13 expresiones coincidentes con
las del Gral. Rondeau.
"la prevenida intención que hemos encontrado en Dn. Xavier Elio contra
nuestra causa y adhesión a los Portugueses aq.ns está resuelto entregarle
la Plaza, apesar de las venéficas y liberales proposiciones, que aun se ha
llaban admitidas por sus Diputad^ combencidos estos déla razón que nos
asistía ha roto anoche precipitadamXe el ([armisticio]) tratado pendxe
([y]) sin guardar termino alguno de urbanidad ni los establecidos en la
guerra; por lo que acabamos de ([]) conbencernos que sus fines son
unicam.te ([sus ideas son
y]) de entregar la trá. a la nación Portu
guesa en odio y venganza person.l anuestra forma de Govjio y justa causa
q.e defendemos eroycamXe.
Para ponernos a cubierto de este enemigo y de sus aliad.s aquien talves,
intente nuestro exXo salir aincomodar aunque con inferior num.o".
y agregaban también:
*

"es neces.o ([]) en esta ocasión levantar el sitio de esta Plaza y aun
de su jurisdicn porloque contamos q.e al recivo desta habrán V.SS. vigorisado á ese Patriótico Ex.to afin de que esa ([la]) Junta trate de penetrar
hostilisando a los Portugueses por las Misiones del Uruguay q.e las tienen
sin fuerza alguna, y por los demás puntos q.e los ceptuen oportuno p.r q.e
llamándoles la atención podamos por acá operar contra la fuerza de una
nación tan innerme y pésima como la que nos inbade". (51)

De estas palabras del jefe sitiador y de los comisionados, puede
concluirse que la situación de las tropas insurgentes no era lo sufi(50)Oficio de Rondeau a los Comisionados Belgrano y Echevarría. Cuartel General
de Arroyo Seco, 12 de Setiembre de 1811. Museo Mitre, Documentos del Archivo de Bel
grano, o. cit., t. III, p. 418.
(51)Borrador del oficio [de los Comisionados] a Mal. Belg.o y D.n Vicente de Eche
varría, Cordón de Montevideo, Setiembre 13 de 1811. Archivo General de la Nación Argen
tina, Buenos Aires, Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10.
— 232 —

cientemente estable como para continuar en las mismas condiciones
el asedio. Sin embargo y en contraposición, sus diputados se mos
traron irreductibles ante las pretensiones de Elío; la razón puede y
debe haber estado en la firme determinación del vecindario y ejér
cito oriental, manifestada en la Asamblea de la Panadería de Vidal,
de que no se aceptasen las condiciones exigidas por el Virrey.
Liquidadas las tratativas, el gobierno de Montevideo, con esa su
inclinación tan particular en él, comunicaba por medio de su Go
bernador a sus habitantes que había fracasado la nueva instancia,.
diciéndoles:
"Los enemigos del Rey y de la Nación pensaron triunfar de vosotros
con ardides; la fuerza de las armas, que empuñan, no alcanza a rendir
vuestros valerosos pechos, muralla mas inexpugnable, que con la que el
arte ha defendido esta Plaza. Se han frustrado sus proyectos, desecho sus
planes, y conocido sus negras intenciones: nuestra constancia les ha prefixado el destino, que la justicia debe darles.
Ufanos en la apariencia los miserables, que forman el gobierno súbersivo de Buenos-Ayres, creyeron que sus desgracias, y su ruina se nos ocul
taría a la sombra de un exercito, que finxen nuevamente organizado en el
Perú, y del que vociferan delante de esta Plaza...
El Exmo. Sor. Virrey ha apurado los medios que pudieron formar la
conciliación, han abusado de ellos, y faltos de una fuerza, que ostentan,
prefieren morir con ignominia, a ceder en el temerario partido, que em
prendieron de sojuzgar a si a los pacíficos moradores de algunos pueblos
de esta banda oriental, que los detesta por sus delitos". (52)

IX

MISIÓN DEL DR. JOSÉ JULIÁN PÉREZ
El primero de octubre de 1811 el Dr. José Julián Pérez, a bordo
del Bergantín Paraná surto en las aguas de Montevideo, escribió al
"Excmo. Sr. Virrey Don Francisco Xavier Elio":
"El gobierno de Buenos Aires me ha comisionado para proponer a
V.E. nuevos medios de restablecer- la tranquilidad en estas provincias, y
espero órdenes de V.E. ...para bajar a tierra y asegurar a V.E. de los sin
ceros sentimientos de aquel gobierno y de mi consideración y respeto". (1)
¿Qué motivos tuvo el Gobierno de Buenos Aires para que una
vez más se dirigiese a Elío solicitando una nueva conferencia para
tratar de solucionar el conflicto platense y reconocerle ahora —expre
samente y de antemano— el título de virrey?
Las circunstancias que determinaron la misión de Funes, Pérez
y Passo, no sólo se mantenían sino que se habían intensificado.
(52) Proclama de Vigodet. Montevideo, 15 de Setiembre de 1811. Gazeía de Mon
tevideo n. 38 del miércoles 18 de Setiembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Airee.
Reservado
Dirección,
n. Julián
28.260. Pérez a Elío. A bordo del "Paraná", I. de Octubre de
(1) Oficio
de José
1811. Copia en Archivo Público de Rio Grande del Sur, doc. 87 A. Cit. Pereda: "Artigas",
o. cit., t. I, pág. 376/7.
— 233 ^

�•¿/9¿ *?I 'I •&gt; -&gt;P •&lt;&gt;
'^.ín^ij-i^,, :^ai\si¿ -113 -y ¿8 '^P ljnS l'P pusj^ otg ap ODijqnj oAiq^uy na !d&lt;&gt;0 "II8I
ap sjqnuo ap O'I ',4?uJ8d,, IaP opJO4 V '"'.13 " *aj?d "?.'?"/ ?"&gt;[ P Vn¡O (I)
'09Z'8^ o"u 'oí^MJia opoAJssa^
•sajiy souang '|BuoBg^ K&gt;atoi|qig ua '[JRI ap ^jqxnaiiag ap g[ sa|Ojj3im pp g ou oapjAa)
-uon ap B'.a^üj) -^x8I aP ajqmaiias *P SI 'op!*)uo|^ -japo^;^ ap muojoo^j (^5)
•op^oijisuajuí UBiqsq as onb ouis UBjuajuBin ^s o^os ou 'ossb^ X
za-ia^ 'saun^ ap uoisiuj bj uojBuiuuajap anb SBpuBjsunaJia sb^
¿^aiaiA ap ojn^jj [3 —ouBiuajuB ap JL ajuara^s
-ajdxa— bjoi]B ajjaaouoaaj X asuaiBjd oj^ijjuoo ja jBuopnjos ap jbjbjj
b.ib(I Biouaaajuoa BAanu eun opuB^pijos ojjg e asaiájjjp as sbui zaA
aun anb ejed saaiy souang ^p ouaaiqo^) ja oatij oauooi an)?
(1) \p%adsai X uoioojaptsuoo tía ap X oujatqoS janbo ap soiu^puiiuas soj3
•uis soi 3P '3'A -^^-t^SasD i nuati v jvívq njod••• '^{W 9J&gt; sauapjo oiadsa
X 'sm^waojd svjsa ua pnjyi^nbuvj^ vj .¡aoajqo^saj ap soipaw soaanu "¡[^
o javodoud vjod opouoisiuioa di/ ata sajiy souang ap otuatqoS ^3,,
:ÍI3 J3TABX o^spnBJ^ uoq
jb oiqijasa 'oapiAajuoj^ ap sen^B sb[ ua o)jns bubje^ unu^^^jag jap
opjoq b 'zajaj UBijnf asof *jq p J18I ap ajqn^^o ap ojaoiiid j^

Mynar ^sor aa isa mqisi^
XI
(ZS) 'ustf1aP sns •"&gt;&lt;! ^j^aiap soj anb 'pj^vaijo vpunq ojsa ap
sojqand souhüjd ap s^jopv^ow sooift^od soj v ts o jv^^zníos ap uojaipuaud
•tua anb 'opiund oijvjawat ja ua lapa^ v 'mmuiouSx uoo Jtioiu uaiatfaud
'unjuatso anb 'Dzuanf vun ap sojjvf X 'sojja ap opnsnqrt um¡ 'uoíduijiouod
vi jvtujoj uouatpnd anb soipaui soj opvundo vy Xaix\y[ -iog ^outx^ /^
' *' vzoj^ vjsa ap ajuvjap uouafi^oa anb jap X 'nuaj
jo ua opDztuoSjo ajuauivaanu uaxuif anb 'otpiaxa un ap vuquios vj o mim
•ptjo sou as vuinj ns X 'stnovjSsap sns anb uo^aXajo 'sauXy-souang ap oais
•^aqns ouuaiqoü ja uvtujof anb 'sajqvuasiw soj oijuatundv nj ua souvffj
'sajjop aqap vioitsnt oj anb 'oupsap ja opmcif
•aid tn¡ saj vtauDjsuo^ ojjsanu :sauotouaiut svjSau sns opisouoo X 'sauojd
sns otpasap 'sotJaXoud sns opo^jsnjf uou a •vzdj^ rrtsa opipuafap mj aun
ja anb vj uoj anb 'ajqouílndxaui svui vjjvmui 'sotpad sosouajva so^isana
jipuau d ozuüojo ou 'uounduia anb 'svuijo snj ap vzjanf vj ¡sapipun uoo
sojjosoíi ap uvjumui uoiosuad uot^n/^ oj ap X Áay ¡ap so^ituaua so'j^
: sajopuapip
1 'bioobisui BAanu bj opBSBDBjj Biq^q anfa sajuBjiqBij snB b jopBiuaq
-o^) ns ap oipain jod Bqcaiunaioo 'ja aa jBjnapJBd ubj uoiobuijoui
ns Bsa uoo 'oapiAa^uoj^ ap oujaiqoS ja 'sbaubjbji sbj sepepinbi^
•jíajJi^Y ja Jod sspi^ixa sauoiaipuoa sbj uasBjdaaB as ou anb ap
'IBPÍA 3P BuajJBUBj bj ap BajquiBsy bj ua BpBjsajiuBin 'jBjuaiao ojia
-jafa Á oiJBpuiaaA jap uoiaBuiuua^ap auuij bj ua opB^sa jaqsq aqap
Á. apand uozbj bj íoijg ap sauoisuajajd sbj ^jub sajqp^npaui uojbji
-som as sopsindip sns 'uoioisodBjjuoD na JL o^JBqma uig -oipas^ ja
sauopipuoa sbuisiui sbj ua .remiiiuoa BJBd omoa ajqsisa a^uauía^uaio

'01 'S 'I 'X \.H8r-0l8t IM3!-^ *Pu8a.. IBa!JN oojai^o^ -sajiy soaang 'bdij
-U9$jy aoi^B^j B{ ap fBJaua^) OAiq^jy TI8E 9P ^T ajquiapag 'oapiAdiuop^ ap uopjo^ 'Dijjnn
Pfí aP oaii|.u v (ap soiu^ran^og 'aaxijy O3SHJ\[ 'tt8í aP ajquranag ap zi 'OJ3S oiony ap
¡po^ ap oi
-ijns o[ Bja
ou saá
sajuaájnsui ssdojj bbj ap uoiaBnií^ ej anb asji
ja ou
apand 'sopeuommoa soj ap k jopsijis 3jaf jap SBjq^jed ssjsa ^
(l¡) \tapDqm sou anb bj outoo nuitsad X autuauui uv} uoi.mu
min ap ozjanf vj vj¡uoj ornado vjo jod sotuopod uopuajo vj sajopuvuivjj
a'b j'd ounuodo uanida^ soj ^b sojund smuap soj uod X 'ounSjo vzuanf vis
uauaij soj a'b Xvn^nj/j jap sauonjm so/ jod sasanj^nuoj soj o opuosijpsou
Jiutauad ap aitti^ v^unf ([DJ]) osa anb ap utfo orxg ojiioujoj asa o opostj
•otiia ••',^ uojqou vtsap oatoai jo a'b sowvtuoa anbojuod wotpstunf ns ap
uno X dzbjj ojsa ap otijs ja jotuvaaj voisojo ojsa ua ([]) O'saaau san

•jcruinu uouafui uoo anbuno jopowoouio jijos orxa ojjsanu ajuajut
'saajo} uatnbo s-pmjo sns ap X oüpuaua ajsa ap ouaiqno o soujauod ojoj
osnoo ojsnl X ovíioq ap owuof ojjsanuo j-uosjad •arutvoXoja
ozuo^uaa Xsouiapua/ap
otpo ua osang
arb
•nuoj uotoou oj o 'oji oj joSajjua ap ([X
uos soapt sns]) arutootun
uos sautf sns anb souuaouaquoo ([]) ap sowoqvoo anb oj jod iojjanS
oj ua soptoajqojsa soj tu poptuoqun ap ounSjo ouiuuai jopjonS uis ([X])
arpuad opvjuui ([oiopstuijo]) ja aruiopojidioaud auoouo ojoj ou oitstso
sou anb uozoa ojap soisa soptouaquioo s-pnjndtQ sns jod sopptutpo uoqojj
•vi/ as uno anb 'sauototsodojd sajouaqij X sootfauaa soj ap josado 'ozojj oj
ajjogajjua oijansaj visa swbo sasangnjuoj soj o uoisaupo X osnoo ojjsanu
pjjuoo otjn jataoj¿ 'uq ua opoj%uooua soway anb uoiouajut cptuaaaud o/,,

uoa sajuapiauioo sauoisajdxa g[ Bjp ja Ji^uosa •nBapuojj
oziq saj 'jBjrfnu
ouaaj
-jBj^) jap
sbj
-a} ja ua sjuauíBjuojd jBn^ae ap pepisa^au bj ap sajty souang ap sop
-BiAua soj b ojuaiuipuaAuoa jb opuBAdjj 'uotsnu bj ap oseaejj ¡^
ÍOS) \sosouapod upuoy as sopiunaj anb soSiuiaua soun djjuóo
jojado ap zodoo auapisuoo o/ 'opozjofau 'anb ojuv¡ ojsov otiojata ja pvptj
•nSas ua oSuod anb 'opojpaj oun jaoou poptsaoau ap sa aui sviouojsunouto
soj u^ -ojauvui ojio ap josuad p ouiuuajap aui uoiooiip^ui mjas oun ojad
ioijnq soui ap sosajduia jojuatui a snptjinbpo svívjuaa soj joajasuoo mjaui
•ojd aui opoi uoo X 'opouijosap ajuatuotnjosqo ajjvd ojaojaj oun ntsa 'sajq
•utou qooz o ozuoojo ojos anb oauij ap odojj o; íoduiap unSjo jod onupuoj
X otdiouijd anb uoo otuq janbo ajasopuvqooo X 'oitonui ua optnutuistp ou
as Diouajsiso ap ojjof X zapnusap 'januo uotoojsa oun ua ogpof osouad oun
ap oposuoo anb 'ojoujod oijajjoqvo vj ua optqou ou onb uotsjadstp O] ap
svui p sand 'sasanünuod soj X sojsa ojjuoo ajqo anb ojvd ajuotsoq sa ou
'oapiaatuofn ap soj njod ajuanf Xnuí anbuno opuoui tut ap ojtoiata j¡¡n
:Bjquasa 'optpad asa jbobu Bjed Bjn^j anb s^uozbj sbj i
-UBjd jy "sasanánijod soj ejjuoa aBijonf BJBd BpuiAOj^ bj ap uoia^.
-ooa bj jauajqo ap ubjbjbj} ajqísod pspaAajq bj b anb sajopue^pi
'XBn^BJB^ ja ua saouojua asa jod 'Bj^aAaij^^ b A ouBj^jag b 9Pfjo
'Bpuajajuoa bj BpBzijBurj 'ajqraajjas ap ^j ja 'iisapuojj jBjauaS jg
•sBuiajqojd sajua^jn sns ap uopnjos bj Bjpuadap sejja aQ *sba
sbj ua sezuBjadsa SBp^punj Biuaj uaiqiuBj eajty souang

�La desorganización del ejército y la desmoralización de la de
rrota en lugar de haber disminuido, con el tiempo iban acrecentán
dose. Saavedra y Molina, desde Salta, a donde habían ido como co
misionados de la Junta, el 5 de octubre escribían:
"V.S. debe creer que no viniendo de esa ganando instantes, siquiera la
de dos mil hombres armados y mil fusiles para armar los que tenemos y
podemos reclutar mientras llegan, no solo no seremos capaces de recuperar
nuestras inmensas pérdidas, sino que es imposible podamos resistir el pri
mer movim.to de Goyeneche y serán infaliblemente perdidas estas Pro
vincias... de la frialdad que notamos en estos habitantes es menester que
hablemos a V.E. con franqueza a la vista de la benignidad artificiosa y
astuta de Goyeneche... guardan la posición de unos espectadores indife
rentes". (2)
Esta difícil situación se vio agravada por la crisis política que se
operó en Buenos Aires y que desembocó el 23 de setiembre en la
formación del Triunvirato.
El nuevo gobierno comprendió que para poder llegar a la tan
necesaria reorganización militar era imprescindible eliminar el frente
oriental.
"...habrá ya VJS. instruídose de los tratados celebrados con el gobierno de
Montevideo —decía a la Junta del Paraguay el Gobierno de Buenos Aires—•
Ellos han sido el efecto de una necesidad imperiosa; mas entran con ven
tura en el gran plan de nuestra independencia civil. El poder descuidar
por ahora de ese punto de atención, que precisamente demandaba la mayor
parte de las fuerzas de esta capital, y que aun cuando ello no podía es
perarse con prudencia un resultado feliz en fuerza de que el ejército del
mariscal Souza cargaba ya sobre el nuestro que sitiaba la plaza de Monte
video; es cabalmente una de las medidas que más exige el plan de recuperar
lo que tan desgraciadamente se ha perdido". (3)
El mismo día en que recibió la propuesta del representante por
teño, Elío comunicó su aceptación.
"A la hora que á V.S. mas le acomode —contestaba— podrá bajar á
tierra y pasar a esta Real Fortaleza, donde con el mayor placer y satisfacción
oiré á VS^ como comisionado del Gobierno de la Capital, quantas propo
siciones me haga, con el justo fin de restablecer el sosiego y buen orden
en estas Provincias, q.e tanto ha propendido, como no ignorará VS. y el
mundo entero; protextando de nuevo á VS., que nada de cuanto quepa en
mis arbitrios y facultades por alcanzar tan alto objeto, dejaré de hacer", (i)
Ninguna de las circunstancias tan graves porque pasaba Buenos
Aires, que acabamos de apuntar, escapaban al conocimiento del Virrey
(2)Oficio de Saavedra y Molina a la Junta de Buenos Aires. Salta, 5 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional. "1811
Salta junio-diciembre", Leg. 31. Cit. R. Levene: "Formación del Triunvirato". Academia Na
cional de la Historia. Historia de la Nación Argentina. O. cit., t. V, Sec. II, p. 376.
(3)Oficio del Gobierno de Buenos Aires a la Junta del Paraguay. Buenos Aires, 20
de noviembre de 1811. Museo Mitre, "Documentos del Archivo de Belgrano", o. cit., tomo
III, pág. 433.
(4)Oficio de Elío a Pérez. Montevideo, 1. de Octubre de 1811. Archivo Gral. de la
Nación Argentina, Buenos Aires. X, 15, 10, leg. cit. Copia en Archivo Público de Rio
Grande del Sur, Doc. 87. Cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 377.
— 234 —

cuando tomó tal decisión. Informando al Ministro de Estado sobre el
particular señalaba:
"Por tercera vez há ocurrido la Junta de Buenos Ayres (hoy conver
tida en gobierno egecutivo...) proponiéndome nuevos arbitrios de res
tablecer la vnión y tranquilidad tan perturbadas en estas Provincias por
medio de su Secretario Don José Julián Peres a quien al efecto authorizó
por la credencial N. 2.. Ya consecuente siempre con mis primeras ideas
niveladas por la de S.A. el Consejo de Regencia, y por las circunstancias,
me presté de nuevo a entrar por convenio como pudiese por el conciliante
la justicia y la equidad y fuese decoroso a la dignidad y authoridad del
Gobierno Supremo de la Nación; sin que sirviese de obstáculo a mi alla
namiento el estar convencido que en este tercer paso de dicho gobierno
no obraba como debia la buena feé, ni el deseo de su reforma por el bien
común; sino que há procedido a impulsos de la necesidad y apuros en
que lo há puesto la situación respetable y ventajosa de los Tropas del Ge
neral Goyeneche... no menos que por su temor al Exercito Poturgues, y
por la debilidad, y falta de energía para sostenerse aquellos mandones en
un Gobierno Desconcertado, precario y despreciado de la universalidad de
las gentes de honor, y amantes del orden. — Todo esto repito lo conozco
muy bien como una verdad demasiado publica". (5)
Conceptos similares empleaba en el oficio que dirigiera al Mi
nistro Español en Río de Janeiro, Marqués de Casa Irujo, el 18 de
octubre:
"Tengo la satisfacción de poder informar á VE délo ventajoso q.e se
presenta el aspecto délos negocios políticos del Virreynato de mi mando.
Desechadas por mi las (proposiciones que presentaron) ([con aquella
primera conq.]) los cuatro diputados q.e vinieron á tratar en la Fragata
Inglesa la Nereus por no parecerme decorosas, siguiendo ([siempre]) aquel
sistema de firmeza con q.e siempre me han hallado aun en momentos bien
apurados, esperaba volverían á buscarme para mejorarlas no (solo por)
([porq.e]) la derrota del ex.to suyo del Perú, y () los pasos aunq.e
tan lentos del ex.to portugués, sino por las noticias q.e adquirí de (q.e) el
vecindario de Buenos Ayres cansado ya de tantos males, amenazado continuam.te por el Bombeo, y privado délo mas preciso (a causa del) bloqueo
(í]) empezaba á lebantar la voz de un modo q.e se hacía temible al
Govierno devil, ([y]) miserable ([y]) aun dominado por los Comd.tex de
las fuerzas
La voz general fue la de composición con Moni.o a toda
costa y esto creo les obligo á enbiar inmediatam.te al Dr. D. J.é Jn. Peres
ante mi con plenos poderes pja tratar de la pacifiacion". (6)
Vistas las proposiciones de una y otra parte, Elío resolvió con
vocar a distintas autoridades y personas de la Plaza, para asegurar
"mejor el acierto en el importante asunto pendiente con el Diputado del
Gobierno de Buenos Ayres me parece muy del caso consultar las proposi
ciones hechas por una y otra parte con el Excelentísimo Cabildo, comandante
(5)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de Noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío", en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay. O. cit., tomo II, n. 2, pág. 1016.
(6)Oficio de Elío al Marqués de Casa Irujo. Montevideo, 18 de Octubre de 1811.
Borrador en Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1811-12". S X, C 1, A, 5. n. 11. Ordenación n. 268/71 en el Archivo de
Foto-copias del Instituto de Investigaciones Históricas de la Facultad de Humanidades y
Ciencias de Montevideo. Museo Mitre: "Contribución Documental para la Historia del
Río de la Plata" o. cit., t. I, p. 151.
— 235 —

�ap ouiaiqoS ^a uoo sopvuqaja^ sopvjojt soj ap asoptnjjsut 'S'A "^ PJ1"H '

— ssz —
'ISI '^ 'I " '•! "o .."Id I 9P !H
jap bijoisij^ b\ sjcd jBiuatun^o^ uopnquiao^^^ :ami}\[ oas;i)^[ *oapiAajuoj^ ap ssijuai^
sapBpiusuinjj p pBijnjB^ b^ ap sbjijoisi{^ sauoiJB^psaAuj ap ojnipsuj [ap SBido^-oio^
ap OAiqjjy ]3 na U/89Z o'u u?&lt;rep-&gt;0 "II o"u 'S 'V 'I 0 'X S '.^I-im IBlu3!J0 BPUIIa,,
•[CuoijB^j ouaaiqo^ -sajiy souang •Bu¡jua8jy uopBfj bj ap jBJaua^) OAiqjjy ua jopsjjog
'1181 8P sjqnjjQ ^p 81 'oapiAajuo^j -olnjj oíd^ p sanbiv^^ ;o 01^3 ap otai/0 (9)
•9101 "^?&lt;' 'Z o-u 'II otuo&gt; '''^ 'O 'AvnDaHfi lao ooijva^oa^ a odiuoj.si[j
iaa visia^h a ',,0173 lamvx 'o3i ^aJJ}A 13P ^t3uapuodtajjojn nviiim^ oavx
'H8I P a^qiuaiAoj^ ap 'oapjAajuon 'opDjsg ap ouisiujf^ p&gt; oijg ap oioi/Q (9)
ajuvpumuoo 'opjiqo^y ouitstiuajaox^ ^a uo^ a%jr&gt;d ojio X mm jod souoav sauoto
-tsodojd sdj jojjnsuoo osoo jap .ínui aoajod aui sajXy souang ap ouuaiqoQ
jap opvjndiQ ja uoo atuaipuad otunso apiotjoduii ja ua ojjapv ja jolaiun
ejed 'bzb[&lt;j b[ ap sbuosjocI ^ sap^pijoine SBjmjstp e jbooa
-uoa oiA^osaj oi[^ 'a}jB&lt;J bjljo ^ Bun ap sauoiDisodojd sb[
^"9^ \tuoiomff3Dd vj ap jvjdjj vd sauapod souajd uoo iiu a%uo
sajaj ~v[ ?•[ -q -jq jv arwoiDipaiuut jotqua 0 o^tjqo saj oauo ojsa X, vjso^
npoi b o'iuo^^ uoo uoioisodwoo ap nj anf jvuaua^ zoa vj
sazuanf svj
ap sarpwo^ soj lod opomuiop uno ([-i]) ajqojastw ([]) 'Jiaap oiuatao^
jv ajqiuiai trpm^ as amb opoui un ap zoa vj uujttoqaj v vqozadtua ([])
oanbojq (jap vsnvo vj ostoaud smu ojap opvawd 'oaqutog ja jod avuirmuij
•uoo opozvuauto 'sajoui sojurn ap vA oposuvo s^jÁy souang ap oijupupaa
ja (a'b) ap t^inbpo aúb smo^ou sdj jod ouis 'sanSnj^od orxa jap sojuaj u%
^butw sosod soj () ^ 'nuaj jap ojíns orxa jap vjouuap vj ([a'buod])
(jod ojos) ou sojiDiolaui viod auuvosnq v umiaajoa nqojadsa 'sopvundn
uaiq so)uauiout ua uno optrjjou uvy aui aiduiais a-b uoo vzauuif ap outaisis
janbo ([auduiats]) opuamSts 'svsouooap atujaoauvd ou jod sna^a^[ trj osajUuj
vidUdjj vj ua jvjdj) p uojaium a-b sopojndip ojjono soj ([-buoo vuawud
Djjanbo uoo]) (uojvjuasajd anb sauotJtsodojd) su; iui xod svpvuoasaQ
•opuvui iui ap oivuXajjiyi jap sooptjod soijoüau sojap otoadso ja vjuasaid
a^ a-b osotvjuaa ojap 3^ p untujofut japod ap uot^jofstios vj

ap 21 Ia 'ofnjj BSB3 ap
~}VÍ IB BjaiáiJip anb opijo

'119. •*?d 'I 'i ^?3 ' ',,t0^"-'^., ^vosraj -if^ -¿g -ooq 'jng pp ap
H P 'V'O ^*V TI8I 3P ajqn^o P 0"I '&lt;k&gt;P&gt;^K '^ajaj o 01J3 ap oiji/o (t)
ijb^j
9^ -sajiy eou^ng •^Dngnjvj ¡ap njun[ vj o sajif souang ap otuatqof) jap 0131/Q () 'III
'9LÍ 'd 'II 'D9S 'A "' ''*P '0 •VKUMS3HV NOiDvf^ vi 3a vmoxsiH •biji8!H "1 3P I
-bj^ Bituap^^y '^ojvjtnumjj^ \ap uoiüdwjojj3 ^a^í^Aa^ '}j 'ji^ '( •Sa'j '^ajquiap^p^otunf B ap
II8r '[Guopsj^ oujaiqo^ 'sajiy souang 'Butjua^jy aopc^¿ B{ ap ^Bjau^^) OAiqjjy *[fg[
ajqnioQ ap 5 'Bi[Bg -sajiy souang ap mvnf o¡ o vui¡o¡^ i ojpaavvg ap oyjijQ (j)
ap
;^ pp ojuaruipouo;) [b neq^deasa 'jejande ap someq^^e anb
souang eq^sed ^nbjod soaviS ubj SBiouBjsunajp se[ ap buS
(f) 'njaaot{ aP ajofap 't
'oiatqo otjn uv$ jvzudojv jod sapnjjnonf X soujiqjo siui
ua vdanb ojuono ap vpmj anb "SA 9 oaanu 3P opuotxajojd íojajua opunui
ja X -gyf vunjouSi ou ouioo 'optpuadojd in¡ otuot a-b 'svpuiaojj svjsa ua
uapjo uanq X oSatsos ja jaoajqojsau ap uif ojsnf ja uoo 'dSdu aui sauotois
•odoud SDjunnb '¡viiüdj dj ap oujaiqof) jap opouoistuioo ouioo 'SA 9 ?Jf
uotoovfspvs X jaoojd joXvui ¡a uoo apuop 'ozajouoj ;^j/ ojsa v josod X
b jvívq vjpod —oqojsajuoo— apouioov aj snui 'S'A 9 an^ bjou d/

-jod ajuBju^s^jdoj [ap Bjsandojd B[ oiqpaj anb ua ^jp oiusim ¡^

(S) anb
'uP!Pja&lt;l
V soj
9g ajuauwpmovjSsap
oj
jvjadnoaj 0p urrjd ^a ^Sixa smu
soptpaui
ap oun aiuauijvqoouot
sa anb
íoapiti
•ajvof^ ap vzBjd vj Dqvijis anb ojisanu ja ajqos vjC vqoSivo vznog jdosijduí
jap otioiata ja anb ap vzjanf ua zijaf opvijnsaj i/n mouapnjd uoo asjnjad
•sa vipod ou ojja opuono uno anb X 'jvjidno vjsa ap sDZjanf sdj ap ajjod
uoXmu v] vqvpumuap ajuautvsioajd anb 'upiouajn ap ojund asa ap bjouo íod
jnjnnosap uapod jg "Jinio vpuapuadapm ojjsanu ap uojd uvjS ja ua vjnj
•uaa uoo uojjua svui insotjaduit puptsaoau vun ap o^afa ja opts umf sojj^
—sajty souang ap oujaiqoQ ^a XvnHojvj jap vjunf oj vtoap— oapmajuof^

'cuiauBf ap oijj na jouBdsg ojjsju
ua B({ea[duia saaB[iuits

(S) 'tP^iq^^ opmsowap pnpjan mm ouioo uatq ^nuí
oozouoo oj ojidaj ojsa opoj^ — -uapio jap sajuvuto X 'jouov ap sajuag so/
ap popijBSjattiun ryj ap opmoajdsap X oijnoajd 'opojjaouoosaQ oujatqof) un
ua sauopuoui sojjanbv asjauajsos vjod mSjaua ap ojjvf X 'pvpijiqap vj jod
X 'sanSjntoj ottojax^ jd jowaj ns jod anb souaui ou * *' auoauaXoff jvuau
•af) jap sdOojx soj ap vsoíoiuaa X ajqvjadsaj uoi^onjis vj ojsand ou oj anb
ua sojndv X pDpisaoau vj ap sosjnduii v optpaoojd mj anb ouis íunutoo
uaiq ja jod vwjojaj ns ap oasap ¡a 111 'aaf ouanq vj mqap ouioo vqojqo ou
oujaiqoS ouoip ap osvd jaojai ajsa ua anb opiouaauoo uoisa ja ojuaiuiou
-d;/b tui o ojnoDjsqo ap asaicuis anb uis íuoioo/^ vj ap ouiajdng oujatqof)
jap pvp^joutnn X pnpiuSip vj v osojooap asanf X pojnnba vj X moifsnt vj
atumjiouoo ja jod asaipnd ouioo oiuaauoo jod xoj%ua v oaanu ap ajsajd aui
'sDiouDjsunojio sxrj jod X 'mouaSa^ ap otasuoQ ja -y ap vj jod svpojaaiu
soapi sojautijd siui uoo aidxuaxs aiuanoasuoo v^ •Q-^ 0-^¡ jmouapajo m jod
ozijov%m&gt; o^oafa jv uaxnb v sajaj uoijn[ aso[ uoq oijviajoas; ns ap otpaui
jod smoumojj svtsa ua svpvqjnjjad uní poptjmbuDJt X upiua vj jaoajqni
•saj. ap soij}tqjv soaanu auiopuatuodojd (• • • onpnoaSa oujaiqoS ua vptt
•jaauoo Xotfj sajXy souang ap vjun[ oj optjjnoo vij zaci vjaojaj Jojn

ajqos opBjsg ap

jb opuBiuaojuj -uoispap {b; ouioj opuen^

p JBUituip a[qipupsajduii Bja jpjifiur uopBziuB^joaj bi
ub^ B[ b jBxía¡[ japod BJBd anb pipuajdmoo ouiaiqo^ oAanu [^j
B[ ua ajqmaijas ap g^ p oooqmasap anb •ojBJiAunjjj^
^ saaiy souang
ua oaado
[ap uop^tujoj:
as anb eai)j[od sisua b[ jod BpeAB-róe ota as upiaenjis [tarjip bjs^j

•aftput sajopvjoadsa soun ap uoiJisod vj uopjnng • • • avoauaXof) ap Djnjsv
X vsoptjiuD pnptuStuaq bj ap vista vj v vzanbuvjf uoo '2.'A (Z)
^ouiajqinj
-^atua^
anb jaisauaui sa sajuDjiqoij sojsa ua soiudjou anb pnpjotjf 0/ ap •••totovía
•ojj ío^sa soptpjad ajuauiajqtjofut unjas X ayoauaXo^) ap oruitaoui jaui
•tjd ja Jtfstsaj souinpod ajqisodutt ^a anb outs 'snptpjad svsuautut sojjsanu
jBjadnoaj ap saoodvo souiajas ou ojos ou 'unáajj svjpianu jnjnjoaj souiapod
X souiauai anb soj jmujn njnd sajtsnf jtui X sopvuiuo sajqutou jtui sop ap

rnerqijasa ^jqnjao ap c; p 'Bjunf b[ ap sopBuoisim
-oa omoD opi uBiqt:q apuop 'l[^g apsap 'bui[oj^[ A BjpaABBg #asop
-UBjuaaajOB UBqi oduiaij [a uoa 'opjnutoisip jaq^q ap aBJ&gt;ri[ ua bjojj
•ap B[ ap uopBzi[BJomsap b^ A o^tajafa pp uoiaBziuB^jos^n B'j

�— LZ —
'8I8T '^^TV sonang -8J!odxg oui¡,i boj ap Binajdmj -tuapiQ jap ogiwy ;jj uod opo^tfit
•VJ3 sngiuy aso[ -q -taiqtq sojqanj soj ap ¡duiuioa/ loj^aioid jjn :[AT3 -^ -j] (Zl)
•S9I o" '01 'S 'I 'X
*ttT8T"0I8I XBiuat jq upuBg,, *|Bnope^ oujaiqo^) 'sajiy souang 'napaa^jy nopsj^ [ ap
|Bj9ua^) OAiq^jy 'XT8I 3P ajqnjDQ ap 8 *&lt;&gt;^9g oXojjy 'Djunf oj ^91ad 9P P?/O (II)
"6/8¿ •^•&lt; 'I 1 '.."J'-'K.. ^vaaaad 113 SOI 0- '01 'S 'I 'X tI-0181 IJOHO BPa
souang -Bunus^jy uopBjj B[ ap [Bjaua^) OAiqruy •smfiDf) X opanujy aso[ 'taiaj a
o^a^ oXony ap ojuauivdtüD^) ja ua j¡gf ap aiqniJQ ap ¿ jap uptsag dj ap ojoy (01)
(Zl) '?'?s Ia iwunnaj p uapuo ja
ua sojjá ap pvjunjoit vj asnjjnsuoo as anb viod 'soutoaa souonut lod opviu
-utf 'jviauai jv oriiosa un pjuasaid X OZ?V ** svSruy ap sauoi^saSns uod^

'6101 '^?&lt;* 'o'Z oa 'II "' '''!' ' 'AV9fin isa ooiAvaso^f) a o^iuoxsijj
p 9jqai9iA0^ ap

'oapiAa]uo|^ •oppjs^ ap oujsnii^^ yt otffl ap oi^fQ (^)
9 ^i
•gZ6 %iVá 'Z o'n 'II omo' "'i^ 'O 'AvuDrisn isa ODUVH^oa^ A

'H8I P a^qnjao p I 'oapiAajuo^i -tapogi^ b mj¡[ ap &lt;noi/o ()
pjo^i tapogi^ b mj¡[ ap &lt;noi/o
vq Xaujia louag ourx^ ja jod sopvuotstuioo 'sntfjVQ oiuojuy wq X opaa
•aoy ap asof wq sajonas soj X 'zaia¿ umjnf asof u-q ^jq sajXy souang ap
oujatao^ jap opvmdtQ uouag ja 'ouoaf vj ap mp Xoy sopvílaiSuo^.

ap 8 Ia 't46osojjna sajBiu^uo sounS^
anb 'oiiBip opeiouBjsunojio jínuí,, un opuainSis 'biab^ ap Jioop ^y
•oapiA3^uoj^[ ap ouaaiqoS ye
sopBjqi[ BiJBÍap soj opis ^p O}U3uubjuba3[ ^a anb jod UBjjajjoa anb
aiaans bj bjo sajqiuoq sojjonbB b BqBdn^oajd anb oj [Bioadsa Bjau^iu
3q -saín un O[os ub^ Bio^q 'sajBjiniis SBTOuB^sunojp ua ojsaijiuBin ap
oisand Biqeq as vÁ anb oiuaimpuas íuoiou^auoo B[[anbs eiaBq uoiois
-odo Bun ^iuaiquiB as oapiA^}uoj\[ uoa opBjBJ^ Biq^q zaja^ ano O{ ap
eaiouauuod souná^ bubíIiubd b[ ap oiJBpmaaA [b japna^sBJi [y
•SBuiap 9O\ ap aSuBo ^a jbibj^ BJBd anb zaA b^ b 'ojaaja
[B noSaaqo asof b opuBuoisuuoo 'sopB^ajjua uasanj Xbii^bjbj pp
sojauoisud bo^ anb ap uapjo ^ip ^ajji^ ja 'ojuauuiuaAB op^asap ubi
ja ajqísod jaoBq BiBd pB)unjOA Buanq opuEJjsoui Á 'ojub^
(II) \t
•au oj optnjouoo otov as anb oSanj ajtitwau anb oionpuoo tut ap vpmDuvt
•sunojto uozou vun •^-/¡ o jvp atxuiiad aui ou oapiaajuo^^ ap sauotouajaud
soqanu sd^ uowodi^ijuu ajqísod n\ uoo '^.'A 9 "Jjnsuo^ ap pvptsaoau 07
•soiotnUad sajqnjnyp^ut jduoiovdo apand vjowap ns anbjod
oiuauiout ap vptpud uis ojjmpvdsp uatq o vSuat '^^'/{ amb ojadsa opo% uoo
'oaj^oj ajsa ap osajSai ja njsmf asjaom( aqap ou aso[ u-g ap oÁouy jap aud
Dj¡o vj v sodojf svjjsanu ap opvjtjaj bj oSuvquta utg •smouauafuoD smjva
ap sandsap ozauijff uoo uauapsqos anb X 'omjoui uaiquinj anb sauoiotsod
-oíd SDjauqos uotonjosaj vutiijn tui sajjosvd trd '^'/{ ap satuvutuijat sauapuon
'BqBJad
-89 anb BqB^ouB '¿ jap u9iunaj bj ua opejqajaa JBuiui
ja uoiaBaijiiBj i oipmss ns BJBd 'zaaaj opu^ijiiuaj 'Btp ojio jy
(01) \fl-tadsa as ou anb opvrjnsau oíjdjj
•uoo ns ap vstito aj as o 'ooo^dioaj ojuaiuiiuaan un ap ouiuuat jv nSajj as
otuoj ajjua 'sm/jjoiu sns vpuadsm anb ap ojoafa p svsaníinuoj sndoii snjap
'JOJQ jouas jv aioifo A 'oi^ ja ua oanbojg X popijijsov vpoj asao anb vjvd
BiDuapmoud ap 'Xauui^ Jouag owx^ ja a%^ans oidoid vjap anb X ¡vjja ap
otjoip oisvqu ja auqij opuofap X aso[ UBg ap oXojuy ja oposnd 'vzvjj vj ap
vista ujv uujjDtf as anb svdoj) soj oiuosaoau odutap ja ua asopuvatax toins
jap uptouadsns o^ asuaiuioo as X 'popijusou r&gt;po% asao anb ap utfv ajuou
•iwj^i X vivjo uapio vun oiuauiout jv ap Jouag ouoip anb ap oiotntiad uis
opvjndiQ ^oua&lt;¡ opijafa^ ja jod Djsa oSanj apsap vétnj as anb uojvpuooo X
jvpuoov umqap isa^Xy souang ap oujaiuog opnjto jv vjjnsuoo v%uoxd vun ap
oipaui jod asjaouaa uvjisaoau anb atuaipuad uowviooSau vj opot jap itnjouoo
vjod pvjjnoiftp vjjo anb vun optunoo opuaiqou anb tuouatrp íoj/g

soj u^ Bpiqaauo^ 'uoisas b[ ap Bj3B uojbiujij ajqn^^o ap ¿ ja 'ooag
oAojjy jap ojuauíediuB^ ja na sajuBjuasajdaa saj} soj sopiunayr

(6)
\fil^^Jaui
vj tsap
uopoqojdo
oivd
uasDpjooo anb oj ap vjuan^
asaip
aui as anb
pnpijoo vjíui
uoouvsuadstp
otatqo opvotp
•ui jap ojgoj jo sajuaonpuoo soipatu soj ap uasDjvut zaiaj umjnf asof uoq
opilafa^ ja uoo anb viod —opois^ ap ojjsivij^ jv moap aj— vzuoifuoo tut
vpoi ap X 'sajqvpuauiooai Xntu sojaSng 'ajiu^ ap ovXa^ jap vnanf) ap lojtp
•ny X joiauaf) losasy sot/ivf) oiuojuy uoq ouoiouoy jv X 'otouaipny jva^j
visa vivd ojsiaoid uop.iQ opaaaoy ap asof uop v saiapod ap pnjtuajd uoon

:ozuojnB
ja 'Burajqojd jap jbjbjj ua eiaua^jn
ejcpqopuarpu^jdmo^
ap ¿ ouisiui

d

(8) ',,upipuodoid as viov vtpip p anb saiuvtioduit sotunsv sojap ivjoij vjod
'Xaiity¡ 'iog •oiux^ jap uotovitaou vj ua X souiatqo^) ajsa ap vsd'J 0/ ua 'y^
ap uptooiodioo ajqojadsai vj uauodtuoo anb 'saig soj sopoj uajuasaid as
'mp jap aouo soj p otjvf uts vuvttvui anb Xa^ jap otoiaiag jo auamuo^,,

jsb odijijou ojubjsui jb 'epiqp^j uapjo bj opuaijdmna 'japo^iy^

jb
'sapepijiqBsuodsaj
SBjnjnj sajqBJOABj
uaiquiej Jtpnja
A sajiy souang uoa sauopejaj
sb[ ua SBiouBjsunojp
sbjs^
jeipaACudB BJBd SBzjanj jiun ap 'Aajji^ ja jod Bpiiuas 'pspisaaau
B| ua o 'soinaaouoasap oj 'soiuifrp ouioo 'jbuij opBjjnsaj oAna 'opBa
-jajjB ouisiui janb^ ap oaijoiu uoa opjiq^^ ja uoa op^anae un ua jbjss
opnd oiqraBD jap uozbj vj 'sopBpuaaBq Á otaaaiuoa 'Bpuapeq 'ojp
-jafa 'buubui bj ap sajnejuasajdaj b uaiqoíB^ BqBuiBjj anb ouis 'opjiq
-B3 jb epuaja^ui vioouoo^s aj ojos ou BJoqB ojad íítouja;qo3 oand
X ojjb
ubi,, ^p
^p sauopsana
sauopsana ua
ua jiuaAjajuí
jiuaAjajuí
jed Btuaj
Btuaj
aje^
anb sojnqijjB
so oand
joqB
ojad
íítouja;qo3
jjb ubi,,
jed
aje^
anb
soj ajqos Boiraajod eun ojuatuiBjunAy ja uod
uod opruajuBin BjqBq ossb^
Á zajaj '8aun,j ap epiuaA bj ap uoiseao ua anb eomapjoaaj ¡^ajj;^
jap japaaojd ja ua ojiS ajsa juaBjsap auaiAUoa 'sajajuí ns joj
apopijo
jBjijip^
ODiji^oj
jopBiuaqo^ jb BjaiStJip ajqnjoo ap•oapiAajuoj\[
¿ mp ja anb
jaÁua
Bioap
(1)vj'^'S'A
3iquiou anb sopvpuaooy
sojuvj
X
sajumoiautoo sias 'ouonpy
ap lopoitsiuiwpy
'opuatoojj joay
apsoijo
soitstu
•tfjl 'vnatg j^n^iff uoq otavu ap upjidoj ¡a 'svsanj^ otinj^ ajuaojyf uoq
'laipogug 'ouipayi ap sanbio^^ odutoj ap ¡oosiivffl /a 'vuiiDf^ ap joiauaQ •

�— 6SZ —
— 22Z —
•JEurniijajj opsiBij^ ja nos opuaipimn^ asof usg B gj I3 uojBiiiaj as sajiy souang ap ssdoif
sol anb a^ip ag -(09^'8^ uopjajig opBAja^sjj -sajiy 'a 'jBuopBj^ s^aioijqig) •^jqn^Q ap j^
[ap oapiAamoj^ ap Biaz^;) b[ ug -^[ ja oiuBAaj as o^is ] anb aiuamBsajd^a aoip ^eajqi-]
soiqanj so] ap pjuiuiofj aoijaioj^ 13,, n^ 'biab;) -soppouoa soiuainnaop so.no ap as.iaB.il
-xa apand anb B[ ood Bdajjsip BpciuauíBpunj uaiq fisa uojsnj^uoa Bisa opuBn^ uny
•IS o^ '01 'S
'I 'X \.I8I"0I8l IB'na!JO BPnBa IBuopB(j onjaiqof) -sajiy sonang 'BuiíaaSiy uopB^ b[
ap jBjaua^ OAiqajy '1181 ap ajqmo *P ti '8BZHB8 aP BJ^j sajiy souang ap ojapiSjns ja
uci oiJUJjaj^ Biaqjo^ sajiy souang ap oujatqof) jo ojanty ap ouiijj ap optfQ (j^)
•g -ayd -ip -o •&lt;&lt;;|tit.i0 Xa^nd ?aP
opox^,, :zaaNVNS3j oisomy "^p '^ 0-n ofe^a'j 'IX8I BJjanf) - jBuopBj^i oujaiqo^ -sajiy
souang 'Bupua^jy uopB^ bj ap jBJaua^ OAiipjy *XI8T 3P ajqniaQ ap \\ 'OJOJJ oj ap oi^
jap raojj ídj ap o.i ijtuaia oujaio^) owx¡[ ¡ap sajouag soj v nvapuo^ ap otoj/Q (q^)
•911 o"" '01 'S 't 'X '..t-181-0181
[BjuaiJO Bpn"fj,, 'iBuopB^j onjaiqo^ -sajiy sonang 'BnnnaSjy oopB^^ B[ ap jBjaua^ OAiqjjy
'U8I 3P 61 aJC|n^^O '89J!Y soaang 'za^aj v sajty souang ap vtunf nj ap opi/Q (61)
"Etl o'u '01 'S 'I 'X '^8I-0I8I IBla3!JO BPaBS&gt;.
'jbqoidbj^ ouaaiqo^) -sajiy sonang 'BnijuaSjy uoioejij bj ap jBjaua^) OAi^jjy 'usi ap aiqnuQ
ap zi 'saJiy souang 'zajaj umpi[ aso[ n saity souang ap v%un[ vj ap oiojjq (g^)
(lZ) '8^íu^ SBjp ap jBd nn souam o\ aod
sb[ ^p oiuaimiAoin p asjooouoo ^iqap 'eppou B[ saaiy souang
jbS3[j Bj^d anb janodns odiSo]; sa anbjod '^^ Bjp ^ ozuarao^
b{ anb ^buuijuoo apand ojs^ -oijis ^p opuBJija-i ^^qi as bX
bb[ anb BqBuuojui af 'Bppa[qB)8a uoi33B9ubjj bj jB^ide^) B[ ap
onaaiqo^) \v jBoiunrao^ p^ 'bj^aijj ap oraij^ 'sBzi^g ap Bjanj
souang ap ojapi^jns [a ua oíanaaajAI tuaqjo^ b^ apsap '^j_ [3
(0^) -ojiajafa ns ap u^isiAip ^pan^as bj ouiuuaj jauíi^d
ua opuaiAom 'BpBj^a-1 bj b oidiauíad Bjjsp as 'ojjansaj uBjq^q oj un^at*
'ajuarn/íis bububui bj b anb ajopuaioip iiBapuoj^ asof sajiy souang ap
jb Bjai^utp jouaiuB eip ja anb oioijo ja ajuasajd opuaiua;
apand jsy -oapiAa^noj^ ap sajopapajjB soj ua oiuatuedmea ns
ap SBJopBnis sedo.11 sbj asjBJijaj b uoJBzuaraoD aiqnj^o ap z\ 13
(61) •s/
•soitu ap ptStxa -b ooiun oj an¡ a-b otsaud oisnt ns uod asajpid a-b sotuatu
•psva soj Jíing vjponbs^ vjp asvujsiuiuiqns a-b vd muojo^ ; ap arpumuo^
;o -uio min X 'uoioonpuo^ muoid smu ns vd oSaijd opiiafai ja ajopwoiaii
•ua sotuatuoui sajuoxatuas ua ojiisa ap mouapupsaxd X pvpiuoqun ap soidio
•uiid soj uo3 vfsandsai ns ua ajuan^asuoo anf a'b owqo^) ajsa y asjDjuas
-aid X '^Douvqwasap osit¡ ojuajuiiuaqn ja souuooiunuioj ap otuajut jo a'b duij
•v[^ ap jmytfo un ap otpaui jod vjaaj^j ap ouiijj aso[ "(j jpns vzu^nf vj ap
arpuDwo^ jap souafo so^uvuf sdj ap opijDti asdaqtyq uaisiutai ojuoud soui ns
jvuSoj Djnd uif jv osisaud (opuais) ([anf X]) oduiaij jap piuawijadxa as anb
pupaijojjuo^ vj uod Buodsuon ns ajqisod anf ou ajuawv¡mpawui soSaijd
soj opvSajjua asjaqm¡ ap X •—oi^oadsap ojuoid— ouaduta ajsa ap jnsadvn
¡zaaaj b oujaiqo^ ja Bqs^ijdxa oj isy
'sojjBAajj ejqap anb anbnq jap BppjBd bj oijiuuad
ou ajuBuiaj odiuaij jbui ja anbjod saaiy souang ap jijes uoaoipnd
ou soiaijo sotsa ajqnj^o ap ^j; ja BiSBq ojaj (g^) 'ojiajafa jap BpBj
bj asjBnjoaja Biqap omoa biujoj bj s SBAiiBjaj sauoi^anjjsm ap
d un ejnj^ui aj anb Z8A bj b ajusjuasaadaj ns b BqediaiiJBd oj as
Bqaaj uo^ íjb}U3ijq Bpusg bj ua opBjndiQ ns opijiuiaj Biq^q aj anb
ja oiAjOAap saiuBiJBA SBunSjB uod oua^jod oujaiqo^ j^
•¿ jap JBUiuii^aJj opBjBjj^ jb sauopipB sop uojBjndusa as
anb bj ua sopuBq soqiuB ap sopBuoisiiuoa soj ap uoiunaj BAanu san

'X S '..H8I-0I8I InO BPnB9 'I^nora^N oaja1.&lt;lO "JÍV sonang -BuuuaSjy nops^j bj ap
o'n '01
': v '1 p
3
fBjaoa^) OAiqjjy -[181 aP ^jqni.iQ ap fi 'SBzi[Bg ap ojanj sa.ity •rs
souang
apo"
ojapi^jns
u 'oiJnjja^^j Bjaqjo^ -sajfy souang ap oujaiqof) jo ova.iij/ ap oiuuj ap otoifo (¿I)
'S 'I 'X \,H8I'0I8I I1UO BPnBa.. 'lBnpB(^
oujaiqo^)
'sa^ty 9P
eouang
'ourjua^jy
uoijbj^*0t
b¡
'601
on *..9BWJBO
BWB3
'^^J?d "?!s!Jí.,
ap [BJauag OAiqjjy "l[8I 8P II Jqnjo0 'oapiAauíoj^ 'zajaj o svifjo^) ap 07^113 (91)
•jp 'tt---B3jfBjj&gt;oig Btjouia^,, :vAViy soiay^ (si)
"0181 IBla3H0 BPDB9 '[BUOP"W oujaiqof) 'sajiy eooang 'BUiluaíijy uoi.ib^j bj ap ^Bjaua^
•SOI113
o"3P
'01!3!/O
'S 'I 'X
'H8I
OArqjay 'H8I ap ajqnjao aP 01 'oap¡A'uoj( -zaj^j "P!l"f ?íoí v
(H)
"P^xSn :z3aM¥iira3J OísoiHy -)f^ '69 ojqn 'o^jjoisrg oasnj^ i OAiqojy xg opuoj oapiA)
•uojy 'nops^ bj ap jsjaua^ O^i^ojy •^• • -ooiJpjSoig vuout^^t&gt; :vAV*iy soihv;) ([)
onjoaja as o^ag ojíojjy jap ojuaraBdraB^ ja na ^j; ja A (¿\) ojaaja
jb BJaip^ouoD aj as anb assd ja uo^ oapjA3iuoj\[ ua ojjua zaja^
*(9l) sajuaipuad unB sajjeiap JBiuijfn BJBd bzbj^ bj na Bqej
-adsa aj as —ajqnj^o ap j;j;— Bqoaj bj ap Bjp ja ua anb 'za-iaj "J(J jb
sbijjb^) ap oipauMa^uí jod Jaq^s oziq oapiAaiuoj^ ap oujaiqo^) f^j
•oqea
b bjjba3JJua
asopanb
bzbj^[Bjuaijo
bj b oipasB
ja jbjuba^[
BJBd oi[^j uo^ otu^Auoo
ja í^jsajojd
Bjsa^ojd
B'j
[jo Bjsa^
uoiorniDotia vj ajuauíoaiiiuifap osndsip as X opoi oXnjouoo rnby^ -atunjapü
•tí&lt;co}puax^
jap
smu vqvaiasa^ a^ 'osvoo anb 'sauoijaijn sojiw soj asjojdaajajui
uoipod oood
jap
•uiüj a'b X 'ajua^jn vi j^s 'ojjansaj viqou o¡ owqo^y ja opunnb anf) :oxtp
asopuojod anb ^a anf 'asuojina mpod ou oujojsujj un uts anb opuaia sput
iopojtja^ X uotsuadsns vj uoo auuofuo^ souaui oqojsa 'uaiquiot opiujnouoo
oiquy a'b 'soSpiy jauojoj jg uv^ijiy^ uppoutpioqns vj rd opozjof anbuno
'muodsjp as 3/a^) va 'Joi^ ja iotpauiaj mual ou dX ojad isojoo sns sopoj ua
oijojaojfau ^d 'oiJtoj owqof) jo jo^i/isop ap vaoqooo anb ojouodsa prtpiA
-orno vvn ap sdiiuvjvS soisandns soj ua ozumfuoo vj opuoj^ajdsap ostwoid
*woo otjo soui ja uiuagns aruioaia uoj anb smouajstsaj soj uojajng¡gt
oju
BjBjajf
'Oiiis jap
^uBAa^ jb uoioisodo ns ua auuij Bjn^as.•B^ÍBuy
ou^pupaA
ja 'ueq^p
aj
99 anb seijubje^o sbj A uBjuodxa aj as anb sauozBj sbj ap jBsad y

soj u
uoj oij^^ 'jojf) jap ajuvpnXy un ojjv janbn ua
opuoSajj
loji^uax^
jap
(^I)
•uS0pVpjO3D
SVpUVJDg
opnjpai X opi jap upisuadsns oj aouojj opoi o uvnajj o'd o-qof) jap s'Ujq
svj japuajua ozit¡ as vb o 'upiunau vsojatunu vun oqni¡ an'iuoapoaf^n
opuB^jojo
(fi)auarj
zajaj
Bjanjuiai qj oinsrui ja na•sbjjubjbS
anb oioijo
ja ajuasajd
as-jq
is 'jb
a^tp anb oj b asBq ua ^sJBjdaaB apand —ajqnjoo ap oí—
-bj ej ap eiuin^) bj ap BajquiBsy bj biab^) ^frj anb ua Buoaj w
(SI) 'tS3:mjD sa-lln SD1 ^*30^^ uoXonSoivj vjn ap j'd tnpouo^ vjumff vj ua
saouoiua vja oj a'b ''jvjf) jar¿) ou/spu ja ua oijoputoa^ jo uptunau p joutvjj
ptdopv nt^uapnjd ns anb X zajaj ~jq jo opnpmj jop ap oíap ou anb osod
¡popa Djawiud vj yp anb otSuaua oj ap X otfanf ap ouajj 'ojtajjog j^nSi¡^¡
•uq uanoí ja O'jau^ag X outuj ns J'd 'soSp^y J'uo^y jap vt^uanjjuj oj ofoq
a^uautojjo uojvuijvjo as 'oijajsiui jap sopiqtojado sajuojiqoy soj X 'opoj asjoj
-jn^o opnd ou spp^ 'Otpjaxg jap poptjiqotxa vj o opituas otupstp uoqop anb
sauopojado X ojxataud ojuap ofoq —aotp— upni^^ oaanu vj opojnuits anfn

j
soj ap u
uorunoi ej ap soaijoiu soj 'isb opunj vAeuy
: sajB}uauo

) uoq

�Mientras tanto, el Virrey dictaba un edicto:• •:;
"En virtud de un convenio del Gobierno de Buenos-Ayres con esta su
perioridad, todo vecino del pueblo, y de la campaña podrá volver a su casa,
y ella será una inmunidad, que nadie quebrantará sin experimentar el cas
tigo condigno al exceso.
Entre tanto que se sanciona en debida forma la citada negociación;
declaro, que toda persona (sin excepción) que haya, o no, tomado partido,
por qualquier motivo que fuese, con el indicado gobierno de Buenos Ayres
esta directamente baxo de mi protección, y ninguno le agraviará sin ofender
mi autoridad". (22)
Al mismo tiempo las otras autoridades de Montevideo, libres ya
del asedio, comenzaron a tomar medidas y previsiones para reorga
nizar la plaza y sus inmediaciones, tan considerablemente afectadas.
En su Acuerdo del 15, el Ayuntamiento estableció, que
"por haora, y sin perjuicio de tomar en lo subcesibo las providencias que
le parezcan mas oportunas se permita la venta libre de carne y su intro
ducción franca para qualquiera sugeto que quiera hacerla por los precios
y en los parages que mas vien le acomode". (24)
El 16 el gobernador Vigodet, viendo el peligroso incremento
que iban adquiriendo los ataques a la propiedad privada dentro de
la ciudad y sus extramuros, dictó varias disposiciones, para conseguir
la limitación de esos busos. (24) Por orden aparte, teniendo en

Es de tener presente está resolución del gobernador de Monte
video -—aunque probablemente no dictada bajo su exclusiva deter
minación— precisamente cuando estaba por firmarse el armisticio,
porque testimonia claramente la falta de confianza en.la situación que
pretendía crearse; y aún más, la inseguridad de que se llegase a su
realización ya que tantas veces se babía estado al borde de su logro
sin poder alcanzarlo. Montevideo aprovechaba esa calma y esta reti
rada del enemigo para evitar que en lo sucesivo, las hasta entonces
tropas sitiadoras, volvieran a usar de aquellos lugares estratégicos
como lo eran las construcciones de extramuros al servir de parapetos
paraDesconfianza
los ataques. ésta probada no solo en la urgencia con que se
exigía el cumplimiento de la orden, sino declarada expresamente por
el Virrey al Ministro de Estado; al escribirle las noticias de las tratativas le decía que había aceptado las proposiciones a pesar de estar
"convencido —que— en este tercer paso de dicho gobierno —el de Buenos
Aires— no obraba como debía la buena feé, ni el deseo de su reforma por
el bien común". (26)
Como el edicto que el 12 diera Elío no había encontrado el eco
deseado en los habitantes de la campaña, el 18 reiteró su ofrecimiento
proclamándolos:
"Os vuelvo á asegurar de nuevo baxo mi honor, que nadie os atropeliará sin que experimente el castigo, como lo tengo asi publicado, y lo

cuenta que

Volved á vuestros hogares á cuidar de vuestras haciendas, que yo ve
cumpliré.
laré de todas modos por vuestra seguridad. Los Portugueses no son vuestros
enemigos, ni adelantarán un paso como se cumpla lo propuesto por el go
bierno de Buenos Ayres. Yo que he sabido en todo tiempo mantener al
vecino de la campaña en tranquila posesión de sus bienes, la organizaré

"La defensa de la Plaza, quando en algún tiempo pueden acometerla
enemigos, es del mayor interés para todo ciudadano, y el impedir que en
algún asedio se aprovechen de las obras exteriores para arruinarla".

de modo que nadie podrá temer insulto alguno.
Os ofrezco de nuevo mi protección, y para fiar en ella acordaos de mi

decretaba:

carácter que jamás he faltado a mis promesas". (27)
"es una obligación de vasallaje, y es una ventaja considerable para evitar
los males que experimentó esta ciudad en la invasión de los ingleses, y
que acaba de sufrir de las tropas de Buenos-Ayres. Montevideo debe allanar
su campo que alcance el tiro de cañón, asegurando asi su defensa y el exConfio en que lo haréis en el termino preciso de diez dias recogiendo
esos materiales que trasladareis inmediatamente á el lugar donde mejor os
pareciese convenir, fuera de dicho terreno, y no pudo persuadirme me obli
gareis a que pasados los diez dias contados desde el de la fecha dé una
providencia exceutiva para demoler todos los edificios, sin que quede uno
en breve horas.
Montevideanos, —concluía— vuestra defensa, vuestro mismo honor,
vuestra gloria exige esta medida para que los conservéis eternamente". (25)
(22)Edicto de Elío. Montevideo, 12 de octubre de 1811. Gazeta de Montevideo del
15 de Octubre de 1811 n. 42. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección 28.260.
(23)Acta del Cabildo de Montevideo del 15 de Octubre de 1811. En Revista del Ar
chivo General Admi^istrativo. "Actas del Cabildo de Montevideo", o. cit., tomo IX, pág. 510.
(24)Vigodet, Bando. Montevideo, 16 de octubre de 1811. Cazeta de Montevideo del
22 de Octubre de 1811, n. 43. Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Cit.:
(25)Vigodet, Orden. Montevideo, 16 de Octubre de 1811. Impreso. Archivo y Biblioteca
"Pablo Blanco Acevedo", Montevideo. Bibliorapto 2, Cpta. 15. Y en Cazeta de Montevideo
del 22 de Octubre de 1811, n. 43, Biblioteca Nacional. Buenos Aires. Cit.i

Por otra parte el Cuerpo Capitular, el día antes que se ratificase
el Armisticio, elevaba a consideración del Virrey una formal protesta
por los excesos que, según él, se cometían por el ejército sitiador en
retirada.
"El Cabildo no puede mirar —decía— con indiferencia los clamores
de una multitud de vecinos, que despojados de sus propiedades por el egercito de Buenos Ayres imploraron la protección de este Ayuntamiento, paraque consulte un medio, q.e los ponga á cubierto de tamaños males. Ellos
representan que á los incalculables daños que han experimentado, durante
el sitio de esta Plaza, se han agregado (hoy) los que nuebamente sufren
por el fichado]) egercito en su retirada, que no contento con haber admi(26)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: Correspondencia del Firrey Feo. Xavier Elío, en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Urucuay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 101?.
(27)Proclama del Virrey Elío a los habitantes de la Campaña de Montevideo. Mon
tevideo, 18 de Octubre de 1811. Gazeta de Montevideo del 22 de octubre de 1811. En Bi
blioteca Nacional, Buenos Aires, cit.
— 241 —

— 240 —

16

�De dicha Junta, que estuvo integrada por el:
tido bajo sus banderas, y con el pernicioso atractibo de. la libertad, una
porción de esclabos, arrastra eon quantos encuentra, y nada perdona, que
no conduzca, dejándonos -en el mismo estado de escasez y miseria que antes.
El Cabildo está seguro de la verdad de estas quejas, y considera la
conducta del egercito (de Buenos Aires) como opuesta en teramente á los
artículos del tratado".
En atención a tales circunstancias solicitaba del Virrey que se
adoptara una medida que, sin violar los tratados, reparara los daños
indicados, al par que proponía una posible solución al problema:
"Entre Jm varios medios q.e pudiera apuntarse para lograr el fin pro
puesto no ocupa el menor lugar en el concepto del Cabildo, q.e el Govierno nombre una comisión, que, enterada de los artículos del tratado, pro
ceda al lugar destinado al reembarco de las tropas de Buenos Aires, paraque encargándose de aquellos esclabos, y demás especies que no estén com
prendidas en el convenio, las reserve, pja entregarlas a sus dueños, luego q.e
hagan constar de su propiedad. Sobre todo V.E. ([S.]) (Icón sus conoci
mientos y)] que conoce ([mejor]) los verdaderos intereses de este Pueblo,
y el mérito de sus habitantes, sabrá adoptar a beneficio ([en obsequio]) de
ellos las mejores providencias". (28)

"Governador Político y Militar desta Plaza Don Gaspar de Bigodet, del
Cavildo pleno, Comandante General de Marina, Mariscal de Campo Marqués
de Medina, Brigadier Don Vicente María Muesas, del Regente y Oidores
Don Tomas Anzotegui, Don Manuel Reyes, Don Manuel Villota, Don Juan
de Zea, de los antedichos comisionados Acevedo y Garfias, Ministros de
Real Hacienda, Administrador de Aduana y de sus Comerciantes y otros
tantos hacendados".
surgió, según lo afirma el propio Elío
"uniformedictamen y aclamación".
Hay que fijar bien que el Armisticio de octubre no se suscribió
contra los orientales sino a pesar de los orientales; en efecto, el Go
bierno de Buenos Aires intentó evitar el sacrificio a que exponía al
vecindario de la Banda Oriental. El pronunciamiento de la Panadería
de Vidal le había demostrado que existía una voluntad firme en contra
de las resoluciones tomadas; pero, junto a eso, también comprendió
que tenía una sola alternativa para solucionar su situación: pactar
con Elío; y para poder pactar debía inevitablemente acceder a las
imperiosas
proposiciones
delvimos—
Virrey. el Cabildo bonaerense rehizo lo
El 3 de
setiembre —lo
acordado el día anterior entre los representantes de Montevideo yla Capital; pero Acevedo, Sierra y Garfias rechazaron las variaciones,
principalmente por lo muy limitada que quedaba la jurisdicción que

ARMISTICIO DEL 20 DE OCTUBRE
Levantado el sitio de Montevideo, tal como lo habían pedido insis
tentemente los diputados del Virrey, continuaron las negociaciones.
El cese del asedio significaba la exteriorización de una predisposición
mutua para llegar a un definitivo acuerdo.
Faltaba sólo el ajuste de algunos términos. Elío, antes de tomar
una resolución definitiva, para salvar
"una que otra dificultad, que es inseparable por lo común de la execución
de medidas que no están siempre de acuerdo con todas las miras humanas".
a la vez que conseguir
"acallar algunos pocos descontentos con esa transacion por sus fines par
ticulares".
resolvió convocar a una Junta Solemne con la que consultó
"cada uno de los Artículos que abraza".
(28) Borrador del oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 19 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General Administrativo^
Libro 569, f. 66/7.

se leLlegado
quería reconocer
al Virrey.
el Triunvirato
al gobierno, Buenos Aires vuelve a buscar
el arreglo y se encuentra —como era de prever— con la obstinada per
manencia de Elío en sus proposiciones. El Gobierno de Buenos Aires
quiso rechazarlas; lo impulsaban a ello los mismos motivos que los
de los primeros días de setiembre, junto con el pronunciamiento ca
tegórico de los Orientales; pero el intento quedó en intento; no pudo
vencer la firmeza que tenía el Virrey, respaldado en circunstancias
favorables, y hubo de tranzar aún cuando para ello "olvidara" dar
intervención —como lo había hecho en la ocasión pasada— al Ca
bildo de Buenos Aires. (2) Y así, por influjo exclusivo de las cir
cunstancias y sin malquerencia hacia los orientales, Buenos Aires tuvo
que llegar a lo requerido por Elío, pero con el pensamiento de que
ésta había de ser una providencia transitoria.
"La patria exige ere este momento el sacrificio de vuestros deseos —les
decía a los orientales el 27 de octubre— y por mucho que parezca contrariada
esa propensión genial á servirla, luchando con los rigores de la guerra,
quiere economizar esa sangre, que le es tan preciosa; para que oportuna
mente empleada decida de su suerte futura". (3)
(1)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de Noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío". Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 1019.
(2)Véase
Pereda:
"Artigas",
o. cit.,de
t. Buenos
I, pág. Aires
414. del 27 de Octubre de 1811. Ga(3)Artículo
de Oficio
de la Gazeta
zeta de Buenos Aires, o. cit., t. II, pág. 844.. .':. .. \

— 243 —
— 242 —

�-^f8 -Sed 'i| -i '-jio -o 's^jiy souang ap
-O 'II8I P -&gt;qmO P LZ PP ^-"¡V
g ap mazBj) ej ^p oioijq ap oin^ijjy ()
•^l^ 4ÍBd 'i -i '-i;a -o \¡snSpjyn :vaaaa^ asB8¿Y (Z)
"6101 "^^^ '^ o'n 'II •' ''V3 " 'AvnonHQ iaa oouvHooa^ a
oxnxixsHj Taa visiAag \,&lt;&gt;JÍ3 jatan\ 'oo^ Á.au\^ jap movapvodsajiojn :inm?9 oavx
'1181 aP ajqraaiAOj^ ap •oapiAajnoj^ opojsg ap ojismi^^ jo oi;g ap oioijQ (^)

py
8P 61 '

OAiqojy 'oapi/valuoj^ 'aoi3\s^¡ 0[ ap (Bj^u^^ OAiqjjy
'[[81
ap
'1/99 i '69S
o*&lt;fíl
^ !13 oaptaajuo¡n ap opjjqn^) jap opifo jap jopv
\tvzDjqo anb sojn^xuy so^ ap oun

^^^ \vuninj ajians ns ap optoap opoajduta ajuaiu
•vvnuodo anb nund ivsopajd unj sa a\ artb 'auSuns usa ivzttuouooa auarnb
'ouianS oj ap sajogu soj uoo opuDifonj 'vjiiaias y jntuaíi uotsuadoid t&gt;sa
opDtjDutuoo v^zajDd anb oipnui Jod X —auqmoo ap ¿^ ja sajojuaiuo soj v moap
saj—• soasap souisana ap otjifijjus ja otuawoui a ¡so na a&amp;ixa mjjnd vjn
•bijojisubjj Biou^piAOJd Bun j^s ap BiqBij Bisa
anb ap ojuainiBsnad p uod oiad 'oq^ jod opuanbaa o^ b jB^aj^ ^nb
OAni 89Jiy souang 'saje^uai-io o[ Bioeq Biauojanb^iu uis A. sepuBjsuno
-jio sb[ ap OAisnpxa ofn^juí jod 'isb ^ (^) -sajiy soaang ap op^iq
-B3 ye —BpBSBd noisBao- B{ ua oipaq Bjqsi| o[ oraoa— uopuaAjajai
JBp itBJBpiAJO,, Ofja BJBd OpUBnD UtlB JBZUBJ} 3p Oqtll[ A 'S3^qBJOAB^
SBpuB^sunajp na opBp^dsaj 'Xajjj^ p Bjuaj anb Bzguuij bj j^du^a
opnd ou íoiuaim ua opanb o^uajuí p ojad ísa^Bju^iaQ so[ ap ooijoáaj
-B3 oiuoiuiBpunuoad p uo^ ojunf 'ajqmayias ap SBip sojamiid so[ ap
eo[ anb soAijoui eomsiin so[ O[p b UBqBs^nthni o( :sb[jbzbijo3j osmb
sajiy souang ap oujonp^ [^j 'sauopisodojd sns ua oj[^ ap biououbui
-jad spBuijsqo B[ uoa —jaAajd ap Bja ouioa— Bjjuan^uo as A of^ajjB ^a
jBosnq b aApnA saaxy souang 'oujaiqo^ p3 ojBJiAunwj^ p opBSaf'j
•^ojji^ jb jaaouo^aj Buonb a\ as
anb U9poipsj^nf bj Bqepanb anb BpBjiuiij Ánui o\ jod ainauípdpuijd
'sauopBiJBA sb[ uoaBZBq^aj sbijjb^ jÍ ejjaig 'opaAaay ojad í[BjidB^) v\
A oapiA8}uojA¿ ap sajuBjuasaadaj soj aj^ua jouaiue Bjp p opBpaooB
oj; oziqaj asuaa^Buoq op[iqB^) p —souiia o\—•• ajqmapas ap g j^
•^ajjij^ pp sauoiaisodojd SBSojjadnii
8bj b lapaaaB ajuauia^qB^iAaui Biqap jB^^^d japod BJBd A íoq^ uoo
JBiasd :uoi3Bn)is ns JBuoionjos BJBd BAiiBUjaijB B[os Bun Bjua; anb
oipuajdtuoa naiquiB^ 'osa b oiunf 'ojad isepBuioi sauoionjosaj sb[ ap
Bjjuoa ua auuij ps^un^oA Bun Bjisixa anb opBjjsoiuap Bjqsq a{ JBpi^ ap
BtaapBUBj b^ ap ojuaiinBi^unuoad ^^ -^BjuaiJQ Bpu^g B[ ap ou^puioaA
p Bjuodxa anb b oioijijobs p jbjia3 ojuajuí sajiy souang ap oujaiq
•O I3 'oiaaja ua ^sa^siuauo so\ ap jBsad b ouis sa^^uaijo soj
as ou ajqnjoo ap opijsiuijy p anb uaiq JBÍij anb
jp

avijoftun^

oidoad [a BuuijB o\ unSas 'pi
•tt$opDpuaom¡ sojuni
A sajumoiawo^ sns ap X vuvnpy ap jopojistmuipy 'opuaioofl /"ay
ap sojisiui^^^ 'svifjof) X opaaaoy sopmtoisiuioo so^npaiuo soj ap 'va^ ap
uvn[ uoq 'oiofltj^ januB^^ uoq 'saXa^ janvo^^ uoq 'tníiaiozuy sduioj^ uoq
sauopiQ X ajua¿a}¡ jap 'svsanfl Dijvj^ ajuaot^ uoq laipD^ijg 'vurpíi^^^ ap
sanbiu^^i oduioQ ap p&gt;3sijo^^¡ 'omjv^^^ ap jojauaQ a^uvpumuoj 'ouajd
jap 'japoüifj ap u^dsoQ uoq vzdjj vjsap íofijij^ X ojijíjoj
:p jod BpBjSaiui OAnjaa anb 'ejunf Bipip

oj[nsuoa anb v\ uoo aauía^og ejunf eun b jBaoAnoa oiA[osaj

•jvd sautf sns íod uopvsuouj osa uoo sojuatuoosap sojod sounSjv

Jin8asuoo anb za
•ítsDumuny snjixu str¡ svpot uoo opjanoo ap ajduiats uojsa ou anb sopipaui ap
vmonoaxa vj ap unuioo 0/ jod ajqojadasm ía anb 'pvjjnoifip vjjo anb mtnn

B[ e

JBA^B9 Bjnd
'BAijiutpp
uoi^njosaj
jBtnoj ap sajuB 'oi[^{ -souiauai soungfB
ap ajsnfB
p o[os
Bqsj[B ^ buti
•opjanaB OAijiurjap
un v jB^a[[
Btijntn
uoprsodsipajd Bun ^p uopBziJooajxa
B[ BqBaijiuSis
oipasB ejed
[ap asaa
[^
•sauop^po^an sb[ uojbiiuiiuod 'iajji^ pp sope^ndip so[ ajuatuajuaj
-srsur optpad UBjq^q o[ omoo ¡bj 'oapiAajuoj^; ap orjia p opsjuBAa'j

aa

i^a oi^ixsi^^v

\,soiouapiaojd
sauoíaw
ro^ sojja
ap ([otnbasqo ua^) otoifauaq o imdopv(8Z)
pjqos
'sajuvjtqny sns
ap ojuaui
ja X
'ojqanj atsa ap sasauajui souapvpuaa soj ([jotaw]) aoouoo anb [(X so^uaiui
•íoouoo sns uoo]) (['S]) '^'A opot auqog -popaidojd ns ap jotsuoo unSvu
a~b oSanj 'souanp sns o SDjuoSaujua vd 'a^asa^ svj 'otuaauoo ^a ua sopipuajd
•tuoj uajsa ou anb sapadsa sputap X 'soqojosa iojjanbo ap asopwoíjnoua anb
•DJDd 'sauty souang ap sodojj soj ap ojjvquiaau jo opouijsap jngnj jo opao
-oíd 'opDjvuj jap sojnjijjv soj ap vpojaiua 'anb 'uoisiutoo oun ajqutou ouuata
'O Ia ^'b 'PltaoD 1aP oidaouoo ja ua loinj jouatu ja odnoo ou ojsand
•oud uif ja jbjSoj vuvd asjojundo ojaipnd a'b soipaut sotioa
sof a-iW^^n
-Buiafqojd
fqd [B uopn[os a^qísod Bun Biuodojd anb JBd [B 'sopsatput
souep sof BJBJBdaj 'sop^jBJi so[ jbjota uis 'anb spipacu enn BJBjdopo
as anb iajai^ [ap BqBjp^os SBiauBjsun^ap sa[B) b uopuajB u^

soj v atuauiojaj ua visando ouioo (saity souang ap) •tlopo}Oj$
ojtoia^a jap
¡ap Ofonpuoo
sojnoifjo
oj ouaptsuo^ X 'sofanb soisa ap popjaa vj ap om^as oís opjiqv^ jg
•saiuo anb vuasiut X zasoosa ap opojsa ouisrui ja u- tompuotap 'ooznpuoo ou
anb 'vuopiad opou X 'oujuanoua sojuonb uoa vjjsojjo 'soqojosa ap uopjod
oun 'jnn-iaqij o¡ • ap oqitooijo osopiujad ;a uoo X 'sniapuoq ra^ oívq opti

�Tampoco para el Virrey el Tratado adquiría carácter de solución
definitiva; el 3 de noviembre al informar al Ministro de Estado sobre
el convenio le señalaba:
"há empezado la victoria a convertir sus ojos risueños acia nosotros; y si
S.A. la ayuda oportunamente con sus auxilios ahuyentando para siempre
a los revolucionarios gobernantes, y sus partidarios S. A. puede tener la
satisfacción de que aqui nada se há dejado ni dejará de hacer por defender
la Sagrada Causa, procurando inspirar confianza a los que pueden y deben
cooperar en ella; pero es inevitable confesar que sin los recordados au
xilios y la protección de S.A., será infructuoso todo genero de sacrificos". (4)
Tal era el ánimo con que ambas partes contratantes fueron a la
estructuración del armisticio.
El 7 de Octubre, Acevedo y Salazar, Garfias y Pérez convinieron
en la redacción de un Tratado Preliminar para ser sometido al es
tudio de las autoridades de Montevideo y Buenos Aires, el que fue la
base del Acuerdo definitivo del 20.
"Congregados acordaron dhoss. Sres los art^ siguientes:
"1P...Ambas partes contratantes á nombre detodos los habitantes sugetos
á su mando protextan solemnemente ala faz del universo q.e no re
conoce, ni reconocerá jamas otro Soverano que el Señor D. Fernando
7. de Borbon y a sus legítimos sucesores y descendientes.
"2P...Sin embargo de considerarse el Gobierno de Buenos Aires sin fa
cultades necesarias en su actual estado, y que, en consecuencia debe
resevarse para la deliberación del Congreso general de las Provincias
que está para reunirse, la determinación sobre el grave é importante
asunto del reconocim.to de las cortes generales y extraordinarias déla
Monarquía; se declara con todo que reconoce la unidad indivisible
de la Nación Española de la qual forman parte integral las Provincias
del Rio de la Plata en unión con la Península, y con las demás
partes de América q.e no tienen otro Soberano q.e el señor d, Fer
nando 7.".
"3P.. .Persuadido firmemente el Gobierno de Buenos Aires de la justicia
y necesidad de auxiliar y sostener a la Madre Patria en la Santa
guerra q.e con tanto tesón y gloria sostiene contra el usurpador déla
Europa, conviene gustosísima en procurar remitir á España á la
mayor brevedad todos los socorros pecuniarios que permita al pre
sente estado délas Rentas y los que pueden recogerse de la franqueza
y generosidad de los habitantes á que el Gobierno propenderá con
las más eficazes providencias é insinuación^". (5)
(4)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, 3 de Noviembre de 1811. Gus
tavo Gallinal: Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elío, en Revista del Instituto
Histórico y Geográfico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 1020.
(5)[Convenio Preliminar del 7 de Octubre de 1811]. Manuscrito s/d y s/f. Archivo
General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental
1810-1814". X, 1, 5, 10.
El día anterior Elío había nombrado a Acevedo y Salazar para representarlo en las tratativas con los diputados de Buenos Aires. Así le escribió:
"Persuadido de la prudencia, zelo, y patriotismo de V. Sias-, he venido en comi
sionarle con amplitud de poderes paratratar conel Señor Diputado del Gobierno de
Buenos Ayres Doctor Don José Julián Pérez, de los medios de restablecer la paz y tran
quilidad en estas Provincias con la calidad de darme cuenta de lo que se acordase
entre ambas partes para su ratificación
Archivo General de la Nación. Donación Eduardo Acevedo, Caja 1.
— 244 —

— 245 ^

�9fZ -^
P! 'Pl (6)
•(tsoiauap
•uadap soapoadsaj sns X 'oapiaafuoy^ X sajt^- s-jf a^jua jotu jod X,
ouayi j-d mojamos X oiDuapuodsajjoo 'uoiJootunuto^ vj smouauaaosap
sajomoo soj ap sa%ua oqojjm¡ as outoo aruiouaiua piaoajqoisai ag- • 'o'fl,,
-'••• •:BqB8ajSB as j^
•(ísnunuof
sns ap uoisasod voifiood X vjatnb ua pimcap saj as sopoui sopo} ap X
^ sns o otsná s pjinjpsa-i as jtnuaiuo vpuDti vj ap ouisaa opox'"o'l^
:anb BioajqB^sa as 0-¿ -^jb jap ot.iBjo.ioa omo^
"rwaj ojjy ja na sBjouBdsa SBzjanj sbj ap apf jb

•J&gt;t -PI (8)
Pi 'Pl (i)
' P! "Pl (9)anb
pusg b[ Bpoj BJBOJBqe oifjj ap uop^ipsunf B[ anb Jaaafq^jsa
oiapisuoa ag •saje}i[ini sauopejodjoo sb[ uod ^juam^junfuo^ 'oaa[d
ua sajiy souang ap oiuaiqo^) [B sandsap A opiyqB^ [B a^qBida^ein
saanf sepoj b anj oja^ 'Bxiaig Á sbijjb^) 'opaAaay sajonas so[ uasaf
-npojjur as uojBj^of opBjBjj o[ ap [buij fB anb saaopips sb[ jBjdaoe b
Bjsandsip oíaajed sajiy sonang ap Bjunf b^ Bjp pnby "eipjo^sip bj
ap uoptmuijuoD bj ap jej^aaa oaijoiu ja BjsBq Á oppnasip sera ojund
ja opis Biqcq —0-g ojnai^je aisa ap ja sa [Bi^uBjsns opiua}uoa oXno—
ajqmapag ap ^ jap ja ua f op^^jBdB j^ -ojuni-ij joíbiu ns opBzuBOje
Bjjqetj o^notjjB ajsa ap nopBoijijBj bj oij^j opin^^suoa Bjaiqnq rg

' oiuaiuwpowoon atuasaud ja jDdpiund^
ap ostrnojdinoo ja Bijsixa o[os bjoijb oja&lt;j
^juajj pp Bmajqojd 3abj^ p 'ajuaiuBauBjuauíoui souain
oj aod pío; on is 'BiJBnopnjos saiiy souang epipam BÁn^ uoo 'bbij^
-jboi sns Bjaipnadsns anb BJBd aq^anaXo^) b jbioijo ap ajqmaijag ap
^ p oiíj^sns BjqBq as anb oeiraojdraoo p 'oapiAa)no[\[ ap ajJBd jod
'3juaui[iqt;q nBipnp \ o[n^uJB p ua SBpBjoBd SBpuapiAoad sb^
(6) 'oiuatwioajuooD aiuasaid ja ajopuvdtoyuvd arpauaXo^)
•t ouag jo X 'nuaj jap Xaui^ -jog -oiux^ jv vjm^ifo -^-g ajuawjünSj- • 'o'Zln
•tísot3Utaouj sojsa ap
X sojjanj 'oi}¡ ja ua oanbojq X pvptjitsoif- npoj asas o^anj apsap
a'b vuvd SBSiJajd sauapuo sdj jojqij ua oox^ 'g uaiquim vpan(f •' O'H,,
soqum v SDpojsafmmu ajua3a}f adtou\i¿ jog jap sauoijuajui su;
ajuamSisuo^ jouoiis^ oiuojijjaj ja auqtj uaxap X sojatuouf sns p uaiyi

'uowqo^ oijo X oun rd soi/^at/ unas a'b asvjo
viambjonb ap souauoisijd soj sopoj afuiointpautut sopmjiisa^ uoiag' * "0'6,,
• ^opiifoitxa anf a-b ap sojund sóido id
soj ua nunpanb jmuaiuo vpuDa oj o aiuatoauauad miajjiuy oj Dpox" 'o'8,,
^ svuiap X ajsa ap
mouDcuasqo njap sajuoioS ua/os a-b ouiaiqoS ojjo X oun ap uouiaj X
oja^aj opoi jauodap soptpuauaiduioo unai^ as anb soj pn^^ia ns ua
opuaiqap 'a%xod vj¡o X oun i-d soptjun^o smouauaavsap str¡ ap vsnno
lod 'vpvcuasqo n^onpuoo vj ajuauivuafua opuvpiajo 'oatjoui niatnbpmb
ouio tu 'svuuv sdj opDuiO} sajadvd ottjosa jaqvt¡ jod tu 'optuat vÁtn¡
a-b svoijijod sauotuido sdj uod asanf a-b uopipuo^ o opnjsa 'viafsa
•{biuoijo ainajj p na z^d sun
b jbS^^^ nBjSixa eBiouBtsunojp sbj anb uoa Biaua^jn B[ epep japaa b
so^sandsip usqBjsa 'ojoadsB asa na ^ajji^y pp Biou^^isuBjjni
-anbut bj ap sopipsnsjad 'sajiy sonang ap sotJBSima so^ Bjoqy 'S
-eiq sapBpiaojnB sb^ ap ajj^ne bj b sopBjqi[ otjojijjo^ pnbB ap ouio^a
so^ sopo^ b jBÍap a^qísodini BJa anbjod asjiiimpB Bipod ou '[

soquto ap ouojujajja vpimp anb ajiuiij ja v^as nuoinj ja anb opotu
(8) -¿ouiaiqo^)
ap 'Xaiiyi -jog ow'x¡[ jap vj a-b pvpiuojno vito njzouojaj as njja
opot ua anb uis djojj vj ap oiy jap jnjuauo npuvn vj ajuauíojajua
uoAvdnoosap sajiy souang ap oujaiqof) jo uaoapaqo anb svdojj s7''o'9,,
•uoioBnjis
uoioBnjis A u^pBOj
u^pBOja ns ap soaijooi soj opueaijdxa
y souang ap oujtaiqo^) ja asji^utp Bjqap nainb b BuBds^ ap sajjo^)
sej b sa anb ajuauíBjoajj^d aBjuas ruopBJspB Bun eqeasnq oapiAaj
-noj^f o-s A ^^ sojnaj^je soj noa BJoqy -opunuí jap sauops^[ sbj scpo^
b ajuatuBpBuiuuajapui oais 'euBds^ ap sajjo^ sbj b ajuaiuBspajd ou
BiJiáuip as ojsoijiubj^ ja :a}UB}jodint nop^aijipom Bun oppnpoj^
-ai BjqB^ 'sajiiy souang ap sopBjndiQ soj uoa sbijjb^) A jBzejBg A opaA
-aay '^jjaig Jod opepaooB oj ap uoisia^j bj jbjbjj je ajquia^as ap g
jap noiunaj bj na as^aja^noq opjiq^^ ja 'op^sajdxa Bjsa omo^
'Buajd
om^isnoa
oapiAaj
-uoj^f anb oSanj sootaja^ 'A^ixx^
japuopejdaaB
ojunoj un Bun
ouioo
BjjpjBA openoia
-natu oíaaAUoa jou^jub jb uoioBpj uod anb opeSaaSe un sa aje^
(1)p "usoasap
X sauoiouajm
smjouipjoojj
(1)
•xa X sajojauaS sajio^ so]
uv/sa/iuvui
n ojnsutuajsns
oj p
uasvd anb
vzuotfuo^ ns ap svuosuad svui o oun pjvjqwou oujaiqof) opijafau jg-' 'o',,
*ua)naniBiuojd,, asjBiAaa Bjjaqap anb 'sajajuí ap ou^ig na
'sBuiap^ aaajqejsa as anb na A sajjo^ sbj b sajiy souang ap oujaiq&amp;
ja Jiííijip Biqap anb ojsarjiaBj^ jap opruajuoa ja ajnamesajdxa
as anb na 'ajqtnaijag ap g jap jb ojaadsaj 'jBjamnn a^sa a

(9) sns
\J-i9uaS
osauSuoj
umovjaqij
-ap mpip afuo oj o%so%i sopotndiQ
a^ sojja
p otauajap
ja uapuadsns
t&gt; opoSijqo uoy aj anb sosno^ so^ opuvotjdxa sauo'^ sü] p ojsai/iuDiu
un atuawDfuoid jigijtp o aoajfo as saiiy souang ap ouuatqof) jap
soidrjuud X sopimuitiuas soj ap 'pojnuaouis vj ap uopvjisowap u¡^- "o'fn

.-oiuaAUOD
BinSas
j^
•sojdaouoD sojjanbB uoa jen^t
opoj unjana
Bisa opiuaj
-noa ns ísajjy sonang ap bz8[bjjo^ jb^jj bj na ajqmapag ap ^ ja opsp
-joaB oj ap saurj bj na ^nuijuoa as sojn^t^jB sojampd sojsa u^

�"15... .En consecuencia al antecedente artículo todo Buque Nacional ó
extrangero podrá libremente entrar en los Puertos de uno y otro
territorio, pagando respectivamente en ellos las correspond.tes Reales
derechos conforme á un arreglo particular q.e se acordará entre los
dos Gobiernos".
"16....En el caso de invadan px una Potencia extran^era se obligan resciprocam.te ambos Gobiernos á prestarse todos los auxilios nece
sarios pa rechazar las fuerzas enemigas". (10)
El decimosexto apartado pretende resumir conceptos expresados
más ampliamente el 2 de Setiembre. En el artículo 7. de aquél Pre
liminar se dijo que las tropas de Buenos Aires no se retirarían hasta
tanto no lo hicieran las portuguesas:
"siempre a la observación cuidadosa de los movimientos de las tropas por
tuguesas hasta que el territorio... haya sido evacuado... en cuyo caso
libres ya de fundados recelos...". (11)
Y en el n. 10 se había establecido que ambos gobiernos quedaban
"obligados" a prestarse mutuo apoyo cuando hubiera amenaza de una
invasión extrangera
"aunque venga con el color o titulo de mediar y pacificar nuestras divi
siones y diferencias".

del Arroyo de S.n José las tropas que se hallan á la vista de esta
Plaza dexando libre la comunicación y abasto de Monl.o y el Ex.mo
Sor. virey dará igualm.te orden p.a la propia cesación de hostili
dades, y bloqueo en el Rio, y oficiará al Señor Gral. de las tropas
Portuguesas p.a q.e no avanzen estas, sino q.e suspendan sus
marchas". (13)
Este Convenio fue hecho conocer por los signatarios para su rati
ficación a las autoridades de Montevideo y de Buenos Aires respec
tivamente. Una y otra hicieron algunas modificaciones —en especial
la Junta— a esos artículos. Buenos Aires junto con la copia del Tratado
Preliminar recibió un oficio de Pérez en el cual le indicaba su posición
respecto del movimiento de las tropas sitiadoras:
"la retirada de nuestras tropas—escribía—á la otra parte del Arroyo de
S.n José no debe hacerse hasta el regreso de este Correo, con todo espero
que VE. tenga á bien despacharlo sin perdida de momento porque su de
mora puede ocasionar incalculables perjuicios". (14)
Además Juan José Passo se trasladó a Buenos Aires para ampliar
el significado y la razón de lo acordado. (15)
Con esa base y teniendo siempre presentes las dificultades mili
tares y económicas por que atravesaba la Capital, la Junta devolvió
a Pérez lo estipulado diciéndole:

Considerando a la luz de estos antecedentes el precedente artículo
16 podemos medir el alcance y el objetivo concreto que con él se
perseguía: rechazar la intervención portuguesa en cualquier forma
que viniera.
También se estipuló:

"Con la brevedad que há sido posible, y exige V. en su oficio de 8
del corriente, sele dirigen por éste Govierno ratificadas las estipulaciones
que lo acompañaban; en las quales aún que se advierten algunas anota
ciones no trascienden (ala) ([en la]) Substancia délos convenios y (si al)
([estipulados, y siaí\) objeto de aclarar unos conceptos que ([pudieran])
en lo sucesivo (discernidos pudieran) despertar (ízelos en ambos go]) (mo
tivos de desavenencia) Gobiernos ([con perjuicio de la común tranquilidad"]).

"17....El Ex.mo S.or Virrey protexta no variar este sistema hasta q.e las
Cortes declaren su voluntad ". (12)

Y finalmente le ordenaba que procediera al canje de sus poderes

Con lo cual venía a dejarse sentado que el Convenio podía ser des
conocido por las Cortes ya que ellas debían "declarar su voluntad" al
respecto.
Finalizaba el Acuerdo Preliminar del 7 de Octubre:
"1S....Ambos Gobiernos se obligan á la religiosa observancia de lo esti
pulado, constituyéndose en la responsabilidad de las resultas q.e
pudiese ocasionar su infracción".
"19... .Antes de explicarlo debe acordarse el tiempo y modo de dar cumplim.to al artículo sobre evacuación de las tropas de la vanda
oriental".
"20....El Señor Diputado del Gobierno de Buenos Aires se ofrece á dar
por su parte al momento una orden clara y terminante á fin de
q.e antes de la ratificación del presente tratado se retiren más allá
(10)Id., id.
(11)Tratado Preliminar del 2 de Setiembre de 1811. Buenos Aires, "Actas del Ex
tinto Cabildo de Buenos Aires^. Acta del 3 de Setiembre de 1811.
(12)[Convenio Preliminar del 7 de Octubre de 1811]. Mansc. s/d, s/f. Archivo Ge
neral de la Nación Argentina. Buenos Aires. "Banda Oriental 1810-1814". X 1, 5, 10.
— 248 —,

advirtiéndole
"que por cartas separadas se le instruye de como debe conducirse en su reti
rada y la del Exercito". (16)
Las indicaciones a que hacía mención la Junta se referían solo
a 6 artículos pero en conjunto ellas tenían cierta importancia.
En el numeral 8 indicaba que la artillería perteneciente a la
Banda Oriental se entregaría
"en los puntos donde actualmie estS',
Sobre el apartado 11, que trataba del cese del bloqueo y de las
demás acciones navales, aclaraba:
(14)Oficio
(13)Id.,
id.de Pérez a la Junta. Arroyo Seco, Octubre 8 de 1811. Archivo General
de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg. cit.
(16)Ojicio
(15)W., id.de la Junta de Buenos Aires a J. J. Pérez. Buenos Aires, 12 de Octibre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit., n. 113.
— 249 —

�"Eli o*n '"'í9 -Í9I '8aJ!V onang 'eaiiua^^iy uoptjj^ j p jBjaiw^ OAnpjy '^x8I P
iqi.^&gt;0 f SI 'esJiy souang 'zJa¿ '/ "/ saJi^ souang p Djunf ^ ap oiotfQ (91)
•p; -'p/ (SI)
•jp -891 '^^jiy Bonang •Bm^usSjy uopBj^ B[ ap
Aiqajy ^iigi op g sjqnjaQ 'O3S &lt;&gt;A&gt; O JJV •t"1/ 7 Iai^d aP "i^ifO (H)
•PJ 'P/ (1)
IBqBJBpB 'S3JBABU 831101338 SB
sbj ap ^ oanbojq jap asaD jap BqBjBjj anb '^j opB^jBd^ ja
\2%sa

— 8fZ —
'Oí 'S 'I X ',.81-0181 I"oaiJO BPaBa,, 'ajry onang -na;
-^ OAiq^jy -j/e 'p/s -asuBj^ "[ IU8I ap ajqn]30 p ¿ |ap jijuiiui^j^ oraaAi
nop\[ i p
'II8I ap ajqm^iias ap jap Bi^y ^.sajty soaang ap
•*3 PP WV -sjiy soaang "usi p ajqmaiiag ap ^ jap jenimiiaj^om
opsiBJx "(n)
ojoji
• "P/ (01)
ojjv sbuí uajpaj as opojDjj ajuasaud jap uptoo^tfttou vj ap sajuv a'br
ap utf p ajuvwuijaj A mvjo uapjo vun ojuauioui jo auvd ns uod
jop p aoaufo as s^jiy souang ap oujaiqof^ pp opnjndiQ jouag ¡y • 'o'0Z

apuop sojund soj uan

as jBjuaijQ Bpueg
bj b a^uapauajjad BjjajjiiJB bj anb Bqesipai g jBjamnu ja u^
•BIOUBJJodlUl BJJ9I3 UBIUd) SBfp OJUnfuOD U3 OJ^d 8O[ll0I}JB 9 B
o^os UBjaaja^ ^s B^unf bj uoiouaui bi3bi| ^nb b sanopBJipui
^^ ((g ;p vj í upo^
•íjaj nt ua ^sjjonpuoo aqap otuoo ap aXnjjstn a; as svpDjDdas sojjjao jod anbn

vpuoa oj ap sodouj $^ ap uoponotxia ajqos ojnoijjo ja oruiijd
-tun^ jop sp opoiu A odutait ja asuupjo^o aqap ojjoojjdxa ap saiuy •'0'6U,
ns jouoisd3o 'opojnd
asatpnd
a-b sojjnsaj svj ap popijiqvsuodsaj•uuoi33ojfut
V] ua asopuaAnjpsuoo
•psa oj ap mouDíiuasqo osoiSijaj 0/ p uvSijqo as souuaiqo^) soquty • •
raaqn

ap ¿ jap Jt'uiunpj^ opjanay ja qjj

jb ttpBjunjoA ns jBJBjaap,, ueiqap sbjj anb eÁ sajjo^ sbj jod opioonoo
•ojaadsaj
-sap jas Bipod oiu^auo^ ja anb opBjuae asJBfap b biu9a j^na oj
sns ap afuBO [B BJOipaoojd anb BqBuapjto a^ aiuaui[Buij
[unuioo rr¡ ap ototnUad uoo~\) soujatqOQ (mouauaavsap ap soati
•ova.) ([oíi soqtuo ua sojaz]) jouadsap (uvuajpnd sopituaasip) oatsa^ns o\ ua
([imiaipnd]) anb soidaouoo soun jvjdjdo ap otafqo ([1pis ^ 'sopojndiisa])
(jd isj A sotuanuoo sojap mountsqng (\r^ ua^) (np&gt;) uapua%3sx&gt;i% ou sauoio
•djouv süwiijjv tiauampo as anb uno sajonb soj ua iunqvundwooo o\ anb
sauoiovjndíjsa so^ snpüoifijou oiuamof) a%sa jod ua^^jip ajas 'ajuaijjoj jap
g ap opi/o ns ua -y¡ a^vxa t 'ajqisod opis pi¡ anb popaoajq o¡
:3|opuapip ope^ndpsa o[ zajaj b
oiA[OA^p B^nnf bj 'pjidB3 b^ BqBsaABjjB anb Jod SBsiinouo^a j s^jbj
-i[itn s^peijnsijtp sb[ sa^uasajd ^adraaig opuaiua^ A. assq Bea no^
(-[) "opBpaoaB o¡ ^p uozbj bj á opBoijiu^is ja
e BJBd sajiy souang b ^pBjsBj) as ossbj asof nenf setaapy
(tl) 'jsomníiad sajqv^nDjvout jduoisvso apand vjoiu
•ap ns anbiod ojuauiout ap vprpiad uts ojuovoDdsap uaiq p vguaj ••^J\ anb
ouadsa opot uod 'oauuoj ajsa ap osa^Sai \a vjsm{ asja^ov aqap ou asof u-g
ap oíouy jap ajjod o^io vj v—mqij^sa—sodoJi sojjsanu ap cpoji;aj o¡n
SBdojj sbj ap o^uairaiAOin jap
aopisod ns BqBoipui o\ jcn^ ja na za-iaj ap oíatjo un oiqiaajpj
opBjBjj^ jap Bidoa bj uoa oiunf sajiy souang -sojnanjB sosa b —Bjunf ej
jBiaadsa ua— sauoiae^ijipoui SBunájB uojaiaiq bjjo A buJ -ajuaniBAij
-aadeaj sajiy souang ap Á oapiAajuoj^ ap sapspuojnB sbj b uojaBaij
ns BJBd soiJBiEuáis soj iod jaaouoa oqaaq anj oiu^auo^

(SI)

sns uvpuadsns amb ouis 'sn^sa uazuoav ou 3-b trd st&gt;san^nno¿
svdouj soj ap 'jvjff -touaf; jv jdiji/o A 'o?y ja ua oanbojq X 'sapop
-tjijsov ap uoí^vsao mdoid vj trd uapjo aruijmi^i piDp Aaxia '^o
owx^^ ja A o-}uof\¡ ap oisoqo A uoi^ootunuto^ vj ajqtj opuoxap ttzojj
t&gt;tsa ap ?sia bj v uvjjvu as anb sodouj snj aso[ v ap oíLouy jap

* potunjoa
ns uajrtjoap
satio^y
sbj a'b vjsvy ouiajsis ajsa jmjoa (ZI)
ou ojxatojd
Aa^i^
uo-g owxg
J^"'omUn

:ojndi}sa as uai
j}sa
as
uaiquiBj^
buijoj jatnbjBna ua BsanSniJod uoiau^Ajajut bj jBzsqaax'BJaiULA
.-BinSasaad
anb
as ¡a uoa anb oiajauoa OAiiafqo ja Á aaueajB ja Jipam soinapod
o[naijJB ajuapaaajd ja sajuapaaajuB so^sa ap znj bj b opu

•i/jip sojjsanu ÁOotftDDd A jtnpaut ap ojmti o jojod ja'ltsmouajaftp
uoo oüuaa anbunon
A sauots

BjaSuBjjxa
uoisbaui
aun ap BZBuauíB Bjaiqnq opu^no o^odB onjnni asjejsajd
b usope^ijqo,,
ueqepanb soujaiqoS soqine anb oppajq^}sa Bjqsq as q\ o*n ja ua j^

(II)
sopopunf
ap oA
sajqij
osd^ oAns ua "' opvnovaa opts dAdu
• •\t"'soja3aj
• ouojiuuai ja
anb n^^mf
sosanSnj
•uod sodojt soj ap sojuatwiaotu soj ap vsopopino upiootuasqo vj o ajdutatsn
:sBsan3njjod sbj usjapiq oj oa ojhbj
bjsbu uBjjBjpaj as ou sajjy souang ap SBdojj sbj anb ofip as JBuitnij
-aj^ janbs ap 0-¿ ojnaj)je ja ug -a^quiaijag ap jj ja aiuatUBijduiB sbui
sopesajdxa sojdaouoa jiumsaj apuaiajd opBjjBds ojxasoinpap [^
(01) 'svSiwaua svzuanf soj josmpa^ trd soijos
•a^au sotjíxnv soj sopoi asjvjsaud p sotuaiqof) soquio aruio^ojdt^
•sai uogijqo as oja^uojjxa mouajoj vun rd uopvcim ap osva ja u^- • 'o'g[,,
soj anua pjopjo^o as a-b jojnotuod ojgaujv un p auuofuoo
souoauap
. 'usoujatqof)
sop
sajoa}¡ sarpuodsajjoo svj sojja ua aiuaumapoadsai opuvüod 'ojjojtuat
ojjo A oun ap aov^nj soj ua jvuiua atuautajqtj pjpod o^aíiuvjjxa
p jouoioof^ anbng opot ojnoy^tt atuapaoajuo jo mouanoasuo^ vg- • 'O'S[,,

�Sor. Virrey á los SS. Dr. José Acevedo y Dji Antonio Garfias, y la Exma.
Junta al Sor. D.n José Julián Pérez para que arreglen el correspondiente
tratado, quienes después de cangear debidamente sus expresados respec
tivos poderes han convenido..." (26)• '
En los primeros cinco artículos no hay diferencias de contenido
respecto al Acuerdo del día 7; solo existen escasísimas variaciones de
vocablos..
Ellos quedaron estipulados definitivamente así:
i
"1... .Ambas partes contratantes á nombre de todos los havitantes sugetos
ásu mando protextan solemnemente ala faz del universo que no reco
nocen, ni reconocerán jamas otro soberano q.e al Sor. Dji Fernando
Séptimo y asus legítimos sucesores y descendientes.

"6....Las tropas que obedecen al Gobierno de Buenos Aires desocuparán
enteramente la vanda oriental del Río de la Plata sin que en toda
ella se reconozca otra autoridad q.e la del Ex.mo Sor. Virrey de
modo que el Paraná será el limite que divida el territorio de ambos
Gobiernos". (28)
Montevideo en las anotaciones al margen que hiciera a aquél tra
tado para guía de José Acevedo y Antonio Garfias, conforme con lo
sustancial, solo pidió que se agregara que el territorio de Paysandú
quedaba comprendido bajo su jurisdicción.
Pero Buenos Aires concorde en ello a su vez indicó muy especial
mente a Pérez —también está visto— que la línea divisoria no podía
ser otra que el río Uruguay y que en consecuencia la indicada del
Paraná
desecharse.
Sindebía
duda para
poder delimitar mejor y soluciolar el conflicto fue
que se llegó a la división de este artículo 6. (del día 7) en dos.

"2....Sin embargo de considerarse la Ex.ma Junta sin las facultades nece
sarias en su actual estado, y que en consecuencia debe reservarse
para la deliberación del congreso general de los Provincias que está
para reunirse, la determinación sobre el grave e importante asunto
del reconocimiento de las Cortes generales y extraordinarias de la
Monarquía; se declara contodo que eldicho gobierno reconoce la
unidad indivisible de la Nación Española de la qual forman parte
integral las Provincias del Rio de la Plata en unión con la Península
y con las demás partes de America que no tienen otro Soberano que
el Sor. Dji Fernando Séptimo.

En el primero se estipula:
"5... • Las Tropas de Buenos Ayres desocuparán enteramente la vanda
Oriental del Río de la Plata hasta el Vruguay sin q." en toda fila ^e
reconozca otra autoridad q.e la del Ex.mo Señor Virrey". (29)
A pesar de este determinación como medida de transacción hubo
necesidad por parte de Buenos Aires de reconocer jurisdicción a
Montevideo sobre algunos pueblos de la margen occidental del Uruguay.
Pero para ello, Elío tuvo que restringir sus pretensiones originarias.

"3... .Persuadido firmemente el Gobierno de Buenos Ayres de la jus
ticia y necesidad de auxiliar y sostener a la madre Patria en la Santa
guerra q.e con tanto tesón y gloria hacen al usurpador de la Eu
ropa comviene gustosísima en procurar remitir á España ala mayor
brevedad todos los socorros pecuniarios q.e permita el presente es
tado de las rentas y los que puedan recogerse de la franqueza y ge
nerosidad délos habitantes á que el Gobierno propenderá con las mus
eficazes probidencias é insinuaciones.

Y así quedó conformado el artículo 7.:
"Los Pueblos del Arroyo de la China, Gualeguay, Gualeguaychu cituados entre Rios, quedarán de la propia suerte sugetos al Gobierno del Ex.mo
Señor Virrey y al déla Ex.ma Junta los demás Pueblos;"
Como prueba de ese complejo problema de concesiones mutuas
queda la estipulación final del artículo 7. que dice:

"4....En demostración de la sinceridad de sus sentimientos y principios
el Gobierno de Buenos Ayres ofrece dirigir prontamente un mani
fiesto á las Cortes, explicando las causas que le han obligado á sus
pender el embio á ellas de sus Diputados hasta la antedicha delibe
ración del congreso general".

"no pudiendo entrar jamas en aquella Provincia ó distrito tropas de uno
de los dos gobierno sin previa anuencia del otro. (30)
Con estos artículos —únicos que se se refieren al problema de
los límites —no quedaba bien delimitada la demarcación geográfica
de las jurisdicciones de las partes contratantes. Sin embargo hubo

"5P...EI insinuado Gobierno nombrará una o mas personas de suConfianza
que pasen á la Península, á manifestar alas Cortes grales. y extraor
dinarias sus intenciones y deseos". (27)
Pero el apartado siguiente tiene que haber sido motivo de ardua
discusión por parte de los comisionados de uno y otro Gobierno. El
7 de octubre se había estipulado —conviene la repetición— lo si
guiente :
(26)"Tratado de Pacificación de las Provincias del Río de la Plata entre el Ex.mo
Señor Virrey Dn. Fran.co Xavier Elio y la Ex.ma Junta Executiva de Buenos Aires". Mon
tevideo, 20 de octubre de 1811. Copia autentificada por Juan Baut.a Esteller. Archivo Ge
neral de la Nación. Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, f. 69-70.
Copia en Gazeta de Montevideo, Extraordinaria del miércoles 23 de Octubre de 1811,
n. 48, pág. 337/41, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires, Reservado Dirección, n. 28.260;
y en Gazeta de Buenos Aires Extraordinaria del 27 de Octubre de 1811. Gazeta de Buenos
Aires, o. cit., t. I, pág. 844.
(27)Id., id.

•

por parte de Montevideo y Buenos Aires opiniones coincidentes, que
luego no quedaron indicadas en el Tratado, sobre la posesión de dos
puntos: Paysandú y Martín García. En efecto, la Junta facultó a Pérez,
después que este le remitiera el preliminar del 7, para que accediese
a la solicitud de Montevideo en el sentido de que el pueblo de Paysandú estuviera comprendido dentro de los dominios del Virrey.
(28)[Convenio Preliminar del 7 de Octubre]. Mans. s/d.; s./f. Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional. "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5. 10.
(29)Tratado de Pacificación de las Provincias del Río de la Plata entre el Ex.mo
Señor Virrey D.n Franco Xavier Elio y la Ex.ma Junta Executiva de Buenos Aires". Mon
tevideo, 20 de Octubre de 1811. Copia autentificada por Juan Baut.a Esteller. Archivo
General de la Nación. Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, fol. 69/70.
(30)Id., id.
.— 253 —

— 252 —

�— ssz —
— z^z —
Vi "PI (OE)
"0¿/69 "lJ '0¿S 0JMn 'OAiiBJjsiuiuipy jBJauaj) oAti^iy •oapiAaiuon^ •uopBj^ b[ ap
OAiq^jy -¡[^i^g Bjnug uBiif Jod BpBjijuuaine Bido^ "n8l p Jqm.i() ap 0^ 'oapiAaj
•uoj^ -lts9jty souang ap oaiin^^x^ ojunf vwx^ dj X oi^^ jatao^ O'^uou^ wq Xaixt^ -ioua
aw'x^ \a ai%ua djo/^ oj ap oty jap svi^uiaojj soj ap upion^ifioDj ap opojB^^ (62)
'01 'S 'I 'X \4tI8t-0I8I IBJa^'-'O "PnBH., 'IBaoiaB^ oiuaiqoj) -sajiy soaang 'Butiua^iy oo¡ob{¿
I ap ¡BJ3U3Q OAlIJJjy -J/-8 i-p/8 -8UBJ^ -[8Jqni3() 9p [ap JBUIUI![3Jd OIU3AUO^] (8^)
jap soiuiuiop so[ ap ojjuop optpuaadmoa BjaiAnjsa npuES
ap ojqand ja anb ap oppuas ja aa oopiAajuoj^ ap pnipijos bj b
asaipaooB anb bjbíI '¿ jap jBuiimjajd [3 Bjaijiuiaj aj ajsa anb sandsap
'zajaj b onnoBj ejunf bj 'oj^ap ug "EjoaB-^) ujijbj^ ^ npuBs^Bj tsojund
eop ap uoisasod B[ aiqos 'opejBj^ p na sep^aipui uo-iepanb ou o^an^
anb 'sajuoppuio^ souotindo sajiy souang Á oapiAaiuop^ ap ajjBd jod
oqnq oáasquia uig -sajuBjBJiuoo ajjBd 9b¡ ap sauoiaoipsijtif sb^ ap
BoijBjSoaS uoioB^JBinap B[ BpBjuuijap aaiq Bqcpanb ou— sajiinjj so[
ap Bina^qoad [B najoipa. as as anb soomn— so^nouJB so;sa no[)
(0) 'ojjo jap mouanuü maaid tíis oujmqoS sop soj ap
ovn p svdoj.% ojiuisip o vjoutaouj vjjanbu ua sdiuvC jBjjua opuaipnd oun
:aoxp anb o'¿ ojnDi:uB pp ^buij upiDB^ndijsa b^ Bpanb
SBnjnuí sauoisaauoa ap Bina^qojd ofa^dino^ ^sa ap sqanid orao^
aísojq3tij svuiap soj vjun[ murx^ vjap p&gt; X a^jji^j uouag
owx^ \ap oiuaiqof) pj soiaüns ajians mdojd tr¡ ap uoinpanb 'sojh ajjua sop
•vnn^ mpAvngaivnQ 'XvnSaivnQ 'vuiif^ dj ap oíOAjy jap sojqanj so-j&gt;t
•o'L In^JlJB [3 opBnuojiíoD ^panb jsb
sanoisaa^ajd sns ai^uujsaj anb OAni oij^j 'o^p BJBd
pp pajuapiooo ua^jBui v\ ap so^qand sounájB ajqos
e uoiooipsijnf jaoouooaj ap saiiy souang ap a^j^d jcod pBpisaoau
oqnq uoioobsubjj ap Bpipain oraoo u9pBniuuaiap aisa ap jBSad y
(6Z) \^ajJÍA JOV3S ow^3 J3P 2 ^'b pvpiuojnv bjjo voxouooai
a? v\i&lt;t opvt ua ob uis Xon^njyi ja vjsuif divjj uj ap ojy jap jvtuaiiQ
vpuoa dj aiuauiDuajua uvjDdn^osap sauXy souang ap sodoJ so^- • 'o'n
as ojamud p u^
asop ua (¿ Bip pp) o*9 o[iioj^jb a^sa ap uotstAip bj b 9^a[[ as anb
anj ojoi^uoo p je^opn^os A jofam jBjiun^ap japod BJed Bpnp utg
'asjBqaasap Biqap bubjbj
pp BpBoipui b^ Bpuanoasuoo ua anb A Á^nSni^ ojj p anb bj^o aas
Bipod ou BiJosiAip Baui[ v\ anb —o^sia Bjsa uaiquie}— ^^-t^&lt;J aiuaui
-[epadsa ^nm ooipui zaA ne b o[p ua apjoauoa sajiy souang ojoj
•noiootpsijnf ns ofsq opipuajdinoa Bq^panb
ripuBS^Ej ap oijojiJjaj p anb BJs^ajáB as anb oipid ojos ^
oj uod auiaojuoo 'sbijjb^ oxuojuy jí opaAaoy asof ap BinS BJBd
•bj} pnbB b BJapiq anb uaSjBiu [b sauoioBjouB sb[ ua
(8Z) '
soquiv ap oiuort-uai ja vpiatp anb ajiuitj ja vías vuvivj ja anb opoui
ap iauuty^ '-to owx^^ jap bj a'b popuoinv vijo nozquooax as vjja
vpoj ua anb vis v%oj¿ vj ap oiy jap jvjuatio vpuva vj atuauvoiaiua
/sauiy souang ap ou^aiqoff jo uaoapaqo anb sndoAi iO7'''o"9,,

'1181 aP 3J1n)J0 aP tZ 8a[ooj3iin [ap BUBinpjoBJlx^ 'oapiAaiaoj^ ap Bisze^ na sido;)
*0¿"69 7 'OÍS -"\'.'l 'oAi^BJisiuiiupy [BJauaj) OAiqjjy -oapiAaluoj^ •uoi.ibj^ b[ ap [bj^o
-9^) OAii^jy *ja|[aiS3[ B'ineg nBnf iod BpB^ijiiuainB Bido^) TI8t 3P ajqnpo ap gg 'oapiAai
ourxn p a-t pia oiojj b¡ ap oitf jap sm^uiaojj st&gt;j ap uotoootfjooj ap

-18 oj —uopijadaj bj auaiAuo^— opBjndrjsa Biqsq as ajqnjao ap ¿
•oujarqo^) ojjo A oun ap sop^aomuioo soj ap ajjsd jod uotsn^sip

' -uooujxa X -sajou^ saiio^ sojp (IZ)
jojsafiuotu
'soasap
pX
'ojnsutuaj
sauotouajut
vj p
sns
uasod
soijoutp
anb
vzuoifuoQns ap souosuad sotu o oun piojqwou ouiaiqof) oponuisut jg- - 'o',,

-aqijap ouoipajuD oj ojsoy sopojndiQ sns
\jouauag
ap sojjaosajSuoo
p oiquia jap
ja japuad
uopoi
•sns p opoütjqo uoy aj anb sosnoo soj opuootjdxa 'sauo^ soj p ojsaif
'íuouf un ajuauiotuo^d JiÜiJip a^ajfo saiXy souang ap oujaiqof) ja
soidpuud X sojuaiuipuas sns ap popt^asuis dj ap uopojtsoutap "3''o'f;,
•sauoponuisut
9 svpuapiqojd
sazv^ifa
svtu svj uoo pjapuadojd oujatqof)
ja anb p sajuojiqotj
sojap poptsouau
-aS X ozanbuojf / ap asjaSooa^ uopand anb soj X so^uaj soj ap opot
•sa atuasaud ja njiu/jad a-b soumunoad sojjodos soj sopoj popaaajq
joXoui ojo vuvds^ p ipjiuaj jojnooud ua ouitsisojsnjl auaiauioo odoj
•n^ dj ap jopodmsn p&gt; ua^oq otuojS X vosaj ojuo% uoo a-b vjuanS
ojuog oj ua ojjiDj ajpoui oj o jauajsos X uotjtxno ap popisaoau X oiait
•sní oj ap sauXy souang ap oujaiqof) ja ajuauiauijif opiponsuaj- • 'o"fM
anb ouojaqog ojjo uauatt ou anb oouauiy
ap sajjod
soutap
sojuog
uoo ja
X
•ouiijdag
opuouuaj
ivq
ojnsutuaj ] uoo uoiun ua oiojj oj ap oiy jap sotouinouj soj joiíiajut
ajuod uouijof jonb oj ap ojouvds^ uopo^^ dj ap ajqtsiaipm popiun
oj aoouooai ouuaiqo^ ouoipja anb opojuoo ojojoap as iotnbiouo^^^
oj ap sotjouipjoojtxa X sajojaua^ sauoQ soj ap otuatuipouooai jap
oiunso ajuDuodwi a aaojg ja auqos uopomw-i atap oj 'asjiuna^ ouod
pisa anb sotoutaojj soj ap jouauaS osau^uoj jap uopojaqjjap vj ojod
asjosuasaj aqap otouanoasuoo ua anb X 'opojsa jonfoo ns ua soíjds

•sajuaipuaosap X sajosaons sotupigaj snso X ouipdag
opuouuaj V(J 'JOg jo a-b ououaqos ojjo souiol upjaoouooaj tu 'uaoou
•ooau ou anb osjaatun jap zof ojo ajuauiauwajos uojxajoud opuow nsp
soja^ns saiuvttaou soj aopoi ap aiquiou p sa/uojojjuoo sajjud soquiy- - 'o'ln
:jsb ajuauíBAijmijap sopejnd^sa uoj^panb sojj;^
.'••••-sojqBaoA
ap sauoiaBiJBA 8BHIISISB3S3 nojsixa ojos i¿ Bjp jap opjanay jb ojoadsaj
optuajuo^ ap SBpuaiajip ^eq ou sojn^jiJB oaup sojauírad soj n^
, •(9ZJ '"optuaauoo uoy saiapod soatt
•oadsau soposajdxa sns atuauiopiqap joaSuoo ap sandsap sauatnb 'opojoxt
atuatpuodsajjoo ja uajSajio anb vjvd zauaj umjnf asof u-q -^og jo vjunf
•owx¡[ oj X 'soifuo^) oruoiuy u-q X opaaaoy asof -jq 'gg soj p XajJty^ 'JOg

�Algo similar ocurrió con la posesión de la isla de Martín García,
pero en esta ocasión el Gobierno de Buenos Aires, ratificado el Ar
misticio, se preocupó de aclarar debidamente que la isla entraba en
los límites de su mando. Así se lo expresó a Vigodet el 28 de diciembre:
"Aunq.e p.r el Tratado de pacificación celebrado entre este Gob.no
executibo y el ex.mo Sr. Virrey D.n Fran.co Xavier Elio no consta d.e q.e el
Precidio de Martin García hubiere sido comprehendido entre los limites
de esta jurisdicción sin embargo hay constancia de q.e el Diputado de este
Gobierno, solicitó la incorporación del indicado Presidio, y q.e sus ges
tiones no fueron desatendidas á vista de lo infructuoso q.e es a esa Plaza
y lo útil q.e es a esta". (31)
El 8. sufrió una pequeña cercenación que no implicaba ninguna
variación; su redacción quedó así:
"En dichos Gobiernos no se perseguirá a persona alguna sea de la es
fera, estado o conaicion q.e fuese por las opiniones polticas q.e haya tenido,
ni por haber escrito papeles, tomado armas, ni otro qualquiera motivo, ol
vidando enteramente la conducta observada por causa de las desavenencias
ocurridas por una y otra parte". (32)
Este principio de las garantías fue uno de los puntos más dis
cutidos en las Asambleas de Orientales; el vecindario allí reunido
no creía en su cumplimiento por parte de Elío, y el 10 de octubre
en la Quinta de la Paraguaya, aun cuando llegó un ayudante del
Virrey con el pliego de las seguridades personales acordadas,
"Siguieron la resistencias... despreciando la confianza en las supuestas
garantías de una autoridad española que acabava de clasificar al Gov.no
Patrio p.r refractario en todos sus actos". (33)
El 12 y el 18 reiteró el Virrey su ofrecimiento. Pero a pesar de
tantas protestaciones los hechos posteriores dieron la razón a los orien
tales: el Gobierno de Montevideo, olvidando lo repetido y lo pactado,
inició a poco de firmado el armisticio una política de represión.
Como las aclaraciones hechas por la Junta y el Gobierno de Mon
tevideo a lo estipulado en el Tratado Preliminar eran coincidentes no
debe haber sido difícil llegar a la estructuración del artículo 9.. En
realidad lo propuesto en aquella primera oportunidad tenía el grave
inconveniente de ser algo difícil de realizar. Por eso ahora se indicó
que la artillería debería quedar en el lugar donde se encontraba, siendo,
sin duda, la solución más armónica con la realidad.
"Toda la Artillería perteneciente a la vanda oriental quedará en los
propios puntos donde actualmente se halle, y la Artillería q.e tenían los
buques de Buenos Ayres aprehendidos por los del cruzero se restituirá
igualmente a la posible brevedad.
(31)Oficio del Gobierno de Buenos Aires al Gobernador y Capitán General de la
Plaza de Montevideo, Gaspar de Vigodet. Buenos Aires, Diciembre 28 de 1811. Archivo
General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit. X, 1, 5, 10.
(32)Tratado de Pacificación de las Provincias del Río de la Plata entre el Ex.mo
Señor Virrey D.n Fran.co Xavier Elio y la Ex.ma Junta Executiva de Buenos Aires. Mon
tevideo, 20 de Octubre de 1811. Copia autentificada por Juan Baut.a Esteller. Archivo
General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo. Libro 570, fol. 69/70.
(33)Carlos Ana ya: "Memoria Biográfica...". Archivo General de la Nación, Mon
tevideo, cit.
— 254 —

�— ss^ —
— fsz —
-aoj^ *noioB|^ B^ ap jBJau^^) OATipjy -tl' "ooifpj^otg mjtouiay^^ ivwny soihv^ ()
'OL/69 *lJ 'OÍS oj&lt;1!1 'OAijBJisiQímpy |t?j^ti3^) OAiipjy *o^piA3iuo^j[ 'uoidbj^ b[ ap jBja
oAiq^jy *jaj¡aisg B'inBg aenf jod Bpe^t^iiu^inB Bido^ '1181 ap ^jqni^Q ap Q^ '
"UOW '*ai\y souang ^p vapnoax^ viun[ tnu-x^ vj o?^3 iaiiio^ oa'UDjjr wq Ka^i^ Jouag
owx^ ja ajjua v^dj^ dj ap oi^j jap sdi^uiciojj svj ap upi^ooiftoDj ap opojDJ (Z)
'01 *S ^I 'X '^T^ '^aI ^^uope^^ ouj^iqo^ 'sajiy souang 'BUilu^^jy uopB^j bj ^p ¡BJaa^^)
OAtnojy "H8I ^p 2Z ^M^uaioiQ 's^jiy souang -¡apoiijf ap jvdsvf) 'oapma^wj^^ ap mv¡¿
d^ ap jDjaua^ upjidD^ X jopouuaqo^ jn sauty souang ap ouuaiqo^ jap oío^¡q ({)

f

q 9¡qisod n¡ o ajuawpngr
as ojaznjo ^ap so^ jod sopipuayajdo s^jXy souang ap sanbnq
noj uuiua) 9*6 vuajjiuy oj X 'ajia^ as aiuawjnnj^D apuop soiund soidoid
soj U9 nxapanb jojuaijo vpuva vj v ajuat^auauad mjajjiuy i)¡
•pBpt[B3J ^\ UOD BOIUOUIIB SBUI U9plt[OS B^ 'Bpnp UIS
'opu^is 'BqBj^nooua as apuop jBSn^ ^a ua jepanb Bijaqap Bjja^[i;jB bj anb
9Diput as bjoijb osa joj -jBzijBaa ap jpjjip oSjb jas ap
OABaá ja biuo; pepiunjaollo bjoiuijcI BjjanbB ua ojsandojd oj
U3 o'6 ojnDijjB jap u^ioBJtijarujsa bj b jbS^jj jiotjip opis jaqsq aqap
ou saiuapiauío^ UBaa jBuiniijajt^ ops^Bj^ ja ua opBjndijsa oj b oapiAai
ap oujaiqo^) ja Á B^unf bj Jod SBqaaq sauopBJBj^B sbj oukk)
'uoisaadai ap Bapjjod Bun oiapsiuiJB ja opBuuij ap oood b oioiui
oj Á opnada.1 oj opuBpiAjo 'oapiAajuoj^ ap ouaaiqo^ ja :sajBj
-uaiJO soj b uozbj bj uo.iaip sajoijajsod soqaaq soj sauoi^Bjsojo^d
ap iBsad b oja^ "ojuaiuipajjo ns Xajji^ ja ojajtaa gj ja Á ^l j
() 'sojao sns sopoj ua otjvjovuf^j xd oijjoj
oiraoff jo jv^iftsvjo ap vavqnjo anb vjouvdsa pnpuojmi vun ap snpuvuvíi
svtsandns so^ ua vzumjuoa v¡ opumoaidsap * *' sowuajsisad t&gt;j uouam8tn
sajBuosjad sapBpijnSas sbj ap oSaijd ja uoo
jap aiuBpni(B un pSajj opuBna unB 'b^biiSbjB^J bj ap B^uin^
bj no
ajqnjao ap QI Ia -^ 'J13 aP 9%^^d Jod o^naiuiijduino ns ua
ou
opiunaj jjjb oiJBpupaA ja ísajBjuaijQ ap SBajquiBsy sbj ua soptina
-sip sbui so^und soj ap oun anj sbj;ubjbS sbj ap oidiauíjd
(Z) "&lt;taJ-""' ojio vun lod snpiuunoo
sm^uauaavsap sry¡ ap vsrwj jod vpvcuasqo vjonpuoo dj ajuauioia%ua opuopta
•jo 'oatjow vuatnbjonb outo tu 'svwjo opvwot 'sajadvd ottiosa uaqm¡ íod tu
'opina} vXvu a-b svoiijod sauoiwdo svj uod ^sanf a'b uot^jnuoo o opotsa 'ouaf
•sa vj ap vas vun^jo vuosjad v pjtngasjad as ou soujaiqo^ sotpip u^n
:isb ^panb u^paBpaj ns í
BunSuiu BqBaxjdrai ou anb uoiDBuaajaa suanbad Bun oijjns o-g jg
(T^) •&lt;iDíra sa a'^ 1Pn 1 •*
vzvjj vsa v sa a-b osoni^iufui oj ap msm v svpipuajnsap uouanf ou sauoii
•saS sns a-b X 'oipisauj opooipui ^ap uoiavuodjo^ui vj pnoifos 'ouuajqof)
a%sa ap opvjndiQ ja a-b ap m^uDjsuoo Xvu oSioquia uis upp^ipsijnt vjsa ap
sajiuiij soj aujua opipuauaJduio^ opis ajaiqnu viojv^) upjD^^ ap ojpioajj
ja a-b a-p vjsuo^ ou oij^ jaiavy^ O3-udj^ u-q Xaujj^f mu oui-xa ^a i oqijnoaxa
ajsa autua opvuqajao uojjayijpod ap opvjouj^ ja jcd a-bunyn
: ajqtuapip ap g p lapoSi^ b osajdxa oj as isy -opuBUi ns ap saiiuijj soj
ua Bq^ajua bjsi bj anb ajuauíBpiqap jbjbjdb ap odn^oajd as 'oppstuí
-jy ja opBoijijBj 'sajiy souang ap oujaiqo^ ja uoisboo Bjsa ua oaad
uijjbj^[ ap bjsi bj ap uoisasod bj uoo oíaanoo jbjiuiis oSjy

�territorio, pagando respectivamente en ellos los correspondientes
Reales derechos conforme á un arreglo particular que se acordará

Se acordó además el 20 de octubre:...
"10....Del mismo modo se devolverán todos los prisioneros de qualquiera
clase q.e sean echos por uno y otro Gobierno".
"11....El Ex.mo Señor virrey se ofrec^ á que las Tropfi Portuguesas se
retiren a sus fronteras y dejen libre el territorio Español conforme
a las intenciones del Sr. Principe Regente manifestadas á ambos go
biernos". (34)
Este último artículo está señalalando —como luego veremos más
expresamente— que Elío no tenía seguridad plena en la actitud que
asumiría Souza frente al armisticio.
"El Exmo Señor virrey se ofrece.

entre los citados gobiernos".
"17....En el caso de invasión por una Potencia extran^era se obligan reci
procamente ambos gobiernos á prestarse todos los auxilios necesarios
para rechazar las fuerzas enemigas".
"18....El Ex.mo Sor. Virrey protesta no variar de sistema hasta que las
cortes declaren su voluntad q.e en todo caso se manifestará opor
tunamente al Gobierno de Buen^ Ayres". (36)
Este agregado final al décimo octavo apartado debe haber 8Ído
incluido con el propósito de evitar que Buenos Aires ulteriormente,
pretextando un desconocimiento de las resoluciones de las Cortes,
pretendiera variar su sistema de gobierno.
"19....Los mencionados Gobiernos se obligan ala religiosa observancia de
lo extipulado, constituyéndose en In responsabilidad de las resullas

Sólo ofrecimiento y no ineludible compromiso de promesa hayde parte de Elío respecto a la retirada de los portugueses.

q.e pudiese ocasionar su infracción".
En el artículo 12 se' introdujo una pequeña modificación de pa
labra —ríos por Puertos—- que se comprende fácilmente teniendo pre
sente las ya mencionadas anotaciones escritas al margen por las partes
contratantes en el Preliminar del 7. En efecto, Montevideo y Buenos
Aires indicaron que debía incluirse al Paraná y Uruguay entre los
lugares donde cesarían las hostilidades. Y así fue:
"12.^. .Queda también el Ex.mo Señor Virrey en librar las ordenes pre
cisas para que desde luego cese toda hostilidad y Bloqueo en los
Ríos y costas de estas Provincias".
"13... .Igualmente su Excelencia oficiará al Ex.mo Sor. Virrey del Perú
y al Sr. General Goyeneche participándole el presente aconteci
miento". (35)
Continuando con las estipulaciones —que fueron vanas promesas
por parte de Montevideo— se hizo una aclaración al artículo 13 del
primitivo Acuerdo, que significaba una ampliación de su contenido:
"14....Todo vecino de la vanda oriental se restituirá si gusta á sus ho
gares y podrán pasarse mutuamente de uno a otro territorio quantos
lo deseen: dejándoseles de todos modos en quieta y pacífica posesión
de su fortuna".
Sin merecer variaciones, los artículos siguientes quedaron redac
tados como sigue:
"15... .Se restablecerá enteramente como se hallava antes a las actuales des
avenencias la comunicación, correspondencia y comercio por tierra
y por mar entre Buenos Ayres y Montevideo, y sus respectivas de
pendencias".
"16....En consecuencia del antecedente articulo todo Buq.e Nacional
ó extranjero podrá libremente entrar en los Puertos de uno y otro

"20.a...El Exmo. Sor Virrey y el Sor. Diputado de Buen.s Ayres nombrarán
dos oficiales q.e acuerden el modo de dar cumplimiento al articulo
sobre la evacuación de tropas de la vanda oriental q.e se efectuará
con la mayor anticipación embarcándose en la Colonia todo el nu
mero posible". (31)
Cumpliendo lo convenido en el artículo 19 del Preliminar del 7,
se estableció así "el tiempo y modo" de la evacuación de las tropas
insurgentes. Buenos Aires propuso —o al menos indicó a Pérez que
lo hiciera— que la evacuación de las tropas quedaría al arbitrio de
su gobierno para ejecutarlo por tierra o por agua. La redacción de
este artículo debe haber sido el resultado de los intentos de Monte
video para que el retiro del ejército no se llevase a cabo como un
simple acto de disposición y voluntad de Buenos Aires.
Además Buenos Aires propuso y obtuvo un artículo adicional en
la siguiente forma:
"21... .Las presas que se hagan desdela firma del presente tratado serán
restituidas y respeto a las anteriores se estará a lo extipulado en el
armisticio de 7 del Corriente". (38)
El artículo 20 del Preliminar desapareció del Tratado definitivo
porque su contenido, habiéndose cumplido, no tenía razón de ser.
Pero se agregaron tres artículos más para solucionar los problemas de
las propiedades confiscadas y de los esclavos, que en gran número
habían pasado a las filas revolucionarias, como asimismo para otros
que pudieran originarse.
"22... .Todas las propiedades existentes de qualquiera especie que sean
correspondientes a los vecinos de la vanda oriental quedaran en
poder de sus respectivos dueños á reserva de los Esclavos compre(36)Id., id.
(37)Id., id.
(38)W., id.

(34)"Tratado de Pacificación de las Provincias del Rio de la Plata...". Archivo
General de la Nación, Montevideo., cit.,.
(35)Id., id.. .

— 257 —
— 256 —

17

�hendidos en las listas manifestadas por el Sor. Diputado de Buenos
Ayres que ofrece dejar en libertad para que vuelva á poder de sus
amos á quialquera de los expresados negros q.e lo deseéá y la execucion de este artículo será del cargo y cuidado de lo soficiales de
que se hace mérito en el 20".
"23. .. .Si ocurriese en adelante alguna duda á cerca de la observación de
. qualquiera articulo del presente tratado se resolberá amigablemente
por una y otra parte".
"24....El presente convenio tendrá todo su efecto desde el momento q.e
se firme y será ratificado en el término de ocho días ó antes si se
pudiese". (39)
Debe considerarse el Armisticio de Octubre como el reconoci
miento por ambas partes de una situación especial: el equilibrio de
fuerzas. Buenos Aires no podía vencer la indomable resistencia de los
muros de Montevideo; Montevideo, sólo poderoso por mar, no había
sido capaz, ni tenía el poderío suficiente para reducir a la Capital. Y
lo que pudo ser pesa de desequilibrio —las tropas portuguesas— fue
necesario abandonarla porque era demasiado riesgosa.
El tratado es el resultado único y exclusivo, la culminación final,
de las tratativas que desde el inmediato momento de su llegada Elío
mantuviera con Buenos Aires.
Las ideas del Virrey, que fueron en realidad las que predomi
naron en la estructuración de los 24 artículos, estaban independizadas
de los diversos intereses foráneos que actuaban en el Río de la Plata.
Elío trabajó con entera libertad de resolución; no tuvo inconveniente
en pactar a espaldas y aún contra el hasta entonces aliado portugués,
cuyo auxilio había sido solicitado por él, desobedeciendo las órdenes
de la Regencia y contra el sentir de Casa Irujo.
Por consiguiente hay que considerar que, a pesar de reconocer
Montevideo la autonomía de Buenos Aires, el Armisticio del 20 de
octubre significaba un triunfo —el máximo posible en aquellas cir
cunstancias— del Virrey Elío.
A su vez Buenos Aires, aún cuando abandonara la Banda Oriental
y renunciara a algunos pueblos del litoral, conseguía con el convenio
la tranquilidad que ya le era indispensable para la reorganización de
sus fuerzas diezmadas y vencer la apatía que en los pueblos del in
terior habían suscitado las derrotas del ejército de Balcarce y Castelli.
Por otra parte, el peligro portugués, del que tardíamente se per
catara Elío, era tan grave para Buenos Aires como para las posesiones
del Virrey; de ahí la promesa de ambos bandos de ayudarse mutua
mente frente al extranjero.•-••'••
Veamos ahora las razones que dan ambos gobiernos para explicar
las causas que los llevaron a pactar.
Días antes de firmarse el tratado el Virrey escribía al Ministro
de España en Río, sobre los motivos por los cuales no sacaría mayor
partido del marcado dominio, que según él, tenía sobre la situación.
(39) Id., id.
258 —

"Las proposiciones q.e se le exigen —decía refiriéndose a Buenos Aires—
son duras p.o su situación les hará en mi concepto entrar por ellas y quando
no entrasen perdida la posición que tenían, la artilLa Gruesa y batería ya
en mi poder sin recurso porsu parte de reenplazarla; el Ex Jo Portugués
en Maldonado en comunicación por tierra y agua con migo; el ExXo de los
Insurgentes no podría emprender nuevamente nada contra esta Plaza ni
([podría]) tendría al fin mas éxito q.e su exterminio pues q.e no podría
([]) pasar pM B^ A^. A prime^ vista parece que considerando al
Gob.no de B.s A.s en tal fatal situación dura exijiese de una vez todo obli
gándoles a reconocer al Virrey; p.o datos q.e no es fácil explicar ni tam
poco ([que]) otro q.e yo posea me aseguran q.e dado este paso está la
mayor parte andado p.a conseguir el restos convencidos q.e en mi no reyna
el Espíritu de mandar y dulcificada asi en parte la acrimonia con q.e los
imprudentes e impolíticos de ambos sistemas habían ([empeorado]) em
ponzoñado los ánimos queda B.s A^ mucho mas dispuesto a una compo
sición decorosa y justa; el quererlos obligar de una vez á todos los sacri
ficios sería acaso exponerse á unos esfuerzos desesperados los cuales podrían
producir alguna desventaja en qualq.er acción de Guerra cuyo éxito de
pende á veces de raras casualidades, y por decontado se alargaría la guerra,
se acabaría de arruinar la Campaña y se derramaría siempre alguna sangre
q.e se puede evitar. A costa de algún mas tiempo de ([sistema]) firmeza
y moderación creo conseguir todo Sistema q.e he abrazado con tanta mayor
([]) satisfacción por ser el característico del Nto. Govierno".
Hacía además en la misma exposición, capítulo aparte de la im
portancia que tuvo en su resolución el peligro que encerraba la pre
sencia de las tropas de Souza:' '•'•
"En estas circunstancias me va siendo ya de algún embarazo la conducta
é ideas q.e descubre el Gral. Sousa y sino compare VE. la lentitud y mo
rosidad q.e ha empleado en su aproximación
Mi Secret.o D.n Juan
Bta. Esteller q.e ha regresado después de haber estado —4— meses á las
inmediaciones del Gnral. Sousa, ha conocido por sus conversaciones y las
de muchos oficiales sus ideas de ambición... todo nos (ida a conocer])
pone en la necesidad de precabernos y hacer sin demora en el momento
q.e se vea la menor resistencia a cumplir lileralm.te lo q.e se estipuló, las
mas serias reclamaciones y pa. esto informo á VE. de todo (con tiempo)
para q. esté á la mira y tenga estos datos pa. hacerlas con la firmeza qut
exige un negocio de tanta trascendencia".
Y concluía señalándole con respecto al problema de. Goyeneche que• • .

•

v- "aunq.e esta devia ser una razón —su triunfo en el Alto Perú— pa. q.e yo
no hubiese concedido esta ([calidad]) ventaja; —permitir que Bj A^ reor
ganizara su ejercito del norte con tropas de la Banda Oriental— como ella
no puede verificarse en mucho tiempo y en este devo yo y puedo estar en
disposición de obrar de otro modo y de intimar con valentía y al mismo
tiempo me desembaraza de otros mil compromisos". (40) .. •.
El Virrey había comprendido ahora su error de haber llamado
a los portugueses y quería desembarazarse de "esos compromisos"; el
(40) Borrador del oficio de Elío al Marqués de Casa Irujo. Montevideo, 18 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1811-1812". S X, C 1, A 5, n. 11, Cpta. 735.
Ordenación n. 268/71 en Archivo de Foto-Copias del IiiBtituto de Investigaciones His
tóricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo. Cit. Museo Mitre:
"Contribución documental para la Historia del Rio de la Plata", cit. Tomo I, pág. 151.
— 259 —

�— 6S^ —
~ 89Z —
'ISI -^?&lt;l *I otnox "li^ '^^bjbj^ •[ ap oijj jap sijoisijj bj BJBd ptiuamn^op uopnqiJiuo^;^
:3Hi^j oasrl[V i;3 •oap¡Aaicoj^ ap sbijusi^ X ^apepiuearag ap pEi[njüj bj ap sbjijoj
•sijj saaope3i)saAU] ap o^iupsu] jap ssido^-oio^ ap OAiq^jy ua x¿/892 0*u nopguapjQ
•S¿ •&gt;!dD *II o'u '! ¥ 'I 5 'I S '.^I8I-U81 IiO
fBaopej^ oajaiqoQ 'sajiy souang *Bui]ua3jy uopB^^ v\ ap ^Bjaua^ OAiq^jy 'X18I ap
ap 21 'oapiAaiuo^ otnj¡ nsvj ap sanb^^^ ; oi/g ap ojotfo ¡ap jopvjjoy (g^)

p

9osiraojdnio3 sos^,, ap asjEzBJBquiasap suanb X saeanSnjjod so[ 6
jaq^q ap jojj3 ns bjoub opipuajduioo ejqei{

'sosiuiojduioo jiui solio ap vzvivquiasap aui oduiaii
owsiui jo X mjuajoci uoo jbiuijui ap X opoui ojio ap uojqo ap uppisodsip
ua jBjsa opand X oX onap ajsa ua X oduiait ovonut ua asjo^tffjaa apand ou
vjja ouioo —ptiuauo opuog vj ap svdoji uoo auou jap oiiojata ns vjoziuog
•JO3J s-y rg anb Jitiuuad— ivlviuaa ([popijvo]) njsa optpaouoo asatqnu ou
oX ab 'vd —t&gt;J3&lt;/ HV Va ua ofuniut ns— uozoi vun jas viaap vtsa a-bunon
• •anb
-aio^) ap Braa^qoad p ojo^dsai uoo a[opuB^Buae Binpaoo
•tímouapuaosvj% mum ap oiooSau un aStxa
fnb vzauijíf v^ uoo sojja3m¡ 'vd sovop sojsa vSuat X ojiui v^ n ajsa 'b vjod
(oduiap uoo) opoi ap '^ \ o owjofut o^sa ^od X sauotovuio^oaj smjas snui
sdj 'ojndtisa as a-b oj ar^ijojajfi Jijduino v mouajsisaj jouaui vj van as a'b
ojuauioui ja ua vjoutap uis jaoov X soujaqttoaid ap popisaoau dj ua auod
([jaoouoo v t&gt;p]) sou opot '"'uoiotquiv ap saapt sns sajnijifo souonui ap
sv¡ X sauoiovsjaauoo sns jod optoouoo m¡ 'vsnog "¡viuf) jap sauoiovipauiut
soj p sasaui —p— opvjsa jaqm^ ap sandsap oposajSaj vv a'b jajjajs^ mojg
uon[ u-q o^}ajoa i¡^
uotoouiixojdo ns ua opoajiltua mi a'b pvpisoj
•oui X pmpuaj üj ^ ¡ ajndtuoo ouis X vsno "¡oif) ja ajqnosap a'b svapt a
vjjnpuoj dj ozojvquta vnSjo ap vX opuais va aui soiountsutiojio so%sa ^fl,,
. .:eznog ap eedojj sej ap epnas
-ajd b^ eqBjj^oua anb oaíiipd p u^ionjosaa ns na oaih anb BiouBjjod
-raí b[ ap a^^ede ojnjjdBo 'uopisodxa Biusira n\ na s^uiape
•ttoujainoQ -oj^ jap ootjsijajoDjDo ja jas jod uotoov^siws ([]^
joXmu Djum uoo opvzvjqv ay a-b muajsts; opoi JinSasvoo oaio uoiomapoui X
vzauutf ([ouiaists]) ap oduiati svui utiSjd ap vjsoj y 'jviiaa apand as a'b
aiSuos vunSjv ajdiuais mivwojiap as X vuvduiv^ vj jvwniiD ap vuvqnjv as
'vjjanS dj oijBíJjD/D as opoiuooap jod X 'sapopipinsoo sbjdj ap sajan y apuad
•ap oiixa oXno vjjan^) ap uoioon Ja'bjonb ua oíoiuaasap nunSjo Jionpoid
uvijpod sajono soj sopojadsasap sozjanfsa soun v asiauodxa osooo mías sotoif
•tjoos soj sopoi o zan vun ap jüSipjo sojjaianb ja tvjsní X osojooap uoiois
•oduioo vun v oisandstp svui ouonui s-y s-y opanb soutiuv soj opouozuod
•uta ([opvioadwa^) umq^q soutaists soqutv ap ^ojpijodiui a saiuapmdwt
soj a'b uoo muoutijov vj aijvd ua isd vpvoijiDjnp X ivpuvui ap nitjids^ ja
vuXaj ou tui ua a'b sopiouaauoo soisaj ja jin^asuoo vd opopuo auod joXvui
vj visa osvd ajsa opvp a'b uvjnüasv aui vasod oX a'b ojio ([anb]) oood
-uiu} iu jvotjdxa Jiovf sa ou a'b soivp o'd íXajjj^ jv jaoouooaj v sajopuvS
•ijqo opoi zaa vun ap asatftxa vjnp uoiovniis jvivf jni ua s^y s-g ap owqoff
jv opuojapisuoo anb aoajod vjsia vautijd y -s-y s-g vd jvsvd ([])
mjpod ou a-b sand oimuijapca ns a'b oiixa svui utf ;d mjpuai ([mjpod])
tu vzdjj visa vjiuoo vpvu aiuauivaanu japuajduta mjpod ou saiuaHumuj
soj ap orx^¡ ja ioSyui uoo vnjiv X vjian jod uoiovoiunuioo ua opvuopjvj^ ua
sanSnuoj otx^ ja ¡ vjjvzojduaaJ ap auod nsjod osjnoaj uis japod tui ua
oX mjatoq X v$anj*y vjjpjv vj 'umuaj anb uotoisodoj vptpjad uasvjiua ou
opuonb X sojja jod jvjiua otdaouoo iui ua vjm¡ saj umoonns ns o'd sojnp uos
—saiiy souang v asopuaijifaj moap— uairxa aj as a-b sauoiotsodojd SDjn

'
'77
(6)
•Pípp
'^I pp^d
•uopcnjis bj aaqos ejuaj '[ unSas anb 'oiuioiop op^oJBUi
joa'biu BI.IB0B8 ou 8^[Bno so[ jod soaijoui so[ ajqos 'oi}j na BtjBds^ ap

•jBjoBd
b nojBA3[[
so[ anb
sbsiib^ sb[
BJBd soujsujoS soqinB nep
anb sanozBJ
sb[ BJoqB
soiubo^
•ojafuBjjxa
a^uara
-t'njnuí asj^pnAB ap sopu^q eoquie ap Bsauíojd
t?[ jq^[B
apainajj
iAa^ij^
pp
sauotsasod se[ BJBd omo;&gt; sajiy sou^ng Bjsd 3abj8 ubj bj3 'oif^ bjbjb^
-jad as a}uaiUBtp.iBj anb [ap 'san^njjod oaái^od p 'ajj^d bjjo jo^
*t[[a)8B^) Á aojBOfBg ap ojiojpfa pp SBjOJjap sb[ opBipsne uerqBq joij^j
-ui pp so[qand so[ ua anb BijBdB b¡ j^ouoa A s^p^oizaip SBzjanj sns
ap uopBztuBájoaj b[ BJBd a^qBsuadsipm BJa a[ vÁ anb pBpt[inbuBJí B[
OIU3AUO3 [a uoo Bjnifaelloa '[Bjojr[ pp so[qand sonn[B b BJBpunuaj A
[BjuaijQ Bpu^g B[ BJBiiopuBqB opuBiio unB 'sajiy souang zoa ns y
•oj[^ ^ajjiy^
pp —sBpuBjsun^
-jp SB[[onI&gt;B na ajqtsod oturxein ^a— ojunijj
un eqe^ijin^is
aaqnjoo
ap oí, pp oppsiuuy p 'sajjy souang ap BiinouojnB B[ oapiAajuoj^
ja^ouoaaj ap jssad e 'anb JBjapisuoo anb Áv\\ a^uain^isao^ joj
•ofnjj BSB^ ap jpuas p bjjuo A Bpua^ajj bj ap
sauapjo sb[ opuapapaqosap '[a Jod opB}io¡[os opis Bjq^q otjixnB oAn^
'e^n^ruJod opBi[B sa^uojua BjSBq [^ bjjuoo unB jÍ 8Bp[Bdsa b jBjoed ua
oju^tuaAuoauf OAnj ou íuopn^osaj ap p^}jaqi[ BJajua uoo pÍBqBjj ojf^j
•bjb^ bj ap ojjj [a na UBqBnjoB anb soauBJOj sasajajuí sosjaAip so[ ap
sfipBzipuadapui uBq^jsa 'so[noijJB f^ sof ap uoiaBjnjonjjsa e[ ua uojbu
-uuopajd anb sb¡ pepi^aj ua uojanj anb '^ajji^ pp SBapi sb'j
souang
uoa BjajAnjuBoi
JI3 Bp^Saff ns ap ojuaiuom ojBipauíin 'sajiy
p apsap
anb bbaijbibj)
sb[ ap
'[Burj uopBu;ui[na b[ 'OAisnpxa A ooiun opBjfnsaj p sa opBjBjj [^
•BSo^saij opsisBuiap bj^ anbaod B|jBuopuBqB , oiJBsaaau
anj —SBsanSnjjod SBdojj sb[— oijqi[inbasap ap Bsad ^as opnd anb O[
^ "[BjidB^) B[ b jpnpaj BJBd ajuyiarjns ouapod p Bjuaj iu 'z^dBa opis
BjqB^ ou 'JBUI jod osojapod o^os 'oapiAa^uoj^ í oapiAajuo|\[ ap sojiun
so[ ap Biauajstsaj a^qeuropui Bf jaauaA Bjpod ou sajiy souang -sbzjouj
ap opqr[inba p ^^padsa uopBnjis Bun ap sajjBd SBqiUB .iod ojuajuí
-iDouoDaj p ouio^ ajqnjaQ ap opiisinuy p asjBjapisuoa aqaQ

as fs saiuv o smp oipo ap ouiuuat ja ua opoyifi^vj ojas
auutf as
(6)X\?saipnd
a-b otuauioui ja apsa^ oioafa ns opoi vupuai oiuaauoo atuasajd jg' • 'o'fzn

aiuautajqvSiuto pjaqjosaj as opvivji aiuasajd jap
ojnoijjv
•tíauod
vjjo vjatnbjonb
X mm jod
ap uotooauasqo oj ap oojao p vpnp vunSjo atuojapo ua asatjjnoo }• • 'o'Zn
\íOZ
Ia ua
oiuaui
aotnj
anb
ap sajmoifos oj ap opvpino X oSjod jap
vjas
ojnoiuv
aisa
ap as
uoiono
'3Xa vj X naasap oj a'b sojSau sopvsaudxa soj ap vjanbjomb o souto
sns ap japod v vcijana anb ojod pviJaqtj ua jvfap aoajfo anb saiXy
souang ap opwndiQ io ja jod snpmsafiuvui svisij soj ua soptpuai¡

�armisticio le proporcionaría esa momentánea liberación y sería un
compás de espera para que pudieran llegar los tantas veces solicitados
refuerzos de la Península; las probabilidades eran ahora más seguras,
dado que la situación en España había tenido un vuelco favorable.
En informe que remitiera el 3 de noviembre al Ministro de Es
tado, Elío reafirmó los conceptos anteriores. Le decía que había pac
tado no obstante dudar de las intenciones de Buenos Aires porque
sabía que
"há procedido a impulsos de la necesidad y apuros en que lo há puesto la
situación respetable y ventajosa de las Tropas del General Goyeneche...
no menos que por su temor al Exercito Portugués, y por la debilidad, y jaita
de energía para sostenerse aquellos mandones en un Gobierno desconcer
tado, precario y despreciado de la universalidad de las gentes de honor, y
amantes del orden".
Remarcaba Elío:
"Todo esto repito lo conozco muy bien como una verdad demasiado pu
blica, y seguramente esta havia sido la ocasión mas aproposito para dar un
golpe decisivo, y victorioso contra estos enemigos, si huviese tenido de mi
mano auxilios bastantes para llebar al cabo una obra de esta naturaleza".
Pero a pesar de tan favorables circunstancias el Virrey sostenía
que no había podido desentenderse
"de los gravísimos fundamentos que hicieron forzosa mi adhesión a vn ra
cional acomodamiento. En el influieron esencialmente 1. la poca Tropa
armada que hay aquí de entera confianza, suficiente apenas para defender
la Plaza. 2. la absoluta fallides del Erario
en tanto grado que ya no
havia dinero ni aun para dar de comer a dicha Tropa, única paga que go
zaban y gozan. 3. la remota esperanza de que se rehabilitase el Thesoro
Real para cumplir al menos con las cargas mas principales; pues la vnica
segura entrada con que contaba por razón de derechos Reales, havia lle
gado en los tres vltimos meses a la miserable importancia que convence el
informe numero S. del Administrador de la Aduana 4. la poca voluntad
con que la parte mas considerable, y pudiente del Comercio hizo a S.M. los
mesquinos prestamos, y donativos... a pesar de mis esfuerzos, e insinúa
ciones íroto] tanto verbalmente como por... oficio escusandose a mayores
contribuciones con la estancascion de sus frutos, y demás relaciones mer
cantiles que no pude contradecirles, y S. las incomodidades y enormes
perjuicios que estaba ocasionando un sitio dilatado a estos vecinos, y es
pecialmente a los dueños de posesiones rurales, que consiguieron arruinar
estos enemigos de la humanidad por medio del Saqueo y fuego que pren
dieron a muchas de ellas, dejando en el estado mas infeliz a innumerables
familias honradas".
y como razón especial exponía:
"No influyeron menos los fundados recelos de las miras ambiciosas del
citado exercito Portugués a vista del lenguaje irregular y capcioso no es
perado con que se explica el General Don Diego de Souza en contra
dicción con las ordenes e instrucciones que me tenia manifestadas el Señor
Principe Regente... y con la buena fee y franqueza con que en mis
Cartas... me signifique con el enunciado General Souza, cuyo extraño pro
cedimiento me há competido a mandar a Maldonado donde se halla al
Capitán de Fragata Don José Obregon, al intento de que le persuada de la
necesidad de que se conforme con mis deliberaciones mucho mas siendo
— 260 —

estas arregladas a las proposiciones del mencionado Señor Príncipe Regente.
Tuve por último presente la Real orden de 20 de Mayo que me dirigió VE.
de orden de SA. y las dos de 7 de Abril que recibí por el Ministerio de
la Guerra todas ellas reducidas a prevenirme el modo como debía condu
cirme en un caso como el actual, considerándome S.A. sin arbitrios para
Debe S.A. y VE. —seguía diciendo, refiriéndose al éxito— estar per
suadidos que con el referido tratado y la energía y constancia con que a
toda costa y con asombro de los mismos enemigos hé procurado sostener
la defensa de este interesante punto, presenta hoy otro aspecto muy diverso
y há empezado la victoria a convertir sus ojos risueños acia nosotros". (41)
En resumen: la difícil situación de la Plaza de Montevideo —las
privaciones del sitio, la escasez de Tropas, el erario exhausto— y el
peligro de las miras de Souza, fueron en definitiva lo que decidieron
al Virrey Elío a pactar momentáneamente con Buenos Aires, para
salvar uno y otros. Dueño ahora de la campaña oriental cesarían
aquellas; restablecido el comercio en el Plata, se solucionarían en
parte las dificultades económicas y el ejército portugués, según lo acor
dado de antemano con la Corte de Río, debía retirarse porque ya era
innecesario su auxilio. Después de un tiempo, llegados los refuerzos
de la Península, podría Montevideo llevar el golpe decisivo contra la
rebelde Capital y sojuzgarla.
Para Buenos Aires los beneficios que el tratado aportaba no eran
de la cuantía de los de Montevideo, pero eran sí vitales e importan
tísimos en su situación. Su gobierno comprendía que con él imponía
un enorme sacrificio a los habitantes de la Banda Oriental, pero
también que era necesario consumarlo
"para conciliar los intereses supremos del estado: tales son su integridad, y
la cesación de calamidades de una guerra intestina".
Por otra parte, como ya lo había señalado Elío, el peligro por
tugués pesó sensiblemente sobre las resoluciones del gobierno por
teño, tanto casi como el avance del General Goyeneche desde el Alto
Perú. Decía el Gobierno de Buenos Aires en un artículo de oficio
publicado en la Gazeta:
"Quando la historia no ofreciera tantos exemplos de quan funesta ha
sido á los imperios la intervención extrangera en sus diferencias domes
ticas, nuestros coetáneos han recibido una lección tan terrible, como re
ciente en las desavenencias de la familia reynante de España, que abrieron
las puertas del reyno al extrangero, que la combate hasta el dia". (42)
Y concluía dirigiéndose expresamente a los "Pueblos y conciuda
danos de la Banda Oriental" solicitando de ellos el sacrificio máximo,
aunque fuera temporariamente.
(41)Oficio de Elío al Ministro de Estado. Montevideo, Noviembre 3 de 1811. Gustavo
Galunal: "Correspondencia del Virrey Feo. Xavier Elio", en Revista del Instituto Histobico y Geográfico del Uruguay, o. cit., t. II, n. 2, pág. 1016.
(42)Artículo de oficio de la Gazeta de Buenos Aires del 27 de Octubre de 1811.
Gazeta de Buenos Aires, o. cit., tomo II, pág. 843.^
— 261 —

�— I9^ —
1*^8 '^^d 'II oraoi s'ip *o 'sajiy sonang ap BjazB^
^O 9P ¿Z T3P saaty ouang ap wazs^ B[ ap opijo ap O[aaiy (^j,)
'1181 *P
'9101 '^?&lt;1 'Z o'n 'II "' '''!D ' '^vaDna^ iaa ODidVHOoa^) a odihox
•sig oxnxiISHl i^a visiAajj aa \^nj^ jaino^ -od^ ^C^JJi^j ;ap m3U3puodsajjojn :iísnTfg
OAVisn;) 'H8I *P í ajqniaiAO^ 'oapiAajaoj^ •opojsjf ap oj}smj¡^ jb oijg ap oiojfQ (if)
eianj anbune
'OUIIXBUI OIDIJIJ3B8 p 8O[p 3p OpUB^lOIJOS tJBjn3IJQ BpUBg B{ 9p SOUBp
-Bpnpnoo A sopqanj,, so^ b aiuaaiBsaidxa asopuai^tiip empuoa j^
(Zf) "D?P ?a D&gt;SDV ^quioo oj an/&gt; 'ouaguojtxa jo ouAau jap sojuand soj
uoua^qo anb 'ouods^ ap ajuuuÁai vtjtuiof vj ap sotouauaaosap soj ua a%uap
•ai 01x100 'ajqpiaj uo% uoiooaj oun opiqtoau uot¡ soauojaoo sonsanu 'sootj
•sautop snpuaiaftp sns ua vu^üuojjxa uopuaaiatui vj sopaduit soj y opis
m¡ vjsavnf uvnb ap sojdtuaxa soiuoj njatoajfo ou mjoisii¡ dj opwm()n
:B)3ZB^) v\ n^ opBoi^qnd
oioijo ^p o^nojjaB un n^ sgjiy souang ^p ona^tqof) p bio^q 't
1IV I3 aPsaP ai{3aiia^ío^) pjana-^ ^p 3oubab \a otaoa isbo o;ubj
-jod oui^iqoS pp s^uoionjoBgj sb[ ajqos ajuain^^qisu^s osad
-jod oaSipd p 'oji^ opB^eu^s BiqBq oj ^á omoo 'a^^ed bjio jo^
•í(tfuj)sa)ui vjjanS vun ap sapvptun&gt;jvo ap uoionsao o¡
'popiiüajui ns uos sajoi :opvisa jap sowaudns sasauaiut soj ^mjiouoo r&gt;xodn
anb
oiiBsaaaa
ojad '[BjuaiJQ Bpueg b^ ap sa^uBjtqBq so[ b oidijijobs orajoua un
Binodmi p uo^ anb Bipuaiduioo ou^aiqoS ng •uop^n^is ns na soiuistj
-uBjaoduii a sap^íA is uBja oiod 'oapiAajnoj^ ap so[ ap Biiirena v\ ap
neja ou Bq^jJodB opBiBJ} p anb sopijanaq so¡ saJiy soaang bjb^
•B^jBSznfos A jBjxdB[) ap^aqaj
b^ bjjhod OAispap odjoS p jba3{[ oapiAa^uoj^ ejjpod 'epnsuiaa^ B[ ap
sozaanjoj so[ sopBSa^ 'odmai) un ap sandsaQ •oi[ixne ns oiiBsaaauui
Baa vÁ anbjcod asjBjpaj Bjqap 'oi|j ap aiJO[) B[ uoo ouEinaiuB ap opBp
-joob o{ un^as 'sanSn^jod o^iaiafa p A SB^ituouoaa sapejynoijip sb^
ua UEjjBuoiorqos as 'b^bj^ p ua opjamo^ p oppa^qeisa^
UBIJB833 ^BJU3I.IO BllBdlUB^ B[ 3p BJOqB OUO11Q 'SOJ1O A OUll JBAp38
BJBd 'sajiy souang uoa ajuaiuBauB^uaraoui le^asd b oj^^ Aa^ij^ IB
uo^aippap anb o^ BAUíuijap ua nojanj 'Bznog ap seaiui sb[ ap o^^ipd
p A —oisneuxa oijeja p ^sedojj^ ap zaseasa b^ 'otjis pp sauopBAijd
sb[— oapiAajuoj^ ap bzbj^ b^ ap u9pBniis ^pijip ^\ :uauinsaj u^
(If) \souiosou moo souansij soto sns jpjaauoo v miotota v\ opvzaduia m[ A
osuaatp Xnui oj^adsv 0110 ov rr¡uasaid 'oiund aiuvsaiatui atsa ap vsuafap vj
jauajsos opvjnjojd au soSiuiaua souistui: soj ap oiqwosv uoo X vjsoj vpoj
o anb uoo mouojsuoo A m^iaua oj A opmo-i l opfjafau ja uoo anb sopipons
-jad irnsa —otvxa jo asopua^ifai 'opuaiotp mnSas— -^^ A -yg aqaQ
sajvw so]uvj jinXiíitsa ap saovdno A s^jj^nf sotpatuaj ap jvsoa
vjDd soijjiqjD uis -yg auiopuvjapisuoo 'jtmjov \a outoo osoo un ua autuio
-npuoo mqap ouioo opotu ja auuiuaaaid v svppnpaj sojja svpot D^janf) nj
ap oijaisiwj^ ja jod iq^oai anb Jtiqy ap ¿ ap sop soj A -yg ap uapuo ap
"3.A ?^?J?P atu 3n^ oAo^f ap 0^ ap uapuo ¡va^ oj ajuasaid outiijn uod aan^
adiouijj JOttag opouotouaui jap sauototsodoud soj o sopojSaujo sojsa

— 09^ —
opuatt soui otpnw. sauopDjaqijap situ uoo auuofuoo as anb ap poptsaoau
oj ap oponsuad a\ anb ap ojuajui jo 'uoSajqQ asof uoq ojoSoj^ ap unjido^
jo ojjoy as apuop opouopjvf\¡ o jnpuoui o optjaduio^ pt¡ aui ojuaiuitpao
•oíd ououjxa o Ano 'oznog jd uauaf) opntounua ja uoo anbi^iuSts aui • • -sojjoq
siut ua anb uoo vzanbuujf A aaf vuanq oj uoo A " * aiuaSa^ adiouiuj
jouag ja sopojsafiuout otuai aui anb sauotoonjjsut a sauapjo sdj uoo uotootp
•ojjuoo ua —oznog ap oSatQ uoq jouauaQ ja ootjdxa as anb uoo opojad
-s&lt; ou osotodno A jojnSauut afvnSuaj jap vista o sanSnjjoj oipuaxa opotio
jap sosoioiquto sojiui sdj ap sojaoau sopopunf soj souaui uoua.injjui Oj^n
:eiuodxa [Btoadsa uozbj ouioo A
•uSDpojuoif
sajqouauinuui o zjjafvi soui opvisa ja ua opuofap 'sojja ap
sovonut oSDijriuof
uouatp
•uaid anb oganf A oanbng jap oipaui jod poptuouinu oj ap soátxuaua sojsa
joumjjv uojain^tsuoo anb 'sajounj sauotsasod ap souanp soj o ajuautjopad
•sa A 'soupaa sojsa o opotojtp opis un opunuoisooo oqojsa anb sotottiUad
sauuoua A sapopipoutoom soj o-g A 'sajjioapoujuoo apnd ou anb sajpuoo
-uaui sauojoojaj souiap A 'sojnuf sns ap uoiosoouotsa oj uoo sauotonqujuoo
sauoAmu o asopuosnosa oiotfo • • muod ouioo a%uawjoqjaa ojuoj [otou] sauoio
onuput a 'sozjanfsa situ ap josad o •••soapouop A 'soiiwjsaid soumbsaui
soj 'f^'g o oznj otojauio^ jap ajuaipnd A 'ajqouappuoo snui auvd oj anb uoo
pojunjon oood oj o'f ouonpy oj ap jopojisiuiutpy jap 0* oiawnu auijofui
ja aouaauoo anb mououoduit ajqoiastw oj o sasaui souipja sauj soj ua opoS
-ajj tnam¡ 'sa/^ay sovoauap ap upzou Jod oqojuoo anb uoo opojjua ounSas
doiuíi oj sand ísajodpmud smu sogjoo sdj uoo souaui jo Jtjduino nuvd joayf
o^osavj^ ja asojtjiqoijaj as anb ap vzuouadsa vioiuaj oj o' -uozoS A uoqoz
-oiS anb oSod votun 'odojj, oyoip o xauioo ap uvp ojod uno tu oiamp oiam¡
ou o A anb opojS ojuot ua
ouvjg jap saptjjof vjnjosqo oj o-^ 'ozojj oj
japuafap vjvd sonado aiuatoijns 'ozuotfuoo ouatua ap tnbo Aoy anb opouuo
Bdoj oood oj o-j ajuatujopuasa uouatnifut ja v^ •ojuaiwopowooD jouoto
•ou ua o uptsaupo tui osozuof uouapiv anb sojuauippunf souitsMOjg soj apn
asjapuaiuasap opipod Bjq^q ou anb
Biuajsos
p SEiouBjsunojp sa[qBJOAB| ubi ap jesad b
\flzajounjou ojsa ap vjqo oun oqoo jv joqajj ojod sajuvjsvq sotjtxno ouvut
tul ap opiuaj asapimi ts 'soSiuiaua sojsa ojjuoo osoiuoyjia A 'oatspap adjoS
un uop ouvd ojisodoudv soui uoisooo o; opis vmvy visa aiuauiojmSas A 'ootjq
-nd opotsouiap pvpiaa oun ouioo uatq Anuí oozouoo oj ojtdau o%sa

:oJI3
\^uapio
jap sajuouio
A 'uouoif ap sajuaS soj ap poptjosjaaiun oj ap opotoaidsap
A oixúoaid
'opoj
-jaouoosap ou^atqof) un ua sauopuoui sojjanbo asjauajsos ojod otgjaua ap
ojjof A 'poptjtqap oj lod A 'sanSnuoj ojpuax^ jo joiuaj ns jod anb souaui ou
• • -avoauaAof) jojauaf) jap sodouj^ soj ap osofvjuaa A ajqvjadsau uoponjis
oj ojsand tn¡ oj anb ua soundo A pvpisaoau oj ap sosjndtu; o optpaoojd ot{lt
anbiod sairy souang ap sauotauaiui sbj ap jspnp ajuBjsqoanb
ou Bj
opsi
-DBd BiqBq anb eiaap a'j 'sajoija^ue eojdaouoo so[ onuijBaj oq^ 'opej
-s^ ap ojjsiuij^ [b ajquiaiAou ap p eiapimaj anb auMojuí unj
•apqBJOABj oopnA un opiuai jqBq BUBds^ ua uopBnjts bj anb opBp
4SBjnSas sbui Bjoqe usja sapepifiqBqoad sb[ íBp^suiuoj b¡ ap sozjanjaj
sopBjioifos S303A sb^ubj soj jb^^[[ uejaipnd anb BJBd BJadsa ap sedmo^
un Bijas A uopBJaqi[ BouB^uainotn esa ejjeuopjodojd aj; optjsiuiJB

�El 21 de octubre el tratado fue ratificado por el S.r Virrey Don
Francisco Xavier Elío en la siguiente forma:
"Se aprueban y ratifican por mi parte los artículos del precedente tra
tado, que se devolverá para los demás efectos consiguientes". (43)
Y en la Gazeta de Montevideo del martes 5 de noviembre se
informó:..
"El 24 de Octubre el Gobierno de Buenos Ayres cangeó y ratificó los
tratados de pacificación estipulados entre el E^. Virrey y dicho Gobierno.
S.E. ha ordenado se comunique al publico para su inteligencia y puntual
observancia en la parte que toque". (44)
De inmediato la Junta ofició a Rondeau, ordenándole la relirada definitiva:
"Hoy há llegado á esta Capital el Secretario del Gov.no Dx D.n José
Julián Pérez, con los tratados de latransacion de desavenencias con Mon
tevideo que quedan ([sancionados]) admitidos por este Gob.no (ten todas
sus partes]) y lo han sido por publica aclamación y con la celebridad co
rrespondiente ([Enterado VS. de este negocio]). En su consecuencia pre
viene a VS. ([este Govjio]) accelere sus marchas como se le há ordenado
anteriormente, pues cada día urge más la brevedad deella". (45)
Las promesas sobre garantías individuales que desde los primeros
días de octubre venía formulando Elío a los habitantes de la cam
paña de Montevideo, fueron nuevamente reiteradas —tal vez porque
no habían sido oídas— el mismo 20 de octubre. Exponía el Virrey en
una proclama, que por la guerra se había perdido la seguridad que
reinaba en la campaña bajo su mando; pero que dados sus anhelos
—"bien conocidos", decía— de evitar la ruina se había llegado a es
tablecer en el Tratado que ninguno de los gobiernos podía castigar
a nadie por sus anteriores opiniones, prometiendo nuevamente, en
su nombre y en el de su gobierno, que cumpliría con escrupulosidad
lo pactado y que quien lo quebrantara, ya fuera autoridad o par
ticular, sería castigado con todo rigor. (46)
(44) Id., id., pág. 848.
(44) Articulo de Oficio de la Gazeta de Montevideo del 5 de noviembre de 1811, en
Biblioteca Nacional, Montevideo. En el Archivo General de la Nación Argentina. Buenos
Aires, existen copias de la ratificación. Copia fotográfica del Tratado de Pacificación con
Montevideo. Ratificación. Montevideo, 21 de Octubre de 1811, firmado por Elío. Archivo
General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, Banda Oriental 18101814*% X, 1, 5, 10, n. 105 (el original pasó al Archivo del Ministerio de Relaciones Ex
teriores de la Rep. Argentina). Copia Autenticada por Pérez del Tratado de Pacificación.
Montevideo, 21 de Octubre de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires.
Banda Oriental 1810-1814. X, 1, 5, 10; n. 79.
Copia firmada por Pérez, Acevedo y Garfias del Tratado de Pacificación de la Excma.
Junta de Buenos Aires y el Virrey Elio. Montevideo, 21 de Octubre de 1811. Archivo General
de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814". S X,
C 1, A 5, n. 10; n. 79.
(45)Oficio de la Junta de Buenos Aires a Rondeau. Buenos Aires, 24 de Octubre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10; n. 392.
(46)Proclama de Elío a los habitantes de la Campaña de Montevideo. Montevideo,
20 de Octubre de 1811. Gazeta de Montevideo Extraordinaria del 23 de Octubre de 1811.
Biblioteca Nacional, Buenos Aires, Reservado Dirección, n. 28.260.
— 262 —

El propio 21 de octubre' se tomaron las primeras providencias
por parte del Virrey para dar cumplimiento a las distintas cláusulas
acordadas.
Haciendo uso de las facultades que le otorgaban los artículos 20
y 22, comunicó por un edicto a todos los vecinos de campaña y Mon
tevideo que tuvieran que reclamar alguna propiedad a los jefes del
ejército de Buenos Aires en retirada, que debían dirigirse al Teniente
Juan Latre en la Colonia, comisionado a tales efectos. (47)
Conjuntamente oficiaba al Cabildo diciéndole que era indis
pensable
"que VE. nombre dos Sugetos desu confianza en unión del oficial, que en
virtud del mismo art.o debe comisionarse, pasen á hacerse cargo délos esclabos, útiles, y qualquiera otros efectos, que pertenecientes alos Vecinos
de esta Plaza, y su Jurisdicion, reclame el indicado oficial, délos Gefes délas
Tropas de Buenos Ayres; avisándome VE. de haberlo asi egecutado, con
noticia de los sugetos q.e se nombren para mi conocimiento". (48)

Respondió el Cabildo:
"há elegido este Ayuntamiento p.a la indicada Comisión á D.n Mateo Ga
llegos, y D.n Francisco Moran de este vecindario, lo que avisa á VE. p.a su
conocimiento é inteligencia". (49)
De su parte el Cuerpo Capitular proclamó a los "Jueces Comisio
nados de la Vanda Oriental" haciéndoles notar que los estragos de
la guerra habían
"acarreado a esta Plaza unas calamidades, q.e empiezan a calmar por los tra
tados de esta Superioridad con la Cap.l de B.s Ays. Tratados q.e haciendo
revivir la amortiguada alianza.... deben infundir en lodos los orientales
un Espíritu de unión ,de amor y de conciliación, q.e nos haga participantes
de las delicias de la paz..."
En consecuencia agregaba el Cabildo:
"Deseando pues los padres de la Patria y este Ex.mo Ayuntamiento
restituir la abundancia, y dar á los frutos de ntra. subsistencia la circulacji
devida, previene a todos los Comisionados o Pedáneos q.e con el consejo
y el exemplo aminoren, exorten, y persuadan á loshavitantes de sus respectibos
limites para q.e entablando la comunicacji con esta Plaza (interrumpida dolorsamie) sesen de una vez los malea que nos han an^ustiado, conservandonos,para ser útiles al Estado,á la Patria y asimismos". (50)
Continuándose con las medidas para dar cumplimiento al ar
tículo 20, el gobierno de Buenos Aires el 26 de octubre oficiaba al
(47)Edicto de Elío. Montevideo, 21 de Octubre de 1811. Gazeta de Montevideo, Ex
traordinaria del 23 de Octubre de 1811, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado
Dirección, n. 28.260.
(48)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 21 de Octubre de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, f. 68.
(49)Borrador del oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 21 de Oc
tubre de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General Administrativo,
Libro 569, fol. 68.
(50)Borrador de la Proclama del Cabildo de Montevideo a los Jueces Comisionados
de la Banda Oriental. [Octubre o Noviembre de 1811]. Archivo General de la Nación, Mon
tevideo, Archivo General Administrativo, Caja 346, n. 116.
— 263 —

�'911 o'n '9K "Í"D 'oAiiBJisp (;) py p
•no^ 'noroB|yi bj ap jBJauag OAnpjy •[X18T *P ajqnaiAO|^ o ajqnuQ] -juiubiuq vpuvg d; ap
sopDuotsituo^ sa^anf soj o oaptaaiuo^^ ap opjiqn^ jap minrpoi¿ vj ap jopojjof] (OS)
•89 'ioj '69s ojqn
'OAUBJtSIUIOipV (BJ3O3Q OAiq^jy 'O3piA31UOJ^¡ 'aatDB^^ BJ ap (BJSU3^) OAiqjjy -^JgJ 3p 3Jqill
•30 ap ^g 'oap[A3juopj[ 'W^ &amp; oapinatuofl ap op^iqo^ jap ot^ifo jap jopnjjo^ (6^)
'89 '} *0¿S OJ^rl 'OAiiBJisiuirapy (bjsus^ OAiq^jy 'o^piAsiiioj^ 'uoiobj^ b[ ap ¡Bjaua^) oAnpjy
'1181 P ^qni^O aP IZ 'oaptAajnoj^ •oapwatuoyj ap opjjqv^ jo oijg ap morjQ (8J)
opBAjasajj -sajiy eouang
•xg 'oapiAaiuoj^ ap

o
B38ioi]qig na *tI8t 8P ajqmao ap j^ (ap bu
ap ajqniaQ ap 12 'oap¡Aajuoj( -oj/^ ap ojjipjj (¿^)

jb Bqcioijo ajqnjao ^p 9^ ja sajiy souang ^p oujatqo^ ja 'q
-jb jb oiuaiunjduina jep ejBd SBpipaoi sb[ uoo
\soiusiuiisd X oíjjvj vi p'opu^sjf jb S9;ijn jas vuod'souop
•uutu^suoo 'opuifsnauD uot^ sou anb sjjmu soj zaa aun ap nasas (afwosjoj
•op opidturuiaiui) bzojj ojsa uo^ u-oDsiuniuos vj opuDjqojua vb vind saijiuij
soqpoadsaj sns ap S3}urjntinyso¡ n uopvnsjad í 'u9jjoxa 'uauouituo ojdtuaxa ja i
oÍ3suo3 ja uoo a^b soaunpaj o sopvuoistiuo^ soj sopot o auamaid 'vpiuap
wovjnoifo vj otouajsisqns -vjju ap sottuf ^oj v jvp X 'vi^uopunqv vj
ojuaiviDjunÁy owx¡¡ ajsa X oijjv^ vj ap saupod soj sand opw&gt;asaQn

:op|iqe[) p

Biouanoasuoa

u'"zt)d oj ap sm^ijap svj ap
satuodtoijuvd vSm¡ sou a-b 'uoi^ojjtouoo ap X jouiv ap' uomn ap njijids^ un
sajDtu^ijo soj sopot U3 jtpunfui uaqap • ••• vzutnjo vpvn^puoiuo vj jtaiaai
opuaijoif aúb sopojDjj^ -sXy s-g ap J'dn^ vj uoo popí jo; jad ng otsa ap sopoj
•vjj soj jod jouijDD v uozaiduia a'b 'sapvpiwvjvo svun dzvj^ visa v opaadjvoo^
uBjqeq BJjanS bj
ap soSBjjsa soj anb jbiou sajopuapBq 4jfiu3tjq BpuB^ bj ap eopeu
-oísirao^ saoanf?5 so[ b oniBpojd jBp^jidB^ odjan^ [a a^asd ns bq
(6f) \fliouaSijaiui 0 otuaiuifoouoo
ns vd '^^/t v vsiav anb oj 'oijopuioaa ajsa ap uvjoj^ oj^ijuujj uq X 'soSajj
•vf) oajv^^ uq y uptsiuio^ vpujipui vj vd o%uaituvjunXy a%sa opiSaja pi^&gt;9
rop^iqB^ p oipuodsa^;
(8t) \tojuaiuiioouoo iw vjod uaiquiou as a-b sojaSns soj ap moitou
uoo 'opojnoaSa ís ojjaqm¡ ap -^^ auiopuvstav isaiXy souang ap svdouj^
svjap safaQ sojap 'jvtoifo opnoipm ja auiojoai 'uotoipsiunf ns X 'vzojj njsa ap
somoayf sojn sajuaioauauad anb 'sojoafa sojto viatnbjvnb X 'sajijn 'soqup
•sa sojap oguvo asuaovi¡ y uasod 'asuvuotsiwoo aqap O'uv ouistw jap pnum
ua anb 'jvtotfo jap uoiun ua vzuvifuoo nsap soiaüng sop auqutou "ij j an^&gt;,,

0938^ o'D 'noiDDajig opBAJasa^ 'sajiy oi^ng '[BuoiDB
TI8I P JqnioO P EZ lP BiJBaipjoejjxg oapiAaiaof^ ap BiazB^) "ijgi ap ^jqmjQ ap q^
^^oapiAaiuo}^[ -oapiaaiuo^^ ap ounduiD^ d^ ap sajuoiiqDij so^ o otj^ ap vtuvjoouj (9f)
'Z6 o'u
;0I 'S
\.H8l'0I8I
IBJnO
Bpnsg,, 'jBnoioBj^ oujaiqog -sajiy soaang 'BUfiusSjy
aoi.)Bjy¡
bj 'Ip'X
[BjauaQ
OAiqjiy
-[igl
ap aaqnuQ ap pz 'S3J!V souang •noapuo^ v sajjy souang ap ojun[ 0/ ap ototfQ (5f)
•6¿ o'a ¡01 o'u '! V 'I 0
[BJoira^) oAiqajy '1181 ap sjqnjjQ af 12 'oapiAaiaoj^ 'o¡[g ^ojji^ ja X eajiy souang ap oiunf
'Bin^x^ B^ ap aopB^i^i^B^ ep opBiBj^ ^ap sbijjb^ ¿ opaAa^y 4zaj3(] jod BpBnui^ Bido^)
•61 oa !0I '9 'I 'X &gt;I8t-0I8I IEJuaO P"Bff
•sajiy sonang 'Bunuagjy uoi.B(^¡ B[ ap ^ejans^ OAi^jjy '[[8[ ap ajqnioo ap \^ •oapiA^juo^,
'QopBDi^^B^ ap opBiBJ^ ¡ap Z3J3^^ Jod spB^iiuainy B?dO^ '(Bauaa^jy *d3^^ B( ap S3jorj3i
-x^ S9uo[jc[ajj sp oijaisruij^ ^p oAiq^ay [B osad [BaiSuo ja) gol o'n *0I 'S 'i 'X *H8I
-0181 im"3iJo Bpu^g 'jBaoiDBfj oaisiqo^ -sajiy souíinjj 'Buijua^jy uoi.ib^j bj ap jBj^na^)
OAiq^jy 'o;(^ jod opsinjij ^^IX8I ^P 3jqni;&gt;Q ap \^ 4o^piAaiuo]^ 'aoiJBjijiiB^^ *oap¡A3juo|^
UO-&gt; UOJOB^flpB^ 3p opB^BJ^, [^p B3I|Bj^oiO| BldO^) 'U0IJB^IJIJBJ B( 3p SCldo^ a3]SIXa '83Jiy
souang -Bunua^jy uoijb^ b| ap [cJaua;) OAiqjay [a 113 -oapiAajuoj^ 'p3uopBj^¡ EJalo;|q;g
113 '1181 3P a^qoi3iAoa sp 2 [ap oapiAsiuoj^ sp bjszb^) b[ ap oi.iij^ ap ojoJiuy (fp)
•SfS -^^^ 'Tí 'TI ((•)
(gf) Uo^lJ OpOJ UOD OpBSlJSB3 BIJ38 'JBjnOIl
-JBd o pBpjjojnB Bjanj bá 'BJB^unjqonb oj uamb anb Á opBjaBd O[
pspisojndnja^a uoo ejJi^dinna anb 'ouaoiqo^ ns ap ja ua A ajquiou n^
ua 'ajuaiucAanu opuaiiauíojd 'sauomido soaoiaajuB sns jod aip^u n
jb/jijsbo Bipod soujatqoá soj ap oun^uiu anb opejBJj^ ja na ja^ajqe^
-sa b op^Sajj Bjq^q as Buinj bj jejia^ ap —Biaap '4tsopiDouo^ naiqM—
sojaquB sns sop^p anb ojad íopuBm ns ofeq BiiBdinBD bj na Bq^upj
anb pepun^as bj opipjad Biqeq as B.uan^ bj jod anb 'eim;pojd Bun
na Aauij^ ja Bjuodx^ -aaqnjoo ap o^ orasiin ja —sBpio opis UBiq^q ou
anbjod zaA je^— sspsjaipj ajuauiBAanu uojanj 'oapiAaiuoj/\[ ap eiiBd
-laso bj ap sajuB^iqBq soj b ojj^ opusjnmjoj BiuaA aaqnjoo ap SBjp
sojauíiad soj apsap anb sajBnpiAiput sbjjubjbS ajqos SBsauíoJd
(Sf) '&lt;Pna3V pvp^aaiq vj spui a$m vtp vpoo sand 'ajuauuoijamv
opvuapuo yu a\ as ouioo svuojvw sns auajaooo ([ou-aof) ajsa]) -g^f v auaia
•3Jd viouanoasuoo ns 1/^7 -([oiooSau a isa ap -^y¡ opodaiu^]) 3¡ua¡pvodsajj
•oo pvptiqajao vj uoo X upiovutojov voijqnd jod opts uvu oj X ([saiind sns
sopot ua]) ou-qoff ajsa jod sopijpupn ([sopvuoiouvs]) uopanb anb oaptnaj
•uo¡\¡ uoo smouauaavsap ap uoioosuvjidj ap sopviojj soj uoo 'zauoj uvijn[
aso[ u-q j-q ou-íioq jap oumajoag ja jvtjdüj visa y opvüajj m¡ Xojjn
:BAi}iutjap
-aj bj ajopnsuapjo 'nBapuojj b oíaijo B^unf bj ojBipamuí ^q

: ouuojui
as ajqmaiAou ap 5 sajJBin jap oapiAajuoj^ ap bj^zb^ bj ua
j^

-sojoaja sap^j b opBuoisiinoa 'Biuop^[) rs\ na
asjtSuip UBjqap anb 'Bpsjpaj na sajiy souang ap
pp sajaí soj b pspaidojd BunSjB jBmspaj anb usaaiAnj anb
Á BUBdniB^ ap souiaaA so¡ sopoi b ojoipa un jod ^^mnuio^ 'g
sojnojviB so^ UBqBjo^o [ anb sapB^jnoBj sb¡ ap osn opuaiosjj

fpf) '^anbot anb auod vj ua mouvauasqo
jvntund X tnouaSijajm ns ojvd ooijqnd jv anbiunuioo as opvuapuo m¡ -^-g
•oujaiqoQ ovoip X Xajjj^ --g ja ajtua sopvjndpsa upiovotfpvd ap sopvjojj
soj OJijiiDj X paSSuvo sajXy souang ap oiuaiqof) p ajqnjjQ ap pz 13n

a^qssnad
-sipoi Bja anb ajopuaioip op^iqe^ \e BqBpijo aju^uíB^unfao^

SBpnsnsp SB^uijsip sbj b oiuaunijdinnD jBp BJBd
SBianapiAoad sBjamud sbj uojbuioj as ajqnj^o ap

pp

Jod

oido.id

(f) 't,s9tuatnStsuoo sotoafa smuap soj vuvd yjaajoaap as anb 'opvj
•ojí atuapaoaid jap sojnotuv soj ajjvd jui Jod uooiftivu X uvqanudo agt)

uoq

¡biiijoj ajuainSis bj ua ojjg;^
j*g ja jod op^oijijej anj opBiBjj ja ajqnjoo ap

�"Virrey de la Banda Oriental" solicitándole dispusiera que todos los
hombres de armas que se encontraban dispuestos pasasen a la Colonia
para reembarcarse y señalándole además que tenía necesidad de contar
con los buques que había ofrecido para facilitar la operación. (51)
Respondió el Virrey que ya había dado orden el comandante del
Apostadero de Marina, José Primo de Rivera, para que prestase todos
los auxilios posibles. (52)
A fines de noviembre la retirada de las tropas de Artigas creó
un rozamiento entre Vigodet y el Triunvirato. Aquel consideraba que
la dirección tomada por las tropas orientales transgredía los artículos
7 y 22 (53). Pero el Gobierno de Buenos Aires sostuvo que el 20 de
octubre no se habían pactado expresamente los medios de ejecución,
sino que ellos habían quedado al arbitrio de las partes contra
tantes. (54)
La escisión estaba planteándose; ya volvía a vislumbrarse la
guerra. Para que en la campaña oriental, cuando se realizara la re
tirada de las tropas insurgentes, no se produjeran tantos desórdenes
propios de las circunstancias Elío nombró una partida para efectuar
reconocimientos, al frente de la cual iría el Teniente de Mi
licias D. Bartolomé de Mena.
En las instrucciones que con tal efecto le diera el 2 de noviembre
establecía que haría perseguir y arrestar

Reafirmando las garantías acordadas, le encargaba
"por el Sup. Govierno q.e nadie ha de —ser—perseguido por razón délas
opiniones pasadas y el Comd.te sera responsable de q.e no se falte por
ninguno de los de su mando". (55)
Concluía pues, haciendo responsable al Comandante de los ex
cesos que contra la libertad individual cometieran los de su partida.
Los "términos" en que se había concedido la amnistía provocaron
cierta confusión al hacerse la interpretación de su alcance. La subinspección consultó al Virrey,
"Sobre los términos en que devian considerar los Individuos veter^ q.e
haviendo desertado de esta flaza, tomaron Partido con los enemigos y de
lo q.e haviendo sido prisioneros de Guerra observaron igual conducta". (56)
La resolución del Virrey del 11 de noviembre, se la comunicó
Vigodet a los Sres. Ministros de la Real Hacienda:
"Los indiv^ Veter^ q.e han desertado de esta Plaza pja tomar par
tido con los insurgentes contra su [roto] no deven bolver jamas al ser.o pues
la amnistía solo les comprehende como Ciudadanos, y no como Militares,
y lo mismo deve entenderse con respecto á los oficiales; mas pj- lo q.e
respecta á los q.e siendo prisioneros en la clase de soldado tomaron par
tido pjr concurrir alguna circunstancia q.e les favorezca podra tenerse al
guna consideración". (57)

"á tda. lente armada aunq.e se nombre partida q.e no tenga Pasaporte mió
pues sin el no deve transitar ninguna. Nose acercará á las Fuerzas de Buenos
Ayres q.e marchan p.a sus destinos pero si alguna Partida bajo el pretexto
de ser de aquella Gente cometiera robos o excesos la arestaría haciéndole
(roto) ducir á esta aquel gaucho o Bagamun (roto) q.e por confesión formal
de 4 Vecinos, el cura y el Comisionado le delaten por perjudicial lo arrestara
haciéndolo conducir á la plaza con una noticia de los delitos y testigos q.e
le delataron.
Además debería prohibir el uso de armas de fuego a:
"Ninguno q.e no sea del num.o de vecinos honrados q.e sean destinados
pji auxiliar a los Alcaldes y Comandantes... y á alguno otro vecino q.e
obtenga licencia p.a usarla todas... las recogerá y conduci
[rolo]
cuidado á la Plaza. Qualq^ Partida q.e se diga del ExXo Portugués q.e
con ese achaque se este llevando cabalgadas y Boyadas; si puede arrestarla
lo executara, pues ninguna deve executarlo sin mi permiso á diez leguas
de su Ex.ío y son unos verdaderos ladrones los q.e sin el lo executen.
(51)Oficio del Gobierno de Buenos Aires al Virrey de la Banda Oriental D. Xavier
Elio. Buenos Aires, 26 de Octubre de 1811. Original y borrador en Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional. "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5,
10; n. 280.
(52)Oficio de Elío a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 1. de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
n. 124.
(53)Oficio de Vigodet a la Junta Gubernativa. Montevideo, Noviembre 28 de 1811.
Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
Freceibo: "Artigas". Documentos Justificativos. Montevideo 1886, pág. 32. Gazeta de Monte
video, 15 de Febrero de 1812, en Biblioteca Nacional, Montevideo.
(54)Oficio del Gobierno de Buenos Aires a Vigodet. Buenos Aires, 28 de Diciembre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Beunos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". "Montevideo, Del Capt. Vigodet, Tratados .de Pacificación". X, 1, 5,
10. Cit. Freceiro, o. cit., p. 36.
— 264 —

En Buenos Aires de inmediato se dictaron órdenes para dar cum
plimiento a lo establecido en los artículos 15 y 16.
Así, el Triunvirato solicitó al Administrador de la Real Aduana
que formara un reglamento de derechos teniendo en cuenta las Reales
órdenes y disposiciones en la materia. 58)
Con tal motivo se originaron varias consultas que prolongaron,
por largo plazo, la resolución definitiva.
Referido al mismo artículo 16 el gobierno de la Capital pidió a
Elío que hiciese pasar a Buenos Aires al Administrador de la Aduana
de Montevideo para acordar con él, el arreglo de los derechos res
pectivos. (59)
De su parte el Virrey buscando beneficiar el comercio y la nave
gación del Río de la Plata, trató de que se llevara a cabo la construc
ción de un fanal en la Isla de Flores.
Con ese propósito publicó un manifiesto haciendo un llamado a
(55)Instrucciones de Elio al Teniente de Milicias Bartolomé de Mena. Montevideo,
2 de Noviembre de 1811. Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo
General Administrativo, Caja 735, Carpt. 1811: Documentos Diversos.
(56)Oficio de Vigodet a los Ministros de Real Hacienda. Montevideo, 16 de No
viembre de 1811. Archivo General de la Nación^ Montevideo, Archivo General Adminis*
trativo, Caja 733.
(57)Id., id.de IChiclana, Sarratea y Pa^ol al Administrador de la Real Aduana. Buenos
(58)Carta
Aires, 25 de Octubre de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno
Nacional, leg.
n. 75.de Buenos Aires a Elío. Buenos Aires, 26 de Octubre de
(59)Oficio
del cit.
Gobierno
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
n. 281.
— 265 —

�— S9^ —
•I8Z o"
*ip *9aj 'fBuopBj^ onjatqo^ ^sajiy souang 'BunuaSjy aoiaej^ b[ ap jBJaua^) oAiqojty *tX8I
ap ajqnj^Q ap 9g 'sajiy Bouang *0J73 ^ saji^ souang ap oujatqoQ jap oidijq (6S)
•g¿ o"u -jid -Saj '[BuoioBfj oiuaiq
-0^ •sajty souang 'BunuaSjy nops^[ bj ap puaua^ OAiq^jy "X18t 3P Jqnis() 8P SZ 'saJiy
souang •nuimpy joa^ nj ap jopvjistutwpy jo [ossbj X vajoujn^ *ouojjty^)] ap ojio^ (85)
P 'Tí (¿S)
•¿ BÍBD 'oaiibji
-siuirapy |Biaua^} OAiqoay 'oapiAajuoj^ 'aops^ bj ap jBjauaf) OAiq^jy 'XT8I 9P a-iquiaiA
•N 8P 91 'oapjAsjaoj^ -vpuawnfi jva^ ap sojjsiui^^ soj d lapogi^ ap oiotfQ (95)
•sosjoaiq s^aanin^oQ :it8I "id^^ 'sj¿ bTb^ 'OAijBjjsraiuipy |bj3cs^)
OAtq^jy 'oapiAainoji^ 'nopBj^ bj ap jBJana^ OAiq^jy na jopBjjog 'JI8T 3P 3-iquiaiAO^ ap g
ap awojojjvg snioiji^^ ap ajuatua^ jo otj^ ap sauoij^njjsuj (59)
b opBinEj[ un opnaiDBtj oisoijiubui nn ooi[qnd ojt89dojd asa no[)
•sajo^ ap B[sj B^ na ^bubj nn ap npp
-^nj^suoo bj^ oqso b bjbab{^ as anb ap 91BJ1 'bjbj^ b[ ap oijj pp
-9ABU bj; Á oiojaraoo ^ JBioijauaq opnBDsnq ^ajjt^ p a^JBd ns ^

(6S) 's
-sa^ soi[03J3p bo^ ap o^SajJB p 'p noa jBpaooB Bjed oapiAojuoj^[ ap
BHBnpy bj ap JopBj^sraiuipy [B sajiy souong b JBsed asapi^ anb ojj^
b pipid ^BíidB3 bj ap oujaiqo^ ja g^ ojn^iiJB omsim jb opwaja^
•BAijtnijap uppnjosaj bj 'ozBjd oSjbj lod
'noJBSuojojd anb SBijnsuoa sbijba nojBniSiJO as OAijorn jbj U03
(^^ -BiiaiBín bj na sauopisodsip A saaap^o
sajB3}j sbj Bjuan^ u3 opuom9^ soi^oajap ap o}uatnBj^9j un bjbuuoj anb
BUBnpy jsa^j bj ap jopejjsiuitnpy jb ojpijos oiBJiAnnjjj^ ja 'isy
*9^ Á ^^ sojnoijJB soj ua oppajqB^sa oj b ojuoiuiijd
-iimD jsp BJBd sauapao uojBjoip as ojBipauíui ap sajiy eouang u^
(¿S) 'uumoiu3ptsiioo vunS
•jo 3SJ9V31 vjpod vozauoanf saj a*6 mouvfsvnoMD vun^jn jxnnouo^ jcd ojnj
•jod uouduioi opt)pjos ap asryp vj ua soiauoisiid opuais a-b soj p ojoadsaj.
a'b oj j^d svtu isajmstfo soj p oioadsai U03 asuapuajua aaap oiustui oj A
'sajDitjff^ ouioa ou X 'sowypoprtt^y ovioo apuatpidwoo sa^ ojos mtsiuwv vj
sand o-jas jv svtuví janjoq uaaap ou [ojoj] ns vjjnoo saiuaS^nsut soj uod opti
•jnd jmuoi vd vzojj njsa ap opnj-tasap uoif a-b s-iaia^ s-ciipui soqn
JB3)J bj ap soj^siuij^[ "sajg soj b
o^ranmoa bj as 'ajqmaiAou ap \\ jap Á^ni/^ jap uoionjosaj
(9S) 'tíD}onpuoo jvnSi uouvruasqo vjjanf) ap sojauoist^d opis opuatawq amb oj
ap f, soSttuaua soj uoo opiiivj uojvuioj 'vzbj^ visa ap opvuasap
a-b s-jajaí sonpiaipuj soj unjapisuo^ uoiaap anb ua souvwiai soj auqogn
jb ojjnsuoa uop^adsui
-qns vj -aanBajB ns ap n^pB^a^djaiui bj asaa^sq je uoisnjuoo Bijap
BjjsiuuiB bj opipaauoa Biqsq as anb ua MBomniJ8jM so^
ns ap soj uejaiiamoa jBnpiAipui peiJaqtj bj bjjuoo anb sosa.-)
-xa soj ap ajUBpuBrao^ je ajqssuodsaj opuoioBij 'sand
(S9) \&lt;opumu ns ap soj ap ounSuiu
íod ajjof as ou a-b ap ajqosuodsa^ vías arpuio^ ¡a X svposvd sauoimdo
uozvd íod ojnnUasuad—jas— ap m¡ aipvu a-b oujaiao^) -dng ja JOdn
aj 'sBpepjoae sbjjubjbS sej

— f9Z ~
-9 -d '-II3 "O\,fI8I-0t8I
'OHI333S^ pjuU()
J¡3 Ot
'S 't 'X •&lt;in9PB^!J!-"'J aP sop^jBJX '^apoSijV -^dB^ (Oq 'oapiAajoo^,,
BpuB^,^ ¡buoi^b^^ oujaiqo^) 'sajiy souna^ ^eaiiua^jy uopB]^ e[ ap ¡ejaua^) OAiqjjy 'Xlgl ap
ajquiapiQ ap 2Z '^aaiy souan^ '^apo^i^ v sai-iy souan^ ap ouuatqoQ jap ot^i^Q (^)
•O9[J1A3)UO¡\¡ ']BQOI3B{^ BJ3)0I|&lt;|ig ¡13 '^jg|; 8p OJ3jq8^ ap J 'O3piA
-aiuoj^[ ap BjazB^) '^g *2Bd '9881; oapiAajuopj *soAijB3ijijsn^ soiuanin^oQ 'ti^^pjf,, ^oaiaD3H^
'lia *^a[ ^¡BUOi^B]^ ouaatqo^) *eajiy eou^n^ 'Buiiaa^jy ooi^b]^ e^ ap [SJana^ OAiq^jy
"II8I 3P 8Z ^jqmaiAoj^ 'oaprAajuoj^ •viuivujaqiiQ v^un[ vj v japoSt^ ap moijQ (jj)
•^io -gaj 'pjnopB^ otuaiqoj) -eajiy onang 'Buiina8jy npioBj^ bj sp jnjsua^) oAiqpjy
-H8l
•ni
o'
ap ajqiuaiAOjy] ap o'l 'oapiAajuoj^ sajiy souang ap V]un[ vj v oi¡^ ap oioj¡q (^^)
b[ ap ]Bjaaa^ oAiq^jy aa jopsjjoq A ¡Bui^ijQ *|I8x 3P ^j^tu^Q ^p 9Z ^sajiy souang 'OfU^
j^;ar&gt;x 'a jDtuatJQ opuvg v¡ ap ^ajji^ jv sajiy souang ap oujatqo^) jap ototfQ (j)

(
•uatnoaxa oj ja uis a-b soj sauojpnj sojapnpjati soun uos A orx^[ ns ap
svnSaj zaip osnujad iw uis ojjvinoax aaap vunSmu sand 'njDjn^axa oj
vjjvisajjD apand is tsopoXog sopoSjvqoo opwoaajj aisa as ^nbmpn asa uoo
a-b sanSnjjoj Ofx'g jap vSip as a-b vpi%jv¿ v-bjvn^f -ozdjj vj b opuptn^
[ojoj]
tonpuo^ X vjaSooaj svj ---sopo} njjosn vd tnouayyj nSuatqo
a-b omoaa ojio ounSjn p X • • • sajuDpuouto^ X sapjDojy soj o jvfjixnv vd
sopmtpsap uvas a-b sopojuoi¡ soupaci ap o-uinu jap vas ou a-b oi
:e oSonj ap seuue ap osn ja Jiqiqojd epaqap semapy

•uojBjvjap
aj
a-b soSpsat X sojijap soj ap vt^ijou vun uoo vzvjd vj p Jionpuoo
ojopuatomi
vjvjsajjj) oj jvioipnfjad jod uatojap aj opvuotsttuo^y ja X vjno ja 'souioa^ p ap
jotujof uoisafuoo jod a-b (ojoj) unutoSvg o ovonvS janbo ojsa o jpnp (ojoj)
ajopuatovt¡ mjo%sajv vj sosaoxa o soqoj ojatiautoo a^uaff vjjanbv ap jas ap
ojxajajd ja oívq vptuoj vunSjo is ojad somisap sns vd uvuojvtu a-b sajXy
souang ap svzjan^ svj v pjoojaoo aso/^ -vunüutu jvjisuoj} aaap ou ja uis sand
ottu aijodvsnj oSuat ou a-b vpijjvd ajquiou as a-bunv vpvuijv ajuaf vpi v)y
A JinSasaad bijbij anb ^
ajqinaiAOU ap ^ Ia

aj ojaaja jbj uo anb sanoponjísur sbj

•Buaj^f ap anrojojjeg -q sBpij
"ÍW 8P 3inamax p BJJÍ l^no bj ap aiuajtj jb 'sojuaitnpouo^a.i
jeni^ap saed BpijjBd eun ojqinon ojj^ SBiouBjsunojp sej ap soidojd
sauapjosap so^ubj nejafnpojd as ou 'sajua^jnsui sedoai sej ap b[)bjij
-aje bj BJBzijBíu as opuBno '[Bjugt^o BUBdinBo bj u^ anb bjbj -ejjan^
ej asjBjqumjsiA b bjajoa bá tasopueajuBjd eqBisa uoispsa B'^
(f) 'SajUBJ
-Bjjuoa sa^jBd sbj ap oi^jhjjb jb opBpanb uejq^q sojja anb ouis
'uopnaaj*a ap soipoui soj ajuauíBsaadxa opB^aed uejqeq as ou ^jqnjoo
ap Q^ ja anb OAn^sos sajiy souang ap oujaiqo^) ja ojaj '() ZZ ^ L
sojnoijjB soj Bjpaa^suBjj sojbjuíhjo sedoj) sbj jod Epeuioj uoia^aaip ej
anb Bqejaptsuoa janby 'oíejiAunuj^ ja A japoSt^ aj^ua ojuairaezoi un
paaa seSiíjy ap sedoj} sbj ap Bpeapaj bj ajqutaiAon ap samj y
(5jS) •s^jqj^od sotjixne soj
sopoj ase^sajd anb ejed 'BJaAi^ ap ouiu^ asof 'buijbj^ ap ojapejsody
jap ajuBpuBinoo ja uap.io opsp ejqeq BjÍ anb Aain^^ ja mpuodsajj
(JS) 'uopejado bj jB^rjpsj bjb&lt;I oppajjo Btqeq anb sanbnq soj uoa
jbjuod ap pepisa^au Bjuaj anb semape ajopusjBuas A asjeojBquiaaj ejed
Biuojo^ bj b uasesed sojsandsip usqBJiuoaua as anb senue ap sajqmoij
soj sopoj anb Bjaisndsip ajopueipijos KjBjnaijQ BpuBg bj ap í

�todos los americanos y europeos -^-especialmente ingleses, portugueses
y españoles— para que cooperasen en la construcción de aquél faro
que evitaría, decía, los naufragios "que tantas vidas cuestan, y tantos
daños producen" al comercio del Plata. (60)
Con el mismo propósito trató de obtener la colaboración del Con

sulado instalado en la Capital (61) y del Cabildo de Montevideo. A
éste le escribía:•&lt; &gt;
"VE. q.e tanto debe desvelarse en todo lo que corresponda ala felicidad
délos vecinos de Montevideo, espero que me propondrá los medios, ó re
cursos, que juzgue puedan producir en tanto lo correspond.te alas fuerzas
de esta Plaza. Al efecto oficiara VE. al Consulado para q.e discurriendo
el asunto entre todos, ofrezca cada uno los medios que le dicten sus luces,
paraq.e se realice una obra tan benéfica á la humanidad, y tan del interés
de todos". (62)
Al Ayuntamiento le pareció sumamente interesante esa obra que
sugería el Virrey y atendiendo las órdenes recibidas ofició de inme
diato al Consulado para que
"comunique á este Cuerpo quantas ideas puede adquirir conducentes al
fin propuesto (ÍExcmo S.r Virrey]) paraq.e en su virtud, y con las que
pueda subministrar este Cabildo adopte VE. medidas mas oportunas paraq.e
tenga efecto ([tan beneficia idea]) un tan benéfico pensamiento". (63)
El Consulado de Buenos Aires pasó al gobierno Ejecutivo el oficio
de Elío para que resolviera (64); corrido casi un mes recién respondió
el Triunvirato a aquél Cuerpo, sosteniendo que sobre el petitorio del
Virrey no se diera paso alguno, porque era materia que solo incumbía
al Superior gobierno. (65).
Junto con eso Buenos Aires —así se lo exigían sus principios— nó
quiso permitir que Elío en el manifiesto apareciera titulándose "Virrey
de Buenos Aires". Eso creó un pequeño conflicto del que resultó un
intercambio de oficios, en uno de los cuales Elío escribió:
"El Titulo Proviene de Reales Despachos librados px la Regencia de
España é Indias, por el Gobierno de esa Nación de quien VE. se consi
dera parte;y a la verdad Yo tengo la misma facultad de coartarme el Tí
tulo, como de darme á mí mismo otro de Virrey del Perú.
(60)Manifiesto de Elío. Montevideo, 27 de Octubre de 1811. Impreso. Archivo Ge
neral de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit., 20.
Publicado en Gazeía de Montevideo del martes 29 de Octubre de 1811, n. 44, pág. 392/
93, en Biblioteca Nacional, Buenos Aires. Reservado Dirección, n. 28.260.
(61)O/icio de Elío al Consulado de Buenos Aires. Montevideo, 27 de Octubre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit., n. 20.
(62)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 28 de Octubre de 1811.
Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Libro 570, pág. 71.
(63). Borrador del Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Montevideo, 30 de Octubre
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo,
Libro 569, f. 68.
(64)Oficio del Consulado al Gobierno Ejecutivo de Buenos Aires. Buenos Aires, No*
viembre 9 de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Na
cional "Banda Oriental 1810-1814". X 1, 5, 10, n. 20.
(65)Oficio del [Ejecutivo^ al Consulado. Buenos Aires, 3 de Diciembre de 1811. Bo
rrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda
Oriental 1810-1814". X, 1, S, 10. n. 20.
— 266 —

:No alcanzo porque este dictado se oponga como VE. dice al espíritu
del artículo 6. de los tratados concluidos; él explica los límites que devo
mandar por ahora y nada ¡tabla de títulos: la misma razón tiene VE. pira
pretender que Yo no me haya llamado Virrey de las Provincias del Río
de la Plata, que si lo pretendiera VE. del Virrey de México".
Y agregaba:
"Con mi pronta ida á España queda ya VE. libre de compromiso en
quanto el título de mi persona y acaso como lo opino no tendrá VE. que
darle a otro; pero D.n Gaspar de Vigodet tiene el título de Capitán General
de las Provincias del Río de la Plata, y se verá VE. con este Gele en iqual
tropiezo. El título solo, no arguye mando ni posesión do más argüirá un
derecho á ella; así es que el Rey de España se ha titulado siempre Rey de
]erusalen,de las dos Sicilias, y de Gibraltar; sin que los potentados á q.e
estas posesiones corresponden se los hayan disputado, y eso que ellas están
muy cimentadas por los años y por las distancias; circunstancia q.e falta
mucho á la autoridad de VE".
Para que esta diferencia no entorpeciera la publicación del mani
fiesto, Elío como solución proponía:
"VE. puede por sí dar el manifiesto como guste, pues Yo no lo variaría
jamas". (66)
Esta velada oposición del gobierno de B. Aires y los aconteci
mientos posteriores harían imposible que fuera realidad la idea tan
benéfica de Elío, de levantar un faro en la isla de Flores.
El 1. de noviembre, y continuando en sus propósitos de faci
litar las relaciones mercantiles que habían de mejorar el exhausto
erario, Elío hacía proposiciones al gobierno de Buenos Aires para
la reanudación del comercio entre la Capital y Montevideo, se
gún se había acordado en el art. 16 del Tratado (67). Pero como
el gobierno no respondiera a sus requerimientos, pasado algún
tiempo, Vigodet, ya al frente de la Capitanía General de la Banda
Oriental, le oficiaba al Triunvirato solicitando la contestación (68).
Recién ahora el Ejecutivo porteño respondió, explicando que su si
lencio era debido a que la propuesta de Elío estaba en estudio del
Consulado. (69)
Previendo que pudiera originarse alguna divergencia en la apli
cación de los artículos aprobados al 20 de octubre, tal como se ma
nifestaba en el numeral 23, el gobierno de Buenos Aires nombró a
D. José de la Rosa, como representante ante Montevideo, para allanar
(66)Oficio de Elío a la Junta Gubernativa de Buenos Aires. Montevideo, 9 de No
viembre de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Na
cional "Banda Oriental 1810-1814". X, 1, 5, 10.
(67)Oficio de Elío al Gobierno de Buenos Aires. Montevideo, 1. de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
(68)Oficio de Vigodet a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 25 de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit.
"1811-12. El Capitán Vigodet. Montevideo". Cit.: Fregeiro: "Artigas", Documentos justi
ficativos, o. cit., pág. 32.
(69)Borrador del oficio del Gobierno de Buenos Aires al Capitán General de la
Banda Oriental; Vigodet. Buenos Aires, 30 de Noviembre de 1811. Archivo General de la
Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit. "1810-11, Montevideo del Capitán Vigodet".
— 267 —

�bj ap
nj ap

— L9Z ~
^ neiidB^ jap oaptAatno^g 'tI*0I8I ''Ia "^al 'aaJ!y onang 'Bupua^jy uops^j
^ OAiq^jy Hgl ap ^jqmaiAO^ ap of 'eajiy Bouang -j^^oSi j :jmuatdQ npvng
^ t/ojido^ ^o rajiy souang ap ouiaiqof) jap oijtfo jap jopnijog (69)
•^ -Sed 4&lt;ip -o 'soaiibdij

-li^ -8a] 'lEuoiJD^ ouaaiqo^) -sajiy soaang 'Bunua^iy uoi.iüf^ bj ap jBjau^f) oAtqaiy H8I
ap ajqmaiAo^ ^p 53 'oaptAaiuo}^ %saity souang ap Djvnf oj o tapoSt^ ap oidi/q (89)
-lt -8aj '(Buoijt)|yj ooiaiqo^) -aajiy sonang 'EuuuaSjy uope^[ bj ap jBiaua^) OAiq;uy 'tI8l
ap aiqaxaiAO^ ap o'^ 'oapiAainoj^ 'tadty souang ap 01^.^^1^0^ jv !73 aP ?3?/0 (¿9)
"Ot 'S 'I 'X "^181-0181 I&lt;nnauo BPUBfl,, luop
•B(j onjaiqof) -sajiy sonang 'Bmina^jy nopB(i¿ j ap jBjana^ OAiq^iy -tI8I aP a-iqmaiA
•N aP 6 'oaptAa^uoj^ -taJij^ cou^ng ap oatimuaqng djum/- ; p oij'j ap opifQ (99)
jbubi^b bjb¿[ 'oapiAa^aoj^ 3^ue ^iaBiaasajdaj orno 'cso^; b^ ^p asof -q
-Bta 98 oraoD ^bj '^aqnjao ap QZ lB sopBqoadB sopnojjaB so[ ap uopea
•{[(Ib b^ uo spua^jaAip buti^^b ^sjbuijÍijo Bjaipnd anb opu^iAaj^

(69) p
^p oipnjsa ua BqBisa oij^ ap B^sandojd b^ anb b optqap Bja
-18 ns anb opuBDi^dxa ^ipaodsaj ouai.iod OAi^naaf^ ^a BjoqB uatoajj
• (89) uope^sajuo^ b^ opiiE^ioT[os ojBJiAunijj^ p3 BqBptjo a^ '^bju^uq
BpuBg b^ ap jBjaua^ BiuBitdB[) bj ap ajinj-ij jb tbá 'japoái^ 'oduiaxi
nn^jB opBSBd 'so^uairauanbaa sns b BJaipuodsaa ou ouiaiqoS ja
oinoo oaa¿ *(¿9) op^J^J^ jap 9^ -iív ja na op^paooB Biq^q as unS

— 99Z —
"0Z o'n "01 'S 't 'X •lltt8I-0I8I IO
epaB^^ fBuopej^ oujaiqo^) 'saaiy souang ^sn^ua^jy uoiob^^ b[ ap ¡sjana^) OAiq^^y aa JopBjj
"H '1181 3P ajqmapiQ ap g ^eaj¡y souan^ 'opvjnsuo^ pt [o.i ijn^a^^] jap oioijq (9)
"OS o'n '01 'S 'I X "..H8I-018I IBlaa!aO BPUBa&gt;. isaoio
-Bf^ oujaiqo^ -Bajty sonang 'BnnnaSjy aoiaB\[ B[ ap [Bjau^;) oAiq.uy "IX8I *P 6 ajqraaiA
•o^ *&lt;ajiy sonang sajiy sonang ap omuiaalg miiatqof) ; opvpisuo-j jap oto^fQ ^\9)
'89 í '69S ^ni
4OA|i8Ji8iaimpy ^ejana^) OAiq^jy *oapcAaiaoj^[ (noi3B^[ B{ ^p |BJaua^) OAiq.uy 'HQ\ ap
ajqniJQ ap Qg ^oapiAaiuop^ 'oi^^ d oaptaajuo^^ ap opjtqn^) jap oioiJq jap jopvjiog (9)
•\l -2Bd 'o¿S 0Jtm 'OAijBJisiuirapy ^eJJuay OAiqjjy -oapiAaiuoj^ 'uoijBj^j bj ap pj,ma^ OAiqaay
'1181 aP ajqnjJO aP 8Z 'oapiAajnoj^^ -oapmatuojfj ap opjiqoj jv otj3 ap ototjo (Z9)
'^Z o*u í'^ '^3{ 'sajiy souan^ 'Buiiua^jy uoiob^ b[ ap ¡cjaua^ OAtq^jy *t|8I
ap ajqni^Q ap ¿g ^o3piAaiuo]^[ 'sauiy souang ap opvjnsuoQ jd oij^ ap m^ifQ ({9)
'09Z"8Z o'a 'u9!sa8J!a opBAjaeajj -sajiy souang 'jBnopB(^ Baaioi^qig na 'gj
/Z6E "3?^ *n o'u '1181 aP qnaO 8P 6Z wn Ip oapiAajuo^ ap Biazej) na opejiiqaj
'0^ "'!J '^3I '{BuopB^ ouaaiqüg -saaiy souang 'Bunusüjy uoi.iBf^ B[ ap {ajan
•39 OAiqojy -osaadni] '1181 ap ajqntOQ ap ¿^ 'oapiAaiuo^ '&lt;j¡[ ap ojsaifjuDm (99)
"ruad 19P Xau^ty^ ap oijo ouisiui rui o auiivp ap ouioo 'ojnj
'11 Ia auuDjjvoo ap pujjnoof vwsiiu vj oSuai o^ popjaa vj 0 Xiat^vd vuap
•ísuo^ as "^^j\ uamb ap uopv\¡ vsa ap ou^aiqof) ja íod 'sDtpuj a ou
ap oi^ua^ay oj rd sopvjqtj soipndsaQ sajoa}¡ ap auamoij ¡"&gt;U
:oiqiJ3sa oij^j eajsn^ boj ap oun ua 'eopijo ap
un oijnsaj anb jap ojoijjuoo ouanbad un oaaa osg '^sajiy sonang ap
Á^ni\^ asopuBjnii) BjapaJBdB ojsaijiuBiu ja ua oq^ anb aijiuuod osrnb
pu —soidpujjd sns UBi^ixa oj as jsb— saaiy souang osa uoa ojunf

(9) \fituaiuiDsuad o^ifauaq uot un ([vapi m^ifauaq unj^ oj^afa vSuaj
9'bvivd SDunj^odo svut sopipaiu "3/j ajdopo opjiqv^ ajsa jnjjsiutuiqns vpand
anb so; uoo X 'pnj-na ns ua a-büjod ([Xaui/i j- ouiox^]) ojsandoíd mf
jo sa^uaonpuoo jutnbpo apand soapt soiuonb oduan^ ajsa n anbiumuo^,^

-pajuo^B soj A saaty -g ap oaaaiqo^ jap uopisodo BpBjaA B^s^

"(S9) "onaaiqoS Joijadng jb
Biquinoui ojos anb eiaajBui Bja anbjod 'oun^jB os^d ^aaip as ou Xajji^
jap oijojnad ja ajqos anb opuaiuajsos 'odjan^ janbB b ojBJiAunxjj^ ja
oipuodsaj uapaj saui un isvo opixioa ^ (fg) saaiAjosaj anb BiBd oq^j ap
opijo ja OAijnaafg ouaaiqo^ jb osBd saaiy eouang ap opBjnsuo[) j^

-as 'oapiAaiuoj^ A jBiidB^^ bj a^jua o^jainoa jap upp^pnaBai bj
BJBd sajiy souang ap onjaiqo^ jb eauopisodojd bjoih) oi|g 'ounja
oienBqxa ja iBJofaní ap nBjqBq anb aajuuBoaoui sauopBjai ^bj jb^ij
-wbj ap so^isodoad sns ua opuBnmjuoo A 'aaqtuaiAon ap o'\ j^j
•saaojjj ap bjsi bj na ojbj un jbiuba3j ap 'otjg ap Boijaaaq
ubj Bapi bj pBpij^aj Bjanj anb ajqísodrai uBjjsq saaoxjaisod sojnatta

(99) -^muot
vuüuaa oj ou oj^ sand 'ajsn^ oiuo^ ojsgtfiumu \9 wp ís íod apand '^/^„
:Biuodoad aopnjos oinoa oijg '
jap uopBaijqnd bj Bjapadjoiua ou spuaja^ip Bisa anb bjbcj

nijnf a-b mouBjsunojio ísm^uojstp so; uod soy so; íod sopojuaiuio Xnui
•uvjsa svjj^ anb osa Jí 'opnjndstp vv.íirq so; as uapuods^jjo^ sauotsasod sojsa
3Í&gt; o sopojuajod so; anb uis ¡jo^jujqif) ap X 'smjprg sop so; ap'uajvsnuaf
ap Xay ajdtuais opnjnjp vi¡ as Byvds^ ap ^aj/ ja anb sa isd ,';;a p oipajap
un jií)3'jd spui o;.'uoisasod iu opuotu aXnSxv ou 'ojos ojnju /3 'ozatdojj
;tuaua^ uyiulo^ ap ojnttt ja auat] lapo^i^ ap ^vdstiQ u-q oiad iouto o a;^p
anb -^ ^ vupuat ou ouido o; oiuoj osjj^u ^ mtosjiad iui ap ojnjij ;a ojuvnb
ua ostiuojjuioj ap a^qi; '34 oX npanb vuvds^ v opi ojuojd iui 0^

'tfl3txaf\¡ ap Xaj. it^ jap "3 /( vjatpuaj^^d oj ís anb 'vtDJj nj ap
oiy ;ap svpuinojj sd; ap Xajui¿^ opmuvjj vXoif aut ou o^ anb japuajajd
vjitd -'jf auai) uozou vuisnu d; :sojnttf ap vjqin[ vpou X mo^o jod jvpuvui
oaap anb sajitüi; so; D^i;dxa ;a isoptnjsuoo sopmmi so; ap o^9 ojnaiijo jap
ntuidsa jo aoip '3 ^ oiuo^ oSuodo as opvjoip a^sa anbxod ozuoajü o^

anb BJBd opBjnsuo^^) jb ojBip
-oinuí ap opijo sspiqpa^ sauapj^ sbj opuaipuajB A á^uij^ ja Bjja^ns
anb B.iqo esa aiuesajaiui a^uauíBums oioaJBcl aj ojuaimeiunÁy jy
(Z9) -..sopot ap
sajajui jap uoj X 'pvptutmim¡ vj n ootfauaq uo% oiqo oun aoijnai as aboiod
'saonj sns uajotp a; anb sojpaui so; oun opo^ o^xaufo 'sopoj autua otunsv ja
opuaiunasip a-b vjod opvjnsuoQ jo "3^ viotoifo oioafa jy -dzojj visa ap
sozjanf sojo arpuodsauuoo o; oiuvi ua uionpojd uopand anSznt anb 'sosjnj
•ai o 'sotpatu so; nipuodoid aui anb oiadsa 'oaptaaiuoj^ ap somaan sojap
poptotjaf ojo opuodsauoa anb o; opoj ua asiojaasap aqap ojuvj a-b '3^,,
•:Biqijasa aj ajsa
y 'oapiAaiuoj^ ap op[iqB[) jap A (X9) IelT^e3 BI ua opejB^sur op^jns
-uo[) jap uopBJOqBjoa bj jauajqo ap ojbji ojisodoad oiustiu ja no[)
(09) 'bjbj^ jap opjamoa jb wuaanpoad sousp
sojubi A 'uBjsano sBpiA sbjub^ anb,, soiSBjjnBu soj 'Biaap 'BjjBjiAa anb
ojbj janbB ap uopanajsuo^ bj ua uasB^adooa anb Bjsd —sajouBdsa A
sasan^njjod 'sasaj^ai a^uaurjBpadsa^ soadojna A souEouaun? soj sopo)

�la que se ofreciese (70). Llegado el comisionado, Elío notificó su
arribo a las autoridades bonaerenses (71).
Recién el 7 de diciembre Montevideo encargó igual represen
tación a don José Primo de Rivera (72). 1 gobierno de la Capital
acusó recibo de la notificación el 21 (73).
Buenos Aires tenía, así lo comunicaba el Triunvirato a Elío, di
ficultades muy serias para dar cumplimiento a lo estipulado en el
artículo 3. del Armisticio. Las razones de la dilación en el envío de
auxilios a la Península estaba en que al cesar las comunicaciones con
aquella los erarios necesariamente habían de agotarse, sumándose a
ese hecho los grandes gastos del gobierno para
"sostener un Ejercito en el Perú, otro en el Paraguay, otro en esa Banda
—decía— y últimamente después del que sostiene en esta Capital, otro nu
meroso en las gargantas del Perúy la obstrucción de los caudales que
se importan á esta Capital desde la Moneda de Potosí, del comercio de la
Península, el del Brasil y aun el de nuestros propios Puertos.
Por todo ello escribía al Virrey diciendo que debía persuadirse
"que entretanto estas Provincias miren la barrera de oposición que se les
presenta á sus clamores con tanta tenacidad por parte de sus hermanos, ellos
sacrificarán sus intereses y derramarán la substancia que les ofrecerían gra
tuitamente si fuesen atendidos, y por lo que ellas situarán al fin en la
imposibilidad de acudir con preferencia como lo desean, á las urgentes
necesidades que reclaman los valientes defensores de nuestro Soberano el
Señor Don Fernando Séptimo".

Y además sostuvo que
"no solo no cumplieron el artículo, sino que con hipócritas y adulatorias
espresiones quisieron escudarse de la obligación de cumplirle suponiendo
una imposibilidad que ni puede invalidarla, porque al hacer el tratado debió
existir ya". (75)
Por otra parte el Gobierno de Buenos Aires no dio cumplimiento
al contenido de los artículos 4 y 5. El Manifiesto a las Cortes no fue
enviado, ni tampoco los diputados a España. Al hacer esas estipula
ciones ya sabía Buenos Aires que no había de llevarlas a la práctica,
sino que sólo quedarían en el papel.
Al Virrey, por su parte, al tratar de hacer efectivo el artículo 11
del Tratado se le creó un serio problema.
El 10 de octubre Elío remitió, por intermedio de Larrobla, un
oficio al Jefe Portugués comunicándole el avenimiento al que se había
llegado tres días antes con el diputado de Buenos Aires, José Julián
Pérez.
"Quedan ya evacuadas —le decía— las disposiciones libradas para la ce
sación de hostilidades y suspensión del sitio, con arreglo al tratado preli
minar, y sólo resta por mi parte, este preciso paso, que es dirigido a pedir
a VE. se sirva disponer la suspensión de las marchas de las tropas de su
mando, y que no avancen un paso adelante mientras se llega al término
de un avenimiento recíproco, o avise a V.E de su contrario resultado.
No dejaba de señalarle el hecho de que no tenía

Y al final:
"Penetrado VJS. de tan graves fundamentos, quedará persuadido de la
justa imposibilidad que tienen en la ocasión presente estos Pueblos de hacer
efectivos los auxilios que reclama no dudando VE. que desde el momento
que sean oídos y reintegrados en sus más inalienables derechos ofrecerán
con nuevas privaciones cuando ceda en alivio de sus hermanos de España
en la gran causa que sostienen". (74)
El redactor de la Gazeta de Montevideo, comentando este oficio
al publicarlo, el 15 de febrero de 1812, consideró que estas razones
, aducidas por Buenos Aires significaban el primer paso
"conforme á las ideas de un gobierno que no pensó jamás en cumplir sino
lo que le conviniese á su proyecto de independencia de la Metrópoli. ...no
acordándose de España sino en el nombre.
(70)Oficio de la Junta a Elío. Buenos Aires, 5 de noviembre de 1811. Borradoren
Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg. cit. n.80.
(71)Oficio de Elío a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 13 de Noviembrede
1811. Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires, leg. cit. n. 80.
(72)O^icio de Vigodet a la Junta de Buenos Aires. Montevideo, 7 de Diciembrede
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires, leg. cit. "Gobiernode
Montevideo".
(73)Oficio del Gobierno de Buenos Aires a Vigodet. B^enos Aires, 21 de Diciembre
de 1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, leg.
cit. "Gobierno de Montevideo, Tratado de Paz entre la Junta y el Gobierno".
(74)Oficio de la Junta de Buenos Aires a Elío. Buenos Aires, 23 de Noviembre de
1811. Gazeta de Montevideo del 15 de Febrero de 1812, en Biblioteca Nacional, Montevideo.
Cit. Freceiro: "Artigas", Documentos Justificativos, o. cit., p. 32.
— 268 —

"que recomendar a VE. esta necesaria y urgente providencia, porque a más
de ser en todo conforme al plan enunciado de mediación propuesto por su
alteza real el señor principe regente, es bien notorio el empeño y suma
adhesión de V.E. a que quede destruida esta guerra civil sin verter una
gota de sangre, y de un modo que queden cumplidos y satisfechos los justos
designios de ambas naciones". (76)
Con la contestación de Souza se inició el planteamiento de un
problema que más tarde originaría un conflicto de gravísimas con
secuencias: la retirada de las tropas portuguesas.
El General portugués no se conformaba con que en la estructu
ración del Armisticio se hubiera prescindido de su presencia; por el
contrario creía que era necesario el que se le llamase a deliberar,
porque —según él— la situación creada era fruto exclusivo de la
acción de las tropas portuguesas. Así lo dijo el 12 de octubre:
"sería justo y hasta necesario que vuestra excelencia me iluminase de una
manera menos sucinta acerca de este negocio, en el que debo ser yo
oído". (77^
(75)Nota del Editor de la Gazeta de Montevideo del 15 de Febrero de 1812. Gazeta
de Montevideo en Biblioteca Nacional, Montevideo. Cit. Freceiro: "Artigas", Documentos
Justificativos, o. cit., pág. 32.
(76)Oficio de Elío a Souza. Montevideo, 10 de Octubre de 1811. Archivo Público de
Río Grande del Sur. Doc. n. 90, cit. Pereda: "Artigas", o./ cit., t. I, pág. 392/3.
(77)Oficio de Souza a Elío. Cuartel General de San Carlos, 12 de Octubre de 1811.
Archivo de Río Grande del Sur, Libro 12, pág. 20 vta.; cit.. Pereda: "Artigas", o. cit.,
t. I, p. 394/6.
— 269 —

�— 89^ —
— 69Z —
/
•&lt; 'r &gt;
qü *m PP ^pnBi^ oi}j ap OAnpjy
••^p -o '^Biiuy,, :&lt;raa^ "p í-b^a o^ "
r) -otj^ o mnog ap opj/O (¿i)
"II8X P wqmao aP Zl *l3 OBS aP IBi
a
'06
o-n
-^oq -jng ^ap spnejo org
"E/^6S •g?lJ 't "' '"^3 /'o '..tD^?K,.
ojs -aznog o oij^ ap ojat/^ (^^)
p 03iiqn^ OAlqJjy 'H^l p ajqai^o P 01 '
*Z '8?d **jp 'o ^soAT^e3i}tisn[
'nm2iuy,, :oai3038^ j;3 oapijn jooope^ ^aioip^ig u oapiAaiuo^ p
Qap oiajqa^ ap si lP apiAa^uoj^ ap bj^zbj) bj ap JOii^a jap Biojij (s¿)
(U) -^Pío
oX jas oqap anb fa tía 'oioo^au ajsa ap vojaon otuions souaiu vjaumu
Dun ap asDuitun^i aui m^uajaj^a ojjsaní anb oijosa^au njSDt^ ^ ojsn/ ojjas,,
^ajqnjoo ^p 1 p ofip o^ tsy •BBsan^nvtod 8Bdo.ii sbj ap uoiodb
B^ ap OAisnpxa ojnjj eaa epea^^ uotdbiijis b^ —^^a unSas— anbjod
'aeaaqipp e aseme^^ a^ as anb p oiiBsa^au Baa anb Eiajo oi^bj^uo^
p Jod íBpuasgad ns ap opipuiosaad Bjaiqni{ as oiotisiuijy pp uoi
•n^onusa b^ ua anb uoo BqBtajojuo^ as ou satiSniJod ^jaua^ ^^
'sBsan^niJod s^doa; sb^ ap BpBaiiaj ^\
-noa sbuitbiabjS ap o^oi^juo^ un BtaBuiSuo apjtB) sbui anb
nn ap oiuaiinBa^uB^d p opiur as sznog ap uoi^B^s^iuoa v\ n0
(91) *(&lt;^auoi3ou svqwD ap sotugisap
sojsní soj soyoajspvs X, sopijdtuno uapanb anb opoui un ap A, 'ajSuns ap vjoS
vtrn jauaa uts jtap vjjanX ojsa optnjjsap apanb anb D ^g-^ ap upisat^p
viuns f. ouaduia \a oijojou uaiq sa 'ajuaífaj adpuijd jouas ja /naj ozaijo
ns jod ojsandoid uoyjmpaui ap optn^unua wr¡d j auuofuoo opoi ua ^as ap
smu v anbxod 'mouaptno^d ajua&amp;m X mjmsa^^u msa "g^ o jupuatuojaj 3726,,
Bina) ou anb ap oipa^ p a^jB^nas ap sqefap o^¿
'opvtjnsau otjvjjuoo ns ap 3- /( o asiun o 'oooidi^ai o%uatwiuaat&gt; un ap
outuuai jo o^aji as stujuatui aiUDjapn osod un uaouvan ou anb ^ 'opuvui
ns ap svdoj) sv^ ap svipjmui $rq ap uoisuadms vj uauodstp vaJis as '^A
Jipad o opií^iJip sa anb 'osvd osi^ajd ajsa 'ajjod ítu jo&lt;¿ ojsaj o^os X 'jduiui
•\\^id opujoj) }D oj^ajuo uoo 'oijts jap uotsuacfsns ^ sapi)pi;ijsoi^ ap uppDS
d svpDuqt¿ ^auoi^tsodstp so^ —moap a\— sopotuona vA uvpan^^n
zaja^
UBijnf asof 'sajiy souang ap opBjndip p uoo sa^uB SBip saji opB^a^
BiqB^ as anb ye ojuamiiuaAB p a^opuBoumuioo san^rruoj ajaf \^ oíí}
un 'B^qoaaB^j ap oipanuaiai jod 'opxtnaj ojj^ ajqn^ao ap q\ ^^
-Bmajqojd ouas un 931^ a^ as opsiBaj^ PP
p OAuoap ^aaBq ap jb^bj^ p '^;jsd ns jod '^ajji a^ ¡y
•pdsd p na uBjjepanfa o^os anb oms
\\
vi B SB^BAa^ ap BiqBq ou anb sajiy souang Biqes bjÍ sauop
SBsa aaa^^ ^y -BiiBds^ b sopsindip ^o\ ooodiuBi tu 'opBiAiia
an} ou saiJo^ sb^ b oisaijiUB^ ^^ "g Á f so^n^iiJB so^ ap opiua^uoo ^e
d
oip ou sajiy souang ap oujaxqo^ p aia^d bjio

oiqap opojDjj ;a jaomi /o anbuod 'njjvpjjoaut apand 111 anb pvpijiqisodutt vun
opuaruodns ajji^dtuno ap uoijvgtjqo vj ap asjopn3sa uojatsinb sauotsajdsa
D X Süiij^odíi/ uo3 anb ouis 'ojn^tjjo ja uojajjduino ou ojos oun
anb OAn^sos SBuiaps j

'Z *d **1P " *aoAijB3ijiísnf eoiu^ran^oQ \t$v2^%Áyít :oai3f&gt;aaj -jr)
'O3piA9)uo^¡[ '{BUOpB\[ B^a)oi[qig ua *ZI8I ®P ojajqaj ap g^ ^ap oapiAaiuo^^ ap BiazB^ *H8l
ap ajqniaiAo^j ap ^^ *sajiy souang ";/^ D ^-ii^ sou^n^ ap vtunf vf ^p otoifQ (fi)
*(toujaiqo^ ^a jí Bjunf B| aaiua zbj ap opBjBj^ 'oapiAajuoj^ ap oua^iqo^^ *jp
*3a¡ '^BuopB^ oujatqo^ 'aa^iy soaang 'Buiju^StJy nopB^ e^ ap |BjauaQ OAiq^jy '^{81 9P
^jquiai^iQ ap \z ^^^aiy souang 't^po^i^ o sauty souang p oujaiqo^) ¡ap opifQ (¿)
ap oojaiqo^),^ *]p *8aj 's^jiy soaang (BapnaS^y nops^^ B{ ap
ap aiqiuapiQ ap ¿ *o9p¡A9jaoj^ 'sajiy souang ap v%un[ oy o j^poSiy^ ^p otoifQ (ZL)
'08 o' *^P *^^I ^s^Jiy souang 'But^na3^y uopo^ B[ ap [bju^^ OAiq.^ jy *^X8I
ap ^jqtnaiAO^ p i 'oapiAajnoj^ 'S9ji^ souang ap vjunf vj v oi^^^ ^p o\oi¡q (h)
*08 o*u *'P *^9I *IaopB^¡ ouiaiqoQ *sajiy souang *Ba¡ina3jy uop^^j B[ ap |BJ3ua^) OAtqojy
ua JopBjjog *{X8l aP ^^qm^iAOu ap 'sajiy eouang *oi/^ d o;un/ f ap ot^tfQ (o¿)
•a^quiou \a ua oms vuods^ ap asopunpuoov
ou • • • Mtjodpjja¡\¡ vj ap mouapuadapwi ap ojoajío^d ns p asatutauo^ aj anb oj
oms Mjdutn^ ua souvoC osuad ou anb ouiaiqoi un ap svapt svj v 3iuio/uo3t&gt;
jamud p UBqBoijiuSis sajiy souang jod SBpionpB
sauozBj SB^sa anb oiapisuoa '^181 3P oaajqaj ap &lt;^\ p 'ojjB^i^qnd [B
opijo a)sa opuBjuauío^ 'oapiAaiuoj^; ap BjazB^ B[ ap jojaspaj [^
(f¿) 'uauatisos anb nsnno unjS d; ua
ap soumuiau sns ap oiatjo ua opao opumo sauot^natud soaanu uoo
/o soipaxap sajqouaijvui sbui sns ua sopou^aimau Á sopio u^as anb
otuauioui ja apsap anb '3 A opuopnp ou vuivpau anb soijixnn soj soaijoafa
^aovu ap sojqanj sojsa aiuasaud uoisooo vj ua uauatt anb pDptjiqisoduti vjsnt
oj ap opiptms^ad vuopanb 'sojuautvpunf saavjS uvt ap '^.' A PVJl3U3d,,

:lBnÍJ l A
opuouua^ uoq Jouag
^a ouvjaqog outsanu ap saJOsuafap sajuaijoa soj umunjoai anb sapopisaoau
S37ua%jn svj 'uvasap oj owoj viouauafaud uoo uipnov ap pvptjtqtsoduti
oj ua uif jo uojmnjis sojja anb oj lod X 'sopipuajD uasanf js ajuauiDjinj
•vjS umu^oajfo saj anb vwuojsqns vj ugjmumnap X sasajajut sns uv^noiftioos
sojja 'souowjau sns ap ajjvd uod poptovua^ vjud) uoo saiouivjo sns p ojuasajtf
sa^ as anb uotoisodo ap ojajjoo. oj iojiiu smoutaojj to^sa ojuvjau^u^ anbn
asjip^nsjtad Biqap anb opuapip Á^nij^ ye Biquasa o\\3 opoj jo^
•souanj soidoud sojisanu ap ja uno X Jisoig jap ja 'itjnsuiuaj
oj ap oioxawoo jap 'isoioj ap vpauo^^ vj apsap jojido^ ojsa o unjjoduit as
anb sajopnoo soj ap uoponjjsqo oj Xnjad 1aP smuoSivíi so; ua osouaut
•nu ojio 'jojido^ Djsa ua auapsos anb jap sandsap ajuauivutitjn X —moap—
opung osa ua ojio 'XonSouDj ja ua ojio 'nja¿ ja ua ojiojalg un jauaisosn
ouaaiqoS [ap so^sbS sapuBjS so[ oq^aq asa
b asopuBums '^sjbioSb ap uBiqBq aiuauíBiJBsaaau soiJBja so\ BjpnbB
uoa sauopBDiunuioD sbj jBsaa ye anb ua BqBjsa Bjnsuiua^ B[ b soi[ixnc
ap ojAua p ua u9pB[ip B[ ap sauozsj sb^ -oíopsiiuay pp 0*^
p ua opBjndusa o[ b oiuaimi^dmna JBp BJBd ssiaas JLnm
•ip 'oij^ b ojBJiAunijj^ p BqBaiuninoo o[ isb 'bju^j sajiy souang
'(t&gt;¿) \Z Ia uoiaBaij^ou B[ ap oqpaj osnDB
[BjidB^) bj ap oujaiqoS ^g '(ZL) b-i^aijj ap ouiijj asof uop uoioei
-uasajdaj [BnSí o^aBaua oopiAajuop^ ajqmapip ap ¿ p uaioa^j
*(l¿) sasuaaaBuoq sap^piiojiiB 8B[ b oqiJUB
ns ootjijou oj[^ 'opBuoisiuio^ p opB^ai/j *(0¿) ^sapajjo as anb f[

�Las razones por las cuales consideraba debería escuchársele eran
varias.
En primer término, porque• '
"siendo las propuestas dirigidas a vuestra excelencia un efecto de la pre
sencia de mis tropas en esta campaña, y teniendo mi expedición por base
la consolidación de la paz, como lo anuncié en mi proclama del 19 de julio".
Y en segundo lugar debido a que
, '

"casi al mismo tiempo en que la Junta se manejaba cavilosamente no solo
directamente con vuestra excelencia, sino que hasta indirectamente conmigo,
como medio de paralizar nuestras operaciones, se atrevió a hacer promulgar
el pérfido papel. Se dirige a los americanos brasileños, etc., de lo que su
pongo no esté instruido VE." (78)

El panfleto a que se refería Souza era una proclama dirigida por
las "Provincias del Río de la Plata a los Portuguesas americanos" en
la que los incitaba a aniquilar la opresión que soportaban, diciéndoles:

• .• •

"obrando siempre consecuente en mis principios, y siguiendo al mismo
tiempo las intenciones de su alteza real el señor principe regente, propendo a la deseada pacificación, evitando la efusión de sangre, repugnante
a mi carácter". (81)..-,...

Consideró el Virrey que las apreciaciones del jefe portugués res
pecto a las intenciones de Buenos Aires eran injustas y señaló con
juntamente que
"Si dicha Junta de Buenos Aires ha dado algunos pasos con VJS. para
paralizar sus operaciones —como lo informaba ahora Souza—, no puedo
menos de admirarme de que V.E. no me haya hecho sabedor de ellos, así
como de sus planes, desde que entró con las tropas de su mando en el te. rritorio del mia".

•

En consecuencia, habiendo ya las fuerzas insurgentes levantado el
sitio de Montevideo, decía:

En el mismo oficio, Diego de Souza, con tono de amenaza, fijó
claramente su proceder futuro:

'• '"• "ruego a VE. de nuevo, no den un paso las suyas, replegando las partidas
todo lo posible, para que los habitantes de la campaña que se retiraban al
clamor de las armas, vuelvan con libertad a sus hogares; medida tanto más
necesaria, cuanto que en la actualidad los insurgentes han esparcido la voz
de que los portugueses vienen llevando a saqueo toda la campaña, y que
se disipará en el momento en que serenados de las primeras impresiones,
los habitantes de ella vean que no adelanta el ejército ni las partidas del
mando de V.". (82)

"prevengo a VE. de que no alterando nada los preliminares mi marcha hacia
una posición más cercana del ejército de Buenos Aires, tengo la intención
de seguir, sujetándome con todo a las condiciones de una tregua dentro
de los límites de líneas propias para la subsistencia de mis fuerzas, mientras

Además, al sentir de Elío aquella desconfianza tampoco debía
existir porque los medios para imponer coercitivamente lo propuesto
si no se llegaba al acuerdp no disminuían con la detención de las
marchas de los portugueses en el este del territorio oriental.

"Solo el temor os detiene.,
frágil,". (79)

Romped de una vez esta atadura

que con un personal conocimiento de causa no se pacten entre yo, VE y
los emisarios de la Junta los arreglos convenientes a nuestras naciones y a
los estados del señor Fernando Vil, cuya integridad mi soberano quiere
únicamente intentar, asegurando a la vez la de sus propios dominios".
y que luego de haber pasado a Maldonado, adonde se dirigía,
esperaría
"hasta dentro de diez días una respuesta categórica de V.E. de acuerdo
con la Junta, relativa a esta mi resolución". (80)
Elío aceptó el reto que se le hacía. Con igual procedimiento,
primero con expresiones, firmes y severas, replicó a las amenazas,
para luego usar términos más amistosos:
•. \.
(78)íd., íd.
x
(79)Proclama de las Provincia del Río de la Plata a los Portugueses Americanos.
Copia Autenticada por Contucci, en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos
Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-12". X 1, 5, 1, Cpta. 810.
:.: Ordenación- 411^12 en el Archivo de Foto-Copias del Instituto de Investigaciones His
tóricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo.
• ; Archivo de Río Grande del Sur, doc. n. 87. O. cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I,
pág. 396/7.:
.,..
i (80) Oficio de Souza a Elío.. Cuartle General de San Carlos, 12 de Octubre de 1811.
Archivo Público de Río Grande . del Sur, Libro 12, pág. 20/vta., cit. Pereda: "Artigas",
o. cit., t. I, pág. 394/6.. • — 270 —

1
•

"Esta conducta —escribía— en nada se opone a los planes que podemos
. ambos combinar, porque la situación que VE. ocupa en Maldonado es la
más ventajosa, y siendo yo dueño del río, jamás podrían escaparse las tropas
de Buenos Aires si su gobierno no entra por las proposiciones que le imponga". (83). •

Sin esperar las explicaciones de Elío ni el plazo impuesto de los
diez días, Souza insistió en sus recriminaciones el 17. (84) Cuando
las recibió el Virrey se hallaba en una situación de mayor solidez,
porque con el tratado a punto de consumarse, ya era cierta la ayuda
de parte de Buenos Aires, expresamente establecida en el artículo 17,
para actuar contra posibles actitudes de resistencia del hasta entonces
ejército auxiliador.
Por eso enérgicamente respondió el 20 Elío:
"No tenía —VE.— motivo alguno para reconvenirme en unos términos,
que además de ser infundados, son poco decorosos para ser dirigidos a un
virrey, dentro de la provincia de su mando
(81)Oficio de Elío a Souza. Montevideo, 16 de Octubre de 1811. Archivo Público de
Río Grande del Sur, Doc. n. 93. Cit. Pereda; "Artigas", o. cit., tomo I, pág. 399/401.
(82)Id., íd.
(83)Id., íd.
i k(84) Oficio de Souza a Elío. Cuartel Gral. de San Carlos, 17 de Octubre de 1811. Ar
chivo Público de Río Grande del Sur, cit. Pereda: "Artigas", t. I, pág^
— 271 —

�— uz —
~ OLZ —
'i '\
S [ap apasj^) oijj ap oai^qn^ OAi
1^3 o omog ap omi/q (^g) t
•^y ii8i p r
P II
nBS aP 'lBJ3
P! 'P/ (8)
P "PI (^8)
•W/66E •^?&lt;J 'I o™' 'P '&lt;&gt; 'í&lt;sog11JV',, ivaaaa^ -ji;} •$ 0-u -oog 'ang jap apiiBig o
ap ajqnjDQ aP 91 'oap¡Aaiuoj^ -Dino^ o oi^^[ ap op;/# (18)
ap ojijqn^ OAupjy •{[
opumu ns ap moutaojd m ap ojtuap 'X
un v sojn^ijip jas vivd sosojooap oood uos 'sopopunfut jas ap smuapo anb
'soutuijaf soun ua auutuaauooaj ojod ounSjo oatjoui —'3A~~ vlu9&gt; M,,

vasasj "ita '"bia/oz "8?^ 'Zt &lt;&gt;^111 '•"•S IaP poJ3 ojjj ap ojijqnj

j

io 'o 'L9 o'n '3O^ &lt;JfIS I*P 8P^^O ora 3P o*!q
'oapiAaiuoj^ ^SBi^uai^ í sapBpiuetunj^ ap pei^n^B^ e[ ap
-8i|] 8aaopB^i)9aAUj ap oinijisuj jap seido^^oio^ ap OAitj^jy {a aa ^l'II^ noí^suapj^
•018 ''^3 'I 'S 'I X •..ÍI-0I8I IlO PnBS,, lBopBM onjraiqo;) -s
souong '^mina^jy uoubj^ &lt;s\ ap [Bjsua^) OAiq^y ua 'p.&gt;n)uo3 jod ps^paainy B
•souootjatuy scan8nuoj soj n ojdjj vj ap 01 y pp svioufaojj snj ap muvpojj (¿)

:oJI3 OS Ia oipnodsaj ajuaiuBoigjaua osa ao^
uopBijixnB
saouojua BjSBq jap Biauaistsaj ap sapii^ij^B sajqísod bjjuoo jeii^ob
'¿I ojnaijjtB ja ua ep^ajqBisa a;uaiuBsaadxa 'saiiy souang ap ajJBd ap
BpnÁB bj B^jaiD Bja vA. 'asasuinsuoD ap ojund b opBjBj; ja uoa anbaod
'zapijos JOÁBin ap uopBnjis Bun ua Bq^jjBij as Á^ixij^ ja otqpaj sbj
opuBn^ (^9) 'ii ja sauoioBuuuoaaj sns ua oijsisui sznog 'ssjp zatp
soj ap ojsanduij ozBjd ja m ojjg ap sauoiOBOt^dxa sbj JBJadsa uig

,P! 'PI (8¿)
:so9ojsnnB sbiu souiinjaj jBsn o^anj B.iBd
'sbzbuduib sbj b ooifdaj 'SBJ0A3S A sauíjij sauorsajdxa uoo ojamud
'oiuaiuiípaDOJd jBnSi U0^ 'BjaBij aj as anb ojaj ja ojdaae
(08) 'uupi^njosaj tui msa o oatjojai 'mun[ oj uoo
opuansv ap '¡['A aP vjijoSsivj ojsandsau oun sotp zaip ap oujuap otsvun

'BiSijip as apuopB 'opBuopjBj^ b opBsed Jaqsij ap oSanj
anb Á
BUBJadsa
•tui 3; 3n6 sauoptsodoud so; jod i)j;ua ou oujajqog ns is sají^ souang ap
sof/ojj s/ asjvdo^sa uoupod smuof 'oij jap onanp o^ opuats A 'nsofniuaa smu
vj sa opouop¡Dj^ ua odruo -3^ an^ uoprmjis o; anbiod 'jouiquto^ soqxuu
sowapod anb sauvjd soj v auodo as opou ua —mqix^sa—- o%onpuoo
oijo^ijjaj |ap a^sa [a ua sas^n^njjod so^ ap sbi^ojbiu
bbj ap uopuaiap bj uoa nBinuiinsip ou opjanoB ^ BqBSa^j as ou is
ojsandoad o[ ajuauíBAijp-i^oo aauoduii bjb(I soipam so{ anbjod jpsixa
Biqap oaoduiBj BzuBijuoasap B^[anbe oi[g[ ap jijuas [B 'sBiuapy
(ZS) \;i'A aP opumu
jap snpriJDd soj íu ojpuala ja muDjapD ou anb uvaa vjp ap sajUDjiqDu soj
'sauoisaiduti svjaiuiud so^ ap sopvuauas anb ua ojuauíow \a ua p^ndtsip as
anb X 'tnjvduioo oj vpoj oanbvs o opunciajj uauam sasanünuod soj anb ap
zoa vj optsjodsa udu saiuaSmsut soj pvpijonioo nj ua anb otuvno 'mjosaoau
smu oiuvi vpipaut isajvUoif sns o pvuaqij uoo uoajana 'svtuuv soj ap jouiojo
jo uoqojpaj as anb vuuduwj oj ap satuoiiqvq soj anb vuvd 'ajqisod oj opo%
svpiuod soj opuvSajdaj 'suXns sdj osod un uap ou 'oaanu ap '¡[/i o o&amp;an^^

,

•tísotwutop soídojd sns ap vj zaa oj b opuojnSaso 'xo%ua%ut aiuauivotun
auainb ououaqos tui jvopriSajut nXm '// f opunujaj joyas jap sopofsa soj
o X sauopuu sojfsanu o satuaiuaauo^ sojSajJV soj otunf nj ap souostuia soj
X ^a '^ ^jjua uajood as ou osnoo ap o^uaiuiioouoo jvuosjad un uoo anb
sojiuaiut 'sozjanf stw ap mouatstsqns o; ojod smdojd svauij ap sajiuiij soj ap
OJtuap vn&amp;ajj oun ap sauojjipuoo- soj o opoj uoo auiopupiaíns 'jinSas ap
uptouaiut oj oSuat 'saJiy souang ap oiiojata jap vuoojao sput upioisod mtn
moot¡ m¡3jDui iui sajvuiwij^jd soj vpou opuojafjo ou anb ap '^A o%u9tiajdn
:o.injnj'opijo
japaoojd
ns ja
ofij 'BZBuaniB ap ouoj uoo 'Bznog ap o^aig
ouisim

vjnpvto v^sa zaa oun ap paduio^ * *
(61) \
•auapap so jouiaj ja
.-sajopuapip 'nBqBjjodos anb uoisajdo bj jBjmbiuB b BqBjpui soj anb bj
na MsouBDijamB SBsanSnjjoj soj b bjbjj bj ap ojjj jap sbiduiaoji^,, sbj
jod Bpi^iJip BiUBjaojd Bun Bja Bznog Bjjajaj as anb b oja^usd ¡^

:Biaap 'oapiAa^uop^ ap oijis
p opBiuBAa^ sajuaSjnsui SBZjanj sbj bX opuaiqs^ 'BiouanoasuoD u^
optnjjsut
ajsá optfjad
ou oSuod
•ns anb O] ap ''Ota 'souajtsojq souootj^uio(81)
soj ^'SA
o aStjtp
ag 'jadod
ja
joSjnuiojd J3JDV o piaajfo as 'sauotoojado sojjsanu joztjojod ap oipaut ouioo
'oStuiuoo aiuauiojoajtput ojsou anb outs 'otouajaoxa vjjsana uoo ajuauioi^ajip
ojos ou ajuauiDsojtaoo oqofaumu as ojunf m anb ua oduiati ouisitu jv tsoon

',toiui jap otuojidj
•ai ja ua opumu ns ap svdojj scj uoo pjjua anb apsap 'sauvjd sns ap ouioo
íso 'sojja ap jopaqos oyoau vXvy aui ou '3/( anb ap aunoiiuipo ap souaut
opand ou '—oznog ojovo vqvuiuofm oj ouioo— sauopDjado sns jozijDivd
ouvd ^.'A UOJ sosd sounUjo opop m¡ sauiy souang ap oiun[ vtpip ig,,

anb b opiqap jBSnj opnn^as ua _
-uo3

anb ajuaniBjunf
A SBjsnfui uBja sajiy souang ap sauoiouajuí sbj b ojoad
sanánjaod ajaf [ap eauoioBioajdB %v\ anb ^a^i^ ^a

(18) '-laiovioo jtu o
aruouSndaji 'aiSuos ap uoisnfa rrj opumiaa 'uoi^tKn^^otsd opoasap rrj o opuad
•oíd 'ajuaSai ad^mid jouas ja joai ozaijo ns ap sauotouajui soj odutaij
oiustui jo opuam^is X 'soidiouijd siut ua ajuan^asuos aidvi^ts opuoiqon

9P 61 laP muojoojd iui ua atounuv o] ouioo 'zod m ap uppoptjosuoo oj
asvq jod uptotpadxa tui opuaiuaj X 'nuvduioo ojsa ua sodojt stui ap mouas
•ajd oj ap oioafa un otouajaoxa ojjsana -o soptStJtp sofsandojd st^¡ opuatsn
.'anbjod 'ouiuuai
ajasjBu^n^sa Bjj^qap BqBjapisuoo sa^na sbj jod sauozBj

•sbijba

�vinete del Brasil, que también lo pida VE. ala Serenísima S. Infanta, y que
tome parte el Sor. Embajador Ingles Lord Stranford, se embien a este
Geni. Sousa las ordenes mas prontas, y terminantes para que absolutamie
y sin restricción alguna esté a mis ordenes el Exercito Portugués todo el
tiempo que se halle en territorio Español, pues asi es justo, y vajo de este
principio se permitió entrar, y q.e se retire en el momento que yo lo mande
así, pues yo en quien recae toda la responsabilidad, sabré elegir la ocasión

y recordándole los antecedentes:
"VE. no debe olvidar los motivos que hubo para que VE. con la tropa
de su mando se introdujese en territorio español".
le manifiesta bien explícitamente que

en q.e
Dedeba
otro executarse.
modo me veré en la precisión por no hacer un papel despre
ciable de declararme de un modo que sea muy contrario a la buena asesion
conq.e se han recivido los Portugueses, ala buena fe que debe reynar entre
las dos Naciones, y muy ruinosa al mismo Exercito Portugués". (86)

"jamás hubiera entrado si yo no hubiese consentido en ello".
Por lo tanto,
"cesando los motivos y que estando de por medio las protestas públicas
del señor principe regente, cuya real palabra jamás podrá faltar, VE. se
echaría sobre sí una responsabilidad grande ante los gobiernos español y
portugués, en oponerse a lo estipulado".
Y. concluía altivamente:
"por último, me veo en precisión de recordar a VE., que después de usar
yo de aquella buena correspondencia que debo con VE., dándole parte de
todo lo que determiné y pacté con el gobierno de Buenos Aires, a nadie
tengo que dar cuenta de los resultados, ni responder de mis últimas reso
luciones, sino al Supremo Consejo de Regencia que me ha conferido el
empleo que obtengo, y que nada ha sido ni será capaz de hacerme variar
de este sistema que tiene por sostén principal mi natural carácter de fir
meza". (85)
Las pretensiones de Souza, que habían creado esa situación, eran
en realidad excesivas. Montevideo había consentido en la entrada de
las tropas portuguesas pero a solo título de ejército auxiliador;
conociendo el virrey las seculares miras de Portugal, en todo mo
mento trató de limitar al máximo su intervención. Mal podía ahora
transigir permitiendo a aquel jefe, que debía estarle subordinado,
actuar en cuestiones de "tan puro y alto gobierno". Por otra parte,
el mismo Souza en su proclama del 19 de julio había dicho que en
traba al territorio español con el único objeto de pacificarlo; alcan
zada ahora la paz, su obligación estaba en retirarse.
Comprendiendo el Virrey que la enojosa situación que se le había
creado con las fuerzas auxiliadoras traería derivaciones futuras, se
apresuró a plantearle el problema al Ministro Español en Río de
Janeiro para que éste hiciera las reclamaciones correspondientes en
aquella Corte.
Así el 26 de octubre le escribió que Souza
"sostenido por su fuerza (que en mi concepto es menos respetabl^ Ae lo
que él piensa) quiere separarse enteramente de mis ordenes, y obrar según
le parezca: y yo me veo en la precisión de hacerle presente que en obrando
de ese modo en dando un paso adelante de la posición que ocupa, y en no
obedeciendo mis ordenes, tendré sus movimientos, como hostiles, y uniré
mis fuerzas conlas deBuenos Ayres,conforme al artículo 17 del tratado con
cluido con aquella Junta que incluyo.
Yo exijo —terminaba— de VE. q.e con la mayor energía exija del Ga(85) Oficio de Elio a Souza. Montevideo, 20 de Octubre de 1811. Archivo Público
de Rio Grande del Sur, Doc. n. 91; cit. Pereda: "Artigas", o. cit., t. I, pág. 416/17.

A su vez el Gabinete de Río, por intermedio del Conde de
Linhares, ofició a Souza avisándole que de acuerdo a lo resuelto por
el Príncipe Regente debía antes de emprender su retirada, efectuar
reclamaciones y obtener algunos pronunciamientos de las autoridades
españolas.
En primer lugar lograr que se reconociera
"para asegurar el decoro y dignidad de la Corona de SARpor los Go
biernos de Montevideo y Buenos Ayres la Justicia conque S.AJt. mando
entrar sus tropas, y que á la presencia de estas se debió la pacifiacion q.e
acaba de efectuarse, y q.e se obliguen los Go6.s de Montevideo y Buenos
Ayres á no tentar de hecho agresión alguna contra los territorios y Do
minios de S.AJI. excepto por orden espresa de la Regerencia de España.
2.a Que con relación a los Territor^ neutrales al Este de la Laguna Merin,
en que se dice haber los Portugueses establecido algun^ estanc^ asi como
al Oeste donde los Españoles se van adelantando no se moverá duda de
parte de los Gob.os confinantes, y se dejaran estas questiones y las demás
que pueda haber de Limites de las Fronteras á la decisión de los Gobiernos
de S.A.R. y de S.M. Cat.ca quando después de la pacificación general de
la Guerra actual en Europa, ó antes pudiesen entrar pacifica y tranquilo3.a Que las Concordatas existentes entre las dos Coronas p.a la entrega
de Desertores y Prófugos sean observadas puntualmente pjr ambas partes:
(86) Borrador del oficio de Elío a Casa Irttjo. Montevideo, 26 de Octubre de 1811.
Ar^hivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional "Banda Oriental
1811-12". X, 1, 5, 11, Cpta. 785.
Ordenación n. 275/8 en el Archivo de Foto.Copias del Instituto de Investigaciones
Históricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo.
Precis^mente en el día anterior había recibido Elio, desde Canelones, una comuni.
cación notificándole qne, se^ún informaciones recibidas:
"En las costas del Tala y Santa Lucia ha avanzado una partida q.e segunas las
expresiones de algunos q.e examinado y están aquí, calculan que se compondría de
ciento y mas hombres, estos no he podido averiguar la clase de hombres q.e sean, y
el objeto de ellos es recoger las caballadas y han saqueado algunas casas según los
partes
acaban de
darme.
(Carta q.e
de Sebastián
Ribero
a Elío. Canelones 24 de Octubre de 1811. Archivo General de
la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Caja 735).
Contestó el Virrey que sospechaba que no eran portugueses pues sus partidas no pa
saban de las Animas y el Pan de Azúcar
"Yo creo que la noticia sea exagerada —decía— o difundida por aquella raza
mala q.e quiera sembrar espanto en la Camp.a para executar sus robos.
Pero"Después
en una posdata
agregó:
he sabido
q.e la Partida es de Portugueses extrabiados naturalm.te de
su Ex.to y voi a tomar al momento provid.a p.a remediar este mal".
(Carta de Elio a S. Ribero. Montevideo, 25 de Octubre de 1811. Archivo General de la
Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, Caja 735).
— 273 —

— 272 —

18

�81

— LZ —
— ZLZ —
"(S¿ "ÍB3 'OAiiBJlsiuinipy [Bjaua^) OAiq^jy -oapiAaiuoj^ 'uoijbj^
OAiqajy 'II8I 3P ajqnjoo *P Z 'oapiAajuoj^ -ojagty -g v mjg ap vuvj)
b¡ ap
^^ein ais^ jBipamai B-d B-piAOjd oiuauioui jb jbuioi b toa á" oj-xg as
sopBjqEJixa essan^nijoj ap sa spiUB^ b[ a-b opiqBS aq sandsag,,
ap
ro^aj^e Bispsod eun ua oja^
•soqoj sns jsin^axa BjBd s-dure^} b¡ na oinBdsa jsjqnias Bjamb a'b ejm
bzbj B[[anbB Jod spipunjip o —Bpap— Bpsja^Bxa Bas bijuou b| anb oaj.i o^,,
jBjnzy ap ubj [a X SBiuiuy sb¡ ap DBqss
-Bd on SBpiUBd sns sand sasan^niJod mua on anb BqBqsadsos anb Xa^ui^ ja ojsajuo^
'(S¿ BfE3 'OAi^Bajsiuiuipy jBjaua^ OAiq^jy -oapiAaiaoj^ 'uoiob^ b\
ap {Bjana^ OAiqajy -JI8[ ap ajqmof) ap ^ ssuopuB^ -o;ig b ojaqi^ UBpsBqag ap bub^)
-anijBp ap UBqBJB a'b saiJBd
so[ nnSas sbsbd SBunSjB opsanbBS UBq ^ SBpR|ir.t|BJ sbj jaáojaj sa so[[a ap oiafqo [a
X ^UBas a-b sajqtnoq ap asB[3 b¡ JBn^ijaAB opipod aq ou 6Oisa 'sajqiuoq sbui X oiuai^
ap Bupaoduio^ as anb uB[nojB3 'mbs UBisa i opBuioiBxa a-b soun^¡B ap s^uoisajdxa
6B^ SBUn^aS a'b BpiiJBd BUn OpBZUBAB Bq Bpn^^ BlUBg A 8I6X IaP 8B1SO3 8B¡ U^,,
:6Bpiqi3aj sauoijBmJo^ni unsfas ^anb a[opuBji^i]ou ooijbj
•tanxuo^ Ban 4saoo{aaB3 apsap 4oi¡^ opiqpaj Biqeq joijaiuB Bip \a ua aiuaiussi^aj^
*oaplAaino^j[ ^Bpuai^ X sapBpiQBmn|^ ap pBi^naB^ B{ ap sbjijoisi^
eauo^B^iisaAuj ap oimusu¡ [ap sBido^-oio^ ap OAiq^jy [a ua g/SLZ o'u uoijBuapJO
'S8¿ 'B'dD 'II 'S 'I 'X ".ZI-II8I
[B1U3U0 BpaB^^ |BuopBj^ oujaiqo^ 'sajiy souan^ 4Bui^uaSjy uoijb^^ B[ ap ^Bjaua^) OAiqjjy
'II8I 3P aaqnuQ ap 92 'oapiAaiaoj^ -otnjj vsvj o 017^ ap oidijo ¡ap jopojjog (98)

•!• ¡tí o'" '3OQ ijnS PP 'pniuí) ojg p
OAiqajy '
ap
P OZ '
iaoj^
-0^710^ o otj^ p
p motfQ (S8)
j^^
•bq jap nítxa mSiaua joXoui oj vos a-b -g^f ap —vqmtiuuat— oítxa
•oXnjout anb
ojunf ojjanbv
uoo opinp
•U03 opojDjj jap ¿i ojnotjjn ;d auuofuoj'sajXy
souangap
snjuoo svzjanf
siui
ajtun X 'sajfjsou ouioo 'soiuaiutiaoui sns ajpuat 'sauapuo siui opuai^apaqo
ou ua X 'vdmo anb uoisisod v¡ ap ajuvjapD osod un opuvp ua opoui asa ap
opuvjqo ua anb aiuasaid ajjaouv ap uotsi^aud vj ua oaa atu o A X :nazaind aj
unSas uvuqo X 'sauapuo siui ap ajuautvuatua asunjvdas auatnb (nsuaid ja anb
oj ^f •riqvtadsaA souaut sa ojdaauoo iui ua anb) nzuanf ns jod optuajsos^
Bznog anb otqtjosa o\ ^iqnjoo ^p 9^ [a jsy
?a eainaipaodsaijoa sauoi^eme^aj ev\ Bjapiif ajsa anb BJBd
ap or^j na [ou^ds^ ojjsiuij^ [B Btuajqojd [a a[jeaiue[d v oins
38 'SBJIljnj 9UOI0BAIJ3p BIJ^BJ} 8BJOpBI[rXHB 8BZJ3nj 9B[ UOD Op
Bjq^q a¡ as anb uopenjis esofoua B[ anb IajJi\ p opuaipnajdmcr)
-irea[e íopBDijped ap ojafqo oaiun [a uoo ¡ouedsa ouojijjoj jb Bqejj
-na anb oqoip Bjqeq ot[nf ap (,\ pp enrepojd ns ua Bznog oaisim p
'ajjBd bjjo joj '^otuaiqoS oj[B á oand ubjm ap sauoi^sana na jíbüjob
'opBuipjoqns ^[JB}93 etqap anb 'aj^f [anbe b opuaijiuuad jiáisiiBjj

: sajjod svqiuo jrd afuauijnnjund sopna^Bsqo uvas soSn/o^j X sdjouas^Q ap
sauaniDxa satunlawas ua aiuaui
•vjmbuvjt X vytftond jr&gt;i%ua uasatpnd sa%uo o 'vdom^ ua ^on^o vjjan^) vj
^p jv^aua^ uoionoif^ovd v] ap sandsap opuonb vj-fvj 'fíl'S 3P ^ WV'S 3P
soujaiqof) soj ap uoistoap vj o svuajuouj so^ ap s^rnuiq ap uaqm¡ vpand anb
svuiap soj X sauotjsanb sojsa UDjoíap as X 'sajiwmjuoj so'qoQ soj ap ajjod
ap opnp Buaaoui as ou opunjuojapD una as sajouods^ soj apvop ajsaQ jo
ouio3 iso s'ouojsa s^unUjo opi^ajqoisa sasanSnitoj soj jaqüv aotp as anb ua
vunüo'j r&gt;\ ap ajs¡[ jo sajojjnau suojjujaj^ soj v voijvjau uoj an(f 0-g

BJoqe eipod [bj^t •uoiouaAi^iui ns ouitxBiH ¡B jBjiuji[ ap oje.ii ojuam
-ora opoj u^ 'p^^ni-ioj ap • sbjioi sajB^naas sb[ A^jjia p opaapoaoa
;aopBi|rxnB ojpiafa ap o[njij o[os b ojad sesan^n^jod sedoji sb[
ap BpBjjua B[ ua opijuasuo^ Biq^q oapiAaiuoj^ -sBAisoaxa pspifBaj uo
neja 'uopEtijis esa opeaja nejqe^ anb 'Bznog ap sauoisaa^ajd sb^

•Duods^ ap mouaiaüayí rq ap vsaidsa uapuo uod ojdaoxa '}fys aP soiutw
•o(j X SO1JO1UJ3] soj vj}iio3 TtunUjD upisauSo otpat^ ap jvjuat ou y saiXy
souang X oapiaatuo¡\[ ap s~qoff soj uan^ijqo as a'b X 'asuomoafa ap nqvoD
a'b uojmijrjud vj oiqap as sojsa ap mouasaid rrj n anb X 'sodout sns joujua
opumu 'yys anbuoo m^ijsn[ n/ sajXy souang X oapmaiuoffl ap souuaiq
•of) soj iodHVS 3P vuo-&gt;o0 ^j ap poptuSip X ouojap ja uojnéaso r&gt;jx&gt;dn

•utf ap jatovjno jvjnjou tut jvdpmjd uaisos uod auatj anb muaisis a%sa ap
(98) ',P^aui
jmjoa auiiaonu ap zvdvo púas iu opts ny opvu anb X 'oSuatqo anb oajduta
ja opiuafuo^ ou aui anb myua^a^ ap ofasuo^ outajdng jn ovis 'sauot^nj
•osaj smupjn stut ap Japuodsaj iu 'sopoijnsau soj ap vtuan^ jvp anb oiuai
aipvu o 'sajiy souang ap oujaiqoS ja uoo ajovd X aviuuajap anb 07 opot
ap atjnd ajopuvp '-^^ uoa oqap anb mouapuodsaujo^ nuanq ojjanbv ap oX
jnsn ap sandsap anb '-g^ v jopjo^au ap uoisioaud ua oaa aut 'owiijn -todn

^s ^nb jbjSo^ aB^n[ jaiuud u^
s^\ ^p sojuamiepunucud souiiS^b
ejij^j ne Japuaadnia ^p s^jub eiqap ajua^^jj adpujj^ ja
jod oi[ansaa o^ b opjanae ap anb 8[opuBSiAB Bznog b opijo
ap apuo[) ^ap oipouuajuí aod 'oijj ap ajauíqB^ [a zaA ns
(98) 's^n^^uoj ojiouax^ ouispu jv vsoutn^ Xnui A 'sauoi^n/ij sop svj
anua ívuXai aqap anb af nuanq ojo 'sasangnuoj soj opiciijau um¡ as a-buoo
uoisasD nuanq bj o ounjivo^ Xnui vas anb opoui un ap auuojvjoap ap ajqni^
•aidsap jadnd un jaonu ou iod uoistoa^d vj ua aiaa aut opoui orto bq
•asjnjnsaxa nqap a'b ua
uotsnoo nj jtSaja ajqos 'pnpijiqnsuodsaj nj vpot avoai uatnb ua oX sand 'tsn
apunui oj oX anb o^uauioui ja ua auiiaj as a'b X 'iviiua oittuiuad as oidx^uiid
ajsa ap otva X 'ojsnl sa iso sand 'jouods^ otio%%na% ua ajjxru as anb oduiaij
ja opoi sanünuoj onojax^ ja sauapxo stut n atsa nunSjv uoio^ij^sau ujs X
aj'uivtnjosqn anb ujvd saiunuiuuaj X 'sniuoid svut sauapuo soj nsnog 'jua^)
ajsa v uaiquia as 'pjofuojjg pjoq sajSuj jopntoqw^ -uog ja aund auio%
anb X 'ntunfuj • muistuaua^ ojv -g^ opjd oj uaiquim anb '/;sjg jap a%aum

: 3}U3UIBAIJ[B Bj
• ítopvjndpsa
oj o asuauodo
ua 'sanSmuod
X jouvdsa souuatqoS soj aiuo apuvjü
poptjiqosuodsau
vun ts ajqos
muvuaa
as '^^^j 'uvijvf vjpod sDuiní vuqvjvd joaj nXno 'ajuaSau adpuud joyas jap
svotjqnd snjsajoud soj oipaiu uod ap opuBjsa anb X soanoui soj opuvsaon

'ojuej oj jo^
'tfiíl9 ua optjuasuoo asatqnif ou oX jí opvujua nuatqny smuvfn
anb a^aameipjjdxa aaiq BjsaijiuBin aj
•^joundsa otuotiuuaj ua asatnpoufut as opumu ns ap

soj ajopuBpjooaj A

�que serán puestos recir pocamente en libertad los Portugueses y Españoles
aprisionados en el territorio Español; que se dará demisión á todos los
Portugueses que con ^laza voluntaria ó forzada sirvan en el Exercito Español
4.a Que te pondrá en libertad, y se restituirán los Bienes embargados á
los Comerciantes Portugueses presos en Buenos Ayres, así como se entre
garán ios esclavos huidos á los Portugueses empleados en el ExJo de Buenos
Ayres". (87)
A pesar de estas indicaciones, el 1. de diciembre, el mismo Mi
nistro de Estado comunicaba a Souza que
"S.A.R. el Príncipe Regente nuestro señor, es servido que VS., en tanto
que hubiere conseguido de los gobernadores de Montevideo y Buenos Aires
las justas y moderadas reparaciones, que ya se le comunicaron, y el enviado
de su majestad católica en esta corte, el Marqués de Casa Irujo, haya de
retirarse luego para el territorio y dominios de su alteza real, poniéndose
de acuerdo con los generales Vigodet y Goyeneche, autorizando su alteza
real.... á VS.... para que así lo ejecute, de orden y á nombre del prin
cipe regente nuestro señor". (88)
Casa Irujo, "cómo órgano legítimo y acreditado del Gobierno
español de que depende el de Montevideo" (89) se encargó de dar
respuesta a los diversos puntos que habían sido trasmitidos por el
Secretario de Estado y de la Guerra a Souza.
A pesar de considerar, dijo
"como virtualmente compreh.didos á los Portuguesas en la ultima convencjt
entre el ultimo Virrey de las Provincias del Rio de la Plata y la Junta
de Buenos Ayres.... conformándose con los desos del Gob.o Portugués
ha escrito ya lo conveniente para que el Gefe de aquellas Provj vea el
modo, de que p.r una declaracn explícita, y formal, quede restablecida la
harmonía y buena amistad entre todas las Provine^ limítrofes del Rio de
la Plata y las déla misma clase pertenecientes á la Corona de Portugal".
Por tanto, dadas las satisfacciones,

Por otra parte las consideraba "agenas del objeto de su morada" y
sabía, que crearían "necesariamente una diversidad de opiniones" tur
bando la armonía establecida.
Respecto al primer punto de aquellas Instrucciones decía Casa
Irujo:
"El decoro y dignidad de la Corona de S.A.R. y la justicia con que
mandó entrar sus Tropas en el Territorio Español están plena y comple
tamente asegurados por las Cartas del Virrey .Elío que reclamó y obtuvo
su socorro: así pues esta Declaración parece escusada, y se juzgará irri
tante pr. B.s Ayr^ contra quien se había solicitado su,auxilio". (91)
En cuanto al valor que en la solución de la situación del Plata
habían tenido las fuerzas portuguesas, reconocía el Marqués
"que la presencia de las tropas Portuguesas ha contribuido á la pacificación
actual es indubitable".
Pero concomitantemente habían actuado otros factores por lo que
"exige también se atribuya, y del modo mas esencial, á la victoria completa
conseguida el 20 de Junio ultimo por el Exercito del Perú al mando del
General Goyeneche, a la dispersión y destrucción total del Ex.to de Castelly,
á la reconquista de la Paz, Oruro, Cochabamba, Charcas, Potosí, la del
importante paso de Tupizá y aun de Jujui quese han verificado después,
y á la convicción de que B.s Ayr.s no puede mantenerse, aun en su situación
actual, privado de los recursos de aquellos Payses".
De ahí que esperara que el Conde de Linhares convendría
"en que la presencia de las Tropas portuguesas, no ha influido de un modo
único, y exclusivo en la pacifiación de que se trata". (92)
En lo referente a la declaración expresa que se solicitaba, de que
los gobiernos de Buenos Aires y Montevideo no intentasen

"Realizado este punto, y colocado el Gobierno Portugués en los mismos
términos relativos en que se hallaba antes de la entrada de sus tropas en
el territorio Español, nada puede quedarle que desear ni pretender en jus
ticia, en conformidad a sus declaraciones mas solemnes; habiendo recivido
ya —por su intermedio— la expresión de la gratitud de la Nac.n Española,
p.r haber concurrido de un modo, que le hace tanto honra, al restableci
miento del orden en aquellas desgraciadas Provincias". (90)
De ahí que el Ministro Español creyera innecesarias las preten
siones que por medio de Souza quería reclamar el Gabinete de Río.
(87)Oficio del Marqués de Casa Irujo al Conde de Linhares. Río de Janeiro, 4 de
Diciembre de 1811. Copia en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno Nacional, "Banda Oriental 1811-12". X, 1, 5, 11.
Ordenación 313-22 en Archivo de Foto-Copias del Instituto de Investigaciones Histó
ricas de la Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo.
(88)Oficio del Conde de Linhares a Souza. Palacio de Río de Janeiro, 1. de Di
ciembre de 1811. Copia autenticada por Lucas, en Museo Mitre, Contribución Documental
para la Historia del Río de la Plata, o. cit., t. I, pág. IOS.
(89)Oficio del Marqués de Casa ¡rujo al Conde de Linhares. Río de Janeiro, 4 de
Diciembre de 1811. Cit.
(90)Id., id.
— 274 —

"agresión alguna contra los territorios y Dominios de S.AJR.. sino por orden
espresa de la Reg.a de España, el abajo firmado no puede menos de mani
festar toda la sorpresa, y sentimiento profundo que le ha causado ésta pro
puesta p.r su naturaleza, por su novedad, inverosimilitud, y podrá añadir
con toda franq.a por su inutilidad".
Así, considerando tal estipulación absurda e* "injuriosa" para
ambos países, se atrevía por su parte
"á garantir al Gobierno Portugués que las armas Españolas no cometerán,
sin vrovocacion, agresión alguna contra los territorios de S.A.R. ()
—sin dejar de— hacer saber al Exento. S^ Conde de Linhares que los Agentes
del Gob.o Español penetrados de su justicia característica son tan escru
pulosos en respetar los derecho recomocidos de otras Potencias, como zelosos en la defensa de los suyos propios". (93)
(91)Id., id.
(92)Id., id.
(93)Id., id.
— 275 —

�ojajduioo Dtjojotn o; p 'jni^uasa soui opoui jap X 'vXnqu^o as uaiqutvt

•P! 'PI (6)
P "PI (^6)
•PJ "PI (16)
{ibj 'soidoud soXns soj ap vsuajap oj ua soso;
•az ouioo 'smsuatoj svjio ap sopiaowojai ouoajap soj joiadsai ua sosojnd
•nuosa um uos o^pstiavoioD niopsní ns ap sopojjauad ;oudsg o-qof) jap
sa^uaSy so; anb sajvuut'j ap apuo^f irg •oiujx^ jo jagos jajvi¡ —ap jotap uts—
() '^ys ap soiuoiiuiat soj oujuoo ounSjo uoisaiüo 'uoioo^oaoid uts
'uviajauioo ou sojouvds^ souuo soj anb saníinuoj ouiaiqof) jo ^puodoS yn
ns jod BjAajjB as 'sasiBd soquiE
\n 3 BpjnsqB u

[B^ opuBjapisaoa 'isy

•¡tpoptjpnui ns jod o-buojf opoj uoo
iipouo yjpod X 'pmijiwtsoiaaut 'popaaou ns jod 'vzajojnjou ns j'd oisand
•oíd visa oposnoo du a; ano opunfojd ojuaiuipuas X 'osajdjos vj vpot jojsaf
•tvvui ap souaui apand ou opvuutf olvqv ;a 'vunds^ ap vüa^j vj ap osajdsa
uapjo Jod oms 'iffS ap soiuiuioq X soijo^tuaj soj oj%uoo ounSjo uoisai8on

ap

P "P7 (06)
•J!D '1181 P aJqraai
f&gt; 'ojisuBf ^p oijj •saimpifj ap apuo^ ;d o^ru/ oto^ ap sanbuvjij ;p otai/Q (68)
'SOI '^^1! 'I '' *'1P ' '^I^U BI 3P !H PP BiJOjsig B( B
uainn^oQ nopnqpiao^ 'anj.1)^ oasa^| a^ ^B^n^ jod epe3i]U3ine Bido^ 'H8X ^p
8P o'l '&lt;wrauf sp o,m ap o^injuj -Dínog d saimpiyj ap apuo^ jap opi/0 (88)
•o^piAaiuo^ '8spua;3 X sapopiuBtnnjj ap pniin^c^ bj ap sboij
sig sanope^iisaAOj ^p oimpsuj (ap SBido^-oio^ ap OAiijjjy ua ^^*T uoi^euapjQ
'II 'S 'I 'X ^ZI-II8I IBl^^O BPUBa&gt; 'I8u!dbM oojaiq
'saiiy ^ouang ^Baiina^jy nopB^^ B| ap ^Bjana^ OAiq^jy ua Btdo;) 'II8T 3P ajqniapiQ
'oJiauBf ap 01 }j saimfui'j ap apuoj jv otni¡ mo-j ap sanbuv^^ \p opifQ (¿g)

•01 }j ap a^auíqfi^) p jBniBpaj Bjjanb Bznog ap otpain jrod anb sanois
-uajaad sb[ sBiJBsaaauui BjaÁaao ^ouBds^ ojisiuij\[ p anb iub ^^
(06) '^SIr!DU^ao-ld sopoioviüsap sojjanbo ua uapio jap ojuatui
-t^ajqnjsaj jo 'vuuov o%un% aoou a; anb 'opoui un ap opjjjnouoo jaqm¡ rd
'ojouods^ u'jd/^J vj ap pnipoiS oj ap upisaudxa vj —oipauuajvi ns íod— oX
opmpau opuaiqou isauuiajos smu sauopojojoap sns o pvpiutjofuoj ua 'otott
-snf ua iapua%aid iu joasap anb ajjopanb apand opou 'jouvds^ oijojijjaj ja
ua sodojj sns ap opojjua oj ^p sa;ue Eqn|[nq as anb n^ soa;ie[3J souiouai
somsini soj ua sanSnuoj ouuaiqof) ja opvoojoo X 'ojund ajsa opozijoaun¡

n^se^a^iui ou oapiA3iuop^ ^ aaiy sougng ap soua^iqo^ so[
'8aUOpOBJ9IJB8 8BJ SBpBp '

^nb ap 'BqBiiai[os as anb sajdxa uoioBJBjaap b^ b a^uajajaj o[ u^
f^6^ \^W-H as anb ap uotomfíDOd vj ua ontsnjoxa X 'oaiun
opoxu un ap opmjjm m¡ ou 'snsanSnuod sodoij, so; ap opuasa^d o; ano ua;) .
S3JEi{u;^ ap apao^ p anb

anb ;i[B

•usasAnj sojjanbv ap sosjnoaj so; ap opvciiud 'jvnjov
uopnnjis ns tía uno 'as¿auaiuvw apand ou níy s-g anb ap uoyjziauoj vj y X
'sandsap opD^ifijau um¡ asanb mtn[ ap uno X pzidnj; ap osud ajuDjjodiut
;ap o; 'isojoj 'soojmf^ 'vqwvqvt¡jo^y 'oun^Q 'zd o; ap ojstnbuojaj vj p
'Ajjajsn^ ap opx^ jap jdjoí uor^orujsap X uoisjadsip d; o 'ai/aatiaio^ p^jauaf)
jap opumu ;o nja^ ;ap offDiax^ ;a ^od ou/t?;n oiunf ap 0 ;a npin^asuoo

anb o^ jod

sojio

usjcpn 9iuaiuaiuBiiraoouoo

',,ajqr&gt;iiqnput sa ;on)3D
uotovstfiODd vj p opinqijfuoo m/ svsanSmioj sndojj sd; ap myuasaid nj anbn
s^nbjB^ p Bjoouooai 'SBsan^niaod SBZJOnj sb^ opina) UBj
BíBId PP ^^oioeniís ^^ ap noion^os bj na anb jop3A p3 o^uBno ug[
^ Í6^ *u?Z?xnD ns opotisijos vtqov as vainb djjuoo s~xXy s-g 'id ajuoj
•ijji viuSznt as X 'vpvsnosa aoaivd uotDv^vjoaQ vjsa sand isd :ojjooos ns
oaniqo X ouarpai anb 0173 ^ajjt^ ;ap sdjjuj soj jod sopomSaso ajuatuvi
•ajduioo X nuajd uojsa jouüds^ ojjojjjjajr ;a ua scdojj^ sns uojtua opumu
anb uoo oi^ijsní o; X 'y'^'S aP u^ojoD "1 aP popiuSip X ouoaap j^,,
: ofnjj
Bjaap sauoponii^uj SB^[anbB ap ojond jatntjd p^
%Bpi3a[qBjsa biuouub b^ opusq
j ttsaaoimdo ap p^pisjaAip Bun aiuauíBUBsaaan,, UBjiBaa^ anb 'Bj
4tBpBJoui ns ap o^^fqo pp sBuaS^,, BqBjaptsuoa sb^ a^JBd bj^o j

JOJ

\jo8nj^oj ap duoio^ oj o sajuaioauauad asojo vwsnu ojap soj X o%ojj nj
ap oju jap safojjtuitj s-^umouj so; snpoi a^ua pojstwo ouanq X oiuowjoif
vj opioajqojsai apanb 'jouiuof X 'oti^tjdxa tr^iuopap oun xd anb ap 'opoui
ja oaa saouj sojjanbo ap afaf) ja anb ojod atuatuaauoo o; oX ojij^sa m(
sanSnuoj o-qo^y jap sosap soj uoo asopuDUUofuo^ sauXy souang ap
viun[ oj X ojojj oj ap 01 y jap soioutaoij suj ap Xain^ ouipjn ja ajjua
vrouaauoo ouipjn vj ua sosanSnuoj soj y soptp-uajduio^ ajuauijomim outoon
ofip 'jBjapisuoo ap iBsad y
•Bznog b Bjjan^) v\ ap Á opBjsg apg
[a jod soppiniSBjj opis UBiqBq anb soiund sosjaAip so¡ b Bjsandsai
ap 9Í)Jbou9 as (^g) tíoapiA3iuoj^ ap [a apnadap anb ap
^'ofnjj
ouaaiqo-^) pp opsiipajaB Á oini^j^a^
(88) '^olias ojisanu a%ua3ai adío
•ufud jap auqwou o X uapio ap 'ajnoaía oj isd anb oiod ""SA P ""joa-i
ozajjü ns opuoztiotno 'ausauaXoQ X japo^i^ sajoiaua^ soj uod opianoo ap
asopuaxuod 'joai ozatjo ns ap sojmuiop X oijotiiiat ja oiod oSanj asiojx%ai
ap vXm¡ 'otnij vsvj ap sanbiDf^ ja 'ajioo otsa ua ooijojo^ pvjsaíoui ns ap
opmaua ja X 'uouvjiuniuo^ a; as oX anb 'sauopvivdai sopoiapow X svisní soj
sany souang X oapiciaiuo^^ ap sajopvuiaqoS soj ap opmSasuoo aiatqmj anb
ojuoj ua ''g^ anb opmias sa 'íouas oijsanu ajuaSa^ adijvuj ;a '}¡'y,,
anb Bznog b BqBOiuniuoo opBjsjj ap
-iy^ oiusirn [a 'ajquiapip ap o'| p 'sauopBoipui SBjsa ap j^sad y
(¿8) \?^^^-Y
. souang ap orx'g ja ua sopoajduta sasangnjuoj soj y sojyinu soaojosa so; mioS
•anua as ouioo isd &lt;sa.¿X^ souang ua sosaid sasan^njioj sajuojojmuoj soj
y sopogioquia sauajg soj uyimjpsau as X 'pojiaqij ua vupuod a* anf) v'p
joyvds^ ojtojax^ ja ua uonuts vpnziof o miojunjoa vzvj^uoo anb sasanSnjuoj
soj sopot y uoisiuiap yiop as anb ijouods^ otiofiuai ja ua sopouoisiudo
sajouods^ X sasanSnjioj soj pnuaqij ua atuaMooduioad sojsand uoias anb

�Sobre el apartado número dos argüía Casa Irujo:
"Las tropas Portuguesas seg.n las profesiones mas solemnes en que se
halla empeñada la Real palabra del S.r Principe Reg.e entraron únicamente
a socorrer á Montevideo y á restablecer la tranquilidad turbada por la dife
rencia de opiniones políticas entre aquella Ciudad y su camp.a. Así pues el
artículo... nada tiene que ver con el citado objeto y no puede ni debe
ser parte del ajuste que se desea tanto mas que para ello se supone en el
Gob.o de Montevideo una autoridad q.e no tiene, y que pertenece exclusi
vamente al Soberano".
Al efecto remarcaba sutilmente el Ministro Español que tenía
"opinión demasiado exaltada déla justicia del Gob.o Portugués para rezelar
que la accesión á ésta su demanda pudiese producir en sus efectos la po
sesión de algún territorio o territorios que no le perteneciese según los tra
tados existentes, y los límites reconocidos". (94)
En lo que respecta al artículo tercero decía que
"Ningún pacto ó convención hecho sobre éste y otros puntos —se refiere
a desertores, prófugos, y prisioneros,—- p.r las autoridades subalternas de
que se trata ahora pueden tener la solemnidad y la fuerza que los tratados
Conviene en que la observación fiel de las estipulación^ existentes sobre
este punto será muy útil y ventajosa p.a las dos Potencias interesadas pero
para esto es necesario que la execucion sea puntual, religiosa, y reciproca
p.r ambas partes". (95)
Y sobre el cuarto punto prometía en nombre del Gobierno de
Montevideo pedir la libertad y restitución de bienes a los comerciantes
portugueses presos en Buenos Aires, como también la entrega de los
esclavos fugados.
En una última observación establecía:
"El efecto de las varias pretencíones que sehan sugerido al General D.
Diego de Souza depende en ciertos casos del Gob.o de Montevideo en otros
del de Bs. Ayrj pero no parece haberse tenido presente que estos Gobjios
no son Soberanos, y que la Sana política y el interés mismo del Gob.o Por
tugués exige los mire puramente bajo éste aspecto".
Al concluir solicitaba que el Principe Regente tuviera
"la bondad de mandar se modifiquen —las instrucciones comunicadas a
Souza— y ciñan á los términos análogos al objeto declarado de la entrada
de las tropas Portuguesas, a las profesiones solemnes hechas en aquella
época pj- el Gob.o Portugués, y en una palabra á la paz harmonía y buena
miastad, entre aquellos Payses, cuya conservación es para todos de tan grande
importancia". (96)
El conflicto portugués en el Río de la Plata se extendería por
largo tiempo hasta llegarse a una solución con el Tratado RademakerHerrera, luego del cual aun volvería a replantearse. En los últimos
días de 1811 y comienzos de 1812, tomaría un nuevo cariz. El Armis(94)Id., id.
(95)Id., id.
(96)Id., id.
— 276

ticio había creado una nueva fuerza: el pueblo oriental unido. Los
orientales, conocida la ratificación del Tratado, iniciaron su larga
y penosa peregrinación hacia el Ayuí; en su marcha menudearon los
choques —como en Belén— con las fuerzas de Souza (97).
En los primeros días de noviembre, el Virrey hizo público que
había recibido una Real Orden del Ministerio de la Guerra, conce
bida en los siguientes términos:
"Satisfecho el Consejo de Regencia de España e Indias de las muchas
prendas y virtudes militares que recomiendan la persona de V.E. y a fin
de emplearlas oportunamente con la mayor utilidad en las actuales circuns
tancias en que tanto se necesitan Generales de actividad, y conocimientos
he resuelto en el real nombre del Rey N.Sj~ D. Fernando Vil que, entre
gando VE. el mando de esas Provincias del Rio de la Plata que obtiene,
al Mariscal de Campo D. Gaspar Vigodet a quien se ha servido nombrar
Capitán General de las mismas, se restituya VE. a esta Península con la
posible brevedad a continuar sus servicios en los encargos que se le con
fieran, con la ventaja que se promete de su zelo, y (¡preciables circunstancias
en beneficio de la justa causa en que está empeñada la Nación contra el
tirano de Europa quien trata de esclavizarla. De orden de S^4Ji. comunico
a V.E. para su inteligencia y cumplimiento". (98)
El día 7 avisó al Gobierno de Buenos Aires que saldría de Mon
tevideo en el término de diez a doce días en la Fragata Efigenia.
"lo q.e pongo en noticia de V.E. p.r si gusta honrarme con ser el portador
de documentos q.e acrediten a la Nación, los sinceros deseos q.e asisten
a VE. de una completa^ y justa reconciliación, en cuyo caso me ofresco
también con inmenos placer a ser agente el más activo de las pretencíones
de VE.". (99)
Buenos Aires se dio por enterado del ofrecimiento y se limitó a
decir que no podía remitir oficios a España porque se'estaba tratando
"del embio del Sugeto q.e ha de de conducir alas Cortes de España el ma
nifiesto que explicará los principios é intenciones del Sistema de los Espa
ñoles de estos Pueblos por sus hermanos los de la España Europea, y de
biendo también estas comunicaciones ser tales que instruyan documentadamjLe
la expLsion de los muchos puntos que puede haver de dificultad, duda, ú
oposición, demandan tiempo q.e hasta el presente no lo há conseguido bas
tante este Gobierno aún con Sacrijicio de una parte de sus muchas aten
ciones..." (100)
El 8 el Cabildo de Montevideo le comunicó a Elío aquella reso
lución de la Regencia diciéndole:
(97)El estudio del Éxodo y la solución del conflicto portugués excede los Hmitej
de este trabajo.
(98)Oficio del Consejo de Regencia a Elío. Cádiz, 26 de Julio de 1811. Copia en Ar
chivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo, libro 570, pág. 72.
(99)Oficio de Elío al Gobierno de Bueno Aires. Montevideo, 7 de Noviembre de
1811. Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional, Banda
Oriental 1810-1814. X, 1, 5, 10, n. 83.
(100)Oficio del Gobierno de Bueno Aires a Elio. Buenos Aires, 16 de Noviembre
de 1811. Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno
Nacional, "Banda Oriental 1810-1814". X, I, 5. 10.
— 277 —

�— LLZ —
•01 "S 'I 'X "ltt-T8I-Ot8t IaaiJO "P&gt;"&gt;H,, 'loopN
onjaiqof) -sajiy sonang 'BupuaSjy nopnfj bj ap [Bjana^ oAuj.uy na Jopej-iog -\\^\ ap
ajqmaiAOfj ap 91 'sajiy souang -oij^ o taji^ souang ap oujaiqo^) pp otoifQ (001)
"8 o'u '01 'S 'I 'X "^8I-0I8I IJ&lt;™0
Bpueg *]BaopB\[ onjaiqog 'esjiy sonang 'Bupu^Sjy noioBfj bj ap ]Dj3ii3') o.-uijojy 'XI81
ap 8Ji)tu^iA0fj ap i 'oapuaino^ -sajiy souang ap oujaiqog p&gt; oij^ ap opi/o (^^)
'Zl *^?&lt;I '0S OJ&lt;ííl 4^Ai^Bj]siuiuipy ^uana^ OAii^jy 'oapiAa^uopj 'noi^s^ bj ap ^Bjaua^ OAiqa
•jy ua Bido^ 'X18I 3P ¡lnf ^P 9^ 'Z!P?^ 'U3 D ^pua^^ay ^P otasuo^ jap oioi¡q (86)
•OtBqBll 3193 ap
;ainm| soj apa^xa sanSnuod o^jijjuoo jap nopnjos bj A opox^ {ap oipmsa j^. (¿5)
:ajopuapip BiauaSa^ bj ^p uopnj
-osai BjjanbB oijg b ooiunmoo aj oapiAaiuoj^ ap opjiqB^ p g ^^
(WX) •
•najo smj^niu sns ap auvd oun ap opifij^ng uoo uno otuatqof) ajsa atutn
•svq opinSasiioo nt¡ oj ou ajuasajd ja vjsoy a-b odtuait unpuvwap 'uoioisodo
n 'vpnp 'pnjjnjifip ap jaamf apand anb sojund soi/^mu soj ap uon-jdxa dj
aruiDpvjuaiunoop u^Arutsut anb najnj jas sauo^ooiunuwo snjsa uaiqwoj opuatq
•ap X 'vddojn^ nyvd^^ v\ ap soj souvuuay sns jod sojqanj sojsa ap sajón
•vds^ soj ap vuiajsjg jap sauotauatm a soidiomud soj pjvaijdxa anb o^saifiu
-mu ja Duadsj ap sauoj so;p uionpuo^ ap ap vq a-b ojaSng jap oiqtua \apn
opuFjBjj Bqujsa ^S anbjod Buedsg; b soidijo Jijira^j Bipod ou anb Jiaop
b O}itui[ ^s Á ojuanui^ajjo ^ap opB.iajua jod oip as sajiy souong

P! 'PI (96)
"P! 'P/ (S6)
P! 'PI (6)
-einuy jg •zijea OAanu un bijbiuoj '^J8t ^p sozuaiinoD A ^X8T aP 8BJP
soraiíjn soj ug; 'asaBa^uBjdaj b bjj^ajoa utib jBna jap oSanj
-J33JBUiapB}J OpBJBJJ^ J3 UOO UOI^llfOS BUTI B 38JBS3JJ BJSBq OfltUa
jod Buapuaixa as bjbj^ bj ap ojjj ja ua sar^^njjod ojoijjnoa
(96) 'uV}ouojjoduii
apuoiS uof ap sopoj njnd sa upiootuasuoo vAno 'sasAoj sojjanbo ajjua pojsvjw
ouanq A vtuouijov zod vj o ojqvjvd mm ua A 'sanSmjoj o-qoff ja xd oooda
oj^anbo ua snuoaif sauuiajos sauoisafojd soj o 'svsanSnjjoj sodojt svj ap
vpojjua vj ap opojojoap ojatqo jo soSojvuo souiuuaj soj o uouio A —oznog
v svpootunutoo sauoioonj%sui s^— uanbifipow as jopuout ap popuoq r&gt;jn
ajuaSa^j adiouu^ ja anb BqBjioijos jtnpuoo jy
-ítojoadsv aisa ofvq ajuaiuojnd ajitu soj aSixa sanSnt
•jo¿ o-qof) jap ouistui saj^jm ja A ootjijod vuo^ oj anb A 'souojaqog uos ou
sou-qof) sotsa anb atuasajd opruaj asjaqov aoajod ou ojad s-jAy -sg ap jap
sojjo ua oajytaajuof\¡ ap o-qo^ jap sosn^ souaio ua apuadap oznog ap oSaiQ
•q jojauaf) jv opiuaSns va^as anb sauoiouaiald souva soj ap oioafa /^
uppBAjasqo BUiíjjn Bnn ug

(66) V3/Í P
sauoiouaiaid sttj ap otiijoo svtu ja ajuaSo uas o ja^ojd souatuui uoo uaiquioi
oosaufo aui osvo oA. n o ua 'umovijtouooají visní A "majdwoo vun ap "^\ o
uajsiso a-b soasap sojaouis soj 'uoionfj vj n uatipaiott a-b soiuautnoop ap
jopvjjod ja jas uoo autjojuoif ojsn^ ís j-d -g-^ ap mot^ou ua oSuod a'b ojn
•BiuoSi^^[ bjbSbj^ b[ na SBip aoop b zaip ap ouuujai [a na oapiAaj
ap Bjjp^s anb eaiiy souang ap ouiaiqo-^) [B ostab ¿ Bjp ^g
(86) 'ojuaiwijdiuno A mouaSijajut ns vund "^"^ o
oojunutoo '}fys P iiapjo aQ -Djjvzicivjosa ap vjvjí uamb ndojn^ ap ouvup
ja ttjjuoo uoiov/^^ vj vpvyadwa njsa anb ua vsnv^ vjsnt vj ap otoifauaq ua
smoumsunojto sajqoioaudo A 'ojaz ns ap aiauiojd as anb Dtojuaa vj uoo 'uojaif
•uoo aj a^ anb soSjooua soj ua soiomjas sns jtmui%uoo v pnpaaajq ajqisod
vj uoo vjnsutuaj visa v "g^ vAni^saj as 'svuisttíi soj ap jnjauaf) uondu^y
jnjquiou optíijas m¡ as uatnb r&gt; japoSty^, jvdsoff Q oduiD^ ap jO3Suv¡\r jo
'auajiqo anb v%oj¿ vj ap oiy jap sdiowhojj svsa ap opuvui ja '^A opuvS
•aj%ua 'anb 7/^ opuoujaj -q J'S'Af •^}^ /p ajqiuou joaj ja ua orjansaj a^
sojuaiuiioouoo A 'popmijoo ap sajDjauaQ uonsaoau as ojuo^ anb ua sdiouvj
•sunojio sajonjoo soj ua popijpn joAvui vj uoo a%uaumun%jodo sojjvajduia ap
ut( v A m^-/l ap vuosjad vj uopuatuiooaj anb saJO^tjiut sapnjjia A sopuajd
souonui soj ap soipv¡ a vuods^ ap mouaSan ap otasuoj ;a ouoa¡spvgn
rsouinuaj s^ju^inSis ^o\ na Bpiq
-aonoa 'Bjjan-^ bj ap oija^sraip^ pp napjQ ^Ba^; Btm opiqioaj jqBq
anb ooi^qnd oziq Á^in^ p 'ajqmaiAon ap SBtp soaoiuijd soj; n^
'(¿6) BznoS aP sBzianj sbj no^ —napg na ouioa— eanboqo
soj uojBapnuam BqajBín ns na íjnXy ja Biosq n^pBuijSajad Bsonad A
bSjbj ns nojBiaiui 'opBjBJ^ jap uoiaBOijijBj bj Bpioouoo 'sajBjuaxjo
'Píun JBiuauo ojqand ja ¡Bzjanj BAann Bun opsa^^ BiqBq oidij

*8OpBnj SOABJOS3
soj ap
bj uaiquiB} onio^ 'sajty souang u&amp; sosaad sasanánjjod
soj b sauaiq ap uoionjps^j A peiJ^qij bj Jip^d oapiAaiuoj^
ap oujatqo^) jap ojquiou na Bjjauiojd ojund ojjBna ja ajqos j^
(S6) 'sajjod svquiv xd
Doojdpaj A 'vsoi2ijaJ 'jonjund vas umonoaxa vj anb ojjosaoau sa ojia ojod
o jad sopmajatm sopuajoj sop soj vd vsoCviuaa A jpn Anuí púas oiund ajsa
ajqos sajuajsixa s'uoioojndpsa soj ap jajf uoyjoajasqo vj anb ua auamuo^y
saiuaistxa oA saumouanuoo o
sopvjojt soj anb nzjanf vj A poptuuiajos oj jauat uapand ojoyo v%vj% as anb
ap soujaijoqns sapnptuomo soj rd —'sojauoisijd X 'soSnfojd 'sajojjasap v
ajaifaj as— sojund sojjo A aisa ajqos oyoat¡ upiouaauoo p otood S
anb Bjoap o^goaa^ ojnopjB jb Biaadsaj anb oj ug
(P6) 'sopioouooaj sajuuij soj A 'saiuajsixa sopvj
•vj% soj urinas asaioauajjad aj ou anb soijottjjai o oijojijjat unSjo ap uotsas
•od vj sojoafa sns ua Jionpojd asaipnd npuotuap ns v%sa y uorsaooo vj anb
jojazai ojvd sanSnjjoj 0-qoQ jap mottsní rrjap opoijoxa opotsvuiap upiuido^
anb jouBdsg oj^siuij^[ ja ajnauíjiíns BqBajBraaj ojoaja jy
mttouojaqog jv ajuatuva
•tsnjoxa aoauaiJad anb A 'auap ou a-b popijoino oun oapiaaiuoj^ ap o-qo^)
¡a ua auodns as ojja vjod anb sow ojuoj vasap as anb aisnto jap ajjod jas
aqap tu apand ou A ojatqo opotto ja uoo jan anb auap opou • • • ojnoiuv
ja sand ísy -o-dutvo ns A popni^) vjjanbo aj^ua soopijod sauoiuido ap oiouaj
•aftp oj jod opoqjnj popijjnbuojj vj jaoajqofsaj v A oapinajvoffl o jajjooos o
aiuawootun uojojjua a-^a}j adiouuj j-g jap vjqojvd joa}¡ oj opouaduia Dj
as anb ua sauuiajos sviu sauoisafojd sd^ ti-^as svsanSnuoj svdoii so^[n
:ofnjj bsb^) BinSjB sop ojamnn opB^jBdB ja

�"doy a VE. por ahora esta noticia para su respectibo cumplim.to, y sucesivam.te se la daré del día que dicho Genr.l—Vigodet— haya de personarse
del mando". (101)
Inmediatamente acusó recibo el Ayuntamiento quedando a la es
pera de órdenes. (102)
Como para el 15 de noviembre había dispuesto Elío hacer entrega
del mando de Capitán General en la persona de Vigodet solicitó al
Gobernador convocase
"Al Exmo. Cabildo, que con el Escribano de Gobierno autorice esta
ceremonia, que deberá ser en su habitación, por ser la mas desembarazada,
donde dispondrá VJS. lo necesario al efecto. Todo lo qual aviso a V.S. para
que sino tiene algún inconveniente, que yo no pueda preveer; tenga su
debido cumplimiento. .
Pero habiendo insinuado a SE. —decía Vigodet al Ayuntamiento— que
se defiriese este acto hasta el día lunes 18, ha convenido en que a las diez
de la mañana del referido dia se execute. Espero que V.E. se hallará en
dicha hora en este fuerte del modo que le previene el Sor. Virrey en el
oficio que antecede". (103)
Vigodet, el mismo día en que asumía el mando de Capitán Ge
neral, proclamaba a los montevideanos y a los habitantes de la cam
paña, comunicándoles su nuevo cargo.
A los primeros les prometía:
"La prosperidad general, y el facilitar los medios de que los ramos de
la administración publica sean en provecho de todos los ciudadanos, lla
marán particularmente mi atención; sin que omita sacrificio alguno para
procuraros los medios de conservar la paz, la tranquilidad, y el orden.
Las Cortes Generales y extraordinarias de la Nación ansiosas del
engrandecimiento de la Patria proporcionan a los americanos iguales
ventajas que a los europeos; todos somos españoles, una misma familia, te
nemos igual derecho y disfrutaremos de los mismos bienes. Observaré invio• lablemente la rectitud y la justicia.... Todos los ciudadanos me encontrarán
decidido a favorecerlos, así como justo juez para castigar los espíritus de
partido, que solo sirven para arrebatar la felicidad: tengo confianza no me
'• veré precisado a descargar el brazo de la venganza justa contra ninguno
de vosotros". (104)

y luego:
"Sus desvelos incesantes, para que prosperéis disfrutando de todos los
bienes, que nos grangean nuestros hermanos de Europa á costa de su sangre,
exige vuestra gratitud, y os obliga á prestar un reconocimiento publico a
los beneficios que os dispensen, y a las gracias que os prodiguen.
Una guerra devastadora ha asolado el hermano país en que habitáis,
ha terminado ya debe reinar una paz inalterable que os facilite recuperar
los bienes perdidos".
Por lo que señalaba que:
"Soi protector decidido de los buenos, y tomo un interés particular en
Espero lograr la satisfacción de que todos, sin excepción, cumpliréis
exactamente como buenos vasallos del Rey, sin que cometan delitos en
vuestro suelo que me precisa castigarlos. Vivid tranquilos —concluía— y
confiad en que premiraré a los virtuosos así como castigaré, sin remisión,
a los delinquentes". (105)
Días antes de alejarse definitivamente de Montevideo y pronto
ya para partir hacia España el Virrey Feo. Xavier Elío, se dirigió
por última vez a los habitantes de la Plaza que lo habían acompañado
en el duro período del asedio, con breves y escuetas palabras:
"AMADOS MONTEVIDEANOS —les decía— segunda vez me llama el
gobierno de España, y yo vuelvo a su llamada: allí como aquí no me olvi
daré de vosotros, y en medio de mis tareas militares, que serán regular
mente las que me ocupen, velaré, influiré y seré vuestro mas celoso agente.
Os haré justicia en España y os procuraré vuestra general felicidad, mis
obras acreditaran esta verdad". (106)

DOCUMENTOS DE PRUEBA
[J. — Proclama del Virrey Elío a los Españoles Americanos de Montevideo],
118 de enero de 1811].

PROCLAMA DEL EXCELENTÍSIMO SEÑOR VIRREY DE LAS PROVINCIAS
• Y a los habitantes de la campaña:

DEL RIO DE LA PLATA ALOS FIELES ESPAÑOLES AMERICANOS DE

MONTEVIDEO
"Pertenecéis a la Gran Nación española, sois vasallos de nuestro cautivo
Monarca el Sr. FERNANDO Vil y estáis baxo la tutela del Supremo Go
bierno que en nombre de nuestro adorado rey, rixe la Monarquía de ambos
mundos".
(101)Oficio de Elío al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 8 de Noviembre de 1811.
Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo.
Libro 570, pág. 72.
(102)Oficio del Cabildo de Montevideo a Elío. Sala Capitular, 8 de Noviembre de
1811. Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Adminis
trativo, Libro 569, fol. 69.
(103)Oficio de Vigodet al Cabildo de Montevideo. Montevideo, 16 de Noviembre
de 1811. Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo,
Libro 568, fol. 70.
(104)Vigodet, Proclama a Montevideanos. Montevideo, 19 de Noviembre de 1811.
Gazeta de Montevideo n. 3 del 19 de Noviembre de 1811, en Biblioteca Nacional, Montevideo.
— 278 —

Amados Españoles de Montevideo
¡ Como podré pintaros las emociones de mi corazón, al bolber a veros tan fieles,
tan constantes, y balientes, como os dejé! Yo estaba muy seguro de vuestros senti
mientos, así como de todo lo que ha sucedido, después de mi ausencia, y el Go
bierno de España es buen testigo de esta verdad; el me ha encargado del grave
peso del mando de estas Provincias, y a pesar del terrible aspecto, que manifiesta
el Estado de ellas, yo confio, que con vuestro auxilio, y el de tantos buenos Espa(105)Vigodet, Proclama a Habitantes de la Banda Oriental. Montevideo, 18 de No
viembre de 1811. Gazeta de Montevideo n. 3 del 19 de Noviembre de 1811, en Biblioteca
Nacional, Montevideo.
(106)Elío, Proclama a "Amados Montevideanos". Montevideo, 11 de Noviembre de 1811.
Gazeta de Montevideo del 11 de Noviembre de 1811. Biblioteca Nacional, Montevideo.
— 279 —

�•oapiAaiaop^[
"1181 8P ^-iqniaiA

opB^^ Baa^oijqT^g *XX8T ap ajqmaiAO^ ap XX x^P oapiAaiuo^^ ap
ap n 'oapiAaiuof^ • ^souoaptaatuof^ sopmuyn o ouivpojj '01/3 (901)

P ajqraaiA
j 0-n oapiA3iuo^^[ ap siazs^
ap ^\
tg na 'IX8X ap
^ (SOI)
ap sa^uo^jqoj^ o diud^doj^ 'j
npuvfj
81 ^oapiA3iuo^
*M
-Bdsjj sonanq sojubi ap [3 í 'oijixnB OJisanA uo3 anb 'oijuoa oX 'scjja ap opB^s^ ja
Ejsaijiucin anb 'ojjadsn apqi.ua] jap jssad b a 'sbi^uiaojj sb]83 ap opuein jap osad
3abj3 jap opc^JEDua Bq ara ^3 ípspjaA. BW3 ap oSijsaj uanq sa egedsg ap oiuaiq
-0^ ^ i. 'EiDuasnB itu ap sandsap 'opipaans Eq anb o\ opoj ap ouioa isb 'souiaiui
-ijuas sojjsanA ap ojnS^s Anuí eqejsa o^ ¡atap so omoa 'saiuaijBq í 'sa^uEjsuoa ubi
'saptj ubi SOJ3A e Jsq^oq \e 'uozoaoa iui ap sauopouia sbj sojcjuid ajpod oiuo^!
oap¡Aaiuo^\¡ ap

sopsmy

oaaiAaxNO^
aa soNVDiaa^tv saiowvasa saiau soiv vivid vi aa oih iaa
svi aa AaaaiA aotiías o^isiiMaia^xa iaa v^vi^oHd

^o\

— 2LZ —
na *XI8T ^P ajqmaiAO^ ap ^x I9P o'a 0^PIAaiaop^ ap
•[181 3P jquiaiAOfj ap gx "oapiAa^uoj^ •rouDspioajuo^^ o uuidjjojj 'japogif
"0¿ "1} '89S
pY {BJana^ OAiq^ay -oapiAainoj^ 'nop^i^ bj ap jBjaua^ OAii|.)jy "XI8X
ap 9x 'oapiAa^uoj^ 'o^pia^uo^^ ap opjiqo^ jo japo^iyf ap oj^tfQ (01)
'69 'Io} '69S 0J&lt;(n 'OA
•^iuiuipv IBj^na^ OAiq.uy -oapiAataop^ 'aopBf^ bj ap [Bjaus^ OAiqojy na jopBJJog
ap ajqmaiAO^^ ap ^ ^jB|niidB^ B[Bg 'oi^^^ d oapmajuo^^ ^p op^qB^) \^p ot^ifQ (^ox)
•z¿ -^?d 'o¿s oj
*OAiiBJ^sinnnpy |Bjaaa^ OAn¡3^y *oapiA3ino^[ ^aopB{^ 9\ ap |Biana^) OAiq^jy na JopBJ
•H8I ap ajqmaiAoj^ ap 8 'oap¡Aajuoj^ -oaptaatuo^^ ap opjiqn^ jd 01/^ ap optfQ (101)
•usopunut
soqiuo ap mnbjouofl o; ax-ii 'X.au opouopn ojjsanu ap ajqutou ua anb oujaiq
•of) ouiajdng \ap v\a%n% d¡¡ oxnq sivjsa X n^ OQMVMUSá 'JS I9
oaitnno outsanu ap soj/usoa stos 'Djouodsa umoof^ uvj^ vj v staoaua%^a¿n
:BUBduiB3

ap

(tOl) \,sojzosoa ap
ounSuiu Diiuos vjsnt vzuvSuan dj ap ozoiq ja jogjoosap o opostoaid ajan
aut ou ozumjuoy oíluaj :pi)pioija( dj ivy&gt;qai.m vuod uaaits ojos anb 'opi^jod
ap snjiuidsa soj jdSijsdj viod zant ojsnl ouioo no 'sojiaoaioavf v opippap
upjojjuooua atu souvpvpm^ soj sopoj;m^iisnt oj X pnjiioau oj atuauiajqvj
•oinui auoajasqQ 'sattaiq sowsiw soj ap soutauujnjfsip X o^^axap jvnSt souiau
•a% 'mjtuiof Duistui vun 'sajouvdsa souios sopot isoadouna soj o anb svfojuaa
sajvnüi souD^iuauiv soj v uouoio^odo^d muwj vj ap otuatuiiaapuvjüua
jap sosotsuD upior^^ oj ap smjmuipxooitxa X sajDjauaf) sauoj svq

-trrsr ? o*^* 9p sn
p souooijatay

aa
(901) \&lt;PüPjaíl "isa uojottpajOD SDjqo
^^tu 'pvpiotjaf jDJou^S vjjsanti axoitaoid so í ounds^ ua vi^psnf ajvq sq
•aiwíln OSOJ33 svtu ojjsana ajas X ajinjfm 'aju^a 'uadn^o atu anb svj ajuatu
•ityfn^aJi unías anb 'S3jnjnu sva-im siui ap otpaw ua X 'soujosoa ap axop
•lujo aui ou mbo owoo t\pt :vpmuv^j ns o otijana oí X 'ounds^ ap oujaiqoS
{a ma^ aut 'xaa vpungás —opap sa/— SOMVaaiASIMOW SOdVNV,,

p

oi^uip 98 'oi^3
ojuoad A

Á saAGjq noo 'oipaa^ pp opouod ojnp p a^
o\ anb bzb^j v\ ^p sajueiiqeq 9o¡ v za Binijfn Jod
'oo^ XajJi^ p Bucdsg Bio^q Ji|JBd BJBd B./C
ap oinauíBAijiuijap asjefa^ ap sajuB sbjq

'uomtuai uts 'auvgijsoo ouioo ;sd sosonjjta so; d ajouiuiaid anb ua pmfuoo
í —mnpuoo— sojtnbuDJt piíii/) 'sojjv^iisvo vstoaid ata anb ojans oujsana
ua soji¡ap ui&gt;%auu&gt;3 anb uts '^ay ^p sojjnsva souanq ouioo aruauiviooxB
stajjiduino 'umodaoxa uis 'sopoj anb ap upioonfsijns r&gt;\ joj^oj ojads^
svtjnuvf X sopuai^mf sns u^iadsojd anb
ua jopiítuod saiatut un outoj Jí 'souanq soj ap optpioap uoioajoid jogtt
:anb cqB^uas anb o^ joj
•tísoptpjad sauaiq soj
jviadnoad aitftODf so anb ajqo^a^jouj xod vun jvutai aqap vÁ opoutuuai m¡
'statiqvif anb ua swd ouvwuatf ja opo^oso ou v^opojsvaap vjjanS u/]
•uanürpojd so anb smoojS so; o f. 'uasuadsip so anb soiaifauaq so;
d osjjqnd otuaiuiioouo^au un ^msajd v vSijqo so i 'pnji)Hj^ vjjsana aStxa
'aiSuos ns ap d%soo o vdom^ ap sououuav soijsanu uvaSuvjü sou anb 'sauaiq
soi sopo} ap opuvjrufsip stauadsoud anb ojvd 'sa%unsaovi sojaasap sngn

•iiapuo ja X 'pvpijmbuvjj vj 'zod vj uvajasuoo ap so^paui soj sojoumojd
ojDd ounüjü opi/ijjws vjiuio anb uis iuopuajv iiu ajuautjvjnytuod uvuoiu
-b^; 'souopopmo soj sopo} ap otpaaoid ua uvas vojjqnd upj^vu^iuiwpo vj
ap souivj soj anb ap sorpaiu soj jvjjjpvf ja X 'jvAauaS pvpti^dsoid vjn
:Bijoiuojd saj sojaiuiid so[ y
oAann ns sajopuBaummoo
ap s^juBjiqBq eo\ b á soueapiAajuoin soj b BqBinBpojd
-TUB3
UBjidB^) ap opuBín p bjukisb anb ua Bjp omsiui p
(01) 'uapaoa}uv anb opifo
ja ua Xajjtyi ^og ja auaiaajd aj anb opoui jap ajianf ajsa ua vuo^ mpip
ua vjojjmj as -^-^j anb oiads^ -ajn^axa as vip opiuafau jap vuvudui vj ap
zajp svj v anb ua opiuaauoo vy 'gf saunj mp ja B}snu ojov a}sa asaiuifap as
anb —o%ua\um}unXy jv }apo9%^ moap— 'g^ v opvnuisut opuaiqtnf
•oiuaiuiijdwno opiqap
ns vSua} iiaaaaid vpand ou oX anb '9}uaiuaauooui unüjo auan outs anb
vjmd ^g-y^ o osiíib jvnb oj opo^ 'O}oa¡a jv ounsaoau oj -g-^ pjpuodsip apuop
'vpozvjvquiasap smu vj jas jod 'uppv}iqm{ ns ua jas viaqap anb 'muouiajao
visa aMjoinu oujaiqof) ap ouoquos^ ja UO3 anb 'ojrjiqvj •ouix^g jyn
98B3OAUO0
ap Buosjad bj aa pjaaa^) UBjidB^^ ap opuBm pp
ojpTyos
oisandsip Biq^q ajquiaiAOU ap 5^ I3 BJBd omo^)
jooBq
(201) 'saaapjo ap Bjad
-sa B[ b opuBpanb o^uatniBjnn^y p oqioaa osn^B
(I0T) \fiputnu jap
asjvuosjad ap vXmj —lapoüi \—j-jv^f) ouyip anb mp jap ajvp vj as avuiva^s
•aons X 'oriutjdtuno oqtj^adsau ns vjvd vtouou V}sa vjovv íod "g"/^ v Xopn

�ñoles que contienen, se vea en breve restablecida la paz, concordia, y orden, de
que tanto tiempo hace carecen: pero para conseguirla, establezcámosla primero
entre nosotros mismos, acábense las personalidades, no se oigan los chismes, y las
delaciones, por solo aparentes indicios, todo el que delinca, todo el que atente
de palabra, u obra contra la verdadera causa de España, será castigado pronto;
pero lo será depues de ser oido.
Montevideanos amados, Españoles de esta America, ¿conocéis mi carácter?
pues sabed que vuestro amor, que lo aprecio en mucho, y mi misma sangre la
perderé antes de cometer una injusticia: por dicha el Gobierno de nuestra heroica
Nación está caracterizado con esta virtud; pero si por desgracia la ira del Cielo
no aplacada, quisiese aun castigarnos con otro que exijiese esclavos, jamas, en mi
vida seria yo instrumento suyo. /
Mirad, que la desunión es el arma mas fuerte, que esgrimen vuestros enemigos;
en la revolución de la Francia, esa obra monstruosa de las pasiones humanas, que ha
desvaratado la Europa, y aun las Americas, corrieron arroyos de sangre de inocentes,
y a un en la Heroica, y justa de España entre algunas, han perecido también victi
mas de estas, sacrificadas al furor de un Pueblo entusiasmado por una buena causa;
pero sin freno, ni sugecion ¿Qual es el hombre recto, y justo, que pueda estar
seguro con su vida, y tranquilo con su virtud, si por solo hablillas, o delaciones,
las mas de las veces hijas de agravios personales, se procede a execuciones? tal
conducta conduce irremisiblemente al Pueblo, a ser dominado por el mas tirano,
ahí tenéis a Napoleón ¡horrible exemplo! huyamos pues de tales horrores. Monte
video ha seguido bajo mi auspicio la senda de la moderación, y con ella ha hecho
frente a los malos; sin derramar una sola gota de sangre, se ha hecho el dechado
de la fidelidad, y asombro de España; pues del mismo modo sofocará siempre la
maldad: la humanidad asi lo exije, la religión asi lo manda ¿tenéis confianza en
mi rectitud? no lo puedo dudar ¿dudáis que me falte valor para defender la buena
causa, hasta el ultimo extremo? no lo creo; pues yo confio también en vuestra
virtud; así tranquilizaos, y dejad al tiempo, que descubra el efecto de mis provi
dencias, en las que vuestra felicidad, es mas que la mia, la que interesa.
Montevideo, 18 de enero de 1811. — Elío.
[Impreso en: Archivo y Biblioteca "Pablo Blanco Acevedo". Montevideo. - B.
6-30]

[2. — Oficio de J. Acevedo y Solazar a la Junta de Buenos Aires, comunicando
que ha sido comisionado por el Virrey para entregarle varios pliegos de im
portancia y conferenciar].
[20 de enero de 1811].
Exmo. Señor
Hallándome en Montevideo de paso para ir á servir la plaza de Oidor de la
Real Audiencia de Chile, que S.M. se dignó conferirme, he aceptado con el mayor
gusto la comisión que ha tenido á bien confiarme el nuevo Virrey D.n Xavier de
Elio p.a entregar á VE. varios pliegos de importancia y conferenciar verbalmente
sobre los medios de restituir la tranquilidad á estas provincias.
Como verdadero Español, como Ministro del Rey, y como natural de America
tendré particular satisfacción en contribuir por mi parte al logro de objeto tan
importante, y así espero se servirá V.E. concederme la necesaria licencia para bajar
á tierra á cumplir con mi comisión, ó resolver aquello que sea de su superior agrado,
teniendo V.E. la bondad de comunicarme su resolución á la mayor brevedad para
mi gobierno.
Dios guarde á VE muchos años. A bordo del Lugre de S.M. S.n Carlos y
Enero 20 de 1811. Exmo. Señor José Acevedo y Salazar.
Exma. Junta del Gobierno de Buenos Ayres.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
Banda Oriental 1810-1814 - X, 1, 5, 10].

— 280 —

13. — Oficio de la Junta de Buenos Aires a J. Acevedo y Salazar contestando
oficio del día].
[20 de enero de 1811].
La Junta ha recivido el oficio de VS. en que solicita bajar a tierra con el
objeto de entregar los pliegos de S.r D.n Fran-co Xavier de Elío, y conferenciar, vervalmente sobre los medios de restituir la Tranquilidad á estas Provincias; y avisa
á VS. en contextacion, que para determinar relativamenteála discucion que VS.
propone, nesesita imponerse délos pliegos indicados.
Dios guarda á V.S. muchos años. Bue.s Ayr.s a enero 20 de 1811.
Cornelio de Saavedra - Miguel de Azcuenaga • Domingo Matheu - Juan José Paso •
Dr. Gregorio Funes - Juan Fran.co Tarragona - Dr. José García de Cossio Dr. Feo. de Gurruchaga - Dr. Manuel Fr.do Molina - Mons. Sgo. Molina •
Juan Ig.o de Gorriti - Don José Julián Pérez.
Sr. Dn. José Acevedo y Salazar.
[Archivo Gral. de la Nación, Montevideo. — Donación Acevedo. Caja 2 Cpta. 1].

[4. — Oficio de J. Acevedo y Salazar a la Junta de Buenos Aires notificando la re
misión, por medio de R. Balcarcel, de pliegos del Virrey].
[21 de enero de 1811].
Exmo. S.or
Recibo el oficio de VE. fecha de ayer, en su contestación remito por mano del
Sargento mayor de esa Plaza D. Ramón Balcarcel los Pliegos que me entregó para
VE. el Virrey D. Javier De Elio, y quedo esperando su superior resolución sobre
mi baxada á tierra para cumplir con el otro objeto de mi comicion. Dios guarde
á VE. ms. as. Abordo del Lugre de S.M. S.n Carlos en Balizas á 21 de Enero
de 1811.
Exmo. Señor José Acevedo. Exma. Junta Provicional Gubernt.a de Buen.s Ayres.
A este oficio no recibí contestación por escrito, sino q.e el Mayor de la Plaza
me trajo orden verbal p.a bajar á tierra, como en efecto lo executé al momento.
[Copia en Archivo General de la Nación, Montevideo. — Donación Acevedo.
Caja 2.
M/o. en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Na
cional "Banda Oriental 1810-1814". X - I - 5 • 10].

[5. — Oficio de J. Acevedo y Salazar al Virrey comunicando el resultado de su
comisión en la Capital].
[26 de enero de 1811].
Exmo. Señor.
En cumplimiento de la comisión que se sirvió VE. confiarme, (me embarqué)
p.a pasar á la capital B.s A.s, ([me embarqué]) el 17 del presente á bordo del
lugre de SM. S.n Carlos, y habiendo llegado el 20 al surgidero de Balisas, después
de varias contestaciones que tuve con aq.l Govierno, desembarqué el 21, y fui admi
tido á una audiencia secreta de la Junta Provisional Gubernativa de aquella Ciudad.
En ella expuse los objetos de mi viage y las intenciones de VE. Reduje toda
la discusión á tres puntos principales, la jura de las Cortes generales de la Monar
quía, el reconocim.to de la autoridad de VE. y la apertura del commercio y comu
nicación entre Mont.o y B.s A.s Manifesté con toda energía de que soy capaz la
necesidad de tomar estas medidas y la grande utilidad de que su adimision resul— 281 —

�opunjsaiuoo jbzbjds X opaaaoy •[ o sadty souang ap vjun[ dj ap opifQ

— 08^ —
•jnsaJ uoisiraipB ns anb ap pspijijn apuBj8 bj SEpipaiu sbjsb jbuioj ap pBpisaaau
Bj zBdsa ^os anb ap Bi8J3ua cpoj uoj sisajiucj^ s-y s-g A o-juo(\¡ aj^ua uopEJiu
•nnioD A opjauíuio^ pp cini-iadE bj í -g^ ap pcpuoine bj ap oruipouoDaj ja 'Binb
-jbuoj^[ bj ap sa[i:J3uaá sajjo^ sbj ap Bjnf bj 'sajBdpuud sojund 63jj b uoisipsjp bj
Bpoj afnpay -g^ ap sauopuajuí sbj A s8bia ira sp soiafqo soj asndxa bjjb ug
•pBpni^ BjjanbB ap BAiiEUJaqn^ jbuoisiaojj Bjunf bj ap Bjaj^as BpuaipnB Bun b op^
-iiupB inj A 'xz ja anbJBquiseap 'ouJaiAo^ j-bs uoj 3An] anb sauopBjsajuo^ sbijba ^p
sandsap 'SBSijBg ap OJ3p;8jns jb qz ja ope8ajj opuaiqn^ A 'sojje^ u-g -j^[g ap 3j8nj
jap opjoq b aiuasaid jap ¿x ja ([anbjBqraa ara)) 's-y s-g jBitd^a bj b JESBd B-d
(anbJBquia ara) 'amJBijuoa -g^ oiajis as anb uoisirao^ bj ap oiuaimijdran^ ug
•jouag -omxg
•[1181 aP Jaua aP 9Z]
ns ap opvijma^ \a opuooiunuioo

ouiaiqof) -sajiy souang

DJ 113 UOlStUtOO
jo uozBjvg Á opaaaay •[ ap opifQ — -j

"[01 " S - I • X •lltI8fOI8I T)^MO EPUBa,, IBU0P
^bj ap jBaauaj) OAiij.uy ua -o/j^
'Z B.tBO

•opaAaDy uopBOOQ — •oapiAajuoj^ 'uoisej^ bj ap jBiauaf) OAiqsjy ua
•o^uaraora jb amaaxa oj opaja ua oiuod 'Bjjap b jBfBq B-d jsqjaA uapjo ofBjj ara
bzbj^ bj ap joábj^[ ja a-b ouis 'o^u^sa jod uoiJin^aiuoo iqi.iaj ou opi^o ajsa y
•sajXy s-uang ap B-juaaqng jBuopiAOJ^ Biunf -Biuxa -opaAajy asof Jouag -orax^
"1181 ^p
ojang ap \z ? SBzijsg ua soja^^ u-g -j^-g ap aignq jap opjoqy -se -sra g^ e
apjBna soiq uopiuiOD iui ap ojafqo o^io ja uoj jijdmnj E^Bd BJJap b spEXBq ira
ajqos uopnjosaj jou^dns ns opuciadsa opanb A 'oijg bq jaiABf -g ^8-"!A Ia '3A
BJBd oSaJiua ara anb so^aij^ soj [ajJBjjn^ uoiucy -g bzbjj Esa ap jo^era S
jap oueui jod oiiraaj uoijcjsa^uoj ns ua uaÁB ap Bq^aj -g^ ap opijo ja oqpay
jo-g -oraxg
•[1181

3P

[jap so^aíjd ap 'jaojD^jog -y ap oipatu jod 'uoisitu
•ai D| optiD^/ijou saity souang ap vjun[ xq o jdzb^ds i opaaa^y •[ ap opt¡Q — -p]

•[I -Bid3 z B{B3 -opaAaay uopsuog — -oapiAaiuoj\[ 'uopBf^ bj ap -jBZBjBg A opaAaay asof -ug -jg
•zajaj UBijnf asof uog - n^jo^ ap o-8j UBnf
-buijoj^[ -o8g -suo^í - Buijoj^^ op-j_j januB^\[ -ag - B^BijDnjjn^ ap -oo^ -jg
-oisso^ ap Epas^ asof -jg - buoSb^jbx oí-uejj UBnf • saun^ ouoSaj^) -jg
• O8EJ asof uenf - naqjBj\[ oSuiraog - ESimariJzy ap jan8i{\[ - EjpaABBg ap
"TI8I 8P 0Z 0J3ua B

soig

s-ang -soub soqmuí

-sopBaipui soSaijd sojap asjauodrai Eiisasau 'auodoid
•gA^ anb uopn^sip BjBaiuaraBApBjaj jEuiiujaiap BJBd anb 'uo;ji;jxaiuoj ua -g^ b
bsiab A ísBpuiAoa^ sBjsa b pBpijinbuBj^ bj Jimiisai ap eoipaui soj ajqos ajuarajBA
-J3A 'JBpuajajuoa A 'otjg ap jbjabx oa-uBjg u-g j-g ap soSaijd soj Jü^aJiua ap oiafqo
ja uoa EJjaij b jBfBq B^pijos anb ua -\ ap opijo [a opiApaa sq Biunf s^
•[1181 aP OMU3 3P 0Z]

•[oip jap 0131(0

'[Oí 'S 'I 'X " tI8I-0I8I
oujaiqo^) -sajiy souang 'Bupua^ay uopE^^ bj ap [Ejaua^ OAiqjjy]
y souang ap oujaiqog jap Biunf 'Braxg
A opaAaay asof Jouag -Qraxg -XX8I 9P 0Z
í 6OJJ83 u-g -p^[-g ap aj^nq jap opjoq y -aovas soqjnra g^ b apaBnS soig
•ouiaiqoS ira
pBp^Aajq JoXBra bj b uopnjosaj ns arajBaiunmoa ap pEpuoq bj -g-^ opuaiua)
S jojjsdns ns ap sas anb ojjanbB jaAjosaa o -uoi^iuioj ira uoa Jijduma b Bjjan b
JEtsq njEd Bpua^ij BuBsajau bj auuapajuoj -g-^^ bjiajbs as ojadsa isb a 'aiuBUodmi
ubi ojafqo ap oj8oj je ajJEd ira Jod Jinqu^uoa ua uopjEjsijss jBjna^jBd ajpuaj
Ejuauiy ap jBjniEU omoa A 'Xajj jap oj^biuij^ omoa 'jouBdsg ojapBpjaA 00103
-SBpuiAOJd sEjsa b pBpijinbuBj] bj Jinjpsaj ap soipara soj ajqos
atuarajBqjaA jBpuajajuo^ A EpuBiJoduii ap so8aijd souba 'g\ b JB^ajjua B-d oijg
ap -laiABx u-g Aajji ^ OAanu ja aiuJEijuoo uaiq b opiuaj Bq anb' uoisimoa bj o^sní
joaeui ja uoa opsidaJE aq 'auui.iajuoj ou8ip as *{\[-g anb 'ajiq3 ap Bpuaipny JBajj
ej ap jopio ap BZBjd bj jiAjas b ji BJEd osBd ap oapiAa^uoj^ ua amopuBjjB^
jouag -oraxg
•[1181 P ojava ap oz]
'[jmouajafuo3 mouojÁOd
-iui ap soíJ3i]d soijva ajjvSau^ua nuvd Xajjtyf ja jod opvuotsnuoj opis i/ anb
opuvjtunwoj 'sajty souang ap t&gt;jun[ oj v uozvjog X opaaaoy •[ ap ototfQ — -^]

•g - -oapiA3luo{^[ -^opaAa^y o^uBjg

Bsajoijqig A OAiqjjy :ua osajdraj]
•H3 — 'II8I 3P oaaua ap 81

[0-9
[

ui anb v\ 'eiui bj anb SBra sa 'psppija^ BjjsanA anb sbj ua 'sspuap
-lAOjd siui ap o^jaja ja Bjqn^sap anb 'oduiai] jb pcfap A 'soBzijinbuBJ) isb i pn^JiA
BJ^sanA ua uaiquiBi oijuoj oÁ sand íoajj oj ou ¿oraajjxa oraiijn ja E^sBq 'EsnBj
Buanq bj japua^ap Bisd jojba aijBj ara anb siEpnp^ JBpnp opand oj ou ¿pmipaJ ira
ua BzuBijuoa siauaj? Bpusui oj isb aoi8ijaj bj "afixa oj isb pBpiuBranq bj :pBpjBra
bj ajdraais bjbjo^os opora orasira jap sand tBUBdsg ap ojqmosB a 'pEpijapij ej ap
opEipap ja oipaq Bq as 'aaSuES ap bjo8 bjos Bun JimiEjjap uis isojcui soj b aiuajj
oipaq Bq Bjja uoa A 'uopEjapom bj ap Bpuas bj opidsnB ira ofsq opm8as Bq oaptA
-aiuoj\[ -saaojjoq sajB) ap sand souiEÁnq ¡ojdraaxa ajquaoq! uoa|odEj b siauaj iqB
'ouBjp seui ja jod opBuiraop Jas b 'ojqan^ jb amauíajqísiraajji ajnpuo^ spnpuoj
jb] ¿ssuopnjaxa b apa^oad as 'sajsuosjad soiaej8b ap sBCiq saaaA sbj ap seiu sbj
'sauopsjap o 'sEjjijqsq ojos jod ¡s 'pnjjiA ns uoa ojmbuBJi A 'BpiA ns uoa ojn^as
jE;sa Bpand anb 'oisnf A 'opaj ajqraoq ja sa jBn^)? uopaSns iu 'ouajj uis ojad
¡EsnBj Buanq Bun jod opBrasBisniua ojqan^ un ap Jojnj jb sEpEJijijass 'SEjsa ap seui
•ipiA uaiquiBj oppajad ucq 'sEun^jB aj]ua BUBdsg ap Bisnf A 'EJiojajj bj ua un b A
•sajuajou; ap ^jSubs ap soXojjb uojauaoj 'sEouauiy sbj unB A 'Bdojng bj opBiBJBAsap
Bq anb 'sEusranq sauoiSBd sbj ap Bsonjtsuoui Bjqo Esa 'BpuBjg bj ap uopnjoAaj bj ua
ísoSiuiaua soJisanA uara;j8sa anb 'ajjanj seiu biujb ja sa uoiunsap bj anb 'pBjij^
/ -oXns o)uaranj^sui oX Búas BpiA
ira ua 'seiueC 'eoABpsa asaihxa anb ojio uoa souje8u6BJ une asaisinb 'BpB^EjdB ou
I3!3 I3P KJ! "I BpBj8sap jod is ojad ípnjJiA Bisa uoa opcziJajJBjEj Bis^ uopEfj
Bjiojaij Bjjsanu ap oujaiqo^ ja Bqjip jod :BppsnCui Bun jaiauíoa ap sajuB ajapjad
bj aJÍJUBs Euisira ira A 'oq^nra ua opajds oj anb 'joiub ojjsanA anb paq^s sand
¿jajjEJBj ira siajouoj? 'Ejuauiy B^sa ap sajou^dsg 'sopEuis souBapuajuoj^
-opio jas ap sandap BJas oj oiad
íojuojd opB3i]SB3 BJas 'BUBdsg ap BsnBj Bjap^pjaA bj ejiuoj Bjqo n 'BjqBjBd ap
ajuajB anb ja opoj 'Bjuijap anb ja opoi 'sopipui saiuajBdB ojos jod 'sauopBjap
sbj A 'sauisup soj ub8io 38 ou 'sspBpijEuosaad sbj asuaqB3B 'somsim sojiosou ajjua
ojamiJd BjsoraB3zajqB)s3 'KjjinSasuoj BJBd ojad :ua^3JB3 aJEq oduiau 0}db] anb
ap 'uapjo a 'Eipjojuoj 'ZBd ej BppsjqBjssj aAa^q ua B3A as 'uauspuos anb sajou

�taría á estas provincias. Pero la Junta no quiso de modo alguno adherir á mis
ideas. Dijo q.e hasta la reunión del Congreso anunciado no podia tratarse el
reconocimiento de las Cortes, se resistió absolutamente á admitir á VE. como Virrey,
y aseguró no abriría la comunicación hasta tanto q.e en todas partes se obedeciese
(su) ([la]) autoridad ([de la Junta]). Fueron inútiles quantos esfuerzos hice
para hacer mudar de opinión á los individuos de la Junta, ([según tengo informado
á VE. verbalmente]) y al fin me retiré sin haber podido lograr se aprobase nada
de quanto deseaba.
Ya tengo informado á VE. verbalmente de todo lo que pasó en la sesión refe
rida, y ahora lo hago tan solo para hacerle presente, que aunque mi comisión fue
infructuosa no quedó por mi parte nada que practicar para proporcionar resultados
mas felices al justo obsequio de los derechos del Rey y felicidad de estos paises,
y que creo no haber desmerecido la confianza que debi á VE., ni la aprobación
de SM.
Dios gue. á VE. m.s a.s Montevideo 26 de Enero de 1811. Exmo. S.or J. A.
Exmo. S.or Virrey Dn Xavier de Elio.
[Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo. Donación Acevedo.
Caja 1].

16. '•— Oficio del Marqués de Casa Irujo al Virrey participándole que ha visto con
gusto los pasos de conciliación que ha dado].
122 de marzo de 18WÍ.
Exmo. Señor.
He visto con particular gusto los pasos de conciliación que VE. dio inmediatamen.te después de su arribo, en las cartas que dirigió á la Junta que se llama
gubernativa provisoria de Buenos Ayres, a la Aud.cia y al Cabildo de la misma
ciudad, y aunque tenía bastantes antecedentes p.a no sorprenderme de la injusta
repulsa que V.E. ha encontrado en todos estos cuerpos, no ha dejado de serme mui
sensible. Resta ahora el partido q.e combiene tomar. El conocimiento que tiene
V.E. así de las cosas como de las personas le sugerirán sin duda el más oportuno,
si como entiendo, ha determinado V.E. el restablecimiento de un bloqueo estricto
y general; esta resolución no dejará de producir buenos efectos pues al paso que
cortará los ingresos en la Aduana de Buenos Ayres, impedirá al mismo tiempo
puedan los reboltosos surtirse de armas, de que entiendo están bastante escasos.
No me persuado á que los ingleses vuelvan á solicitar, ni obtengan p.r amenazas
la ecepción que consiguieron antes, pues me hallo informado por un medio indi
recto pero creo seguro, que este Alm.te Británico Ducoursy, hablando de este
punto se había explicado en términos que no dexavan dudar no reeducciese en
V.E. la autoridad competente, p.a semejante resolución. Por otra parte se me pre
sentó hará unos 10. días un comandante ingles solicitando le diese yo pasaporte
p.a un Buque que pensava enviar a B.s Ayres. Le contexté con una negativa moti
vada, en ya fuerza no puedo menos de reconocer; pero me añadió los embarazos
en que se hallavá teniendo su Buque cargado, y habiendo declarado el Almirante
no poder ya proteger el comercio con Buenos Ayres, y que los que quisiesen aven
turarse deberían hacerlo de su cuenta y riesgo. Como estas circunstancs importantes
deben llegar á la noticia de V.E. se las comunico p.a q.e haga de ellas el uso
que crea combeniente. Dios gue. á V.E. m.s a.s Rio de Janeiro.
22 de Marzo de 1811.
Exmo. Señor Marques de Casa Irujo.
Exmo. S.or D.n Fran.co Xavier de Elio.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires.
Gobierno Nacional. "Banda Oriental 1811-1812". X - 1 • 5

11].

[7. — Oficio del Virrey a Heywood avisando el nombramiento de José Obregón
como comisionado ante el Gobierno de Buenos Aires y haciendo solicitud
de apoyo].
[21 de mayo de 1811].
Tengo el honor de comunicar a VS. que hé comisionado al Capitán de Fragata
D.n José Obregon, para que en mi nombre yrepresentacion demi autoridad
proceda á practicar las gestiones deque le encargo por Instrucción de esta fha.
haviendole prevenido, que ante todas cosas se avogue con V.S. le manifieste la
Instrucción, y conferencie lo conveniente á su mejor desempeño, persuadiéndome
seprestará á ello la vrbanidad de VS., como igualmente á acompañarle quandose
presente al Govierno deesa Ciudad, para que adquiera p.r este medio mayor noto
riedad laindicada geslion, que he considerado debe hacerse á VS. manifiesta, como
vnico Representante de la Nación Británica, generosa aliada, y garante dala causa
ysuerte délos Dominios Españoles — Dios gue. á V.S. m.s a.s.
Montevideo 21 de mayo del811. — Xavier Elio = S.or Comodoro M.r Heywood.
[Copia en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires.
Gobierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

[8. — Carta borrador, con anotaciones diarias de Mateo Magariños a Francisco...
sobre sucesos comprendidos entre el 20 de mayo y el 20 de junio de 1811].
Mayo 20/811
En este día amanecimos citiados p. los Insurgentes, de forma q.e ya no tubimos verduras, ni pan de afuera sino alguno, q.e pudo escapar, y Carne fresca
los animales, q.e se tenian en corral.
21. y 22
Se saco toda la Pólvora del cerro, y se depocito en Buques de la Baia, y los
insurgentes se presentaban, y corrían q.to se les disparaba un cañonaso.
23.
En este dia amaneció el Juicio, y todos los cuerpos se pusieron sobre las
Armas, y se espulsaron varias familias, y sugetos de quienes el Gov.no reselaba,
aunq.e con el pretexto de la falta de víveres: En este mismo dia publico un
edicto el Xefe délos insurgentes afuera q.e todo Europeo saliese, y se refugiase
enla Ciudad, por q.e pasadas las 4, déla tarde el q.e se encontrase seria pasado
á cuchillo con cuio motivo se vio entrar infinitos q.e venían huiendo de caer en
manos de estos levantados, a lo q.e dio mérito unos 8 frayles q.e el 22 ala mañana
havia echo salir el S.or Virrey p. sospechosos, y animaron / tal ves áesta sana
providencia. Se intimo p.los insurgentes la rendición déla Plasa y q.e nos entre
gásemos, pero de palabra le contexto el S.r Virrey, q.e se fueran antes q.e á
cañonasos, los hiciesen salir, y q.e no viniesen con mas parlamento y aunq.e han
repetido algunos otros no seles ha contextado, ni seles reciven ya.

25
Llegó (la Fragata) el Marques déla Romana y traxo los despachos deSalasar
de Gov.or é Ynspector, pero no se quiso recivir espresandole ál Virrey, q.e era
mucha reunión de cargos p.a el t.po presente, y q.e siguiese Vigodet hasta, que
saliese a su destino deChile, si podia, u otra parte y como no ha llegado el S.or
Duque del Parque, q.e es lo q.e se apetece seguimos manteniéndonos.

26
Oy se dispuso una salida baxo los fuegos déla Plaza, y logramos meter den
tro déla Plaza 800 fanegs. detrigo délas Panaderías de á fuera, q.e no fue mal

— 282 —

— 283 —

�— E8Z —

"1181

— Z2Z —

^era anj ou 3-b BJanj b sp SBuapsuBj SBjsp oSuiap -88auBj Q08 BZBId BPP oal
•usp jsiaui souib.i8oj í 'bzbjj Bjap so^snj soj oxcq BpijBs Bun osndsip 9S ÁQ

9Z
•souopuaiuajuEm sorainSas aaaisdB as a-b oj sa a-b 'anbJB^ jap anbng
io-g p opE^sjj sq ou o mo^ j ajjcd bjjo n 'Bipod is 'sjiq^ap oupsap ns B asaijBS
anb 'Bj9Bq iapoSi\ asainihs 3-b í 'siuasajd od'i {3 B-d soÜjbj ap uoiunaj Bqanuí
bjs 3-b 'Xbjji^ I? ajopussajdsa jiApaJ osinb 89 on ojsd Moi^adsu^ a jo-ao^ ap
iBSBjBgap soqjBdsap boj oxbji i. bubuiojj Bjsp ssnbJB^ ja (bibSbj^ b¡) oSaj^
SZ
•bjC uaApaJ sa^as tu 'opB)x3iuO3 Bq 83J39 on soj)O soun3[B oppsdsj
usq 3-bunB í oiuaiuEjJEd sbui uoo uasaiuiA ou a-b Á. 'jijes uasapiq soj 'sosbuoue^
b a-b saiuB UEjanj as a-b '^aJJi^ J-g ^a oixaiuo^ aj BjqBjBd ap ojad 'soiuasBg
-anua son a-b i bsbjj Bjap uopipuai b[ eajuaS-insui soj-d ouiijui 3g -BiauapiAOJd
BUES B^S3B 83A ^BJ / U0JBU1IUB ¿ 'SOSOq33dSO8 'd ^^J-IJA ao"S I3 JHB9 oiP3 BlABq
EUBUBU1 B|B ^^ p 3'b 83^^BJJ 3 SOUIl O)U3UI Oip 3'b O^ B 'SOpEJUBA^I SOJS3 3p SOUBUI
ua jasa ^p opuainq ueiusa 3-b sojiuijui JBajua oía ss oaiioui orna uoa ojjiq^n b
OpCSBd BU38 3SBJ)UO0U3 38 3"b {3 apJBl Bpp lf 8B^ SBpBSBd 3"b JOd 'pBpilI^ BJU8
3SBi3njaj' 38 i '3S3IJB8 osdojng opoj 3-b BaanjB saiuaSansu; sopp 3}3x p ojoipa
un ooijqnd Bip ouisiui sisa 113 :83J3aia ap bj[BJ bj ap oixaisjd ja uo^ 3-bunB
^ ou-AOf) ja sauainb ap soia^ns i 'sBi^iniBj seijba uoaBs^ndsa as í '8Buuy
aaqos uojaisnd as sodjsna so^ sopo) A 'opinf p opauBuic Bip aisa ug

•OSBUOUB3 un BqBJBdsip sa\ as brb ueijjo^ i 'ueqBjuasa^d 89
eo{ í 'BiBg B[ ap sanbng ua ojpodap 88 í 'ojjss pp ejoa^o¿ B[ Bpo) O3B8 8g
ZZ ^- "IZ
•JEJJO3 U8 UBIU3) 38 8*b 'S8JEIUIUB SOJ
B^sa:} aujB3 í 'jEdEOsa opnd a-b 'ounSjs ouis BianjB ap uBd in 'sEjnpjsi som
-iqnj ou bá a-b BniJoj ap 'saiua^ansu^ so^ *d sopBi^p souipauEuiB Bip ajsa ug
I18/0Z OjCbW[
•[1181 ap munt ap o^ ;a X oímu ap oz Ia ^^V^ soptpuajdiuoo sosaons ajqos
• • • o3spumj[ b souijDÜv^^^ oaioy¿ ap smump sauoioinotw uoo 'jopujjoq j^o^y — -g]

"[Oí 'S 'I 'X • ^8I-0I8I IJkO BPUBa
•93JJV sousna 'BuijusSjy uoi3B^,j B[ ap puauaj) OAiq^jy ua
j i-^^ oiopomo^ jo-g =: oj|g JaiAB^ = "IT8TaP OjtBnl 8P tZ
•s-b s-ui -g-j^ B -an2 soiq = eajouBds^ soiuioioq ^opp
pp 3)UBJB3 ¿ 'BpBI^B B8OJ3U33 'E3IUE^ug UOlOEf^ B[ 8p aiUEJU3Sjd}J O3IUA
omoo 'B^siaijiuBui -g^^ b asJaoBq aqsp opEjapisuoa aq anb 'uoiiss^ BpEoipuiEj pBpsu
-oiou jo^bui oipaui 3)83 i-d EJainbpB anb BJed 'pspni^ Esaap oujsiaoq jb aiuasajd
seopuenb a^EuBduioaE b aiuaui[BnSi ouio^ '*g^ 8P pBpiUBqjA e\ o^p b BJB;saad39
aiuopusipBneaad 'ouadinasap aofaui ns b a^uaiusAUoa oj aiouaJajuo^ i 'uoiaonjjsuj
b\ ajsaijiuBiu aj -g-^ uo^ an^oAB 88 8BSO3 SEpoj ajuB anb 'opiuaABJd sjopusiABq
•Eqj B]83 ap uopDnjjsuj Jod oS^Bsua 3| anbap sauopsag sb^ jB^ii^sjd b Epaaoad
pEpuojne iiuap uopBiuasaida^jC ajqmou iui na anb BJEd 'uo^ajqQ asof u*q
ap UB]idE3 je opBUOisimoJ aq snb -g^ B jB^iuntuoa ap jouoq p o^uax
•[U8I aP o^m *P IZ]^
•[oXodv ap
opua^mi X sany souang ap ouuaiqof) ja ajuo opvuoisttuoo otuoo
uoÜ9iqQ a$o[ ap oiuaiwvjqwou ja opuDsiao poomfajj o Aaw^ \ap owifQ — •^]

•[II " S • I " X V^T8I-II8I IBm3U0 BPn8fl,, -IBUopBdj ou^aiqo^
-98Jiy eouang 'Eu^ua^jy uoioe^^ b^ ap |Biaua^) OAiqojy]
"!I3 aP J8!ABX 0^'bbj^ u-g jo-g -ouixg
•oCnjj B9B3 ap sanbJBj^ Jouag -omxg

•ojjauEf ap oi}j s'b s-ni -g'^ b "an^ soiq -aiuaraaqtno^ Baja anb
O8n p SBjp ap B8sq a-b B-d o.)iunuiO3 sbj as -g-y^ ap eioijou bj b JBÍ(a[[ uaqap
saiuBjjodmi s-3UB)sun^jp sb)S8 0U103 -oSsau A. Eiuati3 ns ap o^a^Bq uÉuaqap asaEjnj
-U3AE uasaisinb anb soj anb i. 'saJÁy souang uoa oíaaauíoa p jaSajojd bX japod ou
ajuBjiimy p opEjEjiap opuaiqBq í 'opB^JB anbng ns opuaiua] BABi^Eq as anb ua
pozBJEqma soj oipEUE ara ojad Íja3ouo3aa ap eouaiu opand ou BzJanj bX ua 'BpEA
-ijoiu eaijeS^u Bun uoa 3ix3iuo3 a^ -saJ^Cy s-g e jsuua BAEsuad anb anbng un B-d
ajiodESEd oí asaip a\ opusipijos sa^^u¡ aiuBpuEiuos un SBip ^01 soun BjEq ojuas
-ajd aui ss ajaEd bjjo so¿ 'uopn^ossj ajuEfamas s'd 'a^uajaduioo pnpijojnB b¡ '^'\
ua asapsnpasj ou JBpnp UBAExap ou anb souiuuai ua opBaijdxa EiqBq as o^und
ajss ap opuB^qBq 'XsjnosnQ o^aiEjug svuijy sisa anb 'ojnijss 03.13 ojad oj^sj
-ipui oipaui un Jod opeuijojuí O[[Eq aui sand 'sa]UB uoaamSisuo^ anb uopda^s bj
SEzEuaiuB j-d UE8uaiqo ¡u 'jBipijos b uBAjsnA essajSui soj anb b opEnsjad aui of^
•SO8B383 a^uBjsBq uB)sa opuaijua anb ap 'seumb ap asj^ans eosoijoqa^ soj UBpand
odmai] omsim je BJipaduii 'ssjXy souang ap BUBnpy bj ua sosaaáui soj bjbijo^
anb osBd jb sand sojjaja souanq jpnpoad ap BJBfap ou uopnjossj Bisa í[BJaua8 X
oi3ij]sa oanbojq un ap 0iu3imp3jqB]S3i ja -g-^ op^uiuijaiap Bq 'opuanua ouioa is
'ounjjodo SBui ja spnp uis uBjijaSns aj SBuosjad sbj ap ouioo sesos sbj ^p isb -g-^y
3U3I1 anb oiuaimpouoa jg -jbuioj ausiquios a-b opiiJBd ja BJoqB Ejsag -sjqisuss
inm atujas ap opBfap Bq ou 'sodaan^ soisa sopo) ua opEjjuojua Bq -g-^ anb Esjndai
Bisnfui ej ap aiujapua.idjos ou B-d sa]uapa33)UB sajuBjsBq Biua) anbuns i 'pspnp
Brasiiu bj ap opjiqE^ jb i Bp-pny bj b 'sajÁy souang ap suosiAOJd BAi)BUJ3qn^
buibjj as anb Ejunf ej b oi^uip anb sejje^ sbj ua 'oqijjB ns ap sandsap ajuauíBi
-Bipauíui oip -g^ anb uoi3Bijpuo3 ap sosBd soj ojsnS jBjn^iiJBd uoj o^sia ajj
•jouag *ouixg
•[ÍÍ8Í 8P ozj.mu ap zz^
•[opvp di/ anb uprjtnji^uo^ ap sosvd soj
uoo ojsm tn¡ anb ajopuvdmtJDd ajjiy¡ jo ofruj vswj ap sanbxoj^^ jap otoifQ — -9]

uo¡3BUOQ -oapiA8)uoj^[ 'uoi

•[I BfBD
bj ap jBJaua^) OAiqsxy na jopBxiog]

•oijg ap JaiABx hq
•y •[ Jio-g -oraxg "XI8I ap ojaug ap 92 oap¡Aaiuoj\[ s-b 8-ui -

ao-g -oraxg
j -an8 soiq

IMS P

uopBqoids bj iu '-^ ^ b iqap anb bzueijuo^ bj oppajamsap jaqsq ou 0313 anb i.
'sasiBd so)sa ap pEpiJijaj X Xa^ jap soqjajap soj ap oinbasqo ojsnf jb sa^ijaj sbui
sopBijns^j jBuopaodojd BJBd JE.)ipEJd anb BpBU aiJEd luí jod opanb ou Bsonjjnjju;
anj uoisiuios ¡iu anbuns anb '8}u38aad aj^as^q EJEd ojos ub) o8Bq-oj BJoqB i 'Bpu
•ajaj uoi83S bj ua osBd anb oj opoj ap siusuijBqjSA -g^ b opBiujojuí oíiuaj bj^
-Bq^asap ojuEnb ap
BpBU assqoJds as jejSoj opipod aaqsq uis 3Jt)3i ara uij jb í ([aiuamjBqjaA -g^ b
opBuuojuí oSua) un^as]) 'Biunf bj ap sonpiAipui soj b uoiuido ap JBpnm jssetj ejb&lt;J
aaiq sozjanjsa soiuBnb sajijnui uojang *([Biunf bj ap]) pEpuoinB ([bj]) (ns)
asapapaqo as ssiiBd SEpoj ua s-b O)ub) B)8Bq uopB^iuniuo^ bj BuuqB ou ojn8asB i
'Xajj;^ ouioa -g\ b Juiiup^ b a^uauíEjnjosqB opsieaj as 'sajjo^ sbj ap o)U3iuii3Ouo3aa
p asJEjBj) Bipod ou opBpunuB osaj^uo^ jap uoiunaj bj EisEq s-b ofiQ 'SBspt
9im tt auaqps ounSjB opoiu ap osinb ou Biunf bj oja^ -sBpuiAOjd 8B183 b bub)

�r

socorro, y se estava levantando dos thaonas mas p.a molerlo / pues onse thaonas
solam.te hay dentro de Murallas, y si merecemos formalisar 4, ó 5 creo, q.e ten
dremos el pan necesario p.a el consumo con algún trabajo pero se comerá, y
q.dc no Galleta, q.e no faltara con las providencias, q.ese van tomando p.a lo que
me ha coalicionado el Cavildo q.e lo siento sobre mi corazón, p.r q.e en estos
lanses, y apuros es imposible agradar á todos, y aunq.e vno fuese vn Santo nunca
faltan murmuraciones, y picaros máxime en esta época:

27
Los insurgentes se presentan fuera del tiro de Cañón, pero escapan luego q.e
ve q.e las baterías se mueben; oy se ha traido preso del cerro al Vecino AntiguoHijo de aqui d. Manuel Pérez, q.e el sus Hijos y familia se salieron fuera, y tomaron
partido con ellos, y se dice q.elo hicieron Coronel, y ha entrado con su Penacho
blanco, q.e es la insignia, q.e vsan, y vn sintillo o pañuelo blanco en el som
brero, y a el q.n vive responden, la Patria, q.e Gente la vnion, y este buen / vecino
se metió en el rincón del serró con otros varios, como vaqueano detodo el, p.r
los muchos años, q.e fue Capatas del Rey, y iba arreando todo el ganador q.e havia,
p.a quitarnos, este recurso vnico, q.e nos quedaba deCarne fresca y salieron de
la Guarnición del serró le volearon el caballo, y tomaron con vn negro, le dieron
a el aprehensor d.ho negro, y a el seha puesto enla Ciudadela, y al S.or Virrey
Salasar y yo le hablamos p.a q.e lo mande a essa, pero no lo ha dispuesto p.r q.e
mi dictamen es, q.e quantos se logre pescar marchen ay p.a q.e seles aplique la
pena p.r q.e si no se limpia esto, la semilla ha de brotar en lo subsesivo, y lo q.e
interesa es cortarla de raiz, y q.e vivamos en paz sin, esponernos mas: se ha pre
venido echar al suelo todo lo q.e esta baxo detiro deCañon, y lo avivo esto
p.r q.e de lo contrario spre. estaremos vendidos y es oportuno aprovechar estos
momentos p.a q.e la Plaza, tenga defensa y se vean venir los enemigos. /

28
En este dia salió Vigodet con tropa y negros y algunas carretillas, y se
metieron dentro como mil fang.s detrigo, pero muchos Marineros de Buques par
ticulares, y otros varios se engolosinaron en robar las Casas solas, de suerte, q.e
se ha prohibido la salida sin tropa p.r q.e todos los vecinos déla Aguada ([(...)])
y Cordón han quedado á pedir limosna, y sin auxilios p.a reclamar sus robos pr. q.e
estos desordenes no traen mas q.e saciar la codicia de los picaros, y mal entretenidos
y araganes de q.e esta esto lleno: A Salasar se le contó, de q.e se trataba Tepresentar p.r el Cavildo p.a q.e no se reciviese del Gov.no pero se ha jugado el lance
muy bien, y las copias délos oficios n. 1 te ilustrarán, y se espera la llegada
del Duque del Parque p.a ver si se toma el temperamento de echar fuera a Ponse,
y organisar esto con el orden que corresponde. Después q.e el bribón de Elio de
acuerdo con Ponse ya tenian tramado no poner en posecion a Salasar, y q.e el Pueblo
q.e ellos llaman, q.e son varios tunantes, q.e protexen, gritasen p.r Vigodet, llamo a
vna Junta de Guerra y a todos los brutos capitulares, y manifestó los oficios de
Salasar p.r si sele devía, o no admitir la dexacion, y no recivirse del Gov.no é Inspecion y se advinieron todos: Vigodet como q.e vive con Elio, y este no lo dexa
seha hecho de su partido, y de noche sale con una cáfila de tunantes á rondar, de
forma q.e se ha metido á Popular: ayer 3 de junio pues oy es 4 de dho. Junio á esso
délas 9 de la noche se metieron 3 picaros armados en la casa del Ministro de Marina
dji Juan Ferrer á registrarle lacasa p.a ver los víveres q.e tenia p.a la Marina; este
insulto lo incomodo represento, y la satisfacion, q.e le dio Vigodet fue de q.e no
lo executarían mas, pero Ferrer reclama, o q.e han desalir fuera déla Ciudad
estos insoltantes, q.e han atentado el sagrado de su casa, o q.e el y su Hermano
q.e actualm.te es Regidor lo han de verificar: El sitio sigue y ya hay 4 dias q.e
se acavo la Carne fresca, y p.r el pan q.e es de toda arina el poco q.e se hace /
hay puñaladas, yo me escuse de esta comicion con honestidad p.r q.e tube mis
palabras con algunos cavildantes, y p.r vltimo ha logrado safar, q.e no es poco
y aunq.e se grita p.r q.e yo lo govierne me he dado p.r enfermo, y p.r q.e el S.or

Virrey á instancias del Cavildo me agrego al Cuerpo de Comercio con grado de
Capitán, q.e sobre el q.e tengo de Teniente Coronel es subir de pregonero á Ver
dugo, y aunq.e creo q.e si hay garana me reclamara el Cuerpo p.r Comand.te yo
trato de separarme de todo, p.r q.e en la precente lo q.e convenia era ya tirar
p.r el camino hi? como sucedió con Murriondo y Balbin y al Virrey, Ponse y
Vigodet levantarlos y pocecionars^ Salasar pero no quiere este, y solo esperamos
la venida del Mecias en el S.or Duque del Parque, q.e si se tarda q.n save q.e
ssra de esto, p.r q.e es asombro la miseria, q.e se sufre, y solo vivimos / alerta p.a
no sufrir alguen desastre, y Salasar () reúne en el Barracón alguna gente
de mar y de noche hay oficiales y tomadas sus prevenciones pero te aseguro, q.e
desmaya mucho el patriotismo, viendo las cosas en essa con tanto olvido, y q.e
las Cortes se entretienen en cosas de poca monta, q.e quasi se van ya pareciendo
ala Junta central, y su objeto solo devia terminar á crear la Regencia hacer la
constitución, y cada qual a su casa, pero retener (la) soberanía y cada vno creerse
vn potentado No lo entiendo: Los Ingleses y Americanos délos Estados Vnidos cuios
Buques infestan esto nos ([]) arruinan, y las ordenes q.e devían tener los
Buques de Guerra Ingleses eran de operar activam.te con nosotros y de otra suerte es
vna infamia, y solo fomentan, y limpian la Provincia de quanto tiene olor a oro,
y plata: los Portugueses nada se save de ellos, ni si se han movido, y me temo,
q.e sea p.a nra. ruina p.r q.e si vienen pocos son perdidos, y si muchos q.n save
q.e Ley nos impondrán, y assi p.r Dios vengan dos mil Hombres y armas, y or
denes duras p.a evitar contemplaciones p.r q.e no es tpo. de ello, y perecen todos
los buenos Españoles y Criollos, y se pierde esto; y Ordenes déla Regencia p.a
q.e Salasar organise gente de mar, y apriete, q.e si assi se mandase, yo te aseguro
vn resultado felix: Obregon fue a B.s Ay.s y nada logro del cangue de prisioneros
p.r q.e le dixo la Junta, q.e no podía permitir dho. cangue, y como aqui escasean
los viveres mañana sale ¿e aqui vn Buque con mas de 200 para echarlos enlas
costas de Bs. Ay.s y livertarse del Gov.no de este cuidado, en lo q.e ha andado
Ponse muy solicito, p.r q.e creo q.e este Demonio, y no hombre, esta haciendo
a dos caras. De Esteller q.e fue al Rio Grande p.a avivar a los Portugueses nada
se save / sin embargo de hacer oy 18 dias q.e salió, y aunq.e oy sehan pasado á
la Plasa tres délos de afuera aseguran q.e no se tiene noticia de la venida de d.hos
Portugueses y solo q.e se decía q.e enla Fortaleza deSta. Teresa havía algunos
p.r auxilio, q.e pidió el Comand.te de ella Cermeño q.e estaba p.r nosotros, y
defendía la buena causa. Por Carta q.e ha recivido El Fiscal Villota de Lima fha.
15 de marzo de este Año, q.e he tenido en mis manos del oydor Baso, savemos
q.e la Provincia Cochavamba se le separa á Castelli, y ala Junta de B.s Ay.s
queriéndose governar p.r si, p.r q.e dice q.e son tantos los robos, y atrocidades de
d.ho picaro Castelli, q.e lo odian, deforma, q.e si entra vn buen Xefe y tropa
créete, q.e todo se remedia sin q.e se crea, q.e de otra forma se ([remedia]) (com
pone) p.r q.e la Junta no entra p.r ningún partido, y ha de llevar adelante su Inde
pendencia si no sele ataca con la fuersa y / con el rigor necessario, p.r q.e aunq.
deve entrar la suavidad, deve esta tener spre. tropa q.e sostenga la autoridad, y haga
respectar la nación, p.r q.e lo demás es negocio perdidísimo, y sin esperansas de
contenerse ala menor novedad de essa funesta, como la pronostican a ellos los
mismos Ingleses, y Americanos, q.e los auxilian hasta con armas, sin q.e en esto se
tenga la menor duda. Los auxilios de aqui no se esperen, y se lograran organisandose
esto con gente y armas, y de aqui resulta q.e esta remesa es conveniente p.a el
sosten, y equilibrio de esse continente, ylo q.e es mas p.a no ([hacl) hacer desmayar
los buenos, teniéndose como de feé, q.e si todo se abandona llega el trueno q.do
menos se piense hasta Lima pues ya se habla de algún juego, y todo sesara, obser
vando, q.e aqui se limpia la semilla p.r q.e repito, y repetiré q.e se llebarse ay mucha
gente, y q.e on facilidad se tendrán soldados dobles délos q.e vengan. El Capitán
de Navio Ingles, q.e en mi anterior te decia, q.e esperábamos su resultado de B.
Ay.s no hiso otra cosa, q.e entregar á ala Junta / el pliego, q.e traia del Embaxador
Ingles recidente en el Janeyro, y recivir la contestación, y dirigirla, sin volverle
á escrivir mas al Virrey, ni al Gov.or y quedarse allí fondeado vna dos o tres leguas
de Bs. Ay.s y hacerse amigo de ellos tal ves con el insitativo de algunas onsas q.e
le darian, p.r q.e estos infames en mediando interés, en estas alturas venden
hasta su govierno y al fin aunq.e les quiten los mandos quedan repuestos p.a vivir
en Londres con descanso, y dinero q.e es su pral. objecto:
— 285 —

— 284 —

�— nz —
— S8Z —
:oisstqo -jBjd ns ss 3-b ojsuip X 'osuEosap uos ssjpuo^ a^
jiaia B-d soissndsj uBpsnb sopusui soj uajinb ssj s-bunc uij [e X oujsiaoS ns Bjssq
U3pU3A 8EJMJB 8B1SS U3 '83JS1UI OpUBipSUI U3 S3UIBJUI SO1S3 3'b id 'UBIJBp SJ
s-b sbsuo SBun8jB sp oaiibjisui ^ uos ssa jej sojjs sp oSiuiE ssjsssq X s-Xy -sg sp
sen^^sj S3J] o sop búa opBspuoj ijjb asjEpsnb X JOAoy je iu 'Xsjji^y je seui jiausss b
3JJSAJOA UIS 'BJJl8lJip X 'UOpBJSSJUOS BJ JIA^3J X 'OJXSUBf ¡3 U3 31U3ppSJ SSjSÜJ
lopBXEquig jsp bibji 3-b 'oSsijd js / Bjunf eje b jb33J]U3 3'b 'esos bjio osiq ou s-Xy
•g ap opBjjns^j ns souieqsjadsa s-b 'Bpsp 31 joijsiub im ua s-b 'ssj8u¡ oiaej^j ap
UBjidB^) jg -ueSusa 3'b sojsp s^jqop eopnpjos UE.ipusj 38 pepijpBj uos. s-b X 'siusü
Bi[jnui Xb ssj^qsjj se 3'b sjpsdsj X 'ojídsj s-b J-d ejjiiuss bj Biduiij as ¡nbB 3-b 'opuBA
-jssqo 'bjbsss opoi X 'o^anf un^je sp BjqBq as bX sand Eiuiq Ejsnq asuaid 38 souaui
op'b ouatuj [3 eSsjj BuopuEqB 38 opoi is ab 'aaj sp ouios asopuaiuaj -souanq soj
jBÁEUisap jajeq ( |jei[] ) ou B*d sbui ss 3*b ojX 'siusuiiuos assa ap ouqijinbs X 'uajsos
[3 B'd S1USIUSAUO3 83 BS3UISJ B]83 3'b B1JIIS3J ¡nbB 3p X '9EUIJB X SIUSS U03 0183
asopuEsiuE^jo ubjbjSoj ss í -uajadsa 38 ou inbs sp soijixnB so^j -Bpnp jouara B[ b8usi
38 0JS3 U3 3'b UIS 'SBUIJB UOS BISBq UBIJlxnB SOJ 3-b 'SOUBSIJSUiy X 'S383[3U{ SOUISIUI
S0^ 8O^J3 B UE.lI¡SOUOJd B\ OUIOJ 'BJSSUnj BSS3 3p pBpSAOU JOUatU E^E 38J3US^UO3
sp SBsuEJsdss uis i. 'ouiisipipjsd opo83U ss SBuisp O[ s-b j-d 'uoi^bu B[ jEjoadsaa
E^Bq A. 'pEpiJOlnB B( e8U3)SO8 3'b BdoJl -SJdS JSUS] ejSS 3A3p 'pBpiABnS B^ JEJJU8 3A3p
bunc a-b J-d soubss333u jo8u p uo^ / A Bsjsnj bj uo^ bsbjb 3^bs ou ts Bpuspusd
•spuj ns s]UB[spB JEAan sp Bq &amp; 'opijjBd unSuiu J*d bjjus ou Biunf bj s-b rd (suod
•moa) ([Bipsiusj]) ss buuoj bjio sp s-b 'bsjs 38 s-b uis Bipstasj ss opoi s*b '3J33J3
Bdoai A sj3x usnq ua bjius ¡s 3-b 'Euuojsp 'uEipo o\ s-b '¡nsjsE^ ojsaid oq-p
sp sapcpijüJic A 'soqoj so^ so^ub^ uos 3-b 33ip 3-b J-d 'is j-d jbu^sao^ asopuauanb
8-iíy s-g sp Bjunf bjb A 'jj^sjsE^ b BJBdss a^ 3S EqtuBABqao^ bi3uiaojj bj 3-b
B01U3AES '0SBg JOpíO JSp SOUBUI 8IUI U3 OpiU31 3q 3-b 'OUy S^83 Sp OZJCIU 3p ^1
•Bqj Buiíq ap biojji^ (B^si^ j^ opiAi.iaa Bq s-b bub^ joj -Bansa Euanq bj Bipusjsp
A '8OJJO8OU J-d BqciSS 3-¿ OU3UIJ33 BJJ3 3p SVpUBUIO^ [3 Oipid 3-b 'OIJlXnB J-d
SOUnap? BIABq B8SJ3^ -BJgSp BZSJB1JO^ BJU3 S'b Bpsp SS 3-b OJOS A 8383n8njJO¿
SOq'p Sp EpiUSA BJ Sp EIJI1OU 811311 38 OU S'b UBJn^SSB BJSnjB ap SOJ3p 83JÍ1 ESEIJ BJ
B opBSBd ucqss Xo 3-bunB A 'oi^bs 3-b SBip 81 -^0 JSEq sp o^jBqras uis / sabs ss
BpEU aasanSnuoj soj b jbaiab E-d spuej^ oi^ je ^nj 3-b jsjjsjsg sq -sejes sop b
opuapeq b^ss 'sjqmoq on A 'oiuouisq sjss s-b OSJ3 3-b J-d 'o^pijos Xnuí ssuo^
opnpuE Bq s-b oj us 'opBpin^ sjss sp ou-ao^ jsp ssjbjjsaij A e-Xy *sg sp sbjso^
sbjus sojj^qas BJBd qqz 3P 8BIU ao3 snl&gt;ng ua mbB sp sjbs bubueui ssjsaia soj
UB3SB3S3 mbE onio3 X 'sn3uB3 -oqp Jiiiuusd Bipod ou s-b 'Bjunf bj oxip 3j 3-b J-d
sojauoisud ^p sn^uBS pp ojíoj BpBU X s-Xy s-g b snj uo^sjqo :x!ia} opBjjnssj ua
OJü^SSB SI OX 's8BpUEOI 38 I8SB 18 3'b 'SJSIjdB X MEUI Sp 3)US^ SSIUB^JO JBSBJBg 3'b
B-d Ei^usS^^ Ejsp 83UspjQ ^ ¡ojss spjsid 38 X 'sojjou^ X ssjouBdsg sousnq soj
sopoi ua^ajad X 'ojjs sp -odi 3 ou s-b j-d ssuopBjduisjuos jeiías E-d SBjnp ssusp
•jo X '8EUUB X ssjquio^j jira sop ueSu^a soig J-d issb X 'uBjpuoduii sou Xs^ s-b
sabs u-b soqonni is X 'sopipjsd uos soaod ususia is 3-b J-d Buinj -bju B-d bss 3-b
•OUI3] SUI X 'opiAOIU UBq S8 I8 IU 'SOJJS Sp SABS 38 BpBU 93SSn3niJO,J SOJ IBlBjd X
'OJO B JOJO 3USI^ OlUEnb 3p EpUIAOJJ BJ UBldulIJ X 'UB1USUI0J OJOS X 'BIUIBJUI BÚA
S3 sjj^ns ejio sp X sojiosou uoa 3j-uiBAipB jBJsdo sp ubj3 ssssj^uj Bjjsnf) sp ssnbng
soj J3US} ucuap s-b ssuspjo sbj X 'UEuinjjB ([]) sou ojss ueissjui ssnbng
somj sopiu;^ sopin^g sojsp 8OUB3iJ3my X ssssjSuj so^ topusiius oj oj^ opB^usjod ua
S8J3SJ3 OUA EpE3 X BIUBJSqOS (BJ) JSUS13J OJSd 'BSB3 nS B JBnb EpB3 X lUOpnjI1SUO3
BJ JS^Bq BI3Us33^ BJ JB3J3 B JBUIUU3) BIASp OJOS OJSfqO nS X 'JBJ1U33 BlUnf BJB
OpUSpSJBd EX UBA SS I9Bnb 3-b 'BIUOUI B30d 3p SB803 U3 USUSI13J^US SS S3JJ03 SBJ
3-b X 'opiAjo oiuB) nos ESS3 us SBSO3 sbj opusiA 'ouispouiBd js oq3nm BXBUissp
3-b 'ojnSSssB si ojsd ssuopusASJd sne SBpBuioi X ssjBpijo Xsq aqoou sp X JBin sp
ajua2 Bun3jB uoBJJEg js us sunsj () jbsejb X 'sjjssssp usn^jB Jujns ou
B-d bjjsjb / souiiaia ojos X 'sjjns ss 3-b 'Bijssira ej ojqmosB ss 3-b J-d 'ojss sp bjss
3-b sabs u-b BpjBi ss is s-b 'snbJBj ^sp anbng jo- js us SEi.iaj^ jsp BpiusA bj
souiBJsdss ojos X 'sjss sjsinb ou ojsd JBSBJBg ssJBUopsaod X so^jbiubasj jspo8¡^
X ssuoj 'Xsjji^ je X uiqjBg X opuoujnj^ uos oips^ns ouios ¿iq ouiuib^ J3 J-d
JBJIJ BX EJS BIU3AU03 S-b OJ 3^U333Jd BJ U3 S-b J"d 'OpOJ Sp SUUBJBdSS 3p O|BJ1
oX svpuBuio^ j-d odJsn^ js bjbuiej^sj aui bubjb^ XBq is 3-b osj3 s-buns X 'oSnp
-J3j^ b ojauoSaad sp aiqns ss jsuojo^ aiuaiua^ sp o^uaj 3-b js sjqos 3-b 'UdB^
sp opBj8 U03 opjsmo^ sp odjanj jb o38j3e ain opjiAB^ jsp sBpuB^sui b

jo-g ja 3-b J-d X '0UU3JU3 j-d opsp sq sm suj3iao^ oj oX 3-b J*d e^ijS ss 3-bune X
O3Od 83 OU 3'b 'JBJBS OpBj^OJ Bq 0UII1JA J'd X '8S)UBpjIAB3 8OUn^jB UOS SBjqBJBd
sim aqnj 3-b J-d pEpijssuoq uos uopiuios bjss sp ssn393 sai oX 'sBpBjBund XBq
/ 33Bq 38 3-b O30d [3 BUIJB BpO^ 3p 83 S'b UBd JS J-d X 'B38SJ} SUJB^ BJ OABSB SS
3-b BEip f Xsq bX X 3n8;s oijis jg :jb3i}U3a sp usq oj JopiSsy ss svinjBnjaB 3-b
ouEiuaajj ns X J3 s-b o 'bsbs ns sp opBjSBS js opEiua^B uBq 3-b 'ss^ubijosui sojbs
pBpni^ Bjsp Bjsni JijBssp usq 3-b o 'biubjssj jsjjs^ ojsd 'bbui UBiJBjnssxs oj
on 3-b ap snj jspo8i^ oip sj 3-b 'uopBjspBS bj X 'ojusssjdsj opouioiui oj ojjnsui
S^SS ÍBniJEJ^ BJ B'd BIUS] 3-b 83J3AIA SOJ J3A B*d BSB3BJ 3JJBJtSl8SJ B JSJJ3^ UEIlf U*p
BUUEJ^ Sp OJJSIUIJ^ jap B8B3 BJ U3 SOpBUIJB 8OJB3ld UOJSI]SUI SS Sq30U BJ Sp g SBJsp
O8S3 b oiunf -oqp sp ^ 83 Xo ssnd oiunt sp g jsXb ^jBjndoj b oppaui Bq ss s-b buijo}
•sp 'jBpuoj b sajuEunj sp bjijbs Bun uos sjbs sq^ou sp X 'opiiJBd ns sp oq^aq sqss
Bxsp oj ou 3J83 X 'oijg uos 3aia 3-b oraos jspo^i\ :sopoj uoJsiuiAps 39 X uopsd
-SUJ S OU-A0^ JSp S8JIAISSJ OU X 'UOpBXSp BJ JIJIUipB OU O 'BIASp 3JS8 18 J'd JBSBJBg
sp soJíhjo soj oissiiubui X 'ssjBjmidBS Bonuq soj sopoi e X Bjjsn^ sp eiunf búa
b ouibjj 'ispoSi^ J-d ussbiijS 'usxs^ojd 3*b 'eaiuBunj soijba uos s-b 'ubuibjj sojjs s-b
ojqsn^ js s-b X 'JBSBJBg b uopasod ua jsuod ou opBiuBjj uEiuaj bX asuoj uos opjsnse
ap oij3 sp uoqijq p s-b ssndssQ -spuodssjjo^ anb uapjo ja uos ojsa jbsiubSjo X
'asuoj e Bjsn) jcqja sp ojuauiEJsdiusi js buioi ss ib jsa B-d anbjE^ pp snbnQ jsp
Bps83jj ej Bjsdss ss X 'uBJBj^snji 3) x o'u SOF3?} 80I3P ssidos se¡ X 'usiq Xnuí
3SUBJ js ops8nC Bq as ojsd ou-ao^ jsp ss^iaissj ss ou 3-b B-d opjiAB^ ja j-d jb;uss
-a^daj, sqBiEJi ss 3-b sp 'o^uos a[ ss jESBjBg y :ousjj ojss biss 3-b sp s3ub8bjb X
sopiuajajjua jbui X 'sojEaid eoj ap Bpipos bj jbb8 s-b seui usbj) ou ssuspjossp sojsa
3-b -Jd eoqoj sns jBuiBjasj B-d soijixnB uis X 'busouiij Jipad e opEpanb usq uopjo^ X
([('")]) epEn8y Bjsp soupsA soj sopo] 3'b J'd Edojj uis BpijBS bj opiqiqojd Bq ss
s-b 'ajjsns sp 'sbjo8 9BSB3 sbj jBqoj ua uojbui90jo8u3 ^s soijba soj^o X 'ssJBjn^ii
-jBd ssnbng sp sojsuijbj^ soq^nuí ojsd 'oSuisp s-8uej jim ouioo oajusp uojaijaní
38 X '8BJJI1SJJE3 8BUn8jB X S0J83U X BdOJ) UO3 lapoSl^^ OIJBS Eip 3193 U^

8Z
/ *808lUI3U3 SOJ JIU3A UBSA SS X BSUS}3p b8uS1 'BZBJ^ BJ 3'b B'd SOJU3UIOIU
sojsa jBqssAOJdB ounuodo 83 X sopipusA S0UI3JB1S3 *3Jds oijbjjuos oj ap s-b J'd
O1S3 OAIAB OJ X 'UOUB^sp 0JI13p OXEq B1S3 S'b OJ OpOl OJSnS JB JEl[J3 OpiUSA
-3Jd Bq 39 :SEUI 8OUJ3UOdSS UIS ZBd U3 80UIBAIA 3-b X 'ZIBJ Sp BJJB1JO3 SS ES3J3JUI
s-b oj X 'OAisssqns oj us jBiojq sp Bq bjjiuiss ^j 'oiss Bidmij 38 ou is 3-b j-d Busd
bj snbtjdB ssj3s s-b B-d Xb usq^jBiu aosad 3j8oj as sojuEnb s-b 'ss usuiBpip iui
S'b J-d oissndsip sq oj ou ojsd 'bsss b apuEiu oj 3-b B-d sotuBjqBq aj oX X JBSBJBg
Xsjji^ JO'g jb X 'BjspBpni^ bju3 oissnd Bqss J3 b X 'oj8su oq-p josusqsjdB J3 B
uojsip 3j 'oj8su ua uos uojBuioi X 'ojjeqBS js uojbsjoa 3j ojjss jsp uopiuJBng B{
sp uojsijBS X E3SSJ} aujE^ap sqBpsnb sou s-b 'o3iua osjnssj siss 'souJEjinb e-d
'EiABq 3'b 'opsuBS js opoi opuBSJjB Bq; X 'Xs^ jsp SBiEdB3 snj 3-b 'soub soqjnm soj
j-d 'js opoisp oucanbEA ouios 'soijba sojjo uoa ojjas jsp uojuij js us opaui ss
oupsA / usnq 3183 X 'uoiua bj sius^ s-b 'bijie^ bj 'uspuodssj saia u-b js B X '0J3jq
-uios js us osuBjq ojsnuBd o ojjijuis ua X 'ubsa s*b 'biuSisui bj ss s-b 'oauBjq
oq^Busyj ns uoa opEjjua sq X 'jsuojo3 uojspiq ojs-b ssip 38 X 'sojjs uos opijJEd
uoJBuioi X 'Bjsn^ uojsijbs 38 EijiuiEj X soCi¡| sns p s-b 'zajaj jsnuBp^[ *p inbe sp ofifj
-on8iiuy oupa,^ jb ojjss jsp o3sJd opiBJi Bq ss Xo íuaqaniu ss SEUsisq sbj 3'b sa
3-b o^snj UBdssss ojsd 'U0UB3 sp ojij jsp Bjsnj uEiusssjd ss sajuagjnsu; so^
ÍZ
:B3oda Bjsa us suiixbiq sojssid X 'ssuopBJnuunuí uejjej
Bsunu ojuEg ua asanj oua 3-bunB X 'sopoj b JEpsjSB sjqísoduii ss sojnds X 'sssubj
sojsa us 3-b j-d 'uozbjos iui sjqos ojuais oj 3-b opjiAE^ js op^uopiuios Bq sm
snb oj B'd opuBuioj uba 3ss-b 'SEpuspiAOJd sbj uoa bjbjjbi ou s-b 'bjsjjb^) ou opb
X 'bjsuios ss ojsd ofEqEjj un8jB uos ouinsuoo p B-d oijbssssu usd p somsjp
-U31 3'b 'O3JS ; O 'f JESIJEIUJOI 80UI3S3J3ra 18 X 'SBJJBJn[\[ 3p 0JJU3p XBq SJ-UIBJOS
SBUOBqi SSUO SSnd / 0[43[OU1 B-d SEUI SEUOEqi SOp OpUBlUBASJ BABJS3 SS X 'OJJOSO9

�Junio 6
Ayer noche tomaron dos Botes americanos con algnnos de estos, q.e pasaban
según el estado en q.e los tomaron á llevar noticias, y prevenciones alos Insur
gentes del otro lado de Miguelete p.r la costa, y el mismo Arroyo, los han preso,
y no savemos q.e resultara: Vna Zuniacá (y un Bergantín) q.e de resultas del tem
poral se fue (ron) ala Playa, ([nueva]) le pegaron fuego los insurgentes a media
noche y oy amanecie(ron) ardiendo. En la Junta de Guerra, q.e se celebro aora tres
dias Vigodet le dixo Elio, las verdades del / Balquero. pues opiniendose á recivirse
del mando déla Plaza, y dichole el Virrey q.e p.r q.e le dixo, q.e p.r q.e el la havia
perdido p.r oponerse, y despreciar luego q.e llego sus medidas, y assi q.e ya q.e la
havia arruinado, y á su vecindario, q.e la defendiese el, pero ala mediación del Cavildo Salasar El-cedio, pero sírvate de Gov.no q.e los Catalanes aun q.e Vigodet no
huviese querido estaban dispuestos, á q.e Salasar no entrase, y si su Paysano, de
suerte q.e es forzoso el auxilio de Gente p.a quitar opiniones, y q.e se obdesca
solam.te al Govierno. Vigodet es buen militar, buenos sentimientos, pero hombre
de pocas luces y sin el talento necesario p.a materias arduas, y en el dia se precisa
de sugetos de espera; y mucha política, y talento pero con fuersa armada q.e
lo haga respetar: Vigodet es popular, y p.r esto se ha grangeado el concepto, pero
esto a qualesquiera mala suerte degenera, y p.r lo mismo es necesaria circunspecion,
y enteresa: p.a acreditar esto referiré vn echo real y verdadero. Salió Vigodet / de
ronda aora 8 dias como lo tiene de costumbre la noche q.e puede, y se concidera
mas peligro, o q.e presisa vigilancia, se encuentra en el muelle con una ronda
délos q.e se llaman aqui maltraído empecinados, q.e son una porción de Anda
luces, q.e no tienen sobre q.e caer, pero q.e Ponse los autorisa p.a hacer dhas.
Rondas le da el Santo y Seña, y trabaron conversación, y refiriendo los robos del
cordón, y aguada con las salidas á traer trigo, les dice Vigodet, pues era tanto lo
q.e robaban, q.e a mi me dio también gana de robar, con lo q.e hubo vna gran
risa, y viva viva nro. General. Esto es de poco talento p.r q.e con gente soes y vaja
no se tienen estas conversaciones, y si robaban devio castigarlo y contenerlo con
enteresa, y las Americas deven tener livertad en otra cosa pero no en dexar de
castigar los delitos, y q.e el ciudadano sufra insultos, robos é insolencias y mientras
no se haga una rigida pesquisa, y se contenga á cada qual en sus limites, todo
es desorden. /
Junio 7
Oy se pusieron todos los Cuerpos sobre las Armas p.a señalar á cada uno su
puesto en caso de vn ataque, y con este motivo observe q.e los mas estaban sin
fusil, y q.e seria lo mejor, armar y municionar todos los hombres vtiles y los
demás q.e se adiestrasen mientras no venia el socorro. Ya los de Bs. Ay.s cantan
victorias p.r el sitio, q.e sufrimos, pero creo nos moriremos de viejos, si hay Gov,no
pr. q.e siendo dueños déla mar, nada nos puede faltar y sin carne fresca podremos
pasar y mantenernos gordos, y sanos, y puede creerse q.e assi sucederá, p.r mas
q.e otra cosa, ([q.e]) se opine p.r q.e hay enteresa, y espíritu pruam.te español, y el
q.e chilla no puede morder, p.r q.e la parte de tierra esta echa vn puerco Espin, y
no es gente p.a asaltar murallas como las, q.e tenemos, y el zelo q.e se esperimenta:
Vn pobre Joven natural de aqui, q.e el y sus Hermanos y Padres tenia vn Saladero
fuera p.r q.e se huio de ellos y se vino con nosotros, le han pegado fuego, devecreerse q.e p.r conseguir ellos sus ideas no repararan en los medios, pues están
reuniendo vna porción de negros ofreciéndoles la livertad / p.a q.e asalten, y maten,
y vn Sargento pasado oy asegura q.e 4010] p.a ofreció Rondeau y Artigas alos pri
meros, q.e abansen aqui, y 200 alos q.e abansen al cerro, á cuio destacam.to se ha
madado oy ([...]) a un Teniente Coronel, q,e vino, y traxo Vigodet en su compañía
como Secretario, q.e creo q.e desde soldado lo ha acompañado, y parece hombre de
razón, y de valor llamado (D.n Josef Sayen). He leído una Gazeta de Bs. Ay.s de
29 de Mayo en la q.e están incertos varios partes, q.e da a la Junta el Al.e de 1.
Voto de Corrientes, y le dice, q.e después q.e se retiro el S.r Velesco entro el
Capitán Roxas natural de allí, q.e prendieron unos 100 Europeos le quitaron las
armas, y q.e volvió á reconocerse dha Junta, q.e 7. Buques menores Armados, q.e
estaban allí del Paraguay los apresaron, y q.e las Tropas del Paraguay desenga— 286 —

nadas ya de su livertad y dros., se encminaban en N. 50 [0] hombres á q.e en la
Asumpcion se reconociese la Junta, y prehender al S.r Velasco, p.r q.e no querían
Tiranos Europeos, o sarracenos q.e los mandase: El Gov.no de S.ta Feé felicita
a la Junta p.r este echo, y q.e espera p.a remitir los últimos / avisos del Paraguay,
yo suspendo el Juicio p.r lo perteneciente al Paraguay, pero te aseguro, q.e des
mayo mucho viendo la omicion de essa, y q.e todo vuela como digo, sino van so
corros, y auxilios, de ay, p.r q.e con esto opinan los ignorantes, q.e todo ay esta
perdido, q.e es lo q.e persuade la Junta de B.s Ay.s en tnos, q.e ninguno
sino ellos leen las gasetas p.r q.e Carta no se entrega, y ay un zelo terrible sobre
esto, y aun los mismos Ingleses se resisten á llevarlas p-r los edictos, y penas
impuestas sobre ello.

Oy se escapo un Pobre Marinero, q.e havia tomado partido con ellos, y servia
en calidad de ranchero, el q.e da terror el oirlo p.r q.e asegura, q.e el Español
Europeo q.e toman descuidado lo degüellan, y roban en t.nos q.e p.r sanjas y
cercos ha contado unos 18 y es tal su freneci, q.e lo crusifican á puñaladas, pues
en uno contó sobre 50 taxos: A ninguno mejor q.e ati le corresponde avivar esto,
p.r q.e tu casa ha sido la mas perseguida, el viejo q.e devía tener una vejez des
cansada lo tienes desterrado y toda la familia según me asegu/ran, los oficios de
buen Español q.e ha hecho tu. P.e aun están ocultos, pero si esto se transquilisa
los veras, y los documentos q.e yo te mande de este Gov., Cabildo, y Salasar lo comprovaran, y Maestre, q.e esta ay puede informarte, y p.r ultimo defogaron su colera
con Basilio, q.e te aseguro, q.e diciendote esto tengo las lagrimas en los ojos pues
mi corazón me lo pronosticaba y no queria dexarlo ir, pero el afecto de sus Hijos
y familia lo arrastro p.a q.e essos infames, saciasen su perfidia, p.o assi Fran.co
vengan Demonios aunque sea, no se fien de Ingleses, y a todo transe costéese p.r
nosotros todo, q.e aqui se pagaran los fletes de los Buques, y 10101 hombres de Ca
narias, 2010] de Mayorca y 500 de Maon hay suficiente con algunos fusiles p.a reemplasar la falta de aqui, y créete, q.e si tengo imfluxo todo se allana, y viviremos
eternam.te en paz, y siendo Españoles hasta morir, sin q.e me contriste la / perdida
de nada p.r q.e tengo espiritu, y oy fondeo de regresso una Goleta, q.e mande ar
mada con 50 hombres ami Saladero p.a q.e p.r la costa viese, si podia hacer un
desembarco, y salvarme algunos Cueros, negros, o útiles, pero observo q.e ardia
todo lo de Madera, y q.e estaban pocecionados de mis grandes almacenes q.e havia
echo sobre 800 hombres, Desuerte q.e todo lo concidero arruinado, y si dexan
las paredes no sera poco, pero me rio detodo, como triunfe esso, y aqui hagamos
venerar á el n.re de Fernando, y Español sin otra mésela, p.r q.e con política, yo
haría salir hasta el mas pequeño rastro de Estranjero, q.e odio eternam.te. Aqui
se ha propagado q.e essos 4 q.e fueron presos de aqui, y los demás, q.e se han
remitido, asaver Murriondo y sus sequases, se trabaja mucho p.r q.e regresen, habla
p.r q.e no se cometa esta falta de política, pues es disgustar á muchos, y fomentar
nuebas Historias, y assi hagan los Duques / de las infamias, pero no los manden
aqui, Chile esta en una fermentación terrible pues con la muerte del Presidente
de la Junta, q.e formaron todos quieren ser Presidentes: Los Oy dores han sido
depuestos y Bajo Aldunate, é Irigoyen se fueron á Lima, y Ballesteros el Regente
y Concha desterrados fuera de la Ciudad y han nombrado Abogados p.a la nueva
Audiencia. En la Gazeta de B.s Ay.s, se ha impreso un diario seduciendo a todas
las clases de Havitantes de Lima p.a llamarlos á una revolución, Desuerte, q.e es
asombro lo q.e mina la infame Junta de B.s Ay.s y sus pérfidos sequaces, y repito
q.e todo arde sino se remite auxilio sin contemplaciones, ni demoras: La Junta
luego q.e llegó á entender q.e Villota, y Reyes estaban aqui les paso oficio á sus
Mugeres p.a q.e immediatam.te y la mayor brebedad saliesen de allí p.a venirse
con ellos en esta Plaza. Si viniesen 20[0] Gallegos seria oportuno p.r q.e esta gente
es buena, y lo pral. deven ser buenos oficiales p.r q.e aqui no los hay / sino el gral.
Vigodet; y si conoces q.e todo es en vano avísamelo sin perdida de tpo. p.r q.e
aunq.e sea pidiendo limosna quiero salir de aqui, ya q.e mi Amor ala Patria me
ha puesto en este estado, y q.e el Gov.no se complase en mortificar a los q.e hemos
tenido este modo de pensar, p.r q.e Fran.co ¿Como podra persuadirme el mas zeloso, q.e han faltado 100 fusiles siquiera p.a remitir? Que crédito se ha dado a

— 287 —

�•eguasap XcnSBJBj jsp SEdojj^ sej 3-b X 'uojesaidB soj XEnSBJBj jap ijjb uBqeisa
a-b 'eopeuuy sajouaní sanbng -¿ a-b 'eiunf eqp asjaaouooaj e oiajoa a-b X 'senue
sej uojEjinb sj soadojng q()i soun uojaipuajd 3'b 'ijjb ap jejnieu sbxojj neiide^
ja ojiua ossaja^ J-g ja ojfjaj 33 ab sandsap 9-b 'aoip 3j A 'sajuaujo;^ ap oioa^
OI ap 3'jy J3 Biunf ej v ep a-b 'ssued soijea soij33ui ueis^ a-b ej ua oXej^ ap ^g
ap s-Xy 'sg ap BjazB^ Bun opiaj ag -(uaXBg jasof U'g) opeuiejj jojba sp X 'uozbj
ap ajquioq aoajBd X 'opeuedmosB eq oj opepjos apsap a-b objo a-b •oiJBiajjag orao^
etuBduios ns ua japog;^ oxejj X 'ouia a'b 'jauojo^ aiuaiuaj, un e (['"]) Xo opepein
Eq ss oi'uieseissp oinJ e 'ojjaa jb uasueqe ab soje QQ^ X 'inbe u^sueqs a-b 'sojara
-;jd soje SBáijjy X nBapuoy opajjo S'd [010t s"b ejn^ase Xo opesed oiaa^jeg ua X
'uaiBui X 'uaijese 3*b E-d / peu^Aij ej sajopuapaj^o sojáau ap uopjod búa opuaiunaj
ueiss sand 'soipaui eoj ua uEJEjBdaj ou sespi sns sojja JinSasuo^ j-d a-b asjaaj^
•aAap 'oSanj ope^ad ueq 3j 'sojiosou uoa ouia as X sojja ap oinq as a-b j-d Bjanj
oj^p^jBg ua Eiuaj sajpcj X souEuuajj sns X ja a-b 'mbe ap jEJnjEU uaAof ajqod u^
:Biuauíuadss as ab ojaz ja X 'souiauai a-b 'sej ouioa scjjejnuí jeijbsb e-d aiua^ sa ou
X 'uídsg ojJand ua eq33 Ejsa EjJaij ap ajJBd ej 3'b J'd Mapjora apand ou ejjiqa a'b
ja X 'jouedsa svuiBnjd n^rjidsa X 'esajaiua Xeq a'b J-d auido as ([a-b]) 'esos ejio a-b
Era j-d 'Bjapa^ns issb a-b asjaaja apand X 'soues X 'sopjo^ soujauajuEra X JBsed
soraajpod Easajj ^ujes uis X jbijbj apand sou epeu 'jeui ejap souanp opuais 3-b -jd
ou'Aoy XBq is "sofaiA ap somajuoui sou oajj o jad 'soinijjns a-b 'oiiis ja j'd sbijoj.iia
ubjub^ s-Xy -eg ap soj b^ -ojjosos ja eiu^a ou sBJjuaira uasBjjsaipB as 3-b seuisp
soj X sajpA sajqmoq soj sopoj jeuopiunm X jeuijb 'jofaiu oj euas a-b X '[¡snj
uis ueqeis3 seui soj ab SAjssqo OApora ajsa uos X 'snbeie ua ap osea ua oisand
ns oun epes b jbjbuss e-d seuijy sej ajqos sodJan^ soj sopo; uojaisnd ss Xo

e opep Bq 38 oiipsjs an^) ¿Jiiimaj B-d ejainbis sajisnj qqj opBijej neq 3-b 'oso[
-az seui ja snuipensjsd Ejpod 01003? o^uEJj 3'b J'd 'jesuad ap opom aqsa opiuaj
soraaq ab soj b jejijiijoui ua asBjdmos 39 ou'ao^ ¡3 a-b X 'opeisa aisa ua ojsand eq
atu bujej B[e joniy ira a-b eX 'inbB ap jijes ojainb eusounj opuaipid eas abune
3'b J-d -odj ap epipaad uis ojauies¡AB ouba ua sa opoi a-b sasouos is X íjapoSi,^
•jbjS ja ouis / Xeq soj ou mbB a'b J-d sajepijo souanq jag uaAap [EJd oj ^ 'Buanq sa
ajuaS Ejsa a-b J-d ounuodo Búas soSajje^ [0]OZ uasaiuiA ig -bzbjj Bisa na sojja uos
asjiuaA e-d ijjb ap u^saijes pepaqaaq joXeui bj X ai-uieieiparaun a-b e-d sajaSnj^
sns e opijo osed saj inbe ucqBjsa saÁa^ X 'bjü|ji\ ab japuaiua b o^ajj a'b oSanj
eiunf B^ :sBJOui3p iu 'sauopejdnisiuo^ uis oijixne auiuaj 3s ouis apjB opoi ab
o)id3J X 's^sBnbss sopijjad sns X s'Xy s-g ap eiunf ame^uí bj euiiu a-b oj OJqraosB
S3 3-b 'auansaQ 'uopnjoASJ Bun b sojjbuibjj B-d buii^j ap S3juejiabjj ap sascjj sej
sepo^ b opuapnpas ouetp un osajdmi eq as 'S'Xy s-g ap eiazB^ ej ug -Bpuaipny
üAanu bj B'd sopuSoqy opEiqraou ueq X pepnr) Bj ap ejanj sopejjaisap eqsuo^ X
aiuaSay ja sojaisajjeg X 'euirj b uojaivj as uaXo^uj a 'sisunpjy oteg A. sojsandap
opis ueq saJopÁQ soq ¡sa^uapisaj^ Jas uajainb sopo) uojeuijoj 3-b 'eiunf bj ap
ajuapisaa^ jap ajjatuu bj uoa sand sjqijjsj uopeiuauuaj Eun ua E^sa ajiq^ 'inbc
uapueui soj ou ojad 'sbiuibjui sej ap / sanbnfj soj UB^r.q isse A 'sbijojsjjj seqana
jEjuauíoj A 'soqsnra b jejsn^sip sa sand 'Bapijod ap bijbj Bisa sismo^ as ou a*b J-d
ejqeq 'uasajgaj a-b J'd oqinra efeqej] as 'sasenbas sns X opuoujnj^ j^aese 'opiiuuaa
ueq as 3-b 'sEuiap soj X 'mbB ap sossjd uoaanj 3-b f? sossa 3-b ope^Bdojd Bq as
mby *3i'uiBUJ3)a oipo 3-b 'ojafuBJis^ ap ojjsbj oyanbad scui ja BjsBq Jijes eueq
oX 'ejiHjod uoj a-b J'd 'Bpsara ejjo uis jotiEdsg A 'opuEujaj ap aj-u ja e jBJauaA
somBácq mbB A 'ossa ajunu^ omoa 'opoiap ou 301 ojad 'ood Bjas ou sapsJBd sbj
UBxap is A 'opeuinjje o.iapijuoj oj opo] a-b auansafj 'sajqiuoq Qflg ajqos oq.&gt;3
EiABq a-b ssua^euljB sspuej^ siiu ap sopeuopaaod ueqeisa a'b A 'BJapej^ ap oj opoi
BipjB ab OAJasqo o jad 'sa^nn o 'sojáau 'sojan^ soun^je auueAjes A 'o.)JBquiasap
un jai^q eipod is ^asaiA bjsos bj j-d 3-b e-d ojspejeg iuib ssjquioq 09 uoo epeui
-jb apuBiu a-b 'Bia^of) Bun ossajgaj ap oapuoj Xo X 'niuídsa oSuai ab Jd epeu ap
Epipjad / bj aisijjuoo am a-b uis 'juooi ejseq sajouEds^j opuats X 'zed ua aruiBuja^a
SOU13JIAIA X 'bubjjb 39 opo; oxnjjuii o^uaj 18 3'b 'aiaaj^ X 'mbB ap eijej ej jBsejd
•maaJ E-d sajisn^ soun^je uoo aiuapijns Xeq uobj^ ap 005 X e.uoabj^[ ap [o]O^ 'sbijeu
•^3 ap ssjquioq [0]0I ^ 'sanbng soj ap sa^ajj soj ueje^ed 38 inbe 3-b 'opoi sojiosou
j*d asaajsoj aeuEJj opoi b X 'sasaj^uj ap uaij as ou 'Bas anbuiiB soiuomaQ UB^uaA
oo'uejj issb o*d 'Eipijjad ne uaseioes 'sauíEju; sossa a-b ecI ojjsejje oj eijiiubj X
soCi^ sns ap o^^ajB ja ojad 'ji ojJExap Bijanb on X BqBjpsouojd oj ara uozBjoa ira
sand soCo soj ua sbuiuSej sbj oSuai oiss ajopuarnp ab 'ojnSasB a) a'b 'oijisbq uo^
ejajoa ns uojBííojap ouiiijn j'd X 'siJetujojuí apand a' b eisa 3-b 'susaej^ X 'UEJEAOjd
•moo oj jesejeg X 'opjiqc^ "ao^) sisa ap apuEiu aj oX 3-b soiuaran.^op soj X 'sejsa soj
BsijinbsuBJi as 0183 is ojad 'soijnao uBjsa une a-j -ni oqasq eq 3-b jouEds^ uanq
ap soi.^ijo eoj 'uBj/n9asB ara unSas bijiiubj ej epoi X opBJjaisap sauap oj BpBsuea
-sap zafaA eun jau^i BiAap 3-b ofaiA js 'EpinSasjad ssra bj opis Bq eses ni 3-b J-d
'oísa jbaiab 3puods3jjoa 3j lie 3*b jofaui ounSuiu y : soxbj Q9 ajqos ojuo^ oun ua
sand 'sepejeund b uBaijisnj^ oj a-b 'ijauajj ns jei sa X gx soun opeiuo^ eq S03J33
X sefuBs j-d 3-b sou-t ua UBqoj X 'uejj^n^ap oj opepinssap ueuioi a-b oadojn^
jonBdsg ja 3'b 'ejn83SB 3-b J-d ojjio ja J0JJ31 Bp 3'b J3 'ojsq^uej ap pBpijBS ua
BIAJ3S X 'sojja uo^ opiiJBd opBmoi EiAEq a-b 'OJauuEj^ ajqo^ un odBasa as Aq

— 98^ —

— L2Z —

8
•ojja ajqos SBisandini
sBnad X 'soi^ipa soj J-d s^jjbasjj e uaisisaj 38 sasajguj somsiui soj une X 'ojsa
ajqos ajqtjjai ojaz un Xe X 'e3aj]U3 as ou bjje^ a-b j-d sejase^ sbj uaaj sojjs ouia
oun^uiu 3-b 'soui ua s*Xy e-g ap Biunf bj apensjsd a-b oj sa a-b 'opipjad
eisa Xb opoi 3'b 'S3iuejou3i soj UBuido ojsa uoa a-b j-d 'Xe ap 'sotjixnB X 'sojjo^
•os uba ouis 'oSip oraoa EjanA opoi a-b X 'sssa ap uopirao bj opuaiA oq.inra oXem
•sap a-b 'ojngasB ai ojad 'XenSeje^ \e siusisauaiJsd oj J-d opinf ja opuadsns oX
'Xen^eje^ jap sosiab / somiijn soj Jtitmaj B-d EJadsa a-b X 'oqja aisa j-d Bjunf ej b
Eipijaj a^^ erg 3p ou'AOf) ja :3sepueni soj a-b souaaejjBS o 'soadojng soubj^x
ueuanb ou a'b J'd 'odse[3^ j*g je japuaqsjd X 'eiunf ej ssapouoaaj as uopdmnsy
e^ ua 3-b b sajqmoq [OJOS o'M U9 aeqeuiin3ua 38 "sojp X peusAij ns ap eX SBpeu

I oiunf
/ -uapjosap ss
opoi 'eaiiuiij sns ua jenb BpBa .e B^uaiuo^ as X 'esmbssd epiSu eun B^Bq as ou
sBJjuauu X sBpuajosut a soqoj 'soijnsui sjjns ouepspnp ja 3'b X 'soiíjap soj jb8iisb3
ap jsxap ua ou ojad esos ejio ua pB|J3Aij jauaj u3Aap SEDiJaray sej X 'esajaiua
uoa ojjsuaiuoa X ojje3iisb3 oíAap UBqeqoj is X 'sauoijBSJaAUOo sEisa uauaii as ou
sfEA X saos aiua3 uoa a'b j'd oiuajei oood ap sa ojs^ *jeJ3U3^) -oju vam nata X 'bsu
uej8 búa oqnq a'b oj uoa Uvqou ap vuvS u^iqtuoj oip aiu tía o 3'b 'uvqvqoj 3*6
oj ojuvi Dja s^né 'lapo^i^y a.)ip saj 'o8ui j^bjj b sspijes sej uos epBn^e X 'uopjoa
jap soqoj soj opuaiJi^aJ X 'uopssjaAuos uojeqBJ] X 'Euag X oiueg ja ep aj sepuo^
•gBqp jaseq e*d Bsijoine soj asuo^ a-b ojad 'J3B3 a*b ajqos uauaii ou a-b 'sasnj
-epuy ap uopjod eun uos a-b 'sop^upsduis opiejijem tnbE ubuiejj as a*b sojap
epuoj eun uos sjjanm ja ua Bjjuanoua as 'epueji^u Bsisajd 3-b o "oj^ijad seiu
BJappuoa as X 'spand a'b aqjou ej ajquinjsoa ap auaij oj oraos sBip g bjob epuoj
ap / lapo^iA^ oijBg -ojspBpjaA X jbsj oqss ua aJiJajaj ojsa jeiipsjse B'd iBeajaiua X
'uopadsun.)jp eiJBsasau sa onisiui oj j'd X 'BjauaSap auans bjeui Bjambsajenb b ojsa
oiad 'oidasuos ja opEaSuEJÜ eq as oísa J'd X 'JEjndod sa j^poSr^ .-JEjadsaj BSsq oj
a-b EpeuiJB Esjanj uos ojad otuajBi X 'Bspijod eqsnm X íEJadsa ap soiaíins ap
sspsjd as Bip ja ua X 'senpje sEuajBiu E-d ouBsaoau o^uajBj [3 uis X sasnj 8Bsod ap
ajqmoq ojad 'soiuauuijuas souanq 'jbiijiui uanq sa íapo^í^ -oujatAOQ je aruiejos
essapqo as a'b X 'sauoiuido JEjinb B-d ajua^) ap otjixne js osozjoj sa a-b aijans
ap 'ouesXe^ ns is X 'asBJjua ou jBSBjeg a-b e 'soisandsip UEqBisa opijanb asaiAnq
ou íapog; ^ a*b une sauBjeie^ soj a*b ou-ao^) ap sibajis ojad 'oipa^-jg jBSBjeg opjiA
-B3 jap uopeipaui eje ojad '[a asaipuajap bj a-b 'ouBpupsA ns b X 'opeuinjje eiAeq
bj a*b bX a-b issb X 'sspipam sns oáajj a'b oSanj jBpajdsap X 'asjauodo j-d optpjad
eiAeq bj ja a'b j'd 3'b 'oxip aj a-b J'd 3-b Xajji a^ js ajoqsip X 'ezej^ ejap opueui jap
asJiApaJ e ssopuaiuido sand 'ojanbjBg / jap sapBpjaA sbj 'oijg oxip aj lapo^i^ ssip
S3J1 bjob ojqajss as a-b "Ejjan^ ap Biunf ej u^ opuaipjB (uoj) apáñeme Xo X aqjou
Bipara b sajuaijjnsu; soj oganj uojBSad aj ([EAanu]) 'bXbj^ eje (uoj)anj as jBjod
•raaj jap seijnsaj ap a-b (uijuE^jag un X) Bseuin^ bu^ :ejeijnsaj a*b souisabs ou X
'osajd UBq soj 'oXojjy ouisim ja X 'eisoa bj J-d siajanSij^ ap opej ojio |ap saiuaS
•jnsuj sojb sauopuaAajd X 'SEppou jBAajj b uojbuioi soj a-b ua opBjsa ja un^
UBqBSBd a-b 'sojsa ap soun^jB uoa souesusuie sajog sop uojbiuoj aqsou jaXy
9 oiunf

�los xefes q.do de todo se desentienden, y solo se ocupan en mandar empleados?
Que se ha adelantado con las Cortes y la mutación de Gov.no q.do saviendose lo
revolucionario, y caveza de Elio lo mandan de Virrey en estas circunstancias? Que
recompensa se ha dado a los afectos a la buena causa q.do Salasar q.e era el dis
pensador se le entorpeció p.r el Virrey? y las gracias particulares q.e señalaba el
Gov.no se han olvidado? En fin todo es desorden, y es muy infelix el q.e en la
America no sigue el partido de los brutos, y solo sigue en la corrupción, y robos
p.a adelantar su caudal, q.e es el objeto de los mas de los Europeos q.e las habitan,
particularm.te esta parte, q.e / después de ser la mas despreciable es ocupada p.r
gente de pocos principios, y egoístas, q.e en viendo vn hombre de algún discer
nimiento, o q.e no se une, y da con ellos a lo ordinario, ya lo toman entre ojos,
y en el blanco. Mucho he sufrido, y sufro pero mis Émulos tienen q.e guardarme
fueros, p.r q.e mis mismos Enemigos tienen q.e confesar mis sacrificios, y servicios:
Ya el dinero escasea, y tendré q.e empesar a dar arbitrios p.a sostener las Tropas p^ro
te ofresco, q.e si esse Gov.no no varia abandonare mi Familia, y vuscare protecion
entre los Indios, ya q.e essa parte pral. de mi Patria abandona alos q.e p.r solo
su nacimiento quiere q.e floresca. Ninguno me gana á humano, quantos. me conosen saven mi sensibilidad, pero te aseguro, q.e le pido a Dios un cruel p.a tomar
vengansa de los vltrajes q.e se están haciendo á vna porción de nros. Hermanos,
cuios gritos claman al cielo, y q.e gymen baxo el tirano yugo de unos Sequaces
de Napoleón, y q.e habrá q.e escrivir su Historia muy parecida ala del Gavinete
de St. Cloud. /

9
Enla Gazeta de B.s Ay.s del 30 de Mayo se incerta un oficio de Castelli p.r
el q.e avisa la tranquilidad del Perú, pero es falso p.r q.e se save q.e Goyeneche
con 8010] hombres esta ala espectativa de sus operaciones y q.e el no esta contento
con los Desquitados en la mutación de Gov.no. La Junta ha oficiado p.a q.e
Mont.o la reconosca, y q.e sesaran todas las Hostilidades, se mantendrá á cada uno
en el goze de sus empleos, y no se hará la menor novedad, El Cavildo me ha
llamado, y pedido dictamen, y le he contextado, q.e Ínterin la Junta no reconosca
las Cortes no se le puede prestar obediencia y q.e aunq.e spre. esto traerá males
pero q.e se evitan otros, y se esperan ordenes de essa, pero no entran los de
B.s Ay.s p.r ello, y será forsoso sonservarnos, y morir antes q.e perder la dignidad
de un Pueblo Español y leal á su soberano. En este momento q.e serán las 4 de
la tarde ha fondeado un Buque pequeño corsario, q.e avisa q.e en las Bacas, q.e es
un paraje de la costa de esta vanda vio 2 Lanchones, y 3 lanchas del Rio armada
q.e estaban de / sembarcando gente y artillería, y pertrechos, q.e a el Je tiraron
dos cañonasos pero, q.e el conociendo fuerzas superiores hiso p.r venirse, De modo
q.e no tardaremos en sufrir los fuegos de ellos, q.e serán correspondidos: oy se
han mandado salir varios sujetosy entre ellos D.n Josef María Roo oficial 1. de
la Aduana Hijo de B.s Ay.s p.r q.e te aseguro, q.e cada dia tenemos de q.n sos
pechar, y p.r lo tanto clamamos p.r gente de essa, q.e no tengan coneciones, ni
Parientes, sino Amor a la justa causa, y sostener la'integridad sin q.e se pierda
una vara de terreno, y todo vnidos, p.a acavar con el pérfido Napoleón. En mis
anteriores te he d.ho. alguna cosa del Oydor Acevedo, y te repito, q.e no se ^ien
de el p.r q.e es un botarate indigno de la Toga; y q.n graduó por un moso de
juicio y buenos y leales sentimientos es a Garfias assesor de la Precidencia de
Chile, q.e actualm.te esta sirviendo la Secretaria del Virrey interimen.te p.r la
Comicion de Esteller al Rio Grande, he tenido con el dos conferencias, y me ha
agradado, y su opinión la aprecio; pero de / Acevedo, si estubiese de humor te
contaría mil anedoctas, q.e te servirían de divercion, y de conocer sus ningunos
principios, pues hasta criminal es q.e se le tenga dado facultad de jusgar, pues ni
save lo q.e es Histituta, ni ha saludado un libro de LL, y solo quatro Casetas q.e
todo lo toma p.r el rabo, y solo es un charlatán de Cortes, al paso q.e sus Hermanas
y Madre me merecen toda consideración, y respecto.
10
Anoche a esso délas 12 tiraron los insurgentes 4 Granadas grandes, que re^
ventaron cerca de la Plaza, pero no hicieron daño sino en una Casa de D.a María
— 288 -^

�61

— 68^ —

"[Oí 'S 'T 'X • f^ISrOIST pjnHO BPUBa,,
ou^aiqo^ -sajiy souang 'EiiijuaSjy uopBj^^ b¡ ap jbisusq OAiipjy]
•neapuojj -Eidoa sg
•oapiAamoj^[ ap bzbjj Bjap JopBiuaAO^) -jbi^)
= nBapuojj asof — 'USl 8P 6 iso8y 'o^ag oXoajy ap '[Bif) jauBn) -soub
6oqjnui 'c;w e -3n2 soig -oiuauíBjjBd ja JB3IJM3A ajpod anb ua Ejoq bj bueucui ap
Bip ¡a. BJBd opuEjenaa 'aiuaiajipui ajjas apand ou uoiuido A p^ppijsj Bíns 'ojqan^
asa ap easaja^uí eo[ e oinbasqo jod anb sbui sas ou anbune 'pmpijos bjss Bpcj
-iBsap BJEfap ou -g^\ a*b ojadsa o^ -uoisiui ns ap oiuisijuejjodiu; ojaFqo ja oubsss
-au asan} ;s 'sBpinipsuo^ sapBpuoinB seuiap A 'jouadng nsap "g^ ap Bpuasaad bjb
Bjpuodxa anb ua jBqjaA Eijuajajuoa sun apjan^B a^as SEuuy SBjap 3¡a\ ua *¡bj^)
jap osiuMad ajuapaaajd uo^ í 'oiJBiuamBjjB^ ap asBp na anb BJBd EijJaAaqo^ i
BQazjB^ ouaAjy aso u'Q ojpjaxa aisa ap arpuajuj jo-g je bzbj^ esa B jciqiua ap
pBpissasu bj ua suod aui se'aoj^ se^sa ua pEppijaj bjb A 'uoijej^j Bjap sasajajuí
sojb '^ay jap sopcjgBS soqaajap soj b BpuEjaoduii joXbui Bj3p ojunsB u^
*P ojsoSo
o'I oSL
•\oijD)U3iuv¡sod OWLO3 'mn^a^i^o^ X vuaojnj -y •[
ap maua \a opunsiao oapiaatuo^^^ ap Jopmuaqof) jv nvupuo^j • ap ototfQ — *^

oasnj\[ A OAiqojy-xgM opuo^ -oap;Aa)uoj^[ 'no

'[8
bj ap

OAiqaay]

•UOI3E3O jofam Bjssq 'jojny ja sjjb^ as ojad
aJouSí as ou 3-b B a-b esos ej^o b buiuusi ou oj^afqo im A 'ojjiisjd jss ouimoqB
a-b J'd souu sbui sajadsa ou 'jaded aisa ap osn / a^eq as 3-b eijijou iui b b3sjj is
anb a-d jsdBd ajsa uos opBpin^ 'BJa^ij es^aeo A 'ojuainiBjpuojoiB ns A 'opBmanb
jEjsa oíAap a*b 'BJjan^) omos opiua^ Bq a-b sopBj sojem ojad 'Xajj;^ J'g J3 jonBdss
s^ -ajes a-b oj souiajaA 3-b uos sajuapijns uauaij z\ uoa 3-b -g-g e ESip aj a-b
3jopE)x3iuo3 aq A 'SEip o^ ap -ojj ja BjBjBuas ssj as sBuiap soj a-b A 'ajuiEjEipaui
-ui ubSjbs soiuojd uaisa 3-b 'souBiuaiuy sanbng soj 3-b B-d napjo bj opuapeq
Bisa as a-b auiopuBsiAB Xa^i^ J'g jap uesapa un jBJiua ap EAs^y :pEpun3as -eju
bjiuo3 93 8auoi3Bjduiaiuo3 ua souiEpuc A 'JESEd uBqBxap ib sand soiuajur so^iui
-aua A 8B3oq souaui SEjsa jauaj A 'jiAiAai sBfja.iBq ososaoj sa "j'j -sbju ap muídsa
J3 BJjuo^ uaiirapB 3S inbB ouios A 'sajua^jnsui soje sopeuopede seui soj uos a-b
'aaj ap ajaaj^ 3-b j-d 'ojjan^ ua soiuaua^ a-b 'souB^uauíy sanbng ¿g ap Bpijss bj
^aaj¡^ jb ojsandoad aq uaiquiBj^ -sojiosou ap epjanse as is isa BjsBq asjapuajap
ouBssasau 83 'bisussoui bj jaJapcd A 'sapcpni^ eop / ssiea aapjB jba Bisan^ ara a-b
'ojuaioiijuas jap j^sad b 'ojad 'soueios sojap asJEiSnja^ B-d ese ni Bisa ua oiiain
as ea^ JopXo jap bj A 'sEpsisnsE SBiusnb sbua aa)uooua sand 'eijiiuej bj jb8joiu
•bj3 jajBq ap BjajBj cipijjad bj opuatA opBjadasap ua oq.ia sajjB3 sbj J"d aqnpuB
aqaouB a*b 'ojn^asB ai ab j-d jejoa ap Bq oiuouiaQ ja 'ojaaja opiAap b ojsa BAajj as
ouis 8"b 'opujnqE ubi Xojsa X 'bs^aia nos bsos bj jbuio) eá ososjoj sa sofBjc uoa
sopoj opepanb Bq 3*b saod 'buub^^ aj a-bunB A 'ubjbubjjb as sspoj ojad 'sapsijns
•ijip sns osnd am sojEdaJ sojjoj soun J3JEq a*b uauau 0sJ3 a-b sBJapjEqiuoq 9Bj
33BAIAB 3-b A JBSBJBg B J3A E^d OUOpiniO3 8UI A^ill^^ J-g J3 'BUIB3 n8 U3 BpBSUBS
-sap BqB^sa a-b 'oxas jiAsp ja bjjuo^ Bpifuip biuib^ui eun sa SEpuuEj3 sbj jbjij ap
oqsa ja sand pspni^ Bjjanbe euBaquioq aj as oi^is ja jBjiiaJ Biosq ouis a*b 'eiunf
ajqBpaadsap bj b oaauíud jbuiijui ojad sX-y s-g b a^aquioq p^piAOJd ap soiafng
SO1JEA UOS J3A B 38Bd S9U"b B JO'AO^ J3 A í^&gt;Jll\ J'g J3 J'd OpJ03B 88 Bip J3p
Xi sbj UBJ38 3-b aiuBieui aisa ug -usinsaxa A uajusAui a-b sbui J"d 'sojuajuí sns uajSoj
a-b 'oai3 ou A BpuBisuos Xe ojad 'sjqísod sas eaj ouBp o^uEnb X 'sBquioq UBJaiara
son a-b soiuaajj A 'zauío^ eanjua^y u-Q ap BpniA UB^nQ 3pj;iBi\[ bj b ojunt osubjq

�f
[10.— Oficio del Gobernador Vigodet a J. Rondeau, aceptando el parlamento de
J. A. Calcena y Echeverría].
[9 de agosto de 1811].
Como los Gefes de esta Plaza no aspiramos á otra Satisfacción que ala de
guardar los derechos sagrados del Rey, los intereses de la Nación, la felicidad de
estas Prov.as y en particular también los intereses de este fiel Pueblo; convengo
en que D.n José Alverto Calzena de Echeverría se presente mañana a las once de
ella más acá délas primeras casas del Cordón con las formalidades de Parlamen
tario, y con las que yo mismo saldré de esta Plaza, y al tiempo de avistarnos, dexando cada uno su respectivo Acompañamiento, nos uniremos para tratar délos
Asuntos que VM. indica. = Dios guarde á VM. muchos años.
Montevideo 9 de Agosto de 1811.
= Gaspar Yigodet = Señor Don José Rondeau. Es copia Rondeau.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

[11. — Oficio de J. Rondeau a la Junta de Buenos Aires, dando cuenta del fracaso
de la misión de Calcena y Echeverría].
110 agosto de 1811].
Exmo. S.or

No puede decir lo mismo de que e dé demisión ó licencia a los Portugueses que
voluntariamente hayan tomado servicio en las tropas españolas; pues no cree
exista estipulación alguna que justifique semejante pretencíon; y porlo que toca
alos que acreditan haber sido forzados presume el abajo firmado no habrá incon
veniente, estableciéndose la reciproca por ambas partes en los Servicios de Mar
y tierra.
4.a Que se pondrá en libertad, y se restituirán los Bienes embargados á los
Comerciantes Portugueses presos en Buenos Ayres, así como se entregarán los
esclavos huidos á los Portugueses empleados en el Ex.to de Buenos Ayres.
RESPUESTA. — El Gobierno de Montevideo apó / yará sin duda con esfuerzo
todo lo justo de esta demanda, y es de esperar que la primera parte no experi
mentara dificultad y que el Cap.n General Vigodet promoverá igualmente la Se
guridad. El efecto de las varias pretenciones que se han sugerido al General D.
Diego de Souza depende en ciertos casos del Gob.o de Montevideo en otros del
de B.s Ay.s., pero no parece haberse tenido presente que estos Gob.nos no son So
beranos, y que la Sana politica y el ínteres mismo del Gob.o Portugués exige
los mire puramente bajo este aspecto.
El abajo firmado después de concluir asi sus observ.nes rápidas sobre las ins
trucciones comunicadas á D. Diego de Souza espera que sirviéndose el Ex.mo S.r
Conde de Linhares elevarlas á S.A.R. el S.r Principe Regente tendrá S.A. la bondad
de mandar se modifiquen, y ciñan á los términos análogos al objeto declarado
de la entrada de las tropas Portuguesas, á las profesiones solemnes hechas en
aquella época p.r el Gob.o Portugués, y en una palabra á la paz harmonía, y
buena amistad entre aquellos Payses, cuya conservación es para todos de tan
grande importancia. El abajo firm.do / se aprovecha con gusto de esta ocasión
para renovar al Ex.mo S.r Conde de Linhares las expresiones de su alto respeto,
y de su estimación particular =
El Marques de Casa Yrujo = Rio de Janeiro 4 de Diciembre de 1811.

Considerando que una intimación militar por medio de un parlamento ala
Plaza de Montevideo lejos de proporcionar el convencimiento de aquellos Gefes
sobre la necesidad de reparar con una unión fraternal y amistosa las consequencias
del escandaloso atentado de haver llamado en su auxilio las tropas de una Nación
extrangera, limítrofe, y que desde los tiempos mas remotos y atropellando las re
laciones mas sagradas ha intentado la posecion de estos países de la banda Oriental
y Septentrional del Rio déla Plata, solo serviría para irritar su orgullo y obs
tinación, determiné entablar una negociación por medio de una Conferencia Verbal,
afin de instruirles fundamentalm.te délos riesgos que amenazaban á la integridad
del territorio, de su responsabilidad á las resultas funestas de un Acontecim.to
menos favorable, délas ventajas déla unidad del estado de nuestra situación politica y Militar, y déla predisposición de VE. á conceder y garantir al Pueblo de
Montevideo asus Autoridades y Vecindario quantas condiciones fuesen compatibles
con el Sistema Grál, y con la dignidad de VE.
Varios sugetos de mérito y aptitud para / el desempeño deeste importante en
cargo se presentaron ami imaginación; pero al fin me decidí por el Intendente
de Exercito D.n José Alverto Calzena y Echevarría, creyendo que la responsabi
lidad de su carácter y persona unida la circunstancia de no haver tenido relaciones
anteriores con el Gov.no de Montevideo le concibiría la atención desús Gefes,
especialmente de D.n Xavier Elio, á quien havia tratado con franqueza en España.
Avisado el Intendente, quien de antemano havía manifestado esta idea y ofrecidose a su execucion embié á la Plaza un oficial parlamentario con el oficio de
que es copia el man.0 1. y se me contexto accediendo ala conferencia Verbal
como verá VE. por el del num. 2.. Sin perdida de momento firmé la instrucción
n. 3 p.a q.e sirviese de regla en el desempeño déla Comisión, comunicándole
los demás avisos q.e me parecieron oportunos al mejor éxito de una empresa, en
q.e se afianzaba la integridad^ territorial, la terminación de una Guerra exterminadora, y el Sociego délos fieles havitantes de esta Campaña; Objetos á mi vez
de la primera importancia á los intreses del Rey y déla Patria.
Llegó la hora del parlamento, y en las inmediaciones déla linea se unieron
el Intendente y el Gov.or Vigodet para conferir sobre los asuntos que ocasionaban
la entrevista.
El Intendente comprendió en sus primeras insinuaciones la idea depasar ala
Plaza para q.e interviniese D.n Xavier Elio en la Secion, asi p.r ser este el sentido
del parlamento como por que tratándose de negocios interesantes al Estado y / a
estas Provincias correspondía de necesidad la instrucción del Gefe Superior déla
Plaza. Nada parecía mas racional que la adhesión á esta propuesta, si se proce-

Hasta aquí Montevideo no habia hecho mas q.e mortificar el espiritu de VAS.
refiriéndole los progresos q.e p.r momentos hacia la Revoluc.n en este Reyno y
los riesgos q.e p.r todas partes cercaban á esta Ciudad.
No era extraño q.e de este lenguaje De verdad usase una hija p.a con una
madreen quien tenia cifrada su esperanza.y de quien unicam.te esperaba auxilios
q.e contuviesen la tormenta,y la librasen del naufragio.Sin embargo recuerda la
fiel Montevid.o, q.e desde los principios, en medio Délos mayores riesgos,y q.do
mas expuesta se vio,siempre dijo á V.A.S. q.e preferirira su misma exístencia.y sus
habitantes, se sepultarían primero entre sus ruinas,antes que sucumbir ala per
fidia.ó ceder ala ambición. Hoy tiene la satisfacen de anunciar á VAS. q.e la
ciudad De S.n Felipe, y Santiago sabe cumplir su palabra, y q.e fiel á su Monarca,
se ha sacrificado gus / tosa p.r sostener su lealtad.
Seguían efectivam.te las Calamidades De un sitio obstinado sin molestia,y
destructor De la Poblacn sin necesidad Del arte. Obstinado sin molestia, pj q.e
parecia q.e la naturaleza les habia. anticipado los Quarteles mas cómodos enla
basta y hermosa población Del Cordón, y Migueletes situados extramuros: sin mo
lestia, p.r q.e dueños Délas riquezas naturales del Pais,parecía que mas estaban
situados p.a vegetar, q.e pa molestar á sus hermaos. Sin molestia, p.r q.e aunq.e
la estación alos principios debía ser algo incomoda la próxima Primavera les
daba nuebo aliento p.a mortificarnos.

— 290 —

— 303 —

[Copia en Archivo General de la Nación Argentina. — Buenos Aires. — Go
bierno Nacional. — Banda Oriental 1811-1812 - X - 1 . 5 - 11, cpta. 791. Ord.
n. 313/22 en el Archivo de Foto-copias del Instituto de Investigaciones Históricas
de la Facultad de Humanidades y Ciencias. — Montevideo].

[28. — Representación del Cabildo de Montevideo ante el Consejo de Regencia
de España é Indias narrando las dificultades sufridas por Montevideo de
resultas del sitio].
[11 de diciembre de 1811].
Serenísimo Señor

�diera con buena fee. Pero Vigodet lleno de aquella elación que inspira el fana
tismo, y el orgullo infundado de los Oficiales Españoles, y sin dignarse de dar el
tratamiento al Intend.te, aunque no fuera mas que por respeto á la Solemnidad
del Acto, o por correspondencia ala civilidad con que se le trataba, levanta la voz
y en tono descompuesto le dice que sele venía á insultar; que asaltase la Plaza
este montón de hombres indisciplinados para convertirlos en favezas; que la Es
paña existía y existiría para castigar álos rebeldes, y que lo dijese así asu General.
A vista de tan groseras produciones, muy propias en la boca de su autor, se retiró
el Intendente lleno de moderación, y da experiencia del Carácter insolente de
estos Mandones que nos embia la Regencia, creyendo que los Pueblos Americanos
duermen aun en el sueño de una vergonzosa esclavitud.
Este escandaloso Suceso con que estos cobardes, sin atreverse a asomar ásus
murallas intentan ofender en la autoridad de VE. la dignidad délas Provincias que
le han confiado su Gov.no y la conservación de sus derechos, me confirma en la
opinión de que ni la razón ni la prudencia alcanzan á curar los males del fana
tismo, ni templar el orgullo furioso délos Españoles que han jurado nuestra pros
cripción. Solo la espada y la bayoneta tendrán la energía bastante para conducir
a estos fanáticos al desengaño desu impotencia / y de sus errores. Yo los considero
incapaces de ninguna conciliación, y espero por lo mismo que VE. me permita
llevar adelante la resolución que he formado, de no poner la dignidad de las
Armas déla patria a desaires de esta especie, ni admitir otra conciliación que
aquella que me proporcione la Victoria. Dios gue. á VE. m.s años. Quartel Gral. de
Arroyo Seco, 10 de Ag.to de 1811.
Ex.mo Sor. José Rondeau / Ex.ma Junta Guvernativa délas Prov.as del Rio déla
Plata.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

[12.— Oficio de la Junta de Buenos Aires a J. Rondeau, avisando que pasan a
Montevideo sus comisionados, Funes, Pérez, Paso, Alvarez y de la Rosa, en
la Fragata Nereus para tratar con Montevideo].
111 de agosto de 181U.
Por quanto para servicios importantes ala causa del Rey y vien déla Patria,
relativos ala reunión deseada de la Plaza de Montevideo con esta Capital ([encuia
retardo ceparacion apoyan sus miras ideas, los agresores de los sagrados
derechos del S.or D. Fern.do 7. y enemigos de la P.a con ruina déla Patria]) pasan
al surgidero del Puerto de Montev.o en la Frag.ta de la GrJí de S. M. Británica
nombrada Nereus una Comicion representatiba de esta Junta, compuesta desús
Diputados vocales ([miembros]) della D.r D.n Greg. o Funes, D.r D.n José Pérez,
y D.r D.n Juan José de Paso, acuias ordenes y para los mismos interesantes
Servicios van acompañados del Then.te Coron.1 D. Ign. Alvares y D.n José déla
Rosa, llevando sus respectivos sirvientes y cirados. Por tanto, y p.a q.e sirviendo
este Pasaporte, desuficiente credencial, así para q.e el S.or Comand.te déla ma
rina Inglesa, preste ensu virtud la garantía y segurid.d que bajo su Pabellón y
fuerza que comanda, se hagan abordo desu buque todos los tratad.s que se ofrescan
con el Gefe ó Gefes que goviernan a Montev.o asegurándoles si necesario fuese,
([q.e]) ([bien]) anombre desu nación, ([si posible le fuese, o bien]) como vn
comand.te particular (del maior aprecio y concepto de esta J.ta que serán cum
plidos religiosam.te en la forma (que se ([que]) estipule) ([]) por la
comicion representatiba de la Junta de estas provincias, como p.a que sean resti
tuidos con toda segurid.d sin biolabilidad sus personas aesta Capital vajo la seguri.d del Pabellón Ingles. Damos el presente en B.9 Ay. y Ag.to 11/811.
[Junta] a José Rondeau.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno
Nacional. "Banda Oriental 1810-1814" - X, 1. 5, 10].

— 291 ^

�U3. — Oficio del Cabildo de Montevideo al Virrey reclamando por la retención
de un oficio enviado por la Junta de Buenos Aires^,
[14 de agosto de 18111.
Exmo. Señor. Este Ex.mo. Cavildo está asombrado déla conducta q.e V.E tiene
con los representantes mas celosos, y mas fieles del Pueblo, por cuios timbres ha
merecido del soberano los honores, y gracias propias de la Real clemencia. El subceso del día, ha llenado de confusión al benemérito Cavildo de Montevideo, viendo
retenido por V.E. el oficio quele dirigía la Junta de Buenos Ayres y cuio tenor ha
comunicado V.E. verbalmente al S.or Alcalde de primero voto, y dos Regidores
reservándoselo sea qual fuese el espíritu de d.ho oficio, y fuesen las que fuesen
las proposiciones de d.ha Junta, el Cabildo era Capaz para etenderse con ella,
sin desviarse de las sendas del honor. Una gestión dirigida directamente al Ayun
tamiento deve saverse por todos vnidos, para acordar las providencias q.e sean
conducentes. En este supuesto y con las protestas mas legales, para ocurrir al solio
exije este Ayuntamiento de V.E. que se digne pasar al Cabildo el oficio, de que
se ha echo mención, y los demás que de su clase le hayan sido dirigidos por el
conducto de V.E. = Sala Capitular de Montevideo, y Agosto catorze / de mil ocho
cientos y onze = Joaquín de Chopitea = Ildefonso Garcia = Fran.co Xavier Ferrer
= Josef Manuel d3 Ortega = Juan Antonio de Bustillo = Jorge délas Carreras =
Miguel Costa = Juan Josef Duran = Juan Fran.co de Solorzano = Joséf Suarez
= Al Ex.mo S.or Virrey D.n Fran.co Xavier Elio. =
[Copia en Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Ad
ministrativo, Caja 735].*

[27.— Oficio del Marqués de Casa Irujo al Conde de Linhares haciendo varias
consideraciones sobre la necesidad de la retirada de las tropas portuguesas
del territorio español].
[4 de diciembre de 18111.

La retención en mi poder del oficio quedirigió á VE. por mi conducto la
Junta de Buenos Ayres, fue un procedimiento ajustado á mi autoridad y facultades,
asi como es agena a las de VE. la reconvención inoportuna, éindecorosa que me
hace por su carta de ayer sobre una materia nada menos que de estado y de puro
y alto gobierno reservada únicamente por las leyes al conocimiento é inspección
de los Virreyes y capitanes generales, y en su defecto délos gobernadores délas
Plazas, o Provincias. La intervención quepretende VE. tener enestas circunstancias
y clase de negocios, es del todo incompatible consu instituto y funciones, y estoy
firmemente persuadido, que si sela consintiese meharia indigno ala confianza
q.e el Rey meha hecho, poniendo bajo mi dirección yresponsabilidad elmando
destas importantes Provincias.
El lenguaje ysolicitud actual de VE., no menos q.e la conducta quepoco

El abajo firmado Env.do Ext.o y Minist.o Pleni.o de S.M. Cat.ca tubo la
honra de recivir ayer noche la Nota oficial del Ex.mo Sr. Conde Linhares,
Consej.o Minist.o y Secret.o de Estado y de la Guerra del 1. del corriente. Aunque
el abajo firmado ha considerado, y considera como virtualmente comprehdidos
a los Portugueses en la ultima convencn entre el ultimo Virrey de las Provincias
del Rio de la Plata y la Junta de Buenos Ayres, por las razones que ha tenido
la honra de exponer anteriormente, con todo, conformándose con los deseos del
Gob.o Portugués ha escrito ya lo conveniente para que el Gefe de aquellas Prov.s
vea el modo, de que p.r una declarac.n explícita, y formal, quede restablecida
la harmonía y buena amistad entre todas las Provinc.s limítrofes del Rio de la Plata
y las déla misma clase pertenecientes á la Corona de Portugal. Realizado este
punto, y colocado el Gobierno Portugués en los mismos términos relativos en que
se hallaba antes de la entrada de sus Tropas en el territorio Español, nada puede
quedarle que desear ni pretender en justicia, y en conformidad á sus declaraciones
mas solemnes; habiendo recivido ya del abajo firmado la expresión de la gra
titud de la Nac.n Española, p.r haber concurrido de un modo, que le hacetanto
honor, al restablecimiento del orden en aquellas desgraciadas Provincias. Con
todo el abajo firmado no ha podido menos de ver con alguna sorpresa en la
citada ultima Nota del Ex.mo S.r Conde de Linhares seha encargado al Ge
neral D.n Diego de SoUza, establezca una serie de pretenciones, agenas del ob
jeto de su entrada, y que debiendo crean necesariamente una divrsidad de opi
niones, podrían tender mas á resucitar animosidades (que deberían sepultarse
para siempre) y turban la harmonía, que a consolidar la buena intelig.a en que
todos están tan interesados. El abajo firmado se tomará la libertad de hacer al
gunas observaciones sobre aquellas acerca de las quales puede desdeluego formar
una opinión, en la esperanza de que el Imo. S.r Principe Regente, tan honrosamente
zeloso de parecer justo y Amigo déla España, conservará estos bellos atributos
en toda su fuerza y esplendor. Los artículos comunciados al General D. Diego
de Souza son los siguient.s: 1. Que es de suma importancia para asegurar
el decoro y Dignidad de la Corona de S.A.R. q.e se reconozca por los Gobiernos
de Montevideo y Buenos Ayres la Justicia conque S.A.R. mando entrar sus tropas,
y que á la presencia de estas se debió la pacificación q.e acaba de efectuarse, y
q.e se obliguen los Gob.s de Mon / tevideo y Busnos Ayres á no tentar de hecho
agresión alguna contra los territorios y Dominios de S.A.R. excepto por orden
expresa de la Regencia de España. RESPUESTA El decoro y dignidadde la Co
rona de S.A.R. y la justicia con que mandó entrar sus tropas en el Territorio
Español están plena y completamente asegurados por las Cartas del Virrey Elio
que reclamó y obtuvo su socorro: así pues estaDeclaración parece escusada, y
se juzgará irritante p.r B.s Ayr.s contra quien se había solicitado su auxilio. Que
la presencia de las tropas Portuguesas ha contribuido á la pacificación actual es
indubitable: el abajo firmado, órgano legítimo y acreditado del Gob.no Español
del que depende el de Montevideo, ha tenido y tieen la satisfacción de declararlo:
por lo mismo es escusada una nueva Declarac.n. Pero al mismo tiempo que con
viene en la parte gloriosa que S.A.R. ha tenido en este suceso, la misma fran
queza con que se ha hecho esta Declaración, exige también se atribuya, y del modo
mas esencial, ala victoria completa conseguida el 20 de Junio ultimo por el Exercito del Perú al mando del General Goyeneche, a la dispersión y destrucción total
del Ex.to de Castelly, a la reconquista de la Paz, Oruro, Cochabamba, Charcas,
Potosí, la del / importante paso de Tupizá y aun de Jujui quese han verificado
después, y á la convicción de que B.s Ayr.s no puede mantenerse, aun en su
situación actual, privado de los recursos de aquellos Payses. Con estos hechos
cuya verdad y notoriedad constan al Ex.mo S.r Conde de Linhares, el abajo
firmado espera que S.E convendrá en que la presencia de las Tropas Portuguesas
no ha influido de un modo único, y exclusivo enla pacificación de que se trata.
Enquanto a la obligacn que se desea de que los Gob.nos de Montevideo y
Buenos Ayres no intenten agresión alguna contra los territorios y Dominios de

— 292 —

— 301 —

[14. — Oficio de los Diputados de Buenos Aires a la Junta anticipando no haber
tenido suceso la comisión ante el Virrey Elío].
[16 de agosto de 18111.
Con el Quech que pasa al costado de esta Fragt.a a las 11 de la noche de la
noche de regreso [(de)] esa, anticipamos á VE. aviso de no haver tenido suceso la
comisión por no acceder Elio á nuestra Instancia por la conferencia; y demorados
alfrente de Montev.0 por falta de viento, esperamos este p.a hazernos ala vela.
Dios gue. á VE. m.s a.s Frag.ta de S.M.B. Nereus 16 de Ag.to de 1811.
Exmo. S.or D. Gregorio Funes. D.or José Julián Pérez. Juan José Passo. /
Exma. Junta Provisional Guvernativa.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

115. — Oficio del Virrey Elío al Cabildo de Montevideo sosteniendo que la retención
de los pliegos de la Junta encuadra dentro de los límites de su autoridad].
[19 de agosto de 18111.

�tiempo hace observó, recibiendo, y abriendo sin mi aviso y previo consentimiento
VE. pliego del Cege de los insurgentes, por el que exigían la entrega deesta Plaza;
me hace recelar con fundamento, ó que YE. ignora qual es mi dignidad, y lo que
puedo y debo hacer como virrey conforme á mis titulos, poderes, é instrucciones
reales, ó que cree que Yo las desconozco. / Sin infringir estas, y comprometer ni
honor y carácter, no podía entregar á VE. el pliego que reclama; y con este cono
cimiento di el paso atento ygeneroso de manifestarlo álos Diputados del cuerpo
que cité al efecto por medio dími Secretario, con cuya diligencia no dudaba
quedaría VE. satisfecho.
Pero supuesto que no lo está, podrá desde luego VE dirigir sus quexas ala
soberanía como lo protexta, quedando Yo igualmente enlapropia disposición de
hacerlo por mi parte, á compañando con mi informe los insinuados pliegos; y
entre tanto llega la R. 1 resolución, espero que VE. se abstenga de repetir seme
jantes interpelaciones, y quese ciña al desempeño délos deberes q.e las leyes le
prescriben. Llenando VE. los suyos y Yo lo mios lograremos arruinar elespiritu
de defaccion que es muy fácil destruya el buen orden establecido. No demos al
enemigo la horrible satisfacción de romper con nuestra manos los lazos déla pru
dencia, moderación y concordia que hansido y serán para el, tabarrera mas im
penetrable. Sepamos vencernos para vencerlos y trabajemos cada qual según sus
arbitrios y facultades para conseguir un mismo objeto, qual es, y debe ser la
salvación de estos preciosos Países.
Xavier Elio.
Dios gue a VE. m.s a.s Montevideo 15 de Agosto de 1811.
Al Exmo. Cabildo deesta Ciudad
[Al margen] con fha. siete de Septiembre de mil ochocientos y once, por mandato
verbal del Exmo. Cabildo saque testimonio triplicado de este oficio, y lo anoto (hay
una rubrica).
[Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo.
Libro 570, t. 64].

116.— Oficio del Cabildo de Montevideo al Virrey Elío reiterando la entrega de
los pliegos de la Junta].
129 de agosto de 1811~[.
Exmo. S.or
Jamás creyó el Cavildo, que los tpos. en que empiezan los hombres á recuperar
su libert. se le negara atodo un cuerpo representar sus dros. Tampoco imaginó que
pudiera ser recombencion importuna e indecorosa, ni interbencion incompatible con
las funciones desu Ministerio reclamar un dro. q.e franquea la Ley al mas infeliz
Vasallo.A VE. no puede ocultársele que son tan sagradas, y reiteradas las disposi
ciones sobre conservarse intacta la corespond.a.; que hace comunicarse vnas regiones
con otras, y los Ciudadanos entre sí, que ano ser el grande interés q.e tengan la
religión, y el Rey en la retención y apertura de vnos Pliegos para descubrir vna infi
dencia, no hay persona dequalquier grado, prerrogativa^ dignidad que sea/ que
pueda (alterar su imviolabilidad) ([violar este grande sacram.to]) con infracción del
dro. de gentes, deviendo en los casos permitidos obserbar las ritualidades prevenid.s.
Estos principios tan fundamentales parece que se havian olvidado, pues una de las
principales mociones déla Nación en Cortes / fue sancionar de nuevo su observancia.
VE. como por la mano nos ha conducido á hacer estos recuerdos al verse VE.
combenido este Ayuntam.nto por haver recivido, y abierto sin su aviso, y previo
consentim.to vn Pliego del Ge fe de los Insurg.tes por el que exigia la rendición de
esta Plaza. Como el lenguaje de VE. supone en esto vn delito, para justificarse no
estará fuera deproposito hacer ver á VE. que ni ha havido tal Crimen, ni materia
sobre q.e recaiga. Con solo que VE. traiga a la memoria la serie de sucesos ocurridos
en nra. dolorosa situación, habrá quedado completam.te satisfecho délos puros procedim.tos de este ([consejo]) (cuerpo), y también lo será el Rey ante quien le seria
muy doloroso y sensible verse vulnerado sin mérito por informes de VE.
Según los Papeles públicos, o Gazetas deBuenos Ayres, y según todo lo que ha
— 293 —

�podido descubrir la perspicacia de VE., al Ayuntam.to nosele han dirigido sino tres
oficios: dos délos Cefes délos Insurg.tes y sitiadores, y el vltimo délos Diputados
de la Junta de B.s Ayr.s abordo déla Fragata Neréus de S.M.B., quando se aproxi
maron a este Puerto deseosos de comfe / renciar con VE. De estos documentos el
primero que exigía del Cavildo la rendición déla Plaza haciéndolo responsable como
á Padre de la Patria p.r los extragos y horrores que causarían sus Arm.s vencedoras
por la desgraciada acción délas Piedras; V.E. los recivió y abrió, hiñiendo dirigido
a este Ayuntam.to. El segundo q.e se reducía á pedir los equipajes de los veoin.s
que por sospechosos fueron expulsados de esta Plaza el 24 de Mayo, es verdad que
lo recivió el Cavildo, y también lo es que al tpo. q.e VE. dirigía vn Ayud.te á re
clamarlo, encontró este ados Capitulares que se encaminavan á instruir á VE. desu
contenido. El tercero, y que ha dado mérito á reclam.r el Cavildo sus dros., contenia
la solicitud de los diputados para que el Cavildo concurriese a la conferencia. El
segundo y tercero, no ablan déla rendición de la Plaza; y el primero lo recivió VE.
¿Cómo puede pues afirmarse sin equiboco que el Ayuntm.to sin aviso y consentim.to
deVE. recivió, y abrió vn Pliego del Gefe délos Insurgentes, por el q.e exigía la
rendición déla Plaza?
Sipor lo dho. no ha cometido un crim.n / el Cavildo, tampoco ha podido come
terlo por falta de materia. No le ocurrió al Ayuntam.to q.e el recivir Pliegos délos
Gefes de la rebolucion, fuera eclipsar, o disminuir las Altas facultades de VE.; p.r el
contrario creyó.que tanto por la Armonía, que es la maior délas fuerzas, qto. por el
carácter de representant^ de vn Pueblo, q.e esta haciendo los más loables sacrificios
y ([está]) dispuesto aderramar su sangre por sostener los dros. de la Nación, y del
Monarca, podia entrar mui bien con VE. en discusiones, q.e no serian indecorosas
a su Alta dignidad, y aun contestar por si solo a las barbaras propuesta de los Ene
migos, (acordado antes con VE.) ([pero siempre con anuencia, yde VE.])
como lo tiene de estilo. Negar esto al Cavildo es negar a los Pueblos la parte que
han tenido en las gloriosas revoluciones de España. Es suponerlos vnos meros ins
trumentos del poder, y no el mismo poder, compatible con la representación de VE.;
y es en vna palabra anular las providencias que tomó este Ex.mo Ayuntamiento de /
resultas de la Combulsion del 25 de Mayo en qup quiso interesar la Capital aeste
Pueblo; haviendo todas ellas merecido la soberana aprovacion, sin emvargo de
mandar en calidad de Gefe interino detoda esta Vanda Oriental el Brigad.r D.n
Joaquín de Soria, que por una interpretación acomodada a las circunstancias
([los Gefes en Capitán Gral.]) elevó el Gov.no ala clase de Capitanía Gral.
Si VE. cree que esto es atacar mas, y mas sus altas facultad.s; y traspasar
el Cavildo los limites desu instituto, y funciones no comprende este consejo a
que ha sido citado p.r VE. para hoir sus votos en las Ocurrencias del día. Este
procedimiento no ha podido ser un acto de mera vrbanidad y ceremonia, por que
sería ocioso hoir el sufragio devnos asistentes q.e ni podrán mover ni decidir.
Mas q.e acto de vrbanidad el Ex.mo Ayuntam.to ha estado persuadido que su
intervención es nn acto de (rigurosa) justicia, y que podía (reclamarlo) ([con
currir]) sin infringir los poderes e instrucciones, y sin comprometer ni el honor
ni el carácter deVE. El Cavildo encuentra en / apoyo de su Opinión que esta es,
y ha sido la decidida voluntad del Consejo de Regencia de España é Indias co
municada por el Ex.mo S.or d.n Eusevio Berdagi en 16 de En.ro del pres.te año.
Ningún punto mas de estado y de Alto y puro gov.no podia estar reservado
por las Leyes al conocim.to é inspección deVE. que el presente en que directa y
primariam.te se trata de salbar una parte imbadida del Patrimonio del Rey. Sin
emvargo previendo Su Alteza Serenísima el Consejo de Regencia por sus pro
fundos conocim.tos Políticos, los grandes incomben.tes que podían resultar al Es
tado en deferir a las tentativas de la S.ra Infanta D.a Carlota Joaquina, para in
troducirse en este continente vajo los especiosos pretestos de protecsion, y por mas
que sus miras no fueran otras que las de asegurar los dros. de su Augusto hermano
el Rey N.ro S.r se, dignó aprobar la conducta observada por este Ayun / ([Ex.mo
S.or Da María Dolores Escola en el expediente]) tamiento; y concluye mandando
que no siendo conven.te la introducción de. tropas Portuguesas no lo per
mita este Ayuntam.to. No puede pues VE- negarle al Cavildo lo q.e le
eóncedé el Consejo de Regencia; (q.do eso) ([y si]) en vn punto tan
delicado y. gravé ha podido tener intervención é influjo; no es fácil concevirse
por que 'sin transgredir, y perturbar las Altas facultades de VE. no haya podido
— 294 —

en semexantes momentos entregándole el referido pliego p.a su mas pronta con
ducción, y una or.n al Comand.te delaColonia p.a q. le subministrase ala Esquadra
Sutil los vastimentos q. pidiese por su justo precio q. fue lo único q. exigió
de n.ros ofrecimientos.
Se dirigen á V. el num.o deimpresos corres / pondientes para q. los circule,
y haga introducir dentro déla Plaza de Montevideo, procurando por su parte
acelerar la total conclucion de los negocios pendientes con aquel Gob.no y acordar
los medios mas adequados con el General Rondeau de facilitar sin demoras el
transito del Exercito desu mando, acia los puntos desde donde deben transpor
tarse á esta vanda.•- ..
Dios &amp; —
B.s Ay.s, 19 deoctubre de 1811.
Al D.or D. José Julián Pérez.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno Nacional "Banda Oriental 1810-1814", X, 1, 5, 10].

[24. — Oficio del Gobierno de Buenos Aires a J. Rondeau, comunicándole que.
llegó J. J. Pérez con los Tratados celebrados con el gobierno de Montevideo
y que éstos quedan admitidos en todas sus partes^,
124 de octubre de 1811].
Hoy ha llegado á esta Capital el Secretario del Gov.no D.r D.n José Julián Pérez,
"con los tratados delatransacion de desavenencias con Montevideo que quedan
([sancionados]) admitidos poreste Gob.no ([en todas sus partes]), y lo han sido
por publica aclamación, con la celebridad correspondiente. ([Enterado VS. de este
negocio]). En su consecuencia previene á VS ([este Gov.no]) accelere sus marchas
como se le há ordenado anteriorm.te, pues cada dia urge mas la brevedad deellas.
Dios &amp;
B.s Ayr.6 24 de octubre 1811.
S. Geni en Xefe D. José Rondeau.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Go
bierno Nacional "Banda Oriental" 1810-1814". X, 1, 5, 10].

[25. — Oficio del Virrey Ello al Cabildo de Montevideo haciéndole saber que el
r • ••
Consejo de Regencia ha resuelto su regreso a España y nombrado Capitán
General de las Provincias del R. de la Plata a Vigodet].
[8 de noviembre de 1811].
'Por el Ministerio déla Guerra seme comunica con fha. de 26 de Julio ultimo
las RI. Ordene de que incluyo a VE. Copia; ella le enterará deque el Supremo
Consejo de Regencia en nombre del Rey Nuestro Señor, ha resuelto mi regreso
á España, nombrando de Capitán Gen.l de estas Provincias del Rio déla Plata al
Mariscal deCampo D.n Gaspar de Vigodet: doy á VE. por ahora esta noticia para
su respectibo cumplim.to. y sucesivam.te sela daré del día enq.e dicho Geni haya
de personarse del mando.•
Dios gue. a V.E. m.s a.s Montev., 8 de Nob.e de 1811.
Xavier Elio.
Ex.mo Cavildo de esta Ciudad.
[Archivo General de la Nación, Montevideo. Archivo General Administrativo.
Libro 570, f. 72].

— 299

�el Cavildo recivir oficios délos Gefes Insurgentes, y consultarlos con aquel celo
y Energía q.e se está mereciendo los elogios detoda la Nación. Lomas sensible
para el Ayuntamiento es que VE. le prevenga que se abstenga de semejant.s ínter"
pelaciones que equibale alo mismo que a imponerle vn silencio degradante, como
si el representar un Cuerpo tan digno sus dros., fuera vn insulto, vn atentado, ó un
Crimen. Concluye el ^Cavildo reclamando los referidos documentos, para perpetua /
memoria y constancia en sus Archibos, y para q.e los representantes déla Pos
teridad bean el mejor modelo del Eroismo, y Patriotismo, poniéndose ensus Actas
las contestaciones que devieron dar, y no pudieron disminuyéndose de este modo
sus glorias.
Dios Cue. a VE. muoh.s años — Sala Capitular deMontevideo a 29 de Agosto
de 1811,,
Exmo. Señor.
J. de C. = J. G. = F. X. F. = J. M. de 0. = J. A. de B. = J. (de las) C.
= M. C. = JJ. D. = J. F.co. S. = J. S. =
Con flia. siete de Septiembre saque testim.n triplicado del preced.te (/oficio/)
borrador por mandato verbal del Excmo. Cabildo en quatro fojas, y lo anoto —
Entrerrenglones = borrador — v.e — testado = oficio = no vale.
[hay una rubrica]
Al Exmo. S.or Virrey Dji Fran.co Xav.r Elio.
[Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo.
Archivo General Administrativo.
Libro 569 "Oficios y Contestaciones al Virrey Elio". Borradores, fs. 60-63] •

[17. —Oficio de J. J. Pérez a la Junta de Buenos Aires avisando que remite el Con
venio Preliminar • celebrado con los Diputados de Montevideo].
[8 de octubre de 1811].
Remito á VE. el convenio preliminar celebrado con los Diputados del Govierno de Montevideo álos fines de esperar ordenes terminantes de VE. p.a pa
sarles mi ultima resolución sóbrelas proposiciones que también incluio, y que
sobstienen con firmeza después de varias conferencias. Sin embargo la retirada
de nuestras tropas ala otra parte del Arroyo de S.n José no debe hacerse hasta
el regreso de este Correo, con todo espero q.e VE. tenga á bien despacharlo sin
perdida de momento porque su demora puede ocacionar incalculables perjuicios.
La necesidad de consultar á VE. con la posible anticipación las nuevas pretenciones de Montevideo no me permite dar á VE. una razón circunstanciada de mi
conducta que remitiré luego, que se haia concluido la negociación.
El Señor Vocal D.n Juan José Paso instruirá a VE. de algunas particularidades
que pueden dar idea del Estado y disposiciones délos enemigos.
Dios Guarde á VE muchos años. Quartel General de Arroy Seco, Octubre
8 de 1811.' .
• .
Ex.mo S.or José Julián Pérez.
S.res del Exmo. poder executivo.
[Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

118.— Oficio de Elio a Pérez prometiendo, bajo palabra de honor, garantías a los
habitantes de la Campaña luego de la evacuación^,
Í10 de octubre de 1811].
Bajo mi palabra dehonor podra V.S. asegurar á todos esos bavitantes que
desde el momento que vayan evaquanda esta campaña las tropas del mando del
— 295 —

�Gobierno de Buenos Ayres. quedan en plena livertad para restituirse si les acomoda
asus respectivos hogares, ó á esta Plaza; y que aninguna persona sea déla clase
ó estado quefuese se le perseguirá por las opiniones publicas que haya tenido
ni por haver escrito papeles seductores, ó insultantes, tomado las armas contra
la causa q.e he sostenido, ni por otro motivo qualquiera q.e pudiesen haver pro
ducido las circunstancias; pues todo quedará olvidado, sin q.e ni Justicia ni in
dividuo algunp particular sujeto á mis ordenes se atreva á quebrantar esta reli
giosa protexta y garantía, sin experimentar el rigor de las leyes; lo que también
ofresco hacer notorio oportunamente por medio déla imprenta.
Dios gue. a V.S. m.s a.s.
Montevideo, 10 de octubre de 1811.
Xavier Elío - S.r Diputado del Gobierno deBuenos Ayres D.r D.n José
Julián Pérez.
[Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
Banda Oriental 1810-1814. X, 1, 5, 10].

[19.— Oficio del Gobierno de Buenos Aires a J. J. Pérez remitiéndole ratificado el
Convenio Preliminar del 7 de octubre de 18111.
112 de octubre de 1811].
Con la brevedad que há sido posible, y exige V. en so oficio de 8 del corriente,
sele dirigen por éste Govierno ratificadas las estipulaciones que lo acompañaban;
en las quales aún que se advierten algunas anotaciones no trascienden (ala) ([en
la]) Substancia délos convenios y (si al) ([estipulados, y si al]) objeto de aclarar
unos conceptos que ([pudieran]) en lo succesivo (discernidos pudieran) desperar
([zelos en ambos go]) (motivos de desavenencia en ambos go) biernos ([con per
juicio déla común tranquilidad]). Desde luego proceda V. al cange de sus poderes
con las personas contratantes quedando advertido que por cartas separadas se le
instruye de como debe conducirse en su retirada, y la del Exercito.
Dios gue. á V. m.s a.s Buenos Ayres. 12 de Octubre de 1811.
S.r D.r D.n José Julián Pérez.
[Borrador en Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. "Banda
Oriental" 1810-1814 - X, 1, 5, 10].

[20.— Oficio de P. Primo de Rivera al Gobierno de Buenos Aires, comunicándole
que como preliminar resultado de la Misión de J. Pérez ante el gobierno
de Montevideo, las tropas sitiadoras han comenzado a retirarse^.
[11 de octubre de 1811].

[21. — Orden del Gobernador Vigodet para que sean demolidas todas las construc
ciones de extramuros en el área comprendida entre la muralla y el tiro
de cañón].
[16 de Octubre de 18111.

ORDEN
La defensa de la Plaza, quando en algún tiempo puedan acometerla enemigos,
es del mayor interés para todo ciudadano, y el impedir que en algún asedio se
aprovechen de las obras exteriores para arruinarla, es una obligación del vasallaje,
y es una ventaja considerable para evitar los males que experimentó esta Ciudad
en la invasión de los ingleses, y que acaba de sufrir de las tropas de Buenos-Ayres.
Montevideo debe allanar su campo que alcanze el tiro de cañón, asegurando asi
su defensa, y el escarmiento de qualquier enemigo que la sitie.
Conozco que el demoler todas las casas construidas desde los cotos señalados
de mar a mar atrasará a muchas familias, y en la necesidad de verificarlo padece
mi corazón sobre el mas pobre de todas ellas; pero yo que aprecio a esas mismas
familias mas que a mi mismo las quiero libertar de los estragos de que no podría
conservando sus casas; y cierto que los habitantes de extra-muros de Montevideo
no son menos desprendidos y generosos, quando se trata de salvar la Patria, que
los de Zaragoza, de Cádiz, de Gerona, de Tarragona, Valencia, y otras Plazas de
la Península, que demolieron magníficos edificios, cortaron frondosas arboledas
y arruinaron lo mas precioso en la naturaleza, y el arte, haréis pequeño sacrificio
de derrivar vuestras casas desde los linderos antedichos. Confio en que lo haréis
en el termino preciso de diez dias, recogiendo sus materiales, que trasladareis
inmediatamente á el lugar donde mejor os pareciese convenir, fuera de dicho te
rreno, y no puedo persuadirme me obligareis á que pasados los diez dias contados
desde el de la fecha, dé una providencia executiva para demoler todos los edi
ficios, sin que quede uno en breves horas. — Montevideanos, vuestra defensa, vues
tro mismo honor, vuestra gloria exige esta medida para que los conservéis eter
namente.
Montevideo 16 de Octubre de 1811.
Vigodet.
[Impreso en Archivo y Biblioteca "Pablo Blanco Acevedo". Montevideo.
Bibliorapto 2. Cpta. 15],

[22. — Oficio del Cabildo de Montevideo al Virrey Elio, solicitando tome alguna
medida para impedir que el ejército de Buenos Aires en su retirada cause
perjuicios en la campaña e intente su despoblación].

Exmo. S.or
Ignorando si VE. ha tenido noticia del S.or Diputado D.r D.n José Julián
Pérez, después de su partida, le comunico pa. su satisfacción q.e como preliminar
resultado de sumicion las Tropas q.e sitiaban á Montevideo se hivan retirando
p.a S.n Joséé; q.e la comunicación de la Plaza con el Campo esta abierta; q.e
el S.or Pérez salió y volvió á entrar en ella; y q.e se le ha dado un Pasa-Abante
p.a q.e p.r este Bloqueo no se le embarase la comunicación q.e necesita tener con
YE. a fin de concluir el ajuste.
Dios gue: a VE m.s a.s.
Corbeta Mercurio en el Surgidero de Buen.s Ay.s fuera de Balizas a 14 de
octubre de 1811.
José Primo de Rivera. /
Exmo. S.or Gobierno de Buen.s Ayr.s.

[19 de octubre de 18111.
Exmo. S.or

[Archivo General de la Nación Argentina. Buenos Aires. Gobierno Nacional.
"Banda Oriental" 1810-1814. X, 1, 5, 10].

El Cabildo no puede mirar con indiferencia los clamores de una multitud
de vecinos, que despojados de sus propiedades por el egercito de Buenos Aires,
imploraron la protección de este Ayuntamiento, para que consulte un medio, q.e
los ponga á cubierto de tamaños males. Ellos representan que a los incalculables
daños, que han experimentado, durante el sitio de esta Plaza, se han agregado
(hoy) los que nuebamente sufren por el ([citado]) egercito en su retirada, que
no contento con haber admitido bajo sus vanderas, y con el pernicioso atractibo
de la libertad, una porción de esclabos, arrastra con quantos encuentra, y nada
perdona, que no conduzca, dejándonos en el mismo estado de escasez, y miserias
que antes.
El Cabildo está seguro de la verdad de estas quejas, y considera la conducta
del egercito (de Buenos Aires) como opuesta en / teramente á los artículos del tra
tado ([de unas consecuencias muy funestas a este Pueblo por lo mismo cree con-

— 296 —

— 297 —

�— L6Z
-uo^ aaja ouisiui oj jod ojqsn^ ajsa e SEjsaunj Xnuí SEpu^n^asuoa eeun sp]) opej
-en ^p sojnapje so[ e ajusunusj / u^ Bisando otaos (ssjiy souang ap) o^pjaáa jap
Bpnpuos bj Bjapisuoj A 'scfanb sEjsa ap pepa^A ej ^p oanSa^ Bjsa opj;qe;3 j^
•saine anb
sciJasiui ^ 'zasssss ap opBjss omsiui js us souopuEfap 'Bsznpuos on anb 'euopaad
npnu A 'EJjuanaua souienb uoa bjjsejje 'soqepsa ap uopjod Bun 'peiraqij E[ ap
oqtjaexte osopnuad ^a uoa A 'SBJspuEA sns ofeq oppiuipe jaqeq uoa ojuamoa ou
anb 'Bpejpaj ns na ojpjaija ([opeip]) [3 jod uaj^ns aiuaaisqanu anb eoj (Aov)
opeSaaSe ucq as 'bzbj^ ejss ap opis J3 ajuEjnp 'opeiu^uiuadxa ueq anb 'souep
sajqBjnsjesui soj b onb ueiuasaidsi sojjg 'ssjbui boueuiei ap ouaiqna b eSuod soj
a*b 'oipain un ^ijnsuos anb Ejsd 'oiuauuEjunXy aiss ap uopaajojd bj uojBJOjdun
'ssaiy souang ap oipaa^s js jod sapepaidojd sns ap sopefodssp anb 'soupaA ap
pnjijjnuí Bun ap saioiueja soj Bi^uajajipui uoj jejiui apand ou
jo-g •

— 96^ —

onjaiqog -sajiy souang -EunuaSay uopEj^ bj sp ¡Ejauag
e'usng ap oujaiqog jo*g "oj
/ *BJ3Ai]j ap ouiij^ asof
"II8I aP
e 9BZ![Ba 3P BJ3nj s-Xy s'uang ap 0J3p¡3ing ja ua oun3J3j\[
sp
•s-B s-ra 3^ B :3n^ 80ÍQ
•aisnfB js Jinpuoa ap mj b -g^
uoa J3U3) Biisa33u 3*b nopEDiunuioa bj asEJBquis sj as ou oanbojg sisa j-d a*b B*d
aiUBqy-BSBj un opBp Bq aj as 3'b A íbjjs us JEJlua b oiajoa A oijbs zaJS^ jo-g J3
s*b ÍEjiaiqB ej93 odiuB[) ja uoa ezejj bj sp uoiJBaiunuio^ bj ab ¡sssof u*g B*d
UEAiq as oapiAajuoj^ b ueqEpis 3*b SBdojj^ sbj uopiuras ap opBjjnsaj
ouioa 3'b uopaBjs;¡ES ns *Bd oaiunoioa aj 'BppiBd ns sp sandsap 'zaaaj
asof u-q j-q opBindiQ jo-g jap sppou opiuaj Bq -3^ is opuEJOuSj

ap ajqnj^o ap gf]
jo-g •omxg
'[uoionjqodsap ns ajuajut a mtnduwo vj ua soiMntiad
asne^ opojijaj ns ua saiiy souang ap orioiata ja anb Jipaduii ojvd vpipaui
nunSjo auiot opuojtjjjos 'otj^ Á^ui^f jv oap\aa%uoyi ap opj^qv^ jap opjfQ -

•oap;A3]uoj^[

[SI -Bld^ •% ojdBJOi^qig
na osaadmj]

O3UE[g

mUl8l aP

ap

• [asjvjpai v opozuatuoo utrq snuopnms sndojj so^ 'oapiaajuoj^ ap
otuafqoS ja ajuv zausj '[ ap -uoisi^^^ vj ap opojjnsad imnuiijaid oiuoj anb
ajopunoiunwoo 'saiiy souang ap oiuaiqof) jt&gt; ojaíiiy ap ouiijj -¿ ap otoifQ — *^

•[01 'S 'T 'X " tI8I-0I8I
"sajiy sousng -Eupus^jy uops\[ bj sp [Eaaua^ OAiqsiy ua

I"inuo

•tapoSiA
'II8I 8P

91

'aiuamea
-13^9 8i3AJ3saO3 so^ snb BJEd Bpipaoz Bjsa 3Six3 buo^8 BJisanA 'jonoq ouisiui ojj
-sanA 'csuaj^p BJtsanA 'soueapiAa}uo^[ — -9BJoq 83A3jq us oun apanb anb uis 'sopij
-íps so^ sopoj jajomap BjBd BApnsaxs Bi^uapiAOjd Bun ap 'Bqsaj B{ ap (a apsap
sopEiuoa sB¡p zaip eo[ sopesed snb b si3JB3i|qo sin auiJipBnsjad opand ou ^ 'ouajJ
•ai oipip ap Ejsnj 'jiusAnos 3sai33iBd so jofaui apuop jEgnj {3 b ^juaiuBjBiparau;
8i3Jepe[SBJi anb 'sajEua^Eui sns opuai3o33j 'SBip zaip ap ospajd ouiuuai ja ua
oj anb ua 01JU03 -soq^ipajuB sojapui[ so[ apsap sbsbs ssjjsanA JEAUJap ap
jonanbad siaieq 'aiie [3 í 'BzapjniBu ej n^ osopsjd sboi oj uojBumjjB A
sBpajoqjíB SBSopuoj^ uojbjjos 'sopijipa sosijinSeui ao^aijouiap anb 'sjnsuiua^ bj
sp sbzbjj sbjio A 'Bian^jB^ 'Bno2BJJBX 8P 'Buoja^ ap 'z;pB3 ap 'bzo8bjb2 3p soj
snb 'buib^ bj jbajes ap bjejj ss opuEtib 'sosoiaua^ A sopipuaidsap souaiu uos ou
oapiAajuoj^j ap so.inm-B.nxa ap ssiaciiqBq soj anb o]jap A í seseo sns opnBAJasnoa
Biapod ou anb ap eo3bjis3 soj ap JBiiaqij ojamb sbj ouisiin im b anb sbui seijiuibj
SBuisim 9BS3 b opaJdB anb oí oaad isejja SEpoi ap ajqod sbiu js ajqos uozejod iiu
333pBd OJJB3IJU3A 3p pEpiSaOBU BJ U3 X '8BIJIOIBJ SBipiHU B BJESEJJE JBUI B JEUI 3p
sopB[Buas sojoa soj apsap SBpinJisuo^ sbsbs sbj s^poi jajomap js snb oazouo^
•3i]is bj anb oSiinana jainbjenb sp oju^iuijeoss js A 'Bsuajap ns
¡se opuBjnSssB 'uouea ap ojij js azuBajB anb oduiBa ns jbubjjb sqap oap;.\3juoj^
•sajXy-souang sp sedoji sbj ap jijjns ap BqBSB snb A 'sss^jSui soj ap uoisbaui bj ua
pEpn¡3 bis3 O)u3ui¡jadx3 anb sajem soj jeiias Bjed ajqBj^pisaos bíeiu^a Bun sa A
'afBjjesBA jap uops^ijqo Bun sa 'ejjeuinJJB Bjed sajouajxa siuqo sbj ap naq33AOjde
ss oipasB unSjB ua anb Jipsdmi ja a' 'ou^pepnp opoj BJEd ssjsjui joáeiu jsp sa
'so3;ui3U3 BJJ313UIO3B UBp^nd oduisp unSjB us opuEnb 'bzbj^ bj sp Bsusjap e^j

N3OHO
•[1181 P

ap or]

ap
ojp ja X D/^ojniu vj ajjua vpipu^jdiuoJ vaio ja ua sojmuvijxa ap sauoto
•3m%suoo ^vj sopoj svptjowap uoas anb vjvd jspo^i^ jopvuu^qof) jap uapjQ — -j

uBijnf ssof u*q j-q rg
'II8T aP sJiqni^Q sp ^I •ssa^y souang s-b s-ui -^ b -sn8 soiq
jsp bj A 'Bpsjpaj ns us asJpnpuoa sqap ouioa sp aXnjjsnf
sj se eepBJBdas se]je3 jod snb oppjsApB opuBpsnb saiuBjEjjuoa sBuosisd sbj uoa
saaapod ene sp a^uBS jb -^ Bpaaojd oganj spssQ • ([pEpijinbuEjj unraoa Bjap opmC
-jsd uoa]) eoujsiq (oS soqoíe na BpusuaAesap ap soApom) ([08 soquiB na sojaz])
jBjadssp (uBjaipnd sopuuaasip) OAisaaans oj ua ([UBJsipndj) snb soidasnoa soun
jEJEjaB ap ojsfqo ([je is A 'sopsjndpsa]) (jb is) A soiuaAuo^ sojap EpuBjsqng ([bj
ua]) (bjb) uapuapsej) ou sauopeious esunSjB usuaiApB as anb unB sajenb bej na
í UBqBuEduioaB oj anb ssnopBjndpss sbj SBpe^ijpBj oujsiao^) ajsa jod ua3uip sjss
'ajuau^oo jap g sp opijo ns ua -^ a^ixa X 'sjqísod opis Bq snb pep3.A 3.iq bj U0^
'[im 9P ^iqnv&gt;o ap zi~\
'11X81 aP aiqmoo ap ¿ jap jvuivtijauj otuaauo^)
ja opvotftíVÁ ajopuaitrwai zauaj •[ •[ o sauy souang ap oujaiqoQ jap oioifQ — -^f]

•[OT 'S 'I 'X "f-181-0181 P
oujarqog •sa.ny souang -Bupus^jy uopBf^ bj ap jbjsus^
ssof wq J"Q aai^y sonangap oujaiqoj) jap opBindiQ j*g - oijg
TI8I ^p s-iqnjao sp oí 'op^
•s-e s-m -g1^ b -an8 soiq
•Eiuajdrat Bjsp oipsm jod aiusniBnniJOdo ouojou jaaeqj
uaiqiuBi anb oj ís^Xaj sej ap joSij ja jeiuauíijadxa uis 'bijuejeS X Bixaiojd esoiS
•ijaj Bisa Jeiuejqanb b basjib ss ssuspjo siui b oisCns jBjn^pied ounSjB onpiAtp
•u; ju Bpiisnf ¡u 3-b uis 'opepiAjo Bjepanb opoj sand ísBiauEjsunojp sej oppnp
•ojd jaAeq uassipnd s*b Bjsinbjenb OApoui ojio Jod m 'opiusisos sq 3*b Bsne^ bj
bj)U03 6EU1JB sbj opEuioj 's3]UB]jnsui o '83Joi3npas sajsded oiuasa j3AEq jod ni
opius] sXsq anb s^aijqnd sauoiuido sbj jod tuinSasaad sj 38 asanjanb opEjsa o
asBja Bjsp B38 Buosjad BunSuiuE snb X '.eze\¿ Ejsa e o '^ajE^oq soAp^sdssj snse
Bpouioae eaj ts asjmipsaj EjBd pB^aAij Buajd ua uEpanb 'sajXy sousng sp

�opD3j/ijDj a^opuapituau ^aia¿ •[ •[ o sa^iy souang ap oujaiqof) jap &lt;noi¡Q — •

— 86^ —
ap Bpuapupsaid í pnpiunqjnap soidpuud so[ uo3 sjsandsaj ns ua aiuan^as
-uo^ anj u*b ou-qo^ ajsa b asjBiuasajd ^ 'JBUBqtuasap osiq ojuaiuiiuaqE ja soujb^
-lunmoa ap ojuaiui je *b buubj\¡ ap jepijounap oipaui jod ej^aijj ap ouiijj
asof -g Jijns BZJ^njEjap aj-puEiuo;^ ^ap SEjaajo sejuejj sEjap opijBA asjaqnq
uoisiraaj E)uojd-seiu ns jBjSo[BjBd uij je ospaad .(opuais) (fanj Xj) oduiaii [ap
ojuainuadxa ^s a-b pEpaiJBJiuoj cjjod a^JOdsuEJi ns sjqísod anj ou ajuaranjiup
•auiui so^aijd soj opcüajiua asjaqnq ap í 'ouadma ajsa ap JBsadE SEtn íbiSix -^
a-b oipEdsap ojuoad ([]) jap EiouBjsun^p E[ ajuasaid jaua) opinuio sq ou
'b ap oluaiiuisouo^ ua tupuaA 'oapiAa^uoj^ ap ja neo sepnpjo^G sauopisodoid se[
ou-qof) aisa, Jod sopcjijuej -^ &lt;e uoiaiAjOAap as *b uo^ op^o {ap Eqjaj b^joj
. [rrí aP a^qnt^o ap ^i]
'[oi^^ua \9 ua
viouiop t&gt;¡ ap mm&gt;o ; opuvoijdxa X 'f^gf ap aiqm^o ap ¿ jap jvmiuijajj ja

*[¿9"99 'sí '69S
-py jcjaua^ OAiip.iy -oap¡Aajuoj\[ 'noiaB^j; ej ap [Ejaua^ OAjijjjy ua
jBdSB^ u-g io-ao^
nBJ.J 'Q ^SJJÍA "J0S
•zajBng asof ^= ouBzjojog ap o-dj^ uenf = bjso^
SBjap a^jof — ojjpsng ap o-uy UBnf = k83¡jq ap ubj\[
asof = JajJa^ jaiABX os-ubjj[ ^^ EpjE^ osuojapjj = saiulüq^ ap ub^of — "Jog
•ouixg =; XI81 3P 61 a'l30 ^ 'juoj\[ ap jB^niíds^ BjEg s-e s-ui -^\ b -an8 boiq
*([tI8I 8P ([81]) 61
ajqnpo í oap¡A3iuo[\[ ap jBjmidB^) BjBg -soub soqonin '^\ b apjBnS soi(j])
•sBpuapiACud sajofaui sbj sojja ap ([oinbasqo ua])
opijauaq e jEjdopB ejq^s 'saiuBiiqeq sns ap oiíjaní ja i 'ojqanj ajsa ap sasajaj
-oí sojapspaaA soj ([jofaraj) aaouo^ anb ([i sojuaiuipouo^ sns uoa]) ([g]) g\
opoj ajqog 'pcpaidojd ns ap jejsuos UEáBq a^b o^anj 'souanQ sns b ssjJESaaiua B'd
'aAJasaj sbj 'oiu^auo^ ja ua SEpipuajduioa ua^sa ou anb sapadsa SBuiap &amp;. 'soqsjasa
sojjanbB ap asopuEáJEjua anbBjsd "sajiy souang ap scdoai sbj ap o^jEqmaaa je
opBupsap ju^nj je Bpaooad 'opu^EJi jap sojn^paB soj ap BpBJa^ua 'anb 'uoisiuio^ Eun
ajqmou oujaiAo^) ja a*b 'opjiqB^ jap oida^uo^ ja na JEÜnj aouaui ja sdnao ou
oisandojd ui| [a jej^oj BJEd asjBiundB Bjaipnd ab eoipam souba soj ajiug
'(ajBdaj soj anb
epipaiu Eun ajdopB ([as]) sopBjsnfE sopEjBjj eoj jbjoia nis anb (ap) ([uijbj) g^
ap u-3BJapisuo3 (ej) b sojjBqaja ([ap jEfap ojuajiuBum^^ ajsa apand ou ^]) (ap
aíap opqB^ ja anb easd) EpuapuaoEjj Bqonuí ap sajBui soun soisa uog BdBj\[ jap ja^ajBdBsap EJEd isb3 á 'pupijnu EjnjosqB ([ap opsisa]) Eun ua
•ai uis oapiAajuoj^ í 'opeqojdsap i 'ouua^ ap op^jsa un ua ([oapiAajuoj^¡ ap])
BUBdinE^ bj jspanb b EjpuaA 'uanSis saj a*b sa.iaSnin ap SEJajua sbijiuib^ Jionpas
ap omaaixa je opusSajj (opEjjuooua ueq) ([B3Bq i ojjEqsa iu]) (opadoipBnb X)
BI3JB9 OJJB3 OJUimb U03 OpEJJSBJJB S3]UB OpUSIABl] "SJÁy Sg ap SEdOJ) SBJ E SOpOJ
sopiun i. 'u'SBjqod ns ueiujoj a-b s^juEitAEq soj ajjEd ejjo rd sopBAajqns i. 'so^sa
opuBjjB^ a*b 'soqEp^g eoj ap sossjq eoj ap aiJBd Bqanni ua apuadap SEorjqEj sns
ap ^a i. 'ojuauíoj 'oqpjn^ ns anb ¡ojqan^ ajsa ap opB[ijosB2 ja sa jEjuaijQ EUBd
-UIB3 ej anb bjou^i ou 3^ ( [ouisiui oj soiumáas ssiuap oj ua anb í]) SBjsq sbj ap
opina ja A uoue^ jap opuamisa ja jpuas ou B oppnpaj usiABq as ojos souiBqBJsdsa
a-b 'zBd bj ap so^^aja sajqEpnjBS soj a-b souiBUBqjasqo aqajq ua mj^[ ¿uoponp
•as o ssjanj 'psiunjoA J'd uan^is oj a-b A. sopE)Ejj soj ua sepipuajduioa UBisa ou
a*b saisadsa SBuiap í 'soqsps^ ap o^saj ja asj3Bj;x3 uEpand ou apuop ap auniuu;
jEÜn[ ja B3S o^pjaxg opinp ja a-b EJiajoi 38 is bjss anb? sopBjjnsa^ sa[B)Ej ap
ojapuas ja jss odoiaii p uoa apand ([B-piAOjd]) (pmpijos) Bisa ig -pBuaqij bj ap
uajnjjsip ([s-Xy sg ap]) ojpjaxg (opBjp) jap sBJapusq sbj ofBq sopE^sijB
soqEj^sa (otl) ap ojauínu ja a-b ([iijiuuad zEd bj ap oinbasqo ua oq^a Eq as
opnpEUiaf] I) japuajaid ss opinfjad opEpcmaQ) [uaífJEiu jy] ([uE^ipu; as anb
souBp soj ajBdaJ 'sopBjEJj soj jbjoia uis 3*b 'Epipara Bun ajdopE as 'Xajj;\ Jto-g
•ouix^j ja uoa opianas ap anbBJBd "^\ ap uopBJapisuoa bj b ojjsqaja ajuaiuaA

�66S —

•[z¿ 7 'oís &lt;"qn
•OAjiBjjsiuinipy jbjsusq OAiqajy -oapiAajuoj^ 'uops\[ bj ap [Ejaua^ OAiipjy]
•pcpni^ Bisa ap opjiAB^ ourxg
'II8I aP 8'&lt;l0M 8P 8 &lt;-A3juoj^[ 8-B s-ui -g-^ b -an8 soiq
•opuBiu jap asjBuosjad ap
j"U3^) 1¡&gt;!P a-bua eip pp jJBp BJ33 aj-iuBAisaans X 'orunjdum^ oqpssdsaj ns
BJBd Bpijou sjsa eaoqc jod -g^ 5 Xop ^japoS;^ sp aedsc^ u-q odraE^ap jBasuBj^
jb bjbj^ Bjap oiy pp ^BianiAojj sEjsa ap j-usg uEjidB^ ap opucjquiou 'BUBdsg b
osajSaa ini oipnsaj Bq 'Jouag ojjsanj^ Xajj pp ajqmou ua EpuaSajj ap ofasuo^
oinajdng p anbap BJEjajua aj bjjs íBido^ -g^ b oXnpui anb ap auapjQ -jjj sbj
omiijn oijnf ap 92 ap -eqi uoa Ejiuniuoa suias Bjjsn^) B[ap ouajsiuij^[ ja jo^
9P ^jqutaiaou ap g]
b ^&lt;/ "7 3P 'ÍT 7aP smDwaojj sd; ap
opojquiov X vuods^ o osaiSaj ns o^ansai oi( ^aua^ay ap ofasuoj
\a anb jaqns ajopuaiom¡ oapiaatuof\¡ ap opjiqu^) p&gt; ot¡^ Xaui^f ¡ap
f

"[Oí 'S 'I 'X "^8I-0T8I Fioauo BpuBgOT leuopBfj ouaaiq
•of) -sajiy souang 'Eupua^ay uoidb^ bj ap [BJaua^ OAiq^jy na
•nBapuojj asof -q aja
'1181 ^qn|D0 ap

ua VU30 'S

•sEjpap pcpaAaaq bj seui a8-in Bip EpE3 eand 'arui^oiJajuE opEuapjo sq a\ as ouioa
sei[jjeui sns ^japaoB ([ou-Aog aisa]) g^ b auaiASJd Bpaanaasuoa ns ug -([oíaoSau
ais^ ap 'gy^ opejaiug]^ 'SjuaipuodsajJOJ p^pijqap^ v.[ uoj 'uopeaiBpB e^tjqnd jod
opis UBq o[ Á. '([sajjnd sns scpoj ua]) ou-qo^ aisajod soputmpB ([sopuuoiDUBS])
uepanb anb oapiAaiuoj^ uoa sepuauaABsap ap uoiJESuiuji'pp sopujcj) so¡ uo^
UBi^nf asof u-q j-q ou-aoq pp ouoiajjag p jejids^ Bisa b op^iíaj[ eq ^ojj
'[USl aP

ap

•[$a%^vd sns svpoj 11a sopttiiupo uvpanb sotsa anb X
ap oujaiqoS ¡a uoo sopn^qapo sopDiujj sof uoo za^aj •[ '/ oSajj
anb aiopuvoiumuoo 'noapuo^^ '[ o sauiy souang ap ouiaiqo^) \ap oioifQ — '^

•[0T 'S 'I 'X '^8I-0I8I I*HO P^a,, IBnopBN oiuaiq
-sajiy sonang 'EupuaSiy uoijb^ b^ ap jBjaua^) OAiqsay na
nBijnf asof "(j Jo-q jy
•1181 ^P a-iqnjaóap 61 's'Xy s-g
— ]J SOIQ
B^93 B 3SJB]
-jodsuEaj naqap apnop aps^p soiund 9O¡ Bps 'opuBtn nsap o^pjaxg pp ojisuejj
p scjouiap uis jei[[ije} ap n^apuoy jBjaua^ p uoa sopBnbapB seui soipam soj
aB k ou-qo^ pnbB uoj saiuaipuad sopoSaa soj ap uopnpnoa jeioi bj jB.iap^E
ns jod opuEjnjojd 'oap¡A3)uo[^[ ap bz^j^ Epp oajuap jpnpojiur BSBq Á.
soj 'b BJBd saiuaipuod / sajJOJ sosaadniíap o-mnu ja -\ b ua^uip ag
•sojuaiuipajjo soj'u ap
oíSixa -b o^inn oj anj -b opajd ojsnf ns aod asaipid 'b sojuamusBA soj jpng
Bipenbsg bjb asBJisiuimqns aj *b B*d Binojo^Bjap avpuErao^ jb u-jo Eun í 'nopanp
•uo3 Ejuoad SBin ns B*d o^aijd opuapj ja ajopuB^aj]ua sojuaiuoiu sajuExauía^ ua

opipod B^Bq 011 -g \ap sapB^jnaB} ssijy sb¡ jBqjnuad S. 'jipaj^suEjj oís anb Jod
asJiA8.iuO3 jpB} sa ou ¡ofnj^ui a uoisuaAjajuí aauaj opipod sq 3abj3 A opB3ijap
ubi oiund ua ua ([ib X]) (osa opb) íEpuaaajj ap ofasuo^ ja apaauoa
aj 3-t&gt; oj opjtAG3 jb ajjsSau g^ sand apand oj^ -oruiBjunÁy ajsa Biim
-jad oj. ou Eosanánjjoj BEdojj - ap uopjnpoaiu; bj avusAuo^ opuais on anb
opuBpuBtu aXnpuoa í ío^uaiuiBj ([ajuaipadxa ja ua cjoasg 83Jojoq bijbj^ ^q jo-g
oui'xg]) / unÁy ajsa jod epeAJSsqo B^onpuoa bj JBqojdB ousitp 'as j-g oj*j^[ Xag ja
ouBuuaq ojsn^ny ns ap "sojp soj jEan^asB ap sbj anb sejio uBjanj ou sejiui sns anb
seui jod X 'uois33iojd ap sojsa^ajd sosopadsa soj o Tea ajuauíjuoa ajsa ua asjpnpoji
•UI BJBd 'BUinbBOf EJOJJB^ B'Q B^UEJUJ BJ'g BJ 3p SBAI)B)U3) SBJ 8 JIJ3]3p U8 OpBJ
-sg jb jBijnssj unipod anb saruaquio^ui sapuEj^ soj 'so^ijijoj eoruipouoa sopunj
•ojd sns jod epuaSajj ap ofasuo^ ja smisiusjag Bzaijy ng opuaiAajd o^JBAUía
uig -^ajj pp oiuomiJiE^ pp Bpipeqmi a)JBd Eun JBqjBS ap bjbjj as aj-uiEusuiud
X B)3aJip anb ua aiuasaad ja anb *3A9P uopaadsui a oruipouos jb 6a.íaq sbj jod
opBAJasaJ jBiss Bipod ou'aoS ojnd X O]jy ap X opBjsa ap sem ojund uniu;\[
•oub svssjd jap oj-ug ap 91 na i^spjag oíA^sng up jo-g om'xg ja jod BpBJiunuí
•03 SEipuj a BuBdsg ap BpuaSay ap ofssuo^ pp pBianjOA Bpippap bj opis Bq X
'sa Bjss anb uoiuidQ ns ap oXodB / ua Ejjuanaua opjiAB^ jg 'g^VaP J3J3BJB3 jb iu
jouoq ja iu J3]aaiojdmO3 uts X 'eauopanjjsu; a sajapod soj jiSuijjui uis ([juana
-uoa]) (ojJBUiBj^aj) Bipod anb X 'Epijsnf (EsojnSu) ap o^sb un sa uopuaAJaiui
ns anb opipEnsaad opBjsa Bq ojuiBiuníy oui'xg [3 pEpiuBqiA ap ojob 3*b sej^
•jippap iu JaAoiu UBJpod iu 3-b sajuaisisE souAap oiÜEj^ns p Jioq osopo suas
anb jod 'biuouisjss X pBpiu^qjA BJam ap oj^b un Jas opipod Bq ou ojuaiiuipaaojd
3]sg 'Bip pp SBpuaJJnjQ sbj ua sojoa sns Jioq BJEd -g^^ jd opEip opis 8q anb
b ofasuoD ajsa apuaadiuo.i ou sauopunj X 'ojn)i]su; nsap sajiuiij soj opjiAB^ ja
JBSBdsBJl X Í9-pBJ[n3B^ SB]JB SnS SBtU X 'SBUI JE3B1B S3 O)S3 anb 33J3 -g^ Ig
•JBJ^) BIUBJldE^) ap 38BJ3 BJB OU'AO^) J3 0A3J3 (['JBJf) UB^ldB^ U3 83]3^) SOJ])
sEpuEjsunojp sbj b EpBpouioaB uopB)3JdJ3)ui Bun Jod anb 'Buog ap uinbBof
U-Q J-pEgug J3 JBJUaiJQ BpuBA^ E1S^ BpO)3p OUIJ31UI 3]3f) 3p pspiJBS U3 JEpUEUI
•ap oüJEAiua uis 'uoiaBAOJdB EUBjaqos bj oppaaaiu sBjja SEpo) opuaiABq íojqanj
ajsaE jB]idB3 bj jBs^jaiui osinb anb ua oXep\[ ap 5 pp uoisjnqino^ bj ap sBijnsaj
/ ap oiuaiuiBiunXy ourxg ajsa ouioj anb sEpuapiAOjd sbj jejnue Bjq^jBd búa ua sa X
•'3A 9P uopEjuasajdaj bj uoa ajqi^ednioa 'japod ouisiui p ou X 'Japod [ap sojuauínaj
•su; 80J3OI eouA sojjauodne sg 'Buedsg ap s^uopnjoASJ sbsoi.io¡2 sbj ua opiuaj UEq
anb ajiEd bj sojqsn^ soj b je^su sa opjiAB^ jb ojsa ^Egaj^j *oji]S3 ap auaij o[ ouioa
(["3A 8P^ 'BpuanuB uoa sjduiais ojadj) ('g^y uoa sajus opupaoaB) '9081ra
-aug soj ap Ejsandoad sBJBqjsq sbj b ojos is jod jEjsajuoa unB X 'pBpiuSip B]jy ns e
SBSojoaapui UBuas ou a*b 'sauoisnasip ua "g\ uoa uaiq muí jBJiua Bipod 'E3JBuoj\[
pp X 'uopEf^ bj ap *sojp soj J3u3)sos jod 3j3ubs ns JEuiBjjapE ojsandsip ([B^sa]) X
soi3i|ij3B8 S3jqt¡oj SBUI soj opuapEq Bjsa 3'b 'ojqanj ua ap s-juBjuasaada^ ap J313BJB3
ja Jod 'oib 'SEzisnj scpp joieui bj sa anb 'Biuouuy bj jod ojubj anbo.^aja oiJBJjuoa
p j*d í'3\ ap sapEijnoEj ssjjy sbj jmuiuisip o 'jesdipa Bjanj 'uopnjoqaj ej ap sajay
sojap so^aijj jiApaj js 3-b oyiunjun^y jb oujnso aj o^^ -EijajEiu ap ej^ej jod ojjaj
•3UI03 opipod Bq ooodiUEj 'opjiAE^) ja / UHUua un opi)auiO3 Bq ou *oqp oj Jodfg
¿bzbj^ Epp uopipuaj
bj Bi8;xa 3-b ja jod 'sajua^jnsuj sopp 3]3f) pp oS^ijj ua ouqB X 'oiApaJ *gA3P
ojuipuasuoü X osiab uis oj-mjun,íy ja anb o.ioqinba uts asjBiujijE sand apand 00103?
'3A 9}Ap3J oj ojaiuud ja X íezbjj bj ap uopipuaJ Epp usjqs ou 'oaa^jaj X opunSas
jg -Bpu3J3]uo3 bj b asaijjnauoD opjiAB^ ja anb BJBd sopondip soj ap pmpijos bj
Eiuajuo.i '-sojp sns opjiAB^ p j*uibj33J b o]ij3ui opEp sq anb X 'oaaajaj jg -opiuajuoa
nsap 'g^ b Jinjjsui b UBAEUiuiE^ua as anb E3JBjniidB;3 sopB ajsa ojiuoaua 'ojjbuibj^
-3J b ai'pnXy ua EiSuip -g^ 3-b -odi jb anb sa oj uaiquiBj X 'opjiAE[) js oiApSJ oj
anb pspjSA 83 'oXbj^[ ap f^ ja bzbj^ Ejsa ap sop^sjndxa uojanj sosoq^sdsos jod anb
s-upaA soj ap safcdinba soj Jipad b spnpaj as a*b opunSas jg -oj'UiBjun^y ajsa ^
opiSuip opusiuiq 'oijqB X oiApaj soj -g'^ ísEjpaij ssjap uopjB EpBpBJ^sap bj jod
SEJopajuaA s-uiay ens UBtJBsnBS anb sajojjoq X soSBjjxa soj J'd eujbj bj ap aJpBj b.
omo3 ^jqBsuodssj ojopuapBq bzbj^ Epp uoiaipuaj bj opjiAB^ pp EiSixa anb ojsmiJd
p sojnauinaop sojsa 3Q "g^ uoa jspusj / ajuioa ap sosoasap ojjanj sisa B uojbui
-ixojdB as opusnb '•{J'IVg ap snaja^¡ bib^bj^ Epp opjoqB s-jXy s-g ap Ejunf bj ap
sopEjndiQ soj^p oran [A ja X 'ssjopsijis X saj-8jnsuj sojsp ssja^) sojap sop isoiaijo
S84J ou¡8 opiáuip usq ajasou oruiBiunXy jb '-g^ ap Bi3B3idsjad bj juqnasap opipod

�126.— Oficio del Virrey Ello a la Junta Gubernativa de Buenos Aires haciendo
consideraciones acerca de la validez de su título de Virrey del Río de
la Plata]..•
[9 de noviembre de 1811].
Exmo. Señor
Si el desprendimiento expontaneo del titulo que VE. estraña en mi mani
fiesto, el de mis Empleos, y otros muchos sacrificios estando en mi mando pu
diesen concurrir á cimentar la paz, el orden, y unión completa de estas Provincias
á su Madre Patria, todo estubiera hecho: pero me admira á la verdad q.e VE.
ignore no puedo hacerlo.
El Titulo Proviene de Reales Despachos librados p.r la Regencia de España é
Indias, por el Gobierno de esa Nación de quien VE. se considera parte; y a la
verdad Yo tengola misma facultad de coartarme el Titulo, comode darme á mi
mismo otro de Virrey del Perú.
No alcanzo por q.e este dictado se oponga como VE. "dice al espiritu del ár
tico 6. délos tratados concluidos; él explica los limites que devo mandar por
ahora, y nada habla de Títulos: La misma razón tiene VE. parapretender que Yo
no mehaya llamado Virrey délas Provincias del Río déla Plata, que si lo
pretendiera VE. del Virrey de México; y si Solo el derecho déla fuerza hade
justificar todas estas pretenciones, con dolor repito a VE. ¡Hay de estas infelizes
Provincias! y ¡Hay de VE. mismos! Con mi pronta ida á España queda ya VE.
libre / del compromiso en quanto el titulo demi persona y acaso como lo opino
no tendrá VE. que darlo á otro; pero D.n Gaspar de Vigodet tiene el titulo de
Capitán General délas Provincias del Río déla Plata, y se verá VE. con este
Gefe en igual tropiezo. El titulo solo, no arguye mando ni posesión; lo mas ar
güirá un derecho á ella; así es que el Rey de España seha titulado siempre Rey
de Jerusalen, de las dos Sicilias, y de Gibraltar; sin que los potentados á q.e estas
posesiones correspondan se los hayan disputado, y eso que ellas están muy cimen
tadas porlos años y porlas distancias; circunstancia q.e falta mucho á la auto
ridad de VE.
Yo, ni ninguno en mi caso puede tener esta deferencia sin hacerse reo de
su Nación; mas si VE. comprehende queesta mutación puede estorbar o entorpezer el efecto de una obra tan útil y benéfica álos hombres, VE. puede por sí
dar el manifiesto como guste, pues Yo no lo variaría jamas. Si el alejarme de
estos Países de un modo que ya parece imposible los pueda otra vez pisar; si
las pruebas de desinterés y amor á ellos que tengo dadas á VE. me autorizan para
aconsejarle; dígnese VE. oirme que nadie hay que pueda hacerlo con tanta im
parcialidad.
Busque VE. pronto apoyo del Gobierno de España, entable con el su Corres
pondencia y pretensiones, y pronto se convencerá VE. de q.e los Sentimientos
del Gobierno Español, y los de la Nación entera sonlos de / una Madrepara con
sus hijos.
Voy á España repito á VE., y ya conlas armas defendiéndola contra esos
usurpadores pérfidos, y ya en la corte como agente deVE, siempre mehallará
deseoso de cooperar ala conclusión de la grande obra q.e ha comenzado VE.
Dios gue. a VE. m.s a.s.
Montevideo, 9 de noviembre de 1811.
Exmo. Señor Xavier Elío.
Exma. Junta Gubernativa de Buenos Ayres.
[Archivo General de la Nación Argentina, Buenos Aires. Gobierno Nacional
"Banda Oriental 1810-1814" - X, 1, 5, 10].

— 300 —

�I0 —
ap 9OiuiuiOQ X soijoiiua; soj Eajuo^ eun^lje uoisajSB uajuaju; ou sajXy souang
X oapiAaiuoj^ ap sou'qo^ soj anb ^p sasap as anb a*3B3ijqo B[ b ojuBnbug
•ejbjj as anb ap uopsajjpBd bjus OAisnpxa X 'ooiun opom un ap opinjjuí Bq ou
SEsan^njao^ sedoj^ sbj ap epuasaad bj anb n^ tupuaAuoj g-g anb Bjadsa opuiujij
oteqe {a 'sajBqurj ap apucj rg ourxg [B ubisuoo pcpauoiou X pepiaA sXn^
soqoaq so^sa ^03 -sasXBj so[[anbE ap sosanaaj soj ap opuAud 'jEnjjE uopBnus
ns ua une 'asaauaiusui apand ou s-aXy s-g anb ap uopaiAuo^ B[ b ^ 'sandsap
UBq asanb mtnf ap une X Bzidnj, ap ossd ajueuodnii / jap bj 'isoioj
{^ 'BquiEqBqDO3 'ojniQ 'zbj bj ap Ejsinbuoiaa B[ b 'XjpisB3 ap ovxg jap
jejoj uop^iujsap X uoisaadsip B[ b 'aipauaXo^ jBJaua^ pp opueoí je ma¿ pp ojp
-.i axg p jod ompjn oiunf ap OZ I9 spinSasuo^ Bjajduio^ bijojsia bjb 'jBpuasa seiu
opom pp X 'eXnquis as uaiquiej aihxa 'uopejBpaQ Bjsa oqjaq eq as anb uoj ezanb
•uejj buisiui b^ 'osa^ns aisa ua opiuaj Bq 'H'V'S 3n^ bboiiojS ajjEd bj ua anaiA
•U03 anb odmai] omsiui jb ojaj •u-3BJBj3ag EAanu eun Bpesn^sa sa omsiui oj jod
: ojiBJBjaap ap uopaBjspES bj uaaij X opiuai eq 'oapi\aiuoj^ ap ja apuadap anb jap
jousdsg ouqof) jap opB^ipajjB X ompi^aj oubSjo 'opBuiaij oCsq ja :ajqe}iqnpui
sa jenpe uopEjijpEd bj b opmquiuos eq SEsanSnjaoj sBdoj} sej ap Epuasa.id bj
anf) •ofijxnB ns opBtpijos Biq^q as uainb ejjuo^ s^^y s-g rd ^jubiuji EJEáznf as
í 'BpBsnosa aaajed uopBJBj^aQBtsa sand isb :ojio3os ns OAmqo &amp; omejaa^ anb
oijg ÁaJJi^ jap SBJJB3 sbj aod sopeangasB ajuauiE)3[draoa A euajd uEjsa jouBds^
ouojujaj^ ja ua eEdojj sns aEJjua opuEui anb uoa EpijsnC bj A 'H'V'S 9P BUÜJ
•03 bj appEpiuSip A ojoaap jg VXSaildSaH 'BnB(i8a aP Bpua3a^ bj ap Bsajdxa
uapjo jod o^daoxa 'JJ'V'S 9P soiuiuioq A souojuaai soj bjjuoo Bun^jB uoisaj^e
oqaaq ap JBjuai ou b sajíy soucng A oapiAai / uojM 3p s'qo^) soj usn^ijqo as a'b
A 'asisnvoaja ap EqEJB s'b uopE.iiji.iBd bj oiqap as SEisa ap spuasojd bj b anb A
'sEdoaj sns JEJjua opuBín 'H'ys anbuo^ spijsnf bj saa^y souang A oapiAainop^ ap
soj aod E^Oiiojaj as a*b 'H'V'S aP Buoao3 KI 3P PI!P!U^!Q A ojojap ja
BJEd BpuBjjodui; Btnns ap sa an^) o*j :s-]U3in^is soj uos Bznog ap
Q Q j^ jb sopBpunmoa sojn^pjB soq uopuajdsa A Bzaanj ns Bpoi ua
so^nqujB sojjaq sojsa EJEAJasuos 'euBdsg Bjap oSiuiy A ojsnf aa.iaJBd ap osojaz
aiuamesojuoq ubj 'ajuaSajj adpuu^ a-g -onij ja anb ap BZUBJadsa bj ua 'uoiuido Bun
jeuijoj o^anjapssp apand sajBnb sbj ap E.)ja.)B SBjjanbB ajqos sauopeAJasqo SBunS
-jb jaoEq ap pB^asqij bj bjbuioi as opeuuij ofBqB j^ *sopBsaJ3]ui ubi UEjsa sopoj
anb na B'^ijaiui Buanq ej jBpijosuoa b anb 'BtuouijBq bj UEq.iiu A (ajdiuais EJBd
asJB^jndas u^ijyqap anb) sap^pisoraiuB jEjpnsaj e seiu Japua^ usupod 'sauoiu
-ido ap pEpisJAip Eun ajuauíBUBsa^au ubbj^ opuaiqap anb A 'epBj^ua ns ap oiaf
-qo jap SEuagE 'Bauopuajaad ap aiuas Bun ^azajqB^sa 'Bznog ap o^aiQ u-q jbj^u
•a^) jb opB3jE3ua Bqas saJBqui^ ap apuo^ rg oui-xg jap bjo(,^ Euiiijn EpEjp
bj ua Bsaidios BunSjB uo^ j^a ap souaoi opipod Bq ou opBnijij ofsqE ja opo^
U03 -SBpuiAOJj eEpEiaEjgsap SEjpnbE ua uapjo jap ojuairaiaajqBjsaj je 'jouoq
o^uBia^eq aj anb 'opom un ap opuanjuoj jaq^q rd 'EjouEdsg u'jBjyj bj ap pnnj
-bj8 bj ap uoisaadxa bj opEuuij ofBqE jap e.í opiApaa opuaiqBq ísauuiajos sedj
sauoiaBJBjaap sns e pEpuuJojuoj ua A 'eppsnC ua japua^ajd m jEasap anb ajiBpanb
apand BpBU 'jouBdsg ouoiuaai ja ua sBdojj^ sns ap BpBj;ua ej ap sajuE eqBjjBq as
anb ua soaiibj^^ souiuuaj soiusim soj ua san^n^o^ oiuaiqo^) ja opE.iojoa A 'ojund
ajea opBzi^Eajj •^EiánjJO^ ap BUOJO3 ej b sa^uapauauad asBp buisiui Ejap sej A
ejej^ bj ap oiy jap sajojjiuiij sjuiaojj sbj sspoi aa¡ua pBjsauB Buanq A BiuouuBq bj
Eppajqe;saj apanb 'jeuijo| A 'Eipijdxa u'OBjEpap Eun j*d anb ap 'opom ja b3a
s-aoj¿ SBjjanbB ap ajaf) ja anb oa^d a^uaiuaAuoa oj Bjí ojuasa sq san^nuo^ o*qog
jap soasap soj uoa asopuBuuojuo^ 'opot uos 'ajuauuouatuE jauodxa ap Ejuoq bj
opiuai Bq anb sauozEj sbj jod 'saiAy souang ap E^unj" bj A b^bj^ ej ap oi}j jap
sepuiAOJ^ sbj ap Xaj.n\ omiijn ja ajjua u'^uaAuoa Eiunjn bj ua sasanSnuo^ soj b
sopipqajduio3 a|uaui[EnjjjA ouios Biapisuoa A 'opEjapisuoo Bq opemiij ofsqB ja
anbuny •aiuaujoa jap o-x jap BJjan^ ej ap A opB^s^ ap o-jajaag A o-jsini^ o-fasuO3
'sajEqui^ apao3 "Jg om-xg jap jeptjo ejo\[ bj aq^ou laAe jiApai ap Bjuoq
ej oqnj B3*jB3 'J\pg ap o-iuaj¿ o^jsiuij^ A O"jxg op'Aug opBuuij ofEqE jg
'UISl P ^qvtapi^ ap f]
•[lounds^ oiiOtLun jap
sosanSmuod svdojj soj ap vpDjnaJ vj ^p pvptsa^^u nj auqos sauotonuaptsuoo
sajm(Uiq ap apuo^ jn otnjj nsn^ ap sanbjof^ /ap opifQ — -¿z]

vj uod opunwvjjaj Xajjt^ ^ oapiaajuoj\[ ap opjjqo^ jap or^ifQ — •

— Z6Z —
osodanb Bj^npuoa bj a-b souaui ou '-g^ ap jBm^e pmpi[osX aCsn^naj jg
•EpuiAOjj sajuBjjodui; ssisap
opuBmja pBpijiqBsuodsajjC uopaajrp ira ofEq opuaiuod 'oqsaq Eqam Áag ja a'b
BzuBijuos bjb ouSipui EUEqaiu asai]uisuo3 Bjas is anb 'opipBnsiad ajuauíarajij
AOjsa A 'sauopunj A oinjiisu; nsuo^ ajqijBdmoaui opoj jap sa 'sopo^au ap assja A
SEpuBjsunjjp SBisaua jauaj "g ^ apuajajdanb uopuaAjaju; E^ "SEpuiAOJj o 'sbzbj^
SBjap sajopEuiaqo^ sojap oi^ajap ns ua A 'sajsjauaS sausiidsa A saXaiJi^ soj ap
uopjadsu; a O)uaimpouo3 jb saXaj sbj jod a^uauíEoiun spEAJasaj oujaiqoii oijb X
ojnd ap X opEjsa ap anb souam Epi:u Eija^Eiu eun ajqos jaXe ap bijbo ns aod aasq
am anb Bsoaoiapuia 'Euniaodoui uopuaAUOoaa bj 'g^ ap sbj b eu^Sb sa otuo^ isb
'sapBijnsBj X pBpiioinE im b opeisnCe o^uaimipanoad un anj 'saa.^y souang ap Bjunf
ej oi^npuos nú aod -g^ b oí^iaipanb opijo jap japod ¡ui ua uopua¡aa B'^
•[1181 P oisogD ap ¿I]
•[pnpiuojTtD ns ap samuij soj ap onuap vjpnn^ua vjun[ n¡ ap sogaijd soj ap
oj anb opuaiua^sos oapiaaiuoj^ ap opjiqo^ jo otj^ ^a-ut/i jap oioifQ — -j;]

"[01 'S 'I 'X " ^I8I-0t8T Pinauo
ouaatqo^ -saaiy souang 'EuijuaSay uopEf^ bj ap [Baaua^ OAiqoayj
•BAiiBuaaAnf) jeuoisiaojj Bjunf •Btuxg
/ -ossb^ asof uenf "zaaaj oeijnf 9sof ao-g ^saun^ oíao^aa^ -q jo-g -omxg
'II8I 3P oi'^y ap 9J snaaaj^ ^H-UTS aP "V8BJ^ s-b s-m -g^ b -anS soiq
*bj3a eje souaazcq E-d ajsa sotuBjadsa 'o^uatA ap b)[bj aod O-Aaiuoj\[ apj^
sopBaouiap X íEpuajajuo^ bj aod BpuBjsuj Eajsanu e oijg aapaJJB ou aod uoisimo^
bj ossans opiuaj jaABq ou ap osiab -g^^ e souiBdppuB 'Esa [(ap)] osaaSaa ap aq^ou
bj sp aqjou bj ap jt sbj e B-j^Ba^ Eisa ap oprjsoo je BSBd anb qjanf) j^ U03
•[ÍÍ8Í P oisoSv ap 9í]
•[oj^^ Xa^Ji^^ ja ajuo uoistwoj oj osaons opiuai
uaqDi{ ou opwodiopuo ojun[ oj o saiiy souang ap sopomdiQ soj ap opifQ — -pi]

[3

-py jEJaua^ OAiq^jy -oapiAajuoj^ 'uopEj^ ej 3p [luaua^ OAiq^ay us Bido3]
= -oijg ^aiABx 03-nBj^ u-q Xajj;^ jo-g om-xg jy =;
zsjEng jasof = ouBZJojog ap oa-uEjjj u^nf = u^anQ jasof uEnf = BJS03 janSi^\[
= 8B.ia.ue3 SEIaP 3^jof = ojjpsng ap oiuoiuy uenf — EiJajjQ sp januBj^ jasof =^
iaiia^ JsiAB^ O3-uejj[ = EiDjeg osuojap[j = B3jidoq3 sp ainbeof = azuo X sojuap
-oq^o jiui ap / azao^Ej o;so3y X 'oapiAajuoj^ ap JBjnj;dB3 BjBg r= 'g-yV 8P ojanpuo^
ja jod sopiüuip opis UBXeq aj asEp ns ap anb seuiap soj X 'uopuam oqoa eq as
anb ap 'opijo ja opj;qE3 jb jBSBd au^ip as anb -g-^ ap o^uaimeiunXy ajsa afixa
oijos je auanoo BJEd 'sajBSaj ssm SE^sajoad sbj uoj X ojsandns aisa ug -sajuaonpuo^
UEas a'b SEpuapiAoad sbj jepjosB BJBd 'sopiuA sopo] aod asjaAES 3A3p O^uaimB)
•unXy je aiu3uie)33Jip EpjSi.np uo^saS bu^ -jouoq jsp SBpuas sej ap asaBiAsap uis
'ejja uoa asiapu3]a BJBd zsdB3 bjb opjiqB3 ja 'Ejunf Bq-p ap sauopisodojd sej
uasanj anb sbj uasanj X 'opijo oq-p ap njiaídsa ja aganj jBnb bss opsopuBAaasaa
saaopiSajj sop X 'ojoa oaamud ap spjeajy ao'g je ajuamjEqaaA "g1^ opeaiunmo^
eq jouai orna X saaXy souang ap Bjunf bj EiSuip ajanb oí^yo ja -g-^ jod opiuajaj
opuaiA 'oap;A3juoj\[ 3p opjiAE'j ouaamauaq jb uoisnjuos ap opEusjj Bq 'Eip jap osas
-qns jg -spuaiuap jsa^ bj ap ssidoad SEpEiS X 'sajouoq soj ouBiaqos {ap oppaaaui
Bq saaqiup soma aod 'ojqsnj jap sa^aij sem X 'sosojaa sbui sa¡uBjuasaadaa soj uoa
auaij g-^ a-b Bjsnpuos ejap opeaquiose Bisa opjiAE3 -om-xg ajsg -jouag -omxg
•[rrsr 3p

ap
souang ap 0}un[ vj jod opmaua oiotfo un ap

�S.A.R. sino por orden expresa de la Reg.a de España, el abajo firmado no puede
menos de manifestar toda la sorpresa, y sentimiento profundo que le ha causado
ésta propuesta p.r su naturaleza, por su novedad, inverosimilitud y podrá añadir
con toda franq.a por su inutilidad. Si se verifica como ha deseado el E.nio. S.r
Conde de Linhares de orden de S.A.R. el restablecim.to déla amistad en toda
la extens.n délas Provincias limítrofes de ambos Payses, p.a cuya explícita De
claración el abajo firmado tiene ya dados algunos pasos ¿qual puede ser el objeto
de semejante Declaración? El abajo fir / mado puede asegurar y se atreve á ga
rantir al Gobierno Portugués que las armas Españolas no cometerán, sin provo
cación, agresión alguna contra los territorios de S.A.R. Jamas habría podido sos
pechar, y sobre todo en las actuales circunstancias pudiese desearse entre dos Na
ciones Amigas, y tan interesadas en serlo, una declaración de esta naturaleza tan
injuriosa p.a ambas; pero ya que han podido obscurecerse por un instante los
Sentim.tos que debieron haber hecho imposible su concepto, el abajo firmado no
puede menos de hacer saber al Ex.mo S.r Conde de Linhares que los Agentes del
Gob.o Español penetrados de su justicia característica son tan escrupulosos en
respetar los derechos reconocidos de otras Potencias, como zelosos en la defensa
de los suyos propios.
2.a Que con relación á los Territor.s neutrales al Este déla Laguna Merín,
en que se dice haber los Portugueses establecido algun.s estañes asi como al
Oeste donde los Españoles se van adelantando no se moverá duda de parte de los
Gob.nos confinantes, y sedejarán estas questiones y las demás que pueda haber
deLimites de las Fronteras á la decisión de los Gobiernos de S.A.R. y da S.M.Cat.ca
quando des / pues de la pacificación general de la Guerra actual en Europa, ó
antes pudiesen entrar pacifica y tranquilamente en semejantes examenes.
RESPUESTA. Las tropas Portuguesas seg.n las profesiones mas solemnes en
que se halla empeñada la Real palabra del S.r Príncipe Reg.te entraron única
mente asocorrer á Montevideo y á restablecer la tranquilidad turbada por la di
ferencia de opiniones políticas entre aquella Ciudad y su camp.a. Así pues, el
artículo que precede nada tiene que ver con el citado objeto y no puede ni debe
ser parte del ajuste que se desea tanto mas que para ello se supone en el Gob.o
de Montevideo una autoridad q.e no tiene, y que pertenece exclusivamente al
Soberano. Los Gefes Españoles juran, .y son responsables al Rey, y á la Nación
de la seguridad, é integridad de los territorios que se ponen baxo su Gob.o por
consiguiente tienen el derecho de emplear todos los medios legítimos al efecto,
y la obligac.n de no permitir intrusiones ó usurpaciones. Esto son principios ge
nerales. El abajo firmado tiene una opinión demasiado exaltada déla justicia del
Gob.o Portugués para rezelar que la accesión á ésta su demanda pudiese pro
ducir en sus efectos la posesión de algún territorio / o territorios que no le perteneciese según los tratados existentes, y los limites reconocidos.
3.a Que las Concordatas existentes entre las dos Coronas p.a la entrega de
Desertores y Prófugos sean observadas puntualmente p.r ambas partes: que serán
puestos reciprocamente en libertad los Portugueses y Españoles aprisionados en
el territorio Español: que se dará demisión á todos los Portugueses que con plaza
voluntaria ó forzada sirvan en el Exercito Español.
RESPUESTA. Ningún pacto ó convención hecho sobre éste y otros puntos
p.r las autoridades subalternas de que se trata ahora pueden tener la solemnidad
y la fuerza que los tratados ó convenciones ya existentes. El abajo firmado en el
tiempo que ha tenido la honra de residir como Env.o Ext.o y Minist.o Plenip.o
de S.M. Cat.ca cerca de S.A.R. el S.r Principe Regente ha recivido del Gob.o Por
tugués reclamacn alguna especificada en los términos necesarios para que pu
diese ser efectiva. Este silencio le hace esperar no ha existido infracción de
parte del Gob.o Español. Ojala que ésta conducta hubiera sido imitada y se
habrían ahorrado mucha sangre, muchos millones, y los desordenes que han afli
gido á las Provincias delRio de la Plata. El abajo firmado / conviene en que la
observación fiel de las estipulacion.s existentes sobre este punto será muy útil
y ventajosa p.a las dos Potencias interesadas pero para esto es necesario quela
execucion sea puntual, religiosa y reciproca p.r ambas partes.
Si los aprisionados de q.e trata el Ex.mo S.r Conde de Linhares en el mismo
artículo son los Prisioneros hechos por ambas partes en el curso de las ultimas
hostilidades el abajo firmado presume no experimentará dificultad ésta demanda.
— 302 —

�— EOS —
*soujB3iji)Jom e'd ojusijc oqanu Eqep
sa[ EjaABiniJ^j euiixojd bj Eporaojuí oSje jas Biqap soidpuud soje uops^sa bj
s'bans 3*b J'd 'eijsajoin uig -soenuaq sns e je^sajoui ed a'b 'jsiaáaA e*d sopenjis
ui:qni38 sera anb Epajed'siE^ jap sajEJniBu sezanbu sejag souanp a'b J'd 'biissj
-ora uis :sojnuiBj]xa sopctuis sajajan3;j&lt;( í 'uopjO3 jbq uopsjqod Bsouuaq X BjsBq
E[ua sopouioj seui sajajJEn^) soj opEdppue ciqnq saj ezajejnieu E[ a-b epajBd
a'b J'd 'eijsajotu ais opeaitsqQ 'ajje J3g pepisa^au ms u'DEjqo^ ej sg aopnjjsap
í'Bpsajoui fiis opcupsqo opis nn a^ sapBpiuiBjB^ sbj avraBAipaja uiun^ag
'pB}^B3[ nS J3U81SO9 J'd ESOJ / SIlS OpB3IJU3ES Eq 38
'eai^uop^ ns b ^ij a'b A. 'BJqBpd ns Ji^diuna sqes ogcpui:g A. 'adi[a^ u'g af| pi:pn¡.)
bj a*b 'gVA ? -[^punuB ap u'^^bjsubs b^ auai¡ áo^j -uopiquiE eje japs^ o'eipij
•jad eje Jiqum.ins anb sajaB'SBUinj sns ajjua ojauíijd UBiJBi^ndss as 'saiuuiíqcq
ens ^'Epua^sixa buisiui ns Ejuuajajd a-b 'S'V'A ? Í!P ^^duiai^'oiA as Bisandxa seiu
op'b A'soSssij saJOÁEui sop^ oipaní ua 'soidpuud soj apsap ab 'o'piAajuoj^ jai]
c[ ^pjanaaj o^jBqma uig-oi^ujjtiEU pp n3SEjqi[ E[ Á'eiuamJO] bj uasaiArnuo^ a-b
soi^ixnc BqBjadsa ^jtuuoiun uainb ap Á'EzuEjadsa ns Epcjjp Biuai uamb ua'ajpBiu
ean uoo e-d efiq Eun asEsn pspjSA 3Q afEti^ua^ ajsa ap a-b ouEJjxa bjs oi^
•pEpnr) Ejsa e unqEJjao sa^JBd s^po] j*d ^'b so^saij soj
í oiL^ay a]sa na u-jn[OA3}j ej Bp^q sojuaotora J'd a'b sosajSojd boj ajopuaurjaj
•gVA aP niuídsa p jejijimoiu a-b seui oq^aq Eiquq on oap¡Aaiuo¡,\[ ¡nbs ejsc^j
Jouag ouiisiuajag
'UISl 9P ajqui^Mp ap fí]
•[oijis ^p sminsai
ap oapiíisjuo^f jorf SDptifm s^pmiri^ftp sn^ oputujon smpu/ a vuodsg ^p
ap oí^suoQ ja ajuv oapia^tuoj^^ ap op^íqoj pp um^ojuas^^day; — -g^]

•[oapiAajuojij — 'sBpnaj^ ^ sapEpiuEiunjj ap pEjjnaB^ ej ap
SB3UO1SI^ ssuopE3p93Auj ap ojnjiisuj pp SBidoo-ojo^ ap OAiqajy p ua Z^/I o'u
•PJO 'I6¿ '"J^^ 'II • S " t • X • ZI8I-II8I pnuaiJO EpnBg — -lEnopEjvj oujaiq
•of) — "sajjy souang —• •Buuuaéjy uope^^ b^ ap ^jaua^) OAiq^jy ua d
'II8I 3P 3^quispiQ ap f oJiauEf ap oijj == ofni^ cse^ ap
— jEjnJijJEd uopEuiijsa ns ap A.
'oiadsaj oj^e ns ap ^auoisajdxa sb^ sajEquiq ap apuo^ j-g om-x^ je jeaoubj
uoisEao Ejsa ap ojsná uoa EqoaAOjdB as / opuuij oCEqs [g 'BpuBjjodini
ubi 3p sopo) BJEd ss uopBAJdsuo^ c^ña 'sas^B^ eojpnbB ajius p^isiiuE Enanq
S. 'BiuüiujEq zed E] e Ejqi^Ed Eun na í 'sanSmao^ O'qo^) p J'd Eooda EjjanbE
ua SEqjaq sauuiajos S3noi83|ojd sbj b 'SEsanSnjJo^ scdojj sej ap cpuj}ua ej ap
opBJBjasp ojafqo je so^ojeub souiuijai soj e UBup i. 'uanbijipout as JEpuEiu ap
pBpuoq bj 'yg Eipuaj a^uaüa^ ad¡.iuu(j j'g ja '}j'yg b sBjJBAaja saJBqui^ ap apuo^
j-g ourx^ ja asopusiAJis anb Bjsdsa Eznog ap o^ai(j 'Q b SEpE.nunuioj sauoi.wn.ij
•su} sbj ajqos SBpidBj sau'AJSsqo sns ¡se juqjuüj ap sandsap opBuui} ofEqc j^
•o^aadsE ajsa oCsq ajuaiuiund ajim soj
a^txa sanSnjJo^ o-qo^) pp ouisrra saj^^ur ja ¿ cjijijod EUEg bj anb ^ 'souBjaq
-og uos on sou'qo^ soisa anb aiuasaid opiusi asjaq^q aaajEd ou ojad '-s-Áy s*g ap
jap sojio us oap¡A8)uoj\[ ap o'qof) pp sosb^ soiJap ua apuadap eznog ap o^aiQ
•q jBjauaf) je opua^ns ueq as anb sauopuajaad seijea sbj ap o^^aja |g -p^puníá
•3g bj 3)uauijBn^i BjaAOuiojd iapo8;^ jBjaua^ u-dB^ ja anb A. pejjn^tjtp ejeiuant
•uadxa on avied ejauíud ej anb jBjads^ ap ss Á 'Bpuemap e^sa ap ojsnf oj opoi
ozjanjsa uoa epnp uis bjbá / ode oapiAaiuop\[ ap oujatqog jg — 'VXS3fldS3H
•saj.íy souang ap ovxg ja ua sopeajdma sasan3njjotj soj e sopinq soAEjasa
soj uEjE2ajjua as ouioj ise 'sai.íy souong ua sosajd sasanSnuoj s^iuBpjamo^
soj B sope^jBquia sauaig soj ueJinipsaj as Á 'pEjiaqi[ ua Bjpuod as anf) ^P
•BJjap X
jej^[ ap sopiAjag soj ua saued SEquiE jod Eaojdpaj bj asopuapo^qEjsa 'ajuaiuaA
-uoaui Bjq^q ou opcuuij oCeqB ja amnsajd sopezjoj opis Jaqeq uBiipajae anb sojb
e3oj anb ojjod a ^uopua]ajd ajuEfamas anbijqsnf anb eunÜjB uopBjndiiss eisixa
aaj ou sand iSBjouBdsa SEdojj sbj ua opiAJas opcuioi UEÁEq ajuaniEUBinnjOA
anb sasanSnjJOj soj b epns^ij o uoisimap ap as anb ap orasira oj jp^p apand o^^

�Seguram.te fue efecto De la Próvid^ q.e vela sobre la conservac.n De este
pueblo haberse celebrado el Tratado de pacificac.n De 20 De Oetub.e Del pres.te.
Prescindiendo De los particulares De sus artículos debemos confesar, q.e á no ha
berse celebrado aquel tratado, y á no aproximarse las Tropas PortuguesasJVlontevid.o era ala hora De esta otra Sagunto.Solo p.r sus escombros,y sus ruinas se
hubiera sabido q.e existia este Pueblo fiel.Es necesario confesar este principio
para / deducir, q.e en esta America también tiene el Soberano Zaragosas, y Geronas.
Si tiene, y puede Montevid.o pretender la igualdad en el mérito,si convenimos
en q.e los extragos De la guerra nolos causa precisam.te el Cañón,ni la Espada
Sanguinaria,y q.e la fidelidad.y valor no solo se quebranta p.r aquellos, sino p.r
la fuerza irresistible Déla miseria y De la ambre, habiendo estado Montevid.o
quasi próxima á exalar sn ultimo aliento p.r la absoluta privacn De los articulos
De primera necesidad^s indubitable q.e su mérito debe igualarse al De los Zara
gozanos y gerondinos.Los q.e sepan q.e los naturales De estos Payses creados,y nu
tridos en el abundante y diario alimento De sus Carnes,no tuvieron en Cinco meses
un equivalente q.e supla su carensia, deben inferir q.e privados absolutam.te De
ellas estaban próximos á tocar el punto De la desesperación. Faltándole al hombre
el alim.to natural, y áq.e lo acostumbran Desde su lactancia.pronto desfallece,y no
solo es Soldado incorregible,sino Ciudadano inutil.El recurso álos casuales acopios
De^ Carnes salada / eran un lenitivo aparente,y no avituados á esta clase de alim.os,
ya empesaban las fiebres, é intumesencias á hacer un sordo extrago. La estac.n Del
Imbierno contenia sus efectos,y á haber continuado el Sitio hasta la pres.te ca
lorosa situac.n,era preciso ó sucumbir ala fuerza, ó perecer. Esto ultimo era el
juram.to mil veces hecho, y otras tantas ratificado p.r el Pueblo.
Era el Sitio destructor sin necesidad Del arte, pues aunq.e con solo sus lineas
de circumbala.n y contrabalas.n mortificaban á la Poblac.n; sin embargo habian los
enemigos, p.a aterrarnos situado una Batería de quatro Cañones De grueso calibre,
cuya continuada explosión há deteriorado los edificios, y causado como es indis
pensable varias desgracias enlos fieles habitantes.La Plaza se empeño varias veces
en destruirla,ó interrumpir sus fuegos,pero toda tentatiba era superflua,se vurlaban de n.tros conatos,y daban á entender q.e no solo tenían intelig.a sino espí
ritu p.a sostenerse.Desgracia es q.e el valor no lo emplearan en afianzar una unión,
q.e hiciera / mas robustos, y fuertes los exfuerzos Delavalerosa aunq.e afligida
Nación.
Por ultimo. Serenísimo S.r,podemos asegurar.y lo decimos con un dolor acerbo,
q.e los males q.e ha sufrido este valeroso Pueblo no podran repararse en medio
siglo,aunq.e VAS. quisiera con sus abundantes recursos y sabias Provid.s consultar
tantas ruinas. No podemos calcular aq.e ascienden los perjuicios,pero montan á
millones.La banda Oriental De Montevid.o la mas rica p.r sus producciones era
acaso la mas vella porción Del Patrimonio Del Rey.En unaPalabra era la Tierra
prometida.Pero ya no se ven ni hombres.ni producciones.Los habitantes De ella
abandonando sus hogares han seguido al Exercito Sitiador hasta situarse enlos
limites q.e demarcan los tratados De pasificac.n.En el Tpo. Del Sitio,y en su re
tirada incendiaron.desolaron, y consumieron q.to constituía su opulencia. Ya no
hay brazos q.e cultiven:también han desaparecido los hombres dedica/dos ala
Pastoril p.r cuya razón no existe un vecino q.e pueda contar con sus pingues haziendas.Solo aparece sobre este pavimento, el orroroso aspecto Déla desolac.n; y
p.a q.e acabemos De perder las esperanzas,no tienen estos habitantes aq.n volver los
ojos,cuando no p.a reparar al menos p.a contener el ímpetu De tantos Salteadores
y alevosos, q.e es el nuevo fruto De las ferases Campañas De esta Vanda. V.A.S. debe
proporcionarnos los auxilios q.e conserven este resto precioso aunq.e sea en su
estado decadente.Este es el premio q.e los representantes del Pueblo exigen De
V.A.S. aunq.e no estaría por demás un distintivo q.e fuera un eterno documt.o
Del honor.dela fidelidad, y del mérito.
Dios gue la importante vida De Y.A.S. los muchos y felices an.s q.e la Cristiandad
ha menester p.a su mayor aumento.
Sala Capitular de Montevideo y Diciembre 11 de 1811.
Serenísimo Señor.
[Borrador en Archivo General de la Nación, Montevideo, Archivo General
Administrativo, Caja 735].
— 304 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="892">
                <text>Las relaciones entre Montevideo y Buenos Aires en 1811. - El virreinato de Elío (Continuación)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="893">
                <text>¿Qué motivaba  que  desde  el Campamento  de Arroyo  Se despachara, el 10 de agosto, un comisionado hacia Montevideo? El  movimiento de las tropas portuguesas en territorio español para liar a Montevideo había causado inquietud entre los jefes insurgente antes  de iniciar  un  ataque  desesperado y decisivo a fin de evitar un fracaso que pudiera traer consecuencias graves, Rondeau optó por el camino menos riesgoso: la conciliación. &#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="894">
                <text>Paris, M. Blanca; Cabrera Piñon, Querandy</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="895">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1948, Año II, Nº 3 : p. 189-304</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="896">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="897">
                <text>1948</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="898">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="899">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="900">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="57">
        <name>Historia</name>
      </tag>
      <tag tagId="33">
        <name>URUGUAY</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="98" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="155">
        <src>http://humanidades-digitales.fhuce.edu.uy/files/original/545ac759c3c57fdf312a01adf3bcb3eb.PDF</src>
        <authentication>e5983ad11044f504e0d8df00ead01110</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="5">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="881">
                    <text>— soi —
'sopipunfuoo uoqo^sa ja ua anb 'sajonjoo
stnuat A satuat^joo sajqoíauinuui opouiuuaiap vi¡ 'svapt sns ap umonq
-oudo o ozotpaj. uod '•^ • ¡^ ms jap 'ojijopjaji anf anb ooijouoosajd
ajsa 'sopijunosupuj soplis soj ua otupo a^uauiojsnf vjjsaniu oposiaau A
opouoiooaja^ 'ouiuioo atsa uaiquio$ uojaiStja sauotno soiuisii^jnw anb
vjupwijsat vifouSotjqiq vq •j.apuajd'O ap opotu un sa uauua^ \a saouofua
umtiwvx^^ 'jinSwistp uod uno uopanb sotvpno aqvs uamb A sajoio
•nn sotuawaja so^ ap sovoniu optnSui^sip ^vu as vÁ, opuvno 'ofttaivi
-loajo ns ap ojuauiout ojjo ua Á, oi[ 'npm nuisriu vj ivipntsa sa sojjvip
•njsa 'atuauinojfppojuj ^ow/j oj A ajdijjnffl oj autua vpvauoip 'atuvs
•uad vpm 0/ ap uoiuatsod o\iojum$ap ja opo$ ^atuauijmouaiod 'nuaiujjd
asvf ns ua visa sapiuauuvj A oiyp/OAaj^ u^^ 'lopvsuad opmnuij.a tap
un ua 'jvuiutuaS o^uauiotu ns ua otfosojif nj ap ofpnjsa -¡a uod optp
-íoap asuaqvu votjduii ofvqvuj afuasaud \ap vuiaj \ap uppoaja oq
•sa ou uno A oías anb oj ap 'oioafoud
ap opouaud pjs^f •sopoi^uauaffput uno sdiuod sns uoo 'ooitatuuau A
otj.ajstui ap opüjjas osad 'jambo anb oj ajuauijontum auanuoo uatuuaS
ua uas j^^ -opoui o^uaíp ua ajqtSijafut a ojojo sa opnjjouuosap onm uas
j^^ 'sauaSuo sns ua o 'ouisjui oiuaivti ioaio ns ua o 'ojuaiuitoauo ns ap
pnijuajd vj ua uoipntsa apand ag 'souiuivo sou^nui Aou 'oaia outsiuoS
-jo un uvipmsa aund ouioo 'otfosojtf untpntsa o^od 'saouo^u^ -aoaio
A vjjojuosap as o%wo% ua 'opouinm aiuawonjaduad pisa ojuot ua opm
uajqiuoi sa ísoujsaoui sapuojS soj ap sauoiooajaiui snsomSiuaa soj vjsou
'oiotui as anb jap sosvd sounSasuj soj apsap mnS anb vzuanf vj sa jaqws
jo ojmsauajuisap jowv j^ •ojaoj.at ja auayiuoo 'opow unSjo ap 'upto
-tmfap onSpuo svui ns A 'outuao soj vjjrj •wtfosojtf :unuioo opooipaud
un uauait saut scj 'saj^op pjuatui as anb upi^njos oj voijduii opoz
-yjna^ oíoqojj j^ 'jacijosaj o oiaaud vutajqojd un aAn%i%suoo 'tíjaqosn
'tiuapna^dnn 't¿ivipnzsan soquaa saut soj ap oun opoo opuof ja u^
•uaqos :otaw ouolaj mtn opuatuat Uapuaudo ouod soipaui souoniu soj ap
oun ouioo 'jmpnjsa 'oijspdoud un ap opojjnsaj jb sa oívqouj

OOOTOUd

oiod 'op^íi^zy ap smquiDj^ uon[ 7OJ&lt;/ Í9V ^pp^a^ip vj oívq opüzijvaj, oíoqvuj^

aa
ovaio vaaaovHDS vMiisntor n

�Pero el propósito último es otro: basándose en lo anterior re
construir su época, situarlo, averiguar cual fue su estilo de pensar,
y una vez conseguido esto, acercarse a él mismo, escucharlo directa^
mente, atentamente, porque no podemos dialogar con los antiguos
hasta que aparece Sócrates. Escuchar directamente es otro medio de
aprender, ya sea porque se oyen a veces inflexiones que escaparon
anteriormente, o porque la voz, con sus resonancias, en el interior del
que escucha, está indicando sendas insospechadas pero existentes.
La solución de los tres problemas previos y la realización del
trabajo, que sigue en sus divisiones fundamentales el orden clásico,
se llevaron a cabo bajo la dirección del Prof. Dr. Juan Llambías de
Azevedo, quien además facilitó, de su biblioteca particular, parte de
los libros consultados. Lo hecho es un esfuerzo consciente y modesto
para llegar al conocimiento de los límites de la propia ignorancia,
reconociendo que si alcanzamos la etapa socrática previa, lo debemos
a quien guió y encauzó el aprendizaje y el estudio.
M. Agustina Schroeder Otero
Montevideo, Noviembre de 1947.

HERAKLEITOS
"Su carácter- es para el hombre su destino". (Fr. 119)

/ VIDA
1. — Co-ordinación
"Las ideas germinan y viven en el hombre de carne y hueso, no
en una sucesión desvitalizada de espectros en forma humana" dice
José Corts Grau. ¿Será posible, como en la visión de Ezequiel, revestir
huesos e insuflarles el espíritu? ¿Será posible, no hacer una fría ex
posición, sino preguntar al filósofo, al que nos enfrentamos, qué lo
llevó a un sistema y no a otro? ¿Si su doctrina es oscura, época, vida
carácter, no la aclararán? Al permitirnos por "simpatía" (sentir
con...) instalarnos junto a él (¿por qué no dentro?), es decir con
la mínima diferencia posible con su punto de vista, que determina
toda la perspectiva ¿no nos será dado juzgarlo con amor, caridad, es
decir con justicia?
Si esto fuera posible, entonces quedaría señ&amp;lado con exactitud,
en esa dinámica sin tregua de la filosofía, en esa posta de luz con
meta en la "verdad", el punto de apoyo dejado por un pensador para,
que salte el siguiente.
Ya una palabra nos ha introducido de lleno en el tema, porque el
filósofo y el poeta de esa dinámica es Heráclito.
¿Será quitarle seriedad a un filósofo el tratarlo, de poeta? En todo
caso respondería a la verdad, porque en el remoto siglo del que hay
que llamarlo, no estaban fijadas todavía las fronteras entre filosofía y
poesía: en las obras de los grandes rapsodas hay un germen de fundamentación universal, mientras el pensar racional de los "sabios^
se envuelve en el ropaje de gloria de la poesía.
Hay que empezar por consiguiente trazando dos coordenadas
para situarlo:•
.'
Espacio: "Heráclito, hijo de Blisón, o según algunos, de Heración,
fue efesino" (1).
Tiempo: "y floreció hacia la Olimpiada LXIX" según Diógenes
Laercio, lo que está confirmado también por textos de Suidas (2) y
de Clemente (3). De acuerdo al dato cronológico de Diógenes Laercio,
(1)Dioc. Laert. IX, 1 (22 A 1 - Diels).
(2)Suidas. Heracl.. (22 A 1 a).
(3)Clemente. Strom. I, 65 (22 A 3).

— 106 —

^

— 1QT —

�— 901
'( V ZZ) S9 'I 'vojtg -aiHawai^ (g)
•(• I V ZZ) ~13OJ3H •svmns (Z)
r(siaia • I V ZZ) I 'XI MavT -doiq (I)
^ sauaSoiQ 3p ooi^ojouojo ojBp jb opaanoB ^q •({?) ajuama];;) 3p
i (^) sBpmg ap so^ea} jod naiqtiiBj opBinjijuoo Bisa anb o^ 'o
saua^oiQ unSas ^XIX^ ^P^^uniO BI BÍ3BH 9P3JOIJ ^,,
^

"(I)
'nops ¿ajj ap 'soungp unSas o 'uosi{g ^p ofiq ^oiipBjau,, : opBdsg
sop opuBZBJj ajuamSisuoa jod ^Bzadma anb
•Bisaod v\ ap euo[S ap a^^doi p na aApnAua as
ttsoiqB8,^ so[ ap jBnopej JBsn^d \o SBajuaiin '[B8.iaAiun u^pB^uaraBp
-nnj ap aamja^ un jÍbij SBposdBi sapnBjS boj ap seaqo sbj na :sjsaod
A bijo8O[ij aiiaa ssja^noij sbj BjABpoj SEpsíij nBqB)sa on 'o^^uiB^ anb
Ávi\ anb {ap o[Sis ojoraaj p na anbjod 'p^pjaA B{ b Bi^apnodsaj osbd
opoi ug ¿B^aod ap o^jbjbjj p ojoso^ij un b pspaijas a^jBimb Bjag?
•OJI[OBJ3JJ S3 BDIlUBUip B89 ap BJ9O(J ^3 A OJO8O^T}
p anbiod 'Bina) p ua ona^f ap opionpojim bij son Biqc^d san bj^
•ajuamSis p ajps anb
BJBd jopBeuad un jod opsíap o^od^ ap oiund p 'ttpBpjtaA,, b^ na Bjam
uoo znj ap Bisod ^sa na 'bijoso^ij b[ ap Bn3a.ii uis BouuBuip Bsa na
'pnjpaBxa noa opBpuas Bia^panb saonojna 'ajqísod BJtanj ojsa ig
;•¿Bpt^snf no^ apap
sa 'p^piJBa 'jouib uoo o^BSznf op^p Bjas sou ou? BApaadsjad v\ Bpoj
Buunjajap anb 'bjsia ap ojund ns uod a^qísod Bpnaaajip biutuiui b^
uoo jpap sa '(¿o^nuap ou anb jod?) p b ojnnf souaB^jsm (•••uoo
junas) ttBjjBduiiB,, jod soujiiinuad ^y ¿ubjbjbpb b^ on 'j^^objeo
BpiA 'Booda 'bjtioso ea Bmiioop ns xg? ¿oj^o b ou A Btua^sis ttn b oa3[[
o\ anb 'soinEjuajjua son anb [B 'ojoso^ij ^b jBjunSajd ouis 'nopisod
-xa bijj Bnn jaoBij ou 'o^qisod Bj^g? ¿niuídsa p sajjB^nsui a osanq
jpeaAaj 'pmbazg ap U91SIA B^ na oraoa ^a^qieod ?iag? "nBj-^ 8JJ03 ssof
aaip ttBUBranu biojoj ns sojjoadsa ap epBzip^iAsap uoisaons Bnn na
ou 'osanq A aujso ap ajqmoq p ua uaAtA jÍ uBuiauaS s^api

'LP61
Haa^oHH3g VAiusn^y 'Vi
'otpnjsa \3 X ^fvzipuaudv p oznvou^ X ovni uamb v
sotu^qap oj 'tna^id noitoioos vdvja vj soiuiizrtvojtt ís &amp;nb opu^ioouoo^j
'motiououSi vidodd vj ap sajtuiij so/ ap otuajtuiooitoa fo jüSaj^ vjvd
oisapovi X aju^psuoo ozuanfsa un sa otfoa^ oq •sop^^pisuoo souqtj soj
ap 3tuvd 'jx&gt;inot%jmd vo^totjqiq ns ap 'ptfjjovf smuapn uamb 'opaoazy
ap smqwvjrj uvnf mUQ 'fo^j jap umooajip w¡ ofvq oqno o uojvoajj as
'o^isvp uapio ja sajviuatunpunf sauoismtp sns ua anSts anb 'oívqnjj
jap uptooztjvau vj X somaud svuiajqojd sai% soj ap iippnjos vj
•sajua^sixa ouad svpvip^dsosui svpuas opwootpui njsa H)ipnosa anb

vaiA 1
(611 'vd) 'aoupsap ns a^qwot¡ ¡a vjmd sa

jap jotjajui ja ua 'smoumwsau sns uoo 'zoo. vj anbjod o 'ajuauiuoiuajun
uoxodvosa anb sauotxajfm saoan t&gt; uaXo as anbuod vas vX 'uapuaudv
ap oipaw ojjo sa atuauwjoajip Jvuonos^^ 'sajodoog aoauvdv anb njsvu
sonSifun soj uoo JvSojmp souiapod ou anbiod 'aiuawvjuap 'ajuaui
•^toajnp ojjvyonosa 'ouisiui ja o as^oouaov 'otsa optnSasuoo zan vun X
'josuad ap ojitsa ns anf joño jvn^uano 'ojjon^is 'nooda ns jmijsuoo
-9J jotdaiuv oj ua asopuysnq :ojjo sa ouitjjn ojjsodoud ja ouaj

�habría "florecido" entre 504-501 A. J., es decir al terminar el siglo VI
y sobre el umbral del V.
Examinando estos dos datos más detenidamente se intenta indagar
qué tenía el pensador del pasado, cómo se situaba en su momento
histórico contemporáneo, cuáles eran los elementos de ese pasado y
presente que reflejaba su sistema, determinando entonces en qué so
brepasaba a su época y apuntaba al futuro con la flecha disparada
de su pensamiento. Porque si siempre es menester esta precisión,
en el caso de Heráclito con mucha más razón, como hace notar
O. Spengler: ningún filósofo se dejó llevar en la antigüedad tanto por
sus inclinaciones, deseos y sentimientos como él. "Seine Lehre ist
gelbst für einen Griechen in ungewohnlichem Grade persónlich, ohne
dass von ihm selbst viel die Rede wáre" (4).

la expulsión de su amigo Hermodoro (8). Legendarios o no, estos
hechos están apuntando vinculaciones del filósofo, además de su
origen sacerdotal, que han dado la base para señalar el carácter reli
gioso de su pensar, haciendo de él un teólogo e iniciado (Tannery)
o vinculándolo a Jenófanes por su punto de partida (Aloys Fischer).
De todas maneras, frente a Efeso está el mar y junto a Efeso el

Espacio

A fines del siglo VI, religión, lengua y arte son el fondo común
de la civilización griega. Jonia ha sido la campeona de esa cultura.
En arquitectura el siglo ha visto nacer los grandes templos en torno
al capitel jonio, de gracia y esbeltez, al dorio, más severo. La cerá
mica, de ornamentación asiática, y la escultura, anuncian el siglo clá
sico; en la literatura el yambo, la elegía y la oda han libertado el
sentimiento personal, llenándose de imágenes graciosas o apasionadas;
Hecateo y Anaxímenes han creado la prosa jonia, y en filosofía Tales,
Anaximandro, Anaxímenes de Mileto, Jenófanes de Colofón han inau

Efeso
La ciudad jonia del Asia Menor estaba situada en la Lidia,
cercana a la costa, sobre colinas, cercana también a la desem
bocadura del río Cayster. Las colinas se levantaban en una lla
nura fértil donde se construyó más tarde el templo de Artemisa que
le dio celebridad en todo el mundo egeo y fue considerado una de
las 7 maravillas: a él acudían con dones y rogativas todas las ciu
dades vecinas, griegas y asiáticas. Era el puerto obligado de Sardes,
la capital de Lidia y tenía situación comercial privilegiada.
El origen mitológico de la ciudad se remontaba a Efeso, madre
de Amazo, fundadora de las amazonas. Por su posición estaba abierta
a las influencias griegas, asiáticas y egipcias. Es interesante hacer notar
que la Artemisa venerada en Efeso era justamente de este último
origen, como se deduce de las estatuas arcaicas encontradas. En una
de ellas lleva tocado egipcio y tanto por la manera de representarla,
como por los atributos, se la caracteriza como diosa de la fecundidad
y nodriza universal, de modo que se distingue fundamentalmente de
la Artemisa dórica. Los colonos jonios del siglo XI la confundieron
con ésta y transformaron en griego el culto de la diosa, permaneciendo
sin embargo poderosa la influencia oriental. Se la celebraba en el mes
de Artemisión con ritos orgiásticos. Strabón, citando a Ferécido de
Leros, dice que fue Androclo, hijo de Codros, el fundador jonio de
Efeso y que sus descendientes eran tenido por reyes, usando las insignias
reales y presidiendo las fiestas de Demetrio Eleusino (5).
Aquí se enlaza la historia de la ciudad y del templo con la vida
del filósofo, porque Diógenes Laercio (6) afirma que es descendiente
de la antigua real familia sacerdotal y hace referencias al templo en
más de una ocasión, ya sea para afirmar que Heráclito depositó allí
su obra, (7) o que se retiró al santuario de la vida pública, después de
(4)Spencler. op. cit., pág. 5.
(5)Stsabon. XIV, cap. 13 (22 A 2).
(6)Dioc. Laert. IX, 6. (22 A 1 ).
(7)Dioc. Laebt. IX, 6 (22 A 1).
— 108 —

Río Cayster, uno para sugerir al contemplativo ese movimiento con
tinuo en busca de una nivelación nunca alcanzada, el otro para pro
veer al poeta, que ocultaba el filósofo, de una imagen con que re
vestir y aclarar una idea (9), tan del gusto griego por otra parte.
Tiempo

El pasado —es decir el siglo VI— el presente o el siglo V

gurado el pensar racional sobre el universo.
Por lo rendido culturalmente el siglo VI ha llenado de admi
ración a sabios y críticos.
"En el siglo VI salen a luz los maravillosos conceptos fundamen
tales de espíritu griego, que han llegado hasta nosotros como una es
pecie de símbolo de su más profunda idiosincracia y que parecen
inseparables de su esencia... al lado de la causalidad compacta de
la fe en el derecho de Solón, se ofrece con el descubrimiento de la
armonía y el ritmo otro mundo sujeto a la más esricta legalidad:
mediante la idea de armonía se llega a tomar conciencia del aspecto
estructural de la legalidad cósmica...".
"La época es una lucha para una nueva estructuración espiritual
de la vida, no sólo en el sentido del esfuerzo filosófico, sino en el de
la elevación religiosa..." (10) dice Jaeger, y O. Spengler, raptado de
entusiasmo, en su introducción a Heráclito, quizás bajo la influencia
de Nietzsche, afirma que Grecia no produjo hombres más grandes
que estos, capaces de crear con trazos maestros una imagen del
Cosmos, llevados más que por ciencia o crítica, por una intuición y
una visión del mundo.
Pero Grecia "ayant essaimé dans tous les bassins de la Mediterranée" (11) va a chocar con dos pueblos "no griegos", vale decir,
"bárbaros", con los cuales limita gracias a su expansión: cartagineses
(8)Dioc. Laert. IX, 2 (22 A 1).
(9)Frag. 49.
(10)Jaece, op. cit., t. I, pág. 186-187.
(11)Cohén. L'Hellenisation du Monde Antigüe.
^- 109 —

�— 601 -^
•anbpuy apuoj^ np uojjotiu^y/Sf/^ -N3HO3(H)
•¿81-981 "^*?"5 'I "l 'W'P 'do "a^avr(01)
•6* '*"A(6)
•(I V ZZ) Z 'XI M*a&gt;l 3oiq(8)
:uotsuBdxa ns b sbiobjS ií111^! 8aIBno SOI uoa '8o-retIJ[Bfl
'jpap ajBA 'í4soSaijS ou,, sojqand sop uoa jBaoqa b ba (jj) ttaauBjjaj
'TP8W Bl 8P 8uí88Btl 83[ ^tlOl SUBp 9UI1BS83 JUBÁB,, BpaJf) OJ3J
•opunm jap uoisia Bun
A uoiomiur Bun jod 'boi^tjo o Bpuap Jod anb bbui sopBASjj 'sotnso^
jap uaBtnt Bun soxjsaBUi sozbjj uoa xv^io ap sao^dEa 'soisa anb
sapuBj^ 8bui eaiqraoij ofnpojd ou Biaaj^ snb biujtjb 'aqaBz^aif^ ap
Biauanjjuí bj oÍBq sszmb 'oiíjasjajj b uopanpojjuí ns ua 'otnsBisnjua
ap opBidsj 'aajSuadg -q a 'ja^aBf aaip (qj) u- • -BSOiSija.! uopBAaja bj
ap ja ua ouis 'oaijoeojij ozjanjsa jap opuuas p ua o|os ou 'BpiA b^ ap
nopsanianjisa BAanu Bun bjb¿ B^anj; Bun sa saoda B^,,
*'"" ^^íra89;&gt; p^pi^Sai B^ ap ^mj^nj^sa
pp BpuapuoD jbuioj b b9(^ as biuouijb ap sapi b^ ajucipaní
Sa^ B^aijsa sboi b[ b oiafns opunm ojjo ouijij p Á btuouijb
b¡ ap o^uaiuiíaqnasap p uoo aoaajo as 'uo[og ap oipaiap p na ^J [
ap BiDBdtuoa pBpijBsnB v[ ap opB^ ys • • • Biauasa ns ap sa^qBJBdasui
uaDaJ^d anb A Biosaouisoipi Bpunjoíd sbui ns ap ojoquns ap apad
-sa Bun ouiod gojjosou B^SBq opeáoj[ ubi| anb 'oSawS n^ijjdsa ap sa[Bj
-uaraspunj sotda^uoa soso^iabjboi boj zn^ b ua^s j^ o^Sis p ug,,
•sodijijo A soiqBS b
ap opBuajj; Bq j^ o^Sis p ajuauíp^jnjpn^ opipnaj o[ jo^
•osjaAtun p ajqos [buoijbj jBsuad p
i ubi{ U9jo[o^ ap sauBjpuaf 'oiaiJj\[ ap sauarajxBay 'ojpuBuiixBuy
^ijoso^ij ua a 'Biaof eeojd v\ op^aao u^q sauauiíxBuy A oaiBoaj^
d o SBsopBjS sauo^ciui ap asopuBU3[¡ '[Buosjad ojuaiuiT^uas
p opB^jaqii UBq Bpo [ A Bi^ap v\ 'oqui^X p BjnjBjaji[ bj; ua íodis
-Bp oj;^i8 p UBpunuB 'Bxnjpnasa b^ A 'boi^bisb u^iaBiuauíBUJO ap 'b^iui
•BJ33 vj "OJaAas sbui 'owop ye 'zajpqsa A biobjS ap 'oiuof piídBa [b
oujoj ua so^draa^ sapuBjS boj; j^obu ojsia sq o^Sis p BjnioajmbaB ug;
'Bjni^iD Bsa ap BuoaduiBO b^ opis Bq Biuof -BSaijS uop^zi^iAp b^ ap
unuioD opuoj p uos a^aB X Bn^ua[ 'uoiSipj 'j^ o^áis pp sauíj y
is p o Bjuas3J.d ja —j^ o^i^is p jpap sa— oposvd j^

bj^o jod oSauS ojsnS pp ubi ' (6) B3Pí Bun -^^rep A
•aj anb uod ua^sini Bun ap 'ojos^^ij p Bqsj^iao anb 'Bjaod ya aaA
-oad BJBd ojjo p 'BpBzuBDp^ Bounu u^pBpAiu Bnn ap Basnq ua onui^
-uoa ojuaiuiTAoui asa OAijB^draajuoD ya joaSns Bj^d oun 'jajs^B[) ojjj
p osajg b ojunf A jbui p Bisa osajg b a^uajj 'sBJauBin SBpo; 3q
•(jaiiosi^ sXo(y) BpijJBd ap oiund ns aod sauBj^uaf b opDpuBpnDniA o
(AjauuBx) opBpiut a oSo^oaj un \f ap opaapBq 'JBsuad ns ap osoiS
-ipj ja^oBJBO p jB[Buas BJBd asBq b¡ op^p ubi( anb 'p^jopjaoBS uoÜijo
ns ap SBuiaps 'ojoso^ij pp sauopBpn^uíA opuBjundB uBjsa soipaq
so^sa 'ou o soiJEpuaSa^ • (g) ojopouuajj oSiuib ns ap uois^dxa b[

— 801 —
"(I V Z^) 9 'XI ^savi ""a(¿)
•( I ¥ 8) *9 'XI MiravT doiq(9)
"(Z V ZZ) 1 "d^ 'AIX Moavaxs(s)
•s -íyd '-tto -do
ap sandsop 'BDi{qnd BpiA B[ ap oiJBnjiíBB yB ojpaj as anb o (¿) 'Bjqo ns
j[[B oiisodap oji[üBjajj anb jboijijb bjb¿ sas vA 'uois^ao Bun ap SBtn
ua o^duiai ye SBpuajajaj aa^q A [BjopjaoBS bt^iuibj yeai Bn^puB B[ ap
aiuaipuaasap sa anb buuijb (9) opjas^ sauaSpiQ anfa.iod 'ojosojij pp
BpiA B[ uoo opdraaj pp ií pBpnp bj ap Biaojsiq b( BZBfua as jnby
•(S) outsna^g oiJiauíaQ ap SBjsaij sbj opuaipisajd A
sbiuSisut sbj opuBsn 'sa^aj Jod opmai ubj3 saiuaipua^sap sns anb A
ap omof jopspunj ja 'sojpo^ ap ofiq 'opojpuy anj anb aaip 's
ap oppaja^ b opuBiía 'uoqBjjg •sooijsbijjjo goju uoa uoisinia^jy ap
sata p ua BqBjqa^aa B{ ag -^b;u3ijo Biouanjjuí v\ Bsojtapod o^aBquia uis
opuapauBuuad 'ssoip bj ap ojjna ja o^auS ua uojbuuojsubjj A Bisa uoa
uoaaipunjuoa bj yx. l^I8 Í3P somof souojoa sc^j ^B^ijop Bsitaajay bj
ap aiuainjB^uauíBpunj an^uiisip as anb opom ap 'jBsaaAiun Bzijpou A
pBpipunaaj bj ap Bsoip ouioa BzuaiaBjBa bj as 'sojnqiJjB soj Jod omoa
'BjjBiuasaadaj ap B.iauBin bj jod ojubj a opdxSa opsoo; ba^jj SBjja ap
Bun u^ 'sBpej^uoaua sBoiBaa^ sBniB^sa sbj ap aonpap as omoa 'ua^uo
ouni^n aisa ap ajuaiuBjsnf Bja osaj^ ua BpBjauaA Bsiraojjy bj anb
jbjou jaoBq ajuBsajaiui s^ 'SBpdi^a A sboi^bisb 'sB^au^ sBpuanjjm sbj b
Bq^isa uopisod ns joj 'sbuczeuib bbj ap Bjopspunj 'ozBmy ap
'osajg b BqBjuouiaj as pBpnia bj ap oai3ojo}im uaáiao jg
-BpBi^ajiAijd jBpaaiuo^ u^pBinis Biuaj A Bipiq ap jb^hIbo bj
'sapjBg ap opBiíi|qo ojjand ja Bjg -sboijeisb A ssSaij^ 'sBuiaaA sapBp
-nía sbj SBpo} sbaijbÍuoj A sauop uoa usjpnaB ja b :sbjjiabjbui ¿ bbj
ap Bun opBjapisuoa anj A oa^a opunm ja opoj ua pBpuqajaa oip aj
anb Bsiuta^jy ap ojdraoj ja apjB) asm ^Xmisuoa as apuop |HJ?J BJnu
-bjj Bun ua uBq^juBAaj as ssuijoa bb^j "jaíB^B^ ojj jap BjnpBOoq
-masap bj b uaiquiB) BUBaaaa ^8Buijoa ajqos 'B^soa bj b
'bj ua BpBnjts BqB^sa jouaj^j Bisy jap Biuof pspnp

osaj^

* (f) uajBM apa^ aip jaiA ^sqjas raqi uoa sssp
auijo 'qaijuosjad apBJ-^) maqoíjuqoMaSun ui uaqaayj^) uaup jiij jsqjas
jsi ajqa^j aupg,, -ja omoa so^uaitmjuas A soasap 'sauopsuijaui sns
jod ojub^ pBpan^i^uB bj ua jBAajj ofap as ojosojij un^uiu zjajáuadg -q
jb^ou aoBq oinoo 'uozbj sbui Bqonuí uoa ojipBjajj ap osbd ja ua
'uoisioaad Bisa Jtaisanaui sa aadmais is anbaoj -ojuainiBSuad ns ap
BpBJBdsip Bijaaj^ bj uoa ojnjnj JB BqBjundB A Baoda ns b BqssBdaaq
-os anb ua saauoiua opuBuimjajap 'Binajsis ns Bqsfajpj anb aiuasa^d
A opBSBd asa ap soiuauíaja soj ubj^ sajBna 'oauBJodmaiuoa oauo^siq
o^uaiuoui ns aa BqBiijis as omoa 'opBSBd jap jopBsuad ja Biuai anb
jB^Bpui Biua^ui as ajuaiuBpuiajap sbui sojBp sop sojsa opuBuuuBxg
'A PP ^-^fl11111 Ia a-iqos A
IA I^ÍS Ia JBUimjai jb jpap sa '• -y jQS'f'OS 3Jlna

Pía3JOIJ,,

�en el oeste, persas en el este. Desde el punto de vista de la política
exterior, diríamos hoy, el problema se plantea por dominio del mar;
desde el punto de vista interno la disyuntiva es "unidad o multipli
cidad", porque el esfuerzo común puede poner la ocasión para que
Grecia rompa los límites de la "polis" y se transforme en nación. Los
acontecimientos se escalonan en unas pocas fechas, siempre en el úl
timo cuarto del VI.
Ciro ha conquistado Lidia tomando prisionero a Creso en el
547 - 546, lo que ló constituye en vecino de las ciudades griegas del
Asia. Cambises se anexa Egipto (529-521). Darío (521-486) ordena
el imperio que le han dejado sus predecesores en 20 satrapías. Las

un sentido más amplio, la guerra, de la cual es contemporáneo, ter
mina con el predominio cultural de Jonia, que es sustituida por
Atenas. En su meditar ininterrumpido los grandes acontecimientos
que finiquitan el pasado y preparan un porvenir, en muchos aspectos
fundamentalmente distinto, se han realizado por la lucha, el combate.
De aquí a inferir que era el "padre de todas las cosas" (13) había
uno de esos relámpagos geniales, que son la grandeza y la debilidad
de los filósofos. "Pero como la Poesía o como el Arte, más que ele
girla, es la Filosofía la que elige a ciertos espíritus y los deja tran
sidos para siempre" (14).

ciudades jonias le pagan tributo, conservando su libertad interna.
De 499 - 494 la revuelta jonia en torno a Mileto retarda el cho
que entre bárbaros y griegos. Atenas manda una ayuda irrisoria, pero
un puñado de hoplitas tienen la audacia de incendiar Sardes.
Dominada la insurrección prepara Darío una expedición que es
detenida por mar y tierra (monte Athos) : corre el 492.
En el 490 está pronta la tercera expedición, que termina con la
victoria griega de Marathón.
Jerjes, diez años después culminará la obra. En 489 los griegos
ganan Salamina y en 480 Platea.

2. — Vida

Terminadas las guerras médicas se inicia la supremacía de Atenas,
que en 478 agrupa la confederación de Délos. Se plasman definitiva
mente las constituciones democráticas.
Históricamente, Heráclito vive en una época de transición, en
que desaparece el VI, pero impregnado de las agorías de una plenitud,
la del siglo V.
Interesa que cultural, histórica y socialmente se anuncia la su
premacía del hombre sobre la clase. En la literatura el sentimiento
íntimo se expresa libremente, en las artes plásticas el cuerpo humano
es objeto de estudio cuidadoso. Aquí se inserta la época en el filósofo
como antes se había vinculado a la ciudad. Corresponde a lo señalado
por O. Spengler: ese carácter de personal que tiene su obra, aunque
de su personalidad no diga nada explícitamente. También el hecho
de que al fracasar nuevamente la unidad histórica, la "polis" implica
y sigue implicando el aislamiento cultural y racional de cada ciudad.
Cada filósofo, lo señala también Spengler, aunque de hecho dependa,
por su misma reacción, de sus antecesores, se considerará inaugurador
de un sistema, negando la obra realizada en el pasado. Heráclito no
escapa a la regla (12). Políticamente culmina la transición comenzada
ya por Solón, de la constitución aristocrática a la democrática y so
cialmente se lleva a cabo la sustitución de la supremacía de la aris
tocracia por la de la burguesía.
Heráclito, aristócrata por linaje, después veremos que por tem
peramento, vive la decadencia de su clase, que es la que ha plasmado
esa cultura del pasado, erigiendo en costumbre universal la aristo
crática por excelencia según afirma Spengler, es decir la lucha. En
(12) Frag. 40 y 42.
— 110 —

A este hombre nadie le discute que sea un filósofo. Quizás esta
es la única afirmación en la que están de acuerdo sobre él los demás
pensadores. El principio que caracteriza su sistema, la tensa armonía
de los contrarios, parece proyectarse proféticamente en los juicios
emitidos posteriormente, referentes a su vida, su persona y su obra.
Burnet al tratarlo se preocupa solamente de fijar la fecha de
su nacimiento, descartando de una plumada todo lo que tiene rela
ción con su existencia en ese lugar y ese siglo (15).
Tannery, según ya indicamos, deduce de su origen sacerdotal im
portantes conclusiones, porque debido justamente a ese origen, tenía
que poseer una instrucción religiosa, sino superior, por lo menos dis
tinta a sus conciudadanos, aunque sólo fuera por el conocimiento
detallado del ritual y su simbolismo (16).
O. Spengler afirma rotundamente que hubiera sido un impedi
mento para la comprensión de su sistema el que se nos hubiera per
dido la grande y trágica personalidad de Heráclito (17).
En verdad, lo que sabemos de su vida lo ha consignado Diógenes
Laercio principalmente.
Señala éste que renunció al reino y al sacerdocio en favor de su
hermano (18), que habiendo exilado los efesinos a su compañero
Hermodoro, opinó que bien merecían morir por ese hecho y las opi
niones democráticas que sostenían, retirándose de la vida pública (19),
que fastidiado de los hombres, se retiró a los montes (20) y que al
sentirse enfermo regresó a la ciudad, muriendo de lo que algún mé
dico llamó "un trágico error de la medicina" y que Diógenes Laercio
diagnosticó como una "hidropesía" (21).
Plutarco nos ha trasmitido una anécdota: invitado por sus con
ciudadanos a definir la armonía, subió a la tribuna: en un vaso de
(13)
(14)
(15)
(16)
(17)
(18)
(19)
(20)
(21)

Frag. 53.
CORTS CRAU. Op. &lt;cit., t. IV, pág. 7.
Burnet. op. dt., P ág. 145 -146.
Tannery. op. dt. pág. 175-177.
Spengler. op. dt. pág. 5.
Oiog. Laert. IX,
(22 A 1).
Diog. Laert. IX, 2 (22 A 1).
Dioc. Laert. IX, 3 (22 A 1).
Dioc. Laert. 3 (22 A 1).

\

—111 —

�ZZ)

— Olí —

— III —
•(i v
•(I V ZZ)
•(I V ZZ) Z
•(I ¥ ZZ) 9
"S •8yd
•iil - Sil •Sed
'9^1 • ""
Ed 'AI -11 ''1J*

•xaavj •3OIQ (IZ)
'XI •XH3V^ •DOia (OZ)
'XI "xaavq •ooia (61)
'XI •xaavi •soia (81)
•^iO 'do *Han!3H3dg (il)
'do "AaaNMVX (91)
dNau^ (SI)
sxao3 (ti)
•S •SBJ.J (1)
•do

ap o8ba nn n^ :eunqixj bj b oiqns 'biuouub bj Jiurpp b souBpBpnp
-uoa sns jod opBjTAiu :BjopoauB Bim opiiitusBJi Bq sou
'(IZO "J^^o^Piq,, Bun OUIO;)
orojaB^j sauaSoiQ anb A ttBupipam bj ap joxia oaiSBJi un,, ouibjj ooip
-ara un^jB an^ l 3P opuaijnm 'pBpnp bj b osajSaj ouuojua asjijuas
[B anb ^ (o^) sajnora soj b ojpaj ^s 'sajqtnoq soj ap opBipijsBj anb
'(61) B0!I&lt;Il1&lt;^ BPÍA BI 3P asopuBJiiaj 'usiuaisos anb SB^iifjaoraap sauoiu
-ido sbj Á oipaq as^ jod jijoui UBpajam uaiq anb ouido 'ojoponuajj
ojauBdmoo ns b souisaja soj opB^ixa opu^iqBij anb '(81)
ns ap joabj ua oioopjaoBS ¡b á oniaj p3 opunnaj anb ajsa B
opBuSisuoo bi^ o^ BpiA ns ap somaqBS anb o[ 'pepjaA ug;
'(¿I) moi?1^ll aP pBpip^aosjad b^i^bj^ ^ apuBi^ B[ optp
-jad Bjaiqn^ sou as anb p Btnaisis ns ap uoisuaaduioo B[ BJBd o^uam
-ipadnii un opie Bjoiqnif anb ajuouiBpunioj buijijb ja^Suadg -q
•(9^) otnsijoqrais ns Á pnju [ap opB^Bjap
oiuaiintoouoD ^a jod Bjanj o^os anbunB 'souBpepniouoo sns b bjuij
-sip souaui oj jod 'jowadns ouis 'BsoiSipj uopanj^sni eun jaasod anb
Biuai 'uoSijo asa b aauauiBjsnf opiqap anbjod 'sauoisn^ouo^
•ini |BjopjaoB8 uoSijo ns ap a^npap ^souiB^ipni bX un^as
'(Si) I^Ts 383 ^ JBnj asa ua Biouajsixa ns uoo nop
-Bpj auan anb o^ opo} BpBuinpi Bun ap opuBjjBosap 'ojuaiuipEu ns
ap Bq^aj bj jbítj ap ajuauiB^os sdn^oajd as o^jbjbjj [b jau^ng
•Bjqo ns A suosjad ns 'BpiA ns b sajuojapj 'aiuanuouatsod soppima
soioinf so[ ua ajuaiuBoijajojd asjBjoaioad a^ajBd 'soijejiuoo eo[ ap
biuouub Bsuaj bj 'BIU3J8IS ns czijajoBJBo anb oidiouijd [^ "sajopEsuad
SBuiap so^ if ajqos opjanas ap uBjsa anb bj ua uppBouije B^mn b[ sa
Bisa Bzin^) "ojoso^ij un Bas anb ajnosip a[ aipBu ajqmoq ajsa y
PÍA — 'Z
'(Vi) ^-iduiais BJBd sopis
-ubj; Bfap so[ Á snjuídsa sojjap b aSip anb B[ bijoso^i^ b[ sa 'B^aiá
-ap anb sbui 'ajay p oiuod o Bisao^ b^ oinoa oía^,, 'sojosojij so^ ap
qap B[ A BzapuBjS b^ nos anb 'sa^iuaS soSBduiBpa sosa ap oun
(g-[) W8B8O3 sb^ SBpoj ap ajpsd,, p Bja anb Jijajuí b in¿B 3Q
js 'vif^nj oj jod opBzi^aj ubtj as 'ojut^sip ajuauíjBjuauíBpunj
sojaadsB soqanm ua 'jiuaAJtod un uBJ^dajd A opssBd p UBjxnbiuij anb
sojnaiinpa^uooB sapusa^ so{ opidtnnjjajutuí JBjipaui ns u^ 'SBua^y
jod Bpmmsns sa anb 'Biuof ap p^an^na oiuimopajd p uoa buiui
-jai 'oauBJodmaiuo3 sa p^n^ b[ ap 'sjjan^ b[ 'oi[duiB sbui opiiuas un

•z\

(zi)

^bj jpap sa 'ja[3uadg btujtjb nnSas Bpnapoxa jod boijbjd
-o}sijb b^ p38jaAiun ajqtuniso^ na opuaiSija 'opBssd pp Bjnipna Bsa
opBiusBjd Bij anb ^\ sa anb 'as^p ns ap Bpuapsaap b[ ^aia 'oiuauíBjad
-mai jod anb sotuajaA sandsap 'afBui[ jod BjBjaojsiJB 'ojipBjajj
•BjsanSjnq B^ ap b^ jod biobjoo}
-sijb b^ ap BiaBuiaadns bj ap uopn^i^sns bj oqsa b BAajj as aiuamjBp
-os A BoiiBj^oraap bj b boijbj3ojsijb noianjnsuoa bj ap 'uojog jod ^A
BpBzuoraoa uopisuBj} bj Buiuijna ainaraBoiii^oj ' (z\) BjSaj bj b BdBasa
ou oiíjaBjajj 'opBSBd ja ua BpBzijBaí Bjqo bj opu^Sau 'Braajsis un ap
jopBjn^nBui BJBjapisuoo as 'sajosaoaiuB sns ap 'uppaBaj buisiui ns jod
'Bpuadap oqaa^ ap anbunB 'jajSuadg uaiqniB^ Bjsuas oj 'ojospjij BpB^)
•p^pnp Bp^a ap jBuopBj A jBjnijn^ oíuaituBjsiB ja opue^ijdmi anSis A
Boijduii Ksijod,, bj 'BDijpisiq pspiun bj ajuauíBAanu ^bsbobjj jb anb ap
oxpaq ja uaiqui^j^ "aiuauíBipjjdxa Bpsu ^Sip ou p^pijBuosjad ns ap
anbunB 'B.iqo ns auaji anb jsuosjad ap jaiaBJB^ asa :ao[Suadg -q jod
opBjBuas oj b apaodsajjo[^ -pBpnp bj b opsjnauíA Biqsq as saius ouioo
ojosojij ja ua Baoda bj BiJasm as inby 'osopspma otpnjsa ap ojafqo sa
ouBtnnq odjano ja SBOiis^jd eaiJB sbj ua 'aiuauíajqij Bsajdxa as oiujiui
oiu^iuipuas ja BJniBjaiij bj u^j -asBja bj ajqos aaquioq pp
-ns bj BpunuB as ajuauíjBpos A s^ppisiq 'jBjnijna anb

"A IST8 FP I
'pniíuajd Bun ap sbjjoSb sbj ap opBu8a.iduii ojad 'j ^ ja aaaJBd^sap anb
ua 'uopisuBjj ap Baoda Bun ua 3aia o^tpBjajj 'ajuaniB^iJojsijj
•gBoijBiaomap sauopniíisuoa sbj ajuaiu
-BAiiiuijap usuisBjd ag #sojaQ ap uopBjapajuoa bj BdnjáB g¿^ ua anb
'SBuaiy ap Bi^Buiajdns bj Bpiui as SBoipaui SBjjanS sbj SBpBuiuuaj^
•B3JBJ^ Q8Í7 U9 ^ BUIUIBJBg UBUBS
so^aijS so[ (,^f u^ 'Bjqo bj BJBuinijn^ sandssp soub zaip 'sofaaf
*uoqiBJB]^[ ap B^aijS biioidta
bj uoa Buirujaj anb 'uopipadxs Bjaajai bj Biuojd Bisa 06^7 Ia n3
'Z6f V3 ^-1-103 : (^oijiy ajuoui) bjjsii A jbui jod Bpiuajap
sa anb uoioipadxa Bun ojjbq BJBdsjd uopasjjnsur bj ^psuiinoQ
*sspjBg jeipusaui ap Bpspn^ bj uauaij SB^ijdoq ap opsund un
ojad 'bijosijji Bpn^B Bun BpuBui SBuaiy "so83ij jÍ soJBqjBq ajiua anb
-oqo ja BpjBiaj ojajij^; b oujoi ua Biuof BijanAaj bj ^5^ - gg^ ^q
•BUJ9JUI pBijaqij ns opuBAjasuo^ 'ojnqijj usBd aj sbiuoí sap^pnp
SB^ •SBidBjjBS O^ u9 sajosaoapajd sns opBÍap UBq aj anb oiJaduit ja
Buapjo (^Sf'^I^S) JJBQ "(I^S"6^S) oidiSg bx^ub as sasiquiB^ "Btsy
jap esSaij^ sapspnp sbj ap oupaA ua aXniíisuoa oj anb oj '9^5 ja ua osaj^) b ojauoisijd opuBiuoj Biprj opBjsmbuo^ Bq
*IA I8
-jn ja ua ajduiaie 'sBipaj sBaod SBun ua usuojBasa as sojuatinpajuoDB
so^^ #uopBu ua auuojsuBjj as A usijod,, bj ap saiimij soj Bduioj Bpaj^)
anb BJBd uoisbdo bj jauod apand unuioa ozjanjsa ja anbaod 'upBpp
-ijdiijnuí o pBpiun,, sa BAijun^sip bj ouaajuí bisia ap ojund ja apsap
i jbui pp oiuimop Jod BajuBjd as Bmajqojd ja '^oi{ eomeijip 'joijaixa
bj ap bisia ap ojund ja apsaQ -ajsa ja ua SBSjad 'aisao ja ua

�agua revolvió un poco de cebada, la bebió y se fue, indicando con
esto que el contentarse con lo que se tiene mantiene a las ciudades
en paz y concordia (22). La misma relación se precisa más en otro
texto, situándola en el momento en que los persas sitiaron a Efeso
(23), llegando hasta la ciudad jonia la gran conmoción que agitaba
al mundo griego.
¿Qué pensar de estos hechos? No se puede juzgar de su exac
titud, pero tienen un sentido. Revelan a primera vista la conside
ración que tenía el pueblo por el hombre, más bien por el "sabio".
Diógenes Laercio, en ese "pele - méle" colorido de sus relatos lo afir
ma: "fue admirado desde niño" (24). El "sabio" era el hombre "pru
dente" para toda la Antigüedad. Implícitamente se reconocía en él
una perfección ética, correlativa a la intelectual. Explícitamente
Sócrates lo afirma y Platón hace del filósofo un Rey. Vice - versa, el
soberano de un pueblo en ese momento cautivo de los persas, el
hebreo Salomón, como supremo don para poder gobernar, había pe
dido la sabiduría ya muchos siglos antes. Por consiguiente, los efesinos
que ni remota idea tenían de estas sutilezas, dejaron a Heráclito enca
ramarse en la tribuna, para darles la muda lección de frugalidad.
Parece que siguieron el consejo, de lo cual no podrán gloriarse mu
chos sabios.
• También dentro de este "estilo" de vida que se adjudica al
"sabio" o "prudente" está el desdén por lo que los hombres vulgares
reputan valioso: posición, dignidad y bienes, honores, de lo cual hizo
Heráclito, según su biógrafo, gala, confirmando ese desdén hacia todo
lo comunmente apetecible, las cartas apócrifas entre el filósofo y el
Rey Darío (25), que al fin y al cabo no hacen sino insistir sobre lo
mismo. Pero, "plus ultra" hay en todo esto una conducta y una con
ducta correspondiendo a un temperamento y un temperamento cono
cido y determinado antiguamente como "melancólico".
3. — Temperamento
Durante mucho tiempo los médicos creyeron que los tempera
mentos respondían a la constitución fisiológica, que a su vez hacían
depender de la doctrina de los cuatro elementos y los agruparon en
cuatro modalidades. Luego se empezó a discurrir que esos cuatro
temperamentos no se daban puros, sino que sutilmente se combinaban,
uniéndose hasta los opuestos y sobreviniendo según las épocas de la
vida. De la primitiva clasificación quedó muy poco o nada, depende
del autor, y en los actuales apenas se reconocen los rasgos de aquella
tetralogía fundamental.
Lo dicho hasta aquí de las actitudes del filósofo, que tanto ex
trañaron y dieron de cavilar a los efesinos, cuadran perfectamente
dentro de los puros rasgos psíquicos del temperamento citado como
(22)Plut. de Garr. 17 (22 A 3 v).
(23)Temist. P. Aretes. Rhein Mus. 27, 456, 7 (22 A 3 b).
(24)Dioc. Laebt. IX, 5 (22 A 1).
(25)Dioc. Laebt. IX, 13-14 (22 A 1).
— 112 —

melancólico. Se oponía al linfático por la sensibilidad profunda y
por la incapacidad para manifestarla al sanguíneo, creando el tipo
del distante, el silencioso, de una profunda vida interior, en el cual
todas las vivencias van dejando huella porque causan sufrimiento;
que tiene conciencia de que nadie siente como él y la convicción ín
tima de que no se le devuelve en la medida que él ha dado. Su sen
sibilidad está en pugna constante con su voluntad, lo que se manifiesta
en el exterior por una actividad alternada y desorganizada: períodos
de gran intensidad cortados por otros de total desgano y apatía. Temperamentalmente un introvertido, está más en contacto con su "yo"
íntimo que con el mundo exterior, y si es dado a la especulación, en
tonces hará introspección auténtica. Un agudo sentido de lo que es
bello le es característico, pero silencioso, aparente o realmente desde
ñoso, e irregular de trato y laboriosidad, para el hombre común es
un raro, para los antiguos, que no tenían ideas precisas del sistema
nervioso, un individuo de tal temperamento era un melancólico y
explicaban su idiosincracia por el predominio de uno de los cuatro
elementos. En realidad era el temperamento que con más facilidad se
desequilibraba, en general con tendencia a la neurastenia.
Heráclito "sentía en todas las cosas elevadamente, (lo que no
desmiente, sino confirma las cualidades apuntadas) dice Diógenes
Laercio (26). Llamado por su origen a un rango alto, lo abandonó,
se negó a participar en la vida pública y se retiró finalmente a una
soledad, que para los jonios tenía que resultar por demás estrafalaria,
y que Spengler sugiere explicar por el gusto a lo notorio que muchí
simos griegos han revelado. ¿No es más humano buscar la razón de
esas actitudes en uno de los momentos de su curva depresiva, cuando
hasta la misma compañía de los hombres se le hacía insoportable?
Otros datos vienen a corroborar esta hipótesis: Según Diógenes
Laercio, Teofrasto había dicho que la melancolía "le hizo dejar sus
escritos, unos a medio hacer y otros a veces muy ajenos a la verdad"
(27). La fama exageró esta nota: ridiculizándolo lo transformó en
un llorón.
"En vez de irritarse, Heráclito lloraba, Demócrito reía, afirma
Sotion y Luciano aprovechó el tema para parodiar las doctrinas de
Heráclito en una sátira" (28).
Resumiendo, este hombre nacido a mediados del siglo VI, en una
época de transición, por nacimiento sacerdote y aristócrata, esta ten
dencia la tendrá agudizada por su misma natura psíquica. Es un me
lancólico, un introvertido. Pero por sobre todas las cosas, es un PEN
SADOR: su pensamiento llevó el sello de ese determinado ser hu
mano que él fue, en espacio y tiempo. No estará por consiguiente
vertido sobre el universo, sino que el mundo se le aparecerá, por de
terminación temperamental, a través del prisma de su propio "yo".
"En Heráclito el corazón humano constituye el centro sentimental
(26)Dioc. Laeht. IX, 1 (22 A 1).
(27)Dioc. Laebt. IX, 6 (22 A 1).
(28)Lucían. Vit. Auct. 14 (22 C 5).
— 113 —

�— gil —
'(S O ZZ) H 'vmy ija -nvia.i l (8Z)
•(I V ZZ) 9 'XI Miran ooia (iz)
•(I V ZZ) I 'XI ia^i ^oia (9Z)
jBiuatapuas ojjuod p aAnipsuoa ouBmnq nozBJoa ja oitpBjajj ug,,
'uoAn oido^d ns ap buisijcI jap saABjj b 'jBiuamBJadma) uopBuiuua)
-ap jod 'BiaaajBdB aj ^s opunin p anb ouis 'osjaAiun p aiqos oppjaA
ajuainSisuoa jod BJBjsa o^ •oduiap ^ op^dsa ua 'anj p anb ouem
-ni{ jas opBuunaajap ^sa ap ojjas p oAajj o^uaiuiBsuad ns :}^OQVS
"M3d un 8a 's^soo sbj aspo; ajqos jod cuaj -oppjaAOJim nn 'ooijooubj
-ara un s^ -Boinbjsd BJnisu buisiui ns jod BpBzipnS^ Bjpuaj bj epnap
-uaj Bisa 'bibjo9isijb ^ a^opjaoBS ojuainiioBu jod 'uopisuBjj ap saoda
Bun na 'j^ ojíhs pp sopeipam e oppen ajqraoq ajsa 'opuaitunsajj
' (82) BJTJ?8 Btm ua oiíP?J3H
ap SBnijj^op sbj jBipojsd BJBd Btnaj p oqaaAoadB ouBprr^ A uopog
BuiJijB 'Biaj ojiJoouiaQ '^qBJOjj ojijoiuajj 'asjBiíJJi ap zaA ug,,
•upjojj un
na ouijojsubjj oj o^puBzi^nDipiJC :bjou Bjsa cua^exa Bmej ^j
upepjaA B{ b souafe Anuí saaaA b sojjo á jaaBq oipaui b soun
sns j^fap oziq a^M Bi[oouBpra v\ anb oipip Biqs^ o^SBjjoaj^
sauaSoiQ un^ag :sisajodii{ Bisa jBJoqojaoa b uauaiA sojep soijq
¿a^qBjjodosui BiaBq a{ as sajqinoq so( ap BiuBdiuoa buisiih b[ B^seq
opuBna 'BAisajdap BAano ns ap sojuauíoui so[ ap oun na sapninaB SBsa
ap U9ZBJ v\ JBasnq ouBiunq sbui sa o^¿? -opepAaJ u^q oáai^^ somis
-jqanuí anb oijo^ou o[ e ojsnS p jod JBai^dxa ajai^ns aaj^uadg anb Á
'BiJB|BjBJ}8a SBiuap jod JBi^nsaj anb Bina} somof soj BJBd anb 'pBpu^os
Bun b ajuauí^uij oji^aj as Á Bai[qnd BpiA B[ na jBdp^jBd b oéau as
'onopuBqB o[ 'o^[b o^usj un b naSwo ns jod opBuiB^ '(92) opjaB^
saua^oiQ aaip (SBpBjundB sapBpi[Bna sb¡ Bnuijuoa ouis 'ajuaiinsap
ou anb o[) 'ajuaiuBpBAa[a gBsoa sbj SBpoj. ua Bpnas,^
•BiuaiSBJnau bj b Bpuapuaj uod ^jaua^ ua
as pBpijpBj SBui no3 anb o^uauíBjadtna^ p Bia pBpi[Baj u^ -soiuamap
ojjBna soj ap oun ap omimopajd p jod BpBj^uísoipt ns uBC[Boi[dxa
A oDTj^auBpni un Bja ojuauiBjadraaj pj ap onpiAipui un 'osoiAjau
Biuajsis pp SBspajd SBapi ueiuai 011 anb 'soiiStjub so[ BiBd 'ojbj un
sa unmoa ajqtnoq p Bjed 'pBpisoiJoqB^ A o;bjj ap JB[nSajJi a 'oson
-apsap a^uauípaj o ajuaj^dB 'osoiouajis oaad 'o^ijsuojaBjBa sa a^ oj[aq
sa anb o[ ap oppuas optiSs nQ •Bapua^iiB uoiaaadsoj^uí Bjeq saauo^
-ua 'aopBpn^adsa B[ b opsp sa is X 'joijajxa opuniu p uoa anb oiuijui
tíoAn ns uoa oiaB^uoa ua sboi Bisa 'opnjaAOJiui un aíuaiujBiuaniBjad
-inaX -BijBdB A ouB^sap [bjoi ap sojljo jod sopBjioa p^pisuajuí ubj^ ap
sopoijad : BpBziuBájosap A BpBUJajjB pepiApaB can jod joiaajxa p ua
BisatjtiiBin as anb o[ 'pBjnn^oA ns uoa ajuBjsuoa Buánd na Bisa
-uas ng 'opBp Bq p anb Bpipain B{ ua aApnAap a[ as ou anb ap
-ui uoiooTAUo^ B^ A [a ouioa ajuais aipsu anb ap eionapuoa auau
íoiuainrujns uBsn^a anbjod Bj[anq opusíap uba bi^u^ata sb[ s^poj
p^na p ua 'joiaajut BpiA Bpunjoid Bun ap 'osopua[is p 'a^nBistp pp
odij p opuBajo 'oanmáuBS [B B^jB^sajiUBUi BJBd pBpioBdBaut B[ jod
A Bpunjoad pBpi^iqisuas B^ jod oaijBjurj p biuocIo ag -

•(t V ZZ) I-ÍI 'XI Mavi -sota(SZ)
•(i v zz) s 'xi ^iiavi -ooia(tz)
'(I E V ZZ) L '9S^ '¿Z '"^í u?8Vif -saiaHV 'a ^isiMax(Z)
•(* s v zz) :i 'jjüo aP ••''T'a(zz)
oinoD opBjp ojuauíBjadtnaj pp soambrsd so^sbj soand eo\ ap oj^uap
aiuaniB^oajjad UBjpBiia 'gouisaja go[ b jb¡iabd ap uojaip A uojbubji
-xa ojuiu anb 'ojoso^ij pp gapnjijas sbj ap inb^ bjsbij oqaip &lt;yj
B[pnbB ap soSsbj soj naoonooaj as s^nade sa^njoe so^ ua A 'Jo;nB pp
apuadap 'ep^u o oood Anuí opanb uopBaijiSBjo BAiiimijd bj 3q 'Bpu.
v\ ap sBooda sb^ un^as opnamiAajqos A so^sando soj b}8bi[ asopuaiun
'uBqBuiquioa as ajuauíjijne anb ouis 'sojnd usqsp as ou eo^uamBjadnia}
ojjBno sosa anb JiJjnasip b ozadina as oSan^j *sapBpijBpoui ojjBno
ua uoJBdnjSB soj A eojnainap oj}Bna soj ap Buiajaop bj ap japuadap
UBiaBq zaA ns b anb 'eai^ojoisyj uopn^ijsuoa bj b uBjpuodsaj sojuam
-Bjadma) soj anb uoja^aaa soaipam soj odinai^ oqanra
— -g
•ttODij90UBjaraM oraoo a^uauíBnSijuB opeuin^ajap A opp
-ouo^ ojuauíBjaduia; un A ojuaraBjadinaj un b opnaipuodsajjoa Bj^np
-uoo ^un A Bjonpuoa ^un ojea opo^ ua ^^q 4tBJijn snjd,, 'oaa^ -orasiui
oj ajqos jt^sisui ouis uao^q ou oqBD jb X uij jb anb '(^^) JJBQ -^3H
ja A ojosojij ja ajjua SB^ijaodB SBjjBa sbj 'ajqpa^adB ajuauiunuioa oj
opoj BpBq uapsap asa opuBtanjuoa 'bjb 'ojBjáoiq ns unáas 'ojijDBjajj
oziq jBna oj ap 'sajonoq 'sauaiq A p^piuSip 'uopisod :osoijba UB^ndaj
sajBápoA sajqmoq soj anb oj jod uapsap ja Bjsa 44a^uapnad^ o MoiqBSM
jb BaipnfpB as anb BpiA ap MojpsaM ajsa ap ojjuop uarquiBj^ •
'SoiqBS soqo
-nui asjBiJtojS uBjpod ou jBno oj ap 'ofasuoa ja uojainSts anb
•pBpijBSnjj ap uopaaj Bpnux bj saja^p BJBd 'Bunqp^ bj ua
-Baua o^tpBjajj b uojBfap 'sBzajpns SBisa ap uBiuai Bapi B^ouiaj m anb
somsaja soj 'ajuamSisuoa joj -sajuB soj^is soqanm vA BTjnpiq^s bj opip
-ad BjqBq 'jBujaqoS japod BJBd uop oraa.idns otuoa 'uoraojBg oajqaq
ja 'sBSjad soj ap OApnBa o^uainoin asa ua ojqand un ap onsjaqos
ja 'B8J3A - a^^^. '-^8H ^ JOS9IÍJ IaP ^a^q U9JBJJ A buijijb oj sa^Bja^g
ajuaniBjioj[dxjj •jBnjaajajuí bj b BAiiBjaxioa 'Baija uopaa^ad Bun
ja na Bjaonooaj as aiuaniBípijduij -pEpanSpuy bj spoj BJBd Kajuap
-njd,, ajquioq ja Bja MoiqB8,, jg ' (fZ) MOnIa 3p^^p opBJiuipB ?nj,, :biu
-jb oj soiBjai sns ap opuojoa 4t3jaui - ajad,, asa na 'oiojaB^j saua9iQ
•ttoiqB8H ja Jod uatq sbui 'ajqraoq ja jod ojqand ja Bjnai anb uopsj
-apisuoa bj bjsia Bjauiíjd b nspAa^j -oppuas un uauap ojad 'pnjp
-3Bxa ns ap jB^znf apand as o^ ¿soqaaq sojsa ap jssuad an^)?
•oSat.iá opunm jb
BqBjiSB anb uopoiuuo^ ubjS bj Biuof p^pnp bj Btssq opu^^ajj '(^)
oeaj^ b nojBijis SBSjad soj anb ua ojuamora ja ua Bjopusniís 'ojxa;
ojjo ua sbui Bspajd as uoiaBpj emsim B^; '(^^) ^ipjoouoo ^ ^d na
sapBpnp sbj b auauuBtn auau as anb oj uoa asaBjua;uoa ja anb o^sa
uoa opuBaipni 'anj as A oiqaq bj 'speqa^- ap oaod un oiajoa^j

�y apasionado en que convergen los radios de todas las fuerzas de la
naturaleza" sintetiza Jaeger (29), lo que parece más exacto que el
juicio de León Robin: "la teoría del alma refleja esta concepción
general" (30) porque si en cierto sentido es exacto, fundamentalmente
parece que toda la doctrina y el sistema reflejan el estudio que ha
hecho el filósofo de su propia alma.
"II semble qu'Héraclite lui-méme expliquait l'univers par l'homme, plutót que l'homme par l'univers" dice Burnet (31), porque claro
está, si él sirve de base, lo que aparece de humano en sus fragmentos
ha sido despojado de los caracteres individuales y universalizado, lo
que no impide, sino purifica esa tendencia eminentemente psicoló
gica de su modo de pensar, que O. Spengler ha captado y explicado
justamente, porque trazó con admirable maestría la personalidad de
Heráclito. Sobre él parecen escritas las palabras de Ortega y Gasset
"no faltan sospechas para creer que la verdad será siempre conquista
dolorosa de unas cuantas almas solitarias y a menudo perseguidas".
El pensador reflexionó sobre sí mismo, es decir sobre el hombre,
y con esto empieza la tan mentada revolución copernicana en la his
toria del amor a la sabiduría. Significa que también en el campo in
telectual Heráclito cierra una época y apunta al futuro, al centro
mismo del siglo V. Aquí se inserta una íntima correspondencia con
los sofistas, lo que confirma Platón en su presentación de Protágoras,
y por paradójico que parezca, con Sócrates, que es el que bautiza la
sofística, purificándola de su pecado original, pero manteniendo un
punto de partida, que en él más que humano, es antropológico.
Pero ¿a qué tanto testimonio y tanta cita de contemporáneos y
sucesores? Vamos directamente a las fuentes (Ah!, si esto se pudiera
decir siempre) y él mismo, Heráclito en persona nos provee de tres
datos auténticamente autobiográficos, contenidos dos de ellos en el
discutidísimo fragmento 1, y el 3. en el fragmento 101: "Aunque
esta razón existe eternamente, los hombres son incapaces de com
prenderla, lo mismo antes de conocerla que cuando por primera vez
la conocen, y sin embargo de que todas las cosas suceden conforme
a esta razón, se revelan inexpertos cuando se ponen a prueba en las
palabras y los hechos tal como los expongo, distinguiendo cada cosa
según su naturaleza y explicando como es. Pero los hombres no saben
lo que hacen cuando están despiertos, como olvidan lo que hacen du
rante el sueño" (32) y
"Yo me he investigado a mí mismo" (33).
Se intenta aislar por ahora sólo un contenido de ese extenso y
pletórico primer fragmento: lo que nos dice Heráclito de sí mismo,
dice dos cosas:
1. Que tiene conciencia plena de un descubrimiento sobre la
naturaleza de las cosas hecho por él en persona y para no desmentir
(29)Jaecer. op. cit., pág. 200.
(30)Robín, op. cit., pág. 105.
(31)Bubnet. op. cit., pág. 171.
(32)Frag. 1.
(33)Frag. 101.

su natura aristocrática, tiene también conciencia plena de que eso lo
diferencia del rebaño numérico.
2. Que él procede en esa explicación sobre la naturaleza de las
cosas de manera distinta.
3. Afirmación, quizás la más sorprendente, porque entre estos
filósofos ese sentimiento de admiración hacia sí mismos es común y
no extraño para quienes los primeros ejercicios de reflexión iban
unidos a descubrimientos embriagadores, vedados a los demás mor
tales.
"Yo me he investigado a mí mismo" es la Confirmación más
rotunda de la tendencia del introvertido a la introspección, la afir
mación de que eso fue realización en su existencia y este dato sí que
le imprime un sello distintivo mucho más notable que aquel, del
cual sabemos ^positivamente que se enorgullecía. Porque si al frente
del Templo de Apolo en Delfos se aconsejaba el "conócete a ti mismo"
Heráclito es el primero en dejar constancia histórica de haber sobre
pasado ese umbral, para encontrarse en plena investigación consigo
en el fondo de su alma.
4. — Temperamento y sistema
Si se llega a este punto, tienta todavía otro paso, que es más
arriesgado y difícil, pero que tiene el sabor de la aventura, del in
tento en pos de la reconstrucción de la verdad histórica de un sistema.
Porque el contenido psicológico no está agotado, sino pide un
examen más detenido, pide aclaración de lo que puede haber llevado
a Heráclito a hacer estas tres afirmaciones autobiográficas y no otras,
o expresado de otro modo, ¿cuál es ese descubrimiento sobre la na
turaleza de las cosas, del cual Heráclito tiene clara conciencia, y qué
relación tiene con la más asombrosa de sus afirmaciones?

El descubrimiento de Heráclito
O. Spengler dice que el descubrimiento sobre el cual basaba
Heráclito su visión del cosmos es el famoso "jcáv-ca ^sí", el movi
miento, el transcurrir, el flujo, aunque ninguna de estas palabras
agote el significado griego, devenir que se realiza de acuerdo a una

ley (34).
J. Burnet (35) afirma que el descubrimiento de Heráclito está en
el concepto de la lucha y armonía de los contrarios "la unidad en la
oposición y la oposición en la unidad", trayendo en confirmación de
esta tesis una cita de Philon (36), agregando luego que esa oposición
y armonización tiene lugar en el seno de un devenir.
Por consiguiente es la ley misma del cambio, su contenido, ese
tan mentado descubrimiento de Heráclito: "la diferenciación de lo
(34)Spengler. op. cit., pág. 13.
(35)Burnet. op. cit., pág. 160-161.
(36)Philon. fie, div. her., 43 (R. P. 3 i c).

— 114 —

— 115 —

�— su —
'( f ( 'i "&amp;) CT '••^V ""ÍP •&lt;* -MOHHJ (9)
•J9I-09I -8?d '-jo -do -x
•I -Siid '• -&lt;fo

•101 •
"t "
•\ll -ÍRd '-tto -do
•^ol "^^d '-Jto -do '00Z "8?d '~n3 '

(0)

• (gg) wouisHn ira b opBifrisaAut aq ara oj^,,
^ (^) oans p a^u^j
-np uaDBq anb o[ u^piAjo otnoa 'so^jaídsap usisa opu^na naDBq anb oj
uaq^s ou sajqraoq so\ ojaj 'sa omoa opuBoi^dxa A BzajBin^Bu ns unSas
B8O3 Bp^a opuamámjsip 'o^uodxa so\ omoa pj soqoaq eo^ A 8Bjqs[Bd

Bim b opjanaB ap Bzipaj as anb JinaAap 'oSauS opBotjiuSis ¡a
SBjqspd SEjsa ap BunSuiu anbunB 'ofnjj p 'jiajnasuBj; p 'ojnaini
-TAom p 'It)3^ diím,, osornBj p sa souisod pp hoisia ns
pna p ajqos ojnaiuijjqnosap p anb aoip J3[aadg -q

: sbsod sop aaip
•orasim is ap oiipBjajj a^tp son anb o\ :ojuaraBjj jamud oaijojapi
L osuaixa asa ap opiuajuoo un o^os bjoub jod jbjsib B^uajuí ag

o\ ap uopspuajajip B[,, :ojipBjajj ap ojuaiunjqnasap opBjuaui ub^
983 'optuajuoo ns 'oiqmBo pp Bmsinr jíaj bj sa ajuain^isuoa joj
•JiuaAap un op ouas p ua jB^nj auaii uopBziuoinjB ^
uopisodo Bsa anb oSan^ opusSajáB '(o,g) uojiq^ ap bjio Bun sisaj Bisa
ap uopBmjijuoa n^ opnaXej) '4tpFpiun b¡ na uopisodo ej X nopisodo
bj n^ pBpmn bj,, soiJBjjnoa soj ap biuooijb A Bqanj bj ap ojdaauoa p
n^ Bjsa ojipBjajj ap oiuaimijqnosap ja anb buuijb (^g) jaujng •[

ap ojumwidqnosap
sns ap BSOjqmosB bbui b[ no anaij
anb A 'spuapnoo BJBp anai; ojipBjajj jBno pp 'sbsod sbj ap
-bu bj ajqos ojuairnoqnosap asa sa ^^na? 'oporn ojjo ap opBsaadxa o
'sbj^o ou A eBDijBjSoiqojnB sanopBnuijB saij SBjsa jao^q b oji^asjajj b
opBA3^{ jaqBq apand anb oj ap nppBJBpB apid 'opmaiap sbui uaiuBxa
un apid onis 'opBjoSB Bisa ou oaiSojoaisd opmajuoa p anbaoj
•Buiaisis un ap B^iJ^jsiq p^pjaA b[ ap uopanjjsuoaaj b^ ap sod na o^uaj
-ni pp 'Bjn^u3AB b[ ap loqss p auaij anb o^ad 'iPJJip ^- opBSsaijjB
8Biu sa anb 'osBd ojio BiABpoi Bjaaij 'ojund ajsa b t;Sa{[ as ig

q ns ap opuoj p ua
oSieuoa u^pe^ijsaAui Bna[d na asJBJjuo^ua BJBd '^jqnxn asa opBsed
-ajqos jaqBq ap Boij^jsiq Bpusjsuoa jBÍap na ojamud p sa oiipBjajj
ítomsim ij b aj3Douoo?? [a BqBfasuoaB as sojpQ ua opdy ap opiuiaj^ pp
ajuajj ^ is anbioj -Bjaa^nSjona as anb ajuaniBATiisod' somaqBS pna
pp 'pnbB anb a^qsion sbui oqanra OAi^upsip o^ps un amuduii a[
anb is ojBp ajsa A Bpua^sixa ns na nopBzi^aj anj osa anb ap uopBnr
-jijb v\ 'nop^adsoJinr b^ b oppjaAoaiui pp Bpuapuaj b^ ap Bpunjoj
sbui uopBuijijuoD b^ sa ^omsini jnr b op^Si^saAm oq ara oj^,,
-jonr SBniap so[ b sop^paA 'sajoptíSBijqtna sojuaimijqnasap b sopinn
uBqi uoixa[pj ap soppjafa sojamud soj sanamb BJBd ouBj^xa ou
A uniuoD sa somsim js Bp^q nopBJimpB ap ojuatini^uas asa sojosojij
sojsa a.ijua anbjod 'ajuapuaadjos sbui b[ s^zinb 'uopBtujijy Q-g
•Bjuijsip BjauBur ap sbsod
8B[ áp Bza^jniBa B[ ajqos u9pB0i[dxa ssa na apa^ojd p ^n(y Q-^
•oaijaranu ouBqaj pp Bpuaaajip
o\ osa anb ap Bua^d BpuapuoD uaiquiBj auai) 'BapBjao^sijB BjnjBu ns

Jiiuamsap on BJBd A Buosjad ua p jod oqaaq sbsod sbj ap
bj ajqos oinaimjjqn^sap un ap Bua^d spuapno^ auaij an^) 0-\

sb^ ua Bqanjd b uanod as opu^na sojjadxaui nBpAaj as 'uozbj Bjsa b
arajojnoD uapaons sbsod sb¡ sepoj anb ap oájBqraa uis A 'uaDono^ b^
zaA BJamiid jod opuena anb B[jaaouoo ap saiuB orasinr o[ 'Bjjapuaad
-moa ap saoBdBaui nos sajqraoq so[ 'ajuauíBuaaja ajsixa uozbj Bisa
anbuny^? ¡XOI ojuaxnSBjj p ua o-g p A '^ ojuaniSBjj omisippnasip
p ua so^p ap sop sopiuajuoa 'sooijBjSoiqojnB ajuatuBapuajnB so^Bp
saij ap aaAOJd son Buosjad na o^ipBjajj 'orasira p A (ajdraais jpap
Bjaipnd as ojsa is '¡qy) sajnanj sb[ b ajuauíB^aaJip soras^ ¿sajosaans
A soanBJodtna^uoa ap Bjp bjub^ A oiuotnpsaj ojub^ anb b? ojaj
•oai^o^odoJiuB sa 'ouBiunq anb sbui p na anb 'Bptjjsd ap ojund
nn opuaiuaiuBra ojad '^uiSyjo op^aad ns ap BppuBDijijnd 'bdtjstjos
b[ BzjjnBq anb p sa anb 'sajBaa^g uod 'Bazajsd anb oatfopBJBd jod A
'sbjo^bjoj^ ap u^pBjuasajd ns ua uoib^j Btniíjuoa anb o¡ 'sbist^os so^
uoo BtauapuodsajjoD Bmpui Bun B^jasui as mby m^ op^is pp omsira
oj^nao p 'ojnjnj p Bjunds A B^oda Bun Bjjap ojipBjajj [Bn^aap^
-ui oduiBD p ua uaiquiB; anb BoijiuSig 'BjjnpiqBS b^ b jouib pp bijo)
-siq B[ na BUBamaadoa uppnpDAaj BpB^uara ub^ b^ Bzaidraa ojsa uoo A
'ajqnioq p ajqos jpap sa 'orasira: js ajqos ouoixajjaj jopBsnad [^j
*((SBpinSasjad opnuara b A sbijbi;[os sbiujb sbjubiid sBun ap Bsoaojop
Bjsinbuoa ajdraais Bjas pspjaA b^ anb jaaaa BJBd SBqoadsos UBj^j ou,,
jaess^) A BSajjQ ap ssjqB[Bd sb[ SBjxjasa uaaajBd p ajqog -ojijoBjajj
ap pspi^uosjad bj BjJisasra a^qBJiraps uo^ ozbji anbjod 'ajuauíBisnf
opBoi|dxa A opBjdBo Bq jajSuadg -q anb 'jBsuad ap opora ns ap boi¿
-opDDisd ajuauíaiuautiua spuapuai ssa Boijtjnd ouis 'aptduit ou anb
o\ 'opBzipsjaAiun A sap^npiAipui saja}DBJBa soj ap opB^odsap opis ^q
^
sns ua ouBiunq ap aaajBd^ anb o[ 'as^q ap 3ajis p is 'Bisa
anbjod '(l) jaujng aaip ttsjaAiunj jBd araraoqj anb ^ojnpi 'ara
-raoqj JBd sjaAiunj jiBnbi[dxa atnarn-m[ ajipBja^tnb a^qraas ¡j,,
•buijb Bidojd ns ap ojosojij p oqaaq
b^ anb oipn^sa p uBfa^pj Braajsis p A Buijjoop bj Bpoi ano aoajBd
aiuonqB^uauíBpunj 'ojoBxa sa opijuas ojaap ua is anbjod (gg) ((pjaua3
uopdaauoa Bisa Bfo^jaj biujb pp Bjjoaj B[,, :uiqo^j uoa^ ap opraf
p anb ojoBxa sbui aaaxBd anb o¡ '(62) ^^^aBf Bzijajnis ((Bzapjn^BU
b¡ ap SBzjanj sb^ SBpo^ ap soipBj so^ uaS^aAuoa anb ua opBuoisBds A

�uno en múltiple y la integración de lo múltiple en uno": a esto no
escapaba nada y haberlo captado era el motivo que llenaba de or
gullo al sabio.
El efesino, en un esfuerzo tremendo, tratará de fijar o señalar
el concepto más difícil de señalar y fijar: el del cambio. En el mismo
lenguaje esa dificultad está implícita.
"El lenguaje es filosofía eleática" dice Spengler (37), "man
fiihlt dass die Subjekte dieser Satze bereits ein zustandliches Sein
enthalten", lo que como afirmación vale un Potosí.
Es la gravitación de su reflexión sobre este problema y la sor
prendente solución que le da, lo que ha desencadenado sobre nuestro
filósofo el torrente de juicios que poseen como única característica
común el apasionamiento. Pero todavía esto no interesa. Se necesita
inda^ar por otro lado qué resultados podía ofrecer su: "me he in
vestigado a mí mismo", es decir.
El campo de experimentación de Heráclito que es él, es decir un
campo psicológico, humano, personal. Cualquiera que se adentre en
su conciencia se encontrará frente a una realidad tensa, movible, en
transformación permanente, lo que le ha valido el nombre de "co
rriente", en cambio perpetuo y que está sin embargo referida a una
unidad en el "yo". Agregúese que esa movilidad y tensión perte
necían a un "melancólico" en el cual los cambios son mucho más
opuestos, bruscos y sin transición aparente. Entonces se tendrá que
justamente el campo de observación que tenía Heráclito, su conciencia
propia, era donde mejor se manifestaba ese perpetuo fluir tenso de
la realidad reducido sin embargo a la unidad por ese "yo" que ponía
con firmeza tratarse siempre del mismo "Heráclito", aunque se ha
llara un instante en el orgullo y en el gozo que su actividad intelectual
le deparaba, para situarlo más tarde en la depresión en que el trato
con los semejantes se le hacía odioso y su misma obra le aparecía
vana, abandonándola a medio hacer.
A Es decir: Heráclito ha sido llevado a plantearse el problema
del movimiento y su ley de oposición y armonía de los contrarios por
investigación de sí mismo, a esto fue por introspección y a la intros
pección por ser un introvertido temperamentalmente.
B Es decir que su punto de partida es psicológico y que es
aquí donde está todo su mérito, porque en ese campo pierden su
sentido las feroces críticas que se le han hecho.
C Es decir que en ese punto de partida, donde está su mérito
especialísimo, está también el origen de su pecado mortal, por haber
aplicado a Dios y al cosmos su descubrimiento. Pero parece que mu
chos han pecado como él, porque el hallazgo intelectual trae apa
rejada la alegría que da el buen vino y la embriaguez proporciona
una distinta visión del mundo.
¿Qué más se puede aducir, probatorio de ese punto de partida
psíquico que, llevando a Heráclito a plantearse el problema del mo
vimiento, es la explicación de la génesis de su sistema?

"La conciencia humana se contrapone al objeto" dice Vorlander
y Corts Grau lo define: "Todo él se nos revela en esa tensión cons
tante de los genios hipercríticos".
La exactitud de estas observaciones se verifica en el análisis de
las imágenes que él usa y que aplicadas a la conciencia, revelan su
riquísimo contenido, como las clásicas del arcó y la lira (38).
Nada más gráfico se podría encontrar para designar el mundo
que la introspección revela, siempre en tensión, siempre cambiante,
entre dos polos o dos contrarios y sin embargo reducido a la unidad
de una persona, referido perpetuamente a un "yo" como el arco re
duce a la unidad dos fuerzas distendidas en direcciones opuestas;
como el esfuerzo intelectual, que antecede a todo pensamiento, que
surge al fin, como la flecha buscando su blanco, "Que aún yo mismo
no tuve más remedio, viendo por ambos lados cada cosa que una
vez, otra y otras muchas, cual flecha disparar el pensamiento" decía
Jenófanes, también en líneas autobiográficas. Es como la belleza de
la armonía que producen las cuerdas proporcionalmente distendidas.
Otras muchas imágenes llevan "l'empreinte" psicológica de lo humano
como esfuerzo, movimiento (39). Si Heráclito mismo no sacó las úl
timas consecuencias de su sistema (lo que por otra parte, histórica
mente, nunca corresponde a un filósofo sino a sus discípulos) aquellos
en los cuales se hace sentir su influencia no son otros, sino los que
hicieran del hombre, cuerpo y alma, definitivamente, el centro de su
investigación, es decir, sofistas y médicos.
Burnet señala un pasaje de Epicarmo (40) como alusivo a la
doctrina del filósofo sobre el hombre: "Considera ahora a los hom
bres: uno crece, el otro disminuye, y todos son presa de cambios
continuos: lo que cambia en su sustancia y no permanece jamás en
el mismo lugar será ya cosa distinta de lo que ha perecido. Así tu y
y yo, nosotros, éramos ayer distintos y hoy somos personas totalmente
diferentes, y nos tornaremos otros y no seremos jamás los mismos".
Es justo por consiguiente designar a Heráclito como el pen
sador, el filósofo y el poeta de esa dinámica, según se dijo al prin
cipio, inseparable de todas las manifestaciones de la vida espiritual.
Nuevamente la pluma tiende a inscribir, al lado de Heráclito, el nom
bre de Sócrates, señalando al primero como antecesor. ¿Es sólo
amable ironía lo que llevó al ateniense a un arte espiritual de dar
a luz? ¿No encubre la formidable realidad psicológica señalada por
el efesino y poéticamente comparada con la tensión en el arco y la

lira?
No en balde la vida es maestra del pensamiento. Por algo fue
Sócrates hijo de una mujer cuya profesión era ayudar en el alum
bramiento a sus hermanas. Más realista, quién sabe si no más poeta,
y tan pensador como Heráclito, el mundo le reveló un paralelo entre
el esfuerzo físico y el espiritual. Los dos culminan en un parir, en
(38)Frag. 51.
(39)Frag. 30, 60, 66, 65, 101.
(40)Epicabmo. Frag. 2 (Oiels).

(37) Spenglek. op. cit., pág. 17.
— 116 —

— 117

�¿II —
Z 'StlJJ -OMavo
'101 'S9 '99 '09 '0E '^
•IS •'

(6E)
(8)

ua 'JijBd un ua uBuiuqn^ sop scj 'jBniíJidsa ja a" o^isjj ozjanisa ^^
ajjua ojajBJBd un ojoa^j aj opunuí ja 'ojijoejajj omoa jopesuad ub^ a"
'Bjaod senr on is aqes uainb 'BjstjBaj sbj^ -SBiiBuuaq sns b o^uaiuiBaq
-uuijb ja ua jBpn^e Bja uotsajojd B¿Cno jafnuí Btm ap ofiq
anj oSjb joj -o^uonuBsuod jap BjjsaBin sa BpiA bj apjeq ua
ej jC oojb ja ua uoisuai bj uoo BpBjBdmoo ajuauíBoiiaod A ouisaja ja
jod BpejBuas Boy^o^ooisd pepijsaj ajqBpiuuoj bj ajqnoua o^[? ¿znj b
.iBp ap [BnjiJídsa ^jjb un b asuaiuaiB jb oabjj anb oj bjuoji ajqBure
o^os s^? -josaoaiue oiuoa ojoraud je opuejeuas 'sajBjaog ap ajq
-inou ja 'ojijOBjajj ap opBj^ ^ 'jiqíjosur b apuai} Buin^d ^\ ajuatUBAan^
•[Bnjiaídsa BpiA bj ap sauoioBjsajiuBiu sb^ sepoj ap a^qBJBdasui 'oidp
-uiad [b ofip as unüas 'eaiuiBuip ssa ap Bjaod p Á ojoso^tj p 'jopes
-uad p oraoD oii[OBJcajj b JBuáisap ajuamSisuoa aod ojsnf sg;
\jsoiusjtu soj svwvf soiuauas ou Á, sojjo sowajvuaoj sou Á 'sajivaja/jp
ajiíatíi/wjoj svuosuad somos Áoi¡ Á sotuifsip jaX sotuoja 'sojjosou 'oÁ. ^
Á rt} isy 'oppajcad Bq anb o¡ ap Bjunsip Bsoa vÁ Bjas J6án[ oiusiin p
ua sbuibC aaanBnwad ou A BiauBjsns ns ua BiquiBa anb oj :8onuxjuo3
soiquiBD ap Bsoíd nos sopo^ Á 'aXnuuusip ojjo p 'aaaja oun :sajq
-uioq so[ b BJoqB Bjapisuo^),, :ajqnioq p ajqos ojoso^ij pp Buo^oop
bj b OAisn^B oinoo (Qf) oinjBatd^ ap afBSsd un Bfeuas jaujng
•soaipaur Á sbjsijos 'jioap sa 'upiD
ns ap ojjuaa p 'ajuaniBApraijap 'Buqe Á odjana 'ajqraoq pp^
anb so[ ouis 'sojjo nos ou Biouan[jui ns aiiuas ao^q as sapm^ soj ua
sojpnbs (sopidpsip sns b outs ojoso^ij un b apuodsauoo Baunu 'a^uatn
-Eoijcnsiq 'aiaed bjjo jod anb o[) Biuajsis ns ap SBiouanoasuoo sbuii;
-jn sb^ odbs ou ouTsiui ojipBjajj ig '(6g) oju^iuriAoul 'ozjanjsa o moa
ouBuinq oj ap Boio[o^isd ^ajmajdraaj,, uba8{[ sauaáBoii seqonuí sbijq
•SBpipuaisip ajuauqBuoiaaodojd SBpiana se^ uaanpojd anb biuoumb b^
ap Bza^pq b^ omoa s^ •SB^ijBjSoiqoinB SBauí^ ua uaiqniBj 'sauBjouaf
Bpap KojuatuiBSuad p jBJBdsip ^qoajj ^na 'seipniu sbj^o á b^jo 'z^a
Bun anb Bsoa BpB3 sopsj soquiB aod opuaiA 'oipauíaj sbui 3Atn ou
oinsim Oit nnB an^),, 'oauB^q tis opuBosnq Btpa^j b^ omoa 'uij jb a^jns
anb 'ojuaxuiBsuad opo^ b apaaa^uB anb 'pm^oapiui ozjanjsa p otnoa
íSBisando sauoiaaajip na SBpipuajsip s^zjanj sop pspiun bj b aanp
-aj ojb p ouioo uoÁn un b ajuaniBnjadjad oppapj 'Buosjtad Bun ap
pspinn bj b opianpa^ o^.iBqiua urs A soi.ibj^uoo sop o sojod sop aj^ua
'ajuBiqmBa ajduiais 'uotsuaj ua a^duiais 'BjaAaj uoiooadsojjuí bj anb
opunuí ja jBu^isap BJBd jBj^uooua Biapod ^s oaijB^á sbih Bpejt^
•(gg) bjtj bj A oojb jap SBaisBp sbj ooioa 'opiua^uoa oiuisinbij
ns uBjaAaj 'Biauoiauoa bj b SBpBaijdB anb A Bsn ja anb sauaBiui sbj
ap sisijbub ja ua BoijjjaA as sauopBAjasqo SBjsa ap pnjuaBxa b^
•^soaijjjojadiq soiuaS soj ap ajuBj
-suo^ uoisuai Bsa ua BjaAajt sou as ja opoj^,, :auijap oj nBX^ s^jo^ A
aoip 4toiafqo jb auodBjjuoa as BUBumq BiouaiouoD wjn

— 911 —
-Sed ••tto -do -aaioi3JS (¿g)
sis ns ap sisauaS bj ap u^iaBaijdxa bj sa 'ojuairaiA
-otu jap Bmajqojd ja asjBaiuBjd b oiíjaBjajj b opuBAajj 'anb oaxnbisd
Bp^jBd ap oiund asa ap oiJojBqojd 'jpnpB apand as bui an^)?
•opunuí jap uoisiA Biui^sip Bun
Buoiaaodojd zaráteuquia bj A ouia uanq ja Bp anb bij^^jb bj BpBÍaj
-BdB aBj^ jBnjDOjajuí oSzBj^q ja anbjod 'ja ouioa op^aad usq soqa
-nm anb aaaiBd oaaj -ojuoiuiijqnosap ns souisoo je A soiq b opBoijdB
jaqeq jod 'jBjJora opBaad ns ap ua^iJO ja uaiquiei Bjsa 'oinisjjBiaadsa
oipaui ns B^sa apuop 'BpxjjBd ap ojund asa ua anb Jioap e^ q
•oqaaq ubij aj as anb sboij^d aaaoaaj sbj optjuas
ns uapjaid oduiBo asa ua anbjod 'ojijaui ns opoj Bjsa apuop mbe
sa anb A oaiS^oaisd sa ep^jed ap ojund ns anb apap g g
•aiuomjB^uaiUBJoduiaj oppjaAoiiui un jas jod uoioaad
-sojjui bj b A uopoadsojiui jod anj ojsa b 'omsini is ap uopBSpsaAUT
jod soijbj)uo3 soj ap biuoiujb A uopisodo ap Áaj ns A o^uaimiAoui jap
euiajqojd ja asjeajUBjd e opBAajj opis Bq o^ijDBjajj :jiaap s^ y
•jaaBij oipaui b BjopueuopueqB 'buba
BiaaJBdB aj Bjqo buistiu ns A osoipo Biosq aj as sajuBfatuas soj uoo
ojbjj ja anb ua uoisajdap bj ua apjB) sbui ojjeniís bjbcI 'BqsjBdap aj
j^n^oajajuí pepiAijoB ns anb ozoS ja ua A ojjnSjo ja ua ajuBjsui un bjbjj
-bij as anbune 'ttojij0Bjajjw ouistuí jap ajdmais asjB^Bjj Bzauuij uod
Biuod anb 4íojCm asa jod pBpiun bj b o^jBquia uis oppnpaj p^pijeaj bj
ap osuaj Jinjj onjodaod asa BqBjsajiuBui as jofam apuop BJa 'eidojd
Bianapuoa ns 'o^ijoBjajj Biuai anb u^pBAjasqo ap odinea ja aiuauíBjsnf
anb B.ipuai as saauo^u^ -aiuaJBdB uopisuBjj uis A soosruq 'so^sando
sbui oqonuí uos soiquieo soj jBno ja ua MODijoauejauiM un B UBiaau
-ajjad u^isuaj A pBpijiAoui Bsa anb asanáajSy \pAn ja ua p^piun
Bun b Bpoajaj oSjgqina uis Bjsa anb A onjadaad oiqmeo ua '^jnaiu
-oo55 ap ajqiuou ja opxjBA Bq aj anb oj 'ainauBuuad uopBiuaojsuBai
ua 'ajqiAom 'Bsua^ p^pijBaj eun b ajuajj BJBJiuooua as Bpuapuoo ns
na ajniapB as anb Bjambjen;) "jBuosjad 'ouBiunq 'ooiSojoaisd oduiBa
un jpap sa 'ja sa anb ojipruag ap uptovtuauiiuadxa ap odwno j^
upap sa 'uouisiia ira b opBSpsaA
-ui aq atuM :ns jaoaijo ejpod sopejjnsaj anb opBj ojjo jod jBSepm
Bjisaaau ag -Bsajojuí on oisa BiABpoj oja^ •ojuaiuiBUoisBdB ja unuioa
BaijsjjajoBJBD Boiun otnoa uaasod anb sopmf ap ajuajjoj ja ojos9jij
ojisonu ajqos op^uap^auasap Bq anb oj 'Bp aj anb uoionjos ajuapuajd
-jos bj j Binajqojd ajsa ajqos uoixajjaj ns ap uopBjtABj^ bj s^
•isoioj un ajBA uopeuuije ouioa anb oj 'tlnajjeqiua
upg saqoxjpuBjsnz up sjpjaq aziBg Jasaip ai^jafqng axp sssp Jjqnj
ubuim '(¿g) Jaj^uadg aDip ^Boi^Baja bjjosojij sa aÍBn^uaj jgM
•B^pjjdmi Bjsa pBijnatjip esa afBiíSuaj
ouisiui ja u^j •oiquiB jap ja :-iBfii A jBjBuas ap jpijip sbui ojdaauoo ja
jBjeuas o Jefij ap bjb^bji 'opuauiajj ozjanisa un ua 'oiusaja j^
•oxqBS jb ojjnS
-jo ap eqsuajj anb oaiioui ja Bja opBjdBD ojjaqsq A Bpeu sqsdBasa
ou oisa b :(loun ua ajdiijnuí oj ap uopBjáaiui bj A ajdiijnuí ua oun

�el cual la tensión del cuerpo o del espíritu alcanza los límites de la
capacidad del ser humano, los dos van acompañados del sufrimiento
inherente a las más altas actividades, los dos traen consigo la
alegría arrebatadora. Sócrates, que conocía la exultación de los que
tras largo peregrinar racional poseen la Verdad, la comparó al gozo
de la mujer que ve en sus brazos al niño recién parido, y olvida
instantáneamente los dolores por que acaba de pasar. Ni él ni el otro
hablan de los acontecimientos personales, pero su sistema está pletórico de esas vivencias, que insertando el pensamiento en la realidad,
lo hacen perdurable.
Heráclito, reflejando en el suyo su temperamento, le dio ese
carácter oscuro, dinámico y paradójico que ha hecho abrir sobre él
los juicios más contradictorios.
"La manera o estilo de pensar tienen relación con la doctrina, son
un intermediario entre personalidad y sistema", dice Spengler.
Heráclito por su origen, un aristócrata, por su modo de pensar
es un psicólogo. Su sistema se puede llamar una psicología del acon
tecer universal. De esta nueva posición de la indagación filosófica
van a surgir nuevos problemas: un problema social, uno psicológico,
uno crítico, sobre el conocimiento (41).
También se deriva la orientación hacia las ciencias del espíritu,
y un cierto desdén hacia las ciencias naturales que León Robín llama
"indiferencia altiva" (42). Lo mismo podría llamarse romanticismo
en Heráclito en cuanto es el incomprendido, el solitario, el analista
del propio "yo".
5. — o conclusión
Todo esto podría ser sintetizado como la explicación de la fama
de "llorón" del efesino insigne, o el origen psicológico y la génesis
de todo su sistema por el enlace del "me he investigado a mí mismo"
con el perpetuo fluir en tensión de los contrarios en la realidad
(campo de investigación lo psíquico — campo de aplicación lo cos
mológico) confirmado por tres datos autobiográficos, y terminado con
un fragmento profético de sí mismo. "Su carácter es para el hombre
su demonio" es decir, su destino (43) lo que trae a la memoria, ni
se afirma ni se niega nada, sólo se "apunta", las aventuras del "yo
pienso" en la historia de la filosofía universal.

// ESCRITOS
6. — Formación
Heráclito tiene conciencia de haber averiguado la verdad por sí
mismo.
Ya se vio el contenido psicológico y la afirmación autobiográfica
del fragmento 1.
Pero también se le puede encarar al "Prooimion" exigiéndole
una respuesta de orden histórico. ¿Qué dice de la formación de He
ráclito? "...sin embargo de que todas las cosas suceden conforme a
esta razón, se revelan inexpertos cuando se ponen a prueba en las
palabras y en los hechos tal como yo los expongo, distinguiendo cada
cosa según la naturaleza y explicando como es" (44).
La respuesta es pues que Heráclito creía poseer un conocimiento,
que lo distinguía de todos los demás hombres y si los distinguía de
ellos, no podía naturalmente, haberlo adquirido de ninguno. Diógenes
Laercio aclara aún más este dato:
". • .y siendo mancebo decía que no sabía cosa alguna, pero
cuando llegó a la edad perfecta, decía que lo sabía todo. De nadie
fue discípulo, sino que él mismo se dio a las investigaciones y decía
haberlo aprendido todo por si mismo" (45).
O. Spengler atribuye, ya se dijo, este "volver a empezar" que
significa cada sistema filosófico en la antigüedad griega a un reflejo, en
el campo intelectual, de la organización en "polis".
J. Burnet observa acertadamente que mientras Heráclito hace
alusión de Pitágoras en el pasado, es a su vez objeto de una alusión
de Parménides, sumándose la coincidencia histórica a la del contenido
racional.
Es interesante averiguar qué dicen del propio saber estos dos
puntos de referencia filosóficos:
Jenófanes:
".. .su dignidad no es pareja a la mía, que es mi sabiduría más
excelsa que vigor de hombres,
que de caballos fuerza" (46).
conservando sin embargo en algunos pasajes conciencia de la limi
tación de su saber (47).
Parménides después de relatar el camino seguido por el carro de
veloces caballos guiado por la "demonio" (48) hasta el misterioso
palacio que tiene por puertas la noche y el día, que sólo cierra y
abre la Justicia (49) y que recuerda la misteriosa mansión que para
sí edificó la Sabiduría según el Rey Salomón, dice:
(44)
(45)
(46)
(47)
(48)
(49)

(41)Spencleh. op. ciu, pág. '.10.
(42)Robín, op. cit., pág. 98.
(43)Frag. 119.
118 —

Frag. 1.
Diog. Laert. IX, 5 (22 A 1).
Jenófanes. Frag. 2 (21 B 2).
" 8 (21 B 2)
Pabmenides. Frag. 1 (2Í! B 1).
"
"
— 119 —

�— 6X1 —

H
•(I a sz) i •
iaaitiaHHV^
(z a iz) 8
•(z a iz) Z •ÍBJJ •SSNVJON3f
•(I V ZZ) S 'XI •^ H3V1 'DOIQ

811 —
(6t)
(8t)
(l^)
(9f-)
(S^)
(W)

•6ti -oji
•86 -3^d '-tto -do •maoa
l •^^d '-jis -do •aaiaijadg

:9Dip 'uotuopg A3^j p unSas BpnpiqBg bj ooijipa js
anb uoisubui Bsoiiaisim bj Bpjsnoaj anb ^ (^^f) Bpijsnf bj a^qB
^ Buap o[9S anb 'Bip [a X aqoon bj SBj-rand jod auau nb opBjBd
osoijajstui js BiSBq (gf^) uoiuomap,, bj jod opBtnS sojjBqBa saaojaA
ap ojjb^ ja jod opin^as ouiuiEa ja jbjb[3j ap sandsap sapiuarajBj
•(¿^) JaqBS ns ap uopB}
-imij bj ap Bpnapuo^ safBssd soun^jB ua oSjBqiua uis opuBÁiasuoa
'(9Í7) BZJ3nJ 8Of[BqB3 ap anb
'sa.iqraoq ap joSia anb
BjanpiqBB ira sa anb 'biui b^ b BÍajed sa on p^piu^ip ns • • •
:sooijoso^ij Bpuojajoj ap soiund
sop sojsa jaqss oidojd pp naoip anb jBnSuaAB aiuBsajaim s^
•pjUOIOBJ
opmajuoa pp bj b Boijpjsiq Bionapiouioo b^ asopuBnms 'sapiuauuBj ap
uoisti[B Bnn ap ojafqo zaA ns b sa 'opBSBd p na sbjo^bjij ap upisnjB
aBi[ ojipBJtau SBjjuaini anb a^n^uíBpBjjaDB BAjasqo j^uang •[
•tt8ip3dM na uoiobziubSjo v[ ap 'pmi^apiín odniBo p
na 'ofa^jaj un b BSauá pBpgn^ijuB b^ na odijosojtj Braajsis Bpo botjiuSis
anb MJBzadtaa b j^a^oa,, ajsa 'ofip as Bj¿ 'a^nqijjB jca^Snadg -q
"(SI7) onistra is jod opoj opipnajdB o^aqBq
Biaap A g3uoi3BSi}S3Ain sb^ b oip as ouisiui p anb ouis 'o^ndjosip anj
aipBa aQ -opoj BiqBS oj anb Bj^ap 'Bjaajjad pBpa bj b pSa^j opusn^
ojad 'BunSps bsod BjqBS ou anb Bjoap oqaouBiu opaais "'„
:ojBp ajs^ SBín utib BJBpB
saaaSpiQ "ounSmn ap opiJinbpB o^aqBq 'ajnaui[BjnjBU Bipod on '8
ap Bin^uijsip so^; is Á sajqmoq SBinap so^ sopoj ap BinSnijsip o\ anb
'ojuairaioono^ un jaasod BjajD ojt[aBjajj anb sand sa Bjsandsaj B^j
• (^) t(sa otnoo opuBDiplxa A Bza^jnjBu re\ nnSas Bsoa
Bpa opnainSuijsip 'oSnodxa so[ oÁ ouioo ^i soqaaq soj na A SBjqBp^d
sbj na Bqanjd b uanod as opn^na sojjadxaui uBpAaj as 'hozbj Bjsa
b auuojuoo napaons SBsoa sb[ SBpoj anb ap oSjBquia uis**"5? ¿ojxpBj
-ajj ap uoiobuijoj b{ ap aaip an^? 'oouojsiq uapjo ap Bjsandsaj Bun
^uoitniooj^,, p3 as^Bana apand a\ as naiquiBi oja^
••[ oinatnSBjj pp
B uoioBnuijB bj A ooi^opDDisd opiua^uoa p 91A as b^
•oiusuu
is lod pspaaA B[ opBnSijaAB jaqBq ap Bpuapuoa auop

S0IIVDS3 II

^bijosojij b^ ap Bijojsyq b^ uá ttosnatd
oAn pp SBJtninaAB sbj '^B^undB,, as o^os 'Bp^u Bgaiu as in buijijb as
tn 'Bijorasni vi b sbjj anb o\ (f) ouijsap ns 'jpap sa t4oinoniap ns
ajquio^ p bjb¿ sa j9^objbd ng,, 'omsini js ap o^yjajojd oinamSBjj un
uod opBuiuuaj A 'sooijBjSoiqojnB sojBp sajj jod opBuuijnoo (oaiSop^ui
-soa o\ nopBaipiB ap odinBo — oambjsd oj noiaB^iisaAní ap oduiE^)
pBpijBaj vi na souej^uoa eo\ ap umsuaj na Jin^ onjadjad p noo
tíomsiui ira b opB^psaAní aq ara)5 pp aoBjua p jod Btn^jsis ns opoj ap
sisaua^ bj A ooi^o^ooisd naSiJo p o 'au^ísni onrsajs pp 44npjo[j;?? ap
B{ ap nopB3i[dx3 B^ ouioo opBzija^uis jas Bjjpod oisa
iiotsivpuoo o — 's
'uoAn oidojd pp
p 'oiJBjipDS p 'opipuajdraoDui p sa oiu^no na ojipBjajj na
oraspiinBraoj asjBinfij^ Bjjpod orasira o'j '(Z^) ítBATlIB ^P^-^^jíp^í,,
bhib^ uiqo^ noa^j anb ss^jnjBn s^pnap sb^ Bpsq napsap ojjap un A
'njwídsa pp SBpnap sb^ BpBq uopsiuaijo v{ BAwap as naiqrasj^
'(Tí7) ojnairaioouoa p ajqos 'odijij oun
'ooiSopoaisd oun 'ppos Braapqojd nn ¡SBiua^qojd soAanu Jijns b uba
B3IJ98O[IJ UOpBBpHI BJ 3p UOpiSod BAanU BJ83 aQ '^BSJSAIUn 133^}
-uoaB pp BiSo[oaisd Bnn jbuib[[ apand as Binajsis ng -oSojooisd nn sa
jBsnad sp opora ns jod 'BjBJopjsjjB un 'u3ho ns jod ojipBJsjj
•J3[Snadg aotp 'ttBraaisis A pBpi[Buosjad ajjua oiJBipanua^ui nn
nos 'Bnpjoop bj uoa uopBp^ uauap JBSuad ap ojijsa o BjauBta b^,,
•soiJojoipBjjnoD sbui sopmj* soj
p ajqos juqB oqoaq bu; anb ODifopBJBd A ooitUBUip 'ojnoso
asa oip aj 'ojuauíBiadraaj ns oXns p na opuB_fa[jaj[ 'o
•8^qBinpjad ua^sq o\
'pBpijBaj B[ na ojuaunBsuad p opuBjjasui anb 'sBpuaAiA sbss ap ooijoj
-a[d Bisa Braaisis ns ojad 'ssp^uosjsd sojnairatoaiuooB so[ ap nBjq^q
ojjo p iu p i^[ -jBSBd ap BqBaB anb jod sajopop boj; ajnaiuBauBjuBjsut
BpiApD A 'opi-isd napaj omu \v sozsjq sns n^ sa anb jafnra B[ ap
ozoS ps ojsdraoa bj 'pspja^ b[ naasod pmopBJ JBnijSajad oSjbj sbjj
anb eo^ ap nopB^[nxa b^ bjoouoo anb 'sajBjraog -BJopB^BqajJB
B| oStsuod naB^j sop soj 'sapBptAijaB SBjp^ sbui sb[ b
oiuairaijjns pp eopBUBdraoaB uba sop boj 'onBtnnq jas pp
e\ ap sajiniij soj BzuBop nipjdsa pp o odaano pp noisuaj b^ ^na p

�"Recibióme la diosa propicia y con su diestra mano tomando la
mía, a mí se dirigió y habló de esta manera" (50) :

"Preciso es pues, ahora
que conozcas todas las cosas..." (51).
Los tres tienen conciencia plenísima de la dignidad con que los
reviste el ejercicio mental. Es un rasgo característico de la época, de
grandes acontecimientos, de grandes individualidades, llevadas a adop
tar un tono un tanto profético (52): hay también "una tendencia a
la expresión hierática, síntoma de la dignidad personal, no sólo en
Heráclito, sino en Jenófanes, los pitagóricos y Empédocles, quienes se
distanciaban de la multitud y fijaban su aislamiento voluntariamente
en la expresión lingüística (5). Pero esta conciencia de la dignidad
personal asciende por tres peldaños de Jenófanes a Parménides. Está
teñida todavía de cierta modestia en el primero (54).
Es ya reputada inspiración divina en el segundo, que se limita a
a oír lo que la diosa va diciendo en tono imperativo:
"Atención, pues,
que yo seré quien hable,
pon atención tú, por tu parte, en escuchar el mito,
cuales serán las únicas sendas investigables del pensar" (55).
Heráclito también en esto es el escalón del medio, según la po
sición fijada por Burnet, porque por un lado no asoma ninguna clase
de humildad, por el otro no se limita sólo a estampar palabras dic
tadas a su oído, aunque considere ya: "Si no me escucháis a mí, sino
a la razón, es sabio reconocer que todo es uno" (56). Razón no es
personal, no habla, el filósofo es el que la ha buscado y encontrado
por sí mismo, aunque ella no se incline hacia él para llenarlo de los
elogios que escuchó su rival y detractor, el que tirando por el camino
más opuesto, y sin embargo juntamente con el efesino, había de llevar
la filosofía griega al momento más crítico y trágico de su historia,
donde justamente lo Uno y lo Múltiple parecían definitivamente irre
conciliables, destruida la tensa armonía que los une, para emplear
términos heraclíticos.
Pero ¿basta que un filósofo afirme que ha "aprendido todo por
sí mismo" para cerrar el capítulo de su formación con un solemne
"creo"?
Heráclito involuntariamente, nos invita en persona a desmen
tirlo, confirmando esa gran ley negativa que parece cumplirse tan
exactamente en el campo físico como en el intelectual: de que nada
nace por generación espontánea. Una ruptura total con el pasado y
(50)
(51)
(52)
(53)
(54)
(55)
(56)

Parmenides. Frag. 1 (28 B 1).
Burnet. op. cit., pág. 147.
Fischeb. op. cit., pág. 58.
Jenófanes. Frag. 2 (21 B 2).
Pakmenides. Frag. 2 (28 B 2).
Heraclito. Frag. 50.
— 120 —

un renacer nuevo totalmente, no se dan en el dinámico fluir ininte
rrumpido del esfuerzo intelectual.'•
Si un filósofo cita a otro, aunque sea para darle por la cabeza,
es señal que de algún modo (negándolo) ha sufrido su influencia.
"Lo que necesita el sabio no es precisamente que lo alaben o palmoteen, sino que lo tomen en serio, aunque más no sea encarcelándolo
abusivamente" dice un estudioso hoy, recordando el proceso a Galileo.
En la antigüedad no hay una vida mejor coronada que la de Sócrates,
condenado a la cicuta. Uno se pregunta si el admirable diálogo sobre
la inmortalidad no se debe justamente a los execrables verdugos, que
al condenar al ateniense, lo pusieron cara a cara con la muerte, obli
gándolo a reflexionar sobre ella. En ese sentido no se pudo quejar el
maestro de Platón: con más seriedad no pudo ser tratado.
Heráclito no usa los "crudos" términos de un Parménides, por
ejemplo cuando habla de los hombres: sordos —ciegos, estupefactos—
raza demente, pero cita indignado, dentro de los límites que le son
propios, a pensadores que le han precedido.
Hornero y Arquíloco merecen ser echados de los concursos con
una buena tanda de palos encima (57), aunque el primero sea el más
sabio de los griegos todos (58);
Hesíodo, reputado como maestro de los más, no sabe siquiera
que el Día y la buena consejera de la Noche no son sino uno (59);
otro fragmento está íntegramente dedicado a la crítica en bloque de
varios de sus predecesores que hoy, y ya entonces, se consideraban
ilustres. "La erudición en muchas cosas no enseña a entender ninguna,
en caso contrario, hubiera enseñado a Hesíodo, y a Pitágoras, a
Jenófanes y a Hecateo" (60) i
No habiendo sino aún practicado el diálogo, la "negación" de
una doctrina tenía forzosamente que adoptar paradójicamente esa
forma de "afirmaciones" despectivas. Pero esto no quita que tal "ne
gación" no sea el final de un proceso, en el cual, en esos tiempos sólo
"interiormente" se han oído y contrapuesto argumentos. El resultado
es lo único que se exterioriza y entonces toma la violencia de una
erupción volcánica.
••
Corroborando estas observaciones está el tratado de Diógenes
Laercio. "Sin embargo dice Soción que algunos lo hacen discípulo
de Jenófanes" (61). Si la exactitud de la afirmación pudiera ser
puesta en duda, queda de todos modos la influencia manifiesta, lo
que en cierto sentido opina también el citado Aloys Fischer. El mismo
fragmento 40 cita O. Spengler al señalar el probable parentesco del
pitagorismo con Heráclito.
Aquí se termina lo que se puede deducir, en cuanto a su for
mación, de sus propios textos. Sin embargo, siempre dentro del marco
de contradicciones desencadenadas, los autores, al juzgarlo, han se(57)Heráclito. Frag. 42.
(58)"" 56.
(59)"" 57.
(60)"" 4U.
(61)Dioc. Laert. IX, 5 (22 A 1).
121 —

�— izi,
"(I V ZZ) S 'XI
-soia (19)
(09)
"¿S ,.,(6S)
'9S tl(8E)
"Zt •J -oxnDvaaH (¿S)
•as nBq 'ojjBSznf jb 'sajojnB soj 'sepBuapBanasap sauopaipBJiuoa ap
ooJBta jap oajuap aaduiais 'oSjBquia uig -sojxaj soidojd sns ap 'uopBui
-joj ns b oluen^ n^ 'jpnpap apand ^s anb oj Buiuua^ as mby
•ojipBJajj uoaS
jap oasajuajBd ajqBqo^d ja jbjbubs jb jaj^uadg -q bjio q^ ojuauiBjj
oinsirn jg uaqasig s^ojy opBjp ja uaiqniBj nido opimas ojaap ua anb
oj 'BjsaijiuBui Bpuanjjuí bj sopotu sopoj ap Bpanb 'Bpnp ua Bjsand
jas Bjaipnd nopemiip b^ ap pnjijaBxa bj ig "(19) ltsauBjouaf ap
ojndpsip uaoBq oj sounSjB an^&gt; tI9í:)OS 33íP oSjBqma uig,, •opjaBrj
saua^oiQ ap opBjBjj ja Bisa sauopBAjasqo SBjsa opuB.10qo.uo^
. •.•
.. •BaiuBDpDA uopdnja
Bun ap BiouajoiA bj; Binoj eoono^ua X BziJotjaíxa as anb oaiun oj sa
opBjp^saj ^^ 'sojuaninSaB oisandB^juoa A opio uBq as ^ajuauuoiiajuí,,
o^os sodraau sosa ua '^na ^a ua 'osaaojd un ap [buij p sas on ttuoi0BS
-^un p3j anb Bjmb ou ojsa ojaj -SBAiioadsap K8auoiaBnuijBH ap buuoj
Bsa aiuaniB^iCopBJBd iBjdopB anb ajuaraBsozjoj Biuaj BuiJiaop buii
ap t4uopBáau,, bj 'o^op^ip ja opBOiiDBjd uns ouis opuaiqBq o^[
' (09) O31BD3H B ^ sauBjouaf
b 'sbjo^bji^ b A 'opoisajj b opcuasua BJcatqnq 'oijbjjuoo osbo ua
'BunSntu Japuaiua b Buasua ou seso SBq^nra ua uoioipn.ia vj^ 'saJisnii
uBqBjapisuoa as 'sa^uojua b^ A '^oq anb sajosaaapaad sns ap soijba
ap anbojq ua bdijjjo bj b op^aipap ajuaniBjSajm Bjsa oiuauíSBjj ojjo
í (6S) onn oms uos ou aq^o^f bj ap Bjafasuoa Buanq bj A biq ja anb
Bjainbis aqBS ou 'sbui soj ap ojjsaBtu ouioa opsindaj 'opoisa^
•' (85) sopoj so^aij^ soj ap oiqBS
sbiu ja Bas ojainijd ja anbunB '(¿^) Buiíaua soj^d ap BpuBj Buanq Bun
uoa sosanouoo soj ap sopBq^a jas uaoajaui ooojinbjy A ojaraojj
•opipa^a^d usq aj anb sajopBsuad b 'soido^d
uos aj anb sajiraij soj ap oxuiap 'opsuSipui bjid ojad 'ajuaniap bzbj
—ojaBjadnjsa 'soSaxa— sop^os :sajqmoq soj ap BjqBq opusn^ ojdraafa
jod 'saprnainjBj un ap souiuuaj 4tsopnJ3,, soj B8n ou oiíjDBjajj
'opB^BJi las opnd ou p^pauas sbui uoa cuo^ej^ ap oajsaBín
ja j^ fanb opnd as on opijuas asa 03 'Bjja ajqos jtBnotxajjaj b ojopa^S
-ijqo 'ajjtanra bj uoo bjb^ b bjbo uo^aisnd oj 'asuaiuaiB jb jsuapuoa jb
enb 'soSnpjaA sajq^jaaxa soj b ajuaraBjsnf aqap as ou pBpijB^jourai bj
o^ojBip ajqBjiuipB ja is B^unáajd as ou^ "Bin^to bj b op^uapnoa
g ap bj anb BpBuojoa aofaui BpiA Bun ^Bq ou pBpanuuB bj ug
jjf) b osaaoad ja opuBpjcoaaj '^oq osoipnjsa un aaip MaíuauiBAisnqB
ojopuBjaajBaua Bas ou sbui anbunB 'oijas ua uamoi oj anb ouis 'uaajoui
-jbq o uaq^jB oj anb aiuauíBspajd sa ou oiqBS ja Biisaaau anb ^jM
•Biouanjjuí ns opiJjns Bq (ojopuBSau) opoui unjB ap anb jBuas sa
'Bzaq^a bj jod ajisp bjbÓ Bas anbuns 'oj^o b bji^ ojosojij un ig
.-jBnjaajaiui ozjanjsa jap opidiunjj
-ajuiur Jinjj ooiuiBuip ja ua u^p as ou 'ajuauijBjo^ OAanu jdeu3i un

-0S 'ímj •oin^viaaH
(Z a 8Z) Z 'ÍÍBJ^ 'saaitiani M
'(Z 8 IZ) Z "ÍM,J •S3NVJO
•gg '^vd "fií -do 'aaHa IJ
"¿^i "^?"1 '"'J3 •^" 'J^"'^3
t* 8Z) I "^^J
&lt;
&lt;(
(I a
"saaiMaM:
&lt;"d

(9S)
(SS)
(ES)
(ZS)
(IS)
(OS)

A opBSBd ja uod jbjoi Bjnidnj bu^j "BauBjuodsa uopeiauaS jod
BpBu anb ap :jBnjaajajui ja ua oiuoa ooisij odineo ja ua
ubi asjijdrana aaajBd anb BAi^BSau ^aj ubjS Bsa opuBUMijuoa 'ojjjj
-uamsap b Buosjad ua bjiaui son 'ajuauíBijBjunjoAui

¿

anmajos un uoa uoiOBrajoj ns ap ojnjidBD ja jbjjoo BJBd ttouisini js
jod opoj opipuajdBw Bq anb anijip ojosojij un anb BjSBq? oi^^
•soaijij^Bjaq souinu^j
JBajdma BJBd 'aun soj anb biuouijb bsu^j bj Bpinj^sap 'sajqBijpuoa
-ajji ainaniBAi^iuijap usiaajBd ajdijjnp^ oj A oui oj ajuaraBjsnf apuop
'Biiojsiq ns ap ooiSbjj A oaijjjo sbui ojuaraom jb s^au^ bijosojij bj
jBAajj ap BiqBq 'ouisaja ja uoa ajuauísiunf oSjBqma uis A 'ojsando ssctt
ouiuiBa ja jod opuBJi; anb ja 'jo^aBjjap A Jbaij ns oq^nasa anb soi^oja
soj ap ojjsuajj Bj^d ja BpBq auijaui as on Bjja anbunB 'orastuí js jod
opBJiuoaua j opsosnq Bq bj anb ja sa ojosojij ja 'Bjq^q ou 'jBuosjad
sa ou uozB^j "(95) t4oun sa opo^ anb jaaouoaaj oiqss sa 'uozbj bj b
ouis 'itn b stBijanasa aur ou igM :bjÍ ajapisuoa anbunB 'opio ns b sspBj
-aip SBjqBjBd JBdraBjsa b ojos bjiuiij as ou ojio ja jod 'pBpjiranq ap
asBja Bunuiu buiosb ou opBj un jo¿ anbjod 'jaujng jod Bpsfij uopis
-od bj nn^as 'oipaui jap nojBosa ja sa ojsa ua uaiquiBj ojijaBjajj
"(SS) MJ^Suad jap sajqBSijsaAui sepuas SBomn sbj usías sajBna
'ojira ja jsq^nasa ua 'a^jBd nj jcod 'nj uppuaiB uod
'ajqBq uamb ajas ojC anb
:'sand 'uppuajy,,
:oApBjadmi ouoj ua opuapip ba Bsoip bj anb oj jio b
b b;iuiij as anb 'opungas ja ua BuiAip uopBJídsui Bpsjndaj tbA sg
'(fS) oj^uíud ja ua Bijsapoin Bjjap ap BiABpoj Bpraaj
Bjsg •sapiuauuB^ b sauBj^uaf ap souspjad sajj jod apuapss jBuosjad
pBpmSip bj ap Biouopuoo Bjsa oja^ "(g) BaijsjnSuij uoisajdxa bj ua
a^uauíBijBjunjOA ojuaiuiBjgiB ns UBqBftj A pnjijjnuí bj ap uBqBpuBjsip
as sauamb 'sajoopaduig A soauo^B^id soj 'sauBjouaf ua ouis 'ojijaBjajj
na ojos ou 'JBuosjad pBpin^ip bj ap buiojuis 'Boi^Bjaiq uoisajdxa bj
b Bpuapna) Bunj? uaiquiB) jÍBq : (^&lt;j) oapajojd oiubj un ouoj un jbj
-dops b sspBAajj 'sapBpijBnpiAipui sopuBjS ap 'sóiuaimpainoaB sapu^j^
ap 'Booda bj ap oopsijajaBjBa oSsbj un sg -jEiuara oppjafa ja 9jsia^j
so[ anb uoa pBpiuáip bj ap Buiísjuajd Bpuapnoa nauai} saji e^yj
"(IS) 44*"'SB8oa sbj sBpoj SBazouoa anb
'sand sa

: (os) ttBjtauBui B^sa ap ojqBq A ^i
bj opuBuioi oubiu BJisaip ns uoa A Bpidojd ssoip bj

as im b 'biut

�ñalado en él analogías y semejanzas, que han permitido entroncarlo
a influencias de lo más diversas. Macchioro lo considera un órfico.
Lasalle lo cree discípulo de los persas y de Anaximandro, pre
cursor de Hegel. Zeller en cambio apunta también a los órficos como
fuente del pensamiento heraclítico.
Burnet parte, para la explicación del sistema, del descubrimiento
de Heráclito, la armonía de los contrarios, y afirma que el fuego es
un elemento real.
Spengler interpreta el sistema de Heráclito como un energetismo
puro, viendo en él un negador de toda sustancia. Lo único constante
es el movimiento sin sustracto, pero sometido a una ley, una forma
matemática, pues se manifiesta en una sucesión mesurable de re
laciones.
Jaeger halla en él una antropología, una síntesis del hombre y
del cosmos, a lo que Heráclito llegó por una intuición de la vida hu
mana concebida como unidad biológica: física y espiritual.
Tannery por otra parte, partiendo de su carácter de sacerdote
y de los conocimientos religiosos que como tal debía tener, hace de
él un teólogo, dedicándose a mostrar la analogía de los fragmentos
de Heráclito con las creencias egipcias.
Gomperz lo describe a Heráclito como precursor de los grandes
descubrimientos de la física moderna, señalando la coincidencia de
sus teorías con las contemporáneas.
Olof Gigon afirma que el pensamiento central del efesino es ético.
Pero como la ley, a la cual debe obedecer el hombre, es también la
ley del cosmos, habla de una cosmología.
7. — Obra
"El sabio suele ser para escribir más bien abúlico. Contemplar
es un deleite, inventar un júbilo, pero exponer al público lo inven
tado, si a más hay que aguantar la protección de los poderosos y la
contradicción de los necios, es un trabajo" dice L. Castellani. La afir
mación puede proyectarse, sin alteración ninguna, sobre el pasado.
Desde el momento en que el filósofo tuvo conciencia de serlo y resolvió
comunicar los resultados de sus investigaciones en forma oral o escrita,
tenía forzosamente que plantearse la cuestión. Lo extraño es que tan
universal como la incomprensión, acompañante fiel de todo ser que
se destaca, es la necesidad de comunicación que la motiva. En los
presocráticos el problema se caracteriza en toda su nitidez por los
violentos tonos en que se plantea.
Porque ¿para quién hablan o escriben sino para esa muche
dumbre de la cual se sienten fundamentalmente distintos, a la que
cubren de improperios a menudo, quizás en retribución de los oídos?
El sentimiento de desprecio en Heráclito está agudizado aun si cabe,
por su nacimiento aristocrático y por la certeza pesimista de que no
será escuchado (62).

La alegría es lo que lleva más fácilmente a la comunicación. El
pensador se balanceará entonces entre la tendencia a la expresión del
descubrimiento, que lo ha llenado de intenso júbilo, y la pereza de
comunicarlo, en previsión de los dolores de cabeza que esto le puede
traer aparejado.
En Heráclito venció el primer impulso, es decir que escribió una
obra, por lo menos una, sobre lo cual, sin lugar a dudas, parece que
todos están de acuerdo. Llevado también por no menos poderosas
murrias la dejó sin terminar.
"el libro que de él nos queda, por su contenido se intitula "De la
naturaleza", bien que dividido en tres discursos, a saber: Del Uni
verso, de Política y de Teología" (63).
El primer título que da Diógenes Laercio parece el más probable,
la división en cambio que sigue es más discutida. Diels dice que no
existió tal división, sino que se debe a algún resumen alejandrino
posterior. Burnet tampoco cree que pueda ser imputada a Heráclito,
aunque Bywater la haya tenido como base para la disposición de sus
fragmentos. Agrega que los comentadores estoicos encontraron la po
sibilidad de dividirlo así por la misma naturaleza del libro.
Diógenes Laercio da todavía otros títulos:
"Algunos lo intitulan Musas, otros De la naturaleza: Diodoto
Exacto Gobernalle para el nivel de vida" (64).
El haberlo designado como "Musas" puede deberse al hecho de
que Platón al referirse a Heráclito hablaba de "Musas jónicas" (65).
La tradición doxográfica ayuda poco para aclarar todas estas cues
tiones. Pero Hipólito, que en general es fuente invalorable, da una
serie de datos (+). La razón de la parquedad de los doxógrafos hay
que buscarla en el hecho de haberlo unido Aristóteles a Hypasos en
un pasaje y haber sido en consecuencia considerado pitagórico.
Los estoicos fueron sus grandes admiradores y por eso mismo lo
falsearon, al atribuirle doctrinas propias. Tuvo muchos discípulos:
"su libro se hizo tan célebre que llegó a tener secuaces llamados
"heraclitanos" (66).
La admiración que se sintió por él está confirmada por el hecho
de haberse encontrado en Efeso monedas romanas que lo representan.
El mismo Diógenes Laercio relata, en colorida anécdota, el juicio
que la obra mereció a Sócrates, al serle presentada por Eurípides
"lo que he entendido es muy bueno y juzgo lo será también lo que
no he entendido, pero necesita un nadador delio" (67), de lo cual
se deducen tres cosas:
1.)

La buena opinión que merecía al ateniense la obra del
efesino, lo que al efesino no le había ocurrido con ninguno

(63)Dioc. Laebt. IX, 5 (22 A 1).
(64)Dioc. Laeet. IX, 12 (22 A 1).
(65)Platón. Soph. 242 d.
(66)Dioc. Laert. IX, 6 (22 A 1).
(67)Dioc. Laebt. II, 22.
+ Contenidos sobre todo en Ref. IX, donde se han transmitido numerosos frag
mentos heraclítieos.

(62) Hebaclito. Frag. 1.
— 122 —

— 123 —

�•odij;i 3BJ3 q sojnam
•Sbjj eoíojarana oppimsDBJi ueq 98 ^pnop 'XI *] [ na opoj 3jq&lt; 8 Siopiuaiuo^ ^
•zz 'II •xirav-j -ooia
"(I V ZZ) 9 'XI •X83VT *DOIQ
tfdOg -NOXTI^
•p z
•(I 1V ¡;z) zi 'XI •xaaví -ooi^i
•(I V zz) s 'XI •xnavj -doiq

(19)
(99)
(S9)
(t9)
(9)

onnSmn uoa opijjnao Biqsq aj ou ouisaja je anb oj 'ouisaja
jap ejqo bj asuaiuajB jb Bjaajam anb noraido Buanq B^ (o#j;
:sbso3 saaj naanpap ^s
jBna oj ap '(¿9) t4oijap jopspBu nn Bjisaaau ojad 'optpuaiua aq ou
anb oj u^iquiBi Bjas o[ oSznf A ouanq Ánva sa opipuajua aq anb oj,,
sapidjjng jod BpBjnasajd ajjas jb 'sajEjaog e oíaojam gjqo bj anb
oramt ja 'B^opaauB Bprjojoa na 'bjbj^j opjaB^ saua^piQ omsuu jg
•uBjuasajdaj o{ anb sbubuioj SBpauom osajg na opeiiuo^na asjaqcq ap
oipaq p jod Bpsauíjao^ Bjsa p jod oijuis as anb uopBJiuipB vj
•(99) KsoaBiip^-i3H,,
sopBraB^ saosn^as aauaj b ^Saj^ anb ajqaja^ ubj oziq as ojqi^ nsM
:80[ndiostp soq^nin OAnj^ "SBido^d SBnwjoop a^mqrjjB ^b 'noJBasp3j
o^ omsim osa jod ^ saaopBJiuipB sapuej^ sns uojanj sooiojsa so^
•oaTjpSBjid opBjapisnoD BpuanoasaoD na opis jaq^q A afBSBd nn
na eosBd^jj b eapjpisuy opiun o^aqBq ap oqaaq p ua B^j^osnq anb
^í^q sojBjSoxop so\ ap pspanbjBd b^ ap uozbj wj •( ^ ) so^sp ap ^u^s
Btm Bp 'a^qBaop^Aui ajnanj sa ^Biaua^ ua anb 'ojijodijj oja^ 'sauoi^
-sana e^jsa espo^ jbjb[ob Basd oaod Bpn^B BoijBj^oxop uoiaipej]. Brj
•(59) K8BDiuof 8Bsnj^^ ap BqB^qBq oitpBjajj b asjuapj p uoib^^ anb
ap oqaaq ^ asjaqap apand 4t8Bsnj^^ onioa op^uSisap opaqBq ^g
• (f^9) tt^piA ap pAiu p bjb¿
oiopoiQ :Bza[BJtijBu ^i aQ sojio 4SBsnj\[ uB^iíjui o\
isojnjij sojio BiAepoi Bp opjaB-^
•ojqt]^ pp BzajBjnjBU Binsini b^ jod isb o^ipiAip ap
-od bj uoJBjjuooua soaioisa sajop^^uainoD 8O[ anb SS
ene ap uopisodstp B[ BJBd assq ouioa opiuaj B^eq b^ aa^BMÁg anbuns
b BpBjnduiT jas Bpand anb aaja oaodtuBj ^aujng -aoijajsod
p^ uauínsaj unSp^ b aqap as anb orne 'u^isiAip jbj pijsixa
ou anb aaip 8P*G 'Bp^n^sip sbui sa an^is anb o^quica ua uoisiAip b[
'a^qBqoad sbui p aaaaed oiajaB^ sauaáoiQ ^p anb o[njij jauíijd ^g
*(€9) itBI^IoaX 8P ^ Bí)PJIocI 3P 'OSJ3A
'Tníl laQ :J9^BS B 'sosjnasip saJ^ ua opipiAtp anb uaiq 't4B
bj 3Q,, B^njxjuí as opiuajuoa ns jod 'Bpanb son p ap anb ojqi^
•JBuxuuai uis pfap
SBsoaapod souarn ou jod uaiquiBi opBAa^^j "opjanaB ap uB^sa eopoj
anb aaaJBd 'sspnp b jBSnj; uis 'pna o^ aaqos 'Bun sonara o\ lod 'Bjqo
Bun oiqrjasa anb jpap sa 'osp^drai jaiuod p otouaA oji[OBjajj u^
'OpBÍaiBdB J3BJ1
apand aj ojsa anb Bzaq^a ap saiojop so^ ap upisiAajd ua 'o^JBarannio
ap Bzajad bj; á 'o^iqnf osuajuí ap opBua[^ Bq o\ anb 'ojnairauqnasap
pp uoisajdxa tb\ b Biauapua) B^ aj;ua saouo^ua BJBaouBp^q as aopBsuad
i^ •upiaBoiunuioo bj b ajuauqpBj sbui ba^^^ anb o[ sa BuSajB wj

-oinovHaH (Z9)
'(^9) opsqanasa B
ou anb ap Bjsiiuisad BzajJaa bj; jod Á ootjBjaojstJB ojnaitniaBn ns jod
'aqB3 is unB opBzipn^s Bjsa ojxpBjajj ua oiaaadsap ap ojuairaijnas ^g
¿sopio soj ap uoionqjj^aj ua SBzinb 'opnuara b soijadoadrai ap uajqna
anb b^ b 'sojuijsip aiuaiujEiuauíspunj najnais as ^sn^ b^ ap ajqiunp
-aqanni Bsa BJBd orne uaquasa o UBjqBq uamb B^Bd? anbjo^
•BaiUBjd as anb ua souoi sojua^oiA
soj jod zapxjra ns Bpoj ua Bz^aiaBJBa as Buiajqojd p sooijBiaosajd
boj ug *BApora bj anb uoiaBDiunuioa ap pspisaaau bj sa 'saBisap as
anb aas opoj ap jaij ajuBUBdraoaB 'upisuaadraoaui bj oinoa jBsiaAiun
ubi anb sa ouBJixa o^ •up^san^ bj asjBa^uBjd anb ajuainBSozjoj Binaj
'BjiJraea o jbjo buijoj ua sauoioBíiueaAui sns ap sopBijnsaj soj jBaiunraoa
otAjosaj A ojjas ap Biauaiauoa OAni ojospjij ja anb ua ojuaraora ja apsaQ
•opBSBd ja ajtqos 'BunSutu uptaBjajjB uis 'asjB^aa^ojd apand nppBm
-jijb B^ 'tUBjjajsB^ ••j aarp MofBqBJi un ea 'soioau soj ap uppaipBJiuoa
bj A eosojcapod eoj ap uppaaiojd bj jB^uBn^B anb jÍBq SBtn b is 'opsi
-uaAui oj oaijqnd jb lauodxa oaad 'ojiqnf un JBiuaAui 'ajpjap un sa
JBjdmajuo^) -oaijnqB uaiq sbui jiquasa BJBd jas ajana oiqBS jg,?

•BiSo[omsoa Bun ap Bjqsq 'soinsoa jap
bj uaiquiBj sa 'aaquioq ja .laoapaqo aqap jena bj b 'Áaj bj ouioa
•ooiia sa ouisaja jap [Bjjuaa oinaiuiBsuad ja anb buijijb uoSif) jojQ
•SBanBJoduia^uoa sbj uoa SBjjoai sns
ap Biauapiauíoa bj opusjBuas 'Bnjaporn b^isij bj ap soiuaiuiijqnasap
sapuBjS soj ap josjnoaad omoa ojif.^Bjaj-j b aqiaasap oj zjadmof)
•9Biadiáa SBiauaaja sbj uoa ojijaBjajj ap
8oiuamBjj soj ap bjSojbub bj jbjisoui b asopu^aipap 'oSojoaj un ja
op aacq 'jauaj Biqap jbi ouioa anb sosoi^ijaj sojuauuiaouoa soj ap A
aiopjaaes ap ja^aejBa ns ap opuaijjBd 'ajjBd bjjo jod jÍJauuB^
•jBnjtJídsa A Baisjj tBaiSpjoiq pBpinn ouioa Bpiqaauoa bubui
-nq BpiA bj ap upi^iniur Btm jod pajj ojijaBjajj anb oj b 'soinsoa jap
A ajquioq jap sisa^uis Bun 'Bi^ojodoJiUB buii ja ua Bjj^q aaSa^f
•sauopBj
-ai ap ajqBjnsam uoisaons Bun ua BísaijiuBm as sand 'B^ijBiua^Bm
buijoj Bun 'jCaj Bun b opilamos ojad 'ojaBjjsns uis ojuaiuiiAoni ja sa
aiuB^suoa oaran ^yj 'BiouBjsns Bpoj ap jop^Sau un ja ua opuaiA 'omd
ouisijaííjaua un omoa oiíja^jajj ap Binajeis ja Bjajdja^uí jajSuadg
•jBaj oiuainaja un
sa oSanj ja anb buijijb A 'sooBjjuoa soj ap bjuouijb bj 'o^xpBjajj ap
ojuaitntjqnasap jap 'Braaists jap upi3B3ijdxa bj BJBd 'ajjBd ^aujng
•oapijaBjaq o^uamiBsuad jap aiuanj
ouioa soaijjp soj b uaiquiB} B^undB oiqui^a ua -tajpz "ja3ajj ap josjna
-ajd 'ojpuBtnixBuy ap A sssjad soj ap ojndiasip aaja oj ajjBSB^
'oaijjp un Bjapisuoa oj ojoiqaaBj^ -SBSjaAip s^ra oj ap eBpuanjjuí b
ojjB3uoj^ua oppinuad uBq anb 'sbzub famas A sbiSojbub ja ua

�terior, le señale al intelecto humano el carril aceitado por donde de

de sus predecesores, quizás por temperamento y también

concluyendo "..:Es en efecto la falta de enlace lo que los hace os

porque eran otros tiempos.

curos la mayor parte de las veces" (69) .
Los antiguos podían tener razón: la dificultad máxima para ellos
radicaba quizás en la señalada, aunque el juicio socrático hace ma
liciar que tuvieron otras. En el transcurso de los siglos, las dificultades
no han hecho, más que aumentar; O. Spengler hace sobre el punto
observaciones interesantísimas, influidas en parte por su intención
fundamental, de demostrar como el sistema de Heráclito es un ener

•

•

2.) El patente sentimiento de la modestia socrática, opuesta de
raíz al orgullo sabio de los pensadores anteriores .
3.) A la vez el hecho de que aún para Sócrates tenía la obra
grandes dificultades en la comprensión, es decir que Só
crates con todo el peso de su autoridad se hacía eco de la
fama de "oscuro" de Heráclito. Esto tiende el puente hacia
el tercer punto a tratar, referente a sus Escritos, es decir:
8. — Estilo
De la obra que hizo pensar a Sócrates quedan unos 140 frag
mentos, que hacen la impresión de una colección de aforismos, al
gunos de tono sibilino, dignos en suma de mantener en toda su
intensidad el vaivén de los comentarios.
Hermann Diels se muestra escéptico en cuanto a los brillantes
intentos de sus prepecesores para sistematizar el pensamiento del fi
lósofo griego. Para él estos aforismos no forman más que un mosaico
y le recuerdan la manera del Zaratustra de Nietzsche "Vor allem aber
sieht man hier die Zusammenlosigkeit der einzelnen Steinen welche
das Mosaik bilden".
En cambio O. Spengler, cuatro años más tarde, en su tesis de
doctorado para la Universidad de Halle, llega a resultados totalmente
opuestos, tratando de mostrar la profunda unidad interna de los
mismos..
Nietzsche mismo encontraba en los fragmentos una prueba de es
tilo claro y transparente..
...
Jaeger ve en la expresión aforística, la prueba del vigor de su
saber.
En la Antigüedad no fue sólo Sócrates el que señaló la dificultad
de sondear a Heráclito en toda su profundidad. También Aristóteles
da testimonio de ella, aunque atribuyéndola a causas diversas de las
que se empeñan en señalar los modernos.
"Es preciso, de manera absoluta, que lo que se escriba sea fácil
de leer y comprender, lo que es lo mismo. Esto puede conseguirse
cuando las conjunciones son numerosas, pero no cuando están en pe
queño número, ni cuando las obras son de puntuación difícil, como
es el caso de los escritos de Heráclito. Lo más trabajoso es su pun
tuación, porque no aparece claramente si cierta palabra se relaciona
con la que le sigue o con la qué le precede, como por ejemplo al co
menzar su obra, en donde dice:
"Aunque la razón existe eternamente los hombres son incapaces
de comprenderla". No se sabe, en efecto, a qué debe ser vinculado
'"eternamente" por la puntuación (68).

getismo puro.
Sin entrar a juzgar la interpretación, es útil recordar esas ob
servadas dificultades. De parte del lector, porque los conceptos usados
se han ido reelaborando en el correr de los siglos, también porque el
filósofo no tuvo, para expresarse, el vocabulario de expresión actual,
porque la filosofía de Heráclito está constituida por la generalización
(Spengler dice alegórica) de algunos hechos. De parte del filósofo
mismo, porque el pensador tiene a mano podríamos decir, un len
guaje no apto para la expresión de realidades no sensibles.
De parte de la historia, porque se han perdido sus escritos, lo
que implica la imposibilidad de una reconstrucción completa de sus
doctrinas.
Lo más valioso de las observaciones de O. Spengler es apuntar
al centro de la cuestión. Es decir que la oscuridad de Heráclito está
en el estilo de pensar, no en el estilo del lenguaje literario. Es aquí
donde el mismo Sócrates tiende el puente real y verdaderamente, no
sólo como una argucia elegante para la transición a otro tema.
El cambio en el "modo" o "estilo" del pensamiento es lo que ex
plica que el ateniense no entendiera al efesino, cambio que justamente
revela esa humildad implícita en el reconocimiento de los méritos de
un predecesor por otro lado. Porque en la época de Heráclito todavía
no se había descubierto que la verdad puede surgir de la relación
intelectual de dos personas, que la tendencia "arquitectónica a hacer
la filosofía una obra de arte de los griegos", en términos de Spengler,
transformaría en el "diálogo". El "diálogo" está por sí solo indicando
la revolución copernicana en el mundo filosófico, y trae aparejado un
sentimiento de modestia, porque el pensador no encuentra ya aislado,
y por sí mismo esa Verdad, que es meta de sus afanes, ya no necesita
empinarse hacia una divinidad o que la divinidad se incline hacia él.
Ella está oculta en el fondo de todas las almas, las que tienen por con
siguiente la misma dignidad. Entonces él puede "ayudar a dar a luz"
pero no "dar la luz", no es ya ni atalaya ni profeta, ni favorito de los
dioses, con una gracia distintiva "gratis data".
Todavía queda por dilucidar una importantísima consecuencia: la
dialéctica y el diálogo son nada más que dos etapas primeras en el
modo de pensar discursivo, razonado.
Falta Aristóteles, que resumiendo y aprovechando la obra an

La misma falla en la puntuación le atribuye Demetrio de Falera,
(68) Aristot. Reí. I (III) 5. 1407 b. 11 (22 A 4).
— 124 —

(69) Demetb. De Elocut. 192 (22 A 4).
— 125 —

�— ssi —
V ZZ) Z6I -tnoojs a -iiiawaa (69)
ap spuop jod op^ipoB jijjb^ js ouBumq ojo^piui jb sjBtps 3j 'j
•ub ejqo bj opaBqoaAOjdB A opusiumssj snb 'ssjsjpjsijy bjjb^
•opsuozBJ 'oAtsjnasip JBsnad ap opora
[3 ua sBJsmijd s^d^ja eop anb Sfta Bp^u nos oSojBtp J9 ^ BDija9jBip
bj : Biananoasnoa BunspuBiJodmi san jBppnjip jod Bpanb BtABpo^
•wBlBp SIJBjS,, BAIJUIJSip BIDBjS BUT1 UO3 'saSOip
soj ap oiijoabj tu 'Bjajojd iu BíCbjbjb iu b^ 89 on 'l(zn[ bj Jep,, on ojad
uznj b jBp b jBpruÍB,, apand J9 sgauojug -pEpiuSip biusiiu bj ajuaraSis
-uoa jod usuai} snb 8bj 'sbiujb sbj SBpoj ap opuoj p na B^jnao Bjea Bjjg
•[a Bp^q sutjaui as pBpiniAip bj anb o pBpiuiAip Bun BpBq ssjBuidms
Bjisaaau on vA 'eauBjB sns ap Bj^tu sa anb 'pBpaa^ Bea orasini ts jod Á
'opBjstB tbá BJinanaua ou aopBsnad p anbaod 'Bijsapoui ap ojnatuiunag
un opBfajBdB ^bjj A 'ooijosojtj opnnra p na BOBainjadoa upion^oAaj v\
I O^OS 18 Jod BJB9 4tOO^Bip,, ^g 'O^0!?!?,, P U3 BMBUUOJBtlBJl
adg ap souiuwaj na 'ttsoSaiiS so^ ap aiJB ap Bjqo eun bijoso^ij b[
b Boiuojaa^mbJB^, Bi^napuai v\ anb 's^nosiad sop ap |BnjDa[ajni
uopBpjt b^ ap JiSjns apand pepjaA v\ anb ojjaiqnosap Bjq^q as on
BjABpo^ oixpfjajj ap Booda v\ na anbjoj "opB^ oajo jod josaoapajd mi
^p sojijain so^ ap ojuaimponoaaj p na Bjpijdmi psp|;ininq Bsa spAaj
a^naniBisnf anb oiquiBO 'ouisaja ye Bjatpnajna ou asuainaiB p anb Boi^d
-xa anb o^ sa ojuaiuiBsnad pp 4to[ije^,, o tlopoui,, p ua oiquiBa ^^
•Buiaj oijo b uopisuBJi v\ BJBd ain^gap BpnSjB Bun ouio^ o^s
ou 'ajnauíBjapBpjaA A ^aj ajnand p apuaij sa^BJopg orasini p apnop
jnbB eg 'oijejaii^ afBnSua^ pp o^usa p na ou 'jBSuad ap o^psa p ua
Bjsa ojipBJtajj ap p^pimoso b^ anb jpap sg 'npiisana v\ ap ojjuao jb
B ea ja^^uadg -q ap sauopBAiasqo sb]; ap osoijba sbui o^
sns ap Bja^dinoo u^ponjisuoaaj Bun ap pBpxjiqísodnii b^ BOijdrai anb
o^ 'sojiiasa sne opipjsd usq 38 anbjod 'Bjjojsiq b^ ap 8íjb&lt;1 ^q
•sa^qisnas ou sapBpipaaj ap noisaadxa ^\ BJBd ojdB ou afBnS
•U3j un 'jpap souTBjjpod oubui b auatj jop^suad p anbjod 'omsim
ojoso[ij pp ajJBd 3Q -soqaaq eounS^ ap (BouoSaps aoip ja^Suadg)
uopBztjBjauaS v\ jod Epinjusnoa Bjsa ojipejsjj sp bijosojij b^ anbiod
'pnjaB upisajdxa ap owBjnqBaoA p 'asjBsajdxa BJBd 'OAni ou ojos^^ij

— ni.
'(^ V ^Z) II "q LOVl 'S (III) I "'

-lo^siav (89)

ap oijjsuiaQ ajínqij^B a{ uoiDBnjund bj ua b^[bj biusiui
•(89) uopanjund v\ jod ^a^
opB^nauíA jas aq^p anb b 'oioap ua 'aqss as o^¿ •^Bjjapuajdmo^ ap
saasdBaui nos saaquioq soj ajuauíBuaaj^ ^jsixa upzej B[ ^nbuny^,
:a^ip apuop ua 'Bjqo ns jBzuam
-oa ^ O^dni9f9 jod onioa 'gpgogjd 9^ anb bj uoa o anSis 9^ gnb B[ uoa
BuopB[aj as BjqB^^d Buap ts 3}uauiBJB[a aaaJBdB ou snbjod 'uppBnj
-und ns sa osoÍBqBJi sbui o^j -ojipBJsjj sp soiuasa soj ap oseo p sa
ouioo 'ipjJíP u^pBnjund ap uos ssjqo sbj opu^na iu 'ojaninu ouanb
-ad ua UBisa opusna ou ojad 'sBsojamnu uos sauopunfuoa sbj opuBn^
aejtnSasuoa apand ojsg •ouisini o\ sa anb o[ 'japu^jdmoa A aaai ap
jpBj Bas Bqxjasa 38 anb oj anb 'BjnjosqB bj3ubui ap 'ospajd sg
•souj9poni soj; jbjbtos ua UBuadina as 9nb
sbj sp SBSjaAip SBsn^a b B^opua^nqijjB onbutiB 'Bjp ap oiuorapsai Bp
sapjoj8ijy uaiquiBj^ *pBpipunjojd ns Bpoi ua ojipBjajj b jBapuos ^p
aijip bj o[buos snb p sojBJOog ojos anj on pBpanSiiuy bj ug
ns ap joSia pp Bqanjd b^ 'bdijsijojb uoisajdxa b[ us 9a
••aju^JBdsuBjj A ojBp o[ij
-sa ap Bqsnjd Bun sojuainSBjj so^ U9 BqBJjuoau9 ouisim 9qaszj9i^[
•sorasiui
soj ^p Bujajut pBpiun Bpunjojd v\ jbj^soui ap opuBjBJ^ 'sojsando
aiusuqBjoj sopE^nsaj b Ba^[ 'ai^H aP P^pisj9Aiufj B[ BJBd op^joiaop
ap sisaj ns ua 'apjBj sbui soub oj^Bna 'ja¡^uadg -q oiquiBO ug
"4tUapjiq 5[IBSOJ\[ 8Bp
uaupig uaupzup jap ip-^Siso^uaraniBsn^ aip Jaiq ubui jqais
raa[^B jo^,, ^qaszjsij^j sp BjjsnjBjB^ pp BjauBui bj u^pjanaaj 3j 'A
oaiBsonr un 9tib sbiu ubuijoj ou souisijojb so^sa p bjbj -oSauS ojosoj
-ij pp ojuaiuiBsuad p jBzijBinajsts BJBd s^josaaadsjd sns ap sojuajuí
83juBj[ijq soj b ojusna ua oa^daasa Bjjsanuí ss sjaiQ uuBtujajj
•soiJBjusmoa soj ap u^aiba ja pBpisua^ui
ns Bpoj ua jauslUBUi sp Biuns us souSip 'outjtqis ono^ sp soun^
-jb 'souistjojb ap uopaajoa Bun 9p uoisaacliui bj ua^Bq anb 'sojuara
-Sbjj q^I soun UBponb eajBj^og b jssuad oziq anb Bjqo bj 9q

[3 anbjod uaiqtUBj 'so^^is soj ap J3JJO3 p na opuBJoqBpaj opi uBq 38
sopBsn sojdsouoo so^; snbjod 'jo^a]; pp a^jBd aQ -sspBj^naijip sBpBAjas
-qo SBsa JBpjoa^^ \i^n sa 'uopBjajdjajut b^ JBSznf b jbj}U3 uig
•ojtnd ouisijaS
-J9U9 un sa ojipBjcajj ap Braa^sis p ouiod jBjjsoui^p ap
uopuaiux ns jod ajjBd ua 8Bpmjjur 'SButisiiUBsajajuí sauopBAJasqo
ojund p ajqos aoBq ja^Snadg -q -jEjuaranB anb sbui oqaaq u^q on
sapBíjnaijTp ev\ 'so^Sis soj ap osjnosuBjj p ug "sbjjo uojaiAnj anb
-Bin sasq ooijbjoos opmf p anbune 'BpB^ugs B[ ua SBzmb
so^p BJBd BtnixBUi pBj^natjip v\ lu^zBj jauai uBjpod sonSiju^ so^
• (^9) ít8339A sb]; ap ajjBd jojÍbui bj sojtio
-so saBq so^ snb o^ 3ob^u3 sp Bj^j B[ ojaaj9 na sgr"-^, opua^npuoa

:jp9p sa 'sojoasg ens b siuajspj 'jbjbjj b ojund jaajai ja
Bp^q aiuand J3 apuap ojsg -ojijobjsjj ap ítojnoso,, ap buibj
bj ap oaa Bio^q as pBpiJojnB ns ap osad ja opo^ uoa sojbjo
-pg anb jp^p 89 'upi8uajdraoa bj u9 sapBjjnaijip sspuBjS
' S3JOTJ31UB SSJOpBSUsd 8OJ 3p OTCJBS OJjnSjO JB ZIBJ
ap Bisando 'BaiíBjoos Bi^sapora bj ap oiuaiuniuas aiuajBd jg (o*2
. . 'sodu^^ii sojjo UBja anbjod
uatqmBj A oiuauíBjaduiai jod SBzinb- 'sajosaaapsjd sns sp

�tizarse a velocidad máxima y en línea recta. Falta la gran indigestión
lógica de las postrimerías de la Edad Media.
Todo lo cual no ha pasado en vano: ¿sería muy aventurado decir,
parodiando a Spengler, que el modo nuestro de pensar es dialéctico,
como el lenguaje es eleático? Si se quiere pues saber como pensaba
Heráclito, cual era su "estilo", es menester "negar" todo lo hecho desde
Zenón hasta aquí, olvidándonos de definiciones y demostraciones, con
clusiones, etc.
Partir por consiguiente de que hubo una época en la que el filósofo
alcanzaba o creía alcanzar la verdad por sí mismo, lo que es el caso
de Heráclito, según se ha visto en los fragmentos citados, y pregun
tarse cómo podría explicarla a los demás.
El único camino que queda es el de la analogía, el comparar y
ejemplificar. La imagen es el lenguaje filosófico hasta la invención
de la dialéctica. Pero todavía quedan a señalar, en el uso de la misma,
históricamente, tres etapas: en la primera se compara un objeto ma
terial a otro material; en la segunda etapa se compara algo espiritual
con algo corporal; en la última y más difícil, se establecen correla
ciones espirituales.
Todo el pensar griego está aún en la segunda etapa, es decir, es
un formidable esfuerzo que trata de explicar lo invisible por lo vi
sible es una etapa también del gran misterio de la Encarnación del
Vero, que da a conocer a Dios en forma visible, para atraer al amor
de las cosas invisibles.
Heráclito no escapa a la ley. Pero es un gran poeta y las imágenes
a que recurre para su expresión tendrán altísima belleza. Pero está
vinculado por su origen sacerdotal al interior del Templo, donde la
Sibila habla inspirada y el respeto que tiene por la Verdad lo lleva
a rescatarla al manoseo de todos, como se rescata la imagen sagrada.
Su estilo es aforístico, impregnado de solipsismo, revestido de
imágenes. Es imperial, como dice Spengler, está perfectamente ade
cuado a la persona del autor, apasionado y artista.
No demuestra ni prueba, sino indica. Allí está su dificultad, por
que la clave es justamente la imagen, como acontece en toda la li
teratura oriental. Sería menester entonces investigar exactamente su
significado en esa determinada época, en esa determinada región, para
esa determinada persona, si se quiere comprender su sistema. Lo que
aún no ha sido realizado. Por otra parte ¿es ello posible?
9. — ¿Método?

ha tomado conciencia, pero que está implícito en todo su pensa
miento: el estudio, mejor dicho, la visión del cosmos a través de
la contemplación de su propia vida espiritual. Pero nuevamente se
puede señalar, que en tanto Heráclito explica por imágenes, como toda
la filosofía antigua y el pensamiento oriental, se vincula con el pasado,
al plantearse el problema en los términos que lo resume Werner
Jaeger, se afirma en su presente, como una de las individualidades
grandes, características de la época, que iban a abrir al pensamiento
un nuevo campo de investigación: el alma humana.
En Heráclito encontramos algo más: él tiene noción clara de que
su manera de pensar lo distingue en cierto sentido de sus contem
poráneos, con lo que se insinúa un problema crítico y un método
consciente. Al hablar de la existencia eterna del Logos, afirma que
expone distinguiendo cada cosa según su naturaleza y explicando
cómo es (70), con divisiones y sentencias, dice García Bacca, es decir,
hay un germen de análisis y síntesis, lo que lo constituye en el pre
cursor de la investigación lógica, que culminará en Aristóteles.

// DOCTRINA
10.— Los tres círculos concéntricos
El hombre, el cosmos, Dios. La idea es de Jaeger "frente a los
filósofos primitivos aparece la doctrina de Heráclito como la primera
antropología filosófica. La filosofía del hombre es, por decirlo así, el
más interior de los círculos concéntricos mediante los cuales es po
sible representar su filosofía. Rodean al círculo antropológico el cos
mológico y el teológico" (71).
Pero es menester aclarar: si se elige esta ordenación es porque
hace resaltar mejor que ninguna el punto de partida humano de la
filosofía del efesino, señalando su posición de "pre-revolucionario".
Eso no quiere decir que en el sistema de Heráclito los temas estén
netamente separados, sino más bien íntimamente compenetrados,
pero que en cambio los otros problemas de su filosofía pueden ser
agrupados en "sub-temas" dentro de estos grandes capítulos. Toda re
presentación geométrica aplicada al pensamiento tiene el inconve
niente de la inmovilización: la presente cercena al heraclítico el ca
rácter de dinámica perpetua, atormentada, que se revela en los frag
mentos que nos quedan.

Si frente a cada caso particular, en que la imagen concreta el
pensamiento de Heráclito, el problema del sentido exacto se vuelve
a presentar, en cambio, en términos generales, se puede hacer una
observación: el contenido psicológico casi constante de las mismas, la
referencia a una realidad espiritual personal generalizada luego, lo
que por otra parte está de acuerdo con el punto de partida, tal cual
fue caracterizado.
Hay en Heráclito entonces una especie de método, del cual no

Jaeger afirma que con "la vuelta del alma a sí misma" se revela
un mundo nuevo a las tareas del conocimiento, cuyos únicos caminos
hasta entonces habían sido la intuición sensible y el pensamiento ra-

— 126 —

^ 127 —

11.— Primer círculo o sea el hombre

(70)Frag. 1.
(71)Jaeger. op. cit., pág. 205.

�— LZl —
•S02 -2?&lt;I '•; -do
•I

(i¿)
(o¿)

-bj o^uaiuiBSuad ja A ajqtsuas uoioinjuí bj opts uBiqBq soanoina
souiiubo sooiun so^na 'o}U3iinpouo3 jap sb3jb} sbj b oAanu opunm mi
BJ3A3J 39 UBUISIUI J8 B BUIJB J3p BJJ3nA BJ^ UO3 3nb BHIJIJB
^uqiuot¡ ja vas o ojnojio uauiuj-—"jj;
•ucpanb son snb soiuaui
-Sbjj boj n^ bjsasj ^s snb 'bpbjusuijoíb 'Bn^sdjad B^imimip sp jsjobj:
-BO J3 O3UJPBJOIJ JB BU33133 3)U3S3jd BJ : UOI0BZT|IAOUmi B[ 3p 0JU9IU
-sauosui js auan oiusiinesusd jb BpBoijds Boixjaiuoag uopEjuasajd
-3J Bpo^ •so^n^jdBO sapuBaS so^ss ap o^juop 4tsBui3j-qn8w n^ sopBdnjB
jsb napand bjjosojtj ns ap SBinsjqojd solio soj oiqtuB^ na anb d
'sops^jauadmoD aiuamBinpuj naiq sbiu outs 'sopBJBdas
najsa sBina^ so[ o^ipBJojj ap biuojsis [a na anb Ji^ap aiainb on
•ttotJBnopmoAaj-ajdw ap uoptsod ns opnB^nas 'ouisaja jap bijoso^ij
bj ap ouBiunq BppjBd ap ojund p Bun^uiu anb jo Cara jsipsaj aanq
anbjod sa u^pBnapjo B^sa aííip as is iJBJBpB jajsauatn sa oja^
•(T¿) ti,o otSo^oa^ \a A oot3o[oui
-soa \9 ooiS^odojjHB ojn3.Tio ^b UBapo^ 'Bijosojil ns jBinasajdaj a^qis
-od sa sajBiio so[ ajuBipam Booijjuaauoo so|tioaio so¡ ap joijaini sbui
^a 'jsb ojJioap aod 'sa aaqmoq pp bjjoso^ij b^j •Baijosoj^ij BiSo^odoj^nB
Bjaraijd b^ oino3 ojipBjajj ap Buo^aop B[ aoaJBdB soAijiuiijd sojosojij
so^ b ajnajjM jaSaBf ap sa Bap; b^j *soiq 'sorasoa ja 'ajqtnoq j^
soptOMO sajj scj — *o

VMXlDOd II
•sap^ojsuy ua BJBuinqna anb 'botSo^ uopBSnsoAui b^ ap
-ajd ja ua aAtijtjsuo^ o[ anb oj 'sisajujs A stsijbub ap uauíaaS nn
'iioap sa 'BaoBg bjojb^ aoip 'sBpuajuas A sanoxsiAip noo '(o¿) sa
opuBoi^dxa A BzajBjniBU ns unSas Bsoa Bpsa opuainSuijsip anodxa
anb BinjjjB 'soSo^ pp ^ujaja Bpuajstxa bj ap jBjq^q jy -ajuapsuoD
opoiam un A oauj-ta Bmajqojd un Bnmsui as anb oj uoa 'eoansjod
-uiaiuoa sns ap opimas ojaap na anSunsip oj JBSuad ap BiauBui ns
anb ap bjbjo nppou auoi^ ja :sbut o^jb soniBiinoaua o^ipBjajj u^
•BiiBumq BmjB ja : uopBSpsaAut ap odniBo oAanu nn
ojuainiBSuad jb jijqB b u^qi anb 'Booda bj ap SBoi^srjajaBJBa 'eapuBaS
g^pBpi[BnpiAipui sbj ap buii ooioa 'ajuasajd ns na buuijb as ^ja^asf
amnsaj oj anb souirajaj soj ua Burajqo^d ja asjBajnBjd jb
ja uoa BjnauíA as 'jBjuaiJO ojuaiuiBsuad ja A ^nSiiue bijobojij bj
p ouioa 'saua¿Bini aod Baijdxa ojifosjajj ojubj ua anb 'jBjsuas apand
as a^uauíBAanu oja^ -jBniuídsa BpiA Bidojd ns ap uopBjdma^noa bj
ap saABJi b eomsoa jap uoisia bj 'oipip jofara 'oipnjsa ja :o^uaira
-Bsuad ns opoj na oipjjdnn Bisa anb oaad 'Bpuapuoo opBuioj btj

— 9^T ~
on ¡Bno jap 'opojara ap apadsa Bun saonojua ojijaBjajj ua
'opBzua^aBjBa anj
jBr^ jBj 'Bpujsd ap ojund ja uoa op^anoB ap Bisa aiJBd bjjo Jod anb
oj 'oSanj BpszijBjaua^ [Buosjad jBn^iJídsa pBpijBajt eun b Bpuajajaj
bj 'sBiasiin sbj ap a^uBjsuoo rsBa o^i^ojoaisd opiuaiuoa ja ^nppBAJasqo
Bun aaaBij apand as 'sapjauaS soninuai ua 'oiqui^^ na 'aB^uasajd b
aAjanA as o^o^xa opijuas jap suiajqojd ja 'ojijOBjajj ap o^uaiuiBsnad
ja biojouoo uaáBiuj bj anb U9 'JBjnatiJBd osbd Bp^^ b ajuajj tg

¿ajqísod ojja sa? ajiBd bj^o ío¿ -opBzijBaj opte sq on utiB
anb o^ *Buia)8is ns japuaidmoa ajamb as is 'Buosaad BpBuimiaiap Bsa
BJBd 'u9jáaa sp boj ai ja jap Bsa ua 'Booda BpBninijaiap bs;&gt; ua op^oijiuSis
ns ajuauíBjaBxa jBÍiíjsaAui saanojna jaisauaui Bjjag "[Bjuaijo BjnjBJa^
-ij bj Bpoj ua aaaiuooB omoa 'uaÜBtuí bj ajuaiuBjsnf sa dABja bj anb
-jod 'pBjjn^ijip ns Bjsa jjjy 'Boipui onis 'sqanid tu BJísanuiap o^
•BisijJB A opBuoisBdB 'jojnB jap snosjad bj b opBna
-apB ajuauiBjDajjad Bisa 'jajSuadg aoip omoa 'jBuadmi s^j -saua^Bini:
ap opijsaAaj 'omstsdijos ap opBuá^jdini 'oapsuojB sa oj^sa ng
•BpBJiÍBS na^Biui bj B}BgaJ as ouioa 'sopo} ap oasouBta jb B[JBjBasa^ b
BAajj oj pBpja/^ bj jod auai} anb ojadsai ja A Bpejídsut Bjqsq ^jiqtg
bj apuop 'ojduiaj^ jap joiaajuí jb jBjopjaoBs uaioijo ns jod opBjnoaiA
Bisa o.ia(j 'Bz^jjaq BinisijjB uBjpuai uoisaidxa ns Bjed ajjnaaj anb b
s^uaSBuii sbj Á Bjaod ubjS un sa oja^ -Áa[ bj b BdBasa ou onpBjajj
•sajqísiAUi 8Bsoa sbj ap
jouib jb JaBjjB BJBd 'ajqísiA buijoj ua soiq b jaaouo^ b Bp anb íojí3^
jap uopBuiBau^ bj ap ouajsiui ubjS jap uatqniBj Bdsja Bun sa ajqis
-ia oj lod ajqisiAut oj ^Baijdxa ap bjbjj anb ozjanjsa ajqBpinuo} un
sa 'jpap sa 'Bd^ja BpunSas bj ua una Bisa oSaii^ jBsnad ja opo^
•eajBnjiJídsa sauop
-Bjajjo^ uao3jqB)S3 38 'jpijip sBui A Btni^jti bj ua 'jBJodjoa o^jb uoa
jBiijiJídsa o^jb BJBdmoa as Bdsja BpunSas bj ua íjBiJajBta ojio b jBija^
-bui ojafqo un BJBduros as Bjam^d bj na :8BdBja sajj 'a^nauíBaiJojsiq
'buisiui bj ap osn ja ua 'jBjBuae b u^panb BiABpoj oja,j -BaijDajBrp bj ap
UOpuaAUI BJ BJ8BIJ ODIJ98OJIJ 3_fBnSu3J J3 83 Ud^BUII B'J UBOIJTjduisfs
A jBJBdnioa ja 'bi^ojbub bj ap ja sa Bpanb anb ouiinBa ooiun [^
•BBUiap 8OJ B BJJB3Ijdxa BJjpod OUI93 3SJBJ
-nnSajd A 'sopBjp sojusuiSbjj boj ua ojsta Bq as un^ as 'ojij3BJ3jj ap
ose a j3 83 anb oj 'ouisini js aod pspjaA bj jbzub^jb bj^jd o BqBzuB^jB
o^osojij ja anb bj ua Booda Bun oqnq anb ap ajnainSisuoa jod jijjb^
•a^ 'sauoisnp
-uoa 'sauopBJisoraap A sauoiomipp ap souopuBpiAjo 'inbB Bjseq nona^
apsap oqasq oj opoj 44^bS3u,, jajsauain 83 'í4ojiíS3,, ns bj^ jBno 'ojij^bjsjj
BqBsuad ouioa jsq^s sond aaainb as ig ¿oaij^aja 83 aÍBnSnaj ja oinoa
'oopaajBip 83 jBsuad ap ojjsann opoia ja anb 'ja^Suadg b opuBipojBd
'jpap opBjnjuaAB Anm Búas? :ouba ua opBSBd Bq ou jBna oj opoj[
•Bipaj^f p^p^ bj ap SBuaiuujsod sbj ap boiSoj
uopsa^ipnr ubjS bj bjjb^ -Biaaa bsuij ua A BinixBin psppojaA b ^sjbzij

�cional. Sostiene empero que la auto-observación nada tiene que ver
con la investigación psicológica de sus peculiaridades e idiosincracia
personal (72).•
Sin embargo, parece más exacto y de acuerdo a lo señalado hasta
aquí, concluir que Heráclito se ha observado a sí mismo. Luego, desin
dividualizando y generalizando, ha llegado al concepto de "hombre"
que constituye el fondo permanente, vivo, de su sistema.
Jaeger sintetiza "él se plantea con tremenda violencia el problema
de cómo se afirma el hombre en medio de la eterna lucha entre el
ser y el devenir" (73), y al plantearse para él la cuestión en esos tér
minos, naturalmente vincula a su concepción del hombre, su concep
ción del "devenir" —el cosmos, y su concepción del "ser"— Dios.
Después se verá exactamente qué significado encierran para el filósofo
estas palabras y cómo, a pesar de todos los esfuerzos, no se les puede
dar contenido puramente formal, como ha hecho Spengler, sin mutilar
o violentar los textos, que hay que aceptar, no negando, sino expli
cando, las paradojales afirmaciones que presentan.
Por consiguiente le cuadra la designación de "antropología", pero
para seguir el ritmo mismo del pensamiento heraclítico cabe empezar
por una
a)

Psicología

que abarque las observaciones hechas por el gran melancólico "in
vivo", sobre su propio espíritu, aunque él ni soñar pudiera con ese
título. Su cantidad y su importancia dentro del sistema la justifican,
justificando a la vez el punto de partida psíquico con que se pretende
explicar la génesis del mismo.
Un gran número de fragmentos son de contenido psicológico. A
menudo indirectamente destacan la experiencia espiritual íntima, que
está, por decirlo así, elíptica, en la crítica a la masa. Presuponen la
aristocrática conciencia de haber hecho él lo contrario, aunque ex
presamente no lo diga, y contiene observaciones interesantes sobre la
psicología de la multitud.
"La mayor parte no reflexionan sobre los hechos que encuentran,
no los comprenden ni siquiera después de que se les ha enseñado,
pero se los imaginan (74); "no saben ni escuchar, ni hablar" (75);
"no lo comprenden ni aún cuando lo han oído, por eso se parecen
a los sordos". Es de ellos que dice el proverbio: "presentes están
ausentes" (76).
"Las opiniones humanas son pasatiempos de niños" (77). "No
hay que obrar y hablar como las gentes que duermen, ya que en este
estado creemos también obrar y hablar" (78).
(72)
(73)
(74)
(75)
(76)
(77)
(78)

"Lo mejor es ocultar la falta de juicio, pero esto es difícil en
el atrevimiento y la borrachera" (79). "Los perros ladran contra lo
que no conocen" (80). "¿Cuál es pues su espíritu o su inteligencia?
Se dejan persuadir por los cantores callejeros y tienen la demencia
por maestra, sin saber que la mayor parte son malos y que no hay
sino pocos buenos" (81). "Más vale ocultar la ignorancia que ense
ñarla en público" (82).
"El necio permanece fascinado ante todas las razones" (83).
Yuxtapuestos estos fragmentos, tienen en común el olímpico sen
timiento de desprecio y trazan un colorido cuadro de la reacción del
hombre perdido en el número, la muchedumbre ignara siguiendo a
quien le sabe adular los deseos, como cuenta la fábula que seguían
las ratas, la melodía del flautista de Hamelin.
¿Cuál es entonces la propia experiencia, la que está elíptica en
estas observaciones, la que ha mantenido ese rictus de asco defor
mando la boca del efesino al observar la multitud?
Cuando Heráclito habla de ella cambia el estilo y cambian las
imágenes, que se transforman en las más finas y delicadas de todos
sus textos. Están íntimamente relacionadas con el contenido sorpren
dente del "me he investigado a mí mismo" (84).
¿Qué es lo que ha encontrado al auto-observarse?
"Los límites del alma, cualquiera que sea el camino que sigas, no
podrás descubrirlos, tanta es la profunda razón que encierra "(85).
Este es el descubrimiento del "Nuevo Mundo" en la filosofía,
cuando el propio Almirante no sabía aun lo que encerraba y la gloria
se mezclaba al espanto de los abismos sin fondo, por donde los barcos
se podían precipitar al vacío. El gran continente virgen será apenas
explorado por su descubridor en sus costas, él señalará sólo algunos
puntos donde poner pié y apoyarse para lanzarse a la conquista del
ignoto interior. Con el hacha del investigarse a sí mismo, que él apli
cará también a los demás, puesta en sus manos por Heráclito, pene
trará Sócrates desbrozando selvas, derrumbando árboles, para que
entre el sol.
La realidad ilimitada, que se ha revelado al Descubridor, al me
lancólico, al hombre volcado sobre sí mismo, es una realidad palpi
tante, dolorosa, frente a la cual no es posible permanecer indiferente.
"Así como la araña inmóvil en el centro de la tela, apenas una
mosca rompe uno de los hilos, se apercibe de ello y corre rápida
mente, mostrándose afligida por el desgarramiento, así, cuando una
parte cualquiera del cuerpo humano recibe daño, el alma humana
se traslada de prisa, como si no pudiera soportar la lesión del cuerpo
al cual está ligada sólidamente en una cierta proporción" (86).
(79)
(80)
(81)
(82)
(83)
(84)
(85)
(86)

Jaeces, op. dt., Pág. 201.
Jaeces, op. cit.. pág. 201.
Frag. 17
Frag. 19.
Frag. 34, Cf. 56.
Frag. 70.
Frag. 73, Cf. 74.
— 128 —

Frag. 95.
Frag. 97.
Frag. 104.
Frag. 109.
Frag. 87.
Frag. 101.
Frag. 45.
Frag. 67 a.
— 129 —

�t¿ •

— 6Zt —
i9 -8b^U
•^
"101 •*••'i
•¿8 •••^
•601 •*••^
•^Oj -8b.'i
•¿6 •••J
•S6 "ÍB'&gt;á

(98)
(S8)
(t8)
(8)
(Z8)
(18)
(08)
(6¿)

"(98) Muoiajodojd Bjjaia sun na ajuaurepijos BpBSij B^sa pno jb
odjana jap uotsaj bj jBjjodos ejaipnd ou is omoa 'Bswd ap BpBjsBjj as
BUBtunq buijb ja 'ouBp aqpaj ouBiunq odjana jap BjambjBna ajjed
Bun opu^na 'jsb 'oiuatuiBjJBSsap ja jod BpiSijjB asopuBJjsora 'ajuara
-BpidBj ajjoa Á ojp ap aqiajadB as 'sojiq boj ap oun admoj Basoui
Bun SBnads 'Bjaj bj ap ojjuaa p na jiaouiui bubjb bj oiaoa rey,,
•aiuaaajipui jaaauBuuad ajqísod sa ou jsna bj b a^uajj 'ssojojop 'a^uBj
-idjBd pspijBaj Bnn sa 'orasira js ajqos op^ajOA ajqmoq jb 'oaijoauBj
-ara jb 'jopuqnasag p opsjaAaj Bq as anb 'BpBiiraiji pBpij^aj b^j
•jos p aj^ua
anb BJBd 'sajoqjs opuBqmnjjap 'sBAps opuBzojqsap saiBjaog bjbjj
-auad 'oji[DBaajj jod soubui sns na Bjsand 'SBraap so^ B naiqoíBj bjb^
-i^dB p anb 'omsiui is b asjBSiisaAui pp BqDBq ja U03 uoijaiui ojouSi
pp BjBinbuoo tb\ b asjBzuBj BJisd asjBiCodB Á aid jauod apuop soiund
sounSp o\os BJEjBuas p 'sbjsoo sns na jopjjqnosap ns jod opBJO^dxa
sbuoJb Bjas uoí^jia ajuantjuoa ub^ ^g "oidba p jBjidpajd xiBipod as
so¡ apnop aod 'opuoj ais souisnje so^ ap ojuBdsa p sqBpzain as
b^ A BqBjaa^ua anb o[ unB BiqBS ou aiUBJiinjy oidojd p opusna
'bijoso^ij ^\ ua ttopunj^ OAan^j,, pp ojuaitaxjqnasap p sa ajsg
"(S8) B-wapua anb u^zBJt Bpunjo^d bj sa b^ubj 'so^ijqnasap SBjpod
ou 'sbSis anb ouirasa p Bas anb Bjambpna 'Binp pp sajiinij so^,,
p opBJiuoaua Bq anb o\ sa an^)?
(

ouibiui iui b opBSijsaAUi aq aui,, pp ajnap

-uajdjos opmajuoD p uod SBpBUopBpj ajuauíBniuui uBjs^ •sojxaj sns
sopo^ ap SBpsoipp A sbuij SBta sb^ ua ubuijojsubii as anb 's
8B[ UBiquiBa A O{tjsa p BiqraBO B^p ap B^qBq o^ipBJajj
¿pnjijp^ui tb\ JBAJasqo p onisaja pp BDoq v\ opireui
-jopp oosb ap snjotJ asa opiua^uBui Bq anb v\ 'sauoiaBAjasqo SBjsa
ua Boijdj^a Bjsa anb bj 'BiDuatJiadxa Bido^d B[ saouojua sa x?nD?
•UipUIBJJ ap Bi8IinB[J pp BipOpUI B^ 'SBJBJ SBJ
uBtnSas anb B^nqsj bj Biuana ouiod 'soasap so^ JBpnpB aqBS aj uamb
b opuain^is bjbu^i ajqranpaqanm v\ 'ojauínu p ua opipiad ajqraoq
pp uoiaDBaj bj ap ojpBna opijo^a un ubzbx^ A oíaaadsap ap o^uairap
-uas oaiduii[o p unuioD na uauai^ 'soiuainBJj so^sa soisandBjxnj^
*(8) ttsauozBj sb^ SBpoj ajuB opBmasBj aaauBuwad opau ^^,,
•(ZS) o^iqn^1 ua BFBU
-asua anb BiauBJOuSt bj jBj^nao apA sbj^,, -(x8) souanq soaod ouis
^^q ou anb A sopra uos ojasd loAem v\ anb jaqss uis 'BJjsaBui Jtod
Bpuauíap b^ uauai^ A soiafajpo sajojuBa so^ jod jip^nsjad uBfap ag
¿Biaua^ipjux ns o njiJídsa ns sand sa ^^rr)?,, *(08) naaouoa ou anb
o[ BJiuoa uBjpB^ sowad eo^,, • (6¿) wBjaqaBMoq bj A oíuairatAaJ^B p
ua IPíJip sa o^sa oaad 'otamf ap B^pj b^ aB^jnao sa joCaui kj,,

'¿ •*MJ
•9fi O '^ "^BJ^
•gl "ÍBJ^
¿1 •••^
IO^ •*!id '-tto -d
•ioz •* Bd -,p d o na3avf

(8¿)
(¿i)
(9¿)
(S¿)
(W)
(E¿)
(2¿)

"(8¿) ti-iB^qBq A jBjqo uatqniBi somaaja p
ajea ua anb ^A 'uauuanp anb saiua^ 8B[ outoa JBjqpq A jBjqo anb
M ' (lL) 8OU!U aP soduiaijBSBd uos SBUBmnq sauoiuido

"(9¿) e
ub}89 satuasajd,, :oiqjaAOjd p aaip anb sojp ap s^j *usopjos so[ b
uaaaJBd as osa jod 'opio u^q oj opusna utiB iu uapuajdmoa o\ ou,,
• (S¿) ti^I^H ín 'JBqonasa tu uaqBs ou,, i (^¿) ubuiSbiui so[ as ojad
'opBuasua Bq saj as anb ap sandsap Bjambis tu uapuajdnioa so[ ou
'uBjiuanoua anb soqaaq so^ ajqos uBuotxa^jai ou a^jRd jo^biu b'j,,
•pnjt^pnni bj ap BiSo^ooisd
B[ ajqos saiuBsaja^uí sauoiaBAJasqo aua^uoa A 'Bátp o\ ou ajuainBsajd
-xa anbuns 'oiJBj^uoa o^ p oqaaq Jaq^q ap spuapuoa Boi^BJaojsiJB
b^ uauodnsa.Tj -esbui b^ b Bopjjo bj ua 'Boijdip 'jsb ojjpap jod 'Bjsa
anb 'buiijuj pnjiJídsa Biauaijadxa v\ UBDBjsop ajuoinBjoajipui opnuam
y 'oai^ojoaisd opiua^noa ap uos sojuam^Bjj ap ojamnu ubjS u[\
•ouisim pp isanaS b^ jeaifdxa
apua^ajd as anb uoa oambjsd Bppjsd ap ojund p zaA bj b opuuaijusnf
'uBaij^snf b^ Biuajsis pp oajuap BiauBjjodinr ns A p^pijuBa ng -opnjji
asa uoa Bjaipnd jbiios iu p anbuns 'njijjdsa oidojd ns ajqos '41oaia
ut,, oai[oauBpm ubj^ p jod ssqaaq sauoiaBAJasqo sb^ anbJBqs anb
VI3O^ODISJ (B
Bun jod
jBzaduia aqBa oaijjjaBjaq ojuairaBsuad pp otnsim ouijij p Jin^as BJBd
ojad 't4BjojodojiuB,, ap uoiaBUnisap bj BjpBna aj aiuam^isuoa jo^
•uBjuasaad anb sauoiaBuuijB sapfopBJBd sbj 'opu^a
-ijdxa oais 'opu^Sau ou 'JB^daa^ anb ^Bq anb 'sojxaj so[ jBjuajoiA o
JBjijnra uis 'aajáuadg oijaaq Bq oraoa 'prajoj aiuauíBjnd opiuaiuoa JBp
apand sa^ as ou 'sozjanjsa so^ sopoj ap JBsad b 'ouioa X SBjq^pd SB^sa
ojo8O[tj p BJBd uBjjaiaua opBaijiuáis anb ajuaiuejaBxa BjaA as sandsaQ
•soiQ —^^^,, PP uopdaouoa ns A 'sonisoa p— itJiuaAap,, pp uoia
-daauoa ns 'ajqmoq pp uppdaauoa ns B^nauíA ojuau^BJn^BU 'souiui
-jai sosa ua uoijsana B[ p Bjsd ^sjBajuB[d p A '(¿) ttJiuaAap p A jas
p ajjua Bqan^ cujaja bj ap oipaui ua ajqraoq ja BrajijB as oraoa ap
Binajqojd ja BiauajoiA Bpuainaji uoa saiusjd as ja,, BZTjajuis jaSaBf
•Binajsts ns ap 'oaia 'a^uauBmjad opuoj ja a^njnsuoa anb
^ajqraoq,, ap ojdaauoa jb ops^ajj Bq 'opnBzijBjaua^ A opuBzijenpiAip
-uisap 'ogan^ -orasira is b opBAjasqo Bq as ojijaBjajj anb jinjonoa 'inbB
B)6Bq opsjBuas oj b opjanas ap A ojaBxa sbui aaajBd 'o^jBqraa utg
'(ZL) J^aosjad
BpBJamsoipi a sapBptJBijnaad sne ap Bai^ojoaisd UOTaBSijsaAui bj uoa
anb auaij BpBU umaBAjasqo-o^nB bj anb ojadraa auaijsog -{Buoia

�de un silogismo, contenido implícitamente en tres fragmentos ya ci
¡Por los inanes que han estampado en la frente de los modernos
hiper-sensibles el sello de la poesía!
¿Cuántas veces el enemigo de los hombres, el huraño de los bos
ques se ha detenido en su deambular pensativo, a observar el trabajo
del animal, que va tejiendo con su propia sustancia la red donde
atrapará el alimento? Acurrucada y como muerta se queda en el
centro, donde se reúnen todos los radios en que se apoya la espiral
fina y pareja. Pero apenas incide un insecto sobre la trama, se estre
mece y sale disparado a buscar su presa.
Sintetizando en una cuadrito lleno de color la imagen va reve
lando su contenido riquísimo. Así está el alma humana, perfectamente
centrada en una especie de punto tenso, en donde transmite hasta
la más ínfima vibración que sobre el cuerpo imprime el cosmos,
aunque sea tenue como el batir de alas de un insecto. Ante
esa impresión, no queda indiferente —por aquí asoma la punta de su
teoría del conocimiento y va en busca de lo que la ha motivado, que
es a su vez alimento y vida.
Pero la llegada del insecto a la tela no se produce sin un des
garramiento de la misma. Heráclito sólo piensa en la aflicción que
ésto produce en el bicho, no en el gozo de ver su víctima. Porque
ha estado proyectando su mismo "yo" sobre la imagen, y en él toda
experiencia era espiritualmente dolorosa.
Entonces afirma: "El alma va, corre", porque para el hiperestésico el sufrimiento tiene agudos refinamientos que los demás no
captan.
Su propia alma reacciona de inmediato. El, que es poeta, lo ha
traducido en una exactísima imagen de rara belleza.
Se podría aún continuar la exégesis, hasta que con indignación
alguien objetara: ¿Pero pensó tantas cosas el "oscuro" al escribir esas
líneas?
¿Qué importa? Ese es justamente el signo del pensamiento de los
"grandes": estar preñado de virtualidades, que se van descubriendo
y tendiendo líneas de fuerza al futuro.
La marcha por el continente descubierto no es fácil, y el descu
bridor lo expresa casi con una queja.
"Duro es luchar contra el propio corazón: cada uno de nuestros
deseos está comprado al precio de nuestra alma" (87).
Aunque avanzar no sea fácil, Heráclito está convencido de que
ese camino practicado por primera vez por él es el bueno, y que
todos los hombres lo pueden seguir:
"Es dado a todos los hombres conocerse a sí mismos y ser
razonables" (88).
"El pensamiento es común a todos" (89).
La última parte, aunque la forma no la ayude, es la conclusión
(87)Frag. 85.
(88)Frag. 116.
(89)Frag. 113.

tados, y que podría expresarse así:
1.)

Razón existe desde siempre (90).

2.) Razón existe en el alma (91).
3.) Luego, es necesario para encontrarla, volverse sobre la pro
pia, o lo que es lo mismo "investigarse".
Ergo: si no hay investigación refleja, no darás con razón,
si no das con "razón" serás como los perros (libera nos Dómine de
ira Herácliti!) que ladran a lo que no conocen, pertenecerás a la
turba
infecta.
Tertio,
como no tienes "razón", los datos de los mismos sentidos
te engañarán, tendrás oídos y no oirás, tendrás ojos y no verás, como
diríaEl
elmundo
autor bíblico.
no ha escuchado aún a la palabra humana traduciendo
los arcanos del amor divino. El efesino hace justicia, y ésta sin caridad
es muy dura, quizás ni siquiera sea justicia. De modo que no es de
extrañar su lenguaje durísimo al referirse al prójimo y tan lleno de
delicadezas cuando expresa la íntima experiencia.
Hay en Heráclito por consiguiente una relación entre los datos
de los sentidos y la razón: se podría afirmar que esa relación es de
subordinación, sin concretar más. Teniendo en cuenta esta observación
desaparecen las contradicciones entre aquello fragmentos que hacen
una crítica cerrada a los datos sensibles como engañosos, y los otros
en los cuales reconoce la validez de los mismos, y aún indica que los
prefiere como experiencia personal. Dice entonces: "Los hombres se
dejan engañar completamente respecto a las cosas manifiestas, como
sucedía a Hornero, que no obstante era el más sabio de los helenos
todos" (92), especificando en otro texto: "los ojos y las orejas son
malos testigos para los hombres que tienen almas bárbaras" (93). A
lo que se ofrece un contraste violento: "Los ojos son testigos más
seguros que las orejas" (94) porque el oir implica un intermediario,
luego en primera persona, "las cosas que se pueden ver, oir y conocer
son las que yo prefiero" (95), con lo que se apunta ya la relación
no especificada, pero indicada más arriba entre los sentidos y la razón.
Es decir que él ha descubierto por investigación de sí mismo la
razón en su alma: por consiguiente los sentidos no lo engañan, antes
bien, de algún modo le ayudan a conocer. Pero: "Hay que acordarse
también del que olvida adonde conduce el camino" (96). Aunque
estén todos engañados, pueden salir del error. "La razón es peculiar
al alma y se alimenta de ella" (97).

(90)Frag. 1.
(91)Frag. 45.
(92)Frag. 56.
(93)Frag. 107.
(95)Frag. 101.
55.!
(94)Frag.
.
(97)Frag. 71.
115.!
(96)Frag.
— 131 —

— 130 —

�— isi —
su •"&amp;
•u •***&amp;
-SS '***&amp;
101 '^bj^
¿oí -8b-&gt;^
•9S -Sbjj
•s^ •gBJ^
•i -bj^

0I —
(¿6)
(96)
(S6)
(6)
(Z6)
(T6)
(06)

•II -b.'^ (68)
•911 -8b.•^ (88) •
•S8 •^.'d (¿8)
uoisnpuoo bj sa 'apn^ÍB bj on buijoj bj anbunB 'ajJBd Bnnjjn b^j
'(68) 9OP1 B unuioa sa otuaiuiBsuad jg,,
"(88) eajq^n
jas A somsnu js b asjaaouoa sajquioq soj sopo} b opsp s^n

•Bfanb Bun uoa isb^ esajdxa oj jopijq
-nasap ja A 'jpBj sa ou oviaiqnasap aiuauíinoa ja Jod Bq^jBm b^j

•uozbj bj ^ soprnias soj aj^no BqiuB sbui BpBaipui OJad 'BpBaijpsdsa ou
UOIOB^OJ BJ B¿ B^UTldB 3S anb OJ UO3 ' (%) OJ3ÍJ3a&lt;^ ^ 9n^ SBI nOS

(¿8) tíBlnIB ^iisanu ap oioaad jb opBjdinoo tr^sa soasap
soaisann ap onn Bpsa :uozbjo3 oidoad ja Bj^uoa jBq^nj sa ojnQ,,

'(¿6) MBIP aP ^Ji^^nnjB 98 A biujb jb
jBijnaad 83 nozej B^,, -jojcja jsp iijbs uapand 'sopBiiBSua sopo} uajsa
anbuny " (96) ttouiniBa ja aanpuoa apuppB BpiAjo anb pp uaiqurei
9nb -í^bjj^ :oaaj -jaaouoo b uspnAB aj opom uti^jb ap 'ugiq
'ububSu^ o[ ou soppuas soj aiuainSisnoa jod : BiiqB ns na uozbj
bj omsim je ap uopB^i}saAui iod o^jaiqnasap Bq p anb xpap s^j

jsaonoa A jio 'isa uopond as anb sesos sb¡?? 'Bnosjad BJamijd na oSarq
'oiJBiponu^juí un B;&gt;i[dtut jio p anbaod (^6) ttSBfaao sb^ anb eo^nSas
sbui soSpsa) uoe sofo so'^,, :oiua|oiA aiSBJ^noo mi aoajjo as anb o^;
V '(6) SB^^qjcq 8Bmp3 nan^i) anb sajquioq bo^ Bj^d soSijsaí sop^m
nos BBfaJto sbj á soto so[M :ojxaj ojjo na opnB^ijpadsa '(^6) lt8OPl
sonapq eo\ ap oiq^s sbui p Bja ^juE^sqo ou anb 'oiamojj b Bjpa^ns
oulo^ 'sBisaijtuBiu sbso3 sb[ b oioadsaj ainaniBia^dnioa jBns^na nBÍap
as sa^qmoq so^,, ^saouo^ua aoiQ •[Bnosjad Bpnauadxa oraoo ajatjajd
so[ anb Boipui unB A 'ouistui so{ ap zapi[BA b^ a^onooaj sa^n^ so[ na
8OJJO SO^ A 'SO8OUBbU3 OUIOO SD^qiSUOS SOIBp 8O[ B BpBJjaO BOIJIJ^
uaoBq anb soinam^Bj^ ojpnbB aa^ua gauoiooipBunoo sb^
uopBAjasqo bjso Bjusno na opuoiuoj^ 'sem jBjajouoo uis 'nppBurpjcoqns
ap sa nopBpi Bsa anb jbiujijb Bupod as :uozbj bj A sopiinas soj ap
so^sp soj ajina nopBpj: buii ainainSisnoa jod o^ipBjajj na Í
•Bpnaiiadxa biuijui bj Bsajdxa opnsna
ap onajj ubj A omifojd jb asjijapj jb oinisjjnp afBnSnaj ns
ap sa on anb opoui oq •Bioijsnf bos Bjambis ra SBzmb 'Binp Anva sa

rjináas napsnd oj sajquioq soj sopo)
anb A 'ouanq js sa ja jod Z3A Bjauíiad jod opBonaBjd outuib3 asa
anb ap opiDuaAUOD Bjsa oji[3bjojj 'jidbj bss on jbzubab snbnny

•ojnjnj jb Bzjanj ap s^anij opnaipuaj A
opuauqnasap uba as anb 'sopBpijBtijjiA ap opsuajd JBjsa :usapuBj^,,
soj ap ojnoiuiBsuad pp ou8ts ja ajuatuBjsnf sa as^j ¿Bjjodnii ?n()?
¿sBaujj
SBSa jiquasa jb ttojn3so,, ja sesoa sbjubj osaad o^a^? :BJBiafqo nain^jB
uoioBU^ipui uoa anb Bjsi;q 'sisaSaxa bj jBnu^uoa une Biapod ag
'Bzajjaq bjbj ap uaSBmi Biutsij^Bx^ Bun ua opionpBJj
Bq oj 'Bjaod sa anb 'j^ "ojEipamuí ap BuopaBaj buijb Bidojd ng
ou semap soj anb sojuottnenrpj sopn^s auaii ojnaiuiujns ja
-saaadiq ja BJBd anbjod 'MaxioD 'ba buijb j^,, ^buuijb eaouoju^j
'Bsojojop aiuauíjBniíJídsa Bja Bpuaijadxa
Bpoj ja na A 'uoSbuii bj ajqos uoAn oiusiai ns opusiaa^ojd op^jsa Bq
anbjoj -Buií^ojA ns jaA ap ozoS ja na ou 'oqoíq ja na aanpo^d O)sa
anb uop^ijjB bj na Bsuaid ojos oj^aBjojj -buisiui bj ap oiuoiuibjjb^
-sap un uis aanpojd as ou Bjaj bj b ojDasni jap Bp^Sajj bj o^a^

)uy *o)33sui un ap sbjb ap JjJBq ja omoa anua} Bas anbunB
'soiusoo ja amudmi odaana ja ajqos anb noioBjqiA buiijui sbih bj

•oai^qiq jojnB ja BjJip
omoa 'SBjaA ou A sofo SBjpuaj 'sb^io ou A sopio SBjpuaj 'ubjbubSu8 ^j

*epiA A oiuamijB zaA ns b sa
anb 'opBAi^om Bq bj anb oj ap Bosnq ua ba A o^naimponoa pp Buoai
ns ap Bjund bj buiosb jnb^ jod— aiuajajipni Bpanb on 'umsaadnii Bsa

pBpiJBO UTS B)S3 A 'BlOlJStlf 33Bq OUIS3J3 {^ "OUIAip JOUIB pp 9OUB3JB SOJ
opuapnpBj} BUBinnij BjqBpd bj b un^ opBqonosa eq ou opunm j^

sopiinas souisitu soj ap sojBp soj 'uuozbj,, eanaii ou omoa 'opjaj^
•Bjoajni Bqjnj
bj b ssiaaanaiiad 'uaaonoa ou anb oj b uBipBj anb (¡uijaBjajj bji
ap auiuioQ son Bjaqij) sojjad soj ouioa ssaas ^npzsj,, noa ssp on is
'u^zBj uoa sBJBp ou 'sfajpj n^pB^iisaAui Av\\ on is :o^jg
•4íasjBSiisaAui,, orasira oj sa anb oj o 'Bid
-oíd bj ajqos 38J3ajoa 'BjjBjjuoana Bjsd otJBsaaau sa 'oSan^ (o#g
(o'j

'(06) a^^^iais apsap ajsixa uozbjj

(0-^

•(•[g) Btup ja na ajstxa uozb^j

BjeBq ajiinsuBJj apuop ua 'osuai ojund ap apadss Bun ns spejinaa
aiuauiB}33jiad 'BUBiunq BmjB ja Bjsa jsy -omisinbiJ opinajuoo ns opusj
-aAaj ba ua^Biui bj jcojoa 3p ou3jj ojijpBnD Bun u^ opuBzijajuig
'Bssjd ns jeasnq b opBJBdsip ojbs A a^aui
-ajjsa 3s 'buibjj bj ajqos oioasui un appui SBuade oaaj -BfajBd A buij
jBJídsa bj Biod^ os anb na soipBj soj sopo} uannaj a^ apuop 'ojjuao
ja ua Bpanb as Bjjanm omoa A upBonjjnay ¿ojuauii[B ja BJBdsj}B
apuop paj bj BpuBisns Bidoíd ns uoa opuaifa; ba anb 'jbiuiub jap
ofsqBj} ja jBAjasqo b 'oAi}Bsuad iBjnquiB^p ns ua opmajap Bq as sanb
-soq soj ap ouejnq ja 'sajquioq soj ap oSimaua ja saaaA SB}usn[])?

:isb asjBsa^dxa Bjjpod anb A 'sopBj
-p BjÍ sojuaniSBjj saxi ua aiuaniBipijduiT opiuajuo^ 'omsi^ojis un ap

¡Bisaod bj ap ojjas ja sa^qisuae-jadiq
soiuapoui soj ap ajua.ij bj na opsdiuBisa usq anb sauBm soj joj!

�Llega el momento de preguntarse qué es esa razón, ese conoci
miento que posee Heráclito, que los demás no poseen pero pueden
llegar a poseer, que es causa y razón de la tristeza del insigne, porque
desespera de ser escuchado. Otra afirmación rotunda nos sale al en
cuentro, condensando muchos conceptos ya insinuados o presentidos:
"El pensamiento es la más grande de todas las virtudes, y la sabiduría
consiste en decir la verdad y en obrar conforme a la naturaleza,
enseñándola" (98).
De golpe Heráclito nos ha instalado en su

ticular" (104. Sin esa nueva vida del logos: "muerte es lo que sen
timos estando despiertos y sueño lo que sentimos estando dor

midos" (105).

La sabiduría consiste en una sola cosa: conocer la razón que go

bierna todo penetrándolo todo" (106).
"Con la razón que rige el universo están en desacuerdo, aunque
estén en continua relación con ella y las cosas que diariamente en
cuentran les parecen extrañas" (107).
"Los hombres, en el estado de vigilia, tienen un solo mundo, que
les es común a todos. Pero durante el sueño, cada uno retorna a su

b) Etica
simplemente uniendo la intelección y la acción, más, mucho más,
poniendo la intelección como causa y fin de la acción. No es la pri
mera vez que lo ha hecho, pero nunca con tanta claridad como en
esta ocasión. En su primer fragmento lo había anunciado en tonos
proféticos: la razón existe eternamente y todas las cosas suceden,
acontecen, conforme a ella, "pero los hombres se revelan inexpertos
cuando se ponen a prueba en las palabras y los hechos" (99). Des
pués había usado una de sus más raras imágenes para traducir su
realidad psicológica: la araña que se "percibe" y "corre" inmediata
mente, en cuanto siente la ruptura de la tela (100). Ahora la encon
tramos coronando la actividad humana o íntimamente unida a ella.
Asoma históricamente de nuevo el tema socrático. El "Logos" y la
vida, palabra y acción, se encuentran. Heráclito es el primer filósofo
para quien: "El conocimiento del ser se halla en íntima conexión y
dependencia con la intelección en el orden de los valores y de la
orientación de la vida y con plena conciencia, incluye el primero en
la segunda", dice Jaeger (101). En la plenitud de los tiempos recién
se escucha la fórmula definitivamente sintetizada e identificados los
términos "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida". "Yo" es el Verbo,
el "Logos" divino hecho hombre. Heráclito lo atisba de algún modo.
Al fin y al cabo "si se dice la verdad y se obra conforme a la natu
raleza" se avanza en una sola dirección; el esfuerzo humano forzo
samente busca a Dios, aunque pretenda darle extraños nombres.
Hesráclito pues, está de acuerdo con el genio griego, que cree
alcanzar la virtud por la sabiduría.
"El "Logos" da una nueva vida sapiente (102), enseña a actuar.
Por no seguirlo ".. .los hombres no saben lo que hacen cuando están
despiertos como olvidan lo que hacen durante el sueño" (103). "Es
por eso que es preciso seguir lo que es común, pues lo que es uni
versal (la razón en el alma) es común. Más, aunque razón sea uni
versal, la mayor parte viven como si tuvieran una inteligencia par(98)Frag. 112.
(99)Frag. 1.
(100)Frag. 67 a.
(101)Jaecek. op. cit., pág. 202.
(102)Jaeces, op. cit., pág. 202.
(103)Frag. 1.
— 132 —

propio mundo" (108).
Una nueva imagen, la de vigilia y sueño explica o indica el pen
samiento. A través de todos ellos surge la gran dignidad moral del
que sigue la razón, del que entiende y actúa según ella.
El efesino trata luego otros temas, mejor dicho otros puntos que
tienen relación con la ética. Muchas observaciones son finas, aunque
parezcan pueriles comparadas con estas sentencias rotundas en las que
se habla del "logos". Pero en el fondo están jerarquizadas en relación
a ese valor supremo, puesto como estrella polar de todo el afán hu
mano. Por consiguiente, aunque dotado Heráclito de la extrema sen
sibilidad de un artista, no será un eudemonista, como hace notar
Aloys Fischer, lo que se corrobora en más de una ocasión: "Si la fe
licidad consistiera en los placeres corporales, deberíamos considerar
felices a los bueyes mientras comen" (109. "Los asnos preferirían la
simple paja al oro" (110).
También en este sentido se puede interpretar un fragmento ya
citado, "...cada uno de nuestros deseos está comprado al precio de
nuestra alma" (111), si se aclara yuxtaponiendo otro texto:
"No sería mejor para los hombres que todos sus deseos fuesen
satisfechos" (12).
La felicidad no está pues en el placer sensible y la tendencia
moral del pensador es elevadísima, aunque no esté exenta de con
tradicciones. Lo anota el mismo Aloys Fischer: según él en ningún
momento Heráclito dice en qué consiste la quinta esencia de la mo
ralidad, no indica su contenido; parece que esta respuesta está en el
texto en que se ensalza el pensamiento como la más alta de las vir
tudes y se define la sabiduría (113) que se convierte así en una
"ascesis". Donde parecería subsistir una contradicción es entre ese
deber que ordena seguir lo que es común y el hecho de que Heráclito
no puede prescindir de su índole aristocrática y un ideal individualista
que le hace despreciar la multitud.
(104)
(105)
(106)
(107)
(108)
(109)
(110)
(111)
(112)
(113)

Frag. 2.
Frag. 21.
Frag. 41.
Frag. 72
Frag. 89.
Frag. 4.
Frag. 9.
Frag. 85.
Frag. 110.
Frag. 112.
— 133 —

�•zii •**&amp;(su)
•on •*^^(zii)
•S8 "J(III)
"6 '***&amp;(Olí)
•f íbjj(6oi)
•68 "'"¿I(801)
Z¿ •Í"J^(¿01)
• -"^(901)
"IZ '"J(SOI)
•Z SBJ.J
•pninjnuí bj jBtaajdsap aaeq aj anb
BjsijBnpiAipui ^op; un ^ boijbjoojsijb ajopuj ns ap jipuiasajd apand on
ojijaBjajj anb ap oipaij [^ Í unuioa sa anb oj Jináas Buapjo anb jaqap
asa ajjua sa uoiaaipBjjuoa Bun atjsisqns Bi.iaaa.ied apuoQ *4tsisaasBw
Bun na jsb aiaaiAuoa as anb (gn) ^jjnpiqes b[ auipp as A sapnj
-jia sbj ap bijb sbiu bj ouiod ojuauuBsuad ja BzjBSua as anb na oixai
p na Bjsa Bjsandsaj Bjsa anb aaajBd ^opiuaiuoa ns Boipui on 'pBpijBj
-om bj ap Biouasa Bjuinb bj a^sisuoa anb ua aaip ojij^Bjajj ojuaioom
un^um na ja unSas uaqasi^ SA"ojy oiusiur ja bjoub vj -sauoiajipBjj
-uoo ap Bjuaxa ajsa on anb une 'BnnsipBAaja sa jopBsuad jap piom
Bionapua^ bj X ajqisuas jaaejd ^a na sand Bjsa on pBpiaijaj Bq
nasanj soasap sns sopoj anb sajqmoq soj BJBd jofam Búas o^[,,
:oixaj oj^o opuaiuodBixn^ bjbjob as is '(ixi) BnlIB BJisanu
ap oí^aad jb opejdino^ Bisa soasap sojjsanu ap oun BpBa---?? 'opBjra
ba" ojuaitóBjj un jBjajdjajuí apand as opuuas a^sa ua uaiqniBj^
'(Olí) OJO IB BÍB&lt;I ajdrais
b^ UBiJijapjd sonsB so^,, '601) uainoo SBJiuaiui saÁanq soj b saaijaj
jBjapisuo^ souiBjjaqap 'sajBJodaoa saaaoBjd soj na Baai^eisuoo psppxj
-aj bj ig,, :uoisBao eun ap sboi na Bjoqojjoa as anb oj 'jaqosi^ s^ojy
iBion aDBi^ omoa 'Bjsiuoraapna un Bjas on 'bjsijjb un ap pBpijiqis
-uas Einajjxa bj ap o;ijoBjajj op^jop anbunB 'ajuain^isuoa joj -oubui
-nq ubjb ja opoj ap jBjod Bjjaxjsa ouioo o^sand 'oinaadne iojba asa b
uopBjaj na SBpBzmbjBjaf nsjsa opuoj ja ua ojaj *(^o^oj,, jap Bjqsij as
anb sbj na SBpun^o^ SBiouajuas sbjs^ uoa SBpsjBduioa sajuand uB^zaaBd
anbunB 'sbuij nos sauopsAJasqo sBqanj^ -Bopa bj uoa uopBjaj uauau
anb soiund sojio oqaip jofam 'SButaj sojjo o^anj b^bjj ouisaja j^j
'Bjja niii&gt;as BnjaB A apuaijua anb jap 'uozbj bj anSis anb
[ap jbjoui pBpinSip ub.iS bj a^ins sojja sopo} ap saABjj y •o^uaiiues
-uad ja Boipui o B^ijdxa ouans A. btji^ta ap bj 'uaéBiui babiiu buq
"(801) opunm oidoad
ns b BUJOjaj oun Bpsa 'ouans ja ajuBjnp oaaj 'sopoj b nnuioa sa saj
anb 'opunin ojos un uauap 'biji^ia ap opBisa ja ua 'sajqinoq so^,,
•(¿Oí) u3BuBj}xa naoajBd saj UB^iuana
-na ajuaraBiJBip anb SBSoa sbj á Bjja uoa uoiaBjaj Bnuiiuoa na uajsa
anbunB 'opaanaBsap ua ubjs^ osjaAtun ja aSu anb uozbj bj uo[),,
*(90l) PO;* ojopuBJtjanad opoj Bujaiq
-08 anb uozbi bj jaaouoD :bsoo bjos eun ua aisisuoa BunpiqBs ^j

'(SOI) 8oPíra
-jop opuBjsa somiiuas anb oj ouans Á sojjaídsap opuejsa somi^
-uas anb oj sa ajjanui?) :so8oj jap BpiA BAanu Bsa uig ~fQ\) ^J

i •&lt;/•zii
-asa
•

T\ "8bj J (SOI)
^0Z 'ÍBd '-jia
T (ZOI)
ZOZ *?&lt;! 'm&gt; *rfo 'Ha^av f (IOI)
•B ¿9 -8M i (001)
•t -8b J^ (66)
Já (86)
Biaua^ijajuí Bun uBjaiAn^ is omoa uaATA aja^d jo^bui bj 'jbsj^a
-inri cas n^zBj anbunB 'sbj^j •nnuioa sa (buijb ja ua uozbj bj) jbsj3a
-mn sa anb oj sand 'uninoa sa anb oj am^as ospajd sa anb osa jod
83 "(SOT) ttou8ns Ia aiuBjnp uaoBq anb oj uspiAjo omoa soiJaídsap
uBjsa opuBna uao^q anb oj uaqss ou sajquioij soj- • •^ ojJin^as ou joj
UBnjaB b Buasua '(zot) ^inaidea BpiA BAanu eun Bp ^soSo^j,, j^,,
•BunpiqBS bj aod pnjjiA bj jbzubo^b
aaia anb 'oSauS oiuaS ja noa opjanaB ap Bisa 'sand oijpB^ajj
'sajquiou souBjjxa ajjsp Bpua^aad anbunB 'soiq b Basnq ajuauíss
-ozjíoj ouBuinq ozaanjsa ja íuoiaaaaip bjos eun na bzubab as ttBzajBa
-niBu bj b anuojuoa Bjqo as A pBpjaA bj aaip as is,, oqsa ^e A uij jy
•opoui nnSjB ap eqspB oj ojijaBjajj -aaqiuoq oqaaq ouiAip soSo^^,, ja
'oqja^ p sa ^o^n 'ttBpi^ bj A pBpja^ bj '0U1UIB^ ja Ao^ oj^?5 souiuiaa^
soj sopBaijpuapi a BpBzpaiuis a^uauiBAijiuijap Bjnuuoj bj Bqanasa as
uapaa soduiaii soj ap pn^iuajd bj u^ *(xot) -laSasf aaip 'uBpun^as bj
ua w^niud js aÁnjoui 'Biouapuoa Buajd uoa A BpiA bj ap u^i^B^uaiao
bj ap A saaojBA eoj ap uapao ja ua u^iaaajajuí bj uoa Biauapuadap
A uoixauoa buii^uj ua Bjjsq as jas jap ojuaiuiioouoa ^^^ :uamb bjbcI
ojosojij jamud ja sa ojipBa^jJ -UB^juanaua as 'uoiaas A Bjq^jBd 'BpiA
bj A 448080^^ J^ 'ODíiBaaos Buiaj js oAanu sp ajuauíBaraoisiq Bniosy
'Bjja b Bpmn ajuauíBuitjuj o BUBumq pBpiAijaB ej opuenojoa soiubjj
-uoaua bj BJoqy "(ooi) BI3^ Bl 9P Bjn^diu bj a^uais ojiiBna ua 'a^uaui
-BiBipaumi tt3jjOD?? A ttaqiaj3d^ as snb bubjb bj :B3io[ooisd pttpipa.i
ns ji^npBJi BjBd sauaS^uii sbjbj sbui sns ap eun op^sn Bjqsq sand
'(66) ,,soqoaq soj A SBjq^j^d sbj ua Bqon.id b uauod as opu^no
i UBJ3A3J as sajqiuoq soj ojad&gt;? 'BJJ3 B anuojuoa 'uaasjuoaB
•uapaans SBSoa sbj sepo} A ajuauíBuaaja a^sixa uozbj bj :soatjajojd
souoj na opBiounuB Bjqsij oj o^uauííÍBjj jaiujjd ns u^j -uoisboo Bjsa
na onioa p^piJBja bjubj uod s^unu ojad 'oqaaq Bq oj anb Z3A bjsui
-ijd bj sa o^¿ 'uop^e bj ap utj A BsnBa ouioa upia^ajajuí bj opuaiuod
'sbui oqanuí 'sbhi 'uoiaa^ bj A uoiaaajajuí bj opuaiun ajuauíajdiuis

(q
ns na opBjBisui Btj sou ojipBjajj adjoS

"(86)
bj b auuojuoD jBjqo ua A p^pjaA bj jiaap ua a^sisuoa
Bijnpiq^s bj A 'sapn^jiA sbj SBpoi ap apuBjá sBm bj sa ojuaxniBSuad j^j,,
rsopijuasaad o sopBnuisui vA sojdaauoa soqanm opuBSuapuoo 'oJiuana
-na jb aj^s sou Bpunioj u^iaBuuijB bjjq 'opBqanDsa jas ap BJadsasap
anbaod 'auSisui jap Bza^stJi bj ap uozbj A BsnBa sa anb 'jaasod b js^ajj
uapand ojad uaasod ou ssuiap soj anb 'ojipBjajj aasod anb ojuaiui
asa 'uozbj esa sa anb asjBiun^ajd ap ojuaraoni ja

�Pero "hombre" que se recoge para mirarse cara a cara con su
alma, teniendo una interrogante ético-intelectiva, al que se le presenta
el eterno problema de la felicidad, no puede rehuir el que se viene
con este de la mano: el de la muerte. No importa tiempo ni lugar.
La solución dependerá de esas dos mentadas coordenadas. Heráclito,
"investigándose a sí mismo" se lo topó y se lo planteó en términos
griegos, como la aspiración a la fama perdurable.
"Hay algo que los más nobles prefieren a todo: la gloria eterna
a las cosas perecederas. Pero la mayor parte se contentan con estar
alimentados como el ganado" (114). "Aquellos que cayeron en el
combate son honrados por los dioses y los hombres" (115). "La
muerte más gloriosa recibe los honores más grandes" (116). "Las
almas caídas en el combate son más puras que las que sucumben a
las enfermedades".
Textos que no desmienten por otra parte la apasionada admi
ración del aristócrata por aquella costumbre que según Spengler había
forjado una cultura. Se agrega la creencia en la inmortalidad per
sonal y el juicio individual, expresados en fragmentos oscuros donde
reaparece la imagen llena de poesía. Todo lo cual, en conjunto, pre
senta una flagrante contradicción con otros puntos del sistema, según
se verá: con la ley del eterno obrar, que en último término se con
funde con la fatalidad y los mandatos del destino.
"No son más que cosas probables las que el hombre más digno
de confianza conoce y retiene. Pero la Justicia alcanzará ciertamente
a los autores de mentiras y falsos testimonios" (118).
"¿Cómo podría el hombre ocultarse de quien no desaparece

La necesidad de ordenamiento también es anacrónica, pero títulos
y ordenación, si en cierto modo lo desfiguran, en otro destacan una
armonía que escapa al primer golpe de vista. Por sobre todas las cosas
ha surgido ya con claridad suficiente la plataforma antropológica de
las doctrinas de Heráclito. Se puede hablar del concepto de "hombre",
no en el sentido de que Heráclito tuviera conscientemente un con
cepto (esta palabra data de Aristóteles), pero sí de una imagen per
fectamente coherente, que aparece bajo esas pinceladas maestras del
efesino en sus sentencias aforísticas y de las extrañas metáforas pro
ducidas en colaboración entre un magín que trabajaba a explosiones
geniales, y una sensibilidad hiperestésica.

jamás?" (119).

"Los que han leído "de los jóvenes" (en Hesíodo fr. 17. 1, 2)
afirman que según Heráclito, el período de una generación es de 30
años, espacio de tiempo en que el padre ve a su hijo hacerse capaz
de engendrar" (124) Aquí la perfección tiene un sentido puramente
fisiológico. Spengler sostiene que el concepto de "vida humana" para
Heráclito se identifica con el de "generación", en el cual la existencia
individual no es más que un momento, una fase de una ininterrumpida
metamorfosis, visión según él, más morfológica que fisiológica. Aduce
este concepto como ejemplo de la concepción del movimiento hera
clítico, como un eterno cambio que constantemente se repite según
un ritmo (125). Para probarle se apoya en los textos: "es la misma
cosa que vive en nosotros: la vida y la muerte, la vigilia y el sueño,
la juventud y la vejez. Estas últimas, al transformarse, se tornan las
primeras y al transformarse de nuevo, son las segundas" (126); "una
vez nacidos quieren vivir y luego morir, o más bien reposar. Y dejan
atrás de ellos niños que a su turno morirán (127). La vida se debe
pensar como un cambio constante de vejez y juventud, como un
aumento y disminución de energía.

"Allí, ante el que es (los héroes) se levantan y se hacen guar
dianes vigilantes de los vivos y los muertos" (120).
Creencia en la inmortalidad personal y el juicio que había ano
tado ya Hipólito, adjudicándosela en los términos de la catcquesis
cristiana, lo que la falsea, porque le atribuye la resurrección de la
carne (121).
Pero aquí ya es necesaria una "mise au point", una especie de
recapitulación, porque ya tenemos lo que podríamos llamar:
c)

El hombre lógico

siguiendo a José Corts Grau (122). Quizás no mentira, si exagerado,
sería dejar atrás páginas encabezadas por dos títulos como "Psico
logía" y "Etica". En todo el texto heraclítico, claro está, no se
encuentran.
(114)
(115)
(116)
(117)
(118)
(119)
(120)
(121)
(122)

Frag. 29.
Frag. 24.
Frag. 25.
Frag. 136.
Frag. 28.
Frag. 16.
Frag. 63.
Hippol. Refut. IX, 10 (22 B 63-66).
Corts Grau. op. dt., pág. 69.

— 134

El "hombre" pues tiene alma, y en el alma habita la razón, la
que se descubre por la investigación de sí mismo. Los sentidos en
gañan al hombre de "alma bárbara", pero no al sabio que busca su
testimonio, una vez descubierto el "logos". Siendo el "pensar" la más
alta de las "virtudes", reflexión y acción son inseparables y se puede
decir estrictamente que el hombre de Heráclito es un "hombre ló
gico", teniendo este último término un contenido ético-intelectivo.
El "logos" es una ascética del hombre, una "ascensión", un ca
mino de perfección, que es común a todos. El filósofo se planteó con
cretamente cómo y cuándo esa perfección era alcanzada y los límites
temporales dentro de los cuales se desenvolvía. "Heráclito y los es
toicos dicen que el hombre comienza a conseguir su perfección hacia
los catorce años, época en que el líquido seminal se pone en movi
miento" (123).

(123)
(124)
(125)
(126)
(127)

Aet. I, 23 (22 A 18).
Plut. Def. Orac, 11, f. 415 e.
Spencler. op. ci(., pág. 26.
Frag. 88.
Frag. 20.
^ 135 —

�si

— sei —
*0Z *^BJ^ (¿ZI)
•88 '^"*^ (9^1)
od '
&gt; 'H313I3dg (SZI)
'II '•ovio •fag 'inij (^zü
•(81 V ZZ) ÍZ 'I '•l^v (ZI)
ap u^ionuiump ^ oiuainne
un oraoD 'pn^uaAnf ^ zafdA ap aiUEjsuoa oiquiBO un ouroo jssuad
aqap ^s BpiA B^j • (izi) ubjijoui ouanj ns b anb souiu sojjs ap sbjjb
UEfap j^ '.resodaj uaiq bbui o 'jijoui o^anj ^ jiaia uajainb sopioBU zaA
BimM í (9^l) 446BpunS^8 sbj uos 'oAanu ap asjBuuojsuBjj jb ^ SBjamijd
SBJ UBUJOJ 38 '38JBUIJOJ8UBJJ JB 'SBIUIljn SB^S^ 'Z^Í3A BJ 1 pnjuaAnf BJ
'ouans p A biji3ia bj 'sjjanuí bj ^ ^piA ^I :sojjosou na ^aia anb bsod
Btnsini bj ea,, :8ojxaj soj ua BXod^ as ajj^qojd bjb^ '(s^l) oraJÍJ nn
unSas ajida^ ae ajnaniajuB^suoa anb oiqiuBa ouja^a un oiuoa 4oaiijp
-Bjaq ojuaiiuiAOin pp uoiadaaaoa B[ ap o[dmafa oinoa ojdaauo^ ajea
a^npy *B3i!á9[oi8ij anb B^iSp^ojjora sbui 'p unáas u^isiA 'sisojaoinB^atn
epiduraxiaiuini enn ap as^j enn 'o^uaunoni nn anb sbui ea ou pnpiAipui
Biaua^sTxa e\ pna p ua 'ttu9iaBjauaS5^ ap p uoa Baijpuapi as o^ipsjajj
BjBd 41BUBUinq ^piA,, ap oidaanoa p anb auaijsos ja^uadg 'ODiS^^oisij
ajuaraBjnd oppnas un auaij uop^aj^ad b^ mby (^Zl) tt-iB-ipnaSua ap
ZBdea asjaa^q oftq ns b 3a ajpsd p anb ua odraai^ ap oiaBdsa 'soub
Og ap sa uoiaBjaua3 Bun ap opouad p 'ojTpBaajj una as anb ubuijijb
{Z 'i '¿I 'JJ opoj^aH na) tísauaAof soj ap,, opia[ ubi[ anb so^,,
'(2ZI) oiuaiui
-iAoin ua auod as puiraas opmbi[ p anb ua Booda 'soub aaJojBD soj
BiaBq u^iaaajjad ns jin^asuoa b Bzuaimo^ aaqiuoq p anb uaaip soaroj
-sa so[ Á. ojipBJajj^^ 'BiA^OAuasap as sa^na so^ ap ojjuap sajejoduiai
saiiuiij so{ Á BpBzuBa[B bj3 uopoajjad Bsa opu^na A 00193 aiuauíBjaj
-uoa oa)UB^d as ojosojij ^^ -sopo} B unuioa 83 anb 'U9paajjad ap ouiui
-bo un 'ttuoisuaosB,, Bun 'ajquio^ pp BaijaasB Bun sa 4tsoSo|;w ^^
•OAijoapjm-oaija opiua^uoD un ouiuiaaj ouiijjn 3)83 opuaraai 'ttoaxS
-o^ ajquioq,, nn ss o^i[aBaajj ap aaqtnoq p anb ajuaiuBjajj;sa jpap
apand as A sajqBJBdasui nos uoiao^ A uoixa^jai 'usapniJiA,, sb[ ap bj[b
sbui v\ ttJB8uad,, p opuaig *tlsoSo^,, p ojjaiqnasap zaA Bun 'oraoraxisaj
ns Basnq anb oiqBS ^b ou ojad '^BJBqj^q Buip,, ap aaqraoq p UBUBá
-ua sopijuas so^j 'ouisiui is ap u^iaBáyisaAui bj jod ajqnasap as anb
bj 'u^zBa v^ BjtqBi| Bmp p ua A 'biu[b auau sand Maaqnioq,, ^^
•Boisaisajadxtf pBpijiqisnas Bun A 'sa^iua^
sauoiso^dxa B BqBfBqBjj snb ut^bui un ajjua uoiaBJoqB^OD ua SBpionp
•ojd SBJojB^aux 8bubjjx3 SB^ 3p A SBaijsjjojB gBiauajuas sns ua ouisaja
pp SBJisaeui SBpspauíd SBsa oí^q aaajBÜB anb 'ajuajaqoa ajuaniBjoaj
-jad uaSBUTT Bun ap ib ojad ' (sapj^jsixy sp BjBp BjqBpd Bjsa) ojdaa
-uoo un ajnauísiuaiasnoo BjaiAn^ ojipfjajj anb ap oppuas p ua ou
'ttajquioi^,, ap ojda^uoD pp jB^qsq apand ag •ojxpBjau ap SBuiJjoop sbj
ap Bai^ofodoJiuB BuuojBjB^d b^ ajuaiatjns pepiiep uoo Bj opiSans Bq
SBSoa s^\ SBpoi ajqos aoj *bj8ia ap ad^oá aauíjjd p Bd^asa anb BjuonwB
Bun uBaB^sap ojio ua 'uBináijsap oj opom o^aaio ua is 'u^iaBuapao A
p ojad 'bdiuojobub sa uaiquiBj oiuainiBuap.ro ap pepisaaau ^\

•69 -gyd '• -do -nvaQ SIB03
"(99-E9 a ZZ) 01 'XI •"/" "
•9
91
-8Z
•9SI
'SZ
•J-Z
•6Z

(IZI)
(OH)
(611)
(811)
(¿II)
(911)
(SU)

•uB^juanaua
ae ou 'Bisa ojb[o 'ooijipBjaq o^xaj p opoi ug -^oxia,, A ttBjSo[
-odtsj,, ouioa 8O[njjj sop jod SBpBzaqBana SBui^Bd sbjib jBfap buss
'opBaa^Bxa is 'BJiiuaui ou SBzm^) •(^i) nBj^ suo^ asof b opuam^ís
o^iooT aaawoH ^^ (a
:jbuib[[ soraBupod anb 0[ soraanaj ba* anbjod 'uoioB^njid
ap aiaadsa un 'M}uiod nB asini,, Bun BiJBsaaau sa vA inbs oaa^

(I^T)
()

b^ ap uopaajjnsaj bj ajínqijjB a^ anbjod 'Baspj b[ ^nb o[ 'bubi;sij3
sisanba^BO bj sp eouitniaj so^ ua BpsopuBaipnfpB 'oji^odijj tbA opBj
•oub Bjqsq anb opmt p A [Buosjad pBpipiJouini bj ua Bpuasj^
"(OZl) K8ojjanni boj A soaia bo[ ap saiuBjiáiA sauBip
-jsnS uaoBq as A ubjuba^^ as (eaoaaq eo\) sa anb p aju^ 'j[iy,,

•(611) ¿6?niBÍ
aaaJBdssap ou uamb sp aejBjfnao ajqinoq p Bjjpod ouio^)'ín
*(8Il) soruounisaj sos[bj A SBjpuaui ap eajoinB soj b
aiuauíBjaap BjBzu^ap Bpijsnf b^ oj^j auanaj A aaouoa BzuBtjuoa ap
ou^ip 8BUI ajqnioq p anb sb^ sa^qBqoad SBSoa anb sbui uos o^¿n
oupsap pp soiBpuBta so^ A pBpi[BjBj B^ uoa apunj
-uoo as oniraaaj oraij[n ua anb 'jBjqo ouiaia pp Aa\ B[ uoa :bj3a as
nnSas 'eraajsis pp so^und soj^o uoo uopaipea^uoo ajusaáB^j enn B^uae
-ajd 'ojunfuoa ua 'pno o[ opoj^ -Bjsaod ap Bua[[ naá^uii b[ dasjBdssj
apuop sojnaso soiuaraáBjj ua sopBsajdxa '(BnpiAipux opinf p A [buos
-jad pBpipiJomuí b^ ua Bpuaajo B[ b3jb ag ^Bjnip^a Bun opBfjoj
BiqBq ja^uadg un^as anb ajqninisoo BjpnbB jod b^bjooisijb pp u^p
-iinpB BpsuoiSBdB bj ajJBd bj^o jod uajuaiuisap ou anb

^ppJ^
b uaquinons anb sbj anb s^jnd sbui uos aiBquioa p ua SBpjBo 8Bmp
8B1 '(911) sapuBiS sbui saaouoq boj aqpaj bsoijo^S sbui ajjanuí
vjn *(SXT) wB3jquioq so[ A sasoip soj jod sopBJuoq uos aieqmoa
p ua noja^BO anb so^pnby,, '(^&gt;n) MopBUB8 p omoo sopB^uaraijB
JB)sa uoo uB^uajuoa 38 aiJBd jo^but v\ oaa^ 'BBjapaoajsd bbsoo 8B^ b
cujaja btjo^^ B[ :opoj b uajaipjd sajqou sbui soj ^nb oSjb ^bjj,,
'sjqBjnpjsd buibj bj b u^pBJídsB bj ouioo 'so3aia3
souinua) ua oainejd oj as A odoi oj as uouisini js b asopuBSiisaAor,,
'o^ij3Bjajj 'BBpBuapjooo BBpBiuam sop SBsa ap BJapuadap uopnjos ^j
•jBánj iu oduiaij Bijodun o^¿ 'aijanm bj ap p :oubui bj ap a^sa uoo
3U3IA as anb ja jmqaj apand ou 'psppijaj bj ap Buiajqojd oujaja ja
Bjuasaad aj as anb jb 'BAijoajaiur-oaiía ajuBáojjajuí sun opuaiuai 'buijb
ns uoo BJBa b bjbo 9SJBJIUI BJBd a^ooaj as anb uajqmoq,, oja^

�En apoyo de la idea de Spengler parece que se puede citar este
otro texto:
"Un siglo es la más larga duración de la vida humana, que está
limitada por el nacimiento y la muerte. En consecuencia, los que
han reducido el siglo a un espacio de 30 años, han cometido paten
temente un error. Es Heráclito quien llama a este lapso "generación"
porque constituye una revolución de la edad del hombre y llama re
volución de la edad del hombre, al intermedio comprendido entre el
momento en que el hombre es engendrado y aquel en el cual en
gendra" (128).
Esta constante tensión movible entre dos puntos opuestos, que
Heráclito ha encontrado en sí mismo y lo ha conducido a un sistema,
la tenemos ya aquí aplicada en un sentido más amplio: hallada en
el fondo de ese "hombre" determinado que él es, está convertida ahora
en ley de vida del "hombre" en general, de toda la especie humana.
"La unidad de Heráclito se realiza mediante la tensión. La in
tuición biológica que se halla en esta idea genial es de una fecun
didad ilimitada", dice Jaeger (129). Queda todavía por fijar otro
punto: la posición de ese ser lógico de palabra y acción respecto a los
otros dos grandes temas de los fragmentos de Heráclito: el "cosmos"
y "Dios", sin olvidar que se trata de círculos concéntricos, es decir que
hay una superficie común a los tres. Dos puntos de referencia se en
cuentran: uno de lo más sorprendente: el mono por un lado, por el
otro Dios.
El mono más bello es feo, cuando se lo compara con la especie
humana (130). "El más sabio de los hombres, comparado con la di
vinidad, parece un mono en cuanto a sabiduría, a belleza y a todo

lo demás" (131).
Por aquí nuevamente se asoma, como criterio de jerarquización,
el supremo valor, la sabiduría, causa de toda elevación. Esto se con
firma en otro texto: "la naturaleza humana está privada de sabiduría,
pero no la divina" (132) y otro "point de repére":
"El hombre, en relación con la divinidad, es tan pueril como el
niño lo es con respecto al hombre" (133). Con lo que se aclara aún
otro aspecto: el criterio de la perfección es la sabiduría, cosa que
comparada con Dios no tiene el hombre, pero sí con respecto al mono,
en lo cual el niño se diferencia del hombre como el hombre de Dios.
Entonces entre la edad y la perfección no hay sólo una relación
fisiológica, sino ética-intelectiva y Heráclito atisba en la vida humana
una real y verdadera "edad perfecta". Atribuyéndosela al "hombre
lógico" (que deriva del logos palabra y acción) exclama:
"un sólo hombre vale para mi diez mil si es el mejor" (134)

porque de esa imagen, por no decir concepto del hombre, que el efesino forja, resulta inmediatamente lo que se podría llamar una
d)

Filosofía del estado

Es que política y ética se implican "existe una ley también, la
de obedecer a la voluntad de uno sólo" (135) se sobreentiende que
por ser el bueno, por sabio, por seguir la razón, porque la mayoría
de la multitud no lo es, ni la sigue. La sentencia supone una forma de
gobierno aristocrático, pero supone también que la fundamentación
del individuo y de la sociedad es la misma: es decir el logos, uni
versal y eterno, Heráclito lo afirma y lo desarrolla expresamente:
"los que hablan con talento debieran apoyarse en lo que es común a
todos, como la ciudad sobre la ley y aún más fuerte todavía. Pues
todas las leyes humanas toman su fuerza de la única ley divina que
extiende su poder tan lejos como le place, que basta a todo y lleva su
victoria sobre todo (136).
El pensamiento de Heráclito permanece fiel a la esencia del
hombre griego, vinculado a la "polis": se siente miembro de una co
munidad universal y sometido a ella. El hombre que adquiere con
ciencia de que lleva en su propio espíritu la luz eterna de la vida del
todo, adquiere la capacidad de participar en la más alta sabiduría
cuyos decretos proceden de la ley divina, comenta Jaeger (137).
Dentro de la interpretación de Spengler, el cambio es el principio
formal de la naturaleza orgánica. Ese cambio no escapa a nadie, pero
sí su ley. El mundo de los sentidos está sujeto al movimiento ininte
rrumpido. Todas las creaciones de la cultura: estado, sociedad, costum
bres, son producto de la naturaleza, están sometidas a las mismas condi
ciones de existencia que lo demás, es decir a la ley rigurosa de que
todo cambia y nada permanece. Para él uno de los grandes descubri
mientos de Heráclito está en haber mostrado la íntima relación entre
naturaleza y cultura. Concluye que nos encontramos frente a un sis
tema de relativismo completo, llevado a sus últimas consecuencias,
porque donde no hay un punto inmóvil los conceptos de ética y esté
tica sólo pueden tener un valor personal (138).
Olof Gigon, después de recordar que ética en los tiempos ar
caicos significa también política, hace observaciones valiosas: el
"logos" es llamado eterno por Heráclito, atributo que en Hornero y
Hesíodo corresponde a los dioses. También le adjudica el carácter de
"común", lo que dice relación a la comunidad o "polis". El "logos"
en su relación con los dioses se compara a la relación que existe' en
la ciudad entre los ciudadanos y las leyes, comunes a todos. La fuerza
de la "polis" es la ley, la de los hombres el "logos". Se le puede lla
mar "fuerza" porque defiende en el interior ¿el desorden y en el
exterior del ataque enemigo (139).

(128) CENSOBIH. 17, 2 (22 A 19).
(129) Jaecer. op. dt., Pág. 204.
(130) Frag. 82.
(131) Frag. 83.
(132) Frag. 78.
(133) Frag. 79.
(134) Frag. 49.

(135)Frag. 33.
(136)Frag. 114.
(137)Jaecer. op. etc., pág. 205.
(138)Spenclek. op. dt., pág. 28.
(139)Gicon. op. cit., pág. 203.
136 —

— 137 —

�— ¿El —
•0^ -?&lt;i[ '• • dO 'NO31 9
5 -8Bd '•;ito 'do
JS
02 -Sed "113 ' do -Hasa'*t
•m •^•'&amp;
S -3.Mí

(6I)
(8EI)
un)
(9I)
(SI)

*(6l) o^iraaua anbBjB jap jouajxa
n^ ^ napjosap jap joijajuí p ua apuaipp anbjod 44Bzjanj,5 jbhi
apand aj ag *448o2oj,, ja sajqraoq soj ap bj 'Aaj bj sa 44sijod,, bj ap
j ^j 'sopoj b saimiHOD 'saAaj sbj j. sou^peprno soj ajjua pepnia bj
n^ .ajsjxa anb uopBjaj bj b BJBdtuoa as sasoip soj uoa uop^jaj ns ua
44so2oj,, jg "m8!!0^,, p^piunraoa bj b uopBjaj aotp anb oj 'ítunraoD,,
ap J9JDBJB3 p BaxpnfpB aj uaiquiBX "sasoip soj b apuodsajjoo opoisajj
A ojamojj ua anb ojnqijjB 'ojijoBJajj jod oujaja opBmBjj sa 4tso^oj,,
p :sbsoijba sauopBAjasqo a^sq 'Boijjjod uaiquiBj bdtjiuSis soojbd
-jb sodraaij soj ua Boija anb jspjooaj ap sandsap 'uo^t^) jo^q
'(8l) IBnosjiad jo^ba nn aauaj napand o[os boi^
-ajsa ^C B^ria ap sojdaouoo so^ [iaohiui ojund un jÍBq ou apuop anbjod
'SBpuanoasuoo sBraijjn sns b opBAaj]; 'oja^duioD orasiAijBpj ap Bina)
-sis un b a^uaaj soniBjjuoaua sou anb a^npuo[) -Bjn^no Á BzajBJniBu
ajju^ uopBp^ Btnijm bj opBjjsom jaqsq ua Bjsa ojxjDBjajj ap soiuaim
-uqnosap sapuBj^ soj ap oun ja b^bj; -a^anBuuad Bp^u Á BiqraBD opoj
anb ap BsojnSii ^aj bj b ^pap sa 'SBUiap oj anb Bpuajsixa ap sauop
-ipaoa sbuisiui sbj b sEpijauios uejsa 'Bz^jBjnjsu bj ap o^onpoad uos 'sajq
-uinjsoo 'pBpapos 'opBjsa :Bjnjjno bj ap sauopsai^ sbj SBpoj^ •optduinjj;
-ajuiui ojuoiraiAotn jb o^ofns Bjsa sopijuas soj ap opunut jg; -Aaj ns is
ojad 'axpBu b Bds^sa ou oiquiBO as^ #BamBJO Bz^jBjn^Bu bj ap jbuijoj
oidpuxjd ja sa oiqniBo ja 'jaj^uadg ap uppBjajdjajuí bj ap ojjuaQ
'(¿l) ^^^aBf B^uauioa 'ButAip ^aj bj ap uapa^oad sojajoap soAna
BunpiqBS bjjb sbui bj ua j^dpijJBd ap pBptOBdBO bj ajambps 'opo^
jap BpiA bj ap Buaaja znj bj njujdsa oidojd ns ua ba^jj anb ap epuara
-uoo aaainbpB anb ajqmoq j^ *Bjja b opijamos A jBSjaAiun pBpmnra
-oo Bun ap ojquxouu ajuais as :ws;jod,, bj b opsjnDuiA 'oiáaijS ajquxoq
jap Bpuasa bj b jaij aoauBnuad ojijaBjajj ap ojuatniBsuad jg[
'(9l) P0^ 3^t{os btjojdta
ns BA3JJ 'A opoj b Bjssq anb 'aasjd aj oraoa sotaj qb^ japod ns apua^xa
anb BuiArp jíaj Boiun bj ap Bzjanj ns ubuioj SBUBranq sa^aj sbj SBpoj
san^ *BjABpo^ ajjanj sbui utib A jíaj bj ajqos pspnp bj oiuoo 'sopo^
b unraoo sa anb oj ua asjBAodB uejaiqap oiuajej uoa uBjq^q anb soj,,
:ajuauiBS3jdxa BjjoJJtBsap oj A buuijb oj ojijoBjajj 'oujaja A jbsjba
-iun 'soSoj ja jpap sa :buisiui bj sa pBpapos bj ap A onpiAipui jap
uopBjuauíBpnnj bj anb uaiqraBj auodns ojad 'o^ijbjoojsijb ouj^iqo^
ap Btnjoj Bun anodns Biouajuas wj -anSis bj tu 'sa oj on pníijjniu bj ap
bijo^bui bj anbjod 'uozbjc bj jmSas jod 'oiqBS jod 'ouanq ja jas jod
anb apuaijuaajqos as (l) I98 oun ap pB^unjOA bj b jaoapaqo ap
bj 'natqiuBj ^aj Bun ajsixa,^ UBOijdrai as Boija A Ba^ijod anb sg
oavxsa ^aa vi^osotij;

(p

Bun jsraBjj Bjjpod as anb oj aiuaniBjBipauíai Bjjnsaj 'bÍjoj ouis
-^ja p anb 'ajquioq jap ojdaouoo jpap on jod 'uaBuii Bsa ap anbiod

— 9l —

•61 -Sbj^(I)
•8¿ -B--^(ZU)
•S8 •8BJ^(II)
"28 •^J^(0l)
'tOZ '^?^ '•'? 'do -aaravf(6^1)
"(61 ¥ ZZ) Z '¿I -H
^ofaui ja sa is jim zaip ira BJBd ^jba ajqmoq ojos nn,,
:BniBjaxa (uoio^b A BJqBjBd eoSoj jap BAwap anb) ítoai8oj
ajqmoq,, jb Bjasopua^nqujy -^Bjaajjtad pspa,, Bjap^pjaA A jb^ Bon
BUBUinq BpiA bj ua BqspB ojijoBjca|j A BAijoajajui-Bopa onis 'Baigpjoisij
uopsjaj buti ojos jÍBq ou nopoa^ad bj ¿ p^pa bj ajjua saouoju^
•soiq ap ajqnioq ja omoo ajqraoq jap Bpuajajip as omu ja jBno oj ua
'onout jb ojDadsaj uoa is ojad 'aaqraoq ja auaij ou soiq uoa ^pej^duioo
anb Bsoa 'BjjnpiqBS bj sa u^paajjad bj ap 'oijajiao ja lojaadsB oajo
una bjbjob as anb oj ho^ "(ggx) t4ajquioij jb ojaadsaj uoo sa oj ouiu
ja oraoa jwand ubi sa 'p^piuiAip bj uod uopBjaj ua 'ajqraoq jg,,
:aJt^dM 3P Jaiod,, ojjo A (^g^) MBuiAip bj ou'ojad
'BunpiqBS ap BpBAud Bjsa BuBranq BzajBjnjBn bj?, : ojxaj ojjo ua botjij
-uoo as ois^ -uopBAaja Bpo^ ap Bsn^o 'BjjnpxqBS bj 'jojba oraajdns p
'uopBzmbjBjaf ap ojjajjjD oraoo 'Braoss as ajuaraBAanu jnbB jo^
opoi b A Bzajjaq b 'BjjnpiqBS b o^uBno ua ouom un a^ajBd 'p
-ip bj uoa opBJBdraoa 'sajqraoq soj ap oiqBS sb^^ j^,, '(oci) BUBumq
apadsa bj uoa BJBdmoa oj as opuBna 'oaj sa ojjaq sbot ouora jg
•soiq ojjo
ja jod 'opBj un jod ouora ja : ajuapuajdjos sbui oj ap oun lueajuana
•ua as Bpuajapj ap sojund soq -saji soj b unraoo apipadns Bun ^^q
anb jpap sa 'soaijjuaauoo sojnajja ap bjbjj as anb JBpiAjo uis 'í4soiq, A
Msorasoa,, ja :oiijoBja¡j ap sojuaraSBjj soj ap sBma^ sapusjS sop so'xjo
soj b ojaadsaj u^ioa^ A BjqBj^d ap oaigoj jas asa ap uopisod bj :o)und
ojjo JBfij jod BjABpoj Bpan^ "(6^I) ^^SaBf a^ip '41BpBjiraiji p^pip
-unoaj Bun ap sa jsiuaS Bapi bjs ua BjjBq as anb BaiSojoiq uopin^
-ui b^j •noisua^ bj a^uBipara Bzijsaj as ojijoBJau ap pcpiun vjn
•BUBranq apadsa bj Bpoj ap 'jBjauaS ua 4tajqraoq,, jap BpiA ap ^aj ua
BJoqB BppjaAuoa Bjsa 'sa ja anb op^uirajajap 44ajqraoq,, asa ap opuoj ja
na BpBjjsq roijduiB BBra opijuas un ua epeai[de jnbB b^ soraauaj bj
'Buiajsis nn b oppnpnoa Bq oj A orasirn is ua opBJjuo^ua Bq
anb 'sojsando sojund sop ajjua ajqiAora uoisuaj ajnBjsnoa

t

,'(2ZI)

p

-na jBn^ ja na janbB A opBjpuaSua sa ajqraoq ja anb ua ojuaraoni
ja ajjua opipnajdraoa oiparajajni jb 'ajqmoq jap pBpa bj ap uopnjoA
-aj BraBjj A ajqraoq jap p^pa bj ap uppnjoAaj san a^njijsnoa anbjod
;4uopFjaua?, osdBj ajsa b botbjj uainb ojijaBja^ sg -jojj'a nn ajnamaj
-uajt'd opijaraoa usq 'soub q ap opBdsa un b oj^is ja oppnpaj u^q
anb soj 'Bpuanaasnoo u^ -ajjanm bj A ojnaimpBn ja Jod Bpsjiraij
Bjsa anb 'BUBranq ^piA bj ap uopBjnp bSjbj sbui bj sa ojSis u^j,,
:ojxaj ojjo
ajsa jBjp apand as anb aaajBd jajSuadg ap Bapi bj ap oAode ug

�Llambías de Azevedo señala que la ley universal del cambio y la
oposición implica no sólo la transitoriedad, sino la inversión del pre
dominio de ciertos individuos y clases. Teniendo en cuenta esto es
que desaparece la contradicción apuntada entre sus preferencias aris
tocráticas y su actitud frente al pueblo (140), al que alienta a defender
sus derechos (141): "El pueblo (demos) debe combatir por la ley
como por sus murallas" (142). Interpretación la más adecuada, por
que soluciona una de las contradicciones que generalmente se atri
buyen a Heráclito.
Como el pensamiento heraclítico vincula temas imposibles de se
parar, se inserta aquí una visión originalísima del efesino, que tiene
relación con uno de los principios suyos fundamentales, que en rea
lidad en el curso de este estudio aparecerá al tratar el cosmos: el
combate. Por un lado lucha es justicia. "Hay que saber que la guerra
es universal, que la justicia es una lucha y que todo toma su vida de la
discordia y la necesidad" (143). Por el otro la lucha, de la que re
sulta la justicia, es la ordenadora de la sociedad en clases, lo que
constituye uno de los aspectos del acontecer cosmológico en su
totalidad:
"El combate es el padre de todas las cosas, el rey de todo. Hace
representar a los unos el papel de dioses, a los otros el papel de
hombres, vuelve esclavos a los unos, a los otros libres" (144).
El cuadro tiene tintes proféticos y paradójicos señaladísimos.
Porque el "oscuro" está anunciando el trueque de los poderosos por
los humildes y viceversa, la inestabilidad del gobierno y la sociedad.
Esto sería una visión pesimista, si se olvidara que de la lucha resulta
Ja realización de un valor positivo.
Volviendo a Olof Gigon, hace notar que la comparación entre el
logos y la ley se transforma. El logos mismo se vuelve la ley, la única
ley divina, que es el prototipo de todas las leyes humanas; el logos
se convierte en el origen de todas las leyes de la polis, pero el logos,
mas que las distintas disposiciones del estado significa, en Heráclito,
el orden de la vida, todo lo que es uso y costumbre. Podría llamarse
también "nomos" porque es la regla que rige todas las cosas (145).
Olof Gigón acentúa constantemente el contenido ético de la
visión de Heráclito, lo que no hace sino confirmar el punto de par
tida humano. Está de acuerdo fundamentalmente también con Jaeger.
El efesino opone en fuerte antítesis a la ley divina, que tiene
los atributos de la divinidad, la ley humana imperfecta (146). Pero
llegamos aquí nuevamente a una encrucijada:
1.)

La naturaleza humana carece de sabiduría (147).

(140) Pág. 133.
(141) Llambías de Acevedo. op. cit., pág. 255.
(142) Frag. 44.
(143) Frag. 80.
(144) Frag. 53.
(145) Cicon. op. cit., págs. 203-204.
(146) Frag. 114.
(147) Frag. 78.
— 138 —

2.) Sabiduría es decir la verdad y obrar conforme a la natu
raleza (148). Verdadero disparadero sin salida aparente, porque si
eres hombre estás desprovisto de sabiduría y entonces ¿cómo vas a
decir y obrar sabiamente?
Si mal no recordamos, por algún lado dijo Heráclito que la razón
estaba en el alma (149) o había calado profundamente en ella, vale
decir que el hombre, por su alma, puede llegar a poseer, o ser poseído,
por la razón esa universal, que determina su conocer y actuar, lo que
nos está claramente anunciando que Heráclito vio un
e)

PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO

Ya se dijo, al tratar las ideas psicológicas contenidas en sus frag
mentos, cómo Heráclito se sitúa en una posición crítica frente al co
nocimiento que le proporcionan los sentidos. Aloys Fischer dice que
los filósofos de la época se han dejado llevar por la tendencia
a la objetividad contenida en todo pensar, y que Heráclito no deserta
de este punto de vista, aunque tampoco lo acepte como algo obvio y
evidente.
Olof Gigon plantea este aspecto con gran claridad: en Heráclito
la oposición "verdad-error" se transforma en la oposición entre "lo
común y- lo individual". La oposición clásica "razón-sentidos" hace
su aparición histórica más tarde y no se encuentra para nada en
Heráclito. Luego se identifica la apariencia de lo individual con la
irrealidad del sueño (150). Cabe entonces preguntarse en definitiva
cómo el hombre alcanza esa razón o se pone en contacto con ella.
Sobre este punto el texto doxográfico que ha sido trasmitido es ex
tenso. Los comentadores reconocen en él una fuerte influencia pos
terior estoica y una directa sobre Heráclito, la de Alcmeón, sin con
siderarlo falseado en lo fundamental. Este texto nos aclara también
el papel de los sentidos en el conocimiento y su relación con el "logos",
relación que indudablemente no es antitética.
"... este físico sostiene la idea de que el medio ambiente está
penetrado de razón en inteligencia..."
"Absorbiendo, pues esta razón divina por la inspiración, como lo
cree Heráclito, nos hacemos inteligentes, y mientras que perdemos
la memoria en el sueño, volvemos a nosotros en la vigilia. En efecto,
como los poros de los sentidos están cerrados en el sueño, el espíritu
en nosotros ha cortado el contacto con el medio ambiente; apenas
queda como un vínculo la respiración, comparable en cierta forma
a una raíz. Estando así separado, pierde pues la facultad de memoria
que tenía antes".
"Pero al despertar, acudiendo de nuevo a los poros de los sentidos
como a sus ventanas, y tomando contacto con el mundo externo, re
cobra la facultad de regresar. Lo mismo pues, que los carbones
cambian y se ponen ardientes cuando se les aproxima al fuego y se

(148)Frag. 112.
(149)Frag. 45.
(150)Gigoh. op. cit., pag. 205.
^ 139 —

�— 6SI —
'SOt •*?d ''*! •rfo "H0DI3 (OSI)
(6*1)
(8H)

ni •^

as A oSanj jb smixojde saj as opirena sainaipjB uauod 98 A
sauoqjBa soj anb 'sand omsitn cj MBsaj^aj ap pBjjnaBj bj Bjqoa
-aj 'oujaixa opnnm ja uoa ojoBjnoa opuBinoj A 'SBUBjuaA sns b o moa
sopunas soj ap soaod soj b oAanu ap opuaipnoB 'jeijadsap jb oja^,,
•m83jub eiaa) anb
Bijomam ap p^jjnaBj bj sand apjaid 'opBJBdas isb opuBjs^ -zibj eun b
snuoj Bjjap na ajqBJBdmoa 'nopsjídsaj b[ ojnaniA un oraoa Bpanb
gBuadB ^aiuaiqmB oipam ja uoa o^aB^uoa ^a opBjjoa sq sojiosou na
njijídsa p 'ouans p na sopexiaa usjsa soprjuas soj ap sojod soj omo^
'oiaap u^ "bijiSia bj na eojjoeon b somaAjoA 'ouans p na Bijomam B[
soraapjad anb SBjjuaiui A 'sajuaáipiui somaaBq son 'ojijasjajj aaja
oj oraoD 'uopBJídsui bj aod ButAip uozui Bjsa sand 'opnaiqjosqy^
um • • BiDnaSi[ajni na npzBj ap op^iianad
Bjsa a^uajquiB oipam p anb ap eapi bj^ anai^sos oaisij a^sa • • • n
•BapajijuB 8a on ajuauíajqBpnpur anb uopepj
'usoSo[,, p noa n^pspj ns Á oíiiaiuiiaouoo ^a na sop^uas so^ ap pded p
naiqniB} BJBpB son ojxaj a^sg -[BjuaraBpunj o( ua opBas^Bj o[JBJtapis
-U09 uis 'noauí^^y aP B{ 'oii[^eaajj aaqos B^oaaip Bun Á Baiojsa joiaai
-sod Biauanjjuí ajjanj Bun p na uaaouoaaj saaopBiuaraoD so^ -osua^
-xa sa opijiuiSBaj opxs eq anb oorjBj^oxop ojxaj p ojund ajsa ajqog
*ejp noa ojobjuo3 ua anod as o uozbj Bsa bzub^[b ajqmoq p ouioo
BAijiuijap na asjBjun^ajd saanojua aqB[) •(OSI) ouans pp pspi^ajji
bj uoa [BtipiAipui oj ap BpnauBdB B[ Baijpnapi as oSan^j -o^ipBjajj
ua Bpeu Bjsd Bajuanaua as on Á apjBj. sbui Baijojsiq nopijede ns
a^Bq wsopijuas-uozBJM B^isBp uopisodo B'j "^^BnpiAipni o[ -Á untno^
o[,, ajjua nopisodo bj na bumoj6ubj^ as 1^jojja-pepjaA,, u^pisodo B[
o}[[OBjajj ua tpspuBp ubj^ noa oiaads^ a^sa BajuB[d uo^i-q Jojq
A oiAqo oS[B oiuoa ajdaos o¡ ooodinBj anbuns 'bjbia ap ojund ajsa ap
B}jasap ou ojipeaajj anb A 'jBsuad opoj na Bptuajnoo pBpiAijafqo B[ b
epuapuaj B[ jod jba3¡[ opsfap usq as Booda b[ ap sojosojtj so[
anb aaip Jaqasijj siojy -sopiinas so{ uBnopjodojd a\ anb ojuaitnpou
-oo ^B aiuajj Bopjjo u^pisod Bim ua Bniís as o^iyoBjaj^ oiuo^ 'sojuaní
-^bjj sns ua SBpiuajuoD sBai^opaisd sBapi sb^ jbjbjj ^b 'ofip as bj^
OXN3IKIDOMO3 T3Q

(a

un oía ojipBjajj anb opuspunuB ajuauíBJBp Bisa sou
anb o\ 'jbiuob A laoouoo ns Buiiuaajap anb '[BSjaAiun Bsa uozbj b[ jod
'opiasod jas o 'jaasod b JB3af[ apand 'snqs ns jod 'ajqraoq p anb jpap
a[BA 'B[p na a^uatnBpunjojd opB[eo Biqsq o (6f\) Buqs p na BqBjga
uozbj b^ anb o^ipBjajj ofip opc^ uniB jod 'souiBpjoaaj on ^ui tg
¿a^uoraBiqBS jBjqo A jpap
b 9ba oraoa? saauojua A BjjnpiqBS ap ojsiAoadsap SB^sa ajqmoq saja
x^ anbjod 'ainajBdB Bpips uis ojapBJBdsip ojapspja^ *(8tl)
-nien bj v anuojnoa JBjqo A pepjaA b^ jpap sa BjjnpiqBg (

'SSZ "^?^ '"'P '^o

•os •*

(¿ti)
(WI)
un)

o

sa sviawvTj (tu)

BunpiqBS ap aaajea eneranq Bza^jniBu B'j

(o'{

^Bpefpnjana Bun b ajuaniBAanu inbB sotnB^afj
j '(9^&gt;l) BjDajjadini BUBmnq Xaj bj 'pepmiAip bj ap sojnqjjjB soj
auau anb 'BuiAip Áaj bj b sisajijuB ajaanj na ánodo oms^j^ j^
•ja^^B]" noa natquiBj ^juatajB^aaniBpunj opjanaB ap bjb^ *ouemnq Bpu
-jBd ap ojund ja JBuuijnoa onis aasq on anb oj 'ojijobj3j_j ap uoisia
bj ap oaija opmajnoa ja ajuauíajuBjsuoo Bnjua^s uo^i^ JOJQ
"(Sf'l) BB8o;&gt; 8I sepoj aSjj anb BjSaj bj sa anbjod ítsomou,, uarquiBj
asjBuiBjj Bjjpoj -ajquiniso A osn ea anb oj opoj 'BpiA bj ap napjo ja
'o}i[0B.iajj na 'Baijui^is op^jea jap sauopisodsip SBiuijsjp sbj anb sbui
'eoSoj ja ojsd 'sijod bj ap sa^aj sbj SBpoj ap uaáiao ja ua ^jjaiAuoa as
soSoj ja íSBUBiunq saÁaj sbj s^poj ap odi^ojojd ja sa anb 'BniAip ^aj
e^iun bj '^aj bj aAjanA as ouieim so^oj [g 'buijojsubj^ as ^aj bj A so3oj
ja atina uopejBduioa bj anb jbjou aaBq 'uoái^ Jojq b opuaiAjo^
•OAijisod jojba nn ap uop&amp;zijeaj bj
Bj^nsaj Bqonj bj ap anb BjspiAjo as is 'Bjsiimsad uoisia eun Bijas ojs^
•pBpapos bj A oujaiqo^ jap pepijiqejsaui bj 'BsjaAaaiA A sapjttunq soj
jod sosojapod soj ap anbanj} ja opu^puiiuB B^sa 4tojnaso15 ja anbjo^
-somisjpBjBnas so^ifopBjBd A soaijajojd sajuy^ auap ojpsna jjj
"(t^l) ííS3aíIíl SOJJ ^oj b 'eoun soj b soABjaga aAjanA 'saaqmoq
ap jadBd ja sojjo soj b 'sasoip ap jadsd ja soun soj b jejd
aaBjj 'opoj ap A^í ja 'SBSoa sbj SBpoj ap ajped ja sa ajBqmoa
.•pBpijBjoj
ns u^ oai^ojomsoa jaaainoaB jap sojaadsB soj ap onn aÁnjjisuo
anb oj 'sasBja na pBpapos bj ap Bjopeuapjo bj sa 'Bppsnf bj B^jns
-aj anb bj ap '^qanj bj ojjo ja jo^ •(g^'X) tlpBpisaaau bj A Bipjoasip
bj ap BpiA ns Buzo) opoj anb A Bqanj eun sa Bpijsnf bj anb 'jBSjaAiun sa
BJjan^ bj anb jaqss anb Ae-^ n 'Bpi^snf sa Bipnj opBj un jo^ "ajEquioa
ja :eomsoa ja jbjbjj jb Bja^ajsdB oipnjsa ajsa ap osjna ja u^ pspij
-B3j ua anb 'sajBiuauíBpunj soÁns soidiauíjd soj ap oun uoa uopejaj
auau anb 'ouisap jap BiuisijBuráuo uoisia un inb^ Bjjasui as 'jBJBd
-as ap sajqísodnii seiua^ BjnauíA oaiijjaBjaq ojnaiiaBsnad ja orao[)
•ojijaBJajj b uoinq
-ijjb as a^namjBjanaS anb sauopaip^j^uoa sbj ap Bun Buopnjos anb
-jod 'BpBnaapB sbot bj uopBjajdjaíuj '(ZV\) ítSBjjBjnra sns jod ouioa
A^i bj jod jpBquioa aqap (soraap) ojqand jgw : (tf7!) soqaajap sns
japuajap b B^uaijB anb jb '(o^l) ojqand jb ajuaaj pnjpaB ns A SBaijBjaoj
-sijB sBpuajapjd sns ajjua BpBjundB uopoipBjjuo^ bj aaaJBdssap anb
sa ojsa Bjuano na opnaiuaj^ *sasBja A sonpiAipni so;jap ap oinimop
-ajd jap uoisjaAUi bj onis 'pBpaoojisuBjj bj ojos on Baijdmi nopisodo
bj A oiqurea jap jBSjaAiun ^aj bj anb ejeuas opaAazy ap SBq

�apagan cuando se les aleja de él, así la porción del mundo externo
que se aposente en nuestro cuerpo por la separación deviene algo así
como privado de razón, pero por la unión mediante el mayor número
de poros, se hace semejante al Todo".
"Esta razón común y divina, por la participación de la cual nos
hacemos aptos para razonar, es considerada por Heráclito como cri
terio de la verdad. De donde concluye que lo que se manifiesta a todos
los hombres en general, es digno de fe (pues es por la razón común
y divina que ha sido aprehendido) y que al contrario, lo que llega
solamente a tal individuo es indigno de fe por el motivo opuesto" (151).
Hete aquí que si creímos ver una imagen en los textos que ya
encontramos, donde Heráclito habla de la vigilia y el sueño (152),
íbamos por mal camino. Estas dos palabras encierran la realidad, son
los dos polos opuestos (el efesino es siempre fiel consigo mismo) en
los cuales se apoya lo que con razón podemos llamar su teoría del
conocimiento.
John Burnet y Olof Gigon están de acuerdo en reconocer como
heraclíticas las dos comparaciones fundamentales: la de la respiración
y la de los carbones ardiendo.
La relación del alma del hombre con el exterior se mantiene por
aberturas con las cuales Heráclito designa evidentemente los sen
tidos, especie de ventanas abiertas durante el día y cerradas durante
la noche.
Estando la razón en ese mundo común a todos, el conocimiento
es justamente ese contacto que se establece entre el exterior y el in
terior por intermedio de los sentidos. Pero este "intermedio de los
sentidos" tiene en el texto un significado fundamentalmente distinto
del que hoy le adjudicamos: los sentidos desempeñan un papel com
pletamente pasivo, justamente el de la ventana que deja o impide
el paso de la luz, el del tubo que une dos vasos comunicantes para que
se pongan en contacto los contenidos. Los sentidos no llevan nada por
sí mismos. En este aspecto Heráclito es fiel a su época y en su
"hombre lógico" el conocimiento mismo es una "pasión".
El contacto así establecido es el que Heráclito compara con los
carbones que se encienden cuando se les aproxima al fuego y se
apagan cuando se les aleja de él. Entonces, otra nueva determinación:
el contacto lo es de algo luminoso con algo oscuro. Parece que esto
hizo decir a Teofrasto que Heráclito consideraba el conocimiento
como el resultado del contacto de los opuestos. Pero, por otro lado,
al establecerse éste, lo que es común y universal se pone en relación
con lo que es individual, penetra en el alma, y en último término,
ella se hace semejante al "logos", porque el "logos" la invade y es
entonces que lo puede seguir.
También, ya lo dijimos, encontramos que en el fragmento que
describe a la araña en su tela (153), apunta la teoría del conocimiento
en más de un aspecto. Ahora cabe señalar como Heráclito no locali(151)Sext. Adv. Math. VII, 127, 129, 130, 131 (22 A 16).
(152)Fraga. 2, 21, 89.
(153)Frag. 67 a.•
— 140 —

zaba el alma en ninguna parte del cuerpo, sino que ésta se puede
mover donde hay sensación.
Se vio al principio como el efesino melancólico fue llevado a
descubrir en sí mismo dos de sus grandes principios: la armonía de
los contrarios y el eterno transcurrir. La aplicación del primero a
su teoría del conocimiento la acabamos de ver. Pero ni el "logos" ni
el "alma", que adquiere la sabiduría al contacto con él, escapan al
segundo: una y otra están sometidas a su vez al movimiento incesante.
Consecuencia lógica que ha llevado a decir a Aristóteles:
"Heráclito mismo considera el alma como el principio, pues con
siste en la exhalación de la cual forma las demás cosas. Es la más
corporal (de las sustancias) y está en flujo perpetuo; lo móvil además
es sólo conocido por lo móvil, y como casi todos, él creía realmente
que las cosas están en movimiento" (154), texto del cual, para este
propósito sólo interesa la última parte. La primera trata de la esencia
del alma, lo que pertenece aun, para ser fieles al pensamiento antiguo,
a la cosmología. Otro texto, heraclítico de pura cepa, a fuer de mis
teriosamente poético, es explicado por Olof Gigon de acuerdo a esta
solución del problema del conocimiento: "El hombre se enciende para
sí en la noche una luz, cuando la luz de sus ojos está apagada. Vi
viendo, enciende al muerto en el sueño; despierto enciende al
dormido" (155).
Hay una oposición entre el exterior, para el hombre apagado du
rante el sueño, y la luz que él enciende en su interior para sustituirlo.
Verosímilmente con esta luz ve las imágenes de los sueños. Pero es luz
individual, que el hombre ha encendido para sí. No es la luz de los
ojos, que durante el día se enciende, al aproximarse y tomar contacto
con el exterior. Es una luz que hace visible la irrealidad individual
de los sueños y no la realidad de lo que es común (156).
De la posición en el problema del conocimiento, en la cual He
ráclito no hace sino estar rigurosamente de acuerdo consigo mismo,
se deriva una conclusión lógica: la validez universal de los juicios
verdaderos determinada necesariamente, porque estando en el prin
cipio un mismo logos y una misma capacidad para captarlo, o más
bien, si el hombre no pone obstáculos a que lo invada el logos eterno
y común, el resultado de lo pensado es el mismo en todos, según
señala Aloys Fischer.
Una gran contradicción parece estar implicada: esa validez uni
versal de los juicios se opone a la afirmación del constante movi
miento de todas las cosas, que lleva a un relativismo completo. Por
eso la posteridad representó a Cratilo, ridiculizándolo, como el
hombre que considerándose incapaz de toda afirmación, (vuélvete
planta! — le gritaría Aristóteles) había enmudecido y señalaba con
el movimiento de un dedo la imposibilidad del conocimiento.
Que Heráclito influyó posteriormente en el desarrollo de una co
rriente escéptica es indudable. Platón, cuando cita la frase de Protá(154)Aristot. De anim. A 2 405 A 24 (22 A 18).
(155)Frag. 26.
(156)Gicon. op. di., pág. 234. '.'•••
— 141 —

�— xn —

•9Z
•(81 V ZZ)

YS

Z ¥ ••"?•"&gt; 3Q

(9SD
(SSl)
(tSI)

-bjojj ap asBjj bj Bjp opu^no 'uojbjj; -ajqBpnpui sa Bopdaosa
-oo buii ap ojjojjssap ja na aiuauuoiaajsod o^njjuí oiíjoBjajj an(")
. •ojuaiuiioouoD jap pBpijiqísodun bj opap un ap ojuaimtAoin [a
uoo BqBjBuas A oppapnmua BjqBq (saja^jsijy bijb^ijS aj — ¡BiUB[d
a^a AjanA) 'uopBuuijB Bpoj ap zbcIboui asopuBjapisuoo anb ajqiuoq
[a ouioo 'ojopmmjnoipij 'o^ijb^^) b piuasajdaj pspijojsod bj osa
joj -ojajduioa omsiApBjaj nn b ba^jj anb 'sbsoo sbj sepoj ap o^uaiui
•lAOUI 3^UBJSUO3 J3p UOpBUIJIJB BJ B 3UOdo 3S BOpmf 8O[ ap JBSJ3A
-iim zapijBA B83 :BpEoi[duii jb}83 aoajBd uoiooipBj^uoo ubjjí buq
•jaqosi^ s^ojy Bjsuas
un!uas 'sopo^ n^ ouisnn ja sa opssuad oj ap opBjjnsaj [a 'unuioo X
oujaia soiioj p spBAUi oj anb b sojnoBjsqo auod ou ajquioq js is 'uaiq
sbiu o 'ojjbiobo BjBd pBpp^dBO BIU8UU Bun A soSoj omsiui un oidp
-utjd p ua opuBisa anbiod 'ojuouibijbsooüu BpBunuaojap soiap^piaA
soioint' sof ap psjaAiun zapipA b^ :bdiJjO[ noisnpno^ Bun BAijap as
'ouisini o^isuoo opjanaB ap a^uauíBgoanáij isa ouie aasq ou oíi[dbi
-ajj pno b^ na 'oiuaiuiíoonoo pp Buiapqxud p na uopisod B[ bq
"(9ST) unnloí&gt; sa anb T 3P pBpip^ai B[ ou Á souans so[ ap
{BxipiAipur pBpip39Jii B[ a^qísiA aoBq anb zn^ Bun s^ -joij^íxa p no
oiOB^uoD jbuioj ií 39JBuiixojdB [B 'apuapua as Bip p aiuejnp anb 'sofo
so[ ap zn[ bj sa o^j • BJBd opipuaaua Bq ajquioq p anb '[BnptAipui
znj sa oja^ 'souans so^ ap saua)5Buii sbj sa znj B)sa uoo aiuaui[iuii8OJia^
•o^mjijsns bjbÜ joiaajuí ns ua apuapua p anb zn^ b^ á 'ouans p ojubj
-np ope^Bde a^quioq p BJBd 'joijojxa p anua uopisodo Bun á

"(SSI) O
[B apuapna oijoyds^p íonans p na ojjonin \v apuapua 'opuaiA
"ÍA 'Bp^^BdB Bisa sofo sns ap zn&gt;[ b^ opueno 'znj Bun aqoou ^\ ua is
BJBd apuapua as ajtqraoq ^g?? :ojuairapouoa pp Bma^qo.id [ap U9pn[os
Bisa b opaonaB ap uoSt^) Jo^q JO(i opBotpixa sa 'ooijaod ajuauíBSoiJaj
-siui ap Janj b 'Bdao Bjnd ap ooijipEjaq 'ojxaj ojjq -BiSo^orasoa b^ b
'ongijuB oiuo¡uiB8uad ye sapij las BJBd 'me ^aau^jjod anb o^ 4Buip3 pp
Bpuasa bj ap bjbj^ Bjaraud B'j gaj.iBd Brap[n B^ Bsgjajuí opps ojisodojd
ajsa BJBd 'p3no pp ojxaj '(^SX) ttojuaimrAoui na n^isa sbsod sbj anb
ajnaui[Baj; bt^jo p 'sopoj tsbd ouioa Á '^tAonr o^ jod oppono^ ojos sa
SBtcrapB ^lAora o^ íonjadjad ofn^j ua B^ea A (SBpuBjsns sb[ ap) pjodjoo
SBIU B^ S^J '8B8O3 SBlU^p SBJ BUIJOJ JB113 B^ 3p n9pBJBqX3 BJ U3 3)818
-uoo sand 'oidpuud ja ouiod buijb ja Bjapisnoo orasiui ojij3Bjajj)?
^sajajoisijy b jpap b opBAajj Bq anb boiSoj Bpuan^asuo^)
•a^UBsaout ojuaiuiiAoui jb zaA ns b SBpxiauíos uB^sa bjjo A Bun :opunSas
jb uBdBasa 'ja uoo ojobjuoo jb BjjnpiqBS bj sjainbpB anb 'í4buijbw ja
iu 44soSoj,, J3 iu oja^ uaA ap souibobob bj ojuaiuiponoa jap Bwoaj ns
b ojauíiad jap nopBoijdB b^ "jiJjnosuBjj onaaia ja A soijbjjuo^ soj
ap biuouijb bj :soidpuijd sapuBjá sns sp eop otusiui js ns juqnosap
b opBAajj anj ooijoouBjaui ouisaja ja omoa otdpnwd jb oía. ag
'nppBsuas ^Bq apuop j
apand as bjss snb oms 'odjano jap sjiBd BunSura na btojb ja

•(9i y zz) iei 'ost 'ezi 'zzi 'ha

¿9 ^J (ESI)
"68 'IZ 'Z ^^ (ZSI)
PV "as (191)

•ijbooj ou oji[OBjajj ouioa jBjBuas aqBo Bjoqy -o^oadse nn ap sbui ua
oiuaiuipouoa jap ejioai bj BjundB '(gsx) Bjaj ns ua bhbjb bj b aqijasap
anb ojuautóBjj ja ua anb souiexiuo^ua 'soraifip oj bj 'uarquiBj^
•Jtn8as apand oj anb saouojua
83 A apBAui bj &lt;tsoSojM J3 dnbiod 'soSoj,, jb ajusfamos ao^q 3s Bjja
'ouiuijaj ouiijjn na A 'buijb ja ua Bjjauad 'jBnpiAipui sa anb oj uoo
uopBjaj ua auod as jBSjaAiun A unuioa sa anb oj 'ajsa a^iaoajqBisa jb
'opBj ojjo jod 'ojaj "eoisando soj ap ojdbjuoo j^p opsijnsajc ja oinoa
oiuaiuipouoo ja BqBjapisuoo ojijofjajj anb ojsBJjoa^ b jpap oziq
- ojsa anb aaajBj 'o-in^so o^jb uoo osouirarq oSjb ap sa o[ ojob^uoo ja
: uopBuiuua^ap BAanu b^io 'saouoju^ *ja ap BfajB saj as opusno UBáBds
as A oSanj jb BinixoadB sa¡ as opusno napuapua as anb eauoqjBo
soj uoo BiBdmoa oiíjoBjaj^ anb ja sa oppajqB^sa isb oíobjuoo [^
•ítuoisBd?? Bun sa oiusiui ojuaiiupouoo ja Koai^oj ajquioqM
ns ua A Baoda ns b jaij sa ojijoBjajj ojoadsB ajsa ug -souisira is
jod Bpsu uBAajj ou soppuas sorj •sopiu^juoo soj O};&gt;Bjuo'0 ua UBuod a^
anb BjBd sajuBoiuniuoa sosba sop aun anb oqnj jap ja 'znj bj ap ossd ja
apidori o BÍap anb bubjuoa bj ap ja ajuauíBjsnf 'oAisBd ajuauíBjajd
-moa jad^d un uBuaduiasap sopijuas goj :souiBoipnfpB aj ^oq anb jap
ojuijsip o}uauj[BjuauiBpunj o^BaijntóiB un ojxoj ja ua auai^ ^(sopnuas
soj ap oipauuaiui,, ajsa ojaj -sopiiuas soj ap oipauíjoim jod joij^j
-ui ja A aoiaajxa ja ajjua aoajqe^sa as anb o^objuo asa ajuauíBjsnf sa
ojuaiiupouoo ja 'sopoj b unuioo opunm asa ua uozbj bj opuBjs^
•aqaon bj
ajuBJnp 8BpBjaao A Bip ja aiuBanp SBjaatqB sbub)u3A ap aioadsa 'sopp
-uas soj a^uauíajuapiAa Bu^isap ojijoBjajj eajBno bbj uoo SBjn^jaqB
jod auai^uBtu as aoiaajxa ja uoo ajqmoq jap buijb pp uopsjaj b^j
•opuaipjB sauoqjBa soj ap bj A
uopBJídsaj bj ^p bj :sa(BjuauiBpunj sauopBJBdmoo sop sbj SBopijosjaq
oiuoo jaaouoaaa ua opjanoB ap ubjs^ uo^i^) jojq A jauang uqof
•o^uaiuipouoa
jap Bijoaj ns jbihbjj souiopod uozbj noo anb oj Biod^ as sajBno soj
ua (oiusuu o^isuoa jai| aaduiais sa ouisaja ja^ so^sando eojod sop soj
uos 'psptjBa^ bj uBjjcapua SBjq^jsd sop sBjs^ 'ouiuibo jbui Jod souiBqi
'(ZSl) ouans Ia -^ BÍIí^íA BI 8P BItIBlí omor?i3JI 8pnop 'eouiBjjuooua
^A anb eoixaj soj ua uaáBuii buii jba soiuiajo is anb inbB ajajj
' (ISl) 41oisando oaijoiu ja jod aj ap ouSipui sa onpiAiput jbi b ajuame^os
BSajj anb oj 'oijbjjuoo jb anb A (opipuaqajds opis Bq anb BniAip A
uiiuiod uozbj bj Jod 83 sand) aj ap ou^ip sa '[BJtauaS ua saaquioq soj
sopoj b BjsaijiuBui as snb oj anb a^njouoo apuop q -pBpj3A bj ap oijaj
-ijo ouioo oii[oBaajj jod BpBjapisuoo sa 'jbuozbj BJBd sojdB soinaoBq
son jBna bj ap u^pBdpií^Bd bj jod 'BuiAip A unuioo uozbj b^b^j^
'4íP¿ IB 3inB_fauias aoBq 38 'sojod sp
ojamnu jo-iCbut ja ajuBipain u^iun bj jod ojad 'uozbj ap opBAijd oinoo
isb o^jb auaiAap uopBJüdae bj jod odaano oJisanu na ajuasode as anb
ouaajxa opunm jap uppjod bj isb 'ja 3p BfajB saj as opu^no

�goras "el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son como
son, de las que no son, como no son" le dé una interpretación gnosológica. Zeller sostiene que la afirmación en el "Theeteto" (157) "todo
lo que existe está en movimiento", la inspiración heraclítica es histó
ricamente fiel. Se basa en el comentario de Porfirio: la argumentación
era dirigida contra la escuela eleática. Por consiguiente debía basarse
en los argumentos de aquél que había sido su mayor enemigo.
Si esto es cierto para la influencia posterior, si en Heráclito se
puede encontrar la base para un escepticismo, él mismo no lo sostuvo.
Aristóteles no se anima a achacárselo resueltamente:
"Es imposible a todos concebir que una cosa sea y no sea, lo que,
como algunos creen, había sostenido Heráclito" (158).
Limitaciones que están hablando bien claro del temor del Estagirita, que no ha querido cometer una injusticia.
Por otra parte, ese tono casi profético y enteramente dogmático
de Heráclito, contrasta violentamente con la actitud de su discípulo
inhibido de palabra y acción, femintiendo todo intento de ver en el
maestro la sombra de una duda definitiva.
En el verdadero conocer hay pues contacto del alma humana con
el cosmos. ¿El contacto con la divinidad lo establece la fe? Más aún,
¿es la fe condición de todo conocimiento? Hay textos de los cuales
esto parece concluirse:
"la mayor parte de las cosas divinas escapan al conocimiento, a causa
de nuestra incredulidad" (159).
"si no lo esperamos, no encontraremos lo inesperado, que es impene
trable e inaccesible" (160).
Rodolfo Mondolfo no vacila en contestar afirmativamente la se
gunda pregunta (161).
Tannery va aún más allá. Para él, Heráclito es un teólogo, que
no pretende convencer por la demostración, sino que reclama la fe
como indispensable. Le da al mismo "logos" un contenido religioso:
es la inspiración del pensador (162). De aquí se deriva su desprecio
por las ciencias naturales: su misión es sacar a luz el lado divino de
las cosas y el papel de la inteligencia en la naturaleza. La posición
más extrema es la de Macchioro: Para él orfismo y heraclitismo
son dos aspectos de una misma cosa. El filósofo construyó su con
cepción del mundo por un proceso de racionalización de su expe
riencia mística. Consistiendo esta experiencia mística en una salida
del alma de su cárcel, el cuerpo, para ponerse en contacto con Dios,
interpreta en este sentido el citado texto de Sexto Empírico. Ve en
el efesino una oposición entre el conocimiento intelectivo y el místico,
que es intuitivo. Esta posición anti-intelectualista explica la hu
mildad espiritual, que es el fundamento de la soberbia mental: rígido
dogmatismo, porque no habla él sino Dios, con el que está en contacto
(157)Theet. 152 e 1.
(158)Aristot. Metaph. L 3. 1005 b 23 (22 A 7).
(159)Frag. 86.
(160)Frag. 18.
(161)Mondolpo. op. cit., pág. 48.
(162)Takneby. op. cit., pág. 176.
— 142 —

directo. Entonces el fundamento del conocimiento en Heráclito son la
fe y la esperanza (163).
Si así fuera, al "hombre" de Heráclito, efesino se le está revelando
por el "conocimiento" el "cosmos" y "Dios".
Anécdota: Un día se le preguntó al "oscuro" cuál era su "Weltanschauung", explicándole que a pesar de las pretensiones de "saberlo
todo" si no se había construido su propia visión del universo sería inmediamente degradado, arrancándosele las charreteras de la fama. De
nada le iban a servir sus aires de enigmático y estrafalario. Zeus, invo
cado previamente, ayudó a encontrarlo en un día en que la atrabilis no
lo tenía dominado completamente, y no estaba de un humor perruno,
como cuando dejaba sus escritos a medio hacer, es decir en un día
en que hasta hablaba y contestaba. Respondió que la pregunta me
recía una buena tanda de palos, que él nada tenía ni nada había
construido. Cuando abría su boca y pronunciaba palabras llenas de
sabiduría no era Heráclito el que hablaba. "Si no me escucháis a mi,
sino a la razón, es sabio reconocer que todo es uno" (164).
"Uno" era "logos", "cosmos", "Dios". Bastaba que él estuviera
despierto para que todo estos penetrara en su alma por los poros
o canales abiertos y lo arrebatara en el inmenso torbellino eterna
mente animado. El no se "apoderaba" del universo por una "Weltanschauung": era el universo el que tomaba posesión de él y lo arras
traba. Si él era sabio, era justamente porque no había puesto ningún
obstáculo a este torrente que lo inundaba, lo que le permitía conocer y
moverse en el "logos". Después se quedó mudo, dio la espalda a sus
interlocutores, y se puso a contemplar, no se sabe si las hojas de un
árbol, que se movían rítmicamente agitadas por el viento, o el motor
de un automóvil, que los periodistas habían dejado en marcha ex
profeso. Lo cierto es que como no habían entendido nada, se quedaron
con las cuartillas en blanco, el "Reader" hubo de suspender un ar
tículo, y se hizo un convenio internacional, resolviéndose no hacer
más "interviews" a los filósofos, fueran del pasado, del presente o
del futuro. Esto es lo que se llamó luego "la benéfica influencia de
Heráclito de la historia del pensamiento" .
12. — Segundo círculo o sea el cosmos.
Fuera Heráclito un "monstruo" histórico, si desvinculándose de
toda la problemática de su época, hubiera centrado su investigación
sólo en el hombre. Cierto es que la generalización de observaciones
resultantes del "investigarse a sí mismo" lo condujeron a moverse
dentro de un gran núcleo antropológico. Cierto es que la misma "autoinvestigación" y observación humana lo llevaron a encontrar prin
cipios claves de todo su pensamiento, la armonía de los contrarios en
el perpetuo transcurrir, la lucha como padre de todas las cosas. Cierto
es que su teoría del conocimiento nos está hablando de la esencia del
(163)Macchioro. op. cit., págs. 412-435.
(164)Frag. 50.
— 143 —

�''Vo

•OS '***&amp; (t9I)
(91)

jap Bpuasa bj ap opuBjqsq Bisa sou oiuaimpouoa jap Buoaj ns anb sa
O^jai[) 'SBSoa sbj SBpoi ap aapBd oniOD Bqanj bj 'JijjnDSUBjj onjadaad ja
ua 8OIJBJJUOD goj ap biuoumb bj 'ojnamiBsuad ns opo^ ap saABja soidp
-nijd aBajuoaua b UOJBA3JJ oj BUBiunq uopBAjasqo A uuopB3nsaAui
-oinB,, Biusiui bj anb sa ojaai[) •ooiáo^odoJiuB oajanu ubj^ un ap OJjuap
a9J3Aom b uojafnpuoD oj uouisiui is b asjBSiisaAUi,, jap saiuBijnsaj
sauopBAJasqo ap uot3Bzi[BjauaS bj anb sa ojjai^ ^aaquioq ja ua OJO9
uopB^psaAui ns opBiiuaa Bjaiqnq 'Baoda ns ap Baueuiajqojd bj Bpoj
ap asopuBjnauíAsap is 'oauojsiq ^onjjsuoui,, un ojij3Baa||
•sotusoo ja vas o o\noMO opunSag — 'z\
' ^ojuaituBSuad jap Bijcojsiq bj ap o^ipBjajj
ap Bpuanjjuí Baijauaq bj,, o^anj omejj as anb oj sa ojs^ -ojnjnj jap
o ajuosajd jap 'opBsed jap uBianj 'sojo^ojij soj b M8AiaiA.iajui,, sbiu
jaoeq ou asopuaiAjosaj '[buoiobuj3jui oiu3auoo un oziq as A 'ojnDjj
•jb un japuadsns ap oqnq u-iapBa^j,, ja 'oausjq ua SBjjpj^na sbj uo^
uojBpanb as 'Bpsu opipuajua UBjqBq ou omoa anb 9a ojjap o^ •osajojd
-xa Bq^JBin ua opslap UBjqBq sB^sipouad soj anb '[iaouiojiib un ap
jo^oui ja o 'oiuaiA ja jod BpBji^B ajuaoiBoiraju ubjaoui as anb 'joqjB
un ap SBfoq sbj is aqes as ou 'jBjdma^uoa b osnd as A 'sajojnoo^jgjuí
sns b spjedsa bj ^ip 'opnm opanb as sandsaQ *^^sooj,, ja ua
A Jaoouo^ Bpiuuod aj anb oj 'Bqepunuí oj anb aiuajjo} ajsa b ^
un^uiu ojsand Biqeq ou anbjod aiuaniBjsnf vi9 'oiqss Bja ja ig -Bq
-9BJJB oj A ja ap uoisasod BqBiuoj anb p osiaAiun ja Bja :t48unnBqos
-UBjja^^,, Bun jod osjaAiun jap ttBqBjapodB,, as ou jg 'opEraiuB a^uaiu
-Buaaja ouijjaqjoi osuaumi ja ua BJBjBqaajB oj A so^jaiqB sajBus^ o
9ojod soj Jod buijb ns ua BJBjjauad sojsa opo^ anb BJed ojjaídsap
BjatAnjsa ja anb BqBjSBg "ttsoiQ,, '^souisoo,, 'ttso8oj,, bj^ 4íou^,,
"(Wl) oan sa P^ an^&gt; ^^bonooaj oiq^s sa 'uozbj bj b oui9
'iui b stBqonosa aui ou ig,, -BqejqBq anb ja ojijaBjajj Bja ou BianpiqBS
ap SBuajj SBjqsjBd BqBiounuojd A eaoq ns BjjqB opuen^ -opmjisuoa
BiqBq BpBu iu Bjuaj BpBU ja anb 'sojed ap Bpusj Buanq Bun epaj
-ara Bjun^ajd bj anb oipuodsa^ •BqBjsajuoo A BqBjq^q BjsBq anb na
Bip un ua Jioap sa 'jta^eq oipatu e soiíjosa sns Bqefap opu^n^ onio^
'oun^jad jouinq un ap BqBjsa ou A 'ajuaraB^ajduioo opsuiinop Bina) oj
ou sijiqBjjB bj anb ua Bip un ua ojjBjjuoaua b opnÁB 'ajuauíBiAajd opsa
-oaui 'sna^ 'ouBjBjBJisa A ooijBináiua ap saais sns jiAJas b uBqi aj BpBu
aQ -ButBj bj ap SBJajajJBqa sbj ajasopuBauBjjB 'opBpBjSap ajuauíBipain
-ni Bijas osiaAiun jap uoisia Bidoad ns opjnjisuoa BjqBq as ou is ttopoj
ojaaqes,, ap sanoiBuo^aad sbj ap jBsad b anb ajopuB^ijdxa '^Sunneq^
ns Bja j^n^ 44oanaso,, jb 9jun8ajd aj as Bjp u^ :vjopoauy
•usoiq,, A Ksouisoo,, ja tíoiuairapouoo,, ja aod
Bjsa aj as outsoja 'ojijaBjajj ap ttajquioq,, jb 'Bjanj isb ig
*(9t) BzuBjadsa BI ^ 3J
bj uos ojTjoBjajj ua ojuairaroonoD jap ojuataspunj ja saouoju^ -

— zn —

*(¿ ¥ ZZ) SZ

•gil -ÍBd "jjo -do •AraMMVX(Z91)
•¡I^ -ÜBd '-jia -do 'OAioanoyi(I9t)
81 ^á(091)
•98 -BJ^(6SI)
SOOI "S I H&lt;¡rnf¡ -xoisiay(8SI)
'I 9 ZSI •J^aHi(¿si)

ojobjuod na B)sa anb ja uoo 'soiq ouis ja BjqBq ou anbjod 'omsuBtnáop
opi^u :jB}uaui Biqjtaqos bj ap ojuauíspunj ja sa anb '[Brijuídsa pBpjim
-nq bj e^ijdxa Bjsi[Bnjoapjui-ijuB uopisod msg 'OAijiniui sa anb
'oaijsiui ja A OAijoapjuí ojuaiuiioouoo ja ajjua uopisodo Bun ouisaja ja
ua a^ •o^ijjdui^ ojxag ap ojxaj opBjia ja opiiuas ajsa ua Bjaadjajuí
^soiq uoo o^^bjuoo ua asjauod BJBd 'odaana ja 'ja^as^ ns ap buijb jap
BpijBS Bun ua B^psjuí epuauadxa Bisa opuaijBisuo^ •Bopsjin epuaij
-adxa ns ap uoiaBzijBuopBj ap osaaojd un Jod opunm jap aopdaa
-UO3 ns oÁnajsuoD ojos9jij ^^ 'Bsoa buisiui Bun ap so^^adsB sop uos
otnspijaBjaq A ouisijjo ja bjbj :ojoiqDOBj^[ ap bj sa Buiajjxa sbui
uopisod B^j -BzajBJniBU bj ua Bpua^ijaiui bj ap jadBd ja A SBSoa sbj
ap ouiAip opBj ja znj b jbobs sa uoisiui ns :sa[BJnjBU seiauap sbj jod
opa^dsap ns BAuap as jnbB 3q '(^9j) aopBsnad jap uopBJídsni bj sa
losoi^ipj opiuajuoa un 4isooj,, ouisim jb Bp a^ •ajqesuadsipui oino^
aj bj BuiBjaaJ anb ouis 'uop^ajeoinap bj Jod jaouaAUoa apua^aad ou
anb 'o^ojoai un sa ojipBiajj 'ja bjb^ -bjjb sbui une ba ^jauuBj^
'(I9l) ^jnn^ajd Bpnná
-as bj a^uaniBAUBinjijB jB^sajuoa ua BjpBA on ojjopuoj^ oj[opojj
'(091) ^jqísaaDBUi a ajqBj)
-anadtuí sa anb 'opsjadsaui oj souiaJBJjuoaua ou 'souiBaadsa oj ou ie,,
'(6Sl) PBPHnP3J&gt;u? ^j)sanu ap
BsnBO b 'ojuaimioouoo jb u^dBasa SBuiAip sbsoo sbj ap aja^d joXbui bj,,
:asjmj3uoa aaaa^d ojsa
sajena soj ap sojxaj ^bjj ¿ojuaiuii^ouo^ opoj ap nopipuo^ aj bj e^?
'nnB sbj^[ ¿aj bj a^ajqsisa oj pBpiuiAip bj uod ojob^uoo ¡^? 'souisoa ja
uoa BUBiunq buijb jap oioBjuoa sand i^q jaaouo^ ojapBpjaA ja n;j
'BAijiuijap spnp eun ap Bjqmos bj oajsaBtn
ja ua J^A ap ojua^ui opoj opuapuiuiaj 'U9pas A B^qBjsd ap opiqiqui
ojndiasip ns ap pnjpas bj uoo ajuauíBjuajoiA bjsbjjuo3 'oji[3Baajj ap
ooi^Btitóop a^uaniBjaiua A oopajojd ibo ouo; asa 'aijsd bjjo joj
•Biopsnfnt Bun jaiamoa opuanb Bq ou anb 'BjiJiáBj
"S3 I9P Jolnal I9P ojbjo naiq opuBjq^q UB^sa anb sauopBjiun'j
"(8SI) ííIDBJ9H opínajsos BjqBq 'uaaja soun^jB otnoo
'anb oj 'sas ou A Bas Bsoa eun anb jiqaauoa sopo^ b ajqísodmi s^,,
: ajuaoiBjpnsajt opsiBOBqoB b buiiub as ou sapjojsiay
•OAn^sos oj ou onisini p 'oinspijdaosa un BjBd as^q bj jejjuoaua apand
as ojipBJajj na is 'joijajsod Bpuanjjni bj Bjed ojjap sa ojsa ig
•oSiinaua jo^bui ns opis BjqBq anb janbB ap sojuainnájB soj na
q Bjq^p ajuaináisnoD joj -BapBaja Bjanasa bj bjjuod Bpi^uip bj^
pb bj : ouijjoj ap oiJBiuanio ja ua BSBq ag ^jaij ajuainBoij
-ojsiq sa Bai}i[OBjaq uopBJídsui bj '^ojuaitniAotn ua Bisa ajsixa anb oj
POí (¿Si) Ml9í3aIÍXM Ia U3 HopBtujijB bj anb auapsos -lajjaz 'bdiSoj
-osoiig u^pB^aidjaini Bun ap aj ttuos ou omoa 'nos ou anb sbj ap 'nos
ouiod uos anb sbj ap 'sBsoa sbj SBpo) ap ^pipaui bj sa ajqinoq ja,

�mundo: carbones que se acercan al fuego, dicen que conocer es un
encenderse en esa lumbre universal del logos., ¡
, Pero el "hombre", resultado final de su elucubración, está adentro
del cosmos, más aun, tiene su misma esencia, (que perdone Spengler)
está moviéndose en el torbellino universal del "logos" aunque no lo
sepa y crea conocer y moverse por sí mismo, si no se trata de un
"lógico". Pero esos mismos principios están enraizados en las teorías
de sus contemporáneos y antecesores. Si por su origen son antropo
lógicos, tienen un desarrollo cosmológico. Sirven por consiguiente
para interpretar el "cosmos" y el hombre también, del cual surgieron,
puesto que el hombre está sumergido en el cosmos. "Camino arriba,
camino abajo, en el círculo, el principio y el fin se confunden", y
el pensamiento del señor efesino sigue fielmente el simultáneo vaivén
circular, según el cual todo se mueve: hombre, mundo, Dios.
Inversamente: cada afirmación heraclítica sobre el cosmos tendrá
un trasfondo psicológico y estará implicando una valoración ética.
Sentado lo cual, es interesante constatar que en los fragmentos
conservados del propio Heráclito el hombre es el tema de una aplas
tante mayoría. No en balde su nacimiento lo estaba llamando, como
rey y como sacerdote, a preocuparse de la especie. Si renunció a ha
cerlo prácticamente, subsistió en él la tendencia irrefrenable a meterse
en los asuntos de sus semejantes, y no ya de su sociedad solamente,
y a gobernarlos, invocando para ello la soberanía del "logos" que
hablaba por su boca.
Los fragmentos doxográficos en cambio desarrollan más extensa
mente sus teorías cosmológicas, que fueron ya en la antigüedad, causa
de polémicas acaloradas. Esto indica cómo llamaron la atención de
los comentadores, mientras que el contenido y el punto de partido
antropológico de las ideas heraclíticas, han hecho converger sobre el
efesino la mirada, cargada de simpatía, de los pensadores modernos.
Ejemplo sintético de este modo de encararlo es Gomperz, quien afir
ma, con razón, que la gran originalidad de Heráclito está en haber
percibido relaciones entre la vida del espíritu y la de la naturaleza,
ya nunca más olvidadas. Fue el primero en hacer generalizaciones
que recubren como de una inmensa bóveda los dos dominios del pen
samiento humano (165).
Entonces ha llegado el momento de preguntarse en qué consisten
sus principios, lo que de acuerdo a lo dicho, nos proveerá de la ex
plicación a la vez de todo el universo, puesto que rigen los tres círculos
o temas de su filosofía.
13. — La armonía de los contrarios
O la teoría de la unidad en la oposición y la oposición en la
unidad, es la doctrina fundamental de Heráclito. Con ligeras varia
ciones, ya se verá, los estudiosos están de acuerdo sobre este punto,,
aunque no lo estén, claro, sobre las conclusiones que sacan.

Diógenes Laercio se la atribuye, explicándola "in extenso". El
texto de la exposición es considerado exacto sustancialmente, por
seguir con mucha fidelidad el orden clásico de Teofrasto. Dice así:
"Las opiniones de Heráclito son en general las siguientes:
Todas las cosas están formadas del fuego y en él se resuelven. Todo
sucede de acuerdo a los mandatos del destino y las cosas se rigen por
la conversión de los contrarios""Todo está formado por la opo
sición y las cosas fluyen como un río..." "Aquel de los contrarios
que conduce al nacimiento se llama combate y discordia, el que con
duce al incendio, concordia y paz" (166).
Es indudablemente el conocimiento de esta teoría lo que llevó
a la duda a Aristóteles, al reducirla a las cosas que son y no son (167),
según ya se vio, lo que atestigua las dificultades de interpretación
que tiene de antiguo.
Si esta oposición en la unidad desapareciera, también desapa
recería el mundo. No se trata de una ley, suspendida la cual sobre
vendría el desorden, es inmanente, en la misma esencia, es el mismo
mundo, que quitándolo, se aniquilaría.
Heráclito censura al poeta por haber dicho (II- XVIII-107) :
"¡Ojalá desaparezca la discordia entre los dioses y los hombres!"
Pues no habría ya armonía si no hubieran sonidos agudos y
graves, ni seres vivientes, si no existieran hembras y machos: estos
son, precisamente los contrarios" (168).
En Philon el principio está expresado con gran claridad, agre
gando el texto que este era el más importante de toda la filosofía
heraclítica:
"Lo que está hecho de dos contrarios es uno; y si el Uno es di
vidido, salen a la luz los contrarios. ¿No es ésto justamente lo que
dicen los griegos que su grande y célebre Heráclito ponía al principio
de su filosofía, de lo cual se enorgullecía por ser un nuevo descu
brimiento?" (169).
En los fragmentos del melancólico, la teoría se expresa unas
veces extensamente, otras en imágenes concretas, tomadas desordena
damente de distintos campos.
Pero hay afirmaciones que le atribuyen a esa ley la misma uni
versalidad que luego le dieran los doxógrafos.
"La naturaleza ama también los contrarios, y es con ellos y no
con los semejantes que produce la armonía. Es así, por ejemplo, que
une el macho con la hembra, y no cada ser con su semejante; que
realiza la concordia primera por la unión de los contrarios y no de
los semejantes. El arte procede así de la misma manera, imitando a
la naturaleza; la pintura mezcla los colores blancos y los colores
negros, los colores amarillos y los colores rojos y obtiene de esta
manera el parecido de la imagen con el original. La música combina
los sonidos agudos y los sonidos graves, los sonidos largos y los ao(166)Dioc. Laebt. IX 7, 8 (22 Al).
(167)Aristot. Metaph., IV 3. 1005 b 23 (22 A 7).
(168)Eldem. Eth H. I. 1235 A 25 (22 A 22).
(169)Philon. Rev. Div. Her. 43

(165) Gompekz. op. eit., pág. 95.

— 145 —

— 144 —

10

�01

CT mH ata "
moiih^(691)
•(ZZ V ZZ) SZ V SEZl "I H V'3 -waana(891)
(¿ V ZZ) Z q S00I • AI '•*&lt;/D9 xoisiay(¿91)
•(!•¥ ZZ) 8 '¿ XI •mav'1 ooiq(991)

t.

-os soj A so^jbj sopiuos soj '83abj3 sopiaos 8O[ ^ sopn^e sopinos so[
BuiqiuoD B^isnuí vj -jbuiSijo ja uoo noáBini bj ap oppajBd j^ bjsubui
Bjsa ap auaijqo ^ soCoj ssjojo^ soj A sojjijbuib sajojoa soj 'sojáau
sajojo^ soj Á goouB^q s^jojo^ soj Bpz^m Ban^uid bj íBzsjBjniBn b[
f opaeiinn 'bjsubiu Brasita bj ap isb apaaojd ^jjb jg 'sa^u^ f auras soj
ap ou A. soiiBjjuoD soj ap nomn bj jod Bjamijd Bipjoauo^ bj bzijb3j
anb ía^uBf atuse ns noo j^s BpBa ou Á 'Baquíaq bj uod ou^bui ¡a aun
anb 'ojduisfs jod 'isb sg -BiuonuB bj aanpojd anb sajuB famas boj noo
OU A SOJJ3 UOO 89 j '8OIJBJIUOD 8O[ naiqUIB) BUIB BZa^BJIUBU B'J,,
'sopj^oxop so^ ucjaip a[ o3an[ anb pBpi^gjaA
-jun buisiui B[ Á9\ Bsa b uo^nqijjB a[ anb sanoioBnuijB i^q o^aj
•8oduiBD so^uiisip ap ajuauíBp
-Buapjosap SBpemot 'sBjaaauoD san^SBiai na sbj^o 'ajuauíBSuajxa saaaA
SBun Bsajdxa as Buoa^ B^ 'oai^oouB[aui jap eojuaiuáBjj so[ u^

"(691) ¿oi^í^^Hq
-nosap OAanu nn jas jod Bjaa^nSaoua as ^n^ oj ap 'bijoso^ij ns ap
oidpuijd [B Biuod ojijaBjajj ajqa[aa A apuBjS ns anb so^aij^ so^ uaoip
anb o{ ajuauíBisnf o^sa sa o^j? -soTJBjjuoa 8o¡ zn¡ bj b ua[Bs 'opipiA
-ip sa ou^ p is ^ íoun sa soijbjjuoo sop ap oqaaq Bisa anb &lt;yjn
bijoso^ij bj spoj ap ajuBjjoduii sbui ja Bja ajsa anb ojxa^ ^a
-3j^b 'pBpiJBp ubjS uod opBsajdxa Bjsa oidiauíjd [a uo[iq,j u^
"(891) m8oijbjjuod so^ aiuauíBsiDajd 'nos
sojsa :soqDBui A SBjqmaq uBaaijsixa ou is 'ssjusiaia sajas ra 'saABj^
A sopnSB sopraos UBaaiqnq ou is biuouijb bX Biaq^q ou sanj
l4¡saaqiuoq so¡ A sasoip ao[ ajjua Bipjoasip B[ BazajBdBsap bjbíq!,,
: (¿Ol'IIIAX "II) H;)ÍP •I3tIBII JO(I Bjaod p3 Bjnsnao ojipBjajj
•BiJBjmbraB as 'ofopuBjmb anb 'opunuí
omsini ^a sa 'Biouasa ^nistin bj na 'a^uausuiut sa 'uapaosap ja BjjpuaA
-ajqos jBna bj Bpipuadsns 'Xaj Bun ap bibjj as o^[ •opunuí ja Bjaaaaj
-BdBsap uaiquiBi 'BjapajBdssap p^piun bj ua upptsodo Bjsa ig
'on^iiuB ap auai) anb
uoioBiajdjajuí ap sapBijnatjip sbj BnSxisajB anb oj 'ptA as bá" unSas
'(¿91) uos on -^ uos an^ 8B8oa 8BI B Bjjjanpaj jb 'sajaj^jsiiy b spnp bj b
oAajj anb oj Bjjoaj Bisa ap ojuaiuipouoa ja ajuiua[qBpnpui s^
"(99T) ZB^ -^ Btpjoouoa 'oipaaaui jb aonp
-uo^ anb ja 'Bipaoosip A aiBqmo^ buibjj as ojuamipBU jb aonpuoo anb
soijbjjuoa soj ap janby,, u • • • oij un oiuoo na^njj sbsod sbj jÍ nopis
-Odo BJ JOd OpBUIJOJ B^Sa OpO^,, • • • ^8OUBJ^UOD SOJ ap UOTSjaAUOD BJ
jod ua^iJ as sbsod sbj A oupsap jap sojBpuBui soj b opaanoB ap apaons
opoj^ 'aaAjansaj as ja na A o3anj [ap SBpBuuoj UB^sa sbsoo sbj
zsajuamSie sbj jBJaua^ na nos o^ijoB^aj^ ap sanomido SB

"S6 '^

'do

(S9l)

•UB0B8 anb sanoisnjanoa sbj ajqos 'ojbjd 'uajsa oj on anbnnB
'ojund ajso ajqos opjanas ap treisa sosoipnjsa soj 'BjaA as vÁ 'sauop
'-ijba BBjaSij no[) 'ojij^BJajj ap jBiuauíBpunj Buiajoop bj sa 'p^piun
•bj na n^pisodo bj A nopisodo bj ua p^piun bj ap Bjaoaj bj q

soíuvjjuoo soi ap vmotujn wj—*gj
•bjjosojij: ns ap SBiuaj o
so[nojia sajj soj ua^p anb ojsand 'osjaAiun ja opoj ap zaA bj b u^pBaijd
-xa bj ap BjaaAOjd sou 'o^oíp oj b opjanos ap anb oj 'soidpuiad sns
uajeisuoa anb ua asjBjun^aad ap ojuaiuom ja ops^ajj Bq sa^uoju^
"(S9t) ouBumij ojuaiuiBs
' -nad [ap soiuiuiop sop soj BpaAoq Bsuauxu; Bun ap omoa uajqnaaj anb
sauopBzijBjaua^ jaaBq na oaauíiad ja an^j 'sepBptAjo sem Baunu bX
'Bza[BJiijBU bj ap B[ A n^uídsa jap BpiA bj ajjua sauopBjaj opiqpjad
jaq^q ua Bjsa oji[3BJ3fj ap pBpi[Buisuo ubjS b[ anb 'uozbj uoa 'bui
-jije uainb 'zaadiuo^) sa o[JBJBaua ap opom ajsa ap oarjajuis o[diuafg
'soujspoui saJopB8uad soj ap 'Bijeduiis ^p b[jb^jb3 'BpBjim bj ouisaja
ja ajqos jaájaAUoa oqaaq ubij 'SBai^qaBJaq SBapi sbj ap ooi^opdojjuE
oppjBd ap ojund ja A opiuajuoo ja anb sBJiuaini 'sajopB^uamoa soj
ap uopuajB bj uoJBniBjj ouioa Boipui ojs^j 'SBpBJOjB^B sB3iuia[od ap
estibo 'pBpanStjuB B[ ua ^A uojanj anb 'SBDiáp[ouiso3 SBjJoa^ sns ajuaiu
-BSuajxa sbui uB[[OjjBs^p ojquiB^ ua soaijBj^oxop sojuaiu^BJj 80^
•Booq ns Jod Bqe[qBq rf.
anb íteoSoj,, jap BjuBjaqos bj oj[3 BJBd opuBOOAuj 'so[jBujaqoá b A
'ajuauiB[os p^papos ns ap bá ou A 'sajusfamas sns ap sojuiisb soj na
asaajaní b djqBusjpjJi Biauapuaj bj ja na ojjsisqns 'ajuauíBopDBjd ojjaa
-^q b opunuaj ig 'spadsa bj ap aejsdnaoajd b 'ajopaao^s ouioa A A91
oiuod 'opuBuiBjj BqBjsa oj ojuamipBU ns ^pj^q ua o^ -bijo^bih ajuBj
-SBjde Bun ap Biuaj js sa ajqmoq [a o^ipcaajj oidojd [ap sopBAJasnoa
sojuaui^Bjj soj ua anb jbjb^suoo aju^sajajuí sa '[sna oj opBjuag
*B3T]a U9pBJO[BA BUtl OpUBOI[dlUI BJBJ83 A" O3l^o[O3Isd OpUOJSBJJ UII
Bjpuoj souisoa ja ajqos Bapi[jBjaq uopBUUijB BpeD : a^uauíBgjaAUj
•soiQ 'opunuí 'sjquxoij :aAanm as opoj jsna ja un^as 'jBjnajp
U3AIBA oauBi[nuiis ja ajuauqotj an^is onisaja Joyas jap ojuanuBSuad ja
A" 'uuapun^uoa as uij ja A oidpuijd ja 'ojn^jp ja na 'ofBqB oujuibd
'BqijjB ouiuib^,, "souisod ja U3 optj3uins BjS3 ajquioq ja anb ojsand
'uojaiSjns [Bno jsp 'naiquiej a.iqmoi[ ja A 4tsoui6oaM ja Jtuajdjajuí BJBd
ajuaiitotsuoD jod nsAJig -oaiSojouiso^ ojjojjBsap un uauau 'sodtSoj
-odojjuB nos uaSuo ns jod ig -sajosa^ajuB A soauBJodmsiuoa sns ap
SBiJoa) sbj na sopBzíBJus UBjsa soidpui.id soiusnu sosa ojaj 'uoatSoj^,
nn ap bjbjj as on is 'omsiui js jod asjaAOui A jaoouoa B3J3 A Betas
oj ou anbunB (^so^oj,, pp jBSJ3Aiun ouijjsqjo^ js us asopuaiAoui b^ss
(jajSusdg anopjad anb) 'Bpnasa Btnsira ns ansí} 'otib sbui 'somsoa jap
B^sa 'noiaBjqnanja ns ap [buij opBijnsaj 'uajqraoij,, J3 oja,j
i*so^oj jap jBSjaAtun ajqmnj Bsa na asjspn^aua

:isb a^iQ 'ojsBjjoaj^ ap ooisbj^ uapao ja pBpijapij BqDnm noa jm
jod 'aiuauíp^puBjsns ojaBxa opBjapisuoa sa uopisodxa bj ap
ni,, BjopuBDijdxa 'a^nqiJjB bj as opjaB^j sauaSoiQ

ün sa jaaono^ anb uaatp 'oSan^ jb ub3J33B as anb sauoqjBD : opunuí

�nidos breves en diferentes voces; para producir una armonía única,
La gramática construye todo su arte combinando vocales 7 conso
nantes". Así lo afirmaba Heráclito el Oscuro. "Las uniones son cosas
enteras y no enteras, concordia y discordia, armonía y desarmonía;
de todas las cosas el Uno y del Uno todas las cosas" (170).
Un Heráclito indiferente no sería Heráclito: la valoración re
aparece. Esta vez es la estética y el filósofo no puede ocultar la ad
miración del artista. No en balde Pitágoras ha escuchado por primera
vez: también, malaxé la crítica hecha a su antecesor por Heráclito, la
armonía universal tiene un contenido musical. El universo se le
aparece pictóricamente como una obra maestra, cuya hermosura nace
justamente de dos extremos: la profundidad del negro y la extrema
luminosidad del blanco. Entre la sombra y la luz, la media tinta
resulta de la combinación de las dos. Partiendo de este principio, se
podría escribir un tratado de dibujo y pintura. El arte imita lo que
acontece realmente."••
"El tiempo es un niño que juega a las damas: es el reino de
un niño" (171).
Como en el tablero de ajedrez se suceden un cuadrado negro y
uno blanco, así la noche y el día, sombra y luz en el arte. Lo extraño
es que esta misma imagen la usa Ornar Khayan en una de sus rimas,
con el mismo significado.
Ningún orden temporal o eterno, escapa al principio:
"Dios es día y noche, invierno y estío, guerra y paz, abundancia
y escasez. Se transforma como el fuego, que mezclado con aromas,
recibe nombres diversos según el gusto de cada uno" (172), imagen
de extraordinaria belleza, sacada del culto divino. Recuerda al in
cienso, que se agrega a la llama en todos los ritos del mundo, cuando
el hombre adora, ya sea en la materia y la carne, o en "espíritu y
verdad".
Hete aquí que Dios es los contrarios que se van nombrando de
a pares: que Dios es el tiempo, que Dios es la ley de la sociedad, que
Dios es la esencia del cosmos (abundancia y escasez, indigencia y
saciedad del fuego).
Pero es menester dividir esta avalancha si se la quiere detener
y tratar por separado las identificaciones que Heráclito va haciendo
con la rapidez fulgurante de su intuición intelectual.
Nuevamente en otro fragmento nos encontramos con su comen
tario característico: la queja de lo que los hombres no captan: "no
comprenden como lo que se opone está de acuerdo consigo mismo,
armonía de las tensiones opuestas como la del arco y la de la

comprenden tampoco al mismo "logos" (174), hemos captado el con
tenido de esa razón, de esa ley: su esencia es dirigir todas las cosas
por la tensión armónica de los contrarios que coexisten en ella. En
tonces se llega a otra definición de la sabiduría que:
"consiste en una sola cosa: conocer la razón que gobierna todo,
pendrándolo todo" (175), que gobierna rítmicamente, por contraste
y simultaneidad, que gobierna sin dejar de ser una única ley uni
versal inmanente.
Heráclito, por introvertido había encontrado esa ley en su propio
"yo" al investigarse, por pensador y genio la erigía en principio uni
versal, por griego, heredero de las tradiciones cosmológicas de sus
antecesores, la desarrollaba en el mundo.
Si su natural escepticismo sobre las posibilidades de los "mu
chos" lo llevaba a desesperar de ser comprendido, tenía también otras
razones para explicar la dificultad de alcanzar esa gran unidad por
él descubierta.
"La naturaleza goza ocultándose" (176).
Entonces "el mundo más bello es, por decir así, un montón de
inmundicias esparcidas al azar" (177). La belleza aparente de las
cosas visibles es fea comparada con la armonía suprema de la ley que
se ha revelado al pensador. Para usar sus propios términos apasio
nados, más que fea, es "inmunda" si se la pone en parangón con esa
armonía de la cual llega a formar parte el hombre cuando toma con
tacto, es invadido y arrebatado por ella "despierto". Expresado sin
téticamente en un juicio de valor:
"la armonía escondida vale más que la armonía visible" (178).
Se agrega a esto que para llegar a esa íntima belleza de las cosas,
la naturaleza humana está privada de razón (179), aunque tenga la po
sibilidad de alcanzarla por el esfuerzo de la auto-investigación (180).
Ahora bien: vimos que las cosas se rigen por la oposición de los
contrarios, que todo está formado por la oposición y las cosas fluyen
como un río (181), que de todas las cosas resulta el Uno y del Uno
todas las cosas (182). Podemos distinguir en la tesis de la oposición
de los contrarios, dos elementos que la aclaran y la explican:
a — El cambio
o movimiento, o devenir o flujo, el famoso y celebérrimo nota peí
objeto de la incensación solemne de todos los evolucionistas pasados
y presentes, causa de que se haya atribuido a Heráclito la paternidad
remota de las más complicadas y diversas teorías sobre la constitución
del mundo, de la materia, de la no materia, la energía.

lira" (173).
Ahora bien: si aproximamos este texto a aquel otro reputado
como el principio de su obra, donde afirma que los hombres no
(170)Frag.
(171)Frag.
(172)Frag.
(173)Frag.

10.
52.
67.
51.
— 146 —

(174)
(175)
(176)
(177)
(178)
(179)
(180)
(181)
(182)

Frag. 1.
Frag. 41.
Frag. 123.
Frag. 124.
Frag. 54.
Frag. 78.
Frag. 116.
Dioc. Laert. IX, 7 y 8 (22 A 1).
Frag. 10.
— 147 —

�•Q V ZZ) 8 ^ ¿ 'Xí

•oí •bjj (^8I)
IVJ -3OIQ (181)
•911 -ÍBJ.l (081)
8¿ "ÍBJi (6¿I)
• "*"^ (8¿I)
•ZI ^á (¿¿I)
•ZI ^^ (9¿I)
•It -8H-1.I (Sil)
•I s-^^ (t-il)

— 9Í-1 —

"¿9 •^
•oí

(¿t)
(Zil)
(ui)
(o¿i)

ou sajqnioq soj anb boijijb apuop 'Bjqo ns ap otdiauíjd ja ouioa
opsjndaj ojjo janbB b ojxoj a^sa BooiBiuixojdB is :uaiq Baoqy

•(¿1) BJ!I

•jBnjaajajuí noiamjuí ns ap a^uBjn^jnj zapíd^j bj uoa
opuaxa^q ba o^íjaBJcajj anb sauoioBaijijuapr sbj opBJBdas jrod jbibjj A
jauajap ajainb bj as is bi|3ubjbab Bjs^ jipiAip ja^sauaui sa oaa^

í a jo u omujaqajaa Á osouibj ja 'ofnjj o jiuaAap o 'ojuaimiAOui o

bj ap bj jÍ oajB jap bj ooxoa SBjsando sanoisnaj sbj ap biuoumb
'otusiui o^isuoa opaana^ ap Bisa auodo as anb oj ouioa uapuajdmoa
ou,? :uB)dBa ou saaquioq soj anb oj ap sfanb bj : oaijsuaj^Bjbd oijbj
-uauíoD ns uoa souxBJiuoaua son ojuoináBaj oj^o ua ajuauíBAan^^

jbj 'BiiajBin oa bj ap 'sijaiBui bj ap 'opanta jap
uopnipsuoo bj ajqos gBuoaj s^sjaAip A sBpBaijdmoa sbiu sbj ap B;oinaa
pspnuaiBd bj ojipsjajj b opmqijjB b^bi{ as anb ap Bsn^a 'sajuasaad A
sopesed SB^smopnjoAa soj sopoi ap aumajos uopssuaaui bj ap o^afqo
j3^

^usaijdxa bj A ubjb[3b bj anb soiuamaja sop 'souBj^uoa soj ap
uopisodo bj ap sisa) bj ua JinSujisip soiuapo^ '(^81) sBSoa bbj SBpoi
ouíl PP ^ ouíl I3 ^lln8al 8B9oa SBl sBpoj ap anb '(181) ou un ouioa
uaAn[j SBSoa sb¡ A uoiaisodo B{ jod opBtnjoj Bisa opoi anb 'sotJBa^uoa
so[ ap uopieodo b^ lod uaáij as seso sb^ anb souiia :uaiq BJoi{y
'(081) noiDBÍípsaAuí-ojnB bj ap ozjanjsa p jod B^jBznB3p ap pBpi^iqt^
-od B^ BÍ^uaj ^nbunB '(6¿I) uozbj ap BpBAijd B^sa BUBinnq szapjnieu B[
'sbsoo sb{ ap Bza[[aq buii^ui Bsa b jB^a^j BJBd anb oisa b B^aja^ ag

•(oSanj jap pBpaiaBS
A BiauaSipui 'zassasa A BiauBpunqB) souisoa jap Biauasa bj sa soiq
anb 'pBpapos bj ap ^aj bj sa soiq anb 'oduiaii ja sa soiq anb :sajBd b
ap opuBjqmou uba as anb soiJBjjuoa soj sa soiq anb mbs
ttpp
A niíjjdsa,, ua o 'aua^a bj A BiaajBin bj ua Bas bX 'BJopB ajquioq ja
opuBiiD 'opunm jap sojij soj sopoj ua bihbjj bj b bS3j^b as anb 'osuaio
-ui jb Bpaanoa^j -ouiAip oijna jap BpBaBS '^zajjaq BiJBuipjoBJixa ap
ua^Bini ^(ZLl) oun ^psa ap o^sná ja unSas sosaaAip sajquiou aqpaj
'sbuiojb uoa opBjazam anb 'oSanj ja oinoa buijojsubjj ag -zasB^sa A
BiauBpunqB 'z^d A Bjjan^ 'ojjsa A oujatAui 'aqaon A Bip sa soiq,,

ap oupj ja sa :sBuiBp sbj b BSanf anb ouiu un sa odman ig,,

ap uo;uoin un 'jsb araap jod 'sa o^pq sbui opunra p,, saouojua
()[nao bzoS Bza[Bjn^Bu B^

•op^aijin^is ouisiui ja uoa
'sBuiiJ sns ap Bun ua ubXbij^j ibuiq Bsn bj uaáBiui Brastin Bisa anb sa
ouBJjxa o^ *ajjB ja ua znj A eaquios 'Bip ja A aqaon bj isb 'oauBjq oun
A ojáan opBjp^na un uapaans as zajpafs ap ojajqB} ja ua ouio^

*(8¿I) •alíIÍ8íA ^iuonwB bj anb sbui ^^ba BptpnoDsa bjuoiujb bjm
:jo[ba ap opinf un na ajuaiueapaj
•nis opBsaadx^ *((o)jaidsap,, B|p aod opBjBqajjB A opipBAUi sa 'oj^b^
-uoa buio^ opu^na ajqinoq p a^asd jbuxjoj b BÜ^^ff pan^ bj ap bjuouijcb
Bsa uoa uoSuBJBd ua auod bj as is 4SBpunuini^ sa 'bbj anb sbui 'sop^u
-oísttdB soaiuuai soidoad sns jBsn bjbj -lopBsnad \e opBpAaj Bq as
anb A^\ v\ ap Biuaadns biuooub b^ uoa BpBJBdntoa Baj sa sajqísiA sbsoo
sb^ ap ajuajBdB Bza^pq B^ '{LLl) JBZB IB sBppiBdsa sBioipunuiui

qp p

lod pBptun ubjS cea ^bzub3^b ap pBj^naijip b^ aeaiplxa BJBd sauozB^
bj^o uaiquiBj Bjuai 'opipnaadinoa jas ap jBjadsasap b BqBAa^[ o[ usoqa
-nra)5 so[ ap sapBpi^iqísod sb^ a^qos oraeptidaasa pjniBU ns i^
•opunur p na BqB^[Ojj[B8ap bj 'sajosaaaiUB
sns ap SBai^o^omsoa sauotaipBj; sb^ ap ojopaaaq 'o^aiaS jod '[bsj^a
-xun oidiamjd ua Biáija b^ oiuaS A JopBsuad jod 'asjBSi^saAut jb íto
oidoad ns ua As\ Bsa opBJiuoaua BiqBq oppaaAOj^ut jod 'oiipBjajj
•a^ua
^j
-tun j(aj Bamn enn jas ap jBfap uis BUjaiqoS anb 'pBpiauB^pniuis A
ajeBajuoo jod 'a^uauiBaiuiíjj BUjaiqoS anb '(5¿x) 14opoj opDpuBjjauad
'opoj BUjaiqoS anb u^zBj bj jaaouoa :Bsoa Bp^s ^un ua ajsisuoo,,
:anb BjjnpiqBS bj ap uoioiurjap bjjo b BSajj as saouoi
-u^ 'Bjja ua ua^sixaoa anb soijbjjuoo soj ap BaiuouiJB noisua^ bj jod
SBSoa sbj SBpoj ii^utp sa spuasa ns :Xaj Bsa ap 'uozbj Bsa ap opina^
-uoo ja opB^dBa eoui^q ' (fi\) KsoSoj,, ouxsim jb o^odniBi uapuajdiuoa

:oidiauijd jb Bdsasa 'oujaja o jBJodinai uapjo un^ui^

•ajnauíjBaj aaajuoaB
anb oj Bjiini a}JB j^ 'BJniuid A ofnqip ap opBjBjj un jiqiiasa Bjjpod
as 'oidiauiad ajsa ap opuaijaBj -sop sbj ap uoiaBuiqtnoa bj ap Bjjnsaj
b^uij Btpain bj 'znj bj jC Bjqmos bj aJjng; *oauBjq jap pBpisomnmj
Btuaajxa bj A oíS^u jap p^pipunjojd bj :sornajjxa sop ap ajuauíB^snf
aaBu Bjnsomjaq BÁna 'BjjsaBin Bjqo Bun omoa ajuauíBaiJojaid aaaJBdB
3j as osjaAiun jjj -jBaisnm opiuajuoa un auan jBSjaAiun biuouub
bj 'oiipBjajj jod JOsaaajuB ns b Bqaaq Baqua bj a^SfBui 'uaiquiB^ :zaA
Bjaraiad jod opBipnasa Bq sbjo^bjij apjsq ua o^ -bisiijb jap uoidbjiui
-pB bj jB^jnao apand ou ojosojij ja A Ba^aisa bj sa zaA bjs^j *aaaJBdB
-si uoiasjojBA bj :ojijaBjajj Búas ou ajnaiajipui ojipBjajj n^-j
'(0¿l) 8BSoa 8BI sBpoi ou^ jap jÍ oufi ja sbsoo sbj SBpoi ap
iBiuomjBsap A biuouijb 'Bipjoasip A Bipjoouoa 'sB^a^ua ou A SBja^ua
sbsoo uos sauoiun ss^,, -ojnasQ ja ojijobjbjj BqBuuijB oj isy '^sajuBU
-osuoo A sajBooA opuBuiqiuoa ajJB ns opoj aXnajsuoo boijbihbjS B^
'Baiun bjuouijb Bun jpnpojd BJBd isaaoA sajuajajip ua saAajq sopiu

�Pero la historia jugó a los sabios una mala pasada, se entretuvo
en hacerles una carambola, lo que literariamente se puede llamar
paradoja: el concepto que más famoso ha hecho al efesino ambicioso
de gloria sempiterna no se encuentra en ninguno de los fragmentos

cuando se refiere a Dios, lo que es enteramente extraño al pensar
heleno. En ese "razonar" que salta de comparación en comparación,
hasta llegar, sin nexo alguno a la conclusión final, rigurosamente afir
mativa, lo nuevo es justamente sentar como esencia de lo "uno" la

conservados.
Es justamente Platón, la expresión misma de lo "Inmutable", el

coexistencia de los contrarios que:
"se ponen de acuerdo entre sí, de sonidos diversos resulta la más
bella armonía y todo es engendrado por la lucha" (189).
Entonces, ¿qué es lo uno, lo permanente, lo constante? ¿Qué
reduce a la unidad los contrarios? Es el movimiento, que Heráclito
va a precisar rigurosamente en ciclos constantemente y universal-

que se lo atribuye y lo expresa:
"Heráclito dice que todo pasa y nada es estable, y asimilando
las cosas al curso de un río, afirma que no se podría descender dos
veces en el mismo río" (183), lo que comenta también Aetio, más
explícitamente aún: "Heráclito suprimió del universo el reposo y la
estabilidad, pues estos estados no convienen más que a los muertos
y atribuyó a todas las cosas el movimiento, eterno en las cosas eternas,
pasajero en las cosas pasajeras" (184).
La afirmación de la existencia del movimiento no es original, ya
lo señala Platón: lo mismo expresó el que llamó Rhea y Kronos
a los padres de los dioses. No fue ciertamente por casualidad que les
impuso nombres cuyo significado es el fluir. Lo mismo se puede decir
de Hornero, cuando habla de Océano, de Hesíodo y de Orfeo (185).
La originalidad del efesino está en haber reunido el movimiento y
lo uno en la oposición de los contrarios. La originalidad está en que
el concepto, mejor dicho las imágenes con que señala el movimiento,
lo indican como un cambio no sólo de lugar, cuantitativo, sino cuali
tativo también y a la vez. Por un lado dice: "Todas las cosas se
cambian con el fuego y el fuego con todas las cosas, como las mer
caderías con el oro y el oro con las mercaderías (186), texto que
contiene: a) la afirmación más general sobre el movimiento o cambio,
b) que como todas las metáforas que usa para aclarar su idea tiene
origen antropológico, c) transforma el mundo en un mercado funda
mental, d) lo que indica que ese cambio se hace de acuerdo a una
medida, e) implicando también una idea de equivalencia (que en otros
se transformaría en equidad y finalmente en justicia).
El hombre no está exento, es una de esas "cosas", que se truecan
por la moneda única. Entonces puede decir:
"descendemos y no descendemos en el mismo río, somos y no
somos" (187). Texto este desarrollado luego extensamente en uno de
Epicarmo (188) ya citado.
b —Lo "Uno"
La idea de buscar lo "uno" no es tampoco nueva: ya la habían
tenido los milesios al perseguir afanosamente la materia única y
primera. La idea de un orden es esencialmente griega. El mismo con
cepto del "cosmos" lo implica,, como no implica nunca "creación"
(183) Plato. Cralilo.
(184) Aet. I, 23, 7 (22
(185) Platón. Cralilo.
(186) Frag. 90.
(187) Frag. 49 a.
(188) Epicahmo. Frag.

402 a (22 A 6).
A 6).
402 a (22 A 6).
2 (DlELS.)
— 148 —

mente repetidos. Mientras tanto dice:
"la bebida compuesta se descompone por sí misma si no es re
movida" (190), es decir que gracias a la agitación ininterrumpida no
salen a luz los contrarios que están en la esencia de todas las cosas,
constituyendo su belleza y armonía, la que no ven los ojos se entiende.
Ese movimiento o cambio está entendido como una "armonía de
tensiones opuestas", como la del arco y la de la lira" (191), en donde
dos fuerzas se oponen para producir "un" sonido o impulsar "una"
flecha. Lo uno, lo permanente, es la impermanencia misma. Es la
causa de una verdadera ilusión, pues nos oculta el eterno transcurrir
de las cosas, al hacernos creer que están quietas.
Aquí está la formidable tentación para los pensadores modernos
al interpretar a Heráclito. Esto es casi un transformismo, un energe
tismo. Lo hubiera sido del todo sin el "fuego" que el efesino puso
en el fondo, cuyo carácter era ser eternamente viviente. Su picara
llama, a través de los siglos, ha resistido todos los embates para ha
cerlo desaparecer y poder transformar a su creador en el pensador
de un devenir sin sustracto material.
14. — "Polemos" o lucha de los contrarios,
o la tensión o el movimiento que reduce los contrarios a la uni
dad, Heráclito lo va a precisar aún más. En su estilo de pensar va a
hacer una nueva afirmación, una nueva identificación: el transcurrir
es una lucha tan universal como el transcurrir mismo es eterno.
No son muchos los textos doxográficos que expresan esto con
claridad:
.. ."Aquel de los contrarios que conduce al nacimiento se llama
combate y discordia, el que conduce al incendio concordia y paz"...
dice Diógenes (192), y cuando se está tratando de dilucidar si hay
uno o varios seres y lo que son, Platón pone en boca del extran
jero: "Posteriormente algunas musas de Jonia y de Sicilia han re
flexionado que lo más seguro es entrelazar las dos tesis y decir: el
ser es a la vez uno y varios, tanto el odio como la amistad realizan
su cohesión. Su desacuerdo mismo es un eterno acuerdo: así dicen
(189)Frag. 8.
(190)Frag. 125.
(191)Frag. 51.
(192)Dioc. Laebt. IX, 8 (22 A 1).
— 149

�"(I V ZZ) 8 'XI

^i -doiq(Z6I)
"IS "2ejjI(161)
•S2I -2bj^(061)
-8 -3bj^(681)

uaaip pe :opjanaB ouj3)3 un 83 ouisiui opjanoBsap ng 'uoisaijoD ns
UBZIJB3J pBJSiniB BJ OIUO3 OipO {3 OJUBJ 'SOIJBA A OUn Z3A B[ B 83 J38
ja :jpap ^ eisa^ sop sbj jBzBjaj^ua ea ojnüas seta o[ anb opBuoixajj
-oj usq Bi^iDig ap A Biuof ap SEsnin sBunSjB aiuauuoijaisoj,, :ojal'
-ucjjxa jap saoq ua auod uojbj^ 'uos anb oj A sajas soijba o oun
ÁBi| is jBppnjip ap opuBjBJi Bisa as opu^no ^ '(26t) sanaSoiQ aaip
• • \¿z^d A Bipjoauoa oipuaaui jb aanpuoa anb ja 'Bipjoasip A ajBquioa
as ojuaiuipsu jb aonpuoa anb soiJBjjuoa eoj ap janby,, • • •
uoa o^sa ussajdxa anb sooijEXáoxop so^xai eoj soqanm nos o^^
•oujaja sa omsiin jijjnasuBj} ja onioa jBSjaAiun ubi Bqanj eun a
aijjnosuBjj ja : uopBaijijuapi BAanu Bun 'uoioBinaijB BAanu Bun jaoBtj
b, ba jBSuad ap o^ijsa ns n^j 'sbih une jBspajd b ba o[ ojtpBjajj 'psp
-lun B[ b soTJBJiuoa so^ aanpai anb o^uaiuiiAOUi \a o uoisua) B[ o
'souvjjuoo soj ap m¡onj o ^
ojaBjjsne uis jmaAap un ap
lopBsuad ¡^ ua JopBajj ns b jbiujojsubjj ^apod A ja^ajedBsap o^ao
-Bi[ BJBd sa^Bqma so[ sopo^ opnstsoj B^ 'so^^is so[ ap saABjj b 'buib^[
BJBOid ng -a^uoiAiA aiuaniBUjaia Jas Bja jaiaejs^ o^no 'opuoj [a na
oend onisaja ^ anb 4toanj^ p uis opoj pp opis Bjaiqnu; o^ "otnsij
-aSjaua un 'ouisiuijojsubj^ un is^a sa ojs^j -o^ipBJcajj b jBjoadjojuí p
soujapoui sajopBsuad so[ BJBd uopB^uaj a^qBpimjoj bj B^sa jnby
•sB^oinfa uBjsa anb aoaao souaaaBq p 'sbsoo sb[ ap
jpjnosuBjj oujaia p bjjiido sou sand 'u9isn^i EjapspjaA Bun ap Bsnsa
bj^ s^ 'Bmsiui BiauauBiujadini v^ sa 'ojuauBinaad o[ 'oun c^ *B^aa[j
ttBun?? JBS^ndrai o optuos ttun,f jpnpo^d BJBd uauodo as SBzaanj sop
apuop ua '(I6l) ^-1!! bI P ^l ^ odjb pp bj ouioo 'ttsBisando sauoisuoj
ap BjuouiJB,, Bun ouiod opipuaiua Bj9a oiquiBo o ojuairaiAoui as^
•apuaijua as sofo so^ uoa ou anb B[ 'bjuoutjb A Bza^pq ns opuajínjijsuoD
'8BSOO SB[ SBpOJ 3p BpUdSa B[ U3 UBJ8^ anb SOTJBJJUOO SO[ Zll[ B U3[B8
ou Bpidiunjjajuiui uopBjxSB tb\ b sBpBj^ anb jpap sa '(061) ^P^010
-aj ^a ou is Biusuu js jod auodiuoosap as Bjsanduioo spiqaq b^,,
:aaxp ojubj SBjjnaij^ -sopiiadaí aiuaur
A ajuaiuajuBjsuoD sojap ua ajuauíBSojní^iJt jBspajd b ba
jj anb 'o^uaiuiiAoin p s^ ¿soubjjuoo soj pBpmn bj b aonpaa
an^? ¿ajueisnoa oj 'aiuauBtuaad oj 'oun oj sa anb? 'saouoju^
"(68l) BlIonI BI 1Q^ opBjpuaSua sa opo^ A btuouijb Bjjaq
sbiu b^ Bijnsa.1 sosiaAip sopiuos ap 'is aajua opianaB ap uauod as,,
:anb sowBJjuoa soj ap Bpuajstxaoa
bj ttoun,, oj ap Bpuasa ouioo jBjuae aiuaiuBisnf sa OAanu oj 'baijbiu
-jtjb aiuauíBgojnSiJ 'jbuij uoisnjauoa bj b ounSjB oxau uts 'jbS^jj B^sBq
ua uopBJBduioa ap bjjbs anb mjbuozbj,, asa ug -ouajaq
jb ouBjjxa ajuarnBjajua ea anb oj 'soiq b ajaijaj as opu^na

(-S13I0) (881)
•06 -^i(981)
•(9 V lt) ZO^ •otí^-'O -moivi^(S8I)
•(9 V ZS) L 'Z 'I "^V(^8I)
"(9 V ZZ) • ZOt 1}^O -voivia(81)
ttuopBajo,, Bounu Boi|dmi ou ouioo 'BDijduii oj tíBoursoo,, jap ojdaa
-uoa ouisiui [^ -BSao^ aiuamjBpuasa sa uapjo un ap Bapi B^ -Bjami^d
A Baiun Bijaj^tn bj ajuauíBsouBjB amgaeaad jb soisajiur soj opina)
UBiqs^ bj vA : BAanu oaoduiBj sa ou tloun,, oj je^snq ap Bapi vj
oí —q

•opBjp bj( (881)g
ap oun ua a^uainBSuajxa o^anj opBjjojJBsap a^sa ojxaj^ "(¿8l) M8ouios
ou A somos 'oij oiusiui ja ua souiapuaasap on A souxapuaasap,,
:jpap apand saauoju^ "eoiim Bpauoui bj jod
UBaanjj as anb 'ksbsod,, SBea ap Bun sa 'ojuaxa Bjsa ou ajqcuoq j^
•(Bpqsnf ua a^uamjBuij A pBpinba ua bubuijojsubjj as
solio ua anb) BpuajBAinba ap Bapi eun uaiqiuBj opuBDijdiui (a 'Bpipaui
Bun b opaanoB ap ajBq as oiqiuB^ asa anb soipui anb oj (p '[Bjuam
-Bpunj opBOjam un ua opunm ja buijojsubjí (a 'oaiSojodojjuB uaái.io
auap B^pi ns jbjbj3b BJBd Bsn anb sBaojBjaui sbj SBpoj ouioa anb (q
'oiquiBa o oiuaiuiiAom ja ajqos jBjauag sbui uopEUuijB bj (b ^auaijuoa
anb ojxaj '(981) sBjjapBajaui sbj uoa ojo ja A ojo ja uoa SBijapBa
-jaui sbj ouioa 'SBSoa sbj BBpoi uoa oSanj ja A o^anj ja uoa UBiquiB;)
as SBSo^ sbj sBpo^,, :aoip opBj un Jo^ *zaA bj b A uatquiB} oaijbj
-i^Bna ouis 'OAi^EjijuEna 'js^nj ap ojos ou oiqiUBa un ouioa uEaipui oj
'ojuaimiAoui ja bjbuos anb uoa saua^Buii sbj oqaip aofaui 'ojdaauoa ja
anb ua Bisa pBpijBui^uo b^ -soijBJiuoa soj ap uopisodo bj ua oun oj
A ojuauutAoui ja opiunaj Jaq^q ua B}sa ouisap jap pBpijBui^iJO B^
•(581) O3JJO 8P -^ opoisajj ap 'ouBaoQ ap BjqBq opuBna 'ojamojj ap
jpap apand as onistuí cj umjj ja sa opBaijmáis oÁna sajquiou ostidini
eaj anb pspijBnsBa jod ajuaniEjjap anj o^¿ 'sasoip soj ap sajp^d soj b
souoj^ A saqjj ouibjj anb ja osajdxa oinsiui oj lu^jBj^ Bjeuas oj
uÁ. 'jbui^ijo sa ou ojuajiuiAoui jap Biouajsixa bj ap uopBiujijB B^j
•(fí8l) 4tSBjafBSBd sBsoa sbj ua ojafBSBd
'SBujaia 8Bsoa sbj ua oujaia 'oiuaiuiiAoiu ja BBSoa sbj sepoj b oÁnqijjB A
sojjamu soj b anb sbui uauaiAuoa ou sopB^sa soisa sand 'p^pijiqB^sa
bj A osodaj ja osjaAiun jap oiuiodns ojijaBjajj,, :unB ajuauiBjpr[dxa
SBui 'oijay uaiqiuBj Bjuaiuoa anb oj '(g8l) JJ oto8!^ P na eaaaA
sop japuaasop Bjjpod as on anb buijijb 'oij un ap osjn^ jb SBsoa sbj
opuBjimiSB A 'ajqBjsa sa BpBu A BSBd opoj anb aaip ojijaBjajj,,
:Bsajdxa oj A a^nqujB oj as anb
[a 't4ajqBjnuiuj,? oj ap Binsiin uoisajdxa bj 'uoíbjj ajuauiBisnf sg
•sopBAjasuoa
sojuamSBjj soj ap ounSum ua Bjjuanoua as ou Bujajidinas bijoj^ sp
osopiquxB ouisaja jb oqaaq Bq osouibj sbui anb ojdaauo^ ja :BfopBjBd
jBuiBjj apand as ajuaraBoejajij anb oj 'BjoqtnBjBO Bun sajjaasq no,
ua as 'spssBd bjbui eun soiqBg soj b oánf Bijo^siq bj

�estas musas las voces más sostenidas, las voces más suaves han debi
litado el eterno rigor de esta ley" (193).
Pero el "oscuro" tiene textos más explícitos. La época se había
encargado de mostrarle como en las grandes convulsiones históricas
nada es estable: la "polis" temblaba y se sometía a los bárbaros en
el exterior. En el interior una revolución substituía aquellos que de
cían: "un solo hombre vale para mí por diez mil si es el mejor" (194),
por los que afirmaban: ^No necesitamos que haya entre nosotros un
hombre muy valiente, y si existe uno, que se vaya a vivir en otro
lugar y. entre otras gentes" (195). Entonces Heráclito, haciendo una
de esas generalizaciones implícitas en sus aforismos, dice lapida
riamente :
"Todo lo que se arrastra (sobre esta tierra) está gobernado a
golpes" (196).
Antes de inventarse la pólvora, el impacto al prójimo se proyec
taba sólo en la distancia del brazo extendido, del palo, del tiro de
piedra o de flecha. La lucha se confunde con los golpes hasta que se
alcance otro concepto más perfecto aún y se identifique combate con
destrucción, evolución que culmina en la identificación moderna con
la desintegración atómica.
En tres fragmentos Heráclito hace la afirmación de la universa
lidad de los golpes, la lucha, el combate, la guerra.
1.) "Hay que saber que la guerra es universal, que la justicia
es una lucha y que todo toma su vida de la discordia y la ne
cesidad" (197).
2.) "El combate es el padre de todas las cosas, el rey de todo.
Hace representar a los unos el papel de dioses, a los otros el papel
de hombres, vuelve esclavos a los unos, a los otros libres" (198).
3.) "Los contrarios se ponen de acuerdo, de sonidos diversos
resulta la más bella armonía y todo es engendrado por la lucha" (199).
Un elemento hay común a los tres y fundamental, dígase de paso:
la no discutida paternidad de la lucha sobre todo lo que existe en
el cosmos. La idea de "causa" como "razón de ser", está aún en
pañales en esa idea de "paternidad", tiene un origen eminentemente
antropológico y una aplicación sobremanera cosmológica. Donde a
primera vista aparece un ser como producido por otro ser es en la
relación de padre a hijo. Heráclito la tomó así por consiguiente.
Pero cada fragmento da a esa lucha un contenido nuevo, extra
ordinariamente sorprendente.
En el primero de los citados, se afirma que la lucha es justicia,
en el 2. que es causa del orden universal, en el 3. que es armonía.
En completa oposición con Anaximandro, que ve en la indivi(193)
(194)
(195)
(196)
(197)
(198)
(199)

Platón. Sopk. 242 d.
Frag. 49.
Frag. 121.
Frag. 11.
Frag. 80.
Frag. 53.
Frag. 8.

duación una injusticia, Heráclito describe un "cosmos" donde la
guerra es un valor positivo y causa de los demás valores. La revolución
iniciada en el plano del hombre trasciende y el universo del efesino
está enfocado desde un ángulo ético. Lo preside la justicia que es la
lucha misma, y el orden a la vez. A sus mandatos no escapan ni los
dioses, que tienen su lugar asignado dentro del "cosmos", mucho
menos se podrán sustraer a ellos los hombres.
La belleza es el resultado del orden, que el artista pensador re
conoce, como surgiendo, en un grandioso acorde, de la tensión.
El desarrollo universal, que se hace por la lucha, es ordenado y
armonioso, es sobre todo justo. Heráclito, desde este punto de vista
puede decir: "Maestro de la mayor parte es Hesíodo. Creen que sabía
casi todas las cosas, él que no conocía el día y la noche: son lo
mismo" (200), porque recuerda que el poeta ha visto en la paz el
supremo valor social, esa paz que según el efesino acarrearía la des
trucción del mundo.
15. — Diversificación y unificación son simultáneas
Todas las imágenes usadas para describir el cambio, lo hemos
visto, dan la idea de esas fuerzas que actúan en sentido contrario, ya
se trate del arco y la lira, ya de la guerra. Por otra parte Heráclito
afirma también que "todas las cosas salen del Uno, y del Uno todas
las cosas" (201). El ciclo universal se mueve entonces en dos direc
ciones opuestas y simultáneas que llevan de la diversidad a la uni
ficación y vice versa, de la unificación a la diversidad.
Así lo describe Diógenes Laercio:
"... la mutación es el camino que sube y baja y a ella se le debe
el nacimiento del universo..." (202) y lo afirma también Platón en
el texto ya citado: son las musas jónicas las que hablan: "el ser es
a la vez uno y varios" (203).
Heráclito mismo eligió para indicar esta idea, una serie de imá
genes imprevistas, como todas las suyas. Sucede como con las imágenes
bíblicas, es decir orientales. Tienen en común una cualidad que está
elíptica. El autor del "Cantar" dirá: "Tus dientes como hatos de
ovejas trasquiladas, acabadas de lavar". "Tu cuello como la torre de
David" (204). En el primer caso la cualidad que se compara es la
blancura, común a los dos términos, a los dientes y a las ovejas y que
sin embargo, no se nombra. En el segundo caso es la esbeltez del cuello
y de la torre, que era considerada hermosísima en la época.
Cuando el efesino dice: "En la máquina de abatanar el camino
del tornillo, recto y curvo es uno y el mismo" (205).
"El camino que sube y baja es uno y el mismo" (206), lo común
(200)Frag. 57.
(201)Frag. 10.
(202)Dioc. Laert. IX, 8 (22 A 1).
(203)Platón. Soph. 242 d. •
(204)Cant, IV, ver. 2 y 4.
(205)Frag. 59.
(206)Frag. 60.

— 150 —

— 151 —

�-iqap UBq saABns sbui saaoA sbj 'SBpiuajsos sbui saaoA sbj SBsnin sbjs

— isi —
— osi —
•09 -Sbj^
"6S '^^*^
i % -8J3A '^1 'XMY3
. p Ztz -tldog -noxvi^
"(1 V ZZ) 8 'XI -XHavi -ooia
01 "3BJá
"¿S '^wj

(90^)
(SOZ)
(^0Z)
(SOZ)
(ZOZ)
(I0Z)
(00Z)

•08
•II
•IZI
•p zn -

unraoo oj ' (90^) otnstin ja ^ oan sa BÍBq jC aqns anb ouiuib jg,,
'(S0^) 4tom8iua; ja A oun sa OAjna Á o:paj 'ojjiujoj j^p
OUllUED p JBUB}BqB 3p BUinbBin BJ Ugn :33ip OUIS3J9 p OpaBn^
•Booda bj na Buneisomjaq Bpejapisuoa Bja anb '3jjoj bj ap X
ojjano pp zaipqsa bj sa osbd opunáas [a ug 'Fjquiou as ou 'oSjBqma uis
anb A 8BÍ3AO bbj b ^ sajuaip eo[ b 'souiuuai sop boj 6 unuio^ 'Fjn^uBjq
bj sa Bjedrao^ as anb pBpijBna bj osbo jamijd p ug '(^O^) ítPTABG
ap ajjoj bj ouiod ojjana nj^,, ^jbabj ap sepcqBaB 'SBpBjmbsBj} sefaAO
ap sojBq otnoa saiuaip enj^,, :^^tp ttJBJUB^,, PP -lojne ^g -Botjdjp
Bisa anb pept^Biio Bun unmoa na uauaij^ -sa^juaijo Jioap sa 'S
sauaBuii sv\ uod onioa apo^ng 'SBiCns sbj sepoj ouioo 'sB^siAajdtni
-buii ap aijas enn 'capí Bjsa jBDipui b^b(I ^iSip onreini ojipsjajj
'(0S) ttSOTJBA JÍ OUn 23A B[ B
sa jas pOT :uB^qsq anb sb^ SBain9f sbstiui sb^ nos :opBip bá ojxaj p
na upjB^,j uaiquiBj euuip o^ ^ (^0^) — osjaAiun pp oinaimpsa p
aqap a[ as B|p b jÍ BÍBq X aqns anb ouiinBa p sa no^Binm b^- • -n
ropaaB^j saua^^iQ aqixosop o^ jsy
-p^pisjaAip B^ e u^ioB^ijiun b^ ap 'bsje3a a^iA 1 nopB^ij
-lun B[ f pBpisjaAip b^ ap uba9[[ anb 8boubj[iiiuis á. SBjsando sauop
-Dajip sop na sa^uojua aAanm as ¡BSiaAion opia ^^ "(lO^) sbso^ sbj;
SBpo; on^ pp Á 'ouq pp nap38 SBSoa sb[ 8BpojM anb naiqniBj biujijb
ojipBjajj a^jsd bjjo jo^ *Bjjan^ bj ap b^ 'bji[ b^ ^ oojb pp 3}bj^ as
bá 'oijbjjuoo opnuas ua ubtii^b anb SBzjanj s^sa ap eapi B[ uep 'o
sonisq o[ 'oiqiuBa p Jiqij^sap FJBd SBpBsn saua^Bmi B[
snawaijniujs uos vptovoifiuii A, upi^nDtfjsjaaiq — mt¡\
•opunuí pp uoioonjj
-sap b^ BjJBajiBaB ouisaja p unSas anb zcd Bsa '[bioos jo[ba omajdns
p zBd B[ ua ojsia Bq Bjaod p anb Bpjanoaj anbjod '(00^) ouisxui
o[ uos :aqoou b^ á Bip p Biaouoa ou anb p 'sbso3 sb[ gBpoí tsb^
Biq^s anb uaaj^ •opoisajj sa ajjBd ^oábui v\ ap oajsaBj^,, :jpap apand
bjsia ap ojund 9%$^ apsap 'ojipBjajj "ojsnC opoi ajqos sa 'osoiuouijb
A opBuapao sa 'Bq^n^ b^ aod a^^q as anb 'jBSjaAiun o^^jjBsap [g
'uoisua^ bj ap 'apjoas oeoipuBJ un ua ^opuai^ins ouioo 'aaouo^
-oí jopssuad BjspaB p anb 'uapjo pp opBjjnsa^ p sa Bzajjaq Brj
•sajqmoq soj sojja b jaBjjsns treipod as souaui
oqanuí 't48otasoa,, pp ojjuap opBuSiss jsSnj ns uauaij anb 'sasoip
soj m UBds^sa ou so^EpuBtn sns y -zaA bj f nopjo ja A 'Biusitn Bqonj
bj sa anb Bppsnf bj apisajd o^ 'o^ija ojn^uF un apeap ops^o^ua Bjsa
omsap jap osjaAiun ja A apuoiosBJi ajquioq jap ousjd ja ua BpBiaiur
uopnjoAaj B^ -saaojBA SBUiap soj ap BsnBO A OAiiisod jojba un sa Fxisn^
fj apuop ^somso^,, un aqijosap ojipBjajj 'Biaijsnfui Bun uopsnp

(661)
(861)
(i6I)
(96I)
(s6t)
(6I)

-lAtput bj na oa anb 'ojpuBtnixBuy uoa uoiaisodo Bja^diuoa ug
•eiuouijb sa anb 0*g ja ua 'jBSjaAiun uapjo jap sensa sa anb o-^ ja ua
'Biapsnf sa Bqanj bj anb buijiif as 'sopBjia soj ap ojaraod ja ug
'aiuapuajdjos ajuaiueiJBuipjo
-Bjjxa 'oAanu opiuajuoa un Bqanj Bsa b Bp o^uaoijÍBjj spBa oja^
•ajuamíiisuoa jod isf ouioj fj ojifDBjajj 'ofiq f ajp^d ap uoiaBjaj
bj ua 63 jas ojio jod oppnpojd oiuoa jas un aaajBdB bisia Fjamijd
f apuoQ 'Bai^ojotusoa BjauBUisjqos uoiaBaijdB Bun A oatnOjodcujuB
ajuamaiuauíma na^tjo un auaij '(ipBpiuj3}Bd,9 ap Bapi Bsa ua sajBUBd
ua unB Bj83 't4Jas ap uozbj^ omoa tlBsnBa,, ap Bapr ^j •souxsoa ja
na a^e^^s anb oj opoi ajqos Bqanj fj ap pepiiuajBd Bppnasip ou bj
:osBd ap as^^rp '[cjuauíBpunj X ga^j soj b uniuoa Aex\ oiuamaja uq
•(661) t4BlIDnI BI JO&lt;^ opBjpaaSua sa opoj A biuoutjb Bjjaq sbui bj B;jnsaj
eopiuos ap 'opjanaB ap nauod as souFJ)uoa gor¡n

(o'

"(861) 83JtIÍI SOJJ SOI B 'sonn soj f soAEjasa aAjanA 'sajquroq ap
d ja sojjo soj f 'sasoip ap jadsd ja soun soj b jBiuasajdaj ^objj
•opoj 3p Xaj ja 'sbsoo sbj s^poj ap ajpBd ja sa ajBqraoa jgM (o'jj
-au bj A Bipjoasip ej ap BpiA ns bihoj opoj snb A'(¿61)
Bqanj PBPI8^
Bun 83
Biaiisnf bj anb 'jBSJaAiun sa Fjjan^ ej snb Jaqss anb jÍbjjm (o*j;
•BJianS ej 'ajBqraoa ja 'Bqonj fj 'sadjoS soj ap pFpij
-F8J3AIUn FJ 3p UOIOBUIJIJB BJ 80Bq OJIJ^BJ3JJ SOÍUaUlSBJJ 83J1 Ug
•BaimojB u^iaFj^aiuissp bj
uoa FUJapom uoiaBaijijuapi bj ua Fuimjna anb uppnjOAd 'uopanJis^p
uoa ajequio^ anbrjpuapi as A uiif ojoajjad sbui ojdaauoa ojjo aauBajB
3S anb BjsBq sadjo^ soj uoa apunjuoo as Bqanj Brj 'Bqaajj ap o Bjpaid
ap ojij jap 'ojBd jap 'opipuajxs ozBjq jap EianBjsip ej ua ojos í
-aaXojd as otnifoad jf ojaBduii ja 'BJOAjod fj asjBjuaAui ap sajuy

'•(961)

b opBUJaqo^ Bjsa (bjj3;i B)sa ajqos) bjisbjjf as anb oj

-BpidBj aaip 'somsijojB sns ua SBipijduii: sauotaBzifejauaS: ajuaniBU
SBsa ap
Bun opuaiasq 'ojijoBJajj sa^uoiug "(S6l) ssjuaS sbjjo aajua A jBnj
ojio as jiata b bíba as snb 'oun ajsixa is A 'a^naijBA jíntn ajqmoq
un sojjosou aj^ua BÁBq anb souiBjisaaau oj^j., :aBqBuuijB anb soj jod
'(^61) ttJofaur ja sa is jira zatp Jod jm BJBd ajBA ajqnioq ojos unM :uBja
-ap anb sojj^nbF Fjniusqns uopnjoA3j bou Jojjajuí ja ug -joijajxa ja
ua soJBqjsq soj b Btjaiuos as A Bqejquiaí ((sijod,, bj ¡sjqBisa sa
eBaTj^isiq sauoisjnAuoa sapuBj^ sbj ua ouioa 3jjbjisoui ap ^
BjqBq as Baoda vj •sojioijdxa sboi sojxaj anau Mojn8o,, J3
"(C6l) ¡í^31 Blsa aP JSiJ ouja^a ja op^jij

�en las comparaciones es la dirección vertical y circular a la vez, co
mún al tornillo y al camino que lleva a la cima del monte, que to
mado de la cima lleva a la falda, porque "en la periferia del círculo,
el principio y el fin se confunden" (207).
El movimiento universal entonces, en dos direcciones opuestas y
simultáneas, se nos aparece como un inmenso torbellino, al que no
escapa nada, torbellino que imprime a las cosas un cambio cuali
tativo y cuantitativo, cambio que se efectúa de acuerdo a cierta me
dida, que es justicia, en cuyo vértice está lo uno, en cuya base la
diversidad. Heráclito puede explicar con divisiones y sentencias, por
lo largo, el contenido de sus afirmaciones exóticas recordando ese
vertiginoso circular: "no se puede entrar dos veces en el mismo río,
ni tocar dos veces una sustancia perecedera en el mismo estado, pues
ella se dispersa y se reúne de nuevo, se aproxima y se aleja, por la
prontitud y rapidez de sus cambios" (208). Pero el Estagirita, que
estaba munido definitivamente del principio de identidad, y al que
los vislumbres geniales de Heráclito podían proveer (¿tuvo conciencia
de ello?) de la "entelequia", el pasaje de la potencia al acto se
quedó perplejo.
Porque, finalmente, precisado así, ¿se le puede achacar al me
lancólico insigne la desopilante afirmación de que somos y no somos
al mismo tiempo?
16. — El fuego
Falta averiguar aún de qué es ese torbellino, falta más bien re
cordar porque al explicar la teoría del conocimiento se ha visto que
el mundo es fuego.
Con esto Heráclito se planta firmemente en su época, que re
curría a los cuatro elementos para explicar todo lo existente. Pero
combinada esta afirmación con todo lo que había dicho sobre el
movimiento, el efesino desencadenaba otra vez en la posteridad las
interpretaciones más fabulosas sobre los 100 y pico de aforismos que
dejó. Nadie duda de que sea el fuego el elemento esencial de su sis
tema. Todos en cambio discuten por qué eligió el fuego y qué clase
de fuego es, llegándose hasta a afirmar que es símbolo puro. Los
antiguos sin embargo, pusieron el fuego de Heráclito a la par de los
demás elementos de sus antecedores, lo que debía constituir un freno

Diógenes
explica: es el fuego y todas las cosas son una mutación
"... El elemento
de este". "la totalidad es limitada y el Universo uno, nace del
fuego y el todo se enciende de nuevo según ciertos períodos..." (210).
Aetio coincide con Aristóteles:
"Heráclito e Hipaso de Metaponte sostienen que el principio de
todas las cosas es el fuego. Es del fuego que las cosas vienen y es en
el fuego donde terminan. Cuando él se apaga, todo se forma en el
universo..." (211).

Y
Simplicio
con Aetio:y Heráclito de Efeso suponen también un
"Hipaso
de Metaponte
principio único, móvil y limitado, pero es el fuego el que consideran
como tal"... "Heráclito dice, en efecto, que todo es una mutación
del fuego. Admite además un cierto orden y un período determinado
para la transformación del mundo, conforme a la necesidad inevi
table"
De(212).
acuerdo a estos testimonios, puesto el fuego en la categoría
de los elementos de los milesios, se puede inferir que es un fuego
físico. Se trata empero de un principio ontológico del cosmos, puesto
que constituye su esencia misma. Corroborar se puede con el mismo
texto heraclítico, que contiene afirmaciones rotundas.
"Este universo, el mismo para todos los seres, no ha sido creado
por ningún Dios, ni por ningún hombre, pero siempre ha sido y será
fuego viviente que se enciende con medida y se apaga con me
dida" (213). Heráclito sigue saltando de identificación en identifi
cación. En el fondo pues del cambio regular, encontramos un único
elemento, al que atribuye la misma determinación del "logos" en el
primer fragmento, la eternidad. Uno y otro se confunden, puesto que
son todas las cosas y todo lo gobiernan. Por otra parte es el fuego
la moneda universal en el mercado donde se trueca hasta la esencia
de las cosas (214), fuego inteligente puesto que es razón y que por
consiguiente "apareciendo de improviso, juzgará todas las cosas y las
avasallará" (215), que es otro modo de decir, repetir, la realización
de la justicia en el desarrollo cosmológico, identificándose además
ahora el fuego con la lucha. Entonces se puede sustituir la afirmación:
"Todo lo que se arrastra (sobre esta tierra) está gobernado a
golpes" (216) por esta otra afirmación, de carácter más general y
extraordinariamente pesimista, si no fuera porque el gran paradójico
ha afirmado que a todo esto se debe la armonía invisible, más va
liosa que la visible: "la fulminación y la ruina gobiernan el uni

a las opiniones demasiado fantásticas.
verso"
(217).
Los
textos citados en que se menciona a Hipaso y a Heráclito

Dice Aristóteles:
"Anaxímenes y Diógenes dijeron que el aire es anterior al agua
y que es el primer principio de los cuerpos simples. Hipaso de Metaponte y Heráclito de Efeso reconocen como primer principio el

fuego" (209).
(207)Frag. 103.
(208)Frag. 91.
(209)Aristot. Metaph. A, 3. 984

7.

(210)Dioc. Laert. IX, 8 (22 A 1).
(211)Aet. 1, 3, 11 (22 A 5).
(212)Simpl. Phis. 23, 33 (22 A 5).
(213)Frag. 30.
(214)Frag. 90.
(215)Frag. 66.
(216)Frag. 11.
(217)Frag. 64.
— 153

— 152 —

�— €Sl —
(¿iz)
(913)
•II
•99
(f IZ)
•06
(12)
(ZIZ)
•(S V ZZ) 'Z V
(S V ZZ) II ' 'I
I V (I
(IIZ)
•(S
•(I V ZZ) 8 'XI ••™1 -ooiq (OIZ)

— ^si —
' 'V H -xoisray (60Z)
•16 •••^ (80Z)
•0I •J^ (¿0Z)

'(60^)
p oidpuijd Jauíijd ouio^ uaoouooaj osajg ap oiipEjajj A aiuodBj
-aj^[ ap osBdijj 'sa^dmis sodaana so[ ap oidpuijd jauíijd p sa anb A
xB JoijajuB sa aiiB ja anb uojafip sauaíioiQ A sauauíixBuy,,

e ^ osBdyj^ b Buopuara as anb ua sopBip sojxa^

'(¿I
(¿IZ)
•iun ja UBuaaiqoS Buiru bj ^ uopEuuujnj fj,, :ajqisiA bj anb bsojj
-BA 8BIU 'ajqtSJAUI BIUOUMB BJ aqap ^8 O;S3 OpO) B 3nb OpBUUIJB Bq
ODifopBJBd ubj8 j anb^od Baanj ou ts 'B^siuusad a^uauíBUBuipjOBJix
^ [Bjau9^ sbiu jajaBasa ap 'uoi^bhhijb bj}o Bisa jod (9X^) Msad^o8
b opBuiaqoÜ Bjsa (BJiau Bjsa aiqos) ejjsbjjb as anb oj opoj^,,
: nopenuí jb bj amiiisns apand as saono^u^ -Bijanj bj uoa o^anj j3 baoqB
s^iuapB asopuBaijc^uapi 'oaiSojouisoa ojjoJJBSap p ua Braijsnf bj ap
uopBzijBaj bj 'Jijadaj 'jioap ap opora ojjo sa anb '(SXS) tt?-i^j^BBBAB
9B[ Á sesos sbj sBpoi BJB^ziif 'ostAojdnii ap opuapajedB^ ajiwni^isuod
jod anb A nozvi sa anb ojsand aiua^ipiui oáanj ' (fI^) sbsoo sb^ ap
BT0U3S3 B[ BJSBq BOUtlJJ 38 dpuop O[)B3jaUI [a U3 ^BSaaAlUll BpOUOlU B[
oáunj p sa ajaBd bjjo jo^ •UBuaaiqoá o^ opo^ ^ sbsoo sb[ SBpoj nos
anJb ojsand 'nspnnjuoD 38 ojjo Á ouq 'pBpiujais b^ 'ojaautBJj jamud
[3 na ttso3o[;, pp u^ioBuiuijaiap buisiui ^\ ajínqiajB snb \^ 'ojuaraap
ojiun un soiubjjuoouo 'jE^náa^ oiqniBo pp sand opnoj p u^ "uopEa
-ijijuapi aa uop^oijijuapi ap opuBjp^s anSts ojixobjsjj '(\z) bP?P
-ani uod B^BdB as A. Bpipsm uoa apuapua as anb a^uaiAiA o^anj
Bjas Á opis B^ aadiuais ojead 'ajqinoq un^uiu jod iu 'sotq unáum jod

•SBOTJSBJUBJ OpBISBUiap S3UOlUldo SB^ B
ousjj un Jinjijsuoa Eiqap snb oj 'sajopaoa^uB sns ap so^uauíap SBtnap
so[ ap j^d b^ b ojixoBiajj ap oSanj p uojaisnd 'oSjBqma uis songijuB
-ojnd o^oquiis sa anb jbuijijb b BjsBq asopuB^axx 'sa oSanj ap
anb A oSanj p oí^i^a anb jod uajnasip oiquiBD ua sopoj^ 'Buia^
-sis ns ap ^Bpuasa ojuauíop ^a oSanj p Bas anb ap ^pnp 3ips\[ 'ofap
anb soiusiJojB ap ooíd A qqx soI ^jqos sssopnqej sbui sauopBjajdjajtn
sb[ pBpijajsod B^ ua z^a bjjo BqBuapBouosap ouisaja p 'ojuauniAOtu
[3 aaqos oipip BiqBq anb o{ opoj uoa uoiobuijijb bjsb epButquioa
ojaj -ajua^sixa o\ opoj jBaxxdxa BJBd sojuaraap oajEna %o\ b
-ai anb 'Baoda ns ua a^uaraauíjij B^uB^d as oji[OBjaxx o^ea
•o^anj sa opunm ^a
anb ojsia Bi{ as oju^uupouoa pp Bjjoa) b^ jB.)i[dxa ^b onbjod j^pjoa
•ai uaiq sbui e^jbj 'oui^pqjo^ asa sa anb ap unB jBnSijaAB bí[b^
oSanf ¡^ — ^\

as oía^ xB Bpuajod bj ap afBSBd Xa '^Braba^aiua,, b^ ap (¿o\\a sp
spuspuoo OAn^?) jaaAOjd UBjpod Oíi[DBjajj ap sa[BiuaS sajquin^siA so^
anb p A 'pBppuapi ap oidpuiad ^ap ajnaiuBAijiuijap opiunin Bqsjsa
snb 'BiiJiBjs^ x3 OJ3d '(80^) soiqniB sns 3p zapidBj A pn^ijuojd
bj jod 'BfajB as A BunxojdB as 'OAanu ap aunaj as A Bsjadstp as Bjja
sand 'opBisa ouisiui ja ua Bjapaaajad BiauB^sns Bun saoaA sop jbooi iu
'011 oiusHu ja ua saaaA sop jBjjua apand 38 ou,, ¡JBjnaap osout^ii^sa
asa opuBpjoaaj SEapoxa sauopBraaijB sns ^p opinajuoo p 'o^ibj oj
jod 'SBpuajuas A sauoisiAip uoo jBaijdxa apand ojijaBjajj 'pBpisjaAip
bj asBq Bjína ua 'oun oj B^sa aoijjaA oXna us 'Bpijsnf 83 anb 'Bpip
-aiu Bjjap b opaanaB ap Bn^aap as anb otqniBa 'oAijBjiinBna A oaubj

'(ttü) •••osjcaAiun
p us buijoj as opoj 'BSBd^ as p opusn^ •uBuiuuai apuop o^anj p

¿odtnai^ ouisiut \&lt;e
somos ou A somos anb ap uopBump ajuBjidosap e{ auSisui oai{oauB^
-ain \b JBaBqoB apand a[ as? 'isb opBspajd 'a^uanqBuij 'anbjo^
•ofa^d^ad ^panb

ojsand 'soinso^ pp ootSopjuo oidpm^d un ap ojaduia bibjj ag "ooisij

opB3J3 opis Bi[ ou 'sajas soj sopo} BJBd ouisiui p 'o8J3Aiun aisg^
•SBpunioj sauopBinjijB auauuoa snb 'oaijjpBJsq ojxaj
oiustni p uoa apand as JBJOqouo3 -buisiui Bpuasa ns a^iunsuoa anb
o^anj un sa anb Ji-iajui apand as 'soiss^tui so[ ap soiuaniap o[ ap
B[ ua oSanj p ojsand 'soiuomiisai sojsa b opjanoB 3q

•(zi^)
(^) a
-IA3UI pBpisaaau v\ b auiaojuoD 'opuntn pp u^pBUuojsuBjj B[
opBiiunaa^ap opouad un A. uap^o ojjap un SBiuapB a;iiupy -o^anj pp
a^pcjnuí Bun sa opoj anb 'o^aaja ua 'a^ip ojipBJ3jjM • • • ttpj otuo^
uBjapisuoa anb \^ oSanj p sa ojad 'ops^irai]; A ^iachu 'ooiun oidputad
un uaiqtuBi uauodns ossj^ sp ojipBJajj A ajuodsjaj^ ap osBdijj,,
:oijay uoa opi^dung j^

us sa A uaiu aiA sbsod sb^ anb o8anj pp s^ -oSanj \^ sa sssoa sb^ SBpoi
ap oidpuiJd p anb uauansos sjuodBjaj^; sp ossdijj 3 ojipBj3jj??
:sapjojswy uoo appuioa oi^ay
• (01^) '' 'sopotjad sojjap unSas OAanu ap apuapua ^s opoj p A oSanj
pp aoBu 'oun osj3aiu^ p A BpBjtrai^ ss pcpi^íoi ^\'",, "tt9isa ap
uopBjnm Bun uos sbsoo bb^ SBpoi A oSanj p ss ojuamap X3''' „
iBoijdxs ssuaS^Q

-tjBna oiqiuBa un sssoa sbj b auiudun anb outjjaqjoj 'BpBU
ou anb jb 'ouijjaqjoi osuamur un omoa aaaiBdB son as 's
A SB^sando sauopoajip sop ua 'saouojua jBSjaAiun o^uaiiniAoui j^
'(¿02) uapunjuoa as mj ja A oxdpuijd ja
'ojnajja jap Buajwad bj na,, anbjod 'BpjBj ^J b basjj Burra bj ap opsui
-0} snb 'ajuoui jap Biup bj b BAajj anb outuibd jb A ojjiujoj jb unm
-O3 'z3A bj b JBjnaip A jBoijjaA uopa^jip bj S3 sauopBJBduioa sbj ua

�juntos, de Aetió y Simplicio, han permitido señalar la influencia pi
tagórica en el efesino: a esta conclusión llegan Olof Gigon y
O. Spengler por distintos caminos. En lo referente a qué fue lo que
llevó a Heráclito a elegir el fuego, las respuestas varían de acuerdo
a la interpretación general que se hace del filósofo. Spengler, que
ve en el elemento heraclítico un estado puramente fenoménico, una
metamorfosis del acontecer universal, cree que Heráclito no tenía base
científica para elegirlo, que la causa de su determinarse hay que
buscarla en su peculiaridad de artista y en el respetuoso temor que
fuego y sol siempre han infundido.
Tannery, al tratarlo como un espíritu teológico y emparentarlo
con los ritos egipcios, traza un paralelo entre el fuego y los dioses
que personifican en el Nilo la marcha del Sol (218). Pero si se ha visto
que el fuego tiene la categoría de uno de los elementos de los milesios, lógico es buscar las causas de la elección dentro de las mismas
que llevaran a los hombres de la época a reducir todo a un principio
primordial dentro de los cuatro conocidos. Tannery tiene razón
cuando afirma que Heráclito no ha hecho grandes descubrimientos en
lo que se refiere a la cosmología: este orden, si varía con respecto
a sus antecesores, es justamente por los hallazgos en el plano antro
pológico.
Entonces, la opinión más aceptable parece la de Burnet. He
ráclito necesitaba una base, para la transformación de lo uno en lo
múltiple y de lo múltiple en lo uno, una sustancia, que permane
ciendo la misma, se cambiara en todas las cosas y que todas las cosas
se cambiaran en ella.
Lo encontró observando el fenómeno de la combustión: varía lo
que se quema. La llama es la misma, permanentemente móvil. Se
transforma siempre en humo y su lugar es ocupado nuevamente por
el combustible que la alimenta (219).
Al fuego vienen a parar todas las cosas y todas las cosas se re
conocen nuevamente en el humo, que es el resultado del fuego "si
las cosas vinieran a parar en humo, las narices podrían distinguirlas"
(220) y el perfume cambia de acuerdo a la sustancia que se agrega,
sin variar empero la llama (221).
No se descarta por consiguiente una sencilla razón científica ba
sada en la observación, pero tal cual podía y había sido practicada
en su época tratándose, se entiende, de un fuego invisible cuando se
habla del cósmico.;
Es tiempo ahora de averiguar cómo se realizan las transforma
ciones del fuego.
Diógenes y Simplicio afirman en los textos citados, que esas trans
formaciones tienen un orden, se rigen por períodos. La ley, por otra
parte, ya ha sido expresada por Heráclito: se trata de ver entonces
(218)Tanneby. op. cit., págs. 179-183.
(219)Bubnet. op. cit., pág. 163.
(220)Frag. 7.
(221)Frag. 67.
— 154 —

cómo se realiza la conversión de los contrarios, en el perpetuo movi
miento, que es un torbellino, que es el fuego.
17. — El trueque o cambio del fuego con el cosmos.
con todas las cosas o de todas las cosas con el fuego, o el camino
que sube y el camino que baja, simultáneos, son uno y el mismo.
Dice Diógenes Laercio:
"El elemento es el fuego y todas las cosas son una mutación de
éste, producido por rarefacción y condensación, pero nada de esto
explica claramente".
• ".. .La mutación es el camino que sube y baja y a ella se debe
el nacimiento del Universo".
"El fuego, condensándose se licúa y cuando se espesa más se hace
agua, y cuando el agua se coagula, se transforma en tierra: este es
el camino que baja. Luego la tierra se prende de nuevo: nace de
ella el agua y de ésta todo lo demás, con lo cual relaciona, por de
cirlo así, todas las cosas con la exhalación del mar: éste es el camino
que sube. Las exhalaciones se elevan de la tierra y el mar; las unas
son claras y puras, las otras oscuras. El fuego se alimenta de las pri
meras: lo húmedo de las otras" (222).
Aetio explica a continuación de la afirmación de que todas las
cosas provienen del fuego: .. ."Cuando él se apaga, todo se forma en
el universo, primero sus partes más densas, estrechándose, forman la
tierra; enseguida, cuando la tierra se afloja, por la acción del fuego,
se produce el agua y cuando ésta se evapora, nace el aire. Y de nuevo
el universo y todos los cuerpos son devorados por el fuego en un in
cendio general" (223):
Y Galeno: "Los que (consideran como elemento) el fuego con
vergen también igualmente —suponiendo que contrayéndose y adensándose se transforma en aire, que sufriendo esta acción y conden
sándose más fuertemente, se convierta en agua y que adensándose
hasta el máximo se hace tierra—, que es el principio constitu
tivo" (224).
Los tres documentos doxográficos están de acuerdo en que es
sobre el fuego que se realiza el cambio y que ese cambio se efectúa
de acuerdo a períodos. La dificultad aparece cuando se detalla el
ciclo y la anota ya Diógenes Laercio, que proporciona empero una
pista.

Los pensadores modernos anotan tres particularidades: 1. el
salto del fuego al agua sin nombrar el aire que hace Heráclito, en
lo que se diferencia de los milesios, que consideraban este elemento
el intermediario obligado (225); 2. el concepto de trueque, cambio,
mutación, xpoitmí que aparece en el efesino y que está contenido
(222)Dioc. Laert. IX, 8, 9 (22 A 1).
(223)Aet. I, 3, 11 (22 A 5).
(224)Cal. de elem. sec. Hipp. 1, 4 (22 A S).
(225)Tannehy y Oloc Cigon.
— 155 —

�— ssi —
•KO3I3 3O1O ^ ABaHMVX(SZZ)
•(s v zz) t 'i ddw oas ""&gt;? aP •^^3(ra)
"(9 V ZZ) II ' 'I "OV(SZZ)
•(I V ZZ) 6 '8 'XI i^^vi ^oiq(ZZZ)
opiuajuoa Bisa anb ^ ouisap ja na ooajBdB anb inodi 'uopBinuí
•otquiBO 'anbanjj ap ojdaouoo js o#^ i (^) opBSijqo oiJBipatujajuí ja
ojuauíap ajea uBqEJOpisuoa anb 'soisajiui soj ap Epuaaajip as anb oj
n^ 'oiipBiajj a^Bif ^nb ajiB ja jBjqtnou uis BnáB jb o^anj [ap ojjbs
[3 o*^ :sapBpiJB[napjBcI sajj ubjoub soujapoui sajopBsuad sc^
•B^sid
eun oaadina Bnopjodoad ^nb 'oiojaB^ sauaSoig bX b;oub bj ^ opp
[3 BjjBjap as opu^no aoaJBÜB pBjjnaijip e^ -sopojiad b opjanoB ap
Bnioap as oiquiBO 383 anb ^ oiquiBO js bzijb3j as anb oSanj [a sjqos
es anb ua opjanoB ap ub)83 soaijBjáoxop sojuauínoop sajj scj

•9^ -ísd
"E8I-6ÍI 'BÍ?d ''

•¿9
-do

(6IZ)

saouojua jsa ap bjbjj as :ojiptuajj jod Bp^sajdxa opis Bq vÁ 'ajjed
bjjo jod 'Xa[ b^ 'sopouad Jod uaáu 99 'uapjo un uauap sanoioBtnaoj
-suBJí 8B83 anb 'sopejp sojxaj so[ na ubumijb oioi[dinig A sauaáoiQ
•oáanj pp s^uora
-^UMOJ8UBJ} SB[ UBZl[B3J 38 OIUOO JBnSlJ3AB ap BJOqB d

^
-ooiuisoo
pp ns
B[qsu
38 opiíBno 3[qi8iAur oSanj un 3p 'apuai^ua as 'asopuBjBjj
sooda
ua
BpBOfioBjd opis ^jqeq A Bjpod [Bno [B^ ojad 'uoioBAaasqo [ ua Bp^s
-Bq Boijijuaia uozbj B[[puas Bun ajuainSisnoo jod BjjB^eap as o^^
"(I^^) BuiB[]; bj ojadiua jbijba ms
'BSajSi; as anb BpuBjgns b[ b opjanoB ap Biquino arunjaad p A (QZZ)

-niusuoa oidpnijd ja 83 anb '—BJjar^ ao^q as ouiixbui ja Bjseq
asopucsuapB anb A en^e ua bij3iauoo 38 'ajuauíajjanj sbui asopuss
-uapuoo A noi33B Bjsa opuatjjns anb 'ajiB ua buijojsubjj as asopues
-uaps A asopuaÁBjjuoa anb opuaiuodns— aiuamjBnái uaiquiBi ua^^aA
-uoo o^anj ^a (ojuauia^a ouiod uBjapisuoo) anb sc^,, :oua[B^) ^
: (€^) IBnaS oipuso
-ui un ua oSanj ¡a jod sopBJOAap uos sodjano so\ sopo; A osotaAiun [3
OAanu ap j^ -aaiB p asea 'BjodBAa as Bjsa opuen^ A Bnás p aonpojd as
'oáanj ^ap uop^e B[ lod 'Bfo^jB as Bxiap b¡ opuen^ 'Bpin^asua tejjap
tb\ neuuoj 'asopuBq^ajjsa 'sBSuap sbui sajasd sns oisuiijd 'osjaAiun p
U3 BUIJOJ 38 OpOJ 'BBdB 38 [3 OpUBn^,,:O^3nj ^3p U3U3IAOjd SB8OD
sb{ SBpoj anb ap umoBuuijB b¡ ap uopBnuijuoa b Bt[dxa
*(^^^) 8BJío 8BI aP opauínu;
•Jjd 8B[ ap B^TI3UIip3 38 o^anj ^3 É8BjnDSO SBJ}O 8B^ 'SBJnd X BSJBp UOS
SBnn sb[ íJBtn [a A B-uau ^[ ap UBAap as sauoioBjBqxa sb^[ 'aqns anb
ouimBo p sa sisa :jbui pp upioB^Bqxa b^ uod sbso^ sbj sspo; 'jsb o\iio
-ap jod 'BuoioBpj ^Bn^ o\ uoo 'sttinop o[ opoj Bjsa ap A en^B p Bjp
ap aaBu :oAanu ap apuaad 38 Bjjap B[ oiáonq -BÍsq anb omuiB^ p
83 3)83 :BJJ3I1 113 BTXUOJSUBJ) 38 'B[ll^BOD 38 BlláB p OpUBll^ A 'Bn^B
33Bi{ 38 sbui Bsadsa as opusnD A Bii9i[ as 3sopuB8U3puo3 'oüanj [^,,
•tlosj3Aiu{^ pp o;uaiuipBU p
aqap as B];p b A f^q A sqne anb ouiuibo p 83 uoioBjnra vj- • •^ .
O)83 ap BpBU OJad 'uopBsuapuoo A uoiooBjaJBJ jod opionpojd 'ajsa
ap upiaBinuí Bun nos sbsod sb[ SBpo} A o^anj p sa o^uaiuap j^^f
sanaáoiQ aoiQ
•oiusuu p A oun uos 'soauBjjnrais 'BÍBq anb ouiuiB3 [a A aqns anb
ouiuiBa p o 'o^anj p uos sbsoo sb[ sBpoi ap o sbsoo sb^ SBpoj uoa
•sowsoo \^ uoo oSanf j^p oiqiuoo o anb^nut ¡^^—mi\
•oSanj p 83 anb 'oui^pqjo^ un sa anb 'o^uaiin
oniadjad p as 'soijbjiuoo so[ ap uoisjaAuoo B[ Bzi^sjc as 011190

ítSB[jinSnr}stp uBjjpod saaiJBU sb[ 'omnq as JBJBd b ubjsiuta sbsoo sb[
isn oSanj [ap opBjpsai p sa anb 'oranq p ua ajuauíBAanu uaoouoo
•3J 38 SB8O0 SB[ SCpO) A 8B8O3 SB[ St'pOJ JBJBd B U3U3IA O^anj [y
'(6I^) ^lii^nn^ b^ anb 3[qpsnquioo p
jod a^uaniBAanu opBdnoo sa je^n[ ns A omnq ua aadcuais buijojsubj^
ag '[lA^in ajuainajuauBiuiad 'Biusttn B[ sa biub[[ ^j "Biuanb as anb
o[ buba .-uoijsnqmoo B[ ap ouatuouaj p opuBAaasqo ojjuooua cj
ua UBJBiqiueo
as
8B8O0 8B[ 8BpOJ 3tlb A SBSOO SB[ SBpO} U3 BJBtqiUBO*B[p
38 'BIUS1UI
B[ OpU3I3
-auBtnjad snb 'Bi^uBjsns Bun 'oun oj ua 3[di)[nui oj ap A a[dij[tnn
oj ua oun oj sp uoiDBUiJOjsuBJj bj Bjsd 'asBq Bun BqBjtsaoau oji[obj
-ajj -jau.ing ap B[ aoaJBd ajqetda^B sbut uoiuido bj 'saouo^u^j
•ootóojod
-oj^ub ouejd ja ua so^z^jjBq soj jod aiuouiB}nf sa 'sajosaoajue
sns b
oiaadsaj uoo buba is 'uapao ajsa :Bjáo[oiusoo bj b ajatpj 38 anb oj
ua sojuaiuiuqnosap sapuej^ oqoaq Bq ou ojifOBaajj anb bumijb opuBno
uozbj auaii ÁaauuBj^ -soppouoo oa^sna soj ap ojjuap [Btpjoinud
ovdpuijd un b opoj jpnpaj b Booda bj ap saaquioq soj b ubj^asjj anb •
8BU18IUI sbj ap oajuap uopaaja bj ap sesiibo sbj jBosnq sa ooi^oj 'soisaj .
•vea soj ap sojuainap soj ap oun ap BUo^ajB^ bj auap oáanj [a anb
ojsia Bq as 18 OJ3J • (8I^) IS IaP Bq^jBUi bj oji^y^ ja ua uBoijiuosjad snb
sasoip boj A o^anj js aajua ojajBjsd un bzbjj 'soiodi^a sojij soj uoo
O[JBjuajBclma A o^i^^joai n^uídsa un ouioo o[jbjb^j jb 'ÁjauuB^
'opipunjuí UBq ajdmais jos A oSanj
anb joma} osonjadsaj ja na A b^sijjb ap pBpijsijn^sd ns ua Bjjsasnq
anb ^sq agiBuiuua^ap ns ap BsnBO bj anb 'ojji^aja BJBd Boijjjuato
as^q Bjuaj ou ojipBjajj anb aaao 'jBejaAiun aaoaiuooB [ap srsojjouiB^atn
eun 'oaiuauíouaj ajuoiuBjnd opBjsa un oaijqoBaaq ojuatua^a [a ua aA
anb 'jaj^uadg 'ojosojij jap aaeq as anb [Bjana^ u^ioBjaadaajuí bj b
opjanofi ap ububa ssjsandsaj sbj 'o^anj [a ji^aja b oji[obj3jj b oa^jj
anb oj anj anb b ajuajajaj oj u^ -souiuiBa sojuijsip Jod J^j^uadg *q
A uo^i^) jojq ubSsjj u^istqouoa bjss b :ouisap js ua bdijoSbj
-id Biouan[jui bj JBJBU38 oppitujad usq 'oíoijdmig A oijay ap 'sojunf

�claramente en sus textos (2261; 3. que ésta es la auténtica idea heraclítica, falseada luego por los comentadores, que para explicarla
recurrieron a la condensación y rarefacción. Se trata de confrontar
ésto a los fragmentos directamente.
Heráclito habla explícitamente de los cambios del fuego. "El
fuego, transformándose, se vuelve agua, de la cual una mitad se hace
tierra y la otra soplo ígneo". Quiere decir con ello, que el fuego por
efecto de la razón divina que gobierna todas las cosas, se transforma
a través del aire, en sustancia húmeda, que es el germen del universo
y que él llama agua. De ésta se forman enseguida la tierra y el cielo
y todo lo que contienen. De qué manera el mundo es de nuevo con
ducido hacia atrás y consumido por el fuego lo indica claramente en
las palabras siguientes: "El agua se disuelve y recibe su medida en la
misma proporción que tenía antes de hacerse tierra" (227).
El fuego se transforma en agua: coinciden Diógenes (228) y el
texto, relacionando así toda la multiplicidad del cosmos con este ele
mento. Olof Gigon, teniendo en cuenta las dos peculiaridades apun
tadas: el concepto del trueque, que hace su aparición en el efesino
y esa transformación original y distinta de sus antecesores, hace una
explicación del pensamiento heraclítico que parece la más coherente,
porque intenta seguir fielmente el ritmo mismo de ese pensar, some
tido también a la ley de oposición y armonía de los contrarios (229).
La palabra griega empleada "x p o te a í" está tomada de la mete
orología y designa los solsticios, que señalan en el año los periódicos
cambios en el curso solar. Significa "oposición", no "proceso" y es
por eso que intencionadamente Heráclito hace surgir del fuego in
mediatamente el contrario irreconciliable, el agua. Luego, la si
guiente transformación, por la cual sale la tierra del agua, es física,
se realiza por condensación.
En el lenguaje moderno, la primera transformación es metafísica,
la segunda física. Heráclito, lo que ha querido explicar es el trueque
del fuego con el cosmos y del múltiple cosmos en el fuego único. En
esto está de acuerdo con el modo de pensar griego, que distingue un
mundo visible y un mundo invisible. El primero es un reflejo del
segundo y no implica en modo alguno en esa época, la oposición
entre el conocimiento sensible y el inteligible. El mismo ha hecho
esa distinción y la ha valorizado (230). Procede a explicar entonces
por pares de conceptos contrarios el cosmos, cuya última realidad es
el fuego.
El fuego es por un lado guerra y paz (231), por el otro nece
sidad y saciedad, según afirma Hipólito (232) al exponer al efesino: si el estado del fuego se llama paz, el cosmos múltiple es el de
la lucha de las cosas, hombres y estados. La unidad del "logos" eos(226)
(227)
(228)
(229)
(230)
(231)
(232)

Frag. 90.
Frag. 31.
Dioc. Laebt. IX, 9 (22 A 1).
GlCON . op. cit., págs. 207-219.
Frag. 54.
Dioc. Laert. IX, 8 (22 A 1).'
Hippol. Reíut. IX, 10 (22 B 63-66).
— 156 —

mológico y del "nomos" ético está aquí nuevamente realizada. El
combate es la última, pero no la única realidad del universo. Más
allá está la realidad del fuego, que es paz, concordia. Pero la paz está
oculta, como permanece oculto el fuego esencial. El segundo par de
conceptos contrarios designa al estado del fuego como saciedad, al
estado cosmos, como necesidad. Son conceptos tomados del dominio
ético-político, que es antropológico. La saciedad de la riqueza lleva
en sí misma la tendencia a la disgregación, como la necesidad aspira
a la riqueza. El acontecer universal refleja la existencia humana. El
destino que rige la caída de los poderosos y el encumbrarse de los
necesitados es el mismo: no escapan a él ni los hombres ni el cosmos.
Esta explicación tiene en cuenta el carácter fundamental del
cambio o movimiento heraclítico: la transformación cualitativa.
Cuando el efesino explica el cambio universal cualitativo como
el trueque del oro por las mercaderías y las mercaderías por el
oro (233) se entiende la oposición entre la unidad del fuego y la
multiplicidad del cosmos y la oposición de valor también, entre el
fuego y el cosmos.
La relación fuego-cosmos se representa todavía bajo dos pares
más de contrarios. En la oposición entre "yo" y "logos" del primer
fragmento, no se trata de estar de acuerdo con Heráclito, o de Herá
clito con otros, sino del acuerdo con el "logos". La palabra griega
designa por un lado el imperio del "logos" en la mente de los hom
bres subjetivamente y objetivamente el imperio del fuego, que es el
contenido del "logos" en el "cosmos". La formulación más abstracta
de de la oposición "cosmos-fuego", es la contenida en el texto que
afirma "de todas las cosas lo Uno y del Uno todas las cosas" (234).
Entonces el fuego se enfrenta al cosmos en tal forma que no
puede ser encontrado visiblemente en ninguna parte, porque es lo
"uno", íntegramente transformado en "todo" y por consiguiente nunca
puede estar "junto" al "todo".
Pero este "fuego" que es todo, tiene una exigencia teológica.
Heráclito llama "Zeus" a lo Uno (235). El rayo es el arma de
Zeus. Cuando afirma que todo lo gobierna el rayo (236) está afir
mando la soberanía de Zeus, identificado con el fuego cósmico, invi
sible, opuesto al fuego del sol que se pone diariamente (237). A ese
gobierno nadie escapa. Para los que no conocen el "logos" la mani
festación del fuego al final del período será un castigo, como el rayo
de Zeus para los titanes soberbios. La teoría del cambio universal
alcanza aquí un contenido ético.
Heráclito describe, ya se vio, a ese fuego cósmico como inteli
gente, es decir, como un ser viviente (238). Necesita un alimento per
manente, y este alimento es la exhalación, que viene a ser para ese
(233) Frag. 90.
(234) Frag. 10.
(235) Frag. 32.
(236) Frag. 64.
(237) Frag. 16.
(238) Frag. 30.
— 157 —

�— ¿si
•OE •*MJ(8EZ)
"91 ^J(¿EZ)
•9 "'I(9EZ)
•ZE ".J(SEZ)
•01 •BJJ(^Z)
"06 'ielá(Z)
383 BJBd J38 B 3U3IA anb 'UOiaBJBqxa BJ 83 OJUaUIIJB 3J83 A 'a
-jad O1U3UIIJB Un BlI83D9f^J ' (%Z) ^lUaiAlA Jt38 Utl OUIOO 'j!D3p 89 'a
-ijaiui oraoa oaimsoa o^anj sea b 'oía as bjÍ 'sqiJassp ojijaBjajj
•oaija opiuajuoa un inbB bzubojb
[BSJSATun oiqurea jap Bjjoaj vj "soiqjaqos sauEjii soj BJBd sna ap
OjÍbj ja ouioo 'oSijsbo un Bjas opouad jap Jbuij jb oSanj jap uoiaBjsaj
-IUBUI BJ 418O^OJ,, J3 U30OUOD OU Snb SOJ BJB^ *BdBOS3 3ipBU OUJ3iqo8
383 y '-(¿2) sjusureiJBip 3uod 38 3nb ^os pp oáanj jb oisando 'sjqis
-iaui 'oaiuisoa oSanj p uoa opsaijijuapi 'sna^ ap Bjusjaqos bj opuBui
-jijb BJ83 (()Z) o^^-1 Ia BUJaiqoS oj opoj anb buijijb opu^n;) "sna^
ap biiijb p sa ojCbi jg '(SZ) ouíl l B snaZ BUlBl[ 1ÍI?18H
BI0U3IX3 BUn 3U3IJ 'opoj S3 3nb ^oSsnj,, 3J83 OJ3¿
•ttopoi5, ^ ttoiunf,, jbj83 ap^nd
Bounu sjuamSisuoD Jod jC ttopojM ua opBuiaojsuBJ^ ajuauíBjSajuí 'l(onnn
O[ sa anbjod '^jjsd BunSuiu ua siuainajqísiA opBjjao^us jss apand
ou anb buijoj pj ua souisod p Biuaijud as oáanj p sa^uo^u^
' (í'ES) lt8BSO SBl S^pOJ OUJ^ pp -í OUj^ O^ SB8O3 SB^ SBpOJ. 3p,, BUUIJB
snb ojxsj p us Bpiusjuoo b^ sa 'woanj-sorasoDw uoioisodo B[ ap ap
BjDBajsqB sbui u9iOBp^uuoj ^j '^souisoo,, p ua 14so8oj?, pp opiuajuoa
[a sa anb 'oSanj [ap oijaduii p ajuauiBApafqo A aiuauíBAiíafqns 83Jq
-uioq so^ sp sjuara B^ ua ítsoo[,, pp oijadrai p opB[ un Jtod BuSissp
b3IjS BjqB^d wj •wsoSo^M p uoo opj^naB pp ouis 'soj^o uod ojip
-BJajj ap o 'oiipBjajj uoa opaanoB sp jbjss sp bjbjj ss ou 'ojusuiSbij
jsuiijd pp lto^o^?, A tto^M sjius uopisodo B^ ug -soijbj^uoo ap sbiu
saiBd sop oí'Bq BiABpoj Bjuasaadaj 38 sora's oo-o^snj upiaBpjc Bq
•souxsoa p A oSanj
[3 sjjua 'uaiquiBi jo[ba ap u^ioisodo bj A sonisoa pp pBppi^du^nuí
b[ A oSanj ¡ap pBpiun bj aj^ua uopisodo b^ apuauua as |g^) ojo
p jod 8BiJ3pB0J3ui sb[ A SBiJspBajaui 8B^ jod ojo pp anbanjj [a
ouroo oAiiBji{Bno ¡BSjaAiun oiqui^a p Bai[dx3 onisap p opu^n^)
,'BAijBjipna uopBuuojsuBjj v\ ¡ooijipBJaq ojuaiuiiAOUi o oiquiBa
pp pjuaraBpunj JajoBJtBa p BjuanD ua ausi^ upiasoi^dxs Bjsg
•sorasoo p iu ssjquioq so^ iu p b ucdBjsa ou :oufsiui p S3 sopBjisa^au
so[ sp asjBjqumaua p A so^ojapod so^ ap Bpjsa b^ aSu anb oupsap
^g •BUBUinq Bpuajsixs bj Bfa^jaJ ¡B8J3Aiun jsosjuoob [g -BzsnbiJ B[ b
BJld8B pBpi83D3U BJ OUIO3 'umDBSajgsip B[ B BIOUSpUSl B^ BUISIUI 18 US
ba3^[ Bz^nbij B^ sp pBpspBS tb'j 'ooi^ojodoJiUB sa anb 'oaijjpd-ooiia
omimop pp sopBuioj sojdaouo3 uog -p^pissosu onroa 'souisoo ops^ss
p 'pBpaiaBS oraoa oSanj pp opBjss p BuSisap soijbjjuos sojda^uoa
sp JBd opunSss ^g -piauasa oSanj p oijnoo aasuBuijad ouioo 'B^piao
B^sa zBd bi¡ ojs^ -BipjoouoD 'zBd ss snb 'oSanj pp pBpi^sj b[ bjss b^
SBp^ -osjaAiun pp pspi^aj boiuti B[ ou ojad 'Buií^n B[ sa
ig -BpBZI[B3J 3^U3UIBA3nU jnbB BJ63 O3H3 ^SOUIOU,, pp A

— 9SI —
"(99"9 a ZZ) 01 'XI '"/ -lOdJtiH(ZEZ)
.'(I V ZZ) 8 'XI ••ura&gt;l ^oia(IEZ)
"^S •^"^(0Z)
'6IZ-Í0Z 'S^?&lt;I '•? •&lt;' -MO0I3(63^)
'(I V ZZ) 6 'XI -xa^vi -ooiq(gzj)
"IE •2-"^(¿ZZ)
"06 •^BJ^(9ZZ)
pp pBpiun ^j -sopBiss A ssjqmoq 'sbboo sb{ sp Bqanj B[
sp p ss a^dj^nuí souisoa p 'zBd buib]^ ss oSanj pp opsiss p is : ouis
-aj3 pj jsuodxs p (^^) oiíl?^!!! ^umijb unSss 'pBpsiaBS A p^pis
rsasu ojjo p jod '(|g) ZBd A Bjjsn3 ops[ un jod ss oSanj ^g
•oSanj p
so p^pipaj Buiíj^n B^no 'sorasoa p soijbjjuoo sojdaauoa ap sajsd jod
saauoius j^ai^dxs b apaooj¿ *(0^) opBzwo[BA Bq bj X uoiamjsjp ^sa
oqaaq Bq ouisiin ^g 's^qíSipiui p A o^qisuas ojuoiuiioouoo p ajjua
uoioisodo ej 'Boods bss us oun^[B opoiu us B3i[dmi ou X opunSas
pp ofa^jaj un sa ojsmpd ^g •a^qísiAui opuntn un Á s^qísiA opunm
un snSuusip anb 'oSawS jssuad sp opoui p uoa opjanoe sp bjss ojss
ug *ooiun oáanj p us souisod 3^di)^nui pp A souisoo p uoa o^anj pp
onbsnjj p sa jBai[dxa opoanb Bq anb oj 'ojipBJajj "Baisij BpunSas v\
'BaisjjBíaui sa uopBUMOjsuBj) BJauíijd bj 'ou^apoui afBiiJjuaj p ug
'uopBsuspuoa jod bzijb^j as
'BOISIJ SS 'BnB pp BJJ3IJ B^ 3¡BS JBna BJ JO¿ 'UOpBUI.IOJ8UBJJ 3}U3iná
-is bj 'oSan^ *BnSB J3 '3jqBijiauoasjJi oijbjjuo^ ja aiiraoiBjeipaui
-ui o^snj jap ji^jns aaBq ojijaBjajj a^uauíBpBuoiauaiui anb osa jod
sa jÍ 44osaaojd,, ou 't4uoioisodon BaijiuSig -jbjos osjn^ ja ua soiquiB
soaipoijad soj oub ja us usjBuas anb 'soiapsjos soj eu^isap A bi^ojojo
-ajaui bj ap BpBiuoj Bjsa u -¡ % u o d i,, BpBsjdras b^sijS Bjq^jsd vj
' Í6ZZ) sotjbjjuoo soj sp biuouijb A uoiaisodo sp ^sj bj b u^iquiBj opií
-3UIOS 'jBsuad as3 sp oiusmi ouijij js ajuauqaij jmSss B^uajuí anbjod
'S)U3J3qoa sbui bj saaJBd anb oo^ijaBjaq ojuairaesuad jap uoiaBaijdxa
Bun s^Bq 'sajosaaaiuB sns ap Biupsip A jbui^ijo uoiobuijojsubjj esa A
ouisaja ja ua uoiaiJBdB ns aa^q snb 'anbanjj jap ojdaouo^ ja :sBpBj
-undB ssp^piJBijnaad sop sbj Biuana ua opuaiuaj 'uoSi^) jojq *ojuaui
-aj3 3J83 uoa 8OUI8O3 jap pBppijdijjniu bj Bpoj isb opuBuoiasjai 'ojxaj
ja A (8^^) sausSoiQ uapiauíoa :bii^b ua buijojsubjí 38 oSsnj jg
'(LZZ) tt^jjap asaaoBq sp sajiíB biusj snb uoiajodojd buisiui
bj us Bpipsui ns sqia^j A aAjsnsip as BnB jg5í rea^uaináiB sBjq^jsd sbj
ua ajuaiuBJBp Boipui oj oSanj ja jod opiuinsnoa A sbjjb Biosq opianp
-uoa OAanu sp ss opunin js Bjausiu snb sq 'uauaijuoa anb oj opoj A
ojaia ja A bjj^ij bj BpinSasuo UBinjoj as B^sa ^q -Enáe buibjj ja anb A
osjcsAiun jap uaiuja^ ja sa anb 'Bpaumq BiouBjsns ua 'ajiB jap s^abj; b
buuojsubjj as 'sbso^ sbj SBpoí BUjaiqo^ anb BuiAip uozbj bj ap ojaap
iod o^^anj ja anb 'ojja uoa jiaap ajam^) *44oauSi ojdos bjjo bj A bjjou
aaBq se pBiim Bun jsna bj sp 'BnáB sajsüa ss 'asopuBuuojsuBJi 'oSanj
jg,, #osnj jap soiqurea soj ap ajusraBjiaijdxa Bjqsq ojijaBJSjj
•aiuaraBjoajjp sojuautóBjj soj b o^sa
ap bjbjj ag "uopaBjajBj A U9iaBsuapuoa bj b uojaijjnasj
BJBd anb 'sajopBjuauroa soj jod oSanj Bp^asjBj 'b^i^ijobj
-aq Bapi BDijuajnB bj sa B^sa anb o* í (9^^) sojxaj sns ua ajuauiBJBja

�fuego, lo que la respiración para el hombre. La naturaleza de la
exhalación, tan oculta como la del fuego mismo, es un problema
insoluble.
El fuego es lo contrario del coamos. La paradoja monumental
está contenida en la afirmación de que la esencia del cosmos es fuego,
porque entonces en la esencia está la coexistencia de los contrarios,
Heráclito explica esto siguiendo un extraño proceso lógico: los con
trarios que se siguen son idénticos y este proceso reaparece en las
formas más diversas, en los más diversos campos (239) : Día y noche
son lo mismo (239): porque el uno sigue a la otra. Se puede iden

de la génesis del mundo y la medida de los períodos predeter
minados" (243).
"Las opiniones de Heráclito son en general, las siguientes: Todas
las cosas están formadas del fuego y en él se resuelven. Todo sucede
de acuerdo a los mandatos del destino, y las cosas se rigen por la con
versión de los contrarios. Todo está lleno de almas y demonios" (244).
Al identificar la necesidad con el destino enfoca nuevamente el
cosmos desde un ángulo ético, y "nomos" no es ya la regla que todos
deben seguir, sino también la ley que se cumple en todas circuns
tancias con divina necesidad.

tificar esto con la oposición: cosmos-noche, día-fuego.
19. — Controversia sobre el fuego y los principios
18. — El cosmos es fuego,
aunque esta identidad no sea visible, porque es el mismo para
todos, porque es eterno y no hecho (240). Ser eterno y único son
los dos caracteres que Heráclito ha atribuido justamente al primer
elemento.
Los períodos del cambio entre el "cosmos" y el fuego se realizan
de acuerdo a cierta "medida" (241).
Esta "medida" se entiende en sentido puramente temporal. El
cosmos es fuego como el día es noche, porque al día sigue la noche
y al fuego el cosmos. La palabra que designa el cambio está tomada,
lo vimos, de la meteorología: designa los solsticios. Heráclito detalla
con precisión ese período designándolo como "el gran año".
"Heráclito sostiene que "el gran año" se compone de 10.800 años
solares. Este año se compone según la suposición de Aristarco, de
2.484 años solares..., como el de Heráclito, el de Linus, es de 10.800".
Según el cálculo de Tannery, este número se forma así: 360 es
el número de los días en el año, 30 años cuenta Heráclito para una
generación (242), 30 por 360 es 10.800. 360 generaciones cuenta pues
el período en el cual se encierra el trueque del cosmos con el fuego
y del fuego con el cosmos. Teniendo la palabra "Tpo^otí" el significado
de solsticio y realizándose estos en el medio y al final del año, la
serie "cosmos-fuego" estará dividida por el "xpo^aí". La cifra enlaza
el proceso universal con el curso solar y la existencia humana.
Heráclito indica con esto, en forma transparente, el parentesco entre
el fuego cósmico y el estelar por un lado, al designar al primero como
su viviente, con la esencia del hombre, por el otro.
Este trueque, o cambio del fuego de acuerdo a una medida, está
sometido a la ley de la necesidad. Quedan testimonios seguros que
permiten afirmarlo: "Heráclito afirma que todo sucede según el
destino (Eimarmene) que es idéntico a la necesidad (Ananké). De
clara que la esencia del destino (Eimarmene) es la razón (logos)
que penetra la sustancia del universo. Es un cuerpo etéreo, el germen
(239)Frag. 57.
(240)Frag. 30.
(241)Frag. 30.
(242)Censobin. 18, 11 (22 A 13).
— 158 —

¡Si Heráclito pudiera ver todo lo que se ha especulado sobre sus
sombríos aforismos! Como grandes islas solitarias, restos de un conti
nente hundido, los eruditos tratan de reconstruir la línea general de
las costas. Pero el efesino mismo pensó por "islas", con poderosas
afirmaciones rotundas, sin tomarse el trabajo de unirlas con nexos
gramaticales, o intelectuales.
Gomperz también cree que la contemplación del fuego lo llevó
a Heráclito a constituirlo en el primer principio. Consideraba viva
la materia: los fenómenos de asimilación y desasimilación le sugi
rieron el movimiento constante, y los períodos dentro del cambio, las
observaciones geológicas de su tiempo. Intenta un paralelo entre las
teorías modernas sobre el sistema solar, los movimientos moleculares
aperceptibles y los principios heraclíticos. Para él la doctrina de la
relatividad de las propiedades hace su primera aparición en estos
textos: "El agua de mar es la más pura y la más impura, para los
peces potable y saludable, para los hombres imbebible y funesta"
(245). "El bien y el mal" (son la misma cosa)". "Los médicos cortan
y queman a los enfermos y les atormentan cruelmente, reclamándoles
todavía los honorarios, lo que en ninguna manera merecen, pues ellos
causan la misma cosa, el bien (que nos hacen es también doloroso)
o la enfermedad" (246).
Señala Gomperz que en el transcurrir universal estaba implícita
la imposibilidad del conocimiento, que el efesino salvó con el rigor
de su ley, y que de todas las paradojas expresadas en el sistema, han
surgido dos corrientes contrarias en la historia del pensamiento (247).
Tannery en cambio, pasa fugazmente sobre las teorías cosmo
lógicas, que no marcaron según él, progreso alguno con respecto al
pasado. Guiado por el concepto de mostrar a Heráclito preocupado
por una idea religiosa, ve en el fuego un principio puramente físico,
distinguiendo que el "logos" que aparece al espíritu como "razón" lo
captan los sentidos como "fuego" (248).
(243)Aet. I, 27, 1, 28, 1 (22 A 8).
(244)Dioc. Laeet. IX, 7 (22 A 1).
(245)Frag. 61.
(246)Frag. 58.
(247)Gomperz. op. cit., págg. 95-107.
(248)Tannery. op. cit., págs. 177-178.
— 159 —

�— 6SI —
"8¿r¿¿I "88?^ '"'?3 'do •AH3MNVX
'¿01-S6 '8Í?d '"'P 'do "zHadHo^
•8S '^&lt;&gt;sá(9tZ)
"19 •gBJi(StZ)
"(I V ZZ) 1 'XI -^ari ^"d(^Z)
•(8 V ZZ) I '8Z 'I '¿Z 'I '^V(^Z)
(^anJ,, otnoD soppuas soj
oj ttuozBj,, OTMO3 niiJídsa jb aaaj^dB anb &lt;tsoSoj,, [3 anb opuoináuijsip
'oaisrj ajuauíBand ojdpuiad un o^anj ja ua 3a '^soiSijaj Bapi eun jod
opBdnaoajd O}ijaBjajj b jbjjsoui ap oidaauoa [^ jod opsin^ -opesed
[B o^aadsaj noa oun^jB osajáojd '^a un^ías uojBajBiu ou anb
-omeoa sBuoaj sbj ajqos ajuauizB^nj ^sed 'oxquiBo ua
' (LfZ) o^uaiuiBSuad jap Bijojsiq bj ua SBiJBjjuoa sa^uatjjoa sop
ueij 'Biuajsis ja na SBpssajdxa sefopejed sbj SBpoj ap anb A 'iaj ns ap
joSij ja uoa oajbs ouisaja ja anb 'ojuaiuipouoa jap pEpijiqísodnii bj
Bjiaijdiui BqBjsa jBSJaAjun apjnosuBj^ ja na anb zjadmo^) Bjeuag
'(W¿) pepanuajua b¡ o
(oeojojop uaiquiB^ sa nao^q son anb) naiq p '^soa Brasiui bj
sojp sand 'uaoajam BjauBiu Bun^uiu na anb oj 'soiJBJOiioq soj Bj
sajopuBiuBjoaj 'ajuauíjanaa uB^uauiaojB saj Á soinjajua soj b ueuianb A
UB^joa soaipatn so^,, ^(Bsoa Brasita bj hos) wjBin ja A uaiq jg?, "(S^'^)
^B^saunj A ajqiqaquii sajqnroq eoj BJBd 'ajqepnjes A ojqeiod saaad
soj BJBd 'Bjndoii SBín bj A Bjnd sbiu bj sa jbiu ap BnSs j^j,, :sojxaj
Bo^^a ua uoiaiJBdB Bjaniijd ns aasq sapBpaidoad sbj ap pepiAiiBjaj
bj ap Buijjaop bj ja bjb^ •soopijaBjaq soidpuijd soj A sajqpdaajadB
saJBjnaajom eojuaiiuiAOUi so^ 'jejos Biuajsis ja aaqos sBujapom sBjjoa]
sbj ajjua ojajBjed un Bjuajuj -odniaij ns ap SBOi^ojoaS sauoiaBAjasqo
8bj 'oiquiBa jap ojjuap sopouad soj A 'ajuBjsuoa o^uaiuiiAOiu ja uoJaiJ
-iJ^ns oj uopBjimisBsap A noi^ejimisB ap sonauí^uaj soj :Bija}Bui bj
bata BqBjaptsuo[) -oidiauod jauíud ja ua o^mjijsuoa b O)ij3Bjajj b
^Aajj oj o^anj jap uopBjduiajuoo bj anb aaja naiqtuBi zjaduio^
-sajeni^ajaiui o 'sapai}BunBjg
soxau uoa sBjiiun ap ofBC[Bjj ja asjBiuoj uts 'sBpun^oj sauopBnuijB
sBsojapod uoa '4tSBjsi^ jod osuad ouisiui ouisaja ja oja^ 'ssisoa sbj
ap jBiaua^ Baujj bj ainajsuoaaj ap ubjbj^ soiipnaa soj 'opipunq ajuau
-ijuoo un ap sojsaa 'sbijbiijos sbjsi sapusj^ 0U10^ ¡souisijojb souquios
ns aaqos opBjnaadsa sq as anb oj opoj j^a Bjaipnd ojipBaajj ig!

— 8SI —
"(I V ZZ) II '81 -HI11OSNS3 (ZtZ)
•0 •"•&gt;.! (Itz)
(05-Z)
(6Z)
[a 'oajaja odjana un s^j 'osjaAiun jap Bianejsns bj Bjjauad anb
uozbj bj sa (auauíJBiui^) oupeap jap eiauasa bj anb BJBja
-aQ • (ajjuBuy) pBpisaaan bj b oopuapi sa anb (auauíJBtui^) ouijsap
ja nn^as apaans opo; anb buijijb o^ijaBjaj^,^ :ojjbuijijb uajtnuad
anb sojn^as soiuoiui^saj uBpan^) *pBpisaaan bj ap ^aj bj b opi^amos
Bjsa 'Bpipaui Bun b opa^noe ap o^anj jap oiqmea o 'anbanjj ajs^
*oj)o ja Jod 'aaqiuoq jap Biauasa bj uoo 'aiuaiAiA ns
oinoa ojaniíjd jb jeu^isap jb 'opBj un jod jBjaisa ja A oaiins^a o^anj ja
aajua ODsajuajBd ja 'aiuajedsuBXt biujoj na 'o^sa noa Baipni oiíjaBjaj]
•BUBtunq Bpua^sixa bj A jbjos osjna ja uoa jBSjaAiun osaaoad ja
BZBjua BJjia vj -^jK^odi^ ja jod BpipiAip BJBjsa ítoSanj-soni8oaM aijas
bj 'oub jap Jbuij jb A otpaui ja na sojsa asopuBzijBaj A oíaiisjos ap
opcaijiu^is ja ,,)aodi^ BjqBjed bj opnaiua^ "souisoa ja uoa o^anj jap A
o^anj ja noa souisoo jap anbanjj ja Bjjaiaua as j^na ja ua opouad ja
sand Biuana sauopBJauaS 09g '008*01 89 09S Jd 0 '(^^) aopBJauaS
Bun BJBd ojtpBjajj B^nana soub Qg 'oub ja n^ SBip soj ap ojaumu ja
sa 09 :.ISB ^iujoj as ojamnu ajsa íAi9un^jj ap ojnajB^ ja unáag
'008'OT aP sa 'snui^j ap ja 'ojijaBjajj ap ja oraoa ' • • • sajBjos soub f^VZ
ap 'oaJBjstjy ap uopisodns bj unáas auodmoa as oub ajsg -saa^jos
soub 008'0I ^P 8aduioa as moub ubjS ja,? anb auaijsos ojijaBj;ajjM
'uoub ubjS ja,, onioa ojopuBuáisap opouad asa uoispajd noa
ojijaBjajj^ -soiapsjos soj Bu^isap : Bj^ojojtoaiaui bj ap 'bouiia oj
pBisa oiquiBo ja Buáisap anb BjqBjBd b^ -souisoo ja oáanj jb A
aqaou bj an^is Bjp jb anbjod 'aqaon sa Bip ja ouiod oáanj sa somsoa
[^ '[BJodinaj aiuauíBjnd opijuas na apuaijua as ((Bpipaui,, Bjs^
' {X^Z) mbPTP8UIm ^JJ3P 8 opjanae ap
uBzijBaj as oganj ja A ^souiso^,, ja ajjua oiqiuca jap sopouad soq
•ojuauraja
jauítjd jb a^uainBjsnf opjnqijjB Bq ojtjaBJajj anb sajajaBJea
sop soj
uos oaiun A oujaja Jag ' {()fZ) ^q^^q ou A oujaja sa anbjod 'sopoj
BJBd omsim ja sa anbjod 'ajqísiA Bas on pspiiuapi Bisa anbun^
'oSanf sa souisoo j^ — *8j;

soidiowud soj A, oSanf ja auqos oisu^aojtuo^ — "gj;
-pBpisaaau BuiAip uoa
-sunojia SBpoj ua ajdiuna as anb ^aj bj uaiquiBi ouis 'jjnáas uaqap
6opoi anb Bjáaa bj b^ sa ou usouiou,7 A 'oopa ojn^utr un apsap sorasoa
ja aiuauíBAanu Baojua oupsap ja uoa pspisaa^u bj JBoijijuapi jy
' [^Z] tisoiuoinop A sboijb ap ouajj B^sa opoj^ -soiJBJ^uoa soj ap uoisjaA
-uoa bj jod uaáij as SBSoa sbj A 'ouiisap jap soiepuBiu soj b opjanaB ap
apaans opoj^ -uoAjonsaj as ja ua A oganj jap SBpBuuoj ubjs^ SBSoa sbj
SBPX ^sajnainSiB sbj 'jBjauaS ua nos ojijaBaag; ap sauoiuido s^jn
-aajapajd sopojjad soj ap Bpipanx bj A opunin jap sisauaá bj ap

'o^anj-Bip 'arpou-sotnsoa :uopisodo bj noa o^sa jBaijij
•uapi apand ag -bjjo bj b an^is oun ja anbjod : (6^) ouisiin oj nos
Dipou A biq : (6%) soduiBa sosjaAip sbui soj ua 'sBsaaAip sbui sboijoj
sbj ua aaajBd^aj osaaojd ajsa A soaijuapi uos uanSis as anb soijbjj
-uoa soj :oaiSoj osaaojd ouBJjxa un opuainSis ojsa s^ijdxa ojijaBjaj-j
•SOTJBJ.JUOD soj ap Bpua^sixaoa bj Bisa Biauasa bj ua eaauojua anbjod
'o^anj sa somsoa jap Bpuasa bj anb ap uopBtnjijB bj na Bpmaiuoa Bjsa
[Bjuaurnuom BfopBJBd b^ -soinsoa jap oiJBjjuoa oj sa o^anj ¡^j
'ajqnjosni
Buiajqojd un sa 'onisjuí oSanj jap bj oiuoa Bjjnao ubi 'uopBjBipca
bj ap BzajBjnjBU vj -a^quioq ja BJBd uopBJídsaj bj anb oj 'oSanj

�Jaeger ha puesto de relieve la gran zambullida antropológica de
Heráclito, que lo distingue fundamentalmente de la filosofía an
terior. Con este afirmar de Jaeger, se explica el enfoque psicológico
(Spengler) o ético (Gigon) del universo que otros comentadores han
notado en el efesino. Suscintamente anota Jaeger como ese mismo
fuego, que es movimiento, es descrito humanamente "es vida y
muerte, juventud y vejez y hasta descansa en el cambio" porque
"transformándose él (el fuego) descansa, pues es penoso trabajar
(siempre) para los mismos (amos) y ser mandado" (249).
Burnet se ha detenido con más extensión en las teorías cosmo
lógicas de Heráclito. El fuego heraclítico, según él, proviene del sol
y el cambio se explica por las exhalaciones claras y oscuras que se
alternan. El trueque se repite constantemente de acuerdo a medidas.
Difiere Burnet de Gigon en la interpretación de estas medidas, a las
que da un contenido cuantitativo mientras el último las considera tem
porales. Burnet explica entonces los distintos campos de afirmaciones
de acuerdo a esta interpretación, es decir, según la predominancia
de una u otra exhalación, pues el alimentarse de una trae su decre
cimiento y el crecimiento de la otra: el hombre, sueño y vigilia, vida
y muerte, son distintos aspectos de un proceso universal que se repite
en el cosmos, día y noche, invierno y verano. Recuerda que según
Aetio "Heráclito pretende que (el gran año) es de 18.000 años so
lares" (250). Si esta cifra fuera exacta, habría que recurrir para su
interpretación a influencias babilónicas. La precesión de los equi
noccios estaba calculada en 36.000 años solares y la cifra de Aetio,
que es la mitad, designaría el camino de arriba o abajo. Pero cree más
probable la cifra contenida en Censorino (251^. Coincide entonces
con la interpretación de Olof Gigon. Los 10.800 años solares como
cálculo para el "gran año", como resultado de 20 x 360, tiene a su
favor el otro texto ya citado del mismo Censorino (252) donde "ge
neración" es un lapso de 30 años comprendido entre el nacimiento y
la muerte del individuo, siendo entonces cada generación un día en
el gran ciclo. Se apoya Burnet también en el texto de la "República"
de Platón, que indica un paralelismo entre los caminos del hombre
y del mundo, así como en el siguiente de Aristóteles:
"Todos dicen pues, que el cielo es engendrado, pero los unos afir
man que una vez creado es eterno y los otros que es perecedero, como
cualquiera de las cosas creadas en la naturaleza. Otros, al contrario,
sostienen que es destructible, tanto de una manera como de otra, y
esto es precisamente lo que siempre sucede, como lo piensan Empédocles de Agrigento y Heráclito de Efeso" (253).
Lo que preocupa especialmente a Burnet es el problema de si
Heráclito defendió una conflagración universal o no. Este punto ya
fue discutido en la Antigüedad entre los comentadores, pues se pre(249)
(250)
(251)
(252)
(253)

sentaba la cuestión, relacionada con el desarrollo del mundo, si este
se transformaba simultáneamente, camino arriba en el fuego, camino
abajo en el contrario, o si iba a llegar un momento en que todas las
cosas serían fuego. Esta última opinión parece una deformación pos
terior de las doctrinas heraclíticas, debido a los estoicos y los cris
tianos. En apoyo de la transformación debida a los estoicos se puede
citar un pasaje de Plutarco en que éste lo afirma claramente:
"...Hesíodo parece haber querido hacer alusión, aunque de una ma
nera oscura, a este incendio universal que destruirá las ninfas y las
aguas:
"Este fuego destruirá las divinidades queridas que presiden las
aguas, los bosques y las praderas".
Yo reconozco aquí, dijo entonces Cleombrote, a este fuego de los
estoicos, del cual habla todo el mundo, y yo creo que después de
haber invadido los versos de Heráclito y Orfeo, se ha apoderado de
los de Hesíodo" (214).
En cuanto a la idea cristiana sobre el punto, se puede citar a
Hipólito: "Habla también (Heráclito) de una resurrección de la
carne, de esta (carne) visible en la cual hemos nacido, y concibe a
Dios como causa en esta resurrección, expresándose así: "Allí, ante
el que es, se levantan y se hacen guardianes vigilantes de los vivos
y de los muertos". Y habla aún de un juicio del universo, y de todo
lo que él contiene por el fuego con estas palabras: "La fulminación,
la ruina gobierna el universo": es decir, que ella lo dirige, pues
llama fulminación al fuego eterno. Dice también que este fuego está
dotado de razón y es la causa del gobierno del universo, a la cual
llama necesidad y saciedad, siendo la necesidad, según él, la for
mación del mundo, y la saciedad, su consunción. "Pues, dice él, el
fuego apareciendo de improviso, juzgará todas las cosas y las ava
sallará" (255).
El mismo Aristóteles comenta:
"Heráclito dice que en un cierto momento todas las cosas se
transformarán en fuego (256).

Y Simplicio:
"Heráclito afirma que así como el universo se incendia, se forma
de nuevo del fuego, después de ciertos períodos de tiempo, en los
cuales, dice, "se alumbra con medida y se apaga con medida". Los
estoicos han adoptado esta opinión" (257).
Burnet sostiene que Heráclito no ha enseñado una conflagración
universal porque esto estaría en contradicción con sus principios: El
efesino afirma que lo uno es lo múltiple, mientras Empédocles dice
que el todo es alternativamente lo uno y lo múltiple. Si hubiera un
momento en que todas las cosas se transformaran en fuego, ya no
sería lo múltiple al mismo tiempo y no habría más discordia ni opo-

Frag. 84.
Aet. II, 32, ;3.
Censorin . 18 , 11.
Censorin . 17 , 2 (22 A 19).
Abistot. De coelo. A, 10, 279, B, 12 (22 A 10).

(254)Plut. De def. Orac. 11 p. 5 e.
(255)Hippol. Rejut. IX, 10 (22 B 63-66).
(256)Ahistot. Phys. L, 5, 205 A 3 (22 A 10).
(257)Simpl. De coelo. 94, 4 (22 A 10).

— 160 —

— 161 —

íi

�H

— 191 —

— 091

•(01 V ZZ) t "P6 "I03 d -^WIS(¿SZ)
"(Oí V ZZ) E V SOZ 'S '1 s^tid -íoisihv(9SZ)
•(99E9 a ZZ) 01 'XI 'n/aí/ iOddiH(SSZ)
•a sit •&lt;• ii ^••'0 7p aa if^&lt;i(sz)

•(oí v zz) zi 'a '6¿Z '01 'V -o\ao3 aa xoxsiay
•(61 V ZZ) Z '¿I ' NIHOSN3^
II '81 • KIXOSNa^
"S 'ZS 'II xay

-odo iu eipaoasip seta Bjjqeq ou X odinaij orasitn je ajdiijnm oj ejjas
ou bX 'oSanj ua ubjbuuojsubj; ^s SBSoa sbj sepoi anb a^ o^uanioui
nn ejatqnq ig •ajdiijnm oj X oon o[ aiuaoiBApeujaije sa opoj ja anb
aaip sapopadin^ sejiuaiia 'ajdijjnra o[ sa oun oj anb biujijb ouisap
jg :soidpuijd sns uoa uopaipej^uoa aa BiJBisa ojsa anbjod jBSjaAiun
uopejejjuoa Bun opsuasua eq ou oiíjaejajj anb auausos jaiung
'(¿S^) 4íU?ÍUÍ^ Bl" OpBjdopB UBq SOOlOJSa
9trI 'BPTP3UI uo;) ^ede as ^ epipaui uoa Bjqumje as,, 'aaip 'sajena
boj n^ 'oduian ap eopouad sojaap ap sandsap 'oáanj jap oAanu ap
Binjoj as 'Bipuaoui as osjaAiun ja ouioa ise anb euuije ojijaejajj,,
:opijdmig j^
' Í9S^) oáonj aa ubjbuijojsubji
as sbsoo 8Bj sepoj ojuauíoin ojaaiD un ua anb aoip otipejajj,,
:Bjuamo3 sapjojsijy ouistui [^

"(SSZ) BIIB8
-BAB 8B[ jí 8BSO3 SB( SBpo; BJE^Zllf 'OSIAOjdlUl ap OpU3I3ajBdB oáailj
p 'ja aoip 'san¿,, -u^pansuoa ns 'pepapss b[ á 'opunin pp uoiobiu
-joj b^ 'ja uniíos 'pspisaaaa b^ opuais 'p^papes A pBpiaaaaa buib^j
pno bj b 'osaaAiun pp oujaiqoS pp bsiib^ b{ sa A upzej ap ope^op
eisa oanj ajsa anb uaiqmBj aaiQ -ouaaja oáanj [B uoiaBuiuqnj buib[|
sand 'aíiíaip o^ B[ja anb 'jpap sa :tlosjaAiun p BujaiqoS eumj B[
'uopBuiuqnj ^~ln :8BjqB[Bd SB^sa uoa o^anj p jod auai^uoo p anb o|
opoj ap A 'osjaAiun pp oramf un ap unB B^qBq j^ -^sojjanai soy ap A
soaia so[ ap sajuBjiáiA sauBipjBn^ uaaeq as A usjuBAa^ as 'sa anb p
a;uB 'j[[y,, :i6B asopuesajdxa 'uopaaaansaj Bjsa aa esnsa omo^ soiq
b aqtouoo X 'oppBu soui^q ymo v\ ua a^qísiA (auJBa) Bjsa ap 'aajBa
B^ ap uppaajjnsaj eun ap (oiipeja^) uaiquiB} ^[^bjj,, :ojij9dijj
e jB^p apand as 'o;und p ajqos bubi^sijo eapi bj b o^uena u^

' iflZ) PJsaH aP 8OI
ap opBJapodB eq as 'oajJQ A ou^aBjajj ap sosaaA soj opipeAui jaqeq
ap sandsap anb oaaa oA A 'opunm ja opoj Bjqeq jBna jap 'sooio^sa
soj ap oSanj ajsa b 'ajojquioaj^) saauojua ofip 'inbs oozouoaaj o^
•tt8BJapBjd 8Bj A sanbsoq soj
sbj uapisajd anb sepijanb sapBpmiAip sbj Bjmj^sap o^anj

(SZ)
(ZSZ)
(ISZ)
(0S3)
(6tZ)

-ajd as sand 'saaopBjnamo^ soj ajjua pBpanSijuy bj aa oppnasip anj
eA ojund ajs^ *ou o jssjaAion uopBj^Bjjuoa eun oipuajap oi
is ap emajqojd ja sa jaujng b a}uain[epadsa edn^oajd anb
"(SZ) o8aJ3 3P ojipBjajj A ojuaSijSy ap sajaop
-adra^ uBeuaid oj omoa 'apaans ajdmais anb oj ajuauíBsiaajd sa ojsa
A 'bjjo ap ouioa Bjaucra Bun ap ojubj 'ajqijanj^sap sa anb uauaijeos
'oiJBJiuoa jb 'sojiq 'Bzajejniea bj aa eBp^aja sesoa sej ap ejainbjena
omoa 'ojopaoajad sa anb soa^o soj A oujaia sa opsaaa zaA eun anb ubui
-Jije soun soj ojad 'opeapuaSua sa ojap ja anb 'sand uaaip ^opoj^,,
¡sapjojsuy ap ajuain^is ja aa oraoa isb 'opanaz jap A
ajquioq jap souiiubd soj ajjua omsijajBJBd un Boipui anb 'uojbj^ ap
^B^ijqnda^,, bj ap oix^i ja aa uaiquiBj jaujng eXode ag 'ojap UBoá ja
ua Bip un uopBJaua^ epBa saauojua opuais 'onpiAipoi jap ajjantu bj
A ojuaiuipBU ja ajjua opipuajduioa soue q ap osdej un sa uuopBjau
-a8,, apuop (^^^) ouijosua^ omsiui jap opejia eX ojxaj ojio ja joabj
ns b auan '09 x 0Z 8P opejjnsaj oraoa '44oub ubj^,, ja Bjed ojnajB3
ouioa sajBjos soub 008'0I 8oT[ 'no^ÍO JIO 3P O9PBí3-id-i^1in B[ ^oa
saauoiua appujo[) " (.ISS) ouwosua^ ua Bpiua^uoa BJjp ej ajqeqojd
8bui 9^io ojd^j 'oíeqe o eqijje ap outuiBa ja ejjBu^isap ^pcjiui bj sa anb
'oijay ap BJjp ej X saasjos soue 000'9E ua ^pejnajea eqeisa sopaou
-mba soj ap uoisaoajd eq -se^iuojiqeq sepuanj^uí e uppe^ajdjaiui
ns Bjed jtjjnaaj anb Bjjqeq 'ejDBxa eianj bjji Bisa ig • (0^) 83aBI
-os soue 000*81 ^P 89 lol_1B UBJ^ I^) ^^^ apuajajd o^ijaejaj^^, oijay
an^as anb spjanoajj -onejaA X ouaaiAUi 'aqaou X Bjp 'soiusoa ja ua
ajidaj as anb jBSjaAiun osaaoid un ap sojaadsB sojuijsip uos 'ajjanuí X
BpiA 'BijiáiA X ouans 'aaquioq ja :bj}o bj ap ojuaiiupaja ja X ojuaimp
-ajaap ns 3bjj eun ap asjeiuaraijB ja sand 'uopejBqxa bjjo n Bun ap
epaeuiuiopaad bj unáas 'jpap sa 'uopBjaadjajuí Bjsa b opjan^e ap
sauopBiuaijB ap soduiea sojuijsip soj saauoiua e^ijdxa jau^ng -sajejod
-maj ej^pisuoa sbj ouiiijti ja seajuaiui OAijBjnuBna opiua^uoa un cp snb
sbj e 'sepipatu 8i:jsa ap uopBjaadja^uí bj ua uo^i^ ap ^aujng aaaijiQ
*sepipaui e opjanae ap aiuaiuajuBjsuoa ají da j ae anbanai [jj -UBujaije
as anb SBJnaso X SB^eja sauop^jBqxa sbj jod eaijdxa as oiqmea p X
jos jap auaiAoad 'ja unáas 'oapjjaejaq oáanj j^ -ojipBj^^j ap s^ai^oj

sbj A sbjuiu sej Bjmjjsap anb jssjaAiun oipaaaui ajsa b 'Bjnoso e^au
-bui Bun ap anbunB 'aoisnjB aao^q opiaanb jaqeq aaaaed opojsajj*--,,
:a^uauiBJBja buijijb oj aisa anb ua oajBjrq^ ap afesBd un jBjp
apand as so^iojsa soj b epiqap uopBuiJopuBj} bj ap o^od^ u^ -soubij
•sijo soj A so^ioisa soj b opiqap 'sBoi^ip^aaq Buijjaop sbj ap jouaj
-sod uopBiujojap Bun aaajed uomido Binujn Bjsg -oáanj usuas seso^
sej sspo; anb ua ojuainoui un JB^ajj b Bqi is o 'oiJBJiuoa ja aa ofeqs
ouiuibd 'oáanj ja ua eqiJUB ouimea 'ajuauiBauBi[mui8 BqBuuojeuBjj as
ajea is 'opuniu jap ojjojjBsap ja uoa BpBuopBpj 'uo^sana bj BqBjuas

-oiusoa SBiJoaj sbj ua uoisuajxa sera uoa opiuojap eq as jaujng
'(6fZ) opepuera jas X (sorae) sorasira soj BjBd (aadiuais)
jefeqeji osouad sa sand 'esu^asap (oáanj ja) ja asopuerajojsaej),,
anb jo d ((oiqraea ja aa esueasap BjsBq X zafaA X pnjuaAnf 'a^janra
X epiA sa,, ajuauíBUBiunij oji-iaeap sa 'ojuaiiniAoui sa anb 'o^anj
orasiui asa omoa ja^aef bjoub ajuauíBjupsng -ouisaja ja u^ opBjou
ueq saJopB^uainoo sojio anb osjaAiun jap (uoái^)) o^ija o (jaj^uadg)
oai^ojoDied anbojua ja eaijdxa as 'ja^aef ap jeuui^e ajsa no^y 'jo
-ub bijosojij ej ap ajuauqB^uauíBpunj anáuijsip oj anb 'ojifaB
ap Boi^o^odojjuB epijjnqra^z ubiS bj aAaijaJC ap ojeand sq ^

�sición. Los fragmentos (258) en los cuales Heráclito parece hablar
de ese incendio general no lo implican, si se tiene en cuenta el con
tenido cuantitativo de la palabra "medida". En cambio sostiene
que la conflagración general estaría en contradicción con los frag
mentos en los cuales esa "medida" aparece como lo constante en
el cambio (259). Es entonces que se aclara este extraño texto: "El
sol no saltará sus límites: de otra manera las Erinias, las auxiliares
de la justicia, conseguirán descubrirlo" (260).
Porque ellas vigilan que el sol no tome más de lo que debe, lo
que se confirma con lo siguiente:
"...El agua se disuelve y recibe su medida en la misma pro
porción que tenía antes de hacerse tierra" (261). Lasalle y Schleiermacher están de acuerdo con Burnet.
Pero la cuestión es difícil de dilucidar. En la explicación de
Burnet hay un punto débil: parece imposible asimilar el fuego cós
mico al del sol. Según se ha visto a través de Gigon, más bien He
ráclito los distingue netamente (262). Correlativo a esto, está la im
posibilidad, por lo menos hasta ahora, de determinar qué eran las
"exhalaciones" de que hablan los textos. Hay otro grupo de intér
pretes que niegan el sustracto material en los aforismos de Heráclito.
Para Fernando Lasalle el descubrimiento de Heráclito es un
principio lógico, que anticipa el pensamiento de la dialéctica hegeliana de tesis, antítesis y síntesis. Burnet se detiene al juzgar esta
posición, y hace notar que el error de Lasalle reside en olvidar que
la lógica no existía aún. Pero el error está más bien en el hecho de
que la lógica supone el idealismo. En Hegel el ser depende del pen
samiento. En cambio Heráclito, en su época, sólo podía proclamar
un principio físico.
O. Splenger, ya se dijo, ve en Heráclito un intento energético
para explicar el puro acontecer sin sustancia y busca en las teorías de
Ostwald y Mach dar al pensamiento del filósofo una forma científica
moderna. Parte de la definición de la materia como una suma de
energías, de modo que cuando se la quiere pensar por sí misma, no
queda nada. Según él la filosofía griega concibe la unidad del cos
mos : no hace diferencia entre lo que se mueve y lo que es movido. Por
consiguiente, Heráclito, que afirma la unidad del cosmos y la existencia
del devenir, niega la materia o lo que es movido. El puro devenir
como tal está vedado a la percepción sensible (263) que muestra
objetos en reposo. No hay un instante de quietud, sino un incesante
oponerse de tensiones desiguales. Esto mismo significa la ley de
entropía de la física moderna.
La tendencia ininterrumpida a un nivelamiento incesante corres
ponde a la ley de Helm: "toda forma de energía tiene la tendencia a
(258)
(259)
(260)
(261)
(262)
(263)

Frag. 65, 66, 67.
Frag. 30.
Frag. 94.
Frag. 31.
Frag. 16.
Frag. 123.
— 162 —

ir de un punto de mayor intensidad a otro de menor intensidad". Este
es el pensamiento de Heráclito: la visión del mar le proporcionaba la
imagen de una nivelación nunca alcanzada.
El ojo no percibe ese eterno fluir. Este se presenta bajo formas
de apariencia sensible. Hoy se dice: calor, luz, electricidad son formas
de energía.
Según Spengler, el fuego de Heráclito es una de las formas de
aparición del proceso cósmico. Este no puede ser interpretado como
materia, porque Heráclito no se plantea el problema en los términos
de sus antecesores, ¿cuál es el origen de las cosas, sino así ¿cómo se
realiza el proceso cósmico?
El fuego no es entonces materia "^pxV sino metamorfosis o
"xpo7tí|". Estas se suceden por oposición constantemente. El fuego es
la más perfecta y acabada de las formas pensables. El cosmos está
en estado de perfección cuando alcanza la forma del fuego.
El constante fluir "jcávxot peí" es el principio formal de la na
turaleza orgánica. Se distingue entre el fondo nunca perceptible y su
apariencia externa en el mundo. Invisible es sólo la continuidad del
proceso energético, lo que no aparece visiblemente es la regularidad
del proceso, es decir la ley: es la misma del eterno obrar. El trans
currir no tiene principio ni fin. La vida individual es una fase de la
transformación. Como consecuencia del principio, las creaciones de la
cultura: estado, sociedad y costumbres, son productos de la naturaleza.
La última consecuencia de esto es la imposibilidad de la permanencia
de los valores, lo que lleva a un relativismo completo.
Tomado desde otro punto de vista este proceso, aislando sus mo
mentos subjetivamente, se presentan en contraste. Heráclito señala con
fuerza especial los contrarios, cuya oposición, a sus ojos de artista, se
presenta como una lucha, lucha que transporta al mundo natural
erigiéndola en la ley de todo acontecer.
La lucha engendra la armonía, idea que contiene un principio
métrico: la medida es la única constante en el proceso.
La medida es la forma o relación matemática de la apariencia
sensible. El efesino se emparenta aquí con la teoría electromagnética
de la luz de Maxwell. Distinguiendo entre el devenir y su "forma", el
"logos" o "medida" adquieren los números importancia. Es la "forma"
la que tiene valor de conocimiento. La "forma" es el "ritmo" .del
devenir, y es sólo una relación, que es universalmente inmutable. El
mundo es movimiento puro y el logos o ley es su ritmo, su compás.
La relación entre la medida y el movimiento nos da su "forma", que
es lo único estable. Este es el sentido del "logos", de interpretaciones
tan diversas según los autores. Para Spengler es la ley formal del
devenir, necesaria para su representación. El movimiento sin forma
es inconcebible.
La unidad es la forma del proceso energético, la del "Logos" en
el movimiento, a lo que nada escapa: es necesaria, lo que lleva a un
fatalismo. El filósofo alemán observa que la fatalidad es el único
dogma común a todos los griegos, lo que está magníficamente expresado
en el teatro. "Logos" se pretende sustituir por "fatalidad" ("eirma— 163 —

�— 91 —

•91 -

— Z91 —

tpP!I&lt;nBJ,, ^od jmjpsns apuajajd 38 ^soSo^,, -ojíBaj ja ua
opBsajdxa ajuauíBoijmáBiu Bisa anb oj 'soSaijS O[ sopoj b uniuoa Biu^op
oaiun ja ea pBpijBjaj bj anb BAjasqo uBiuajB ojos9jij jg •oiusijbibj
un b BAají anb o[ 'BiJBsa^au sa ¡bíIbos^ Bp^u 9nb o[ b 'ojuaiuiiAOui ja
na ^soSo'j,, jap bj 'oapaSÍjaua osaaojd jap buijoj bj sa pBpiun vj
'ajqtqaDUOaUI 83
buijoj uis ojuaiuitAoui jg -uopB;u3S3jdaj ns BJBd BiJBsaaau 'jiuaAap
jap [buijoj Áa^ bj ea jaj^uadg bjb¿ -sajoinB soj un^as sssjaAip ubj
sauopejajdjajuí ap 'Msoíáoj,, jap opi^uae ^a sa ajsg -sjqsisa ooiun oj sa
anb 'ttBuiaojw ns Bp sou ojuaiuiiAotu ja A Bpipatu bj ajjua uopsjaj vj
•SBduioa ne 'ora^ij ns sa Xaj o soSoj ^a ¿C ojnd ojuaimiAoui sa opunuí
13 'aiqBjnraui ajuauíjBSjaAiun sa anb 'u9pBjaj Bun ojos sa A 'jiuaAap
[ap ttoiniiJOT ^a sa ^buijoj,, w~[ •ojuairapouoo ap jojba auaii anb bj
ubuijoj,, b^ sg 'BpuBjjoduii sojainnu so^ uaiambpB uBpipauiH o ttso^ojM
[a 'ttBtnjoj,, ns A jtuaAap p aj^ua opnainSnijsiQ •[pavxbj^ ap znj b^ ap
Biaoaj bj uod inb^ BjuaJtBduia as ouisaja ^jj *a[qisuas
b[ ap BoriBuiajeiu upp^pi o buijoj b¡ sa spipaoi B^j
•osa^ojd ja aa ainBjsno^ Baiun bj 8a Bpipaní bj ¡ooijjaui
oidpuwd un auaijuoa anb Bapi 'bjuouub b^ Bipuai^ua Bt{on[ vj
•jaoajuooB opoi ap Aa\ bj ua B^opuai^ija
[BjnjBU opunuí p BjjodsuBJ^ anb Bijaní 'Bqan|; Bun oiuoo B^uosaad
as 'bjstjjb ap sofo sns b 'uopisodo ^Ano 'soubj^uoo soj ppadsa Bzaanj
uoa Bpuas o}i[.&gt;BJajj -a}SBajuoa ua UBjuasaad as 'ajuaiuBAijaft|ns sojuaiu
-ora sns opuBjsiB 'osaaojd ajsa bjsia ap ojund ojío apsap op^uioj^
•oja^diuoo omsiAi^Bpi un b ba^^j anb o[ 'sajopA so[ ap
BpuauBUuad bj ap p^pi^iqísoduii bj ea ojsa ap Bpuan^asuoa buiujit ^j
•BzapjnjBu bj ap sojonpoad uos 'saaqmnjsoD A p^papos 'opejea :Bjnj[na
bj ap sauopBaJD sbj 'oidiauíJd jap Bpuanaasuo^ oiuo^ •upp
bj ap asBj Bun sa jBnpiAipui BpiA b^ *uij iu oidpuijd ouai; ou
-subj) j^ -jBjqo ouaaja jap biusiiu bj sa :^aj bj jpap sa 'osaaojd jap
pBpuBjn^aj bj sa 3)U3uiajqisiA aoaJBds ou anb oj 'ooija^jaua osaaojd
jap pspmupuoa bj ojos 83 ajqísiAuj 'opunm ja ua Bujapca BpuausdB
ns A ajqudaajad Bounu opuoj ja ajjua an^u^sip ag -BoiuBájo Bzapjnj
-bu bj ap jbumoj oidpuijd ja sa ,,¿3^ mil,, -iinjj ^^uBjsuoa jg
•oáanj jap buijoj bj bzubojb opu^na uop^a^jad ap op^jsa ua

(Z9Z)
•OS •
"¿9 '99 'S9 "Í

(09Z)
(6SZ)
(8SZ)

b epuapuaj bj auaij BtSjaua ap buijoj Bpo^M :uijajj ap Xaj bj b apnod
-sajjoa ajuBsa^ui ojuanuspAiu un b Bpidmnjjaiuiui Bpuapua^ B'j
•Buaapoiu B3isij bj ap BjdoJiua
ap Xaj bj bdijiuSis ouisiui ojsg -sapnáisap sauoisuaj ap asjauodo
aiUBsa^ui un ouis 'pnjamb ap ajuBjsui un ^bu O^^ -osodaj us eoiafqo
Bajsonuí anb (g^) ajqisuas uoiodaojod bj
opspaA Bjsa jbj oiiioa
jiuaAap ojnd jg -opiAora sa anb oj o BuajBtu bj B^aiu 'jiuaAap jap
Bpuaisixa bj A soinso^ jap p^piun bj buijijb snb 'ojij^Bjajj 'ajuoni^isuoj
joj •opiAom sa anb oj A aAsnm as anb oj ajjua Bpuajajip aaBq ou :soui
-8od jap p^piun bj aqpuoa bSsijS bjjosojij bj js un^ag -BpBu Bpanb
ou 'biusiiu j8 jod jBsuad ajainb bj as opu^na 3nb opoui ap '^
ap Biuns Bnn omoa BijajBiu bj ap uopiuijap bj ap ^jjbj
BDijj^uap buijoj Bun ojosojij jap ojuaiiuBsuad jb j^p uaBj^ A pjb
sp 8BUO3) sbj us Bosnq A BpuBjsns uis jaaajuoaB ojnd ja JBaijdxa
oaija^jaua ojua^uí un o^ijaBjajj ua 3a 'ofip as vA 'jaSuajdg -q
"oamj oidpuijd nn
p Bjpod OJ98 'Booda ns ua 'ojijDBjajj oiqiiiBO ug -ojuaiuiBs
-uad jap apuadap jas ja jaSajj ug -oumjBapi ja auodns B^i^oj bj anb
ap oipau ja ua uaiq sbui Bjsa jojja ja oja^ -una Bjisixa oii BoiSpj bj
# snb jBpiAjo ua apisaj aijBSB^ ap jojja ja anb jbjou aBu A 'uópisod
Bjsa jBáznf jb auaijap as jaujng -sisajuis A stsajijuB 'sisaj ap bubij
-aSau BaijDajBip bj ap ojuaiuiBsuad ja BdpijuB anb 'odiSoj oidpuijd
un ea ojijoBjajj ap oiuaiiuijqnDsap ja ajjBSB^ opuBUJsg bjb&lt;j
•ojijoBjajj ap souisiJojB soj ua jBijajBui ojoBjjsns ja uBSaiu snb sajajd
-jaiui ap odnjS ojio ^bjj *8Oíxaj soj UBjqsq anb ap wsauopBjBuxaw
sbj UBJa anb JBuiuuaiap ap 'BjoqB BjsBq souaui oj jod 'pBpijiqísod
-nii bj BJS3 'o^S3 b oaiíbj3jjo[) -(9) ajuauíBjau anSmi8ip soj ojijdbj
-ajj uaiq sbui 'uoSi^ ap s^abjj b oisia bu 38 unáag -jos jap jb óaiíu
-sod o^anj js jbjiuiisb ^jqísodiui aaaJBd :jiqap ojund un Xbij lau
ap uopB^ijdxa bj ug -jBppnijp ap jpijip sa u^ijsano bj OJa^

auapsos oiquiBo ug -^spipara,, BjqBjBd bj ap OAijBjiiuBnD opiuaj
-uoa ja Bjnana us auai^ as is 'uBoijduii oj ou jBjauaS oipusaui 383 sp
jBjqBu aoajBd ojijoBjajj sapn^ soj ns (^Z) sojusuiSbjj eo^ -uopis

•BpBzuBop Bounu uppBjaAiu Bun ap
bj Bqsuopjodojd aj jbui jap uoisia bj :ojijDBja|j ap ojuaiiuBsnad ja sa
ajeg •^pBpisus^ui jouatu sp ojio b pBpisuajuí jo^bui ap ojund un sp jj

13 :oixai ouBjjxa ajsa bjbjob ss snb soouojua sg "(6S^) oiquiBo ja
ua ajiíBisuoo oj onioa aaajBdB wBpipaui,, Bsa sajBna boj ns so^uara
-Sbjj soj uo uopoipBjjuoo us BIJBJ33 jBjsuaS uopBj3B[juoa bj anb

Bjsa SOUI8O3 j^ -sajqBsuad sbumoj sbj ap Bp^qBOB A Bi^a^jad sbih bj
83 o^anj jg -aiuauíajuBisuoo uopisodo jod uapaans as SBjs^ •uliiiodiíi
o stsoja^uiBjatu ouis tl'í"Xd^ BuaiBoi saauojua sa ou oSanj jg
¿ooiuisod osaaoad p
ae oraoo? isb ouis '8B8O3 sbj ap uaSuo ja sa jBn^? 'saaosaoa^uB sns
soumuaj soj us Buiajqojd ja BajuBjd se ou oiijdbjsjj anbiod 'Bu
ouioa opBjaadjajuí jas apand ou a^sg "oamisoa osa^ojd jap uppiJBdB
ap SBiujoj 8Bj ap Bun sa ojijaBjaj^ ap o^anj ja 'aa^áuadg unáag
'BjJsJaua ap
sbuijoj uos pBppiJ^^aja 'znj 'jojbd :aoip ae jÍojj 'ajqi^uas BpuaiJBds ap
sbuijoj ofBq Bjuasajd 38 3jsg "Jinjj ouja^a asa aqpjad ou ofo

•jauang uoa opjan^^ ap UB^sa q
-jaiajqag A ajjBSB^ -(i9^) Bjjaij asjaaBq sp sajuB Bina anb uopjod
-ojd Buisim bj ua Bpipatn ns aqpa^ A SAjsnsip as ^nSv jg • • •
:ajnainSig oj noo biujijuod as snb
oj 'aqap anb oj ap sbui auioj ou jos ja anb ubji^ia sBjja anbjo^
"(09^) tlojJijqnosap UBJin^asuoa 'Bpijsnf bj ap
sajBijixnB sbj 'sBiuug sbj Bjau^ui bjjo ap :sa)ira;j sns bjbijbs ou jos

�mene"), lo que hace imposible pensar en un dios personal o en un
principio intelectual.
El sistema de Heráclito se puede entonces llamar una tragedia
del "cosmos", grande y hermosa como una de Esquilo (264).
La interpretación de Spengler, que fue su tesis de doctorado, pre
sentada en 1904 a la Universidad de Halle, es extraordinariamente
original. Tiene empero un punto básico mal fundamentado. En ella
el fuego es una metamorfosis en el proceso universal, con el mismo
valor que cualquier otra fase del eterno fluir. No se explica entonces
por qué el efesino en sus fragmentos le da esa importancia de pri
mordial, poniendo en él el origen de todas las transformaciones.
Pero O. Spengler al tratarlo con esa simpatía y afinidad, que lleva
al pensamiento alemán hacia Heráclito, ha trazado un cuadro mag
nífico de su persona y ha señalado admirablemente, en un caso con
creto, una misteriosa ley que rige o relaciona el campo de la filosofía
con el de la ciencia: los conceptos de las teorías modernas están ya
en el remoto inaugurarse del pensar racional. Su fundamentación
científica era falsa o rudimentaria. Esta gloria corresponde a los
^abios modernos. Uno se presunta entonces perplejo si esos mismos
conceptos no han llevado a los descubrimientos científicos, o si los
sabios han tenido que recurrir a ellos para bautizar adecuadamente
sus hallazgos. De todos modos, filosofía y ciencia se tienden la mano.
Queda por averiguar cuál de las dos esboza primero el gesto amistoso.
20. — Reflexión en presencia del fuego
"El devenir de Heráclito no llega nunca al ser definitivo, como
el ser de Parménides no toca jamás el acaecer empírico" dice
Windelband (265), fórmula que sintetiza todos los aciertos y equi
vocaciones de los dos rivales. El error de ambos está en el punto de
partida. Pero se les puede absolver de pena. Tanto al efesino como
al eleata se les puede pulverizar con un principio, el de identidad,
descubierto justamente por el segundo, pero tal como fue luego de
finitivamente formulado por Aristóteles. Mientras tanto los dos se
reirían: "Para pulverizarnos, vente, amigo, a Efeso o a Elea, al siglo
V a. C, y entonces nos gustaría ver cómo la vas a emprender con
nos". Tendrían razón los dos antagonistas, unidos al fin para defen
derse. No se había distinguido aún el mundo lógico del ontológico y
los pensadores pasaban de uno a otro sin sospechar siquiera que cam
biaban de país. El ser lo buscaban por tendencia natural del pensa
miento, pero sin llamarlo así: lo invocaban bajo el nombre de los
cuatro elementos. El ser estaba "puesto" pero no se había hecho aún
ninguna distinción. Se afirmaba solamente: el ser es.
Los de Mileto lo buscaban en el mundo físico. Entonces vino
Heráclito, se metió dentro de sí mismo, hombre que era, se encontró
con aquella realidad permanentemente móvil de su interior, y emergió
diciendo: "me he investigado a mí mismo: el ser es devenir".
(264)Spencleb. op. cit., págs. 13-46.
(265)Windelband. op. cit., t. I, pág. 120.
— 164 —

Unos años más tarde le retrucaba atentamente su rival: "Ciego,
sordo, estupefacto, hijo de la raza demente: para tí la misma cosa y
no la misma cosa parece el ser y el no ser; este es, entre todos los
senderos, el más retorcido y revertiente" (266). Lo que puede ser
pensado debe ser y el no ser no es porque no puede ser pensado: el
ser es el ser.
Ilimitada afirmación la de cada uno. Al decir el ser es ser, Par
ménides tenía que concluir forzosamente en una esfera, única figura
en que los puntos de la superficie no se diferencian unos de otros
con respecto al centro, como en las demás figuras.
Al decir Heráclito "el ser es devenir" deshacía la figura geomé
trica y precipitaba el cosmos en un movimiento inacabable.
Su contricante partía de lo que sus antecesores habían afirmado:
"el ser es" y creyendo encontrarlo en el pensamiento agregaba y
concluía: el ser es ser. Generalizando la afirmación, la transportaba
al cosmos textualmente la "un^versalizaba" y por consiguiente tenía
que suprimir el espacio y el movimiento, donde ese ser dejaría de
ser ser, porque al transformarse adquiriría o dejaría algo.
Heráclito creía haber encontrado en su "yo" ese "ser" y obser
vándolo móvil había suprimido el reposo.
Ninguno de los dos tenía la culpa, sino la época: el uno no sabía
que el primer objeto inteligible que conoce nuestra inteligencia,
unida a los sentidos, es el ser inteligible de las cosas sensibles. El otro
no sabía que el devenir no es la realidad primera y fundamental, sino
que se explica justamente en función del ser.
Pero para esto faltaban peldaños: era necesario que viniera Platón
y dijera "de cierta manera el no ser es"; la materia, no ser, es capaz
de recibir un reflejo del ser. Era necesario Aristóteles dividiendo al
ser en potencia y acto, en materia, no ser que de algún modo es,
pues que es .capaz de recibir determinaciones, la forma. Entonces sí,
el concepto para pulverizar al eleata y al efesino estaba terminado
porque el principio del ser ya había alcanzado su expresión defini
tiva: "el ser es el ser, el no ser es el no ser". Pero, pensándolo bien
sería imposible enarbolarlo. Porque para que el Estagirita construyera
un puente, era necesario que se le señalara previamente el abismo que
debía cruzar, entre Efeso y Elea, y era justamente en sus dos orillas
donde se iba a afirmar para tenderlo. ¿No le sugirió el mismo melan
cólico esa especie de oposición en todo ser contingente, entre la ma
teria y la forma? ¿No están los vislumbres del pasaje de la potencia
al acto en el cambio de las cosas? ¿No le inspiró el de Elea, de algún
modo que el devenir se torna inteligible por sus relaciones con el ser,
que él había afirmado tan rotundamente?
Si Heráclito se tomara el trabajo de argüir, diría que sólo mere
cería esa tanda de palos, a la que era tan afecto para sus predecesores,
si hubiera negado el ser ya puesto por ellos. Pero habiendo dicho sólo
"el ser es", tanto se podría agregar el ser es ser, como el ser es de
venir. En verdad: él no negó el ser. ¿Qué es el fuego si no? ¿Qué es
(266) Parmemdes. Frag. 6.
— 165 —

�— S9I —
•9 '

•saaiNawHVd (993)
"9-I

b an)^ ¿ou xe oSanj p sa an)? '^as p oSsu ou js ¡p^pjaA ug -jiusa
*ap sa j^s p omoa 'jas sa jas ja jbS^j^b ejjpod as ojub^ '4tsa jas pM
ojos oqatp opusiqsq ojaj #sojja jod ois^nd bX jas [a ope^au Bjsiqnq is
'sajoBaaapajd sns BJBd ojoaje ubj bj^ anb bj b 'sojBd ap BpuB^ ^sa Bjjaa
•ajara ojos anb Bjjip 'jiiiSjb ap ofBqBjj p bjbuioí as o^íjasjajj ig
¿ajuaniBpunjoj ubj opBnuijB BiqBq p anb
'jas p uoa sauoia^pj sns Jod ajqí^ijajuí bujoj as jiusAsp p anb opora
unSjB ap 'B3jg ap p ojideui sj o^¿? ¿sBSoa sbj ap oiqmBO p na ojaB jb
Bianaiod bj ap aÍBSBd pp sajqranjBiA boj UB^sa o^[? ¿buuoj bj X bij^j
-eni bj aj)ua 'sjusSuiiuoa jas opoi ua uoiaisodo ap spsdss Bsa oaijoa
-UBjsm ouisuu p oiJi^ns sj o\[? •ojjapuaj BJBd jbuijijb b Bqi as apuop
sbjjijo sop sne ua ajuaiuBjsnf Bja X 'B3jg X osajg ajjua 'jBznj^ Biqap
anb orastqB p aiu^uíBiASJd bjbjbu38 aj as anb oiJBsaaan Bja 'a^uand un
BJajínjjsuoa BjiJtSBjsg p anb bjb5 anbjo^ -o^BjoqjBua aiqísoduit Bjjas
uaiq o[opuBSuad 'ojaj -ttJa8 ou p sa jas ou p 'jas p ea jas p,, :baij
-raijap uoisajdxa ns opezu^o^ BJC[BH B-^ Jas 13P oidpujjd p anbjod
op^uinua) BqB^sa ouisap \e A BjBap [B jBzuaA^nd bjb¿ oidaauoa p
'is S3^uoju^[ •Btajoj b^ "saaoioBuioijajap Jiqiaaj ap zBdBO sa anb sand
'sa opom unSp ap anb Jas ou 'BiJajBui ua 'o^aB A Biouajod ua jas
[B opuaipiAip sapj9^sijy oiJBsaaau Bj^ uas pp ofa^jaj un Jtqpaj ap
zsdB3 sa 'jas ou 'BijajBín b^ íít8a jas ou p BjauBur B)jap ap,, BJafip A
u9íBld B-taiu^A anb oiJBsaaau Bja rsou^ppd UBqB^jBj oisa BJBd oja¿
•jas pp upiaunj ua ajusuiBisnf Bat^dxa as anb
oui8 '[BjuauiBpunj A Bjaniud pEpi^aj b[ sa ou jiuaAap p anb Biqes ou
ojjo ^g 'safqisuas SBSoa sb[ ap a^qi^xp^uí Jas p sa 'sopijuas so^ b Bpiun
'BionaSi^a^uí Bjjsanu aaouoa anb a^qíSipíui ojafqo jamijd p anb
ejqBs ou oun p :Baoda bj^ oute 'Bd^na B[ Biuaj sop so^ ap oun8ux^[
•osodaj p opiuiijdns Biqsq [t-^^111 oiPHBA
-jasqo A 41Jae,, asa tíoX,, ns ua opBJjuoaua J^qBq btsj^ ojipBJSjj
•oSp3 BjjBfsp o BtJiJinbpB asjBUUojsuBj^ ^b anbjod 'jas jas
ap BjjBÍap jas asa apuop 'ojusiuiiaoui p A oiaBdsa p Jiumdns anb
Bjuaj aiuainStsuoD jod A tiBqBzipsjaAiun,, b^ ajusinjBníxsi sorasoa \v
BqBíJodsuBjj b^ 'n^iaBuiJijB b^ opuBzi^jaua^ "Jas sa jas p :Binpuoa
A Bqe^aa^B oiuaiuiBSuad p ua ojjBJjuooua opuajíaja A itsa jas p,,
:opBuiJijB uBiqsq sajosaaa^us sns anb o^ ap BjjjBd aiUBaiJjuoD ng
•a^qBqBaBm ojuaxuitAoni un ua souisoa p BqBjtdiaajd A Baui
-amoaS Bjn^ij b¡ BiaBqsap MJtuaAap sa jas p,, ojipBjajj jraap \y
•SBjnStj SBOiap sb^ ua ouioa 'ojjuaa [B ojoadsaj uoa
sojio ap spun uBiauaJajip as ou apijjadns B[ ap sojund soj anb ua
Bjn^ij BOTun 'Bjajsa Bun ua ajuauíBSozjoj jmpuoa anb Biuaj sapiuam
-jbj 'jas sa jas p Jiaap ^y -oun BpBo ap b^ uoiaBuuijB BpBjtuii[j
•jas p sa jas
p :opBsnad jas apand on anbjod sa ou jas ou p A jas aqap opBsuad
jas apand anb o^j '(99^) 44a^uaijjaAaj A oppjo^aj sbui p 'eojapuas
so^ sopoi ajju^ 'sa ajea ¡jas ou p A J38 p aaaj^^d bso Brastuí b^ ou
A Bsoa Biusiui b^ ji BJBd ¡ajuainap bzbj b^ sp oftq 'oiaBj^dn^ea 'opjos
'08313,, ^baw ns ajuauíB^uajB BqBanj^sj a^ ^pjs^ sbui soub souq

'-jia -do -aiokiadg

•wJtnaAap sa jas p :orasiui ira b opBij83Aut aq ara,, :opuaiaip
X 'joijajuí ns ap iiA?ra ajuauiaiusuBrajad pBpi^aj B^pnbB uoa
pjjuoaua 38 'BJ3 snb sjqraoq 'orastra js 3p ojjuap op^ra 38 'ojipBJSjj
ouia ssauoju^ 'oaiejj opunm p ua UBqBasnq o[ ojs^ij^ sp so^j
•83 jas p :a}uouiB[os BqBrajxje ag -uojjuLjsjp Bunánm
unB oqaaq BiqBq as ou ojad lto}S3nd,, BqBjso jas ^^ -sojuauía^a oj)Bn;&gt;
bo^ ap ajqraou p ofeq uBqBaoAui o¡ :jsb oj^biuk[[ uts ojad 'ojuaiui
-B8U3(1 pp [BJllJBU BT3U3pU3} Jod UBqBasnq O\ J3S {g "SIBd 3p UBqBiq
-uiBa anb Bjsinbis jsq^sdsos uts oj^o b oun ap ubcjesbcI sajopBsuad boj
A oai3o[o^uo pp ooiáp^ opunra p un^ opin^u^sip BiqBq as o¡^_ 'asjap
-uajap BJBd uij jb sopmn 'sb^siuoSbíub sop eo\ uozrj uBjjpuaj^ "^sou
uoa japuajdras b sba b^ oraoa j^a BiJB^snS sou saauo^ua A '-^ *b ^
o[Sis [B 'Bajg b o osajg b 'oSiraB 'ajuaA 'souJBzijaAjnd bjbj,, :uBupj
38 sop soj ojubj SBJiuaxj^ •sspipjsijy jod opBjnuiJoj sjuaraBAijxuij
-ap o^anj anj oraoa jbj ojad 'opu^^as p jod aiuaraBjsnf o^jaiqnasap
'pBpiiuapi sp p 'oidpuod un uoa jBzuaAjnd apand ssj ss B^saja \e
oraoa ouisap jb ojubj^ -Busd ap jaAjosqB apand saj 38 ojsj -BpruBd
ap o^und ja na Bjsa soqiuB sp jojjs jg 'sajBAiJ sop eoj 3p ssuoraBaoA
-inba A soij^iob soj sopoj Bzfjajuis anb Bjnrajpj '(^9^) PaBC[J3pniy^
aaip tioa;jidraa jaaa^aB ja sbiubj" Baoi ou eapmarajB^ ap jas ja
oraoa 'OAi^tuijap jas jb eaunu Bgajj ou ojxjaBjajj sp jiuaAap jg,,
jap mouas^ud u^ -uptx^jfa-jj — -Q2
•osoíStraB o^sog ja ojsrawd Bzoqsa sop sbj ap jBna jBnühjaAB jod p^)
•ouBra bj uapuai} ss Biouaio A bijosojij 'sopora sopo; ^q "soSzBjjBq sns
ainsraBpBnaapB JBzijnsq Bjed sojja b JiJjnaaj anb opmai UBq soiqss
soj is o 'soaijjiusia soiuairaijqnasap boj b opBASjj u^q on so^dsauoa
sorasira sos3 xs olsjdjad saauotua Biun^ajd 38 ou^j 'eoujapora soiqBS
boj b apnodsajjoa btjoj^ Bjsg -BiJBiuaraipnj o bsjbj bj^ ^aii^naia
uoioBjuauiBpunj ng -jbuowbj jssuad jap asjBjn^nBui oiorasj js ua
eA usjsa SBUJapora SBjjoa^ sbj ap so^daauoa soj :spu3ia bj ap ja uoo
bjjosojij bj ap odraea ja BuopBjaj o 3ij snb Xaj Bsoija^sira can 'ojaja
-uoa osBa un ua 'ajusuisjqBJirapB opBjBU38 Bq A Buosjad ns ap ooijju
-SBra ojpBna un opszBj) Bq 'ojijaBjajj Bio^q UBtuajB o^uaimBSusd jb
basjj snb 'pBpmijB A Bj^Bdrais B83 uoa ojjbjbj^ jb jaj^uadg •() oja^
•sauopBiuaojsuBj; sbj SBpoj sp ua^ijo ja ja us opusmod 'jBipjora
-wd ap BiouBjioduu Bsa Bp aj sojuauíSBjj sns ua ouisajs js anb jod
saouojua Baijdxa as o^j "Jinjj oujaja jsp ssbj bjjo jsinbjsna snb jojba
orasxra ja uoa 'jBSjaAiun ossaojd js ua siso^orasiara Bun sa oSanj ja
BJja ng 'opBjusmBpunj jBra oaissq o^und un oj^dras susij^ 'jbui^uo
31U3raBIJBUipJOBJ)X3 83 '3JJBJJ 3p pBpiBJSAIU^^ BJ B ^Q6I ua BPBJHa8
-ajd 'opBJO^aop ap sieai ns anj anb 'jajáuadg ap uoiaBiajdjaim b^j
'(^^) Iín^sa 8P Bun oraoa Bgouuaq A apuBj 'ttsorasoa,, jap
BipoSBj^ Bun jbuibjj saauoiua apand 36 ojijaBjajj ap Bina^sis jg
•jBnjaajajuí oidxauud
un ua o jBuosjad soip un ua JBBuad ajqisodrai aaBq snb oj '(tisu3in

�ese fuego que reaparece siempre, que permanece siempre a pesar de
los esfuerzos hechos por la crítica para transformarlo en nada? El
fuego es... esto, aquello. De sus transformaciones va surgiendo el
cosmos, pero "es" al fin.
El efesino no pensó en negarlo y por eso no pensó en un fluir sin
sustracto material: todas las imágenes usadas para hablar de ese mo
vimiento, que se efectúa por tensión de los contrarios, están impli
cando en último término el ser o fuego, sobre el que realizan ¿sub
siste la tensión si se suprimen el arco y la lira? ¿Qué queda de la
lucha si se saca la sociedad o el estado donde se realizan? ¿Dónde
está el camino, si se quita la montaña? ¿Cómo asumir esa arrogante
actitud dogmática matizada con la pena de que no lo escuchen los
demás si el logos no es ser? ¿Qué a nuestros ojos el sistema de Heráclito tiene contradicciones lógicas y encontramos puntos irrecon
ciliables? Evidentísimo. Pero ¿con los ojos suyos cómo iba a ver las
contradicciones si la lógica no se había inventado?
Entonces, mirando el fuego, se puede concluir que no es menester,
ni vituperarlo por haber negado el "ente", ni adorarlo por haber
afirmado un puro "transcurrir". Para explicarlo parece necesario
aceptarlo sin cercenar nada de su afirmación implícita "el ser es
devenir" o "el fuego es cambio", lo que era posible a su pensamientp
antes de las precisiones platónicas y aristotélicas.
Quedan entonces por detallar esos:
21. — Cambios del fuego o meteoros
Se vio ya cómo la cifra de 10.800 años solares calculados como
contenido del "gran año", enlazaba los conceptos heraclíticos sobre
el cosmos y el sol con la vida del hombre.
Es que si el hombre está en el universo por un lado, por otro
el universo traduce al hombre: Heráclito concibe el mundo y el sol
como vivos y esa vida reproduce en grandes ciclos los pequeños ciclos
de la vida humana.
A partir del fuego inicial se vio que la primera transformación
era metafísica: la del elemento cósmico inicial en agua (267).
Luego las transformaciones que siguen son puramente físicas y
se realizan por rarefacción y condensación.
Del mar o agua, "con la cual relaciona todas las cosas" (268),
resulta por un lado una exhalación cálida o soplo ígneo "Glutwind",
por el otro la tierra.
Heráclito ha dicho: el combate es el padre de todas las cosas
(269). Pero la paternidad misma se concibe como un pasaje de
muerte a vida y de vida a muerte: "Muerte o placer es para las almas
volverse húmedas. Es un placer para ellas entrar en la vida...
Nuestra vida viene de su muerte y su muerte de nuestra vida" (270).
(267)Frag. 31.
(268)Dioc. Laeri. IX, 9 (22 A 1).
(269)Frag. 53.
(270)Frag. 77.
— 166 —

Ahora todos los cambios en el universo se le van a aparecer similares
a ese trueque entre las generaciones, se van a desarrollar dentro de
la teoría de la oposición y unidad de los contrarios, como un paso
de la muerte a la vida y de la vida a la muerte.
Reaparece la imagen recubriendo una generalización: jugando
con la palabra griega y su significado dirá: "El nombre del arco
"Biós" es vida, "Bíos", su obra, muerte" (271).
El mismo explica en un fragmento, de acuerdo a esto, la for
mación de las cosas, que sin tener en cuenta la nueva identificación,
es por demás enigmático:
"La vida del fuego viene de la muerte de la tierra y la del aire
de la muerte del fuego; la vida del agua viene de la muerte del aire,
y la de la tierra, de la muerte del agua.
La muerte del fuego da nacimiento al aire y la muerte del aire
da nacimiento al agua.
La muerte de la tierra engendra el agua, la muerte del agua en
gendra el aire, la muerte del aire engendra el fuego e inversa
mente" (272).
Esta explicación, según Olof Gigon, tiene de auténticamente heraclítica, justamente la explicación del cambio como un trueque entre
la vida y la muerte.
En cuanto a la cosmología del efesino, detallada, está contenida
en Diógenes Laercio.
Dos problemas que habían preocupado a sus antecesores quedan
sin solución: la forma o constitución de la tierra y la del cielo. Es
lógico, por un lado, porque enfocado el mundo desde un punto de
vista fundamentalmente antropológico, con una preocupación ética,
esto no le interesaba, porque una vez que todo se precipitaba en el
movimiento, desaparecía de por sí la imagen geométrica. El texto dice,
completo:
"El fuego, condensándose, se licúa y cuando sé espesa más, se
hace agua y cuando el agua se coagula se transforma en tierra: este
es el camino que baja. Luego la tierra se funde de nuevo, nace de ella
el agua y de esta todo lo demás, con lo cual relaciona, por decirlo así,
todas las cosas con la exhalación del mar: esto es el camino que sube.
Las exhalaciones se elevan de la tierra y del mar: las unas son claras
y puras, las otras oscuras. El fuego se alimenta de las primeras,- lo
húmedo de las otras".
"No explica la naturaleza del medio que nos rodea. Sólo dice
que del lado de allá están unos cuencos cuya parte cóncava está vuelta
hacia nosotros y cuyas exhalaciones claras se acumulan y producen
llamas: estas son los astros".
"La llama del sol es la más brillante y cálida. Los demás astros
están mucho más distantes de la tierra y es por esto que su claridad
y temperatura son menores. La luna, que es la más próxima a la
tierra, no se mueve en la región pura, en cambio el sol sí, y la dis(271)Frag. 48.
(272)Frag. 76.
— 167 —

�— ¿91 —
"91

(ZLZ)
(uz)

-sip bj A 'is jos ja oiqurea a^ 'Bjnd noiü^^j bj na aAanuí as ou 'B
bj b Binixoad 8Biu bj 83 snb 'Bunj b^j -sajouaui nos ejniBJadiuaj A
pBpiJBja ns anb oiea jod 83 A Bjjai} bj ap saiuBisip scm oipnm uBjsa
sojjsb sBiuap so^ -Bpijsa ^ aiuBjjijq SBUt B[ sa jos jap buibjj b^j,,
*((8OJ^8B 8OJ nO8 8BJ83 ¡SBUIEJJ
uaanpojd ^ UBjnumaB as sbjbj^ sauoiaBjBuxa SB^Ína A sojjosou Bp^q
BjpiiA Bisa BABauoD a)jed sXna soauana soun u^jsa bjjb ap opB[ [ap anb
aoip ojog Bapoa son anb oipain jsp BzajBjnisu bj Baijdxa o^[,,
•msbjio sbj ap opamnq
oj 'sBjaraijd sbj ap BjuauiíjB as oSanj jg -SBjnaso sbjio sb[ '8B.md A
bbjbp nos SBun sbj :jbui pp A Bjjaii bj ap uBAap as sauopsjBqxa SB^
•aqns anb ouiuibo p sa ojsa :jbui pp nop^jBqxa bj uoo sbsoo sbj SBpoi
'isb ojjpap jod 'BuopB[aj p^no o^ uod 'ssra^p o\ opoj Bjsa ap A enSB p
Bjp ap aDBu 'oAana ap apunj as bjj^u b[ oSan^ •ef^q anb ouiihbo p sa
ajsa :bjj3ij ua buijojsubj; as B^nSBOo as BnB p opusna A BnSs
as 'sbui Bsadsa as opuBna X Bnai[ as 'asopuBSuapuo^ 'oSanj
'aaip ojxa) \^ "BDiJianio^S uaBuii b[ is jod ap BpaJBdBsap 'ojuainiiAota
p ua BqBjidpajd as opoj anb zaA buti anbaod 'BqBsajajuí a^ on ojsa
'saija uoiaBdnaoaad Bun uod 'ooiS^^odoaiuB ainatnpiuauiBpunj bjsiÁ
ap ojund un apsap opunm p opeoojua anbaod 'opB{ un jod 'oaiáo[
83 "opio pp B^ A Bjaai^ b^ ap uopn^ijsuoD o buijoj b^ :uopn[os ms
uBpanb saaosaaajuB sns b opBdnaoaad UBiqBq anb SBiuajqoad soq
'opjae^ saua^oiQ na
Bpiuajuoa Bisa 'BpBj[B^ap 'ouisaja pp BiSo[ouisoa B[ b ojuBna uj[
•aiaanuí B[ A BpiA bj
aajua anbanaj un oinoa oiqinBO pp uotDB3i^dxa bj ajuauíBjsnf 'B^iji
-a^ ainame^iiuainB ap auau 'uo^i^ jojq unSas 'uoioeo^dxa B
'(ZLZ) tt
-BBjaAui a oSanj p BjpuaSua ajiB pp aiaanni B^ 'aaiB p BjpnaS
-ua BnSB pp ajaanuí bj 'BnSB p ojpuaSua Bjjaij b^ ap a^janiu s^
•BnSB ^ ojuaiinpBn Bp
aiB [ap auanuí B[ A aaiB p oiuauuiaBU Bp oSanj ¡ap ajaaniu b^j
•BnSB pp ajjianuí b^ ap 'Bjjaji b^ ap bj A
aiB ^ap a^aanuí bj ap auaiA BnSB pp BpiA B[ SoSanj pp auaiuu b¡ ap
aiB pp bj A Bjjau B[ ap auanuí v\ ap auaiA oáanj pp spiA wjn
¡o^uBuiáiua sBuiap jod sa
''uppBoijuuapt BAanu b^ Bjuano ua aaua; uis anb 'sbso^ sb^ ap uotobui
-aoi bi 'oisa b opaanaB ap 'ojuainíuBaj un ua B^i^dxa ouisiiu ^^
'(ILZ) tt3^anui 'BJqo ns '^soig,, '^piA sa ítsoig,,
odjb pp ajqinou |gM :?JÍP op^aijiuSis ns A ^SauS BjqBpd b[ uoa
opuBÍánf : uopszi^aauaS Bun opuawqn^aj uaSBuii b^ aaaaBdBa^j
•ajjamu B[ b BpiA B| ap A BpiA bj b aiaanin b^ ap
osBd un oraoD 'soijbj^uo3 so[ ap pBpmn A uopisodo v\ ap Bjjoaj v\
ap oajuap jBjpDJjB8ap b uba as 'sauoiDBjauaS sb^ aa^ua anbanai asa b
saiBjtuiis jaaaaeds b uba 9[ as osaaAiun p ua soiquiBO soj sopoi BJoqy

— 991 —

'(I V

6 'XI ••

•:: •••J
•ss •*•'d
Í"J 'DOl ^
"^

(OiZ)
(69!)
(892)
(¿9Z)

*(OLZ) BPIA -lísanu ap ajjanuí ns A a^ianen ns ap auaiA BpiA
•• • BpiA B( na jíBjjua 8B[[a BJBd jaaBfd un s^ -sepauínq
sbui[b sb^ BJBd sa ja^Bjd o ajjanj^;,, :a)janut b BpiA ap A BpiA b a^janm
ap aÍBSBd un omoa aqiauoa as buisiui pBpmjajBd B[ ojcaj "(692)
8bj SBpoj ap ajpBd p sa ajBquioa p :oqaip Bq oiipsjajj
Bjjaij B| ojcjo p jod
)M oauSí o^dos o cpi^Ba uopB[Bqxa Bun op^j un jod B^^nsaj
'(89Z) U8BS&lt;&gt;!&gt; S^I SBpoj BuoiaBpj ^no bj uoa,, 'Bn^B o jbui pq
•uoiaBeuapuoo A upp^BjaiBj Jod uBzi^aj as
A sBaisrj a^uainejnd uos uanSis anb eauopBnuojsuBJi sb^ oáan^
"(¿9^) bii^b ua lBíDíuí ooiuisod ojuaiuap pp b[ :BarsijBjaui Baa
uoiaBuijojsuBJ^ Bjamiad B[ anb oía as [Bpiui o¿anj pp jpjBd y
•BUBiunq BpiA B[ ap
sopp eouanbad so{ sojaia sapuBjS na aanpojdaj spiA Bsa A soala oinoa
[os p A opunm p aqpuoa o^ipBjajj :aaqmoq \^ aanpBj^ osaaAiun p
ojio jod 'opBj un jod oejaAiun p ua B^sa ajquioq p ts anb s^j
•ajqnioq pp BpiA B[ uod [os p A someoa p
aiqos soaijrjoBJaq soidaauoa soj BqBzBjua '4íoub ^bjS,, pp opiuajuo^
oiuoo sopB[no[Bo sajB[os souB O08"0l aP BJJP Bl o^ioa bj oía ag
sojlo9%9ui o oSanf j^p soiqtuv^ — :sosa jBjjBjap jod sa^uo^ua
jA SB^iupjB^d sauoispajd sb¡ ap saina
ojuanuBsuad ns b ajqtsod BJa anb o\ 'woiqui8a sa oSanj [a,, o uJiuaAap
83 J38 p,, BJIDJ^duiI upiOBlUJIJB nS 3p BpBU JBUa^J33 UtS O[JB}daaB
ojjBsaoau aaojBd o[JBai^dxa bjb^ "ttJiJjnasuBjj,, ojnd un opBuuijB
jod o^jBJopB tu '4taiua,, p op^áan jaqsq jod ojjBjadn^iA in
sa oa anb Jinpuoa apand as 'o^snj [3 opuBJim 'saauoju^
¿opBjuaAui BiqBq ae ou Bai^o[ b^ is eauoiaaipBjjuoa
sbj jsa b Bqi oinoo soXns sofo boj uoa? ojaj 'omisijuapiA^ ¿sa^qBijp
-uoaajji sojund souiBj^uooua A SBaiinOj sauopaipBJiuoa auai; ojipBj
-ajj ap Buiajsis p sofo soj^sanu b an^)? ¿jas sa ou so^oj p is SBuiap
so[ uaqanasa o[ ou anb ap ^uad bj uoa bpbzijbui BaijBiu^op pnjrjaB
3)ubSojjb Bsa jimnsB 011103? ¿bubjuooi bj Bjmb ae ib 'outuiBa ja Bisa
apu^Q? ¿uBzijBaj as apuop op^jsa ja o pBpaiaos bj b^bs as is Bqanj
bj ap Bpanb an^)? ¿bjij bj A odjb ja uauíijdns as is u^isua^ bj sjsis
-qns? uBzijBaj anb ja ajqos 'oáanj o jas ja ouiuuaj omi^jn na opuBa
-ijdmi ub)S3 'souBjjuoa soj ap uoisua^ jod Bnjaaja as anb 'ojuaimiA
-oui 383 ap jBjqsq BJBd sspBsn saua^Biui sbj SBpoj :jbij3ibui 0}3BJ)8ns
uis Jinjj un ua osuad ou osa jod A ojjb^^u ua osuad ou ouisap [^j
•UIJ JB 1483,, OJad '8OUI8OD
ja opuaiSjns ba sauopBinjojsuBjj sns 3Q 'ojj^nbB 'ojsa • • -sa oáanj
[3 ¿BPBU ua ojjBuuojsuBJ^ BJBd Bai}ij3 bj jod soqDaq sozjtanjsa so^
ap jBsad b ajdmais aaauBOuad anb 'ajdmais aaajBdBaj anb oSanj asa

�tanda que le separa de nosotros tiene una medida justa, por esto
calienta y además ilumina".
Se eclipsan el sol y la luna cuando sus cuencos se vuelven hacia
lo alto y las fases que la luna presenta cada mes, provienen de que
el cuenco que la forma se va tornando poco a poco. El día y la noche,
los meses, las estaciones y los años, las lluvias y los vientos y los
fenómenos similares se deben a diferencias en las exhalaciones.
Cuando en el círculo del sol se inflama la exhalación clara, ella
hace el día y cuando llega la exhalación opuesta, nace la noche.
Cuando la luz que se desprende de la exhalación clara aumenta, hace
nacer el estío y cuando lo húmedo, proveniente de la exhalación os
cura, se hace más abundante produce el invierno. De manera análoga
explica también las causas de las otras cosas. En cuanto a la tierra,
nada dice respecto a su naturaleza, ni tampoco a los cuencos astrales".
Esas son las opiniones que profesaba" (273).
En esta extensa descripción podemos distinguir lo que se refiere
a las estrellas, el sol y la luna.

del sol y recurre a una explicación pitagórica: la luna se mueve en
una región impura (279).
De acuerdo a la afirmación sobre la luminosidad solar, toda la
claridad se debe a este astro:
"Si el sol no existiera, todo sería noche, a pesar de la presencia
de los demás astros" (280).
Lo que implica para el sol una posición central, que ya se en
cuentra, por otras razones en Anaxímenes.
Característica en Heráclito, es la forma de cuencos o botes que
atribuye a los astros.
Gigon señala que esta representación puede depender del mito
que presenta a Helios navegando a través del océano, en la nave solar,
de noche, de oeste a este, o de influencias orientales.
Tannery encuentra en esta explicación un argumento en favor de
su tesis. Heráclito dependería de la cosmología de Thales, es decir
de Egipto: la tierra es plana, rodeada por el mar, de donde parten
y a donde vuelven los barcos, los cuencos circulantes de los astros.
La verdad es que el efesino no parece haberse preocupado mucho
ni de la proveniencia de los cuencos, ni de como pueden flotar en

a — Estrellas
En el cielo, sobre cuya naturaleza dice expresamente Diógenes
que Heráclito no se pronunció, están las estrellas. Tienen forma de
cuencos, botes (Scafos), cuya parte honda está vuelta hacia nosotros,
donde se acumulan y arden las exhalaciones (274). Estos datos están
corroborados por Aetio:
"Parménides y Heráclito afirman que los astros son condensa
ciones del fuego. Heráclito dice que los astros se alimentan de la
exhalación emanada de la tierra" (275).
Todos los astros son pues de la misma naturaleza, incluyendo el
sol y la luna. Pero las estrellas están mucho más distantes de la
tierra, por eso no nos llega su luz ni su calor (276).
b — El sol y la luna
Tienen la misma forma de cuencos o botes (277). También según
Aetio: "Heráclito dice que el sol es una antorcha dotada de inteli
gencia y sale del mar. Su forma es la de una cuenco ligeramente
abombado. Tiene el ancho de un pie de hombre" (278).
La llama del sol es más brillante, no porque se diferencie de los
demás astros, sino porque está más cerca.
Se presenta entonces un problema ¿estando la luna más cercana
aún, por qué es su luz más pálida? Heráclito se separa de la opinión
de Anaxímenes, que explicaba la luz de la luna por la iluminación
(273)Dioc. Laeht. IX, 9-11 (22 A 1).
(274)Dioc. Laert. IX, 9 (22 A 1).
(275)Aet. II, 13, 8-17, 4 (22 A 10).
(276)Dioc. Laeht. IX, 10 (22 A I).
(277)Dioc. Laert. IX, 10 (22 A 1).
(278)Aet. II, 20, 16-22, 2-21, 4 (22 A 12, B 3).
— 168 —

el espacio.
c — Las exhalaciones
Otro punto original en la cosmología de Heráclito, es su teoría
de las exhalaciones, que él distingue en claras y oscuras, que se elevan
del mar, se acumulan en los cuencos astrales y determinan el día y
la noche (281). Aetio sobre este punto explica:
"Heráclito dice que el sol es como la luna. Estos astros tienen
la forma de cuencos, reciben los resplandores de las exhalaciones
húmedas y emiten la luz para la vista. La del sol es más brillante
porque se mueve en un aire más puro; la luna, al contrario, que se
mueve en un aire más turbio, parece por eso más pálida. El eclipse
de luna tiene lugar según las revoluciones del cuenco y sus inclina
ciones" (282), texto que corrobora lo dicho sobre la forma de los
astros y la razón de la diferencia entre la luz lunar y la solar.
Según Diógenes esas exhalaciones provienen de la tierra .y el
mar (283). Pero su origen y cómo se reparten, queda, parece, sin
determinar.
Según la predominancia de las exhalaciones claras u obscuras, se
explica la oposición día - noche, la de las estaciones invierno - verano
o calor y frío (284). Aquí rige un nuevo par de contrarios: lo claro
y lo oscuro.
(279)
(280)
(281)
(282)
(283)
(284)

DlOG. Laert. IX,
Frag. 99.
Dioc. Laert. IX,
Aet. II, 28, 6-29,
Dioc. Laert. IX,
Dioc. Laert. IX,

10 (22 A 1).
11 (22: A. 1).
3 (22 A 12).
9 (22 A 1).
9, 10, 11 (22 A 1)
— 169 —

�— 691 —
(i v zz) ii 'oí '6 'xi *i 'ola
"(I V ZZ) 6 'XI M-sav^ -Doia(E8Z)
•(ZI V ZZ) '6Z-9 '8Z 'II '^V(Z8Z)
•(I V ZZ) II 'XI •Jura^^ "^la(I8Z)
•66 "8bjí(08Z)
"(I V ZZ) 01 'XI ••"•avT -soiq(6¿Z)
•OJT13SO OJ JÍ
ojbj^ oj :soijbjjuod ap JBd OAanu un aSw tnby '(^^Z) IJJ ^ ^ojBa o
OUBJ3A - OUJ3IAUI SauOpBJSa SBJ ap BJ 'aijaOU - Bip UOpiSodo BJ B3Ijdxa
^s 'sejnasqo n sbjbj3 sauopBjsijxa sbj ap BpuBuiiuopajd ej un^ag
ui8 'aaajBd 'Bpanb 'uajjBdaí as oraoo A uaüfrjo ns oja^ *(8&amp;) JBln
p jÍ ejaan bj ap uauaiAojd sauopBjBqxa sBsa saua^oiQ unüag
•jbjos bj A j^unj znj bj ajjua Bpuajajip bj ap uozbj bj A sojjsb
soj ap bumoj bj ajqos oqaip oj Bjoqojjoa anb ojxaj '(^8^) usauop
-Buipui sns A oauana pp sauopnjoAaj sbj un^as jsSnj auaii botij ap

— 891 —
•( a 'zt v zz) \ 'iz-z 'zz-91 'oz 'ii May(8¿z)
•(I V ZZ) 01 'XI 'Xíav^ -3OIQUlZ)
"(I V ZZ) 01 'XI -i3VT -doiq(9iZ)
•(01 V ZZ) t '¿1-8 'El 'H "lay(S¿Z)
•(IV ZZ) 6 'XI -J-uav^ -ooiq(tLZ)
"(I V ZZ) 11-6 'XI -xsavT -doiq(¿Z)
uopBuiuin{i bj jod Bunj B[ ap zn^ v\ BqBoijdxa anb 'sauaraixBuy ap
uoiuido b^ ap BJBdas as ojtpeaaj^ ¿Bpi[Bd sbui znj ns sa anb jod 'un^
Bueajaa sbui Bunj bj opuBisa? Buiajqojd un saauo^ua Biuasajd ag
•sajaa sbui Bjsa anbjod outs 'soj^sb sBmap
soj ap apuajajip as anbjod ou 'ajuBjjuq sbui sa jos jap buibjj Bq
'(2LZ) aaquioij ap aid un ap oipu^ ja auaij^ •opBqraoqB
aiuauíBJa^ij oauan^ Bun ap bj sa buijoj ng ubui jap aj^s A BpuaS
-ijajuí ap BpB^op BqajojuB Bun sa jos ja anb aaip ojijaBiajj,, :opay
uriáas uaiquiBj^ "(¿¿^) sajoq o soauana ap Binjoj biusiiu bj
vi x ios ^g — q

aedipa ^^ -Bpi[Bd sbui osa jtod aoojed 'oiqjnj sbui ^jib un ua aAanm
as anb 'oijbjjuod ¡b '^un^ b^ íojnd sbui aaiB un ua aAanuí as anbjod
ajuB^uq sbui sa ¡os pp vj -bjsia b¡ BJBd zn[ B[ uajiiua A sepaumq
sauopBieqxa sb^ ap saaopuB{dsaj so[ naqpaj 'soouana ap buijoj b[
uauai; sojisb sojs^ #Bun[ bj oraoa sa \o^ [a anb aoip o^ipBaajj,,
:BDijdxa oiund ajsa ajqos opay '(18^) ^ipou Bl
A Bip p uBuiuwaiap A sajBjjsB soouana so[ ua UB[numoB as 'jbui pp
ae anb 'sBjnoso A sbjbp ua an^upsip p anb 'sauopejBqxa sb^ ap
ne sa 'ojxpBJajj ap BjSo[orasoo b^ ua ^buiSwo ojund

•opBdsa ja
ua JBjojj uapand ouioa ap iu 'soauana soj ap BpuaiuaAOjd bj ap iu
oipnin opBdnaoajd asjaq^q aaajsd ou ouisaja ja anb sa pBpjaA wj
•sojjsb soj ap sajusjnajp soauana soj 'soajBq soj uaAjanA apuop b A
uajJBd apuop ap 'jbui ja jod BpBapoJ 'BUBjd sa bjj^ij bj :ojdi9g ap
jpap sa 'sajBqx 3P bjSojouibo bj ap Buapuadap ojijaBJají -sisaj ns
ap joabj ua ojuaumSjB un uopBaijdxa Bjsa ua BJjuanaua ^jauuB^
•sajBjuapo SBpuanjjuí ap o 'ajsa b ajsao ap 'aqaou ap
'jbjos 3abu bj na 'ouBaao jap s^abjj b opuBaABu soijajj b Bjuasa^d anb
ojim jap japuadap apand uoiaBjuasajdaj Bjsa anb BjBuas
•sojjsb soj b
anb sajoq o soauana ap buuoj bj sa 'ojtjaBjajj ua B3ijsjjajaBJB[)
•sauauíixBuy ua sauozBJ sbjjo jod 'Bjjuana
-ua as bX anb 'jBjjuaa u^pisod eun jos ja BJBd Baijduii anb &lt;yj
• (08^) 4tsojjsB sBraap soj ap
Bpuasajd bj ap JBsad b 'aijaou Bijas opoj 'Bjaijsixa ou jos ja ig,,
:ojjsb ajsa b aqap as
bj Bpoj 'jbjos pBpisomuinj bj ajqos uopBUiJijB bj b opjanaB 3Q
' (6LZ) ^-^drai upiSaj aun
ua aAanuí as Bunj bj :Baijo8Bjid u^p^aijdxa Bun b ajjnaaj A jos jap

' (915) JOIB¡&gt; ^s iu znj ns BSajj son ou osa jod
bj ap sajuBjsip sbui oipmu uBjsa SBjjaj^sa sbj oja^ -Bunj bj A jos
ja opuaÁnpui 'BzapanjBU Brasiiu bj ap sand uos sojjsb boj
' (SLZ) t4BJjaíí BI 9P BpBUBraajj
bj ap uB^uauujB ae soj^sb 8oj anb aoip oitpBjajj ^oSanj jap sauop
-Bsuapuoa uos sojjsb soj anb ubuutjb ojijoBaajj A sapiuanuB^^
:ouay jod sopBJoqojjoa
iiBjsa soiBp sois^ • (^i^) sauopBjBijxa sbj uapjB A uejnmnaB as apuop
'sojjosou Bp^q B^janA Bjsa Bpuoq a^jsd s^n^ '(sojBDg) sajoq 'soauano
ap buijoj uauaij^ -SBjjaJisa sbj uB^sa 'opunuojd as ou ojijoBjajj anb
saua^oiQ a^uauíB^ajdxa aatp BzajBJniBu B^na ajqos 'ojap ja ug
svnaaxsg — b
•Bunj bj jC jos ja 'sBjjajisa sbj b
ojaipj as anb oj jin^uijsip somapod u^pduasap Bsua^xa B^sa u^
'(LZ) ltBqBsajojd anb sauomido sbj uos sbs^j •
•ttsajBjj8B soauana soj b o^oduiB^ m 'BzajBjn^BU ns b o^aadsaj aaip BpBn
aij bj b ojuBna u^ "SBsoa sbjjo sbj ap SBsnca sbj uaiqinBj saijdxa
FJ9UBUI 3q 'GUJaiAUi ja aanpojd a^uBpunqB sbui ^dbij as 'Bjna
-so uopBjBqxa bj ap aiuaiuaAOjd 'opamnq oj opuBna A oi^sa ja
aaBij 'BjuauíiiB BJBja U9pBjBqxa bj ap apuajdsap ae anb znj bj
•aqaou bj aa^u 'B^sando uopBjBqxa bj B^ajj opusna A Bjp ja aasq
Bjja 'BJBja uopBjBijxa bj buib^jui as jos jap ojnajja ja na opu^n^)
-sauopBjsqxa sbj ua sBpuajajtp b uaqap as sajBjimis souatnouaj
soj A so^uaiA soj A sbiaiijj sbj 'soub soj A sauopsisa sbj 'sasaui eoj
'aqaou bj A Bjp j^ 'oood b oaod opuBUJOi ba as buijoj bj anb oauana ja
anb ap uauaiAOjd 'sam sp^a B^uasajd Bunj bj anb sasBj sbj A ojjb oj
BiaBq uaAjanA as soauana sns opuBna Bunj bj A jos ja uBsdijaa ag
•^Buiuinji eemapB A B^uaijBa
o^sa jod 'Bjsnf spipatu Bun auai^ soj^osou ap BJBdas aj anb

�El sol se alimenta de la exhalación húmeda que quema diaria
mente, por eso se puede decir:
"el sol es nuevo cada día" (285).
Esto recuerda lo ya dicho sobre el parentesco del alma con el
fuego solar y el cósmico ya apuntado en la interpretación del "gran
año". También el alma se nutre con la exhalación húmeda:
"los que descienden en los mismos ríos, reciben constantemente
nuevas corrientes de agua. Y las almas también exhalan de las sus
tancias húmedas" (286).
Cómo el alma se enciende o se apaga, según predomine la exha
lación húmeda y oscura, ya se vio (287).
Ya se vio también cómo Heráclito ha opuesto el fuego solar y
el cósmico (288).:
Es menester recordar una vez más que si Heráclito da a la esen
cia del alma la misma sustancia que al cosmos, inversamente atri
buye al cosmos y al sol los caracteres humanos: los 3 fuegos que él
utiliza son descritos como "seres vivos" y como tales "se alimentan",
se nutren y por ende buscan su alimento. Insertando la doctrina de
las exhalaciones, tendremos la explicación para las estaciones y los
solsticios: camino de norte a sur y de arriba a bajo, que recorre el
sol, buscando su alimento húmedo.
Entonces puede decir:
"El sol, amo y guardián de las revoluciones periódicas, determina,
dirige y hace patentes, produce los cambios y las estaciones que traen
todas las cosas" (289).
d — Algo mas sobre las exhalaciones t el sol
Burnet da sobre estos puntos una explicación semejante a la de
Gigon. Trata empero de identificar la exhalación que causa la noche
y el invierno con la oscuridad, que según la creencia popular, se
eleva, se levanta, viene de la tierra y del mar (290).
Tannery fiel a su explicación, aduce el texto:
"...El Hades es lo mismo que Dionisio..." (291).
como señalando el curso solar vinculado con la afirmación egipcia:
"Osiris es el mismo que Horus".
El fuego es un dios solar, por eso Heráclito le atribuye inteligencia
y gobierno de todas las cosas, y se adora bajo miles de formas. Es
vecino de Phtah, de Menfis. La misma afirmación heraclítica, de la
guerra eterna y necesaria para el orden del mundo, parece venir del
Nilo, donde Horus estaba en perpetua lucha con Set. El texto en
que se designa al tiempo como un niño que juega a las damas (292)
es el sol al levantarse, conduciendo un juego que se conocía en Egipto
(285)
(286)
(287)
(288)
(289)
(290)
(291)
(292)

Frag. 6.
Frag. 12.
Frag. 26.
Frag. 16.
Frag. 100.
Burnet. op. dt., pág. 176.
Frag. 15.
Frag. 52.

desde tiempo atrás, el ajedrez, verdadera lucha entre ejércitos, con
ducida por la inteligencia.
Sostiene que Heráclito distingue un mundo superior y otro infe
rior, porque lo Uno quiere y no quiere llamarse Zeus (293) y aplica
a esta distinción un extraño texto del efesino:
"Los límites de la aurora y de la tarde son la Osa Mayor y
opuesta a esta la montaña del sereno Zeus" (294).
Gigon hace frente a una afirmación pueril del melancólico: "El
sol tiene la extensión de un pie de hombre" (295). Heráclito se burla
aquí de las numerosas opiniones contemporáneas sobre la forma del
astro, expresando una inverosímil.
"El sol no saltará sus límites, de otra manera las Erinias, las
auxiliares de la Justicia, conseguirán descubrirlo" (296), Burnet lo
había interpretado en favor de su &gt;. tesis sobre la imposibilidad de
una conflagración universal dentro del sistema de Heráclito.
Gigon, que da a esos límites, vimos ya, un contenido solamente
temporal, ve en estas líneas, la afirmación del efesino de que los
cambios astronómicos están sujetos a una perpetua regularidad.
e — Las fases de la luna y los eclipses
Los eclipses se producen por la rotación del cuenco de los astros,
que vuelven hacia arriba la parte honda (297).
También lo relata Aetio:
"Heráclito afirma que el eclipse es debido a la revolución del
cuenco, de suerte que el hueco está hacia lo alto y lo convexo hacia
lo bajo, del lado de nosotros. La luna tiene la forma de una cu

ba" (298).
Las fases de la luna se deben a que el cuenco va rotando poco
a poco. (299).
f — El rato
La teoría sobre el rayo vuelve a las exhalaciones: es un incendio
de ellas. Tiene pues la misma explicación que el fuego solar. La
diferencia está en la duración. Es como las primeras llamas indecisas
que se elevan cuando se hace una hoguera.
Según Aetio:
"Heráclito dice que el trueno se produce por los torbellinos de
vientos y nubes, y por los choques de los unos contra las otras; que
los relámpagos se deben a la inflamación de las exhalaciones, y las
fulguraciones a la inflamación y extinción de las nubes" (300).
(293)
(294)
(295)
(296)
(297)
(298)
(299)
(300)

— 170 —

Frag. 32.
Frag. 120.
Frag. 3.
Frag. 94.
Dioc. Laekt. IX, 10 (22 A 1).
Aet. II, 24, 3-27, 2 (22 A 12).
Dioc. Laekt. IX, 10 (22 A 1).
Aet. III, 3,
(22 A 14).
171 —

�Z•

— til —

— OLl —

*'( V !:z) 6 ' 'III •isy (00)
•(i v ZZ) 01 'xi • iaavj •ooiq (66Z)
•(ZI V ZZ) Z 'zz-s '^Z 'II •xay (86Z)
C6^)
"(I V ZZ) 01 'XI "
iaavi
•sota
'W •^bj^ (96Z)
•8BJ^ (S6Z)
•ozi •ÍBJ^ (t6Z)
•Sbj^ (6Z)
"(00) tlBaqnn sbj ap uopu^xa A uopBuiBjjuí bj b sauopBjn^jnj
SB[ A 'sauopBjBqxa sbj ap uopBurejjuí bj b uaqap as soSBdnrejaj boj
anb ísbjjo sbj bjjuod soun so[ op sanboqa so[ jod ^ 'saqnu 1 sojuaiA
ap souijpqjoj soj Jod aanpojd as ouanjj ja anb aaip ojijaBjajj,,
:oijay unáag
•BjanSoq buix aa^q as opuBtio uBAap as anb
SBSpapui sbuibjj SBjauíijd sbj ouioo sg -uopBjnp B[ ua Bjsa Bpuajajip
s^ -jb[os oSanj [a anb uopsaijdxa buisiui bj sand auaij^ "SBjja ap
oipuaaui nn sa :sauopBjBqxa sbj b aAjanA o^bj ja ajqos Bjjoai vj
OAva

—}

'(66^) "o:)od
oaod opuBjoj ba oauan^ \a anb b uaqap as Bun^ b^ ap sbsbj sb^^
-no Bun ap buijoj ^\ anaii Bun^ ^j -goJiosou ap op^j pp 'oí^q o\
biobi[ oxaAuo^ o[ A o^^ o^ BpBq B^sa ooan^ p anb ajaans ap 'oonan^
pp nopn^OAaj B[ b opiqap sa asdi[3a p anb buijijb
:oijay Bj^pj O
• (¿5^) Bpuoq ajJBd b^ BqijjB BpBq uaAjaiiA anb
'sojjsb soj; ap oouanD pp u^ioBjoj v\ jod uaonpoad as sasdipa so'j
sasan^a sot í vnot yt aa sasv^ s\i — a
'pBpiiB^n^aj Bnjadaad Bun b sojafne UBjsa sooiiu9uojjsb soiquiBa
so^ anb ap ouisaja pp uopBinjijB B^ 'sBauij SBjsa na 3A '
aiuauíB^os opiua^uoa un 'bjC soiuia 'sajimj^ sosa b Bp anb 'u
'o^ipBiajj ap Buia^sis pp oj}uop ¡Bs.i3Aiun uoiobjSbjjuo^ eun
ap pBpijiqi8oduii v\ ajqos sisa^ &gt; ne ap joabj ua opBjajdjajnt
o\ jaaang '(96^) o^iaqnosap uBJinSasuoo 'Bpijsnf B[ ap
8B^ 'SBIUUg 8B[ BJ8UBUI BJJO 3p 'SajIUIJI 8n8 BJBJfBS OU pDS jg^^
•jiraisojaAui Bun opuBsaadxa 'ojjsb
pp Btnjoj ^\ ajqos SBauBJodiuajuoo sauomido SBSojauinu 8B^ ap jnbB
B[jnq as oitpBjajj *(S6^) ,,Mqinoij ap aid un ap uotsua^xa b^ auaij ^os
I3 : O^íI9anBIal11 PP ^Jtand uopBuijijB Bun b a^uaaj aaBq uo2i^)
• (f^^) 8n^Z onajas pp bubiuoui b^ Bjsa b Bisando
A jo^bj^ bsq I nos apjBj b^ ap A BJomB b[ ap saiirají so^,,
:ouisaja pp ojxaj ouBjjxa un uoiouiisip Bjsa b
Boi[dB A (^^z) sna^ asiBuiB^^ ajamb ou A aaainb ouq o\ anbjod 'joij
-ajuí ojio A aouadns opunm un anSupsip ojxpBjajj anb auapsog
•Biouoiüipaui b[ jod Bppnp
-uo^ 'sojpjafa aj^ua Bq^nj BjapBpjaA 'zajpafB p 'sbj^b oduiati apsap

•9¿I •*

'SI •^B-&gt;^(I6Z)
•do -xanana(06Z)
•001 "^^J^(68Z)
•91 ^&lt;^d(88Z)
•9Z -^jI(Z8Z)
•ZI •"••^(98Z)
"9 ^"i(S8Z)

ua etaouoa as anb oSanf nn opuapnpuo^ 'asjBjuBAaj jb ^os p sa
8BlnBP 8BI B BSanf anb ouiu un omoa odraaij [B Budisap as anb
ua ojxaj j^ -jag uoa Bijan[ Bnjadaad ua BqB^sa snjojj apuop 'o
[ap JiuaA aaajfid 'opunm pp uapjo p BJBd BtJBsaoau A Buaaja
b^ ap 'BDijjpBjaq uppBuuijB biusiui B'^ 'Sijuaj^ ap 'q^iq^ ap oupaA
-SBUiJoj ap sa^ioi oÍBq BJopB as A 'sbsoo sbj SBpoj ap ouaaiqoá A
^i a^nqijjB a[ oji[DBjajj osa aod 'jb[ob soip un sa oSanj ^^
*ttsnjojj anb orasiui p sa suisqm
:Biodi^a uopBiujip B^ uoa opBjnouiA jbjos os.mo p opuBjBijas oraoa
'(I62) ''•í8íuoÍQ 3nl) omsita oj sa sapBj^ I3'*',,
:ojxa; p aanp^ 'i^pBai^dxa ns b ptj XiauuB^
'(062) JBlu IaP -^ Bjjarj b] ap auaiA 'BjuBAa[ as 'BAap
as 'jBp^dod Eiauaa v\ unáas anb 'pBppnaso b^ uoo ouaaiAui p A
oipou B^ Bsneo anb uoiaBjBqxa B^ JBaijquapi ap ojadnia
ap B[ b ajub fatuas uoioEaijdxa eun soiund sojsa ajqos Bp
ios ^a i saMOiDVTVHxa svt aaeos svme ooiy — p
'(682) 8B8O0 SB[
anb sauoiaBjsa sb^ A soiqiuBa so[ aanpojd 'saiua^^d aaBq A
'Bumua^ap 'SBoipouad sauopn[OAaj sb^ ap uBipjBnS A ouib 'jos j^^?
:jtpap apand saauoju^
•opaiunq ojuauíifB ns opusasnq '(os
p djjo^aj anb 'ofeq b BqijJB ap A ins b ajaou ap ouiuiBa :sopps[os
so^ A sauoioB^sa sbj BJBd uoiaBai^dxa bj souiajpuaj 'sauopsjBqxa sbj
ap Euujoop bj opuBjaasuj -oiuauíijB ns UBasnq apua jod A uajjnu as
'MuBjuauiijB as,, sajB^ ouioo A msoaia sajas,, ouioa sojoasap nos
ja anb soáanj g soj :souBiunq saja;aBjBa soj jos jb X souisoo jb q
-lajB ajuauíBgjaAui 'somsoa jb anb BpuBjsns buisuu bj buijb pp .Bp
-nasa bj b Bp ojijDBjajj is anb sbui zaA eun jBpjoaa^ aa^sauaui s^
;"(882) oairas^a ja
A jbjos oSanj ja oisando Bq o^ipsjajj ouioo uanjuiEj oía as bj^
"(¿82) 9íA as Bj^ 'BJnaso A Bpauínq
-sqxa bj auuuopajd unSas 'BÍoEdB as o apuapua as buijb ja 0010^
'(982) t4SBpaumq sspuBj
-sns sej ap uBjBqxa uaiqiuB^ sbuijb sbj j^ -Bn^B ap sajuaiaaoa SBAanu
ajuaniajuBjsuoD uaqpaj 'sojj somsini soj ua uapuapsap anb soj,,
': Bpauínq uopBjBqxa bj uoo aj^nu as buijb ja uaiquiB^ '^oub
ubjS,, jap uoiaBjajdjajuí bj ua opEjundB vA oaiuispa ja A jbjos oáanj
ja uoa buijb jap oosajuaJBd ja ajqos oqaip vA oj Bpjanaaj ojs^
"(S82) BÍP BPBO oAanu sa jos ja,,
:jpap apand as osa jod 'ajuara
-BiJBip Btuanb anb Bparanq uop^jsqxa bj ap Bjuauup as jos j^

�22. — ^atura del alma
La doctrina de Heráclito sobre el alma anuda los tres temas que
se han distinguido en sus fragmentos.
Por poseerla, el hombre se pone en contacto con el cosmos y
con Dios. Lógico es que sea el primero en hablar explícita y exten
samente de ella, como lo señala Gigon: eso depende de su buceo
antropológico. Pero cuando el efesino se pregunta y se responde en
qué consiste, cuál es su esencia entonces, por un lado tiene el alma
el mismo derecho que los meteoros a ocupar un determinado lugar
en el universo, por comunidad de sustancia y origen con ellos. En
cambio por el otro, es decir por su similitud con el fuego cósmico y sus
relaciones con él, es necesario ya indagar qué clase de "homo religiosus"
era Heráclito. Si lo que él ha dicho del mundo y el movimiento pe
renne ha desatado un torrente de comentarios, presentándolo como
un profeta de energetismos y un espíritu puramente científico, lo que
se ha atrevido a escribir sobre la esencia del alma y su destino, que
está vinculado a esa esencia, ha provocado un huracán de interpre
taciones, que lo llevan al polo opuesto. Esas interpretaciones lo mues
tran como un teólogo, un iniciado o un místico, de esos a quienes
importa un ardite que el mundo gire de este a oeste o al revés, porque
alcanzaron un estado no común entre los mortales: el de los que no
necesitan de las cosas del universo para trepar trabajosamente hasta
Dios, porque lo poseen directamente por una visión intuitiva. De aquí
a afirmar que este señor evidentemente lógico era un irracionalista,
había un paso, mucho menos, sólo un tranco e'pollo. &lt;
Macchioro lo dio, según se ha visto, al explicar la teoría del
conocimiento.
Gigon, que afirma la profunda influencia pitagórica sobre He
ráclito, destaca que pudo haber existido una forma de "vida heraclítica". El hecho de haber permanecido aislado el efesino, es debido
a que insistió sobre el momento ético, no sobre el religioso-teológico,
que es el único capaz de crear una comunidad.
El alma forma parte del mundo porque es fuego:
"Parménides, Hipaso y Heráclito dicen que el alma es una sus
tancia ígnea" (301).
También, por su esencia, el alma es semejante a. los astros, ya
anotó O. Gigon, este doble parentesco:
"Heráclito el físico, dice que el alma es una chispa de esencia
estelar" (302).
El alma se origina en el agua, de donde sale todo lo que existe,
lo dice Aristóteles en un texto ya citado. "Heráclito mismo considera
el alma como el principio, pues consiste en la exhalación de la cual
forma las demás cosas" (303).
Los términos en que el efesino sintetiza esto son los siguientes:
"Los que descienden en los mismos ríos reciben constantemente
(301)Aet. IV, 3, 4 (8, 9).
(302)Macrob. S. Scip. 14, 19 (22 A 5).
(303)Asistot. De anima. A 2, 405 a 24 (22 A 15).
— 172 —

nuevas corrientes de agua. Y las almas también exhalan de las sus
tancias húmedas" (304).
El alma está arrebatada en el movimiento vertiginoso y ordenado,
está sometida a la ley universal:
"...es la más corporal (de las sustancias) y está en flujo perpetuo:
lo móvil, además, es conocido por lo móvil y como casi todos, él creía
realmente que las cosas están en movimiento" (305).
En el universo el movimiento o cambio es un pasaje de muerte
a vida y de vida a muerte, contrarios tomados de la antropología.
En el alma, por consiguiente, que justamente ha inspirado esa
visión:
"la muerte es volverse agua y es la muerte para el agua convertirse
en tierra. De la tierra nace el agua y del agua el alma" (306).
O. Gigon conjetura que agua podría ser la sangre, y la tierra, la
carne y los huesos. Entonces, no sólo el alma, sino el hombre íntegro
sería camino que sube y que baja, de alma a sangre, de sangre a
huesos y vice versa.
Finalmente el alma, ser viviente como el sol, los astros y el fuego
cósmico, se alimenta de exhalaciones. En ella las oscilaciones de las
mismas determinan el transcurrir entre muerte-vida, vida-muerte co
mo determinaban día-noche, frío-calor, invierno-verano.
Pero aquí está la diferencia y la dificultad de interpretación.
Justamente, tratándose del alma se habla de dos exhalaciones, una
interna y otra externa, cuyo origen y cuya naturaleza han dejado
cavilosos a los cerebros más privilegiados:
"Heráclito sostiene que el alma del mundo consiste en la exhala
ción de las cosas húmedas que él contiene: la de los seres vivos, en
cambio está formada de la exhalación que viene de afuera y de la
que viene de ellos mismos, siendo sin embargo, de la misma na
turaleza" (307).
Gigon cree que sobre estas exhalaciones nada se puede concluir
que tenga carácter de certeza. Recordando que al tratar la oposición
"día-noche" Heráclito ya había hablado de dos exhalaciones, cree
posible la identificación de la externa con la exhalación clara, la di
vina, por su parentesco con el fuego cósmico, y por el acuerdo de
estos datos con la teoría del conocimiento. Sugiere también que la
exhalación húmeda, interna, oscura, podría ser la sangre. Aduce como
prueba que en Empédocles la sangre es justamente el asiento del
pensamiento.
Pero se podrá inferir, en general, que estas exhalaciones tendrán
las mismas particularidades que las otras, porque tienen su misma
naturaleza: estarán sometidas a cierta medida y la predominancia
de una sobre otra, se puede relacionar con el plazo de una generación o
(304)Frag. 12.
(305)Aristot. De anima. A 2, 405 a 24 (22 A 5).
(306)Frag. 36.
(307)Aet. IV, 3, 12 (22 A 15).
— 173 —

�— s¿i —
"(SI V ZZ) ZI 'S 'AI *V(¿0)
"9 '^bj^(90)
a moisihv(SO)
•ZI •"".i(W)

•(S V ZZ) fZ B SO^ 'Z V •"!

o uoioBJauaá ^un ap ozujd p uod jBuopBjaj apand as 'bj^o ajqos Bun ap
BpuBuimopajd bj A Bpipam B^jap b SBppatuos UBJB^sa :Bza{BjnjBU
buistui ns uauaij anbaod 'sbjjo sbj anb sapBpijBp^apjBd SBinsiin ^\
UBjpuai sauopBjBqxa SBjsa anb '^jauaS ua 'juajuí Bjpod as ojaj
'oiuainiBsuad
pp oíuaieB p ajuaiUBjsnf sa ^jSubs B[ sajoopadrag na anb Bqanjd
oraoa aonpy -ajSuBs bj jas Bjjpod 'Bjnoso 'Buja^uí 'Bpamnq uopBj^qxa
bj anb uaiquiBi ajat^ng -ojuaiinioonoD pp Bjjoaj b^ uoa eojep sojsa
ap opjana^ p jod A 'odiuisod oSanj p uoo oosaiuaJBd ns jod 'buia
-ip bj 'bib[0 uopBjBqxa bj uoo Biua^xa v\ ap uopsoijijuapi v\ ajqísod
aajo 'sauopBjBqxa sop ap opBjq^q Biqsij bX ojtpBJajj waq3ou-Bip,,
uopisodo B[ jbibj^ ^B anb opuBpjo^a^ "Bzajjao ap j9}dbjbd B^uaj anb
jmpnoD apand as Bpen sauo;oB[Bqxa SBjsa aaqos anb ^^io

•(¿OS) u
-bu Btasiin b^ ap 'oSjBquia uxs opuais 'sonisini sojp ap auaiA anb
b¡ ap A ejanjB ap auaiA anb uoioB{Bqxa v\ ap BpBnwoj Bjsa oiquiea
ua 'soaia sajas so[ ap B[ :aua^uo3 \a anb SBpauínq sbso sb^ ap u^p
-B^qxa b^ ua a^sisuoa opunuí pp buhb p anb auaiisos ojipBjajj,,
: sopBiáajiAijd sbux sojqaja^ so^ b soso[iabo
opBfap uBq Bza^jniBU Bina A ua8iJo oXno 'Bujajxa bj;o A sujaiui
Bun 'sauoi3B{Bqxa sop ap BiqBq as Bra{B pp asopuB^Bjj 'a^uauíBisnf
•u^ioBíajdjajuí ap pB^noijip u\ A Bpuajajip B[ Bjsa inbB oja^
•ouBjaA-oujaiAUi 'jo^^-ojjj 'aqDou-Bjp UBqBuiuuajap ora
-oo a^janra-BpiA 'BpiA-a^Janra aajua jxjjnDSUBjj p uBuiuuaiap SBinsira
sb^ ap sauoiDB^jaso 6e^ Bjp ug •sauoiDB^qxa ap Bjuarai[B as 'ooiraso^
o^anj p A soj^sB so[ '^os [a ouioo aiuaiAiA jas 'suqB [a ajuarapui^
*bsj3a ^oiA A sosani^
b ajSuBS ap 'ajSuBS b biu[b ap 'BfBq anb ^ aqns anb ouitubd Búas
ojaiui ajqraoq p oms 'Bui^ p o^os ou 'saouoiu^ -sosanq so^ A
n\ 'Bjjaij b^ A 'ajSuBs b^ jas Bupod snSB anb Bjnjafuoo uoSi^ -q
*(90) í4BUIIb Ia Bn^B 13P ^- Bn^B Ia
Bn8B p BJBd a^janui v\ sa A BnSs

bii bj ^q 'BJjaij ua
sa ajjanra f[m

: uoisia
Bsa opBJídsui Bq ajuainBjsnf anb 'ajuamSisuoa jod 'Bui^ p ug
•BjSo^odoj^uB B[ ap sopBuioi soiJBJiuoa 'a^januí b BpiA ap A spiA b
ap aÍBSBd un sa oiquiBD o o^uaiuiiAora p osjaAiun p ug
'(SOS) ojuaxuiiAora na uBisa SBSoa sb^ anb a^uara^aj
p 'sopo^ isBa otuoa A IiApra o^ jod oppouoa sa 'ssuiapB '^lApra oj
:omadjad ofny ua B^sa A (SBpuBjsns sb^ ap) ^jodjo^ sb^ b^ sa---,,
:^sjaAiun Aa\ v\ b Bp^araos B^sa
'opsuapjo A osouiSiwaA ojuairaiAora p ua BpBjBqajjB Bjsa buijb ^g
'(t"0) K8Bparanq SBpuBj
-sns sb^ ap uB[8qxa uaiquiB) sbuijb sb^ ^ -anSB ap sajuaijjoo SBAanu

— ZLl —
'(SI V ZZ) *Z SOt 'Z V •""?&gt; O -íoisihv (0)
"(S V ZZ) 61 'ti &lt;IPS 'S -aoMDvjyi (Z0)
"(6 '8) ^ 'í 'AI ^V (I0)
ajuauíajuBjsuoo uaqpaj sojj somsini 8o[ na uapuapsap anb
:sa^uam^is so^ nos ojea Bziia^uis onisaja p anb na souiuuai
'(SOS) MSBSOO BBUlap SB^ BOIJOJ
b^ ap uppB^qxa b^ na a^sisuoa sand 'oidiourad p oiuoo em[s p
omsira o^i[DBjajj?, *opBíp bX o^xai un na sapjojsijy aaip oj
^aisixa anb o[ opoj a^s apuop ap 'BnS^ p ua bui^tjo as biu[b jg
"(^OS) spnasa ap Bdsup Bun sa bui[b p anb aaip 'oaisjj p ojipBjajjM
:o38ajuajBd a[qop aisa 'uo^r^ -q ojoub
bjC 'sojjsb soj b ajuB famas sa Bra[B p 'Bpuasa ns jod 'uaiqiuB^
'(IOS) B3^^j BpUBJ
-sns Bun sa bui[b p anb uaaip ojipBjajj A osBdijj 'sapiuarajE^,,
:oSanj sa anbjod opunuí [ap a^j^d Brajoj buijb jg
'pBpiunmo^ Bun jBaja ap z^dBD oaiun p sa anb
'oaiSo[oaj-osoiipj p ajqos ou 'ooi^a ojuauíoui p ajqos ^psisui anb b
opiqap sa 'ouisap p opB[siB oppauBnuad jaq^q ap oqaaq [g 'tíBanjp
-Bjaq BpiA,, ap buijoj Bun opijsixa jaqsq opnd anb Boejsap
-ajj ajqos BaiJoSBiid Bi^uonyui Bpunjojd B^ buijijb anb '
•ojuaiuipouoa
pp Buoai B[ jcoi^dxa p3 'o^sia Bq as unSae 'oip o¡ OJoiq^DBj^
' *o^p3d^a oauBj^ un o^os 'souaui oq^nra 'osed un Bjqsq
'Bjsi^uopBjji un Bja ooi^o^ a^namajuapiAa jouas ajsa anb jsrajijB b
tnbB 3q -BApmini uoisia Bun jod a^uaras^aajip naasod o[ anbjod 'soiq
B^SBq a^uauiB8ofBqBj} jBdaj} BJBd osjaAiun pp sssoa sv\ ap
ou anb 8O[ ap p :sa[B)jora so[ aajua unuioa ou opBjsa un
anbjod 'saAajc [b o a^sao b aisa ap aji^ opunuí p anb a^ipjB un Bjjoduii
sauatnb b sosa ap 'odijsiui un o opBpiui un 'oSo^oaj un oraoa ubj^
-sanuí o[ sauopBiajdja^uí SBsg -ojsando o¡od p nBAaj[ o[ anb 'sauopBj
-ajdjaiui ap mtaBjnq un opBaoAOJd Bq 'Bpnasa ^sa b ops^nauíA Bjsa
anb 'ouijsap ns A bui^b ^ap Bpuasa B{ ajqos Jiqu^sa b opiAaj}B Bq as
anb o[ 'oDijijuaio a^uaraBjnd n^ijjdsa un A somsiia^jaua ap B^ajojd un
oiuoa o^opuBiuasajd 'soiJBjuamo^ ap a^uajjo^ un opB}Bsap Bq auuaj
-ad o^uaiiuiAom p A opunuí pp oipip sq p anb o[ ig •ojrpBjajj Bja
usnsoiSi[aj oraoq,, ap assp anb jB^Bpni vA oiJBsaaan sa 'p uoa sauop^pi
sns A O311USO3 oSanj p uoo pniíjnuis ns jod Jtaap sa 'ojjo p jod oiqiuBa
ug -so[p noa na^uo A Biou^jsns ap pBpiunraoa jod 'osjaAiun [a na
jBánj opBuiuuajap un jsdnao b sojoa^ara eo\ anb oqaajap onmuí p
buijb p auai^ opBj un jod 'saouojua Bpuasa ns sa jeno ^a^sisuo^ anb
u^ apuodsaj as A Bjun^ajd as ouisaja p opu^na oja^ 'oai^ojodojiuB
oaanq ns ap apnadap osa :uo^i^) BjBuas oj ouiod 'Bjp ap aiuauíBs
-uaixa A Bjiotjdxa jBjqBq na ojarayjd p Bas anb sa ooiáo^ *soiq noa
A 8OUI8OD p uod o^oBjuoa na auod as ajqraoq p 'Bjjaasod jo^
•sojuauí^BJj sns ua opm^uijsip UBq as
anb SBUiaj saj} soj Bpnus buijb p ajqos ojijosjajj ap BuiJjaop vj
vuijv pp

�30 años (308), o lapso mínimo en que un hombre puede convertirse
en abuelo.
1 hombre que renunció al sacerdocio y al trono, ha meditado
mucho sobre esa llama de fuego viviente, sobre esa chispa apenas
encendida y ya inmediata a desaparecer, porque se inclinó sobre la
propia, tan ardiente. Para referirse a su dignidad recurre nuevamente
a los términos apasionados del aristócrata incapaz de indiferencia:
si el universo visible es un montón de desperdicios echados a voleo
(309), comparado con la hermosura de lo invisible, también el cuerpo
humano es inmundo por bello que sea cuando el alma lo abandona:
"los cadáveres son más desechados que basura" (310).
Los títulos de esa dignidad son su ser fuego y su contacto con el
"logos" fuego también y ley a la vez, eterno, viviente, sapiente y
gobernante.
Por eso:
"El alma seca" es decir en estado de fuego puro, "es la más sabia

y mejor" (311).
Heráclito sigue fiel consigo mismo: si se le puede atribuir un al
tísimo enfoque ético del hombre y aún del cosmos, es perfectamente
comprensible que la fuente de esa visión de valores tenga también
adecuada dignidad.
"la razón es peculiar del alma y se alimenta de ella" (312) dijo.
Puede explicar también:
El hombre que ha bebido ha perdido el contacto con el logos y
por consiguiente la dirección de sus pasos, ha empapado su alma,
fuego, y es muerte el agua para ella.
Tan escaso está de sabiduría, que un infante lo lleva de la mano:
siendo así que el infante no tiene sabiduría en comparación con eJ

adulto (313).
"Cuando un hombre está ebrio, es conducido por un niño: tam
balea y no sabe a donde vá, porque su alma está húmeda" (314).
Entonces
"lo mejor es ocultar la falta de juicio, pero esto es difícil en el atre
vimiento y la borrachera" (315).
Sin embargo el alma busca el placer como el borracho el vino,
aunque la satisfacción de sus deseos la aniquile y sea "más necesario
apagar la incontinencia que un incendio" (316).
El placer, pues, se identifica con la humedad y la muerte.
Heráclito lo afirma más explícitamente aún:
"Muerte o placer es para las almas volverse húmedas. Es un
(308)

Censor. 17, 2 (22 A 19).
Plut. De Def. Orac. 11 (22 A 19).
(309) Frag. 124.
(310) Frag. 96.
(311) Frag. 118.
(312) Frag. 115.
(313) Frag. 79.
(314) Frag. 117.
(315) Frag. 95
(316) Frag. 43.
— 174 —

placer para ellas entrar en la vida". "Nuestra vida viene de su muerte
y nuestra muerte de su vida" (317).
En este texto hay dos elementos conocidos ya: las almas provienen
de la exhalación húmeda y la humedad les produce agrado. Luego
aparece la primera información sorprendente: también les agrada
entrar en la vida o nacer: si "entran" se sospecha uno que vienen de
otro lado, de más allá. Les agrada a las almas entrar a la vida, pero,
paradoja mayúscula, Heráclito ha identificado el placer con la muerte.
Entonces la vida es para las almas su contrario y el texto termina en
otra paradoja mucho más explícita, y por decirlo así, cíclica. Si se
recuerda el enorme desprecio que ha manifestado el efesino por el
cuerpo, es menester buscar la explicación del enigma. Vienen a la
vida que para ellas es muerte: cabe preguntarse, si cuando mueren,
no se las hallará vivas. Ya se vio que Heráclito sostiene una inmor
talidad hasta personal, aunque esté esto en contradicción con el fa
talismo de su sistema. Aquí, teniendo en cuenta la natura del alma,
será menester indagar en qué consiste la inmortalidad. Pero la
creencia en la inmortalidad personal supone una idea religiosa, un
concepto de Dios que premia o que castigue, en una palabra, la ex
plicación a estos enigmas hay que buscarla en el últico círculo que
abarcó el efesino, donde no se descarta la razón, pero se hace nece
saria la fe.
Si en las teorías cosmológicas de Heráclito estaba la tentación para
los sabios de ver un energetismo, en los tintes religiosos de su inmor
talidad, la tentación era enorme para los exégetas cristianos: ¡Era
tan fácil explicar cómo, a la luz de su doctrina, vida puede ser muerte
y la muerte temporal la vida eterna!
Hipólito cayó: le atribuyó la resurrección de la carne, la vida
perdurable, la de los santos convertidos en protectores de los que
quedan luchando sobre la tierra, y el castigo eterno por el fuego
a los que habían vivido en la iniquidad:
"Habla también (Heráclito) de una resurrección de la carne, de
esta (carne) visible en la cual hemos nacido, y concibe a Dios como
causa de esta resurrección, expresándose así: "Allí, ante el que es,
se levantan y se hacen guardianes vigilantes de los vivos y de los
muertos. Y habla de un juicio del Universo y de todo lo que él con
tiene por el fuego, con estas palabras: "la fulminación, la ruina,, go
bierna el Universo", es decir que ella lo dirige, pues llama fulmi
nación al fuego eterno. Dice también que este fuego está dotado de
razón y es la causa del gobierno del Universo, a la cual llama
necesidad y saciedad, siendo la necesidad, según él, la formación del
mundo, y la saciedad su consunción. "Pues, dice él, el fuego, apare
ciendo de improviso, juzgará todas los cosas y las avasallará" (318).

(317) Frag. 77.
— 175 —

�apand ajquioq un anb na ouimiui osdBj o '(80) ^oub q

— sz.i —
•¿¿

(¿l)

'(8I) tt^JBJ[B8BAB SBJ A 8BSO3 8O{ SBpO} BJE^Ztlf 'OSIAOjdmi 3p Opuap
-ajede ,'oíáanj ja 'ja aoip 'san^,, "uopunsuoa ns p^papBS bj ^ 'opunra
jap uopBuuoi B¡ '¡a unáas 'pBpisaoau bj opuais 'pepapBS ^ pBpisaoau
buibjj pno b[ b 'osjaAlUQ jap oujaiqo^ jap bsiibd bj sa ^ uozbj
ap opBjop e^e^ oáanj ajsa anb uaiqtuBj aoiQ 'oujaja oSanj jb nopea
-itujnj biubjj sand 'a^iaip oj Bjja anb jpap sa '^osjaAiu^ ja Bu-iaiq
-08 'ennu bj 'uopBuiuijnj bj,, :sBjqsjBd SBjsa uoa 'oSanj ja jod auaij
-uoo ja anb oj opoj ap A osjaAiuQ jap opinf un ap ejqeq j^ •sojjanui
boj ap A soAtA soj ap sajuBji^iA sauBipjBná uaaBij as A ubjuba^j ae
'sa anb ja ajuB 'Jjjy,, :i8B asopuBsajdxa 'uopoaunsaj Bjsa ap bsiibd
ouiod soiq b aqpuoo A 'oppBu souiaij jena ej ua ajqtsiA (auJBo) Bisa
ap 'aujBO bj ap uop^ajjnsaj Bun ap (ojij^Bja^j) naiqoíBi ejqsjj,,
:pBpmbmi bj na opiAiA uBiqBq anb soj b
o^anj ja Jod oujaja oSpsBa ja A 'Bjjaii bj ajqos opuBqonj ueponb
anb eoj ap saao^oajojd ua sopijJaAUoo soiubs boj ap bj 'ajqBinpjad
B'piA bj 'auJBO bj ap uopaajjnsai ej o^nqjjjB aj :oíbo ojijodijj
¡Biuaja BpiA bj jBJodmaj a^janin bj A
ajjanuí jas apand spiA 'BniJioop ns ap znj bj b 'oinoa j^aijdxa Jiobj hbj
Bjg! :souBpsua SBia^axa soj Bj^d amjoua Bia u^tOBjua^ bj 'pepijB)
-jouiui ns ap sosoi^ijaj sa^uu soj ua 'omsi^a^jaua un jaA ap soiq^s soj
BJBd uopB^uai bj BqBjsa oiíj^Bjajj ap SBai^^jomso^ SBuoaj sbj na ig
•aj BJ BUBS
-a^au aoBi{ ae ojad 'uozbj bj B^JBOsap as ou apuop 'ouisaja ja oojBqB
anb ojnojio ooijjn ja ua Bjjs^snq anb A^v[ sem^ma so^sa b uops^ijd
-xa bj 'BjqcjBd eun ua 'anSj^sBD anb o Biraajd anb soiq ap ojdaouoD
un 'Bsoi^ijai Bapi Bun auodns fBuosjad pepipi-iomuí bj ua Bio
bj oja^ 'p^pijEiJOUiui bj ajsisuoo anb ua JB^spui ja^sauaní
'bhijb jap Bjn^BU bj B^uana ua opuaiua^ 'jnby "Buiajsis ns ap
-bj ja uoa aopaipBJiuoa ua ojsa a^sa anbuns 'jsuosjad BjsBq
-jomuí Bun auansos ojip^jajj anb oía as b^ -sbaia bjbjjb^ sbj as ou
'uaianm opuBno is 'asjBjunajd aqs^ :aiianin sa s^jja bjb¿ anb spiA
bj b uauaiy^ 'BuiSiua jap uopBaijdxa bj jeasnq jajsauatu sa 'odjana
ja Jod ouisaja ja opBjsajiueui Bq anb oioaadsap auuoua ja Bpjanaaj
as ig -B^ijaja 'jsb ojjpap Jod A 'Bjpijdxa sbui oijanra efopBJBd bjjo
ua Buiuua^ ojxaj ja A otjbjiuod ns sbuijb sbj BJBd sa BpiA bj saano^ug
•ajjonuí bj uoo jaaBjd ja op^aijijuapi bij ojijDBjajj 'BjnostijÍBUi BfopBJBd
'oaad 'BpiA bj b jBJjua sboijb sbj b spBj^B sa^ -bjjb saín ap 'opej ojjo
ap uauaiA anb oun Bqoadsos as t4uBjjua,, is :jaaBU o BpiA bj ua jbjjub
Bpej^B saj uaiqiuBj : a^uapuaadjos u^pBuuojm Bjaraod bj aaajsdB
oSan'j -opBjSB aanpojd saj pBpaninij bj A Bpaxnnq uopsjBqxa bj ap
uauaiAOjd sbuijb sbj :bX sopiaouoa soiuauíaja sop Xbij ojxai ajsa u^
*(¿I) ^P^ ns aP aJJ3nnl ^^^sanu A
ajjanuí ns ap auaiA BpiA BJjsan^[w 'BPíA B[ ua ^BJjua SBjja BJBd jaaBjd

un

(9I)
S6 J^ (SI)
711 •-&gt;J (^l)
-6¿ -b-"^ (I)
•su -nía (ZI)
•811 ^BJ^ (It)
"96 '8bjJ (0I)
•tzi ^^i (60)
•(6i v zz) 11 ^&lt;^o i^a 3a ^i"d
•(61 V ZZ) Z '¿I -HOSN3^ (80)
-SBpaumq asjaAjoA sbuijb sbj BJBd sa jaaBjd o
:utiB aiuauíB^pjjdxa sbui buijijb oj
•a^januT bj A p^pauínij bj uoa Boijijuapi as 'sand 'jaDBjd

' (9I) ÍPn9:)Uí an aní&gt; Bi3uaui;uoDui bj
sbui,, ^as A ajmbiuB bj soasap sns ap uopasjsiiBs b^ anbun^
'ouia [a oipEjjoq ja ouioo jaaBjd ja Basnq buijb ja oájBqina uig
'(Sl) tt-i3iJ^^jjoq bj A o^uaimiA
ja ua jpjjjp sa o^sa ojad 'opinf ap bjjbj bj JBi[nao sa jofaui oj,,
BP3lnnlI Bl8^ buijb ns anbjod 'ba apuop b aqcs ou A
:ouiu un jod oppnpuo^ sa 'oijqa Bjsa ajqiuoq un opuBn^)^

(€!)

jp

ja uod u^pBJBduioa ua Bijnpiq^s auaij ou aju^juí ja anb jsb opuais
:oubiu bj ap BAajj oj a^u^juí un anb 'ejjnpiqss ap Bjsa ossasa ubj^
•Bjja BJBd BnSs ja ajjanm sa A 'oSanj
'buijb ns opBdBdma bij 'sossd sns ap u^paajip bj aiuam^tsuoa jod
A so^oj ja uoo ojobjuoo ja opipjad bij opiqaq bij anb ajquroq jg
:uaiqiuB} jBoijdxa apanj
'fíP (ZÍ2) BII3 3P siuauíijB as A buijb jap jsijnoad sa uozbj bjw
•p^piuSip Bp^noapB
uaiqiuB^ BSuaj s^jojba ap uoisia Bsa ap ajuanj bj anb ajqisuajdmoa
a^uauíBioaijad sa 'somsoa jap unB A aaquioq jap o^ija anboiua ouiisij
-jb un JinqiJiB apand aj as is :ouisuu o^isuoa pij an^is oji[OBjajj
'(US) ^ofam A
Biqss sbui bj sa,, 'ojnd oSanj ap opstsa ua jpap sa tíBaas buijb jg,,
rosa joj
•ajuBuaaqoS
A aiuaidBs 'a^uatAiA 'ouaaja 'zaA bj b Xaj A uaiquiB) oSanj ttsoSojM
ja uoa o^OB)uoo ns A oSanj jas ns nos pspiu^ip Bsa ap sojntji soq
"(0T) 4lB-in8Bq anb sopBijaasap sbui uos sajaABpBO soj,,
:suopueqB oj buijb ja opueno Bas anb ojjaq jod opuniuui sa ou^iunq
odjano ja uatquiBj 'ajqísiAUi oj ap Bjnsoiuaaq bj uoo opBjedmoo '(60)
oajoA b sopBqoa sopipjadsap ap uojuoiu un sa ajqísiA osjaAtun ja is
:Bpuajajipui ap zsdBaui bjbjooisijb jap sopsuoisBdB souiuijaj soj b
a^uauíBAanu ajjnaaj pepiu^ip ns b asjiaajaa bjbj -a^uaipjB ubi 'Bidojd
bj ajqos ouipui as anbjod 'jaaaJBdssap b BjBipamuí BjÍ A spipuaoua
SBuads Bdsiip Bsa ajqos 'ajuaiAiA oSanj ap buibjj Bsa ajqos oqonui
opBjipaui Bq 'ouojj jb A opopjaaBS jb opunuaj anb ajqinoq jg
'ojanqs ua

�a — Conjeturas sobre el alma t su destino
Cuando se estudian las relaciones de la religión griega con el
pensamiento, una opinión sostiene que mientras la religión oficial
ejerció su influencia sobre las artes, los cultos populares de los mis
terios, aparecidos posteriormente, dejaron sus huellas en la especu
lación filosófica. Vittorio Macchioro (319), dice que la influencia del
orfismo entra definitivamente en la historia de la filosofía con Heráclito. Afirma que los antiguos no tenían dudas sobre la influencia
órfica en el efesino y cita a Aristóteles, Plutarco (320), Platón (321)
y a Clemente de Alejandría como testimonio.
A continuación interpreta dos textos, que en general se citan para
demostrar que Heráclito, en orden a una alta idea religiosa, reprobaba
el culto orgiástico tal cual se realizaba en su tiempo:
"Si no fuera en honor de Dionisio que hacen la procesión y
cantan el canto fálico, ésta sería la acción más vergonzosa. Pero el
Hades es lo mismo que Dionisio, por quien ellos están agitados con
violentos transportes y celebran las fiestas báquicas".
Según Macchioro, el filósofo de Efeso enseñaba, profundamente
religioso como era, a tener en cuenta la esencia del rito, olvidando
en aras de ésto su obscenidad. A continuación, este otro texto: "A
quién profetiza Heráclito? A los noctámbulos, a los magos, a los
inspirados, a las bacantes, a los iniciados. Es a ellos que amenaza
(con castigos) después de la muerte. Es a ellos a quienes profetiza
el fuego. "Pues ellos se hacen iniciar en una forma impía en los
misterios practicados por los hombres" (322). El mismo autor dice
que el efesino se refiere a aquéllos que realizaban las ceremonias sin
las debidas disposiciones internas y que por consiguiente el texto no
encerraba una crítica a las ceremonias mismas. Enseguida entré a un
estudio de la obra de Hipólito cuyo extracto se ha citado: la "R,efutación de todas las herejías".
El cap. IX trata de la herejía de Noeto; episodio de las contro
versias trinitarias en el siglo III. Esta herejía "patripasiana" sostenía
una distinción puramente nominal entre el Padre y el Hijo, atribu
yendo al primero la Pasión, es decir, la obra del segundo.
Cuando Hipólito refuta los diversos errores, sigue un método:
demostrar que la herejía, que por otra parte se apoya en una inter
pretación de la Sagrada Escritura, no es cristiana, sino se basa en
las doctrinas de algún filósofo pagano. Así procede en el caso de
Noeto, a quien demuestra que es heraclítico, haciendo el estudio de
los textos del efesino. Después del comentario de los fragmentos ad
vierte el apologista que "Heráclito en este capítulo expuso comple
tamente su pensamiento":
Macchioro en su estudio sostiene:
(318)Hippol. Refut. IX, 10 (22 B 63-66).
(319)Macchioro. op. di., págs. 369-426.
(320)Plut. De Def. Orac. 12 p., 415 S.
(321)Plat. Cratyl. 402 a (22 A 6).
(322)Frag. 19.

1.) Que Hipólito realmente tenía ante sus ojos un capítulo
completo de Heráclito, el correspondiente al tercer discurso, o sea
el "teológico" (según la división que algunos autores atribuyen a los
alejandrinos o a los estoicos).
2.) Que para demostrar a Noeto el heraclitismo en su doctrina,
tenía que haber en la doctrina de Heráclito ideas que pudieran ser
el germen del dogma fundamental noetano: la identificación del Pa

dre y del Hijo.
3.) Que había algo en el efesino que malamente entendido
podía ser atribuido a Cristo.
Ahora bien: en toda la mitología y teología de los griegos hay
un solo mito que reúne las dos exigencias: El mito órfico de Zagreus,
nacido de Zeus, muerto por los titanes, resucitado por el padre. Dis
tinto y sin embargo idéntico a él.'
En apoyo de esta tesis cita Macchioro el fragmento:
"El Tiempo es un niño que juega a los dados, es el reino de un
niño" (323), que se puede identificar con Dionisos, .muerto por los
titanes mientras estaba dedicado a ese juego.
Zagreus era por antonomasia para los órficos "el niño" como lo
es Jesús para los cristianos, Dionisos es un dios uno y múltiple, porque
es el mismo y sin embargo distinto de Zeus, porque es divisible e
indiviso. Lo mismo se puede decir de Fanete, o sea el tiempo, idéntico
a Dionisos.
Dice el fragmento que tiene el reino porque la teología órfica
afirmaba que Dios le había dado- el reino después de resucitarlo.
Luego Macchioro, que ha encontrado el "hijo", busca al "padre".
Lo encuentra en el fragmento 53, afirmando que "Polemos" es lo
mismo que Zeus.
En el libro de Heráclito está pues, expuesto e interpretado el
mito órfico de Zagreus, como lo afirma Hipólito, y la relación entre
la herejía noetana y la filosofía heraclítica era real: se apoyaba sobre
la esencia órfica del pensamiento heraclítico.
Aclarado lo cual busca Macchioro la interpretación de los frag
mentos a la luz de su tesis.
El desprecio del cuerpo (324) se explica por el fundamento ético
del orfismo, un pesimismo: la vida es dolor, el nacer desventura, el
morir reposo. Esto expresa Heráclito en sus textos (325).
Entonces el fragmento 77 se aclara completamente: para el efesino el agua era símbolo de la vida material, no intelectiva. Las almas
que deseaban incorporarse atraían la humedad y se hacían visibles
mientras las almas más puras, las más secas, eran adversas a la gene
ración, lo que se comprueba con textos órficos que presentan extra
ordinaria similitud con este heraclítico. La vida para el hombre es
la verdadera muerte y la muerte liberación.
Macchioro intenta demostrar que los textos donde Heráclito habla
(323)Frag. 52.
(324)Frag. 96.
(325)Frag. 20 y 21.

— 176 —

— 177 —

12

�— ¿¿I —
•iz ^ oz •jj (szs)
•96 -2BJ.J (f^Z)
'ZS "^BJ^ (EZE)
BjqBij ojiptuajj apuop sojxaj soj snb jBJisouiap Bjuajín
'uopsjaqij ajjanuí bj ^ sjjanuí BjapspjaA B{
83 ajqtUOIJ p BJBd BpiA B^ *Oai)IjaBJ3IJ 3JB3 UO3 pniIJIUItS BIJBUipjO
-Bjjxa uBiusssjd snb soDijJo sojxai uoa Bqsnjdmoa ^s anb oj 'uop^j
-aua^ bj b SBSiaApB nej^ 'SBoas sbui sbj 'sejnd bbui sbuijb sbj SBjjuaim
BsjqísiA UBiOBq ^e jí pBpotnnq bj ubibjjb aejBJodjoaui UBqsasap snb
sbuijb sb'j •BAiiaajajuí ou 'jBijajBUi BpiA bj ap ojoquns Bja BnS^ J3 ouis
-aja p BJBd :aiuaniBjajduioa BJBpB as ¿¿ ojuauí^Bjj p saauojug
"(g^g) sojxaj ene na ojijobjsjj Bssjdxs ojsg -osodaj jijoui
p 'Bjn^usASsp js^bu p 'jojop ea BpiA b^ : omsimisad un 'omsijjo pp
031)3 ojuauíBpunj p jod Baijdxa as (^^g) odjsna pp opsjdsap jg
•sisaj ns ap zn[ bj b so^uatn
-Sbjj soj ap uopBj^jdjajut bj ojoiij33Bj^[ Bosnq jbüs oj opBJBjoy
•O311JJ3BJ31J ojuaiuiBsuad jap boijjo ^pnasa bj
ajqos Bq^^odB as :jBa^ bj^ Boijipejaq bjjosojij bj á BUBjaou Bifaja^ bj
ojjua uoiaBja^ bj ^ 'ojijodijj buijtjb oj oinoo 'snajSB2 ap 3JJ-i? ojim
[3 opBjajdaajuí a ojeandxa 'ssnd bjss ojijobjsjj sp ojqtj js u^
'snd^ 3itb ouisiui
oj sa eoniajo^,, anb opuBtnaijB 'gg ojuaraSBjj ja na BJjuanoua o^j
'4í3jpBd,, jb Bosnq 'Kofiq,, J3 opBj^uoaua bij anb 'ojoiuoobj^t oSan'j
•ojjBiionsajc ap sandsap oupa ja op^p Biq^q aj soiq anb
B3ijio BiSojoai bj anbaod oupj ja 3uaij anb o^uaui^Bjj js
•sosinoiQ b
oopnapi 'odinsij js bss o 'sjsub^ ap Jioap apand as ouisim o^j -osiAipui
3 ajqtsiAip 83 ^nbiod 'sna^ ap ojui^sip o^jequia ms Á orasitn js sa
anbjod 'ajdpjnui A oun soxp nn sa sostnoiQ 'soubijsij^ soj BJBd snsaf sa
OJ OUlOa 4tOUIU J3J5 SO3IJJO SOJ BJBd BISBOIOUOIUB jod BJ3
•oáanf 383 b opBoipap BqBjsa SB^^uaiui
soj jod ojj^nni1 'sosiuoiq uod jBoijijuapi apand as anb '(g^g) 4íouia
un ap oupj j3 sa 'sopBp soj b BSanf snb ouiu un sa oduiaij^ j^,,
:ojuauii)Bjj ja oJoiqooBj^ bjio sisaj bjss ap oÁodB u^
,-j3 b oaiiuapi oSjBqma uis Á ojuij
-sig -ajpBd ja jod opejpnsaj 'saue^ij soj jod oiaaniu 'sna^ ap oppBu
'sn^jSB^ ap odijjo ojiin j^ ^sBpuaSixa sop sbj aunaj anb o^itu ojos un
^eij so^^ijS soj ap Bj^ojoa) A biSojojiui bj Bpoj ua :uaiq Bjoijy
•ojsu[) b opinqwjB J38 Bjpod
opipuaiua aiuauíBjBui snb ouisaja js ua o8jb Bjq^ij an^) (o*g
•ofijj jap ^ ajp
-bj jsp uppBaijijuapj bj :oub)3ou ¡BjuauíEpunj BinSop jap uauuaS ja
jas UBjaipnd anb seapi oji[3Bjajj ap Buij^aop bj ua Jaq^q anb Biuaj
'Buujoop ns us oiuspipBjaq ja ojao^ b jBjjsoiuap BJBd 3n^ (o"^
*(SO9IO)83 SOJ B O SOUTJpUBf^JB
soj b ua^nqijjB sa^ojnB sounSjB snb u^siAip bj unSss) ^ooiSojoaj,, ja
eas o 'osjnasip jaaaaj je ajuaipuodsajjoa ja 'o)ij3BJ3|^ ap ojajduioo
ojnjídsa un sofo sns 3jub Biuaj aiuamjeaj ojij^dijj an^ (o*j;

— 9¿t —
"61 '(9 V ZZ) • ZO^ •;^l-*3
•s sit '-d zt '3Ojo 'taa 3a
¡Sed '-lia -do
•(99-E9 a ZZ) 01 'XI •'"/ "

(zzs)
(OSE)
(6IE)
(8I)

:auapso8 oipnisa ns ua
:ttoiuaioiBsuad ns
-ajdmoa osndxa ojnjidB^ ajs^ us ojijaBjajj,, anb BjsiSojodB js
-pB so^uaiU/^Bjj soj ap oiJBjuainoa jap sandsaQ -ouisaja jap sojxa^ soj
ap oipnjss js opuapeq 'o^ijjjaBJaq sa anb Bj^saninap uainb b 'oj3O\[
ap O8B3 J3 U3 apa^ojd isy 'ous^^d ojosojij un^jB ap Euij^aop sbj
ua BSBq as ouis 'bubijsu^ sa ou 'Bjnjijas^ BpBj^eg bj ap uopBjajd
-jajuí Bun ua BÁodB as a^jBd bjjo jod anb 'Bifaaaq bj anb jBjjsouiap
ropojaui un an^is 'saaojja sosjaAip soj B;njaj oji[odijj opuBn^
'opunSas jap Bjqo bj 'jpap sa 'U91SB^ bj OJauíijd jb opua^
-nqwjB 'ofxjj ja A ajpB^ J3 aaiua jbuioiou ajuauíBand uopuijsip Bun
Biuajsos ttBUBisBdiJiBd,, Bit'ajsq B^s^ -jjj ojSis js ua sbijbjiuijj sbisj3a
-0JIU03 sbj ap oiposida íojaoj^ ap Bjfajaq bj ap bjbjj ^I '^b^ jg
•ttSBjfajaq sbj SBpo^ ap uopBj
-nja'^,, bj :opBjp bxj 38 o^dbjjxs o^na ojijpdijj ap Bjqo bj ap oipn^sa
un b 3j)ua BpinSasu^ -sbuisiui SBiuouiaaaj sbj b boijjjd Bun Bq^jjaoua
ou oixa^ ja a^U3inisuo3 Jtod snb A SBUJaiui sauopisodsip sspiqap sbj
uis SBiuouiajaa sbj uBqBzijBaj anb sojjanbB b ajaijaj 38 ouisaja ja anb
aaip joinB ouisini jg '(^^g) tl8ajqmoij soj jod sopBaijoBjd soijajsira
soj ua Bidiui Brajoj Bun us jBpmi ua^Bij 38 8ojj3 san^,, -oSanj ja
ez^apjd sausinb b sojja b sg ajjanin bj sp sandsap (soáijsBD uoa)
BZBuauíB snb sojja b sg -sopEptuí soj b 'saiUBOBq sbj b 'sopBjrdsui
soj b 'soSbui soj b 'sojnqmBjooH soj y ¿ojijobj^jj bzií3JOJ¿ uainb
yOT :ojx3j ojio sisa 'uopBnui;uo3 y -pBpmaasqo ns o^sa ap bbjb us
opuBpiAjo 'ojij jap Bpusss bj Biusn^ ua jausj b 4bj3 oinoa osoi^tjsj
aiuauíBpunjojd 'BqBuasus osajg ap ojosojij J3 'ojoiqD3Bp^j uii^ag
•í48BambBq sbissij sbj UBjqajaa A sajaodsuBjj sojuajoiA
uoa sopBjiB UBJS3 sojjs uamb jod 'oisiuoiq anb orasira oj sa sapBjj
ja ojaj "BsozuoSjaA sbui uoio^b bj bjj^s biss 'odijbj ojuBa ja ubjub^
A uoisaaojd bj uaoBq snb oisiuoiq ap jouoij ua Bjanj ou ig,,
:odiuan ns ua BqBzijsaj as j^na jbi odi^sbiSjo ojjn^ ja
BqBqojdaa 'bsoiSijsj B3pi b^jb Bun b uapjo ua 'o^ijaBjag anb jBjjsoniap
BJBd uBjp as jBjaua^ ua snb 'sojxa^ sop B)3JdJ3)ui uppBnupuoa y
•oiuoraiísai oraoD BjjpuBÍajy ap ajuaraaj^ b A
(l&lt;^) u91BId '(0^) oajB^njj 'sajaiojspy b Bjp A ouisajs js ua b^ijjo
Bpuanjjuí bj ajqos SBpnp ubiub^ ou sonSpuB boj anb Buuijy -o^ijobj
-3JJ UO3 BJJOSOJIJ BJ 3p BIJOJSIIJ BJ U3 3JU3UÍBAIÍIUIJ3p BJJU3 OIU81JJO
jap Bpuanjjuí bj anb aoip '(6I) ojoiipDBj\[ oijojii^ -Baijpsojij u^pBj
-noadsa bj ua SBjjanq sns uoJBÍap 'ajuauMoijajsod soppaJBdB 'sopa;
-8iui soj ap ssjBjndod soijna soj 'bs^jb sbj ajqos Bpuanjjuí ns opjafa
jBpijo uoi^ijaj bj gBjjuaiiu snb aua^sos uoiuido Bun 'ojuaiuiBsuad
ja uoa b3ij u^iSijs^ bj ap sauopBjsJ sbj uBipnjsa as opuBn[)
ns i vivnv la anaos svHnxarvo^ — b

�de la inmortalidad (326) contienen la idea de que a los muertos
les espera un bien en la otra existencia, la alegría y no el dolor.
Los misterios órficos eran los únicos que en Grecia prometían
alegría más allá de la muerte.
Como, por otra parte, los fragmentos donde habla del culto no
contienen un sentido peyorativo, el autor encuentra en Heráclito un
dogma y un ritual. Para este último se necesita pureza interior.
Uno de los más complicados fragmentos de Heráclito se aclara:
"Los inmortales son mortales, los mortales inmortales: intercambian
la vida y la muerte" (327).
Inmortal mortal es Zagreus, el dios que muere; mortal inmortal,
el iniciado en los misterios: en este texto se expresa el misterio fun
damental del orfismo, la comunión mística del iniciado por medio de
la pasión y resurrección del dios.
La idea de la encarnación del alma en el cuerpo como en una
tumba está claramente expresada.
El "discurso teológico" se llamaba entonces así porque se originó
en la teología órfica: afirmaba la encarnación para llegar a la doctrina
escatológica del premio y del castigo y universalizando la experiencia
mística del misterio, la identificación del hombre y de Dios, llegaba
a concebir el universo entero como una unidad de los contrarios.
Hasta aquí la explicación de Macchioro: Hay en ella algunos
puntos que no están bien fundamentados.
a)En primer lugar, para el punto de partida en su tesis tiene
que recurrir a testimonios muy posteriores a Heráclito.
b)La interpretación de los textos en los cuales él ve una apro
bación por parte de Heráclito de los ritos realizados en honor de
Hades y Dionisos, están en contradicción con los conceptos éticos muy
puros que ha expuesto Heráclito con tanto entusiasmo (328). Parece
insostenible que un hombre que justamente ha condenado la incon
tinencia, la borrachera, y algunas formas del placer, encuentre que
precisamente lo que él ha vituperado con toda claridad esté bien,
cuando se realiza en honor de un dios.
c)En tercer lugar, se hace difícil, si no imposible, la explicación
de los textos donde se opone la validez universal del "logos" a las
opiniones individuales, con las cuales actúa el hombre como en sueños.
d)Tampoco se aclara por qué Heráclito llama "Polemos" a
Zeus, nombrado sin embargo en otro texto (329).
Vittorio Macchioro tiene razón al señalar la influencia órfica,
muy profunda en el pensamiento Heraclítico. Sin tenerla en cuenta
todos los fragmentos donde la oposición muerte - vida trasciende la
esfera cosmológica, son inexplicables. No tiene empero razón al iden
tificar heraclitismo y orfismo porque el primero no se explica total
mente por el segundo.
(326)Frag. 26 y 27.
(327)Frag. 62.
(328)Ver "Etica", pág. 132.
(329)Frag. 32.

Tannery (330) recurre también a conceptos religiosos para los
textos de Heráclito donde se trata la inmortalidad. Sólo que va más
lejos a buscar la influencia: es en las creencias egipcias, especialmente
en el "Libro de los muertos" donde las encontrará.
El alma es para el filósofo efesino una parte del logos común
aprisionada en los sentidos. En relación con este problema está la
divinidad egipcia "Khou" o inteligencia, que tiene en un principio
el significado de "brillante" y la creencia de Heráclito en los "de
monios" que es característico en los pensadores griegos, que estuvieron
bajo la acción de los vientos que soplaban del Nilo: Thales y Pitágoras.
El efesino, como el egipcio, los encontraba por doquier:
"Así como Heráclito, según cuentan, incitaba a los extranjeros
(que querían visitarle, pero que se detenían cuando le encontraban
calentándose junto al fogón) a entrar con confianza, porque allí
también estaban presentes los dioses, asimismo hay que emprender
el estudio de todo ser viviente sin vacilar, pues en todo, sin excepción,
se encuentra algo de natural y bello" (331)..
"...Todo está lleno de almas y demonios" (332).
En Heráclito se encuentra la creencia en una inmortalidad y en
una supervivencia que no es eterna, enlazada a la existencia de los
"daimones". Puede relacionarse con el mito de Khou:
Este ser luminoso preexiste. Antes de entrar en un cuerpo deja
su envoltura brillante y se envuelve en otra sustancia menos excelente,
el alma. Después de la muerte la inteligencia se separa del alma y
se vuelve demonio. El alma es juzgada delante de Osiris: culpable:
es condenada a los castigos que le inflige Khou, al que no ha escu
chado, llevando luego durante años una existencia maldita que se
termina en la nada. El alma justa sufre pruebas, se eleva más y más,
hasta que deviene toda inteligencia y ve a Dios cara a cara, siguiendo
el proceso del devenir universal.
Heráclito no hace diferencia entre almas y daimones: Tannery
al hacer esta observación se basa en el texto que identifica en el
hombre "psyché" con "daimón" (333). La diferencia entre el alma
o demonio antes de encarnarse y la encarnada, está en la impureza
que comunica al cuerpo.
Agrega que Heráclito no puede haber sostenido una preexistencia
o inmortalidad eterna de los daimones ni de los dioses por su doc
trina de la conflagración universal. Como Tannery cree que Heráclito
sostuvo un abrasamiento general periódico, da una nueva explicación
del fragmento 62, que por un lado se refiere a la encarnación del
"daimon", y por el otro a la aniquilación de las existencias indivi
duales, aún divinas.
Diametralmente opuesta a estas dos explicaciones "teológicas" del
pensamiento heraclítico sobre el alma y su destino es la de Bur(330)Tanneky. op. cit., págs. 185-191.
(331)Aristot. De pan. anima. A 5, 645 a 17 (22 A 9).
(332)Dioc. Laert. IX, 7 (22 A 1).
(333)Frag. 119.

178 —

— 179 —

�— 6¿T —

— 8¿T —

•6TI •^^()
"(I V ZZ) L 'XI Mirava oo\a(ZEE)
"(6 V ZZ) ¿I • SW 'S V •wiu -JJtí ^^ -loisiay(I)
"I6I-S8I '*^?d ''tí3 '&lt;"&gt; -AH3NKVX(0)
-jng ap bj sa outisap ns a" buijb ja ajqos oai^ij^Bjaq ojuaiuiBSuad
jap 448B3i3ojoaí,5 sauopBaijdxa sop SBjea b Bisando aíuampj^auíBTQ
•SBUIAip UtlB 'SajBnp
-lAipUI 8BTOUO^SIX3 8BJ 3p UOMBJinblUB BJ B OJJO \9 Jod A '^UOtaiBp,,
J3p UO13BUJB3U3 BJ B 3J3IJ3J ^8 OpBJ OTl Jod anb '^O. OJUaUIBJJ J3p
uoi^Boijdxs BA3nu buti Bp 'o^ipoijad pjauaS ojuaiuiBSBjqB xm oAnjsos
oji[OBjajj anb 93J0 ^jauuBj^ 0^103 "jBSjaAiun uopBjBjjno3 bj 3p buiji
-oop ns Jod sseoip soj ap tu sauouiiBp soj ap Bujaja pBpijBíJonrai o
Bpuaisixaajd Bun opiuaísos jaqBq apand ou ojijaBjajj anb BSajSy
•odjana jb Bamnuioo anb
Bzajndun bj ua Bjsa 'EpsaaBoaa b^ A ^sjbujb3U3 ap sajnB oraotaap o
BnqB p ^jiu^ Biouaaajip b^j '() ttnpraiBp,, aoa 4taq3jCsd,, ajqraoi|
p na BDijpuapi anb ojxaj p na BSBq as uoiobaj3S({o Bisa jao^q p
:sauoraiBp A 8Bni[B axpia Biouajajip 90Bq ou oiipsaag;
•p^sjaAiun aiuaAap pp osaoojd p
pmSi^ 'bjbo b bjbo soiq B^AÍ BiouaSipiui Bpo^ auaiAap anb BjsBq
'SBur A sboi BAap as 'seqamd aajns Bjsnf bui[b j^ -BpBn B[ na Buiuuaj
as anb BjipjBin Biouajsixa ean soub a^uBjnp oan[ opuBAa^; 'opBqa
-nosa Bq ou anb \b 'noq^^ aSi^jui 9\ anb soSiisbo soj b BpBuapuoa sa
:a[qBdp^a :spiso ap ajuB[ap BpBznf sa Btnp? ^g •oiuotnap aApnA as
A Biup pp BJBdas as Biouagipjui b[ ajjanuí bj^ ap sandsaQ 'Bnip p
'a^uapaxa souain BpuBjsns bjjo na aApnAua as A ajuB^wq Bjnj[OAua ns
Bfap odjana un ua jBj^ua ap saiuy ^aisixaajd osouiuin^ jas ajsg
:noq^j ap ojiui p uoa asjeuopBp^ apan^ •^sauouiiBp,,
so[ ap BiDuajsixa B[ b BpBZB[ua 'bu ja ja sa ou anb BtauaAiAjadns Bun
u^ A pBpi[BjJoraux Bun ua Bpuaa.ro bj Bjjuanoua as o^ipBjajj u^
•(^S) sotnoui^p A SBinp ap ouan ?ísa opox*-,,
'(!) IlatI ^ pjnjBu ap op BJjuan^ua as
'uoiadaaxa uis 'opoj ua sand 'jb[idba uis ajuaiAiA jas opoi ap oipnjsa p
aapuajdina anb X^q orastraisB 'sasoip ^o\ sa^uaeajd uBqBjsa uaiquiej
i^(B anbjod 'bzubijuod uoa jBJiua b (U9S0J p ojunf asopuBjuapa
uBqBjjuooua a[ opuBna uBinajap as anb ojad 'a^e^istA UBjjanb anb)
soaafuBjjxa bo^ b BqBjiaui 'uBjuan^ unSas 'ojipBjajj oraos jsy,,
¡jambop jod cqBjjuoaua so^ 'opdiSa p ouioa 'omsaja [^
•sbjoSb^tj jC sapq^ : ojif^; pp uBqB^dos anb sojuaiA sof ap uoiaaB b^ of^q
uojaiAnisa anb 'soáaxjS sajopBSuad so^ ua ooi^sjjajaBjBO sa anb 4tsoiuoui
-apM soj na oji{OBjajj ap Biauaaja B[ A KajuBi[jjqM ap op^aijiuSis p
Oidiauíjd un ua auaii anb 'Biaua^ipim o tlnoq^,, BpdiSa pBpmiAip
bj Bisa suia^qojd ajsa uoa uoioBjaj u^j •eopijuas so[ ua BpBuoisudB
unraoa so^o^ pp a^JBd Bun ouisap o^oso[ij p BJBd sa Biup ^^
•BJBjjuoaua sb^ apuop M8ojjanui so^ ap oaqr^,, p ua
a^uauíppadsa 'SBpdiSa BBiauaaja sb^ ua sa tBiauanjjm ^l JBasnq b sofa^
bbui ba anb oppg •pBpipjJouiui B[ b^bj^ as apuop ojipBjajj ap sopea}
so{ BJBd sosoiSipj sojdaauoa b uaiqiuBj ajjnaaj (Q) ^

•ZI
-¿Z

•Z9
9Z

(8Z)
(¿ZE)
(9Z)

•opunSas p jod ajuam
-[bjoj. Baijdxa as ou ojauíud p anbaod oqisijjo A ouispipBjaq JBaijp
-uapi p uozbj ojadma auai^ o\[ •sa^qBai^dxaui uos 'Bai^o^oinsoa Bjajsa
B[ apuaiasBj) BpiA - a^janra uopisodo bj apuop eojnaináBjj soj sopo^
Binana ua B[jauaj uig •oaijjpBjajj ojuaiuiBsuad p ua Bpunjojd Ánra
*Baijjo Biauari[jui b\ jspuas p uozbj auaij oJotqa3Bj^[ oijohíA
'(6^) ojxaj ojio ua o^jBqnia uis opBjqmou 'sna^
8 soraaio^,, BmBi^ o^i^aBjajj anb jod BjBps as oaoduiBj^ (p
•souans ua o moa ajqtuoq p BnjaB sapna sbj uoa 'sa[BnpiAipui sauoiuido
8Bj b ttsoSo[w pp psjaAiun zapipA bj auodo as apuop sojxaj soj ap
uoiaBaijdxa bj 'ajqísodmt ou is 'jpjjip aasq as 'j^Snj jaajai ug (a
•soip un ap jouoq ua Bzij^aj as opuBn^
^naiq ajea pspijBja Bpo^ uoa opBjadnjiA Bq ja anb oj ajuauíBspajd
anb aajuanaua 'jaaBjd jap sbuijoj SBunáp A 'BjaqaBjjoq bj 'Bpuauí^
-uoaui bj opBuapuoD Bq ajuauíBjsnf anb ajqraoq un anb a[qiuajsosui
aaaJB^ •(^^S) oiusBisnjua ojubj uoa oijjaBjajj ojsandxa sq anb sojnd
inuí soaija sojdaauoa soj uoa uoiaoipBjjuoa ua uBjea 'sosiuoiq A sap^jj
ap jouoq ua sopszijBaj sojij soj ap ojijaBjajj ap a^jed jod nopsq
-ojdB Bun aA ja sajsna soj na sojxai soj ap uopBjajdjajm b^j (q
•ojijaBjajj b sajoijaisod ^nra soinoraijsa^ b jijjnaaj anb
auau sxsaj ns na Bp^jsd ap ojund ja BJBd 'j^Snj jamijd u^ (b
•sopBjuauíBpunj uaiq UBjsa ou anb soiund
sounSjB' Bjja ua jÍb|j :ojoiqoaBj^[ ap uoiDBarjdxa bj mbB bjsbjj
•sooBJjuoa soj ap pBpmn Bun ouioa ojajua osjaAiun p Jiqaauoa b
BqBgajj 'soiq ap A ajquioq jap uppBaij^uapi bj 'oijaisiui jap Baiisim
Biauauadxa bj opuBzijBsjaAiun A o¿[jsbo jap A oimajd jap Bai^^joiBasa
BUTjjaop bj b JBSajj BJBd nopBUJBaua bj BqBuuijB :b3ijjo BiSojoaj bj ua
ouiüfrjo as anbjod isb saauojua BqBtaBjj as 44oa;^ojoaj osjnasip^ j^
'BpBsajdxa ajuauíBJBja Bjsa Bqninj
Bun ua oraoo odjana ja ua buijb jap uopBUJBaua bj ap Bapi b^
•soip jap u^paajjnsaj A uoiSBd bj
ap oipam jod opBpiui jap Baijsnn upiunmoa bj 'ouisijjo jap jB^uaniBp
-unj oija)sini ja Bsajdxa as ojxaj ajsa ua :soiiajsiui soj ua opBiarai p
'jBjjouiui jBiJom íajarnn anb soip ja 'snajS^^ sa jbjjoui jeijoutuj
'(LZ2) ^wanuí bj A BpiA bj
UBiquiBajajut :sajBíJomni safBjjotn soj 'sajB^Joui uos sa¡B}Jouiui se^,,
:bjbj3b as ojijaBjajj ap sojuaraáBjj sopBaijdmoa sbui soj ap ou^
'joijaiui Bzajnd Bjisaaau as orapjn ajea bjbj 'jBnjij un A Bra3op
un ojijaBjajj na Bjjuanaua aojnB ja 'oAijBjo^ad oppuas un uauapuoo
ou ojjna jap Bjq^q apuop soiuam^Bjj soj 'a^j^d bjjo jod '00103
•ajjannl bj ap bjjb sbui Bu^ap
UBpatuojd Bpaj^) na anb sooiun eoj UBja sootjjo soijs^sim so^;
•jojop ja ou A BjjSajB bj 'Biauajsixa bj^o bj ua uaiq un Bjadsa saj
soijanm soj b anb ap Bapi bj nauat^uoD (gz) pBpijBjjonini bj ap

�net (334). Recurre solamente a la misma teoría del "oscuro" sobre
las exhalaciones entendidas en un sentido puramente físico.
El fuego perpetuamente deviene agua, y el agua fuego simultá
neamente. Pero fuego y alma no se equilibran por mucho tiempo.
Uno adquiere predominancia sobre el otro y sobreviene la muerte.
Se distingue la muerte del agua y la muerte del fuego. Los que mueren
de esta última muerte se convierten en dioses, en guardianes de los

vivos (335).
Pero vida y muerte, juventud y vejez son uno y lo mismo (336)
porque las almas empiezan de nuevo el ciclo: el alma que murió
por el agua desciende sobre la tierra, pero de la tierra se forma el
agua y del agua se exhala un alma nuevamente (337). Hombres y
dioses en este sentido son lo mismo, lo mismo mortales e inmortales.
El debatido texto donde la paradoja recorre un ciclo (338) se explica
con la misma ley universal y las exhalaciones. Sólo que ya se vio
qué difícil es determinar la verdadera opinión de Heráclito sobre
las mismas.
b — ¿Qué pensar de todo esto?
Si los comentadores ven la necesidad, cuando tratan la esencia
y el destino del alma, de explicar las ideas religiosas de Heráclito y
este es el tema común a los tres círculos, puesto que el hombre es
su alma y su cuerpo es más desechado que basura, vayamos directa
mente al último recinto de su pensamiento. Quizás nos explique mu
chas cosas.
23. — Tercer círculo o sea

DIOS
Los estudiosos han llegado, tratando al hombre que se malogró
como rey y como sacerdote, y se superó como pensador, a dos tipos
de conclusiones diametralmente opuestas: aserto cuya confirmación
está en la exposición de las distintas teorías vistas en el correr de
este trabajo.
La oposición extrema se podría señalar entre 0. Spengler y V.
Macchioro. El primero cree que Heráclito es el precursor de un mo
mento definitivo en la historia de la filosofía: del instante en que
Kant demuestra que la definición de sustancia es pura tautología y
la ciencia se convierte en el estudio de lo "formal". El segundo en
cambio, sólo advierte al iniciado en los misterios, que se zambulle
directamente, por intuición, en esa sustancia, no quedando lugar en
absoluto para la especulación sobre el universo. En el fondo los dos
(334)Burnet. op. eit., págs. 173-176.
(335)Frag. 63.
(336)Frag. 88.
(337)Frag. 36.
(338)Frag. 62.
— 180 —

enfoques dependen de un concepto moderno: la oposición entre la
razón y la fe. El hombre es entonces o razonador o creyente, o sabio
o teólogo, pero las dos cosas a la vez; ¡aberración tenemos!
Esta es la venganza de la filosofía. Hubo un tiempo en que la
teología la tenía muy relegada: la palmeaba y la trataba de "ancilla".
Al final se hizo justicia y le reconoció un campo propio e indepen
diente. Pero la "sierva" la enfrentó. Consecuencia: desapareció la
Edad Media y se inauguró la Edad Moderna. Desde entonces la ma
yoría de los hombres llevan el sello de esa oposición y creen que
siempre ha sido así. Cuando juzgan hombres de otras épocas, los
enfocan desde un ángulo falseado y todo el cuadro tiene errores de
perspectiva.
Heráclito es de un período en que no se había hecho la clara
distinción entre filosofía y teología. Faltaba todavía el período de la
subordinación, de la liberación y de la oposición. Podía por consi
guiente, razonar y creer sin caer en contradicciones, podía alcanzar
la perfección como "hombre" en el desarrollo de todas sus facultades.
Se ha visto qué clase de "pensador" fue Heráclito. Falta averi
guar si realmente fue "creyente". Razones para "no creer" podía tener,
pero difícilmente serían las de ogaño en el siglo V a C.
Le correspondía por su- origen estar próximo al templo, conocer
su interior, los secretos divinos y las debilidades humanas de sus
servidores. Es el lugar más peligroso para "perder la fe" podría de
cirse en lenguaje vulgar, porque es donde más íntimamente está
enlazado lo divino con lo humano, donde es más difícil distinguir
entre el sacerdote y el hombre. Es mal camino buscar la gloria divina
a través de las debilidades humanas: los hombres, salvo rarísimas
excepciones, (los santos) ocultan mucho más a Dios de lo que lo
revelan.
Esto explica que las grandes rebeldías nazcan cerca del altar,
que los que están en sus proximidades sean creyentes verdaderos o
grandes falsificadores. Los que han visto muy de cerca el altar voci
feran contra el o hablan de su grandeza.
Este es el caso de Heráclito: el del que conoce el interior del
templo y no lo denigra, muy al contrario, usa una de las ceremonias
más bonitas del culto para explicar la esencia misma de lo que existe:
la oblación del incienso (339). Toda la antigüedad quemaba en pre
sencia de Dios los frutos que producía la naturaleza para reconocer
que era dueño de cuanto existía, simbolizando el perfume el home
naje de adoración.
Era pues creyente. Antes de entrar al contenido de su fe, es
menester enlazarla con su otra cualidad: su pensamiento. Natural
mente, si no había oposición entre ser pensador y ser creyente, su
pensamiento tenía que recibir la influencia de su fe y su fe la in
fluencia de su pensamiento.
Esta es otro de los aspectos que ha olvidado la edad moderna,
cuando piensa que el hombre político no tiene nada que ver con el
(339) Frag. 67.
— 181 —

�181 —
•¿9 *

(6)

[a uoa J3A anb epeu auai} on oapijod ajquioq ja anb Bsuaid opuena
'Biuapom pepa bj opBpiAjo Bq anb sojaadsB soj ap ojio sa Bjsg
•ojuaiuiBSuad ns ap epuarqj
-ni bj aj ns ^ aj ns ap Bpuanjjm bj Jiqpaj anb Bjuaj ojuaiuiBsuad
n^ 'ajua^a jas ^ jopesuad jas aajua uopisodo eiqeq on is '^^uara
-jejn^B^ -ojuaiuiBsuad ns :pepipna bjjo ns uoa BjaezBjua ja^sauaui
sa 'aj ns ap opiua^uoo jb jBjjua ap sajuy -ajuaÁajD sand Bjg
*u9pejops ap afea
-amoq ja aranjaad ja opuezijoquns 'Bjjsixa ojuBna ap ouonp eja anb
aaaouooaj eaed BzdjBjnjBu b[ Bpnpoid anb eojnjj soj soiq ap epuas
-ajd na eqeinanb p^pan^ijuB bj ^poj^ '(6gg) osuspui jap uopBjqo bj
:ajeixa anb oj ap buisiiu Biauaea bj jeaijdxa BJBd ojjna pp ssjiuoq sbui
seiuoiuaiaa sbj ap Bun Bsn 'ouexuioD jb Ánm 'Bi^iuap oj ou A ojduiaj
pp joiaajuí p aaouoo anb pp p ^ojipsjajj ap osea p sa a^s^
•BzapuBjS ns ap UB[qeq o p bjjuo^ u^jaj
•idoa JBjp^ p Boaao ap ^nra ojsia a^q anb scj •sajope^i^is^e^ sapuBj^
o sojapspjaA saiua^aja ueas sapepitnixojd sns ua uBjsa anb so[ anb
'pp BajaD uBazBu seippqaj sapaBa^ se^ anb Bot^dxa

— 081 —
•^9 •*•'á
•9 -*b-'J
•88 ••'.J
•9 ••••i
•9¿mi •'i^Bd *'I 'do -13N8Í1'a

(8)
(¿E)
(9)
(S)
(^)

sop soj opuoj ja ng •osjaAiun ja ajqos u^pB^noadsa bj BJBd ojnjosqB
ua jBárq opuepanb ou 'epuBjsns Bsa ua 'uopm^uí aod 'ajuamBjaajip
ajjhquiBZ as anb 'soija^siui boj ua opBpiui jb a^jaiApe OJ98 'oiquiBa
na opunSas jg '^jeuuoj,, oj ap oipnjsa ja ua ajjaiAuoa as epuap bj
A BiSojojnBj Bjnd sa BpuBjsns ap uopiuijap bj anb Bjjsanuiap jub^j
anb na ajuBjsui jap :bijosojij bj ap Buo^siq bj ua OAijiuijap ojuara
-ora un ap josanaaad ja sa ojipBjajj anb aaaa ojaraod jg -ojoiqaaej^
•j^ A jaj^uadg *q ajjua jejeuas ejjpod as Biuajjxa U9pisodo vj
•ofBqBjj ajs^
ap Jtajaoa ja ua sbjsia SBuoai SBjuiisip sbj ap uopisodxa bj ua Bisa
uoioBuuijuoa Bjína ojjasB ¡SBjsando a^uauqBjjauíBip sauoisnjanoa ap
sodi^ sop b 'jopesuad oraoo ojadns as A 'ajopjaaes oraoo A jCaj oraoa
oj^ojbui as anb aaqraoq jb opuBjBJi 'opB^ajj u^q sosoipnjsa so^j

som

•sbsod s^qo
-nra anbijdxa sou SBzín^) •ojuaiuiBsuad ns ap ojupaj orai^n jb ajuara
-BjDSJtp souibIba 'ejnseq anb opeqaasap sbui sa odaana ns A emje ns
sa ajquioq ja anb ojsand 'sojnajja sajj soj b nnuioa Braaj ja sa ajsa
A o^ijoBjajj ap SBSoi^ijaj seapi sbj jBaijdxa ap 'buijb jap ouxjsap ja A

SBiuisuBj oa[B8 'sajquioq eo^ :SBaemnq sapepijtqap sbj ap sbabjj b
BuiAip euo[á B[ jBosnq ouiuiB3 jBiu e^ 'ajqnioq p A a^opja^es p
jináuusip IPJJIP BBU1 sa ^puop 'ouemnq o¡ uoa ouiAip o[ pp
Bjea ajuauíBiunuj sbui apuop sa anbjod 'ae^[nA afen^ua^ na asiia
-ap ejipod 14aj b^ aapjad,, eaed oso^Sxpd sbui jB^iq p sg -sajopiAias
sns ap SBUBiunq sapepi^iqap sbj á souiAip so^ajoas so^ 'joijajuí ns
jaaouoa 'o[draaj jb oinixojd jB^sa uaSiJO ns jod Bjpuodsajuoa a^

ñas o opioMO uaoua^ — -gg

o[ anb oj ap soiq e sem oqanuí ae^nao (sojubs boj) 'sanopdaaxa

•^b ^ oji^is p na oubSío ap sbj uBuas ajuaui[iajjip o jad
Bipod uJaa^a ou,, BJBd sauoze^ *((aiuaXaja,, anj ajuaiu^aj is aen^
ojipEJau anj tíJopesuad,, ap ase[a anb ojsia Bq ag
sns sspoj ap oj^oaaBsap p ua 4tajqinoq,, omoa uopaapad b\
jbzubo^b Bjpod 'sauopaipejjuoa ua jasa ms jaaaa Á jbuozbj 'a^uamS
-isuoD jod Bipoj •uppisodo B[ ap A uopeaaqi[ v\ ap 'uppBuipjoqns
B[ ap opojjrad p BjABpoj Bqeije^ 'BiSo^oaj A bijoso^ij aj)ua uoiaunsip
Bjep B[ oqaaq eiqeq as ou anb na opojjad un ap sa ojipeaajj
'BAi^aadsjad
ap sajojja auai^ ojpena p opoj A opeas[B^ ojii^ub un apsap uBaojua
so{ 'SBaoda sei^o ap sajqutoq ue^znf opuen^) *isb opis eq ajduiais
anb uaaja A uopisodo esa ap o[ps p ueAajf sajquioq soj ap bijo^
-bui B^ saauo^ua apsaQ -Buaapop^ p^p^ B[ oanánBui as A Bipaj^ PBP3
b^ 9pajBdesap : epuanaasuo^) -ojuajjua b[ ^BAJais,, bj ojaj -ajuaip
-uadapui a oidoad odurea un oíaouooaj a[ A Bpijsnf oziq as ^buij [y
•ltBj[puB,, ap BqB^BJi b^ A Bqsauqed b^ :epe^apj jíntu Biuai b^
b[ anb ua odiuaij un oqnjj -bjjosojij b[ ap Bzue^uaA b[ sa
¡souiaua; uopBjjaqB! ízaA bj b sbsod sop sb¡ ojad 'o^o^oai o
oiqes o 'a^uaXaja o jopeuozej o saouojua sa ajqnioq [^ *aj bj A uozbj
b[ ajjua uopisodo B[ :ouaapoui o^daauoa un ap uapuadap sanbojua

Biauasa bj ubjbjj opuena 'pepisaaau ej uaA sajopBjuaraoo soj ig
¿oxsa oaox aa HVSMJd an^)? — ^
•seuisiui sbj
a.iqos ojtjDBiajj ap uoiuido Bjap^pjaA bj jemnija^ap sa jpjjip anb
91A as vA anb oj9g •sauopejBqxa sbj A jBSjaAiun A^\ Brasira v\ uoa
Baijdxa as (8gg) ojap un ajjoaa.1 BfopBjed bj apuop ojxaj oppsqap jg
•sajBjjoraui a sajBjJora oiusira oj 'orasuu oj uos opijuas ajsa ua sasoip
A sajquiojj *(¿gg) ajuauíBAanu bhijb un bjbux^ as BnS^ jap A biiSb
ja buijoj as Bjjatj bj ap ojad 'Bjjai; bj ajqos apuapsap bii^b ja jod
oixnni anb buijb ja :ojap ja OAanu ap uezaidma sbuijb sbj anbaod
(9gg) orasira oj A oun uos zafaA A pniuaAnC 'ajaanra A BpiA oaa^
so^ ap saueipjen^ ua 'sasoip ua ua^jaiAUoa as ajjaniu Brapjn Bisa ap
uajanra anb so^ goSanj [ap ajaanra bj A cnSB jap a^janra bj anSuijsip ag
•ajaanui bj anaiAajqos A ojjo ja ajqos BpneniuiopaJid aasrabpB oufj
•odraaii oqonra jod uejqijinba as ou buijb A o8anj ojaj "aiuaniBau
-Bjjnuiis oáanj BnSs ja A 'BnSe auaiAap ajuauíeniadaad oSanj jg
•oaisij a^uaiUBjnd opuuas un U3 eepipuajus ssuopejeqxs sbj
3jqos Mojnaso,, jap bjjosj Biusira bj b aiuamejos ajjnaa^j "(f^gg) j^n

�hombre moral ni con el hombre religioso. Sin embargo hay una rela
ción en la vida espiritual, como en la fisiológica: todos los órganos
dependen del funcionamiento de cada uno.
Un creyente que es pensador, tendrá naturalmente la misma
creencia, pero una visión más espiritualizada de Dios, lo que sobre
manera tenía que suceder para quien no conocía una religión reve
lada. El hombre que ha hecho la debida distinción, acerca del altar,
de lo que corresponde a la grandeza de Dios y a la flaqueza de los
hombres alcanzará por un lado una fe mucho más honda e indepen
diente- de las contingencias, por el otro tendrá un agudo sentido del
homenaje que realmente se le debe a Dios como Señor, y de lo que
se debe evitar como superstición: tendrá la exacta idea de lo que
debe ser el culto divino, lo que implica una posición de crítica hacia
lo que en él ve que va contra la naturaleza humana, porque va con
tra la razón y contra la fe.
Si Heráclito creía y por otro lado realmente tenía una alta idea
moral, habiendo enfocado la sabiduría como supremo valor, perfecta
mente lógico era que criticara los excesos de los ritos populares en
el siguiente texto:
"En vano se purifican manchándose de sangre, como si alguien,
entrando en el lodo, quisiera lavarse con el lodo. A cualquiera que
les viera actuar así, ciertamente le parecería insensato. Y hacen ora
ciones a las imágenes de los dioses, como que quisieran hablar a las
casas, sin darse cuenta de lo que son los dioses y los héroes" (340)'.
Contra la opinión de Tannery y Macchioro parece estar de acuer
do esta interpretación con el determinado tipo de hombre que él era,
para quien la sabiduría conforme a la verdad era una "ascesis" y
ser "lógico" consistía en conocer y actuar de acuerdo al "logos".
Por otra parte, puesto que era "creyente", Heráclito reconocía
que había un dominio dónde la razón no llegaba, dónde no se la
negaba, pero sí se la superaba, donde se penetraba por la fe y la
esperanza, lo que expresa (341) con claridad, y mérito es de Tannery
y Macchioro haberlo hecho entender.
Teniendo en cuenta este carácter de "creyente" de Heráclito es
que las observaciones hechas por Tannery sobre la conciencia del
Logos adquieren todo su valor. Este autor, contra Zeller, sostiene con
buenas razones, que el efesino habla de un principio consciente. En
su época el problema de la personalidad no había sido delucidado.
Pero las personificaciones místicas constituían la herencia de los pen
sadores. Antes de Anaxágoras, la conciencia humana se atribuía a la
materia. Heráclito da el último paso atribuyendo una conciencia divina
a la materia universal.
La distinción entre personalidad y conciencia, y el estudio de
ambos conceptos históricamente tiene su origen en las discu
siones teológicas de los primeros siglos de la era cristiana, cuando se
hizo necesario explicar cómo en Dios podía haber tres personas dis(340)Frag. 5, cf. 14 y 15.
(341)Frag. 18, 27 y 86.
— 182 —

tintas en una misma naturaleza. Desde entonces quedó planteado
también el problema de la relación entre una inteligencia divina om
nisapiente y la conciencia humana individual, problema que según
Tannery, siempre se ha discutido en el campo teológico y cuya so
lución es una de las más arduas tareas del pensamiento. Heráclito lo
esboza cuando contrapone el logos común, que hay que seguir, a los
hombres que viven como si tuvieran una inteligencia propia.
Finalmente la última observación es la más valiosa: la cuestión
de la unidad y la multiplicidad no sólo estaba abierta a la discusión
posterior en el campo de la materia, sino en el del espíritu. Se suscita
la idea pues de la conciliación, de la libertad individual sometida al
conocimiento y la acción de una universal, aunque de un modo
oscuro (342).
Comprobando el aserto de Tannery se puede recordar que Herá
clito concibe el devenir como viviente. Es cierto también que el pro
blema estaba de algún modo en nuestro filósofo, puesto que él reapa
rece en los escritos de Hipólito, con motivo de refutar justamente
una herejía relativa a las Personas divinas.
Ahora bien: es menester reconocer, que el contenido de la fe en
Heráclito es muy vago. Si es posible, al hablar del destino del alma,
demostrar que él sostiene una inmortalidad, es sumamente difícil deter
minar si se trata de una inmortalidad personal (342 a) o impersonal.
Uno de los puntos fuertes de la demostración de Macchioro es sos
tener que según Heráclito a las almas después de la muerte les espe
raba un "bien": siendo así que la única doctrina que enseñaba la
felicidad después de la muerte era el orfismo, Heráclito debía ser
órfico.
Pero los textos mismos donde se puede inferir esa inmortalidad
son extraordinariamente imprecisos, aunque indiquen castigo o re
compensa. Dice:
"Las almas respiran en el Hades" (343) y
"Si no lo esperamos, no encontraremos lo inesperado, que es
imperceptible e inaccesible" (344).
Lo inesperado se hallará después de la muerte, ¿pero en qué
consiste?
"Cosas que no esperan, ni que siquiera se figuran están reser
vadas a los nombres después de la muerte" (345).
¿Si él pudiera determinar para sí mismo el contenido de esa fe,
como ha determinado el del "logos" lo callaría?
¿Si él supiera lo que se debe conocer y hacer después de la
muerte como sabe lo que se debe conocer y hacer durante la vida,
no adoptaría para anunciarlo un tono aún más profético que para
hablar de la razón?
(342)Tannehy. op. cit., paga. 192-195.
(342 a) Que la sostuvo es evidente^ pero entonces no captó la contradicción que esta
implicaba con la universalidad de la ley, que en último término se identi
ficaba con la necesidad.
(343)Frag. 98.
(344)Frag. 18.
(345)Frag. 27.
— 183 —

�"Si ^ n }3 's •

— 81 —
•II '3**A(SfS)
•81 'ÍBJá(^E)
•86 •^^.í(Et-E)
•pBpia^aau bj uoo oqnotj
•iinapi as ovimifi oniijjn na snb 'Í3\ B[ p pepijRSjaAiun B[ uoa BqB3i[dmi
s^sa anb nop^ipB^iao^ bj pido^ oa sa^no^ua ojad 'ajuapiAa sa oaiusos e¡ an^ (^^^g)
^(ZK)
¿uozbj bj 3p
BJBd anb oauajojd geni utib ouoj un ojjBpunuB BJBd BjjBjdopB ou
'BpiA bj aiuBJnp jaasq jC jaoouoo aqap ^s ^nb oj aqBS oraoo 3iJanm
bj ap sandsap jaa^q X jaoouoo aqap ^s anb oj Bjaidns ja ig?
¿bjjbjjbo oj soSoj,, pp ja opEuirajajap Bq oraoo
'aj Bsa ap opraajuoo ja orasim is BJBd jBuimjaiap Bjaipnd [a ig?
• (s^g) t4ajJ3nra bj ap sandsap sajqraoq so[ b sBpBA
-jasaj uBjsa uBjnSjj as Bjambjs anb iu 'uBjadsa ou anb bbso^,,
¿ajsisuoo
anb ua ojad? 'aijsnra bj ap sandsap bjbjjbu^ as opBjadsam &lt;yj
• (f?f?g) 44ajqisaooBui a a^qijdaojadrai
sa anb 'opBjadsaui o\ soraajBjjuoaua ou 'soxnBjadsa oj ou tg,5

^d
•9i o o^ijsbd uanbipui anbuns 'eosioajdmt ajnaraBiJBuipjOBJjxa uos
pBpipn:touiui Bsa JiJajuí apand as apuop somsim sojxaj so^ oaaj
•ooijao
jas Biqap ojipBjajj 'ouisrjjo p Ja ajjanuí bj ap sandsap peppipj
b^ Bqsuasua anb Bujj^oop Boiun b[ anb isb opuats :(íuaiqw un Bq^j
-adsa sa[ aijanra b^ ap sandsap sbíujb sb^ b ojipBjajj unas anb jaua]
-sos sa ojorqooBj^ ap uoioEjjsoniop b^ ap sa^janj sojund so\ ap ouj^j
•puosjadini o (b Zf^) ^uosjad pepipjjouiui Bun ap bjbjj as is jbuiiu
-jajap ^pjjip ajuauíBuins sa 'pBpipjJomuí Bun auaiisos p anb jBJjsoraap
'Brap3 pp ouijsap pp jBjqBq [B 'a^qísod sa Tg -oSba ^nuí sa o^xpBjajj
na aj B[ ap opraajuoa p anb 'jaoouooaj jajsauaui sa :uaiq Bjoqy
•8BuiAip SBUosaa^ sb^ b BAiiBpa Bjfajaq Bun
ajuauíBjsnf jBjnpj ap oaijoui uoo 'o^i^^dxjj ap sojuosa so[ ua aoaa
-^dBaj p anb ojsand 'ojosojij ojisanu ua opoui unS^ ap Bqsjsa Btnajq
-ojd p anb naxquiBj ojaa^ s^ "ajuatAiA ouioo xiuaAap p aqpuoa ojip
anb jBpjooaj apand as jíaauuB^ ap ojjasB p opuBqoadtno[)

con)
-sip BBuosjad sajj aaqBq Bipod soiq ua oraoo jsaijdxa ouBsaoau ozrq
as opuBno 'BUBiieuo ^ja bj ap soj^is sojamijd soj ap sBoi^ojoa) sanóte
-nosxp sbj ua uoSuo ns auaii aiuaraBo^^isiq soidaouoo soquiB
ap oipnjs^ ja A 'Bpuaxouoo Á pBpijBuosjad aiiua uopmisip B'j
'jBSjaAiun Biaa^Bra bj b
buiajp Bpuapuoo Btm opuaXnqijjB osBd oratijn ja Bp ojijoBJajj -BiJtajBra
bj b Binqij^B as BUBiunq Bpuapuoa bj 'sbjoSbxbuy ap sajuy 'sajopBS
-uad soj ap Bi^uaaaq bj uBjnjijsuoo sBaijsjra sauoioBoijiuosjad sbj ojaj
•opBppnjap opis BjqBq ou pBpijsuosjad bj ap Braajqojd ja Booda ns
ug -ajuapsuoa oidpuud un ap Bjq^q ouisaja ja anb 'sauozBj ssuanq
uoo auaijsos 'j^jja^ ttj^uoa 'jojnB ajsg uojba ns opoj uajambpB soSo^
jap Bpuapuoo bj aaqos AjauuB^ jod s^qoaq sauopBAjasqo sbj anb
sa ojijoBjajj ap 4íajua^aja5) ap j3)objbo ajsa Bjuan^ ua opuaiuaj^
•japua^ua oqaaq ojjaq^q ojoiqooBj^f A
Xjbuub^ ap sa oiíaaui A 'pBpi^Bja uoo (\f) Bsajdxa anb oj 'BzuBjadsa
bj A aj bj jod BqBJiauad as apuop 'BqBJadns bj as is ojad 'BqsSau
bj as ou apuop 'Bq^Sajj ou uozbj bj apuop oiuimop un Bjq^q anb
Bjoonooaj ojtjoBJajj '^ajua^ajo,, Bja anb o^sand 'aj^^d bjjo joj
•t4soSoj,, jb opjanoB ap jBnjaB A jaaouoo ua bjistsuoo ttooi9j,, jas
A ttsxsao8BM Bun Bja p^pjaA bj b auuojuoo BjjnpiqBS bj uainb BJBd
'Bja ja anb ajqraoq ap odij opeumuajap ja uoo uppBiajdjaim Bjsa op
-janoB ap jBjsa aaajsd ojoiqooBj^ A Ai^uu^j^ ap uoiuido bj bjjuo[)
'•(Of'^) 4483ojalI 8OI -^ ^^soip soj nos anb oj ap Bjuano asjBp uis 'sbsbo
8bj b jBjqBq uBjaismb anb oraoo 'sasoip soj ap sauaSBiut sbj b sanop
-bjo uaosq j^ *o)Bsuasui BjjaoaJBd aj ajuauíBjjap 'isb jsn^oB bjoia saj
a^ n b BjaxnbjBna y -opoj ja uoo 3sjbabj Bjaisinb 'opoj ja ua opuBJiua
'uamSjB is omoa 'ajguBS ap asopusqouBra usaijond as ouba u^,,
:ojxaj ajnam^is ja
ua sajBjndod soitj soj ap sosaoxa soj BJBopuo anb Bja oai^^j ajuara
-Bjoajjad 'jojba oraajdns oraoo BjjnpiqBS bj opBooiua opnaiqeq 'j^jora
Bapj bjjb Bun Bina} ajnauíjBaí opBj ojjo jod A Biajo ojijofjajj jg

•oun BpBo sp ojuaiuiBnopunj jap uapuadap
soubSjo soj sopoj tBoiSpjoisjj bj na oraoo 'jBn^iJídsa BpiA bj ua uop
-BJ3J Bun ^Bq o^jBqraa mg -osoi^ijaj ajqraoq ja uoo m jbjoui ajqraoq

un^as anb Braajqojd 'jBnptAipui BUBranq Bpuapuoo bj A ajuatdBSiu
-rao BuiAip Bpua^ijajuí Bun a^iua uopBjaj bj ap Bmajqojd ja uaiqmBj
opanb saauo^ua apsaQ •BzajB.miBu buisiui buti ua sbjuij

•aj BJ BJJUOD A UOZBJ BJ BJ1
-uoa ba anb-iod 'BUBranq BzajBjn^Bu bj bijuoo ba anb 3A ja ua anb oj
BpBq Boijjjo ap uoptsod Bun Boijdmi anb oj 'ouiAip ojjno ja jas aqap
anb oj ap Bapt B)OBxa bj Bjpuaj : uoiajjsjadns oraoo jB^iAa aqap as
snb oj ap A 'jouag oraoo soiq b aqap aj as ajuam^aj anb sÍBuaraoq
jap opijuas opnáB un Bjpuaj ojjo ja jod 'SBpua^uijuoo sbj ap ajnaip
-Uddapui a Bpuoq sbiu oqonra aj Bun opej un jod bjbzubojb sajqraoq
soj ap BzanbBj^ bj b A soiq ap BzapuBj^ bj b apuodsajjoa anb oj ap
'jbjjb jap B0J30B 'uopuijsjp Bpiqap bj oqoaq Bq snb ajqraoq jjj *BpBj
-3A3J uoiSijaj Bun bjoouoo ou uamb BJBd Japsons anb Bjuaj bj3ubui
-ajqos anb oj 'soiq ap BpBzijBniuídsa sbui uoisia Bun ojad 'spuaajo
Buisira bj aiuarajBjniBu Bjpua) 'JopBsuad sa anb aiua^ajo u[\

no^sano bj :bsotjba sbui bj sa uopBAJasqo Buiíjjn bj ajuamjBuij;
•Bidoíd BpuaSijajm Bun u^jatAni is oraoo u^aia anb sajqraoq
soj b 'jmSas anb ^bij anb 'unraoa soSoj ja auodBj^uoo opu^no szoqsa
oj ojijaBjajj ^o^uairaBsuad jap sb^jibi s^npjB sbui sbj ap Bun sa U9pnj
-os ^kno Á. oDiS^joaj odra^o ja ua opijnasip Bq as ajdraais 'AJauuBj^

{)

opour un ap anbunB '[BsiaAtun Bun ap uopoB B[ á oíuaiunoouoo
[B Bpijatnos jBnpiAipm pBjjaqi^ bj ap 'uppBijpuoa b^ ap sand Bapi bj
Bjpsns ag -niojása pp p ua oms 'BtjajBui b^ ap odmBO p ua ^oiiaisod
noisnosip B[ b B^jaiqB Bqs^sa op^s ott pBppijdupatu bj á pBpiun bj ap

�Es que Heráclito no posee una religión revelada que le responda
estas preguntas que se ha planteado.
Sucede que al hablar de Dios, si por la fe cree en él, es la razón
la que se lo va explicando poco a poco. Por la razón se puede llegar
a un ser supremo, es decir: un dios personal, que se dirija al hombre
y lo escuche.
Heráclito "cree" pero no tiene su fe como objetivo propio la
vida de Dios revelada, y la razón es impotente para describírsela, "La
Sibila, por su boca delirante, dice cosas graves, privadas de adorno y

' "Para Dios todo es bueno, bello y bueno: los hombres al contrario,
conciben ciertas cosas como injustas y otras como justas" (352).
Dios es uno, no sólo sabio, sino el único sabio:
"El Uno, que es la Sabiduría, no sufre y sufre que se le llame
Zeus" (353). Tan íntimamente ligado está su tema del "hombre" con
el de Dios, que el gran descubrimiento hecho en sí mismo está aquí
en la esencia divina: la oposición y armonía de los contrarios. Si
para El todo es bueno y bello, al contrario de lo que les acontece a
los hombres, es ciertamente porque siendo "sabio" ve todo a la gran

con una sorprendente revelación: mientras el efesino nos ha estado
hablando del universo, explicándolo, con sus imágenes y su "lógica"

luz de la ley cosmológica.
Estamos asistiendo al mismo parto de Atenea, a la inauguración
del pensar racional sobre el universo. Es la época en que para revestir
a un hombre de un manto de púrpura, la gente dice con trémolos
de misterio en la voz "es sabio". Nada más ni nada menos.
Heráclito, griego hasta la médula, que ha preferido y se ha deci
dido por este manto, adjudica a Dios por sobre todas las cosas esa
cualidad valiosísima. Un hebreo diría "Dios es santo". Esta es la
esencia misma de Dios. Palabra que pronuncian los espíritus puros
sin cansarse jamás, porque contemplan en ella coagulados todos los
atributos divinos, incluso la "sabiduría".
Pero el griego no tenía la revelación ni los profetas: su razón
va trepando.
Hay que volver al texto: si lo Uno no quiere ser llamado Zeus,
es porque este es el mismo Dios de los ritos reprobables, el que los
necios adoran en las imágenes. Si no sufre porque se le llame así,
es porque realmente tiene el dominio del universo y su arma es el

peculiar no ha hecho otra cosa sino hablarnos de Dios.

rayo (354).

Ha tenido un punto de apoyo nuevamente: el humano. La armo
nía profunda, invisible y oculta de su propio pensamiento fulgura
cuando se centra su especulación en ese examen que ha hecho de sí
mismo. Ya no es sólo la oposición de los contrarios lo que va a descubrir
allí: emerge de su interior con una extraña medida: la de lo ilimitado,

Zeus es Uno. Ahora bien: de lo Uno todas las cosas y de todas las
cosas lo Uno. Dios se identifica con el mundo. Por eso el mundo es
eterno. La última realidad del mundo es fuego. Fuego será entonces
Dios también.
Una vez más, ahora para captarlo en todo su contenido, hay que
recordar:
"Dios es día y noche, invierno y estío, guerra y paz, abundancia
y escasez. Se transforma como el fuego que mezclado de aromas, recibe
nombres diversos, según el gusto de cada uno" (355) es decir Dios es
los distintos campos que rige el fuego en su cambio constante e inin
terrumpido.
Cosmos, fuego, logos, Dios, se identifican.
l "Heráclito dice que el mundo es uno" (356). Todo es uno. Ver
daderamente, mientras Heráclito habla del mundo, está hablando de
Dios. Dios ordena, no crea. No se distingue fundamentalmente, esen
cialmente de su obra. Está en el universo, es el universo mismo, es
su esencia, es decir su ley. "Dios es la coincidencia, más bien la

voluntad: atraviesa con su voz millares de años, a causa de Dios (que
la anima)" (346).
Pero su lenguaje es oscuro, no se comprende: "El maestro, cuyo
oráculo está en Delfos, ni dice nada, ni oculta nada, no hace más que
indicar" (347).
Si la fe da a Heráclito una certeza, pero muy vaga, y la espe
ranza el anuncio de ir de sorpresa en sorpresa en la otra vida, porque
todo será distinto ¿dónde buscar lo que pensó Heráclito de Dios?
Pues sencillamente, donde lo tienen que buscar todos los que no
cuentan con una gracia especial. Aunque tengan la revelación, no
están eximidos de recorrer esa parte del camino: lo deben buscar
en las cosas del mundo, partir de ellas camino arriba y volver de El
camino abajo para iluminarlas. Es menester una mirada retrospectiva
sobre el hombre y el cosmos de Heráclito. Entonces nos encontramos

porque es imposible hallar los límites del alma, tanta es la razón
que encierra (348). Pero el alma (nuevamente estamos en pleno tema
del hombre) no tiene esa ilimitada grandeza por sí misma, carece
la naturaleza humana de sabiduría, sólo la posee la divina (349).
Reconoce Heráclito en Dios como tributo la sabiduría, la misma según
la cual debe conocer y actuar el ser humano, puesta por alfa y omega
de su ética. Dios también es la ley divina que todo lo rige, fuente
de.las leyes humanas (350), es el mismo "logos" de que se hablaba
en el (351) "Prooimion" y por consiguiente es eterno y omnipotente.
También existe desde siempre y todas las cosas se rigen por El aunque
los hombres no lo sepan; es también justicia, belleza y bondad:
, (346)
(347)
(348)
(349)
(350)
(351)

Frag.
Frag.
Frag.
Frag.
Frag.
Frag.

92.
93.
45.
78.
114.
1.

(352)
(353)
(354)
(355)
(356)
-^ 184 ^

Frag. 102.
Frag. 32.
Frag. 64.
Frag. 67.
Aet. II, 1, 2 (22 A 10).
185 —

�Z 'I II •

— S81 —
•(01 V ZZ)

V
•¿9 -übja
&lt;á
•^ -8bja
•zoi -*^ a

(9S)
(ss)
(S)
(ese)
(zs)

•I -^ (IS)
•til ^^.J (OS)
•8: -b-^j
'E6 '••.i
•Z6 ••J

bj naiq sbui 'Bpuappuioo bj sa soiq,, #A"aj ns jpap sa 'Bpuasa ne
8^ 'omsiin osjaAiun ja 83 'osjaAiun ja ua Bisg •Bjqo ns ap aiuamjBp
-uasa 'aiuauíjBjuauíBpunj anSupsip as o^^ "saja ou 'Buapjo soiq 'soiq
ap opuBjqBq Bjsa 'opunm jap BjqBq o^ijoBjajj SBJ^uaim 'ajnauiBjapBp
•oun sa opoj^ • (9) Bonn sa opunin ja anb aoip o^ijaBjajj,, ¡
•u^oijiiuapi as 'soiq 'soSoj 'oSanj
-uiut a ajuBjsuoo oiquiBo ns na oSanj ja au anb soduiBa soiupsip soj
sa boiq jpap sa () Honn BpBo ap ojsnS (3 nnSas 'sosjaAip sajqmou
aqpaj 'sbuiojb ap opBjozam ani&gt; o^anj p ouiod buuojsub.ii ag 'zas^asa Á
BiDuBpunqB 'zcd Á" Bjjaná 'opsa A ouiaiAUi 'aqaou A Bip sa soiq,,
anb ^bi[ 'opiua^uoa ns opoi ua ojJBidso BJBd Bjoq^ 'sbui z^a buq
•uaiqniBj soiq
sa^noiua jas oSsn^ ^oSanj sa opunin pp pBpi^aj Bmi)¡n B^ -onaaia
sa opunm p osa jo^ •opunin p uoo B^ijpuapi as soiq •onf^ o^ sbsoo
sbj sepo^ ap Á SB8O3 sbj SBpoi ouj^ o¡ ap :uaiq BJoqy -onj sa

()

p sa buub ns A osjaAiun pp oiuimop p au^i^ ajuain^Baj anbjod sa
'isb 3uib[{ ^j as anbjod aajns ou ig •sau^^Biut sb^ ua uBJopB sopau
so[ anb p '63[qBqojdaj soiu so¡ ap soiq ouisiui p sa ajea anbjod sa
'sna^ opBiuB[[ jas aaainb ou ou^ o[ is :ojxai [B j3A[oa anb ^Íbjj
•opuBdaxi ba
uozbj ns :8B)a^ojd so[ m u^pBjaAaj B[ Biuaj ou o8au3 p ojaj
•t4BwnpiqB8,, B[ osnpni 'souiAip sojnqijjB
soj sopo} sopBpn^Boa B¡p na nBjdina^uoD anbaod 'sbuibí asjssuBa uis
sojnd snjiaídsa eo\ uspunuojd anb BjqBjBj 'soiq ap Binsini Biauosa
[ sa Bjsg '^ojubs sa soiq,, BiJip oajqaq u^ -BUiísjsoip^A pBpipjnD
B83 SBSO3 8B[ SBpOJ ^jqO8 Jod SOIQ B BOipllfpB 'OJUBUI 3^83 jod Opip
-pap Bq as A opiaajaad ^q anb 'B[tipain b¡ BjsBq o^aoS 'ojipBaajj
•souaui Bpeu iu sbui BpB^[ '^oiqBS sa,, zoa B[ us oijajsim ap
so[omajj uod saip aiuaá v\ 'B^nd^nd ap ojubui un ap ajqiuoq un b
BJBd anb ua Booda b^ sg -osjaAiun p ajqos [BiiopBj j^suad pp
i bj; b 'Bauajy ap ojJBd oiusiui ^b opua^siss souiBjsg
•Boi3o[ouisoa jía^ v\ ap zn¡
ubjS ^\ v opoj aA oiqBS,, opuais anbjod ajuauíBjjap sa 'sajquioq so¡
b aaa^uooB ssj anb o^ ap oijbjiuoo ^b 'ojpq A ouanq sa opoj ^3 BJBd
ig '8OUBJ1UO3 8oj ap biuoohb A uopisodo B[ :BuiAip Bpnaea B( ua
inbB B^sa ouisiui is ns oqosq oiuaiuiijqn^sap ubjS p anb 'soiq ap p
uoo ttajqmoq,, pp Buiaj ns Bjsa op^^ij ajoauíBiu^ui ubjl "() sna^
auiB[^ a[ as anb ajjns A ^jjns ou 'BijnpiqBg bj sa anb 'ou^ ^g,,
:oiqB8 ooiun p ouis 'oiqBS 0(98 ou 'oun sa soiq
'(Z92) sBjsnf oiuod sbjio A SBjsnfui oiuod sbsoo sBjjap uaqpuoa
'oijbjíuo3 ^B ^ajqmoq so[ : ouanq A o^pq 'Ouanq sa opoj soiq bjbj,, .

rpBpuoq A czafpq 'sppsnf naiquiB; sa íuBdas o[ on sajqrnoq soj
anbunB ^g jod ua^jj as sbsod sb^ SBpoj A ajdmais apsap a^sixa uaiquiB^^
ajuajodiuino A onjaja sa ajuam^isuoo jod A ^uoiuiioojj,, (XS) p ua
BqBjqBq as snb ap soSo^,, otusim p 83 '(0S) SBUBuinq sa^af sb[ ap
ajuanj 'aSij o[ opoi anb BuiAip A^\ v^ sa uaiqotBj soiq ^Bapa ns ap
Báaino A bjjb jod Bjsand 'ouBranq Jas p jsnjoB A ja^ouoa aqap ^na bj
un33s Buisim b^ 'BjjnpiqBs b¡ ojnquj omoa soiq ua oíipsjajj aoouoaajj
'(ó^^) ^uiAip bj aasod b^ ojos 'BunpiqBS ap BnBiunq BzajBjniBu bj
333JB3 'Bmsini is Jod BzapuBjS BpBjiuii[i asa auai^ on (ajquioq jap
Braaj ousjd ua soinBjsa ajuatuBAanu) buijb ja ojaj •(S^'g) Bjjapua anb
u^zBj bj sa bjubí 'buijb jap sajiunj soj JBjjBq ajqísodmi sa' anbjod
'opBjiuiiji oj ap bj :Bpipain BuBjjxa Bun uoa joijajni ns ap aSjaraa :jjjb
Jtjqn^sap b ba anb oj soiJBjjuoa soj ap u^pisodo bj ojos sa ou b^ otnsiin
ib ap oqoaq Bq anb uauíBxa asa ua uopBjnaadsa ns Bjjuao 38 opuBno
BjnSjnj ojuaiuiBsuad oidojd ns ap Bjjnoo A ajqisiAUi 'Bpunjoad biu
•ouijb vj ouBinnq js :ajuaniBAanu oXodB ap ojund un opina} bjj
•soiq ap souJBjqBq ouis bso^ bj^o oqaaq Bq ou jsijnaad
ttBDiSoj,, ns A sauaBuii sns uod 'ojopuBoijdxa 'osjaAiun jap opuBjqBq
opBjsa Bq son ouisaja ja SBjjuaim ^n^pBjaAaj a^uapuajdjos Bun uoa
eouiBjjuooua son sa^uo^ug "ojijaBjajj ap souisoa ja A ajqmoq ja ajqos
BApaadsojiaj BpBJim Bun jaisauam sg -SBiJEHininji BJBd oÍBqB ouiuibd
13 P -Í^AJOA A BqiJJB ouiniB^ SBjja ap jijjBd 'opunuí jap sbsod sbj na
JBDsnq naqap oj :ouiutbo jap ajjBd BBa jajjoaaj ap sopimixa HBjsa
on 'nopBjaAaj bj ubu3) anbuny -jBiDadsa moviS Bun uod UBjuana
ou anb soj sopo) JBoenq anb uauai; oj apuop 'ajuaniBjjionas ean^
¿soiq ap ojijoBjajj osnad anb oj JBosnq apu^p? ojupsip bj^s opo^
anbjod 'BpiA bj^o bj ua ssajdjos na Bsajdjos ap ji ap opunu^ ja bzubj
-adsa bj A 'bSba ^nuí ojad 'Bzajjao Bun ojijaBjajj b sp aj bj ig
anb sbiu ao^q ou 'BpBu Bjjnao ra 'BpBu aaip m 'sojjaQ ua B^sa
o^na 'ojisaBui jg,, :apuajdmoD as ou 'ojnaso sa afBti^uaj ns
'(9f) (boiiub bj
anb) soiq ap Bsneo b 'soub ap sajBjjim zoa na uoo BsaiABjjB :pBjunjoA
A oujops ap BBpBAijd 'sbabjS sbsod aoip 'ajuBJipp Booq ns jod 'Bjiqig
b1h 'Bjasjjqijoeap BJBd a^uajodini sa uozbj bj A. 'BpBjaAaj soiq ap BpiA
bj oidojd OAijafqo ouioa aj ns auai} ou ojad MaajDM oiíjoBjaj^
•aqonosa oj A
ajqmoq jb BÍiJip as anb 'jsnosjad soip un :jpap sa 'omajdns jas un e
JB^ajj apand as uozbj bj joj *oaod b oaod opuBaijdxa ba oj as anb bj
uozbj bj sa 'ja ua aaja aj bj jod is 'soiq ap JBjq^q jb anb apaang
•opBajuBjd Bq 38 anb SBjnnSajd SBjsa
Bpuodsaj aj anb ^p^jaAaj uoiSijaj Bun aasod ou ojtpBjajj anb sg

�superación armónica de los opuestos, absorbidos en suprema uni

dad" (357).
Aloya Fischer destaca que tanto Jenófanes como Heráclito encon
traron más momentos de determinación en la sustancia absoluta y
en la causa última de todo ser que sus antecesores.
Jaeger opina que la oposición entre el pensamiento cosmológico
y el pensamiento religioso aparece superada y reducida a la unidad
en Heráclito, elevándose, con su "nomos divino" en una religión cós
mica, fundando en la norma del mundo, la norma del hombre filo

sófico (358).
El haber identificado Heráclito a Dios con el mundo, explica
ese respeto ritual con que se dedicaba e invitaba a su estudio, encon
trando en todo algo de natural y bueno, es decir de divino (359).
De algún modo el efesino captó, a pesar de todo, que el gobernador
del mundo era distinto de lo gobernado. Como siempre, la fuente de
su hallazgo está en él mismo, en su auto-investigación.
Es en el alma, en el hombre, donde va a encontrar argumento
para hacer la distinción, y ésta se hace, ya se ha dicho, en orden a la
sabiduría (360). Entonces establece unos extraños e incompletos "degrés du savoir": el mono, el niño, el hombre, Dios (361). Dios es
sabio. El hombre puede serlo (por participación en la sabiduría divi
na) La sabiduría de Dios no se compara:
"Ninguno de aquellos a quienes he escuchado discursos, alcanza
a comprender que la sabiduría se distingue de todo lo demás" (362).
Si el hombre era turro cuando no entendía ni actuaba de acuerdo
a la ley, la sabiduría divina consistirá en un plenísimo conocimiento
y actividad de acuerdo al "Logos", especie de conocimiento que tiene
Dios de sí mismo, entendiendo a la vez el acontecer universal. Los
tres círculos son concéntricos: hombre - cosmos - Dios. Tienen super
ficie común en parte. Esto último parece ser lo que es sólo de Dios.
Distinción de grado, no de naturaleza, pero distinción al fin.

En cambio, como ninguno ha exaltado la "dinámica" divina que
permitirá a Aristóteles hablar del "Primer motor".
Porque "el devenir tiene también un lugar ínfimo sin duda pero
sin embargo real. El devenir es el que nos permite elevar nuestro
pensamiento, con una certeza absoluta, hasta el acto puro, causa su
prema de lo que es y todo lo que se mueve, causa de las causas, pen
samiento de pensamiento y soberano Bien" (363).
Por último, Heráclito sigue la línea evolutiva de los griegos cuando
trata el ser divino. La religión oficial es un politeísmo antropomorfo
que va fragmentando a Dios un mayor número de personas hasta eri
gir la estatua al "Dios desconocido" por temor a olvidarse de alguna,
lo que les comenta San Pablo cinco siglos después (364).
Cuando la razón empieza la especulación sobre el universo, los
sabios a su vez, a buscar lo "Uno" y preguntar "qué es" llegan a un
ser que determinan como "infinito" (Anaxímenes), increado, e im
perecedero, inagotable e indestructible, "To theion" (Anaximandro)
inmóvil, homogéneo, esférico, sabio (Jenófanes). Este "ser" que aún
es material, por un esfuerzo poderoso de abstracción se convertirá en
una "forma" matemática. La unidad es el supuesto esencial y se iden
tifica lo limitado con lo perfecto y lo bueno. (Escuela pitagórica).
Se va descubriendo pues un único ser que se va desmaterializando,
aunque se base justamente en la observación del mundo. El pensa
miento avanza a grandes zancadas hacia un monoteísmo y a la vez
va vislumbrando ese único Dios y lo va despersonalizando. A medida
que la razón lo va reconociendo, se va haciendo más insensible y sordo,
más lejano a todo afán humano. Cuando el hombre quiere ponerse en
contacto con El tiene que seguir "lo que es común", aniquilarse como
individuo, diría Heráclito si nos pudiera hablar en nuestra lengua.
Esto da, mejor que nada, la idea de lo que significaba la "Sabi
duría" para el "griego", puesta como meta de todos sus afanes, en esta
vida y en la otra.
Montevideo, Noviembre de 1947.

24. — El principio y el fin, uno y el mismo
Dios entonces es la ley de oposición y unidad de los contrarios
en el seno de los movimientos: lo primero que encontró Heráclito
empinándose sobre los bordes de su propia "oscuridad" y lo último
a que llegó después del raudo peregrinar universal de su razón, uno
y lo mismo.
Su "imagen" de Dios también tiene los defectos y las virtudes del
punto de partida, que ya se observaron en el cosmos. Ha reducido el
ser por excelencia al devenir y éste al fuego, y pasando vertiginosa
mente del mundo físico al ontológico, sin estar provisto de la vara
lógica, ha confundido al mundo con su creador.
(357)
(358)
(359)
(360)
(361)
(362)

CORTS Guau. op. cit., pág. 68.
Jaeces, op. cit., pág. 206.
Dioc. Laekt. IX, 7 (22 A 1).
Frag. 115.
Frag. 79, 82, 83.
Frag. 108.
— 186 —

BIBLIOGRAFÍA
1. FUENTES
Diels H. Die Fragtnente der Vorsokratiker. 5.M934.
"Héraclite d'Ephese". Doctrines Phisolophiques. Tradut. Solemne.
García Bacca. Los presocráticos. 2 t. El Colegio de México.
Mondolfo R. El pensamiento antiguo. Ed. Losada. Bs. Aires. 1942.

//. OBRAS CONSULTADAS
Burnet J. L'aurore de la Philosophie Grecque. Payot. París, 1919.
Corts Grau J. Filosofía del Derecho. Hist. hasta el siglo XIII. Ed. Escorial. 1942.
Fischer A. La Filosofía presocrática, en Los grandes pensadores. Ed. Losada.
Bs. Aires, 1938.
(363)Gabricou Lagrange. op. cit., pág. 32.
(364)Act. de los Apóst. XVII, 23.
— 187 —

�— ¿81 —
•tZ 'IIAX
-ísd "i -do

1 aP '*&gt;¥
no^irav^ (9)

•86I
-pg -saiopvsuad sspuvjg soq na 'najjpjaosajrf tnjosoftj vq -y H3H3SI^
-pg -mx oj^is ja mseq -jsih -^ob^q \p mfosojiji •[ nvHf) sxO3
"6161 'síJBd 'l^Bd '^nbO^JQ att¡dosojinj o^ ap auouriDtq • xatrang

svavnnsMO^ svuao u
'Zf6t "89J!V "sg •Epesoq "pg -ongiiuo ojuaiiuosuad fg -g
•O3ix^j^[ ap 0183^03 ¡g -\ ^ -so^tjvdaosajd soq -vo3vg
•9u¡aojo -jnpBJX 'sanbtyda¡osit{j

v^vHooneía

— 981 —
•801 -8BJJ
•8 '^8 '6¿ -bj^
•SU -íbj^
*(i v zz) : 'XI •1B3VJ -SOIQ
•902 -8bc
a -do •aaaavf
•89 ÍBd '-fia •do *ava^) SJ.H03

(Z9)
(I9)
(09)
(6S)
(8S)
(¿S)

ns uod opunni jb opipunjuoa Bq 'Bai8o[
bjba b^ ap oisiAOjd jBisa uis 'ooiSojojuo jb ooisij opunin pp a^uaui
-BsouiSi^aA opuBSBd A 'oSanj jb a^sa A JiuaAap jb spuajaaxa jod jas
ja oppnpaj bjj -souisoo ja ua uojBAJasqo as bX anb 'BpijjBd ap ojund
jap sapnjJiA sbj A so^aajap soj auaii uaiqmB} soiq ap MuaSBUiiw ng
•oiusim oj A
oun 'uozbj ns ap jBSjaAiun JBuijSajad opnsj pp sandsap o^ajj anb b
omijjn oj A upBppnason Bidojd ns ap sapjoq soj ajqos asopusuidnia
ojTpBjajj oj^uo3ua anb ojamijd oj : soiuaimiAoui soj ap ouas ja ua
soiJBJiuoa soj ap pBpmn A uopisodo ap jíaj bj sa saauoiua soiq
otustiu ja A oun 'uif j^ A. oidtouiud j^ — 'f^

•bjjo bj n^ X epiA
Bisa n^ 'sau^jB sns sopoj ap Bjaui omoo Bjsand '^oSaijS,, [a BjBd tlBianp
"HBS BI ^^^Dijiu^is anb o\ ap sapi B[ 'Bp^u anb Jofaui 'Bp ojs^
•Bnáuaj Bjjsanu ua jB^qBi{ Bjaipnd sou xs ojipBjajj Bjjip 'onpiAipui
otno^ asjB^inbiuB 'MtmraoD sa anb o\n jmSas anb auaii ^3 uod ojdbjuod
ua asaanod aaamb ajqniou; \9 opu^n^ -onBuinu; ubjb opoj b ousfaj sbui
'opjos A a^qisuasni sbui opuapBij ba as 'opuaioouoaaj ba o^ uozbj \ anb
Bpipam y -opuBzi[BUO8jadsap ba O[ á. soiq oaiun asa opuBjqran^siA ba
zaA v\ b A. oinsiaiououi un Bioeq s^peauez sapue^^ b bzubab ojuoiui
-Bsaad ^g •oponía pp uoioBAJasqo v\ ua ajuaiuB^snf as^q as anbun^
p ba as anb jas ooiun un sand opuauqn^sap ba ag
(B[anos^) *ouanq o[ A oi^apad o^ uod opBjiuii]; o\ b^iju
-uapi as A. ^Biauasa ojsandns p sa pBpinn vj •Bai;BinajBai mbuuojm buti
ua bjijwauod as uopoBJjsqe ap osojapod ozianjsa un jod '[BijaiBín sa
unB anb ítJas,, ajsg • (sauBjouaf) oiqBS 'o^i.tajsa 'oauaSouioq '[lApraui
(ojpuBmixBuy) Kuoiaq^ o^,, 'aiqi^on^isapui a ajqBioSBUt 'ojapaoajad
-raí a 'opsajaui '(sauarajxBuy) ^ojiuijui,, oiuoo u^uiiujajap anb jas
un b uB^aji ^sa anb,, jBjunSajd A Mouj^,, oj jbdsucj b 'z^a ns b soiqBg
eoj 'osaaAiun p ajqos uc^oBjnaadsa B[ Bzaidnra uozbj tb\ opuBn^
*(t9) 83ndsap sojSis oauxa o[qB,j UBg B^uamoa sa^ anb o^
4Bun8[B ap asjBpiA^o b jotnaj jod ttopioouoasap soiq,, \e BnjBjsa b^ jiS
-ija BjsBq SBUosiad ap ojaranu jo^bui un soiq b opuBíuautáBJj ba anb
ojjomodoJiuB ouisp^í^od un sa ^ioijo uoiSipa ^j -ouiAip Jas p bjbjj
opuBna soSaiJá so[ ap BAiinjOAa Baui^ b^ anSis oiip^jajj 'orauín Jo^
'(9) U3!S onBjaqos A oiuaiuiBsuad ap o^uairaBS
-uad 'sBsnBO sb^ ap BsnBD 'aAanuí as anb o^ opo^ A sa anb oj ap Buiajd
-ns BsnBa 'ojnd oj^b p bísbi^ 'BjnjosqB Bzajaao enn uoa 'ojuaiinBsuad
ojisanu jBAap ajiiujad sou anb p sa jmaAap ^g -^aj oSjBqina uis
ojad Bpnp uis ouiijui jBSnj; un uaiqniBj auai} jiuaAap p,, anbjoj
•ttioioni jaraijj,, pp JB[qBi{ sapi^jswy b BJijinuad
anb BuiAip 4tB3iuiBuip,? b^ opsi^xa Bq oun^uiu ouiod 'oiquiBD ug

•uij jb uopupsip ojad 'BzajBjnjBU ap on 'opBJ ap uopupsiQ
•soiq ap ojos sa anb oj jas aoaxBd ouiij[n ojs^ -ajjBd ua unuioo apij
-jadns uauai^ 'Soiq - sorasoo - ajqnioq : sooij^ua^uo^ uos sojnaji^ saji
so^ 'jBsjaAiun jaaa^uoaB ja zaA bj b opuoipuajua 'ouisiin is ap soiq
auai^ anb o^uaiiniaonoD ap apadsa 'so^o^,, jb opjan^B ap pEpiAij^s A
oiuaimpouoa omisiuajd un ua bjijsisuoo BuiAip BjjnpiqBS bj '^aj bj b
opjanaB ap Bqeni^B iu Bjpuojua ou opusna ojjnj BJa ajquioq ja ig
'(^9) m8?1119? I pt&gt;i ^p anSuijsip as BjjnpiqBS bj anb jopuojduioo b
bzubojb 'sosjnasip op^qanasa aq sauamb b sojjanbs ap ounSui^;,,
:BjBdmoa as ou soiq ap BianpiqBS B^ ^bu
-iAip BjjnpiqBS bj ua uopBdppjBd jod) ojjas apand ajquioq jg -oiqBs
sa soiq *(X9g) soiq 'ajqtuoq ja 'omu ja 'ouota ja :kjioabs np saja
-ap,, eojajdiuooui a sousjjxa soun aaajqBjsa saauojug '(09) BianpiqBS
bj b uapjo ua 'oqoíp Bq as ^A 'a^^q as Bisa A 'uopuijsip bj ja^Bq BJBd
ojuauínájB JBJiuoaua b ba apuop 'ajqinoq ja ua 'buijb ja ua sg
•uopBSijsaAUí-o^nB ns ua 'oinsiui p ua Bisa o^zsjjBq ns
ap aiuan^ bj 'ajdmais oino^ 'opBUjaqo^ oj ap oiupsip bjb opunm. jap
JopBUjaqo^ ja anb 'opoj ap jssad 8 'ojdsa ouisap ja opoin unSjB bq
'(6S) ouTAtp ap jpap sa 'ouanq A jBjn^Bu ap oSjb opoj ua opuBJ)
-uooua 'oipnjsa ns b BqB^iAui 9 BqBaipap as anb uoa jBn^ij o^adsaj asa
B^ijdxa 'opunin ja uoa soiq b ojijoBjajj op^aijiiuapi jaqeq jg

*(8S) O:&gt;TÍ?8
-ojij ajqmoq jap buijou bj 'opunuí jap buijou bj ua opu^punj 'Baira
-Bo^ uoi^ijaj Bun na ttouiAip sotnou,, ns uoa 'asopuBAaja 'ojijafjajj ua
pBpinn bj b Bppnpaj A spsjadns aaajBdB osoi^jpj oiuainiBsuad ja A
oai^ojomsoa o^uaiuiBSuad ja ajjua uopisodo bj anb cuido ja^aBf
•sajosaaaiUB sns anb jas opo; ap Buipjn Bsn^a bj ua
A B^njosqB BpuB^sns bj ua uopBuiuuaiap ap soiuauíom sbui uojbji
-uooua ojijaBjajj oraoo sauBjouaf ojub^ anb BDBjsap jaqasig s^ojy

•(¿S) PBP
-inn Buiajdns ua sopiqjosqB 'so^sando soj ap b^iuoiujb uopBjadns

�Garricou Lacrance Reo. P. Le réalisme du principe de finalité. Desclée de
Brouwer. París, 1932.
Gicon O. Der Ursprung der griechischen Philosophie, Benno, Schwabe &amp; Co.
Basel, 1945.
Comperz T. Les penseurs de la Grece. Payot. París, 1928.
Jaeger W. Paideia. Fondo de Cultura Económica. México, 1942.
Llambías de Azevedo J. Los orígenes de la filosofía del derecho y del estado,
en Rev. de la Fac. de Humanidades y Ciencias. Montevideo, 1947, I.
Macchioro V. Zagreus. Valecchi Editore. Firenze, 1930.
Robín L. El pensamiento griego. Ed. Cervantes. Barcelona, 1926.
Sbencler O. Heraklit. (Eine Studie úber den energetischen Grundgedanken
seiner Philosophie) En Reden nnd Aufsátze. C. H. Becksche Verlag.
München, 1937.
Tannery P. Pour Vhistoire de la science Rellene. Gauthier, Villars et Cié,
Editeurs. París, 1930.
Windelband W. Historia de la filosofía. T I Ed. Pallas. México, 1941.

M. BLANCA PARÍS

QUERANDY CABRERA PIÑÓN

Las relaciones entre Montevideo y Buenos

Aires en 1811. - El Virreinato de Elío
(Continuación)

MISIÓN DE JOSEF ALVERTO DE CALCENA
Y ECHEVERRÍA
VI
¿Qué motivaba que desde el Campamento de Arroyo Seco se
despachara, el 10 de agosto, un comisionado hacia Montevideo? 1
movimiento de las tropas portuguesas en territorio español para auxi
liar a Montevideo había causado inquietud entre los jefes insurgentes;
antes de inicar un ataque desesperado y decisivo, a fin de evitar un
fracaso que pudiera traer consecuencias graves, Rondeau optó por el
camino menos riesgoso: la conciliación.
La falta de armamentos y las sólidas murallas de Montevideo
aconsejaban ese partido:
"son muy respetables los muros de Montevideo, —decía Nicolás de Vedia
a García de Cossio el 10 de agosto— es preciso batirlos para saltarlos, y nos
hace falta más cañones y mucha pólvora, y los portugueses pueden muy bien
interrumpirnos si se dilatan los auxilios de esa capitaF' (1)
Y anota Valdenegro en carta del día siguiente a Don Pedro Vidal:
"A tres meses de las Piedras no se llevó a cabo ninguna acción por
falta de pólvora". (2)
El General del Ejército sitiador en su informe a la Junta corro
bora lo ya anotado:
(1)Carta de Nicolás de Vedia a García de Cossio. Cnartel Gral. del Mignelete, 10 de
Agosto de 1811. Gazeta de Montevideo Extraordinaria del 27 de Setiembre de 1811, en Bi
blioteca Nacional, Montevideo..•
(2)Carta de Ensebio Valdenegro a Pedro Vidal. 11 de Agosto de 1811. Gazeta de
Montevideo del 4 de Octubre de 1811, en Biblioteca Nacional, Montevideo. — 188 —

— 189 —

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="7">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="304">
                  <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="305">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="45">
              <name>Publisher</name>
              <description>An entity responsible for making the resource available</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="306">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="307">
                  <text>1947-1989</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="47">
              <name>Rights</name>
              <description>Information about rights held in and over the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="308">
                  <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="44">
              <name>Language</name>
              <description>A language of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="309">
                  <text>Español</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="51">
              <name>Type</name>
              <description>The nature or genre of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="310">
                  <text>Publicación periódica</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="37">
              <name>Contributor</name>
              <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="903">
                  <text>Lic. Pablo Darriulat</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="882">
                <text>Heráclito de Efeso</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="883">
                <text>Trabajo realizado bajo la dirección del Prof. Juan LLambías de Azevedo, para el curso "los presocráticos" dictado en la Facultad de Humanidades y Ciencias.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="884">
                <text>SCHROEDER OTERO, M. Agustina</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="885">
                <text>Revista de la Facultad de Humanidades y Ciencias /Universidad de la República. Montevideo : FHC, UR , 1948, Año II, Nº 3 : p. 105-188</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="886">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="887">
                <text>1948</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="888">
                <text>Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="889">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="890">
                <text>Publicación periódica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="27">
        <name>Facultad de Humanidades y Ciencias</name>
      </tag>
      <tag tagId="7">
        <name>Filosofía</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
